<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793</atom:id><lastBuildDate>Thu, 29 Aug 2024 12:27:46 +0000</lastBuildDate><title>50 REGRESIVA</title><description></description><link>http://50regresiva.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Fifty)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>12</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-2508989012580495975</guid><pubDate>Thu, 26 Apr 2012 22:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-26T18:07:24.920-04:30</atom:updated><title>¡Hace falta un hombre en casa!</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj6pzAFLjWEIMXDUATYzV4sxCDelVKz4q_JtQbAUoNbh9exusdcU7DUAAR2nnC6SyzDVRnbawvJ0IdK20AuGZCqcS24ypNDWFOxZ1Tp_N3RZupokyx-jNXbyEczlFBnlp5UO4SBBwVo_G0t/s1600/Tronco+cortado.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;273&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj6pzAFLjWEIMXDUATYzV4sxCDelVKz4q_JtQbAUoNbh9exusdcU7DUAAR2nnC6SyzDVRnbawvJ0IdK20AuGZCqcS24ypNDWFOxZ1Tp_N3RZupokyx-jNXbyEczlFBnlp5UO4SBBwVo_G0t/s320/Tronco+cortado.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Tengo que admitirlo, en ocasiones, muy contadas, eso sí, como cuando el sifón del fregaplatos tiene una mínima, casi imperceptible fisura por donde subrepticiamente se fuga el agua, se derrama encima de las ollas y sartenes, se cuela por la ranura de la puerta del gabinete y forma un silencioso, brillante y antipático charco en el piso, que te da los malos días a la hora de preparar el desayuno y apenas dispones de quince minutos para tomar café, despachar un sandwich, arreglarte y salir pitando para la oficina, adonde no llegarás sin pagar religiosamente la penitencia de una desesperante cola... O cuando te das cuenta de que tu cama se vería espectacular si en lugar de una pared desnuda y sin gracia tuviese un espaldar bonito y cómodo, donde apoyar la almohada para apoyar la cabeza para apoyar las vainas que te pasaron durante el día, o donde apoyar los pies para que la sangre se te devuelva al cerebro y puedas recuperar la cordura después de una jornada agotadora o de una noche loca... O cuando intentas robarte un pedazo de tronco, recién cortado de un árbol por alguien que lo dejó sobre la acera, y te parece genial usarlo como mesa junto al sofá, y quieres llevártelo en el maletero, pero te preguntas cómo carajo lo pondrás allí, y luego cómo carajo lo bajarás del carro, lo meterás en el ascensor y lo empujarás hasta la sala de tu casa...&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Estas tres situaciones me sucedieron hoy, exactamente en el orden en que las he descrito. La primera la resolví llamando al plomero, que vino, apretó una tuerca y cobró cien bolos, nomás que por pura cortesía. La segunda no la he resuelto, pero me sobra una puerta de madera entamborada que saqué de algún marco el año pasado durante la reforma de mi casa, y pienso convertirla en espaldar con un poco de ingenio y sellador. El pequeño detalle es que la parte del &quot;ingenio&quot; requiere de un ayudante, preferiblemente del sexo masculino. En cuanto al tronco..., la buena intención de contribuir con el aseo de la ciudad no bastó, porque en la media hora que estuve tratando de convencer a los hombres -entre los 18 y 50 años de edad- que pasaron frente a mis narices para que colocaran el pedazo de tronco en el maletero de mi carro a cambio de una generosa propina, no hubo manera. Unos me miraron como si estuviera chiflada, otros se rieron y siguieron de largo, uno me dijo que sus manos no eran para oficios tan rudos. Al final, me vi obligada a renunciar al hermoso tronco, que hubiese quedado espectacular junto a mi sofá.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Al menos para esta clase de operaciones sí que hace falta un hombre en casa. Y para alguna otra, pues, también.&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2012/04/hace-falta-un-hombre-en-casa.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj6pzAFLjWEIMXDUATYzV4sxCDelVKz4q_JtQbAUoNbh9exusdcU7DUAAR2nnC6SyzDVRnbawvJ0IdK20AuGZCqcS24ypNDWFOxZ1Tp_N3RZupokyx-jNXbyEczlFBnlp5UO4SBBwVo_G0t/s72-c/Tronco+cortado.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-7432338209569349565</guid><pubDate>Thu, 22 Mar 2012 20:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-04-26T17:23:42.769-04:30</atom:updated><title>Violineando</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjgKQGdDe8BwgB1LtQOy-EH7cN0XRRM4PXNpgCMXBKNG87Efux903_4bJFahlXKDWD8CsOlbUyyY-huioHk03pdezNbiazw1Mgg8JLJyvG5P-vweQVUSnoPWzowt6dnbGt5SjcDknNI2ycA/s1600/Violines.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;299&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjgKQGdDe8BwgB1LtQOy-EH7cN0XRRM4PXNpgCMXBKNG87Efux903_4bJFahlXKDWD8CsOlbUyyY-huioHk03pdezNbiazw1Mgg8JLJyvG5P-vweQVUSnoPWzowt6dnbGt5SjcDknNI2ycA/s400/Violines.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Si hubiese sabido que esto de hacer lo que me sale del forro, nomás que por el puro placer de hacerlo, es la vaina más gratificante del mundo, probablemente habría utilizado mucho mejor mi tiempo libre, pero ya se sabe que sólo es posible llegar a tal determinación cuando se ha hecho todo -o casi todo- lo que suele hacerse entre los 10 y los 49 años, que es, por lo general, lo que (casi) todo el mundo hace, sencillamente porque es lo que se espera de uno. ¡Bue...! También es verdad que hice un montón de cosas al margen de lo esperado y deseado, pero eso forma parte del derecho a la autonomía que uno va adquiriendo a medida que satisface las expectativas ajenas. Un vulgar chantaje, ¡qué se le va a hacer!, así funcionan las relaciones paterno-filiales. Gracias, de todos modos, porque valió la pena. Cada etapa de la vida tiene sus bemoles, sus corcheas y su sol sostenido en una esquinita del horizonte.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Ahora, es decir, en mi nueva media vida, toca aprender a tocar otras notas y en esos menesteres ando trastabillando que da gusto desde que empecé a recibir clases de violín. ¡Sí, sí, sí! Vio-lín..., con su caracolito cabezón que no es voluta de humo, su cejilla que no es ceja fruncida, sus clavijas de buena conducta, su espigado diapasón, su cintura ces-torneada, su puente erguido, su cordal de buena vibra, sus filetes defensivos, sus románticas efes auditivas, sus cuerdas afinaditas en Sol-Re-La-Mi y su arco delicadísimo y rebelde.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por supuesto, ni piensen que sale algo mínimamente decente que pueda llamarse música... Todavía no. A duras penas estoy intentando que el jodido arco le obedezca a mi dedo meñique y que éste, a su vez, deje de obedecerle a sus hermanos mayores. ¡Ufff! Es un desafío, pero ahí voy, mejor dicho, ahí me lleva mi paciente y estricta maestra. Es una chica que sabe enseñar, tiene sentido del humor -condición sine qua non-, es exigente y, para más señas, pertenece al Sistema* y me la recomendó mi buen amigo Marcuccio, que además de colega es músico y director de orquesta.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
«Posición del brazo, movimiento de la muñeca, ¡no muevas el codo!» -y el codo coge pa&#39; trás-. «Otra vez, el arco debe devolverse por la misma ruta...» -pero el arco se desbanda hacia el infinito cuando va de subida... ¡Ahhhh!-. «Otra vez, uno, dos, tres, silencio, uno, dos, tres, silencio, uno, dos...» ¡Fiuuuuuu! Allá va el puto arco de nuevo, rumbo al techo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
No hay problema, no lo hay en lo absoluto, porque no tengo prisa, no me tengo que graduar de violinista, no está en mis planes formar parte de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, no me examinará el maestro Abreu, no me dirigirá Gustavito Dudamel. Estoy &lt;i&gt;violineando&lt;/i&gt; porque quiero, porque mi único propósito es tocar para escucharme tocar y sentirme feliz de poder hacerlo. De manera que si dominar el arco me lleva tres semanas o tres meses, me da igual. Lo único importante es que disfruto muchísimo mis clases y mis horas de ensayo, a pesar de mi meñique díscolo y distraído.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*&lt;b&gt;&lt;a href=&quot;http://www.fesnojiv.gob.ve/es/inicio.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2012/03/violineando.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjgKQGdDe8BwgB1LtQOy-EH7cN0XRRM4PXNpgCMXBKNG87Efux903_4bJFahlXKDWD8CsOlbUyyY-huioHk03pdezNbiazw1Mgg8JLJyvG5P-vweQVUSnoPWzowt6dnbGt5SjcDknNI2ycA/s72-c/Violines.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-4892230286524495526</guid><pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-23T01:19:23.317-04:30</atom:updated><title>Estrenando y entrenando nuevos hábitos</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiE34px5mdl_As0EquQ4YrmpHVFU1HXozRHAydXq8Zg0cMpq27btYMfyPrvtMQLzyOKo2efT3LMiPjwmdfUS5Mgyw4ucLoAujyZIO1eWtcwnCT5bh2zG2CEswM2MeJZONtlfwzmkcKzauJo/s1600/Cansada+de+correr.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiE34px5mdl_As0EquQ4YrmpHVFU1HXozRHAydXq8Zg0cMpq27btYMfyPrvtMQLzyOKo2efT3LMiPjwmdfUS5Mgyw4ucLoAujyZIO1eWtcwnCT5bh2zG2CEswM2MeJZONtlfwzmkcKzauJo/s1600/Cansada+de+correr.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Vengo de mi primera sesión de entrenamiento. Duró 45 minutos, pero a mi me pareció casi el doble. ¡Y cómo no! Si me he pasado la vida con el trasero aboyado en una silla frente al escritorio, tecleando -antes en una máquina de escribir Olivetti, ahora en una computadora-, comiendo carnes rojas y pastas, trasnochando como un vigilante nocturno, fumando como una chimenea... Por supuesto, en estos menesteres consigo chamuscar mis pulmones e incendiar mis neuronas, pero no quemo ni media caloría.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿A qué viene empezar a ejercitar el cuerpo a los 50? Nada menos que debido a los siguientes resultados:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sobrepeso: 10 kilos&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Colesterol: 236&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Triglicéridos: 198&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Cigarrillos: 20 diarios &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Todo esto en un metro y medio de estatura. ¡Qué barbaridad! &amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Mi madre en seguida reaccionó: -Tienes que ocuparte de ti-, me dijo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Cuando se tiene una madre como la mía, que además de sabia, imparte órdenes cual si fuesen recomendaciones y encima lo hace con cariño, no hay manera de postergar el cumplimiento del deber.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
-Tengo que ocuparme de mi- admití. Eso significaba cambiar radicalmente mis (malos) hábitos, léase alimentación, horario de trabajo, horario de sueño, sedentarismo, postura corporal y vicios.&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Así que héme aquí, en mi segunda semana de adaptación, yéndome a la cama a las nueve de la noche, levantándome a las cinco de la mañana, aprendiendo a comer en forma balanceada, restringiendo el consumo de carnes rojas a una vez por semana, suprimiendo las grasas de mi dieta, bebiendo muchos vasos de agua al día -tenga o no tenga sed- y trabajando en un horario de gente &lt;i&gt;normal&lt;/i&gt;. Penzini Fleury -R.I.P.-estaría encantado (&quot;Correr es vivir&quot;). Dígamelo a mi, que vengo de aplicar este aforismo al revés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Ya no más! Hoy estoy transpirando por todos los poros de mi cuerpo adolorido, pero muy satisfecha, porque superé, sin desbaratarme, esta primera sesión de ejercicio físico. Calentamiento, estiramiento, caminata, ejercicios de piernas y un litro de agua para evitar la deshidratación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Adiós jamón serrano, quesito de cabra, pinchitos de cordero, cochinito horneado, platanitos fritos...! ¿Quién fue el amargado que elaboró la tabla de kilocalorías? Mente sana en cuerpo sano y se jodió la diversión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Lograré hacer de esta actividad un hábito? Honestamente, no lo sé. Lo que sí sé es que nunca estuve más decidida a ello, y para asegurarme de no desistir, recurrí a un entrenador, porque conociéndome como me conozco, la única manera de que mantenga la constancia y la disciplina, es si me comprometo en serio con alguien que, a su vez, se comprometa en serio con mi objetivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi entrenador es un tipo estupendo. Se llama Levi, tiene un cuerpo como hecho a mano, es un profesional en la materia y se comporta como un dictador mientras trabaja. Eso me gusta. Me hace sentir como se siente Rocky cuando su manager, el viejo Mickey Goldmill, le exige cada vez más durante los entrenamientos. De hecho, el personaje Rocky y la escena en la que sale a correr por las calles y los niños empiezan a seguirle mientras suena el tema &lt;b&gt;&lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=XHQdpnYFl7k&amp;amp;feature=related&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;i&gt;Gonna Fly Now&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt; son una inspiración para mi.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a mi buena amiga Lupe por recomendarme a Levi, y también por fungir de Pepita Grillo para que no me desvíe de la meta. Tan en serio estoy asumiendo este asunto, que ya me inscribí para participar en la Caminata 5K del Excelsior Gama el próximo 15 de abril. Si algunos de ustedes se animan, aquí está el enlace a la información: &lt;b style=&quot;color: cyan;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.asdeporte.com.ve/portal/eventos/convocatorias/ad-convocatoria.asp?usrid=0&amp;amp;sitio=eventos&amp;amp;sesion_id=&amp;amp;evento=3506&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Asdeporte.com&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2012/03/estrenando-y-entrenando-nuevos-habitos.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiE34px5mdl_As0EquQ4YrmpHVFU1HXozRHAydXq8Zg0cMpq27btYMfyPrvtMQLzyOKo2efT3LMiPjwmdfUS5Mgyw4ucLoAujyZIO1eWtcwnCT5bh2zG2CEswM2MeJZONtlfwzmkcKzauJo/s72-c/Cansada+de+correr.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-5535093703445676563</guid><pubDate>Sat, 10 Mar 2012 03:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-10T19:41:18.046-04:30</atom:updated><title>Ni arriba ni abajo... Out of service!</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvSLP-RECqyDL8AUYT8exv1aOIFZKF9erptzIbZZB76OTgXy3icwY68YNHBLlkffTvV3JodKjk1hmHXSViayRXYiMFUIUYHX29veMA3L2U1g95EZhvlIO5lqX3mYNl4k0JPpfO1TaLx_Wi/s1600/Subibaja.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvSLP-RECqyDL8AUYT8exv1aOIFZKF9erptzIbZZB76OTgXy3icwY68YNHBLlkffTvV3JodKjk1hmHXSViayRXYiMFUIUYHX29veMA3L2U1g95EZhvlIO5lqX3mYNl4k0JPpfO1TaLx_Wi/s320/Subibaja.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Anoche fui a cenar con un amigo. Lo de &quot;amigo&quot; es para llamarlo de algún modo, porque amigo, tal cual son los amigos, como si se tratara de mi amigo Leoncio o de mi amiga Malena, pues, no. Este amigo es un poquito más que eso, pero sin llegar -todavía- a otro nivel, aunque ocasionalmente nos da por aproximarnos. (Me refiero a ese otro nivel). En fin, que estamos montados en un subibaja, pero ni nos quedamos arriba, ni nos quedamos abajo, más bien nos balanceamos con ese movimiento que Aristóteles define como &quot;el acto de lo que está en potencia, en tanto que está en potencia&quot;. ¿Ahora sí me he explicado?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Lo que quiero contar es que mi potencial amigo me invitó a cenar y yo dije que sí, a pesar de que mi cuerpo apenas lograba sostenerse sobre sus pies y mi mente flotaba en una nebulosa de desvelo continuado desde las siete de la mañana del día anterior. Este atentando contra mi salud es un mal hábito adquirido en la época universitaria, cuando el &lt;i&gt;carpe noctem&lt;/i&gt; era una práctica común e inocua sin otra consecuencia que un leve zigzagueo. Ahora, en cambio, sus efectos son extremos: extremadamente cansada y somnolienta, con los párpados extremadamente pesados y la lengua extremadamente tiesa, procuré despachar el &lt;i&gt;rissotto&lt;/i&gt; y prestar atención a lo que debió ser una conversación amena, pero, tan disimuladamente como pude, dejé que se convirtiera en un monólogo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi potenciado amigo se explayó cuanto quiso en su relato acerca de lo bien que le ha ido en la vida los últimos cinco años, y yo pretendí mostrarme impresionada con sus éxitos. De vez en cuando lograba soltar alguna exclamación de admiración -¡Ohhh! ¿Siiiií? ¡Guaooo!-, pero reírme cuando decía algún chiste, ¡Ayayay!, eso exigía un esfuerzo sobrehumano, porque mis diecisiete músculos de la risa -según leí en alguna revista son los que movemos para expresar la alegría- estaban contraídos y renuentes a relajarse, con lo cual el intento acababa en un desganado estiramiento de la boca, sin gracia ni onomatopeya.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final resultó que mi candidato en potencia ni siquiera se enteró -o no se dio por enterado- de mi lamentable estado, de lo contrario no me habría propuesto «seguir disfrutando tan espléndida noche con un trago en un sitio más marchoso». Lanzó su descabellada proposición justo cuando estábamos en el auto y yo luchaba desesperadamente por mantener los ojos abiertos, al menos hasta llegar a mi casa. Durante unos segundos eternos me quedé en silencio, tratando de elaborar una excusa gentil, pero en mi mente colgaba desde hacía rato el cartelito de OUT OF SERVICE y mandé al carajo la cortesía. A duras penas conseguí hacer una contrapropuesta:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¿Qué tal si me llamas el próximo martes y quedamos para el viernes?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de caer despatarrada en mi cama y rendirme al sueño, tuve un instante de lucidez, suficiente para reconocer que esto de trasnochar con mis fósiles &lt;i&gt;intellectuãllis&lt;/i&gt; me está robando unas cuantas noches de placer &lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;&lt;i&gt;erotĭcus&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2012/03/ni-arriba-ni-abajo-out-of-service.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvSLP-RECqyDL8AUYT8exv1aOIFZKF9erptzIbZZB76OTgXy3icwY68YNHBLlkffTvV3JodKjk1hmHXSViayRXYiMFUIUYHX29veMA3L2U1g95EZhvlIO5lqX3mYNl4k0JPpfO1TaLx_Wi/s72-c/Subibaja.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-850479140046805036</guid><pubDate>Thu, 08 Mar 2012 14:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-10T19:41:29.919-04:30</atom:updated><title>¿Un solo día para toda una vida? ¡Qué va!</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrbUZd9NFI4Qi_LvvFHJVUpelARoGUz28LHg44tLUmTH0gRH81UfThT5zlIeTGzPK1z2ixEug4GeB4STfxB4ES__7HbHE8GBKUwg2wc8YLMwb1WJ_ijQ6v0yBEJVG87CTy6bHhHQkP3ot3/s1600/D%C3%ADa+Internacional+de+la+Mujer+1.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrbUZd9NFI4Qi_LvvFHJVUpelARoGUz28LHg44tLUmTH0gRH81UfThT5zlIeTGzPK1z2ixEug4GeB4STfxB4ES__7HbHE8GBKUwg2wc8YLMwb1WJ_ijQ6v0yBEJVG87CTy6bHhHQkP3ot3/s320/D%C3%ADa+Internacional+de+la+Mujer+1.jpg&quot; width=&quot;188&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Hoy es el Día Internacional de la Mujer en &quot;casi&quot; todo el mundo. El &quot;casi&quot; excluye -es preciso decirlo- a aquellos países y aquellas (in)culturas donde la mujer no es valorada, ni amada, ni respetada, ni elogiada, ni tomada en cuenta. O sea, donde la mujer, siendo considerada menos que cero, es una burra de cargar y preñar, explotada por el jefe, abusada por el marido, utilizada por los hijos, despreciada por la autoridad, sometida por la religión, relegada por la sociedad... ¡Qué barbaridad! Debe ser lo peor que puede sucederle a una mujer vivir en semejantes condiciones desde que viene al mundo hasta que su cuerpo cansado y su vueltoñoña corazón consiguen la paz en el jodido sepulcro.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Esas millones -no hace falta contarlas- de mujeres signadas por un destino aciago, ante el que se ven impotentes e impedidas de hacer de sus vidas una historia distinta, merecen mucho más que un solo día. De hecho, necesitarían nacer otra vez, o acaso varias veces, pero en un mundo menos duro, indiferente y desigual.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Desde 1909, cuando el Partido Socialista de los Estados Unidos de América -pa` que vean que los gringos tuvieron alguna vez un partido socialista en toda regla- celebró el primer Día Nacional de la Mujer, hasta 1917 cuando se institucionalizó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, fue necesario -por innecesario que parezca- que las mujeres lucharan por conseguir los derechos al sufragio, al trabajo, a la formación profesional y a mejores condiciones laborales, empezando por la no discriminación.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y sin embargo, pocas cosas han cambiado en un siglo y una década para nosotras, y apenas unas pocas más serán modificadas, mientras unos sigan contando y otros sigan creyendo que Eva fue la astilla dislocada de una costilla de Adán.&amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2012/03/un-solo-dia-para-toda-una-vida-que-va.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrbUZd9NFI4Qi_LvvFHJVUpelARoGUz28LHg44tLUmTH0gRH81UfThT5zlIeTGzPK1z2ixEug4GeB4STfxB4ES__7HbHE8GBKUwg2wc8YLMwb1WJ_ijQ6v0yBEJVG87CTy6bHhHQkP3ot3/s72-c/D%C3%ADa+Internacional+de+la+Mujer+1.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-666985258927142150</guid><pubDate>Wed, 25 May 2011 21:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-21T15:17:22.782-04:30</atom:updated><title>El círculo cromático de la felicidad</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjNx0vqsMTy1VLu5j0gR6Pf5f-FZKW3laoSJqmHVxp9YdTDcoO1C_jLjOPzrGCD0tTOCodaJgylmXtkUxDVpz-_IRiuktW_qghFDa9sgy3M8W31fHOOEVlkJRXraygsjGNSZePjHq-WKBXD/s1600/Mafalda+llave+de+la+felicidad.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjNx0vqsMTy1VLu5j0gR6Pf5f-FZKW3laoSJqmHVxp9YdTDcoO1C_jLjOPzrGCD0tTOCodaJgylmXtkUxDVpz-_IRiuktW_qghFDa9sgy3M8W31fHOOEVlkJRXraygsjGNSZePjHq-WKBXD/s320/Mafalda+llave+de+la+felicidad.png&quot; width=&quot;283&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El otro día, en una de esas conversaciones multitemáticas que suelo tener con mis amig@s durante el almuerzo de los martes, en algún resquicio entre el desabastecimiento alimentario y la pornografía implícita en el reggaeton, se coló el tema de la felicidad -no me pregunten cómo fuimos a parar a esto, porque es algo imposible de explicar-. De más está decir que hubo opiniones de todos los colores, considerando que no hay nada como el círculo cromático para expresar un punto de vista, como quien dice, por ejemplo: «La cosa está color de hormiga», donde la cosa es una situación determinada y el color de hormiga es un predicado entre marrón barro y marrón &lt;i&gt;merde&lt;/i&gt; -en francés suena menos escatológico, ¿o no?-.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese tira y encoje sobre la felicidad, que por supuesto también incluyó el sesudo análisis de su opuesto, la conclusión quedó inconclusa, por razones obvias, aunque lo único obvio, ya sea a primera vista o de reojo, es que cada cual elabora su teoría según su propia experiencia. De modo que el color depende de los factores, los adverbios, las hormonas y los números. ¡Quién lo diría! Si una tormenta nos agita el corazón, la felicidad adquiere un tono gris lluvioso. Si nada nos inmuta, quizás se ponga blanca. Si estamos en plena ovulación, se ribetea igual que un arcoiris. Si en nuestra contabilidad el renglón de &quot;debe haber&quot; aparece en rojo, se enturbia en degradé...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El único aspecto en el que tod@s coincidimos fue el relativo a la duración: disfrutar de ella es como comerse un caramelo que se chupa, se succiona, se hace agüita en la boca, se degusta con fruición, se pasea del cachete derecho al cachete izquierdo, se repasea a la viceversa, y en el transcurso de esas relamidas deliciosas, el pobre caramelito de la felicidad va perdiendo consistencia, va cambiando la textura, se metamorfosea en una laminita dulzona, pero tan fina finita, que da miedo hacer un movimiento brusco por temor a que se vuelva añicos... Y de repente se vuelve añicos y los añicos se desvanecen, irremediablemente, entre la lengua y el cielo de la boca. Fin. The End. ¡Caput! Ahora, a ver a quién le echamos la culpa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mi, como me repugnan los dulces, del asunto en cuestión lo que no me satisface es que &quot;felicidad&quot; sea un sustantivo abstracto en vez de concreto, pues en ese desfiladero de la gramática, un sustantivo abstracto es el que designa un objeto creado por la inteligencia, mientras que un sustantivo concreto designa un objeto percibido por los sentidos. Y la verdad es que yo, con lo racional que soy respecto de las emociones y los sentimientos, preferiría ver, oler, oír, saborear y -sobre todo- tocar la felicidad, en lugar de tener que suponerla, imaginarla o soñarla, como si se tratara de la norma fundante de Kelsen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es -para mi- la pata coja del término, aunque tiene de bueno que, al ser abstracto, se le puede comparar con el arte ídem, arte que, por cierto, pocos son los genios capaces de entenderlo, a menos que se trate del cinetismo juguetón de Jesús Soto o del divertido &lt;i&gt;op art&lt;/i&gt; de Cruz Diez. La pata brincona, en cambio, salta de lo lindo al camuflarse en el adjetivo &quot;feliz&quot;, y digo salta porque hay qué ver cómo salta la gente cuando se siente arrollada por la felicidad. &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2011/05/el-circulo-cromatico-de-la-felicidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjNx0vqsMTy1VLu5j0gR6Pf5f-FZKW3laoSJqmHVxp9YdTDcoO1C_jLjOPzrGCD0tTOCodaJgylmXtkUxDVpz-_IRiuktW_qghFDa9sgy3M8W31fHOOEVlkJRXraygsjGNSZePjHq-WKBXD/s72-c/Mafalda+llave+de+la+felicidad.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-4153786870371918087</guid><pubDate>Thu, 21 Apr 2011 22:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-10T19:41:54.538-04:30</atom:updated><title>Relaciones triangulares</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjNw-ckZYAjWsAPqDeFiqQ_wXZ5-qi20voCYbWCsnuXgbh2R3xzhDoZylZcp333dFHpVx96Eh2-Sex3UkmaNQaGH3_P3jcuJFCZq8pBNDr7Sj2sU_v77hfkQ7ZYk0XdKUPzdMEiSQAKhaub/s1600/Tri%C3%A1ngulo.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;168&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjNw-ckZYAjWsAPqDeFiqQ_wXZ5-qi20voCYbWCsnuXgbh2R3xzhDoZylZcp333dFHpVx96Eh2-Sex3UkmaNQaGH3_P3jcuJFCZq8pBNDr7Sj2sU_v77hfkQ7ZYk0XdKUPzdMEiSQAKhaub/s200/Tri%C3%A1ngulo.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Dice el refrán que mejor solo que mal acompañado. Yo, lo que se dice sola, solita, no he estado nunca, a pesar de ser una solitaria empecinada. Entre amores y amistades he vivido holgadamente los años que Dios me ha dado, y sigo cultivando amig@s en los jardines de mi vida con la misma dedicación con que almaceno historias en el disco duro de mi mala memoria. La única diferencia es que a aquellos los tengo siempre presentes, aunque no estén donde estoy, mientras que a éstas las llevo conmigo a todas partes, aunque hay algunas que me cuesta (o no me da la gana) recordar. &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El caso es que el otro día estábamos mi mejor amiga y yo tomando café, y conversando de esto y lo otro, cuando de repente, así como si nada, ella -que se llama Malena, pero a veces se comporta como la malaria- suelta, sin ton ni son, un comentario que fue -o yo asumí que fue- más bien un reproche:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
-Es que a ti se te dan mejor las relaciones triangulares que las de pareja. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Joder! -pensé yo- Si estábamos hablando de las dificultades de los adolescentes de hoy en día para concentrarse por más de 45 minutos..., ¿de dónde salió este perdigonazo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Ah!, pero es que mi amiga tiene una cualidad de la que carecemos los seres normalitos o medio normalitos como yo -porque normales, tal como los psicólogos entienden la normalidad, no hay muchos-, que es la de hablar de una cosa, mientras está pensando en otra y, simultáneamente, escribir o leer un mensaje de texto en su Blackberry, sin perder una palabra de la conversación que se desarrolla en la mesa de al lado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de ese disparo a quemarropa dejamos el asunto de los adolescentes distraídos a un lado y nos internamos en el tupido bosque de las explicaciones relativas a las (mis) relaciones triangulares. Y bueno, cuando mi amiga -¿ya dije que es mi mejor amiga?-, empezó a desparramar sobre la mesa sus ejemplos -que en realidad son los míos-, no me quedó más remedio que darle la razón. En efecto, todas mis relaciones sociales &lt;i&gt;importantes&lt;/i&gt; son triangulares, y ha sido así desde que estaba en la escuela hasta el sol de hoy. Incluso alguna de mis relaciones sentimentales fue, aunque no por mucho tiempo, triangular, y dicho sea de paso, sin el menor remordimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué se me dan tan bien los triángulos de amistad en lugar de los binomios? No lo sabía hasta que Malena, empleando con rigurosidad académica su lógica perfecta, me lo dijo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Un relación de amistad exclusivamente entre tú y otra persona te exigiría una inversión de tiempo, atención y compromiso que no estás dispuesta a hacer, porque te resta libertad, y no hay nada en el mundo que cuides más que eso. En cambio, una amistad entre tú y otras dos personas te permite entrar y salir del triángulo cada vez que quieres, sin hacerles sentir mal a ello(a)s y sin ver amenazada tu libertad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Mi amiga es un genio! Precisamente por eso es mi amiga, no porque es un genio -bueno, también por eso-, sino porque ella misma fue parte de un triángulo inolvidable que mantuvimos con otra entrañable amiga, hasta que Dios decidió llevarse la hipotenusa al cielo y nos dejó a Malena y a mi rascándonos mutuamente las pulgas. Desde entonces, somos un dúo inseparable de catetos -no de catetas, ¡mosca, pues!-, que es, por cierto, la única amistad &quot;de a dos&quot; en la que invierto, encantada de la vida, tiempo, atención, compromiso y cuanto haga falta.&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2011/04/relaciones-triangulares.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjNw-ckZYAjWsAPqDeFiqQ_wXZ5-qi20voCYbWCsnuXgbh2R3xzhDoZylZcp333dFHpVx96Eh2-Sex3UkmaNQaGH3_P3jcuJFCZq8pBNDr7Sj2sU_v77hfkQ7ZYk0XdKUPzdMEiSQAKhaub/s72-c/Tri%C3%A1ngulo.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-4213267939281096199</guid><pubDate>Sat, 19 Feb 2011 03:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-10T19:42:26.743-04:30</atom:updated><title>Esos formularios indiscretos</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFey14QBfJ3hXWdRgOuvNGWLad961xAABSlLMYPoWPHkL4muMbOVDbrXDDadx6uZmraqYp1UJKQKyKCkF3lEj9_hUoFsIphcwZAkiBnGXELIv54118ltFFb81lGpNpR89bQGslVKyUh8ba/s1600/Cero-con-barra-diagonal.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;165&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFey14QBfJ3hXWdRgOuvNGWLad961xAABSlLMYPoWPHkL4muMbOVDbrXDDadx6uZmraqYp1UJKQKyKCkF3lEj9_hUoFsIphcwZAkiBnGXELIv54118ltFFb81lGpNpR89bQGslVKyUh8ba/s200/Cero-con-barra-diagonal.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Antes no, pero ahora sí, ahora me causan cierta incomodidad esos formularios que entregan los médicos cuando se asiste a la primera consulta o los corredores de seguros cuando se solicita por primera vez una póliza de seguro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Esos formularios son un interrogatorio acerca de nuestra intimidad corporal. Cada pregunta está dirigida a desvelar un síntoma, una avería, una dolencia, una disfuncionalidad, un defecto de fábrica, un antecedente genético, en fin, una serie de particularidades que, aparentemente, determinan nuestro estado de salud. Desde luego, así debe ser, si se espera que, en un momento dado, el médico sepa cual procedimiento aplicar y cuáles medicamentos puede prescribir sin desatar las alergias del paciente. Por su parte, a los corredores de seguro les interesa esta información para que la compañía estime los factores de riesgo a la hora de aprobar o no la emisión de la póliza, y de establecer determinadas condiciones y límites en la cobertura -descritas, por lo general, en letra menuda-.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿Qué es lo que me incomoda, entonces, de esos formularios? Básicamente, las preguntas que no puedo contestar como quisiera. Por ejemplo, ¿cuántos partos ha tenido? Siempre que tropiezo con ésta, tardo unos cuantos segundos antes de dibujar un redondo cero al que remato trazando encima una barra diagonal. ¡Cómo me gustaría dibujar en su lugar un número! Aunque fuese un &lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;1&lt;/span&gt; solito, pero erguido, delgado, con su graciosa visera sobre la frente. Sería incomparablemente mejor que ese &lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;0&lt;/span&gt; inflado y vacío, atravesado por una raya oblicua que lo hace parecer una señal de prohibición.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener hijos no fue mi decisión, sino la consecuencia de postergar la decisión de tenerlos, pues cuando mis óvulos estaban en su apogeo yo andaba ocupada en otras cosas: estudiar, trabajar, disfrutar de mi libertad, hacer un postgrado, ganar dinero, viajar, escalar mejores posiciones laborales... El día que decidí ser madre pasaba de los 40 y mis óvulos ya agonizaban. No obstante, intenté lograrlo mediante una de las técnicas de reproducción asistida, la ovodonación. Me sometí a todas las fases del procedimiento, desde los exámenes preliminares y las pruebas -la peor de todas fue una con un nombre espantoso: histerosalpingografía- hasta la implantación de los diminutos embriones. No resultó. Los pobres embrioncitos se rindieron en menos de una semana. Yo cerré ese capítulo en menos de un mes y asumí definitivamente mi rol de mujer libre, soltera y sin hijos, aunque siempre quedará ese cajoncito vacío por ahí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El formulario que me deja el corredor de seguro trae otra de esas preguntas: ¿Cargas familiares? Yo misma, pero no cuento como tal, porque soy mi propia proveedora, así que me voy acostumbrando a dibujar un cero y a cruzarle una línea diagonal en la barriga.&lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2011/02/esos-formularios-indiscretos.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFey14QBfJ3hXWdRgOuvNGWLad961xAABSlLMYPoWPHkL4muMbOVDbrXDDadx6uZmraqYp1UJKQKyKCkF3lEj9_hUoFsIphcwZAkiBnGXELIv54118ltFFb81lGpNpR89bQGslVKyUh8ba/s72-c/Cero-con-barra-diagonal.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-3451641721190849023</guid><pubDate>Mon, 14 Feb 2011 18:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-21T15:31:24.973-04:30</atom:updated><title>Globos de corazones</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcF7HpOTNFb1GgL9cPzegzsZtJ-emWnPUqIRpY7By9kP3nE3KkoVDzGLWrI1pu5mhpA488nxoUIez1L-8mIodI2eQgmtHj2yN5SIXwNQ7N0AF3mzM-xbnjIm0WjEew-qVYEQg4_-6JWFVS/s1600/Cupido+herido.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;217&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcF7HpOTNFb1GgL9cPzegzsZtJ-emWnPUqIRpY7By9kP3nE3KkoVDzGLWrI1pu5mhpA488nxoUIez1L-8mIodI2eQgmtHj2yN5SIXwNQ7N0AF3mzM-xbnjIm0WjEew-qVYEQg4_-6JWFVS/s320/Cupido+herido.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Hoy es uno de esos días especiales que para una chica como yo -léase soltera, solitaria y sola- poco o nada tiene de especial. La especialidad en cuestión no depende de uno, sino de dos, y cuando no hay dos, sino uno, entonces... Ni llamadas, ni SMS, ni rosas rojas en el florero, ni tarjetitas en el parabrisas del carro, ni cita para cenar, ni violines a la luz de las velas, ni fuegos artificiales en la cama, ni un tipo medio desnudo en la cocina preparando el desayuno como si la paz mundial dependiera de la perfección de un huevo frito. ¡Nada nadita de ná!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En ese estado de suprema nadería es imposible que pase desapercibida la felicidad ajena, incluso si es lunes, porque, como dice la canción de tío Simón, &quot;quererse no tiene horario ni fecha en el calendario&quot;. Por no tener, yo no tenía ni idea de que hoy es el Día de los Enamorados -así, con las iniciales en mayúsculas-, o de San Valentín, o de Cupido Motorizado. Bastó que saliera a la calle para enterarme. A mi alrededor, todo hacía referencia al amor, más exactamente, al amor carnal, que es la versión compleja del amor, porque no hay nada más difícil que el mutuo entendimiento cuando la pasión supera a la razón. Dicho de otro modo, no es igual comunicarse de la cintura para arriba que de la cintura para abajo. &amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Mientras esperaba que cambiara la luz del semáforo, montones de parejas cruzaron la calle por el paso de cebra, exhibiendo sus enormes corazones de helio, y yo sentí, al menos durante ese instante, un arrebato de mortificación que me hizo sacar por la ventana un desproporcionado corazón de hielo. ¡El mío! ¿Será posible? El trayecto hasta la oficina fue un peregrinaje de despecho póstumo. ¡Ayyy, dolor, tengo congelado el corazón! Amar y ser amado... ¿Qué es eso? ¡Cómo que qué es eso! Pues, sí, tiene mucho sentido que me lo pregunte justo ahora, después de... ¡Qué importa cuánto tiempo! ¿O sí importa? Lo único que recuerdo es que la última vez se me rompió el amor de tanto usarlo..., tal como en las veces anteriores.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por supuesto, esta tarde, al salir de la oficina, no tenía ganas de llegar a mi casa. Lo que quería era entrar en un bar, pedir una botella de vino y pasar las horas -hasta el amanecer- escribiendo versos en servilletas y embriagándome, al mejor estilo mexicano, pero con música y letra de tango, que es como se sufren y padecen dignamente las cuitas de amor. El sentido común -que a falta de lo otro, ahora me sobra- me trajo directamente a casa, y no se me ocurrió nada peor que instalarme a ver &quot;&lt;b&gt;&lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=hH80XTAoIrY&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Manuale d&#39;amore&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&quot; (2005) -un film de Giovanni Veronesi-, y además online. ¡Soy patética!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
«&lt;i&gt;El corazón tiene las dimensiones de un puño y su forma es semejante a la de una pera con la punta hacia abajo. El corazón es el órgano que simboliza el amor, sigue el ritmo de las emociones. Normalmente, en una persona adulta el corazón se contrae entre sesenta y setenta veces por minuto, pero el de una persona enamorada muchas más, a veces llega hasta cien sin que ni siquiera se de cuenta. El corazón es el último órgano en rendirse, continúa latiendo, incluso cuando está separado del organismo, incluso cuando te abandona la persona amada...&lt;/i&gt;»&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2011/02/globos-de-corazones.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcF7HpOTNFb1GgL9cPzegzsZtJ-emWnPUqIRpY7By9kP3nE3KkoVDzGLWrI1pu5mhpA488nxoUIez1L-8mIodI2eQgmtHj2yN5SIXwNQ7N0AF3mzM-xbnjIm0WjEew-qVYEQg4_-6JWFVS/s72-c/Cupido+herido.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-389098443698089230</guid><pubDate>Mon, 06 Dec 2010 00:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-22T14:17:32.638-04:30</atom:updated><title>No Way Back</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhgQk0ozbY72fPs2mmwekeqyLrExCIR-t-44_p4wjyY9mC6-YWyheEl9BO6o37ygGghNQnw-jh5yTpNC3fiEcoiXPVjbBwSj1FHaqrTUaXFoiuP-wLKpM7PaYYhGsgbnjkbD8ZnkiQvM_X-/s1600/Se%C3%B1al+No+way+back.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhgQk0ozbY72fPs2mmwekeqyLrExCIR-t-44_p4wjyY9mC6-YWyheEl9BO6o37ygGghNQnw-jh5yTpNC3fiEcoiXPVjbBwSj1FHaqrTUaXFoiuP-wLKpM7PaYYhGsgbnjkbD8ZnkiQvM_X-/s320/Se%C3%B1al+No+way+back.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
I don&#39;t write well in English, but I have always wanted to write a long text in English. Today is a good day to start, althoug I have not a rich vocabulary, among other things. However, writing a bilingual blog is one of the things what I want to do, because that language is a very important comunicational tool. Therefor, if I make a lot of mistakes, I&#39;m ready to accept and to thank your corrections to improve my writing.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
This is a blog about my existential explorations from... right now, when I am 50 years old and there is &lt;b&gt;no way back&lt;/b&gt; -it&#39;s the meaning behind this blog name-, but new ways forward. It&#39;s much better, undoubtedly. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Did you see &lt;i&gt;The Bucket List&lt;/i&gt; (2007) with Jack Nicholson and Morgan Freeman?&amp;nbsp; Well, I am not ill, thanks God, but I have somethings what I would like to do next years. So, I&#39;m making my own wish list. For example, I propose to sail around the seven seas, to learn how to play the violin -that&#39;s the reason why I put violin wallpaper on this blog-, to travel around the world as backpacker, to read more of two books at week, also to write and publish a dozen books and to enjoy my life... with someone... if I be able to find to. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Step by step! First of all, I&#39;m going to start reorganising my new changes.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2010/11/without-countdown.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhgQk0ozbY72fPs2mmwekeqyLrExCIR-t-44_p4wjyY9mC6-YWyheEl9BO6o37ygGghNQnw-jh5yTpNC3fiEcoiXPVjbBwSj1FHaqrTUaXFoiuP-wLKpM7PaYYhGsgbnjkbD8ZnkiQvM_X-/s72-c/Se%C3%B1al+No+way+back.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-4463912440295188705</guid><pubDate>Fri, 26 Nov 2010 21:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-22T21:48:41.137-04:30</atom:updated><title>En el umbral de los 50</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhk4TV6p-pvv-JLBAzKKR_cOjL60spLwiIUiFT2BeaTH_GAiAfK7Ha5Y0JaEwBFJyjTKa3TX9JIoPoceSoTkrUWwmg98dEZQTsLEfp7P84zjv3zCpSs1ojJJCZ-a7QxVO-ARlxwQtov5d76/s1600/Se%C3%B1al.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhk4TV6p-pvv-JLBAzKKR_cOjL60spLwiIUiFT2BeaTH_GAiAfK7Ha5Y0JaEwBFJyjTKa3TX9JIoPoceSoTkrUWwmg98dEZQTsLEfp7P84zjv3zCpSs1ojJJCZ-a7QxVO-ARlxwQtov5d76/s320/Se%C3%B1al.jpg&quot; width=&quot;240&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy cumplo 50 años y me doy cuenta de que entro en esa etapa de la vida en la que se transita &quot;sin cuenta regresiva&quot;, pues ya no hay vuelta atrás. De todos modos, ¿adónde iría? Porque volver, lo que se dice ¡volveeer! como si entrara en un túnel del tiempo o me subiera al carro supersónico que conduce el Dr. Brown en &lt;i&gt;Back to the Future&lt;/i&gt;, pero con marcha de retroceso, pues..., mejor me quedo cómodamente sentada en la aguja que apunta a la hora presente y del ayer me limito a rescatar las escenas bonitas de mi vida, esas en las que aparezco disfrazada de algo, montada sobre algo, riéndome por algo, y unos cuantos almanaques después, colgada del brazo o adosada a la costilla de jóvenes y románticos amores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, llegar al umbral del medio siglo es un logro que merece un gesto de gratitud a Dios, a quienes me dieron la vida -a pesar de la calidad del producto, pocas veces se han quejado-, a quienes fueron los primeros en darme la bienvenida al mundo -abuelos, tíos, primos más grandes, padrinos, amigos de mis padres, vecinos-, a quienes fueron mis primeros amigos -Mateo, al que le perdí la pista después de nuestro último asalto a la reservación de los comanches-, a mis primeros no-amigos -un par de niñas insoportables, que frecuentaban el &quot;club de la colonia&quot; fundado por nuestros padres, cuya renuencia a prestar sus juguetes me volaba los tapones y acababa descabezando sus muñecas-, a mis compañeros y maestros de la infancia, a quienes compartieron mi rebelde adolescencia, a quienes dejaron huella, por experiencia, por amistad o por amor, en mi juventud inolvidable, a quienes aportaron nuevos significados a lo largo de mi larga adultez, a quienes hoy día están cerca de mi, desde siempre o desde hace apenas unas horas. Y a los que ya no están, porque les tocó irse, en su tiempo o a destiempo...&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En este umbral intuyo que todo empieza a ser o a parecer distinto, aunque no sea capaz de percibir o de aceptar todas las diferencias, quizás porque algunas son más evidentes que otras. O acaso porque la presbicia se ha emparejado con mi vieja miopía y juntas me salvan de ver nítidamente la ruda realidad, difuminando el paisaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien me preguntara en este momento de qué edad me siento, una respuesta fácil y cursi sería &quot;Me siento sin edad&quot; -así contestan las actrices de Hollywood-. ¡Ja!, pero yo no podría, porque, además de no ser cierto, estaría cerrando de un solo golpe las cuarenta y nueve puertas que he atravesado, a trancas y barrancas, en el curvilíneo pasillo de mi existencia, como si no valiera nada lo que hay detrás de cada una. Y sucede que todas mis vivencias han sido buenas, incluso las malas. Claro, eso lo digo ahora, cuando ya no tengo moretones en la conciencia, ni huracanes en el alma, ni chichones en el corazón. ¡Jeje!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensándolo bien -aunque pensar mal no tiene nada de malo-, tengo una respuesta científica recién hechecita y con mejor aspecto: soy una mujer de 50 años en un cuerpo que aparenta 40, con una mente propia de mi edad, una imaginación de 10 y un espíritu de 30. Estas estimaciones etáreas arrojan un promedio de 36 años, que en mi calendario real fue -según recuerdo- un periodo crucial de cambios positivos y múltiples satisfacciones. Es decir, mi vida era un desastre y yo andaba dando zancajazos por el mundo, tratando de encontrarme, hasta que una mañana me miré en el espejo y la &quot;otra&quot; yo, con cara de trasnocho y lagañas en los ojos, ya bastante harta de tanto ruleteo, me gritó: «¡Para ya, coño, que estoy aquí!».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, aparte del hecho de estar consciente de que ese es el tiempo transcurrido desde mi nacimiento, no me siento diferente respecto del día anterior, ni del año pasado, ni siquiera de hace un lustro -excepto por algunos ribetes blancos en la mollera y una que otra &lt;i&gt;ligne d&#39;expression&lt;/i&gt; en mi cara-. Probablemente se deba al hecho de que he disfrutado -gracias a Dios- de muy buena salud, pero mi tío Estyliano -que, tal cual el santo, es también un anacoreta incorregible- suele decir que después de los 50, si te levantas de la cama y no te duele nada, es porque estás muerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todavía no me duele nada, menos mal, así que he decidido crear este blog con el propósito de divertirme escribiendo acerca de mis exploraciones existenciales a partir de ahora, cuando hace unos minutos traspasé el límite de velocidad a la entrada del pueblo y estoy de cuerpo entero en el quincuagésimo escalón de la vida, donde una nueva puerta se ha abierto de par en par para que continúe mi camino hacia el futuro. Sólo espero que el futuro no dure tanto como el pasado, pero sí que me reserve momenos aún mejores. ¡Amén!&amp;nbsp; &lt;/div&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2010/11/en-el-umbral-de-los-50.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhk4TV6p-pvv-JLBAzKKR_cOjL60spLwiIUiFT2BeaTH_GAiAfK7Ha5Y0JaEwBFJyjTKa3TX9JIoPoceSoTkrUWwmg98dEZQTsLEfp7P84zjv3zCpSs1ojJJCZ-a7QxVO-ARlxwQtov5d76/s72-c/Se%C3%B1al.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-6498901066020061793.post-4058372326113088034</guid><pubDate>Fri, 26 Nov 2010 21:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-03-10T19:43:22.744-04:30</atom:updated><title>Generación MCMLX</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxJPUncHGIpgnCRLQ6F8QDER70uaAR-8Ydv-4ff6KyK8t0VjxZgFc8_bIN6vyDHol7qJJIDHrIckEqDLV0x8F3BmzbZ7A_OnZvEocsjaOpcnKV3xWTfhcCq9TUHqphLECqDd5cq26jQnDz/s1600/cigue%C3%B1a-bebe.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxJPUncHGIpgnCRLQ6F8QDER70uaAR-8Ydv-4ff6KyK8t0VjxZgFc8_bIN6vyDHol7qJJIDHrIckEqDLV0x8F3BmzbZ7A_OnZvEocsjaOpcnKV3xWTfhcCq9TUHqphLECqDd5cq26jQnDz/s320/cigue%C3%B1a-bebe.jpg&quot; width=&quot;240&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;1960&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; fue un año &lt;i&gt;bisiesto&lt;/i&gt;, es decir, duró 366 días en vez de los 365 días que tiene un año normal, de acuerdo con el calendario gregoriano.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Noviembre&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; es el undécimo mes del calendario gregoriano, pero deriva su nombre del latín &lt;i&gt;novem&lt;/i&gt; (nueve), porque era el noveno mes del calendario romano, creado durante el reinado de Rómulo, fundador de Roma.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Sábado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; es el sexto día de la semana, pero el séptimo de la semana litúrgica. Su nombre proviene d&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;el latín bíblico &lt;i&gt;sabbătum&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;, este del griego σάββατον&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;, este del hebreo &lt;i&gt;šabbāt,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt; y este del acadio &lt;i&gt;šabattum&lt;/i&gt;, descanso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;26&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; es el tricentésimo trigésimo (330º) día del año en el calendario gregoriano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjz8d1cQI6hQNpcFudvtlkIBDm__VJwwN95RNm7MYBx534UvtVZ_SmJUNsDuOT_0G4y_X2uHKnD9JN9t8yvHlGXxSL51xAQBRqzV2yDXfC7f948GuT-FBkQjaUcYXb3jz2SD8mdLCOk6H3s/s1600/Independencia+de+Africa.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;213&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjz8d1cQI6hQNpcFudvtlkIBDm__VJwwN95RNm7MYBx534UvtVZ_SmJUNsDuOT_0G4y_X2uHKnD9JN9t8yvHlGXxSL51xAQBRqzV2yDXfC7f948GuT-FBkQjaUcYXb3jz2SD8mdLCOk6H3s/s320/Independencia+de+Africa.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;Nací bien, un buen día de un buen mes de un buen año. Mi única queja es que habría preferido hacerlo a otra hora, digamos entre la medianoche y el amanecer. Por lo demás, me complace haber nacido en un año durante el cual varios países lograron su independencia, por lo que se le conoce como &quot;el año de África&quot;:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ul style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;Benín, Camerún, Togo, Madagascar, Níger, Alto Volta, Costa de Marfil, Chad, República Centroafricana, Congo, Gabón, Malí y Mauritania se independizaron de Francia.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;Congo Belga se independizó de Bélgica y pasó a denominarse República Democrática del Congo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;Somalia se independizo de Italia y del Reino Unido.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;Chipre y Nigeria se independizaron del Reino Unido.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;Desde luego, esta información no estaba en mi disco duro cerebral el sábado 26 de noviembre de 1960 a la 1:30 de la tarde, porque yo era apenas una diminuta y feúcha criatura recién sacada del vientre de mi madre, que por mucho que intentó parirme, tuvo finalmente que aceptar darme a luz mediante cesárea. Pero en cuanto me empeño en vincular una cosa con la otra, acabo convencida de que mi nacimiento fue también una gesta independentista. Después de todo, no parece que haya mucha diferencia entre el parto de una nación y el parto de un hijo. En ambos casos se trata del parto de la libertad, en aquel se libera a un pueblo y en éste se libera a un nuevo ser. La verdad es que me encanta la alegoría que surge de semejante asociación, una imagen poética con la que me identifico plenamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;Pertenezco, pues, a la generación de mil novecientos sesenta, en números romanos (MCMLX) o en números arábigos (1960), para entonces daba igual, porque aún el hombre no había pisado la Luna, la televisión y las fotografías se veían en blanco y negro, la música se escuchaba en tocadiscos, los teléfonos eran de rueda y funcionaba el telégrafo. Lo que quiero decir es que soy uno de los muchos millones de seres privilegiados, porque nos tocó crecer en medio y al borde del asombro, en una época signada por toda clase de acontecimientos históricos, de innovaciones científicas y tecnológicas, y de emblemáticas transformaciones culturales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;eEtimo&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;/span&gt;</description><link>http://50regresiva.blogspot.com/2010/11/generacion-mcmlx.html</link><author>noreply@blogger.com (Fifty)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxJPUncHGIpgnCRLQ6F8QDER70uaAR-8Ydv-4ff6KyK8t0VjxZgFc8_bIN6vyDHol7qJJIDHrIckEqDLV0x8F3BmzbZ7A_OnZvEocsjaOpcnKV3xWTfhcCq9TUHqphLECqDd5cq26jQnDz/s72-c/cigue%C3%B1a-bebe.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>