La tapa tiene un gran sabor y debe tener un gran aporte calórico, ya que ella sola se basta para quitarme el hambre en un día de casi verano como los que estamos ya viviendo.
Esta os la recomiendo.
]]>Posee una carta amplia, no muy original, pero donde se puede encontrar buenos platos tanto de carne, pescado o verduras. De todo lo que he probado, podría destacar la cazuelita de ternera a la jardinera, que tiene su propia entrada en este blog, la sorprendente pechuga de pollo a la naranja o la mousaka casera. En general se come bastante bien y ninguna tapa decepciona, aunque no destacan por tener un precio espectacular.
El servicio es rápido y simpático pero un poco escaso para el número de mesas que tienen, aunque la verdad es que, una vez que se pide, te atienden bastante rápido. En el interior hay unas 5 mesas de pié, afuera otras tantas acompañadas por otras 5 mesas normales, aunque en las mesas normales se aplica una pólitica que no entiendo muy bien y la utilizan muchos locales: no sirven tapas, sólo medias raciones y enteras. Esto hace que esas mesas suelan estar vacías, haciendo contraste con la dificultad que hay a veces para encontrar una mesa de pié en el sitio.
Un apunte final, tienen pantallas dentro y se ven los partidos de liga. Ya sabéis los futboleros para la temporada que viene.
]]>Si el lector ha tenido la oportunidad de ver algunos de mis articulitos se habrá dado cuenta que soy un apasionado de este regalo de la gastronomía. Pero como todo en la vida, uno nunca deja de sorprenderse, y tengo que decir que esta carrillada ibérica no es como las demás probadas hasta la fecha.
Como primera curiosidad es la forma en la que te la sirven, poco habitual, pues te ponen la carrillada entera, y no troceada, detalle que es de agradecer al cocinero, pues le da un toque algo más auténtico y fiable. No supone ningún problema porque el corte es muy jugoso. La salsa con un toque al Pedro Ximénez o similar es la base perfecta, y en su justa medida, sin exceso de cantidad.
Como todo en su conjunto tiene la importancia que se merece, la guinda del pastel en este plato la pone sin duda las patatillas de base, cortadas en pequeñas láminas finas, jugosísimas y de sabor dulce como la salsa que las acompaña.
Para los que no os cansáis de pedir carrillada, tenéis que probar la de Al Aljibe, os llevareis una grata sorpresa…
]]>Para los amantes de las croquetas, que me consta hay muchos ya por aquí, no dejéis de ir a deleitaros con las de este rinconcito de la Alameda, no os arrepentiréis.
Ante nosotros no se presenta la clásica croqueta compacta de masa, con sus trocitos de carne del caldo, todo lo contrario. En primer lugar la forma, como observareis, algo peculiar, de forma rectangular, bueno, le da un toque como poco original. Casi compensa introducirla por completo en la boca, porque el relleno es tan cremoso que al intentar partirla en dos se desparrama un poco, mejor que lo haga en la boca, ¿no?, je je. El frito de la croqueta no es pesado y en exceso, al revés, muy ligero y de poco espesor, esto para los que no sean forofos de la clásica capa espesa de fritanga. El sabor, predominando la intensidad de la bechamel.
]]>La ración no es suficiente para colmar los apetitos más insaciables, puesto que la tapa está compuesta por dos trozos de solomillo no muy grandes con unos gajos de patata, pero lo que realmente cuenta, la protagonista de la tapa, es la salsa.
La salsa hecha con mostaza tiene un sabor sorprendentemente dulce que conforme se va consumiendo la tapa me llegó a cansar, esperaba algo un poco más fuerte de sabor que acompañara a un solomillo un poco más jugoso. Pero la verdad es que mirando la relación calidad-precio, la tapa no sale mal parada, aunque no la recomiendo ya que he probado mejores tapas en el mismo sitio. Si podéis probar la mousaka, por ejemplo, o alguno de sus montaditos en pan de pueblo.
]]>La Bodega es el típico sitio de reunión de amigos donde sin darte cuenta te tomas una cerveza tras otra, degustando sus variadas tapas y cuando te das cuenta estás demasiado a gusto para irte a casa.
Un local donde todo se come de pié, tiene varios barriles fuera y dentro tiene bastante espacio para unas 30 personas sin complicaciones, pero siempre en barriles y mesas de pie.
Su carta sorprende por la variedad de tapas que contiene, muchos montaditos al estilo Patio de San Eloy, están preparados en la barra y cuando los pides te los calientan en un periquete, tapas de pescado, carne y más elaboradas como la mousaka o cocina tradicional, destacan cuando estas ojeando para ver que se puede elegir.
Todas ellas son servidas bastante rápido, por lo que ya la tendrán preparadas de antemano, pero después la calidad no desmerece el ambiente del local, que suele está lleno y siempre puedes encontrar gente disfrutando de un buen rato. No es raro encontrar a muchos extranjeros cenando en el sitio, atraidos por sus precios económicos, cosa típica por la zona.
El servicio es rápido, pero tal vez demasiado, te atienden con prisas y no te prestan mucha atención si no sabes lo que quieres. No es el lugar habitual donde puedes tener una charla simpática con los camareros, pero si eso no es lo que buscas cumple su función correctamente.
]]>En primer lugar, y como curiosidad, tengo que decir que a un servidor no le hace mucha gracia la remolacha, de ahí lo interesante del tema, pues este salmorejo de remolacha me ha encantado!!.
El sabor es muy suave, como viene siendo costumbre en este tipo de “sopas” a la española. No me podía creer que no llevara algún aditivo mágico para cambiarle el sabor o disimularlo, pero lo confirmamos, salmorejo hecho a base de jugo de remolacha, aceite de oliva, un poco de ajo (muy poco) y juraría que un toque de amargor dulce de vinagre (al gusto diría que tipo “modena” o similar). Bueno, el toque de el aceite de tinta de calama es cosa a parte, dándole, a mi parecer, algo de distinción.
Es más, me atrevo a decir que este descubrimiento me ha gustado casi más que el clásico salmorejo tradicional.
También decir, al igual que en el risotto, que todos los excesos son malos, y que la media ración era mas que suficiente para poder llegar a saborearlo entre 5 personas.
Una muy grata sorpresa, seguro que más de uno se la lleva al igual que yo…
]]>A parte del resto de las puntuaciones, creo que está clara mi opinión sobre esta tapa, me han ganado por el gusto mas que por otra cosa. En este caso no es una tapa, es una media ración, su precio exacto es de 7 €, pero creedme, que es más que justo para la cantidad que sirven, éramos 5 personas y nos dió de sobra para probar y repetir en cantidades modestas.
El sabor, muy a la italiana, es una mezcla perfecta de la ligereza de la rúcola con la densidad de la salsa de queso provolone, para un servidor, una mezcla perfectamente combinada. El grano de arroz muy bien cocido, grueso y en su punto.
Veo sin duda que es el plato perfecto para compartir con varias personas, al centro, porque una cantidad excesiva puede llegar a cansar.
De verdad, enamorado de este risotto…
]]>Bueno, antes de leer mucho, creo que se deja bastante claro en la puntuación mi satisfacción más que plena por este descubrimiento.
Andando por la Alameda de Hércules siempre pasaba por delante y pensaba que sería algo más especial, no apto para todos los bolsillos, y tipo “comida de auto”, no iba del todo en mal camino, pero por lo de comida de autor, porque el precio, para la calidad que te sirven, es más que aceptable.
Me quedé enamorado de la terraza de la entrada, me imagino tomando medias raciones en una fresca noche de primavera. No tube la oportunidad de conocer la planta primera ni la terraza de arriba, restaurante, que no dudo merecerán su visita. Ambiente agradable (la nueva plaza de la Alameda), servicio muy atento y cordial, y lo mejor, la comida!!.
Vamos con la comida. Para ser nuestra primera visita no nos quedamos cortos, pedimos muy variado. Salmorejo de remolacha, carrillada, ensaladilla, risotto con rucola al provolone, croquetas y albóndigas. Tengo que decir que, aunque todo me encantó, me quedé enamorado del risotto y del salmorejo de berenjenas, sobretodo por la sorpresa que me llevé en uno y en el otro, pero para saber más ya tendreis que leerlo en las críticas de cada tapa, que no van a tener desperdicio.
Tengo muchas ganas de conocer a los dueños, tomarme un vinito, y que nos cuenten como fueron los inicios de este buen sitio sevillano.
No dejen de hacer el alto a la mitad de la Alameda…
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