<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0"><channel><title>Administradores de Dios</title><description>Todo lo que tenemos y somos es propiedad de Dios, pues Él es el creador de todas las cosas. La Biblia enseña que, como hijos suyos, somos hechos administradores de aquello que pertenece a Dios, incluyendo la familia, el tiempo, los talentos, el cuerpo, las riquezas, el evangelio.</description><managingEditor>noreply@blogger.com (rba)</managingEditor><pubDate>Mon, 28 Jul 2025 13:07:21 -0600</pubDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">25</openSearch:itemsPerPage><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/</link><language>en-us</language><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>Todo lo que tenemos y somos es propiedad de Dios, pues Él es el creador de todas las cosas. La Biblia enseña que, como hijos suyos, somos hechos administradores de aquello que pertenece a Dios, incluyendo la familia, el tiempo, los talentos, el cuerpo, la</itunes:subtitle><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><item><title>8 Las Ofrendas Voluntarias</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/07/8-las-ofrendas-voluntarias.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Ofrenda</category><category>Prosperidad económica</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 3 Jul 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-2391426945843530607</guid><description>&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Las ofrendas no son como el Diezmo, porque las ofrendas tienen apellido. Las ofrendas son voluntarias, es decir, nacen de la voluntad.&amp;nbsp;¿La voluntad de quién? _____________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;¿Eres Cristiano? ¿Sí? ¿De los que quieren ser como Cristo? Estas son algunas declaraciones del Señor Jesús:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Venga tu reino, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;hágase tu voluntad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; en la tierra como en el cielo” (S. Mateo 6:10).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Mi alimento es &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;hacer la voluntad del que me envió&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; y terminar su obra —les dijo Jesús—” (S. Juan 4:34).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta… pues &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;no busco hacer mi propia voluntad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;sino cumplir la voluntad del que me envió&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (S. Juan 5:30).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Porque he bajado del cielo &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;no para hacer mi voluntad sino la del que me envió&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (S. Juan 6:38).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Mientras Jesús le hablaba a la multitud, se presentaron su madre y sus hermanos. Se quedaron afuera, y deseaban hablar con él. Alguien le dijo: —Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo. —¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? —replicó Jesús. Señalando a sus discípulos, añadió: —Aquí tienen a mi madre y a mis hermanos. Pues &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;mi hermano, mi hermana y mi madre son los que hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (S. Mateo 12:46-50).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Las ofrendas no son como el Diezmo, porque las ofrendas tienen apellido. Las ofrendas son voluntarias, es decir, nacen de la voluntad.&amp;nbsp;¿La voluntad de&amp;nbsp;quién? _____________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;¿Cuál es la voluntad de Dios en cuanto a las ofrendas?&lt;br /&gt;
&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Quiero hacer un paréntesis para analizar dos textos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“El primer día de la semana, cada uno de ustedes aparte y &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;guarde algún dinero conforme a sus ingresos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, para que no se tengan que hacer colectas cuando yo vaya” (1 Corintios 16:2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Algunos hermanos usan este texto para &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;probar&lt;/i&gt; que el domingo los cristianos de la iglesia primitiva se reunían para adorar a Dios, pues &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;se recibían las ofrendas&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Nosotros creemos que “un texto sin contexto es tan sólo un pretexto.” Así que le aplicaremos la prueba del contexto. Esta prueba consiste en analizar lo que se dice antes y después del texto en cuestión, a fin de entender claramente cuál es el tema que se trata.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Leamos pues el versículo anterior. “En cuanto a &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;la colecta para los creyentes&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, sigan las instrucciones que di a las iglesias de Galacia.” (1 Corintios 16:1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora veamos el versículo siguiente. “Luego, cuando llegue, daré cartas de presentación a los que ustedes hayan aprobado y &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;los enviaré a Jerusalén con los donativos que hayan recogido&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (1 Corintios 16:3).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La realidad es que estos textos no se refieren a la ofrenda, como nosotros la entendemos, sino a un donativo para los pobres en Jerusalén. Años antes había sido el portador de una colecta especial para los afectados por el hambre en la iglesia de Antioquía. La mayoría de los creyentes en Jerusalén eran pobres, algunos de ellos por haberse hecho cristianos. Pablo estaba empeñado en la responsabilidad de solicitar ayuda para ellos de otras iglesias que visitaba, y se dirigió a los corintios para que hicieran su parte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Analicemos un segundo pasaje: “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:6-7).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Con mucha frecuencia se usa este pasaje para explicar que uno puede decidir &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;cuánto&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; debe dar como ofrenda: &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;como propuso en su corazón&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Pero analicemos qué es lo que realmente dice el apóstol.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Dice el Diccionario de la Lengua Española, al definir como: “adv. m. Encabeza oraciones sin antecedente que &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;expresan el modo o la manera en que se lleva a cabo la acción del verbo del que dependen&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;: hazlo como quieras.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La palabra “&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;como&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;”, así sin acento, es un adverbio de modo que expresa la manera en que se lleva a cabo la acción de dar. Hay otra clase de adverbio que se refieren a cantidad: “poco, mucho, bastante, más, menos, algo, demasiado, casi, sólo, solamente, tan, tanto, todo, nada, aproximadamente”, pero este no es el caso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Así aclarada la palabrita, ¿a qué se refiere la frase “cada uno dé como propuso en su corazón”? ¿A cantidad o a actitud? Si seguimos leyendo el texto dice: “no con tristeza” ¿Cantidad o actitud?, “ni por necesidad,” ¿Cantidad o actitud? “porque Dios ama al dador alegre” ¿Cantidad o actitud? En realidad este texto habla sobre la actitud al dar, pero no dice absolutamente NADA acerca de la cantidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora el análisis del contexto. “No hace falta que les escriba acerca de &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;esta ayuda para los santos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, porque conozco la buena disposición que ustedes tienen…” (2 Corintios 9:1,2) “&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Esta ayuda&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; que es un servicio sagrado no sólo &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;suple las necesidades de los santos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; sino que también redunda en abundantes acciones de gracias a Dios.” Pablo añade más exhortaciones en cuanto a la colecta para los pobres de Jerusalén.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Aunque estos pasajes no nos resultan útiles para hablar de la CANTIDAD de ofrenda que resulta de la voluntad de Dios, sí son muy importantes para hablar de la ACTITUD al dar. Es obvio que debemos &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;dar con alegría y en proporción a los ingresos recibidos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;¿Cuál es la voluntad de Dios en cuanto a las ofrendas?&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Leamos el pasaje en Deuteronomio 14:22-27: “Cada año, sin falta, apartarás la décima parte de todo lo que produzcan tus campos. En la presencia del Señor tu Dios comerás la décima parte de tu trigo, tu vino y tu aceite, y de los primogénitos de tus manadas y rebaños; lo harás en el lugar donde él decida habitar. Así aprenderás a temer siempre al Señor tu Dios. Pero si el Señor tu Dios te ha bendecido y el lugar donde ha decidido habitar está demasiado distante, de modo que no puedes transportar tu diezmo hasta allá, entonces lo venderás y te presentarás con el dinero en el lugar que el Señor tu Dios haya elegido. Con ese dinero podrás comprar lo que prefieras o más te guste: ganado, ovejas, vino u otra bebida fermentada, y allí, en presencia del Señor tu Dios, tú y tu familia comerán y se regocijarán. Pero toma en cuenta a los levitas que vivan en tus ciudades. Recuerda que, a diferencia de ti, ellos no tienen patrimonio alguno.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora procederemos al análisis de cada texto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;sup&gt;22&lt;/sup&gt; “Cada año, sin falta, apartarás la décima parte de todo lo que produzcan tus campos.” La economía del pueblo de Israel era predominantemente agrícola. Esto significa que cada año tenían sus cosechas y las crías de su ganado. Por eso cada año apartaban la décima parte de sus utilidades. Aunque esto sigue siendo una realidad en las áreas rurales, la mayor parte de la población vivimos en una economía urbana, donde la mayoría de nosotros recibe sus ingresos en forma semanal, quincenal o mensual. Podemos aplicar esta periodicidad, sin afectar el espíritu del mandato.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La cantidad mencionada en este pasaje es de un diezmo, la décima parte de las utilidades del año. En cantidad es igual al diezmo que estudiamos en el capítulo anterior y podría pensarse que se trata de lo mismo, pero veamos las diferencias a continuación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;sup&gt;23&lt;/sup&gt; “En la presencia del Señor tu Dios &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;comerás la décima parte&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; de tu trigo, tu vino y tu aceite, y de los primogénitos de tus manadas y rebaños; lo harás &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;en el lugar donde él decida habitar&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Así aprenderás a temer siempre al Señor tu Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Tres cosas obtenemos de este versículo: (1) El primer diezmo era exclusivamente para el sostén de los levitas, pero este es para que te lo comas “en el lugar donde Dios decida habitar”, o sea en la casa de Dios. Por lo tanto es diferente del anterior. (2) El que va a disfrutar de este diezmo eres tú y tu familia (véase v.26), pero Dios no quiere que lo disfrutes en tu casa, sino en la casa de Dios. (3) La razón que se da para hacer esto es que “así aprenderás a temer siempre al Señor tu Dios.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Eso me recuerda el mensaje que como Iglesia tenemos que predicar en estos tiempos: “Luego vi a otro ángel que volaba en medio del cielo, y que &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;llevaba el evangelio eterno&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; para anunciarlo a los que viven en la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo. Gritaba a gran voz: «&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Teman a Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; y denle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales.»” (Apocalipsis 14:6-7).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Otro texto, que aprendí de memoria hace algunos años: “El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.” (Eclesiastés 12:13-14). Nuevamente se habla del juicio, pero antes, “Teme a Dios”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Así que los que habremos de afrontar el juicio debemos aprender a temer a Dios y además decir a gran voz a todo el mundo que “Teman a Dios”, ¿pero cómo aprendemos nosotros a temer a Dios y cómo se los enseñamos? Hasta ahora no he localizado otro texto que me indique cómo hacerlo. Así que la respuesta es: Aparte el diezmo y disfrútelo con su familia, pero no en su casa, sino en la casa de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;sup&gt;24&lt;/sup&gt; “Pero si el Señor tu Dios te ha bendecido y el lugar donde ha decidido habitar está demasiado distante, de modo que no puedes transportar tu diezmo hasta allá, &lt;sup&gt;25&lt;/sup&gt;entonces lo venderás y te presentarás con el dinero en el lugar que el Señor tu Dios haya elegido. &lt;sup&gt;26&lt;/sup&gt;Con ese dinero podrás comprar lo que prefieras o más te guste: ganado, ovejas, vino u otra bebida fermentada, y allí, en presencia del Señor tu Dios, tú y tu familia comerán y se regocijarán.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Aquí aparece otra diferencia con el primer diezmo. El primer diezmo no se podía cambiar, pero ahora Dios dice que este puedes venderlo y llevar el dinero para que cuando llegues puedas comprar &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;lo que prefieras o más te guste&lt;/i&gt;. Y se repite la instrucción: “en presencia del Señor tu Dios, tú y tu familia comerán y se regocijarán.” No es para que te lamentes de tener que apartar otro diezmo. Es para que te regocijes con tu familia. Pero no en tu casa, sino en la casa de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora vamos a traer estos conceptos a nuestra realidad presente. Cuando participamos del Plan de Dadivosidad Personal, el &lt;i&gt;segundo diezmo&lt;/i&gt;. ¿Para qué se usa? Aquí hay algunos conceptos en que se gasta:&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Pago de la electricidad para tener luz, sonido, calefacción en tiempo de frío y aire acondicionado en tiempo de calor.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Pago del agua que tomamos cuando tenemos sed y la que usamos en los baños cuando tenemos necesidad.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Mantenimiento de las bancas cómodas en las que nos sentamos.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Equipo de Sonido, video, cámaras.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Sueldo de la secretaria que atiende nuestras llamadas y otras personas que sirven en la iglesia.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Materiales didácticos para las divisiones infantiles.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Premios y regalos para los que cumplen años, día de las madres, del maestro, etc.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Ayuda para becas de hermanos que no tienen suficiente recursos económicos.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;¿Quién disfruta de todo esto? ¿Acaso es para el beneficio de Dios? Antes de comprender el Plan de Dios para las ofrendas, yo entregaba el segundo diezmo y luego me sentía culpable cuando al participar en un concurso bíblico, me querían dar un regalo. Pensaba, “pero esto fue comprado con la ofrenda”, no puedo recibirlo. Creía que la ofrenda era para que “se fuera”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora realmente disfruto el clima, los asientos, los regalos. Hasta pregunto ¿no tiene otro? Ya entendí que es para que yo lo disfrute. Para eso lo traje. Equivocado estaría si no lo trajera y luego exigiera que me dieran algo. Con tristeza he observado que hay hermanos que no traen su ofrenda, pero sí se molestan cuando no les dan lo que exigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Lo que cada iglesia tiene para gastar es lo que nosotros mismo traemos. Y cuando lo traemos lo podemos disfrutar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;El plan del Diablo para las ofrendas&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Imagina esta escena en el hogar de una familia en cuya iglesia los hermanos no traen el segundo diezmo a la casa de Dios y esta familia no es la excepción. Así que este segundo diezmo se lo disfrutan, pero en su casa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Llega el sábado por la tarde. La esposa le dice al esposo: “¿Vamos a ir a la Sociedad de Jóvenes?” ¿A qué?, le responde el marido. ¡No ves que está haciendo mucho calor! Mejor nos quedamos aquí en la casa… prendemos el clima y vamos a estar muy a gusto. ¡Hasta podemos ver una película de la Biblia!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora la escena de una familia que asiste a una iglesia donde se practica el Plan de Dios, ellos mismos entregan su ofrenda completa para luego disfrutarla con su familia en la casa de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Llega el sábado por la tarde. La esposa le dice al esposo: “¿Vamos a ir a la Sociedad de Jóvenes?” Pero hija, todavía falta una hora y media. Voy a sugerirle a los ancianos que aprueben adelantarla cuando menos media hora. ¡Qué calor hace aquí! En cambio allá… ¡el clima está bien rico! Apúrate a vestirte. No quiero llegar tarde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;¿Qué sucede cuando SI practicamos el plan de Dios? Disfrutamos lo que Dios nos ha dado con nuestra familia de todos modos, pero hay personas con menos recursos que los que nosotros tenemos y se sientan a nuestro lado y disfrutan de la misma banca, del mismo aire acondicionado y del mismo material didáctico y hasta se sacan un premio. Las bendiciones de Dios se reparten, sin hacernos más pobres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;¿Cuánto es el diezmo de un año?&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Piense en la cantidad que recibe mensualmente. Ahora, de allí reste lo que paga de renta, agua, luz, predial, gasolina, ropa, zapatos, educación de los hijos, etc. ¿Cuánto le queda para la comida? Una fracción relativamente pequeña. ¡Y con eso comes con tu familia todo un mes!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora, ¿cuánto es el diezmo de un año? Si el año tiene 12 meses, la décima parte es 1.2 meses. Dejémoslo en “más de lo que gano en un mes.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Imagina que eres un Israelita que vive fuera de Jerusalén. Tienes que ir al templo para llevar tus diezmos. Llegas y entregas el primer diezmo íntegro. Ahora vas al mercado para comprar la comida para el banquete que te vas a dar en el templo. ¿Cuánto tiempo te vas a quedar en Jerusalén? ¿Una semana? Ya viajaste en burro unos tres días… creo que no quieres regresar enseguida… pero tampoco te puedes quedar mucho tiempo. La casa se quedó sola. La fiesta dura una semana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Pero en una semana te debes gastar el dinero equivalente a “más de un mes de utilidades”. Pero si con una pequeña fracción comías todo el mes… ¡Es mucho! ¡No puedo sólo con mi familia! ¿Qué hago?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Eso es precisamente lo que Dios espera que te dieras cuenta. ¡Que sus bendiciones son muchas! ¡No te las puedes acabar! ¡Sal por las calles y busca a los pobres, las viudas, los huérfanos e invítalos a tu mesa! ¡Hay que acabárselo todo!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Dios no quiere que vivas afligido por la escasez, siendo que Él te ha dado muchas bendiciones. Pero ¿por qué entonces vivimos pensando en lo poco que tenemos? La respuesta es dolorosa: ¡Porque no estamos siguiendo el Plan de Dios! Estamos cosechando lo que sembramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;¿Te parece que en tu iglesia hay recursos suficientes? ¿Sientes cierta comodidad? La realidad es que hay un grupo muy reducido de personas a través de las cuales Dios hace llegar esa comodidad. La gran mayoría no participa trayendo su segundo Diezmo. ¡Imagina cómo sería la iglesia si TODOS fuésemos fieles! Y las bendiciones que cada familia recibiría serían mayores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;¿Y si me falta la fe? ¿Qué hago?&lt;/h3&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El Señor Jesús dijo: “cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?” (S. Lucas 18:8). No es de extrañarnos que en estos momentos cuando Cristo está a punto de venir la fe sea escasa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Así que algunos han propuesto: “Si su fe es pequeña, empiece con poco… uno por ciento, luego dos por ciento, luego cinco por ciento… conforme vaya creciendo su fe.” El problema con este razonamiento es que no tiene fundamento en la Biblia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Cuando alguien me pregunta qué hacer, yo le muestro el texto de Malaquías 3:10 “Traed &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;todos los diezmos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; al alfolí y &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;haya alimento en mi casa&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;; y &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;probadme ahora en esto&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Primero es la obediencia, traiga TODOS los diezmos para que haya alimento en mi casa. Con el primer diezmo había alimento en la casa de los levitas, pero con el segundo había alimento en la casa de Dios literalmente. Luego viene la fe, “probadme ahora en esto”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;¡Haz la prueba! Dios no se molesta si lo pones a prueba. Él te pide que lo hagas y verás que no te falla. ¿Vas a hacerlo, o continuarás dudando?&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>7 El Diezmo es del Señor</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/06/7-el-diezmo-es-del-senor.html</link><category>Diezmo</category><category>Prosperidad económica</category><category>Prueba de Mayordomía</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 26 Jun 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-2351245409117918594</guid><description>&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“El &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;diezmo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; de todo producto del campo, ya sea grano de los sembrados o fruto de los árboles, &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;pertenece al Señor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, pues le está consagrado.” (Levítico 27:30).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El diezmo consiste en &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;devolver&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; a Dios la décima parte de todo lo que nos da para nuestra subsistencia. Considerarlo un pago o una ofrenda es suponer que esa porción nos pertenecía. Sin embargo, Dios nos la entregó solamente para probar nuestra honestidad, al devolverla. En Malaquías 3:8, Dios denuncia a quienes no entregan los diezmos, diciendo que le están robando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;A mí me gusta verlo de esta manera: cuando necesito 9 pesos, Dios me provee de 10 pesos. Siempre me da más de lo que necesito. De modo que después de devolver el diezmo, todavía tengo suficiente para cubrir mis necesidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Además, el devolver el diezmo es un acto de reconocimiento de que Dios es quien provee para todas nuestras necesidades y por lo tanto, un acto de adoración a él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El diezmo consiste en la décima parte: uno de cada diez. No es la décima parte de todo lo que se tiene, sino de la ganancia que se tuvo. Además es lo primero que se aparta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En ocasiones, un israelita quería usar parte de los frutos o semillas que fueron separadas para el diezmo, para sembrar. En este caso, podía entregar en dinero el valor de dicho fruto, según era calculado por el sacerdote. El versículo 31 dice: “Si alguien desea rescatar algo de su diezmo, deberá añadir a su valor una quinta parte.” No se puede cambiar así nada más. Hay una “multa” por cambiar el producto que es diezmo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“En cuanto al diezmo del ganado mayor y menor, uno de cada diez animales contados será consagrado al Señor” (Levítico 27:32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Para calcular el diezmo de los animales, al final del año, los israelitas contaban el ganado nacido durante el último año. Ponían una vara, y por debajo pasaban los animalitos. Entonces, contaban uno, dos, tres, cuatro… nueve y al pasar el décimo, lo marcaban como diezmo. De nuevo, uno, dos, tres, cuatro… nueve, y el décimo es marcado como diezmo. Y así sucesivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En las ciudades modernas ya no tenemos una economía agrícola con ganancias anuales, como en tiempos bíblicos. Ahora nuestra economía se basa en el intercambio de billetes y monedas o depósitos en el banco. Y las ganancias se obtienen cada semana, quincena o mes. Entonces, cada semana, quincena o mes, debemos apartar el diezmo para entregarlo a Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Una forma sencilla para calcular el diezmo es escribiendo la cantidad que se ha ganado y luego se tapa con el dedo el último número antes del punto decimal. Por ejemplo, si la ganancia es de 1,234.00, se tapa el cuatro y nos quedan 123. Ese es el diezmo, 123.00. Ahora, si se le dificulta conseguir los 23.00, pues el cajero automático le entrega billetes de 50, pues entregue los 150. No se preocupe, no va a empobrecer por los pocos pesos que entrega de más, en cambio, recibirá mayor bendición por cuanto ha puesto a Dios en primer lugar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Si su ganancia es de 25,348.84, tape los 8.84 y le quedan 2,534.00, ese es el diezmo. Recuerde que si se le dificulta entregar los 2,534.00 puede entregar 2,535.00 ó 2,550.00 que resulta más fácil de conseguir en el cajero automático del banco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Las personas que tienen un negocio de compra-venta, calculan su diezmo sobre la ganancia, no sobre el total de las ventas, pues en el precio de venta, se incluye el precio de compra. Así, si se vende 1,000.00, pero el costo de la mercancía es de 600.00, el diezmo se calcula sobre los 400.00 de la utilidad, no sobre los 1,000.00 de la venta. También se pueden descontar los gastos propios del negocio (el costo de la venta).&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;¿Para qué se usa el diezmo?&lt;/h3&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“A los levitas les doy como herencia, y en pago por su servicio en la Tienda de reunión, todos los diezmos de Israel.” (Números 18:21).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En el pasado, los israelitas traían su diezmo hasta el santuario y allí lo entregaban a los sacerdotes y levitas. Los sacerdotes y levitas se dedicaban a servir en el santuario. No tenían tierras, ni otro trabajo. Estaban dedicados al servicio de Dios. Así pues, Dios les dio a ellos los diezmos de Israel como pago por su servicio.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Después de que Cristo murió, cesaron los servicios en el santuario. De hecho, el templo fue destruido en el año 70 DC y los israelitas fueron dispersados. Desde entonces no hay templo, ni levitas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;¿Para qué se usan los diezmos en la época del nuevo testamento? El apóstol Pablo responde: “¿No saben que los que sirven en el templo reciben su alimento del templo, y que los que atienden el altar participan de lo que se ofrece en el altar? Así también el Señor ha ordenado que quienes predican el evangelio vivan de este ministerio” (1 Corintios 9:13,14).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora es usado para sostener a los Ministros que predican el Evangelio de tiempo completo. “Dios no ha cambiado; el diezmo todavía ha de usarse &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;para el sostén del ministerio&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (CSMC 108)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Dios ha dado instrucciones especiales concernientes al empleo del diezmo… La porción que Dios se ha reservado &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;no debe usarse para ningún otro propósito fuera del que él ha especificado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (CSMC 106).&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;¿Para qué NO se usa el diezmo?&lt;/h3&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;No es para gastos de emergencia. “Que nadie se sienta libre para retener los diezmos con el fin de usarlos según su propio juicio. &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;No debe emplearse en caso de emergencia, ni como parezca conveniente, aun en cosas que conciernan a la obra de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (CSMC 106)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;El ministro, por precepto y ejemplo, debe enseñar a la gente a considerar el diezmo como algo sagrado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Este no debe pensar que puede retenerlo y usarlo según su criterio personal, porque es un ministro. No le pertenece. No está en libertad de dedicarlo para sí mismo sea lo que fuere que piense que se le debe. &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;No debe respaldar con su influencia ningún plan para apartar de su uso legítimo los diezmos y las ofrendas de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (CSMC 106)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;No es para ayudar a los pobres. “El diezmo ha sido puesto aparte con un propósito especial. &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;No debe considerarse como un fondo para pobres&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (CSMC 108)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;No es para los gastos de la iglesia. “Se me mostró que &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;es un error emplear el diezmo para satisfacer los gastos ocasionales de la iglesia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;... Pero estáis robando a Dios cada vez que ponéis vuestras manos en la tesorería y extraéis fondos para satisfacer los gastos corrientes de la iglesia.” (CSMC 108)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;No es para las escuelas, ni para pagar a los colportores. “Algunos piensan que el diezmo puede aplicarse a las escuelas. Otros suponen que los colportores deberían ser sostenidos con el diezmo, pero &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;se comete un grave error cuando el diezmo se aparta del objetivo para el que ha sido destinado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;: el sostén de los ministros...” (CSMC 107)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Pero sí se puede usar para pagar a los capellanes de nuestras escuelas. “Ha sido dada clara luz en cuanto a que &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;aquellos que ministran en nuestras escuelas enseñando la Palabra de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, explicando las Escrituras, educando a los alumnos en las cosas de Dios, &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;deben ser sostenidos con el diezmo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (CSMC 108)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Así, pues, cuando entregamos el diezmo de nuestras ganancias, obedecemos a Dios y le ponemos en primer lugar. Este es un acto de obediencia que nos revela de quién dependemos. A quién adoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En vista de que el diezmo sólo puede ser usado para sostener el ministerio, ¿con qué se pagan los gastos ordinarios de la iglesia, tales como la electricidad, el aseo, las reparaciones y materiales? ¿Y para ayudar a los pobres? Estos gastos son pagados con las ofrendas voluntarias.&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;Resumen del diezmo&lt;/h3&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; margin-left: .5in; margin-right: 0in; margin-top: 0in; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -.25in;"&gt;&lt;span style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Décima parte&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; margin-left: .5in; margin-right: 0in; margin-top: 0in; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -.25in;"&gt;&lt;span style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Si se desea cambiar, se añadirá 1/5 (20%)&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; margin-left: .5in; margin-right: 0in; margin-top: 0in; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -.25in;"&gt;&lt;span style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Sólo se usa para sostén del ministerio&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total></item><item><title>6 Las pruebas de la mayordomía - Lado a Lado</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/06/6-las-pruebas-de-la-mayordomia-lado.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Prueba de Mayordomía</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 5 Jun 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-1302983793240658968</guid><description>&lt;h3&gt;Lado a Lado: un modelo de las pruebas de la mayordomía&lt;/h3&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En las publicaciones anteriores estudiamos tres casos de las pruebas de la mayordomía. De estos casos, puede derivé un modelo, al que he denominado “Lado a Lado”, pues se puede observar que siempre hay dos elementos involucrados, puestos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;lado a lado&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;Adán y Eva&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Para la prueba de Adán y Eva, Dios plantó dos árboles en el centro del jardín: el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Aunque el árbol del conocimiento del bien y del mal les estaba prohibido, al árbol de la vida ellos tenían libre acceso y podían disfrutar de su fruto. El primero era la prueba, sin lugar a dudas, pero ¿has pensado en qué representa el árbol de la vida? “Para que todo el que &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;crea en él tenga vida eterna&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (S. Juan 3:15). “Ciertamente les aseguro que el que &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;cree tiene vida eterna&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (S. Juan 6:47). “Y ésta es la &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;vida eterna&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;Jesucristo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, a quien tú has enviado” (S. Juan 17:3).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table border="1" cellpadding="0" cellspacing="0" class="MsoTableGrid" style="border-collapse: collapse; border: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-padding-alt: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; mso-yfti-tbllook: 1184;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-firstrow: yes; mso-yfti-irow: 0;"&gt;   &lt;td colspan="2" style="border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 3.6in;" valign="top" width="346"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Lado a   Lado&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Adán y   Eva&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 1;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Árbol   del conocimiento&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;del bien   y del mal&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Árbol de   la vida&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 2;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Prueba&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Jesús&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 3; mso-yfti-lastrow: yes;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;û&lt;/span&gt; Obediencia&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;ü&lt;/span&gt; Fe&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Una primera conclusión que se obtiene al observar el modelo es que, al lado de la prueba está el Señor Jesús. Adán y Eva NO aprobaron la prueba de la obediencia. Aunque antes habían tenido acceso al árbol de la vida, tuvieron que abandonar el jardín del Edén y quedaron sujetos a la muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Este principio es presentado en las siguientes palabras: “Pues como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;fe sin obras está muerta&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (Santiago 2:26).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;b&gt;Caín y Abel&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Para la prueba de Caín y Abel, Dios estableció una ofrenda compuesta por dos elementos: el cordero (animal) y el fruto de la tierra (cereal y aceite).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Sabemos que el Cordero representa al Señor Jesús, quien da la vida, mediante la fe: “Al día siguiente Juan vio a &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;Jesús&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; que se acercaba a él, y dijo: ¡Aquí tienen al &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;Cordero de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, que quita el pecado del mundo!” (S. Juan 1:29). “Gritaban a gran voz: «¡La salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;Cordero&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;!»” (Apocalipsis 7:10). “Luego el ángel me mostró un río de a&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;gua de vida&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, claro como el cristal, que salía del &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;trono&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; de Dios y &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;del Cordero&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;,” (Apocalipsis 22:1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table border="1" cellpadding="0" cellspacing="0" class="MsoTableGrid" style="border-collapse: collapse; border: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-padding-alt: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; mso-yfti-tbllook: 1184;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-firstrow: yes; mso-yfti-irow: 0;"&gt;   &lt;td colspan="2" style="border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 3.6in;" valign="top" width="346"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Lado a   Lado&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Caín&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 1;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Cereal&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Cordero&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 2;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Prueba&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Jesús&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 3; mso-yfti-lastrow: yes;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;ü&lt;/span&gt; Obediencia&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;û&lt;/span&gt; Fe&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Caín obedeció parcialmente, pues su “obediencia” no fue fruto de la fe. La obediencia que resulta del ejercicio de la fe es la única adoración que acepta Dios. Una obediencia apartada de la fe, es rechazada. Es Cristo viviendo en mí el que produce las “buenas obras”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“¿Qué concluiremos? Pues que los gentiles, que no buscaban la justicia, la han alcanzado. &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;Me refiero a la justicia que es por la fe&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. En cambio Israel, que iba en busca de una ley que le diera justicia, no ha alcanzado esa justicia. ¿Por qué no? Porque &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;no la buscaron mediante la fe sino mediante las obras, como si fuera posible alcanzarla así&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Por eso tropezaron con la «piedra de tropiezo»” (Romanos 9:30-32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table border="1" cellpadding="0" cellspacing="0" class="MsoTableGrid" style="border-collapse: collapse; border: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-padding-alt: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; mso-yfti-tbllook: 1184;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-firstrow: yes; mso-yfti-irow: 0;"&gt;   &lt;td colspan="2" style="border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 3.6in;" valign="top" width="346"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Lado a   Lado&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Abel&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 1;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Cereal&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Cordero&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 2;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Prueba&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Jesús&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 3; mso-yfti-lastrow: yes;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;ü&lt;/span&gt; Obediencia&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;ü&lt;/span&gt; Fe&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Por otro lado, la obediencia de Abel fue aceptada. Era el resultado de su fe en Cristo, simbolizado por el Cordero que ofreció en sacrificio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;b&gt;Tú y Yo&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Para probar nuestra mayordomía de los recursos económicos, Dios ha establecido el diezmo y las ofrendas voluntarias. El diezmo se constituye en la prueba de obediencia y la ofrenda, representa la fe en Jesús, quien se ofreció a sí mismo para salvarnos.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table border="1" cellpadding="0" cellspacing="0" class="MsoTableGrid" style="border-collapse: collapse; border: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-padding-alt: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; mso-yfti-tbllook: 1184;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-firstrow: yes; mso-yfti-irow: 0;"&gt;   &lt;td colspan="2" style="border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 3.6in;" valign="top" width="346"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Lado a   Lado&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Tú y yo&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 1;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Diezmo&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Ofrenda&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 2;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Prueba&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Jesús&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 3; mso-yfti-lastrow: yes;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid black 1.0pt; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Obediencia&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid black 1.0pt; border-left: none; border-right: solid black 1.0pt; border-top: none; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-border-bottom-themecolor: text1; mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-left-themecolor: text1; mso-border-right-themecolor: text1; mso-border-themecolor: text1; mso-border-top-alt: solid black .5pt; mso-border-top-themecolor: text1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 1.8in;" valign="top" width="173"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid; text-align: center;"&gt;Fe&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;En este caso no puedo ponerle &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;palomita&lt;/i&gt; (&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;ü&lt;/span&gt;) o &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;tacha&lt;/i&gt; (&lt;span style="font-family: Wingdings;"&gt;û&lt;/span&gt;), pues la prueba no ha concluido. Ahora mismo estamos a prueba, y cada uno de nosotros tiene que decidir cómo la aprobará o reprobará. Pero tú, amigo(a), sí sabes cómo calificarte.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Con este modelo se pueden observar cuatro clases de personas entre los profesos mayordomos cristianos.&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;(1) NO diezman, NO dan ofrendas&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;No sé ni qué decir… han fallado en la prueba totalmente.&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;(2)&amp;nbsp;NO diezman, SI dan ofrenda&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Los que no diezman, pero sí dan ofrenda están fallando la prueba, como la fallaron Adán y Eva. Piensan que tienen fe, pero su falta de obediencia al mandato divino revela lo contrario. Su fe, sin su obediencia es muerta.&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;(3)&amp;nbsp;SÍ diezman, NO dan ofrenda&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Los que sí diezman, pero no dan ofrenda están fallando la prueba, como la falló Caín. Piensan que con su obediencia, sin la fe, agrada a Dios. De alguna manera, su actuar revela que esperan “ganar” la vida eterna. Su experiencia se tornará amarga cuando descubran que “todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia” delante de Dios (véase Isaías 64:6).&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;El llamado&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;No es mi intención señalar o juzgar a alguien en particular. Tan sólo presentar la invitación de Dios para probarnos y que cada quien conozca cuál es su situación como mayordomo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La prueba no está concluida. Ahora mismo puedes saber si es necesario que suceda un cambio en tu experiencia. Si has descubierto que te encuentras en alguno de estos casos, acércate a Dios en este momento, “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El Señor Jesús te invita: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h4&gt;(3)&amp;nbsp;SÍ diezman, SÍ dan ofrenda&lt;/h4&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Los que sí diezman, y también dan su ofrenda están aprobando la prueba, como la aprobó Abel. No creen en agradar a Dios mediante su obediencia, sino que su obediencia revela su fe en Cristo Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Acércate tú también… pidámosle que nos mantenga fieles hasta la muerte y nos dé la corona de la vida (Apocalipsis 2:10).&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div&gt;Todavía no hemos terminado. Agradezco que dejes tus comentarios a continuación y estés al pendiente de la próxima entrega. En la columna derecha podrás escribir tu e-mail para recibir las actualizaciones a este blog.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>5 Las pruebas de la mayordomía - Tú y yo</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/05/5-las-pruebas-de-la-mayordomia-tu-y-yo.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Prueba de Mayordomía</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 29 May 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-5826290676602360243</guid><description>&lt;h3&gt;Tú y yo probados&lt;/h3&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg1jbbsHsrRsevshf8oSYXpt-cBC4qb3MYcnBgV5J9zks5feumyixBc3Ypzswm-x0OgLDZFab6VXRAhT8z7qb0F9bBiJnABe54r_ImWLGrTKkQakZX6xLvO0l3dX5oCgAzURo9dhIfXl_Q/s1600/M001.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg1jbbsHsrRsevshf8oSYXpt-cBC4qb3MYcnBgV5J9zks5feumyixBc3Ypzswm-x0OgLDZFab6VXRAhT8z7qb0F9bBiJnABe54r_ImWLGrTKkQakZX6xLvO0l3dX5oCgAzURo9dhIfXl_Q/s320/M001.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Las historias previas son muy aleccionadoras. Sin embargo, no son suficientes para nuestra experiencia. Revelaron lo que no era obvio en las vidas de estos personajes, pero ¿cuál es la prueba que nosotros debemos afrontar a fin de conocer nuestra fidelidad como mayordomos de Dios?&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Actualmente no tenemos acceso al árbol del conocimiento del bien y del mal, por lo que nuestra prueba no está allí.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Tampoco hay necesidad de ofrecer un cordero en sacrificio, acompañado por el cereal y el aceite, puesto que Cristo, el verdadero cordero de Dios ya fue sacrificado.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="text-align: center;"&gt;¿Cuál es la prueba de nuestra mayordomía?&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Así también el Señor… Nos pide que lo reconozcamos como el Dador de todas las cosas, y por esta razón ha dicho: De todas vuestras posesiones me reservo la &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;décima parte&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; para mí mismo, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;además&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; de los &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;donativos y las ofrendas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, que deben ser llevados a mi tesorería. Esto constituye la &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;prueba&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; de la provisión que Dios ha hecho para promover la obra del Evangelio” (Consejos sobre Mayordomía Cristiana, 69,70).&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Aun antes de la entrada del pecado, el peligro del olvido estaba latente en el carácter del hombre, y Dios le prohibió comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal como una prueba para él; lo reclamó como suyo. Porque con la obediencia a este mandato, Adán y Eva reconocían que Dios era el dueño del hermoso hogar confiado a su cuidado. Dios le dio a Adán el dominio sobre todo el mundo y sobre todas las formas de vida sobre él, pero retuvo para sí este solo árbol como señal de que era el Señor de todo. &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: #1f497d;"&gt;Así, el separar la décima parte de las ganancias es un reconocimiento de la misma verdad eterna&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” (Diccionario Bíblico Adventista – Diezmo)&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En estos dos pensamientos encontramos que una prueba de nuestra mayordomía consiste en la entrega fiel de los diezmos y los donativos y ofrendas.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Por supuesto, debemos comprender que, como establecimos en el capítulo anterior, esta es la prueba de nuestra mayordomía en el área de los recursos materiales. Hay otras pruebas de nuestra mayordomía para el tiempo, el cuerpo, los talentos y el evangelio.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div&gt;Todavía no hemos terminado. Agradezco que dejes tus comentarios a continuación y estés al pendiente de la próxima entrega. En la columna derecha podrás escribir tu e-mail para recibir las actualizaciones a este blog.&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg1jbbsHsrRsevshf8oSYXpt-cBC4qb3MYcnBgV5J9zks5feumyixBc3Ypzswm-x0OgLDZFab6VXRAhT8z7qb0F9bBiJnABe54r_ImWLGrTKkQakZX6xLvO0l3dX5oCgAzURo9dhIfXl_Q/s72-c/M001.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>4 Las pruebas de la mayordomía - Caín y Abel</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/05/4-las-pruebas-de-la-mayordomia-cain-y.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Pruebas de la Mayordomía</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 22 May 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-2323653089860193429</guid><description>&lt;h3&gt;Caín y Abel probados&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhD3gwBzUc5zsxMSTRmqXc0U6FJgig4Q4iR2EvLA3qvme36pBMeur0pP4h8i6JUtuZ0UgXmTZSALPXAKAk2D-bnYEqg06G5vgrDSzhR639pZKXqIQlNuXMFwyEfVjZXlnqBLgBYzO4aCfA/s1600/Cain+and+Abel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhD3gwBzUc5zsxMSTRmqXc0U6FJgig4Q4iR2EvLA3qvme36pBMeur0pP4h8i6JUtuZ0UgXmTZSALPXAKAk2D-bnYEqg06G5vgrDSzhR639pZKXqIQlNuXMFwyEfVjZXlnqBLgBYzO4aCfA/s320/Cain+and+Abel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
“Estos hermanos fueron &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;probados&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, como lo había sido Adán antes que ellos, para comprobar si habrían de &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;creer y obedecer&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; las palabras de Dios” (Patriarcas y Profetas, página 58)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Este pensamiento revela que la prueba de la mayordomía de Caín y Abel tenía el mismo propósito que la prueba de la mayordomía a la cual fueron sometidos Adán y Eva. Eran pruebas que revelaban la relación entre la mayordomía, la fe (creer) y las obras (obedecer).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Las circunstancias habían cambiado, Caín y Abel no tenían acceso al árbol de la vida, pero tampoco al árbol del conocimiento del bien y del mal. Por esta razón, la prueba debía cambiar de forma, pero no de fondo. Todavía es necesario que el ser humano pueda probar su fidelidad como mayordomo.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: auto;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Caín y Abel eran dos jóvenes adultos. “Abel se dedicó a pastorear ovejas, mientras que Caín se dedicó a trabajar la tierra” (Génesis 4:2). Siendo que la mayoría de nosotros conoce la historia, me atrevo a preguntar: ¿En qué consistió la ofrenda de Caín? Anota tu respuesta aquí _______________________________________________.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Muchas personas ante esta pregunta, tienden a responder con interpretaciones: “lo que él quiso”, “lo que le sobraba”, “no hizo lo que Dios le pidió.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Pero me gusta la idea de aterrizar el asunto. Primero, ¿qué sabes?, después abordaremos el ¿cómo lo interpretas? Si todavía no has escrito algo en la línea, te invito a que lo hagas antes de continuar leyendo. Es muy importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ante mi insistencia, muchos contestan que Caín trajo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;frutas&lt;/i&gt;. Si crees que esa es la respuesta correcta, ahora te pido que uses un poco tu imaginación y escribas qué frutas te imaginas que habrá traído. _______________________________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La gran mayoría de las personas mencionan las manzanas, peras, uvas, calabazas, naranjas, tomates, etc. ¿estás de acuerdo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La siguiente pregunta es: ¿En qué consistió la ofrenda de Caín? Anota tu respuesta aquí ______________________________________________.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Por favor, anota lo que sabes, sin interpretaciones. Porque muchos responden “lo que Dios pidió”, “lo mejor que tenía”, o cosas similares. Anímate a responder algo concreto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Si escribiste &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;un cordero&lt;/i&gt;, has coincidido con la mayoría de las personas a quienes he preguntado personalmente al impartir este seminario. Aunque lamento informar que &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;la verdad&lt;/i&gt; no se determina por votación u opinión de la mayoría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Patriarcas y Profetas, página 58 dice respecto de Caín y Abel algo que llamó mi atención: “&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Conocían&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; el medio provisto para salvar al hombre, y &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;entendían&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; el sistema de ofrendas que Dios había ordenado.” Dos palabras resaltan: &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;conocían y entendían&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Las respuestas más populares no son las correctas porque, desafortunadamente, muchos no conocen y otros no entienden bien el sistema de ofrendas que Dios había ordenado. Parte de este desconocimiento proviene del hecho de que no podemos encontrar en el libro de Génesis las instrucciones sobre este sistema.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Pero el hecho de no encontrar la descripción del sistema de ofrendas en Génesis, no significa que las personas que vivieron en esta época no lo conocieran y entendieran. Tan sólo significa que se escribió en una fecha posterior. De hecho, en esa época no se había comenzado a escribir la Biblia. Todo lo sabían por la tradición oral de padres a hijos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Permíteme presentar un ejemplo de este razonamiento. En Génesis 7:2 dice lo siguiente: “De todos los animales &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;puros&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, lleva siete machos y siete hembras, pero de los &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;impuros&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, sólo un macho y una hembra.” Esta es la orden que recibió Noé para ingresar a los animales al arca. Note que Dios los clasifica en puros e impuros. La pregunta es ¿dónde se dice en Génesis cómo distinguir los animales puros de los impuros? Y si no se dice en Génesis, ¿cómo supo Noé clasificarlos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La respuesta es simple: Noé conocía esta clasificación, pero se registró por escrito hasta cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto. Está en Levítico capítulo 11.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;De manera similar, el sistema de ofrendas que Caín y Abel conocían y entendían se registró hasta la época del peregrinar por el desierto. Está descrito en el libro de los Números capítulo 15:1-4: “El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: «Después de que hayan entrado en la tierra que les doy para que la habiten, tal vez alguno quiera ofrecerle al Señor una vaca o una oveja... como holocausto... Para que esa ofrenda sea un &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;aroma grato&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; al Señor, el que presente su ofrenda deberá &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;añadirle&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;como ofrenda de cereal&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, dos kilos de flor de harina mezclada con un litro de aceite.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Para que sea un &lt;i&gt;aroma grato&lt;/i&gt; al Señor, la ofrenda debía constar de dos elementos:&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: Symbol;"&gt;&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;La víctima (el animal: vaca u oveja)&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;El cereal y el aceite (fruto de la tierra)&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;b&gt;La ofrenda de Caín&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Volvamos a la historia de Caín y Abel. ¿En qué consistió la ofrenda de Caín? “Tiempo después, Caín presentó al Señor una &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;ofrenda del fruto de la tierra&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (Génesis 4:3). Realmente no dice frutas, aunque las frutas son también el fruto de la tierra. Pero en el contexto del sistema de ofrendas establecido por Dios, concluyo que se trató del cereal. &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Caín sólo trajo el cereal&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;b&gt;La ofrenda de Abel&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;/div&gt;En qué consistió la ofrenda de Abel. “Abel &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;también&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; presentó al Señor lo mejor &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;de su rebaño&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, es decir, los primogénitos con su grasa” (Génesis 4:4).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El adverbio &lt;i&gt;también&lt;/i&gt; es clave para comprender este versículo. El Diccionario de la Lengua Española lo define así: “(1) Se usa para afirmar la igualdad, semejanza, conformidad o relación de una cosa con otra; (2) además.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Esta palabra establece una relación entre dos cosas. Podría estar relacionando a Caín con Abel, pero para entenderlo así tendría que decir: “También Abel”. Pero en cambio, dice “Abel también presentó al Señor”. Es decir, lo que relaciona es lo que presentó Abel con lo que presentó Caín. Pero no olvide que significa “Además”. Así pues, Abel presentó lo que trajo Caín, el fruto de la tierra, y ADEMÁS trajo lo mejor de sus rebaños, el cordero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Aunque interesante este hecho, este pasaje no fue escrito originalmente en español, sino en hebreo. Podría tratarse de un efecto de la traducción. Así que &lt;i&gt;también&lt;/i&gt; hay que investigarlo en hebreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La palabra hebrea traducida como &lt;i&gt;también&lt;/i&gt; es &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;גַּם&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; (gam) que se puede traducir como &lt;i&gt;ambos&lt;/i&gt;, así se confirma que Abel debió traer ambas cosas: el fruto de la tierra y el cordero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Patriarcas y Profetas continúa diciendo: “ellos había&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; de mostrar su &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;fe&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; en la sangre de Cristo como la expiación prometida ofreciendo en sacrificio las primicias del ganado. Además de esto, debía&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; presentar al Señor los primeros frutos de la tierra, como ofrenda de agradecimiento.” Es decir, ambos debían ofrecer un sacrificio del ganado y ambos debían presentar al Señor los frutos de la tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;b&gt;La diferencia en las ofrendas&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;/div&gt;¿Cuál fue la diferencia entre las ofrendas de Caín y Abel? Por muchos años me hice la pregunta: “Si Dios pidió cordero, ¿de dónde sacó Caín la idea de traer naranjas y peras y uvas?” ¿Por qué la cambió?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align="center"&gt;&lt;table border="1" cellpadding="0" cellspacing="0" style="border-bottom-style: none; border-collapse: collapse; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; width: 200px;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt; &lt;td style="border: solid lime 1.0pt; padding: 0in 5pt 0in 5pt; width: 75pt;" valign="top" width="96"&gt;&lt;div align="left" class="Parrafoalineado" left;"="" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt;" text-align:=""&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Caín&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;td style="border: solid lime 1.0pt; padding: 0in 5pt 0in 5pt; width: 75pt;" valign="top" width="96"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt; text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Abel&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt; &lt;td style="border: solid lime 1.0pt; padding: 0in 5pt 0in 5pt; width: 75pt;" valign="top" width="96"&gt;&lt;div align="left" class="Parrafoalineado" left;"="" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt;" text-align:=""&gt;Cereal&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;td style="border: solid lime 1.0pt; padding: 0in 5pt 0in 5pt; width: 75pt;" valign="top" width="96"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt; text-align: right;"&gt;Cereal&lt;br /&gt;
+ Cordero&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt; &lt;td style="border: solid lime 1.0pt; padding: 0in 5pt 0in 5pt; width: 75pt;" valign="top" width="96"&gt;&lt;div align="left" class="Parrafoalineado" left;"="" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt;" text-align:=""&gt;&lt;b&gt;Incompleta&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;td style="border: solid lime 1.0pt; padding: 0in 5pt 0in 5pt; width: 75pt;" valign="top" width="96"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt; text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;Completa&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora comprendo que Caín no se &lt;i&gt;cambió&lt;/i&gt; la ofrenda, sino que Caín presentó una ofrenda incompleta, mientras que Abel presentó una ofrenda completa. “Caín &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;obedeció&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; al construir el altar, &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;obedeció&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; al traer una ofrenda; pero rindió una &lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;obediencia sólo parcial&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (Patriarcas y Profetas, página 59).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;b&gt;Caín: prueba no superada &amp;nbsp; Abel: prueba superada&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;/div&gt;Las ofrendas de Caín y Abel eran actos de adoración. Daba la apariencia de que ambos adoraban a Dios, pues ambos levantaron sus altares de manera similar y ambos colocaron algo sobre el altar. Sin embargo, al obedecer íntegramente la voluntad de Dios se reveló la fe y la fidelidad de Abel. Mientras que la obediencia parcial de Caín, equivalente a la desobediencia, reveló su falta de fe y fidelidad hacia Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Desgraciadamente, Caín no comprendió aquello que la prueba le estaba revelando. En lugar de pedir perdón a Dios y corregir el rumbo que tomaba su vida, se enojó contra su hermano y contra Dios llegando al extremo de matar a Abel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La confirmación final está en el hecho de que “el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda” (Génesis 4:4).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div&gt;Todavía no hemos terminado. Agradezco que dejes tus comentarios a continuación y estés al pendiente de la próxima entrega. En la columna derecha podrás escribir tu e-mail para recibir las actualizaciones a este blog.&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhD3gwBzUc5zsxMSTRmqXc0U6FJgig4Q4iR2EvLA3qvme36pBMeur0pP4h8i6JUtuZ0UgXmTZSALPXAKAk2D-bnYEqg06G5vgrDSzhR639pZKXqIQlNuXMFwyEfVjZXlnqBLgBYzO4aCfA/s72-c/Cain+and+Abel.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>3 Las pruebas de la mayordomía - Adán y Eva</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/05/3-las-pruebas-de-la-mayordomia-adan-y.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Prueba de Mayordomía</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 15 May 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-7663267410920939337</guid><description>&lt;h2&gt;Pruebas de la Mayordomía&lt;/h2&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En la publicación anterior se presentaron las pruebas de la Mayordomía en diversos aspectos de nuestra vida. En este capítulo se presentarán las pruebas en las vidas de Adán, Eva, Caín y Abel.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Además, me propongo resaltar la relación de fe y obras en la mayordomía. Porque la mayordomía no se constituye en un medio de salvación. Las pruebas de la mayordomía solamente revelan nuestra fe, que es invisible, por medio de la obediencia (obras) que es visible (véase Santiago 2:18).&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;Adán y Eva probados&lt;/h3&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEge2IYLqujx2pjgeV70dIfcBKTu1PvOQJ6olMqo55Qj-Oej7-fDRHQJJixCo_6vOtyI_lMsUG0iiTC54WbdCLYx0K3ORw4FLm9NWf5suWtNTuT_gTG1lRroQ1FkMPWycen0DGGCGjKOSoE/s1600/066.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEge2IYLqujx2pjgeV70dIfcBKTu1PvOQJ6olMqo55Qj-Oej7-fDRHQJJixCo_6vOtyI_lMsUG0iiTC54WbdCLYx0K3ORw4FLm9NWf5suWtNTuT_gTG1lRroQ1FkMPWycen0DGGCGjKOSoE/s320/066.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Dios planeó la creación de la raza humana antes de ejecutarla. Encontramos en Génesis 1:26,27 esta descripción: “«Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.» Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó.”&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Cuando Adán y Eva salieron de las manos de su Creador, ya todo estaba hecho. Ellos no necesitaron construir su casa-habitación, ni comprar su alimento. Su vestimenta de luz fue provista por Dios. No tuvieron que asistir a la universidad para adquirir conocimientos y habilidades administrativas, pues cuando comenzaron a vivir ya tenían ese conocimiento y habilidades. Por eso, no presentaron un examen teórico o práctico antes de obtener el puesto de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;administradores del planeta tierra&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Para mantener el puesto, debían mantenerse fieles a Dios. Dios les dio una prueba que les ayudaría a descubrir su grado de fidelidad. “Dios el Señor hizo que creciera toda clase de árboles hermosos, los cuales daban frutos buenos y apetecibles. En medio del jardín hizo crecer el árbol de la vida y también el árbol del conocimiento del bien y del mal… y le dio este mandato: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás.» (Génesis 2:9,16,17).&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La historia registrada en Génesis capítulo 3 nos presenta que un día doña Eva se fue a pasear por el centro del jardín del Edén. Anduvo cerca del lugar donde Dios había plantado el árbol prohibido. Entonces escuchó una voz que le llamaba: “Eva…” “Eva…” Ella comenzó a buscar de dónde venía la voz que la llamaba y, repentinamente, se encontró frente a frente con la serpiente.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Lo normal hubiera sido alejarse de ese sitio, pero doña Eva era &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;tan educada&lt;/i&gt; que no quiso dejar a la serpiente con la palabra en la boca y se dispuso a entablar un diálogo con ella. Lo que no sabía era que quien realmente hablaba era el enemigo de Dios oculto detrás de la serpiente. Después de un intercambio de ideas, la serpiente sembró la duda en Eva.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Con frecuencia usamos la palabra &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;duda&lt;/i&gt; como si fuera sinónimo de falta de conocimiento. Por ejemplo, decimos, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;tengo una duda, ¿cómo se llama usted?&lt;/i&gt; O bien, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;tengo una duda ¿cómo se calcula el área de un triángulo?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El diccionario de la lengua española de la editorial Espasa-Calpe define duda así: “Vacilación e indecisión ante varias posibilidades.” ¿En quién confiaría Eva? ¿En Dios, en la serpiente o en su propia capacidad para discernir lo bueno y lo malo? Y para esto fue diseñada la prueba de mayordomía. Para revelarnos lo que está oculto a nuestros ojos, en quién confiamos.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Conocemos el resto de la historia. Eva decidió comer de la fruta del árbol prohibido y posteriormente la compartió con Adán, su esposo, quien también la comió.&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Adán y Eva: prueba no superada&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Así, pues, Adán y Eva fracasaron la prueba de la mayordomía. Dios les dio todo lo que tenían, pero se reservó para sí tan sólo un árbol. Respetar la voluntad de Dios evitando comer de esa fruta era una evidencia de que ellos reconocían a Dios como propietario de todo lo que tenían.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El comer lo que Dios había prohibido era una señal de que se habían apropiado de lo que no les pertenecía. Ese es el espíritu de Satanás, quien sin tener derecho alguno, se apropió de este planeta tierra y sus habitantes.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div&gt;Todavía no hemos terminado. Agradezco que dejes tus comentarios a continuación y estés al pendiente de la próxima entrega. En la columna derecha podrás escribir tu e-mail para recibir las actualizaciones a este blog.&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEge2IYLqujx2pjgeV70dIfcBKTu1PvOQJ6olMqo55Qj-Oej7-fDRHQJJixCo_6vOtyI_lMsUG0iiTC54WbdCLYx0K3ORw4FLm9NWf5suWtNTuT_gTG1lRroQ1FkMPWycen0DGGCGjKOSoE/s72-c/066.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>2 Mayordomía en Crecimiento</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/05/2-mayordomia-en-crecimiento.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Mayordomía de los Talentos</category><category>Mayordomía del Evangelio</category><category>Mayordomía del Tiempo</category><category>Prosperidad económica</category><category>Salud</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 1 May 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-6072981149258929194</guid><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 24px; font-weight: bold;"&gt;Mayordomía en Crecimiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
Desde que Dios creó al ser humano, éste corría el peligro de olvidar su relación con Dios. Podía suceder que, al tener dominio sobre la creación de Dios, se sintiera el propietario. Así que Dios estableció pruebas de la mayordomía.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Muchos piensan en la prueba, como algo que Dios estableció para saber si el ser humano es fiel. Esta forma de pensar ignora dos hechos: (1) que Dios es Omnisciente, es decir, que todo lo sabe. Él conoce nuestros pensamientos y sentimientos mejor que nosotros mismos. Nada hay oculto para él. Así, pues, la prueba no le informa absolutamente nada a Dios que él no sepa. (2) Vivimos en medio de un conflicto universal que está siendo observado por criaturas fuera de nuestro planeta que no son omniscientes. Son seres que Dios creó, pero que nunca han experimentado el pecado. Ellos observan cómo se desarrolla el pecado, pero no conocen lo que está en nuestras mentes. Dependen de lo que ven y razonan para entender.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Entonces, ¿cuál es el objetivo de la prueba? Dios nos ha dado un instrumento por medio del cual NOSOTROS podemos conocer cuán buenos mayordomos somos. También ayuda a los seres que nos observan para tener un criterio con el cual sacar conclusiones.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Podemos encontrar en la Biblia evidencia de que de todo lo que Dios nos ha provisto, se ha reservado una porción como sagrada. Es nuestro deber devolver a Dios esa porción como prueba de nuestra mayordomía. Al no hacerlo, se constituye en prueba de que nos hemos apropiado de lo que le pertenece a Dios. El resto que queda con nosotros sigue siendo de Dios, pero queda bajo nuestra administración.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Tradicionalmente, en el ámbito de la mayordomía cristiana se han definido cuatro áreas que cubren la vida del hombre: Tiempo, Templo, Talentos, Tesoros. Con mucha seguridad puedo decir que hay otras áreas de la vida del hombre que no están cubiertas por estas cuatro, pero por el momento, usaremos este concepto como punto de partida.&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Recursos materiales (Tesoros)&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;El área de los Tesoros incluye los recursos materiales que Dios nos da: todas esas cosas que tenemos y decimos “son mías.” Si le pregunto, ¿de quién es ese carro que maneja? Muchos dirán: “Es mío”. Y ¿la casa donde vive, de quién es? Otros dirán: “Es mía y de mi familia.”&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Creo que lo correcto sería decir: “El auto que manejo es de Dios, pero me lo ha dado para satisfacer mis necesidades de transporte.” O bien, “esta casa es de Dios, pero me la ha provisto para vivir en ella”. Esa es la verdad, pero no estamos acostumbrados a pensar de ese modo. Tenemos la tendencia a apropiarnos de lo que le pertenece a Dios.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Por esa razón, Dios puso una prueba en esta área. Para reconocer que TODO lo que tenemos le pertenece a Dios, dios se ha reservado el Diezmo. “El diezmo de todo… pertenece al Señor, pues le está consagrado” (Levítico 27:30). El diezmo es la décima parte, o sea, el diez por ciento.&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Tiempo&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Cuán a menudo decimos “no tengo tiempo”. Bien decimos, porque el tiempo es de Dios. Pero nuestra vida está hecha con tiempo. Por eso es que al morir, el tiempo se detiene. Así que mientras vivimos tenemos el tiempo que Dios nos da para administrar.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;A fin de evitar que nos consideremos dueños del tiempo, Dios se ha reservado la séptima parte del tiempo. “Pero el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios” (véase Éxodo 20:8-11). Nótese que este séptimo día no es para descansar en la cama, viendo la televisión. Es un día “para honrar al Señor tu Dios.” La prueba consiste en dedicar a Dios el séptimo día.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Si dividimos en una calculadora (100 / 7) el resultado es 14.29, o sea, que debemos &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;devolver&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; a Dios poco más del 14 por ciento del tiempo. Al ver este porcentaje me queda la impresión de que para Dios resulta de mayor importancia la forma como administramos el tiempo que los recursos materiales. A ti, ¿qué impresión te da?&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Cuerpo (Templo)&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La Biblia narra con las siguientes palabras el momento cuando Dios le dio un cuerpo al ser humano: “Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente” (Génesis 2:7). De modo que mientras el hombre vive, tiene un cuerpo. Al momento de la muerte, cuando deja de existir, “Exhalan el espíritu y vuelven al polvo, y ese mismo día se desbaratan sus planes” (Salmo 146:4). Cuando el cuerpo regresa al polvo de donde Dios lo tomó, el tiempo se detiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Así, pues, el cuerpo que tenemos es prestado. Pero corremos el riesgo de adueñarnos de él. ¿Hemos escuchado la frase “Es mi cuerpo y yo hago con él lo que yo quiero”? El concepto bíblico es muy diferente: “¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio” (1 Corintios 6:19,20).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Dios reclama para sí TODO nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo. El cien por ciento, no sólo una parte. No tenemos derecho a decidir qué hacer con nuestro cuerpo. Debemos cuidarlo de acuerdo con las instrucciones que Dios nos ha dado en su Palabra.&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Talentos&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Los talentos son aquellos conocimientos, habilidades, actitudes y relaciones con las cuales hemos nacido, o que hemos cultivado a lo largo de la vida. Son dones que Dios nos ha dado para que los usemos en el servicio.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Si combinamos el cuerpo, con los talentos y el tiempo, podemos producir los recursos materiales. Nos apropiamos de los talentos cuando los usamos para servirnos a nosotros mismos, en lugar de usarlos para servir a Dios y a nuestros semejantes.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Ahora, ¿cuál es la prueba de nuestra fidelidad en la mayordomía de los talentos? Veamos la parábola que el Señor Jesús narró sobre unos siervos que recibieron talentos (véase S. Mateo 25:14-30).&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Uno de los siervos recibió sólo un talento. Pensó que era muy poco como para invertirlo. Así que fue y lo enterró. Cuando el dueño volvió el devolvió el cien por ciento de su talento. Fue honrado, ¿no te parece? No se quedó con un cinco. TODO lo devolvió. Esperaba una felicitación.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;“Pero su señor le contestó: ¡Siervo malo y perezoso! … Pues debías haber depositado mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo hubiera recibido con intereses” (v.26-27). El dueño esperaba intereses.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En resumen:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table border="1" cellpadding="0" cellspacing="0" class="Cuadrculaclara-nfasis11" style="border-collapse: collapse; border: none; mso-border-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-themecolor: accent1; mso-padding-alt: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; mso-yfti-tbllook: 1184;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-firstrow: yes; mso-yfti-irow: -1;"&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid lime 2.25pt; border: solid lime 1.0pt; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 168.6pt;" valign="top" width="225"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt; mso-yfti-cnfc: 5;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime font-family: Cambria, serif;"&gt;Dios nos   da…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td colspan="2" style="border-bottom: solid lime 2.25pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: solid lime 1.0pt; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 105.6pt;" valign="top" width="141"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: 3.0pt; margin-left: 0in; margin-right: 0in; margin-top: 3.0pt; mso-yfti-cnfc: 1; text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime font-family: Cambria, serif;"&gt;…pero se   reserva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 0;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid lime 1.0pt; mso-background-themecolor: accent1; mso-background-themetint: 63; mso-border-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 168.6pt;" valign="top" width="225"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 68;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria, serif;"&gt;Recursos materiales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid lime 1.0pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: none; mso-background-themecolor: accent1; mso-background-themetint: 63; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 57.3pt;" valign="top" width="76"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 64; text-align: center;"&gt;1/10&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style=" border-bottom: solid lime 1.0pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: none; mso-background-themecolor: accent1; mso-background-themetint: 63; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 48.3pt;" valign="top" width="64"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 64; text-align: right;"&gt;10 %&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 1;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid lime 1.0pt; mso-border-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 168.6pt;" valign="top" width="225"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 132;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria, serif;"&gt;Tiempo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid lime 1.0pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: none; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 57.3pt;" valign="top" width="76"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 128; text-align: center;"&gt;1/7&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid lime 1.0pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: none; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 48.3pt;" valign="top" width="64"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 128; text-align: right;"&gt;14 %&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 2;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid lime 1.0pt; mso-background-themecolor: accent1; mso-background-themetint: 63; mso-border-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 168.6pt;" valign="top" width="225"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 68;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria, serif;"&gt;Cuerpo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid lime 1.0pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: none; mso-background-themecolor: accent1; mso-background-themetint: 63; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 57.3pt;" valign="top" width="76"&gt;&lt;div align="center" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 64; text-align: center;"&gt;1/1&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td style="border-bottom: solid lime 1.0pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: none; mso-background-themecolor: accent1; mso-background-themetint: 63; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 48.3pt;" valign="top" width="64"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 64; text-align: right;"&gt;100 %&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;tr style="mso-yfti-irow: 3; mso-yfti-lastrow: yes;"&gt;   &lt;td style="border-top: none; border: solid lime 1.0pt; mso-border-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 168.6pt;" valign="top" width="225"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 132;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria, serif;"&gt;Talentos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;   &lt;td colspan="2" style="border-bottom: solid lime 1.0pt; border-left: none; border-right: solid lime 1.0pt; border-top: none; mso-border-bottom-themecolor: accent1; mso-border-left-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-left-themecolor: accent1; mso-border-right-themecolor: accent1; mso-border-top-alt: solid lime 1.0pt; mso-border-top-themecolor: accent1; padding: 0in 5.4pt 0in 5.4pt; width: 105.6pt;" valign="top" width="141"&gt;&lt;div align="right" class="Parrafoalineado" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; mso-yfti-cnfc: 128; text-align: right;"&gt;100% +   Intereses&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Evangelio&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En 1 Corintios 4:1,2 encontramos el siguiente concepto: “Que todos nos consideren servidores de Cristo, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;encargados de administrar los misterios de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Ahora bien, a los que reciben un encargo se les exige que demuestren ser dignos de confianza.” Y en 1 Pedro 4:10 se añade: “Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.”&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;De estos pasajes podemos concluir que nuestra mayordomía incluye, además de lo anteriormente señalado, la mayordomía del Evangelio, que es el misterio de la gracia de Dios.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; page-break-after: avoid;"&gt;Para ministrar el evangelio se requiere:&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; margin-left: .5in; margin-right: 0in; margin-top: 0in; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -.25in;"&gt;1.&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;Recursos materiales&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Son necesarios para adquirir Biblias, lecciones, computadoras, CDs / DVDs, transportación, que se usan en el evangelismo.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; margin-left: .5in; margin-right: 0in; margin-top: 0in; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -.25in;"&gt;2.&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;Tiempo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Es necesario dedicar tiempo para compartir el evangelio con otras personas.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; margin-left: .5in; margin-right: 0in; margin-top: 0in; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -.25in;"&gt;3.&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;Cuerpo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. No es posible dejar el cuerpo acostado, viendo la televisión, mientras que el espíritu testifica.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0in; margin-left: .5in; margin-right: 0in; margin-top: 0in; mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -.25in;"&gt;4.&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;Talentos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Debemos usar los talentos que Dios nos ha dado para compartir el evangelio.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;En resumen, la mayordomía del Evangelio se encuentra en la cúspide de toda la mayordomía. No se puede ser fiel mayordomo del Evangelio sin antes ser fiel mayordomo de los recursos materiales, el tiempo, el cuerpo y los talentos.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Entonces, la prueba de la mayordomía es como una escalera que vamos ascendiendo motivados por el amor de Cristo (2 Corintios 5:14).&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKgqF4AGmugxufVJ3WGRz3shd84y-_sYe_XD_Ly78SSr17HLAANr-46jHr7I2Ifkg_PryUGbT-L5MawHpcxo6MiiAHXZWY_nSaleFILLIHAgLgohnVA1sAY5FEwIr9nBIedDXdUcXP33M/s1600/Mayordom%C3%ADa+en+Crecimiento+1.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKgqF4AGmugxufVJ3WGRz3shd84y-_sYe_XD_Ly78SSr17HLAANr-46jHr7I2Ifkg_PryUGbT-L5MawHpcxo6MiiAHXZWY_nSaleFILLIHAgLgohnVA1sAY5FEwIr9nBIedDXdUcXP33M/s320/Mayordom%C3%ADa+en+Crecimiento+1.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;El Señor Jesús lo dijo de esta manera: “El que es honrado en lo&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;poco&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, también lo será en lo&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;mucho&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;; y el que no es íntegro en lo&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;poco&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, tampoco lo será en lo&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;mucho&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (S. Lucas 16:10). ¿Qué es lo poco y qué es lo mucho? Me parece que la porción que Dios se reserva puede ser una medida objetiva de lo poco y lo mucho.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhusbmsB6R9szGkaVdNmkCfYjXlRcIxeJ_QMTQ3jj7ppFPmNxp5pHW1_xKZrUTD0UFBusG0Lt3XgFaCrV7LalM_nCRIB4u5kKEZJTmhuIcWdLwx-CxtiEmM0pFOOy9s8aHGBS7kdjwCulY/s1600/Mayordom%C3%ADa+en+Crecimiento+2.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhusbmsB6R9szGkaVdNmkCfYjXlRcIxeJ_QMTQ3jj7ppFPmNxp5pHW1_xKZrUTD0UFBusG0Lt3XgFaCrV7LalM_nCRIB4u5kKEZJTmhuIcWdLwx-CxtiEmM0pFOOy9s8aHGBS7kdjwCulY/s320/Mayordom%C3%ADa+en+Crecimiento+2.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;/div&gt;Recuerda que Dios conoce tu corazón, no es necesario que le demuestres nada. Él lo sabe todo. Pero siendo que, “nada hay tan engañoso como el corazón… ¿Quién puede comprenderlo?” (Jeremías 17:9) Dios nos ha dado pruebas que nos ayudan para autoevaluar nuestro grado de fidelidad en la mayordomía.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;¿A quién estoy adorando? Porque cada uno debe decidir a quién adora. Si no adoro a Dios, y sólo a Él, estaré adorando al enemigo de Dios.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Muy pronto se cumplirá la profecía de Apocalipsis 13:15: “Se le permitió infundir vida a la imagen de la primera bestia, para que hablara y &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="color: lime"&gt;mandara matar a quienes no adoraran la imagen&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” Este será un momento crucial en la historia de la humanidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Toda persona tendrá que rendir su examen final ante el universo. Sólo habrá dos grupos: los que adoran sólo a Dios y los que adoran a la bestia y a su imagen. No habrá un tercer grupo.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;La forma de prepararnos para el examen final es practicando diariamente. Aprendiendo las lecciones de confianza, dependencia y lealtad a Dios, en diversas circunstancias.&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;Te invito para que le pidas a Dios que te impulse a crecer como mayordomo. Recuerda que “Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad” (Filipenses 2:13).&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div&gt;Todavía no hemos terminado. Agradezco que dejes tus comentarios a continuación y estés al pendiente de la próxima entrega. En la columna derecha podrás escribir tu e-mail para recibir las actualizaciones a este blog.&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKgqF4AGmugxufVJ3WGRz3shd84y-_sYe_XD_Ly78SSr17HLAANr-46jHr7I2Ifkg_PryUGbT-L5MawHpcxo6MiiAHXZWY_nSaleFILLIHAgLgohnVA1sAY5FEwIr9nBIedDXdUcXP33M/s72-c/Mayordom%C3%ADa+en+Crecimiento+1.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total></item><item><title>1 Adoración, sólo a Dios - Introducción</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/04/1-adoracion-solo-dios-introduccion.html</link><category>Adoración</category><category>Daniel</category><category>Mayordomía Cristiana</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Fri, 23 Apr 2010 18:00:00 -0500</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-7360033438154848571</guid><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 24px; font-weight: bold;"&gt;Introducción&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;Vivimos en un mundo donde se libra una batalla continua. Este conflicto inició en el cielo, pero luego se trasladó a esta tierra, convirtiéndola en un campo de batalla permanente, hasta que Cristo destruya totalmente el pecado.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;Durante esta batalla, dos seres se disputan nuestra adoración y lealtad. Uno de estos seres desea nuestra adoración legítimamente. Él es el Dios creador del universo, dueño de todas las cosas, por lo tanto, digno de adoración.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;En el otro extremo, de manera ilegítima, se disputa nuestra lealtad y adoración el enemigo de Dios, “el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás” (Apocalipsis 12:9). No tenemos deber alguno hacia él, pero como se autoproclamó como “príncipe de este mundo” quiere tenernos de su lado, por la buena o por la mala.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;En este seminario presentaremos la Mayordomía Cristiana desde la perspectiva de la adoración. Todos, querámoslo o no, somos mayordomos. Unos serán recompensados porque fueron fieles mayordomos, mientras que otros serán rechazados por haber sido infieles.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;Dicho de otra manera, unos adoran sólo a Dios, otros le rinden su adoración sólo a Satanás, y otros más, al negar su adoración sólo a Dios, adoraron a Satanás sin percatarse.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;Es mi deseo que juntos nos gocemos al estudiar este tema en la Palabra de Dios, la Santa Biblia.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 24px; font-weight: bold;"&gt;Adoración Sólo a Dios&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;Daniel 3&lt;/h3&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;El Rey Nabucodonosor, de Babilonia, tuvo un sueño que olvidó al despertar. Pidió a sus sabios y adivinos que le dijeran cuál había sido su sueño y su interpretación, pero no halló quien le respondiera.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Enojado el rey ordenó la muerte de todos los sabios del reino. En el proceso de cumplir la orden de ejecución, Daniel y sus amigos se enteraron de la situación y pidieron al rey tiempo para responder.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Oraron a Dios pidiendo que les revelara el misterio y así lo hizo Dios. El rey había soñado con una imagen grande hecha con diversos metales: oro, plata, bronce, hierro y los pies eran hechos con una mezcla de hierro y barro cocido.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;La interpretación revelada por Dios fue que la cabeza de oro representaba a Nabucodonosor y a Babilonia. ¡Al rey le encantó la idea! Pero quedó insatisfecho cuando Daniel le dijo que su reino tendría fin, pues le seguiría otro reino menor al suyo –representado por la plata–, y luego un tercero y cuarto reinos –bronce, hierro–. El cuarto reino se dividiría –pies en parte de hierro y en parte de barro– y finalmente el Dios del cielo establecería su reino eterno –piedra–, destruyendo y desapareciendo todo vestigio de los reinos terrenales.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;La historia registrada en Daniel capítulo 3 cuenta cómo pasado un tiempo, Nabucodonosor decidió desafiar al futuro revelado. Mandó construir una estatua de oro en la llanura de Dura. Para la inauguración, ordenó a todos los “sátrapas, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y demás oficiales de las provincias, que asistieran a la dedicación de la estatua que había mandado erigir” (v.2).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;La orden que se dio para dicho evento fue “Tan pronto como escuchen la música de trompetas, flautas, cítaras, liras, arpas, zampoñas y otros instrumentos musicales, deberán inclinarse y&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;adorar&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha mandado erigir. Todo el que no se incline ante ella ni la&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;adore&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;será arrojado de inmediato a un horno en llamas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Ante tal amenaza, tan pronto como se escuchó la música de todos esos instrumentos musicales, todos los pueblos y naciones, y gente de toda lengua, se inclinaron y&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;adoraron&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había mandado erigir” (v.5-7).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;En realidad no fueron todos. Porque en medio de ese mar de cuerpos postrados en tierra adorando a la estatua sobresalían tres jóvenes que no se inclinaron, ni la adoraron. Eran los tres amigos de Daniel. Al rey le llegó rápidamente la noticia. Pero el rey estaba de buenas ese día y decidió darles otra oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Nabucodonosor les dijo: —Ustedes tres, ¿es verdad que no honran a mis dioses ni adoran a la estatua de oro que he mandado erigir? Ahora que escuchen la música de los instrumentos musicales, más les vale que se inclinen ante la estatua que he mandado hacer, y que la adoren. De lo contrario, serán lanzados de inmediato a un horno en llamas, ¡y no habrá dios capaz de librarlos de mis manos!” (v.14-15).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Ananías, Misael y Azarías, a quienes apodaban Sadrac, Mesac y Abednego, respectivamente, rechazaron la segunda oportunidad. “El Dios al que servimos&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;puede librarnos del horno&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;y de las manos de Su Majestad. Pero aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua” (v.17-18).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Estos tres jóvenes conocían a su Dios. Sabían que es todopoderoso. Estaban seguros de que tiene la capacidad para librar y proteger de todos los peligros. Estaban conscientes de que “librarlos del horno” no era la única opción para su Dios, así que confiaban en la sabiduría de su Dios. También estaban seguros de su decisión de adorar sólo a su Dios.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Es el Dios de estos jóvenes tu Dios? ¿Lo conoces? ¿Sabes qué cosas es capaz de hacer? ¿Confías en él, como para poner tu vida en sus manos y dejar que él sea quien decide si te libra o no de alguna situación riesgosa? ¿Estás Seguro de que sólo a él estás dispuesto a adorar?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Ante la respuesta de Sadrac, Mesac y Abednego, Nabucodonosor se puso muy furioso y cambió su actitud hacia ellos. Mandó entonces que se calentara el horno siete veces más de lo normal, y que algunos de los soldados más fuertes de su ejército ataran a los tres jóvenes y los arrojaran al horno en llamas. Fue así como los arrojaron al horno con sus mantos, sandalias, turbantes y todo, es decir, tal y como estaban vestidos. Tan inmediata fue la orden del rey, y tan caliente estaba el horno, que las llamas alcanzaron y mataron a los soldados que arrojaron a Sadrac, Mesac y Abednego, los cuales, atados de pies y manos, cayeron dentro del horno en llamas” (v.19-23).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Nabucodonosor observaba la escena en el horno… empezó a contar… uno, dos, tres, cuatro? “—¿Acaso no eran tres los hombres que atamos y arrojamos al fuego? —Así es, Su Majestad —le respondieron. —¡Pues miren! —exclamó—. Allí en el fuego veo a cuatro hombres, sin ataduras y sin daño alguno, ¡y el cuarto tiene la apariencia de un dios!” (v.24-25).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Dicho esto, Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno en llamas y gritó: —Sadrac, Mesac y Abednego, siervos del Dios Altísimo, ¡salgan de allí, y vengan acá! Cuando los tres jóvenes salieron del horno, los sátrapas, prefectos, gobernadores y consejeros reales se arremolinaron en torno a ellos y vieron que el fuego no les había causado ningún daño, y que ni uno solo de sus cabellos se había chamuscado; es más, su ropa no estaba quemada ¡y ni siquiera olía a humo!” (v.26-27).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Entonces exclamó Nabucodonosor: ¡Alabado sea el Dios de estos jóvenes, que envió a su ángel y los salvó!&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Ellos confiaron en él y, desafiando la orden real, optaron por la muerte antes que honrar o adorar a otro dios que no fuera el suyo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;” (v.28).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¡Qué hermoso testimonio el de estos jóvenes! ¡Qué gran demostración de poder hizo su Dios! ¿Conserva todavía Dios su poder? Algunos se preguntan ¿por qué no se ven milagros como aquellos hoy día?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Hay un canto que le escuché a Marcos Vidal, se titula “Buscadme y viviréis”. Es un diálogo al estilo del que hallamos en el libro de Job, cuestionando a Dios…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0.5in; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde queda la justicia y la vergüenza?&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde quedan el castigo y la razón?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Por qué callas Tú, Señor, y nos olvidas?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Cómo puedes permitir tanto dolor?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Dime ¿dónde está aquel Dios, el Dios de Elías&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;que de vez en cuando se dejaba oír?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Cuánto tiempo tardará aun Tu espíritu en venir...?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="margin-left: 0.5in; text-align: left;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Y en el mismo estilo, Dios responde:&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" class="Parrafoalineado" style="margin-left: 0.5in; text-align: left;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde están aquellos hombres como Elías,&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;que dejaron todo por seguirme a Mí,&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;que rompieron compromisos con el mundo&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;solo por agradarme a Mí?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde están aquellos tres que en Babilonia&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;prefirieron ser quemados a ceder?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde está aquel Daniel que me adoraba?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde está la santidad de aquel José?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde está ese niño que mató al gigante?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde están los sucesores de Josué?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Dónde están esas mujeres entregadas como Ester?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Si quieres ser testigo en primera fila del poder de Dios, es necesario que te decidas a adorar sólo a Dios.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;La historia termina diciendo: “Después de eso el rey promovió a Sadrac, Mesac y Abednego a un alto puesto en la provincia de Babilonia” (v.30).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 19px; font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 19px; font-weight: bold;"&gt;Daniel 6&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;La noche cuando Babilonia fue conquistada por los medo-persas, el Rey y el resto de los gobernantes del reino estaban borrachos en un salón de fiestas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;El único sobrio en ese lugar era Daniel, quien minutos antes había interpretado la escritura en la pared y, como recompensa, había sido nombrado el tercer gobernante del reino.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Para el control eficaz de su reino, Darío consideró prudente nombrar a ciento veinte sátrapas y tres administradores,&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;uno de los cuales era Daniel&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. Estos sátrapas eran responsables ante los administradores, a fin de que los intereses del rey no se vieran afectados. Y tanto se distinguió Daniel por sus extraordinarias cualidades administrativas, que el rey pensó en ponerlo al frente de todo el reino” (Daniel 6:1-3).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;No faltaron los envidiosos que se preguntaran por qué este esclavo extranjero tenía un mejor puesto que ellos. No entendían que adorar sólo a Dios da sabiduría superior y que Dios honra a los que lo sirven (ver S. Juan 12:26).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Formaron entonces los administradores y sátrapas una comisión para ir a hablar con el rey, y estando en su presencia le dijeron: —¡Que viva para siempre Su Majestad, el rey Darío! Nosotros los administradores reales, junto con los prefectos, sátrapas, consejeros y gobernadores, convenimos en que Su Majestad debiera emitir y confirmar un decreto que exija que, durante los próximos treinta días, sea arrojado al foso de los leones todo el que adore a cualquier dios u hombre que no sea Su Majestad. Expida usted ahora ese decreto, y póngalo por escrito. Así, conforme a la ley de los medos y los persas, no podrá ser revocado” (v.6-8).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;El rey Darío se sintió tan halagado con la propuesta que decidió expedir el decreto, sin darse cuenta de la consecuencia que tendría sobre su amigo y fiel colaborador, Daniel.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Cuando Daniel se enteró de la publicación del decreto, se fue a su casa y subió a su dormitorio, cuyas ventanas se abrían en dirección a Jerusalén. Allí se arrodilló y se puso a orar y alabar a Dios, pues tenía por costumbre orar tres veces al día” (v.10)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Daniel pudo ser discreto y orar en su recámara, a puerta cerrada. Pero toda su vida había adorado a su Dios en público, ¿por qué habría de ocultarlo ahora? Si se escondía, estaría protegiendo su vida, pero ¿acaso podía protegerse a sí mismo mejor de lo que Dios podía cuidar de él?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;El chisme llegó rápidamente a oídos del rey. “¿No es verdad que Su Majestad publicó un decreto?&amp;nbsp;&lt;i&gt;Según entendemos&lt;/i&gt;, todo el que en los próximos treinta días adore a otro dios u hombre que no sea Su Majestad, será arrojado al foso de los leones. —El decreto sigue en pie —contestó el rey—. Según la ley de los medos y los persas, no puede ser derogado. —¡Pues Daniel —respondieron ellos—, que es uno de los exiliados de Judá, no toma en cuenta a Su Majestad ni al decreto que ha promulgado! ¡Todavía sigue orando a su Dios tres veces al día!” (v.12-13).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Finalmente el rey se dio cuenta de su error. “Se deprimió mucho y se propuso salvar a Daniel, así que durante todo el día buscó la forma de salvarlo. Pero aquellos hombres fueron a ver al rey y lo presionaron: —No olvide Su Majestad que, según la ley de los medos y los persas, ningún decreto ni edicto emitido por el rey puede ser derogado” (v.14,15).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Los enemigos de Daniel ahora estaban felices. Realmente no les importaba el ánimo del rey. Ellos se gozaban en la idea de destruir a Daniel. Me impactan las palabras del Rey&amp;nbsp;&lt;i&gt;pagano&lt;/i&gt;&amp;nbsp;a Daniel animándolo a confiar en su Dios. ¿Cómo sabía Darío del poder de Dios, sino por el testimonio de Daniel?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“El rey dio entonces la orden, y Daniel fue arrojado al foso de los leones. Allí el rey animaba a Daniel: —¡Que tu Dios, a quien siempre sirves, se digne salvarte! … Luego volvió a su palacio y pasó la noche sin comer y sin divertirse, y hasta el sueño se le fue. Tan pronto como amaneció, se levantó y fue al foso de los leones. Ya cerca, lleno de ansiedad gritó: —Daniel, siervo del Dios viviente, ¿pudo tu Dios, a quien siempre sirves, salvarte de los leones?” (v.16, 18-20).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;El rey sabía acerca del poder de Dios, pero no lo había conocido, no lo había adorado. Así que expresaba el conocimiento, pero sin la seguridad. Por eso no pudo dormir en toda la noche, por eso hablo a Daniel con ansiedad por la mañana.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Así puede sucedernos a nosotros cuando hemos oído acerca del poder de Dios. Quizás lo hemos leído, pero no lo hemos conocido personalmente. Es indispensable la experiencia, no basta con el conocimiento.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Mi Dios envió a su ángel y les cerró la boca a los leones. No me han hecho ningún daño, porque Dios bien sabe que soy inocente. ¡Tampoco he cometido nada malo contra Su Majestad! Sin ocultar su alegría, el rey ordenó que sacaran del foso a Daniel. Cuando lo sacaron, no se le halló un solo rasguño, pues Daniel confiaba en su Dios.” (v.22,23)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Nótese la alegría del rey. Ahora no sólo conocía por palabra de otro, sino había visto de cerca el poder del Dios de Daniel. ¡Cuán grande es la influencia del testimonio de un hijo de Dios!&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;¿Por qué razón decidió Daniel no obedecer el edicto del Rey? Por una sencilla razón. Porque Dios así lo mandó: “No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra.&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;No te inclines delante de ellos ni los adores&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;…” (Éxodo 20:4,5). Daniel estaba dispuesto a adorar sólo a Dios.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Cuando Jesús estuvo en el desierto se encontró con Satanás. Éste trató a toda costa de hacerlo caer en sus tentaciones, pero no lo consiguió, así que dejó los rodeos y fue directamente al punto. “—Todo esto te daré&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;si te postras y me adoras&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;. —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: ‘&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.’” Dios señala lo que nos conviene: “&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;,” pero a nosotros nos toca decidir a quién adoraremos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4 style="text-align: justify;"&gt;Adoración&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;¿Qué es adorar? El diccionario de la Lengua Española (22 ed) define&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;adorar&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;de la siguiente manera: “Reverenciar con sumo honor o respeto a un ser, considerándolo como&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;cosa divina&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.” De allí la importancia de adorar sólo a Dios. De otro modo, consideramos como divino(a) aquello que adoramos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;El Diccionario Bíblico Adventista define Adoración así: “Actitud de humildad, reverencia, honor, devoción y adoración que señalan adecuadamente&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;las relaciones&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;entre los&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;seres creados&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;su Creador&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.”&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;Para definir esta relación, estudiemos lo que la Biblia dice al respecto: “Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra” (Génesis 1:1). “Así quedaron terminados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos. Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado la obra que había emprendido. Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó, porque en ese día descansó de toda su obra creadora. Ésta es la historia de la creación de los cielos y la tierra. Cuando Dios el Señor hizo la tierra y los cielos” (Gén 2:1-4).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;“Y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;dominio&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.» Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla;&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;dominen&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»” (Génesis 1:26-28).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;Dios, el creador de todas las cosas que existen, le dio dominio al hombre sobre su creación. De modo que&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Dios es el propietario y nosotros somos sus administradores&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Mayordomo&lt;/h4&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;La palabra mayordomo es definida en el Diccionario Bíblico Adventista como “Hombre empleado para administrar una propiedad o negocios de otra persona y responsable por ellos.” Con esta definición se confirma la relación que hemos concluido de los textos bíblicos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Parrafoalineado"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;Todavía no hemos terminado. Apenas vamos comenzando. Agradezco que dejes tus comentarios a continuación y estés al pendiente de la próxima entrega. En la columna derecha podrás escribir tu e-mail para recibir las actualizaciones a este blog.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>¿Mayordomía del tiempo o idolatría?</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/03/mayordomia-del-tiempo-o-idolatria.html</link><category>Mayordomía del Tiempo</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Mon, 8 Mar 2010 23:05:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-2872839563657640762</guid><description>El pasado fin de semana (5-7 de marzo de 2010) asistí a un taller para aprender a predicar de mayordomía. Estuvo repleto, no sólo de técnicas para el estudio de la Biblia, sino también de instrucción para la estructuración de los sermones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los devocionales y en el culto divino del sábado repasamos varios de los conceptos centrales de la mayordomía. Por cierto, la mayordomía no sólo trata sobre el dinero, sino también sobre el tiempo, los talentos, el cuidado del cuerpo, la familia, el testimonio personal. En fin, es la administración de todos y cada uno de los aspectos de la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El domingo por la mañana, llegó la hora de la verdad. Se sorteó quiénes habríamos de presentar un tema sobre la mayordomía, procurando poner en práctica todo lo aprendido durante el curso. La principal limitación era que no debía exceder de 5 minutos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cada una de las exposiciones, pudimos notar que no resulta del todo fácil aplicar cada uno de los detalles. Pero gracias a las omisiones, el maestro y los compañeros que estaban sentados prestando atención, pudieron realimentarnos de lo que debíamos mejorar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Personalmente aprendí que no debo comprometerme con tiempos tan cortos. Apenas&amp;nbsp;estaba&amp;nbsp;terminando de leer la base bíblica cuando me señalaron que se había agotado el tiempo. Me concedieron dos minutos extras... pero no fueron suficientes para terminar. Así que fue necesario interrumpirlo abruptamente.&amp;nbsp;Como se trataba de un ejercicio, estuvo bien. Pero me dejó reflexionando el resto del día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante todo el curso, el maestro instructor estuvo insistiendo en que lo más importante en una predicación es el mensaje, no el mensajero. Esto es, el mensaje debe estar bien preparado y bien estructurado para llegar a los corazones, pues se trata de la palabra de Dios. Yo también creo en este concepto.&amp;nbsp;Por eso, con frecuencia insisto en que la columna vertebral de un sermón debe estar formada por una secuencia bien escogida de textos bíblicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el asunto del tiempo me hizo recordar las innumerables ocasiones cuando ha sucedido que se gasta el tiempo en un programa con muchas participaciones y cuando llega el tiempo del estudio de la Palabra de Dios, simplemente &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: lime;"&gt;hay que sacrificar el mensaje&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; (que se supone es lo más importante) &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: lime;"&gt;en el altar de Cronos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; (el dios griego del tiempo). Esto suele suceder en la Escuela Sabática o en el Culto Divino y esta situación la he observado en más de en una iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las preguntas que me surgieron fueron: ¿No es esto idolatría? ¿Dejar de oír lo que Dios ha inspirado al predicador a fin de honrar la llegada de cierta hora? ¿Por qué nunca me ha tocado escuchar que alguien le reclame al encargado de los anuncios por tomarse 20, 30 o 40 minutos en lugar de los 5 minutos que le correspondían? Pero sí he escuchado comentarios dirigidos al predicador por "pasarse de las 12", aunque le entregaran el púlpito pocos minutos antes.&amp;nbsp;¿No debería reducirse el número de participaciones a fin de tener suficiente tiempo para estudiar la Biblia?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Te invito a expresar tu opinión respecto de este tema, dejando un comentario.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Temas de Mayordomía en video</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/02/temas-de-mayordomia-en-video.html</link><category>Deseo de mejorar</category><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Mayordomía en Video</category><category>Prosperidad económica</category><category>Prosperidad Espiritual</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sun, 14 Feb 2010 07:28:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-4279154075877060093</guid><description>Doy gracias a Dios por la oportunidad que me dio de presentar este viernes y sábado (12, 13 de febrero), tres temas de mayordomía en la Iglesia Universitaria de la Universidad de Montemorelos. Sólo dos de los temas fueron grabados en video y se encuentran en los siguientes enlaces:&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.ustream.tv/recorded/4679703"&gt;http://www.ustream.tv/recorded/4679703&lt;/a&gt; - 12/feb/2010 - Shalom: Un futuro y una esperanza.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.ustream.tv/recorded/4694833"&gt;http://www.ustream.tv/recorded/4694833&lt;/a&gt; - 13/feb/2010 - Deseo que seas prosperado.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&amp;nbsp;Los comparto para quienes no tuvieron oportunidad de estar presentes, o de verlos en su transmisión en vivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos son los enlaces de algunos otros temas que he presentado en fechas anteriores.&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.ustream.tv/recorded/1223923"&gt;http://www.ustream.tv/recorded/1223923&lt;/a&gt;&amp;nbsp;- 06/mar/2009 - Mayordomía en Crecimiento&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.ustream.tv/recorded/1226515"&gt;http://www.ustream.tv/recorded/1226515&lt;/a&gt;&amp;nbsp;- 07/mar/2009 - Pruebas de la Mayordomía&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.ustream.tv/recorded/1341770"&gt;http://www.ustream.tv/recorded/1341770&lt;/a&gt;&amp;nbsp;- 03/abr/2009 - Mayordomos del Tiempo&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.ustream.tv/recorded/3475406"&gt;http://www.ustream.tv/recorded/3475406&lt;/a&gt;&amp;nbsp;- 26/dic/2009 - Tema de Mayordomía de Fin de Año 2009.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;strong&gt;A la comunidad de la Iglesia Universitaria:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Si desea que le visitemos en su hogar, en su grupo pequeño o&amp;nbsp;en su departamento de trabajo&amp;nbsp;para estudiar este tema o contestar algunas de sus interrogantes, puede comunicarse al (826) 263-0900 ext. 787 en horas hábiles, o al correo &lt;a href="mailto:evangelomx@gmail.com"&gt;evangelomx@gmail.com&lt;/a&gt;. Con gusto atenderemos su pedido, pues es nuestra responsabilidad como departamento de mayordomía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;A nuestros lectores que no son parte de la comunidad universitaria:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Estos temas pueden ser presentados en su iglesia, o podemos dialogarlos por los medios electrónicos. Mi &lt;a href="http://www.google.com/calendar/embed?src=roberto.banos%40gmail.com&amp;amp;ctz=America/Mexico_City&amp;amp;wkst=1"&gt;calendario&lt;/a&gt; de compromisos puede ser consultado haciendo &lt;a href="http://www.google.com/calendar/embed?src=roberto.banos%40gmail.com&amp;amp;ctz=America/Mexico_City&amp;amp;wkst=1"&gt;click aquí&lt;/a&gt;. Para contactarme, envíe un mail a &lt;a href="mailto:evangelomx@gmail.com"&gt;evangelomx@gmail.com&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios le bendiga y le prospere en estos tiempos de crisis y no olvide dejar sus comentarios en este blog.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>¿Qué vas a hacer con tu vida?</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/02/que-vas-hacer-con-tu-vida.html</link><category>Deseo de mejorar</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Sat, 13 Feb 2010 06:34:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-7053058669991240049</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;La palabra de Dios nos dice: “Despiértate, tú que duermes,levántate de entre los muertos,y te alumbrará Cristo. Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos” (Efesios 5:14-16).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Empezar este año a vivirlo como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Alguna vez has sentido en lo más hondo de tu ser ese deseo profundo y enorme de mejorar o de cambiar?&amp;nbsp;Si es así, no dejes que el deseo se escape, porque no todos los días lo sentirás. Si hoy sientes ese llamado a querer ser otro, a ser distinto, atrápalo con fuerza y hazlo realidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Apenas ha pasado un mes, desde que comenzó el año. Algunos de tus propósitos empiezan a parecer imposibles. Es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para continuar con ellos. En su experiencia el apóstol Pablo dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy es tu oportunidad de convertir la vida, el hogar, el trabajo en algo distinto. Si quieres algo diferente, no sigas haciendo lo mismo. Debes comenzar bien, seguir bien y terminar bien. Tienes frente a ti una oportunidad que no debes desperdiciar, porque la vida es muy breve.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dios te pide: “Dame, hijo mío, tu corazón y no pierdas de vista mis caminos” (Proverbios 23:26). ¿Se lo darás?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%" /&gt;&lt;div align="left"&gt;En todos los textos de la Biblia citados, excepto cuando se indica lo contrario, se ha usado la &lt;i&gt;Nueva Versión&lt;/i&gt;&lt;i&gt; Internacional&lt;/i&gt; publicada por la Sociedad Bíblica Internacional en 1979.&lt;/div&gt;</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Oro para que te vaya bien</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/02/oro-para-que-te-vaya-bien.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><category>Oración</category><category>Prosperidad económica</category><category>Prosperidad Espiritual</category><category>Salud</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Mon, 8 Feb 2010 21:15:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-5686376318510011896</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;“Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente” (3 S. Juan 2 NVI).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Querido hermano, oro para que te vaya bien         &lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Al recordar a su buen amigo Gayo (vers. 1), Juan se sintió motivado a orar por él. Así nos ejemplifica un buen hábito que deberíamos desarrollar los cristianos: el orar los unos por los otros, para que nos vaya bien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Que te vaya bien en todos tus asuntos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;      &lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;El verbo griego εὐοδόω (euodóo) traducido en la versión RVR60 como “en todas las cosas,” literalmente significa “en todos tus caminos”, y tiene el sentido de lograr o alcanzar algo. Es una manera de expresar el deseo de que triunfe en sus negocios, que tenga prosperidad en las cosas materiales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Goces de buena salud         &lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Aquí se usa el verbo griego ὑγιαίνω (jugiaíno) cuyo significado “estar en buena salud” hace referencia directa al bienestar físico del cuerpo. Sin embargo, san Pablo la usa también para hacer referencia a los que son “sanos en la fe” (Tito 1:13; 2:2). Esto puede deberse a la íntima relación entre la mente y el cuerpo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: lime;"&gt;Así como prosperas espiritualmente&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;    &lt;br /&gt;
Esta es una evidente referencia a la vida espiritual de Gayo, que era vigorosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De esta manera, el apóstol expresa el deseo de Dios de que nos vaya bien en todo. Cuán importante es mantener un equilibrio en todos los aspectos de la vida, para disfrutarla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El enemigo de Dios y de sus hijos comprende muy bien la importancia del equilibrio, y tienta a los cristianos para caer en los extremos (véase Ministerio de Curación 245-249).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un programa equilibrado de salud, con progresos espirituales, nos prepara para vencer las tentaciones que se presentan en la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%" /&gt;Para todos los textos de la Biblia se ha usado la &lt;i&gt;Nueva Versión&lt;/i&gt;&lt;i&gt; Internacional&lt;/i&gt; publicada por la Sociedad Bíblica Internacional, 1979 excepto cuando se indica lo contrario.</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>Introducción</title><link>http://administradoresdedios.blogspot.com/2010/02/introduccion.html</link><category>Mayordomía Cristiana</category><author>noreply@blogger.com (rba)</author><pubDate>Wed, 3 Feb 2010 06:24:00 -0600</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-2022180532202956411.post-5916370569323301736</guid><description>&lt;p align="justify"&gt;Este blog ha sido creado para compartir algunas reflexiones sobre nuestros privilegios y responsabilidades como Hijos de Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Cuando Dios creó a la raza humana, ya había creado previamente un planeta perfecto y hermoso en el cuál pudiésemos habitar y disfrutar la vida que nos daba.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Dios puso la administración de todo el planeta en las manos del primer hombre, a fin de que lo cultivase y cuidara. No como a un empleado que se le paga por hacer su trabajo, sino como a un hijo que se le ofrece un regalo.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;No hemos sido hijos cuidadosos del entorno en que vivimos. Es evidente, al mirar a nuestro alrededor que hemos contaminado y maltratado este planeta. Hemos sido como hijos malcriados que, poco después de recibir un juguete nuevo, ya lo traen todo sucio, golpeado y hasta roto.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Y no sólo hemos lastimado nuestro entorno físico. También hemos tensado y destruido en gran medida las relaciones con nuestros semejantes. Así no era la idea de Dios, cuando nos creó. El enemigo de Dios, y nuestro, ha instigado esta destrucción.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pero Dios tiene un plan para restaurar todo el daño. Pronto ha de “destruir a los que destruyen la tierra” (Apocalipsis 1:18) para luego hacer todo de nuevo. El apóstol Juan dice que vio “un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir” (Apocalipsis 21:1). Y añade que seremos reyes y sacerdotes para reinar sobre la tierra (Apocalipsis 5:10).&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Preparémonos para esa nueva oportunidad que Dios nos ofrece. Aprendamos a cuidar con responsabilidad aquello que Dios nos entrega.&lt;/p&gt;  </description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item></channel></rss>