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<title>Textos de Albaricoques Verdes</title>
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<description>Revista online del grupo literario Albaricoques Verdes donde podrás leer relatos y poesía de este grupo de jóvenes escritores</description>
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    <title>Te recuerdo</title>
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    <pubDate>Mon, 11 Jul 11 00:00:00 +0200</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Tras la explosi&oacute;n, me encontr&eacute; con un pedazo de ti pegado en mi mejilla. Que dulces recuerdos...</p> ]]></description>
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    <title>Parpadeos</title>
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    <pubDate>Sun, 10 Jul 11 00:00:00 +0200</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Ella parpade&oacute; para borrar aqu&eacute;llo que ya hab&iacute;a sido, que ya hab&iacute;a sido preguntado &iquest;Por qu&eacute; me miras as&iacute;?</p>

<p>Porque era una mirada que no conoc&iacute;a y dos semanas despu&eacute;s, &iexcl;Zas! </p>

<p>No le he dicho que puedo leer los pensamientos. </p>

<p>Pero paso las horas mir&aacute;ndola, hasta el d&iacute;a en que descubra otra vez aqu&eacute;llo en su rostro. </p>

<p>Ella se cansa y entonces me dice: &iquest;Por qu&eacute; me miras as&iacute;? </p>

<p>Parpadeo asustado y pienso en las dos semanas que nos quedan.</p>
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    <title>Un cadáver exquisito VIII</title>
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    <pubDate>Wed, 30 Mar 11 00:00:00 +0200</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Escuch&oacute; todo; la voz de ella, cayendo entrelazada con la lluvia, dirig&iacute;a sin saber c&oacute;mo, sin ser consciente, sus pasos fuera de la iglesia. Los dem&aacute;s no se atrevieron a seguirlo. Manslou tuvo que sentarse para escucharlo. Parec&iacute;a un indigente a las puertas del gran templo. La lluvia, como ella, tampoco cesar&iacute;a nunca. El fin del mundo, tal y como &eacute;l lo ve&iacute;a. Conocer no es siempre aconsejable, no al precio que hab&iacute;a comenzado a pagar. Ella era su mujer y Aquitania el lugar donde se conocieron. No pod&iacute;an morir aquellos hombres porque eran aquellos cuatro (y &eacute;l se encontraba, incomprensiblemente, en el mismo lugar que ellos) sus hombres. Ya no habr&iacute;a ni uno m&aacute;s, juraba, pero tampoco entonces podr&iacute;an quedar menos. Y en cualquier caso eran m&aacute;s de los que Manslou pod&iacute;a soportar. Hab&iacute;a comenzado a odiarles, a imaginarles&hellip;si ellos no hab&iacute;an salido de aquel pueblo, era evidente, entonces ella lo hab&iacute;a frecuentado demasiadas veces. Mir&oacute; en derredor, estaba solo. Le exigi&oacute; que volviera a su lado y restaurara la paz entre vivos y muertos, pues al fin y al cabo, era la &uacute;nica diosa que &eacute;l conoc&iacute;a.<!-- more --></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-i/">Leer la primera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-ii/">Leer la segunda parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iii/">Leer la tercera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iv/">Leer la cuarta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-v/">Leer la quinta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vi/">Leer la sexta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vii/">Leer la s&eacute;ptima parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p> ]]></description>
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    <title>Otoños transparentes</title>
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    <pubDate>Mon, 21 Mar 11 00:00:00 +0100</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Regalo poemas cargados de belleza<br />	
regalo sue&ntilde;os tintados de ilusiones<br />	
regalos momentos, tambi&eacute;n emociones<br />		
regalo mentiras llenas de flaquezas.</p>		

<p>Regalo besos que quisieron ser flores<br />		
regalo met&aacute;foras sin esqueleto<br />		
regalo una s&iacute;laba en este soneto<br />		
regalo palabras que forman colores.</p>		

<p>Regalo ripios que disparan sin bala<br />		
regalo espigas de trigo y amapolas<br />
regalo claveles que oxidan pistolas.</p>	

<p>Regalo versos que vuelan sin dos alas<br />	
regalo cobard&iacute;a a gente valiente<br />
regalo abrazos y oto&ntilde;os transparentes.</p>	 ]]></description>
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    <title>Un cadáver exquisito VII</title>
    <link>http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vii</link>
    <pubDate>Tue, 15 Mar 11 00:00:00 +0100</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Fuera comenz&oacute; a llover de nuevo. El sonido del agua golpeaba con insistencia las vidrieras del gran roset&oacute;n, camuflando los quejidos de los tres hombres, perdidos y asustados sin su l&iacute;der, Cis&oacute;n.<br />
Manslou sinti&oacute; un escalofr&iacute;o. Quien quiera que estuviese detr&aacute;s de los asesinatos sab&iacute;a perfectamente lo que hac&iacute;a, y lo peor, sab&iacute;a perfectamente qui&eacute;n era &eacute;l. Haberle citado en Aquitania no pod&iacute;a deberse a una casualidad, eso seguro, pero&hellip; &iquest;qu&eacute; estaba pasando por alto?<br />
El detective abandon&oacute; sus pensamientos cuando los tres tipos se dirig&iacute;an a la puerta:</p>
<p>- Yo de vosotros no har&iacute;a eso, -grito Manslou desde el Presbiterio- A no ser que quer&aacute;is mojaros, como ellos. -Dijo se&ntilde;alando la t&eacute;trica imagen a sus espaldas.<!-- more --></p>
<p>-&iexcl;Maldito turco de mierda! -Replic&oacute; uno de los hombres- &iexcl;Pues dinos!, &iquest;se te ocurre algo mejor para salir de aqu&iacute;?</p>
<p>-No vamos a salir. -Se impuso el detective, dispuesto a tomar el mando- Ahora seguidme.</p>
<p>Los cuatro hombres abandonaron la nave central y se adentraron en uno de los pasillos. Una a una, fueron inspeccionando las habitaciones contiguas, hasta encontrar un lugar seguro. O al menos, m&aacute;s seguro que la nave central, donde eran completamente vulnerables.<br />
Por fin Manslou se decidi&oacute;. La sacrist&iacute;a estaba repleta de enseres religiosos y h&aacute;bitos de distintos colores, entre los que esconderse, pero era f&aacute;cil de examinar y ten&iacute;a salida al exterior, a trav&eacute;s de una peque&ntilde;a ventada vidriada.
Una vez asentados, Manslou se dirigi&oacute; a ellos:</p>
<p>- Esperaremos aqu&iacute; hasta que deje de llover, y ahora, contadme todo lo que sab&eacute;is, sospecho que tendremos mucho&hellip;</p>
<p>La melod&iacute;a de un tel&eacute;fono interrumpi&oacute; sus palabras.</p>
<p>- &iexcl;Es el m&oacute;vil de Cis&oacute;n! -Susurr&oacute; aterrado uno de los tres-  Parece venir del cuarto de al lado</p>
<p>- Respondamos, -sentenci&oacute; Manslou.</p>
<p>Sin separarse, y con el detective como gu&iacute;a, se adentraron en la estancia vecina, hasta alcanzar el aparato.</p>

<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-i/">Leer la primera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-ii/">Leer la segunda parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iii/">Leer la tercera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iv/">Leer la cuarta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-v/">Leer la quinta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vi/">Leer la sexta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-viii/">Leer la octava parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p> ]]></description>
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    <title>Un cadáver exquisito VI</title>
    <link>http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vi</link>
    <pubDate>Tue, 08 Mar 11 00:00:00 +0100</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Los ojos de Cis&oacute;n se abrieron como platos.</p>

<p>- Tambi&eacute;n debo hablar con Grango &ndash; dijo Asier desde el otro lado del tel&eacute;fono.</p>

<p>La seriedad del rostro de Cis&oacute;n se hizo m&aacute;s severa.</p>

<p>- No salgas del p&oacute;rtico. En esta zona, cuando llueve as&iacute;, ocurren cosas muy extra&ntilde;as. Vamos a buscarte.
Cis&oacute;n se dirigi&oacute; a un armario situado detr&aacute;s de la puerta y saco dos ponchos impermeables de color gris metalizado.</p>

<p>- Acomp&aacute;&ntilde;ame. - Le dijo a Grango arroj&aacute;ndole uno de los ponchos.  Cuando terminaron de vestirse, cedi&oacute;  su revolver a uno de sus compa&ntilde;eros. - Si hace algo extra&ntilde;o, no dudes en dispararle.</p>

<p>Salieron rumbo a la Iglesia. En la habitaci&oacute;n, los cuatro hombres permanecieron en un tenso silencio. Pasaron los minutos. Las miradas de los hombres se cruzaban entre s&iacute;. Media hora despu&eacute;s, a&uacute;n no hab&iacute;an vuelto. Qui&eacute;n sujetaba el revolver se asom&oacute; a la ventana.<!-- more --></p>

<p>- Ha dejado de llover- dijo.</p>

<p>En ese momento, oyeron unos desesperados gritos que ven&iacute;an de la Iglesia. Los tres compa&ntilde;eros se miraron.</p> 

<p>- Vamos corriendo &ndash; dijo el del rev&oacute;lver.</p>

<p>A toda velocidad, bajaron por la senda que les hab&iacute;a llevado hasta la casa. Maslou iba el primero, qui&eacute;n ten&iacute;a la pistola le apuntaba por detr&aacute;s. Al llegar al p&oacute;rtico, vislumbraron una imagen que parec&iacute;a dantesca. Al acercarse, corroboraron sus temores: un hombre que no conoc&iacute;an colgaba de sus pies cabeza abajo en la puerta de la iglesia, rajado desde el abdomen hasta el cuello. Moribundo, murmuraba palabras confusas. Maslou se acerc&oacute; para tratar de entenderle. &ldquo;Las sombras&rdquo;, acert&oacute; a decir el desdichado mientras se&ntilde;alaba con sus ojos hacia el interior de la iglesia. En ese momento, la vida le abandon&oacute;, cayendo de su mano un papel con un nombre: Grango. R&aacute;pidamente, Maslou empuj&oacute; el port&oacute;n. Los cuatro hombres entraron en el interior. Al levantar la vista hacia el altar, observaron con horror lo que ten&iacute;an ante s&iacute;. En la cruz, a cada lado de la figura de Jes&uacute;s, colgaban los cuerpos de Cis&oacute;n y Grango ahorcados por sus propios intestinos. Debajo de ellos, una inscripci&oacute;n en lat&iacute;n, escrita con sangre en el pie del crucifijo, dec&iacute;a: &ldquo;FIDES NON ES SCIENTIA&rdquo;. F&eacute; no es ciencia.</p>

<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-i/">Leer la primera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-ii/">Leer la segunda parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iii/">Leer la tercera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iv/">Leer la cuarta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-v/">Leer la quinta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vii/">Leer la s&eacute;ptima parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-viii/">Leer la octava parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p> ]]></description>
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    <title>Un cadáver exquisito V</title>
    <link>http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-v</link>
    <pubDate>Sun, 27 Feb 11 00:00:00 +0100</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Cis&oacute;n, con un adem&aacute;n, le indic&oacute; que se sentara.</p> 

<p>Mientras, los dem&aacute;s, met&oacute;dicamente, iban colocando cubiertos, aperitivos, vasos, pan, servilletas y dem&aacute;s enseres necesarios para un contencioso banquete.</p> 

<p>- Las noches, en Aquitania, son fr&iacute;as y h&uacute;medas. Mejor combatirlas con un buen fuego y una comida caliente &ndash; mascull&oacute; Cis&oacute;n, encendiendo la chimenea.</p> 

<p>Maslou asinti&oacute; con la cabeza, a pesar de saber que no le miraba. Como si de sirvientes se tratara, los cuatro hombres silenciosos se dispusieron a servir la comida. &ldquo;Se nota qui&eacute;n es el l&iacute;der&rdquo; pens&oacute; Maslou. El detective era un gran aficionado a los banquetes y festines culinarios, sin embargo, en aquel momento, no se sent&iacute;a c&oacute;modo rodeado de tanta comida; su cuerpo le ped&iacute;a algo completamente diferente&hellip;<!-- more --></p> 

<p>- Si me disculpan, voy a rechazar amablemente su invitaci&oacute;n. No quiero ser descort&eacute;s, pero&hellip; ahora mismo tengo el est&oacute;mago cerrado. Ser&aacute;n los nervios; solo me entra una cosa &ndash; dijo el detective, mientras sacaba de su gabardina una petaca plateada.</p> 

<p>- En absoluto se sienta maleducado, ha sido un largo camino, a&uacute;n no le hemos contado nada&hellip; adem&aacute;s es usted nuestro invitado, un gran invitado &ndash; respondi&oacute; amablemente Cis&oacute;n. &ndash; Le pondr&eacute; al corriente de la situaci&oacute;n, si lo desea.</p>

<p>- Se lo agradezco. Puede que as&iacute;, incluso, me entre un poco de hambre&hellip;</p>

<p>- Espero que as&iacute; sea. &ndash; replic&oacute; Cis&oacute;n &ndash; Aunque lo que le tengo que contar no es de f&aacute;cil digesti&oacute;n&hellip; Todo empez&oacute; hace un mes, cuando empezaron a morir repentinamente todos los habitantes de nuestro pueblo. En cuanto pude, cre&eacute; un peque&ntilde;o comit&eacute; de investigaci&oacute;n para intentar aclarar lo sucedido. Descubrimos que las muertes se deb&iacute;an a los forasteros que aparec&iacute;an por el pueblo ese mismo d&iacute;a con un papelillo en las manos con un nombre escrito. Cada trozo de papel correspond&iacute;a a una nueva v&iacute;ctima identificada&hellip;</p>

<p>- Incre&iacute;ble. Entonces no estamos hablando de muertes&hellip; &iexcl;sino de homicidios! &iexcl;de actos premeditados!</p> 

<p>- Claramente. Mediante estos &ldquo;mensajeros&rdquo; se nos avisaba de cu&aacute;l iba a ser nuestra siguiente v&iacute;ctima. Pero la impotencia era nefasta. En cuanto el forastero se pon&iacute;a en contacto con nosotros desparec&iacute;a el papel con el nombre escrito, nombre que solo nos llegaba a trav&eacute;s de sus palabras, ya demasiado tarde. Intent&aacute;bamos salvar por todos los medios a la persona indicada&hellip; pero era imposible.</p> 

<p>- &iquest;Imposible? &iquest;C&oacute;mo imposible? Pero&hellip; &iquest;c&oacute;mo mueren las personas?, &iquest;y los forasteros?, &iquest;les detienen?, &iquest;qu&eacute; saben de ellos?</p> 

<p>- Nada, no sabemos nada &ndash; respondi&oacute; afligido Cis&oacute;n &ndash; desaparecen sin dejar rastro, como esos mortales papeles que cargan. &iquest;Y las muertes? &ndash; suspir&oacute; &ndash; prefiero no hablar de las muertes&hellip;</p>

<p>- Entiendo &ndash; dijo Maslou, viendo c&oacute;mo la seguridad antes mostrada por aquel hombre se desmigajaba peligrosamente.</p>        

<p>- Perdone, pero&hellip; a veces, no consigo calmar mis nervios. Ya solo quedamos cinco con vida y&hellip;. &ndash; mene&oacute; la cabeza, abatido -  disc&uacute;lpeme, antes de continuar,  &iquest;qu&eacute; es lo que est&aacute; bebiendo?, &iquest;me podr&iacute;a dar un trago? Creo que lo necesito&hellip;</p> 

<p>- Raki &ndash; declar&oacute; Maslou, orgulloso &ndash; la p&oacute;cima m&aacute;gica para cualquier turco que se precie. Tome, tome&hellip; esto le curar&aacute; todo.</p>    

<p>La cara de Cis&oacute;n cambi&oacute; bruscamente. El aparente rostro afable que estaba empezando a amanecer  oscureci&oacute; de repente. En sus ojos, volv&iacute;a a aparecer el miedo.</p>

<p>- &iquest;Turco? No pens&eacute; que fuese usted de all&iacute;. Cre&iacute;a que era vasco.</p> 

<p>- &iquest;Vasco? &ndash; inquiri&oacute; Maslou, sorprendido.</p>

<p>- Si, en la agencia me dijeron que me mandar&iacute;an a un detective vasco. El mejor de la regi&oacute;n, seg&uacute;n tengo entendido&hellip;</p>

<p>- Pero&hellip; &iquest;qu&eacute; agencia? Cuando aquel hombre me llam&oacute;, solo me dio un nombre y&hellip; - titube&oacute; Maslou, sin saber qu&eacute; estaba pasando.</p>    

<p>Cuando quiso darse cuenta, Cis&oacute;n ya estaba de pie, frente a Maslou, en actitud amenazadora. En sus ojos, vio, por primera vez, la ira.</p> 

<p>- &iquest;Qui&eacute;n, cu&aacute;ndo, c&oacute;mo, d&oacute;nde te llam&oacute;?</p>

<p>- Eh&hellip;no s&eacute;&hellip; hace dos d&iacute;as&hellip; a mi casa, eh&hellip; un hombre me dio su nombre&hellip; me dijo que lo apuntara en un papel, no s&eacute;, me dijo que&hellip; era muy importante, que no me olvidara. Me dijo que llegara hoy aqu&iacute;, que preguntar&aacute; por Cis&oacute;n, que &eacute;l me ayudar&iacute;a, que&hellip; y&hellip;</p>

<p>- Atadle&ndash; espet&oacute; Cis&oacute;n, sacando un revolver de su chaqueta&ndash; esta vez no voy a dejar que ning&uacute;n &ldquo;mensajero&rdquo; se vuelva a llevar a uno de los m&iacute;os. &iquest;Qu&eacute; nombre te dio? &iquest;Qu&eacute; nombre estaba escrito en ese papel? &iexcl;Contesta!</p>

<p>Pero Maslou no tuvo que responder. La mirada lastimera de Grango, el m&aacute;s alto de aquellos hombres, no daba lugar a la duda.</p> 

<p>- &iexcl;Maldito bastardo, traidor!- bram&oacute; Cis&oacute;n-, &iexcl;Vas a pagar por esto!</p>

<p>- Pero&hellip;eh&hellip; yo no sab&iacute;a&hellip; en serio, de verdad, &iexcl;cr&eacute;eme! Se lo juro&hellip; -gimote&oacute; Maslou -  No sab&iacute;a nada de esto, yo&hellip; por favor&hellip; &iexcl;yo quiero ayudarles! &iquest;Qu&eacute; tengo que hacer?&hellip;</p>

<p>- Callarte&ndash; respondi&oacute; Cis&oacute;n, tajante, mientras apuntaba con su revolver a la cabeza de Maslou&ndash; y despedirte&hellip;</p> 

<p><em>Allons enfants de la Patrie, le jour de gloire est arriv&eacute;! Contre nous de la tyrannie&hellip;</em></p> 

<p>Seg&uacute;n se deslizaba aquel dedo por el gatillo son&oacute; una melod&iacute;a de m&oacute;vil. Era el tel&eacute;fono de Cis&oacute;n. Todos se miraron, sorprendidos. &ldquo;Un minuto m&aacute;s de vida&rdquo; le dijo a un Maslou en estado de shock. Despu&eacute;s cogi&oacute; su m&oacute;vil.</p> 

<p>- &iquest;Qui&eacute;n es?</p> 

<p>- &iquest;Cis&oacute;n? Estoy aqu&iacute;, donde me dijiste&hellip; en la iglesia; he llegado algo tarde, lo siento&hellip; soy Asier Ibarrondo.</p>

<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-i/">Leer la primera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-ii/">Leer la segunda parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iii/">Leer la tercera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iv/">Leer la cuarta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vi/">Leer la sexta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vii/">Leer la s&eacute;ptima parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-viii/">Leer la octava parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p> ]]></description>
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    <title>Un cadáver exquisito IV</title>
    <link>http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iv</link>
    <pubDate>Sun, 20 Feb 11 00:00:00 +0100</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Salieron de inmediato, como si sus palabras hubiesen despertado un temor ya conocido. </p>

<p>Les segu&iacute;a unos pasos por detr&aacute;s o ellos le guiaban unos pasos por delante, fuera como fuera, por mucho que acelerase el paso, la distancia se manten&iacute;a. El cielo se iba cubriendo con nubes de color bilioso cada vez m&aacute;s oscuro y, advirtiendo como aumentaba el nerviosismo de sus extra&ntilde;os gu&iacute;as, saltaron una verja en direcci&oacute;n a lo que parec&iacute;a una casa abandonada. Al tiempo que se escuchaba un extra&ntilde;o llanto venido del horizonte sinti&oacute; un fuerte agarr&oacute;n y como le llevaban hacia el interior de la misma por una ventana, parec&iacute;a una coreograf&iacute;a que hubiesen ensayado miles de veces.<!-- more --><br />
Cuando le soltaron se dio cuenta de que ya no ten&iacute;a el papel en la mano. Busc&oacute; meticulosamente en los bolsillos de su gabardina pero el m&aacute;s alto de los hombres le sujet&oacute; violentamente del brazo:</p>

<p>-No te preocupes, ya aparecer&aacute;. &ndash; dijo mir&aacute;ndole fijamente a los ojos, como si supiese con exactitud qu&eacute; era lo que buscaba.</p>


<p>-Es igual, solo era un papel con un nom...</p>


<p>-Siempre, solo un nombre... &ndash; interrumpi&oacute; murmurando.</p>

<p>Un escalofr&iacute;o le recorri&oacute; de la nuca a los pies.</p> 

<p>S&uacute;bitamente el cielo se oscureci&oacute; y empezaron a caer peque&ntilde;as gotas amarillentas, brillantes como un cuchillo. Cis&oacute;n estaba en lo cierto.</p>

<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-i/">Leer la primera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-ii/">Leer la segunda parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iii/">Leer la tercera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-v/">Leer la quinta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vi/">Leer la sexta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vii/">Leer la s&eacute;ptima parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-viii/">Leer la octava parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p> ]]></description>
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    <title>Un cadáver exquisito III</title>
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    <pubDate>Sun, 13 Feb 11 00:00:00 +0100</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Tras el &uacute;ltimo am&eacute;n del casete los cinco hombres se fueron levantando ordenadamente y besaron el ata&uacute;d. El &uacute;ltimo, el mismo que hab&iacute;a invitado a Manslou a pasar, le mostr&oacute; una peque&ntilde;a figura humana de madera que despu&eacute;s deposit&oacute; sobre la tapa de nogal. Ladeando la cabeza, le indic&oacute; al detective que les acompa&ntilde;ara.</p>

<p>-Esta figura supone un talism&aacute;n al que aferrarse al vagar por los senderos de la muerte- le explic&oacute; mientras se dirig&iacute;an a la salida.- Sin ojos para no ver el horror que sufren los que quedaron atrapados en el camino, sin o&iacute;dos para no enloquecer ante los gritos de las almas hechizadas.<!-- more --></p>

<p>-Si al menos la muerte fuera el fin... - se lament&oacute; otro de los hombres conteniendo las l&aacute;grimas.</p>

<p>Cruzaron la imponente puerta de madera. Hab&iacute;a anochecido. El viento soplaba con fuerza y un rayo ilumin&oacute; tenebrosamente la calle vac&iacute;a. Manslou cerr&oacute; con fuerza la mano en la que a&uacute;n manten&iacute;a el papel.</p>

<p>-Imagino que usted debe ser Cis&oacute;n &ndash; dijo con voz decidida dirigi&eacute;ndose al hombre del amuleto &ndash; Me gustar&iacute;a hacerle algunas preguntas sobre...</p>

<p>-&iexcl;No! - gritaron los cinco al un&iacute;sono.</p>

<p>Y convirtiendo su voz en un susurro, el que efectivamente era Cis&oacute;n, a&ntilde;adi&oacute;:</p>

<p>-No debemos hablar aqu&iacute;. En Aquitania ya nada es lo que parece. Debemos apresurarnos. Pronto empezar&aacute; a llover y, cr&eacute;ame, no querr&aacute; usted mojarse.</p>

<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-i/">Leer la primera parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-ii/">Leer la segunda parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-iv/">Leer la cuarta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-v/">Leer la quinta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vi/">Leer la sexta parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-vii/">Leer la s&eacute;ptima parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p>
<p><a href="http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/un-cadaver-exquisito-viii/">Leer la octava parte de "Un cad&aacute;ver exquisito"</a></p> ]]></description>
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    <title>Otro poema</title>
    <link>http://www.albaricoquesverdes.com/view/text/otro-poema</link>
    <pubDate>Fri, 11 Feb 11 00:00:00 +0100</pubDate>
    <description><![CDATA[ <p>Otra nueva luz<br />
nos har&aacute; brillar<br />
otro agua azul<br />
nos har&aacute; llorar<br />
otro muerto sur<br />
nos har&aacute; pensar.</p>

<p>Otro fuego lento<br />
nos har&aacute; sentir<br />
otro alegre viejo<br />
nos har&aacute; vivir<br />
otro crudo invierno<br />
nos har&aacute; morir.</p>

<p>Otro amor perdido<br />
nos har&aacute; so&ntilde;ar<br />
otro gorri&oacute;n herido<br />
nos har&aacute; volar<br />
otro viejo disco<br />
nos har&aacute; cantar.</p> ]]></description>
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