Liéski

Часть 1. El Grupo

Часть 1. El Grupo
Extraído a partir de los cuadernos de Antón Antónovich Liéski
Le habían propuesto esta vez algo distinto a lo acostumbrado. En esta ocasión no se trataría de una misión sencilla -o no- de ida y vuelta. Ahora le querían enviar a un país al que sólo para llegar tardaría en coche de caballos muchas jornadas desde Moscú, donde estaba cómodamente recién establecido, y eso contando con un buen coche y buenos tiros en cada posta, promesas que no terminaba de creer, entre otras muchas, por mucho que estuviera firmada y sellada por el Director del Negociado en persona; al fin y al cabo la fama del príncipe Alfons Goncharov le precedía de lejos. Afortunadamente, al menos, llegaba el verano, pues en trineo habría tardado el doble, y eso que Liéski soportaba bien el frio.
Pero me estoy adelantando al tiempo. O, más bien al contrario, quizá me precipite, pues toda esta historia tiene su necesario preámbulo, que requiere su propio tiempo y dedicación, o bien lo requerirá más adelante.
Nos encontramos pues en Moscú, donde no sólo prosperan en la corte los nobles y numerosos príncipes y princesas, condes, condesas y demás títulos nobiliarios más o menos vinculados a la realeza y a las antiguas familias que se repartieron el país en siglos recientes. También había una enorme manada de burócratas y arribistas de todo signo; y como manada parecían comportarse debido a su comportamiento gregario, frecuentemente sedentario (excepto cuando el macho alfa de la manada les compelía a aventurarse en el exterior -del Grupo y/o del propio país-) y consistente principalmente en llegar a tiempo para el café y en calentar el sillón haciendo con total prioridad procedimientos de todos tipos y clases, para lo cual les daban de comer y abrevar allí mismo dos veces al día, o tres cuando inevitablemente era necesario para el bien de la manada. Los sujetos se sienten perdidos fuera de la manada y tienden a volver a ella en toda ocasión.
El Grupo tiene el rimbombante nombre de Alto Negociado para la Ecoenergía y el mejor Gobierno, Ordenación y Aprovechamiento climático para la productividad económica. Aunque todos lo llaman, por abreviar, ANEGOA. O, más frecuentemente, Grupo ANEGOA, o simplemente el Grupo. El Grupo se subdividía por aquel entonces en cinco Altos Negociados, compuestos a su vez de numerosos negociados y subnegociados, cada uno dedicado a diferentes tareas y misiones estratégicas. Lo sorprendente es cómo en realidad dichas estrategias se solapan a menudo entre sí y, como consecuencia, los diferentes negociados del Grupo luchan con frecuencia entre ellos, paradójicamente contraviniendo el principal Procedimiento de Necesaria Observancia, la Sinergia. En el Grupo hay incluso un procedimiento para explicar el procedimiento mediante el cual se cursan los memorandos, instrucciones, órdenes y peticiones: el epítome de la organización eficiente era este precioso Negociado, con procedimientos de procedimientos y otros procedimientos para subsanar los errores en otros procedimientos. Pura matrióshka organizativa. Y la cabeza pensante y ordenante de esta estructura piramidal es el príncipe Filipp Benyaminietz. “El Gran Zar de la ecoenergía”, para sus subalternos y competidores.
El Negociado del cual el príncipe Alfons Goncharov es responsable directo no podía evitar tener otro rimbombante nombre, aunque cada cierto tiempo se lo cambian, por razones de alta estrategia que los principales príncipes del Grupo justifican con razones muy obvias para ellos. En aquel momento, su denominación oficial era el recursivo acrónimo de Alto Negociado para la Energía Básica, la Investigación y Superestructuras de ANEGOA (ANEBISA). De la misma manera, los diferentes Negociados y subnegociados sufrían constantes y frecuentes restructuraciones, cambios de nombre, de misiones y tareas estratégicas, los subalternos reasignados -y resignados- entre negociados, frecuentemente desasignados y nuevos subalternos y sub-subalternos asignados en su lugar. No en vano ANEGOA tiene la tasa más alta de rotación de sub y sub-subalternos de todo el Imperio.
En su filosofía política se hace particular hincapié en los procedimientos para la correcta sinergia con otros negociados y una adecuada integración vertical, horizontal y diagonal inter e intra departamental, además de poseer un procedimiento recientemente elaborado especialmente para conciliar la labor del negociado con la propia misión imputada en las numerosas normas y procedimientos que regulan el negociado (son famosos y muy claros allende las fronteras rusas los casos como los de los negociados y organismos que dicen dedicarse a la industria agrícola, por ejemplo, pero que en realidad se dedican a la especulación inmobiliaria y captación de ayudas de otros negociados, aberración muy extendida que intenta evitar este enésimo nuevo procedimiento).
Aunque otros negociados del mismo organismo tienen misiones y procedimientos contradictorios con los de nuestro negociado en cuestión. Así, si nuestro negociado tiene como una de sus misiones principales estudiar la manera de aumentar al máximo la productividad del país durante los cortos (en días) a la par que largos (en horas) meses del soleado verano en provecho de una sana y duradera economía, con millares de procedimientos para que nadie se equivoque ni confunda el verano con el invierno, y sin embargo podemos encontrar otro negociado hermano cuya misión principal consiste en lo contrario, en sacar todo el rendimiento posible a los largos y oscuros meses del invierno, y centrarse en otras actividades que nuestro primer negociado consideraría aberrantes, de acuerdo con su misión y miles de procedimientos. En breve, una misma cuestión puede ser tabú en un negociado o ser parte de la misión estratégica de otro, como ejemplo paradigmático el “carbón”.
La solución a esta aparente incoherencia: poner a otro príncipe o noble de raigambre contrastada al frente de este otro segundo negociado, y emplear unos enunciados de misiones y procedimientos lo suficientemente ambiguos para que no empañen el cristalino y soleado esplendor de nuestro negociado de referencia. El que le ha propuesto (va a proponer, según el decurso de nuestra historia) la extraña tarea a nuestro Liéski.
Pero dejemos por el momento al estimado príncipe Alfons Goncharov, que bastante tiene el pobre con leer durante más de dieciséis horas al día todos los informes, memorandos y controles de procedimientos de su negociado. Afortunadamente, tiene bastantes subalternos menos cualificados que él para que hagan el trabajo que él no puede hacer por estar permanentemente ocupado leyendo memorandos. Ni que decir tiene que estos subalternos también deben dedicar en ocasiones hasta el 80% de su jornada de trabajo, que puede oscilar entre las doce y las dieciocho horas (no olvidemos que eso sólo podía pasar en la Rusia imperial), a cursar procedimientos y más memorandos, y si es afortunado aún puede disponer de unas horas para adelantar trabajo y así poder descargar a los sub-subalternos del trabajo que ellos no pueden hacer debido a tanto papeleo burocrático. Y así infinita y piramidalmente hacia abajo. Se ha creado tal ansiedad y obsesión por los Procedimientos de Necesaria Observancia que cuando alguien en alguno de los escalafones medios o inferiores termina a tiempo una tarea, sobre todo si es antes de la jornada “acostumbrada”, todos piensan enseguida que algún procedimiento falla o está mal planteado, si es que no permite al subalterno aprovechar íntegramente la jornada entre tareas y procedimientos, o se piensa que se está saltando alguno(s) de los Procedimientos de Necesaria Observancia y de ahí el exceso de tiempo sobrante culpable.
Así consiguen este Negociado y otros organismos paralelos dar trabajo a la mayoría de la pequeña nobleza (la más lejanamente emparejada con la realeza y la corte, obviamente) y sobre todo a la pequeña burguesía de la capital. El Negociado es un fin en sí mismo, y sólo los príncipes y pequeños nobles directores de los numerosísimos departamentos son capaces de recordar al final del día la misión última del negociado. Afortunadamente, para compensar esta pérdida de perspectiva se van emitiendo nuevos procedimientos con infalible regularidad, que se suman y añaden a los anteriores. De esta particular manera, la manada se siente unida y protegida en la multitud (siempre esperas que los cadáveres que va dejando la manada en su avance gregario no te toquen a ti de cerca), y los sujetos que la integran no se aventuran fuera de la manada, por costumbre y miedo a lo desacostumbrado; si casi todo el que es alguien en la pequeña nobleza y burguesía de la capital está en el Negociado… ¡por algo será! Siempre es preferible ganar menos pero junto a la manada que “arriesgarse” a ganar más y estar mejor en ese peligroso y, sobre todo, “lejano” mundo lejos de la manada. Y todos, por supuesto, ¡no podía ser de otra manera!, están dispuestos a aceptar esas peores condiciones: por un lado, la manada lo exige y son sus normas si queremos integrarnos, y, por otro, es de todo punto comprensible que dado que las tareas del Negociado están repartidas entre tantos pequeños nobles, sub y sub-subalternos, esté sobredimensionado el Negociado por mor de tantos procedimientos sobre memorandos y memorandos sobre procedimientos, y haya que repartir la compensación asignada a la manada entre todos, a razón del porcentaje efectivo de tareas realizadas una vez descontado el tiempo invertido (nunca mejor dicho, pues se invierte ahí el tiempo a fondo perdido) en procedimientos de todo tipo. Resultado: En el Negociado se cobra en torno a un 20% de lo que pagan otros organismos en otras regiones y países. ¡Y eso si se ha cumplido correctamente con los procedimientos correspondientes para poder cobrar! Con suerte, se tardan unos seis meses en cobrar la retribución, te equivoques tú o no con los procedimientos, porque si no eres tú será otro el que se equivoque y al final tardarás los mismos seis meses en poder cobrar.
El Grupo ANEGOA, como ya se comentó, con todos sus negociados, subnegociados y departamentos, en una asombrosa y aparente paradójica contradicción, está integrado como un ente -u organismo- con casi vida propia independiente y a un nivel de consideración y apreciación muy superior al de los suhalternos que la conforman, en una armoniosa y profundamente virtuosa integración sinérgica a todos los niveles: vertical, horizontal y sobre todo diagonal, gracias a la eficacia de los procedimientos en mantener la estructura unida y actuando al unísono, hasta los negociados en apariencia y a priori incoherentes y contradictorios, como el nuestro del soleado, limpio y cristalino verano, y el otro del oscuro, carbonífero y negro invierno, y todo ello por obra y gracia de la salutífera y unificadora magia de los Procedimientos de Necesaria Observancia. Lo importante es no perder oportunidades de crecimiento limpio duradero (aunque no siempre sea tan limpio y soleado como querría el director del Negociado. Una pena, en fin, es lo que hay. Amén y Santas Pascuas, que no en todas partes son cristianos y por tanto dará igual a quién se le rece).
A.A. LiéskiEn este contexto y época es cuando Liéski recibe la propuesta para su misión/tarea tan extraordinaria, Aunque, para ser exactos, por mor de los procedimientos, tardó varios meses en recibir el encargo, con lo que finalmente tuvo que partir a su destino a finales de verano / principios de invierno. Primer contratiempo para Liéski, de los muchos que se narran posteriormente en sus diarios, y ello a pesar de las mil garantías en cuanto a las condiciones de la misión recibidas por Liéski del príncipe Alfons Goncharov en persona y de sus diversos sub y sub-subalternos. Pero nuevamente nos estamos adelantando en el tiempo…
(Sigue la aventura. No ha hecho más que empezar…)

Ninna Nanna

Nanas clásicas: “Ninna Nanna ca. 1500-2002″, de Montserrat Figueras, Jordi Savall y Hespèrion XXI

Cambio de marcha en la sección de música clásica para bebés.

Recomendamos el disco que en 2002 publicaron Jordi Savall y los músicos de Hespèrion XXI, con la voz de su esposa, la recientemente desaparecida Montserrat Figueras, y su hija Arianna Savall. En él se recogen nanas clásicas que abarcan regiones de toda Europa y el Mediterráneo, y épocas que van desde 1500 hasta 2002; especialmente recoge 2 piezas que el estonio Arvo Pärt compuso en 2002 expresamente para esta obra. Sigue leyendo

Mozart

Mozart para bebés: 12 variaciones en Do sobre Ah vous dirai-je maman, K.265-300e (Campanita del lugar / Twinkle, twinkle, little star)

Avanzamos en la sección de música clásica para bebés con una obra que se popularizó en muchos países con versiones localizadas con textos infantiles o navideños. Así, es conocida en países anglosajones como “Twinkle, twinkle, little star”, en España como “Campanita del lugar” y en otros países con otros nombres similares.

Sin embargo, la música original era una melodía francesa de la segunda mitad del siglo XVIII que se hizo famosa por toda Europa, y cuyo texto no es infantil en absoluto.

Sigue leyendo

mozart adolescente dibujo

Mozart para bebés: Concierto para clarinete y orquesta K.622

Continuamos la sección de música clásica para bebés con una obra popularizada en los últimos tiempos entre el público menos aficionado por la película “Memorias de África”, especialmente su celebérrimo Adagio.

Se trata del Concierto para clarinete y orquesta en La M, Köchel 622, compuesto por Mozart en su último año de vida, esto es, 1791. De hecho, fue el último concierto que compuso en vida, demostrando su máxima de que se puede hacer la música más sublime con una apariencia de simpleza y sencillez.

Sigue leyendo

Mozart sackboy

Mozart para bebés: Concierto nº 21 para piano “Elvira Madigan”

[pullquote]Estos conciertos -Mozart se refiere a unos conciertos para piano que acababa de componer- son un feliz medio entre lo que es demasiado fácil y demasiado difícil; son muy brillantes, agradables al oído, y naturales, sin ser insípidos. Hay pasajes aquí y allí de los que únicamente los entendidos pueden obtener satisfacción; pero estos pasajes están escritos de forma que el oyente común los encontrará satisfactorios también, aunque sin saber por qué…
Carta de Mozart a su padre desde Viena, fechada el 28 de diciembre de 1782[/pullquote]

Cambio de país, de “trabajo” y de forma de vivir la vida, entre otros. En mi caso los mayas acertaron de pleno con respecto al cambio de ciclo y, para demostrar que la vida sigue, aunque sea de otra manera completamente nueva, abrimos una nueva sección, de música clásica para bebés.
Sigue leyendo

Metro-2033-rojo-cabecera

Metro 2033. Edición Extendida – Capítulo 3

[jbox]Metro 2033 (Edición extendida)[/jbox]

image

Mapa Metro 2033 - Capitulo 2

Mapa Metro 2033 – Capitulo 2


NOTA: Para acceder a la versión en formato ePub (sin correcciones, aclaraciones ni fotos), aquí.
Para la versión rusa de este libro y otros del Universo Metro 2033, aquí.
Capítulo anterior de Metro 2033. Versión Extendida – Capítulo 2, aquí.

[heading style="1"]Capítulo 3 – Si no regreso[/heading]  Entra para leer el 2º capítulo y ver las fotos de dónde se desarrolla la historia

image

 

Sigue leyendo

Barra cabecera Relatos apócrifos

Los Itinerantes, o la batalla de Borodinó de 1812

Ilarión Priánishnikov – Retirada francesa de Rusia en 1812 (Galería Tretiakóv)

[grandmusic playlist=borodino-1812]

Quelle horreur, putain!!!
Jacques Renard no había visto nunca algo así. Todo un campo sembrado de cadáveres desparramados, hasta superar los cien mil, casi la mitad de ellos compatriotas… inimaginable hasta hace unos pocos meses. En la historia de Europa nunca había habido una batalla de tal calibre, con tantos muertos por ambos bandos, hasta donde a él se le alcanzaba a entender. Pero lo más irónico es que la muerte de estos cien mil soldados no había servido para nada, no había ayudado a variar la suerte de ninguno de los dos ejércitos que se enfrentaron, estaban igual que antes… excepto por unos cincuenta mil soldados menos por cada lado. Sigue leyendo