<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!--Generated by Site-Server v@build.version@ (http://www.squarespace.com) on Fri, 10 Apr 2026 16:47:19 GMT
--><rss xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:media="http://www.rssboard.org/media-rss" version="2.0"><channel><title>Los relatos - Amanecer en el Abismo</title><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/</link><lastBuildDate>Thu, 04 Feb 2021 00:06:57 +0000</lastBuildDate><language>es-ES</language><generator>Site-Server v@build.version@ (http://www.squarespace.com)</generator><description><![CDATA[]]></description><item><title>Hasta Siempre</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 11 Feb 2021 07:00:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/hasta-siempre</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:601b3aa197ce7742408a7046</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“De la vida no quiero mucho, quiero apenas saber que intenté todo lo que quise, tuve todo lo que pude, amé lo que valía la pena y perdí apenas lo que nunca fue mío. - Pablo Neruda</p></blockquote><p class="">Es hora de terminar esta travesía o, mejor dicho, este naufragio. Y, aunque aún no ha terminado definitivamente, si es cierto que ya diviso la orilla. Hoy cierro este cuaderno de náufrago, remojado y ya borroso, en el que quiero consignar mi gratitud, pues si no lo hiciera esta historia quedaría herida e inacabada.</p><p class="">Amigos, mientras escribo estas líneas vuelvo a recordar tantas muestras de apoyo y afecto y no puedo evitar que se me humedezcan los ojos de emoción, de gratitud y de alegría. Gracias a todos los que me habéis animado a seguir escribiendo, no por como lo hiciera, ni tan siquiera por lo que contaba, sino para mantener una corriente de comunicación y afecto estable y vigorosa, que se ha convertido en uno de los puntos de apoyo más robustos para este náufrago.</p><p class="">Gracias, como no, a los “constructores” de esta balsa de rescate. Sin ellos este blog no hubiera nacido.</p><p class="">Gracias, Mayte, en primer lugar, por soportar estoicamente esa lluvia de manuscritos ilegibles que tuviste que descifrar y pasar a Word. También por tu censura inteligente y sensible que sin duda me ha evitado más de un charco. Gracias, sobre todo, por tu amor y tu paciencia.</p><p class="">Gracias, Julián, porque has sido la verdadera hormiguita del proyecto, ¿qué no has hecho tu en esta empresa? configurar, transcribir, transmitir, responder, planificar, programar, enviar y no sigo por no aburrir.</p><p class="">Gracias, José Vicente, por tu exhaustividad, por tu precisión, por tu tiempo, por revisar minuciosamente cada línea, aniquilando faltas, erratas y algunos tacos.</p><p class="">Gracias, Ricardo, por darle imagen e identidad a esta idea, por cada ilustración, por cada pixel, por acompañarme con tu talento y tu generosidad en cada post.</p><p class="">Gracias, Arantxa, por tu pasión. Has sido el más fiero activista de este proyecto. Altavoz y músculo, corazón y abrazo.</p><p class="">Gracias infinitas a todas los que han puesto voz a mis relatos. Me habéis colmado y no sé como compensaros.</p><p class="">Gracias, Catherine, por esa sorpresa transformando el blog en un libro exquisitamente maquetado e inoculándome la idea de publicarlo.</p><p class="">Gracias, Gersón, por tu ayuda, tus consejos y tu trabajo, ayudándome y convirtiendo el libro publicado en el desafío creativo más importante de mi vida.</p><p class="">Y digo “hasta siempre” porque, a pesar de que este es el último capítulo de Amanecer en el Abismo, también es verdad que espero que perdure en el tiempo y que en un futuro me ayude a rememorar este episodio de mi vida, amargo y surrealista, con más sombras que luces y en el que sufrí y aprendí por igual. Una aventura de la que habéis formado una parte inolvidable y decisiva.</p><p class="">Gracias de nuevo, amigos, por iluminar mi camino en esta larga noche. Nos vemos ahí fuera.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612987019547-VP34ZK2NC0MSN1CIVFEH/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El LIBRO DE AMANECER EN EL ABISMO</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1612397224973-YTWIJX94F9F52RB5THSB/post68-copy.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="845"><media:title type="plain">Hasta Siempre</media:title></media:content></item><item><title>Running en prisión</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 19 Nov 2020 06:51:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/running-en-prision</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5fb583f2f9826d79eaa7c98d</guid><description><![CDATA[<p class=""><strong>“El ciego sol, la sed y la fatiga. Por la terrible estepa castellana, al destierro, con doce de los suyos, polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga.” - El Cid campeador (Antonio Machado)</strong></p><p class="">Acabo de escribir un artículo sobre running para la revista de la cárcel. Lleva por título “12 consejos para practicar running en prisión.” No sé si te interesa el running, lo que es seguro que no te ves en la cárcel, así que podrías pensar:</p><blockquote><p class="">¿para qué me puede servir a mí un artículo de un preso que intenta darme consejos para correr en la cárcel?</p></blockquote><p class="">Amigo corredor, no te dejes llevar por las apariencias, lee este capítulo con atención y, por favor, fíjate en los detalles, en esos en los que asoma el diablo de la cárcel. Es posible que te pueda ayudar a reunir voluntad en esos días en los que sólo se nos ocurren excusas para no salir a correr. Se me ocurrió escribirlo tras leer un artículo en la revista Running, en el que se ofrecían una serie de consejos para mantener la rutina saludable de carrera sin que decaiga la motivación. Era un buen artículo, lo reconozco, incluso en algunos aspectos aplicable a un patio de prisión.</p><p class="">Me ha resultado imposible no recordar <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/mas-de-7500-vueltas">aquel post que escribí hace ya mucho</a> y en el que, después de llevar seis meses preso, hacía el siguiente cálculo:</p><blockquote><p class="">“Si he hecho una media de 50 km por semana incansablemente desde que estoy preso y han pasado 21 semanas desde que entré, he corrido un total de 1.050 km. Teniendo en cuenta que en cada vuelta al patio recorro 135m, esquivando presos e ignorando muros, he tenido que correr en círculo más de 7500 vueltas.”</p></blockquote><p class="">Echo la vista atrás y recuerdo cuando había llegado a ese nivel de centrifugación, me preguntaba con cierta inquietud si iba a ser capaz de perseverar. Si tanta vuelta no me iba a terminar enredando en un ovillo de monotonía insoportable. Hoy, doy gracias a mi buen Dios por haberme dado la fuerza para mantenerme constante y firme hasta hoy, dos años y medio después, y haber superado la nada desdeñable distancia de 5.500 km. aproximadamente, unas 40.000 vueltas al patio. A un patio que es un rectángulo de más o menos 60X20 metros, que recuerda a uno de esos patios de cemento de colegio público, con sus porterías y sus canastas y en el que se funden desdibujadas las canchas de fútbol, de baloncesto y de voleibol.</p><p class="">Hoy os comparto este artículo, enfocado a animar a mis compañeros reclusos a que incorporen el running en sus condenas y en sus vidas. Lo he escrito fundamentalmente para compartir con ellos una de las cosas que han contribuido más decididamente a que amanezca un poco más en este abismo, ¿cómo no iba a hacerlo?</p><p class="">Artículo que será publicado en el n° 61 de la revista “Aire Nuevo” de la Prisión de Campos del Río:</p><p class=""><strong>12 consejos para practicar Running en prisión.</strong></p><p class="">Amigo preso, en este artículo comparto contigo una serie de consejos que recogen mi experiencia como runner en prisión durante más de dos años y medio. Soy runner desde que iba a la universidad. También he hecho waterpolo, vela, pesca submarina, triatlón y travesías a nado. De algún modo, el deporte ha formado parte de mi vida desde que era niño. Sin embargo, ahora en prisión, sólo he podido seguir entrenando running.</p><p class="">¡OJO!, no es necesario que hayas corrido antes para empezar a hacerlo. Lo único que necesitas es voluntad y el deseo de mejorar tus hábitos y tu mentalidad en este momento de tu vida. A lo largo de mi condena he conocido muchos internos que no habían corrido jamás y que, gracias al running, han conseguido darle una perspectiva mucho más positiva a su vida y a su paso por prisión e incluso han terminado haciendo maratones. Te puedo asegurar, por experiencia propia, que el running es uno de los mecanismos de resistencia y de protección más potentes para luchar contra la adversidad. Tranquilo, también soy consciente del esfuerzo que supone ponerse a correr así de pronto, más cuando no tienes el hábito de hacer deporte. Por eso, antes de empezar los consejos de cómo hacerlo, quiero hacer hincapié en algunas de las ventajas que te ofrece esta disciplina y por qué merece la pena esforzarte en empezar:</p><ul data-rte-list="default"><li><p class="">Es una excelente herramienta de evasión.</p></li><li><p class="">Consigue que los muros sean menos muros.</p></li><li><p class="">Te ayuda a reducir malos hábitos como el tabaco o alguna medicación.</p></li><li><p class="">Es un arma contra la ansiedad del confinamiento.</p></li><li><p class="">Te mantiene en un peso saludable.</p></li><li><p class="">Mejora el sueño.</p></li><li><p class="">Llegarás a la celda más relajado.</p></li><li><p class="">Fortalece tu resistencia física y mental.</p></li><li><p class="">Es gratis.</p></li><li><p class="">Mejora tu autoestima.</p></li><li><p class="">Consigue activar en tu organismo una química natural y saludable que te pone alas, las endorfinas.</p></li></ul><p class="">Si te he convencido o si ya andas “dando vueltas al patio a buen ritmo” es hora de dar los siguientes pasos:</p><ul data-rte-list="default"><li><p class="">De más a menos.</p></li><li><p class="">El principio es lo que más cuenta, tendrás que poner más esfuerzo. Te en cuenta que tu cuerpo y tu voluntad no están acostumbrados a un esfuerzo continuado y, por eso, ambas intentarán ponerte trampas para que abandones. Ese es el momento de la verdad, cuando tendrás que decir “aquí mando yo”, voy a aprovechar el tiempo aquí dentro.</p></li><li><p class="">Una vez lo consigas, el entrenamiento diario se convertirá en una droga, verás cómo te provoca unas sensaciones que querrás reproducir una y otra vez.</p></li><li><p class="">Empieza de menos a más, pero cuando fijes un objetivo, comprométete a alcanzarlo. Puedes arrancar con una estimación de 20 ó 30 km. a la semana hasta llegar a 50 ó 60 km. conforme vayas progresando.</p></li><li><p class="">Roma no se hizo en un día, pero cada vez te encontrarás más fuerte y más cómodo, te lo aseguro.</p></li><li><p class="">Fíjate objetivos en cada jornada: Antes de empezar a correr tienes que plantearte un objetivo y mentalizarte en terminarlo. Te recomiendo que sea en tiempo y no en número de vueltas. Por ejemplo, hoy me tocan 60 minutos.</p></li></ul><ul data-rte-list="default"><li><p class="">Fíjate objetivos a largo plazo: Marca los km. que tienes que hacer cada semana y como han de ir incrementando semana a semana. Ten en cuenta que una vuelta entera dada correctamente (apurando los muros) son 135m. Para 1 km. tienes que dar siete vueltas y media. En media hora de carrera a un ritmo tranquilo (6 min./km.) habrás hecho 5 km. (todos los cálculos son aproximados, aquí no hay GPS posible).</p></li><li><p class="">Busca la hora adecuada. Elige la primera hora del día o de la tarde, cuando tu cuerpo se encuentre mejor, pero siempre nada más bajar de la celda. Procura ser puntual con tu rutina y deja que pasen esos diez minutos en los que todo el mundo sale a fumar desesperadamente. El humo y los tropiezos son dos dificultades en tu carrera en el patio con los que siempre tendrás que luchar, pero te acostumbrarás.</p></li><li><p class="">Deja el cuerpo descansar. Teniendo en cuenta los objetivos semanales que te fijes, intenta descansar como mínimo cada dos días de carrera. Puedes seguir el intervalo [dos si-uno no][uno si-uno no][dos si-uno no] y así sucesivamente, siempre que asegures el objetivo semanal.</p></li><li><p class="">Si tienes alguna molestia es mejor que bajes el ritmo o pares hasta que desaparezca. Presta especial a atención a la rodilla, es la zona más delicada.</p></li><li><p class="">Ponle imaginación. El insistente mismo desnivel (pendiente 0 permanente), el duro cemento, las caras de siempre que a veces tendrás que esquivar, los muros aplastantes, las concertinas severas, el puto altavoz ladrando, el humo atravesado, ese circuito eterno… Es lo que hay y ese va a ser tu paisaje durante tus carreras, mentalízate, porque vas a tener que contentarte con el trozo de cielo que te toque y con tu imaginación, así que actívala en cada carrera. Pinta cualquier escenario que no sea este, esmérate en ello y cuando no lo consigas mírate en el reflejo de los cristales y siéntete orgulloso, fuerte y valiente, porque lo estás consiguiendo, porque teniéndolo todo en contra, sigues en la carrera, luchando, acercándote un poco más a tu meta. Go, go, go.</p></li><li><p class="">Cuidado con las curvas. No apures las esquinas y visualiza un circuito imaginario que recorra el perímetro. Cuando te des cuenta lo recorrerás en piloto automático. La línea de ese circuito tiene que ir separado a 1 metro de las paredes y despegarse 2,5 metros en las esquinas para así evitar forzar los tobillos. Es importante que aflojes un poco la velocidad al tomar la curva.</p></li><li><p class="">Cuando hagas series hazlas en línea recta, de muro a muro, jamás aprietes en la curvas porque te puedes destrozar los tobillos y rodillas.</p></li><li><p class="">Invierte en calzado. Correr es un deporte que castiga las articulaciones de las piernas, especialmente las rodillas. Si, además, corres en círculos y sobre cemento puro, la cosa se complica. Unas zapatillas con cámara de aire para suelo duro minimizarán el impacto. Si te vas a tomar esto en serio es importante que te equipes con un buen calzado. El resto de indumentaria no importa, siempre que sea cómoda y adecuada a la temperatura del patio.</p></li><li><p class="">Entrenando con pendiente. Siempre corremos en desnivel cero y eso es un problema. Es importante que una vez a la semana combines tu carrera en plano con subida de escaleras. Yo lo hago en las escaleras de las aulas adyacentes al patio. En uno de los entrenamientos de cada semana, cada diez minutos, me desvío del circuito, entro en las aulas y subo y bajo quince veces las escaleras. Luego vuelvo a la carrera hasta la próxima serie y así cada diez minutos durante todo el entrenamiento.</p></li><li><p class="">Cambia de dirección. Yo tardé en descubrir este consejo. Corría cada día en una dirección y siempre terminaba con una zona más cargada que la otra. Un buen día, un vasco, también corredor y con muchas más vueltas que yo a la espalda, me propuso cambiar de dirección cada quince minutos con el fin equilibrar el apoyo en las dos partes de cuerpo durante los entrenamientos. Desde entonces lo he aplicado rigurosamente y me ha ayudado a reducir al máximo las sobrecargas.</p></li><li><p class="">Se constante. Además de correr más rápido, de sentirte mejor y de poner tu cuerpo en forma, vamos a trabajar la disciplina. Y la disciplina es algo que es necesario en la vida. La voluntad es lo que mueve el mundo y para adquirir una rutina de carrera vas a tener que activar la tuya. Si perseveras, llegará un momento en el que no querrás volver a la celda sin la sensación de haber hecho unos km. Hacer una carrera un día es fácil. Entrenar dos días durante una semana o siete días en un mes también es fácil. Lo difícil es hacerlo una y otra vez, semana tras semana, mes tras mes, año tras año incansablemente.</p></li><li><p class="">Si que puedes, no se te ocurra dudarlo. Yo llevo miles de vueltas encima y, aunque reconozco que ha habido días más difíciles que otros, la carrera siempre me ha ayudado a escapar de aquí, a sentirme libre, a vencer un poco en esta batalla que supone cada amanecer en la cárcel.</p></li><li><p class="">No te piques. Ser competitivo es bueno, pero en iguales condiciones. No cometas el error que yo he cometido a veces, entrando al trapo de algún espontáneo con ganas de demostrarle al patio que corre más que tú. Mi consejo es que no entres en el juego y que mantengas tu ritmo de entrenamiento. Estás corriendo larga distancia, deja las carreras para el día que te toque hacer series rápidas.</p></li><li><p class="">Atento a los obstáculos. En la calle están los coches, los semáforos, los socavones... En la cárcel, los obstáculos son nuestros compañeros. En estos años he tenido más de una colisión. La gente está en el patio y va a su bola, a veces ensimismados en sus cosas y a veces fuertemente medicados, por lo que ellos siempre tienen prioridad, no lo olvides. Si tropiezas o tienes que pedir paso, sé cortés y hazlo con humildad, es la mejor manera de abrirse camino en la vida.</p></li><li><p class="">Fíjate una meta estimulante. Desde perder 10 kg. en cuatro meses a terminar la media maratón de tu ciudad cuando salgas en libertad o de permiso. No importa el qué mientras sea alcanzable y concreto. Una vez lo elijas, comprométete con él y visualízalo en cada carrera. Es estimulante también, cada cierto tiempo, hacer una “tirada más larga” en la que pongas a prueba tu resistencia y tus avances. Cada mes y medio desafío mi resistencia y hago una tirada de dos horas seguidas. Una buena forma de empezar es hacer un 50% más del entrenamiento semanal más largo que suelas hacer.</p></li><li><p class="">Por último, para los días que ponerte en marcha te parezca especialmente difícil, voy a compartir contigo una idea inspiradora a la que acudo para animarme cuando siento la cárcel apretándome. Es de Martín Luther King y dice así:</p></li></ul><blockquote><p class="">“Si no puedes volar, corre; si no puedes correr, anda si no puedes andar, gatea; pero hagas lo que hagas ¡Nunca te pares!”</p></blockquote>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017646114-6PO73JIRMQQ6YWCEYVGM/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1605731317150-RMBHEAE650ZSOIHEIQBH/runner.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="843"><media:title type="plain">Running en prisión</media:title></media:content></item><item><title>Ensayo sobre el silencio</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 12 Nov 2020 06:43:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/ensayo-sobre-el-silencio</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5fac274f7343a10f891c6e96</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“Nunca he pensado tan bien como cuando he estado prisionero dentro de un barco, bloqueado por el hielo durante largos meses, en la interminable noche polar del Artico.”</p><p class="">H. V Sverdup - Oceanógrafo Escandinavo.</p></blockquote><p class="">En medio de otra larga noche de reclusión, en el epicentro mismo de mi condena, escribí un ensayo sobre la libertad. Aquella noche, sentí una necesidad irrefrenable de dejar constancia de mi perspectiva sobre algo tan bello y de lo que me habían privado. Me levanté en un desvelo de esos de celda que no puedo explicar y que no le deseo a nadie, cogí mi libreta y me puse a escribir. Lo hice compulsivamente, a borbotones, sobre la siniestra sombra de los barrotes arañando el escritorio.</p><p class="">Hoy, me he vuelto a desvelar, también de madrugada, atosigado por una idea que me ronda hace tiempo. Algo que en este instante reina en mi cabeza y en mi corazón y me envuelve por completo; el silencio. Puede que estéis pensando que he desayunado algún tipo de hongo alucinógeno y no os culpo, lo cierto es que yo mismo, cuando escribo estas cosas, me siento un poco como si la cárcel, hubiera conseguido sacarme un poco de mis casillas, incluso de mi época, de lo que sería un forma de pensar más propia de mi generación. También puede parecer que todo es crecimiento espiritual y fortaleza, pero quiero que quede claro, que aunque haya encontrado algo de eso aquí dentro, también encuentro, cada día, un profundo desaliento, y una desconsoladora sensación de haber sido despojado de mi mundo y que a ratos me dejan en una especie de coma emocional.</p><p class="">Recuerdo el énfasis que mi abuelo Teodoro ponía en la idea del silencio, algo que sólo he entendido en profundidad tras pasar por horas de soledad y de celda. “Manda cojones” como decía él. Siempre le adoré, solíamos tener charlas trascendentales, de las que siempre extraía alguna perla. Era un tipo bueno, como decía Machado, en el buen sentido de la palabra bueno, nostálgico de otra época, conservador con destellos de progre, generoso hasta olvidarse de él y terco como una muía. En su mesita de noche siempre tenía el Kempis, un libro de meditaciones verdaderamente inspiradoras, escritas en el S. XV por el fraile Thomas de Kempis, del que mi padre, en una de sus cartas me volvía a hablar seleccionándome este pasaje:</p><blockquote><p class="">“La limpia conciencia fácilmente se sosiega. No eres más santo si te alabaren, ni más vil si te despreciaren. Lo que eres, eso eres; ni puedes ser dicho mayor de lo que Dios sabe que eres dentro de ti, no tendrás cuidado de lo que defuera hablen de ti”</p></blockquote><p class="">Me parece estar viéndolo, en una de esas tardes lamentablemente escasas, en las que dejaba de ser invisible y en las que por fin me sentaba con él, frente a la mesa camilla, casi vencido por la vejez, encorvado en una silla de ruedas que tuvieron que imponerle a la fuerza, como a un niño. Con su delgadez enfermiza, su pelo ralo, coquetamente repeinado hacia atrás y su bigote de nieve, ya mustio pero eterno. En su mirada, una bisoñez propia de un adolescente enamorado. Resuelve crucigramas con su habilidad fosilizada pero con empeño profesional, convencido de que así tapona la terrible hemorragia de su memoria. Entre esa corriente de recuerdos que se escurren, con sus dedos inciertos, busca mi mano como asegurándose de que estoy ahí, y cuando la tiene bien cogida, me pregunta una vez más con una voz casi inaudible:</p><blockquote><p class="">- ¿Sabes cuántos años tengo ya Satín?</p><p class="">- Si yayo, tienes 92 y estás hecho un chaval</p></blockquote><p class="">Entonces, tras un silencio solemne, se gira con gran esfuerzo para mirarme y con una sonrisa invencible, me dice:</p><blockquote><p class="">- Satín, escúchame bien, pregúntale al silencio cuando tengas dudas y esfuérzate por conocerte, sólo así podrás llegar a ser quien eres de verdad.</p></blockquote><p class="">En ese momento me extrañó la profundidad de sus palabras, así a bocajarro, sobre todo porque tenía la costumbre de deslizar los conceptos trascendentales o filosóficos entre chistes o conversaciones banales. Recuerdo esa conversación porque fue la última, entonces yo no lo sabía pero ahora comprendo que con ese mensaje, me estaba legando una fortuna.</p><p class="">Huimos del silencio. Lo tememos. No lo dominamos. No sabemos qué hacer con él. Siempre andamos escondiéndonos detrás de algún entretenimiento que lo espante. Perseguimos cualquier señal que nos pueda sacar del ensimismamiento, por si lo que allí encontráramos, no nos gustara. Siempre a la huida, llama a alguien, pon música, enciende la tele, ve al gimnasio, coge un libro, abre Instagram, ponte a cocinar, juguemos a la play. Apagamos el silencio porque pensamos que pasar tiempo allí es algo así como perder el tiempo, empezando por mi, que siempre ando buscando algo con lo que engañar a mi hiperactividad.</p><p class="">Sólo buscamos el silencio para llegar al sueño, cuando queremos un momento de paz, (sólo un momento), cuando nos duele la cabeza. Sin embargo, cuando nos llega de pronto, cuando nos invade con su profundidad, cuando se nos presenta por sorpresa, no sabemos cómo usarlo y lo acabamos menospreciando.</p><p class="">Desde que medito he empezado a prestarle atención y ahora, en esta celda del demonio, he encontrado por fin el sentido aquel mensaje de mi abuelo. Al fin y al cabo, en versión castiza, me estaba diciendo lo mismo que el maestro budista Deepak Chopra en su “ley de la potencialidad pura:</p><blockquote><p class="">“Entraré en contacto con el campo de la potencialidad pura dedicando algún tiempo cada día a guardar silencio, simplemente a ser.”</p></blockquote><p class="">Ahora me obligo a explorarlo a fondo, de tanto enfrentarme a él le he tomado cariño. No es fácil por que no estoy acostumbrado y además soy un melómano empedernido, siempre ando poniéndole música a la vida. Ahora, me sorprendo anhelándolo y le busco donde nunca antes. En él despliego la oración medito y, cuando medito, intento hacer callar el diálogo interior, intento dormir al “mono loco del pensamiento”, pongo todo mi esfuerzo en ser, en tomar conciencia plena de cada instante. Encuentro calma. El silencio es uno de los hijos más amables de la soledad, esa soledad a la que en esta etapa de mi vida tanto me he tenido que enfrentar. No solía permanecer en silencio, ahora en cambio, me detengo a escucharlo, me acomodo en él, lo conservo, lo inspecciono. Lo imagino declinándose en bosques, en orillas, en noches de verano, en tardes naranjas y en amaneceres cubiertos de rocío. Piénsatelo dos veces antes de romperlo. Dale oportunidades.</p><p class="">En efecto yayo, el silencio es donde uno llega a ser quien es en realidad. Donde se produce la reunión sagrada con uno mismo. Es el espejo en el que puedes encontrar el más claro y nítido reflejo de ti mismo y que ahora busco un rato cada día. Es el lugar donde me di cuenta de que los hombres de verdad, no nacen cuando los alumbran sus madres, sino cuando se paren a sí mismo y cuando lo hacen para actuar con valentía ante los envites de la vida.</p><p class="">El silencio es una pizarra en blanco en la que todo está por dibujar. Donde al meditar buscas conseguir silenciar tu diálogo interior y simplemente ser, o también puedes eliges a quien oír, a quien hacerle caso, si al héroe o al villano, al leal o al traidor, al honesto o al mentiroso, al valiente o al cobarde. El silencio es un camino, una pista de despegue. Un artilugio divino para llegar a ti mismo. Porque antes de reclamar tu lugar en el mundo, antes de anunciarlo a voz en grito, hay que buscarlo en silencio.</p><p class="">Allí he librado y libraré las batallas más duras, donde mi alma y mi instinto se pelean cada día. Allí resuelvo las crisis de fe en mi buen Dios y en mí mismo. Allí, en ese lugar de quietud que ahora me envuelve y en el que un día, cuando él lo quiera, descansaré para siempre.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017697414-BIMLZ6M96GDZAXY9J9FU/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1605117801747-30DKIA8MLFBZXZ6PU02G/post68.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="845"><media:title type="plain">Ensayo sobre el silencio</media:title></media:content></item><item><title>El cabo batería</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Nov 2020 06:36:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/el-cabo-bateria</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5fa158a24fc4ad2dcf62f089</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">Corre, dijo la tortuga; atrévete, dijo el cobarde;</p><p class="">estoy de vuelta, dijo un tipo que nunca fue a ninguna parte;</p><p class="">no me grites, dijo el sordo. Se que has sido tú dijo el culpable</p><p class="">y tú no te perfumes con palabras para consolarme.</p><p class="">Déjame solo conmigo, con el íntimo enemigo</p><p class="">que malvive de pensión en mi corazón.</p><p class=""><strong>Joquin Sabina</strong></p></blockquote><p class="">Hacía tiempo que no os hablaba de uno de los personajes que me acompañan en esta turbulenta travesía. Cuando lo hago, me esmero en elegirlos, asumiendo siempre que jamás conseguiré describir con justicia la asombrosa comunidad que me rodea y de la que formo parte irremediable.</p><p class="">Empezaré en este caso por donde nunca empiezo; el motivo que trajo a nuestro personaje a la cárcel. A Paco le condenaron a 15 meses tras llegar a una conformidad para evitar enfrentarse a una petición de 4 años por atentado contra la autoridad. Unos hechos que tuvieron lugar en el fragor de las reivindicaciones por el movimiento 15M.</p><p class="">Una mañana, en el ensayo de la banda, entre canción y canción, con su mirada de gato perezoso, sus manos elocuentes y una risa burlona me dice:</p><blockquote><p class="">- No me jodas tío, no me digas que no tiene coña la casualidad. 15 meses de cárcel por el 15 M… Una bromita del destino y yo aquí en la cárcel casi una década más tarde.</p></blockquote><p class="">Después de un silencio tenso, aprieta los puños y continúa.</p><blockquote><p class="">- Me pongo a parir cada vez que pienso que fue por haber defendido lo que ahora ya han olvidado defender esos que ocupan la poltrona del poder. ¿Sabes a quién me refiero no?</p></blockquote><p class="">Sostiene las baquetas en una mano y con la otra se lanza de dos en dos unos frutos secos a la boca mientras el ritmo que vive insomne en su cuerpo va saliendo a golpecitos a través de su pie izquierdo. Nunca me he metido a fondo en el tema y pienso que es un buen momento para preguntarle. Dicen que entiendes un país analizando a sus presos y sus porqués.</p><blockquote><p class="">- Pero Paco, ¿qué hacías tú allí?</p></blockquote><p class="">Me mira con el ceño fruncido y me contesta alterado sin dejar de masticar almendras.</p><blockquote><p class="">- Yo estaba en Madrid, Isaac, inmerso en un movimiento artístico, en el que los ideales fluían a flor de piel y como que me dejé arrastrar, porque yo tampoco he sido nunca un activista, ¿sabes? Pero tío, era emocionante todo aquello, rodeado de amigos, de artistas, de bohemios... Bueno y también de lo que ahora llaman perroflautas</p></blockquote><p class="">Me hace este matiz guiñándome su ojo de gato y descojonándose.</p><blockquote><p class="">- Pues si que te salió caro - Le digo con gravedad, antes de seguir escarbando en su odisea - pero para que te metieran atentado a la autoridad, ¿entiendo que agredirías a algún poli, no?</p></blockquote><p class="">Ahora Paco no puede evitar pegar un salto y subir la voz</p><blockquote><p class="">- No me jodas tío. De eso nada, si yo soy un cagao, coño...¿tú me ves pegando a un poli?&nbsp; Recibí un porrazo por estar en primera línea y al que me sacudió le llamé hijo de puta y le dije que le iba a denunciar, pero se adelantó denunciandome a mí y, claro, a partir de ahí, calabozo, petición de cuatro años de cárcel y años y años después aquí me tienes… Y estos “de rositas” en sus escaños azules de diputados del gobierno.</p></blockquote><p class="">En este punto me resulta imposible no ver la paradoja y termino la conversación por no amargarme la mañana con un intrigante y triste “si yo te contara, te caes de culo Paco, te caes de culo.”</p><p class="">Paco es un tío de complexión grande y alma frágil. Pasea sus andares regios por el patio con constancia y a buen ritmo, en un afán de perder algún kilillo que le sobra. Le llaman “el gato” y no tienes más que mirarle a los ojos para explicarte por qué. Sus cejas espesas y negras contrastan con su pelo harinoso peinado a cepillo y enmarca su rostro redondo con una barba polar y muy bien rasurada. Artista de profesión y de espíritu. No sé si él coincidirá conmigo, pero creo que eligió la percusión para saldar cuentas con el temperamento que esconde su apariencia de fraile benedictino. Tiene una mirada verde y mordaz que parece sospechar del mundo que le rodea. Amigo de causas perdidas, romántico y un poco neurótico. Musicalmente (en lo que a gustos se refiere), somos igual de ochenteros, con especial mención a nuestra veneración a Sabina. A menudo nos retamos a ver quién sabe tal o cual canción de su desbocado y gamberro repertorio.</p><p class="">Llegó a nuestra vida inesperadamente, en una escena como de película. En pleno concierto de <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/banda-desorganizada">la banda desorganizada</a> para el módulo 10 (módulo de trabajo), nuestro bajista cubano, entre canción y canción, distinguió entre el público una cara conocida:</p><blockquote><p class="">-¡Mi <em>madle</em>! ¿qué hace este tío en la <em>cálcel</em>?</p></blockquote><p class="">Acto seguido, cogió el micro y dijo excitado.</p><blockquote><p class="">- Hola a todos. Entre ustedes hay un músico excepcional y quiero invitarlo a subir. Por favor, Paco, anda, sube y tócate algo con nosotros.</p></blockquote><p class="">Paco, sin dudarlo, se dirigió al escenario visiblemente emocionado, envuelto en los aplausos de sus compañeros de módulo. Nada más subir se fundió en un abrazo con el bajista y, tras un “luego me cuentas”, nuestro batería le cedió su puesto también aplaudiendo. Sin haber ensayado ni una sola vez con nosotros nos acompañó el resto del concierto, haciendo un alarde de improvisación y experiencia que nos dejó sin aliento. A partir de ese día, Paco se convirtió en el batería oficial de nuestra banda y los ensayos pasaron de ser además de una fiesta, a ser una auténtica universidad. Una vez más, me sentí afortunado en este lugar de escombros y Paco pasó a ser una de esas razones que, aún estando en este lugar, provocan que mi mirada se pierda en el cielo dando gracias.</p><p class="">En el primer ensayo me suplicó que le ayudara a que lo trasladaran a nuestro módulo, como si yo tuviese algún tipo de potestad en este agujero. Es algo inexplicable que me ha pasado a menudo durante toda mi vida, debe haber algo en mi apariencia que me atribuye injustamente algún tipo de facultad. En este caso, su deseo se cumplió, pero no por ninguna influencia supersticiosa, sino por una simple instancia dirigida a su educador, motivando con claridad y contundencia las razones por las que un perfil como el suyo debería estar en un módulo de respeto. En un lugar como este, el talento es un asidero de salvación, un modo de darle vida y luz a un tiempo que en la cárcel suele ser muerto y oscuro. Se convierte en una luz generosa y cálida que transforma la atmósfera, como el sol amable del invierno.&nbsp;</p><p class="">Desde el primer momento, Paco se mostró dispuesto a enseñar e ilusionar a todas esas almas pálidas que por aquí habitan, poniéndole ritmo de batucada a esta triste misa. Y vaya si lo hizo... Arrancamos el primer taller de percusión que se había dado en este módulo y posiblemente en un módulo de respeto de una cárcel española. En las cárceles, como en el ejército, a los responsables de las distintas tareas se les llama cabos, así que creamos ad-hoc, medio en broma y por la gracia de Dios, el nuevo puesto de "cabo batería. Una vez conseguida la autorización, nos pusimos con la fabricación de unos tambores artesanos a base de cubos de pintura, tela de camiseta vieja, hilo y palos de escoba con las puntas redondeadas en el taller de artesanía. A este tipo de inventos en la cárcel yo les llamo "triunfos de derrota”, porque cada vez que aquí se consigue sortear lo imposible, uno se siente como si huyera un poco, como si burlara su destino.</p><p class="">Aquellos tambores sonaban demasiado bien y tardamos en encontrar un modelo de clase más silencioso en el que no se perturbara la concentración del resto de reclusos, que se quejaban en diferentes idiomas y enfurecidos por el incesante repicar de tambores. En las primeras sesiones de sus clases los muros retumbaban envolviendolo todo en un compás florido y alegre, como de carnaval brasileño.</p><p class="">Su condena era relativamente corta, su comportamiento excelente y sus ganas de salir inmensas. Ingredientes que consiguieron un tercer grado apenas transcurrieron dos meses de su estancia en el módulo. Nos despedimos entre lágrimas pero con alegría y nos prometimos juntarnos para tocar, rememorando con cerveza y rodeados de los nuestros las pocas luces de esta larga y fría noche. Aún con el retumbar de los tambores de Paco en mi memoria y con el hueco de su talento en nuestra maltrecha banda, me entero por los pasillos y de casualidad de que Paco había regresado a prisión porque había quebrantado el tercer grado y que tras, la cuarentena obligatoria (enlace a cuarentena en prisión), volvería al módulo.</p><blockquote><p class="">-¿Perdona? ¿Seguro? ¿Estamos hablando del mismo Paco?</p></blockquote><p class="">Sí, era él, nuestro cabo batería, que en un intento bienintencionado y más por desesperación que otra cosa, se saltó un confinamiento en casa para ir a una entrevista de trabajo, hecho que la Junta de Tratamiento estimó como suficiente para regresarle de vuelta a segundo grado. Así que, seguramente, Paco tendrá que terminar los quince meses en régimen cerrado. Lo que podría haber sido un drama, lo ha encajado estoicamente, incluso con optimismo. Paco es un tipo duro y no parece importarle pasar unos meses más aquí, lo que a Paco le preocupa verdaderamente es la reputación. Se tortura con que la cárcel enturbie su porvenir. Una mañana de domingo, camino del ensayo, me dice con tono sombrío:</p><blockquote><p class="">- Soy músico Isaac, no se cómo cojones lo voy a hacer, si no tenía poco con el puto Covid, ahora me cuelgan una etiqueta de expresidiario, si no fuera por R, mi chica...</p></blockquote><p class="">Apuntala la frase con una sonrisa boba. Una sonrisa que brota cuando la nombra.</p><p class="">Me fijo en el tatuaje que lleva la en la muñeca, una clave de sol engarzada en un corazón. Los pensamientos de Paco suelen estar poblados por tres ideas aparentemente inconsolables: el sufrimiento de su familia porque él sea un preso, la relación, ahora en riesgo, con la mujer que ama con locura y unos planes de futuro ensombrecidos por el Covid y la cárcel. Miedo a la reputación, toda una doble condena, una condena que hay que aprender a dominar.</p><p class="">Voy a terminar este capítulo con una reflexión sobre este asunto que tanto le preocupa a nuestro amigo. Tengo verdadera necesidad de compartirlo con vosotros. Una concepción vital para mi y que me he esforzado en imprimir en el corazón de Paco, en el de mi gente y en el mío mismo. Y si por casualidad conoces a este entrañable artista, por favor, no le juzgues de nuevo y, de hacerlo, hazlo en función a cómo se portó contigo y no por su historia de cárcel.</p><p class="">En esto es en lo que insisto, como el tam-tam de sus tambores; recurro a todo tipo de argumentos, empezando por predicar con el ejemplo. Le muestro mi fe en el porvenir compartiendo con él planes de futuro. Creo en él y no dudo en comprometerme a ayudarle en lo que pueda una vez que estemos fuera. Le intento explicar lo que yo mismo llevo inculcándome desde que entré en prisión. Le reconozco que la preocupación por la reputación es un monstruo que ya conozco, con el que tuve que luchar y que me hizo sufrir antes de vencerlo. Le recuerdo que la cárcel a menudo tiene más de accidente que de fracaso. Le pido que se visualice a sí mismo en una cena entre amigos, sacando el tema con naturalidad y que lo haga como el que comparte un relato original y didáctico del que aprendió y que ahora le pone la sal y la pimienta a lo que iba a ser una cena predecible y ordinaria. Le propongo que sublime el tema, convirtiéndolo en la parte más interesante de su biografía.</p><blockquote><p class="">- Amigo, es mejor llevar el asunto al centro del discurso que vivir atemorizado preguntándose si conocen tu situación de exconvicto. Ponlo en tu tarjeta de presentación. No tienes nada de lo que avergonzarte y si fuiste culpable de algo, ya has pagado por ello; y has pagado de largo y, además, lo has hecho con una moneda que la gente no es capaz de imaginar. Y si hay gente que siente decepción o recelo por lo que pasó, céntrate en la que despiertes comprensión, curiosidad o interés. La vida es elegir amigos. Tampoco olvides, Paco, que esa sociedad cuya opinión ahora te atormenta, es la misma que permite que los delincuentes poderosos campen por el mundo bochornosamente impunes. Tú ya has pagado caro. Y, sobre todo, no permites que nadie responda por ti estas tres preguntas: ¿Eres peor Paco después de esta experiencia? ¿Eres peor músico? ¿Eres menos hombre? Tatúate la respuesta amigo mío y muéstrala al mundo con humildad y valentía.</p></blockquote>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017907569-7RPKOSDP10HQYGIO69M8/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1604515454530-JY3Z9B6S6EXTI6HSD9HA/post67.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="845"><media:title type="plain">El cabo batería</media:title></media:content></item><item><title>Cuarentena en prisión</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Fri, 18 Sep 2020 05:50:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/cuarentena-en-prision</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5f63c85730bbaa46074d9efb</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">No se si estoy en lo cierto,</p><p class="">lo cierto es que estoy aquí,</p><p class="">otros por menos han muerto,</p><p class="">maneras de vivir.”</p><p class=""><em>Leño. Maneras de vivir.</em></p></blockquote><p class="">Si tuviera que ponerle a este capítulo música, elegiría sin duda la canción de AC/DC <em>“Highway to hell". </em>Esta es la segunda cuarentena que hago tras un permiso. Quince días consecutivos confinado en una celda sin salir absolutamente para nada. Un contraste difícil de asumir, cambiar familia, mar y libertad por soledad, barrotes y cerco.</p><p class="">Una cuarentena en la cárcel que se convierte en la factura más alta que un preso tuvo que pagar jamás por disfrutar de sus permisos. Quiero pensar que las autoridades tengan en cuenta que, quince días en estas condiciones de aislamiento extremo, son equivalentes en sufrimiento y privaciones, a muchos meses en segundo grado. De hecho, son claramente más duras que las condiciones del penoso y temido primer grado o régimen de aislamiento, recogido en la L.O.G.P y reservado para los castigos y para los presos más peligroso y conflictivos.</p><p class="">Es tan duro y claustrofóbico que muchos internos deciden perder la oportunidad de disfrutar su permiso por no enfrentarse a esta locura. Los que leéis estos capítulos desde el Abismo, ya sabéis que no soy de dramatizar, que mis relatos más bien exhalan optimismo, sin embargo, el simple hecho de relatar la realidad, supone dibujar un panorama lamentable. En este capítulo, os voy a pedir que me acompañéis en uno de esos días de confinamiento, en una cárcel española, durante esta época rara y angustiosa que nos está tocando atravesar.</p><p class="">Prisión de Campos del Río, Murcia. Sábado 29 de agosto de 2020. Día tercero de la cuarentena. Celda n° 55. Módulo 2 (instalación idéntica al resto de los módulos pero habilitado por primera vez para la cuarentena y provista de una atmósfera espesa y somnolienta, propia de las infraestructuras que llevan años siendo poco o nada utilizadas).</p><p class=""><strong>&nbsp;7:00 </strong>Amanece una de esas mañana en las que te despierta la melancolía. Una niebla invisible apelmaza mi voluntad. Me levanto empapado en sudor. Las sábanas revueltas atestiguan que he pasado una noche de mierda. La ventana de mi celda está orientada a Levante y ataca desde bien temprano un sol indeseable. A través de los barrotes, veo la larga fila de ventanas del módulo de enfrente, el módulo 4, también llamada UTE (Unidad terapéutica), donde residen los presos más vulnerables. Me quedo embobado unos minutos, como un centinela sin propósito, mirando sin ver. Mis vecinos de enfrente se desperezan entre los barrotes mientras escupen saludos matinales poco edificantes. Esas vistas y un aire inmóvil me hacen pensar que lo mejor es cerrar las cortinas azules de mi celda y así, poner un filtro a lo que me rodea. Ahora la luz baña la celda con una palidez verdosa y todo parece sumergido en un acuario. La celda queda en una penumbra que parece refrescar. Sólo quiero huir del calor.</p><p class=""><strong>7:30 h.</strong> Me meto en la ducha en busca de agua fría pero no tengo suerte, sólo consigo que salga agua caliente. Mi gozo en un pozo. Lo que daría por una ducha fría. Lleno un cubo de plástico con el agua del grifo y me lo echo encima. Me río de la situación y la risa consigue espantar mi frustración. Esta ducha de campamento me refresca, me prepara para un rato de meditación en el que voy a cargarme de buena onda, en el que voy a buscar parte del equilibrio que la cárcel me quita. Cuando fuera hay poco que encontrar, uno se acostumbra a buscar por dentro y aprende a encontrar. Por pura desesperación, me hago fuerte en ideas sanadoras, ideas como Karma, lucha, aceptación, fluir, amor. Todo está bien. Ese es el estado que intento conseguir cuando medito y merece la pena porque a veces lo consigo.</p><p class="">Termino mi sesión de meditación y me siento en la silla de plástico, frente al poyete de cemento adosado a la pared. Sobre un bloc cuadriculado escribo una carta a mi hijo Isaac. Mientras escribo me siento bien, porque construyo puentes hacia donde quiero estar, puentes en los que se pasean dignos e imparables los anhelos, la esperanza y el porvenir. Pienso que es la mejor forma de empezar el día en este lugar, pero mientras escribo, me sorprendo apretando los dientes, me enfrento de nuevo a uno de esos momentos de exasperación. Por un momento despierta mi lado lunático. Me revuelvo de rabia contra el mundo, se declara algún incendio en alguna línea de mi masiva que luego tengo que borrar, en las cartas de mis hijos solo hay lugar para el amor. “Pequeñín ya queda menos... y sí, como tu dices; siempre fuertes”.</p><p class="">A ratos me levanto, estiro las piernas, me miro en el espejo de plástico que me devuelve un reflejo turbio; veo un a tipo parecido a Robinson Crusoe, y no sólo por esta barba de quince días y esta desnudez, también porque me siento un náufrago, por que me siento aislado y sobre todo, porque estoy hablando sólo joder... hablo con Viernes, hablo conmigo, hablo con el mundo que me espera, hablo con mi buen Dios.</p><p class=""><strong>8:35</strong> El día va a ser largo. Fuera estalla un clamor de chicharras. Abren la puerta mecánica bruscamente, con una tos metálica de ascensor escacharrado que me hace dar un respingo en la silla. Por el altavoz se oye una voz arenosa y déspota que informa secamente con un espectral “ahora les subirán el desayuno a la celda”. Es la manera que la cárcel tiene de damos los buenos días. Devuelvo el saludo mentalmente y hago una reverencia teatral. - Buenos días señor funcionario, que tenga usted un buen día. No es que me este volviendo loco, siempre he sido un poco payaso. Que Dios me lo conserve. No sé cuanto presos somos en el módulo, pero esta cifra aumentará porque todos los que regresamos de permiso o ingresan por primera vez tenemos que pasar por esta situación. Pronto habrá una saturación que condicionará las salidas de permiso, coartando la posibilidad de salir. Eso y la amenaza de otro estado de alarma me hacen temer lo peor. También pienso en lo devastador que sería si el virus entra en la prisión, de hecho aún no sé como no ha pasado todavía. Me asalta una idea cómica y descabellada; ¿no será el elevado y constante nivel de droga en sangre lo que inmuniza a mis compañeros reclusos? En la puerta de la celda, sobre una silla, un vaso de leche caliente, un bollo de pan y una porción de mantequilla y mermelada. El ordenanza me conoce y me ha dejado además dos manzanas que han sobrado del día anterior. Por suerte para mí la fruta en este lugar está infravalorada y siempre suele sobrar.</p><p class="">El mismo interno nos apremia educadamente para tomarnos nota del pedido del economato. A pesar de las prisas, la mascarilla que lleva no impide que su espíritu amable nos envuelva. Es de agradecer, una sonrisa auténtica puede traspasar mascarillas. De pronto esta idea me parece importante en estos tiempos y me la subrayo mentalmente. No es que haya mucho donde elegir, pero hay agua, café y tabaco y eso es lo más importante para la mayoría de la gente. También se piden artículos de aseo personal, refresco, golosinas y frutos secos.</p><p class=""><strong>8: 55 </strong>Me he planificado una rutina que me ayuda a sobrellevar este confinamiento extremo. Una cosa detrás de la otra, a veces, hasta tengo la sensación de que me falta tiempo. Meditación, escritura, ejercicio, ducha, limpieza, sueño y alguna que otra película. Estos son los principales actos de esta obra. Darle estructura a la adversidad con desafíos y tareas es una buena manera de combatirla. Nunca te pares, eso es lo que cuenta. Mantenerse activo es una expresión de lucha, de resistencia. Empiezo una sesión de ejercicios que durará hasta las 10:15h. Hace mucho calor y el espacio es pequeño pero sacudo mi voluntad y empiezo. La voluntad es lo que mueve el mundo. Series de flexiones, comba imaginaria, tríceps en el borde de la litera y abdominales. Uso botellas de agua como pesas. Uso mi imaginación para recrear cualquier otro lugar que no sea este. Sudo exageradamente, cuando termine tendré que fregar la celda. Mientras tanto, oigo el reparto de la medicación en las celdas contiguas, se reparten como golosinas todo tipo de drogas legales que aplaquen la tensión, el mono o la desesperación de mis compañeros internos. Esta situación me entristece profundamente, ojalá pudiera pasarles una dosis de las endorfinas que ahora recorren mi cuerpo y me ponen alas.</p><p class=""><strong>10:30 </strong>Estiramientos y “ducha” rápida. El agua sigue saliendo caliente así que me echo otro par de cubos de agua por encima. Me seco, me tumbo en el catre enclenque y me pongo los auriculares. Sintonizo Radio Clásica con el volumen justo para escapar del agrio e incesante murmullo de la cárcel. Elijo un libro y me pongo a leer. Jamás he dispuesto de tanto tiempo para hacerlo, es una de las pocas cosas buenas que tiene este calvario. Tengo tres libros en danza, ahora le toca las <em>Uvas de la Ira</em>, de Steinbeck. Curiosamente su protagonista, Tim Joad, acaba de salir de prisión habiendo sido condenado a siete años de cárcel. Durante la lectura me encuentro con un pasaje que me impresiona y lo apunto en mi libreta de notas. Dice así:</p><blockquote><p class=""><em>[...] La cárcel es sólo un modo de enloquecer gradualmente a un hombre. ¿Comprendes? Y se vuelven locos y tu los ves y los escuchas, y muy pronto no sabes si tú mismo estás loco o no. Cuando se ponen a gritar por la noche, a veces se te ocurre que eres tu el que grita.... [...]</em></p><p class=""><em>[...] Hay en ello algo que no existe en ningún otro lugar en el mundo entero. Hay algo mezquino, algo vil, en el principio mismo de encerrar a los hombres.... ¡Va! Al Diablo con todo.... Mira el sol que resplandece en esas ventanas...[...]</em></p></blockquote><p class=""><strong>14:02</strong> De nuevo se abre la puerta sin previo aviso y acto seguido, la misma voz autoritaria ruge a través del altavoz un “recuento, en pie, ¡venga! en pie al paso del funcionario” .... vamos a ver - pienso por dentro - tú deberías haber sido pastor de cabras amigo. Soy preso, estoy en una cárcel y tú eres mi carcelero. Hasta ahí todo bien. No te pido delicadeza, ni tan siquiera consideración. Sólo el respeto y la educación que debería imponerte tu puesto.</p><p class="">En este punto quiero dejar claro que la mayoría de los funcionarios de prisiones están bien provistos de humanidad y por lo general, hacen su trabajo de una manera correcta. También los hay de extraordinaria paciencia y corazón y cuya dedicación no puedo dejar de admirar. Sin embargo, como en otros trabajos que otorgan autoridad, hay algunos que jamás sabrán utilizarla correctamente, porque no pueden reprimir aprovecharla para paliar su propia debilidad.</p><p class=""><strong>14:45</strong> Termino de comer el rancho carcelero que me han vuelto a dejar en la puerta. Siento que tras mas de dos años de cárcel, ahora sí estoy viviendo una cárcel extrema e inhumana. Esta escena de bandeja en la puerta a medio cerrar, me hace sentir una bestia enjaulada. Intento pegarme una siesta y borrarme de esta infame pesadilla pero el calor es demasiado duro. Otro par de cubos de agua por encima y me pongo a escribir. Escribo cartas, escribo estas líneas. Escribir me cura, me mantiene a flote. Es terapia para mí.</p><p class=""><strong>17:15</strong> De pronto unos gritos perforan mi burbuja de paz. Al lado, un preso desespera acompañando sus chillidos con el estruendo provocado por los golpes de su bandeja en los barrotes de hierro. Eleva su grito de guerra y desesperación; “<em>hijos de puta, dejarnos salir al patio al menos diez minutos, esto es un horno, no hay derecho, no somos perros, no tengo síntomas...hacedme un test pero no me tengáis aquí”. </em>Insiste durante diez minutos y algún preso más se une a la queja. Nadie parece escuchar y yo me veo obligado a dejar testimonio de su brindis al sol en este asfixiante capítulo. Que menos...</p><p class=""><strong>18:30</strong> El calor no cesa. En cambio, gracias a mi buen Dios y a las consecutivas tareas que me he impuesto, el tiempo corre con fluidez. Me pongo de nuevo los auriculares para escuchar la BBC, me obligo a hacerlo para mantener engrasado mi inglés. Me asusta ver cómo el Coronavirus pone en jaque al mundo. Camino de pared a pared. Tras más de 100 vueltas puedo caminar con los ojos cerrados.... y lo hago, y no dudo en imaginarme en cualquier otro lugar y a veces, sólo a veces, lo consigo. Repito mi mantra una y otra vez; “<em>La verdadera libertad está en la cabeza y en el corazón”.</em></p><p class=""><strong>19:15 </strong>Toca limpieza. Dispongo de un estropajo, de una escoba, de una fregona y de un limpiasuelos con un aroma a colonia de niño que me encanta y me acerca felizmente a mi hogar. Disfruto con la tarea, os lo prometo. No me imaginaba que fregar me iba a serenar de este modo (ahora me parece estar viendo la cara de mi mujer al leer estas líneas y me da la risa). Me entrego a la faena, lo hago minuciosamente, barro, friego y froto a conciencia, sin prisa, recreándome en mi desempeño. Al terminar me siento en la cama a esperar que se seque el suelo mientras contemplo la celda limpia como un quirófano. Se abre bruscamente la puerta, esta vez sin aviso, tenemos la bandeja de la cena en la puerta; ensalada, pollo, pan y una pera verde. Es muy pronto para cenar, así que me pongo a leer.</p><p class=""><strong>20:30</strong> Desde mi ventana, a la derecha, se puede ver el árido campo que nos rodea. Se dibuja por encima de las alambradas y a esta hora el crepúsculo desgarra a sangre y oro el cielo de la tarde. El paisaje se vuelve íntimo y acogedor. Lo contemplo, lo disfruto, tomo conciencia del maravilloso mundo que habito. Y vuelvo a olvidar por unos instantes esta inhóspita celda de mierda. Celebro mi triunfo con una lata de mejillones que me he comprado en el economato.</p><p class=""><strong>21:30</strong> La noche ha caído pero el bochorno persiste. El murmullo de la cárcel se inflama y en él se desdibujan cantos, oraciones, lamentos y charlas imposibles. Mi celda queda en una esquina del bloque donde apenas llega la intensa iluminación que nos rodea y que normalmente impide que veamos las estrellas cada noche. Aprovecho la posición estratégica, apago las luces y contemplo unas estrellas como regalos. Y mientras contemplo el panorama veo a Dios, guiñándome un ojo, cómo recordándome que lo más bello puede surgir adyacente a la miseria y al contrario, y que eso es la vida, la vida que fluye y que hay que aceptar y agradecer.</p><p class=""><strong>22:15</strong> Hoy toca cine. Apenas veo la televisión, sólo mientras como o cuando echan una peli que me gusta, sobre todo de cine clásico. En La Dos emiten la peli de Carlos Saura, <em>Pajarito,</em> plan perfecto; cine sin cortes de la mano de un genio, en la intimidad de mi celda. Sólo faltas tú a mi vera.</p><p class=""><strong>00:10</strong>  Hora de acostarse. Coloco el flexo en la cabecera de mi catre y me pongo a leer. Siempre me quedo dormido entre líneas, me parece una buena forma de despedir el día. Entre mis manos tengo un libro que me regaló mi padre, “El sueño del celta”, de Mario Vargas Llosa. Como en todos los libros que me regala, en la primera página escribe una nota, esta vez de <em>Cátulo.</em> Dice así:</p><blockquote><p class=""><em>“Los soles se ponen y pueden volver a salir; más una vez que nuestra tenue luz se ha puesto, la noche es eterna y hay que dominarla”.</em></p></blockquote><p class="">Tras unas cuantas páginas el sueño empieza a vencerme. Me invade la idea de que aún me quedan 7 días de cuarentena y que llevo días sin hablar con mi familia porque en este módulo aún no se han habilitado los teléfonos. Algo inadmisible. Respiro profundamente mientras comento la situación con el jefe que me escucha y me promete fuerza. Le doy las gracias por este día, le pido calma y salud para los míos y poco a poco me voy quedando dormido. No sé si estoy en lo cierto, lo cierto es que estoy aquí.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017756114-2TE8CRA6CY8205UQVHDR/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1601882683068-R0NC7CI0KFFPIN4JCHFD/post66.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="845"><media:title type="plain">Cuarentena en prisión</media:title></media:content></item><item><title>Y se abrieron las puertas</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 23 Jul 2020 05:01:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/y-se-abrieron-las-puertas</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5f184d22b665812c47c5322d</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">Y el hada madrina, con un semblante serio y sosteniendo aún la varita mágica, advirtió de nuevo a Cenicienta: “No olvides muchacha que, justo en la media noche, el hechizo se romperá, ese vestido, la carroza, los caballos… todo volverá a ser como antes, así que, antes de que el reloj dé las doce, regresa a casa” – La Cenicienta de Charles Perrault</p></blockquote><p class="">&nbsp;Haz el siguiente ejercicio. Intenta imaginar cuales serían tus sensaciones, tus prioridades, tus pasos, si tras estar más de ochocientos días encerrado en una cárcel, se abren por unos días esas puertas del demonio. Un anticipo de libertad en forma de permiso penitenciario que, durante cuatro días, como el hechizo de Cenicienta, convertirá los ratoncitos en esbeltos caballos, la arrugada calabaza en carroza y este look de presidiario en el de un hombre libre.</p><p class="">Para ponerte en situación, intenta primero imbuirte de una profunda sensación de privación de libertad, supongo que tras el maldito confinamiento por el Covid-19 te resultará más sencillo. Para hacerlo, tómate tu tiempo y recrea en tu imaginación el siguiente escenario: piensa que has estado durante más de dos años, siete días a la semana y 16 horas al día, en una celda de unos 12 m2. El resto del tiempo lo has pasado, casi siempre, en una especie de colegio público amurallado, con sus</p><p class="">aulas desvalidas, su monótono comedor y una pequeña pista de fútbol de cemento, asfixiantemente cercada. Te has despertado invariablemente a las siete de la mañana durante más de dos años, sin excepción y junto a otras rutinas dolientes. Han pasado sobre tu alma, como un hierro que forja la idea de estar preso, tres mil doscientos recuentos (cuatro recuentos diarios por unos 800 días).</p><blockquote><p class="">- Recuento, recuento. En pie, luces encendidas y en pie al paso del funcionario.</p></blockquote><p class="">Te has alimentado bien, pero a base de un menú repetitivo hasta decir basta. Durante este tiempo atributos gastronómicos del tipo punto de sal, al dente, gratinado, fresco o tierno, son puras bromas, algo lógico por otro lado, no puedes pedir más, estás en la cárcel.&nbsp;</p><p class="">En verano, te acostumbras a beber el agua del tiempo, aunque llueva fuego, y en invierno, suerte tienes si la sopa está templada. No has probado el alcohol en dos años, ni una cerveza, ni una copa de vino, nada. Tampoco has conducido, ni montado en bicicleta, no hay Google al que preguntar, no has usado un móvil. Lo de estar “al aire libre” suena irónico aquí dentro y ya ni te digo lo de pegarte un baño o una barbacoa ente amigos.</p><p class="">Te has acostumbrado a caminar en círculos, con dignidad, pero también con un ademán inquietante de animal enjaulado. Aunque perdure, la alegría no es la misma amurallada. El horizonte, que era un amigo, ahora se ha vuelto huraño. Las estrellas palpitantes huyeron de tus noches y el mar no puede ser más, por mucho que te empeñes, que un intenso recuerdo…un anhelo.</p><p class="">Después de tanto tiempo en estas circunstancias, por encima de la detallada lista de deseos que has ido elaborando, prevalece la necesidad de confirmar las promesas que te has hecho a ti mismo, como un pacto de esperanza que te ha dado la fortaleza necesaria para llegar hasta aquí. Promesas elementales para un preso, promesas como que todo llega, como que de aquí se sale o como que el mundo espera. Cuando ingresas en prisión, cuando te ves en el fondo del vientre de este monstruo, cuando todo es abismo, lo mejor que puedes hacer es aprender a vivir en la oscuridad y evitar vivir proyectándote en un mundo que ahora no te pertenece.</p><p class=""><strong>¿Os podéis hacer una idea?</strong></p><p class="">En ese capítulo quiero hablaros de esta experiencia, al fin y al cabo, uno de los objetivos de esta historia de cárcel es consignar los episodios más trascendentales y, sin duda, el primer permiso penitenciario lo merece. Por fin llegó el día, pero antes tuve que pasar una semana de turbadora impaciencia.</p><p class="">Los días se ralentizaron desesperadamente, poco a poco se frenó la inercia que aquí te acompaña, se espesó el tiempo, se fue ralentizando al compás de las veces que me imaginaba fuera. Te pones a listar deseos compulsivamente y luego intentas priorizarlos atendiendo a una lógica que evoluciona conforme se aproxima ese ansiado día. Una lista rebosante de cosas tan sencillas como inmensas, que tu corazón ha</p><p class="">ido apuntando en un saldo en números sangrientamente rojos que empiezan a ser insoportables. Tengo que confesaros que me enfadé un poco conmigo, porque llegué a sentir que todo ese trabajo de doma que había hecho con mi paciencia durante dos años se había ido al traste. Y en esa calma me encontraba, con la desesperación de un marino que ve su barco varado en una calma chicha, cuando tres vientos se levantaron para hincharme las velas más que nunca:</p><p class="">El primero, fue un cambio en el tono de voz de mis hijos, que parecía despertar y liberarse felizmente de esa prudencia amarga que lleva impidiéndoles tantos años confesar lo desesperados que están porque su padre vuelva a casa. Y en esas voces infantiles, pero valientes, se dispararon los planes, como tierras prometidas que se divisan, como cimas a punto de conquistar, como ¿ves que Dios aprieta, pero no ahoga?</p><p class="">El segundo viento fueron unas líneas de mi padre en una de sus luminosas cartas. Como buen marino no ha dejado de enviarme señales, pero no de barco a barco, sino de náufrago a náufrago, señales valiosas e indelebles. En su carta que celebra la noticia de mis permisos, me copia estás palabras de Cervantes en boca del Quijote:</p><blockquote><p class="">“Súbete Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro. Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ya ha de regresar el buen tiempo y hora es de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal y el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca”.</p></blockquote><p class="">El tercer viento, el más suave y cálido, me llegó a través de unos ojos. Eran los de Mayte, que tantas veces me han mirado desde el otro lado de ese cristal del demonio y en el que el cervatillo herido que siempre asomaba se ha curado casi por completo. Una mirada inefable, imposible de devolver con justicia. Una mirada que contenía un deseo crecido, una pelea ganada y un misterio hechizante. Una mirada que recuperaba el brillo que le había robado esta cárcel de mierda y que me devolvía un trozo esencial de mi alma.</p><p class=""><strong>Y se abrieron las puertas.</strong></p><p class="">He vivido intensamente cada minuto. He confirmado la sospecha de que lo que antes era poco ahora es mucho, pero sobre todo, que con poco basta para ser feliz. He sido consciente de cada momento, viviendo, pero también almacenando. Almacenando en mi memoria, en mi corazón, sin necesidad alguna de móvil. Sí, he almacenado besos a espuertas, caricias, cosquillas, abrazos, puestas de sol, olor a tostadas, barbacoa, voces amigas, sonrisas curadas, el mar expectante y familiar, el jadeante asedio de mi perro, el respirar en paz de mis niños, ya vencidos de charla, juegos y achuchones; los platos sencillos que ahora son poemas, los corazones agitados traspasando abrazos, la guitarra entre amigos, mi padre esperándome en la orilla y la ardiente reconquista del hueco de mi cama.</p><p class="">Y, como era de esperar, me ha sabido a poco. Y es ahora, en la celda, mientras escribo estas líneas, cuando más me doy cuenta de lo mucho que necesito recuperar mi vida. Es la otra cara de la moneda, como una especie de “efecto Cenicienta”, verte aquí de vuelta, a la espera de una libertad definitiva, sin profilácticos, sin interrupciones, sin recortes... Aún así, la amenaza de tener que volver a este agujero no me ha robado ni un minuto de libertad y eso ha sido una victoria. La peor parte, una amarga sensación de no poder devolverle a todos el amor que he recibido durante estos más de dos años de cautiverio. Un no tener tiempo para todo. Para darles las gracias y decirles en primera persona lo importante que ha sido para mi su apoyo, abrazarles y celebrarlo juntos. Ese día también llegará, lo prometo.</p><p class="">Por cierto, en unas horas y Dios mediante, volveré a salir unos días de permiso. La orilla se acerca. <em>I can’t wait.</em></p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017831006-H3JJ624BH4JXIMLV5HNC/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1595475164650-BWS72K9S8AOSMNSO9W9S/post65.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Y se abrieron las puertas</media:title></media:content></item><item><title>Ensayo sobre la libertad escrito en prisión</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 25 Jun 2020 04:44:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/ensayo-sobre-la-libertad-escrito-en-prision</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5ef45fb5dfa6c41b2561f657</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será”  - John Keating (Robin Williams) en El club de los poetas muertos.</p></blockquote><p class="">Empecemos por recordar que estoy preso y que mi libertad está seriamente comprometida. Sí, estoy preso, esa es la realidad y podéis estar seguros de que de no estar en esta situación, ni de broma estaría escribiendo estas líneas. Continuemos por tener en cuenta que, para un preso, cualquier referencia a la libertad se convierte irremediablemente en una poderosa señal, a veces cegadora, que jamás te deja indiferente.</p><p class="">Supongo que, de tanto invocarla, de tanto prestarle atención, de tanto faltarme, me he obsesionado un poco con ella. Ha ocupado muchos de mis pensamientos, de mis emociones. Para mí ha llegado a ser todo un objeto de deseo. No exagero, en ocasiones, me he sorprendido a mí mismo, consignado en mi libreta azul, alusiones a ella, referencias de todo tipo, extraídas de mis lecturas, de alguna película o de cualquier conversación. Alusiones como esta, rescatada en este caso de la carta de uno de mis mejores amigos. Una carta que me dejó el corazón helado, la boca seca y la calma del revés. Una carta de esas que despiertan la necesidad de dar un abrazo, en este caso de preso, es decir, un abrazo herido, un abrazo imposible.</p><blockquote><p class="">“Tú estás preso, yo y estoy libre, ese es el punto de partida, el enunciado. Sin embargo, amigo, en cierto modo te envidio. Lo sé, es ridículo y entiendo que te siente mal que te diga eso, pero a ti no puedo mentirte, eres como un hermano, lo pienso sinceramente. Aún estando preso, eres afortunado, porque tu sabes que hacer con los barrotes, con los muros, con la soledad, con la terrible injusticia que te ha llevado a la cárcel, con la carencia de los tuyos, con la carencia de todo. Yo, en cambio, amigo, estoy libre, pero si te soy sincero, no tengo ni puta idea de qué hacer con la libertad. Tú consigues convertir la prisión en libertad, yo hago el camino inverso..."</p></blockquote><p class="">Sin duda, mi amigo no se refiere a la libertad de la que habla el diccionario. En él, he encontrado varias definiciones sobre la palabra libertad. He elegido una al azar, pero todas vienen a decir lo mismo:</p><blockquote><p class="">“La facultad de las personas para actuar según su propio deseo en el seno de una sociedad organizada y dentro de los límites de unas reglas definidas".</p></blockquote><p class="">&nbsp;Para mí, esta definición, además de aburrida, es bastante insuficiente, ya que se refiere a un concepto de libertad civil, no de una libertad anímica, más holística, plena y verdadera. Las referencias a la libertad, que he ido apuntando en mi libreta, se refieren a una libertad más filosófica. Comparto alguna con vosotros para que nos sirvan de punto de partida. Abro fuego con esta tremenda definición de León Blum, una de las que más me gusta:</p><blockquote><p class="">&nbsp;“El hombre libre es aquel que no teme ir hasta el final de su pensamiento".</p></blockquote><p class="">Me gusta también la paradoja que encierra esta idea del psicólogo francés Gustave Le Bon:</p><blockquote><p class="">“Hay muchos hombres que hablan de libertad, pero se ven muy pocos cuya vida no se haya consagrado principalmente a forjar cadenas’’.</p></blockquote><p class="">&nbsp;También esta del escritor inglés David lloyd me llamó mucho la atención:</p><blockquote><p class="">&nbsp;“La libertad no es simplemente un privilegio que se otorga, es un hábito que se adquiere”.</p></blockquote><p class="">Pero de todo el repertorio, me quedo con esta, tan estoica, del filósofo griego Epicteto:</p><blockquote><p class="">&nbsp;“Nadie es libre si no es dueño de sí mismo".</p></blockquote><p class="">¿Qué es su un hombre libre? ¿Tú te sientes plenamente libre? ¿Seré yo verdaderamente libre cuando salga de esta prisión? ¿Es libre el hombre que tiene libertad de pensamiento o libertad de culto? ¿El que tiene libertad de decisión? ¿Es acaso libre el que tiene libertad de cátedra, de movimiento o de maniobra? ¿Es libre entonces el adicto, el lunático, el enfermo, el cobarde, el tirano o el egoísta? ¿Tiene libertad el que ama con locura? ¿Eres un hombre libre cuando en tu voluntad reinan pasiones como la ira, la avaricia, la lujuria, la gula o la envidia? ¿Permite la sed de venganza ser libre a un hombre? (el odio es posiblemente el peor de los carceleros). ¿Tú qué opinas?</p><p class="">La verdadera libertad está en nuestra cabeza y en nuestro corazón. Escribí esa frase en una cartulina al principio de mi estancia en prisión y la colgué en mi celda, ahora se ha convertido en un mantra. La libertad plena no se posee, la alcanzas como una sensación, tiene vocación de orgasmo, es intensa y esplendorosa en la llegada, pero siempre deja un rastro melancólico en la huida. Y, aunque no se si mientras lees estas líneas sientes esa libertad, estoy seguro que sabes que significa sentirse así. Y, aunque no hayas buscado libertad alguna en tu interior, seguro que la has encontrado en una puesta de sol encarnada, en un amanecer sereno y prometedor, en la mirada inocente de un niño, en la piel de quien amas o en una oración.</p><p class="">Todas estas reflexiones que aquí comparto están fuertemente influenciadas por los estoicos y los budistas, con quien más me voy de cervezas últimamente. Ambas corrientes confluyen en el mismo río cuando hablamos de libertad. Los dos sostienen que la libertad transcurre en todo aquello que depende de nosotros y en ningún caso en aquello que sale de nuestro alcance. Según este argumento, no hay excusa externa a nosotros mismos que nos impida ser un hombre libre, ni siquiera la cárcel. Los estoicos hablan de que la libertad sólo se consigue siendo imponderables (ataraxia) ante todo lo que quede fuera de nuestro control.</p><p class="">¿Es la libertad plena un derecho? Yo diría que más que un derecho es una capacidad en potencia, un desafío, un espacio decisivo de nuestra alma que no es fácil conquistar. De hecho, siento que, al desear furiosamente ser libre, en cierto modo, estoy empezando a serlo. No hablo de la libertad para elegir, porque la libertad para elegir puede ser en sí misma como la cárcel más tirana. La libertad es también la responsabilidad, somos responsables porque somos libres. A la libertad plena no se llega trepando, mandando, acumulando o venciendo. Sólo se adquiere aprendiendo a través de un proceso y de un entrenamiento. Y, una vez que se alcanza, hay que ejercitarla, sólo así se quedará contigo. Un proceso que consiste en saber cuándo es el ego el que habla y mandarle callar, en atender estrictamente al momento que tenemos delante, en aprender a ser feliz en lo pequeño, en lo sencillo, en lo cercano, en lo que no se puede comprar. Si queremos ser verdaderamente libres, hemos de empezar la búsqueda mirando dentro. No la busques en el dinero, ni mandando legiones, ni gritando ¡libertad! Puedes ser pobre, no tener ni un minuto para ti, estar preso y servir a un buen Dios y sentirte plenamente libre. Ya lo he dicho, la libertad plena reside en nuestro interior y es el poder más colosal y saludable que un hombre puede poseer.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017852825-ZAUN6G4LWVUYMB8HU1LO/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1593075800957-91ZUO4KGO6N2ZLRMINCV/ensayo_libertad_V2.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Ensayo sobre la libertad escrito en prisión</media:title></media:content></item><item><title>Viajar por dentro</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 18 Jun 2020 04:43:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/viajar-por-dentro</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5eeb20a9f8f44f43b261279a</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">"El secreto está en ser tranquilo y fuerte: con el fuego interior todo se abrasa, se triunfa del rencor y de la muerte [...]” - Rubén Darío.</p></blockquote><p class=""><em>"'Elige</em> un trabajo que ames y no tendrás que trabajar en la vida". Es la frase que me repetía mi padre una y otra vez. Ya veis, el pobre, que siendo marino y por preservar la familia unida, tuvo que cambiar océanos infinitos, barcos soñados y trepidantes aventuras por un trabajo que no amaba en una aburrida y predecible agencia inmobiliaria, vacía de vocación.</p><p class="">A mí me pasó algo parecido pero en versión “punk", como dice uno de mis compañeros presos:</p><blockquote><p class="">- <em>Lo tuyo tío, es nivel leyenda.</em></p></blockquote><p class="">Como tengo pasión por viajar, fui encaminando mi carrera profesional hacia trabajos que me permitieran hacerlo a menudo, terminando felizmente en el sector turístico, un sector que amo y que durante muchos años me permitió viajar por todo el mundo promocionando mi tierra. Un trabajo como cuchillo de doble filo, que me preparaba en diferido, más de diez años después, un pasaporte para un destino tan impredecible como extremo: un viaje a la cárcel. Y una vez en ella, igual que mi padre sosiega al frustrado lobo de mar navegando en un pequeño velero, yo consuelo mi alma viajera con los libros, con historias de otros presos, con mi memoria y, cada vez más, viajando por dentro. Sí, sí, viajando por dentro, dejad que os explique. Pensadlo por un momento, ¿qué iba hacer yo con tanta soledad en esta celda durante tanto tiempo? No imaginaba que tantas horas de estricto encierro podían ser tan propicias para indagar en mi mente, en mi corazón, para mirar hacia mi interior. Ahora entiendo mejor estas palabras de Carl Jung: “Quien mira fuera sueña, sólo quien mira dentro despierta”. Creo que empecé ese “viaje por dentro” más por huir de la soledad que por convicción, con cierta desesperación, lo reconozco. Poco a poco se convirtió en un regalo accidental, posiblemente el mejor legado tras esta experiencia de retiro extremo. Hablo de regalo accidental porque a estas alturas de mi vida, de no ser por la cárcel, ni de broma lo hubiera hecho.</p><p class="">&nbsp;Para viajar por dentro no necesitas ninguna droga chamánica, no te asustes. Sólo hace falta voluntad, tiempo y algún vehículo que te ayude a transportarte. En este blog ya os he hablado de varios, como <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/mindfulness-en-prision">el mindfulness</a>, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/retiro-e-introspeccion-en-la-celda-9">la meditación</a> o <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/los-arquetipos-de-jung-y-la-resiliencia">los Arquetipos de Jung</a><strong>. </strong>Ahora estoy inmerso en los eneagramas, una herramienta poderosa que estoy aprendiendo y que estoy deseando compartir con vosotros.</p><p class="">Confieso que eso de “viajar por dentro”, de conversar conmigo, de buscar mi esencia y de domar el ego no estaba en mis planes. Lo único que resonaba un poco era una especie de conversación conmigo, bastante insulsa y redundante, todo sea dicho. Una conversación como de teléfono escacharrado, interrumpida siempre por una vida que tenía que ser la ostia. Una vida de esas entregada a “llegar muy lejos”. Una vida invirtiendo esfuerzo, voluntad y talentos para alcanzar ese abstracto y deseado lugar, “muy lejos”. Una meta teórica a la que todos queremos llegar, pero que nadie sabe realmente dónde cojones está. Un “muy lejos” al que ahora pienso, que si finalmente hubiera llegado, seguramente calvo y con el vigor huyendo, descubriría que había estado haciendo el tonto toda mi vida, porque esa felicidad dúctil que buscaba no consistía en “llegar muy lejos", sino en vivir “más cerca”. Más cerca de los míos, más cerca de mi corazón, más cerca de mi playa, de mi parque, de mis sueños, de los que me necesitan... cerca de mi yo más auténtico. Porque las metas, los "muy lejos”, cuando no los fija nuestro verdadero yo, tienen algo como de espejismo, son perecederas y se desdibujan como un mensaje escrito en la arena.</p><p class="">&nbsp;En ningún caso quiero decir que no hay que luchar por las metas. Digo que mirar más hacia dentro en lugar de sólo hacerlo hacia fuera es el verdadero camino para superarlas, porque lo que impide que cumplamos nuestros sueños no suele ser la opinión que los demás tengan de nosotros, sino la opinión que tenemos sobre nosotros mismos. Y sólo conectando saludablemente con nuestro interior podemos gestionar y modificar esa opinión. Sólo digo que, tras ese viaje hacia dentro te aseguras de que los sueños los sueñes tú, de que las meta las fijes tú, de que la cima la elijas tú y que, de esa forma, aunque llegues lejos, jamás perderás de vista las cosas realmente importantes, esas que, ya ves, siempre han estado tan cerca.</p><p class="">Y ahora la mejor parte de este capítulo. Justo cuando estaba escribiendo este relato, en la mesa de la sala de lectura, con mis auriculares puestos, se me acerca inesperadamente Issa, mi amigo africano de Guinea, con una carta en la mano, como con la necesidad de compartir una emoción incontenible. Me pide con un gesto permiso para sentarse y yo asiento expectante. Traga saliva, se recompone y me cuenta con un hilo de voz y visiblemente emocionado que lo que lleva entre las manos es una carta de su hijo pequeño. Sostiene las hojas que ya ha leído como si fueran joyas y entre ellas aparta una cartulina amarilla en la que hay escrito en francés y con caligrafía infantil, lo que parece el fragmento de un cuento. Me lo enseña lleno de orgullo y me pide que lo lea, como si contuviera un mensaje que yo también espero. Lo leo y me recorre un escalofrío de la cabeza a los pies y de pronto me parece escuchar al Universo hablándome, mostrándome furtivamente su plan, en esta tarde pegajosa de junio, en una miserable cárcel, junto a mi amigo africano que no deja de sonreír y de mover la cabeza como afirmando, sacudido por una felicidad tan intensa como impropia de este lugar, una felicidad que corona con un:</p><blockquote><p class="">&nbsp;<em>- Devant &nbsp;nous Isaac, devant nous…</em></p></blockquote>
























  
    <table>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Qui Es-tu?</td>
<td><b>Nechoude: </b>¿Quién eres?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Je ne sais pas.</td>
<td><b>El niño: </b>No sé.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Comment t'appelles-tu?</td>
<td><b>Nechoude: </b>¿Cómo te llamas?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Je n'ai pas de nom.</td>
<td><b>El niño: </b>No tengo apellido.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Ta familie?</td>
<td><b>Nechoude: </b>¿Tu familia?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Je nái pas de famille.</td>
<td><b>El niño: </b>No tengo familia.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Tu es seul?</td>
<td><b>Nechoude: </b>¿Estás solo?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Seul.</td>
<td><b>El niño: </b>Solo.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Où habites-tu?</td>
<td><b>Nechoude: </b>¿Dónde vives?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Partout... Souvent, je m'assois à coté, et je t'ecoute.</td>
<td><b>El niño </b>En todas partes… A menudo me siento al lado y te escucho.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Rien, ni personne n'a de droit sur toi?</td>
<td><b>Nechoude: </b>¿Nada ni nadie tiene derecho sobre ti?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Rien, ni personne.</td>
<td><b>El niño: </b>Nada, ni nadie.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Alors, prends ma corde.</td>
<td><b>Nechoude: </b>Entonces, toma mi cuerda.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Où allons-nous, Nechoude?</td>
<td><b>El niño: </b>¿A dónde vamos, Nechoude?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Loin.</td>
<td><b>Nechoude: </b>Lejos.</td>
</tr>
<tr>
<td><b>L'enfant: </b>Où c'est, loin?</td>
<td><b>El niño: </b>¿Dónde está lejos?</td>
</tr>
<tr>
<td><b>Nechoude: </b>Devant nous.</td>
<td><b>Nechoude: </b>Delante de nosotros.</td>
</tr>
</table>
  












































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017875058-RKQ7FT3UCYHYL1BD2W1G/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/png" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1592468325068-HXNDAGOQVT2C3X2S7K5X/post64.png?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Viajar por dentro</media:title></media:content></item><item><title>Clanes como viajes</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 04 Jun 2020 11:26:45 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/clanes-como-viajes</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5ed8c4e1cf575926f362f472</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“No tengo ni la más remota idea de qué coño contaban aquellos dos italianos y lo cierto es que no quiero saberlo, las cosas buenas no hace falta entenderlas, quiero imaginar que hablaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras y que precisamente eso te hacía palpitar el corazón.”</p><p class=""><strong>Ellis Redding (Morgan Freeman) en Cadena Perpetua</strong></p></blockquote><p class="">No manejo estadísticas de las cárceles españolas, pero sí puedo decir que en el módulo en el que cumplo condena, aproximadamente un cuarto de los internos son extranjeros. Desde el principio me encontré en esta situación una oportunidad para adentrarme en otras culturas. Lo sé, es un poco romántico, incluso puede sonar a coña, disculpadme, pero ahora os habla el explorador que llevo dentro que, frustrado por no poder viajar, se pone a coger trenes en la mirada y la voz de sus compañeros presos. Los viajes que me gustan son los que no están fabricados o empaquetados, sin seguro, donde el cómo vivir la experiencia es lo que importa. Esos en los que partes con ropa cómoda, el dinero justo, un plan abierto y, sobre todo, disposición a asombrarte por los milagros cotidianos del rincón más inhóspito y sus gentes. Es la manera de viajar que yo siempre he elegido, pero es algo más porque, palmo a palmo, se va extendiendo felizmente por mi alma hasta convertirse también en una manera de vivir. Así que ando con los ojos y el corazón abiertos para ver qué aprendo.</p><p class="">Pensadlo bien, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/ponte-guapo-en-la-adversidad">me cortaba el pelo un marroquí </a>y ahora un dominicano, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/cocoliso-un-talento-por-sorpresa">el mejor maestro de guitarra que jamás haya tenido fue ruso</a>, tuve <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/mi-buda-en-el-talego">un chamán espiritual lituano</a>, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/cuando-el-desamor-visita-un-a-un-preso">compartí desayuno durante meses con un colombiano</a>, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/el-rostro-del-coraje">almuerzo a diario con un serbio</a>, practico francés con un africano, engraso mi inglés con un letón que vivió años en USA, polemicé sobre Dios y sobre los que hablan en su nombre con un peruano evangelista y enfermizamente devoto, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/banda-desorganizada">el bajista de la banda de rock carcelera en la que toco es cubano</a>, un gitano fue quien me dio mis primeras y únicas nociones de percusión con cajón, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/el-boludo">me tocó hacer de hermano mayor de un argentino</a>, pelotudo pero buen tío; competí y perdí en una carrera con un ecuatoriano acostumbrado a correr maratones en Quito a tres mil doscientos metros de altura, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/mar-golpeando-el-muro">encontré por fin a alguien con quien hablar de vientos, de ceñidas y de velas en un Colombiano enamorado del mar y monitor de kitesurf</a> y <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/profesor-en-prision-dont-stop-me-now">entre mis alumnos he tenido rusos, letones, lituanos, bosnios, colombianos, argentinos, peruanos, ecuatorianos, bolivianos, africanos, turcos, musulmanes y hasta un chino mandarín</a>. Toda una amalgama de colores, costumbres, idiomas y anhelos entre los que siempre me he sentido cómodo y de los que no he dejado de nutrirme.</p><p class="">Nuestro origen nos une, sobre todo cuando estamos lejos de nuestra patria. Por eso es normal ver, casi siempre, juntos a los distintos clanes y normalmente dispuestos a protegerse entre sí, a defender su territorio, a reavivar sus costumbres, su idioma, sus recuerdos nativos… Si, también lo he llegado a pensar, para delinquir que se queden en su país, pero la vida es más complicada que todo eso y, al menos en este blog, vamos a dejar los juicios para los jueces, con sus aciertos y sus equivocaciones, es a ellos a los que les tocó juzgar en este mundo.&nbsp;</p><p class="">Os voy a contar alguno de estos viajes peculiares para que os hagáis una idea. No son los únicos clanes que hay en la cárcel, también están los gitanos o los rumanos, por ejemplo, pero aquí me voy a centrar en los viajes que más he aprovechado.</p><p class=""><strong>Viaje al Magreb</strong></p><p class="">Los musulmanes, en su mayoría procedentes de Marruecos y Argelia, son, sin duda, uno de los grupos más cerrados y, aunque no traté mucho con ellos, en estos años he llegado a entablar una relación estrecha con algunos. Es el caso de Khalifa, de Nourdine o de Rahal, cuya educación y valores me han sorprendido. Todos involucrados en funciones del módulo: en la peluquería, en el taller o en la limpieza. Los tres demostrándome en su desempeño y en el trato, una lealtad, una nobleza y una capacidad de trabajo que han terminado dinamitando algunos de mis estúpidos prejuicios. Hacen un té delicioso con una hierbabuena fresca que nos traen del huerto y degustándolo en largas tertulias con ellos me he acercado al islam, a su “Al-Lāh” y a su profeta, sin ánimo de comparación ni crítica, buscando entender, conocer y aprender. El cuscús ya era una de mis comidas preferidas y ahora, aquí en la cárcel, me he aficionado también a la “harira”, un nutritivo y delicioso cocido, básico en su dieta durante el Ramadán. Sus rezos en dirección a la Meca, hacia la alquibla, me recuerdan dónde está el Este, algo valioso en este lugar amurallado en el que no hay rastro de estrellas ni puestas de sol con las que orientarse.</p><p class="">&nbsp;<strong>Viaje al Este</strong></p><p class="">Los eslavos y los bálticos, más conocidos como “los del Este”. Entre ellos predominan los rusos y los polacos y, de manera excepcional, al menos en esta cárcel, también hay lituanos, letones e incluso un serbio. Los meto en el mismo saco porque, ciertamente, tienden a agregarse y porque entre ellos hablan todos en ruso y, de algún modo, a todos les cubre una especie de halo glacial. Si los conoces a fondo, salvo en la apariencia, pocas cosas tienen más en común. Los polacos suelen ser cristianos y muy devotos y los rusos ortodoxos y poco practicantes. A estos últimos los conozco mejor, porque hubo un tiempo en el que en mi trabajo me especialicé en el mercado turístico ruso y pude viajar muchas veces a Rusia e incluso hacer algún buen amigo. Me recuerdan a los vascos, suyos como ellos solos, de pocos, pero verdaderos amigos, orgullosos y arraigados y con un aire de superioridad que no siempre es fácil gestionar y que me ha llevado a tener largas discusiones, a veces con alusiones a la historia. Los serbios en este aspecto son iguales pero elevados a la enésima potencia. <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/el-rostro-del-coraje">M, de quien ya os he hablado,</a> es el único serbio al que conozco y me parece un tipo excepcional. Le he prometido visitar Belgrado en cuanto pueda. Han sido generosos conmigo y les estoy agradecido, ya os he dicho que no se suelen abrir y conmigo lo han hecho. He conocido mejor su historia, su manera de pensar y ya os dije que estoy intentando aprender algo de ruso, aunque con poco éxito, para qué engañarnos.</p><p class=""><strong>Viaje a Sudamérica</strong></p><p class="">Los latinos, sobre todo ecuatorianos, peruanos, bolivianos y colombianos. Conocidos también aquí, tristemente, como “payoponis” o “tiraflechas”. También hay algún dominicano, pero estos van a su bola, como si siguieran en su isla caribeña. He trabajado mucho en estos países, especialmente en Perú y Ecuador, pero es cierto que siempre me he movido en un mundo entre funcionarios o directivos, normalmente cultos y que, por lo general, eran clientes que contrataban servicios a un europeo, siempre respetuosos, pero, a veces, incapaces de evitar que asomara en su talante un atávico resentimiento, enfatizando la idea de “no te olvides que yo te contrato. Tu trabajas para mi y ahora soy tu jefe”. Como una sutil y tardía venganza por nuestra colonización. Sin embargo, los que me rodean ahora son casi todos de humilde procedencia y de humilde actitud, gente que intentó alcanzar el sueño europeo por oscuros subterfugios y que han terminado aquí dentro o segundas generaciones de emigrantes que se han enredado en una banda, en el alcohol o en ambas cosas. Nuestra lengua materna y nuestra religión nos conectan de algún</p><p class="">modo y, me parece que, por esa razón, no son tan cerrados como otros clanes, aunque es cierto que se les suele ver siempre juntos. Son participativos en las tareas del módulo y, a veces, despunta alguno con un carácter especialmente rebelde en el que despierta ese indio indómito y resentido con la historia del que os hablaba. Se quedan bastante sorprendidos cuando les pregunto con interés por alguna ciudad, por alguna receta o por algún lugar de su tierra que me dejó sin aliento. Desde aquí saludo con mucho cariño a mi amigo Patricio, que me lee desde la distancia, me acogió en su casa de Quito y me enseñó el “Mashpi” en plenos Andes, espero que pronto sigamos compartiendo proyectos. Y a José, de Arequipa, con quien compartí proyecto en una mina de Antapaccay y que tanto me enseñó acerca de la historia de Perú y su gastronomía.</p><p class=""><strong>Viaje a África</strong></p><p class="">Fuertes y esbeltos, con su piel de ébano y una pena asomando en el semblante. Todos son hijos de una huida desesperada, pero también digna y valiente. Todos son hijos de una necesidad que no sé si soy capaz de imaginar. Casi todos padres de familia, luchadores hasta el extremo y me atrevo a decir que la mayoría han acabado aquí dentro por pura desesperación. Casi todos ellos arrastran una odisea de patera, alambrada y muerte que se ha quedado agazapada en su mirada.&nbsp;</p><p class="">Los que me he cruzado en esta aventura provenían de Senegal, Mali o alguna de las Guineas. Entre ellos hablan en francés. Trabajan de una manera avezada y humilde, sin hacer ruido. No los verás nunca en el gimnasio, pero están más fuertes y esbeltos que ninguno de nosotros. Normalmente exhiben su alegría innata con timidez, con contención y, a fuerza de golpes, siempre albergan algún tipo de desconfianza. Con quien más relación he tenido es con Kanté, podríamos decir que soy su escribiente, además de su amigo. El pobre es analfabeto y aquí, para mover cualquier cosa, es necesario tirar de boli e instancia. No habla español, así que nos arreglamos con mi francés en pañales. Tiene a su mujer y a sus tres hijos pequeños en su país de origen, Guinea Conakry. Ejemplifica en sus huesos el drama de tantos hombres que se jugaron la vida para llegar a Europa, dejando atrás su patria y sus raíces para poder salvar a su familia de la pobreza extrema, de la guerra o de algún otro monstruo. Ayer consiguió hablar con ellos tras varios meses sin contactar, todo un triunfo que compartió conmigo enseguida, un alborozo que asomó a sus ojos en forma de lágrimas de alegría y que celebramos con una merendola que me agencié en el economato y de la que dio cuenta como si fuera un manjar. Pondría la mano en el fuego por este tío y si pudiera le daría trabajo ahora mismo, porque sé que no me equivocaría. Espero que salga pronto y podamos vernos para celebrar que somos libres.</p><p class=""><strong>Me he arrepentido de muchas cosas en la vida, pero jamás me he arrepentido de un viaje. Todos los viajes me han dejado algún tipo de huella, estos que emprendí en la cárcel también lo han hecho. Un recuerdo indeleble y un recuerdo que jamás olvidaré.</strong></p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017944886-APJ481PND51QJT8VP4D0/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/png" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1591269961483-5CUP2LP8UAIFOW1H36S1/post62.png?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Clanes como viajes</media:title></media:content></item><item><title>10 libros sobre la cárcel escritos desde una celda</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 28 May 2020 04:46:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/10-libros-sobre-la-carcel-escritos-desde-una-celda</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5ece993d1ebb821dbb077a27</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">Por el pájaro enjaulado</p><p class="">Por el pez en la pecera</p><p class="">Por mi amigo que está preso&nbsp;</p><p class="">Yo te nombro libertad</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Por los dientes apretados</p><p class="">Por la rabia contenida</p><p class="">Por el nudo el la garganta&nbsp;</p><p class="">Yo te nombro libertad</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Por la gente sometida&nbsp;</p><p class="">Por los hombres explotados&nbsp;</p><p class="">Por el justo ajusticiado</p><p class="">Yo te nombro libertad</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class=""><strong>Fragmentos del poema “yo te nombro libertad de Gian Franco Pagliaro</strong></p></blockquote><p class="">Esta es la tercera entrega en la que os recomiendo lecturas. Ya sabéis que para un preso son como los viajes que no puede emprender. En esta ocasión, he elegido una temática muy especial y tal vez oportuna para este momento en el que el “confinamiento” se ha convertido en un concepto “familiar”, como una especie de “buenos días”. Desde que entré en prisión me interesé por los libros que se habían escrito desde una celda. Libros tan importantes como El Quijote de Cervantes, Las Maravillas del Mundo de Marco Polo, El príncipe de Nicolás Maquiavelo, el poemario inacabado Cancionero y Romancero de Ausencias de Miguel Hernández, escrito por cierto desde una prisión de Alicante y que contiene uno&nbsp; de mis poemas favoritos “Nanas de la Cebolla”, o Justine de El Marqués de Sade entre otras muchas obras, …</p><p class="">Sin embargo, entre estos libros, los que más me han ayudado durante esta etapa de confinamiento, son aquellos que no solo se han escrito desde una celda sino que además, hablan de la cárcel, de la reclusión, del cautivo, de la privación de libertad. Leerlos en prisión ha sido toda una experiencia, imaginarme en mi celda, devorando esas historias en busca de orientación, de calma, de inspiración o simplemente de consuelo. Me he regocijado en esa tensión que existe entre el confinamiento y la libertad y de la que surge una energía creadora totalmente singular y que os invito a descubrir es estas obras. Os aseguro que leer estas obras en&nbsp; la cárcel o bajo el yugo de algún tipo de confinamiento se convierte en mucho más que una buena lectura.</p><p class=""><strong>1. El largo Camino hacia la libertad. Nelson Mandela</strong></p><p class="">El primer libro que me leí en prisión, y el libro que sin duda más he recomendado a mis compañeros presos. Sin lugar a dudas el libro más oportuno en mi vida. Mandela narra en primera persona su azorosa vida, de la cual pasó nada mas y nada menos que 27 años en prisión. Todo un alegato a la búsqueda de la justicia, a la resistencia y a la superación del ser humano. Mandela no solo te sitúa en su historia personal, también lo hace en su cabeza y en su corazón, y lo hace con una prosa directa y fácil, desentrañando una trama intensa y bien ordenada que te arrastrará hasta el final del libro sin que te des cuenta.</p><blockquote><p class=""><em>“ en mis actuales circunstancias, pensar en el pasado puede ser mucho más duro que contemplar el&nbsp; presente y prever el curso de los futuros conocimientos. Hasta que me encarcelaron no había valorado nunca del todo la capacidad de la memoria, la interminable retahíla de información que puede guardar la mente”</em></p><p class=""><em>“La celda es un lugar idóneo para conocerte a ti mismo, para indagar con realismo y asiduidad como funciona tu propia mente y tus sentimientos”</em></p></blockquote><p class=""><strong>2.&nbsp; El hombre en busca de sentido. Victor Frankz</strong></p><p class="">Este es mi libro preferido, uno de los que mas me ha ayudadado durante esta etapa de mi vida. Acudo a éluna y otra vez. Victor Frankz, psiquiatra austriaco, narra de una manera muy peculiar su reclusión en un campo de concentración Nazi, destacando las características que exhiben aquellos reclusos más resilentes, desde un punto de vista humano pero también clínico que ha consagrado esta obra como una de las novelas más paradigmáticas sobre la resilencia.</p><p class="">Me lo regaló un alumno muy especial justo antes de entrar en prisión.</p><blockquote><p class=""><em>“al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa, la libertad humana, la libre elección de la acción personal ante las circunstancias para elegir el propio camino”</em></p><p class=""><em>“Actúa como si vivieras por segunda vez y la primera, lo hubieras hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora”</em></p><p class=""><em>“percibí entonces en toda su profundidad el significado del mayor secreto, que la poesía, el pensamiento y las creencias intentan comunicar. Comprendí que un hombre despojado de todo todavía puede conocer la felicidad aunque sea sólo por un instante si contempla al ser amado”</em></p></blockquote><p class=""><strong>3. Papillon. Henri Charriere</strong></p><p class="">Una historia autobiográfica que se ha llevado al cine en dos ocasiones. Este libro retrata un arquetipo dentro de las cárceles de todo el mundo: “el&nbsp; que huye”. Una huída como constante rebelión contra la tremenda injusticia que supone cumplir prisión siendo inocente. Una huída como respuesta valiente ante el ansia de libertad y a las ganas de vivir…En la Isla del Diablo, en plena Guayana Francesa, te sumergirá en las celdas más penosas y en los castigos más duros, desde la perspectiva de una fuerza mental casi demente y te conducirá por una evasión llena de acontecimientos alucinantes. Resistencia, esperanza y aventura en estado puro.</p><blockquote><p class="">“El juez pensará, - amiguito, si crees que te vas a escapar, te equivocas. No tengo por que saber si eres culpable o inocente: solo tengo que utilizar todo lo que existe en contra tuya, el resto no me importa”.</p></blockquote><p class=""><strong>4. Tras los muros. Luis Beldi</strong></p><p class="">Esta novela es una historia de corrupción y cárcel en Argentina. Describe con detalle los sobornos a la orden del día, las maneras de conseguir ventajas en la cárcel, la picaresca, las relaciones y la coacción como únicas formas de conseguir una mejor estancia en la cárcel e incluso una posible huída. Beldi destapa sin pudor las relaciones inquietantes entre el poder de&nbsp; algunos capos como “El Rey de la Efedrina”, al que se le podría considerar un preso V.I.P. También detalla la complicidad entre ministros, jueces y fiscales y los barrabravas y como esta relación indignante se traducía en una estancia de cárcel llena de comodidades.&nbsp;</p><p class="">Este libro me puso de muy mala leche porque destapa unos hechos deplorables que no son precisamente fantasías. Este libro debe celebrarse, como cualquier luz que se posa sobre lo injusto, lo bochornoso, lo que mientras escribo estas líneas, sigue pasando en muchas cárceles del mundo con lamentable impunidad.</p><p class=""><strong>5. De Profundis. Oscar Wilde&nbsp;</strong></p><p class="">Profundo, sensible, desgarrador. Se trata de una larga carta que el autor escribe a su amado, motivo de su encarcelación y de su declive definitivo. Cuando un genio de la&nbsp; literatura universal termina en la cárcel y lo hace por amor, este libro es lo que sucede. Son las reflexiones de Wilde tras ser encarcelado y ultrajado por mantener una relación homosexual y promiscua, algo socialmente intolerable e ilegal en la Inglaterra de principios de S.XX&nbsp;</p><p class="">Leer este libro siempre es una delicia pero hacerlo entre rejas es una auténtica pasada.</p><blockquote><p class=""><em>Debo absorber en mi naturaleza todo lo que se me ha hecho, conseguir que sea parte de mi, aceptar sin queja, temor o resistencia. Todo lo que llega a comprenderse está bien (…) Renegar de nuestras experiencias vitales equivale a interrumpir mi desarrollo…”</em></p><p class=""><em>“ la razón no me ayuda. Me dice que las leyes que me condenaron son erróneas e injustas y que el sistema que tanto me ha hecho sufrir también lo es. (…)</em></p></blockquote><p class=""><strong>6. Si esto es un hombre. Primo Levi</strong></p><p class="">Este libro en primera persona no recoge el relato de un preso sino el de un superviviente. Levi, un químico judío apresado en un campo de concentración Nazi, nos cuenta con un nivel de detalle estremecedor y de una manera deliciosa como era la vida en los campos de exterminio durante el holocausto. Un relato de cárcel en el que sobrevuela la amenaza de ser elegido para la cámara de gas. El autor busca sobre todo dejar un legado de la barbarie que se cometió en los campos de concentración Nazis.&nbsp;</p><p class=""><strong>7. Memorias de un preso. Mario Conde</strong></p><p class="">Me sorprendió este libro. Por lo&nbsp; bien escrito y por la combinación de episodios de cárcel con la trama que acabó encerrando a su protagonista. Conde nos presenta personajes entrañables que le acompañaron durante su encarcelamiento, describe con detalle su vida como preso, nos descubre su crecimiento espiritual entre rejas y cuestiona con datos inquietantes el estado de derecho, la justicia y especialmente el procesamiento que le acabó condenando a más de veinte años de cárcel.&nbsp; En el libro encontrarás a un Mario Conde abogado del estado, inteligente, ácido y técnico jurídicamente, a un Mario Conde banquero, que jugó en el límite y que se convirtió en diana, pero sobre todo a un Mario Conde preso, a un hombre que se adaptó a la dureza de la cárcel, luchó con el resentimiento y creció en la carencia radical que supone la privación de libertad.</p><blockquote><p class=""><em>“ Es de noche. Desde la ventana enrejada de mi celda contemplo a lo lejos las luces de Alcalá De Henares. Un viejo preso, de esos que llaman Treinta, porque cumplen el máximo legalmente establecido, me contó que dada la cortedad de las distancias en&nbsp; las que nos movemos, se pierde vista, porque los ojos se acostumbran a enfocar a distancia nunca superiores a los treinta o cuarenta metros. Por ello me recomendó encarecidamente que solicitara de las autoridades carcelarias una celda situada en la parte superior del módulo….”</em></p></blockquote><p class=""><strong>8. Santa Maria de las Flores. Jean Genet.</strong></p><p class="">Novela autobiografica del delincuente empedernido Jean Genet, concebido en la cárcel, en el hampa y en los bajos fondos. Escrita en la prisión de Fresnes, según su autor con el único fin de escapar del horror de su experiencia carcelaria. Se tata de una historia que para mi hace una excesiva apología de la delincuencia, aunque también es cierto que es capaz de convertir en poesía la carencia y&nbsp; la dureza que le rodea. Gracias a la ayuda de celebridades como Picasso o Sastre, pudo evitar la pena de muerte a la que había sido condenado. Teniendo en cuenta la vida de Jean, ladrón, vagabundo, chapero, estafador entre otras cosas, podemos decir que la escritura consiguió redimirlo definitivamente.</p><blockquote><p class="">“ Un recluso en una celda. En la pared el reglamento de la cárcel. En el dorso del reglamento, pegados con migas de pan, unas veinte fotos de asesinos recortados de la prensa; para los más puramente criminales, un marco hecho con cuentas en forma de estrella: y en honor de los crímenes de todos ellos escribo este libro.”</p></blockquote><p class=""><strong>9. La casa muerta. Fiador Dostoievski</strong></p><p class="">Narra utilizando un personaje ficticio, la historia personal del mítico escritor Dostoievski durante su estancia en la cárcel en Siberia, a la que fue enviado para cumplir una condena de 9 años por escritos disidentes en distintos proyectos editoriales contrarios al poder establecido.</p><p class="">Este libro me lo recomendó un compañero preso, <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/7-actos-para-un-juramento-hipocratico-en-la-carcel">que es médico y también amigo y del que ya os hablé</a>, me decía que muchos de los personajes y las emociones que describía Dostoievski en él, le recordaban a los relatos de mi blog, ….cuando lo leí me di cuenta de lo mucho que me quiere ese médico, con esa crítica tan generosa como exagerada…ya quisiera yo poder describir la cárcel y las emociones que en ellas se desencadenan como lo hace este monstruo de la literatura.&nbsp; Por cierto, desde aquí quiero agradecer a su mujer, profesora de lengua, toda la documentación que me envía, siempre precisa y adecuada, para la novela que ando escribiendo y para algún capitulo de este blog.</p><blockquote><p class=""><em>“El criminal sabe muy bien, sin sombra de duda, que ha sido absuelto por el tribunal de los de su propio medio, de la gente humilde, que nunca, y esto también lo sabe él, le condenará definitivamente y casi siempre le absolverá por completo, siempre y cuando su pecado no sea contra los suyos, contra sus hermanos, contra los de misma condición humilde. Tiene la conciencia tranquila, y de su conciencia le viene la fuerza: no se altera moralmente, y eso es lo importante. Es como si sintiera que tiene donde apoyarse, y por eso no tiene odio, sino que acepta lo sucedido como un hecho ineludible, que no ha empezado con él, y que se prolongará aún durante mucho tiempo, en el curso de un combate que fue establecido hace siglos”</em></p></blockquote><p class=""><strong>10. Amanecer en el abismo. Isaac Vidal</strong></p><p class="">Este es un proyecto del que os hablo por primera vez. En él hago una recopilación de casi todos los capítulos de este blog, con algún material inédito. Cuando entré en prisión uno de los proyectos que me propuse fue escribir un libro en el que el territorio narrativo fuese la cárcel y en el que diera cuenta de lo que me rodeaba y de la forma de vivirlo. Una historia de resilencia narrada en primera persona. Mitad derrota, mitad triunfo. Con este blog te puedes hacer una idea de lo que encontrarás, pronto lo publicaré, ya os diré como os podéis hacer con él.</p><blockquote><p class="">“me enfrentaba a una situación extraordinaria que requería una actitud igualmente extraordinaria. Era hora de poner mis habilidades a disposición de unas estrategias que debería desplegar para no sólo superar la adversidad sino para&nbsp; salir reforzado de ella. Necesitaba también un modelo de principios sobre los que sustentar mi plan porque a toda costa necesitaba un plan.&nbsp; Como dice el poeta francés Rimbeaud, “Nadie se hace hombre sin haber triunfado en sus fracasos” y aunque no haya etiquetado este episodio de mi biografía como fracaso, sino como un lamentable accidente, síque tengo que encontrar algún triunfo en todo esto,o cuando menos un significado para mi y para todos los que ahora sufren mi privación&nbsp; de libertad, en especial para mi familia. Empezaba una historia de resilencia y superación que no iba a dejar que nadie escribiera por mi y que tenía la necesidad de compartir.</p><p class="">Abróchense los cinturones, empezamos.”</p></blockquote>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017967284-5XGO2D8VVM44XMSP1LVI/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1590634562743-328LZICILIXM0ME1D0FB/post61.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">10 libros sobre la cárcel escritos desde una celda</media:title></media:content></item><item><title>Desde una celda te quiero contar</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Sat, 09 May 2020 05:00:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/desde-una-celda-te-quiero-contar</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5eb5ce18f50bf52d46c337c3</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“La libertad es una sensación. A veces se puede alcanzar en una jaula, como un pájaro”</p><p class="">Camilo José Cela.</p></blockquote><p class="">Esta es la tercera y última vez que invito al Coronavirus a este blog, porque debéis estar tan hartos como yo. <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/8-ideas-para-el-confinamiento-por-coronavirus-escritas-desde-una-celda">La primera vez</a> lo hice para daros algún consejo como experto en confinamiento,<a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/una-vuelta-de-tuerca-coronavirus-en-prision-confinamiento-dentro-del-confinamiento"> la segunda</a> para reflexionar acerca de la importancia de las comunicaciones en reclusión y esta vez para compartir con vosotros un mensaje de ánimo en un formato especial.</p><p class="">Ya os hablé de la <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/banda-desorganizada">"Banda Desorganizada"</a>, esa banda rockera y genuinamente taleguera que ha nacido en la cárcel y que tiene como misión principal animar a los reclusos. Para mí, además, representa una oportunidad para cumplir un sueño adolescente frustrado que siempre quise cumplir, pero todo eso ya os lo he contado. Hoy quiero hablaros de su misión más audaz.</p><p class="">Hace un par de semanas, la trabajadora social del módulo 6 propuso a la banda un desafío muy estimulante. Tal vez pensó que sería buena idea trasladar de algún modo la fortaleza en estas circunstancias de muchos de los presos con los que trataba. Sintió más bien, que esa forma de llevar el confinamiento extremo que supone la cárcel y que lleva años de profesión viendo tan de cerca que duele, podría inspirar a una sociedad que empezaba a ahogarse en sus casas. Es ese tipo de proyectos que sólo puede salir de la cabeza y del corazón de alguien que siente su trabajo con devoción. Un proyecto al que se sumaron enseguida y dándolo todo el educador del módulo 6, que nos dirigió de forma audaz y con una gran ilusión y energía, todo ello hilado por DJ “El monitor ocupacional”, que es el encargado de “poner en orden” a la Banda Desorganizada. La Institución también vio algo bonito en la iniciativa y puso todas las facilidades para que se llevara a cabo.</p><p class="">"Desde una celda te quiero contar...", así empieza la letra de la canción que, junto a "R" y "El Gato" compusimos utilizando como base la mítica canción de COZ "Las chicas son guerreras". Hemos hecho lo que se ha podido, hemos tenido sólo un día para hacerlo y ha supuesto toda una responsabilidad, tener en cuenta que el desafío consistía, nada más y nada menos, en hacernos eco de un mensaje que reverbera en los confines de esta ciudad dormida. Un mensaje de ánimo y de esperanza, una arenga que recuerda que lo que nos sustenta a los de aquí dentro es la felicidad y el cariño de los de ahí fuera. Este video es el resultado de una mezcla de cosas que, en su conjunto, consiguen hacer magia.</p><p class="">Independientemente del resultado final, en su creación hay ilusión a espuertas y una noble intención. Es mucho más que una idea ingeniosa o una ocurrencia. Son profesionales de prisiones desafiando a su zona de confort, intentando que pasen cosas bonitas y luminosas en un lugar de derrota. Son presos que, por un instante, plantan una bandera valiente en un territorio herido, con esos carteles de ánimo y esas sonrisas como milagros. Es una maltrecha banda de rock tocando para su gente y en nombre de su gente, que son los presos y a mucha honra. Es una Institución que se acuerda de ser amable y propicia, además de estricta y formal. Todas esas cosas son este video.</p><p class="">Cada frase escrita en esos carteles que veréis a continuación tiene para mi mucho valor, porque, de algún modo, son como la voz de un niño al que han castigado en el rincón de pensar y sin recreo, pero que en lugar de llorar o quejarse, sonríe a su triste esquina mientras desea a sus compañeros, que ya salen al patio tras la campana, un espontáneo y sincero ¡DISFRUTAD DEL RECREO AMIGOS!</p><p class="">Por lo demás, ¿qué más da la calidad del video?, ¿qué importa si la letra no es pegadiza o si la edición es mejorable?, ¿qué más da nuestro look de presidiarios? Señores, la intención y el contexto es lo que cuenta, un contexto cuya naturaleza son los muros, unos muros que aún no han conseguido decirle a la esperanza “de aquí no pasas”.&nbsp;</p>























<img data-load="false" data-image-focal-point="0.5,0.5" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1588973340824-EPEI90XZTGRROHOLAQVC/Captura+de+pantalla+2020-05-08+a+las+23.28.29.png?format=1000w" />


  <blockquote><p class=""><strong>LETRA DE LA CANCIÓN</strong></p><p class="">Desde mi celda te quiero contar</p><p class="">mis humildes consejos</p><p class="">una receta te vamos a dar</p><p class="">Llevamos años presos.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Arrima el hombro, comprométete</p><p class="">llevas un héroe dentro</p><p class="">un día menos para el final</p><p class="">ultimo asalto vamos a ganar.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Quiero decirte desde este lugar</p><p class="">que no hay muro tan alto</p><p class="">que no te deje volar y soñar</p><p class="">o correr por un patio.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Si te levantas y te sientes mal</p><p class="">piensa en los que cayeron</p><p class="">Una balanza de arena y cal</p><p class="">por ellos volveremos</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Somos unos guerreros</p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Pronto lo venceremos</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Y si estás solo, que la soledad</p><p class="">te ayude a conocerte.</p><p class="">Si sois familia da gracias a Dios</p><p class="">así seréis más fuertes.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Si a ti te pica, imagínate a mi</p><p class="">En una celda oscura.</p><p class="">aquí no hay móvil, nada de instagram</p><p class="">ni la familia, ni que cocinar.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Somos unos guerreros</p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Pronto lo venceremos</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Nunca detengas tu imaginación</p><p class="">escucha los latidos de tu corazón,</p><p class="">y lo perdido te enseñará</p><p class="">a recordarte siempre:</p><p class="">"Dios te lo quita, Dios te lo dará."</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Soy un experto de la libertad</p><p class="">y del confinamiento,</p><p class="">saluda al mundo rezo por ti</p><p class="">yo seguiré aquí dentro.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Somos unos guerreros</p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Pronto lo venceremos</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Somos unos guerreros</p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Pronto lo venceremos</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Uh! Ah!</p><p class="">Somos unos guerreros</p><p class="">Uh! Ah!</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Pronto lo venceremos.</p></blockquote>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617017985040-S6EA4AXZ5XX343MLIGKN/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1588979903122-TCUY6ZE8FE13DVCAAB5L/post60.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Desde una celda te quiero contar</media:title></media:content></item><item><title>Una vuelta de tuerca. Coronavirus en prisión, confinamiento dentro del confinamiento.</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 30 Apr 2020 05:10:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/una-vuelta-de-tuerca-coronavirus-en-prision-confinamiento-dentro-del-confinamiento</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5ea9df672c1e9c460030dc3c</guid><description><![CDATA[<p class="">Mi hijo de 12 años, tan pequeño, tan curioso, tan valiente, permanece atento a toda referencia a la cárcel desde que su padre está preso, ya sea en la televisión, en el cine o en internet. He intentado por todos los medios que no lo haga con angustia, sino con inteligencia, serenidad y todo el criterio que se le puede pedir a un pequeñín. He puesto y pondré toda la carne en el asador para desdramatizar el hecho de que la cárcel haya llegado a su vida infantil e inocente. El tío. que como os decía está al cabo de la calle de todo lo que pasa en las cárceles de toda la galaxia, anda bastante preocupado con lo que pasa últimamente y yo, aunque intento quitarle leña al fuego, le entiendo perfectamente. He decidido compartir con vosotros sus inquietudes, porque, en cierto modo, siento que se lo debo.</p><p class="">El motivo de su mosqueo tiene que ver con nuestras comunicaciones, que si bien eran escasas, también eran robustas y esperanzadoras. Cuando te meten preso con tres hijos en plena crianza (cuando entré en prisión, hace casi dos años, mis mellizos tenían 11 años y mi pequeña 9), uno deja en el nido un feo vacío, inhóspito e irremplazable y una responsabilidad tan accidental como heroica en la pareja que se queda sola. Son los daños colaterales que me desvivo por minimizar, principalmente a través de las comunicaciones con ellos y en la manera de abordarlas, son nada más y nada menos que la forma de expresar el amor, la esperanza y el consuelo, el canal por el que nuestras vidas siguen unidas. Por eso son tan sagradas en este proceso y por eso deben estar muy protegidas por las instituciones penitenciarias y por los Derechos Humanos. Tanto es así, que en uno de los primeros capítulos de esta peculiar bitácora, las comparé con una especie de avituallamiento en la carrera. Un avituallamiento de ida y vuelta, absolutamente crucial para escalar este empinado ocho mil que nos está tocando ascender a mi familia y a mí. Y justo ahí, en plena ascensión, un poco doloridos ya, pero concentrados en nuestra resistencia, en nuestra fe y en nuestro amor, aparece este virus del demonio. El Covid-19 daba una vueltita más de tuerca a nuestra situación.</p><p class="">La escalada a este Everest iba bien, dentro de lo que cabe, la dominábamos, como he dicho, entre otras cosas, gracias a una comunicación escasa, pero constante. Además, a esas comunicaciones por cristales, vis a vis, llamadas telefónicas y cartas, se sumaban ahora y felizmente, los permisos penitenciarios, un anticipo de libertad que estaba a punto de empezar a disfrutar, y que prometía inaugurar por fin la interminable lista de deseos e ilusiones que hemos ido cosechando estos años, empezando por abrazarnos, por fin, en libertad. Sin embargo y contra todo pronóstico, la pandemia obligaba de manera indefinida pero radical a suspender las comunicaciones habituales en prisión, algo que me pareció absolutamente lógico y que me esforcé en explicarles a mi familia como algo necesario que terminaría pronto. Cómo os decía, Isaac Jr. que es un tipo entusiasta como su padre, me contaba en pleno confinamiento, con ilusión y una de esas capaces de atravesar un teléfono, que un hombre en la tele había anunciado que las comunicaciones de las cárceles españolas iban a sustituirse con videoconferencias y que se iban a ampliar las llamadas telefónicas pasando de diez llamadas de ocho minutos a la semana a quince. Ante este alentador panorama, compartimos durante unos instantes la alegría y el alivio que suponía esta situación, después de tanto tiempo sin vemos y del jarrón de agua fría que suponía la suspensión de mis permisos.</p><p class="">Os aseguro que me resultó muy difícil explicarle al día siguiente que esa “sustitución” de los dos vis a vis mensuales de una hora y cuarto cada uno y el locutorio semanal por cristales de cuarenta minutos, se reducía a una videoconferencia al mes de diez minutos de duración.&nbsp;</p><blockquote><p class="">- ¿Pero papá, estás hablando en serio?</p><p class="">- Si hijo, estoy hablando en serio. No te preocupes, aguantemos un poco más. es que aquí no hay mucha cobertura y no podrán hacer otra cosa... Pronto terminará este lío.</p><p class="">-&nbsp; ¿Diez minutos al mes papá? ¿Eso es todo? ¿Cobertura, en la era de la tecnología? ¿Esa es la sustitución? Maaaaaadre mía… ¿Y lo de las llamadas papá? Ese señor también dijo que os permitían hacer más llamadas.</p><p class="">-  Eso te lo voy a explicar por carta, que nos quedan tres minutos y quiero hablar con las niñas y con tu mami.</p><p class="">-&nbsp; Te quiero papi, ¡Siempre fuertes!</p><p class="">-&nbsp; Te quiero hijo, ¡Siempre fuertes!</p></blockquote><p class="">Aproveché el tema de las llamadas para que mi pequeño practique un poco las matemáticas que, aunque se le dan bien, siempre es bueno aprovechar las oportunidades para ejercitarlas. Esa misma tarde le escribía una carta en la que incorporaba el siguiente problema:</p><p class=""><strong>En el modulo prisión hay 120 internos, tres cabinas telefónicas y son 7 las horas durante las que se puede llamar. Suponiendo que las cabinas siempre están abarrotadas: Hallar si hay suficiente tiempo para que un interno pueda consumir sus quince llamadas de ocho minutos.</strong></p><blockquote><p class="">- Papá, ya lo he calculado, es imposible gastar todas las llamadas. A los jefes de la cárcel no se le debían de dar las matemáticas. Por cierto papá, ¿los que no tienen dinero cómo hablan con sus familias?</p></blockquote><p class="">&nbsp;Me emocionó que pensara en eso mi pequeño y le contesté, que en algunos casos excepcionales, se repartía alguna tarjeta de teléfono de cinco euros para la gente sin recursos. Tener en cuenta que una llamada a móvil de ocho minutos cuesta en torno a dos euros y medio y a fijo en torno a un euro. No acabo de entender por qué la población reclusa, &nbsp;por lo general indigente, tiene que pagar el teléfono más caro del mundo. Ojalá alguien nos lo pueda explicar, porque Isaac Jr. y yo andamos bastante perdidos con este tema. Otra pregunta inocente se quedó suspendida en el teléfono, justo antes del maldito pitido que anuncia el fin de la llamada y que nos recuerda irremediablemente que estoy preso:</p><blockquote><p class="">&nbsp;- Pero papá, ¿si aquí fuera llamar por teléfono es casi gratis, por qué en la cárcel es tan caro?</p></blockquote><p class="">De verdad, odio quejarme. De hecho, no encontraréis en este territorio narrativo queja alguna, nunca fue ese mi objetivo y creedme si os digo que me han pedido en múltiples ocasiones que hable de esto o de aquello, que utilice este medio para la denuncia o el reproche. Y NO. He preferido, al menos en esta bitácora, centrarme en la esperanza. De hecho, me he esforzado por alejar a mi familia de la cárcel oscura y peligrosa que nos venden en la televisión, les he hablado de una comida digna, de unas instalaciones nuevas, de una celda luminosa, con su wc y su ducha. Les he enumerado en detalle las actividades que podemos hacer y cómo ayudan a muchos presos a aprovechar el tiempo, a mejorar su físico, a adquirir mejores hábitos y, en algunas ocasiones, a transformarse. Les he contado la manera en que la Institución me ha facilitado las cosas para poder seguir siendo profesor en prisión, algo que me ha salvado y que agradezco enormemente. Les he hablado con asombro y emoción de la posibilidad que me han brindado de ser miembro de una banda de rock, cuya misión principal es animar a los presos y que para mí ha sido como cumplir un sueño frustrado. Les he hablado también de la nutrida biblioteca que está a nuestra disposición y que me ha permitido seguir aprendiendo, seguir soñando, seguir viajando…. Les he explicado también que, por lo general, los funcionarios de prisiones, salvo contadas e inquietantes excepciones, son gente buena y formal que ejerce su profesión con diligencia. También les he hablado del equipo de tratamiento, que en el caso de este módulo (lo que conozco y de lo que puedo hablar), trabaja con una vocación que no puedo dejar de admirar. Les he contado, con ejemplos, que incluso a veces la cárcel, además de cumplir su misión de castigo, también consigue el milagro de la reinserción.</p><p class="">Yo sigo pidiéndole a ese pequeñín tan intrépido, que deje de pensar en la cárcel, que todo esto pasará y nos dejará un aprendizaje, que siga mirando al mundo cara a cara, sin miedo, con la cabeza alta y con todo el amor que seas capaz de reunir en el camino, que aún con todo, agradezca lo que tiene y, mientras tanto, vaya pensando en la lista interminable de cosas que vamos a hacer juntos, que queda un día menos y que, como dice él, tenemos que estar ¡SIEMPRE FUERTES!</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018015350-RP1ZU08326E4S5986G3W/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1588244002840-SKL4CDR7FND35F56HW69/post59.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Una vuelta de tuerca. Coronavirus en prisión, confinamiento dentro del confinamiento.</media:title></media:content></item><item><title>13 Mantras para superar la cárcel</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 09 Apr 2020 05:38:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/13-mantras-para-superar-la-carcel</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e60d1b66e60e724e70cebeb</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“Soy de aquellos que sueñan con la libertad” - Dulcinea de Julio Iglesias</p></blockquote><p class="">Me encanta el número 13, pero mientras titulaba este capítulo me ha asaltado la certeza de que no son 13, sino más, los mantras que me guían en esta etapa de mi vida. Aún así, una necesidad casi supersticiosa me ha obligado a compartirlo contigo sin darle más vueltas.</p><p class="">Entre los significados que he encontrado del término mantra, este es sin duda el que mejor aplica a este capítulo: "Repetición neurótica del sujeto para fijar o reforzar un pensamiento”. Eso es exactamente lo que yo intento hacer, atornillar a mi alma un estado mental que me ayude a superar la terrible situación que supone estar preso. Siguiendo este mapa mental me siento como un junco, me siento resiliente. Me invade la seguridad de que soy capaz de superar esta prueba. No digo que sea infalible, digo que a mi me funciona, me ayuda, me salva. De hecho, lo comparto con una mezcla de humildad y prudencia, advirtiendo y reconociendo que a veces no encuentro mantra, ni artilugio, ni credo que me apacigüe. Lo comparto también, que quede claro, porque compartir esta experiencia, estos hallazgos, estas equivocaciones si se quiere, supone para mí una parte esencial en este proceso de resiliencia. Ojalá te sirvan de algún modo.</p><p class=""><strong>1.Cultiva la libertad a diario</strong></p><p class="">Tener en cuenta que escribo estas líneas desde una celda, así que, por favor, permitidme que empiece por aquí. Séneca, preguntado por un alumno acerca de la libertad, contestaba lo siguiente:&nbsp;</p><blockquote><p class="">“¿Preguntas qué es la libertad? La libertad es no temer a los hombres ni a los Dioses, no desear algo deshonesto o excesivo y tener el completo dominio de uno mismo.”</p></blockquote><p class="">Os doy mi palabra, estando en la cárcel, a veces consigo una sensación de libertad nueva y adictiva. Una libertad que he ido descubriendo poco a poco y que os he intentado descubrir a través de estos capítulos. Hablo de la libertad que supone desprenderme del deseo de muchas cosas materiales que me tenían secuestrado. De la libertad que en una celda descubres cuando consigues silenciar las voces desesperadas y necias que anidan en tu interior, de la Libertad que te invade cada vez que consigues alinear mejor tu forma de pensar, de sentir y de actuar.</p><p class="">Concebimos erróneamente la libertad como un espacio en el que somos libres para hacer lo que queremos. Y la cárcel es un buen lugar para descubrir que ese espacio fuera de estos muros, donde todo es posible, también puede ser una emboscada. Tanto es así, que he colgado en la zona de anuncios del módulo y en la secretaría un cartel con letras grandes y de colores en el que se puede leer:</p><blockquote><p class="">“La verdadera libertad está en tu cabeza y en tu corazón, no lo olvides”.</p></blockquote>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg" data-image-dimensions="880x638" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=1000w" width="880" height="638" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420680746-9H75JVORMYKFTEVE5XMY/cultiva_libertad.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>2.Desenchufa el piloto automático.</strong></p><p class="">La vida es lo que pasa entre estas dos ideas embaucadoras:</p><blockquote><p class="">"Lo mejor está por llegar ” y "Cualquier tiempo pasado fue mejor "</p></blockquote><p class="">Antes de entrar en prisión, vivía con el piloto automático constantemente activado, siempre proyectado en la siguiente etapa, en la siguiente cita, en la siguiente charla, en el siguiente viaje, en mañana, en la semana que viene… Cuando entré en prisión, todo se detuvo, sin embargo, me envolvió otro tipo de inercia, ésta mucho más doliente. Intentaba huir de la realidad que me envolvía y permanecía refugiado en mis recuerdos o en los anhelos de la vida en liberad. Cuando uno está en la cárcel, de lo que menos tiene ganas al principio, es de recrearse en el momento. Sin embargo, con el tiempo empiezas a aprender a hacer de la escasez virtud, a prestar atención y a dejarte sorprender por las cosas que tienes delante. Aprendes a prestar una atención nueva, más sensible. De pronto, ves la vida como un reloj de arena y tomas conciencia de que la vida es, sobre todo, la arena que se desliza, no la que ya ha caído o la que queda por caer y entonces te concentras, te ensimismas, te detienes en esa cascada incansable y arenosa en la que sucede la vida.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg" data-image-dimensions="828x668" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=1000w" width="828" height="668" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420690948-5AT0U3BPQVTNZD5XXXFH/desenchufa_piloto_automatico.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>3.La vas a encestar.</strong></p><p class="">Tus expectativas sobre ti mismo condicionan tu éxito. ¿Habéis oído hablar del efecto Pigmalión? Según la mitología griega, Pigmalión, Rey de Chipre, buscó durante mucho tiempo a una mujer con la cual casarse, sin embargo, esta mujer tenía que ser perfecta. Al no hallarla, se puso a crear esculturas que alcanzaran su ideal de belleza. Finalmente, consiguió esculpir una figura tan bella que se enamoró perdidamente y la llamó Galatea. Una noche soñó que Afrodita la convertía en una persona de carne y hueso y, al despertar del sueño, Afrodita permanecía allí conmovida por el deseo extremo de Pigmalión y le dijo:&nbsp;</p><blockquote><p class="">“Mereces que se cumpla tu deseo, mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Ámala y defiéndela del mal”.</p></blockquote><p class="">Cuando tenemos un propósito, tenemos que "amarlo y defenderlo”. Tener un propósito, convertirlo en expectativa, visualizarlo, escribir sobre él, vivirlo, acostarte y amanecer con él cada día te aproxima irremediablemente a él. Te convierte en un guerrero más competitivo en la lucha para alcanzarlo. Hemos de creer en nuestra posibilidad para conseguir lo que queremos, sino difícilmente lo conseguiremos.</p><p class="">Si vas a tirar a canasta y consigues que tu voz interior te hable con firmeza diciéndote “la vas a encestar, Ia vas a encestar, la vas a encestar…”, puede que no lo consigas, pero la probabilidad de éxito será, sin duda, mucho mayor que si no hubiera voz ni convicción. ¡Claro que puedo! No dejes de repetírtelo.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg" data-image-dimensions="740x660" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=1000w" width="740" height="660" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420731088-YIRWJN6A6K54RGU9KACS/la_vas_a_encestar.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>4.La felicidad y la adversidad son vecinas.</strong></p><p class="">No me he vuelto gilipollas, que llegue a ti la adversidad, en forma de enfermedad, de fracaso, de cárcel o en cualquier expresión, es una enorme putada. Pero hemos quedado que, una vez inmersos en ella, hemos de seguir adelante. En este camino, los pensamientos que nos acompañan, sobre todo en los primeros momentos de la derrota, van a ser cruciales. Tener la conciencia de que la adversidad ha sido el camino de muchos logros en la historia del hombre es, sin duda, un pensamiento alentador. Y en estas líneas, sin ir más lejos, tenéis un testimonio que lo acredita. La cárcel es algo que se puede vencer, incluso puede llegar a ser una experiencia enriquecedora, un acicate en el que encontrar ese “amor fati" del que hablaban los estoicos y que le otorga a la adversidad la potestad de enseñarte el verdadero camino. Una idea que nos demuestra que la adversidad es también aprendizaje y crecimiento. Deja de preguntarte ¿por qué a mi? y empieza a preguntarte ¿por qué no a mi? o ¿para qué a mi?. Sólo así encontrarás el sentido, a veces imposible, de lo que te ha pasado, solo así hallarás esa belleza escondida y adyacente a la adversidad.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg" data-image-dimensions="943x721" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=1000w" width="943" height="721" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420720976-5HYUSDV8ZLYYHJBL62M2/la_felicidad_la_adversidad_vecinos.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>5.Llorar es de valientes.</strong></p><p class="">Es posible que ante un desastre empresarial, un fracaso sentimental, la pérdida de una ser querido o cualquier otro tipo de “descalabro vital” nos invada cierta tendencia a aislarnos, albergando tal vez un reparo a exponernos como seres vulnerables. Entrarán en juego el orgullo, la vergüenza, la vanidad o un mecanismo algo inconsciente que protege nuestra dignidad. No saber mostrarse vulnerable y esconder a toda costa nuestro sufrimiento, nuestro fracaso o nuestra “mala suerte” puede terminar en un bloqueo que prolongue nuestro sufrimiento.</p><p class="">No tengas temor a mostrar tu fragilidad. No hablo de quejarse, hablo de pedir ayuda, de pedir perdón, de enrojecer, de llorar. Las personas confiamos más en aquellos que no tienen reparos en mostrar sus sentimientos, más aún si hablamos de la gente que te importa, en la que confías, la que está en tu red afectiva.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg" data-image-dimensions="885x710" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=1000w" width="885" height="710" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420740702-IFBI8MAUOC78OJ7DYY8A/llorar_es_de_valientes.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>6.Eres más fuerte de lo que piensas.</strong></p><p class="">La auténtica resiliencia es conseguir que la adversidad despierte el héroe que todos llevamos dentro. La adversidad te descubre depósitos de energía que habitan en ti y que no conocías. La zona de confort es como un río sereno que nos arrastra sin que tengamos que hacer un esfuerzo excesivo. Una corriente que nos acuna serenamente hasta adormecernos. Sólo cuando llegan los rápidos, turbulentos e impredecibles, y nos sacude su fuerza arrolladora, nos damos cuenta de nuestra verdadera fuerza. Entonces no nos queda más remedio que despertarnos y remar con todo lo que dan nuestros brazos. Somos mucho más resistentes de lo que pensamos y la adversidad es una buena forma de descubrirlo, ni te imaginas hasta dónde puedes llegar.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg" data-image-dimensions="796x722" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=1000w" width="796" height="722" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420758319-F34LD31UH7IL8QGRZNGU/se_creativo_emprende_potencia.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>7.Se creativo, emprende y potencia tu imaginación</strong></p><p class="">Creo que la creatividad y la imaginación son dos buenas maneras de rebelarse contra el destierro. Imaginando paisajes mientras corro en círculos, escribiendo estos relatos desde la cárcel, tocando la guitarra, dando clases, viajando a través de libros e historias de presos.</p><p class="">Cuando hablo de imaginar me refiero a proteger y alentar mi capacidad para soñar despierto. Recurrir a la imaginación para escapar de aquí. No es fácil, calentar tu interior con la imaginación cuando te hielas por dentro requiere entrenamiento. Ahora ya lo tengo casi dominado, pero al principio, antes de empezar este proceso, mi imaginación y la realidad siempre combatían a muerte en mi cabeza, retorciéndose como dos perros rabiosos que se despellejan.</p><p class="">Cuando me refiero a crear o emprender lo hago en el sentido amplio. Solo o acompañado, en grande o en pequeño, con una empresa, una ONG, un jersey de punto de cruz, un poema, un dibujo, no importa el qué, siempre que contenga una seña de identidad del yo más audaz y auténtico que llevamos dentro. Crear o emprender requiere mucha atención y nos desfocaliza del sufrimiento. Crear requiere voluntad y en algunos casos valor. Cuando lo conseguimos, siempre contribuye a darle sentido a nuestra vida y mejora nuestra autoestima.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg" data-image-dimensions="761x783" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=1000w" width="761" height="783" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420699931-BP6Q2YXMW50R7DTPU0OH/eres_mas_fuerte_piensas.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>8.Vive la vida como un milagro</strong></p><p class="">La adversidad me presentó al Dios de las pequeñas cosas. Lo conocí en la escasez, en la carencia, en la ausencia de los míos. Me lo encontré en los presos, en la desolación, en la lucha. Cuando te asedia la cárcel, el abanico de posibilidades de disfrutar se estrecha, prácticamente se cierra. Pero con un poco de fe y empeño, ese Dios de las pequeñas cosas aparece y consigue que te conformes felizmente con lo que antes te parecía irrelevante. Tu forma de ver la vida se acostumbra a la oscuridad, como unos ojos que vencen poco a poco la penumbra.</p><p class="">Nunca he entendido con precisión en qué consiste la teoría de la relatividad de Albert Einstein, ni por qué con ella consiguió su fama de sabio. Sin embargo, reconozco con claridad su inteligencia y su sensibilidad cuando sentencia:</p><blockquote><p class="">“Sólo existen dos maneras de ver la vida: una es como si nada fuera un milagro y la otra como si todo fuera un milagro”.</p></blockquote><p class="">Cuando ves la vida como un milagro, es más fácil aceptar lo que te pasa. Te sientes como una pequeña parte que fluye en un plan que el Universo anda tramando. Yo creo que se refiere a una perspectiva de la vida que en un capítulo anterior llamé “modo poesía”. Como dijo Ramón Campoamor: “Nada es verdad o mentira, todo es según el cristal con el que se mira”. El cristal desde el que yo miro ahora debe ser un cristal de alta sensibilidad a la belleza. Un cristal que no deja que se me escape una oportunidad para disfrutar de lo que tengo y me hace ver cosas aparentemente insulsas con una mezcla de asombro y aprecio.</p><p class="">Si amas la vida, si la aceptas, si agradeces, la vida te acaba amando, es así de sencillo.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg" data-image-dimensions="912x715" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=1000w" width="912" height="715" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420767806-MZPW83MGB1P5A39XDPJY/vive_vida_milagro.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>9.Aparta el resentimiento.</strong></p><p class="">Deja que el Karma haga su trabajo. Confía en él.</p><p class="">Esta parte requiere entrenamiento y práctica. Para mí, ha sido la prueba más dura de este episodio sombrío de mi vida. Eliminar el resentimiento que trae consigo emociones como la ira, la rabia, la frustración o el odio; está siendo para mí el triunfo más digno, posiblemente la cima de mi aprendizaje en prisión. Hacerle caso a Mandela cuando dice "El resentimiento es como beber veneno y esperar que matará a tus enemigos”. Bueno, eso contando con que yo tenga enemigos, que tampoco es algo que tenga claro.</p><p class="">Lo promulga Jesús, Buda y cualquier iluminado que se precie. Para una vida plena es necesario saber perdonar. A mi me ayuda pensar que el Karma anda suelto por ahí, implacable y eternamente eficaz, devolviendo con equilibrio inexplicable sufrimiento o felicidad en función de lo que siembras. Uno de los regalos que me llevo de esta experiencia en prisión es haberme acercado a la meditación, un mundo fascinante que me ha ayudado a llenar de puro gozo horas de celda y cautiverio. Este proceso de aprendizaje y práctica ha pasado de ser un eje de mi estancia en prisión y me ha inculcado el sentido del Karma.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg" data-image-dimensions="700x629" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=1000w" width="700" height="629" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420644265-5NS8ZU9K7ZPRZAM3JNBC/aparta_resentimiento.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>10.Amor, amor, amor.</strong></p><p class="">En su última carta, Marco, un amigo Italiano que ahora vive en Milán y con quien coincidí en mi vida profesional, me habla de un tal <em>Chico Forti</em>, un preso Italiano que llegó a ser campeón del Mundo de windsurf y que cumple cadena perpetua en una prisión de Miami desde el año 2000. Le condenaron por un asesinato del que él se declara inocente y en su reivindicación le acompaña una inmensa corriente de opinión que se apoya en las múltiples</p><p class="">inconsistencias del caso. Marco me describe admirado la actitud de este hombre tras tantos años de cárcel y con un futuro tan devastador. La frase que me destaca en su carta, extraída de una entrevista a este preso dice así: "La tua sopravvivenza è legata alla gente che ti vuole bene fuori” que significa “tu supervivencia está ligada a la gente que te quiere fuera”.</p><p class="">No puedo estar más de acuerdo con este hombre, pero añadiría que no sólo “con la gente que te quiere fuera”, si no también con los que están aquí dentro. El amor es el mecanismo de resistencia y protección más eficaz contra la adversidad, de eso no tengo ninguna duda. Amar y sentirme amado está siendo para mi el verdadero amanecer en el abismo. No hay energía más poderosa.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg" data-image-dimensions="775x639" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=1000w" width="775" height="639" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420618093-09LDLNXK0B3HTMKNY5SX/amor_amor_amor.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>11.Arrima el hombro.</strong></p><p class="">Contribuye, comprométete.</p><p class="">Cuando hablo de amor, hablo también de abrir radicalmente tu corazón a lo que te rodea, no sólo a los tuyos. En la cárcel, ante tanta desolación y oscuridad, desde el primer día supe que lo poco que tuviera para ofrecer, lo tenía que compartir. Este propósito me ha salvado. Y a base de abrir el corazón, esta especie de misión iba cobrando sentido y yo me encontraba cada vez mejor. Lo dice San Juan de la Cruz y yo digo Amén: “Donde no haya amor, pon amor y encontrarás amor” y aquí, la mendicidad más dura es la de amor. Este es el aprendizaje más emocionante que me llevo de la cárcel y me siento muy agradecido porque, sin duda, he recibido infinitamente más de lo que he podido dar.</p><p class="">En la cárcel, hay una cantidad enorme de tristeza, desesperanza y angustia. La privación de por lo general, se ceba con personas débiles, con vidas desestructuradas y sin atisbo de futuro. Poder aportar un poco de luz en ese abismo puede llegar a ser un privilegio. Impactar de una forma positiva en esas vidas es algo verdaderamente satisfactorio, es algo que, sin ninguna duda, me aporta mucho más de lo que yo pueda dar. Y no tengas ninguna duda, atender las heridas de los demás hace que nos olvidemos de las nuestras.</p><p class="">Uno de los hombres que más admiro es San Francisco de Asís, entre otras cosas, por ideas tan inspiradoras como esta: “Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevarte contigo nada de lo que has recibido, sólo lo que has dado.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg" data-image-dimensions="783x612" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=1000w" width="783" height="612" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420656274-C3PVY29995IO505FCFBX/arrima_hombro.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>12.Cuida tu salud y tu aspecto.</strong></p><p class="">Cuida tu cuerpo, es el continente de todo.</p><p class="">Mantener a salvo la autoestima es un principio básico para afrontar la vida y uno de los desafíos principales ante cualquier adversidad. Cuando nos sentimos vulnerables, puede decaer la motivación para cuidarnos. De hecho, uno de los síntomas de la depresión, es la dejadez y el abandono de nuestro cuidado físico. Protege y mima más que nunca tu imagen, hacerlo será un asidero más en tu proceso de lucha contra la adversidad.</p><p class="">Ya os hablé de Ana Amelia Barbosa, una brasileña de unos 50 años que tras sufrir un ictus cerebral a los 35, quedó tetrapléjica, pudiendo únicamente mover algunos músculos de su cara. Ana Amelia ha desarrollado una capacidad admirable para superar los obstáculos que le ha puesto la vida. Dedica la mayoría de su tiempo a enseñar a enfermos con parálisis cerebral con presentaciones de Power Point que ella diseña. Además, escribe, estudia y pinta con la ayuda de la tecnología y, sobre todo, con su voluntad y talento. No hay cosa que se proponga que no sea capaz de hacer. Una de las cosas que más me impactaron de su historia, es que lleva colgado del cuello una especie de tarjeta con las letras del abecedario para poderse comunicar señalando las letras. Amelia, que no ha dejado de ser presumida, en un acto de coquetería que me emociona, ha encargado tarjetas de distintos colores para que conjunten con su indumentaria. ¡Formidable!</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg" data-image-dimensions="519x582" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=1000w" width="519" height="582" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420668990-G9JJ4BXU8ULZADG4J23L/cuida_salud_aspecto.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p class=""><strong>13.Nunca te pares.</strong></p><p class="">En la cárcel aterra ver a la gente bloqueada, cubierta por un manto de desilusión. Gente que ha quedado inmóvil ante una situación que parece vencerlos.</p><p class="">Me gusta esta idea del sabio chino Lao Tse: “Todo gran viaje empieza con un primer paso”. Cuando la vida te ha sacudido fuerte, focalízate mucho en ese primer paso, porque cuesta mucho. Me estremezco al recordar lo que me costó ponerme en marcha mientras contemplaba como mis sueños flotaban panza arriba como peces muertos en un mar de desilusión.</p><p class="">Determinación para salir adelante siempre, pase lo que pase. Me encanta esa frase de Bertrand Russel: “Cuando un hombre sabe donde va, el mundo entero se aparta para darle paso”, representa muy bien la idea de determinación a la que me refiero. Hacer que las cosas pasen, andar el camino aunque sea a gatas, resistir al fin y al cabo. En la cárcel, en la enfermedad, en el fracaso, en la derrota, contra viento y marea; siempre adelante. Esta idea me lleva a la acción. Es mirar y desear la fruta madura en lo alto del árbol, pero, sobre todo, es sacudirlo con fuerza para que caiga al suelo. Es tan importante la larga lista de deseos y objetivos que cumplir como lista de actitudes y acciones que me permiten hacerlos realidad.</p><p class="">La cárcel llegó para limitar muchas cosas, pero no puedo pararme. He seguido formando, creando, imaginando y amando. Comprende el margen de maniobra que te han dejado y rebélate. Explótalo al máximo.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg" data-image-dimensions="804x680" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=1000w" width="804" height="680" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1586420749291-S922XGF65YE4XWFVZEMO/nunca_pares.jpeg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          
        

        
      
        </figure>
      

    
  


  





  <p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">*Ilustraciones realizadas por “Jumilla”, interno de Campos del Río y Artista tatuador.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018065441-EMX3RZJANJ6CM0IZ3TPL/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1583976500068-AIDSNEQKWBUIRTJB6BXU/post57.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">13 Mantras para superar la cárcel</media:title></media:content></item><item><title>8 ideas para el confinamiento por Coronavirus escritas desde una celda</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 19 Mar 2020 10:01:22 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/8-ideas-para-el-confinamiento-por-coronavirus-escritas-desde-una-celda</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e7338a67646156d98ae3bcc</guid><description><![CDATA[<p class="">Es curioso e inquietante como el mundo a tu alrededor, ese que tanto anhelas y que campaba a sus anchas, es confinado por sorpresa durante un tiempo indefinido. No es una confinación como esta que yo vivo, no implica tanto dolor, frustración o rabia. Tampoco entran en juego asuntos de la conciencia o de la justicia, a veces imprecisa. Pero es un confinamiento al fin y al cabo, un modo de apresar. Quédense ustedes en casa o el imperio de la ley se les echará encima. Niños ociosos sin colegio y padres inexpertos en el arte de enseñar; amantes que, de pronto, no saben qué decirse; jóvenes sin lugar donde bailar, colocarse o enrollarse; runners sin pista alguna; hasta luego a las tapas, las terrazas y el cafetito sagrado. No hay compras que valgan, sólo lo urgente. Los cines, los teatros y los centros comerciales dejaron de ser una opción. De viajes ni hablamos, ni de playa, ni de campo tan siquiera. Adiós a la barbacoa, al picnic y al almuerzo. Nos han quitado hasta el fútbol. Qué estropicio... Pasamos de la tiranía que supone ser tan libres a una tiranía sin duda peor, que es la que experimentamos los presos a diario, la carencia de posibilidades. Y la atmósfera se va cargando de una pesada y amarga ansiedad colectiva en forma de interrogante accidental - ¿Y ahora qué coño hacemos encerrados en casa? Nos va a dar algo. - Tener en cuenta que contemplo esta situación al tiempo que deseo que pase, al fin y al cabo, lo que más quiero está tras estos muros. Tened en cuenta también que escribo desde la perspectiva de un hombre que lleva preso dos años.</p><p class="">Al leer esto, puedes pensar que comparar un preso contigo es algo intolerable y que los que estamos aquí lo merecemos, no como tu, pero has de saber que, aunque aquí están los malos, los canallas, también están los torpes, los idiotas, los pobres de espíritu, los desheredados y los inocentes. Y piensa también que aquí no están todos los que tienen que estar, claro que no, es obscena y palmaria la impunidad con la que se mueven algunos, algo que, por otro, lado todos reconocemos con resignación.</p><p class="">Llevo preso 22 meses. Paso en una celda de 14 metros cuadrados 16 horas al día, 7 días a la semana 365 días al año. No hay paseo de perro, no hay familia alrededor, no hay serie de Netflix, ni consola, ni sofá, ni whatsapp, ni microondas. El resto del tiempo, es decir, las 8 horas que no estoy en la celda, las paso en un espacio recalcitrantemente monótono en el que das vueltas como un calcetín roto y desemparejado en un tambor de lavadora que no deja de centrifugar. Creerme, me he convertido tristemente en un puto experto del confinamiento, así que, ahí van esas ideas para afrontar estos días:</p><h1>1. </h1><p class="">Cuando escucho el trauma que supone a los runners no poder salir a correr les entiendo como nadie. Os lo dice <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/mas-de-7500-vueltas">un tío que lleva dadas unas 25.000 vueltas de 130 metros a un patio de prisión</a>, esquivando presos e inventando paisajes. No dejes que el Coronavirus te pare. Puede ser un buen momento para hacer comba, escaleras, flexiones, abdominales, dominadas o circuitos de fuerza. No hay excusas, planifica una rutina y ejecútala. Cada endorfina que liberes confinado vale por 100 y conlleva una muestra de resistencia y superación que te hará sentir imparable.</p><h1>2. </h1><p class="">Lo peor de la cárcel es el muro que me separa de los míos. Digo de todos los míos, pero especialmente de la familia con la que vivo, la que creé, la que me hace sentir vivo. Vivir su ausencia y sufrir su anhelo es el peor confinamiento que se puede vivir, eso sí que es extremo. ¿Sabes?, para mí, el mayor regalo que me podrían hacer ahora mismo es estar un mes encerrado en casa con los míos, ¿qué paradoja verdad? Mira a tu alrededor, observa a tus pequeños, a tus padres, a tu pareja, a tu hermano… Abrázalos y siéntete afortunado por tenerlos tan cerca. Convierte estos días en esa aventura extraordinaria que te permitió conocer cosas nuevas de los que más quieres y préstales atención.</p><h1>3. </h1><p class="">Piensa en todo lo que vas a hacer cuando acabe esta situación. Piensa en lo que vas a valorar todo lo que te ha secuestrado por unos días el Covid-19. Un paseo por la playa, el bar con los amigos, la carrera por el campo, el almuerzo con amigos, el partido con tu hijo… La carencia de cada una de estas cosas aumenta su valor, es una cuestión de pura economía, de equilibrio entre oferta y demanda. Estoy seguro de que voy a llorar de emoción al alcanzar al fin cosas que, de tan accesibles y ordinarias, se habían convertido en irrelevantes. Lo vas a recuperar todo de una manera más apreciativa, no desesperes. ¿Te das cuenta de lo maravilloso que es ese mundo de ahí fuera?</p><h1>4. </h1><p class="">Te recomiendo que te hagas <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/mi-plan-en-el-abismo">un pequeño plan para estos días</a>, contando con que la situación se pueda alargar más de lo que ninguno de nosotros quisiera. Fija unos objetivos a alcanzar durante estos días y propón rutinas que te ayuden a conseguirlos. Vas a tener mucho tiempo, combínalo con proporción entre ocio y esfuerzo. Pintar la casa, hacer un puzzle, descongelar el frigo, hacer ese brico para el que nunca encuentras tiempo, empezar con los abdominales, cocinar ese plato, leer aquel libro, podar las plantas, ver esa peli, limpiar el polvo al que nunca llegaste…</p><h1>5. </h1><p class="">No te haces una idea de lo que significaría para nosotros poder elegir una peli o una serie. Aquí nos tenemos que conformar con la programación de la tele. Tampoco podemos elegir la música que queremos, así a golpe de click. De Internet ni hablamos, claro. Son cosas que ya he olvidado y que me gustaría que valoraras durante este periodo de confinamiento. Aquí, por ejemplo, tenemos que comprar la música por “demandadero”, una especie de <em>teletienda</em> que nunca tiene la música que deseas. ¿Te haces una idea?Para un preso disfrutar de las comodidades que tienes a tu alcance, sería algo parecido a una orgía. Piénsalo. Gracias a Dios, no hay restricción cuando de libros se trata. Además de la nutrida y bendita biblioteca que tenemos a nuestra disposición, nos pueden enviar cuantos libros queramos. Deja que te recomiende este libro para estos días: “Biografía del silencio de Eugenio d’Ors” y si la cosa se alarga, aquí tienes estas dos listas de libros que te recomiendo por ser ideales para leer confinado: <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/libros-como-puentes-primera-seleccion">Libros como puentes I</a> y <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/libros-como-puentes-2">Libros como puentes II</a>.</p><h1>6. </h1><p class="">Crear es, para mí, la expresión más elegante de rebeldía frente al destino. La creatividad es una de las maneras más eficaces para escapar de la cárcel, de esta y de cualquiera. <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/creatividad-taleguera-para-vencer">Lo he visto con mis ojos y lo he practicado</a>. Este blog que escribo es una muestra, pero también toda la artesanía taleguera que aquí se desarrolla en forma de pulseras de hilo, carteras de cuero, corazones de purpurina, flores de miga de pan, poemas febriles, cartas de amor... Es un buen momento para que te pongas a pintar, para avanzar con la guitarra, para hacer punto de cruz, para escribir… No importa el qué, siempre que contenga una parte del yo más auténtico y audaz que llevas dentro.</p><h1>7.</h1><p class="">Mira a tu alrededor y asegúrate de que no puedes hacer nada por ayudar. Hazlo con prudencia y siguiendo las recomendaciones, pero insisto, saca las antenas y tal vez encuentres a alguien a tu alrededor por el que puedas hacer algo. Sé exhaustivo con esta idea, no hallarás más satisfacción en ninguna otra cosa. A menudo, la adversidad tiene la virtud de despertar al héroe o al villano que todos llevamos dentro. Así que, ¡muerte al villano!</p><h1>8.</h1><p class="">No te quejes, relativiza el problema. Es un buen momento para pensar en enfermos anclados a una cama, en los mayores sin movilidad, en los niños que crecen en hospitales, en los presos, en los hombres que sufren de distintas maneras, todas dolientes, un confinamiento mucho más severo del que te acontece. Toma conciencia de ese sufrimiento. Es un buen momento para sentirse afortunado, para aceptar y para agradecer.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018096417-Z7CIT330H5M17JOKMK60/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1584612068752-9C3J09S6C167YJGCG3VF/post29.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">8 ideas para el confinamiento por Coronavirus escritas desde una celda</media:title></media:content></item><item><title>Breve historia de un delirio II</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Mar 2020 06:31:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/breve-historia-de-un-delirio-ii</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e60cf7668883525c340f539</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">"Estoy pasando un bache, un revés, un agujero, un no sé qué me pasa, que ni yo mismo me entiendo”. - Luis Eduardo Aute</p></blockquote><p class="">Estoy seguro de que a muchos de vosotros os conmovió la historia de A. Algunos incluso me habéis pedido que os cuente como continuaba. No me imaginaba que, en tan poco tiempo, pudiera traeros noticias, pero los acontecimientos se han precipitado y hoy, gracias a Dios, puedo continuar el relato con mucha más esperanza. Los médicos, tras unos días de observación, diagnosticaron que los delirios de nuestro amigo eran el debut de una enfermedad tan hija de puta como la esquizofrenia. Una enfermedad, que aunque siempre es dura, a menudo se estigmatiza sin tener en cuenta sus múltiples intensidades y versiones. Tras un breve periodo de observación y ver que reaccionaba positivamente a la medicación, debieron pensar que era más conveniente mandarlo de nuevo al módulo, en un ambiente más “normalizado" en el que se le pudiera controlar de una manera más indirecta.</p><p class="">Le he acogido en mi celda y se ha convertido al mismo tiempo en mi “tronco” de chabolo y en mi ilustre invitado. Un invitado bienvenido, un invitado querido, un invitado que me entrega cada día mucho más de lo que yo pueda ofrecerle. Le han administrado una medicación que le calma y consigue milagrosamente disipar sus delirios. Todas sus conversaciones ahora son centradas y, lo mejor, dejan adivinar en algún lugar de su interior una alegría luchando por triunfar que consigue estremecerme. Lo malo de esas medicinas es que atontan un poco su voluntad, le golpean la memoria y le ahogan en una legañosa somnolencia.</p><blockquote><p class="">- A, tienes que ponerte guapo, que hoy viene a verte tu chica. Anda, arréglate esa barba y pégate una buena ducha.</p><p class="">- No, esa no, yo creo que te quedará mejor esta camisa, pruébatela.</p><p class="">- Cómete esa fruta que son vitaminas.</p><p class="">- ¿Te has lavado ya los dientes?</p><p class="">- Cuando vuelvas de la comunicación nos ponemos con la colada que no te quedan calcetines limpios.</p></blockquote><p class="">Hoy, tras convivir con él durante casi dos semanas y viendo su comportamiento, estoy seguro de que con una proporcionada y bien pautada medicación, con una terapia acertada y con esa luz que persiste en su interior, A se va restablecer. Va a conseguir superar la prueba más difícil de su vida y va a dominar del todo a esta impertinente sombra negra que le acecha y que ya empieza a saber espantar.</p><p class="">Antes de entrar en prisión, mis conocidos y familiares, sin criterio alguno y tirando de sentido común, me advirtieron de lo poco conveniente que sería hacer amigos en prisión. Es algo entendible, sobre todo si te dejas convencer por la creencia estúpida y supersticiosa de que en la cárcel sólo están los malos. Insisten a toda costa en que evite cualquier tipo de amistad, como si tuviera que aplicar un profiláctico a las relaciones que forjara en prisión. Luego, cuando entré aquí dentro, algunos presos también insistieron en esta idea, una idea mucho más imperdonable esta vez, porque surgía más de una inercia de recelos que del puro y legítimo criterio que ofrece la experiencia. Por suerte, voy sacudiéndome los prejuicios a un ritmo aceptable y por supuesto que no tengo reparo, faltaría más, en desarrollar hasta el infinito mi amistad con A, con su vínculo y sus afectos. A es mi amigo, A es un hombre.</p><p class="">Me gusta ambientar la celda, crear una atmósfera más hogareña, más íntima. Lo consigo con la luz indirecta del flexo, con música y con un incienso suave que huele a naranja y canela. Esto le gusta tanto a nuestro amigo que me miente afirmando con una sonrisa que en este chabolo se siente como en casa. <em>“Ya será menos, hay comparaciones intolerables, hombre”</em>.</p><p class="">Esta noche, justo antes de sentarme a escribir estas líneas, hemos hecho una sesión de relajación guiada mientras sonaban de fondo los nocturnos de Chopin. Como no tengo un texto para leer durante la sesión, mientras lava sus calcetines, me invento uno como puedo, intentando recordar algunas sesiones pasadas guiadas por un CD que no logro conseguir. Estrujando mi memoria, me pongo a redactar estas líneas que luego le leo con voz sosegada y a ritmo de caracol.</p><blockquote><p class="">“Estamos en una playa desierta y luminosa. Caminamos descalzos hacia un lugar cerca de la orilla y nos detenemos justo donde notamos que la arena tiene la temperatura perfecta. El sol brilla generoso&nbsp; e inmóvil en lo alto de un cielo raso. Notamos como sus rayos amables nos calientan la piel con delicadeza. Se mueve con desgana una brisa templada y suave que nos acaricia apaciblemente. Las sentimos en nuestra piel entrelazada con los rayos templados del sol. Nos tumbamos con cuidado en la arena dorada y notamos como su calor nos abraza y sentimos una escalofrío agradable y prolongado recorriendo todo nuestro cuerpo. Nos recreamos en estas sensaciones, las retenemos y dejamos que nos acaricien. Nuestro cuerpo se acomoda en la arena como un guante y notamos la corriente de energía que la tierra templada nos entrega.</p><p class="">Respiramos lenta y profundamente por Ia nariz y absorbemos un aire limpio que huele a brisa marina y a brea y que nos refresca y nos limpia. Respiramos una y otra vez sintiendo al mismo tiempo como los rayos de sol suaves acarician cada rincón de nuestro cuerpo y traspasan nuestra piel llenándonos de luz. Una luz bella y curativa que reverbera serena en nuestros contornos. Es una luz nueva, una luz divina. Sentimos como nos hace bien, como barre lo malo hacia fuera a través de la respiración. Con el aire que expulsamos eliminamos pesares y miedos. Respiramos una y otra vez, despacio y profundamente y nuestro pecho se llena de aire y de luz. No es una luz cualquiera, es una luz divina que nos hace bien y nos cura las heridas. Nos sentimos muy afortunados en este momento. También agradecidos. Damos las gracias con el corazón. Gracias, gracias, gracias. Respiramos lentamente, con un vaivén sereno y estable. Ponemos toda la concentración en la respiración, mientras nos dejamos abrazar por una atmósfera limpia y luminosa.</p><p class="">El sol continúa transmitiéndonos una incansable y poderosa corriente de energía templada y sanadora que envuelve nuestro ser con un manto de bienestar. Cerca de nosotros, tan cerca que las podemos oír con claridad, las olas del mar bailan una danza antigua y sensual con un ritmo estable que nos mece y nos arrulla. Todo está en calma y esa calma nos permite verlo todo con más claridad, sin necesidad de pensar. No pensamos, solo respiramos, sentimos, nos dejamos envolver por todas esas sensaciones placenteras que nos acompañan. Tomamos conciencia de la paz que sentimos.</p><p class="">De nuevo ponemos toda nuestra atención en la respiración y cada vez que expiramos nos sentimos un poco más ligeros. Una ligereza agradable que nos hace sentir muy bien. Nos sentimos tan ligeros que, cuando sopla la brisa con un poco más de fuerza, parece que nos vamos a volar suavemente. Esa sensación de flotabilidad es sumamente placentera, nos mece en una ingravidez esponjosa y maternal. Nos sentimos tan ligeros como una pluma, como una pompa de jabón, como una nube…”</p></blockquote><p class="">En ese mismo punto, cuando estábamos a punto de despegar, un ronquidito leve me indica que es momento de parar, porque A, se ha quedado dormido. He guiado la sesión disfrutando lentamente, mientras observaba con interés y satisfacción cómo nuestro amigo gozaba, con una sonrisa boba y apacible, de esas que incluyen hilo de baba. Le debió gustar, porque al día siguiente me propuso ilusionado hacer otro “viaje a la playa”, como el niño pequeño que le a su padre que le vuelva a contar un cuento. Es improbable que nuestro amigo consiga permanecer despierto más tarde de las 21:30 a causa de la fuerte medicación, pero el poco rato que compartimos juntos es para mi impagable. Lo intento llenar de oportunidad.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Justo esta semana, como si fuera una señal sugiriéndome algo, sintonicé un programa de radio, casi por casualidad, en el que reproducían una entrevista hecha hace años a una tal Nise da Silveira, una longeva psiquiatra brasileña que investigó cómo el trabajo y la creatividad tenían un efecto sanador en los enfermos mentales. Describía como quedaba demostrado que los niños que padecían este tipo de enfermedad y que nacían en una ambiente campesino, donde crecían haciendo labores en el campo, desarrollaban la enfermedad de una manera mucho más saludable que los enfermos del mismo tipo que nacían en familias acomodadas de la ciudad.</p><p class="">Conversando sobre quehaceres y sobre futuro, me cuenta su amor por los coches y lo mucho que le gustaría montar una negocio de compraventa. No tiene ni idea de por dónde empezar y tampoco sabe que yo doy clases de emprendimiento, por lo que le voy a poner las pilas. Le he puesto a trabajar sobre el tema, a estructurar las ideas, a fijar objetivos, a contestar preguntas para concretar, para medir, para avanzar; ¿qué?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿cuánto?, etc. Me emociona verle bajo el flexo, encorvado sobre el papel, luchando contra el sueño, mientras contesta el cuestionario que le he pasado, haciendo comentarios ilusionantes y preguntas, que me confirman no sólo su sensatez, sino también su inteligencia. Con esto, por lo menos, conseguimos dos cosas: Por un lado, alimentamos un propósito y, por otro, nos enredamos en&nbsp; un proceso creativo estimulante y lleno de significado.</p><p class="">Y con estas noticias, amigos, doy por terminado este delirio. Y, aunque la historia de A es toda una vida por delante que no ha hecho más que empezar, yo cierro para siempre este episodio de locura. Me despido, por tanto, esperanzado, con alguna lección aprendida y con un amigo más en el cofre del tesoro. Pidiéndole a mi buen Dios que me respete la cordura, sin negarme, eso sí, ese punto de locura necesario para vivir la vida con suficiente ímpetu, fe y valentía.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018124693-U9DBI2ZHSV8WO683LJ30/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1583445702338-TN3A545FYKW9EG533Z1I/post56.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Breve historia de un delirio II</media:title></media:content></item><item><title>Los arquetipos de Jung y la Resiliencia</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 20 Feb 2020 06:50:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/los-arquetipos-de-jung-y-la-resiliencia</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e4d8b2c394d9569c0956678</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">La mente intuitiva es un don sagrado y la mente racional es un leal sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el don.” - Albert Einstein</p></blockquote><p class="">Estudié algo sobre Jung en la carrera, en una asignatura que se llamaba psicología aplicada al marketing. Mucho más tarde, me volví a encontrar con su genialidad en un taller de construcción de marca para un proyecto digital apasionante en el que estaba involucrado. Lo hice de la mano de María José Millán, una de las mejores profesionales en diseño de marcas de este país. María José, desplegó las explicaciones sobre la teoría de Jung. Nos habló apasionadamente de varios arquetipos, asociándolos a la marca sobre la que trabajábamos. Entonces habló del héroe, del soñador, del gobernante, del mago, intentando hallar coincidencias con la marca que nos ocupaba.</p><p class="">Cada arquetipo representa diferentes maneras de pensar, símbolos, colores, códigos, actitudes o valores, que han sido representados con infinidad de puntos en común durante siglos y por distintas civilizaciones a través de leyendas, mitos, cuentos y otras expresiones de arte. Son modelos que evocan nuestra imaginación, nuestros sueños, nuestras aspiraciones. Los arquetipos son estereotipos atávicos que yacen en nuestro subconsciente, como mitos que se han ido asentando en la memoria y que confluyen en nosotros de una manera u otra. Y lo que resultaba imposible de imaginar es que la siguiente vez que iba a utilizar esa metodología iba a ser en la cárcel, haciendo un ejercicio para mi blog sobre resiliencia.</p><p class="">Estos son los 12 arquetipos fundamentales y sus derivados, juntos conforman un espectro de 60 patrones que os muestro a continuación. Y como esta historia habla sobre resiliencia, he seleccionado aquellos que encuentro más resilientes y que han puesto voz, de una forma u otra, a esta historia de cárcel y superación.</p><p class=""><strong>Los 12 Arquetipos fundamentales y sus derivados</strong></p>


























  <p class="">Seguro que os reconocéis en alguno de estos arquetipos, sino en todo, si en rasgos que van aflorando en vuestras vidas según las circunstancias. Os invito a que hagáis este ejercicio conmigo, yo me he divertido mucho haciéndolo. Si os rodea la adversidad, buscar en vuestro interior estos arquetipos y hacerles despertar.</p><p class=""><strong>1.Creativo</strong></p><p class="">Todas las personas llevamos la creatividad en el ADN, pero este arquetipo lo lleva a flor de piel. Todos tenemos un ser creativo en nuestro interior. Crear es un proceso que entraña enormes satisfacciones y recompensas para el que lo practica. Este arquetipo tiene la capacidad y la necesidad de ejecutar una visión original de las cosas a través de diferentes expresiones de arte.</p><p class="">La cárcel me ha confirmado que, en la adversidad, conseguir que aflore nuestra parte creativa puede ser un eficaz mecanismo de protección. Durante esta etapa de reclusión he visto cómo afloraba la parte creativa del ser humano en forma de artesanía, pintura, poesía, música y otras manifestaciones. Son los rasgos de mi arquetipo creativo los que escriben este capítulo que me ayuda a escapar de esta miserable celda.</p><p class=""><strong>Voz del creativo en esta historia. Capítulo “Creatividad taleguera para vencer”</strong></p><p class="">"Cuando me refiero a crear, también me refiero a emprender y lo hago en el sentido muy amplio. Sólo o acompañado, en grande o en pequeño. Una empresa, una ONG, un jersey de punto de cruz, un poema, un dibujo, no importa el qué, siempre que contenga una seña de identidad del yo más audaz y auténtico que llevas dentro. Crear o emprender requiere mucha atención y nos desfocaliza del sufrimiento. Crear requiere voluntad y en algunos casos valor. Cuando lo conseguimos, siempre contribuye a darle sentido a nuestra vida y mejora nuestra autoestima”.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte:</strong> Creatividad, seducción, sensibilidad.</p><p class=""><strong>Punto débil:</strong> Necesidad de reconocimiento, ego excesivo, frustración cuando no hay inspiración.</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>Salvador Dalí, Picasso, Chillida.</p></blockquote><p class=""><strong>2. Alquimista</strong></p><p class="">Este, arquetipo posee la magia. La capacidad de convertir el plomo en oro. El auténtico alquimista atesora un superpoder que inspira admiración y es capaz de hacer cosas increíbles. Este arquetipo surfea los torbellinos de la vida con auténtica maestría. Pinta de colores la escena más gris y es capaz de extraer como nadie el material precioso y exótico que se esconde en la adversidad. Este tipo de personas son como un termostato, tienen el don de calentar la atmósfera cuando está fría y de enfriarla cuando está caliente. ¿Sabéis a qué tipo de personas me refiero verdad?.</p><p class=""><strong>Voz del alquimista en esta historia. Capítulo “Comité de bienvenida y los superpoderes”</strong></p><p class="">Solo hay una oportunidad para causar una primera impresión y la impresión que consiguió este tipo que yo tuviera del módulo superó todas mis expectativas. Hay gente que es un poco alquimista y con su entusiasmo tiene la virtud de convertir el plomo en oro. Rober tiene 48 años, pero su actitud jovial y su apariencia le quitan diez. Es de Murcia, como casi todos aquí, sin embargo, parece provenir de algún país nórdico y alberga cierto aire de vikingo escandinavo. Bajito, robusto, ligeramente patizambo y lleva el pelo rasurado. Su cara es afable y su sonrisa amplia y fácil. Tiene la piel bruñida por el sol de horas y horas dando clases de crossfit y yoga en el patio. Su indumentaria, a base de marcas tipo The North Face, Columbia, Rip Curl u O’neill le confieren una apariencia entre surfista vividor y montañera intrépido, impropia de estos parajes. Al verlo me sorprendió su aspecto atlético y risueño, como el de un colega con el que quedas un domingo por la mañana para subir a una montaña.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte:</strong> Entusiasmo, imaginación, determinación, creatividad.</p><p class=""><strong>Punto débil:</strong> Crear sobre expectativas, desengaño, fantasía en exceso.</p><p class=""><strong>Personaje: </strong>Guido Orefice en “La vida es Bella” interpretado por Roberto Benigni</p></blockquote><p class=""><strong>3. Rebelde</strong></p><p class="">En constante confrontación con el <em>Statu Quo</em>. No se conforma con lo establecido. En su peor versión, más que luchar por sus ideales lo hace por ir a contracorriente. Plantarle cara a la situación adversa es el primer paso para empezar a superarla y este arquetipo es el primero en levantarse y dejar claro que no se lo va a poner fácil. Aun cuando acepta algunas cosas irremediables que trae consigo la adversidad, se niego rotundamente a aceptar otras.</p><p class=""><strong>Voz del Rebelde en esta historia. Capítulo “Seminario Amanecer en el Abismo”</strong></p><p class="">Les intento dejar claro que el ser humano es lo bastante sofisticado y complejo como para que se le reduzca sencillamente a su adversidad, a su derrota más dura. Esta historia de cárcel que nos está tocando atravesar formará indudablemente una parte de nuestra biografía, pero no tiene ni mucho menos que suponer un final infeliz. Quiero que perciban la soberanía y la responsabilidad sobre sus decisiones para sorprender a todos y llegar a un lugar distinto al que presuponen los que nos tratan como víctimas irremediables. Que si nuestra suerte está echada, que si va a ser difícil retomar el vuelo, que a ver como salimos de esta, que a perro flaco todos son pulgas… Gritémosles juntos, ¡a tomar por culo hombre, a tomar por culo!</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>Fortaleza, arrojo, coherencia, honor.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Radicalidad, falta de escucha, exceso de ego, vehemencia</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>Che Guevara, Emiliano Zapata, Curro Giménez.</p></blockquote><p class=""><strong>4. Cuidador</strong></p><p class="">Una amigo me dijo el día que nos despedimos, justo antes de entrar en prisión, algo que me llegó al fondo del corazón, <em>“Isaac, no sabes lo que vas a ayudar ahí dentro”</em>. Fue uno de los mensajes más alentadores que me podrían haber hecho llegar, mi principal consuelo, como si de pronto tuviera algo de sentido todo lo que me estaba sucediendo.</p><p class="">El cuidador encuentra una enorme satisfacción ayudando a los demás y siempre está atento al dolor que hay a su alrededor. Cuando uno empieza a intentar curar las heridas de los demás, las suyas pasan a un segundo plano. Cuando la adversidad te está haciendo sufrir, entiendes mejor el significado de llegar a ser bálsamo y, cuando lo consigues, se apodera de ti una energía adictiva que puede ser el mejor antídoto contra tu propio sufrimiento.</p><p class=""><strong>Voz del cuidador en esta historia. Capítulo “La buena lucha”</strong></p><p class="">No sé exactamente cuando fue, pero en un momento dado pasé de preguntarme “¿Por qué a mi? a preguntarme ¿Por qué no a mi? Te explico: En la cárcel hay una cantidad enorme de tristeza, desesperanza y angustia. La privación de libertad, por lo general, se ceba con personas débiles, con vidas desestructuradas y sin atisbo de futuro. Poder aportar un poco de luz en ese abismo puede llegar a ser un privilegio. Impactar de una forma positiva en esas vidas es algo verdaderamente satisfactorio. Por si fuera poco, atender las heridas de los demás hace que nos olvidemos de las nuestras.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>Altruismo, compasión, paciencia, generosidad.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Inestabilidad, dificultad para decir no, ingenuidad, descuido de sí mismo, desproporción.</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>El padre Ángel, Santa Teresa de Jesús.</p></blockquote><p class=""><strong>5. Storyteller</strong></p><p class="">El que cuenta historias. El que utiliza el relato para conmover, para convencer, para conectar, para perpetuar la verdad o la mentira. Es la leyenda o el mito que enseña, atemoriza o alienta. Este arquetipo emerge vibrante en mi abuela contándome un cuento con moraleja, en el buen cura dando un sermón inspirador, en el chamán estremeciendo con su quimera en torno al fuego, en la fábula como lección o en las parábolas de Jesús. En la adversidad no dejes que nadie cuente tu historia por ti.</p><p class=""><strong>Voz del Storyteller en esta historia. Capítulo “Storytelling en la adversidad”.</strong></p><p class="">“A arrancó esta historia de cárcel y sufrimiento, me di cuenta de que mientras auto relataba mentalmente lo que iba sucediendo, estaba inconscientemente trazando un camino que me iba guiando o, mejor dicho, arrastrando hasta una realidad similar a la que imaginaba. Como si el universo que me rodea se confabulara para ir cumpliendo fotograma a fotograma el guión que voy escribiendo. Por esa razón, pienso que la narración es tan importante en el proceso de resiliencia, especialmente después de que la vida te de un golpe fuerte.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>Capacidad de observación, don de la comunicación, creatividad.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Distorsión de la realidad, tergiversación.</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>Shakespeare, Cervantes, Gloria Fuertes.</p></blockquote><p class=""><strong>6. Aventurero</strong></p><p class="">Imprescindible para salir de la zona de confort. Una visión romántica del riesgo y valor para emprender. Curiosidad como norma y la necesidad de vivir intensamente para sentirse vivo. Ser aventurero es no quedarse en casa, apuntarse a cualquier cosa con tal de experimentar la sensación de hacer algo nuevo y excitante. Enfrentarse a la adversidad con espíritu de aventura es una buena idea.</p><p class=""><strong>Voz del aventurero en esta historia. Capítulo “El preso número 007”</strong></p><p class="">“Mis ojos se centran en el número y en él resalta el 007 que me conecta instantáneamente con una idea que me provoca una sonrisa estúpida, más si pensamos en lo dramático de ese momento de mi vida. Una conexión eléctrica con uno de los múltiples mensajes de apoyo que recibí cuando la sentencia ya era conocida por todo el mundo. Un mensaje especial por original e inteligente. Un mensaje que en su momento me emocionó. Era de Ezequiel Sánchez y decía “Isaac, tranquilo, en las pelis de éxito al final siempre ganan los buenos ”. Allí estaba yo, ensimismado en esos tres números mientras ese mensaje reverberaba en mi cabeza. Fue en ese instante, lo recuerdo bien, cuando tuve la sensación de que empezaba una aventura. Os va a sonar a coña pero empecé a tararear en susurros la melodía del las pelis de James Bond, “Tan tara tan, tan tara tan, tan tara tan, tan tara…” y al escucharme a mí mismo, me sentí bien. Tenía que completar una misión difícil y arriesgada, aquella era la definitiva llamada a la acción. Me invadió una poderosa energía que me insuflaba ánimo y optimismo.”</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>El valor, la curiosidad, el romanticismo, el entusiasmo.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Promiscuidad, excesiva propensión al riesgo, exceso de idealismo, expectativas altas.</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>Indiana Jones, Lawrence de Arabia, Walter Scott</p></blockquote><p class=""><strong>7. Atleta</strong></p><p class="">El atleta vive para conquistar objetivos y la autosuperación es su signo de vida. Es competitivo y posee una alta capacidad de sufrimiento. Es importante señalar que no sólo disfruta con el triunfo, sino que también lo hace en el momento de la competición, de la lucha. Entrega su vida a las metas que se marca.&nbsp;</p><p class=""><strong>Voz del atleta esta historia. Capítulo “Mirada larga y paso corto”</strong></p><p class="">“Cuando empecé a escribir y compartir esta historia Ilevaba seis meses preso y recuerdo que a menudo escribía asombrado e incrédulo por la sensación de fortaleza que sentía, me preguntaba con cierto temor si sentiría igual de fuerte con el transcurso del tiempo, con el desgaste de la cárcel, de la celda, de la rutina, de la carencia de los míos. Me lo preguntaba una y otra vez, un poco como cuando en una maratón, en el km. 10, te sientes bien pero llevas un ritmo que no sabes si vas a ser capaz de mantener. Cuando llevas unas cuantas</p><p class="">carreras encima sabes que, si lo das todo, siempre llega un momento en el que cada parte de tu cuerpo te va a implorar que pares y justo en ese momento es cuando entra en escena la resistencia. Sobre todo cuando te enfrentas a una distancia nueva y en terreno totalmente desconocido e impredecible.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>Resistencia, competitividad, coraje.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Necesidad de reconocimiento, frustración en la derrota, necesidad de logros.</p><p class=""><strong>Personajes:</strong> Jessy Owens, Mikel Phelps.</p></blockquote><p class=""><strong>8. Guerrero</strong></p><p class="">El guerrero siempre tiene una causa, un propósito. Encuentra sentido a la vida en la defensa y en la conquista. Este arquetipo está hecho de arrojo, de sufrimiento, de determinación. Asume el riesgo con demencia y trabaja para mejorar sus habilidades en el combate. No importa perder siempre que sea con honor. Nuestra capacidad de lucha y nuestras habilidades para el combate contra la adversidad, van a condicionar por completo nuestro proceso de resiliencia.</p><p class=""><strong>Voz del guerrero en esta historia. Capítulo “Perspectiva positiva y fuego cruzado”</strong></p><p class="">“Es verdad, lo que no te mata te hace más fuerte y la idea de ser más fuerte es atractiva y me gusta. Apelo al alma de guerrero que todos llevamos dentro. Odio compadecerme de mí. Odio sentirme una víctima. En cambio me gusta sentirme un guerrero. Un gladiador en la arena jugándose el tipo. Me digo “Tienes que superar esta batalla, no hay más opción ¿Van a poder contigo?” y ese grito interior me hace sentir bien. Siento que me va la vida en ello. Aunque, a veces, estoy cansado y mi armadura parece que se va a resquebrajar, un torrente de fuerza que crece en mi interior me impide siquiera pensar en rendirme. Tengo que aguantar, esto me servirá para contemplar el sufrimiento de otra manera, sin tanto miedo, con más esperanza. Esto me servirá para ser más fuerte”.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>honor, valentía, dureza, fortaleza.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Vehemencia, insensibilidad, rencor.</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>El Cid Campeador, Rambo, Juana de Arco, Espartaco.</p></blockquote><p class=""><strong>9. Idealista</strong></p><p class="">El idealista hace de sus valores razones para vivir. Vive en una tensión entre lo que es el mundo y lo que debería ser. La viabilidad de las ideas que alberga y persigue no son tan importantes, incluso cuando se trata de auténticas quimeras. En la adversidad tener un propósito se convierte en esencial, aunque sea un propósito un tanto inalcanzable. Los ideales son la semilla de la revolución y en ellos se encuentra el origen de que las cosas cambien, incluso cuando estamos sumidos en la adversidad.</p><p class=""><strong>Voz del idealista en esta historia. Capítulo “Nada en Nadalandia”</strong></p><p class="">A pesar de este panorama y a Dios gracias, combino ingenuidad y obstinación suficiente como para no resistirme a la idea de que Daniel abandone algún día “Nadalandia”. Lo que siento me confirma que soy un incondicional de las causas perdidas y eso me hace sentir bien. Qué le den por culo al “no se puede hacer nada”.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>Sensibilidad, valores, imaginación, creatividad.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Distorsión de la realidad, obstinación, exceso de romanticismo.</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>El Quijote, Gandhi, Martin Luther King, Mandela</p></blockquote><p class=""><strong>10. Shaman</strong></p><p class="">Este es el Arquetipo más espiritual y luminoso. Transmite calma, autocontrol, bondad y sabiduría. Conoce el verdadero sentido de la felicidad y lo promulga. Más es menos, conócete a ti mismo, vive el presente o el universo es un plan en desarrollo son algunos de sus mantras. La adversidad para él es algo pasajero, algo de lo que aprende, algo que acepta y algo que sabe que va a superar. Es verdaderamente inspirador. También tienen que luchar contra los impostores.</p><p class=""><strong>Voz del Shaman en esta historia. Capítulo “Mi buda en el talego”.</strong></p><p class="">A pesar de su corpulencia, sus modales son suaves y sedosos y su actitud irradia una serenidad cautivadora. De tanto fervor por la energía superior, parece que la cataliza. V posee el aura invisible de un ángel y la irradia a su paso con un vigor descomunal. Todo el mundo, hasta los más insensibles, coinciden en que este tipo tiene “algo”. Es, sin duda, el psicólogo sin título más eficaz que yo haya conocido. Su energía, su mirada, sus gestos, su convicción hipnótica y ese caudal de labia desordenada con acento lituano son capaces de revertir el enfoque derrotista que predomina en tantas almas aquí dentro.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte:</strong> Autocontrol, concentración, capacidad de inspirar, espiritualidad, sabiduría.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Ensimismamiento, distanciamiento, vehemencia, radicalidad.</p><p class=""><strong>Personajes:</strong> Siddhartha, Dalai Lama, Krishna</p></blockquote><p class=""><strong>11. Payaso</strong></p><p class="">La risa tiene un gran poder transformador y este arquetipo lo sabe y lo domina. Es capaz de que florezcan sonrisas en un desierto de tristeza. No importa que esté deprimido, se pintará una sonrisa en la cara para conseguir alegrar a los demás. Tiene la admirable capacidad de reírse de sí mismo manteniendo intacta su autoestima. Me inspira poderosamente ver a alguien haciendo el payaso con el fin de espantar las penas.</p><p class=""><strong>Voz del payaso en esta historia. Capítulo “Balance de mi primer año en prisión”.</strong></p><p class="">“Que la risa en la derrota vale por dos y tiene algo de milagro. Como la risa de un pobre o de un enfermo. Me rindo ante el sentido del humor cuando consigue sobrevivir a un naufragio. Siempre he admirado a los payasos y su propósito. De pequeño me daban miedo, pero ahora me parecen héroes. Soy de humor fácil y me suelo reír hasta de mi sombra, siempre he sido un poco payasete y a mucha honra, pero tiene huevos que sea aquí, en este lugar oscuro y deprimente, donde mi lado cómico se ha desplegado más que nunca. Es lo que hay amigos, prefiero hacer reír y reírme de mí mismo, a dar pena y compadecerme. Tomarse la vida demasiado en serio cuando todo va como el culo no es buena idea”</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte:</strong> Creatividad, imaginación, generosidad, arrojo.</p><p class=""><strong>Punto débil: </strong>Melancolía, Impertinencia,</p><p class=""><strong>Personajes: </strong>Charlie Chaplin, Fofó</p></blockquote><p class=""><strong>12. Mentor</strong></p><p class="">El mentor posee la responsabilidad sobre el alumno. Los que hemos sido padres o hermanos mayores, con mayor o menor fortuna, con más o menos vocación, nos hemos puesto en el papel de mentor. El mentor tiene como principal misión mostrar el camino, generar confianza en su alumno, inspirarle y motivarle. Este arquetipo tiene el conocimiento y la experiencia. Ante la adversidad no sólo tendrá que encontrar la luz al final del túnel, sino que tendrá la responsabilidad de guiar a su alumno hasta ella y ese propósito le hará más fuerte.</p><p class=""><strong>Voz del Mentor en esta historia. Capítulo “Pencho en el Ocaso”</strong></p><p class="">Al principio no caí, un día, tras escuchar el relato de cómo Pencho construyó su imperio evanescente, me vino a la cabeza la frase de mi tocayo Isaac Newton cuando decía “Si he conseguido mirar tan lejos es porque he subido a hombros de gigantes” y enseguida pensé que Manuel se tenía que subir inmediatamente a los hombros de Pencho y ponerse a divisar en el horizonte su discoteca. Y Pencho, que es un buenazo, pronto entregó sus hombros, su cabeza y toda esa experiencia acumulada. Y con Manuel en la grupa, descubrió asombrado que ser mentor era una de las mejores cosas que le habían pasado y de pronto recuperó un esplendor perdido. Y como buen mentor, no dejó de hablar del camino a coger, de las curvas, y de las cuestas.</p><blockquote><p class=""><strong>Punto fuerte: </strong>Conocimiento, experiencia, capacidad pedagógica.</p><p class=""><strong>Punto débil:</strong> Soberbia, prepotencia.</p><p class=""><strong>Personajes:</strong> Robin Williams en “El club de los poetas muertos”, El señor Miyagi en “Karate Kid”, Santo Tomás de Aquino.</p></blockquote>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018145207-CSSAT3MEZ1CJ0AP53Z2Z/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1582160285574-4XO22M84JJHIPT342Z4E/post55.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Los arquetipos de Jung y la Resiliencia</media:title></media:content></item><item><title>Banda Desorganizada</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 13 Feb 2020 06:59:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/banda-desorganizada</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e4471c73a4187661bfd8356</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">"El arte es una rebelión contra el destino” André Malroux</p></blockquote><p class="">Mi madre dice que no tengo oído alguno para la música y tiene toda la razón. Sin embargo, eso no ha evitado que me entusiasme cantar. Me parece terapéutico y disfruto haciéndolo. Solo, acompañado, a capela, con la guitarra o bajo la ducha. Canto y canto, para espantar las penas y levantar el ánimo. Ahora, en prisión, lo hago más que nunca, como si me fuera la vida en ello. Echo de menos especialmente cantar con mis hijos o con Sara, la hija de unos buenos amigos que canta como los ángeles. Mi repertorio es ecléctico y esquizofrénico, paso sin despeinarme y con idéntica desentonación de Sinatra al Cigala, de Aute a Sting, de los Rolling a los Chichos o de Julio Iglesias a Metallica.</p><p class="">Tanto me gusta cantar que siempre soñé con la idea de tener una banda, formada por colegas rockeros con los que ensayar en un garaje, atiborrándonos de cervezas y compartiendo música y risas. Sólo conseguí juntarme de vez en cuando con compañeros de carrera con los que tocaba la guitarra en mis tiempos de universidad o disfrutar de muchas tardes de hoguera y cervezas, con mi amigo Gonzalo, antes de que este destierro llegara y que ahora me parecen un antesdeayer herido. El caso es que esa banda acabó siendo un sueño frustrado, como tantos otros. No me lo reprocho, fue cuestión de elección. Por aquel entonces me debió motivar más el waterpolo, la pesca submarina o el windsurf. La vida es así, amigos, vamos tomando decisiones que un buen día y casi sin darnos cuenta, nos convierten en lo que somos.</p><p class="">En la cárcel la guitarra me acompaña más que nunca. La toco con una mezcla de devoción y gratitud y, a veces, cuando la abrazo, me siento como el náufrago que se agarra a un madero. Lo hago a ratitos, arañando minutos al poco tiempo que nos queda fuera de la celda. Los que seguís estos relatos desde prisión ya sabéis que ando siempre enredado en algún papel, en alguna historia a cuestas, en alguna ensoñación añeja o sacudiéndome el veneno mientras leo o corro en círculos. Una mañana de sol y nubes cualquiera, poco después de ese<a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/vacaciones-en-el-hotel-rejas"> “talego talent” </a>que ya os narré, uno de los educadores me propuso formar parte de un proyecto inédito:</p><blockquote><p class="">- Llevo tiempo queriendo formar un grupo de música y ya lo tengo a punto. Se trata de una banda modesta, que toque temas clásicos del pop y del rock y que se vaya renovando conforme vayáis saliendo en libertad. Nos falta la guitarra rítmica, ¿te atreves?</p><p class="">- ¿No me diga? Me parece una idea genial, no sé si estaré a la altura, pero por intentarlo que no quede... dígame dónde tengo que firmar. - Me apresuré a decirle con una mezcla de entusiasmo y sorpresa.</p></blockquote><p class="">Allí mismo me amplió un poco su idea y me explicó que pretendía que además de tocar nuestros temas, fuéramos capaces de ponerles música a otros presos a los que les guste cantar. Quería abrir la banda a una serie de “colaboradores” eventuales. A mí, sencillamente me emocionó la idea y así se lo manifesté.</p><blockquote><p class="">- Tiene mi escuálido repertorio y mis ganas a su disposición.</p></blockquote><p class="">El grupo está formado por cinco componentes “titulares” y, como os he comentado, tantos colaboradores como se vayan sumando con el tiempo. Además, tener en cuenta que en este equipo hay que tener reservas a mano, porque, gracias a Dios, no nos vamos a quedar aquí para siempre.</p><p class=""><strong>A la batería tenemos a Y</strong>, un chico joven, recién llegado a los cuarenta, alto, reservado pero amable, sutilmente amanerado, de ojos azules y sonrisa tímida. Tocaba en un grupo de rock, pero ya hace mucho, antes de entrar en prisión, es decir, hace más de nueve años. Si tratas con Y te resulta muy difícil entender el motivo por el que paga cárcel: un crimen pasional en el que terminó con la vida de su novio. Aporta sensibilidad y experiencia al proyecto.</p><p class=""><strong>Al bajo tenemos a VS</strong>, aunque bien podría estar al teclado o a la guitarra, porque también los domina. Este músico de profesión, versátil y genuino, es un cubano maduro y gordito, siempre repeinado hacia atrás, chato, morrudo, rechoncho y risueño. Con ese acento cubano y su talante salsón te transporta al caribe cada vez que habla. Me parto con él, siempre lleva a los ensayos bocadillos, bollos o algún tipo de avituallamiento, como si nos fuéramos de excursión.</p><p class=""><strong>A la guitarra solista tenemos a R</strong>, del que ya os hablé en el capítulo<a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/un-hacker-sin-vocacion"> “un hacker sin vocación”</a>, también músico y, aunque lo suyo es más el violín y la bandurria, su digitación y su experiencia como músico han conseguido que se convierta en poco tiempo en un guitarrista solista al que da gusto escuchar. No hay desafío que se le resista y se pega unos punteos que me gustaría que los pudierais escuchar. Él fue el que, en un arrebato bien acogido por todos, bautizó al grupo como “Banda Desorganizada”.</p><p class=""><strong>El vocalista y eje de la banda es Josemi</strong>, un ilicitano alto y muy resuelto, casi recuperado de un viejo y turbulento idilio con las drogas y en cuya apariencia y actitud se da un revoltijo entre Elvis y Víctor Manuel. Nuestro cantante hace lo que quiere con la voz, tanto es así, que cuando estaba en libertad complementaba sus ingresos como pequeño empresario del calzado con actuaciones musicales en pequeños eventos.</p><p class=""><strong>Por último, un servidor, haciendo de guitarra rítmica y segundo vocalista</strong>, un pelín torpe, obstinado por aprender y muy agradecido por que le dejen formar parte de esta banda. Me siento afortunado por poder tocar rodeado de tanto talento, por poder aprender en cada ensayo y, qué coño, por poder burlarme un poco del destino, cumpliendo un sueño ya casi desvanecido entre lucha y barrotes. Como un hermoso ejercicio de resistencia ante el dominio enemigo.</p><p class="">Una de las mejores cosas de esta aventura es el lugar donde ensayamos, bueno, realmente lo es cualquier lugar que nos saque de esta feroz monotonía que nos envuelve cada día. Celebramos cualquier acontecimiento que nos aleje un ratillo de esta redundancia infinita y recalcitrante, que humedezca esta sequía sensorial, esta uniformidad tirana de colores, sabores, olores y sonidos. Tocamos en el salón de actos, una sala amplia y polivalente que hace de continente para todo tipo de eventos: <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/las-trincheras-de-dios">una misa</a>, una entrega de premios, un ensayo del coro, una proyección de cine y cosas así. Tocamos normalmente los martes por la mañana y lo hacemos durante un par de horas cada sesión. Nos subimos al escenario y allí, entre todos, disponemos con urgencia los instrumentos en su sitio para no perder el tiempo. Al principio era un lío, porque teníamos que ubicarnos, conectarnos, afinar, ponernos de acuerdo y, entre una cosa y otra, tardábamos mucho en arrancar, pero después de más de quince ensayos, a los cinco minutos de llegar ya estamos todos conectados y tocando duro. No entiendo de electrónica, pero los que saben, dicen que el equipo está bien, yo sólo sé que la primera vez que conecté mi Fender a esos altavoces me emocioné como un niño estrenando un PlayStation.</p><blockquote><p class="">- Qué bien suena esa guitarra ¿no?</p></blockquote><p class="">Cada día que ensayo me sorprendo a mi mismo disfrutando a conciencia del momento. Me dejo contagiar por el efecto energizante y evasor que posee la música. Observo asombrado cómo opera en nosotros como un catalizador de energía positiva inigualable que consigue durante las dos horas que estamos tocando que el tiempo pase volando y que la atmósfera carcelera y sofocante se disuelva por completo. De momento estamos trabajando con estos temas, ojalá pudiera grabar algo y compartirlo con vosotros:</p><blockquote><p class="">Sin documentos - Los Rodríguez</p><p class="">Te echo de menos - Kiko Veneno</p><p class="">Take a breath - The Police</p><p class="">Lágrimas negras - Bebo y El Cigala</p><p class="">A quién le importa - Alaska</p><p class="">En algún lugar - Duncan Dhu</p><p class="">Rompeolas - Loquillo</p><p class="">Insurrección - El último de la fila</p><p class="">Llamando a la tierra - M-Clan</p><p class="">Hotel California - Eagles</p><p class="">La flaca - Jarabe de palo</p><p class="">La calle del olvido - Los secretos</p><p class="">Hace calor - Los Rodríguez</p><p class="">Ojos de gata - Los secretos</p><p class="">With or without you - U2</p><p class="">Sólo con mi pena - Manu Chao</p><p class="">Resistiré - El dúo dinámico</p></blockquote><p class="">Cómo veis, el destino tiene mucha más fantasía que nosotros. Tan pronto te destierra en esta isla del diablo, como te coloca en el camino señales que te confirman que Dios está dejando de apretar. Y te sientes bien ante una confirmación más de que nunca es tarde para cumplir sueños, incluso estando sentado en un enorme montón de mierda. Y como te has inculcado día a día que la vida sigue siendo hermosa, sientes como emerge una belleza adyacente a la adversidad y te dejas envolver por ella. Es ese “modo poesía” del que os hablé y que si te dejas, es decir, si te abres, te invade felizmente y te hace verlo todo de una manera más apreciativa, más hermosa. Y agradeces, aceptas, y sigues adelante.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018165210-BNPESPDGWHFJ57MHYDCC/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1581549795840-QTF0I1Z4OEKRH5RH1YFB/post54.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Banda Desorganizada</media:title></media:content></item><item><title>Breve historia de un delirio</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 06 Feb 2020 07:06:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/breve-historia-de-un-delirio</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e3b145a8c75f4569a31daa4</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“Uno puede dislocarse el cerebro como se disloca una pierna ” - Friedrich M. Von. Bodenstedt</p></blockquote><p class="">El título de esta historia encierra un mensaje de anhelo, porque este que escribe, desea con todas sus fuerzas que, en efecto, sea la breve historia de un delirio y no una larga historia de locura. He pensado mucho si escribir sobre ella o no, y finalmente he decidido consignarla en estas memorias, sobre todo, porque posiblemente y a pesar de su naturaleza triste y oscura, sentía que tenía que brindarle algún tipo de homenaje a su protagonista. Esta es mi humilde manera de hacerlo.</p><p class="">Perder la cabeza es posiblemente lo peor que le puede pasar a un hombre, no importa el motivo, siempre supone una circunstancia desoladora y desesperada para el que la padece y para los que la sufren colateralmente. A, es un chico joven, desgarbado y “payo-gitano”, como el se autodenomina con orgullo. Es más bien pequeño, de piel muy clara, delgado y siempre lleva una media sonrisa en la cara. Tiene una mirada viva que unas cejas pobladas y oscuras impregnan de carácter. Lleva una barba rala y despoblada que parece haber tardado años en crecer y anda todo el rato sacudiéndose un flequillo indómito que le da un aire adolescente.</p><p class="">Es un chaval risueño y alegre, un hombre que tiene toda la vida por delante, que vino a la cárcel por primera vez y lo hacía con una condena corta, de un año y medio. Empezó con buen pie, haciendo gala de su carácter afable y comunicativo y ganándose el respeto y el cariño de todo el mundo. Responsable y serio en el desempeño de sus funciones en el módulo, optimista en exceso o tal vez fantasioso cuando describe el futuro;estremecido y sentimental cuando hablaba de su familia y determinado cuando juraba que no volverá a pisar este lugar.</p><p class="">Todo iba bien, no parece que la cárcel pudiera con él. Los días pasaban y A se acercaba poco a poco a ese punto que todos los que estamos aquí deseamos febrilmente:el final del destierro, la libertad. A. disfrutaba revoloteando a mi alrededor intentando ayudarme en las cosas del módulo, miembro del comité de bienvenida, responsable del silencio en la sala de lectura, cabo de un grupo de limpieza y cosas así. Siempre muy atento a cada una de mis indicaciones y demostrándome a veces una admiración que, os confieso, me hacía sentir incómodo por inmerecida. No puedo determinar con precisión cuándo&nbsp; sucedió todo, cuál fue el detonante que provocó ese cataclismo en su cabeza, sólo sé que me di cuenta de que algo no iba bien cuando regresó de su primer permiso penitenciario.</p><p class="">El primer día, tras ese anticipo de libertad, noté&nbsp; una excitación nueva en su mirada y en su actitud, algo un poco inquietante que, finalmente, atribuí a esa pequeña dosis de libertad que acababa de disfrutar y que aún debía correr por sus venas. Me empecé a extrañar cuando, en los días posteriores, se apuntó sorpresivamente al coro del que yo formo parte y, durante el ensayo, en lugar de quedarse en un segundo plano como hacen los novatos, tomó un protagonismo tan inesperado como ridículo que dejó a todos boquiabiertos y desconcertados. No paraba de moverse, de interrumpir con preguntas insensatas y de dar la nota en cada canción, nunca mejor dicho.</p><p class="">Yo no había entendido nada y, de vuelta, le cogí aparte para que me aclarara la bufonada que acababa de presenciar. Fue entonces, ante sus explicaciones delirantes, sus fantasías infantiles y la convicción con la que me las narraba cuando me desarmó por completo. Algo me hizo intuir que no debía contradecirle, y eso que llegó a decirme que tenía superpoderes, que operaba en él una energía sobrenatural que le permitía conocer todas las canciones en todos los idiomas, con sus pentagramas y sus diferentes versiones... A partir de ahí, todo fue a peor, como si en su mundo&nbsp; enredado se hubieran inaugurado unos carnales de espanto.</p><p class="">Esa misma tarde, un poco asustado, solicité ver a la psicóloga urgentemente con el fin de ponerla al día de la situación. Me sentí aliviado al ver de qué manera se hizo cargo de la situación, con un interés y una profesionalidad admirable. Por lo que me cuentan otros presos, no es normal el desempeño y la implicación del equipo técnico que nos ha tocado en el módulo 6. El equipo de tratamiento está formado por un educador, una trabajadora social y una psicóloga y cada uno de ellos, a su modo, se desviven por llegar a todo, con esa pasión inequívoca que sólo algunos profesionales llevan a flor de piel. Con A no fue menos e inmediatamente se volcaron para que tuviera, dentro de lo que cabe, toda la atención necesaria. Desde gestionar la crisis con su familia, pasando por observación específica, terapia, protección, etc.</p><p class="">Hay profesiones que deberían tener un filtro de acceso implacable que eliminara a todo aquel que no tuviera genuina vocación. En otras profesiones no es tan imprescindible, por ejemplo, si eres taxista y no la tienes, como mucho, eso puede tener como consecuencia una “carrera" desagradable, excesivamente cara o incómoda; o que seas panadero o peluquero por ejemplo:el pelo crece y el pan es difícil que te siente mal;además, uno puede cambiar de panadería o de peluquero como se cambia de camisa. En cambio, hay oficios en los que la falta de vocación es sencillamente inaceptable y, si no la tienes, es mejor no elegirlos. Es mejor dejar esa oportunidad para alguien que no sólo busque un trabajo, sino que entienda el oficio casi como un estilo de vida. Hay trabajos, que además de memoria y voluntad para aprobar una oposición, exigen cabeza, corazón y agallas.</p><p class="">La cordura de A se fue desparramando en otro tipo de fantasías, que, la verdad, no me apetece rememorar. Se corrió la voz como la pólvora y eso hizo que la atmósfera de la cárcel, ya de por sí pesada, ahora pesara el doble, más hinchada de pena y tristeza que nunca. He de destacar, que el poco tiempo que estuvo derramando su locura por el patio, todos los internos le trataron con una consideración y un cariño que me hizo pensar que no estaba en la cárcel. Mis ilustres compañeros, sin excepción en este caso, le trataron como&nbsp; al abuelo entrañable y amado que pierde la cabeza. “El que siembra recoge”, pensé por dentro.</p><p class="">A mí se me ocurrió que llenarle de ocupaciones le ayudaría y le puse a clasificar los cientos de libros que tenemos en la secretaría, que, por cierto, ya estaban perfectamente clasificados. No le encomendé una tarea, más bien le confíe una misión, dándole mucha importancia para que se la tomara en serio, para que se entretuviera. Esta táctica funcionó a medias, porque, claramente, no era capaz de concentrarse y cada diez o doce libros me hacía algún comentario extravagante. Sin duda, la cárcel es algo que se puede vencer, incluso puede llegar a ser una experiencia enriquecedora, un acicate en el que encontrar ese “amor fati” del que hablaban los estoicos y que le otorga a la adversidad la potestad de enseñarte el verdadero camino. Sin embargo, lo normal es que consiga vencerte, que se acabe convirtiendo en una trágica emboscada, pero claro, que te vuelvas loco es algo tan duro como inaceptable.</p><p class="">Más tarde, el psiquiatra del centro confirmó que el delirio que padecía era tan serio que lo iban a trasladar a otro lugar. Se despidió de mí con una sonrisa en la cara anunciándome con solemnidad que se iba de ordenanza a enfermería y pidiéndome, mientras me guiñaba un ojo, que le guardara el sitio en el módulo y que me iba a echar de menos. Cuando salió por la puerta se me humedecieron los ojos, me invadió una profunda angustia y miré hacia arriba pidiéndole explicaciones al jefe... y ahora, mientras escribo, cuando vuelvo a recordarlo, no puedo evitar que se me humedezcan de nuevo, de emoción, de rabia y de tristeza.</p><p class="">Cuando pienso en su familia, especialmente en su mujer y en su hijo, se me encoge el alma. Yo quiero pensar que es algo pasajero, que es un brote de ida y vuelta, un relámpago aislado en la noche. Yo quiero pensar que volverá la cordura, que le van a dar libertad como terapia y que va a funcionar. Yo quiero pensar que esto es Dios apretando, pero no ahogando.</p><p class="">Estoy deseando ir a verlo para darle un abrazo, porque, por muy confundido que esté, creo que el cariño posee una energía nítida capaz de traspasar cualquier delirio. Estoy deseando decirle que, en el fondo, no se ha ido, porque todos nos acordamos de él. Estoy deseando decirle que no tema, que pronto estará en libertad, que todo allí se verá más claro y que, mientras tanto, le estaré guardando el sitio.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018202151-X0PPD9KCZLLOAWT0OWMB/FB-Isaac-01.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1580947992995-BW2ME77I81XMW4XNUDNO/post53.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Breve historia de un delirio</media:title></media:content></item><item><title>Un tetris de convivencia</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 30 Jan 2020 07:12:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/un-tetris-de-convivencia</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e1e73c5d6399b3a24556177</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">Porque las conductas, como las enfermedades, se contagian de unos a otros " Francis Bacon</p></blockquote><p class="">Junto a la puerta principal del módulo donde cumplo mi condena, hay un cartelito de metacrilato en el que se puede leer en letras azules "módulo residencial". Podría parecer que se refiere a cualquier otra cosa que no sea una cárcel, no sé, a una urbanización en las afueras, a una residencia de estudiantes o unas viviendas de protección oficial, por poner algún ejemplo. A mí, eso me parece bien, todo lo que intenta alentar o camuflar, aunque sea levemente, la desolación de este lugar merece mi aplauso. Además, tiene todo el sentido, aquí también se habita y en algunos casos por largas temporadas. En este “módulo residencial”, tenemos 72 “habitaciones”, con una litera para dos personas por cada habitación. Las celdas están distribuidas en dos plantas largas y estrechas, cada planta está separada a su vez en dos grandes alas mediante un interminable y estrecho pasillo como de hospital. Una de ellas mira al patio y a un paisaje mezcla de más cárcel y algo de campo desolado. El otro ala tiene una vistas más deprimentes, porque mira de cerca, con una separación de tan sólo 25 metros, a otro módulo, nuestros ruidosos vecinos del 8, posiblemente el módulo más conflictivo de toda la prisión, donde los gritos, los insultos, las amenazas y otra clase de exabruptos andan volando a todas horas entre esos barrotes del demonio.</p><p class="">Para entender mejor esta historia, debo recordaros que cumplo condena en un módulo M.E.R, acrónimo de Modulo de Educación y Respeto. En este modelo de cárcel, somos los mismos presos los que gestionamos prácticamente toda la organización. Sin duda, los funcionarios tienen un papel de supervisión y control esencial, además de que muchos procesos administrativos sólo los pueden llevar a cabo ellos, sin embargo, y a través fundamentalmente del educador, fomentan al máximo nuestra autonomía. Podríamos decir que esto es un pequeño ecosistema en el devastador universo carcelario, donde hay cierto espacio para la dignidad gracias, en parte, a un código de conducta escrito por el cual los internos se comprometen voluntariamente a cumplir rigurosamente unas normas de higiene, de respeto y a realizar una serie de actividades deportivas y educativas.</p><p class="">Como preso con funciones de coordinación, una de mis misiones es la de proponer a los funcionarios en qué celda colocar a cada interno. Esta función me otorga un curioso poder, un poder que, por otro lado, detesto y que ojalá no tuviera. Un poder un tanto deplorable desde mi punto de vista, un poder de esos que, cuando lo ejerces, consigue hacerte sentir como si estuvieras sentado encima de una bomba de relojería. La celda que te asignan no es un asunto cualquiera y ya ni te cuento el compañero con el que la compartes. Son muchos los factores que entran en juego a la hora de conseguir esa celda deseada. Y yo tengo que meter en la baraja todas estas consideraciones y repartir juego, a veces, arriesgando un poco, con mano de hierro y guante de terciopelo, mediando entre el desacuerdo, intentado ser sensible, empático, con todo el sentido común que encuentro y sobre todo con arrojo. Para que entendáis mejor lo compleja que es esta misión, os voy a explicar cuáles son algunos de los factores que tengo que tener en cuenta para tomar este tipo de decisiones. Para empezar, la planta de abajo, también denominada “planta noble”, es la más solicitada. A ella se accede por veteranía o nivel de responsabilidad en el módulo. En ambas plantas predomina el gris, la de abajo combinado con el amarillo y la de arriba con el azul. En ellas impera una estética lineal y monótona que te hace sentir como si estuvieras entrando en uno de esos parkings modernos. Abajo residimos los que estamos involucrados en la organización del módulo y la gente que lleva más años de cárcel. También la gente mayor o con achaques, para evitarles las escaleras hasta la segunda planta. “La planta noble”, además de ser más accesible, es también un lugar más tranquilo, en general está más limpia y, por si eso no fuera poco, en verano hay unos tres o cuatro grados de temperatura menos, que sin duda marcan la diferencia. Que tu celda no de al deprimente módulo 8 es otra de las preferencias, porque solo mirar por sus ventanas es una buena manera de amargarte el día y recordar la mierda de sitio en la que te encuentras. Por tanto,&nbsp; haciendo un sencillo ejercicio matemático, de las 72 celdas, repartidas en dos plantas de 36 celdas cada una, casi todo el mundo tiende a estar en las primeras 18 celdas de la planta baja y del ala que mira al patio y, por tanto, si contamos que hay una media de 130 individuos en el módulo, podemos dar por hecho que hay unos 100 internos aproximadamente, digamos que menos cómodos y siempre dispuestos a ejercer más o menos presión para conquistar una celda mejor, una presión que he aprendido a gestionar y que supone otro de los aprendizajes de esta etapa de mi vida.</p><p class="">Y, en medio de este panorama, cuando al fin consigues ubicar a la tropa, cuando parece que has resuelto este Tetris infernal, descubres que nada es para siempre y que las relaciones humanas, quebradizas y caprichosas, añaden más leña a un fuego que empieza a quemarme el culo. Si alguien tiene algún problema de convivencia o quiere cambiar de compañero de celda por cualquier motivo, seré yo inevitablemente quien proponga el cambio. Entonces decido disfrutar de la situación y recordarme a mí mismo que estoy viviendo algo insólito de lo que debo sacar algún aprendizaje. Y en este ejercicio, me siento como el viejo recepcionista, extenuado y rockero, del mítico Hotel California <em>“We are all just prisoners here of our own device...”.</em></p><p class="">Me las veo y me las deseo para predecir compatibilidades entre los reclusos. Y, a veces, me veo obligado a hacer apuestas complicadas, con diferentes resultados, eso sí, siempre con las mejores intenciones. Por ejemplo, no pude evitar colocar a Mario, un africano con voz volcánica, cara de pocos amigos y envergadura colosal, con un payaso impresentable que no paraba de hacer comentarios despectivos de clase y raza, como si él perteneciera a un estatus superior a todos los que aquí habitamos. Que no te gusta el chocolate amigo, pues toma dos tazas. Lo reconozco, fue uno de los pocos momentos en los que disfruté este delicado poder. Sentí una enorme alegría cuando, contra todo pronóstico y después de gestionar estoicamente alguna pataleta, estos dos seres humanos, aparentemente condenados a no entenderse, acabaron siendo amigos por la gracia de Dios y de una miserable celda con vistas al módulo 8.</p><p class="">Otras veces, basta para acertar con tener un poco de sentido común. Por ejemplo, la única manera de resolver la convivencia de los tipos que roncan como tractores es ponerles juntos. Juntar a dos ‘‘roncadores” en la misma celda no suele fallar y, además, es la mejor forma de que descubran de una vez el suplicio al que someten a sus compañeros de sueño a lo largo de sus vidas. Las celdas de “roncadores” suenan de noche como un tanque de la segunda guerra mundial abriéndose paso por los pasillos silenciosos de la cárcel.Una vez solucionado este problema, he de pensar en otro nuevo, como el que monta un circo y le crecen los enanos... ¿Quién merece la tortura de ser vecino de una de estas apisonadoras? -joder, esto no tiene fin - pensé, pero la respuesta la encontré pronto en aquellos que acostumbran a dormir con ayuda de medicación (que Dios les ayude) y los que una vez se toman la pastilla no hay ronquido, trueno o bomba que los despierte.</p><p class="">También son comunes las regañinas por temas de higiene. Estas me consumen por completo y, aunque intento librarme de ellas derivándolas a una comisión de “salud e higiene” que hemos creado al efecto, vuelven a mí como el típico moco que después de pasar por todos los dedos de la mano vuelve al mismo lugar, sin que haya manera de despegarlo. Tener que soportar las quejas de mis compañeros sobre limpieza en todo tipo de versión y tipología es algo a lo que no me acostumbraré jamás. Que si el compañero es un guarro, que si le huelen los pies, que si no se ducha hace una semana, que si no se cambia de ropa, que no para de tirarse pedos... - por favor señores, que esto no es un colegio- Y cuando los negativos, los avisos y las advertencias no funcionan, como último recurso, antes de llegar a males mayores, hago con los seres de higiene despistada lo mismo que con los roncadores, los emparejo con saña. Aunque si tengo que señalar los principales motivos de disputa, la higiene se queda atrás. Los campeones son, sin duda, el mando de la tele y la litera de abajo. En este caso no suele haber problema, porque impongo rápido una decisión salomónica. - Señores, si no se ponen de acuerdo se turnan por semanas la cama de abajo y el mando. Asunto arreglado. Os parecerán frivolidades, pero cuando convives en un lugar de 14m2 con alguien puedes encontrar al demonio en los detalles.</p><p class="">Es también curioso el grado de tolerancia que muestran algunos. A estos les admiro. A veces es puro conformismo, pero otras se trata de algo más elevado, como si redimieran sus pecados soportando a sus compañeros con paciencia y sacrificio. Auténticos sufridores, que no sólo aguantan, sino que también cuidan, enseñan y protegen el carácter infame, débil o abatido de sus compañeros de celda y en lugar de venir a quejarse y pedirme un cambio urgente y desesperado, como haría la mayoría, se arman de paciencia, de valor, se encomiendan al señor o qué sé yo, pero el caso es que aguantan con una abnegación que no puedo dejar de admirar.</p><p class="">Estos son solo algunos de los rasgos de este peculiar Tetris que os describo desde prisión. Unas reglas de juego de las que no me canso de aprender. Unas reglas que constatan que en la convivencia, ya sea en la cárcel o en cualquier parte, es donde se conoce a los hombres, complejos, diversos y a menudo perdidos en un mundo trastornado.</p><p class="">Coge a un grupo de personas de diferentes procedencias y culturas, que tengan caracteres de lo más dispar y mételos a convivir durante un largo periodo de tiempo dentro del mismo recinto. Esto, que suena a “reality show”, es el día a día una prisión, pero a diferencia de la televisión, aquí el objetivo es conseguir un ambiente de cordialidad. Encajar las piezas para que esto ocurra es todo un desafío.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018229628-WQTIPPMGC9BJ6QT3YS52/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1580370677025-G3LURF6ASNW9GM6YQROW/post52.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Un tetris de convivencia</media:title></media:content></item><item><title>Las trincheras de Dios</title><dc:creator>Isaac Vidal</dc:creator><pubDate>Thu, 16 Jan 2020 07:20:00 +0000</pubDate><link>https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/las-trincheras-de-dios</link><guid isPermaLink="false">5beedaf0297114fb4490911d:5bf0c358758d46dbf170c59e:5e1e732d10e8a810447b67be</guid><description><![CDATA[<blockquote><p class="">“Llevadme dónde esté el sufrimiento” - Estribillo de una canción que se suele cantar en las misas de la cárcel de Campos del Río.</p></blockquote><p class="">Soy Cristiano convencido, sin embargo, y aunque parezca una contradicción, también creo en el Dios que se vertebra en otras religiones reveladas. Creo en el Dios universal de cada hombre, de cada ser vivo, no sólo en el de los Cristianos. También en el que se expresa a través de Buda, de Krishna, de Mahoma y de tantos otros iluminados que, aunque no son mi Jesús, ni me los han inculcado desde pequeño, les he leído y he llegado a la conclusión de que son igualmente legítimos, porque en lo esencial, vienen a decir lo mismo.</p><p class="">Soy cristiano sí, ya lo he dicho, y creo en Jesús y lo venero. Creo en el Jesús de los pobres, de los enfermos, de los presos, de los bandidos arrepentidos y de María Magdalena. Creo en el Jesús que espanta a fariseos y prohíbe juzgar. El que frunce el ceño cuando se habla de riqueza material. Creo en el Jesús que eligió nacer en un pesebre, que fue perseguido, injuriado e injustamente juzgado. El que murió en la cruz con una valentía mansa y una entrega que me inspira poderosamente. En el Jesús que te perdona porque te conoce. Ese para el que lo pequeño es grande, para el que lo poco es mucho y para el que el amor lo es todo.</p><p class="">Creo en Dios, pero confieso que, a veces, cuando pienso en los que hablan en su nombre, lo hago con recelo. Sobre todo, cuando pienso en los que lo hacen desde púlpitos muy altos, con voz impostada, con mucho atrezzo y una gran barriga. O con los católicos de postín, que van a misa religiosamente, con sus trajes de domingo, una plegaria y muchas súplicas, pero que están en las antípodas de donde está Jesús… Y a Dios rogando y con el mazo dando. Que mi buen Dios me perdone está soberbia, pero no lo puedo evitar, hay una parte de la iglesia que siempre me ha inquietado y que jamás consiguió convencerme. En cambio, hay otra ante la que me rindo y que me hace sentir orgulloso. Esa que lucha en alguna de las trincheras de Dios, a pie de un comedor social, de un albergue improvisado en la parroquia del barrio en las noches frías. A pie del velatorio, del moribundo, de la cama del enfermo. A pie de lugares lejanos, inhóspitos y peligrosos donde nadie quiere estar. A pie del patio de una prisión. Ahí está la iglesia que me convence, que me inspira, que me conmueve, bajo el fuego cruzado, a brazo partido, donde está el sufrimiento.</p><p class="">No recuerdo exactamente en qué momento dejé de ir a misa, pero sí sé por qué lo hice. Llegó un punto en el que ir a la iglesia pasó a ser inercia, se convirtió más en un acto social que en un verdadero encuentro con Jesús. O mejor dicho, tomé una conciencia mayor de su omnipresencia y dejé de encontrar la misa como ese momento especial para encontrarme con él. Sentado en el monte ante un bello crepúsculo, viendo jugar a un niño o frente al murmullo azul de mí mediterráneo, me sentía igual de cerca de él que en cualquier iglesia. No obstante, entiendo y respeto profundamente a quien acude a la iglesia con devoción. Es cierto que, a veces, al pasar por enfrente de una, sigo sintiendo la irrefrenable necesidad de entrar para hacer una visita al jefe y saludarle de algún modo y, al hacerlo, me siento bien.</p><p class="">No miento cuando os digo, que ha sido en mi condición de preso cuando me he sentido más cristiano que nunca. Desde que crucé la puerta de este penal, el jefe me ha acompañado muy de cerca. Aquí estaba mi buen Dios, esperándome. En los barrotes, en la desolación, en la esperanza de los míos, en la mirada de los presos, en mi desesperación...</p><p class="">También ha sido aquí donde he recuperado el viejo hábito de amanecer cada mañana leyendo un trocito del evangelio, como el que busca inspiración o rumbo, y lo cierto es que él no me lo ha negado ni una sola mañana. Gracias Señor.</p><p class="">En fin, el caso es que esa dulce omnipresencia se hacía más latente aquí dentro, en esta celda, en esta cárcel. Tal vez por eso y por lo que os he contado, descarté la idea de acudir a las misas penitenciarias que se celebraban todos los sábados por la mañana. Sin embargo, un buen día, sucedió algo inesperado. Ignacio, del que ya os hablé en el capítulo <a href="https://www.amanecerenelabismo.com/relatos/crecer-ayudar-comunicar-y-el-cristo-de-medinaceli">“Crecer, ayudar, comunicar y el Cristo de Medinaceli”</a>, me propuso ser padrino de su confirmación tardía. Una liturgia que llevaba tiempo preparando y que le ilusionaba mucho. Dejar que os cuente:</p><p class="">Es sábado de una mañana soleada de mayo. Son las 9:45 am y por la megafonía llaman a misa. Ignacio me busca con la mirada, no sea que me pierda, y cuando me localiza me lanza una sonrisa entre agradecida y cómplice y me indica con la cabeza que le siga. Me he puesto por indicación expresa la mejor camisa que tengo. Ambos combinamos una elegancia impropia para este lugar, pero la ocasión lo merece. Somos quince los que salimos de este módulo, entre confirmantes, padrinos y otros feligreses. La misa se celebra en un salón de actos que está en lo que aquí llamarnos el '‘sociocultural’', una construcción polivalente y también monótona que se encuentra a unos 200 metros de nuestro módulo. La sala es grande para el público que la ocupa, habrán unas 80 personas entre todos los módulos de las casi 300 que cabrían. Esta circunstancia y una iluminación blanca de aspecto industrial crean una atmósfera desangelada y fría. Las mujeres se disponen al fondo a la izquierda, separadas por cinco filas vacías del resto de hombres que se desperdigan por todo el auditorio. Se aprecia una tensión indescriptible entre presos de ambos géneros, una tensión custodiada a cara de perro por dos funcionarios que no consiguen evitar que los besos y las sonrisas surquen el aire. La forma de disponer las cosas en el escenario y las cosas en sí, evidencian que estamos a punto de celebrar una misa de “quita y pon”. Pienso que eso le da un valor extra a la liturgia. En esa provisionalidad, encuentro algo romántico, auténtico, valiente, como un hospital de campaña improvisado.</p><p class="">Nos piden que nos sentemos en las primeras filas, en unas sillas que han dejado libres para los confirmantes y los testigos. En la cara de Ignacio hay dibujada una sonrisa tonta y su ojos están fijos en una gran cruz que acaban de dejar a duras penas en el centro de este templo improvisado. Su expresión me contagia el entusiasmo definitivamente. De pronto, me acuden a la cabeza momentos de mi confirmación, remotos y desdibujados, en esa época bendita de acné y colegio de monjas en el que mi fe empezaba a combatir con preguntas difíciles, preguntas imposibles, preguntas como emboscadas que aún hoy persisten.</p><p class="">Esto arranca, dos ordenanzas están ultimando los detalles y los curas ya se preparan. A la derecha del escenario un atril de madera, en el centro una mesa con todos los elementos necesarios para la liturgia, en el fondo una gran cruz de madera. Colgado en la pared, una especie de póster grande y deslucido con la imagen de Nuestra Señora de la Merced rompiendo unas cadenas. A la derecha, lo que debe ser el coro, formado por presos y voluntarios que aún somnolientos entonan un “Juntos como hermanos... ”. Hoy, además de los curas que siempre están por aquí, por motivo de la confirmación ha venido de visita el Obispo de la zona.</p><p class="">Empieza la liturgia con normalidad, pero girando especialmente en tomo a la ilustre presencia del Obispo y a la ceremonia de confirmación. Sin embargo, hay un momento que no tiene que ver con ninguna de estas dos cosas y que captura mi atención. Después de escuchar la intervención del Obispo, toma la palabra el padre Antonio, al que nunca había escuchado antes, pero al que reconocí como ese cura que frecuentaba el patio de mi módulo, como un preso más, conversando con unos y con otros o trayendo ropa, libros o consuelo. No hay duda de que Antonio está hablando con el corazón. Se emociona al mencionar nuestro sufrimiento. Se emociona de verdad y su forma de expresarse me estremece. No recuerdo lo que dijo, pero jamás olvidaré como lo dijo. Su mirada nublandose, su nudo en la garganta y su voz trémula me llegó a los huesos. Hay veces que, aunque la memoria falla con las palabras, perdura exacta con las emociones.</p><p class="">Además de la emoción de los confirmados -de algunos más que de otros-, todo fue como siempre. Lo normal de la liturgia; más lecturas, canciones, peticiones, el Padre nuestro, la paz, la sagrada comunión y, por supuesto, la bendición. Como broche, un sorpresivo reparto de rosarios de plástico bendecidos por el Obispo y luego todos de vuelta al módulo, a la monotonía, a la celda.</p><p class="">Ese día algo dio un vuelco en mi interior. Además de la satisfacción que supuso ser el padrino de Ignacio en un día tan especial para él, esa misma mañana, gracias a la intervención del padre Antonio, tomé como nunca conciencia de todos esos hombres y mujeres que no sólo están a pie de las “Trincheras de Dios” sino que las viven con intensidad. Tomé conciencia de que si estos hombres dejan todo para acudir una y otra vez a este lugar y lo hacen en nombre de mi buen Dios, ¿Cómo no iba yo a acudir a su llamada?</p><p class="">Desde ese día acudo a misa todos los sábados y lo hago con auténtica devoción. He podido comprobar que la hermosa emoción que me transmitió Antonio aquel día no tenía que ver con el Obispo, porque esa emoción es algo que siempre aparece en algún momento de sus misas. Es algo que lleva dentro, algo divino y que se adquiere lentamente, al mirar de cerca y con amor a una parte de la sociedad a la que nadie mira. Es algo que se adquiere en las trincheras de Dios. Al Padre Antonio y a las personas como él les dedico este capítulo. Que Dios les bendiga.</p>


































































  

    
  
    

      

      
        <figure class="
              sqs-block-image-figure
              intrinsic
            "
        >
          
        
        

        
          <a class="
                sqs-block-image-link
                
          
        
              " href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank"
          >
            
          
            
                
                
                
                
                
                
                
                <img data-stretch="false" data-image="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg" data-image-dimensions="1200x630" data-image-focal-point="0.5,0.5" alt="" data-load="false" elementtiming="system-image-block" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w" width="1200" height="630" sizes="(max-width: 640px) 100vw, (max-width: 767px) 100vw, 100vw" onload="this.classList.add(&quot;loaded&quot;)" srcset="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=100w 100w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=300w 300w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=500w 500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=750w 750w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=1000w 1000w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=1500w 1500w, https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1617018245255-T7XM8TZAC01JSO84GOLI/FB-Isaac-02.jpg?format=2500w 2500w" loading="lazy" decoding="async" data-loader="sqs">

            
          
        
          </a>
        

        
          
          <figcaption class="image-caption-wrapper">
            <p class=""><a href="http://bit.ly/amanecerenelabismo" target="_blank">El libro de Amanecer en el Abismo</a></p>
          </figcaption>
        
      
        </figure>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5beedaf0297114fb4490911d/1579054000387-3TL4BCVJKM8M3SWFZVQC/post51.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Las trincheras de Dios</media:title></media:content></item></channel></rss>