<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621</id><updated>2026-08-07T01:07:26.161+02:00</updated><category term="Libros"/><category term="escarnio e maldizer"/><category term="Reflexións para mudar este maldito mundo"/><category term="lectura recomendada"/><category term="interiores"/><category term="arte"/><category term="Blog"/><category term="Cine"/><category term="pequenos desafogos"/><category term="Arquivos"/><category term="Aser"/><category term="música"/><category term="bibliotecas"/><category term="pasatempos culturais"/><category term="Revistas"/><category term="fotografía"/><category term="vigo"/><category term="Para rir un pouco"/><category term="divulgación"/><category term="teatro"/><category term="ue"/><category term="Bibliotecas dixitais"/><category term="Bibliotecas universitarias"/><category term="Filosofía"/><category term="Gombrowicz"/><category term="Vergoñento periodismo radiofónico e máis...."/><category term="bibliotecas municipais"/><category term="literatura"/><category term="que"/><title type='text'>Blog de Ana B. Bande</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default?redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>946</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-2864893297795259316</id><published>2025-07-06T19:00:00.002+02:00</published><updated>2025-07-06T19:03:34.326+02:00</updated><title type='text'>Silvia Nanclares, Nunca voló tan alto tu televisor</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLk9DDoGVgLEObXyAWANpZQLaN9mBudCDy-JXPvKn-H9chmbyCeH7BpLdWOEr0dHcl5ws2bl8GUW0OYXD5-0Rv0EtU7zSjfPIgOrE9IWub0ZbGAh6EhUyYQhezam_OIuoMGO8BRhrTYDR3w_6uyFC-KGAPxDoYvuNXjjpOwHG7izQM64qyxDR6Ug/s954/nanclares.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;954&quot; data-original-width=&quot;600&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLk9DDoGVgLEObXyAWANpZQLaN9mBudCDy-JXPvKn-H9chmbyCeH7BpLdWOEr0dHcl5ws2bl8GUW0OYXD5-0Rv0EtU7zSjfPIgOrE9IWub0ZbGAh6EhUyYQhezam_OIuoMGO8BRhrTYDR3w_6uyFC-KGAPxDoYvuNXjjpOwHG7izQM64qyxDR6Ug/s320/nanclares.jpg&quot; width=&quot;201&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Buenos días, amigas. Después de cuatro años sin escribir aquí es un enorme placer estar vivas y poder dar pasos atrás para reiniciar algunos sistemas que se han ido deteriorando, como todo en estos últimos años. Vengo a hablaros de libros. Del último libro leído de un tirón, verdaderamente en unas horas nada más, porque hoy me he comprometido con mi querida amiga virtual Ana F.C., alias @mediendismo en la red social bluesky, en donde ha tenido la estupenda idea de montar un club de lectura donde nos unimos para leer y respirar en libertad en estos tiempos siniestros. No querría faltar a mi cita, pero los domingos toca cuidados, y no encontré mejor ocasión que venir a mi archivo en donde, milagrosamente, siempre hay alguien de vez en cuando, y contaros lo que posiblemente no podré hacer esta tarde.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Silvia Nanclares ha escrito algo que no responde a rótulo alguno, aunque en el paratexto hable de novela. Este libro puede ser un relato, si, una ficción, pero también un ensayo, un guión para un documental de televisión o para una película cinematográfica, o incluso podrían ser las páginas del diario personal de Silvia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Lo importante de estos &quot;Episodios Nacionales&quot; es que aquí está contado con humor, riqueza de estilo, implicación personal y emocional, rigor científico y hasta poéticamente y con una banda sonora propia la década de la transición (no es errata, es falta de respeto a los que se la trajinaron desde los despchos) que va desde 1976 a 1986. Allí estamos todas nosotras, las boomers, nos llaman, y por tanto nuestras madres y nuestras hijas. Allí entre los episodios de este libro nos reconocemos todas. El centro neurálgico del libro es la Televisión Española (esto sí lo pongo en mayúscular por respeto) personaje principal y omnipresenste del período que reconocemos como salida --muy tardía--del túnel de la larga noche de piedra de la dictadura. Para demostrar lo que pienso hace décadas --que la dictadura no desapareció, está presente su alargada sombra en cada esquina-- está el texto de Silvia, que mucho más joven que yo, una década, pudo, con enorme afan, trabajo, perseverancia y capacidad, recopilar dimes, diretes, sentires, discursos, hechos históricos, canciones, poemas, programas de radio y hasta maquetas que aún existen (ver vídeo de Germán Labrador para conocer la existencia de una maqueta exacta del Dodge de Carrero Blanco) pudo, digo, levantar el brutalista edificio de nuestra memoria; la mía, como la de Maribel, a la que me siento más próxima, pero también de Susana, que también soy yo, de Susi y de Mar, que fueron amigas reales mías...pero también la del establishment corrupto de la época y que resuena en el vociferante capítulo --¡qué maravilla!-- donde se desahoga Emilio, el arquitecto municipal; un capítulo desternillante pero tan atronador como veraz. Mi amigo personal Francisco E., archivero durante décadas en un archivo municipal podría dar cuenta de las barbaridades que le hacían firmar y lo que sufrió por no hacerlo. En fin, amigas, no es tiempo de escribir textos largos pero este libro debería ser lectura obligatoria en todos los institutos, llevároslo allí y abrir una ventana al diálogo con el pasado para que las chicas pregunten a sus madres, y cousas veredes: el origen del &lt;i&gt;mansplaining&lt;/i&gt; en el impostado gesto diario de Jesús Hermida, el origen de los cuartomilenios cuentapatrañas, el terrorismo de los buenos (sic), el terrorismo de los malos, las primeras mordidas inmobiliarias que sostuvieron el edificio de la corrupción que hoy campea por sus fueros, las primeras luchas feministas de nuestras madres, que sin tener ni idea de Beauvoir ni de Woolf ahorraban dos pesetillas cada mes para poder dar a sus hijos una ropita propia, un colegio digno que tardaría en llegar décadas... y sobre todo unas fotocopias que les explicaban cómo hacer para desencajar sexo y maternidad y no morir en el intento. Me copiaría aquí párrafos enteros porque son como oraciones que deberíamos recordar cada día en honor a nuestras mandres y abuelas...ay que reciente y actual están todos estos epígrafes &quot;¡unidad!&quot;, &quot;¡No a la carestía!&quot;, &quot;¡Abajo los precios, arriba los salarios!&quot;, &quot;¡si falta pan, sobra fútbol!&quot;, &quot;¡Menos fútbol, más escuelas!&quot;....la guerra del pan, los fenómenos paranormales (espero con ansia el libro de Ana traducido, ¿por qué las dictaduras nos distraen con ovnis?)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Me parece hasta pecado ahora tener más de 254 caracteres...en fin...espero seguir por aquí charlando con quien se acerque. Leed a Silvia Nanclares, es buenísima.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/2864893297795259316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/2864893297795259316' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/2864893297795259316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/2864893297795259316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2025/07/silvia-nanclares-nunca-volo-tan-alto-tu.html' title='Silvia Nanclares, Nunca voló tan alto tu televisor'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLk9DDoGVgLEObXyAWANpZQLaN9mBudCDy-JXPvKn-H9chmbyCeH7BpLdWOEr0dHcl5ws2bl8GUW0OYXD5-0Rv0EtU7zSjfPIgOrE9IWub0ZbGAh6EhUyYQhezam_OIuoMGO8BRhrTYDR3w_6uyFC-KGAPxDoYvuNXjjpOwHG7izQM64qyxDR6Ug/s72-c/nanclares.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-8412389901713595596</id><published>2021-04-22T18:32:00.005+02:00</published><updated>2021-04-22T18:32:51.081+02:00</updated><title type='text'>Soy libro</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj__cNpRxkAqzn5F94tYbGy8D1XnnJpJLPHKZmzZ3C-PgDV8YHnrJtM1EWnaCAHvhbG3fftChsXQEKQpR7JSp47ZzRu-i0aFA9tn-TiNlPH21zsu81fpfydCp480kA7P-KmTWjFsw/s2048/6EB43ADD-991F-4D65-A73B-C0653F1B6E4E.jpeg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;2048&quot; data-original-width=&quot;1250&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj__cNpRxkAqzn5F94tYbGy8D1XnnJpJLPHKZmzZ3C-PgDV8YHnrJtM1EWnaCAHvhbG3fftChsXQEKQpR7JSp47ZzRu-i0aFA9tn-TiNlPH21zsu81fpfydCp480kA7P-KmTWjFsw/w122-h200/6EB43ADD-991F-4D65-A73B-C0653F1B6E4E.jpeg&quot; width=&quot;122&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;De todas mis obsesiones, que adoro, como es lógico,lo trágico es querer desangrarse deshaciéndose de uno mismo, los libros son los que más me pierden. Es decir, me ganan. Mi año pandémico, ha venido acompañado de otras tragedias a cada cual más humana, a cada cual más enriquecedora y desafiante. Todas van conmigo de la mano sosteniéndome en el hermosísimo camino de la vida, en el que me acompañan seres tan dignos como los corondeles de mis libros. Cuando no pude leer, aquellos días de marzo, por cansancio, bloqueo o dolor, ahí estaba la voz de la filósofa para acariciar mis horas de sueño.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;Ahí estuvieron, las horas nocturnas de supervivencia y pastillas que ahora recuerdo con alivio y agradecimiento. Gracias &lt;a href=&quot;https://www.rtve.es/alacarta/audios/musica-y-pensamiento/&quot;&gt;Mercedes Menchero&lt;/a&gt;. Cada libro y cada música fueron el mejor calmante para el alma. Abrazada a mamá, tratando de recoger entre mis brazos la memoria que se le iba a raudales al tiempo que suplicaba ayuda. Como si yo pudiese evitar que la quemase el sol, apagándolo con mis descontrolados suspiros&amp;nbsp;mientras velaba su desesperanza.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;Me sujeté bien&amp;nbsp;fuerte a las páginas de Zambrano, como me cogía de tu mano, mamá, cuando de pequeñita temía perderte cada vez que tosías.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;El ocho de marzo, como si el mismo destino te iluminara en medio de tu desconexión, nos prevenías&amp;nbsp;contra el peligro que se respiraba en aquel siniestro silencio de los patios de tu casa. Creo que heredé esa manía de ver un poco más allá del peligro. Me había pasado la semana anterior coleccionando pastillas por si se desataba el caos. Y el caos llegó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgA70DLqhxNa_M6phoQTdf2kLSJRoEBxT1j7LQ6q7lSPLkRiEtJ_MI5ysovNgMuD5glt7ANK-BA5fb6jWNgSzagrMeBoT2fCBHboQUyzo_7p1fa3xduX8FM9ykQ7bJDNHrQf_xG7Q/s2048/IMG_20210422_173436.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;2048&quot; data-original-width=&quot;1346&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgA70DLqhxNa_M6phoQTdf2kLSJRoEBxT1j7LQ6q7lSPLkRiEtJ_MI5ysovNgMuD5glt7ANK-BA5fb6jWNgSzagrMeBoT2fCBHboQUyzo_7p1fa3xduX8FM9ykQ7bJDNHrQf_xG7Q/w210-h320/IMG_20210422_173436.jpg&quot; width=&quot;210&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;Mi deseo de comprender se saciaba los días de ensordecedor silencio caminando con María por los exóticos paisajes de Puerto Rico, y me reconfortó la experiencia del exilio. Le sonreí a Rosa Chacel porque entendí aquello de que &quot;el exilio hay que ganárselo&quot;. Confinada en mi casa rodeada de andamios y ensordecedores taladros fui, soy muy feliz, compartiendo tus secretos con mis dos bellezas. Ojalá todas os&amp;nbsp;pudieseis perder conmigo en los claros del bosque de María, en la poesía de su razón vital y en los intríngulis chacelianos.&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;De repente no importan las obras de la fachada, &amp;nbsp; las comparecencias del presidente del gobierno ni el Boletín Oficial, cuando entre tus manos tienes el horizonte infinito de mar de &lt;i&gt;Shruff End &lt;/i&gt;de Iris Murdoch. Son seiscientas páginas de viento huracanado que te despierta cada día para que comprendas que la vida consiste en sujetarse fuertemente a una ola para disfrutar de la belleza del paisaje y de la bondad de tus dos amores, que diría Esmeralda Almonacid.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiJi6l2yQ6pXwZsV6LJYZ5oEwFPeDX8G8kBzsz0U_zjvhVmZeTewWSc958KWAk2rLjowyCiIDjSWxvp-v0IP7yu8YUBvW6WXs0bPKrbeQB6UHHHlALjMw-K5BZb9RpLvF_zIz4ZYw/s2048/IMG_20210422_181709.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;2048&quot; data-original-width=&quot;1536&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiJi6l2yQ6pXwZsV6LJYZ5oEwFPeDX8G8kBzsz0U_zjvhVmZeTewWSc958KWAk2rLjowyCiIDjSWxvp-v0IP7yu8YUBvW6WXs0bPKrbeQB6UHHHlALjMw-K5BZb9RpLvF_zIz4ZYw/s320/IMG_20210422_181709.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;Cuando necesité poesía para comprender la cólera ambiente, Chantal Maillard me llevó a Benarés, y me explicó las&amp;nbsp;cosmogonía de otra civilización, que es hija de la &lt;i&gt;Diosa Blanca;&lt;/i&gt;&amp;nbsp;se entienden muchas cosas remontándose a la primera&amp;nbsp;ficción. &lt;i&gt;Matar a Platón&lt;/i&gt; tiene sus ventajas. Y además hay poemas como este, &lt;i&gt;Hay un niño pequeño, desnudo en el balcón / algo cae oblicuo, no sé si el sol, la tarde, o&amp;nbsp;quizá sea la calada / el caso es que aquel niño tiene la piel dorada / en razón de la oblicuidad / De sus dedos escapan burbujas transparentes y su risa / es agua jabonosa que resbala en el aire y cae oblicuamente&amp;nbsp;como un eco / de estrellas impacientes / Pero el niño dorado se cansa y la madre aparece / Ella mira hacia abajo, se endereza de golpe / levanta al niño con la fuerza del grito que reprime / e inicia el&amp;nbsp;gesto&amp;nbsp;que habrá de ocultar / en los ojos del hijo, su propio espanto / Apenas tiene tiempo, el pequeño inmortal / de señalar con un dedo infinito / a una paloma que pasa rozando / la reja del balcón&lt;/i&gt; /[escucharlo mentalmente recitado con la voz de Chantal, claro]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;Felicidades a todos los nacidos en mi día preferido en el que nací, dicen. Veintitrés libros irán&amp;nbsp;asomando en esta página efímera para colmar las incertidumbres.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: courier;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/8412389901713595596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/8412389901713595596' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/8412389901713595596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/8412389901713595596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2021/04/soy-libro.html' title='Soy libro'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj__cNpRxkAqzn5F94tYbGy8D1XnnJpJLPHKZmzZ3C-PgDV8YHnrJtM1EWnaCAHvhbG3fftChsXQEKQpR7JSp47ZzRu-i0aFA9tn-TiNlPH21zsu81fpfydCp480kA7P-KmTWjFsw/s72-w122-h200-c/6EB43ADD-991F-4D65-A73B-C0653F1B6E4E.jpeg" height="72" width="72"/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-1210724706441504901</id><published>2020-12-29T12:41:00.002+01:00</published><updated>2020-12-29T12:41:59.939+01:00</updated><title type='text'>Contra el odio, Carolin Emcke</title><content type='html'>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #757575; font-family: Roboto, sans-serif; font-size: 15px;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdu0cNvttYftHuh82H-oykk76BOml5LaNUHF7Lbm3-OJW16GQlIlJYq0v9x6q485SCykXof7034hmGNxtBcm_Tgb7eJrE7_1DojGdBK22U8TuGHT5lBr_7vsrxUB2addCamfaQKw/s2048/carolin.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;2048&quot; data-original-width=&quot;1230&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdu0cNvttYftHuh82H-oykk76BOml5LaNUHF7Lbm3-OJW16GQlIlJYq0v9x6q485SCykXof7034hmGNxtBcm_Tgb7eJrE7_1DojGdBK22U8TuGHT5lBr_7vsrxUB2addCamfaQKw/s320/carolin.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;O odio, como a ira, ou o resentimento, forman parte das emocións tristes que asolagan o noso presente e que cando acadan un nivel de ola a presión estouran de mil maneiras, pero sempre producindo un dano e un sufriminto as máis das veces irremediábel. O odio, ademais de desencadear todo tipo de calamidades e dor, ten a perversa cualidade de separar e afastar aos seres humanos uns dos outros, coma se fose unha sustancia repelente que inhibe calquera pulsión de piedade, empatía, solidariedade ou simplemente respecto pola vida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;Hai tempo que os anaqueis das nosas librarías acollen monografías que tratan de entender esta paixón velenosa e persistente. Cicais a historia e a filosofía sexan os mellores cumios dende os que albiscar a orixe deste antipático sentimento. A arqueoloxía amosa que a tecnoloxía de case todas as civilizacións coñecidas produciu sobre todo ferramentas cuxa finalidade é case sempre defensiva, o que indica que a xenreira ou aversión ao outro, foi unha constante no tempo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;Dende a filosofía, o fenómeno da ira foi o estímulo que animou a pensar, a intentar comprender o mundo. Esta teima por odiar, a ira, a cólera, cicais foi un bo motivo para que os antigos poetas, os aedos, deixasen pegada por escrito destes feitos. Lembrade que a primeira palabra da&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;Ilíada&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;, nada menos que a primeira manifestación escrita da nosa literatura é precisamente esa palabra:&lt;/span&gt;&lt;b style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;color: #747474; text-align: justify;&quot;&gt;μῆνιρ, menis.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;color: #747474; font-family: trebuchet; text-align: justify;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;Manía, depresión (1).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;O libro de Carolin Emcke, é unha chamada de urxencia que nos obriga a pensar, primeiro paso para a actuación imprescindible se queremos deter esta deriva de odio global na que xa non hai que intuir o final, porque o estamos vivindo dun xeito tamén global. A frase que incorpora a capa do libro &quot;non quero que o novo pracer de odiar libremente se normalice&quot;, resume moi ben a situación. Todos coñecemos a solución da actual ecuación, redes sociais máis anonimato dividido por capacidade crítica. O odio. Velaí está o fenómeno&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet;&quot;&gt;&amp;nbsp;hater&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet;&quot;&gt;, por falar cun vocábulo de moda nesas mesmas redes. Todos, todas, fomos, somos ou seremos susceptibles de ser haters ou de padecelos. Pero Emcke non fala dunha moda das redes sociais, fenómeno que, coma todo o que toca, deforma unha realidade na que a xente sofre de verdade. O que interesa á autora e saber como se combate o odio. Para iso hai que entendelo, analizalo, pensalo, ou sexa, facer todo o que non fai precisamente o que odia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;O odio, só pode combaterse rexeitando o convite ao contaxio. Só se consegue se atendemos constantemente ao matiz, se observamos atentamente e nos cuestionamos a realidade. Perecería pouca cousa, di a autora, pero abondaría con que os que aplauden e os indiferentes frente a situacións de odio se conteñan e duden de sí mesmos. Abondaría con que dende as institucións se respectase ás persoas que traballan polo ben común. Actuar contra as manifestacións de odio pode ser cousa do goberno, pero, segundo Emcke, somos cada una de nós, as persoas da sociedade civil, as que podemos impedir que os que odian fabriquen os seus obxectos a medida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;Emcke analiza diferentes contextos no que o odio pode atopar un ecosistema favorable. É interesante, por exemplo o tema da invisibilidade. Coa referencia á obra de Ralph Ellison, &quot;O home invisible&quot;, a autora amosa como se pode chegar a considerar invisible, e polo tanto inexistente, a unha persoa ou colectividade, e polo tanto considerado como prescindible.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;Tamén na relación amorosa é interesante a reflexión sobre a importancia de manter unha mirada activa, unha mirada propia. Aquí o exemplo é Lanzadeira, un personaxe de Shakespeare que por efecto dunha poción máxica se enamora da primeira persoa que ve, aínda que sexa alguén que ten cabeza de asno. A esperanza -a última das calamidades que contiña a caixa de Pandora- pode funcionar tamén como unha trampa, porque nos fai apartar a mirada de todo canto estorbe ou contradiga as nosas suposicións optimistas. Fronte a unha realidade desagradable, a esperanza pode ser, se non estamos atentos, unha falsa caricia, que impida a mirada activa que se precisa para non contaxiarse do odio. A preocupación da cidadanía, que se presenta hoxendía como o principal fundamento da acción política, é outro xeito de malinterpretación dos problemas sociais reais. Os problemas deben debaterse de xeito público e abordarse dende perspectivas críticas e racionais, pero os políticos adoitan empregar este concepto de &quot;preocupación da cidadanía&quot; a xeito de escudo discursivo, di Emcke, para evitar ou incluso impedir a búsqueda de motivos racionais que xustifiquen os motivos reais de inquietude. A cidadanía debería estar disposta a diferenciar entre as súas inquietudes e o que Marta Nussbaum denomina&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;asco proxectivo&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;, mediante o cal algunhas persoas estiman que outro grupo de persoas son repugnantes.&amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;Recurre tamén a filósofa a Didier Eribon para cuestionarse que tipo de antefaces ideolóxicos impiden recoñecer o mal que xenera a desigualdade social. A sensación de impotencia da cidadanía fronte á realidade fai que as persoas non se identifiquen de xeito activo cunha idea, por iso os fanáticos non abordan as cuestións que realmente xeran malestar político.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;&amp;nbsp;Emcke analiza en detalle un feito concreto de odio, as agresións racistas de grupos de cidadáns de Alemania contra os refuxiados que se dirixían en autobús a un centro de acollida da cidade de Clausnitz. Só tras unha análise detallada das imaxes podemos ter a certeza de que as persoas que acorralan ao autobús non están animadas polo medo ni por ningunha preocupación real. Se fose así, di a autora, non buscarían estar cerca dos refuxiados,&amp;nbsp; porque o medo trata de poñer distancia. O que esas persoan senten é odio, por iso precisan ter o o seu obxectivo á vista, canto máis cerca mellor, para poder aniquilalo. Lembra a autora a máxima de Adorno e Horkheimer de que o furor sempre se desafoga sobre os que aparecen como máis indefensos. Pero todavía hai algo máis importante que temos que saber para non contaxiarnos desta paixón destructora, e é que o odio non emerxe da nada, sempre hai un contexto específico que o explica e grazas ao cal se instala doadamente. A capacidade de causar dano e tan alta no ser humano porque é inversamente proporcional á que temos para facernos unha imaxe adecuada dos demais. Sen imaxinación non hai empatía. Se non somos quen de imaxinar cada musulmán, xitano, transexual ou muller, en singular, tampouco recoñecermos a súa vulnerabilidade. Só nos construiremos unha imaxe prefabricada na que o odio pode xerminar doadamente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;A partires de aquí, Emcke avisa da facilidade coa que determinados políticos ou medios de comunicación e corporacións poden mercadear co medo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;O fenómeno das reivindicacións contra o racismo que tiveron lugar hai pouco son manifestacións multitudinarias de atentados que ocorren masivamente. Entre 1980 e 2014 máis de 260.000 afroamericanos foros asasinados nos Estados Unidos. Na guerra de Vietnan, que provocou unha indignación sen precedentes, as vítimas foran 58.220. Remitíndose a Coates Ta-Nehisi, Emcke lembra que non se precisa sequera maldade; abonda con ter unha herdanza segundo a cal os afroamericanos puideron sufrir humillacións de xeito impune. Hannah Arendt, cuxas reflexións son, nestes tempos, absolutamente vitais, lembrounos que unha persoa só se pode defender pola misma causa pola que foi atacada. Se un é atacado como xudeo, só pode defenderse como xudeo, non como ser humano. Se expresamos o noso malestar pódesenos acusar de ser persoas indignadas sen motivo aparente. Hoxendía, simplemente coa acusación de carecer de sentido de humor arrebátaselle a moitas vítimas de acoso a súa capacidade de resistencia.&amp;nbsp;Estas e outras reflexións en detalle fan do libro de Carolin Emcke un manual de urxencia e de boas prácticas para comprender a complexidade da realidade actual e evitar caer nas redes do odio. Imprescindible para construir unha comunidade onde me mire polo ben común.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet;&quot;&gt;(1) Bespaloff, Rachel. D&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: trebuchet; text-align: left;&quot;&gt;e la Ilíada, posfacio de Hermann Broch, trad. de R. Rius Gatell, minúscula, Barcelona, 2009.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/1210724706441504901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/1210724706441504901' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/1210724706441504901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/1210724706441504901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/12/contra-el-odio-carolin-emcke.html' title='Contra el odio, Carolin Emcke'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdu0cNvttYftHuh82H-oykk76BOml5LaNUHF7Lbm3-OJW16GQlIlJYq0v9x6q485SCykXof7034hmGNxtBcm_Tgb7eJrE7_1DojGdBK22U8TuGHT5lBr_7vsrxUB2addCamfaQKw/s72-c/carolin.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-6794271944067115037</id><published>2020-12-16T16:41:00.003+01:00</published><updated>2020-12-29T12:47:39.382+01:00</updated><title type='text'>La edad de la ira, Pankaj Mishra (actualizada)</title><content type='html'>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: Garamond, serif; font-size: 13.5pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;Biografía.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqCpRu8QOnGhpj2BNb1cl38SrMDjbYDDY76-XRljdUSM_phLuu5PD_GQ1YqKHfZBa40YCuSM3M89_gspK8f9f5pfUYasoPc_fW90a_L-FlvUTjuvVsew5BdMt0WIja0okagUfl/s1000/portada+la+edad+de+la+ira.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1000&quot; data-original-width=&quot;604&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqCpRu8QOnGhpj2BNb1cl38SrMDjbYDDY76-XRljdUSM_phLuu5PD_GQ1YqKHfZBa40YCuSM3M89_gspK8f9f5pfUYasoPc_fW90a_L-FlvUTjuvVsew5BdMt0WIja0okagUfl/s320/portada+la+edad+de+la+ira.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background: white; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;GL&quot; style=&quot;background-attachment: initial; background-clip: initial; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial; background-repeat: initial; background-size: initial; color: #333333; font-size: 13.5pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Pankaj Mishra (Jhansi, Uttar Pradezh, India, 1969) é un ensaísta, escritor de viaxes e novelista. Graduado na Universidade de Allahabad, vive entre Nova&amp;nbsp;Deli e Shimla. Doutorado en Literatura Inglesa na Universidade Jawaharlal&amp;nbsp;Nehru de Nova Deli, publica e colabora en The New Yorker, The New York Review of Books, The New York Times Book Review, New Statesman, Granta, Times Literary Suplplement e The Guardian.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background: white; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333; font-family: times; font-size: 13.5pt; letter-spacing: -0.05pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333; font-family: times; font-size: 13.5pt; letter-spacing: -0.05pt;&quot;&gt;O seu traballo amplía a nosa comprensión do encontro entre o mundo occidental e o non occidental, converténdose nun referente das novas realidades dos países asiáticos. Ademais da súa novela, The Romantics, publicou catro obras de non ficción: Butter Chicken in Ludhiana, Travels in Small Town India, O fin do sufrimento, o Buda no mundo, Tentacións de Occidente, Cómo ser moderno na India, Paquistán, o Tíbet e máis aló e Das ruínas do Imperio: os intelectuais que refixeron Asia. Das Ruínas do Imperio (Galaxia Gutemberg, 2014), é un intento de revisión da xeopolítica de finais do século XIX e XX dende múltiples perspectivas asiáticas, co que gañou o premio Crossword for Best Non fiction en 2013. No ano seguinte converteuse no primeiro libro dun autor non occidental en gañar o prestixioso premio alemán Leipzig Book Award for European Understanding.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Pankaj Mishra escribiu este libro entre 2014 e 2016&amp;nbsp;pola necesidade de reflexionar ante as&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;experiencias desconcertantes, e decotío dolorosas&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;que tiñan dividido ao mundo actual. Fenómenos como a chegada ao poder do nacionalismo hindú, a atracción que o terrorismo do Estado islámico exercía sobre moitos xóvenes das democracias europeas, o Brexit ou a elección de Trump coma presidente dos Estados Unidos, foron as faíscas que prenderon o misto que ilustra a capa da edición española do libro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Uns meses despois desta lectura abondaron para que o mundo xa non sexa o que era no mes de xaneiro de 2020, cando escribín a primeira resención deste libro.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Os alarmantes sucesos que provocaron as reflexións deste ensaio semellan terse desenvolvido a unha anormal velocidade de vertixe ata provocar a actual calamidade pandémica global.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Mishra recoñecía no seu texto a existencia dun&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;pánico ubicuo, que non se parece ao medo centralizado que emana do poder despótico, senón que se trata máis ben, dun sentimento xerado polos medios de información e amplificado polas redes sociais, de que pode pasar calquera cousa, en calquera lugar, a calquera persoa e en calquera momento. A sensación,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;recoñece o autor&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;, de que o mundo xira sen control, está agravada pola realidade do cambio climático, que fai que o noso planeta semelle asediado por nós mesmos.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;E aquí, estamos, precisamente, no total descontrol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Só a unha poboación alienada ou relegada ás marxes do pensamiento se lle pode escapar que a actual pandemia non ten que ver coa historia do noso presente. Todas e todos podemos entender que a globalización é unha realidade tan rotunda como suxire a propia palabra, e que o que significa esa contundente expresión, é a vontade de impoñer en todo o mundo un idéntico xeito de vida, que é o que dicta o réxime económico, xerador dunha desigualdade que ningún sistema democrático –precisamente baseado nos principios contrarios- pode aturar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;O sistema de maximización da ganancia a calquera prezo, en beneficio duns pouquísimos individuos ou corporacións é o que ten levado a unha diseminación masiva de conflictos, fanatismos e comportamientos depredadores que teñen afectado ao ecosistema global ata levarnos ao abismo. Manterse preguizosamente na teima de desprezar o coñecemento do pasado máis inmediato, ou da historia do presente que o texto de Mishra nos ofrece, é premer o acelerador cara a extinción. Este xeito de vida absolutamente desmemoriado e hedonista impide que tomen a palabra as persoas e institucións que tradicionalmente termaron do&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;logos&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;, é dicir, da capacidade de comprender, que é imprescindible para vivir. A verdade é precisamente a&lt;i&gt;létheia&lt;/i&gt;, non-esquecemento, en alusión ao mítico río Letes.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7v0HUWUvc4fMmkhLn3ryAs6wUCVM8lHa4Xm7b-NGcxrWtiC5-lgke4QpQ82ohqcdi8bt168dgP_c2v6Een8D7JPaWW2E7w_VrgwrPYPfVSJYTzQa4MoAqiWaN8GlS7tCgARnS/s800/julio+ar%25C3%25B3stegui.jpg&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;800&quot; data-original-width=&quot;522&quot; height=&quot;179&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7v0HUWUvc4fMmkhLn3ryAs6wUCVM8lHa4Xm7b-NGcxrWtiC5-lgke4QpQ82ohqcdi8bt168dgP_c2v6Een8D7JPaWW2E7w_VrgwrPYPfVSJYTzQa4MoAqiWaN8GlS7tCgARnS/w118-h179/julio+ar%25C3%25B3stegui.jpg&quot; width=&quot;118&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Julio Aróstegui&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;En España foi o historiador&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt; mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;Julio Aróstegui un dos teóricos que aportou máis investigación ao estudo e interese pola historia do presente. Puiden asistir ás súas clases sobre a historia da violencia cando despuntaba a disciplina. Eran os primeiros tempos da&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;historia do presente&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;e lembro o extraordinario que me pareceu a posibilidade de reflexionar sobre a actualidade dende un punto de vista histórico. Ata ese momento, a historia era unha investigación case exclusivamente relacionada co pasado e se querías entender a complexa situación actual tiñas que acudir ao periodismo ou a socioloxía.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt; mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;O coñecemento do mundo actual, coa axuda de metodoloxías científicas que permitisen análises rigorosas e poucos sesgadas da historia actual facíase dende os departamentos de Historia Contemporánea. Pero as persoas que estudamos nas facultades de historia dos oitenta descoñeciamos que esa &quot;contemporaneidade&quot; non era tal, porque o que alí se estudaba non eran os problemas do mundo actual, senón os dunha época que a academia mantiña pechados na rigorosa marxe temporal que ía dende a Revolución Francesa aos nosos días.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Pero dos&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;nosos días&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;non tiñamos proxecto de investigación por ningures; simplemente non existía a historia do presente como parte da Historia con maiúscula. Non axudou que a recién inaugurada Historia do presente coincidise co declive das humanidades en xeral, e da historia en particular. Non é este o sitio para analizar as causas deste desleixo intelectual, pero dado que a situación actual está radicalmente cinguida a este despiste xeneralizado, é forzoso retomar o fío da historia cando forzosamente hai que ir cara atrás para desandar os vieiros fallidos que son os que temos elixido e que nos teñen levado a esta calamidade.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Cómpre&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;decatarse do dano ocasionado pola desconfianza cara a Historia dende un discurso postmoderno que se amosaba implacable contra todo relato pola súa suposta e irremediable condición de nesgado. Se a esto lle engadimos as presións&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;ideológixas e políticas precisas neste país para pasar rápidamente á páxina da nosa historia recente, entenderemos que non foi doado dende a Historia, defenderse dun ataque que invalidaba precisamente o xeito convencional de exposición dos seus resultados de investigación, é dicir, a narración, que é o mesmo que dicir a palabra, que é xusto dicir, o logos, ou sexa, a base do noso sistema de coñecemento. Paradoxalmente, o resultado deste desprezo foi a aparición de toda clase de produtos indisimuladamente falsos e ficticios que, adobiados cos requisitos da ficción máis comercialmente productiva e intelectualmente degradante se fixeron e se fan pasar aínda por Historia, con maiúscula.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;O coñecemento do pasado non é garantía abondo para o artellamento de políticas de éxito no futuro, pero podemos ter a seguridade de que facer o contrario é a deriva máis eficaz contra a confusión que nos leva a situacións de abismo e incerteza como na que nos atopamos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-weight: bold; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZObzt8C9iQ-nXgzp0-PYvli2cVD5uFQWCseGWrENZrBCBJJ59qy3DhfA2lLWbXUnowvzIL7dU_E9Oqs6dK7W5Bw85lOfeYsqqeW1jEmqSTnW2laPhkSq55EvxZJQgD0m-VAZy/s1200/niall+Ferguson.jpg&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;675&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;95&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZObzt8C9iQ-nXgzp0-PYvli2cVD5uFQWCseGWrENZrBCBJJ59qy3DhfA2lLWbXUnowvzIL7dU_E9Oqs6dK7W5Bw85lOfeYsqqeW1jEmqSTnW2laPhkSq55EvxZJQgD0m-VAZy/w169-h95/niall+Ferguson.jpg&quot; width=&quot;169&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Niall Ferguson&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-weight: bold; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-weight: bold; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Niall Ferguson, adoita insistir nas carencias dos docentes de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;historia no ensino de metodoloxías de comparación entre períodos como causa fundamental da falta de comprensión da actualidade en relación co pasado. Pankaj Mishra, pola contra, fai unha escrupulosa defensa da relación dos confictos violentos actuais cos extravagantes atentados do finais de século XIX e comezo do XX protagonizados por&amp;nbsp;&lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;nihilistas, nacionalistas, anarquistas ou terroristas.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjMHkcBsdho0iyQJiMgagvR5SxwaL4frLXBuNUvmXnTN0hDtO3goertBi0AIJYndUib15bRu97S1_5Vv6lV3aYlOEGITxaGlq9N2TX1hfBUtZpu1r0ykAeUotBSsymMLTsZDDBi/s1050/julian+casanova.jpg&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1050&quot; data-original-width=&quot;700&quot; height=&quot;172&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjMHkcBsdho0iyQJiMgagvR5SxwaL4frLXBuNUvmXnTN0hDtO3goertBi0AIJYndUib15bRu97S1_5Vv6lV3aYlOEGITxaGlq9N2TX1hfBUtZpu1r0ykAeUotBSsymMLTsZDDBi/w115-h172/julian+casanova.jpg&quot; width=&quot;115&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Julián Casanova&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;No que hai consenso é na existencia e desenvolvemento continuo dunha violencia extrema como consecuencia do racismo, a misoxinia, o desarraigo e a desigualdade, entre outros factores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;O historiador Julián Casanova, no seu último libro, “Unha violencia indómita” presenta tamén a violencia como denominador común a un estado de cousas que inclúe por primeira vez o estudo da violencia sexual como factor de desestabilización mundial. Mishra tamén apunta á exclusión da metade da poboación como motor de inestabilidade. Dende o feminismo hai tempo que se derrubaron tabúes que facían imposible investigacións empeñadas en agochar datos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: right;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJP9kVNCxwcGO9gVSK8aTe9PsScvO6tmPUGOkjp1sWt0j5XJCx0BsfdmpKZL8Sc9WaVztckNhN_1btGG2LL1T_Kc_-tP__M-pBJt47PUkUOxjlt15KQSfVY-wEDBAUTCZMLXKG/s600/braidotti.jpg&quot; style=&quot;clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;397&quot; data-original-width=&quot;600&quot; height=&quot;120&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJP9kVNCxwcGO9gVSK8aTe9PsScvO6tmPUGOkjp1sWt0j5XJCx0BsfdmpKZL8Sc9WaVztckNhN_1btGG2LL1T_Kc_-tP__M-pBJt47PUkUOxjlt15KQSfVY-wEDBAUTCZMLXKG/w180-h120/braidotti.jpg&quot; width=&quot;180&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Rosi Braidotti&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;Mesmo dende o feminismo se achegan propostas que malia toda a dor e marxinación da muller, son quen de evitar o resentemento que é o caldo de cultivo da violencia, como a política afirmativa de Rosi Braidotti, por exemplo. E todo esto baixo o medo de sabérmonos nunha&amp;nbsp;&lt;i&gt;terra vizosa de vinganza subterránea, inagotable, insaciable de exabruptos&lt;/i&gt;, segundo recoñecía Nietzsche na súa&amp;nbsp;&lt;i&gt;Xenealoxía da moral&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBCBO7mQVy24jVzER2HJVEAuq_W1kKWKkuv6k7LsRfbVkqe7925wGfNdrd5gbhymNQNl2yz4AUh2uJN-pRVp6i0nioJcUl3OWfaAhOCuYV-6cENyAf1-qpS9dml9VN8T-OIT0H/s873/img_xcervera_20151118-193805_imagenes_lv_colaboradores_xcervera_xcervera2721jmsanchezron-kCAC-DJGF0MX93GXJSSXR-992x558%2540LaVanguardia-.jpg&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;558&quot; data-original-width=&quot;873&quot; height=&quot;116&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBCBO7mQVy24jVzER2HJVEAuq_W1kKWKkuv6k7LsRfbVkqe7925wGfNdrd5gbhymNQNl2yz4AUh2uJN-pRVp6i0nioJcUl3OWfaAhOCuYV-6cENyAf1-qpS9dml9VN8T-OIT0H/w181-h116/img_xcervera_20151118-193805_imagenes_lv_colaboradores_xcervera_xcervera2721jmsanchezron-kCAC-DJGF0MX93GXJSSXR-992x558%2540LaVanguardia-.jpg&quot; width=&quot;181&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;José Manuel Sanchez Ron&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;No caso español, e seguindo coa análise do declive no interese polo pasado, non hai que esquecer as desastrosas consecuencias que tivo o expolio científico provocado polo exilio, como recoñece José Manuel Sanchez Ron no seu derradeiro libro&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt; mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;El país de los sueños perdidos&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;. Perdemos non só o mellor do noso acervo intelectual por mor do exilio, senón que seguimos sufrindo unha masiva fuga de cerebros pola nosa desatención á ciencia e á cultura en xeral. Tamén habería que apuntar a deliberada marxinación do estudo da historia recente de España nas aulas e a ausencia de debate como consecuencia directa do medo constante a desatar vellas xenreiras que, sen dúbida, persistiron precisamente pola ausencia de explicación e de investigación sobre o pernicioso tabú da reconciliación nacional.&amp;nbsp;Un círculo vicioso que non desaparecerá milagrosamente, senón coa comprensión, intelectualmente falando, dos fenómenos históricos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Neste contexto,&amp;nbsp;&lt;i&gt;A idade da ira&lt;/i&gt;&amp;nbsp;é de interese porque aporta a visión dun investigador formado en contextos culturais tan diferentes como a India e Estados Unidos. O abundante e solvente corpus bibliográfico fai que sexa un libro de varios usos, porque cada capítulo é un convite a unha reflexión continua sobre os innúmeros extremismos que configuran unha paisaxe mundial de desigualdade, radicalización política, fanatismos relixiosos, competitividade extrema,&amp;nbsp; individualismo a ultranza,&amp;nbsp; violencia de xénero, &amp;nbsp;xenofobia,&amp;nbsp; ataque ao medio ambiente,&amp;nbsp; terrorismo, etc. Elementos, todos eles, que configuran un estado de ira xeneralizada para cuxa explicación propón o autor una revisión histórica que pasa por cuestionar os piares nos que se sustenta a superioridade intelectual de Europa como paladín do progreso que ten que guiar ao resto do mundo. Unha crítica, outra máis, ao eurocentrismo, ou á versión única da explicación do mundo que impón un Occidente que agora mesmo, en decembro de 2020 semella un xigante a punto de se derrubar&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;. Unha crítica que segue sendo necesaria precisamente para non deixar perder o patrimonio de ideas que deron pulo á ciencia e a xeitos de organización social que, aínda que eivados hoxendía pola insaciabilidade do capital, son a garantía que temos nesta parte do mundo de acadar posibilidades de futuros dignos. Pero á forza ten que ser un discurso apracible e inclusivo, aínda que poida parecer un oxímoron. Precisamos outras visións, precisamos respectar outros mitos e culturas. Porque seguramente todas conteñen explicacións de conflictos que son comúns ao xénero humano.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgDyLsrMmtFfuzxSRuiI7AZwKsXpX23t7w8gD7vD-RVPAoQR5-deYN_dfSmJZpwejS__1qC8XSnqCR0FxclpOBsZbEWhLl8Q7LkN_uPf0nYt8vT04Xd2Oyhn6YF4mTZ3Wm5unhW/s1365/minna+salami.png&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1365&quot; data-original-width=&quot;1365&quot; height=&quot;174&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgDyLsrMmtFfuzxSRuiI7AZwKsXpX23t7w8gD7vD-RVPAoQR5-deYN_dfSmJZpwejS__1qC8XSnqCR0FxclpOBsZbEWhLl8Q7LkN_uPf0nYt8vT04Xd2Oyhn6YF4mTZ3Wm5unhW/w174-h174/minna+salami.png&quot; width=&quot;174&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Minna Salami&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;Minna Salami, no seu recente libro &quot;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt; line-height: 19.9733px;&quot;&gt;O outro da montaña. Así verías o mundo se non cho&amp;nbsp; contase&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt; line-height: 19.9733px;&quot;&gt;”&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;, contén moitas reflexións aparentemente sinxelas e que son o cerne de violencias que se levan producindo en todo o mundo dende milenios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Mishra, en todo o libro, plantexa a mesma preguntas: ¿o&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;nde reside a explicación de tanta barbarie? ¿cal é a orixe desta ira que non cesa e que nos mantén nun estado continuo de medo e perplexidade, e cuxa intensidade ameaza con perpetuarse?. Unha das claves estaría no resentimento, un estado emocional tóxico e global que afecta a unha cidadanía que xa ten sufrido por demasiado tempo a frustración nas súas esperanzas de acadar as metas que aseguraba a política supostamente máis respectuosa co ser humano nacida coa Ilustración.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;O resentimento global de hoxe produce os mesmos monstros que os da primeira onda de globalización de finais do XIX.&amp;nbsp; A política de retórica e xestos extravagantes, di o autor, é a mesma hoxendía que a de aquel poeta italiano de comezos do pasado século, o inventor do saúdo nazi, Gabriele D´Annuncio, cando ocupa a cidade de Fiume. A política xenófoba actual é a mesma que levou a cidadáns franceses a masacrar&amp;nbsp;a traballadores inmigrantes italianos en 1893, ou a que xusfiticou o supremacismo de Estados Unidos contra os chineses, ou a de Austria-Hungría cando fixeron dos xudeos o chivo expiatorio por antonomasia. O terrorismo actual tería moito máis que ver cunha crise global do capitalismo que co trillado paradigma do&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;choque de civilizacións, un mantra que só pola súa extrema simpleza é tan doadamente asimilable polo conxunto dunha poboación moi poco preparada para a autocrítica.&amp;nbsp; Hoxe, coma en 1916, vivimos nunha&amp;nbsp;&lt;i&gt;atmósfera densa e velenosa de sospeita, cobiza e pánico mundiais &amp;nbsp;&lt;/i&gt;(R. Tagore). A ultradereita en expansión en Europa e Estados Unidos non ten unha visión moi diferente da que presentaba o Manifiesto futurista de Filippo Marinetti, admirador de D´Annunzio, cando dicía:&amp;nbsp;&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;background: white;&quot;&gt;queremos glorificar la guerra -única higiene del mundo-, el militarismo, el patriotismo, el ademán destructor de los anarquistas, las bellas ideas por las cuales se muere y el desprecio a la mujer. Queremos destruir los museos, las bibliotecas, las academias e todo tipo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;background: white;&quot;&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background: white; color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;A recente violencia salvaxe semella, en palabras de Mishra&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;a máis longa e estraña das guerras mundiais: unha guerra que semella, pola súa ubicuidade, unha guerra civil global.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;E, acaso non estamos hoxe, no medio desta pandemia, padecendo unha situación de guerra global?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Para Mishra hai certezas que non podemos desbotar. Unha delas é que a sobreactuación das potencias mundiais, encabezadas por Estados Unidos, falando sen parar da superioridade dos valores propios, non van a aportar solución, senón máis resentimento, e polo tanto máis violencia. O movemento Black Lives Matter que ten lugar nos Estados Unidos e noutras moitas partes do mundo como consecuencia do racismo, non deixa lugar a dúbidas sobre unha posible situación de non retorno no que á tolerancia da violencia institucionalizada se refire.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Non hai dúbida de que a sociedade comercial universal de individuos racionais que procuran o seu propio interese, defendida orixinariamente no século XVIII, por pensadores da Ilustración como Montesquieu, Adam Smith, Voltaire e Kant, non nos trouxo a prometida civilización universal coa súa harmoniosa mestura de sufraxio universal, oportunidades educativas, crecemento económico sostido, iniciativa privada e progreso persoal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhLh9RHDKIKMl6wOHKmK5us9iLEjIRXW6S49ODDepvGwut_EwXSQc5A-af3bPPMzBRmp5RYLUgIuQqDTHsXnWswVtK3c6a137E4aPzz7UEpUUiQE2jT3hPxsU-whSsL_rBGQvCC/s1920/FF-HANNAH-ARENDT-HAC-BARD-WEB-ARCHIVO.jpg&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1493&quot; data-original-width=&quot;1920&quot; height=&quot;156&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhLh9RHDKIKMl6wOHKmK5us9iLEjIRXW6S49ODDepvGwut_EwXSQc5A-af3bPPMzBRmp5RYLUgIuQqDTHsXnWswVtK3c6a137E4aPzz7UEpUUiQE2jT3hPxsU-whSsL_rBGQvCC/w200-h156/FF-HANNAH-ARENDT-HAC-BARD-WEB-ARCHIVO.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Hanna Arendt&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;Ademais, a globalización, segundo Mishra, ao debilitar anteriores modelos de autoridade, xerou novos e imprevisibles actores internacionais, xestando un&amp;nbsp;&lt;i&gt;status&lt;/i&gt;&amp;nbsp;xa prognosticado en 1968 por Hanna Arendt cando advertía que por primeira vez na historia, semellaba que todos os pobos da terra tiñan un presente común. Non son profecías as advertencias de Arendt, son reflexións produto dun rigoroso pensamento que pode achegar conclusións tan acaídas logo dunha atenta análise dos feitos. Grazas á pandemia, temos a posibilidade de experimentar verdadeiramente o que é ese presente común, así que a atención á filosofía anterior á “postverdade”, ou sexa, á mentira, preséntasenos como unha necesidade vital.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Segundo Mishra, as bondades dun mundo interdependente e globalizado, pola contra, sí que teñen sido empregadas polos individuos do Daesh e os demagogos e líderes autoritarios de todas as cores, nun contexto de políticas reactivas antidemocráticas en Francia, Estados Unidos e Reino Unido, pero tamén en Tailandia, Filipinas, India ou Israel. E ante este mundo de imaxes nos medios de comunicación de irados políticos insultando aos outros, principalmente aos inmigrantes, pero tamén menospreciando os dereitos da muller e das confesións e culturas subalternas, provoca unha caída no umbral de atrocidades permitidas que teñen a consecuencia directa de aumentar por todas partes o resentimento que será o xérmolo dos novos e repetitivos ciclos de violencia, e sobre todo seguirá xerando confianza en líderes autoritarios e sen escrúpulos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;A estas alturas resulta evidente que o enfrentamento Islam-Occidente non explica a&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;violencia&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;actual, polo que deberiamos abandonar xa esta obsesión e centrármonos nas&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;causas desa ira global que transcende fronteiras nacionais, relixiosas e raciais.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: normal; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,serif; font-size: 14pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;É evidente que a global desigualdade na distribución da riqueza ten erguido muros humillantes e que as comunicación dixitais, que nos achegan a todos, aumentan a capacidade de establecer comparacións envexosas nun ambiente de “solidariedade negativa”, expresión que Hanna Arendt emprega con precisión para definir unha realidade cada vez máis claustrofóbica. Arendt atopa que a orixe dos totalitarismos está directamente vinculada cunha s&lt;i&gt;olidariedade negativa&lt;/i&gt;&amp;nbsp;que emerxe como consecuencia dunha experiencia de fracaso, tanto individual como colectiva. Unha sociedade masa na que este vocábulo aplícase só cando nos estamos a referir a persoas que, ben polo seu puro número ou ben pola súa indiferencia, ou ámbalas dúas cousas a un tempo, non poden ser integrados en ningunha organización baseada no ben común.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKMR15PeGukKzsa5M07XcYJvbSdpc3er-mMe_0CH3nwpUcXJQnG_pLBmiuAiiy8UIZ5rS1seHd5tjSXAdsAYxSjcmLFGTdE8-YmMKBjlSZxcfql_tC2gvnbEV9r2S-C7ARro7D/s630/Scheler+Max.jpg&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;547&quot; data-original-width=&quot;630&quot; height=&quot;134&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKMR15PeGukKzsa5M07XcYJvbSdpc3er-mMe_0CH3nwpUcXJQnG_pLBmiuAiiy8UIZ5rS1seHd5tjSXAdsAYxSjcmLFGTdE8-YmMKBjlSZxcfql_tC2gvnbEV9r2S-C7ARro7D/w154-h134/Scheler+Max.jpg&quot; width=&quot;154&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Max Scheler&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Garamond, serif;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;font-size: 14pt; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;Hai que ter en conta, ademáis que, no pasado, as situacións de crise e desigualdade extrema eran amortiguadas por institucións como a familia, a comunidade ou o estado, hoxe moito menos activas. De xeito que temos que prestar atención ás proféticas reflexións da filósofa cando advirte dun futuro marcado por un&amp;nbsp;&lt;i&gt;espantoso odio mutuo e unha irritabilidade universal de todos contra os demais&lt;/i&gt;. Non está de máis, baixo o meu punto de vista, atender ao xa esquecido filósofo Max Scheler, sobre todo nas súas aportacións relativas á fenomenoloxía do resentimento e á súa reflexión sobre a conexión que procura o amor como raíz do espíritu persoal e da comunidade de persoal, porque só á luz do amor aparécesenos a faciana do outro que non somos nós na súa cara máis nobre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/6794271944067115037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/6794271944067115037' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/6794271944067115037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/6794271944067115037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/12/la-edad-de-la-ira-pankaj-mishra.html' title='La edad de la ira, Pankaj Mishra (actualizada)'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqCpRu8QOnGhpj2BNb1cl38SrMDjbYDDY76-XRljdUSM_phLuu5PD_GQ1YqKHfZBa40YCuSM3M89_gspK8f9f5pfUYasoPc_fW90a_L-FlvUTjuvVsew5BdMt0WIja0okagUfl/s72-c/portada+la+edad+de+la+ira.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-4725405743812099052</id><published>2020-10-01T14:00:00.100+02:00</published><updated>2020-10-02T18:50:04.715+02:00</updated><title type='text'>Fuentes para el estudio de la  obra de la escritora Concha Castroviejo</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjfSr1RPjDZ9dQMax6Rz1GKYl7qaqfm_bCJ18hFe4uZd-KE5VKrK9_z9JQxvbGSQn2T8gP00K2cyQSOgxM8SQmBiGi7E6L0IzMfItyNCRMqwN3hZLV2dZVvECCuA1sc3kAmedsS_g/s742/CONCHA+CASTROVIEJO+PRESENTACION+MANITU+1+OCTUBRE+2020.png&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;437&quot; data-original-width=&quot;742&quot; height=&quot;267&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjfSr1RPjDZ9dQMax6Rz1GKYl7qaqfm_bCJ18hFe4uZd-KE5VKrK9_z9JQxvbGSQn2T8gP00K2cyQSOgxM8SQmBiGi7E6L0IzMfItyNCRMqwN3hZLV2dZVvECCuA1sc3kAmedsS_g/w454-h267/CONCHA+CASTROVIEJO+PRESENTACION+MANITU+1+OCTUBRE+2020.png&quot; width=&quot;454&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;Llegué a Concha Castroviejo tirando de los siempre feraces hilos de la investigación sobre Rosa Chacel. Sabía que detrás de este nombre se encontraba una obra interesante y enseguida abrí una ventana al pasado de esta mujer que siempre ilustra y reconforta. Su novela &lt;i&gt;Víspera del odio&lt;/i&gt;, la única que leí hasta el momento, es un relato estremecedor del sufrimiento que para nuestro país, nuestra cultura y sobre todo para las mujeres, supuso la dictadura y el exilio. Una pérdida que sólo dejará de ser irreparable cuando recuperemos estas voces que son el susurro de lo que hoy es nuestra vida. Mi humilde contribución al acto de esta tarde es una recopilación de fuentes para el estudio de la obra de Concha Castroviejo. Agradezco a Iago Castroviejo el haberme prestado parte de su obra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;Mi contribución para la difusión de la obra de esta autora consiste en una recopilación de fuentes, tanto bibliográficas como documentales. La gran mayoría de las referencias las podéis localizar en la &lt;b&gt;Biblioteca de la Universidad de Vigo&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;font-family: arial; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;font-family: arial; text-align: justify;&quot;&gt;Obra de Concha Castroviejo&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial; text-align: justify;&quot;&gt;.&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_doc_castroviejo_05.pdf&quot; style=&quot;font-family: arial; text-align: justify;&quot;&gt; Nanina Santos. Consello da Cultura Galega&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; text-indent: 30px;&quot;&gt;&lt;b&gt;Castroviejo,&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; text-indent: 30px;&quot;&gt;&lt;b&gt;Concha.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;i&gt;Dos Arquivos do trasno&lt;/i&gt;, Grial, Vigo, nº78, p.501-502.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_doc_castroviejo_06.pdf&quot; style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;Nanina Santos. Consello da Cultura Galega.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;____&amp;nbsp;&lt;i&gt; O espello no serán.&lt;/i&gt; Grial, Vigo, nº52.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_doc_castroviejo_05.pdf&quot; style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;Nanina Santos. Consello da Cultura Galega.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;____ &lt;i&gt;Cousas&lt;/i&gt;. Grial, Vigo, nº47. &lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_doc_castroviejo_04.pdf&quot;&gt;Nanina Santos Castroviejo. Consello da Cultura Galega&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;____ &lt;i&gt;Los Pazos de Ulloa&lt;/i&gt;. Revista de Occidente, Madrid, n.53, 1967.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_doc_castroviejo_03.pdf&quot;&gt;Nanina Santos. Consello da Cultura Galega&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;____ Años de colegio, La Estafeta Literaria, n.320-321, 1965.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_CCG_ig_album_castroviejo_estafeta.pdf&quot;&gt;Nanina Santos. Consello da Cultura Galega&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;____ &lt;i&gt;Mujeres sin importancia&lt;/i&gt;, Galicia Emigrante, Buenos Aires, nº6, 1954. &lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_doc_castroviejo_02.pdf&quot;&gt;Nanina Santos. Consello da Cultura Galega.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;____ &lt;i&gt;El inaudito teatro de Borobó&lt;/i&gt;, Presencia de Curros y D! Emilia, Vigo, Galaxia, 1951, Colección Grial, 3. &lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/ccg_pr_a19-mulleres_doc_castroviejo_07.pdf&quot;&gt;Nanina Santos. Consello da Cultura Galega&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; text-indent: 30px;&quot;&gt;____&amp;nbsp;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; text-indent: 30px;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.cervantesvirtual.com/s3/BVMC_OBRAS/ff7/0a9/e48/2b1/11d/fac/c70/021/85c/e60/64/mimes/ff70a9e4-82b1-11df-acc7-002185ce6064_53.html&quot; rel=&quot;nofollow&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;«La recuperación de un libro: libre entre las sombras»,&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style=&quot;background-color: white; text-indent: 30px;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.cervantesvirtual.com/s3/BVMC_OBRAS/ff7/0a9/e48/2b1/11d/fac/c70/021/85c/e60/64/mimes/ff70a9e4-82b1-11df-acc7-002185ce6064_53.html&quot; rel=&quot;nofollow&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Pueblo&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; text-indent: 30px;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.cervantesvirtual.com/s3/BVMC_OBRAS/ff7/0a9/e48/2b1/11d/fac/c70/021/85c/e60/64/mimes/ff70a9e4-82b1-11df-acc7-002185ce6064_53.html&quot; rel=&quot;nofollow&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;, Madrid (8 diciembre, 1978)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;BIBLIOGRAFÍA SOBRE CONCHA CASTROVIEJO.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;Borobó&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;. Anacos. Atlántico diario (5,6,7,8,9 agosto de 1991).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-family: arial; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-family: arial; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;b&gt;____&amp;nbsp; [R. García Domínguez)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-family: arial; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;b&gt;.&lt;/b&gt; As películas de Antón Beiras e ss,&amp;nbsp;&lt;cite style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-weight: inherit; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;O novelo dos anacos e outros exemplos&lt;/cite&gt;, Santiago de Compostela, Universidade, 2002, p. 84-105.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-family: arial; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;b&gt;Bravo Villasante, Carmen&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;. Historia de la literatura infantil española.&amp;nbsp;Madrid, Escuela Española, 1979, p. 237-238&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;b&gt;Cadarso, Antonio R&lt;/b&gt;. El disfraz masculino de Concha Castroviejo. La Noche&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;Fernández del Riego, Francisco&lt;/b&gt;. Memoria de Concha Castroviejo, La Voz de Galicia, 15-3-1996. p.8.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-family: arial; font-size: 14px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px; text-align: start;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;text-indent: 30px;&quot;&gt;Larraz, Fernando&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;text-indent: 30px;&quot;&gt;. &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;file:///C:/Users/usuario/Downloads/37788-Texto%20del%20art%C3%ADculo-42456-2-10-20120117.pdf&quot; style=&quot;text-indent: 30px;&quot;&gt;La «operación retorno» de la narrativa en elexilio en la prensa diaria del Franquismo (1966-1975). Los casos de ABC, Informaciones y Pueblo&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;text-indent: 30px;&quot;&gt;. &lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica 52
2011, vol. 29 171-195. [disponible texto completo]. Se trata de un artículo muy interesante que comenta pormenorizadamente la labor de Castroviejo en el diario&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;text-indent: 30px;&quot;&gt; Informaciones&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;text-indent: 30px;&quot;&gt;, publicación de referencia para conocer la literatura de los años de la transición y el exilio, y donde periodistas de la talla de Juan Pedro Quiñonero hicieron posible el conocimiento en España de la obra de Rosa Chacel.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-size: 14px;&quot;&gt;&lt;b&gt;Marco, Aurora&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-size: 14px;&quot;&gt;. Castroviejo, Concha,&amp;nbsp;&lt;cite style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-weight: inherit; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Diccionario de mulleres galegas&lt;/cite&gt;. Vigo, A Nosa Terra, 2005.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #444444; font-size: 14px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;Marco, Joaquín y Gracia, Jordi.&lt;span style=&quot;font-weight: 100;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;cite style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-weight: inherit; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;La llegada de los bárbaros. La recepción de la literatura hispanoamericana en España, 1960-1980&lt;/cite&gt;&amp;nbsp;Barcelona, Edhasa, 2004, p. 1183.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;font-family: arial; text-align: justify;&quot;&gt;Marra-López, José Ramón&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial; text-align: justify;&quot;&gt;. &lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;Castroviejo, Concha: Víspera del odio. Barcelona, Ed. Garbo, 1959. Ínsula, 1960, 163, 10.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;Mieza, C.&lt;span style=&quot;font-weight: 100;&quot;&gt;&amp;nbsp;“Concha Castroviejo” entrevista de 1972 en&amp;nbsp;&lt;cite style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-weight: inherit; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;La mujer del español&lt;/cite&gt;, Barcelona, Marte, 1977, p. 123-137.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;div&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;Perretta, Gilda. &lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;Como un caracol sin concha. La experiencia del desarraigo en &quot;Los que se fueron&quot;, de C. Castroviejo. En: Crespo Vila y Pastor, Sheila (2017). Dimensiones: El espacio y sus siginifcados en la literatura hispánica. &lt;a href=&quot;https://gredos.usal.es/handle/10366/135274&quot;&gt;Texto completo del libro.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;Torres Nebrera, Gregorio&lt;/b&gt;. &lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;file:///C:/Users/usuario/Downloads/Dialnet-LaNarrativaDeConchaCastroviejo-4103036%20(2).pdf&quot;&gt;La narrativa de Concha Castroviejo. Anuario de Estudios Filológicos, v.XXXV, 2012, 215-233&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;[disponible texto completo en enlace y versión en papel en Biblioteca de Filología y Traducción de la Universidad de Vigo]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px;&quot;&gt;&lt;b&gt;Santos Castroviejo, Nanina. &lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;Concha Castroviejo. Unha muller na fronteira. Grial: revista galega de cultura, n.188, 2010, pp. 132-139. [disponible en la biblioteca de Filología y Traducción, Universidad de Vigo]&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;h5 style=&quot;box-sizing: border-box; color: #444444; font-size: 14px; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 10px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;Valdivieso, Teresa L.&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;https://www.jstor.org/stable/23021795?seq=1&quot; style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;El drama de lo tangencial en &quot;Víspera del odio&quot; y &quot;Una mañana cualquiera.&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&amp;nbsp;Letras femeninas, v.12, n.1/2 (primavera/otoño 1986), pp. 24-33.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;[localizable en la biblioteca de la facultad de Filoloxía e Traducción de la Universidad de Vigo].&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;FUENTES DOCUMENTALES&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;b&gt;Consello da Cultura galega.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;span face=&quot;Lato, sans-serif&quot; style=&quot;background-color: white; font-size: small;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://consellodacultura.gal/album-de-galicia/detalle.php?persoa=797&quot;&gt;&lt;b&gt;Nanina : Concha Castroviejo&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span face=&quot;Lato, sans-serif&quot; style=&quot;background-color: white; font-size: small;&quot;&gt;Recuperado o 01/10/2020 do Álbum de Galicia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Biografía, fotos y publicaciones digitalizadas de Concha Castroviejo en el Consello da Cultura Galega.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://patronatocondeoliver.cartagena.es/gestion/documentos/18777.pdf&quot;&gt;&lt;b&gt;Archivo de la la escritora Carmen Conde&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, cuyo catálogo está accesible en la&amp;nbsp;&lt;span face=&quot;futura-pt&quot; style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-size: 15.5px; text-align: justify;&quot;&gt;web del Patronato Carman Conde-Antonio Oliver, se conservan los siguientes artículos publicados por Concha Castroviejo en los diarios Informaciones, Hoja del Lunes y ABC&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style=&quot;border: none; margin: 0px 0px 0px 40px; padding: 0px; text-align: left;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;ul style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;Dos libros africanos&lt;/i&gt;. En: Informaciones. 20 julio 1962.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;Libros y revistas&lt;/i&gt;. En: Hoja del Lunes. 28 octubre 1968.
(Acompaña tarjeta de visita de Concha Castroviejo Blanco – Cicerón).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;Una época literaria en los recuerdos de Concha Méndez&lt;/i&gt;. En:
ABC. 4 octubre 1970.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;La vuelta de un poeta&lt;/i&gt;. 1 septiembre 1975.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;El poder, el amor y otras historias&lt;/i&gt;. 28 de agosto de 1978.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;El premio Nobel : Isaac Bashevis Singer&lt;/i&gt;. En: “Hoja del
lunes. Madrid, 9 de octubre de 1978.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;Un epistolario&lt;/i&gt;. En: “Hoja del lunes”. Madrid, 12 de enero de
1981.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;Averiguaciones y reincidencias&lt;/i&gt;. En: “Hoja del lunes”. Madrid,
12 de enero de 1981.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;i&gt;La vida cercada: José Luis Sampedro: Octubre, octubre. E&lt;/i&gt;n: Hoja del lunes. Madrid, 16 de noviembre de 1981. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://dialnet.unirioja.es/buscar/documentos?querysDismax.DOCUMENTAL_TODO=concha+castroviejo&quot;&gt;Búsquedas en DIALNET. &quot;Concha Castroviejo&quot;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiftR9hSVeQpo9ZGNl4677o_4quVKMGiwgsw_LWspvpG0gvxM8riHHxdYw7Kv2Tm1eGs_VHjlc62ThhD2LabgJd4RP7fl3SJp1zI33sQOCBbI4jeQMATJXq-hmaAVIMaZt8V0gn9g/s607/castroiejo+zopilote+presumido+1.png&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;607&quot; data-original-width=&quot;381&quot; height=&quot;253&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiftR9hSVeQpo9ZGNl4677o_4quVKMGiwgsw_LWspvpG0gvxM8riHHxdYw7Kv2Tm1eGs_VHjlc62ThhD2LabgJd4RP7fl3SJp1zI33sQOCBbI4jeQMATJXq-hmaAVIMaZt8V0gn9g/w159-h253/castroiejo+zopilote+presumido+1.png&quot; width=&quot;159&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;555&quot; data-original-width=&quot;355&quot; height=&quot;251&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgK6jGr_vQ2d5ze-nwdbN-1leLCDkSLl2w4VKfj7nckjp4qw_xRvgLj_7xveYMrNk1GeCkBgMH3pCWIsoe2RwiIenl2UDkm02OtKdOORSrf3UW8CsqfSiHcrR4O_3zf1r_B9zsU-A/w159-h251/castroviejo+vispera+del+odio+en+frances.png&quot; width=&quot;159&quot; /&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjs2ka6RpmnLcQhHkrNLj7e9ut_Zt67S_1rPCkwDmCunM3Jol9WNvzf0gOMhcfrz4ZsBkRvqDgJj40ouMFWU5MAaLj2ulJsJZnLWHToPEAZ4wPbcP8Kuotpl5HfEH_QNvmW-dyyVQ/s595/castroviejo+DIAS+DE+LINA.png&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;595&quot; data-original-width=&quot;359&quot; height=&quot;278&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjs2ka6RpmnLcQhHkrNLj7e9ut_Zt67S_1rPCkwDmCunM3Jol9WNvzf0gOMhcfrz4ZsBkRvqDgJj40ouMFWU5MAaLj2ulJsJZnLWHToPEAZ4wPbcP8Kuotpl5HfEH_QNvmW-dyyVQ/w168-h278/castroviejo+DIAS+DE+LINA.png&quot; width=&quot;168&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;Si queréis aproximaros a la dificultad real que tenía cualquier mujer que osara hacer literatura hace poco más de medio siglo en nuestro país, aquí os dejo un explícito artículo sobre la obra de Concha Castroviejo, &quot;Víspera del odio&quot;. Lo firma un tal Antonio R. Cadarso, que dice ser su amigo. Pues menos mal, porque la felicitación que le dedica es todo un alarde de misoginia y ataque frontal a la literatura escrita por mujeres.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEga1HcSd7aIi6sVRzOyeXPVHZ9s6IOVcLCyI9JOeQdLfP3E5U8uNdpP_FGTyqQSTbjvTJnpDRXcbWi913-Dcii_2EDtroaJiiffmzz5RCeI4YEINmSsxkcN5UmCpK9slwbHAIzUCA/s613/castroviejo+articulo+la+noche+el+disfraz+masculino+de+concha.png&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;613&quot; data-original-width=&quot;345&quot; height=&quot;400&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEga1HcSd7aIi6sVRzOyeXPVHZ9s6IOVcLCyI9JOeQdLfP3E5U8uNdpP_FGTyqQSTbjvTJnpDRXcbWi913-Dcii_2EDtroaJiiffmzz5RCeI4YEINmSsxkcN5UmCpK9slwbHAIzUCA/w225-h400/castroviejo+articulo+la+noche+el+disfraz+masculino+de+concha.png&quot; width=&quot;225&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;(cortesía de Iago Santos Castroviejo)&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/4725405743812099052/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/4725405743812099052' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/4725405743812099052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/4725405743812099052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/10/fuentes-para-el-estudio-de-la-obra-de.html' title='Fuentes para el estudio de la  obra de la escritora Concha Castroviejo'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjfSr1RPjDZ9dQMax6Rz1GKYl7qaqfm_bCJ18hFe4uZd-KE5VKrK9_z9JQxvbGSQn2T8gP00K2cyQSOgxM8SQmBiGi7E6L0IzMfItyNCRMqwN3hZLV2dZVvECCuA1sc3kAmedsS_g/s72-w454-h267-c/CONCHA+CASTROVIEJO+PRESENTACION+MANITU+1+OCTUBRE+2020.png" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-1278117778392586482</id><published>2020-09-22T16:36:00.008+02:00</published><updated>2020-10-02T18:57:07.032+02:00</updated><title type='text'>Veinte razones para leer Estación. Ida y vuelta, de Rosa Chacel, editada por Cuadernos del Vigía (en construcción)</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;591&quot; data-original-width=&quot;400&quot; height=&quot;400&quot; src=&quot;http://cuadernosdelvigia.com/wp-content/uploads/2020/06/xx-e1593352496366.png&quot; title=&quot;Fuente de la imagen: Editorial Cuadernos del Vigía&quot; width=&quot;271&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;Fuente de la imagen:&lt;a href=&quot;http://cuadernosdelvigia.com/estacion-ida-y-vuelta-rosa-chacel/&quot;&gt; Ed. Cuadernos del Vigía&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;1. La primera novela española plenamente de vanguardia, fue escrita por una mujer, y de la generación del veintisiete. Puede que fuese precisamente el exceso de experimentación vanguardista lo que llevase a Ortega a incumplir su promesa de publicación y que &quot;tan solo&quot; le abriese a la escritora las puertas de Revista de Occidente, donde solamente dos mujeres, Chacel y Zambrano sortearían la misoginia científica de la época.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;2. La única que se inserta con pleno éxito en la estela de la técnica y estética narrativa de Joyce.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;3. La confirmación de que la del 27 no fue sólo una generación de hombres poetas, sino de mujeres poetas y narradoras excepcionales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;4. La prueba de que lo que se conoció 25 años después de la publicación de esta novela como &lt;i&gt;Nouveau Roman&lt;/i&gt;, ya estaba prefigurado aquí.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;5. La utilización de la técnica de lo visual en la literatura -ékfrasis- que demuestra la enorme capacidad creativa de Chacel en el dominio de la interacción de la visión, que es el modo de percepción propio de las artes plásticas, en la literatura.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;6. Una obra de arte total, en donde los efectos pictóricos, escultóricos, arquitectónicos se unen a los recursos textuales para crear una forma totalmente novedosa de arte en que la obra sólo la crea el lector que se &quot;somete&quot; a un modo de percepción totalmente novedoso y del que carece de toda experiencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;7. La ruptura absoluta de la trama convencional para construir un texto que con un lenguaje diáfano construye una historia que supone un reto en cada párrafo, en cada línea, porque exige el abandono de cualquier prejuicio de lectura de un texto literario.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;8. El existencialismo en estado puro, también mucho antes de &lt;i&gt;El ser y la nada&lt;/i&gt;, de Sartre/Beauvoir. La constatación de que la mente, la cociencia, puede ser, es, la auténtica&lt;i&gt; dramais personae&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;9. La razón vital de Ortega convetida en personaje literario. El absoluto respeto al magisterio del filósofo español y la absoluta determinación de Chacel a reinterpretarlo, consiguiendo un texto orteguiano mucho más allá de Ortega.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;10. La interdependencia de lo racional/emocional imprescindible para la creación y la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;11. El &lt;i&gt;impulso genésico&lt;/i&gt;, o la determinante dependencia de Eros en la circunstancia vital.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;12. La intercambiabilidad, o la performatividad del género, 65 años antes de la articulación filosófica de este discurso por Judith Butler.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;13. La posibilidad de que las lectoras y lectores en España puedan comprender un texto que no ha sido entendido en un siglo, a pesar de constituir una novela absolutamente moderna e imperecedera.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;14. El afán de comprender a la juventud de cualquier época como condición absolutamente necesaria para articular sociedades respetuosas y capaces de diseñar contextos de futuro dignos de ser vividos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;15. Aceptar e al reto de una autora que ya nos avisa de que el que quiera seguir este relato tiene que someterse a un acto tan difícil como doloroso, que es dejar en suspenso su memoria y hacerlo sin escándalo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;16. Replantearse las etiquetas que han fijado muchas veces erroneamente a las obras de arte en espacios e imaginarios irreales impidiendo el disfrute de los mismos. En el caso de Chacel, el recalcitrante rótulo de &quot;literatura deshumanizada&quot; que impidió durante mucho tiempo la lectura de sus textos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;17. Disfrutar de un texto que penetró en una senda literaria totalmente nueva en nuestro país en la que se atisban reflejos de jinetes tan relevantes como Unamuno, Baroja, Valle-Inclán o Ramón Gómez de la Serna.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;18. Disfrutar de las creaciones literarias a que pueden conducir las inteligente y sugestivas lecturas que Chacel hizo de Dostoiesvski, Balzac, Nietzsche, Platón...Schopenhauer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;19. Rescatar a nuestras Chacel filósofa de la que ya en 1931, poco después de la publicación de &lt;i&gt;Estación. Ida&amp;nbsp; Vuelta,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Revista de Occidente publicó su interesantísimo artículo sobre el la relación entre los sexos, que todavía hoy permanece olvidado&amp;nbsp; -no se reeditó desde 1931- a pesar de que aporta ideas que aún son vetas sin explorar en la comprensión de las relaciónes sexuales y de la conflictividad de las relaciones de género.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: trebuchet;&quot;&gt;20. El absoluto respeto, religioso casi, por la perfección de la lengua, el mismo que como escultora demostró con la materia, con la forma.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;(estas son mis razones sin orden de importancia y que se me ocurren de repente, pero dije veinte como podría decir cincuenta)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;Gracias a Editorial Cuadernos del Vigía por esta preciosa edición.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/1278117778392586482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/1278117778392586482' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/1278117778392586482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/1278117778392586482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/09/veinte-razones-para-leer-estacion-ida-y.html' title='Veinte razones para leer Estación. Ida y vuelta, de Rosa Chacel, editada por Cuadernos del Vigía (en construcción)'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-2779648470906651443</id><published>2020-08-15T17:52:00.001+02:00</published><updated>2020-08-15T20:05:09.818+02:00</updated><title type='text'>O libro da filla, Inma López Silva</title><content type='html'>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxso4YU9lY6wxCZ8eCKrYVsauB8wFYI14EHLXD66YqddAWQ6N3FY6S4qv5Yxt8Pd8L-_j7v_TGJOIykvUW4B3WBHqrEbVoHj-B4oaMV0fTLzSSXrVLDLn3lyk50-ik6PM-eO1Yvw/s901/o+libro+da+filla.jpg&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;901&quot; data-original-width=&quot;580&quot; height=&quot;640&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxso4YU9lY6wxCZ8eCKrYVsauB8wFYI14EHLXD66YqddAWQ6N3FY6S4qv5Yxt8Pd8L-_j7v_TGJOIykvUW4B3WBHqrEbVoHj-B4oaMV0fTLzSSXrVLDLn3lyk50-ik6PM-eO1Yvw/s640/o+libro+da+filla.jpg&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;A lectura non sempre é só un pracer. Nin a escritura. Moitas veces, coma no caso do &lt;i&gt;Libro da filla&lt;/i&gt;, de Inma López Silva, é tamén un compromiso ético. Ocorre con novelas como &lt;i&gt;2666&lt;/i&gt; de Bolaño. Son relatos sobre un tipo específico de mal, o exercido contra a muller. Lembrei a Bolaño porque atopei na escrita de Inma certa lembranza a aquel rexistro pericial-literario que nos mergullaba nunha lectura que obriga e ollar de frente os excesos de violencia cuxa existencia adoitamos rexeitar, ou cando menos esquivar de xeito cotián. Cicais porque a violencia específica contra a muller, sexan feminicidion case institucionalizados coma o de Ciudade Juárez, entre tantos, ou as violacións de nenas polos seus pais ou familiares, son temas dos que todavía non se pode falar moi alto. O feito de que sexa o amor o tema de fondo sobre o que se artella a desgraza do &lt;i&gt;Libro da filla&lt;/i&gt;, fai moito máis arrepiante o encontro co mal. Ademais, o mal extremo atorde. Hannah Arendt, que afondou no tema en milleiros de páxinas, falou da banalidade do mal a xeito de explicación de feitos tan absolutamente dolorosos como o exterminio masivo nos campos de concentraicón. Non atopo moita diferencia entre os procesos históricos de aniquilación case industrializada de determinados grupos de persoas pola súa pertenza a un determinado grupo relixioso, político, étnico ou cultural, cos fenónemos diversos de violencia contra a muller. Non penso que&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;Arendt se referise co concepto de banalización ao carácter do mal como cousa común, pero o certo é que eses fenómenos teñen ese carácter de &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;vulgares, insustanciais e ordinarios. Consideralos feitos como extraordinarios significaría arroupalos cunha certa auréola de admiración ou, cando menos, como algo moi esporádico e irremediable contra o que nada se pode facer. Coma se se tratrase dun furacán ou do impacto dun meteorito. É evidente que dende esa posición desartéllase toda posibilidade de loita de rehabilitación social. Considerar como algo extraordinario os asasinatos de mulleres ou as violacións de nenas dentro do ámbito familiar convida a aceptar de xeito pasivo un feito contra o que nada se pode facer porque forma parte da idiosincrasia do home. Bolaño, Arendt, Inma, e tantas outras, contribúen a erguer o veo protector que agocha ao mal para deixar ao descuberto a súa desacougante &lt;i&gt;ordinariez&lt;/i&gt;. Dende a ficción, os extensos parágrafos de informes periciais de &lt;i&gt;2666&lt;/i&gt; de Bolaño, ou a pormenorizada análise e comportamento emocional dos personaxes do &lt;i&gt;Libro da filla&lt;/i&gt;, de Inma, actúan de xeito completamente equivalente á argumentación do ensaio de Arendt. Escoitar a indiferencia e frialdade das respostas de Eichmann ao xuiz (&lt;a href=&quot;https://www.clarin.com/mundo/video-fragmento-juicio-adolf-eichmann-jerusalen_3_TzIPsm_WJ.html&quot;&gt;hai documentaión audiovisual&lt;/a&gt;) alegando coa cortesía e amabilidade dun velliño indefenso que el o único que fixera fora levar os trens ao seu destino, causa a mesma parálise e estupor no lector como a rutina e vulgar descripción das esceas do crimen de Bolaño ou o devir cara comportamentos totalmente abxectos dos personaxes emocionalmente sanos, polo menos en apariencia, e de moral irreprochábel do &lt;i&gt;Libro da filla&lt;/i&gt; de Inma. Unha novela valente que nos enfronta de xeito moi eficaz non só á posibilidade de formar parte deses individuos que cometen actos horrendos, senón de coadxuvar no mantemento dos mesmos se os seguimos ollando como cousa extraña a nós mesmos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/2779648470906651443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/2779648470906651443' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/2779648470906651443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/2779648470906651443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/08/o-libro-da-filla-inma-lopez-silva.html' title='O libro da filla, Inma López Silva'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxso4YU9lY6wxCZ8eCKrYVsauB8wFYI14EHLXD66YqddAWQ6N3FY6S4qv5Yxt8Pd8L-_j7v_TGJOIykvUW4B3WBHqrEbVoHj-B4oaMV0fTLzSSXrVLDLn3lyk50-ik6PM-eO1Yvw/s72-c/o+libro+da+filla.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-7146080753715855204</id><published>2020-04-09T21:19:00.001+02:00</published><updated>2020-04-09T21:24:26.346+02:00</updated><title type='text'>Inmunidad de rebaño. La sociedad del desconocimiento</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiwdyxUU1ZkUg8vvTlgeGSgOuIdM5qgyVuByJXQPf7krwiHpWL6NkDNHgRQUknClDHYlj5nZARpMX_dXPevXBsEjurysw0iS9yWJNIjLiyQPsIUkm2bZWGW98F4KhSmarugtG1Mzw/s1600/inmunidade+de+raba%25C3%25B1o.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1200&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiwdyxUU1ZkUg8vvTlgeGSgOuIdM5qgyVuByJXQPf7krwiHpWL6NkDNHgRQUknClDHYlj5nZARpMX_dXPevXBsEjurysw0iS9yWJNIjLiyQPsIUkm2bZWGW98F4KhSmarugtG1Mzw/s320/inmunidade+de+raba%25C3%25B1o.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;trebuchet ms&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Cada día mueren cientos de personas como consecuencia directa de un mundial y monumental fallo de sistema. El mundo se ha despistado desde hace más de dos décadas, más o menos desde la introducción masiva de las tecnología de la comunicación. Mirar pantallas compulsivamente nos ha hecho perder el tiempo necesario para mantener la profesionalidad en nuestros trabajos. La libertad que hemos disfrutado ha sido consecuencia de un espíritu crítico producto de la revolución de las luces, de la inteligencia, del prestigio de la creación. La creación no tiene apellido. Es arte, es música, es diseño, es invencion de nuevas herramientas y es descubrimiento de nuevas fórmulas para vivir mejor, cuidándonos y cuidando el entorno, que es lo que hace posible la vida. Pero nos hemos despistado; los millones de horas escamoteados a la investigación de verdad en pro de una impostura para estar a la última en cualquier especialidad, en cualquier ámbito del conocimiento se cobran su precio. Lo estamos pagando. La mercantilización del saber vía acumulación del capital cientifico a manos de multinacionales del sector editorial ha dificultado, imposibilitado el acceso a la información mínimo que exige toda tarea de investigación: el análisis previo del conocimiento existente para avanzar el campo de investigación. (quien puede atreverse ahora con repositorios en abierto -este es otro tema- que ofrecen 15.000 artículos sobre coronavirus? La supeditación de la investigación a la obtención de un currículum diseñado con poca empatía por lo social y lo auténtico ha hecho el resto. Y ahora desaparecen vidas. Pero tan grave, si cabe, porque seguirá siendo la garantía de la desaparición de más vidas, es la desaparición de ideas. El sometimiento, la obediencia, la falta de espíritu crítico, ya obsesivamente menospreciado por la frivolidad de las redes sociales, está convirtiendo incluso a las personas más intelectualmente inquietas, en individuos temerosos de ofrecer una opinión contraria a la idea dominante. Y la idea dominante se expresa con metáforas bélicas. Nos hemos deslizado por la pendiente del algoritmo y quizá el rebaño inmune no tenga otra visión en el horizonte que&amp;nbsp; la obsesión por no quedarse atrás en una brecha digital de la que ya no hablaba nadie. Era un concepto demodé. Todos parecíamos estar en la onda. Y no, claro que no. Hay alumnos que no tienen medios para seguir clases virtuales, hay miles de trabajadores que no pueden teletrabajar porque la vida no es estar conectado a un ordenador. Están en riesgo las ideas, amigas y amigos. La ideas son todo lo contrario a un &quot;me gusta&quot; o a la repentización y repetición de unas notas ajenas. Si no compenemos no habrá música. Las notas estarás sólo al servicio de sintetizadores preprogramados para atolondrarnos con monótonas sintonías. Las ideas son la vida, los laboratorios son la vida, las bibliotecas son la vida, los libros son la vida, las ideas originales de los que han pensado antes que nosotros, son la vida. No somos seres virtuales, no somos rebaño; atrevámonos a seguir pensando por nosotrxs mismxs y sobre todo, atrevámonos a escribirlo y debatirlo. Adelante!!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/7146080753715855204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/7146080753715855204' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7146080753715855204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7146080753715855204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/04/inmunidad-de-rebano-la-sociedad-del.html' title='Inmunidad de rebaño. La sociedad del desconocimiento'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiwdyxUU1ZkUg8vvTlgeGSgOuIdM5qgyVuByJXQPf7krwiHpWL6NkDNHgRQUknClDHYlj5nZARpMX_dXPevXBsEjurysw0iS9yWJNIjLiyQPsIUkm2bZWGW98F4KhSmarugtG1Mzw/s72-c/inmunidade+de+raba%25C3%25B1o.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-3968653088420784757</id><published>2020-04-02T13:00:00.002+02:00</published><updated>2020-04-02T21:28:38.739+02:00</updated><title type='text'>El presente</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjO4xT6FpVxL26SINOMXClVT8EPH5iVW79Ph61CWAJ9TqAWnIf8fj4S_3gJOOshWm4JFVTjzHISBXoKo15N4LBkkktxtkuMwg8X52oUaCWDDaqOZQjOH7mrnVY5ieNRm5aCWMpqhg/s1600/daliniana.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;960&quot; data-original-width=&quot;720&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjO4xT6FpVxL26SINOMXClVT8EPH5iVW79Ph61CWAJ9TqAWnIf8fj4S_3gJOOshWm4JFVTjzHISBXoKo15N4LBkkktxtkuMwg8X52oUaCWDDaqOZQjOH7mrnVY5ieNRm5aCWMpqhg/s320/daliniana.jpg&quot; width=&quot;240&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;trebuchet ms&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Tenemos el presente, y tenemos el pasado. Eso, por mantenernos fieles a la creencia en la existencia de un tiempo lineal, porque en alguna seguridad tenemos que anclarnos para observar el paisaje. Son dos elementos sobre los que reflexionar, pero parece que no hay tiempo. De modo que, sin querer, hemos girado, ya no estamos en la linealidad. Pero disimulemos, mantengámonos firmes para doblegar esta línea que ya no nos da seguridad pero es la que tenemos. ¿qué hacer? Las reflexiones, de las mentes más entrenadas en el pensamiento y la especulación filosófica más conocidas, Zizek, Byung-Chul Han no me convencen, cuando sólo hace unas semanas me deleitaba y complacía en sus lecturas. Ahora&amp;nbsp; parecen insostenibles. Por una vez me convencen más mis afines, mis compatriotas (a mi, que la patria nunca me emocionó lo más mínimo) como&amp;nbsp; Arnau Navarro en &quot;&lt;a href=&quot;https://elpais.com/cultura/2020/03/31/babelia/1585676259_109937.html&quot;&gt;la hora de la filosofia&quot;&lt;/a&gt;, o Muñoz Molina, en &lt;a href=&quot;https://elpais.com/elpais/2020/03/24/opinion/1585071202_661178.html&quot;&gt;El regreso del conocimiento&lt;/a&gt;. Tengo pocas seguridades en la vida, pero esta de que el virus se coló por el despiste generalizado y la estulticia mundial no la pongo en duda. Llevamos, al menos 20 años despistados, haciendo como si todo diese absolutamente igual, perdiendo interés en nuestras profesiones y en los valores que nos sostienen como comunidad. La belleza y el bien son rasgos del mismo rostro que el de la sabiduría. Hemos perdido cuando dejamos que se invirtiese la pirámide de valores. Y la cosa se perdió cuando le hemos transmitido a nuestras hijas e hijos esta apatía. De modo que la generación que está ahora al mando, por decirlo muy vulgarmente, es la que ha sido educada en ese desierto de lo real. La filosofía es lo único que nos puede salvar, porque como sostiene Arnau, si no hacemos las preguntas que interesan, la ciencia no se pondrá a especular para obtener las respuestas. Pero ¿hay alguien en el ágora escuchando?. He vuelto a facebook, una red de la que huí despavorida en 2008 y no me reconozco en los miles de comentarios que en esta situación de supervivencia siguen hablando de intereses políticos, intereses económicos y falta absoluta de piedad. Mi abuelo, si te quedabas mirando un objeto, recuerdo, se levantaba y te lo acercaba. Mi madre se mostraba contrariada por no poder visitar a enfermos desconocidos. A mi siempre me pareció exagerado ese afán de mis ancestros del bien por el bien, como el arte por el arte; hasta ahora no supe que era la clave de la supervivencia. Una palabra esta, que una amiga, L. mencionó hace un par de meses antes de la pandemia para animar a mi comunidad universitaria a recuperar el valor de la información científica y la colaboración como elemento de salvación. Se rieron. Que broma macabra, porque estoy segura de que ella, la más desvalida, la más ignorada y vulnerable, estoy segura de que sobrevivirá. Porque la sentatez salva. Un abrazo a todas y todos. Seguiremos por aquí. Siempre aportando.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;trebuchet ms&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;PD. los comentarios, como la mayoría me los hacéis llegar por whatsapp y considero que son voces siempre sensatas, los comparto, aquí; los blogs, lamentablemente han pasado casi a ser arqueología, pero es necesario levantar piedras, así que ¡vamos allá!&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/3968653088420784757/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/3968653088420784757' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/3968653088420784757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/3968653088420784757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/04/el-presente.html' title='El presente'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjO4xT6FpVxL26SINOMXClVT8EPH5iVW79Ph61CWAJ9TqAWnIf8fj4S_3gJOOshWm4JFVTjzHISBXoKo15N4LBkkktxtkuMwg8X52oUaCWDDaqOZQjOH7mrnVY5ieNRm5aCWMpqhg/s72-c/daliniana.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-9007376933483022007</id><published>2020-03-27T20:11:00.001+01:00</published><updated>2020-03-27T20:52:52.876+01:00</updated><title type='text'>Cuento: Evi y el hombre de hojalata</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Trebuchet MS, sans-serif;&quot;&gt;Echo mucho de menos estos días a las personitas, a los niños y niñas que nos alegran la vida. A ellos dedico este cuento que hace ya muchos años me inventé para mi hija. Es un cuento interminable, porque podemos tirar de muchos hilos. Creo que os gustará la historia de Evi. Si es así y os apetece os invito a hacer un dibujo del hombre de holalata y enviármelo. Los iré poniendo aquí y seguro que nos divertirá muchísimo ver todas los dibujos juntos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Trebuchet MS, sans-serif;&quot;&gt;Vamos allá...&lt;a href=&quot;https://drive.google.com/file/d/136QH4S0p_PO89dTYCKA9-us3A1PvtFDV/view?usp=sharing&quot;&gt;Evi&amp;nbsp; y el muñeco de hojalata&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/9007376933483022007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/9007376933483022007' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/9007376933483022007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/9007376933483022007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/03/httpsdrive.html' title='Cuento: Evi y el hombre de hojalata'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-3856311752628526589</id><published>2020-02-03T19:17:00.001+01:00</published><updated>2020-02-03T19:17:19.239+01:00</updated><title type='text'>La melancolía en tiempos de incertidumbre, ( II )</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj_rVb7I-S2YqScRc9fpGJX9rOSkq8EWktsNMiEC28szRIgB-XPMIpREyi8_dazdbS5DpQR3Cic1jxDIONvoVLzJpA6Efx6ICSQsHIUkikCse5sldWsUZFaAF0HF6hrG3eBdw6o2A/s1600/cisnes.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1600&quot; data-original-width=&quot;1196&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj_rVb7I-S2YqScRc9fpGJX9rOSkq8EWktsNMiEC28szRIgB-XPMIpREyi8_dazdbS5DpQR3Cic1jxDIONvoVLzJpA6Efx6ICSQsHIUkikCse5sldWsUZFaAF0HF6hrG3eBdw6o2A/s320/cisnes.jpg&quot; width=&quot;235&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;i&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;magen: t&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #343537;&quot;&gt;he Threatened Swan; Interpreted later as an Allegory on Johan de Witt. [óleo sobre lienzo, 1650]. Imagen editada a partir del original facilitado por el proyecto RijksmuseunStudio&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.rijksmuseum.nl/en&quot;&gt;https://www.rijksmuseum.nl/en&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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(...) La filósofa reconoce que su ensayo es resultado de la preocupación que le produjeron los resultados de la investigación de la científica Trudy Dehue, sobre la depresión en su libro De-depressie-epidemie (la epidemia de las depresiones).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://s.s-bol.com/imgbase0/imagebase3/large/FC/7/7/1/9/9200000040419177.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;800&quot; data-original-width=&quot;533&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://s.s-bol.com/imgbase0/imagebase3/large/FC/7/7/1/9/9200000040419177.jpg&quot; width=&quot;133&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La tristeza, es una emoción que no está de moda, no cabe ninguna duda; hoy todo el mundo presume de tener una vida plena, feliz e interesante. Es curioso, porque mostrar irritación, ira o violencia tiene su punto de fascinación -los &lt;i&gt;haters&lt;/i&gt; están de moda- pero exhibir angustia, tristeza o preocupación puede acarrear un rechazo insoportable para la mayoría de las personas. ¿o será precisamente al revés? ¿no será la ira, el resultado precisamente de la represión de la tristeza?. En todo caso, el fenómeno es palpable. Dense una vuelta por facebook y contemplen y contémplense con la objetividad que puedan, verán lo espantosamente ridículos que podemos ser cuando ya la indentidad propia no es esa persona que fuimos construyendo poco a poco engarzando valores, emociones, lecturas o experiencias, sino un producto con el que regateamos en un mercadillo social al que acudimos aterrados por el miedo a la soledad de encontranos con nosotros mismos. Porque la soledad y la tristeza son una pareja indisoluble, que funciona bien sólo cuando se tiene una elevada idea del sí mismo que nos hace insobornables. Y las personas insobornables no saben regatear, se dejan desvalijar por una frase perfecta, un paisaje, una caricia o un pensamiento. Ojalá la cara positiva del Brexit se extendiese hacia un Facexit más que necesario . (...)&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/nostalgia-reclama-retroceso-genesis-fanatismo_EDIIMA20191029_0138_1.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;459&quot; data-original-width=&quot;299&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/nostalgia-reclama-retroceso-genesis-fanatismo_EDIIMA20191029_0138_1.jpg&quot; width=&quot;130&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;fuente de la imagen en diario.es&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;(interesante entrevisa con la autora)&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La ciencia, de momento no garantiza la eficacia de los fármacos en el tratamiento de los estados depresivos; persistir en un abordaje exclusivamente neurobiológico no ofrece soluciones. Estamos en un mundo científico, así que el enfoque filosófico de la melancolía clásica y de la depresión moderna propuesto por Hermsen, no goza del mejor contexto para su recepción, pero si queremos evit&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/51uPnApl1ML.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;500&quot; data-original-width=&quot;310&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/51uPnApl1ML.jpg&quot; width=&quot;123&quot; /&gt;&lt;/a&gt;ar la variante patológica de la melancolía que aparece cuando predomina el sentimiento de angustia frente a la pérdida, nos conviene tener en cuenta otros enfoque, ya que hoy estamos peor preparados que nunca por el debilitamiento de estructuras (familia, estado, religión) que hasta hace poco gozaban de más prestigio y eran más eficaces en apoyo a las personas en situación de angustia. Hoy estamos peor preparados que nunca para afrontar situaciones que requieran el cuidado y apoyo del entorno. Y una de las razones para que esto ocurra es el continuo recurso a &lt;i&gt;etiquetas de identidad, &lt;/i&gt;como fe, clase, raza o sexo, a las que se refiere Kwame Anthony Appiah en &lt;i&gt;Las mentiras que nos unen&lt;/i&gt;, que prococa la división del mundo en grupos que se hostigan continuamente. A nivel individual, además, la absoluta dependencia de tecnologías de comunicación que nos encasillan, etiquetan y limitan con el imperio del &quot;me gusta&quot;, nos convierte en presas de nuestra identidad digital, pues nos incapacita para la crítica, pues la diferencia se interpreta siempre como una ofensa y no como una oportunidad para el debate, que es la lógica en que debe basarse todo sistema democrático.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/3856311752628526589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/3856311752628526589' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/3856311752628526589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/3856311752628526589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/02/la-melancolia-en-tiempos-de.html' title='La melancolía en tiempos de incertidumbre, ( II )'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj_rVb7I-S2YqScRc9fpGJX9rOSkq8EWktsNMiEC28szRIgB-XPMIpREyi8_dazdbS5DpQR3Cic1jxDIONvoVLzJpA6Efx6ICSQsHIUkikCse5sldWsUZFaAF0HF6hrG3eBdw6o2A/s72-c/cisnes.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-7760271914984636922</id><published>2020-01-31T22:54:00.001+01:00</published><updated>2020-01-31T22:54:08.311+01:00</updated><title type='text'>La melancolía en tiempos de incertidumbre, Joke J. Hermsen (  I  )</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRxJnslmC0E7YXF6PuWw8NEbelaarmYkpXbtraGEJA64icildxHYmmpNTiyuJbm1IvhyphenhyphenRh7oQ73TKy4m61oyTJjwNOPCTGb4nUWURlZDAaXZHl_k1bNaaRTvs_Ypa-EusNWzCIoQ/s1600/la+melancolia+en+tiempos+de+incertidumbre.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1600&quot; data-original-width=&quot;1058&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRxJnslmC0E7YXF6PuWw8NEbelaarmYkpXbtraGEJA64icildxHYmmpNTiyuJbm1IvhyphenhyphenRh7oQ73TKy4m61oyTJjwNOPCTGb4nUWURlZDAaXZHl_k1bNaaRTvs_Ypa-EusNWzCIoQ/s320/la+melancolia+en+tiempos+de+incertidumbre.jpg&quot; width=&quot;208&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://www.pre-textos.com/escaparate/images/978-84-8191-206-7%5B1%5D.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;600&quot; data-original-width=&quot;385&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://www.pre-textos.com/escaparate/images/978-84-8191-206-7%5B1%5D.jpg&quot; width=&quot;128&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Pudo ser el airado cisne de la portada el reclamo que me empujó a adquirir este bellísimo ejemplar, o una reseña leída al vuelo en la que se mencionaban los emblemáticos nombres de mis queridas y admiradas filósofas. Si, eso fue, ahora lo recuerdo; en algún sitio leí que la autora era conocedora de Arendt y Salomé, dos magníficas (en tu nombre, María Jesús, maestra) y corrí a la Casa del Libro con una urgencia un poco incontrolada.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Es enigmático el cisne, y hermosísimo además este del cuadro de &lt;a href=&quot;https://artsandculture.google.com/asset/the-threatened-swan/6QGUR58bRgIKEA?hl=es&quot;&gt;Asselijn&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que nos remite directamente a la ira de la que hablaba el libro de Pankaj Mishra. El cisne airado es una metáfora perfecta de esa furia con la que reaccionan hoy la mayoría de las personas cuando alguien no comparte su opinión. Mostrar desacuerdo se interpreta casi siempre como una ofensa, por eso el autor hindú eligió esa palabra, ira, para definir el mundo actual; una época en la que el resentimiento parece ser el factor determinanate de la extrema conflictividad y violencia. Hermsen también trata de desentrañar las causas de la tensión en la que vivimos, y las encuentra en la transformación de la melancolía en el miedo y agresividad con que reaccionamos cuando nos sentimos amenazados por peligros, sean estos reales o imaginarios. Es muy revelador que estos dos libros, de extraordinaria erudición y profundidad de análisis coincidan en los presupuestos básicos de sus conclusiones. También es tranquilizador, pues conocer las causas del problema es la única vía para diseñar posibles soluciones.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://www.elejandria.com/covers/El_Spleen_de_Paris-Baudelaire_Charles-lg.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;450&quot; data-original-width=&quot;300&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://www.elejandria.com/covers/El_Spleen_de_Paris-Baudelaire_Charles-lg.png&quot; width=&quot;133&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
No es difícil de entender, además, que ante una situación de carencia, desigualdad y violencia, la ciudadanía se sienta amenazada, y que ese miedo, combinado con una deficitaria capacidad de análisis empuje irremisiblemente a buscar chivos expiatorios siempre eficaces para manipular a una poblacíon incapacitada y remisa para enfrentarse con análisis mínimamente complejos.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Los populismos autoritarios asoman de nuevo por las costuras de nuestros frágiles sistemas democráticos para ofrecer las cabezas de los presuntos culpables que les permitan narcotizar a una población previamente amedrentada y conseguir así la sumisión que nunca soñarían obtener de una ciudadanía despierta intelectualmente y con capacidad crítica para juzgar por sí misma el contexto en que se desarrollan sus vidas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a href=&quot;https://www.akal.com/media/akal/images/cover-35645.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;800&quot; data-original-width=&quot;516&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://www.akal.com/media/akal/images/cover-35645.jpg&quot; width=&quot;126&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://media.bonnierforlagen.se/bokbilder3d/tif/9789174290806.jpg?timestamp=20160307042441&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;800&quot; data-original-width=&quot;508&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://media.bonnierforlagen.se/bokbilder3d/tif/9789174290806.jpg?timestamp=20160307042441&quot; width=&quot;126&quot; /&gt;&lt;/a&gt;El perro que amenaza al cisne de la portada no es el Islam; no se trata de un conflicto de civilizaciones, pero tampoco es el &quot;ilegal&quot;, el &quot;inmigrante&quot;, el &quot;refugiado&quot; ni el &quot;buscador de fortuna&quot;, nos dice la autora. No es el &lt;i&gt;homo sacer&lt;/i&gt;, que los engloba a todos del que habló Agamben, ni el poscrito a quien en el imperio romano desterraban de la polis, arrebatándole todos los derechos y condenándolo a vivir en la ilegalidad. Estos son los chivos expiatorios que tienen que pagar por nuestro miedo al terrorismo, por el cambio climático y por nuestras crisis financieras, y además, los hacemos cargar con la culpa de nuestra pérdida de identidad y de la desaparición de nuestras tradiciones. En la base de esta situación hay un malestar en la ciudadanía que la autora relaciona con un profundo estado de melancolía que se refleja en el elevado número de personas que sufren algún tipo de depresión. Históricamente, desde la&amp;nbsp;&lt;i&gt;acedía&lt;/i&gt; medieval hasta la &lt;i&gt;depresión&lt;/i&gt; actual pasando por el &lt;i&gt;Weltschmerz&lt;/i&gt; y el&lt;i&gt; spleen&lt;/i&gt; del siglo XIX, siempre se ha nutrido de sentimientos de miedo, carencia o pérdida. Pero el estado de melancolía,&amp;nbsp; nos previene Hermsen, puede derivar por dos pendientes de consecuencias bien distintas. Podemos sentir el deseo de buscar lo que hemos perdido y de esta forma estimular nuestra creatividad, o bien alimentar nuestro sentimiento de nostalgia desconfiando del presente y temiento al futuro, convirtiéndonos en pasto de los populistas que apelan a este sentimiento para hacerse con el poder. Esto es lo que está pasando en Estados Unidos -en donde Trump se percató de la eficacia del slogan &lt;i&gt;make merica great a&lt;/i&gt;&lt;i&gt;gain&lt;/i&gt;-, como en Europa, con líderes que proliferan prometiendo proteger identidades nacionales frente a amenazas externas. La autora insiste en la importancia de este sentimiento de pérdida y nos ofrece en su ensayo un sustancioso devenir de la melancolía desde el arte, la música, la historia o la filosofía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
TEXTO COMPLETO.&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https://seminariopoliticayfilosofia.files.wordpress.com/2019/02/hannah_arendt_nosotros-los-refugiados.pdf&quot;&gt;&lt;i&gt;Nosotros los refugiados&lt;/i&gt;, Hanna Arendt&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/7760271914984636922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/7760271914984636922' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7760271914984636922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7760271914984636922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2020/01/la-melancolia-en-tiempos-de.html' title='La melancolía en tiempos de incertidumbre, Joke J. Hermsen (  I  )'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRxJnslmC0E7YXF6PuWw8NEbelaarmYkpXbtraGEJA64icildxHYmmpNTiyuJbm1IvhyphenhyphenRh7oQ73TKy4m61oyTJjwNOPCTGb4nUWURlZDAaXZHl_k1bNaaRTvs_Ypa-EusNWzCIoQ/s72-c/la+melancolia+en+tiempos+de+incertidumbre.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-5705661095133637159</id><published>2020-01-30T17:32:00.000+01:00</published><updated>2020-02-03T16:49:13.406+01:00</updated><title type='text'>Los orígenes del totalitarismo, Hannah Arendt. Relectura obligada. </title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgry3YyApiCwO-3Mr8bpKdKF8KwLU0AxR9dBGo1BBkOEiIfJgAQNen5l2eQE4hEC6JmLhKeP4JKV2aRJtdAh7snBjFQVZ0_GAQ8abhj17ZMI7Myknymo3vHuyVnadnHMmiVV5ZVcw/s1600/los+origenes+del+totalitarismo.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;313&quot; data-original-width=&quot;206&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgry3YyApiCwO-3Mr8bpKdKF8KwLU0AxR9dBGo1BBkOEiIfJgAQNen5l2eQE4hEC6JmLhKeP4JKV2aRJtdAh7snBjFQVZ0_GAQ8abhj17ZMI7Myknymo3vHuyVnadnHMmiVV5ZVcw/s200/los+origenes+del+totalitarismo.jpg&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Cómo en posible que Hanna Arendt parezca hablar con tanta nitidez de nuestro tiempo en su ensayo &lt;i&gt;Los orígenes del totalitarismo&lt;/i&gt;, escrito en 1951?.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Joke J. Hermsen en su lúcido ensayo &lt;i&gt;La melancolía en tiempos de incertidumbre,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;nos recuerda que tras las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos que dieron el poder a Trump, muchos comentaristas remitieron a este libro de cabecera sobre los totalitarismos con el que Arendt se consolidó como pensadora política, aludiendo especialmente a las siguientes palabras del prólogo:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a href=&quot;https://imagessl5.casadellibro.com/a/l/t5/55/9788417996055.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; display: inline !important; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;348&quot; data-original-width=&quot;229&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://imagessl5.casadellibro.com/a/l/t5/55/9788417996055.jpg&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&quot;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;trebuchet ms&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;Este momento de tensa expectación es como la calma que sobreviene cuando se han extinguido todas las esperanzas. Ya no esperamos una eventual restauracion del antiguo orden mundial, con todas sus tradiciones, ni la reintegración de las masas de los cinco continentes, que se han visto arrojadas a un caos producto de la violencia de guerras y revoluciones y de la decadencia creciente de todo lo que ha quedado en pie. En las condiciones más diversas y las circunstancias más dispares, observamos cómo se produce un mismo fenómeno: expatriación y desarraigo en una escala sin precedentes. Nunca ha sido tan imprevisible nuestro futuro, y nunca hemos dependido tanto de fuerzas políticas de las que no cabe esperar que sigan las leyes del sentido común&quot;.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En España nunca se leyó mucho a Arendt, pero tampoco a Zambrano, ni a Chacel, ni a Ortega, tampoco a Simone Weil, ni a Isaiah Berlin, ni a Lou Andrea Salomé [et.al.]; ojalá se cumpliera aquel consejo que Brosdky le dio a Vaclav Havel, de darle un libro a cada ciudadano, un sencillo acto que&amp;nbsp; bastaría para hacer de este un mundo mucho mejor. Tampoco estaría mal no llamarles &lt;a href=&quot;https://praza.gal/cultura/a-apertura-dunha-biblioteca-sen-libros-en-navia-reabre-o-debate-sobre-a-carencia-destes-servizos-nos-barrios-de-vigo&quot;&gt;bibiotecas a espacios vacíos&lt;/a&gt; ni devolver el dinero destinado a la compra de libros en nuestra &lt;a href=&quot;https://www.uvigo.gal/es/universidad/biblioteca&quot;&gt;biblioteca de la Universidad de Vigo&lt;/a&gt; a su destino, comprar libros y enriquecer el fondo bibliográfico, porque nunca, nunca dejarán los paniaguados de reclamar su ración por más democrático que sea nuestro sistema. Ojalá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&quot;&quot; class=&quot;YOUTUBE-iframe-video&quot; data-thumbnail-src=&quot;https://i.ytimg.com/vi/WDovm3A1wI4/0.jpg&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;266&quot; src=&quot;https://www.youtube.com/embed/WDovm3A1wI4?feature=player_embedded&quot; width=&quot;320&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCrf-LRZztOEdBFQh0BGKpAMAwLBmsooFrBCXoLLuiFSmbIN9ueaDAKB46msiB4tzg0lEGJ_1_qOVpQQsJehx-6vqe9bl36dqhyphenhyphen9ng_SDzm3sFWqgmVVrxhK0BhpqlRS04vTBnIg/s1600/edad+de+la+ira.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; display: inline; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;622&quot; data-original-width=&quot;418&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCrf-LRZztOEdBFQh0BGKpAMAwLBmsooFrBCXoLLuiFSmbIN9ueaDAKB46msiB4tzg0lEGJ_1_qOVpQQsJehx-6vqe9bl36dqhyphenhyphen9ng_SDzm3sFWqgmVVrxhK0BhpqlRS04vTBnIg/s320/edad+de+la+ira.png&quot; width=&quot;215&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pankaj Mishra&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; (India, 1969) ensayista y novelista, doctorado en literatura en la Universidad de Jawahallal Nehru de Nueva Delhi y colaborador habitual en revistas como The New Yorker, The New York Review of Books, The New York Times Book Review y The Guardian, es autor de una extensa producción bibliográfica que comprende ensayos, libros de viajes, reportajes y novela. Su libro &lt;i&gt;De las ruinas de los imperios&lt;/i&gt; (Galaxia Gutemberg,2014) le convierte en el autor no europeo más prestigioso al ganar el primio Leipzig Book Award for European Understanding. Por su origen asiático y su erudición en cultura europea, sus puntos de vista constituyen un original punto de observación de la actualidad.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;a href=&quot;https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/51YZs55MtmL.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;500&quot; data-original-width=&quot;303&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/51YZs55MtmL.jpg&quot; width=&quot;120&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;La edad de la ira,&lt;/i&gt; es un libro enmarcado en la disciplina de la historia del presente. En España, fue Julio Aróstegui uno de los teóricos que aportó más investigación en este campo. En un ya lejano 2005 pude asistir a unas excelentes clases del profesor sobre la historia de la violencia en nuestro país. Eran los primeros tiempos de la &lt;i&gt;historia del presente&lt;/i&gt; y recuerdo lo extraordinario que me pareció en aquel momento poder reflexionar sobre la actualidad desde un punto de vista histórico. Desafortunadamente no seguí con mucha atención la deriva de la investigación académica de esta disciplina a partir de entonces. La desaparición del discurso histórico del debate de actualidad en un contexto de total marginación de las humanidades, fue tan implacable como nocivo; a la vista están las consecuencias de estas lagunas en el estudio y comprensión de nuestra historia en general y la reciente en particular. El conocimiento del pasado no constituye por sí mismo una garantía de políticas exitosas para alcanzar un futuro mejor, pero podemos estar seguros de que lo contrario es la deriva más eficaz hacia la confusión.&amp;nbsp; Niall Ferguson, suele insistir en las carencias de los docentes&amp;nbsp; de historia a la hora de enseñar de metodologías de comparación entre períodos históricos como causa fundamental de la falta de comprensión de la actualidad en relación con el pasado. Es evidente, por ejemplo, que la obsesión actual de asimilar la actualidad con los años 20 y 30 del pasado siglo, es un flagrante error. En nuestro país, a este déficit, habría que añadir, además, la enorme laguna que supuso la extinción del discurso histórico y filosófico producto del exilio de las personas académicamente más relevantes, a partir de la posguerra. Se sumó además el ocultamiento y marginación del estudio de la historia reciente de España en las aulas y en el debate, como consecuencia del miedo constante a desatar viejos odios que si persistieron fue precisamente por falta de explicación y de debate en torno al pernicioso tabú de la reconciliación nacional. Un círculo vicioso que no se romperá con el olvido sino con la comprensión, intelectualmente hablando, de los fenómenos históricos. En este contexto es especialmente relevante el libro de Mishra, porque hay un riguroso empeño de análisis del complicado mundo actual sustentado en el conocimiento del autor de diferentes contextos culturales y en unas fuentes bibliograficas abundantes y solventes. Me parece un libro no sólo de lectura obligada, sino de relectura constante, porque ofrece rutas eficaces para orientarnos en la confusión de los extremismos que nos sobrecogen: las desigualdades, la radicalización política, el fundamentalismo religioso, la competitividad extrema, el individualismo a ultranza, la violencia de género, la xenofobia, el ataque al medio ambiente o el terrorismo.&amp;nbsp; Un estado de ira generalizada para cuya explicación Mishra propone una revisión histórica que pasa por cuestionar las bondades de la ilustración; mover los pilares mismos en los que se sustenta la superioridad intelectual de Europa como paladín del progreso que ha de guiar al resto del mundo. Una crítica, otro intento más, es cierto, al eurocentrismo. Mishra se pregunta, y hace que nos preguntemos ¿dónde reside la explicación de tanta barbarie? ¿cual es el origen de esta ira que no cesa y que nos mantiene en un estado de miedo y perplejidad que por su intensidad produce una parálisis que amenaza con perpetuarse? La clave, parece estar en el resentimiento, un estado emocional tóxico y global que afecta a una ciudadanía que ha visto ya por demasiado tiempo frustradas sus esperanzas de conseguir las metas que proponía la política supuestamente más respetuosa con el ser humano posterior a la Ilustración. El resentimiento global de hoy produce los mismos monstruos que el de aquella primera globalización de finales del XIX. La política de retórica y gestos extravagantes, dice el autor, es la misma hoy que la aquel Gabriele D´Annuncio, el inventor del saludo nazi, cuando ocupa la ciudad de Fiume. La política xenófoba actual es la misma que llevó a ciudadanos franceses a masacrar&amp;nbsp;a trabajadores inmigrantes italianos en &lt;a href=&quot;https://es.wikipedia.org/wiki/Masacre_de_Aigues-Mortes&quot;&gt;1893&lt;/a&gt;, o la que explicó el supremacismo de Estados Unidos contra los &lt;a href=&quot;http://los%20chinos%20estrenaron%20la%20xenofobia%20de%20ee.uu./&quot;&gt;chinos&lt;/a&gt;, o la de Austria-Hungría cuando convirtieron a los judíos en chivo expiatorio. El terrorismo actual tiene mucho más que ver con una crisis global del capitalismo que con el choque de civilizaciones, un mantra que por su extrema simpleza se asimila mucho más facilmente por el conjunto de una población poco dispuesta a la autocrítica. Los fenómenos de violencia terrorista de hoy día tienen mucho más que ver con los cometidos por anarquistas y nihilistas del siglo pasado que asesinaban a jefes de estado que con diferencias religiosas de diferentes culturas. No parece fácil a primera vista, pero Mishra nos plantea las cuestiones desde una óptica muy ilustrativa. Hoy, como en 1916, vivimos en &lt;i&gt;una atmósfera densa y venenosa de sospecha, codicia y pánico mundiales, &lt;/i&gt;(Rabindranath Tagore). La ultraderecha en auge en Europa no tiene una visión muy diferente de aquella que presentaba el Manifiesto futurista de Filippo Marinetti, admirador de D´Annunzio, cuando decía:&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;i&gt;queremos glorificar la guerra- única higiene del mundo-, el militarismo, el patriotismo, el ademán destructor de los anarquistas, las bellas ideas por las cuales se muere y el desprecio a la mujer. Queremos destruir los museos, las bibliotecas, las academias e todo tipo&lt;/i&gt;. La reciente violencia salvaje se parece, en palabras de Mishra &quot;a la más larga y extrañas de las guerras mundiales: una guerra que se asemeja, por su ubicuidad, a una guerra civil global&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Hay muchas cuestiones que es necesario repensar para entender este nuevo escenario de violencia global y el autor aporta interesantes ideas e indica la necesidad de plantearse las preguntas pertinentes. Avisa de que &quot;desde versiones islamocéntricas del terrorismo está claro que no se va a encontrar la solución&quot; y sostiene que las élites politicas de Occidente &quot;se mantienen incapaces de abandonar su adicción a trazar líneas en la arena, en su empeño de cambiar regímenes y reconvertir costumbres autóctonas, reflejando así su incapacidad de saber lo que están haciendo ni lo que están gestando&quot;. Está claro que esta sobreactuación de las potencias mundiales encabezadas por EEUU -véase el reciente atentado contra Irán- hablando sin cesar de la superioridad de los valores propios, no va a aportar soluciones, sino más resentimiento, y por tanto, más violencia. Porque la sociedad comercial universal de individuos racionales que buscan su propio interés defendida originariamente en XVIII por pensadores de la Ilustración como Montesquieu, Adam Smith, Voltaire y Kant, no nos trajo la prometida civilizacion universal con su armonizada mezcla de sufragio universal, oportunidades educativas, crecimiento economico sostenido, iniciativa privada y progreso personal. Además, la globalización, según Mishra, ha debilitado formas anteriores de autoridad y ha generado imprevisibles actores internacionales, y tal como anunciara Hanna Arendt en 1968, parece que por primera vez en la historia, todos los pueblos de la tierra tienen un presente comun. Las bondades de un mundo interdependiente y globalizado, sin embargo, sí han sido utilizadas por los individuos del Daeshs y por los demagogos y líderes autoritarios de todos los colores en un contexto de políticas reactivas antidemocráticas en Francia, Estados Unidos y Reino Unido pero también en Tailandia, Filipinas, India o Israel. Y ante este mundo de imágenes habituales de medios de los políticos airados insultando a los inmigrantes y a los &quot;otros&quot;, en el que el umbral de la atrocidad ha ido bajando, y aumenta el racismo, la misoginia y la demagogia del discurso, se revelan &quot;los hombres del resentimiento&quot; . El autor ve también reminiscencias de Nietzsche porque parece esta &lt;i&gt;toda una tierra temblorosa de venganza subterránea, inagotable, insaciable en exabruptos, &lt;/i&gt;como afirmaba el filósofi, porque tenemos la sensación de que el mundo gira sin control. El libro adopta, pues, una perspectiva muy diferente de la crisis universal, alejando del islam y del extremismo religioso la carga de la explicación: los desórdenes sin precedentes que acompañaron a la aparición de la economia capitalista industrial de la Europa del XIX y que produjo dos guerras mundiales, totalitarismos y genocidios en la primera mitad del siglo XX, estaría infectando hoy a regiones más vastas y mayores poblaciones de Asia y Africa, que entraron en contacto con la modernidad a través del imperialismo europeo y se están hundiendo en la fatídica experiencia occidental de dicha modernidad. La crisis universal supera la cuestión del terrorismo. El enfrentamiento Islam/Occidente no explica los males y la violencia actuales, por lo tanto, deberíamos abandonar ya esta obsesión y centrarnos en las causas de un resentimiento global que transciende fronteras nacionales, religiosas y raciales.&amp;nbsp; Es evidente que una global desigualdad en la distribución de la riqueza ha levantado muros humillantes y que las comunicaciones digitales, que nos aproximan a todos, aumentan la capacidad para establecer comparaciones envidiosas en un ambiente de &quot;solidaridad negativa&quot;, en palabras de Hanna Arendt, cada vez más claustrofóbica. Hay que tener en cuenta, además, que en el pasado, las situaciones de crisis y desigualdad extrema eran amortiguadas por instituciones como la famila, la comunidad o el estado, hoy mucho menos activas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjw1cqXsyZeaATJAGEhLRQR_ZMVUhhvQoEbKhWp_a7FwYG93aAXXNdk1SaBDic8eAC4k9AMQE4hIW2kUF5x8YpNgWcAVbbNZwiIp16s34PcnzJW5QMEexBFKDzLn2ajDPHUgHNtkQ/s1600/el+resentimiento+en+la+moral.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;573&quot; data-original-width=&quot;402&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjw1cqXsyZeaATJAGEhLRQR_ZMVUhhvQoEbKhWp_a7FwYG93aAXXNdk1SaBDic8eAC4k9AMQE4hIW2kUF5x8YpNgWcAVbbNZwiIp16s34PcnzJW5QMEexBFKDzLn2ajDPHUgHNtkQ/s200/el+resentimiento+en+la+moral.jpg&quot; width=&quot;140&quot; /&gt;&lt;/a&gt;De modo que deberíamos de prestar atención a las proféticas palabras de la filósofa, cuando advertía de un futuro marcado por un &quot;tremendo odio mutuo y una irritabilidad universal de todos contra los demás&quot;. No está de más, bajo mi punto de vista, atender al extraordinario análisis de otro filósofo, este más olvidado, Max Scheler, sobre todo sus aportaciones para una fenomenología del resentimiento y en su reflexión sobre el vínculo de amor como raíz del espíritu personal y de la comunidad de personas, ya que sólo a la luz de éste aparece el rostro del otro en su aspecto más noble. Del libro de Mishra, además, tenemos que destacar un valiosísimo apartado bibliográfico del que ahora destaco únicamente las obras disponibles en castellano.&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjxnnpnrhjlDM_r0p_tfqnOhaPV7DKDdww2GCZAwviG3qqn99OQ-ExZqv5ehqzaey4ZU_scWajWsAJoZaAk_qz79Eq-4K3UCDDUNtJDwVflNEiodyRimrGocsT5QYB_CWALVxcDVg/s1600/el+rechacho+de+las+minorias.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;200&quot; data-original-width=&quot;264&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjxnnpnrhjlDM_r0p_tfqnOhaPV7DKDdww2GCZAwviG3qqn99OQ-ExZqv5ehqzaey4ZU_scWajWsAJoZaAk_qz79Eq-4K3UCDDUNtJDwVflNEiodyRimrGocsT5QYB_CWALVxcDVg/s200/el+rechacho+de+las+minorias.png&quot; width=&quot;130&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Arendt, Hannah&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;Hombres en tiempos de oscuridad&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;Barcelona : Gedisa, 2008&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Berlin, Isaiah&lt;/b&gt;. &lt;i&gt;L&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;i&gt;a Traición de la libertad : seis enemigos de la libertad humana&lt;/i&gt;. M&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;éxico, FCE, 2004.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhERXAoyrg8y_9iZU3odl6I0P68CWiwN4QlfzZjo2j_LajZa8Th1cP5SjTDIxKmLpk731nNIjLVjLvVXToVZbbRfbHsgvZpRM-eMkRUqfVDUsF-3uj_UInwezS8bXTOVxoFuiAdVQ/s1600/todo+lo+solido+se+desvanece+en+el+aire.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;180&quot; data-original-width=&quot;117&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhERXAoyrg8y_9iZU3odl6I0P68CWiwN4QlfzZjo2j_LajZa8Th1cP5SjTDIxKmLpk731nNIjLVjLvVXToVZbbRfbHsgvZpRM-eMkRUqfVDUsF-3uj_UInwezS8bXTOVxoFuiAdVQ/s200/todo+lo+solido+se+desvanece+en+el+aire.jpg&quot; width=&quot;128&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Berman, Marshall&lt;/b&gt;.&amp;nbsp; &lt;i&gt;T&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;i&gt;odo lo sólido se desvanece en el aire : la experiencia de la modernidad&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Madrid, Siglo XXI, 1988.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Escobar, Arturo&lt;/b&gt;, &lt;i&gt;La invención del desarrollo&lt;/i&gt;. &lt;a href=&quot;https://www.cpalsocial.org/documentos/552.pdf&quot;&gt;Online&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEis-4_JWZygMb4-yXaSg4oLCR92baJBmoXX7jLLg9omAM4RWuJGgkyJJpRPyRkfwHvulve-Fw6aCGjGtmdfYCsXuIACZjqqy-QKkHr-GCTJTjAmrSK0HWEUdpV4XaMeIynamwSsUw/s1600/nacionalismo+cinco+vias.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;450&quot; data-original-width=&quot;309&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEis-4_JWZygMb4-yXaSg4oLCR92baJBmoXX7jLLg9omAM4RWuJGgkyJJpRPyRkfwHvulve-Fw6aCGjGtmdfYCsXuIACZjqqy-QKkHr-GCTJTjAmrSK0HWEUdpV4XaMeIynamwSsUw/s200/nacionalismo+cinco+vias.jpg&quot; width=&quot;136&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJ9f5aVjL6i3BeYyZ0bFNrR_zsZ6odOn7T6eEeq6hwTbeV_g7MF6cVH0bCA-1TPnf7MF_7Y8YWqNo1-bdEnKHc2Uz9-L3nMXd1Du__zxibAwb3VMWXnCAFSnUr_K9GKlqodn7AmQ/s1600/atraso+economico+e+industrializacion.jpeg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;526&quot; data-original-width=&quot;325&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJ9f5aVjL6i3BeYyZ0bFNrR_zsZ6odOn7T6eEeq6hwTbeV_g7MF6cVH0bCA-1TPnf7MF_7Y8YWqNo1-bdEnKHc2Uz9-L3nMXd1Du__zxibAwb3VMWXnCAFSnUr_K9GKlqodn7AmQ/s200/atraso+economico+e+industrializacion.jpeg&quot; width=&quot;123&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Ferro, Marc&lt;/b&gt;.&lt;i&gt; E&lt;/i&gt;&lt;i&gt;l Resentimiento en la historia : comprender nuestra época&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Madrid, Cátedra, 2009.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Gerschenkron, Alexander&lt;/b&gt;. &lt;i&gt;Atraso económico.&lt;/i&gt; Barcelona: Ariel, 1968.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Greenfeld, Liah.&lt;/b&gt;&lt;i&gt; Nacionalismo: cinco vías hacia la modernidad&lt;/i&gt;. Madrid, Centro de Estudios Políticos y constitucionales, 2005.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhobGmOXfckaJbrrnH-wwmv0luGaN41XrfZ3sJ3th-X9ESdeDIcG0DHkVVOMORWkcIc1N5HEMDi9enkJMRSvHDA1uJoXoffDVbqnVFjzEadQhiJLVVnkOb_SBKguOCAmHWlFM61fw/s1600/la+era+de+la+revolucion.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;200&quot; data-original-width=&quot;135&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhobGmOXfckaJbrrnH-wwmv0luGaN41XrfZ3sJ3th-X9ESdeDIcG0DHkVVOMORWkcIc1N5HEMDi9enkJMRSvHDA1uJoXoffDVbqnVFjzEadQhiJLVVnkOb_SBKguOCAmHWlFM61fw/s200/la+era+de+la+revolucion.jpg&quot; width=&quot;135&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiRx66pDACUDGj0GCicmq2bRrYKApfTYyJ8A306SzBLu-DBv9QipKWyvuw_EhUcYyOzYQaboXwrcRY44EmcwrexEURgvOlo89n2qFPOTv2s9mH7UeAudUUbPua79QPsn3oPtFEWXA/s1600/modernismo+y+fascismo.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;250&quot; data-original-width=&quot;162&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiRx66pDACUDGj0GCicmq2bRrYKApfTYyJ8A306SzBLu-DBv9QipKWyvuw_EhUcYyOzYQaboXwrcRY44EmcwrexEURgvOlo89n2qFPOTv2s9mH7UeAudUUbPua79QPsn3oPtFEWXA/s200/modernismo+y+fascismo.jpg&quot; width=&quot;129&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Griffin, Roger.&lt;/b&gt; &lt;i&gt;Modernismo y fascismo : la sensación de comienzo bajo Mussolini y Hitler&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Madrid, Akal, 2010.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Hobsbawm, E. J.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;i&gt;La era de la revolución, 1789-1848 ; La era del capital, 1848-1875 ; La era del imperio, 1875-1914&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Barcelona, Crítica, 2012.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiVTiCA7jWBCSCqcGh5CBKAS64CTTWgVo_aJp5kvMEZAIVZbm5erUwOOFeakZWXPRy2wyA8_xydSJJ_0nTnei2sf8vtkLnAHrrR-d2K8j0lbEE1dtn62bqRl7-E2KgbgL8uYksNrw/s1600/anarquia+que+viene.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;332&quot; data-original-width=&quot;205&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiVTiCA7jWBCSCqcGh5CBKAS64CTTWgVo_aJp5kvMEZAIVZbm5erUwOOFeakZWXPRy2wyA8_xydSJJ_0nTnei2sf8vtkLnAHrrR-d2K8j0lbEE1dtn62bqRl7-E2KgbgL8uYksNrw/s200/anarquia+que+viene.jpg&quot; width=&quot;123&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEheRirVJPWxrHvIgb4B7N0NdeLjyBBb63zkF-DR-v8uU2EGqab3hISlfkg4RCbRiLPUWe6_94gNzHSs9z8h5_LccT0Nm4wcn6DRiqjMEjNwsOE5gskGWhye8oG47x02171QtIYDGA/s1600/conciencia+y+sociedad.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;250&quot; data-original-width=&quot;167&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEheRirVJPWxrHvIgb4B7N0NdeLjyBBb63zkF-DR-v8uU2EGqab3hISlfkg4RCbRiLPUWe6_94gNzHSs9z8h5_LccT0Nm4wcn6DRiqjMEjNwsOE5gskGWhye8oG47x02171QtIYDGA/s200/conciencia+y+sociedad.png&quot; width=&quot;133&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Hughes, H. Stuart.&lt;/b&gt; &lt;i&gt;Conciencia y sociedad&lt;/i&gt;. Madrid: Aguilar, 1972.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Kaplan. Robert D&lt;/b&gt;.&lt;i&gt; La anarquía que viene: la destrucción de los sueños de la posguerra fría. &lt;/i&gt;Barcelona, Ediciones B, 2000.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjYhURWy2eVfi_8HS2VRztKT3nILc4aN75YXsCGLGx1MzqudEt5C2B1k-HVqvmUdTisc4t4pjQ9ROh36PiwBWeShrfoUZMjGj76YzT6kBruzQSxmCbLA88lrU-QFfOcNcoZ5gvD-A/s1600/turbocapitalismo.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;154&quot; data-original-width=&quot;102&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjYhURWy2eVfi_8HS2VRztKT3nILc4aN75YXsCGLGx1MzqudEt5C2B1k-HVqvmUdTisc4t4pjQ9ROh36PiwBWeShrfoUZMjGj76YzT6kBruzQSxmCbLA88lrU-QFfOcNcoZ5gvD-A/s1600/turbocapitalismo.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjDl645pK0jwUFE8yGOIKhFLOqyveDw100-DMsRZhTlqOods878fZO1jirgEEAue3h2skWUosHiCBBKrGSeI3R-sbLl8nHvsbXbSKb3pfztVBZcf7AlVb_Dy49oZslRRFDiyNl8-w/s1600/las+consecuencias+economicas+de+la+paz.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;250&quot; data-original-width=&quot;166&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjDl645pK0jwUFE8yGOIKhFLOqyveDw100-DMsRZhTlqOods878fZO1jirgEEAue3h2skWUosHiCBBKrGSeI3R-sbLl8nHvsbXbSKb3pfztVBZcf7AlVb_Dy49oZslRRFDiyNl8-w/s200/las+consecuencias+economicas+de+la+paz.jpg&quot; width=&quot;132&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Keynes, John Maynard&lt;/b&gt;. &lt;i&gt;Las consecuencias económicas de la paz&lt;/i&gt;. Barcelona: RBA, 2012.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Luttwak, Edward&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;i&gt;Turbocapitalismo : quiénes ganan y quiénes pierden en la globalización&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Barcelona, Crítica, 2000.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiY1XssQKI6jfjtWSvMngzW8gf5Oi1MMOcSMx5mKDheW942XOV6Vj5HmBh1U8o1CLCsoVgCUbcHrcooTQzO0NpaEqX7tJyzPIjGWw9Q0qdlJ04HIQiYl5GclDwEVCdqKG6VCNGx4Q/s1600/La-transformacion-del-mundo-Una-historia-global-del-siglo-XIX-i1n17473046.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;261&quot; data-original-width=&quot;175&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiY1XssQKI6jfjtWSvMngzW8gf5Oi1MMOcSMx5mKDheW942XOV6Vj5HmBh1U8o1CLCsoVgCUbcHrcooTQzO0NpaEqX7tJyzPIjGWw9Q0qdlJ04HIQiYl5GclDwEVCdqKG6VCNGx4Q/s200/La-transformacion-del-mundo-Una-historia-global-del-siglo-XIX-i1n17473046.jpg&quot; width=&quot;134&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgP7dYFxwiLA7L-6RKQzKPCtlgywmbQ5Ju3FKKaoJNPFAQDjcf5m44XtrnxO77iTg0g5JQpSAYwOUtN9gMPBZtfyDgpqYT7xf4oV7xbL33j3f0Km-N2E3YFiHBM92bs03YSPLE7Yw/s1600/catalina+la+grande.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;205&quot; data-original-width=&quot;140&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgP7dYFxwiLA7L-6RKQzKPCtlgywmbQ5Ju3FKKaoJNPFAQDjcf5m44XtrnxO77iTg0g5JQpSAYwOUtN9gMPBZtfyDgpqYT7xf4oV7xbL33j3f0Km-N2E3YFiHBM92bs03YSPLE7Yw/s200/catalina+la+grande.jpg&quot; width=&quot;136&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Madariaga, Isabel de&lt;/b&gt;. &lt;i&gt;Catalina la Grande: la rusa europea&lt;/i&gt;. Madrid, España-Calpe, 1994.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Osterhammel, Jürgen&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;i&gt;La transformación del mundo : una historia global del siglo XIX&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;Barcelona : Crítica, 2015.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Polanyi, Karl.&lt;/b&gt; &lt;i&gt;L&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;i&gt;a gran transformación : crítica del liberalismo económico&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;Barcelona : Virus, 2016.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Sassen, Saskia.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;¿Perdiendo el control? : la soberanía en la era de la globalización&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;Navas de Tolosa: Bellaterra, 2001.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Schmitt, Carl. &lt;/b&gt;&lt;i&gt;Teoría del partisano: acotación al concepto de lo político&lt;/i&gt;. Madrid: Instituto de Estudios políticos, 1966.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;b&gt;Venturi, Franco&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;i&gt;El Populismo ruso.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;b&gt;Yalal Al e Ahmad&lt;/b&gt;. &lt;i&gt;Occidentosis&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://www.brygeog.net/uploads/7/9/8/5/7985035/occidentosis.pdf&quot;&gt;online&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
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&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style=&quot;background: white; color: #444444; font-family: Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 16.2pt; margin: 0px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;GL&quot; style=&quot;color: #2a0563; font-family: georgia, serif; font-size: 10pt; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background: white; color: #444444; font-family: Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 16.2pt; margin: 0px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;O Capital no século XXI&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;, de Piketty converteuse hai tempo nun fenómeno editorial incuestionable. Que isto ocorra cun tratado académico de economía é, non cabe dúbida, síntoma de que a economía constitúe unha preocupación de primeira orde na actualidade. Ata certo punto isto é consecuencia, como é lóxico, da inquietude no ámbito académico e da inseguridade da cidadá perante as incertezas derivadas da gran recesión económica.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;Dado que o fenómeno Piketty&amp;nbsp;&amp;nbsp;tenta ser un texto explicativo do estado do mundo, e non só da economía - de non ser así non se entendería tal éxito - temos que prestarlle moita atención ao seu contido, e dende logo situármonos no punto de escepticismo que toda predición dende este ámbito debe suscitar. Non creo que debamos axeonllarnos ante a contundencia con que nos falan as e os economistas. É certo que o enorme aparello científico co que se constrúe a teoría económica fai que estes tratados nos asoballen con gráficos e con estatísticas. Adoitan construír con eles modelos nos que semella que só a&amp;nbsp;&lt;i&gt;posteriori&lt;/i&gt;&amp;nbsp;queren encaixar unha realidade que sempre é máis complexa. As variables non son doadamente cuantificables e polo tanto susceptibles dun tratamento metodolóxico convencional. Adoitan ignorarse por factores ou causas tan diferentes como unha moda determinada nunha área de investigación ou un xeito de ollar a realidade puramente convencional que non ten en conta determinados aspectos porque simplemente non interesan ou non se coñece a forza que puidesen ter na configuración da nosa sociedade e da nosa economía.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;No referente ao canon no ámbito económico, están as voces que dende a rigorosidade e a crítica nos obrigan a cuestionarnos os dogmas cos que aparentemente temos a obriga de construír a nosa visión, económica, neste caso, da realidade.&amp;nbsp;Refírome a tratados tamén moi intrincados, ás veces, pero ben interesantes polo que teñen de desmitificadores como a&amp;nbsp;&lt;i&gt;Economía enmascarada&lt;/i&gt;&amp;nbsp;de Steve Keen.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;O&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;Capital no século XXI&amp;nbsp;&lt;/i&gt;de Piketty&lt;i&gt;,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;ten sido xa moi sometido a crítica, dende logo, pero dende a perspectiva de xénero non hai, no noso contexto académico, moitos materiais para este debate en particular. Por iso é especialmente relevante&amp;nbsp;&lt;i&gt;Debatiendo con Piketty&lt;/i&gt;, especialmente a ollada de Heather Boushey, unha economista moi descoñecida aínda no noso país por non estar traducida, aínda que leva xa moito tempo investigando sobre temas de desigualdade no traballo e sobre conciliación familiar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;No seu capítulo de&amp;nbsp;&lt;i&gt;Debatiendo con Piketty&lt;/i&gt;&amp;nbsp;preséntanos, en poucas páxinas, unha análise das teses deste economista dende un punto de vista completamente novo, aínda que sempre dende unha clara intención de complementariedade ás ideas do economista galo. A novidade da súa análise é que a autora observa a realidade económica dende unha perspectiva similar á de Piketty aceptando algunhas das súas premisas, como a existencia dun estado de desigualdade económica e unha interpretación orixinal sobre o mesmo atribuíndoo a un posible retorno a un sistema de “capitalismo patrimonial”, pero engadíndolle a nosa economista aspectos que, ao seu xuízo, lle faltan precisamente a Piketty por obviar enfoques e datos que tradicionalmente non se teñen en conta na elaboración dos discursos económicos canónicos. Tamén é novo por incorporar un punto de vista de xénero dado que existen evidencias, como o feito de que malia as mulleres, non computar no PIB, si que contan para a economía; de feito contan tanto que as consecuencias, tanto de aplicarlles un réxime particular e diferente no ámbito económico coma o de promover políticas de igualdade, son directamente responsables do crecemento ou do decrecemento económico.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;A tese central de&amp;nbsp;&lt;i&gt;O Capital no século XXI&lt;/i&gt;&amp;nbsp;de Piketty, é que estamos a vivir unha volta ao “capitalismo patrimonial”, o que significa que o crecemento económico semella depender outra vez das rendas do capital máis ca das do traballo. Sen dúbida é esta unha declaración importante e para debater, porque de ser verificada significaría unha regresión a modelos económicos propios do século XIX e que xa dabamos po&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;GL&quot; style=&quot;color: black; font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;r superados. De dar por certa esta hipótese, ou para demostrala, teriamos que atender á institución que fai posible esta acumulación do capital, é dicir, ao réxime das herdanzas. A proposta de Piketty é, dende logo, desacougante e contén, ademais, unha advertencia que considero moi produtiva na orde da investigación económica, porque reflicte que “ a distribución do patrimonio sempre ten sido profundamente política e non pode reducirse a un puro mecanismo económico ”. Nesta sentenza contense, non sei se ao seu pesar, unha invitación a dubidar de toda unha serie de tratados de economía que se teñen artellado case exclusivamente baseándose en modelos apriorísticos sen ter en conta outras realidades, quizais a realidade mesma. Na obra de Piketty hai unha ¿disimulada? proposta para que pensemos a economía dende unha óptica diferente, incorporando o papel das institucións e da política, é dicir, os xeitos en que nos organizamos como colectividade, como sociedade, e a súa incidencia no crecemento. Boushey acepta o reto, dende logo, ofrecendo unha análise sumamente interesante e complexa que paga a pena descubrir porque non só somete a crítica a metodoloxía e as conclusións de Piketty, senón que fai un percorrido pola teoría económica para incorporar o punto de vista feminista, amosando unha visión do futuro que poden agardar as mulleres.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px; text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;Boushey analiza a versión neoclásica da economía, optimista por natureza, e a súa posible repercusión nas mulleres. Neste sentido convídanos a repensar as sucesivas teses que dende Kunzets a Chang-Tai-Hsieh teñen insistido tanto en que o crecemento sempre, como se fose maxia, ten como consecuencia a redución da desigualdade. Boushey convence porque a súa crítica se constrúe conxugando, ou mellor dito, compaxinando, as afirmacións teóricas orixinais da economía canónica, someténdoas a debate, con datos reais que deberían sustentalas.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Por exemplo, no que atinxe á curva do crecemento de Kunzets, Boushey lémbranos que foi o mesmo autor da teoría o que recoñeceu que o seu modelo estaba máis fundamentado en “ilusións” ca en datos empíricos. No modelo neoclásico todos semellan coincidir en que nunha economía en que o capital humano (a preparación, a aptitude, a habilidade das persoas que traballan) é o que conta, nunca se xustifica o custo de desperdiciar talento con políticas pouco sensibles ao fomento da igualdade.&amp;nbsp;&amp;nbsp;Con esta premisa, a clase política tería na súa man reducir a pobreza, e decidírse a incluír no sistema económico a todas as persoas que teñen sido tradicionalmente excluídas por razón de xénero ou de raza. Esta previsión de Boushey, aínda que dunha lóxica aparentemente incontestable, bátese precisamente nos nosos días coas políticas en voga de retroceso en materia de igualdade.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Habería que preguntarse e reflexionar moito sobre este feito; sobre si realmente é o factor humano (a habilidade das traballadoras e traballadores) o que está actuando como estímulo ou motor de crecemento, nun momento como o noso en que tanto homes coma mulleres teñen unha preparación moi superior ás esixencias do mercado laboral e que ademais ou están no paro ou traballando en postos moi por debaixo da súa capacitación profesional.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; text-align: left;&quot;&gt;Na ollada pesimista que nos presenta Boushey, a escasa confianza que ofrece o crecemento como factor de inclusión é quizais onde reside o maior interese do texto. Aquí Boushey harmoniza as teses de Piketty coas do feminismo ao resaltar as metodoloxías que comparten (preminencia dos datos, avaliación destes e incorporación das institucións sociais como actores económicos), pero sobre todo interésanos porque sinala algunhas das estridencias daquelas teses, principalmente as derivadas das contradicións que supoñen o empeño de Piketty por romper coas teorías económicas modernas&amp;nbsp;&amp;nbsp;e a súa simultánea incapacidade para crebar os&amp;nbsp;modelos estándares que precisamente é o que critica. A partir desta lagoa Boushey incorpora a teoría feminista porque é precisamente empregando esta metodoloxía cando realmente se cuestiona o modelo clásico e canónico ao incorporar variables, datos e perspectivas novas. O feminismo económico, efectivamente, xa tiña recoñecido a importancia das ciencias sociais e das estruturas de poder nos resultados económicos. O feminismo económico tamén tiña xa feito unha crítica á metodoloxía do uso dos datos nas investigacións económicas, cunha crítica das fontes moi relevante, porque tiña sinalado que a unidade fiscal tomada, a unidade familiar, non era axustado, por non ofrecer datos desagregados que permitisen un estudo de calidade de determinadas institucións ou de factores tan relevantes como a importancia da raza ou o xénero na economía.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: black; font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; text-align: left;&quot;&gt;Por outra parte, Boushey critícalle a Piketty que cando fala de capitalismo patrimonial está cometendo un erro de base, porque o emprego deste sintagma non é neutro ao referirse especificamente aos estudos das herdanzas a través dos pais, o que deixa fóra a posibilidade de observación da muller no estudo desta institución imprescindible á hora de tratar unha investigación rigorosa sobre o capitalismo patrimonial.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;Boushey, a partir de aquí, expón un contrafactual do libro de Piketty, porque refire os resultados aos que Piketty chegaría no caso de que empregase unha ollada de xénero no seu estudo. Boushey incorpora argumentos e perspectivas a unha investigación coa que comparte moitos argumentos pero que contén elementos que a limitan na súa capacidade de comprensión da situación económica do mundo actual, que é, en definitiva, o obxectivo de Piketty.&amp;nbsp; ¿Cales son estes elementos ou as súas fallas en&amp;nbsp;&lt;i&gt;O&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;Capital no século XXI&lt;/i&gt;?.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;En primeiro lugar, e quizais o máis relevante, son os datos. Piketty emprega estatísticas tributarias, pero unha vez máis e igual que fixo co PIB, esta fonte non abonda porque para coñecer a evolución do proceso de transmisión de herdanzas é imprescindible ter en conta o proceso de incorporación da muller ao traballo ou o emparellamento selectivo como mecanismo de mobilidade social. Unha vez máis a crítica a Piketty o déficit do propio obxectivo que é a incidencia das institucións sociais, económicas ou culturais que marcan o matrimonio, as relacións de xénero ou a familia como aspectos que determinan completamente o réxime das herdanzas.&amp;nbsp; Boushey descobre con sorpresa este déficit para interpretar o contexto na obra de Piketty cando precisamente é o autor o que incorpora datos directamente collidos de fontes literarias que falan precisamente da importancia das estratexias matrimoniaies e do papel da muller en relación coa economía no século XIX.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt;&quot;&gt;Boushey pregúntase polas estratexias actuais no ámbito da mobilidade social e do matrimonio como dinámicas que non veñen reflectidas nas estatísticas pero que se manteñen como unha vía para reducir a desigualdade. Fálanos doutros datos, doutras medidas e constrúe hipóteses que deixan espazo para interpretacións abertas, interesantes e complexas, que, dende logo, ofrecen unha lectura moito menos ríxida en que todos e todas podemos implicarnos e tirar as nosas propias conclusións. Non hai sentenzas nin fórmulas que pechen previsións de futuro, e, neste sentido, a economista norteamericana apunta a que a situación da muller é un dilema que pode resolverse en direccións moi variadas. Pode ser que o crecemento económico empurre a unha necesaria igualdade, digamos que por imperativo de eficiencia do sistema, pero tamén podemos crer que as elites, aínda maioritariamente masculinas, empreguen o seu poder para intervir no proceso de transmisión de herdanzas distópico que conduza irremesiblemente a un retorno ao patriarcado decimonónico. Estas mesmas cuestións son as que formulan hoxe investigadoras como Mercedes d´Alessandro. Dende logo, incorporar a perspectiva de xénero é abrir unha porta á interacción con outros aspectos que hai que ter en conta na análise do sistema económico capitalista en que vivimos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; text-align: justify;&quot;&gt;Esta reseña foi publicada orixinalmente no&lt;a href=&quot;https://bibliotecatorrecedeira.blogspot.com/&quot;&gt; blog do proxecto Reseñas da Biblioteca de Torrecedeira da Universidade de Vigo.&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;background: white; color: #444444; font-family: Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 16.2pt; margin: 0px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: garamond, serif; font-size: 14pt; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/7355097238804717151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/7355097238804717151' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7355097238804717151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7355097238804717151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/12/after-piketty-heather-boushey.html' title='After Piketty, Heather Boushey'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-4430116230552782904</id><published>2019-12-27T18:27:00.001+01:00</published><updated>2019-12-30T09:43:54.965+01:00</updated><title type='text'>Ramón Conde, artista o farsante?</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://i.avoz.es//default/2014/08/01/00121406878688799182786/Foto/.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;451&quot; data-original-width=&quot;798&quot; height=&quot;180&quot; src=&quot;https://i.avoz.es//default/2014/08/01/00121406878688799182786/Foto/.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://i.avoz.es//default/2014/08/01/00121406878688799182786/Foto/.jpg&quot;&gt;fuente de la imagen&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
Me quedé con las ganas de expresar públicamente el profundo desagrado que me causó la visita a una exposición de Ramón Conde en Ourense. No lo hice porque no quería dar pábulo a la política de deliberada vulgarización cultural que desde hace mucho tiempo seduce a nuestras instituciones públicas. Podemos pensar que esta deriva tuvo su origen o culpa, en territorio galaico, en las ocurrencias de nuestro más famoso alcalde, cuyo pésimo gusto y desnutrición intelectual, consigue ponerse a la altura de los tiempos y cosechar la victoria electoral que sirve de refrendo a los desatinos de la postpolítica. Pero la incapacidad estética de Abel Caballero, o quizá su empeño en disimularla para adaptarse a los tiempos, no atenúa el horror que me produjeron los burdos hombres de bultos redondos de Ramón Conde. En aquella visita me acompañaba mi madre, y como todo estímulo es poco en tiempos de apatía vital relacionada con procesos de disfunciones propias de la edad, decidí aprovechar la ocasión y comprobar su reacción ante aquellas figuras. No, no le aportaban ninguna sensación agradable, ni siquiera la curiosidad que podría suscitar lo extraordinario. La fealdad es un asunto bastante subjetivo, ya lo sabemos, pero en cuestiones artísticas, cuando ya se tiene experiencia y se conoce mínimamente el discurso, es fácil distinguir una obra fallida de un timo. Y lo que hizo el señor&amp;nbsp; Ramón Conde en este acto expositivo es un timo en toda regla. Podría suavizarlo y dejarlo en fraude, pues parecería así que nos quedaríamos en una figura delictiva menor, al entender que sólo hubo una acción contraria a la verdad, pues no me cabe duda de que el artista conoce lo que se aproxima a la verdad en el arte. El escultor Conde conoce perfectamente los requisitos mínimos para que una obra artística pueda ser susceptible de ser admirada como tal. Una cierta dosis de belleza, de verdad o de inteligencia, por mínimas que sean, una cierta novedad en la técnica, en el tratamiento del tema, en la organización de los elementos constructivos o discursivos; incluso podría ser algo de una fealdad extrema pero con una cierta particularidad que nos obligue a detenernos a pensar. Pero lo cierto es&amp;nbsp; que ante aquellos hombres desnudos, y nada más, una sólo imagina que lo mejor es huir. Porque ni la técnica, ni la escena, ni el discurso, ni la osadía de una perspectiva, ni el movimiento, ni la dimensión, ni la repulsión...nada, nada me sorprende ni me hace pensar.&amp;nbsp; Me obligué aquel domingo a permanecer más tiempo del que me apetecía, y a leer las fichas técnicas de cada obra, por si me perdía algo. Fue inútil. No había allí información técnica alguna, sólamente unos comentarios sobre la escena representada señalando al público la vía correcta de interpretación. No sé si la propuesta por el autor o por la curaduría o comisariado de la exposición.&amp;nbsp; Pero estas indicaciones eran de un nivel era tan insultantemente banal que dudé si la exposición en realidad estaba dirigida a un público de las antípodas que desconociese absolutamente los referentes culturales mínimos de nuestro entorno. De modo que cuando, hace escasamente dos horas en el telediario, vuelvo a ver estos hombres desnudos expuestos, en esta ocasión en unos balcones de una calle de Pontevedra, y que con toda normalidad se dice que Ramón Conde disfruta de la controversia que causa su obra, es decir, que públicamente se reconoce que el autor está haciendo caja de la supuesta estupidez del público, siendo una enorme vergüenza ajena y tremendas ganas de empapelar la ciudad con un edicto pidiendo la expropiación de su taller.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/4430116230552782904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/4430116230552782904' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/4430116230552782904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/4430116230552782904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/12/ramon-conde-artista-o-farsante.html' title='Ramón Conde, artista o farsante?'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-6956737954045703180</id><published>2019-11-29T12:36:00.001+01:00</published><updated>2020-01-17T14:11:01.115+01:00</updated><title type='text'>No estas en democracia estúpido.</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&quot;&quot; class=&quot;YOUTUBE-iframe-video&quot; data-thumbnail-src=&quot;https://i.ytimg.com/vi/VGSLpN-VfZs/0.jpg&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;266&quot; src=&quot;https://www.youtube.com/embed/VGSLpN-VfZs?feature=player_embedded&quot; width=&quot;320&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
Para Geles, por recomendarme &quot;Disque&quot;, de Susana S. Aríns, ahora flamante ganadora del mejor libro de ficción [ficción?]&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
Para Estrella, que me ayudó con su elegante sabidurá a pasar una semana gris y polvorienta.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
Para Ludi, por mantener la razón en lo más alto.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
Con mujeres así no hay sistema corrupto que aguante.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Perdón.&lt;br /&gt;
El título sólo es para interpelar a los moribundos.&lt;br /&gt;
Las vivas ya lo saben, y con todo, actúan.&lt;br /&gt;
Por eso están en peligro de extinción.&lt;br /&gt;
Los vivos son menos cada vez, las vivas justo en la proporción que marca la violencia contra ellas.&lt;br /&gt;
De modo que.&lt;br /&gt;
O despertáis o morimos todos.&lt;br /&gt;
No de cáncer o de fallo multiorgánico.&lt;br /&gt;
Moriremos de tristeza.&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Sí se puede.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Morir de tristeza.&lt;br /&gt;
Ya avisaron las poetas.&lt;br /&gt;
¿Murió de tristeza Paca Aguirre?&lt;br /&gt;
Por lo tanto, amiga moribunda.&lt;br /&gt;
Habla porque tienes voz.&lt;br /&gt;
Muévete porque tienes espacio.&lt;br /&gt;
Lee porque aún tienes libros, pocos, pero aún quedan algunos.&lt;br /&gt;
No denuncies nunca, nunca busques aliados entre los muertos.&lt;br /&gt;
Escribe un poema.&lt;br /&gt;
No te sientas humillada ni abatido por estar solo abandonada ni encerrado ni aterrada.&lt;br /&gt;
Es el estado natural que corresponde a la lógica de la sabiduría.&lt;br /&gt;
Las sabias siempre estuvieron solas.&lt;br /&gt;
Que no quieres ser sabia.&lt;br /&gt;
Que no quieres estar sola.&lt;br /&gt;
Entonces drógate amiga, o sigue siendo violento, enemigo, y darás sentido a toda la vulgaridad que te hace feliz.&lt;br /&gt;
Mary dice que &lt;i&gt;life´s a bitch but Living is....&lt;/i&gt;y que &lt;i&gt;she is still looking for the correct adjective here&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
mmmm,,,,temptress quizá?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/6956737954045703180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/6956737954045703180' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/6956737954045703180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/6956737954045703180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/11/no-estas-en-democracia-estupido.html' title='No estas en democracia estúpido.'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img.youtube.com/vi/VGSLpN-VfZs/default.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-8734039653304236969</id><published>2019-11-28T20:30:00.002+01:00</published><updated>2019-11-29T12:10:34.555+01:00</updated><title type='text'>Les miserábles, Ladj Ly o algunos hombres malos</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcS-xGn5OSfJRK0g6HOG7cVuc9xEYk9So8Y_bolxKUseTD9NRCp0&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcS-xGn5OSfJRK0g6HOG7cVuc9xEYk9So8Y_bolxKUseTD9NRCp0&quot; data-original-height=&quot;432&quot; data-original-width=&quot;299&quot; height=&quot;200&quot; width=&quot;138&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcS-xGn5OSfJRK0g6HOG7cVuc9xEYk9So8Y_bolxKUseTD9NRCp0&quot;&gt;fuente de la imagen&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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¿Será consciente Ladj Ly de haber hecho la película más feminista de los últimos tiempos? No. Y aquí está la grandeza de &lt;i&gt;Los Miserables&lt;/i&gt;. Un día en la vida de una especie violenta. El título, más allá de la referencia literaria obligada, refleja perfectamente el estado de un mundo de una brutalidad masculina insoportable. Ninguna mujer supera los primeros minutos sin una angustiosa sensación de encerrona. Queda claro que desde el principio esto va a ser una cuestión de fuerza bruta, y, efectivamente, estamos ante un &lt;i&gt;western &lt;/i&gt;contemporáneo casi en estado puro. Adornado también con el ritual que marca la biología, a la desmesura de esta fuerza bruta sólo se le oponen cada pocos metros de film unas escenas deliciosas en belleza, color y comportamiento amable, que son las que protagonizan las mujeres que sólo tienen boca para gritar en contra de la violencia sistemática que tienen que sufrir por parte de todos, o para realizar un bien extremo que no parece ser real, en medio de tanto horror;&amp;nbsp; porque mientras la policía intimida y extorsiona, y los jefes de los clanes raciales intercambian chantajes en un contextos de absoluto vacío moral, la mujeres aparecen brevemente, unos segundos nada más, en un cuarto enfrascadas en una &lt;i&gt;tontina,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;una práctica de ayuda mutua en la que cada una pone dinero para hacer frente a las necesidades del grupo. Increíble. Pero dura poco, puede más el odio entre hombres gitanos, musulmanes, negros, policías, pederastas o camello. Sólo faltaba lo más horrible, el odio de los niños que pierden su inocencia cualquier día a cualquier hora por cualquier brutalidad. Ni lo cachorros se salvan, ni los humanos ni los animales. Sólo se salvan las mujeres, pero no encontré a nadie que hablase de esto, quizá sea la siguiente página que se escriba, dentro de unas décadas. No se sabe. Pero si esto es la violencia postmoderna que resultó de aquellas incendiarias escenas de &lt;i&gt;les banlieusard parisiennes&lt;/i&gt; de 2005, el futuro se presenta desgarrador. Parece que desde el cine se están dando señales de alerta máxima. El &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; avisa de una rebelión de los marginados sociales, &lt;i&gt;Los Miserables&lt;/i&gt; ponen el punto de alerta en los niños que ya no lo son. No se puede ir más allá.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/8734039653304236969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/8734039653304236969' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/8734039653304236969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/8734039653304236969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/11/les-miserables-ladj-ly.html' title='Les miserábles, Ladj Ly o algunos hombres malos'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-6183695467835316209</id><published>2019-11-20T17:09:00.001+01:00</published><updated>2019-11-20T18:38:29.613+01:00</updated><title type='text'>mientras dure la guerra, Amenábar</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://aws.revistavanityfair.es/prod/designs/v1/assets/785x589/183461.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;589&quot; data-original-width=&quot;785&quot; height=&quot;150&quot; src=&quot;https://aws.revistavanityfair.es/prod/designs/v1/assets/785x589/183461.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: xx-small;&quot;&gt;Mireia Rei, actriz que interpreta a Carmen Polo&lt;br /&gt;en Mientras dure la guerra, de A. Amenábar.&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;https://aws.revistavanityfair.es/prod/designs/v1/assets/785x589/183461.jpg&quot;&gt;Fuente de la imagen&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;i&gt;Mientras dure la guerra&lt;/i&gt; es un buen ejemplo del atraso en que permanece anclada la sociedad española y por extensión su cine. No he leído críticas, me han comentado que son todas buenas, y estas palabras mías, si fuesen leídas como una crítica, también serían para aplaudir la película; y no, no es contradictorio esto que digo, porque aludir al anacronismo de algo no tiene que ver con el reconocimiento de su calidad. &lt;i&gt;Mientras dure la guerra &lt;/i&gt;es un documento que debió elaborarse hace al menos veinte años. ¿Por qué no se hizo?, tendríamos que hablar de un repertorio de sinrazones que iluminarían no sólo la procastinación innata de nuestro cine, por lo menos en lo que a la valentía de su discurso se refiere, sino que arrojaría mucha luz sobre la persistente actitud en el mantenimiento de un tabú que impide a toda una sociedad si no a matar al padre, sí a reconocer la maldita suerte de haberlo padecido. De modo que, como ciudadana perteneciente a esta sociedad voluntariamente ciega, sorda y alexitímica, no estoy en las mejores condiciones de hacer un análisis objetivo. Tengo que imaginarme como ciudadana armenia, sajona o griega para apreciar esta película como se merece. Desde esta posición extraña -pero irrenunciable para hacer una observación fiable- reconozco no sólo una calidad extraordinaria de actores y actrices, sino un sutil e inteligente tratamiento de un asunto tan espinoso históricamente como fue -en general todo el período histórico posterior a la guerra civil- el enfrentamiento Unamuno/Millán Astray. Los detectores de errores históricos no tienen mucho trabajo que hacer, a pesar de tratarse de uno de los episodios más problemáticos y sujetos a las interpretaciones más extemporáneas de nuestra historia. El peligro de caer en el esquematismo de determinados personajes en determinadas escenas se diluye en la siguiente, porque aún manteniendo la gruesa línea del dibujo que caracteriza a figuras tan caricaturizadas como las de Franco o Carmen Polo, somos perfectamente capaces de reconocer un respeto a sus personalidades, lo cual me resulta tan increíble como loable, teniendo en cuenta lo fácil que resulta despeñarse por la siempre efectiva pendiente de lo cómico.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg6fdyiunrhEFWtQmGYMZm_wNRfP4YS4hfgt0ObCbENZxqA6F5eTYVMH7dsLM5TZtEJPpoZ41QS0VcY8NjDDYWQsCTNhDNBgNsy4z38AxzTZHg92OQLXSx06UAGHGQPLEAN1IxV_A/s1600/joker.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;355&quot; data-original-width=&quot;476&quot; height=&quot;238&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg6fdyiunrhEFWtQmGYMZm_wNRfP4YS4hfgt0ObCbENZxqA6F5eTYVMH7dsLM5TZtEJPpoZ41QS0VcY8NjDDYWQsCTNhDNBgNsy4z38AxzTZHg92OQLXSx06UAGHGQPLEAN1IxV_A/s320/joker.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #14171a; font-family: &amp;quot;segoe ui&amp;quot; , &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; font-size: 13px; letter-spacing: 0.27px; white-space: pre-wrap;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;font-size: xx-small;&quot;&gt;No escucha, ¿verdad? Me hace las mismas preguntas cada semana. ¿Qué tal el trabajo? ¿Has tenido pensamientos negativos?  Yo solo tengo... pensamientos negativos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;tahoma&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , &amp;quot;freesans&amp;quot; , sans-serif; font-size: 13.2px;&quot;&gt;&lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; es la representación de la broma que no hace gracia. No concuerdo con Zizek, que defiende una pura adscripción nihilista; el nihilista niega la existencia de principios morales o religiosos mientras que&amp;nbsp; el &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; se transforma en el abanderado de la lucha contra la violencia de una sociedad que maltrata al ciudadano más vulnerable. Según Zizek, &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; se pregunta qué pasaría&amp;nbsp; si los desposeídos decidieran atacar, pero no, no es eso. Es cierto que es precisamente el miedo a la rebelión del oprimido el que nos hace revolvernos en nuestros asientos, inquietos por una realidad en la que convivimos con un susto continuo ante la posibilidad de una nueva chispa de la historia que desencadene un cataclismo. Pero ciñéndonos al relato fílmico, &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; no es consciente de desencadenar nada, o mejor dicho, conscientemente no desencadena nada, lo que no lo hace menos aterrador, sino todo lo contrario. &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; no asesina impunemente en el metro a tres hombres de éxito simplemente porque pertenezcan a una clase superior; se defiende de un linchamiento y de una muerte casi segura. Lleva pistola no porque sienta la necesidad de usarla, sino porque alguien -más consciente del peligro de interpretar correctamente la violencia del sistema- se la pone entre las manos. Luego dirá que fue porque cantaban mal, y eso sabemos lo que significa; cuando la violencia ya se ha desencadenado, no importan las causas, porque el placer que otorga la capacidad para infligir dolor convertirá en irrefrenable el deseo de seguir haciendo daño, y ya sin importar mucho a quien.&amp;nbsp; Lo inquietante de la película tiene que ver con la capacidad como espectadores para reconocer un contexto de violencia sistemática producto de una desigualdad social que ya ha alcanzado su umbral soportable, lo ha traspasado ya hace tiempo. La población oprimida ha actuado con pasividad ante el saqueo de un sistema económico depredador y quizá el mensaje sea muy claro, terroríficamente evidente, pues quizá nos obliga a cuestionarnos si vamos a soportar la burla y el linchamiento pues ¿qué otra cosa son los desahucios, los recortes extremos en sanidad&amp;nbsp; o el desprecio explícito hacia las víctimas de la violencia? Hay momentos fantásticos en la película, primeros planos absolutamente magistrales a nivel interpretativo, uno de ellos por ejemplo cuando Joachin Phoenix -porque aquí,&amp;nbsp; para mi, no habla el Joker- le dice a la asistenta social, &lt;i&gt;No me escuchas, verdad&lt;/i&gt;?. Ahí está la cosa, amigas. Escuchar, hoy día puede sacarte de la carretera. Aterrador.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/7082290198001665388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/7082290198001665388' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7082290198001665388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7082290198001665388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/11/joker.html' title='Joker '/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg6fdyiunrhEFWtQmGYMZm_wNRfP4YS4hfgt0ObCbENZxqA6F5eTYVMH7dsLM5TZtEJPpoZ41QS0VcY8NjDDYWQsCTNhDNBgNsy4z38AxzTZHg92OQLXSx06UAGHGQPLEAN1IxV_A/s72-c/joker.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-5736869405577871938</id><published>2019-10-07T17:34:00.000+02:00</published><updated>2019-10-07T17:34:15.843+02:00</updated><title type='text'>Calibán y la bruja, Silvia Federici</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51VyO0SBTML._SX343_BO1,204,203,200_.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;499&quot; data-original-width=&quot;345&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51VyO0SBTML._SX343_BO1,204,203,200_.jpg&quot; width=&quot;221&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Con Calibán y la Bruja, Silvia Federici ha hecho mucho más que un libro. Estamos ante un texto académicamente impecable, esto es indudable para toda persona que sepa reconocer y valorar el uso del método científico en el ámbito humanístico.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Es necesario comenzar por aquí, ya que es precisamente en la Academia donde se sospecha de investigaciones, que por su radicalidad, el feminismo siempre lo es, o por su su novedad, son susceptibles de prejuicios o excesivo recelo en su recepción. Sorprendentemente esto no parece ocurrir en los estudios de ámbitos científicos convencionalmente conocidos como ciencias “duras”. En estos casos ocurre a la inversa, tiende a valorarse mucho más lo novedoso y lo que sorprende por inaudito, es decir todo lo que puede ser etiquetado como un “nuevo descubrimiento”. Pues bien,&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Caliban&lt;/span&gt;&amp;nbsp;y la Bruja viene a ser este texto excepcional al que podemos aplicar el rótulo de revolucionario, de descubrimiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Si tuviera que ofrecer una sóla razón para recomendar su lectura sería la de que por vez primera, se hace una lectura de un fenómeno histórico tan (mal) conocido como la caza de brujas en clave de genocidio, o de feminicidio, para ser más exactos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;En mis años de universidad el fenómeno de la caza de brujas estaba siendo revisado por primera vez desde el ámbito académico con una rigurosidad más que aceptable, como demuestra la rápida traducción de la obra de Gustav Henningsen,&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El abogado de las brujas,&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;lectura obligada para mi promoción. Henningsen en los años ochenta llevaba ya dos décadas estudiando este fenómeno en Europa. Habia venido incluso en los años 60 a Galicia a estudiar la brujería en nuestro territorio. De modo que como historiadora, al leer a Federici mi referencia era Henningsen. Me sorprendió la inexistencia de citas a su obra, siendo el investigador una de las máximas autoridades en el tema, de modo que me asomé de nuevo a las páginas de&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El abogado de las brujas&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;. El resultado fue la constatación de lo que ha supuesto el cambio de paradigma con la introducción de la perspectiva de género en la interpretación de las fuentes.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Pero volvamos a la idea principal. Hablábamos de genocidio. Federici, habla, desde el inicio del texto de una deliberada estrategia de eliminación de la fuerza reproductiva como elemento estructural del fenómeno de acumulación primitiva que dio origen al capitalismo. En otras palabras, la autora logra que veamos el fenómeno de la caza de brujas, desde una óptica totalmente diferente a la que impera todavía de forma unánime en nuestros días. La persecución de las brujas, las delaciones masivas de mujeres sospechosas de tratos con el diablo y de asesinatos de niños y malas cosechas, y su posterior ejecución en la hoguera como castigo ejemplarizante para coadyuvar a la política de terror (la doctrina del shok que tan bien estudió Naomi Klein tendría aquí uno de sus puntos fuertes) fueron un elemento fundamental, imprescindible para el arranque del nuevo modo de producción capitalista.&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;i&gt;&amp;nbsp;Calibán y la bruja&lt;/i&gt;, como crítica feminista del marxismo, constituye una demostración de la vigencia de la dialéctica marxista de la lucha de clases en el análisis histórico de la evolución económica. No se trata, como algunos críticos pretenden, de una deficiente interpretación de Marx. La desconfianza que pueda suscitar el texto de Federici será, sin duda por su contundencia y claridad, no por un deficiente uso de la metodología en su análisis.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class=&quot;il&quot; style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Caliban&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;y la bruja&lt;/i&gt;, en este sentido, es un tratado económico, en el que el fenómeno de la caza de brujas es un factor más de un modo de producción. En este sentido, Federici apunta a que el exterminio de mujeres que se produjo en europa en los siglos XVI y XVII, fue una operación de expropiación más dentro del contexto de cercamiento de tierras necesario en el momento de transición al capitalismo. La expulsión de los campesinos de sus tierras, para dirigirlos a una economía del salario sólo fue posible con la supresión de los terrenos comunales que hacía posible la vida de las clases más desfavorecidas. La rebelión del campesinado se manifestó de muchas maneras, y desde luego la proliferación de modos alternativos de vida, enseguida criminalizadas como herejías y sectas que había que exterminar, son sobradamente conocidas. Las mujeres en este contexto representaban un enemigo a combatir también, puesto que detentaban el control de la reproducción de la fuerza de trabajo. Desde el ámbito de la religión y la política se trabajó conjuntamente para apuntalar el tránsito a un modo de producción en el que no representaba ninguna ventala la existencia de mujeres con conocimiento y capacidad para intervenir en la natalidad y por tanto en la fuerza de trabajo. No olvidemos que la gran mayoría de las perseguidas por brujería eran acusadas de matar niños, siendo las comadronas particularmente las más perseguidas. Como ocurre en tantas otras ocasiones, el relato sobre la caza de brujas que nos ha llegado está plagado de inexactitudes debido en gran parte al exterminio de las voces de las víctimas. Los archivos presentan enormes lagunas y los estudios que se han realizado hasta hoy, en su mayoría, no están basados en datos rigurosamente analizados sino en una transmisión interesada siempre reacia a incluir cualquier perspectiva de género en la cuestión. Pero afortunadamente, &lt;i&gt;Calibán y la Bruja&lt;/i&gt; ha llegado en un momento en que ya tenemos reflexiones e investigaciones sobre la violencia institucional como la de Foucault, y desde luego ya contamos también con investigaciones rigurosas que desde numerosos ámbitos de conocimiento han ampliado el horizonte interpretativo de los datos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Desconfiar de textos como&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class=&quot;il&quot; style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Caliban&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;y la Bruja&lt;/i&gt; por su declarada intención de reivindicar el papel de las mujeres como elemento determinante en la conformación del capitalismo sería como desconfiar de El Capital por tener una visión sesgada debido al interés de Marx en rescatar la importancia de la clase trabajadora.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Que ya podamos representarnos el fenómeno de la caza de brujas como un auténtico genocidio no lo hace menos grave, pero quizá nos permita observar el pasado y el contexto actual desde una perspectiva nueva. Una perspectiva en la que el fanatismo se descubre como el auténtico peligro y el camino más próximo y llano para la producción de muerte y violencia. Cuando le encargaron a Elie Wiesel que elaborase un discurso conmemorativo de los juicios de las brujas de Salem, una vez más en su vida, el superviviente del holocausto tuvo que reflexionar sobre el origen, las causas de esta maldad extrema. Su conclusión era estremecedoramente clara. El fanatismos es el mal, porque es demasiado fácil ser fanático, es demasiado fácil creer a un niño que dice haber visto al diablo o a una bruja, es demasiado fácil creer a un juez que dice actuar n nombre del bien y de la justicia. El fanatismo, desde su punto de vista sería el auténtico demonio. Peter Hayes, en su reciente libro sobre el holocausto nos advierte que mostrarnos incapaces de concebir un horror de tal magnitud como el holocausto –válido para el fenómeno de la caza de brujas, si somos capaces de concebirlo como tal- es una actitud con la que intentamos hacer hincapié en la propia inocecia, como si nos quisiésemos desmarcar del mismo. Pero esto no es posible, sino todo lo contrario, estas actitudes nos bloquean y nos incapacita para extraer consecuencias útiles, por lo que para comprender intelectualmente este genocidio enfrendarnos a la información de manera valiente y rigurosa. Esta es precisamente la sensación que tengo después de leer a Federici, creo que entiendo mejor tanta muerte y tanta violencia porque la autora mismia ha manejado la ingente bibliografía sobre el tema desde una óptica novedosa en la que se analiza el contexto cultural de Occidente de una manera global incorporando factores religiosos y sociales pero también y sobre todo de naturaleza económica, porque es precisamente el modelo de distribución de la riqueza lo que determina en ocasiones el reglamento moral de las comunidades.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;En el caso de la caza de brujas, lo primero que debemos de hacer es devolver la dignidad a tanta victima inocente despojando el tema del elemento folklórico y festivo que aún lo deforma, banaliza y esconde para su correcta interpretación.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;La lectura de &lt;i&gt;Calibán y la bruja&lt;/i&gt; se nos antoja como un acto de reparación y de justicia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;background-color: white; color: #222222; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;PD. Este texto forma parte del proyecto &lt;a href=&quot;https://bibliotecatorrecedeira.blogspot.com/&quot;&gt;&quot;Reseñas&quot;&lt;/a&gt; de la Biblioteca de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Vigo, que acompaña a una exposición artística y bibliográfica.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/5736869405577871938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/5736869405577871938' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/5736869405577871938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/5736869405577871938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/10/caliban-y-la-bruja-silvia-federici.html' title='Calibán y la bruja, Silvia Federici'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-5909675117160360514</id><published>2019-05-27T17:54:00.002+02:00</published><updated>2019-05-28T19:20:13.584+02:00</updated><title type='text'>Inédita supervivencia</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjwhXr8WdeYpR_twQlCYaKUp3Pi7WmocPiNrsAUKU5w95JLbWilQ5iMZ9aHUQfIv7wRFtQmPcxlnCDUdoYzWZwxgx2qJCGvPYLYo3CtO1HeUmxPiYwZHkcW0VGxnv5BwrsaHgrFNw/s1600/texto+congelado.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;245&quot; data-original-width=&quot;394&quot; height=&quot;198&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjwhXr8WdeYpR_twQlCYaKUp3Pi7WmocPiNrsAUKU5w95JLbWilQ5iMZ9aHUQfIv7wRFtQmPcxlnCDUdoYzWZwxgx2qJCGvPYLYo3CtO1HeUmxPiYwZHkcW0VGxnv5BwrsaHgrFNw/s320/texto+congelado.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;©Ana Bande.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;span style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Bob, amigo, he leído la reseña de tu inédito. No es nada fácil escribir sobre algo tan absolutamente límite como lo que he tenido entre las manos. Aquí está la vida hecha palabra, y la muerte, por supuesto, y los espacios intermedios. De la vida se puede hablar mucho y de tantas, tantas maneras; con mucho o poco arte; con conocimiento o con petulancia; con competencia o con complejo; se la puede mirar, a la vida, desde los intersticios de incontables e infinitas hojas de infinitos bosques, y la vida siempre es la misma. De la muerte, al no poder ser concebida de otra forma que como su exacto opuesto, como una no existencia, es, para los que estamos condenados a vivir en coordenadas espacio-temporales &lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;ad aeternan&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;, simplemente eso, la negación, la ausencia de forma. Los espacios intermedios, los estados de paso, las fronteras entre lo uno y lo otro, son las topografías por las que viajas y desde donde nos hablas. No habrías entrado en esa zona inexistente por voluntad propia, digamos que te has desconectado por azar, y eso te ha llevado al otro lado. Eres como un viajante que ha llegado de un lugar al que no fue, pero casi, un lugar insólito del que no queremos saber nada y del que si se vuelve uno lo hace también de una forma totalmente imprevista. Nos hablas, Bob, de un mundo que no conocemos, así que tienes que tener paciencia si no te entendemos a la primera. En una de tus mil vidas has sido un brillante profesor, de eso no cabe duda. Tu texto tiene esa irrefrenable pulsión de conocimiento, que atrae tanto por el placer que otorga la fertilidad que le procura su contacto a un ánima curiosa como la tuya, como por el gusto que se experimenta al tratarlo como pura materia creadora con la que dar forma a una obra, a un discurso. Que esto no lo haces por el mero afán de terapia no sólo lo intuiría por haberte conocido. El egoísmo no está entre tus pulsiones de vida. Escribir un texto como terapia no le convierte a uno en creador, lo mismo que actuar en una obra de teatro no convierte a una persona en excelente intérprete. No sé, además, si puede considerarse buena terapia un continuado esfuerzo por recrear un proceso doloroso. Perdona todo este exordio, porque creo que sólo te interesa lo que yo pueda decirte como lectora neutra y medianamente advertida, en esto de lo literario. Pero este texto tuyo me incumbe más de lo normal; soy una lectora cuando menos, un poco privilegiada puesto que puedo poner nombre a hechos, razones, personas, crímenes y romances que sólo se tocan por encima, porque aquí lo necesario es dejar hablar al autor, narrador, o a la vida que lucha por reexistir. No interesa salirse a las ramas de la vida cuando hay que asegurarse una mínima raíz que le sujete a uno a la existencia. Pero que hay ramas está muy claro, aunque sólo las dejes apuntadas con una pincelada delicada; son ramas que pueden ser pesadas y poner en peligro de muerte, otra vez, delicados equilibrios sólo recuperados con años de trabajo y sufrimiento, por eso está bien que queden así, dibujadas someramente. Has hecho bien en eso, y en no ponerles nombres también. Cada uno que se cubra con sus harapos, ya tiene uno bastante con su propia desnudez. Me vengo para este lado, y desde aquí te hablaría de la oportunidad de un texto como el tuyo en un momento en que la autoficción es una etiqueta que está rotulando decenas de obras mucho menos rigurosas, signifique lo que signifique eso de autoficción y si tiene algo de sentido más allá de lo comercial. En este sentido, Bob tendría que tener una buena acogida, aunque no te fies de mi criterio, yo puedo perfectamente ser ya un fantasma en este mundo de lo digitalmente desemocionado. Me gustó saber de ti porque fuiste una revolución en tiempos postrevolucionarios. Fuiste sólido en una superficie fangosa que se resiste a cargar con el peso de los principios. Se resisten a tu memoria porque recuerdas mucho a lo animado en un panorama de cartón piedra que no respira ni con tubos, así que tu exilio es tu vida y la de todos los que luchan anónimamente por volver a la posición correcta, aunque sea con el cuerpo del revés.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/5909675117160360514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/5909675117160360514' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/5909675117160360514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/5909675117160360514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/05/inedita-supervivencia-con-la-muerte-se.html' title='Inédita supervivencia'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjwhXr8WdeYpR_twQlCYaKUp3Pi7WmocPiNrsAUKU5w95JLbWilQ5iMZ9aHUQfIv7wRFtQmPcxlnCDUdoYzWZwxgx2qJCGvPYLYo3CtO1HeUmxPiYwZHkcW0VGxnv5BwrsaHgrFNw/s72-c/texto+congelado.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-5577324597662830001</id><published>2019-05-06T18:50:00.002+02:00</published><updated>2019-05-06T18:50:29.350+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/5577324597662830001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/5577324597662830001' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/5577324597662830001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/5577324597662830001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/05/blog-post.html' title=''/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg7TrXAtFrdpZitMzz4jwJmDETxyAnkzx8AF0lkGTAnlbZzqD3M3cJ88UQYzlY2j7OfyLXpycKn0P9AQsMfXXP6JQj77xPHVlgBrsmQestfhmC8bzK1QRvxnnrjYZBcn1fmohNirQ/s72-c/6mayo0001.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-8498087681554100460</id><published>2019-04-29T18:34:00.001+02:00</published><updated>2019-04-29T18:34:53.832+02:00</updated><title type='text'>Un apartamento en Urano, Paul B. Preciado.</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
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&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Hay libros con los que no conviene acostarse. A menos que se quiera tener sueños tan absurdos como la anodina rutina diaria de un día cualquiera. Este es un libro para mentes de largo recorrido; mentes de esas que van y vuelven y vuelven a ir y venir sin cansarse nunca, porque el viaje siempre es distinto, siempre es otro viaje. Es un libro para incómodos, para libertas manumitidas y esclavos de corazón. Es decir, para seres que ansían lo inexistente, lo que queda justo en la linea de punto, raya, punto, raya, que divide países o cuerpos, que es lo mismo. Beatriz se hizo su cuerpo, y por tanto su texto. Un texto errático que tiene uñas que se vuelven garras, y se vuelven ángeles, y se vuelven mentes en blanco y mentes ocupadas. Lo más exacto sería decir que este libro es la pura necesidad materializada en una filósofo oráculo que puede que se equivoque en cada frase, pero son las suyas palabras que se forjaron con el ímpetu de lo orgánico. Paul es irresitible, como todo lo inalcanzable, porque&amp;nbsp; sabemos que jamás lo poseeremos. Nunca tendremos el valor de desalojarnos de nosotras mismos ni de abrirnos de par en par para construir ese gran angular desde el que Beatriz P. nos muestra el foco que deslumbra la mirada de un mundo aturdido e insensiblemente relegado a la luz o a la sombra (ambas deslumbran por igual) de la única posición interesante, que es la línea que las separa, la línea que nunca supo dibujar ni la mano más diestra de la pintura. Somos lugares ocupados, desde los que podemos ser desalojados en cualquier momento, y por ello actuamos. Ayer mismo, la jornada electoral se debatió entre decenas de miedos a ser desalojados y deshauciadas. Triunfó el miedo al hombre del saco pero no como miedo creativo y dispuesto a ser una fuerza reafirmatoria de razón alguna. No. Fue miedo al hombre del saco porque es el hombre de siempre, el que se pinta con la misma mueca aburrida y siniestra del joker. Beatriz P. y Paul B. se desalojan a si mismos y en ese desalojarse van contándonos los cambios de luz pero identificando el puño que sostiene la linterna. No hay que acostarse con Paul ni con Beatriz, porque observar esa mano puede hacer que tengamos que repensar mucho. Por ejemplo, si la violacion es un acto personal o institucional, por poner un ejemplo. Si pudiera leerte Paul en clave de humor, apuraría la copa.&lt;/div&gt;
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&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/8498087681554100460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/8498087681554100460' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/8498087681554100460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/8498087681554100460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/04/un-apartamento-en-urano-paul-b-preciado.html' title='Un apartamento en Urano, Paul B. Preciado.'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-27995621.post-7112853439738228804</id><published>2019-04-23T01:57:00.002+02:00</published><updated>2019-04-23T01:57:22.696+02:00</updated><title type='text'>Quiñonero desde París, visiten su web, es información humana, en un mundo deshumanizado</title><content type='html'>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://farm8.staticflickr.com/7355/14183397175_60480b61d7_o.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;469&quot; data-original-width=&quot;425&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://farm8.staticflickr.com/7355/14183397175_60480b61d7_o.jpg&quot; width=&quot;289&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Foto. Quiñonero.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: Lato, sans-serif; font-size: 18px;&quot;&gt;&lt;i&gt;“¡Lo que tenéis que hacer es suicidaros..!” gritaban con frecuencia los chalecos amarillos más violentos. Invitación al suicidio que coincide con una crisis profunda de las fuerzas del orden, víctimas de ataques de angustia intima y social: un gendarme, policía o anti disturbios francés se suicida cada dos días, desde principios de este año. Esa ola de suicidios se ha transformado en un drama que las fuerzas del orden viven con callada angustia, coincidiendo con la “rutina” de los estallidos de violencia semanal.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: Lato, sans-serif; font-size: 18px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Lato, sans-serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-size: 18px;&quot;&gt;Esta angustia que transmite Quiñonero sólo puede rebajarse hasta hacerse soportable por su misma actitud...sus palabras no sólo son un consuelo, son un grito desesperado que nos ancla a la única salvación posible, la búsqueda de la belleza, que no es sino el bien. Estas son sus humildes y cálidas palabras. A ellas me sujeto:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Lato, sans-serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-size: 18px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: whitesmoke; font-family: Lato, sans-serif; font-size: 18px;&quot;&gt;&lt;i&gt;Mi paisano Ramón Gaya dice en algún lugar que la realidad, la naturaleza, son sagradas… Observando lo real, amando lo real, incluso en sus rostros menos amables, es donde yo encuentro la razón de casi todo, que no siempre es muy amable. Pero incluso en la más rematada fealdad es posible encontrar rastros, huellas, destellos de algo sagrado, indisociable de nuestra naturaleza, cuando está habitada por el alma de las palabras, el Verbo, que también puede ser cosa visual. Véase Goya, claro.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: whitesmoke; font-family: Lato, sans-serif; font-size: 18px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: whitesmoke; font-family: Lato, sans-serif; font-size: 18px;&quot;&gt;¡Gracias J.P.!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: whitesmoke; font-family: Lato, sans-serif; font-size: 18px;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: whitesmoke; font-family: Lato, sans-serif; font-size: 18px;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://unatemporadaenelinfierno.net/2019/04/21/macron-chalecos-amarillos-nosotros-tambien-somos-notre-dame/#comments&quot;&gt;UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;blogger-post-footer&quot;&gt;ABB&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anabande.blogspot.com/feeds/7112853439738228804/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/27995621/7112853439738228804' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7112853439738228804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/27995621/posts/default/7112853439738228804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anabande.blogspot.com/2019/04/quinonero-desde-paris-visiten-su-web-es.html' title='Quiñonero desde París, visiten su web, es información humana, en un mundo deshumanizado'/><author><name>Ana Bande</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17895409666308940416</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>