<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-573309250063407481</id><updated>2024-08-31T05:22:39.210-07:00</updated><category term="Escritor - De qué vive un escritor - Ivan Schuliaquer"/><title type='text'>Buenas notas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://notasbuenas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/573309250063407481/posts/default?redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasbuenas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Valeria Dupey</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14932609794028829534</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiHEbRK12lunhwFNlheL3zx56dMRi-IVln2Go37fBtwK4rtJfVqfOO8WOEJ-D2zrctBbN9zxzyyzd7X9QV4NTaAveil7VWV7yOaTUh2CYQs-rUps_bQ8Gt1R-MPncuJ6Q/s220/valeria-dupey.png'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-573309250063407481.post-4756710422995087777</id><published>2010-05-14T11:54:00.000-07:00</published><updated>2010-05-17T14:40:39.653-07:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Escritor - De qué vive un escritor - Ivan Schuliaquer"/><title type='text'>De qué viven los escritores argentinos</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;seccion&quot;&gt;Cultura &lt;/div&gt;&lt;h3&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Por la venta de un libro “exitoso” ganan un  promedio de 830 pesos mensuales&lt;/span&gt; &lt;/h3&gt;&lt;h1&gt;De qué viven los escritores argentinos&lt;/h1&gt;&lt;h2 style=&quot;font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Pocos pagan las cuentas gracias a los derechos de&amp;nbsp; autor. Un  repaso de los oficios paralelos a la escritura, desde Héctor Tizón,  juez, hasta Félix Bruzzone, limpiador de piletas. Hablan Ariel Magnus,  Claudia Piñeiro, Leonardo Oyola, Carlos Chernov, Juan Incardona, Germán  Maggiori, Fabián Casas y representantes de editoriales.&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style=&quot;font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Nota completa publicada el 11/04/2010 en Critica online por Iván Schuliaquer&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style=&quot;font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&amp;amp;nid=22675&quot;&gt;(http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&amp;amp;nid=22675&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style=&quot;font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;“Cuando me pregunten por la literatura argentina, voy a decir que el  escritor que tiene más futuro trabaja limpiando piletas”. La frase de un  periodista chileno, que hace referencia a Félix Bruzzone, sirve para  ilustrar la realidad de quienes se dedican a la literatura en el país.  Lejos del lugar en el que muchas veces el imaginario popular los sitúa,  los escritores no sólo no viven en una casa aislada, en la montaña o  frente al mar, sino que tampoco manejan sus tiempos ni se dedican sólo a  escribir literatura. La realidad muestra que son pocos los autores que  en Argentina viven de lo que escriben. Pablo De Santis, Federico  Andahazi, Claudia Piñeiro, Guillermo Martínez y no muchos más.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un  cálculo rápido: del precio de tapa de un libro, un 10 % queda para el  autor. Según editoriales, la tirada promedio de una novela nacional va  entre los dos mil y los tres mil ejemplares. Si bien no hay un registro  centralizado y público que permita saber cuánto venden los libros, tanto  en Sudamericana como en Planeta dicen que cuando de literatura  argentina hablamos, y exceptuando a los pocos escritores que son  garantía de ventas masivas, un libro que vende dos mil ejemplares es  considerado exitoso. Por un libro que tiene un precio de tapa de 50  pesos, un autor percibirá por dos mil libros un total de diez mil pesos.  Si tuvo suerte y la producción de la novela le llevó sólo un año, le  quedarían, en promedio, 830 pesos por mes. &lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de los  escritores trabajan como periodistas, traductores, correctores,  editores, guionistas, libreros, dan talleres literarios y/o clases en la  universidad. Pero también hay otros que se dedican a asuntos distantes  de la literatura: entre los narradores nacionales hubo remiseros,  vendedores ambulantes, cadetes, repositores de supermercado y  fumigadores.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Sigue...&lt;/span&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogger.com/%28http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&amp;amp;nid=22675%29&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;(http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&amp;amp;nid=22675)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Cuánto se  paga por leer o traducir&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las ocupaciones más comunes  entre los escritores les permiten cobrar,  según estimaciones promedio:&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-  Crítica de libros para un medio gráfico: entre 120 y 300 pesos.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-  Lectura de originales de novela para una editorial: entre 150 y 250  pesos.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Corrección de un libro: se cobra por página y el  promedio va entre los cuatro y los cinco pesos por carilla. Por un libro  promedio se puede cobrar entre 800 y 1.200 pesos.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Las  traducciones se pagan según el idioma. No es lo mismo el inglés que el  alemán, ni el alemán que el japonés: el precio promedio para el inglés  es 40 pesos cada mil palabras. El total por un libro de 200 páginas  ronda los 3.200 pesos.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Un ayudante de primera con dedicación  semiexclusiva en una universidad, 20 horas cátedra semanales y  antigüedad promedio cobra alrededor de 1.750 pesos. &lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Los  talleres de escritura varían según la carga horaria y el lugar, además  del prestigio del profesor; si es particular van entre los 120 y los 300  pesos por asistente, si es en un centro cultural el tallerista puede  cobrar entre 250 y 600 pesos.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Roberto Bolaño, el guardia  del camping &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Por Roka Valbuena &lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de  lograr el verdadero reconocimiento con su novela Los detectives  salvajes, publicada a sus 45 años y premiada con el Rómulo Gallegos en  1999, Roberto Bolaño fue un espartano que, por años, vivió con lo justo.  Fue un trashumante que viajó por los países tomando y dejando oficios.  El autor chileno, que no terminó el colegio y sólo parecía obsesionado  con la literatura, se hizo un experto en trabajos esporádicos. Según  parece, y como es habitual en muchos artistas, los trabajos para Bolaño  sólo eran importantes para que pudiera subsistir el escritor.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde  fines de los años setenta se instaló en España y trabajó en cualquier  empleo que se le cruzara por delante. Su único requisito era que le  diera tiempo para escribir y, fundamentalmente, para leer. Trabajó como  camarero y vendedor hasta llegar, en los años ochenta, al oficio que más  orgullo le dio: su mítico puesto de vigilante nocturno en el camping  Estrella de Mar, en Castelldefels, cerca de Barcelona. El propio  escritor dijo que fue el oficio en que mejor se desempeñó. También, como  muestra de su aptitud, ha dicho que nadie robó mientras él estuvo allí.  Impidió peleas que pudieron haber terminado muy mal. Y una vez evitó un  linchamiento a un tipo que, tal cual confesó el escritor, él mismo  hubiese linchado. Por supuesto también aprovechó esas noches asalariadas  tanto para leer como para escribir. De hecho, muchos de sus personajes  se desempeñan como vigilante nocturno de camping. Después de un tiempo  esas noches dieron frutos. Bolaño empezó a publicar sus mejores libros. Y  así,  recién a los 45 años, tras obtener importantes premios, pudo  vivir del empleo más estable que tuvo en su vida: escritor.&lt;/span&gt; &lt;/h2&gt;&lt;h2&gt;&lt;/h2&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notasbuenas.blogspot.com/feeds/4756710422995087777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://notasbuenas.blogspot.com/2010/05/de-que-viven-los-escritores-argentinos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/573309250063407481/posts/default/4756710422995087777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/573309250063407481/posts/default/4756710422995087777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasbuenas.blogspot.com/2010/05/de-que-viven-los-escritores-argentinos.html' title='De qué viven los escritores argentinos'/><author><name>Valeria Dupey</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14932609794028829534</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiHEbRK12lunhwFNlheL3zx56dMRi-IVln2Go37fBtwK4rtJfVqfOO8WOEJ-D2zrctBbN9zxzyyzd7X9QV4NTaAveil7VWV7yOaTUh2CYQs-rUps_bQ8Gt1R-MPncuJ6Q/s220/valeria-dupey.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>