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&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Vendrán recortes. Uy, si vendrán. Recortes como casi ninguno
aquí en Occidente acertamos a recordar. Y vale que cuando mueren centenares de
personas a diario parece cuando menos una falta grave de tacto ponerse a
valorar las posibles consecuencias económicas de esta pandemia. Pero, por otro
lado ¿no es ese nuestro deber? Digo yo que tendremos que intentar suavizar el
impacto económico en la medida que nos sea posible; que bastante tienen
aquellos que están perdiendo familiares por el COVID como para perder también
su trabajo o su pensión. Y por ello repito: vendrán recortes. Descomunales.
Habrá inyecciones de liquidez por parte del Banco Central Europeo y parcheos de
todos los colores y sabores, pero de un parón de este calibre en una economía
mundial que ya estaba al borde de la recesión no nos vamos de rositas. Ni mucho
menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; La
única diferencia será que si continúa gobernando la izquierda tendremos
recortes porque las circunstancias obligan y no nos queda otra salida; mientras
que si por el contrario gobiernan &lt;i&gt;los otros&lt;/i&gt; los recortes se harán porque lo
llevan en su adn y es lo que siempre han querido hacer y todo eso que ya nos
sabemos de memoria.&amp;nbsp; Pero eso poco
importa. Llueve sobre mojado. El doble rasero de los supremacistas morales es
tan previsible como cansino. Tanto que ya ni siquiera se molesta casi nadie en
señalarlo. Y si los brasileños y los estadounidenses deben fiscalizar
minuciosamente a Bolsonaro y Trump respectivamente para impedir que con su
despotismo empeoren una situación ya grave de por sí; aquí que gobiernan &lt;i&gt;los
buenos&lt;/i&gt; lo que toca es lealtad al gobierno, y arrimar el hombro y tal y tal…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Pero no
entremos ahí ahora. Poco aporta ahora señalar por enésima vez lo que se sabía,
lo que no, lo que debería haberse sabido, o lo que no debería haberse dicho sin
saber… Ya que para la pandemia llegamos tarde, para su secuela económica
centrémonos en lo importante. Pongamos el foco en lo que sabemos, y en lo que
se puede saber. Porque tenemos la certeza de que la crisis será de magnitud
prácticamente sin precedentes. Sabemos también que será a escala global. &lt;b&gt;Que, a
pesar de ser global; en nuestro caso será más pronunciada y duradera que en los
países de nuestro entorno, por desgracia, lo sabemos también.&amp;nbsp; Es una certeza. Porque estamos haciendo todo
lo necesario para que así sea.&lt;/b&gt; Preparando un cóctel letal al que pocas pymes
podrán sobrevivir. Y, por mucho que se les llene la boca hablando de EREs y las
malvadas empresas del IBEX; el paro en España no viene mayormente de despidos,
sino de cierres de pequeñas y medianas empresas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; La
legislación laboral española lleva décadas siendo una de las más rígidas de
nuestro entorno (algunos dicen que del mundo entero), y el gobierno ha decidido
prohibir el despido procedente. Consigue así que a una empresa que no cumpla
requisitos para acogerse a un ERTE y que necesite recurrir a reducir cargas
salariales, le salga aún más caro. Y, por si fuera poco, decide que los ERTES
se terminarán en el momento en el que se levante el estado de alarma. Es decir,
que las empresas que sí que puedan acogerse a un ERTE tendrán que reacoger a
toda su plantilla sobre la marcha. ¿Qué supondrá para las pymes que han sufrido
un descalabro económico (al menos suficiente como para cumplir los requisitos
del ERTE) tener que reasumir las cargas salariales al completo sin poder
esperar a retomar la producción o (aún más importante) la facturación? ¿No
poder hacerlo gradualmente a medida que se vaya retomando la actividad? Pues el
cierre, claro. Y tampoco se crean que esto se trata de salvar a los empresarios
y a los empleados que les den. Es que para los empleados también es mejor (si
es que hay que elegir entre dos males) un despido con su correspondiente
prestación por desempleo que un cierre y acudir a Fogasa a ver cuánto y cuándo
cae, si es que cae algo. Y sobre el repelente para la inversión que supone un
vicepresidente recordando en cada ocasión que puede que la riqueza ha de estar
subordinada al interés general pues casi mejor ni entrar…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Si les
soy honesto, prefiero pensar que actúan desde el desconocimiento. Que toman
estas decisiones convencidos de que la economía es un juego de suma cero.
Confiando en que la riqueza está ahí y estará ahí esperando para ser
redistribuida cuando pase todo esto. Necesito, de hecho, pensarlo. Porque,
aunque no pocos insisten en que la cosa es así, yo no puedo concebir que en el
gobierno sepan cuál es el único desenlace posible de las medidas que están
tomando. No podría encajar que conociesen en qué va a resultar todo esto y que
a pesar de ello sigan adelante. &lt;b&gt;Necesito pensar que actúan por la osadía del
ignorante y no por otra cosa. Y que serán sinceros cuando nos digan (otra vez)
que no podían haberlo sabido.&lt;/b&gt; Que no se podía prever que en España iban a
cerrar más pymes que en ningún otro país de nuestro entorno. Que (otra vez)
nadie podría haberlo hecho mejor. Que (de nuevo) la crisis es mundial, y que si
(otra vez) mientras los otros salen nosotros nos seguimos hundiendo no se debe
a nada que pudiésemos haber hecho de manera distinta. Que si (suma y sigue)
Europa no se presta a ayudar incondicionalmente es porque nos desean lo peor, y
no porque nuestras acciones puedan generar desconfianza…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Pero lo sabemos. Claro que lo sabemos. Nada puede impedir la crisis que se avecina, pero todo lo que no sea descargar fiscalmente a las empresas será echar leña al fuego. Así que&amp;nbsp; no les pido que compartan este artículo, pero sí que lo guarden. &lt;b&gt;Porque llegará la quiebra, vendrán los recortes; seguiremos cayendo mientras el resto se recupera y nos vendrán con aquello de que nadie podría haberlo visto venir.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2020/04/lo-que-se-puede-saber.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-2345004141876592030</guid><pubDate>Mon, 23 Dec 2019 20:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-12-23T12:28:35.179-08:00</atom:updated><title>CATALUÑA, EL 155 Y LA MEMORIA</title><description>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;
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  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;List Number 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;List Number 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;List Number 4&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;List Number 5&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;10&quot; QFormat=&quot;true&quot; Name=&quot;Title&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Closing&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Signature&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;1&quot; SemiHidden=&quot;true&quot;
   UnhideWhenUsed=&quot;true&quot; Name=&quot;Default Paragraph Font&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Body Text&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Body Text Indent&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;List Continue&quot;/&gt;
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   Name=&quot;List Continue 2&quot;/&gt;
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   Name=&quot;List Continue 3&quot;/&gt;
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   Name=&quot;List Continue 4&quot;/&gt;
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   Name=&quot;List Continue 5&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Message Header&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;11&quot; QFormat=&quot;true&quot; Name=&quot;Subtitle&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Salutation&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Date&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Body Text First Indent&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Body Text First Indent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Note Heading&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Body Text 2&quot;/&gt;
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   Name=&quot;Body Text 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Body Text Indent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Body Text Indent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Block Text&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Hyperlink&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;FollowedHyperlink&quot;/&gt;
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  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;20&quot; QFormat=&quot;true&quot; Name=&quot;Emphasis&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Document Map&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Plain Text&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;E-mail Signature&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Top of Form&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Bottom of Form&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Normal (Web)&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Acronym&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Address&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Cite&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Code&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Definition&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Keyboard&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Preformatted&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Sample&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Typewriter&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;HTML Variable&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Normal Table&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;annotation subject&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;No List&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Outline List 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Outline List 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Outline List 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Simple 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Simple 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Simple 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Classic 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Classic 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Classic 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Classic 4&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Colorful 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Colorful 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Colorful 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Columns 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Columns 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Columns 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Columns 4&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Columns 5&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 4&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 5&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 6&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 7&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Grid 8&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 4&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 5&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 6&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 7&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table List 8&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table 3D effects 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table 3D effects 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table 3D effects 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Contemporary&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Elegant&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Professional&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Subtle 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Subtle 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Web 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Web 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Web 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Balloon Text&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;39&quot; Name=&quot;Table Grid&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; UnhideWhenUsed=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Table Theme&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; Name=&quot;Placeholder Text&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;1&quot; QFormat=&quot;true&quot; Name=&quot;No Spacing&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;60&quot; Name=&quot;Light Shading&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;61&quot; Name=&quot;Light List&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;62&quot; Name=&quot;Light Grid&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;63&quot; Name=&quot;Medium Shading 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;64&quot; Name=&quot;Medium Shading 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;65&quot; Name=&quot;Medium List 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;66&quot; Name=&quot;Medium List 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;67&quot; Name=&quot;Medium Grid 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;68&quot; Name=&quot;Medium Grid 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;69&quot; Name=&quot;Medium Grid 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;70&quot; Name=&quot;Dark List&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;71&quot; Name=&quot;Colorful Shading&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;72&quot; Name=&quot;Colorful List&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;73&quot; Name=&quot;Colorful Grid&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;60&quot; Name=&quot;Light Shading Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;61&quot; Name=&quot;Light List Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;62&quot; Name=&quot;Light Grid Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;63&quot; Name=&quot;Medium Shading 1 Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;64&quot; Name=&quot;Medium Shading 2 Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;65&quot; Name=&quot;Medium List 1 Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; SemiHidden=&quot;true&quot; Name=&quot;Revision&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;34&quot; QFormat=&quot;true&quot;
   Name=&quot;List Paragraph&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;29&quot; QFormat=&quot;true&quot; Name=&quot;Quote&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;30&quot; QFormat=&quot;true&quot;
   Name=&quot;Intense Quote&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;66&quot; Name=&quot;Medium List 2 Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;67&quot; Name=&quot;Medium Grid 1 Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;68&quot; Name=&quot;Medium Grid 2 Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;69&quot; Name=&quot;Medium Grid 3 Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;70&quot; Name=&quot;Dark List Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;71&quot; Name=&quot;Colorful Shading Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;72&quot; Name=&quot;Colorful List Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;73&quot; Name=&quot;Colorful Grid Accent 1&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;60&quot; Name=&quot;Light Shading Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;61&quot; Name=&quot;Light List Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;62&quot; Name=&quot;Light Grid Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;63&quot; Name=&quot;Medium Shading 1 Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;64&quot; Name=&quot;Medium Shading 2 Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;65&quot; Name=&quot;Medium List 1 Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;66&quot; Name=&quot;Medium List 2 Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;67&quot; Name=&quot;Medium Grid 1 Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;68&quot; Name=&quot;Medium Grid 2 Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;69&quot; Name=&quot;Medium Grid 3 Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;70&quot; Name=&quot;Dark List Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;71&quot; Name=&quot;Colorful Shading Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;72&quot; Name=&quot;Colorful List Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;73&quot; Name=&quot;Colorful Grid Accent 2&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;60&quot; Name=&quot;Light Shading Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;61&quot; Name=&quot;Light List Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;62&quot; Name=&quot;Light Grid Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;63&quot; Name=&quot;Medium Shading 1 Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;64&quot; Name=&quot;Medium Shading 2 Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;65&quot; Name=&quot;Medium List 1 Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;66&quot; Name=&quot;Medium List 2 Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;67&quot; Name=&quot;Medium Grid 1 Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;68&quot; Name=&quot;Medium Grid 2 Accent 3&quot;/&gt;
  &lt;w:LsdException Locked=&quot;false&quot; Priority=&quot;69&quot; Name=&quot;Medium Grid 3 Accent 3&quot;/&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
Hablemos claro: &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;No existe conflicto en Cataluña, y mucho
menos político&lt;/b&gt;. Y esto no lo digo yo porque me crea más listo que nadie o
maneje información reservada a otros. Lo digo precisamente porque al no ser
especialmente listo, me toca tirar de memoria. Decía Einstein que la memoria es
la inteligencia de los tontos, y lo cierto es que para abordar el sempiterno
temita catalán necesitamos menos análisis sesudo y disertaciones sobre el
origen antropológico del seny, y más recordar nuestra historia reciente. Que no
hace ni dos años que se evidenció sin lugar a la menor duda que todo el
supuesto conflicto político de Cataluña era una burda farsa, y nuestro
incomprensible empeño en enterrar aquello en el olvido roza ya lo patológico.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
Porque hasta hace un par de años
todo era muy distinto. Asumo que yo no era ni mucho menos el único al que la
sola idea de aplicar el 155 le provocaba sudores fríos. Por aquel entonces me
había tragado completa, sincera e inocentemente esa narrativa de media Cataluña
sintiéndose seriamente oprimida e injustamente sometida por el Estado español. &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;Lo último que habría podido imaginar, era
que ese pueblo catalán que Diada tras Diada se echaba a la calle a exigir su
derecho a decidir, fuese a permitir que se les anulase la autonomía y se
metiese en la cárcel a los miembros de su gobierno autonómico que no se fugasen
a tiempo sin tan siquiera decir “esta boca es mía”&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
Pero la realidad nada sabe de
narrativas, y así fue que el viernes 27 de octubre de 2017 (unos días después
del célebre amago de proclamación) el parlamento catalán sometió a votación y
aprobó la declaración de independencia de Cataluña, y apenas unas horas después
se aplicó el 155. Consecuencia: no solo no se obtuvo la votada (y tan presuntamente
ansiada) independencia, sino que se cesó al presidente de la generalidad y a
todos los miembros de su gobierno; se disolvió el parlamento regional y se
asumieron las funciones de las diferentes consejerías desde los
correspondientes ministerios del gobierno de España. Dicho de otro modo:
Cataluña perdió cualquier tipo de autonomía. Pasó a ser, de hecho, la única de
las 17 comunidades españolas sin un mínimo autogobierno. Habría cabido esperar
que algo así requiriese de intervenciones del ejército o tanques por las calles
como poco; pero lo cierto es que esto fue el viernes y no solo no ardió Troya,
sino que el lunes los catalanes se fueron a trabajar como si tal cosa.
Demostrando (para mi sorpresa) que todas esas exigencias de independencia,
autogobierno, competencias y demás matracas constantes durante las últimas
décadas no van con los ciudadanos de a pie, sino únicamente con su clase
política. Que &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;el hecho diferencial de
los catalanes apenas existe. Al final son como los españoles de cualquier otra
región; que lo que quieren es poder trabajar, contar con seguridad y unos
servicios públicos decentes&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
Sin embargo, hétenos aquí apenas
dos años después a vueltas y más vueltas con el temita catalán. &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;Llamando conflicto político a un conflicto
entre políticos, que es una cosa muy distinta&lt;/b&gt;. Y tratando de conflicto
grave a lo que apenas llega a conflicto de intereses entre una casta política
catalana que ha hecho del independentismo un modo de vida, y unos políticos
españoles acostumbrados a comprar los apoyos que les faltan para poder gobernar
sin necesidad de hacer política. Y &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;precisamente
eso es de lo que trata en verdad la cuestión: de que unos cuantos individuos
puedan seguir viviendo de la política sin tener que hacer política (algo para
lo que, todo sea dicho, no están ni lejanamente capacitados)&lt;/b&gt;. En total,
hablamos de un problema que afecta a uno o dos cientos de personas; quinientas
a lo sumo. Nada que ver con los siete millones y medio de catalanes, y menos aún
con el resto de los 39 millones de españoles...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
Pero lo mismo da. No hay
actualidad sin el asunto catalán. No hay discurso que no aluda directa o
indirectamente al independentismo&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;. El
conflicto político que ni es político ni apenas conflicto lo acapara todo&lt;/b&gt;.
Monopoliza los medios. Y viendo las imágenes de Barcelona ardiendo y los
bloqueos de carreteras y autovías tendemos a pasar por alto la formidable
contradicción que todo ello supone: &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;¿de
veras se espera que creamos que este pueblo catalán que reacciona así ante la
sentencia del juicio del procés es el mismo que permitió que se encarcelase a
los protagonistas del procés sin apenas enarcar una ceja?&lt;/b&gt; ¿Que se trata de
los mismos ciudadanos que durante siete meses se atuvieron a vivir en una
región sin la más mínima autonomía con respecto al gobierno central sin
bloquear tan siquiera algún pasaje peatonal en Manresa? ¿Qué los que hoy tiran
adoquines aceptaron sin el menor aspaviento convertirse en la región con menos
autogobierno de Europa?&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;Si algo ha demostrado empíricamente la historia reciente es que en
Cataluña no hay manifestaciones, disturbios, cortes de autopistas y demás
“expresiones espontáneas” de la ciudadanía independentista si no son promovidas
y respaldadas por las instituciones&lt;/b&gt;. Por los cuatro gatos que necesitan aparentar
la existencia de una crisis política para justificar su propia existencia. Que &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;no voy a negar que puestos a elegir haya un
número importante, podría ser que incluso mayoritario, de catalanes que fuesen
a preferir independizarse que seguir como hasta ahora&lt;/b&gt;; pero si algo
evidencia la experiencia del 155, es que no se trata de algo prioritario ni
mucho menos urgente. Que esa fábula de una región en la que la mitad de la
población se siente insoportablemente oprimida por el Estado Español es
precisamente eso: una fábula. Que lo que hay en Cataluña en verdad son unos
ciudadanos que dados a elegir eligen una hipotética independencia, y otros que
si tienen que elegir eligen continuar formando parte de España; pero que lo que
realmente quieren, unos y otros, es que les dejen irse tranquilamente a
trabajar.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
Pero, mucho ojo; que no haya
conflicto político en Cataluña no significa que no atravesemos una crisis
política de una magnitud sin precedentes. Es más, toda la farsa en cuestión es
una cortina de humo para ocultar la verdadera y dramática crisis; &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight: normal;&quot;&gt;una hábil distracción para apartar nuestra
atención del hecho de que nuestro futuro lo están negociando hoy mentecatos
como Gabriel Rufián, indigentes intelectuales como Adriana Lastra, y una
colección de ineptos tan indiscutiblemente incompetentes que ni saben lo que es
la política ni por supuesto cuentan con aptitud alguna para ejercerla.&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;calibri&amp;quot; , sans-serif; font-size: 11.0pt; line-height: 107%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;calibri&amp;quot; , sans-serif; font-size: 11.0pt; line-height: 107%;&quot;&gt;A lo mejor, en lugar de tanto diálogo y tanta
negociación; lo que necesitamos es poder empezar a elegir personas y no
únicamente siglas. Porque ni los catalanes ni el resto de los españoles nos
merecemos esto, aunque eso mejor lo posponemos para otro artículo. Por ahora
dejemos que los catalanes se vayan a trabajar tranquilamente.&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Creo que con todo lo que llevan aguantado se
lo tienen ganado de sobra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2019/12/cataluna-el-155-y-la-memoria.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-3567783736532553322</guid><pubDate>Mon, 04 Mar 2019 08:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2024-09-03T00:41:11.835-07:00</atom:updated><title></title><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp;LA BROMA DEL BREXIT&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(Publicada originalmente en La Razón el 2 de marzo de 2019)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/la-broma-del-brexit-AG22176042/&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al principio pensaba que se trataba de una broma. Me pareció de lo 
más ridículo que había leído en mucho tiempo; y las noticias ridículas 
no es algo que escasee precisamente en estos tiempos que nos ha tocado 
vivir. Eso de que se repitiese el referéndum del Brexit me parecía una 
broma digna del mejor Gila: ¿Que ha salido que sí, dice? Nada, hombre; 
no se preocupe usted. Volvemos a preguntarles, que parece que no se lo 
han tomado en serio...&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Pero volví a leerlo, y a 
escucharlo, y otra vez, y otra más; y cada vez en boca o pluma de 
autores de (supuesta) mayor solvencia. Y las cabeceras más importantes 
de Europa dando eco a razonamientos pueriles como el de &lt;b&gt;Femi Uluwole&lt;/b&gt;, portavoz de la organización juvenil &lt;i&gt;Our Future’s Sake&lt;/i&gt;,
 que explicaba: “si prometes a tus dos ancianas tías que las vas a 
llevar al cine y luego compruebas que las dos únicas películas que ponen
 son &lt;i&gt;Reservoir Dogs &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;La matanza de Texas, &lt;/i&gt;puedes 
obligarles a apechugar con la decisión democrática que han tomado o 
puedes volver a preguntarles si realmente no prefieren cambiar de plan”.
 Y tan ancho que se quedó el tío. ¿Pero no veis que con este resultado 
nos vamos a tener que salir de la UE y eso sería una cosa muy mala? 
¿Almas cándidas? Anda, anda; votemos otra vez, pero ahora sin bromitas 
de mal gusto, por favor...&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Desde &lt;i&gt;Women for People’s Vote&lt;/i&gt;, por su parte, señalan que 
aunque en 2016 las mujeres votaron en proporciones similares a los 
hombres, hoy se han distanciado del voto masculino en casi 12 puntos 
(entiendo que lo dicen las empresas demoscópicas que en 2016 
garantizaban la victoria del Remain). Y eso por no entrar en que el 
acuerdo al que pueda llegar un equipo negociador en el que la mujer está
 infra-representada no puede darse por válido. Viene a proponer su 
directora de campaña, &lt;b&gt;Rachel Franklin&lt;/b&gt;, más o menos que allá los 
machirulos de uno y otro lado del canal con su acuerdo heteropatriarcal,
 pero que las mujeres británicas tendrán que pronunciarse; si no ya 
sobre el Brexit, al menos sobre el acuerdo de salida de la Unión (eso 
sí, si no les gusta el acuerdo; pues volver a votar sobre si salen o se 
quedan. Será por votar...)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Son apenas un par de ejemplos. Lo que 
ha sobrado han sido argumentos a favor de la reedición del referéndum. Y
 todos ellos, por supuesto, sumados al bombardeo incesante que se viene 
produciendo desde que terminó el recuento y se supo que ganaba el 
Brexit. Ese aluvión de análisis y previsiones apocalípticas que más o 
menos vienen a describir cómo la salida del Reino Unido de la Unión 
Europea será más o menos como quitar el tapón; tras lo que las islas 
británicas se hundirán al fondo del Atlántico. Aderezado, cómo no, de 
unas incesantes encuestas que muestran cada día cómo cada vez son menos 
los británicos que volverían a votar sí al Brexit si se les diese la 
oportunidad. De hecho,&lt;b&gt; si contasen con Tezanos seguro que a estas alturas más del 138% de los que en su momento votaron Brexit hoy votarían Remain &lt;/b&gt;(y de ahí p’arriba).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y en marzo nos plantamos. Y se acerca la fecha límite. Y seguimos sin 
saber si habrá nuevo referéndum, si se ampliará el artículo 50 para dar 
más tiempo a los británicos, si se llegará a un acuerdo de salida de 
última hora o si se producirá el Brexit a las bravas. Y sigue el 
bombardeo, y sigue la campaña. Y tal intensidad hace que uno se 
pregunte: ¿Qué es lo que tanto temen de un eventual Brexit? ¿Realmente 
será el Armagedón? Porque uno no puede evitar recordar el referéndum en 
Colombia donde la derrota del Sí al acuerdo iba a suponer la guerra 
total y sin cuartel; o la victoria de &lt;b&gt;Trump&lt;/b&gt; que significaba el 
fin de la humanidad. Han pasado dos años ya y aquí seguimos como 
Cataluña cuando se aplicó el 155: como si nada... A ver si al final va a
 resultar que la verdadera pesadilla es que se produzca el Brexit y que 
no sea para tanto. Que Inglaterra no se convierta en un país 
tercermundista de la noche a la mañana y la libra esterlina no se 
deprecie respecto al euro como el bolívar soberano respecto al dólar. 
Que una vez más, en definitiva, los hechos se atrevan a contradecir al 
discurso oficial...&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Honestamente ignoro hasta qué punto pueda la cosa ser o dejar de ser así
 pero, y llámenme inconsciente si quieren, llegados a este punto les 
confieso que sueño con que se repite el referéndum y vuelve a salir 
Brexit. La cara que se les iba a quedar a algunos haría que mereciese la
 pena todo lo que pudiese venir después... &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2019/03/broma-del-brexit-publicada.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-5670138041966199645</guid><pubDate>Fri, 29 Jun 2018 12:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-06-29T05:14:17.853-07:00</atom:updated><title>La muerte de la nueva política</title><description>(Publicado en La Razón el 27/06/2018)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/la-muerte-de-la-nueva-politica-MF18845283&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot;&gt;
&lt;b&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Al final resultó que el rey iba desnudo&lt;/b&gt;...
 Y mira que algunos lo advertían a todo el que quisiera escucharles. 
Detrás de la nueva política no hay más que humo, decían. Pero aquí 
siempre hemos sido más de hablar que de escuchar; y así es que la muerte
 de la nueva política pilló desprevenidos a muchos. Otros, por su parte,
 ni siquiera se han enterado aún de que se ha muerto. Todavía no han 
entendido qu&lt;b&gt;e la moción de censura ha apuntalado al bipartidismo&lt;/b&gt; y
 ha sumido a los partidos de la nueva política en la irrelevancia de la 
que nacieron hace cuatro días. Tanto decir que la nueva política había 
llegado para quedarse, que las cosas habían cambiado para siempre, y 
bastaron unas horas para dar al traste con cualquier aspiración de 
gobierno que pudiesen tener o conservar...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Pues
 los hay que aún a día de hoy les cuesta encajarlo. Que la moción de 
censura se presentó contra Ciudadanos y no contra el PP es algo que se 
va comprendiendo y asumiendo de forma prácticamente generalizada (que 
algunos prefieran comulgar con ruedas de molino antes que admitir tal 
cosa es harina de otro costal). Al gobierno de Mariano Rajoy se lo había
 cargado la sentencia que condenaba al propio Partido Popular por 
corrupción. De algo así no había recuperación posible, y las encuestas 
decían que si se disolvía el gobierno y se convocaban elecciones ganaba 
Ciudadanos. Y vale que ciertas encuestas tienen la credibilidad de un 
billete de siete euros, pero sí que parecía obvio que unas elecciones 
resultarían en una nueva legislatura con gobierno entre Ciudadanos y PP.
 Y todos los partidos que se habían marcado el objetivo de desalojar a 
los fachas austericidas del gobierno en 2020, se iban a tener que 
esperar como mínimo hasta 2022. Que se disolviese el gobierno y los 
votantes eligiesen uno nuevo en las urnas solo interesaba, pues, a 
Ciudadanos. Al resto en esta ocasión lo del derecho a decidir o la 
participación ciudadana no les pareció tan importante como otras veces. 
Cosa curiosa esto de la política...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; A estas alturas ya tampoco es ningún secreto para nadie que &lt;b&gt;si
 la moción la interpone Pedro Sánchez, es porque al PSOE es al que, de 
entre todos a los que no interesaban unas elecciones, más perjudicaban.&lt;/b&gt;
 Con un secretario general ausente en el Congreso y un partido terminal 
en un mínimo histórico de 84 escaños, convocar elecciones generales 
venía a ser igual que publicar una esquela. Una puntilla bastante más 
letal que la sentencia que acababa con el gobierno de Rajoy. &lt;b&gt;A pdrschz no le quedaba otra que jugarse el todo por el todo.&lt;/b&gt;
 Lo cierto es que no tenía absolutamente nada que perder. Para él era 
moción o muerte. Y no una moción cualquiera, una moción proponiéndose 
como presidente con los presupuestos austericidas de Rajoy bajo el 
brazo. Intentar negociar unos nuevos presupuestos habría supuesto 
elecciones antes de terminar el año, y cualquier cosa le daba menos 
miedo que los españoles votando.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Toda
 esta parte de la historia es sabida y comprendida mayoritariamente. Lo 
que, en cambio, está costando encajar a muchos es que&lt;b&gt; Podemos en esta película no es verdugo del PP sino víctima del PSOE&lt;/b&gt;.
 Tan víctima de esta moción como Albert Rivera y los suyos... Que 
durante las primeras horas Podemos y su entorno aplaudiesen la moción 
tiene una lógica aplastante: a ellos tampoco les interesaban unas 
elecciones; y desalojar al gobierno de Moncloa y parar los pies a 
Ciudadanos de un plumazo era un escenario tan atractivo que no se 
tomaron ni un segundo para calcular las posibles consecuencias. Lo 
curioso es que una vez que la moción sumó los apoyos necesarios, no 
pareció que nadie bajo la máxima dirección de Podemos se diese cuenta de
 que al hacerles la cama a los de Ciudadanos se hacían ellos el Hara 
Kiri. Únicamente Pablo Iglesias pareció comprender que él solito se 
había atado de pies y manos con el discurso de “desalojar al PP de las 
instituciones”, y así fue que le dio a Sánchez cariño hasta el 
empalagamiento absoluto, pero sin pedirle nada concreto. Para qué. Sabía
 que pdrschz tenía la sartén por el mango y que los tiempos en que un 
tipo con coleta tuvo algo que decir en la política española habían 
quedado atrás veinticuatro horas antes. Que la ilusión de un paladín de 
la democracia que derroca gobiernos injustos se había tornado en un 
novato pueril que intenta jugar de tú a tú con los mayores y sale 
escaldado.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Y he de reconocer que 
durante las horas de tensión de la moción me hacían gracia los 
optimistas patológicos que veían en todo aquello una muestra del fin del
 bipartidismo. Lo que me deja absolutamente perplejo es que todavía hoy,
 cuando ya tenemos la oportunidad de mirar con cierta perspectiva y 
ánimos más serenos, algunos se resistan a comprender. &lt;b&gt;Que no pocos 
sigan aplaudiendo el varapalo que se le ha dado al PP, sin querer 
entender que el PP de este varapalo se recupera. Que el PSOE con este 
varapalo resucita.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;Que a lo que pone fin este varapalo es a los nuevos partidos con alguna aspiración de gobierno: Ciudadanos y Podemos.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Que&lt;b&gt; Ciudadanos ya no pinta nada&lt;/b&gt;
 es tan obvio que no merece la pena pararse a explicarlo. Basta con 
buscarles en cualquier periódico. Y tampoco hay que ser un analista de 
nivel para entender que d&lt;b&gt;evolver al PSOE a la vida es liquidar a Podemos;&lt;/b&gt;
 con lo que les había costado a los morados empujar al PSOE al 
arrinconamiento terminal en el que lo tenían... La única esperanza que 
le queda a la nueva política es el propio pdrschz. Hundió al PSOE una 
vez, y le sobra capacidad para volver a hacerlo. Y si su presidencia 
está a la altura de lo que cabe esperar de un político de su talla, no 
sorprenderá demasiado si antes de que termine su legislatura estamos de 
nuevo en la calle con aquello de que PSOE y PP son la misma M y que no 
nos representan y tal y tal. Que ya sabemos de sobra que aquí cuando lo 
hace mal el PP, es culpa del PP. Y cuando lo hace mal el PSOE, también 
es culpa del PP (y de Franco, claro).&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/06/la-muerte-de-la-nueva-politica.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-7470602449965906012</guid><pubDate>Fri, 29 Jun 2018 12:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-06-29T05:14:49.718-07:00</atom:updated><title>El asturiano y la identidad artificial impuesta</title><description>(Publicado en La Razón el 25/04/2018)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/el-asturiano-y-la-identidad-artificial-impuesta-CA18183045&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Digamos las cosas como son de una vez ya... Los asturianos de a pie no tienen interés en aprender &lt;i&gt;asturiano&lt;/i&gt;, o &lt;i&gt;bable&lt;/i&gt;,
 o como demonios hayan decidido ahora desde el chiringuito ese 
denominado Academia de la Llingua que debe llamarse nuestro dialecto. 
Que no se puede hablar de las cosas sin llamarlas por su nombre, y es lo
 primero que deben comprender todos los que desde diferentes puntos de 
España me preguntan perplejos por la polémica de la cooficialidad: &lt;b&gt;no hay verdadero interés.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Y no se crean que lo digo yo porque como buen gijonés sea &lt;i&gt;grandón&lt;/i&gt;
 por naturaleza y mi opinión bien lo valga (que también), es que 
cualquiera que dedique un minuto a entrar en Google comprobará que en 
Gijón o en Oviedo o en otras poblaciones por todo el principado hay una 
buena oferta de academias en las que aprender y perfeccionar inglés, 
francés, alemán, chino, árabe... pero ni una para aprender &lt;i&gt;asturiano&lt;/i&gt;(ni &lt;i&gt;bable&lt;/i&gt;. Y cierto es que &lt;b&gt;en
 Asturias, como en casi cualquier sitio, las emergencias sociales son más
 emergentes y más sociales cuando se plantea atajarlas con dinero 
público&lt;/b&gt;; mientras que cuando toca rascarse el bolsillo de uno 
tienden a perder la emergencia y el carácter social como por arte de 
magia. Pero no por ello debemos dejar de preguntarnos por qué, a pesar 
de formar una minoría tan irrelevante los que están dispuestos a ejercer
 algún esfuerzo para que sus niños hablen bable, se genera esta 
polémica. Suficientemente intensa al menos para que en Madrid, donde 
vivo ahora, no pase una semana sin que algún conocido me pregunte a qué 
narices viene tanto revuelo. ¿A quién interesa poner encima de la mesa 
el asunto de la cooficialidad?&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Que,
 por otro lado, ya no es que esté encima de la mesa; es que a ratos 
parece que la ocupa totalmente. La retórica populista ha tomado al &lt;i&gt;bable&lt;/i&gt;
 por bandera y los partidos de todo corte en el principado han tenido 
que subirse al carro de la cooficialidad. Porque el bombardeo masivo y 
constante ha conseguido establecer una supuesta equiparación entre la &lt;i&gt;lengua asturiana&lt;/i&gt;
 y la cultura y la identidad de los asturianos que pocos se atreven a 
contradecir públicamente; y así es que resulta tan confuso percibido 
desde fuera. Solo unos dementes serían capaces de renunciar a apoyar su 
cultura o dejar que se pierda una expresión de su identidad; pero el 
quid de la cuestión está en que el &lt;i&gt;asturiano&lt;/i&gt;, o el &lt;i&gt;bable&lt;/i&gt;, o
 como se llame no es ni lo uno ni lo otro. Y por esto la inmensa mayoría
 de asturianos pasa de ello; no por insensibilidad, sino porque se trata
 de una lengua que no ha sido la lengua materna de un solo asturiano (o 
asturiana, claro) desde que el hombre es hombre, al menos hasta que se 
formalizó la gramática y el diccionario no hace ni veinte años. 
Malamente puede, así las cosas, pretender tener algo que ver con nuestra
 cultura o mucho menos nuestra identidad.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Vamos, que todo &lt;b&gt;el debate sobre el asturiano y la cooficialidad es un debate generado e impuesto artificialmente por la clase política asturiana&lt;/b&gt;.
 El enésimo ejemplo en el que se da la vuelta a la tortilla y en lugar 
de ser los partidos los que se hacen eco de los debates que emanan de la
 Sociedad, les toca a los pobres ciudadanos personificar y participar en
 un debate generado por los partidos. Unos ciudadanos que no necesitan 
crear diferencias con las gentes de otras comunidades para sentir que se
 valora su cultura. Que no creen que la identidad asturiana de sus hijos
 radique en que sus niños sean más diferentes de los niños de Cuenca, 
Madrid o Sevilla de lo que eran ellos en su infancia. Unos ciudadanos 
asturianos que desde sus raíces celtas y romanas ha apostado por tender 
puentes y no por levantar barreras, como pretenden hacer ahora estos 
supuestos adalides de la cultura asturiana de pacotilla. Estos 
ignorantes que no entienden que todo aquello que nos une al resto de 
españoles, europeos y ciudadanos de todo el mundo es tan definitorio de 
nuestra identidad como lo que nos separa; y que es precisamente lo que 
hace que nos proclamemos asturianos a los cuatro vientos con orgullo 
cada vez que tenemos ocasión.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Pero,
 claro; lo que no vamos a pretender ahora es que la partitocracia 
renuncie en Asturias a oficializar una lengua propia, por muy poco 
interés que tengan los asturianos en hablarla, con el &lt;b&gt;potencial como generador de redes clientelares &lt;/b&gt;(razón
 primordial de ser de los partidos políticos) que ha demostrado tener en
 todas las comunidades que en España cuentan con una. Eso sería como 
pedirle a Facebook que renuncie a la publicidad o a mí que renuncie a 
las croquetas de mi madre. Una lengua oficial es la madre de todas las 
excusas a la hora de crear empleos e incluso organismos públicos en los 
que enchufar amiguetes, por no mencionar la de millones y millones que 
se pueden desviar al &lt;i&gt;asturiano &lt;/i&gt;mientras sea, claro está, nuestra 
cultura. Cada euro invertido en cultura bien invertido está y... Bueno, 
creo que no necesito seguir para que comprendan que la cooficialidad en 
Asturias es inevitable. Que los asturianos de a pie no tengan un mínimo 
interés es lo de menos. Nada que no se pueda generar con algo de 
paciencia y unos cuantos millones de euros.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Eso
 sí, que no todo son desventajas: dentro de unos años, cuando a pesar de
 nuestra nueva identidad y cultura nos sigamos hundiendo en el 
subdesarrollo prácticamente crónico en el que nos ha sumido y mantenido 
el caciquismo asturiano desde el franquismo hasta nuestros días, al 
menos podremos consolarnos con aquello de que España nos roba...&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/06/el-asturiano-y-la-identidad-artificial.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-7098506790286347271</guid><pubDate>Mon, 26 Mar 2018 10:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-03-26T03:59:30.306-07:00</atom:updated><title>Estar de acuerdo no es necesariamente bueno</title><description>&lt;i&gt;Publicado con otro título (Hablan de consenso cuando deberían decir cambalache. WTFFFF?????), otro cierre y múltiples cambios en Disidentia el 25/03/2018. Tan cambiado que me vi obligado a exigir la retirada del artículo o al menos de mi firma. Se optó por lo primero&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Decía Nietzsche que “la mejor manera de corromper a un joven
es enseñarle a tener en más alta estima a aquellos que piensan igual que a
aquellos que piensan diferente”. Hoy en día, sin embargo, veneramos el
encuentro y los acuerdos &lt;i&gt;hasta el
infinito y más allá&lt;/i&gt;. Nada valoramos más que la capacidad de hallar puntos
en común, y &lt;b&gt;llegamos incluso a entender el consenso no como un medio para
perseguir un fin, sino como un fin en sí mismo&lt;/b&gt;. En boca de algunos el dichoso
consenso resulta comparable a la panacea universal; y cada vez resulta más
habitual toparse con declaraciones en las que políticos hablan de buscar y
alcanzar acuerdos sin especificar en qué términos o tan siquiera con qué fin…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Pero lo cierto es que eso del consenso; por muy &lt;i&gt;molón,
democrático&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;enrollado&lt;/i&gt; que suene; no puede ser un objetivo final, sino más
bien un punto de partida. Claro está que para colectivistas de todo el espectro
ideológico el hecho de que una posición sea compartida (o sea, colectiva) ya la
coloca por encima de cualquier opinión individual, independientemente de su
contenido; pero debemos entender que llegar a un consenso no es más que el
establecimiento de unos parámetros, un acuerdo de mínimos, un escenario en el
que trabajar. &lt;b&gt;Porque cuando aplaudimos a los que proclaman, persiguen o
defienden el consenso así sin más; sin pararnos a preguntar qué es lo que se ha
consensuado o con qué objeto; lo que hacemos en verdad es evidenciar por
enésima vez la vacuidad intelectual en la que estamos sumidos como sociedad&lt;/b&gt;.
Tal y como hacíamos cuando aquel incapaz al que una sucesión de carambolas y
desgracias colocó de presidente hablaba de talante; sin especificar si se
trataba de talante vengativo, rencoroso, racista, misógino, traicionero,
homicida, viperino o beligerante. Él apostaba por el talante y aquello debía de
ser bueno, como el consenso; y nosotros aplaudiendo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Pues ya no es que no debamos aplaudir ante el consenso. Más
bien todo lo contrario. Especialmente en la política. De hecho, &lt;b&gt;cada vez que
nuestros representantes políticos alcancen algún tipo de consenso deberían
saltar todas nuestras alarmas&lt;/b&gt;. Porque, no nos engañemos; en España la política
la hacen los partidos, y cada vez que los partidos han llegado a acuerdos lo
han hecho para salvarse a sí mismos, nunca para favorecer a los ciudadanos. Los
ciudadanos únicamente pasábamos por allí. Porque los partidos en España, como
bien dice Javier Castro-Villacañas, en lugar de estar en la Sociedad se han
incrustado en el Estado. Y si a mayores tenemos que al ser el Estado el que
financia a los partidos, lo lógico es que los partidos representen al Estado y
no a la Sociedad; pues poco bueno cabe esperar de los acuerdos que puedan
alcanzar entre ellos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Resulta incluso gracioso comprobar cómo toda esa suerte de
diferencias insalvables y posturas irreconciliables que (tal y como a ellos
mismos les gusta decir en plan hortera) &lt;i&gt;llevan
en su adn&lt;/i&gt;, se salvan y se reconcilian en un santiamén en cuanto asoma por
debajo de la puerta la patita de un enemigo común. ¿Acaso no recuerdan el
verano de 2011? Tras siete años de “crispación” y total desencuentro de pronto
el presidente y el líder de la oposición en una tarde pactan una reforma de la
Constitución. ¡La Constitución, nada menos! Europa cerraba el grifo y quebraba
el “chiringuito”, y &lt;i&gt;por ahí sí que no&lt;/i&gt;.
&lt;i&gt;Marchando una de consenso, firmamos lo que
haga falta, y al que pregunte le decimos que ha sido para salvar la sanidad y
la educación. Y mañana, por supuesto, volvemos al rollito insalvable e
irreconciliable…&lt;/i&gt; Y volvió a ocurrir en 2013 tras el relevo entre los dos
“grandes” partidos; Merkel apretó tuercas y a gobierno y oposición les faltó
tiempo para alcanzar el consenso una vez más… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Pero más allá de lo ridículo que resulta en ocasiones, &lt;b&gt;lo
importante es que comprendamos que lo único que persiguen los acuerdos entre
partidos es la supervivencia de la partitocracia; o sea, de ese “aparato del
Estado” en el que, por el que y para el que existen&lt;/b&gt;. Y lo más a lo que podemos
aspirar es a que sus consensos no nos perjudiquen o incluso nos acarreen
beneficios a los ciudadanos como efecto colateral; porque en la mayor parte de
las ocasiones el enemigo común que obliga a los partidos a ponerse de acuerdo
somos nosotros, la sociedad civil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Por eso como ciudadanos debemos mantenernos alerta y recelar
de cualquier consenso. Y cuantas más personas se sumen a él, más alerta aún
deberemos estar. Porque aunque llegar a acuerdos pueda ser reflejo de
tolerancia y entendimiento, no tiene por qué serlo necesariamente; y muchas de
las grandes barbaridades cometidas por el hombre se han llevado a cabo
alentadas por un consenso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Miren si no hacia Cataluña. Allí se dan la mano la &lt;i&gt;derechona&lt;/i&gt; más rancia y la izquierda más &lt;i&gt;radical&lt;/i&gt;. Se forman alianzas y se
alcanzan acuerdos que resultarían inconcebibles en cualquier otro punto de
nuestra geografía (¿recuerdan la que se lió cuando en Extremadura hubo un
gobierno del PP gracias a la abstención de IU?). Pero a estas alturas no creo
que nadie entienda que se deba a una especial capacidad para la negociación o
el entendimiento por parte de los catalanes. &lt;b&gt;Que los partidos en Cataluña
puedan superar semejantes diferencias y anteponer a todas ellas el ideal de
independencia no demuestra ningún tipo de &lt;i&gt;generosidad
ideológica&lt;/i&gt;. Más bien lo que evidencia es por un lado que las discrepancias
insuperables de los partidos son mero postureo y, sobre todo, el carácter
totalitario del independentismo&lt;/b&gt;; que establece unos objetivos prioritarios
anteriores a cualquier tipo de convicción ideológica o tan siquiera
democrática. Al más puro estilo de los regímenes que anteponen &lt;i&gt;destinos de razas, consolidación de
revoluciones &lt;/i&gt;o &lt;i&gt;movimientos nacionales
&lt;/i&gt;a todo lo demás…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Cuidado, pues, con el mantra del consenso. Nuestro bien
nunca es lo que lo motiva. Y eso &lt;b&gt;por no entrar en lo antidemocrático que puede
resultar que unos partidos con (supuestamente) unos fundamentos ideológicos
determinados y unos programas electorales concretos pacten y acuerden a
espaldas de sus votantes saltarse unos u otros de sus principios según
consideren oportuno… &lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Se puede estar de acuerdo sobre la mayor de las barbaridades, y entre partidos los acuerdos se alcanzan contra nosotros o en todo caso a pesar de nosotros. Así las cosas, pensémoslo al menos antes de aplaudir al próximo al que se le llene la boca hablando de perseguir y alcanzar consensos.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/03/estar-de-acuerdo-no-es-necesariamente.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-2234933880708598314</guid><pubDate>Mon, 26 Mar 2018 10:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2023-02-16T09:55:29.863-08:00</atom:updated><title>Hasta siempre, Robert Palmer</title><description>&lt;p&gt;(Publicado en La Razón el 28/02/2018)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/hasta-siempre-robert-palmer-EJ17784734/&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Falleciste en 2003 (impresionante
lo rápido que pasa el tiempo, quince años ya que han parecido un suspiro) pero
es ahora cuando creo que necesito despedirme. Hasta la fecha no había sentido
la necesidad. No sé si es que tras tu muerte habías seguido conmigo, o era yo
el que había seguido contigo; pero lo cierto es que al marcharte nos habías
dejado tu música y tu legado al completo, y tu ausencia no ha sido ausencia del
todo pudiendo bailar con “Johnny&amp;amp;Mary”, escuchar “Every kinda people” o
conducir al son de “Some guys have all the luck”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sin
embargo en estos quince años desde tu partida el mundo ha cambiado muchísimo, y
se supone que ahora somos infinitamente más civilizados y modernos. Y, así las
cosas, mucho me temo que antes o después me van a exigir &lt;i&gt;‘progresar’ &lt;/i&gt;hasta dejarte atrás; y ni siquiera sé si voy a tener la
oportunidad de despedirme como es debido o al menos explicarte el porqué de mi
adiós. &lt;b&gt;Porque si han eliminado a las
azafatas de la fórmula 1 por cosificar a la mujer, no quiero ni imaginar la
reacción cuando alguno de estos inquisidores de la corrección política se cruce
con el video de “Simply irresistible”&lt;/b&gt;… Tal vez se midan un poco por aquello
de que estás muerto y eso, pero de ‘cerdo machista’ no bajas ni de coña,
Robert. Y contigo todo aquel que reconozca haber disfrutado alguna vez con
cualquier obra tuya.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Porque
hoy, a diferencia de cuando tú vivías, ya no nos basta con modificar el
presente para sentar así las bases del futuro&lt;b&gt;; ahora nos atrevemos incluso a modificar el pasado para que se parezca
no tanto a lo que fue como a lo que debería haber sido&lt;/b&gt;. Y si tuvieron
bemoles en su día para editar la obra de Mark Twain, o más recientemente la de
Harper Lee; ¿qué no estarán dispuestos a hacer con el video de “Addicted to
love”? Y no bastará con aprender de los ‘supuestos’ errores y hacer propósito
de enmienda; habrá que borrar cualquier evidencia que atestigüe que tu obra ‘&lt;i&gt;heteropatriarcal&lt;/i&gt;’ y ‘&lt;i&gt;cosificadora&lt;/i&gt;’ existió alguna vez. Y todo
el que haya disfrutado con tu música o tus vídeos tendrá que reescribir su
pasado hasta poder negarlo; o como mínimo flagelarse públicamente por haberlo
hecho. Un mundo que exige a actores y actrices que declaren públicamente
arrepentirse de haber aprovechado la oportunidad de trabajar junto a uno de los
mayores genios que ha dado el cine (un tal Woody Allen), ¿cómo no va a exigirme
a mí inmolación pública por “flipar en colores” (eran los ochenta) cuando
ponían tus vídeos en la MTV?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Lo
peor de todo es que recuerdo perfectamente las sensaciones que me provocaban
aquellos videos tuyos. &lt;b&gt;Allí estabas tú
rodeado de un ejército de mujeres hermosísimas, y yo al otro lado de la
pantalla con mis trece o catorce años sintiéndome insignificante ante tanta
belleza&lt;/b&gt;. Tú me hablabas de mujeres irresistibles, y yo me sentía desarmado
y completamente indefenso ante aquellas señoras que me miraban con gesto serio
y desafiante. Cualquiera de ellas por separado podría haber hecho de mí lo que
le hubiese dado la gana; y allí estaban todas, decenas, bailando al unísono,
como un escuadrón militar ante el que no podría haberme sentido más pequeño y
vulnerable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;b&gt;No sé si tus videos pueden considerarse
obras de arte, Robert; no tengo la osadía de la que tan sobrados van en ARCO; pero
ante ellos sentía una humildad muy parecida a la que me inspiraban y me
inspiran las obras de Miguel Ángel o Velázquez&lt;/b&gt;. Semejantes despliegues de
belleza hacen que quiera ser mejor persona, para intentar estar a la altura y
ser digno habitante del mismo planeta. Y así fue que durante años mi referencia
estaba en tu obra: yo aspiraba a convertirme en un hombre capaz de hacer
sonreír a las chicas de los vídeos de Robert Palmer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
Pero parece
ser que me equivocaba. Ahora que ‘se supone’ que hemos aprendido tanto, resulta
que esa nunca debió haber sido mi referencia. Ahora ‘sabemos’ que esas mujeres
no estaban ahí para celebrar la belleza, o mucho menos para inspirar en mí una
motivación. No tenía sentido que yo me esforzase por ellas o para ellas, cuando
ya las tenías tú sometidas, esclavizadas y cosificadas. Las habías puesto a mi
servicio con todo el peso de siglos de ‘heteropatriarcado recalcitrante’ y yo
como un imbécil queriendo ser mejor persona para hacerlas sonreír…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span face=&quot;&amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;&quot; style=&quot;font-size: 11pt; line-height: 107%; mso-ansi-language: ES; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-language: AR-SA; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-language: EN-US; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin;&quot;&gt;Pues eso. Tal vez dentro de un tiempo resulte
demasiado invonveniente reconocer públicamente cuánto me ha gustado y me gusta
tu obra, así que te lo escribo hoy y que así conste. También me he bajado los
vídeos de “Simply irresistible” y “Addicted to love” para asegurar que nunca
los puedan eliminar del todo. Por lo demás: Hasta siempre, Robert Palmer.&lt;/span&gt;</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/03/hasta-siempre-robert-palmer.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-8243079279465740543</guid><pubDate>Mon, 26 Mar 2018 10:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-03-26T03:42:13.060-07:00</atom:updated><title>Recuperar el valor de las leyes</title><description>(Publicado en Disidentia el 24/02/2018)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquellos que nos quejamos del irracionalmente &lt;strong&gt;excesivo número de leyes&lt;/strong&gt; a las que nos vemos sometidos lo hacemos habitualmente partiendo de una premisa: &lt;strong&gt;las leyes están para ser cumplidas&lt;/strong&gt;.
 Si nos sentimos abrumados ante la maquinaria generadora de normas, 
leyes y reglamentos en la que se van convirtiendo paulatinamente los 
estados modernos, es precisamente porque sabemos que en el respeto a la 
Ley radican los fundamentos de cualquier sistema democrático.&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;td-g-rec td-g-rec-id-content_inline td_uid_16_5ab8cda5763f4_rand td_block_template_4 &quot;&gt;
&lt;ins class=&quot;adsbygoogle&quot; data-ad-client=&quot;ca-pub-3928064848588739&quot; data-ad-slot=&quot;2414171312&quot; data-adsbygoogle-status=&quot;done&quot; style=&quot;display: inline-block; height: 60px; width: 468px;&quot;&gt;&lt;ins id=&quot;aswift_3_expand&quot; style=&quot;border: none; display: inline-table; height: 60px; margin: 0px; padding: 0px; position: relative; visibility: visible; width: 468px;&quot;&gt;&lt;ins id=&quot;aswift_3_anchor&quot; style=&quot;border: none; display: block; height: 60px; margin: 0px; padding: 0px; position: relative; visibility: visible; width: 468px;&quot;&gt;&lt;iframe allowfullscreen=&quot;true&quot; allowtransparency=&quot;true&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;60&quot; hspace=&quot;0&quot; id=&quot;aswift_3&quot; marginheight=&quot;0&quot; marginwidth=&quot;0&quot; name=&quot;aswift_3&quot; scrolling=&quot;no&quot; style=&quot;height: 60px; left: 0; position: absolute; top: 0; width: 468px;&quot; vspace=&quot;0&quot; width=&quot;468&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/ins&gt;&lt;/ins&gt;&lt;/ins&gt;&lt;/div&gt;
Si al diseñar las democracias representativas se hizo tanto hincapié en que los ciudadanos participasen en el &lt;strong&gt;proceso legislativo&lt;/strong&gt;
 fue precisamente porque el cumplimiento de las leyes ni puede ni debe 
ser opcional. Y una maraña legislativa excesivamente espesa no solo es 
un nido de corrupción (ya señalaban los clásicos que un Estado es más 
corrupto &lt;a href=&quot;https://disidentia.com/cuanto-mas-corrupto-es-un-pais-mas-leyes-tiene/&quot;&gt;cuantas más leyes tiene&lt;/a&gt;) sino que, además, atribuye a los gobernantes un poder cuasi absoluto.&lt;br /&gt;
Esto ocurre en la España de hoy, donde hay&amp;nbsp;&lt;strong&gt;más de 100.000 leyes&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;en vigor, resultando inevitable que la propia legislación &lt;strong&gt;incurra en contradicciones &lt;/strong&gt;consigo
 misma. Al final, es la arbitrariedad de los gobernantes la que decide 
qué proyectos siguen adelante y cuáles no o, mucho más inquietante, 
quiénes han de cumplir ciertas leyes, y quiénes no, o qué leyes han de 
cumplir o dejar de cumplir ciertas personas en particular…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, por supuesto, lo perciben los ciudadanos, especialmente porque 
lo sufren en sus propias carnes. Y, por si fuera poco, también se 
percatan de que en España el proceso legislativo no es ni mucho menos 
abierto o transparente, en el que pueda pueda participar la &lt;strong&gt;sociedad civil&lt;/strong&gt;
 (por muy indirectamente que sea). Al contrario, las leyes son fruto de 
procesos opacos e impermeables, que tienen lugar en los despachos de las
 sedes de los partidos políticos, donde solo acceden ciertas &lt;strong&gt;&lt;em&gt;élites extractivas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;
Así las cosas, es cuando menos lógico que la ciudadanía perciba la 
Ley como algo ajeno. Y, ante la práctica imposibilidad de cumplir unas 
normas sin incumplir otras, asume que las leyes no conforman un marco de
 convivencia: las percibe como una &lt;strong&gt;mera herramienta de poder&lt;/strong&gt;. Y, consecuentemente, siente rechazo. En consecuencia, cada vez más personas caen en el r&lt;strong&gt;elativismo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;y
 entienden que el acatamiento de las leyes tiende a ser una opción 
personal puntual para cada caso particular y no un compromiso permanente
 de convivencia. Sin ir más lejos, asómense un rato a &lt;strong&gt;Cataluña&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que la situación actual resulte lógica no quiere decir que debamos 
darla por válida. Es fundamental recuperar el aprecio a nuestras leyes 
por todo lo que protegen y representan. Y también velar por su 
cumplimiento porque lo que entendemos por democracia &lt;strong&gt;debería estar plasmado en nuestro ordenamiento jurídico. &lt;/strong&gt;Y&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;si
 no prestamos atención podríamos despertar un día y descubrir que 
proliferan amenazas que deberían estar desterradas hace ya varias 
décadas.&lt;br /&gt;
Sirva como ejemplo el caso de &lt;strong&gt;Kuwait Airlines&lt;/strong&gt;, que 
lleva años practicando impunemente en nuestra moderna Europa occidental 
un racismo e intolerancia que todos entendíamos eran cosa de un pasado 
trágico, superado hace más de medio siglo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la primavera de 2016, esta aerolínea tuvo que asumir que si quería
 volar entre diferentes ciudades europeas tendría que cumplir con las 
legislaciones anti-discriminación y decidió no volar. A pesar de que 
países como Jordania o Egipto lleven tiempo ignorando el el boicot que 
la Liga Árabe decidió imponer a Israel hace más de 70 años, en Kuwait 
siguen empeñados en mantenerlo.&lt;br /&gt;
El grupo internacional de abogados &lt;a href=&quot;https://thelawfareproject.org/&quot;&gt;&lt;em&gt;The Lawfare Project &lt;/em&gt;&lt;/a&gt;presentó una querella en Suiza a raíz de la denuncia de un ciudadano al que Kuwait Airlines&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;se
 negó a llevar de Ginebra a Frankfurt. Y la compañía, al comprender que 
para operar entre ciudades europeas no podía negarse a embarcar 
pasajeros con pasaporte de Israel, prefirió &lt;strong&gt;desmantelar todas sus rutas intra-Europeas &lt;/strong&gt;e incurrir en pérdidas de cientos de millones de euros.&lt;br /&gt;
No era algo nuevo. Este grupo de abogados que ejerce lo que su directora &lt;strong&gt;Brooke Goldstein&lt;/strong&gt;
 define de manera informal como “activismo litigante”, principalmente 
(aunque no exclusivamente) centrado en la lucha contra el antisemitismo,
 ya les había amenazado con emprender acciones legales en Estados Unidos
 en diciembre del año anterior, y la aerolínea había optado &lt;strong&gt;por desmantelar su &lt;em&gt;puente &lt;/em&gt;entre Nueva York y Londres&lt;/strong&gt;,
 que era una de las rutas que más beneficios aportaba a la compañía (y 
cuya cancelación fulminante supuso también pérdidas millonarias). 
Actualmente, de hecho, la misma historia se está repitiendo con los 
mismos actores, esta vez en Alemania…&lt;br /&gt;
Y cierto es que en el caso de los Kuwaitíes podemos llegar a entender
 que entre asumir pérdidas millonarias en Occidente o sufrir las iras 
del Emir en casa opten por lo primero (entre que le apliquen a uno 
nuestras leyes occidentales o le apliquen la &lt;strong&gt;Sharia&lt;/strong&gt; la elección es sencilla).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esto no debe distraernos de la importante labor que &lt;em&gt;The lawfare Project &lt;/em&gt;lleva
 a cabo en pro del cumplimiento de nuestras leyes, así como de otros 
casos que ha puesto sobre la mesa. Esta misma semana, sin ir más lejos, 
han anunciado en España que podrían emprender acciones legales contra &lt;strong&gt;Google&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Yahoo&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Twitter&lt;/strong&gt;.
 Y la condición que ponen para no hacerlo (lo que demandan, en 
definitiva) resulta bastante simple: que se cumplan nuestras leyes 
antidiscriminación y las propias normas internas de estas compañías. Han
 señalado casos concretos, demostrado que hoy día es mucho más probable 
ser censurado en cualquiera de estas plataformas por incurrir en algún 
discurso &lt;strong&gt;políticamente incorrecto&lt;/strong&gt; que por incumplir las leyes vigentes en materia de odio o discriminación: Y semejante arbitrariedad es inaceptable.&lt;br /&gt;
Al final lo que evidencia el “activismo litigante” es que &lt;strong&gt;lo que necesitamos no son nuevas leyes&lt;/strong&gt;, tal y como proponen casi todos los partidos del &lt;strong&gt;consenso socialdemócrata&lt;/strong&gt;
 (paradójicamente los que más leyes nuevas proponen son los que luego 
antes invitan a sus seguidores a no acatar las leyes existentes 
redactadas por otros; y, por el contrario, los individuos o grupos que 
más respetuosos se muestran con la Ley son siempre los que abogan por 
reducir drásticamente su número y sus ámbitos de actuación). Tampoco 
derogarlas o siquiera modificarlas.&lt;br /&gt;
Antes de plantearnos ninguna otra cosa, debemos asumir que hay que 
respetar las leyes; y debemos aprender no solo a acatarlas sino a velar 
para que sean cumplidas. Ya que ahí radica la base sobre la que se 
edifica cualquier &lt;strong&gt;convivencia democrática&lt;/strong&gt;. Porque solo tras interiorizar que las leyes son de obligado cumplimiento, podremos valorarlas en toda su magnitud y gravedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Únicamente cuando entendamos que las leyes, su forma y su contenido 
nos afectan de manera inexorable, nos guste o no; comprenderemos la 
capital importancia de que nos impliquemos y participemos en su 
redacción y desarrollo. Debemos ser conscientes del enorme agravio y 
daño que supone que las leyes más importantes se pacten en despachos de 
partidos políticos fuera de las instituciones sin disimulo alguno. 
Porque mientras no seamos conscientes, será absurdo esperar que nos 
planteemos hacer algo al respecto…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Debemos, en definitiva, apreciar y valorar nuestras propias leyes; 
aunque solo sea para sentir su peso sobre nuestros hombros, exigir que 
nos permitan ejercer el papel que nos corresponde legítimamente y 
empezar a demandar &lt;strong&gt;menos y mejores leyes&lt;/strong&gt;, que buena falta nos hacen.</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/03/recuperar-el-valor-de-las-leyes.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-7466178760499731810</guid><pubDate>Fri, 09 Feb 2018 10:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-09T02:12:27.088-08:00</atom:updated><title>De cerdos y verdades únicas</title><description>Publicado en La Razón el 9/02/2018&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/de-cerdos-y-verdades-unicas-PG17661925&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
No ha habido brotes extraños. Ni una intoxicación de dudosa procedencia. Cero casos. Pero&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;de pronto España atraviesa una emergencia sanitario-alimentaria de tres pares de narices&lt;/b&gt;... Tan solo unas imágenes en el programa del follonero han bastado para ponerlo todo patas arriba. Tal ha sido el revuelo generado que llega uno a preguntarse si no será un nuevo experimento de Jordi Évole (que es muy de creerse Orson Welles de vez en cuando) como cuando quiso jugar a inventarse su propia versión del 23F.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
La cosa es que se coló en una granja y grabó imágenes de unos cerdos en unas condiciones lamentables. Rotundamente inaceptables. Imágenes perturbadoras para cualquier persona con un mínimo aprecio a los animales. Y hasta ahí todo en la línea de ‘Salvados’, destapando la carencia de la más mínima humanidad o decencia por parte de unos granjeros. El problema es que luego da a entender que empresas como ‘El Pozo’ comercializan la carne de esos cerdos maltratados, malnutridos y a todas luces enfermos para nuestro consumo. Así, de buen domingo noche. Con un par...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Que el comunicado que ‘El Pozo’ emitió enseguida para desmentirlo no sirviese de nada era cuando menos previsible. A fin de cuentas, ¿qué cabría esperar de ellos ante lo que se supone había “destapado” el follonero? Ahora bien, lo auténticamente ilustrativo es que&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;nada importó que decenas de veterinarios y profesionales independientes del sector le desautorizasen&amp;nbsp;&lt;/b&gt;explicando que las imágenes de la granja mostraban únicamente un lazareto (Una pequeña porción de la granja. El recinto en el que se aparta a los animales enfermos para evitar contagios o plagas, de hecho) o cómo -por mucho que las malvadas empresas capitalistas fuesen a disfrutar haciéndolo-&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;es físicamente imposible que en España esa carne llegue a comercializarse&lt;/b&gt;. Porque, para empezar, ninguna carne abandona el matadero sin que un veterinario certifique si es apta o no para su consumo. Y no un veterinario cualquiera, explotado por algún gigante capitalista de la alimentación; un veterinario que trabaja para el Estado. Empleado público. Y un empleado público difícilmente sobornable, porque existe una cosa llamada&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;trazabilidad;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;mediante la cual si alguna pieza de carne da problemas se sabe quién dio el visto bueno y termina con sus huesos en la cárcel. Por no seguir con los incontables controles e inspecciones (autonómicos, nacionales y europeos) que cualquier carne ha de pasar antes de llegar a su mesa...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
De poco importó, digo. Igual que la aclaración que el propio Évole hacía en su programa: “Las imágenes grabadas en esa granja no presuponen que sean prácticas habituales del sector, de CEFUSA o de El Pozo”, rezaba. Y de nada sirvió mayormente porque no se presuponía nada, allí se estaba dando todo por supuesto. Y no importa porque el público de ‘Salvados’ no quiere suponer, o evaluar, contrastar, razonar, ponderar o decidir. Quiere verdades únicas, y el follonero es su paladín. Es el público que no se cuestiona por qué Nicolás Maduro recibe a Évole en Miraflores y únicamente a Évole. Son sus devotos feligreses.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Y esto él lo sabe. Y se le sube a la cabeza. Cómo no. Podemos y sus acólitos están tan acostumbrados a marcar la agenda que el otro día el follonero se atrevía a mostrarse indignado porque la ministra de agricultura aún no hubiese visto SU show. “¿Para quién trabaja?” se preguntaba. Pues para mí, Jordi. Trabaja para mí. Y espero que en asuntos más importantes y serios que sentarse a ver ‘Salvados’.&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/02/de-cerdos-y-verdades-unicas.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-4337644934859223705</guid><pubDate>Wed, 07 Feb 2018 14:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-07T06:04:06.451-08:00</atom:updated><title>Trump, cómo no.</title><description>Publicado en La Razón el 01/02/2018&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/trump-como-no-IK17591458&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Leía el domingo pasado en la prensa que Trump congelaba no-sé-qué fondos a los palestinos. “Trump. Cómo no”, pensé. Que uno que tiende a desconfiar como servidor ya no sabe si es por el propio Trump, por las ganas que tiene la prensa de retratarle, o por ambas cosas al mismo tiempo; pero lo cierto es que de un par de años a esta parte no se puede leer un periódico sin toparse con la última aventura protagonizada por él... Y de tratarse de cualquier día entre semana hasta ahí habría llegado todo; pero era domingo, como decía antes, y los domingos me gusta dedicarle parte de la mañana a la prensa sin prisas y dispuesto a reflexionar. Pues por supuesto que&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Trump congela el envío de fondos para los palestinos pero... ¿En qué momento y por qué pensaba Trump enviarles fondo alguno?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Pues sí. Resulta que Trump (bueno,&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;EE. UU.) envía a Palestina unos cuantos millones de dólares todos los años. Al menos 300 millones&lt;/b&gt;. Hasta 360 millones de dólares anuales, he llegado a leer por ahí. A Palestina, sí. Han leído ustedes bien. A Palestina. A la Palestina de Mahmud Abbas. A la Palestina de Hamás. A la Palestina que cuando no está despotricando contra el demonio americano, está quemando banderas de Estados Unidos. Pues a esa Palestina le envían los americanos cada año 300 millones de dólares (o más) a través de la UNRWA. Esto es la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Oriente medio, la que sin duda es la principal responsable de que en Gaza o Cisjordania haya alguna escuela o cierta atención sanitaria.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Y no pretendo yo ahora ponerme a valorar si el hecho de que Estados Unidos sustente económicamente a los palestinos me parece bien, mal o todo lo contrario; más bien lo que llama poderosamente la atención es la falta de tacto que tienen estos con la mano que les da de comer. Que vale que mola mucho eso de no plegarse ante “los ricos”, o no estar dispuesto a “venderse” a precio alguno; pero es que en la vida hay que ser autosuficiente y no necesitar favores antes de ponerse digno. Que por mucho que no sea cuestión de besar el trasero de todo aquel cuya ayuda pueda venirte bien en un momento dado, qué menos que medir las posibles consecuencias antes de desairar a una de tus principales fuentes de ingresos, digo yo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Asumo que una parte de nuestra juventud occidental no llegará a comprenderlo. Es lo que cabe esperar de esos niños mimados que creen que el mundo les debe una casa y un trabajo (o una renta al que no le apetezca dedicarse a nada productivo) por el simple hecho de haber nacido. Para ellos el dinero que Estados Unidos dé o deje de dar a Palestina será siempre el pago de una deuda incuestionable. Una obligación inexorable. Un peaje impuesto por el cosmos; el mínimo a pagar por ser una despreciable economía capitalista generadora de precariedad, injusticia y desigualdad (o algo por el estilo). Pero del resto de la población cabría esperar algo más de lógica y sentido común. O al menos eso creía yo...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Resulta que el pasado mes de diciembre&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Mahmoud Abbas&lt;/b&gt;, el presidente de Palestina,&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;decidió no recibir al vicepresidente de los Estados Unidos, Michael Pence&lt;/b&gt;, durante su visita a la zona. Esta fue su represalia tras que Estados Unidos decidiese trasladar su&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;embajada en Israel a Jerusalén (&lt;/b&gt;reconociéndola así como capital del estado hebreo). Y nada más lejos de mis intenciones que cuestionar el derecho de Abbas a pillarse un cabreo monumental por lo de la embajada. Por lo que a mí respecta bien puede acordarse de Trump y de la madre que lo parió, y considerarle de todo menos bonito (aquí en Europa muchos de mis colegas prácticamente no hacen otra cosa, y tan contentos). Pero de ahí a hacerle semejante feo a su vicepresidente hay un trecho. Un trecho largo y, sobre todo, arriesgado. Curiosamente aquí en España, donde nos falta tiempo para echarnos a la calle a voz en grito ante la más mínima amenaza, por indirecta que sea, a nuestra sanidad y educación; donde rechazamos frontalmente cualquier medida que en un momento dado pudiese resultar en una reducción de unos céntimos del presupuesto “social”; apenas se escucharon voces críticas. Al contrario. No pocos celebraron el insulto que Abbas propinaba así a la administración Trump, y ninguno señalaba lo inconveniente que podía resultar insultar a esta administración que cubre gran parte del coste de las escuelas y hospitales de Cisjordania y la franja de Gaza.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Así las cosas, cada vez me cuesta más comprender que Trump les haya enviado a los palestinos 60 millones de dólares, y que el envío de otros 65 lo “congelase” de manera provisional. Dando por descontado que, haga lo que haga, va a ser considerado por todos el demonio venido a la tierra, un fascista xenófobo y el principal culpable de todos los males pasados, presentes y futuros del planeta; no entiendo que no haya cancelado directamente y de forma irrevocable el envío completo, así como los otros dos envíos que se espera realice durante 2018. Hacerle semejante feo a su vicepresidente, dependiendo como dependen de la ayuda económica estadounidense, tras años sin mostrar el más mínimo agradecimiento por estas ayudas, no es para menos. Así que parece que esta vez en particular voy a estar de acuerdo con el pensamiento único europeo. Aunque sea por motivos diferentes, hoy yo también creo que Trump es tonto y paga contribución. Al menos 300 millones.&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/02/trump-como-no.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-4970728908338281320</guid><pubDate>Wed, 07 Feb 2018 14:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-07T06:02:17.754-08:00</atom:updated><title>Oxford: ¿Igualdad o charlatanería?</title><description>Publicado en DISIDENTIA el 25/01/2018&lt;br /&gt;
https://disidentia.com/oxford-igualdad-o-charlataneria/&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-bottom: 26px; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
La&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Universidad de Oxford&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;ha decidido conceder quince minutos extra para completar los exámenes de matemáticas porque consideraban que un límite de tiempo ajustado perjudicaba ostensiblemente a las mujeres. Argumentan que los exámenes deberían ser una demostración de comprensión matemática y no una prueba contrarreloj… pero sólo han llegado a esta conclusión, no antes, al comprobar que obtenían mejores calificaciones los hombres que las mujeres.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-bottom: 26px; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Igualdad&lt;/strong&gt;, lo llaman. No resulta muy objetivo cambiar las&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;reglas del juego&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;en función de las notas que obtiene cada colectivo. Otra cosa sería haber comprobado que el tiempo era demasiado escaso para que el alumno medio respondiese a todas las preguntas. Pero como la medida intenta reducir una de esas espantosas ‘brechas’ de género, entonces cuenta como&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;política de igualdad&lt;/strong&gt;. O anti desigualdad. O des-desigualdad… Pueden llamarlo como les venga en gana: el despropósito no pasa desapercibido por mucho que la mona se vista de seda.&lt;/div&gt;
&lt;blockquote style=&quot;background-color: white; border-left: none; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; margin: 40px 34.7969px 38px; padding: 0px; position: relative;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; color: #e2004b; font-family: &amp;quot;Playfair Display&amp;quot;; font-size: 32px; font-style: italic; line-height: 40px; margin-bottom: 26px; text-align: center; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
Los voceros de la ‘ideología de género’ no son predicadores sino charlatanes&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-bottom: 26px; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
Al&amp;nbsp; final lo único que se evidencia es que el rey va desnudo. Que los voceros de la igualdad y la&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;ideología de género&lt;/strong&gt;, al igual que los de la mayor parte de las&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;eco&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;bio&lt;/em&gt;&amp;nbsp;ideologías de hoy en día, no son predicadores sino&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;charlatanes&lt;/strong&gt;. Que sus discursos no son más que colecciones de etiquetas. Celebraciones de la más absoluta vacuidad conceptual; resumidos todos ellos en la idea de que hay unos colectivos agraviados y otros privilegiados.&lt;/div&gt;
&lt;h2 style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #111111; font-family: Roboto, sans-serif; font-size: 27px; font-weight: 400; line-height: 38px; margin: 30px 0px 20px;&quot;&gt;
La victimización de ciertos grupos&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-bottom: 26px; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
Se trata de una re-edición ridícula de la lucha de clases en la que, a falta de desequilibrios reales de derechos y oportunidades entre unos y otros estamentos sociales, se apela a la&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;victimización&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;de colectivos étnicos, de edad, raciales, sexuales o del tipo que sea. Y todo ello sin reparo alguno en caer en&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;contradicciones&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;y paradojas de todos los colores y sabores. A fin de cuentas, el desprecio que sienten hacia la capacidad intelectual de su audiencia es (merecidamente, eso sí) palmario.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-bottom: 26px; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
Merecidamente, repito; porque ¿qué cabe esperar de una audiencia dispuesta a ‘comprar’ el argumento de que (en pleno siglo XXI en las democracias occidentales) nacer varón, o blanco, concede automáticamente una serie de&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;ventajas y privilegios&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;a un individuo? ¿O la creencia de que ciertas personas, por el hecho de haber nacido de una raza o un sexo determinado, son víctimas de agravio y acreedores a cobrar el importe de una deuda histórica que el mundo contrajo con ellas antes de nacer? ¿Cómo podría concebir esta gente lo que significa una calificación alta en matemáticas en Oxford? No es sensato esperar que la valoren como reflejo del esfuerzo, el estudio y ciertas aptitudes individuales.&lt;/div&gt;
&lt;h2 style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #111111; font-family: Roboto, sans-serif; font-size: 27px; font-weight: 400; line-height: 38px; margin: 30px 0px 20px;&quot;&gt;
Todo se reduce a contrastes entre colectivos&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-bottom: 26px; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
Cuando se vive inmerso en un discurso en el que todo se reduce a&amp;nbsp;&lt;strong style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;contrastes entre colectivos&lt;/strong&gt;, lo único que importa (lo único cuya importancia pueden alcanzar a comprender) son los números, las etiquetas. Si en Oxford hay más blancos que negros u orientales, o más hombres que mujeres obteniendo calificaciones altas en matemáticas, eso es un privilegio inmerecido para unos y un agravio inaceptable para otros. Y debe ser corregido, punto. Y si para hacerlo hay que cambiar las reglas del juego, se hace, pues el fin justifica los medios: quince minutos extra para el examen y, si no funciona, ya veremos qué otras medidas tomamos.&lt;/div&gt;
&lt;blockquote style=&quot;background-color: white; border-left: none; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; margin: 40px 34.7969px 38px; padding: 0px; position: relative;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; color: #e2004b; font-family: &amp;quot;Playfair Display&amp;quot;; font-size: 32px; font-style: italic; line-height: 40px; margin-bottom: 26px; text-align: center; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
‘Ayudar’ a la mujer a obtener resultados equiparables a los hombres pasa por asumir que no podrían obtenerlos por sus propios medios&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-bottom: 26px; word-wrap: break-word;&quot;&gt;
Ahora bien; ‘ayudar’ a la mujer a obtener resultados equiparables a los hombres pasa por asumir que no podrían obtenerlos por sus propios medios. Y eso tiene un nombre. Eso, señoras y señores, eso es machismo. Y, permítanme la perogrullada, ahondar en el machismo no nos hace avanzar hacia la total equiparación de derechos y oportunidades a la que debemos aspirar.&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/02/oxford-igualdad-o-charlataneria.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-8726493732295316070</guid><pubDate>Wed, 07 Feb 2018 13:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-07T05:58:11.283-08:00</atom:updated><title>Sí que hay Ley, Puigdemont</title><description>(Publicado en La Razón el 14/01/2018)&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/si-que-hay-ley-puigdemont-HA17424650&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Hay redaños. Los hay. Los hay de sobra. Así que déjate ya de desafíos de patio de colegio, en plan a ver si hay arrestos de encarcelar a un President.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Asume de una vez que tu carrera política está finiquitada&lt;/b&gt;. Lo estuvo desde el principio.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Tu carrera política nació muerta.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Te lo explico masticadito, Carles: No es que estés perdiendo el pulso que le estás echando al Gobierno. Es que se te hizo president para que lo perdieses. Es que si ese pulso pudiese ganarse, si existiese la más mínima posibilidad de que eso sucediera, no estarías echándolo tú...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
No soy yo muy de batallitas, pero recuerdo perfectamente el día que te invistieron president. Estábamos en la radio, en plena tertulia política, y en cuanto te vimos en el monitor que teníamos en el estudio nos pusimos a investigar tu pasado. Tu futuro ya lo conocíamos. Tu futuro era la cárcel. Porque tú nunca has sido president, Carles; mucho menos timonel de un heroico&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;prusés&lt;/span&gt;.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Tú siempre has sido un cabeza de turco.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;El tonto útil. El ‘patsy’ que dicen los anglosajones. Lo más ‘presidenciable’ de entre los descerebrados que creían que la vía unilateral realmente era una vía que podía llevar a algún sitio distinto de una celda... El día que&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Artur Mas&lt;/b&gt;comprendió que aquel tren ya no había quien lo frenase&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;te hizo la&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;trece catorce&lt;/span&gt;: “&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;conduce tú, Carles; que yo me tengo que bajar aquí un rato. Que me he dejado unas croquetas en el fuego y la lavadora puesta&lt;/span&gt;”... Y tragaste. Tragaste hasta el fondo. Y contigo Forcadell, y los cachorros de la CUP, y algún que otro insensato de los que hoy hacen cola para pedir clemencia ante el juez. Os la tragasteis todos igual que os habíais comido con patatas aquello de que a Cataluña le vendría bien la independencia, que el mundo entero se rendiría ante la supremacía catalana, que Rajoy y el Rey se harían caquita en los pantalones, y que Cervantes y Colón eran de Llobregat.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Tal vez desde Bruselas se vean las cosas de un modo diferente, pero tus colegas de por aquí lo van teniendo cada día más claro. No solo hay Ley; es que les han enviado al trullo y en la calle no se ha generado tumulto alguno. Las hordas independentistas no han acudido al rescate, ni han reventado los barrotes. No ha ardido Troya.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;El pueblo catalán oprimido por España hasta la asfixia que se suponía representaban no ha enarcado una ceja&lt;/b&gt;. Ha llevado a sus niños al cole y luego se ha pirado a la oficina a trabajar... Y así las cosas,&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;uno a uno se han ido retractando, y pidiendo perdón&lt;/b&gt;, y diciendo que no iba en serio y, por supuesto, renunciando a participar de un nuevo gobierno independentista. Porque finalmente lo han entendido. Ahora ya saben lo solos que estaban.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Hoy finalmente comprenden que no han sido más que tontos útiles.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Cabezas de turco para una clase política independentista que jamás aspiró a la independencia. Que tenía pavor a la independencia, de hecho; porque la independencia era y es lo único que puede terminar con el modo de vida faraónico que se ha construido en el independentismo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
En la burra te vas quedando solo tú, Puigdemont. Bueno, tú y cientos de miles de ciudadanos ingenuos que también se tragaron la fábula de los&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;unicornios envueltos en esteladas&lt;/b&gt;. La diferencia es que ellos no irán a la cárcel y tú sí. No te quepa la menor duda.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Tú irás a la cárcel,&lt;/b&gt;&amp;nbsp;y llegará el día en que seas el único de todo el tinglado del&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;prusés&amp;nbsp;&lt;/span&gt;chupando celda. Porque ese es el papel que se te asignó desde el principio. Así que déjate ya de desafíos, que esto no se trata de si el Gobierno tendrá redaños a encarcelar a un president, Puidgemont. Lo único que debe importarte es que Cataluña no tiene arrestos para investir a un delincuente fugado y, toma buena nota: tampoco tiene el más mínimo interés.&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/02/si-que-hay-ley-puigdemont.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-1950392868544292480</guid><pubDate>Wed, 07 Feb 2018 13:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-07T05:58:38.165-08:00</atom:updated><title>Te pido perdón, Diana</title><description>(Publicado en La Razón el 7/01/2018)&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/sin-consenso/te-pido-perdon-diana-OD17360248&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;A ti y a tu familia.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Bien podría callar, o sumarme a la corriente y exigirles disculpas a terceros. Pero creo que lo mínimo que os debo; lo mínimo que os debemos; es dirigirnos a vosotros en primera persona. Y pediros perdón.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Por lo que hicimos ayer, y por lo que hacemos hoy.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Sí, hoy. Hoy que sabemos que&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;lo único que hizo Diana fue cruzarse en el camino de un malnacido; de un depredador sexual de la peor calaña;&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;lo fácil es señalar a “ciertos” medios de comunicación o a “algunos” periodistas&lt;/b&gt;. “Esos” que en su momento se dedicaron a airear vuestras intimidades. Los que sugerían que el modo de ser de Diana, o los problemas matrimoniales, incluso la indumentaria de la niña; pudiesen haber ocasionado la desaparición... Pero es que aquello no se terminó entonces. Hoy periodistas y medios competimos por ofrecer los detalles más morbosos y escabrosos del crimen que cambió vuestras vidas para siempre. Que cuando se trata de no aprender de errores, somos incorregibles.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Como cuando ahora nos ponemos todos más éticos, limpios y puros que la madre que nos parió y señalamos a los medios olvidando que&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;éramos nosotros, la audiencia, los que exigíamos carnaza entonces&lt;/b&gt;; y los que seguimos demandando hoy que se alimente nuestro morbo insaciable.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Los periodistas debemos hacérnoslo mirar. Cierto es que en la mayoría de los casos los medios son empresas privadas que sirven a sus clientes (esos que siempre tienen la razón), y que por consiguiente se deben a la audiencia; pero no menos cierto es que los periodistas nunca jamás debemos olvidar que nuestra función social va mucho más allá de dar al público lo que pide.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Al menos servidor no se tiró años en la facultad debatiendo sobre lo que debe ser considerado noticia y no, para luego informar sobre lo cortos o ajustados que eran los shorts de Diana Quer, los problemas matrimoniales de sus padres o si al discutir en su casa los insultos eran más o menos fuertes.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Pero al señalar al gremio periodístico no debemos olvidar que&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;los medios dan mierda porque nosotros como audiencia se la pedimos.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;Y ya no solo porque hacerlo sería mezquino e hipócrita, sino porque necesitamos hacer un serio ejercicio de reflexión sobre la sociedad enferma que formamos y la sociedad que deberíamos ser. No hacerlo nos garantizará repetir lo que os hemos hecho a la siguiente familia.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Qué más quisiera yo que pensar que ‘el Chicle’ era el último hijo de puta desalmado que quedaba suelto en España, pero no caerá esa breva. Tarde o temprano será otra gente la que padezca lo que pasáis vosotros hoy; y nosotros daremos y exigiremos morbo, carnaza y mierda una vez más. Porque a base de señalar a otros y hablar en tercera persona renunciamos a aprender de nuestros errores, que era lo único mínimamente positivo que se podría haber extraído de todo vuestro dolor y sufrimiento. Y por eso, Diana y familia, aunque solo sea por eso, os pido perdón.&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/02/te-pido-perdon-diana.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-1071700216497627686</guid><pubDate>Wed, 07 Feb 2018 13:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-07T05:59:05.881-08:00</atom:updated><title>Cataluña y las campañas inútiles</title><description>(Publicado en La Razón el 23/12/2017)&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/el-rincon-del-politologo/cataluna-y-las-campanas-inutiles-BD17274005&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph news-detail__paragraph--first-letter&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Hace tiempo ya que lo vengo diciendo.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Las campañas electorales son cosa del pasado.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;Del pasado lejano. De cuando únicamente había periódicos y tan solo unos pocos podían leerlos, de hecho. Desde que tengo uso de razón&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;los mítines electorales son unos eventos arcaicos e irrelevantes&amp;nbsp;&lt;/b&gt;a los que solo asisten personas que ya tienen la certeza de que van a ir a votar y a quién.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Anoche (escribo esto la madrugada del 22 de diciembre) en Cataluña obtuvo 34 escaños un partido cuyo candidato cabeza de lista no hizo campaña porque andaba fugado en Bruselas, y 32 otro partido cuyo candidato a&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;president&amp;nbsp;&lt;/span&gt;tampoco hizo campaña porque estaba en prisión, incomunicado incluso durante la recta final. Y cierto es que, puestos a ser escrupulosos, estos resultados no demuestran irrefutablemente que yo esté en lo correcto; pero siendo aquí en España todo lo profesionales que somos arrimando el ascua a nuestra sardina al interpretar resultados electorales, no voy a dejar yo de hacer lo propio.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Curiosamente somos nosotros, los que integramos los medios de comunicación, los que exigimos que se mantenga la tradición de las estériles campañas antediluvianas; pero el público las percibe como lo que son: campañas publicitarias. Y todo hijo de vecino sabe ya que “vende” mucho más ser noticia que páginas y páginas o minutos y minutos de anuncios. Ya lo decía Dalí: “Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien”. Y no sé yo si los de Junts o los de Esquerra serán tan listos como para manipular a los medios de comunicación a su antojo; lo que sí sé a ciencia cierta es que nosotros somos suficientemente brutos como para hacerles por la cara la mejor campaña que pudiesen haber soñado. Que habría cabido esperar que hubiésemos aprendido de nuestros errores del pasado, como cuando en mayo de 2011 ETA entró en las instituciones vascas con una fuerza impensable seis meses antes, tras un semestre de portadas y aperturas de informativos protagonizadas por Sortu y Bildu a diario. Pero no, no ha sido el caso.&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Las portadas y aperturas de informativos se las han llevado sistemáticamente Puidgemont y Junqueras durante los últimos dos meses.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Hoy suman 66 escaños sin haber hecho campaña. Ahí lo dejo...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Y pudiera ser que yo esté equivocado y que las campañas tradicionales sí que tengan sentido y efectividad a día de hoy. Pero, claro; eso sería aceptar que de haber dado mítines Puigdemont y Junqueras ni siquiera tendríamos hoy el premio de consolación que ha supuesto la victoria de Ciudadanos. Que vale que desde el tripartito de Maragall en Cataluña una victoria electoral significa entre cero y nada, pero volvemos a lo de arrimar el ascua a nuestra sardina; y tendremos que magnificarlo todo lo que podamos, porque es lo único que tenemos.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Hoy lo que sobra son explicaciones.&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;A toro pasado somos todos listísimos&lt;/b&gt;, y a ninguno se nos escapa que ha pasado demasiado poco tiempo desde el 1 de Octubre. Sabemos que la fuga de empresas y capitales o el nulo reconocimiento internacional no importan. Que de nada sirve en Cataluña apelar al sentido común, cuando el nacionalismo es sobre todas las cosas un sentimiento visceral y, por tanto, irracional. Y todo ello es cierto, pero yo seguiré pensando que el independentismo era noticia mientras el constitucionalismo hacía campaña; y que eso ha tenido muchísimo que ver.&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/02/cataluna-y-las-campanas-inutiles.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-6341531250476259670</guid><pubDate>Wed, 07 Feb 2018 13:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-03-26T03:27:48.801-07:00</atom:updated><title>Cuidado con lo que deseas, Inés</title><description>(Publicado en La Razón el 19/12/2017)&lt;br /&gt;
https://www.larazon.es/blogs/politica/el-rincon-del-politologo/cuidado-con-lo-que-deseas-ines-GH17234354&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Digo yo que, a estas alturas de la película, sobra ponerse a explicar lo&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;especialita&amp;nbsp;&lt;/span&gt;que es Cataluña. La nena mimada y consentida,&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;la malcriada por antonomasia del sistema autonómico español, se ha convertido en una llorona insoportable;&lt;/b&gt;hasta el punto que toca preguntarse si a Inés Arrimadas, el candidato constitucionalista con mejores perspectivas electorales allí, le interesa realmente cumplir el sueño de toda persona dedicada a la política, que no es otro que gobernar...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
¿Y por qué no iba a querer un político gobernar? Pues porque (esto es algo que debemos tener muy presente) en Cataluña la calle es nacionalista. Las empresas demoscópicas pueden establecer las proporciones entre sedicionistas y soberanistas como les venga en gana. Las urnas podrán reflejar unas u otras realidades. Incluso manifestaciones constitucionalistas como las vividas recientemente pueden llevarnos a impresiones equívocas, pero lo cierto es que la calle en Cataluña es rotundamente nacionalista. Y eso significa que es como cualquier otra calle populista, pero con mucho más&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;odio e intolerancia&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Esto&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;&amp;nbsp;Artur Mas&amp;nbsp;&lt;/b&gt;lo sabía muy bien. Y por eso resulta hoy más que conveniente recordar su caso: El&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;molt honorable&lt;/span&gt;&amp;nbsp;le designó heredero, pero el tripartito le arrebató esa presidencia que había considerado propia por pleno derecho; dos veces... Cuando finalmente ‘se le fue devuelta’ en 2010, no tuvo más que abrir un par de cajones para comprender lo desolador que era el panorama ante sí. Durante seis años de crisis económica, al volante de la Generalitat se habían sentado tres partidos que únicamente estaban de acuerdo en la supremacía catalana y la necesidad de ahondar en las diferencias y separación con el resto de españoles para justificar su existencia. Seis años de huida hacia adelante disfrazada de avance hacia la independencia quebraron Cataluña y pusieron a Artur Mas en una encrucijada. Podía cerrar el grifo y asumir la realidad de las cuentas catalanas o bien pisar el acelerador y continuar la carrera hacia el precipicio de la independencia. Sabía que la calle, ya irremediablemente nacionalista por aquel entonces, no iba a aceptar la primera opción (y menos viniendo de uno&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;de derechas&lt;/span&gt;&amp;nbsp;como él); con lo que cerró ojos, se tapó la nariz, y se zambulló en el&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;prusés&lt;/span&gt;&amp;nbsp;hacia una independencia que nunca quiso, por aquello de que sabía que&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;el parné&lt;/span&gt;&amp;nbsp;está donde siempre ha estado: en el independentismo y no en la independencia.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Y si así estaban las cosas tras&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;seis años de tripartito&lt;/b&gt;, imagínense ahora tras seis años de tripartito y siete de&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; font-weight: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;prusés.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Y llegamos a ti, Inés Arrimadas, a quien la calle catalana no está dispuesta a aceptarte lo de ‘la herencia recibida’ ni durante las primeras 100 horas de gobierno. La que tampoco puedes culpar de nada a España. La que solo por no ser independentista ya eres considerada una fascista de la peor calaña de la ultraderecha mundial...&amp;nbsp;&lt;b style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: inherit; font-size: inherit; font-stretch: inherit; font-style: inherit; font-variant: inherit; line-height: inherit; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;Es muy difícil prever lo que pueda ocurrir a partir del próximo 21 de diciembre, Inés&lt;/b&gt;. Podemos encontrarnos con muchas versiones diferentes de la realidad, pero en ninguna de ellas hay un presidente (o presidenta) de la Generalitat soberanista que levante las alfombras y devuelva la sensatez a Cataluña ante el reconocimiento pacífico de la ciudadanía. Quien intente poner fin al delirio sedicionista lo hará en contra de la calle, y aparentará hacerlo en contra de Cataluña entera y verdadera...&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;news-detail__paragraph&quot; style=&quot;background-color: white; border: 0px; box-sizing: border-box; font-family: &amp;quot;Source Sand Pro&amp;quot;, sans-serif; font-size: 18px; font-stretch: inherit; font-variant-east-asian: inherit; font-variant-numeric: inherit; line-height: 26px; list-style-type: none; margin: 24px 8px; padding: 0px; vertical-align: baseline;&quot;&gt;
Pero esto tú ya lo sabes, Inés. Al menos deberías saberlo. Si a pesar de ello deseas gobernar, únicamente por eso mereces toda mi admiración y respeto. Pero ten cuidado con lo que deseas. Yo espero, por el bien de todos, que lo tuyo sea valentía y no temeridad.&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2018/02/ten-cuidado-con-lo-que-deseas-ines.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-7072960258369491747</guid><pubDate>Fri, 06 May 2016 04:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-05-05T21:56:23.894-07:00</atom:updated><title>PDRSCHZ y la crónica de un suicidio</title><description>&lt;br /&gt;
(Publicado en Vozpópuli el 01/05/16)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
http://vozpopuli.com/blogs/7219-carlos-prallong-pdrschz-y-la-cronica-de-un-suicidio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Finalmente tendremos que volver a las urnas. Y vale que ahora es algo que todo el mundo sabía positivamente desde el mismo 20D (algunos incluso desde antes), pero yo he de reconocer que ni siquiera a día de hoy me siento a salvo de uno de esos gobiernos inverosímiles de los que se nos han sugerido durante estos meses. Las que se supone han sido “semanas de incertidumbre”, en mi caso al menos han sido de miedo, pánico e incluso terror. Y cuando echo la vista atrás, no me cuesta identificar al causante de todas mis inquietudes y ansiedades: Pdrschz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Que vale, que a quien temo realmente es a Pablo Iglesias, casi tanto como a Soraya Sáenz de Santamaría; pero ha sido el número uno del PSOE quien, mientras cavaba su propia tumba, me ha traído por el camino de la amargura. Ante el peor resultado de la historia de su partido, se vio obligado a elegir entre acercarse a su adversario o aproximarse a su enemigo, y optó por el enemigo. Y el enemigo ha hecho con él lo que le ha dado la gana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Y alguno puede pensar que Pablo Iglesias es un fenómeno. Que ha marcado tiempos y agenda todos estos meses porque es listísimo. Pero la triste realidad es que se enfrentaba a un mentecato incapaz. Yo también soy un torero extraordinario cuando le vacilo con un trapo al caniche de mis vecinos, pero eso no me convierte en el as de la tauromaquia que puedo llegar a parecer en semejantes ocasiones. Y a Pedro Sánchez no se lo ha cargado Podemos, Pedro Sánchez se ha suicidado él solito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Entró al trapo, y con la estrategia de establecer como prioridad indiscutible desalojar al PP de la Moncloa, ha firmado su propia sentencia de muerte; y podría ser que la de nuestra democracia tal y como la conocemos. Machacó y machacó con el discurso de que cualquier cosa será mejor que un gobierno del PP, de que no existe mal más temible para España que Mariano Rajoy. Y lo que hizo en verdad es generar un escenario en el que tan solo podrá elegir entre morirse o dejar que le maten. Porque si tenemos nuevas elecciones y se produce el temido sorpasso(no veo claro ni lo uno, ni lo otro; pero eso apuntan casi todos los que saben de esto mucho más que yo)… ¿qué le puede responder a Pablo Iglesias cuando éste, con la sartén por el mango, le pida su apoyo para evitar que gobierne el PP? Solo podrá entonces hacerle presidente, y consumar la desaparición del PSOE (Podemos lo habrá fagocitado); o firmar el pacto del consenso con el PP, evidenciando que tras el candidato del PSOE Pedro Sánchez no hay nada más que eso: Pdrschz. Un mentecato incapaz.</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2016/05/pdrschz-y-la-cronica-de-un-suicidio.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-6611577081700378705</guid><pubDate>Fri, 06 May 2016 04:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-05-05T21:55:55.505-07:00</atom:updated><title>Los símbolos del franquismo y la vergüenza de la izquierda</title><description>&lt;br /&gt;
(Publicado en Vozpópuli el 4/02/16)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
http://vozpopuli.com/analisis/75438-los-simbolos-del-franquismo-y-la-verguenza-de-la-izquierda&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Incluso en España, donde parece imposible que nos pongamos todos de acuerdo en nada, hay ciertos hechos o ideas que ninguno refutamos. Es el caso de la celebérrima afirmación de Santayana: la que explica que “quien ignora su pasado, está condenado a repetirlo”. Todos damos por supuesta la importancia capital de recordar nuestra historia y especialmente, nuestros peores errores. Porque sabemos que olvidarlos es camino seguro a su reedición, y a todos los españoles nos disgusta la idea de tropezar más de una vez en la misma piedra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Sin embargo, uno observa la cruzada intensa de la izquierda contra los símbolos del franquismo y no puede evitar hacerse preguntas. Por supuesto, ahora que abrazamos la Democracia, resulta cuando menos chocante cualquier tipo de gesto, monumento o dedicatoria que honre la memoria de aquel que nos la negó. Pero, ¿no es cierto que también sirven para recordarnos lo jovencita que es nuestra democracia particular y, de paso, lo frágil que puede llegar a ser? ¿Resulta tan descabellado entender que esos símbolos pueden ejercer de recordatorio para evitar la repetición vaticinada por Santayana?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Todos estamos de acuerdo en que no debemos olvidar, y, sin embargo, cada vez son más los que quieren eliminar todo aquello que nos pueda ayudar a recordar. Y toca entonces preguntarse por qué.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Debemos recordar el régimen de Franco. Es un deber civil y moral. Debemos avergonzarnos de nuestro pasado reciente. Y, por paradójico que suene, debemos llevar nuestra vergüenza con orgullo. Porque esa vergüenza del recuerdo, llevada como una espina clavada, es la que nos mantendrá alerta ante las posibles amenazas a nuestra democracia. ¿Por qué entonces querrían algunos enterrar al franquismo en el olvido? ¿Por qué querrían evitarnos cualquier tipo de recordatorio que alimente nuestra vergüenza? Pues porque existe otra vergüenza…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Lo que la izquierda quiere olvidar no es el régimen de Franco, ni los actos ni los hechos del dictador y sus secuaces. Lo que la izquierda quiere olvidar es que Franco murió de viejo, murió Caudillo y murió Generalísimo. Y que durante los últimos veinte años de dictadura (la famosa “dictablanda”) la represión apenas resultó necesaria. Lo que se pretende borrar de nuestra historia es la complacencia con que la izquierda, siempre tan comprometida y revolucionaria, se compraba entonces su seiscientos y estrenaba su primera lavadora. Y por eso es para ellos tan importante retirar los bustos de Franco. No porque honren la figura de un dictador, sino porque les recuerda que ni siquiera cuando Franco era un viejecillo decrépito y la dictadura una caricatura de la que había sido durante la posguerra, tuvieron el coraje para retirarlos por las malas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Y, cuenten con ello, cambiarán la Historia. Y les hablarán a nuestros hijos de cuarenta años de represión brutal, durante los que ni el mismísimo Che Guevara se habría atrevido a mover un dedo; para no lidiar con su propia vergüenza… Por suerte, los números siempre estarán ahí para desmontar su versión autocomplaciente. Y si ni los números lo consiguen, se cumplirá la máxima de Santayana; y el próximo dictador también se les morirá de viejo.</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2016/05/los-simbolos-del-franquismo-y-la.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-5769206009656875759</guid><pubDate>Tue, 26 Apr 2016 21:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-05-05T21:43:02.754-07:00</atom:updated><title>CALZARSE UNA PALESTINA</title><description>(Publicado en Vozpópuli 22/08/14)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
http://vozpopuli.com/blogs/4747-carlos-prallong-calzarse-una-palestina&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;s3&quot; style=&quot;font-size: 18px; line-height: 1.2; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;s5&quot; style=&quot;font-size: 18px; line-height: 1.2; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;s4&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;arial rounded mt bold&amp;quot;; font-size: 14px; line-height: 16.799999237060547px;&quot;&gt;&quot;CALZARSE&quot; UNA PALESTINA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; ​Curioso lo de la solidaridad con las víctimas... Por supuesto que me alegra saber que vivo entre personas que se apenan por los sufrimientos ajenos, capaces de empatizar con los que padecen cualquier calamidad o desgracia. Pero cuando esta solidaridad y empatía les impide a mis vecinos ver nada más allá, comienza a preocuparme. Y mucho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
​ &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Y es que cada vez es más común que la condición de víctima de una persona, grupo de personas e incluso un pueblo entero monopolice la percepción que se tiene de esa persona o pueblo. Si es víctima, es únicamente eso: víctima. Y como tal, merece que nos pongamos de su lado sin discusión, y a muerte. Y repito que bien está que sepamos ponernos en el lugar de los desfavorecidos; pero cuando permitimos que nuestra tendencia a la solidaridad nos ciegue, al final terminamos metiendo la pata. Todo lo bueno lo es en su justa medida; y la solidaridad, como todas las cosas, deja de ser algo bueno cuando se lleva a extremos y se sacan las cosas de quicio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
​ &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Durante décadas, por ejemplo, percibimos al pueblo judío como las víctimas del holocausto nazi. Y no es que no fueran o sean muchas otras cosas, pero en nuestro imaginario colectivo no eran más que eso: las víctimas de un genocidio a las que encima sus vecinos no quieren en las tierras que hoy llamamos Israel. Tanto fue así que durante los últimos años no son pocos los que de pronto se preguntan en qué momento las pobrecillas víctimas se convirtieron en una potencia nuclear que responde a las agresiones (cuando no agrede primero) en proporciones de 100 o 1000 a 1. Y no pretendo yo ahora ni mucho menos pararme a discutir si la actuación de Israel durante la última crisis de Gaza (o cualquiera de las anteriores) está siendo correcta, aberrante, perfecta, disparatada o todo lo contrario. Lo que me interesa es señalar cómo en nuestras calles cada vez son más las personas que, ante la manifiesta desproporción entre los medios de una y otra parte en el conflicto; se embriagan de solidaridad hacia los más débiles, se declaran pro-palestinos y empiezan a perder los papeles. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; ​Porque por mucha influencia que tenga la Biblia en nuestra visión del mundo, y por muy interiorizado que tengamos el capítulo de David contra Goliath; a estas alturas deberíamos saber ya que ser el débil en un enfrentamiento no lo convierte a uno necesariamente en el más virtuoso de los contendientes. Es más, pensémoslo fríamente: ¿hasta qué punto hay que estar alelado para echarse encima una palestina por las calles de Madrid? Que ya no es solo que estemos a cuarenta grados (que también) es que ¿acaso no se dan cuenta de que simboliza y significa mucho más que no estar de acuerdo con Israel y en contra del imperialismo judeo-yanqui? Lo más curioso, si cabe, es que muchos de los que hoy muestran su adhesión visceral a la causa palestina sin saber nada de dicha causa más allá de que supone estar en contra de Israel (e, indirectamente, EE. UU.) son los mismos que hace apenas una década le tachaban a uno de xenófobo anti-semita como se le ocurriese hacer mención del pueblo judío sin solidarizarse por los innumerables padecimientos que les había tocado sufrir a lo largo de los siglos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
​ &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Y ya no es solo que resulte escandaloso que hombres y mujeres de nuestra sociedad se echen al cuello el símbolo de una cultura fanática, de un machismo que apenas acertamos a concebir e irremediablemente violadora de los más mínimos derechos humanos; es que, tal y como Decía Santayana: &quot;aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla&quot;. Y los que hoy se sorprenden al descubrir la verdadera naturaleza del pueblo judío, se calzan una palestina y se echan a la calle, dispuestos a sorprenderse dentro de unos años con la verdadera naturaleza del pueblo al que hoy se resisten a ver como nada que no sea una víctima indefensa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; ​No querría yo convertirme en el pedante elitista de turno que no permite opinar sobre un asunto salvo a los que estén informados a conciencia; pero sí estaría bien que antes de asumir posiciones pro-palestinas uno se preguntase al menos qué ocurriría si durante una hora, por ejemplo, se tornasen los papeles y fuesen los palestinos los que contasen con el aparato militar de Israel y viceversa. A poco informado que se esté, se sabe que la respuesta es que sobrarían 59 minutos para que el conflicto quedase resuelto y finiquitado para siempre. Así al menos sabríamos el tipo de persona que tendríamos delante cada vez que viésemos a algún español calzándose una palestina...</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2016/04/calzarse-una-palestina.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-5440022216929996666</guid><pubDate>Thu, 05 Sep 2013 09:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-09-05T02:54:57.361-07:00</atom:updated><title>Se destapa el cotarro</title><description>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Hablábamos
de ello ya el pasado 12 de julio. En la entrada que publiqué entonces titulada “Cuatro
horas con Pedrojota” (&lt;a href=&quot;http://cpweiller.blogspot.com.es/2013/07/cuatro-horas-con-pedrojota.html&quot;&gt;http://cpweiller.blogspot.com.es/2013/07/cuatro-horas-con-pedrojota.html&lt;/a&gt;)
invitaba a reflexionar sobre los motivos que podían llevar a que el diario El
Mundo jugase a demostrarle al Gobierno que sabía mucho más de lo que publicaba.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que los
intereses de la cabecera mediática y el Partido Popular estaban enfrentados
resultaba obvio. La situación económico-financiera de Unidad Editorial (editora
de El Mundo, entre otros diarios, propiedad de RCS Mediagroup) era y sigue
siendo más que grave; y &lt;b&gt;Rajoy y los
suyos ni parecían ni parecen estar por la labor de echar una mano al diario que
en su día posibilitó el final del felipismo y el primer gobierno de los
populares. Cría cuervos…&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y si
rescato hoy el asunto, es porque finalmente sale a la luz el cotarro en toda su
magnitud. Parece que ya no es solo que desde Moncloa no quieran ayudar a
subsistir a la segunda cabecera nacional más importante; sino que&lt;b&gt; el
Gobierno está orquestando una operación para que varios bancos compren Unidad
Editorial, con la intención de ceder luego la gestión a un grupo afín al PP.**&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Una vez
más, Pedrojota en el punto de mira del poder. Tal y como ya le sucedió cuando le
sacaron de Diario 16… Y no pretendo yo ni mucho menos defender a Pedrojota, o
criticarle, o todo lo contrario. Lo único que me interesa es señalar una vez más cómo
un Gobierno y unos medios de comunicación que deberían servirnos a los
ciudadanos, están enzarzados en enfrentamientos como diferentes patas del
sistema que son, en el que nosotros más bien poco tenemos que ver. &lt;b&gt;Y lo peor de todo ya no es que nos reduzcan
a una mera excusa en sus juegos, en “introductores de papeletas en urnas” los
unos y en “compradores de periódicos” los otros. Lo peor sin duda alguna es que
lo hacen con todo nuestro beneplácito y colaboración.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Porque;
pensémoslo fríamente; desde nuestro punto de vista, como ciudadanos, deberíamos
alegrarnos de que una gran cabecera se enfrente al Gobierno de turno. Pocas
cosas impiden tanto nuestro ejercicio de la Democracia como unos medios de
comunicación “amigados” con el poder político, dispuestos a callarse
determinadas cosas si así pueden favorecer a un gobierno que a la larga les
favorece a ellos. Sintiéndolo (o no) por Pedrojota, nosotros deberíamos estar
frotándonos las manos pensando en todos los “secretos” que, ahora que no tiene
nada que perder, podría publicar en su diario. Deberíamos, de hecho, sentir
esperanza. Finalmente podríamos llegar a conocer gran parte de la información
que, a pesar de resultar imprescindible para nuestro correcto ejercicio de la Democracia, sistemáticamente se nos oculta. Y con un pueblo informado…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Prefiero
no seguir. Esto es España. &lt;b&gt;Y en España
lo más que podemos sentir ante la perspectiva de que se hagan públicas ciertas
informaciones es morbo&lt;/b&gt;. La experiencia demuestra que nuestro problema no es
de falta de información. Pedrojota nos la ha dado de sobra. Tal vez no ha
puesto nombres y apellidos, pero nos ha contado lo que ocurre en el PP con
pelos y señales. Y sin necesidad de que lo destape ningún periódico, vemos día
tras día que nuestro gobierno es capaz incluso de tasar el autoconsumo de
energía solar con tal de que nos salga más caro que comprar la energía a sus
amigos del oligopolio energético. Cómo indulta a quien indulta, o cómo
contradice todos los principios de la lógica, la moral o incluso la propia
ideología que dice representar, con tal de mantener a flote su chiringuito sin
importarle si entretanto nos vamos a pique todos los demás. &lt;b&gt;Pues, con todo, si mañana hubiese
elecciones las ganaría el PP&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No son
pocos los que están dispuestos a reconfortarnos y liberarnos de responsabilidad
señalando las deficiencias del sistema: la inexistente separación de poderes,
la injusta ley electoral, las lagunas imperdonables de la Constitución…&amp;nbsp; En definitiva, nos cuentan lo que posibilita
esta partitocracia. Este sistema generado por y para los partidos que reduce la
Democracia a un chiste e invita a la corrupción por doquier. Y vale que cada
uno de nosotros por sí mismo poco o nada puede hacer. Pero repito: de haber
mañana elecciones ganaría el PP, incluso cambiando la ley electoral; y lo único
que podría impedirlo es una victoria del PSOE, que con los EREs y demás también
tiene lo suyo. Y eso, muy por encima de la tarea titánica que va a suponer
regenerar nuestra democracia, es lo que realmente me deja sin lugar a la
esperanza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
**&lt;a href=&quot;http://www.prnoticias.com/index.php/prensa/154-el-mundo-unidad-editorial-/20124019-los-bancos-compran-unidad-editorial-la-jugada-de-moncloa-para-dejar-fuera-de-juego-a-pedrojota-ramirez&quot;&gt;http://www.prnoticias.com/index.php/prensa/154-el-mundo-unidad-editorial-/20124019-los-bancos-compran-unidad-editorial-la-jugada-de-moncloa-para-dejar-fuera-de-juego-a-pedrojota-ramirez&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2013/09/se-destapa-el-cotarro.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-3113431378012365484</guid><pubDate>Thu, 29 Aug 2013 10:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-29T07:56:53.661-07:00</atom:updated><title>Ni deber ni responsabilidad</title><description>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Tampoco yo creo que USA deba
ser la policía del mundo. Nunca me han gustado los abusones, y me empalagan
sobremanera los discursos grandilocuentes en los que se señala nuestra obligación
como mundo libre para con los pobrecitos ciudadanos de otras partes del mundo
con menos suerte que nosotros. &lt;b&gt;Los que
intentan convencerme de que tenemos que ir por el mundo implementando por
huevos sistemas parecidos a los nuestros no acaban de conseguirlo. Ni es
nuestro deber, ni tampoco nuestra responsabilidad… Ahora bien, eso no quita que
en determinadas ocasiones podamos intervenir.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El papel de nuestros países en el mundo, no es muy
distinto al que personalmente tenemos como ciudadanos. En España, por ejemplo,
contamos con unas fuerzas del orden, y un sistema judicial, y un aparato
legislativo y toda una serie de mecanismos para establecer el orden y mantener
la seguridad. No es nuestro deber ni nuestra responsabilidad andarnos por las
calles &lt;i&gt;desfaciendo entuertos&lt;/i&gt; en plan
quijotesco, y creo que sobraría explicarles lo perjudicial que resultaría para
todos que nos diese por tomarnos la justicia por nuestra propia mano cada vez
que tuviésemos la oportunidad. Ahora bien, si se da la circunstancia de que
presenciamos cómo un tipo toma el bolso de una persona mayor y sale corriendo
con él pasando justo por nuestro lado… ¿Sería oportuno ponerle la zancadilla?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Yo creo que sí. Algunos me dirán que eso es meterme donde
nadie me llama. Otros me recordarán que tenemos unas fuerzas del orden para
esos menesteres. Los más cínicos me señalarán que cabe la posibilidad de que
el bolso se lo hubiesen quitado antes al joven, o que su contenido fuera a ser
utilizado por la persona mayor con fines malévolos, con lo que puede que todos
estemos mejor ahora que no lo tiene. Los más sensatos me advertirán de que como
a consecuencia de mi zancadilla el tipo se vaya al suelo y se haga daño, su
abogado me va a empapelar y que me arrepentiré de haber metido el pie por el
resto de mis días. A pesar de todo, apuesto por ello. No es mi deber. Mucho
menos mi responsabilidad. Pero sigo pensando que lo suyo es meter el pie con
ganas…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Y tal vez el símil sea muy burdo y simple pero creo que,
manteniendo las distancias, puede aplicarse en parte a lo que debería ser
nuestro papel en Siria. Algunos dirán que no es asunto nuestro. Yo estaré de
acuerdo con todos los que nieguen que sea nuestro deber o nuestra
responsabilidad. Pero &lt;b&gt;entiendo que toca
intervenir. Y ya no solo porque se hayan utilizado armas químicas contra la
población civil, se me ocurren otras 100.000 razones con nombres y apellidos.&lt;/b&gt;
Pero, claro, no podemos esperar que &quot;el genio del plasma&quot; de pronto desarrolle el
coraje y valentía que en su caso ni están, ni se les espera. Que vale que
siendo el &lt;i&gt;otro gran progresista planetario&lt;/i&gt;
el que lidere el ataque, con premio Nóbel de la paz y toda la pesca; no parece
que Rubalcaba vaya a tener la tentación de movilizar al personal. Tampoco que
la farándula vaya a ponerse a hacer de abogado del ladrón de bolsos, como tanto
le gusta hacer cuando son &lt;i&gt;los fachas &lt;/i&gt;los
que ponen la zancadilla. Pero ni con esas; &lt;b&gt;Rajoy
no tiene lo que hay que tener, y no moverá un dedo de no ser avalado por todos
los organismos internacionales habidos y por haber. Y aún entonces se lo
pensará muy mucho y hará lo posible porque nuestra participación sea secundaria
y nada determinante, en plan “nosotros solo pasábamos por allí”.&lt;/b&gt; Y de
Europa… Poco podemos esperar de Europa. Nuestra Europa borracha de
buenrollismo, pacifismo y estupidez apostará una vez más por la vía del
diálogo. Y si de nuestra Europa dialogante dependiese, los 100.000 muertos
podrían convertirse en 200.000, y luego en un millón, y luego en dos millones;
que ni con esas nos bajaríamos de la burra esa de que no hay mayor poder que el
de la palabra. Porque &lt;b&gt;en Europa estamos
excesivamente civilizados como para pretender arreglar algo a hostias, por
favor… Más bien lo discutimos en la ONU, y exigimos que se arregle el problema.
Pero, eso sí, sin ser nosotros los que arreglemos el problema; lo nuestro es el diálogo…&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-language: EN-US; mso-fareast-theme-font: minor-latin;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estados Unidos, por su parte, es harina de otro costal.
La ONU para ellos es un juguete que montaron cuando aquello de la guerra fría
que ahora se les ha ido de las manos.&amp;nbsp; Y
por mucho que así haya sido, sigue siendo su juguete; y no tienen problema en
pasárselo por el arco de triunfo cuando así les apetece hacerlo. Y les va mucho
lo del diálogo, pero también tienen orgullo y fuerza, y no se sienten menos
civilizados cuando les toca utilizarla. &lt;b&gt;Saben
que son la primera potencia del mundo, y que eso de la “comunidad internacional”
se queda en un chiste malo sin ellos. &lt;/b&gt;Por eso, aunque buscan el acuerdo, si
entienden que toca dar un par de tortas no van a esperar todo lo que tardaría en llegar la aprobación de unos
países que ni podrían darlas ellos mismos de considerarlo oportuno, ni tampoco
impedírselo en el caso contrario. Y en este caso debemos alegrarnos de que así
sea, porque Siria requiere una intervención de manera inminente, y quién sabe
cuándo llegaría a producirse (o si se produciría) si de nosotros dependiera…&lt;/span&gt;</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2013/08/ni-deber-ni-responsabilidad.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-1457055950955207269</guid><pubDate>Thu, 22 Aug 2013 10:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-22T03:29:22.088-07:00</atom:updated><title>Nuestro reflejo en las redes</title><description>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Me faltan palabras para
describir las sensaciones que me produjeron muchas reacciones ante el accidente
que esta semana sufrió Cristina Cifuentes. Y no me refiero a declaraciones
públicas ni mucho menos. En los medios, al menos por lo que yo he visto, el
personal supo comportarse con la seriedad que las circunstancias recomendaban;
harina de otro costal fue lo acontecido en las redes sociales, y en Twitter en
particular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es lo que tiene Twitter. A diferencia de otras redes en
las que solo accedes a las opiniones y comentarios de aquellos a los que has
agregado a tu grupo, en la red del pajarito azul tienes acceso a los desvaríos
del grueso de los usuarios; y en ocasiones como esta semana, el espectáculo le
pone a uno los pelos de punta. Así es que prefiero ahorrárselo a ustedes y no
copiaré aquí ninguna de las barbaridades con las que me he encontrado estos
días. Me limitaré a explicar (para aquellos ajenos a las redes sociales) que &lt;b&gt;en su mayoría deseaban el peor de los
desenlaces posibles para Cristina Cifuentes, cuando no celebraban el hecho de
que estuviese herida de gravedad&lt;/b&gt;… Y seguramente para aquellos que no
frecuentan Twitter esto pueda parecer exagerado, o que se trataba de casos
excepcionales; pero por desgracia no es el caso: los mensajes de este tipo se
contaban por miles a las pocas horas del accidente…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;b&gt;Lo verdaderamente
peor de todo es que los autores de semejantes atrocidades no son
extraterrestres; son nuestros vecinos.&lt;/b&gt; En este caso particular se trata de
personas normales y corrientes que se han tragado el discurso ese de que la
violencia y la intolerancia son patrimonio exclusivo de los “fachas”. Y como se
lo han tragado, su actitud no les parece paradójica. Mientras se adhieran a una
corriente ideológica “anti-facha”, &lt;b&gt;su desprecio
absoluto hacia la violencia y la intolerancia resultan fuera de toda duda. Y
toda violencia e intolerancia ejercida hacia los “fachas” no será más que justicia
social. Después de todo, merecen eso y más; precisamente por su indiscutible
naturaleza violenta e intolerante…&lt;/b&gt; Son personas que han cambiado ideología
por sectarismo, y mientras El Mundo publica noticias sobre Bárcenas, no hablan
más que de Bárcenas; pero cuando el mismo diario destapa la corrupción en UGT,
hablan sobre Franco; y llegan a tener una percepción del mundo tan viciada que
al final ya no solo desean la muerte de cualquier “pepero” por el simple hecho
de serlo, sino que ni tan siquiera tienen reparo alguno en afirmarlo
públicamente…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;b&gt;Pero no se vayan a
pensar que la barbarie 2.0 es exclusiva de éstos. Qué va. Ni mucho menos. Son
los protagonistas esta semana, pero la anterior lo fueron sus supuestos
adversarios ideológicos.&lt;/b&gt; Resulta que desde alguna de las cuentas oficiales de
las juventudes socialistas se publicaron una serie de comentarios a raíz de la
muerte de Rosalía Mera de bastante mal gusto y excesiva frivolidad. De nuevo
prefiero ahorrarles la sarta de salvajadas con las que se les respondió; que
parece ser que en todas las casas cuecen habas…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;b&gt;Dicen algunos
expertos que las redes sociales no son sino un reflejo de la sociedad en que
vivimos.&lt;/b&gt; Que el anonimato en un principio nos permitió sacar a relucir lo
peor de nosotros mismos; y que luego al poder identificarnos con un montón de
semejantes lo asumimos como “normal” y así hemos llegado a firmar nuestras brutalidades
con nombre y apellidos. El problema es que lo que se refleja en ellas es odio
visceral (a muerte, de hecho); y &lt;b&gt;no
podemos ignorar que creer que los adversarios están mejor muertos o en la
cárcel, es lo que ha dado comienzo a todas las guerras; como la española, sin
ir más lejos.&lt;/b&gt; Y tal vez en pleno siglo XXI pueda parecer descabellado
imaginarnos a tiros los unos con los otros; posiblemente ya no sean tiempos en
España para guerras de ese tipo. Pero seguro que el nuevo siglo tiene su propia
forma de guerra civil para nosotros;&amp;nbsp; e
intuyo que de producirse no nos va a gustar un pelo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2013/08/nuestro-reflejo-en-las-redes.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-1864079387496118485</guid><pubDate>Fri, 16 Aug 2013 09:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-16T23:34:28.415-07:00</atom:updated><title>Invertir en talento</title><description>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Todos
los recortes, por necesarios que los considere en algunos casos, me preocupan y
desvelan; pero si hay una partida en particular cuya reducción me genera mayor
inquietud, es sin duda la destinada a Investigación y Desarrollo (bueno, e
innovación, que lo de “I+D” sonaba tan a siglo XX que hemos tenido que añadir “+i”
para adaptarnos a los tiempos. Valiente mamarrachada).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Claro
está que el futuro a medio y largo plazo depende enteramente de ello. La crisis
actual viene de una crisis financiera provocada por los abusos de la banca de
inversión; pero no debemos olvidar que estos abusos llegaron porque nuestras
economías requerían de unos niveles de crecimiento de la actividad económica inalcanzables
fuera de una burbuja. Vamos, que &lt;b&gt;el modelo socialdemócrata de nuestros estados
del bienestar no daba más de sí, porque era insostenible prácticamente desde
que se concibió&lt;/b&gt;. Y tal vez sea más reconfortante limitarse a pensar que si las
cosas van&amp;nbsp; mal es por los millones que
Bárcenas se llevó a Suiza o por los que los de los ERE se gastaron en putas y
cocaína; pero ni recuperándolos íntegramente y anulando todos los gastos de las
administraciones y pagos a cargos políticos de toda índole llegaríamos a tapar
una mínima parte del agujero en el que nos hemos metido. Vale que estaríamos
menos mal, pero no solucionaríamos así el problema. &lt;b&gt;Necesitamos un nuevo modelo
productivo para nuestra economía, y eso solo puede llegar como fruto de la
inversión en I+D (+i, of course)…&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Así
las cosas, ya no se trata de una cuestión ideológica o de una opinión personal
discutible: España necesita apoyar firmemente la investigación y el desarrollo;
porque solo estableciendo industrias innovadoras y punteras podremos llegar a
contar en el futuro con una economía que permita unos servicios sociales que
recuerden lejanamente a los que gozamos hoy. Ahora bien, no bastará con que
llegue un gobierno dispuesto a dar un giro en ese sentido. Ya que tanto nos
gusta el palabro “sostenible”, nosotros por nuestra parte &lt;b&gt;debemos cambiar
nuestra mentalidad si es que queremos que nuestro país genere un sector de
Investigación y Desarrollo que se pueda sostener en el tiempo&lt;/b&gt;. Porque no sirve
con que se destine una partida presupuestaria; sino que es necesario que esa
partida se invierta de manera productiva y eficiente. Que se elijan los
proyectos y los individuos con mayor potencial para la innovación aplicable, y
se destinen nuestros dineros a los centros con mejores medios y las personas
más cualificadas y preparadas; si es que queremos que nuestra inversión genere
como retorno industrias que puedan fortalecer nuestra economía y crear empleo
para no pocos ciudadanos. Y tal vez para la mayoría esto suene a perogrullada,
pues claro que tenemos que invertir en talento, pero no tardarán&amp;nbsp;en llegar los demagogos populistas que no
entienden esto de la democracia (más que nada porque su ideología no es
físicamente aplicable fuera de un sistema totalitario) para hacernos ver que
actuar de ese modo es un flagrante acto de discriminación inaceptable y&amp;nbsp; a todas luces deleznable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Estos
no ven (o no quieren ver) más allá de la inmediatez, y así es que como el
dinero público es de todos, pues debe ser para todos sin excepción. Y &lt;b&gt;no
aceptarán que el Estado invierta en que unos cuantos investiguen y desarrollen,
por mucho beneficio que pudiera suponer para el conjunto de la sociedad a medio
o largo plazo&lt;/b&gt;; o se reconoce el derecho universal indiscutible de todo hijo de
vecino al que se le ponga en la punta del fistro investigar con cargo a fondos
públicos, o con el dinero de todos no investiga ni dios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 35.4pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Y si
piensan que exagero, piénsenlo dos veces. ¿Acaso recuerdan en qué momento
pasamos de hablar de la necesidad de que el Estado apoyase a aquellos que
quisieran estudiar en la universidad pero careciesen de medios, a hablar como
hablamos hoy del derecho indiscutible de todo ciudadano español a obtener una
licenciatura a cargo del presupuesto público? &lt;b&gt;A la generación de nuestros
padres les resultaría descabellado en su momento imaginar que alguien pudiese
protestar porque se exigiese un 6.5 de media para becar a una persona sin
medios para que pudiese acceder a la universidad&lt;/b&gt;. Seguramente incluso más
descabellado de lo que nos resulta hoy pensar que nuestros hijos tal vez se
manifiesten un día porque algún facha cabrón pretenda establecer requisitos para
que un ciudadano cualquiera reciba fondos para Investigación… Si llegamos a
ello, nuestro futuro será negro. Muy negro…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2013/08/invertir-en-talento.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-766222577722048413</guid><pubDate>Thu, 08 Aug 2013 16:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-08T12:24:43.243-07:00</atom:updated><title>Toparse con Rubalcaba y las dos Españas</title><description>&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial;&quot;&gt;Curioso lo que puede llegar a pasársele a uno por la
cabeza...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial;&quot;&gt;Disfrutaba yo el otro día de un día más de mis
vacaciones (espero que merecidas, aunque eso no me toca valorarlo a mi) cuando
tuve la suerte o la desgracia de toparme con Alfredo Pérez Rubalcaba... No
puedo decir que me sorprendiese, ya que voy a menudo al lugar en el que siempre
pasa él sus vacaciones con su familia y, de unos años a esta parte, con los
Lissavetzky; pero sí que, a pesar de lo poco inesperado, echó a andar a mi
imaginación...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial;&quot;&gt;Lo primero que me pasó por la cabeza fue acercarme a
él y decirle ese par de cosas que a casi todos nos apetecería soltarle a algún
miembro de la partitocracia, especialmente a uno tan relevante como el excelentísimo
líder de la oposición. Sinceramente no creo que ese tipo de manifestaciones
sean correctas o sirvan para gran cosa pero, si he de ser honesto, creo que por
encima de todo me faltaron agallas. Que ya no es solo que no sea yo de
naturaleza bravucona, es que el séquito de escoltas que le acompaña le quita a
uno las ganas de acercársele a nada que no sea darle los buenos días y besar
sus santísimas posaderas. No es que tengan pinta de tíos a agresivos o nada de
eso, pero el hecho de que sean varios y grandes... A poco buenos que sean en su
trabajo, mejor no andarse con tonterías... Pero el no haberme atrevido, no
impidió que me imaginase qué habría podido suceder de haberle echado un par de
huevos; y lo primero que me vino a la cabeza es lo cerca que está el cuartel de
la Guardia Civil, y lo rápido que me habrían escoltado los guardaespaldas a
hacerle una visita. Que para escoltar están. Normal. Vaya un lío estupendo en
el que me habría metido mi temeridad.... Rubalcaba es un personaje público, sí;
pero el hecho de que sea público no significa que podamos hacer con él lo que
nos venga en gana. Al igual que uno no puede defecar en la vía pública, por muy
de todos que sea, tampoco debe ser legal cagarse en los muertos de ninguna
persona, por pública que sea su existencia, pase lo que pase en Telecinco. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial;&quot;&gt;Pero entonces tuve una ocurrencia malévola... Bien
podía convocar a varias decenas de amigos que de seguro estarían encantados de
decirle un par de cositas al susodicho. Entonces podíamos hacer eso que de
hacerlo yo solo sería un claro delito, pero al ser muchos llamarlo
&quot;escrache&quot; e irnos de rositas... Mmmm... Tentador...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial;&quot;&gt;Enseguida caí en la cuenta... No puede llamarse
&quot;escrache&quot; si el objeto del delito es Rubalcaba. Medio centenar de
personas vociferando insultos a la puerta de la casa en la que se encuentra
Rubalcaba con su familia no sería un &quot;escrache&quot;. Un grupo de
indignados acosando a los Rubalcaba y Lissavetzky en su lugar de descanso no
sería un &quot;escrache&quot;. Y no sería porque lo del término &quot;escrache&quot; sea
una falsedad tras la que se ocultan delitos flagrantes (que lo es) sino porque
Rubalcaba es del PSOE. De la supuesta izquierda. Y cualquiera con dos dedos de
frente sabe que el término &quot;escrache&quot; solo aplica cuando el objeto de
la &quot;acción popular&quot; (creo que así lo denomina Ada Colau, corríjanme
si me equivoco) es del PP, o de derechas, o un puto facha de mierda, vaya, que
se supone que al final vienen a ser lo mismo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial;&quot;&gt;Un &quot;escrache&quot; a Rubalcaba sería un
deleznable acto violento de un grupo de extrema derecha. Y tampoco es que tenga
yo mayor problema con que me califiquen como de extrema derecha, sabiendo que
en España así es como se califica a todo hijo de vecino que no sea de
izquierdas o al menos de la supuesta izquierda del PSOE; pero es que los
insultos y cagamentos siendo Rubalcaba el objeto serían consignas neonazis, y
por ahí ya no paso...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial;&quot;&gt;Y así es como mi imaginación me llevó una vez más a
la reflexión. A los dobles raseros que aplicamos en las dos Españas, y en el
difícil arreglo que tiene todo esto... Porque verdad es que hay dos Españas,
pero no son las que nos vienen a la cabeza. La casta ha conseguido que sigamos
viendo dos Españas, y que los de la una culpemos indefectiblemente de nuestros
males a la otra. Y así para unos el problema son los rojos, y para los otros lo
son los fachas. Y mientras sigamos viéndolo así, persistirá el problema. Que no
es otro que la misma existencia de otras dos Españas: la nuestra, y la de la
casta...&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: windowtext; font-family: Arial; font-size: 10.0pt; mso-bidi-language: X-NONE; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2013/08/toparse-con-rubalcaba-y-las-dos-espanas.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-7173797995731597678</guid><pubDate>Sun, 04 Aug 2013 18:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-04T11:41:53.774-07:00</atom:updated><title>Posibilitar la impunidad</title><description>&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Finalmente habló Rajoy la semana pasada... Tanto exigía su
comparecencia la oposición que tal vez incluso alguno llegase a pensar que
podría servir para algo; que cabía alguna posibilidad de que el escándalo de
Bárcenas sonrojase mínimamente al Presidente del Gobierno... Menudo jarro de
agua fría...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;La impunidad de nuestros dirigentes es total. A todos
nuestros políticos, siempre que se refieran a un tercero, se les llena la boca
explicando en plan Barrio Sésamo las diferencias entre las responsabilidades
judiciales y las responsabilidades políticas; y sin embargo lo olvidan
fulminantemente en cuanto son ellos los que se encuentran en el punto de
mira... Pregúntenles, pregúntenles ustedes por ejemplo a Camps y a Blanco.
Comprobarán que ambos consideran que la responsabilidad política del otro es
manifiesta independientemente de lo que hayan dicho los tribunales, mientras
que para su propio caso la justicia ha demostrado indefectiblemente su
inocencia y resultaría injusto e incluso antidemocrático pretender cualquier
tipo de medida alguna sobre sus personas...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Y así es como Rajoy puede permitirse incluso ponerse chulito
al comparecer en el Senado. No en vano todos en la cámara saben perfectamente
que lo de Bárcenas no es un problema de robos o de engaños; que de lo que se
trata únicamente es de financiación ilegal del PP. Pero, claro, todos los que
tiene enfrente Rajoy pertenecen a su vez a partidos que se financian (digámoslo
así en plan eufemístico para evitar meternos en problemas) como se financian
los partidos políticos en España. Y como parece que en todas las casas cuecen
habas, pues como que ninguno se va a poner a indagar demasiado en el asunto.
Antes montan una moción de censura que una investigación seria, profunda y
rigurosa; que no están por la labor de tirar piedras sobre su propio tejado...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Rajoy hará, pues, lo que los miembros de la casta hacen en
este tipo de circunstancias: olvidar eso de la responsabilidad política hasta
la próxima ocasión en la que sea el de enfrente el que sea descubierto nadando
estilo mariposa en una cloaca. Se aferrará a su inocencia por aquello de que
cualquier español lo es mientras un tribunal no demuestre lo contrario. Y lo
dirá como lo dicen todos siempre: con gesto de convencimiento exhibiendo el más
absoluto descaro. Como si los españolitos de a pie no supiésemos que son ellos
los que designan a dedo a los miembros de las más altas instancias judiciales;
o se nos escapase lo poco dado que es el ser humano a morder la mano que le da
de comer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Pero, si he de ser sincero, no escribiría una entrada si se
tratase únicamente de denunciar una vez más la falta de independencia del poder
judicial en España o la infinita desvergüenza de la casta partitocrática. Que
por esencial que resulte la denuncia, uno se cansa de tanto repetirse. Lo que
quiero abordar hoy es que &quot;dependencia&quot; judicial y cara-dura no son
suficientes para generar la impunidad de la que gozan. Y lo triste y lamentable
es que lo que falta lo ponemos nosotros...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Cuando leemos en prensa casos de políticos de otros países
que dimiten al destaparse &quot;nimiedades&quot; que de ser el político español
no valdrían un titular, la indignada pregunta siempre es la misma: ¿Por qué los
de aquí no se comportan así? Unos lo explican exponiendo los fallos del sistema
que impiden la separación de poderes, otros se centran en la supuesta
desvergüenza congénita del español, en contraste con cierta honradez genética
que incluso los políticos corruptos en el extranjero parecerían tener. Y por
supuesto que un sistema verdaderamente democrático ayuda, y no negaré yo que en
España tenemos algún que otro campeón del mundo de solidez facial; pero lo que
tendemos a obviar es que el político extranjero pillado &quot;in fraganti&quot;
dimite, por encima de todas las cosas, porque desde el momento en el que lee
los titulares dedicados a su persona sabe positivamente que su carrera política
ha llegado a su fin. Sabe que de no hacerlo el castigo en las urnas para él y
su partido será una humillación descomunal, y así es que opta por pirarse por
su propio pie, sabedor de que de no hacerlo los votantes le echarán a patadas
en el culo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Sobra explicar que nosotros no lo vemos así. Que se nos
olvidó leernos esa parte del contrato que supone la democracia representativa.
Aquí en España, después de que en el 93 votásemos al partido de Filesa, los
papeles del CESID y el terrorismo de Estado; a nadie sorprendió que en 2011
diésemos la mayoría absoluta a la panda del Gürtel. La responsabilidad política
debemos aplicarla nosotros, y mientras no lo hagamos no podemos esperar que
nazca en la casta por gracia divina. En otras palabras: la impunidad absoluta
se la damos nosotros.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: windowtext; font-family: Arial; font-size: 14.0pt; mso-bidi-language: X-NONE; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2013/08/posibilitar-la-impunidad.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5565092827159911243.post-4044400480004644799</guid><pubDate>Thu, 25 Jul 2013 18:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-07-28T11:35:41.002-07:00</atom:updated><title>La necesidad de viajar en el tiempo</title><description>&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Nunca he sido yo muy de
revoluciones, y mucho menos de violencia. Creo firmemente en lo que explicaba
Orwell en &quot;1984&quot;: &quot;No se establece una dictadura para
salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una
dictadura&quot;. Pero digo yo que algo habrá que hacer...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Una semana más, las encuestas
muestran la tremenda desafección que la ciudadanía española siente hacia
nuestra clase política; y se repite un detalle que hace ya bastante tiempo que
llama poderosamente mi atención: Rosa Díez es la político mejor valorada de
España. Y vale que si lo interpretamos como una colleja para todos los demás,
pues llega a tener incluso su gracia; pero viendo cómo con el paso de las
semanas se va consolidando en semejante posición, toca abordar el tema con algo
de espíritu crítico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Rosa Díez formó parte del peor y más
corrupto partido socialista que por desgracia nos tocó padecer. Ahí estaba la
buena de Rosa implicada hasta la médula en aquel PSOE que se moría de felipismo
y se nos llevaba por delante al resto. ¿Para que hoy se nos presente como la
persona que puede regenerar el chiringuito bipartidista? ¿Con semejante
currículum? Que acepto incluso todos los argumentos buenrollistas en plan
&quot;todo el mundo puede equivocarse&quot;, &quot;el derecho a una segunda
oportunidad&quot; y demás. Me cuesta creer que la madre de los políticos
profesionales sea la persona llamada a corregir los males generados por la
profesionalización de la clase política hasta convertirse en la casta que es
hoy, pero estaría dispuesto a intentarlo. De hecho no sería yo muy español si
careciese de capacidad para comulgar con ruedas de molino. Pero, amigo, por
mucho que quisiera yo tener fe ciega en las intenciones y capacidades de esta
mujer, los hechos son los hechos; y basta con echar un vistazo al gobierno
corrupto y caciquil que UPyD posibilita en Asturias para que la magnitud de la
evidencia no deje lugar a esperanzas de ningún tipo. El partido de Rosa Díez es
más de lo mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;Y ahí está la evidencia, y ahí lleva
estando un montón de meses, a pesar de lo cual UPyD no deja de crecer en
intención de voto y la Díez se mantiene como la mejor valorada (o la menos
infravalorada, que dadas las cifras también se puede interpretar así) de las
personas dedicadas a la política en nuestro país. Y, lo dicho, si se interpreta
como toque de atención al resto tiene gracia, pero analizado fríamente... Ya no
es solo saber quién es Rosa Díez, ni que Toni Cantó se dedique a batir récords
internacionales de metedura de gamba o que UPyD utilice sus escaños y
consejerías tal y como los partidos de siempre vienen haciendo desde siempre.
Es que UPyD no tiene programa de ninguna clase. Su discurso se limita a la
unidad de España, la devolución de competencias a la administración central
y... Y nada. Para de contar. Hasta aquí hemos llegado. Y sin embargo la suya es
la propuesta que más crece en intención de voto. ¿Dónde nos deja eso a los
ciudadanos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;Body1&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 36.0pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Arial; font-size: 14.0pt;&quot;&gt;La vida no es sino un constante
viaje hacia el futuro. Un viaje que hacemos en un país como nave y con unos
dirigentes al mando. Cuando nuestro candidato favorito es un candidato sin
credibilidad alguna, y la propuesta que más adeptos gana es una propuesta vacía
sin fondo de ninguna clase, parece obvio que tenemos un problema. Que hemos
tirado la toalla. Que en nuestro viaje hemos optado por ser meros turistas.
Espectadores de la existencia que deberíamos protagonizar. Y si eso nunca ha
sido suficiente, menos aún lo es hoy en día. Necesitamos coger las riendas,
dejar el turismo, y dedicarnos de una vez por todas a viajar. Necesitamos
viajar en el tiempo. Si es que queremos llegar a un futuro que merezca la
pena...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://cpweiller.blogspot.com/2013/07/la-necesidad-de-viajar-en-el-tiempo.html</link><author>noreply@blogger.com (C. P. Weiller)</author></item></channel></rss>