<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559</id><updated>2024-09-09T16:47:25.024+02:00</updated><category term="del Jugar como una de las Bellas Artes"/><category term="Tengo un Plan"/><category term="El juego de las películas"/><category term="Técnicas de Caída Libre"/><category term="Juegos"/><title type='text'>Caída Libre</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default?alt=atom&amp;redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default?alt=atom&amp;start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>220</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><blogger:adultContent>true</blogger:adultContent><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-2731024617153521803</id><published>2016-09-19T22:21:00.002+02:00</published><updated>2016-09-19T22:45:30.827+02:00</updated><title type='text'>También hoy, fragmentos del SIEMPRE que pasó</title><content type='html'>&lt;h4&gt;
&lt;u&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; UNO&amp;nbsp;&lt;/u&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy ha llovido como nunca, el cielo rebufa con furia. El cielo entero es un espejo de la niebla.&lt;br /&gt;
Hoy tenía tantas ganas de uno de esos días de sol, en que no hay dolor de cabeza ni nudo en la garganta, un día de hace años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Encontré en un supermercado unos brotes de rábano, te iban a encantar. Seguro que quedan bien en esas mayonesas que solía hacerte. No he vuelto a hacer una sola vez mayonesa desde que estoy solo (y es ya tanto tiempo...).&lt;br /&gt;
Otra cosa que he encontrado es pan de Piandina. Tengo que comprarte un día para que lo pruebes, está muy rico y puedes hacer... pues Piandinas. Recuerdo mucho París, donde las descubrimos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
He escuchado una obra de Eduardo Polonio, el de la &lt;i&gt;&quot;pequeña margarita ronca&quot;&lt;/i&gt;. Siempre me gustó cómo te enternecían las cosas pequeñas. No lo cambies nunca.&lt;br /&gt;
Esta era tiene un sonido más dulce  (no está ronca), y parece que es parte de un audiovisual: &lt;i&gt;&quot;Qué hacen todos estos girasoles mirando para Japón&quot;&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: red;&quot;&gt;Me hacía cosquillas en el corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que alguien ha deseado (tal vez varias personas) que me parta un rayo. Y en esas están. Primero fue en casa, por la noche sentí que saltaba algo y vi chispas en el suelo, al mismo tiempo que caía un rayo justo al lado de casa. Y ahora, el avión se retrasó porque le había alcanzado un rayo y lo estaban inspeccionando.&lt;br /&gt;
Es curioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h4&gt;
&lt;u&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; DOS&amp;nbsp;&lt;/u&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;br /&gt;
Después del congreso, no he querido quedar con mis colegas. He preferido venir un momento al jardín botánico, un sitio que te tengo que enseñar. Pequeño, es cierto, pero te va a gustar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prefería venir a escribirte en calma. Si me lees estos días (siempre es hoy, cada día y todos los días, la ficción del tiempo), te darás cuenta de que escribo diferente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El otro día encontré (preparando el equipaje) el calcetín que había estado perdido desde hace meses. Justo el día después de que tiré su pareja (que la había estado esperando otros tantos meses) a la basura.&lt;br /&gt;
No maldije, como hubiera hecho no hace mucho.&lt;br /&gt;
Al contrario, me enterneció.&lt;br /&gt;
Pensé en esa desincronización de las parejas, el destiempo, el traspiés, y su síncopa lírica, imprescindible para las buenas historias. Pensé en Raymond Carver, quizás en alguno de esos escritores catalanes también que tanto saben de asperezas poéticas. Pensé en lo bonito que es desde fuera, ese baile a deshora.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sabes, no tengo ya con quién escuchar a Caetano, con quien ver Two for the Road o una de Kurosawa, o The Kingdom (por cierto, ¿sabes que Lars von Trier dejó caer que quería continuar la serie?)...  Pero eso no ha hecho que dejen de existir.&lt;br /&gt;
No han desaparecido, siguen ahí.&lt;br /&gt;
Y sigue ahí todo lo maravilloso de un recuerdo adulterado, que también es ficción, como todo lo escrito en el papel, en la memoria o en el aire.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este parque, este mismo momento, con sauce que retoña, asomado a la pequeña laguna, llamando a Monet.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h4&gt;
&lt;u&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; TRES&amp;nbsp;&lt;/u&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;br /&gt;
He vuelto al hotel atravesando parques. Hay tantos rincones aquí que tienes todavía conocer... Tiene que ser con tiempo, ver todos los museos, entrar en todas las casas modernistas, tomar las líneas de tranvía que atraviesan los bulevares de las afueras, en días soleados con las fuentes heladas. Como hoy. Hoy que no ha pasado, hoy y entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo regresé a pie. En varios jardines de las casas veía esas flores sin hojas como el azafrán, que nacen directamente del suelo, alargadas como hambrientas de luz.&lt;br /&gt;
Amarillas y azules.&lt;br /&gt;
Hermosas.&lt;br /&gt;
Pasaba a su lado y me devolvían la sonrisa, las flores y los niños en los carritos me devolvían la sonrisa y me saludaban con la manita.

No sentía el frío, hasta que vi la gruesa capa de hielo en los charcos, en las fuentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Oigo ahora algo muy emocionante de Franco Battiato.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se vienen las más bonitas de las emociones. Tengo ganas de que vuelva la esperanza, un arma cargada de futuro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El minúsculo bosque de cristales de hielo en la ventanilla, es bellísimo.&lt;br /&gt;
Las nubes ahí abajo, plácidas, pastando sobre la tierra algo azulada, reflejo del cielo luminoso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El otro día (un HOY diferente, quizás en un tiempo real) Ars Sonora emitió un programa muy especial, hecho a partir de un programa anterior sobre poesía fonética y de vanguardia. Por supuesto era un programa con muchos poemas declamados y entrevistas en medio... A partir de ese programa re-ordenaron todo el programa, todo, por orden alfabético. Destruyendo el significado, por supuesto, de lo que decían, pero con efectos hipnóticos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Han muerto Zulawsky, y Boulez. Ahora dejarán de escandalizarse con ellos, y por fin se convertirán en los clásicos que estaban llamados a ser. Boulez ya es muy respetado, pero Cortázar decía algo para definir a un pequeño burgués: &quot;Boulez sí, pero sólo como director, no como compositor&quot;. De Zulawsky, en España no se estrenan películas de él en los cines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h4&gt;
&lt;u&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; CUATRO&amp;nbsp;&lt;/u&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;br /&gt;
He pasado por un sitio donde cenaríamos si aún hiciéramos esas cosas.
Un japonés muy coqueto cerca del hotel en el que estoy, que no tiene bañera.
Aquí al lado hay una tienda con unas teteras preciosas, he guardado té del hotel.&lt;br /&gt;
Berlín me parece sucio, agresivo, uraño, pero me he tomado una ensalada de lentejas en el metro...&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ... y me he reconciliado un poco con él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;Viajar acompañado cambia mucho las cosas, en Konstanz te iba contando mentalmente sobre...&lt;br /&gt;
- los cerezos en flor, derramando pétalos&lt;br /&gt;
- el parque a orillas del lago&lt;br /&gt;
- los estudiantes haciendo barbacoas en las mini playas&lt;br /&gt;
- las aves migratorias bañándose hinchadas de felicidad&lt;br /&gt;
- las encantadoras huertas en miniatura donde los alemanes pasan su fin de semana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el camino a Ausburgo cruzamos el lago en Ferry, es bonita la nueva perspectiva. 
Se ven cuatro países, las montañas y bosques, penínsulas con caserones señoriales, un precioso pueblecito donde desembarcamos...
Hacía mucho frío y viento, que sumaba sensación de aventura.&lt;br /&gt;
Como cada vez que hablo contigo, o imagino hablar contigo, pues todo es ficción literaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras reposar las últimas palabras (las únicas que importan, claro), todo es transparente.
La distancia es buena. La distancia infinita. Quiero al fin hacer algo bien. A partir de ahora no existe ninguna solución buena, sólo tenemos que intentar no hacernos daño...&lt;br /&gt;
... al arrancarnos el uno al otro de la inexistencia, del sueño irredento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mi manera, que sé que es torpe e inútil... te quiero como se quiere una quimera. 

No sé explicarlo, pero sé que lo entiendes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h4&gt;
&lt;u&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Y UNA IMAGEN DE LA DANZA DEL TIEMPO&amp;nbsp;&lt;/u&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy en la hierba alborotada que rodea las pistas de aterrizaje, paseaba con graciosos saltitos lentos y pastaba un conejo pequeño, como dibujado a líneas marrones y oscuras y blancas, deambulando en la hierba, entre margaritas y otras minucias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Volando se veía el mar, que se adivinaba en un azul profundo e intenso por entre trocitos de nubes hechas jirones, y por la niebla de un cirrostrato alto que rozábamos al volar, muy tenue nube, apenas una llovizna congelada en el aire de cristal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y en el mar se veían muchos monstruos marinos. Vi una grandísima plataforma petrolífera, que desde la altura tenía el mismo tamaño y color que el conejito de antes. Por alguna tontería, el carguero o posiblemente petrolero que pasaba cerca se me pareció una zanahoria.&lt;br /&gt;
Cerca de la plataforma había un aunténtico bosque, pero de aerogeneradores, docenas y docenas de fustes que apenas pasaban de briznas de hierba demasiado alta, vistos desde arriba, de las que surgían esas margaritas de tres pétalos que insisten en girar tan lentas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y sobrevolar los suburbios de Londres, esa infinita alfombra de barrios con casas tan inglesas, y el Támesis con sus barcazas, serpenteando en todas las direcciones, brillando al sol por todos lados en meandros imposibles... Sólo desgarrones de bosque bajo y de río interrumpiendo las casas casas casas de planta baja.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y yo fascinado pero destruido, viéndolo todo a través de las lágrimas y con un doloroso nudo en la garganta que no se pasa, que no se cura. Que no entiendo el por qué de mis acciones que me llevan a un círculo de más frustración, y sobre todo, de hacer daño.

Porque es lo único que importa, sabes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una tontería preocuparse por tantas cosas inútiles, qué más me da llegar hoy o mañana o dentro de un mes, si no hay nadie esperando, ni un mísero animalito (las plantas han muerto todas), y un día en mi vida es igual al otro y a nadie afecta que esté o no esté. Y la palabra que tiene menos sentido en mi vida es: &quot;HOY&quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo único es eso, que con mi manoteo ciego te alcanzo y te hago daño. Cuídate de mi amor porque es venenoso...  tendría que quedarme callado en un rincón como Jacques Brel. L&#39;ombre de ton chien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quería tanto venir a Irlanda contigo, pero para enseñarte los acantilados de Moher, las islas de Aran, los cisnes en el muelle de Galway, los pubs asomados a los canales, con violinistas tocando tonadas a velocidad de relámpago, y el salvaje mar de Connemara, como quisiera que vieras lo que estoy viendo ahora mismo, entre un mar de unas nubes de nata montada, que se desdibujan en un horizonte de difumino naranja y amarillo, la sombra de la Tierra, sobre un cielo que deja caer la noche, se ve en un desgarro de las nubes (como quien deshace una rotunda de algodón), cómo se incendia, se tiñe de un rojo brasa al dejar pasar el fuego del sol poniente y dejarse atravesar de una forma impresionante por el más brillante carmesí que he visto en ninguna copa de vino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos y los del arte, son los únicos dramas que vale la pena disfrutar. La vida debe ser bella y nada importa si el sol sigue saliendo, y poniéndose, y no nos roban los colores de la tarde.
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/2731024617153521803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/2731024617153521803?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/2731024617153521803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/2731024617153521803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2016/09/tambien-hoy-fragmentos-del-siempre-que.html' title='También hoy, fragmentos del SIEMPRE que pasó'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-3081403690493714777</id><published>2016-03-29T20:29:00.000+02:00</published><updated>2016-03-29T20:29:15.149+02:00</updated><title type='text'>Evocación en cinco movimientos</title><content type='html'>&lt;h2&gt;
&lt;/h2&gt;
&lt;h2 style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0); font-size: small;&quot;&gt;Anacrusa (pájaros exóticos)&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Los pájaros cantan su canto igual. No olvidan nunca el canto, pero olvidan que es música.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Los músicos son pájaros que olvidan. Cuando un músico es incapaz de olvidar una nota, ha perdido la humanidad. Bajo la manga de aquel virtuoso del piano asomaban ya algunas plumas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h2 style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0); font-size: 12.8px;&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0); color: #222222; font-family: arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Preludio (pérdida del futuro)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Quiero hablar de la música y la memoria, pero escribo sobre Sergio&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;. ¿Por qué hablar de un director de orquesta, por qué de música clásica, en pleno siglo XXI? Para qué. Pues porque la música no es una cuestión de memoria, sino de olvido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;La memoria requiere de un pasado. O eso parece. Que la música requiere del tiempo para desarrollarse, que el tiempo de su sintaxis y el de su desarrollo son el mismo, es algo tan evidente como que todo recuerdo es anterior al momento de recordarlo. Igual de evidente, igual de falso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Eso no nos lo demostró ningún Karajan dirigiendo la Quinta de Beethoven. No tiene nada que ver. Eso nos lo demostraron los compositores de esa entidad filosófica que se llamó &quot;Música del Siglo XX&quot;. Porque hubo un momento de ruptura, violento, dulce.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Fue en 1945, y fue así:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;i&gt;Un hombre se acerca al piano. Lleva una partitura y un cronómetro. Va a estrenar una obra de John Cage, y el público se prepara para enfrentarse con una obra difícil: acordes extraños, largas pausas, ruidos, piano preparado, ... pero piano a fin de cuentas. Todos saben cómo suena un piano. Todos saben cómo se comporta un intérprete en un concierto.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Pero David Tudor abre la partitura, pone en marcha el reloj, y cierra la tapa del piano. Espera en silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;La obra es 4 33, aparentemente sólo silencio.&amp;nbsp;La música es sólo tiempo recordado. Por eso Cage sólo necesitó escribir:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;- Primer movimiento: treinta segundos.&lt;/span&gt;&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;- Segundo movimiento: dos minutos treinta y tres segundos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px; font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style=&quot;background-color: white; color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 12.8px;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0); font-weight: normal;&quot;&gt;- Tercer movimiento:&amp;nbsp;&amp;nbsp;un minuto y cuarenta segundos.&lt;/span&gt;&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Pero, en el tiempo que dura la obra, el público respira, traga saliva, su corazón late, su sangre circula, sus vísceras no cesan de moverse. Cada uno lleva consigo la experiencia vívida y dura de su propio presente, más intenso que nunca en sus segundos. Cada uno oye a su propia realidad inmediata grabándose a fuego en el tiempo de la obra. Cuanto más se trata de silenciar el propio cuerpo, más profundo se siente el rumor de lo íntimo, y más fuerte grita la voz de la memoria, de sonidos evocados. El intérprete no hace nada, pero está delante de un piano. ¡De un piano! El silencio del piano es distinto del de un violín o el de un gong. Desde la memoria, su voz nos grita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Puede racionalizarse. Puede decirse:&amp;nbsp;&lt;i&gt;4 33 está constituida por el conjunto de sonidos involuntarios de la sala, transformada en una experiencia musical por el público consciente de las sustancias sonoras involuntarias que llenan el tiempo establecido por el autor y el espacio demarcado por el intérprete.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Pero también se puede ceder al vértigo. Entonces se dirá:&amp;nbsp;&lt;i&gt;la música existe, está ahí, en la sala, en la forma de cristalizarse el tiempo en la consciencia de lo presente. Estoy solo delante de ella. Por primera vez nos han dejado desnudo el soporte de la música, como un lienzo sin pintura, como un trozo de piedra, y en la crudeza de su desnudez la música aúlla con más fuerza. En su negación del silencio, impone su presencia por encima del sonido. Si recuerdo música no es sonido lo que recuerdo, ni su tiempo, es el acto de la representación de la música en mi propia memoria, y ahora estoy solo.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;La música del siglo XX es una aventura solitaria en contra del tiempo, un ejercicio y un acertijo. Una obra como 4 33 destroza de pronto el futuro de la música.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;El futuro inmediato, pues uno no sabe qué espera escuchar. Nos apacigua la sumisa repetición del ritmo y el flujo predecible de la armonía, y de pronto el compositor no tiene por qué darle esa comodidad al que escucha.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Destroza de pronto el futuro histórico también, pues abre todos los posibles caminos de indeterminación. Delicia de Stockhausen, pues ahora sí todos los sonidos en todas sus formas, en todos sus tiempos, todo es música. Horror de Stravinsky, que no quería ceder al abismo de las posibilidades infinitas. Desconcierto de críticos, heridos de muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Jamás se había roto tanto con la tradición musical como durante la segunda mitad del siglo XX, jamás se había producido tal revolución en la forma de entender la composición, el tiempo, el sonido, el ruido... la mayor parte del público se sentía intimidado por esa música que jugaba tan impúdicamente con toda convención musical, que cuestionaba la propia música y la forma de escuchar, que desvelaba totalmente el mecanismo de la memoria sonora y dejaba al aire sus delicados engranajes de niebla. Tanto que toda memoria luego quedaba en entredicho, y el pasado cambiaba para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Por eso, los autores como Cage, Ligetti y Boulez, los enfants terribles, nos trajeron la nueva música, pero sobre todo, obligaron a las salas de conciertos a llenarse de música antigua. Los melómanos viciosos y holgazanes huían despavoridos de la música de su tiempo. Nunca se ha escuchado e interpretado tanto la música del pasado&amp;nbsp;como en el siglo XX.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Repito: el pasado cambió para siempre. Las cosas repetidas no vuelven a significar lo mismo,&amp;nbsp;&lt;i&gt;ese&amp;nbsp;&lt;/i&gt;es el mecanismo de la memoria. Al repetirse todo cambia. Un efecto de la revolución radical que se produjo en la concepción de la relación entre sonido, tiempo y memoria, fue el irremediable cambio en la forma de entender la música anterior al siglo XX.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Tal vez por eso puedo hablar de&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;aquí, de un director de orquesta y no un compositor. De alguien que, traduciendo a Brahms o Bruckner, participó de la historia de la música de una forma tan radicalmente innovadora como cualquier alumno de Schoemberg. Sergio&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;, el último genio loco de la dirección de orquesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h2&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Minuetto (caminando sobre un río helado):&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Uno de los problemas de los discos es que se graban sólo en la superficie. Al contrario que con la música en vivo, bajo la superficie grabada no hay nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Recoge el archivo fonográfico pocos discos de Sergio&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;. Excelentes traducciones de Bruckner y Brahms. En sus contraportada dice: nació en Rumanía en 1912, estudió música, filosofía y matemáticas en Bucarest y París. Asistente de dirección de Furtwängler a quien luego sustituiría. Finalmente titular de la Munich Philharmonic.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Pedagogo musical, estudioso de fenomenología, maestro de directores. Pocos textos publicados, algunos alumnos hicieron públicos algunos de sus aforismos, sólidos como losas, misteriosas paradojas inspiradas por la filosofía Zen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Conocido por sus declaraciones controvertidas, por negarse a explicar sus peculiares aforismos, por no dar nunca una indicación precisa a un músico (simplemente decía cómo NO tenía que tocar), rechazar ser grabado en disco o magnetófono.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Los críticos lo llaman lento, y critican que su lentitud convierte a Beethoven en algo exasperante, doloroso y hasta grotesco. Su arbitrariedad en el tempo era mítica, y traía de cabeza a los programadores de retransmisiones radiofónicas o grabación de obras para disco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Todo ello es superficie. Nunca compuso, pero no es sólo un director de orquesta. Si todo lo de arriba es falso e incompleto, es porque toda su obra era música nueva, música viva. Era una realización del ahora, y el ahora está cambiando siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Hay formas distintas de cambiar la realidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Dijo Stockhausen que el 11S había sido&amp;nbsp;la más gigantesca obra de arte de la historia, ensayada años para una única representación con la mayor audiencia de la historia, una representación que no puede repetirse, que no debe repetirse, que es parte de la historia. ¿Qué se destruye en cada instante en el arte? ¿Qué se crea?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h2&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Scherzo (la danza de una sombra):&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;img class=&quot;CToWUd&quot; height=&quot;300&quot; src=&quot;https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&amp;amp;ik=db0b7e6e8e&amp;amp;view=fimg&amp;amp;th=14f6bed1bb7d832b&amp;amp;attid=0.1.1&amp;amp;disp=emb&amp;amp;attbid=ANGjdJ-W2nbQekd88Eg-dCfi7fIBBXjLifnaiQXFOspuFh_FWrDdT56mhyGyt0m6kHnseKNYllrl6DAaJxQ8l9f5lgjq-zauFEtVee3eVl0U-LUaY_TOFA7zPfXdJv8&amp;amp;sz=w468-h600&amp;amp;ats=1459275876764&amp;amp;rm=14f6bed1bb7d832b&amp;amp;zw&amp;amp;atsh=1&quot; width=&quot;234&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Yo digo que el chamán y el brujo son alimentados por su pueblo para que él acerque al pueblo a los Dioses, para que los Dioses lo protejan y lo toquen con dedos poderosos. Pero el chamán y el brujo no pueden trasladar a los hombres corrientes su experiencia espiritual, y los beneficios que obtienen de su actividad mística los obtienen para sí solos. Igualmente esperamos de los hombres de ciencia que nos enseñen, ingenuos de nosotros. Pero las enseñanzas de los hombres de ciencia exigen una vida dedicada a la ciencia para poder ser entendidas, y se pierden entre libros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Sólo podemos esperar algo del artista. Sólo el músico puede transferirnos plenamente su experiencia espiritual.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Miento. La experiencia espiritual es plena, pero no es suya. Ni nuestra. Pertenece a la propia música. A nosotros sólo nos queda un vago recuerdo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Dijo&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;:&amp;nbsp;&quot;La música no existe como un Dasein Zustand (estado definido). Siempre está en evolución,&amp;nbsp;sin alcanzar una forma definitiva de existencia. ¿Dónde se halla la&amp;nbsp;Séptima Sinfonía de Bruckner?, ¿en la partitura? Ésta no es más que&amp;nbsp;una señal, una estenografía que nos permite, si la seguimos, vivir la&amp;nbsp;música.&amp;nbsp;El sonido, que en primer lugar es un agente físico, puede&amp;nbsp;trasladarnos más allá de cualquier contingencia física. Todo deseo de&amp;nbsp;comprender y gozar de las relaciones entre los sonidos y su vínculo con&amp;nbsp;el mundo afectivo humano puede ser trascendido. Dicho esto, la relación&amp;nbsp;del hombre con el sonido no es simbólica como el lenguaje, sino directa.&amp;nbsp;El sonido ocupa una posición especial en la estructura sensorial del&amp;nbsp;hombre; no conozco un camino más breve que el sonido para llegar a la&amp;nbsp;trascendencia.&quot;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Tengo frío en los pies. Tuve frío en los pies. El frío me despertó y había un rumor, una vibración, y sonidos sintéticos como pequeños mordiscos, sostenidos por un tejido cálido y brillante de tan rítmico. Entonces uno se&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;da&lt;/span&gt;&amp;nbsp;cuenta de que tiene doce años, y está en un coche, y son las cuatro de la mañana, y está escuchando música, una cinta crepitante de Herbie Hancock, el motor del coche, las piedras en la calzada. Uno se&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;da&lt;/span&gt;&amp;nbsp;cuenta de esas cosas muchos años después, cuando la música trae el frío en los pies y el despertarse y ver oscuridad y la carretera rodar bajo las luces imprecisas de los faros. Cuando hace frío dentro de la música o es de noche entre las notas. Uno se&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;da&lt;/span&gt;&amp;nbsp;cuenta del milagro, que tiempo después esa música tiene un nombre, y se llama&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https://www.blogger.com/null&quot;&gt;4 A.M.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Dice&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;:&amp;nbsp;&quot;No hay en la música un solo elemento estático, ni siquiera una constelación de sonidos es estática. Así, la actividad creadora del escultor es dinámica, pero cuando arranca el primer trozo de piedra ya sabe cómo será el conjunto... Es la identidad, el final en el comienzo. Pero no para nosotros, que vemos el resultado final&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;¿Qué ha hecho exactamente David Lynch? ¿Por qué hoy Roy Orbison cantando en dos octavas es una experiencia espeluznante?&amp;nbsp;&lt;i&gt;In dreams&lt;/i&gt;, el &quot;Candy Colored Clown&quot;, es una melodía hechizada. Independientemente de su calidad musical tiene una cualidad de esponja, de recipiente mágico de vivencias viscerales. Es porosa, hay un hueco dentro de ella ávido de ser llenado. De alguna forma, hay músicas vampíricas, que no se instalan en nuestra memoria, sino que se nutren de nuestros recuerdos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Y Lynch lo supo y lo usó a su antojo. Dio de beber la más ponzoñosa sangre y la llenó de miedo, de poder, inyectó en la canción una sustancia onírica, como despertarse de un sueño premonitorio, como un recuerdo del futuro. ¿qué sabe Lynch de los mecanismos del recuerdo colectivo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Dijo&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;:&amp;nbsp;&quot;¿Dónde está la quinta sinfonía de Beethoven? ¿En los discos? Dios mío, esa es la mayor falsificación de cualquier verdad musical. No hay sustituto al espacio. Así que el disco es como una foto de la música. ¿Y quién hace ese disco? ¿A qué distancia se encuentra de la estructura de la creación musical? La mayor parte están fuera.&quot;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Una mezcla de fascinación y tensa rabia. Los dos músicos, tan hábiles que daban miedo, describían acrobáticos dibujos alejándose del tema, arrojándolo contra el cielo raso de la sala de conciertos, haciéndolo tan distinto del Summertime original, tan tenso que parecía romperse, y acababa estallando en las mil formas del fuego... Lo hicieron todo sin tocar ni una sola nota de Summertime, torciendo todos los acordes, tirando del tema cada uno en una dirección diferente y saltándose su estructura. La melodía de Gershwin, sin embargo, sí se oía. Todos lo oíamos. Ninguno de los dos lo tocaba en sus instrumentos. Lo tocaban en nosotros. Entre los dos, arrancaban la música sin necesidad de que sonara. El sonido es una trampa, una cubierta de la música, su sustancia es diferente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Dijo&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;:&amp;nbsp;&quot;No quiero que la audiencia experimente la música como lo hago yo, no puedo pensar por ellos. Ellos están ahí para lo mismo que yo. Soy sólo una conciencia más en la sala. A través de mi dirección aparece algo, y ellos DEBEN aprehenderlo. No es algo que yo les presente ante sus oídos, eso sería estático. Algo ha de surgir en cada uno, con ayuda de los músicos, del director, de la sala, de la disposición de cada uno a dejar que surja. Yo sigo la línea recomendada por el compositor y puedo sentir, aproximadamente, lo que le llevó a hacerlo así. Si la audiencia también lo hace, entonces participa de la música que se está creando en ese momento.&quot;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Lo sentí una vez. Lo sentí en ese concierto, en un instante preciso, en una pausa en que el bandoneonista dejaba morir, en murmullo agónico, un llanto en forma de arpegio menor ascendente, rematado por un arabesco cromático tan triste,... entonces lo noté, lo supe, lo viví. No tengo idea de qué era, porque pasó por dentro de mí como pasa la música, que no se queda más que en su forma genérica, en su impacto y en su efecto. Pero la música se olvida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;La música vive en nuestro olvido, y allí se queda, hablándonos de lo que hemos sentido, de lo que hemos perdido en sensaciones tan volátiles como el sonido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;El tango nos recuerda que no somos pájaros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0); font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h2&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Adagio (una caja de niebla):&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;¿Cómo resumo el ideario de&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Tiene que ver con la interpretación de la música, con su materialización como obra terminada y su inmediatez. Qué es interpretar la música, es una pregunta más compleja de lo que parece, y sus implicaciones alcanzan de lleno a la idea misma de qué es la música. Es algo que no puede ni debe ser contestado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Una partitura no suena. No suenan las teclas de un piano, ni siquiera sus cuerdas, y su sonido no es música. Sin tiempo, sin la alimentación de otros sonidos, no hay música. No hay música, ni silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Es importante. La música vive del olvido, de la necesidad del tiempo para formar un discurso. Necesita del olvido, vive en el recuerdo. Es un conjunto armónico, pero requiere de un desgranarse de pianola. El intérprete es un elemento clave: aun en una cajita de música hay un intérprete.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Hay dos ideas, aparentemente contradictorias, que pueden resumir la idea de creación e interpretación musical que tenía&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;. Por un lado, decía que la música no se oye, no se toca, no se compone, sólo se recuerda. A continuación espetaba, casi violentamente, &quot;¡la música no tiene nada que ver con la memoria!&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Aparentemente la música nace así: un compositor tiene una idea, se le aparece toda junta (movimiento, estructura y armonía), portando su propio tiempo. Como un sueño o un recuerdo, contiene la duración de toda una experiencia condensada en una única idea, igual que un libro cerrado contiene toda una historia que la lectura desarrolla en su propio tiempo narrado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Pero en la sintaxis musical, el tiempo de la obra y el tiempo de su ejecución coinciden. Todas las técnicas musicales, interpretativas, compositivas, toda la teoría de armonía, movimiento melódico y contrapunto, todo es un método para realizar el tiempo propio de la obra en el tiempo físico. Las técnicas de ejecución de instrumentos y el lenguaje musical facilitan esa realización de una forma más fácil de transmitir, y permiten ir más allá de los primeros creadores, que tenían que tantear con intuición.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;El tema de la interpretación es muy interesante. Básicamente por un aspecto relacionado con la memoria:&amp;nbsp;&lt;i&gt;la mente humana está diseñada para olvidar&lt;/i&gt;. Olvidar es un proceso dinámico, activo, necesario. Una limpieza. En teoría, sería imposible para un intérprete recordar una obra completa, con todos los matices, con cada nota en su posición y el tempo, la distancia, el ataque, con su relación con todas las notas del resto de intérpretes. La interpretación musical es posible porque es posible hacer nacer la música, resonando de nosotros mismos, en el momento de sentir surgir el sonido y el silencio. Todo lo demás es una ayuda, pero no es la esencia.&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;gritaba sus coléricos &quot;NO&quot; cuando sus músicos insistían en el solfeo, en la técnica, en la memoria dactilográfica y en las notas-por-notas, en lugar de fijarse en la realización de un espacio único donde la música surgiera sin esfuerzos, un flujo de tiempo autocontenido que nunca se repetiría.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;El llamado &quot;lenguaje musical&quot; ayuda a transmitir la idea tras una composición, pero no debe suponer un condicionante a la música, como ha sido durante siglos. Es lo que ha intentado toda su vida explicar Sergio&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;. El lenguaje musical de D&#39;Arezzo liberó la capacidad expresiva de la música y la capacidad para generar teorías al respecto, haciendo una transcripción o modelo de la música que podía ser analizado. Pero es una mera graficación de algo, no es un verdadero lenguaje. La música NO es un lenguaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Pensadores como Halbwachs hicieron mucho&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;da&lt;/span&gt;ño. Según él, es de la notación musical de donde emana la propia música, de su capacidad para comunicar una organización temporal de los sonidos armónicos. Y como él, buena parte del racionalismo humanista del siglo XIX, que aún coleaba en el Siglo XX (léase Chomsky), que intentando llevar las estructuras naturales y/o sociales del lenguaje a una especie de hegemonía sobre todas las actividades humanas, se llevan por delante la naturaleza particular de la música.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;Schömberg, Alban Berg, y después todos los grandes compositores del Siglo XX, suponen una tremenda contradicción a este pensamiento, y un contacto más estrecho con la idea de la música como una cristalización de una memoria estética pura, únicamente una arquitectura de la belleza. Se destrozan las ordenaciones armónicas, rítmicas y temporales que se habían arrastrado hasta entonces. Se reclama la verdad del instante y del espacio en la interpretación musical.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Cage, Berio, Ligetti o Boulez se permiten llevar varios pasos más allá esa reflexión, y bombardean todas las convenciones del concierto como evento donde surge la música, y plantean formas nuevas de relación entre el autor, el intérprete y el público. En el extremo de esta tendencia se hallan las performances del grupo Fluxus, en las que se halla todo lo musical (la composición, el espacio, el tiempo de la obra, su tempo, su estructura -predeterminada o espontánea-, el público y su relación con la experiencia), salvo el sonido.&amp;nbsp;Un acto de Fluxus: &quot;Suelta una&amp;nbsp;mariposa&amp;nbsp;(o varias) en el espacio de actuación. La pieza termina cuando las mariposas se posen, o abandonen la sala&quot;.&amp;nbsp;Y cuando algo así se ha experimentado, no puede volver a dirigirse Mozart como lo hacía Toscanini, ya no tiene sentido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Aunque se haya subvertido todo, el acto de tocar música siempre funciona así:&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;El compositor realmente plantea un ejercicio de meditación, de reflexión, que podrá dar como resultado la experiencia musical usando el mecanismo de nuestra memoria.&amp;nbsp;El director crea el marco en el que la música es posible. Establece los caminos de la realización de la experiencia musical, que está en manos del intérprete.&amp;nbsp;El trabajo del músico es el del artesano, manipulando la sustancia sonora y la temporal para modular las sensaciones y hacer surgir el recuerdo en el alma humana.&amp;nbsp;El músico toca desde el tiempo de los físicos, pero imprime la música en el tiempo histórico. El sonido del músico sólo existe en el aquí y en el ahora, y su música sólo existe en el antes de los otros. La música es tiempo recordado. El Time Remembered de Bill Evans.&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;Resulta que música funciona como un armazón para sostener recuerdos. Esto lo sabe todo el mundo de manera intuitiva y lo usan todos los compositores de ópera, directores de cine y dramaturgos, usando los LeitMotif para organizar a su antojo los recuerdos de los espectadores. Pero además, está estudiado científicamente (es decir, obviando la belleza para adquirir más credibilidad).&amp;nbsp;Peter Janata -Universidad de California- ubica en la corteza media prefrontal el&amp;nbsp;centro cerebral encargado de relacionar música, memoria y sentimientos.&amp;nbsp;Esa región, también encargada de mantener y recuperar los&amp;nbsp;recuerdos, se localiza justo detrás de la frente y es una de las últimas áreas del&amp;nbsp;cerebro&amp;nbsp;que se atrofian en el curso de una enfermedad.&amp;nbsp;&lt;i&gt;&quot;Lo que parece ocurrir es que una pieza de&amp;nbsp;música&amp;nbsp;que resulte familiar sirve de&amp;nbsp;banda sonora&amp;nbsp;de una película mental que empieza a reproducirse en nuestra cabeza&quot;&lt;/i&gt;. Es un estudio de esos que parece que no demuestran nada, en que a 13 personas se les encierra en una sala llena de instrumentos, con sensores en la cabeza y transformadores zumbando, y se espera que se comporten con naturalidad. Se les colocan auriculares por donde inyectan en sus oídos músicas distintas, y se les pide que hablen de lo que se les viene a la cabeza mientras se registran sus electroencefalogramas y se estudia la respuesta de sus cerebros con Tomografía de Emisión de Positrones. Y entonces se especula, se dice que el 76% de los encuestados, se hacen tablas llenas de colores y se explica que la música cura el alzheimer y cosas similares. Los científicos tienen mucho de curanderos cuando intentan sub-trascender al hombre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;Tal vez no se tenga en cuenta en estos estudios algo fundamental: no es la música, es lo musical. Intentaré explicarme.&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;Es musical un cuadro de Klimt, que envuelve su figura en un flujo ascendente de colores. Lo que de organización del tiempo tiene un plano secuencia en una película es musical. La armonía contrapuntística del pasaje de la feria en Madame Bovary de Flauvert es musical, sinfónica de hecho. La armonía interna de las secuencias numéricas, las formas de las galaxias y de los remolinos del río, el movimiento de los astros, la forma de una gota de miel, la mínima vibración que hace deslizarse el rocío sobre la hoja... lo que nos conmueve de ello tiene una dimensión plástica en su forma, y una dimensión musical en su estructura. Es lo musical que hay en nuestra propia forma de construir recuerdos lo que los hace instalarse de esa forma en el cerebro. Uno recuerda primero de forma difusa la sensación ubicada en un tiempo propio, y luego esa arquitectura se va llenando de detalles. El tiempo propio aprehendido en el recuerdo de la experiencia es el tiempo musical, el tiempo recordado. El sonido es sólo detalle, relleno, la música está entorno a ellos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;El músico toca desde el sonido de los físicos, la vibración del aire a una frecuencia entre 20 y 20000 hercios, pero en realidad juega (play, spiel) con las emociones a través de los intervalos y las armonías. La música es evocación de una sensación que no se tiene. Como jamás lo serán cajas enteras de madalenas. A Proust le hubiera bastado con ponerse un disco de pizarra para toda su persecución de un recuerdo inaprensible. Nada más insatisfactorio para el intérprete que escucharse en el disco, nada más lejos de la experiencia espontánea de la creación musical. Por eso a&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;no le interesaban las grabaciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Sin embargo, el disco tiene una magia... Hablaba Cortázar de un viejo disco que él oía, en que entre los movimientos de una obra determinada se oía una tos de pronto... y de pronto Cortázar, tan dispuesto a fascinarse, se daba cuenta fascinado de que esa tos era de alguien, que ese alguien estaba vivo, que ahora ya estaría muerto posiblemente (un disco muy viejo), que el disco le traía voces de difuntos y le unía con un tiempo que no era suyo...&amp;nbsp;&amp;nbsp; pero claro, eso es literatura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Una partitura, una nota al programa de mano, una crítica musical, incluso un disco, ... es como si nos contaran una experiencia ajena y nos pidieran que nos contentemos con ella como si la hubiéramos vivido. Hay en ellos todo lo que se contiene en la música excepto la música misma. Nada sustituye la experiencia del concierto en vivo porque el tiempo de la música y del que la escucha es el mismo tiempo, y la música existe solo en el recuerdo de quien la ha oído, y no en un registro de su mero hecho físico. Eso grita&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;en cada uno de sus &quot;NO&quot;. Eso dice, no toques como si fueras un disco, no toques como en el concierto anterior, no seas un maldito metrónomo, eso no es música. Sé una fuente, y deja que surja la experiencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;La sucesión de sonidos es lo que provoca emociones. La nota que escuchas tiene valor por todas las notas anteriores, su secuencia, su forma de desembocar en el momento presente, hilado por el mecanismo de la memoria sonora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;Pero también tiene valor en función de la nota siguiente. La secuencia musical genera una expectativa que el compositor puede satisfacer de muchas formas, o contradecir de muchas más.&amp;nbsp;&amp;nbsp;Puede retrasarla, incrementando la tensión, o adelantarla provocando el vértigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;En cualquier caso, la composición no sólo juega con la memoria pasada, sino también con la futura. La tensión entre la nota esperada y la escuchada constituye la verdadera expresividad de la composición, y diferencia la obra maestra de la obra mediocre. Al explorar los límites de la libertad creadora, los compositores modernos dejan solo al oyente frente a la obra, al arrancarle de la tradición musical como una fuente de expectativas rítmicas y sonoras. Los intérpretes deben hacer surgir en la sala de conciertos un espacio en el que cada sonido tiene un significado de por sí, en el que el pasado común de todos los presentes se sitúa en el tiempo de la obra. Una comunión. Y esto se puede lograr de muchas formas. En primer lugar, con la habilidad del compositor para lograr la unidad de la obra: desde el comienzo se percibe la totalidad de lo que se va a escuchar. La sinfonía de cámara de Schömberg tiene esa cualidad, pero también casi cualquier obra de Mozart, gracias a su genialidad. Sorprendentemente, el arranque de los motores en el Cuarteto para Cuerda y Helicópteros de Stockhausen también lo consigue.&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;Otra forma es a través de la percepción del espacio musical que tiene el intérprete. En las variantes más abiertas y desestructuradas del Free Jazz, por ejemplo, un buen intérprete es capaz de conectar con el resto de los músicos y público de la sala, no por una expectativa basada en un conocimiento previo de la técnica interpretativa, el lenguaje jazzístico o una evocación de lo conocido, sino por la elaboración de un discurso autocontenido que no es del todo espontáneo, pero que se deriva de algo que existe en el espacio sonoro presente, el ambiente de la sala que él ayuda a crear y percibir, y que se convierte en el lenguaje en el que se comunican público y música en ese momento y en ningún otro. Esta forma de tocar (fundamental en Albert Ayler u Ornette Coleman) fue asimilada también por los compositores y músicos experimentales, llevándose desde el jazz hasta otras formas incluso más abiertas y abstractas de música improvisada. Y ahí la memoria de corto plazo funciona de la misma forma en la generación del discurso de lo oído, sin embargo la memoria de largo plazo, el reconocimiento de patrones y melodías, falla completamente, con lo que el riesgo para el intérprete es inmenso. Depende totalmente de la complicidad del oyente para que se genere la música.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;Y en realidad debería ser siempre así.&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;busca abandonar el recuerdo de la obra conocida, y asumir ese riesgo del músico que improvisa. Curiosamente lo hace ensayando y ensayando, compulsiva y obsesivamente, la pieza hasta en el más mínimo detalle, cada movimiento de los arcos y cada respiración de los vientos. Para que cada músico puedan responder sin pensarlo a su gesto cuando, en la sala de concierto, sea él quien haga sonar la obra por primera vez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Así que la memoria es el lienzo de la música, y el tiempo su sustancia, tanto como el sonido. Pero la memoria puede ser también el mayor enemigo de la experiencia musical, pues predispone a escuchar lo que ya se conoce.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;La Cuarta Sinfonía de Brahms, por ejemplo, jamás se ha tocado. No ha llegado nunca a ser realizada en su forma absoluta, en su plenitud y unidad perfectas. Sin embargo, en cada representación, la Cuarta Sinfonía de Brahms se materializa docenas de veces, tantas como oyentes y músicos la han sentido vibrar, la han hecho vivir.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Y sospecho que se materializa en este mismo instante, ahora que he mencionado la obra y se me viene a la cabeza, ahora que tarareo el primer movimiento, esa sucesión alternada de largos intervalos ascendentes y descendentes, esa marea viva de sonido que crece y crece hacia un desenlace enérgico y emocionante. Y si en este mismo instante la evoco en quien está leyendo esto, estaré tocando en su memoria, haciendo florecer la explosión de los vientos sobre la marea viva de las cuerdas, haciendo nacer un sonido que no tienen mis palabras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Pero si la recuerdo mientras la están tocando, si la comparo con una experiencia que pertenece a otro espacio musical y no al de la sala de conciertos, puedo destruir el momento de su nueva creación, al no aceptar la materialización nueva de la música. Y diré: &quot;demasiado lento&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Eso a&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;le ponía enfermo. El tiempo de la música es su propio tiempo, y es el tiempo en que aparece, y &quot;este momento está cambiando siempre&quot; (John Cage). Críticos musicales aparecían en la sala y decían que algún pasaje era tocado demasiado bajo o demasiado lento.&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;reniega de los metrónomos. Llama pedantes a los que acudían al concierto con partituras, desde luego, pero también a quienes osaban comparar unas interpretaciones con otras, sin sentir que aquella era la interpretación que reclamaba la sala en ese momento. A quienes comparaban el tiempo de la música con el de sus relojes, sin dejarse atrapar por el misticismo del instante, por el monolito de sonido congelado que se había creado al explorar el límite mismo del rubatto. Y sobre todo, a quienes le criticaban basándose en una grabación, pues no habían asistido realmente a la obra.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;La música es música, y ninguna otra cosa. A menudo se pierde de vista eso, y se enreda demasiado. A&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;se le pregunta qué intenta comunicar con su interpretación, y dice: &quot;nada&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Nada. Es decir, la plenitud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Lo que se intenta es que nazca la música, como nace de la comunión de los pájaros. Esa búsqueda de la cristalización del tiempo en la unidad de una obra terminada, llevó a&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;toda su vida a ser el más radical de los músicos del Siglo XX, trayendo los sonidos de compositores antiguos para reclamar un presente más puro, el sonido en el instante y en la memoria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h2&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Finale (desprendimiento):&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;No usaba partituras, ni siquiera las memorizaba.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&quot;Nadie llevaba tan poco al escenario como él. Ni batuta ni partitura (la batuta la dejaba en el atril su asistente de dirección), ni siquiera la partitura en su cabeza. Ningún equipaje, ningún recuerdo, ninguna referencia de anteriores grabaciones discográficas, sólo su presencia de ánimo&quot; (Jan Schmidt-Garre)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Según sus propias palabras, él internalizaba la música y no su notación, así que lo que llevaba ante la orquesta era su propia experiencia, su pasado y memoria. No una partitura inerte, sino algo vivo, un alma vibrante ávida de abrirse en el tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h2&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;Coda:&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;br clear=&quot;none&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: rgba(255, 255, 255, 0);&quot;&gt;&lt;span class=&quot;il&quot;&gt;Celibidache&lt;/span&gt;&amp;nbsp;siempre dirigía de memoria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/3081403690493714777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/3081403690493714777?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3081403690493714777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3081403690493714777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2016/03/evocacion-en-cinco-movimientos.html' title='Evocación en cinco movimientos'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-5334677943600101319</id><published>2015-02-12T06:09:00.000+01:00</published><updated>2015-02-12T11:03:08.935+01:00</updated><title type='text'>LYNCH y un juego de dobles</title><content type='html'>&lt;div&gt;
&lt;span class=&quot;number&quot;&gt;Hablar de David Lynch en un blog o foro de cine es siempre meterse en problemas. No sé bien por qué es así. Es un director que coquetea con lo comercial desde una aproximación muy extrema, artística. Sus resultados siempre me han resultado (con más o menos acierto) atractivos y estimulantes. Sobre todo, bellos, y creo que eso ya es de por sí suficiente cuando se están creando imágenes en movimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antagonista de Hitchcock, Lynch es experto en el difícil arte de confundir o decepcionar a sus fans una y otra vez. &lt;span class=&quot;number&quot;&gt;Para quien esperaban otro Hombre Elefante, Lost Highway fue una agresión. Los forofos de Cabeza Borradora se perdieron completamente delante de A True Story.&lt;/span&gt; &lt;span class=&quot;number&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;number&quot;&gt;Pero pocas veces ha sido tan controvertido como con su Inland Empire. &lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;number&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;number&quot;&gt;Estamos acostumbrados a sus cuentos en forma de Matrioshkas, en las que las excusas, las mentiras y las fantasías que esconden los protagonistas nos habitan a nosotros, se instalan en nuestros ojos y deforman la historia que no conocemos si no es a través de la incoherente discurso interior de una especie de monstruo creado por una suma de frustraciones, culpas y remordimientos, tan estúpidas como humanas. Se nos presenta ese discurso como si fuera una historia, nos creemos la historia aun con todas su incoherencias, porque es más hermosa, emocionante y vibrante que una realidad vulgar e irrelevante. Una realidad que acaba aflorando, cuando se entretejen las capas imaginarias y reales de la historia, una realidad que acaba atrapando siempre al fugitivo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;http://welcometotwinpeaks.com/wp-content/gallery/inland-empire-backgrounds/06-nikki-trapped.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://welcometotwinpeaks.com/wp-content/gallery/inland-empire-backgrounds/06-nikki-trapped.jpg&quot; height=&quot;173&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y luego está Inland Empire.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;number&quot;&gt;En esta película, las capas de realidad no tienen forma de planos entrecruzados o de círculos concéntricos. Más bien parecen botellas de Klein. Y hay pasadizos bidireccionales que unen los mundos (al principio de la película, un personaje inquietante reclama vehementemente &lt;i&gt;&quot;busco una puerta, ¿entiendes?, un pasaje&quot;&lt;/i&gt;). Como en la mayoría de sus películas, el material procede de iluminar un subconsciente corrupto, tanto como el de cualquier persona instalada en un ambiente forzosa y artificialmente sana, la infección bajo la piel de una vida respetable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;http://welcometotwinpeaks.com/wp-content/gallery/inland-empire-backgrounds/01-rabbits.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://welcometotwinpeaks.com/wp-content/gallery/inland-empire-backgrounds/01-rabbits.jpg&quot; height=&quot;173&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class=&quot;number&quot;&gt;Igual que en algunos de sus films anteriores Lynch buscaba lo hortera, meloso, vulgar, tópico, etcétera, para ilustrar una perversidad estética como reflejo de otra ética, aquí Lynch busca deliberadamente la fealdad en muchos planos, la imagen amateur y el fiasco técnico, intrincado con un discurso fascinante y una perfección técnica que realza la mentira del cine dentro del cine.. dentro de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.kane3.es/uploads/inland_empire1.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://www.kane3.es/uploads/inland_empire1.jpg&quot; height=&quot;179&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
Incómoda, cruel con el espectador, desconcertante, es fácil entender por qué despierta sentimientos contradictorios y confusión en los foros cinéfilos. Pero también otras sensaciones. Unas sensaciones que no se me había ocurrido sentir mientras miraba la película. Profundamente femeninas de una forma que se me escapa y me fascina.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;http://i23.photobucket.com/albums/b392/mikekitchell/inland%20empire/20.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://i23.photobucket.com/albums/b392/mikekitchell/inland%20empire/20.jpg&quot; height=&quot;174&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
El siguiente &lt;u&gt;&lt;i&gt;comentario en un foro sobre cine,&lt;/i&gt;&lt;/u&gt;&amp;nbsp;me ha hecho volver a ver la película (real o mentalmente, da igual), y buscar una puerta, buscar yo mismo una puerta, ¿entiendes?, un pasaje: &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;color: blue;&quot;&gt;REMEDIOS &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;color: blue;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;color: blue;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;!-- end comment-info --&gt;&lt;span style=&quot;color: blue;&quot;&gt;A mi me emociona muchisimo que dos mujeres separadas en el tiempo y el espacio puedan compartir sus desgracias observandose atraves del agujero que produce un cigarrillo en una media de seda. Cuando estamos solas y desamparadas, las mujeres somos capaces de cualquier cosa por compartir nuestra desgracia; sola en casa escuchando voces obscenas y con la sola presencia de una extraña lámpara que apenas nos alumbra…acabaríamos haciando la calle si no pudiéramos llorar ante el televisor, pero de cualquier modo no podemos escapar a la degradacion.
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;color: blue;&quot;&gt;Nuestros maridos nos empujan al adulterio y nosotras no debemos actuar en contra de nuestros propios sentimientos, debemos ser fieles a ellos, y nuestros sentimientos estan estrechamente ligados al matrimonio y el matrimonio es una cosa de hombres en la que nosotras participamos ingenuamente. Por eso es tan hipotetico el fin, se rompió el lazo que une a las dos mujeres y Nikky vuelve a su comodo salon, limpia y serena, con las facturas pagadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
Es el perfecto, cerrado y limpio resumen de la película, y al mismo tiempo es una visión estremecedoramente personal. La única forma de ver esta película, de forma profundamente íntima. Puedes considerarlo una invitación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/5334677943600101319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/5334677943600101319?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5334677943600101319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5334677943600101319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2015/02/lynch-y-un-juego-de-dobles.html' title='LYNCH y un juego de dobles'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://i23.photobucket.com/albums/b392/mikekitchell/inland%20empire/th_20.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-4805597202213289590</id><published>2012-08-10T23:19:00.002+02:00</published><updated>2013-01-04T13:05:54.745+01:00</updated><title type='text'>Nostalmia. Tristeza neuropática.</title><content type='html'>Es más que obvio a todos que Balcius ha muerto. Hace tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No voy a osar contradecir la evidencia con los hechos, pocas cosas hay más patéticas que el que se niega a estar muerto contra la opinión general.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero entonces se debe respetar. La sutileza implícita a quien ya no es, por ejemplo. La sutileza, la blandura, lo escondido. El cambio, sobre todo el cambio. Es bastante distinto, es sorprendente encontrarse de pronto en este estado, sin el beneficio de un trance, de un duelo, propio o de otro. Un día te das cuenta de que eres verbo y no te quedan palabras, te vacías como si sólo pudieras expeler aire, pero no tomarlo, ni tampoco asfixiarte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no notas el cambio, pero te sabes distinto. No me explico, pero esa es también una de mis prebendas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El espacio de falso tiempo aquí desperdiciado también ha muerto, y ha perdido su sentido, su dirección, acaso su orientación en el espacio. Mejor así. Despertarse de pronto en un lugar desconocido, en una habitación completamente oscura, en mitad de quizás una noche de absoluto silencio, y no atreverse a averiguar siquiera si uno está bocaabajo, crucificado o debajo del agua. No saber si tiene uno los ojos abiertos o está enterrado en cemento. No moverse, no respirar, no acordarse de que tiene uno diez años y que está durmiendo en casa de un amigo, o que es un hotel en medio de un viaje de negocios, y han pasado más de veinte años y tres mil kilómetros. Hilados por la misma oscuridad y silencio. Los años pasan por ese hilo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es este. Puedo haber aterrizado en el silencio, y bajo la ficción de una creación literaria, haber logrado un vacío de ser, y descubrir que las creaciones literarias pueden morir de tiempo, de mediocridad o de aburrimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero que por mucho que uno lo desee, no se las puede matar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo naufragio es premeditado, de una u otra forma.&amp;nbsp;El fantasma de tantos ahogados hace brillar las linternas y los faros, pero sobre todo, atormentan a sus escritores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhdzXqS1w6L3FL-uNNbEO5NFGs76BZYdavtvjj5T6xD2NaIYzjzNodcyR0EzQte6w6cu6Yvy9dQbR9POBlI-P8KM-W84wd9jtOECjxd9GSNMYSlGZxugn-dv4Mg3bzYuukSbnb/s1600/Oteiza-HIllargia-281x197.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;224&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhdzXqS1w6L3FL-uNNbEO5NFGs76BZYdavtvjj5T6xD2NaIYzjzNodcyR0EzQte6w6cu6Yvy9dQbR9POBlI-P8KM-W84wd9jtOECjxd9GSNMYSlGZxugn-dv4Mg3bzYuukSbnb/s320/Oteiza-HIllargia-281x197.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;Jorge Oteiza - &lt;i&gt;Hillargia&lt;/i&gt; (acero, 1957). Serie &lt;i&gt;Desocupación de la Esfera&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/4805597202213289590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/4805597202213289590?isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/4805597202213289590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/4805597202213289590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2012/08/nostalmia-tristeza-neuropatica.html' title='Nostalmia. Tristeza neuropática.'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhdzXqS1w6L3FL-uNNbEO5NFGs76BZYdavtvjj5T6xD2NaIYzjzNodcyR0EzQte6w6cu6Yvy9dQbR9POBlI-P8KM-W84wd9jtOECjxd9GSNMYSlGZxugn-dv4Mg3bzYuukSbnb/s72-c/Oteiza-HIllargia-281x197.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-6127654870097052737</id><published>2011-10-31T16:26:00.000+01:00</published><updated>2011-10-31T16:26:15.755+01:00</updated><title type='text'>Le Fantôme de la Égalité</title><content type='html'>He sorprendido a mis zapatillas mientras intentaban escapar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los días congelan el trayecto hacia la puerta, hacia la calle, hacia lo que ellas creen que es la vida, el mundo de verdad. Capturan el paso que se aleja, habita dentro de ellas el acto de abrir la puerta, de salir, de dar por inaugurada la náusea diaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEs8UQK3purkK90GQYg20WSUX4Pfn3WVrP9W90FLdIOTnezpkm0cQ02fMkijlY0OAhvycC4IkfBCQxPiJc-XsAnaEFn9dq7_7ZMa0qZ0Qg0vKm739JqjUbhd13zqqO3Ile_ey6/s1600/Un+Fantasma.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEs8UQK3purkK90GQYg20WSUX4Pfn3WVrP9W90FLdIOTnezpkm0cQ02fMkijlY0OAhvycC4IkfBCQxPiJc-XsAnaEFn9dq7_7ZMa0qZ0Qg0vKm739JqjUbhd13zqqO3Ile_ey6/s320/Un+Fantasma.jpg&quot; width=&quot;240&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los días congelan el gesto. Pero a veces, además, encierran el impulso y el ansia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al regresar a casa, doce horas después, me las encuentro enfrentándose a mis zapatos de calle como un animal, algo un como rencor frío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las anima un impulso tanático, suicida. No están hechas para la calle, precisamente por eso la ansían. Ansían la lluvia que las empape, el barro, todas las cosas duras, cortantes y punzantes que existen (imagina) en ese mundo de fuera, en ese que va desgastando y dotando de carácter al resto de mi calzado. Ella los ve, como el niño ve a los soldados. Igual que el niño juega a la guerra, ansía el carácter, el barro, los cuchillos, ellas quieren la misma grava, la misma piedra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para el zapato de piel es cansada rutina, llegan a casa con resignado agotamiento, deseando el descanso y el calor, el armario seco. Para ellas, es heroísmo. Desean ser heroínas en las calles, rebeldes sin causa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las anima el espíritu de Mayo del 68. El de intelectuales, jóvenes de buenas familias, gente de zapatillas, que ansiaban la calle, el agua de las mangueras antidisturbios, el humo y las piedras. Hacer un pogrom, un kibutz, una trinchera de la villa de verano. Bailar un rock&amp;amp;roll por Mao Mao, como en la peli de Goddard. Por supuesto que entonces estaba Vietnam y Nicaragua y tantos otros atropellos, y ahora nadie levanta un dedo contra Vietnames de ningún tipo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizás a mis zapatillas suicidas las anima el espíritu de Mayo del 68, de los jóvenes parisinos con la cabeza llena de pájaros y de poesía. Pero no los motivos. Ni a mis zapatillas, ni a tantos otros rebeldes sin motivo, 15Ms y libertarios sin cabeza, a ninguno les ha pedido Sartre o Camus que se lanzaran a la calle. Ansían algo que jamás han visto, basándose sólo en la sombra de presuntas gestas, en la rabia incierta contra todo, la pataleta es un gesto natural de cualquer calzado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su ansia estúpida, esa forma de envenenarse el juicio con una conciencia paranoide, su grito que no sale, su grito. Supongo que por eso acaba abriéndose una boca en ellas, que no las ayuda a gritar, pero que las hace inútiles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al fin, triste victoria, lo logran. Su queja, su cambio. Salen a la calle, en una bolsa de basura.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/6127654870097052737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/6127654870097052737?isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6127654870097052737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6127654870097052737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2011/10/le-fantome-de-la-egalite.html' title='Le Fantôme de la Égalité'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEs8UQK3purkK90GQYg20WSUX4Pfn3WVrP9W90FLdIOTnezpkm0cQ02fMkijlY0OAhvycC4IkfBCQxPiJc-XsAnaEFn9dq7_7ZMa0qZ0Qg0vKm739JqjUbhd13zqqO3Ile_ey6/s72-c/Un+Fantasma.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-1037584014011264989</id><published>2011-10-27T22:01:00.002+02:00</published><updated>2011-10-27T22:24:20.819+02:00</updated><title type='text'>Quod Erat Demonstrandum</title><content type='html'>Hace una semana ya.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo el mundo habla ahora de terrorismo, de un cambio (no todos de acuerdo con el diagnóstico, pero sí en hablar de ello), y yo me voy a sumar. Hace una semana del acontecimiento que cambiará nuestra forma de relacionarnos con ese concepto, con cómo nos va a afectar: terrorismo. Y me parece curiosa la posición de algunos...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No, no hablo de ETA. Ese me parece un tema demasiado claro para merecer mi comentario. Simplemente me alegro de lo que pasa y confío en lo que pasará.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hablo de Libia. De un cambio terrible que nos enfrenta a una realidad nueva y absurda. La certificación de que el terrorismo de estado internacional cuenta con el visto bueno de la ONU, que derrocar un régimen antipático es un fin que justifica cualquier medio, que pueden destruirse ciudades, asesinarse personas, distribuir armas entre gente desconocida con objetivos no confesados y cualificación dudosa, y ejecutar de forma sumarísima a dirigentes sin juicio, sin derecho a defenderse, vejar y humillar cadáveres...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esto tiene, claro, antecedentes. Todo comienza un 11 S, con un avión (curiosamente americano) volando sobre un edificio emblemático y descargando su terrible capacidad mortífera antre los ojos asombrados del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue un 11 de Septiembre, que un avión americano bombardeó el Palacio de la Moneda de Chile, asesinando a Salvador Allende, inaugurando una de muchas intervenciones en las que Estados Unidos salva al pueblo de sí mismo apoyando a presuntos defensores de la libertad que no se sabe quiénes son hasta que es tarde. Pero entonces todavía tenían que esconder sus apoyos, trabajar en la sombra, disimular.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora entramos en una nueva era. En los 70 nos habían prometido que el nuevo milenio sería la Era de Acuario, era de paz, de desarrollo espiritual, intelectual y humano. Estamos aquí, en la Era de Acuario, y todos piensan nada más que en dinero, el mundo arde en guerras sucias y, por primera vez en mucho tiempo, el terrorismo internacional de estado está bendecido por el conjunto de la opinión pública.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Eso sí, en Madrid reponen &lt;i&gt;Hair&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/1037584014011264989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/1037584014011264989?isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/1037584014011264989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/1037584014011264989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2011/10/quod-erat-demonstrandum.html' title='Quod Erat Demonstrandum'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-3890326925425929906</id><published>2011-04-11T20:00:00.002+02:00</published><updated>2011-04-12T19:40:10.396+02:00</updated><title type='text'>Un Apunte al Margen de la Historia</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;¿Es todo?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; Pregunta a-escena, tal vez sin darse cuenta de cuán trascendente es la pregunta. Quizás sin saber del poder de los ingredientes alquímicos que componen el mayor sortilegio desde &quot;hágase la luz&quot;. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Partiendo de la misma oscuridad, con quizás más profundos resultados. ¿Más profundos? ¿Es posible una transformación más profunda que la de crear el tiempo a partir de la eterna quietud, crear la dimensión de lo inexistente a partir de un vacío en que ni la oscuridad existía? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Acaso no son estas preguntas suficiente prueba de que sí es posible? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dudar, abrir una puerta a algo aun mayor que el infinito, poder plantear una creación que contenga o anule a la Creación. La vastedad del poder de la duda, que aniquila la estúpida certeza. &lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjKDNs9Ecper3PxzH9SVtBU1xvlpGCfviBFR5SgHbzh3IVD94t0a9LKO69h3Q6jWZUIb4g3xZSWUj5RpYyrsh_aIR-ghW6TQh4YCUkkBwaIEguvS9SB_HpPyEkSGtu4bZfEIGH/s1600/el+borde+del+espejo.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 225px; FLOAT: right; HEIGHT: 183px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594351207673605762&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjKDNs9Ecper3PxzH9SVtBU1xvlpGCfviBFR5SgHbzh3IVD94t0a9LKO69h3Q6jWZUIb4g3xZSWUj5RpYyrsh_aIR-ghW6TQh4YCUkkBwaIEguvS9SB_HpPyEkSGtu4bZfEIGH/s320/el+borde+del+espejo.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de todo, Dios tan sólo crea la realidad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La pregunta de a-escena crea incluso la posibilidad de lo inexistente y la imposibilidad de lo que ha sido. La palabra del que se pregunta, el gérmen de lo fantástico, latente en cualquier recuerdo de esta extraña experiencia de la Vida. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Más allá de la palabra, toda idea de pregunta es un Big Bang íntimo, ínfimo. Supernova. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Justo después de que Areadoce invocara la cábala de la existencia con una afirmación tan rotunda como equívoca (&quot;Existes&quot;), y con ello diera a luz a una explosión de sólida abstracción, de vacilantes certidumbres de abismos, e invocase el poder de la ficción literaria, la más sólida metáfora del vivir. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Justo después de esa afirmación y su temblor, surge esta pregunta que parece esculpida en piedra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;  &lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594343483026045874&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZX0826TYjcnmiXvRKYBVP5JWMTZyau_oQpda8YxswKXv-TEtO-ahXP1a4ozrfQuBspcNpzaxkQOpLb0DjFtR7O_T44npzEtFLLskmxbS3lSTDf6cJBg631SxNfh3lQ0Y1X2vm/s320/Personal+Void.jpg&quot; /&gt; &lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;ES TODO.&lt;/strong&gt; Esto es todo, es un epitafio. Es todo lo escrito, si se escribe. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y Parménides flotando sobre las aguas. Como en el Génesis. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque, si es todo, no es siquiera génesis, ni siquiera Supernova. Pues incluye la preforma de las ideas, su vida nebulosa antes de llegar a ser palabra, siquiera idea. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es el espacio que, desde siempre, ha habitado &lt;span style=&quot;color:#006600;&quot;&gt;“Caída Libre”&lt;/span&gt;, el espacio de lo incierto y de lo posible que siempre le ha sido natural, &lt;span style=&quot;color:#006600;&quot;&gt;Caída Libre antes de Balcius&lt;/span&gt;. &lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjSJYQ-_ONcta8MoNgabnedPIweA4FdcuZTUMQPpdQfrf08HRzQWVmftgSFMDkvMw2kr0kuZOwZXe3hg4x_B9NkJzxuv4mRHa-8KWkVcLAQN-wSGiFMZVfX4n9SG7LL5ajqGcSn/s1600/HistoryWritingMachine.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 265px; FLOAT: left; HEIGHT: 222px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594344094232440146&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjSJYQ-_ONcta8MoNgabnedPIweA4FdcuZTUMQPpdQfrf08HRzQWVmftgSFMDkvMw2kr0kuZOwZXe3hg4x_B9NkJzxuv4mRHa-8KWkVcLAQN-wSGiFMZVfX4n9SG7LL5ajqGcSn/s320/HistoryWritingMachine.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He escrito mucho, de palabra, obra y omisión. &lt;em&gt;Sobre todo de omisión&lt;/em&gt;. He dejado mucho por escribir, muchas ideas que explotan en universos de posibilidades nunca resueltas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una de ellas es un plan. Otro plan. Podría llamarse algo como &lt;span style=&quot;color:#000000;&quot;&gt;“plan para un plan frustrado”&lt;/span&gt;. La idea (el plan frustrado que tal vez un día rescate) consistía en explotar la fascinación, la sorpresa, que se esconde detrás de lo muy conocido, de lo mil veces visto, que sin embargo escondía un secreto sorprendente. Algo de lo que muchas veces comentó Ítalo Calvino cuando hablaba de los Clásicos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se jugaría con películas, novelas o cuadros muy famosos, se investigarían las verdaderas intenciones del artista, que han sido malinterpretadas desde siempre por el conjunto de la humanidad, especialmente por los entendidos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por ejemplo, tenía ganas de gritar a todo el mundo que no, que Psicosis de Hitchcock había sido mal leída. Analizando escena por escena, demostrar que el primer asesinato sí lo había cometido la madre de Norman, que la historia era todavía más rebuscada de lo que parecía a los inocentes espectadores de la época, ver el mensaje oculto en la escena del ridículo psicólogo confundiéndolo todo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vamos arrastrando aquella primera impresión, el mito de Psicosis, ya no somos capaces de leer la historia con mayor malicia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hablaría también de Los Hermanos Karamazov, pero no tiene mucho mérito. La clave de Los Hermanos Karamazov está en el equívoco, y tal vez todo el mundo sepa, cuando ha cerrado el libro, que lo ha leído mal desde el principio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y en estos días me voy dando cuenta de que es habitual ese equívoco en la lectura demasiado rápida, del crecimiento del mito a costa de la obra. Lo malo es que no estoy hablando de literatura, sino de Historia. De cómo la historia está siendo generada todos los días con los residuos de la literatura muerta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En una de sus mejores obras, Torrente Ballester plantea la posibilidad de que Napoleón sea una invención colectiva creada para hacer más digerible y hermosa una historia inaceptable por la burguesía. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y vista desde la perspectiva miope de la inmediatez, el nacimiento de la Historia con Mayúsculas parece igual de Absurdo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Primero es el mito, el muñeco, luego su relleno. Como las efigies que la Inquisición quemaba. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La imagen del dictador implacable masacrando a su pueblo, es una imagen muy dura que tenemos todos grabada a fuego por tanto periodismo sensacionalista, tanta película del miedo, tanta guerra fría y Orwell, tanta Historia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y tal vez en cien años los niños repitan de carrerilla que en el año 2011 el pueblo se levantó contra los regímenes dictatoriales del norte de África y quién sabe cómo explicarán lo de Libia y la guerra y quién sabe cuántos miles de muertos que vendrán, cómo lo resumirán en dos frases de libro de texto, que son como dos esferas de ámbar, limpias y brillantes, perfectas, el destilado incontestable extraído de millones de páginas de periódicos arrojando medias verdades, medias mentiras, conclusiones bastardas derivadas de razonamientos espúreos, resultados del darse prisa por contar la noticia sin entender lo que pasa. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo esto ha funcionado así, no ha existido historia, sólo hechos precipitados y amontonados que se han intentado poner en la perspectiva épica más por motivos estéticos que otra cosa. Queda bonita la palabra Libertad, la indignación, la dignidad. Pero nada de eso significa nada aquí, en un contexto completamente descuadrado, que recuerda en todo al Afganistán de cuando Reagan, a Chile, a tantos otros errores que no se comprenderían hasta más tarde. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Demasiado tarde. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y sobre todo, a la vieja reclamación: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;“tradutore, traditore”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El líder de la revolución, con más ganas que fuerza, intentando explicarse con vehemencia, y los medios abusando del lenguaje para traducir sus palabras de socorro (¡sí, de socorro!) como palabras de amenaza. La traducción de cada cosa que dice como si fuera una estúpida locura, una fanfarronada (aunque tenía razón en todo, en lo de las tribus, en lo de AlQuaeda, en lo del pueblo de su lado…), cuando traduces escoges las palabras, y las palabras cambian lo que dices. &lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlV6HOekcB4pFg_NKqiYIkhc4PXgQlYEev6q4V_5AkVNMzW9JFbrZL7UorZzrqtOVhGvhGo8HmGQ08n5dnE2LM4zq8ml1i3BoQ9ReXSijVTErDlTBRbFT8zMdyvHyE7IQP7GIG/s1600/sillas+abstractas.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 271px; FLOAT: right; HEIGHT: 264px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594352058216239474&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlV6HOekcB4pFg_NKqiYIkhc4PXgQlYEev6q4V_5AkVNMzW9JFbrZL7UorZzrqtOVhGvhGo8HmGQ08n5dnE2LM4zq8ml1i3BoQ9ReXSijVTErDlTBRbFT8zMdyvHyE7IQP7GIG/s320/sillas+abstractas.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es verdad que no hay que barajar ninguna oscura conspiración, y eso es lo peor. Los motivos son mucho más estúpidos y los hechos más simples, tanto que no se entienden. Se han repartido los papeles, como en un circo de pulgas (la gente, vista desde muy lejos, es un reguero de pulgas), en que es el disfraz lo que da significado a los actos. A uno se le ha puesto de tirano (un sombrero que últimamente sale muy barato fabricar,… ¿alguien recuerda a Noriega?), a los otros de héroes (ni voy a mencionar a los Mujaidines), ya da igual cuál sea el sonido de las voces, el movimiento de los labios. Se sincronizarán, bien o mal, al doblaje que se ha escrito antes que el guión original. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy releyendo 1984. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es uno de esos libros que significan algo distinto en cada momento de tu vida, en cada momento de la historia. Hoy, da verdadero pánico. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Oceanía SIEMPRE estuvo en guerra con Eurasia, quien lo dude es un traidor. ¿Y punto? ¿Es todo? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siento una tristeza física. No es la tristeza que querría para mí ahora. No siento lástima ni indignación de ningún tipo, no siento ni rabia ni víscera alguna se rebela, ni recuerdo alguno se agita. Es una sensación profundamente personal, íntima, de extrañamiento. De alguna forma, incluso mi cuerpo ha interpretado mal lo que quería decir.&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/3890326925425929906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/3890326925425929906?isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3890326925425929906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3890326925425929906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2011/04/un-apunte-al-margen-de-la-historia.html' title='Un Apunte al Margen de la Historia'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjKDNs9Ecper3PxzH9SVtBU1xvlpGCfviBFR5SgHbzh3IVD94t0a9LKO69h3Q6jWZUIb4g3xZSWUj5RpYyrsh_aIR-ghW6TQh4YCUkkBwaIEguvS9SB_HpPyEkSGtu4bZfEIGH/s72-c/el+borde+del+espejo.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-3346734163347440438</id><published>2010-07-01T15:58:00.009+02:00</published><updated>2010-07-11T13:09:38.912+02:00</updated><title type='text'>SUPERNOVA !!</title><content type='html'>&lt;table&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 333px; DISPLAY: block; HEIGHT: 245px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5492594860604329922&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjzUDGqCJCICTK1Ggnex7TtZlLesGf_916cL8Z6HQjoXcrhvIxUVR9gKqUzrE5C3AwYHg8UeJ6L-qH-rOJ3WOhTJUWtfyy1fdo6FJJ47XHuWHX94c92uiuxCG39YGW8qv6FCrlV/s320/Laszlo_Die+spiralige+Raumdrehung.jpg&quot; /&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 201px; DISPLAY: block; HEIGHT: 242px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5492598683798952690&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiTDo9TENDGS9u17ksRGF_026ybyL3W9W8v3EK4cqpCH6WuRQgEYEo6JGS4KUPRp_FOtAVe86BSiX_7fxyThh4JLIhHVTYUOtC4TmGBI6X6276RSF9jaScdjfBDHISOJmdIRecd/s320/ernst-max-le-soleil.jpg&quot; /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:75%;color:#cc9933;&quot;&gt;Laszlo Moholy Nagy&lt;/br&gt;Die spiralige Raumdrehung&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:75%;color:#cc9933;&quot;&gt;Max Ernst&lt;/br&gt;Le Soleil&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:120%;&quot;&gt;El tiempo que no escribo no existo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo que no escribo no existe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg2UYpg_pWO1YVoMPHXc-XmQkie3K_djkQULOWT6SOA1dZPEToLsuVTLdaiWOf4fVF1aRHT2vMfaEETLj9zySqLOKyI2FVgLDbnAzHlBtXWuAJAVNWZE6V5nInbGMSJvWhHJMhk/s1600/laszlo2.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; 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/&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:85%;color:#cc9933;&quot;&gt;Laszlo Moholy Nagy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:75%;color:#cc9933;&quot;&gt;Anatomie&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;br /&gt;&lt;td&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:85%;color:#cc9933;&quot;&gt;Max Ernst&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:75%;color:#cc9933;&quot;&gt;Anatomie&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/3346734163347440438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/3346734163347440438?isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3346734163347440438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3346734163347440438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2010/07/supernova.html' title='SUPERNOVA !!'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjzUDGqCJCICTK1Ggnex7TtZlLesGf_916cL8Z6HQjoXcrhvIxUVR9gKqUzrE5C3AwYHg8UeJ6L-qH-rOJ3WOhTJUWtfyy1fdo6FJJ47XHuWHX94c92uiuxCG39YGW8qv6FCrlV/s72-c/Laszlo_Die+spiralige+Raumdrehung.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-3698145460542061211</id><published>2010-06-07T15:43:00.007+02:00</published><updated>2010-06-08T19:26:56.234+02:00</updated><title type='text'>Angst essen Seele auf</title><content type='html'>La culpa antecede al pecado. La acción antecede a la intención.&lt;br /&gt;La palabra es anterior a su significado, y ya tendremos ocasión de encontrarle sentido.&lt;br /&gt;Si crees que hay una ley que lo rige todo, si crees que hay un plan maestro, sentirás esta misma incomodidad que me obliga a escribir, palabra tras palabra, porque algo no encaja. Algo repugna a tu razón, o a tu intuición. Pero eso no importa, eso no prueba nada, porque las pruebas se construyen antes que las hipótesis y todo el método científico es un enorme truco de tahúres. Porque las consecuencias vienen antes que los hechos, no me lo discutas, la mecánica del universo es muy anterior a tu podrida lógica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEirubDFaSIYREsiD3qSyOf5h2axqjHOr1eV7-fdRfJkIfInrlIctGnMhE-r-j8mrdRArSIq9YY6t_wTPsinNczmfFBXuYggzHww18bf5MoHPHdAnIgGp2rGFuHYiu5Xn3okcxcp/s1600/1190365427390.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 235px; FLOAT: left; HEIGHT: 153px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5480162165866729186&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEirubDFaSIYREsiD3qSyOf5h2axqjHOr1eV7-fdRfJkIfInrlIctGnMhE-r-j8mrdRArSIq9YY6t_wTPsinNczmfFBXuYggzHww18bf5MoHPHdAnIgGp2rGFuHYiu5Xn3okcxcp/s320/1190365427390.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Existen palabras que no suenan, ausencias que llenan, silencios que aturden. Existen excusas que no permiten perdonar. Existen mentiras que engendran una realidad. Existen paradojas que no te sorprenden.&lt;br /&gt;Las paradojas son consustanciales a la existencia, te has acostumbrado a ellas, vivir es una colección de excepciones. Lo raro es vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra es anterior a su significado. Ahora es una buena ocasión para encontrarle sentido a esto. Escribo al azar y las palabras se ensamblan sugiriendo. Sugiriendo qué. Aparece el sentido. Ya lo había escrito antes (la palabra es anterior), pero es ahora el momento de darle un valor, rellenar este contenedor sintáctico, sin táctica, porque lo primero fue palabra. Fíjate, primero viene el Spam (esa infección electrónica, frío temblor, voz de muertos, o de no-vivos, que es peor). Luego viene su posibilidad, si la miran los ojos adecuados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;Burroughs explora las técnicas basadas en cintas magnéticas. Lee un texto, lo ha escrito él mismo. Graba ese texto en una cinta magnetofónica, es su voz la grabada allí. Manipula la cinta, cortando y uniendo trozos aquí y allá. Edita, reordena, yuxtapone. El resultado lo vuelve de nuevo papel, pudiendo decirse que mediante un procedimiento aleatorio ha devuelto a las palabras su existencia libre del sentido del texto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;La palabra llega primero, luego vienes tú y todo cambia. Cuando escribí esto no sabía quién eras. Ahora me doy cuenta del sentido que tiene esto para ti, las múltiples implicaciones, por lo que tú ya sabes. Me doy cuenta “yo”, un “yo” que vive dentro de tu interpretación de la palabra, un “yo” ficticio. &lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object id=&quot;divplaylist&quot; codebase=&quot;http://fpdownload.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=8,0,0,0&quot; classid=&quot;clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000&quot; width=&quot;335&quot; height=&quot;28&quot;&gt;&lt;param name=&quot;_cx&quot; value=&quot;8863&quot;&gt;&lt;param name=&quot;_cy&quot; value=&quot;740&quot;&gt;&lt;param name=&quot;FlashVars&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Movie&quot; value=&quot;http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=11633175-3e5&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Src&quot; value=&quot;http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=11633175-3e5&quot;&gt;&lt;param name=&quot;WMode&quot; value=&quot;Window&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Play&quot; value=&quot;-1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Loop&quot; value=&quot;-1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Quality&quot; value=&quot;High&quot;&gt;&lt;param name=&quot;SAlign&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Menu&quot; value=&quot;-1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Base&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;AllowScriptAccess&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Scale&quot; value=&quot;ShowAll&quot;&gt;&lt;param name=&quot;DeviceFont&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;EmbedMovie&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;BGColor&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;SWRemote&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;MovieData&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;SeamlessTabbing&quot; value=&quot;1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Profile&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;ProfileAddress&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;ProfilePort&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;AllowNetworking&quot; value=&quot;all&quot;&gt;&lt;param name=&quot;AllowFullScreen&quot; value=&quot;false&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=11633175-3e5&quot; width=&quot;335&quot; height=&quot;28&quot; name=&quot;divplaylist&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; pluginspage=&quot;http://www.macromedia.com/go/getflashplayer&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color:#990000;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:85%;&quot;&gt;Wolfgang Roschen - Phonetische Etüde (escultura sonora)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Mediante un procedimiento aleatorio, las palabras recobran su existencia libre del sentido del texto”.&lt;/em&gt; Pero no es así. Burroughs está convencido de que no es así, y ha explorado muy a fondo el subconsciente (con toda clase de ayudas químicas) como para obviar su criterio. Sospecha que el procedimiento de collage de las cintas tiene mucho de automatismo, pero poco de aleatorio.&lt;br /&gt;Burroughs cree que el subconsciente está plenamente al tanto de dónde están las palabras dentro de esa cinta negra, muda, que es como un montón de tinta congelada y arrancada del papel (como si escribieras todas las palabras posibles, una encima de la otra, y ya no se pudieran leer. El tiempo se hace distancias dentro de la cinta, y ese tiempo táctil, filiforme, sigue portando las palabras.&lt;br /&gt;Afirma que la persona que manipula las cintas está completamente al control de lo que está haciendo, pero a otro nivel. &lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de cruzar la estela de otro avión, justo en dirección perpendicular al mío. Acabo de colisionar con un avión pasado, mi trayecto y el de otro viajero han coincidido en el punto exacto, por la ventanilla el vapor congelado en el aire escribe un minucioso tratado sobre perspectiva. De pronto la imagen del cielo azul se llena de bruma y me cruzo con un fantasma. Eres testigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style=&quot;TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 202px; CURSOR: hand&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5480163960664428354&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjpplW_YqfI3TbuVuT8VXzjl9-cVp762JDEhPg_gKwarA902wRONm_uj_ZUCvOCG3sBaWbdnULb3HqMVxOGn_R0uAfuZKM1G8cOGkQPTu8tToucr1EZB4YR9xODvQScwwzF1xP9/s320/muelle-espiral.jpg&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;&lt;br /&gt;Surge un autocollage, un texto que adquiere el sentido de los significados ocultos, ocluidos, reprimidos en el texto original. La fuerza que introdujo ese significado profundo dentro del texto es la que ahora opera para sacarlo a la luz, desde dentro del significado tapadera. Por tanto, lejos de ser un proceso aleatorio, es el proceso más genuino de creación, acaso el más sincero y honesto. Las cintas manipuladas están cargadas de una anti-sintaxis violenta, de espasmos de sonidos y palabras, respiraciones a destiempo y fragmentos con los filos aun cortantes, aun sangrantes. Da miedo pensar que realmente ese animal vive dentro de nuestra palabra todo el tiempo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera que escribí la disculpa sin conocer la ofensa. El azar a veces tiene memoria. Antes de aquello, tal vez después (tal vez no tenga importancia). En un tiempo distinto, acaso, escribí unas palabras y existía una culpa desligada de toda la historia, pues la historia no había sido aun imaginada, y la culpa aun no había sido nombrada. El mundo giró sobre su eje, pivotando en esta ocasión en algún punto del mapa, posiblemente entorno al País Vasco, a 800 m de altura. En la trayectoria exacta del vuelo Madrid-Bremen, en la exacta perpendicular Barcelona-Vigo, tras un número exacto de segundos que nadie ha computado. He herido el cielo haciendo la señal de la cruz, la culpa es algo tan cristiano, tan judío, tan humano al fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;&lt;em&gt;&quot;En ocasiones&quot;,&lt;/em&gt; comenta Burroughs ,&lt;em&gt; &quot;los textos surgidos de esta manera, al ser almacenados y posteriormente releídos, parecen referirse a acontecimientos futuros&quot;.&lt;/em&gt; Comenta un caso, en que la reelaboración de un artículo periodístico produce la frase lapidaria: &quot;it&#39;s not a good thing to sell your father&quot;. Años después, quien pronunció estas palabras (aunque con otro orden, con otra intención) fue traicionado por un hijo suyo. La explicación que propone Burroughs:&lt;em&gt; &quot;When you cut on the present, the future leaks&quot;.&lt;/em&gt; Una mera imagen poética... o tal vez un recurso mediúmico, adivinatorio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;Estas cosas me las contó el propio Burroughs, cuando llevaba diez años muerto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me lees, me interpretas, me inventas diciendo lo que crees entender que digo, manipulas las cintas que flotan en el aire (mi voz, campo magnético jamás oído), colgadas del árbol de la ciencia (frutos amargos, una pena, tan hermosos), como si fueran disculpas, haciendo respirar un aire nuevo lleno de tiempo ya vivido. Me inventas diciendo esto y me haces culpable, coagulándose la historia que nunca fue, cargándose todo de un significado que podría ser una historia, que podría escribirse y hasta vivirse, precipitando como el azúcar en el fondo del vaso, naciendo un cristal del significado tan satisfactorio como falso,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero es la palabra.&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;Luego el miedo. &lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/3698145460542061211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/3698145460542061211?isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3698145460542061211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3698145460542061211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2010/06/angst-essen-seele-auf.html' title='Angst essen Seele auf'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEirubDFaSIYREsiD3qSyOf5h2axqjHOr1eV7-fdRfJkIfInrlIctGnMhE-r-j8mrdRArSIq9YY6t_wTPsinNczmfFBXuYggzHww18bf5MoHPHdAnIgGp2rGFuHYiu5Xn3okcxcp/s72-c/1190365427390.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-3534862488178289186</id><published>2010-03-30T00:00:00.004+02:00</published><updated>2010-03-30T12:49:21.121+02:00</updated><title type='text'>Textos legales</title><content type='html'>&lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;ALEGATO&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Esto no es un texto.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Pronto volveré a escribir, pronto volverán las esculturas de sombra y ciertas vibraciones. El vértigo de la caída, viejas sorpresas en nuevos recuerdos. Pronto florecerán de nuevo los peces en el aire tan sólido de lo nunca dicho. Pero debe hacerse poco a poco, y por eso, esto aún no es un texto.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Podéis alegar que todo lo escrito es literatura, y que un buen actor puede hacernos llorar leyendo los ingredientes de unas galletas con chocolate. Que la emoción no está en lo escrito sino en la palabra, que la palabra es ubicua y hasta al silencio se le nombra.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;No me sirve. Existe la palabra que escapa al texto, como un personaje perdido del Coro griego. Existe y no sé cuál es, pero en el transcurso de este proceso voy a demostrarlo ante este Jurado, igual que encontré en su día el texto sin autor, que se escribe a sí mismo, o el mismísimo Nombre de Dios... son sólo palabras, no es tan difícil.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Nadie es capaz de una desafección tal que no deje trozos de piel en todo lo dicho. Nadie puede usar las palabras del diccionario, pues la piedra se rompe al intentar doblarla. Nadie puede escapar al tejido de íntimas relaciones del cosmos, que a todos nos ata en una cosquilla de vértigo y un vacío de muerte. Nadie puede escribir y no entregarse en lo escrito, irremediablemente vulnerable, para siempre vencido. No se puede escribir algo que no sea un texto... y sin embargo esto no es un texto.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Y si fuera un relámpago, si se hiciera todo luces contra el NO, si arrancara chispas de silencio a cualquier negro vacío, si inundara la memoria y los libros, incluso así no serviría. Es solo una renuncia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;b&gt;DEFENSA&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Desde luego no es fácil justificar mi actitud. Escribir una loa al suicidio y acto seguido desaparecer, no es lo que se dice considerado hacia el lector.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin embargo, las respuestas generales han sido de muy buen sentido del humor y una apertura de miras encantadora. Quiero comentar alguno de los apuntes que me habéis ido dejando en los últimos meses, en defensa de mi postura inicial, que sin duda se verá desbordada por lo original de vuestras interpretaciones. Sobre todo la pregunta, no sé si a cuento, ¿por qué un pez?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hermosa la idea de novengoenningunlibro, creo que es un buen motivo para que un pez luchador aparezca en este texto, el pez que agrede a su propia imagen, como el suicida que quiere acabar con aquello que reconoce al verse. Una forma de proteger a los suicidas es separarlos de su imagen. En todo caso, por qué proteger a los suicidas. Por lo mismo que protegemos a los peces luchadores, resulta que son bellos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Marina habla de la imagen: &quot;acariciar dentro del mar un cabello largo y suelto, como las algas, como el tacto de este otro jardín&quot;. Lo dice así, con letras pequeñas y redondas. Yo, que soy amante de cristales y agujas minerales, devuelvo la imagen a la palabra afilada, y añado una referencia a la bibliografía: &lt;i&gt;&quot;&lt;/i&gt;&lt;a href=&quot;http://www.lamaquinadeltiempo.com/prosas/cortazar1.htm&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#4e2188;&quot;&gt;&lt;i&gt;El río&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;&quot;&lt;/i&gt; de Julio Cortázar: &lt;span style=&quot;font-style:italic;&quot;&gt;&quot;parece que es así, que te has ido diciendo no sé qué cosa, que te ibas a tirar al Sena&quot;&lt;/span&gt;. Las aletas del pez, como cabellos enredados entre algas, flotando los móviles cabellos de una mujer ahogada en un río. Afilada, pero hermosa imagen, como lo son los rituales del suicidio que Bendicó, asistiéndolos casi monacalmente, transforma en liturgia propiciatoria.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y está areadoce, con un relato que tiene el poder de las palabras pensadas, más que el de las palabras escritas. Es más que un comentario, transforma mi texto y da verdadero sentido a la imagen del pez. Tu historia del pez suicida conserva el inmenso misterio que representó una vez para alguien tan pequeño, e inyecta su misterio en un universo que hemos olvidado sentir ajeno, extraño, hostil, como peces fuera del agua, y nos acerca una posibilidad de escape, una esperanza. Una salvación, una mano, otro suicida. Para salvar a los suicidas, todos tenemos que aceptar nuestro impulso de saltar de la pecera, una proyección astral, otra forma de salir de aquí.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Después, al fondo, muy al fondo, un despertar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y están también todas las protestas, algunas de ellas automáticas. Tal vez todas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;b&gt;LEY DE VIDA&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;La acera mojada, como un río rizado de cemento reflejando el color del cielo. Una paloma muerta, pura blandura vencida, yace al borde de un minúsculo precipicio dibujado entre el quicio de una puerta y la más gris de las aceras. Su pico conserva algo de la fuerza de un tópico pacifista, un poco estatua camino de convertirse en escultura surrealista a fuerza de hormigas.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;La gente pasaba a su lado esforzándose por ignorarla, por asco al asco, las metáforas muertas son las más difíciles de pronunciar. Su indiferencia fingida los hacía incoherentes con la escena. La gente así, pasando sin inmutarse al lado de una paloma muerta un día gris, da a la escena un aire de cuadro de Magritte.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;A un metro de distancia, un hombre con gabardina cerraba su paraguas, como quien enfunda un arma.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;DENUNCIA&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Llevo unos años pensando en escribir sobre algunas de las cosas que el bipartito gallego había logrado hacer en su última etapa, cuando de pronto, &lt;i&gt;è partito&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y no queda nada. Iba a hablar de pequeños, a veces inútiles, esfuerzos por cambiar la cara de algunos aspectos tan pegados a la piel de Galicia que parecían Galicia misma. Y no, eran una tierra mitológica, un poco al modo de Torrente Ballester, tal vez un mapa de aquellas tierras tan parecido a la ficción que podía ser habitado. Y llegan las Galiescolas, nuevas leyes de costas, las ganas de hacer las cosas y la muerte del dragón.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El dragón es ese monstruo que sustituye a los miedos originales, a los miedos que cayeron del cielo en beneficio de los señores, de los dueños de los castillos. A las guerras, a las hambres, a los bárbaros de los pueblos próximos. Es interesante que cuando los miedos pasan y los señores podrían ser derrocados, los propios villanos (humillándose a sí mismos en su villandad) ayudan a crear nuevas justificaciones que cubran su vergüenza servil. El mecanismo (espíritu de la colmena) del consciente colectivo crea el dragón, y los señores mantienen un siglo más de supremacía en la búsqueda de un improbable San Jorge. En Galicia, desde los años 80, el dragón se llama Bloque Nacionalista Galego.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Era un partido que todos admitían necesario y meritorio (y AP -luego PP- se alimentaba de él de manera dialéctica), pero que muchos, muchísimos, lo temían como a un demonio, considerándolo incompatible con la tarea de gobierno. Pues bien, apareció el BNG en bipartito, en el Gobierno de Galicia, se portaron bien, no tenía dientes ni cuernos... y por desgracia el dragón es de por sí un animal tímido que vive en guaridas y evita las multitudes. El BNG de la misma forma resultó un partido muy comedido. El bipartito lo era, evitando en todo momento caer en los actos a los que el mito les había predestinado. Los actos por los que, por otra parte, habían sido votados: matar al señor, desmontar la podrida jaula barrote por barrote, hacerlo arder todo para construir sobre las cenizas.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No ha pasado nada. Han vuelto a perder, ha venido Otro (Feijóo es un &quot;no soy Fraga, soy Otro&quot;), y no pasa nada. Es así como funciona, la democracia garantiza un mandatario tan malo como se merezca el pueblo que lo vota. Pero debo denunciar.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Denuncio en primer lugar la política de asfixia del actual gobierno de la Xunta. Asfixia al sistema educativo, a la actividad de I+D, a la salud pública. Denuncio (por haberlo experimentado) la presión política sobre la actividad de los médicos del SERGAS, forzándolos a liberar camas de hospital antes de lo habitual para contener gastos, derivando en riesgos y molestias a los pacientes que son enviados a sus casas. Denuncio también que la maza que sus antagonistas no se atrevieron a blandir, los nuevos ocupantes de la Xunta la están utilizando contra todo lo que se había comenzado anteriormente, denuncio el odio y el mal ganar.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Denuncio aquí también el desánimo, el desaliento, las pocas ganas de soñar. La actitud de todos los que antes los echábamos de menos y luego los echábamos de más. Las excesivas expectativas que pusimos en el cambio, que viéndose cubiertas sólo a medias y con tibieza, nos hicieron sentir traicionados o vendidos. Denuncio que algunos creímos (me incluyo por puro amor a la derrota) que era mejor un mal contundente que un bien insuficiente. Denuncio que cedimos a la tentación que el ansia de castigar lo mediocre optando por la cucharada más grande de la medicina más amarga. Que dejamos de desear y nos abandonamos al mal sueño, a la larga noche de piedra.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Denuncio por último mi propia cobardía, al escribir esta denuncia como un texto de ficción, un cuento de dragones, y traspapelarla entre los párrafos de un larguísimo texto firmado por alguien que no existe.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;PROPIEDAD INTELECTUAL Y PLAGIARISMO&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Caminar con un automatismo que imita el movimiento humano, iluminando con los ojos-faros un paisaje idéntico al de tu pueblo, proyectando sobre él los colores de la tarde.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;De esta misma tarde. Has analizado los colores del cielo y su rápido cambio del gris-añil a un naranja apagado, pasando por la fascinación de un morado con algo de granuloso, un efecto de la sensibilidad de la película a ciertas longitudes de onda. Añadir un poco más de ocre a la mezcla cuando la proyectas sobre las curvas lunas de los coches, para obtener el efecto exacto del reflejo del cielo.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En efecto, mira el cielo, esas nubes. Mirarlas como si estuvieran pintadas. En su mayoría han sido difuminadas con el dorso de la mano en rápidos movimientos expansivos, desde un punto de fuga que coincide con la puesta de sol, hacia los bordes de la imagen en sentido contrario. Una disposición tópica, un tanto gastada, pero bonita. Sobre ellas, demasiado evidente la técnica, algunas están pintadas con un algodón empapado en gouache. En una capa al fondo de la transparencia hay líneas tenues de pastel. Si las miras como si las hubieras pintado tú, dan ganas de quitar algunas.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Escuchar tu propio silbido mientras paseas, como si fuera un silbido sintético. No es difícil hacer un sonido así, una onda en dientes de sierra y algunos armónicos (tienes un silbido algo estridente), y las envolventes que imitan el ligero vibratto, y un toque de ruido blanco. Tocas el teclado y manejas al mismo tiempo los potenciómetros y los controles, divirtiéndote con media docena de rebuscados artificios para hacer sonar el silbido más “natural” (un poco más de ruido, desajuste sutil de la afinación entre los dos osciladores, juego con el portamento, bajar la frecuencia de corte al mismo tiempo que subes el nivel de ruido blanco, como quien silba un poco demasiado fuerte), todo bien mezclado con una grabación de ruido de fondo de la calle, y los pasos, tus propios pasos, con el punto justo de reverberación.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tienes que dejar de tocar el teclado del sintetizador, porque se te secan los labios.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y si me besas, porque paseas a mi lado a lo largo de kilómetro y medio de escenografía perfectamente simulada (todos los objetos son planos y tienen las sombras propias y ajenas dibujadas sobre ellos mismos), entonces reconstruir el sabor del beso como quien cocina, con los ojos cerrados mezclar una cantidad exacta de canela, de eneldo, de cúrcuma y esa flor de sal que sabe un poco a lágrimas. Probar un poco, añadir unas gotas de leche de coco, y verter la mezcla sobre algo de pulpa de tamarindo, exactamente esa carnosidad, ese tacto.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y seguir paseando con la repetición mecánica de todas las acciones, sonidos, paisajes, la conversación predecible hablada con texto predictivo, copypaste, ensamblada con palabras como si fuera dicha de verdad.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Volver a casa y escribirlo en tu blog, como si hubiera sido cierto, como si lo hubieras imaginado.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;LA LETRA DE LA LEY&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;¿Para qué esa tarima, esa distancia? ¿Qué se quiere demostrar?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Lo tengo que leer dos veces para creerlo, porque tal y como lo escucho en las noticias parece que es un ejercicio de ficción, una Guerra de los Mundos radiada por Orson Welles.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Pero es cierto lo que se lee, lo que se escucha, lo que en cada pantalla intenta ser realidad al reconstruir ondas electromagnéticas sometidas a una primorosa postproducción. En un mundo que se parece mucho al nuestro, los niños y jóvenes han sido sustituidos por seres monstruosos. Un mundo distópico que hace pensar en &lt;i&gt;El juego de los Niños&lt;/i&gt; (&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Jos%C3%A9_Plans&quot;&gt;&lt;span style=&quot;text-decoration: underline ; color:#0016e7;&quot;&gt;Juan José Plans&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;), o en &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/The_Midwich_Cuckoos&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:#0016e7;&quot;&gt;&lt;i&gt;The Midwich Cuckoos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;de &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/John_Wyndham&quot;&gt;&lt;span style=&quot;text-decoration: underline ; color:#0016e7;&quot;&gt;John Wyndham&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, ya metidos en ciencia ficción.&lt;/p&gt; &lt;p&quot;&gt;Todo es ciencia ficción en el mundo hipertecnificado de las noticias.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;Los responsables de raptar a los infantes de la civilización entera y sustituirlos por estos monstruos no son alienígenas ávidos de cerebros, sino periodistas ávidos de extremos.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Y como barrera de contención para que tales criaturas no devoren a su devota docente, se pone una tarima. La tarima es también puente de mando, el recurso del foco y de esa lente anamórfica que se usa con el héroe protagonista que lucha contra las feroces hormigas gigantes. Sólo verla ahí, en la altura, con la bandera ondeando al fondo y su silueta recortada contra la pizarra llena de tiempos verbales y ríos de Europa.&lt;/p&gt; &lt;p &gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Y si fuera una ridícula película en que las barras y estrellas vencen a pequeños monstruos cabezones, trasuntos de soviéticos alienantes, uno apaga la fuente de ruido y el problema deja de existir. Pero existe un tipo de ficción que sí puede mantenerse ahí y hace el mismo daño. Hay una ficción perversa que cambia la realidad como un sortilegio. Y está en los telediarios.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Y en cada tertulia de café, mediática o no. Y en cada conversación impostada o no, todos parecen obligados moralmente a reconstruir esa ficción. La de que los jóvenes en las escuelas maltratan, humillan y vejan a sus docentes porque su mente ha sido barrida de todo condicionamiento social y, mediante un extraño rayo cósmico llamado ESO. En consecuencia, esa frase que nos asqueaba escuchar a nuestros mayores cuando éramos niños (&lt;i&gt;&quot;los jóvenes de ahora no tienen respeto a nada&quot;&lt;/i&gt;), hoy lo repiten más que nunca los que más juraron no decirlo. Eso sí, con variantes sumamente sofisticadas que incluyen palabras indiscutibles (las hay, no se crea), como &lt;i&gt;autoridad&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;esfuerzo&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;valores&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;La ESO (¿a falta de mejor nombre?) es, en efecto, una poderosa fuerza destructora diseñada por enemigos de la decencia para crear una horda de jóvenes, ignorantes de los Reyes Godos y de dedos hiperactivos, que a base de PlayStation y SMSs destruirán todos los valores sobre los que se asienta la sociedad cristiana. Esos y una bocanada de inmigrantes, integrados y otros. Sobre todo Otros, los hijos de los demás.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es verdad, lo admito. El trabajo de un maestro es difícil. No lo niego ni lo negaré nunca, siempre he dicho que no solamente es difícil, sino que además es muy importante. Es verdad que mi sarcasmo no ayuda, no cambia nada, sólo exhibe, sólo expone. Es un sarcasmo exhibicionista, como lo es todo escrito periodístico (quiero ser un quintacolumnista). Es verdad que hay chicos muy difíciles hoy día. Los ha habido siempre, o más bien, siempre ha existido el conflicto entre la personalidad del púber y el rol en el que se le quiere hacer encajar, y ese golpe de martillo, esa forja al rojo vivo, es la educación. No sólo admito que es difícil, también declaro que es una de las actividades que supone mayor responsabilidad de cuantas pueden ser realizadas por una persona en esta sociedad. Y el problema que entraña el conflicto antes mencionado puede minimizarse de dos formas: acercándose al joven y entendiéndolo, adaptando el proceso de aprendizaje a la persona (haciendo cada uno su trabajo), o bien imponiendo. El resto de mi digresión a continuación es una consecuencia lógica de lo anterior, así que no la voy a escribir. Cada uno debe hacerla aparecer en el interior de sí mismo, ni una palabra más por mi parte, y sólo un hueco abierto para otra forma de ficción que de cambie la realidad, esta vez en forma de utopía.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por eso repito, y al repetirlo necesariamente adquirirá otro significado, otra multiplicidad de significados: &lt;i&gt;&quot;¿Para qué esa tarima, esa distancia?&quot;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;EL CUERPO DE LA LEY&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Qué extraña manía de intentar distinguirnos del flujo de la historia. Qué eterna fuente de frustración, la de creernos distintos porque distinto es nuestro tiempo.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Por poner un ejemplo estúpido, el empeño en hablar de ciertas modificaciones de la imagen fotográfica, a través de medios digitales, como si de verdad importara ese medio digital.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Y sobre todo, la manía de hacer publicidad gratuita de una marca comercial por encima de las demás. Como podría ser Corel Draw, Aperture, Photo Finish, Corel Photo Paint, Lightroom, Silkypix, Lightzone o incluso las gratuitas: GIMP, Krita, Aviary Phoenix, Pixelmator... Sin necesidad de decir, como si se tratase de una tecnología en sí, &quot;El Fotochóps&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Y no me molesta tanto que se haga publicidad gratuita a una marca comercial determinada (hay que admitir que es un buen programa y posiblemente Adobe se lo merece), eso no me importa. Es el aura de tecno-misticismo que se le atribuye. Parece que el hecho de utilizar retoque fotográfico fuera nuevo, un signo de nuestro tiempo del que escandalizarse a medias, ese escándalo que oculta un profundo y legítimo orgullo, como quien coquetea. Similar al orgullo contradictorio de vivir en un edificio enfermo, tener un virus informático, o ser víctima de la crisis.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;No sólo no hay nada nuevo en el retoque fotográfico, ni es éste el que produce trastornos alimentarios. La imagen de una modelo en una revista puede disparar una obsesión en una joven, pero la necesidad de esta joven por autolacerarse, por buscar una autojustificación hacia esa violencia física hacia sí misma, procede de más adentro. No voy a hacer de psicólogo, pero tampoco voy a admitir las más simples de las explicaciones, sólo por mantenerme fiel a mis tiempos.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Y si después de todo es escándalo legítimo el del retoque de las antropometrías, no sé si será porque las propias antropometrías lo son, si el entallado de una blusa (su sugerencia de cuerpo y forma) lo es también, si orientar los focos en forma favorable (pintando con luz la belleza sobre la realidad) no será una trampa igualmente, si la mera idea de fotografiar no es un deseo de olvidar la realidad y sustituirla por su sombra, si no estamos mirando el mundo a través de una pantalla porque deseamos volver a ser arrojados a La Caverna, si el mero mirar no nos distancia para siempre de lo mirado.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Si no hemos puesto desde el principio nombres equivocados a las partes de nuestro cuerpo, a las formas de nuestra persona, a todos los objetos y los actos, para alejarlos, para taparlos. Si no habría que rechazar el retoque verbográfico y nombrar las cosas al menos una vez, nombrarlas una a una.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;PERIODO DE ALEGACIONES&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;1. Hay quien dice, con altivo respeto, que la fotografía no es un arte, que no tiene el mérito del pintor. Entiéndase, mérito es trabajo, lo dicen en los colegios de monjas (y el arte religioso no se lleva bien con el celuloide). Hay que darles la razón, no se puede evitar. Hay que decirles que darle al botón no tiene mérito. El arte es mirar.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;1.5. A aquellos mismos hay que someterlos al test del objeto invisible. A la manera de Morandi, a la manera de Giacometti, el test sería un inverso del Traje del Rey. El arte es mirar.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;2. Decía Wilde que el rechazo del arte decimonónico por el realismo es la rabia de Calibán al ver su imagen en el espejo, y el rechazo del arte decimonónico por el romanticismo es la rabia de Calibán al NO ver su imagen en el espejo. Hoy día a Calibán le llegaría con tener página en Facebook.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;3. Viendo la cantidad de basura en forma impresa que se acumula en cualquier quiosco, uno está por darle la razón a Cortázar y su cuento &lt;a href=&quot;http://www.juliocortazar.com.ar/cuentos/finfin.htm&quot;&gt;&lt;span style=&quot;text-decoration: underline ; color:#4e2188;&quot;&gt;&quot;el fin del mundo del fin&quot;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, pensar que se seguirá imprimiendo basura en una forma indiscriminada, sin ton ni son, hasta colapsar lo legible sin que nadie lo lea. La diferencia con el cuento es que, quién lo iba a decir, entre medias de todo lo escrito que quedará sin leer, no navegaremos con barcos inmóviles. Navegaremos por internet, buceando medio ahogados entre tantas palabras inútiles que quedarán sin imprimir.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;4. En Política todo deseo es lícito mientras no se logre. En el Arte, todo logro es lícito mientras no se desee. En leyes, ¿todo arte es político?&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;5. Con una rabia terrible levanté el puño, abrí la boca para expresar mi queja hacia todo lo que tenía a mi alrededor. Olvidé mi queja, estas cosas que le pasan a uno a veces, un despiste. Aprovechando que tenía el puño levantado, comencé una violenta revolución. Algún día recordaré por qué, creo que por ahora no hace falta.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;6. Sueño con fuego, con fuegos. Sueño que todo arde. Es el momento de mayor paz.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;EL ESPÍRITU DE LA LEY&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Porque las reglas están para romperse, todos lo saben. Si hay una puerta, es para contener, para cerrar; pero debe ser abierta, franqueada. Es inevitable que toda verja sea trepada, toda . Aquello que se cierra para protegernos, también se abre para dejar pasar aire fresco. Y las leyes, todas las leyes, son infringidas por un bien mayor al menos una vez.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p &gt;Quien hace la ley lo sabe de antemano, debe saberlo. Es posible que se introduzcan elementos arbitrarios e injustos en las leyes para obtener un beneficio equilibrado en su inevitable. Por eso entiendo los huecos de alegalidad en la justicia humana, esa mezcla de ruleta rusa y logia masónica que es la justicia humana, siempre con huecos deliberados para saciar la necesidad de imperfección.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero la ley divina, esa no es admisible. Sus estamentos cerrados, sus absolutos y sus normas alimentarias, convertidas en absurdo por la biotecnología. Sus redes sin huecos, diseñadas directamente por algún Dios, por Dios en persona (a imagen y semejanza nuestra), ¿para qué?&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;Como todas, para ser rota.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La base misma de la mayor parte de religiones es perversa, y el cristianismo más que ninguna, por cómo funciona la justicia divina. Las tablas de la ley son una reafirmación de la intención perversa y rebuscada de un Dios que plantó, en mitad del Paraíso, un árbol del que no se podía comer. En un entorno idílico con una vida unidimensional no se necesita más para trazar la red.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero una vez arrojado el hombre al mundo, una vez sometido a las caprichosas leyes físicas, a las arbitrarias leyes humanas, a la ineludible ley del deseo, qué necesidad había de un nuevo árbol del Saber. Ninguna, además no serviría. Al gritar de nuevo las tablas de la Ley, se le vió el plumero. Un corpus legal construido sobre una palabra: NO. Sobre los actos ya hechos, letras escritas sobre las líneas de la mano. Contradiciendo lo que cada uno hará, al menos una vez en la vida, toda metáfora misma del vivir, se escribe una ley de diez contundentes puntos que cubren los huecos, que taponan las salidas de todas las demás, y reclama para sí la ejecución de la primera maldición, del pecado original (la semilla ha de germinar).&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y Dios lo hizo a propósito. El pobre no tiene más remedio que hacer las cosas a propósito, no puede disfrutar de una historia sin conocer el final o paladear el goce de ir tanteando en la oscuridad, él que lo ve todo. Viviendo como vive fuera del tiempo, todas las historias se aparecen enteras delante de él, principio y final simultáneamente.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&quot;&gt;Así que esa terrible y tortuosa historia de una humanidad sometida a su propia maldición fue a propósito. Para superar sus limitaciones, para pasar unas vacaciones fuera de su eternidad, encarnarse en un hombre y salvar a los hombres. Pero como los hombres no tienen remedio pobrecillos, queda la puerta abierta a una segunda parte, como en las novelas escritas a propósito.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y no le culpo. Cada uno hace lo mismo cuando urde el plan para una novela y la perpetra. Uno sabe de antemano que se cometerá un crimen y que el personaje no tiene escapatoria, pero le deja que intente escapar página tras página. Uno es demiurgo de su novela y desenrolla el tiempo de la trama, primero generando una historia simultánea y autocontenida, accediendo a la intemporalidad por la vía de la ficción literaria. Uno escribe para generar la eternidad dentro del tiempo, y forzar la paradoja para que el tiempo cristalice en un sempiterno crimen. Dentro de cada tiempo cristalizado viven Dioses que crean su mundo usando un pecado para que fluya el tiempo. En un juego de muñecas rusas, ficciones dentro de ficciones dentro de historias, y cada Big Bang es un chasquear de la lengua.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Después de todo, al principio era La Palabra.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;HECHA LA LEY...&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ha molestado el calendario que para 2010 ha preparado el ayuntamiento de Vigo. Se dice que de entre las 140.000 fotos del archivo municipal ha escogido las doce más siniestras y oscuras. Una docena de fotos terribles, para la docena de terribles meses que se quieren ilustrar. En vez de ser gatitos en cestas o bebés regordetes disfrazados de flores, son fusilamientos, palizas, brutalidad policial, miedo en las caras de los hombres, llanto en los huérfanos. En vez de bouquets de crisantemos de varios colores son fotos grises de grises sobre la sombra negra de hombres negros de tanta hambre.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero la verdad es que se han limitado a cumplir la ley. La Ley de Memoria Histórica. Son fotos de la represión franquista durante los años 40 y 50 en Vigo. Lo que molesta a los vigueses es que en lugar de mostrar vistas de la ciudad, los muestra a ellos, de uno u otro lado, en estampas que quieren olvidar, que se han empeñado en tapar con hormigón, asfalto y buganvillas. Son cosas que hay que decir para poder olvidarlas con sentido, que hay que sacar de abajo de la alfombra para poder enterrarla en el sitio adecuado. Independientemente de eso, simplemente se está cumpliendo la ley.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y hecha una ley, hay que cumplirla.&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;Hecha la ley...&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia&quot;&gt;&lt;b&gt;... HECHA LA TRAMPA&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style=&quot;margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 16.0px Georgia; min-height: 19.0px&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;He de confesar algo; sí he vuelto.&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/3534862488178289186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/3534862488178289186?isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3534862488178289186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3534862488178289186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2009/11/textos-legales.html' title='Textos legales'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-8126441038707372389</id><published>2009-02-18T23:11:00.001+01:00</published><updated>2009-02-18T23:11:05.481+01:00</updated><title type='text'>El Otro Jardín</title><content type='html'>&lt;p&gt;Para salvar a los suicidas debemos lograr que ningún cuchillo corte, que ningún tenedor pinche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin cuchillas de afeitar, sin tijeras. Un mundo de largas barbas, de pelos largos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para salvar a los suicidas, que paren todos los trenes, todos los coches. Todos caminaremos entre cementerios de vehículos quietos, y en las vías crecerá la hierba. Una hierba mullida y sin alacranes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las armas estarán cargadas, pero sin gatillo. Como esas promesas que no hacen daño ni se cumplen nunca. Como el arco siempre tenso de ese cielo que no acaba de caer, que no acaba de llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los venenos, las pastillas, tampoco. Todo estando en su estado más degradado, más inocuo, como un cuarzo o el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suelo será blando, blandos también los muros. Las voluntades de los hombres serán blandas, los hombres serán cobardes pero no demasiado, pues la demasiada cobardía es igual de afilada.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;El mundo sería chato, de nuevo la tierra plana, de casas bajas. Ningún andamio para subir y caer.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align=&quot;center&quot;&gt;&lt;img height=&quot;424&quot; style=&quot;margin: 5px&quot; width=&quot;450&quot; alt=&quot;Pez-flor&quot; title=&quot;Pez-flor&quot; src=&quot;http://www.aquabid.com/uploads/fwbettashm1222439236.jpg&quot; /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mundo a oscuras, pues la electricidad es una fuerza mortal al alcance de los dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si os dais cuenta, el peor enemigo del suicida es el tiempo. Con suficiente tiempo todo se desafila, todo se reblandece, la energía se gasta y los venenos caducan. Hasta la voluntad de morir se quiebra con la muerte misma, y todo deja de importar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el mar, tal vez el mar, la mayor verdad, la única excepción. Si el tiempo no puede con el mar, no podremos tampoco nosotros con él, y siempre quedará la muerte por asfixia, por ahogamiento. El mar amigo, ciego. Para salvar a los suicidas nos tendremos que salvar de morir ahogados, y para ello lo mejor es no salir del agua. No salir a la luz.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/8126441038707372389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/8126441038707372389?isPopup=true' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/8126441038707372389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/8126441038707372389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2009/02/el-otro-jardin.html' title='El Otro Jardín'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-5272966712153891235</id><published>2009-01-29T21:50:00.002+01:00</published><updated>2009-01-29T22:02:00.530+01:00</updated><title type='text'>Curso breve de literatura breve en cuatro pasos</title><content type='html'>1.- Aprende a escribir (eso es lo más fácil).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- Aprende a borrar. Desaprende, desaprehéndete de las palabras. Táchalas del borrador hasta que sólo quede la caricia y la espina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- Deja de sentir tanto, deja de pensar tanto. Que lo hagan tus personajes, a ellos les toca vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- Este es el punto más difícil: deja que sean tus personajes los que callen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedes practicar, por ejemplo, con ese cuento que siempre quisiste escribir. Ese en el que una joven vestida de negro mira por la ventana, durante horas. De pronto sonríe. Y todo queda decidido.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/5272966712153891235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/5272966712153891235?isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5272966712153891235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5272966712153891235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2009/01/curso-breve-de-literatura-breve-en.html' title='Curso breve de literatura breve en cuatro pasos'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-8678826248786438000</id><published>2009-01-09T08:35:00.010+01:00</published><updated>2009-01-15T23:55:02.113+01:00</updated><title type='text'>Talión</title><content type='html'>&lt;p align=&quot;right&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot;  style=&quot;font-family:&#39;courier new&#39;;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(102, 0, 0);&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&quot;entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie&quot;&lt;br /&gt;(Éxodo 21:23, 24)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El principio de equivalencia de la legislación Mesopotámica fue formulado posteriormente en Israel en la forma de la conocida Ley del Talión . En realidad, un avance en la jurisprudencia, porque evitaba el revanchismo y las espirales de violencia. La idea es que sólo debe pagar por un delito aquel que lo comete, y no un miembro de su familia o su comunidad. También que debe pagar un precio equivalente al daño objetivo infringido, y no a la percepción subjetiva de la gravedad del acto. Con ello el estado tomaba partido en disputas que solían ser consideradas un asunto privado, imponía una retribución justa a la parte infractora, dando por zanjada la cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ley era indispensable en una sociedad sanguinaria y vengativa como era el feudalismo mesopotámico del tercer milenio antes de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la antigua Judea muchas afrentas seguían siendo consideradas asuntos privados (incluyendo mutilaciones), pero incluso en el ámbito privado la Ley del Talión se empleaba para dirimir cualquier disputa y evitar que se perpetuara. Evidentemente la formulación original de la Ley del Talión es bárbara y brutal: mano por mano, pie por pie.&lt;br /&gt;Si bien Moisés había ordenado &quot;El que mate a un animal, devolverá un animal. El que mate a un hombre, morirá&quot; (Levítico 24,19-21), el Talmud suavizó su aplicación.Podría resultar que un daño cometido accidentamente, resultante en mutilación, tuviera como contrapartida una pena en la que la pérdida de sangre o una infección provocara la muerte del infractor. También se pensaba que la mano de un artesano no era igual que la de un ladrón, en su valor (aunque ambos la usan con habilidad para ganarse la vida). Por eso la ley Talmúdica transfiere el espíritu de la Ley de Talión, pero no su literalidad.&lt;br /&gt;Se plantea entonces regresar a la retribución dineraria en pago de la afrenta, como ya practicaban los sumerios antes de Hammurabi. Aquí comienza el problema. Talión es establecido como principio práctico para los Jueces de Judea, que tienen que valorar qué es esa &quot;equivalencia&quot;, y a cuántos corderos equivale un ojo, cuánto dinero corresponde a un diente. Tal vez una vida. La vida de quién.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La evaluación económica del valor de una vida es una crueldad cotidiana con la que convivimos sin saberlo. Cuando se establece el precio del barril de crudo se suman distintos costes -de producción, almacenamiento, transporte, ... - y a ello se suma un concepto macabro: el coste derivado de mantener la estabilidad en la región productora. Entre esos costes, se contabilizan vidas. Sinceramente, creo que el petróleo sigue siendo demasiado barato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque si os parece cruel el talión en su formulación más antigua (quien hiere es herido, quien mata muere, para saldar la deuda), creo que es más cruel ese nuevo Ojo por Ojo ponderado, con realización de medias aritméticas de la cantidad de ojos debidos, con su cobro delegado en todos aquellos con responsabilidad subsidiaria, transferencia de culpas a noventa días, lo justo para que fracase toda mediación, toda justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dibujante Pau, en una de sus viñetas para el &lt;a href=&quot;http://www.escapula.com/escapula/humor%20grafico/humor%20grafico.htm&quot;&gt;Diario de Mallorca&lt;/a&gt; lo pone muy claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg5HWiJB83TbWD05rWoc7rHftb6Vka5Q-kxeCH8PBoEro8BybTkMnX7Qe7PHq8v4FO-prZ0ZcnJoJLKjGpmchtXVmqeoTYG5JlDu00mBUC_K7YWvnKSIDlScC4t52Vx_nglBrx2/s1600-h/2006-11-23.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 189px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg5HWiJB83TbWD05rWoc7rHftb6Vka5Q-kxeCH8PBoEro8BybTkMnX7Qe7PHq8v4FO-prZ0ZcnJoJLKjGpmchtXVmqeoTYG5JlDu00mBUC_K7YWvnKSIDlScC4t52Vx_nglBrx2/s320/2006-11-23.jpg&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5289214257724525058&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días después de haber comenzado la Operación Plomo Fundido, ya había cuatrocientos muertos y dos mil heridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de equivalencias. Son exactamente dos veces el 11M. Si la cuenta la hiciéramos hoy, saldrían casi cinco veces. Aquello fue casi insoportable, incluso para un país como el nuestro. Cuanto más para un trozo de tierra seca con poco más de un millón de habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hay equivalencias hablando de un país sin tierra enfrentada con un pueblo sin patria, la vergüenza contra la ofensa, la venganza contra el rencor. Un dibujo en el mapa, una mancha de tinta, esto os corresponde. La tierra prometida (me habías prometido más), un talión por sí mismo: me avergüenzo de lo que ha hecho mi hermano, el de la quijada y el bigote, aquí tienes una justa compensación, un trozo de tierra de otro, una justicia discutible, te regalo un problema. Toma una libra de su carne, pero sin derramar una gota de su sangre. Mercaderes de hombres, pesando patrias en un plato y vidas en el otro. Y la gente con hambre pesa menos, y las tierras con sueño pesan más, nos pesan los párpados del sueño de la tierra de los sueños, promesa sin habitar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y si un hombre se saca un ojo, a quién se lo cobrará. Y si un pueblo escoge a un líder suicida para enfrentarse a otro pueblo sanguinario, y si se inmola a quién reclamará. Y si fueron israelíes quienes asesinaron a Isaac Rabin, una esperanza para la paz, a quién pedir cuentas. Y si los propios palestinos decidieron poner a Hamás por delante de Al Fatah, quién tiene la culpa. Y si ambos tienen razón por la razón equivocada, quién pagará el error de su razón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y por qué tenemos nosotros que preocuparnos por hacer esas cuentas, ¿soy yo acaso el guardián de mi hermano?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Lo soy?</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/8678826248786438000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/8678826248786438000?isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/8678826248786438000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/8678826248786438000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2009/01/talin.html' title='Talión'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg5HWiJB83TbWD05rWoc7rHftb6Vka5Q-kxeCH8PBoEro8BybTkMnX7Qe7PHq8v4FO-prZ0ZcnJoJLKjGpmchtXVmqeoTYG5JlDu00mBUC_K7YWvnKSIDlScC4t52Vx_nglBrx2/s72-c/2006-11-23.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-3708937194714321522</id><published>2008-12-28T23:02:00.000+01:00</published><updated>2008-12-29T03:11:42.144+01:00</updated><title type='text'>Encontros e Despedidas</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;ENCONTROS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El concierto de María Rita (Montreux, Agosto de 2006) era un continuo vaivén de ritmos arrancados por el potente gesto de sus manos, la fuerza de sus movimientos que los empujaban hacia adelante &lt;a target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/v/TvfSAtBhxbE&quot;&gt;como en mareas vivas&lt;/a&gt;. Bocanadas de gusto a Brasil que nos daba de beber su voz.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A pesar de ser una canción lenta y algo melancólica, &quot;Encontros e Despedidas&quot; de Milton Nascimento era perfecta para aquel concierto. &quot;Todos os días é un vai e vem, a vida se repete na estaçao&quot;. Un mecerse, un ir y venir, como las manos de María Rita. &quot;Tem gente a sorrir e a chorar&quot;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El percusionista iba marcando de fondo un ritmo binario con las escobillas sobre las congas. Nunca lo había visto. Era un resonante susurro de tren lejano, con la insistencia de un recuerdo que no quiere ser olvidado pero no llega a convertirse en palabra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La canción era tocada &lt;a target=&quot;_blank&quot; href=&quot;http://www.youtube.com/v/cmz6FO0hQFY&quot;&gt;en intensas oleadas de crescendo y diminuendo&lt;/a&gt;, hasta que el sonido moría totalmente, justo antes de volver a arrancar otra estrofa más vehemente todavía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo que más me llamó la atención era ese murlmullo de tren, esas escobillas que continuaban invariables, desconectadas, descolgadas del cíclico anhelo del piano y de la voz. En una canción que habla del ir y venir de la vida, de esa estación donde lo efímero se perpetúa en su repetición, por un momento pude asumir la perspectiva del maquinista del tren.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo invariable es el movimiento. &lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(0, 0, 153);&quot;&gt;Lo que perdura es el viaje mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(0, 0, 0); &quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0); &quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold; &quot;&gt;DE NATURAL INGRÁVIDO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El despegue fue tan violento que tuve que sujetar el cuaderno para no mancharme de todas las palabras a medio escribir, que se me venían encima.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;HORROR VACUI&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es extraño sobrevolar la ciudad (hoy Lisboa). Es temprano, y la luz rasante arranca colores pastel a unos edificios de una belleza decadente. Se ve despertar la actividad, se ven coches, comercios, luces. Lo que no logro ver es gente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Posiblemente es por la distancia o por la perspectiva, pero las ciudades desde aquí parece que no nos necesitaran. Noto el lento latido de la ciudad, su propia vida... indiferente a la nuestra.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;La Tranquilidad del Domador de Fieras&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los despegues en días como hoy (una mañana fría y plomiza) son una demostración del engaño de toda sensación de seguridad. Nada más salir el avión, el suelo parece una caótica masa parda, capaz de tragarnos, masticarnos y escupirnos. El aire es desapacible, y se siente su inhóspita turbulencia. Es por las bajas presiones y las nubes bajas. Es ese falso techo tan próximo, parece que nos fuera a aplastar bajo un peso de latón enfermo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Quizás sea el contraste. Al poco tiempo de despegar ya estamos atravesando las nubes, densas como la ira e igual de grises. El avión temblando, el miedo, las turbulencias. Otro minuto de ceguera, y de pronto todo es tenue, como un paisaje asiático, apenas un instante. Se ha tranquilizado todo. Tan rápidamente se emerge de las nubes que la luz hace daño a los ojos. Un sol intenso, cálido sobre la piel. Un cielo limpio, un abrazo azul. Y ver debajo una capa de nubes que parecen algo sólido y suave. Tal vez nieve, tal vez una gigantesca colcha.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De eso hablaba, de la seguridad que sientes entonces, al estar por fin sobre esa nube que parecen manos abiertas, que no te dejarán caer. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un firme. Una red. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una pareja, una casa, una carrera, un hijo, un trabajo, una nube.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Abajo empieza a llover.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold; &quot;&gt;A Hombros de Gigantes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me cuesta explicar la emoción del aterrizaje en Málaga. Primero es sentir todos los pliegues de la Tierra, sus formas elevadas hacia el cielo con los colores y brillos de la montaña nevada. Es Sierra Morena, es la costa a lo lejos, y un tapiz de texturas que casi se saborea. Y pronto es el mar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El avión sobrevuela un tramo de Mediterráneo, en una suave curva, para entrar en Málaga desde el mar. En el camino, se incendia el ensueño.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entre la bruma añil de un cielo conmovido por la distancia, se adivina la sombra de un coloso. África. La visión ensoñada de los montes Atlas no me abandona ya, me acompaña junto con esta luz, este fulgor de espacio exterior, este sur que no logro reconocer nunca. Este sur que es mío y al que aun soy un extraño. Y África nos mira.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;----------&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;Un Sabor a Tierra&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt; (y a Luna)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Extraño fue aquel regreso, en una especie de anochecer ciego, casi sin matices ni colores. Un contraluz saturado de un blanco pálido, el brillo del agua de la Ría de Vigo, piel estremecida por un viento frío. Se veía el frío. Escamas muertas de plata helada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El puente sobre la ría, más pequeño y fino que nunca, erosionada su silueta por una luz que devoraba toda pretensión de forma. Y pronto la montaña trayendo su noche, imponiendo los pardos, los grises y el amargor adelantado de la rutina. Una gran luna sella ese pacto de silencio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjj28dS84kWqVcRhec-SwBUVGZZnzVHb9oSifuwsIXYYfh7C_Nnt2j1djBWvZxZ9qismPAcb7AhZHQxT39PxYgWpZIVtAz_ltiw0BeaE2PuX7rfbOxdkjOzXTFErQKVGZL8kcfl/s1600-h/luna.JPG&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjj28dS84kWqVcRhec-SwBUVGZZnzVHb9oSifuwsIXYYfh7C_Nnt2j1djBWvZxZ9qismPAcb7AhZHQxT39PxYgWpZIVtAz_ltiw0BeaE2PuX7rfbOxdkjOzXTFErQKVGZL8kcfl/s320/luna.JPG&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5284994742928921794&quot; style=&quot;cursor: pointer; width: 245px; height: 320px; &quot; /&gt;   &lt;/a&gt;&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_T_CQx8CDZ9zmp67qUiWySR-VrtZm7bIgnjvE7xVAUwZDDlmPM63FBGeSS5bgSQg7DUmp8UrfgoaZ_pSy3eK29gkb7AilzkILwe_El_YESU6VIeWEwavfcdhcu8Huebx1jBAY/s320/luna-diagrama.bmp&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5284995718414449698&quot; style=&quot;cursor: pointer; width: 248px; height: 320px; &quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot;  style=&quot;color: rgb(51, 153, 153);  font-style: italic;font-size:13px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot;  style=&quot;font-size:small;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(51, 153, 153);&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Vista por la ventanilla y esquema&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot;  style=&quot;font-size:small;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(51, 153, 153);&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;1- Ventanilla   2- Luna   3- Reflejo   4- Ala&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-----------&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;EL OTRO LADO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;París a mediodía, en otoño. Por poner un ejemplo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se trata de esos mundos de agua que encuentras en distintos puntos de la tierra, que dan una sorpresa que sólo se vive desde el aire. Esa mezcla de mundos, múltiples capas de engaño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay agua en París. En las fuentes, en pequeños lagos en infinitud de parques, y el río. El río ubicuo en tantos meandros, cruzando y rodeando la Isla de Francia. Desde la altura, tanta agua es completamente plana y tranquila, un espejo perfecto de agua recortado sobre la tierra más seca.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La sensación es muy hermosa, y también inquietante: a mediodía, en otoño, el sol hace vibrar el oro sobre el agua. Si uno mira hacia la ciudad mientras el avión se aproxima al aeropuerto, ve el cielo y el sol reflejado en los múltiples corrientes y encharcamientos de agua. Entonces uno lo ve claro. No es agua, es un hueco a través del cual se ve el otro cielo. El que está debajo de la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es París que ha sido desgarrado en un canal con forma de Sena (y sus meandros), y taladrado en diversos parques y lagos, es París después de la lluvia -ácida-, una ciudad de un espesor finísimo, apenas una corteza, que se ha disuelto en algunos sitios. Y se ve el otro lado. La luz del sol, ese otro sol que vive debajo de la ciudad de la luz, alumbra y deslumbra desde ahí detrás, puede verse ese otro cielo. Puede espiarse toda su plenitud mientras el avión pasa, puede reconstruirse su forma sumando la imagen adivinada por todos esos huecos, voyeur de un paraíso al revés. Además del vértigo, siento la angustia de estar atrapados del lado incorrecto del espejo. Reviso el folleto de seguridad del avión, aunque creo que no menciona nada de ilusiones ópticas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;FÍSICA DE VUELO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Antes del despegue, la tripulación de cabina reparte caramelos de menta. Junto con una sonrisa, claro. Creo que las turbinas entran en régimen ayudadas por el crujido acompasado de docenas de papeles de celofán, todo el mundo está abriendo sus caramelos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pronto la cabina se llena del alegre tintineo del caramelo entre los dientes, y la boca de cada viajero se llena de frescor. Asciende el vapor de mentol contra el paladar, y todos nos sentimos más ligeros mientras el avión despega. Se nota el eucaliptol empujar el velo del paladar, arrastrarse por entre las fosas nasales, despejando la nariz, escaparse por las ventanas nasales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y yo me pregunto si ese ligero empuje no estará ayudando a la fuerza ascensional, y a facilitar el despegue. Hago mis cábalas, como cuando pienso en una mosca que vuela por dentro del avión, y otras composiciones de vectores y fuerzas. Supongo que entonces mi mente también flota más que de costumbre.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Al aterrizar, nos ofrecen caramelos tipo toffe. Entonces es cuando me convenzo de que lo hacen a propósito. Setenta y seis pasajeros notando simultáneamente el cálido sabor del toffe y su textura blanda llenando la boca, la somnolencia y la placidez, y con ello ayudando a un descenso suave y seguro, una vuelta a la realidad sin sobresaltos mientras se despliega el tren de aterrizaje.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sé qué pensarán los dentistas de estas prácticas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;------------&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold; &quot;&gt;Knossos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bruselas contradice muchos tópicos. Solemos pensar en que, a lomos de un avión, nos sentiremos volando como si fuéramos pájaros. Sin embargo, al sobrevolar de noche la ciudad en aproximación al Aeropuerto, me sentí más como una mosca.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una mosca pasando a través de la tela de araña cubierta de rocío, en una zona umbría de un monte al amanecer (tengo una imagen muy precisa en la cabeza, y ahora no sé si ha salido de Bélgica o de algún monte asturiano). Las gotas brillan sobre la invisible red, una geometría transparente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y qué decir del aeropuerto. Las luces de las muchas pistas cruzadas son de distintos colores y parecen flotar en el aire. Su luz reverbera dentro de los ojos sin alejar lo más mínimo la oscuridad absoluta en la que nadan.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¡Y yo que esperaba aterrizar en medio de un charco de chocolate!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;----------&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;DESPEDIDAS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada viaje es el último. Cada vez que volvemos, algo se rompe o se pierde.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Viajar es abandonar la responsabilidad de vivir nuestra vida, dejar un recortable en nuestro lugar y esperar que al volver todos los demás nos hayan dejado el hueco que ocupaba nuestro cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es absurdo. Cuando salimos de nuestro mundo, éste se colapsa y rellena el hueco con un caos líquido y salado. Nosotros nos llenamos de sustancia alienígena mientras que nuestra misión en nuestro mundo se llena de incoherencia, hasta que desaparece. Y al volver necesariamente tenemos que comenzar de nuevo, porque el mundo ha cambiado desde que nos fuimos, y porque nosotros somos otros. ¡¡No podemos creer de veras que vamos a seguir como si nada!!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y es que viajar es más bien resetear todo. Es como el ascensor, ese lugar en el que nos refugiamos cuando el piso seis vendrá y aplastará a la planta baja, acabará con todo lo que hay allí, hará papilla a todo el que no fuera capaz de entrar en el ascensor. Todo eso sucede mientras uno está en esa celda en la que todos disimulan, miran arriba, intentan abstraerse de la devastación y muerte que reina afuera. Cuando todo ha acabado, el ascensor avisa con un alegre tintineo, y las puertas se abren. Impera ahora el Piso Seis, con su nuevo paisaje, su nueva gente, desalmados que no muestran la menor compasión por aquellos que acaban de aniquilar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y viajar es lo mismo. Nos metemos en un ascensor con asientos, y nos cambian el paisaje, acaban con lo que conocemos y lo cambian por un sueño a lo Kafka. Mientras, hay el tiempo justo para reconstruir una copia exacta de lo que dejamos atrás.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Porque cada viaje es el primero, y nos dejamos cambiar tanto por lo nuevo que nunca regresamos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;color: rgb(0, 0, 153);&quot;&gt;Lo que perdura es el viaje mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/3708937194714321522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/3708937194714321522?isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3708937194714321522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/3708937194714321522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/12/encontros-e-despedidas.html' title='Encontros e Despedidas'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjj28dS84kWqVcRhec-SwBUVGZZnzVHb9oSifuwsIXYYfh7C_Nnt2j1djBWvZxZ9qismPAcb7AhZHQxT39PxYgWpZIVtAz_ltiw0BeaE2PuX7rfbOxdkjOzXTFErQKVGZL8kcfl/s72-c/luna.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-6631817454395421985</id><published>2008-09-30T23:57:00.005+02:00</published><updated>2015-04-16T18:30:48.031+02:00</updated><title type='text'>Lo único que nos queda</title><content type='html'>Siempre queda la duda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tal vez durante el breve momento en que el pensamiento se distrae, mientras dejas que la línea de la carretera guíe el movimiento del coche y ni piensas en el camino, tal vez entonces ya te hayas pasado la salida. Pasas el resto del camino preocupado, con la sensación de que todo podría ir mal y de que toda la normalidad y calma esconde una gran mentira.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es sólo un ejemplo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al entrar en un avión, el personal de tierra comprueba el billete, lo pasa por un lector magnético y lo valida. La pantalla dice claramente el destino, pero por si acaso, la azafata no te deja pasar hasta comprobar que tu billete corresponde al avión. Y sin embargo, sucede. Ves a la tripulación de cabina como loca contando tres o cuatro veces los ocupantes, sobra uno, preguntan, buscan... y al fin encuentran al viajero que iba en realidad a Praga y no a Viena.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podría suceder sino por una inverosímil combinación de casualidades, que incluyan que alguien se confunda de avión, que justo su billete no sea controlado como debe, y que el asiento que tiene asignado resulte estar libre en el otro avión. Y sin embargo, sucede.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tan sólo hay que añadirle una casualidad más.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;http://picasaweb.google.es/lh/photo/aoUqJIxrbi3aezTKpJwQ8Q?authkey=Ee0P0IlRx1E&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://lh3.ggpht.com/pablo.m.romero/SOKrLMXILmI/AAAAAAAAAJU/08yRejCMFug/s400/Giacometti_CitySquare.JPG&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: 85%; font-style: italic;&quot;&gt;Alberto Giacometti - La plaza de la ciudad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos que nada llama la atención de la tripulación, que hay un número idéntico de personas del vuelo A en el avión B que del B en el A, todas despistadas, todas con suerte en el cruce de asientos. Las cuentas salen, los errores compensados son otra forma de equilibrio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces tendremos a parejas de personas con destinos cruzados. Tipo &quot;extraños en un tren&quot; pero involuntarios. Imagina la situación: una señora va a Praga y entra en un avión a Bucarest, amparada por la coincidencia que mencionamos antes. No habla ni checo ni húngaro, posiblemente los dos le suenan igual, así que, ¿cuánto tiempo tardará en darse cuenta de su error? Puede coger un taxi y decir &quot;Sheraton Hotel&quot;, algo así, y la llevarán al Sheraton. Pueden pasar horas, o incluso un día entero sin que se de cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una vez me sucedió. Esperábamos en el aeropuerto a que un coche de la compañía nos fuera a recoger. Era nuestro primer viaje de trabajo a Inglaterra, lo cual podría servir de disculpa.&lt;br /&gt;
No, no puede, la historia es demasiado absurda.&lt;br /&gt;
Estábamos indignados porque llevábamos esperando más de una hora y no había coche. Una hora más tarde decidimos coger un taxi y exigir que se nos abonara el importe. El conductor del coche de la compañía fue acusado de no acudir o de estar borracho. Él insistía en que estuvo esperando, tardamos días en comprender algo muy sencillo: nos esperó en Heathrow, nosotros llegamos a Garthwick. Nos engañó la cómodidad de una idea sencilla, &quot;aeropuerto&quot;. O la palabra misma. Como nos suelen engañar las palabras más próximas, &quot;casa&quot;, &quot;hombre&quot;, o alguna aun más peligrosa, como &quot;amigo&quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre queda la duda. A veces me despierto sobresaltado de esa tranquilidad cotidiana que decimos &quot;normal&quot; (otra palabra taicionera), pensando que pronto descubriré un nuevo error, un gran fallo que ha sido enmascarado por la homogeneidad de las ciudades extrañas, las gentes extrañas, sus motivaciones y sus movimientos tan ajenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día cualquiera. Viajo a algún lugar en el que no he estado antes. Sin tiempo para turismo, apenas pasar tres días en un congreso, soltar la charla pertinente, volverme. Preocupación, maletas, taxi, aeropuerto, facturación, tarjeta de embarque, controles, cinturón y reloj porfavor, pasaporte, embarquen urgentemente por puerta B39, no olviden sus efectos personales...&lt;br /&gt;
Muchas veces, durante el vuelo me da la impresión de que no he mirado con suficiente cuidado la puerta de embarque, o que me he dejado llevar por la marea humana preocupado más del peso de mi equipaje que de mi destino. Tal vez la rutina me pueda. Y dejo que la línea de la carretera guíe la conducción, despistado de nuevo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero es peor cuando no me doy cuenta, no compruebo el nombre del aeropuerto al llegar, me alojo en el hotel y hasta me quejo si no estoy registrado al llegar, digo que la agencia se encargará de todo y el recepcionista me deja subir pidiéndome disculpas. Soporto el congreso sobre un tema que entiendo sólo a medias, en el que gente de todos lados se esfuerzan en hablar un inglés incomprensible. Intercambio tarjetas con gente que las perderá incluso antes que yo las suyas. Lanzo mis veinticinco minutos de gráficos y tecnicismos a un grupo de gente a la que le importa poco lo que digo, ...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
... y sólo entonces, durante el viaje de regreso, me pregunto si no habrá sido todo un gran error. Una inmensa concatenación de casualidades que no sé exactamente en qué momento empezó. Una duda fría y pastosa como lodo. Si no habré estado en un lugar que no era, hablando a quien no debía oír. Si no me habré dejado en el hotel un año entero de instituto, o el recuerdo de un concierto en el parque. Si mientras tanto alguien habrá ocupado mi lugar mi espacio mi vida mi cuerpo. Me miro las manos, sigo preguntándome. Cómo me llamo realmente, ¿me equivoqué de ropa y ella me llevó a donde estoy? Repaso años de mi vida preguntándome en qué momento me pasé la salida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al llegar a casa te encuentro, me abrazas, te miro...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
... y siempre me queda la duda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.abcgallery.com/E/ernst/ernst37.JPG&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://www.abcgallery.com/E/ernst/ernst37.JPG&quot; style=&quot;cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 85%; font-style: italic;&quot;&gt;Max Ernst - Eva, la última que nos queda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/6631817454395421985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/6631817454395421985?isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6631817454395421985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6631817454395421985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/09/lo-nico-que-nos-queda.html' title='Lo único que nos queda'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://lh3.ggpht.com/pablo.m.romero/SOKrLMXILmI/AAAAAAAAAJU/08yRejCMFug/s72-c/Giacometti_CitySquare.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-6254061632444261463</id><published>2008-09-07T22:33:00.001+02:00</published><updated>2008-09-07T22:36:08.828+02:00</updated><title type='text'>Autorrelato</title><content type='html'>Quiero leer un texto que comience formulando un deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera, tal vez, que empezara como dubitativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy,  ...  muy suave. Lienzo de palabras dulces, ronroneo de luna y un mecerse en la caricia más profunda. Que fuera de pronto tan evocador como la voz que recuerdas cuando te quedas en silencio, como una foto en sepia, como aquel lugar de tu infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que quien escriba tenga que cerrar los ojos, oir hacia adentro, sentirse lleno. Y quien lo lea lo note, lo sepa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese texto continuaría creciendo desde el susurro al canto. Quisiera que se fuera llenando de luz como los primeros días de primavera, de palabras frescas, aéreas, de cascadas y explosiones. Se te llena la boca de ríos, de pura luz, de la palabra luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un gozo de leer, pero también un asomo de decepción. Porque uno le pilla el truco al juego. Aunque es un juego bonito y uno participa leyendo, si-la-be-an-do, y porque te dices &lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;es un buen texto después de todo&lt;/span&gt;, y da pena que se acabe. Ves el final del texto ahí abajo, como cuando se va acabando un libro y sientes adelgazarse el montón de páginas entre los dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto que quiero leer no es distinto, y por mucho que se alargue el autor en digresiones, quien lee atisba la última línea, esa última línea que el escritor se resiste a escribir. El lector la espera, relamiéndose. Quiero leer un texto que acabe con una última frase sencilla, inquietante y secreta, que encierre una sentencia, una posibilidad y una paradoja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero un texto así no puede escribirse.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/6254061632444261463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/6254061632444261463?isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6254061632444261463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6254061632444261463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/09/autorrelato.html' title='Autorrelato'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-5042852509503255380</id><published>2008-08-07T23:57:00.003+02:00</published><updated>2008-08-08T02:15:03.775+02:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>Hoy el cielo se ha llenado de nubes. Por primera vez desde hace tiempo, coincidimos aquí las nubes y yo. Habían estado de visita cuando yo me iba, y al revés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delante del sol se mueven tres capas de nubes deshilachadas, a distintas alturas en el cielo. Entre sus huecos se enhebran hilos de luz (á la &lt;em&gt;il Veronesse&lt;/em&gt;), que se mueven, aparecen y desaparecen por culpa del deslizamiento desincronizado de las nubes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sonidos de la tarde son tan mortecinos como sus colores. Posiblemente me lleguen teñidos ya. Monótono, musical, rítmico, el canto de un grillo inaugura y acompaña la noche de Agosto. Obsesiva y maniática secuencia de cinco ladridos, un silencio, cinco ladridos... bastante lejos. Un pájaro alterna un patrón de negra, dos corcheas y silencio de negra, con otro más gracil con mordente en la primera nota, siempre con un afinado arpegio mayor. Los ritmos de los tres animales, sencillos en sí, pueden oirse combinados en complejos esquemas polirrítmicos. Se funden, se separan, y hasta su eco parece jugar con el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://data2.blog.de/media/698/827698_eba69e06ee_m.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;&quot; src=&quot;http://data2.blog.de/media/698/827698_eba69e06ee_m.jpg&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro sonido no se funde con los animales, aunque también procede de un animal. Es como si se hubiera escrito en otro idioma. Son los cascos de un caballo, al trote. Es un sonido visual, uno puede imaginarse los saltos y el pequeño tiempo de suspensión de los caballos en el aire, y su caer cargado de cascabeles. Los cascabeles no llegan nunca a alcanzar el ritmo del caballo, por culpa de la inercia. Se quedan en su propia capa transparente de sonido superpuesto. Por la inercia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardo en preguntarme el por qué de un caballo con cascabeles, posiblemente por culpa de la inercia. Al principio lo asumimos todo como natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las fiestas del pueblo. He ahí el por qué. Lo que pasa es que no sé de qué pueblo. Deduzco que son fiestas porque se logra distinguir una misa al aire libre. El viento trae ráfagas de sonido, el cura da la misa con una cadencia musicada, y la frecuencia de las ráfagas no coincide con la de sus altibajos vocales. El resultado es confuso y complejo: a veces sus impulsos (espíritu) vocales llegan amortiguados, mientras algunos susurros llegan nítidos y potentes. Es difícil seguirle, pero el sermón parece versar sobre las relaciones de pareja entre jóvenes. Dice cosas que no encajan, posiblemente también es causa de la inercia, y del cambio de ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un sencillo movimiento del interruptor adecuado, proyecto todo al plano, y en la tarde tranquila y calma se aplastan más de media docena de polirritmias discordes, nada encaja, nada es sincrónico. Todos los patrones parecen falsos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino absorto hacia un Renault Clio gris perla, matrícula 3688-BCC, o cualquier otra. Observo que el coche salta, tiembla, vibra solo un poco. Al ritmo de mis pasos. Que el suelo lo hace, que los postes de la luz y los muros de piedra vienen hacia mí al ritmo de mis pasos. Que hay un ritmo ahora que lo junta todo, que todo cuanto veo, todo cuanto cabe en mis ojos, camina a mi ritmo. Mis ojos lo salvan del desconcierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por dentro, estoy bailando.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/5042852509503255380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/5042852509503255380?isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5042852509503255380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5042852509503255380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/08/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-6731449210931894348</id><published>2008-07-31T13:09:00.008+02:00</published><updated>2008-07-31T20:35:29.697+02:00</updated><title type='text'>En Defensa de Bibiana Aido</title><content type='html'>Sé lo que se suele decir. &lt;em&gt;&quot;Si hablas, que lo que digas sea más interesante que tu silencio&quot;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a escribir después de un silencio prolongado impone una carga adicional de responsabilidad. Como si un silencio más largo valiera tanto como una palabra muy grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo noto esa carga, porque vivo el silencio en todos sus segundos. Pero Balcius sólo habita el texto, e insiste en burlarse de toda carga (¿adicional?) de responsabilidad. Hoy me exige tratar un tema que hace tiempo que dejó de ser hoticia, y que ya no tiene ningún interés. Me pide que hablemos del ataque mediático a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se la nombró, recordé aquella anécdota sobre Mahler. Al concluir el estreno de la rompedora Sinfonía de Cámara de Schönberg, todo eran abucheos y amenazas contra el compositor que había perpetrado semejante atentado contra las reglas de la armonía y el movimiento melódico. Tan solo Gustav Mahler estaba encantado. De pie, aplaudiendo y vitoreando, el respetable Mahler comentaba a todos que era una obra maravillosa, que quería volver a oirla lo antes posible para disfrutarla mejor, que Schönberg era un genio. Como todos le decían que no tenía razón, que la obra era un caos y el compositor había perdido la cabeza, Mahler finalmente sentenció:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&quot;Es joven, no puede estar equivocado&quot;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se nombró a una chica tan joven como Ministra de Igualdad pensé &quot;¡qué acierto!&quot;. El propio nombramiento era una voluntad de romper moldes, de superar barreras. Deseé que ella fuera una Schönberg, con su impulso y sin los rancios preconceptos, sin los podridos raseros, con ganas de cambiar cosas, rompiendo con la oxidada forma de pensar y sin importarle las críticas tempranas. Deseé también que hubiera un Mahler.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los acontecimientos posteriores quedan hoy sólo retazos confusos, teñidos de sarcasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo una vez &quot;miembros y miembras&quot;. Se rieron.&lt;br /&gt;Los periódicos y televisiones recogen la propuesta de un teléfono para maltratadores. Es entonces desautorizada, vilipendiada, pisoteada sin que casi nadie acuda en su defensa. Sin espacio para la explicación.&lt;br /&gt;Unas semanas después es olvidada como una bomba sin carga explosiva. Un peso inútil. Además, sólo importa la crisis, y nada que no se mida en Euros tiene ahora la menor importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, SÍ es IMPORTANTE volver a hablar de todo aquello. Porque en realidad, ella tenía razón. Recordemos que es joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta de Bibiana Aido no quiere anular o corregir, sino potenciar y completar el conjunto de aciones que actualmente se toman en un tema tan grave. La actitud actual de la sociedad es la de la &quot;tolerancia cero&quot; ante el maltratador. Eso está bien: una persona que se impone en una relación de dominación, mediante la violencia, no debe recibir el más mínimo reconocimiento social por ello. Solía pasar, el hombre que pega era más hombre, y se trataba de problemas &quot;domésticos&quot;, que sólo atañen al Hombre de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, hay un esfuerzo por hacer visible el problema de la violencia hacia las mujeres. Recordemos que antes se les llamaba &quot;crímenes pasionales&quot; y se consideraban parcialmente justificables. Recordemos, por favor, y admitamos todo lo que se ha avanzado ya, cuánto ha cambiado la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align=&quot;center&quot;&gt;&lt;object height=&quot;344&quot; width=&quot;425&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.youtube.com/v/qpxutP2JH4E&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;allowFullScreen&quot; value=&quot;true&quot;&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.youtube.com/v/qpxutP2JH4E&amp;hl=en&amp;fs=1&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; width=&quot;425&quot; height=&quot;344&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, hay un trabajo por la protección de la mujer. Es importantísimo: las mujeres deben sentir que están protegidas y arropadas, que tienen derechos sobre sí mismas, y que tienen una pareja y no un dueño y señor. Y hacerlo con Ley, con acción policial y legal directa. Ese es el trabajo de la Ley Integral de Violencia de Género, uno de los mayores avances sociales de la anterior legislatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso está muy bien. Pero no llega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo dice. No llega, la realidad nos lo planta delante, sin posibilidad de escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay varias posibilidades. Una es apelar a los tiempos en que se metía la basura debajo de la alfombra, &quot;en mis tiempos no pasaba esto&quot;, en que las mujeres llegaban a urgencias con tres huesos rotos, de la mano de sus maridos, y nadie preguntaba nada. De los tiempos (hace apenas una década) en que una mujer llega a comisaría a denunciar que su marido quiere pegarle, y como única respuesta recibe un malicioso &quot;eso se soluciona en la cama&quot;. Entonces uno dice que el trabajo no valió la pena, y que había que haberlo dejado todo como estaba, que antes no morían tantas mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O al menos, su sangre no salpicaba nuestra conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra opción es peor aun. Es decir, insistir, una y otra vez, que la Ley Integral contra la Violencia de Género no funciona. Usar mal la estadística, y de una forma perversa deducir que la Ley provoca un aumento de muertes. Transmitir, por tanto, que las mujeres están desamparadas, que la Ley no las protege, y por tanto que deben someterse y rebelarse contra esa fuerza social que intenta liberarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefiero la tercera opción: la cabeza fría y el sentido común. Ver qué se ha hecho, cómo ha funcionado y estudiar qué falta por hacer. Entonces hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana Aido, en mi opinión, se decidió a encabezar ese movimiento. La Ley Integral sí funciona, muchas mujeres han podido liberarse de un infierno de acoso psicológico y físico, de un pozo sin fondo. Cien mujeres liberadas por cada víctima, cien éxitos por cada fracaso, pero es cierto que cada víctima cuenta. El análisis de muchos de los casos (la mayoría acaban con el suicidio del agresor) parece indicar que muchos hombres simplemente no sabían qué hacer ante la nueva situación, en la que la mujer tenía derecho sobre lo que él consideraba su potestad, su reino y dominio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mano de un hombre es capaz de hacer muchas cosas. Es tan capaz de pegar, de empuñar un arma, como de dar una caricia. Pero un hombre puede no haber dado jamás una caricia a nadie. En este país de machitos, no es considerado muy masculino acariciar. Piensa en un niño que no haya recibido afecto físico ni se le haya pedido que lo dé. Piensa en alguien que ha vivido toda su vida entre relaciones de poder y autoridad. Recuerda cómo el lenguaje lo pone por encima de ella, la mujer que &quot;le es entregada&quot; en el altar. Pídele ahora que asuma que se ha acabado, que ella no le quiere, pídele que actúe como un hombre... y no sabrá. Nadie le ha enseñado a hacerlo. Sólo sabe usar su mano de una manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es algo que se detectó al analizar las estadísticas de las llamadas al teléfono de atención a mujeres maltratadas. Muchas llamadas eran de hombres que no sabían qué hacer, que pedían ayuda y no se les ocurría otro sitio para llamar. Los hombres asustados, los cobardes, los animales acorralados, también son peligrosos. El teléfono para hombres es una medida difícil de explicar, pero es una idea brillante, si sirve como dijo la Ministra para &lt;em&gt;&quot;contribuir con políticas preventivas a otro modelo de masculinidad, desde el que establecer las relaciones de pareja sobre nuevas referencias&quot;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que hace es asumir la complejidad del problema, y asumir su responsabilidad en la necesidad de reeducar emocionalmente incluso a la población adulta. Los potenciales agresores son todos aquellos hombres educados en un modelo machista, es decir... todos los hombres. Y muchos de ellos no tienen instrumentos para enfrentarse a sus propias emociones, ni para canalizarlas. La violencia es lo más próximo, lo más sencillo. Siempre se dice que la solución está en la formación, y no puede limitarse a una charla en el colegio y un ejercicio: señala la palabra &quot;violencia de género&quot; con un círculo y discútela con tu compañero. Enseñar a los machos a ser hombres es quizás la más efectiva de las soluciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entenderlos. Saber que posiblemente sus madres, sus profesores, el cura de su pueblo o su primo mayor, son tan culpables como ellos de la agresión. Y todos los que se ríen de las propuestas de la Ministra, los que simplifican el problema diciendo &quot;a los agresores ni agua&quot;, y olvidan que antes que agresores eran magníficas personas y &quot;quién lo iba a decir, parecían tan buena pareja&quot;. Todos los que hacen muecas cuando se nombra a una ingeniera, una jueza o una arquitecta, los que hacen mofa de aquello de &quot;miembros y miembras&quot;, sin pararse a pensar que el lenguaje intenta anclar realidades que ya no existen. Rosa Pereda propuso una aguda explicación a la violenta reacción contra el &quot;miembros y miembras&quot; en &lt;a href=&quot;http://www.elpais.com/articulo/opinion/Juezas/abogadas/medicas/miembros/elpepiopi/20080731elpepiopi_5/Tes&quot;; target=&quot;_blank&quot;&gt;este excelente artículo&lt;/a&gt;: resumiendo, a un hombre le puedes tocar cualquier cosa, excepto el miembro. Y al final todas esas susceptibilidades no revelan más que puntos débiles. La violencia de los medios de comunicación contra la Ministra (y unas medidas que le son extrañas y demasiado avanzadas) acaba por ser del mismo tipo que la violencia de los hombres contra sus mujeres (y una sociedad que les es nueva y extraña).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me cuesta más entender es por qué no hubo más voces en favor de Bibiana Aido. Por qué las pocas que &lt;a href=&quot;http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=21879&quot;; target=&quot;_blank&quot;&gt;se levantaron en apoyo&lt;/a&gt; fueron cubiertas de improperios. Que alguien me explique si es tan difícil escribir esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso tenía que escribirlo. Incluso tarde, incluso fuera de lugar (en este blog nunca se escribe actualidad salvo cuando es antigua). Una vez tuve la oportunidad de escribir sobre un accidente de un petrolero, que acabó en catástrofe ecológica. No lo hice. Mucha gente se lanzó a las playas a sacar cientos de toneladas de fuel pesado de las piedras y arena, y yo no escribí nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nombré al agresor, nombré a su familia y educadores, nombré a aquellos que se oponen al cambio social... me queda aun nombrar a otros culpables: los que nos quedamos callados cuando toca gritar.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/6731449210931894348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/6731449210931894348?isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6731449210931894348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/6731449210931894348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/07/en-defensa-de-bibiana-aido.html' title='En Defensa de Bibiana Aido'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-5673627433941896779</id><published>2008-07-11T22:13:00.003+02:00</published><updated>2008-07-13T00:24:13.764+02:00</updated><title type='text'>Erich Fromm en el Recreo</title><content type='html'>De pequeño me preguntaba cuál era el antónimo (me encantaban esas cosas) de &quot;encerrado&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Me siguen gustando, los antónimos palíndromos anagramas...  ¿se nota?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir, si quedarse dentro es estar encerrado; quedarse fuera, ¿qué es? Mi conclusión era rotunda, inmediata, y seguía su propia lógica: es estar ENABIERTADO. Inmediatamente pensaba en las consecuencias de un enabiertamiento prolongado, y lo duro que podía ser. Especialmente para un niño, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagínesele al niño sin asideros. Consiguiendo, de pronto e instantáneamente, una sobredosis de todo lo que siempre quiso para cuando fuera mayor. Es que los niños siempre tienen prisa para hacerse mayores y poder disfrutar de lo que de niños no les gusta: la comida agria, el humo del tabaco, las cosas ásperas, la incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así imaginaba el estar enabiertado: una brutal incetidumbre. Una insoportable libertad, la falta de todas esas seguridades. La más importante: que un juego es un juego. En aquel momento aun existía el peligro de que un juego no lo fuera, si lo empezaban niños mayores, de la calle. Niños demasiado vividos, con una sombra de bigote y que comenzaban a disfrutar del humo. Trascendencia del juego, el comienzo del miedo. Peor, el comienzo de la perversidad: el amor al miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedarse fuera era estar expuesto todo el tiempo a ese mundo, y eso me aturdía, me confundía. Quedarse fuera era vivir a marchas forzadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día no disfruto de casi nada de aquello, todo lo que creía que disfrutaban los adultos. Y tampoco se me ha pasado la inquietud ante los enabiertamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El motivo es bien distinto ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No añoro ninguna clase de protección hogareña, porque estas paredes que llamo casa ya no me protegen. No temo a ningún matoncillo de doce años, he descubierto que la gente  amable es más peligrosa. Pero sí hay algo, y tiene que ver con las llaves, esos objetos tan extraños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, tener una llave es sinónimo de poder perderla. Corrijo, es sinónimo de que voy a perderla. Por eso he buscado todo el tiempo un antónimo de llave. No es cerradura, la cerradura es la maldición de la llave. Sin ella, su pérdida no tiene importancia: &quot;ahora mismo me hago otra parecida, y ya está&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo entender por qué yo, el que vive legítimamente en mi casa, soy la única persona sometida al riesgo de perder la llave, a la maldición de la cerradura, a un enabiertamiento que a nadie más afecta. Una vez propuse que yo, como dueño de la casa, no debería llevar las llaves, que la mera posesión me debería dar derecho a entrar libremente. Que tendrían que ser el resto de personas las que llevasen llave: unos tendrían una llave que abrieran la casa (tú la tienes, sólo tú porque me gusta que entres y te sientes a mi lado), y otros tendrían una llave que no la abriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entendieron mi propuesta. Aunque alguien entendió mi lógica (me conoce desde pequeño).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El llegar a casa y buscar tres veces en todos los bolsillos, es cargarse de pronto con todo el cansancio de años, con todo el frío de noches, con la perspectiva de dar explicaciones, y balbucir torpezas (aun mayores que perder una llave). No encontrarla. Los dedos cada vez más incapaces, y recorriendo mentalmente los sitios donde uno la puede haber perdido. Es darse cuenta de que uno atraviesa tantos sitios a lo largo del día, y deja tan pocas huellas en ellos. Es darse cuenta de que uno cruza tantos espacios y habita tan pocos. Darse cuenta de que uno puede entrar libremente en todos esos sitios inhóspitos, pero no puede entrar en su propia casa. Recordar horarios comerciales, mirar el reloj, y caer en la cuenta de que hay mucho menos mundo accesible a esta hora, que todo cierra y la de casa no es la única llave que falta. Admitir que no sabe uno a dónde ir, que nadie cerca te abrirá sin más la puerta, que no sabes por dónde empezar a buscar, que no sabes fabricarte la llave de tu propia puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso me parece milagroso cada día, cuando rebusco en el bolsillo y el pequeño objeto metálico lleno de piezas dentales se aloja dócil en mi mano, y siempre funciona. Me sorprende tanto que, las pocas veces que se pierde, aparezca a los dos minutos de empezar a buscar (se ha quedado en el coche, o en la chaqueta que tengo en la mano, nada importante). Aunque no me hagan cambiar del todo de idea, esos instantes me calman en parte esa angustia ante una libertad condicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que tú quieras, pero no vuelvas a soltarme la mano.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/5673627433941896779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/5673627433941896779?isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5673627433941896779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5673627433941896779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/07/erich-fromm-en-el-recreo.html' title='Erich Fromm en el Recreo'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-4565317626439541251</id><published>2008-07-10T00:23:00.009+02:00</published><updated>2008-08-08T02:16:12.344+02:00</updated><title type='text'>Cuadernos de Crítica Ficticia I: El Proceso</title><content type='html'>Era un texto extraordinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que leerlo tres veces para darme cuenta. La primera vez me dejó completamente indiferente, porque sólo leí lo que estaba escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía así:&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;javascript:expandcollapse(&#39;proceso1&#39;)&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;h4&gt;[+] &lt;span style=&quot;font-size:78%;&quot;&gt;click aquí&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class=&quot;posthidden&quot; id=&quot;proceso1&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;table border=&quot;0&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 153);&quot;&gt;&quot;&lt;span style=&quot;font-weight: bold; font-style: italic;&quot;&gt;EL PROCESO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 153);&quot;&gt;Estoy olvidando todas tus afrentas, todos tus rencores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 153);&quot;&gt;En el fondo te quiero.&quot;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parecía excesivamente pretencioso llamarle &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;&quot;El Proceso&quot;&lt;/span&gt;, como al maravilloso cuento de Franz Kafka, de manera absolutamente gratuita además. Es un texto vacío y sin historia, y no hay nada interesante u original en él. Me parecía un insulto que ocupara una página entera de aquella antología de microrrelatos que tenía al menos tres relatos por página. En realidad, me parecía mal incluso que estuviera en la antología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces miré con atención la hoja donde había sido impreso el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que me había molestado se convirtió de pronto en lo más valioso del cuento. El ser un texto vacío, sin historia, el ocupar él solo una página,... porque realmente estaba escrito así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;javascript:expandcollapse(&#39;proceso2&#39;)&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;h4&gt;[+] &lt;span style=&quot;font-size:78%;&quot;&gt;click aquí&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 153);&quot; class=&quot;posthidden&quot; id=&quot;proceso2&quot;&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;table border=&quot;1&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold; font-style: italic;&quot;&gt;EL PROCESO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Estoy olvidando todas tus afrentas, todos tus rencores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo te quiero.&lt;br/&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio pensé en lo interesante que era que aquella frase (&quot;en el fondo te quiero&quot;) se hubiera caído como una hoja en otoño, y quedase ahí abajo, en el fondo de la hoja. Me divertía con esa imagen que creía ingeniosa, la hoja en el fondo de la hoja, &quot;en el fondo&quot; te quiero. Y en seguida me dí cuenta de que estaba siendo demasiado simplista, que el cuento estaba ahí, en el espacio en blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese era &quot;el proceso&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tantos años de ver textos tópicos -es lo que tiene ser un crítico de segunda- me hicieron ver al principio sólo el tópico que ocultaba el verdadero sentido del texto. Leí mal todas las palabras, empezando por el título. No era un falso homenaje (es decir, una apropiación) hacia Kafka, era el resumen del proceso creativo del vacío del texto. Aquí me traicionó mi propia pedantería de escritor frustrado, que me hacía creer que todos los escritores debían ser igual de pedantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco el &quot;estoy olvidando&quot; se refería al tiempo del texto ni del lector, sino al tiempo mismo asociado a ese proceso. El fondo no se refiere al lugar geométrico, ni al sentido figurado de la frase hecha, sino al fondo (lo que contiene) del texto, en contraposición a su forma (lo escrito). &quot;En el fondo te quiero&quot; es una frase que contiene una gran cantidad de recursos estilísticos que en realidad quiere decir &quot;prefiero que permanezcas ahí, donde no puedas seguir &quot;. La combinación &quot;te quiero&quot; es tan fuerte que nos aparta de interpretarla de otra forma que de la tópica y consabida, y el autor juega con ello con una habilidad tan endiablada que casi se me escabulle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veréis, en muchas ocasiones se ha intentado a través de la literatura que un cuento no contuviese una descripción de lo narrado, sino que contuviese lo narrado en sí. Lo mismo con la pintura o con la música, poesía o arquitectura. Pero en general intentos tan pretenciosos han fracasado estrepitosamente. Pienso en todos esos intentos que se hicieron entorno al concepto &quot;silencio&quot;, pero un poema en blanco no es un silencio, es sencillamente la falta de poema. No sirve. O todos los poemas en torno a un sufrimiento lacerante, que pretendían ser el dolor mismo más que su descripción. Muchos textos, canciones o pinturas pretenden ser el resultado de un grito, de un llanto, de una muerte. Muy pocos lo consiguen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este texto, el espacio en blanco supone la realización de ese proceso, y no sólo su culminación, sino el propio acto de crearlo está grabado en ese mármol de la página en blanco. Entendí al fin, y me sentía muy satisfecho de mi sagacidad. Creía que el autor había elaborado la efectiva ilusión literaria de haber escrito un largo texto para eliminarlo, y hacer de esa eliminación un proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me entró una duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logré de la editorial que me había mandado el volumen para su reseña, que me dejara acceder a los manuscritos de algunos textos. Fue difícil. Finalmente dí con el manuscrito. Sucede lo de siempre: la realidad del autor le baja los humos a cualquier crítico. Amarilleado de años, bastante deteriorado, y aunque no se note bien aquí por culpa de la reproducción, tenía huellas de haber sido alcanzado por, al menos, un par de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;javascript:expandcollapse(&#39;proceso3&#39;)&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;h4&gt;[+] click aquí&lt;/h4&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class=&quot;posthidden&quot; id=&quot;proceso3&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;object classid=&quot;clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000&quot; codebase=&quot;http://fpdownload.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=8,0,0,0&quot; id=&quot;divdoc&quot; height=&quot;500&quot; width=&quot;560&quot;&gt;&lt;param name=&quot;movie&quot; value=&quot;http://www.divshare.com/flash/document/4919285-a93&quot;&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.divshare.com/flash/document/4919285-a93&quot; name=&quot;divdoc&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; pluginspage=&quot;http://www.macromedia.com/go/getflashplayer&quot; height=&quot;500&quot; width=&quot;560&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/4565317626439541251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/4565317626439541251?isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/4565317626439541251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/4565317626439541251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/07/cuadernos-de-crtica-ficticia-i-el.html' title='Cuadernos de Crítica Ficticia I: El Proceso'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-5936478868845966568</id><published>2008-07-03T20:06:00.003+02:00</published><updated>2008-07-07T19:02:33.963+02:00</updated><title type='text'>Masaje Cardíaco</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;1 - ReQUEST&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacéis todavía aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un reproche. Al contrario, guarda una expresión de sorpresa y de agradecimiento. Pero sobre todo es exactamente lo que parece ser; nada más que eso: una pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se traduciría como &quot;¿qué esperáis leer aquí?&quot;. Lo escribiré. Lo que queráis leer yo lo escribiré. Creo que os merecéis que se cumplan vuestros deseos, y en mi papel de ausencia silenciosa que hace pasar los días, asumiré las funciones del Destino para cumplir caprichosamente vuestros deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espera es un acto, y con verdadero poder transformador sobre la realidad. El más poderoso sortilegio es callar. Acompañar al tiempo en su paso, a las cosas en su mutación. Modular con el propio deseo el devenir de lo mutable, la forma de los cambiantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero dejarme transformar &lt;span style=&quot;FONT-STYLE: italic&quot;&gt;(como Balcius, hecho de la &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;COLOR: rgb(0,102,0); FONT-STYLE: italic&quot;&gt;SUS&lt;span style=&quot;COLOR: rgb(0,153,0)&quot;&gt;&lt;span style=&quot;COLOR: rgb(51,255,51)&quot;&gt;TA&lt;/span&gt;N&lt;/span&gt;CIA&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;FONT-STYLE: italic&quot;&gt; más &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;COLOR: rgb(0,0,153); FONT-STYLE: italic&quot;&gt;MU&lt;span style=&quot;COLOR: rgb(51,102,255)&quot;&gt;TA&lt;/span&gt;BLE&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;FONT-STYLE: italic&quot;&gt; que existe: el sueño hecho palabra)&lt;/span&gt;. Dejarme transformar por vuestra espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;2- ReSTARt&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llueve una lluvia luminosa, hace calor y llueve. El aire es fino, limpio, golpea la luz de la tarde con sus anaranjados, alargando sombras, proyectando con vocación de cinematógrafo un arcoiris duro, casi opaco. Los pájaros continúan cantando, pero dentro del armazón de hormigón de las casas a medio hacer, más que nunca unas ruinas tempranas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un buen momento para volver a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar en casa deja de llover, y la tarde adelgaza a toda velocidad. Entiendo la urgencia de atraparla con mi bicicleta, por lo que corrijo mentalmente la frase:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un buen momento para haber vuelto a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrapo el instante sin palabras en una hoja de mi libreta, para que me acompañe ahora, en mi primer texto tras tanto tiempo. Si el tiempo literario es una pura invención sumisa, el tiempo real es aun más elástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;3- ReSTRAIN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe un teléfono al que puedes llamar, para escuchar únicamente un silencio habitado. Hay que tener mucha paciencia, pueden pasar horas sin que notes nada más que silencio vacío, un rumor de lluvia muy lejana. Si logras llenarte de lluvia, notarás el silencio habitado, una tensión de escucha, respiración acallada y el crujido de un vestido de lino (para entonces tendrás el oído extraordinariamente afinado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Moshi-moshi...&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, se escucha un sollozo, muy reprimido. Infinitamente triste.&lt;br /&gt;Esa tristeza incolora que se nos arrebató y que sólo es posible la primera vez. Las primeras veces son tan pocas... Esa soledad que ya no sabes sufrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos cuelgan entonces.&lt;br /&gt;Yo no.&lt;br /&gt;No quiero perderme el resto del silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;4.- ReVIEW&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado mirando algunos textos antiguos de este mismo blog. Los hago míos, por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que suena rara esa frase. &lt;span style=&quot;FONT-STYLE: italic&quot;&gt;&quot;Los hago míos, por primera vez&quot;&lt;/span&gt;. No es tan fácil apropiarse de las palabras que uno dice. Normalmente uno abre la boca como un muñeco de ventrílocuo, y habla la tradición, el sentido común, la civilización o la oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el caso en los textos de Caída Libre. Lo sabéis bien. Pero tampoco son míos. Se los he regalado a Balcius desde el principio, y después a todos vosotros. Hoy hago míos todos (no, mejor sólo algunos, los que me pertenecen) los textos, palabra por palabra. No podéis decir que no he escrito nada: he vuelto a escribir Caída Libre entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a nuevos ojos, todo ha adquirido un sentido nuevo, gracias a todo lo que he vivido estos dos años y medio (y estos treintaytres míos, recién estrenados), cada palabra quiere decir cosas nuevas, que antes nunca hubiera imaginado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he cambiado ni una coma. Por eso me ha llevado tanto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;5.- ReBORN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es extraño el acto de leer, la paradoja del tiempo. Está claro el engaño del tiempo literario. Tú lees esto hoy, que no es mi hoy, cuando hablo de ayer como si hiciera un año. Y no tiene nada de magia el ensamblaje, es pura sintaxis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede resultar curioso a alguien el hecho de leer el Quijote. Curioso que nos llegue la palabra de un hombre muerto hace siglos, que se ponga a andar la historia escrita hace siglos y que &quot;hoy&quot; siga significando hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el que Cervantes esté muerto hoy no es más que una paradoja pobre. Estaba vivo en el momento en que lo escribió, y dejó pegado al libro el instante de escribirlo, su tiempo adherido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea más extraño el caso de Alonso Quijano, pues si su tiempo está, más que adherido, intruído en el papel, ha de admitirse que Alonso Quijano murió hace mucho. Mucho antes que Cervantes. Él lo mató.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él y cada uno de los lectores que obligan al personaje a sufrir la misma humillación, enfermedad y muerte, y lo peor de todo, la misma lucidez. Cada vez, siempre igual, una condena prefigurada desde el principio, y está claro (como en cualquier personaje atrapado en el material fílmico, que morirá irremediablemente al final de la película, por muchas veces que la veamos, aunque esta vez le gritemos con más fuerza que no coja aquel tren) que Alonso Quijano ya estaba muerto antes de que empezáramos a leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera ese es el verdadero milagro.&lt;br /&gt;Me llama la atención el caso de Sancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no muere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que comenzamos el libro, le tenemos a él, inmortal, y a Quijote, reencarnado, ambos ecos del tiempo de un muerto. La novela siempre me pareció una fantasmagoría, por el problema que plantea a nivel de tiempo. Pero la pareja Quijote-Sancho adelanta en muchos siglos la paradoja de los gemelos. Quijote sigue teniendo una edad humana, mientras Sancho tiene cientos de años, como si Sancho estuviera en realidad viajando a la velocidad de la luz, a través de un tiempo distinto, y aun así manteniéndose a la par de su señor en su rocín hiposónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He pensado mucho si decir &quot;he vuelto, cuánto tiempo sin leernos&quot; no sería en realidad la más rebuscada e inútil de las ficciones literarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;6.- ReLEASE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo una inquietud. Es sólida, pesada, pastosa. El desasosiego proviene de que no es la inquietud que quisiera tener. Viene del color que tiene, y del color que no tiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como querer decir un nombre que no es, como ansiar el sabor equivocado. Uno se dice: &quot;me liberaré de la inquietud cuando la haya nombrado&quot;, esa magia siempre funciona, escribir para deshacerse de lo nunca nombrado, pero esta inquietud es insatisfactoria (es sólida, pesada, pastosa), y cualquier cosa que escribiera también lo sería. Creo que hasta Pessoa lo tenía más fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para lograr que sea satisfactoria, la confesión deberá ser falsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;7. - ReBOUND&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te resulta incómodo ver tus propios límites en las cosas que te rodean. Fíjate, una boca extraña con tu mismo tartamudeo, alguien mucho más pelirrojo, pero igual incapaz de reconciliación. Hasta los árboles, hasta el camino desdibujado entre las matas de arándanos. Todo lleva grabado el signo de tus propios límites, de tus propios defectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Date cuenta, no están ahí. Es sólo que los llevas grabados en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;8.- ReWIND&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos hechos de una sustancia emocional ajena. Para mí él es el hombre de los ojos indolentes, y tal vez él sólo se reconozca por la huella de las manos, o no se de cuenta de que suelen mirarle las manchas de grasa de la cadena de la bicicleta, en los bajos de los pantalones. En todo caso, hay una base de datos relacional, una imparable máquina mental de etiquetar gente, que mete en una bolsita como la de los policías a un conjunto: &quot;él&quot;, &quot;nombre&quot;, &quot;chiste malo que contó aquella vez&quot;, &quot;manchas de grasa&quot;, &quot;tartamudea&quot;. Más bonito: &quot;una niña&quot;, &quot;nariz manchada de helado de chocolate&quot;, &quot;me recuerda una ilustración antigua, no recuerdo dónde la ví&quot;, &quot;imaginé que la hija que no tuve se le parecería&quot;. Eso piensa una hipotética Marta de una Inesita que sí existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que todo se produce sin que uno lo controle. Se abre la bolsa de plástico y cae dentro: &quot;ella&quot;, &quot;un rostro sereno, una sonrisa dulce&quot;, &quot;una frase de las mil y una noches: era bella como una luna&quot;, &quot;chaqueta de lana muy calada, parece un abrazo&quot;... La bolsita se cierra con su sistema zipper, se le pone la etiqueta &quot;INGRID&quot; y un par de banderas y otros distintivos, y la persona pasa a ser instantáneamente ese personaje, a ser disparado por los resortes del árbol probacional. A ti te pasa exactamente lo mismo. A mí. Todos somos el único ser humano de una historia inventada, donde los demás son collages de un olor, un corte de pelo y una voz chillona, o de una mancha de grasa y un discurso aburrido. Cosas que no los definen, que no forman parte de ellos, cosas que ellos han descartado de sus &quot;seres humanos&quot; cuando decidieron contar su propia historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, hay un cuerpo místico del yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sustancia emocional ajena, como decía. Si a Ingrid la asocio con una chaqueta de lana muy calada que es como un abrazo, si Marta asocia a Inesita con una hija no nacida, si tú me ves dentro de un reloj... eso es importante. Finalmente sí participamos en las historias de los demás en forma de esos seres mitológicos, de esos híbridos de objeto y tiempo, de impresión y juicio. Finalmente sí somos lo que los demás sienten de nosotros, habitamos sus recuerdos y su universo afectivo, incluso a veces lo invadimos sin más, crecemos a costa del corazón ajeno. Y todo ello somos nosotros, cambiando de participar en un relato a protagonizar otro, o de pronto a fundirse en una masa o a adentrarse en el idilio. Somos cambiantes y no podríamos soportar ser de otra forma, y la red de objetos emocionales que dibujan el armazón del yo es más grande que nuestra propia intuición emocional. Por eso a veces nos sorprendemos siendo tan fuertes, tan audaces, tan capaces de amar: alguien, en algún momento, nos ha imaginado así, y ha metido en la bolsa un anillo de ónice, una pintura de Morandi, el cuerno de un unicornio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco importa si son personas o ejemplos, si son nombres inventados o escritura automática. Tampoco yo me llamo Balcius.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;9.- ReLOAD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vosotros ya sabéis que hay muchos trucos de magia que son más interesantes cuando se explican. Cuando se ve el truco, y se disfruta de su sofisticado mecanismo, cuando somos engañados con gusto, y disfrutamos de la habilidad de quien lo usa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea el caso del Recuerdo Sintético. He descubierto a Balcius usarlo en algunas ocasiones. Es modular una ficción empleando material emotivo real, de forma que pueda llegar a crearse una nostalgia auténtica de un hecho ficticio. Viéndolo así, volver a leer sus textos como si los hubiera escrito yo se me hace raro, y más raro se me hace leerlos como si los hubiera escrito él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me intriga algo: si es un personaje de ficción que he creado para que escriba... ¿qué son para él sus recuerdos ficticios? ¿Es capaz un personaje de modelar su propio pasado, aprovechando que su tiempo es hoy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es así, es un afortunado. Al mismo tiempo, si es así... entonces nuestro pasado está en manos de quienes nos piensan, nos imaginan haciendo cosas, cuchichean a nuestras espaldas. Son ellos quienes generan recuerdos sintéticos que luego emponzoñan el ser convergente que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen: &quot;piensa mal y acertarás&quot;. Pero es que están haciendo trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: center&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;object id=&quot;divplaylist&quot; codebase=&quot;http://fpdownload.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=&quot; height=&quot;28&quot; width=&quot;335&quot; classid=&quot;clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000&quot;&gt;&lt;param name=&quot;_cx&quot; value=&quot;8864&quot;&gt;&lt;param name=&quot;_cy&quot; value=&quot;741&quot;&gt;&lt;param name=&quot;FlashVars&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Movie&quot; value=&quot;http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=4874461-134&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Src&quot; value=&quot;http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=4874461-134&quot;&gt;&lt;param name=&quot;WMode&quot; value=&quot;Window&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Play&quot; value=&quot;-1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Loop&quot; value=&quot;-1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Quality&quot; value=&quot;High&quot;&gt;&lt;param name=&quot;SAlign&quot; value=&quot;LT&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Menu&quot; value=&quot;-1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Base&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;AllowScriptAccess&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Scale&quot; value=&quot;NoScale&quot;&gt;&lt;param name=&quot;DeviceFont&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;EmbedMovie&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;BGColor&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;SWRemote&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;MovieData&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;SeamlessTabbing&quot; value=&quot;1&quot;&gt;&lt;param name=&quot;Profile&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;ProfileAddress&quot; value=&quot;&quot;&gt;&lt;param name=&quot;ProfilePort&quot; value=&quot;0&quot;&gt;&lt;param name=&quot;AllowNetworking&quot; value=&quot;all&quot;&gt;&lt;param name=&quot;AllowFullScreen&quot; value=&quot;false&quot;&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=4874461-134&quot; name=&quot;divplaylist&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; pluginspage=&quot;http://www.macromedia.com/go/getflashplayer&quot; height=&quot;28&quot; width=&quot;335&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:85%;color:#3366ff;&quot;&gt;&lt;em&gt;Gal Costa - Relance&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0)&quot;&gt;10.- Quod Erat Demostrandum&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda recuerdas su pelo mojado, cayendo en una hélice no del todo rubia, sobre su hombro redondeado. Como una manzana brillante su hombro, como azahares sus pequeños dientes pequeños, tan blancos, en una boca siempre distante. Sin duda la recuerdas hermosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era tan hija que se negó a ser madre. No podía abandonar la culpa tan pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estás recordando con la piel al borde del frío, perlada de agua de mar y con el traje de baño aquel oscuro. El sol a su espalda. Imaginas su espalda caliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las manos frías, sus manos siempre frías entre las tuyas. Y su cuerpo ardiendo entre tus manos. Y tus ojos helados sobre su cuerpo. Y su dientes fijos en tus ojos. Y todo perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdas muy especialmente el efecto de la luz sobre sus ojos de un color incierto, grises y verdes, miel, castaño, media docena de colores distintos según cómo entrara la luz del sol y girara caprichosa en su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía aquella forma de sorber el té, como si fuera Penélope deshaciendo y haciendo el telar de su propia existencia a cada sorbo, como si fuera la tarea más importante del universo, pero sólo suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes bien que no es un recuerdo. Que es una foto de un catálogo. Sabes bien que no la has conocido nunca. Sabes perfectamente que no tiene la menor importancia. Así que quieres nombrarla y sonreirle, decirle que aun la recuerdas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y te has olvidado de su nombre. Recuerdas todo de ella, de esa invención que has encajado en tu vida porque te da la gana, porque puedes, pero aun no le has inventado un nombre. Y torpemente dices su nombre real. Y claro, todo se rompe, todo es insoportablemente cierto. No debiste siquiera intentarlo. Por eso ahora debes llorar, todo lo amargamente que puede llorar un ser de papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te recomiendo, Balcius, que vuelvas a jugar con películas y con palabras, y no vuelvas a jugar a tener una vida real. Duele mucho más de lo que puedas imaginar.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/5936478868845966568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/5936478868845966568?isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5936478868845966568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/5936478868845966568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/07/masaje-cardaco.html' title='Masaje Cardíaco'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-693176225074752840</id><published>2008-05-30T07:31:00.003+02:00</published><updated>2008-05-31T09:05:29.796+02:00</updated><title type='text'>La Peau Douce</title><content type='html'>Hace tiempo que conozco a uno de esos Cambiantes. Es un ser extraño, me da ecalofríos. Estará aquí en dieciocho minutos, ni uno más ni uno menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son fríos y metódicos. Ahora posiblemente sea un lagarto. Porque eso es lo que hacen los Cambiantes: su cabeza, sus manos, todo lo que sobresale de su correcto traje se transmuta constantemente.&lt;br /&gt;Cambian de hombre-perro a hombre-gaviota.&lt;br /&gt;El que a mediodía es un turón, con la cabeza minúscula olisqueado, asomada por el cuello almidonado, quince minutos más tarde tiene el traje ocupado por un monstruoso varano que lanza su lengua bífida contra los objetos que ocupan sus manos verdes y escamosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los instantes de transición entre un ser y otro son violentos, están habitados por espasmos y ruidos profundos. El traje no se arruga ni se agita, ni tan siquiera se altera su andar despreocupado. Sólo son la cabeza y las manos lo que cambia, de hiena a lechuza, a mono, a serpiente, a cormorán. Siempre en zonas de transición muy concretas, siempre a horas precisas. Nadie sabe (al menos yo no lo sé) si el cambio se produce por el lugar geográfico o por la hora del día, tal es la obcecación con la que repiten su rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos Cambiantes tienen Hombres como una de sus naturalezas. El que yo conozco es uno de ellos. Sospecho que pueden tener incluso distintos momentos del día en que son hombres, no necesariamente el mismo hombre, tal vez con distinto nombre, sin duda con distintas ocupaciones siempre ejercitadas con maniática obsesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entre por esa puerta, sólo yo conoceré su secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad que sólo le conozco como Soriano, el de la Agencia, pero yo lo sé. Saluda, recoge los pedidos, y se va. Siempre inmutable, indiferente a las bromas o al ambiente de la oficina. Mecánicamente, siempre el mismo gesto, las mismas palabras con la misma entonación, la precisión de un reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás lo he visto fuera del trabajo, y nunca se dejará ver en los momentos terribles de la transformación, pero yo sé que Soriano es un Cambiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podría soportarlo si no lo fuera.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/693176225074752840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/693176225074752840?isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/693176225074752840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/693176225074752840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/05/la-peau-douce.html' title='La Peau Douce'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-7927169668651466318</id><published>2008-05-18T17:17:00.003+02:00</published><updated>2008-05-20T00:33:58.838+02:00</updated><title type='text'>Diagrama</title><content type='html'>&lt;div&gt;En el intermedio de la reunión, todos se encaminan a la sala donde está servido el cattering. Unos termos de café, unos montados de pan con queso, jamón, la rebanada de tomate... todos distintos, bastantes bonitos. Recorramos rápidamente el grupo mientras descansan: charlan despreocupados.&lt;br /&gt;Son personas resueltas e inteligentes, elegantes pero no autocomplacientes. No son elegantes como lo son los políticos o los artistas, cuando lo son. Algunos ya se conocen de anteriores reuniones, y bromean sobre hechos pasados con claves personales. Otros se encuentran por primera vez y se intercambian tarjetas de visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.sabiduria.com/turismo/images/metro-paris.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;&quot; src=&quot;http://www.sabiduria.com/turismo/images/metro-paris.jpg&quot; alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Míralos ahora uno por uno. Te darás cuenta de que la sensación que has tenido no es de las personas sino del conjunto. Congelados. Por poner un ejemplo, reduciré la luz de la sala e iluminaré al tipo del traje azul claro, por ejemplo. Adelante a cámara lenta, fíjate bien. Está algo nervioso, se nota el esfuerzo que hace para disimularlo. Lo notas tú, porque ahora estamos ampliando la imagen y nos hemos situado ahí, desde donde ves bien esa zona de las sienes en la que late una vena engrosada, porque le oyes tartamudear más de lo normal, porque ahora la fecha sobreimpresa está señalando la causa de su estado alterado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es incapaz de mantener la rebanada de salmón ahumando en su sitio, sobre el pan, y ahora le ha plantado un dedo encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando su interlocutor toma la palabra, él abre la boca demasiado y se esfuerza por morder correctamente, sin que el aceite rebose o se le desmonte todo en varios trozos (bastante bonitos). Un fino y rápido hilo de aceite se desliza por sus dedos hasta la palma de su mano, y su turbación se dispara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nadie se da cuenta, sólo él cree que todos le están viendo y están disimulando. Cree que todos contienen su gesto de reproche o de desagrado, y que lo toleran su indecoro por pura condescendencia. Qué equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los demás -ahora lo verás- están disimulando, sí, pero disimulan otra cosa. Marcaremos ahora con un círculo la causa de cada uno.  Observa la lista que se despliega a la derecha y luego la foto fija con los números correspondientes: hay dos hombres con caspa, tres con demasiadas cosas en las manos, uno ha cogido un canapé que no le gusta y no sabe dónde meterlo, a la única mujer del grupo le parece que todos la juzgan por ser la única mujer, y uno de los belgas se avergüenza de un nivel de inglés que es exactamente igual del de sus interlocutores.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No, no tomes notas, tan sólo obsérvalos y date cuenta de lo que llena sus ojos, de lo lejos que están unos de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy bien &lt;span style=&quot;font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);&quot;&gt;-&quot;Apaguen el simulador&quot;-&lt;/span&gt;. Pronto te enseñaré a aprovecharte de todo ello.  Puedes guardar en tu interior el más terrible de los secretos, si aparentas intentar ocultar algo trivial estarás a salvo. Si disimulas tu desamparo nadie sospechará de tu fuerza. Recuerda bien que no son como nosotros... son todos tan frágiles, tan peligrosos...&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/7927169668651466318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/7927169668651466318?isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/7927169668651466318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/7927169668651466318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/05/diagrama.html' title='Diagrama'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-2524126004101229641</id><published>2008-05-12T12:00:00.001+02:00</published><updated>2008-05-12T22:30:02.511+02:00</updated><title type='text'>Convivir con serpientes marinas</title><content type='html'>Hay una frase que se repite a menudo en los últimos meses, una frase que me llama mucho la atención: &quot;las constructoras están en caída libre&quot;. Lejos de inquietarme, les doy la bienvenida a esta casa, así que las constructoras se vienen a vivir aquí. Claro, afuera hace tanto frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que muchos de los que me conocéis (de oídas, de leídas o de vista) creáis que las constructoras y sus constructores, las promotoras y sus promotores, y en general esa casta de nueva liberal-burguesía, no me caen bien. Creeréis que no me resulta grata su compañía dentro de esta casa. Sin embargo, siento que nos unen muchas cosas a los constructores y a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, son seres muy próximos a la poética en todos sus actos. Además, dominan diversas formas de magia, del poder de usar las palabras para cambiar la realidad, potencian la vida privada de los objetos por encima de su funcionalidad, y son capaces de invertir el sentido de las relaciones de los objetos con sus palabras. &quot;Hipoteca&quot;, si parece un ingrediente de cualquier pócima mágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pensad en la esencia  fantasmática de su filosofía de negocio y su trasfondo poético. Ellos no venden una casa, no venden un feo cubo de hormigón y ladrillo infiltrado de tubos húmedos, una ruina de efecto retardado. Nadie lo querría. Ellos venden el espacio que hay dentro, cuya propiedad más interesante es que puede albergar en su interior una o varias vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Muy Zen ese concepto: es el vacío de una casa lo que le da valor. Entonces ellos venden ese vacío, ellos venden aire. Y viven de ello.  Viven del aire, como los poetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora pensad en su forma de modificar las ataduras de las personas y las cosas. En combinación con esos otros fascinantes seres, las entidades financieras, han logrado que uno sea poseedor de una deuda y viva dentro de ella. Uno no tiene una casa. Ellos construyen la casa, el banco la compra, tú adquieres el derecho a quedar debiendo, y habitas tu deuda. Habitas una posibilidad, un hueco desgarrado en el delicado tejido de lo que es y lo que puede ser, habitas una angustia y un peligro, habitas la posibilidad de perderlo todo. Vives dentro de la pérdida a plazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo una prueba que hicieron a unos niños pequeños, para comprobar su creatividad. Le preguntaban cuántas cosas distintas se podían hacer con un objeto determinado. Escogieron el más anodino posible: pusieron sobre la mesa un ladrillo. Por supuesto el primero lo tuvo fácil: &quot;romper nueces&quot;, cosas similares, pero cuanto más opciones se daban, más difícil se hacía inventarse nuevas, y la cosa se puso realmente interesante. Alguien dijo que ponérsela sobre el hombro, imaginar que era una radio, y bailar al ritmo de la música imaginaria. Me encantó. Entonces fue cuando un niño miró el ladrillo, y dijo que lo pintaría de amarillo brillante y lo usaría para un plan maestro para atracar una caja fuerte y sustituirlo por un lingote de oro, sin que nadie se enterara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese chico era muy listo. De mayor seguro que se hizo constructor. Hacer pasar ladrillos por oro, hacer pasar casas por tesoros, o sitios para vivir por bienes donde invertir dinero. Qué ocurrencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me gustó fue escuchar al patrono de este colectivo tan dado a la magia y al esoterismo, hablar de su situación actual (me temo que no les gusta estar en Caída Libre, aunque yo nunca los he tratado mal). El caballero dijo que el sector estaba en crisis, por un desequilibrio financiero (hasta ahí bien), que el peligro para España procedía de que el peso del sector en la economía nacional era muy alto (muy sagaz), y que el gobierno, si quería ahorrarse problemas, ya sabía a qué atenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé fascinado por esas palabras. &quot;Ya saben lo que tienen que hacer&quot;. Una combinación de súplica, imposición, sobreentendido y amenaza. Si nosotros nos hundimos se hunde España, así que danos pasta. Y el desparpajo con que lo dijo, parecía estar guiñando un ojo con media sonrisa al locutor mientras sacudía su Rollex por el bien de los trabajadores de la construcción. Jamás se me hubiera ocurrido que fueran tan flexibles, tan abiertos a ideas y soluciones, a nuevas formas de pensar. Jamás creí que pudieran apelar a la intervención del Estado, a la planificación estatal de la producción y de las finanzas, esos tipos que cobran el 50% mínimo en negro, que distraen lo que pueden, que burlan toda reglamentación y control siempre que pueden. Esos tipos que se han pasado la vida negándose a una intervención de precios, apelando a la libertad de mercado para justificar las artificiales y disparatadas subidas, ahora ya no creen en esa regulación espontánea de los mercados. Sólo puedo entender que lo dijera de broma, los constructores tienen un fino y complicado sentido del humor, y en eso también me siento próximo a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O eso o es que tienen miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se siente vértigo cayendo, ¿verdad? Hay que ser muy duro para vivir en caída libre, no es fácil. No sabéis soportarlo. Me da pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es así, no los quiero. Aquí sólo entra gente que disfruta la caída, sin pensar nunca en la perspectiva de un suelo ahí abajo. Mirad a Solbes. Ese sí que me pareció soberbio, supongo que hizo gala del mismo humor que quien le había apelado. Dijo: &quot;no debemos intervenir en el ajuste que se realizará en el mercado inmobiliario, el propio mercado llegará a un equilibrio&quot;.  Qué extraordinariamente cínico, qué satisfacción debe sentirse al decirle eso a una panda de liberales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguno de ellos, seguro que en ese momento pensó: &quot;ahora caigo&quot;.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/2524126004101229641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/2524126004101229641?isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/2524126004101229641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/2524126004101229641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/05/convivir-con-serpientes-marinas.html' title='Convivir con serpientes marinas'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22642559.post-4469776419644781342</id><published>2008-05-05T21:35:00.005+02:00</published><updated>2008-05-09T13:30:59.888+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Juegos"/><title type='text'>Como cae un árbol, cayó suavemente sobre la arena</title><content type='html'>Sé que queda muy bien citar a Saint-Exupéry. Seguro que las conocéis: &lt;span style=&quot;COLOR: rgb(0,0,153); FONT-STYLE: italic&quot;&gt;&quot;El hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo&quot;&lt;/span&gt;; &lt;span style=&quot;COLOR: rgb(0,0,153); FONT-STYLE: italic&quot;&gt;&quot;Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor&quot;&lt;/span&gt;, cosas por el estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda uno tan bien cuando reniega de lo adulto. Está tan bien visto optar por lo sencillo, por ser niño y abandonar todo el peso del intelecto y de la vida vivida, aunque la de Peter-Pan es una pose, tan falsa como la del pedante. Ninguno de los dos disfruta en serio de su disfraz, sino de cómo le sienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es trampa jugar si conoces el truco. Es trampa usar las frases de Antoine cuando uno sabe que alguien las está esperando, que se le juzgará bien si las usa. Cuando ha oído de refilón &lt;span style=&quot;COLOR: rgb(0,0,153); FONT-STYLE: italic&quot;&gt;&quot;lo primero que averiguo de un hombre es si ha leído El Principito&quot;&lt;/span&gt;. Entonces ya no está autorizado para usar las frases que acaba de rebuscar en algún libro del cual se salta las ilustraciones (al contrario de lo que hacía de niño).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además es muy fácil. Demasiado fácil citar frases de un libro ya escrito. Alguien se pregunta qué quiere decir eso, si se podía ser el Principito antes de que el libro existiera. Por supuesto que sí, muchos lo han hecho, antes, después, e independientemente de bandada de pájaros alguna. Sólo se puede llegar a él borrando el libro de la memoria, dibujándolo en otro sitio. Más profundo. En el pozo de tu desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fácil citarlo. Pero qué difícil ser el Principito, que no te importe serlo, con la pérdida que supone, la responsabilidad de lo que se ha domesticado. Serlo de verdad, con esa voz pequeña que no tiembla más que una estrella del atardecer, en una noche de grillos. Serlo tan abiertamente, pedir y preguntar como él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El acto más difícil, el más poderoso, ya lo dijo Zaratustra: hacerse niño y decir SÍ. La afirmación de luz de quien ama una flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacerse niño y pedir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(0,0,0); FONT-STYLE: italic&quot;&gt;&lt;br /&gt;Dibújame un cordero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;TEXT-ALIGN: center&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;FONT: 11px/12px arial; WIDTH: 362px; TEXT-ALIGN: center; font-size-adjust: none; font-stretch: normal&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;object id=&quot;springwidgets_5062&quot; codebase=&quot;http://fpdownload.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; height=&quot;321&quot; width=&quot;362&quot; data=&quot;http://downloads.thespringbox.com/web/wrapper.php?file=&quot; align=&quot;middle&quot; classid=&quot;clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000&quot; wiid=&quot;&quot; allownetworking=&quot;all&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot;&gt;&lt;embed bgcolor=&quot;0x000000&quot; allownetworking=&quot;all&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; src=&quot;http://downloads.thespringbox.com/web/wrapper.php?file=EtchASketch.sbw&quot; flashvars=&quot;&quot; quality=&quot;high&quot; name=&quot;springwidgets_5062&quot; wmode=&quot;transparent&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; pluginspage=&quot;http://www.macromedia.com/go/getflashplayer&quot; align=&quot;middle&quot; height=&quot;321&quot; width=&quot;362&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Telesketch, programado por &lt;a href=&quot;http://www.springwidgets.com/widgets/view/5062/?&amp;amp;width=362&amp;amp;height=303&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;vdabney&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://encaidalibre.blogspot.com/feeds/4469776419644781342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/22642559/4469776419644781342?isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/4469776419644781342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22642559/posts/default/4469776419644781342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://encaidalibre.blogspot.com/2008/05/como-cae-un-rbol-cay-suavemente-sobre.html' title='Como cae un árbol, cayó suavemente sobre la arena'/><author><name>Pablo.-</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03780809144551427612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='25' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAVZX_GezBWUmxMJTpIDeL3V4AjPXjG99fy8DyJLwJ_DMSskM_qZ3C-unY-CLMjESng60LKdHflDG_QBuV-38eIqZKsZJNbbHtjgs_nVzXBH75fyR0Muavny0TkgUe3A/s145/322.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry></feed>