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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110</atom:id><lastBuildDate>Sat, 31 Oct 2009 08:52:13 +0000</lastBuildDate><title>Cinismos</title><description>¡Cuidado con el perro!</description><link>http://canis-magnus.blogspot.com/</link><managingEditor>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>90</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" href="http://feeds.feedburner.com/Cinismos" type="application/rss+xml" /><feedburner:emailServiceId>Cinismos</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname>http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com" /><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-5974700848836112322</guid><pubDate>Thu, 01 Oct 2009 21:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-01T14:13:26.966-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ejercicios Calibrados de Escritura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Spinoza</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Malebranche</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Descartes</category><title>Ejercicios calibrados de escritura: 01 de octubre. Historia de la filosofía moderna.</title><description>&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;strong&gt;Descartes, Malebranche y Spinoza: ¿Cuáles eran sus opiniones respecto de la moral, la ética y la política?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Josué Castillo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;La filosofía de Descartes tiene siempre, de manifiesto, un interés muy marcado por la epistemología. Descartes inicia, con la duda, sus investigaciones sobre el Yo, Dios y el mundo. Él siempre se tuvo que mover en el campo abstracto de las ideas. Sólo es importante, para él, el conocimiento de la verdad mientras que la vida del hombre concreto, la práctica social queda, casi siempre, fuera de la reflexión cartesiana y, de hecho, indica que es mejor no aplicar el método a las leyes, usos y costumbres de los regímenes políticos, sociales y religiosos.&lt;br /&gt;En este momento vemos como el racionalismo no conlleva, supuestamente, ningún peligro para régimen alguno. Pareciera que Descartes aboga por que solo nos dejen filosofar y que esto, supuestamente, no conllevará ninguna riesgo para el orden establecido. Esto da lugar a que aparezcan apologetas de los usos y costumbres populares que se hagan llamar racionalistas. Sin embargo, el racionalismo puede funcionar también como un caballo de Troya que entra en las universidades, liceos y librerías que, generalmente, permanece en latencia hasta que de repente se manifiesta en ciertos textos y filósofos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Hablemos ahora, de forma breve&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, del &lt;strong&gt;teólogo&lt;/strong&gt; Malebranche. Él, el &lt;strong&gt;teólogo&lt;/strong&gt;, Malebranche. Lleva una fuerte carga de lo que García Borrón llama &lt;em&gt;nostalgia religioso-mística&lt;/em&gt; que impulsó al &lt;strong&gt;teólogo&lt;/strong&gt; a querer encontrar en la razón confirmación, y a la vez una aclaración de las verdades de fe. Así todos sus esfuerzos van encausados a recuperar nuestra pureza anterior a, la&lt;em&gt; supuesta&lt;/em&gt;, caída en el pecado original.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En cuanto las opiniones de Malebranche en cuanto a la política y la moral Malebranche, según García Borrón, diría que a menudo debemos &lt;em&gt;conformarnos&lt;/em&gt; con menos (evidencia), porque nos urge actuar aunque no dispongamos de certezas. La moral, en Malebranche, está sujeta a la religión.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En cuanto a Religión, no creo que sea necesario decirlo ni difícil imaginárselo pero el teólogo Malebranche insiste en que&lt;em&gt; debemos atenernos a la autoridad, pues para ser cristiano hay que creer ciegamente.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pasemos ahora a dar una revisión breve&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; a las ideas de Spinoza, quien a diferencia de Descartes y el teólogo antes mencionado si tiene un interés en la vida práctica. Así vemos que Spinoza se toma su tiempo para meditar respecto de la religión. Para esta empresa, Spinoza, se apoya en la luz del entendimiento natural y, a través de ella, estudia el antiguo y el nuevo testamento, al igual que la historia del estado y el pueblo hebreo. Así, mediante el uso de la luz natural de la razón, llega a la conclusión de que la religión no es más que una herramienta de sujeción y obediencia que va contra Dios&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. ¿Cómo entender esta conclusión, cómo puede ir la religión contra Dios? Simple, Spinoza hace de Dios substancia única con dos atributos, extensión infinita y pensamiento, inmanente y que se expresa en modos infinitos que son la totalidad de las cosas. Luego, Dios es un ser impersonal… Dios es toda la Naturaleza, Dios es el orden natural incorruptible.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La ética es pues el conocimiento mediante la luz natural del entendimiento de un modo de vida que nos acerque a Dios. Es decir, que nos acerque a un modo de vida que esté en armonía con la naturaleza. Así, Spinoza, más que hablar de bien y mal habla de acciones  adecuadas e inadecuadas para conseguir ese modo de vida que es la virtud suprema.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la política mencionaremos  que Spinoza tiene una noción de contrato que vale la pena estudiar, sin embargo por problema de extensión diremos que, al final, en la teoría de Spinoza, el buen estado es aquel en el que se puede pensar y creer en lo que sea y poder decirlo, además es aquel que propone a sus ciudadanos un amor a la libertad, más bien que la esperanza o recompensa. Pues es a los esclavos y no a los hombres libres a los que se recompensa por su buena conducta.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Más por desprecio que por desconocimiento.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Pues este ejercicio calibrado de escritura exige una extensión determinada.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Argumentación que se puede encontrar en la primera parte del TTP.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=5710211761333890110#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Por razones de extensión no podremos ahondar en los estadios de perfección moral.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-5974700848836112322?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/9ELTZjhoCks" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/9ELTZjhoCks/ejercicios-calibrados-de-escritura-01.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/10/ejercicios-calibrados-de-escritura-01.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-470625908021044953</guid><pubDate>Wed, 30 Sep 2009 17:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-30T10:58:13.200-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">blogs recomendados</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Sigmund Freud</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Derrida</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">noticias</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">psicoanálisis</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">filosofía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Jacques Lacan</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">conferencias</category><title>Eventos para el 8 de octubre</title><description>&lt;p&gt;Este 8 de octubre nos visitará en Xalapa Dra. Rosario Herrera Guido y habrá 2 eventos al rededor de su persona.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;La presentación de su libro “&lt;em&gt;Poética del psicoanálisis” &lt;/em&gt;el jueves 8 de octubre a las &lt;strong&gt;12 Hrs&lt;/strong&gt;. en el &lt;strong&gt;auditorio de la facultad de psicología&lt;/strong&gt; de la UV.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&lt;a href="http://lh6.ggpht.com/_WgkvW4Nk-_g/SsOcF0rXiiI/AAAAAAAAAQg/26h-NNsA9P4/s1600-h/Presentacinlibro6.jpg"&gt;&lt;img title="Presentación libro" style="border-top-width: 0px; display: block; border-left-width: 0px; float: none; border-bottom-width: 0px; margin-left: auto; margin-right: auto; border-right-width: 0px" height="484" alt="Presentación libro" src="http://lh6.ggpht.com/_WgkvW4Nk-_g/SsOcIz0rY1I/AAAAAAAAAQk/vN1gW6SRPEQ/Presentacinlibro_thumb4.jpg?imgmax=800" width="361" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Y, posteriormente, a las&lt;strong&gt; 18 Hrs&lt;/strong&gt;. en el &lt;strong&gt;salón azul&lt;/strong&gt; de la facultad de humanidades de la Universidad Veracruzana&amp;#160; la conferencia magistral &lt;em&gt;Derrida: Cosmopolítica y Poética.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;a href="http://lh3.ggpht.com/_WgkvW4Nk-_g/SsOcK-pYNsI/AAAAAAAAAQo/TVOP_FEcy0Y/s1600-h/derridadoblecarta4.jpg"&gt;&lt;img title="derridadoblecarta" style="border-top-width: 0px; display: block; border-left-width: 0px; float: none; border-bottom-width: 0px; margin-left: auto; margin-right: auto; border-right-width: 0px" height="484" alt="derridadoblecarta" src="http://lh5.ggpht.com/_WgkvW4Nk-_g/SsOcNN6lCeI/AAAAAAAAAQs/mM9JpNX7fmY/derridadoblecarta_thumb2.jpg?imgmax=800" width="313" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;más informes en: &lt;a title="http://psicoanalisisextension.blogspot.com/2009/09/rosario-herrera-en-xalapa-ver.html" href="http://psicoanalisisextension.blogspot.com/2009/09/rosario-herrera-en-xalapa-ver.html"&gt;http://psicoanalisisextension.blogspot.com/2009/09/rosario-herrera-en-xalapa-ver.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-470625908021044953?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/OQHpAvE5QVU" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/OQHpAvE5QVU/eventos-para-el-8-de-octubre.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/09/eventos-para-el-8-de-octubre.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-4856517666264571637</guid><pubDate>Wed, 30 Sep 2009 05:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-30T07:59:26.664-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">política</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poder</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">terrorismo</category><title>Bloc de notas "Espacio" 1</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: left; display: block; width: 310px;"&gt;&lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Simple_guerrilla_organization.svg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d2/Simple_guerrilla_organization.svg/300px-Simple_guerrilla_organization.svg.png" alt="The structure of a simple guerrilla warfare or..." style="border: medium none ; display: block;" width="300" height="126" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via &lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Simple_guerrilla_organization.svg"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CBIGBOS%7E1%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CUsers%5CBIGBOS%7E1%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CUsers%5CBIGBOS%7E1%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;&lt;/w&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;&lt;/w&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;&lt;/w&gt; 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&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Con ocasión de los recientes ataques terroristas en el D.F. tengo que decir que, realmente, han sido efectivos. En tanto que:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7pt;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Han atacado significaciones, emblemas relevantes para el orden establecido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7pt;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Han logrado un cierto efecto de aceptación entre el pueblo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7pt;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Han logrado mostrar la inefectividad del régimen para controlar esto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La pregunta es ¿cómo abordarán este problema las autoridades y cómo deberíamos hacerlo nosotros si quisiéramos estudiar estos sucesos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Probablemente la gente del gobierno, los encargados del judicial, verán esto como un planeado por un enemigo, como si estos ataques tuvieran una fuente común, un enemigo único que bien puede ser concreto o abstracto&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=5710211761333890110&amp;amp;postID=4856517666264571637#_edn1" name="_ednref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:11pt;"  &gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. ¿Habríamos nosotros de caer en tal insensatez?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me parece más &lt;i style=""&gt;adecuado&lt;/i&gt; interpretar estos hechos (más otros similares a lo largo del país) como síntomas. En tanto que a pesar de ser hechos aislados y descentralizados no dejan de ser la muestra de la insatisfacción y el reclamo de la ciudadanía. Esa indignación e insatisfacción, el sentimiento de saberse traicionados, más una serie de elementos azarosos que convergen, han provocado que la ciudadanía busque un empoderamiento. Empoderamiento mediante la participación directa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si la participación directa es la mejor manera para conseguir esto (el &lt;i style=""&gt;empoderamiento popular&lt;/i&gt;) es algo que habríamos de contestar después de precisar a qué es lo que, al parecer, se refiere el empoderamiento popular.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Según el Diccionario Panhispánico de Dudas indica que empoderamiento se usa "en textos de sociología política con el sentido de conceder poder a un grupo de personas desfavorecido socioeconómicamente, para que mejore sus condiciones de vida a través de sus propias acciones".&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=5710211761333890110&amp;amp;postID=4856517666264571637#_edn2" name="_ednref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:11pt;"  &gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En otras palabras podríamos decir que empoderamiento popular implica que el pueblo busca participar de la dinámica del poder. Esta participación ha de ser legitimada por Otro. Ese Otro son aquellos que sustentan, administran y hacen circular al poder.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así, &lt;b style=""&gt;N&lt;/b&gt;osotros (&lt;u&gt;We&lt;/u&gt; the people), con la legitimación del Otro y participando en la administración y dirección del poder podríamos legitimar al régimen (sea el que fuese)&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Wos-dDxpJlQ&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Wos-dDxpJlQ&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Recapitulemos o, lo que es lo mismo, busquemos otra forma de decir lo mismo. Empoderamiento es hacer que el pueblo (o cualquier otra minoría) sea participe de la dinámica del poder y participar de esta para legitimar el régimen actual (cualquiera que fuese), modificarlo, reformarlo, re-pensarlo o derrocarlo e instaurar otro que crea más conveniente (llámese &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dictadura_del_proletariado"&gt;dictura del proletariado&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Democracia_directa"&gt;democracia radical&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Monarqu%C3%ADa_parlamentaria"&gt;monarquía parlamentaria&lt;/a&gt;... o el que sea &lt;span style="font-style: italic;"&gt;you name it&lt;/span&gt;)&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y sin embargo... las cosa va &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;más&lt;/span&gt; allá.&lt;/span&gt;..
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;En las noticias se dice:
&lt;br /&gt;http://www.elsemanario.com.mx/catagories/cat_display.php?section=Politica&amp;amp;story_id_send=26060
&lt;br /&gt;http://semanal.milenio.com/node/1220
&lt;br /&gt;http://www.lahaine.org/index.php?p=40294
&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;[Hasta aquí la primera parte de esta notas. ]
&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportEndnotes]--&gt;
&lt;br /&gt; &lt;hr width="33%" align="left" size="1"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="edn1"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=5710211761333890110&amp;amp;postID=4856517666264571637#_ednref1" name="_edn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Concreto: Como cuando Felipe Calderón dijo que los movimientos que querían fuera al ejército sus ciudades estaban patrocinados por el crimen organizado. Abstracto: El miedo al comunismo propio de los norteamericanos. &lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="edn2"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=5710211761333890110&amp;amp;postID=4856517666264571637#_ednref2" name="_edn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Citado en http://www.lenguajeciudadano.gob.mx/index.php?Itemid=32&amp;amp;id=33&amp;amp;option=com_content&amp;amp;task=view&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/4c1c79f3-9669-423d-8f8c-8c440ca6f16b/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=4c1c79f3-9669-423d-8f8c-8c440ca6f16b" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-4856517666264571637?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/RKkwvwkZQL0" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/RKkwvwkZQL0/bloc-de-notas-espacio-1.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/09/bloc-de-notas-espacio-1.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-7130816600191521338</guid><pubDate>Wed, 30 Sep 2009 05:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-29T23:13:54.729-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Personal</category><title>=s cambio de enfoque.</title><description>&lt;p&gt;He dejado el blog descuidado desde hace algún tiempo. La razón es que mi plan era postear algo "decente", que llenara al menos ciertos criterios... Criterios que, por ahora, se me presentan inalcanzables. Parte por que soy muy inseguro con lo que hago, parte por que sé que le falta calidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así que al carajo... supongo que, desde ahora, será mejor sólo subir apuntes, notas rápidas, asociaciones libres. Espero esto le dé un poco más de vida a éste blog.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De ahora en adelante el nombre de los post harán referencia al nombre del bloc, libreta, hoja, servilleta, o cualquier soporte físico en el que haya sido escrita la anotación y el número de página.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para saber el tema al que refiere cada nota habrá que guiarse por las tags.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-7130816600191521338?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/Vei3i6T9p60" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/Vei3i6T9p60/s-cambio-de-enfoque.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/09/s-cambio-de-enfoque.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-4743698436510932739</guid><pubDate>Thu, 30 Jul 2009 09:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-30T03:18:09.231-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Calderón</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fascismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Gómez Mont</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">noticias</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Privacidad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">política</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poder</category><title>Cédula de identificación ciudadana</title><description>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.3  (Linux)"&gt; 	 	 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P.sdfootnote { margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; font-size: 10pt } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		A.sdfootnoteanc { font-size: 57% } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Sobre la Cédula de Identificación Nacional&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="center"&gt;Josué Castillo&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc" href="#sdfootnote1sym"&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="right"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;font-size:85%;" &gt;Donde &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;font-size:85%;" &gt;termina&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;font-size:85%;" &gt; el &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;font-size:85%;" &gt;Estado&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;font-size:85%;" &gt;,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;font-size:85%;" &gt;empieza el hombre que no es superfluo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;font-size:85%;" &gt;Nietzsche&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;" align="justify"&gt; En los últimos días se han dado diversas notas periodísticas sobre el anuncio dado por el ciudadano Felipe Calderón de implementar una cédula de identificación con datos biométricos. La noticia nos ha tomado por sorpresa y muchos se han escandalizado al escucharla. Esto los ha llevado a especular tanto que, por la blogosfera, periódicos y portales de noticias se han dejado leer miles de distopías, los conspiranoicos han salidos por todos lados. Otros, lo más ingenuos, piensan en esto como una medida acertada que sólo está dirigida a agilizar tramites burocráticos facilitando la identificación personal y que además prevendrá la suplantación de la identidad entre otras bondades. Estos segundos acusan a los primeros de ser unos paranoicos, pesimistas y exagerados. Ésta gente (el segundo grupo) probablemente no está muy bien informada de en qué se ha convertido el país. Tampoco están considerando la posibilidad de que quizá los paranoicos podrían tener un poco de razón. Hay también un tercer grupo de personas, grupo un poco silente, que se pregunta ¿Qué significa biométrico?.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;" align="justify"&gt; No es pretensión de nosotros caer inmediatamente en el repudio ni en la fobia desinformada. Tampoco en la aceptación ciega de un decreto como si se tratara de un revelación divina. De lo que se trata es de informar/informarnos/analizar las posibles consecuencias de estás medidas, del buen o mal uso que de ellas mismas se puede hacer y, sobre todo, de cómo nos afectan a cada uno de nosotros, ciudadanos mexicanos, gobernados o, simple y llanamente, individuos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;El poder no solo reprimer. Tiene un carácter positivo: Ordena.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;Antes estás visiones tan distópicas tenemos que contestar con un llamado a la mesura. Alarmarse y gritar “El fin se acerca” o consignas similares no ayuda en mucho. Tampoco lo hacen los llamados a las armas; ninguna &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;evolución a gran escala ha demostrado ser muy útil&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote2anc" href="#sdfootnote2sym"&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;; ya que, generalmente, éstas solo logran una alternancia en los tiranos&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote3anc" href="#sdfootnote3sym"&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Hay que aceptar los beneficios que pueden derivarse de está medida, hablemos por ejemplo de la ya mencionada agilización de trámites burocráticos, pensemos en la posibilidad de agilizar nuestra identificación mediante la biometría a la hora de entrar en otros países, de darle al país anfitrión la facilidad de comprobar la legalidad de nuestra entrada, pensemos un poco en nuestra seguridad; la biometría ayudaría a evitar que alguien suplante la misma... pensemos en el tiempo que podríamos ahorrar en trámites relacionados con lo económico y lo bursátil. Sí leemos la emergencia de está cédula como un hecho aislado e independiente no hay muchos &lt;/span&gt;&lt;i&gt;peros&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; que poner. Pero sin embargo...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;No hay que olvidar que ni el ciudadano Felipe Calderón ni el ciudadano Gómez Mont han dado más información sobre los usos y misión de ésta cédula. Y que si se toma como referencia la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;obsesión &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;con la que se está librando esta &lt;/span&gt;&lt;i&gt;“Guerra contra el narcotráfico”, &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;las violaciones a los derechos humanos que se han multiplicado en los últimos 3 años, la negación del ejecutivo a &lt;/span&gt;&lt;i&gt;repensar &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;fuero castrense&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;, en fin, si tomamos en cuenta que, al parecer, nos dirigimos a una especia de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Estado Policiaco&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; ¿No tenemos derecho a sospechar, al menos un poco, algún peligro en está medida? Claro, siempre y cuando sean sospechas apegadas al acontecer diario, sin dejarse llevar por emociones poco claras que nos hagan declarar que esto es el principio del fin. Del primer grupo de personas de los que hablamos conservemos la sospecha, de los segundos la mesura. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;Y guardando esa mesura hay que preguntar: ¿Qué peligros podrían presentarse está medida? Como ya lo han intuido muchos; es nuestro &lt;/span&gt;&lt;i&gt;derecho a la privacidad.&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; Derecho que está en peligro gracias al sofisma que nos dice que &lt;/span&gt;&lt;i&gt;es más importante nuestra seguridad&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote4anc" href="#sdfootnote4sym"&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; que nuestra libertad y privacidad.&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;¿Quién puede asegurarnos, aparte del ciudadano Gómez Mont y el ciudadano Felipe Calderón, que esa información no será usada para fines distintos a los que se nos ha comunicado? No es exceso de imaginación; hay bases para tener ésta sospecha. No olvidemos que la base de datos del RENAVE fue vendida al mejor postor, lo mismo podemos decir de la del IFE.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="center"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;¿Es que el individuo tiene que sacrificarse y adaptarse a las exigencias del Estado? &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="center"&gt; &lt;span style="font-style: normal;"&gt;H. Córdoba, Ver. 30 de julio de 2009&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div id="sdfootnote1"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym" href="#sdfootnote1anc"&gt;1&lt;/a&gt;Estudiante 	de la lic. en Filosofía. Universidad Veracruzana.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote2"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote2sym" href="#sdfootnote2anc"&gt;2&lt;/a&gt;Y 	eso lo deberíamos saber muy bien nostros. Aunque éste 	punto queda abierta a discusión.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote3"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote3sym" href="#sdfootnote3anc"&gt;3&lt;/a&gt;Y 	pareciera que esa promesa de la desaparación de la lucha de 	clases está lejos de suceder.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote4"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote4sym" href="#sdfootnote4anc"&gt;4&lt;/a&gt;¿No 	deberíamos leer &lt;i&gt;“la seguridad del Estado”&lt;/i&gt; en lugar 	de &lt;i&gt;“nuestra seguridad”&lt;/i&gt;?&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-4743698436510932739?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/rodr6hoA-5s" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/rodr6hoA-5s/cedula-de-identificacion-nacional.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/07/cedula-de-identificacion-nacional.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-3700233242008024819</guid><pubDate>Wed, 01 Jul 2009 18:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-01T12:02:26.262-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fascism</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fascismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Biopolítica</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Eugenics</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Darwin</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">foucault</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Eugenesia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Biopolitics</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Galton</category><title>Darwin, evolución e ideología.</title><description>&lt;a title="View Darwin, evolución e ideología on Scribd" href="http://www.scribd.com/doc/17010241/Darwin-evolucion-e-ideologia" style="margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block; text-decoration: underline;"&gt;Darwin, evolución e ideología&lt;/a&gt; &lt;object codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=9,0,0,0" id="doc_258979431449746" name="doc_258979431449746" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" align="middle" height="500" width="100%"&gt;        &lt;param name="movie" value="http://d.scribd.com/ScribdViewer.swf?document_id=17010241&amp;amp;access_key=key-i8gz17rwazfuw1zrje1&amp;amp;page=1&amp;amp;version=1&amp;amp;viewMode="&gt;         &lt;param name="quality" value="high"&gt;         &lt;param name="play" value="true"&gt;        &lt;param name="loop" value="true"&gt;         &lt;param name="scale" value="showall"&gt;        &lt;param name="wmode" value="opaque"&gt;         &lt;param name="devicefont" value="false"&gt;        &lt;param name="bgcolor" value="#ffffff"&gt;         &lt;param name="menu" value="true"&gt;        &lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;         &lt;param name="allowScriptAccess" value="always"&gt;         &lt;param name="salign" value=""&gt;                    &lt;embed src="http://d.scribd.com/ScribdViewer.swf?document_id=17010241&amp;amp;access_key=key-i8gz17rwazfuw1zrje1&amp;amp;page=1&amp;amp;version=1&amp;amp;viewMode=" quality="high" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" play="true" loop="true" scale="showall" wmode="opaque" devicefont="false" bgcolor="#ffffff" name="doc_258979431449746_object" menu="true" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" salign="" type="application/x-shockwave-flash" align="middle" height="500" width="100%"&gt;&lt;/embed&gt;    &lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-3700233242008024819?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/il0msKiFlBU" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/il0msKiFlBU/darwi-evolucion-e-ideologia.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/07/darwi-evolucion-e-ideologia.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-6201115398273805518</guid><pubDate>Sat, 27 Jun 2009 05:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-26T23:09:18.308-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">política</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poder</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Michel Foucault</category><title>Córdoba contaminada... y tecnologías de sujeción.</title><description>&lt;p style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Uno no puede tomarse un café en córdoba. Por lo menos no lo puede hacer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tranquilamente&lt;/span&gt;. Las calles del centro han sido tomadas por los candidatos (especialmente por &lt;a href="http://www.elequipodelagente.com.mx"&gt;Hermosillo&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.javierduarte.com/"&gt;Duarte&lt;/a&gt;) a diputados  y sus séquitos. Y lo hacen (pasearse por las calles) haciendo un escándalo de los mil demonios; contaminan auditivamente a quienes pretendemos tomar un café &lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Aunque cabe la pregunta ¿La gente aún toma café en el centro de córdoba? Al parecer solo se van a exhibir)&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Vaya; en Córdoba están &lt;a href="http://juventuddinamica.com/"&gt;JD&lt;/a&gt; (Juventud Dinámica) por parte del &lt;a href="http://www.pri.org.mx/PriistasTrabajando/inicio.aspx"&gt;PRI&lt;/a&gt;, por parte del &lt;a href="http://www.pan.org.mx/"&gt;PAN&lt;/a&gt; esta &lt;a href="http://www.accionjuvenil.com/?P=003&amp;amp;sub=e028"&gt;AJ&lt;/a&gt; (Acción Juvenil)... El propósito de toda esta clase de grupos es simplemente hacer ruido y simular un acercamiento a los intereses de los jóvenes votantes. Intereses que; usualmente, se reducen a "pasar el rato". De ninguna manera está clase de grupo pueden ser representativos de nada; su uso es el de hacer montón, hacer ruido...La odiada estrategia usada hace unos años por los del naranja-naranja hoy se ha vuelto regla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/6QQERTphEN0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/6QQERTphEN0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Está estrategia es una manifestación de poder antiquísima que podemos rastrear a los tiempos de la horda, de las tribus en las que mediante el ruido una tribu busca intimidar a otro; o a los dioses.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/tdMCAV6Yd0Y&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/tdMCAV6Yd0Y&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;También es una tecnología de identidad. La masa que se une a la tribu, el grupo, la secta, etc. Pierde su identidad de sujeto para obtener una identidad en la masa (dentro de la masa). Está identidad se logra, no poniendo de manifiesto un enemigo común. (&lt;span style="font-size:78%;"&gt;too much Canetti for today...&lt;/span&gt;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notarán una cambio de ritmo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/73hkme5Flzw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/73hkme5Flzw&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hagan caso a lo que el opulento Martí (eso es algo que todos sabemos y a lo más tendríamos que dar un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Thanks Captian Obvious!&lt;/span&gt;); más bien creo que hay que poner, particular, atención a lo que dice nuestro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;querido &lt;/span&gt;Presidente de la República. Quien hace un llamado a la ciudadanía a participar en política...  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;a través &lt;/span&gt;de partidos políticos y; en caso de que ninguno de los existentes esté a la altura de sus reclams, crear otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comentario, desde luego, es una trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado está la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;invitación &lt;/span&gt;a los ciudadanos comunes y corrientes para participar en la política. Por que solo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la clase política &lt;/span&gt;podemos esperar los cambios necesarios para mejorar al país. Queda fuera (¡Pero desde luego!) la posibilidad de que, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;los cambios necesarios&lt;/span&gt;, provengan de otro lugar que no sea la clase política. La condicionante es clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se garantiza una cosa; que el sujeto en busca de participación activa en la vida política pase por un filtro, la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;institucionalización&lt;/span&gt;. (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Leasé &lt;a href="http://http://www.box.net/shared/dpk1547vzb"&gt;"Vigilar y Castigar"&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-6201115398273805518?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/sVMDt10jCY4" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/sVMDt10jCY4/cordoba-contaminada-y-tecnologias-de.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/06/cordoba-contaminada-y-tecnologias-de.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-3192740734522801140</guid><pubDate>Thu, 25 Jun 2009 19:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-14T13:12:35.900-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Michel Foucault</category><title>In memoriam</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 250px;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/28376403@N00/243090652"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/94/243090652_a95498b12e_m.jpg" alt="when philosophers draw portraits of each other" style="border: medium none ; display: block;" height="180" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image by &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/28376403@N00/243090652"&gt;stilleben ['stelle:bƏn]&lt;/a&gt; via Flickr&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hoy se cumple el XXV aniversario luctuoso de Michel Foucault. Filósofo y activista político.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_WgkvW4Nk-_g/SkPMxy4R2MI/AAAAAAAAAQY/TxzFt7mGfZE/s1600-h/foucaulta29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 213px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_WgkvW4Nk-_g/SkPMxy4R2MI/AAAAAAAAAQY/TxzFt7mGfZE/s400/foucaulta29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351345938089760962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/4482006d-42e1-40ae-82bd-f067201b1fed/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=4482006d-42e1-40ae-82bd-f067201b1fed" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-3192740734522801140?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/_cz3AVMVgSE" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/_cz3AVMVgSE/in-memoriam.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_WgkvW4Nk-_g/SkPMxy4R2MI/AAAAAAAAAQY/TxzFt7mGfZE/s72-c/foucaulta29.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/06/in-memoriam.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-1835776022194190546</guid><pubDate>Sun, 07 Jun 2009 19:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-07T12:14:25.638-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">política</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Personal</category><title>6 fragentos sobre el voto nulo</title><description>&lt;p&gt;Fragmento primero&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;En realidad no hay posibilidad de un gobierno que busque el beneficio de la mayoría. Esto no quiere decir que sea indiferente quien gobierne. Hay una gran diferencia entre el fascismo de derecha y el de izquierdas. Aunque en México no hay diferencias entre derecha e izquierda; un partidario de una se pasa a otra siguiendo intereses personales y no ideológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi me interesa algo. Anular un voto es un acto simple, pero lo importante es el propósito con que se hace. ¿Solo demostrar una cierta molestia, un berrinche o sabotear nuestra pseudo democracia? Sí es la última amén hermanos... ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única forma de construir libertad (no Libertad ni LA libertad... libertad a secas) es mediante la resistencia. No la Revolución (eso solo es un cambio de poder). Sino la resistencia mediante el activismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí vamos a optar por una acción directa el 5 de julio es una buena oportunidad.&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;Fragmento segundo&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Después de todo. uno tiene el gobierno que se merece (&lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/%C3%89tienne_de_La_Bo%C3%A9tie" title="Étienne de La Boétie" rel="wikipedia"&gt;Étienne de la Boétie&lt;/a&gt; lo demuestra... como incluso uno prefiere el fascismo por amor a la servitud). Mediante la resistencia se pueden generar espacios alternos de libertad. Solo que en estos han de ser construidos. ¿Un ejemplo? Ell Jardín de Epícuro, las comunas okupa y la UP (Universite Populaire de &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Caen" title="Caen" rel="wikipedia"&gt;Caen&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Fragmento tercero&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;Desgraciadamente la mayoría de los que se unen a esta clase de movimientos solo buscan demostrar una violencia o un berrinche. Viven en un sueño democrático. Pocos están comprometidos realmente con construir espacios de alteridad, de crear libertad. Ese es el gran problema. Después del berrinche del 5 de julio, sin preguntarse por lo que realmente los ha impulsado, volverán a sus vidas de inercia.&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;Fragmento cuarto&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y usualmente esto pasa por que la gran mayor&lt;span class="text_exposed_hide"&gt; ... &lt;span class="text_exposed_link"&gt;&lt;a onclick="'return"&gt;Leer más&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="text_exposed_show"&gt;ía cree que se puede hacer poco contra el poder. Esto es por que creen que el poder proviene de arriba (de la clase política). Sin embargo algunos críticos (desde los tiempos de &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Michel_de_Montaigne" title="Michel de Montaigne" rel="wikipedia"&gt;Montaigne&lt;/a&gt;) insisten en que el poder se aplica desde abajo. Es decir que el poder se ejerce de abajo hacia arriba para mantener al tirano en curso como Maestro. Siguiendo un poco está linea está la concepción del poder no como pirámide sino como un malla (&lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Michel_Foucault" title="Michel Foucault" rel="wikipedia"&gt;Foucault&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas teorías orgánicas del estado consideran que el Estado es un organismo vivo a escala macro y que el individuo es una célula. Esa célula es sacrificable por el bien del estado que, en estás teorías, representa el mayor bien. Pues no, no se puede pensar al estado como un ser vivo, por que simplemente no lo es. Y con la pena pero no, el Estado no "derecho" de sacrificar al individuo. Pues todo derecho que el estado pueda tener proviene del consenso de los individuos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="text_exposed_show"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="text_exposed_show"&gt;Fragmento quinto&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="text_exposed_show"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es el individuo quien puede sacrificar al Estado. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por lo menos en teoría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Fragmento sexto&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;sí..de hecho está forma de sabotaje solo puede funcionar sí después del berrinche del 5 de julio los mismos que anularon su voto siguieran en alguna clase de resistencia. Pero sabemos lo irreal que es esto. En fin, yo sí anularé mi voto. O en un acto de soberbia y vanidad votaré por mi mismo. Pensando en eso no como la culminación de mi molestia sino solo un paso más, una estrategia más de mi quehacer diario (entendiendo "quehacer diario" como resistencia)&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/7b243a62-7826-4a08-a85f-94452ea3730f/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=7b243a62-7826-4a08-a85f-94452ea3730f" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-1835776022194190546?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/PFxwe5WxExs" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/PFxwe5WxExs/6-fragentos-sobre-el-voto-nulo.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/06/6-fragentos-sobre-el-voto-nulo.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-7485495549055426988</guid><pubDate>Sun, 07 Jun 2009 07:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-07T00:46:36.854-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">política</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">filosofía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poder</category><title>Biblioteca de filosofía política</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 250px;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/81553852@N00/2949883397"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3038/2949883397_9a7aed1b88_m.jpg" alt="Postmodern Philosophy Lulz #01 - Michel Foucau..." style="border: medium none ; display: block;" height="148" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image by &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/81553852@N00/2949883397"&gt;drtchock&lt;/a&gt; via Flickr&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hago pública mi biblioteca de filosofía política. Iré actualizando.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;embed src="http://www.box.net/static/flash/box_explorer.swf?widget_hash=ab85pqmdim&amp;amp;v=0&amp;amp;cl=0" width="460" height="345" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/a98d6768-34e1-4348-b58d-c188b461e776/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=a98d6768-34e1-4348-b58d-c188b461e776" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-7485495549055426988?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/7XJqf3BJd8g" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/7XJqf3BJd8g/biblioteca-de-filosofia-politica.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/06/biblioteca-de-filosofia-politica.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-2059923595446964356</guid><pubDate>Sun, 07 Jun 2009 07:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-07T00:35:19.153-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Educación</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">filosofía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">biblioteca</category><title>Biblioteca General de Filosofía</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 190px;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/54419927@N00/278045127"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/97/278045127_b1e640bb7a_m.jpg" alt="100 Filosofía down" style="border: medium none ; display: block;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image by &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/54419927@N00/278045127"&gt;rageforst&lt;/a&gt; via Flickr&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;He decidido hacer pública mi biblioteca... el problema es que boxnet solo e permite subir 1 Giga. Iré actualizando.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;embed src="http://www.box.net/static/flash/box_explorer.swf?widget_hash=ejqv6xh7xq&amp;amp;v=0&amp;amp;cl=0" width="460" height="345" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/7ab8da9a-e348-4ae0-b3bc-25234d440c5a/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=7ab8da9a-e348-4ae0-b3bc-25234d440c5a" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-2059923595446964356?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/S-ODSLhlLqs" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/S-ODSLhlLqs/biblioteca-general-de-filosofia.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/06/biblioteca-general-de-filosofia.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-7945955404640635136</guid><pubDate>Sat, 06 Jun 2009 19:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-06T12:59:16.963-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">foucault</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">filosofía</category><title>biblioteca foucault</title><description>&lt;p&gt;Pongo en linea todo el material que tengo disponible sobre y de Foucault.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;embed src="http://www.box.net/static/flash/box_explorer.swf?widget_hash=ldufj1dots&amp;amp;v=0&amp;amp;cl=0" width="460" height="345" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-7945955404640635136?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/UYCVBmdSyFw" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/UYCVBmdSyFw/biblioteca-foucault.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/06/biblioteca-foucault.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-3025608563750405733</guid><pubDate>Sat, 23 May 2009 08:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-23T01:17:59.826-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Michel Foucault</category><title>Foucault - Dits Et écrits I 1954-1969</title><description>&lt;p&gt;     &lt;script type="text/javascript"&gt;         view_page.set_view_container();     &lt;/script&gt;                                    		&lt;script type="text/javascript"&gt;       var analytics = new Analytics();       var seo_query = null, seo_keywords = null;       if (analytics.isSearchEngineVisitor()) {         seo_query = analytics.getSearchEngineQuery();         seo_keywords = analytics.getSearchEngineKeywords();     }     if (seo_query &amp;&amp; $('disable_highlighting')) {         $('query_highlighting').innerHTML = seo_query.replace(/&lt;/g, '&lt;').replace(/&gt;/g, '&gt;');         $('disable_highlighting').show();         $('ipaper_highlighting_box').show();     }     &lt;/script&gt;  	     	&lt;script type="text/javascript"&gt;     	    view_page.set_view_main();     	&lt;/script&gt;     	 	      			         			           			      &lt;/p&gt;&lt;div class="meta"&gt; 		&lt;nobr&gt; 			  			 			 			 				&lt;a tip="Liked 2 times" href="javascript:void(0)"&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/f228da07-90ec-434c-bdf2-b13cde9ac55c/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=f228da07-90ec-434c-bdf2-b13cde9ac55c" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-3025608563750405733?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/Ng31Jnrxork" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/Ng31Jnrxork/foucault-dits-et-ecrits-i-1954-1969.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/05/foucault-dits-et-ecrits-i-1954-1969.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-6860593931793044931</guid><pubDate>Sat, 23 May 2009 08:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-23T01:14:25.797-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Michel Foucault</category><title>Foucault - Dits Et Ecrits II 1970-1975</title><description>&lt;p&gt;     &lt;script type="text/javascript"&gt;         view_page.set_view_container();     &lt;/script&gt;                                    		&lt;script type="text/javascript"&gt;       var analytics = new Analytics();       var seo_query = null, seo_keywords = null;       if (analytics.isSearchEngineVisitor()) {         seo_query = analytics.getSearchEngineQuery();         seo_keywords = analytics.getSearchEngineKeywords();     }     if (seo_query &amp;&amp; $('disable_highlighting')) {         $('query_highlighting').innerHTML = seo_query.replace(/&lt;/g, '&lt;').replace(/&gt;/g, '&gt;');         $('disable_highlighting').show();         $('ipaper_highlighting_box').show();     }     &lt;/script&gt;  	     	&lt;script type="text/javascript"&gt;     	    view_page.set_view_main();     	&lt;/script&gt;     	 	      			         			           			      &lt;/p&gt; 	 	&lt;h1 class="title" id=""&gt;Foucault - Dits Et Ecrits II 1970-1975&lt;/h1&gt;&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a title="View Foucault - Dits Et Ecrits II 1970-1975 on Scribd" href="http://www.scribd.com/doc/12286797/Foucault-Dits-Et-Ecrits-II-19701975" style="margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block; text-decoration: underline;"&gt;Foucault - Dits Et Ecrits II 1970-1975&lt;/a&gt; &lt;object codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=9,0,0,0" id="doc_786149097594271" name="doc_786149097594271" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" align="middle" height="500" width="100%" rel="media:document" resource="http://d.scribd.com/ScribdViewer.swf?document_id=12286797&amp;amp;access_key=key-2ej3hq4xh2w9f00dcuzl&amp;amp;page=1&amp;amp;version=1&amp;amp;viewMode=" media="http://search.yahoo.com/searchmonkey/media/" dc="http://purl.org/dc/terms/"&gt;        &lt;param name="movie" value="http://d.scribd.com/ScribdViewer.swf?document_id=12286797&amp;amp;access_key=key-2ej3hq4xh2w9f00dcuzl&amp;amp;page=1&amp;amp;version=1&amp;amp;viewMode="&gt;         &lt;param name="quality" value="high"&gt;         &lt;param name="play" value="true"&gt;        &lt;param name="loop" value="true"&gt;         &lt;param name="scale" value="showall"&gt;        &lt;param name="wmode" value="opaque"&gt;         &lt;param name="devicefont" value="false"&gt;        &lt;param name="bgcolor" value="#ffffff"&gt;         &lt;param name="menu" value="true"&gt;        &lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;         &lt;param name="allowScriptAccess" value="always"&gt;         &lt;param name="salign" value=""&gt;                    &lt;embed src="http://d.scribd.com/ScribdViewer.swf?document_id=12286797&amp;amp;access_key=key-2ej3hq4xh2w9f00dcuzl&amp;amp;page=1&amp;amp;version=1&amp;amp;viewMode=" quality="high" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" play="true" loop="true" scale="showall" wmode="opaque" devicefont="false" bgcolor="#ffffff" name="doc_786149097594271_object" menu="true" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" salign="" type="application/x-shockwave-flash" align="middle" height="500" width="100%"&gt;&lt;/embed&gt;                                                 &lt;span rel="media:thumbnail" href="http://s3.amazonaws.com/scribd_images/public/images/uploaded/3776426/14518407_thumbnail.jpg"&gt;                         &lt;span property="media:title"&gt;Foucault - Dits Et Ecrits II 1970-1975&lt;/span&gt;            &lt;span property="dc:creator"&gt;AbouIwan&lt;/span&gt;                         &lt;span property="dc:type" content="Text"&gt;             &lt;/object&gt;    &lt;div style="margin: 6px auto 3px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 12px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;"&gt;    &lt;a href="http://www.scribd.com/upload" style="text-decoration: underline;"&gt;Publish at Scribd&lt;/a&gt; or &lt;a href="http://www.scribd.com/browse" style="text-decoration: underline;"&gt;explore&lt;/a&gt; others:            &lt;a href="http://www.scribd.com/explore/Books/" style="text-decoration: underline;"&gt;Books&lt;/a&gt;                  &lt;a href="http://www.scribd.com/tag/Philosophy" style="text-decoration: underline;"&gt;Philosophy&lt;/a&gt;          &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/e4ca9e88-c134-43c9-8ba8-577d41c70b4a/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=e4ca9e88-c134-43c9-8ba8-577d41c70b4a" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-6860593931793044931?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/GAzw414boUg" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/GAzw414boUg/foucault-dits-et-ecrits-ii-1970-1975.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/05/foucault-dits-et-ecrits-ii-1970-1975.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-4581099208201365571</guid><pubDate>Sat, 23 May 2009 07:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-23T01:03:44.379-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">kant</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Immanuel Kant</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">filosofía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Michel Foucault</category><title>Introduction à l'Anthropologie de Kant Thèse complémentaire pour le doctorat dès lettres*</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 304px;"&gt;&lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Immanuel_Kant_%28painted_portrait%29.jpg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/43/Immanuel_Kant_%28painted_portrait%29.jpg" alt="{{w|Immanuel Kant}}, Prussian philosopher." style="border: medium none ; display: block;" height="371" width="294" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via &lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Immanuel_Kant_%28painted_portrait%29.jpg"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hoy recibí una agradable noticia de parte del filósofo Eugenio Palomo en la clase de "&lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Michel_Foucault" title="Michel Foucault" rel="wikipedia"&gt;Michel Foucault&lt;/a&gt;: de la genealogía a la psicología" que imparte el &lt;a href="http://psicoanalisisextension.blogspot.com/"&gt;Dr. Julio Ortega&lt;/a&gt;.  La noticia era que... Por fin aparecio la tesis complementaria para el doctorado de Michel Foucault.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Recién pude conectarme a Internet y, obviamente, estuve rastreandola. Aquí dejo la versión original (en francés) y al final el link a una traducción al inglés para quien tenga gusto y/o necesidad de leerla. Se me ocurrió hacer una traducción al español a partir de la versión en inglés. Sería una mala traducción, pero ayudaría a mientras los señores de &lt;a href="http://www.sigloxxieditores.com/"&gt;siglo XXI&lt;/a&gt;, espero que lo hagan, publiquen una buena versión en español.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(Textos encontrados vía: http://www.generation-online.org)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;          &lt;h1&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"&gt;Introduction            à l'&lt;em&gt;Anthropologie&lt;/em&gt; de &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Immanuel_Kant" title="Immanuel Kant" rel="wikipedia"&gt;Kant&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;         &lt;h1&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"&gt;Thèse complémentaire            pour le doctorat dès lettres*&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/h1&gt;         &lt;h1&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Michel Foucault&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;       &lt;/div&gt;             &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"&gt;Une note de l'Anthropologie          indique qu'avant d'être rédigé, le texte en avait          été prononcé pendant quelque trente ans ; les leçons          du semestre d'hiver lui étaient consacrées, celles de l'été          devant être réservées à la géographie          physique. En fait, ce chiffre n'est pas exact ; Kant avait commencé          son enseignement de géographie dès 1756; les cours d'Anthropologie          en revanche n'ont été inaugurés probablement que          pendant l'hiver 1772-1773 .&lt;br /&gt;        L'édition du texte que nous connaissons coïncide avec la fin          des cours, et avec la retraite définitive de Kant comme professeur.          Le Neues deutsches Merkur de 1797 fait mention de la nouvelle qui lui          est transmise de Königsberg : «Kant publie cette année          son Anthropologie. Il l'avait jusqu'à présent gardée          par-devers lui parce que, de ses conférences les étudiants          ne fréquentaient guère plus que celle-ci. Maintenant, il          ne donne plus de cours, et n'a plus de scrupule à livrer ce texte          au publique» . Sans doute, Kant laisse-t-il son programme figurer          encore au catalogue du semestre d'été 1797, mais il avait          en publique, sinon d'une manière officielle, déclaré          qu'«à raison de son grand âge, il ne voulait plus faire          de conférences à l'Université» . Le cours définitivement          interrompu, Kant s'est décidé à en faire imprimer          le texte.&lt;br /&gt;        De ses divers états, avant cette rédaction dernière,          nous ne connaissons rien, ou presque. A deux reprises Starke a publié,          après la mort de Kant, des notes qui avaient été          prises par des auditeurs . Aucun de ces deux ouvrages cependant ne mérite          une absolue confiance ; il est difficile de faire crédit à          des notes publiées 35 ans après la mort de Kant. Cependant          le second recueil comprend un élément important qui ne figure          pas dans le texte publié par Kant : un chapitre «Von der          intellectuellen Lust und Unlust». Selon Starke le manuscrit de ce          chapitre aurait été perdu lorsque Kant l'a envoyé          de Königsberg à Iéna pour le faire imprimer. En fait,          rien dans le manuscrit de l'Anthropologie, tel qu'il existe à la          Bibliothèque de Rostack, ne permet de supposer qu'un fragment en          a été perdu. Il est plus vraisemblable que Kant n'a pas          voulu faire place, dans l'ouvrage imprimé, à un texte qui          avait par fait partie, jadis, de son enseignement oral. Quant au premier          recueil de Stark, s'il faut s'y arrêter, c'est qu'il comporte une          précision de date ; les notes qui le constituent avaient été          prises au cours du semestre d'hiver 1790-1791 : sur deux points touchant          à la conception et à la structure même de l'Anthropologie,          elles indiquent qu'un changement a dû se produire entre l'année          1791 et la rédaction définitive du manuscrit .&lt;br /&gt;        De ce texte, formé et développé pendant 25 ans, transformé          certainement à mesure que la pensée kantienne se dégageait          dans de nouvelles formulations, nous n'avons donc qu'un état :          le dernier. Le texte nous est donné, déjà chargé          de sédimentations, et refermé sur le passé dans lequel          il s'est constitué. Ces 25 années qui ont vu se clore les          premières recherches, s'amorcer la critique, se développer          dans son équilibre tripartite la pensée kantienne, s'établir          enfin le système de défense contre le retour leibnitien,          le scepticisme de Schulze et l'idéalisme de &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Johann_Gottlieb_Fichte" title="Johann Gottlieb Fichte" rel="wikipedia"&gt;Fichte&lt;/a&gt;, sont enfermées          dans le texte de l'Anthropologie, et sa coulée continue, sans qu'un          seul critère extérieur et certain permette de dater telle          et telle couche de sa généalogie profonde.&lt;br /&gt;        Et pourtant, il ne serait pas indifférent de savoir quel a été          le coefficient de stabilité de l'Anthropologie par rapport à          l'entreprise critique. Y avait-il dès 1772, et subsistant peut-être          tout au fond de la Critique, une certaine image concrète de l'homme          qu'aucune élaboration philosophique n'a pour l'essentiel altérée,          et qui se formule enfin, sans modification majeure, dans le dernier des          textes publiés par Kant?&lt;br /&gt;        Et si cette image de l'homme a pu recueillir l'expérience critique,          sans se défigurer pour autant, n'estce pas peut-être parce          que'elle l'a jusqu'à un certain point, sinon organisée et          commandée, du moins guidée, et comme secrètement          orientée? De la Critique à l'Anthropologie, il y aurait          comme un rapport de finalité obscure et obstinée. Mais il          se peut aussi que l'Anthropologie ait été modifiée          dans ses éléments majeurs à mesure que se développait          la tentative critique : l'archéologie du texte, si elle était          possible, ne permettrait-elle pas de voir naître un «homo          criticus», dont la structure diffèrerait pour l'essentiel          de l'homme qui l'a précédé? C'est à dire que          la Critique, à son caractère propre de «propédeutique»          à la philosophie, ajouterait un rôle constitutif dans la          naissance et le devenir des formes concrètes de l'existence humaine.          Il y aurait une certaine vérité critique de l'homme, fille          de la critique des conditions de la vérité.&lt;br /&gt;        Mais n'espérons pas d'indubitables réponses à des          interrogations aussi univoques. Le texte de l'Anthropologie nous est donné          dans sa forme terminale. Et nous aurons pour nous guider dans cette tentative          quatre séries d'indices, toutes très partielles :&lt;br /&gt;        a/ Les Reflexionen se rapportant à l'anthropologie que l'édition          de l'Académie a regroupées en essayant de leur donner une          date. Encore faut-il faire remarquer que bien peu de ces fragments sont          assez étendus pour donner une image de ce qu'a pu être l'Anthropologie          à un moment donné ; et s'il est vrai que la datation approximative          est proposée avec prudence, le regroupement a été          fait selon le plan 1798, comme s'il avait été un cadre permanent          depuis 1772. Dans ces conditions seules des modifications de détail          deviennent déchiffrables.&lt;br /&gt;        b/ Les Collegentwürfe ont été répartis dans          l'édition de l'Académie en deux sections : l'une réunissant          les années 1770-1780 ; l'autre les années 80-90 . Malgré          les mêmes difficultés que pour les Réflexions on peut          apercevoir en comparant ces textes à celui de 1798, des glissements          majeurs dans le sens même de l'Anthropologie, ou dans le centre          d'équilibre de l'ouvrage (importance plus grande apportée          par les Collegentwürfe, aux thèmes de l'histoire, de la citoyenneté,          du cosmopolitisme).&lt;br /&gt;        c/ La comparaison avec les textes de la période précritique,          et la comparaison avec les textes contemporains, ou à peu près,          de la rédaction définitive de l'Anthropologie. On peut alors          isoler quelques éléments qui sont restés absolument          stables depuis le début du cours jusqu'à sa publication.          En revanche certains problèmes qui ont dominé la pensée          de Kant vers les années 1796-1798 ont à coup sûr fait          pression sur le texte définitif de l'Anthropologie et dans cette          mesure, plusieurs thèmes du texte de 1798 sont d'apport récent.&lt;br /&gt;        d/ La confrontation avec les textes contemporains qui traitent du domaine          anthropologique. Certaines coïncidences, par exemple, avec la Psychologia          empirica de Baumgarten que Kant a lue très tôt, indiquant,          à n'en pas douter, des éléments permanents dans l'Anthropologie          ; d'autres, avec l'Empirische Psychologie de C.C.E.Schmidt révèlent          au contraire une formation tardive. Mais là encore, il faut être          prudent ; car très souvent, il n'est pas possible de savoir si          l'emprunt a été fait par Kant à un livre publié,          ou inversement si l'auteur n'a pas emprunté à la doctrine          écrite ou à l'enseignement oral de Kant (transmis par les          notes des élèves) tel élément que l'on retrouve          dans l'Anthropologie comme dans sa patrie d'origine. Il semble, par exemple,          que Ith ait parfaitement connu l'ensemble de l'œuvre de Kant, souvent          citée par lui dans son Versuch emier Anthropologie ; Schmidt y          fait également référence .&lt;br /&gt;        Mais tous ces recoupements ne peuvent guère servir qu'à          dégager les abords ; ils laissent inentamé le problème          central des rapports anthropologico-critiques. Mais, aussi incertaines          qu'elles soient, ces indications ne doivent pas être négligées.          En confrontant ce qu'elles peuvent apprendre avec les textes de l'Anthropologie          et ceux de la Critique, on peut espérer voir comment le dernier          des ouvrages de Kant se trouvait engagé à la fois dans la          série des recherches précritiques, dans l'ensemble de l'entreprise          critique elle-même, et dans le groupe des travaux qui, à          la même époque, tentent de cerner une connaissance spécifique          de l'homme. Et d'une manière paradoxale, ce triple engagement rend          l'Anthropologie contemporaine à la fois de ce qui précède          la Critique, de ce qui l'accomplit et de ce qui va bientôt la liquider.&lt;br /&gt;        Il n'est pas possible pour cette raison même de dissocier tout-à-fait,          dans l'analyse de l'ouvrage, la perspective génétique et          la méthode structurale : nous avons affaire à un texte qui,          dans son épaisseur même, dans sa présence définitive          et l'équilibre de ses éléments, est contemporain          de tout le mouvement qu'il clôture. Seule une genèse de toute          l'entreprise critique, ou du moins la restitution de son mouvement d'ensemble          pourrait rendre compte de cette figure terminale en laquelle elle s'achève          et s'efface. Mais inversement, la structure des rapports anthropologico-critiques          pourrait seule permettre, si elle était exactement définie,          de déchiffrer la genèse qui s'achemine vers cet équilibre          dernier, — ou pénultième s'il est vrai que l'Opus          postumum fait déjà les premiers pas sur le sol, enfin rejoint,          de la philosophie transcendantale.&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;        Réglons d'abord quelques questions de dates.&lt;br /&gt;        Un certain nombre d'indices permettent de situer avec assez d'exactitude          le moment où fut rédigé le texte de l'Anthropologie,          parue chez Nicolovius en octobre 1798.&lt;br /&gt;        1) Dans une lettre à Christophe Wilhelm Hufeland qui date de la          seconde quinzaine du mois de mars 1797, Kant remercie son correspondant          de l'envoi qu'il lui a fait. Il s'agit de la Makrobiotik oder die Kunst          das menschliche Leben zu verlängern (Iéna, 1796) ; il promet          de lire le livre, mais en mesurant son plaisir, «à la fois          pour conserver la vivacité de son appétit et pour saisir          clairement les idées hardies et exaltantes pour l'âme qui          concernent la force de la disposition morale, animatrice de l'homme physique,          et dont il compte bien se servir pour l'Anthropologie» .&lt;br /&gt;        2) Le 20 septembre 1797, le texte est assez avancé pour que le          cercle des amis et des correspondants s'attende à une prochaine          parution. «C'est avec une grande joie, écrit Biester, que          les lecteurs vont accueillir votre Anthropologie» ; et pensant probablement          que la rédaction en est désormais achevée, il ajoute          : «Il est excellent que vous donniez ce texte à l'imprimeur          cette année encore, car il y a bien longtemps qu'on désire          le lire. »&lt;br /&gt;        3) Le 5 novembre de la même année, Tieftrunk demande des          nouvelles de l'ouvrage, s'étonnant un peu qu'il ne soit pas encore          paru : «Le public attend de vous une Anthropologie : va-t-elle bientôt          paraître ?»&lt;br /&gt;        4) En fait, il est difficile de savoir si la rédaction est ou non          achevée à cette date. Autant Kant s'est occupé avec          obstination et minutie de la publication du Conflit des facultés          , autant il est avare, dans sa correspondance, de renseignements sur l'Anthropologie.          Lorsque, dans une lettre du 13 octobre 1797, il évoque la possiblité          sa mort prochaine, il recommande à Tieftrunk deux «mémoires»          dont le professeur Gensichen se chargera. L'un est entièrement          rédigé — depuis deux ans déjà —          , l'autre est presque achevé . Il est infiniment peu probable que          le manuscrit de l'Anthropologie soit par là concerné ; le          terme d'Abhandlung ne convient pas à un texte si long ; il s'agit          bien plutôt de deux sections du Conflit des facultés. Dès          lors faut-il admettre que la véritable rédaction de l'Anthropologie          n'est pas encore entreprise ou, au contraire, tout à fait terminée          et déjà acheminé à l'éditeur?&lt;br /&gt;        5) Schöndörffer fait valoir que le manuscrit de l'Anthropologie          ne désigne pas nommément le Dr Less à propos d'Albrecht          Haller : il est question seulement d'un «théologien connu,          ancien collègue (de Haller) à l'université».          Or le texte imprimé porte le nom du Dr Less . Celui-ci étant          mort en 1797, on peut supposer que Kant n'a pas voulu, de son vivant,          le citer expressément ; la nouvelle du décès serait          donc intervenue une fois le manuscrit achevé et, sans doute, remis          à l'imprimeur.&lt;br /&gt;        6) Plus important et plus convaincant, les fait que certains passages          qui figurent dans le manuscrit on passé, au peu près tels          quels, dans le texte. Von der Macht des Gemüts durch die blossen          Vorsatz seiner krankhaften Gefühle Meister zu sein. Ce texte constitue          le troisième partie du Conflit des Facultés. Kant, dans          une lettre du 17 avril 1797, donne ce thème de l’ouvrage          comme une idée qui lui est venue tout récemment. Il vient          d’entrer dans sa soixante-quatorzième année est s’est          trouvé heureusement préservé jusque-là de          toute maladie; cette expérience le fonde de parler d’une          “psycholgische Artzneimittel”. C’est un fait que dans          sa lettre précédente à Hufeland (fin du mois de mars),          il n’en est pas encore question. La lecture de la Makriobiotik l’a          déterminé, comme le laisse entendre la “Réponse          à Hufeland” qui ouvre Von der Macht des Gemüts. Or ce          texte a pau dans le Journal der praktischen Arzneikunde und Wundarzneikunst          (4te Stuck, V Band. 1798) avec des textes prélevés sur le          texte de l’Anthropologie. On peut donc supposer que celui-ci était          achevé, ou presque, lorsque fut redigé l’article destiné          à la revue de Hufeland.&lt;br /&gt;        7. Une note du text imprimé renvoie à Von der Macht des          Gemüts. Or cette note ne figure pas dans le manuscrit de Rostock,          ce qui laisse suppoer qu’à l’époque où          il le rédigea, Kant n’avait pas achevé et peut-être          même pas encore entamé lc composition de’article qu’il          destinait à Hufeland.&lt;br /&gt;        8. On a fait remarquer qu’une note marginae du manuscrit renvoie          à l’ouvrage de Hearne, dont deux traductions allemandes avaient          paru en 1797. Kant leas aurait donc lues dans la seconde moitié          de cette année-là, une fois le manuscrit rédigé.          Mais encore faut-il remarquer que Hearne était déjà          cité dans la Religion a l’intérieur des limites de          la simple raison. Il pourrait donc s’agir d’une réminiscence          et d’une addition.&lt;br /&gt;        Tous ces renseignements indiquent une date assez précise: le manuscrit          de l’Anthropologie a dû être mis au point, pour l’essentiel,          dans la première moitié de l’année 1797 –          peut-être dans les trois ou quatre premiers mois. La brusque inspiration          qui a fait naître Von de Macht n’a pas eu sans doute à          interrompre une rédaction à peu près achevée;          mais elle en a repoussée vraisemblablement l’impression et          la mise au point définitive. C'est une fois Von der Macht achevé          et peut-être envoyé déjà à Hufeland          que les dernières modifications ont été apportées          à l'Anthropologie (suppression des passages qui faisaient double          emploi, addition de références), et adressées alors          directement à l'imprimeur ou portées sur les épreuves.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        En elle-même cette précision de date n'est ni tout à          fait indifférente, ni tout à fait décisive. Elle          prend son sens, — et la mesure de ce sens — , si on rapproche          le texte rédigé à ce moment là, non seulement          de ceux qui lui sont contemporains, mais de ceux qui avoisinaient, dans          le temps, les premiers cours d'Anthropologie. Si on admet comme point          d'origine du texte, l'année 1772, entre la Dissertation sur le          monde sensible et intelligible et l'Essai sur les Races humaines, on voit          que l'Anthropologie a pris naissance au cours des années qui semblent          clore la période précritique et annoncer la révolution          copernicienne.&lt;br /&gt;        Une chose est certaine, en tous cas : le texte publié en 1798 s'ajuste          sans difficulté et sans modification notables à divers écrits          de la période précritique.&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;        a/ Observations sur le Beau et le Sublime (1764). Les concordances entre          ce texte et l'Anthropologie ont été déjà relevées          avec soin et exactitude par R. Kempf . Elles sont notables pour l'analyse          des tempéraments. Sans doute la perspective est-elle, ici et là,          entièrement différente ; dans les Observations, elle s'ordonne          au problème des sentiments moraux, — la classification étant          alors admise comme une donné de fait ; alors que la description          de l'Anthropologie est commandée par une sorte de déduction          des tempéraments, à partir de la tension et de la détente          de l'activité et du sentiment . Mais le contenu est étonnamment          semblable, jusque dans les expressions et le choix des mots: à          propos du colérique, par exemple, on lit dans les Observations          : «sein Wohlwollen ist Höflichkeit, seine Achtung Zeremonie»          ; et dans l'Anthropologie : «er ist höflich aber mit Zeremonie»          . Mêmes coïncidences à propos du caractère des          hommes et des femmes , des traits distinctifs des diverses nationalités          . Toutes montrent assez la lointaine origine du texte, la permanence presque          littérale de certains éléments que des décennies          entières ont à peine entamés.&lt;br /&gt;        b/ Essai sur les maladies de l'esprit (1764). Là encore, bien des          éléments communs : la distinction entre Torheit et Narrheit          : «Der Tor ist nicht weise, der Narr ist nicht klug» ; la          classification des maladies de la défaillance (Ohnmacht), et de          la perturbation (Verkehrtheit) qui deviendra, dans l'Anthropologie, sans          que la signification en soit modifiée, l'opposition des déficiences          de l'esprit — Gemüts-schwäche — et de ses maladies          — Gemüts-krankheiten . Notons cependant que certaines formes          de folies, que l'Anthropologie place dans le cadre des déficiences          (Dummheit, Albemheit, Jorheit), étaient dans l'Essai, mises à          part, et comme dévalorisées par rapport aux malades véritables,          seules dignes de pitié ; elles étaient désignées          comme «diese ekelhafte Krankheiten» . D'autre part, la distinction          fondamentale des grandes maladies de l'esprit, si elle conserve les mêmes          termes, de l'Essai à l'Anthropologie, leur donne un contenu radicalement          différent. La classification de l'Essai est simple : la Verrückung          altère les concepts de l'expérience, et fait naître          des chimères, comme dans l'hypochondrie ; le délire (Wahnsinn)          affecte le jugement comme chez le mélancolique ; la démence,          enfin (Wahnwitz) détériore la raison en ce qui concerne          les jugements . Cette classification a été modifiée          : les concepts organisateurs du classement sont ceux qui ont rapport avec          l'expérience possible, tandis que sous l'étiquette générale          d'aliénation (Verrückung), on trouve échelonnés          à la manière de Sauvage ou de Linné les notions de          amentia, dementia, insania, versania . La parenté du texte de l'Anthropologie          avec celui de l'Essai est encore fort claire, mais on reconnaît          mieux ici les traces d'un réajustement aux découvertes critiques,          et aux développements scientifiques de l'époque.&lt;br /&gt;        c/ Notons aussi dans l'Anthoropologie un écho d'un texte de 1771          où Kant rendait compte d'une Dissertation de Moscceti : «Von          dem körperlichen Unterschiede zwischen den Struktur der Tiere und          Menschen» : 26 ans plus tard, Kant évoquera ce difficile,          et à ses yeux inutile problème de la posture verticale chez          l'homme primitif.&lt;br /&gt;        d/ L'Essai sur les Races (1775). L'Anthropologie accorde moins d'une page          au problème qui avait été traité dans l'Essai          ; elle se contente de renvoyer au texte de Girtanner qui avait résumé          peu de temps auparavant les idées de Kant dans sa Dissertation          : «Über das kantische Prinzip für die Naturgeschichte»          . Mais l'Essai sur les Races se termine sur un bref paragraphe qui est          important pour comprendre quelle place Kant faisait à l'Anthropologie          dans l'organisation du savoir. L'Essai était destiné à          «amorcer» le cours de géographie physique de semestre          d'été 1775 — et dans cette mesure il relève          de cette discipline. Celle-ci cependant n'a pas sa fin en soi, et n'est          pas en référence exclusive à elle-même : elle          forme un exercice préalable à la connaissance du monde (Weltkenntniss),          dont l'Anthropologie fera plus tard le synonyme d'une connaissance de          l'homme. Cette constitution d'une Weltkentniss porte avec soi deux caractères          spécifiques :&lt;br /&gt;        — elle doit fournir «à toutes les connaissances et          aptitudes acquises» , l'élément du pragmatique, de          manière qu'elles ne servent pas simplement à accroître          le savoir de l'Ecole, mais encore à organiser et guider la vie          concrète ;&lt;br /&gt;        — et pour ce faire, les deux domaines où s'exerce le savoir,          la Nature et l'Homme, ne doivent être pris comme thèmes de          notations rhapsodiques, mais doivent être envisagés d'une          manière cosmologique, c'est-à-dire dans le rapport à          ce tout dont ils font partie et où l'un et l'autre prennent leur          place et se situent (darin ein jeden selbst seine Stelle einnimmt).&lt;br /&gt;        Ces thèmes sont proches de ceux qui sont indiqués dans l'Introduction          et dans les dernières pages de l'Anthropologie. Mais si le contenu          thématique ne change pas (prévalence du pragmatique, et          souci d'une connaissance qui concerne le monde dans la cohésion          serrée d'un tout), les structures, en revanche, sont décalées          : Géographie physique et anthropologie ne prennent plus place l'une          à côté de l'autre, comme les deux moitiés symétriques          d'une connaissance d'un monde articulé selon l'opposition de l'homme          et de la nature ; la tâche de se diriger vers une Weltkenntniss          est tout entière confiée à une Anthropologie qui          ne rencontre plus la nature que sous la forme déjà habitable          de la Terre (Erde). Et par conséquent, l'idée d'une perspective          cosmologique qui commanderait par avance, et de loin(?), Géographie          et Anthropologie, servant d'unité de référence au          savoir de la nature et à la connaissance de l'homme, devra se dissiper          pour faire place à une idée cosmopolitique, qui a valeur          programmatique, et où le monde apparaît plutôt comme          cité à batir que comme cosmos déjà donné.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        A l'autre extrémité de l’œuvre kantienne, l'Anthoropologie          est contemporaine d'un certain nombre d'autres textes qui, rapprochés,          permettent de cerner à peu près le point d'arrivée          ou du moins les apports les plus récents. Tenant ainsi les deux          bouts de la corde, nous serons peut-être moins désarmés          pour aborder ce fait, à la fois historique et structural, ce fait          doublement présent dans la chronologie des textes et dans l'architectonique          de l'œuvre, — et qui est la contemporanéité de          la pensée critique et de la réflexion anthropologique.&lt;br /&gt;        A l'époque où Kant met au net pour l'éditeur, ce          texte, si archaïque dans ses préoccupations, si lointainement          enraciné dans son œuvre, quels sont donc les principaux et          les plus récents soucis de la réflexion?&lt;br /&gt;        1/ L'épisode final de la correspondance avec Jakob Sigismund Beck.          La dernière lettre d'intérêt philosophique que Kant          adresse à Beck est datée du 1er juillet 1794. Elle concerne          ce que Beck appelle la Beilegung — l'imputation d'une représentation,          en tant que détermination du sujet, à un objet qui diffère          d'elle, et par laquelle elle devient l'élément de connaissance.          Kant fait remarquer que la représentation n'est pas «dévolue»          à un objet, mais qu'à la représentation est dévolue          un rapport à quelque chose d'autre — par quoi elle devient          communicable à autrui. Il fait valoir aussi que l'appréhension          du multiple et son assomption dans la conscience, ne fait(?) qu'une seule          et même chose avec la représentation de ce qui n'est possible          que par la composition. Et ce n'est que du point de vue de cette composition          que nous pouvons communiquer les uns avec les autres : en d'autres termes,          c'est le rapport à l'objet qui rend la représentation valable          pour chacun et partout communicable : ce qui n'empêche pas que nous          devons opérer nous-mêmes la composition. Les thèmes          majeurs de la Critique, — rapport à l'objet, synthèse          du multiple, validité universelle de la représentation —          sont ainsi fortement regroupé autour du problème de la communication.          La synthèse transcendantale ne se donne jamais qu'équilibrée          dans la possibilité d'un partage empirique, manifesté sous          la double forme de l'accord (Übereinstimmung) et de la communication          (Mitteilung). Que la représentation ne soit pas affectée          à une chose, que la multiplicité ne soit pas offerte déjà          nouée sur elle-même, garantit, dans une contradiction qui          n'est qu'apparente, l'échange toujours possible des représentations          : c'est que le sujet ne s'y trouve pas déterminé par la          manière dont il est affecté, mais qu'il se détermine          dans la constitution de la représentation : «Wir können          aber nur das verstehen und anderen mitteilen, was wir selbst machen können»          .&lt;br /&gt;        Là s'arrète la correspondance philosophique avec Beck. «Je          remarque», écrit Kant en terminant sa lettre «que je          ne me comprends plus suffisamment» ; et il souhaite qu'un mathématicien          comme Beck, puisse présenter avec assez de clarté «les          fils ténus et simples de notre faculté de connaître».          En fait, si le dialogue avec Beck ne doit plus être renoué          jusqu'à la fin, il se poursuit, comme de biais. Beck en effet adresse          trois nouvelles lettres à Kant : la première relève          encore de la problématique précédente : unité          synthétique de la conscience, représentation qui n'est pas          liée à l'objet par un lien extérieur à l'acte          même de représentation . La seconde concerne deux thèmes          :&lt;br /&gt;        d'une part l'irréductibilité de la sensibilité et          de l'entendement (l'objet qui affecte les sens est-il chose en soi ou          phénomène? ; — l'entendement peut-il constituer son          objet en dehors de la sensibilité? — leur rôle est-il          pour la sensiblilité d'affecter le sujet, pour l'entendement de          rapporter cette affection subjective à un objet?) ; d'autre part          le rapport du théorique et du pratique (dans la conscience pratique,          l'homme, qui s'élève au-dessus de la nature demeure-t-il          un Naturgegenstand). Enfin la troisième concerne, avec le problème          de la liaison originaire dans l'entendement, l'erreur fichtéenne          de ne point faire de différence entre philosophie pratique et philosophie          théorique . A tout cela, Kant ne donne pas réponse, du moins          directement : une lettre rapide à Tieftrunk évoque les difficultés          avec Beck ; mais la véritable réplique, on la trouve dans          l'Anthoropologie, en partie dans le texte imprimé, en partie aussi          dans un long passage du manuscrit que l'édition a laissé          de cöté.&lt;br /&gt;        a) Dans le texte imprimé, il faut noter l'ampleur et la consistence          accordées au domaine de la sensibilité. Sans doute existe-t-il          un pouvoir d'attention (Auffassung-vermögen) qui semble définir          un pouvoir producteur par rapport au contenu sensible : n'est-t-il pas          capable de faire naître l'intuition (die Anschauung hervorzubringen).          Mais il s'agit là d'entendement, considéré comme          faculté de connaître en général . Mais pris          au sens étroit l'entendement s'oppose à l'intuition sensible          qui lui demeure absolument irréductible, au point que l'imagination          comme pouvoir de reproduction s'ordonne à la productivité          originaire et insurmontable de l'intuition sensible . Mais ce pouvoir          d'exhibition première que l'entendement ne peut ni réduire          ni construire, n'en est pas moins fondamentalement lié au sujet          par les formes a priori de l'intuition. Cette opposition de l'entendement          et la sensibilité n'est pas menaçante pour l'unité          de ce que Beck appelait, afin d'en mieux marquer l'identité, «das          Erfahrende». «Ich als denkendes Wesen bin zwar mit mir als          Sinnewesen ein und dasselbe Subject» .&lt;br /&gt;        L' Anthropologie prend soin de distinguer aussi sens interne et apperception.          Celle-ci est définie par la conscience de ce que l'homme fait ;          celui-là, par la conscience de ce qu'il éprouve . Définitions          qui recoupent celles de la Critique, mais avec un certain décalage.          L'apperception que la Critique ramenait à la simplicité          de Je pense , est rapprochée maintenant de l'activité originaire          du sujet, tandis que le sens interne, que la Critique analysait selon          la forme a priori du temps est ici donné dans la diversité          primitive d'un «Gedankenspiel» , qui se joue hors de la maîtrise          même du sujet, et qui fait du sens interne plus le signe d'une passivité          première que d'une activité constituante.&lt;br /&gt;        b) Dans le texte resté inédit, Kant développe avec          plus de détail le problème de la connaissance de soi. Le          sens interne, défini alors comme conscience empirique ne peut percevoir          le moi que dans son statut d'objet, — moi observé qui a alors          pour sens d'être l'Inbegriff des objets de la perception interne.          L'apperception de son côté est définie, dans un sens          beaucoup plus proche de la Critique, par la conscience de soi intellectuelle;          elle ne se rapporte alors à aucun objet donné ; à          aucun contenu intuitif ; elle ne concerne qu'un acte du sujet déterminant,          et dans cette mesure elle n'est à mettre au compte ni de la Psychologie,          ni de l'Anthropologie, mais de la Logique. Alors se profile grand danger          évoqué par Fichte de la division du sujet, en deux formes          de la subjectivité qui ne peuvent plus communiquer l'une avec l'autre          que dans le déséquilibre du rapport sujet-objet . C'est          là, Kant le reconnaît, une «grande difficulté»          : mais il faut garder à l'esprit qu'il ne s'agit pas d'un «doppeltes          Ich», mais d'un «doppeltes Bewußtsein dieses Ich»          . Ainsi le Je conserve son unité, mais s'il vient à la conscience          ici comme contenu de perception, là comme forme du jugement, c'est          dans la mesure où il peut s'affecter lui-même, étant,          en un seul et même acte «das bestimmende Subjekt» et          «das sich selbst bestimmende Subjekt». Une sensibilité          irréductible à l'entendement ne risque donc pas de dissocier          le sujet, et il n'est pas besoin pour écarter ce péril de          ramener tout le champ de l'expérience sous la seule souveraineté          de l'entendement, ni de faire de celui-ci l'Erfahrende par excellence,          ni enfin de désigner dans les catégories la forme originaire          de «Verstandes-Verfahren» : autant de solutions extrêmes          que Beck, impressionné par la pensée fichtéenne,          se croyait obligé d'adopter pour éviter la division du sujet          kantien.&lt;br /&gt;        Les lettres de Beck parvenues à Kant, au moment où il rédigeait          le texte définitif de l'Anthropologie (ou en tous cas peu de temps          auparavant), ont été à l'origine de ces réponses          diagonales qu'on peut déchiffrer tant dans l'ouvrage imprimé          que dans le manuscrit. On peut même supposer que les passages restés          inédits représentaient de trop près une réponse          à Beck, et une reflexion sur les problèmes qu'il posait,          pour pouvoir figurer dans l'Anthropologie proprement dite. En même          temps, pour marginal qu'il ait été, ce débat permettait          de définir l'espace dans lequel une Anthropologie, en général,          était possible : région dans laquelle l'observation de soi          n'accède ni à un sujet en soi, ni au Je pur de la synthèse,          mais un moi qui est objet, et présent seulement dans sa seule vérité          phénoménale. Mais ce moi-objet, offert au sens dans la forme          du temps n'est pourtant pas étranger au sujet déterminant,          puisqu'il n'est pas autre chose en fin de compte que le sujet tel qu'il          est affecté par lui-même. Et loin que le domaine de l'Anthropologie          soit celui du mécanisme de la nature et des déterminations          extrinsèques (elle serait alors une «physiologie»),          il est tout entier habité par la présence sourde, dénouée          et déviée souvent, d'une liberté qui s'exerce dans          le champ de la passivité originaire. Bref, on voit s'esquisser          un domaine propre à l'Anthropologie, celui où l'unité          concrète des synthèses et de la passivité, de l'affecté          et du constituant, se donne comme phénomène dans la forme          du temps.&lt;br /&gt;        Mais une telle mise en place de l'Anthropologie n'est possible que du          point de vue d'une réflexion transcendantale. Il était donc          normal que Kant renonçait à publier un texte aussi étranger,          sinon au problème de l'Anthropologie, du moins au niveau de réflexion          qui lui est propre. Dans l'Anthropologie, ne devait figurer que ce qui          est à son niveau : l'analyse des formes concrètes de l'observation          de soi. Mais regroupés, le texte inédit et le texte imprimé          constituent, à deux niveaux différents, l'unité d'une          démarche qui tout à la fois répond à Beck,          conjure le péril fichtéen, et dessine de l'extérieur,          comme en creux, la place possible de l'Anthropologie.&lt;br /&gt;        2/ Les discussions à propos de la métaphysique du Droit.          La pensée juridique, depuis le XVIe siècle, s'était          surtout attachée à définir le rapport de l'individu          à la forme générale de l'Etat, ou de l'individu à          la chose dans la forme abstraite de la propriété. Mais voilà          que dans la seconde moitié du XVIIIe siècle, on s'interroge          sur les rapports d'appartenance des individus entre eux dans la forme          concrète et particulière du couple, du groupe familial,          du foyer, de la «maison» : comment la société          civile, que la bourgeoisie présuppose comme son fondement et sa          justification peut-elle se particulariser en des unités restreintes,          qui n'empruntent plus rien au modèle féodal, mais ne doivent          pas se dissoudre au moment où il disparaît pour toujours.          Christian Gottfried Schütz s'était inquiété          de voir, dans la Métaphysique du droit, ces rapports se modeler          trop fidèlement sur les formes majeures du droit des choses. Kant          ne leur faisait-il pas place dans la section intitulée : «Von          dem auf dingliche Art persönlichen Recht», qui se divisait          en trois domaines, selon les trois formes essentielles de l'acquisition          : l'homme acquiert (erwirbt) une femme ; le couple acquiert des enfants          ; la famille acquiert des domestiques . Or Schütz se refuse à          croire que dans le rapport matrimonial «la femme devienne la chose          de l'homme» ; la forme de satisfaction que, dans l'ordre du mariage,          l'homme peut tirer de la femme ne réduit pas la femme à          un statut aussi primitivement simple ; la chosification d'autrui n'a de          vérité que dans le cannibalisme : le mariage et les droits          qu'il donne ne font pas des personnes des «res fungibiles».          De même à l'égard des serviteurs qui ne pourraient          être considérés comme des choses que si leur capture          et le droit à leur capture pouvaient être inscrit dans les          règles fondamentales de la vie en société. Bref,          le problème que pose Schütz, sous divers aspects, se ramène          à la constitution de ces îlots concrèts de la société          bourgeoise dont ne peuvent rendre compte ni le droit des gens, ni le droit          des choses : synthèses spontanées que n'épuisent          ni une théorie du concret ni une analyse de l'appropriation, franges          du droit où la domination n'est ni souveraineté ni propriété.&lt;br /&gt;        Dans la lettre à Schütz du 10 juillet 1797, — à          l'époque où probablement il achevait la rédaction          de l'Anthropologie, — Kant répond aux objections qu'on lui          a faites : le mutuum adjutorium du rapport sexuel est la conséquence          juridiquement nécessaire du mariage : c'est à dire que la          chosification dans le rapport de l'homme et de la femme n'est pas un fait          qui fonde le droit, mais un fait qui résulte d'un état de          droit, et qui ne le conteste que s'il s'affirme en dehors de lui : au-delà          ou en deçà des limites du mariage, le libertinage d'un Freidenker          n'est pas différent, sauf pour la forme de l'Anthropologie. Mais          inversement, si la signification morale du rapport sexuel est très          différente selon qu'il est accompli ou non dans la forme juridique          du mariage, le contenu lui-même ne change pas ; partenaire devient          pour l'autre, une chose, un adjutorium de son plaisir. Le droit autorise          le fait : mais en le fondant, il n'en altère pas le contenu, et          ne procède sur lui à aucune métamorphose.&lt;br /&gt;        De même pour le rapport avec les domestiques : sans doute s'agit-il          là de personnes ; mais le rapport est juridiquement un rapport          de possession. Qu'on ait quelqu'un en sa possession désigne un          jus in re ; le domestique — à la différence de l'homme          qui travaille à la journée — fait partie intégrante          du Hauswesen. Le rapport juridique qui chosifie, ne change pas en chose          l'essence de la personne, mais établit de personne à personne          des rapports qui sont ceux de la personne à la chose. Schütz,          dans sa protestation confondait le point de vue moral et le point de vue          juridique, la personne humaine et le sujet de droit. Distinction que rétablit,          en sa rigueur, la réponse de Kant . Mais l'objection de Schütz          allait au cœur même de la préoccupation anthropologique,          qui est un certain point de convergence et de divergence du droit et de          la morale. L'Anthropologie est pragmatique en ce sens qu'elle n'envisage          pas l'homme comme appartenant à la cité morale des esprits          (elle serait dite pratique) ni à la société civile          des sujets de droit (elle serait alors juridique) ; elle le considère          comme «citoyen du monde», c'est-à-dire comme appartenant          au domaine de l'universel concret, dans lequel le sujet de droit, déterminé          par les règles juridiques et soumis à elles, est en même          temps une personne humaine qui porte, en sa liberté, la loi morale          universelle. Etre «citoyen du monde», c'est appartenir à          cette région aussi concrète qu'un ensemble de règles          juridiques précises, aussi universelles que la loi morale. Dire          qu'une Anthropologie est pragmatique et dire qu'elle envisage l'homme          comme citoyen du monde revient donc à dire la même chose.          Dans ces conditions, il appartiendra à l'Anthropologie de montrer          comment un rapport juridique qui est de l'ordre de la possession, c'est-à-dire          un jus rerum, peut préserver le noyau moral de la personne prise          comme sujet de liberté. Le préserver non sans le compromettre          en même temps.&lt;br /&gt;        Tel est le paradoxe du rapport de l'homme à la femme décrit          par l'Anthropologie : dans l'état de nature, la femme n'est que          le Haustier; déjà la polygamie barbare instaure un jeu dans          lequel, si les femmes sont chosifiées, les possibilités          de conflit entre elles, les rivalités et les coquetteries font          de leur possesseur l'objet de leurs luttes ; et à l'arbitraire          du maître, les ruses du harem ont tôt fait de substituer l'arbitraire          soumission du souverain à l'épisodique maîtresse.          La structure monogamique de la société civilisée          n'affranchit pas la femme de son caractère de chose possédée          ; à ce point même que l'infidélité de la femme,          en détruisant ce rapport, permet à l'homme d'anéantir          l'objet même du rapport devenu vide : c'est à dire de tuer          la femme. Mais la jalousie comme rapport violent, comme chosification          de la femme jusqu'à la destruction incluse est une reconnaissance          de la valeur de la femme ; ce serait au contraire l'absence de jalousie          qui réduirait la femme à n'être qu'une marchandise          interchangeable. Le droit à être jaloux — jusqu'à          l'assassinat — est une reconnaissance de la liberté morale          de la femme. Or la première revendication de cette liberté          est d'échapper à la jalousie, et de prouver qu'on est plus          qu'une chose en suscitant une jalousie qui restera impuissance devant          l'exercice irrépressible de cette liberté ; alors s'instaure          dans le droit monogamique, la galanterie, point d'équilibre entre          le jus rerum qui fait de la femme la chose de son mari, et de la loi morale          qui reconnaît en toute personne un sujet de liberté. Point          d'équilibre ne veut dire d'ailleurs ni point d'arrivée ni          partage équitable ; car la galanterie n'est qu'un enchevêtrement          de prétentions : prétention de l'homme à réduire          dans le mariage qu'il espère la liberté de femme ; prétention          de la femme à exercer, en dépit du mariage, sa souveraineté          sur l'homme. Ainsi se trame tout un réseau où ni le droit          ni la morale ne sont jamais donnés à l'état pur ;          mais où leur entrecroisement offre à l'action humaine son          espace de jeu, sa latitude concrète. Ce n'est pas le niveau de          la liberté fondatrice ; ce n'est pas le niveau de la règle          de droit. C'est l'apparition d'une certaine liberté pragmatique,          où il est question de prétentions et de ruses, d'intentions          louches et de dissimulations, d'efforts inavoués vers l'emprise,          de compromis entre des patiences.&lt;br /&gt;        C'est à tout cela sans doute que Kant faisait allusion, lorsque          dans la Préface de Anthropologie, il lui donnait comme objet de          déterminer ce que l'homme fait, — ou peut et doit faire de          lui même en tant que «freihandelndes Wesen» : commerce          de la liberté avec elle-même, se limitant dans le mouvement          par lequel elle s'affirme ; manipulation où les compromissions          de l'échange ne s'épuisent jamais dans la limpidité          d'une reconnaissance pure et simple. Traitant de l'homme comme «freihandelndes          Wesen», l'Anthropologie dégage toute une zone de «libre-échange»          où l'homme fait circuler ses libertés comme de la main à          la main, se liant ainsi aux autres par un sourd et ininterrompu commerce,          qui lui ménage une résidence sur toute la surface de la          terre. Citoyen du monde.&lt;br /&gt;        3/ La correspondance avec Hufeland et la troisième partie du Conflit          des Facultés. A l'époque où Kant rédige l'Anthropologie,          sa correspondance le montre moins préoccupé, à vrai          dire, des problèmes de la philosophie critique, dont il sent à          cause de l'âge les fils lui échapper déjà,          que d'une certaine interrogation dans laquelle la vieillesse s'étonne          d'elle-même et se questionne : cette vieillesse qui n'est plus capable          de ressaisir les ténuités transcendantales, mais qui semble          rester maîtresse d'elle-même dans la prévention soigneuse          de toute maladie, que signifie-t-elle? Est-elle vie prolongée ou          vie achevée? Cet âge de la raison en indique-t-il la maîtrise          sur le temps précaire de la vie? Cet écoulement du temps          qui approche de nous, sans nous, l'échéance de la vie, peut-il          être contourné ou dominé par une synthèse active          de la raison qui fait du flux irrépressible le règne calme          de la sagesse? — Pour la troisième fois le problème          de la passivité et du temps apparaît en surplomb de cette          période où s'élabore définitivement l'Anthropologie.          Ce problème recoupe un texte publié par Hufeland et intitulé          «Makrobiotik oder die Kunst das menschliche leben zu verlängern»          . Texte qui s'inscrit dans tout un mouvement de la médecine allemande          dont Reil, dont Heinroth sont les témoins : vaste effort anthropologique          pour ajuster l'observation de la maladie à une métaphysique          du mal, et pour retrouver par quelle gravitation commune l'effondrement          dans le mécanisme pathologique recouvre exactement la chute de          la liberté dans le péché . L'ouvrage de Hufeland,          pour n'être pas aussi radical, est situé cependant dans le          voisinage de cette pensée. Il en est, avec une certaine retenue          comme l'envers pragmatique, puisqu'il s'agit de «traiter moralement          ce qu'il y a de physique en l'homme» et de montrer que «la          culture morale est indispensable à l'achèvement physique          de la nature humaine» . La médecine moralisante qui, dans          la dynastie de Rousseau, a dominé la fin du XVIIIe siècle,          trouve là tout à la fois un achèvement et un retournement          de sens. Dans cette nouvelle physiologie éthique, le lien de la          santé à la vertu ne passe plus comme chez Tissot par l'immédiateté          naturelle, mais par l'universelle maîtrise de la raison. La santé          est l'envers visible d'une existence où la totalité organique          est dominée, sans opposition ni résidu, par une forme de          rationalité, qui au-delà de tout partage est à la          fois éthique et organique ; elle est l'espace de jeu de la liberté,          — espace où elle peut jouer, mais espace qu'elle constitue          précisément par son jeu. Et si dans le «pathos»          de la maladie, il y a quelque chose qui l'apparente aux passions, ce n'est          plus par trop d'éloignement du monde calme de la nature, mais par          une détente de l'arc spirituel de la liberté : le déterminisme,          — liberté desserrée — , n'est ni tout à          fait cause, ni simplement effet de la maladie : il est le processus même          de la maladie se faisant, c'est-à-dire de la rationalité          organique se défaisant, et renonçant dans la faute à          sa liberté. C'est donc dans un bon usage de la liberté que          s'enracine la possibilité «das menschliche leben zu verlängern»          en préservant la mécanique du corps de la chute coupable          dans le mécanisme.&lt;br /&gt;        Cette nouvelle inspiration médicale se reconnaît —          avant de devenir bientôt philosophie de la nature — une parenté          avec le kantisme. Hufeland l'accepte sans restriction, lorsque dans sa          lettre du 12 décembre 1796, il annonce à Kant l'envoi de          sa Makrobiotik, envoi doublement justifié puisque Kant démontre          par son existence même que l'on peut conserver sa verdeur dans la          vieillesse au milieu des travaux spirituels les plus astreignants, et          puisque son œuvre autorise une connaissance de l'homme qui est, au          fond, la véritable anthropologie .&lt;br /&gt;        Au moment où il reçoit la lettre et l'ouvrage de Hufeland          — avec un retard assez considérable, au milieu de mars 1797          seulement — , Kant est précisément intéressé          par ce même problème : il s'engage à lire avec soin          le texte de Hufeland, avec lenteur aussi pour se faire des conceptions          de l'auteur une idée claire qui lui permettra de les utiliser dans          son Anthropologie . Environ trois semaines après, nouvelle lettre          à son correspondant ; il lui dit son tout récent projet          («Hier ist der Gedanke in den Kopf gekommen») d'écrire          une Diététique «au sujet du pouvoir exercé          par l'esprit sur ses impressions corporelles pathologiques». Il          compte l'adresser à Hufeland bien qu'il ne s'agisse point d'un          ouvrage médical, mais plutôt d'une réflexion sur son          expérience personnelle. Cette Diététique sera, par          Kant, utilisé deux fois : expédiée à Hufeland          — qui reçoit l'autorisation de l'imprimer dans sa Revue ou          de la publier à part avec introduction et remarques , elle figurera          aussi comme troisième partie du Conflit des Facultés —          constituant ainsi un ensemble systématique où seront étudiés          les rapports de la Faculté de Philosophie avec les trois autres.          Ainsi la contribution personnelle d'un philosophe à la tentative          médicale de constituer une Diététique, se trouve          en même temps, et sans modification, signifier un débat et          un partage entre la science médicale et la réflexion philosophique          pour la définition d'un art quotidien de la santé.&lt;br /&gt;        A vrai dire, ce qui domine le texte n'est pas de l'ordre du débat.          Alors que le «conflit» entre les Facultés de philosophie          et de théologie n'exigeait pour être résolu ni plus          ni moins qu'un «Friedensabschluß», le rapport entre          la philosophie et la médecine est, d'entrée de jeu, pacifique.          Ordonnance médicale et précepte philosophique s'emboîtent          spontanément dans la logique de leur nature : en un sens, une philosophie          morale et pratique est une «Universal medizin», dans la mesure          où, sans servir à tout ni pour tout, elle ne doit manquer          dans aucune prescription. C'est qu'elle est, en effet, par rapport à          la médecine l'universel négatif (elle écarte la maladie)          — étant par là rapport à la diététique          l'universel positif (elle définit les lois de conservation dans          le jeu de la santé). La philosophie est l'élément          d'universalité par rapport auquel se situe toujours la particularité          de l'ordre médical. Elle en forme l'imprescriptible horizon, enveloppant          en leur totalité, les rapports de la santé et de la maladie.          Sans doute, cette préséance est-elle masquée par          l'ordre immédiat des vœux humains ; quand on souhaite vivre          longtemps, et en bonne santé, seul le premier de ces vœux          est inconditionné, et le malade qui invoque la délivrance          de la mort, souhaite toujours un répit quand vient le suprême          moment ; mais ce qui est inconditionné sur le registre des vœux          est second dans l'ordre de la vie ; il n'y a point de mort naturelle qui          se produise en état de santé ; on a beau ne pas sentir la          maladie : elle est là. La maladie est l'indispensable «noyau          de la mort» . L'art de prolonger l'existence n'est donc pas victoire          sur l'absolu de la mort dans la maîtrise exhaustive de la vie ;          c'est, à l'intérieur même de la vie, l'art mesuré          et relatif, d'aménager les rapports de la maladie et de la santé.&lt;br /&gt;        Art dont le sens n'est peut-être pas exprimé au plus juste          par l'idée d'une «maîtrise de l'esprit sur les impressions          pathologiques» : car les impressions étant ce qu'elles sont,          seules peuvent être modifiées l'intensité et la durée          de l'attention qu'on leur porte ; l'hypochondrie est délire non          pas en ce sens que le «Krankheitsstoff» lui fait défaut,          mais que l'imagination projette sur lui et sa réalité simple,          le jeu de ses fantasmes. Quant aux malades elles-mêmes, elles ne          sont accessibles à cette maîtrise de l'esprit que si elles          ont la forme du spasme : et par là il faut entendre comme pour          toute la médecine du XVIIIe siècle non pas exactement la          contraction involontaire de la musculature d'un organe creux, mais d'une          façon plus générale toute inhibition et accélération          (celle-ci n'étant que l'effet paradoxal de cellelà) des          mouvements naturels et réguliers de l'organisme. Sur ces mouvements,          ou plutôt sur leurs altérations l'esprit a pouvoir de rééquilibration:          maître de sa pensée, il est maître de ce mouvement          vital qui en est la version organique et l'indispensable correspondant.          Si l'esprit était immobile, la vie entrerait en sommeil, c'est-à-dire          dans la mort (seul le rêve empêche de périr quand on          dort) ; et si le mouvement de la vie risque de se déséquilibrer          et de se bloquer dans le spasme, l'esprit doit pouvoir lui restituer une          juste mobilité.&lt;br /&gt;        Entre le texte remis à Hufeland et l'Anthropologie, la communication          est immédiate : ils sont de même niveau. Mis à part          des deux derniers paragraphes de Von der Macht , tous les autres s'entrecroisent          avec les thèmes traités dans Anthropologie : hypochondrie,          rêve, problèmes de l'alimentation et de la digestion, réflexions          sur le temps opportun de la pensée. Tout un long passage sur le          sommeil a même été supprimé du manuscrit de          l'Anthropologie parce qu'il faisait double emploi avec le Conflit des          Facultés. Rédigés en même temps les deux textes          appartiennent à la même veine de pensée.&lt;br /&gt;        Sans doute la recherche faite pour Hufeland a-t-elle aidé Kant          à résoudre une des difficultés qui n'avait cessé          de peser sur l'Anthropologie : comment articuler une analyse de ce qu'est          l'homo natura sur une définition de l'homme comme sujet de liberté.          Dans les Collegentwürfe des années 1770-1780, le problème          n'est pensé que dans la forme de la séparation : «1/          Kenntniss des Menschen als Naturdinges ; 2/ als sittlichen Wesen»,          ou de la circularité «Weltkentniss ist 1/ Naturkenntniss          ; 2/ Menschenkenntniss ; aber der Mensch hat auch eine Natur» .          Dans les fragments ultérieurs, on voit la solution s'esquisser          dans le sens d'une «utilisation» (Gebrauch), mais dont le          contenu et la possibilité demeurent vide encore : «Die Menschenkenntniss          hat die Idee zum grunde daß wir die Natur zu unseren Absichten am          besten brauchen können» . Mais il faut attendre le Conflit          des Facultés, et la rédaction de 1797 pour que se précise          le sens de ce Gebrauch. On voit alors comment les mouvements du corps,          pour conditionnants qu'ils soient (de la vie et de la mort, de la veille          et du sommeil, de la pensée et de la non pensée) peuvent          être maîtrisés par les mouvements de l'esprit et leur          libre exercice. La théorie du «spasme» a montré          comment les synthèses spontanées et passives du corps peuvent          être reprises et rectifiés dans celles, volontaires, de l'esprit.          Celles-ci, cependant, ne viendront jamais jusqu'au bout d'elles-mêmes,          au profit de s'enlever dans une souveraineté qui dominerait la          mort. Et la vieillesse en porte le signe, qui est ensablement nécessaire          de cette maîtrise dans la spontanéité des synthèses          passives. L'âge n'est pas maladie mais ce en quoi une maladie n'est          plus maîtrisable. Et le temps, à nouveau domine.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        Il faut s'arrêter quelques instants. Et feindre, par souci de méthode,          de situer l'Anthropologie sans référence à la Critique,          comme elle-même nous y invite, puisqu'à nul moment le texte          de 1798 ne la suppose explicitement. Serait-il pris dans le seul système          d'actualité de la période postcritique, et chargé          des seuls souvenirs de l'époque précritique? Un certain          nombre de thèmes, en tous cas, sont déjà en place.          1— La pensée anthropologique ne proposera pas de clore la          définition, en termes naturalistes d'un Wesen humain : «Wir          untersuchen hier den Menschen nicht nach dem was er naturlicher Weise          ist», disaient déjà les Collegentwürfe de 1770-80          . Mais l'Anthropologie de 1798 transforme cette décision en constante          méthode, en volonté résolue de suivre un chemin dont          il est prévu que jamais il ne trouvera son aboutissement dans une          vérité de nature. Il est du sens initial de l'Anthropologie          d'être Erforschung : exploration d'un ensemble jamais offert en          totalité, jamais en repos en soi-même parce que pris dans          un mouvement où nature et liberté sont intriqués          dans le Gebrauch, dont notre mot d'usage couvre quelques uns des sens.&lt;br /&gt;        2 — Etudier donc, non la mémoire, mais la manière          de s'en servir . Décrire non pas ce que l'homme est, mais ce qu'il          peut faire de lui-même. Ce thème a sans doute été,          dès l'origine, le noyau même de la réflexion anthropologique,          et l'indice de sa singularité : «wir untersuchen hier den          Menschen… um zu wissen was er aus sich machen und wie man ihn brauchen          kann». Tel était le programme défini par les Collegent-würfe          . En 1798, il apparaît doublement modifié. L'Anthropologie          ne cherchera plus à savoir «comment on peut utiliser l'homme»,          mais «ce qu'on peut en attendre» . D'autre part, elle déterminera          ce que l'homme «peut et doit» (kann und soll) faire de lui-même.          C'est-à-dire que l'usage est arraché au niveau de l'actualité          technique et placé dans un double système : d'obligation          affirmée à l'égard de soi, de distance respectée          à l'égard des autres. Il est placé dans le texte          d'une liberté qu'on postule à la fois singulière          et universelle.&lt;br /&gt;        3 — Par là, se trouve défini le caractère «pragmatique»          de l'Anthropologie : «Pragmatisch», disaient les Collegentwürfe,          «ist die Erkenntniss von der sich ein allgemeiner Gebrauch in der          Gesellschaft machen lässt» . Le pragmatique alors n'était          que l'utile passé à l'universel. Dans le texte de 1798,          il est devenu un certain mode de liaison entre le Können et le Sollen.          Rapport que la Raison pratique assurait a priori dans l'Impératif,          et que la réflexion anthropologique garantit dans le mouvement          concret de l'exercice quotidien : dans le Spielen. Cette notion de Spielen          est singulièrement importante : l'homme est le jeu de la nature          ; mais ce jeu, il le joue, et il en joue luimême ; et s'il lui arrive          d'être joué, comme dans les illusions des sens, c'est qu'il          a joué lui-même à être victime de ce jeu ; alors          qu'il lui appartient d'être maître du jeu, de le reprendre          à son compte dans l'artifice d'une intention. Le jeu devient alors          un «künstlicher Spiel» et l'apparence dont il joue reçoit          sa justification morale . L'Anthropologie se déploie donc selon          cette dimension de l'exercice humain qui va de l'ambiguïté          du Spiel (jeu=jouet) à l'indécision du Kunst (art= artifice).&lt;br /&gt;        4 — Livre de l'exercice quotidien. Non de la théorie et de          l'École. Dans un texte des années 80- 90, l'opposition est          clairement formulée : «Alle Menschen bekommen eine zweifache          Bildung : 1/ durch die Schule; 2/ durch die Welt» . Sans se réduire,          cette opposition s'organise, formant dans ces leçons d'Anthropologie,          qui sont, après tout, enseignement d'école, une tension          fondamentale : les progrès de la culture, en quoi se résume          l'histoire du monde, constituent une école qui conduit d'ellemême          à la connaissance et à la pratique du monde . Le monde étant          sa propre école, la réflexion anthropologique aura pour          sens de placer l'homme dans cet élément formateur. Elle          sera donc indissociablement : analyse de la manière dont l'homme          acquiert le monde (son usage, non sa connaissance), c'est à dire          comment il peut s'installer en lui, et entrer dans le jeu : Mitspielen;          et synthèses des prescriptions et règles que le monde impose          à l'homme, par lesquelles il le forme et le met en état          de dominer le jeu : das Spiel verstehen . L'Anthropologie ne sera donc          pas histoire de la culture ni analyse successive de ses formes; mais pratique          à la fois immédiate et impérative d'une culture toute          donnée. Elle apprend à l'homme à reconnaître          dans sa propre culture l'école du monde. N'a-t-elle pas, dans cette          mesure comme une parenté avec le Wilhelm Meister, puisqu'elle découvre,          elle aussi, que le Monde est École. Mais ce que le texte de Goethe,          et tous les Bildungsromane disent le long d'une histoire, elle le répète          inlassablement dans la forme présente, impérieuse, toujours          recommencée de l'usage quotidien. Le temps y règne, mais          dans la synthèse du présent.&lt;br /&gt;        Voilà donc quelques jalons, au niveau même de l'Anthropologie,          et qui suggèrent la ligne de pente qui lui est propre. Au départ,          comme en témoignent les Collegentwürfen, elle se déployait          dans le partage accepté de la nature et de l'homme, de la liberté          et de l'utilisation, de l'École et du monde. Son équilibre          est maintenant trouvé dans leur unité admise, sans que celle-ci          revienne jamais en question, du moins au niveau anthropologique. Elle          explore une région où liberté et utilisation sont          déjà nouées dans la réciprocité de          l'usage, où le pouvoir et le devoir s'appartiennent dans l'unité          d'un jeu qui les mesure l'un à l'autre, où le monde devient          école dans les prescriptions d'une culture. Nous touchons à          l'essentiel : l'homme, dans l'Anthropologie n'est ni homo natura, ni sujet          pur de liberté; il est pris dans les synthèses déjà          opérées de sa liaison avec le monde.&lt;br /&gt;        Mais le texte de 1798 pouvait-il dire cela qui n'était pas dit          dans les Collegentwürfe, si le discours de l'Anthropologie était          resté étranger au labeur et à la parole de la Critique?&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;        Quelque chose de la connaissance du monde est donc enveloppé dans          cette connaissance de l'homme qui est l'Anthropologie. «Weltkentniss          ist Menschenkentniss» affirmait un fragment de la période          70-80 . Et la préface du texte de 1798 s'assignait comme objet          l'homme en résidence dans le monde, le Weltbürger . Or l'Anthropologie,          au moins jusqu'en ses dernières pages ne semble guère prendre          comme thème privilégié de son examen l'homme habitant          le monde, l'homme établissant, à travers le cosmos, les          droits, les devoirs, les réciprocités, les limites et les          échanges de la citoyenneté. Et cette lacune est beaucoup          plus sensible encore dans le texte édité que dans les fragments          de Nachlaß. La plupart des analyses, et à peu près          toutes celles de la première partie, se développent, non          dans la dimension cosmopolitique de la Welt, mais dans celle, intérieure,          du Gemüt. En cela, d'ailleurs, l'Anthropologie demeure dans la perspective          même où Kant s'était placé pour faire apparaître,          selon une organisation encyclopédique, le lien des trois Critiques          : «Die Vermögen des Gemüts lassen sich nämlich insgesamt          auf folgenden drei zurückführen : Erkenntnissvermögen,          Gefühl der Lust und Unlust, Begehrungs-vermögen» . S'il          est vrai que le Gemüt dont il est question dans l'Anthropologie est          bien l'élément premier de son exploration, on est fondé          à poser un certain nombre de questions :&lt;br /&gt;        1/ Comment une étude de Gemüt permet-elle connaissance de          l'homme comme citoyen du monde.&lt;br /&gt;        2/ S'il est vrai que l'Anthropologie analyse, de son côté,          le Gemüt, dont les facultés fondamentales et irréductibles          commandent l'organisation des trois Critiques, quel est donc le rapport          de la connaissance anthropologique à la réflexion critique?&lt;br /&gt;        3/ En quoi l'investigation du Gemüt et de ses facultés se          distingue-t-elle d'une psychologie, soit rationnelle, soit empirique?&lt;br /&gt;        A cette dernière question, les textes de l'Anthropologie et de          la Critique de la Raison Pure semblent répondre .&lt;br /&gt;        On sait la distinction établie par l'Architectonique entre Psychologie          rationnelle, et Psychologie empirique. La première appartient à          la philosophie pure, donc à la métaphysique, et elle s'oppose          alors à la physique rationnelle comme l'objet du sens interne,          à l'objet des sens externes. Quant à la psychologie empirique,          une longue tradition lui a fait sa place dans la métaphysique;          bien plus, les échecs récents de la métaphysique          ont pu faire croire que la solution de ses insolubles problèmes          se cachait dans des phénomènes psychologiques qui relèvent          d'une étude empirique de l'âme; et ainsi la psychologie a          confisqué une métaphysique découragée où          elle avait déjà pris une place indûe. Une connaissance          empirique ne peut, en aucun cas, donner les principes ou éclairer          les fondements d'une connaissance issue de la raison pure et par conséquent          entièrement a priori. La psychologie empirique devra donc être          détachée de la métaphysique, à laquelle elle          est étrangère. Et si un pareil déplacement ne peut          pas être fait dans l'immédiat, c'est qu'il faut préparer          à la psychologie son séjour dans une science empirique de          l'homme, qui fera équilibre à la science empirique de la          nature, dans une Anthropologie. Tout semble clair en cette organisation          abstraite.&lt;br /&gt;        Et pourtant, l'Anthropologie, telle que nous pouvons la lire, ne fait          place à aucune psychologie, quelle qu'elle soit. Elle se donne          même explicitement comme refus de la psychologie, dans une exploration          du Gemüt, qui ne prétend pas être connaissance de la          Seele. En quoi consiste la différence?&lt;br /&gt;        a) D'un point de vue formel, la psychologie postule une équivalence          du sens interne et de l'aperception, méconnaissant ainsi leur différence          fondamentale, puisque l'aperception est une des formes de la conscience          pure, — donc sans contenu, et définie seulement par le Je          pense, tandis que le sens interne désigne un mode de la connaissance          empirique, qui nous fait apparaître à nous-mêmes dans          un ensemble de phénomènes liés sous la condition          subjective du temps .&lt;br /&gt;        b) Du point de vue de contenu, la psychologie ne peut manquer de se laisser          prendre dans l'interrogation sur le changement et l'identité :          l'âme reste-t-elle la même dans l'incessante modification          du temps? La condition de l'expérience qu'elle fait d'elle-même,          et le déroulement nécessairement temporel des phénomènes          doivent-ils être considérés comme affectant l'âme          ellemême ? En d'autres termes, toute la réalité de          l'âme s'épuise-t-elle dans la dispersion phénoménale,          ou se retire-t-elle au contraire dans la solidité non-empirique          de la substance? Autant de questions qui manifestent, sous des éclairages          divers, la confusion entre l'âme, notion métaphysique d'une          substance simple et immatérielle, le Je pense, qui est forme pure,          et l'ensemble des phénomènes qui apparaissent au sens interne.&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;        Ces textes de l'Anthropologie se situent dans l'obédience directe          de la Dialectique transcendantale. Ce qu'ils dénoncent, c'est précisément          «l'inévitable illusion» dont rendaient compte les paralogismes          : nous nous servons de la représentation simple du moi, qui est          vide de tout contenu, pour définir cet objet particulier qu'est          l'âme . Cependant, il faut remarquer que les paralogismes ne concernent          que la psychologie rationnelle, non l'empirique, et qu'ils laissent ouverte          la possibilité d'une «sorte de physiologie du sens intime»          dont les contenus dépendent des conditions de toute expérience          possible . D'autre part, la psychologie rationnelle peut et doit subsister          comme discipline, permettant d'échapper au matérialisme          comme au spiritualisme, et nous faisant signe de nous détourner          de cette spéculation «zum fruchtbaren praktischen Gebrauch»          . Par conséquent, et bien qu'elle ait l'air de viser toute forme          de psychologie possible, Anthropologie ne met à l'écart          que ce qui était déjà dénoncé dans          la Critique de la Raison pure. Sans le dire, c'est à l'égard          de la psychologie rationnelle qu'elle prend distance.&lt;br /&gt;        Quant aux deux possibilités laissées ouvertes, — une          psychologie empirique et une discipline tournée vers l'usage pratique          —, quels rapports ont-elles avec l'Anthropologie? Ces deux virtualités          sont-elles maintenues comme telles par l'Anthropologie, dans un voisinage          vide, encore à combler, ou bien reprises par elle dans son mouvement          propre, — ou encore rejetées à leur tour et rendues          impossibles par l'achèvement? même du programme anthropologique?          Deux choses au moins sont certaines : rien d'abord, dans le texte de l'Anthropologie          ne laisse supposer qu'une psychologie empirique ou qu'une psychologie          rationnelle comme «discipline» puissent être trouvées          ailleurs, sur les extérieurs ou dans le voisinage de l'Anthropologie          elle-même : aucune indication d'une proche extériorité.          Mais inversement aucun élément, aucune section, aucun chapitre          de l'Anthropologie ne se donne comme discipline prévue par la Dialectique,          ou comme cette psychologie empirique aperçue des sommets de la          Méthodologie. Faut-il conclure que l'Anthropologie, par un glissement          de perspectives, est devenue, elle-même, à la fois cette          discipline transcendantale et cette connaissance empirique? Ou qu'au contraire          elle les a rendues impraticables en les désamorçant pour          toujours?&lt;br /&gt;        C'est le Gemüt lui-même qu'il faut maintenant interroger. Est-il,          ou n'est-il pas, de l'ordre de la&lt;br /&gt;        Psychologie? Il n'est pas Seele. Mais d'un autre côté, il          est et il n'est pas Geist. Pour être discrète, la présence          du Geist dans l'Anthropologie n'en est pas moins décisive. Sa définition          à vrai dire est brève, et ne semble pas promettre beaucoup          «Geist ist das belebende Prinzip im Menschen» . Phrase banale,          et que maintient dans sa trivialité cet exemple du langage quotidien          : «Eine Rede, eine Schrift, eine Dame der Gesellschaft ist schön;          aber ohne Geist» . Pour se voir attribuer du Geist, une personne          doit éveiller l'intérêt, et ceci, «durch Ideen»          . Un peu plus loin, Kant reprend toutes ces indications, et les noue en          une seule et énigmatique définition : «Man nennt das          durch Ideen belebende Prinzip des Gemüts Geist» .&lt;br /&gt;        Arrêtons-nous aux mots. Nous avons affaire à un Prinzip.          Non pas à un Vermögen comme la mémoire, l'attention,          ou la connaissance en général. Non pas davantage à          l'une de ces forces (Kräfte) dont parle l'Introduction à la          Critique du Jugement . Non pas enfin à la représentation          simple comme le «Je pur» de la première Critique. Principe,          donc : mais est-il déterminant, ou régulateur? Ni l'un ni          l'autre, s'il faut prendre au sérieux cette «vivification»          qui lui est prêtée.&lt;br /&gt;        Y aurait-il donc, dans le Gemüt, — dans son cours tel qu'il          est donné à l'expérience, ou dans sa totalité          virtuelle — quelque chose qui l'apparente à la vie et qui          tient à la présence du Geist? Et voilà qui ouvre          une nouvelle dimension : le Gemüt n'est pas seulement organisé          et armé des pouvoirs et facultés qui se partagent son domaine;          la grande structure tripartite dont l'Introduction à la Critique          du Jugement semblait donner la définitive formulation, n'épuisait          pas ce qui, du Gemüt, peut apparaître dans l'expérience.          Comme tout être vivant, sa durée ne s'éparpille pas          dans une dispersion indifférente; il a un cours orienté;          quelque chose en lui le projette, sans l'y enfermer, dans une totalité          virtuelle.&lt;br /&gt;        A vrai dire, rien ne nous est clairement indiqué de ce qu'est ce          principe lui-même. Mais ce que nous pouvons saisir, c'est ce par          quoi se fait la «vivification», le mouvement par lequel le          Geist donne à l'esprit la figure de la vie. «Durch Ideen»,          dit le texte. Qu'est-ce que cela veut dire? En quoi «un concept          nécessaire de la raison, auquel n'est donné dans la sensibilité          aucun objet qui lui corresponde» peut-il donner vie à l'esprit?          Un contre-sens est ici à éviter. On pourrait croire que          le Gemüt, dans cette dispersion temporelle qui est originaire en          lui, chemine vers une totalisation qui s'effectuerait dans et par le Geist.          Le Gemüt devrait la vie à cette lointaine, à cette          inaccessible, mais efficace présence. Mais s'il en était          ainsi, le Geist serait défini d'entrée de jeu comme un principe          «régulateur», et non pas comme un principe vivifiant.          D'autre part, toute la courbe de l'Anthropologie ne s'orienterait pas          vers le thème de l'homme habitant le monde et résidant,          avec ses devoirs et ses droits, dans cette cité cosmopolitique;          mais vers le thème d'un Geist qui recouvrirait peu à peu          l'homme, et le monde avec lui, d'une impérieuse souveraineté          spirituelle. On ne peut donc pas dire que c'est l'idée d'un Geist          qui assure la régulation de la diversité empirique du Gemüt,          et promet, sans répit, à sa durée, un impossible          achèvement. Le «durch Ideen» qui nous occupe a donc          un autre sens. L'important paragraphe de la Critique intitulé :          «Du but final de la dialectique naturelle de la raison humaine»          permet d'apercevoir le rôle organisateur des idées dans la          vie concrète de l'esprit. C'est qu'en effet, libérée          de son usage transcendantal et des illusions qu'il ne peut manquer de          faire naître, l'idée a son sens dans la plénitude          de l'expérience : elle anticipe en un schème qui n'est pas          constituant, mais qui ouvre sur la possibilité des objets ; elle          ne dévoile pas en un mouvement «ostensif» la nature          des choses, mais elle indique à l'avance comment rechercher cette          nature ; en indiquant enfin que l'accès au bout de l'univers est          audelà de l'horizon de la connaissance, elle engage la raison empirique          dans le sérieux d'un labeur infini . En d'autres termes, l'idée,          pourvu qu'elle reçoive de l'expérience même son domaine          d'application, fait entrer l'esprit dans la mobilité de l'infini,          lui donnant sans cesse «du mouvement pour aller plus loin»          sans pour autant le perdre dans l'insurmontable de la dispersion. Ainsi          la raison empirique ne s'assoupit jamais sur le donné; et l'idée,          en la liant à l'infini qu'elle lui refuse, la fait vivre dans l'élément          du possible. Telle est donc la fonction du Geist : non pas organiser le          Gemüt de manière à en faire un être vivant, ou          l'analogon de la vie organique, ou encore la vie de l'Absolu lui-même;          mais le vivifier, faire naître dans la passivité du Gemüt,          qui est celle de la détermination empirique, le mouvement fourmillant          des idées, — ces structures multiples d'une totalité          en devenir, qui se font et se défont comme autant de vies partielles          qui vivent et meurent dans l'esprit. Ainsi le Gemüt n'est pas simplement          «ce qu'il est», mais «ce qu'il fait de lui-même».          Et n'est-ce pas là précisément le champ que l'Anthropologie          définit à son investigation? A quoi il suffit d'ajouter          que ce que le Gemüt doit faire de lui-même, c'est «le          plus grand usage empirique possible de la raison» , — usage          qui ne sera le plus grand possible que «durch Ideen». Le mouvement          qui, dans la Critique, fait naître le mirage transcendantal, est          celui qui dans l'Anthropologie fait se poursuivre la vie empirique et          concrète du Gemüt.&lt;br /&gt;        De là, un certain nombre de conséquences.&lt;br /&gt;        a/ Il n'y a d'Anthropologie possible que dans la mesure où le Gemüt          n'est pas fixé à la passivité de ses déterminations          phénoménales, mais où il est animé par le          labeur des idées au niveau du champ de l'expérience. Le          Geist sera donc le principe, dans le Gemüt, d'une dialectique dé-dialectisée,          non transcendantale, vouée au domaine de l'expérience et          formant corps avec le jeu lui-même des phénomènes.          C'est le Geist qui ouvre au Gemüt la liberté du possible,          l'arrache à ses déterminations, et lui donne un avenir qu'il          ne doit qu'à lui-même.&lt;br /&gt;        b/ On comprend que l'Anthropologie au fond ait rendu impossible une psychologie          empirique, et une connaissance de l'esprit tout entière développé          au niveau de la nature. Elle ne pourrait jamais rejoindre qu'un esprit          ensommeillé, inerte, mort, sans son «belebendes Prinzip».          Ce serait une «physiologie», moins la vie. Témoin la          Préface du texte de 1798: la possibilité d'une Anthropologie          non pragmatique est reconnue en théorie, et dans une systématique          générale de la connaissance de l'homme. Mais indiquée          à titre de symétrie dans les structures, elle est récusée          comme contenu de connaissance : l'étude de la mémoire comme          simple fait naturel est non seulement inutile, mais impossible : «tout          raisonnement théorique à ce sujet est donc vain» .          La présence du Geist, et avec lui, cette dimension de la liberté          et de la totalité qui transcende le Gemüt, font qu'il n'y          a d'Anthropologie véritable que pragmatique, — chaque fait          y étant pris dans le système ouvert du Können et du          Sollen. Et Kant n'en a point écrit d'autre.&lt;br /&gt;        c/ Dans ces conditions, le Geist n'a-t-il pas affaire avec cette énigmatique          «nature de notre raison», et dont il est question dans la          Dialectique et dans la Méthodologie de la Raison pure? Notion inquiétante          qui semble brusquement renvoyer la Critique, parvenue à son sommet,          vers une région empirique, vers un domaine des faits où          l'homme serait voué à une très originaire passivité.          Congé serait donné tout d'un coup au transcendantal, et          les conditions de l'expérience se rapporteraient finalement à          l'inertie première d'une nature. Mais cette «nature de la          raison» joue-t-elle ici le même rôle que la nature de          l'entendement humain chez Hume : explication première et réduction          finale? Relevons seulement pour l'instant une analogie de structure entre          cette «nature» qui pousse la raison à quitter «un          usage empirique pour un usage pur» , sans pour autant contenir en          elle-même (n'estelle pas pure et simple nature?) «d'illusions          et de prestiges originaires» , et la vie concrète de l'esprit          telle qu'elle est décrite dans l'Anthropologie : elle aussi est          animée d'un mouvement spontané qui l'expose sans cesse au          danger d'être jouée dans son propre jeu, mais qui se déploie          toujours dans une initiale innocence. L'une et l'autre sont toujours prêtres          à se perdre, à s'échapper à elles-mêmes,          mais en demeurant, dans leur mouvement propre, «le tribunal suprême          de tous les droits et de toutes les prétentions» .&lt;br /&gt;        d/ Si cette analogie est fondée, on peut se demander si le Geist,          qui se dessine aux confins de la réflexion anthropologique, n'est          pas un élément secrètement indispensable à          la structure de la pensée kantienne : quelque chose qui serait          le noyau de la raison pure, l'indéracinable origine de ses illusions          transcendantales, le juge infaillible de son retour à sa patrie          légitime, le le principe de son mouvement dans le champ de l'empirique          où surgissent inlassablement les visages de la vérité.          Le Geist ce serait ce fait originaire qui, dans sa version transcendantale,          implique que l'infini n'est jamais là, mais toujours dans un essentiel          retrait — et, dans sa version empirique, que l'infini anime pourtant          le mouvement vers la vérité et l'inépuisable succession          de ses formes. Le Geist est à la racine de la possibilité          du savoir. Et, par là-même, indissociablement présent          et absent des figures de la connaissance : il est ce retrait, cette invisible          et «visible réserve» dans l'inaccessible distance de          laquelle le connaître prend place et positivité. Son être          est de n'être pas là, dessinant, en ceci même, le lieu          de la vérité.&lt;br /&gt;        Fait originaire qui surplombe dans sa structure unique et souveraine,          la nécessité de la Critique, et la possibilité de          l'Anthropologie.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        Quels rapports autorise entre ces deux formes de réflexion cet          élément radical qui semble leur être commun?&lt;br /&gt;        A vrai dire la différence de niveau entre Critique et Anthropologie          est telle qu'elle décourage, au début, l'entreprise d'établir          de l'une à l'autre une comparaison structurale. Recueil d'observations          empiriques, l'Anthropologie n'a pas de «contact» avec une          réflexion sur les conditions de l'expérience. Et pourtant          cette essentielle différence n'est pas de l'ordre du non-rapport.          Une certaine analogie croisée laisse entrevoir dans l'Anthropologie          comme le négatif de la Critique.&lt;br /&gt;        a) Les rapports de la synthèse et du donné sont présentés          dans l'Anthropologie selon l'image inversée de ce qu'ils sont dans          la Critique.&lt;br /&gt;        La subjectivité, par exemple. Sur ce point, l'analyse anthropologique          a longtemps hésité. Les textes de la période 70-80          lient l'expression du Je à la possibilité d'être objet          pour soi-même . Mais il n'est pas clairement décidé          si le Je lui-même est à la racine de cette possibilité,          ou dans l'objectivation qu'elle permet. La Critique, elle, prendra la          décision : le Je ne peut jamais être objet, mais seulement          forme de la synthèse. Or dans le texte de 1798, le Je n'est pas          considéré dans sa fonction synthétique fondamentale,          sans pour autant retrouver un simple statut d'objet. Il apparaît          et se fixe brusquement dans une figure qui demeurera dès lors immuable          dans le champ de l'expérience. Cette incidence du Je parlé          marque le passage du sentiment à la pensée, — du Fühlen          au Denken, — sans être ni l'agent réel ni la semple          prise de conscience de ce passage, il est la forme empirique et manifeste,          dans laquelle l'activité synthétique du Je apparaît          comme figure déjà synthétisée, comme structure          indissociablement première et seconde : elle n'est pas donnée          entrée de jeu à l'homme, dans une sorte d'a priori d'existence;          mais quand elle apparaît, s'insérant dans la multiplicité          d'une chronique sensible, elle s'offre comme déjà là,          comme le fond irréductible d'une pensée qui ne peut opérer          que cette figure de l'expérience une fois constituée : c'est          dans ce Je que le sujet fera la reconnaissance de son passé et          la synthèse de son identité. En d'autres termes, ce qui          est a priori de la connaissance du point de vue de la Critique ne se transpose          pas immédiatement dans la réflexion anthropologique en a          priori de l'existence, mais apparaît dans l'épaisseur d'un          devenir où sa soudaine émergence prend infailliblement dans          la rétrospection le sens du déjà-là.&lt;br /&gt;        La structure est inverse pour la dispersion originaire du donné.          Selon la perspective anthropologique, le donné n'est en effet jamais          offert selon une multiplicité inerte indiquant d'une manière          absolue une passivité originaire, et appelant sous ses diverses          formes l'activité synthétique de la conscience. La dispersion          du donné est toujours déjà réduite dans l'Anthropologie,          secrètement dominée par toute une variété          de synthèses opérées en dehors du labeur visible          de la conscience : c'est la synthèse inconsciente des éléments          de la perception et des représentations obscures que même          la lumière de l'entendement ne parvient pas toujours à dissocier          , ce sont les schèmas d'exploration qui tracent, dans l'espace,          des sortes de synthèses insulaires ; ce sont dans la sensibilité          les réorganisations qui permettent la vicariance d'un sens à          l'autre ; ce sont enfin les renforcements et les affaiblissements dans          les effets sensibles qui anticipent, comme spontanément, sur les          synthèses volontaires de l'attention . Ainsi ce que la Critique          accueillait comme la surface infiniment mince d'un multiple qui n'a de          commun avec lui-même que d'être originairement donné,          s'éclaire, pour l'Anthropologie, selon une profondeur inattendue          : déjà groupé et organisé, ayant reçu          les figures provisoires ou solides de la synthèse. Ce qui est pour          la connaissance le pur donné, ne s'offre pas comme tel dans l'existence          concrète. Pour une Anthropologie, la passivité absolument          originaire n'est jamais là.&lt;br /&gt;        Ainsi le rapport du donné et de l'a priori prend dans l'Anthropologie          une structure inverse de celle qui était dégagée          dans la Critique. L'a priori, dans l'ordre de la connaissance, devient,          dans l'ordre de l'existence concrète, un originaire qui n'est pas          chronologiquement premier, mais qui dès qu'apparu dans la succession          des figures de la synthèse, se révèle comme déjà          là; en revanche ce qui est le donné pur dans l'ordre de          la connaissance, s'éclaire, dans la réflexion sur l'existence          concrète, de sourdes lumières qui lui donnent la profondeur          du déjà opéré.&lt;br /&gt;        b) L'Anthropologie suit le partage des «facultés» —          Vermögen —qu'admettait aussi la critique. Cependant le domaine          qu'elle privilégie n'est pas celui où facultés et          pouvoirs manifestent ce qu'ils ont de positif. Mais celui, au contraire          où se manifestent leur défaillance — ou du moins les          périls où ils risquent de se perdre. Ce qui est indiqué,          plus que leur nature ou la forme pleine de leur activité, c'est          le mouvement par lequel, s'éloignant de leur centre et de leur          justification, ils vont s'aliéner dans l'illégitime. Sans          doute la Critique, en son projet fondamental de Propédeutique,          entendait-elle dénoncer, et démonter l'usage transcendantal          de la raison mais par une référence constante au domaine          de positivité de chaque Vermögen. Dans la recherche anthropologique,          chaque faculté est suivis selon une voie qui est aussi le chemin          de toute déviation possible. La conscience de soi, par exemple,          n'y est pas définie comme forme de l'expérience et condition          d'une connaissance limitée, mais fondée; elle apparaît          plutôt comme la toujours renaissante tentation d'un égoïsme          polymorphe : la possibilité de dire «Je» fait lever,          tout autour de la conscience les prestiges d'un «Moi bien-aimé»          qui la fascine, au point que, dans un paradoxal retour, elle renoncera          au langage de cette première personne — aussi décisif          cependant qu'il ait été — pour se décliner          dans la fiction d'un Nous . L'étude de la sensibilité, si          elle reprend la grande opposition critique du Schein et de l'Erscheinung,          n'explore pas ce qu'il peut y avoir de fondé dans le phénomène,          mais ce qu'il y a de fascinant et de précaire à la fois          dans l'éclat de l'apparence, comment elle voile ce qu'elle fait          miroiter, et à quel moment, il lui arrive de transmettre ce qu'elle          dérobe . La longue analyse des déficiences et des maladies          de l'esprit fait suite à un bref paragraphe sur la raison; et il          suffit de voir quelle importance croissante ont pris dans les notes et          projets les considérations sur la pathologie mentale jusqu'au texte,          très développé, de 1798 , pour comprendre que ces          réflexions sur la négativité étaient dans          la ligne de force de la recherche anthropologique. A la Critique, représentant          l'investigation de ce qu'il y a de conditionnant dans l'activité          fondatrice, l'Anthropologie répond par l'inventaire de ce qu'il          peut y avoir de non-fondé dans le conditionné. Dans la région          anthropologique, il n'y a pas de synthèse qui ne soit menacée          : le domaine de l'expérience est comme creusé de l'intérieur          par des périls qui ne sont pas de l'ordre de dépassement          arbitraire, mais de l'effondrement sur soi.&lt;br /&gt;        L'expérience possible définit tout aussi bien, dans son          cercle limité, le champ de la vérité et le champ          de la perte de la vérité.&lt;br /&gt;        c) Un détail enfin a son importance. Tous les Collegentwürfe          et le texte — assez tardif — que Starke a publié donne,          comme plan général à l'Anthropologie, deux parties          : une Elementarlehre, et un Methodenlehre. Le texte de 1798 donne également          deux sections; mais l'une est une Didactique, l'autre une Caractéristique.          Ce changement survenu sans doute dans les dernières années          est d'autant plus surprenant que le contenu et l'ordonnance semblent n'avoir          subi, de ce fait, aucune modification. La distinction entre une doctrine          des éléments et une doctrine de la méthode fait corps          avec la recherche critique : d'une part, ce qui constitue la faculté          de connaître, et d'autre part, ce qui régit son exercice          dans le domaine de l'expérience possible. Apparemment l'Anthropologie          est bâtie selon le même modèle : d'abord, les diverses          «facultés» dont l'organisation forme la totalité          du Gemüt : Elementarlehre; ensuite, les règles de leur exercice          chez un individu, dans une famille, à l'intérieur d'un peuple          ou d'une race, au sein de l'humanité : Methodenlehre. Mais c'est          là sans doute une fausse fenêtre. Un ajustement aux normes          de la Critique qui ne répondait pas à la vocation du texte.          Les termes de Didactique et de Caractéristique qui aparaissent          dans le dernier état de la réflexion, et qui se substituent          alors à la destinction traditionnelle, sont curieusement accompagnés          de sous-titres dont on voit mal le rapport de sens qu'ils ont avec le          titre. Pour la Didactique, il s'agit «de la manière de connaître          l'intérieur ainsi que l'extérieur de l'homme»; pour          la Caractéristique, «de la manière de connaître          l'intérieur de l'homme à partier de l'extérieur».          Ce changement est-il une réorganisation d'ensemble, un décrochage          par rapport à la Critique? Non, sans doute. Mais la découverte          de ce qui était déjà, obscurément, et avant          toute explicitation, la thèmatique de l'Anthropologie : à          savoir, l'immédiate coordination qui fait que la recherche dans          la demension du Gemüt n'ouvre pas seulement sur une connaissance          intérieure de soi, mais qu'elle déborde d'elle-même,          et spontanément, sans passage à la limite ni extrapolation,          sur la connaissance de l'homme dans les formes extérieures qui          le manifestent. Tant que le terme d'Elementarlehre était imposé          par la symétrie de la Critique, l'analyse du Gemüt ne pouvait          prendre conscience d'elle-même que sous les espèces d'une          recherche des «pouvoirs», dans la virtualité des Vermögen          et à la racine du possible. Dégagée dans sa signification          véritable, cette exploration sait qu'en ayant affaire à          l'intérieur, elle énonce en même temps l'extérieur;          que l'homme ne dispose pas de ses possibilités sans être          engagé, en même temps dans leurs manifestations. Ce que la          Critique distinguait comme le possible dans l'ordre des conditions (Vermögen)          et le réel dans l'ordre du constitué (Erscheinung) est donné          par l'Anthropologie dans une insécable continuité : le secret          du Pouvoir se livre dans l'éclat du Phénomène, où          il trouve à la fois sa vérité, et la vérité          de sa perversion (lorsque l'usage devient abus, comme dans le langage          en première personne); et dénoncé dans sa perversion          par le Phénomène, le Pouvoir est impérieusement rappelé          par lui à cette vérité radicale qui le lie à          lui-même sur le mode de l'obligation. C'est ce qui donne à          chaque paragraphe de la Première Partie ce rythme obscurément          ternaire : le Pouvoir à la racine de ses possibilités, le          Pouvoir trouvé et perdu, traduit et trahi dans son Phénomène,          le Pouvoir impérativement lié à lui-même. Par          exemple : la conscience de soi, l'égoïsme, la conscience effective          des représentations; ou encore, l'imagination comme pouvoir d'«invention»          originaire, l'imagination dans le naufrage fantastique du rêve,          l'imagination dans la poésie liée du signe. Ou encore :          le pouvoir de désirer avec ses émotions; la fausse vérité          des passions; le lieu au souverain bien. Du Vermögen à l'Erscheinung,          le rapport est à la fois de l'ordre de la manifestation, de l'aventure          jusqu'à la perdition, et de la liaison éthique. Là          réside précisément cette articulation du Könen          et du Sollen dont nous avons vu qu'elle est essentielle à la pensée          anthropologique. L'art de connaître l'intérieur aussi bien          l'extérieur de l'homme, est donc, de plein droit, non une théorie          des éléments, mais une Didactique : elle ne découvre          pas sans enseigner et prescrire. Quant à la Caractéristique          elle révèle que les ensembles de phénomène          — le corps, le couple, la race, l'espèce, — ne sont          pas une fois pour toutes donnés et clos sur eux-mêmes, mais          qu'ils renvoient de la vérité apparemment immobile des phénomènes          à ces radicales possibilités qui leur donnent sens et mouvement;          elle permet de revenir du signe au pouvoir, «das Innere des Menschen          aus dem Äußeren zu erkennen».&lt;br /&gt;        Au modèle critique, qui s'était longtemps imposé,          succède une articulation qui le répète comme en négatif          : la théorie des éléments devient prescription à          l'égard du tout des phénomènes possibles (ce qui          était, à proprement parler, la fin de la Methodenlehre);          et inversement la théorie de la méthode devient analyse          regressive vers le noyau primitif des pouvoirs (ce qui était le          sens de l'Elementarlehre). Reproduction en miroir.&lt;br /&gt;        Tant sont proches et lointaines à la fois la région où          se définit l'a priori de la connaissance, et celle où se          précisent les a priori de l'existence. Ce qui s'énonce dans          l'ordre des conditions apparaît, dans la forme de l'originaire,          comme même et autre.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        A mesure qu'apparaît plus clairement cette lointaine proximité,          la question devient plus insistante de savoir quel rapport s'établit          entre Critique et Anthropologie.&lt;br /&gt;        Deux textes sont d'une importance singulière : un passage de la          Méthodologie transcendantale auquel on a déjà fait          référence à propos de la psychologie; et une indication          assez énigmatique qui figure dans la Logique.&lt;br /&gt;        1 — L'Architectonique de la raison pure. Du côté de          la philosophie pure (qui enveloppe la Critique à titre de Propédeutique),          aucune place n'est faite à l'Anthropologie. La «Physiologie          rationnelle» qui considère la Nature comme Inbegriff aller          Gegenstände der Sinne ne connaît que la Physique et la Psychologie          rationnelle. En revanche dans le vaste champ de la philosophie empirique,          deux domaines se font équilibre : celui d'une physique, et celui          d'une anthropologie qui devra accueillir l'édifice plus restreint          d'une psychologie empirique.&lt;br /&gt;        Au premier regard, pas de symétrie rigoureuse entre la philosophie          pure et la philosophie empirique. La correspondance qui vaut immédiatement          pour la physique ne se prolonge pas lorsqu'il est question du sens intérieur          et de l'être humain. L'Anthropologie, à la différence          de la Psychologie, ne figure que du côté empirique; elle          ne peut donc être régie ou contôlée par la Critique,          en tant que celle-ci concerne la connaissance pure. Pas plus que la physique          newtonienne n'a eu besoin pour s'édifier et se vérifier          d'une réflexion critique, l'Anthropologie, pour se construire et          occuper la place que lui réserve l'Architectonique, n'aura pas          à recourir à une Critique préalable. Il n'y a donc          pas d'emprise critique possible sur la forme ou le contenu d'une Anthropologie.          De l'une à l'autre forme de réflexion le contact est nul.          Tout cela n'est-il pas d'ailleurs négativement confirmé          par l'Anthropologie elle-même? Nulle part, le préalable critique          n'est invoqué : et si la correspondance des deux textes est facilement          lisible, elle n'est jamais donnée ni réfléchie comme          telle. Elle est enfouie dans le texte de l'Anthropologie dont elle forme          la trame; et il faut l'envisager à titre de fait, comme une donné          de structure, non comme la manifestation d'une ordonnance préalable          et intentionnelle.&lt;br /&gt;        2 — La Logique. On connaît les trois interrogations fondamentales          que dénombre la Méthodologie transcendantale: que puis-je          savoir? — question spéculative à laquelle la Critique          a donné une réponse «dont la raison doit se contenter»;          que dois-je faire? — question qui est pratique; qu'estil permis          d'espérer? — interrogation à la fois théorique          et pratique. Or cette triple question qui surplombe, et, jusqu'à          un certain point commande l'organisation de la pensée critique,          se retrouve au début de la Logique, mais affectée d'une          modification décisive. Une quatrième question apparaît          : qu'est-ce que l'homme? — qui ne fait suite aux trois premières          que pour les ressaisir en une référence qui les enveloppe          toutes : car toutes doivent se rapporter à celle-ci, comme doivent          être mise au compte de l'Anthropologie, la Métaphysique,          la Morale et la Religion . Ce brusque mouvement qui fait basculer les          trois interrogations vers le thème anthropologique, ne trahit-il          pas une rupture dans la pensée? Le Philosophieren semble pouvoir          se déployer exhaustivement au niveau d'une connaissance de l'homme;          le large statut empirique que la première critique assignait à          l'Anthropologie est, de fait même, récusé, —          celle-ci n'étant plus le dernier degré empirique d'une connaissance          philosophiquement organisée, mais le point où vient culminer          dans une interrogation des interrogations elles-mêmes, la réflexion          philosophique. Mais il faut prendre garde et ne point se hâter,          ni dans la dénonciation d'une prétendue rupture affectant          la résolution transcendantale du criticisme, ni dans la découverte          d'une hypothétique dimension nouvelle au long de laquelle Kant          approcherait enfin de ce qui lui était originairement le plus proche.&lt;br /&gt;        Et d'abord, que signifie pour les trois questions de «se rapporter          à la quatrième» (sich beziehen auf)? Faut-il entendre          un rapport comme celui de la connaissance à l'objet, ou comme celui          de cette même connaissance au sujet, — s'il est vrai comme          le veut encore un texte de la Logique que la connaissance ait «eine          zweifache Beziehung : erstlich, eine Beziehung auf das Objekt, zweitens          eine Beziehung auf das Subjekt» . En d'autres termes, faut-il comprendre          qu'en ces trois questions, l'homme était obscurément le          «Gegenstand», — ce vers quoi elles s'ouvraient et qui          se tenait en face d'elles, prêt à donner la réponse          inattendue qu'elles sollicitaient dans un autre langage? Ou bien faut-il          penser au contraire que ces trois questions doivent être à          leur tour interrogées, contournées dans leur pouvoir de          questionnement et restaurées, par une nouvelle révolution          copernicienne, dans leur gravitation originaire autour de l'homme, qui          croit naturellement s'interroger en elles, alors que c'est lui qui les          interroge et qu'il s'agit, pour dissiper toutes philodoxie, de les interroger          par rapport à lui. Notons seulement, pour commencer cet examen,          que l'Anthropologie telle que nous la connaissons ne se donne à          aucun moment pour la réponse à la quatrième question,          ni même comme l'exploitation empirique la plus large de cette même          question; mais que celle-ci n'est posée que plus tard encore, à          l'extérieur de l'Anthropologie, et dans une perspective qui ne          lui appartient pas en propre, au moment où se totalise dans la          pensée kantienne l'organisation du Philosophieren, c'est-à-dire          dans la Logique et dans l'Opus postumum. C'est à la lumière          des réponses données, dans ces textes, au : Was ist der          Mensch, que nous essaierons de comprendre, sur le chemin du retour, ce          que veut dire l'Anthropologie. Les textes de l'Opus postumum qui datent          de la période 1800-1801 reprennent inlassablement à propos          de la division de la Philosophie transcendantale la définition          des rapports entre Dieu, le monde et l'homme. Et ce qui pouvait nous apparaître          comme rupture ou découverte dans le texte de la Logique, se révèle          alors comme l'interrogation fondamentale de la réflexion philosophique,          ressaisie à la fois dans la rigueur de ses limites et dans sa plus          grande extension. Un fragment donne cette précision : «System          der Transc. Philosophie in drei Abschnitten : Gott, die Welt, universum,          und Ich selbst der Mensch als moralisches Wesen» . Mais ces trois          notions ne sont pas données comme les trois éléments          d'un système planifié qui les juxtaposerait selon une surface          homogène. Le troisième terme n'est pas là à          titre de complément, de tierce part dans l'organisation de l'ensemble,          il joue le rôle central de «Medius terminus» ; il est          l'unité concrète et active en laquelle et par laquelle Dieu          et le monde trouvent leur unité : «Gott, die Welt, und der          Mensch als Person, d.i. als Wesen das diese Begriffe vereinigt»          . Il faut laisser aux fragments de l'Opus postumum leur caractère          de tentative, et à travers l'obsédante répétition          des thèmes, prêter l'oreille à cette divergence qui          fait corps avec l'unité originaire de l'effort. Cette Vereinigung          de Dieu et du monde en l'homme et par l'homme, — quel sens a-t-elle          au juste? Quelle synthèse ou quelle opération vise-t-elle?          A quel niveau, de l'empirique ou du transcendantal, de l'originaire ou          du fondamental, peut-on la situer?&lt;br /&gt;        a) Certains textes l'indiquent comme l'acte même de la pensée.          Si l'homme donne unité au monde et à Dieu, c'est dans la          mesure où il exerce sa souveraineté de sujet pensant, —          pensant le monde et pensant Dieu : «Der medius terminus… ist          hier das urteilende Subjekt (das denkende Welt Wesen, der Mensch…»&lt;br /&gt;        b) Cet acte d'unification est donc la synthèse même de la          pensée. Mais il peut être, dans cette mesure précisément,          défini à partir du pouvoir où il prend son origine          : «Gott und die Welt, und der Geist des Menschen der beide denkt»          ; ou tout aussi bien considéré dans sa seule forme, comme          si Dieu, le monde et l'homme, dans leur coexistence et leurs rapports          fondamentaux restituaient la structure même du jugement sous le          régime de la Logique traditionnelle; la trilogie Subjekt, Praedikat,          Copula définit la figure du rapport entre Dieu, le monde et l'homme.          Celui-ci est donc la copule, le lien, — comme le verbe «être»          du jugement d'univers.&lt;br /&gt;        c) Enfin l'homme apparaît comme synthèse universelle, formant          l'unité réelle où viennent se rejoindre la personnalité          de Dieu et l'objectivité du monde, le principe sensible et le supra          sensible; et l'homme devient le médiateur à partir duquel          se dessine «ein absoluter Ganze» . C'est à partir de          l'homme que l'absolu peut être pensé.&lt;br /&gt;        Réponses, — ou solutions? Ces textes ne doivent pas être          pris pour tels. Mais chemins possibles, — et éprouvés,          pour une pensée qui s'avance sur le sol d'une philosophie transcendantale          enfin atteinte. Et à chaque instant, quand il faut repérer          la géographie de cette terre nouvelle, l'interrogation sur l'homme          surgit, comme la question à laquelle ne peut manquer de se rapporter          toute problématique du monde et de Dieu.&lt;br /&gt;        Mais ce rapport à la question sur l'homme n'a pas valeur de référence          absolue, — libératrice pour une pensée sereinement          fondamentale. Le contenu même de la question : Was ist der Mensch?          ne peut pas se déployer dans une autonomie originaire; car d'entrée          de jeu, l'homme se définit comme habitant du monde, comme «Weltbewohner»          : «Der Mensch gehört zwar mit zur Welt» . Et toute réflexion          sur l'homme est renvoyée cir- culairement à une réflexion          sur le monde. Pourtant, il ne s'agit point là d'une perspective          naturaliste dans laquelle une science de l'homme impliquerait une connaissance          de la nature. Ce qui est en question ce ne sont pas les déterminations          dans laquelle est prise et définie, au niveau des phénomènes,          la bête humaine, — mais bien le développement de la          conscience de soi et du Je suis : le sujet s'affectant dans le mouvement          par lequel il devient objet pour lui-même : «Ich bin. —          Es ist eine Welt ausser mir (praeter me) im Raume und der Zeit, und ich          bin selbst ein Weltwesen; bin mir jenes Verhältnisses beuisst und          der bewegenden Kräfte zu Empfindungen (Wahrnehmungen). — Ich          der Mensch bin mir selbst ein äußeres Sinnenobjekt, ein Teil          der Welt» . Le monde est découvert dans les implications          du «Je suis», comme figure de ce mouvement par lequel le moi,          en devenant objet, prend place dans le champ de l'expérience et          y trouve un système concret d'appartenance. Ce monde ainsi mis          à jour n'est donc pas la Physis, ni l'univers de la validité          des lois. Et à vrai dire si sa découverte se trouve anticipée          et rendue possible par l'Analytique transcendantale et la Réfutation          de l'Idéalisme, ce n'est pas exactement du même monde, ou          plutôt du monde au même sens, qu'il est question dans ce fragment          de l'Opus postumum. Les «choses extérieures» de la          Réfutation de l'Idéalisme étaient condition de la          détermination du temps comme forme de l'expérience intérieure;          le monde de l'Opus Postumum est le concomitant de la détermination          du moi comme contenu objectif de l'expérience en général.          Et au lieu d'être défini par la «persévérance»,          l'«obstination» (Beharrliches) d'une coexistence spatiale,          il s'esquisse dans la courbure d'un tout qui lui permet d'être,          pour l'expérience du moi plutôt enveloppement que repère.          Il n'est plus le corrélatif d'une Zeitbestimmung, mais le présupposé          d'une Sinnenbestimmung du moi. Il n'est pas donné dans l'ouverture          du All; il est présent dans la flexion sur soi du Ganz .&lt;br /&gt;        Il n'est pas aisé de parler de ce monde. Cet accomplissement dans          la courbure qui le clot semble l'exclure du langage, et de sa forme première          qui est la prédication : un texte de l'Opus postum parle de la          «personnalité» comme prédicat de Dieu; mais          il achoppe sur ce qui devrait être, par symétrie, le prédicat          du monde. Et ce prédicat reste en blanc, au-dessous du langage,          parce que le monde, comme tout (Ganz) est au-delà de toute prédication          à la racine peut-être de tous les prédicats. Et pourtant          ce monde n'est pas sans structure ni signification. Son opposition à          l'univers permet de fixer son sens dans une philosophie transcendantale.&lt;br /&gt;        1) A la différence de l'univers, le monde est donné dans          un système d'actualité qui enveloppe toute existence réelle.          Il enveloppe cette existence à la fois parce qu'il est le concept          de sa totalité, et parce que c'est à partir de lui qu'elle          développe sa réalité concrète. Double sens          qu'implique le mot même de Inbegriff. «Der Begriff der Welt          ist der Inbegriff des Daseins» . Le monde est la racine de l'existence,          la source qui, en la contenant, tout à la fois la retient et la          libère.&lt;br /&gt;        2) Il ne peut y avoir — et par définition même —          qu'un seul univers. Le monde, en revanche pourrait être donné          en plusieurs exemplaires («es mag viele Welte sein»). C'est          que l'univers est l'unité du possible, alors que le monde est un          système de rapports réels. Ce système une fois donné,          il n'est pas possible que les rapports soient autres; mais rien n'empêche          absolument de concevoir un autre système où d'autre rapports          seront autrement définis . C'est à dire que le monde n'est          pas l'espace ouvert du nécessaire, mais un domaine où un          système de la nécessité est possible.&lt;br /&gt;        3) Mais pour licite que soit cette supposition («es mag…»),          on ne saurait éviter de reconnaître qu'il ne peut y avoir          qu'un seul monde : «Es mag nur Eine Welt sein» . Car le possible          n'est pensé qu'à partir du système donné de          l'actualité; et la pluralité des mondes ne se profile qu'à          partir du monde existant et de ce qui peut s'offrir à l'expérience          : le monde est «das Ganze aller möglichen Sinnen Gegenständen»          . La possibilité de concevoir d'autres mondes, — celui-ci          n'étant que, de facto, un «domaine» —, a pour          corrélatif l'impossibilité de le dépasser et l'impérieuse          nécessité d'accepter ses frontières comme limites.          Ainsi le monde, repris dans sa signification de «Inbegriff des Daseins»          apparaît selon une triple structure, conforme au Begriff der Inbegriffs,          de source, de domaine, et de limite. Tel est donc selon l'Opus postum          ce monde où l'homme s'apparaît à lui-même.&lt;br /&gt;        Or, reprenons le texte de la Logique, là où nous l'avoions          laissé : c'est à dire au moment où les trois questions          étaient référées à celui-ci : qu'est-ce          que l'homme? Cette question, à son tour, ne reste pas stable et          fermée sur le vide qu'elle dessine et interroge. Aussitôt          qu'est formulé le «was ist der Mensch», trois autres          questions naissent; ou plutôt trois impératifs du savoir          se formulent qui donnent à la question anthropologique son caractère          de prescription concrète : «Der Philosoph muß also          bestimmen können :&lt;br /&gt;        1 — Die Quellen des menschlichen Wissens&lt;br /&gt;        2 — Der Umfang des möglichen und natürlichen Gebraches          alles Wissens&lt;br /&gt;        3 — Und endlich die Grenzen der Vernunft»&lt;br /&gt;        Que veulent dire, et à quoi se rapportent ces trois prescriptions          entre lesquelles se répartit l'intérrogation sur l'homme?          Il est facile de reconnaître, au filigrane de ces trois thèmes,          à la fois la reprise des trois premières questions, et l'esquisse          de ce qui sera dans l'Opus postumum la structure fondamentale de l'«Imbegriff          des Daseins». D'un côté, en effet, la détermination          «des sources du savoir humain» donne contenu à la question          : que puis-je savoir?; la détermination du «domaine de l'usage          possible et naturel du savoir» indique ce que peut être la          réponse à la question : «que dois-je faire?»;          et la détermination des «limites de la raison» donne          son sens à ce «qu'il est permis d'espérer».&lt;br /&gt;        Le contenu, une fois spécifié, de la quatrième question          n'est donc pas fondamentalement différent du sens qu'avaient les          trois premières; et la référence de celles-ci à          la dernière ne signifie ni qu'elles disparaissent en elle ni qu'elles          renvoient à une nouvelle interrogation qui les dépasse:          mais tout simplement que la question anthropologique pose en les reprenant          les questions qui se rapportent à elle. Nous sommes là au          niveau du fondement structural de la répétition anthropologico-critique.          L'Anthropologie ne dit rien d'autre que ce que dit la Critique; et il          suffit de parcourir le texte de 1798 pour constater qu'il recouvre exactement          le domaine de l'entreprise critique.&lt;br /&gt;        Cependant le sens de cette répétition fondamentale ne doit          être demandé ni à la parole répétée          ni au langage qui répète: mais à ce vers quoi va          cette répétition. C'est à dire à la mise à          jour de cette structure ternaire dont il est question dans l'Opus postum          et qui caractérise l'Inbegriff des Daseins : source, domaine, limite.          Ces concepts sont communs aux thèmes qui spécifient, dans          le Logique, la quatrième question, et à ceux qui donnent          sens dans les derniers textes kantiens, à la notion du monde comme          tout. Ce sont eux qui déterminent l'appartenance structurale de          l'interrogation sur l'homme à la mise en question du monde. Et          ceci dans la reprise rigoureuse des trois questions qui ont commandé          les trois critiques. En d'autres termes, ces trois notions, Quellen, Umfang          et Grenzen, déjà présentes dans la trame de la pensée          critique, ont par leur persévérence et leur poids propre,          atteint le niveau fondamental où est interrogé l'Inbegriff          de l'existence, et où elles apparaissent enfin pour elles-mêmes.          Au niveau le plus superficiel, elles se donnent comme formes communes          de l'interrogation sur l'homme et de la signification du monde. Mais,          sans doute, au niveau de cette philosophie transcendantale où enfin          elles se formulent, ont-elles une tout autre portée.&lt;br /&gt;        «Was notwenidig (ursprünglich) das Dasein der Dingen ausmacht          gehört zur Transc. Philosophie» . Or ce qui appartient nécessairement          (originairement) à l'existence des choses, c'est cette structure          fondamentale de son Inbegriff que nous connaissons déjà.          La richesse de la source, la solidité du domaine, la rigueur de          la frontière appartiennent indissociablement à ce qu'il          y a de nécessaire (c'est-à-dire d'originaire) au tout de          l'existence pensé comme Ganz et non pas comme All. Et par là          vient à jour dans sa forme fondamentale le rapport de l'homme et          du monde, — ce rapport qui paraissait pris dans la répétition          indéfinie de la circularité, puisque le monde était          unifié par l'homme, qui n'était qu'un habitant du monde.          Un texte de l'Opus Postumum ne dit-il pas «Der Mensch in der Welt          gehört mit zur Kenntniss der Welt» ?&lt;br /&gt;        Mais ce ne sont là que paradoxes au niveau de la connaissance naturelle.          Au niveau d'une philosophie transcendantale, ils se dissipent aussitôt          pour laisser venir à jour une corrélation où le tout          de l'existence definit ce qui lui appartient nécessairement et          originairement.&lt;br /&gt;        1 — Le monde, comme source du savoir, s'offre sous les espèces          du multiple qui désigne la passivité originaire de la sensibilité;          mais il est précisément la source inépuisable du          savoir dans la mesure où cette originaire passivité est          indissociable des formes de la Vereinigung et de la spontanéité          de l'esprit. Si le monde est source, c'est qu'il y a une correlation fondamentale,          et au-delà de laquelle il n'est pas possible de remonter entre          la passivité et la spontanéité.&lt;br /&gt;        2 — Le monde, come domaine de tous les prédicats possibles,          s'offre dans la solidarité serrée d'un déterminisme          qui renvoie aux synthèses a priori d'un sujet jugeant («eines          urteienden Subjekt»). Et par là même, le monde n'est          domaine que par rapport à une activité fondatrice qui s'ouvre          sur la liberté; et par conséquent «der Mensch gehört          zwar mit zur Welt, aber nicht der seiner Pflicht Angemessene» .&lt;br /&gt;        3 — Le monde, comme limite de l'expérience possible, exclut          tout usage transcendantal de l'idée. Mais il n'est limite que parce          qu'il existe une certaine «nature» de la raison dont le travail          est d'anticiper sur la totalité, et de la pensée précisément          comme limite, puisqu'il est de l'ambiguïté même de cette          notion de désigner la frontière trop facile à franchir,          et le terme inaccessible dont on s'approche toujours réellement          mais en vain. Ambiguïté qu'exprime bien ce fragment : «Gott          über mir, die Welt außer mir, der Menschliche Geist in mir          in einem System das All der Dinge befassend…»&lt;br /&gt;        On voit l'ampleur du champ de réflexion que couvrent ces trois          notions : source, domaine, limite. En un sens, elles recoupent la trilogie,          interne à la première critique, de la sensibilité,          de l'entendement et de la raison. Plus loin, elles reprennent et resserrent          en un mot le travail de chaque critique: raison pure, raison pratique,          et faculté de juger. Elles répètent les trois questions          fondamentales qui, selon Kant, animent tout le Philosophieren. Elles donnent          un triple contenu enfin à l'interrogation sur l'homme auxquelles          se rapportent toutes les autres. Mais en reprenant ainsi chacune de ces          tripartitions, elles leur font atteindre, par leur répétition          même, le niveau du fondamental, et substituent à ces divisions          systématiques, l'organisation des corrélats transcendantaux.          On s'aperçoit ainsi que le monde n'est simplement source pour une          «faculté» sensible, mais sur le fond d'une corrélation          transcendantale passivité-spontanéité; que le monde          n'est pas domaine simplement pour un entendement synthétique, mais          sur fond d'une corrélation transcendantale nécessité-liberté;          que le monde n'est pas limite simplement pour l'usage des Idées,          mais sur fond d'une corrélation transcendantale raisonesprit (Vernunft-Geist).          Et par là, dans ce système de corrélations se fonde          la transcendance réciproque de la vérité et de la          liberté.&lt;br /&gt;        On voit quelle est la place de la quatrième question dans l'économie          de la dernière pensée kantienne, c'est-à-dire dans          le passage d'une réflexion critique — donc nécessairement          propédeutique — à l'accomplissement d'une philosophie          transcendantale. La question anthropologique n'a pas de contenu indépendant;          explicitée, elle répète les trois pre- mières          questions, mais elle les répète en substituant à          une tripartition plus ou moins directement empuntée à la          distinction des facultés (Vermögen), le jeu de trois notions          qui couvrent les rapports de l'homme et du monde : non pas rapports empiriques          et circulaires des immanences au niveau d'une connaissance naturelle,          mais corrélation nécessaire, c'est à dire originaire          — notwendig (ursprünglich) — où se développent          dès la racine de l'existence des choses, d'inséparables          transcendances.&lt;br /&gt;        La question : Qu'est-ce que l'homme? a pour sens et fonction de porter          les divisions de la Critique au niveau d'une cohésion fondamentale          : celle d'une structure qui s'offre, en ce qu'elle a de plus radical que          toute «faculté» possible, à la parole enfin          libérée d'une philosophie transcendantale.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        Et pourtant, nous ne sommes pas au bout de la route. Ou plutôt,          nous voici déjà trop loin sur le chemin qui devait nous          conduire à l'exacte situation de l'Anthropologie, — à          son lieu de naissance et d'insertion dans la pensée critique. Comme          si une Anthropologie ne devenait possible (d'une possibilité fondamentale          et non pas seulement programmatique) que du point de vue d'une Critique          achevée et conduite déjà à l'accomplissement          d'une philosophie transcendantale. Mais il y a plus encore : la question          «Qu'est-ce que l'homme» se donne dans la Logique comme l'interrogation          anthropologique par excellence; et pourtant dans l'Opus postumum, elle          est liée, dès le principe, à une interrogation sur          Dieu et sur le monde; elle se développe tout entière à          ce niveau comme si elle n'avait jamais relevé de ce domaine singulier          qu'est l'Anthropologie. La référence de la Logique à          une Anthropologie qui ramènerait à soi toute interrogation          philosophique semble n'être, dans la pensée kantienne, qu'un          épisode. Episode entre une anthropologie qui ne prétend          point à une telle universalité de sens, et une philosophie          transcendantale qui porte l'interrogation sur l'homme à un niveau          bien plus radical. Cet épisode était structuralement nécessaire          : son caractère passager était lié au passage qu'il          assurait.&lt;br /&gt;        Le rapport du texte de 1798 à la Critique est donc paradoxal. D'un          côté la Critique l'annonce et lui fait place à l'intérieur          d'une philosophie empirique; et pourtant l'Anthropologie, elle, ne renvoie          ni à la Critique, ni aux principes organisateurs aménagés          par celle-ci. D'un autre côté, l'Anthropologie reprend, comme          allant de soi, les grandes articulations de la Critique, et la division,          devenue traditionnelle des facultés; et pourtant, malgré          cette référence implicite et constante, la Critique n'a          pas valeur de fondement par rapport à l'Anthropologie; celle-ci          repose sur son travail mais ne s'enracine pas en elle. Elle se divise          d'elle-même vers ce qui doit la fonder et qui n'est plus la critique,          mais la philosophie transcendantale elle-même. C'est là la          fonction, et la trame de son empiricité.&lt;br /&gt;        Cette empiricité, il faut la suivre maintenant pour elle-même.          Ce que, par anticipation, nous avons pu déterminer de son cheminement          permettra sans doute de mieux comprendre comment l'Anthropologie a pu          être à la fois marginale par rapport à la Critique,          et décisive pour les formes de réflexion qui se donnaient          pour tâche de l'achever.&lt;br /&gt;        L'Anthropologie dit d'elle-même qu'elle est à la fois «systématique          et populaire»; et c'est dans l'approfondissement de ces deux mots          qu'on peut déchiffrer le sens qui lui appartient en propre : en          répétant la Critique au niveau populaire du conseil, du          récit et de l'exemple, acheminer secrètement la pensée          kantienne vers une réflexion fondatrice.&lt;br /&gt;        1 — L'Anthropologie est systématique : ce qui ne veut pas          dire qu'elle énonce sur l'homme tout ce qui peut être connu,          mais qu'elle forme, en tant que connaissance, un tout cohérent          : non pas Alles, mais Ganze. Or le principe de cette totalité n'est          pas l'homme lui-même, comme objet déjà cohérent,          puisqu'il est lié au monde, et que, seuls, le labeur indéfini          de l'enquête, l'usure de la fréquentation (Umgang) peuvent          rechercher ce qu'il est. Si l'Anthropologie est systématique, c'est          dans la mesure où elle emprunte sa cohérence au tout de          la pensée critique, — chacun des trois livres de la Didactique          répétant les trois Critiques, et la Caractéristique          reprenant les textes sur l'histoire, le devenir de l'humanité et          son acheminement vers d'inaccessibles fins. Là, et là seulement,          réside le principe organisateur de l'Anthropologie.&lt;br /&gt;        Un exemple pour déterminer au juste comment se fait cette répétition.          Le texte intitulé Apologie de la sensibilité reprend les          rapports de l'intuition et de l'entendement . Mais cette répétition          n'est pas retour au même. Le rapport décrit par l'Anthropologie          a sa dimension propre dans le travail lent, précaire, toujours          douteux de la succession : le multiple tel qu'il s'offre aux sens n'est          pas encore (noch nicht) ordonné; l'entendement doit venir s'ajouter          (hizukonsmen), et insérer un ordre qu'il apporte lui-même          (hineinbringen). Un jugement qui se produit avant cette mise en ordre          (zuvor) risque d'être faux. En revanche, ce rapport de succession          ne supporte pas d'être impunément distendu; si, dans l'ordre          du temps, intervient le ressassement rétrospectif du raisonnement          (Nachgrübeln) et le repli indéfini de la réflexion          (Überlegung), l'erreur peut également se glisser. Le donné          n'est donc jamais trompeur, non parce qu'il juge bien, mais parce qu'il          ne juge pas du tout, et que le jugement s'insère dans le temps,          formant vérité selon la mesure même de ce temps.&lt;br /&gt;        Le temps de la Critique, forme de l'intuition et du sens interne, n'offrait          la multiplicité du donné qu'à travers une activité          constructrice déjà à l'œuvre; il n'offrait le          divers que déjà dominé dans l'unité du Je          pense. En revanche, le temps de l'Anthropologie est garanti d'une dispersion          qui n'est pas surmontable; car ce n'est plus celle du donné et          de la passivité sensible; c'est la dispersion de l'activité          synthètique par rapport à elle-même — dispersion          qui lui donne comme du «Jeu». Elle n'est pas contemporaine          d'elle-même dans l'organisation du divers; elle se succède          immanquablement, donnant ainsi prise à l'erreur, et à tous          les glissements qui faussent (verkünsteln, verdichten, verruüchen).          Alors que le temps de la Critique assurait l'unité de l'originaire          (depuis l'originairement donné jusqu'à la synthèse          originaire), se déployant ainsi dans la dimension du Ur…,          celui de l'Anthropologie reste voué au domaine du Ver…, parce          qu'il maintient la dispersion des synthèses et la possibilité          toujours renouvelée de les voir s'échapper les uns aux autres.          Le temps n'est pas ce en quoi, et à travers quoi, et par quoi se          fait la synthèse; il est ce qui ronge l'activité synthètique          ellemême. Il l'affecte, toutefois, non pas à la manière          d'un donné indiquant une passivité première, mais          à la manière d'une possibilité intrinsèque,          qui lève l'hypothèse et l'hypothèque d'une exhaustive          détermination : c'est que la possibilité de l'erreur est          liée au devoir, et à la liberté, de l'éviter.          Ce qui affecte l'activité synthètique, l'ouvre à          la liberté; ce qui la limite, la place, par le fait même,          dans un champ indéfini. Dans la Critique, le temps se faisait transparent          à une activité synthètique qui n'était pas          elle-même temporelle, puisqu'elle était constituante; dans          l'Anthropologie, le temps, impitoyablement dispersé obscurcit,          rend impénétrable les actes synthètiques, et substitue          à la souveraineté de la Bestimmmung, l'incertitude patiente,          friable, copromise d'un exercice qui s'appelle le Kunst.&lt;br /&gt;        Le mot «Kunst», avec ses dérivés (verkunsteln,          erkunsteln, gekunstelt) est un des termes qui reviennent souvent dans          l'Anthropologie , — et l'un de ceux qui demeurent le plus inaccessible          à la traduction. Aucun art, aucune technique ne sont par là          visés; mais bien ce fait que rien n'est jamais donné sans          être en même temps offert au péril d'une entreprise          qui tout à la fois le fonde dans la construction, et l'esquive          dans l'arbitraire. Le Kunst est en un sens la négation de la passivité          originaire; mais cette négation peut et doit se comprendre aussi          bien comme spontanéité (par rapport aux déterminations          du divers) que comme artifice (par rapport à la solidité          de donné); et son rôle est tout aussi bien de bâtir          au-dessus, et à l'encontre du phénomène (Erscheinung),          une apparence (Schein), que de donner à l'apparence la plénitude          et le sens du phénomène : c'est à dire que le Kunst          détient, — mais dans la forme de la liberté, —          le pouvoir de négation réciproque du Schein et de l'Erscheinung.          Et même les couches les plus profondément enfouies dans la          passivité originaire, même ce qu'il y a de plus donné          dans le donné sensible est ouvert à ce jeu de la liberté          : le contenu de l'intuition sensible peut être utilisé artificieusement          comme Schein, et ce Schein peut être utilisé intentionnellement,          comme Erscheinung : ainsi dans l'échange des signes de la moralité,          le contenu sensible peut n'être qu'un masque et se mettre au service          des ruses du mensonge; ou encore il peut être ruse de la ruse et          forme raffinée qui transmet la valeur, et sous la simple apparence,          le sérieux du phénomène . Le Kunst qui, au ras du          sensible, habite déjà tout le domaine du donné, exerce          donc de trois manières sa souveraineté : il est la puissance          du négatif, il est la décision de l'intentionnel, il est          le langage de l'échange. Ainsi le temps qui ronge et effrite l'unité          de l'acte synthétique, et le voue à un divers, où          il ne peut jamais se rejoindre lui-même dans une intemporelle souveraineté,          l'ouvre par le fait même à une liberté qui est négation          à exercer, sens à donner, communication à établir,          liberté périlleuse qui lie au travail de la vérité          la possibilité de l'erreur, mais fait échapper ainsi à          la sphère des déterminations le rapport à la vérité.&lt;br /&gt;        Au rapport du temps et du sujet, qui était fondamental dans la          Critique, répond dans l'Anthropologie, le rapport du temps au Kunst.          Dans la Critique, le sujet avait conscience du soi comme «déterminé          dans le temps», et cette détermination insurmontable renvoyait          à l'existence d'un monde extérieur par rapport auquel une          expérience interne du changement était possible; c'est à          dire que le temps, et la passivité première qu'il indique,          était à la racine de cette «Beziehung auf» qui          caractérise l'ouverture première de toute connaissance.&lt;br /&gt;        Dans l'Anthropologie, le temps et la dispersion qu'il détermine          montrent, dans la texture de la «Beziehung auf» une appartenance          réciproque de la vérité et de la liberté.          De la Critique à l'Anthropologie, n'est-ce pas la même chose          qui se répète? Le temps recèle et révèle          un «rapport à…», une ouverture première          qui est, tout aussi bien, et dans le même temps, lien de la vérité          et de la liberté, — lien qui sera, à son tour, le          thème privilégié de la Philosophie transcendantale,          et l'interrogation qui anime l'inlassable question de l'Opus Postumum;          «was ist der Mensch?» Et de même que la Beziehung auf          devenait lisible dans la Critique à travers la structure de la          Vorstellung, de même le lien de la vérité et de la          liberté commence à se déchiffrer dans l'Anthropologie          à travers le labeur et les périls du Kunst.&lt;br /&gt;        L'Anthropologie est systématique. Systématique en vertu          d'une structure qui est celle de la Critique, et qu'elle répète.          Mais ce que la Critique énonce comme détermination, dans          le rapport de la passivité et de la spontanéité,          l'Anthropologie le décrit le long d'une dispersion temporelle,          qui ne s'achève jamais et n'a jamais commencé; ce à          quoi l'Anthropologie a affaire est toujours déjà là,          et jamais entièrement donné; ce qui est premier pour elle          est voué à un temps qui de toutes façons l'enveloppe,          de loin et de haut. Ce n'est pas que le problème de l'origine lui          soit étranger : au contraire, elle lui restitue son vrai sens,          qui n'est pas de mettre à jour et d'isoler, dans l'instant, l'initial;          mais de retrouver une trame temporelle qui, pour avoir déjà          commencé, n'en est pas moins radicale. L'originaire n'est pas le          réellement primitif, c'est le vraiment temporel. C'est à          dire qu'il est là, où, dans le temps, la vérité          et la liberté s'appartiennent. Il y aurait une fausse Anthropologie          — et nous ne la connaissons que trop : c'est celle qui tenterait          de décaler vers un commencement, vers un archaïsme de fait          ou de droit, les structures de l'a priori. L'Anthropologie de Kant nous          donne une autre leçon : répéter l'a priori de la          Critique dans l'originaire, c'est à dire dans une dimension vraiment          temporelle.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        2 — Malgré cet enracinement systématique, l'Anthropologie          est un ouvrage «populaire», où «les exemples          peuvent être trouvés par chaque lecteur» . Que faut-il          entendre par là? Non pas une certaine nature du contenu (une analyse          empirique peut n'être que populaire), ni une certaine qualité          de la forme (une connaissance non populaire peut recevoir un «vêtement»          qui la rend accessible). Un texte de la Logique donne son statut à          la notion de «Popularität» . Par rapport à la          connaissance, elle n'est pas addition, épithète, ou style          d'expression : elle en est une perfection : … «eine wahrhaft          populäre Vollkommenheit des Erkenntnisses». Elle se distingue          de la perfection technique ou scolastique: non qu'elle soit incompatible          avec elle; au contraire ; mais elle lui ajoute quelque chose. Car dans          le discours de la connaissance scolastique, on ne peut jamais être          sûr que la preuve n'est pas «einseitig» , il y a, en          revanche dans la connaissance populaire une exigence du discours qui va          vers le tout, vers l'exhaustif; elle dissipe le péril de la partialité,          autorisant ainsi, «eine vollständige Einsicht» . Son          caractère propre n'est donc pas tellement dans la particularité          d'un style, que dans la manière d'administrer la preuve; ses arguments          ne sont pas meilleurs (ni autres) que ceux du savoir scolastique, —          sa vérité est la même, mais elle donne la certitude          que le tout est donné dans l'inépuisable multiplicité          du divers. Les preuves variées qu'elle donne ne laissent jamais          l'impression d'être partielles. C'est bien ce que voulait dire l'Anthropologie          ellemême : le lecteur se trouve dans tel climat de totale évidence          (vollständige Einsicht) qu'il peut trouver, indéfiniment,          de nouveaux exemples.&lt;br /&gt;        Mais la «popularité» n'est pas la forme première,          la plus matinale et la plus naïve, de la vérité.&lt;br /&gt;        Pour devenir populaire une connaissance doit reposer sur «eine Welt          und Menschentkenntniss», une connaissance des concepts, des goûts          et des inclinations des hommes» . Comment, dans cette phrase de          la Logique, qui circonscrit les exigences de la connaissance populaire,          ne pas retrouver la définition même de l'Anthropologie? C'est          à dire que l'Anthropologie, comme ouvrage dans la forme de la «popularité»,          repose sur elle-même dans la mesure où elle est connaissance          de l'homme et du monde. Connaissance «populaire» et connaissance          du «populaire», elle est ce qu'elle implique elle-même          pour pouvoir être.&lt;br /&gt;        Ce cercle n'est pas à dénouer, mais à prendre comme          il se donne, et là où il se donne, — dans le langage.          C'est qu'il y a dans le langage la possibilité à la fois          de le parler et de parler sur lui, et ceci dans un seul et même          mouvement; il est dans son usage courant la source inépuisable          de ces «exemples» par lesquels la lecture prolonge, sans interruption,          et dans la familiarité du reconnu, l'écriture. Dire qu'un          texte est populaire parce que les lecteurs peuvent trouver eux même          des exemples, c'est dire qu'il y a entre l'auteur et son public, le fond          non partagé d'un langage quotidien, qui continue à parler,          sans transition et sans changement, la page une fois blanche. L'Anthropologie,          connaissance populaire, peut reposer sur elle-même, puisque parlant          un langage commun, elle parlera de lui, et, de l'intérieur, l'éclairera.          Elle sera une connaissance de l'homme que l'homme lui-même pourra          immédiatement comprendre, reconnaître, et indéfiniment          prolonger, parce qu'elle et lui sont dans l'obédience d'un même          et inépuisable langage.&lt;br /&gt;        A la différence des textes non populaires, l'Anthropologie ne cherche          pas à fixer et à justifier son vocabulaire. Elle accueille          au contraire le langage dans la totalité d'une pratique qui n'est          jamais remise en question. La trame du texte, le fil directeur empirique          n'est autre que l'effort patient pour épuiser les formes verbales          d'un thème, et donner à chacune, avec son sens précis,          l'extension réelle de son domaine. Dans la classification des maladies          mentales au XVIIIe siècle, les termes comme einfältig, dumm,          tor, narr, Geck, unklug, sont récusés comme mystifiés          et vains, ne relevant que d'un usage populaire sur la seule obscurité          d'une douteuse tradition; on les efface au profit d'une terminologie qui          est censée reproduire une articulation logique du réel dans          l'espace de la nature. Or ce sont ces mots qui, pour Kant, forment le          support et la substance même de l'analyse . Il ne s'agit pas pour          lui d'ordonner au Logos silencieux de la nature, le langage proliférant          des hommes; mais bien de totaliser ce langage en supposant qu'il n'y a          pas en lui de flexion qui ne s'accompagne d'une modalité particulière          de sens. Les différences que le langage quotidien met entre dumm,          tor, et narr, sont tout aussi valables et pleines de sens que celles établies          par les naturalistes entre les termes de vesania et d'insania érigés          en espèces. Au niveau anthropologique, il n'y a pas de langage          mystifié, ni même de vocabulaire erroné.&lt;br /&gt;        En un sens, l'Anthropologie est une sorte d'idiomatique générale.          Les expressions toutes données y sont pesées avec tout leur          poids de sérieux. Quelque chose est pensée dans tout ce          qui est dit. Il suffit d'interroger, et de tendre l'oreille. Pourquoi          dit-on régulièrement : «ein richtiger Verstand, eine          geübte Urteilskraft, eine gründliche Vernunft» ? N'y a-t-il          pas là quelque chose qui va jusqu'à l'essence? Quel jeu          sérieux se joue dans l'opposition «eine langweilige Unterredung,          ein kurzeweiliger Mensch» ? Que dit-on quand on dit : «Geld          ist die Losung» ? — Et plus, il y a tous les «idiotismes          moraux», qui sont, dans les mœurs et les rapports des hommes,          ce que sont dans leur langage les expressions toutes faites : règles          de la politesse , usages de la mode , convenances et habitudes dans les          réunions . Toutes ont leur justification. Mais elle ne relève          pas d'une cause étrangère à la pratique humaine;          elle ne se cache pas non plus dans un passé lointain : sauf une          note sur le sens et le goût des affaires chez les Juifs, il n'y          a pas d'explication historique dans l'Anthropologie. Le sens de ces idiotismes          leur est toujours actuel. C'est en suivant le fil du langage et de la          pratique, en les examinant au ralenti, et en les confrontant dans une          sorte de planification empirique, qu'ils diront ce qu'ils veulent réellement          dire. L'Anthropologie, c'est l'élucidation de ce langage tout fait,          — explicite ou silencieux, — par lequel l'homme étend          sur les choses et entre ses semblables un réseau d'échanges,          de réciprocité, de compréhension sourde, qui ne forme          au juste ni la cité des esprits, ni l'appropriation totale de la          nature, mais cette habitation universelle de l'homme dans le monde.&lt;br /&gt;        L'Anthropologie est donc enracinée dans un système d'expression          et d'expérience qui est un système allemand. Sans doute          Kant essaie-t-il de dépasser ce domaine donné par des analyses          de pratiques étrangères, ou par des références          à d'autres ensembles linguistiques . Sans doute se sert-il de ce          qu'il y a de plus particulier dans son expérience pour en dominer          les limites :&lt;br /&gt;        Königsberg, capitale administrative, ville d'Université et          de commerce, croisement de routes, proche de la mer, a une valeur constante          d'enseignement pour comprendre l'homme comme citoyen du monde tout entier          . Mais tout ceci n'empêche pas que l'Anthropologie dans son ensemble          se déroule dans un domaine géographique et linguistique          dont elle n'est, ni en fait, ni en droit, dissociable. C'est une réflexion          sur et dans un système de signes constitués et enveloppants.&lt;br /&gt;        Depuis que le Latin commençait à s'effacer comme langue          de l'universalité savante et philosophique, l'usage des langues          modernes ne contestait pas, pour ceux qui les employaient ou les entendaient,          le sens universel de la parole ainsi proférée. Sous la langue          effectivement mise en œuvre, veillait le droit secret d'une latinité          non encore résorbée bien qu'enfouie, et qui assurait à          ce qui se disait une valeur d'échange intrinsèque, et sans          résidu. La méticulosité avec laquelle Kant, dans          les Critiques, note à chaque instant, le mot latin correspondant          indique assez que l'universalité de son propos fait corps avec          une certaine latinité implicite. La référence latine          y est systématique et essentielle. Dans la Critique de la Raison          pure, il éprouve même l'usage de l'allemand comme gêne          et limitation. Et lorsque dans sa propre langue, il se sent «embarrassé          pour trouver une expression qui convienne exactement», il a recours          «à quelque langue morte et savante», quitte, si ses          mots ont été déviés par un trop long usage,          à revenir au sens qui leur est propre» . Il vaut mieux se          servir du latin que d'entraver par des raffinements sur la langue germanique,          «la marche de la science» La référence au Latin          est peut-être aussi fréquente dans l'Anthropologie, que dans          les Critiques.&lt;br /&gt;        Mais elle n'est plus essentielle, n'ayant valeur que d'indication et de          repère. Tantôt, elle permet de distinguer, une ambiguïté          de sens : Leicht et schwer veulent dire aussi bien léger et grave          que facile et difficile ; tantôt, elle replace l'analyse dans une          tradition scientifique : Unsinnigkeit-amentia, Wahnsinnsementia, Wahnwitz-insania,          Aberwitz-vesania ; tantôt enfin elle sert à fixer le système          des correspondances entre le niveau critique et le domaine anthropologique.          Mais le travail réel, le chemin de la pensée dans l'Anthropologie          ne passent pas par la Latinité; ils suivent les lignes de force          du système allemand d'expression. Le terme de Melancholia, par          exemple, ne touche pas à ce qui constitue le sens véritable          de Tiefsinnigkeit; ce sens, il faut le demander à toute une dynastie          de la langue : d'une part, la série Scharfsinnigkeit, Leichtsinnigkeit,          etc…; d'autre part l'opposition subtile, difficile à démêler          avec le Tiefdenken . Il y a aussi le domaine verbal du Sagen : Wahrsagen,          Vorhersagen, et Weissagen . Et surtout, la grande dynastie, si complexe,          de Dichten.&lt;br /&gt;        En surface, et comme sur la plage des quasi-synonymes, il jouxte les mots          qui désignent les autres formes, psychologiques ou techniques de          l'invention : entdecken, entfinden, etwas ausfindig machen, ersinnen,          ausdenken, erdichten. Mais en suivant la dimension verticale, et la filière          des pouvoirs de l'esprit, on trouve d'abord, et d'une façon générale          le «Vermögen Ideen zu schaffen», puis le pouvoir de leur          donner une forme selon les lois de l'imagination productrice : c'est le          Vermögen zu bilden; lorsque le pouvoir spirituel et le goût          dirigent ces productions, on a affaire au Dichtkunst, au sens large, —          qui peut s'adresser aussi bien aux yeux qu'aux oreilles; enfin, lorsque          cet art prend forme dans la solennité justifiée des vers,          il s'agit de poésie au sens strict. Mais à chacun de ces          niveaux, la Dichtung se trouve prise dans un couple d'opposition où          elle risque de s'aliéner et de se perdre, si elle n'est pas ramenée          à son sens rigoureux : péril de la Beredsamkeit, en laquelle          les rapports de l'entendement et de la sensibilité sont inversés;          péril de la Naturmalerei qui se borne à l'imitation; péril          de la Versmacherei, privée de pouvoir spirituel. Ainsi s'identifie          et se précise le réseau complexe de la Dichtung grâce          à une totalisation du domaine verbal qui lui est apparenté          . Les facultés, les pouvoirs ainsi mis à jour ne forment          pas dans leur structure, le fil directeur de l'analyse; ils se dégagent          ou s'aperçoivent à travers le filet des mots, tel qu'il          est noué depuis longtemps par l'usage quotidien. Certes, il arrive          à Kant de critiquer telle ou telle confusion dans la manière          de s'exprimer ; mais c'est au nom même d'une distinction réellement          existante qu'on peut dénoncer ceux qui n'en font pas usage, et          la considèrent, dans la pratique d'une parole hâtive, comme          non avenue. Ce décrochage de la réflexion philosophique          par rapport à une universalité de forme latine a son importance.          Désormais le langage philosophique se reconnaît la possibilité          de trouver son lieu d'origine, et de définir son champ d'exploration,          dans une langue donnée. Que ce langage soit lié à          une langue ne rend pas relatif et limité le sens qu'il porte, mais          situe sa découverte dans un domaine verbal déterminé.          Ce rapport du sens philosophique aux significations d'une langue, —          et qui sera si décisif dans la pensée allemande —          n'est pas encore réfléchi pour lui-même dans l'Anthropologie:          mais il est à chaque instant utilisé; le sol réel          de l'expérience anthropologique est beaucoup plus linguistique          que psychologique; la langue cependant n'y est pas donné comme          système à interroger, mais plutôt comme un élément          qui va de soi, à l'intérieur duquel on est placé          d'entrée de jeu; instrument d'échanges, véhicule          de dialogues, virtualité d'entente, la langue est le champ commun          à la philosophie et à la non philosophie. C'est en elle          que l'une et l'autre s'affrontent, — ou plutôt communiquent.&lt;br /&gt;        Il y a donc un Banquet kantien — insistance, dans l'Anthropologie,          sur ces formes minuscules de société que sont les repas          en commun; importance de l'Unterhaltung, de ce qui s'y échange,          et de ce qu'il faut y échanger; prestige de ce modèle social          et moral d'une Gesellschaft où chacun se trouve à la fois          lié et souverain; valeur du discours qui, de l'un à l'autre,          et entre tous, naît et s'accomplit. Du point de vue de l'Anthropologie,          le groupe qui a valeur de modèle n'est ni la famille ni l'état          : c'est la Tischgesellschaft. N'est-elle pas, en effet, quand elle obéit          fidèlement à ses propres règles, comme l'image particulière          de l'universalité ? Là doit s'établir, par la transparence          d'un langage commun, un rapport de tous à tous; nul ne doit se          sentir privilégié ou isolé, mais chacun, silencieux          ou parlant, doit être présent dans la commune souveraineté          de la parole. Aucune des trois grandes fonctions du langage ne doit être          omise : énoncé du fait contingent (Erzählen), formulation,          échange et rectification du jugement (Räsonieren), libre jeu          du langage sur lui-même (Scherzen). Tour à tour, il faut          que ces trois fonctions dominent, dans un mouvement qui est le rythme          propre à cette forme de réunion : d'abord la nouveauté          de l'événement, puis le sérieux de l'universel, enfin          l'ironie du jeu. Quant au contenu lui-même de l'entretien, il doit          obéir aux lois d'une structure interne : celles d'une souple continuité,          sans rupture, de telle manière que la liberté de chacun          de formuler son avis, d'y insister, ou de faire dévier l'entretien          ne soit jamais éprouvée par les autres comme abus ou contrainte.          Ainsi dans l'élément réglé du langage, l'articulation          des libertés et la possibilité, pour les individus, de former          un tout, peuvent s'organiser sans l'intervention d'une force ou d'une          autorité, sans renonciation ni aliénation. En parlant dans          la communauté d'un Convivium, les libertés se rencontrent          et spontanément s'universalisent. Chacun est libre, mais dans la          forme de la totalité.&lt;br /&gt;        Ne nous étonnons plus de cette promesse faite au début de          l'Anthropologie, d'étudier l'homme comme «citoyen du monde»,          — et que l'ouvrage semblait renoncer à tenir, en se limitant          à une analyse du «Gemüt» . En fait, l'homme de          l'Anthropologie est bien Weltbürger, mais non pas dans la mesure          où il fait partie de tel groupe social ou de telle institution.          Mais purement et simplement parce qu'il parle. C'est dans l'échange          du langage que, tout à la fois, il atteint et accomplit lui-même          l'universel concret. Sa résidence dans le monde est originairement          séjour dans le langage.&lt;br /&gt;        La vérité que met à jour l'Anthropologie n'est donc          pas une vérité antérieure au langage et qu'il serait          chargé de transmettre. C'est une vérité plus intérieure          et plus complexe, puisqu'elle est dans le mouvement même de l'échange,          et que l'échange accomplit la vérité universelle          de l'homme. De même que tout à l'heure l'originaire pouvait          être défini comme le temporel lui-même, on peut maintenant          dire que l'originaire ne réside pas dans une signification préalable          et secrète, mais dans le trajet le plus manifeste de l'échange.          C'est là que le langage prend, achève et retrouve sa réalité,          c'est là également que l'homme déploie sa vérité          anthropologique.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        L'Anthropologie est donc «systématiquement projetée»          par une référence à la Critique qui passe par le          temps; elle a, d'autre part, valeur populaire parce que sa réflexion          se situe à l'intérieur d'un langage donné qu'elle          rend transparent sans le réformer, et dont les particularités          même sont le lieu de naissance légitime des significations          universelles. Dans une perspective anthropologique, la vérité          prend donc figure à travers la dispersion temporelle des synthèses          et dans le mouvement du langage et de l'échange; là, elle          ne trouve pas sa forme primitive, — ni les moments a priori de sa          constitution, ni le choc pur du donné; elle trouve, dans un temps          déjà écoulé, dans un langage déjà          parlé, à l'intérieur d'un flux temporel et d'un système          linguistique jamais donnés en leur point zéro, quelque chose          qui est comme sa forme originaire : l'universel naissant au milieu de          l'expérience dans le mouvement du vraiment temporel et du réellement          échangé. C'est par là que l'analyse du Gemüt,          dans la forme du sens interne, devient prescription cosmopolitique, dans          la forme de l'universalité humaine.&lt;br /&gt;        Nous avons vu plus haut comment la réflexion anthropologique pouvait          constituer, par la répétition même de la Critique,          le moment du passage à la philosophie transcendantale. Il est facile          de comprendre comment cette répétition peut avoir structure,          fonction et valeur de passage : c'est que la Critique, bien que répétée          à un niveau simplement empirique, y est répétée          de telle sorte que les synthèses de la vérité (c'est          à dire la constitution du nécessaire dans le domaine de          l'expérience) apparaissent maintenant dans l'élément          de la liberté (dans la reconnaissance du particulier comme sujet          universel). L'Anthropologie répète la Critique de la Raison          pure à un niveau empirique où se trouve déjà          répétée la Critique de la raison pratique : le domaine          du nécessaire est tout aussi bien le domaine de l'impératif          . L'Anthropologie est donc par essence l'Investigation d'un champ où          la pratique et le théorique se traversent et se recouvrent entièrement;          elle répète, en un même lieu, et dans un même          langage l'a priori de la connaissance et l'impératif de la morale,          — et par là, par le mouvement de cette parole empirique qui          est la sienne, elle débouche sur ce qu'elle postule : une philosophie          transcendantale où se trouve défini, dès son fondement,          le rapport de la vérité et de la liberté. En d'autres          termes, la répétition anthropologico-critique ne repose          ni sur elle-même, ni sur la Critique : mais bien sur une réflexion          fondamentale, par rapport à laquelle l'Anthropologie qui n'a ni          la consistance du répété, ni la profondeur de ce          qui fonde la répétition, — qui n'est donc que le moment          transitoire mais nécessaire de la répétition, —          ne peut manquer de se liquider, et de disparaître, paradoxalement,          comme l'essentiel.&lt;br /&gt;        Ouverte par l'Anthropologie, mais tout aussitôt, et par cette ouverture          même, délivrée d'elle, la philosophie transcendantale          va donc pouvoir déployer à son propre niveau, le problème          que l'insistance de l'Anthropologie l'a forcée à dévoiler          : l'appartenance de la vérité et de la liberté. C'est          bien ce rapport qui est en question dans la grande tripartition sans cesse          répétée sur l'Opus Postumum : Dieu, le monde, et          l'homme. Dieu qui est «Persönlichkeit», qui est liberté,          qui est, par rapport à l'homme et au monde, source absolue; le          monde qui est le tout, clos sur lui-même, des choses de l'expérience,          qui est vérité, et domaine indépassable; quant à          l'homme il est leur synthèse — ce en quoi Dieu et le monde          réellement s'unifient, — et pourtant il n'est par rapport          au monde qu'un de ses habitants, et par rapport à Dieu qu'un être          limité. Ce qui indique assez que l'appartenance de la vérité          et de la liberté se fait dans la forme même de la finitude,          et nous replace ainsi à la racine même de la Critique. Nous          sommes au niveau de ce qui fonde le refus d'un intellect intuitif.&lt;br /&gt;        Mais ces trois termes, Dieu, le monde et l'homme, dans leur rapport fondamental,          remettent en œuvre ces notions de source, de domaine et de limites,          dont nous avons déjà vu dans la pensée kantienne,          la force et l'obstination organisatrices. Ce sont elles qui régissaient          obscurément les trois questions essentielles du Philosophieren          et des Critiques; ce sont elles aussi qui explicitaient le contenu de          l'Anthropologie; ce sont elles maintenant qui donnent leur sens transcendantal          aux questions sur Dieu considéré comme source ontologique,          sur le monde comme domaine des existences, sur l'homme comme leur synthèse          dans la forme de la finitude. Et peu-être dans la mesure même          où le règne de ces questions paraît si universel et          si polymorphe, si transgressif par rapport à toute division possible,          pourrions-nous comprendre à partir d'elles le lien d'une Critique          à une Anthropologie, et d'une Anthropologie à une Philosophie          transcendantale. Une Critique en s'interrogeant sur les rapports de la          passivité et de la spontanéité, c'est à dire          sur l'a priori pose un système de questions qui s'ordonne à          la notion de Quellen. Une Anthropologie en s'interrogeant sur les rapports          de la dispersion temporelle et de l'universalité du langage, c'est          à dire sur l'originaire, se situe dans une problématique          qui est celle d'un monde déjà donné, d'un Umfang.          Une philosophie transcendantale, en cherchant à définir          les rapports de la vérité et de la liberté, c'est          à dire en se situant dans la région du fondamental, ne peut          pas échapper à une problématique de la finitude,          des Grenzen.&lt;br /&gt;        Dans le retour de ces trois notions jusqu'à leur enracinement fondamental,          il faut voir, sans doute, le mouvement par lequel se noue le destin conceptuel,          c'est à dire la problématique, de la philosophie contemporaine          : cette dispersion qu'aucun confusion, dialectique ou phénoménologique,          n'aura le droit de réduire, et qui répartit le champ de          toute réflexion philosophique selon l'a priori, l'originaire, et          le fondamental. Depuis Kant, implicitement, le projet de toute philosophie          sera bien de surmonter cet essentiel partage, jusqu'à ce que devienne          claire l'impossibilité d'un pareil dépassement en dehors          d'une réflexion, qui le répète, et en le répétant          le fonde. L'Anthropologie sera précisément le lieu où          cette confusion, sans cesse, renaîtra. Désignée sous          son propre nom, ou cachée sous d'autres projets, l'Anthropologie,          ou du moins le niveau anthropologique de réflexion tiendra à          aliéner la philosophie. Le caractère intermédiaire          de l'originaire, et avec lui, de l'analyse anthropologique, entre l'a          priori et le fondamental, l'autorisera à fonctionner comme mixte          impur et non réfléchi dans l'économie interne de          la philosophie : on lui prêtera à la fois les privilèges          de l'a priori et le sens du fondamental, le caractère préalable          de la critique, et la forme achevée de la philosophie transcendantale;          il se déploiera sans différence de la problématique          du nécessaire à celle de l'existence; il confondra l'analyse          des conditions, et l'interrogation sur la finitude. Il faudra bien un          jour envisager toute l'histoire de la philosophie postkantienne et contemporaine          du point de vue de cette confusion entretenue, c'est à dire à          partir de cette confusion dénoncée.&lt;br /&gt;        Jamais, sans doute, cette «déstructuration» du champ          philosophique n'a été aussi sensible que dans le sillage          de la phénoménologie. Il était, certes, du projet          initial de Husserl, tel qu'en témoignent les Logische Untersuchen,          de libérer les régions de l'a priori des formes où          l'avaient confisqué les réflexions sur l'originaire. Mais          parce que l'originaire ne peut jamais être lui-même le sol          de sa propre libération, c'est finalement à l'originaire          conçu dans l'épaisseur des synthèses passives et          du déjà là qu'a renvoyé l'effort pour échapper          à l'originaire conçu comme subjectivité immédiate.          La réduction n'ouvrait que sur un transcendantal d'illusion, et          elle ne parvenait point à jouer le rôle auquel elle était          destinée, — et qui consistait à tenir la place d'une          réflexion critique élidée. Même la référence          à Descartes, se substituant, en un moment de la pensée de          Husserl, à la dominance des souvenirs kantiens ne pouvait réussir          à masquer le déséquilibre des structures. Dès          lors toute ouverture sur la région du fondamental ne pouvait à          partir de là conduire à ce qui aurait dû être          sa justification et son sens, la problématique de la Welt et de          l'In-der-Welt ne pouvait échapper à l'hypothèque          de l'empiricité. Toutes les psychologies phénoménologiques,          et autres variations sur l'analyse de l'existence en sont le morne témoignage.&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;        De quel aveuglement n'avons-nous pas été favorisés          pour ne pas voir que l'articulation authentique du Philosophieren était          à nouveau présente, et sous une forme bien plus contraignante,          dans une pensée qui n'avait peut-être pas elle-même          remarqué au plus juste ce qu'elle conservait de filiation et de          fidélité à l'égard des vieux «chinois          du Königsberg»? Il faudrait probablement entendre ce que veut          dire «philosopher à coup de marteaux», voir d'un regard          initial ce que c'est que le «Morgenrot», comprendre ce qui          nous revient dans l'Éternel Retour pour voir là la répétition          authentique, dans un monde qui est le nôtre, de ce qu'était,          pour une culture déjà éloignée, la réflexion          sur l'a priori, l'originaire et la finitude. C'est là, dans cette          pensée qui pensait la fin de la philosophie, que résident          la possibilité de philosopher encore, et l'injonction d'une austérité          neuve.&lt;br /&gt;        *&lt;br /&gt;        Un problème demeure, que le mouvement même de la pensée          kantienne n'aide guère à dénouer : c'est le problème          de l'empiricité dans la répétition anthropologico-critique.          Faut-il considérer la flexion vers l'empiricité comme essentielle          à toute réflexion qui veut s'acheminer de l'a priori vers          le fondamental? Et alors une science de l'homme, ou plutôt le champ          empirique où une science de l'homme devient possible s'insère          de plein droit dans le trajet de la philosophie vers ellemême.&lt;br /&gt;        Ou peut-on concevoir une anthropologie qui ne trouverait pas dans l'empiricité          son contenu et ses lois, mais s'adresserait aux essences dans une réflexion          sur l'homme à laquelle l'intuition seule donnerait richesse et          vie? L'empirique n'y vaudrait qu'à titre d'exemple, ne définissant          ni ne compromettant la forme même de la connaissance.&lt;br /&gt;        L'Anthropologie de Kant ne donne pas à cela de réponse claire.          Sans doute elle n'est qu'un recueil empirique; mais précisément,          n'étant que recueil et rhapsodie d'exemples, le mouvement réflexif          qui la divise vient d'ailleurs et va ailleurs, sans que soit défini          avec précision le mode d'appui de cette connaissance sur le domaine          empirique qu'elle recouvre. Il y a, dans l'Anthropologie, un double système          de solidarité : avec la réflexion critique et la philosophie          transcendantale d'une part, mais d'autre part avec l'immense série          des recherches anthropologiques qui se développent, surtout en          Allemagne, dans la seconde moitié du XVIIIe siècle.&lt;br /&gt;        Il est assez difficile d'établir au juste la manière dont          l'ouvrage de Kant s'insère dans la chronologie et le réseau          d'influences des textes anthropologiques. Pour deux raisons : l'une qui          est l'emprise même de la pensée kantienne sur la science          et singulièrement sur la physiologie et la médecine de son          époque, l'autre qui est le retard apporté à la publication          de l'Anthropologie, retard qui a permis une diffusion de notes d'étudiants,          de cahiers de cours comme ceux utilisés, quelque 40 ans plus tard,          par Starke. Si bien que beaucoup de textes, publiés bien avant          l'Anthropologie, renvoient explicitement ou implicitement à la          pensée kantienne, et devant une ressemblance il est souvent impossible          de se fier aux dates de publication pour établir l'ordre des influences          et des préséances. Nous n'avons pour nous guider dans ce          réseau complexe que trois sortes de repères :&lt;br /&gt;        1 — Les textes qui comportent une référence explicite          à Kant, comme c'est le cas pour Ith : Versuch einer Anthropologie          (Berne 1794), pour Schmid : Empirische Psychologie (Iena 1791), pour Hufeland,          Makrobiotik. Pour tous ces textes nous avons déjà signalé          les références à Kant. Il faudrait aussi ajouter          la seconde édition de l'Anthropologie de Platner , ou certains          travaux qui se placent d'emblée dans l'obédience kantienne,          comme Köllner : «Bestimmung der organischen Kräfte nach          Grundsätzen der kritischen Philosophie» .&lt;br /&gt;        2 — En revanche l'antériorité de certains textes autorise          à penser que Kant les a effectivement connus et utilisés          dans son Anthropologie. Au premier rang de ceux-ci il faut mettre sans          doute Tetens : Versuch über die menschliche Natur (1777), l'Anthropologie          de Platner (1772), et bien entendu la Psychologia empirica de Baumgarten          (1749). Cet ouvrage que Kant avait annoté a servi de fil directeur          à l'Anthropologie. L'analogie de place dans les deux textes est          frappante; on pourrait les superposer par paragraphe . Encore faut-il          noter que c'était là une ordonnance classique des psychologies          au XVIIIe siècle, et qu'il faudrait sans doute en chercher le point          d'origine ou du moins de fixation définitive chez Wolff . Mais          il y a plus : la Psychologie de Baumgarten a fourni des schémas          que l'Anthropologie a repris et élaborés : la distinction          de «perceptio primaria» et de «perceptio adhaerens»          devient dans l'Anthropologie le système dédoublé          de «perceptio primaria et secundavia», et de «perceptio          principalis et adhaerens» . De même l'analyse de Wahrsagen          et du Weissagen chez Baumgarten , se précise chez Kant dans une          distinction du Vorhersagen, du Wahrsagen et du Weissagen .&lt;br /&gt;        3 — Enfin on peut, sans crainte de trop grandes erreurs relever          l'influence de certains textes sur le développement même          de l'œuvre de Kant. Il y a des modifications ou des nouveautés          dans la dernière rédaction de l'Anthropologie qui ont leur          origine dans des textes récemment publiés. On peut être          sûr, par exemple, que Kant a lu l'Empirische Psychologie de Schmid,          et l'a utilisée. Dans les notes de Nachla, dans les cours publiés          par Starke, on ne trouve nulle part mention des sources empiriques qui          aident et soutiennent la réflexion anthropologique. C'est seulement          dans le texte de 1798 qu'on voit mentionnés des Hilfsmittel qui          sont, dans l'ordre, l'histoire du monde, les biographies, le théâtre          et les romans . Or en 1791, Schmid consacrait un paragraphe aux Hilfsmittel          de l'étude empirique de l'âme : livres d'histoires, biographies,          observations sur le caractère, poésie tragique et cosmique,          roman . Mais il y a plus important : le même Schmid distingue trois          sortes de sciences humaines : celle qui s'adresse à l'intériorité          de l'homme (sein Inneres) et à tout ce qui apparaît au sens          interne : c'est la Psychologie; celle qui s'adresse à l'extériorité          (sein Äusseres), et au corps : c'est l'Anthropologie médicale;          quant à l'Anthropologie proprement dite, elle doit étudier          les rapports mutuels de l'intérieur et de l'extérieur .          Il est difficile de ne pas penser que là se trouve l'origine des          sous titres qu'après 1791 Kant a donnés aux deux parties          de l'Anthropologie . Il y a donc tout un réseau de connaissances          empiriques, qui constituent à la fin du XVIIIe siècle, le          domaine de l'Anthropologie. Entre cet ensemble et le texte de Kant la          parenté est claire, même s'il n'est pas encore possible de          situer exactement l'ordre chronologique des rapports et le prestige des          influences réciproques. Mais dès maintenant on peut s'interroger          sur la signification générale de ce champ de la connaissance          empirique qui vient d'émerger, à cette époque, avec          la prétention de constituer une science, l'Anthropologie.&lt;br /&gt;        Laissons de côté l'archéologie d'un terme dont la          forme, sinon le sort, était déjà fixée au          XVIe siècle . Que peut signifier, par rapport à une science          de l'homme du type cartésien ces nouvelles Anthropologies?&lt;br /&gt;        1 / Il semble que le projet initial d'une Anthropologie ait été          lié au début du XVIIIe siècle à un ensemble          de difficultés scientifiques précises : ce qu'on appelle          souvent, et avec trop de hâte, la critique du mécanisme cartésien          n'a été qu'une manière, pour les contemporains, de          formuler dans un vocabulaire théorique, le nouveau labeur de leur          connaissance. D'une manière générale, on peut dire          qu'à cette époque les recherches sur le fonctionnement du          corps humain ont été l'occasion d'un dédoublement          conceptuel capital : dans l'unité de la Physis, qu'il n'est pas          question de mettre en cause, ce qui est pour le corps le physique commence          à décoller de ce qui est, pour les corps, la physique. Le          physique en l'homme serait de la nature, sans être de la physique.          D'où des croisements notionnels curieux, parfois contradictoires,          mais qui tous renvoient à cette difficulté d'ordonner les          uns aux autres les savoirs de la Physique, des physiques et de la Physis.          Wolff maintient la «Physica» comme la forme la plus générale          de la connaissance de la nature, et lui ordonne la «physiologie»          comme science du corps . Kant au contraire groupera dans la «Physiologie»          l'ensemble des connaissances empiriques de la nature, dont la «Physique»          ne couvre qu'un secteur . En fait si une science de la nature paraît          maintenant décalée par rapport à une science de la          Physique, c'est dans la mesure où celle-ci ne peut plus couvrir          le domaine du corps humain. L'existence d'une Anthropologie est à          la fois la cause et l'effet, en tous cas la mesure de ce décalage.&lt;br /&gt;        2 / Mais pourquoi ce décalage est-il lié à une Anthropologie,          et non pas à une Biologie en général. Pourquoi Wolff          dit-il que la Physiologie est une science «de corpore animati, praesertim          humano» ? Sans doute parce que la connaissance de l'homme se trouve          au point de croisement de la détermination d'un privilège          métaphysique, qui est l'âme, et de la maîtrise d'une          technique qui est la médecine. L'homme est donc le premier thème          de connaissance qui puisse apparaître dans le champ laissé          libre par le décalage entre Physis et Physique. «Definitus          Physiologia per scientiam corporis animati; strictius a medius per scientiam          corporis sani; alii tractationem physicam de homine in specie Anthropologiam          vocant» .&lt;br /&gt;        C'est dans la mesure où elle est Anthropologie que la Physiologie          acquiert sa spécificité; l'Anthropologie est sa raison de          n'être pas pure et simple Physique.&lt;br /&gt;        3 / Cette posture paradoxale de l'Anthropologie (qui est raison de ce          dont elle est partie) est lourde de conséquences. Elle sera à          la fois limite de la science de la Physis et science de cette limite;          elle sera cette limite rabattue, en deçà d'elle-même,          sur le domaine qu'elle limite, et définira ainsi en termes de rapports          ce qui est le non rapport, en termes de continuité ce qui est rupture,          en termes de positivité ce qui est finitude. «On peut»,          disait Platner, «considérer le corps et l'âme dans          leurs relations, limitations et rapports réciproques, et c'est          cela que j'appelle Anthropologie» . Mais Telena avait bien vu que          ce rapport ne pouvait être circonscrit, dans l'Anthropologie, que          du point de vue de la Physis. Et ceci par opposition à leur méthode          philosophique; selon celle-ci, il faut prendre les modifications de l'âme          «wie sie durch das Selbstgefühl erkannt werden»; dans          la Psychologie analytique, ou Anthropologie, il considère les modifications          de l'âme «von der Seite da sie etwas in dem Gehirn als dem          innern Organ der Seele sind», et on cherche à les expliquer          «als solche Gehirnsbeschaffenheiten und Veränderungen»          .&lt;br /&gt;        4 / En raison de ce qu'il y a de plus initial en son projet, l'Anthropologie          ne peut pas manquer d'être à la fois réductrice et          normative. Réductrice, puisqu'elle n'acceptera pas de l'homme ce          qu'il sait de lui-même, par le «Selbstgefühl»,          mais seulement ce qu'il peut en savoir par le mouvement qui passe par          la médiation de la Physis. L'Anthropologie ne s'adressera qu'au          phénomène du phénomène, au terme d'une flexion          qui suppose toujours l'horizon de la Nature. Mais d'un autre côté,          elle sera toujours la science d'un corps animé, finalisé          à l'égard de lui-même, et se développant selon          un juste fonctionnement. Elle sera connaissance d'une santé qui,          pour l'homme est synonyme d'animation. En quelque sorte la science du          normal par excellence : «Die Lehre von der Beschaffenheit von dem          Nutzen der Teile des menschlichen Körpers ins gesunden Zustand»&lt;br /&gt;        5 / L'Anthropologie se trouve ainsi entourer et envelopper toute connaissance          de l'homme. Elle sert d'horizon explicite ou implicite à tout ce          que l'homme peut savoir de lui-même. Et chaque domaine des sciences          peut prendre place dans le large champ de l'Anthropologie, dans la mesure          où quelque chose de l'homme est impliqué en elle : «Le          premier objet qui me frappe dans ce vaste ensemble de nos connaissance          est celle qui s'occupe de l'homme considéré dans des rapports          personnels, et des hommes réunis dans les associations politiques»          . Mais en tant qu'être naturel l'homme ne fonde sa propre connaissance          qu'en la limitant, qu'en l'insérant dans un jeu de nature qui ne          lui donne de possibilité que s'il lui retire sa valeur. Et une          science anthropologiquement fondée sera une science réduite,          mesurée à l'homme, déchue de sa propre vérité,          mais par là même restitué à la vérité          de l'homme. C'est ainsi que l'Anthropologie, en tant qu'elle est à          la fois fondement et règle réductrice, prend l'allure d'une          connaissance normative, prescrivant par avance à chaque science          qui met l'homme en cause, son cours, ses possibilités et ses limites.          Ith prévoyait de cette manière une anthropologie qui serait          physiologique, une seconde qui serait psychologique, une troisième          historique, une dernière morale ou téléologique .          En fondant le savoir, ou du moins en constituant la science de ce qui          fonde le savoir, l'Anthropologie, d'un seul mouvement le limite et le          finalise.&lt;br /&gt;        Quel que soit son contenu empirique, l'Anthropologie a donc une structure          épistémologique qui lui est propre. Elle porte un sens qui          n'est superposable ni aux «Traités de l'Homme» dont          le style, au moins, demeure encore dans l'obédience cartésienne,          ni aux empirismes que surplombe toujours la pensée de Locke. Sans          doute, comme les premiers, est-elle un savoir dans le langage de la nature,          et comme les autres, une assignation de l'originaire. Mais ce ne sont          là que des moments dans sa structure épistémologique          totale. Celle-ci en effet s'équilibre autour de quelque chose qui          n'est ni l'animal humain, ni la conscience de soi, mais le Menschenwesen,          c'est à dire à la fois l'être naturel de l'homme,          la loi de ses possibilités, et la limite a priori de sa connaissance.          L'Anthropologie sera donc non seulement science de l'homme, et science          et horizon de toutes les sciences de l'homme, mais science de ce qui fonde          et limite pour l'homme sa connaissance. C'est là que se cache l'ambiguïté          de cette Menschen-Kenntniss par laquelle on caractérise l'Anthropologie          : elle est connaissance de l'homme, dans un mouvement qui objective celui-ci,          au niveau de son être naturel et dans le contenu de ses déterminations          animales; mais elle est connaissance de la connaissance de l'homme, dans          un mouvement qui interroge le sujet lui-même, sur ses limites, et          sur ce qu'il autorise dans le savoir qu'on prend de lui.&lt;br /&gt;        L'Anthropologie croyait mettre en question un secteur de la nature; elle          posait en fait une question qui allait reporter sur la philosophie de          notre époque toute l'ombre d'une philosophie classique désormais          privée de Dieu : peut-il y avoir une connaissance empirique de          la finitude? La pensée cartésienne, bien qu'elle eût          fort tôt, et dès l'expérience de l'erreur, rencontré          cette finitude, n'y avait été renvoyée définitivement          qu'à partir d'une ontologie de l'infini. Quant à l'empirisme,          il pratiquait cette finitude, y renvoyait sans cesse, mais comme limite          de lui-même tout autant que comme frontière de la connaissance.          L'interrogation anthropologique est de sens différent; il s'agit          pour elle de savoir si, au niveau de l'homme, il peut exister une connaissance          de la finitude, suffisamment libérée et fondée, pour          penser cette finitude en elle-même, c'est à dire dans la          forme de la positivité.&lt;br /&gt;        C'est là qu'intervient la grande remise en place opérée          par Kant. En effet la structure interne de l'Anthropologie et la question          qui, secrètement, l'anime ont la même forme que l'interrogation          critique elle-même; il y a en elle une prétention à          connaître les possibilités et les limites de la connaissance;          elle mime de l'extérieur et dans les gestes de l'empiricité          le mouvement d'une Critique; et ce qu'il y a de donné en elle semble          pouvoir fonctionner comme un a priori. Longtemps, les «anthropologues»          ont cru pouvoir accueillir sans difficulté, ni retournement de          pensée, la leçon kantienne : Schmid, Hufeland, Ith ne sont          que les premiers témoins d'une liste qui pourrait être longue          et ne s'arrêterait pas au XVIIIe siècle. Il faut même          la résistible naïveté de nos contemporains pour célébrer          dans l'Anthropologie le dépassement enfin assuré des dissociations          où se serait perdue la sécheresse du rationalisme, —          âme et corps, sujet et objet. Alors que dans la merveille de cette          réconciliation, ils ne rencontrent que le miracle, peu étonnant          de leur surdité à l'équivoque grammaticale de la          Menschenkenntniss.&lt;br /&gt;        En fait, au moment où on croit faire valoir la pensée critique          au niveau d'une connaissance positive, on oublie ce qu'il y avait d'essentiel          dans la leçon laissée par Kant. La difficulté à          situer l'Anthropologie par rapport à l'ensemble critique, aurait          dû suffire à indiquer que cette leçon n'est pas simple.          Elle dit, en tous cas, cette leçon, que l'empiricité de          l'Anthropologie ne peut pas se fonder sur elle-même; qu'elle est          possible seulement à titre de répétition de la Critique;          qu'elle ne peut donc envelopper la Critique; mais qu'elle ne saurait manquer          de s'y référer; et que si elle en figure comme l'analogon          empirique et extérieur c'est dans la mesure où elle repose          sur des structures de l'a priori déjà nommées et          mises à jour. La finitude, dans l'organisation générale          de la pensée kantienne, ne peut donc jamais se réfléchir          au niveau d'elle-même; elle ne s'offre à la connaissance          et au discours que d'une manière seconde; mais ce à quoi          elle est contrainte de se référer n'est pas une ontologie          de l'infini; c'est, dans leur organisation d'ensemble, les conditions          a priori de la connaissance. C'est à dire que l'Anthropologie se          trouvera doublement soumise à la Critique : en tant que connaissance,          aux conditions qu'elle fixe et au domaine d'expérience qu'elle          détermine; en tant qu'exploration de la finitude, aux formes premières          et non dépassables que la Critique en manifeste. Ainsi comprise          la situation de l'Anthropologie n'est pas sans quelque ressemblance avec          celle des Anfangsgründe der Natur : mettre à jour le système          d'articulation entre la Critique et les formes a priori de la connaissance          d'une part, et d'autre part les principes d'un savoir empiriquement constitué,          et historiquement développé dans la Critique. Mais sous          cette symétrie de surface règne une profonde dissymétrie          : dans les Anfangsgründe, il est question de la Physique, et d'une          science ainsi constituée dans sa plénitude et sa vérité;          dans l'Anthropologie, il s'agit de la Physis, c'est à dire de cette          couche de connaissance où il est question d'imperfections, de frontières,          et de défaillances : bref, de la négativité au niveau          de la nature. En d'autres termes, de la Critique aux Anfangsgründe,          la continuité est assurée par les formes de l'activité          symétrique et le champ de vérité qu'elle fonde et          structure; de la Critique à l'Anthropologie, la continuité          est établie par l'insistance commune des limites, et la rigueur          de la finitude qu'elles indiquent. Les Principes de la Nature se passent          de Dieu et rendent inutile l'hypothèse d'un infini actuel, dont          la Critique a montré la contradiction interne; l'Anthropologie          montre du doigt l'absence de Dieu, et se déploie dans le vide laissé          par cet infini. Là où la nature des corps physiques dit          synthèse, la nature empirique de l'homme dit limite. Ce caractère          réciproque et inverse, cette symétrie dissymétrique          de la synthèse et de la limite sont sans doute au cœur de          la pensée kantienne : c'est d'eux que la Critique tient ses privilèges          à l'égard de toute connaissance possible.&lt;br /&gt;        Il est temps, maintenant, de revenir à notre problème de          départ — cet accompagnement de la Critique par un enseignement          anthropologique, ce monotone contre point par lequel Kant a doublé          l'effort d'une réflexion transcendantale par une constante accumulation          de connaissances empiriques sur l'homme. Que, durant 25 ans, Kant ait          enseigné l'Anthropologie, tient à autre chose sans doute          qu'aux exigences de sa vie universitaire; cette obstination est liée          à la structure même du problème kantien : comment          penser, analyser, justifier et fonder la finitude, dans une réflexion          qui ne passe pas par une ontologie de l'infini, et ne s'excuse pas sur          une philosophie de l'absolu? Question qui est effectivement à l'œuvre          dans l'Anthropologie, mais qui ne peut pas prendre en elle ses dimensions          véritables, puisqu'elle ne peut être réfléchie          pour elle-même dans une pensée empirique. Là réside          le caractère marginal de l'Anthropologie par rapport à l'entreprise          kantienne : elle est à la fois l'essentiel et l'inessentiel, —          cette bordure constante par rapport à laquelle le centre est toujours          décalé, mais qui sans cesse renvoie à lui et l'interroge.          On peut dire que le mouvement critique s'est dégagé de la          structure anthropologique : à la fois parce que celle-ci le dessinait          de l'extérieur, et parce qu'il ne prendrait sa valeur qu'en se          libérant d'elle, en se retournant contre elle, et, par là,          en la fondant. La configuration épistémologique propre à          l'Anthropologie mimait la Critique; mais il s'agissait de n'être          pas pris par ce prestige, et de restituer à cette ressemblance          un ordre rationnel. Cet ordre consistait à faire graviter l'Anthropologie          autour de la Critique. Et cet ordre rétabli était pour l'Anthropologie          la forme authentique de sa libération, la mise à jour de          son véritable sens: elle pouvait apparaître alors comme ce          en quoi s'annonçait le passage de l'a priori au fondamental, de          la pensée critique à la philosophie transcendantale.&lt;br /&gt;        On voit dans quel réseau de contre sens et d'illusions l'Anthropologie          et la philosophie contemporaine se sont engagées l'une à          l'égard de l'autre. On a voulu faire valoir l'Anthropologie comme          Critique, comme une critique libérée des préjugés          et du poids inerte de l'a priori; alors qu'elle ne peut donner accès          à la région du fondamental que si elle demeure dans l'obédience          d'une Critique. On a voulu en faire (ce qui n'est qu'une autre modalité          du même oubli de la Critique) le champ de positivité où          toutes les sciences humaines trouvent leur fondement, et leur possibilité;          alors qu'en fait, elle ne peut parler que le langage de la limite et de          la négativité : elle ne doit avoir pour sens que de transmettre          de la vigueur critique à la fondation transcendantale la préséance          de la finitude. Au nom de ce qu'est, c'est à dire de ce que doit          être selon son essence l'Anthropologie dans le tout du champ philosophique,          il faut récuser toutes ces «anthropologies philosophiques»          qui se donnent comme accès naturel au fondamental; et toutes ces          philosophies dont le point de départ et l'horizon concret sont          définis par une certaine réflexion anthropologique sur l'homme.          Ici et là joue une «illusion» qui est propre à          la philosophie occidentale depuis Kant. Elle fait équilibre, dans          sa forme anthropologique, à l'illusion transcendantale que recelait          la métaphysique prékantienne. C'est par symétrie          et en s'y référant comme un fil directeur qu'on peut comprendre          en quoi consiste cette illusion anthropologique.&lt;br /&gt;        C'est qu'en effet l'une dérive historiquement de l'autre, ou plutôt          c'est par un glissement de sens dans la critique kantienne de l'illusion          transcendantale que l'illusion anthropologique a pu naître. Le caractère          nécessaire de l'apparence transcendantale a été de          plus en plus souvent interprété non pas comme une structure          de la vérité, du phénomène et de l'expérience,          mais comme un des stigmates concrets de la finitude. Ce que Kant désignait          en elle, d'une manière bien ambiguë, comme «naturel»,          a été oublié comme forme fondamentale du rapport          à l'objet et récupéré comme «nature»          de la nature humaine. L'illusion, par conséquent, au lieu d'être          définie par le mouvement qui la critiquait dans une réflexion          sur la connaissance, était référée à          un niveau antérieur où elle apparaissait à la fois          dédoublée et fondée : elle devenait vérité          de la vérité, — ce à partir de quoi la vérité          est toujours là et jamais donnée; elle devenait ainsi la          raison d'être et la source de la critique, le point d'origine de          ce mouvement par lequel l'homme perd la vérité et sans cesse          se trouve rappelé par elle. Cette illusion définie maintenant          comme finitude devenait par excellence la retraite de la vérité          : ce en quoi elle se cache et ce en quoi, toujours on peut la retrouver.&lt;br /&gt;        C'est en ceci que l'illusion anthropologique est, d'un point de vue structural,          comme l'envers, l'image en miroir de l'illusion transcendantale. Celle-ci          consistait à appliquer les principes de l'entendement hors des          limites de l'expérience, et donc à admettre un infini actuel          dans le champ de la connaissance possible, par une sorte de transgression          spontanée. Or l'illusion anthropologique réside dans une          régression réflexive qui doit rendre compte de cette transgression.          La finitude n'est jamais dépassée que dans la mesure où          elle est autre chose qu'elle même et où elle repose sur un          en deçà où elle trouve sa source; cet en deçà,          c'est elle-même, mais repliée du champ de l'expérience          où elle s'éprouve sur la région de l'originaire où          elle se fonde. Le problème de la finitude est passé d'une          interrogation sur la limite et la transgression à une interrogation          sur le retour à soi; d'une problématique de la vérité          à une problématique du même et de l'autre. Elle est          entrée dans le domaine de l'aliénation.&lt;br /&gt;        Et le paradoxe est en ceci : en s'affranchissant d'une critique préalable          de la connaissance et d'une question première sur le rapport à          l'objet, la philosophie ne s'est pas libérée de la subjectivité          comme thèse fondamentale et point de départ de sa réflexion.          Elle s'y est au contraire enfermée en se la donnant épaissie,          hypostasiée close dans l'indépassable structure du «menschliches          Wesen», en quoi veille et se recueille silencieusement cette vérité          exténuée qu'est la vérité de la vérité.          On peut alors comprendre pourquoi en un seul mouvement caractéristique          de la réflexion à notre époque, toute connaissance          de l'homme se donne comme dialectisée d'entrée de jeu ou          dialectisable de plein droit, — portant en tous cas un sens où          il est question du retour à l'originaire, à l'authentique,          à l'activité fondatrice, à ce par quoi il y a au          monde des significations; et toute philosophie se donne comme pouvant          communiquer avec les sciences de l'homme ou les réflexions empiriques          sur l'homme sans détour par une critique, une épistémologie          ou une théorie de la connaissance. L'Anthropologie est ce chemin          secret, qui, vers les fondations de notre savoir, relie par une médiation          non réfléchie l'expérience de l'homme et la philosophie.          Les valeurs insidieuses de la question : Was ist der Mensch? sont responsables          de ce champ homogène, déstructuré, indéfiniment          réversible où l'homme donne sa vérité comme          âme de la vérité. Les notions polymorphes de «sens»,          de «structure», de «genèse», — quelle          que soit la valeur qu'elles pourraient avoir et qu'il serait juste de          leur restituer dans une pensée rigoureuse, — n'indiquent          pour l'instant que la confusion du domaine où elles prennent leur          rôle de communication. Qu'elles circulent indifféremment          dans toutes les sciences humaines et dans la philosophie ne fonde pas          un droit à penser comme d'un seul tenant celle-ci et celle-là,          mais signale seulement l'incapacité où nous sommes d'exercer          contre cette illusion anthropologique une vraie critique.&lt;br /&gt;        Et pourtant de cette critique nous avons reçu le modèle          depuis plus d'un demi-siècle.&lt;br /&gt;        L'entreprise nietzschéenne pourrait être entendue comme point          d'arrêt enfin donné à la prolifération de l'interrogation          sur l'homme. La mort de Dieu n'est-elle pas en effet manifestée          dans un geste doublement meurtrier qui, en mettant un terme à l'absolu,          est en même temps assassin de l'homme lui-même. Car l'homme,          dans sa finitude, n'est pas séparable de l'infini dont il est à          la fois la négation et le héraut; c'est dans la mort de          l'homme que s'accomplit la mort de Dieu. N'est-il pas possible de concevoir          une critique de la finitude qui serait libératrice aussi bien par          rapport à l'homme que par rapport à l'infini, et qui montrerait          que la finitude n'est pas terme, mais cette courbure et ce nœud du          temps où la fin est commencement?&lt;br /&gt;        La trajectoire de la question : Was ist der Mensch? dans le champ de la          philosophie s'achève dans la réponse qui la récuse          et la désarme : der Übermensch.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"&gt; (fin)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:85%;"&gt;versión en inglés: http://www.generation-online.org/p/fpfoucault1.htm &lt;--- traducción de Arianna Bove&lt;br /&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;fieldset class="zemanta-related"&gt;&lt;legend class="zemanta-related-title"&gt;Related articles by Zemanta&lt;/legend&gt;&lt;ul class="zemanta-article-ul"&gt;&lt;li class="zemanta-article-ul-li"&gt;&lt;a href="http://radar.oreilly.com/2009/05/the-digital-panopticon.html"&gt; The Digital Panopticon &lt;/a&gt; (radar.oreilly.com)&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/fieldset&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/cb35d20c-8670-437d-9575-b04f0da276d1/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=cb35d20c-8670-437d-9575-b04f0da276d1" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-4581099208201365571?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/IYj6Hj_8PwU" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/IYj6Hj_8PwU/introduction-lanthropologie-de-kant.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/05/introduction-lanthropologie-de-kant.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-4443093771638011061</guid><pubDate>Tue, 28 Apr 2009 15:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-28T08:20:37.440-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Educación</category><title>End the university as we know it</title><description>&lt;p&gt;&lt;nyt_byline version="1.0" type=" "&gt; &lt;/nyt_byline&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="byline"&gt;Copio-pego un interesante artículo que encontré en el &lt;a class="zem_slink" href="http://www.newyorktimes.com" title="New York Times" rel="homepage"&gt;NY Times&lt;/a&gt; titulado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h1&gt;End the University as We Know It &lt;/h1&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;By MARK C. TAYLOR&lt;/div&gt;  &lt;div class="timestamp"&gt;Published: April 26, 2009 &lt;/div&gt;            &lt;p&gt;GRADUATE &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Education" title="Education" rel="wikipedia"&gt;education&lt;/a&gt; is the Detroit of higher learning. Most graduate programs in American universities produce a product for which there is no market (candidates for teaching positions that do not exist) and develop skills for which there is diminishing demand (research in subfields within subfields and publication in journals read by no one other than a few like-minded colleagues), all at a rapidly rising cost (sometimes well over $100,000 in &lt;a href="http://topics.nytimes.com/top/reference/timestopics/subjects/s/student_loans/index.html?inline=nyt-classifier" title="More articles about student loans."&gt;student loans&lt;/a&gt;).&lt;/p&gt;&lt;script type="text/JavaScript" language="JavaScript"&gt;if (acm.rc) acm.rc.write();&lt;/script&gt;       &lt;p&gt;Widespread hiring freezes and layoffs have brought these problems into sharp relief now. But our graduate system has been in crisis for decades, and the seeds of this crisis go as far back as the formation of modern universities. Kant, in his 1798 work “The Conflict of the Faculties,” wrote that universities should “handle the entire content of learning by mass production, so to speak, by a division of labor, so that for every branch of the sciences there would be a public teacher or &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Professor" title="Professor" rel="wikipedia"&gt;professor&lt;/a&gt; appointed as its trustee.” &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Unfortunately this mass-production university model has led to separation where there ought to be collaboration and to ever-increasing specialization. In my own religion department, for example, we have 10 faculty members, working in eight subfields, with little overlap. And as departments fragment, research and publication become more and more about less and less. Each academic becomes the trustee not of a branch of the sciences, but of limited knowledge that all too often is irrelevant for genuinely important problems. A colleague recently boasted to me that his best student was doing his dissertation on how the medieval theologian &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Duns_Scotus" title="Duns Scotus" rel="wikipedia"&gt;Duns Scotus&lt;/a&gt; used citations. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;The emphasis on narrow scholarship also encourages an educational system that has become a process of cloning. Faculty members cultivate those students whose futures they envision as identical to their own pasts, even though their tenures will stand in the way of these students having futures as full professors.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;The dirty secret of &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Higher_education" title="Higher education" rel="wikipedia"&gt;higher education&lt;/a&gt; is that without underpaid graduate students to help in laboratories and with teaching, universities couldn’t conduct research or even instruct their growing &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Undergraduate_education" title="Undergraduate education" rel="wikipedia"&gt;undergraduate&lt;/a&gt; populations. That’s one of the main reasons we still encourage people to enroll in doctoral programs. It is simply cheaper to provide graduate students with modest stipends and adjuncts with as little as $5,000 a course — with no benefits — than it is to hire full-time professors. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;In other words, young people enroll in graduate programs, work hard for subsistence pay and assume huge debt burdens, all because of the illusory promise of faculty appointments. But their economical presence, coupled with the intransigence of tenure, ensures that there will always be too many candidates for too few openings. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;The other obstacle to change is that colleges and universities are self-regulating or, in academic parlance, governed by peer review. While trustees and administrations theoretically have some oversight responsibility, in practice, departments operate independently. To complicate matters further, once a faculty member has been granted tenure he is functionally autonomous. Many academics who cry out for the regulation of financial markets vehemently oppose it in their own departments.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;If American higher education is to thrive in the 21st century, colleges and universities, like Wall Street and Detroit, must be rigorously regulated and completely restructured. The long process to make higher learning more agile, adaptive and imaginative can begin with six major steps: &lt;/p&gt;&lt;p&gt;1. Restructure the curriculum, beginning with graduate programs and proceeding as quickly as possible to undergraduate programs. The division-of-labor model of separate departments is obsolete and must be replaced with a curriculum structured like a web or complex adaptive network. Responsible teaching and scholarship must become cross-disciplinary and cross-cultural. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Just a few weeks ago, I attended a meeting of political scientists who had gathered to discuss why international relations theory had never considered the role of religion in society. Given the state of the world today, this is a significant oversight. There can be no adequate understanding of the most important issues we face when disciplines are cloistered from one another and operate on their own premises. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;It would be far more effective to bring together people working on questions of religion, politics, history, &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Economics" title="Economics" rel="wikipedia"&gt;economics&lt;/a&gt;, anthropology, sociology, literature, art, religion and &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Philosophy" title="Philosophy" rel="wikipedia"&gt;philosophy&lt;/a&gt; to engage in comparative analysis of common problems. As the curriculum is restructured, fields of inquiry and methods of investigation will be  transformed. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;2. Abolish permanent departments, even for undergraduate education, and create problem-focused programs. These constantly evolving programs would have sunset clauses, and every seven years each one should be evaluated and either abolished, continued or significantly changed. It is possible to imagine a broad range of topics around which such zones of inquiry could be organized: Mind, Body, Law, Information, Networks, Language, Space, Time, Media, Money, Life and Water.&lt;/p&gt;&lt;script type="text/JavaScript" language="JavaScript"&gt;if (acm.rc) acm.rc.write();&lt;/script&gt;     &lt;p&gt;Consider, for example, a Water program. In the coming decades, water will become a more pressing problem than oil, and the quantity, quality and distribution of water will pose significant scientific, technological and ecological difficulties as well as serious political and economic challenges. These vexing practical problems cannot be adequately addressed without also considering important philosophical, religious and ethical issues. After all, beliefs shape practices as much as practices shape beliefs. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;A Water program would bring together people in the humanities, arts, social and &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Natural_science" title="Natural science" rel="wikipedia"&gt;natural sciences&lt;/a&gt; with representatives from professional schools like medicine, law, business, engineering, social work, theology and architecture. Through the intersection of multiple perspectives and approaches, new theoretical insights will develop and unexpected practical solutions will emerge.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;3. Increase collaboration among &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/University" title="University" rel="wikipedia"&gt;institutions&lt;/a&gt;. All institutions do not need to do all things and technology makes it possible for schools to form partnerships to share students and faculty. Institutions will be able to expand while contracting. Let one college have a strong department in French, for example, and the other a strong department in German; through teleconferencing and the Internet both subjects can be taught at both places with half the staff. With these tools, I have already team-taught semester-long seminars in real time at the Universities of Helsinki and Melbourne. &lt;/p&gt;&lt;p&gt; 4. Transform the traditional dissertation. In the arts and humanities, where looming cutbacks will be most devastating, there is no longer a market for books modeled on the medieval dissertation, with more footnotes than text. As financial pressures on university presses continue to mount, publication of dissertations, and with it scholarly certification, is almost impossible. (The average university press print run of a dissertation that has been converted into a book is less than 500, and sales are usually considerably lower.) For many years, I have taught undergraduate courses in which students do not write traditional papers but develop analytic treatments in formats from hypertext and Web sites to films and video games. Graduate students should likewise be encouraged to produce “theses” in alternative formats.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; 5. Expand the range of professional options for graduate students. Most graduate students will never hold the kind of job for which they are being trained. It is, therefore, necessary to help them prepare for work in fields other than higher education. The exposure to new approaches and different cultures and the consideration of real-life issues will prepare students for jobs at businesses and nonprofit organizations. Moreover, the knowledge and skills they will cultivate in the new universities will enable them to adapt to a constantly changing world. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;6. Impose mandatory retirement and abolish tenure. Initially intended to protect academic freedom, tenure has resulted in institutions with little turnover and professors impervious to change. After all, once tenure has been granted, there is no leverage to encourage a professor to continue to develop professionally or to require him or her to assume responsibilities like administration and student advising. Tenure should be replaced with seven-year contracts, which, like the programs in which faculty teach, can be terminated or renewed. This policy would enable colleges and universities to reward researchers, scholars and teachers who continue to evolve and remain productive while also making room for young people with new ideas and skills.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;For many years, I have told students, “Do not do what I do; rather, take whatever I have to offer and do with it what I could never imagine doing and then come back and tell me about it.” My hope is that colleges and universities will be shaken out of their complacency and will open academia to a future we cannot conceive. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/18c93fdf-1843-430d-9492-c260a990d3fc/" title="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=18c93fdf-1843-430d-9492-c260a990d3fc" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related pretty-attribution"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-4443093771638011061?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/qxsKHFTLhJ4" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/qxsKHFTLhJ4/end-university-as-we-know-it.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/04/end-university-as-we-know-it.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-2010620059742440214</guid><pubDate>Wed, 25 Mar 2009 23:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-25T16:38:59.212-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">María Zambano</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Paul Lafargue</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ortea y Gasset</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Unamuno</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Filosofía Española</category><title>Notas al contexto de la filosofía española</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 212px;"&gt;&lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Mzambrano.jpg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/45/Mzambrano.jpg/202px-Mzambrano.jpg" alt="María Zambrano en los años 20" style="border: medium none ; display: block;" height="202" width="202"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via &lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Mzambrano.jpg"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;   	&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt; 	&lt;title&gt;&lt;/title&gt; 	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Linux)"&gt; 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P.sdfootnote { margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; font-size: 10pt } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		A.sdfootnoteanc { font-size: 57% } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt;&lt;i&gt;Anotaciones al contexto de la filosofía española.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;i&gt;Josué Castillo --25 de Marzo de 2009&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;blockquote style="line-height: 100%; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;No hay que maravillarnos tanto de la “genialidad” del pensamiento hispánico (empezando por que a estás alturas es difícil pensar en genios... el genio y el talento están sobrevalorados) pues esa “genialidad” no es más que fruto de azares más que de una visión profética o premonitoria. No hay que olvidar que fueron varios eventos (azarosos) los que hicieron que en España reinara otra &lt;i&gt;episteme&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; distinta a la que ya dominaba &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Europa_%28web_portal%29" title="Europa (web portal)" rel="wikipedia"&gt;Europa&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Estos hechos (azarosos) hicieron que España desarrollara una &lt;/span&gt;&lt;i&gt;episteme&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;  distinta a la europea... Tenemos entonces culturas distintas, regiones distintas y, por tanto, epistemes distintas... condiciones de posibilidad distintas que convierten a España en uno de los &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Gran Otro&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;C&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;anon&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; Europeo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;Quiero regresar a uno de los “hechos azarosos” que pueden darnos una pista del por qué del distanciamiento intelectual entre Europa y España, esté tiene que ver con el desarrollo económico. Dejando de lado, por ahora, otras situaciones que también tuvieron que ver como el contacto con culturas orientales y la influencia de la religión católica.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Sobre el punto que me interesa comenta el filósofo Feinmann&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc" href="#sdfootnote1sym"&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;: Que el atraso (económico) que sufrió España se debe en gran medida a que tardo en adoptar el capitalismo industrial, pues consumían lo que saqueaban de sus colonias, lo usaban para vivir, sin procurar la inversión de eso en industria, caso contrario con sus competidores que convirtieron gran parte del saqueo en capital e industria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;¿Qué consecuencias tiene esto para el pensamiento español?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Una consecuencia directa; quizá no la encontraremos, sin embargo; podemos ver que esto afecta al modo de vida español que, a su ves, tiene consecuencias con el pensamiento y sienta las bases de una &lt;/span&gt;&lt;i&gt;episteme jovial&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; alejada de las pretensiones progresistas de el resto de Europa. Pues mientras el resto se preparaba para el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Gran Salto Industrial, &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;en España se cayó en la despreocupación, en el atraso económico, pues, ¿Para qué preocuparse por los demás si España tiene la mayor fuerza naval del mundo conocido? ¿Para que preocuparse por industrializar si España tiene sus minas de oro y fuente de mano de obra barata al otro lado del mundo? ¿Para qué preocuparse cuando podemos cantar, baila y beber? Bien, sabemos lo que paso: la fuerza naval inglesa supero a la de la corona española, sabemos que, poco a poco, España se fue quedando sin dominio en las americas, perdiendo así, sus fuentes de materia prima, oro y renombre. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Quizá me aventuro demasiado (y me arriesgo a escucharme como un &lt;/span&gt;&lt;i&gt;agrío &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;marxista) pero, teniendo esto en cuento, ¿No podríamos al menos insinuar que el desarrollo y dominio de esa &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;azón &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;M&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;oderna, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;L&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;ógica, fría y alienante depende y tiene consecuencias externas a lo meramente teórico? Quizá en la teoría no podamos encontrar evidencia alguna, más en la práctica y, a través de un estudio arqueológico (En sentido foucaultiano) podemos encontrar relación entre el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;logos moderno y la tekné&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt; que aliena al hombre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Es casualidad pues, que en los primeros países industrializados se le haya dado la espalda al &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;pathos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt; para abrazar una &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;azón (&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;LA &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Razón) fría (Que ve en el trabajo y la tekné la única forma de superación del hombre&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote2anc" href="#sdfootnote2sym"&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;), mientras que en los países con tekné más primitiva, como es el caso de España, se le siga manteniendo más alta estima a los romances, el teatro y la poesía? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt; Esté dulce aire primitivo español cautivará a los hombres de otras naciones, especialmente a los que vienen de los países industrializados como Paul Lafargue, quien sobre el estatus de España en comparación con el resto de Europa menciona:&lt;/p&gt; &lt;p style="background: transparent none repeat scroll 0% 0%; margin-left: 1.5cm; margin-right: 1.5cm; margin-bottom: 0cm; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; page-break-before: auto;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="background: transparent none repeat scroll 0% 0%; margin-left: 1.5cm; margin-right: 1.5cm; margin-bottom: 0cm; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; line-height: 150%;"&gt; &lt;span style="font-size: 85%;"&gt;En la sociedad capitalista, el trabajo es la causa de toda propensión a la degeneración intelectual del individuo, de toda degeneración orgánica (...).  Cuando en nuestra civilizada Europa uno quiere encontrar algún rasgo de de belleza nativa del hombre, ha de ir a buscarlo a naciones donde los prejuicios económicos (se refiere al amor por el trabajo) aún no han extirpado la aversión al trabajo. Por ejemplo España que ¡Vaya!, degenera -eso dicen- y que sin embargo, puede enorgullecerse todavía de poseer menos fabricas que nosotros prisiones o cuarteles. Allí el artista se regocija admirando al intrépido andaluz tostado como las castañas, que se mantiene erguido y flexible cual vara de acero; allí el corazón del hombre se estremece al escuchar a un mendigo, magníficamente arropado con su capa, trata de amigo a los duques de Osuna. Para el español, en quien el animal primitivo no está atrofiado, el trabajo es la peor de las esclavitudes&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote3anc" href="#sdfootnote3sym"&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="background: transparent none repeat scroll 0% 0%; margin-left: 1.5cm; margin-right: 1.5cm; margin-bottom: 0cm; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;También cabe mencionar el caso peculiar de Prosper Merimée, ese aristócrata francés al que le vasto una sola visita a España para, casi renegar de su herencia francesa, para nutrirse de las letras y la vida española. Logrando (quizá parcialmente) ese retrato del &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;pathos español &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;que hoy conocemos como Carmen&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote4anc" href="#sdfootnote4sym"&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;Bien hemos visto como Europa, como en un pacto con Saturno, sacrifico el &lt;i&gt;pathos &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;en nombre del progreso; apostando así, todo a la razón creadora de sistemas. Mientras España... la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;patética&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; España “degenero” en literatura, verso y teatro... Está “degeneración”, está diferencia se mantuvo hasta los días del filósofo de Salamanca y la Malagueña pues la razón nunca pudo desplazar completamente a la ciencia jovial... España es uno de esos caso curiosos en los que la limitación y normalización del discurso no tuvo los efectos devastadores que podemos encontrar en otros lugares (El positivismo de Comte y el porfiriato es un ejemplo digno de citar).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"&gt;Ahora, tomando en cuenta que las tradición Europea y la tradición Española se desarrollan bajo distintas condiciones de posibilidad (epistemes) y, por lo tanto, cuentan con un distinto arsenal para abordar la problemática filosófica ¿Es posible acerca e, incluso, considerar a la tradición del saber español dentro &lt;b&gt;LA H&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;istoria de &lt;/span&gt;&lt;b&gt;LA&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;b&gt;F&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;ilosofía? Sí, desde luego; más es preferible estudiar a la filosofía española  dentro de sus condiciones de posibilidad particulares. Pues incluir a la filosofía española dentro del &lt;/span&gt;&lt;b&gt;G&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;ran &lt;/span&gt;&lt;b&gt;C&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;anon de &lt;/span&gt;&lt;b&gt;LA H&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;istoria implicaría, entre otras cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;blockquote style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Quitarle 	su identidad a la filosofía española, despojándola de sus 	situaciones e historia &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;particular.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;blockquote style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Mantener 	esta idea masturbatoria e idealista de que en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;LA&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt; 	&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;H&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;istoria 	hay lugar para todos, continuidad y superación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;blockquote style="font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt; 	Centralizar a la filosofía española implicaría hurtarle su 	cualidad rizomática...&lt;/blockquote&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;blockquote style="font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;i&gt;[Inserte un comentario irónico, una denuncia contra los sistemas de normalización, otro comentario irónico, una promesa de tratar más a fondo el tema en el futuro y un conclusión provisional pseudo profesional aquí]&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div id="sdfootnote1"&gt; 	&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; line-height: 150%;"&gt; 	&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym" href="#sdfootnote1anc"&gt;1&lt;/a&gt;haciendo 	referencia al capítulo XXIV sub sección 6 del libro primero del 	capital&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote2"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote2sym" href="#sdfootnote2anc"&gt;2&lt;/a&gt;Nombres 	como Malthus, Smith y Bentham nos deberían de sonar bastante 	familiares en esté contexto.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote3"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote3sym" href="#sdfootnote3anc"&gt;3&lt;/a&gt;“El 	derecho a la pereza”, Paul Lafargue. Grijalbo 1970&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote4"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote" style="margin-left: 0cm; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote4sym" href="#sdfootnote4anc"&gt;4&lt;/a&gt; 	“Carmen” de Prosper Merimée&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png"&gt;&lt;/p&gt;  
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/1254b5a5-c9b5-40da-83d8-cb5e1d98cf4c/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=1254b5a5-c9b5-40da-83d8-cb5e1d98cf4c" alt="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-2010620059742440214?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/1stcNTI0eNw" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/1stcNTI0eNw/notas-al-contexto-de-la-filosofia.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/03/notas-al-contexto-de-la-filosofia.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-5278158276190713597</guid><pubDate>Sun, 08 Mar 2009 17:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-08T10:21:44.721-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Maurice Blanchot</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">filosofía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Michel Foucault</category><title>Maurice Blanchot: Michel Foucault tal y como yo me lo imagino.</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 250px;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/34427470616@N01/835200"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/1/835200_6f99a8af11_m.jpg" alt="michel foucault" style="border: medium none ; display: block;" width="240" height="180" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image by &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/34427470616@N01/835200"&gt;duncan&lt;/a&gt; via Flickr&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Transcripción del texto publicado en editorial pre-textos. (obviamente la transcripción la hice yo)&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;MICHEL FOUCAULT TAL Y COMO YO ME LO IMAGINO
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;   	&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt; 	&lt;title&gt;&lt;/title&gt; 	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Linux)"&gt; 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P.sdfootnote { margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; font-size: 10pt } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		A.sdfootnoteanc { font-size: 57% } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Algunas palabras personales, precisamente con &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Michel_Foucault" title="Michel Foucault" rel="wikipedia"&gt;Michel Foucault&lt;/a&gt; no llegué a tener relaciones personales. No coincidimos nunca, salvo en una ocasión en el patio de la Sorbona durante los acontecimientos de Mayo del 68, quizá en junio o julio (aunque me han dicho que él no  estaba presente, en que le dirigí algunas palabras, ignorando él quién le hablaba (a pesar de lo que digan los detractores de Mayo, aquél fue un hermoso momento, en que uno podía hablar con cualquiera, anónimo, impersonal, un hombre entre otros hombres y saludarse sin más explicación que la de ser uno más). Verdad es que, durante aquellos acontecimientos extraordinarios, me pregunta a menudo: ¿Por qué Foucault no está aquí? restituyéndole así su carisma personal y pensando en el vacío que él hubiera debido llenar. A lo que se me respondía con una aclaración que no me satisfacía: permanece un poco al margen; o bien: está en el extranjero, incluso los lejanos japoneses, estaban allí. Tal ves esta sea la razón por la que no llegamos a encontrarnos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No obstante, su primer libro, que le dio cierto renombre, había estado en mis manos cuando todavía no era más que un manuscrito casi sin título. Lo tenía Roger Callois y nos lo pasó a varios de nosotros. Y si recuerdo este papel de Caillois es por que me parece que ha caído en el olvido.  Caillois mismo no era siempre aceptado por los especialistas oficiales. Se interesaba por demasiadas cosas a la vez. Conservador, innovador, manteniéndose siempre un poco aparte, no tenía cabida en la sociedad de los que detentan un saber reconocido. En fin, se había forjado un estilo muy hermoso, a veces en demasía, hasta el punto de creerse destinado a velar -celoso guardián- sobre el bueno uso de la lengua francesa. El estilo de Foucault, por su brillantez y precisión, cualidades aparentemente contradictorias, le dejó perplejo. No sabía ya si aquel gran estilo barroco no invalidaría el singular saber cuyas múltiples cualidades, filosófica, sociológica, histórica, le inquietaban y le exaltaban. Quizá vio en Foucault un sosia de sí mismo que le usurpaba la herencia. A nadie le gusta reconocerse, extraño, en un espejo donde ya no distingue a su doble, sino a aquel que le hubiera gustado ser.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El primer libro de Foucault (admitamos que fuera el primero) puso así de relieve unas relaciones con la literatura que habría que corregir más adelante. La palabra “locura” fue un semillero de equívocos. Foucault no trataba más que indirectamente de la locura, y ante todo de ese poder de exclusión que, un buen o un mal día, fue puesto en marcha por un simple decreto administrativo, decisión que, dividiendo la sociedad, no ya en buenos y malos, sino en razonables e irrazonables, plantea las impurezas de la razón y las relaciones ambiguas que el poder – aquí, un poder soberano- iba a mantener con aquello que mejor tiene repartido, dando a entender que no le serían tan fácil gobernar sin reparto. Lo importante, es en efecto el reparto; lo importante, es la exclusión -y no ya aquello que se excluye o reparte-. En fin, qué historia tan singular, cuyo curso puede desviar un simple decreto, y no grandes batallas o importantes disputas monárquicas. Y por si fuera poco, ese reparto, que no es de ningún modo un acto malévolo, destinado a castigar a los individuos peligrosos en razón de su insociabilidad (vagos, pobres, pervertidos, violadores, extravagantes y, para terminar, los chiflados o locos), debe, con una ambigüedad todavía más temible, tomarlos en consideración procurándoles cuidado, alimento y bendición. Impedir que los enfermos mueran en la calle, que los pobres se conviertan en criminales para sobrevivir, que los pervertidos corrompan a los piadosos con su ejemplo y sus malas costumbre, no es nada malo en sí, es más, indica un progreso, el punto de partida de un cambio que los gobernantes juzgarán excelente.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;De este modo, ya desde su primer libro, Foucault aborda problemas que han pertenecido a la filosofía (razón, sinrazón), pero los abordad por el sesgo de la historia y de la sociología, privilegiando en la historia una cierta discontinuidad (un acontecimiento pequeño puede propiciar grandes cambios), sin hacer de esta discontinuidad una ruptura (antes de los locos estaban los leprosos, y es precisamente en los lugares –lugares materiales y espirituales a la ves-- que dejan vacíos los desaparecidos leprosos, donde se habilitan los refugios para otros marginados, del mismo modo que esta necesidad de marginación persevera bajo sorprendentes formas, en ocasiones declarada y en ocasiones disimulada).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; page-break-before: always; text-align: center;"&gt;UN HOMBRE EN PELIGRO&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Habría que preguntarse por qué la palabra “locura”, incluso en Foucault, ha conservado un potencial de enigma tan considerable. Al menos en dos ocasiones Foucault reprochará el haberse dejado seducir por la idea de que hay una profundidad de la locura, de que ésta constituiría una experiencia fundamental que se sitúa fuera de la historia y de la de los poetas (los artistas) han sido y pueden ser todavía testigos, las víctimas o los héroes. Si esto fue un error, le ha sido beneficioso, en la medida en que, gracias a él (y a &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Nietzsche" title="Friedrich Nietzsche" rel="wikipedia"&gt;Nietzsche&lt;/a&gt;), tomó conciencia de su poca afición por la noción de profundidad, del mismo que perseguirá en los discursos, los sentidos ocultos, los secretos fascinantes, es decir los dobles y triples fondos del sentido, de los que es cierto que no se puede llegar hasta el final más que descalificando el sentido mismo, así como, en las palabras, el significado, e incluso el significantes.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Llegados a este punto, diré que Foucault, que en una ocasión se proclamó provocativamente un “optimista feliz”, fue un hombre en peligro y que, sin hacer alarde de ello, tuvo una percepción muy aguda de los peligros a los que estamos expuestos, esforzándose por distinguir entre los más amenazadores y aquellos con los que podemos contemporizar. De ahí la importancia que tuvo para él la noción de estrategia, y de ahí que terminara especulando con el pensamiento de modo que hubiera podido, si el azar lo hubiera decidido así, convertirse en un hombre de Estado (un consejero político), l mismo que en un escritor -termino éste que él siempre rechazó con más o menos vehemencia y sinceridad- o en un filósofo puro, o en un trabajador sin cualificación, es decir, en un cualquiera.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En cualquier caso, un hombre de acción, solitario, secreto y que, precisamente por eso, desconfía del prestigio de la interioridad, se defiende de las trampas de la subjetividad, buscando dónde y cómo es posible un discurso de superficie, espejeante, pero sin espejismos, un discurso que no es ajeno, como se ha pretendido, a la búsqueda de la verdad, pero que pone de manifiesto (entre otras muchas cosas) los peligros de esta búsqueda y sus ambiguas relaciones con los distintos dispositivos de poder.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; page-break-before: always; text-align: center;"&gt;El ADIÓS AL ESTRUCTURALISMO.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hay al menos dos libros, uno de apariencia esotérica, otro brillante y sencillo, seductor, ambos aparentemente programáticos, que parecen abrir las puertas a un nuevo saber y que en realidad son como testamentos donde se inscriben unas promesas que no se cumplirán, no ya por negligencia o por impotencia, sino por que quizá toda su realización reside en su promesa misma, y al formularlas Foucault va hasta el límite del interés que les concede – es así generalmente como él ajusta sus cuentas, después se vuelve hacia otros horizontes,sin traicionar por eso sus exigencias, aunque disimulándolas bajo un aparente desdén. Foucault, que escribe profusamente, es un ser silencioso, más aún: empeñado en guardar silencio cada vez que los curiosos, con mejor o peor intención, le piden que se explique (aunque siempre hay excepciones).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;i&gt;La arqueología del saber&lt;/i&gt;, lo mismo que &lt;i&gt;El orden del discurso&lt;/i&gt;, marcan el periodo -fin del periodo- en que Foucault, como escritor que era, pretendió poner al descubierto prácticas discursivas casi puras, en el sentido de que no remitían más que a sí mismas, a las reglas de su formación, a su punto de partida, aunque sin origen, a su emergencia, aunque sin autor, a desciframientos que no descubrirían nada oculto. Testigos que no confiesan, porque no tienen nada que añadir a lo que ya ha sido dicho. Escritos reacios a cualquier comentario (¡Ah, el horror de Foucault por el comentario!). Autónomos, pero ni realmente independientes, ni inmutables, ya que están en continua transformación, como los átomos a la vez indivisibles y múltiples, si se admite de una vez por todas que hay multiplicidades que no están referidas a ninguna unidad.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero Foucault, se dirá, en esta aventura en que la lingüística juega también su papel, no hace más que, en su propio interés, destruir las esperanzas de un estructuralismo casi difunto. Habría que preguntarse (como yo no estoy en condiciones de responder a esta pregunta, pues me doy cuenta de que hasta este momento no había pronuncia jamás, ni para aprobarla ni para desaprobarla, el nombre de esta disciplina efímera, a pesar de la amistad que me unía con algunos de sus defensores) por qué Foucault, siempre tan por encima de sus pasiones, se enfurece tanto cuando se pretende embarcarle en ese barco que ya gobiernan ilustres capitanes. Varias son las razones. La más simple (por decirlo así) es que todavía presiente en el estructuralismo un resabio de trascendentalismo, pues qué otra cosa significan esas leyes &lt;i&gt;formales&lt;/i&gt; que regulan toda ciencia, permaneciendo ajenas a las vicisitudes de la historia de la que sin embargo dependen tanto su aparición como su desaparición. Mezcla muy importa de un a priori histórico y un a priori formal. Recordemos el vengativo párrafo de &lt;i&gt;La arqueología del saber&lt;/i&gt;, vale la pena. &lt;i&gt;“Nada, pues, sería más grato, pero más inexacto, que concebir este a priori histórico como un a priori formal que estuviese, además, dotado de una historia: gran figura inmóvil y vacía que surgiese un día del tiempo, que ejerciese sobre el pensamiento de los hombres una tiranía a la que nadie podría escapar, y que luego desapareciese de golpe en un eclipse al que ningún acontecimiento hubiese precedido: trascendental sincopado, juego de formas parpadeantes. El a priori formal y el a priori histórico no son ni del mismo nivel ni de la misma naturaleza: si se cruzan, es por que ocupan dos dimensiones diferentes.”&lt;/i&gt; Y recordemos también el diálogo final del mismo libro en que los dos Michel se enfrentan en un duelo a muerte en que no se sabe cuál de los dos recibirá la estocada mortal: &lt;i&gt;“A lo largo de todo este libro, dice uno de ellos, ha tratado usted, don diversa fortuna, de demarcarse del 'estructuralismo'...”&lt;/i&gt; Respuesta del otro, que es importante: &lt;i&gt;“No he negado la historia&lt;/i&gt; (cuando una característica esencial del estructuralismo parece consistir en ignorarla)&lt;i&gt;, he tenido en suspenso la categoría general y vacía del cambio para poner al descubierto unas transformaciones de niveles diferentes; rechazo un modo uniforme de temporización.”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;¿A qué vienen esta discusión tan agría y quizá tan inútil (al menos para aquellos que no ven lo que está en juego)? La razón es que el archivista que quiere ser Foucault y el estructuralista que no quiere ser, aceptan uno y otro (momentáneamente) aparentar trabajar por el único lenguaje (o discurso) del que los filósofos, lingüistas, antropólogos, críticos literarios, pretender extraer las leyes formales (y por tanto a-históricas), permitiendo que se conviertan en la encarnación de un trascendentalismo vicioso que Heidegger nos recordará en dos frases muy simples: el lenguaje no necesita ser fundado, pues es él el que funda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; LA EXIGENCIA DE LA DISCONTINUIDAD&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;Ahora bien, Foucault, cuando se ocupa del discurso, no rechaza la historia, sino que distingue en ella discontinuidades, direcciones, de ningún modo universales, sino locales, que no suponen que, subterráneamente, persevere un gran relato silencioso, un rumor continuo, inmenso e ilimitado que habría que inhibir (o reprimir), a modo de un no-dicho misterioso o de un no-pensado que no sólo estaría esperando su revancha, sino que además elaboraría secretamente el pensamiento haciéndole aparecer eternamente sospechoso. Dicho de otro modo, Foucault, a quien el psicoanálisis no ha llegado nunca a apasionar, está todavía menos dispuesto a aceptar un gran inconsciente colectivo fundamento de un discurso y de toda historia, especie de “providencia prediscursiva” de la que no tendríamos más que transformar en significaciones personales las instancias soberanas, tal vez creadoras, tal vez destructoras.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;En cualquier caso Foucault, mientras trata de descartar la interpretación (“sentido oculto”), la originalidad (la puesta al día de un comienzo único, el &lt;i&gt;Ursprung&lt;/i&gt; heideggeriano) y en fin lo que él mismo llama “la soberanía del significante” (El imperialismo del fonema, del sonido, del tono y hasta del ritmo), trabaja sin embargo todavía sobre el discurso para aislar una forma a la que él dará el nombre desprestigiado de &lt;i&gt;enunciado:&lt;/i&gt; término del que hay que decir que le va a ser más fácil designar aquello que excluye que aquello que afirma (enuncia), en su tautología casi heroica. Leed y releed &lt;i&gt;La arqueología del saber&lt;/i&gt; (título en sí mismo peligroso ya que evoca aquello de lo que hay que apartarse. El logos de la arché o la palabra del origen), y os sorprendereís de encontrar tantas fórmulas de la teología negativa, Foucault emplea aquí todo su talento en describir en frases sublimes aquello que rechaza: &lt;i&gt;“no es esto..., tampoco es esto..., esto ni mucho menos...”, &lt;/i&gt;de manera que n le queda casi nada que decir para dar valor a aquello que precisamente recusa la idea de “valor”: el enunciado raro, singular, que sólo requiere ser descrito o incluso reescrito, en relación con sus únicas condiciones &lt;i&gt;externas&lt;/i&gt; de posibilidad (el afuera, la exterioridad) y dando lugar así a series aleatorias que de cuando en cuando forman un &lt;i&gt;acontecimiento.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;Que lejos estamos del hervidero de frases del discurso ordinario, frases que no cesan de engendrarse por un cúmulo que la contradicción no detiene, sino todo lo contrario, provoca hasta un más allá vertiginoso. Naturalmente, el enigmático enunciado, en la rareza que le viene en parte de que no sabría comportare más que como positivo, sin cogito al que remitir, sin autor único que lo autentifique, libre e todo contexto que le ayudaría a situarlo en un conjunto (del que extraería su sentido o sus diversos sentidos) es ya por sí mismo múltiple o, más exactamente,multiplicidad no unitaria: es serial, ya que la serie es su modo de aglutinarse, teniendo por esencia o por propiedad la capacidad de repetirse (es decir, según Sartre, la relación más desprovista de significación), constituyendo, con otras series, un encabalgamiento o una transformación de singularidades que bien, cuando se inmovilizan, forman un &lt;i&gt;cuadro&lt;/i&gt;, o bien, gracias a sus relaciones sucesivas de simultaneidad, se inscriben en fragmentos a la ves aleatorios y necesarios, comparables sin duda alguna a las tentativas perversas (a decir de Thomas Mann) de la música serial.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;En &lt;i&gt;El orden del discurso&lt;/i&gt;, su lección inaugural en el Colegio de Francia (donde, en principio, se dice lo que se va a hacer en las lecciones siguientes, pero que uno se dispensaría de hacer puesto que ya se ha dicho y que lo que se ha dicho no tolera ningún desarrollo), Foucault enumera, con mayor claridad aunque quizá menos estrictamente (habría que preguntarse si esta perdida de rigor es debida únicamente a las exigencias de un discurso magistral o bien a un principio de desinterés con respecto a la arqueología misma), las nociones que deben servir para un nuevo análisis. De este modo, proponiendo el &lt;i&gt;acontecimiento&lt;/i&gt;, la &lt;i&gt;serie&lt;/i&gt;, la &lt;i&gt;regularidad&lt;/i&gt; y la &lt;i&gt;condición de posibilidad&lt;/i&gt;, se servirá e ellas para oponerlas, término a término, a los principios que según él, han dominado la historia tradicional de las ideas; oponiendo así el acontecimiento a la creación, la serie a la unidad, la regularidad a la originalidad y la condición de posibilidad a la significación -al tesoro enterrado de las significaciones ocultas-. Todo esto está muy claro. Pero ¿no se está enfrentando Foucault a adversarios derrotados hace tiempo? Y sus propios principios ¿es qué acaso no son más complejos de lo que su discurso oficial imagina, con sus sorprendentes fórmulas? Por ejemplo, se da por sentado que Foucault, siguiendo en esto una determinada concepción de la producción literaria, se desembaraza pura y simplemente de la noción de sujeto: no más obra, no más autor, no más unidad creadora. Pero no todo es tan sencillo. El sujeto desaparece: es su unidad, muy determinada, la que es problemática, ya que lo que suscita el interés y la investigación, es precisamente su desaparición (es decir, esta nueva manera de ser que consiste en la desaparición) o incluso su dispersión que no llega a aniquilarle, aunque no nos ofrezca de él más que una pluralidad de posiciones y una discontinuidad de funciones (volvemos a encontrarnos aquí con el &lt;i&gt;sistema de discontinuidades&lt;/i&gt; que, con razón o sin ella, pareció, durante algún tiempo, propio de la música serial).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; ¿SABER, PODER, VERDAD?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;Del mismo modo que, cuando se atribuye de buen grado a Foucault una desconfianza casi nihilista con respecto a lo que él llama voluntad de verdad ( o voluntad de saber esencial) o incluso el rechazo sospechoso de la idea de razón (que tiene un valor universal), creo que se está ignorando la complejidad de su empeño. La voluntad de verdad, sí, sin duda, ¿pero a qué precio? ¿Cuáles son sus máscaras? ¿Qué exigencias políticas se disimulan bajo esta pretensión tan digna? Y todas estas preguntas se imponen tanto más cuanto que Foucault, menos por instinto diabólico que por el destino de los tiempos modernos (que es también su propio destino), se siente condenado a no prestar atención más que a las ciencias dudosas, ciencias que no le gustas, sospechosas ya incluso en su extravagancia denominación de “ciencias humanas” (es en las ciencias humanas en las que está pensando cuando anuncia, con una especia de malevolencia jocosa, la desaparición próxima o probable del hombre que tanto nos preocupa, mientras hacemos todo lo posible, en el momento presente, por convertirlo en póstumo, con nuestra curiosidad que lo reduce a no ser más que un simple &lt;i&gt;objeto&lt;/i&gt; de encuesta, de estadística, e incluso de sondeos). La verdad cuesta cara. No hace falta que recordemos a Nietzsche para estar seguros de ello. Así es como, ya desde &lt;i&gt;La arqueología del saber&lt;/i&gt;, donde la ilusión de la autonomía del discurso parece complacernos tanto (ilusión que tal vez fascinaría a la literatura y al arte), se enuncian las relaciones múltiples del saber y del poder, y la obligación de tomar conciencia de los efectos políticos que produce en uno u otro momento de la historia el viejo deseo de discernir la verdad de la mentira. ¿Saber, poder, verdad? ¿Razón, exclusión, represión? Hay que conocer muy poco a Foucault para pensar que se contente (cotente en el original) con conceptos tan simples o asociaciones tan fáciles. Si decimos que la verdad es en sí misma un poder, no habremos de adelantado gran csa, pues el poder es un término cómodo para la polémica, pero casi inutilizarle en tanto el análisis no le haya retirado su carácter de cajón de sastre. En cuanta a la razón como las diversas formas de racionalidad, una acumulación acelerada de dispositivos racionales, un vértigo lógico de racionalizaciones que actúan y se emplean tanto en el sistema penitenciario como en el sistema hospitalario, y hasta en el sistema escolar. Y Foucault nos propone que grabemos en la memoria esta sentencia de oráculo: “La racionalidad de lo abominable es un hecho de la historia contemporánea. Pero lo irracional no adquiere por eso derechos imprescriptibles”.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; DE LA SUJECIÓN AL SUJETO&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;El libro &lt;i&gt;Vigilar y castigar&lt;/i&gt;, como se sabe, marca el tránsito del estudio de las prácticas discursivas aisladas al estudio de las prácticas sociales que constituyen su segundo termino. Se trata de la emergencia de la política en el trabajo y en la vida de Foucault. En cierto modo, sus preocupaciones siguen siendo las mismas. Del aislamiento masivo a las formas variadas de prisión imposible no hay más que un paso; ningún “salto” en cualquier caso. Pero el encadenamiento (palabra muy adecuada) no es el mismo. El aislamiento es el principio arqueológico de la ciencia médica (por lo demás Foucault nunca perderá de vista este saber imperfecto que le obsesiona, que encontrará incluso entre los Griegos y que terminará por vengarse de él abandonándolo, impotente, a su destino).El sistema penitenciario que pasa del secreto de las torturas y del espectáculo de las ejecuciones al uso refinado de las “cárceles modelos” donde se pueden obtener títulos universitarios, mientras que otros pueden recurrir a la vida satisfecha de los tranquilizantes, nos remite a las exigencias ambiguas y a las obligaciones perversas de un progresismo con todo ineluctable e incluso bienhechor. Cualquier hombre que sepa de dónde viene puede maravillarse de ser quien es, o bien si recuerda las distorsiones a las que ha sido sometido, abandonarse a un desencanto que le paralizará, a menos que a la manera de Nietzsche, recurra al humor genealógico o al desahogo de los juegos críticos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;¿Cómo se aprendió a luchas contra la peste? No fue únicamente mediante el aislamiento de los apestados sino fragmentando estrictamente el espacio maldito, inventando una tecnología de disciplina de la que más tarde se beneficiaría la administración de las ciudades, y, en fin, mediante encuestas minuciosas que, una vez desaparecida la peste, servirán para impedir el vagabundeo (el derecho a ir y venir de la “gente de a pie”), y hasta prohibir el derecho a desaparecer que todavía nos es negado hoy en día de una forma y otra. Si la peste de Tebas tiene por origen el incesto de Edipo, puede considerarse que, genealógicamente, la gloria del psicoanálisis no es más que un lejano efecto de la asoladora peste. De ahí la famosa declaración atribuida a Freud cuando desembarcó en América, aunque uno puede preguntarse si quería decir con aquello que la peste y el psicoanálisis estaban originalmente y no nosológicamente ligados y, por lo tanto, podían intercambiarse simbólicamente. En cualquier caso, Foucault estuvo tentado a ir más lejos. Reconocía o creía reconocer el origen del “estructuralismo” en la necesidad, cuando la peste se extiende, de cartografiar el espacio (físico e intelectual), a fin de determinar exactamente, y según las reglas de una estricta agrimensura, las siniestras regiones de la enfermedad -obligación a la cual, tanto en los campos de maniobra militares como más tarde en la escuela o en el hospital, los cuerpos humanos aprenden a someterse para imbuirse de obediencia y poder funcionar como unidades intercambiables: “En la disciplina, los elementos son intercambiables, ya que cada cual se define por el lugar que ocupa en la serie, y por la distancia que le separa de los demás.”&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;La fragmentación rigurosa que obliga al cuerpo a dejarse registrar, desarticular y, si fuera preciso, reconstituir, encontrará su máxima expresión en la utopía de Bentham, la ejemplar Panopticon, que muestra el poder absoluto de una total transparencia. (Ésta es exactamente la ficción de Orwell.)&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;Una transparencia semejante (como la que Hugo impone a Caín hasta en la misma tumba) tiene la trágica ventaja de hacer inútil la violencia física a la que el cuerpo, de lo contrario, debería someterse. Pero todavía hay más. La vigilancia -El hecho de estar bajo vigilancia- que no consiste únicamente en la que ejercen los guardias, sino que se identifica con la condición humana, cuando se quiere convertir ésta a la vez en obediente (conforme a las reglas) y productiva ( o sea útil), va a dar lugar a todas las formas posibles de observación, de encuesta, de experimentación,de las que no podrá prescindir ninguna ciencia auténtica. ¿Acaso tampoco ningún poder? Esto es menos probable, pues la soberanía tiene unos orígenes oscuros que hay que buscas más en la dirección del gasto que en la del uso, sin hablar de principios organizadores más nefastos todavía, si estos perpetúan el simbolismo de la sangre, a la que el racismo de hoy día continua haciendo referencia.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;Comprobad esto, y denunciado, uno tiene la sensación de que, en cierto modo, Foucault preferiría casi las épocas claramente bárbaras en que los suplicios disimulaban nada de su atrocidad, cuando los crímenes, habiendo atentado contra la integridad del Soberano, establecián unas singulares relaciones entre lo Alto y lo Bajo, de manera que el criminal, mientras expía espectacularmente el quebrantamiento de la prohibición, observa con el brillo de aquello actos que le han apartado de la humanidad (Como Gilles de Rais; como los acusados en &lt;i&gt;El proceso&lt;/i&gt; de Kafka). La prueba está en que las ejecuciones capitales no serán únicamente ocasión de festejos en los que todo el pueble se divierte, porque simbolizan la supresión de las leyes y de las costumbres (de forma excepcional), sino que le incitan a menudo a la rebelión, es decir, le sugieren la idea de que él también tiene derecho a quebrantar con su desobediencia las obligaciones que le impone un rey momentáneamente debilitado. No es por tanto por bondad por lo que se va a hacer más discreta la suerte de los condenados, como tampoco es por clemencia por lo que se van a dejar intactos los cuerpos culpables, combatiendo las “almas y las mentes” para corregirlas o rehabilitarlas. Todo aquello que enmienda la condición carcelaria no es en absoluto detestable, pero corre el riesgo de confundirnos sobre las razones que han hecho esas mejoras deseables o gratas. El silo XVIII parece habernos traído el gusto por las nuevas libertades, cosa que está muy bien. Sin embargo, el fundamento de esas libertades, su “subsuelo” (dice Foucault), no cambia puesto que lo encontramos siempre en una sociedad disciplinaria cuyos poderes de control se disimulan a medida que se multiplican.&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc" href="#sdfootnote1sym"&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Cada día estamos más sujetos. Y de esta &lt;i&gt;sujeción&lt;/i&gt; que ya no es burda sino sutil, extraemos la gloriosa consecuencia de convertirnos en &lt;i&gt;sujetos,&lt;/i&gt; y en sujetos libres, capaces de transformar en saberes los más diversos modos de un poder hipócrita, en la medida en que necesitamos olvidarnos de su trascendencia substituyendo la ley del origen divino por las distintas reglas y los procedimientos razonables que, cuando nos hayamos cansado de ellos, descubriremos que provienen de una burocracia, si bien es cierto que humana, monstruosa (o olvidemos que Kafka que parece describir genialmente las formas más crueles de la burocracia, se inclina también ante ella otorgándole un extraño poder místico, apenas corrompido).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; LA INTIMA CONVICCIÓN&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;Si queremos ver hasta qué punto nuestra justicia necesita de un subsuelo arcaico, basta recordar el papel que juega en ella la casi incomprensible noción de la “íntima convicción”. Nuestra interioridad no solamente permanece sagrada, sino que continúa haciendo de nosotros los descendientes del Vicario savoyano. Es más, la analítica de la conciencia moral (das Gewissen) en Heidegger está basada todavía en esa herencia aristocrática: en el interior de cada uno de nosotros hay una palabra que se hace sentencia, afirmación absoluta. Una ves formulada, este decir primigenio, ajeno a todo diálogo, se convierte en palabra de justicia que nadie tiene derecho a poner en duda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;¿Qué conclusiones podemos sacar de esto? En cuanto a la prisión, Foucault llega a afirmar que es de origen reciente (aunque la ergástula no data precisamente de ayer). O bien, y esto le importa bastante más, observa que la reforma penal es tan antigua como su institución. Lo que, en algún recoveco de su mente, significa la imposible necesidad de reformar aquello que no es reformable. Y además (añado yo) ¿No muestra la organización monástica las excelencias del aislamiento, la maravilla de un mano a mano consigo mismo (o con Dios), el supremo bienestar que procura el silencio, medio idóneo donde se forman los mayores santos y donde se forjan los criminales más empedernidos? Objeción: mientras unos la consienten, los otros la sufren. ¿Pero es tan grande la diferencia? ¿es que no hay acaso más reglas que los conventos que en el espacio celular? Y por último, los únicos presos de por vida ¿no son precisamente aquellos que han hechos los votos &lt;i&gt;perpetuos&lt;/i&gt;? Cielo, infierno, la distancia es unas veces ínfima, otras infinita. De lo que no cabe duda es de que, del mismo modo que Foucault n cuestiona, en sí misma, la razón, sino el peligro de ciertas racionalidades o racionalizaciones, tampoco se interesa por el concepto de poder en general, sino por las relaciones de poder, por su formación, por su especificidad, por su representación. Cuando se produce la violencia, todo aparece claro, pero cuando se produce la adhesión, tal vez no sea más que el efecto de una violencia interior que se oculta en el fondo del consentimiento más sumiso. (¡Cuánto se le ha reprochado a Foucault el que descuide, en sus análisis de los poderes, la importancia de un poder central y fundamental! De donde se ha deducido su llama “apoliticismo”, su rechazo de una lucha que podría ser un día decisiva (la lucha final), su repulsa de todo proyecto de reforma universal, Pero se silencian no sólo sus luchas inmediatas, sino su decisión de no transigir con los “grandes designios” que no serían más que la presuntuosa coartada de la servidumbre cotidiana).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; ¿QUIÉN ES YO HOY EN DÍA?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;La postura, a mi parecer difícil, de Foucault, pero privilegiada también se precisaría así: ¿podemos saber dónde se sitúa, puesto que no se reconoce (en permanente “slalom” entre la filosofía tradicional y el abandono de toda intención seria) ni sociólogo, ni historiador, ni estructuralista, ni pensador o metafísico? Cuando hace sus minuciosos análisis relacionados con la ciencia médica, con el sistema penitenciario moderno, con los usos infinitamente variados de los micro-poderes, con la investidura disciplinaria de los cuerpos, o en fin con el inmenso dominio que se extiende desde la confesión de los culpables a la declaración de los inocentes, o a los monólogos interminables del psicoanálisis, uno se pregunta si está privilegiando únicamente ciertos hechos con valor de &lt;i&gt;paradigmas&lt;/i&gt; o si está volviendo a trazar continuidades históricas de las que se deducirían las diversas formas del saber humano, o en fin (algunos le acusan de ello) si no hace más que pasear al azar por el campo de los acontecimientos conocidos, o mejor aún desconocidos, escogiéndolos de hecho hábilmente para recordarnos que todo conocimiento objetivo sigue siendo dudoso, y que incluso las pretensiones de la subjetividad serían ilusorias. ¿Acaso no ha declarado él mismo a Lucette Finas: “Nunca he escrito otra cosa que ficciones y soy perfectamente consciente de ello”? Dicho de otro modo soy un narrador de fábulas de las que no sería prudente sacar conclusiones morales. Pero Foucault no sería Foucault, si no se corrigiera o no martirizara en el acto: “Sin embargo creo que es posible hacer funcionar a las ficciones en el interior de la verdad”. De este modo, la noción de verdad no aparece en absoluto desechada, como tampoco se pierde de vista la idea de sujeto o el interrogante sobre la constitución del hombre como sujeto. Estoy seguro que el notable libro de Claude Morali: &lt;i&gt;¿Quién es yo hoy en día?&lt;/i&gt; no le hubiera dejado indiferente&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; SOCIEDAD DE SANGRE, SOCIEDAD DE SABER.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;Sin embargo, la vuelta de Foucault sobre ciertas cuestiones tradicionales (aunque sus respuestas continúen siendo genealógicas) fue precipitada por unas circunstancias que no pretendo dilucidar, porque me parecen de naturaleza privada. Y porque además no serviría de nada conocerlas. Él mismo ha dado explicaciones, sin convencer a nadie, sobre el largo silencio que siguió al primer volumen de la &lt;i&gt;Historia de la sexualidad&lt;/i&gt;, esa &lt;i&gt;Voluntad de saber&lt;/i&gt; que es tal vez de su obras más atractivas, por su brillantez, su estilo mordaz, sus afirmaciones que conmocionan las ideas tradicionales. Libro que está en la línea de &lt;i&gt;Vigilar y castigar&lt;/i&gt;. Nunca Foucault se había explicado con tanta claridad sobre el Poder que no se ejerce a partir de un Lugar único y soberano, sino que emana de abajo, de las entrañas del cuerpo social, procediendo de fuerzas locales, móviles y transitorias, a veces minúsculas, hasta organizarse en potentes homogeneidades que se convierten en hegemónicas de resultas de su convergencia. Pero, ¿por qué este retorno a una meditación sobre el poder, cuando el nuevo envite de sus reflexiones consiste en desvelar los dispositivos de la sexualidad? Por varias razones de las que, un poco arbitrariamente, no expondré más que dos: por un lado, confirmando sus análisis del poder, Foucault cree recusar las pretensiones de la Ley que, vigilando, es decir prohibiendo, tales manifestaciones sexuales, continúa afirmándose como esencialmente constitutiva del Deseo. Por otro, la sexualidad, tal y como él la entiende, o al menos la importancia exagerada que se le concede hoy día (un hoy día que se remonta en el tiempo), señala el tránsito de una sociedad de sangre, o caracterizada por el simbolismo de la sangre: eso quiere decir glorificación de la guerra, soberanía de la muerte, apología de los suplicios, y finalmente grandeza y honorabilidad del crimen. El poder se expresa entonces esencialmente constitutiva del Deseo. Por otro, la sexualidad, tal y como él la entiende, o al menos la importancia exagerada que se le concede hoy día (un hoy día que se remonta en el tiempo), señala el tránsito de una sociedad de sangre, o caracterizada por el simbolismo de la sangre, a una sociedad de saber, de norma  y de disciplina. Sociedad de sangre: eso quiere decir glorificación de la guerra, soberanía de la muerte, apología de los suplicios, finalmente grandeza y honorabilidad del crimen. El poder se expresa entonces esencialmente a través de la sangre -de ahí el valor de los linajes(tener una sangre noble y pura, no temer el derramarla, al mismo tiempo que prohibición de las mezclas azarosas de sangre, de donde provienen las disposiciones de la ley del incesto e incluso una provocación al incesto implícita en su honor y en su prohibición misma)-. Pero cuando el poder renuncia a estar ligado únicamente al prestigio de la sangre y de la sanguinidad (bajo influencia también de la Iglesia que va a sacar provecho trastocando las reglas de la alianza -por ejemplo la supresión del levirato-, la “sexualidad” adquiriría una preponderancia que la asociará no ya a la Ley, sino a la norma, no ya a los derechos de los señores, sino al porvenir de la especie -la vida- bajo el control de un saber que pretende determinarlo todo y regularlo todo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;Tránsito por tanto de la “sanguinidad” a la sexualidad. Sade es a la vez ambiguo testigo y la demostración fabulosa. Sólo le importa el placer, sólo cuentan el orden del goce y el ilimitado derecho e la voluptuosidad. El sexo es el único Bien, y el Bien rechaza cualquier regla, cualquier norma, excepto (y esto es importante) la que intensifica el placer por la satisfacción de violarla, incluso al precio de la muerte de los demás o de la propia muerte exaltante -muerte sumamente feliz, sin arrepentimientos y sin angustias-. Foucault dice entonces: “La sangre ha reabsorbido al sexo”. Conclusión que sin embargo me extraña, pues Sade, un aristócrata que, más aún en su obra que en su vida, no tuvo en cuenta a la aristocracia más que para procurarse placeres vapuleándola, instituyó en su más alto grado la soberanía del sexo. Si, en sus sueños o en sus fantasías, se complace matando y acumulando víctimas a fin de transgredir los límites que la sociedad, es decir la naturaleza, impondrían a sus deseos, si se complace con la sangre (aunque menos que con el esperma, o, como él suele decir, la “jodedura”), no se preocupa en absoluto por mantener una casta de sangre pura o de sangre superior. Más bien al contrario: la Sociedad de los Amigos del Crimen no se guía por la aspiración de ningún principio eugenésico, por lo demás irrisorio; desembarazarse de las leyes oficiales y unirse mediante reglas secretas, tal es la fría pasión que da al seo y no a la sangre primacía. Moral que revoca pues, o que cree revocar, los fantasmas del pasado. De manera que uno está tentado de decir que, con Sade, el sexo toma el poder, lo que naturalmente significa también que en lo sucesivo el poder y el poder político van a ejercerse insidiosamente utilizando para ello los dispositivos de la sexualidad.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; EL RACISMO ASESINO&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;Al indagar en el tránsito de una sociedad de sangre a una sociedad donde el sexo impone su ley y la ley sirve del sexo para imponerse, Foucault se encuentra, una ves más, confrontando con aquello que, en nuestra memoria, sigue siendo la mayor catástrofe y el horror más espantoso de los tiempos modernos. “El nazismo, dice, ha sido la combinación más pueril y la más artera -y lo uno está en función de lo otro- de los fantasmas de la sangre con el paroxismo disciplinario”. La sangre, sin duda alguna, la superioridad por la exaltación de una sangre pura, limpia de toda mezcla (fantasma biológico que disimula el derecho al dominio reconocido a una hipotética sociedad indoeuropea cuya más alta manifestación sería la sociedad germánica),la obligación, por consiguiente, de salvar esta sociedad pura suprimiendo al resto de la humanidad y, ante todo, la herencia indestructible del pueblo de Jerusalén. La ejecución del genocidio requiere todas las formas del poder, incluidas las nuevas formas de un bio-poder cuyas estrategias imponen un ideal de precisión, de método, de fría determinación. Los hombres son débiles. Sólo llevan a cabo lo peor en la ignorancia de lo que hacen hasta que se acostumbran a ello y se sienten justificados por la “grandeza” de una disciplina rigurosa y las órdenes de un guía indiscutible. Aunque en la historia hitleriana las extravagancias sexuales tienen un papel secundario pronto suprimido. La homosexualidad, expresión del compañerismo guerrero, no proporciona a Hitler más que un pretexto para destruir las bandas rebeldes, con todo a su servicio, pero que, indisciplinadas, seguían todavía por el camino del ideal burgués en la obediencia ascética, ya fuese a un régimen que se proclamaba por encima de toda ley, pues que él era la ley misma.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;Foucault piensa que, para impedir la proliferación de los mecanismos de poder de los que iba a abusar monstruosamente el racismo asesino (controlándolo todo, incluso la sexualidad de cada día), Freud presintió la necesidad de dar marcha atrás, lo que le condujo, con su infalible instinto que hacía de él el adversario privilegiado del fascismo, a restaurar la antigua ley de la alianza, la de “consanguinidad prohibida, del Padre-Soberano”: en una palabra, devolvía a la “ley”, en detrimento de la norma, los derechos anteriores, sin sacralizar por ello la prohibición, es decir el estatuto represivo, del que únicamente le importaba desmontar el mecanismo o desvelar el origen (censura, represión, superyó, etc.). De ahí el carácter ambiguo del psicoanálisis: por un lado, nos hace descubrir o redescubrir la importancia de la sexualidad y de sus “anomalías”, y por otro, reune en torno del Deseo -más para fundarlo que para explicarlo- a todo el antiguo orden de la alianza, de modo que no va ya por la senda de la modernidad, constituyendo inclusa una especie de formidable anacronismo -lo que Foucault llamará una &lt;i&gt;retroversión histórica&lt;/i&gt;, denominación peligrosa pues parece hacerle partidario de un progresismo histórico, e incluso historicista, del que está muy alejado.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; LA OBSTINACIÓN EN HABLAR DE SEXO&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;Quizá convenga decir a estas alturas que Foucault, en esta obra sobre la Historia de la sexualidad, no entabla con el psicoanálisis ningún combate, que por lo demás sería irrisorio. Pero tampoco oculta su inclinación a no ver en él más que el desenlace de un proceso, estrechamente asociado a la historia cristiana. La confesión, el reconocimiento de la culpa, los exámenes de conciencia, las meditaciones sobre los extravíos de la carne sitúan en el centro de la existencia el interés sexual, y finalmente fomentan las tentaciones más extrañas de una sexualidad que se propaga por todo el cuerpo humano. Se alienta lo que se pretende desalentar. Se da la palabra a todo aquello que hasta entonces había permanecido en silencio. Se pone un precio fijo a aquello que se desearía reprimir, convirtiéndolo así en obsesivo. Del confesionario al diván, hay siglos de distancia (pues hace falta tiempo para avanzar algunos pasos), pero, de los pecados a los placeres, y del murmullo secreto a la charla interminable, se encuentra la misma obstinación en hablar de sexo, lo mismo para liberarse de él que para perpetuarlo, como si la única ocupación, en el empeño de adueñarse uno de su verdad más preciosa, consistiera en consultarse consultando a los demás sobre el dominio maldito y bendito de la mera sexualidad. HE seleccionado algunas frases en las que Foucault formula su verdad con cierto humor: “Somos, ante todo, la única civilización que cuenta con representantes retribuidos para escuchar a cada cual las confidencias de su sexo... han puesto sus oídos en alquiler”. Y sobre todo este irónico juicio sobre el considerable tiempo empleado, y quizá perdido, en elaborar un discurso sobre el sexo: “Quizá un día todo esto cause perplejidad. No se comprenderá bien cómo una civilización, consagrada por otra parte a desarrollar inmensos aparatos de producción y de destrucción, ha podido encontrar el tiempo y la infinita paciencia para interrogarse con tanta ansiedad sobre todo lo concerniente al sexo, se sonreirá quizá al recordar que aquellos hombres que hemos sido creían que en el sexo había una verdad al menos tan preciosa como la que habían buscado ya en la tierra, en las estrellas y en las formas puras del pensamiento; sorprenderá la obstinación que hemos puesto en fingir arrancar de su noche una sexualidad que todo -nuestros discursos, nuestro hábitos, nuestras instituciones, nuestros reglamentos, nuestros saberes- producía a plena luz del día y divulgaba estrepitosamente...” Pequeño fragmento de un panegírico al revés donde parece que Foucault, ya desde este primer tomo sobre la &lt;i&gt;Historia de la sexualidad&lt;/i&gt;, quisiera poner término a las vanas preocupaciones a las que se propone sin embargo consagrar un número considerable de volúmenes que finalmente no llegará a escribir.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal; page-break-before: always; text-align: center;"&gt; ¡OH, AMIGOS!&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;" align="justify"&gt;Buscará y encontrará una solución (un medio, en resumidas cuentas, de continuar siendo genealogista, si es que no arqueólogo). Alejándose de los tiempos modernos e interrogando a la Antigüedad (sobre todo la antigüedad griega) -la tentación que tenemos todo de “volver a nuestras fuentes”-; ¿y por qué no al antiguo judaísmo donde la sexualidad juega un gran papel y donde la Ley tiene su origen?). ¿Con qué fin? Aparentemente para pasar de los tormentos de la sexualidad a la simplicidad de los placeres y para arrojar nueva luz sobre los problemas que sin embargo plantean, aunque ocupen mucho menos la atención de los hombres libres y no conozcan la dicha ni el escándalo de lo prohibido. Pero no puedo evitar pensar que, con &lt;i&gt;La voluntad de saber&lt;/i&gt;, las críticas vehementes que ha sucitado este libro, una especia de caza de inteligencia (bastante próxima a una “caza del hombre”) que se ha producido, y tal vez una experiencia personal que yo no puedo más que suponer y de la que creo que él mismo se sorprendió en la ignorancia de lo que representaba (un cuerpo sólido que deja de serlo, una enfermedad grave que apenas presiente, en fin, la proximidad de una muerte que le aboca no ya a la angustia, sino a una sorprendente y nueva serenidad), modifican profundamente su relación con el tiempo y con la escritura. Los libros que va a escribir sobre temas que sin embargo le atañen personalmente, son, a primera vista, libros de historiador erudita más que obras de investigación personal. Hasta el estilo es diferente: sobrio, sosegado, sin la pasión que anima a tantos de sus otros textos. En una entrevista con Herbert Dreyfus y Paul Rabinow&lt;a class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote2anc" href="#sdfootnote2sym"&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, cuando le preguntan sobre sus proyectos, exclama de pronto: “¡Oh, ante todo voy a ocuparme de mi mismo!”. Frase que no es fácil de interpretar, incluso si uno piensa un poco a la ligera que, a imitación de Nietzsche, se inclinaba a buscar en los griegos menos una moral cívica que una ética individual que le permitiera hacer de su existencia -de lo que le quedaba de vida- una obra de arte. De ahí la tentación de ir a buscar a la Antigüedad la revalorización de las prácticas de la amistad, las cuales, sin llegar a perderse, no han vuelto a encontrar, salvo entre algunos de nosotros, su excelsa virtud. La &lt;i&gt;philia&lt;/i&gt; que, entre los Griegos, e incluso entre los Romanos, era el modelo de todo lo que hay de excelente en las relaciones humanas (con el carácter enigmático que le confieren las exigencias opuestas, a la vez reciprocidad pura y pura generalidad), puede ser acogida como una herencia capaz siempre de enriquecerse. La amistad le fue tal vez prometida a Foucault como un don póstumo, por encima de las pasiones, de los problemas de pensamiento, de los peligros de la vida que el sentía por los demás más que por él mismo. Dejando testimonio de una obra que necesita ser estudiada (leída sin prejuicios) más que alabada, pienso seguir fiel, aunque sea torpemente, a la amistad intelectual que su muerte, para mí muy dolorosa, me permite hoy declarar: mientras me repita la frases atribuida por Diógenes Laercio a Aristóteles: “¡Oh, amigos! No hay ningún amigo”.&lt;/p&gt; &lt;div id="sdfootnote1"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym" href="#sdfootnote1anc"&gt;1&lt;/a&gt;“Las 	luces que han inventado las libertado han sido también la 	disciplina”. (Esto es quizás algo exagerado: las disciplinas se 	remontan a tiempos prehistóricos, cuando, por ejemplo, se hace del 	oso mediante el adiestramiento lo que será más tarde un perro 	guardián o un valiente policía.)&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;div id="sdfootnote2"&gt; 	&lt;p class="sdfootnote"&gt;&lt;a class="sdfootnotesym" name="sdfootnote2sym" href="#sdfootnote2anc"&gt;2&lt;/a&gt;Michel 	Foucault: &lt;i&gt;Un recorrido filosófico&lt;/i&gt; (Gallimard), estudio al 	que debo mucho.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/96a7068b-ea88-4cbe-9926-6cb2c8458675/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=96a7068b-ea88-4cbe-9926-6cb2c8458675" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zem-script more-related"&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://static.zemanta.com/readside/loader.js" defer="defer"&gt;&lt;/script&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-5278158276190713597?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/TUY2ZsBZc8A" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/TUY2ZsBZc8A/maurice-blanchot-michel-foucault-tal-y.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/03/maurice-blanchot-michel-foucault-tal-y.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-5261305581693503672</guid><pubDate>Fri, 06 Feb 2009 07:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-05T23:55:17.604-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Television</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Proyecto Delirium</category><title>A los que aun no pierden su capacidad de asombro</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 212px;"&gt;&lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Braun_HF_1.jpg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/ee/Braun_HF_1.jpg/202px-Braun_HF_1.jpg" alt="Braun HF 1, Germany, 1959" style="border: medium none ; display: block;" height="265" width="202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via &lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Braun_HF_1.jpg"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Vivimos en una época dominada por la retorica de la imagen... no, la dictadura. Algunos quisieron advertirnos de esto y sin embargo... bueno, creo que sabemos que no sirvieron de mucho esas advertencias.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Bueno... se me ha ocurrido una pequeña locura, me gustaría saber si alguien se apunta.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La idea es crear un punto de resistencia a las instituciones que controlan el flujo de la información; cosa terrible en nuestra contemporaneidad.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nos hemos tragado su mala música, hemos permitido que ellos sean quienes establezcan las coordenadas de nuestra mitología contemporánea , en la &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Television" title="Television" rel="wikipedia"&gt;TV&lt;/a&gt; abierta no tenemos de donde elegir (bueno; hay una elección ficticia...) por que algunos empresarios escogen lo que es bueno para ver.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sé que es imposible que logremos crear un canal de TV abierta. Más nada nos impide crear uno que se pueda transmitir por internet.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Este canal habría de ser una barricada en una lucha (absurda) contra la dictadura televisiva y su ideología y un lugar para la creación discursiva.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;De lograrse formar el canal buscaríamos llegar a todos lados aprovechando la viralidad del internet.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No es mucho... pero es algo. Como intelectuales... algo debemos hacer... algo debemos hacer con lo que quieren hacer de nosotros.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Desde luego... podríamos discutir este asunto...&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;¿Alguien dice yo?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/c177b40c-481e-449f-b08b-14949411a2fc/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=c177b40c-481e-449f-b08b-14949411a2fc" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-5261305581693503672?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/VRVGbSt8xU0" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/VRVGbSt8xU0/los-que-aun-no-pierden-su-capacidad-de.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/02/los-que-aun-no-pierden-su-capacidad-de.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-4279987481294235277</guid><pubDate>Wed, 04 Feb 2009 20:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-04T15:20:06.331-08:00</atom:updated><title>Crónicas de Oligopolilandia</title><description>&lt;p&gt;¿Quién gobierna &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Mexico" title="Mexico" rel="wikipedia"&gt;México&lt;/a&gt;?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Participación de Denisse Dresser en el foro "Ante la Crisis ¿Qué hacer para crecer?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Parte I&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/yCdOktxWMe0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/yCdOktxWMe0&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="344" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Parte II&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/TJmNWe2Wt9g&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/TJmNWe2Wt9g&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="344" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Parte III&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/obCrE5I94uY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/obCrE5I94uY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x5d1719&amp;amp;color2=0xcd311b" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="344" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay que resaltar algo que ha dicho la Dra. Dresser: "La solución es política no económica" y siguiendo eso... hay que recordar a Foucault: "Todo lo que se ha contruido historicamente puede ser destruido politicamente"&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¡Saludos!&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/f09e52c4-7473-4e8f-ac91-3786c625fd95/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=f09e52c4-7473-4e8f-ac91-3786c625fd95" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-4279987481294235277?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/9qlfT57yxUY" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/9qlfT57yxUY/cronicas-de-oligopolilandia.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/02/cronicas-de-oligopolilandia.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-2727823567997825280</guid><pubDate>Wed, 04 Feb 2009 06:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-04T10:39:41.871-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Latín</category><title>Apuntes de latín básico I</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 180px;"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/31192677@N03/3219546547"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3348/3219546547_169e171298_m.jpg" alt="Lucretius &amp;quot;De Rerum Natura&amp;quot; Liber I" style="border: medium none ; display: block;" height="240" width="170"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image by &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/31192677@N03/3219546547"&gt;Chemical Heritage Foundation&lt;/a&gt; via Flickr&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;   	&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt; 	&lt;title&gt;&lt;/title&gt; 	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Linux)"&gt; 	&lt;meta name="CREATED" content="0;0"&gt; 	&lt;meta name="CHANGED" content="0;0"&gt; 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		TD P { margin-bottom: 0cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;/p&gt;Apuntes de Latín básico.
&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;1.- &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Origen" title="Origen" rel="wikipedia"&gt;Origen&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El latín pertenece a la rama itálica de la familia lingüistica indoeuropea. Comenzo a hablarse en Lacio, Su capital &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alba_Longa" title="Alba Longa" rel="wikipedia"&gt;Alba longa&lt;/a&gt; y luego &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Roma_people" title="Roma people" rel="wikipedia"&gt;Roma&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hay dos formas de latín; a saber:&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Forma literario y oficial (Latín 	culto)&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Conversación popular (Latín 	vulgar)&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Al deshacerse el imperio surgieron nuevos dialectos que llegarían al nivel de lenguas (es decir; las lenguas romances, románicas o neolatinas): romano, dálmata, ladino, italiano, sardo, provenzal, catalán, &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Spanish_language" title="Spanish language" rel="wikipedia"&gt;castellano&lt;/a&gt; y gallegoportugués.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;2.- El alfabeto latino.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El alfabeto latino se compone de 25 letras.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;i&gt;El alfabeto latino.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;table border="1" bordercolor="#000000" cellpadding="4" cellspacing="0" width="100%"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;col width="10"&gt; 	&lt;tbody&gt;&lt;tr valign="top"&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;A&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;B&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;C&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;D&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;E&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;F&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;G&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;H&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;I&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;J&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;K&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;L&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;M&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;N&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;O&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;P&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;Q&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;R&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;S&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;T&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;U&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;V&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;X&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;Y&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;Z&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 	&lt;/tr&gt; 	&lt;tr valign="top"&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;a&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;b&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;c&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;d&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;e&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;f&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;g&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;h&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;i&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;j&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;k&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;l&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;m&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;n&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;o&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;p&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;q&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;r&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;s&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;t&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;u&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;v&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;x&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;y&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 		&lt;td width="4%"&gt; 			&lt;p&gt;z&lt;/p&gt; 		&lt;/td&gt; 	&lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;3.- Clasificación de las letras latinas.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las letras latinas se clasifican en:&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Vocales&lt;/p&gt; 	&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Vocales fuertes (a, e, o)&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Vocales débiles (i, y, u)&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Diptongos&lt;/p&gt; 	&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;ae&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;oe&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;au&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;eu&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;ei&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;ui&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Consonantes.&lt;/p&gt; 	&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Simples: b, c, d, f, g, h, j, k, 		l, m, n, p, q, r, s, t, v.&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Consonantes dobles: x, z.&lt;/p&gt; 		&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La &lt;i&gt;x&lt;/i&gt; es un sonido 				compesto de &lt;i&gt;c-s&lt;/i&gt; o de &lt;i&gt;gs.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 				&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;la &lt;i&gt;z&lt;/i&gt; equivale a &lt;i&gt;ds.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 			&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Se denominan &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;u&gt;sonoras&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; a las consonantes que se pronuncian haciendo vibrar las cuerdas vocales; en caso contrario, reciben el nombre de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;sordas.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;Las consonantes simples pueden clasificarse teniendo en cuenta el punto o modo de articulación.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WgkvW4Nk-_g/SYlDJ7tpGcI/AAAAAAAAAQQ/FhPnDpLxxS0/s1600-h/punto+de+articulaci%C3%B3n+modificado.png"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WgkvW4Nk-_g/SYlDJ7tpGcI/AAAAAAAAAQQ/FhPnDpLxxS0/s320/punto+de+articulaci%C3%B3n+modificado.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298840274505112002" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;4.- Pronunciación.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Las 	vocales latinas se pronuncian como en castellano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Los 	digramas &lt;/span&gt;&lt;i&gt;ae&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;oe&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; 	se pronuncian &lt;/span&gt;&lt;i&gt;e&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;En latín las 	consonantes se pronuncian como en castellano &lt;u&gt;pero&lt;/u&gt;:&lt;/p&gt; 	&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;La &lt;i&gt;j&lt;/i&gt; 		se pronuncia como &lt;i&gt;y&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;La &lt;i&gt;ll&lt;/i&gt; 		se pronuncia como &lt;i&gt;dos eles&lt;/i&gt;. Ejem.: &lt;i&gt;Bellum&lt;/i&gt; (Bel-lum)&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;La &lt;i&gt;ph&lt;/i&gt; 		se pronuncia &lt;i&gt;f&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;La &lt;i&gt;ch&lt;/i&gt; 		se pronuncia &lt;i&gt;k&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;la &lt;i&gt;th&lt;/i&gt; 		se pronuncia &lt;i&gt;t&lt;/i&gt; (¿sorprendidos?)&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;la t seguida 		de &lt;i&gt;i&lt;/i&gt; o de otra vocal se pronuncia &lt;i&gt;c&lt;/i&gt;, excepto cuando 		es &lt;i&gt;t&lt;/i&gt; inicial o va precedida de &lt;i&gt;s, x&lt;/i&gt; u otra &lt;i&gt;t&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;La &lt;i&gt;h&lt;/i&gt; 		es muda. (más sorprendidos aun... xD)&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;5.- Pronunciación Clásica.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Los 	diptongos &lt;/span&gt;&lt;i&gt;ae&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;oe&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; 	se pronuncian tal y como están escritos; pero no se deshace el 	diptongo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Cuando 	la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;g&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; y la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;q&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; 	iban seguidas de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;u&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; , 	esta se pronunciaba siempre&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La 	&lt;/span&gt;&lt;i&gt;g&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; sonaba siempre 	suave. Ej.: Gelu (guelu)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;la&lt;/span&gt;&lt;i&gt; 	y&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; se escribía &lt;/span&gt;&lt;i&gt;y&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; 	pero sonaba como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;i&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La 	&lt;/span&gt;&lt;i&gt;t&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; tenía siempre 	sonido de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;t&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La 	c sonaba siempre como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;k&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La 	&lt;/span&gt;&lt;i&gt;v&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; consonante se 	pronunciaba como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;u&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;6.- Cantidad prosódica. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;En latín las vocales y las silabas pueden ser largas, breves o indiferentes (comunes):&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Para 	indicar que una vocal es larga se coloca sobre ella el signo -. Ej. 	&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Pūnio&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Las 	breves se indican superponiéndoles el signo ᴗ. Ej. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Legĕre.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Las 	indiferentes llevan superpuesta los dos signos. Ej. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Tenebræ&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; 	(El signo va sobre &lt;/span&gt;&lt;i&gt;æ&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;7.- Acentuación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;En latín no existe el acento gráfico pero si el prosódico. Sus normas son:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;En 	Latín no hay palabras agudas ni sobresdrújulas. Por lo tanto en 	palabras bisílabas el acento recae sobre la penúltima. Ej.- &lt;/span&gt;&lt;i&gt;cólor, 	lábor.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;En 	palabras de más de dos silabas, decide la penúltima; si esta es 	larga, el acento va sobre ella. Si la penúltima es breve, el acento 	recae en la penúltima.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Es 		larga cuando:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 		&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La 			vocal va seguida de dos consonantes o de una consonante doble 			(x,z). Ej. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Ārma, āxis, gāza.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 			&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;La 			reunión de dos vocales, formando un diptongo. Ej. Quaero&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 			&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;la 			vocal procedente de una contracción. Ej. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Inquīro&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; 			(de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;in&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;quaero&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt; 		&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Es 		breve toda vocal seguida de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;otra vocal&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; 		o de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;h.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; 	&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ol&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;i&gt;Ejercicio de lectura:&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(191, 100, 26);"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Gaudeamus Igitur.&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(191, 100, 26);"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;(fragmeto)&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="right"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;i&gt;Gaudeamus igitur,
&lt;br /&gt;iuvenes dum sumus. (bis)
&lt;br /&gt;Post iucundam iuventutem,
&lt;br /&gt;post molestam senectutem,
&lt;br /&gt;nos habebit humus.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;i&gt;Ubi sunt qui ante nos
&lt;br /&gt;in mundo fuere?
&lt;br /&gt;Transite ad superos,
&lt;br /&gt;vadite ad inferos,
&lt;br /&gt;hos si vis videre.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;i&gt;Vivant omnes virgines,
&lt;br /&gt;fáciles, formosae
&lt;br /&gt;vivant et mulieres
&lt;br /&gt;tenerae, amabiles
&lt;br /&gt;bonae, laboriosae.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;i&gt;Vita nostra brevis est,
&lt;br /&gt;breve finietur.
&lt;br /&gt;Venit mors velociter,
&lt;br /&gt;rapit nos atrociter,
&lt;br /&gt;nemini parcetur.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Bibliografía.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Gramática latina. Agustín Mateos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.bibliotheka.org/?/ver/5392"&gt;&lt;b&gt;Abeille Luciano&lt;/b&gt; - Gramatica Latina
&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png"&gt;&lt;/p&gt;  
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/f7287d5e-0543-4610-9534-aebdd6567b4d/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=f7287d5e-0543-4610-9534-aebdd6567b4d" alt="Reblog this post [with Zemanta]"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-2727823567997825280?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/NZopRPgIoYA" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/NZopRPgIoYA/apuntos-de-latin-basico-i.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/_WgkvW4Nk-_g/SYlDJ7tpGcI/AAAAAAAAAQQ/FhPnDpLxxS0/s72-c/punto+de+articulaci%C3%B3n+modificado.png" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/02/apuntos-de-latin-basico-i.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-166733242829320938</guid><pubDate>Fri, 30 Jan 2009 17:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-30T09:19:21.853-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ludwig Wittgenstein</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">posmodernidad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">filosofía</category><title>Curso sobre el Tractatus de Wittgestein transmitido por canal 22</title><description>&lt;p class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 212px;"&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Wittgenstein1930.jpg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/thumb/c/c9/Wittgenstein1930.jpg/202px-Wittgenstein1930.jpg" alt="Ludwig Wittgenstein" style="border: medium none ; display: block;" height="312" width="202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Wittgenstein1930.jpg"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Copio y pego y mensaje que me han mandado a una de las redes sociales que pertenezco; esperando ayudar en la difusión.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;From: Alejandro Tomasini Bassols&lt;br /&gt;Subject: Curso sobre el Tractatus de Wittgenstein transmitido por Canal 22&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimados colegas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir del miércoles 11 de febrero y durante 5 semanas estaré en vivo por el canal 22 impartiendo, de 9.00 am a 10.00 am, cosa totalmente inusitada, un curso sobre el &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Tractatus_Logico-Philosophicus" title="Tractatus Logico-Philosophicus" rel="wikipedia"&gt;Tractatus Logico-Philosophicus&lt;/a&gt; de Wittgenstein. Ojala pudieran hacerle un poco de publicidad al evento entre los colegas . Gracias de antemano por la difusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandro Tomasini Bassols&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/162bf907-65b5-4461-bd59-a8f458ecf8e5/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=162bf907-65b5-4461-bd59-a8f458ecf8e5" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-166733242829320938?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/syPbtONXfvw" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/syPbtONXfvw/curso-sobre-el-tractatus-de-wittgestein.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/01/curso-sobre-el-tractatus-de-wittgestein.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-9206913657521755494</guid><pubDate>Sat, 24 Jan 2009 21:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-24T14:48:09.392-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">poesìa</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">locura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hedoné</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hedonismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">ocio</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Personal</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">De mi vida</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Artes</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">autobiografìa</category><title>Le Roi est mor, vive le Roi!</title><description>&lt;span class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 212px;"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/53/LouisXVI-France1.jpg/202px-LouisXVI-France1.jpg" alt="Portrait of Louis XVI of France" style="border: medium none ; display: block;" height="226" width="202" /&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via Wikipedia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;   	&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt; 	&lt;title&gt;&lt;/title&gt; 	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Linux)"&gt; 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Este pequeño ejercicio tiene dos simples funciones; una de ellas ideal (e improbable) la otra de ellas estilística.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Explico la primera; la ideal.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En vista de que el último proyecto que me ha golpeado intempestivamente es “La muerte voluntaria considerada como una de las bellas artes: por una teoría, estética y ética.”, he decidido tratar de comprender a los sujetos que pretendo estudiar; no estudiando las causas y azares que los llevaron a tomar tal decisión, sino intentar ponerme en sus lugares; en su lugar, para esto recurriré a una técnica poco ortodoxa... escribiré una nota suicida, teniendo en mente que inmediatamente terminando de escribir la nota pasaré de las palabras a la acción sin miramientos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Esta idea se me ha ocurrido en un momento histórico en el que me es muy fácil ponerme en esa situación hipotética (agradecimientos al humor que solo tienen los poetas).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La función estilística.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Quiero experimentar en un género de la literatura que es poco tomado en cuenta; ni siquiera es considerado género por los autores “mayores” (o como prefiero llamarles “Las Vacas Sagradas”); más esto no tiene por que sorprendernos, esas vaquitas, cuando se suben en su trono difícilmente pueden ver lo que hay más allá de sus narices. Para esto; después de esté texto “colgaré” en diversos “haven's” en internet una serie de cartas suicidas, elegidas de manera completamente arbitraria (¿es eso una sorpresa en mis gustos?).&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;De la misma forma aprovecharé esté espacio para dar a conocer un poco de lo que sería mi texto sobre la muerte voluntaria; a la vez que encontrarán mucha influencia (contaminación) del pensamiento de A. Camus... con el tiempo me desharé de esa carga.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y si han llegado hasta aquí puedo inferir dos cosas, solo dos; o son unos voyeurs o en realidad están interesados en el texto por algo más allá de los delirios de un neurótico a punto de dar el último respiro. Optaré por la &lt;i&gt;primera&lt;/i&gt; opción.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;" align="center"&gt;&lt;i&gt;Le Roi est mor, vive le Roi!&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Esta francofonía me revela algo; algo muy importante en esté momento. Nadie es necesario, todos somos contingentes, no somos únicos e irrepetibles, &lt;i&gt;somos la mierda cantante y danzante del mundo. Ni siquiera el Rey&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; es tan necesario para sus subditos; la costumbre francesa nos lo mostró hace siglos; Louis XVI, Lousi XV, Louis XIV, después de muertos ¿Para qué esperar a &lt;/span&gt; Amigos míos; no se engañen con el tono trágico del inicio, les garantizo que en este momento estoy muy lejos de estar triste o infeliz, &lt;i&gt;au contraire&lt;/i&gt;, me invade una felicidad casi total, cada fibra de mi existir vibra en armonía con cada parte del universo. Soy un iluminado.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;¿Por qué no vivir, por qué escoger morir? Por que he aprendido a amar la vida; por que he dedicado cada día de mi en aprender a amarle, a ser uno con ella y me dí cuenta de que la mayoría de los que dicen amar vivir mienten; pues desdeñan una parte importantísima de ella: La muerte.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Vida y muerte son una y no-dos, no están separados; la una da sentido a la otra; de la misma manera que no podríamos conocer la miseria sin la abundancia, el placer sin el dolor, ¡Nunca sabríamos a quién amar si no le hemos odiado!&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hasta ahora parece que hablo de &lt;i&gt;tesis&lt;/i&gt; contrarias, como si esto fuera una lógica binaria: malo/bueno, vivir/morir, vigilia/sueño... pero ¡Oh! Tengo que revelarles que la práctica me lo ha mostrado; no hay diferencia entre una y otro; no-dos, son una todas las cosas, esto escapa a nuestra percepción. Y la única forma de unirlas es a través de una ascesis. Pero no la ascesis de los decadentes; esos inmundos degenerados que rechazan el cuerpo; nuestra ascesis tiene que estar en la búsqueda de la &lt;i&gt;voluptas&lt;/i&gt; y la búsqueda de un &lt;i&gt;ars vivenvi&lt;/i&gt;. Mi suicidio es el remate, el gran final... mi suicidio es el resultado de mi arte, mi arte es el resultado de mi suicidio.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Como verán, incluso las razones de mi suicidio aparentan una absurdidad increíble. No lector, no lo aparenta, lo es.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Les hablaré por ultima vez sobre la vida; vida que estoy a punto de abandonar con &lt;i&gt;La Gran Sonrisa.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;Valhalla I'm coming!&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y seré breve; pues ya otros han dicho más y mejor lo que me interesa. La vida es un estado, no tiene más relevancia que eso, es la antesala a algo que tiene igual o menor importancia, la muerte. Nacemos, crecemos, cogemos, bebemos, fumamos, bailamos... y todo para... ¿Qué? ¿Hay alguna posibilidad de trascendencia? No, puedes en esta vida coger hasta que se te desgasten los genitales... ¿y a alguien le importa? Puedes lograr un &lt;i&gt;doctorado honoris causa&lt;/i&gt;, o escribir algo comparado al Also sprach Zarathustra... y nada de eso te salvará de morir, nada cambiara tu destino, nada de lo que hagamos nos volverá inmortales... todos los honores conseguidos en una vida se irán al carajo al momento de tu muerte, la vida no tiene mucha relevancia como verás.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Una vez que estamos inmersos en esta tragedia (griega, muy griega), nos vemos condenados a tomar decisiones, muchas decisiones... la primera es: Si la vida es un absurdo, no hay posibilidad de trascendencia, ¿vale la pena vivir? ¡Desde luego que si! Nada es más dulce que ir por el mundo consciente de nuestra tragedia robando las mieles y hieles del mundo, nada es más libertador que estar consciente en todo momento de nuestra inminente muerte. Vivir nos da las posibilidades de reír en la cara de los muertos. Esta fue la opción que yo tomé, yo elegí vivir... eso hace paradójica mi suicidio... pero de eso hablaré más adelante.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La otra opción es el suicidio... el suicidio de “reacción”; de aquél que se sabe incapaz de encarar al mundo, de aquél que es cobarde, más no juzguemos tan rápido, una salida es tan valida como la otra; solo que corresponden a distintos tipo de humano. Hay quienes son fuertes, hay quienes no.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;i&gt;Valhalla I'm coming!&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo elegí vivir y se me presentó otra interrogante: Una vez estando consciente de la tragedia ¿Cómo hace la vida tolerable? La respuesta es... arte y amor; no vistos como refugios, sino como afirmación de la tragedia y llevándola (a la tragedia) hasta sus ultimas consecuencias.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;¡Hay que amar! Pero amar en cantidad más que en calidad (esto lo aprendí el buen profesor Camus); hay que probar la miel hasta colmarse, pues sabemos que nuestra muerte es inminente; no hay que perder más tiempo del necesario en un lugar, hay que desplazarse, amar muchos y amar a todas con la misma intensidad. Aunque, yo no pude escapar, quedé atrapado en un par de ocasiones, tengo que decir que también he amado “de más” (de nuevo una cuestión de tiempo) dos veces; las dos veces que me reafirmaron mi tragedia: Una no me cree que la amo, la otra no valora que la ame. Así empecé a coleccionar una tragedia tras de otra.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;i&gt;Pero siempre nos queda el arte&lt;/i&gt;... Y no es el caso como el del joven de ese famoso cuento de Wilde (La rosa y el ruiseñor); sino del que entra al arte por el arte mismo. El arte más grande que puede haber es el epimeleia heatou, “ocupate de ti mismo”. Volver nuestra existencia una obra de arte, ocuparnos de nosotros a tal manera que seamos obras de arte caminando. ¿A qué podría estarme refiriendo? No me refiero al ridículo discurso de nuestra sociedad de consumo; que versa: “Sé perfecto, sé escultural, sé hermoso”. No, me refiero a hacer de nuestro cuerpo un reflejo de nuestro pensamiento que desafía a la tragedia a través de la aceptación. Hacer de nuestro cuerpos una afirmación de la vida y la tragedia por sobre todas las cosas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo sé que me quedan aun varias cosas por vivir, pero soy un hombre comprometido con el arte...  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Últimamente he estado trabajando en un texto sobre el suicidio, en él quiero proponer el suicidio como una forma de arte. ¿Qué mejor que una demostración de a lo que me refiero? Llevando el arte hasta sus últimas consecuencias; sé que los vieneses entenderán muy bien a lo que me refiero.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Haré de mi muerte voluntaria un poema de Mallarmé, una prosa nietzscheana y una pintura de Velázquez, todo al mismo tiempo y, a la vez, quedará todo documentado en vídeo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Así como vine a la vida, así me voy; con &lt;i&gt;LA GRAN SONRISA.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;Valhalla I'm coming.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="center"&gt;&lt;i&gt;Josué Castillo.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="right"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="right"&gt;&lt;b&gt;Día &lt;i&gt;x&lt;/i&gt; del mes &lt;i&gt;y&lt;/i&gt; del año &lt;i&gt;z&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;PD.- Espero me den el título de lic. En filosofía post-mortem, pues esto también podría ser considerada la exposición final de un tesis sobre el suicidio como un arte.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;PD2.- Última pregunta: ¿No será el arte en sí mismo una forma de suicidio voluntario y perpetuo?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;PD3.- Muero joven, pero no inexperto.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;&lt;b&gt;De los detalles del acto.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: normal;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Como es mi voluntad hacer de el suicidio una obra de arte, tenía que aplicar esa idea a mi propia muerte; así que he pensando en dos opciones para realizar el acto.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Seppuku: Realizar el seppuku frente a una copia de mis trabajos completos, previamente me bañaría en gasolina por lo que con el wakizachi aun entre las manos prendería un encendedor. Todo gradado en vídeo... y si llegasé a gritar de arrepentimiento que mis textos no fueran tomados en cuenta; pues entonces lo que escribí sería una mentira y yo un farsante.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Mis últimas palabras sería.. Le Roi est mort, vive le Roi!&lt;/p&gt; &lt;p&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;        &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/d090632c-ffd6-46a2-820e-21dacf3da468/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=d090632c-ffd6-46a2-820e-21dacf3da468" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-9206913657521755494?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/CNMhb9tq0lQ" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/CNMhb9tq0lQ/le-roi-est-mor-vive-le-roi.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/01/le-roi-est-mor-vive-le-roi.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-8259525787813532083</guid><pubDate>Tue, 20 Jan 2009 07:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-19T23:15:55.105-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hedoné</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">videos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hedonismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Video</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">música</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">animación</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">De mi vida</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">youtube</category><title>Go with the flow</title><description>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;&lt;p&gt;La sexualidad es violencia... &lt;br/&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br/&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;y no había visto un vídeo que retratara con tanta belleza esta metafora.&lt;/p&gt; &lt;div class='youtube-video'&gt;&lt;object width='425' height='355'&gt;&lt;param value='http://www.youtube.com/v/JV4nQb0Si_4' name='movie'&gt; &lt;/param&gt;&lt;param value='transparent' name='wmode'&gt; &lt;/param&gt;&lt;embed width='425' height='355' wmode='transparent' type='application/x-shockwave-flash' src='http://www.youtube.com/v/JV4nQb0Si_4'&gt; &lt;/embed&gt; &lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Go with the Flow - Queens Of The Stone Age *GOOD QUALITY*&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El dolor y el enfrentamiento; la posibilidad de muerte, nos lleva al éxtasis.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Siempre me han gustado los relatos de pasión y muerte.&lt;br/&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class='scribefire-powered'&gt;Powered by &lt;a href='http://www.scribefire.com/'&gt;ScribeFire&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-8259525787813532083?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/3q0UMy-ChLE" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/3q0UMy-ChLE/go-with-flow.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/01/go-with-flow.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-5710211761333890110.post-7871750994489314389</guid><pubDate>Thu, 15 Jan 2009 21:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-15T13:25:34.310-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Oscar Wilde</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">locura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hedonismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">ocio</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Picture of Dorian Gray</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Artes</category><title>Prefacio de Oscar Wilde a "The pictura of Dorian Gray"</title><description>&lt;span class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 212px;"&gt;&lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Lippincott_doriangray.jpg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/2/24/Lippincott_doriangray.jpg/202px-Lippincott_doriangray.jpg" alt="A picture of a copy of the edition of Lippinco..." style="border: medium none ; display: block;" height="313" width="202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via &lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Lippincott_doriangray.jpg"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Comparte este texto que me ha dejado encantado... es hermoso... también he publicado sobre Dorian Gray &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a style="font-style: italic; font-weight: bold;" href="http://jinetesapocalipticos.blogspot.com/"&gt;Aquí&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt; 	&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt; 	&lt;title&gt;&lt;/title&gt; 	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Linux)"&gt; 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;blockquote&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;THE PREFACE  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;The &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Artist" title="Artist" rel="wikipedia"&gt;artist&lt;/a&gt; is the creator of beautiful things.  To reveal art and  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;conceal the artist is art's aim.  The critic is he who can translate  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;into another manner or a new material his impression of beautiful  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;things.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;The highest as the lowest form of criticism is a mode of autobiography.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;Those who find ugly meanings in beautiful things are corrupt without  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;being charming.  This is a fault.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;Those who find beautiful meanings in beautiful things are the  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;cultivated.  For these there is hope.  They are the elect to whom  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;beautiful things mean only beauty.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;There is no such thing as a moral or an immoral book.  Books are well  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;written, or badly written.  That is all.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;The &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/19th_century" title="19th century" rel="wikipedia"&gt;nineteenth century&lt;/a&gt; dislike of realism is the rage of &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Caliban_%28The_Tempest%29" title="Caliban (The Tempest)" rel="wikipedia"&gt;Caliban&lt;/a&gt; seeing  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;his own face in a glass.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;The nineteenth century dislike of romanticism is the rage of Caliban  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;not seeing his own face in a glass.  The moral life of man forms part  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;of the subject-matter of the artist, but the morality of art consists  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;in the perfect use of an imperfect medium.  No artist desires to prove  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;anything.  Even things that are true can be proved.  No artist has  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;ethical sympathies.  An ethical sympathy in an artist is an  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;unpardonable mannerism of style.  No artist is ever morbid.  The artist  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;can express everything.  Thought and language are to the artist  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;instruments of an art.  Vice and virtue are to the artist materials for  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;an art.  From the point of view of form, the type of all the arts is  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;the art of the musician.  From the point of view of feeling, the  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;actor's craft is the type.  All art is at once surface and symbol.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;Those who go beneath the surface do so at their peril.  Those who read  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;the symbol do so at their peril.  It is the spectator, and not life,  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;that art really mirrors.  Diversity of opinion about a &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Work_of_art" title="Work of art" rel="wikipedia"&gt;work of art&lt;/a&gt;  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;shows that the work is new, complex, and vital.  When critics disagree,  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;the artist is in accord with himself.  We can forgive a man for making  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;a useful thing as long as he does not admire it.  The only excuse for  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;making a useless thing is that one admires it intensely.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;               All art is quite useless.  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;i&gt;                           OSCAR WILDE  &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img class="centered" alt="post signature" src="http://img254.imageshack.us/img254/6861/postsig2wd6.png" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;fieldset class="zemanta-related"&gt;&lt;legend class="zemanta-related-title"&gt;Related articles by Zemanta&lt;/legend&gt;&lt;ul class="zemanta-article-ul"&gt;&lt;li class="zemanta-article-ul-li"&gt;&lt;a href="http://gay-rights-history.suite101.com/article.cfm/oscar_wildes_bestknown_quotes"&gt;Oscar Wilde's Best-Known Quotes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="zemanta-article-ul-li"&gt;&lt;a href="http://quotationsbook.com/quote/16397/"&gt;Laughter is not at all a bad beginning for a friendship, and it is far the best ending for one.&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="zemanta-article-ul-li"&gt;&lt;a href="http://r.zemanta.com/?u=http%3A//www10.nytimes.com/2008/12/05/arts/design/05voge.html%3F_r%3D5%26partner%3Drss%26emc%3Drss&amp;amp;a=2120874&amp;amp;rid=34eaed7c-401e-4002-8733-9d68dd03fb35&amp;amp;e=5d77276bb940d10110a2093e8d6925f1"&gt;Inside Art: The Letters of Oscar Wilde&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="zemanta-article-ul-li"&gt;&lt;a href="http://www.stephenfry.com/blog/?p=69"&gt;Beauty of Soul: Oscar Wilde &amp;amp; Anton Chekhov&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="zemanta-article-ul-li"&gt;&lt;a href="http://abbeville.wordpress.com/2008/12/09/art-publishing-and-crisis/"&gt;Art, Publishing, and Crisis&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/fieldset&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/a6ce60b4-65de-480a-b5a9-41be53247e95/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=a6ce60b4-65de-480a-b5a9-41be53247e95" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5710211761333890110-7871750994489314389?l=canis-magnus.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/Cinismos/~4/ymoXUvHTOxY" height="1" width="1"/&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/Cinismos/~3/ymoXUvHTOxY/prefacio-de-oscar-wilde-the-pictura-of.html</link><author>kage.no.ronin@gmail.com (BigBossAZF)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://canis-magnus.blogspot.com/2009/01/prefacio-de-oscar-wilde-the-pictura-of.html</feedburner:origLink></item></channel></rss>
