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	<title>Cinteco para Profesionales</title>
	
	<link>http://www.cinteco.com/profesionales</link>
	<description>Artículos de y para Profesionales del sector de la psicología clínica, psiquiatría y afines</description>
	<lastBuildDate>Tue, 20 Jul 2010 12:00:32 +0000</lastBuildDate>
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		<title>TRASTORNOS ESPECÍFICOS DEL LENGUAJE ORAL</title>
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		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2010/07/20/trastornos-especificos-del-lenguaje-oral/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 20 Jul 2010 11:58:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Carrión</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Área de la Infancia]]></category>

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		<description><![CDATA[DEFINICIÓN: El trastorno específico del lenguaje oral es una perturbación que dificulta de manera permanente y significativa la estructura del lenguaje oral, en un niño inteligente, que oye bien, sin patología neurológica y que desea comunicar. Como consecuencia de esta alteración la adquisición y desarrollo del lenguaje lectoescrito se verá afectada, es decir, su vida [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>DEFINICIÓN: </strong>El trastorno específico del lenguaje oral es una perturbación que dificulta de manera permanente y significativa la estructura del lenguaje oral, en un niño inteligente, que oye bien, sin patología neurológica y que desea comunicar. Como consecuencia de esta alteración la adquisición y desarrollo del lenguaje lectoescrito se verá afectada, es decir, su vida escolar y social estarán comprometidas. Las implicaciones pedagógicas y las adaptaciones escolares son necesarias.</p>
<p><strong>DIAGNÓSTICO: </strong>La construcción del lenguaje en el niño es activa y se basa en 3 pasos fundamentales: El niño tiene que comprender, escuchar, deducir o razonar y comunicar.         “El niño no habla, habla mal, parece no comprender cuándo hablamos con él”.</p>
<p>-         El niño oye</p>
<p>-         Analiza la información</p>
<p>-         Fabrica– elabora su lenguaje.</p>
<p><strong>El proceso de evaluación</strong> requiere delimitar 3 puntos fundamentales</p>
<p>-          El retraso habido en la adquisición del lenguaje del niño, en relación a su edad cronológica</p>
<p>-          Realizar el diagnóstico diferencial, eliminando otras patologías que limitan la comunicación:</p>
<ul>
<li>Trastorno del espectro autista TEA. (*ver cuadro )</li>
<li>Pérdida auditiva</li>
<li>Déficit de atención con hiperactividad</li>
<li>Retraso mental</li>
</ul>
<p>-         Delimitar el diagnóstico lingüístico. Retraso o disfasia. A pesar de las actuales revisiones diagnósticas es importante distinguir estos dos términos ya que la evolución y pronóstico son radicalmente distintos.</p>
<p><span id="more-587"></span></p>
<p><strong>EDADES Y SINTOMATOLOGIA</strong></p>
<p>Entre los <strong>18 meses</strong> y los <strong>3 años</strong> es difícil delimitar entre un trastorno funcional (retraso del lenguaje) o un trastorno estructural (disfasia), no obstante, es posible hacerlo en el caso de trastorno del espectro autista TEA.</p>
<p>Como en cualquier hito evolutivo, existe variabilidad individual en las etapas de adquisición, sin embargo hay límites que podemos ver a través de la observación de los siguientes parámetros que nos alertan ante una alteración lingüística:</p>
<p>-         Ausencia de lenguaje antes de los 18 meses</p>
<p>-         Ausencia de asociación de pares de palabras antes de los 24 meses</p>
<p>-         Ausencia de construcción sintáctica correcta después de los 36 meses</p>
<p>-         Ausencia de pronombre personal “yo” después de los 36 meses</p>
<p><strong>EDADES ENTRE 3 Y 4 AÑOS</strong></p>
<p>Nos inclinamos por un retraso del lenguaje expresivo o mixto, cuándo observamos alteración fonológica y dificultad en la comprensión de frases y no de palabra aislada.</p>
<p>Nos inclinamos por una disfasia si el retraso se presenta en la comprensión de palabras sueltas y en la estructura sintáctica.</p>
<p><strong>ENTRE 4 Y 8 AÑOS</strong></p>
<p>El trastorno de lenguaje se hace patente y puede mostrar diferentes sintomatologías:</p>
<p>-         Ausencia total de lenguaje</p>
<p>-         Inteligibilidad o deformación más o menos llamativa de sonidos con fluencia verbal costosa</p>
<p>-         Disociación entre comprensión oral, descrita como normal y expresión pobre</p>
<p>-         Disociación entre un uso correcto de vocabulario, incluso rico y desarrollo sintáctico pobre.</p>
<p>-         Disociación entre vocabulario, fluidez, pragmática y desarrollo sintáctico insuficiente.</p>
<p>-         Dificultad para evocar palabras conocidas</p>
<p><strong>DESPUÉS DE LOS 8 AÑOS</strong></p>
<p>Nos situamos en el campo de la patología.</p>
<p><strong>EVALUACIÓN DE RASGOS LINGÜÍSTICOS</strong></p>
<p>-         Praxias buco faciales</p>
<p>-         Análisis de articulación</p>
<p>-         Comprensión:</p>
<ul>
<li>identificar sonidos no verbales</li>
<li>comprensión fonológica</li>
<li>comprensión lingüística: vocabulario, sintaxis y narración.</li>
</ul>
<p>-         Expresión:</p>
<ul>
<li>vocabulario</li>
<li>sintaxis</li>
<li>fluencia verbal</li>
<li>análisis del lenguaje espontáneo</li>
<li>pragmática</li>
</ul>
<p><strong>RETRASO DE LA PALABRA -HABLA </strong></p>
<p>Se modifica la estructura fonética de las palabras con errores en la combinación de los fonemas sin embargo la producción aislada es correcta.<strong> </strong></p>
<p><strong>RETRASO DEL LENGUAJE </strong></p>
<p>Observamos un habla infantil con fonología y sintaxis simplificada estilo telegráfico. En algunos niños el decalaje es sólo cronológico, la adquisición se da en orden adecuado pero retrasada. Este retraso puede variar de meses a dos años. En otros niños y más común, el niño presenta un retraso expresivo con dificultad en estructurar enunciados.</p>
<p>-         Limitación cuantitativa del “stock” lexical</p>
<p>-         Limitación en la adquisición de nuevas palabras</p>
<p>-         Sintaxis aproximativa y simplificada</p>
<p>-         Uso inadecuado de tiempos verbales</p>
<p>-         Dificultad en el uso de palabras de función</p>
<p>-         Dificultad en la comprensión de estructuras gramaticales.</p>
<p><strong>“LAS DISFASIAS”</strong></p>
<p>-         Dificultad en la comprensión de palabras aisladas</p>
<p>-         Lenguaje expresivo dañado en su totalidad:</p>
<ul>
<li>dificultad en la evocación</li>
<li>errores fonológicos</li>
<li>agramatismo</li>
<li>falta de información en el discurso</li>
</ul>
<p><strong>DISFASIA RECEPTIVA O MIXTA</strong></p>
<p>-         Agnosia verbal: son niños con expresión oral muy reducida o aislada, es necesario establecer en el tratamiento estrategias de compensación comunicativas. Presentan rasgos conductuales de evitación y aislamiento</p>
<p>-         Disfasia fonológico-sintáctica: predomina el trastorno de expresión.</p>
<ul>
<li>vocabulario restringido</li>
<li>confusión fonética</li>
<li>errores sintácticos</li>
<li>escasa fluidez</li>
<li>agramatismo</li>
<li>dificultad en la evocación de campos semánticos y elaboración del discurso</li>
</ul>
<p>-         Disfasia léxico-semántica: predomina el trastorno comprensivo, el lenguaje expresivo (espontáneo) presenta apariencia normalizada.</p>
<ul>
<li>dificultad en denominación</li>
<li>elaboración de discurso pobre</li>
<li>déficit en la evocación de palabra</li>
<li>parafrasia semántica y fonética</li>
</ul>
<p><strong>ALTERACIÓN EN LA PROGRAMACIÓN FONOLÓGICA</strong></p>
<ul>
<li>Comprensión normalizada</li>
<li>lenguaje fluido pero ininteligible</li>
<li>repetición adecuada de fonemas pero con escasa capacidad de programación.</li>
</ul>
<p><strong>DISFASIA SEMÁNTICO PRAGMÁTICA</strong></p>
<p>Predomina alteración semántica en la expresión verbal</p>
<ul>
<li>el contenido del lenguaje es poco informativo e inadecuado</li>
<li>fluencia normal o rica</li>
<li>memoria auditiva excelente</li>
<li>ausencia de errores fonológicos</li>
<li>la ecolalia es característica de su lenguaje</li>
<li>presentan intención comunicativa con escaso contenido</li>
</ul>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Sintomatología en el trastorno del espectro autista: signos de alerta</span></strong></p>
<p>Es importante recordar que un único síntoma aislado no determina un TEA, sino la concordancia y persistencia de sintomatología en las  tres categorías siguientes: trastorno de interacción social, trastorno de comunicación verba y no verbal y conductas estereotipadas y repetitivas. Otras alteraciones en el desarrollo como de  la psicomotricidad, el sueño y la  alimentación… pueden coexistir con la sintomatología descrita.</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td width="136">Trastorno de interacción social</td>
<td width="138">Trastorno de comunicación   verbal y no verbal</td>
<td width="141">Conducta estereotipada y   repetitiva</td>
<td width="143">Otros síntomas</td>
</tr>
<tr>
<td width="136" valign="top"><span style="text-decoration: underline;">De 0 a 24 meses:</span></p>
<p>*Ausencia o anomalía en la sonrisa social.</p>
<p>* Aparente indiferencia ante el mundo de los sonidos.</p>
<p>* Anomalía en la mirada : Superficial , vaga o periférica .</p>
<p>* Ausencia de seguimiento visual y fijación.</p>
<p>* Ausencia en conducta de anticipación.</td>
<td width="138" valign="top"><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p>*apariencia apática</p>
<p>*calma excesiva o sobreexcitación</td>
<td width="141" valign="top"></td>
<td width="143" valign="top">*retraso motor/hipo, hipertonía con retraso mental presente   en un  70%. o competencias motoras muy   buenas.</p>
<p>*hiperactividad</p>
<p>*trastorno del sueño</p>
<p>*lloro frecuente sin causa aparente</td>
</tr>
<tr>
<td width="136" valign="top">Desinterés por las personas ( defecto de contacto).</p>
<p>* No responde a su nombre * Intolerancia al contacto   físico.</p>
<p>* Indiferencia hacia    el mundo exterior.</p>
<p>*Escasa reacción ante las separaciones o recibimientos.</p>
<p>* Escasa atención conjunta y dificultad en captar su   atención .</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"> </span></td>
<td width="138" valign="top">*ausencia de conducta de anticipación (no extiende los   brazos al intentar cogerle)</p>
<p>*no realiza pautas de imitación en la comunicación gestual   (cucu tras, adiós…)</td>
<td width="141" valign="top">*se muestra reticente a cambios de rutina</p>
<p>* reacción excesiva ante determinados ruidos</td>
<td width="143" valign="top">*problemas en la alimentación, paso del líquido al sólido</p>
<p>*retraso motor</td>
</tr>
<tr>
<td width="136" valign="top"><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p>*ausencia de conducta de señalización</p>
<p>*aislamiento</p>
<p>*juego anómalo</td>
<td width="138" valign="top">*ausencia o retraso en el lenguaje ( no hay presencia de   palabra.frase) o regresión tras adecuada adquisición</p>
<p>*retraso en comprensión</p>
<p>*no comunica, parece impasible</p>
<p>* no compensa la ausencia de lenguaje con gestos</td>
<td width="141" valign="top">*extraña manipulación de juguetes u objetos (da vueltas,   alinea…)</p>
<p>*movimientos de cuerpo(balanceo, aleteo de manos)</td>
<td width="143" valign="top"></td>
</tr>
<tr>
<td width="136" valign="top"><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p>*escaso interés por otros niños</p>
<p>*ausencia o pobreza en el juego</td>
<td width="138" valign="top">*lenguaje sin intención comunicativa o de interacción</p>
<p>*ecolalias</p>
<p>*inversión pronominal “yo””tu”</p>
<p>* persona-objeto:   utiliza la mano de mamá para coger objetos</td>
<td width="141" valign="top">*obsesión por partes concretas de un objeto</p>
<p>*persistencia en realizar actos rutinarios de una única   forma (detalle)</p>
<p>*presencia de rabietas ante cambio de rutinas</td>
<td width="143" valign="top">*autoagresiones</p>
<p>*autoestimulaciones(golpes en la cabeza, morder, arrancar   pelo)</p>
<p>*cambios emocionales sin motivo aparente (risa, llanto)</p>
<p>*ausencia de sensación de riesgo</p>
<p>*hipersensibilidad o hiposensibilidad</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Fdo: <a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/pilar_gerez/">Pilar Gerez Taravilla</a></p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/pacientes/lenguaje_y_desarrollo/">Área de lenguaje y desarrollo</a></p>
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		<item>
		<title>EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA DE PAREJA</title>
		<link>http://feedproxy.google.com/~r/CintecoParaProfesionales/~3/ahHqwQ5d03Y/</link>
		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2010/06/14/en-que-consiste-la-terapia-de-pareja/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Jun 2010 10:52:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marina González</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Área de los Adultos]]></category>
		<category><![CDATA[convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Psicología Clínica]]></category>
		<category><![CDATA[psicólogo]]></category>
		<category><![CDATA[separación]]></category>

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		<description><![CDATA[

La terapia de pareja es un recurso utilizado por muchas personas para intentar resolver los conflictos que pueden surgir dentro de la relación. Sabemos que el proceso de convivencia es complicado, y se produce un desgaste como consecuencia no solo de esa convivencia, sino también por todos los cambios tanto personales como externos que se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><br />
</strong></p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/pacientes/adultos/parejas/">La terapia de pareja</a> es un recurso utilizado por muchas personas para intentar resolver los conflictos que pueden surgir dentro de la relación. Sabemos que el proceso de convivencia es complicado, y se produce un desgaste como consecuencia no solo de esa convivencia, sino también por todos los cambios tanto personales como externos que se dan en la vida de cualquier pareja, y que afectan en esa convivencia. Las parejas tienen que ir adaptándose a los cambios e ir utilizando los recursos de los que disponen para ir manejando las distintas situaciones. Cuando los recursos fallan o no se tienen, van surgiendo problemas que generan malestar y afectan al estado emocional de cada uno, aumentado la insatisfacción dentro de la relación. Este proceso de desgate es lento, y las parejas no acuden de inmediato a buscar ayuda, intentan resolver ellos, dándose un tiempo, intentando cambiar algunas cosas…, en muchas ocasiones consiguen llegar a resolver, pero en muchas otras el paso del tiempo sin encontrar soluciones para los problemas, aumenta los niveles de insatisfacción y malestar, es entonces cuando muchas parejas se plantean la posibilidad de realizar una terapia.</p>
<p>Pero el proceso de tomar la decisión no es fácil, muchos de los casos que vemos en consulta, nos comentan, que han tardado tiempo en tomar la decisión, aun siendo conscientes de los problemas que tienen, por desconocer en qué consiste la terapia, y esto hace que se muestren escépticos sobre la ayuda que realmente pueden recibir. Generalmente, cuando acuden, suele haber un acontecimiento negativo reciente, que es lo que ha provocado el que se decidan a pedir cita. Pero hay un desconocimiento sobre “<strong>qué es” y “como les puede ayudar</strong>” la <strong>TERAPIA DE PAREJA</strong>. Entendemos que esta falta de información cause escepticismo, y retrase el acudir, provocando un mayor desgate en la relación, pensamos que dar una información clara y sencilla sobre el proceso de la terapia, lo qué hacemos, como son las sesiones, etc. puede ser de ayuda para muchas personas que están viviendo una situación difícil en su relación de pareja y se han planteado la posibilidad de utilizar este recurso.</p>
<p>En este artículo vamos a describir brevemente, en qué consiste un proceso de Terapia de  pareja, en especial las primeras sesiones.</p>
<p>Una vez que la pareja ha tomado la decisión de acudir, y han pedido una cita, son atendidos por el Psicólogo que se les ha asignado, en <strong>CINTECO </strong>existen varios psicólogos que están especializados en problemas de pareja.</p>
<p>En la primera cita acuden los dos, hay casos que por diferentes motivos, acude sólo un miembro de la pareja. Si uno de los dos no quiere hacer la terapia, es un error intentar convencerle, u obligarle, se le puede plantear que acuda el primer día para tener información, y que después pueda tomar una decisión. Pero si no existe motivación, no se puede forzar.</p>
<p>En los casos en los que acude solo uno, se intenta conocer el motivo por el que el otro no ha venido, y evaluar la posibilidad de que pueda acudir, pero en muchos casos la decisión está tomada y lógicamente hay que respetarla. Que el otro no quiera hacer terapia de pareja no significa necesariamente que no quiera resolver los problemas que pueden tener, puede significar que no quiera utilizar este recurso, por los motivos que sean.</p>
<p>En los casos en los que viene solo uno, el proceso terapéutico que se sigue es diferente al de una terapia de pareja. Son muchas las personas que acuden solas a terapia planteando diferentes problemas emocionales, relacionados directa o indirectamente con problemas en su relación de pareja. En todos estos casos, se realiza una evaluación individual, se valora cómo le está afectando tanto a nivel personal (afectación psicológica), como en diferentes parcelas de su vida, familiar, social, laboral…comprobando las dificultades que tiene para manejar las situaciones, así como los recursos personales de los que dispone. Se establecen objetivos terapéuticos individuales. Y se realiza el proceso de terapia adecuado a cada caso. Se realiza por tanto una terapia psicológica individual.</p>
<p>A continuación, nos vamos a centrar en el proceso de la terapia de pareja.</p>
<p><span id="more-579"></span></p>
<p><strong>PRIMERA ENTREVISTA.</strong></p>
<p>La primera entrevista la realizamos con los dos, es una toma de contacto donde  inicialmente recogemos información sobre diferentes aspectos:</p>
<p>-datos personales.</p>
<p>-tiempo que llevan juntos, hijos.</p>
<p>-como ha sido el proceso de tomar la decisión de acudir.</p>
<p>-si han realizado otros procesos de terapia, tanto individual como de pareja.</p>
<p>-el nivel de motivación de cada uno.</p>
<p>Desde el primer momento, les damos una norma importante para cumplir en esta y en las siguientes sesiones, y es que respeten el turno de palabra, el terapeuta tiene que escuchar a los dos, para poder entender lo que ha pasado y sobre todo como lo ha vivido cada uno, ya que entendemos que aunque la relación es la misma, la manera de percibir, y sentirse en las situaciones, puede ser totalmente diferente. Además tienen que tener claro que en las sesiones no permitimos que discutan entre ellos, aunque haya opiniones diferentes, el objetivo es recoger información para poder resolver  los problemas que presenten, nunca discutir.</p>
<p>A continuación preguntamos sobre el motivo de consulta, cada uno expone brevemente el motivo/s que tiene, que puede no coincidir con el motivo/s del otro. Habitualmente el motivo suele ser muy difuso, hay que entender que la pareja está nerviosa, y es la primera vez que están delante del psicólogo.</p>
<p>Suelen hablar de sentimientos negativos, de problemas recientes que han generado un conflicto en la relación y que no saben cómo resolver, del malestar que tienen desde hace tiempo por diferentes circunstancias  que se han podido dar en el pasado de la relación, de problemas específicos (educación de los hijos, afectividad, sexualidad, infidelidad, temas familiares..), y sobre todo de las consecuencias que estos y otros problemas pueden provocar, enfados frecuentes, discusiones, distanciamiento, problemas en la comunicación, separación temporal, entre  otras.</p>
<p>Pero sobre todo hablan del malestar emocional que los conflictos les están generando, llagando en ocasiones a plantear que tienen dudas sobre que hacer, dudas sobre los sentimientos, dudas sobre la posibilidad de conseguir que cambien las cosas.</p>
<p>Esta primera información nos permite comprobar cómo se siente cada uno en el momento actual, y analizamos de forma especial el nivel de motivación que presentan.</p>
<p>La realidad en consulta, es que la mayoría de las parejas que acuden, suelen presentar inicialmente una importante afectación emocional, se sienten mal. Esto responde al momento de crisis en el que se encuentran cuando llegan, la mayoría de las parejas acuden después de llevar mucho tiempo con el problema, acentuándose por tanto ese malestar. Pensamos que las parejas deberían hacerse “revisiones”, en distintos momentos, para poder aprender a manejar las situaciones conflictivas y de esta forma  poder prevenir algunos problemas que llegan a deteriorar la relación. (Nadie nos enseñan a vivir en pareja…).</p>
<p>Pero aunque exista ese malestar, la realidad es que la pareja está en una sesión, delante de un Psicólogo, buscando una ayuda. Y esto es lo más importante, pues, independientemente de lo que vaya pasando en el proceso de la terapia, están buscando soluciones a los problemas que ellos no han podido resolver. Y esto ya es un paso importante.</p>
<p>En la primera sesión, revisamos y evaluamos como ha sido la historia de la pareja, vemos como se conocieron, como fueron los primeros años de convivencia, algunos problemas importantes que han tenido, como se resolvieron, cambios importantes en su vida que hayan podido afectar en la relación etc.</p>
<p>Es imposible revisar en la primera sesión todo lo que es necesario conocer de la pareja. Es mucha la información y disponemos de un tiempo limitado, además hay preguntas que vamos a realizar a cada uno por separado, esto lo hacemos en la segunda sesión.</p>
<p>Antes de terminar, se les pregunta sobre los objetivos que les gustaría conseguir con la terapia. El terapeuta también quiere conocer las cosas positivas que cada uno destaca del otro, y aunque en ocasiones les cuesta, es importante para cada uno escuchar lo que el otro valora y por qué.</p>
<p>Al finalizar se les entregan unas tareas que tienen que traer para la siguiente cita. El objetivo de las tareas es recoger más información sobre la relación, les damos Cuestionarios específicos que aportan información sobre diferentes áreas de la pareja. El terapeuta les indica que tienen que ir anotando en un papel, diferentes aspectos relevantes que se pueden dar en la semana, (situaciones negativas, positivas, que hacen, que piensan…). Esta tarea es un auto registro semanal, y  nos aporta información de lo que va pasando en el día a día.</p>
<p>Con la información recogida en la primera sesión, el terapeuta explica a la pareja como es el proceso a seguir en las siguientes sesiones:</p>
<p>-frecuencia de las sesiones</p>
<p>-recogida de información</p>
<p>-evaluación de los  datos y establecimiento de objetivos de terapia.</p>
<p><strong>SEGUNDA ENTREVISTA.</strong></p>
<p>Esta segunda entrevista, la realizamos con cada uno por separado. El objetivo es evaluar algunos temas, que son importantes y que van a contar con más libertad si están solos. Nos permite un mejor análisis de cómo está realmente cada uno, conocer cosas que no han querido decir delante del otro por no querer hacer daño, o por que el otro desconoce. Pero son de mucha ayuda para el proceso de evaluación.</p>
<p>En esta sesión se profundiza en las diferentes áreas de la relación, viendo como las percibe e interpreta cada uno, y los cambios que les gustaría que se diesen.</p>
<p>A lo largo del proceso de terapia, pueden darse ocasiones donde el terapeuta quiera hablar con cada uno por separado. Aunque habitualmente las sesiones van a ser conjuntas.</p>
<p>La recogida de toda la información se realiza en las cuatro primeras sesiones. Una vez que tenemos la información necesaria, y esta ha sido evaluada, explicamos a la pareja como vemos el problema/s, los factores que explican el origen y mantenimiento, las áreas que están afectadas, y los objetivos específicos del tratamiento, que lógicamente varían en cada caso.</p>
<p>La frecuencia de las sesiones suele ser de una vez por semana al principio del tratamiento, para pasar más adelante a distanciar cada dos semanas, una vez que se van consiguiendo los objetivos establecidos. A medida que se va avanzando en el proceso, se van distanciando las sesiones, para permitir que la pareja vaya trabajando de forma más independiente, acudiendo de vez en cuando para revisión, para consultar dudas y si es necesario, para reforzar algunos aspectos de la terapia. La duración de la terapia varía en cada caso. La media está entre 6-8 meses, aproximadamente.</p>
<p>En próximos artículos hablaremos de los problemas de pareja que con más frecuencia vemos en consulta.</p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/marina_gonzalez/">Marina González Del Rio</a></p>
<p>Psicólogo Especialista en Psicología Clínica.</p>
<p>CINTECO</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.cinteco.com/profesionales/?p=579&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_579" class="akst_share_link" rel="nofollow">Compártelo</a>
</p><img src="http://feeds.feedburner.com/~r/CintecoParaProfesionales/~4/ahHqwQ5d03Y" height="1" width="1"/>]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Área de Asistencia Psicológica para Adultos Mayores</title>
		<link>http://feedproxy.google.com/~r/CintecoParaProfesionales/~3/SAgpaF0pItQ/</link>
		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2010/04/15/adultos-mayores/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Apr 2010 16:46:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Lorenzo González</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
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		<category><![CDATA[Temores]]></category>
		<category><![CDATA[trastorno bipolar]]></category>
		<category><![CDATA[Vasculares]]></category>

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		<description><![CDATA[Algunas enfermedades mentales, como las demencias, son especialmente comunes en los adultos mayores, mientras que otras tienen distintas características clínicas y/o presentan problemas específicos en su manejo. Las dificultades sociales, la multiplicidad de problemas físicos y las deficiencias sensoriales son también comunes. Su detección y manejo apropiados requieren los conocimientos y habilidades de un especialista [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Algunas enfermedades mentales, como las demencias, son especialmente comunes en los <a href="http://www.cinteco.com/pacientes/mayores/">adultos mayores</a>, mientras que otras tienen distintas características clínicas y/o presentan problemas específicos en su manejo. Las dificultades sociales, la multiplicidad de problemas físicos y las deficiencias sensoriales son también comunes. Su detección y manejo apropiados requieren los conocimientos y habilidades de un especialista así como una colaboración multidisciplinar.</p>
<p>En este contexto, debe darse prioridad a aquellas <strong><em>enfermedades mentales</em></strong> que pueden causar una <strong><em>gran carga de sufrimiento</em></strong>, no sólo a los propios <strong><em>enfermos</em></strong> sino también a sus <strong><em>familias</em></strong>.</p>
<p>Una intervención apropiada ante las principales <a href="http://www.cinteco.com/pacientes/mayores/">enfermedades mentales que aquejan a los adultos mayores</a> posibilitará, a menudo, tratarlas eficazmente o, al menos, mejorar sensiblemente su calidad de vida y la de sus familias.</p>
<p><span id="more-525"></span></p>
<h3>Prevención y tratamiento de los principales Trastornos Mentales:</h3>
<ol style="list-style-type: upper-roman;">
<li> <strong>Diagnóstico y orientación en Demencias</strong> (tipo Alzheimer, Parkinson, Vasculares, Mixtas, etc.):
<ul>
<li>Proceso de detección precoz, a través del estudio de los posibles indicadores de demencia.</li>
<li>Diagnóstico base y diferencial de los principales tipos de demencia, coordinando la intervención multidisciplinar.</li>
<li>Elaboración de planes integrales de intervención, dirigidos al tratamiento temprano y específico más eficaz.</li>
<li>Seguimiento evolutivo y adaptación del tratamiento e intervención asistencial según las fases de la demencia.</li>
<li>Inclusión en los programas de Psicoestimulación y Mantenimiento Psicoafectivo del Enfermo y su Grupo Familiar / Cuidador.</li>
<li>Impartición de Talleres para Familiares / Cuidadores.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Diagnóstico y tratamiento de la Depresión:</strong>
<ul>
<li>La depresión es una enfermedad tratable. Aproximadamente el 80% de todas las depresiones, mayores o bipolares, responden adecuadamente al tratamiento.</li>
<li>Sin embargo, se estima que <em>sólo una de cada tres personas</em>, con depresión severa, <em>busca algún tipo de tratamiento o ayuda.</em></li>
<li><a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/">La intervención multidisciplinar</a> se dirige hacia:
<ul>
<li>Forma de presentación y sintomatología específica.</li>
<li>Evaluación y diagnóstico.</li>
<li>Complicaciones con otros cuadros clínicos.</li>
<li>Diferenciación en los procesos de <strong>Duelo </strong>normal – patológico.</li>
<li>Nivel de atribución para las diferentes causas.</li>
<li>Evolución.</li>
<li>Elección de las técnicas de intervención adaptadas al paciente.</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
<li><strong> Diagnóstico y Tratamiento de los Trastornos de Ansiedad y Personalidad:</strong>
<ul>
<li>Diagnóstico etiológico y diferencial.</li>
<li>Valoración de posible coexistencia con otros trastornos.</li>
<li>Diseño específico del programa terapéutico.</li>
<li>Orientación familiar sobre los comportamientos más adecuados con el paciente.</li>
</ul>
</li>
<li><strong> Trastornos del sueño:</strong>
<ul>
<li>Reducción del tiempo total del sueño.</li>
<li>Menor eficiencia del mismo.</li>
<li>Incremento de despertares nocturnos.</li>
<li>Aumento de somnolencia diurna.</li>
</ul>
</li>
<li><strong> Evaluación del daño psicológico post-ictus (ACV) a nivel:</strong>
<ul>
<li>Cognitivo.</li>
<li>Afectivo.</li>
<li>Pérdidas funcionales por secuelas en la psicomotricidad.</li>
<li>Efectos de la Inmovilidad.</li>
<li>Relaciones Sociales.</li>
<li>Capacidad de automotivación para el mantenimiento terapéutico.</li>
<li>Prevención de nuevos episodios.</li>
</ul>
</li>
<li><strong> Evaluación diferencial del deterioro cognitivo leve:</strong>
<ul>
<li>Disminución de la memoria para hechos o acontecimientos recientes.</li>
<li>Disminución de la memoria generalizada.</li>
<li>Lentitud en los procesos de razonamiento, planificación, organización, etc.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Valoración de los posibles efectos psicológicos secundarios debidos a:</strong>
<ul>
<li>Pluripatología médica.</li>
<li>Polimedicación.</li>
<li>Pérdidas sensoriales.</li>
<li>Temores derivados de caídas múltiples.</li>
</ul>
</li>
<li><strong> Impartición de Talleres Específicos para Familiares &#8211; Cuidadores según Trastornos:</strong>
<ul>
<li>Programas de habilidades del cuidador en el tratamiento de Enfermos.</li>
<li>Entrenamiento en Técnicas de Relajación para Familiares / Cuidadores de enfermos.</li>
<li>Comportamiento ante los trastornos conductuales del enfermo: alteraciones del sueño, problemas de la alimentación, toma de medicamentos, negativismo, ansiedad&#8230;</li>
<li>Orientación e información sobre: Centros asistenciales, ayudas, subvenciones, tramitación administrativa, aspectos legales&#8230;</li>
</ul>
</li>
</ol>
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		<item>
		<title>Depresión en la Infancia</title>
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		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2010/03/09/depresion-en-la-infancia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 09 Mar 2010 11:39:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isabel Carrasco</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Área de la Adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[Área de la Infancia]]></category>
		<category><![CDATA[adolescente]]></category>
		<category><![CDATA[depresión]]></category>
		<category><![CDATA[higiene]]></category>
		<category><![CDATA[insomnio]]></category>
		<category><![CDATA[niños]]></category>

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		<description><![CDATA[1.1 Introducción. ¿Existe la Depresión Infantil?
La depresión ha comenzado a ser un problema creciente en las sociedades desarrollados ya que, además de producir infelicidad severa a muchas personas (se estiman que 100 millones en el mundo la padecen) supone una fuente de preocupación y pérdidas desde un punto de vista social y comunitario. Pero lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3>1.1 Introducción. ¿Existe la Depresión Infantil?</h3>
<p>La depresión ha comenzado a ser un problema creciente en las sociedades desarrollados ya que, además de producir infelicidad severa a muchas personas (se estiman que 100 millones en el mundo la padecen) supone una fuente de preocupación y pérdidas desde un punto de vista social y comunitario. Pero lo más  preocupante, es que esta tasa de crecimiento ascendente afecta también al mundo de los niños. Dos de cada cien niños y cinco de cada cien adolescentes padecen depresión (Kashani y Schmid, 1995, Del Barrio 2000 ). Este hecho es tan difícil de entender y aceptar que durante mucho tiempo se ha negado la existencia de la depresión en los niños y sólo se admitía su comienzo en la adolescencia.</p>
<p>Se creía que los niños eran seres carentes de preocupaciones puesto que no tienen responsabilidades. Este razonamiento podría ser cierto pero desgraciadamente no lo es. El niño está lleno de preocupaciones, incluso más que un adulto, puesto que su desarrollo cognitivo no le permite encontrar explicaciones racionales a gran parte de las cosas que le ocurren, además de preocuparse no sólo por los problemas reales, sino también por los imaginarios. Esto puede  generarle un sentimiento de inseguridad y conducir a emociones negativas y por lo tanto a la depresión.</p>
<p>Desde la perspectiva científica, durante mucho tiempo, los expertos negaron la existencia de la depresión infantil por razones teóricas. No obstante, ya en los años cuarenta, aparecen las primeras descripciones de  la Depresión Infantil. Dos psicoanalistas (Spitz y Wolf, 1946) observaron cómo algunos niños pequeños separados de las madres por ingreso en instituciones presentaban un importante cambio en su comportamiento : lloro, desinterés, apatía, descenso del apetito, retraimiento y estancamiento en el desarrollo físico. Se le denominó <em>Síndrome de Hospitalismo.</em></p>
<p>Por otro lado, Bowlby (1958) encontró un fenómeno similar que presentaban niños que ya habían establecido un vínculo de apego con la madre y  habían sido separados de ella. Posteriormente,  estudios de Wiggins y Winder (1961) y Seligman (1966) encontraron también un factor de depresión en el análisis de los datos procedentes de sociogramas aplicados en aulas.</p>
<p>Pero a pesar de todas estas aportaciones, no es hasta los años setenta , cuando este trastorno es reconocido formalmente y comienzan a realizar estudios sistemáticos del mismo. Es en esta década, cuando desde la psicología; y no sólo la psiquiatría, que hasta ese momento acaparaba el estudio de la depresión infantil; y más concretamente desde perspectiva cognitiva,(Teoría de la indefensión aprendida, Seligman, 1975)  aparecen nuevas formas de entender la depresión en niños.</p>
<p>Así,  comienzan  a surgir numerosas investigaciones que han hecho posible que actualmente tengamos una idea más clara sobre qué es la depresión infantil, su prevalencia y los métodos para su evaluación y tratamiento.<br />
<span id="more-492"></span></p>
<h3>1.2. CARACTERÍSTICAS DE LA  DEPRESIÓN INFANTIL</h3>
<p>Las características de la depresión pueden aparecer prácticamente a cualquier edad. Aunque la depresión de un niño y la de un adolescente constituyen el mismo trastorno, los cambios biológicos, psicológicos y sociales que ocurren con la edad explican que la depresión presente ligeras variaciones en función de la etapas del desarrollo infantil.</p>
<p>En general, durante la infancia predominan las reacciones psico-fisiológicas y motoras como irritabilidad, rabietas, llanto o problemas de control de esfínteres, mientras que en la adolescencia adquieren relevancia respuestas cognitivas como el desagrado por la propia imagen corporal, ideas catastrofistas o visión pesimista del futuro. Es decir, en las edades tempranas los niños muestran más síntomas de carácter exteriorizado (Weiss, 1992) mientras que en la adolescencia los síntomas tanto cognitivos como afectivos son interiorizados y se presentan con mayor intensidad.(Del Barrio, 1997, Servera, 2002)</p>
<p>En la depresión infantil los niños y adolescentes pueden sentirse más irritados que tristes.</p>
<h4>DEPRESIÓN ENTRE LOS 3 Y SEIS AÑOS: DEPRESIÓN AFECTIVA</h4>
<ul>
<li>tristeza</li>
<li>llanto</li>
<li>desamparo</li>
<li>desesperanza</li>
<li>retraimiento</li>
<li>separación</li>
<li>problemas relacionados con la crianza</li>
<li>sueños, juegos y fantasías:
<ul>
<li>fracaso</li>
<li>dolor</li>
<li>muerte</li>
<li>sueños negadores</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h4>DEPRESIÓN ENTRE LOS 7 Y 12 AÑOS: AUTOESTIMA NEGATIVA Y DEPRESIÓN DE CULPA</h4>
<ul>
<li>autoestima disminuida</li>
<li>baja valoración de uno mismo</li>
<li>ideas equivocadas</li>
<li>importancia y necesidad de ser valorado, admitido</li>
<li>miedo a ser explotado, recha­zado</li>
<li>ideas anticipadas de fraca­so y desgracia</li>
<li>depresión de culpa</li>
</ul>
<h5 class="titsolo">más de 10 años</h5>
<ul>
<li>después de pérdida, catástro­fe, hecho aver­sivo continuado&#8230;</li>
<li>
<h6>CUIDADO SUICIDIO</h6>
<ul>
<li>culpabilidad excesiva</li>
<li>autoestima punitiva</li>
<li>pensamientos pasivos-activos destruc­ción</li>
<li>siempre disculpándose</li>
<li>queriendo agradar</li>
<li>si reciben refuerzo se sienten peor</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h4>DEPRESIÓN EN LA ADOLESCENCIA: AGRESIVIDAD</h4>
<p>El humor del adolescente depresivo no tiene nada que ver con el humor depresivo en adultos.</p>
<ul>
<li>Agresividad</li>
<li>Rabia, ira</li>
<li>oposicionismo</li>
<li>irritables</li>
<li>enfrentamiento</li>
<li>dureza emocional</li>
<li>ganas de dañar</li>
<li>ningún sentimiento de culpa</li>
<li>prefieren fastidiarse con tal de dañar</li>
<li>dificultades escolares</li>
<li>ideas de muerte : suya de los demás</li>
<li>baja autoestima</li>
<li>negación total de sus dificultades</li>
<li>buena proimagen</li>
</ul>
<h4>EN GENERAL</h4>
<ul>
<li>En general de 6 años a 10 años
<ul>
<li>más ansiedad.</li>
</ul>
</li>
<li>de 11-15
<ul>
<li>agres­iva</li>
<li>auto-agresiva</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h4>LISTA DE SÍNTOMAS DEPRESIVOS</h4>
<h5 class="titsolo">DEFICITS</h5>
<ul>
<li>participación social mínima.</li>
<li>Sentado, sólo, cama, no interactúa, no actividades con otros.</li>
<li>Incapacidad hacer tareas cotidiana­s, lentitud.</li>
<li>Bajo rendimiento escolar.</li>
<li>Dificultad obtener placer con actividades que antes sí (juegos&#8230;).</li>
<li>Enlentecimiento motor.</li>
<li>Descuido limpieza, aseo,&#8230;</li>
<li>Ausencia respuesta. Alegria.</li>
<li>Evita pocas conductas de enfren­tamiento.</li>
<li>quejas .  Somáticas.
<ul>
<li>Incapacidad.</li>
<li>Dificultades.</li>
<li>Dependencia de los otros.</li>
<li>Expresión de sentimientos:
<ul>
<li>Culpa.</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h5 class="titsolo">EXCESOS</h5>
<ul>
<li>Preocupaci­ón.</li>
<li>Gritos, lloros, lamentos.</li>
<li>Conducta suicida:
<ul>
<li>expresión.</li>
<li>Intentos.</li>
</ul>
</li>
<li>sensible.</li>
<li>Irritable</li>
<li>agresivo (11  a 15 años).</li>
</ul>
<h5 class="titsolo">FISIOLOGICOS</h5>
<ul>
<li>dolor de cabeza.</li>
<li>dolor intestinal.</li>
<li>Sueño
<ul>
<li>intranquilo.</li>
<li>pesadillas.</li>
<li>insomnio.</li>
</ul>
</li>
<li>Fatiga, cansancio.</li>
<li>Peso, apetito.</li>
<li>Ansiedad (-11 años).</li>
</ul>
<h5 class="titsolo">RESPUESTAS COGNITIVAS</h5>
<ul>
<li>baja auto evaluación</li>
<li>sentimientos
<ul>
<li>incapacidad</li>
<li>desamparo</li>
<li>impotencia</li>
<li>fracaso</li>
<li>expectativas negativas</li>
<li>autoculpabilidad &#8211; autocrítica</li>
<li>procesamiento información</li>
<li>errores triada cognitiva</li>
<li>difícil concentración.</li>
<li>lugar de control</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h3>1.3 CLASIFICACION DE LA DEPRESIÓN INFANTIL</h3>
<p>Existen diversas clases de depresión en la infancia dependiendo de los criterios de clasificación utilizados.</p>
<p>Según la naturaleza se considera primaria si se trata del trastorno principal que tiene el niño,  o secundaria, cuando es consecuencia de ciertas enfermedades como pueden ser hipotiroidismo o problemas de drogadicción.</p>
<p>Según se desarrolle la perturbación podrá ser unipolar o bipolar, el primer caso se caracteriza por ser de curso regular y de pronóstico no grave si se realiza una adecuada intervención. En la bipolar se presentan dos extremos contrapuestos: depresión y manía alternándose sucesivamente en el tiempo, el joven pasa de fases de encontrarse hundido a sentirse totalmente eufórico. La historia familiar tiene una influencia importante, con frecuencia aparecen casos en la misma familia, se denomina también depresión psicótica y el pronóstico es peor.</p>
<p>El criterio de severidad diferencia entre depresión mayor y distimia,  esta última se caracteriza por estados de ánimo depresivos persistentes pero es menos grave que la primera en la que se producen los síntomas de forma más intensa.</p>
<p>Las causas que la originan las diferencian en endógenas producidas por alguna alteración bioquímica, y exógenas si el desencadenantes es algún acontecimiento psicosocial negativo. Algunos autores identifican la depresión exógena con la distimia y la endógena con la depresión mayor.</p>
<p>La frecuencia de la aparición puede distinguir entre aguda o crónica. La aguda aparece con episodios aislados y relacionados con estresores psicosociales graves mientras que la crónica consiste en episodios recurrentes en un entorno positivo en ausencia de acumulación de factores de riesgo.</p>
<p>Según el criterio evolutivo se diferencia entre depresión sensoriomotriz (1-3),- preescolar(4-5), escolar(6-12) y adolescente(12-18). En cada una de ellas los desencadenantes y las frecuencias de síntomas es diferente. En el primer período los síntomas son fundamentalmente de carácter motor. En la adolescencia son más parecidos a los del adulto, y los problemas de enamoramiento, rendimiento, e identificación y autonomía son los desencadenantes fundamentales.</p>
<p>Según la claridad de diagnóstico diferenciamos en pura o enmascarada que también se llama mixta, la más característica de la niñez, depresión acompañada de ansiedad.</p>
<p>En los niños es más común encontrar trastornos unipolares, distímicos, exógenos y mixtos, aunque en menor medida se dan también los demás. (De Barrio, 1997)</p>
<h3>1.4 CAUSAS DE LA DEPRESIÓN: FACTORES DE RIESGO</h3>
<p>En la psicopatología infantil se han aislado diferentes factores de riesgo que nos  permiten detectar y conocer las posibles &#8220;causas&#8221; de la depresión infantil. Lo que está claro,  es que la depresión infantil es el resultado de la interacción de factores ambientales y personales.</p>
<h4>1.4.1 FACTORES AMBIENTALES</h4>
<h5 class="titsolo">Relaciones Familiares</h5>
<p>Los factores de riesgo familiares pueden ser de tipo biológico como una enfermedad de los padres,  de tipo psicológico como la muerte de un ser querido, y de tipo social como la falta de recursos económicos. Las relaciones familiares son muy importantes para el desarrollo emocional del niño. Por ello, la existencia de problemas dentro del seno familiar es uno de los predictores más potente del trastorno depresivo . Las condiciones familiares inadecuadas pueden ser de muy diferente naturaleza:</p>
<ol class="letter">
<li>
<h6>Relaciones padre-madre</h6>
<p>Las malas relaciones de los padres entre sí o entre los padres e hijos correlacionan con casi todas las perturbaciones infantiles: trastornos de conducta, consumo de drogas, etc. (Prange, 1992). La depresión no es una excepción, aunque en este caso, la divergencia entre los padres con respecto a las pautas de crianza y estilos educativos adquiere una especial importancia (Puig-Antich, 1985).</li>
<li>
<h6>Divorcio</h6>
<p>No es la ruptura en sí, sino las consecuencias negativas del divorcio (cambios de domicilio, pérdidas afectivas, descenso del nivel económico) lo que verdaderamente afecta a los niños. Entre todos los factores negativos sobresale la mala calidad de las relaciones paternas antes y después del divorcio.</p>
<p>Parece ser que los niños más pequeños se ven más afectados que los adolescentes y que las niñas son más vulnerable que los niños. (Rodgers, 1994)</li>
<li>
<h6>Problemas psíquicos de los padres</h6>
<p>Cuanto más grave es el trastorno mental de los padres ( esquizofrenia, alcoholismo, conductas delincuentes, etc.) mayor es el riesgo que corre el niño, ya que la dinámica de la vida familiar se ve gravemente afectada. Pero sin duda alguna, el problema psicológico a tener más en cuenta es la Depresión y especialmente la depresión en la madre. Todos los estudios nos demuestran  la estrecha relación entre la depresión materna y la aparición de síntomas depresivos en los hijos (Field, 1990, Mummen, 1996,Barcia 2000). Los efectos de la depresión materna actúa sobre los niños desde edades muy tempranas y es importante la duración y el padecimiento de depresiones unipolares para evaluar la probabilidad de aparición de depresión en los hijos.</li>
<li>
<h6>Relaciones padres-hijos</h6>
<p>La muerte de uno de los padres, la negligencia en cuidado básicos como la alimentación, higiene o educación y los malos tratos son desencadenantes posibles de la depresión en la infancia.</p>
<p>La depresión concretamente se produce más habitualmente en las familias con normas muy rígidas y con distanciamiento afectivo (Greenberger y Chen,1996) y en aquellas sobreprotectoras, con un excesivo control familiar y altamente permisivas. (Del Barrio, Moreno y Roa, 1994). En el primer caso, genera tristeza, resentimiento y conductas especialmente agresivas en los niños (Mackinnon, 1996),  mientras que en el segundo es la baja tolerancia a la frustración una de las variables importantes.</li>
<li>
<h6>Relaciones entre hermanos</h6>
<p>Las desavenencias entre hermanos influye en el estado de ánimo, aunque en menor medida que los problemas relacionados con los padres.</li>
</ol>
<h4>1.4.2 FACTORES PERSONALES</h4>
<h5 class="titsolo">A. Vulnerabilidad biológica</h5>
<p>La tasa de depresión es mayor en los hijos de padres con este trastorno o con otros problemas como alcoholismo. La observación de antecedentes familiares sugiere la hipótesis de la transmisión genética, aunque no se ha encontrado un marcador específico de depresión infantil. Sin embargo, es difícil separar la supuesta predisposición de las influencias tempranas. Una madre deprimida presta menos cuidados y atenciones al bebé, habla y juega menos con su hijo y sus interacciones son más negativas y estresantes.</p>
<h5 class="titsolo">B. Vulnerabilidad piscológica</h5>
<p>Los factores de riesgo psicológicos se refieren a episodios anteriores, repertorios básicos de conducta, comorbilidad y personalidad.</p>
<ul>
<li>
<h6>Personalidad</h6>
<p>Hay abundantes estudios que relacionan la estructura de la personalidad adulta con la depresión, especialmente en el contexto de la teoría de Eysenck. En este sentido, se ha observado que la sintomatología depresiva es más frecuente en sujetos que tienden a la introversión y a la inestabilidad emocional ( Fisher, 1993). A esta misma conclusión llegaron los autores de un estudio realizado con niños españoles, en el que encontraron una clara relación entre neuroticismo y depresión y no entre extraversión y depresión. (Del Barrio et al., 1997)</li>
<li>
<h6>Estilo cognitivo</h6>
<p>Existe una correlación entre las cogniciones negativas, estilo atribucional negativo, falta de control, deficientes resolución de problemas y depresión. Con frecuencia, los niños aprenden de sus padres estilos cognitivos desajustados.</p>
<p>Es característico en ellos creer que los acontecimientos positivos se deben a factores externos mientras que los negativos ocurren a causa de factores internos (Seligman et al.,1984). Lógicamente este estilo atribucional negativo les conduce a la desesperanza, a  la indefensión y por tanto a un estado de ánimo disfórico.</li>
<li>
<h6>Baja autoestima</h6>
<p>Normalmente la autoestima de los niños, como la de los adultos, se genera a partir del juicio de los otros. La opinión que tenemos de nosotros mismos se basa en gran medida en lo que hemos oído o en lo que creemos que los otros piensan o dicen de nosotros. Por esta razón, los juicios que los adultos, principalmente los padres, tienen de los niños resultan esenciales para la constitución de la autoestima. Las excesivas críticas paternas, las expectativas desajustadas, la existencia de los hermanos con más dotes, los fracasos en la escuela, los engaños amorosos o la insatisfacción respecto al propio cuerpo pueden desencadenar el descontento del niño consigo mismo.</li>
<li>
<h6>Sociabilidad</h6>
<p>El desarrollo social del niño promueve su adaptación y su ajuste emocional. Las dificultades en esta área, como déficit en habilidades sociales, niveles elevados de ansiedad ante las personas del sexo opuesto durante la adolescencia y conducta antisocial, contribuyen a la aparición de la depresión. La incompetencia social es  una de las características de los sujetos deprimidos. Por este motivo la buena interacción con los compañeros se ha convertido en uno de los indicadores de la normalidad infantil. No obstante algunos autores sugieren que es el apoyo familiar y no el de los compañeros el que está negativamente correlacionado con la depresión en la adolescencia (Barrera y Garrison-Jones, 1992).</li>
</ul>
<h3>1.5 EVALUACIÓN</h3>
<p>La evaluación de la depresión en los niños tiene unas características especiales ya que los niños no distinguen con facilidad entre los distintos estados de ánimo y emociones, tales como ira, rabia, tristeza, etc., incluso en ocasiones pueden llegar a confundir emociones y estado físico. Por debajo de los 7 años, es difícil que un niño lea con buena compresión, por lo que las técnicas de evaluación no pueden ser cuestionarios, sino otras como la observación de la conducta real, la obtención de información a través de entrevistas,  cuestionarios y escalas con adultos o tests con apoyo pictórico con el niño.</p>
<p>Sin embargo, a partir del momento en el niño adquiera compresión lectora, el auto-informe puede utilizarse.</p>
<h4>1.5.1 TECNICAS DE EVALUACIÓN</h4>
<h5 class="titsolo">A. Observación de la conducta</h5>
<p>Aunque el sentimiento de tristeza solo puede experimentarlo el niño, las manifestaciones de tristeza, expresión facial apenada, llanto, comentarios derrotistas, lo ven y escuchan las personas que conviven a su alrededor. La observación requiere por tanto enseñar al niño y a los adultos a fijarse en el comportamiento depresivo y sus circunstancias como a registrar los datos observados.</p>
<p>La observación es muy útil porque permite deducir conclusiones en orden  y planificar cambios de conducta.</p>
<ul>
<li>Observación realizada por el niño (auto-observación y auto-registro)</li>
</ul>
<p>Se utilizan diferentes tipos de auto-registros:</p>
<ol>
<li>
<h5>Auto-registro básico.</h5>
<p>Es auto-registro dividido en tres apartados: conducta del niño, acontecimientos inmediatamente antes, hechos que ocurren inmediatamente después. Este auto-registro se suele utilizar al principio de la evaluación.</li>
<li>
<h5>Auto-registro de actividades</h5>
<p>El bajo nivel de actividades característico de la depresión acentúa la sensación de inutilidad y desgana, que a su vez incrementa la pasividad. Las actividades agradables realizadas por el niño y el grado de placer experimentado durante su realización son variables que tenemos que evaluar para conocer la magnitud del trastorno depresivo.</li>
<li>
<h5>Auto-registro de pensamientos</h5>
<p>Nos permite conocer los pensamientos automáticos o irracionales del adolescente. Una modalidad efectiva con esta población es que lo rellene rebobinando la película de los hechos hacia atrás.</li>
<li>
<h5>Autorregistros narrativos</h5>
<p>Son especialmente eficaces en aquellos chicos acostumbrados a escribir, puesto que se les pide que a través de un díario personal, agenda, grabación, ect. expresen sin restricciones sus vivencias. También son muy prácticos en aquellos chavales que tienen un fuerte bloqueo emocional y son incapaces de expresar algún sentimiento. En estos casos realizamos una gaceta personal utilizando recortes de titulares de periódicos, revistas, etc. que reflejen su estado de ánimo y problemas.</li>
</ol>
<h5 class="titsolo">Entrevista</h5>
<p>En la práctica profesional la toma de contacto con los padres y el niño suele realizarse a través de una primera entrevista. La entrevista además de proporcionarnos gran cantidad de información, sobre las características, causas y consecuencias del trastorno, nos posibilita el establecimientode una relación reforzante del técnico con el niño y los padres.</p>
<h5 class="titsolo">Tests que pueden ser realizados por el niño</h5>
<p>Existen varios especialmente recomendables publicados en castellano:</p>
<ol>
<li>Inventario de Depresión Infantil (CDI) de Kovacs y Beck   (1977)</li>
<li>Escala de Depresión infantil (CDS) de Lang y Tisher  (1978)</li>
<li>La Escala de Evaluación de la Depresión (EED) de Del Barrio et al.,(1993)</li>
<li>Reactivos de la Escala de Nowicki-Stricklan de locus de control para niños</li>
<li>Tes de las Cinco Escalas de Autoestima de Pope et al.,(1998)</li>
<li>Cuestionario de Estilo Atribucional Infantil (CASQ) de Seligman et al., (1984)</li>
</ol>
<h5 class="titsolo">Tests que pueden ser contestados por adultos</h5>
<ol>
<li>Listado de Conductas para Niños (CBCL) de Achenbach (1978)</li>
<li>Escala de Sintomatología Depresiva para Maestro(ESDM) de Doménech et. al.,(1985)</li>
<li>Inventario de Depresión por Nominación de los Compañeros (PIND) de LezKowitz  et. al., (1980)</li>
</ol>
<h3>1.6 TRATAMIENTO</h3>
<p>En líneas generales, la terapia empleada para el tratamiento de la depresión infantil son similares a la utilizadas con los adultos, aunque las estrategias a seguir han de adaptarse a la edad, motivaciones e intereses del niño.  Ha de tenerse en cuenta la capacidad restringida de los niños para razonar y para manejar conceptos abstractos.</p>
<p>El tratamiento cognitivo-conductual de la depresión pretende conseguir en el niño tres cambios terapéuticos fundamentales:</p>
<ul>
<li>que el niño aprenda a valorar sus sentimientos,</li>
<li>que sustituya sus comportamientos generadores de emociones negativas por conductas más adecuadas,</li>
<li>que modifique sus pensamientos distorsionados y sus patrones erróneos de razonar.</li>
</ul>
<p>Por ello, las técnicas principales consistieran en programas de educación emocional, programas de actividades agradables, reestructuración cognitiva y  programas de entrenamiento en habilidades sociales. Además de técnicas como la relajación y Resolución de problemas.</p>
<h4>1.6.1  PROGRAMAS DE EDUCACIÓN EMOCIONAL</h4>
<p>Los niños con depresión se quejan de que se sienten tristes o están malhumorados todo el día y por todo. Esta afirmación es exagerada y, por tanto, falsa. Por ello, tenemos que enseñar al niño que :</p>
<ol class="letter">
<li>existen distintas emociones, unas positivas como la alegría y otras desagradables como la ansiedad.</li>
<li>existen diferentes situaciones que provocan diferentes emociones</li>
<li>La intensidad de la emoción varía dependiendo de la situación</li>
</ol>
<p>Para conseguir estos objetivos, se necesita, por una parte identificar las emociones y las situaciones desencadenantes, y por otro, evaluar la intensidad de la respuesta emocional.</p>
<p>Para realizar un buen programa de entrenamiento que permita al niño identificar las emociones es importante:</p>
<ol>
<li>Adaptar los ejercicios al nivel del desarrollo infantil</li>
<li>Seguir la estrategía del embudo</li>
<li>Personalizar el procedimiento</li>
<li>Seleccionar acontecimientos de la vida del niño</li>
<li>Flexibilizar la duración del tratamiento</li>
<li>Ponerse en el lugar del niño</li>
<li>Fomentar la colaboración de lo adultos</li>
</ol>
<p>Por otro lado, para medir las emociones utilizamos  el &#8220;sistema métrico emocional&#8221; (Méndez,1998) que son escalas de medida subjetivas (termómetros emocionales) que ayudan al niño a aprender a tasar la intensidad de sus sentimientos.</p>
<ol class="letter">
<li>Termómetros emocionales numéricos</li>
<li>Termómetros emocionales gráficos</li>
<li>Termómetros emocionales materiales</li>
<li>Termómetros emocionales motores</li>
</ol>
<h4>1.6.2  PROGRAMAS DE ACTIVIDADES AGRADABLES</h4>
<p>Para realizar un programa de estas características con los niños, hay que tener en cuenta su edad, los recursos económicos de la familia y sus tiempo disponible, las ofertas del entorno social y escolar y las oportunidades aprovechables en el grupo de compañeros y amigos que constituyen el mundo social del niño. Además debemos utilizar como fuente de información al niño, los padres, compañeros y maestros.</p>
<p>También podemos usar escalas de refuerzos que pueden ser cumplimentadas por cada uno de los sujetos de los que proporcionan información sobre el niño deprimido o registros de conducta en donde se anotan las actividades recomendadas y aquellas que efectivamente el niño lleva a cabo.</p>
<h4>1.6.3  PROGRAMAS DE ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES</h4>
<p>Como ya hemos visto, los problemas de socialización están directamente relacionados con la depresión, por ello el incremento de las habilidades sociales en los niños es una estrategia fundamental para tratar este trastorno.</p>
<p>Las <strong>habilidades sociales</strong> hacen referencia a un repertorio de conductas verbales y no verbales por medio de las cuales los niños-as influyen en las respuestas de otros individuos (padres, hermanos, iguales, profesores, etc.) en el contexto interpersonal. Este repertorio actúa como un mecanismo a través de los cuales los niños inciden en su medio ambiente obteniendo, suprimiendo o evitando consecuencias deseadas y no deseadas en la esfera social.</p>
<h4>1.6.4  REESTRUCTURACION COGNITIVA</h4>
<p>El uso de esta técnica tiene como principal función cambiar la idea negativa que el sujeto deprimido tiene de sí mismo y del mundo, y puede considerarse como una combinación de la teoría cognitiva de Beck (1976), la terapia recional emotiva de Ellis (1962) y el entrenamiento en auto-instrucciones de Meichenbaum (1997).</p>
<p>Se ha comprobado que tanto los adultos como los niños deprimidos tienen una tendencia a atender selectivamente a los acontencimientos negativos  y de ese modo contemplan el entorno desde una perspectiva deseperanzada. Presentan distorsiones o errores cognitivos como la sobregeneralización, maximinización y minimización, predicción negativa, etc.) Por ello, la terapia cognitiva intentará  ayudar al sujeto a identificar  y cambiar las ideas erróneas, de forma que el niño sea capaz de resolver los problemas que considera imposible de solucionar.</p>
<p>AUTORA  <a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/isabel_carrasco/">Isabel Carrasco Cabeza</a></p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/pacientes/infantil/">Departamento de Asistencia Psicológica en la Infancia</a></p>
<h3>1.7   BIBLIOGRAFIA</h3>
<ul>
<li><strong>Alaez, Máximo</strong> et al.: “<em> Características de la población  infanto juvenil que demanda asistencia psicológica en un Centro de Salud Comunitario </em>( CIS de Hortaleza ) : Los padres como Informantes” Clínica y Salud. Vol. 9 Nº3-1.998 ( 563-597 pp )</li>
<li><strong>Azrin, N.H ; Numn, R. Gregory</strong>: <em>Trastornos afectivos en la infancia y adolescencia</em> Serie Universidad.E Martinez Roca.</li>
<li><strong>Barcia Salorio, Demetrio</strong>: <em>Tratado de psiquiatría </em>Madrid: Arán, 2000.</li>
<li><strong>Blackman y Silberman</strong>: <em>Como modificar la conducta infantil</em>. E. Kapeslusz, 1973.</li>
<li><strong>Bonet Camañes, T</strong>: <em>Problemas psicológicos en la Infancia” Programas de Intervención. </em>Promolibro .Publicaciones Cinteco.</li>
<li><strong>Bonet Camañes, T.</strong>: “<em><a href="http://www.cinteco.com/profesionales/ir/1271353215">Voy a aprender a ser un niño valiente, a no tener miedo, a no ponerme nervioso</a>”. </em>Promolibro. Publicaciones Cinteco.</li>
<li><strong>Bragado Alvarez, Carmen et al</strong>: “<em>Prevalecencia de los trastornos psicopatológicos en niños y adolescentes. Resultados preliminares”</em> Clínica y Salud Vol.6 Nº 1-1995(67-83pp)</li>
<li><strong>Bulbena Vilarrasa, Antonio; Berrios, German E.; Fernández de Larrinoa Palacios, Pedro</strong>; <em>Medición clínica en Psiquiatría y Psicología </em>(Eds.) Barcelona: Masson, 2000.</li>
<li><strong>Cantwelld.P. y Carlson G.A</strong>: ”<em>Trastornos afectivos en la infancia y la adolescencia</em>”. E . Martinez Roca. 1987.</li>
<li><strong>Del Barrio, V. </strong>: ”<em> Depresión Infantil</em>” E. Ariel Practicum 1997.</li>
<li><strong>Del Barrio, V.</strong>: <em>La depresión infantil : factores de riesgo y posibles soluciones .</em> Málaga: Aljibe, 2000.</li>
<li><strong>Caballo, Vicente E.; Simón, Miguel Ángel</strong>: <em>Manual de psicología clínica infantil y del adolescente : trastornos generales</em> Madrid: Pirámide, 2001.</li>
<li><strong>Ezpeleta Ascaso, L.</strong>: <em> La entrevista diagnóstica con niños y adolescentes. </em> Madrid: Síntesis, 2001.</li>
<li><strong>DSM-IV-TR</strong>: <em>estudio de casos : guía clínica para el diagnóstico diferencial </em> Frances, Allen; Ross, Ruth.</li>
<li><strong>DSM-IV-TR:</strong> <em>manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, texto revisado</em> López-Ibor Aliño, Juan J.;Barcelona: Masson, 2001.</li>
<li><strong>Goldstein, A.P. Sparafkin, R.P. Gershaw, N. J. y Klein</strong>. <em>Habilidades sociales y autocontrol en la adolescencia.</em> Barcelona : Martinez Roca. 1989</li>
<li><strong>Gónzalez, R.:</strong> <em>”Depresión Infantil” </em>E. Ariel Barcelona 1997.</li>
<li><strong>Méndez,F.</strong>: <em><a href="http://www.cinteco.com/profesionales/ir/1271348785">El niño que no sonrie. Estrategias para superar la tristeza y la depresión infantil.</a> </em>Ed. Pirámide Madrid 1988</li>
<li><strong>Rodríguez Sacristán, Jaime</strong>: Psicopatología Infantil Básica: Teoría y casos clínico  Madrid: Pirámide, 2000.</li>
<li><strong>Servera  Barceló, Mateu</strong>: <em>Intervención en los trastornos del comportamiento infantil: una perspectiva conductual de sistemas</em> Madrid: Pirámide, 2002.</li>
<li><strong>Trianes, Mª Victoria</strong>.: <em>Estrés en la infancia : su prevención y tratamiento </em> Madrid: Narcea, 2001.</li>
<li><strong>Saldaña García, Carmina</strong>: <em>detección y prevención en el aula de los problemas del adolescente </em>Madrid: Pirámide, 2001.</li>
<li><strong>Seligman, Martin</strong>.: Niños optimistas.<em> Como prevenir la depresión en la infancia</em>. Ed. Baecelona Grijalbo. 1999</li>
</ul>
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		<item>
		<title>Resiliencia en adolescentes</title>
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		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2010/02/11/resiliencia-en-adolescentes/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Feb 2010 19:12:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Carrión</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Área de la Adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[acoso]]></category>
		<category><![CDATA[adaptación]]></category>
		<category><![CDATA[adolescente]]></category>
		<category><![CDATA[aspecto]]></category>
		<category><![CDATA[control]]></category>
		<category><![CDATA[expresión]]></category>
		<category><![CDATA[resiliencia]]></category>

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		<description><![CDATA[A menudo se tiene una imagen del adolescente como alguien que se muestra necesariamente alegre, divirtiéndose con sus amigos, al margen de la realidad y de los problemas. La experiencia nos indica que la vida, no es siempre algo fácil de afrontar, incluso, podemos encontrarnos con situaciones tan traumáticas como el acoso, la enfermedad, los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A menudo se tiene una imagen del adolescente como alguien que se muestra necesariamente alegre, divirtiéndose con sus amigos, al margen de la realidad y de los problemas. La experiencia nos indica que la vida, no es siempre algo fácil de afrontar, incluso, podemos encontrarnos con situaciones tan traumáticas como el acoso, la enfermedad, los accidentes o la pérdida de un ser querido. ¿Cómo es posible que algunas personas puedan atravesar circunstancias tan difíciles y consigan después recuperarse? Aquellos que logran sobreponerse están utilizando sus habilidades de  resiliencia.</p>
<p>El término “resiliencia” se refiere a la capacidad del sujeto para adaptarse con eficacia a las situaciones adversas, traumáticas o altamente estresantes. Significa rebotar de las experiencias difíciles. Estas habilidades resultan ser aprendidas y se pueden fomentar con el desarrollo de estrategias concretas. Cada individuo presenta un patrón de recuperación en el que coinciden aspectos estructurales como su capacidad intelectual; su estilo cognitivo, variables neurológicas y emocionales. Y aspectos psicológicos como estilos de afrontamiento y resolución de problemas, habilidades sociales y adecuación interpersonal. Estamos hablando de conductas que facilitan la adaptación a los hechos negativos del entorno, a través de pensamientos y actuaciones. Los tratamientos psicológicos desde el modelo cognitivo conductual han mostrado su eficacia para conseguir que el paciente desarrolle estrategias de resiliencia, facilitando la recuperación de la sintomatología propia de los estados postraumáticos.</p>
<p><span id="more-481"></span></p>
<p>Estos son algunos consejos que pueden ayudar al adolescente a desarrollar estrategias resilientes. Cada persona afronta  este proceso de manera diferente, lo que puede funcionar en algunos casos, resulta ineficaz en otros.</p>
<ol>
<li>
<h5>No te quedes solo en este proceso.</h5>
<p>Habla con tus amigos, con tus familiares. Tus padres pueden aportar su experiencia personal y su conocimiento, seguro que están preocupados si estás atravesando un momento especialmente difícil de tu vida. Expresa tu opinión aunque sea diferente, también todas tus dudas y miedos. Escucha lo que tengan ellos que decir al respecto.</li>
<li>
<h5>Date un margen.</h5>
<p>Cuando algo malo nos ocurre en la vida, se sobrecargan las preocupaciones cotidianas. Además de los problemas propios de tu edad, afrontar una circunstancia especial afectará sobremanera el volumen de tus emociones. Date un margen para rebajar su intensidad. Tienes derecho a sentirte mal y, poco a poco, puedes reducir la presión de tus sentimientos hacia ti mismo y hacia los demás.</li>
<li>
<h5>Diseña un espacio “Libre de Problemas”</h5>
<p>Convierte tu habitación en un espacio para descansar del problema, saca todo aquello que te lo recuerde y selecciona bien a las personas que pueden compartir contigo este espacio. No hables aquí de tus preocupaciones. No olvides que tus familiares pueden sentir la necesidad de compartir contigo mas tiempo en una situación como esta, cuenta con ellos y permite que compartan tu zona libre de malestar.</li>
<li>
<h5>Ajústate al programa.</h5>
<p>Es imprescindible que te mantengas ocupado la mayor parte del tiempo. Salir con tus amigos, acudir a clase o practicar alguna actividad deportiva son, sin duda,  buenas alternativas. Pero no abandones tus rutinas cotidianas, aquellas que te reconfortan. En momentos de mayor estrés, diseña un programa de actividad y ajústate a él.</li>
<li>
<h5>Cuídate en todos los aspectos.</h5>
<p>Cuídate física y mentalmente, no abandones tu imagen. Procura dormir lo necesario y de manera ordenada. La falta de sueño produce malestar y disminuye tu capacidad de afrontamiento. No descuides tu alimentación y evita conductas poco saludables.</li>
<li>
<h5>Toma el control de la situación.</h5>
<p>Incluso en los peores momentos puedes marcarte metas realistas como pequeños logros cotidianos que te permitan avanzar. El mero hecho de levantarte de la cama y acudir a clase, aunque no seas capaz de rendir, puede ser muy valioso. En los malos momentos parece que perdemos el control sobre nuestro bienestar, ponte en manos a la obra y actúa con decisión para recuperarlo en alguna medida.</li>
<li>
<h5>Expresa tus sentimientos.</h5>
<p>Las situaciones traumáticas generan un gran número de sentimientos conflictivos, procura dar salida a tus emociones, a veces, resulta muy difícil sacar algo tan intenso y tan negativo, y nos vemos incapaces de hablar sobre todo ello. Encuentra una forma de expresión alternativa, intenta escribir, crear algo, dibujar, o plasmar lo que sientes a través de cualquier forma de expresión.</li>
<li>
<h5>Ayuda a los demás.</h5>
<p>Nada nos rescata más de nuestros problemas que colaborar en la resolución de los problemas de los otros. Echa una mano a tus amigos con sus tareas, colabora como voluntario en cualquier ámbito.</li>
<li>
<h5>Intenta ver las cosas con perspectiva.</h5>
<p>Es posible que las circunstancias que te han hecho sentir tan desolado, sean, en un primer momento, el tema central de todo tu entorno. Pero las cosas cambian y los malos tiempos acaban. Intenta recordar las situaciones de tu pasado reciente, en las que eras capaz de afrontar otras dificultades, las estrategias que te permitían sentirte bien. Cuando hables de los malos tiempos, no dejes de hacerlo también de los buenos momentos. Seguro que en alguna ocasión has sido capaz de afrontar con tranquilidad, algo que a los demás les resultó mucho más difícil. Aprende alguna técnica de relajación que te permita controlar las emociones negativas.</li>
<li>
<h5>Controla la información.</h5>
<p>Protégete de la información y de todo aquello que recuerde intensamente la situación traumática, repasar una y otra vez estos estímulos sólo aumenta el grado de malestar.</li>
</ol>
<p>…” Puedes aprender estrategias para ser más resiliente, pero eso no excluye el hecho de que puedas sentirte mal, tendrás momentos duros y es normal, forma parte del proceso de recuperación. La resiliencia se desarrolla en el tiempo, cada cual tiene su propia secuencia, puede funcionarte alguno de los consejos expuestos, investiga tu caso y recuerda que, las estrategias de resiliencia te pueden servir en otros momentos de la vida y pueden hacer que formes parte el grupo de personas que consiguen recuperarse por sí mismos”…</p>
<p>…” Si te encuentras realmente mal y te sientes incapaz de poner en  marcha cualquiera de los consejos expuestos, deberías considerar la posibilidad de pedir a ayuda a un psicólogo clínico para que te acompañe y te supervise en este proceso”…</p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/jose_carrion/">José Carrión Otero</a> del <a href="http://www.cinteco.com/pacientes/adolescentes/">Departamento de Intervención psicológica en la Adolescencia</a></p>
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		<item>
		<title>La demanda urgente de los pacientes con trastorno de pánico</title>
		<link>http://feedproxy.google.com/~r/CintecoParaProfesionales/~3/vfLO_0CsFQo/</link>
		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2010/01/31/la-demanda-urgente-de-los-pacientes-con-trastorno-de-panico/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 31 Jan 2010 20:12:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Manuel Morillas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Área de los Adultos]]></category>
		<category><![CDATA[agorafobia]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[comportamiento]]></category>
		<category><![CDATA[escape]]></category>
		<category><![CDATA[evitación]]></category>
		<category><![CDATA[la dependencia]]></category>
		<category><![CDATA[trastorno de pánico]]></category>

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		<description><![CDATA[Ya que los pacientes con trastorno de pánico son los que más utilizan los servicios de urgencias, es interesante orientar la intervención hacia:

Una disminución de la utilización de estos servicios
Fomentar el no aplazamiento de los resultados terapéuticos.

Con respecto al primer punto, algunos pacientes, sobre todo al inicio de su trastorno, no conceptualizan sus problemas en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ya que los pacientes con trastorno de pánico son <strong>los que más utilizan los servicios de urgencias</strong>, es interesante orientar la intervención hacia:</p>
<ol>
<li>Una disminución de la utilización de estos servicios</li>
<li>Fomentar el no aplazamiento de los resultados terapéuticos.</li>
</ol>
<p>Con respecto al primer punto, algunos pacientes, sobre todo al inicio de su trastorno, no conceptualizan sus problemas en términos de ansiedad. Cuando los síntomas somáticos son más intensos, lo habitual será que consulten con el médico general, con el neurólogo, cardiólogo…</p>
<p>Con respecto al no aplazamiento de los resultados terapéuticos, el problema fundamental de la utilización del servicio de urgencias es que cumple función de conducta de escape lo que perpetúa el problema. Por otra parte, parece que un problema del tratamiento farmacológico exclusivo son las recaídas y la dependencia psicológica a los ansiolíticos que igualmente cumple funciones de evitación y escape.</p>
<h3>Descripción del modelo cognitivo-conductual y estilos de demanda urgente en el paciente con crisis de pánico.</h3>
<ol>
<li>La conducta de acudir a Urgencia cumple la función de <strong>conducta de escape</strong> con mayor fuerza cuanto más historia de trastorno tiene el paciente. El control aversivo de la conducta parece un proceso central en el mantenimiento del trastorno de pánico. Este concepto hace referencia a los procesos mediante los cuales se mantiene la conducta a través de la eliminación de estímulos aversivos, sean estos estímulos internos (interoceptivos en el caso del pánico), o externos. El procedimiento mediante el cual se mantiene un comportamiento retirando estímulos aversivos recibe el nombre de <strong>Reforzamiento Negativo.</strong>
<p>El <strong>Escape</strong> y la<strong> Evitación </strong>son los dos paradigmas en que los estímulos aversivos incrementan y mantienen la acción de responder.</p>
<p>En el <strong>Escape</strong>, la respuesta da término a un estímulo aversivo después de que se ha iniciado la presentación del estímulo, por ejemplo acudir a urgencias ante la crisis de pánico o salir de una situación agorafóbica.</p>
<p>En la <strong>Evitación</strong>, una respuesta evita o pospone el comienzo de un estímulo aversivo, por ejemplo llevar la medicación encima o ir con personas de seguridad. Evitación y Escape suelen darse de forma combinada.</li>
<li>Si el paciente acude a Urgencias ante la primera crisis, la conceptualización de los síntomas es física. No hay historia de escape asociada a las urgencias y que esto se produzca en un futuro debería evitarse informando sobre la naturaleza de los síntomas y la conveniencia de la utilización de otros recursos.</li>
<li>Paciente derivado en la propia urgencia por otro especialista. Presenta de forma agudizada los problemas del paciente que acude ante la primera crisis, dudas por la estigmatización del profesional psiquiatra y de los diagnósticos que va a recibir.</li>
<li>Los pacientes que acuden a la urgencia por una <strong>Crisis de Síntomas Limitados</strong> son un buen ejemplo de pacientes con gran tendencia a la evitación y escape.</li>
<li>Paciente en tratamiento farmacológico adecuado que no toma correctamente el tratamiento. Generalmente esto puede deberse a la evitación de supuestos efectos negativos de la medicación y temor a la pérdida de control por esos síntomas. Informar al paciente y contactar con el médico que le trata mediante llamada telefónica o informe.</li>
<li>Paciente que pide exploraciones repetidas de otras especialidades. Psicológicamente es un paciente yatrogenizado, que ha utilizado ya mucho este recurso por su efecto tranquilizador a corto plazo. La información debe centrarse en la naturaleza psicológica de sus síntomas, evitando sobreinformarle y, por supuesto, no tranquilizarle efectuando diagnósticos innecesarios.</li>
<li>Paciente que se niega a ser explorado por el psiquiatra o el psicólogo ya que no admite la naturaleza de sus síntomas o es reticente, en algún sentido, a la especialidad. El único recurso es el Informe Clínico.</li>
<li>Paciente que no demanda la urgencia y que es traído por familiares o amigos, preocupados por los síntomas y quejas del paciente. Aquí la relevancia de la actitud de los acompañantes ante el problema es central y será muy tenida en cuenta en la explicación que el especialista dé a paciente y familia.</li>
<li>El paciente acude a urgencias por una crisis que relaciona con un acontecimiento vital (familiar, de pareja, laboral, etc.). El peso de eventos estresantes y del estilo de afrontamiento del paciente será un dato a manejar en la derivación al tratamiento farmacológico y psicológico.</li>
</ol>
<p><span id="more-474"></span></p>
<h3>Aproximación al paciente de pánico en la urgencia. Contexto social, relacional y personal.</h3>
<p>El interés en el sistema interpersonal del paciente con pánico y agorafobia tiene, al menos, las siguientes áreas de interés:</p>
<ol class="letter">
<li><strong>Aspectos personales</strong>: los pacientes con agorafobia parecen relativamente dependientes, con baja autosuficiencia y baja asertividad. Con frecuencia estas dificultades interpersonales se manifiestan en el contexto de una relación de pareja insatisfactoria. Aún cuando la mayoría de los informes sobre la excesiva dependencia de los agorafóbicos son informes clínicos, los estudios que emplean grupos de comparación bien construidos no han encontrado incremento de problemas de pareja o de dependencia. Sin embargo, sí parece haber más alta frecuencia de desorden de personalidad por dependencia que en la población general.</li>
<li><strong>Aspectos sociales</strong>: este segundo punto tiene que ver con el análisis de los tratamientos para la agorafobia basados en las tareas de exposición entre sesiones de terapia. Estos hallazgos indican que el tratamiento debe tener la meta de motivar y facilitar estas tareas. Ya que dichas tareas de exposición a situaciones temidas entre sesiones se dan en el ambiente del paciente, inevitablemente tienen un impacto en su sistema interpersonal. Obviamente, si la familia o los amigos muestran poco interés o, lo que es peor, se oponen a este tipo de actividades, el progreso en la terapia no se producirá. Por otro lado, un sistema social que fomente este tipo de actividades de afrontamiento aumentará el avance en terapia y, lo que es muy importante, mantendrá la mejoría una vez que el contacto con el terapeuta haya terminado.</li>
<li><strong>Acontecimientos estresantes</strong>: la relación de pareja suele ser el contexto más frecuente en pacientes con agorafobia y pánico. La mayoría de la evidencia que tenemos sobre esto tiene que ver con los estudios de las parejas de agorafóbicos. Algunos clínicos piensan que las relaciones de pareja juegan un papel importante en el desarrollo y mantenimiento de la agorafobia. Desde un punto de vista más conductual, Goldstein y Chambless (1978), formularon una conceptualización de que la agorafobia “compleja”, es decir, la que no es secundaria a consumo de sustancias o desorden físico, siempre se desarrolla en un clima de conflicto interpersonal. De acuerdo con estos autores, las personas con bajos niveles de autosuficiencia experimentan conflicto con respecto al deseo de escapar de una relación de pareja insatisfactoria por una parte, y temen la independencia por otra. Este conflicto produce ansiedad y pánico, que son manejados recluyéndose en casa. Este modelo no ha sido aún empíricamente validado, es decir, no se ha demostrado que los agorafóbicos sean menos autosuficientes, menos asertivos, o que tengan más problemas de pareja que otros grupos con diferentes desórdenes emocionales y conductuales. Por otra parte, es posible que estos individuos sean más susceptibles al estrés de una relación de pareja problemática, lo que puede incrementar la probabilidad de pánico.</li>
</ol>
<p>Por último, en el contexto social, familiar y de pareja pueden darse distintas funciones reforzantes del problema de pánico y agorafobia que lo mantengan. En la práctica clínica nos encontramos con funciones reforzantes que implican el control de otras personas, castigar a otros, obtención de refuerzo social y evitación de situaciones sociales y familiares aversivas.</p>
<h3>Evaluación e intervención. Formulación del problema.</h3>
<p><strong><em><span style="text-decoration: underline;"> </span></em></strong></p>
<ol>
<li>Explicar el problema como un miedo fóbico, es decir, los síntomas neurovegetativos tan alarmantes no son señales de una enfermedad física subyacente (por ejemplo infarto). La percepción selectiva, la interpretación errónea de los síntomas somáticos, la evitación y el escape han perpetuado el problema. Los síntomas son perfectamente reales y están provocados por una sobreactivación del sistema nervioso vegetativo.</li>
<li>Frecuentemente los pacientes tienen la idea de que si no padecen ningún trastorno físico que explique sus síntomas, entonces la causa de sus problemas es “mental” o “nerviosa”. Evitar la sustitución de las causas físicas por las mentales de una forma amplia (“ha sufrido usted un ataque de nervios”). El problema no es una señal de que perderán el control o se están volviendo locos. Sino que el centro del problema es un temor irracional a sufrir un ataque cardiaco, a volverse loco y/o perder el control.</li>
<li>Las exploraciones físicas repetidas tienen un efecto yatrógeno y tranquilizador a corto plazo, pero perpetúan el problema.</li>
<li>Establecer relaciones entre factores de estrés (si han sido evaluados) y la génesis y mantenimiento del trastorno.</li>
<li>En este contexto, la mejor intervención es un tratamiento combinado de terapia psicológica cognitivo-conductual y farmacológica.</li>
</ol>
<p><a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/manuel_morillas/">Manuel  Morillas Urda</a></p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/pacientes/adultos/">Departamento de  Atención Psicológica en la edad Adulta</a></p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.cinteco.com/profesionales/?p=474&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_474" class="akst_share_link" rel="nofollow">Compártelo</a>
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		<item>
		<title>Diferencias entre hombres y mujeres en la percepción de sus problemas de pareja al inicio de la terapia de pareja</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Dec 2009 11:35:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángeles Sanz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Área de los Adultos]]></category>
		<category><![CDATA[estudio]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Psicología Clínica]]></category>
		<category><![CDATA[relación sexual]]></category>
		<category><![CDATA[separación]]></category>
		<category><![CDATA[terapia]]></category>
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		<description><![CDATA[A lo largo de nuestra experiencia clínica hemos venido haciendo algunos cambios en el enfoque de tratamiento de los problemas de pareja.
Los primeros enfoques  en el tratamiento de dichos problemas se centraban en el cambio de aquellas interacciones negativas que llevaban a las parejas a sufrir situaciones conflictivas una y otra vez deteriorando cada vez [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A lo largo de nuestra experiencia clínica hemos venido haciendo algunos cambios en el enfoque de <a href="http://www.cinteco.com/pacientes/adultos/parejas/">tratamiento de los problemas de pareja</a>.</p>
<p>Los primeros enfoques  en el tratamiento de dichos problemas se centraban en el cambio de aquellas interacciones negativas que llevaban a las parejas a sufrir situaciones conflictivas una y otra vez deteriorando cada vez más profundamente las bases de la  relación de pareja. Así se desarrollaron una serie de estrategias de intervención estructuradas con una eficacia muy alta y con una gran validez. Muchas de ellas se siguen utilizando actualmente.  Como ejemplo podemos hablar del entrenamiento en negociación o del entrenamiento en comunicación, entre otras muchas.</p>
<p>A partir de estos planteamientos se hacia necesaria la intervención con los dos miembros de la pareja desde el inicio a la finalización de la terapia. Incluso para algunos autores era inviable el tratamiento de la pareja cuando era uno solo de sus miembros el que acudía a la consulta. Por lo tanto, sólo se llevaba a cabo la terapia de pareja cuando asistían los dos miembros,  nunca cuando era  uno solo de los miembros de la pareja el que acudía a buscar ayuda para resolver los problemas de su relación. .</p>
<p>Dentro de nuestra metodología de trabajo, que se mantiene dentro del enfoque cognitivo conductual, hemos venido ampliando algunas estrategias tanto en la evaluación como en el tratamiento lo  que facilita una mayor agilidad en el tratamiento de los problemas de pareja.</p>
<p>Además hemos ido modificando el formato de las sesiones. Actualmente nuestro modelo de intervención se lleva a cabo en sesiones individuales con cada miembro de la pareja, en sesiones conjuntas y en sesiones mixtas. Son los objetivos que se estén trabajando en cada momento los que justifican el formato de sesión en el que se va a realizar la terapia.</p>
<p>En todos los casos la pareja conoce los objetivos que se van a tratar a lo largo de todo el proceso de la terapia y además se han pactado con el terapeuta los  pasos que se van a seguir. La posibilidad de comunicación con el terapeuta está totalmente abierta, aunque en ese momento en concreto no se esté acudiendo a terapia.</p>
<h3>INTRODUCCION A NUESTRO TRABAJO DE INVESTIGACION</h3>
<p>En estos últimos años de forma sistemática y objetiva, hemos venido recogiendo datos de las parejas que acuden a nuestro centro para poder investigar en profundidad, entre otros aspectos de su relación, cuales son las características específicas actuales de su relación, de su convivencia, de su problemática diaria, de sus expectativas con respecto a su relación, al otro, incluso a la terapia que se han planteado comenzar.</p>
<p>Uno de los primeros trabajos que hemos finalizado y presentado en el <em>“VI Congreso Iberoamericano de Psicología Clínica y de la Salud”</em> celebrado en Santiago de Chile organizado por La <a onclick="javascript:pageTracker._trackPageview('/outbound/article/www.psicologiaconductual.com');" href="http://www.psicologiaconductual.com/apicsa.net/" target="_blank">Asociación Psicológica Iberoamericana de Clínica y Salud (APICSA)</a> el pasado mes de octubre gira en torno al estudio de las <strong>“Diferencias entre hombres y mujeres en la percepción de sus problemas de pareja al inicio de la terapia de pareja”.</strong></p>
<p><span id="more-466"></span></p>
<p>En esta breve reseña pretendo simplemente dar a conocer aquellos datos que pudieran ser más interesantes para  población en general, no voy a entrar a considerar los aspectos metodológicos o científicos de dicho trabajo que, por supuesto están a disposición de otros compañeros y psicólogos interesados en la materia.</p>
<p>En dicho estudio nos planteamos como <strong>hipótesis de trabajo</strong> entre otras las siguientes:</p>
<ol>
<li>Existen diferencias entre los hombres y las mujeres en el grado de satisfacción en su relación de pareja</li>
<li>Existen diferencias en el control de los conflictos: ambos creen que gana el otro.</li>
<li>Existen diferencias en el estado de ánimo. Pensamos que  las mujeres muestran un estado de ánimo más bajo que los hombres al inicio de la terapia.</li>
<li>Los dos miembros de la pareja muestran el mismo grado de compromiso  por su  relación.</li>
</ol>
<p>Elegimos  una muestra de 92 parejas heterosexuales que acuden voluntariamente a consulta con una demanda clara y concreta de mejorar su relación de pareja, por lo tanto se excluyeron aquellas otras que planeaban alguna demanda en relación a un posible divorcio, o  separación y a aquellas parejas que en dicho  momento, atravesaban una situación  o momento de crisis. Tampoco se consideraron los casos en los que inicialmente acudía un solo miembro de la pareja.</p>
<p>Los datos se han recogido a partir de la realización de entrevistas estructuradas y los plasmados en el cuestionario de Stuart “Inventario para el asesoramiento de parejas” en su versión completa.</p>
<p>Después de cuantificar la información recogida y realizar los análisis estadísticos oportunos, obtenemos los siguientes</p>
<h3>RESULTADOS</h3>
<ol>
<li>Las mujeres muestran un mayor grado de insatisfacción general en sus relaciones de pareja que los hombres al inicio de la terapia. De hecho, son ellas las que han planteado la necesidad de buscar ayuda externa. Sin embargo, esta última afirmación no es significativa, por lo que no podemos generalizar dicha afirmación.</li>
<li>Aparecen diferencias significativas entre hombres y mujeres en lo referente al grado de compromiso que sienten por su relación</li>
<li>Las mujeres muestran en general un estado de ánimo más bajo que los hombres  en el momento de iniciar la <a href="http://www.cinteco.com/pacientes/adultos/parejas/">terapia de pareja</a></li>
<li>Si que aparece una diferencia  claramente significativa entre hombres y mujeres en el manejo de los conflictos</li>
</ol>
<p>Estudiando más detenidamente estos resultados se desprenden algunos datos que nos parecen interesantes:</p>
<ol>
<li> La mayor insatisfacción en las mujeres en su relación de pareja gira en torno <strong>al ocio, a la cantidad y la  satisfacción del tiempo que pasan juntos</strong>. Para ellas la relación gira en torno del manejo de las responsabilidades de lo cotidiano: la casa, el trabajo, los niños. Mientras que la cantidad de tiempo que se dedican a estar juntos y disfrutar de la relación es muy escasa. Las actividades de ocio de los dos tampoco les resultan lo suficientemente satisfactorias. Ellos en general, se muestran más satisfechos en este apartado del manejo del ocio. Aunque si que echan en falta disponer de más tiempo juntos y no se sienten satisfechos en este apartado, lo justifican  en relación a los condicionantes de la vida cotidiana.En lo referente a su vida íntima y sexual no aparecen diferencias significativas entre los dos sexos, tanto para hombres como para las  mujeres, su vida sexual es insatisfactoria y creen en  la importancia de intentar  algún cambio en este sentido.</li>
<li>En el apartado  del <strong>grado de compromiso</strong> por la relación aparecen algunas diferencias entre la percepción de hombres y de las mujeres, en cómo se sienten y viven su compromiso por la relación. En general, estas diferencias marcan una tendencia, pero no son significativas, tenemos que profundizar en su estudio.Donde si que aparecen diferencias significativas es en los siguientes dos aspectos:
<ol class="letter">
<li> Ellos se sienten más comprometidos que ellas en lo referente a hablar con terceros de lo positivo de su relación. Cuando están con amigos o compañeros comentan con naturalidad la satisfacción, los aspectos positivos de su  relación, no airean sus problemas. Ellas se callan o manifiestan su malestar a terceras personas y en contextos sociales.</li>
<li>Ellos también puntúan por encima en el item “creo que le dedico (al otro) lo mejor de mi”.  Ellas puntúan significativamente más bajo en este sentido. Es importante tener en cuenta que la percepción de lo que es positivo para los dos sexos puede que no coincida. Cuando hemos ahondado más en este punto ellos hablan  de hacer cosas por, de estar apoyándola en algunas tareas, de ceder a sus peticiones, mientras que ellas se refieren más específicamente a las muestras de cariño, de afecto, de cuidado del otro.</li>
</ol>
</li>
<li>En el <strong>estado de ánimo</strong> las mujeres se sienten más bajas de ánimo que los hombres, pero en una evaluación global.  En este primer trabajo no se evalúan  algunos otros aspectos que podrían estar influyendo en su ánimo en ese preciso momento, por lo que habría que estudiarlo de una manera más detallada.  Normalmente nos encontramos que los dos miembros de la pareja tienden a puntúan bajo en su estado de ánimo, no hay una gran discrepancia entre el ánimo de uno y el del otro.</li>
<li>En el apartado del <strong>manejo de los conflictos</strong> sí que aparecen ser significativas las diferencias encontradas en el manejo de los conflictos  entre hombres y mujeres. Estas diferencias no tienen que ver con quién gana los conflictos, sino con el manejo emocional  personal durante los conflictos y sobre todo, en relación a las estrategias que utilizan en las peleas.Las diferencias significativas se encuentran en la utilización de expresiones con amenazas de violencia verbal o física por parte de los hombres hacia sus parejas. Ellos manifiestan que las utilizan con cierta frecuencia para controlar los conflictos y ganarlos. Ellas verbalizan que ésta es la manera en la que son tratados los conflictos en su relación, es decir los dos miembros de la pareja están de acuerdo en este hecho.El uso de violencia real como estrategia en el manejo de los conflictos también aparece como una realidad en las parejas que acuden a consulta. Son ellos los que muestran en mayor medida estos comportamientos agresivos. Ellas reconocen que sus parejas los están utilizando.</li>
</ol>
<p>La falta de habilidad en el manejo de los conflictos es una realidad en la mayoría de las parejas que acuden al psicólogo. Es evidente que si contaran con dichas habilidades, en muchos de los casos,  no necesitarían la ayuda de un profesional psicólogo, pero lo que sorprende es encontrar que la mayor diferencia entre los sexos está relacionada con la utilización de amenazas de violencia, o violencia real por parte de ellos y el reconocimiento que hacen de su utilización en los conflictos.</p>
<h3>CONCLUSIONES</h3>
<p>Existen algunas diferencias entre los hombres y las mujeres cuando acuden a buscar ayuda profesional  para mejorar su relación de pareja. Si las conocemos, podemos ajustar mejor nuestro proceso de evaluación. y estrategias de tratamiento.</p>
<p>Así, por ejemplo, cuando  vayamos a trabajar el manejo de los conflictos, tendremos que contar con una serie de estrategias específicas para el manejo de  las amenazas de violencia y/o el manejo de la violencia, ya que probablemente nos encontremos con una tenencia a que ellos estén utilizándolos en ese preciso momento.</p>
<p>Podemos conocer la realidad que actualmente se plantea en las relaciones de pareja que buscan ayuda profesional para resolver sus problemas, cuales son sus actitudes y expectativas, por o que de alguna manera también estamos trabajando con la realidad social actual  en nuestra comunidad, sin tener que recurrir a apoyarnos en los datos que aportan otros trabajos de otros países.</p>
<p>Por último, <strong>el estudiar las diferencias entre hombres y mujeres en lo que gira en torno a la terapia de pareja</strong> nos permite seguir modificando  algunas  características de nuestro modelo de intervención de los problemas de pareja de una manera experimental. Pretendemos <strong>ser cada vez más eficaces en nuestro trabajo</strong> con las parejas.</p>
<p>Estamos muy interesados en seguir trabajando en esta área ya que las relaciones de pareja están en constante cambio y constituyen uno de los elementos más importantes en el ajuste emocional individual y en nuestro bienestar  emocional y físico, por lo que todo lo que ayude a su mayor conocimiento nos permitirá mejorar nuestro trabajo el día a día con las parejas que acuden a nuestra consulta</p>
<p>Artículo escrito por <a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/angeles_sanz/"><strong>Angeles Sanz Yaque</strong></a></p>
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		<title>Conductas agresivas en el medio familiar</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Dec 2009 11:30:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Carrión</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Área de la Adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[adolescente]]></category>
		<category><![CDATA[bullying]]></category>
		<category><![CDATA[convivencia]]></category>
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		<description><![CDATA[El equipo de intervención con adolescentes destaca el aumento de la demanda de valoración y tratamiento de trastornos del comportamiento que cursan con conductas agresivas en el medio familiar. Son los padres quienes acuden para exponer el problema que están viviendo en casa ante la imposibilidad, por su parte, de establecer medio de solución alguno. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El equipo de <a href="http://www.cinteco.com/pacientes/adolescentes/">intervención con adolescentes</a> destaca el aumento de la demanda de valoración y tratamiento de trastornos del comportamiento que cursan con conductas agresivas en el medio familiar. Son los padres quienes acuden para exponer el problema que están viviendo en casa ante la imposibilidad, por su parte, de establecer medio de solución alguno. Se trata de familias estructuradas donde no existen patrones previos de comportamiento agresivo, suelen presentar escenarios donde el padre aparece como “ausente” y la figura de la madre oscila entre la exigencia y la permisividad. El patrón de conducta detectado responde en mayor parte a varones <strong>menores de edad</strong> que se muestran agresivos verbal y, en gran número de ocasiones, físicamente, ante cualquier tipo de contrariedad o intento por parte de los padres de que se adscriban a normas o límites cotidianos. No toleran la frustración y tienden a atribuir la causa de su malestar a factores externos.</p>
<p>Estos menores objeto de reflexión, presentan, en su mayoría,  conflictos en otros ámbitos: problemas con la autoridad y conductas sociales desviadas, consumo de sustancias drogófilas, fracaso académico, etc. En consulta no muestran percepción alguna de problema, cuando acuden, tienden a buscar en la intermediación algún beneficio personal, al margen de los objetivos terapéuticos.</p>
<p>Es imprescindible definir con detalle el análisis de la situación compleja y encontrar un espacio para la intermediación que nos permita establecer objetivos realistas. Nuestra tarea empieza con la asistencia a los padres y los convivientes para que desarrollen estrategias frente al conflicto familiar, en ocasiones, presentan cuadros de ansiedad y estados depresivos que requieren tratamiento individualizado. Con los menores habría que empezar por trabajar su motivación para el cambio y su escasa percepción del problema. En función de las características del mismo, podemos ofrecer pautas de intervención  que resuelvan, en el mejor de los casos, la mayor parte de los aspectos alterados, empezando por la normalización de la relación y el control preferente de conductas agresivas.</p>
<p>El papel del <strong>psicólogo clínico resulta muy relevante</strong> para identificar las variables que están a la base del conflicto y proponer cambios que van dirigidos a todos y cada una de las personas que lo configuran. La psicoterapia puede apoyarse, en su caso, en la intervención psicofarmacológica en coordinación con los profesionales médicos del centro.</p>
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		<item>
		<title>Declaración de conflicto de intereses</title>
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		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2009/11/02/declaracion-de-conflicto-de-intereses/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Nov 2009 10:41:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Orlanda Varela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[ansiolíticos]]></category>
		<category><![CDATA[antidepresivos]]></category>
		<category><![CDATA[Formación]]></category>
		<category><![CDATA[ponencia]]></category>
		<category><![CDATA[psicofármacos]]></category>

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		<description><![CDATA[La declaración obligatoria de conflicto de intereses en medicina está generalizándose en reuniones científicas de todo tipo a lo largo y ancho del mundo. Si te inscribes en un congreso con una ponencia, taller o simplemente quieres mostrar en un poster los resultados de tus estudios debes presentar tu declaración de conflicto de intereses durante [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La declaración obligatoria de conflicto de intereses en medicina está generalizándose en reuniones científicas de todo tipo a lo largo y ancho del mundo. Si te inscribes en un congreso con una ponencia, taller o simplemente quieres mostrar en un poster los resultados de tus estudios debes presentar tu declaración de conflicto de intereses durante los últimos 5 años de ejercicio profesional.</p>
<p>Esto es así porque no es infrecuente que médicos que trabajan como asesores, divulgadores o investigadores para la industria farmacéutica ocupen un rol como prestigiosos docentes o investigadores o formen parte de paneles de expertos. A priori, no hay nada incorrecto en que den conferencias, presenten sus resultados, publiquen, opinen y recomienden protocolos de tratamiento. Sin embargo, a nivel internacional se ha llegado al consenso de que el público de los congresos, simposiums y cursos tiene derecho a saber qué intereses pueden haber influido /guiado (más allá de los puramente científicos o clínicos) al ponente, especialmente si busca modificar la práctica profesional de la audiencia (médicos en su mayoría).</p>
<p>Lo mismo ocurre si quieres publicar un artículo en alguna de las revistas más prestigiosas a nivel mundial de medicina (no todas las publicaciones exigen este requisito).</p>
<p>Sin embargo, esta práctica no se ha generalizado en absoluto con respecto a los verdaderos afectados potenciales por la ética de la relación de médicos e industria farmacéutica: nuestros pacientes. ¿Qué derecho tenemos a dar por supuesto que a ellos no les interesa?.</p>
<p>En CINTECO pensamos que los pacientes pueden tener interés en saber si el laboratorio del fármaco que les acaba de prescribir su doctor ha pagado la última estancia de éste en un hotel de cinco estrellas junto con la inscripción al congreso o si le ha incentivado económicamente por incluirlos en un estudio de cualquier tipo. Pensamos que puede interesarles tanto como estar seguros de que tiene sus títulos en regla o como conocer algo más de su curriculum. Por eso hemos decidido hacer pública la declaración de conflicto de intereses de los profesionales médicos que trabajan con nosotros.</p>
<p>La <strong>Dra.</strong><strong> </strong><strong>Orlanda Varela</strong> ha respondido con el compromiso de ser fiel a la verdad a las siguientes preguntas sobre la existencia de un potencial conflicto de intereses en su práctica clínica así como sus actividades docentes e investigadoras:</p>
<p>¿<strong>Ha aceptado en los últimos 5 años</strong> <strong>de una organización</strong><strong> </strong><strong>vinculada a la industria farmacéutica</strong> que pudiese de alguna manera perder o ganar financieramente de los resultados de sus estudios o de las conclusiones de sus publicaciones, ponencias…?:</p>
<ul>
<li>¿Reintegro por asistir a un symposium o congreso? <strong>No</strong></li>
<li>¿Honorarios por una clase? <strong>No</strong></li>
<li>¿Honorarios por organizar cursos? <strong>No</strong></li>
<li>¿Fondos para investigación? <strong>No</strong></li>
<li>¿Fondos para algún miembro de su equipo? <strong>No</strong></li>
<li>¿Honorarios por consultas? <strong>No</strong></li>
</ul>
<p>¿Ha estado en los últimos cinco años, <strong>empleado por alguna organización</strong><strong> </strong><strong>vinculada a la industria farmacéutica</strong><strong> </strong>que puede, de alguna manera, ganar o perder financieramente en función de los resultados de sus estudios o de las conclusiones de su publicaciones, ponencias… o de sus protocolos de actuación clínica? <strong>No</strong></p>
<p>¿<strong>Tiene acciones o participación en alguna organización</strong><strong> </strong><strong>vinculada con la industria farmacéutica</strong> que puede, de alguna manera, ganar o perder financieramente en función de los resultados su actividad de investigación, publicaciones, ponencias… o de sus protocolos de actuación clínica? <strong>No</strong></p>
<p>¿Tiene <strong>cualquier otro interés financiero</strong> que pueda influir en sus actuaciones clínicas, investigación o actividades formativas de modo <strong>que interfiera con el mejor interés</strong> de los usuarios/colectivos a los que van destinadas dichas actividades? <strong>No</strong></p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/orlanda_varela/">Dra.  Orlanda Varela</a></p>
<p><a href="http://www.cinteco.com/pacientes/psiquiatria/">Departamento de  atención psiquiátrica de Cinteco</a></p>
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		<item>
		<title>Cinteco agradece su opinión</title>
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		<comments>http://www.cinteco.com/profesionales/2009/10/07/cinteco-agradece-su-opinion/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 07 Oct 2009 14:03:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Carrión</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cinteco]]></category>
		<category><![CDATA[Formación]]></category>
		<category><![CDATA[Área de la Adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[Área de la Infancia]]></category>
		<category><![CDATA[Área de los Adultos]]></category>
		<category><![CDATA[Área de los Mayores]]></category>

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		<description><![CDATA[Son muchos los pacientes que, cada semana, acuden a consulta con los diferentes profesionales que configuran el equipo del centro. Su opinión resulta especialmente valiosa para colaborar con el mantenimiento de la calidad y la eficacia de nuestras intervenciones. Por todo ello, hemos habilitado este espacio para que usted, sí lo desea,  pueda dejar su [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-442" title="escribiendo un comentario" src="http://www.cinteco.com/uploads/image/keyboard-150x150.jpg" alt="escribiendo un comentario" width="150" height="150" />Son muchos los pacientes que, cada semana, acuden a consulta con los diferentes profesionales que configuran el <a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/equipo/">equipo</a> del <a href="http://www.cinteco.com/sobre_cinteco/elcentro/">centro</a>. Su opinión resulta especialmente valiosa para colaborar con el mantenimiento de la calidad y la eficacia de nuestras <a href="http://www.cinteco.com/pacientes/metodologia_y_tarifas/">intervenciones</a>. Por todo ello, hemos habilitado este espacio para que usted, sí lo desea,  pueda dejar su opinión sobre Cinteco, o cualquier tipo de sugerencia que nos ayude a mejorar, con el firme compromiso de atender sus indicaciones y el agradecimiento sincero por su colaboración. Sólo tiene que dejar su comentario.</p>
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