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	<title>Cómo ahorrar, el blog del ahorro</title>
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	<description>Blog sobre cómo ahorrar dinero en las facturas de la luz, agua y demás consumos así como cupones, descuentos y promociones.es. En él podrás encontrar todas las novedades sobre ahorrar dinero, ganar dinero, ahorrar electricidad, como ahorrar dinero...</description>
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	<title>Cómo ahorrar, el blog del ahorro</title>
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		<title>¿Puedes financiar un coche para conseguir el descuento y cancelar el préstamo? Esto es lo que dice realmente la ley</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 01 Aug 2026 07:34:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ahorrar]]></category>
		<category><![CDATA[Finanzas personales]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
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					<description><![CDATA[Cada cierto tiempo vuelve a hacerse viral la misma historia. Un comprador entra en un concesionario, acepta financiar el coche para obtener un importante descuento, firma el préstamo y, pocos días después, ejerce el derecho de desistimiento previsto en la Ley de Contratos de Crédito al Consumo. El resultado que suele difundirse es siempre el [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Cada cierto tiempo vuelve a hacerse viral la misma historia. Un comprador entra en un concesionario, acepta financiar el coche para obtener un importante descuento, firma el préstamo y, pocos días después, ejerce el derecho de desistimiento previsto en la Ley de Contratos de Crédito al Consumo. El resultado que suele difundirse es siempre el mismo: conservar el descuento y cancelar la financiación sin ninguna consecuencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La realidad jurídica, sin embargo, es bastante más compleja. La ley sí reconoce el derecho a desistir del préstamo, pero <strong>eso no significa automáticamente que el comprador pueda quedarse con el descuento aplicado por financiar</strong>. Todo dependerá de cómo estén redactados los contratos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las claves del desistimiento de la financiación en 20 segundos</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>La Ley de Contratos de Crédito al Consumo permite desistir del préstamo durante los primeros 14 días naturales.</li>



<li>El consumidor no necesita justificar el motivo de la cancelación.</li>



<li>Debe devolver el capital recibido y los intereses generados durante esos días.</li>



<li>El derecho de desistimiento afecta al préstamo, no necesariamente al precio final del coche.</li>



<li>Antes de firmar conviene revisar si el descuento está condicionado a mantener la financiación durante un tiempo determinado.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas ofertas de vehículos anuncian descuentos de varios miles de euros si el comprador financia parte del importe con la entidad colaboradora del concesionario. En ocasiones, la diferencia entre pagar al contado o financiar puede superar incluso los 4.000 o 5.000 euros, lo que lleva a algunos compradores a plantearse si pueden aprovechar ese descuento y cancelar el préstamo inmediatamente después.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El derecho de desistimiento existe y está reconocido por ley</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta corta es sí: <strong>el derecho de desistimiento existe</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El artículo 28 de la <strong>Ley 16/2011, de Contratos de Crédito al Consumo</strong>, reconoce que el consumidor puede desistir del contrato de crédito durante los <strong>14 días naturales</strong> siguientes a su firma sin necesidad de alegar ninguna causa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso significa que el cliente puede comunicar a la entidad financiera que no desea continuar con el préstamo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, desistir no significa que el préstamo desaparezca sin más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ley establece que el consumidor debe devolver el capital que haya recibido y abonar los intereses generados desde la disposición del dinero hasta la fecha de devolución. Además, si existieran determinados gastos abonados por la entidad a una Administración Pública y que no pudieran recuperarse, también podrían repercutirse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cualquier caso, la entidad financiera <strong>no puede imponer una penalización por ejercer ese derecho de desistimiento</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El préstamo y la compraventa son dos contratos diferentes</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí aparece el matiz que suele omitirse en muchas publicaciones de redes sociales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El artículo 28 regula únicamente el <strong>contrato de financiación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No dice que el concesionario esté obligado a mantener siempre el descuento comercial si desaparece la financiación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una operación de compra de un vehículo normalmente existen dos contratos independientes:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>el contrato de compraventa del coche;</li>



<li>el contrato de financiación con la entidad bancaria.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que ocurra con uno no siempre determina automáticamente el otro.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La clave está en las condiciones del descuento</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En algunos casos, el concesionario simplemente aplica un precio inferior a quien decide financiar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el contrato de compraventa fija definitivamente ese precio reducido y no establece ninguna condición adicional, podría ocurrir que el comprador ejerciera el desistimiento del préstamo y mantuviera el precio pactado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, <strong>ese escenario no puede darse por supuesto</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada vez es más frecuente que los contratos incluyan cláusulas que condicionan el descuento al mantenimiento de la financiación durante un determinado periodo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, pueden establecer que si el préstamo se cancela antes de un plazo concreto, el comprador deberá devolver total o parcialmente el descuento aplicado en la compra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esos casos, el consumidor seguirá teniendo derecho a desistir del préstamo, pero eso no impide que el concesionario pueda reclamar contractualmente la diferencia si dicha condición figura de forma válida en la documentación firmada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso resulta tan importante leer tanto el contrato de financiación como el de compraventa.</p>



<h2 class="wp-block-heading">No siempre compensa financiar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En muchas ocasiones el descuento inicial puede resultar muy atractivo, pero la financiación incorpora tipos de interés elevados, comisiones, seguros o productos vinculados que terminan incrementando considerablemente el coste final del vehículo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es extraño encontrar ofertas donde un coche rebajado varios miles de euros mediante financiación termina costando bastante más que si se hubiera adquirido al contado debido a los intereses generados durante varios años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Precisamente por ello algunos compradores estudian cancelar anticipadamente el préstamo o ejercer el derecho de desistimiento cuando la operación aún se encuentra dentro del plazo legal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero antes de hacerlo conviene revisar cuidadosamente las condiciones particulares del contrato para comprobar si existe alguna obligación relacionada con el mantenimiento de la financiación.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Qué conviene revisar antes de firmar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Si un concesionario ofrece un importante descuento condicionado a financiar la compra, merece la pena dedicar unos minutos a revisar varios aspectos del contrato:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Si el descuento está expresamente condicionado al mantenimiento del préstamo.</li>



<li>Durante cuánto tiempo debe mantenerse la financiación.</li>



<li>Qué ocurre si se cancela anticipadamente o se ejerce el derecho de desistimiento.</li>



<li>Qué comisiones, seguros o productos adicionales incorpora el préstamo.</li>



<li>El coste total del vehículo financiado frente al pago al contado.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una lectura detenida puede evitar sorpresas y ayudar a calcular cuál es realmente la opción más económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, <strong>el derecho de desistimiento del préstamo existe y está protegido por la ley</strong>, pero eso no significa que cualquier comprador pueda conservar automáticamente el descuento obtenido por financiar. La respuesta dependerá de las condiciones concretas firmadas con el concesionario y con la entidad financiera.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Preguntas frecuentes</h2>



<h3 class="wp-block-heading">¿Puedo cancelar la financiación de un coche durante los primeros 14 días?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Sí. La Ley de Contratos de Crédito al Consumo reconoce el derecho de desistimiento del contrato de crédito durante los primeros 14 días naturales desde su firma.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Tengo que pagar alguna penalización?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">No por ejercer el desistimiento. Sin embargo, deberás devolver el capital recibido y los intereses devengados durante los días en que el préstamo haya estado vigente, además de determinados gastos previstos por la ley si existieran.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Conservaré siempre el descuento del coche?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">No necesariamente. Dependerá de las condiciones del contrato de compraventa y de si el descuento estaba vinculado al mantenimiento de la financiación durante un periodo determinado.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Qué debo revisar antes de firmar?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Es recomendable leer tanto el contrato de financiación como el de compraventa, prestando especial atención a las cláusulas que regulan los descuentos, la cancelación del préstamo y las posibles condiciones asociadas.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aviso importante:</strong> Este artículo tiene carácter exclusivamente divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico. Cada operación de financiación puede incluir condiciones contractuales diferentes. Antes de ejercer el derecho de desistimiento o cancelar un préstamo, conviene revisar toda la documentación firmada y, en caso de duda, consultar con un profesional especializado en derecho del consumo o con una asociación de consumidores.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://x.com/zoegutier/status/2083157549432340686">Visto en Twitter X de Zoe guiterrez</a></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo ahorrar de verdad: del dinero parado a un plan que sí funciona</title>
		<link>https://www.comoahorrar.es/como-ahorrar-de-verdad-del-dinero-parado-a-un-plan-que-si-funciona/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Jul 2026 07:34:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ahorrar]]></category>
		<category><![CDATA[Finanzas personales]]></category>
		<category><![CDATA[Inversión]]></category>
		<category><![CDATA[ahorrar]]></category>
		<category><![CDATA[inversiones]]></category>
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					<description><![CDATA[Ahorrar no consiste únicamente en gastar menos ni en acumular dinero indefinidamente en una cuenta corriente. Un plan útil convierte una parte de los ingresos en estabilidad, capacidad para afrontar imprevistos y patrimonio futuro. Para conseguirlo no hace falta empezar por inversiones complejas, sino conocer cuánto entra, cuánto sale y qué función tendrá cada euro [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Ahorrar no consiste únicamente en gastar menos ni en acumular dinero indefinidamente en una cuenta corriente. Un plan útil convierte una parte de los ingresos en estabilidad, capacidad para afrontar imprevistos y patrimonio futuro. Para conseguirlo no hace falta empezar por inversiones complejas, sino conocer cuánto entra, cuánto sale y qué función tendrá cada euro reservado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las claves para empezar a ahorrar en 30 segundos</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>El ahorro debe tratarse como un gasto fijo y separarse al recibir los ingresos.</li>



<li>Antes de invertir conviene construir un fondo para imprevistos accesible y sin riesgo de mercado.</li>



<li>Cuenta corriente, cuenta remunerada, depósito e inversión cumplen funciones distintas.</li>



<li>Las deudas caras pueden destruir más patrimonio del que genera cualquier producto financiero.</li>



<li>Ahorrar una cantidad sostenible durante años suele ser más eficaz que realizar esfuerzos extremos que se abandonan al poco tiempo.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los hogares españoles ahorraron en 2025 el 12,0 % de su renta disponible, aunque esa media oculta diferencias importantes entre familias. En el primer trimestre de 2026, la tasa sin corregir de efectos estacionales bajó al 4,1 %, mientras que la ajustada se situó en el 11,3 %. La evolución muestra que el ahorro cambia según el momento del año, los ingresos y los gastos extraordinarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tampoco todas las personas parten del mismo punto. El gasto medio por hogar alcanzó los 35.101 euros en 2025, un 3,1 % más que el año anterior. En las familias con menor nivel de gasto, la vivienda, los suministros y la alimentación absorbieron el 61,5 % del presupuesto. Para muchos hogares, por tanto, el problema no es una supuesta falta de disciplina, sino un margen mensual muy reducido.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El ahorro empieza en el presupuesto, no en el banco</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de buscar la cuenta que ofrece más intereses conviene saber si existe realmente capacidad de ahorro. El primer paso consiste en revisar varios meses de movimientos y separar los gastos en cuatro grupos:</p>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><thead><tr><th>Tipo de gasto</th><th>Ejemplos</th><th>Qué conviene revisar</th></tr></thead><tbody><tr><td>Fijo esencial</td><td>Vivienda, suministros, alimentación, transporte</td><td>Contratos, tarifas y duplicidades</td></tr><tr><td>Variable necesario</td><td>Ropa, farmacia, reparaciones</td><td>Promedio mensual y estacionalidad</td></tr><tr><td>Discrecional</td><td>Restaurantes, ocio, compras no previstas</td><td>Frecuencia y utilidad real</td></tr><tr><td>Irregular</td><td>Seguros, impuestos, vacaciones, mantenimiento</td><td>Reserva mensual anticipada</td></tr></tbody></table></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los gastos anuales provocan muchos falsos imprevistos. El seguro del coche, una revisión, el impuesto sobre bienes inmuebles o los regalos de Navidad no aparecen todos los meses, pero sí pueden preverse. Dividir su coste anual entre doce permite reservar una pequeña cantidad y evita que esos pagos destruyan el ahorro acumulado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez calculado el margen, el ahorro debería salir de la cuenta poco después de recibir los ingresos. Esperar a final de mes para guardar “lo que sobre” suele convertirlo en una cantidad imprevisible. Una transferencia automática hacia otra cuenta reduce la tentación de utilizar ese dinero para gastos cotidianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cantidad inicial debe ser realista. Un porcentaje elevado que obliga a recuperar el dinero cada semana sirve de poco. Puede funcionar mejor empezar con 30, 50 o 100 euros y revisar la cifra cuando aumenten los ingresos o desaparezca alguna deuda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También conviene reservar una parte de cualquier ingreso extraordinario. Una devolución fiscal, una paga adicional o un bonus no debería tratarse automáticamente como dinero disponible para consumir. Repartirlo entre ahorro, deuda y algún gasto elegido permite disfrutar de una parte sin perder toda la oportunidad de mejorar las finanzas familiares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El porcentaje de ahorro importa menos que la continuidad. Una persona que guarda 100 euros cada mes acumula 1.200 euros al año sin contar posibles intereses. Cuando aumenta la aportación con cada mejora salarial, el sistema puede crecer sin exigir un cambio brusco en el nivel de vida.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Tres espacios diferentes para el dinero</h2>



<p class="wp-block-paragraph">No todo el dinero ahorrado debería colocarse en el mismo producto. Cada parte necesita un destino distinto según cuándo podría utilizarse y cuánto riesgo resulta razonable asumir.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Dinero para el funcionamiento mensual</h3>



<p class="wp-block-paragraph">La cuenta corriente debe conservar el importe necesario para los recibos, las compras habituales y un margen pequeño. Mantener en ella todo el patrimonio puede resultar cómodo, pero normalmente no ofrece rentabilidad o proporciona una remuneración limitada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso no significa que haya que vaciarla. Un sistema demasiado ajustado puede terminar en descubiertos, comisiones o devoluciones de recibos. La cuenta operativa debe tener suficiente holgura para absorber pequeñas variaciones.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Fondo para emergencias</h3>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo espacio protege frente a una reparación, un periodo sin ingresos o un gasto médico inesperado. Su tamaño depende de la estabilidad laboral, los gastos esenciales, las personas a cargo y la facilidad para reducir costes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No existe una cifra idéntica para todos. Un hogar con dos ingresos estables puede necesitar una reserva distinta de un autónomo, una familia con un único salario o una persona con gastos sanitarios recurrentes. Lo relevante es que permita afrontar un problema sin recurrir inmediatamente a una tarjeta de crédito o un préstamo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Banco de España recomienda distinguir este fondo del dinero que no se necesitará a corto y medio plazo. Una cuenta remunerada suele resultar adecuada por su liquidez. Un depósito puede ofrecer una rentabilidad conocida, aunque retirar el dinero antes del vencimiento puede implicar una penalización o la pérdida de intereses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las cuentas y depósitos de entidades adheridas están cubiertos, con carácter general, por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad. Esa protección no cubre las pérdidas producidas por una inversión que baja de valor.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Ahorro para objetivos e inversión</h3>



<p class="wp-block-paragraph">El dinero destinado a una entrada para una vivienda dentro de dos años no debería asumir el mismo riesgo que el ahorro para una jubilación situada a varias décadas. Cuanto más próximo esté el objetivo, mayor importancia tienen la estabilidad y la disponibilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inversión comienza cuando existe dinero que no será necesario durante un periodo suficientemente largo. Puede asumir fluctuaciones y no ofrece las mismas garantías que una cuenta o un depósito. Por eso no debería confundirse una mayor rentabilidad esperada con una rentabilidad asegurada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de contratar un producto conviene comprender, al menos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Qué activos contiene y cómo puede perder dinero.</li>



<li>Cuáles son las comisiones totales.</li>



<li>Durante cuánto tiempo debería mantenerse.</li>



<li>Qué facilidad existe para recuperar el capital.</li>



<li>Cómo tributan los beneficios y los reembolsos.</li>



<li>Si la entidad y el intermediario están debidamente registrados.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una rentabilidad presentada sin riesgo, plazo ni costes ofrece una información incompleta. Cuanto más extraordinaria sea la promesa, mayor debería ser la cautela.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ahorrar más no siempre exige renunciar a todo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los grandes recortes pueden proporcionar una mejora puntual, pero el ahorro estable suele aparecer al revisar decisiones repetidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una tarifa de telecomunicaciones sobredimensionada, varios seguros con coberturas duplicadas o suscripciones olvidadas pueden pesar más que pequeños consumos diarios. También conviene comparar el coste anual de los préstamos y tarjetas. Cancelar una deuda con intereses altos puede generar un beneficio económico mayor y más seguro que contratar una inversión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El objetivo no debería ser eliminar cualquier gasto agradable. Un presupuesto sin ocio ni flexibilidad suele durar poco. Resulta más sostenible asignar una cantidad concreta para consumo discrecional y gastarla sin culpa, siempre que no invada el fondo de emergencia ni obligue a endeudarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay varias medidas que permiten elevar el ahorro sin convertir la vida cotidiana en un castigo:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Automatizar los aumentos.</strong> Cada subida de sueldo puede destinarse parcialmente al ahorro antes de que el nivel de gasto se adapte al nuevo ingreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aplicar un periodo de espera.</strong> Una compra no esencial puede permanecer uno o dos días en una lista antes de completarse. Muchas pierden atractivo cuando desaparece el impulso inicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Calcular el coste anual.</strong> Un pago de 20 euros mensuales parece pequeño, pero representa 240 euros al año. Esta perspectiva ayuda a ordenar prioridades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Separar ahorro y consumo.</strong> Guardar el fondo en otra cuenta evita que el saldo disponible transmita una sensación falsa de capacidad de gasto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Revisar una vez al trimestre.</strong> El presupuesto debe actualizarse cuando cambian la vivienda, la familia, los ingresos o los precios. No es un contrato permanente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dedicar una parte a formación.</strong> Comprender conceptos como interés compuesto, inflación, comisiones, diversificación y liquidez puede evitar decisiones mucho más costosas que cualquier pequeño gasto diario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los datos del Banco de España indican que las adquisiciones de activos financieros de los hogares alcanzaron el equivalente al 5,8 % del producto interior bruto en el acumulado de cuatro trimestres hasta marzo de 2026, por encima del promedio observado desde 2022. Al mismo tiempo, la deuda de los hogares equivalía al 42,5 % del PIB, el porcentaje más bajo desde 1999. La situación agregada ha mejorado, aunque no describe por igual a cada familia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahorrar sirve para depender menos del siguiente ingreso y ganar capacidad de decisión. Puede permitir abandonar un empleo, afrontar una avería, emprender un proyecto o llegar a la jubilación con más opciones. La rentabilidad importa, pero aparece después de construir el hábito, reducir las deudas problemáticas y separar el dinero según su finalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La riqueza no comienza con una inversión espectacular. Suele empezar con una diferencia modesta y repetida entre lo que entra y lo que sale.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Preguntas frecuentes</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cuánto dinero debería ahorrar cada mes?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La cantidad depende de los ingresos y los gastos esenciales. Conviene elegir una cifra que pueda mantenerse, automatizarla y aumentarla cuando mejore el margen disponible.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Dónde debería guardarse el fondo de emergencia?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Debe permanecer en un producto líquido, sencillo y con bajo riesgo, como una cuenta remunerada. Un depósito puede servir para una parte si sus condiciones permiten disponer del dinero cuando sea necesario.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Es mejor ahorrar o pagar deudas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las deudas con intereses altos suelen tener prioridad, porque su coste puede superar la rentabilidad razonable de una inversión. Aun así, resulta prudente conservar una reserva mínima para evitar volver a endeudarse ante cualquier imprevisto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cuándo tiene sentido empezar a invertir?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando existe un fondo de emergencia, las deudas están controladas y el dinero no será necesario a corto plazo. La inversión debe ajustarse al objetivo, al horizonte temporal y a la capacidad para asumir pérdidas.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La plusvalía del muerto con números: heredar fondos no es lo mismo que venderlos</title>
		<link>https://www.comoahorrar.es/la-plusvalia-del-muerto-con-numeros-heredar-fondos-no-es-lo-mismo-que-venderlos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jul 2026 09:15:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Finanzas personales]]></category>
		<category><![CDATA[heredero]]></category>
		<category><![CDATA[plusvalía del muerto]]></category>
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					<description><![CDATA[Hay una parte de la fiscalidad de las inversiones que mucha gente descubre tarde: cuando una persona fallece con fondos, acciones u otros activos con ganancias acumuladas, esa plusvalía no tributa en su IRPF. No es que heredar sea gratis. No lo es. La herencia puede estar sujeta al Impuesto de Sucesiones. Pero la ganancia [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay una parte de la fiscalidad de las inversiones que mucha gente descubre tarde: cuando una persona fallece con fondos, acciones u otros activos con ganancias acumuladas, esa plusvalía no tributa en su IRPF. No es que heredar sea gratis. No lo es. La herencia puede estar sujeta al Impuesto de Sucesiones. Pero la ganancia acumulada por el fallecido desaparece a efectos del IRPF.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es lo que se conoce, con un nombre muy gráfico, como <strong>la plusvalía del muerto</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Agencia Tributaria lo explica de forma clara: en las transmisiones lucrativas por fallecimiento del contribuyente, la ley excluye de gravamen la posible ganancia o pérdida patrimonial que se produce al transmitir el patrimonio a los herederos. El artículo 33.3.b de la Ley del IRPF recoge esa regla al establecer que no existe ganancia o pérdida patrimonial “con ocasión de transmisiones lucrativas por causa de muerte del contribuyente”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un ejemplo distinto: inversión de 75.000 € que llega a 420.000 €</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Imaginemos a <strong>María</strong>, que invirtió 75.000 € en fondos hace muchos años. No fue vendiendo cada vez que había una subida. Mantuvo la inversión, traspasó entre fondos cuando lo consideró oportuno y dejó que el capital creciera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al fallecer, esa cartera vale 420.000 €. La ganancia acumulada es de 345.000 €.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si María hubiera vendido en vida, esa ganancia habría tributado en el IRPF dentro de la base del ahorro. Con la escala publicada por la Agencia Tributaria, los primeros 6.000 € tributan al 19 %, de 6.000 a 50.000 € al 21 %, de 50.000 a 200.000 € al 23 %, de 200.000 a 300.000 € al 27 % y por encima de 300.000 € al 30 %.</p>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><thead><tr><th>Concepto</th><th>Si María vende en vida</th><th>Si su hija hereda los fondos</th></tr></thead><tbody><tr><td>Inversión inicial</td><td>75.000 €</td><td>75.000 €</td></tr><tr><td>Valor de la cartera</td><td>420.000 €</td><td>420.000 €</td></tr><tr><td>Ganancia acumulada</td><td>345.000 €</td><td>345.000 €</td></tr><tr><td>¿Tributa esa ganancia en IRPF?</td><td>Sí</td><td>No</td></tr><tr><td>IRPF aproximado por la ganancia</td><td>85.380 €</td><td>0 €</td></tr><tr><td>Valor neto antes de otros impuestos</td><td>334.620 €</td><td>420.000 €</td></tr><tr><td>Valor fiscal para la heredera</td><td>No aplica</td><td>420.000 €</td></tr><tr><td>Si vende al día siguiente por 420.000 €</td><td>No aplica</td><td>Ganancia: 0 €</td></tr></tbody></table></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La diferencia es enorme. Si María vende antes de fallecer, Hacienda considera realizada la ganancia de 345.000 € y cobra IRPF por ella. En este ejemplo, el impuesto aproximado sería de <strong>85.380 €</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si no vende y su hija hereda los fondos, esa plusvalía acumulada no pasa por el IRPF de María. Además, la heredera recibe los fondos por su valor en la fecha de fallecimiento. Si los vende al día siguiente por esos mismos 420.000 €, su ganancia patrimonial sería cero, porque su valor de adquisición ya no serían los 75.000 € originales, sino los 420.000 € heredados.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La tabla de los tramos en este ejemplo</h2>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><thead><tr><th>Tramo de ganancia</th><th>Tipo aplicado</th><th>Impuesto</th></tr></thead><tbody><tr><td>Hasta 6.000 €</td><td>19 %</td><td>1.140 €</td></tr><tr><td>De 6.000 a 50.000 €</td><td>21 %</td><td>9.240 €</td></tr><tr><td>De 50.000 a 200.000 €</td><td>23 %</td><td>34.500 €</td></tr><tr><td>De 200.000 a 300.000 €</td><td>27 %</td><td>27.000 €</td></tr><tr><td>De 300.000 a 345.000 €</td><td>30 %</td><td>13.500 €</td></tr><tr><td><strong>Total IRPF si vende en vida</strong></td><td></td><td><strong>85.380 €</strong></td></tr></tbody></table></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este cálculo no incluye otros posibles ajustes, gastos o situaciones personales. Sirve para entender la mecánica general: <strong>vender en vida activa el IRPF; transmitir por herencia borra esa plusvalía del IRPF</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo que se borra y lo que no se borra</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La parte que desaparece es la ganancia patrimonial del fallecido en el IRPF. Lo que no desaparece es la fiscalidad de la herencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La heredera puede tener que presentar el Impuesto de Sucesiones, normalmente mediante el modelo 650 cuando se trata de adquisición “mortis causa”. La Agencia Tributaria recuerda que la competencia y la normativa aplicable dependen de la residencia del causante, del heredero y de si intervienen no residentes, con reglas específicas entre Estado y comunidades autónomas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso el titular correcto no es “heredar fondos sale gratis”. El titular correcto es otro: <strong>la ganancia acumulada por el fallecido no tributa en IRPF, aunque la herencia pueda pagar Sucesiones</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa diferencia cambia mucho las cuentas de largo plazo. Para una persona que invierte durante décadas en fondos, el diferimiento fiscal de los traspasos permite no pagar cada vez que cambia de fondo. Si además esa cartera se transmite por herencia, la ganancia acumulada puede no llegar nunca a tributar en IRPF.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cuidado con las donaciones en vida</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La regla no funciona igual si se dona en vida. Si María dona los fondos a su hija antes de fallecer, esa transmisión puede generar una ganancia patrimonial en el IRPF de María, calculada por la diferencia entre el valor de adquisición y el valor de mercado en el momento de la donación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, donar no tiene el mismo efecto que heredar. La plusvalía del muerto es una regla de transmisión por fallecimiento, no un comodín para pasar patrimonio en vida sin coste fiscal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este punto es clave porque muchas familias comparan herencia y donación pensando solo en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones de la comunidad autónoma. Pero si se donan activos con mucha plusvalía latente, también puede aparecer IRPF para quien dona.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Veredicto</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La plusvalía del muerto es una de las reglas más potentes de la fiscalidad patrimonial en España. No porque elimine todos los impuestos de una herencia, sino porque evita que la ganancia acumulada durante años tribute en el IRPF del fallecido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el ejemplo de María, vender en vida una cartera que pasó de 75.000 € a 420.000 € supondría un IRPF aproximado de 85.380 €. Si la cartera se hereda, esa plusvalía de 345.000 € desaparece del IRPF y la heredera empieza con un nuevo valor fiscal de 420.000 €.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea sencilla es esta: <strong>el contador fiscal de esas inversiones se reinicia el día del fallecimiento</strong>. Lo acumulado hasta entonces no tributa en IRPF. Lo que ocurra después, sí será ya cosa del heredero.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Preguntas frecuentes</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿La plusvalía del muerto significa que no se pagan impuestos al heredar?</strong><br>No. Significa que la ganancia acumulada por el fallecido no tributa en su IRPF. La herencia puede estar sujeta al Impuesto de Sucesiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Se aplica solo a fondos de inversión?</strong><br>No. Puede afectar a distintos elementos patrimoniales transmitidos por causa de muerte, como fondos, acciones o inmuebles, aunque cada activo puede tener particularidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué pasa si el heredero vende al día siguiente?</strong><br>Si vende por el mismo valor por el que heredó, no tendría ganancia patrimonial en IRPF. Su valor de adquisición será el valor declarado en la herencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Y si se dona en vida?</strong><br>No funciona igual. Una donación en vida puede generar IRPF para quien dona si el activo tiene una plusvalía acumulada.</p>
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		<title>Invertir para un hijo durante 30 años: la fuerza real del interés compuesto</title>
		<link>https://www.comoahorrar.es/invertir-para-un-hijo-durante-30-anos-la-fuerza-real-del-interes-compuesto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Jun 2026 19:31:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ahorrar]]></category>
		<category><![CDATA[Finanzas personales]]></category>
		<category><![CDATA[ahorro]]></category>
		<category><![CDATA[fondos indexados]]></category>
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					<description><![CDATA[La idea es sencilla: aportar una cantidad fija cada mes durante muchos años y dejar que el tiempo haga su trabajo. En la práctica, pocas decisiones financieras son tan potentes y tan difíciles de mantener como esa. Invertir para un hijo desde su nacimiento puede convertirse en una enorme ventaja futura, pero conviene explicarlo sin [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">La idea es sencilla: aportar una cantidad fija cada mes durante muchos años y dejar que el tiempo haga su trabajo. En la práctica, pocas decisiones financieras son tan potentes y tan difíciles de mantener como esa. Invertir para un hijo desde su nacimiento puede convertirse en una enorme ventaja futura, pero conviene explicarlo sin prometer cifras mágicas ni vender rentabilidades como si estuvieran garantizadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ejemplo es muy visual. Una pareja ahorra 12.000 euros durante el embarazo y decide invertirlos al nacer su hijo. A partir de ahí, aporta 500 euros al mes durante 30 años. En total, habrá puesto 192.000 euros de su bolsillo. Si la cartera logra una rentabilidad media cercana al 10 % anual durante todo el periodo, el valor final puede rondar los 1,2 millones de euros antes de impuestos, inflación y comisiones. La cifra impresiona, pero la lección importante no es el millón. La lección es el hábito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inversión a largo plazo no funciona porque un producto concreto sea infalible. Funciona cuando se combinan tiempo, aportaciones periódicas, costes bajos, diversificación y disciplina. En ese sentido, los <a href="https://portalfinanciero.com/indexacapital" rel="noopener">fondos indexados, los fondos indexados al S&amp;P 500 y algunos ETF</a>, como los vinculados al oro, pueden formar parte de una estrategia razonable si se entienden bien sus ventajas y sus riesgos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La cifra del millón depende de una hipótesis exigente</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El primer punto que hay que aclarar es que alcanzar 1,2 millones de euros no es una promesa. Es una proyección basada en una rentabilidad media anual muy alta y sostenida durante tres décadas. El S&amp;P 500 ha ofrecido históricamente rentabilidades atractivas a largo plazo, pero ningún índice sube de forma lineal. Habrá años de fuertes ganancias, años planos y años de caídas duras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con 12.000 euros iniciales y 500 euros al mes, las cifras cambian mucho según la rentabilidad media obtenida:</p>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><tbody><tr><th>Rentabilidad anual media</th><th>Valor estimado a 20 años</th><th>Valor estimado a 30 años</th></tr><tr><td>4 %</td><td>208.000 €</td><td>382.000 €</td></tr><tr><td>6 %</td><td>265.000 €</td><td>556.000 €</td></tr><tr><td>8 %</td><td>340.000 €</td><td>825.000 €</td></tr><tr><td>10 %</td><td>440.000 €</td><td>1.241.000 €</td></tr></tbody></table></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El capital aportado sería de 132.000 euros a los 20 años y de 192.000 euros a los 30 años. La diferencia entre una rentabilidad del 6 % y una del 10 % no parece enorme año a año, pero en tres décadas cambia completamente el resultado. Ese es el poder del interés compuesto: cuanto más tiempo se mantiene la inversión, más peso tiene la rentabilidad acumulada frente al dinero aportado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También hay que considerar la inflación. Un millón dentro de 30 años no comprará lo mismo que un millón hoy. Si la inflación media fuese del 2 % anual, 1,2 millones de euros dentro de tres décadas tendrían un poder adquisitivo bastante menor en euros actuales. Esto no invalida la estrategia, pero obliga a no quedarse solo con la cifra nominal.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Fondos indexados: la herramienta aburrida que suele funcionar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los fondos indexados tienen una ventaja difícil de superar: son sencillos, baratos y diversificados. En lugar de intentar elegir las mejores acciones, replican un índice. Puede ser el S&amp;P 500, el MSCI World, el MSCI ACWI, un índice europeo, uno de renta fija o una combinación de varios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para una inversión a 20 o 30 años, la gestión pasiva tiene sentido porque reduce dos enemigos del inversor particular: las comisiones altas y la tentación de cambiar constantemente de estrategia. No hace falta adivinar qué empresa ganará cada ciclo. Basta con participar en el crecimiento de una cesta amplia de compañías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Invertir solo en un fondo indexado al S&amp;P 500 puede ser una opción potente, pero no está exenta de concentración. El S&amp;P 500 reúne a grandes empresas estadounidenses y ha sido uno de los grandes ganadores de las últimas décadas, pero no representa todo el mundo. Tiene exposición a Estados Unidos, al dólar y a sectores que pueden tener mucho peso en determinados momentos, como tecnología e inteligencia artificial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso muchos asesores prefieren carteras globales con fondos indexados al MSCI World o al MSCI ACWI, que incluyen empresas de distintas regiones. La rentabilidad esperada puede ser menor o diferente a la del S&amp;P 500, pero la diversificación geográfica reduce la dependencia de un solo país. Una estrategia razonable para un hijo puede combinar renta variable global, una parte de S&amp;P 500 si se quiere más exposición a EE. UU., y renta fija conforme se acerque el momento de usar el dinero.</p>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><tbody><tr><td>Opción</td><td>Ventaja</td><td>Riesgo principal</td></tr><tr><td>Fondo indexado S&amp;P 500</td><td>Bajo coste y exposición a grandes empresas de EE. UU.</td><td>Concentración en un país y divisa</td></tr><tr><td>Fondo indexado global</td><td>Mayor diversificación geográfica</td><td>Menor exposición directa al mercado estadounidense</td></tr><tr><td>Cartera indexada automatizada</td><td>Rebalanceo y perfil de riesgo gestionado</td><td>Coste algo superior al hacerlo uno mismo</td></tr><tr><td>ETF de oro</td><td>Diversificación ante crisis, inflación o tensión financiera</td><td>No genera beneficios ni dividendos</td></tr><tr><td>Renta fija</td><td>Reduce volatilidad al acercarse el objetivo</td><td>Rentabilidad esperada más baja</td></tr></tbody></table></figure>



<h2 class="wp-block-heading">El papel del oro: protección, no motor principal</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En el ejemplo inicial, la cartera destina 400 euros al mes a un fondo indexado al S&amp;P 500 y 100 euros a un ETF de oro. Es decir, un 80 % renta variable estadounidense y un 20 % oro. La idea es fácil de entender: buscar crecimiento con acciones y una capa defensiva con oro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El oro puede servir como diversificador porque suele comportarse de forma distinta a las acciones en determinados momentos de tensión. Puede proteger parte de la cartera frente a crisis monetarias, inflación inesperada, caídas bursátiles o pérdida de confianza en activos financieros. Pero también tiene una limitación importante: no produce caja, no reparte dividendos y no genera beneficios empresariales. Su valor depende de la oferta, la demanda, los tipos de interés reales, el dólar y el apetito por refugio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un ETF de oro puede ser una herramienta cómoda para tener exposición al metal sin comprar lingotes o monedas, pero fiscalmente no se comporta igual que un fondo de inversión tradicional en España. Los fondos de inversión permiten traspasos entre fondos sin tributar en ese momento si se cumplen las condiciones legales. Los ETF, por regla general, no disfrutan de ese diferimiento fiscal en los traspasos, por lo que vender para cambiar de producto o rebalancear puede generar tributación si hay plusvalías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, antes de incluir un ETF de oro en una cartera para un menor conviene valorar bien su peso. Un 5 %, 10 % o 15 % puede tener sentido para algunos perfiles. Un 20 % puede ser defendible si los padres buscan una cobertura clara, pero también puede restar rentabilidad si la renta variable tiene un buen ciclo largo. No hay una fórmula universal.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Indexa Capital y otras opciones para automatizar la inversión</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las grandes dificultades de invertir para un hijo no es elegir el producto perfecto, sino mantener el plan durante décadas. Ahí entran plataformas de gestión automatizada como Indexa Capital, que permiten crear carteras de fondos indexados ajustadas al perfil de riesgo, con rebalanceos automáticos y costes normalmente más bajos que los de muchos productos bancarios tradicionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://portalfinanciero.com/indexacapital" rel="noopener">Indexa Capital</a> ofrece carteras de fondos para menores de edad, con el menor como titular y el representante legal operando hasta que cumpla 18 años. Esto es relevante porque no es lo mismo invertir en una cuenta a nombre de los padres con la idea de entregarle el dinero más adelante que abrir una cuenta donde el menor sea el titular desde el principio. La decisión puede tener implicaciones legales, fiscales y familiares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También existen otras alternativas en España, como <a href="https://portalfinanciero.com/myinvestor" rel="noopener">MyInvestor</a>, I<a href="https://portalfinanciero.com/inbestme" rel="noopener">nbestMe</a>, Finizens, Renta 4 o la contratación directa de fondos indexados a través de entidades que comercializan fondos internacionales. La diferencia está en el coste, la facilidad de uso, la oferta de fondos, la fiscalidad, los mínimos de entrada, el rebalanceo automático y el acompañamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para una familia que no quiere complicarse, una cartera indexada automatizada puede ser suficiente. Para alguien con más conocimientos, construir una cartera propia con varios fondos indexados puede reducir algo los costes. La diferencia puede parecer pequeña, pero durante 30 años las comisiones importan mucho. A igualdad de rentabilidad bruta, una cartera con costes bajos deja más dinero trabajando para el inversor.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Consejos prácticos antes de empezar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El primer consejo es separar el dinero de corto plazo del dinero de largo plazo. No tiene sentido invertir para un hijo si antes no existe un colchón de emergencia familiar. La bolsa puede caer un 30 %, un 40 % o más en algunos periodos, y vender en el peor momento por necesidad de liquidez puede destruir años de disciplina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo es automatizar las aportaciones. Invertir 500 euros al mes durante 30 años exige constancia. Si la aportación depende de acordarse, de estar animado o de que el mercado parezca tranquilo, el plan se romperá. La transferencia automática evita muchas decisiones emocionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tercero es revisar la cartera, pero no mirarla cada día. Una revisión anual puede bastar para comprobar aportaciones, comisiones, pesos, fiscalidad y adecuación del riesgo. Conforme se acerque la edad a la que el hijo pueda necesitar el dinero, tendría sentido reducir gradualmente riesgo. No es lo mismo invertir para un recién nacido que para alguien de 17 años que puede necesitar fondos para estudiar, vivienda o un proyecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cuarto es hablar de dinero con el hijo cuando tenga edad para entenderlo. Regalarle una cartera sin educación financiera puede ser peligroso. La inversión puede darle libertad, pero también responsabilidad. El verdadero legado no es solo el capital acumulado, sino el hábito de ahorrar, invertir, esperar y no dejarse arrastrar por modas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El quinto es tener presente la fiscalidad. Las aportaciones a una cuenta de inversión a nombre de un menor pueden considerarse donaciones en determinados casos y conviene revisar la normativa autonómica. Además, cuando se vendan participaciones de fondos o ETF, las ganancias tributarán en el IRPF según corresponda. En importes grandes, una buena planificación fiscal puede ser tan importante como la elección del fondo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La mejor estrategia es la que se puede mantener</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La cartera perfecta sobre el papel no sirve de nada si los padres la abandonan en la primera caída fuerte. Una inversión 100 % S&amp;P 500 puede parecer imbatible mirando gráficos largos, pero exige soportar pérdidas temporales importantes. Una cartera global puede ser más equilibrada. Un roboadvisor como Indexa Capital puede ayudar a no tocar demasiado. Un ETF de oro puede dar tranquilidad, aunque reduzca rentabilidad en algunos ciclos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo importante es que la estrategia encaje con la familia. Si 500 euros al mes es demasiado, empezar con 50, 100 o 200 euros también tiene valor. La clave es empezar pronto, mantener el hábito y aumentar aportaciones si la situación económica mejora. La riqueza familiar se construye más con decisiones repetidas que con grandes golpes de suerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Invertir para un hijo durante 30 años puede cambiarle la vida. Puede ayudarle a estudiar sin deuda, comprar una vivienda, emprender, viajar, formarse o simplemente tomar decisiones con menos presión económica. Pero no debería venderse como una garantía de hacerse millonario. Es una apuesta razonable por el tiempo, los mercados y la disciplina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El verdadero mensaje es menos espectacular que el titular del millón, pero más útil: si una familia invierte de forma ordenada, diversificada y constante durante décadas, las probabilidades de construir un patrimonio relevante aumentan mucho. No por magia, sino por paciencia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Preguntas frecuentes</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Puede un menor tener fondos de inversión a su nombre?</strong><br>Sí. En España un menor puede ser titular de una cuenta o cartera, pero necesita la intervención de sus representantes legales para abrirla y operar hasta la mayoría de edad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Es mejor invertir en un <a href="https://portalfinanciero.com/indexacapital" rel="noopener">fondo indexado al S&amp;P 500</a> o en un fondo global?</strong><br>El S&amp;P 500 ha tenido un comportamiento histórico muy fuerte, pero concentra la inversión en Estados Unidos. Un fondo global diversifica más por regiones y reduce la dependencia de un solo mercado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Tiene sentido incluir oro en una cartera para un hijo?</strong><br>Puede tener sentido como diversificador, pero no debería confundirse con el motor principal de crecimiento. El oro no genera beneficios ni dividendos y puede pasar largos periodos con rentabilidad débil.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué ventaja fiscal tienen los fondos frente a los ETF en España?</strong><br>Los fondos de inversión permiten traspasos entre fondos sin tributar en ese momento si se cumplen los requisitos. En los ETF, por lo general, ese diferimiento fiscal no se aplica.</p>
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		<title>La banca recupera presencia en los pueblos, pero no todos acceden igual</title>
		<link>https://www.comoahorrar.es/la-banca-recupera-presencia-en-los-pueblos-pero-no-todos-acceden-igual/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 May 2026 13:40:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Banco de España]]></category>
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					<description><![CDATA[El cierre de oficinas y cajeros no ha impedido una mejora del acceso presencial a los servicios bancarios en España. Es una conclusión que puede parecer contraintuitiva, pero que el Banco de España recoge con datos en su Informe de Inclusión Financiera 2025: entre 2021 y 2024 se redujo el número total de puntos de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El cierre de oficinas y cajeros no ha impedido una mejora del acceso presencial a los servicios bancarios en España. Es una conclusión que puede parecer contraintuitiva, pero que el Banco de España recoge con datos en <a href="https://www.bde.es/wbe/es/noticias-eventos/actualidad-banco-espana/el-banco-de-espana-constata-una-mejora-del-acceso-presencial-a-servicios-bancarios-pese-al-cierre-de-oficinas-y-cajeros.html" rel="noopener">su Informe</a> de Inclusión Financiera 2025: entre 2021 y 2024 se redujo el número total de puntos de acceso, pero también cayó el número de municipios y ciudadanos sin atención bancaria presencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clave está en el despliegue de oficinas móviles, los llamados ofibuses, y en algunos cajeros instalados en localidades pequeñas. La mejora se concentra sobre todo en el medio rural y en municipios de menos de 500 habitantes, donde la desaparición de sucursales había dejado a muchos vecinos dependiendo de desplazamientos largos, familiares o banca digital para operaciones básicas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Menos oficinas, pero más municipios con algún acceso</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El informe presentado por la subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, en Valladolid, analiza la evolución de la accesibilidad bancaria y al efectivo, e incorpora por primera vez un estudio específico sobre la inclusión financiera de la población inmigrante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2021 y 2024, los puntos de acceso presencial a servicios bancarios bajaron un 2,5 %, hasta situarse en 67.166. En ese periodo se cerraron 1.637 oficinas bancarias, un 8,6 % menos, y desaparecieron 1.047 cajeros, una caída del 2,4 %. Aun así, el mapa de acceso ha mejorado porque los nuevos canales alternativos se han desplegado justo donde había más riesgo de exclusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dato más relevante está en los municipios. A cierre de 2024, 2.638 localidades, el 32,4 % del total, no tenían ningún punto de acceso presencial a servicios bancarios. Son muchas, pero 608 menos que en 2021. En términos de población, la mejora es más clara: los ciudadanos residentes en municipios sin acceso han pasado de 654.644 a 435.340, lo que supone una reducción del 33,5 %. La población española sin acceso ha bajado así del 1,4 % al 0,9 %.</p>



<figure class="wp-block-table"><table class="has-fixed-layout"><thead><tr><th>Indicador</th><th>2021</th><th>2024</th><th>Variación</th></tr></thead><tbody><tr><td>Puntos de acceso presencial</td><td>68.883</td><td>67.166</td><td>-2,5 %</td></tr><tr><td>Municipios sin acceso</td><td>3.246</td><td>2.638</td><td>-18,7 %</td></tr><tr><td>Población sin acceso</td><td>654.644</td><td>435.340</td><td>-33,5 %</td></tr><tr><td>Oficinas bancarias</td><td>19.014</td><td>17.377</td><td>-8,6 %</td></tr><tr><td>Cajeros automáticos</td><td>42.889</td><td>41.842</td><td>-2,4 %</td></tr><tr><td>Oficinas móviles</td><td>—</td><td>+1.166 desde 2021</td><td>Fuerte crecimiento</td></tr></tbody></table></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El avance se nota especialmente en los pueblos más pequeños. En los municipios de menos de 500 habitantes, los puntos de acceso presencial aumentaron un 55,2 % gracias al despliegue de 712 oficinas móviles y 175 cajeros adicionales. Esta mejora permitió incorporar algún punto de acceso en 485 municipios y benefició a 115.534 residentes. Aun así, el reto sigue siendo enorme: 2.531 municipios de menos de 500 habitantes siguen sin acceso presencial, el 63,4 % del total de localidades de ese tamaño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe también muestra diferencias territoriales relevantes. Solo la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia tienen puntos de acceso presencial en todos sus municipios. Cataluña ha registrado una mejora intensa en los últimos años, mientras Castilla y León y Aragón concentran el mayor número de municipios sin acceso, en buena parte por su baja densidad de población y su estructura territorial dispersa. Andalucía, por volumen absoluto, es la comunidad con más puntos de acceso, con 11.296 entre oficinas, cajeros y medios alternativos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El efectivo sigue vivo, pero los nuevos canales se usan poco</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La mejora del acceso no significa que el problema esté resuelto. El Banco de España advierte de que los canales alternativos, aunque han crecido, todavía tienen un uso bajo. Las oficinas móviles, Correos Cash y otros medios similares apenas alcanzan en torno al 3 % de uso en el mejor de los casos y alrededor del 1,5 % en municipios sin oficina bancaria estable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este punto es importante porque la inclusión financiera no se mide solo por la existencia de un servicio sobre el mapa. También importa si los vecinos saben cuándo pasa el ofibús, si el horario encaja con sus necesidades, si pueden realizar las operaciones que necesitan, si confían en el canal y si el desplazamiento sigue siendo razonable. Tener un punto de acceso no siempre equivale a tener un servicio cómodo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El efectivo, además, mantiene un peso elevado. Según el informe, fue el principal medio de pago para el 57 % de la población en 2025. Entre los mayores de 64 años el porcentaje sube al 79 %, y en municipios sin oficina bancaria estable alcanza el 71 %. Son cifras que explican por qué el cierre de sucursales y cajeros afecta más a determinados colectivos que al usuario urbano habituado a tarjeta, móvil o banca online.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los pagos móviles avanzan, pero todavía no sustituyen por completo al efectivo. El 15,3 % de la población ya usa el móvil como principal modo de pago, 7 puntos más que en 2023, y Bizum llega al 37 % en operaciones entre particulares. El cajero automático sigue siendo, con mucha diferencia, el principal canal para obtener efectivo: lo usa el 79 %, frente al 8,4 % que recurre a la ventanilla bancaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La satisfacción con los servicios bancarios presenciales también ha mejorado. El Banco de España señala que supera el 80 % para ventanilla y cajero, rebasa el 85 % entre las personas mayores y alcanza el 93 % para la ventanilla en municipios sin oficina estable. El dato sugiere que, cuando el servicio existe y funciona, se valora bien. El problema está en llegar a quienes todavía quedan fuera o tienen un acceso demasiado limitado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La brecha más delicada: inmigrantes en situación irregular</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La gran novedad del informe es el análisis de la inclusión financiera de la población inmigrante. El Banco de España distingue entre inmigrantes en general e inmigrantes en situación irregular, porque la realidad de ambos grupos es muy distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En términos generales, el informe no detecta una brecha estructural entre la población inmigrante regular y la población nativa cuando se comparan perfiles similares de edad y renta. La bancarización de los inmigrantes es algo menor, pero sigue siendo elevada: 93 %, frente al 99 % de los nacidos en España. También hay diferencias en remesas, tarjetas de crédito, vehículos de ahorro, hipotecas, crédito informal y percepción de rechazo en el mercado de crédito, pero no dibujan una exclusión financiera generalizada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El diagnóstico cambia en el caso de los inmigrantes en situación irregular. Este colectivo afronta barreras importantes para abrir una cuenta, pese a que las cuentas de pago básicas fueron concebidas precisamente como una herramienta de inclusión. El Banco de España señala que el número de estas cuentas al inicio de 2025 no llegaba, en el mejor de los casos, a una por cada ocho inmigrantes en situación irregular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las causas son varias: falta de información, escasa oferta, aplicación restrictiva de los requisitos de apertura y dudas de las entidades por la normativa de prevención del blanqueo de capitales. El informe no ignora esos riesgos regulatorios, pero advierte de que las cuentas de pago básicas no están cumpliendo plenamente su función.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La consecuencia es práctica y social. Sin cuenta bancaria, una persona encuentra más dificultades para cobrar, alquilar, domiciliar pagos, recibir ayudas, ahorrar con seguridad o integrarse en la economía formal. La exclusión financiera no es solo un problema bancario: puede acabar reforzando otras formas de vulnerabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Banco de España plantea varias líneas de actuación: reforzar la educación financiera, facilitar el acceso a cuentas de pago básicas, adaptar productos y prácticas para que las entidades gestionen mejor los riesgos regulatorios y avanzar en mejoras normativas. El anteproyecto de Ley de la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero ya incorpora medidas para clarificar y facilitar el acceso a estas cuentas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe deja una lectura doble. España ha mejorado la cobertura territorial de los servicios bancarios presenciales pese al cierre de oficinas y cajeros, especialmente en zonas rurales. Pero el reto de la inclusión financiera se ha desplazado: ya no basta con contar puntos de acceso. Hay que mirar si los canales alternativos se usan, si el efectivo sigue disponible para quienes lo necesitan y si los colectivos más vulnerables pueden abrir una cuenta sin quedar atrapados entre la burocracia, la desinformación y el miedo regulatorio.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Preguntas frecuentes</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Ha mejorado realmente el acceso a servicios bancarios en España?</strong><br>Sí. Aunque hay menos oficinas y cajeros, entre 2021 y 2024 se redujo el número de municipios y personas sin acceso presencial gracias sobre todo al despliegue de oficinas móviles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cuánta población sigue sin acceso presencial a servicios bancarios?</strong><br>A cierre de 2024 había 435.340 personas viviendo en municipios sin punto de acceso presencial, el 0,9 % de la población española.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué son los ofibuses?</strong><br>Son oficinas bancarias móviles que se desplazan a municipios, especialmente rurales, para ofrecer servicios presenciales en localidades donde no hay sucursal fija.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cuál es el principal problema de inclusión financiera detectado?</strong><br>El Banco de España destaca el riesgo de exclusión de los inmigrantes en situación irregular, que tienen muchas dificultades para abrir cuentas de pago básicas.</p>
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		<title>Vivimos dentro de dos inflaciones: lo barato, lo caro y lo irrepetible</title>
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		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 May 2026 10:07:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ahorrar]]></category>
		<category><![CDATA[Finanzas personales]]></category>
		<category><![CDATA[inflacción]]></category>
		<category><![CDATA[precios]]></category>
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					<description><![CDATA[A veces una comida cualquiera acaba explicando mejor la economía que muchos informes. Alguien se queja de lo que cuesta hoy una entrada de concierto. Otro responde que en 1996 tampoco se iba a tantos conciertos, ni se viajaba tanto, ni se cenaba fuera con la frecuencia con la que muchos lo hacen ahora. Los [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">A veces una comida cualquiera acaba explicando mejor la economía que muchos informes. Alguien se queja de lo que cuesta hoy una entrada de concierto. Otro responde que en 1996 tampoco se iba a tantos conciertos, ni se viajaba tanto, ni se cenaba fuera con la frecuencia con la que muchos lo hacen ahora. Los dos tienen parte de razón, pero la conversación interesante empieza justo después: no todo se ha encarecido igual. Algunas cosas se han vuelto casi ridículamente baratas. Otras han subido tanto que parecen pertenecer a otra economía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vivimos dentro de dos inflaciones. Una es la de los bienes fabricados, transportados y replicados a gran escala. Televisores, ropa básica, llamadas, datos móviles, vuelos de bajo coste, pequeños electrodomésticos, auriculares, juguetes, muebles planos, herramientas digitales. La otra es la de los servicios presenciales, escasos o aspiracionales: conciertos, fútbol, restaurantes, vivienda bien situada, cuidados, clases particulares, peluquería, parques temáticos, ocio familiar. En una, la productividad y la competencia han jugado a favor del consumidor. En la otra, la presencia humana, la localización y el estatus han empujado los precios hacia arriba.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La camiseta y el corte de pelo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El ejemplo más claro es casi doméstico. Una camiseta básica en 1996 implicaba algodón, hilatura, tejido, corte, costura, distribución y tienda física. Costaba 2.000 pesetas, unos 12 euros. Hoy puede venderse por 8, 9 o 10 euros, fabricada en una cadena global mucho más eficiente, con automatización, contenedores, software logístico, compras masivas y producción en países con costes laborales menores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, un corte de pelo apenas ha cambiado. En 1996 podía costar 1.000 pesetas, unos 6 euros. Hoy ronda fácilmente los 18, 20 o 25 euros según ciudad y tipo de servicio. La peluquería no puede multiplicar por diez su productividad sin dejar de ser peluquería. Sigue necesitando a una persona, unas manos, un local, media hora y un cliente sentado. Puede mejorar el sistema de reservas o el secador, pero no convertir treinta minutos en tres sin destruir el servicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es, en buena parte, lo que William Baumol y William Bowen describieron en los años sesenta con la llamada “enfermedad de los costes”. En sectores como manufactura, tecnología o transporte, la productividad puede crecer mucho. En otros, como artes escénicas, cuidados, educación presencial o servicios personales, la productividad avanza más despacio. Pero todos compiten por trabajadores en la misma economía. Si los salarios generales suben, los sectores menos productivos también tienen que pagar más, aunque produzcan casi lo mismo por hora. El resultado es que sus precios tienden a subir más que la media.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un cuarteto de cuerda necesita hoy los mismos músicos y casi el mismo tiempo para tocar una pieza de Mozart que hace dos siglos. Un profesor particular sigue atendiendo a uno o pocos alumnos. Un camarero no puede servir infinitas mesas sin empeorar la experiencia. Un cuidador de mayores no puede cuidar a veinte personas con la misma atención que a dos. Lo que no puede escalarse sin perder calidad se encarece en una economía donde lo demás sí escala.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La tecnología abarató una parte enorme de la vida</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La otra cara es espectacular. La electrónica de consumo se ha abaratado de forma difícil de imaginar. Our World in Data, con datos del Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos, recoge que el precio ajustado por calidad de los televisores ha caído alrededor de un 98 % desde 1997. Es verdad que estas mediciones incluyen ajustes hedónicos, porque un televisor actual no es comparable a uno antiguo: tiene más pulgadas, más resolución, menos consumo, conexión a Internet y prestaciones que antes habrían parecido ciencia ficción. Aun con ese matiz, el cambio es real. El acceso a una pantalla enorme, nítida y barata se ha democratizado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo parecido ha ocurrido con las telecomunicaciones. En los noventa se pagaban llamadas, establecimiento, franjas horarias, módems lentos, SMS y tarifas que obligaban a vigilar el reloj. Hoy un usuario medio puede hablar, enviar vídeos, hacer videollamadas, escuchar música y navegar fuera de casa por una cuota mensual que, en términos de capacidad recibida, es incomparablemente más barata. No todo ha bajado en factura nominal, pero el precio por minuto, por megabyte o por servicio útil se ha hundido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los vuelos son otro caso. Ryanair, easyJet, Vueling y otras aerolíneas cambiaron el mercado europeo al convertir una escapada internacional en un producto de masas. El informe anual de Ryanair de 2025 recoge 200 millones de pasajeros y una caída del 7 % en la tarifa media durante ese ejercicio, pese a un entorno de costes complejo. Volar sigue teniendo picos caros, suplementos y costes ocultos, pero la idea de ir a Londres, Milán o Berlín por menos de lo que antes costaba una cena familiar habría sido extraña para muchos hogares de los noventa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paradoja es que esa abundancia se ha vuelto invisible. Nadie se emociona por tener un móvil que supera a ordenadores profesionales de hace treinta años. Nadie celebra que pueda ver miles de horas de vídeo, escuchar casi cualquier canción o hablar gratis por videollamada. Son mejoras tan integradas en la vida diaria que han dejado de parecer riqueza. En cambio, la entrada del concierto, el alquiler, el restaurante o el colegio extraescolar duelen cada mes porque se pagan en el presente y no parecen tener sustituto perfecto.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las experiencias se han convertido en bienes posicionales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Hay otra capa encima de Baumol: el estatus. Pine y Gilmore hablaron en 1998 de la “economía de la experiencia”, una idea que entonces sonaba a marketing avanzado y hoy describe una parte enorme del consumo. Cuando casi todo el mundo puede comprar una televisión grande, unas zapatillas decentes o un móvil competente, la diferenciación se desplaza hacia lo vivido: el concierto, el viaje, el restaurante, el festival, el palco, la foto, el hotel singular, el parque temático, el evento que otros no han podido conseguir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La oferta de esas experiencias es rígida. Taylor Swift solo puede hacer un número limitado de conciertos. El Bernabéu, el Metropolitano o cualquier estadio tienen asientos finitos. Un restaurante de moda no puede duplicar mesas sin cambiar la experiencia. Un parque temático tiene capacidad máxima por día. Un profesor bueno tiene horas limitadas. Cuando la demanda crece y la oferta no puede expandirse sin perder valor, el precio sube.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El caso de los conciertos internacionales lo muestra bien. Bruce Springsteen vivió en 2022 una fuerte polémica por la venta de entradas con precios dinámicos que llegaron a superar los 5.000 dólares en algunos casos. La discusión no era solo musical: era económica. Ticketmaster y los promotores defendían que el precio reflejaba la demanda real, mientras muchos fans percibían que se rompía un pacto cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Taylor Swift vivió otro ejemplo distinto con The Eras Tour. En su caso, la controversia estuvo marcada por la enorme demanda, los bots, los fallos de Ticketmaster y el debate político posterior en Estados Unidos. Live Nation llegó a comparecer ante el Senado tras un caos que mostró una realidad incómoda: cuando una experiencia global tiene demanda muy por encima de la oferta, el mercado encuentra formas de encarecerla, ya sea por precio dinámico, reventa o colapso de acceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los parques temáticos siguen la misma lógica. Las entradas de Disney han subido durante décadas por encima de la inflación general en muchos periodos, al tiempo que la compañía introducía precios variables por fecha, paquetes, pases rápidos, hoteles y servicios adicionales. No se paga solo por montar en atracciones; se paga por entrar en un espacio escaso, con marca, memoria familiar y valor simbólico. Britannica recoge que, entre 1996 y 2025, el precio de la entrada a parques temáticos creció aproximadamente al doble del ritmo del IPC en Estados Unidos, mientras los conciertos se dispararon con especial fuerza tras 2020.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo que se puede fabricar baja; lo que se debe vivir sube</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La frontera no siempre es perfecta, pero ayuda a entender el malestar. Comprar una camiseta, una televisión o una maleta se ha abaratado porque la industria ha encontrado formas de producir millones de unidades con menos coste por unidad. Ir a cenar no funciona así. Un restaurante puede digitalizar reservas, ajustar turnos o comprar mejor, pero sigue pagando alquiler, energía, personal y producto fresco. Si el local está en una zona demandada, el suelo también entra en el precio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo ocurre con una clase particular. La tecnología permite grabar cursos y venderlos a miles de alumnos, pero una hora de matemáticas con un buen profesor para un niño concreto sigue siendo una hora. Puede darse por videollamada, pero no multiplicarse infinitamente. Por eso conviven cursos online baratos con clases privadas cada vez más caras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cuidados son el ejemplo socialmente más delicado. Cuidar a un bebé, a una persona dependiente o a un mayor no admite aumentos radicales de productividad sin consecuencias humanas. Si se encarece la mano de obra, se encarece el servicio. Si se abarata demasiado, suele ser porque alguien trabaja en condiciones precarias. La enfermedad de costes no es solo una curiosidad académica; está detrás de buena parte del debate sobre guarderías, residencias, sanidad, dependencia y conciliación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vivienda mezcla varias fuerzas a la vez. No es una experiencia, pero sí es un activo localizado y escaso. Un piso en una zona demandada no puede fabricarse en masa en otro continente y traerse en contenedor. Su valor depende de suelo, permisos, ubicación, financiación, expectativas y renta disponible de otros compradores. Por eso el Banco de España sitúa el esfuerzo de compra cerca de los ocho años de renta bruta disponible por hogar, niveles que explican por qué muchos jóvenes sienten que ganan en tecnología lo que pierden en vida material básica.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La inflación media oculta vidas muy distintas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se dice que la inflación ha sido del 3 %, del 4 % o del 8 %, se habla de una cesta promedio. Pero nadie vive en el promedio. Una persona que ya tiene vivienda pagada, consume mucha tecnología barata y viaja comprando con antelación puede sentir que vive mejor que nunca. Una familia joven que alquila, paga guardería, necesita coche, compra entradas para dos niños y cena fuera de vez en cuando puede sentir que todo se ha puesto imposible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inflación media no distingue bien entre lo replicable y lo irrepetible. Tampoco entre lo necesario y lo aspiracional. Un móvil barato puede ser extraordinariamente potente, pero no compensa que el alquiler suba. Una televisión de 55 pulgadas por 400 euros mejora la vida doméstica, pero no sustituye ir al fútbol con un hijo si esa era la experiencia deseada. Ahí nace la sensación de contradicción: nunca se ha tenido acceso a tantos bienes baratos, y nunca ha parecido tan caro participar en ciertas formas visibles de vida social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El debate sobre “antes se vivía mejor” suele quedarse corto porque mezcla planos distintos. En 1996 había menos tecnología, menos vuelos, menos oferta cultural global y menos comodidades digitales. Pero algunas metas centrales, como vivienda, estabilidad laboral o ocio familiar básico, podían estar más cerca para ciertos hogares. Hoy hay más abundancia en bienes replicables y más escasez en bienes posicionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conclusión no es que todo sea peor ni que todo sea mejor. Es que la economía se ha partido. Donde han entrado productividad, escala y competencia global, el salario compra muchísimo más. Donde siguen mandando tiempo humano, suelo, marca, escasez y presencia física, el salario compra menos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la frase “ya no se puede hacer nada” es exagerada, pero no absurda. Sí se pueden hacer muchas cosas que antes eran impensables: viajar barato, aprender gratis, comprar tecnología potente, montar un negocio digital, comunicarse con cualquiera, ver cine en casa con calidad enorme. Lo que se ha encarecido es otra cosa: estar allí. Estar en el concierto, en el estadio, en el restaurante, en la ciudad deseada, en la clase con el profesor bueno, en la vivienda cerca del trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inflación de nuestro tiempo no solo mide precios. Mide qué partes de la vida se han convertido en abundantes y cuáles se han vuelto escasas. Y esa radiografía explica mejor que muchos discursos por qué alguien puede tener un móvil extraordinario en el bolsillo y, al mismo tiempo, sentir que salir una tarde con su familia se ha convertido en un pequeño lujo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Preguntas frecuentes</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué significa vivir dentro de dos inflaciones?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Significa que algunos bienes han bajado mucho de precio relativo gracias a productividad, tecnología y escala global, mientras muchos servicios presenciales o experiencias han subido por encima del salario medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué es la enfermedad de costes de Baumol?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una teoría que explica por qué ciertos servicios suben de precio aunque no mejoren mucho su productividad. Si requieren tiempo humano difícil de automatizar, sus costes aumentan al ritmo de los salarios generales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué los conciertos y el fútbol se han encarecido tanto?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque son experiencias con oferta limitada y demanda muy alta. Un artista solo puede actuar ciertas noches y un estadio tiene asientos finitos. Si además hay reventa, precios dinámicos o valor de estatus, el precio sube más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué la tecnología parece cada vez más barata?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque la fabricación electrónica, el software, la logística y la competencia global han multiplicado la productividad. Un televisor, un móvil o una conexión de datos ofrecen hoy mucha más capacidad por euro que hace treinta años.</p>
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		<title>Tarjeta o efectivo: cuál conviene más para ahorrar en 2026</title>
		<link>https://www.comoahorrar.es/tarjeta-de-debito-contra-efectivo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[lizeth]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 May 2026 08:11:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ahorrar]]></category>
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					<description><![CDATA[Pagar siempre en efectivo para ahorrar más es un consejo que se repite mucho y que, examinado con datos, resulta incompleto. La realidad es que ni el efectivo ni la tarjeta es siempre mejor: lo que marca la diferencia es cómo usas cada forma de pago según el contexto. Hay situaciones en las que el [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Pagar siempre en efectivo para ahorrar más es un consejo que se repite mucho y que, examinado con datos, resulta incompleto. La realidad es que ni el efectivo ni la tarjeta es siempre mejor: lo que marca la diferencia es cómo usas cada forma de pago según el contexto. Hay situaciones en las que el efectivo sí te ayuda a gastar menos, y otras en las que la tarjeta puede darte ventajas concretas que el dinero en mano no ofrece.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según datos del Banco de España, el uso de tarjetas en puntos de venta ha crecido de forma sostenida en los últimos años, y en 2024 el número de operaciones con tarjeta superó claramente al efectivo en la mayoría de los sectores del comercio minorista. Pero eso no significa que el efectivo haya perdido su utilidad: muchas personas lo siguen prefiriendo porque les da una percepción mejor del gasto real.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cuánto cuesta de verdad usar tarjeta o efectivo?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El coste directo del efectivo depende de las comisiones de tu banco. Sacar dinero en cajeros de entidades distintas a la tuya puede costarte entre 0,50 y 3 € por retirada, y hacerlo varias veces al mes suma. Muchos bancos tradicionales cobran además una cuota mensual por la cuenta que incluye la tarjeta de débito, que puede rondar los 3-10 € mensuales si no tienes la cuenta bonificada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por el lado de las tarjetas, las de débito gratuitas sin comisiones son hoy muy accesibles en bancos digitales (ING, BBVA, N26, Revolut, etc.) y en algunas cuentas de la banca tradicional. Las tarjetas de crédito añaden el riesgo de los intereses si no liquidas el saldo íntegro cada mes (habitualmente entre el 18% y el 26% TAE), pero algunas ofrecen cashback de entre el 1% y el 5% en compras, lo que puede suponer un ahorro real si se gestionan bien.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Tarjeta vs efectivo: guía práctica para elegir</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo útil no es elegir uno para todo, sino saber cuándo usar cada uno:</p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Usa efectivo cuando quieras controlar el gasto impulsivo:</strong> está demostrado que pagar con tarjeta produce menos “dolor de pagar” que entregar billetes. Si sabes que tienes tendencia a gastar más de lo previsto en supermercados o tiendas, salir con una cantidad fija en efectivo funciona como límite natural.</li><li><strong>Usa tarjeta de débito para compras planificadas:</strong> si tienes el gasto controlado, la tarjeta es más cómoda, deja registro automático de los movimientos y evita el coste de sacar efectivo. Muchos bancos ofrecen también notificaciones instantáneas por cada pago, lo que ayuda a seguir el presupuesto en tiempo real.</li><li><strong>Usa Bizum para pagos entre personas:</strong> es gratuito, instantáneo y evita el lío de devolver el cambio. Para dividir una cena, pagar el alquiler de un piso compartido o saldar deudas pequeñas, es la opción más práctica en España.</li><li><strong>Considera tarjeta de crédito con cashback solo si liquidas el total cada mes:</strong> si usas la tarjeta de crédito con disciplina (nunca en descubierto, siempre con domiciliación del total), el cashback puede suponer entre 50 y 150 € anuales de ahorro en función del gasto y el porcentaje ofrecido. Si no tienes esa disciplina, los intereses cancelan cualquier beneficio y van más allá.</li><li><strong>Evita el crédito revolving para compras cotidianas:</strong> las tarjetas de pago aplazado o revolving con cuota fija pueden parecer cómodas, pero los intereses que generan son muy altos. Para el gasto del día a día, usa siempre débito o efectivo, no crédito aplazado.</li></ul>



<h2 class="wp-block-heading">Errores frecuentes al elegir cómo pagar</h2>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Creer que la tarjeta de débito es siempre gratuita:</strong> muchas cuentas cobran comisiones si no se cumplen condiciones de vinculación (nómina domiciliada, recibos, uso mínimo). Revisa las condiciones de tu banco y compara antes de asumir que no pagas nada.</li><li><strong>Usar crédito para llegar a fin de mes:</strong> si recurres a la tarjeta de crédito cuando el saldo está bajo, el coste financiero puede superar lo que te ahorra. El crédito solo tiene sentido para compras puntuales que pagarás íntegramente en el siguiente ciclo.</li><li><strong>No revisar los extractos:</strong> uno de los mayores valores del pago con tarjeta es el historial detallado. Si no lo revisas periódicamente, pierdes esa ventaja de seguimiento. Consulta los movimientos al menos una vez a la semana.</li><li><strong>Guardar monedas sin usarlas:</strong> el mito de que el efectivo te ayuda a ahorrar si reservas el cambio solo funciona si realmente guardas esas monedas. La mayoría acaban en el fondo de un bolso o en el cajero de servicios sin haberse contabilizado.</li></ul>



<h2 class="wp-block-heading">Cuándo merece la pena invertir en una buena cuenta bancaria</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Si tu cuenta actual te cobra comisiones que podría evitar cambiar de banco o de producto, el ejercicio de comparar puede pagarte bien. La diferencia entre una cuenta con comisión de 5 €/mes y una cuenta gratuita es 60 € al año, sin hacer nada más que cambiar de entidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También vale la pena revisar si tu banco ofrece tarjeta con cashback, seguros incluidos o descuentos en comercios. Algunos bancos digitales han simplificado tanto la experiencia como el coste que la comparación con la banca tradicional es cada vez más fácil de hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si tienes ahorros parados en cuenta corriente, recuerda que el paso siguiente después de elegir bien cómo pagar es elegir bien dónde guardar. Puedes ver las opciones en el artículo sobre <a href="https://www.comoahorrar.es/libretas-de-ahorro/">cómo sacar partido a tus ahorros con cuentas y depósitos</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Este artículo ofrece información general sobre métodos de pago y productos financieros básicos. No constituye asesoramiento financiero personalizado. Consulta con tu entidad bancaria o un asesor antes de contratar cualquier producto.</em></p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Es mejor pagar siempre con efectivo para controlar el gasto?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre. El efectivo ayuda a percibir mejor el gasto y puede frenar compras impulsivas, pero la tarjeta de débito ofrece registro automático, sin comisiones en muchos casos, y facilita el seguimiento del presupuesto en tiempo real. Lo ideal es combinar ambos en función del contexto.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿El cashback de las tarjetas de crédito realmente merece la pena?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Solo si liquidar el saldo total cada mes. Si pagas el mínimo o dejas saldo pendiente, los intereses (18-26% TAE habitualmente) anulan cualquier ventaja del cashback. Bien gestionada, una tarjeta con 1-3% de cashback puede devolverte 50-150 € al año en función de tu gasto.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Bizum es seguro para pagos cotidianos?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Sí. Bizum está respaldado por las entidades bancarias españolas y es gratuito tanto para el que envía como para el que recibe. Es idóneo para pagos entre particulares, pero no para compras en comercios donde no lo tengan disponible.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Qué pasa con las monedas que sobran al pagar en efectivo?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas personas las dejan olvidadas en casa, coches o bolsas sin contabilizarlas. Si las guarda en un bote y las cuenta al mes, puede descubrir que suman más de lo esperado. Pero ese hilo de cambio no es una razón suficiente para pagar en efectivo si la tarjeta te da otras ventajas: depende de tu hábito y del control que hagas.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Cuáles son las mejores tarjetas de débito gratuitas en España en 2026?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Varía según las condiciones del momento. Entre las opciones que han ofrecido tarjetas sin comisiones están ING, BBVA, N26 y Revolut, aunque las condiciones cambian con frecuencia. Compara las condiciones actuales directamente en la web de cada entidad o en comparadores independientes antes de decidir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para ajustar el resto de gastos del hogar, también puede ayudarte revisar si tus <a href="https://www.comoahorrar.es/hazte-una-hucha-para-pequenas-monedas/">hábitos de ahorro están bien estructurados</a>, porque el método de pago es solo una pieza del presupuesto mensual.</p>
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		<title>La Dirección General de Tributos Amplía Beneficios Fiscales para Arrendatarios en Apoyo a la Empresa Municipal de Vivienda de Gijón</title>
		<link>https://www.comoahorrar.es/la-direccion-general-de-tributos-amplia-beneficios-fiscales-para-arrendatarios-en-apoyo-a-la-empresa-municipal-de-vivienda-de-gijon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 May 2026 09:02:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[La Dirección General de Tributos (DGT) ha emitido una resolución que amplía las ventajas fiscales para los inquilinos en España, en respuesta a una consulta planteada por la Empresa Municipal de la Vivienda de Gijón (EMVISA). La consulta, formulada por el gerente de la entidad, Ángel Luis Benavente Miranda, se centraba en aclarar la interpretación [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La Dirección General de Tributos (DGT) ha emitido una resolución que amplía las ventajas fiscales para los inquilinos en España, en respuesta a una consulta planteada por la Empresa Municipal de la Vivienda de Gijón (EMVISA). La consulta, formulada por el gerente de la entidad, Ángel Luis Benavente Miranda, se centraba en aclarar la interpretación del artículo 23.2 de la Ley de IRPF, modificada por la Ley 12/2023, de 24 de mayo, en el marco del derecho a la vivienda.</p>
<p>Según la normativa, los arrendatarios podrían beneficiarse de una reducción fiscal de hasta el 70% cuando inscriben su vivienda en programas públicos de alquiler. Sin embargo, existía cierta confusión en su interpretación, ya que la redacción original de la ley no aclaraba completamente si dicha reducción se aplicaba en todos los casos o requería determinadas condiciones específicas.</p>
<p>Tras analizar la situación, la DGT ha confirmado que la intención del legislador es promover diferentes vías de colaboración para incentivar el alquiler de viviendas, sin que sea imprescindible que la Administración actúe directamente como arrendataria. En concreto, la reducción del 70% en el rendimiento neto del alquiler también puede aplicarse cuando la vivienda se destina a programas públicos de alquiler que impliquen limitaciones en el precio del arrendamiento.</p>
<p>Esta decisión tiene un impacto importante en iniciativas municipales como «Gijón Confía Alquilando», promovida por el Ayuntamiento de Gijón. El programa busca facilitar que propietarios y arrendatarios accedan a viviendas de alquiler mediante incentivos fiscales, incentivando la oferta de propiedades en un mercado que demanda soluciones asequibles. La interpretación favorable de la DGT aspira a ampliar la participación de los propietarios en estos programas, fomentando una mayor disponibilidad de viviendas en alquiler, lo cual podría beneficiar a numerosos ciudadanos y aliviar en parte la problemática del acceso a la vivienda.</p>
<p>Además, esta resolución sienta un precedente que podría influir en otras políticas municipales y nacionales destinadas a mejorar la situación del mercado de alquiler en España. La ampliación de beneficios fiscales para los arrendatarios busca fortalecer la colaboración entre administraciones y propietarios, fortaleciendo la compatibilidad entre el estímulo fiscal y la protección social, en un contexto donde la vivienda sigue siendo uno de los principales retos socioeconómicos del país.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>La Influencia de la Toma de Decisiones en la Creación de Valor Empresarial según Reinaldo Ramos D’Agostino</title>
		<link>https://www.comoahorrar.es/la-influencia-de-la-toma-de-decisiones-en-la-creacion-de-valor-empresarial-segun-reinaldo-ramos-dagostino/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[MyR]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 16 May 2026 09:05:20 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Las decisiones estratégicas en las empresas no son simplemente una cuestión de elección, sino un factor determinante en la creación y sostenibilidad del valor organizacional. Desde Bogotá, un experto en análisis empresarial ha puesto en relieve que la calidad de las decisiones tomadas en el interior de una organización influye directamente en su capacidad de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Las decisiones estratégicas en las empresas no son simplemente una cuestión de elección, sino un factor determinante en la creación y sostenibilidad del valor organizacional. Desde Bogotá, un experto en análisis empresarial ha puesto en relieve que la calidad de las decisiones tomadas en el interior de una organización influye directamente en su capacidad de mantenerse competitiva y rentable a largo plazo. </p>
<p>Reinaldo Ramos D’Agostino, portavoz de Grupo Capital, señala que muchas organizaciones caen en la trampa de priorizar resultados inmediatos mediante decisiones reactivas. Este enfoque, aunque puede ofrecer beneficios a corto plazo, con frecuencia socava la estructura subyacente necesaria para garantizar la estabilidad operativa y el crecimiento sostenido. Según su análisis, las decisiones que se toman sin una estructura sólida pueden generar efectos positivos momentáneos, pero a largo plazo afectan negativamente la capacidad de la empresa para innovar y adaptarse a los cambios del mercado.</p>
<p>En un contexto empresarial cada vez más dinámico, la reacción rápida a las exigencias del mercado puede parecer una estrategia efectiva, pero el experto advierte que este tipo de decisiones sin un análisis profundo tienden a aumentar los riesgos y a debilitar la competitividad. La clave no está en responder a las urgencias, sino en evaluar cada decisión desde una perspectiva estratégica que considere su impacto en la estructura futura de la organización.</p>
<p>Este enfoque requiere valorar cada decisión no solo por sus resultados inmediatos, sino también por cómo influye en aspectos críticos como la rentabilidad, la estabilidad y la capacidad de innovación. La coherencia en la toma de decisiones, asegura Ramos D’Agostino, es fundamental para construir un valor empresarial duradero. Cuando las empresas priorizan respuestas rápidas, pueden estar sacrificando la calidad de sus decisiones en favor de resultados momentáneos, lo que eventualmente limita su capacidad de crecimiento y de adaptarse a las nuevas condiciones del mercado global.</p>
<p>El análisis que propone Grupo Capital invita a las organizaciones a reflexionar sobre el impacto a largo plazo de sus decisiones estratégicas. En su visión, el valor de una empresa no se determina únicamente por las condiciones del mercado externo, sino por la solidez y coherencia interna en sus procesos de decisión. Una estructura de decisiones bien fundamentada fomenta no solo un desempeño eficiente hoy, sino también la capacidad de mantenerse relevante y competitivo en el futuro.</p>
<p>En definitiva, sumar valor a una organización requiere un enfoque que combine análisis profundo y planificación estratégica, dejando atrás las acciones reactivas que, aunque tentadoras, pueden ser perjudiciales a largo plazo. La sostenibilidad empresarial, por tanto, depende cada vez más de la calidad y coherencia de las decisiones internas, entendidas como la base sobre la cual se construye la rentabilidad y el crecimiento sostenido.</p>
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		<title>Stratesys Reúne a 50 Líderes Financieros para impulsar la Innovación en la Tesorería Corporativa</title>
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		<pubDate>Fri, 15 May 2026 09:03:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[Un cambio profundo y acelerado está transformando la función de la tesorería en las empresas, impulsado principalmente por la digitalización, la inteligencia artificial y la creciente conectividad global. Este fenómeno fue el eje central del evento «La nueva era de la Tesorería Corporativa», llevado a cabo en Madrid bajo la organización de Stratesys, que reunió [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Un cambio profundo y acelerado está transformando la función de la tesorería en las empresas, impulsado principalmente por la digitalización, la inteligencia artificial y la creciente conectividad global. Este fenómeno fue el eje central del evento «La nueva era de la Tesorería Corporativa», llevado a cabo en Madrid bajo la organización de Stratesys, que reunió a 50 directivos financieros de 30 compañías líderes en diferentes sectores.</p>
<p>La jornada se inició con la intervención de Ramón Montané, CEO y fundador de Stratesys, quien resaltó el papel estratégico que ha adquirido la tesorería en el panorama empresarial contemporáneo. Para él, la gestión financiera ya no se limita a tareas tradicionales, sino que se ha convertido en un elemento clave para la toma de decisiones que afectan la continuidad y el crecimiento de las organizaciones.</p>
<p>Uno de los momentos más destacados fue la mesa redonda moderada por Ezequiel Porteiro, director del Centro de Excelencia de Tesorería de la firma. En este espacio, expertos del ámbito financiero analizaron cómo las nuevas tecnologías están redefiniendo las funciones del tesorero. El debate abordó aspectos como la elección entre plataformas integradas, que consolidan procesos y datos en un ecosistema unificado, versus soluciones especializadas para áreas específicas, y cómo estos enfoques influyen en la eficiencia operacional.</p>
<p>Asimismo, se abordó la transformación en los procesos de pagos y cobros, que ahora se realizan en tiempo real y con mayor automatización, permitiendo una gestión más ágil y segura. La digitalización también impacta en la gestión de riesgos, que se vuelve más proactiva ante la incertidumbre económica global y los nuevos criterios de inversión socialmente responsables, conocidos como ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). La incorporación de estos factores en la estrategia financiera refleja la maduración de las empresas frente a un entorno cada vez más desafiante.</p>
<p>El evento también sirvió para presentar PYXIS, la herramienta desarrollada por Stratesys para optimizar la gestión de tesorería en entornos SAP. La solución, explicó José Sala, socio director de la compañía, busca ofrecer información de alta calidad en menor tiempo, facilitando decisiones estratégicas y operativas más precisas. La integración y agilidad que propone PYXIS representan un avance en la digitalización de las funciones de tesorería, permitiendo a las empresas adaptarse más rápidamente a las demandas del mercado.</p>
<p>Concluyendo la jornada, los asistentes recibieron un llamado a la acción: adaptarse a estos cambios tecnológicos y de mercado para enfrentar los retos emergentes. La transformación de la tesorería no solo implica incorporar nuevas herramientas, sino también reimaginar su rol dentro del entramado organizacional, garantizando que las empresas no solo sobrevivan, sino que prosperen en una era marcada por la innovación constante y la complejidad creciente.</p>
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