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		<title>A una milla del propósito – Ps. Santiago Lalama</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/a-una-milla-del-proposito-ps-santiago-lalama/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 01 Nov 2026 15:00:34 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>A una milla del propósito Por: Pastor Santiago Lalama Mateo 22:14 (NTV). Dios nos hace un llamado a participar de su grandeza y vivir una vida con un propósito extraordinario, rodeados de su favor, gracia, misericordia y amor. Mateo 22:2-3. La vida en Cristo es una celebración continua, un banquete con todo incluido. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a aceptar la invitación y ser parte de él? Los invitados se negaron porque prefirieron continuar con sus vidas cotidianas antes que responder al llamado. No quisieron dar la milla extra, pero la milla extra te lleva a la dimensión de lo extraordinario. ¿Cuántos han dejado pasar lo que Dios tiene preparado por no estar dispuestos a dar un paso de fe o salir de su comodidad? Mateo 22:4-6 (NTV). La fiesta representa todo lo que Dios ha puesto a nuestra disposición: salvación, perdón, restauración, sanidad, provisión, amor, gozo, paz y protección. Sin embargo, muchos han despreciado la invitación de Dios por los afanes, los placeres del pecado y las vanaglorias de esta vida. ¿Serás de los que responden con valentía o de los que se excusan y se niegan? Mateo 5:38-41. Avanzar hacia un propósito extraordinario requiere salir de nuestra zona de confort. La milla extra demanda esfuerzo y sacrificio, pero no todos están dispuestos a pagar ese precio. Cuando Jesús dijo que fueran una milla más, enseñó a sus discípulos a no limitarse a cumplir con lo obligatorio, sino a ir más allá de lo esperado. Así, personas ordinarias comenzaron a hacer cosas extraordinarias, distinguiéndose por su disposición y entrega. Josué 1:9. La milla extra nos saca de lo común y nos impulsa hacia el propósito extraordinario de Dios. ¿Qué pasa en la milla extra? 1. No hay tráfico en la milla extra. Es como el telepeaje en las carreteras, que estas tienen un precio extra, pero avanza mejor. Si queremos sobresalir en nuestra fe, trabajo y vida, debemos estar dispuestos a hacer algo más. La milla extra exige esfuerzo, sacrificio, tiempo y energía, pero también trae una recompensa mayor. 2.Lo inesperado ocurre ahí. Lo habitual pasa inadvertido, pero aquello que nos sorprende permanece en nuestra memoria. Quienes caminan la milla extra crean lo inesperado y sorprenden a todos. 3.Hay libertad en la milla extra. Los ciudadanos judíos podían ser obligados por los soldados romanos a llevar sus cargas durante una milla. Era una obligación que muchos cumplían sin voluntad. Hoy también hacemos muchas cosas por obligación, ya sea en el trabajo, el hogar o la iglesia.La primera milla es la milla de la ley; la segunda es la milla del amor. La primera representa lo que hacemos porque nos toca; la segunda, lo que hacemos por voluntad propia. Es esa disposición la que nos distingue. 4.Lo extraordinario solo se forja en la milla extra. Todos quieren una vida extraordinaria, pero no todos están dispuestos a pagar el precio. Jesús es nuestro mayor ejemplo: dejó su gloria celestial, tomó forma de siervo y entregó su vida en la cruz. No estaba obligado a hacerlo; lo eligió por amor. Jesús dio la milla extra para mostrarnos su amor extraordinario. La historia del Reino de Dios ha sido escrita por personas comunes que estuvieron dispuestas a ir más allá de lo esperado, haciendo algo extraordinario con sus vidas. Escribamos la historia, dejemos un legado y demos siempre la milla extra en nuestras vidas.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/a-una-milla-del-proposito-ps-santiago-lalama/">A una milla del propósito &#8211; Ps. Santiago Lalama</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-af1992b0c15bbaba1983b0ec3641dbb2" ><p style="font-weight: 400;"><strong>A una milla del propósito</strong><br />
Por: Pastor Santiago Lalama</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 22:14 (NTV). Dios nos hace un llamado a participar de su grandeza y vivir una vida con un propósito extraordinario, rodeados de su favor, gracia, misericordia y amor.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 22:2-3. La vida en Cristo es una celebración continua, un banquete con todo incluido. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a aceptar la invitación y ser parte de él? Los invitados se negaron porque prefirieron continuar con sus vidas cotidianas antes que responder al llamado. No quisieron dar la milla extra, pero la milla extra te lleva a la dimensión de lo extraordinario.</p>
<p style="font-weight: 400;">¿Cuántos han dejado pasar lo que Dios tiene preparado por no estar dispuestos a dar un paso de fe o salir de su comodidad?</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 22:4-6 (NTV). La fiesta representa todo lo que Dios ha puesto a nuestra disposición: salvación, perdón, restauración, sanidad, provisión, amor, gozo, paz y protección. Sin embargo, muchos han despreciado la invitación de Dios por los afanes, los placeres del pecado y las vanaglorias de esta vida. ¿Serás de los que responden con valentía o de los que se excusan y se niegan?</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 5:38-41. Avanzar hacia un propósito extraordinario requiere salir de nuestra zona de confort. La milla extra demanda esfuerzo y sacrificio, pero no todos están dispuestos a pagar ese precio. Cuando Jesús dijo que fueran una milla más, enseñó a sus discípulos a no limitarse a cumplir con lo obligatorio, sino a ir más allá de lo esperado. Así, personas ordinarias comenzaron a hacer cosas extraordinarias, distinguiéndose por su disposición y entrega.</p>
<p style="font-weight: 400;">Josué 1:9. La milla extra nos saca de lo común y nos impulsa hacia el propósito extraordinario de Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">¿Qué pasa en la milla extra?</p>
<p><strong>1. No hay tráfico en la milla extra.</strong> Es como el telepeaje en las carreteras, que estas tienen un precio extra, pero avanza mejor. Si queremos sobresalir en nuestra fe, trabajo y vida, debemos estar dispuestos a hacer algo más. La milla extra exige esfuerzo, sacrificio, tiempo y energía, pero también trae una recompensa mayor.</p>
<p><strong>2.Lo inesperado ocurre ahí.</strong> Lo habitual pasa inadvertido, pero aquello que nos sorprende permanece en nuestra memoria. Quienes caminan la milla extra crean lo inesperado y sorprenden a todos.</p>
<p><strong>3.Hay libertad en la milla extra.</strong> Los ciudadanos judíos podían ser obligados por los soldados romanos a llevar sus cargas durante una milla. Era una obligación que muchos cumplían sin voluntad. Hoy también hacemos muchas cosas por obligación, ya sea en el trabajo, el hogar o la iglesia.La primera milla es la milla de la ley; la segunda es la milla del amor. La primera representa lo que hacemos porque nos toca; la segunda, lo que hacemos por voluntad propia. Es esa disposición la que nos distingue.</p>
<p><strong>4.Lo extraordinario solo se forja en la milla extra.</strong> Todos quieren una vida extraordinaria, pero no todos están dispuestos a pagar el precio. Jesús es nuestro mayor ejemplo: dejó su gloria celestial, tomó forma de siervo y entregó su vida en la cruz. No estaba obligado a hacerlo; lo eligió por amor. Jesús dio la milla extra para mostrarnos su amor extraordinario.</p>
<p style="font-weight: 400;">La historia del Reino de Dios ha sido escrita por personas comunes que estuvieron dispuestas a ir más allá de lo esperado, haciendo algo extraordinario con sus vidas. Escribamos la historia, dejemos un legado y demos siempre la milla extra en nuestras vidas.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/a-una-milla-del-proposito-ps-santiago-lalama/">A una milla del propósito &#8211; Ps. Santiago Lalama</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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			<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator></item>
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		<title>¿Acaso solo persigues el viento? – Ps. David Ingman</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/acaso-solo-persigues-el-viento-ps-david-ingman/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 25 Oct 2026 15:00:24 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>¿Acaso solo persigues el viento? Por: Pastor David Ingman “¡Mientras más viejo me pongo, más me doy cuenta de que estoy desperdiciando mi vida!”. ¿Alguna vez te has sentido así? A veces nos levantamos pensando en las responsabilidades del día. Pasamos horas ocupados, trabajando y resolviendo problemas, pero sin encontrar el propósito de nuestra vida. En el fondo, nos preguntamos: ¿Hay algo más en la vida que trabajar, pagar cuentas y repetir lo mismo cada día? Escucha lo que un hombre sabio dijo: «Yo, el Maestro, reiné en Jerusalén sobre Israel. Y me dediqué de lleno a explorar e investigar con sabiduría todo cuanto se hace bajo el cielo. ¡Penosa tarea ha impuesto Dios al género humano para abrumarlo con ella! Y he observado todo cuanto se hace bajo el sol, y todo ello es vanidad (sin sentido), ¡es correr tras el viento!». Eclesiastés 1:12-14 (NVI) Estas palabras son de Salomón, hijo de David, hace casi 3000 años. ¿Por qué llegó a considerar que todo era «sin sentido»? A pesar de su sabiduría, riqueza y poder, terminó reconociendo la frustración de buscar significado en las cosas de este mundo. ¡Qué triste es tenerlo todo y no encontrar el verdadero propósito de la vida! El pastor Rick Warren, autor del libro Una vida con propósito, dijo que «Debemos prepararnos para la Eternidad, en lugar de centrarnos en el mundo presente. Nuestro éxito llegará al alinearnos con los planes de Dios, en vez de los nuestros propios.» Así que mi pregunta para ustedes: ¿Estás caminando en el propósito de Dios para tu vida? El verdadero significado y la dirección de nuestra vida no provienen de la ambición personal, el éxito profesional o la riqueza material, sino de comprender que fuimos creados por Dios y para Dios. ¿Por qué estoy vivo? Veamos algunos principios bíblicos: Todo comienza con Dios. Colosenses 1:16 (El Mensaje). &#8211; Fuimos elegidos según el plan de Dios. Efesios 1:11 (El Mensaje). &#8211; Fuimos formados para la familia de Dios (comunión). Efesios 1:5 (El Mensaje). &#8211; Fuimos creados para ser como Cristo (discipulado). Romanos 8:29a (NVI). &#8211; Fuimos diseñados para servir a Dios (ministerio). 1 Pedro 4:10 (NVI). &#8211; Fuimos enviados con una misión (evangelismo). Mateo 28:19-20 (NVI). Si no vamos por el camino en el que el Espíritu quiere llevarnos, estamos dejando de lado el propósito de Dios para nosotros, corriendo el riesgo de vivir como Salomón lo describió: ¡persiguiendo el viento! Salmos 139:14-18 (NVI). Nuestro propósito no consiste en cumplir únicamente nuestros propios planes, sino en descubrir y vivir el propósito de Dios para nosotros. ¿De verdad quieres conocer el propósito de Dios para tu vida? Entonces, deja de vivir persiguiendo tus propios objetivos y comienza a seguir la dirección del Espíritu de Dios y de su Palabra.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/acaso-solo-persigues-el-viento-ps-david-ingman/">¿Acaso solo persigues el viento? &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-34624bcc22475242859d549c92fcfd02" ><p style="font-weight: 400;"><strong>¿Acaso solo persigues el viento?<br />
</strong>Por: Pastor David Ingman</p>
<p style="font-weight: 400;">“¡Mientras más viejo me pongo, más me doy cuenta de que estoy desperdiciando mi vida!”. ¿Alguna vez te has sentido así?</p>
<p style="font-weight: 400;">A veces nos levantamos pensando en las responsabilidades del día. Pasamos horas ocupados, trabajando y resolviendo problemas, pero sin encontrar el propósito de nuestra vida. En el fondo, nos preguntamos: ¿Hay algo más en la vida que trabajar, pagar cuentas y repetir lo mismo cada día?</p>
<p style="font-weight: 400;">Escucha lo que un hombre sabio dijo: «Yo, el Maestro, reiné en Jerusalén sobre Israel. Y me dediqué de lleno a explorar e investigar con sabiduría todo cuanto se hace bajo el cielo. ¡Penosa tarea ha impuesto Dios al género humano para abrumarlo con ella! Y he observado todo cuanto se hace bajo el sol, y todo ello es vanidad (sin sentido), ¡es correr tras el viento!». Eclesiastés 1:12-14 (NVI)</p>
<p style="font-weight: 400;">Estas palabras son de Salomón, hijo de David, hace casi 3000 años. ¿Por qué llegó a considerar que todo era «sin sentido»? A pesar de su sabiduría, riqueza y poder, terminó reconociendo la frustración de buscar significado en las cosas de este mundo. ¡Qué triste es tenerlo todo y no encontrar el verdadero propósito de la vida!</p>
<p style="font-weight: 400;">El pastor Rick Warren, autor del libro Una vida con propósito, dijo que «Debemos prepararnos para la Eternidad, en lugar de centrarnos en el mundo presente. Nuestro éxito llegará al alinearnos con los planes de Dios, en vez de los nuestros propios.» Así que mi pregunta para ustedes: ¿Estás caminando en el propósito de Dios para tu vida?</p>
<p style="font-weight: 400;">El verdadero significado y la dirección de nuestra vida no provienen de la ambición personal, el éxito profesional o la riqueza material, sino de comprender que fuimos creados por Dios y para Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>¿Por qué estoy vivo? </strong>Veamos algunos principios bíblicos:</p>
<p>Todo comienza con Dios. Colosenses 1:16 (El Mensaje).</p>
<p>&#8211; Fuimos elegidos según el plan de Dios. Efesios 1:11 (El Mensaje).</p>
<p>&#8211; Fuimos formados para la familia de Dios (comunión). Efesios 1:5 (El Mensaje).</p>
<p>&#8211; Fuimos creados para ser como Cristo (discipulado). Romanos 8:29a (NVI).</p>
<p>&#8211; Fuimos diseñados para servir a Dios (ministerio). 1 Pedro 4:10 (NVI).</p>
<p>&#8211; Fuimos enviados con una misión (evangelismo). Mateo 28:19-20 (NVI).</p>
<p style="font-weight: 400;">Si no vamos por el camino en el que el Espíritu quiere llevarnos, estamos dejando de lado el propósito de Dios para nosotros, corriendo el riesgo de vivir como Salomón lo describió: ¡persiguiendo el viento!</p>
<p style="font-weight: 400;">Salmos 139:14-18 (NVI). Nuestro propósito no consiste en cumplir únicamente nuestros propios planes, sino en descubrir y vivir el propósito de Dios para nosotros.</p>
<p style="font-weight: 400;">¿De verdad quieres conocer el propósito de Dios para tu vida? Entonces, deja de vivir persiguiendo tus propios objetivos y comienza a seguir la dirección del Espíritu de Dios y de su Palabra.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/acaso-solo-persigues-el-viento-ps-david-ingman/">¿Acaso solo persigues el viento? &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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		<title>¿Qué significa ser salvo? – Ps. Martín Holguín</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/que-significa-ser-salvo-ps-martin-holguin/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 18 Oct 2026 15:00:51 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>¿Qué significa ser salvo? Por: Pastor Martín Holguín En su forma más sencilla, la salvación es la historia de cómo Dios creó un mundo bueno, cómo el pecado de la humanidad lo corrompió y cómo Dios está restaurando su creación por medio de Jesús. 1. ¿Ser salvo es solamente repetir una oración? ¿Recuerdan a alguien en el Nuevo Testamento que haya repetido una oración de salvación? ¿Lo hizo el ladrón que estaba siendo crucificado junto a Jesús? ¿O Pablo, cuando se encontró con Jesús camino a Damasco? No. Aunque una oración de salvación puede ser un buen punto de partida, lo fundamental es un cambio de corazón: reconocer nuestra condición, admitir nuestro pecado y entender que necesitamos un Salvador. Ese Salvador es Dios, quien nos ofrece salvación por medio de su Hijo Jesús. Si queremos ver cómo es un ser humano que refleja verdaderamente la imagen de Dios, miremos a Jesús. Génesis 1:26-28, 31 (NTV). Cuando Dios creó al ser humano, declaró que su creación era buena. El pecado no es nuestro estado natural ni fuimos creados para vivir en él. El pecado es una distorsión de lo que Dios creó originalmente. 2. ¿Qué hace el pecado en nuestras vidas y en el mundo que Dios creó? Génesis 2:25 NTV: «Ahora bien, el hombre y su esposa estaban desnudos, pero no sentían vergüenza». Génesis 3:7 NTV: «En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse». Antes de la caída, la desnudez representaba inocencia, transparencia y armonía. No había culpa ni nada que ocultar. Existían confianza y libertad delante de Dios y entre ellos. Pero el pecado rompió esa armonía y transformó esa libertad en miedo y vergüenza, llevándolos a esconderse. La gran enseñanza es que el pecado produce una ruptura espiritual. El ser humano intenta cubrir su vergüenza con sus propios recursos, pero no puede restaurar por sí mismo lo que el pecado ha quebrantado. Por eso, cuando Dios les hizo túnicas de piel para cubrirlos. (Génesis 3:21). Santiago 1:14-15 (NTV). El pecado siempre promete más de lo que puede cumplir; y al final nos lleva a la muerte y la esclavitud. Génesis 4:7 (NTV). El pecado comienza muchas veces con un deseo que parece inofensivo, pero, si lo alimentamos, termina dominándonos y alejándonos de Dios. Lo que promete libertad acaba convirtiéndose en esclavitud. 3. La salvación es más un camino que un destino. Filipenses 2:12 (TCB). Imagina que la salvación es como el día de tu boda. Muchos piensan que el objetivo del amor es llegar al altar, decir «sí, acepto» y recibir el anillo. Pero quienes están casados saben que la boda es apenas el comienzo. De la misma manera, la vida cristiana no consiste solamente en el momento en que recibimos a Jesús con una oración. A partir de ese momento comienza una vida de crecimiento, obediencia, transformación y comunión con Dios. La salvación no es solamente una oración que repetimos o un momento que recordamos. Es una vida nueva que comienza con Jesús y que transforma nuestra manera de vivir cada día.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/que-significa-ser-salvo-ps-martin-holguin/">¿Qué significa ser salvo? &#8211; Ps. Martín Holguín</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-5ae9d27db0eea7ff4c672f2651c0413f" ><p style="font-weight: 400;"><strong>¿Qué significa ser salvo?<br />
</strong>Por: Pastor Martín Holguín</p>
<p style="font-weight: 400;">En su forma más sencilla, la salvación es la historia de cómo Dios creó un mundo bueno, cómo el pecado de la humanidad lo corrompió y cómo Dios está restaurando su creación por medio de Jesús.</p>
<p><strong>1. ¿Ser salvo es solamente repetir una oración? </strong>¿Recuerdan a alguien en el Nuevo Testamento que haya repetido una oración de salvación? ¿Lo hizo el ladrón que estaba siendo crucificado junto a Jesús? ¿O Pablo, cuando se encontró con Jesús camino a Damasco?</p>
<p style="font-weight: 400;">No. Aunque una oración de salvación puede ser un buen punto de partida, lo fundamental es un cambio de corazón: reconocer nuestra condición, admitir nuestro pecado y entender que necesitamos un Salvador. Ese Salvador es Dios, quien nos ofrece salvación por medio de su Hijo Jesús. Si queremos ver cómo es un ser humano que refleja verdaderamente la imagen de Dios, miremos a Jesús.</p>
<p style="font-weight: 400;">Génesis 1:26-28, 31 (NTV). Cuando Dios creó al ser humano, declaró que su creación era buena. El pecado no es nuestro estado natural ni fuimos creados para vivir en él. El pecado es una distorsión de lo que Dios creó originalmente.</p>
<p><strong>2. ¿Qué hace el pecado en nuestras vidas y en el mundo que Dios creó? </strong>Génesis 2:25 NTV: «Ahora bien, el hombre y su esposa estaban desnudos, pero no sentían vergüenza». Génesis 3:7 NTV: «En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse».</p>
<p style="font-weight: 400;">Antes de la caída, la desnudez representaba inocencia, transparencia y armonía. No había culpa ni nada que ocultar. Existían confianza y libertad delante de Dios y entre ellos. Pero el pecado rompió esa armonía y transformó esa libertad en miedo y vergüenza, llevándolos a esconderse.</p>
<p style="font-weight: 400;">La gran enseñanza es que el pecado produce una ruptura espiritual. El ser humano intenta cubrir su vergüenza con sus propios recursos, pero no puede restaurar por sí mismo lo que el pecado ha quebrantado. Por eso, cuando Dios les hizo túnicas de piel para cubrirlos. (Génesis 3:21).</p>
<p style="font-weight: 400;">Santiago 1:14-15 (NTV). El pecado siempre promete más de lo que puede cumplir; y al final nos lleva a la muerte y la esclavitud.</p>
<p style="font-weight: 400;">Génesis 4:7 (NTV). El pecado comienza muchas veces con un deseo que parece inofensivo, pero, si lo alimentamos, termina dominándonos y alejándonos de Dios. Lo que promete libertad acaba convirtiéndose en esclavitud.</p>
<p><strong>3. La salvación es más un camino que un destino. </strong>Filipenses 2:12 (TCB). Imagina que la salvación es como el día de tu boda. Muchos piensan que el objetivo del amor es llegar al altar, decir «sí, acepto» y recibir el anillo. Pero quienes están casados saben que la boda es apenas el comienzo.</p>
<p style="font-weight: 400;">De la misma manera, la vida cristiana no consiste solamente en el momento en que recibimos a Jesús con una oración. A partir de ese momento comienza una vida de crecimiento, obediencia, transformación y comunión con Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">La salvación no es solamente una oración que repetimos o un momento que recordamos. Es una vida nueva que comienza con Jesús y que transforma nuestra manera de vivir cada día.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/que-significa-ser-salvo-ps-martin-holguin/">¿Qué significa ser salvo? &#8211; Ps. Martín Holguín</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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				<itunes:subtitle>¿Qué significa ser salvo? Por: Pastor Martín Holguín En su forma más sencilla, la salvación es la historia de cómo Dios creó un mundo bueno, cómo el pecado de la humanidad lo corrompió y cómo Dios está restaurando su creación por medio de Jesús. 1.</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>¿Qué significa ser salvo? Por: Pastor Martín Holguín En su forma más sencilla, la salvación es la historia de cómo Dios creó un mundo bueno, cómo el pecado de la humanidad lo corrompió y cómo Dios está restaurando su creación por medio de Jesús. 1. ¿Ser salvo es solamente repetir una oración? ¿Recuerdan a alguien en el Nuevo Testamento que haya repetido una oración de salvación? ¿Lo hizo el ladrón que estaba siendo crucificado junto a Jesús? ¿O Pablo, cuando se encontró con Jesús camino a Damasco? No. Aunque una oración de salvación puede ser un buen punto de partida, lo fundamental es un cambio de corazón: reconocer nuestra condición, admitir nuestro pecado y entender que necesitamos un Salvador. Ese Salvador es Dios, quien nos ofrece salvación por medio de su Hijo Jesús. Si queremos ver cómo es un ser humano que refleja verdaderamente la imagen de Dios, miremos a Jesús. Génesis 1:26-28, 31 (NTV). Cuando Dios creó al ser humano, declaró que su creación era buena. El pecado no es nuestro estado natural ni fuimos creados para vivir en él. El pecado es una distorsión de lo que Dios creó originalmente. 2. ¿Qué hace el pecado en nuestras vidas y en el mundo que Dios creó? Génesis 2:25 NTV: «Ahora bien, el hombre y su esposa estaban desnudos, pero no sentían vergüenza». Génesis 3:7 NTV: «En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse». Antes de la caída, la desnudez representaba inocencia, transparencia y armonía. No había culpa ni nada que ocultar. Existían confianza y libertad delante de Dios y entre ellos. Pero el pecado rompió esa armonía y transformó esa libertad en miedo y vergüenza, llevándolos a esconderse. La gran enseñanza es que el pecado produce una ruptura espiritual. El ser humano intenta cubrir su vergüenza con sus propios recursos, pero no puede restaurar por sí mismo lo que el pecado ha quebrantado. Por eso, cuando Dios les hizo túnicas de piel para cubrirlos. (Génesis 3:21). Santiago 1:14-15 (NTV). El pecado siempre promete más de lo que puede cumplir; y al final nos lleva a la muerte y la esclavitud. Génesis 4:7 (NTV). El pecado comienza muchas veces con un deseo que parece inofensivo, pero, si lo alimentamos, termina dominándonos y alejándonos de Dios. Lo que promete libertad acaba convirtiéndose en esclavitud. 3. La salvación es más un camino que un destino. Filipenses 2:12 (TCB). Imagina que la salvación es como el día de tu boda. Muchos piensan que el objetivo del amor es llegar al altar, decir «sí, acepto» y recibir el anillo. Pero quienes están casados saben que la boda es apenas el comienzo. De la misma manera, la vida cristiana no consiste solamente en el momento en que recibimos a Jesús con una oración. A partir de ese momento comienza una vida de crecimiento, obediencia, transformación y comunión con Dios. La salvación no es solamente una oración que repetimos o un momento que recordamos. Es una vida nueva que comienza con Jesús y que transforma nuestra manera de vivir cada día.</itunes:summary>
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		<title>Hay mucho más – Ps. Rolando Rodríguez</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Oct 2026 15:00:03 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Hay mucho más Por: Pastor Rolando Rodríguez Juan 10:10b. En Jesús ya tenemos vida eterna. Pero ¿es eso todo? Juan 10:10b (Versión amplificada): «Yo he venido para que tengan y disfruten la vida, y la tengan en abundancia, en plenitud, hasta que se desborde». Esto cambia la perspectiva: Dios no quiere que simplemente vivamos o existamos, sino que disfrutemos la vida. La vida no se trata solo de fechas, sino de momentos y etapas; no consiste únicamente en llegar a un destino, sino también en disfrutar el camino. 1 Timoteo 6:17. Podemos pensamos que disfrutar la vida está mal o que no es la voluntad de Dios. Sin embargo, la Biblia dice lo contrario. Dios nos da cosas en abundancia para disfrutarlas. No tenemos que sentirnos culpables por eso ni creer que vivir estresados o angustiados es señal de espiritualidad. Tres cosas que nos impiden disfrutar la vida: 1. Envidia y celos. Job 5:2. La envidia es la insatisfacción que sentimos ante los logros, las capacidades, la posición o las bendiciones de otros. Este sentimiento nos roba la felicidad y puede impedirnos recibir lo que Dios tiene para nosotros. La envidia estuvo detrás de la traición de los hermanos de José y de las acciones de los líderes religiosos que entregaron a Jesús. 1 Corintios 13:4b. La envidia no solo es pecado, también es falta de amor y una expresión de egoísmo. Nuestra vida comienza a cambiar cuando aprendemos a alegrarnos sinceramente por las bendiciones de los demás. 2. Falta de perdón. Mateo 6:14-15. La falta de perdón afecta nuestra relación con Dios y nos roba la paz. Por eso debemos preguntarnos: ¿a quién necesito perdonar? El perdón es una decisión, no un sentimiento. Hay muchas razones para hacerlo: para tratar a los demás como Jesús nos ha tratado, por obediencia a Dios, porque confiamos en la justicia de Dios, para tener paz en nuestro corazón, porque hacer el bien a nuestros enemigos debilita la influencia del mal y porque la falta de perdón contamina el ambiente que nos rodea. 3. Remordimiento por el pasado. No hablamos aquí del arrepentimiento por el pecado, sino del remordimiento por malas decisiones, oportunidades perdidas o experiencias dolorosas que nos mantienen atados al pasado. Jesús ya pagó el precio por nuestros pecados, faltas y errores. No tenemos que vivir cargando una culpa que podemos entregar a Dios. Hebreos 9:14. Salmo 32:5 (NTV). Si Dios ya nos perdonó, ¿por qué seguimos viviendo atados a la culpa del pasado? Debemos desarrollar la capacidad de soltar, no de acumular recuerdos dolorosos, culpas y remordimientos. Aprendamos del pasado, confiemos en Dios para nuestra sanidad y dejemos atrás aquello que nos impide avanzar. ¡Suelta el pasado y decide disfrutar la vida, valorando cada momento que Dios te permite vivir!</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/hay-mucho-mas-ps-rolando-rodriguez/">Hay mucho más &#8211; Ps. Rolando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-a9289528069ea5ebce96ca9197efd11b" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Hay mucho más</strong><br />
Por: Pastor Rolando Rodríguez</p>
<p style="font-weight: 400;">Juan 10:10b. En Jesús ya tenemos vida eterna. Pero ¿es eso todo?</p>
<p style="font-weight: 400;">Juan 10:10b (Versión amplificada): «Yo he venido para que tengan y disfruten la vida, y la tengan en abundancia, en plenitud, hasta que se desborde».</p>
<p style="font-weight: 400;">Esto cambia la perspectiva: Dios no quiere que simplemente vivamos o existamos, sino que disfrutemos la vida. La vida no se trata solo de fechas, sino de momentos y etapas; no consiste únicamente en llegar a un destino, sino también en disfrutar el camino.</p>
<p style="font-weight: 400;">1 Timoteo 6:17. Podemos pensamos que disfrutar la vida está mal o que no es la voluntad de Dios. Sin embargo, la Biblia dice lo contrario. Dios nos da cosas en abundancia para disfrutarlas. No tenemos que sentirnos culpables por eso ni creer que vivir estresados o angustiados es señal de espiritualidad.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Tres cosas que nos impiden disfrutar la vida:</strong></p>
<p><strong>1. Envidia y celos. </strong>Job 5:2. La envidia es la insatisfacción que sentimos ante los logros, las capacidades, la posición o las bendiciones de otros. Este sentimiento nos roba la felicidad y puede impedirnos recibir lo que Dios tiene para nosotros.</p>
<p style="font-weight: 400;">La envidia estuvo detrás de la traición de los hermanos de José y de las acciones de los líderes religiosos que entregaron a Jesús.</p>
<p style="font-weight: 400;">1 Corintios 13:4b. La envidia no solo es pecado, también es falta de amor y una expresión de egoísmo. Nuestra vida comienza a cambiar cuando aprendemos a alegrarnos sinceramente por las bendiciones de los demás.</p>
<p><strong>2. Falta de perdón. </strong>Mateo 6:14-15. La falta de perdón afecta nuestra relación con Dios y nos roba la paz. Por eso debemos preguntarnos: ¿a quién necesito perdonar?</p>
<p style="font-weight: 400;">El perdón es una decisión, no un sentimiento. Hay muchas razones para hacerlo: para tratar a los demás como Jesús nos ha tratado, por obediencia a Dios, porque confiamos en la justicia de Dios, para tener paz en nuestro corazón, porque hacer el bien a nuestros enemigos debilita la influencia del mal y porque la falta de perdón contamina el ambiente que nos rodea.</p>
<p><strong>3. Remordimiento por el pasado. </strong>No hablamos aquí del arrepentimiento por el pecado, sino del remordimiento por malas decisiones, oportunidades perdidas o experiencias dolorosas que nos mantienen atados al pasado. Jesús ya pagó el precio por nuestros pecados, faltas y errores. No tenemos que vivir cargando una culpa que podemos entregar a Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">Hebreos 9:14. Salmo 32:5 (NTV). Si Dios ya nos perdonó, ¿por qué seguimos viviendo atados a la culpa del pasado? Debemos desarrollar la capacidad de soltar, no de acumular recuerdos dolorosos, culpas y remordimientos. Aprendamos del pasado, confiemos en Dios para nuestra sanidad y dejemos atrás aquello que nos impide avanzar.</p>
<p style="font-weight: 400;">¡Suelta el pasado y decide disfrutar la vida, valorando cada momento que Dios te permite vivir!</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/hay-mucho-mas-ps-rolando-rodriguez/">Hay mucho más &#8211; Ps. Rolando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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				<itunes:subtitle>Hay mucho más Por: Pastor Rolando Rodríguez Juan 10:10b. En Jesús ya tenemos vida eterna. Pero ¿es eso todo? Juan 10:10b (Versión amplificada): «Yo he venido para que tengan y disfruten la vida, y la tengan en abundancia, en plenitud,</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Hay mucho más Por: Pastor Rolando Rodríguez Juan 10:10b. En Jesús ya tenemos vida eterna. Pero ¿es eso todo? Juan 10:10b (Versión amplificada): «Yo he venido para que tengan y disfruten la vida, y la tengan en abundancia, en plenitud, hasta que se desborde». Esto cambia la perspectiva: Dios no quiere que simplemente vivamos o existamos, sino que disfrutemos la vida. La vida no se trata solo de fechas, sino de momentos y etapas; no consiste únicamente en llegar a un destino, sino también en disfrutar el camino. 1 Timoteo 6:17. Podemos pensamos que disfrutar la vida está mal o que no es la voluntad de Dios. Sin embargo, la Biblia dice lo contrario. Dios nos da cosas en abundancia para disfrutarlas. No tenemos que sentirnos culpables por eso ni creer que vivir estresados o angustiados es señal de espiritualidad. Tres cosas que nos impiden disfrutar la vida: 1. Envidia y celos. Job 5:2. La envidia es la insatisfacción que sentimos ante los logros, las capacidades, la posición o las bendiciones de otros. Este sentimiento nos roba la felicidad y puede impedirnos recibir lo que Dios tiene para nosotros. La envidia estuvo detrás de la traición de los hermanos de José y de las acciones de los líderes religiosos que entregaron a Jesús. 1 Corintios 13:4b. La envidia no solo es pecado, también es falta de amor y una expresión de egoísmo. Nuestra vida comienza a cambiar cuando aprendemos a alegrarnos sinceramente por las bendiciones de los demás. 2. Falta de perdón. Mateo 6:14-15. La falta de perdón afecta nuestra relación con Dios y nos roba la paz. Por eso debemos preguntarnos: ¿a quién necesito perdonar? El perdón es una decisión, no un sentimiento. Hay muchas razones para hacerlo: para tratar a los demás como Jesús nos ha tratado, por obediencia a Dios, porque confiamos en la justicia de Dios, para tener paz en nuestro corazón, porque hacer el bien a nuestros enemigos debilita la influencia del mal y porque la falta de perdón contamina el ambiente que nos rodea. 3. Remordimiento por el pasado. No hablamos aquí del arrepentimiento por el pecado, sino del remordimiento por malas decisiones, oportunidades perdidas o experiencias dolorosas que nos mantienen atados al pasado. Jesús ya pagó el precio por nuestros pecados, faltas y errores. No tenemos que vivir cargando una culpa que podemos entregar a Dios. Hebreos 9:14. Salmo 32:5 (NTV). Si Dios ya nos perdonó, ¿por qué seguimos viviendo atados a la culpa del pasado? Debemos desarrollar la capacidad de soltar, no de acumular recuerdos dolorosos, culpas y remordimientos. Aprendamos del pasado, confiemos en Dios para nuestra sanidad y dejemos atrás aquello que nos impide avanzar. ¡Suelta el pasado y decide disfrutar la vida, valorando cada momento que Dios te permite vivir!</itunes:summary>
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		<title>Obstáculos – Ps. David Ingman</title>
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		<pubDate>Sun, 04 Oct 2026 15:00:35 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Obstáculos Por: Pastor David Ingman 3 Juan 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” Creo, como expresa Juan, que Dios desea el bienestar integral de sus hijos: que prosperemos en diferentes áreas de nuestra vida y que tengamos salud. Sin embargo, hay cristianos que luchan constantemente en estas áreas y parecen no experimentar victoria. Veamos algunos obstáculos espirituales y prácticos que pueden afectar nuestra vida de fe y nuestra disposición para recibir sanidad, bendición y restauración: 1. Falta de perdón y amargura. Marcos 11:25. Guardar enojo, resentimiento o amargura puede convertirse en una barrera espiritual y afectar nuestra comunión con Dios y nuestra vida de oración. 2. Pecado no confesado o desobediencia. Santiago 5:16. Vivir deliberadamente en pecado o mantener áreas ocultas sin arrepentimiento puede afectar nuestra comunión con Dios. La respuesta es reconocer nuestro pecado, confesarlo y volvernos a Dios con un corazón sincero. 3. Duda e incredulidad. Santiago 1:6-7. Una fe vacilante puede impedirnos acercarnos a Dios con confianza. La Biblia nos llama a desarrollar una fe activa, confiada y fundamentada en quién es Dios y en lo que Él ha dicho. 4. Ignorancia de las escrituras. Proverbios 4:20-22. La falta de conocimiento de la Palabra puede producir dudas, conceptos equivocados y creencias que no están fundamentadas en lo que Dios ha dicho. Por eso necesitamos conocer y guardar Su Palabra. 5. Orgullo. Santiago 4:6. El orgullo nos lleva a depender de nosotros mismos, a negarnos a pedir ayuda y, muchas veces, a no reconocer nuestra necesidad de Dios o de otros. La humildad, en cambio, nos permite recibir Su gracia y buscar ayuda cuando la necesitamos. 6. Estilo de vida y mala mayordomía. 1 Corintios 6:19-20. Dios nos llama a cuidar responsablemente nuestro cuerpo, nuestra vida espiritual y también nuestros recursos. Mantener hábitos que dañan deliberadamente nuestra salud física, espiritual o financiera puede tener consecuencias y afectar nuestro bienestar integral. Proverbios 11:24 RV60: “Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.” La Biblia nos enseña que la verdadera prosperidad no consiste simplemente en acumular bienes. Dios nos llama a vivir con generosidad, justicia y buena mayordomía, entendiendo que todo lo que tenemos proviene de Él.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/obstaculos-ps-david-ingman/">Obstáculos &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-6e2a5a874f319d5d0574c24a39b3b3e7" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Obstáculos<br />
</strong>Por: Pastor David Ingman</p>
<p style="font-weight: 400;">3 Juan 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”</p>
<p style="font-weight: 400;">Creo, como expresa Juan, que Dios desea el bienestar integral de sus hijos: que prosperemos en diferentes áreas de nuestra vida y que tengamos salud. Sin embargo, hay cristianos que luchan constantemente en estas áreas y parecen no experimentar victoria.</p>
<p style="font-weight: 400;">Veamos algunos obstáculos espirituales y prácticos que pueden afectar nuestra vida de fe y nuestra disposición para recibir sanidad, bendición y restauración:</p>
<p><strong>1. Falta de perdón y amargura. </strong>Marcos 11:25. Guardar enojo, resentimiento o amargura puede convertirse en una barrera espiritual y afectar nuestra comunión con Dios y nuestra vida de oración.</p>
<p><strong>2. Pecado no confesado o desobediencia.</strong> Santiago 5:16. Vivir deliberadamente en pecado o mantener áreas ocultas sin arrepentimiento puede afectar nuestra comunión con Dios. La respuesta es reconocer nuestro pecado, confesarlo y volvernos a Dios con un corazón sincero.</p>
<p><strong>3. Duda e incredulidad. </strong>Santiago 1:6-7. Una fe vacilante puede impedirnos acercarnos a Dios con confianza. La Biblia nos llama a desarrollar una fe activa, confiada y fundamentada en quién es Dios y en lo que Él ha dicho.</p>
<p><strong>4. Ignorancia de las escrituras. </strong>Proverbios 4:20-22. La falta de conocimiento de la Palabra puede producir dudas, conceptos equivocados y creencias que no están fundamentadas en lo que Dios ha dicho. Por eso necesitamos conocer y guardar Su Palabra.</p>
<p><strong>5. Orgullo. </strong>Santiago 4:6. El orgullo nos lleva a depender de nosotros mismos, a negarnos a pedir ayuda y, muchas veces, a no reconocer nuestra necesidad de Dios o de otros. La humildad, en cambio, nos permite recibir Su gracia y buscar ayuda cuando la necesitamos.</p>
<p><strong>6. Estilo de vida y mala mayordomía. </strong>1 Corintios 6:19-20. Dios nos llama a cuidar responsablemente nuestro cuerpo, nuestra vida espiritual y también nuestros recursos. Mantener hábitos que dañan deliberadamente nuestra salud física, espiritual o financiera puede tener consecuencias y afectar nuestro bienestar integral.</p>
<p style="font-weight: 400;">Proverbios 11:24 RV60: “Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.”</p>
<p style="font-weight: 400;">La Biblia nos enseña que la verdadera prosperidad no consiste simplemente en acumular bienes. Dios nos llama a vivir con generosidad, justicia y buena mayordomía, entendiendo que todo lo que tenemos proviene de Él.</p>
<p style="font-weight: 400;"></div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/obstaculos-ps-david-ingman/">Obstáculos &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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				<itunes:subtitle>Obstáculos Por: Pastor David Ingman 3 Juan 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” Creo, como expresa Juan, que Dios desea el bienestar integral de sus hijos: que prosperemos en d...</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Obstáculos Por: Pastor David Ingman 3 Juan 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” Creo, como expresa Juan, que Dios desea el bienestar integral de sus hijos: que prosperemos en diferentes áreas de nuestra vida y que tengamos salud. Sin embargo, hay cristianos que luchan constantemente en estas áreas y parecen no experimentar victoria. Veamos algunos obstáculos espirituales y prácticos que pueden afectar nuestra vida de fe y nuestra disposición para recibir sanidad, bendición y restauración: 1. Falta de perdón y amargura. Marcos 11:25. Guardar enojo, resentimiento o amargura puede convertirse en una barrera espiritual y afectar nuestra comunión con Dios y nuestra vida de oración. 2. Pecado no confesado o desobediencia. Santiago 5:16. Vivir deliberadamente en pecado o mantener áreas ocultas sin arrepentimiento puede afectar nuestra comunión con Dios. La respuesta es reconocer nuestro pecado, confesarlo y volvernos a Dios con un corazón sincero. 3. Duda e incredulidad. Santiago 1:6-7. Una fe vacilante puede impedirnos acercarnos a Dios con confianza. La Biblia nos llama a desarrollar una fe activa, confiada y fundamentada en quién es Dios y en lo que Él ha dicho. 4. Ignorancia de las escrituras. Proverbios 4:20-22. La falta de conocimiento de la Palabra puede producir dudas, conceptos equivocados y creencias que no están fundamentadas en lo que Dios ha dicho. Por eso necesitamos conocer y guardar Su Palabra. 5. Orgullo. Santiago 4:6. El orgullo nos lleva a depender de nosotros mismos, a negarnos a pedir ayuda y, muchas veces, a no reconocer nuestra necesidad de Dios o de otros. La humildad, en cambio, nos permite recibir Su gracia y buscar ayuda cuando la necesitamos. 6. Estilo de vida y mala mayordomía. 1 Corintios 6:19-20. Dios nos llama a cuidar responsablemente nuestro cuerpo, nuestra vida espiritual y también nuestros recursos. Mantener hábitos que dañan deliberadamente nuestra salud física, espiritual o financiera puede tener consecuencias y afectar nuestro bienestar integral. Proverbios 11:24 RV60: “Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.” La Biblia nos enseña que la verdadera prosperidad no consiste simplemente en acumular bienes. Dios nos llama a vivir con generosidad, justicia y buena mayordomía, entendiendo que todo lo que tenemos proviene de Él.</itunes:summary>
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		<title>Santifícanos con tu verdad – Ps. Martín Holguín</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/santificanos-con-tu-verdad-ps-martin-holguin/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:00:38 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Santifícanos con tu verdad Por: Pastor Martín Holguín Conocemos historias tristes de personas que, aunque dicen tener a Jesús, se rehúsan a dejarse transformar por la verdad. En lugar de permitir que la Palabra guíe sus vidas, adoptan como verdad lo que el mundo les dice y terminan enfrentando las consecuencias de vivir bajo principios equivocados. Juan 17:17 (NTV). Muchos asisten a una iglesia, pero no quieren ser transformados. No se dan cuenta de que permanecen iguales porque no permiten que la verdad cambie su manera de pensar. ¿Cómo nos santifica la verdad? Para comprenderlo, necesitamos entender qué significa la santidad y por qué es tan importante. 1 Pedro 1:16 (TLA). Hebreos 12:14 (NTV) Un santo no es una imagen o estatua de alguien que vivió hace siglos, que nunca hizo una travesura y siempre tuvo cara de inocente. La santidad tampoco significa perfección absoluta. Si así fuera, sería inalcanzable. Sin embargo, Dios nos dice claramente: «Sed santos». Santo es aquel que permite diariamente que su vida sea influenciada y transformada por Jesús, quien es la VERDAD y cuyas palabras son verdad. La santidad no se alcanza únicamente mediante nuestra fuerza de voluntad. En cambio, podemos entender la santificación como un proceso en el que la influencia de Jesús transforma progresivamente nuestra vida. Cuando comenzamos a dedicar tiempo a estar con Jesús, leyendo y meditando en Su Palabra, sus enseñanzas empiezan a influir en nuestros pensamientos, actitudes y acciones. Comenzamos a parecernos más a Él. Este proceso de transformación dura toda la vida y se llama santificación. La santidad es mucho más que una perfección moral inalcanzable. Ser santo significa ser diferente: no hacer lo que todos hacen ni pensar como piensa todo el mundo. Significa ser apartado para un propósito divino, un instrumento en las manos de Dios. Dios es glorioso, grande y único, la fuente de toda vida y de todo lo bueno que existe. El sol es una buena metáfora de su santidad: su influencia transforma todo a su alrededor, pero acercarnos demasiado puede destruirnos, no porque sea malo, sino porque su poder es demasiado grande para nuestra condición impura. En el Antiguo Testamento, acercarse a la presencia de Dios requería pureza moral y ritual, apartándose de aquello que representaba la muerte y la impureza, como los cadáveres, ciertos fluidos corporales y la lepra. Pero la historia de Isaías nos revela algo extraordinario: «Con él tocó mis labios y dijo: “¿Ves? Este carbón te ha tocado los labios. Ahora tu culpa ha sido quitada, y tus pecados perdonados”». (Isaías 6:7). Normalmente, lo impuro contamina lo que toca. Sin embargo, el carbón encendido del altar transmite simbólicamente su pureza a Isaías. Él no es destruido por la santidad de Dios, sino transformado por ella. Cuando Jesús vino, cumplió las profecías de maneras sorprendentes. Tocó y sanó a muertos, leprosos y a la mujer con flujo de sangre. Los evangelios nos muestran que, en Jesús, la santidad no se contamina con la impureza, sino que restaura y transforma. La visión de Ezequiel 47:1-12 presenta un río que fluye desde el templo llevando vida y sanidad. Esta imagen, relacionada con el Salmo 1 y Apocalipsis 21, nos recuerda que ahora nosotros somos templo del Espíritu Santo y estamos llamados a llevar la vida de Dios a nuestro alrededor. De la misma manera, cuando dedicamos tiempo a estar con Jesús nos parecemos cada vez más a Él. Este proceso de transformación dura toda la vida y se llama santificación.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/santificanos-con-tu-verdad-ps-martin-holguin/">Santifícanos con tu verdad &#8211; Ps. Martín Holguín</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-f7a2ebaca4b3966534c129fa8c1532a4" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Santifícanos con tu verdad</strong><br />
Por: Pastor Martín Holguín</p>
<p style="font-weight: 400;">Conocemos historias tristes de personas que, aunque dicen tener a Jesús, se rehúsan a dejarse transformar por la verdad. En lugar de permitir que la Palabra guíe sus vidas, adoptan como verdad lo que el mundo les dice y terminan enfrentando las consecuencias de vivir bajo principios equivocados.</p>
<p style="font-weight: 400;">Juan 17:17 (NTV). Muchos asisten a una iglesia, pero no quieren ser transformados. No se dan cuenta de que permanecen iguales porque no permiten que la verdad cambie su manera de pensar.</p>
<p style="font-weight: 400;">¿Cómo nos santifica la verdad? Para comprenderlo, necesitamos entender qué significa la santidad y por qué es tan importante. 1 Pedro 1:16 (TLA). Hebreos 12:14 (NTV)</p>
<p style="font-weight: 400;">Un santo no es una imagen o estatua de alguien que vivió hace siglos, que nunca hizo una travesura y siempre tuvo cara de inocente. La santidad tampoco significa perfección absoluta. Si así fuera, sería inalcanzable. Sin embargo, Dios nos dice claramente: «Sed santos».</p>
<p style="font-weight: 400;">Santo es aquel que permite diariamente que su vida sea influenciada y transformada por Jesús, quien es la VERDAD y cuyas palabras son verdad. La santidad no se alcanza únicamente mediante nuestra fuerza de voluntad. En cambio, podemos entender la santificación como un proceso en el que la influencia de Jesús transforma progresivamente nuestra vida.</p>
<p style="font-weight: 400;">Cuando comenzamos a dedicar tiempo a estar con Jesús, leyendo y meditando en Su Palabra, sus enseñanzas empiezan a influir en nuestros pensamientos, actitudes y acciones. Comenzamos a parecernos más a Él. Este proceso de transformación dura toda la vida y se llama santificación.</p>
<p style="font-weight: 400;">La santidad es mucho más que una perfección moral inalcanzable. Ser santo significa ser diferente: no hacer lo que todos hacen ni pensar como piensa todo el mundo. Significa ser apartado para un propósito divino, un instrumento en las manos de Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">Dios es glorioso, grande y único, la fuente de toda vida y de todo lo bueno que existe. El sol es una buena metáfora de su santidad: su influencia transforma todo a su alrededor, pero acercarnos demasiado puede destruirnos, no porque sea malo, sino porque su poder es demasiado grande para nuestra condición impura.</p>
<p style="font-weight: 400;">En el Antiguo Testamento, acercarse a la presencia de Dios requería pureza moral y ritual, apartándose de aquello que representaba la muerte y la impureza, como los cadáveres, ciertos fluidos corporales y la lepra.</p>
<p style="font-weight: 400;">Pero la historia de Isaías nos revela algo extraordinario: «Con él tocó mis labios y dijo: “¿Ves? Este carbón te ha tocado los labios. Ahora tu culpa ha sido quitada, y tus pecados perdonados”». (Isaías 6:7).</p>
<p style="font-weight: 400;">Normalmente, lo impuro contamina lo que toca. Sin embargo, el carbón encendido del altar transmite simbólicamente su pureza a Isaías. Él no es destruido por la santidad de Dios, sino transformado por ella.</p>
<p style="font-weight: 400;">Cuando Jesús vino, cumplió las profecías de maneras sorprendentes. Tocó y sanó a muertos, leprosos y a la mujer con flujo de sangre. Los evangelios nos muestran que, en Jesús, la santidad no se contamina con la impureza, sino que restaura y transforma.</p>
<p style="font-weight: 400;">La visión de Ezequiel 47:1-12 presenta un río que fluye desde el templo llevando vida y sanidad. Esta imagen, relacionada con el Salmo 1 y Apocalipsis 21, nos recuerda que ahora nosotros somos templo del Espíritu Santo y estamos llamados a llevar la vida de Dios a nuestro alrededor.</p>
<p style="font-weight: 400;">De la misma manera, cuando dedicamos tiempo a estar con Jesús nos parecemos cada vez más a Él. Este proceso de transformación dura toda la vida y se llama santificación.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/santificanos-con-tu-verdad-ps-martin-holguin/">Santifícanos con tu verdad &#8211; Ps. Martín Holguín</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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				<itunes:subtitle>Santifícanos con tu verdad Por: Pastor Martín Holguín Conocemos historias tristes de personas que, aunque dicen tener a Jesús, se rehúsan a dejarse transformar por la verdad. En lugar de permitir que la Palabra guíe sus vidas,</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Santifícanos con tu verdad Por: Pastor Martín Holguín Conocemos historias tristes de personas que, aunque dicen tener a Jesús, se rehúsan a dejarse transformar por la verdad. En lugar de permitir que la Palabra guíe sus vidas, adoptan como verdad lo que el mundo les dice y terminan enfrentando las consecuencias de vivir bajo principios equivocados. Juan 17:17 (NTV). Muchos asisten a una iglesia, pero no quieren ser transformados. No se dan cuenta de que permanecen iguales porque no permiten que la verdad cambie su manera de pensar. ¿Cómo nos santifica la verdad? Para comprenderlo, necesitamos entender qué significa la santidad y por qué es tan importante. 1 Pedro 1:16 (TLA). Hebreos 12:14 (NTV) Un santo no es una imagen o estatua de alguien que vivió hace siglos, que nunca hizo una travesura y siempre tuvo cara de inocente. La santidad tampoco significa perfección absoluta. Si así fuera, sería inalcanzable. Sin embargo, Dios nos dice claramente: «Sed santos». Santo es aquel que permite diariamente que su vida sea influenciada y transformada por Jesús, quien es la VERDAD y cuyas palabras son verdad. La santidad no se alcanza únicamente mediante nuestra fuerza de voluntad. En cambio, podemos entender la santificación como un proceso en el que la influencia de Jesús transforma progresivamente nuestra vida. Cuando comenzamos a dedicar tiempo a estar con Jesús, leyendo y meditando en Su Palabra, sus enseñanzas empiezan a influir en nuestros pensamientos, actitudes y acciones. Comenzamos a parecernos más a Él. Este proceso de transformación dura toda la vida y se llama santificación. La santidad es mucho más que una perfección moral inalcanzable. Ser santo significa ser diferente: no hacer lo que todos hacen ni pensar como piensa todo el mundo. Significa ser apartado para un propósito divino, un instrumento en las manos de Dios. Dios es glorioso, grande y único, la fuente de toda vida y de todo lo bueno que existe. El sol es una buena metáfora de su santidad: su influencia transforma todo a su alrededor, pero acercarnos demasiado puede destruirnos, no porque sea malo, sino porque su poder es demasiado grande para nuestra condición impura. En el Antiguo Testamento, acercarse a la presencia de Dios requería pureza moral y ritual, apartándose de aquello que representaba la muerte y la impureza, como los cadáveres, ciertos fluidos corporales y la lepra. Pero la historia de Isaías nos revela algo extraordinario: «Con él tocó mis labios y dijo: “¿Ves? Este carbón te ha tocado los labios. Ahora tu culpa ha sido quitada, y tus pecados perdonados”». (Isaías 6:7). Normalmente, lo impuro contamina lo que toca. Sin embargo, el carbón encendido del altar transmite simbólicamente su pureza a Isaías. Él no es destruido por la santidad de Dios, sino transformado por ella. Cuando Jesús vino, cumplió las profecías de maneras sorprendentes. Tocó y sanó a muertos, leprosos y a la mujer con flujo de sangre. Los evangelios nos muestran que, en Jesús, la santidad no se contamina con la impureza, sino que restaura y transforma. La visión de Ezequiel 47:1-12 presenta un río que fluye desde el templo llevando vida y sanidad. Esta imagen, relacionada con el Salmo 1 y Apocalipsis 21, nos recuerda que ahora nosotros somos templo del Espíritu Santo y estamos llamados a llevar la vida de Dios a nuestro alrededor. De la misma manera, cuando dedicamos tiempo a estar con Jesús nos parecemos cada vez más a Él. Este proceso de transformación dura toda la vida y se llama santificación.</itunes:summary>
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		<title>Consecuencias – Ps. David Ingman</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/consecuencias-ps-david-ingman/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 20 Sep 2026 15:00:02 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Consecuencias Por: Pastor David Ingman Gálatas 6:6-8 ¿Habla la biblia acerca de las consecuencias de nuestras malas decisiones? Sí. La Biblia nos enseña claramente que nuestras decisiones tienen consecuencias naturales y espirituales. Cada decisión es como una semilla, y sus resultados son como la cosecha que produce. Cuando sembramos obediencia, bondad y amor, nos encaminamos hacia una vida que honra a Dios. Pero cuando sembramos egoísmo y pecado, cosechamos dolor, dificultades y corrupción. Como cristianos, debemos comprender no solamente la importancia de tomar buenas decisiones, sino también las consecuencias que pueden surgir cuando elegimos alejarnos de la voluntad de Dios. ¡reflexiona sobre esto! Proverbios 14:12 (NVI): «Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por conducir a la muerte». Principios claves sobre las consecuencias: 1. La ley de sembrar y cosechar. Gálatas 6:7-8 (NVI). Cosechamos lo que sembramos, es decir que las malas decisiones producen consecuencias negativas, mientras que sembrar para el Espíritu nos conduce a la vida. Nuestras decisiones de hoy pueden determinar los resultados que enfrentaremos mañana. Por eso, debemos pensar cuidadosamente en lo que estamos sembrando en nuestra vida. 2. Repercuciones naturales y disciplinarias. Proverbios 5:22. Aunque Dios nos ofrece perdón, nuestras malas decisiones pueden dejar consecuencias terrenales: relaciones dañadas, dolor emocional y oportunidades perdidas. El pecado puede atrapar a una persona en situaciones difíciles que son resultado de sus propias decisiones. Un ejemplo es el rey David. Aunque Dios le concedió perdón por sus pecados de adulterio y asesinato, David tuvo que enfrentar consecuencias dolorosas a causa de sus acciones (2 Samuel 12). 3. La disciplina divina. Hebreos 12:6. Dios disciplina a quienes ama. Su disciplina tiene un propósito correctivo: guiarnos de regreso a su voluntad y ayudarnos a vivir en obediencia. Por eso, no debemos ignorar la corrección de Dios ni persistir en el pecado. Su deseo es que permanezcamos firmes en la fe y fieles a su llamado, para no perder nuestra recompensa eterna. Redención y perdón: &#8211; Restauración. 1 Juan 1:9. Aun cuando nuestras malas decisiones nos causan sufrimiento, Dios nos ofrece perdón y restauración cuando confesamos nuestros pecados y nos arrepentimos sinceramente. &#8211; Gracia redentora. Romanos 8:28. Dios puede obrar incluso en medio de nuestros errores y circunstancias difíciles para cumplir sus propósitos en aquellos que confían en Él. Pero recuerda: el propósito fundamental del arrepentimiento es reconciliarse con Dios y mantenerse Bien con Él. ¡Que nuestras decisiones honren a Dios y produzcan una cosecha que glorifique su nombre!</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/consecuencias-ps-david-ingman/">Consecuencias &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-8acec28ae50a026a72b3e31ee4a46334" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Consecuencias<br />
</strong>Por: Pastor David Ingman</p>
<p style="font-weight: 400;">Gálatas 6:6-8</p>
<p style="font-weight: 400;">¿Habla la biblia acerca de las consecuencias de nuestras malas decisiones? Sí. La Biblia nos enseña claramente que nuestras decisiones tienen consecuencias naturales y espirituales. Cada decisión es como una semilla, y sus resultados son como la cosecha que produce.</p>
<p style="font-weight: 400;">Cuando sembramos obediencia, bondad y amor, nos encaminamos hacia una vida que honra a Dios. Pero cuando sembramos egoísmo y pecado, cosechamos dolor, dificultades y corrupción.</p>
<p style="font-weight: 400;">Como cristianos, debemos comprender no solamente la importancia de tomar buenas decisiones, sino también las consecuencias que pueden surgir cuando elegimos alejarnos de la voluntad de Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">¡reflexiona sobre esto! Proverbios 14:12 (NVI): «Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por conducir a la muerte».</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Principios claves sobre las consecuencias:</strong></p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>1. La ley de sembrar y cosechar.</strong> Gálatas 6:7-8 (NVI). Cosechamos lo que sembramos, es decir que las malas decisiones producen consecuencias negativas, mientras que sembrar para el Espíritu nos conduce a la vida. Nuestras decisiones de hoy pueden determinar los resultados que enfrentaremos mañana. Por eso, debemos pensar cuidadosamente en lo que estamos sembrando en nuestra vida.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>2. Repercuciones naturales y disciplinarias.</strong> Proverbios 5:22. Aunque Dios nos ofrece perdón, nuestras malas decisiones pueden dejar consecuencias terrenales: relaciones dañadas, dolor emocional y oportunidades perdidas. El pecado puede atrapar a una persona en situaciones difíciles que son resultado de sus propias decisiones.</p>
<p style="font-weight: 400;">Un ejemplo es el rey David. Aunque Dios le concedió perdón por sus pecados de adulterio y asesinato, David tuvo que enfrentar consecuencias dolorosas a causa de sus acciones (2 Samuel 12).</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>3. La disciplina divina.</strong> Hebreos 12:6. Dios disciplina a quienes ama. Su disciplina tiene un propósito correctivo: guiarnos de regreso a su voluntad y ayudarnos a vivir en obediencia. Por eso, no debemos ignorar la corrección de Dios ni persistir en el pecado. Su deseo es que permanezcamos firmes en la fe y fieles a su llamado, para no perder nuestra recompensa eterna.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Redención y perdón:</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211; Restauración. 1 Juan 1:9. Aun cuando nuestras malas decisiones nos causan sufrimiento, Dios nos ofrece perdón y restauración cuando confesamos nuestros pecados y nos arrepentimos sinceramente.</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211; Gracia redentora. Romanos 8:28. Dios puede obrar incluso en medio de nuestros errores y circunstancias difíciles para cumplir sus propósitos en aquellos que confían en Él.</p>
<p style="font-weight: 400;">Pero recuerda: el propósito fundamental del arrepentimiento es reconciliarse con Dios y mantenerse Bien con Él.</p>
<p style="font-weight: 400;">¡Que nuestras decisiones honren a Dios y produzcan una cosecha que glorifique su nombre!</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/consecuencias-ps-david-ingman/">Consecuencias &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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		<itunes:summary>Consecuencias Por: Pastor David Ingman Gálatas 6:6-8 ¿Habla la biblia acerca de las consecuencias de nuestras malas decisiones? Sí. La Biblia nos enseña claramente que nuestras decisiones tienen consecuencias naturales y espirituales. Cada decisión es como una semilla, y sus resultados son como la cosecha que produce. Cuando sembramos obediencia, bondad y amor, nos encaminamos hacia una vida que honra a Dios. Pero cuando sembramos egoísmo y pecado, cosechamos dolor, dificultades y corrupción. Como cristianos, debemos comprender no solamente la importancia de tomar buenas decisiones, sino también las consecuencias que pueden surgir cuando elegimos alejarnos de la voluntad de Dios. ¡reflexiona sobre esto! Proverbios 14:12 (NVI): «Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por conducir a la muerte». Principios claves sobre las consecuencias: 1. La ley de sembrar y cosechar. Gálatas 6:7-8 (NVI). Cosechamos lo que sembramos, es decir que las malas decisiones producen consecuencias negativas, mientras que sembrar para el Espíritu nos conduce a la vida. Nuestras decisiones de hoy pueden determinar los resultados que enfrentaremos mañana. Por eso, debemos pensar cuidadosamente en lo que estamos sembrando en nuestra vida. 2. Repercuciones naturales y disciplinarias. Proverbios 5:22. Aunque Dios nos ofrece perdón, nuestras malas decisiones pueden dejar consecuencias terrenales: relaciones dañadas, dolor emocional y oportunidades perdidas. El pecado puede atrapar a una persona en situaciones difíciles que son resultado de sus propias decisiones. Un ejemplo es el rey David. Aunque Dios le concedió perdón por sus pecados de adulterio y asesinato, David tuvo que enfrentar consecuencias dolorosas a causa de sus acciones (2 Samuel 12). 3. La disciplina divina. Hebreos 12:6. Dios disciplina a quienes ama. Su disciplina tiene un propósito correctivo: guiarnos de regreso a su voluntad y ayudarnos a vivir en obediencia. Por eso, no debemos ignorar la corrección de Dios ni persistir en el pecado. Su deseo es que permanezcamos firmes en la fe y fieles a su llamado, para no perder nuestra recompensa eterna. Redención y perdón: – Restauración. 1 Juan 1:9. Aun cuando nuestras malas decisiones nos causan sufrimiento, Dios nos ofrece perdón y restauración cuando confesamos nuestros pecados y nos arrepentimos sinceramente. – Gracia redentora. Romanos 8:28. Dios puede obrar incluso en medio de nuestros errores y circunstancias difíciles para cumplir sus propósitos en aquellos que confían en Él. Pero recuerda: el propósito fundamental del arrepentimiento es reconciliarse con Dios y mantenerse Bien con Él. ¡Que nuestras decisiones honren a Dios y produzcan una cosecha que glorifique su nombre!</itunes:summary>
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		<title>Yo y mi casa – Ps. David Ingman</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/yo-y-mi-casa-ps-david-ingman/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 13 Sep 2026 15:00:38 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Pero yo y mi casa Por: Pastor David Ingman Esta iglesia fue edificada sobre principios firmes de la Biblia. Y uno de esos principios firmes es este: “Familias fuertes edifican iglesias fuertes”. Por eso, si nuestro enemigo  puede atacar con éxito la estructura familiar y causarle daño, entonces podrá hacer lo mismo con la iglesia. Mateo 16:18. La Palabra de Dios nos da esta promesa. Así que, después de años de estudiar este tema, creo que lo que Jesús quiso decir fue que la muerte y el poder de la tumba nunca serían lo suficientemente fuertes para destruir o atrapar permanentemente a Su Iglesia. Entonces, cuando Jesús dijo “no prevalecerán”, estaba diciendo que: “Las puertas del Hades no pueden sobrepasar, conquistar ni detener el avance del pueblo de Dios”. ¡Imagínense eso! Jesús nos estaba diciendo que nosotros, la Iglesia de Dios, ¡somos imparables! Josué 24:15c: “&#8230;Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”. Esta proclamación es atemporal. Salió de la boca de Josué y sus palabras fueron una fuerte afirmación del compromiso de su familia de servir al Señor. Josué, como cabeza de su casa, proclamó y profetizó que, mientras él viviera, no permitiría que en su familia hubiera adoración o alianza con ninguna otra deidad. Como patriarca espiritual, ¿podía Josué dictar las acciones que tomaría su familia, así como las del pueblo de Israel? “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová” es una declaración profética y una promesa de que vamos a hacer todo lo posible para asegurarnos de que todo lo que suceda dentro de nuestro hogar honre a Dios. También es una oración para que los hijos que crecen en este ambiente puedan permanecer en la fe de sus padres. Aquí debemos hablar también de los hogares de un solo padre, especialmente de las mujeres que han tenido que asumir solas la responsabilidad espiritual y familiar de sus hogares. Dios también las ve, las fortalece y las llama a levantar una casa que le honre. Josué 24:15. Este es un llamado de atención a la familia cristiana moderna. Nos desafía a que los padres hagamos una declaración diaria de liderar nuestro hogar en la fe, por encima del miedo y por encima de las distracciones de la cultura moderna. A esto se le llama “liderazgo intencional”, y consiste en tres cosas básicas: Establecer un estándar. Isaías 54:13. Los padres actúan como líderes espirituales practicando la devoción constante, la oración y la integridad en el hogar, en lugar de simplemente establecer reglas sin explicación. ¿Estás dándole a tu familia el ejemplo que necesitan para vivir una vida en Jesús, o les estás impartiendo un mensaje diferente con tus acciones? Deuteronomio 6:7 (NTV). Resistir los ídolos culturales. Las familias de hoy enfrentan prioridades que compiten entre sí: riqueza, comodidad, ajetreo, entretenimiento y distracciones digitales. Estas cosas pueden convertirse en los ídolos modernos contra los que Josué advirtió al pueblo. Éxodo 20:3-5 (NTV). Tomar decisiones diarias. Servir a Dios debe ser una decisión activa y diaria, no un evento histórico que ocurrió una sola vez ni una placa cristiana en la pared utilizada simplemente como decoración. Santiago 1:22-25. Debemos decidir servir a Dios y obedecer Su Palabra cada día, para que nuestra familia vea nuestra decisión y pueda seguir nuestro ejemplo. Si no somos intencionales en nuestro liderazgo dentro de la familia, entonces el diablo tratará de entrar allí para causar disrupción, engaño, confusión y caos. El enemigo tratará de introducir principios, filosofías y prácticas que no son piadosas y que definitivamente no están de acuerdo con los principios de la Biblia. Por eso, ¡observen de cerca la dirección en la que está marchando su familia! ¿Hacia dónde está caminando? Declaremos con nuestra boca: “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/yo-y-mi-casa-ps-david-ingman/">Yo y mi casa &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-0a68bce32b8a8185a1eb6c99530da070" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Pero yo y mi casa<br />
</strong>Por: Pastor David Ingman</p>
<p style="font-weight: 400;">Esta iglesia fue edificada sobre principios firmes de la Biblia. Y uno de esos principios firmes es este: “Familias fuertes edifican iglesias fuertes”. Por eso, si nuestro enemigo  puede atacar con éxito la estructura familiar y causarle daño, entonces podrá hacer lo mismo con la iglesia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 16:18. La Palabra de Dios nos da esta promesa. Así que, después de años de estudiar este tema, creo que lo que Jesús quiso decir fue que la muerte y el poder de la tumba nunca serían lo suficientemente fuertes para destruir o atrapar permanentemente a Su Iglesia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Entonces, cuando Jesús dijo “no prevalecerán”, estaba diciendo que: “Las puertas del Hades no pueden sobrepasar, conquistar ni detener el avance del pueblo de Dios”. ¡Imagínense eso! Jesús nos estaba diciendo que nosotros, la Iglesia de Dios, ¡somos imparables!</p>
<p style="font-weight: 400;">Josué 24:15c: “&#8230;Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”. Esta proclamación es atemporal. Salió de la boca de Josué y sus palabras fueron una fuerte afirmación del compromiso de su familia de servir al Señor.</p>
<p style="font-weight: 400;">Josué, como cabeza de su casa, proclamó y profetizó que, mientras él viviera, no permitiría que en su familia hubiera adoración o alianza con ninguna otra deidad. Como patriarca espiritual, ¿podía Josué dictar las acciones que tomaría su familia, así como las del pueblo de Israel?</p>
<p style="font-weight: 400;">“Pero yo y mi casa serviremos a Jehová” es una declaración profética y una promesa de que vamos a hacer todo lo posible para asegurarnos de que todo lo que suceda dentro de nuestro hogar honre a Dios. También es una oración para que los hijos que crecen en este ambiente puedan permanecer en la fe de sus padres.</p>
<p style="font-weight: 400;">Aquí debemos hablar también de los hogares de un solo padre, especialmente de las mujeres que han tenido que asumir solas la responsabilidad espiritual y familiar de sus hogares. Dios también las ve, las fortalece y las llama a levantar una casa que le honre.</p>
<p style="font-weight: 400;">Josué 24:15. Este es un llamado de atención a la familia cristiana moderna. Nos desafía a que los padres hagamos una declaración diaria de liderar nuestro hogar en la fe, por encima del miedo y por encima de las distracciones de la cultura moderna. A esto se le llama “liderazgo intencional”, y consiste en tres cosas básicas:</p>
<p>
 	<strong> Establecer un estándar. </strong>Isaías 54:13. Los padres actúan como líderes espirituales practicando la devoción constante, la oración y la integridad en el hogar, en lugar de simplemente establecer reglas sin explicación. ¿Estás dándole a tu familia el ejemplo que necesitan para vivir una vida en Jesús, o les estás impartiendo un mensaje diferente con tus acciones? Deuteronomio 6:7 (NTV).</p>
<p><strong> Resistir los ídolos culturales. </strong>Las familias de hoy enfrentan prioridades que compiten entre sí: riqueza, comodidad, ajetreo, entretenimiento y distracciones digitales. Estas cosas pueden convertirse en los ídolos modernos contra los que Josué advirtió al pueblo. Éxodo 20:3-5 (NTV).</p>
<p><strong> Tomar decisiones diarias. </strong>Servir a Dios debe ser una decisión activa y diaria, no un evento histórico que ocurrió una sola vez ni una placa cristiana en la pared utilizada simplemente como decoración. Santiago 1:22-25. Debemos decidir servir a Dios y obedecer Su Palabra cada día, para que nuestra familia vea nuestra decisión y pueda seguir nuestro ejemplo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Si no somos intencionales en nuestro liderazgo dentro de la familia, entonces el diablo tratará de entrar allí para causar disrupción, engaño, confusión y caos. El enemigo tratará de introducir principios, filosofías y prácticas que no son piadosas y que definitivamente no están de acuerdo con los principios de la Biblia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por eso, ¡observen de cerca la dirección en la que está marchando su familia! ¿Hacia dónde está caminando? Declaremos con nuestra boca: “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/yo-y-mi-casa-ps-david-ingman/">Yo y mi casa &#8211; Ps. David Ingman</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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		<itunes:summary>Pero yo y mi casa Por: Pastor David Ingman Esta iglesia fue edificada sobre principios firmes de la Biblia. Y uno de esos principios firmes es este: “Familias fuertes edifican iglesias fuertes”. Por eso, si nuestro enemigo  puede atacar con éxito la estructura familiar y causarle daño, entonces podrá hacer lo mismo con la iglesia. Mateo 16:18. La Palabra de Dios nos da esta promesa. Así que, después de años de estudiar este tema, creo que lo que Jesús quiso decir fue que la muerte y el poder de la tumba nunca serían lo suficientemente fuertes para destruir o atrapar permanentemente a Su Iglesia. Entonces, cuando Jesús dijo “no prevalecerán”, estaba diciendo que: “Las puertas del Hades no pueden sobrepasar, conquistar ni detener el avance del pueblo de Dios”. ¡Imagínense eso! Jesús nos estaba diciendo que nosotros, la Iglesia de Dios, ¡somos imparables! Josué 24:15c: “…Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”. Esta proclamación es atemporal. Salió de la boca de Josué y sus palabras fueron una fuerte afirmación del compromiso de su familia de servir al Señor. Josué, como cabeza de su casa, proclamó y profetizó que, mientras él viviera, no permitiría que en su familia hubiera adoración o alianza con ninguna otra deidad. Como patriarca espiritual, ¿podía Josué dictar las acciones que tomaría su familia, así como las del pueblo de Israel? “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová” es una declaración profética y una promesa de que vamos a hacer todo lo posible para asegurarnos de que todo lo que suceda dentro de nuestro hogar honre a Dios. También es una oración para que los hijos que crecen en este ambiente puedan permanecer en la fe de sus padres. Aquí debemos hablar también de los hogares de un solo padre, especialmente de las mujeres que han tenido que asumir solas la responsabilidad espiritual y familiar de sus hogares. Dios también las ve, las fortalece y las llama a levantar una casa que le honre. Josué 24:15. Este es un llamado de atención a la familia cristiana moderna. Nos desafía a que los padres hagamos una declaración diaria de liderar nuestro hogar en la fe, por encima del miedo y por encima de las distracciones de la cultura moderna. A esto se le llama “liderazgo intencional”, y consiste en tres cosas básicas: Establecer un estándar. Isaías 54:13. Los padres actúan como líderes espirituales practicando la devoción constante, la oración y la integridad en el hogar, en lugar de simplemente establecer reglas sin explicación. ¿Estás dándole a tu familia el ejemplo que necesitan para vivir una vida en Jesús, o les estás impartiendo un mensaje diferente con tus acciones? Deuteronomio 6:7 (NTV). Resistir los ídolos culturales. Las familias de hoy enfrentan prioridades que compiten entre sí: riqueza, comodidad, ajetreo, entretenimiento y distracciones digitales. Estas cosas pueden convertirse en los ídolos modernos contra los que Josué advirtió al pueblo. Éxodo 20:3-5 (NTV). Tomar decisiones diarias. Servir a Dios debe ser una decisión activa y diaria, no un evento histórico que ocurrió una sola vez ni una placa cristiana en la pared utilizada simplemente como decoración. Santiago 1:22-25. Debemos decidir servir a Dios y obedecer Su Palabra cada día, para que nuestra familia vea nuestra decisión y pueda seguir nuestro ejemplo. Si no somos intencionales en nuestro liderazgo dentro de la familia, entonces el diablo tratará de entrar allí para causar disrupción, engaño, confusión y caos. El enemigo tratará de introducir principios, filosofías y prácticas que no son piadosas y que definitivamente no están de acuerdo con los principios de la Biblia. Por eso, ¡observen de cerca la dirección en la que está marchando su familia! ¿Hacia dónde está caminando? Declaremos con nuestra boca: “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”.</itunes:summary>
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		<title>Las tres tierras – Ps. Rolando Rodríguez</title>
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		<pubDate>Sun, 06 Sep 2026 15:00:41 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Las tres tierras Por: Pastor Rolando Rodríguez Lucas 4:17-18. ¿Cuáles son las buenas noticias para los pobres? ¿Acaso es decirles: “Resígnate, aguanta, así te tocó vivir”? ¡No! Las buenas noticias son: Dios te puede ayudar a salir de ahí. Aunque hoy estés pasando por necesidad, con la ayuda de Dios, vas a salir adelante. La Biblia nos presenta la historia de Israel atravesando diferentes etapas: Egipto, el desierto y la Tierra Prometida. Podemos ver estas tres etapas como una representación de diferentes condiciones y temporadas de nuestra vida cristiana. 1. Egipto representa la tierra de la esclavitud, la aflicción, la escasez y la necesidad. Israel vivía allí bajo opresión y no tenía libertad para decidir su propio destino. Éxodo 3:7-8 2. El desierto representa la tierra de apenas lo suficiente. Después de salir de Egipto, Israel tuvo que atravesar el desierto.Dios proveía, pero el pueblo tenía que depender de Él diariamente. Éxodo 16:4. En el desierto había para el día a día, pero no sobraba. Si ocurría algo inesperado, no había de dónde sacar. 3. La Tierra Prometida representa el lugar de la abundancia y de la provisión de Dios. Es una buena tierra donde hay más que suficiente; no hay escasez, hay producción, crecimiento, fruto y las necesidades son suplidas. Deuteronomio 8:6-10. ¿En qué tierra estás tú? Existen diferentes razones por las cuales una persona puede permanecer en la tierra de escasez o estancamiento: malas decisiones, pecado, falta de conocimiento, malos hábitos, falta de visión o incluso patrones familiares negativos o maldiciones generacionales. Pero, lo que ocurrió en generaciones anteriores no tiene que determinar el futuro de las siguientes. Conformismo no es lo mismo que el contentamiento. Este último es estar agradecido con Dios por lo que hoy tengo y por el lugar donde hoy estoy, mientras creo que Dios tiene algo más para mi futuro. En cambio, el conformismo es acomodarse y resignarse a pensar que la vida siempre será igual y que lo que tengo hoy es todo lo que Dios me puede dar. Muchos caen en esto por pereza, falta de visión o por buscar lo fácil. Pero recuerda: La gente que alcanza cosas grandes no es la gente que busca el camino fácil. Jeremías 29:11-12 (NTV). Las cosas que realmente valen la pena requieren trabajo, esfuerzo, disciplina y perseverancia. Dios puede llevarnos de Egipto a la Tierra Prometida. ¿Cómo llegar a la Tierra Prometida? Salmo 107:20. &#8211; Ora y lee la Palabra. Necesitamos una relación con Dios. &#8211; Créele a Dios. Hebreos 10:38. La fe nos mueve a actuar. &#8211; Siembra. Lucas 6:38. Diezma, ofrenda, sé generoso. &#8211; Prepárate. Oseas 4:6. No basta con orar por una oportunidad, debes prepararte para cuando llegue. A las oportunidades les precede la preparación. &#8211; Esfuérzate. Josué 1:9. No seas cómodo. Métele ganas. Sigue adelante. Job 8:7. Con fe, obediencia, preparación y esfuerzo, podemos avanzar hacia aquello que Dios tiene para nosotros. ¿Hacia qué tierra estás caminando?</p>
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</strong>Por: Pastor Rolando Rodríguez</p>
<p style="font-weight: 400;">Lucas 4:17-18. ¿Cuáles son las buenas noticias para los pobres? ¿Acaso es decirles: “Resígnate, aguanta, así te tocó vivir”? ¡No! Las buenas noticias son: Dios te puede ayudar a salir de ahí. Aunque hoy estés pasando por necesidad, con la ayuda de Dios, vas a salir adelante.</p>
<p style="font-weight: 400;">La Biblia nos presenta la historia de Israel atravesando diferentes etapas: Egipto, el desierto y la Tierra Prometida. Podemos ver estas tres etapas como una representación de diferentes condiciones y temporadas de nuestra vida cristiana.</p>
<p>1. Egipto representa la tierra de la esclavitud, la aflicción, la escasez y la necesidad. Israel vivía allí bajo opresión y no tenía libertad para decidir su propio destino. Éxodo 3:7-8</p>
<p>2. El desierto representa la tierra de apenas lo suficiente. Después de salir de Egipto, Israel tuvo que atravesar el desierto.Dios proveía, pero el pueblo tenía que depender de Él diariamente. Éxodo 16:4.</p>
<p style="font-weight: 400;">En el desierto había para el día a día, pero no sobraba. Si ocurría algo inesperado, no había de dónde sacar.</p>
<p>3. La Tierra Prometida representa el lugar de la abundancia y de la provisión de Dios. Es una buena tierra donde hay más que suficiente; no hay escasez, hay producción, crecimiento, fruto y las necesidades son suplidas. Deuteronomio 8:6-10.</p>
<p style="font-weight: 400;">¿En qué tierra estás tú?</p>
<p style="font-weight: 400;">Existen diferentes razones por las cuales una persona puede permanecer en la tierra de escasez o estancamiento: malas decisiones, pecado, falta de conocimiento, malos hábitos, falta de visión o incluso patrones familiares negativos o maldiciones generacionales. Pero, lo que ocurrió en generaciones anteriores no tiene que determinar el futuro de las siguientes.</p>
<p style="font-weight: 400;">Conformismo no es lo mismo que el contentamiento. Este último es estar agradecido con Dios por lo que hoy tengo y por el lugar donde hoy estoy, mientras creo que Dios tiene algo más para mi futuro.</p>
<p style="font-weight: 400;">En cambio, el conformismo es acomodarse y resignarse a pensar que la vida siempre será igual y que lo que tengo hoy es todo lo que Dios me puede dar. Muchos caen en esto por pereza, falta de visión o por buscar lo fácil. Pero recuerda: La gente que alcanza cosas grandes no es la gente que busca el camino fácil.</p>
<p style="font-weight: 400;">Jeremías 29:11-12 (NTV). Las cosas que realmente valen la pena requieren trabajo, esfuerzo, disciplina y perseverancia. Dios puede llevarnos de Egipto a la Tierra Prometida.</p>
<p style="font-weight: 400;">¿Cómo llegar a la Tierra Prometida? Salmo 107:20.</p>
<p>&#8211; Ora y lee la Palabra. Necesitamos una relación con Dios.</p>
<p>&#8211; Créele a Dios. Hebreos 10:38. La fe nos mueve a actuar.</p>
<p>&#8211; Siembra. Lucas 6:38. Diezma, ofrenda, sé generoso.</p>
<p>&#8211; Prepárate. Oseas 4:6. No basta con orar por una oportunidad, debes prepararte para cuando llegue. A las oportunidades les precede la preparación.</p>
<p>&#8211; Esfuérzate. Josué 1:9. No seas cómodo. Métele ganas. Sigue adelante.</p>
<p style="font-weight: 400;">Job 8:7. Con fe, obediencia, preparación y esfuerzo, podemos avanzar hacia aquello que Dios tiene para nosotros. ¿Hacia qué tierra estás caminando?</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/las-tres-tierras-ps-rolando-rodriguez/">Las tres tierras &#8211; Ps. Rolando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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		<itunes:summary>Las tres tierras Por: Pastor Rolando Rodríguez Lucas 4:17-18. ¿Cuáles son las buenas noticias para los pobres? ¿Acaso es decirles: “Resígnate, aguanta, así te tocó vivir”? ¡No! Las buenas noticias son: Dios te puede ayudar a salir de ahí. Aunque hoy estés pasando por necesidad, con la ayuda de Dios, vas a salir adelante. La Biblia nos presenta la historia de Israel atravesando diferentes etapas: Egipto, el desierto y la Tierra Prometida. Podemos ver estas tres etapas como una representación de diferentes condiciones y temporadas de nuestra vida cristiana. 1. Egipto representa la tierra de la esclavitud, la aflicción, la escasez y la necesidad. Israel vivía allí bajo opresión y no tenía libertad para decidir su propio destino. Éxodo 3:7-8 2. El desierto representa la tierra de apenas lo suficiente. Después de salir de Egipto, Israel tuvo que atravesar el desierto.Dios proveía, pero el pueblo tenía que depender de Él diariamente. Éxodo 16:4. En el desierto había para el día a día, pero no sobraba. Si ocurría algo inesperado, no había de dónde sacar. 3. La Tierra Prometida representa el lugar de la abundancia y de la provisión de Dios. Es una buena tierra donde hay más que suficiente; no hay escasez, hay producción, crecimiento, fruto y las necesidades son suplidas. Deuteronomio 8:6-10. ¿En qué tierra estás tú? Existen diferentes razones por las cuales una persona puede permanecer en la tierra de escasez o estancamiento: malas decisiones, pecado, falta de conocimiento, malos hábitos, falta de visión o incluso patrones familiares negativos o maldiciones generacionales. Pero, lo que ocurrió en generaciones anteriores no tiene que determinar el futuro de las siguientes. Conformismo no es lo mismo que el contentamiento. Este último es estar agradecido con Dios por lo que hoy tengo y por el lugar donde hoy estoy, mientras creo que Dios tiene algo más para mi futuro. En cambio, el conformismo es acomodarse y resignarse a pensar que la vida siempre será igual y que lo que tengo hoy es todo lo que Dios me puede dar. Muchos caen en esto por pereza, falta de visión o por buscar lo fácil. Pero recuerda: La gente que alcanza cosas grandes no es la gente que busca el camino fácil. Jeremías 29:11-12 (NTV). Las cosas que realmente valen la pena requieren trabajo, esfuerzo, disciplina y perseverancia. Dios puede llevarnos de Egipto a la Tierra Prometida. ¿Cómo llegar a la Tierra Prometida? Salmo 107:20. – Ora y lee la Palabra. Necesitamos una relación con Dios. – Créele a Dios. Hebreos 10:38. La fe nos mueve a actuar. – Siembra. Lucas 6:38. Diezma, ofrenda, sé generoso. – Prepárate. Oseas 4:6. No basta con orar por una oportunidad, debes prepararte para cuando llegue. A las oportunidades les precede la preparación. – Esfuérzate. Josué 1:9. No seas cómodo. Métele ganas. Sigue adelante. Job 8:7. Con fe, obediencia, preparación y esfuerzo, podemos avanzar hacia aquello que Dios tiene para nosotros. ¿Hacia qué tierra estás caminando?</itunes:summary>
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		<title>Bajo la sombra – Ps. Danny Serrano</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/bajo-la-sombra-ps-danny-serrano/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 30 Aug 2026 15:00:34 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Bajo la sombra Por: Pastor Danny Serrano Salmos 91:1. Este versículo está lleno de significado. Cada una de sus palabras nos ayuda a entender lo que significa vivir bajo la cobertura de Dios. Habitar al abrigo y morar bajo la sombra significa caminar bajo cobertura. Pero no se trata solamente de tener cobertura, sino de permanecer bajo ella. La cobertura de Dios no es un lugar al que llegas solamente cuando estás en problemas; es un lugar en el que decides permanecer todos los días. 1. La cobertura de Dios trae protección. La vida cristiana no es un paseo por el parque ni significa vivir sin problemas. Por eso, Dios mismo promete caminar con nosotros en medio de las dificultades. Cuando aprendemos a habitar y morar bajo Su autoridad suprema y Su poder absoluto, nada podrá hacernos frente fuera de Su voluntad y propósito. El profeta Daniel fue lanzado al foso de los leones porque decidió no negociar sus principios. Se había establecido un decreto que prohibía orar a cualquier dios o persona que no fuera el rey. Daniel tenía una decisión que tomar: obedecer el decreto del rey o permanecer bajo la cobertura de Dios. Y Daniel decidió no salir de la cobertura de Dios. (Daniel 6:10 NTV). Habitar bajo la autoridad de Dios es una cuestión de fidelidad. La fidelidad te mantiene bajo la sombra. 2. La cobertura de Dios trae seguridad. Bajo Su cobertura no solamente encontramos cuidado; también encontramos una seguridad interna que nos permite caminar firmes y erguidos. Si habitas y moras bajo la autoridad máxima y el poder absoluto de Dios, puedes caminar seguro. Daniel 3:16-18 (NTV). Sadrac, Mesac y Abed-nego se pararon firmes y no dudaron. Estaban tan seguros de Dios que estuvieron dispuestos a poner sus propias vidas en juego. Sabían que Dios podía salvarlos, pero su fidelidad no dependía de que Dios hiciera lo que ellos esperaban. 3. La cobertura de Dios trae autoridad. Cuando habitas reconociendo la autoridad máxima y el poder absoluto de Dios en tu vida, puedes ejercer la autoridad que Dios te ha dado. Esta autoridad viene cuando sabes caminar bajo autoridad. Estar bajo autoridad significa: &#8211; Reconocer que Dios es Dios. Santiago 4:7. No puedes resistir al enemigo si primero no has aprendido a someterte a Dios. &#8211; Reconocer las autoridades que Dios ha establecido. Romanos 13:2 (NTV). Dios ha establecido diferentes ámbitos de autoridad: padres, esposos, líderes espirituales, autoridades laborales; el principio es claro: no puedes ejercer autoridad si no has aprendido a caminar bajo autoridad. Mateo 8:8-9. Alguien que reconoció perfectamente la autoridad de Jesús fue el centurión, porque entendió algo poderoso: él tenía autoridad porque estaba bajo autoridad.En cambio, una persona que nunca ha aprendido a sujetarse difícilmente sabrá ejercer correctamente la autoridad. La autoridad no es abuso. La autoridad no es manipulación. La autoridad no es dictadura. La verdadera autoridad está relacionada con la vida que vivimos bajo la cobertura y la autoridad de Dios. Si no estamos plantados en la iglesia, difícilmente podemos aprender a caminar bajo la autoridad espiritual que Dios ha establecido. Una persona sin autoridad camina débil, vulnerable y es fácilmente influenciable. No se trata de correr hacia Dios solamente cuando llegan los problemas. Se trata de habitar todos los días bajo Su cobertura.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/bajo-la-sombra-ps-danny-serrano/">Bajo la sombra &#8211; Ps. Danny Serrano</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-fa8849fb8202b43af135efb74fdbd946" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Bajo la sombra</strong><br />
Por: Pastor Danny Serrano</p>
<p style="font-weight: 400;">Salmos 91:1. Este versículo está lleno de significado. Cada una de sus palabras nos ayuda a entender lo que significa vivir bajo la cobertura de Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">Habitar al abrigo y morar bajo la sombra significa caminar bajo cobertura. Pero no se trata solamente de tener cobertura, sino de permanecer bajo ella. La cobertura de Dios no es un lugar al que llegas solamente cuando estás en problemas; es un lugar en el que decides permanecer todos los días.</p>
<p><strong>1. La cobertura de Dios trae protección.</strong> La vida cristiana no es un paseo por el parque ni significa vivir sin problemas. Por eso, Dios mismo promete caminar con nosotros en medio de las dificultades. Cuando aprendemos a habitar y morar bajo Su autoridad suprema y Su poder absoluto, nada podrá hacernos frente fuera de Su voluntad y propósito.</p>
<p style="font-weight: 400;">El profeta Daniel fue lanzado al foso de los leones porque decidió no negociar sus principios. Se había establecido un decreto que prohibía orar a cualquier dios o persona que no fuera el rey. Daniel tenía una decisión que tomar: obedecer el decreto del rey o permanecer bajo la cobertura de Dios. Y Daniel decidió no salir de la cobertura de Dios. (Daniel 6:10 NTV).</p>
<p style="font-weight: 400;">Habitar bajo la autoridad de Dios es una cuestión de fidelidad. La fidelidad te mantiene bajo la sombra.</p>
<p><strong>2. La cobertura de Dios trae seguridad. </strong>Bajo Su cobertura no solamente encontramos cuidado; también encontramos una seguridad interna que nos permite caminar firmes y erguidos. Si habitas y moras bajo la autoridad máxima y el poder absoluto de Dios, puedes caminar seguro.</p>
<p style="font-weight: 400;">Daniel 3:16-18 (NTV). Sadrac, Mesac y Abed-nego se pararon firmes y no dudaron. Estaban tan seguros de Dios que estuvieron dispuestos a poner sus propias vidas en juego. Sabían que Dios podía salvarlos, pero su fidelidad no dependía de que Dios hiciera lo que ellos esperaban.</p>
<p><strong>3. La cobertura de Dios trae autoridad. </strong>Cuando habitas reconociendo la autoridad máxima y el poder absoluto de Dios en tu vida, puedes ejercer la autoridad que Dios te ha dado. Esta autoridad viene cuando sabes caminar bajo autoridad.</p>
<p style="font-weight: 400;">Estar bajo autoridad significa:</p>
<p>&#8211; Reconocer que Dios es Dios. Santiago 4:7. No puedes resistir al enemigo si primero no has aprendido a someterte a Dios.</p>
<p>&#8211; Reconocer las autoridades que Dios ha establecido. Romanos 13:2 (NTV). Dios ha establecido diferentes ámbitos de autoridad: padres, esposos, líderes espirituales, autoridades laborales; el principio es claro: no puedes ejercer autoridad si no has aprendido a caminar bajo autoridad.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 8:8-9. Alguien que reconoció perfectamente la autoridad de Jesús fue el centurión, porque entendió algo poderoso: él tenía autoridad porque estaba bajo autoridad.En cambio, una persona que nunca ha aprendido a sujetarse difícilmente sabrá ejercer correctamente la autoridad.</p>
<p style="font-weight: 400;">La autoridad no es abuso. La autoridad no es manipulación. La autoridad no es dictadura. La verdadera autoridad está relacionada con la vida que vivimos bajo la cobertura y la autoridad de Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">Si no estamos plantados en la iglesia, difícilmente podemos aprender a caminar bajo la autoridad espiritual que Dios ha establecido. Una persona sin autoridad camina débil, vulnerable y es fácilmente influenciable.</p>
<p style="font-weight: 400;">No se trata de correr hacia Dios solamente cuando llegan los problemas. Se trata de habitar todos los días bajo Su cobertura.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/bajo-la-sombra-ps-danny-serrano/">Bajo la sombra &#8211; Ps. Danny Serrano</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
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