<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:podcast="https://podcastindex.org/namespace/1.0" xmlns:rawvoice="https://blubrry.com/developer/rawvoice-rss/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" version="2.0">

<channel>
	<title>Comunidad de Fe</title>
	<atom:link href="https://cdfe.net/feed/?post_type=wpv_sermon" rel="self" type="application/rss+xml"/>
	<link>https://cdfe.net/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 20 Jul 2026 17:01:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.2</generator>

<image>
	<url>https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2019/01/4a5513b6-cropped-c4b17d4b-logotipo-cdfe-32x32.png</url>
	<title>Comunidad de Fe</title>
	<link>https://cdfe.net/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<atom:link href="https://pubsubhubbub.appspot.com/" rel="hub"/>
	<podcast:locked>yes</podcast:locked>
	<itunes:summary>Escucha y suscríbete a nuestras prédicas semanales</itunes:summary>
	<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
	<itunes:explicit>no</itunes:explicit>
	<itunes:image href="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2019/01/d4c24b95-cdfe-podcast.jpg"/>
	
	<podcast:medium>podcast</podcast:medium>
	<itunes:subtitle>Iglesia Comunidad de Fe</itunes:subtitle>
	<image>
		<title>Comunidad de Fe</title>
		<url>https://cdfe.net/wp-content/plugins/powerpress/rss_default.jpg</url>
		<link>https://cdfe.net</link>
	</image>
	<podcast:podping usesPodping="true"/>
	<rawvoice:subscribe feed="https://cdfe.net/feed/?post_type=wpv_sermon" spotify="https://creators.spotify.com/pod/show/cdfe"/>
	<copyright>2019 Comunidad de Fe</copyright><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords><itunes:category text="Religion &amp; Spirituality"><itunes:category text="Christianity"/></itunes:category><itunes:owner><itunes:email>israel@cdfe.net</itunes:email><itunes:name>Comunidad de Fe</itunes:name></itunes:owner><item>
		<title>¿Estás amargado y no lo sabes? – Jared Spyker</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/estas-amargado-y-no-lo-sabes-jared-spyker/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 19 Jul 2026 15:00:12 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32644</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Estás amargado y no lo sabes? Por: Jared Spyker Hebreos 12:14–17. Este pasaje no enseña que exista un momento en el que Dios niegue el arrepentimiento a quien verdaderamente lo busca. El contexto de la historia de Esaú muestra otra realidad: él menospreció durante años la herencia que Dios le había dado y, cuando quiso recuperar las consecuencias de sus decisiones, ya era demasiado tarde. El énfasis del autor de Hebreos no está en la pérdida del perdón, sino en el peligro de permitir que una raíz de amargura crezca en el corazón. La amargura no aparece de un día para otro. Nace cuando dejamos de valorar la herencia que tenemos en Dios y comenzamos a poner nuestro corazón en otras cosas; y nunca afecta solamente a quien la alberga, sino que también termina contaminando a quienes lo rodean. Podemos servir, obedecer, orar, leer la Biblia o hacer buenas obras con una motivación equivocada. Es fácil caer en la trampa de pensar: «Si hago esto, Dios me bendecirá y resolverá mis problemas.» Pero cuando nuestra meta deja de ser Dios mismo y pasa a ser aquello que esperamos recibir de Él, inevitablemente llegará la frustración. Cuando hacemos de las bendiciones nuestra recompensa, terminamos sintiendo que Dios nos quedó debiendo algo y allí comienza la amargura. Como hijos de Dios, nuestra mayor herencia nunca ha sido la bendición material, una respuesta específica o una vida sin problemas. Nuestra herencia es Su presencia. Dios ya nos dio el regalo más grande que podía darnos: acceso a Él por medio de Jesucristo. Todo lo demás son añadiduras de su amor y de su gracia, pero ninguna de esas cosas puede ocupar el lugar que solo Dios debe tener en nuestro corazón. Cristo no quiere ser solamente el medio para alcanzar bendiciones o incluso el cielo; quiere ser nuestra mayor satisfacción. La verdadera vida eterna comienza desde ahora, porque consiste en vivir en comunión con Él. Nuestra herencia no es simplemente un lugar al que iremos algún día; nuestra herencia es disfrutar de la presencia de Dios. A lo largo de la historia bíblica vemos que Dios siempre ha buscado formar un pueblo que lo ame por quien Él es, y no solamente por lo que puede dar. Cuando Dios ocupa el primer lugar, las bendiciones dejan de ser la meta y se convierten en regalos de su gracia. Los creyentes a quienes fue escrita la carta a los Hebreos estaban siendo perseguidos. El autor les recuerda que seguir a Cristo nunca fue una garantía de una vida sin dificultades, sino un llamado a permanecer fieles porque Cristo es suficiente. No porque todo sufrimiento sea un castigo, sino porque Dios, como Padre, utiliza incluso las pruebas para formar el carácter de sus hijos. Cuando vemos a Dios primero como Padre, nuestra perspectiva cambia. Lo que hoy parece una pérdida, una espera o una prueba puede ser parte del proceso mediante el cual Él nos está conformando a la imagen de Cristo. El camino para vencer la amargura no consiste únicamente en esforzarnos por amar más a Dios. La verdadera transformación ocurre cuando comprendemos cuánto nos ha amado Él primero. (1 Juan 4:19) Cuanto más experimentamos el amor de Dios, más libres somos para obedecerle, confiar en Él y permanecer firmes, aun cuando no entendemos lo que está ocurriendo. Hoy el Señor nos recuerda que nuestra recompensa no es simplemente lo que Él hace por nosotros. Nuestra recompensa es Cristo mismo. Cuando descubrimos que Su presencia es suficiente, dejamos de vivir esperando que Dios nos de algo para comenzar a disfrutar del mayor regalo que ya nos ha dado: Él mismo.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/estas-amargado-y-no-lo-sabes-jared-spyker/">¿Estás amargado y no lo sabes? &#8211; Jared Spyker</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-db92910e8b586604d3323b915f03b81a" ><p style="font-weight: 400;"><strong>¿Estás amargado y no lo sabes?</strong><br />
Por: Jared Spyker</p>
<p style="font-weight: 400;">Hebreos 12:14–17. Este pasaje no enseña que exista un momento en el que Dios niegue el arrepentimiento a quien verdaderamente lo busca. El contexto de la historia de Esaú muestra otra realidad: él menospreció durante años la herencia que Dios le había dado y, cuando quiso recuperar las consecuencias de sus decisiones, ya era demasiado tarde.</p>
<p style="font-weight: 400;">El énfasis del autor de Hebreos no está en la pérdida del perdón, sino en el peligro de permitir que una raíz de amargura crezca en el corazón.</p>
<p style="font-weight: 400;">La amargura no aparece de un día para otro. Nace cuando dejamos de valorar la herencia que tenemos en Dios y comenzamos a poner nuestro corazón en otras cosas; y nunca afecta solamente a quien la alberga, sino que también termina contaminando a quienes lo rodean.</p>
<p style="font-weight: 400;">Podemos servir, obedecer, orar, leer la Biblia o hacer buenas obras con una motivación equivocada. Es fácil caer en la trampa de pensar: «Si hago esto, Dios me bendecirá y resolverá mis problemas.»</p>
<p style="font-weight: 400;">Pero cuando nuestra meta deja de ser Dios mismo y pasa a ser aquello que esperamos recibir de Él, inevitablemente llegará la frustración. Cuando hacemos de las bendiciones nuestra recompensa, terminamos sintiendo que Dios nos quedó debiendo algo y allí comienza la amargura.</p>
<p style="font-weight: 400;">Como hijos de Dios, nuestra mayor herencia nunca ha sido la bendición material, una respuesta específica o una vida sin problemas. Nuestra herencia es Su presencia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Dios ya nos dio el regalo más grande que podía darnos: acceso a Él por medio de Jesucristo. Todo lo demás son añadiduras de su amor y de su gracia, pero ninguna de esas cosas puede ocupar el lugar que solo Dios debe tener en nuestro corazón. Cristo no quiere ser solamente el medio para alcanzar bendiciones o incluso el cielo; quiere ser nuestra mayor satisfacción. La verdadera vida eterna comienza desde ahora, porque consiste en vivir en comunión con Él. Nuestra herencia no es simplemente un lugar al que iremos algún día; nuestra herencia es disfrutar de la presencia de Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">A lo largo de la historia bíblica vemos que Dios siempre ha buscado formar un pueblo que lo ame por quien Él es, y no solamente por lo que puede dar. Cuando Dios ocupa el primer lugar, las bendiciones dejan de ser la meta y se convierten en regalos de su gracia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Los creyentes a quienes fue escrita la carta a los Hebreos estaban siendo perseguidos. El autor les recuerda que seguir a Cristo nunca fue una garantía de una vida sin dificultades, sino un llamado a permanecer fieles porque Cristo es suficiente. No porque todo sufrimiento sea un castigo, sino porque Dios, como Padre, utiliza incluso las pruebas para formar el carácter de sus hijos.</p>
<p style="font-weight: 400;">Cuando vemos a Dios primero como Padre, nuestra perspectiva cambia. Lo que hoy parece una pérdida, una espera o una prueba puede ser parte del proceso mediante el cual Él nos está conformando a la imagen de Cristo.</p>
<p style="font-weight: 400;">El camino para vencer la amargura no consiste únicamente en esforzarnos por amar más a Dios. La verdadera transformación ocurre cuando comprendemos cuánto nos ha amado Él primero. (1 Juan 4:19)</p>
<p style="font-weight: 400;">Cuanto más experimentamos el amor de Dios, más libres somos para obedecerle, confiar en Él y permanecer firmes, aun cuando no entendemos lo que está ocurriendo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Hoy el Señor nos recuerda que nuestra recompensa no es simplemente lo que Él hace por nosotros. Nuestra recompensa es Cristo mismo. Cuando descubrimos que Su presencia es suficiente, dejamos de vivir esperando que Dios nos de algo para comenzar a disfrutar del mayor regalo que ya nos ha dado: Él mismo.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/estas-amargado-y-no-lo-sabes-jared-spyker/">¿Estás amargado y no lo sabes? &#8211; Jared Spyker</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="33315681" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/07/19-07-26-Estas-amargado-y-no-lo-sabes-Jared-Spyker.mp3"/>

				<itunes:subtitle>¿Estás amargado y no lo sabes? Por: Jared Spyker Hebreos 12:14–17. Este pasaje no enseña que exista un momento en el que Dios niegue el arrepentimiento a quien verdaderamente lo busca. El contexto de la historia de Esaú muestra otra realidad: él menosp...</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>¿Estás amargado y no lo sabes? Por: Jared Spyker Hebreos 12:14–17. Este pasaje no enseña que exista un momento en el que Dios niegue el arrepentimiento a quien verdaderamente lo busca. El contexto de la historia de Esaú muestra otra realidad: él menospreció durante años la herencia que Dios le había dado y, cuando quiso recuperar las consecuencias de sus decisiones, ya era demasiado tarde. El énfasis del autor de Hebreos no está en la pérdida del perdón, sino en el peligro de permitir que una raíz de amargura crezca en el corazón. La amargura no aparece de un día para otro. Nace cuando dejamos de valorar la herencia que tenemos en Dios y comenzamos a poner nuestro corazón en otras cosas; y nunca afecta solamente a quien la alberga, sino que también termina contaminando a quienes lo rodean. Podemos servir, obedecer, orar, leer la Biblia o hacer buenas obras con una motivación equivocada. Es fácil caer en la trampa de pensar: «Si hago esto, Dios me bendecirá y resolverá mis problemas.» Pero cuando nuestra meta deja de ser Dios mismo y pasa a ser aquello que esperamos recibir de Él, inevitablemente llegará la frustración. Cuando hacemos de las bendiciones nuestra recompensa, terminamos sintiendo que Dios nos quedó debiendo algo y allí comienza la amargura. Como hijos de Dios, nuestra mayor herencia nunca ha sido la bendición material, una respuesta específica o una vida sin problemas. Nuestra herencia es Su presencia. Dios ya nos dio el regalo más grande que podía darnos: acceso a Él por medio de Jesucristo. Todo lo demás son añadiduras de su amor y de su gracia, pero ninguna de esas cosas puede ocupar el lugar que solo Dios debe tener en nuestro corazón. Cristo no quiere ser solamente el medio para alcanzar bendiciones o incluso el cielo; quiere ser nuestra mayor satisfacción. La verdadera vida eterna comienza desde ahora, porque consiste en vivir en comunión con Él. Nuestra herencia no es simplemente un lugar al que iremos algún día; nuestra herencia es disfrutar de la presencia de Dios. A lo largo de la historia bíblica vemos que Dios siempre ha buscado formar un pueblo que lo ame por quien Él es, y no solamente por lo que puede dar. Cuando Dios ocupa el primer lugar, las bendiciones dejan de ser la meta y se convierten en regalos de su gracia. Los creyentes a quienes fue escrita la carta a los Hebreos estaban siendo perseguidos. El autor les recuerda que seguir a Cristo nunca fue una garantía de una vida sin dificultades, sino un llamado a permanecer fieles porque Cristo es suficiente. No porque todo sufrimiento sea un castigo, sino porque Dios, como Padre, utiliza incluso las pruebas para formar el carácter de sus hijos. Cuando vemos a Dios primero como Padre, nuestra perspectiva cambia. Lo que hoy parece una pérdida, una espera o una prueba puede ser parte del proceso mediante el cual Él nos está conformando a la imagen de Cristo. El camino para vencer la amargura no consiste únicamente en esforzarnos por amar más a Dios. La verdadera transformación ocurre cuando comprendemos cuánto nos ha amado Él primero. (1 Juan 4:19) Cuanto más experimentamos el amor de Dios, más libres somos para obedecerle, confiar en Él y permanecer firmes, aun cuando no entendemos lo que está ocurriendo. Hoy el Señor nos recuerda que nuestra recompensa no es simplemente lo que Él hace por nosotros. Nuestra recompensa es Cristo mismo. Cuando descubrimos que Su presencia es suficiente, dejamos de vivir esperando que Dios nos de algo para comenzar a disfrutar del mayor regalo que ya nos ha dado: Él mismo.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>La preocupación: Una gran plaga</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/la-preocupacion-una-gran-plaga/</link>
		
		
		<pubDate>Mon, 13 Jul 2026 16:31:22 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32637</guid>

					<description><![CDATA[<p>¡La preocupación: una plaga silenciosa! Vivimos en una época donde la preocupación se ha vuelto parte de la vida cotidiana. Sin embargo, no solo afecta al mundo en general, sino también a muchos cristianos. El diccionario define la preocupación como un estado de ansiedad, incertidumbre e inquietud frente a situaciones que generan temor. Pero la pregunta es: ¿Por qué está mal que un cristiano viva preocupado? La respuesta es sencilla: la preocupación contradice la voluntad de Dios porque, en el fondo, asume que Dios no cumplirá Sus promesas. En lugar de confiar en Su provisión diaria y en Su tiempo perfecto, la preocupación nos lleva a pensar que todo depende de nosotros. La ansiedad ahoga nuestro crecimiento espiritual, nos roba el gozo del presente y, además, no cambia absolutamente nada de las circunstancias que enfrentamos. 1. La preocupación revela una desconexión con la fe Jesús fue muy claro cuando dijo: «No se preocupen por su vida, por lo que comerán o beberán, ni por su cuerpo, por la ropa que vestirán&#8230;» (Mateo 6:25-27). Luego nos recuerda que, si Dios alimenta a las aves del cielo y viste con belleza a las flores del campo, con mayor razón cuidará de Sus hijos. Cada vez que vivimos dominados por la preocupación, actuamos como si Dios no fuera a intervenir cuando más lo necesitamos. 2. La preocupación no produce ningún resultado Jesús también preguntó: «¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora a su vida?» (Lucas 12:25). La respuesta es: nadie. La preocupación no cambia el futuro. Solo consume nuestras fuerzas en escenarios que todavía no existen. Podríamos decir que preocuparse es «meditar constantemente en las cosas equivocadas» e intentar controlar un futuro que solo pertenece a Dios. 3. La preocupación nos roba el gozo de hoy Cuando vivimos preocupados, dejamos de disfrutar el presente porque estamos sufriendo por un futuro que aún no ha llegado. Terminamos cargando pesos que Dios nunca quiso que lleváramos. Como creyentes somos llamados a disfrutar el regalo del día de hoy, recordando que las misericordias del Señor son nuevas cada mañana. El verdadero poder espiritual nace cuando nos deleitamos en Dios. Nunca olvidemos esta verdad: «El gozo del Señor es nuestra fortaleza.» Ese gozo no depende de las circunstancias; proviene de Dios y nos fortalece para seguir adelante. 4. La preocupación intenta bloquear nuestra paz Filipenses 4:6 nos da una instrucción muy clara: «No se angustien por nada; más bien, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que Él ha hecho.» Y en 1 Pedro 5:7 encontramos otra promesa maravillosa: «Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque Él cuida de ustedes.» Dios nunca quiso que cargáramos solos nuestras preocupaciones. Él nos invita a entregárselas. En mi oficina tengo una placa que dice: «NO ME PREOCUPARÉ.» Esa frase se ha convertido en una confesión diaria. La Biblia enseña que la vida y la muerte están en el poder de la lengua. Por eso he decidido hablar vida sobre mis circunstancias y declarar la fidelidad de Dios por encima de mis emociones. Un desafío para esta semana Quiero dejarles una tarea para ustedes y también para sus discípulos. Primero, hagan un inventario personal. Deténganse a identificar cuáles son las situaciones específicas que hoy les producen preocupación. Luego, busquen en la Palabra de Dios los versículos que respondan a cada una de esas preocupaciones. Reemplacen la ansiedad por las promesas de Dios. Háganse estas preguntas: • ¿Por qué Dios me dice que no me preocupe? • ¿Cuál es la verdadera raíz de mi preocupación? • ¿Qué revela mi preocupación acerca de mi confianza en Dios? • ¿Mi hábito de preocuparme está debilitando mi fe o la de mi familia? • ¿Qué dice la Biblia acerca del futuro? • ¿Qué promesas de Dios responden a aquello que hoy me preocupa? • ¿Cómo puedo renovar mi mente para dejar de vivir en ansiedad? Conclusión La preocupación constante no solo roba nuestra paz; también puede impedir que avancemos hacia el propósito que Dios tiene para nuestra vida. Cuando aprendemos a confiar plenamente en el Señor, dejamos de vivir dominados por el temor y comenzamos a caminar en fe, paz y esperanza. Confiemos en Dios. Él sigue teniendo el control. ¡Amén!</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/la-preocupacion-una-gran-plaga/">La preocupación: Una gran plaga</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-efbced7f10884a5560cb5b32f5cc4a50" ><p>¡La preocupación: una plaga silenciosa!<br />
Vivimos en una época donde la preocupación se ha vuelto parte de la vida cotidiana. Sin embargo,<br />
no solo afecta al mundo en general, sino también a muchos cristianos.<br />
El diccionario define la preocupación como un estado de ansiedad, incertidumbre e inquietud frente<br />
a situaciones que generan temor. Pero la pregunta es:<br />
¿Por qué está mal que un cristiano viva preocupado?<br />
La respuesta es sencilla: la preocupación contradice la voluntad de Dios porque, en el fondo, asume<br />
que Dios no cumplirá Sus promesas. En lugar de confiar en Su provisión diaria y en Su tiempo<br />
perfecto, la preocupación nos lleva a pensar que todo depende de nosotros.<br />
La ansiedad ahoga nuestro crecimiento espiritual, nos roba el gozo del presente y, además, no<br />
cambia absolutamente nada de las circunstancias que enfrentamos.<br />
1. La preocupación revela una desconexión con la fe<br />
Jesús fue muy claro cuando dijo:<br />
«No se preocupen por su vida, por lo que comerán o beberán, ni por su cuerpo, por la ropa que<br />
vestirán&#8230;» (Mateo 6:25-27).<br />
Luego nos recuerda que, si Dios alimenta a las aves del cielo y viste con belleza a las flores del<br />
campo, con mayor razón cuidará de Sus hijos.<br />
Cada vez que vivimos dominados por la preocupación, actuamos como si Dios no fuera a intervenir<br />
cuando más lo necesitamos.<br />
2. La preocupación no produce ningún resultado<br />
Jesús también preguntó:<br />
«¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora a su vida?» (Lucas<br />
12:25).<br />
La respuesta es: nadie.<br />
La preocupación no cambia el futuro. Solo consume nuestras fuerzas en escenarios que todavía no<br />
existen.<br />
Podríamos decir que preocuparse es «meditar constantemente en las cosas equivocadas» e intentar<br />
controlar un futuro que solo pertenece a Dios.<br />
3. La preocupación nos roba el gozo de hoy<br />
Cuando vivimos preocupados, dejamos de disfrutar el presente porque estamos sufriendo por un<br />
futuro que aún no ha llegado.<br />
Terminamos cargando pesos que Dios nunca quiso que lleváramos.<br />
Como creyentes somos llamados a disfrutar el regalo del día de hoy, recordando que las<br />
misericordias del Señor son nuevas cada mañana.<br />
El verdadero poder espiritual nace cuando nos deleitamos en Dios.<br />
Nunca olvidemos esta verdad:<br />
«El gozo del Señor es nuestra fortaleza.»<br />
Ese gozo no depende de las circunstancias; proviene de Dios y nos fortalece para seguir adelante.<br />
4. La preocupación intenta bloquear nuestra paz<br />
Filipenses 4:6 nos da una instrucción muy clara:<br />
«No se angustien por nada; más bien, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias<br />
por todo lo que Él ha hecho.»<br />
Y en 1 Pedro 5:7 encontramos otra promesa maravillosa:<br />
«Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque Él cuida de ustedes.»<br />
Dios nunca quiso que cargáramos solos nuestras preocupaciones. Él nos invita a entregárselas.<br />
En mi oficina tengo una placa que dice:<br />
«NO ME PREOCUPARÉ.»<br />
Esa frase se ha convertido en una confesión diaria.<br />
La Biblia enseña que la vida y la muerte están en el poder de la lengua. Por eso he decidido hablar<br />
vida sobre mis circunstancias y declarar la fidelidad de Dios por encima de mis emociones.<br />
Un desafío para esta semana<br />
Quiero dejarles una tarea para ustedes y también para sus discípulos.<br />
Primero, hagan un inventario personal.<br />
Deténganse a identificar cuáles son las situaciones específicas que hoy les producen preocupación.<br />
Luego, busquen en la Palabra de Dios los versículos que respondan a cada una de esas<br />
preocupaciones. Reemplacen la ansiedad por las promesas de Dios.<br />
Háganse estas preguntas:<br />
• ¿Por qué Dios me dice que no me preocupe?<br />
• ¿Cuál es la verdadera raíz de mi preocupación?<br />
• ¿Qué revela mi preocupación acerca de mi confianza en Dios?<br />
• ¿Mi hábito de preocuparme está debilitando mi fe o la de mi familia?<br />
• ¿Qué dice la Biblia acerca del futuro?<br />
• ¿Qué promesas de Dios responden a aquello que hoy me preocupa?<br />
• ¿Cómo puedo renovar mi mente para dejar de vivir en ansiedad?<br />
Conclusión<br />
La preocupación constante no solo roba nuestra paz; también puede impedir que avancemos hacia el<br />
propósito que Dios tiene para nuestra vida.<br />
Cuando aprendemos a confiar plenamente en el Señor, dejamos de vivir dominados por el temor y<br />
comenzamos a caminar en fe, paz y esperanza.<br />
Confiemos en Dios. Él sigue teniendo el control.<br />
¡Amén!</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/la-preocupacion-una-gran-plaga/">La preocupación: Una gran plaga</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator></item>
		<item>
		<title>Medio tiempo – Ps. Santiago Lalama</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/medio-tiempo-ps-santiago-lalama/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 05 Jul 2026 15:00:01 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32633</guid>

					<description><![CDATA[<p>Medio tiempo Por: Pastor Santiago Lalama El medio tiempo es un momento decisivo para cualquier equipo. Es el instante en el que el director técnico reúne a sus jugadores para decir las palabras precisas que los motiven, los corrijan y los preparen para disputar la segunda parte del partido. De la misma manera, nosotros estamos entrando en la segunda mitad del año. Será determinante el enfoque con el que salgamos a jugar este nuevo tiempo. ¿Cuántos hemos sentido que el marcador está en contra? Quizá el «árbitro», las circunstancias o incluso todo parece estar jugando en nuestra contra. En este momento es fundamental escuchar la voz del mejor entrenador que podemos tener: el ESPÍRITU SANTO. Salmo 34:19. Las dificultades pueden provocar que perdamos el enfoque de nuestro propósito e incluso de nuestra identidad. En otras palabras, podemos entrar al «camerino» llenos de temor y sin esperanza. Muchas veces fijamos nuestros ojos en las aflicciones, los problemas, los diagnósticos y todo lo malo que nos rodea. Permitimos que nuestra mente se vuelva fatalista. Esto es muy serio, porque una mentalidad enfocada únicamente en lo negativo nos conduce al fracaso, la desilusión, el estrés, la depresión e incluso a la muerte espiritual. Pero, cuando dejamos de ver solo lo natural, comenzamos a vivir lo sobrenatural. Proverbios 29:18 (NVI). Por eso el medio tiempo es tan importante. Es el momento de sentarnos con nuestro entrenador para reenfocar nuestra visión y permitir que Él transforme la actitud de nuestro corazón. Si ponemos nuestros ojos en lo eterno, lograremos vencer en los desiertos. Romanos 8:31: «Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» 2 Reyes 6:8-17. Esa sigue siendo la estrategia del enemigo hoy: preparar emboscadas para intimidarnos, distraernos e impedir que alcancemos las promesas de Dios. Lo interesante es observar cómo Eliseo, gracias a una relación íntima y constante con Dios, podía discernir las intenciones del enemigo. Tenía una percepción espiritual y profética porque caminaba en comunión con el Señor. ¡Qué extraordinario es saber que, cuando vivimos en sintonía con Dios, podemos ser más preventivos que reactivos frente a los ataques del enemigo! La oración es clave para discernir las estrategias del enemigo. Orar es hablar con nuestro entrenador en el medio tiempo para recibir instrucciones. Eliseo tenía una perspectiva eterna. Veía aquello que otros no podían ver. Ver lo eterno es un principio espiritual. Es un llamado a trascender en medio de las dificultades cotidianas. Reconocer que lo terrenal es pasajero es clave para alinear nuestras decisiones con los valores eternos. Y sí, la realidad es que el mundo va de mal en peor. Las circunstancias no siempre serán favorables. Por eso debemos abrir nuestros ojos para que nuestro entendimiento sea renovado y podamos vivir en paz. 2 Reyes 6:16. Se suele decir que la expresión «No temas» aparece 365 veces en la Biblia, recordándonos simbólicamente que cada día Dios nos invita a vivir sin temor. Las aflicciones son momentáneas; por eso debemos fijar nuestra vista en lo invisible y en lo eterno. Enfocarse en lo eterno significa confiar en la fidelidad de Dios por encima de cualquier circunstancia, descansando en Sus promesas. Cuando lo hacemos, dejamos de ver los desafíos como el final de nuestra historia y comenzamos a entender que forman parte de un propósito mucho mayor. Las fuerzas espirituales que Dios ha dispuesto para protegernos son infinitamente superiores a cualquier amenaza terrenal. Por eso necesitamos pedir diariamente que Dios abra nuestros ojos espirituales para reconocer Su respaldo.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/medio-tiempo-ps-santiago-lalama/">Medio tiempo &#8211; Ps. Santiago Lalama</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-6bc84258fc3ba6be26d12441262099a8" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Medio tiempo</strong><br />
Por: Pastor Santiago Lalama</p>
<p style="font-weight: 400;">El medio tiempo es un momento decisivo para cualquier equipo. Es el instante en el que el director técnico reúne a sus jugadores para decir las palabras precisas que los motiven, los corrijan y los preparen para disputar la segunda parte del partido. De la misma manera, nosotros estamos entrando en la segunda mitad del año. Será determinante el enfoque con el que salgamos a jugar este nuevo tiempo.</p>
<p style="font-weight: 400;">¿Cuántos hemos sentido que el marcador está en contra? Quizá el «árbitro», las circunstancias o incluso todo parece estar jugando en nuestra contra. En este momento es fundamental escuchar la voz del mejor entrenador que podemos tener: el ESPÍRITU SANTO.</p>
<p style="font-weight: 400;">Salmo 34:19. Las dificultades pueden provocar que perdamos el enfoque de nuestro propósito e incluso de nuestra identidad. En otras palabras, podemos entrar al «camerino» llenos de temor y sin esperanza. Muchas veces fijamos nuestros ojos en las aflicciones, los problemas, los diagnósticos y todo lo malo que nos rodea. Permitimos que nuestra mente se vuelva fatalista.</p>
<p style="font-weight: 400;">Esto es muy serio, porque una mentalidad enfocada únicamente en lo negativo nos conduce al fracaso, la desilusión, el estrés, la depresión e incluso a la muerte espiritual. Pero, cuando dejamos de ver solo lo natural, comenzamos a vivir lo sobrenatural.</p>
<p style="font-weight: 400;">Proverbios 29:18 (NVI). Por eso el medio tiempo es tan importante. Es el momento de sentarnos con nuestro entrenador para reenfocar nuestra visión y permitir que Él transforme la actitud de nuestro corazón. Si ponemos nuestros ojos en lo eterno, lograremos vencer en los desiertos.</p>
<p style="font-weight: 400;">Romanos 8:31: «Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?»</p>
<p style="font-weight: 400;">2 Reyes 6:8-17. Esa sigue siendo la estrategia del enemigo hoy: preparar emboscadas para intimidarnos, distraernos e impedir que alcancemos las promesas de Dios. Lo interesante es observar cómo Eliseo, gracias a una relación íntima y constante con Dios, podía discernir las intenciones del enemigo. Tenía una percepción espiritual y profética porque caminaba en comunión con el Señor.</p>
<p style="font-weight: 400;">¡Qué extraordinario es saber que, cuando vivimos en sintonía con Dios, podemos ser más preventivos que reactivos frente a los ataques del enemigo! La oración es clave para discernir las estrategias del enemigo. Orar es hablar con nuestro entrenador en el medio tiempo para recibir instrucciones.</p>
<p style="font-weight: 400;">Eliseo tenía una perspectiva eterna. Veía aquello que otros no podían ver. Ver lo eterno es un principio espiritual. Es un llamado a trascender en medio de las dificultades cotidianas. Reconocer que lo terrenal es pasajero es clave para alinear nuestras decisiones con los valores eternos.</p>
<p style="font-weight: 400;">Y sí, la realidad es que el mundo va de mal en peor. Las circunstancias no siempre serán favorables. Por eso debemos abrir nuestros ojos para que nuestro entendimiento sea renovado y podamos vivir en paz.</p>
<p style="font-weight: 400;">2 Reyes 6:16. Se suele decir que la expresión «No temas» aparece 365 veces en la Biblia, recordándonos simbólicamente que cada día Dios nos invita a vivir sin temor. Las aflicciones son momentáneas; por eso debemos fijar nuestra vista en lo invisible y en lo eterno.</p>
<p style="font-weight: 400;">Enfocarse en lo eterno significa confiar en la fidelidad de Dios por encima de cualquier circunstancia, descansando en Sus promesas. Cuando lo hacemos, dejamos de ver los desafíos como el final de nuestra historia y comenzamos a entender que forman parte de un propósito mucho mayor.</p>
<p style="font-weight: 400;">Las fuerzas espirituales que Dios ha dispuesto para protegernos son infinitamente superiores a cualquier amenaza terrenal. Por eso necesitamos pedir diariamente que Dios abra nuestros ojos espirituales para reconocer Su respaldo.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/medio-tiempo-ps-santiago-lalama/">Medio tiempo &#8211; Ps. Santiago Lalama</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="34689911" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/07/05-07-26-Medio-tiempo-Ps-Santiago-Lalama.mp3"/>

				<itunes:subtitle>Medio tiempo Por: Pastor Santiago Lalama El medio tiempo es un momento decisivo para cualquier equipo. Es el instante en el que el director técnico reúne a sus jugadores para decir las palabras precisas que los motiven,</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Medio tiempo Por: Pastor Santiago Lalama El medio tiempo es un momento decisivo para cualquier equipo. Es el instante en el que el director técnico reúne a sus jugadores para decir las palabras precisas que los motiven, los corrijan y los preparen para disputar la segunda parte del partido. De la misma manera, nosotros estamos entrando en la segunda mitad del año. Será determinante el enfoque con el que salgamos a jugar este nuevo tiempo. ¿Cuántos hemos sentido que el marcador está en contra? Quizá el «árbitro», las circunstancias o incluso todo parece estar jugando en nuestra contra. En este momento es fundamental escuchar la voz del mejor entrenador que podemos tener: el ESPÍRITU SANTO. Salmo 34:19. Las dificultades pueden provocar que perdamos el enfoque de nuestro propósito e incluso de nuestra identidad. En otras palabras, podemos entrar al «camerino» llenos de temor y sin esperanza. Muchas veces fijamos nuestros ojos en las aflicciones, los problemas, los diagnósticos y todo lo malo que nos rodea. Permitimos que nuestra mente se vuelva fatalista. Esto es muy serio, porque una mentalidad enfocada únicamente en lo negativo nos conduce al fracaso, la desilusión, el estrés, la depresión e incluso a la muerte espiritual. Pero, cuando dejamos de ver solo lo natural, comenzamos a vivir lo sobrenatural. Proverbios 29:18 (NVI). Por eso el medio tiempo es tan importante. Es el momento de sentarnos con nuestro entrenador para reenfocar nuestra visión y permitir que Él transforme la actitud de nuestro corazón. Si ponemos nuestros ojos en lo eterno, lograremos vencer en los desiertos. Romanos 8:31: «Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» 2 Reyes 6:8-17. Esa sigue siendo la estrategia del enemigo hoy: preparar emboscadas para intimidarnos, distraernos e impedir que alcancemos las promesas de Dios. Lo interesante es observar cómo Eliseo, gracias a una relación íntima y constante con Dios, podía discernir las intenciones del enemigo. Tenía una percepción espiritual y profética porque caminaba en comunión con el Señor. ¡Qué extraordinario es saber que, cuando vivimos en sintonía con Dios, podemos ser más preventivos que reactivos frente a los ataques del enemigo! La oración es clave para discernir las estrategias del enemigo. Orar es hablar con nuestro entrenador en el medio tiempo para recibir instrucciones. Eliseo tenía una perspectiva eterna. Veía aquello que otros no podían ver. Ver lo eterno es un principio espiritual. Es un llamado a trascender en medio de las dificultades cotidianas. Reconocer que lo terrenal es pasajero es clave para alinear nuestras decisiones con los valores eternos. Y sí, la realidad es que el mundo va de mal en peor. Las circunstancias no siempre serán favorables. Por eso debemos abrir nuestros ojos para que nuestro entendimiento sea renovado y podamos vivir en paz. 2 Reyes 6:16. Se suele decir que la expresión «No temas» aparece 365 veces en la Biblia, recordándonos simbólicamente que cada día Dios nos invita a vivir sin temor. Las aflicciones son momentáneas; por eso debemos fijar nuestra vista en lo invisible y en lo eterno. Enfocarse en lo eterno significa confiar en la fidelidad de Dios por encima de cualquier circunstancia, descansando en Sus promesas. Cuando lo hacemos, dejamos de ver los desafíos como el final de nuestra historia y comenzamos a entender que forman parte de un propósito mucho mayor. Las fuerzas espirituales que Dios ha dispuesto para protegernos son infinitamente superiores a cualquier amenaza terrenal. Por eso necesitamos pedir diariamente que Dios abra nuestros ojos espirituales para reconocer Su respaldo.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>Redimidos y bendecidos – Ps. Caleb Wehrli</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/redimidos-y-bendecidos-ps-caleb-wehrli/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 28 Jun 2026 15:00:02 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32627</guid>

					<description><![CDATA[<p>Redimidos y bendecidos Por: Pastor Caleb Wehrli Gálatas 3:13-14, 29 Somos redimidos. ¡Hay buenas noticias! Por lo que Jesús hizo por nosotros, la maldición ha sido cancelada. ¡Has sido redimido de la maldición! La maldición que vino como consecuencia de la desobediencia, descrita en Deuteronomio 28, es una realidad: el pecado, la enfermedad, la pobreza, la confusión y la derrota. Sin embargo, Jesús tomó todo eso sobre sí para que nosotros pudiéramos vivir en libertad. Él tomó el castigo por nosotros. Colosenses 2:14. Esto significa que el enemigo no puede cobrar una deuda que ya fue pagada. Cuando Jesús dijo: «Consumado es», estaba colocando sobre tu vida un sello eterno: ¡PAGADO POR COMPLETO! ¡Todo fue cancelado en la cruz para que ahora podamos caminar en la bendición de Dios! Somos bendecidos. Jesús no solo canceló la maldición; también la reemplazó con la bendición de Abraham: abundancia, prosperidad, sabiduría, salud y sobreabundancia. Gálatas 3:29. &#8211;  Camina con los ojos de la fe. 2 Corintios 5:7. No permitas que las circunstancias determinen lo que crees. La Palabra de Dios debe ser tu mayor realidad. &#8211;  Habla palabras de fe. 2 Corintios 4:13. Romanos 10:8-10. Lucas 6:45. Las palabras revelan lo que hay en el corazón y fortalecen la fe que profesamos. Le das vida a tu fe con las palabras que hablas. &#8211; Da pasos de fe. En Marcos 5:25 encontramos a la mujer que padecía flujo de sangre. Ella no solo creyó; también actuó conforme a su fe. Hebreos 11:1. La fe verdadera siempre produce acción. Cinco pasos para caminar en la bendición: 1. Renueva tu mente cada día. Deja de pensar como alguien que vive bajo maldición y comienza a pensar como alguien que vive bajo el pacto de Dios. Romanos 12:2. 2. Habla la Palabra, no la maldición. Recuerda que la vida y la muerte están en el poder de la lengua. Proverbios 18:21 3. Permanece en la fe. Continúa creyendo que aquello que Dios dijo que es tuyo ya te pertenece, aunque todavía no lo veas. 4. Sé de bendición para otros. La bendición de Dios no termina en ti; debe fluir a través de tu vida para alcanzar a los demás. Génesis 12:2. 5. Agradece a Dios cada día. La gratitud mantiene tu corazón consciente de la gracia de Dios y de todo lo que Él ha hecho por ti. Has sido redimido de la maldición. Has sido hecho heredero de la bendición de Abraham. Ahora camina por fe, habla por fe y actúa por fe, porque en Cristo Jesús eres redimido y bendecido.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/redimidos-y-bendecidos-ps-caleb-wehrli/">Redimidos y bendecidos &#8211; Ps. Caleb Wehrli</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-0e10b500567e383fb167614baf4b115f" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Redimidos y bendecidos</strong><br />
Por: Pastor Caleb Wehrli</p>
<p style="font-weight: 400;">Gálatas 3:13-14, 29</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Somos redimidos. </strong>¡Hay buenas noticias! Por lo que Jesús hizo por nosotros, la maldición ha sido cancelada. ¡Has sido redimido de la maldición!</p>
<p style="font-weight: 400;">La maldición que vino como consecuencia de la desobediencia, descrita en Deuteronomio 28, es una realidad: el pecado, la enfermedad, la pobreza, la confusión y la derrota. Sin embargo, Jesús tomó todo eso sobre sí para que nosotros pudiéramos vivir en libertad. Él tomó el castigo por nosotros.</p>
<p style="font-weight: 400;">Colosenses 2:14. Esto significa que el enemigo no puede cobrar una deuda que ya fue pagada. Cuando Jesús dijo: «Consumado es», estaba colocando sobre tu vida un sello eterno: ¡PAGADO POR COMPLETO! ¡Todo fue cancelado en la cruz para que ahora podamos caminar en la bendición de Dios!</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Somos bendecidos. </strong>Jesús no solo canceló la maldición; también la reemplazó con la bendición de Abraham: abundancia, prosperidad, sabiduría, salud y sobreabundancia. Gálatas 3:29.</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;  Camina con los ojos de la fe. 2 Corintios 5:7. No permitas que las circunstancias determinen lo que crees. La Palabra de Dios debe ser tu mayor realidad.</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;  Habla palabras de fe. 2 Corintios 4:13. Romanos 10:8-10. Lucas 6:45. Las palabras revelan lo que hay en el corazón y fortalecen la fe que profesamos. Le das vida a tu fe con las palabras que hablas.</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211; Da pasos de fe. En Marcos 5:25 encontramos a la mujer que padecía flujo de sangre. Ella no solo creyó; también actuó conforme a su fe. Hebreos 11:1. La fe verdadera siempre produce acción.</p>
<p style="font-weight: 400;">Cinco pasos para caminar en la bendición:</p>
<p><strong>1. Renueva tu mente cada día. </strong>Deja de pensar como alguien que vive bajo maldición y comienza a pensar como alguien que vive bajo el pacto de Dios. Romanos 12:2.</p>
<p><strong>2. Habla la Palabra, no la maldición.</strong> Recuerda que la vida y la muerte están en el poder de la lengua. Proverbios 18:21</p>
<p><strong>3. Permanece en la fe.</strong> Continúa creyendo que aquello que Dios dijo que es tuyo ya te pertenece, aunque todavía no lo veas.</p>
<p><strong>4. Sé de bendición para otros.</strong> La bendición de Dios no termina en ti; debe fluir a través de tu vida para alcanzar a los demás. Génesis 12:2.</p>
<p><strong>5. Agradece a Dios cada día.</strong> La gratitud mantiene tu corazón consciente de la gracia de Dios y de todo lo que Él ha hecho por ti.</p>
<p style="font-weight: 400;">Has sido redimido de la maldición. Has sido hecho heredero de la bendición de Abraham. Ahora camina por fe, habla por fe y actúa por fe, porque en Cristo Jesús eres redimido y bendecido.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/redimidos-y-bendecidos-ps-caleb-wehrli/">Redimidos y bendecidos &#8211; Ps. Caleb Wehrli</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="44848803" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/06/28-06-26-Redimidos-y-bendecidos-Ps-Caleb-Wehrli.mp3"/>

				<itunes:subtitle>Redimidos y bendecidos Por: Pastor Caleb Wehrli Gálatas 3:13-14, 29 Somos redimidos. ¡Hay buenas noticias! Por lo que Jesús hizo por nosotros, la maldición ha sido cancelada. ¡Has sido redimido de la maldición!</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Redimidos y bendecidos Por: Pastor Caleb Wehrli Gálatas 3:13-14, 29 Somos redimidos. ¡Hay buenas noticias! Por lo que Jesús hizo por nosotros, la maldición ha sido cancelada. ¡Has sido redimido de la maldición! La maldición que vino como consecuencia de la desobediencia, descrita en Deuteronomio 28, es una realidad: el pecado, la enfermedad, la pobreza, la confusión y la derrota. Sin embargo, Jesús tomó todo eso sobre sí para que nosotros pudiéramos vivir en libertad. Él tomó el castigo por nosotros. Colosenses 2:14. Esto significa que el enemigo no puede cobrar una deuda que ya fue pagada. Cuando Jesús dijo: «Consumado es», estaba colocando sobre tu vida un sello eterno: ¡PAGADO POR COMPLETO! ¡Todo fue cancelado en la cruz para que ahora podamos caminar en la bendición de Dios! Somos bendecidos. Jesús no solo canceló la maldición; también la reemplazó con la bendición de Abraham: abundancia, prosperidad, sabiduría, salud y sobreabundancia. Gálatas 3:29. –  Camina con los ojos de la fe. 2 Corintios 5:7. No permitas que las circunstancias determinen lo que crees. La Palabra de Dios debe ser tu mayor realidad. –  Habla palabras de fe. 2 Corintios 4:13. Romanos 10:8-10. Lucas 6:45. Las palabras revelan lo que hay en el corazón y fortalecen la fe que profesamos. Le das vida a tu fe con las palabras que hablas. – Da pasos de fe. En Marcos 5:25 encontramos a la mujer que padecía flujo de sangre. Ella no solo creyó; también actuó conforme a su fe. Hebreos 11:1. La fe verdadera siempre produce acción. Cinco pasos para caminar en la bendición: 1. Renueva tu mente cada día. Deja de pensar como alguien que vive bajo maldición y comienza a pensar como alguien que vive bajo el pacto de Dios. Romanos 12:2. 2. Habla la Palabra, no la maldición. Recuerda que la vida y la muerte están en el poder de la lengua. Proverbios 18:21 3. Permanece en la fe. Continúa creyendo que aquello que Dios dijo que es tuyo ya te pertenece, aunque todavía no lo veas. 4. Sé de bendición para otros. La bendición de Dios no termina en ti; debe fluir a través de tu vida para alcanzar a los demás. Génesis 12:2. 5. Agradece a Dios cada día. La gratitud mantiene tu corazón consciente de la gracia de Dios y de todo lo que Él ha hecho por ti. Has sido redimido de la maldición. Has sido hecho heredero de la bendición de Abraham. Ahora camina por fe, habla por fe y actúa por fe, porque en Cristo Jesús eres redimido y bendecido.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>Levantando bases sólidas – Ps. Rolando Rodríguez</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/levantando-bases-solidas-ps-rolando-rodriguez/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 21 Jun 2026 15:00:33 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32623</guid>

					<description><![CDATA[<p>Levantando bases sólidas Por: Pastor Rolando Rodríguez En toda construcción, las bases son fundamentales. Mientras más grande sea la construcción, más sólidas y profundas deberán ser sus bases. Además de la Palabra de Dios, la oración y la iglesia, la Biblia nos enseña otros pilares esenciales para construir una vida estable y agradable a Dios. Miqueas 6:8. Dios ya nos ha declarado lo que es bueno. La pregunta es: ¿estamos escuchando? Este versículo no presenta una sugerencia, sino una instrucción clara de parte de Dios. Él nos pide estas cosas porque sabe que son buenas para nosotros y constituyen bases sólidas para nuestra vida. Dios nos pide tres cosas: 1. Hacer justicia. Es vivir de una manera que agrade a Dios. Él ama la justicia porque Él mismo es justo. Cuando hacemos lo correcto, reflejamos Su carácter y nos parecemos más a Él. Génesis 15:6. Hacemos lo justo cuando le creemos a Dios. Salmo 11:7. Salmo 15:1-2. Dios ama la justicia, y esta se refleja en una vida íntegra, sincera y comprometida con la verdad. 2. Amar misericordia. Lamentaciones 3:22-23. La misericordia es no recibir el castigo que merecemos. Por ejemplo, si una persona se pasa un semáforo en rojo y el policía decide perdonarla, está recibiendo misericordia. Y Dios ha tenido una inmensa misericordia con nosotros. Mateo 5:7. Lucas 6:36. Dios no solo espera que recibamos misericordia; sino también que la extendamos a otros como Él la ha extendido hacia nosotros. Quienes muestran misericordia también recibirán misericordia. Efesios 4:32. La misericordia afecta la manera en que juzgamos, hablamos y tratamos a los demás. Nos recuerda que nosotros también somos imperfectos y necesitamos constantemente la gracia de Dios. Si Dios nos perdonó, también espera que perdonemos a los demás. 3. Humillarnos ante Dios. Es reconocer que sin Él nada somos. Es dejar de lado el orgullo y aceptar que dependemos completamente de Él. Es saber que Dios ocupa el primer lugar en nuestra vida y que necesitamos Su dirección para todo. Santiago 4:10. La verdadera humildad comienza en el corazón y se desarrolla mejor en la intimidad con Dios. Cuando aprendemos a humillarnos en privado, Dios se encarga de levantarnos públicamente. Filipenses 2:3. Las motivaciones son importantes para Dios, por eso debemos preguntarnos: ¿Hago las cosas por orgullo o vanidad? ¿Busco reconocimiento? ¿Me considero mejor que otros? Mateo 18:4 (NTV). La humildad no busca exaltarse a sí misma, y revela cuán cerca estamos de Dios. Una persona humilde escucha, es enseñable, reconoce sus errores y pide perdón con facilidad. La humildad abre puertas tanto en el cielo como en la tierra, y nos hace agradables delante de Dios y de los hombres. Si queremos levantar una vida con bases sólidas, debemos obedecer lo que Dios nos ha pedido: hacer justicia, amar la misericordia y humillarnos ante Dios. Estas tres verdades, junto con la Palabra de Dios, la oración y la comunión con la iglesia, forman fundamentos firmes para una vida estable, bendecida y agradable al Señor.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/levantando-bases-solidas-ps-rolando-rodriguez/">Levantando bases sólidas &#8211; Ps. Rolando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-e5cd40e29071aee9a82345c2411b22f8" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Levantando bases sólidas</strong><br />
Por: Pastor Rolando Rodríguez</p>
<p style="font-weight: 400;">En toda construcción, las bases son fundamentales. Mientras más grande sea la construcción, más sólidas y profundas deberán ser sus bases. Además de la Palabra de Dios, la oración y la iglesia, la Biblia nos enseña otros pilares esenciales para construir una vida estable y agradable a Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">Miqueas 6:8. Dios ya nos ha declarado lo que es bueno. La pregunta es: ¿estamos escuchando? Este versículo no presenta una sugerencia, sino una instrucción clara de parte de Dios. Él nos pide estas cosas porque sabe que son buenas para nosotros y constituyen bases sólidas para nuestra vida. Dios nos pide tres cosas:</p>
<p><strong>1. Hacer justicia. </strong>Es vivir de una manera que agrade a Dios. Él ama la justicia porque Él mismo es justo. Cuando hacemos lo correcto, reflejamos Su carácter y nos parecemos más a Él. Génesis 15:6. Hacemos lo justo cuando le creemos a Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">Salmo 11:7. Salmo 15:1-2. Dios ama la justicia, y esta se refleja en una vida íntegra, sincera y comprometida con la verdad.</p>
<p><strong>2. Amar misericordia.</strong> Lamentaciones 3:22-23. La misericordia es no recibir el castigo que merecemos. Por ejemplo, si una persona se pasa un semáforo en rojo y el policía decide perdonarla, está recibiendo misericordia. Y Dios ha tenido una inmensa misericordia con nosotros.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 5:7. Lucas 6:36. Dios no solo espera que recibamos misericordia; sino también que la extendamos a otros como Él la ha extendido hacia nosotros. Quienes muestran misericordia también recibirán misericordia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Efesios 4:32. La misericordia afecta la manera en que juzgamos, hablamos y tratamos a los demás. Nos recuerda que nosotros también somos imperfectos y necesitamos constantemente la gracia de Dios. Si Dios nos perdonó, también espera que perdonemos a los demás.</p>
<p><strong>3. Humillarnos ante Dios.</strong> Es reconocer que sin Él nada somos. Es dejar de lado el orgullo y aceptar que dependemos completamente de Él. Es saber que Dios ocupa el primer lugar en nuestra vida y que necesitamos Su dirección para todo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Santiago 4:10. La verdadera humildad comienza en el corazón y se desarrolla mejor en la intimidad con Dios. Cuando aprendemos a humillarnos en privado, Dios se encarga de levantarnos públicamente.</p>
<p style="font-weight: 400;">Filipenses 2:3. Las motivaciones son importantes para Dios, por eso debemos preguntarnos: ¿Hago las cosas por orgullo o vanidad? ¿Busco reconocimiento? ¿Me considero mejor que otros?</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 18:4 (NTV). La humildad no busca exaltarse a sí misma, y revela cuán cerca estamos de Dios.</p>
<p style="font-weight: 400;">Una persona humilde escucha, es enseñable, reconoce sus errores y pide perdón con facilidad. La humildad abre puertas tanto en el cielo como en la tierra, y nos hace agradables delante de Dios y de los hombres.</p>
<p style="font-weight: 400;">Si queremos levantar una vida con bases sólidas, debemos obedecer lo que Dios nos ha pedido: hacer justicia, amar la misericordia y humillarnos ante Dios. Estas tres verdades, junto con la Palabra de Dios, la oración y la comunión con la iglesia, forman fundamentos firmes para una vida estable, bendecida y agradable al Señor.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/levantando-bases-solidas-ps-rolando-rodriguez/">Levantando bases sólidas &#8211; Ps. Rolando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="30334265" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/06/21-06-26-Levantando-bases-solidas-Ps-Rolando-Rodriguez.mp3"/>

				<itunes:subtitle>Levantando bases sólidas Por: Pastor Rolando Rodríguez En toda construcción, las bases son fundamentales. Mientras más grande sea la construcción, más sólidas y profundas deberán ser sus bases. Además de la Palabra de Dios, la oración y la iglesia,</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Levantando bases sólidas Por: Pastor Rolando Rodríguez En toda construcción, las bases son fundamentales. Mientras más grande sea la construcción, más sólidas y profundas deberán ser sus bases. Además de la Palabra de Dios, la oración y la iglesia, la Biblia nos enseña otros pilares esenciales para construir una vida estable y agradable a Dios. Miqueas 6:8. Dios ya nos ha declarado lo que es bueno. La pregunta es: ¿estamos escuchando? Este versículo no presenta una sugerencia, sino una instrucción clara de parte de Dios. Él nos pide estas cosas porque sabe que son buenas para nosotros y constituyen bases sólidas para nuestra vida. Dios nos pide tres cosas: 1. Hacer justicia. Es vivir de una manera que agrade a Dios. Él ama la justicia porque Él mismo es justo. Cuando hacemos lo correcto, reflejamos Su carácter y nos parecemos más a Él. Génesis 15:6. Hacemos lo justo cuando le creemos a Dios. Salmo 11:7. Salmo 15:1-2. Dios ama la justicia, y esta se refleja en una vida íntegra, sincera y comprometida con la verdad. 2. Amar misericordia. Lamentaciones 3:22-23. La misericordia es no recibir el castigo que merecemos. Por ejemplo, si una persona se pasa un semáforo en rojo y el policía decide perdonarla, está recibiendo misericordia. Y Dios ha tenido una inmensa misericordia con nosotros. Mateo 5:7. Lucas 6:36. Dios no solo espera que recibamos misericordia; sino también que la extendamos a otros como Él la ha extendido hacia nosotros. Quienes muestran misericordia también recibirán misericordia. Efesios 4:32. La misericordia afecta la manera en que juzgamos, hablamos y tratamos a los demás. Nos recuerda que nosotros también somos imperfectos y necesitamos constantemente la gracia de Dios. Si Dios nos perdonó, también espera que perdonemos a los demás. 3. Humillarnos ante Dios. Es reconocer que sin Él nada somos. Es dejar de lado el orgullo y aceptar que dependemos completamente de Él. Es saber que Dios ocupa el primer lugar en nuestra vida y que necesitamos Su dirección para todo. Santiago 4:10. La verdadera humildad comienza en el corazón y se desarrolla mejor en la intimidad con Dios. Cuando aprendemos a humillarnos en privado, Dios se encarga de levantarnos públicamente. Filipenses 2:3. Las motivaciones son importantes para Dios, por eso debemos preguntarnos: ¿Hago las cosas por orgullo o vanidad? ¿Busco reconocimiento? ¿Me considero mejor que otros? Mateo 18:4 (NTV). La humildad no busca exaltarse a sí misma, y revela cuán cerca estamos de Dios. Una persona humilde escucha, es enseñable, reconoce sus errores y pide perdón con facilidad. La humildad abre puertas tanto en el cielo como en la tierra, y nos hace agradables delante de Dios y de los hombres. Si queremos levantar una vida con bases sólidas, debemos obedecer lo que Dios nos ha pedido: hacer justicia, amar la misericordia y humillarnos ante Dios. Estas tres verdades, junto con la Palabra de Dios, la oración y la comunión con la iglesia, forman fundamentos firmes para una vida estable, bendecida y agradable al Señor.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>El gozo que le esperaba – Ps. Marcos Witt</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/el-gozo-que-le-esperaba-ps-marcos-witt/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 14 Jun 2026 15:00:12 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32611</guid>

					<description><![CDATA[<p>El gozo que le esperaba Por: Pastor Marcos Witt Uno de los versículos más poderosos de la Escritura se encuentra en Hebreos 12:2: «Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.» Vivimos en un mundo que constantemente intenta desviar nuestra atención hacia las malas noticias, los problemas económicos, las dificultades familiares o las circunstancias adversas. Sin embargo, la exhortación de la Palabra es clara: debemos fijar nuestra mirada en Jesús. Él es el iniciador y perfeccionador de nuestra fe. Y la Escritura nos revela algo extraordinario: Jesús soportó la cruz por el gozo que le esperaba. La cruz representaba el sufrimiento más cruel que el ser humano podía experimentar. Significaba dolor, tortura, vergüenza, rechazo y humillación. Sin embargo, Cristo decidió permanecer en ella. Mateo 26:39. Antes de llegar al Calvario, Jesús atravesó una intensa batalla en el huerto de Getsemaní. Como hombre, Jesús conocía el sufrimiento que estaba por venir. Experimentó una angustia tan profunda que la Biblia describe cómo sudó gotas de sangre. Allí rindió completamente su voluntad al Padre, y en ese momento comenzó nuestra victoria. Pudo haber evitado la cruz, pero eligió obedecer porque estaba pensando en nosotros. Por eso, cuando atravesamos momentos de angustia, dolor o estrés, podemos confiar en que nuestro Salvador comprende perfectamente lo que estamos viviendo. Él pasó por el sufrimiento para que nosotros pudiéramos vivir en victoria. Jesús conoce nuestro dolor. Cristo fue acusado falsamente, traicionado, rechazado y burlado. Isaías 52:14. Cada golpe, cada herida y cada gota de sangre tenían un propósito: llevar sobre sí nuestro castigo para que nosotros recibiéramos perdón y libertad. Jesús soportó todo ese dolor porque veía algo más allá de la cruz. La pregunta es inevitable: ¿qué gozo podía haber delante de alguien que estaba sufriendo semejante tormento? La respuesta es conmovedora: El gozo que le esperaba éramos nosotros. Mientras colgaba en la cruz, Jesús veía a hombres y mujeres siendo perdonados por su sangre. Veía familias restauradas, hijos transformados, generaciones sirviendo a Dios y vidas rescatadas del pecado. Vio hogares restaurados, corazones sanados y creyentes llevando la luz de Cristo a las naciones. Ese fue el gozo que lo sostuvo en medio del sufrimiento. Apocalipsis 5:9. Su sangre fue suficiente. La obra de Cristo en la cruz fue completa y perfecta. No existe sacrificio adicional que el ser humano deba hacer para pagar por sus pecados. Jesús pagó el precio completo. Su sacrificio fue perfecto. 1 Corintios 15:54-57. Su victoria es nuestra victoria. La muerte fue derrotada. Cristo resucitó y hoy reina glorificado a la diestra del Padre. La cruz está vacía porque Él venció. Ahora está sentado a la diestra del Padre, el lugar de autoridad, victoria y triunfo. Por eso hoy podemos vivir confiados, agradecidos y victoriosos. No hay mayor alegría para Jesús que ver a sus hijos caminando en la victoria que Él compró con su sangre. Jesús es nuestra victoria.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/el-gozo-que-le-esperaba-ps-marcos-witt/">El gozo que le esperaba &#8211; Ps. Marcos Witt</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-d399feea8daf8735cbdfb579fe0427df" ><p style="font-weight: 400;"><strong>El gozo que le esperaba</strong><br />
Por: Pastor Marcos Witt</p>
<p style="font-weight: 400;">Uno de los versículos más poderosos de la Escritura se encuentra en Hebreos 12:2: «Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.»</p>
<p style="font-weight: 400;">Vivimos en un mundo que constantemente intenta desviar nuestra atención hacia las malas noticias, los problemas económicos, las dificultades familiares o las circunstancias adversas. Sin embargo, la exhortación de la Palabra es clara: debemos fijar nuestra mirada en Jesús.</p>
<p style="font-weight: 400;">Él es el iniciador y perfeccionador de nuestra fe. Y la Escritura nos revela algo extraordinario: Jesús soportó la cruz por el gozo que le esperaba. La cruz representaba el sufrimiento más cruel que el ser humano podía experimentar. Significaba dolor, tortura, vergüenza, rechazo y humillación. Sin embargo, Cristo decidió permanecer en ella.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mateo 26:39. Antes de llegar al Calvario, Jesús atravesó una intensa batalla en el huerto de Getsemaní. Como hombre, Jesús conocía el sufrimiento que estaba por venir. Experimentó una angustia tan profunda que la Biblia describe cómo sudó gotas de sangre. Allí rindió completamente su voluntad al Padre, y en ese momento comenzó nuestra victoria. Pudo haber evitado la cruz, pero eligió obedecer porque estaba pensando en nosotros.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por eso, cuando atravesamos momentos de angustia, dolor o estrés, podemos confiar en que nuestro Salvador comprende perfectamente lo que estamos viviendo. Él pasó por el sufrimiento para que nosotros pudiéramos vivir en victoria. Jesús conoce nuestro dolor. Cristo fue acusado falsamente, traicionado, rechazado y burlado.</p>
<p style="font-weight: 400;">Isaías 52:14. Cada golpe, cada herida y cada gota de sangre tenían un propósito: llevar sobre sí nuestro castigo para que nosotros recibiéramos perdón y libertad. Jesús soportó todo ese dolor porque veía algo más allá de la cruz.</p>
<p style="font-weight: 400;">La pregunta es inevitable: ¿qué gozo podía haber delante de alguien que estaba sufriendo semejante tormento? La respuesta es conmovedora: El gozo que le esperaba éramos nosotros.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mientras colgaba en la cruz, Jesús veía a hombres y mujeres siendo perdonados por su sangre. Veía familias restauradas, hijos transformados, generaciones sirviendo a Dios y vidas rescatadas del pecado. Vio hogares restaurados, corazones sanados y creyentes llevando la luz de Cristo a las naciones. Ese fue el gozo que lo sostuvo en medio del sufrimiento.</p>
<p style="font-weight: 400;">Apocalipsis 5:9. Su sangre fue suficiente. La obra de Cristo en la cruz fue completa y perfecta. No existe sacrificio adicional que el ser humano deba hacer para pagar por sus pecados. Jesús pagó el precio completo. Su sacrificio fue perfecto.</p>
<p style="font-weight: 400;">1 Corintios 15:54-57. Su victoria es nuestra victoria. La muerte fue derrotada. Cristo resucitó y hoy reina glorificado a la diestra del Padre. La cruz está vacía porque Él venció. Ahora está sentado a la diestra del Padre, el lugar de autoridad, victoria y triunfo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por eso hoy podemos vivir confiados, agradecidos y victoriosos. No hay mayor alegría para Jesús que ver a sus hijos caminando en la victoria que Él compró con su sangre. Jesús es nuestra victoria.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/el-gozo-que-le-esperaba-ps-marcos-witt/">El gozo que le esperaba &#8211; Ps. Marcos Witt</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="37420111" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/06/14-06-26-El-gozo-que-le-esperaba-Ps-Marcos-Witt.mp3"/>

				<itunes:subtitle>El gozo que le esperaba Por: Pastor Marcos Witt Uno de los versículos más poderosos de la Escritura se encuentra en Hebreos 12:2: «Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz,</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>El gozo que le esperaba Por: Pastor Marcos Witt Uno de los versículos más poderosos de la Escritura se encuentra en Hebreos 12:2: «Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.» Vivimos en un mundo que constantemente intenta desviar nuestra atención hacia las malas noticias, los problemas económicos, las dificultades familiares o las circunstancias adversas. Sin embargo, la exhortación de la Palabra es clara: debemos fijar nuestra mirada en Jesús. Él es el iniciador y perfeccionador de nuestra fe. Y la Escritura nos revela algo extraordinario: Jesús soportó la cruz por el gozo que le esperaba. La cruz representaba el sufrimiento más cruel que el ser humano podía experimentar. Significaba dolor, tortura, vergüenza, rechazo y humillación. Sin embargo, Cristo decidió permanecer en ella. Mateo 26:39. Antes de llegar al Calvario, Jesús atravesó una intensa batalla en el huerto de Getsemaní. Como hombre, Jesús conocía el sufrimiento que estaba por venir. Experimentó una angustia tan profunda que la Biblia describe cómo sudó gotas de sangre. Allí rindió completamente su voluntad al Padre, y en ese momento comenzó nuestra victoria. Pudo haber evitado la cruz, pero eligió obedecer porque estaba pensando en nosotros. Por eso, cuando atravesamos momentos de angustia, dolor o estrés, podemos confiar en que nuestro Salvador comprende perfectamente lo que estamos viviendo. Él pasó por el sufrimiento para que nosotros pudiéramos vivir en victoria. Jesús conoce nuestro dolor. Cristo fue acusado falsamente, traicionado, rechazado y burlado. Isaías 52:14. Cada golpe, cada herida y cada gota de sangre tenían un propósito: llevar sobre sí nuestro castigo para que nosotros recibiéramos perdón y libertad. Jesús soportó todo ese dolor porque veía algo más allá de la cruz. La pregunta es inevitable: ¿qué gozo podía haber delante de alguien que estaba sufriendo semejante tormento? La respuesta es conmovedora: El gozo que le esperaba éramos nosotros. Mientras colgaba en la cruz, Jesús veía a hombres y mujeres siendo perdonados por su sangre. Veía familias restauradas, hijos transformados, generaciones sirviendo a Dios y vidas rescatadas del pecado. Vio hogares restaurados, corazones sanados y creyentes llevando la luz de Cristo a las naciones. Ese fue el gozo que lo sostuvo en medio del sufrimiento. Apocalipsis 5:9. Su sangre fue suficiente. La obra de Cristo en la cruz fue completa y perfecta. No existe sacrificio adicional que el ser humano deba hacer para pagar por sus pecados. Jesús pagó el precio completo. Su sacrificio fue perfecto. 1 Corintios 15:54-57. Su victoria es nuestra victoria. La muerte fue derrotada. Cristo resucitó y hoy reina glorificado a la diestra del Padre. La cruz está vacía porque Él venció. Ahora está sentado a la diestra del Padre, el lugar de autoridad, victoria y triunfo. Por eso hoy podemos vivir confiados, agradecidos y victoriosos. No hay mayor alegría para Jesús que ver a sus hijos caminando en la victoria que Él compró con su sangre. Jesús es nuestra victoria.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>Amar, servir, adorar – Ps. Luis Navarrete</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/amar-servir-adorar-ps-luis-navarrete/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 15:00:27 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32604</guid>

					<description><![CDATA[<p>Amar, servir, adorar Por: Pastor Luis Navarrete Oseas 1:2 (NTV). Por medio de la historia de Oseas y Gomer, Dios transmite un poderoso mensaje: su amor inquebrantable por su pueblo. Aunque el pueblo le fue infiel en muchas ocasiones, Dios nunca dejó de amarlo. De la misma manera, hoy Dios sigue llamando a sus hijos a regresar a Él para amarle, servirle y adorarle de todo corazón. 1. Amar. El amor es el inicio de nuestra historia con Dios. Todo ser humano tiene un vacío en su corazón. Es un vacío de amor que solo Dios puede llenar. Todos hemos experimentado el amor de Dios. Ese amor nos cautivó, nos sanó, nos conmovió y nos transformó. Romanos 5:8. Muchos recordamos el momento en que el Señor tocó nuestras vidas. Nuestro encuentro con Cristo nos marcó para siempre. La gratitud llenaba nuestro corazón y otra pregunta surgía constantemente: ¿Qué puedo hacer por ti, Señor? Ese amor nos llevó a comprometernos con la iglesia y con la obra de Dios. Queríamos estar en cada reunión y participar en cada actividad. Y de manera natural, el siguiente paso fue servir. 2. Servir. Como respuesta a su amor, empezamos a servir al Señor. No importaban las dificultades; el amor y gratitud eran suficientes para superar pruebas, ofensas y obstáculos en el camino. El fruto del primer amor siempre es bueno. Oseas 1:3 (NTV). Oseas 2:5-8 (NTV). Pero, el corazón de Gomer comenzó a cambiar y debilitarse a causa de los deseos de la carne y los engaños del enemigo. Ella volvió sus ojos hacia sí misma y sus antiguos deseos. Creyó que debía suplir sus propias necesidades, olvidando a su proveedor, su esposo. Lo mismo puede suceder con nosotros. Nos sentirnos usados y la gratitud desaparece. Vienen cuestionamientos y encontramos razones para quejarnos. Nuestra atención se desvía hacia otras cosas y comenzamos a perseguirlas. Olvidamos que todo lo que tenemos proviene de Dios y terminamos poniendo sus bendiciones al servicio del mundo. Oseas 2:6-8 (NTV). Entonces surgen las preguntas: ¿En qué momento perdimos el camino? ¿En qué momento nos dejamos engañar? ¿En qué momento la historia de amor cambió? Y ¿Cómo podemos mantener ese primer amor? 3. Adorar. La adoración es rendición y entrega completa a Dios, que nace del corazón, en espíritu y en verdad. Es lo que nos mantiene conectados a su amor. Es nuestra expresión de amor y devoción hacia nuestro Amado. Nunca descuidemos el anhelo por su presencia, nuestra comunión y nuestra intimidad con Él. Una relación sana con Dios se construye diariamente sobre la confianza, la honra y la obediencia. Oseas 2:14-16 (NTV). Dios toma la iniciativa para buscarnos. Las pruebas, aflicciones y desafíos pueden convertirse en puertas de esperanza para llevarnos nuevamente a su presencia. Son oportunidades para regresar al primer amor y a las primeras obras. Oseas 3:1-3. Qué impresionante cuadro del amor de Dios. Aun después de la infidelidad de Gomer, Oseas fue enviado a buscarla, rescatarla y restaurarla. De la misma manera, Dios nos busca cuando nos alejamos, nos llama al arrepentimiento y nos recibe nuevamente con amor. El mensaje de Oseas sigue vigente hoy: Dios nos llama a volver a nuestro primer amor. Primero nos amó, luego nos llevó a servirle y, finalmente, nos invita a permanecer en una vida de adoración constante. Amar, servir y adorar no son etapas separadas de la vida cristiana; son expresiones de una misma relación de amor con nuestro Señor</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/amar-servir-adorar-ps-luis-navarrete/">Amar, servir, adorar &#8211; Ps. Luis Navarrete</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-9c7c6dc15129a7a293aed9459f5a71ae" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Amar, servir, adorar</strong><br />
Por: Pastor Luis Navarrete</p>
<p style="font-weight: 400;">Oseas 1:2 (NTV). Por medio de la historia de Oseas y Gomer, Dios transmite un poderoso mensaje: su amor inquebrantable por su pueblo. Aunque el pueblo le fue infiel en muchas ocasiones, Dios nunca dejó de amarlo. De la misma manera, hoy Dios sigue llamando a sus hijos a regresar a Él para amarle, servirle y adorarle de todo corazón.</p>
<p><strong> 1. Amar.</strong> El amor es el inicio de nuestra historia con Dios. Todo ser humano tiene un vacío en su corazón. Es un vacío de amor que solo Dios puede llenar. Todos hemos experimentado el amor de Dios. Ese amor nos cautivó, nos sanó, nos conmovió y nos transformó.</p>
<p style="font-weight: 400;">Romanos 5:8. Muchos recordamos el momento en que el Señor tocó nuestras vidas. Nuestro encuentro con Cristo nos marcó para siempre. La gratitud llenaba nuestro corazón y otra pregunta surgía constantemente: ¿Qué puedo hacer por ti, Señor?</p>
<p style="font-weight: 400;">Ese amor nos llevó a comprometernos con la iglesia y con la obra de Dios. Queríamos estar en cada reunión y participar en cada actividad. Y de manera natural, el siguiente paso fue servir.</p>
<p><strong>2. Servir.</strong> Como respuesta a su amor, empezamos a servir al Señor. No importaban las dificultades; el amor y gratitud eran suficientes para superar pruebas, ofensas y obstáculos en el camino. El fruto del primer amor siempre es bueno. Oseas 1:3 (NTV).</p>
<p style="font-weight: 400;">Oseas 2:5-8 (NTV). Pero, el corazón de Gomer comenzó a cambiar y debilitarse a causa de los deseos de la carne y los engaños del enemigo. Ella volvió sus ojos hacia sí misma y sus antiguos deseos. Creyó que debía suplir sus propias necesidades, olvidando a su proveedor, su esposo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Lo mismo puede suceder con nosotros. Nos sentirnos usados y la gratitud desaparece. Vienen cuestionamientos y encontramos razones para quejarnos. Nuestra atención se desvía hacia otras cosas y comenzamos a perseguirlas. Olvidamos que todo lo que tenemos proviene de Dios y terminamos poniendo sus bendiciones al servicio del mundo. Oseas 2:6-8 (NTV).</p>
<p style="font-weight: 400;">Entonces surgen las preguntas: ¿En qué momento perdimos el camino? ¿En qué momento nos dejamos engañar? ¿En qué momento la historia de amor cambió? Y ¿Cómo podemos mantener ese primer amor?</p>
<p><strong>3. Adorar.</strong> La adoración es rendición y entrega completa a Dios, que nace del corazón, en espíritu y en verdad. Es lo que nos mantiene conectados a su amor. Es nuestra expresión de amor y devoción hacia nuestro Amado.</p>
<p style="font-weight: 400;">Nunca descuidemos el anhelo por su presencia, nuestra comunión y nuestra intimidad con Él. Una relación sana con Dios se construye diariamente sobre la confianza, la honra y la obediencia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Oseas 2:14-16 (NTV). Dios toma la iniciativa para buscarnos. Las pruebas, aflicciones y desafíos pueden convertirse en puertas de esperanza para llevarnos nuevamente a su presencia. Son oportunidades para regresar al primer amor y a las primeras obras.</p>
<p style="font-weight: 400;">Oseas 3:1-3. Qué impresionante cuadro del amor de Dios. Aun después de la infidelidad de Gomer, Oseas fue enviado a buscarla, rescatarla y restaurarla. De la misma manera, Dios nos busca cuando nos alejamos, nos llama al arrepentimiento y nos recibe nuevamente con amor. El mensaje de Oseas sigue vigente hoy: Dios nos llama a volver a nuestro primer amor.</p>
<p style="font-weight: 400;">Primero nos amó, luego nos llevó a servirle y, finalmente, nos invita a permanecer en una vida de adoración constante. Amar, servir y adorar no son etapas separadas de la vida cristiana; son expresiones de una misma relación de amor con nuestro Señor</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/amar-servir-adorar-ps-luis-navarrete/">Amar, servir, adorar &#8211; Ps. Luis Navarrete</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="38812389" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/06/07-06-26-Amar-servir-adorar-Ps-Luis-Navarrete-.mp3"/>

				<itunes:subtitle>Amar, servir, adorar Por: Pastor Luis Navarrete Oseas 1:2 (NTV). Por medio de la historia de Oseas y Gomer, Dios transmite un poderoso mensaje: su amor inquebrantable por su pueblo. Aunque el pueblo le fue infiel en muchas ocasiones,</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Amar, servir, adorar Por: Pastor Luis Navarrete Oseas 1:2 (NTV). Por medio de la historia de Oseas y Gomer, Dios transmite un poderoso mensaje: su amor inquebrantable por su pueblo. Aunque el pueblo le fue infiel en muchas ocasiones, Dios nunca dejó de amarlo. De la misma manera, hoy Dios sigue llamando a sus hijos a regresar a Él para amarle, servirle y adorarle de todo corazón. 1. Amar. El amor es el inicio de nuestra historia con Dios. Todo ser humano tiene un vacío en su corazón. Es un vacío de amor que solo Dios puede llenar. Todos hemos experimentado el amor de Dios. Ese amor nos cautivó, nos sanó, nos conmovió y nos transformó. Romanos 5:8. Muchos recordamos el momento en que el Señor tocó nuestras vidas. Nuestro encuentro con Cristo nos marcó para siempre. La gratitud llenaba nuestro corazón y otra pregunta surgía constantemente: ¿Qué puedo hacer por ti, Señor? Ese amor nos llevó a comprometernos con la iglesia y con la obra de Dios. Queríamos estar en cada reunión y participar en cada actividad. Y de manera natural, el siguiente paso fue servir. 2. Servir. Como respuesta a su amor, empezamos a servir al Señor. No importaban las dificultades; el amor y gratitud eran suficientes para superar pruebas, ofensas y obstáculos en el camino. El fruto del primer amor siempre es bueno. Oseas 1:3 (NTV). Oseas 2:5-8 (NTV). Pero, el corazón de Gomer comenzó a cambiar y debilitarse a causa de los deseos de la carne y los engaños del enemigo. Ella volvió sus ojos hacia sí misma y sus antiguos deseos. Creyó que debía suplir sus propias necesidades, olvidando a su proveedor, su esposo. Lo mismo puede suceder con nosotros. Nos sentirnos usados y la gratitud desaparece. Vienen cuestionamientos y encontramos razones para quejarnos. Nuestra atención se desvía hacia otras cosas y comenzamos a perseguirlas. Olvidamos que todo lo que tenemos proviene de Dios y terminamos poniendo sus bendiciones al servicio del mundo. Oseas 2:6-8 (NTV). Entonces surgen las preguntas: ¿En qué momento perdimos el camino? ¿En qué momento nos dejamos engañar? ¿En qué momento la historia de amor cambió? Y ¿Cómo podemos mantener ese primer amor? 3. Adorar. La adoración es rendición y entrega completa a Dios, que nace del corazón, en espíritu y en verdad. Es lo que nos mantiene conectados a su amor. Es nuestra expresión de amor y devoción hacia nuestro Amado. Nunca descuidemos el anhelo por su presencia, nuestra comunión y nuestra intimidad con Él. Una relación sana con Dios se construye diariamente sobre la confianza, la honra y la obediencia. Oseas 2:14-16 (NTV). Dios toma la iniciativa para buscarnos. Las pruebas, aflicciones y desafíos pueden convertirse en puertas de esperanza para llevarnos nuevamente a su presencia. Son oportunidades para regresar al primer amor y a las primeras obras. Oseas 3:1-3. Qué impresionante cuadro del amor de Dios. Aun después de la infidelidad de Gomer, Oseas fue enviado a buscarla, rescatarla y restaurarla. De la misma manera, Dios nos busca cuando nos alejamos, nos llama al arrepentimiento y nos recibe nuevamente con amor. El mensaje de Oseas sigue vigente hoy: Dios nos llama a volver a nuestro primer amor. Primero nos amó, luego nos llevó a servirle y, finalmente, nos invita a permanecer en una vida de adoración constante. Amar, servir y adorar no son etapas separadas de la vida cristiana; son expresiones de una misma relación de amor con nuestro Señor</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>¡Qué tiempos! – Ps. Rolando Rodríguez</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/que-tiempos-ps-rolando-rodriguez/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 31 May 2026 15:00:38 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32599</guid>

					<description><![CDATA[<p>¡Qué tiempos! Por: Pastor Rolando Rodríguez Lucas 18:8. Cuando el Señor Jesús regrese, ¿Hallará personas que lo estén esperando, viviendo para Él, obedeciendo sus principios y haciendo su voluntad? Él está por regresar en cualquier momento y nada podrá detener su venida. Pero la pregunta no es cuándo lo hará, sino: ¿estoy listo para su regreso? Nadie sabe el día ni la hora de su regreso. Eso es cierto. Sin embargo, sí podemos discernir los tiempos que preceden a su venida. ¿Cuáles son las señales de esos tiempos? La Biblia nos las enseña. 2 Timoteo 3:1-5. Este pasaje no es simplemente una descripción de lo que ocurre en el mundo, sino una advertencia acerca de lo que ocurrirá dentro de la iglesia en los últimos tiempos. Habla de la condición espiritual de muchas personas que se identificarán como creyentes. «En los postreros días vendrán tiempos peligrosos.» La palabra «peligrosos» en el griego también puede traducirse como: feroces, difíciles o violentos. Y ciertamente estamos viviendo tiempos así. 2 Timoteo 3:2-5 (NTV). Aquí vemos 18 características de las personas en esos tiempos. La exhortación bíblica es clara: «A estos evita.» ¿Por qué? Porque las malas compañías terminan corrompiendo nuestra vida espiritual (1 Corintios 15:33). Al escuchar esto, alguien podría preguntar: ¿Entonces ya no puedo relacionarme con nadie? La respuesta la encontramos en 1 Corintios 5:9-11 (NTV). Dios nos aconseja tener cuidado con aquellas personas que afirman seguir a Cristo, pero viven en abierta desobediencia a Su Palabra. 1 Tesalonicenses 5:19. La presencia de Dios en nuestra vida puede ser descuidada y llegar a apagarse. Por eso debemos alejarnos de todo aquello que apaga la obra del Espíritu Santo en nuestra vida, incluyendo la influencia constante de creyentes que no desean caminar conforme a la Palabra de Dios. Esto no es una sugerencia; es una orden. 2 Pedro 3:9-14. Dios está siendo paciente porque desea que muchos procedan al arrepentimiento, pero Su promesa sigue vigente: Jesús regresará. Por eso debemos vivir En santidad, obediencia, en comunión con Dios. Esperando Su venida. Que cuando el Señor regrese nos encuentre caminando en Sus caminos, haciendo Su voluntad y ocupando el lugar donde Él nos ha puesto. Prepárate. Jesús regresa.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/que-tiempos-ps-rolando-rodriguez/">¡Qué tiempos! &#8211; Ps. Rolando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-174163cba6fbe209eb289929ac498952" ><p style="font-weight: 400;"><strong>¡Qué tiempos!</strong><br />
Por: Pastor Rolando Rodríguez</p>
<p style="font-weight: 400;">Lucas 18:8. Cuando el Señor Jesús regrese, ¿Hallará personas que lo estén esperando, viviendo para Él, obedeciendo sus principios y haciendo su voluntad?</p>
<p style="font-weight: 400;">Él está por regresar en cualquier momento y nada podrá detener su venida. Pero la pregunta no es cuándo lo hará, sino: ¿estoy listo para su regreso? Nadie sabe el día ni la hora de su regreso. Eso es cierto. Sin embargo, sí podemos discernir los tiempos que preceden a su venida. ¿Cuáles son las señales de esos tiempos? La Biblia nos las enseña.</p>
<p style="font-weight: 400;">2 Timoteo 3:1-5. Este pasaje no es simplemente una descripción de lo que ocurre en el mundo, sino una advertencia acerca de lo que ocurrirá dentro de la iglesia en los últimos tiempos. Habla de la condición espiritual de muchas personas que se identificarán como creyentes.</p>
<p style="font-weight: 400;">«En los postreros días vendrán tiempos peligrosos.» La palabra «peligrosos» en el griego también puede traducirse como: feroces, difíciles o violentos. Y ciertamente estamos viviendo tiempos así.</p>
<p style="font-weight: 400;">2 Timoteo 3:2-5 (NTV). Aquí vemos 18 características de las personas en esos tiempos.</p>
<p style="font-weight: 400;">La exhortación bíblica es clara: «A estos evita.» ¿Por qué? Porque las malas compañías terminan corrompiendo nuestra vida espiritual (1 Corintios 15:33).</p>
<p style="font-weight: 400;">Al escuchar esto, alguien podría preguntar: ¿Entonces ya no puedo relacionarme con nadie? La respuesta la encontramos en 1 Corintios 5:9-11 (NTV).</p>
<p style="font-weight: 400;">Dios nos aconseja tener cuidado con aquellas personas que afirman seguir a Cristo, pero viven en abierta desobediencia a Su Palabra.</p>
<p style="font-weight: 400;">1 Tesalonicenses 5:19. La presencia de Dios en nuestra vida puede ser descuidada y llegar a apagarse. Por eso debemos alejarnos de todo aquello que apaga la obra del Espíritu Santo en nuestra vida, incluyendo la influencia constante de creyentes que no desean caminar conforme a la Palabra de Dios. Esto no es una sugerencia; es una orden.</p>
<p style="font-weight: 400;">2 Pedro 3:9-14. Dios está siendo paciente porque desea que muchos procedan al arrepentimiento, pero Su promesa sigue vigente: Jesús regresará.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por eso debemos vivir En santidad, obediencia, en comunión con Dios. Esperando Su venida.</p>
<p style="font-weight: 400;">Que cuando el Señor regrese nos encuentre caminando en Sus caminos, haciendo Su voluntad y ocupando el lugar donde Él nos ha puesto.</p>
<p style="font-weight: 400;">Prepárate. Jesús regresa.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/que-tiempos-ps-rolando-rodriguez/">¡Qué tiempos! &#8211; Ps. Rolando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="32385659" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/06/31-05-26-Que-tiempos-Ps-Rolando-Rodriguez.mp3"/>

				<itunes:subtitle>¡Qué tiempos! Por: Pastor Rolando Rodríguez Lucas 18:8. Cuando el Señor Jesús regrese, ¿Hallará personas que lo estén esperando, viviendo para Él, obedeciendo sus principios y haciendo su voluntad? Él está por regresar en cualquier momento y nada podrá...</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>¡Qué tiempos! Por: Pastor Rolando Rodríguez Lucas 18:8. Cuando el Señor Jesús regrese, ¿Hallará personas que lo estén esperando, viviendo para Él, obedeciendo sus principios y haciendo su voluntad? Él está por regresar en cualquier momento y nada podrá detener su venida. Pero la pregunta no es cuándo lo hará, sino: ¿estoy listo para su regreso? Nadie sabe el día ni la hora de su regreso. Eso es cierto. Sin embargo, sí podemos discernir los tiempos que preceden a su venida. ¿Cuáles son las señales de esos tiempos? La Biblia nos las enseña. 2 Timoteo 3:1-5. Este pasaje no es simplemente una descripción de lo que ocurre en el mundo, sino una advertencia acerca de lo que ocurrirá dentro de la iglesia en los últimos tiempos. Habla de la condición espiritual de muchas personas que se identificarán como creyentes. «En los postreros días vendrán tiempos peligrosos.» La palabra «peligrosos» en el griego también puede traducirse como: feroces, difíciles o violentos. Y ciertamente estamos viviendo tiempos así. 2 Timoteo 3:2-5 (NTV). Aquí vemos 18 características de las personas en esos tiempos. La exhortación bíblica es clara: «A estos evita.» ¿Por qué? Porque las malas compañías terminan corrompiendo nuestra vida espiritual (1 Corintios 15:33). Al escuchar esto, alguien podría preguntar: ¿Entonces ya no puedo relacionarme con nadie? La respuesta la encontramos en 1 Corintios 5:9-11 (NTV). Dios nos aconseja tener cuidado con aquellas personas que afirman seguir a Cristo, pero viven en abierta desobediencia a Su Palabra. 1 Tesalonicenses 5:19. La presencia de Dios en nuestra vida puede ser descuidada y llegar a apagarse. Por eso debemos alejarnos de todo aquello que apaga la obra del Espíritu Santo en nuestra vida, incluyendo la influencia constante de creyentes que no desean caminar conforme a la Palabra de Dios. Esto no es una sugerencia; es una orden. 2 Pedro 3:9-14. Dios está siendo paciente porque desea que muchos procedan al arrepentimiento, pero Su promesa sigue vigente: Jesús regresará. Por eso debemos vivir En santidad, obediencia, en comunión con Dios. Esperando Su venida. Que cuando el Señor regrese nos encuentre caminando en Sus caminos, haciendo Su voluntad y ocupando el lugar donde Él nos ha puesto. Prepárate. Jesús regresa.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>Es hora de prepararnos (el Rey ya viene)</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/es-hora-de-prepararnos-el-rey-ya-viene/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 24 May 2026 15:00:14 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32594</guid>

					<description><![CDATA[<p>Es hora de prepararnos (el Rey ya viene) Por: Pastor David Ingman Mateo 25:1-5 (NVI). En esta parábola específica, la mayoría de los estudiosos de la Biblia coinciden en que estas vírgenes representan a la Iglesia y no al mundo. Entonces, dentro de la Iglesia hay personas prudentes y también insensatas. Aunque es importante entender que el hecho de que las diez vírgenes se hayan cansado, debido a la demora del novio, no fue un crimen ni un pecado en sí mismo. Todos nos cansamos, incluso los justos, pr eso debemos estar atentos y preparados. Mateo 25:6-13 (NVI). Muchos estudiosos atribuyen este evento al arrebatamiento de la Iglesia, mientras que otros lo relacionan con la segunda venida del Señor Jesús después de la Gran Tribulación. Hay dos pasajes principales que son considerados versículos clave acerca del Rapto o “Gran Arrebatamiento”: 1 Tesalonicenses 4:16-17 y 1 Corintios 15:51-52. El punto principal de este mensaje es: ¡Es hora de prepararnos y estar listos… el Rey ya viene! Las señales de la venida de Jesús están a nuestro alrededor. Podemos verlas en los acontecimientos mundiales, tal como el Señor lo habló en Mateo 24 y Mateo 25, el llamado a estar preparados para la salvación eterna mediante la parábola que Jesús nos contó. Salmos 2:1-2 (NVI). Prácticamente todo lo que aprendí desde mi niñez, lo que antes se consideraba correcto, moral y verdadero, así como el conocimiento espiritual que he adquirido desde que fui salvo, hoy muchas veces es tratado como mentira. Estas son señales de los tiempos y de cuán perdido está este mundo. Isaías 5:20 (NVI): “¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!” Me sorprendió la ignorancia de algunos creyentes que defendían a los terroristas islámicos que actúan en Gaza y condenaban a los judíos que fueron atacados, golpeados, violados y Asesinados en octubre de 2023, cuando la Biblia claramente nos dice que quienes maldigan a Israel serán maldecidos y quienes bendigan a Israel serán bendecidos. Es hora de prepararnos porque el Rey viene. El mundo está completamente al revés y es tiempo de poner nuestros principios y prioridades en orden. La parte más importante de estar preparados para el regreso de Cristo se resume en esto: ¡Permanecer cerca de Él y mantener comunión diaria con Dios! Sé que a veces mi español no es del todo comprensible, pero déjenme decirles algo: dentro de este hombre late un corazón que ama a Dios y Su Palabra, y Él me usará a pesar de mis imperfecciones.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/es-hora-de-prepararnos-el-rey-ya-viene/">Es hora de prepararnos (el Rey ya viene)</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-e3b9cbaeed0a50d40ee3b833c0e056df" ><p><strong>Es hora de prepararnos (el Rey ya viene)</strong><br />
Por: Pastor David Ingman</p>
<p>Mateo 25:1-5 (NVI). En esta parábola específica, la mayoría de los estudiosos de la Biblia coinciden en que estas vírgenes representan a la Iglesia y no al mundo. Entonces, dentro de la Iglesia hay personas prudentes y también insensatas. Aunque es importante entender que el hecho de que las diez vírgenes se hayan cansado, debido a la demora del novio, no fue un crimen ni un pecado en sí mismo. Todos nos cansamos, incluso los justos, pr eso debemos estar atentos y preparados.</p>
<p>Mateo 25:6-13 (NVI). Muchos estudiosos atribuyen este evento al arrebatamiento de la Iglesia, mientras que otros lo relacionan con la segunda venida del Señor Jesús después de la Gran Tribulación.</p>
<p>Hay dos pasajes principales que son considerados versículos clave acerca del Rapto o “Gran Arrebatamiento”: 1 Tesalonicenses 4:16-17 y 1 Corintios 15:51-52.</p>
<p>El punto principal de este mensaje es: ¡Es hora de prepararnos y estar listos… el Rey ya viene!</p>
<p>Las señales de la venida de Jesús están a nuestro alrededor. Podemos verlas en los acontecimientos mundiales, tal como el Señor lo habló en Mateo 24 y Mateo 25, el llamado a estar preparados para la salvación eterna mediante la parábola que Jesús nos contó.</p>
<p>Salmos 2:1-2 (NVI).</p>
<p>Prácticamente todo lo que aprendí desde mi niñez, lo que antes se consideraba correcto, moral y verdadero, así como el conocimiento espiritual que he adquirido desde que fui salvo, hoy muchas veces es tratado como mentira. Estas son señales de los tiempos y de cuán perdido está este mundo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Isaías 5:20 (NVI): “¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!”</p>
<p>Me sorprendió la ignorancia de algunos creyentes que defendían a los terroristas islámicos que actúan en Gaza y condenaban a los judíos que fueron atacados, golpeados, violados y</p>
<p style="font-weight: 400;">Asesinados en octubre de 2023, cuando la Biblia claramente nos dice que quienes maldigan a Israel serán maldecidos y quienes bendigan a Israel serán bendecidos.</p>
<p>Es hora de prepararnos porque el Rey viene. El mundo está completamente al revés y es tiempo de poner nuestros principios y prioridades en orden.</p>
<p>La parte más importante de estar preparados para el regreso de Cristo se resume en esto:<br />
¡Permanecer cerca de Él y mantener comunión diaria con Dios!</p>
<p>Sé que a veces mi español no es del todo comprensible, pero déjenme decirles algo: dentro de este hombre late un corazón que ama a Dios y Su Palabra, y Él me usará a pesar de mis imperfecciones.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/es-hora-de-prepararnos-el-rey-ya-viene/">Es hora de prepararnos (el Rey ya viene)</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="36759313" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/05/24-05-26-Es-hora-de-prepararnos-Ps-David-Ingman.mp3"/>

				<itunes:subtitle>Es hora de prepararnos (el Rey ya viene) Por: Pastor David Ingman Mateo 25:1-5 (NVI). En esta parábola específica, la mayoría de los estudiosos de la Biblia coinciden en que estas vírgenes representan a la Iglesia y no al mundo. Entonces,</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Es hora de prepararnos (el Rey ya viene) Por: Pastor David Ingman Mateo 25:1-5 (NVI). En esta parábola específica, la mayoría de los estudiosos de la Biblia coinciden en que estas vírgenes representan a la Iglesia y no al mundo. Entonces, dentro de la Iglesia hay personas prudentes y también insensatas. Aunque es importante entender que el hecho de que las diez vírgenes se hayan cansado, debido a la demora del novio, no fue un crimen ni un pecado en sí mismo. Todos nos cansamos, incluso los justos, pr eso debemos estar atentos y preparados. Mateo 25:6-13 (NVI). Muchos estudiosos atribuyen este evento al arrebatamiento de la Iglesia, mientras que otros lo relacionan con la segunda venida del Señor Jesús después de la Gran Tribulación. Hay dos pasajes principales que son considerados versículos clave acerca del Rapto o “Gran Arrebatamiento”: 1 Tesalonicenses 4:16-17 y 1 Corintios 15:51-52. El punto principal de este mensaje es: ¡Es hora de prepararnos y estar listos… el Rey ya viene! Las señales de la venida de Jesús están a nuestro alrededor. Podemos verlas en los acontecimientos mundiales, tal como el Señor lo habló en Mateo 24 y Mateo 25, el llamado a estar preparados para la salvación eterna mediante la parábola que Jesús nos contó. Salmos 2:1-2 (NVI). Prácticamente todo lo que aprendí desde mi niñez, lo que antes se consideraba correcto, moral y verdadero, así como el conocimiento espiritual que he adquirido desde que fui salvo, hoy muchas veces es tratado como mentira. Estas son señales de los tiempos y de cuán perdido está este mundo. Isaías 5:20 (NVI): “¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!” Me sorprendió la ignorancia de algunos creyentes que defendían a los terroristas islámicos que actúan en Gaza y condenaban a los judíos que fueron atacados, golpeados, violados y Asesinados en octubre de 2023, cuando la Biblia claramente nos dice que quienes maldigan a Israel serán maldecidos y quienes bendigan a Israel serán bendecidos. Es hora de prepararnos porque el Rey viene. El mundo está completamente al revés y es tiempo de poner nuestros principios y prioridades en orden. La parte más importante de estar preparados para el regreso de Cristo se resume en esto: ¡Permanecer cerca de Él y mantener comunión diaria con Dios! Sé que a veces mi español no es del todo comprensible, pero déjenme decirles algo: dentro de este hombre late un corazón que ama a Dios y Su Palabra, y Él me usará a pesar de mis imperfecciones.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
		<item>
		<title>Sin medida – Ps. Martín Holguín</title>
		<link>https://cdfe.net/sermon/sin-medida-ps-martin-holguin/</link>
		
		
		<pubDate>Sun, 17 May 2026 15:00:43 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://cdfe.net/?post_type=wpv_sermon&amp;p=32588</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sin medida Por: Pastor Martín Holguín Hechos 2:1-12 (NTV). Pentecostés era la fiesta judía de la cosecha; una celebración muy antigua. La palabra “Pentecostés” proviene del griego y significa “quincuagésimo”. Se celebraba cincuenta días después de la liberación de los israelitas de Egipto. Ese día, Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo la ley, lo que marcaba el momento en que Israel pasaba de ser una gran familia a convertirse en una nación, porque una nación nace cuando se establece una constitución. El Espíritu se presentó como fuego sobre sus cabezas. El fuego es símbolo de la presencia de Dios… de un Dios que quiere estar cerca de sus hijos; un Dios personal. El fuego trae luz. El fuego trae calor. Es algo bueno, pero también puede matarnos. Así es la presencia de Dios en nosotros: nos da vida, pero nunca debemos jugar con ella. En el Antiguo Testamento Dios manifestaba su presencia, pero había límites. Hoy, el Espíritu de Dios, que es Dios mismo, está en esas lenguas de fuego repartidas sobre cada miembro de su Iglesia. Y la Iglesia hoy necesita más que nunca ese fuego del Espíritu, pues muchos están dejando que se apague. Isaías 10:27. La presencia y el poder del Espíritu Santo destruyen totalmente las ataduras, las cargas opresivas, el pecado y las esclavitudes en la vida de una persona. No solo rompe el yugo; lo destruye por completo. Juan 3:31-34 (NTV). Lucas 4:18-19 (NTV). Hechos 10:38. Jesús tenía el Espíritu sin medida porque, desde muy temprano, estuvo dispuesto a morir a su propia voluntad para que la voluntad del Padre se cumpliera. Nosotros, la Iglesia, tenemos la capacidad de recibir ese mismo Espíritu con un propósito. Trabaja en tu propia unción. Muere a lo que Dios te pide. Solo así tendrás más de Él. No es carisma ni experiencia, es cuánto estás dispuesto a morir a ti mismo. Los hombres y mujeres que Dios usa son personas que han aprendido a pagar un precio y a dejar de lado las distracciones. Romanos 8:6. Efesios 5:18 (NTV).¿Crees que vas a tener unción si pasas horas en Instagram o jugando videojuegos mientras solo oras cinco minutos? Las vidas de muchas personas están en problemas porque no están haciendo espacio para el Espíritu de Dios. No están trabajando en su unción y son influenciados por emociones: ira, resentimiento, lujuria o codicia; en otras palabras, por nuestra naturaleza humana. Getsemaní significa prensa de aceite. Y en ese jardín, en esa prensa, el Hijo del Hombre se vació a sí mismo. Allí murió primero antes de ir a la cruz: su voluntad se rindió completamente, y con su muerte ganó nuestra vida. Mantén tu lámpara llena de ese aceite, de Su unción, de Su presencia. Recuerda la parábola de las vírgenes en Mateo 25. Donde se nos advierte que no debemos dejar que el aceite se acabe sin llenarlo diariamente, no sea que cuando Él regrese nos encuentre sin ese fuego. El primer paso es arrepentirnos por haber apagado el fuego del Espíritu y haber dejado que nuestra carne gobierne nuestras vidas, nuestras familias y nuestros ministerios.</p>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/sin-medida-ps-martin-holguin/">Sin medida &#8211; Ps. Martín Holguín</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-8a07fcd7a25669f37dc1fdef3ec44779" ><p style="font-weight: 400;"><strong>Sin medida</strong><br />
Por: Pastor Martín Holguín</p>
<p style="font-weight: 400;">Hechos 2:1-12 (NTV).</p>
<p style="font-weight: 400;">Pentecostés era la fiesta judía de la cosecha; una celebración muy antigua. La palabra “Pentecostés” proviene del griego y significa “quincuagésimo”. Se celebraba cincuenta días después de la liberación de los israelitas de Egipto. Ese día, Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo la ley, lo que marcaba el momento en que Israel pasaba de ser una gran familia a convertirse en una nación, porque una nación nace cuando se establece una constitución.</p>
<p style="font-weight: 400;">El Espíritu se presentó como fuego sobre sus cabezas. El fuego es símbolo de la presencia de Dios… de un Dios que quiere estar cerca de sus hijos; un Dios personal. El fuego trae luz. El fuego trae calor. Es algo bueno, pero también puede matarnos.</p>
<p style="font-weight: 400;">Así es la presencia de Dios en nosotros: nos da vida, pero nunca debemos jugar con ella.</p>
<p style="font-weight: 400;">En el Antiguo Testamento Dios manifestaba su presencia, pero había límites. Hoy, el Espíritu de Dios, que es Dios mismo, está en esas lenguas de fuego repartidas sobre cada miembro de su Iglesia. Y la Iglesia hoy necesita más que nunca ese fuego del Espíritu, pues muchos están dejando que se apague.</p>
<p style="font-weight: 400;">Isaías 10:27. La presencia y el poder del Espíritu Santo destruyen totalmente las ataduras, las cargas opresivas, el pecado y las esclavitudes en la vida de una persona. No solo rompe el yugo; lo destruye por completo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Juan 3:31-34 (NTV). Lucas 4:18-19 (NTV). Hechos 10:38. Jesús tenía el Espíritu sin medida porque, desde muy temprano, estuvo dispuesto a morir a su propia voluntad para que la voluntad del Padre se cumpliera. Nosotros, la Iglesia, tenemos la capacidad de recibir ese mismo Espíritu con un propósito.</p>
<p style="font-weight: 400;">Trabaja en tu propia unción. Muere a lo que Dios te pide. Solo así tendrás más de Él. No es carisma ni experiencia, es cuánto estás dispuesto a morir a ti mismo. Los hombres y mujeres que Dios usa son personas que han aprendido a pagar un precio y a dejar de lado las distracciones.</p>
<p style="font-weight: 400;">Romanos 8:6. Efesios 5:18 (NTV).¿Crees que vas a tener unción si pasas horas en Instagram o jugando videojuegos mientras solo oras cinco minutos? Las vidas de muchas personas están en problemas porque no están haciendo espacio para el Espíritu de Dios. No están trabajando en su unción y son influenciados por emociones: ira, resentimiento, lujuria o codicia; en otras palabras, por nuestra naturaleza humana.</p>
<p style="font-weight: 400;">Getsemaní significa prensa de aceite. Y en ese jardín, en esa prensa, el Hijo del Hombre se vació a sí mismo. Allí murió primero antes de ir a la cruz: su voluntad se rindió completamente, y con su muerte ganó nuestra vida.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mantén tu lámpara llena de ese aceite, de Su unción, de Su presencia. Recuerda la parábola de las vírgenes en Mateo 25. Donde se nos advierte que no debemos dejar que el aceite se acabe sin llenarlo diariamente, no sea que cuando Él regrese nos encuentre sin ese fuego.</p>
<p style="font-weight: 400;">El primer paso es arrepentirnos por haber apagado el fuego del Espíritu y haber dejado que nuestra carne gobierne nuestras vidas, nuestras familias y nuestros ministerios.</div></div>
<p>La entrada <a href="https://cdfe.net/sermon/sin-medida-ps-martin-holguin/">Sin medida &#8211; Ps. Martín Holguín</a> se publicó primero en <a href="https://cdfe.net">Comunidad de Fe</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure length="36100647" type="audio/mpeg" url="https://storage.googleapis.com/stateless-staging-new-cdfe-net/2026/05/17-05-26-Sin-medidad-Ps-Martin-Holguin.mp3"/>

				<itunes:subtitle>Sin medida Por: Pastor Martín Holguín Hechos 2:1-12 (NTV). Pentecostés era la fiesta judía de la cosecha; una celebración muy antigua. La palabra “Pentecostés” proviene del griego y significa “quincuagésimo”.</itunes:subtitle>
		<itunes:summary>Sin medida Por: Pastor Martín Holguín Hechos 2:1-12 (NTV). Pentecostés era la fiesta judía de la cosecha; una celebración muy antigua. La palabra “Pentecostés” proviene del griego y significa “quincuagésimo”. Se celebraba cincuenta días después de la liberación de los israelitas de Egipto. Ese día, Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo la ley, lo que marcaba el momento en que Israel pasaba de ser una gran familia a convertirse en una nación, porque una nación nace cuando se establece una constitución. El Espíritu se presentó como fuego sobre sus cabezas. El fuego es símbolo de la presencia de Dios… de un Dios que quiere estar cerca de sus hijos; un Dios personal. El fuego trae luz. El fuego trae calor. Es algo bueno, pero también puede matarnos. Así es la presencia de Dios en nosotros: nos da vida, pero nunca debemos jugar con ella. En el Antiguo Testamento Dios manifestaba su presencia, pero había límites. Hoy, el Espíritu de Dios, que es Dios mismo, está en esas lenguas de fuego repartidas sobre cada miembro de su Iglesia. Y la Iglesia hoy necesita más que nunca ese fuego del Espíritu, pues muchos están dejando que se apague. Isaías 10:27. La presencia y el poder del Espíritu Santo destruyen totalmente las ataduras, las cargas opresivas, el pecado y las esclavitudes en la vida de una persona. No solo rompe el yugo; lo destruye por completo. Juan 3:31-34 (NTV). Lucas 4:18-19 (NTV). Hechos 10:38. Jesús tenía el Espíritu sin medida porque, desde muy temprano, estuvo dispuesto a morir a su propia voluntad para que la voluntad del Padre se cumpliera. Nosotros, la Iglesia, tenemos la capacidad de recibir ese mismo Espíritu con un propósito. Trabaja en tu propia unción. Muere a lo que Dios te pide. Solo así tendrás más de Él. No es carisma ni experiencia, es cuánto estás dispuesto a morir a ti mismo. Los hombres y mujeres que Dios usa son personas que han aprendido a pagar un precio y a dejar de lado las distracciones. Romanos 8:6. Efesios 5:18 (NTV).¿Crees que vas a tener unción si pasas horas en Instagram o jugando videojuegos mientras solo oras cinco minutos? Las vidas de muchas personas están en problemas porque no están haciendo espacio para el Espíritu de Dios. No están trabajando en su unción y son influenciados por emociones: ira, resentimiento, lujuria o codicia; en otras palabras, por nuestra naturaleza humana. Getsemaní significa prensa de aceite. Y en ese jardín, en esa prensa, el Hijo del Hombre se vació a sí mismo. Allí murió primero antes de ir a la cruz: su voluntad se rindió completamente, y con su muerte ganó nuestra vida. Mantén tu lámpara llena de ese aceite, de Su unción, de Su presencia. Recuerda la parábola de las vírgenes en Mateo 25. Donde se nos advierte que no debemos dejar que el aceite se acabe sin llenarlo diariamente, no sea que cuando Él regrese nos encuentre sin ese fuego. El primer paso es arrepentirnos por haber apagado el fuego del Espíritu y haber dejado que nuestra carne gobierne nuestras vidas, nuestras familias y nuestros ministerios.</itunes:summary>
		<itunes:author>Comunidad de Fe</itunes:author>
		<itunes:episodeType>full</itunes:episodeType>
		<itunes:explicit>false</itunes:explicit>
	<dc:creator>israel@cdfe.net (Comunidad de Fe)</dc:creator><itunes:keywords>podcast,prédicas,cristianas,amor,finanzas,Dios,Jesús,salvación,gozo,paz,biblia,fe</itunes:keywords></item>
	</channel>
</rss>