<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095</atom:id><lastBuildDate>Mon, 28 Jan 2019 09:45:24 +0000</lastBuildDate><category>opinión</category><category>Crónica cotidiana</category><category>Ocurrencias</category><category>Guardamos la identidad por respeto</category><category>Humor real</category><category>detallitos discursivos</category><category>Cuentos</category><category>economia</category><category>internacional</category><category>avatares de la vida moderna</category><category>pequeños comentarios</category><category>Eric Choffa una visión torcida</category><category>Historias de café</category><category>Lecturas fumadas del cine</category><category>Un cacho de humor</category><category>El caminante</category><category>Algo de historia</category><category>Deporte</category><category>Detrás de la canción</category><category>Distribución</category><category>Geopolítica humana</category><category>discurso</category><category>usuarios de la web</category><category>utopías</category><category>Audiocuentos</category><category>Biografías</category><category>Crónicas del Bar Tac</category><category>El gran Lebowski</category><category>Frases hijaputescas</category><category>Humor negro muy negro</category><category>Trump</category><category>fútbol</category><category>islamofobia</category><category>linyera</category><category>24 de marzo</category><category>Clarín</category><category>Consejitos en la red</category><category>Ecología</category><category>Educación</category><category>El Petiso</category><category>Esclavo de los servicios</category><category>La Epifanía</category><category>Macri</category><category>Macrismo</category><category>Maluma</category><category>Mapuches</category><category>Maradona</category><category>Medio Oriente</category><category>Misoginia</category><category>Personajes</category><category>Respuestas estandarizadas</category><category>Revista</category><category>Sandía y vino tinto</category><category>Valerio</category><category>Venezuela</category><category>argentina</category><category>cine</category><category>disney</category><category>machismo</category><category>perros</category><category>perú</category><category>populismo</category><category>soledad</category><category>superheroes</category><title>CRONISTAS DE LO OBVIO</title><description>César dijo: no me digas que la pelota pasó a un metro del palo, porque lo estoy viendo... ¡son cronistas de lo obvio estos tipos!</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Patricio Ortega)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>223</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-8562445657506722548</guid><pubDate>Sat, 02 Jun 2018 05:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-06-02T02:46:19.993-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuentos</category><title>No te vayas</title><description>&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-qczb1gXJpOQ/WxIuzYEICAI/AAAAAAAAHDk/r8msG5koO5EQ9FfPRUVVm5wnu5M9FZPawCLcBGAs/s1600/NO%2BTE%2BVAYAS1.JPG&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;628&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;208&quot; src=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-qczb1gXJpOQ/WxIuzYEICAI/AAAAAAAAHDk/r8msG5koO5EQ9FfPRUVVm5wnu5M9FZPawCLcBGAs/s400/NO%2BTE%2BVAYAS1.JPG&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Qué enculado que estás, loco, dejá de gritar un poco. Te juro que por ahí se asomó alguien. ¿Creés que voy a gritar al pedo, yo? Si pudiera explicártelo, así como vos me gritás que te estoy hinchando las pelotas y que me quede callada y que duerma, si yo pudiera usar las palabras como vos las usás, con esa facilidad y elocuencia, ¿creés que andaría gritando como una boluda?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Me encantaría explicarte que allá, al fondo, afuera, se ve una luz, la luz de la calle, ¿cierto?, bueno, la luz entra un cachito por la ventana, que ustedes siempre dejan abierta y yo me cago toda. Yo vi perfectamente cómo una cabeza trataba de meterse en mi pieza: se asomaba y se agachaba, se asomaba y se agachaba. ¡Estoy segura!, ¿por qué te enojás?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Además, no te hagas el boludo que desde acá escucho lo que pasa adelante. Estás viendo un partido de fútbol y comiendo papitas fritas, ¿qué te pensás, que soy boba, yo? A mí no me dejás comer un chocolatito y vos le entrás a las papas como una bestia y mirate, la panza te está tapando el cinto, chabón. O sea que tampoco es que estás resolviendo los problemas del mundo, ¡estás al pedazo allá!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;¡Pará, no te vayas! ¿no entendiste que por ahí se asomó el tipo? Estoy llorando y señalándote para allá, tengo dos años y medio, ¿qué mierda querés que haga, que te lo recite con rimas, pelotudo? Por ahí se asomó un tipo, ¡creéme, carajo, no te vayas!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Estás más enculado que antes. Grité porque la cabeza esa volvió a aparecer... ¡allá, pelotudo, que te estoy señalando, allá se asoma una cabeza, te estoy diciendo, cabeza, allá!, ¿qué querés, que te lo escriba?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Si no querés enojarte, no me dejés acá a oscuras, la concha de tu madre, que me cago en las patas. No me gusta estar así, a oscuras, sola. Me asusta. Se me aparecen cosas, cabezas por allá, monstruos desde el placard, ruidos extraños, no sé, me asusta. Pero ahora la cosa es solamente con la ventana y con esa cabeza del orto que entra y sale y me tiene aterrada, ¿viste? Bueno, qué vas a ver vos, no ves nada vos. Estás ahí, con tu olor a papas fritas, gritándome porque no me duermo, porque no paro de llorar, ¿qué querés que haga? No entiendo cuando me decís que estás cansado, que estás todo el día laburando, que lo único que querés es estar tranquilo un rato, ¿no podés estar tranquilo acá, acostado al lado mío, así me protegés de la cabeza o del monstruo? Porque no sabemos cuándo va a aparecer el monstruo...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;¿Otra vez?, ¿qué hacés vos, me cagás a pedos y apenas dejo de llorar te vas? Después preguntan por qué llora una. Bueno, está bien. No te enojes más, no resoples, por favor. No pongas esa cara de cansado, de que no das más. Todos estamos cansados.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;¡No, no te des vuelta, no camines para la puerta, por favor, no te vayas! ¡Dale, vení, quedate conmigo, te juro que no lloro más y la cabeza que se vaya a cagar, siempre anda por ahí, no grito más, no señalo más, te lo juro!, hasta dejo de llorar, mirá lo que te digo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;       &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Lo que vos quieras, papá, pero por favor, te lo pido, no te vayas a ver el fútbol. Quedate conmigo y abrazame un rato que casi no te he visto en todo el día, todo lo que quiero es un abrazo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/06/no-te-vayas.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://4.bp.blogspot.com/-qczb1gXJpOQ/WxIuzYEICAI/AAAAAAAAHDk/r8msG5koO5EQ9FfPRUVVm5wnu5M9FZPawCLcBGAs/s72-c/NO%2BTE%2BVAYAS1.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-7843838658697251085</guid><pubDate>Fri, 25 May 2018 04:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-05-25T02:04:21.694-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Audiocuentos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">linyera</category><title>Audiocuento: El Cielo del Banco</title><description>&lt;br /&gt;Ya podés escuchar el cuento El Cielo del Banco. Si tenés ganas de leerlo, podés hacer clic &lt;a href=&quot;https://patricioortega.blogspot.pe/2018/05/el-cielo-del-banco.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe allow=&quot;autoplay&quot; frameborder=&quot;no&quot; height=&quot;300&quot; scrolling=&quot;no&quot; src=&quot;https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/448882575&amp;amp;color=%23ff5500&amp;amp;auto_play=false&amp;amp;hide_related=false&amp;amp;show_comments=true&amp;amp;show_user=true&amp;amp;show_reposts=false&amp;amp;show_teaser=true&amp;amp;visual=true&quot; width=&quot;100%&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/05/audiocuento-el-cielo-del-banco.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-352092814101934058</guid><pubDate>Thu, 17 May 2018 04:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-05-23T00:03:59.907-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuentos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">linyera</category><title>El Cielo del Banco</title><description>&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-FM4RBcNq-xg/Wv0FDjnWWiI/AAAAAAAAHC4/xnQ1hmsWM18LCyiShx2i23eZ1GkgOiWNACLcBGAs/s1600/EL%2BCIELO%2BEN%2BEL%2BBANCO.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;628&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;208&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-FM4RBcNq-xg/Wv0FDjnWWiI/AAAAAAAAHC4/xnQ1hmsWM18LCyiShx2i23eZ1GkgOiWNACLcBGAs/s400/EL%2BCIELO%2BEN%2BEL%2BBANCO.png&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Estaba helado. La barba se le había endurecido por el frío, haciéndole cosquillas en el cuello, y los diarios... ¡los diarios, qué difícil que era acomodar los diarios! Tenía una pequeña manta, delgada, alguna vez celeste, ya casi blancuzca, de esas que sirven para envolver a los bebés cuando salen a la calle, que funcionan de sauna de neonatos, digamos, como único abrigo genuino; lo demás, diarios. Bueno, abajo tenía una frazada como Dios manda, pero era la única barrera contra el piso, más helado que la noche.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;La mantita le tapaba hasta los muslos y el resto del trabajo debían hacerlo los diarios, pero una brisa casi imperceptible, de esas que apenas te mueven un pelo pero te hacen menear los diarios de un lado para el otro y no podés taparte en la reputa vida, no lo dejaba dormir. Parecía mentira, quién pensaría que un papel choto pudiese ser tan importante contra el frío, pero frenaban la helada con cierta efectividad. Se movía uno, se destapaba apenas un hombro, y ¡la puta!, se sentían pequeñas agujas enganchadas a un hielo que se metían en la piel de a miles y llenaban de frío el pecho. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;En ese momento de ensoñación, cuando el cansancio de un día caminando y mangueando para el vino... ¡no pienses ahora en un vino, por favor te lo pido! En ese momento de ensoñación, cuando el cansancio de un día caminando y manguenado, ¡para nada!, pasan factura, la lucidez se hace la chupina. Pero la necesidad despierta al ingenio. Ahí, tirado en el hall de un banco en la 9 de Julio, la Florida cordobesa, a las nueve y media de la noche, el linyera pudo pensar con lucidez, venciendo al frío y a la ansiedad. Se sentó con dificultad, los años ya le pesaban, sacó la manta de sus piernas, superó la parálisis súbita que le produjo el frío en un lugar que estaba más o menos calentito, puso unas hojas de diario, más hojas sobre sus muslos y los huevos, encima la manta, se acostó, más hojas y la otra partecita de la manta, y más hojas, las últimas debajo de las primeras. Así evitó que esa brisita hincha pelotas lo destapara y pudo empezar a descansar. O al menos pensar que iba a poder descansar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Se relajó por fin, triunfante, boca arriba. El cielo era el techo del hall del banco. Si torcía la mirada a la izquierda, las estrellas apenas asomaban entre los árboles y los edificios del frente. La luz  perenne de la zona de los cajeros le daba sobre las piernas, su rostro se perdía en la oscuridad de la entrada principal. Capaz que así evitaba la vergüenza de que los pocos transeúntes le pusieran una cara al linyera; de que algún conocido de su otra vida, la del respetable inspector de ómnibus, pudiera reconocerlo entre la mugre y la larga y blanca barba. Era difícil saber por qué se escondía. A la gente, en general, no le importaba mucho, y si bien era cierto que la reacción más usual que generaba en los demás era de asco, no debía de sorprenderle, había aspectos y olores que la sociedad no se bancaba, al menos en público. Tampoco sorprendería a algún conocido de su otro mundo. Ya todos sabían algo de él, la historia de un hombre respetable devenido en un vagabundo alcohólico era demasiado interesante como para dejar de comentarla en mesas redondas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Una pareja pasó a su lado y miró. Él no veía sus ojos, pero estaba seguro de que era desdén, una mezcla de “pobre tipo, que se joda, qué asco”, o quizá un camino pendular, que se movía entre uno y otro prejuicio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Regresó la mirada al techo. Pensaba en la canción Mirtha, esa que cantaba Baglietto, al que fue a ver una vez hacía años, cuando vivía en el mundo. El tipo que salía de la cárcel para ver a Mirtha hablaba de que su cielo, era el cielo raso. Bueno, el suyo era el techo del banco. Blanco, angosto, en penumbras, ignorado, casi inexistente, ¿quién miraría al techo del hall de un banco?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;A veces, le parecía que se le estaba por venir encima. Cerraba los ojos, pero la sensación no cesaba. Los volvía a abrir y el techo seguía en el mismo lugar. La luz caía en el mismo ángulo, la brisa seguía hinchando las pelotas pero no podía con su nuevo e ingenioso sistema de contención de diarios y, poco a poco, entre cielos rasos, Baglietto y techos que se venían, el sueño empezaba a ganar la partida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Un sueño distinto, una ensoñación, más que un sueño. El vapor que sale de las exhalaciones de las heladas se entrecortaba fundiéndose con la oscuridad. Cada vez menos vapor, cada vez más oscuridad, cada vez menos frío, cada vez más paz. Los ojos pesaban y no había resistencias para mantenerlos cerrados. Al fin y al cabo, arriba solo estaba el cielo, el cielo del banco.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/05/el-cielo-del-banco.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-FM4RBcNq-xg/Wv0FDjnWWiI/AAAAAAAAHC4/xnQ1hmsWM18LCyiShx2i23eZ1GkgOiWNACLcBGAs/s72-c/EL%2BCIELO%2BEN%2BEL%2BBANCO.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-972324995247554930</guid><pubDate>Sun, 13 May 2018 05:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-05-13T15:28:30.821-03:00</atom:updated><title>¿Cómo conseguir El Almacén de la Luna?</title><description>&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-B4d2_Yx7RIE/WvfRaUhXZhI/AAAAAAAAHA0/GzTTon3MEiorC_oymXdg8RGQjGV_aEbJACLcBGAs/s1600/1.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;900&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;225&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-B4d2_Yx7RIE/WvfRaUhXZhI/AAAAAAAAHA0/GzTTon3MEiorC_oymXdg8RGQjGV_aEbJACLcBGAs/s400/1.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Albergue de atorrantes, biblioteca de anécdotas, El Almacén de la Luna es un portal al pasado, un bar que existe por tozudo, como un viejo cascarrabias que se niega a morir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Orlando debe escarbar en las ruinas de El Almacén de la Luna para seguir la memoria de su padre y en el camino se va a transformar en el guardián de la memoria de un grupo de viejxs chotxs.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #660000; font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;¿DÓNDE CONSEGUIR EL LIBRO?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;En su lugar de origen, barrio General Paz, podés conseguirlo en:  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Bar TAC: Viamonte 149&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Alacén de Antigüedades: Viamonte 233.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;En el resto de la ciudad:  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Café del Alba: 9 de Julio 482.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Portaculturas: Galería Carbú, Belgrano 884.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Librería Quade: Bolivia 257),&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Tienda de la Ciudad (Cabildo Histórico).&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Si tenés un Kindle o la aplicación de Amazon que te permite leer sus Ebooks en cualquier dispositivo, podés encontrar El Almacén de la Luna (a sólo U$S 0,99) en este &lt;a href=&quot;https://www.amazon.com/dp/B01L82J900&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;link&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;iframe allowfullscreen=&#39;allowfullscreen&#39; webkitallowfullscreen=&#39;webkitallowfullscreen&#39; mozallowfullscreen=&#39;mozallowfullscreen&#39; width=&#39;320&#39; height=&#39;266&#39; src=&#39;https://www.blogger.com/video.g?token=AD6v5dycZwTKibVpJFdncPrl7RRXKiawtflt70ely1TlxP3_Nh7SfrK9jWz8pLmhqJp_ETdzcwXtGCb81GDXHzIRgQ&#39; class=&#39;b-hbp-video b-uploaded&#39; frameborder=&#39;0&#39; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;La convergencia de dos mundos transita todo el proceso de descubrimiento de Orlando. A través de la memoria de su padre, de un trabajo detectivesco por averiguar quién era Carlos, su papá, Orlando transita un camino quijotesco y utópico: pegar con plasticola dos mundos opuestos, separados apenas por una o dos generaciones.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;El bar es un portal al pasado, lo poco que queda del viejo mundo, con sus defectos y virtudes. Allí adentro, Orlando conoce un sinnúmero de anécdotas y personajes que ya no existen. Tipos que fueron siempre piolas y ganadores y ahora lidian con la vejez como pueden. Mujeres olvidadas y maltratadas que se debaten entre el peso de la crianza y las ganas de mandar a cagar a todo el mundo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/05/como-conseguir-el-almacen-de-la-luna.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-B4d2_Yx7RIE/WvfRaUhXZhI/AAAAAAAAHA0/GzTTon3MEiorC_oymXdg8RGQjGV_aEbJACLcBGAs/s72-c/1.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-1851509189343051973</guid><pubDate>Thu, 05 Apr 2018 05:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-04-05T02:19:29.129-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuentos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Petiso</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">perros</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">soledad</category><title>El Petiso</title><description>&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-vE-3EuE2Jt4/WsWxvE24kwI/AAAAAAAAGtQ/o1STicBVeo0HgyQY4BbYSQoRg9_R4EQUQCLcBGAs/s1600/El%2Bpetiso.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;838&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;167&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-vE-3EuE2Jt4/WsWxvE24kwI/AAAAAAAAGtQ/o1STicBVeo0HgyQY4BbYSQoRg9_R4EQUQCLcBGAs/s320/El%2Bpetiso.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La noche se cerraba violenta y opresiva como una manta de lana gruesa que se te cae en la nuca y te obliga a sentarte en el cordón de la vereda, primero, y a juntar el mentón contra tus rodillas, después. Porque a la conchuda no le alcanzaba con saber que estaba hecho mierda, sino que quería que se notara, aunque nadie iba a pasar por ahí a esa hora. Quería saberlo ella.&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt; &lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;No había una sola estrella y la luz de la calle no funcionaba. El viento apenas si mecía las hojas más altas de los paraísos que se inclinaban sobre la Rafael Núñez y los palos borrachos que se abrían desde el cantero del medio.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La escena era habitual para mí, pero no dejaba de aterrarme. Daba un miedo de la concha de la lora, faltaba que apareciera un tarado con una máscara blanca con agujeros y me cagaba encima. Y esa noche de mierda, seguro que aparecía, lo estaba esperando a él o al otro, al Freddie, rayando los palos borrachos y cagándose de risa del solitario abandonado que hundía el mentón entre sus rodillas.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Y el puto del Cuarenta que no venía. A la madrugada, pasaba cada hora, hora y media. Un armatoste verde que se escuchaba a muchas cuadras, se lo escuchaba antes de verlo. Si el rayo le ganaba al trueno, el Cuarenta perdía como por doce cuadras contra el sonido, según mis cálculos de martes a la madrugada después de firmar.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El petiso apareció ahí, entre la meditación, la cerrazón de la garganta para evitar el llanto del abandonado, el cagazo porque Freddie o Jason me desayunaran y le desesperante espera del Cuarenta. Venía de la vereda del frente. Como que me vio, olfateando, seguro, y se cruzó sin dudarlo. Se cruzó con la decisión de los que están cagados de hambre y les chupa un huevo el miedo. Porque este estaba cagado de hambre en serio. Si Freddie me abría a mí al medio, iba a encontrar dos costeletas con puré y una cerveza. Si lo abría al Petiso, sólo escucharía el eco de la cuchilla atravesando los huesos.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El Petiso era blanco al fondo, con manchas marrones irregulares. Chiquito y cachorro, no tenía más de tres meses. Que estuviera vivo en una avenida como la Rafael Núñez, era un milagro. Eso sentí cuando se me acercó: un bicho que sobrevive de pedo, se merece seguir viviendo, qué sé yo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Yo estaba también medio sensiblón, capaz que por eso pensaba en los milagros y el destino manifiesto del Petiso. La adolescencia se terminaba con el comienzo de la facultad y un largo noviazgo de noches y noches sentado solo esperando el Cuarenta cuando me iba de su casa. Y más tiempo arriba del bondi y después a caminar como un condenado hasta llegar a mi casa.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Y esa noche en particular, la noche cerrada del Petiso, me acababan de mandar a la mierda. Qué éramos chicos para tanto noviazgo, que necesitábamos espacio, aire, tiempo, distancia, otras pijas, otras conchas, otras tetas, otras barbas, viajar, ver el mundo, estudiar, conocer gente nueva, divertirnos... en fin, lo que sea que haya que hacer, pero por separado. Y si después de suficientes viajes y estudios y pitos y conchas y distancias y tiempos y espacios nos seguíamos gustando, bueno, veríamos. Yo la mandé a la mierda, diciéndole que no iba a estar ahí esperándola, pero sí, iba a estar en donde sea porque me iba a seguir gustando para siempre de los siempres. Así que estaba en eso, tratando de convencerme de que tenía que tomar ese tiempo para divertirme y después volver, porque ni en pedo me iba a dejar de gustar. Estaba ahí enterrado en las rodillas, aguzando el oído para cazar al Cuarenta y cagado porque Jason me iba a abrir como una naranja en cualquier momento y yo no veía un choto, pero al menos iba salir corriendo, ya que en las películas los malos son lentos y agarran a sus víctimas porque siempre que salen corriendo, se cagan de un golpe. ¡Yo ni en pedo me cago de un golpe!&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Pero no me hizo falta nada, ni siquiera el Cuarenta. Así, en la oscura desesperanza, en la soledad del que acaban de abandonar, el Petiso me olió, cruzó la calle recagado de hambre y no dudó en quedarse conmigo, aunque cualquiera hubiera podido advertir que yo no tenía ni para comprar un caramelo. Con el hocico me levantó la mano derecha para que lo acariciara y trató de subirse encima mío, el confianzudo. Cuando le devolví la caricia, se puso a jugar. Iba y venía, ladrando bajito, susurrando, mejor dicho. Después medio que se cansó y se apoyó en mis piernas. Yo lo seguí acariciando y nos miramos. “&lt;i&gt;Mirá que no tengo un mango”&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;, y me miró. “&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Son como ocho kilómetros”&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;, y me siguió mirando. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;“¿En serio te la bancás?”&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;, y me siguió mirando. Y me paré, y se paró. Y avancé, y avanzó a mi lado. Y nos fuimos para casa, silbando bajito, uno triste, el otro cagado de hambre, cabeza con cabeza, echando un poquito de luz a la noche cerrada, escupiendo alguna estrella al cielo y esperando a Freddie o Jason para cagarlo a patadas en el culo, porque así de fuertes éramos los dos juntos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/04/el-petiso.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-vE-3EuE2Jt4/WsWxvE24kwI/AAAAAAAAGtQ/o1STicBVeo0HgyQY4BbYSQoRg9_R4EQUQCLcBGAs/s72-c/El%2Bpetiso.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-3323425529365545775</guid><pubDate>Tue, 13 Mar 2018 05:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-03-18T00:27:47.921-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">discurso</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">utopías</category><title>UTOPÍAS: Meritocracia y Equidad (Última Parte)</title><description>&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-ZuwQ5gzovHc/WqdeV4ZX6pI/AAAAAAAAGXI/G4XMSmBKdJ8tDXtHcwN8JqMFYeKT_I5QgCLcBGAs/s1600/utop%25C3%25ADas%2Bnota%2B3.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;628&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;167&quot; src=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-ZuwQ5gzovHc/WqdeV4ZX6pI/AAAAAAAAGXI/G4XMSmBKdJ8tDXtHcwN8JqMFYeKT_I5QgCLcBGAs/s320/utop%25C3%25ADas%2Bnota%2B3.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;Nota 1: &lt;a href=&quot;http://patricioortega.blogspot.pe/2018/01/utopias-meritocracia-y-equidad.html&quot;&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;Nota 2: &lt;a href=&quot;http://patricioortega.blogspot.pe/2018/02/utopias-meritocracia-y-equidad-parte-2.html&quot;&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Equidad (Justicia Social sería un término más adecuado) comparte el carácter utópico con la meritocracia, pero con dos diferencias fundamentales.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La primera es el coletivismo. Mientras la meritocracia es una utopía individual, la equidad traza un objetivo grupal.&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La segunda, las dificultades para asignarle una definición más o menos precisa. Más allá de críticas o desacuerdos, la definición de meritocracia no admite muchos matices. La de equidad, no.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Quizá como en una metáfora de las diferencias entre la izquierda y la derecha, meritocracia es bastante más precisa que equidad en su definición (al margen de que el contenido de la definición de meritocracia sí sea cuestionable).  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;¿Qué es equidad, qué es justicia social? No hay una sola salida a la duda que ataque directamente al génesis del término, lo que seguramente ha provocado muchas derrotas en discusiones de café.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La equidad, ¿cuándo? Si se fuera totalmente equitativo con el ser humano al nacer, si se equiparara la educación y la formación en todos los sentidos y luego se los dejara libres... bueno, sería algo meritocrático.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Pero a eso no refiere la utopía equidad, sino a un reparto equitativo de la riqueza. Esa es la utopía, que también se desvanece con relativa facilidad cuando se la desgrana. ¿Cómo se reparten los recursos de manera equitativa?, ¿qué significa exactamente repartir los recursos de manera equitativa?&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La profundidad de la utopía, es decir, hasta dónde el locutor está dispuesto a llegar con eso de “repartir los recursos de manera equitativa”, es un revelador ideológico interesante. Es más, se podría medir cuán de izquierda es la izquierda de un país, analizando hasta dónde está dispuesta a llegar, cuán profundo promete escarbar, cuántas columnas va a derribar y cuántas a construir para llegar a la distribución equitativa de los recursos.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;No obstante, y esto es acaso lo más interesante, la equidad no termina de ser un concepto disruptivo, sino más bien un corrector. La equidad busca construir mecanismos para perfeccionar al capitalismo. Apunta directo en la herida de un sistema que no está preparado para ocuparse de muchas personas, sino que al contrario persigue la construcción de un mundo de ganadores y perdedores, de fuertes y débiles, en el que los perdedores/débiles no tienen espacio para vivir y son lanzados por la ventana al vacío, a otro lado, a la nada, a ellos no les importa.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Esa es quizá la crítica más relevante a la equidad, e incluso la razón de su propia debilidad. Es tan utópica que busca ser un parche para un agujero demasiado grande como para remedar; un agujero que obliga a cambiar de prenda...  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Mientras la meritocracia es conscientemente inalcanzable, es el recurso maquiavélico para mantener un estatus quo, es el argumento idiota (conscientemente idiota, pero le importa un choto), la equidad es un concepto ingenuo, bienintencionado pero inconsciente de sus propias limitaciones.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Una utopía sabe que miente, la otra no sabe que está equivocada. Las dos se mueven dentro del mismo sistema, lo aman, lo abrazan, una busca mejorarlo, la otra perpetrarlo.  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/03/utopias-meritocracia-y-equidad-ultima.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://4.bp.blogspot.com/-ZuwQ5gzovHc/WqdeV4ZX6pI/AAAAAAAAGXI/G4XMSmBKdJ8tDXtHcwN8JqMFYeKT_I5QgCLcBGAs/s72-c/utop%25C3%25ADas%2Bnota%2B3.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-714888789094532523</guid><pubDate>Mon, 12 Feb 2018 04:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-13T12:40:42.204-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Audiocuentos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuentos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Valerio</category><title>Valerio</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-TzoT3G_Xitg/WoEYvSopi5I/AAAAAAAAFko/E2c1enqx2DcZtDcnc5EteStorEYLWpoJACLcBGAs/s1600/Valerio.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;722&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;192&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-TzoT3G_Xitg/WoEYvSopi5I/AAAAAAAAFko/E2c1enqx2DcZtDcnc5EteStorEYLWpoJACLcBGAs/s320/Valerio.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Describir una mañana como cualquiera es una pelotudez y esa era una mañana como cualquiera. Para no perder tiempo, voy a decir que al llegar al trabajo hice lo de siempre: prender la computadora y leer el diario.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La tercera nota hablaba de una muerte a manos de la policía. Una muerte más, como tantas en la ciudad: un ladrón escapando, un policía con aceptable puntería a los tiros corriéndolo por detrás. Lejos del diario, en las redes, el cuento era otro: gatillo fácil. (&lt;a href=&quot;https://goo.gl/uxiyHR&quot;&gt;Si querés escucharlo, hacé clic&lt;/a&gt;).&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Debo admitir que me llamó la atención la contradicción, que ya era una norma más que una excepción pero que no por ello no dejaba de sorprender a un boludo apolítico como yo. Pero más allá de esa tenue sorpresa, que me sucedía cada vez que una nota del diario repercutía en las redes, el cimbronazo llegó cuando leí el nombre del pibe: Valerio.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Fue un patadón en los huevos. Como si por conocerla, la muerte costara más que una muerte cualquiera. Como si la tragedia cuando pasa cerca, fuera más trágica.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La primera vez que escuché hablar de Valerio fue en una reunión del colegio de mi hija. Yo, el padre adolescente, había asistido por primera vez a una reunión escolar guiado por la culpa, pues en dos años de escolaridad ni siquiera había pisado la escuela.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Creía, por aquel entonces, que esos encuentros servían para saber más o menos de qué iba la cosa, cómo enseñaban y esas cosas. Pero, por el contrario, lo que presencié fue una plegaria de una hora con una larga cadena de denuncias contra un chico: Valerio. Que le pegaba a los otros, que maltrataba, que les robaba las cosas, que se portaba mal, que había matado a Dorrego... en fin, el chico tenía la culpa de todo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Poco después, fue el cumpleaños de mi hija. Hicimos un asado en el club al que yo siempre iba e invitamos a sus amigos y compañeros de la escuela. Fue Valerio, por su puesto.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Era grandote, de cabello corto y castaño y ojos grandes. Tenía la risa fácil y hablaba a los gritos. Medio patotero, se le notaba. Pero detrás de toda esa parafernalia algo exuberante, podía percibirse tristeza.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Los demás no querían jugar con él. Le tenían miedo y lo acusaban por todo: que Valerio esto, que Valerio aquello, que Valerio me quitó, que Valerio me pegó... Pero, dentro de todo, esa tarde se portó bien. Después de cagarlo a pedos en un par de oportunidades, de abrazarlo, de regalarle una sonrisa, de alzarlo, no sé, de darle un poco de cariño, de decirle que existía y que al final era un chico, el tipo respondió más o menos bien.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Después no volví a pisar la escuela, pero supe que la señorita de mi hija lo había sacado del grado, lo pasaron a la tarde, y después lo echaron. Un par de años después me lo crucé de nuevo. Estaba un poco más alto, con la misma cara de gordo bueno y el dejo de tristeza detrás de los ojos. Trabajaba en la entrada del Supermercado al que yo siempre iba con un disfraz de Batman, entregando unos volantes, no me acuerdo de qué marca. Lo saludé, se acordó de mí, y nunca más volví a verlo hasta esa mañana, que ya no era una mañana cualquiera. Era una mañana atípica, llorosa, de mierda, era la mañana de la muerte de Valerio.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Según el diario, un caso como tantos otros: un ladrón que huye, un policía que dispara. Según la familia y los colectivos de defensa, un caso como tantos otros: un gordo con cara de bueno y un dejo de tristeza detrás de los ojos iba al palo en su moto porque había salido tarde del trabajo y tenía que buscar a su hija, que estaba en la casa de unos amigos. Él también era un padre adolescente.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La policía le ordenó que se detuviera, pero a Valerio le cagaba de gusto el metal. Iba escuchando Slipknot al palo con unos auriculares, el pelotudo, y no escuchó la orden. Lo cagaron a tiros y le plantaron el arma.  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;En Facebook salía la foto de Valerio, adulto. Cara redonda, risa fácil, ojos grandes y un dejo de tristeza detrás de la mirada.  &lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/02/valerio.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-TzoT3G_Xitg/WoEYvSopi5I/AAAAAAAAFko/E2c1enqx2DcZtDcnc5EteStorEYLWpoJACLcBGAs/s72-c/Valerio.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-2542737863931778287</guid><pubDate>Fri, 02 Feb 2018 13:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-02-02T10:42:05.284-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">discurso</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">utopías</category><title>UTOPÍAS: Meritocracia y Equidad (Parte 2)</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-7196I2nELbs/WnRqHzy5jjI/AAAAAAAAFUg/MZahRoIOsT8t6nLPy3pj_qsLGFotSVg3wCLcBGAs/s1600/utop%25C3%25ADas%2Bnota%2Bdos.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;675&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;180&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-7196I2nELbs/WnRqHzy5jjI/AAAAAAAAFUg/MZahRoIOsT8t6nLPy3pj_qsLGFotSVg3wCLcBGAs/s320/utop%25C3%25ADas%2Bnota%2Bdos.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Meritocracia suele ser descripta como el concepto que legitima las inequidades que produce el capitalismo, mediante la individualización del éxito y el fracaso.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El esfuerzo y el talento individual son los indicadores de éxito, excluyendo de este modo cualquier influencia del sistema capitalista en la situación de los individuos, limitando las injerencias colectivas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Al contrario, si el mérito es el indicador, la línea que divide a los que tuvieron éxito de los que fracasaron, entonces el capitalista es un sistema que brinda oportunidades a quienes lo merecen.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Sin embargo, el premio al esfuerzo y el talento sería el mérito, no la meritocracia. Lo mismo en el caso de la argumentación conservadora/capitalista para defender al sistema. Es mérito.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Meritocracia es la utopía que subyace detrás del mérito. Es el sistema imaginario que premiaría solamente al mérito individual. Es la concreción de ese sistema utópico o imaginario y en consecuencia, es la nafta, la gasolina que empuja a la argumentación justificante del capitalismo, que transforma el defecto en una virtud.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La diferencia no es menor, por cuanto la aspiración a la meritocracia tiene más de idealismo que de argumento maquiavélico. El ultraliberalismo, o neoliberalismo, o neoconservadurismo, al final de cuentas es también una ideología que se expresa un ideal de sociedad, una idea de cómo debería funcionar el mundo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Para estos tipxs, el ideal es una sociedad fundada exclusivamente en le mérito individual, basada incluso en el mérito individual, en una especie de la ley del más fuerte pero con algo de armonía. Una sociedad en la que los ganadores, surgidos de una competencia justa, dominan a los perdedores, que se dejan dominar porque perdieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Por supuesto que es una idea que hace agua por todos lados, insostenible. Pero no menos insostenible que la eliminación del individualismo como cenit social.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Sin embargo, sus bases son poderosas: son el fundamento mismo del capitalismo. Es decir, la utopía de una sociedad libre y sin ataduras, en la que las personas gozan de la libertad de competir unas contra otras y en esa competencia es que se produce el desarrollo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Con otros nombres, con modificaciones mínimas, con matices, al final de cuentas la meritocracia es un término contradictorio hasta en su génesis: es nuevo, pero es viejo. Es un viejo con la máscara de un pibe, un Dorian Gray doctrinario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/02/utopias-meritocracia-y-equidad-parte-2.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-7196I2nELbs/WnRqHzy5jjI/AAAAAAAAFUg/MZahRoIOsT8t6nLPy3pj_qsLGFotSVg3wCLcBGAs/s72-c/utop%25C3%25ADas%2Bnota%2Bdos.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-6689079467051619824</guid><pubDate>Mon, 22 Jan 2018 03:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-01-22T00:50:03.494-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">discurso</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">utopías</category><title>UTOPÍAS: Meritocracia y Equidad</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-mUPQuHfVjrI/WmVeToB_lkI/AAAAAAAAFDA/62DCDwgwSiIcjK9Vtwfs7vySBu0NFMisACLcBGAs/s1600/utop%25C3%25ADa.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;600&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-mUPQuHfVjrI/WmVeToB_lkI/AAAAAAAAFDA/62DCDwgwSiIcjK9Vtwfs7vySBu0NFMisACLcBGAs/s400/utop%25C3%25ADa.png&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;La utopía es un concepto menospreciado. Los que se creen más sensatos, la asocian con la locura, con el impulso de los ilusos y los ingenuos. Los románticos la relacionan con el destino de los héroes trágicos, aquellos que la persiguen aún sabiendo que es un imposible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Sin embargo, la utopía es mucho más que pretensiones poéticas o críticas planas, es el yunque sobre el que se forja el carácter; el motor que empuja al progreso y a la superación; la luz al final del camino.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Y en ese sentido, desde su reivindicación, el análisis de la utopía es, más que interesante, necesario.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;La utopía no es una utopía en sí misma, sino que es el envase que contiene a un ideal supuestamente inalcanzable. Por lo tanto, al tratarse de un ideal sobre algo, la utopía es reveladora del pensamiento de su portador. Si la utopía de un guaso es la alquimia, convertir cualquier metal en oro, entonces sabemos que a ese tipo le encanta la plata y su anhelo es ser la persona más rica del mundo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;En los últimos tiempos, y en la arena política, dos utopías resaltaron sobre el resto: la &lt;i&gt;meritocracia&lt;/i&gt;y la &lt;i&gt;equidad&lt;/i&gt;. La meritocracia persigue un sistema que premie al mérito individual, en una carrera justa y sin ventajas. La equidad busca transformar al capitalismo en un sistema redistributivo, que elimine las diferencias y equipare a los ciudadanos.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Ambos términos dicen muchísimo de quienes los eligen como sus utopías porque revelan concepciones del mundo y de la sociedad.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-qKUwZqms7S0/WmVej9bg21I/AAAAAAAAFDE/5tKN3KRov6AGcYg2kth3U73dui4llRqNgCLcBGAs/s1600/a-meritocracia.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;330&quot; data-original-width=&quot;450&quot; height=&quot;234&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-qKUwZqms7S0/WmVej9bg21I/AAAAAAAAFDE/5tKN3KRov6AGcYg2kth3U73dui4llRqNgCLcBGAs/s320/a-meritocracia.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Si la meritocracia plantea un sistema basado en el mérito, entonces es una utopía individual, que premia a la persona que hace más méritos que los demás, en una evidente competencia entre individuos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;La equidad, mientras tanto, es una meta colectiva. Es el anhelo de que todas las personas tengan igualdad ante la ley, igualdad de oportunidades, igualdad de acceso a recursos, etc.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Ambos son productos capitalistas, son conceptos que buscan resolver las deficiencias sociales e individuales que provoca el capitalismo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;En la siguiente entrega: caracterizaciones un poco más profundas sobre Meritocracia y Equidad.&lt;/span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2018/01/utopias-meritocracia-y-equidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://3.bp.blogspot.com/-mUPQuHfVjrI/WmVeToB_lkI/AAAAAAAAFDA/62DCDwgwSiIcjK9Vtwfs7vySBu0NFMisACLcBGAs/s72-c/utop%25C3%25ADa.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-2802725589638151837</guid><pubDate>Thu, 14 Dec 2017 03:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-12-14T00:17:22.316-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuentos</category><title>Celos en el Cielo</title><description>&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;(Si querés escucharlo, hacé clic &lt;a href=&quot;https://soundcloud.com/cronista-de-lo-obvio&quot;&gt;acá&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Las puertas, de gruesos barrotes negros y tan altas que se perdían en la inmensidad, estaban abiertas de par en par. Debajo, a un costado, un viejito barbudo con cara de bueno le guiñaba un ojo y levantaba ambos dedos gordos en inequívoca señal de “&lt;i&gt;pase tranquila&lt;/i&gt;”. Una espesa neblina reptaba por el suelo y no dejaba ver los mosaicos, pero ahí abajo sentía algo duro que le permitía caminar; todavía le costaba desprenderse de los recuerdos de la vida en concreto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-Wgzot7wgfNM/WjHrYb1NHPI/AAAAAAAACGk/my22JYIoYG0KnvhZB7giqatf6C95gA5gwCLcBGAs/s1600/2.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1071&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;212&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-Wgzot7wgfNM/WjHrYb1NHPI/AAAAAAAACGk/my22JYIoYG0KnvhZB7giqatf6C95gA5gwCLcBGAs/s320/2.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Avanzaba con lentitud, con esa incertidumbre que causa lo desconocido. Aunque ella ya había leído y visto mucho sobre el cielo, quién no, la inmensidad y el vacío intimidaban. No había horizonte, no existía la línea imaginaria entre el cielo y la tierra en donde se puede dibujar un punto y avanzar hacia la utopía de tocarla. Todo era de un azul que empachaba, inquietante, absorbente, avasallante. Sólo al final, allá en donde la vista se cansaba de viajar, unos poderosos reflejos amarillos daban la pista de que por allá lejos andaba sol. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;La soledad era aplastante, pero al atravesar el umbral de la puerta las dudas se disiparon, surgiendo imágenes más concretas de ese espacio interminable, vulgarmente conocido como &lt;i&gt;el paraíso. &lt;/i&gt;En un primer vistazo, parecía una ciudad de la Tierra: calles al medio, viviendas a los costados. Pero ahí terminaban las coincidencias. &lt;i&gt;El paraíso&lt;/i&gt; parecía una fotografía: casi no había movimiento. Tampoco había automóviles, ni semáforos, sólo algunos peatones que andaban sin apuro, acaso porque tenían a la infinitud de su lado.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Un hombre, de larga barba canosa y cara de bueno que parecía el hermano del viejito de la puerta, ¿o acaso era el mismo?, la cruzó y, sin hablar, le dejó un papel con una nota: “&lt;i&gt;sigue caminando en línea recta”&lt;/i&gt;. Intrigada, ella le hizo caso. Avanzó por una calle ni ancha ni angosta, con algunos locales con cara de nada, edificios que estaban habitados pero parecían vacíos y mucha gente, con una parsimonia exasperante, casi estática. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;No caminó muchos metros cuando lo encontró a él, la razón del papelito que le había dado el viejito de barba larga y canosa. Horacio, su marido, que había muerto unos años antes, estaba sentado en la mesa externa de un bar tomando un vermouth y jugando al truco con cinco amigos. De fondo sonaba un tango que ella no identificaba porque siempre le había gustado el rock, acaso el único y real desacuerdo con su esposo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Sin mediar palabras, él dejó las cartas, se apartó de las risas y los gritos, que continuaban porque fue reemplazado de inmediato por otro viejo que estaba por ahí, y avanzó hacia ella como si la hubiese escuchado llegar. Sonreía con una sonrisa ancha, de oreja a oreja, y lloraba con cierto disimulo, de esos llantos que tienen lágrimas pero carecen de gestos. Ella corrió hacia él, emocionada, y se fundieron en un abrazo poderoso y profundo. Aunque se veían viejos, tenían el vigor de dos adolescentes. Dieron vueltas tomados el uno del otro hasta que él la levantó en sus brazos y le dio un beso en la boca. Ella tembló de emoción y se preguntó si se podía coger en el cielo. Pero se quedó con la duda, porque al soltarla, él le tomó la mano y empezaron a pasear por el paraíso, sin prisa y sin rumbo, como dos inmortales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Esa especie de ciudad se extendía hasta el infinito, aunque no costaba ningún esfuerzo transitarla. Podían andar toda la eternidad y ni se darían cuenta. Las nociones del tiempo y el espacio eran distintas en el paraíso, toda vez que no existía la finitud. No había muerte ni vejez. Horacio le recordó que allí tampoco había materia, por lo tanto no había pulmones sin aire, ni músculos exhaustos, sólo almas que caminaban porque no comprendían otra manera de avanzar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Ella seguía pensando en el sexo, y se preguntaba si los fantasmas también cogían. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-x-LOmr7dIt0/WjHr1Ior0bI/AAAAAAAACGo/Ei2ZXh1y2OMQ9k_ajMEY7zdh-D-HBB25ACLcBGAs/s1600/11.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1071&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;212&quot; src=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-x-LOmr7dIt0/WjHr1Ior0bI/AAAAAAAACGo/Ei2ZXh1y2OMQ9k_ajMEY7zdh-D-HBB25ACLcBGAs/s320/11.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;En una esquina, se dieron con un teatro al aire libre. Era un teatro hermoso. Las tribunas más altas estaban a la altura de la calle, a ras del piso, y el escenario se erigía abajo, detrás de cientos de hileras de bancos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Se acercaron allí, pues ella en su juventud había sido actriz, para ver qué obra se estaba interpretando. La obra era Mariana Pineda, de García Lorca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Aunque había bastante gente, todavía se veían claros en las tribunas, incluso cerca del escenario. La pareja se acercó hasta la segunda fila, en donde habían visto un espacio libre, pero ella no llegaría nunca a sentarse. A mitad de camino, la imagen de Héctor, su viejo amor, interpretando a don Pedro de Sotomayor, casi la hace caer de culo. Soltó la mano de su marido y avanzó lenta pero segura hacia el escenario, para cerciorarse de la visión: ¡Sí, era él!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Héctor había fallecido de una cruel enfermedad, a los 22 años. Por ese entonces era su novio y un prometedor actor de teatro. En su lecho de muerte, él le había jurado que la esperaría allá donde fuera. Y ahí estaba, dejando a un lado la obra de teatro y acercándose a ella para fundirse en un apasionado beso, para cumplir la promesa cerrando un círculo que parecía interminable. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;El amor juvenil, las promesas a la luz de la luna, los compromisos en la cama de un hospital, las sonrisas bajo los reflectores de un teatro barrial no tardaron en entrar en conflicto con la certeza de haber compartido un lecho durante toda una vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Horacio, el marido, se acercó algo perplejo a los tórtolos y más por reflejos que por convicción, le dio un empujó a Héctor que lo dejó culo contra el escenario. El joven se levantó rápidamente y ambos se enfrentaron con miradas asesinas y palabras encendidas, mientras el gentío iba creciendo, demostrando que aún en el cielo al humano le encantaba el quilombo, en especial el ajeno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-wbTYPP-IEoM/WjHsyCTULmI/AAAAAAAACG0/cQLWTYqc6TUMgBldNgkZOLaeTy47S1YUACLcBGAs/s1600/13.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1071&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;214&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-wbTYPP-IEoM/WjHsyCTULmI/AAAAAAAACG0/cQLWTYqc6TUMgBldNgkZOLaeTy47S1YUACLcBGAs/s320/13.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;De inmediato, un ángel se corporizó entre ellos para mediar entre tanto grito, mientras ella preguntaba ya sin disimulo, a quien quisiera escuchar, si en el cielo se podía coger, pero nadie la parecía hacerle caso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Los hombres al final entraron en razón, se apaciguaron los ánimos sin una sola piña. Ambos, con el ángel como mediador, habían acordado que la decisión sería de ella. Y que el perdedor soportaría el dolor y continuaría con esa difusa y eterna existencia en el cielo, cargando la cruz del amor perdido. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;De pronto, como en una película, todos los ojos se posaron sobre ella, la dueña de la decisión, la que de forma inevitable arruinaría una vida para iluminar la otra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Tenía que escoger: o el gran amor de su vida, la promesa adolescente, la expectativa idealizada de una joven de 19 años o el hombre de su vida, el que la había acompañado durante 50 años, su media naranja, la mitad de su familia, sus hijos, nietos y bisnietos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Apabullada, se apoyó sobre el escenario mirando a ambos, sin saber qué hacer, cuando una melodía llegó a ella como una tenue brisa... &lt;i&gt;We&#39;re caught in a trap/I can&#39;t walk out&lt;/i&gt;... Entrecerró los ojos y comenzó a balancearse con lentitud ante la música, que llegaba como un zumbido algo cavernoso pero cautivante, &lt;i&gt;We can&#39;t go on together/With suspicious minds&lt;/i&gt;, y la mecía como a un bebé y la tranquilizaba y la llevaba a avanzar lentamente, ante el estupor de la platea, que esperaba un desenlace para la novela. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-gPnRMNCdeLc/WjHs6wc6BkI/AAAAAAAACG4/hBtvZlZ9HBoYl9ZPhcTvre4Ssx6Cdv-2QCLcBGAs/s1600/16.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1071&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;214&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-gPnRMNCdeLc/WjHs6wc6BkI/AAAAAAAACG4/hBtvZlZ9HBoYl9ZPhcTvre4Ssx6Cdv-2QCLcBGAs/s320/16.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;Ella no hacía caso a las miradas prejuiciosas, al reclamo mudo de una muchedumbre que había elegido a sus víctimas, ellos, y a la malvada, ella, aunque no decía una sola palabra para expresarlo. Tampoco se preocupó por sus hombres, que la miraban incrédulos abrirse paso entre el gentío, sentar de culo de un empujón al ángel mediador, que pretendió erigirse en un muro de contención viejo y flácido, y seguir avanzando, firme e indestructible, hacia el murmullo hipnotizante de la música de Elvis Presley, para nunca jamás volver. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: medium;&quot;&gt;En el cielo, las minas también eligen a los músicos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/12/celos-en-el-cielo.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://3.bp.blogspot.com/-Wgzot7wgfNM/WjHrYb1NHPI/AAAAAAAACGk/my22JYIoYG0KnvhZB7giqatf6C95gA5gwCLcBGAs/s72-c/2.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-5930199416907607897</guid><pubDate>Wed, 06 Dec 2017 22:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-12-06T19:23:43.114-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>¿Qué pasa con la alternancia?</title><description>&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La interpretación de la ley formulada por el oficialismo boliviano para que el presidente Evo Morales pueda volver a presentarse en los próximos comicios generó un fuerte debate en torno a la supuesta perpetuación en el poder del mandatario.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Algunos se refieren a los sistemas europeos en los que los políticos pueden presentarse indefinidamente en cargos de liderazgo, otros recuerdan las oscuras consecuencias de la perpetuación en el poder.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Es un debate interesante y válido. Sin embargo, la izquierda, o el progresismo, o el socialismo, o como se quiera llamar a las corrientes alternativas surgidas en Latinoamérica con el nuevo milenio se deben una discusión más profunda: ¿Qué pasa con la alternancia?&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La permanencia de los líderes progresistas de la región en el poder desnuda la poca capacidad de los movimientos alternativos de generar dirigentes que puedan discutir el liderazgo, que lo cuestionen, que lo asalten.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Si bien es cierto que el debate político es mucho más rico y enriquecedor en la izquierda que en la derecha, también es verdad que la izquierda, pese a su efervescencia política, no genera líderes y suele encolumnarse detrás de proyectos que terminan por convertirse en personalistas.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Ejemplos recientes, sobran. Dilma Rousseff debe ser de los cuadros políticos más importantes de la historia latinoamericana. Sin embargo, fue echada de la presidencia mediante una medida burda, que no obstante contó con un fuerte apoyo popular. Y ahora el PT depende del regreso de Lula para subsistir.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El kirchnerismo en Argentina ya parte de un inconveniente: su ismo surge de un apellido (más personalista, imposible). Pero cuando Cristina ya no podía presentarse, optó por Daniel Scioli, un dirigente cercano al movimiento, fiel al movimiento, pero ideológicamente a kilómetros del movimiento.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;En Ecuador, la progresista Alianza País se ha quebrado, dejando al presidente Lenin Moreno a un costado y su predecesor, Rafael Correa, por el otro.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Resulta curioso cómo un sector político en el que el debate político es rico e intenso, en el que la juventud suele tener un papel preponderante y la militancia se impulsa y premia, no genera cuadros para acelerar la alternancia, mientras que la derecha, que propone la antipolítica, que premia la despolitización y castiga la militancia, cuenta con una notable facilidad para encontrar líderes.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;¿Será que los líderes de la derecha no son en realidad los líderes? Es posible, pero así y todo, la alternancia en la derecha es mucho más sencilla que en el progresismo, o izquierda o neosocialismo, o como se le quiera llamar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/12/que-pasa-con-la-alternancia.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-5702715450779063356</guid><pubDate>Thu, 16 Nov 2017 03:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-11-16T00:19:07.381-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>El Cronista Opina: ¿Qué hacía LaDavid en Níger?</title><description>&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;LaDavid Johnson era el nombre de uno de los cuatro soldados estadounidenses fallecidos en Níger, cerca de la frontera con Malí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LaDavid Johnson era el nombre que el presidente estadounidense Donald Trump olvidó mientras daba el pésame a la viuda, en un furcio que se transformó en “la noticia” de las últimas semanas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el error de Trump y el escándalo posterior a semejante barbaridad desvió la atención de la cuestión más acuciante: ¿qué hacían esos tipos en Níger?&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La muerte de Johnson reveló en primer lugar que el presidente hace uso y abuso de una de las prerrogativas cedidas por el Congreso al Ejecutivo tras los atentados del 11S, en 2001. Esto es la posibilidad de enviar misiones militares al extranjero sin rendir cuentas al poder legislativo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, los congresistas encargados de supervisar al Pentágono no tenían conocimiento de la presencia estadounidense en Níger y por ello se abrió el debate sobre la necesidad de un mayor control en estos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, además del descontrol en el despliegue de fuerzas militares, y en un debate que adquiere fuerza porque Trump es el presidente, como si George W. Bush y Barack Obama fueran pacifistas, la discusión en torno al tema blanqueó la cantidad de fuerzas que tiene desplegada la primera potencia militar en todo el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a los datos oficiales, Estados Unidos tiene desplegados en el extranjero a más de 240.000 soldados. Pero se calcula que esa cifra es superior, pues habría otros 40.000 enviados en misiones secretas, sobre los cuales el Pentágono no ofrece datos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos 240.000 soldados están en 172 países. Tomando en cuenta que los Estados miembro de la ONU son 193, Estados Unidos tiene presencia militar en el 90% de los países formalmente reconocidos por el organismo multilateral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, claro, hay otros 40.000 que podrían estar en cualquier parte cumpliendo con misiones secretas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordando las filtraciones conocidas tiempo atrás sobre los programas de espionaje de extranjeros, tanto rivales como aliados, llevado a cabo por distintas agencias estadounidenses, queda en evidencia la preponderancia militar y el objetivo de ese predominio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de los idealismos cinematográficos que caricaturizan a Estados Unidos como un país que lucha contra las injusticias, que trasciende las fronteras exportando ideales liberales y democráticos, queda bastante claro que los desmedidos esfuerzos de la primera potencia mundial por mantener su predominio militar tienen una razón bastante fundamentada: la naturaleza de su dominio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá del predominio económico, del vanguardismo tecnológico, del liderazgo productivo, Estados Unidos es esencialmente un país militarizado que ejerce su predominio mostrando los músculos. En particular, luego de los ataques a las Torres Gemelas. &lt;/span&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/11/el-cronista-opina-que-hacia-ladavid-en.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-2530791624050223640</guid><pubDate>Fri, 14 Apr 2017 05:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-04-14T02:08:29.443-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuentos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Sandía y vino tinto</category><title>Sandía y Vino Tinto</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://3.bp.blogspot.com/--_tumTcj_w4/WPBUS6fhqCI/AAAAAAAAA6o/xzn6Dwx-SE8xl0pr8e1mJwiZVyVL2uFMwCLcB/s1600/Sand%25C3%25ADa%2By%2Bvino%2Btinto.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;299&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/--_tumTcj_w4/WPBUS6fhqCI/AAAAAAAAA6o/xzn6Dwx-SE8xl0pr8e1mJwiZVyVL2uFMwCLcB/s640/Sand%25C3%25ADa%2By%2Bvino%2Btinto.png&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; El mozo subía a declarar lentamente, arrastrando los pies, como tratando de demorar su turno. Tenía los ojos bien abiertos, las cejas algo arqueadas y evitaba fijar la mirada, que iba del juez a su abogado, de su abogado al juez, del juez a la familia de la víctima, de la familia de la víctima a su abogado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Miraba para todos lados, salvo hacia el fiscal, cuya imponente figura, enfundada en un lustroso traje, lo desafiaba siguiéndolo con la misma expresión que debe poner el tiburón cuando va a cazar a su presa. Él lo notaba, no hace falta mirar a alguien para saber cómo lo está mirando a uno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Llegó al estrado, dio media vuelta en sí mismo y se sentó en ese odioso banquito. El único traje que tenía, de color marrón, le quedaba un poco grande. Se le formaban plieges en la zona de los huevos, las botamangas tocaban el piso y el saco, abierto, abrazaba el banquito dando la sensación de que el mozo tenía seis piernas, cuatro de madera y dos de carne y hueso.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; El fiscal se le acercó lentamente, de modo teatral, comiéndolo con los ojos. Faltaba el &lt;i&gt;¡chan, chan, chan, chan!&lt;/i&gt; de Tiburón y la escena estaba completa. El mozo esta vez no podía escapar, y perdió el primer duelo: no pudo sostenerle la mirada. El fiscal se regodeaba en ese pequeño truinfo, que advertía una victoria aplastante.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Señor Torres!- el fiscal se movía lentamente, con las manos detrás de la espalda y la cabeza hacia adelante cuando estaba callado, y se quedaba quieto y movía aparatosamente las manos cuando hablaba- En primer lugar, quiero dejar en claro una cuestión: ¿usted admite haber servido al difunto Correa una ración de vino tinto y sandía?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -S-sí, señor.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -Bien, es importante empezar por lo importante, valga la redundancia- giro teatral hacia el público, y breve silencio esperando alguna risa que nunca llegó, nuevo giro de resignación-. Bueno, decía que es importante que usted admita haber servido la ración mortífera. Ahora, por favor, recuerde que ha jurado decir la verdad, ¿usted estaba consciente de que la combinación de la sandía y el vino tinto puede resultar mortífera?  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Torres abrió grande los ojos, era la enésima vez que explicaba lo mismo, pero nunca estuvo tan nervioso como en esa oportunidad. -Mire, yo había escuchado eso, por supuesto, creo que todo el mundo lo sabe, pero creí que era un mito, nomás...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Nadie le preguntó sobre sus opiniones, señor Torres!, responda sólo a la pregunta, por favor, ¿sabía o no sabía que la sandía y el vino tinto, combinados, pueden causar la muerte?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;-Sí, señor, lo sabía, ¡pero creía que era un mito!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Evidentemente no lo es, señor Torres!, ya ve lo que le pasó al difunto Correa por su negligencia- el fiscal giró en sí mismo con una mano apoyada sobre el mentón y la otra sosteniendo el codo. Miraba hacia el piso y demostraba una concentración suprema. Volvió a girar, como si se le hubiera ocurrido algo de pronto, y avanzó con celeridad hacia Torres, quien instintivamente se inclinó hacia atrás, tanto que casi se cae de la silla.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -Usted me dijo que pensó que era un mito, ¿verdad, señor Torres?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -S-sí, señor.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¿Y por qué cuando recibió la orden del finado Correa entró a la cocina burlándose? Cito las palabras, señor juez,  &#39;&lt;i&gt;el gordo de la mesa 12 pidió sandía y vino tinto... ¡está boleta!&lt;/i&gt;&#39;.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Torres enmudeció y abrió tanto los ojos que parecía que iban a saltar de su rostro para huir y nunca más regresar. -Y-yo nunca dije eso, señor- musitó suspirando.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¿Niega que no hizo ese comentario ante Alfonso Cárdenas, el ayudante de cocinero del restaurante para el que usted trabaja?  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-cLdIvIU8kt0/WPBYmOqw9AI/AAAAAAAAA60/s6DEWtsqwuMT8aQJI2xcNxe4Vi5Ac5o4wCLcB/s1600/abogado-en-juicio_1304534705_img.gif&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-cLdIvIU8kt0/WPBYmOqw9AI/AAAAAAAAA60/s6DEWtsqwuMT8aQJI2xcNxe4Vi5Ac5o4wCLcB/s200/abogado-en-juicio_1304534705_img.gif&quot; width=&quot;196&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Fuente:&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://www.colorearjunior.com/colorear-y-pintar-abogado-en-juicio_89835.html&quot;&gt;colorearjunior.com&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;El fiscal estaba en el cenit de su trabajo. Cámaras de televisión, decenas de periodistas, un numeroso público curioso por la naturaleza del caso y él en el centro de la escena, como el mejor abogado de las series estadounidenses, destripando a un acusado y ganando un caso imposible. Era la primera vez que tenía semejante nivel de exposición y no le disgustaba para nada, al contrario, sentía una corriente orgásmica que le recorría todo el cuerpo, una sensación de placer nunca antes experimentada, ni siquiera en el nacimiento de sus hijos.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp; &#39;Saliste en la tele&#39;&lt;/i&gt;, era la frase que más había escuchado desde el día anterior, tras una breve conferencia de prensa que había brindado a varios canales de TV y radios, ante el comienzo del juicio.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; La exposición primero lo había perturbado un poco, pero cuando observó que recibía un nuevo trato, el de una celebridad, y que gente que no lo conocía lo miraba con curiosidad, lo dominó la excitación. En sólo 24 horas, compró un nuevo traje, anteojos más modernos para reemplazar a aquel horrible armatoste que le cubría la mitad de la cara y cambió el peinado, ahora su cabello negro estaba prolijamente hacia atrás, ayudado por una generosa cantidad de gomina.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Yo nunca dije eso, señor, Alfonso está inventando todo!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -Si usted me dijo hace unos momentos que tenía conocimiento del problema, que sabía que si servía sandía con vino tinto ponía en riesgo la vida de un cliente, ¿por qué he de creerle que no hizo algún comentario?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Porque yo nunca creí que ese mito fuera cierto!, ¿cómo voy a pensar que alguien puede morirse por eso?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Porque usted sabía que hacía mal, porque usted tenía conocimiento del mal que estaba causando, porque eso es lo fáctico, porque usted mismo lo admitió! Entonces -suspiro teatral, mirada oscilante entre el público, el juez y el acusado-, yo sé que usted sabía que la sandía y el vino tinto son nocivos. Sé, por un testigo que pronto se va sentar en ese mismo asiento, que usted hizo un comentario, confirmando que sabía del problema y hasta burlándose de la víctima por su peso. Yo sé todas esas cosas que lo implican seriamente, mi amigo. Ahora usted jura y perjura que nunca se burló del gord... del difunto Correa y se ubica en la perversa comodidad de enfrentar una palabra contra la otra. Pero le digo, mi amigo, que lo voy a carear con Alfonso y no sólo eso, le digo que el solo hecho de que usted haya sabido que la sandía y el vino tinto hacen mal lo convierte en culpable, aunque no haya hecho un comentario despectivo. El comentario no es más que un agravante. Por eso le repito, ¿usted ratifica bajo juramento que nunca se burló del gord... del difunto Correa?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; El mozo juró. El miedo seguía al acecho, pero en su interior crecía un fuego que le quemaba las entrañas. Era bronca. No odio, no dolor, no pena, no enojo, era bronca lisa y llana. Eran ganas de agarrar a Alfonso del cogote y molerlo a trompadas, no matarlo, no cortarle un miembro, no torturarlo, sólo cagarlo a trompadas, como se agarran en un partido de fútbol o a la salida de la escuela. Bajarle un par de dientes, inflarle el pómulo con un globo morado y romperle el tabique de la nariz. Cagarlo a trompadas.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Alfonso fue uno de los más resentidos porque el mozo se ganó a Agustina, la mujer más linda del restaurante, a la que todos veneraban como a una Diosa pero ninguno la trató como a una humana. El mozo fue el único en hacerlo y tuvo su merecido premio.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Pero Alfonso no estaba contento. Apenas llegó Agustina al restaurante, acudió a una de las tretas más bajas del hombre cuando la atención de una señorita está en juego, el amor. Alfonso decía haberse enamorado de Agustina. De ese modo, neutralizaba a sus rivales bajo el postulado de que los amigos no compiten por una mujer si uno de ellos está enamorado. Pero en este caso, la movida de Alfonso era un tanto desesperada, pues estaba casado. Por lo tanto, el código de amistad no tenía vigor si el presunto enamorado tenía a una esposa de la que no pensaba separarse.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; La regla no escrita del enamorado existía no sólo porque el amor es un sentimiento poderoso, sino por consideración al amigo que, al estar enamorado, quería compartir su vida con la dama en cuestión. Los que no lo estaban sólo querían unos minutos de placer. Alfonso estaba casado y además su declaración era poco creíble, por cuanto apenas si había intercambiado un par de palabras con Agustina.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Al mozo no le pareció digna de respeto la declaración, al contrario, la consideró indigna, y por lo tanto no cesó en sus lances con Agustina, hasta que tuvo éxito. Si hubiera sabido que las consecuencias serían nefastas al punto de que le ganarían un falso testimonio que podría mandarlo a la cárcel, quizá se lo habría pensado dos veces.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -Juro que no hice ese comentario-, respondió el mozo, corrigiendo su primer juramento.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -Que conste en actas que el señor ha negado tal comentario, que juró por lo más sagrado que nunca se burló del difunto Correa...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡No! Yo no dije que no me haya burlado del gordo, dije que no hice un comentario sobre la sandía y el vino tinto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Un murmullo recorrió el tribunal. El juez miró al mozo con severidad y el fiscal se regodeó en su triunfo. Lo tenía en la palma de su mano.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Dio un lento rodeo entre el banquillo de los testigos y su escritorio, meneando la cabeza y asegurándose de captar la atención, y volvió a toda velocidad hacia el mozo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Primero dice que no habló, luego que habló pero que no dijo lo que dijo!, usted está metido en un gran lío, mi amigo. Es una máquina de contradecirse, por decirlo de algún modo- dio media vuelta y se dirigió al público-, damas y caballeros, señor juez, ustedes lo han escuchado, este señor dice y se desdice con un descaro insultante. Cree que está con sus amigotes en la cocina del restaurante, donde al parecer se burla de la tragedia, del dolor de los demás. Repito una vez más, ¿hizo o no hizo algún comentario sobre el pobre gordo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -Hice un comentario, pero no hablé de la sandía y el vino tinto, eso es lo que yo...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; -¡Ah bueno, ahora el señor admite haber hecho un comentario! Espero que todos hayan escuchado con claridad la contundencia de estas declaraciones. El señor Torres, un mozo con más de 20 años de experiencia, le sirvió sandía y vino tinto a un hombre, sabiendo que era una mezcla mortífera. Y, para colmo de males, se burló del finado en la cocina. Creo que no hay más que decir. Señor Torres, puede usted retirarse.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Torres dejó el banquillo devastado. No era una luz, pero no lo necesitaba para saber que se le venía la noche, que no tenía salida de ese insólito embrollo. Sentía que la suerte estaba echada, y no había errado en su deducción.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://i0.wp.com/www.8300.com.ar/wp-content/uploads/2013/12/justicia-martillo-dibujo-300x292.jpg?resize=350%2C200&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;113&quot; src=&quot;https://i0.wp.com/www.8300.com.ar/wp-content/uploads/2013/12/justicia-martillo-dibujo-300x292.jpg?resize=350%2C200&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Fuente:&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://www.8300.com.ar/2013/09/13/la-idea-del-juicio-oral/&quot;&gt;8300.com.ar&lt;/a&gt;&lt;span id=&quot;goog_1272579952&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id=&quot;goog_1272579953&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;https://www.blogger.com/&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;El caso fue célebre, el primero de su tipo, mas no el último. En los siguientes años, decenas de mozos fueron enjuiciados por servir sandía con vino tinto, en una dinámica que se transformó en un lucrativo negocio, en el cual cientos de personas iban a los restaurantes, pedían la combinación fatal, simulaban un dolor de muerte y después demandaban al establecimiento y al desgraciado que les entregó el juicio en bandeja.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Al mozo lo condenaron de homicidio culposo simple, por lo tanto zafó de la prisión, pero el estigma lo persiguió por años. Nunca más pudo volver a hacer lo que sabía, servir mesas, y le costó encontrar trabajo. La desesperación lo llevó a integrar una banda que asaltó un supermercado, pero su esencia amable (aptitud fundamental para un mozo) lo traicionó en pleno atraco. Mientras sus compinches huían con el botín, Torres se detuvo a ayudar a una vieja que se había caído, y el encargado del supermercado lo hirió de un escopetazo. Fue a la cárcel por cinco años.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; El fiscal cobró la notoriedad pública que buscaba gracias al caso. Pocos años después fue elegido como Fiscal Anticorrupción y lanzó su carrera política.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 150%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; En plena campaña por la intendencia de Córdoba, fue hallado muerto de un tiro en la frente. A su lado, había una servilleta blanca con las iniciales L.M. Algunos especialistas en casos policiales creyeron que el hecho fue obra de la Liga de los Mozos, una organización secreta que reúne y protege a los trabajadores de la bandeja. Hace años, ellos fueron los encargados de hacer circular un rumor que se transformó en dicho popular: &lt;i&gt;nunca te enfrentes a un mozo, porque puede mearte la sopa&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/04/el-mozo-subia-adeclarar-lentamente.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://3.bp.blogspot.com/--_tumTcj_w4/WPBUS6fhqCI/AAAAAAAAA6o/xzn6Dwx-SE8xl0pr8e1mJwiZVyVL2uFMwCLcB/s72-c/Sand%25C3%25ADa%2By%2Bvino%2Btinto.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-8313327317219412005</guid><pubDate>Fri, 31 Mar 2017 15:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-03-31T12:53:49.399-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Venezuela</category><title>Golpes</title><description>En la madrugada del 28 de junio de 2009, el presidente hondureño Manuel Zelaya era asaltado en su hogar por una fuerza militar que, a punta de pistola, lo secuestró junto a su esposa y lo sacó del país en un helicóptero.&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Fue el primero de una serie de golpes blandos, liderados por una fuerza republicana, el Congreso, contra el ejecutivo. Fue la reacción de la derecha contra los gobiernos progresistas, ante la imposibilidad de superarlos por las urnas.&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El 21 de junio de 2012 el Congreso paraguayo aprobaba la realización de juicio político al presidente Fernando Lugo por la masacre de Curuguaty.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;En tiempo récord, el Parlamento concretó el juicio político y el 22 de junio destituyó al presidente Lugo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El 31 de agosto de 2016, Dilma Rousseff era destituida luego de un largo y vergonzoso proceso liderado por la oposición de derecha, liderada por Eduardo Cunha, ya condenado a 15 años de prisión por corrupto.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La sucedió el vicepresidente, Michel Temer, a cargo de uno de los gabinetes más impresentables de Latinoamérica.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Estos son los casos en los que la destitución culminó con éxito, en una modalidad de golpe blando que se repitió en varias oportunidades en el nuevo milenio: sin la participación directa de las Fuerzas Armadas, sino a través del Congreso, liderado por fuerzas opositoras al ejecutivo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Esta modalidad otorgaba un halo de presunta legalidad a las destituciones, la suficiente como para que los sectores afines a los golpistas inventaran excusas más o menos lógicas y evadieran referencias directas a un golpe de Estado.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Pero lo fueron. Sin lugar a dudas, lo de Paraguay, Honduras y Brasil fueron golpes de Estado, movilizados por la población civil, liderados por la oposición política, mediante vericuetos legales en procesos realmente vergonzosos.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;b&gt;Venezuela y el golpe&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El gobierno de Nicolás Maduro afronta serios inconvenientes económicos y sociales, y su popularidad ha mermado considerablemente, al punto que perdió las elecciones de medio término por una importante diferencia.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Con pocas perspectivas de permanecer en el poder, ante una parálisis preocupante por el empate técnico ante un Congreso empeñado en lograr la destitución, acosado por la presión internacional y por una región que ya dejó de ser progresista para inclinarse, casi sin escalas, hacia el conservadurismo más rancio, el gobierno venezolano acudió a argucias legales para derribar un poder republicano. Y eso, es &lt;b&gt;golpista&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;¿Atenuantes? Sí, muchos. La naturaleza de una oposición variopinta, casi circense, unida bajo el espanto al chavismo y golpista por convicción. La agresión permanente de parte del establishment mundial, demonizando procesos democráticos y ocultando triunfos sociales (especialmente en la primera parte del chavismo). El acoso de gobiernos vecinos que deberían ser aliados. El rechazo a la integración venezolana a espacios regionales.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Atenuantes hay a montones, pero eso no justifica de ningún modo que dos de los tres poderes republicanos avancen sobre el restante, si el análisis parte de la democracia como piso de aceptación. Ni siquiera teniendo en cuenta el espíritu poco proclive a los valores democráticos de la oposición.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Si antes fue condenable, hoy también es condenable. Lo interesante, al hacer un rápido análisis mediático, es que el efecto inverso no se dio con tanta naturalidad. Lo que hoy se calificó como un GOLPE, así con mayúsculas; lo que hoy motivó análisis encendidos, retiro de embajadores, críticas veladas, lo que sirvió como una oportunidad para atacar a todas las fuerzas progresistas del mundo, ayer no fue lo mismo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Sería interesante que el criterio se unificara en todos los sentidos. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/03/golpes.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-8049918906967410822</guid><pubDate>Sun, 26 Mar 2017 06:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-03-26T03:44:19.225-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">24 de marzo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>24 de Marzo: el verdadero curro</title><description>&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-IfXWkvAjXDo/WNdh9pO2uLI/AAAAAAAAA5w/9wXAIGjXqCQG2QFE72wrZ_iaxa8Mkk4iQCLcB/s1600/marcha%2Bgolpe.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;206&quot; src=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-IfXWkvAjXDo/WNdh9pO2uLI/AAAAAAAAA5w/9wXAIGjXqCQG2QFE72wrZ_iaxa8Mkk4iQCLcB/s320/marcha%2Bgolpe.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Foto: &lt;a href=&quot;http://correodelsur.com/mundo/20170325_conmemoran-los-41-anos-de-golpe-militar-argentino.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Correo del Sur&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El gobierno nacional resumió su discurso ante la movilización que se le venía por el 24 de marzo bajo dos tópicos comunicacionales: una preocupación light por la materia (obligada por la presión social, punto para el pueblo) y la crítica al kirchnerismo por hacer de la lucha por la memoria histórica un caballito de batalla electoral, no exento de denuncias por corrupción en el camino. Hay un tercer pilar que han usado pero que de momento no le ha funcionado: el negacionismo.&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Bajo el lema “terminar con el curro de los Derechos Humanos” y otras frases similares, el gobierno reaccionario de Mauricio Macri trató de deconstruir el poderoso entramado político, institucional y social generado alrededor de la lucha por la memoria histórica, liderado por organizaciones que quizá cometieron el error de quedar demasiado pegadas al kirchnerismo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;En paralelo a la separación entre los “derechos humanos decentes” de los “derechos humanos corruptos”, el gobierno se tiró un lance por reescribir la historia, por cambiarla por una historia más acorde a su génesis ideológico: no son 30,000, fue una guerra.   &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Afortunadamente, esa idea tuvo que hacerse momentáneamente relegada (prohibido bajar la guardia porque nunca van a dejarla a un lado) ante la soberbia demostración popular en las marchas del 24 de marzo a lo largo y ancho del país y cuando María Eugenia Vidal se reunió en buenos términos con Estela de Carlotto. Por el lado del oficialismo (al menos una parte), es una señal de que, les guste o no les guste, van a tener que seguir trabajando por la Memoria Histórica. En cuanto a Abuelas, fue un gesto inteligente. Más allá de las diferencias, hay que marcarle la cancha al gobierno: el Estado no puede desentenderse de lo que pasó en los años de plomo, y el camino para llegar a la verdad son las organizaciones defensoras de los derechos humanos.   &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Pero volviendo al enfrentamiento con el kirchnerismo, acaso la única arma electoral que tiene el oficialismo a la mano, el gobierno apostó con fuerza en esta fecha insistiendo con el speach del “curro de los derechos humanos”.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La frase apuntó en especial a Madres de Plaza de Mayo y las acusaciones por desvíos de fondos públicos y a la sensación que recorre por algunos argentinos: que la gente que lucha por la Memoria Histórica es acomodaticia y busca en realidad succionar fondos de la teta del Estado.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La afirmación por el curro de los derechos humanos es, no obstante, una contradicción que tarde o temprano puede volver a golpear al gobierno como un boomerang, toda vez que se analice con algo de cordura quiénes fueron los actores que realmente se beneficiaron por lo ocurrido en aquellos años.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Y la conclusión, la primera, la más sanguínea pero no por ello apresurada, apunta a una dirección bastante clara. Dos de los actores políticos y sociales más importantes de la actualidad progresaron de forma decisiva gracias a los gobiernos militares. De hecho, son lo que son gracias al aporte recibido por los dictadores.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-bS88Fdh2ne0/WNdjCZkz9gI/AAAAAAAAA54/xS7XvKQFLYMtzG17K7gdfvmhWDrlEZFWACLcB/s1600/marcha%2Bgolpe1.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;260&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-bS88Fdh2ne0/WNdjCZkz9gI/AAAAAAAAA54/xS7XvKQFLYMtzG17K7gdfvmhWDrlEZFWACLcB/s640/marcha%2Bgolpe1.png&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Foto: &lt;a href=&quot;http://www.chacabuconoticias.com.ar/2017/03/nacionales/una-multitud-asistio-a-plaza-de-mayo-al-cumplirse-41-anos-del-golpe-de-estado-de-1976/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Chacabuco Noticias&lt;/a&gt;.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;i&gt;Papá Franco&lt;/i&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El padre de Mauricio Macri, Franco, comenzó a construir su emporio durante la dictadura de Onganía y la fortaleció hasta convertirse en uno de los empresarios más importantes del país durante la última dictadura.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La resultante de aquellos años es nada más y nada menos que un presidente: el nene, Mauricio, y uno de los grupos económicos que más y mejor han construido sus relaciones con el Estado desde el regreso de la democracia.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;i&gt;Papel Prensa&lt;/i&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Sin la espuria apropiación de Papel Prensa, posiblemente Clarín no podría haber construido el emporio que fortaleció gracias a Menem, en primera instancia, y Kirchner, antes de la pelea de 2008 (el gobierno K aprobó la fusión Multicanal-Cablevisión, dándole a Clarín el monopolio del cable en la Argentina).&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Personalmente, no conozco otro país democrático en el que un grupo económico tenga el monopolio de la televisión por cable y sea dueño de los medios gráficos, televisivos y radiofónicos más importantes a nivel nacional y a nivel local en varias ciudades secundarias, logrando una concentración tan espectacular como inadmisible.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Macri y Clarín son apenas dos muestras de quiénes fueron los que realmente se beneficiaron gracias a lo sucedido en aquellos años. De cuál fue el verdadero curro, porque hay que tener en cuenta un factor determinante: los miles de desaparecidos, asesinados y torturados fueron la consecuencia más funesta de una dictadura, pero no el objetivo final.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La violencia fue un canal, una herramienta para conseguir el verdadero objetivo de la dictadura: refundar al país. Destruirlo y volverlo a construir desde los cimientos. Sacar como sea a todo aquello  considerado indeseado; eliminar de raíz varias generaciones de dirigentes, procurando sentar las bases para que en el futuro no vuelvan a generarse; modificar la pertenencia de los recursos que ya no le pertenecían a los socios de la dictadura; configurar una estructura socioeconómica sólida y estática que se perpetúe en el tiempo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Que dos de los protagonistas más influyentes de la actualidad argentina expliquen esa influencia a partir de sus respectivas alianzas con ese gobierno militar, es una muestra de la magnitud del plan de refundación.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Que cientos de miles de personas tome las calles en un grito unido, es una muestra de que afortunadamente esa refundación no ha triunfado.&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/03/24-de-marzo-el-verdadero-curro.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://4.bp.blogspot.com/-IfXWkvAjXDo/WNdh9pO2uLI/AAAAAAAAA5w/9wXAIGjXqCQG2QFE72wrZ_iaxa8Mkk4iQCLcB/s72-c/marcha%2Bgolpe.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-6588906284327934607</guid><pubDate>Thu, 16 Mar 2017 05:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-03-16T02:04:40.269-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuentos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">La Epifanía</category><title>La Epifanía</title><description>&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;El pasillo del quinto piso del remozado Hospital Córdoba brillaba con un destello celestial, o al menos con la idea blanquecina que tenemos del cielo. Las luces blancas se fundían sobre el blanco de las paredes, los mosaicos, las vestimentas del personal y las fundas de las camillas estacionadas en los costados del pasillo hasta formar una masa uniformemente blanca, insoportablemente blanca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-zT1MkMi7RiA/WMoZXTK3C5I/AAAAAAAAA44/9Al2zw0w_iwp5RSfbghYnNWiHUUY2MKdQCLcB/s1600/hospital%2Bc%25C3%25B3rdoba.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;264&quot; src=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-zT1MkMi7RiA/WMoZXTK3C5I/AAAAAAAAA44/9Al2zw0w_iwp5RSfbghYnNWiHUUY2MKdQCLcB/s640/hospital%2Bc%25C3%25B3rdoba.png&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Los únicos colores estaban en las caras de los portadores del blanco y en un desubicado, yo, que caminaba asqueado de tanto blanco con un horrible pullover rojo carmesí con cuello tortuga. Pero el sentimiento de oveja roja en un rebaño celestial era menos perturbador que la sensación insoportable de estar en el cielo. Si yo fuese a internarme en un hospital, preferiría un entorno más bien terrenal, hasta mugriento, lejos del blanco y de cualquier identificación, por más nimia que sea, con el Reino de los Cielos. Si blanco es cielo, a mí dame marrón oscuro, aunque al pobre marrón se lo asocie con la mugre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;El blanco, uno de los colores más presumidos, implica pulcritud, limpieza, ausencia de impurezas. Por lo tanto, esa blancura insoportable a mis ojos, y tenebrosa a mi mente, pretendía emular la limpieza perfecta, la virginidad del velo de las novias, y no el cielo, ni la muerte. Pero para mí, el blanco es angelical, y angelical es el cielo. Y si me internan en un hospital, aunque sea por un pedo atravesado, no me interesa en lo más mínimo sentirme cerca del cielo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;La perturbación era tan fuerte que me afectaba aun siendo yo un simple visitante de pullover rojo con cuello de tortuga, un bichito colorado que no llamaba la atención de ninguna de esas caras que flotaban sobre la masa blanca, que caminaba jadeando porque no quiso esperar el ascensor de puro impaciente, y que sólo iba a ver cómo estaba su amigo, un filósofo atribulado por los males del universo, a quien en plena reflexión mística un automóvil lo levantó por los aires y lo dejó culo contra el suelo, con una pata en el cielo y la otra pata en esa emulación desesperante del celestial infinito. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Pero cualquier tribulación sobre mis temores o el funcionamiento de mis pulmones fueron rápidamente olvidados cuando vi los despojos de Aníbal, mi amigo, la razón de mi tortuosa visita. Dos enormes cicatrices dibujaban un mapa medieval sobre el cráneo desnudo, reemplazando una célebre mata negra y lacia, y una enorme hematoma teñía el ojo y pómulos derechos de tonos violáceos y amarillentos, que en otro contexto, como un amanecer, podrían haber sido poéticos, pero puestos allí, le deformaban la cara. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Justo cuando estaba por pensar en la magnitud de los significados semióticos, por qué esos colores son hermosos en un amanecer y horribles en un rostro golpeado, Aníbal se distinguió de la marea blanca con una sonrisa, de las más espantosas que vi en mi vida. Era una sonrisa drogada, adolorida; una sonrisa de ojos cansados y llorosos; una sonrisa incompleta porque ahí, adelante, a Aníbal le faltaban un par de dientes. Era una sonrisa llamativa, la primera actriz de un teatro de lesiones que por poco no me impide seguir viendo ese lastimoso panorama, porque Aníbal tenía también el brazo y pierna derechos inmovilizados por sendos yesos que ocultaban tornillos y operaciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Su situación entonces no ofrecía motivos para el jolgorio, pero extrañamente su ánimo era muy bueno. Al verme, sacudió el brazo bueno y me ofreció su sonrisa incompleta sin complejos. Yo supuse que se sentía afortunado porque, al fin y al cabo, la había sacado barata. El violento accidente le dejó el recuerdo de sus besos al pavimento y algunos achaques que, teniendo en cuenta el contexto, eran menores. Pero pronto descubrí que el alivio de encontrarse con vida y más o menos entero no era la fuente de esa inoportuna alegría. Entre porrazo y porrazo, Aníbal había vivido una epifanía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;La primera vez que mencionó la palabra epifanía, me alegré. Creía que por fin se había dado por enterado de sus problemas, que eran muchos y bastante jodidos. Que por fin se afeitaría esa pelusa desagradable que perseveraba en sus mejillas, porque siempre fue lampiño, que sacaría el título de filosofía que adornaba las paredes desnudas del desvencijado departamentito que ocupaba en Yapeyú, un humilde barrio cordobés, y se pondría a  laburar en algo que le gustara y que duraría en ese trabajo por lo menos un par de años, sin que un patrón lo echase de una patada en el culo, cansado de sus rezongos existenciales para justificar el olvido de un encargo, o de sus argumentos anticapitalistas para explicar por qué se robaba el dinero de la caja. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Aníbal era un buscavidas disfrazado de intelectual atormentado, era un Bukowski que no sabía escribir y que solía hablar huevadas, una tras otra. Era un ser torturado y malhumorado, que acudía insistentemente al deporte nacional argentino, la queja, para evitar un mea culpa tan necesario como inevitable. Era un tipo que empleaba buena parte de su tiempo y de su conocimiento en hurgar en argumentos de los más extraños para tercerizar responsabilidades; era un privatizador de la culpa, experto en encontrar demonios y conspiraciones que evitaban su progreso y le permitían salir indemne de las cagadas que se mandaba; como si el mundo, el destino, Dios o quién fuera estuvieran preocupados por cagarle la vida, una y otra vez. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Uno de sus delirios predilectos contra el mundo lo situaba, con amarga soberbia, como el paladín de la belleza. Un superhéroe trágico que defendía solito la importancia simbólica de la belleza en sociedades que se entregaban a la eficiencia como grupies a un músico famoso. Él no era un ser humano eficiente, él era como Sócrates, siempre se comparaba con Sócrates (aunque nunca supe qué tenía de lindo Sócrates, yo no soy de esos que leen), quien ni siquiera escribió una línea sobre un papel, sino que dedicó todo su esfuerzo a pensar sentado en un banquito y logró que sus palabras trascendieran al tiempo. Y alguien, suponía Aníbal, le pagaba la comida, porque ni siquiera Sócrates podría vivir de sus palabras. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;Hoy&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;,&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;un pensador es un vago, un paria, un outsider de la sociedad que si no logra transformar sus ideas en un proyecto concreto que reporte un beneficio tangible es un perdedor&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;, protestaba desde su blog contestatario, que leíamos dos o tres amigos. Por eso él era un perdedor, por eso andaba sin un peso, porque su misión en el mundo era cambiar el mundo, nada menos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Esa postura, tan adolescentoide, tan irracional, tan pelotuda, nos estaba cansando. Nosotros, sus amigos, tratábamos de aguantarlo como podíamos, aunque cada vez nos resultaba más difícil. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Aníbal, en su papel de desencantado, de Quijote simbólico, de Superman del inconsciente colectivo, era insoportable. Para sostener su fracaso, para seguir viviendo en el país de Alicia y evitar autocríticas, Aníbal odiaba a todo y a todos. Era de esos tipos que pueden encontrar un defecto hasta en los pedos de un bebé; capaces de renegar porque su equipo salió campeón; buscadores de pensadores y frases pseudointelgentes para cagar el sentido de un chiste; ácidos como el limón y negativos como el culo de una pila. El personaje del intelectual carcomido por las miserias humanas, el del hombre sensible dolineano que luchaba contra la dictadura de la eficiencia desde una tribuna de veinte centímetros construida con cartas de póker, le había robado el alma y no había forma de sacarlo de ese lugar. Casi no sonreía, y si lo hacía era una sonrisa maligna, irónica, manchada de críticas ácidas y puteadas sutiles. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Tanto enojo, tanta ironía, tanta acidez, tanto despecho contra el mundo, tanto llanto irracional de enamorado ya nos tenía hinchados las pelotas. Nosotros, sus amigos, éramos adultos y lidiábamos con problemas adultos, como pagar la luz o mandar a los chicos a la escuela, y él seguía con la diatriba de luchar contra los demonios ocultos del mundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;La diferencia, entonces, era inevitable; la bifurcada, profunda y odiosa. Nosotros, los amigos de toda la vida, los que nos conocimos en el club del barrio a tan corta edad que ni siquiera necesitábamos de esas estúpidas coincidencias que necesitan los adultos para ser amigos, le dábamos la espalda a un integrante original de la barra. A un petiso de pelo morocho y lacio que se había transformado en un pequeño forúnculo, de esos que torturan sin importar la postura que uno adopte, de esos que duelen las 24 horas y los siete días de la semana, hasta que uno se lo quita de encima con un bisturí. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Esa grieta se había tornado tan profunda que fui el único en visitarlo en el hospital, y el único en ser testigo presencial de su epifanía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Entusiasmado, y positivamente elocuente, Aníbal no ahorró palabras en relatarme, hasta el mínimo detalle, cómo fue su aventura, porque así la calificaba, como una aventura. Me dijo que caminaba por la avenida Olmos, atrapado en su acostumbrado péndulo emocional de invierno, de putear contra las injusticias de la vida a putear porque el frío le calaba los huesos y él apenas tenía una sucia y gastada campera de jean, única herencia paternal, para combatirlo. Pero en esa fría tarde de julio, el subibaja estaba inclinado hacia las preocupaciones existenciales, por una razón bien tangible: venía de completar los trámites del seguro de desempleo, tras perder un trabajo por “diferencias irreconciliables”, que en su caso era la escena de siempre: un filósofo que combatía su incapacidad de adecuarse a las circunstancias de un trabajo corriente con una verborragia pseudoideológica generalmente dirigida al patrón, quien por último solía echarlo de una soberana patada en el culo. Era la cuarta vez en cinco años que se repetía la misma escena, que ya era tragicómica. Siempre la misma pelea, siempre la misma ineptitud, siempre la soberbia de sentirse superior a lo que estaba haciendo, siempre la tragedia de terminar en la calle, con la misma campera de siempre. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Así caminaba, entonces, en esa tarde helada, mirando hacia abajo, acercando el mentón a su mano izquierda, que al mismo tiempo sostenía las solapas de la campera; entrecerrando los ojos para proteger la mirada y pensando, pensando mucho. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-bSpmzms8gE4/WMoaGGlQWII/AAAAAAAAA5A/a8H24dAvby8mosk9h4fNNr4aprgiJwqpgCLcB/s1600/Mercedes%2Bdesparasitado.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;213&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-bSpmzms8gE4/WMoaGGlQWII/AAAAAAAAA5A/a8H24dAvby8mosk9h4fNNr4aprgiJwqpgCLcB/s320/Mercedes%2Bdesparasitado.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;El recuerdo lo acompañó hasta el cruce de avenida Olmos y Rivadavia. Después, sólo algunas imágenes puntuales, como si fueran fotografías sacadas por Peter Parker a un superhéroe que en vez de saltar tomado de una tela de araña, avanzara por la ciudad rebotando contra el asfalto, una y otra vez, como tomando impulso para viajar hasta el infinito. Ni vio, ni recordó al Mercedes Benz que, circulando por Olmos, giró impunemente hacia Rivadavia, justo cuando él cruzaba la calle. Eran imágenes perdidas de su cara besando el asfalto, revoleando los brazos como escudos estériles que no podían proteger el cuerpo del porrazo. Ni siquiera podía recordar el dolor, que apareció repentino y voraz después de dos días, cuando se despertó en el Hospital Córdoba, rodeado por el orgullo profesional de los médicos que celebraban con una sonrisa de oreja a oreja la rápida recuperación de ese paciente flaco, ex pelilargo y malhumorado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Pero el accidente no era lo importante, apenas sirvió de aperitivo para referirse solapadamente a la bendita epifanía que se resistía a revelarme. Sólo me confesó sus sentimientos, la alegría que lo embargaba después de salvar milagrosamente su vida y la claridad repentina. Sentía que, por primera vez desde que se había recibido de filósofo, había encontrado su lugar en el mundo, había descubierto el sentido de la vida, o al menos de su vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Hasta veía el futuro con un optimismo tan insoportable que por un momento dudé de su juicio. Pensé que uno de los tantos golpes le había hecho perder la cordura, que algún cablecito se había cortado por la sacudida.  &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;No estoy tan mal, pronto me voy a recuperar, creo que todo va a andar bien, quiero viajar, conocer mi hermoso país&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;... preocupaba un poco, pero no parecía alterado, sino más cuerdo que nunca. Al menos eso me dijo al advertir mi preocupación, porque era un tipo perspicaz. Me juró que no se le había roto ningún cable, sino que todo lo veía claro, pero se negó a contarme por qué mierda estaba tan contento, sólo me decía que no me preocupara por él, que saldría de esta y que viviría mejor que nunca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Después de salir del hospital, desapareció. Volví a verlo un año después, en la terapia intermedia de una clínica privada. Esta vez lo había atropellado un Audi negro en la avenida Rafael Núñez, en pleno Cerro de las Rosas. Había cruzado la calle por la senda peatonal, correctamente, en una esquina que no tenía semáforos. El Audi, que iba a altísima velocidad, lo levantó por los aires como si fuera un papelito en medio de una tormenta de viento. Aníbal rebotó de nuevo contra el cemento y cayó en el cantero del centro de la avenida, adornado con hermosos lapachos rosas y lilas. Sufrió dos costillas rotas, un brazo fisurado y la pierna izquierda quebrada en dos partes. Afortunadamente, no tenía comprometido ningún órgano vital, por lo que saldría más temprano que tarde. Un poco maltrecho, es cierto, pero entero. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Ahí, todavía medio drogado por los sedantes, y algo perdido porque estuvo varios días en terapia intensiva, me reveló la verdad, esa epifanía que le había cambiado la vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;En el Hospital Córdoba, en ocasión de su primer accidente, cuando todavía estaba recuperando la noción del tiempo y de las cosas, se le acercó un abogado, de traje marrón gastado y un portafolios de esos que usaban los escolares de los ochenta, que le ofreció el gran negocio: por un módico 10 por ciento, le armaría un caso espectacular contra el asesino del volante alemán que lo atropelló en el centro de la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Todavía algo aturdido, Aníbal aceptó la oferta y rápidamente se olvidó de ella, hasta que el abogado volvió al hospital con un traje nuevo, un maletín negro, con combinaciones de seguridad, y doscientos mil pesos en una bolsa de plástico blanca. Aníbal recibió el dinero, le entregó treinta mil al abogado (diez mil más en agradecimiento por los servicios prestados) y se dio la gran vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Un año después se le acabó la plata, pero ya no podría andar seco como antes; &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;probar la miel hace que el oso odie el pescado&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;, me decía mientras con las manos cazaba mariposas imaginarias con la cara de Trotsky, Lenin, Bakunin, Nietzche, etcétera. Entonces fue al Cerro de las Rosas, en donde presumía que estaban los ricos, y esperó una nueva oportunidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Como Marlowe, detectó que al dueño de un Audi TT le gustaba correr por la Rafael Núñez, preferentemente por la noche, presumiendo a las chicas que se enamoran de los autos caros porque asumen que quien pueda comprar esos fierros, puede comprar otras cosas, y eso los hace sexys. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Lo estudió, lo midió, y cuando creyó que estaba listo, se le metió en el medio. Otra vez, lo levantaron por los aires, rodó por el asfalto y terminó en el hospital, con la misma suerte: golpes duros, salvajes, dolorosos, pero no mortales. Y otra vez logró un acuerdo extrajudicial en unas horas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Cuando salió de la clínica, volví a perderlo de vista, pero seguí recibiendo noticias suyas porque ya era partícipe inevitable de su misión en el mundo. Era su confesor, su testigo y el encargado de divulgar su historia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Las novedades me llegaban de su puño y letra, porque Aníbal renegaba de la tecnología, y me confirmaban que mi amigo seguía vivo, desafiando las rutas, embistiendo automóviles y gastándose la guita de los juicios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Un año y medio después de salir de la clínica cordobesa, fue atropellado en Santa Fe por otro Mercedes Benz. Al cabo de un tiempo, lo levantó una Toyota Hilux, en San Juan. Esta vez, el accidente había sido en la ruta. Estaba subiendo la apuesta porque no sólo había encontrado un medio de vida, sino que halló la forma de cumplir con su misión como filósofo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;De acuerdo a su particular (o desopilante) mirada del mundo, Aníbal simbolizaba al hombre, desnudo y sin armas, contra el automóvil, uno de los productos más significativos de la mercantilización de la vida. “&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;El auto es un objeto de estatus inmediato y omnipresente. Inmediato porque basta con ver el auto para darse cuenta de que su conductor tiene plata, y omnipresente porque gracias a su cualidad móvil, es el símbolo el que busca a la gente, y no la gente la que debe buscar al símbolo, como ocurre con las casas, por ejemplo”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;, me escribió desde Caracas, donde lo levantó un camión en plena ruta; había empezado a viajar por Sudamérica. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Se hizo atropellar por autos japoneses en Perú, por una Hummer en Santiago de Chile y por uno de esos armatostes estadounidenses que pesan como mil millones de toneladas y son puro fierro del más duro, en San Pablo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Quizás intuyendo mis pensamientos, las cartas contenían largas y más o menos fundadas explicaciones sobre la consistencia de sus argumentos para hacerse pisar por autos en todo el continente. &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;“No creas que estoy loco”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;, era la frase más encontrada en sus misivas, aunque sus esfuerzos fueron estériles porque nunca pudo convencerme de su cordura, aunque sí reconocí su felicidad. Y, la verdad, lo prefería así: loco y feliz, y no sensato y enojado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Me decía que enfrentarse al peligro era su forma de luchar contra el mundo pragmático y eficiente hasta romperle las bolas; que pasaría a la historia como el pensador que puso el cuerpo, literalmente, para modificar la percepción simbólica del ser humano sobre las cosas; el sujeto que con su ejemplo destruiría al capitalismo por una opción superadora, que ubique al ser humano en el centro del universo. De paso, mientras montaba su revolución, ganaba buena plata con los juicios y se daba una vida que no se había dado nunca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Según sus planes, la misión duraría todavía varios años más. Y si el cuerpo se lo permitía, escribiría sus memorias, firmaría con una editorial y haría un montón de guita vendiendo los libros de su historia, además de aparecer en los diccionarios tras su muerte y, por qué no, regalar su nombre a alguna calle; al fin y al cabo, estaba cambiando el mundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;La última vez que me escribió fue desde México. Se dirigía a Estados Unidos, a desafiar al imperio, pero se había quedado sin plata, así que se hizo atropellar por un auto pequeño, para no arriesgar demasiado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;line-height: 200%; margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Arial, sans-serif;&quot;&gt;Después, siguió un absoluto silencio, hasta que lo descubrí leyendo el diario. No llegó a los diccionarios, pero al menos fue noticia, en policiales.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/03/la-epifania.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://2.bp.blogspot.com/-zT1MkMi7RiA/WMoZXTK3C5I/AAAAAAAAA44/9Al2zw0w_iwp5RSfbghYnNWiHUUY2MKdQCLcB/s72-c/hospital%2Bc%25C3%25B3rdoba.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-144513128465689349</guid><pubDate>Mon, 20 Feb 2017 14:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-02-20T11:50:27.001-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Medio Oriente</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Trump</category><title>Conflicto Palestina/Israel: las ideas de Donald</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-9N7oRXGz50o/WKsBpG_8hmI/AAAAAAAAA34/QsS1sUKHVyQBR68-6ZUJ3z2R00lH4Zw1QCLcB/s1600/Trump%2B1%2B31-1-17.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;179&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-9N7oRXGz50o/WKsBpG_8hmI/AAAAAAAAA34/QsS1sUKHVyQBR68-6ZUJ3z2R00lH4Zw1QCLcB/s320/Trump%2B1%2B31-1-17.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó sus ideas para revitalizar el plan de paz entre Israel y Palestina.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;En una exclusiva imperdible, presentamos a continuación algunas de las ideas formuladas por el mandatario norteamericano, sustraídas de una servilleta de papel manchada con tuco.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Bombas, muchas bombas.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Transformación masiva 1: Armar  equipos de Navy Seals que se filtren en todos los hogares palestinos  y les decapiten el cosito, así amanecen judíos.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Transformación masiva 2: Armar  equipos Navy Seals para pegarles velos islámicos con poxipol a  todas los judías, así amanecen musulmanes.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Bombas, más bombas.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Construir un muro abarcando las  colonias ilegales y que las pague Palestina.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Instalar muchos, muchos, muchos  McDonald&#39;s y vender mucha, mucha Coca Cola, así se dejan de romper  las pelotas con la religión. Dios hay uno solo, y es el consumo.&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Bombas, no pueden faltar las  bombas.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Expulsión 1: instalar parlantes  enormes en la Franja de Gaza y Cisjordania y pasar las 24 horas  Miranda. Se van a ir solos.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Expulsión 2: instalar parlantes  enormes en las colonias ilegales de Cisjordania y pasar las 24 horas  Miranda. Se van a ir solos.   &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Vender Jerusalén a Estados Unidos  (nosotros construimos un bonito muro). &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/02/conflicto-palestinaisrael-las-ideas-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-9N7oRXGz50o/WKsBpG_8hmI/AAAAAAAAA34/QsS1sUKHVyQBR68-6ZUJ3z2R00lH4Zw1QCLcB/s72-c/Trump%2B1%2B31-1-17.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-6433491906178275194</guid><pubDate>Tue, 31 Jan 2017 22:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-01-31T19:06:15.725-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">islamofobia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Trump</category><title>Trump y los malos de la película</title><description>&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-5jGr18-2AIY/WJEJhvZDS0I/AAAAAAAAAhY/3slIsBDggZodjkOr4-xliw7WaDXT9dStACLcB/s1600/Trump%2B1%2B31-1-17.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;111&quot; src=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-5jGr18-2AIY/WJEJhvZDS0I/AAAAAAAAAhY/3slIsBDggZodjkOr4-xliw7WaDXT9dStACLcB/s200/Trump%2B1%2B31-1-17.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Fuente: &lt;a href=&quot;http://elcomercio.pe/mundo/eeuu/eeuu-donald-trump-propone-etiquetar-musulmanes-eeuu-noticia-1910477&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El Comercio&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En los últimos días, el mundo, y en particular Estados Unidos, amaneció conmovido con la decisión de Trump de negar el ingreso de musulmanes provenientes de siete países, en una nueva y extendida versión del eje del mal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Campañas, frases altisonantes en las entregas de premios cinematográficos, protestas, críticas de todas las formas y colores, y hasta alguna pequeña rebelión interna con cabezas cayendo al suelo (la fiscal general saliente, por caso) pintaron el panorama reciente en la máxima potencia mundial, cada vez más convulsionada por la llegada de Trump a la presidencia.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Sin embargo, la decisión de Trump no es tan sorprendente, si se analizan las políticas de los últimos años, cuando la fiebre antiislámica cobró mayor vigor en el gigante del norte, en particular tras los ataques a las Torres Gemelas y el Pentágono (los musulmanes vienen siendo los malos de las películas de acción hace más de 20 años, tras la desaparición de la URSS y las dictaduras latinoamericanas).  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Por caso, cinco de los siete países vetados fueron bombardeados directa o indirectamente por Estados Unidos en años recientes. Siria, Irak, Libia, Somalia y Yemen sufrieron las bombas norteamericanas o de aliados, mientras que Irán es un viejo rival estadounidense, víctima de la guerra contra Irak, promovida por la Casa Blanca a través de su delfín Saddam Hussein.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;¿Cuál es la sorpresa?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-ViYKW_07fhA/WJEJnfat9nI/AAAAAAAAAhc/Elkkp89ffUUBiv4xzDqStpQ3Pq0SdxISgCLcB/s1600/Trump%2B2%2B31-1-17.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;180&quot; src=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-ViYKW_07fhA/WJEJnfat9nI/AAAAAAAAAhc/Elkkp89ffUUBiv4xzDqStpQ3Pq0SdxISgCLcB/s320/Trump%2B2%2B31-1-17.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Fuente: &lt;a href=&quot;http://www.eldiario.es/desalambre/Trump-ejecutiva-proteger-entrada-terroristas_0_606140474.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El Diario&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Desde los ingleses e indios en los siglos XVIII y XIX, pasando por nazis y comunistas en el siglo pasado, terminando por los musulmanes en años más recientes, Estados Unidos fue una potencia construida a partir de la identificación que genera el enemigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La otredad, acaso inevitable en la formación de cualquier grupo, en la construcción de la identidad, fue llevada al extremo para que el otro, el distinto, se transforme en un enemigo que amenace el American Way of Life, basado en un espejismo de libertad.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Espejismo porque la sociedad norteamericana fue durante casi toda su historia una sociedad estratificada, rígida, con poca movilidad social (salvo por la era de oro del capitalismo, de la posguerra hasta al década del 70, cuando gracias a la intervención del Estado en la economía hubo un crecimiento fenomenal de las economías y una distribución más o menos equitativa de las riquezas), pero que supo construir una fantasía de oportunidades, sustentadas en el esfuerzo individual y evadiendo cualquier responsabilidad del sistema en el sufrimiento de la gente. &lt;i&gt;Si no llegás, es culpa tuya, mirá a Rocky, cómo con esfuerzo fue campeón del mundo&lt;/i&gt;.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Para mantener ese espejismo, esa noción de país libre, que con la transformación de nación a superpotencia mundial se convirtió en &lt;i&gt;país libre guardián de la libertad en el mundo&lt;/i&gt;(otra vez el cine, fundamental para sostener la fantasía), Estados Unidos convirtió a la realidad en una película: una lucha de malos contra buenos, en la que el malo es muy malo y el bueno, muy bueno.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En esa mecánica, el derrumbamiento del &lt;i&gt;American way of life&lt;/i&gt;por el colapso del capitalismo financiero y la lenta agonía de Estados Unidos como única súper potencia mundial no modificaron la visión religiosa sobre el mundo, situando a Estados Unidos como el paradigma de la bondad y a algún otro como el malo de la película.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Al contrario, acaso por la falta de argumentos materiales, por la decadencia del capitalismo tal como se ha planteado desde la década del 70, por la desaparición de la noción de que con esfuerzo se logran las metas, el malo se hizo muy malo, muy, pero muy malo. Incluso, se podría trazar una línea del tiempo, casi matemática: mientras más problemas en casa, más crisis económica, más tambaleo de las estructura de poder, más malos son los de afuera.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La decisión de Trump, entonces, es parte de un proceso que comenzó a escalar tras el 11S. De las invasiones armadas, los ejes del mal, la Patriot Act, la persecución sistemática de musulmanes en tierras propias, los bombardeos, los ataques a través de aliados, la utilización de la ONU para agobiar económicamente a los enemigos designados a Trump, acaso el presidente más directo en sus apreciaciones islamofóbicas, pero no el más islamofóbico necesariamente, sino la continuidad y la escalada de un enfrentamiento contra un enemigo inventado años antes.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Es más, los países elegidos forman parte de una lista de “países que causan preocupación”, designada por el Congreso y apoyada por Obama en 2015. Esa lista tenía por objeto rever o negar la entrega de visas a aquellos que estuvieron en los países designados.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La contradicción&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-OzsC-GPVeTY/WJEJx5zo4bI/AAAAAAAAAhg/wQrsBLNcQs4ybRSL7xLsrQptHjM4UYaiACLcB/s1600/Trump%2Bprotestas%2B31-1-17.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;213&quot; src=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-OzsC-GPVeTY/WJEJx5zo4bI/AAAAAAAAAhg/wQrsBLNcQs4ybRSL7xLsrQptHjM4UYaiACLcB/s320/Trump%2Bprotestas%2B31-1-17.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Fuente: &lt;a href=&quot;http://www.abc.com.py/internacionales/somalia-bombardeo-de-eeuu-contra-lideres-de-milicias-islamistas-shebab-1281974.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;ABC&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La sola elección de los siete países refuta la decisión. No hay motivos concretos para explicar por qué esos siete países y no otros. Incluso desde la lógica islamofóbica no hay lógica en tal decisión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Según la BBC, el documento presidencial argumenta que “numerosos individuos nacidos en el extranjero han sido condenados o implicados en delitos relacionados con el terrorismo desde el 11 de septiembre de 2001&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&quot;Es interesante que, de los siete países en la lista, &lt;b&gt;no hay un historial de alguien de esos países llevando a cabo un ataque en Estados Unidos&lt;/b&gt;y que en los países que no están listados, hay una historia de gente de esas áreas llevando a cabo un ataque mortal&quot;, señaló Ibrahim Cooper, director de comunicación en el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR por sus siglas en inglés), a la misma BBC.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Fuera de la lista quedaron países que sí aportan personas o dinero a las causas del extremismo islámico, como Egipto, Pakistán y sobre todo Arabia Saudita. Estas tres naciones tienen alianzas estratégicas con la Casa Blanca, consideradas importantes para mantener el dominio en ese polvorín que es Medio Oriente, y por lo tanto son intocables. Aun cuando es de sobra sabido que Arabia Saudita, por ejemplo, apoya a los movimientos extremistas islámicos, no es una democracia y viola sistemáticamente los derechos humanos. Tres causas de sobra para que el Paladín de la Libertad en el mundo accione sus portaaviones.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Claro, Arabia Saudita tiene petróleo. Y mucho.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Sin una justificación que al menos tolere un par de refutaciones, y atendiendo a una vieja necesidad de enemigos para reforzar la identidad propia, la decisión de Trump está más cerca de la demagogia, al cumplimiento de una serie de promesas a un electorado cada vez más intolerante, al fortalecimiento de un enemigo externo que haga olvidar las penas propias que a una amenaza real y concreta cuando, en rigor de verdad, no hay amenaza más real y concreta que las armas del Paladín de la Libertad.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;ANEXO&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Las invenciones&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El dato curioso de todo este embrollo, es que en los últimos treinta años, todos los enemigos de Estados Unidos fueron creados o respaldados por el propio Estados Unidos.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;A Saber:  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Saddam  Hussein fue aliado estadounidense en la guerra contra Irán, en la  década del ochenta.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Los  talibanes recibieron apoyo estadounidense en la resistencia contra  la invasión soviética. De ahí salió también el papá de Al  Qaeda, Osama Ben Laden.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El  ISIS recibió apoyo para derrocar a Al Assad en Siria.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Y podríamos seguir, pero mi memoria es humilde. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/01/trump-y-los-malos-de-la-pelicula.html</link><author>noreply@blogger.com (Patricio Ortega)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://2.bp.blogspot.com/-5jGr18-2AIY/WJEJhvZDS0I/AAAAAAAAAhY/3slIsBDggZodjkOr4-xliw7WaDXT9dStACLcB/s72-c/Trump%2B1%2B31-1-17.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-8002831281319901518</guid><pubDate>Mon, 23 Jan 2017 22:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-01-23T19:16:17.933-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Clarín</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Mapuches</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>Defensa corporativa</title><description>&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-EOthXdELZbE/WIZ_5uYubeI/AAAAAAAAAhI/-Ka8ucFvftgfsLQZE033GM8uupNjzxPwgCLcB/s1600/Facundo%2Bmapuche.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;147&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-EOthXdELZbE/WIZ_5uYubeI/AAAAAAAAAhI/-Ka8ucFvftgfsLQZE033GM8uupNjzxPwgCLcB/s200/Facundo%2Bmapuche.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Foto: &lt;a href=&quot;http://uploads.diariojornada.com.ar/Imagenes/2016/6/9/hd/56546266774E37414D745334676436634847537236413D3D.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Diario Jornada&lt;/a&gt;.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;A veces, la evidencia es impactante. Como si la gente que se sienta sobre la cabeza de las demás formara una logia, una asociación infranqueable que pone en práctica el Todos para Uno de los Mosqueteros con religiosa obediencia.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;No hay flancos, no hay tregua. Tocás a uno, tocás a todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Cuando la protesta Mapuche osó enfrentarse al bueno de Lewis y al tolerante Benetton, saltaron todos como langostas. Desesperados. Rapidísimos.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;¿Por qué no lo hacían antes así de enérgicos si el problema existe hace mucho tiempo? Porque nunca había trascendido como lo hizo en estos días. Sólo por eso.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Después de que Mauricio Macri usara una conferencia de prensa para defender a su amigo, Clarín escribió una nota de opinión disfrazada de nota periodística. Una más.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Con creciente impunidad, el Gran Diario Argentino ya no ahorra en adjetivos y tergiversaciones. Su enfrentamiento con el gobierno anterior lo dejó así, con la prepotencia del que cree que nunca va a perder.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En la nota publicada el 21 de enero “&lt;a href=&quot;http://www.clarin.com/suplementos/zona/facundo-jones-huala-mapuche-violento-declar-guerra-argentina-chile_0_BJneugWvl.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Facundo Jones Huala, el mapuche violento que le declaró la guerraa la Argentina y Chile&lt;/a&gt;”&amp;nbsp;sale con los tapones de punta desde el título: al nombre propio le sigue el gentilicio y un adjetivo terminante: “&lt;i&gt;violento&lt;/i&gt;”. Luego, otro adjetivo terrible, &lt;i&gt;guerra&lt;/i&gt;. En resumen, un desquiciado, un violento que le declara la guerra a países.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La bajada, no se queda atrás: el sujeto es buscado por terrorismo. Se oculta en los campos “&lt;i&gt;tomados”&lt;/i&gt;a Benetton. Y, para cerrar, lo defiende una K (la abogada de Milagros Sala).  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En unos renglones, los más leídos, el Gran Diario Argentino no sólo sienta posición sobre el dirigente, sino que lo acusa, juzga, condena, psicoanaliza y hasta lo ubica política y racialmente, dándose el lujo de realizar un tiro por elevación al kirchnerismo (que, por cierto, tampoco hizo mucho por los mapuches, por lo tanto difícil que tenga la simpatía de Facundo).  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;Título: &lt;/b&gt;&lt;i&gt;Facundo Jones Huala, el mapuche violento que le declaró la guerra a la Argentina y Chile.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;Bajada: &lt;/b&gt;&lt;i&gt;Nació en Bariloche. Tiene 31 años. Chile reclama su extradición para juzgarlo por terrorismo. Está libre y se oculta en campos tomados a Benetton. Lo defiende la abogada de Milagro Sala&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Nombre y apellido completos&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;, toda una rareza en un título, pero no vaya a ser cosa de que se lo confunda con otro.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Clasificación étnica o racial&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;: es un mapuche.&lt;/span&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Calificación sobre su personalidad&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;: es violento y le declara la guerra a países.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Edad y lugar de nacimiento&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Conflictos con Chile&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;, nunca está de más repetirlo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Terrorista&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;: el texto dice que es buscado por terrorismo, pero luego del perfil que dibujaron de Huala, no es necesario decir expresamente terrorista, con mencionar la raíz del término, es más que suficiente.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Está libre&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;: poco disimulada crítica al sistema judicial, más amplia en la nota, un poquito de miedo a los lectores sureños de Clarín porque un tarado está en libertad no está de más.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Campos tomados y Benetton&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;: la defensa de la propiedad privada. Pobre Benetton, encima que le roban campos los usan para esconder a un delincuente – desquiciado – terrorista – mapuche.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Lo defiende la abogada de Milagro Sala&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;: ¡Bingo! Es igual que la india del norte, kirchnerista y subversivo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La nota sigue más o menos en los mismos términos, profundizando en incoherencias y acusaciones falsas. Todo sea por defender el estatus quo. Tocás a uno, tocás a to&lt;/span&gt;dos. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/01/defensa-corporativa.html</link><author>noreply@blogger.com (Patricio Ortega)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://3.bp.blogspot.com/-EOthXdELZbE/WIZ_5uYubeI/AAAAAAAAAhI/-Ka8ucFvftgfsLQZE033GM8uupNjzxPwgCLcB/s72-c/Facundo%2Bmapuche.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-8012474970691797746</guid><pubDate>Thu, 12 Jan 2017 14:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2017-01-12T12:03:20.736-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Macrismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>La promesa abstracta</title><description>&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-IhbwW0n0VoE/WHeZFa0nSbI/AAAAAAAAAg0/4cFGi7TyVJIcZ8rhvj9RMqa4fwyW5ypzQCLcB/s1600/chanta_logo.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;195&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-IhbwW0n0VoE/WHeZFa0nSbI/AAAAAAAAAg0/4cFGi7TyVJIcZ8rhvj9RMqa4fwyW5ypzQCLcB/s200/chanta_logo.png&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Fuente: &lt;a href=&quot;https://neetcurioso.org/origen-del-chanta-argentino/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Neetcurioso&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Productos de publicistas, estudios de mercado y expertos en marketing, los funcionarios macristas practican una retórica que parece simple y cercana: términos como felicidad, alegría y confianza se expresan a través del tuteo, la comunicación directa, de la construcción de una identificación impostada.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Sin embargo, detrás de la simpleza se oculta un complejo mecanismo de comunicación, que recurre a la abstracción como uno de los mecanismos para evadir la realidad (la comparación es otro mecanismo).&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Alegría, confianza y felicidad, tres de los términos que más ha utilizado el macrismo, son conocidos y hasta cotidianos, pero nadie sabe a ciencia cierta cómo materializarlos.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;¿Qué es exactamente la alegría, cómo se promete alegría? Un chiste que arranca una sonrisa momentánea a un tipo que perdió su trabajo, ¿es alegría?&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;¿Y esperanza?, ¿qué con respecto a qué va a estar mejor? De un modo u otro, todo el mundo desea estar mejor, eso es la esperanza, el deseo  y hasta la expectativa de estar mejor en algún sentido. No hay necesariamente un proceso reflexivo detrás de la esperanza, ni siquiera realista.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Qué decir de la felicidad ¿Qué es la felicidad? Personalmente, es uno de los deseos más pelotudos del mundo. ¿Qué es ser feliz? Nada, es la abstracción total y absoluta que nos vendió la Coca Cola y las películas románticas cuando los protagonistas salen a correr juntos por la playa, tomados de la mano. La felicidad es, a lo sumo, una circunstancia efímera.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;A este mecanismo, de hablar de nada hablando, se añaden otros como la comparación (pesada herencia), usada por casi todos los gobiernos del mundo, incluso me atrevería a decir que por casi todas las gestiones de cualquier tipo del mundo. ¿Cuántas veces el electricista dijo que la instalación eléctrica que había hecho otro estaba tan mal que había que hacer todo de nuevo y pagar un montón de plata?&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La diferencia en este caso es que el macrismo había jurado y perjurado que no caería en la táctica de la comparación.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La promesa vacía es otra de las estrategias más usadas. Envalentonado por el nulo castigo electoral de versos como los 10 kilómetros de Subte por año en la Ciudad de Buenos Aires, el macrismo promete a mansalva, con una impunidad sorprendente. Y promete con promesas concretas, nada de alegrías, felicidades y confianzas, acá son concretos.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;De este modo, la comparación con el pasado explica el presente; la promesa vacía contribuye a mantener las expectativas y la utilización de términos abstractos plantea un futuro mejor, al tiempo que calma los ánimos en el presente.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;La comunicación, como se ve, es bastante completa. Sólo falta un poco de realidad. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2017/01/la-promesa-abstracta.html</link><author>noreply@blogger.com (Patricio Ortega)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-IhbwW0n0VoE/WHeZFa0nSbI/AAAAAAAAAg0/4cFGi7TyVJIcZ8rhvj9RMqa4fwyW5ypzQCLcB/s72-c/chanta_logo.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-1061248271665180633</guid><pubDate>Tue, 27 Dec 2016 14:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-12-27T11:51:54.768-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">machismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Maluma</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Misoginia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>Maluma: el artista incomprendido</title><description>&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-9Amog288hf0/WGJ_kmL5nxI/AAAAAAAAAgg/Z1jucQY01HYeNPYZJqRnresmG9YhktfzQCLcB/s1600/Maluma.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://1.bp.blogspot.com/-9Amog288hf0/WGJ_kmL5nxI/AAAAAAAAAgg/Z1jucQY01HYeNPYZJqRnresmG9YhktfzQCLcB/s200/Maluma.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.google.com/url?sa=i&amp;amp;rct=j&amp;amp;q=&amp;amp;esrc=s&amp;amp;source=images&amp;amp;cd=&amp;amp;cad=rja&amp;amp;uact=8&amp;amp;ved=0ahUKEwiF0dTaz5TRAhVDPCYKHddqCEUQjhwIBQ&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fgenerourbano.com%2Fmaluma%2F&amp;amp;bvm=bv.142059868,d.eWE&amp;amp;psig=AFQjCNEZrHmS2DaD-GWm1J_nCHe_AkylnQ&amp;amp;ust=1482936511371285&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Gen Urbano&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Maluma la meneó con Cuatro Babys y terminó por clavarla al ángulo de un caderazo. Quizá fue el momento, en una de esas su propio exceso (o el de sus mánagers, publicistas, productores discográficos... etc), pero lo cierto es que su canción fue objeto de numerosas y justificadas críticas, movilizaciones y hasta iniciativas por bajarla de la esfera pública, debido a su misoginia.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Que la música industrial es misógina, no es ningún descubrimiento alumbrado. Mientras la mayoría de las estrellas pop mujeres muestran el culo antes de cantar, los rockeros coleccionan minas en un bodycount lo más público posible.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Mujeres como Janis Joplin fueron crucificadas por una supuesta voracidad sexual, mientras los Mötley Crüe cantando ¡girls, girls, girls! y mostrando culos en un videoclip eran unos capos.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Pero más allá de eso, y de que resulte saludable que el público empiece a reclamar que paren un poco la mano, aunque por el momento se la agarren contra una sola canción, hay veces que los artistas hacen de la pelotudez un arte.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Maluma, al parecer un artista comprometido hasta la médula con su arte, usó Facebook para hacer su descargo, ante tamaña catarata de críticas: &quot;&lt;i&gt;Por una cosa o la otra siempre te van a juzgar, solo haz lo que te salga del corazón, lo que te haga feliz. Si hablaron de Jesucristo, ¿por qué te sorprendes cuando hablan de ti?&lt;/i&gt;&quot; (BBC, 7/12/16).&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-zi3PpGBtz1g/WGJ_rTZV3jI/AAAAAAAAAgk/RJEn6j57YEoWIj_ZbKmfEybwjkJBVCIoACLcB/s1600/misoginia.jpeg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;211&quot; src=&quot;https://4.bp.blogspot.com/-zi3PpGBtz1g/WGJ_rTZV3jI/AAAAAAAAAgk/RJEn6j57YEoWIj_ZbKmfEybwjkJBVCIoACLcB/s320/misoginia.jpeg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.google.com/url?sa=i&amp;amp;rct=j&amp;amp;q=&amp;amp;esrc=s&amp;amp;source=images&amp;amp;cd=&amp;amp;cad=rja&amp;amp;uact=8&amp;amp;ved=0ahUKEwiE-o2vz5TRAhWCJCYKHeXRBh8QjhwIBQ&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fmisoginia502.blogspot.com%2F&amp;amp;bvm=bv.142059868,d.eWE&amp;amp;psig=AFQjCNFta_cp2N2vQTmiNbM09rlypBm7Vw&amp;amp;ust=1482936555456625&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Misoginia&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Al parecer, al músico le sale del corazón poesía de hondo contenido humano como “&lt;i&gt;Estoy enamorado de 4 babies/ Siempre me dan lo que quiero/ Chingan cuando yo les digo/&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;i&gt;Ninguna me pone pero&lt;/i&gt;”.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;No cabe dudas de que Maluma hace de la provocación un arte y considera al arte como una provocación, derramando sensaciones profundas sobre el universo y sus secretos en frases como esta: “&lt;i&gt;La primera se desespera/ Se encojona si se lo echo afuera/ La segunda tiene la funda/ Y me paga pa&#39; que se lo hunda&lt;/i&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;También llaman la atención sus cavilaciones sobre el amor, cuando nos dice “&lt;i&gt;Estoy enamorado de 4 babies&lt;/i&gt;” y sus traumas existenciales ante la dificultad de una elección, cuando “&lt;i&gt;Ya no sé ni con cual quedarme/ Y es que todas maman bien/ Todas me los hacen bien&lt;/i&gt;”.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;A veces, la ignorancia del gran público lacera el espíritu de los artistas y los condena a la incomprensión. Quizá los meneos de Maluma no son tales, quizá por Cuatro Babys el artista nos está hablando de algo que comprenderemos en cincuenta años.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;O quizá no tiene grandes nociones en anatomía, y el corazón se le bajó un poco adentro del cuerpo, estacionando cerquita del cerebro que, aparentemente, más utiliza. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2016/12/maluma-el-artista-incomprendido.html</link><author>noreply@blogger.com (Patricio Ortega)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://1.bp.blogspot.com/-9Amog288hf0/WGJ_kmL5nxI/AAAAAAAAAgg/Z1jucQY01HYeNPYZJqRnresmG9YhktfzQCLcB/s72-c/Maluma.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-368103717780643146</guid><pubDate>Thu, 22 Dec 2016 13:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-12-22T10:30:59.246-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Educación</category><title>¡En este país falta educación!</title><description>&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-fLiLkxGVzrY/WFvVWhW470I/AAAAAAAAAgI/1p0FmoEPNLcpTti8o9yZF_IRwD2sGJPrQCLcB/s1600/Quino%2BEducaci%25C3%25B3n.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-fLiLkxGVzrY/WFvVWhW470I/AAAAAAAAAgI/1p0FmoEPNLcpTti8o9yZF_IRwD2sGJPrQCLcB/s320/Quino%2BEducaci%25C3%25B3n.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;(Quino)&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;“En este país falta educación, por eso estamos como estamos”, “no los educan en sus casas” y un largo etcétera meten a la educación en una ensalada de comentarios hasta deformarla tanto que termina por no ser nada. Todos alguna vez nos hemos referido a la educación en una crítica que posiblemente no tenga nada que ver con educación.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;b&gt;¿Qué es educación?&lt;/b&gt; Nada, o todo.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;En líneas generales, desde el saber vulgar educación tiene dos significados bastante inexactos: portarse bien y saber mucho de algo. El primero refiere a la educación en casa y el segundo, al sistema educativo.&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El primer término, en muchos casos se relaciona con la educación cívica. Cuando un tipo estaciona en la rampa para discapacitados, cuando se te cuelan en la cola de la despensa, cuando escriben con aerosol la puerta de una escuela, cuando pasan en rojo, cuando tiran la basura en cualquier lado, cuando no piden por favor, perdón o gracias, son mal educados. Mal educados en casa.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Aunque hay alguna referencia a una inmovilidad estatal (relacionada generalmente con la capacidad represiva del Estado), la crítica suele ir a la casa.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Lo curioso es que de esta forma se desvirtúa un fenómeno social. Una situación que amerita expresiones como “en este PAÍS falta educación” o “no los educan en sus casas” implica una situación general, que atañe a un número importante de personas. Por lo tanto, el problema no parte tanto de una casa o de cien casas que educan mal a los chicos, sino que refleja una realidad social: que se maneja como el tuje, que no se considera al otro bajo ninguna circunstancia, etc (permiso para ponerse ideológico, a full).  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Esta expresión también refleja una opinión social: “&lt;i&gt;ellos”&lt;/i&gt;. El sujeto que opina se excluye del problema. Si a este país le falta educación, no me falta a mí, le falta a los otros bestias.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;El segundo significado tiene que ver con el sistema educativo. Suele presentarse como reacción a una noticia (pruebas PISA, rankings de universidades, etc) o ante la incapacidad de un profesional, por citar dos ejemplos.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Aunque parta de un hecho social, porque el sistema educativo corta transversalmente a la sociedad, esta expresión también se refiere a hechos individuales. Un médico que extirpó un bazo en vez de un brazo (chiste de la Condorito), un par de colegiales que se pusieron a coger en una plaza, alguna otra conducta adolescente que los adultos asumimos como corrupta, la calidad de los maestros, etc.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;En estos casos, la crítica suele estar asociada a la nostalgia. Se utiliza al sistema educativo, o su presunta decadencia, como excusa para pronunciar el viejo y peludo &lt;i&gt;antes no pasaba&lt;/i&gt;. La visión apocalíptica de que el mundo se va a la mierda porque nosotros nos vamos acercando a la muerte.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Entonces, la verdad de la milanesa sería la siguiente: “&lt;i&gt;cuando yo era joven y soñaba que podía ser lo que se me cantaba el culo y en esa época me asustaba como loco pero después de viejo me puso triste porque no logré ni un poquito chiquitito así de las pelotudeces que soñaba, cuando yo era así de joven todo era mucho mejor que ahora que los pendejos están perdidos con los teléfonos y el sexo por todos lados y la violencia que te matan en la esquina y que ganas de tener treinta o veinte o quince años menos, carajo”...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;i&gt;... &lt;/i&gt;&lt;b&gt;y así, queridos alumnos, demostramos que nuestras reflexiones son lo que nos pasa y nuestro análisis, un estado de ánimo&lt;/b&gt;&lt;i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2016/12/en-este-pais-falta-educacion.html</link><author>noreply@blogger.com (Patricio Ortega)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://2.bp.blogspot.com/-fLiLkxGVzrY/WFvVWhW470I/AAAAAAAAAgI/1p0FmoEPNLcpTti8o9yZF_IRwD2sGJPrQCLcB/s72-c/Quino%2BEducaci%25C3%25B3n.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-6015310185360194976</guid><pubDate>Thu, 15 Dec 2016 03:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-12-15T00:28:36.088-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Macri</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>Basta de mentir</title><description>&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Macri pidió a los K y exK, a propósito de la aprobación de un proyecto de Ganancias que no le ha gustado, porque él impulsa ese que pide “un pequeño esfuerzo” a la gente hasta el próximo mandato, que paren de mentir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.sergiofernandeznovoa.com/el-cinismo-y-la-mentira-en-el-palacio-de-las-leyes/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img alt=&quot; Sergio Fernández Novoa&quot; border=&quot;0&quot; height=&quot;111&quot; src=&quot;https://3.bp.blogspot.com/-9Vt9FeUIrwE/WFIMQqsYcoI/AAAAAAAAAxo/urgkYA0bYE4LS3o-Mh88oQmfKXgLfBEhQCLcB/s200/macri.png&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Enérgico, mientras jugaba al golf en Córdoba (dónde más), ofreció una entrevista telefónica al programa de Lanata en Radio Mitre (uno de los cientos de 678 que tiene el actual gobierno) y por el minuto treinta, minuto treinta y cinco, lanzó su oda a la verdad.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Cumpliendo lo que seguramente es una estrategia comunicativa (desde sacarse el bigote, hasta bajar de peso y hablarte “a vos”, pasando por el color amarillo, todo es una estrategia comunicativa), empujó a Massa hacia el kirchnerismo, recordándole su pasado K, y pidió sinceridad, unos segundos después de inventar una palabra: “&lt;i&gt;reducieron&lt;/i&gt;”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;“&lt;i&gt;Basta de mentir. Basta de querer engañar a todo el mundo y háganse responsables de &lt;b&gt;proponer cosas&lt;/b&gt;&lt;b&gt;coherentemente&lt;/b&gt;, que ayuden a salir adelante porque claramente estamos en una transición, en un año que nos ha costado mucho a todos, que empieza a verse como que vamos a volver a crecer el año que viene después de más de cinco años...&lt;/i&gt;” y sigue, pero no hace falta seguir, porque con estas líneas hay para hacer dulces.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Primero que nada, al pasar lo oral a lo escrito uno ratifica que el presidente es un espanto hablando. Pero, bueno, la palabra no es gestión. Sí llama la atención que en el mismo pedido de sinceridad, diga una mentira.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Si se toman los últimos cinco cierres de año (2011/2015), el PBI argentino sí ha crecido. Según los datos del Banco Mundial (no del Indec, del Banco Mundial), la evolución del&lt;a href=&quot;http://datos.bancomundial.org/indicator/NY.GDP.MKTP.CD?end=2015&amp;amp;locations=AR&amp;amp;start=1961&amp;amp;view=chart&amp;amp;year_low_desc=false&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; PBI en dólares aprecios actuales&lt;/a&gt; fue la siguiente:  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-w7I6AWheoCs/WFIMpLCaSvI/AAAAAAAAAxs/lvB6J8NxQ0A1BkctIANw-mBYr78WMfdegCLcB/s1600/esquema.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;198&quot; src=&quot;https://2.bp.blogspot.com/-w7I6AWheoCs/WFIMpLCaSvI/AAAAAAAAAxs/lvB6J8NxQ0A1BkctIANw-mBYr78WMfdegCLcB/s320/esquema.png&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt; 2011: 533,2 mil millones (creció con respecto a 2010).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt; 2012: 548,935 mil millones.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt; 2013: 554,155 mil millones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt; 2014: &lt;b&gt;529,726 mil millones&lt;/b&gt;.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt; 2015: 583,169 mil millones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;En cinco años, el PBI creció en cuatro. Y comparando los extremos, creció 50 mil palitos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;El PBI per cápita en dólares saltó de 12.800 en 2011 a 13.431 en 2015; o sea que también creció.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Entonces, recapitulando, el tipo arrancó con una mentira. Pero supongamos que se sostiene en la interpretación de algún economista que sabe mucho del tema y que mediante algunos pases mágicos hace decrecer el PBI por cinco años. Igual miente, o al menos oculta parte de la verdad: si el año que viene crece menos de lo que va a decrecer este año, entonces en su gestión el PBI no va a haber crecido, ¿se entendió el trabalenguas?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Bien. Ahora, para continuar con la cosa, en ese pequeño extracto de algunas líneas el presidente reclamó a un sector político que deje de mentir.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Uno trata de imaginarse al tipo con el teléfono, haciendo un alto en el partido de golf y pidiendo a los demás que no mientan, y piensa, ¿lo dirá en serio?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Es difícil recapitular en unas pocas líneas la cantidad de mentiras que ha dicho el macrismo para llegar al poder, porque es obscena. Después de descubrir que podían prometer 10km de subterráneo por año y ganar igual las elecciones, parece que los tipos se dieron cuenta de que podían decir cualquier pelotudez, total el refrán &lt;i&gt;nadie resiste a un archivo&lt;/i&gt;le importa un choto a todo el mundo. Y no es que alguien pueda resistir el archivo, sino que a nadie parece importarle el archivo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Así, en la era del registro de todo, en la época en que todo el caudal de información puede guardarse como nunca antes, en el que todo eventualmente puede ser documentable (al menos por capacidad de almacenamiento), los tipos mintieron a diestra y siniestra y ganaron las elecciones.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Fuera de las promesas abstractas (felicidad, alegría, esperanza, etc.), hubo afirmaciones concretas que han sido transcriptas hasta el cansancio: el segundo semestre, ¡el rechazo al ajuste en pleno debate!, la pobreza cero y un largo, larguísmo etcétera de mentiras verdaderamente aberrantes, de versos ideológicos a imposibilidades teóricas (pobreza cero).  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;helvetica&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Ese presidente, padre de mentiras difíciles de digerir, pide basta de mentiras. Y lo dice en serio... al menos en el tono de su voz, porque, quién sabe, tal vez mientras sostiene el teléfono, en el soleado campo de golf, se esté cagando de risa. Quién sabe. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2016/12/basta-de-mentir.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://3.bp.blogspot.com/-9Vt9FeUIrwE/WFIMQqsYcoI/AAAAAAAAAxo/urgkYA0bYE4LS3o-Mh88oQmfKXgLfBEhQCLcB/s72-c/macri.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-2858735992470287057</guid><pubDate>Fri, 14 Oct 2016 13:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-10-14T10:29:29.820-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">cine</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">disney</category><title>Casarse, la terapia de Disney</title><description>&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://i.ytimg.com/vi/snunNaoFlmY/maxresdefault.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;Resultado de imagen para rapunzel frozen la sirenita&quot; border=&quot;0&quot; height=&quot;112&quot; src=&quot;https://i.ytimg.com/vi/snunNaoFlmY/maxresdefault.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Disney es una fábrica de fantasías. Mucha imaginación robada, es cierto, pero imaginación al fin. Chicos que son chicos para siempre y vuelan peleando con piratas; adolescentes que congelan ciudades; jóvenes con el pelo de tres metros de largo; animales parlantes; casas voladoras, y un largo etcétera.&lt;/div&gt;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Pero la verdadera fantasía, la auténtica imaginación al poder y acaso la peor herencia de los cuentos robados es la capacidad de los protagonistas de sobreponerse a las crueldades a las que son sometidos para alcanzar el viejo y peludo &lt;i&gt;“y vivieron felices por siempre”&lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Rapunzel es robada de niña, criada por una oscura inmortal que la obliga a cantar sin cortarse el pelo hasta tener una escoba de diez metros. Sin salir de una torre de dos por dos, su sometimiento se cura pisando el pasto y enganchándose con un simpático ladrón. &lt;i&gt;Vivió feliz por siempre&lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Las hermanitas frío también se la pasan encerradas en un palacio, solas como hongos. Una está desesperada por chaparse a un tipo y a la otra la entrenan para no sentir. Pero después de peripecias y una canción que escucho hasta en sueños, cortesía de mi nena, &lt;i&gt;vivieron felices por siempre&lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Ariel traiciona a su estirpe y su familia (¡Vamos, traiciona a todo el mar!) por un tipo que vio dos veces en su vida. Cuando lo consigue, es perdonada por su familia y &lt;i&gt;vive feliz por siempre&lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Aurora fue engañada por tres viejas, separada de sus padres y después se acostó a dormir por un montón de tiempo. La despertó un guaso que había visto una vez en el bosque.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Bella es maltratada porque le gustaba leer y ansiaba salir de su pueblo para levantarse a un príncipe. Lo logró, pero era una especie de león, atormentado y convertido en bestia por un bruja. Suerte que el tipo se volvió humano y vivió &lt;i&gt;feliz por siempre&lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;Todos, sin excepción, tuvieron infancias y adolescencias traumáticas, que milagrosamente no dejaron secuelas. Bastaba con encontrar a un príncipe, una princesa o simplemente a una persona hermosa para curar las viejas heridas y vivir &lt;i&gt;felices por siempre&lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;No importa ser esclavizada por tus hermanas, envenenada por tu madrastra o encerrada en una torre. Tampoco que traicionen a sus familias y oculten una ambición desmedida por el poder (¿acaso anhelar a un príncipe no oculta el deseo de acumular poder?). Basta con casarse y &lt;i&gt;vivir feliz por siempre&lt;/i&gt;. Los traumas, el dolor, la violencia sufrida quedan guardadas en un baúl.  &lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2016/10/casarse-la-terapia-de-disney.html</link><author>noreply@blogger.com (Unknown)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8761250552084723095.post-3139299644591434082</guid><pubDate>Wed, 22 Jun 2016 20:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-06-22T17:14:22.690-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>Almagro, Venezuela y las distorsiones</title><description>&lt;br /&gt;&lt;h4 style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;133&quot; src=&quot;https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b5/Consejo_Nacional_de_Seguridad_(25791578954).jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&amp;nbsp;M&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;odificar las causas o consecuencias de un hecho para evadir los golpes o adecuar un discurso político a una realidad inventada son distorsiones. Negar, por ejemplo, la gravedad del caso López para evitar la autocrítica kirchnerista, es una distorsión. Aferrarse al Caso López para escribir la lápida de una fuerza que gobernó doce años, mientras otra fuerza utiliza la distracción para avanzar en transformaciones cuestionables, también es una distorsión.&amp;nbsp;&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;br /&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Recurrir a mecanismos legales bajo premisas inventadas para disfrazar lo ilegítimo de legal, el deseo personal de aspiración idealista o la búsqueda de un cambio socioeconómico de lucha contra la corrupción es políticamente grave y distorsivo. Y aceptar esos argumentos, es necio.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Cuando los gobiernos progresistas (y los no tanto) de Latinoamérica le dieron la espalda a la Organización de Estados Americanos (OEA) se trató de un triunfo diplomático para la región.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El desplante no fue caprichoso: la OEA fungió sistemáticamente como un arma de control estadounidense. Si el FMI era el arma económica, la OEA era la que mediaba en las relaciones políticas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  Pero la decadencia de los gobiernos progresistas revivió a las derechas, fuerzas históricamente golpistas que encontraron una inesperada victoria en la Argentina y un aplastante triunfo en Venezuela. Antes y después, se sucedieron tres golpes de Estado: Honduras, Paraguay y Brasil.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Y esa derecha, ahora dominante, intentó regresar a la región por los canales habituales: América para los americanos (del norte, entre Canadá y México, para ser más precisos).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  En estos días, se produce un nuevo episodio que lacera la soberanía y puede sentar un peligroso precedente regional: el pedido de activación de la carta democrática de la OEA contra Venezuela.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  Guste más o menos, indigne más o indigne menos, el gobierno de Nicolás Maduro ganó elecciones democráticas. ¿Que hubo fraude? Es muy fácil denunciar fraudes cuando hay derrotas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  Muchos de los denunciantes, incluso la OEA como organización, no actuaron con la misma energía tras las denuncias de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones mexicanas de 2006.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  Tampoco hubo acciones de defensa de la democracia por el caso Brasil, Paraguay u Honduras (que incluso valió por una de las declaraciones más cínicas de los últimos años. Sugerencia: buscar qué dijo Barack Obama al respecto).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La iniciativa del secretario general de la OEA, Luis Almagro, entorpece los esfuerzos por establecer canales de diálogo entre el gobierno bolivariano y la oposición de derechas. Acaso la mejor salida que pueda encontrar Venezuela por estos días.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  ¿Por qué lo hizo? Evidentemente por cumplir con estrategias ajenas, de sectores a los que no les conviene un diálogo político en Venezuela, puesto que él, en persona, no gana nada con hacerlo. ¿Quiénes son? No hay declaraciones explícitas, por lo tanto serían especulaciones, aunque las sospechas caen sobre los &lt;i&gt;sospechosos de siempre&lt;/i&gt;, cuando de alteración del orden institucional se trata.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  Fuera de ello, los debates están empañados por preconceptos que obnubilan el juicio y abren la posibilidad de que, en el futuro, cualquier gobierno electo de la OEA pueda ser denunciado por la carta democrática.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  ¿Los lazos del uribismo con los paramilitares? Carta democrática en Colombia. ¿El crecimiento del narcotráfico, la desaparición de estudiantes, el asesinato de maestros? Carta democrática en México. ¿La violencia contra mapuches y estudiantes, la detención ilegal de menores de edad, documentada en las marchas? Carta democrática en Chile. ¿La destitución ilícita de una presidente democráticamente elegida por parte de políticos probadamente corruptos? Carta democrática en Brasil. ¿La invasión ilegal de países, el apoyo probado a golpes de Estado, el espionaje de ciudadanos propios y ajenos? Carta democrática a Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;  Detrás de la demonización religiosa de Venezuela (demonio que sustituyó a Cuba), de la acusación desinformada, de la ignorancia clasista, de la adquisición necia de discursos prefabricados e interesados, sería interesante concentrarse en los hechos, sus causas y consecuencias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div style=&quot;margin-bottom: 0cm;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;¿Es un buen país, Venezuela, es un mal país? Ese es un debate. ¿Está bien aplicada la carta democrática contra un gobierno electo? Eso no es un debate; es un hecho:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;no&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;</description><link>https://patricioortega.blogspot.com/2016/06/almagro-venezuela-y-las-distorsiones.html</link><author>noreply@blogger.com (Patricio Ortega)</author><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>