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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" gd:etag="W/&quot;CkUARXgyfip7ImA9WhVSEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629</id><updated>2012-03-06T05:24:04.696-08:00</updated><category term="cuentos de terror de pesadillas" /><category term="cuentos de casas embrujadas" /><category term="poesía de terror" /><category term="cuentos sobre carreteras embrujadas" /><category term="cuentos sobre escuelas embrujadas" /><category term="cuentos de hospitales embrujados" /><category term="Cuentos de terror" /><category term="Cuento de terror" /><category term="cuentos de vampiros" /><category term="cuentos de terror de halloween" /><category term="cuentos de terror sobre tablas Ouija" /><category term="cuentos de terror sobre serpientes" /><category term="cuentos de teatros embrujados" /><category term="cuentos de terror de hombres lobo" /><category term="Cuentos de lugares embrujados" /><category term="cuento corto de miedo" /><category term="cuentos de terror general" /><category term="cuentos de cuerteles embrujados" /><category term="cuentos de duendes" /><category term="cuento de terror de zombies" /><category term="cuento de terror de payasos" /><category term="Cuentos de apariciones" /><category term="Cuentos de brujas" /><category term="cuentos de suspenso" /><category term="cuentos  de apariciones" /><category term="Cuentos sobre estatuas poseídas" /><category term="cuentos de muñecos embrujados" /><category term="leyenda popular" /><category term="cuento de terror de ratas" /><category term="cuentos de fantasmas" /><title>Cuentos de terror cortos</title><subtitle type="html">Cuentos para pasar miedo

Cuentos fantásticos de fantasmas, hombres lobo, apariciones, casas y lugares embrujados.</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false&amp;v=2" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>469</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/CuentosDeTerrorCortos" /><feedburner:info xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" uri="cuentosdeterrorcortos" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><entry gd:etag="W/&quot;CkUARXk7fCp7ImA9WhVSEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-541309255131112677</id><published>2012-03-06T05:24:00.000-08:00</published><updated>2012-03-06T05:24:04.704-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-06T05:24:04.704-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de casas embrujadas" /><title>La casa de los desaparecidos</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/y9yG7qwuHB97wv1R5zKsAnCBb6s/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/y9yG7qwuHB97wv1R5zKsAnCBb6s/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/y9yG7qwuHB97wv1R5zKsAnCBb6s/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/y9yG7qwuHB97wv1R5zKsAnCBb6s/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Artemio contempló la horrible casa desde la vereda de enfrente. A esa hora de la noche y en&lt;br /&gt;
esa parte de la ciudad no andaba ni un alma. &lt;br /&gt;
Artemio se secó el sudor de la frente con una mano, con la otra cargaba el bolso donde llevaba &lt;br /&gt;
el dinero. Cruzó la calle corriendo, y tras mirar nuevamente para ambos lados, empujó el portón&lt;br /&gt;
de rejas, y entró al sombrío jardín que rodeaba el sendero que terminaba en la puerta de la casa.&lt;br /&gt;
La casa tenía la típica fachada que se asocia a los lugares embrujados, y el jardín era apenas menos&lt;br /&gt;
tenebroso, y en él se enredaban todo tipo de malezas y plantas trepadoras, y tras esas plantas cuatro&lt;br /&gt;
ojos vigilaban a Artemio.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a la puerta dejó en el suelo el bolso con el dinero, como le habían indicado en la nota de&lt;br /&gt;
rescate; su esposa había desaparecido, y tras eso recibió una nota donde detallaban cómo debía pagar&lt;br /&gt;
el rescate.  También le habían indicado que tenía que entrar a la casa, así que abrió la puerta y avanzó &lt;br /&gt;
unos pasos en las tinieblas del interior.  La puerta se cerró tras él, y enseguida escuchó algo similar a&lt;br /&gt;
una exhalación, a un suspiro fuerte y prolongado, que reverberó en la oscuridad. Seguidamente unas&lt;br /&gt;
luces con tonos azules y rojos comenzaron a danzar en lo alto; eran fuegos fatuos, luces malas. Algunas se movían describiendo círculos, otras oscilaban de un lado al otro, tenían el tamaño&lt;br /&gt;
de un balón de fútbol, o el de una cabeza, si se quiere, y eran muchas, y cada una producía un lastimero sonido, mucho mas tétrico que el del viento silbando entre los pinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De repente las luces se dispersaron y desaparecieron, mas enseguida surgieron unas apariciones, desde&lt;br /&gt;
varios puntos, y lentamente avanzaron hacia Artemio extendiendo sus brazos descarnados.  Sus gritos&lt;br /&gt;
se escucharon desde fuera, y entre las enramadas del abandonado jardín, se abrieron paso dos personas; la esposa de Artemio y su cómplice. Tomaron el bolso y ella dijo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Es el crimen perfecto, los que entran ahí desaparecen para siempre.&lt;br /&gt;
- Sí, perdóname por dudar. Ahora vámonos de aquí, que este lugar me aterra - expresó el hombre que era su cómplice.  &lt;br /&gt;
Para su sorpresa y horror, al traspasar el portón de rejas, no salieron a la vereda de la calle, salieron a &lt;br /&gt;
un lugar oscuro,  y enseguida escucharon como una exhalación, y los fuegos fatuos comenzaron a danzar en lo alto.  Entonces ella exclamó llena de terror: - ¡La casa nos atrapó también!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-541309255131112677?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/541309255131112677/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=541309255131112677&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/541309255131112677?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/541309255131112677?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/03/la-casa-de-los-desaparecidos.html" title="La casa de los desaparecidos" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkICQH0_fyp7ImA9WhVTGUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-1361902789529502665</id><published>2012-03-05T08:22:00.000-08:00</published><updated>2012-03-05T08:22:41.347-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-05T08:22:41.347-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos  de apariciones" /><title>Un misterio</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/KpADPK0adjrCitFThbN0Nh-dlUM/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/KpADPK0adjrCitFThbN0Nh-dlUM/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/KpADPK0adjrCitFThbN0Nh-dlUM/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/KpADPK0adjrCitFThbN0Nh-dlUM/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Sus padres no les habían prestado el auto, así que al terminar la fiesta se alejaron del pueblo&lt;br /&gt;
a pie, con el lucero del alba brillando frente a ellos, y la luna menguante a sus espaldas. &lt;br /&gt;
Rafael y Esteban, que eran hermanos, tomaron el camino que lleva a su casa, camino que está&lt;br /&gt;
bordeado de altos árboles, y en todo su largo es de tierra y piedras sueltas.&lt;br /&gt;
Caminaron largo rato en silencio, uno al lado del otro, pensativos, hasta que Esteban digo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Aquella muchacha rubia, la que estaba sentada al lado de los Pereira, me miró casi toda la noche.&lt;br /&gt;
- Creí que me miraba a mí - repuso Rafael volviéndose hacia su hermano. &lt;br /&gt;
- Puede ser. A mi me pareció que era a mí. ¡Bah! Era a mi, siempre fui el más bonito ¡Jajaja!&lt;br /&gt;
- ¡Ah sí! A ver como te queda la cara después de que te zurre. &lt;br /&gt;
- ¡Como si pudieras! - lo desafió bromeando Esteban. Y los hermanos se lanzaron unos manotazos&lt;br /&gt;
y rieron.  Después siguieron caminando, sonriendo ambos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Atravesaban la parte más oscura, donde el camino dobla y las sombras de los árboles se entrecruzan.&lt;br /&gt;
Allí escucharon el llanto de una mujer, y se detuvieron a escuchar, mirándose entre si primero, y&lt;br /&gt;
luego escudriñando las sombras que los rodeaban.  Por más que voltearon no pudieron identificar &lt;br /&gt;
de dónde venía el lastimero sonido, y volvieron a enfrentar sus miradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Debe ser un alma en pena - susurró Rafael.&lt;br /&gt;
- Pero y si no es. Y si es una mujer que necesita ayuda - susurró Esteban. &lt;br /&gt;
- No creo, para mí que es un alma en pena. Vámonos de aquí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De pronto el llanto se hizo más fuerte, y parecía venir de todas partes. Esta vez los hermanos se &lt;br /&gt;
echaron a correr.  Creyeron escuchar el llanto hasta que llegaron a su casa. &lt;br /&gt;
Llegó el día y su miedo se disipó.  Fueron pasando los días, y los hermanos hablaban entre sí casi&lt;br /&gt;
a diario sobre lo que les había ocurrido en el camino. También recordaban a la muchacha de la fiesta,&lt;br /&gt;
y cuando iban al pueblo esperaban verla; pero no la vieron nunca más.  Y resultó que al indagar sobre&lt;br /&gt;
ella nadie la conocía, ni recordaban verla en la fiesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-1361902789529502665?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/1361902789529502665/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=1361902789529502665&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/1361902789529502665?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/1361902789529502665?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/03/un-misterio.html" title="Un misterio" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DE8ESHcyeSp7ImA9WhVTGEQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-5933485419606001179</id><published>2012-03-04T13:33:00.000-08:00</published><updated>2012-03-04T13:33:29.991-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-04T13:33:29.991-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de vampiros" /><title>En la parte oscura de la ciudad</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/iTcxW8cShbY-XgmGJZH0Vh7lTDY/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/iTcxW8cShbY-XgmGJZH0Vh7lTDY/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/iTcxW8cShbY-XgmGJZH0Vh7lTDY/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/iTcxW8cShbY-XgmGJZH0Vh7lTDY/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Sandro consiguió su dosis, y buscó un lugar donde autodestruirse sin que nadie lo molestara.&lt;br /&gt;
Con sus pasos flojos se adentró en oscuras callejuelas.  En aquel mundillo reinaban las sombras, y&lt;br /&gt;
rondaban por allí los que buscaban su cobijo, por diferentes razones. &lt;br /&gt;
Caminó por  el medio de la calle; por allí rara vez cruzaba algún auto. Pasaba a veces alguna&lt;br /&gt;
patrulla policial, mas nunca se detenían, aunque vieran sombras huyendo agazapadas, o brillara &lt;br /&gt;
alguna luz en los edificios abandonados.  &lt;br /&gt;
Sandro se detuvo frente a la fachada de un edificio ruinoso. Giró en todas direcciones, tambaleándose;&lt;br /&gt;
no quería que lo vieran entrar, quería estar solo, pues no pensaba compartir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Apenas empujó la puerta ésta se abrió, y la cerró apenas pasó.  Torpemente buscó el encendedor&lt;br /&gt;
revisando sus bolsillos.  Iluminando sus pasos con la llama del encendedor, atravesó un corredor&lt;br /&gt;
mugroso y entró a una habitación que ni se molestó en revisar; solo se sentó recostado a la pared ,y&lt;br /&gt;
comenzó su ritual de autodestrucción, que ya necesitaba febrilmente tras unos días de abstinencia.&lt;br /&gt;
Al rato sus pensamientos se diluían, viajaban, se mezclaban en un carnaval de imágenes, de sonidos&lt;br /&gt;
nunca escuchados, se perdían en un mundo de ideas informes, de colmillos, dientes puntiagudos… &lt;br /&gt;
- ¿¡Colmillos!? - gritó Sandro y se estremeció. Veía colmillos y ojos brillantes, y estaban allí, en la habitación, y se iban acercando, y eran muchos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Intentó levantarse, pero sus fuerzas sólo dieron para que se arrastrara. Cerca de la puerta, manos como&lt;br /&gt;
garras, de uñas largas y curvas, hicieron presa de él, luego vinieron las mordidas, seguidas por los ruidos de succión, y los gritos de Sandro. &lt;br /&gt;
Aquellas callejuelas oscuras estaban infectadas de vampiros, y cada vez eran más, y la gente de la &lt;br /&gt;
ciudad lo ignoraba, pues no quería mirar hacia esa parte, y no les importaba lo que le pasara a gente como Sandro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-5933485419606001179?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/5933485419606001179/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=5933485419606001179&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/5933485419606001179?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/5933485419606001179?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/03/en-la-parte-oscura-de-la-ciudad.html" title="En la parte oscura de la ciudad" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;D04AQ3gzeyp7ImA9WhVTF0w.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-6304232700193936802</id><published>2012-03-02T11:19:00.000-08:00</published><updated>2012-03-02T11:19:02.683-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-02T11:19:02.683-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de hospitales embrujados" /><title>La habitación</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/m2U9ByqITmen7Zz7R_OQlZwpkBo/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/m2U9ByqITmen7Zz7R_OQlZwpkBo/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/m2U9ByqITmen7Zz7R_OQlZwpkBo/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/m2U9ByqITmen7Zz7R_OQlZwpkBo/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Yolanda corrió por el pasillo hasta encontrar a otra enfermera.  Se había recibido recientemente&lt;br /&gt;
y aún no conocía bien el hospital.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Hay un paciente que necesita ayuda! - dijo Yolanda, un poco agitada por haber corrido - En la&lt;br /&gt;
habitación no funciona la luz. Escuché que alguien se quejaba, y entré… tuve que buscarlo en la&lt;br /&gt;
oscuridad, parece ser un hombre… no tiene pulso y está frío, aunque se mueve…&lt;br /&gt;
- Está bien, vamos a ver, y tranquilízate que seguramente no es nada. Hiciste bien en avisar - le dijo&lt;br /&gt;
la otra enfermera con cierto aplomo; tenía muchos años como enfermera, y casi nada la afectaba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yolanda la guió hasta la puerta de la habitación, la otra enfermera la miró muy seria y le preguntó:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¿Estás segura que es aquí?&lt;br /&gt;
- Sí, fue aquí. Vamos a entrar - contestó Yolanda. Su compañera la detuvo tomándola del brazo.&lt;br /&gt;
- No entres. Esta habitación está vacía. Por las noches siempre se escuchan cosas ahí dentro, pero&lt;br /&gt;
no hay nadie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-6304232700193936802?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/6304232700193936802/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=6304232700193936802&amp;isPopup=true" title="4 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/6304232700193936802?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/6304232700193936802?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/03/la-habitacion.html" title="La habitación" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkUGR3w9eip7ImA9WhVTFk8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-2648057287941506818</id><published>2012-03-01T08:43:00.000-08:00</published><updated>2012-03-01T08:43:46.262-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-01T08:43:46.262-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuento de terror" /><title>Escapando hacia el terror</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0z6Ao_jsK_w5SotEB8al1QVOmkY/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0z6Ao_jsK_w5SotEB8al1QVOmkY/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0z6Ao_jsK_w5SotEB8al1QVOmkY/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0z6Ao_jsK_w5SotEB8al1QVOmkY/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Había escapado de la cárcel, y amparado por la noche evitó un caserío que estaba cerca de la vía&lt;br /&gt;
del tren.  Desde el caserío ladraron unos perros,  cosa que lo puso nervioso, pero el tren ya estaba cerca, y su ruido ahogaba los ladridos.   &lt;br /&gt;
Francisco se adentró en un matorral, y a pesar de la oscuridad, las espinas de los arbustos, y los&lt;br /&gt;
pastos que le enredaban los pies, pudo llegar hasta el tren, el cual había desacelerado en la curva. &lt;br /&gt;
Saltó dentro de un vagón abierto y se arrastró hasta un rincón, en la oscuridad.  &lt;br /&gt;
Deseó tener un encendedor o algo con que iluminar el lugar en donde se hallaba, por lo menos &lt;br /&gt;
para ver qué había allí.   No se atrevió a pararse, fue andando sobre sus rodillas y manos hasta que&lt;br /&gt;
dio con un obstáculo.   Fuera del traqueteante tren la noche era oscura, mas dentro del vagón no se&lt;br /&gt;
veía ni las manos.    Con la precaución del que no ve, Francisco fue tanteando hasta hacerse una idea&lt;br /&gt;
de lo que había allí.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Concluyó que eran cajones, le resultó algo lógico, era un tren de carga. Tanteó varios de ellos, y notó&lt;br /&gt;
que su largo excedía por mucho su ancho, y eran de madera lustrada, y el no estar apilados unos sobre&lt;br /&gt;
otros indicaba que su carga era valiosa, o delicada al menos; Francisco sonrió en la oscuridad. &lt;br /&gt;
Siempre tanteando buscó la forma de abrir uno, ilusionado con encontrar algo de valor. &lt;br /&gt;
Alcanzó a descorrer la tapa de uno, y cerca de un extremo introdujo su mano en el cajón.  &lt;br /&gt;
Un terror súbito, como una descarga de electricidad, le arrancó un grito y retiró la mano velozmente;&lt;br /&gt;
había palpado una nariz y una boca, un rostro humano.  Rápidamente se dio cuenta que los cajones&lt;br /&gt;
eran ataúdes, y que seguramente en todos ellos habría muertos. &lt;br /&gt;
Se arrimó al borde de la puerta; prefería saltar a quedarse allí, rodeado de muertos. &lt;br /&gt;
Alcanzó a ver que enseguida de la vía comenzaba un alto pastizal, algo que podía amortiguar la caída. &lt;br /&gt;
Tomaba impulso cuando sintió unos dedos fríos rozándole el cuello por detrás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lanzó un nuevo alarido de terror y saltó.  Cayó sobre los pastos, rodó, y tras unas vueltas quedó tendido sobre la hierba.  El tren terminó de cruzar frente a él y se alejó con su traqueteo,  perdiéndose&lt;br /&gt;
en la oscuridad.  &lt;br /&gt;
Francisco se levantó, y algo adolorido se alejó de la vía aplastando pastos, malezas, y sombras.&lt;br /&gt;
Más adelante el terreno se volvió menos duro, y escudriñando distinguió un sendero.  Lo siguió hasta &lt;br /&gt;
que una reja oxidada le impidió el paso. La costeó unos metros hasta que alcanzó un portón que estaba&lt;br /&gt;
entreabierto.   La oscuridad se había cerrado más, y por un rato caminó casi a ciegas.  &lt;br /&gt;
En el cielo se apartaron unas nubes,  y el débil resplandor de las estrellas le permitió ver que caminaba por un viejo cementerio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-2648057287941506818?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/2648057287941506818/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=2648057287941506818&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/2648057287941506818?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/2648057287941506818?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/03/escapando-hacia-el-terror.html" title="Escapando hacia el terror" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0QGQX0-fCp7ImA9WhVTFEs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-6441406285583985518</id><published>2012-02-28T12:35:00.000-08:00</published><updated>2012-02-28T12:35:20.354-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-28T12:35:20.354-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento corto de miedo" /><title>El pozo de agua</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/oCA7XON3Uh-s685LKc8l0eYOAxI/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/oCA7XON3Uh-s685LKc8l0eYOAxI/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/oCA7XON3Uh-s685LKc8l0eYOAxI/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/oCA7XON3Uh-s685LKc8l0eYOAxI/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Durante mi niñez me mudé mucho de casa.  En una de las casas en que vivió mi familia, en el&lt;br /&gt;
fondo había un pozo de agua.  La pared circular, o borde, medía como un metro, y tenía una roldana,&lt;br /&gt;
y el travesaño que la sujetaba; era un pozo común.  Por tapa tenía unas maderas colocadas juntas.&lt;br /&gt;
Como era peligroso no me dejaban acercarme a él.  &lt;br /&gt;
La ventana de mi cuarto daba hacia el fondo, y se veía el pozo.  Siempre tuve el sueño pesado, y&lt;br /&gt;
apenas caía en la cama me dormía. Una noche, había cenado mucho y no me podía dormir, y entonces fue cuando escuché un golpeteo que venía del fondo.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fui hasta el cuarto de mis padres y los llamé.  Mi padre miró por la ventana de mi cuarto y escuchó&lt;br /&gt;
atento.  “Viene del pozo - nos susurró a mi y a mi madre -. Puede ser un gato o algo”, nos dijo.&lt;br /&gt;
No se me ocurría cómo un gato podría haber apartado las maderas sin caer hasta el fondo, y si había&lt;br /&gt;
caído, cómo pudo trepar por la pared lisa y resbalosa del pozo. Seguramente mi padre tampoco lo&lt;br /&gt;
creía, ya que fue a revisar con el revólver en la mano, además de la linterna.&lt;br /&gt;
Desde la ventana, yo y mi madre vimos como fue sacando las maderas, y después iluminó hacia abajo &lt;br /&gt;
largo rato.  Terminó sacando todas las maderas pero no vio nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la noche siguiente lo mismo. Los golpes desde adentro del pozo, y las maderas que alcanzaban a&lt;br /&gt;
levantarse como si algo las empujara hacia arriba. De nuevo no encontró nada. &lt;br /&gt;
Como había empezado a asustarme, me cambiaron de cuarto, para que pudiera dormir, pero fue peor,&lt;br /&gt;
porque empecé a tener pesadillas con el pozo.  Siempre veía, (en el sueño) que las maderas se abrían, &lt;br /&gt;
que caían al suelo, y por el borde del pozo empezaba a asomar una cabeza, y ahí despertaba.   &lt;br /&gt;
Llegué a odiar al pozo y a la casa, quería irme como fuera.  Como éramos casi nómadas, unos meces &lt;br /&gt;
después nos fuimos.  &lt;br /&gt;
Varios años después, mis padres me contaron, que tras la segunda noche de ruidos, indagaron a un&lt;br /&gt;
vecino, sin decirle lo que había pasado, simplemente preguntaron por los dueños anteriores, y resultó &lt;br /&gt;
que el vecino les dijo que un hombre se había suicidado en el pozo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-6441406285583985518?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/6441406285583985518/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=6441406285583985518&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/6441406285583985518?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/6441406285583985518?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/el-pozo-de-agua.html" title="El pozo de agua" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkANRX88fyp7ImA9WhVTE0g.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-8194332034407922360</id><published>2012-02-27T08:06:00.000-08:00</published><updated>2012-02-27T08:06:34.177-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-27T08:06:34.177-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento corto de miedo" /><title>El Diablo y el libro</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RD9QgPDfLrg8nhinlq_hhxJY420/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RD9QgPDfLrg8nhinlq_hhxJY420/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RD9QgPDfLrg8nhinlq_hhxJY420/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/RD9QgPDfLrg8nhinlq_hhxJY420/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Fabián no creía en el Diablo, estaba allí sólo por complacer a Angélica. También participaban&lt;br /&gt;
en la oculta reunión unos conocidos de Angélica, tres hombres y dos mujeres, todos vestidos&lt;br /&gt;
al estilo gótico, con cuero, extraños collares, y tatuajes por todos lados. &lt;br /&gt;
Habían encontrado una solitaria casa abandonada, y en su habitación más grande encendieron&lt;br /&gt;
velas en los rincones; fuera la noche estaba negra y silenciosa. &lt;br /&gt;
En el piso habían dibujado unos símbolos extraños, sacados del Necronomicón, el libro oscuro &lt;br /&gt;
que varias veces citara el escritor Lovecraft.    Se sentaron en el suelo, en torno a los dibujos y&lt;br /&gt;
se tomaron de las manos.  A esa altura de la reunión Fabián ya estaba arrepentido de haber ido.&lt;br /&gt;
Angélica le apretó fuerte la mano y le sonrió, diciéndole después: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- No temas Fabián. Acuérdate que no crees en el Diablo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón de Fabián dio un brinco - ¡Me descubrió! Y ahora los otros lo saben.&lt;br /&gt;
Mas al mirar a los otros vio que habían caído en una especie de transe; bajaban y subían la cabeza&lt;br /&gt;
a la vez que murmuraban algo.   Un instante después Fabián advirtió que había algo raro en los&lt;br /&gt;
símbolos dibujados en el piso. Al bajar la mirada vio que las líneas que lo formaban estaban &lt;br /&gt;
sangrando.  De repente un viento helado recorrió toda la habitación, como si un pequeño remolino&lt;br /&gt;
hubiera entrado a la casa.  Se apagaron todas las velas y la habitación quedó a oscuras. &lt;br /&gt;
Fabián sintió que la mano de Angélica era ahora una pata con pezuñas, y escuchó que ella le&lt;br /&gt;
susurró al oído:  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¿Aún no crees en el Diablo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fabián dejó escapar un alarido de terror, se levantó y corrió hacia la puerta, que al conservar &lt;br /&gt;
parte de su pintura blanca, se distinguía aún en aquella terrible oscuridad.  &lt;br /&gt;
Apenas salió de la casa ésta comenzó a arder, y las llamas la consumieron completamente. &lt;br /&gt;
Ya lejos, Fabián volvió la mirada y contempló la casa envuelta en llamas, y recién ahí se dio &lt;br /&gt;
cuenta que llevaba algo bajo el brazo; era el terrible libro que citara Lovecraft, el Necronomicón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-8194332034407922360?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/8194332034407922360/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=8194332034407922360&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/8194332034407922360?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/8194332034407922360?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/el-diablo-y-el-libro.html" title="El Diablo y el libro" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUUHSHs4cCp7ImA9WhVTEkU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-7556995037771513601</id><published>2012-02-26T11:07:00.000-08:00</published><updated>2012-02-26T11:07:19.538-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-26T11:07:19.538-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de vampiros" /><title>Los muertos no pueden hacer daño...</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/MluutndomfGiQm3U5Uuap4A8yuw/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/MluutndomfGiQm3U5Uuap4A8yuw/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/MluutndomfGiQm3U5Uuap4A8yuw/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/MluutndomfGiQm3U5Uuap4A8yuw/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Ramón llegó a la empresa donde trabajaba, y Paula, la muchacha que atendía las llamadas, lo&lt;br /&gt;
recibió con una gran sonrisa, cosa que lo hizo sospechar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Hola - saludó Ramón - ¿Qué pasa, qué es lo gracioso?&lt;br /&gt;
- Ya te lo cuento - le contestó Paula, que estaba sentada tras un escritorio - Adivina en dónde&lt;br /&gt;
tienes que trabajar - le dijo Paula mientras colgaba el teléfono.  &lt;br /&gt;
- No sé, si fuera adivino no trabajaría aquí ¿Dónde?&lt;br /&gt;
- En una funeraria. Se les descompuso el aire acondicionado. Aquí está la dirección - y le dio&lt;br /&gt;
un papel. &lt;br /&gt;
- Eso era lo gracioso. Apuesto que los otros estuvieron bromeando sobre eso ¿No?&lt;br /&gt;
- Claro que sí, para eso están los compañeros ¡Jajaja! Los muchachos dicen que no aceptes si te&lt;br /&gt;
quieren pagar con un cajón.  &lt;br /&gt;
- Muy graciosos ja ja.  Me voy, alguien tiene que trabajar en esta empresa - dijo Ramón, algo&lt;br /&gt;
molesto, no por la broma de sus compañeros, sino porque realmente le temía a los muertos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya en la funeraria, un hombre vestido de traje negro, alto y delgado, lo llevó hasta la habitación &lt;br /&gt;
que tenía el problema, en la cual había varios ataúdes.  El hombre alto se retiró con paso solemne, &lt;br /&gt;
muy acorde a su profesión, y dejó a Ramón solo. &lt;br /&gt;
Había caído el sol, y hasta aquella habitación no llegaba ni el más mínimo rumor de la ciudad.&lt;br /&gt;
Ramón le echó una larga mirada a los ataúdes que lo rodeaban, y sintió ganas de salir de allí&lt;br /&gt;
corriendo.   Respiró fuerte varias veces y se armó de valor. Con la mirada buscó el interruptor&lt;br /&gt;
del aire acondicionado, y al dar con éste caminó con paso rígido, debido al miedo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Revisaba el interruptor en el momento que escuchó un ruido que lo paralizó. Al estar frente&lt;br /&gt;
a la pared, daba la espalda a los ataúdes, y escuchó el suave rechinar de una bisagra; un ataúd&lt;br /&gt;
se estaba abriendo.  &lt;br /&gt;
Sin atreverse a voltear siguió escuchando, y sintió unos pasos que se le acercaban sigilosos.&lt;br /&gt;
Con los ojos cerrados y sin voltear, Ramón repetía mentalmente: “Los muertos no pueden&lt;br /&gt;
hacer daño, es mi imaginación. Los muertos no pueden hacer daño…&lt;br /&gt;
Al notar que demoraba mucho, el hombre delgado de traje negro, entró a la habitación, y,&lt;br /&gt;
encontró a Ramón tirado en el piso, con el cuello mordido y pálido como un papel.&lt;br /&gt;
Uno de los ataúdes estaba vacío, y una ventana del lugar estaba abierta; el vampiro había escapado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-7556995037771513601?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/7556995037771513601/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=7556995037771513601&amp;isPopup=true" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7556995037771513601?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7556995037771513601?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/los-muertos-no-pueden-hacer-dano.html" title="Los muertos no pueden hacer daño..." /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUIBRHw9eCp7ImA9WhVTEUw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-813953997838393850</id><published>2012-02-24T11:59:00.000-08:00</published><updated>2012-02-24T11:59:15.260-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-24T11:59:15.260-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de casas embrujadas" /><title>La casa de los ruidos</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/ZGU_o5MT9_WwMooyHNs7p0kJhDo/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/ZGU_o5MT9_WwMooyHNs7p0kJhDo/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/ZGU_o5MT9_WwMooyHNs7p0kJhDo/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/ZGU_o5MT9_WwMooyHNs7p0kJhDo/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Lo más extraño que me pasó cuando trabajaba de vigilante, y me pasó muchas veces, fue cuando&lt;br /&gt;
vigilaba una cuadra llena de comercios.  Los comerciantes me pagaban el sueldo. Yo recorría la&lt;br /&gt;
calle de arriba abajo, de noche.   Sólo uno de los edificios no era un comercio, era una casa de &lt;br /&gt;
familia, y estaba abandonada, yo lo sabía bien, la gente de la zona lo corroboraba. Pero aunque&lt;br /&gt;
no había nadie, cuando cruzaba frente a ella escuchaba pasos que venían de adentro, o se movían&lt;br /&gt;
las cortinas, o lo que más terror me daba; golpeaban las ventanas como llamándome.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-813953997838393850?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/813953997838393850/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=813953997838393850&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/813953997838393850?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/813953997838393850?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/la-casa-de-los-ruidos.html" title="La casa de los ruidos" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUQGQH4-fip7ImA9WhVTEUw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-923511156545196148</id><published>2012-02-24T11:55:00.000-08:00</published><updated>2012-02-24T11:55:21.056-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-24T11:55:21.056-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de casas embrujadas" /><title>Mis vecinos</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/SFRgbnDZVd6RpqLjF09Nre2CZ1o/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/SFRgbnDZVd6RpqLjF09Nre2CZ1o/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/SFRgbnDZVd6RpqLjF09Nre2CZ1o/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/SFRgbnDZVd6RpqLjF09Nre2CZ1o/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Los carteles que dicen “No pasar”, habían impedido que cruzara hacia el bosque. &lt;br /&gt;
Me limitaba a pasear por mi diminuta propiedad, bordeando el alambrado que la separa del&lt;br /&gt;
bosque.   Como hacía poco que me había mudado allí, aún no me aburrían los paseos matinales&lt;br /&gt;
por el campo.  Salía pisando el rocío que se acumula en los pastos, junto a mi perro, que &lt;br /&gt;
siempre iba zigzagueando con la cabeza baja, rastreando perdices o corriendo inútilmente &lt;br /&gt;
tras alguna liebre.   &lt;br /&gt;
Mi perro solía cruzar hacia el bosque, pero enseguida lo llamaba y él venía; mas una mañana&lt;br /&gt;
corrió tras una liebre y lo vi perderse entre los árboles.  Silbe durante largo rato, escuché, volví&lt;br /&gt;
a silbar, y al final salté el alambrado para buscarlo.  &lt;br /&gt;
Caminé despacio, escuchando, volteando en todas direcciones.  El bosque estaba envuelto en&lt;br /&gt;
una luz crepuscular, y había mucho silencio.  Escuché los pasos de mi perro, y lo llamé con un&lt;br /&gt;
silbido corto.   Se acercó meneando la cola, con la lengua de afuera, fatigado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Cuándo vas a aprender que las liebres son muy rápidas”, dije a mi perro mientras le acariciaba&lt;br /&gt;
el lomo.  Allí pensé por un momento. Ya estaba en el bosque, por qué no dar un paseo en él. &lt;br /&gt;
Estaba casi seguro que no vivía nadie por allí, así que seguí avanzando entre las sombras de &lt;br /&gt;
aquellos árboles. &lt;br /&gt;
Más adelante divisé un claro, y paré al distinguir un muro; había una casa.  Entre los troncos,&lt;br /&gt;
vi una pared con ventanas rotas, y por el silencio del lugar supuse que estaba desabitada. &lt;br /&gt;
Me fui acercando con cautela, por curiosidad, comprobé que estaba abandonada por el mal&lt;br /&gt;
estado de su exterior.  Me impresionó el gran tamaño de aquella casa. Parecía más bien un&lt;br /&gt;
pequeño hotel. La rodee hasta ver el frente.&lt;br /&gt;
Me concentré tanto en la casa, que no me di cuenta que estaba solo; mi perro había quedado atrás. &lt;br /&gt;
En el frente hay una gran puerta, y sobre ésta leí una inscripción: “Institución Mental Doctor&lt;br /&gt;
Espinoza”.  Estaba frente a un viejo manicomio. El sólo saberlo me produjo un estremecimiento,&lt;br /&gt;
y lo que escuché a continuación me llenó de terror.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Carcajadas, comenzaron a resonar una multitud de carcajadas estridentes, desenfrenadas, alocadas.&lt;br /&gt;
Carcajadas de mujeres, hombres, niños, ancianos, carcajadas chillonas, roncas, que por más que&lt;br /&gt;
quiera nunca olvidaré.  &lt;br /&gt;
Retrocedí hasta el bosque.  El corazón me golpeaba fuerte contra el pecho. Al internarme más &lt;br /&gt;
 las carcajadas cesaron bruscamente.  Al bordear el claro donde está la casa maldita, el manicomio,&lt;br /&gt;
encontré a mi perro; estaba erizado y gruñía en dirección a ésta.&lt;br /&gt;
Durante varios días aquel hecho me mantuvo intranquilo.  Finalmente me estaba convenciendo &lt;br /&gt;
que el viejo manicomio, aunque sin dudas estaba embrujado, no representaba ningún peligro para&lt;br /&gt;
mí, pues estaba bastante lejos, y sus fantasmas o lo que anduviera allí sólo existían tras sus muros; &lt;br /&gt;
pero de repente me di cuenta de algo, de algo aterrador: Aunque había visto muchas liebres, nunca&lt;br /&gt;
vi huellas de estas, y siempre huían hacia el bosque…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-923511156545196148?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/923511156545196148/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=923511156545196148&amp;isPopup=true" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/923511156545196148?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/923511156545196148?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/mis-vecinos.html" title="Mis vecinos" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0QBQnsyfyp7ImA9WhVTEEw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-2991946570463299610</id><published>2012-02-23T07:35:00.000-08:00</published><updated>2012-02-23T07:35:53.597-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-23T07:35:53.597-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento de terror de zombies" /><title>Zombies</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rYP6g7lJfw4xPoVvtyEF0t_cZvw/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rYP6g7lJfw4xPoVvtyEF0t_cZvw/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rYP6g7lJfw4xPoVvtyEF0t_cZvw/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rYP6g7lJfw4xPoVvtyEF0t_cZvw/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;En la oscuridad de la noche brillaban unas luces.  El agente Rodríguez detuvo su patrulla e&lt;br /&gt;
informó por el radio: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Aquí el patrullero Rodríguez, de la unidad ciento dos.  Voy a investigar un vehículo que      &lt;br /&gt;
está en un costado de la ruta. Aparentemente es una ambulancia. Posible accidente. En el&lt;br /&gt;
kilómetro ochocientos cuarenta de la ruta diez. &lt;br /&gt;
- Copiado - le respondió una voz -. Ya va otra unidad en camino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rodríguez bajó de la patrulla y encendió la linterna.  A unos cinco metros de la ruta, &lt;br /&gt;
inclinada hacia un lado en un terraplén, estaba la ambulancia, con la puerta de atrás abierta y &lt;br /&gt;
las luces de la sirena encendidas.  &lt;br /&gt;
El pastizal era alto, por encima de la rodilla, por lo que Rodríguez avanzó con mucha cautela. &lt;br /&gt;
Levantó la linterna para iluminar la parte delantera. No había nadie allí, pero vio mucha sangre&lt;br /&gt;
y vidrios rotos.  Rodríguez abrió la puerta y examinó detenidamente.   La cantidad de vidrio sobre&lt;br /&gt;
el asiento le indicaba que alguien había roto la ventanilla desde afuera, y que tal vez sacaron al&lt;br /&gt;
conductor por allí.  &lt;br /&gt;
Fue hacia la parte de atrás, también estaba vacía, y había sangre por todos lados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchó un ruido detrás de él, volteó rápidamente y vio a un cuerpo irguiéndose hasta quedar &lt;br /&gt;
sentado sobre el pasto.   Era una mujer vestida de azul, una enfermera, y tenía la mitad de la&lt;br /&gt;
cara destrozada.  &lt;br /&gt;
Rodríguez tenía años en la carretera, y no se impresionaba fácilmente. Dio unos pasos hacia la&lt;br /&gt;
mujer y apoyó su mano en el hombro de ésta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Tranquila - le dijo -. Ya viene la ayuda.  La mujer le agarró el brazo con una mano y lo mordió &lt;br /&gt;
a la altura de la muñeca, arrancándole un trozo.  Rodríguez retrocedió a la vez que sacaba la pistola. &lt;br /&gt;
- ¡Ah! ¡Maldita! - gritó Rodríguez. En ese preciso instante escuchó ruidos que venían de direcciones&lt;br /&gt;
contrarias.  Enfocó la linterna hacia un lado. Un hombre desfigurado, de rostro sanguinolento, corría &lt;br /&gt;
hacia él; era el conductor.  Al iluminar el otro lado vio alguien más se le acercaba corriendo; era el&lt;br /&gt;
hombre que murió en la ambulancia y revivió como un zombie.  &lt;br /&gt;
Sonaron unos disparos y después se escucharon gritos, los de Rodríguez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando llegaron otros agentes al lugar no encontraron a nadie. Solo vieron sangre por todos lados, y&lt;br /&gt;
un rastro que se alejaba por el campo. &lt;br /&gt;
A la mañana siguiente, un niño jugaba con su perro en el fondo de una solitaria casa. De pronto el&lt;br /&gt;
perro se puso firme en sus patas y ladró hacia el campo. El niño miró hacia donde aquél ladraba, &lt;br /&gt;
viendo a cuatro personas que se acercaban con paso desparejo y vacilante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Papá, viene gente! - anunció el niño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-2991946570463299610?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/2991946570463299610/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=2991946570463299610&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/2991946570463299610?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/2991946570463299610?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/zombies.html" title="Zombies" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEQERHk9eyp7ImA9WhRaGU4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-7737835497181005949</id><published>2012-02-22T10:45:00.000-08:00</published><updated>2012-02-22T10:45:05.763-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-22T10:45:05.763-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento de terror de zombies" /><title>Ya vienen</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/vII-cHhqhpAkcrpPe8D9IU3LAf0/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/vII-cHhqhpAkcrpPe8D9IU3LAf0/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/vII-cHhqhpAkcrpPe8D9IU3LAf0/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/vII-cHhqhpAkcrpPe8D9IU3LAf0/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Delia preparaba la cena cuando escuchó un portazo.  En la sala encontró a Wilmar, su esposo,&lt;br /&gt;
arrastrando el sillón más grande. Él venía de la ciudad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¿Por qué golpeaste la puerta? ¿Y que haces con ese sofá? - le preguntó a Wilmar.&lt;br /&gt;
- ¡No hay tiempo para explicarte! Ayúdame a recostarlo contra la puerta ¡Ahora! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre los dos recostaron el sofá a la puerta. Wilmar espió por la ventana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Ya vienen. Apaga las luces - susurró Wilmar.&lt;br /&gt;
- ¿Quién viene? ¿Qué está pasando? ¡Me asustas!&lt;br /&gt;
- ¡Calla!, apaga las luces ¡Por favor Delia! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Apagaron las luces y quedaron a oscuras. Él la tomó del brazo y la hizo agacharse a su lado,&lt;br /&gt;
detrás de una mesa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Pero dime ¿Quién viene? - insistió Delia susurrando. &lt;br /&gt;
- Calla… en la ventana, están rodeando la casa - dijo Wilmar mirando hacia la ventana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese instante cruzaba frente a la ventana la silueta de un hombre. Apoyó las manos en el vidrio&lt;br /&gt;
y movió la cabeza intentando ver hacia el interior.  También cruzaron otras sombras, y golpearon&lt;br /&gt;
la puerta como si hubieran chocado contra ella. &lt;br /&gt;
Delia se tapó la boca con las manos para no gritar.   Estando allí, agachados, en silencio, fue que&lt;br /&gt;
Delia notó que desde la ciudad venía un gran alboroto: gritos, frenadas, sirenas, y algunos disparos.&lt;br /&gt;
Mientras preparaba la cena no se había percatado porque escuchaba música. &lt;br /&gt;
La silueta se apartó de la ventana y los pasos que rondaban la casa se alejaron hacia la calle. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Wilmar ¿Qué ocurre en la ciudad? - preguntó Delia.&lt;br /&gt;
- No sé bien. La gente enloqueció… se habla de zombies… tal vez es una histeria colectiva…&lt;br /&gt;
Un desgraciado me mordió el brazo; me duele mucho, y estoy cansado.&lt;br /&gt;
- Vamos hasta el cuarto y acuéstate un rato. Voy a buscar el botiquín.&lt;br /&gt;
- Está bien, pero no enciendas la luz; pueden vernos y…&lt;br /&gt;
- Bien vamos al cuarto. - Y salieron a tientas en la oscuridad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo ayudó a acostarse; él respiraba con dificultad.  Recostada a la pared alcanzó el baño, y a tientas&lt;br /&gt;
encontró el botiquín.  Regresaba al cuarto cuando vio a Wilmar parado en el corredor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- No te hubieras levantado, ya lo encontré ¿Wilmar? - Wilmar gruñó en la oscuridad y se abalanzó&lt;br /&gt;
hacia ella…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-7737835497181005949?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/7737835497181005949/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=7737835497181005949&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7737835497181005949?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7737835497181005949?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/ya-vienen.html" title="Ya vienen" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0MMQXs_eip7ImA9WhRaFks.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-4623134105729556128</id><published>2012-02-19T07:31:00.000-08:00</published><updated>2012-02-19T07:31:20.542-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-19T07:31:20.542-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos de terror" /><title>El ómnibus viejo</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/LcR9Y2Spz75Ieh4TV0ZE7HNfO7o/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/LcR9Y2Spz75Ieh4TV0ZE7HNfO7o/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/LcR9Y2Spz75Ieh4TV0ZE7HNfO7o/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/LcR9Y2Spz75Ieh4TV0ZE7HNfO7o/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Cuando se conduce solo, por caminos apartados que atraviesan zonas despobladas, por la&lt;br /&gt;
noche, se puede experimentar un tipo de angustia nada agradable; pero cuando vas solo y&lt;br /&gt;
sientes que alguien o algo te acompaña, es algo aterrador.  &lt;br /&gt;
Trabajé hace unos años como chofer de ómnibus.  Tenía que llevar a trabajadores rurales a &lt;br /&gt;
plantaciones remotas, por caminos polvorientos, llenos de baches y soledad. &lt;br /&gt;
La empresa había adquirido un nuevo ómnibus (nuevo en la empresa), porque era un ómnibus &lt;br /&gt;
viejo y maltrecho que apenas cumplía las condiciones de seguridad, según los dueños.  &lt;br /&gt;
Fui el primero en manejarlo. Llevé a los jornaleros y volví por la noche, solo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por costumbre, cada tanto miraba el retrovisor, además sentía que no estaba solo.  En una de &lt;br /&gt;
esas rápidas ojeadas al retrovisor, vi que alguien terminaba de ocultar la cabeza atrás un asiento.  &lt;br /&gt;
Frené y tomé una llave inglesa de la caja de herramientas, por las dudas. Revisé uno por uno&lt;br /&gt;
los asientos y debajo de ellos, no había nadie. &lt;br /&gt;
Traté de calmarme y seguí conduciendo. Quería creer que mi imaginación me había jugado &lt;br /&gt;
una mala pasada, como suele decirse.    Unos kilómetros más adelante y volví a ver algo; era&lt;br /&gt;
una mano agarrada del respaldo de un asiento, una mano pequeña. Al voltear sobre mi hombro&lt;br /&gt;
ya no estaba.  Esta vez no me detuve, sabía que no había nadie, nadie real o vivo. Me di cuenta&lt;br /&gt;
que era algo más que mi imaginación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguí haciendo un esfuerzo para no mirar el retrovisor, pero volví a mirarlo, y esta vez vi que&lt;br /&gt;
otra mano, una más grande, me hacía señas para que me acercara. &lt;br /&gt;
Fue la noche más aterradora de mi vida. Hasta ahora no sé cómo no volqué por el camino. &lt;br /&gt;
Por suerte el ómnibus estaba tan viejo que se dañó en ese viaje, y después de un tiempo en el &lt;br /&gt;
taller lo terminaron abandonado en una chatarrería.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-4623134105729556128?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/4623134105729556128/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=4623134105729556128&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/4623134105729556128?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/4623134105729556128?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/el-omnibus-viejo.html" title="El ómnibus viejo" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkIGQ3o_fip7ImA9WhRaFUQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-4730150479713067870</id><published>2012-02-18T12:55:00.000-08:00</published><updated>2012-02-18T12:55:22.446-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-18T12:55:22.446-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuento de terror" /><title>Tras los muros</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/gHHJ5KWtiOUyrp252W2IF9gR0kk/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/gHHJ5KWtiOUyrp252W2IF9gR0kk/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/gHHJ5KWtiOUyrp252W2IF9gR0kk/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/gHHJ5KWtiOUyrp252W2IF9gR0kk/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Sus parientes casi no lo dejaban salir, y tenía prohibido mirar más allá de los muros que&lt;br /&gt;
rodeaban el vecindario. &lt;br /&gt;
Simón era pequeño y lo trataban como a un niño, pero tenía la impresión de que existía&lt;br /&gt;
desde hacía mucho tiempo.  Cuando pensaba en ello, consideraba que tal vez el casi&lt;br /&gt;
constante encierro al que era sometido, era el culpable de su vaga noción del tiempo.&lt;br /&gt;
Su hogar siempre estaba en penumbras, nunca había salido durante el día. De el sol sólo&lt;br /&gt;
conocía un delgado haz de luz que se colaba por una fisura de la puerta a determinada hora. &lt;br /&gt;
Salía de su hogar cuando había luna llena. Esas noches también salían sus vecinos, los cuales&lt;br /&gt;
eran callados y silenciosos como todos los que habitaban allí.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Conocía todo de su vecindario, las fachadas de los otros hogares, los senderos, los árboles&lt;br /&gt;
que allí había.  Para él, el único misterio del lugar eran las piedras que aparecían &lt;br /&gt;
aparentemente solas, como si crecieran de la tierra; sabía que sus vecinos no las colocaban,&lt;br /&gt;
 y sospechaba que alguien lo hacía durante el día, el inaccesible día. &lt;br /&gt;
Lo que había más allá de los muros era todo un misterio, y los sonidos que llegaban hasta&lt;br /&gt;
allí le evocaban algo que no llegaba a recordar.  &lt;br /&gt;
Había un portón, pero siempre estaba vigilado, además rara vez escapaba a la mirada de sus&lt;br /&gt;
parientes.  Como lo prohibido es tentador, Simón pasaba horas planeando una fuga, sólo&lt;br /&gt;
para ver qué había.    Una noche lo consiguió, trepó el portón y saltó al otro lado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comenzó a caminar, y sintió algo de miedo.  Los hogares eran diferentes, había demasiada&lt;br /&gt;
luz, y cuando vio a unos transeúntes se llenó de terror. &lt;br /&gt;
Tenían la piel muy tensa, casi lisa, y una gruesa capa de carne impedía ver los bordes de &lt;br /&gt;
los huesos.  Le parecieron repugnantes, su piel no estaba acartonada, y tenían mucho pelo&lt;br /&gt;
en la cabeza.  Además gritaron de una forma horrible al verlo, y huyeron moviéndose rápido.&lt;br /&gt;
Simón nunca había visto a alguien moverse tan rápido, en su vecindario todos andaban lento. &lt;br /&gt;
Volvió sobre sus pasos, aterrado, y tras trepar nuevamente el portón, saltó hacia el cementerio&lt;br /&gt;
en donde moraba y regresó a la cripta de su familia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-4730150479713067870?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/4730150479713067870/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=4730150479713067870&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/4730150479713067870?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/4730150479713067870?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/tras-los-muros.html" title="Tras los muros" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUIMRX05fyp7ImA9WhRaFEw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-447489290532106921</id><published>2012-02-16T09:33:00.000-08:00</published><updated>2012-02-16T09:33:04.327-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-16T09:33:04.327-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento corto de miedo" /><title>El amigo</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/z6X9cckVccAG4QqqEHQBB0fIVcU/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/z6X9cckVccAG4QqqEHQBB0fIVcU/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/z6X9cckVccAG4QqqEHQBB0fIVcU/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/z6X9cckVccAG4QqqEHQBB0fIVcU/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Cuando la policía lo interrogó, Pedro se mantuvo todo el tiempo tranquilo. Ninguna sospecha &lt;br /&gt;
recayó sobre él, y la investigación de la repentina desaparición de Gonzalo se desvió en&lt;br /&gt;
otra dirección,  no obteniendo resultados.&lt;br /&gt;
Pedro se enorgulleció de haber mantenido la sangre fría; había matado a Gonzalo, despedazado, &lt;br /&gt;
y enterrado sus restos en la profundidad de un bosque remoto, de difícil acceso.  Ahora tenía el&lt;br /&gt;
camino libre para conquistar a Anabel, la esposa de Gonzalo, su viuda ya. &lt;br /&gt;
Haciendo el papel de amigo acongojado, había conseguido que Anabel se echara a llorar en sus&lt;br /&gt;
brazos, mientras la visitaba durante una noche de tormenta. &lt;br /&gt;
De pronto tocaron a la puerta, y Anabel corrió hacia ella; aún esperaba noticias de su marido.&lt;br /&gt;
Observó por la mirilla y volteó hacia Pedro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Está aquí! - exclamó llena de alegría Anabel -. ¡Gonzalo está aquí! - y abrió la puerta…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-447489290532106921?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/447489290532106921/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=447489290532106921&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/447489290532106921?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/447489290532106921?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/el-amigo.html" title="El amigo" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DE8BR384eyp7ImA9WhRaEUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-1623679996032587916</id><published>2012-02-13T13:00:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T13:00:56.133-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-13T13:00:56.133-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento corto de miedo" /><title>Los cuatro...</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JIjLarASQGpuiN1jiNhzYxS6GeA/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JIjLarASQGpuiN1jiNhzYxS6GeA/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JIjLarASQGpuiN1jiNhzYxS6GeA/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JIjLarASQGpuiN1jiNhzYxS6GeA/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;No esperaban encontrar más que huesos; pero abierto los ataúdes se encontraron ante cuatro&lt;br /&gt;
cuerpos enteros, con la piel acartonada y gris, y los ojos abiertos y blancos. &lt;br /&gt;
Cuatro empleados del municipio ayudaban al sepulturero en la ingrata tarea de remover huesos. &lt;br /&gt;
Ante aquel imprevisto los municipales miraron al sepulturero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¿Usted había visto algo así antes? - le preguntó uno de ellos al sepulturero. &lt;br /&gt;
- Después de tres años enterrados, nunca. Siempre son un montón de huesos limpios. Este &lt;br /&gt;
cementerio es bajo y húmedo, no podrían conservarse así. &lt;br /&gt;
- ¿Y qué hacemos? - preguntó otro.&lt;br /&gt;
- Pues… llamar a alguna autoridad del cementerio y preguntar, digo yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y los cinco salieron rumbo a la casilla del cementerio, donde había un teléfono.&lt;br /&gt;
Regresaron veinte minutos después, y, al ver los ataúdes vacíos, quedaron de boca abierta,&lt;br /&gt;
mirándose unos a otros sin entender qué pasaba. &lt;br /&gt;
Escucharon un griterío y se volvieron hacia el amplio portón del cementerio. Vieron que por la&lt;br /&gt;
calle iba corriendo un grupo de personas, y que los perseguía uno de los muertos. &lt;br /&gt;
El sepulturero recordó de pronto a los cuatro jinetes del apocalipsis, y se volvió hacia las estatuas&lt;br /&gt;
ecuestres que estaban al pie de las cuatro tumbas. Y el cielo se volvió negro de pronto, y proyectiles&lt;br /&gt;
de fuego comenzaron a llover, y desde la ciudad llegaron más gritos; era el fin del mundo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-1623679996032587916?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/1623679996032587916/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=1623679996032587916&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/1623679996032587916?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/1623679996032587916?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/los-cuatro.html" title="Los cuatro..." /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUUNR3oyeyp7ImA9WhRaEUg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-252385127970572524</id><published>2012-02-13T10:21:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T10:21:36.493-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-13T10:21:36.493-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos de brujas" /><title>No creo en brujas; pero...</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/-dMFrVbMYcK05pnLlRmyr-QApPE/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/-dMFrVbMYcK05pnLlRmyr-QApPE/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/-dMFrVbMYcK05pnLlRmyr-QApPE/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/-dMFrVbMYcK05pnLlRmyr-QApPE/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Sentado sobre una raíz, la espalda recostada a un tronco, esperaba pacientemente, escuchando&lt;br /&gt;
los sonidos de la noche.&lt;br /&gt;
Desde mi posición, bastaba levantar la cabeza para ver a la luna brillando sobre el follaje&lt;br /&gt;
del bosque.   Me ocultaba un arbusto, y en una horqueta de él tenía afirmado mi rifle, &lt;br /&gt;
apuntando hacia un sendero de liebre que atravesaba un claro del bosque.  También tenía una &lt;br /&gt;
linterna pequeña asegurada con cinta al rifle, para encandilar a los animales. &lt;br /&gt;
No estaba allí para cazar por “deporte”, sino para llevar carne a la mesa en una época difícil. &lt;br /&gt;
Sentado, oculto entre los árboles, en silencio, escuché que algo se acercaba por el sendero;&lt;br /&gt;
pero inmediatamente supe que no era una presa, pues era mucho ruido para ser una liebre, y&lt;br /&gt;
sonaba distinto al sigilo de un ciervo.    &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasando entre sombras y luz de luna, avanzaba lentamente una persona; una mujer anciana,&lt;br /&gt;
distinguí, y llevaba una cabra de tiro.  Paró en el claro que estaba a unos cinco metros de donde &lt;br /&gt;
me encontraba.   Era una anciana encorvada y temblorosa, de largos cabellos blancos, y estaba&lt;br /&gt;
vestida de negro.  &lt;br /&gt;
La vi girar en todas direcciones como cerciorándose que nadie la veía. Volteó hacia donde estaba&lt;br /&gt;
yo pero sólo un instante, y siguió buscando con la mirada; el arbusto y la sombra de un árbol me&lt;br /&gt;
ocultaban bien. &lt;br /&gt;
Seguidamente comenzó a murmurar algo al tiempo que agachaba y levantaba la cabeza, como&lt;br /&gt;
hacen algunos al rezar.  La cabra se había acostado sobre sus patas delanteras, y parecía muy&lt;br /&gt;
tranquila.   De pronto la vieja buscó entre su ropa negra y sacó un cuchillo reluciente, lo acercó &lt;br /&gt;
al cuello de la cabra y la sacrificó. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta ese momento sólo estaba curioso, creyendo que espiaba a una vieja loca, pero de a poco&lt;br /&gt;
empecé a sentir miedo.   &lt;br /&gt;
Cuando la cabra dejó de patalear, la vieja se fue agachando hasta quedar arrollada, y se cubrió&lt;br /&gt;
la cabeza con los brazos.  Estuvo así unos minutos y de repente se irguió con rapidez. &lt;br /&gt;
Al levantarse, parte del cabello le cubrió la cara, y enseguida me dio la espalda, pero fugaz y&lt;br /&gt;
parcialmente alcancé a distinguir que había rejuvenecido, y sus cabellos, aunque seguían siendo &lt;br /&gt;
claros, ahora eran rubios.   Había llegado encorvada y temblorosa, y se marchó bien erguida y&lt;br /&gt;
caminando elegantemente. &lt;br /&gt;
Me fui de allí un rato después, lleno de terror por lo que acababa de ver; una ofrenda al Diablo. &lt;br /&gt;
La necesidad me hizo volver al bosque durante el día.   Pasé por el claro donde estaba la cabra&lt;br /&gt;
sacrificada y,  vi que el cuerpo estaba descompuesto y lleno de gusanos, a pesar de llevar pocas&lt;br /&gt;
horas de muerta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-252385127970572524?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/252385127970572524/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=252385127970572524&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/252385127970572524?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/252385127970572524?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/no-creo-en-brujas-pero.html" title="No creo en brujas; pero..." /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0QHQX4yeCp7ImA9WhRaEEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-9198263111546449701</id><published>2012-02-12T11:35:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T11:35:30.090-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-12T11:35:30.090-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de casas embrujadas" /><title>La cabaña del terror</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NNMkFxUtsUEWyVBI2jUhUh7gcnA/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NNMkFxUtsUEWyVBI2jUhUh7gcnA/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NNMkFxUtsUEWyVBI2jUhUh7gcnA/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NNMkFxUtsUEWyVBI2jUhUh7gcnA/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;La cabaña está lejos de la playa, hundida en el bosque, donde el viento suspira constantemente&lt;br /&gt;
entre los pinos. &lt;br /&gt;
Después de ahorrar durante varios veranos, Lucía y Felipe pudieron salir de vacaciones, y por&lt;br /&gt;
ser la más económica alquilaron dicha cabaña. &lt;br /&gt;
Llegaron temprano en la mañana, cuando el bosque aún estaba sombrío y cubierto por una bruma&lt;br /&gt;
fantasmal.     Mientras desempacaban el auto no paraban de sonreír.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Por fin vacaciones! - exclamó Lucía - Aunque la verdad es que me hubiera gustado más un &lt;br /&gt;
lugar cerca de la playa.  Desde aquí ni llega el aroma del mar.&lt;br /&gt;
- Esto es mejor, estamos rodeados de naturaleza - dijo Felipe mirando hacia el bosque que se&lt;br /&gt;
alzaba como un muro en todas direcciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Almorzaron comida enlatada. Por la tarde partieron rumbo al mar. En el auto, siguieron por el &lt;br /&gt;
único camino que lleva hasta la cabaña, doblaron hacia la izquierda, como les habían indicado,&lt;br /&gt;
y después de una loma de arena, el azul del mar fue dominando el horizonte. &lt;br /&gt;
Regresaron antes del anochecer.  La cabaña no tiene luz eléctrica, por lo que tuvieron que &lt;br /&gt;
descifrar cómo se encendía un farol, riéndose mutuamente de su ignorancia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Al fin se hizo la luz! - proclamó Felipe, y apagó de un soplido el fósforo que tenía en la mano.&lt;br /&gt;
- Ya empezaba a creer que tendríamos que cenar a oscuras - dijo Lucía con los brazos colgados&lt;br /&gt;
del hombro de su marido. &lt;br /&gt;
- Acaso algún día te fallé, mejor no contestes. Vamos a cenar. &lt;br /&gt;
- Sí, mejor ¡Jajaja!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de cenar hablaron largo y tendido, iluminados por la temblorosa luz del farol. Finalmente &lt;br /&gt;
se fueron a acostar, exhaustos por el viaje.&lt;br /&gt;
Felipe despertó  a la medianoche. Había salido la luna, y una claridad pálida entraba por la ventana&lt;br /&gt;
sin cortinas y se desparramaba por la pequeña habitación.  Estaba acostado de lado, y sintió en la&lt;br /&gt;
nuca la respiración cálida de Lucía.  Se acomodó para quedar frente a ella, y al verla se llenó de &lt;br /&gt;
espanto y terror: a su lado había un ser horrendo, calvo, de piel blanca y mejillas fofas y gordas, la &lt;br /&gt;
nariz eran dos huecos, como si se la hubieran arrancado, y no tenía labios, por lo que se le veía toda&lt;br /&gt;
la dentadura, que era puntiaguda y retorcida. &lt;br /&gt;
Felipe se levantó, y mudo de terror retrocedió hasta pegar su espalda a la pared. Aquella cosa vestía&lt;br /&gt;
el camisón de Lucía y movía la boca como si hablara algo, pero Felipe no escuchaba nada. &lt;br /&gt;
La cosa se irguió hasta sentarse en la cama mientras lo seguía mirando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al deslizarse contra la pared, de espaldas a ésta, su mano tanteó el mango de un hacha. Al ver que &lt;br /&gt;
la criatura se levantó y caminó rumbo a él, apretó el mango del hacha con fuerza; levantó el hacha&lt;br /&gt;
y la bajó en la cabeza de la criatura, para darse cuenta en ese instante que sí era su esposa. &lt;br /&gt;
Luego, enloquecido, usó el hacha contra él, partiéndose la frente de un golpe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando la policía llegó hasta la escena, días después, un detective concluyó: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Homicidio suicidio, está claro. &lt;br /&gt;
- Sí, está claro, pero, ¿otro más, en el mismo lugar? - repuso otro detective.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-9198263111546449701?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/9198263111546449701/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=9198263111546449701&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/9198263111546449701?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/9198263111546449701?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/la-cabana-del-terror.html" title="La cabaña del terror" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0cGRnk-eCp7ImA9WhRbGU0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-4133689106756976026</id><published>2012-02-10T11:10:00.000-08:00</published><updated>2012-02-10T11:10:27.750-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-10T11:10:27.750-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuentos de vampiros" /><title>Una nueva familia</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Ns73f5LTtYI6UYhvsTO7sl57B6g/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Ns73f5LTtYI6UYhvsTO7sl57B6g/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Ns73f5LTtYI6UYhvsTO7sl57B6g/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Ns73f5LTtYI6UYhvsTO7sl57B6g/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Esteban golpeó la puerta y le gritaron desde adentro: “Pasa Esteban, está abierto”.&lt;br /&gt;
Entró y vio a Leonardo, que era su primo, parado en medio de la sala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¿Y esta es la forma de recibir a tu primo? Ni sales a la puerta - le reclamó Esteban. &lt;br /&gt;
- Disculpa, ¡jeje! Cierra la puerta y ven aquí ¡Tanto tiempo sin verte! - se disculpó Leonardo.  &lt;br /&gt;
- Ni tanto tiempo que hace - y se dieron un abrazo, después Esteban preguntó:&lt;br /&gt;
- ¿Cuál es el asunto urgente por el que me llamaste?  Y ahora que me doy cuenta, ¿Por qué&lt;br /&gt;
tienes las cortinas cerradas a esta hora? &lt;br /&gt;
- Es que estoy terriblemente asustado. Toma asiento y te lo cuento - respondió Leonardo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se acomodaron en dos sofás enfrentados y Leonardo comenzó:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Hace uno días, durante una madrugada, estaba acostado y escuché que afuera caminaba alguien. &lt;br /&gt;
Parecía que iba contra la pared. Silenciosamente fui hasta el cajón donde guardo mi arma. Seguí &lt;br /&gt;
escuchando los pasos hasta que se detuvieron, y desde ese punto empezaron a sonar unos ruidos&lt;br /&gt;
apagados, que apenas escuchaba; algo golpeaba apenas la pared y subía por ella.&lt;br /&gt;
Los muros de la casa son lisos, hasta resbalosos se podría decir, y no tienen dónde sujetarse. &lt;br /&gt;
La imagen de alguien trepando la pared con sus manos y rodillas, me produjo un largo escalofrío. &lt;br /&gt;
¡Cómo podía ser posible algo así!   Los pasos que sonaron en el techo confirmaron lo que me &lt;br /&gt;
estaba imaginando; alguien había subido rápidamente por la pared.&lt;br /&gt;
Salí de la casa esperando sorprender al invasor sobre el techo.  Apunté hacia lo alto y busque, pero&lt;br /&gt;
no vi nada, rodee toda la casa en vano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La noche siguiente la pasé vigilando, espiando por la ventana, escuchando atento, el arma entre &lt;br /&gt;
las manos sudadas; una noche horrible, mas no escuché los siniestros pasos, ni que treparan por &lt;br /&gt;
la pared.    Al llegar la otra noche yo estaba cansado, había dormido unas horas durante el día&lt;br /&gt;
pero no es lo mismo. Terminé durmiéndome.  Desperté al escuchar un traqueteo,  algo que se&lt;br /&gt;
golpeaba una y otra vez.    Al abrir los ojos vi que la ventana estaba abierta. Me levanté de apuro&lt;br /&gt;
y la cerré; pero ya era demasiado tarde, el merodeador ya había entrado.  &lt;br /&gt;
En la oscuridad lo vi avanzar hacia mí con los brazos extendidos y la boca desmesuradamente &lt;br /&gt;
abierta; era un vampiro.    No pude hacer mucho para defenderme, era muy fuerte, me arrojó &lt;br /&gt;
contra la pared y perdí la conciencia. Desperté ayer, convertido en vampiro.&lt;br /&gt;
Quise que vinieras para convertirte en uno de nosotros. No es algo tan malo, me siento poderoso. &lt;br /&gt;
Podemos salir como antes, pero ahora a portarnos realmente mal. Luego transformaremos al&lt;br /&gt;
resto de la familia.  Puedes hacer que tu esposa y tus hijos sean inmortales…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esteban lo escuchaba horrorizado.  Apenas Leonardo se movió, Esteban huyó hacia la puerta, mas &lt;br /&gt;
no le dio para alcanzarla, y la boca desmesurada de lo que fuera su primo se cerró en su cuello.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-4133689106756976026?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/4133689106756976026/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=4133689106756976026&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/4133689106756976026?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/4133689106756976026?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/una-nueva-familia.html" title="Una nueva familia" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUMHQ3kzeCp7ImA9WhRbF04.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-8444952210150742518</id><published>2012-02-08T13:43:00.000-08:00</published><updated>2012-02-08T13:43:52.780-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-08T13:43:52.780-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento de terror de zombies" /><title>La mano de la muerte</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/U-_am4fb6qQxfC5djfM418hO5F0/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/U-_am4fb6qQxfC5djfM418hO5F0/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/U-_am4fb6qQxfC5djfM418hO5F0/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/U-_am4fb6qQxfC5djfM418hO5F0/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Leandro se durmió sentado en el suelo, con la espalda contra la pared, al lado de una &lt;br /&gt;
ventana grande tapiada con madera. &lt;br /&gt;
En la parte baja de la ventana, las maderas que la tapaban comenzaron a abrirse, y entre el&lt;br /&gt;
espacio que se iba formando fue surgiendo una mano delgada.  La mano comenzó a tantear &lt;br /&gt;
todo lo que estaba a su alcance, y dio con la cara de Leandro. Éste despertó con un grito al&lt;br /&gt;
sentir el contacto de aquellos dedos fríos y malolientes en su rostro.  Se levantó de un saltó&lt;br /&gt;
y se volvió hacia la mano; la habitación estaba oscura pero la vio perfectamente, la mano&lt;br /&gt;
tanteaba desesperadamente el lugar donde él tenía la cabeza. &lt;br /&gt;
Desenvainó el machete que cargaba en la cintura y la cortó de un golpe; afuera se escuchó &lt;br /&gt;
un quejido y retiraron el muñón que quedó sobresaliendo entre las maderas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leandro espió por una separación de las maderas.  Ya estaba por amanecer, y un grupo&lt;br /&gt;
de zombies rondaba las inmediaciones de la casa, gimiendo  bajo la tenue luz crepuscular.&lt;br /&gt;
Vio que a uno le faltaba parte del brazo, era el que le había tanteado la cara. &lt;br /&gt;
Sin perder tiempo, clavó una madera en el lugar que el zombie había roto.&lt;br /&gt;
Ya hacía dos semanas que estaba sitiado en su casa. Como había puesto barricadas y&lt;br /&gt;
reforzado las aberturas con maderas, los zombies aún no habían podido entrar, y con&lt;br /&gt;
infinita paciencia rondaban la casa, gimiendo y tambaleándose. &lt;br /&gt;
Después de aquel susto,  Leandro abrió una lata de conservas, se la estaba comiendo cuando&lt;br /&gt;
escuchó algo que sonó como música para sus oídos; eran disparos.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Afuera, soldados del ejército abrían fuego contra los zombies, que iban cayendo uno a uno. &lt;br /&gt;
Leandro empezó a retirar la barricada de la puerta, desclavó algunas maderas, al salir dos&lt;br /&gt;
soldados ya iban rumbo a él.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Qué alegría verlos! ¡Ya empezaba a creer que estaba perdido! - les dijo Leandro, eufórico. &lt;br /&gt;
- Señor - dijo uno de los soldados acercándose más a él -, ¿con que se lastimó la cara?&lt;br /&gt;
- ¡Es un arañazo! - exclamó el otro soldado - ¡Apártate de él! -  Leandro se tocó el rostro.&lt;br /&gt;
- Sí, es un arañazo, no me había dado cuenta - les dijo con un hilo de voz.  Los soldados le&lt;br /&gt;
apuntaron a la cabeza.&lt;br /&gt;
- ¡Esperen por favor! Quiero ver el amanecer - les suplicó Leandro. Caminó unos pasos hasta&lt;br /&gt;
quedar de espaldas a ellos y frente al sol que iba encendiendo el horizonte con rayos anaranjados. &lt;br /&gt;
Después escuchó una detonación y nada más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-8444952210150742518?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/8444952210150742518/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=8444952210150742518&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/8444952210150742518?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/8444952210150742518?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/la-mano-de-la-muerte.html" title="La mano de la muerte" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkIGQXkyfip7ImA9WhRbFUo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-1677528301167490349</id><published>2012-02-06T15:22:00.000-08:00</published><updated>2012-02-06T15:22:00.796-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-06T15:22:00.796-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento corto de miedo" /><title>Detrás de las puertas</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/QKs5IPf38bCDu15GF20Isv3SyQY/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/QKs5IPf38bCDu15GF20Isv3SyQY/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/QKs5IPf38bCDu15GF20Isv3SyQY/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/QKs5IPf38bCDu15GF20Isv3SyQY/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Hacía rato que Alfredo sentía que lo observaban.  Estaba acostado en su cuarto y era&lt;br /&gt;
de madrugada.    Como no se atrevía a abrir los ojos, repasaba su habitación mentalmente &lt;br /&gt;
a la vez que aguzaba el oído; estaba seguro que alguien lo vigilaba.&lt;br /&gt;
Finalmente se animó y miró hacia la puerta y, vio que terminaba de cerrarse, también&lt;br /&gt;
escuchó un ruido en la puerta del ropero.  &lt;br /&gt;
Empuñando su viejo trofeo de fútbol como un garrote, revisó el ropero, no había nada.&lt;br /&gt;
Siguió con la casa, nada, ni una señal de que alguien hubiera entrado.&lt;br /&gt;
Desvelado, preparó café y se sentó a beberlo en la cocina.  Estando allí nuevamente &lt;br /&gt;
experimentó la sensación de que lo miraban, y por el rabillo del ojo alcanzó a ver que&lt;br /&gt;
la despensa tenía la puerta entornada, mas al voltear se cerró de golpe. &lt;br /&gt;
Después le ocurrió lo mismo con la puerta corrediza de la mesada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No sabía qué pasaba, pero decidido a no pasar otra noche de terror. Durante el día sacó&lt;br /&gt;
todas las puertas: las del ropero, de la despensa, la corrediza de la mesada, las de las &lt;br /&gt;
habitaciones, todas, y las tiró fuera de la casa. &lt;br /&gt;
Al llegar la noche se paseó por toda la casa, no ocurrió nada extraño. Después se acostó,&lt;br /&gt;
pero permaneció despierto, atento.   Hacia la madrugada el sueño lo fue venciendo, &lt;br /&gt;
entonces cerró los ojos.      Despertó al escuchar unos ruidos.  Unos seres de pesadilla, &lt;br /&gt;
grandes algunos y otros pequeños, pero todos horribles, salían de los lugares que ya no&lt;br /&gt;
tenían puertas.   Arrastrándose algunos, bamboleándose otros, los más deformes, salían &lt;br /&gt;
de la despensa, del ropero, de las habitaciones, he iban rumbo a Alfredo. &lt;br /&gt;
Para algunos seres las puertas son barreras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-1677528301167490349?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/1677528301167490349/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=1677528301167490349&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/1677528301167490349?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/1677528301167490349?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/detras-de-las-puertas.html" title="Detrás de las puertas" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEQFSXo7eCp7ImA9WhRbFEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-2220766082254091009</id><published>2012-02-05T12:05:00.000-08:00</published><updated>2012-02-05T12:05:18.400-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-05T12:05:18.400-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuento de terror" /><title>La fiesta del terror</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0lrnxWPamdlxXmsGwGZjNjeXF_U/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0lrnxWPamdlxXmsGwGZjNjeXF_U/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0lrnxWPamdlxXmsGwGZjNjeXF_U/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0lrnxWPamdlxXmsGwGZjNjeXF_U/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;En medio de la fiesta, Javier buscó una explicación a tan rara ilusión óptica, porque eso&lt;br /&gt;
tenía que ser, una ilusión óptica; pues se negaba a creer que los retratos del salón fueran tan&lt;br /&gt;
grotescos como los veía. &lt;br /&gt;
De las muchas personas que había allí, comiendo, bebiendo, y conversando en grupos, no había&lt;br /&gt;
visto a nadie sorprenderse o comentar algo sobre los retratos que colgaban en las paredes. &lt;br /&gt;
“Tal vez - pensó - es el candelabro araña, que con sus cuentas de cristal distorsiona &lt;br /&gt;
la luz, creando un efecto raro”. Pero lo que lo desconcertaba era el por qué sólo él lo veía. &lt;br /&gt;
Mientras tanto la fiesta seguía: la gente sonreía, hablaba, tomaba, comía pequeños bocadillos&lt;br /&gt;
que había sobre las mesas, y algunos se paseaban por la bastedad del salón. La mansión en &lt;br /&gt;
donde transcurría la fiesta era inmensa y gótica, casi como un castillo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un grupo de sirvientes llegó desde un corredor cargando de a cuatro unas bandejas enormes. &lt;br /&gt;
Las depositaron sobre las mesas ceremoniosamente. Todas las bandejas tenían tapas, eran sin &lt;br /&gt;
dudas el plato principal.   La gente fue volteando rumbo a las mesas en donde estaban éstas, y&lt;br /&gt;
por las dudas el dueño de la mansión reclamó la atención de todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Señoras, Señores, he aquí el plato principal - dijo en voz alta, he hizo un gesto indicando a los&lt;br /&gt;
empleados que destaparan las bandejas.    &lt;br /&gt;
Al ver lo que estaba sobre la mesa la gente exclamó un ¡Oh! General, y aplaudieron. &lt;br /&gt;
Javier sintió ganas de vomitar; en las bandejas había restos humanos asados, rodeados con &lt;br /&gt;
verduras, y la cabeza de un hombre tenía una manzana en la boca, como si fuera un cerdo.   &lt;br /&gt;
El dueño de la casa volvió a pedir la atención de todos, y señalando a Javier dijo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- También tenemos, para los que gustan de la carne fresca, un invitado humano, que ahora&lt;br /&gt;
mismo me está mirando con cara de estar aterrado ¡Jajaja! - Se escucharon risitas por todo el&lt;br /&gt;
salón, y todos fueron volteando hacia él, entonces Javier vio que todos lucían ahora como los monstruos de los retratos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-2220766082254091009?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/2220766082254091009/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=2220766082254091009&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/2220766082254091009?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/2220766082254091009?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/la-fiesta-del-terror.html" title="La fiesta del terror" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkYEQX8zeip7ImA9WhRbE0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-7260941436429340267</id><published>2012-02-04T15:28:00.000-08:00</published><updated>2012-02-04T15:28:20.182-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-04T15:28:20.182-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cuento corto de miedo" /><title>Estoy aquí</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/FpGi7yjjmTitDl2OepD1Emqt1Y4/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/FpGi7yjjmTitDl2OepD1Emqt1Y4/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/FpGi7yjjmTitDl2OepD1Emqt1Y4/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/FpGi7yjjmTitDl2OepD1Emqt1Y4/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Fabián despertó con un grito. Las sábanas se le pegaban al cuerpo, al pasarse la mano &lt;br /&gt;
por la frente comprobó que estaba empapado en sudor. El cuarto permanecía oscuro.&lt;br /&gt;
Estaba pensando que sólo había sido una terrible pesadilla, mas al escuchar el clic de &lt;br /&gt;
una lámpara colocada sobre una mesita, vio al monstruo de su pesadilla saludándolo &lt;br /&gt;
con la mano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-7260941436429340267?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/7260941436429340267/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=7260941436429340267&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7260941436429340267?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7260941436429340267?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/estoy-aqui.html" title="Estoy aquí" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DU4CRns_cSp7ImA9WhRbE0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-7084028039849465247</id><published>2012-02-04T15:26:00.000-08:00</published><updated>2012-02-04T15:26:07.549-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-04T15:26:07.549-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuento de terror" /><title>Entre el fuego</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/6zdoRTePNNCKb84aaxFbj0PcrcU/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/6zdoRTePNNCKb84aaxFbj0PcrcU/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/6zdoRTePNNCKb84aaxFbj0PcrcU/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/6zdoRTePNNCKb84aaxFbj0PcrcU/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;La casa de Hernán estaba en la cima de un pequeño cerro, y desde el balcón se divisaba una&lt;br /&gt;
lujosa zona residencial que se extendía allá abajo. &lt;br /&gt;
Después de la cena salió a balcón, y apoyado en la baranda contempló por costumbre cuanto &lt;br /&gt;
alcanzaba a ver desde allí.  En contraste a la oscuridad que envolvía los cerros que casi&lt;br /&gt;
amurallaban aquella parte de la cuidad; las hileras de casas brillaban como las luces de un árbol de navidad.   &lt;br /&gt;
Las luces de las calles, de las viviendas, de los jardines, y hasta de las piscinas, daban a la zona&lt;br /&gt;
una claridad de día, aunque era bien entrada la noche.&lt;br /&gt;
Súbitamente, un resplandor le llegó desde la derecha, y al girar la cabeza se estremeció al ver&lt;br /&gt;
que todo un cerro había comenzado a arder.  Como un ser vivo, el fuego fue bajando rumbo a&lt;br /&gt;
la zona poblada.  &lt;br /&gt;
Hernán rara vez se desprendía de su celular. Estaba por llamar a emergencias cuando otros resplandores súbitos lo horrorizaron más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las cimas que rodeaban a la ciudad estaban incendiadas, y el fuego extrañamente &lt;br /&gt;
crecía hacia abajo. &lt;br /&gt;
Pasaron segundos para que comenzara a arder toda la cuidad.  Torbellinos gigantescos de&lt;br /&gt;
fuego ascendían en espiral hacia el cielo, que se había vuelto negro.&lt;br /&gt;
El rugido del descomunal incendio se mezclaba con el griterío de miles de personas.&lt;br /&gt;
Hernán no podía creer lo que veía; pero un viento caliente lo sacó de su estupor, y asustado&lt;br /&gt;
salió del balcón y se precipitó escaleras abajo en un loco descenso. &lt;br /&gt;
La casa misma se vio envuelta en llamas, y los vidrios estallaron, y Hernán alcanzó la puerta&lt;br /&gt;
del sótano segundos antes de que el fuego inundara todo.  &lt;br /&gt;
En el sótano había otra puerta que daba a un túnel de concreto reforzado, Hernán lo atravesó &lt;br /&gt;
a los gritos; las llamas habían bajado hasta el sótano.  &lt;br /&gt;
Abrió una última puerta, ésta sumamente gruesa, era la puerta de su búnker. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Millonario y algo paranoico, mando construir un búnker, y edificó sobre él. &lt;br /&gt;
Lleno de terror pero a la vez contento de estar vivo, lanzó una serie alaridos  de victoria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Estoy vivo! ¡Jajajaja! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por radio se enteró que los incendios eran a nivel mundial, todo el planeta ardía en llamas; era&lt;br /&gt;
el fin del mundo.  &lt;br /&gt;
En unas horas cesaron las señales de radio, y por más que intentó sólo escuchaba estática. &lt;br /&gt;
Pasaron los días, las semanas, y en su soledad Hernán se estaba convenciendo de que era el&lt;br /&gt;
único hombre vivo en la tierra.   &lt;br /&gt;
Tenía lo necesario para estar allí largo tiempo, mas casi enloquecido por la soledad decidió &lt;br /&gt;
salir.   Del sótano sólo había quedado un hueco, y de la casa solamente quedaban cenizas.&lt;br /&gt;
Trepó por lo que antes era una pared y caminó sobre los restos de lo que fuera su hogar.&lt;br /&gt;
Al alcanzar un punto ventajoso miró hacia abajo, y vio que ahora la tierra era el infierno. &lt;br /&gt;
Un demonio que pasaba cerca volteó hacia él, y el infierno se regocijó ¡Aún queda un humano!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-7084028039849465247?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/7084028039849465247/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=7084028039849465247&amp;isPopup=true" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7084028039849465247?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/7084028039849465247?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/entre-el-fuego.html" title="Entre el fuego" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEENR30zeip7ImA9WhRbEkQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-3543883316838861629.post-977986560590800760</id><published>2012-02-03T11:18:00.000-08:00</published><updated>2012-02-03T11:18:16.382-08:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-03T11:18:16.382-08:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuento de terror" /><title>El grito demoníaco</title><content type="html">
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/2_Snq7x5R2c06VBxP89KpXUW64o/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/2_Snq7x5R2c06VBxP89KpXUW64o/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/2_Snq7x5R2c06VBxP89KpXUW64o/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/2_Snq7x5R2c06VBxP89KpXUW64o/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Una nube oscura y baja proyectaba su sombra sobre la solitaria casa. &lt;br /&gt;
La rodeaba una plantación de maíz reseca, amarillenta, que el viento hacía crujir. &lt;br /&gt;
Recorrí el sendero que cortaba el vetusto maizal en dos y llegué hasta la puerta. Estaba&lt;br /&gt;
por golpear cuando unos gritos que vinieron del interior me hicieron retirar la mano.&lt;br /&gt;
Nunca escuché gritos semejantes y espero no escucharlos nunca más.&lt;br /&gt;
El grito de un cerdo cuando presiente que lo van a matar, mezclado con el bramido de&lt;br /&gt;
un león, sería algo aproximado a los gritos que resonaban en aquella casa.&lt;br /&gt;
Trataba de imaginarme qué podría producir aquel sonido tan aterrador, cuando al ver que la&lt;br /&gt;
puerta se abrió de golpe, salté hacia atrás, temiendo que alguna bestia me saltara encima.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se asomó un hombre de mediana edad, cabello canoso y marcadas ojeras, y me examinó &lt;br /&gt;
con la vista de pies a cabeza. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¡Buenas tardes! - saludé - Soy el electricista que usted llamó - vi que miró la caja de &lt;br /&gt;
herramientas que yo cargaba.   Ante la mirada inquisidora del tipo, y los gritos horrendos&lt;br /&gt;
que venían de adentro, sentí ganas de irme.&lt;br /&gt;
- Si vine en mal momento puedo venir otro día - le dije. En realidad pensaba no volver.&lt;br /&gt;
- Está bien, pase - habló por fin el hombre.  Me hizo seguirlo hasta la sala, y se volvió &lt;br /&gt;
hacia mí, entonces señaló con el brazo el lugar de donde evidentemente venían los gritos.  &lt;br /&gt;
- Es mi madre - dijo -. Está enferma de la cabeza, por eso los gritos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y se quedó mirándome como intentando adivinar si le había creído. Para salir de la situación &lt;br /&gt;
por demás incómoda, miré hacia una lámpara y dije:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Si me puede indicar dónde está la caja de fusibles, para empezar a trabajar…&lt;br /&gt;
- Por aquí, sígame. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cruzamos frente a la habitación de donde venían los alaridos, que me seguían pareciendo de&lt;br /&gt;
un animal, de una mezcla de ellos. &lt;br /&gt;
Mientras hacía mi trabajo el tipo estaba parado a corta distancia, vigilando todos mis &lt;br /&gt;
movimientos. &lt;br /&gt;
A pesar de los fuertes gritos, se escuchó el ruido del motor de un vehículo acercándose  a la&lt;br /&gt;
casa; entonces el tipo salió dejándome solo.&lt;br /&gt;
Aunque los gritos me asustaban, pudo más mi curiosidad. La puerta estaba a pocos pasos, y&lt;br /&gt;
fui a ver qué había en la habitación.  Miré por el agujero de la llave, y vi que sobre una cama&lt;br /&gt;
había una anciana atada de pies y manos a las patas de la cama. La anciana se agitaba y temblaba&lt;br /&gt;
velozmente, a la vez que emitía aquel grito inhumano. &lt;br /&gt;
De pronto la anciana me miró, sus ojos estaban inyectados en sangre, o eran rojos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me aparté de la puerta justo antes que el dueño de la casa apareciera con un par de sacerdotes.&lt;br /&gt;
Me dijo que me fuera, que ya no iba a necesitar mi servicio. Mientras eso los sacerdotes se santiguaban y murmuraban oraciones aferrados a sus biblias.&lt;br /&gt;
No necesitó decirme más para que me fuera de allí casi corriendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3543883316838861629-977986560590800760?l=cuentosdeterrorcortos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/feeds/977986560590800760/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3543883316838861629&amp;postID=977986560590800760&amp;isPopup=true" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/977986560590800760?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/3543883316838861629/posts/default/977986560590800760?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2012/02/el-grito-demoniaco.html" title="El grito demoníaco" /><author><name>Jorge Leal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12766502030613652929</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="19" src="http://3.bp.blogspot.com/-xp4mjlJ4C-U/TaYe_dUZ9dI/AAAAAAAAAEY/Xqk5pqzACSE/s220/foto%2Bde%2Bterror%2B%2528800x474%2529.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>

