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	<title>Curistoria</title>
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	<description>Curiosidades y anécdotas de la historia</description>
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	<title>Curistoria</title>
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		<title>La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 May 2026 15:57:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>No hace mucho, el Museo del Prado organizó una magnífica exposición sobre Antonio Raphael Mengs. En ella conocí esta historia que comparto hoy y que trata de la amistad y final ruptura de dos piezas clave en el nacimiento del Neoclasicismo. Es la inexplicable traición de Mengs a su amigo</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/05/la-inexplicable-traicion-de-mengs-a-su-amigo-winckelmann.html">La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="550" height="720" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-inexplicable-traicion-de-Mengs-a-su-amigo-Winckelmann.jpg" alt="La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann" class="wp-image-13509" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-inexplicable-traicion-de-Mengs-a-su-amigo-Winckelmann.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-inexplicable-traicion-de-Mengs-a-su-amigo-Winckelmann-229x300.jpg 229w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p>No hace mucho, el Museo del Prado organizó una magnífica exposición sobre <a href="https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/antonio-raphael-mengs-1728-1779/4be2964e-3169-c21d-52ec-9c6caf24cbfb" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Antonio Raphael Mengs</a>. En ella conocí esta historia que comparto hoy y que trata de la amistad y final ruptura de dos piezas clave en el nacimiento del Neoclasicismo. Es la inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann, que parece una historia de alta cultura y erudición, pero que también es una historia de taberna, quizás de celos, y, sobre todo, de deslealtad.</p>



<p>Aunque nacido en Bohemia en 1728, Mengs trabajó para varias cortes europeas, y concretamente en la España de Carlos III. Si bien no es muy conocido hoy por el gran público, su obra es impresionante y en su tiempo alcanzó la cumbre. De hecho, su impulso personal por retomar la belleza clásica fue esencial para el nacimiento del Neoclasicismo. Esta corriente artística abogaba por recuperar los ideales estéticos de la Antigüedad clásica, esto es, de Grecia y Roma. Después de los excesos del Barroco y el Rococó, la vuelta a la claridad, a la proporción y a la sobriedad eran la nueva tendencia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann llegó después de años de estrecha colaboración y de admiración</h2>



<p>En 1755 Mengs conoció a Johann Joachim Winckelmann, once años mayor que él. El alemán, por su parte, fue un arqueólogo e historiador del arte, muy influyente en sus ámbitos de conocimiento. Entre otras cosas, también influyó en el origen del Neoclasicismo. Ambos compartían visión sobre cómo debía ser el arte y sobre el valor de la belleza clásica. La amistad era estrecha y llegaron a vivir su día a día con cercanía, por lo que los unía el mundo intelectual, pero también una relación humana.</p>



<p>Tras años de cercanía, en 1760, en Roma, apareció un fresco del que se aseguraba que provenía de una excavación antigua, quizás de Pompeya o de Herculano. Dado que esa época antigua era el referente para los padres del Neoclasicismo, el hallazgo atrajo el interés de Winckelmann. La pintura en cuestión representaba a Júpiter besando a Ganimedes, y pueden verla al comienzo.</p>



<p>El arqueólogo examinó la obra y quedó fascinado, elogiándola públicamente. Winckelmann, que era homosexual, encontró en esa pintura una joya que encajaba como un guante en su visión del arte, y quizás por eso se dejó arrastrar por el entusiasmo. Ni por un momento dudó de la autenticidad del fresco, y llegó a escribir que era una de las cosas más bellas que nos han quedado de la Antigüedad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Uno murió sin saber quién le había traicionado y el otro no confesó hasta el último momento</h2>



<p>Mucho después se supo que la pieza no era más que una falsificación. Esto fue un golpe enorme a la reputación como arqueólogo de Winckelmann. Tanto lo había ensalzado que la pérdida de valor de la obra arrasó asimismo el de su valedor. Pero no fue lo único que perdió Winckelmann, porque el autor de la obra no era otro que Mengs. Su estimado amigo. Por suerte o por desgracia, él nunca lo supo, aunque sí es cierto que se distanciaron mucho después de todo esto.</p>



<p>Cuando murió asesinado en Trieste en 1768, el arqueólogo no sabía que su amigo le había traicionado. Mengs guardó el secreto de su papel en el engaño hasta poco antes de morir en 1779, quizás hasta su mismo lecho de muerte. Él había pintado el fresco y lo había preparado para hacerlo pasar por antiguo. Es decir, había causado la caída en desgracia de su amigo y colega.</p>



<p>No se sabe el porqué de esta deslealtad tan grave por parte del pintor. Pudiera ser que Mengs sintiera que el otro no estaba reconociendo como debiera toda su aportación al cambio de paradigma dentro del arte. En las conversaciones entre ambos, a pesar de la erudición de Winckelmann, los comentarios de Mengs sobre temas técnicos y artísticos solidificaban en los textos del otro. Es decir, las aportaciones del pintor quedaban integradas en las reflexiones y propuestas del arqueólogo, y este se quedaba con todo el mérito.</p>



<p>Esta teoría encaja con la treta del fresco falso, pues el análisis de un experto en materiales y técnicas de pintura quizás hubiera descubierto algún detalle que le llevara a sospechar de su autenticidad. Pero no es más que una elucubración, porque no se conoce el motivo real.</p>



<p>Esta historia tiene ciertas similitudes con <a href="https://www.curistoria.com/2009/05/el-timo-de-miguel-angel.html" type="post" id="1976" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el intento de engaño en el que participó Miguel Ángel Buonarroti</a> que acabó causando que el genio renacentista fuera llamado a Roma para que trabajara allí, en vista de su capacidad para copiar la estética y capacidad de los antiguos.</p>
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		<title>Yo también viví en el comunismo, de Ioana Pârvulescu</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 May 2026 18:20:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunismo]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[recomendaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Rumanía]]></category>
		<category><![CDATA[Recomendaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A menudo no nos hacemos una idea clara de lo que significó vivir el día a día de determinados lugares y regímenes políticos, no tan antiguos. Para acercarse a eso, a la vida real de las personas, es buena idea leer diarios y acudir a relatos de primera mano. Esto</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="550" height="822" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Yo-tambien-vivi-en-el-comunismo-de-Ioana-Parvulescu.jpg" alt="Yo también viví en el comunismo, de Ioana Pârvulescu" class="wp-image-13506" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Yo-tambien-vivi-en-el-comunismo-de-Ioana-Parvulescu.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Yo-tambien-vivi-en-el-comunismo-de-Ioana-Parvulescu-201x300.jpg 201w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p>A menudo no nos hacemos una idea clara de lo que significó vivir el día a día de determinados lugares y regímenes políticos, no tan antiguos. Para acercarse a eso, a la vida real de las personas, es buena idea leer diarios y acudir a relatos de primera mano. Esto es justo lo que hace este interesante libro titulado <em><a href="https://amzn.to/4uioHKa" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Yo también viví en el comunismo</a></em>, coordinado por Ioana Pârvulescu.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Conocer cómo vivían las personas de a pie nos permite conocer la realidad de la historia</h2>



<p>Tenemos aquí centenares de historias de todo tipo, organizadas por temáticas. Aterradoras, cómicas (si no fuera porque en realidad son trágicas), increíbles, sobre el trabajo, sobre los estudios, amores, burocracia… Basten estos pocos ejemplos para dar idea de lo que suponía vivir bajo el comunismo y, por lo tanto, de lo que cuenta el libro:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Una vez al año, todo aquel que poseyera una máquina de escribir tenía que ir con ella a la comisaría y escribir un texto prefijado, que quedaba debidamente guardado. Así, las peculiaridades de cada máquina estaban registradas por si alguien las utilizaba para escribir algo que no agradara al régimen. Por supuesto, se compraban y vendían las máquinas de escribir como si fueran armas: con un permiso y muchos controles.</li>



<li>Alguien queda fuera de la universidad porque no ha llegado a la nota de corte. Cuando ya está listo para emprender otra vida, recibe una llamada. La universidad ha ampliado las plazas y ahora tiene hueco. No solo eso, sino que comprueba que tendrá los mejores profesores. ¿Por qué? La hija de un alto cargo del partido (el único partido, el comunista) tenía peor nota que él y la universidad ha ampliado el número de aulas hasta que ella pudiera optar a un puesto de alumna.</li>



<li>Muchos de los testimonios mencionan el “lenguaje de madera” que usaban los responsables de todo y, en general, muchos otros. Un lenguaje vacío, que no decía nada, que cumplía con los requisitos y que no corría riesgos. Quizá era la única forma de hablar sin pensar en si una palabra podía acabar con tu carrera o con tu vida.</li>



<li>La Securitate conocía dónde te sentabas en el colegio. Por supuesto, si tenías la mala suerte de que un amigo o un familiar escapara del país o hiciera algo contra el régimen, la mancha te alcanzaba. Tú quedabas marcado y no podías trabajar en determinados sitios, tener una casa en determinadas zonas, y, por supuesto, estabas controlado todo el tiempo. Eso si no te ocurría algo peor.</li>



<li>Hay ejemplos de cómo un simple comentario, en una cena con amigos, causaba que uno perdiera su trabajo a la mañana siguiente. Algún confidente de la policía, y eran legión, te había acusado. Era suficiente para perder tu libertad, tu trabajo, tu carrera o tu familia. O tu vida.</li>



<li>El país, por supuesto, no funcionaba. Las casas se congelaban por la falta de energía, no había agua caliente, ni gas, ni comida… cuando entraba la comida en las tiendas, había colas kilométricas para poder coger lo más básico, y habitualmente no llegaba para casi nadie.</li>



<li>En unas inundaciones, se presenta un camión cisterna a sacar agua de un sótano. Los vecinos debieron pensar que por fin algo funcionaba bien. Hasta que apareció un hombre y dijo que ese portal no era donde vivía el jefe del partido al que había que ayudar. El camión debía ir a otro número cercano. Pero la cisterna estaba ya llena de agua. ¿Qué hacer? Vaciar el agua otra vez en el sótano de los pobres vecinos y acudir rápido a socorrer al gerifalte del partido.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">En cada empresa, en cada colegio, en cada universidad&#8230; estaba la Securitate infiltrada, controlándo todo hasta el último detalle</h2>



<p>Hablamos del comunismo rumano de Nicolae Ceaușescu y la Securitate, su policía secreta. El régimen alcanzaba y controlaba todos los aspectos de la vida de los rumanos, y los asfixiaba hasta el extremo. No olvidemos que lo que cuenta este libro es la vida de las personas bajo el comunismo rumano. Citando a la autora: cuando el 21 de diciembre de 1989 cayó el comunismo en Rumanía, todo un pueblo pareció recibir la <em>absolución.</em></p>



<p>Es un libro muy revelador y nos enfrenta de primera mano con lo que supuso de verdad vivir en un régimen comunista europeo no hace tanto. Yo recuerdo bien ver el final del matrimonio Ceaușescu en las noticias.</p>



<p>Está publicado por Omen Ediciones y traducido por Rafael Pisot.</p>
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		<title>La relación entre la bolsa y los concursos de belleza</title>
		<link>https://www.curistoria.com/2026/05/la-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.html</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 May 2026 18:57:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Empresas]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
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		<category><![CDATA[Reyes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En los años 20 y 30 del siglo pasado, en Inglaterra, los periódicos hacían concursos de belleza, con unas curiosas reglas. Publicaban unas decenas de fotos de chicas, y los lectores, supongo que en su mayoría hombres, debían elegir las más guapas enviando un cupón recortable por correo. Por supuesto,</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/05/la-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.html">La relación entre la bolsa y los concursos de belleza</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="550" height="733" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.jpg" alt="La relación entre la bolsa y los concursos de belleza" class="wp-image-13500" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza-225x300.jpg 225w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p>En los años 20 y 30 del siglo pasado, en Inglaterra, los periódicos hacían concursos de belleza, con unas curiosas reglas. Publicaban unas decenas de fotos de chicas, y los lectores, supongo que en su mayoría hombres, debían elegir las más guapas enviando un cupón recortable por correo. Por supuesto, había un premio, y determina quién era el ganador tenía una norma interesante. Estas votaciones le sirvieron al economista John Maynard Keynes encontrar una relación entre la bolsa y los concursos de belleza.</p>



<p>Los concursantes de estas propuestas de los diarios, enviaban una lista de cinco o seis chicas, seleccionadas como las más guapas entre todas las fotos. No ganaba aquel que acertaba con la más atractiva, sino el que tenía en su lista a las candidatas más votadas. Es decir, no debían escoger según su criterio, sino más bien pensando en qué elegiría la mayoría de los lectores, dejando de lado su propio parecer.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La relación entre la bolsa y los concursos de belleza, según Keynes, está en no elegir tu favorita, sino la que crees favorita del resto</h2>



<p>Esto le sirvió a Keynes, <a href="https://www.curistoria.com/2021/08/keynes-compro-arte-frances-a-precio-de-saldo-para-los-britanicos.html" type="post" id="11243" target="_blank" rel="noreferrer noopener">del que ya les conté que compró arte francés a precio de saldo para los británicos durante la guerra</a>, para exponer su teoría sobre el mercado de inversiones, la bolsa, en el libro <em>La teoría general del empleo, el interés y el dinero</em>, publicado en 1936. El premio estaba, en los concursos de belleza, y según Keynes en la inversión, en acertar con la preferencia del resto de jugadores.</p>



<p>Esto es, no hay que elegir a la participante que uno piense que es la más bonita, porque puede que sus gustos diverjan de la media. Asimismo, no hay que invertir en la empresa que uno piense que está haciendo bien las cosas, sino en la que piense que el resto del mercado valora. Adelantarse a eso que va a elegir la mayoría es el camino hacia el éxito. Por supuesto, es extraño que una chica poco atractiva salga elegida entre las favoritas, como es poco probable que una empresa mal gestionada y con malos números acabe siendo favorita. Pero pasa.</p>



<p>No es este sitio para discutir de inversión y exponer lo que diría un partidario de la inversión en valor, el estudio de los fundamentales de una empresa, o cómo encaja el análisis técnico con esta teoría de Keynes.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="415" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Victoria-Eugenia-de-Battenberg.jpg" alt="Victoria Eugenia de Battenberg" class="wp-image-13501" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Victoria-Eugenia-de-Battenberg.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Victoria-Eugenia-de-Battenberg-300x226.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<h2 class="wp-block-heading">El diario ABC hizo concursos similares para buscarle reina a Alfonso XIII</h2>



<p>Esta historia de los certámenes de belleza en los periódicos me ha recordado a algo que vi no hace mucho visitando una exposición sobre la reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII, en <a href="https://www.galeriadelascoleccionesreales.es/exposicion/victoria-eugenia/bde4b248-65e8-6cc8-44bb-6b91b6666366" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La Galería de las Colecciones Reales</a>, en Madrid. Era una votación que hacía el diario ABC, cuando Alfonso XIII estaba todavía soltero, en el que se indicaban varias candidatas a casarse con él y se permitía votar. Como en los concursos de belleza de los que hablábamos, el lector del periódico tenía que recortar y rellenar la papeleta de participación y enviarla por correo. Arriba pueden ver la imagen del certamen en ABC.</p>



<p>Un detalle curioso es que si leen las condiciones del concurso de ABC, dice textualmente: “<em>[…] entre las papeletas enviadas por las señoras que hayan votado […]</em>”. Daban los editores por hecho que el concurso estaba destinado a las lectoras, más que a los lectores. Entre los participantes que hubieran votado a la que obtuviera más votos se sortearían dos premios: un abanico y una sombrilla.</p>



<p>Hablando de economía, estos concursos no dejaban de ser un negocio. Los periódicos vendían más gracias a que los lectores querían participar, y también después pudieran ver si habían acertado o no con su pronóstico. Algo de morbo había en el planteamiento, sin duda, y ese elemento, el morbo, vendía y sigue vendiendo ejemplares.</p>



<p>Por cierto, ¿conocer <a href="https://www.curistoria.com/2017/06/la-relacion-entre-la-moda-femenina-y-la.html" type="post" id="211" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la relación entre la moda femenina y la bolsa de valores</a>?<br><br></p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/05/la-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.html">La relación entre la bolsa y los concursos de belleza</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España</title>
		<link>https://www.curistoria.com/2026/04/el-impresionante-arbol-genealogico-de-carlos-ii-de-espana.html</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 22:40:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Reyes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Que Carlos II de España estuvo acechado por las enfermedades toda su vida, parece un hecho. A pesar de ello fue capaz de ocupar el trono algo más de 35 años, lo que no es poca cosa. Eso sí, comenzó ese contador cuando tenía tan solo cuatro años. La imagen</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/04/el-impresionante-arbol-genealogico-de-carlos-ii-de-espana.html">El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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<figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="798" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-1024x798.png" alt="El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España" class="wp-image-13492" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-1024x798.png 1024w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-300x234.png 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-768x599.png 768w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-1536x1197.png 1536w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-2048x1596.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</div>


<p>Que Carlos II de España estuvo <a href="https://www.curistoria.com/2008/06/carlos-ii-de-espaa-era-apodado-el.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">acechado por las enfermedades</a> toda su vida, parece un hecho. A pesar de ello fue capaz de ocupar el trono algo más de 35 años, lo que no es poca cosa. Eso sí, comenzó ese contador cuando tenía tan solo cuatro años. La imagen superior muestra el impresionante árbol genealógico de Carlos II de España. Está coloreado por generaciones (padres, abuelos&#8230;) y las líneas continuas indican un matrimonio, mientras que las discontinuas muestran quién es hijo de quién.</p>



<p>Hay que tener en cuenta que la necesidad de cerrar acuerdos diplomáticos y de poder vía matrimonio, junto la necesidad de buscar un esposo o esposa a la altura de un rey o reina, han hecho que las opciones no fueran muchas. En consecuencia, la consanguinidad está a la orden del día en las familias reales. Y Carlos II ocupa un lugar destacado en los ejemplos de ese problema.</p>



<p>Algunas de las cifras que muestran lo anómalo del caso son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En lugar de 8 bisabuelos, como es habitual, él contaba con tan solo 6. Es decir, tenía 8 bisabuelos, como todos, pero en su caso repetían algunos de ellos en niveles más bajos de parentesco. Los abuelos paternos de Felipe IV, padre de Carlos II, eran Felipe II y Ana de Austria. Los abuelos maternos maternos de la madre de Carlos II eran los mismos: Felipe II y Ana de Austria.</li>



<li>Habitualmente se tienen 16 ancestros en cuarta generación. Carlos II tan solo tenía 10 tatarabuelos.</li>



<li>También había solo 10 personas en quinta generación, cuando lo normal son 32.</li>



<li>Por otra parte, sus padres eran tío y sobrina.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">El índice de consanguinidad de Carlos II era superior al que tendría el descendiente de una relación incestuosa entre hermanos</h2>



<p>El índice de consanguinidad, que se calcula según la fórmula de Sewall Wright, sirve para calcular cómo de concentradas son las genealogías. Tiene en cuenta las posibles conexiones del padre y la madre a través de sus ancestros, analizando además el número de generaciones presentes en esos caminos de conexión entre los progenitores. Cuanto más bajo sea este número, menor es la consanguinidad y todo lo que ello significa: más variedad de genes, menos enfermedades o más salud en general.</p>



<p>Según este índice, los nacimientos provenientes de dos primos hermanos tienen un índice de 0,0625. Si un tío se casara con su sobrina, tendrían hijos con un índice de 0,125. De una relación incestuosa entre hermanos, los descendientes saldrían con un 0,25 en la puntuación. Lo habitual, en una sociedad grande y abierta como la nuestra, es un valor entre 0 y 0,01.</p>



<p>Teniendo esto como referencia, piensen que el pobre Carlos II tenía un índice de consanguinidad de 0,254. Una cifra aún mayor que la de un hijo de dos hermanos. Terrible. La variedad de genes que recibió por parte de sus ancestros quedaba muy lejos de lo deseable. Esto hizo que sufriera multitud de males y que, a la postre, acabara siendo el último de los Austrias en el trono de España.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El problema de Carlos II en realidad proviene de sus ancestros</h2>



<p>El caso de Carlos II, el Hechizado, es el más extremo. Pero, en un repaso rápido de los <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0005174" target="_blank" rel="noreferrer noopener">matrimonios de la época</a>, podemos ver que:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Felipe I de Castilla, el Hermoso, era primo tercero de Juana I de Castilla, la Loca.</li>



<li>Carlos I se casó con su prima hermana.</li>



<li>Felipe II se casó con dos primas segundas y con una sobrina.</li>



<li>Felipe III se casó con una prima segunda.</li>



<li>Felipe IV se casó con una prima tercera y con una sobrina.</li>



<li>Carlos II, nuestro protagonista, se casó con una prima segunda.</li>
</ul>



<p>Además de estos parentescos más o menos directos, el resto de los matrimonios de esta estirpe casi siempre unían a dos personas con alguna relación de parentesco.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/04/el-impresionante-arbol-genealogico-de-carlos-ii-de-espana.html">El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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		<title>La primera webcam de la historia apuntaba a una cafetera</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2026 18:36:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Computación]]></category>
		<category><![CDATA[Pioneros]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En 1991, en el Laboratorio de Computación de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, se puso en marcha la que es considerada la primera webcam de la historia. Lo que se podía ver era, nada más y nada menos, que una cafetera. Eso sí, no pasó de la red privada</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="616" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-primera-webcam-de-la-historia-apuntaba-a-una-cafetera.jpg" alt="La primera webcam de la historia apuntaba a una cafetera" class="wp-image-13483" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-primera-webcam-de-la-historia-apuntaba-a-una-cafetera.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-primera-webcam-de-la-historia-apuntaba-a-una-cafetera-268x300.jpg 268w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p>En 1991, en el Laboratorio de Computación de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, se puso en marcha la que es considerada la primera <em>webcam</em> de la historia. Lo que se podía ver era, nada más y nada menos, que una cafetera. Eso sí, no pasó de la red privada de Cambridge a internet hasta el 22 de noviembre de 1993. En cualquier caso, aunque parece un poco de broma, esa <em>webcam</em> forma parte de la historia de la computación.</p>



<p>Una <em>webcam</em>, que a menudo retransmiten en vivo por internet, no es más que una cámara fija que apunta a un determinado sitio del mundo y que emite su imagen en abierto las 24 horas del día. El número de ellas conectadas es inmenso, comenzando por los sistemas de seguimiento del tráfico de las carreteras y ciudades, y llegando a las cámaras personales donde alguien comparte su vida íntima en un plano fijo. ¿Recuerdan la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jennifer_Ringley">JenniCam</a> de Jennifer Ringley?</p>



<h2 class="wp-block-heading">La cámara permitía ver el estado de la cafetera desde otras salas del edificio, y así no ir hasta allí si no había café</h2>



<p>El Laboratorio de Computación de la Universidad de Cambridge tenía una sala conocida como la <em>Trojan Room</em>, y ahí estaba la única cafetera de todo el departamento. Según parece, el edificio era grande y a veces algunos de los investigadores se daban el paseo hasta la sala para encontrarse la cafetera vacía al llegar.</p>



<p>Quentin Stafford-Fraser y Paul Jardetzky eran dos de esos pobres muchachos que caminaban en busca de café por Cambridge. Se les ocurrió aprovechar sus conocimientos de informática para ahorrarse las caminatas inútiles hasta la <em>Trojan Room</em>. Lo que hicieron fue colocar una cámara apuntando a la cafetera, de tal forma que todos los trabajadores pudieran ver si estaba vacía.</p>



<p>No era gran cosa lo que se podía ver, tan solo una captura de 128&#215;128 píxeles y en escala de grises, pero cumplía su función. Por otra parte, requirió más trabajo del que uno esperaría. Por supuesto, había un ordenador conectado emitiendo la imagen constantemente, primero en la red local de Cambridge y luego por internet. Había una lámpara iluminando la escena, porque si luz no hay imagen.</p>



<p>En los primeros tiempos, los navegadores disponibles no tenían capacidad para consumir vídeo en <em>streaming</em>, así que Stafford-Fraser creó el programa cliente que permitía conectarse a la cámara y ver las imágenes. Le puso el nombre de <em>XCoffee</em>. La parte del servidor, la que capturaba y enviaba las imágenes, fue tarea de Jardetzky. He dicho <em>streaming</em> y quizás eso les lleve a error, porque la frecuencia de actualización al comienzo era de <a href="https://www.cl.cam.ac.uk/coffee/qsf/coffee.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tres imágenes al minuto</a>, poco que ver con el vídeo en directo del que disfrutamos en la actualidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Esto es parte de la historia de internet, y alguna de las cafeteras que pasaron por la Trojan Room está hoy en un museo</h2>



<p>Los navegadores web avanzaron y llegó un momento en que todos, dentro y fuera de la universidad, podían ver la cafetera. Eso fue en 1993. Ahí arrancó su popularidad. Por supuesto, la cafetera en sí fue cambiando con el tiempo. Una de ellas se vendió en una subasta por 3.350 libras esterlinas y hoy está en un museo. Es decir, todo esto parece un poco de broma y seguro que lo fue cuando se puso la idea sobre la mesa, pero finalmente es historia de Internet.</p>



<p>Además, sirvió para poner en práctica nuevas técnicas y protocolos de comunicación en red. Por lo tanto, fue menos broma de lo que parecía. Como dice Doc Brown en <em>Regreso al futuro</em> cuando Marty le pregunta por qué ha usado un DeLorean para crear la máquina del tiempo: “<em>¿por qué no hacerlo con estilo?</em>”. Algo similar veo yo aquí. Ya que tenían que probar cómo trabajar con redes y transmisión de imágenes, ¿por qué no hacerlo divertido?</p>



<p>El 22 de agosto de 2001 a las 9:54, cuando la <em>webcam</em> fue desconectada finalmente, muchos medios de comunicación publicaron la noticia. Entre ellos <em>The Times</em>, <em>The Guardian</em> o <em>The Washington Post</em>.</p>



<p>Siempre hay una primera vez. Como hubo un <a href="https://www.curistoria.com/2014/01/el-primer-email-de-la-historia.html" type="post" id="756" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer mail de la historia</a>, un <a href="https://www.curistoria.com/2018/04/primer-dominio-registrado-historia-internet.html" type="post" id="111" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer dominio registrado</a>, un <a href="https://www.curistoria.com/2021/06/el-primer-mensaje-de-spam-de-la-historia.html" type="post" id="11135" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer mensaje de SPAM</a> o un <a href="https://www.curistoria.com/2017/06/el-primer-producto-que-se-vendio-en.html" type="post" id="219" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer producto vendido en eBay, que estaba roto, por cierto</a>.</p>



<p></p>
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		<title>Cuál es y cómo funciona la línea sucesoria al trono de España</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Apr 2026 11:11:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Leyes]]></category>
		<category><![CDATA[Reyes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Todos sabemos que en la línea de sucesión al trono de España la primera posición la ocupa la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón. Es la hija primogénita de Felipe VI, y dado que el rey únicamente tiene dos mujeres como descendencia, la historia nos ha salvado de la discusión</p>
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<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="550" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana.jpg" alt="Cuál es y cómo funciona la línea sucesoria al trono de España" class="wp-image-13477" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana-300x300.jpg 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p>Todos sabemos que en la línea de sucesión al trono de España la primera posición la ocupa la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón. Es la hija primogénita de Felipe VI, y dado que el rey únicamente tiene dos mujeres como descendencia, la historia nos ha salvado de la discusión sobre el derecho al trono si en lugar de otra mujer el segundo hijo nacido hubiera sido un varón. Siguiendo estrictamente la norma, este segundo vástago debería ser rey. Más allá de esto, veamos cuál es en este momento la línea de sucesión al trono de España y qué reglas la rigen.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cómo funciona la línea sucesoria al trono de España está definido en la Constitución</h2>



<p>Comencemos por esas reglas, que están recogidas en el artículo 57 de la Constitución, que está dentro del Título II (De la Corona). Si quieren conocer el texto exacto pueden <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/espana/leyfundamental/paginas/titulo_segundo.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">leerlo aquí</a>, aunque lo más destacado para lo que nos ocupa es:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los herederos deben ser sucesores de Juan Carlos I.</li>



<li>Se favorece la línea anterior sobre las posteriores, por lo que prevalecen la descendencia del rey frente a la de sus hermanos.</li>



<li>Primero los primogénitos, es decir, el hermano mayor antes que el menor.</li>



<li>Los hijos de un fallecido conservan los derechos de su padre o madre. Esto es lo que indica el principio de representación. Así, si la princesa Leonor tiene un hijo, y ella fallece, ese hijo sería rey antes que la hermana de la princesa, aunque sea hija de Felipe VI.</li>



<li>En el mismo grado, el varón tiene preferencia ante la mujer.</li>
</ul>



<p>Hay otros puntos interesantes. Por ejemplo, si alguien en la línea de sucesión al trono se casa contra la expresa prohibición del Rey y las Cortes Generales, pierde sus derechos sucesorios, y también los pierden sus descendientes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">No hay una lista como tal, sino que se construye a partir de las reglas</h2>



<p>Ahora que conocemos las normas, es relativamente fácil construir esa lista ordenada de candidatos a ser rey o reina de España.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Doña Leonor, Princesa de Asturias: Primogénita del Rey.</li>



<li>La infanta Doña Sofía: Segunda hija del Rey.</li>



<li>La infanta Doña Elena: Hermana mayor del Rey.</li>



<li>Don Felipe Juan Froilán de Marichalar y Borbón: Hijo mayor de la Infanta Elena.</li>



<li>Doña Victoria Federica de Marichalar y Borbón: Hija menor de la Infanta Elena.</li>



<li>La Infanta Doña Cristina: Hermana menor del Rey.</li>



<li>Don Juan Valentín Urdangarín y Borbón: Hijo mayor de la Infanta Cristina.</li>



<li>Don Pablo Nicolás Sebastián Urdangarín y Borbón: Segundo hijo de la Infanta Cristina.</li>



<li>Don Miguel Urdangarín y Borbón: Tercer hijo de la Infanta Cristina.</li>



<li>Doña Irene Urdangarín y Borbón: Hija menor de la Infanta Cristina.</li>
</ol>



<p>Técnicamente estos serían los sucesores de Juan Carlos I, por lo que ahí se agotaría la lista corta y sin matices. Según la ley, si se extingue esta línea, que ya sería mala suerte, las Cortes Generales tienen potestad para determinar lo que consideren mejor a los intereses de España.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="550" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I.jpg" alt="Pedro I" class="wp-image-13478" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I-300x300.jpg 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p>Por otra parte, se podría considerar a Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans como el siguiente después de Irene Urdangarín y Borbón, aunque ya sabemos que esto es mucho decir con la ley en la mano. La Constitución concede los derechos a Juan Carlos I por ser legítimo heredero de la dinastía histórica, y por ese hilo se llega a este undécimo puesto. Los derechos de Pedro de Borbón, que es Grande de España entre otros títulos, eso sí, le vienen por ser hijo del infante Carlos de Borbón-Dos Sicilias, fallecido en 2015. Este era primo hermano del rey Juan Carlos I. En concreto, la madre del rey, María de las Mercedes de Borbón y Orleans, y el padre del infante Don Carlos de Borbón-Dos Sicilias eran hermanos.</p>



<p>Es cierto que sería muy extraño que llegara a reinar alguien fuera de las primeras posiciones de la lista, pero quién sabe viendo las vueltas que da la historia.<br>Por cierto, a colación de todo esto, <a href="https://www.curistoria.com/2023/07/el-rey-juan-carlos-i-ha-sido-el-unico-principe-de-espana.html" type="post" id="12125" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el rey Juan Carlos I ha sido el único Príncipe de España</a>.</p>
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		<title>Semanas de discusiones sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam</title>
		<link>https://www.curistoria.com/2026/04/semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-guerra-de-vietnam.html</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Apr 2026 15:32:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Guerra de Vietnam]]></category>
		<category><![CDATA[Guerras]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los Acuerdos de Paz de París fueron oficialmente el fin de la Guerra de Vietnam. Fueron firmados el 27 de enero de 1973, pero las conversaciones habían comenzado años antes. Tanto es así que en 1965 el presidente de Estados Unidos, Lyndon Johnson, dijo que estaban listos para sentarse a</p>
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<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="373" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg" alt="Semanas de discusiones sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam" class="wp-image-13473" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam-300x203.jpg 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam-120x80.jpg 120w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p>Los Acuerdos de Paz de París fueron oficialmente el fin de la Guerra de Vietnam. Fueron firmados el 27 de enero de 1973, pero las conversaciones habían comenzado años antes. Tanto es así que en 1965 el presidente de Estados Unidos, Lyndon Johnson, dijo que estaban listos para sentarse a negociar. La guerra duró una década más, como veremos. Hubo semanas de discusiones tan solo sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam, antes de comenzar esas reuniones.</p>



<p>En las negociaciones estaban representados cuatro interesados: Estados Unidos, la República Democrática de Vietnam (Vietnam del Norte), la República de Vietnam (Vietnam del Sur) y el Frente Nacional de Liberación de Vietnam, es decir, el Viet Cong.</p>



<p>Cuatro actores que había que alinear para comenzar a hablar de paz después de años de enfrentamientos y combates. De una parte Estados Unidos y Vietnam del Sur, y de la otra Vietnam del Norte y el Viet Cong. Arrancar las conversaciones reales para buscar la paz ya fue un éxito. A lo largo de 1968 ya se había dado un minúsculo paso, tratando de seleccionar la ciudad en la que se sentarían a acercar posturas. Ginebra, en Suiza, o Phnom Penh, en Camboya, fueron descartadas por uno u otro interesado. Igual pasó con Varsovia y al final París fue la elegida.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las discusiones sobre la forma de la mesa fueron de propuestas sobre un mueble circular, cuadrado, rectangular&#8230; e incluso ninguno</h2>



<p>Era el primero de muchos pasos antes de poder tener un acuerdo con ciertas garantías de acabar con el horror de la guerra. Cosas tan sencillas, a priori, como la forma de la mesa, se convirtieron en una brecha que llevó semanas cerrar. No es más que un detalle, pero es una muestra de lo complicado que son estos procesos.</p>



<p>Entre noviembre de 1968 y enero de 1969 se discutió en profundidad sobre la forma que debía tener la mesa de negociación. No hablamos de algo metafórico con ese de “forma de la mesa”, sino de la forma real del mueble. Los vietnamitas del norte pedían un cuadrado, con cada una de las partes en un lado, para representar la igualdad entre los cuatro miembros. El Sur, en cambio, se negaba a conceder al Viet Cong el honor de ser un igual entre ellos y quería una mesa rectangular y alargada, para situar a unos a un lado y a otros enfrente. Esta disposición relegaba al Viet Cong a ser parte de Vietnam del Norte, sin una delegación con entidad propia.</p>



<p>En esas diez semanas de idas y venidas en torno a la mesa, las delegaciones discutieron cuestiones como si usar dos diferentes semicirculares y unidas era adecuado. Eso permitiría formar un círculo, donde todos eran iguales, pero a la vez tenía una separación por la mitad, generando dos bandos y solo dos. Y esto no fue la propuesta más abracadabrante, ya que se llegó a plantear una negociación sin mesa, tan solo con sillas. Se descartó por la complejidad para manejar documentos, por ejemplo, y por pura practicidad.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="350" height="269" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-enorme-mesa-de-negociacion-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg" alt="La enorme mesa de negociación de la Guerra de Vietnam" class="wp-image-13474" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-enorme-mesa-de-negociacion-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg 350w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-enorme-mesa-de-negociacion-de-la-Guerra-de-Vietnam-300x231.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></figure>
</div>


<h2 class="wp-block-heading">Durante todo este tiempo, la guerra continuó y la gente siguió muriendo</h2>



<p>El 16 de enero de 1969 se llegó a un acuerdo sobre el formato del lugar en el que iban a comenzar las negociaciones de paz. Al parecer, los soviéticos fueron clave para encontrar la solución. Por un lado habría una mesa <a href="https://www.researchgate.net/figure/The-giant-table-and-the-signing-of-the-peace-agreement-in-Paris-on-27-January-1973_fig3_226842086" target="_blank" rel="noreferrer noopener">circular central y enorme</a> (de casi cinco metros de diámetro), sin divisiones, que permitía a Vietnam del Norte decir que todos eran iguales en ella. Habría otras dos mesas laterales, de apoyo a cada bando, lo que permitía a Vietnam del Sur sostener que había dos bandos.</p>



<p>Además, se acordó no poner banderas, placas o señales que indicaran quién era quién, para evitar a unos tener que reconocer de facto la presencia de otros en la sala. Asimismo, el color del tapete de la mesa fue otro tema de discusión. O si la sala debía tener más de una puerta para que nadie entrara detrás de otro.</p>



<p>Todo esto, <a href="https://defenceindepth.co/2017/05/19/stuck-in-endless-preliminaries-vietnam-and-the-battle-of-the-paris-peace-table-november-1968-january-1969/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">que se conoce como la batalla de las mesa</a>s, ocurría mientras la guerra seguía. En esas diez semanas de finales de 1968 y comienzos de 1969 murieron decenas de miles de personas, de uno y otro lado, mientras las delegaciones diplomáticas discutían. Ni siquiera acabó todo en 1973 con los acuerdos de París. <a href="https://www.curistoria.com/2021/09/la-relacion-entre-el-fin-de-las-guerras-de-vietnam-y-afganistan.html" type="post" id="11300" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La famosa caída de la embajada estadounidense de Saigón no ocurrió hasta la noche del 29 al 30 de abril de 1975</a>.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/04/semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-guerra-de-vietnam.html">Semanas de discusiones sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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		<title>El curioso retrato de Carlos IV de espaldas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Apr 2026 17:22:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Reyes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 19 de enero de 1819 murió en Nápoles el rey Carlos IV, que había sido rey de España desde el 14 de diciembre de 1788 hasta que abdicó el 19 de marzo de 1808. Poco más de un mes antes de ese último día en la vida del Borbón,</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="730" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-curioso-retrato-de-Carlos-IV-de-espaldas.jpg" alt="El curioso retrato de Carlos IV de espaldas" class="wp-image-13468" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-curioso-retrato-de-Carlos-IV-de-espaldas.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-curioso-retrato-de-Carlos-IV-de-espaldas-226x300.jpg 226w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p>El 19 de enero de 1819 murió en Nápoles el rey Carlos IV, que había sido rey de España desde el 14 de diciembre de 1788 hasta que abdicó el 19 de marzo de 1808. Poco más de un mes antes de ese último día en la vida del Borbón, se finalizó Bauzil el retrato de Carlos IV de espaldas, que quizás es el más curioso y original de todos los que le hicieron, y el último en vida.</p>



<p>En la parte trasera del lienzo, se puede leer: <em>S.M. Carlos IV de espaldas: Pintado por Juan Bauzil, pintor de Cámara de S.M. El Sr. D.n. Fernando VII, que felizmente Reina: Madrid 7 de 10.bre 1818</em>. Ese 10.bre es la forma clásica de mencionar diciembre, el décimo mes del calendario romano.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El curioso retrato de Carlos IV de espaldas no muestra su cara, pero sabemos que es él</h2>



<p>En ese apunte tenemos la fecha, el retratado y el artista. No es una obra muy grande, ya que mide 41 centímetros de alto y 34,5 de ancho, pero sí es una pintura especial. El rey estaba ausente y lejos de amilanarse por eso, Bauzil, el autor, se decantó por la originalidad. Podría haber tomado como modelo cualquier otro lienzo de Carlos IV, que seguro que no faltaban en la corte de su hijo Fernando VII, pero en lugar de eso decidió pintarlo de espaldas.</p>



<p>No se ve la cara, no se ven las condecoraciones ni elementos que pudieran hacer identificable al monarca, pero, a pesar de ello, sabemos que es él. Lógicamente, lo sabemos por el contexto, además de por las frases de la trasera, pero desde luego lo que pintó encaja en lo que uno espera de la fisonomía de Carlos IV viendo sus retratos frontales.</p>



<p>Juan Bauzil, un miniaturista de cámara de comienzos del siglo XIX, hizo algo que nos parece moderno todavía hoy. Aunque firmaba con ese nombre, el artista había nacido en Colonia y había sido bautizado como Jean-Jacques Guillaume Bauzil Koc. La esposa de Carlos IV lo llamó en una carta el <em>pintor loco</em>, que está en consonancia en cierta medida con este atrevimiento.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La familia de Carlos IV de Goya también muestra a un retratado de espaldas</h2>



<p>La obra, por cierto, está expuesta en la Galería de las Colecciones Reales, en Madrid. Está también allí el óleo de Goya titulado <em>Retrato de Carlos IV en uniforme de coronel de las Reales Guardias de Corps</em>, que pueden ver al final de este texto y en el que luce el monarca su rostro y un buen número de condecoraciones. También de Goya es <a href="https://www.curistoria.com/2008/10/la-familia-de-carlos-iv.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>La familia de Carlos IV</em></a>, donde aparece otro personaje de espadas, posiblemente porque no se sabía todavía quién era.</p>



<p>El parecido entre Carlos IV y Juan Carlos I me parece llamativo. Es sorprendente que, a pesar de los años de diferencia, los rasgos faciales borbónicos hayan permanecido con tenacidad en los genes. La relación entre ambos en el árbol genealógico de la corona española es larga:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Juan Carlos I es hijo de Juan de Borbón.</li>



<li>Juan de Borbón es hijo de Alfonso XIII.</li>



<li>Alfonso XIII es hijo de Alfonso XII.</li>



<li>Alfonso XII es hijo de Francisco de Asís de Borbón.</li>



<li>Francisco de Asís de Borbón es hijo de Francisco de Paula de Borbón.</li>



<li>Francisco de Paula de Borbón es hijo de Carlos IV.</li>
</ul>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="613" height="1024" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Carlos-IV-en-uniforme-de-coronel-de-la-Guardia-de-Corps-613x1024.jpg" alt="Carlos IV en uniforme de coronel de la Guardia de Corps" class="wp-image-13469" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Carlos-IV-en-uniforme-de-coronel-de-la-Guardia-de-Corps-613x1024.jpg 613w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Carlos-IV-en-uniforme-de-coronel-de-la-Guardia-de-Corps-180x300.jpg 180w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Carlos-IV-en-uniforme-de-coronel-de-la-Guardia-de-Corps-768x1283.jpg 768w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Carlos-IV-en-uniforme-de-coronel-de-la-Guardia-de-Corps-919x1536.jpg 919w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Carlos-IV-en-uniforme-de-coronel-de-la-Guardia-de-Corps.jpg 1149w" sizes="auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px" /></figure>
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		<title>Las tres flechas, los perros de Pávlov y la política</title>
		<link>https://www.curistoria.com/2026/03/las-tres-flechas-los-perros-de-pavlov-y-la-politica.html</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Mar 2026 20:03:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Símbolos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En 1932, en Alemania, el microbiólogo y sociólogo ruso Sergio Chakhotin y el economista Carlo Mierendorff crearon el símbolo de las Tres Flechas. Unían la política de masas con la ciencia, ya que pensaban que los argumentos largos y complejos debían complementarse con signos simples, repetibles y emocionales. Estos eran</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="782" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/Las-tres-flechas-los-perros-de-Pavlov-y-la-politica.jpg" alt="Las tres flechas, los perros de Pávlov y la política" class="wp-image-13463" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/Las-tres-flechas-los-perros-de-Pavlov-y-la-politica.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/Las-tres-flechas-los-perros-de-Pavlov-y-la-politica-211x300.jpg 211w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p>En 1932, en Alemania, el microbiólogo y sociólogo ruso Sergio Chakhotin y el economista Carlo Mierendorff crearon el símbolo de las Tres Flechas. Unían la política de masas con la ciencia, ya que pensaban que los argumentos largos y complejos debían complementarse con signos simples, repetibles y emocionales. Estos eran más efectivos y servían para anclar a las masas a unas determinadas ideas.</p>



<p>Chakhotin había trabajado con Iván Pávlov, el padre del condicionamiento clásico, y que todos conocemos por cómo los perros de sus estudios babeaban. Ya saben, Pávlov hacía sonar una campana al dar de comer a los animales de sus experimentos y más tarde, los perros, con solo oír la campana, comenzaban a salivar. Esto es el condicionamiento clásico y algo hay de esto en lo que buscaba Chakhotin con los símbolos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las Tres Flechas se contraponían a la esvástica, y era sencillo tachar esta última con tres sencillas líneas acabadas en punta</h2>



<p>Un signo, un dibujo, como una esvástica o las tres flechas, deberían llevar a las personas a pensar automáticamente en todo lo que había detrás, reforzando así sus creencias políticas. Es un elemento base de la propaganda política.</p>



<p>Los nacionalsocialistas alemanes, el partido de Hitler, lo habían hecho muy bien con sus banderas y brazaletes con la esvástica. Era hipnótica y atractiva para muchísimas personas en la Alemania de entreguerras, y elevaba su orgullo de pertenencia. Tratando de combatir el efecto de esa parte del espectro político, el ruso diseñó un contrapunto visual al extremismo del partido de Hitler.</p>



<p>Por supuesto, ese signo debería ser sencillo de dibujar, de identificar y a la vez estar cargado de significado. Así nacieron las tres flechas, que, apuntando hacia abajo en un ángulo cerrado, sugieren movimiento y ataque. Cada una de ellas identificaba o se dirigía hacia un enemigo distinto de la socialdemocracia y del movimiento obrero:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>El nazismo.</li>



<li>El comunismo estalinista.</li>



<li>Las corrientes reaccionarias, como la monarquía o los conservadores.</li>
</ul>



<p>Es cierto que el tiempo ha hecho que esas tres flechas hayan ido cambiando de objetivo, pero esos eran los demonios originales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los socialdemócratas alemanes adoptaron el símbolo, y también el Frente de Hierro, alcanzando así otras parte de Europa</h2>



<p>Parece que la idea le llegó a Chakhotin al ver una esvástica en la ciudad alemana de Heidelberg tachada con tiza. Pensó que el emblema que diseñó, superpuesto sobre el símbolo nazi, siempre prevalecería visualmente y ese sentimiento fue definitivo para optar por esta idea.</p>



<p>Las Tres Flechas (<em>Drei Pfeile</em> en alemán) fueron adoptadas como símbolo oficial por el Partido Socialdemócrata de Alemania (<em>Sozialdemokratische Partei Deutschlands</em> o SPD) y por el Frente de Hierro. Este último era una organización paramilitar que en la República de Weimar luchaba contra los tres enemigos representados por las tres flechas. El SPD formaba parte de él, y su adversario natural era el Frente de Harzburg, integrado por el NSDAP nazi, entre otros.</p>



<p>En la actualidad parece que este símbolo se ha transformado en una seña únicamente antifascista, obviando que también el comunismo y los sectores reaccionarios de la sociedad estaban entre los enemigos de la socialdemocracia. Eso sí, en España este elemento ha tenido menos tirón que otros de aquellos tiempos, como <a href="https://www.curistoria.com/2021/04/las-insignias-de-los-campos-de-concentracion-nazis.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el triángulo rojo de los presos políticos de los campos de concentración nazis</a>.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="550" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/Las-tres-flechas-del-Frente-de-Hierro.svg.jpg" alt="Las tres flechas del Frente de Hierro.svg" class="wp-image-13465" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/Las-tres-flechas-del-Frente-de-Hierro.svg.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/Las-tres-flechas-del-Frente-de-Hierro.svg-300x300.jpg 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/Las-tres-flechas-del-Frente-de-Hierro.svg-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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		<title>La mariposa negra, de Radu Paraschivescu</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Mar 2026 22:48:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[artistas]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[recomendaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Artistas]]></category>
		<category><![CDATA[Recomendaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Caravaggio es uno de esos pocos artistas que forman parte de la cultura popular, cuyo estilo es reconocible y que tienen su capítulo propio en la historia de la pintura. Por otra parte, es uno de los casos en los que la vida del artista es en sí misma una</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="832" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/La-mariposa-negra-de-Radu-Paraschivescu.jpg" alt="La mariposa negra, de Radu Paraschivescu" class="wp-image-13459" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/La-mariposa-negra-de-Radu-Paraschivescu.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/03/La-mariposa-negra-de-Radu-Paraschivescu-198x300.jpg 198w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p>Caravaggio es uno de esos pocos artistas que forman parte de la cultura popular, cuyo estilo es reconocible y que tienen su capítulo propio en la historia de la pintura. Por otra parte, es uno de los casos en los que la vida del artista es en sí misma una novela. Y si unimos las dos cosas y añadimos reflexiones estimulantes sobre el arte, tenemos un libro más que interesante. Este es el caso de <a href="https://amzn.to/40V2Jjb" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>La mariposa negra</em>, de Radu Paraschivescu</a> (<em>afiliado</em>).</p>



<p><em>La mariposa negra</em> es una novela y, por lo tanto, ficción, pero con cierto espíritu de biografía literaria y con ideas que van más allá de la mera trama y del propio Caravaggio. Remarco la característica de literaria porque no se limita el autor a narrar, sino que busca construcciones y expresiones creativas en el lenguaje. Un valor añadido.</p>



<p>En la estructura de la obra, Paraschivescu combina la narración habitual de una trama con capítulos que componen una larga carta del artista a su maestro de juventud, Simone Peterzano. En ella el pintor va repasando su vida, sus pensamientos, sus angustias, sus miedos… y es ahí principalmente donde surgen ideas sobre el arte que están solo apuntadas pero que dan peso al relato.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La mariposa negra, de Radu Paraschivescu, mezcla una narración biográfica sobre Caravaggio, con reflexiones sobre el arte</h2>



<p>En realidad esas digresiones pueblan todo el texto. Por ejemplo, sobre el salto que hace los cuadros desde la educación a algo más cercano a lo que valoramos hoy. Es decir, cómo pasa de ser una imagen que se expone en los templos para que el pueblo comprenda mejor lo que la Iglesia cuenta, a ser un objeto de admiración por sí mismo.</p>



<p>O las connotaciones y controversias del uso de modelos que a menudo eran mujeres y muchachos de baja cuna, e incluso prostitutas, para que dieran cuerpo y cara a vírgenes o santos. Ese contraste está presente en toda la obra y es otra carga de profundidad para quien la quiera recoger. De hecho, parte de las personas reales que posaron para Caravaggio aparecen como personajes a lo largo de la historia.</p>



<p>Es el caso del joven siciliano Mario Minniti, a quien retrató el artista lombardo en varias de sus obras, o de Fillide Melandroni, que tiene un papel muy relevante en la trama y en los pensamientos de Caravaggio. Aparecen asimismo otros artistas que se cruzan en los días y afanes de el artista por Roma. Por ejemplo, el pintor Orazio Gentileschi, o su hija Artemisia, una artista con nombre propio y con un estilo muy <em>caravaggiano</em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Caravaggio huyó de Roma tras asesinar a un hombre, tras una disputa jugando a algo parecido al tenis</h2>



<p>Michelangelo Merisi da Caravaggio, al que llaman Miche Merisi en el relato, tuvo una vida agitada. Además de ser un genio, debía tener un carácter duro y tuvo multitud de problemas con la justicia y con los poderosos hombres de su tiempo. Si bien sus mecenas lo ayudaron durante mucho tiempo, cuando asesinó a Ranuccio Tomassoni (en mayo de 1606, por una disputa jugando a algo parecido al tenis) la situación se hizo irremediable y tuvo que huir de Roma para que la justicia no lo apresara. Esos años y hechos son los centrales en el texto. También se narra su escapada tras la condena, su paso por Nápoles y Malta.</p>



<p>Al final todos estos elementos componen una novela histórica que no es una novela al uso, y que por ello es más sugerente y atractiva.</p>



<p>El autor, Radu Paraschivescu, es, además de novelista, traductor, periodista y editor, con una extensa obra y con una colección interesante de proyectos. Ha sido condecorado en su país, Rumanía, con la Orden del Mérito Cultural y este libro es su primera obra disponible en castellano. Ha sido traducida por Rafael Pisot y está publicada en Omen.</p>
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