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	<title>Curistoria</title>
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	<description>Curiosidades y anécdotas de la historia</description>
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	<title>Curistoria</title>
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		<title>País en ruinas, de Alfredo González Ruibal</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jun 2026 21:50:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Franquismo]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace un par de años les hablé aquí de Tierra arrasada, de Alfredo González Ruibal, uno de los libros más interesantes que leí en esas fechas. Consiguió, por cierto, el Premio Nacional de Ensayo. Se trata de una visión distinta, sorprendente, ilustrativa e interesante. Con estos antecedentes, no es de</p>
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<figure class="aligncenter size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="550" height="806" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/06/Pais-en-ruinas-de-Alfredo-Gonzalez-Ruibal.jpg" alt="País en ruinas, de Alfredo González Ruibal" class="wp-image-13529" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/06/Pais-en-ruinas-de-Alfredo-Gonzalez-Ruibal.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/06/Pais-en-ruinas-de-Alfredo-Gonzalez-Ruibal-205x300.jpg 205w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Hace un par de años les hablé aquí de <a href="https://www.curistoria.com/2023/06/tierra-arrasada-de-alfredo-gonzalez-ruibal.html" type="post" id="12104" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Tierra arrasada</em>, de Alfredo González Ruibal</a>, uno de los libros más interesantes que leí en esas fechas. Consiguió, por cierto, el Premio Nacional de Ensayo. Se trata de una visión distinta, sorprendente, ilustrativa e interesante. Con estos antecedentes, no es de extrañar que cuando se publicó hace unas semanas su nueva obra, estuviera en mi lista de lecturas con orden preferente. Este nuevo trabajo es <em><a href="https://amzn.to/4flrKMU" target="_blank" rel="noreferrer noopener">País en ruinas</a></em> (<em>afiliado</em>), y aunque sigue la estela del anterior, con la arqueología como base para hablar de historia, humanidad, guerras… es también muy distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta ocasión González Ruibal se centra en España, en los años de la dictadura franquista. De hecho el subtítulo es <em>Historias enterradas de la España franquista (1939-1975)</em>. Así, comienza con el frente de la Ciudad Universitaria en la guerra civil española, y acaba revisando el chabolismo de los años sesenta y setenta. Aquí la arqueología no es en ocasiones la habitual, que mira a siglos anteriores, sino que es más cercana. En el tiempo, y en el espacio.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Es sorprendente lo que se puede conocer de la vida de las personas, sabiendo mirar bien lo que dejaron atrás, casi enterrado</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Nos encontramos con los campos de prisioneros y los asesinatos de la posguerra, con la construcción del Valle de los Caídos y con los maquis, la guerrilla antifranquista. A partir de los restos de las personas que vivieron estas situaciones, se indaga en sus problemas y en cómo vivían. O malvivían. Qué comían, qué enfermedades tuvieron, su ocio… Por ejemplo, a través de los restos de munición, se deduce quién combatió allí o la capacidad que tenía para conseguir armas. Viendo una suela hecha de neumático, uno se hace una idea de cómo era la vida de subsistencia en España, hace tan solo unas décadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El autor es arqueólogo en el CSIC, y como parte de su trabajo, hizo lo que podríamos llamar arqueología de superficie en el Pazo de Meirás, el palacio coruñés del que disfrutó Franco y en el que dejó muchas trazas de su vida personal. Aquí, en mi opinión, se aleja el texto de su leitmotiv arqueológico, lo que por otra parte no le resta interés.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Leyendo a González Ruibal uno siente envidia de esa forma de mirar, leyendo el pasado en los objetos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que sí me parece algo menos relevante es la presencia personal del escritor en algunas partes del libro. No sólo porque use a su familia o su propia casa como ejemplo de ciertas cuestiones del pasado, que bien podría ser un ejemplo adecuado, sino porque su opinión aparece demasiado a menudo. Por supuesto que siempre el autor filtra en su escrito su propia visión y su parecer, pero en un ensayo de historia debería tratar de separarse un metro más del texto, y no sé si aquí se consigue.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No resta esto un punto de rigor al ensayo, en el que se nota que González Ruibal es un hombre de academia que domina su ámbito y la historia. Puede que incluso haya que atribuirle la virtud de humanizar el contenido con esa visión personal y hacerlo así más digerible, aunque me parece tan interesante lo que cuenta que no es necesario más aliciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, que disfruté y aprendí con el anterior libro de Alfredo González Ruibal, y he repetido experiencia con este. Uno envidia esa forma de pensar y de trabajar tan metódica que imagina al leer. Es como Sherlock Holmes haciendo deducciones y encontrando explicaciones a partir de pequeñas pistas. En este caso, de pequeños restos.</p>
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		<title>Los ingleses reclamaron el trono de Francia incluso cuando el rey francés ya había sido decapitado</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 May 2026 16:47:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Heráldica]]></category>
		<category><![CDATA[Inglaterra]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La flor de lis es un símbolo de Francia y de su realeza, además de un elemento heráldico muy común. El escudo del rey de España tiene tres flores de lis en el centro por el origen de la Casa de Borbón. En terminología técnica, esa parte central del escudo</p>
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<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="550" height="747" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Los-ingleses-reclamaron-el-trono-de-Francia-incluso-cuando-el-rey-frances-ya-habia-sido-decapitado.jpg" alt="Los ingleses reclamaron el trono de Francia incluso cuando el rey francés ya había sido decapitado" class="wp-image-13523" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Los-ingleses-reclamaron-el-trono-de-Francia-incluso-cuando-el-rey-frances-ya-habia-sido-decapitado.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Los-ingleses-reclamaron-el-trono-de-Francia-incluso-cuando-el-rey-frances-ya-habia-sido-decapitado-221x300.jpg 221w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">La flor de lis es un símbolo de Francia y de su realeza, además de un elemento heráldico muy común. El escudo del rey de España tiene tres flores de lis en el centro por el origen de la Casa de Borbón. En terminología técnica, esa parte central del escudo de Felipe VI se describiría así: escusón de azur, fileteado de gules, con tres flores de lis de oro. Queda mucho mejor que decir que tiene un <a href="https://myglobalflowers.es/flores/lirios" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ramo de lirios</a> en mitad del escudo. Pueden ver el escudo de Felipe VI al final del texto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las flores de lis están omnipresentes en la historia de los reyes de Francia y, como hemos visto, de otros países. Son uno de los símbolos heráldicos más habituales, junto con la cruz, el águila o el león. Hasta los ingleses las tuvieron como parte de sus armas reales hasta el siglo XIX, cuando ya en nuestro vecino del norte no había ya reyes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El salto a la corona española, y que siga en ella, es bastante lógico, ya que la casa Borbón es de origen francés y ocupó el <a href="https://www.curistoria.com/2020/10/infografia-de-los-reyes-y-reinados-de-espana.html" type="post" id="10666" target="_blank" rel="noreferrer noopener">trono de España en 1700 con Felipe V.</a> A pesar de Bonaparte, de Amadeo I y de las repúblicas, aquí siguen los Borbones y la flor de lis. El caso inglés es mucho más intrincado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Durante cuatro siglos los ingleses tuvieron en sus armas reales las flores de lis, símbolo de Francia</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Todo comenzó con Eduardo III de Inglaterra, que en 1340 reclamó el trono francés mezclando en su escudo los leones de la isla británica con la flor de lis dorada, símbolo de la corona al otro lado del Canal de la Mancha. Era una forma más de mostrar sus pretensiones. La imagen superior muestra a este rey con su escudo, ya con la parte gala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su derecho sobre Francia le venía de su madre, Isabel. Era hija de Felipe IV y se casó con Eduardo II de Inglaterra. Cuando Carlos IV, hermano de Isabel, falleció en 1328 sin heredero varón, se abrió un problema de sucesión. Por un lado estaba Eduardo III, que reclamaba su derecho como nieto de Felipe IV, y por otro estaba Felipe de Valois, hijo de Carlos de Valois, que era hermano de Felipe IV. Es decir, un nieto por vía femenina, contra un sobrino por vía masculina. Ganó la vía masculina frente a la cercanía de parentesco, aunque como siempre había intrigas, intereses y otros temas que hacían que los nobles abogaran por uno u otro candidato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la época de Jorge III, en pleno siglo XVIII, en algunas monedas británicas seguía apareciendo la flor francesa por antonomasia. Podríamos decir que era cabezonería de la realeza británica, y estaría bien decirlo. Incluso después de la Revolución Francesa, en 1789, y de que Luis XVI fuera decapitado en 1793, cuando no había rey en Francia, los ingleses seguían mostrando en sus armas reales las flores de lis como demanda de sus derechos a un trono que, por otra parte, ya no existía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento fue cuando Jorge III dio por cerrado ese camino de casi cuatro siglos. En 1801 se eliminaron en la corona inglesa las referencias del trono francés, entre ellas, la flor de lis. Fue entonces cuando dejaron de añadir el título de rey de Francia a los del rey inglés.<br>Jorge III era rey de Gran Bretaña, Francia e Irlanda, por la gracia de Dios. Además de otros títulos germánicos, defensor de la fe y algunas cosas más. Pero esto solo fue hasta 1801. A partir de esa fecha, cuando se firmó el Acta de Unión, era rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="550" height="647" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Escudo-de-armas-de-Felipe-VI-de-Espana.jpg" alt="Escudo de armas de Felipe VI de España" class="wp-image-13525" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Escudo-de-armas-de-Felipe-VI-de-Espana.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Escudo-de-armas-de-Felipe-VI-de-Espana-255x300.jpg 255w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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		<title>El mito de los beneficios de la zanahorias para la vista está en la propaganda de la Segunda Guerra Mundial</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 May 2026 15:39:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Leyendas]]></category>
		<category><![CDATA[Segunda Guerra Mundial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Es cierto que las zanahorias son buenas para el cuerpo y le aportan con algunos componentes básicos relacionados con la capacidad ocular. Son ricas en betacaroteno, que el cuerpo transforma en vitamina A, que a su vez está relacionada en la síntesis de la rodopsina, una proteína que ayuda a</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que las zanahorias son buenas para el cuerpo y le aportan con algunos componentes básicos relacionados con la capacidad ocular. Son ricas en betacaroteno, que el cuerpo transforma en vitamina A, que a su vez está relacionada en la síntesis de la rodopsina, una proteína que ayuda a que el ojo se adapte a condiciones de baja luminosidad. La clave está en que, si uno tiene carencia de vitamina A, su visión se resiente, pero si está en niveles adecuados, ninguna aportación extra mejorará su agudeza visual de manera apreciable. En cualquier caso, la creencia popular de que las zanahorias son buenas para la vista, como si uno viera mejor por el simple hecho de consumirlas, es un mito originado por la propaganda inglesa en la Segunda Guerra Mundial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante los primeros años de la guerra, especialmente en 1940, los aviones alemanes, la <em>Luftwaffe</em>, bombardeaban el territorio de Reino Unido tras cruzar el Canal de la Mancha. La Batalla de Inglaterra, como se conoce a estos hechos, puso en un brete a los británicos y a su RAF (<em>Royal Air Force</em>). Fue el momento en el que Churchill dijo aquello de que “<em><a href="https://www.curistoria.com/2008/01/winston-churchill-nunca-tantos.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nunca en el ámbito del conflicto humano tantos debieron tanto a tan pocos</a></em>”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los avances en el radar dieron a los pilotos de la RAF más victorias de las esperadas, y la propaganda trató de lanzar una cortina de humo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento crítico de la guerra, cuando el pulso entre las dos fuerzas aéreas estaba en la máxima tensión, los aliados comenzaron a tener una serie extraordinaria de éxitos nocturnos. En medio de la oscuridad, los cazas de la RAF abatían muchos más bombarderos alemanes de los esperados. Esto, lógicamente, tenía una explicación, que no era otra que el uso del radar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las instalaciones de radar terrestres, junto con el radar de intercepción aérea que llevaban los propios aviones, hacían que los pilotos supieran dónde estaban en cada momento los bombarderos enemigos y los cazas que los protegían. Esto les permitía ser más efectivos a la hora de atacarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Era una certeza que los alemanes acabarían atando cabos y descubriendo el avance tecnológico de los británicos. Para evitarlo y mantener el secreto del radar durante todo el tiempo posible, el Ministerio de Información (MOI), creado poco antes y que se encargaba de gestionar la propaganda y la censura, lanzó una campaña de desinformación tan exitosa que ha resistido hasta nuestros días y ha calado en la cultura popular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Supongo que ya habrán unido los puntos para deducir que lo que hizo este ministerio fue atribuir a las zanahorias y no al radar el éxito nocturno de los vuelos de la RAF. Efectivamente. En la radio y en los periódicos, entre otros medios, se comenzó a celebrar a bombo y platillo que gracias al enorme consumo de ese alimento por parte de los pilotos, estos habían mejorado tanto su vista que eran capaces de tener una visión agudísima incluso en la oscuridad. Las recetas de cocina donde se incluía esta verdura se multiplicaron y hasta se creó un personaje de dibujos animados, <a href="https://www.iwm.org.uk/collections/item/object/29038" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dr. Carrot</a> (Doctor Zanahoria) para afianzar la idea entre los más pequeños.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="408" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Doctor_Carrot_-_the_Childrens_Best_Friend_Art.jpg" alt="Doctor_Carrot_-_the_Children's_Best_Friend_Art" class="wp-image-13519" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Doctor_Carrot_-_the_Childrens_Best_Friend_Art.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Doctor_Carrot_-_the_Childrens_Best_Friend_Art-300x223.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<h2 class="wp-block-heading">La propaganda también iba dirigida hacia los propios ciudadanos ingleses</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Se hablaba públicamente de John «<em>Ojos de Gato</em>” Cunningham, un as de la aviación que había salido victorioso de una veintena de combates nocturnos con los alemanes sobre el canal y sobre Inglaterra, gracias a su magnífica capacidad visual, fruto del consumo desmedido de zanahorias. Este héroe en realidad debía su éxito a la ayuda de su operador de radar, Jimmy Rawnsley.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El plan de propaganda tenía un doble propósito, y también triunfó en el segundo. En la economía de guerra a la que se habían visto obligados en la isla debido al bloqueo marítimo ejercido por los submarinos alemanes, algunos productos escaseaban, pero había un excedente de zanahorias. Promover su consumo favorecía que no se demandaran otros productos, que no estaban disponibles, y que se diera salida a esa producción nacional. Por ejemplo, ante la escasez de azúcar, sustituir un postre por una zanahoria era menos doloroso a la luz de esa campaña nacional de promoción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, los apagones nocturnos en las poblaciones eran habituales. Principalmente, para que esos mismos bombarderos alemanes de los que hablábamos no tuvieran una referencia visual sobre la que lanzar sus ataques. Así, creer que consumiendo esa verdura se podía ver mejor en la oscuridad, era un alivio para la población, aunque fuera poco más que un placebo. La imagen que encabeza esta entrada es un cartel de propaganda el respecto.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La vista de lince no se debe al felino, sin a la mitología griega</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los alemanes no cayeron en la trampa propagandística, podríamos concluir. Al fin y al cabo, tenían su propia tecnología de radar. No hace mucho les hablaba del libro <a href="https://www.curistoria.com/2025/07/operacion-biting-de-max-hastings.html" type="post" id="13201"><em>Operación Biting</em>, de Max Hastings</a>. Probablemente concluyeron que los británicos habían conseguido avanzar en la tecnología hasta ser capaces de reducir el tamaño de los aparatos lo suficiente como para montarlos en un avión. Así era. John Randall y Harry Boot, en la Universidad de Birmingham, mejoraron el magnetrón de cavidad, lo que permitía operar con un dispositivo mucho más pequeño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, la propaganda no alcanzó uno de sus objetivos, confundir al enemigo y retrasar el momento en que dedujeran que los británicos habían mejorado el radar. En el resto de los objetivos sí cumplió, y con creces. Tengan en cuenta que todavía seguimos pensando que comer zanahorias nos hará tener vista de lince.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por cierto, tener vista de lince no se debe al felino, que tiene buena vista y además nocturna, sino al héroe de la mitología griega Linceo, un argonauta, que tenía una visión tan impresionante que podía incluso atravesar objetos sólidos con ella, como una pared, por ejemplo. Es decir, también Supermán tenía vista de lince.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imágenes del <a href="https://www.iwm.org.uk/collections/item/object/28582" target="_blank" rel="noreferrer noopener">IWM</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/05/el-mito-de-los-beneficios-de-la-zanahorias-para-la-vista-esta-en-la-propaganda-de-la-segunda-guerra-mundial.html">El mito de los beneficios de la zanahorias para la vista está en la propaganda de la Segunda Guerra Mundial</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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		<title>La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann</title>
		<link>https://www.curistoria.com/2026/05/la-inexplicable-traicion-de-mengs-a-su-amigo-winckelmann.html</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 May 2026 15:57:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>No hace mucho, el Museo del Prado organizó una magnífica exposición sobre Antonio Raphael Mengs. En ella conocí esta historia que comparto hoy y que trata de la amistad y final ruptura de dos piezas clave en el nacimiento del Neoclasicismo. Es la inexplicable traición de Mengs a su amigo</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/05/la-inexplicable-traicion-de-mengs-a-su-amigo-winckelmann.html">La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="720" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-inexplicable-traicion-de-Mengs-a-su-amigo-Winckelmann.jpg" alt="La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann" class="wp-image-13509" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-inexplicable-traicion-de-Mengs-a-su-amigo-Winckelmann.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-inexplicable-traicion-de-Mengs-a-su-amigo-Winckelmann-229x300.jpg 229w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">No hace mucho, el Museo del Prado organizó una magnífica exposición sobre <a href="https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/antonio-raphael-mengs-1728-1779/4be2964e-3169-c21d-52ec-9c6caf24cbfb" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Antonio Raphael Mengs</a>. En ella conocí esta historia que comparto hoy y que trata de la amistad y final ruptura de dos piezas clave en el nacimiento del Neoclasicismo. Es la inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann, que parece una historia de alta cultura y erudición, pero que también es una historia de taberna, quizás de celos, y, sobre todo, de deslealtad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque nacido en Bohemia en 1728, Mengs trabajó para varias cortes europeas, y concretamente en la España de Carlos III. Si bien no es muy conocido hoy por el gran público, su obra es impresionante y en su tiempo alcanzó la cumbre. De hecho, su impulso personal por retomar la belleza clásica fue esencial para el nacimiento del Neoclasicismo. Esta corriente artística abogaba por recuperar los ideales estéticos de la Antigüedad clásica, esto es, de Grecia y Roma. Después de los excesos del Barroco y el Rococó, la vuelta a la claridad, a la proporción y a la sobriedad eran la nueva tendencia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La inexplicable traición de Mengs a su amigo Winckelmann llegó después de años de estrecha colaboración y de admiración</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En 1755 Mengs conoció a Johann Joachim Winckelmann, once años mayor que él. El alemán, por su parte, fue un arqueólogo e historiador del arte, muy influyente en sus ámbitos de conocimiento. Entre otras cosas, también influyó en el origen del Neoclasicismo. Ambos compartían visión sobre cómo debía ser el arte y sobre el valor de la belleza clásica. La amistad era estrecha y llegaron a vivir su día a día con cercanía, por lo que los unía el mundo intelectual, pero también una relación humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras años de cercanía, en 1760, en Roma, apareció un fresco del que se aseguraba que provenía de una excavación antigua, quizás de Pompeya o de Herculano. Dado que esa época antigua era el referente para los padres del Neoclasicismo, el hallazgo atrajo el interés de Winckelmann. La pintura en cuestión representaba a Júpiter besando a Ganimedes, y pueden verla al comienzo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arqueólogo examinó la obra y quedó fascinado, elogiándola públicamente. Winckelmann, que era homosexual, encontró en esa pintura una joya que encajaba como un guante en su visión del arte, y quizás por eso se dejó arrastrar por el entusiasmo. Ni por un momento dudó de la autenticidad del fresco, y llegó a escribir que era una de las cosas más bellas que nos han quedado de la Antigüedad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Uno murió sin saber quién le había traicionado y el otro no confesó hasta el último momento</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mucho después se supo que la pieza no era más que una falsificación. Esto fue un golpe enorme a la reputación como arqueólogo de Winckelmann. Tanto lo había ensalzado que la pérdida de valor de la obra arrasó asimismo el de su valedor. Pero no fue lo único que perdió Winckelmann, porque el autor de la obra no era otro que Mengs. Su estimado amigo. Por suerte o por desgracia, él nunca lo supo, aunque sí es cierto que se distanciaron mucho después de todo esto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando murió asesinado en Trieste en 1768, el arqueólogo no sabía que su amigo le había traicionado. Mengs guardó el secreto de su papel en el engaño hasta poco antes de morir en 1779, quizás hasta su mismo lecho de muerte. Él había pintado el fresco y lo había preparado para hacerlo pasar por antiguo. Es decir, había causado la caída en desgracia de su amigo y colega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se sabe el porqué de esta deslealtad tan grave por parte del pintor. Pudiera ser que Mengs sintiera que el otro no estaba reconociendo como debiera toda su aportación al cambio de paradigma dentro del arte. En las conversaciones entre ambos, a pesar de la erudición de Winckelmann, los comentarios de Mengs sobre temas técnicos y artísticos solidificaban en los textos del otro. Es decir, las aportaciones del pintor quedaban integradas en las reflexiones y propuestas del arqueólogo, y este se quedaba con todo el mérito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta teoría encaja con la treta del fresco falso, pues el análisis de un experto en materiales y técnicas de pintura quizás hubiera descubierto algún detalle que le llevara a sospechar de su autenticidad. Pero no es más que una elucubración, porque no se conoce el motivo real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta historia tiene ciertas similitudes con <a href="https://www.curistoria.com/2009/05/el-timo-de-miguel-angel.html" type="post" id="1976" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el intento de engaño en el que participó Miguel Ángel Buonarroti</a> que acabó causando que el genio renacentista fuera llamado a Roma para que trabajara allí, en vista de su capacidad para copiar la estética y capacidad de los antiguos.</p>
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		<title>Yo también viví en el comunismo, de Ioana Pârvulescu</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 May 2026 18:20:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunismo]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[recomendaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Rumanía]]></category>
		<category><![CDATA[Recomendaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A menudo no nos hacemos una idea clara de lo que significó vivir el día a día de determinados lugares y regímenes políticos, no tan antiguos. Para acercarse a eso, a la vida real de las personas, es buena idea leer diarios y acudir a relatos de primera mano. Esto</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="822" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Yo-tambien-vivi-en-el-comunismo-de-Ioana-Parvulescu.jpg" alt="Yo también viví en el comunismo, de Ioana Pârvulescu" class="wp-image-13506" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Yo-tambien-vivi-en-el-comunismo-de-Ioana-Parvulescu.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Yo-tambien-vivi-en-el-comunismo-de-Ioana-Parvulescu-201x300.jpg 201w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">A menudo no nos hacemos una idea clara de lo que significó vivir el día a día de determinados lugares y regímenes políticos, no tan antiguos. Para acercarse a eso, a la vida real de las personas, es buena idea leer diarios y acudir a relatos de primera mano. Esto es justo lo que hace este interesante libro titulado <em><a href="https://amzn.to/4uioHKa" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Yo también viví en el comunismo</a></em>, coordinado por Ioana Pârvulescu.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Conocer cómo vivían las personas de a pie nos permite conocer la realidad de la historia</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos aquí centenares de historias de todo tipo, organizadas por temáticas. Aterradoras, cómicas (si no fuera porque en realidad son trágicas), increíbles, sobre el trabajo, sobre los estudios, amores, burocracia… Basten estos pocos ejemplos para dar idea de lo que suponía vivir bajo el comunismo y, por lo tanto, de lo que cuenta el libro:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Una vez al año, todo aquel que poseyera una máquina de escribir tenía que ir con ella a la comisaría y escribir un texto prefijado, que quedaba debidamente guardado. Así, las peculiaridades de cada máquina estaban registradas por si alguien las utilizaba para escribir algo que no agradara al régimen. Por supuesto, se compraban y vendían las máquinas de escribir como si fueran armas: con un permiso y muchos controles.</li>



<li>Alguien queda fuera de la universidad porque no ha llegado a la nota de corte. Cuando ya está listo para emprender otra vida, recibe una llamada. La universidad ha ampliado las plazas y ahora tiene hueco. No solo eso, sino que comprueba que tendrá los mejores profesores. ¿Por qué? La hija de un alto cargo del partido (el único partido, el comunista) tenía peor nota que él y la universidad ha ampliado el número de aulas hasta que ella pudiera optar a un puesto de alumna.</li>



<li>Muchos de los testimonios mencionan el “lenguaje de madera” que usaban los responsables de todo y, en general, muchos otros. Un lenguaje vacío, que no decía nada, que cumplía con los requisitos y que no corría riesgos. Quizá era la única forma de hablar sin pensar en si una palabra podía acabar con tu carrera o con tu vida.</li>



<li>La Securitate conocía dónde te sentabas en el colegio. Por supuesto, si tenías la mala suerte de que un amigo o un familiar escapara del país o hiciera algo contra el régimen, la mancha te alcanzaba. Tú quedabas marcado y no podías trabajar en determinados sitios, tener una casa en determinadas zonas, y, por supuesto, estabas controlado todo el tiempo. Eso si no te ocurría algo peor.</li>



<li>Hay ejemplos de cómo un simple comentario, en una cena con amigos, causaba que uno perdiera su trabajo a la mañana siguiente. Algún confidente de la policía, y eran legión, te había acusado. Era suficiente para perder tu libertad, tu trabajo, tu carrera o tu familia. O tu vida.</li>



<li>El país, por supuesto, no funcionaba. Las casas se congelaban por la falta de energía, no había agua caliente, ni gas, ni comida… cuando entraba la comida en las tiendas, había colas kilométricas para poder coger lo más básico, y habitualmente no llegaba para casi nadie.</li>



<li>En unas inundaciones, se presenta un camión cisterna a sacar agua de un sótano. Los vecinos debieron pensar que por fin algo funcionaba bien. Hasta que apareció un hombre y dijo que ese portal no era donde vivía el jefe del partido al que había que ayudar. El camión debía ir a otro número cercano. Pero la cisterna estaba ya llena de agua. ¿Qué hacer? Vaciar el agua otra vez en el sótano de los pobres vecinos y acudir rápido a socorrer al gerifalte del partido.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">En cada empresa, en cada colegio, en cada universidad&#8230; estaba la Securitate infiltrada, controlándo todo hasta el último detalle</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Hablamos del comunismo rumano de Nicolae Ceaușescu y la Securitate, su policía secreta. El régimen alcanzaba y controlaba todos los aspectos de la vida de los rumanos, y los asfixiaba hasta el extremo. No olvidemos que lo que cuenta este libro es la vida de las personas bajo el comunismo rumano. Citando a la autora: cuando el 21 de diciembre de 1989 cayó el comunismo en Rumanía, todo un pueblo pareció recibir la <em>absolución.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un libro muy revelador y nos enfrenta de primera mano con lo que supuso de verdad vivir en un régimen comunista europeo no hace tanto. Yo recuerdo bien ver el final del matrimonio Ceaușescu en las noticias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está publicado por Omen Ediciones y traducido por Rafael Pisot.</p>
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		<title>La relación entre la bolsa y los concursos de belleza</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 May 2026 18:57:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Empresas]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En los años 20 y 30 del siglo pasado, en Inglaterra, los periódicos hacían concursos de belleza, con unas curiosas reglas. Publicaban unas decenas de fotos de chicas, y los lectores, supongo que en su mayoría hombres, debían elegir las más guapas enviando un cupón recortable por correo. Por supuesto,</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/05/la-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.html">La relación entre la bolsa y los concursos de belleza</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="733" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.jpg" alt="La relación entre la bolsa y los concursos de belleza" class="wp-image-13500" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/La-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">En los años 20 y 30 del siglo pasado, en Inglaterra, los periódicos hacían concursos de belleza, con unas curiosas reglas. Publicaban unas decenas de fotos de chicas, y los lectores, supongo que en su mayoría hombres, debían elegir las más guapas enviando un cupón recortable por correo. Por supuesto, había un premio, y determina quién era el ganador tenía una norma interesante. Estas votaciones le sirvieron al economista John Maynard Keynes encontrar una relación entre la bolsa y los concursos de belleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los concursantes de estas propuestas de los diarios, enviaban una lista de cinco o seis chicas, seleccionadas como las más guapas entre todas las fotos. No ganaba aquel que acertaba con la más atractiva, sino el que tenía en su lista a las candidatas más votadas. Es decir, no debían escoger según su criterio, sino más bien pensando en qué elegiría la mayoría de los lectores, dejando de lado su propio parecer.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La relación entre la bolsa y los concursos de belleza, según Keynes, está en no elegir tu favorita, sino la que crees favorita del resto</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Esto le sirvió a Keynes, <a href="https://www.curistoria.com/2021/08/keynes-compro-arte-frances-a-precio-de-saldo-para-los-britanicos.html" type="post" id="11243" target="_blank" rel="noreferrer noopener">del que ya les conté que compró arte francés a precio de saldo para los británicos durante la guerra</a>, para exponer su teoría sobre el mercado de inversiones, la bolsa, en el libro <em>La teoría general del empleo, el interés y el dinero</em>, publicado en 1936. El premio estaba, en los concursos de belleza, y según Keynes en la inversión, en acertar con la preferencia del resto de jugadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto es, no hay que elegir a la participante que uno piense que es la más bonita, porque puede que sus gustos diverjan de la media. Asimismo, no hay que invertir en la empresa que uno piense que está haciendo bien las cosas, sino en la que piense que el resto del mercado valora. Adelantarse a eso que va a elegir la mayoría es el camino hacia el éxito. Por supuesto, es extraño que una chica poco atractiva salga elegida entre las favoritas, como es poco probable que una empresa mal gestionada y con malos números acabe siendo favorita. Pero pasa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es este sitio para discutir de inversión y exponer lo que diría un partidario de la inversión en valor, el estudio de los fundamentales de una empresa, o cómo encaja el análisis técnico con esta teoría de Keynes.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="415" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Victoria-Eugenia-de-Battenberg.jpg" alt="Victoria Eugenia de Battenberg" class="wp-image-13501" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Victoria-Eugenia-de-Battenberg.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/05/Victoria-Eugenia-de-Battenberg-300x226.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<h2 class="wp-block-heading">El diario ABC hizo concursos similares para buscarle reina a Alfonso XIII</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Esta historia de los certámenes de belleza en los periódicos me ha recordado a algo que vi no hace mucho visitando una exposición sobre la reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII, en <a href="https://www.galeriadelascoleccionesreales.es/exposicion/victoria-eugenia/bde4b248-65e8-6cc8-44bb-6b91b6666366" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La Galería de las Colecciones Reales</a>, en Madrid. Era una votación que hacía el diario ABC, cuando Alfonso XIII estaba todavía soltero, en el que se indicaban varias candidatas a casarse con él y se permitía votar. Como en los concursos de belleza de los que hablábamos, el lector del periódico tenía que recortar y rellenar la papeleta de participación y enviarla por correo. Arriba pueden ver la imagen del certamen en ABC.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un detalle curioso es que si leen las condiciones del concurso de ABC, dice textualmente: “<em>[…] entre las papeletas enviadas por las señoras que hayan votado […]</em>”. Daban los editores por hecho que el concurso estaba destinado a las lectoras, más que a los lectores. Entre los participantes que hubieran votado a la que obtuviera más votos se sortearían dos premios: un abanico y una sombrilla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablando de economía, estos concursos no dejaban de ser un negocio. Los periódicos vendían más gracias a que los lectores querían participar, y también después pudieran ver si habían acertado o no con su pronóstico. Algo de morbo había en el planteamiento, sin duda, y ese elemento, el morbo, vendía y sigue vendiendo ejemplares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por cierto, ¿conocer <a href="https://www.curistoria.com/2017/06/la-relacion-entre-la-moda-femenina-y-la.html" type="post" id="211" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la relación entre la moda femenina y la bolsa de valores</a>?<br><br></p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/05/la-relacion-entre-la-bolsa-y-los-concursos-de-belleza.html">La relación entre la bolsa y los concursos de belleza</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 22:40:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Reyes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Que Carlos II de España estuvo acechado por las enfermedades toda su vida, parece un hecho. A pesar de ello fue capaz de ocupar el trono algo más de 35 años, lo que no es poca cosa. Eso sí, comenzó ese contador cuando tenía tan solo cuatro años. La imagen</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/04/el-impresionante-arbol-genealogico-de-carlos-ii-de-espana.html">El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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<figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="798" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-1024x798.png" alt="El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España" class="wp-image-13492" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-1024x798.png 1024w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-300x234.png 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-768x599.png 768w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-1536x1197.png 1536w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/El-impresionante-arbol-genealogico-de-Carlos-II-de-Espana-2048x1596.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Que Carlos II de España estuvo <a href="https://www.curistoria.com/2008/06/carlos-ii-de-espaa-era-apodado-el.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">acechado por las enfermedades</a> toda su vida, parece un hecho. A pesar de ello fue capaz de ocupar el trono algo más de 35 años, lo que no es poca cosa. Eso sí, comenzó ese contador cuando tenía tan solo cuatro años. La imagen superior muestra el impresionante árbol genealógico de Carlos II de España. Está coloreado por generaciones (padres, abuelos&#8230;) y las líneas continuas indican un matrimonio, mientras que las discontinuas muestran quién es hijo de quién.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que tener en cuenta que la necesidad de cerrar acuerdos diplomáticos y de poder vía matrimonio, junto la necesidad de buscar un esposo o esposa a la altura de un rey o reina, han hecho que las opciones no fueran muchas. En consecuencia, la consanguinidad está a la orden del día en las familias reales. Y Carlos II ocupa un lugar destacado en los ejemplos de ese problema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas de las cifras que muestran lo anómalo del caso son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En lugar de 8 bisabuelos, como es habitual, él contaba con tan solo 6. Es decir, tenía 8 bisabuelos, como todos, pero en su caso repetían algunos de ellos en niveles más bajos de parentesco. Los abuelos paternos de Felipe IV, padre de Carlos II, eran Felipe II y Ana de Austria. Los abuelos maternos maternos de la madre de Carlos II eran los mismos: Felipe II y Ana de Austria.</li>



<li>Habitualmente se tienen 16 ancestros en cuarta generación. Carlos II tan solo tenía 10 tatarabuelos.</li>



<li>También había solo 10 personas en quinta generación, cuando lo normal son 32.</li>



<li>Por otra parte, sus padres eran tío y sobrina.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">El índice de consanguinidad de Carlos II era superior al que tendría el descendiente de una relación incestuosa entre hermanos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El índice de consanguinidad, que se calcula según la fórmula de Sewall Wright, sirve para calcular cómo de concentradas son las genealogías. Tiene en cuenta las posibles conexiones del padre y la madre a través de sus ancestros, analizando además el número de generaciones presentes en esos caminos de conexión entre los progenitores. Cuanto más bajo sea este número, menor es la consanguinidad y todo lo que ello significa: más variedad de genes, menos enfermedades o más salud en general.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según este índice, los nacimientos provenientes de dos primos hermanos tienen un índice de 0,0625. Si un tío se casara con su sobrina, tendrían hijos con un índice de 0,125. De una relación incestuosa entre hermanos, los descendientes saldrían con un 0,25 en la puntuación. Lo habitual, en una sociedad grande y abierta como la nuestra, es un valor entre 0 y 0,01.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Teniendo esto como referencia, piensen que el pobre Carlos II tenía un índice de consanguinidad de 0,254. Una cifra aún mayor que la de un hijo de dos hermanos. Terrible. La variedad de genes que recibió por parte de sus ancestros quedaba muy lejos de lo deseable. Esto hizo que sufriera multitud de males y que, a la postre, acabara siendo el último de los Austrias en el trono de España.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El problema de Carlos II en realidad proviene de sus ancestros</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El caso de Carlos II, el Hechizado, es el más extremo. Pero, en un repaso rápido de los <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0005174" target="_blank" rel="noreferrer noopener">matrimonios de la época</a>, podemos ver que:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Felipe I de Castilla, el Hermoso, era primo tercero de Juana I de Castilla, la Loca.</li>



<li>Carlos I se casó con su prima hermana.</li>



<li>Felipe II se casó con dos primas segundas y con una sobrina.</li>



<li>Felipe III se casó con una prima segunda.</li>



<li>Felipe IV se casó con una prima tercera y con una sobrina.</li>



<li>Carlos II, nuestro protagonista, se casó con una prima segunda.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Además de estos parentescos más o menos directos, el resto de los matrimonios de esta estirpe casi siempre unían a dos personas con alguna relación de parentesco.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/04/el-impresionante-arbol-genealogico-de-carlos-ii-de-espana.html">El impresionante árbol genealógico de Carlos II de España</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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		<title>La primera webcam de la historia apuntaba a una cafetera</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2026 18:36:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Computación]]></category>
		<category><![CDATA[Pioneros]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En 1991, en el Laboratorio de Computación de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, se puso en marcha la que es considerada la primera webcam de la historia. Lo que se podía ver era, nada más y nada menos, que una cafetera. Eso sí, no pasó de la red privada</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="616" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-primera-webcam-de-la-historia-apuntaba-a-una-cafetera.jpg" alt="La primera webcam de la historia apuntaba a una cafetera" class="wp-image-13483" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-primera-webcam-de-la-historia-apuntaba-a-una-cafetera.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-primera-webcam-de-la-historia-apuntaba-a-una-cafetera-268x300.jpg 268w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">En 1991, en el Laboratorio de Computación de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, se puso en marcha la que es considerada la primera <em>webcam</em> de la historia. Lo que se podía ver era, nada más y nada menos, que una cafetera. Eso sí, no pasó de la red privada de Cambridge a internet hasta el 22 de noviembre de 1993. En cualquier caso, aunque parece un poco de broma, esa <em>webcam</em> forma parte de la historia de la computación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una <em>webcam</em>, que a menudo retransmiten en vivo por internet, no es más que una cámara fija que apunta a un determinado sitio del mundo y que emite su imagen en abierto las 24 horas del día. El número de ellas conectadas es inmenso, comenzando por los sistemas de seguimiento del tráfico de las carreteras y ciudades, y llegando a las cámaras personales donde alguien comparte su vida íntima en un plano fijo. ¿Recuerdan la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jennifer_Ringley">JenniCam</a> de Jennifer Ringley?</p>



<h2 class="wp-block-heading">La cámara permitía ver el estado de la cafetera desde otras salas del edificio, y así no ir hasta allí si no había café</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Laboratorio de Computación de la Universidad de Cambridge tenía una sala conocida como la <em>Trojan Room</em>, y ahí estaba la única cafetera de todo el departamento. Según parece, el edificio era grande y a veces algunos de los investigadores se daban el paseo hasta la sala para encontrarse la cafetera vacía al llegar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quentin Stafford-Fraser y Paul Jardetzky eran dos de esos pobres muchachos que caminaban en busca de café por Cambridge. Se les ocurrió aprovechar sus conocimientos de informática para ahorrarse las caminatas inútiles hasta la <em>Trojan Room</em>. Lo que hicieron fue colocar una cámara apuntando a la cafetera, de tal forma que todos los trabajadores pudieran ver si estaba vacía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No era gran cosa lo que se podía ver, tan solo una captura de 128&#215;128 píxeles y en escala de grises, pero cumplía su función. Por otra parte, requirió más trabajo del que uno esperaría. Por supuesto, había un ordenador conectado emitiendo la imagen constantemente, primero en la red local de Cambridge y luego por internet. Había una lámpara iluminando la escena, porque si luz no hay imagen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los primeros tiempos, los navegadores disponibles no tenían capacidad para consumir vídeo en <em>streaming</em>, así que Stafford-Fraser creó el programa cliente que permitía conectarse a la cámara y ver las imágenes. Le puso el nombre de <em>XCoffee</em>. La parte del servidor, la que capturaba y enviaba las imágenes, fue tarea de Jardetzky. He dicho <em>streaming</em> y quizás eso les lleve a error, porque la frecuencia de actualización al comienzo era de <a href="https://www.cl.cam.ac.uk/coffee/qsf/coffee.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tres imágenes al minuto</a>, poco que ver con el vídeo en directo del que disfrutamos en la actualidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Esto es parte de la historia de internet, y alguna de las cafeteras que pasaron por la Trojan Room está hoy en un museo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los navegadores web avanzaron y llegó un momento en que todos, dentro y fuera de la universidad, podían ver la cafetera. Eso fue en 1993. Ahí arrancó su popularidad. Por supuesto, la cafetera en sí fue cambiando con el tiempo. Una de ellas se vendió en una subasta por 3.350 libras esterlinas y hoy está en un museo. Es decir, todo esto parece un poco de broma y seguro que lo fue cuando se puso la idea sobre la mesa, pero finalmente es historia de Internet.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, sirvió para poner en práctica nuevas técnicas y protocolos de comunicación en red. Por lo tanto, fue menos broma de lo que parecía. Como dice Doc Brown en <em>Regreso al futuro</em> cuando Marty le pregunta por qué ha usado un DeLorean para crear la máquina del tiempo: “<em>¿por qué no hacerlo con estilo?</em>”. Algo similar veo yo aquí. Ya que tenían que probar cómo trabajar con redes y transmisión de imágenes, ¿por qué no hacerlo divertido?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 22 de agosto de 2001 a las 9:54, cuando la <em>webcam</em> fue desconectada finalmente, muchos medios de comunicación publicaron la noticia. Entre ellos <em>The Times</em>, <em>The Guardian</em> o <em>The Washington Post</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre hay una primera vez. Como hubo un <a href="https://www.curistoria.com/2014/01/el-primer-email-de-la-historia.html" type="post" id="756" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer mail de la historia</a>, un <a href="https://www.curistoria.com/2018/04/primer-dominio-registrado-historia-internet.html" type="post" id="111" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer dominio registrado</a>, un <a href="https://www.curistoria.com/2021/06/el-primer-mensaje-de-spam-de-la-historia.html" type="post" id="11135" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer mensaje de SPAM</a> o un <a href="https://www.curistoria.com/2017/06/el-primer-producto-que-se-vendio-en.html" type="post" id="219" target="_blank" rel="noreferrer noopener">primer producto vendido en eBay, que estaba roto, por cierto</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Cuál es y cómo funciona la línea sucesoria al trono de España</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Apr 2026 11:11:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Leyes]]></category>
		<category><![CDATA[Reyes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Todos sabemos que en la línea de sucesión al trono de España la primera posición la ocupa la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón. Es la hija primogénita de Felipe VI, y dado que el rey únicamente tiene dos mujeres como descendencia, la historia nos ha salvado de la discusión</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="550" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana.jpg" alt="Cuál es y cómo funciona la línea sucesoria al trono de España" class="wp-image-13477" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana-300x300.jpg 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Cual-es-y-como-funciona-la-linea-sucesoria-al-trono-de-Espana-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Todos sabemos que en la línea de sucesión al trono de España la primera posición la ocupa la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón. Es la hija primogénita de Felipe VI, y dado que el rey únicamente tiene dos mujeres como descendencia, la historia nos ha salvado de la discusión sobre el derecho al trono si en lugar de otra mujer el segundo hijo nacido hubiera sido un varón. Siguiendo estrictamente la norma, este segundo vástago debería ser rey. Más allá de esto, veamos cuál es en este momento la línea de sucesión al trono de España y qué reglas la rigen.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cómo funciona la línea sucesoria al trono de España está definido en la Constitución</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Comencemos por esas reglas, que están recogidas en el artículo 57 de la Constitución, que está dentro del Título II (De la Corona). Si quieren conocer el texto exacto pueden <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/espana/leyfundamental/paginas/titulo_segundo.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">leerlo aquí</a>, aunque lo más destacado para lo que nos ocupa es:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los herederos deben ser sucesores de Juan Carlos I.</li>



<li>Se favorece la línea anterior sobre las posteriores, por lo que prevalecen la descendencia del rey frente a la de sus hermanos.</li>



<li>Primero los primogénitos, es decir, el hermano mayor antes que el menor.</li>



<li>Los hijos de un fallecido conservan los derechos de su padre o madre. Esto es lo que indica el principio de representación. Así, si la princesa Leonor tiene un hijo, y ella fallece, ese hijo sería rey antes que la hermana de la princesa, aunque sea hija de Felipe VI.</li>



<li>En el mismo grado, el varón tiene preferencia ante la mujer.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Hay otros puntos interesantes. Por ejemplo, si alguien en la línea de sucesión al trono se casa contra la expresa prohibición del Rey y las Cortes Generales, pierde sus derechos sucesorios, y también los pierden sus descendientes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">No hay una lista como tal, sino que se construye a partir de las reglas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora que conocemos las normas, es relativamente fácil construir esa lista ordenada de candidatos a ser rey o reina de España.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Doña Leonor, Princesa de Asturias: Primogénita del Rey.</li>



<li>La infanta Doña Sofía: Segunda hija del Rey.</li>



<li>La infanta Doña Elena: Hermana mayor del Rey.</li>



<li>Don Felipe Juan Froilán de Marichalar y Borbón: Hijo mayor de la Infanta Elena.</li>



<li>Doña Victoria Federica de Marichalar y Borbón: Hija menor de la Infanta Elena.</li>



<li>La Infanta Doña Cristina: Hermana menor del Rey.</li>



<li>Don Juan Valentín Urdangarín y Borbón: Hijo mayor de la Infanta Cristina.</li>



<li>Don Pablo Nicolás Sebastián Urdangarín y Borbón: Segundo hijo de la Infanta Cristina.</li>



<li>Don Miguel Urdangarín y Borbón: Tercer hijo de la Infanta Cristina.</li>



<li>Doña Irene Urdangarín y Borbón: Hija menor de la Infanta Cristina.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Técnicamente estos serían los sucesores de Juan Carlos I, por lo que ahí se agotaría la lista corta y sin matices. Según la ley, si se extingue esta línea, que ya sería mala suerte, las Cortes Generales tienen potestad para determinar lo que consideren mejor a los intereses de España.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="550" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I.jpg" alt="Pedro I" class="wp-image-13478" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I-300x300.jpg 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Pedro-I-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, se podría considerar a Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans como el siguiente después de Irene Urdangarín y Borbón, aunque ya sabemos que esto es mucho decir con la ley en la mano. La Constitución concede los derechos a Juan Carlos I por ser legítimo heredero de la dinastía histórica, y por ese hilo se llega a este undécimo puesto. Los derechos de Pedro de Borbón, que es Grande de España entre otros títulos, eso sí, le vienen por ser hijo del infante Carlos de Borbón-Dos Sicilias, fallecido en 2015. Este era primo hermano del rey Juan Carlos I. En concreto, la madre del rey, María de las Mercedes de Borbón y Orleans, y el padre del infante Don Carlos de Borbón-Dos Sicilias eran hermanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que sería muy extraño que llegara a reinar alguien fuera de las primeras posiciones de la lista, pero quién sabe viendo las vueltas que da la historia.<br>Por cierto, a colación de todo esto, <a href="https://www.curistoria.com/2023/07/el-rey-juan-carlos-i-ha-sido-el-unico-principe-de-espana.html" type="post" id="12125" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el rey Juan Carlos I ha sido el único Príncipe de España</a>.</p>
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		<title>Semanas de discusiones sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel J. Prieto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Apr 2026 15:32:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Guerra de Vietnam]]></category>
		<category><![CDATA[Guerras]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los Acuerdos de Paz de París fueron oficialmente el fin de la Guerra de Vietnam. Fueron firmados el 27 de enero de 1973, pero las conversaciones habían comenzado años antes. Tanto es así que en 1965 el presidente de Estados Unidos, Lyndon Johnson, dijo que estaban listos para sentarse a</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="373" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg" alt="Semanas de discusiones sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam" class="wp-image-13473" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg 550w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam-300x203.jpg 300w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/Semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-Guerra-de-Vietnam-120x80.jpg 120w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Los Acuerdos de Paz de París fueron oficialmente el fin de la Guerra de Vietnam. Fueron firmados el 27 de enero de 1973, pero las conversaciones habían comenzado años antes. Tanto es así que en 1965 el presidente de Estados Unidos, Lyndon Johnson, dijo que estaban listos para sentarse a negociar. La guerra duró una década más, como veremos. Hubo semanas de discusiones tan solo sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam, antes de comenzar esas reuniones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las negociaciones estaban representados cuatro interesados: Estados Unidos, la República Democrática de Vietnam (Vietnam del Norte), la República de Vietnam (Vietnam del Sur) y el Frente Nacional de Liberación de Vietnam, es decir, el Viet Cong.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuatro actores que había que alinear para comenzar a hablar de paz después de años de enfrentamientos y combates. De una parte Estados Unidos y Vietnam del Sur, y de la otra Vietnam del Norte y el Viet Cong. Arrancar las conversaciones reales para buscar la paz ya fue un éxito. A lo largo de 1968 ya se había dado un minúsculo paso, tratando de seleccionar la ciudad en la que se sentarían a acercar posturas. Ginebra, en Suiza, o Phnom Penh, en Camboya, fueron descartadas por uno u otro interesado. Igual pasó con Varsovia y al final París fue la elegida.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las discusiones sobre la forma de la mesa fueron de propuestas sobre un mueble circular, cuadrado, rectangular&#8230; e incluso ninguno</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Era el primero de muchos pasos antes de poder tener un acuerdo con ciertas garantías de acabar con el horror de la guerra. Cosas tan sencillas, a priori, como la forma de la mesa, se convirtieron en una brecha que llevó semanas cerrar. No es más que un detalle, pero es una muestra de lo complicado que son estos procesos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre noviembre de 1968 y enero de 1969 se discutió en profundidad sobre la forma que debía tener la mesa de negociación. No hablamos de algo metafórico con ese de “forma de la mesa”, sino de la forma real del mueble. Los vietnamitas del norte pedían un cuadrado, con cada una de las partes en un lado, para representar la igualdad entre los cuatro miembros. El Sur, en cambio, se negaba a conceder al Viet Cong el honor de ser un igual entre ellos y quería una mesa rectangular y alargada, para situar a unos a un lado y a otros enfrente. Esta disposición relegaba al Viet Cong a ser parte de Vietnam del Norte, sin una delegación con entidad propia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esas diez semanas de idas y venidas en torno a la mesa, las delegaciones discutieron cuestiones como si usar dos diferentes semicirculares y unidas era adecuado. Eso permitiría formar un círculo, donde todos eran iguales, pero a la vez tenía una separación por la mitad, generando dos bandos y solo dos. Y esto no fue la propuesta más abracadabrante, ya que se llegó a plantear una negociación sin mesa, tan solo con sillas. Se descartó por la complejidad para manejar documentos, por ejemplo, y por pura practicidad.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="350" height="269" src="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-enorme-mesa-de-negociacion-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg" alt="La enorme mesa de negociación de la Guerra de Vietnam" class="wp-image-13474" srcset="https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-enorme-mesa-de-negociacion-de-la-Guerra-de-Vietnam.jpg 350w, https://www.curistoria.com/wp-content/uploads/2026/04/La-enorme-mesa-de-negociacion-de-la-Guerra-de-Vietnam-300x231.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></figure>
</div>


<h2 class="wp-block-heading">Durante todo este tiempo, la guerra continuó y la gente siguió muriendo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El 16 de enero de 1969 se llegó a un acuerdo sobre el formato del lugar en el que iban a comenzar las negociaciones de paz. Al parecer, los soviéticos fueron clave para encontrar la solución. Por un lado habría una mesa <a href="https://www.researchgate.net/figure/The-giant-table-and-the-signing-of-the-peace-agreement-in-Paris-on-27-January-1973_fig3_226842086" target="_blank" rel="noreferrer noopener">circular central y enorme</a> (de casi cinco metros de diámetro), sin divisiones, que permitía a Vietnam del Norte decir que todos eran iguales en ella. Habría otras dos mesas laterales, de apoyo a cada bando, lo que permitía a Vietnam del Sur sostener que había dos bandos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, se acordó no poner banderas, placas o señales que indicaran quién era quién, para evitar a unos tener que reconocer de facto la presencia de otros en la sala. Asimismo, el color del tapete de la mesa fue otro tema de discusión. O si la sala debía tener más de una puerta para que nadie entrara detrás de otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto, <a href="https://defenceindepth.co/2017/05/19/stuck-in-endless-preliminaries-vietnam-and-the-battle-of-the-paris-peace-table-november-1968-january-1969/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">que se conoce como la batalla de las mesa</a>s, ocurría mientras la guerra seguía. En esas diez semanas de finales de 1968 y comienzos de 1969 murieron decenas de miles de personas, de uno y otro lado, mientras las delegaciones diplomáticas discutían. Ni siquiera acabó todo en 1973 con los acuerdos de París. <a href="https://www.curistoria.com/2021/09/la-relacion-entre-el-fin-de-las-guerras-de-vietnam-y-afganistan.html" type="post" id="11300" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La famosa caída de la embajada estadounidense de Saigón no ocurrió hasta la noche del 29 al 30 de abril de 1975</a>.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.curistoria.com/2026/04/semanas-de-discusiones-sobre-la-forma-de-la-mesa-donde-negociar-el-fin-de-la-guerra-de-vietnam.html">Semanas de discusiones sobre la forma de la mesa donde negociar el fin de la Guerra de Vietnam</a> se publicó primero en <a href="https://www.curistoria.com">Curistoria</a>.</p>
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