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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2enclosuresfull.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" version="2.0"><channel><title>Diario de los tacones rojos</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/</link><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/DiarioDeLosTaconesRojos" /><description>Faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma.</description><language>en</language><managingEditor>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</managingEditor><lastBuildDate>Wed, 01 Feb 2012 07:07:57 PST</lastBuildDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">170</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">25</openSearch:itemsPerPage><feedburner:info xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" uri="diariodelostaconesrojos" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><media:category scheme="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd">Society &amp; Culture</media:category><item><title>Nombres Impropios</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2012/01/nombres-impropios.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sun, 29 Jan 2012 07:36:00 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-8838196228305343312</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-oqd_SY9b5kA/Tsrm-zqAXcI/AAAAAAAAAbQ/g_qgLLwL698/s1600/imagesCALLQT45.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hda="true" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-oqd_SY9b5kA/Tsrm-zqAXcI/AAAAAAAAAbQ/g_qgLLwL698/s400/imagesCALLQT45.jpg" width="362" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Quien tiene siete vidas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;y dos ojos de gata callejera&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;no se va con cualquiera.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;De su noche se espera&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;un broche de promesas incumplidas.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;El tiempo me aterra. Pasa tan deprisa que en ocasiones creo que puedo correr para que no me alcance. Pero otras, me quedo inmóvil esperando que pase de largo y no me vea. Pero ¿a quién voy a mentir? Tarde o temprano me alcanzará y terminará por llevarme donde él quiera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Había ido a recoger unas fotografías del viaje del fin de semana a un pequeño pueblo perdido del mundo, donde habíamos visto unas cuantas puestas de sol entre montañas, de esas que en la ciudad no logras contemplar. Nos habíamos ido unas cuantas amigas con un pretexto cualquiera, aunque en el fondo era el de poder olvidar un poco la rutina y que una de ellas consiguiera olvidar por unos momentos a un&amp;nbsp;hombre que tras decirle que le quería, la había dejado por una más joven que ella así sin avisar y llevándose todas sus cosas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas le repetíamos que eso era algo que debía dejarlo pasar. En el fondo solo te salen palabras que aunque ni tu misma te las crees, pueden aliviar en algo el dolor, si es que se puede. &lt;br /&gt;
Ya me había pasado a mi tantas veces que tenía algo de experiencia en el tema. Y es que las personas no se olvidan, simplemente, se aprende a vivir sin ellas aunque eso requiere mucho tiempo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué ese miedo cuando de repente algo trastoca nuestras vidas? ¿Por qué nos cuesta desprendernos en cierto modo de esa otra persona? ¿En el fondo no sabemos que ya está terminado pero queremos huir de la realidad y nos aferramos a esa sensación?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo hacía solo cuestión de días que había conocido a un chico muy simpático con el que me reía de cosas tan poco trascendentales como si me gustaba más el cola-cao con grumos o sin ellos. Obviamente me gusta que no los tenga, pero aquella tontería hizo que riera y olvidara por un tiempo la cantidad de cosas que tenía acumuladas en mi cabeza. Hacía mucho tiempo que no lo hacía de esa forma. A&amp;nbsp;raíz de aquella conversación me di cuenta de que era agradable esta con él, pero me di cuenta de que por más que queremos, muchas veces no nos podemos enamorar porque no ha surgido esa especie de "chispa" de "mariposas en el estomago" o como quieras llamarlo. Es que por más que lo piensas, es una sensación tan extraña que no logras entenderla. Es una sensación parecida a ese desconcierto que te queda cuando dejas una relación. En el fondo, es algo tan paradójico como que cuando naces lloras y los demás sonríen. O cuando mueres, que todos lloran y tu ni te enteras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Iba a casa de camino al autobús y miré el reloj. Habíamos quedado para hablar y tomar algo en una cafetería que me encantaba, en esas que el café se sirve en vasos de plástico, la decoración es minimalista y todo el mundo lleva su pc para no desconectarse ni un segundo de lo que pasa a su alrededor, aunque si, estamos más aislados de lo que imaginamos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al llegar él estaba esperándome. Al verme hizo un gesto como que me había retrasado. Intenté disculparme, pero sabía que era una broma, me abrió la puerta y me invitó a que me deleitara entre los cientos de opciones dulces que tenía delante de mis ojos, para tentación de mi boca. Ojalá todo fuera mucho más fácil, como ir y elegir aquello que te gusta y sentarte a disfrutarlo. Por desgracia, la vida no nos deja esas oportunidades a menos que las busquemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Empezó a contarme la poca suerte que había tenido con las chicas. Aunque tenía todo aquello que podía desear, le costaba encontrar a una mujer, solo una que le hiciera feliz tal y como él esperaba. Y es que solemos depositar esa esperanza en otro en lugar de creernos un poco eso de que podemos conseguirlo. &lt;br /&gt;
Yo le comenté que siempre estaba en ámbar a la espera de a ver qué color era el que decidía finalmente elegir. Hablamos de que muchas veces confundimos sentimientos, porque vemos cosas donde no hay, porque esas interferencias en la comunicación nos hace pensarnos que pasa algo, aunque no sepamos identificar qué es en realidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De repente me cogió la mano. Le miré. Pudo suceder que malinterpretó mis palabras. Pero no le solté la mano. Entonces lo vi en sus ojos, se estaba enamorando de mi, pero yo no estaba ni por asomo enamorada de él. Simplemente lo veía como un amigo. Pero no se lo dije. &lt;br /&gt;
Salimos de allí y yo iba pensando en cómo decirle que yo no era esa chica que él andaba buscando, era un tipo encantador, eso sin duda, pero no estábamos en la misma posición. &lt;br /&gt;
Cuando llegamos a casa me cogió de la cintura, yo miré para otro lado, y acercó tímidamente sus labios a los mios. No pude despegarme de él. Cerré los ojos y pensé en el último amor que todavía seguía escondido por algunos rinconcitos de mi mente. ¿Sería eso? ¿Sería que todavía no estaba preparada?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me dijo que me llamaría. Pero cuando cerré la puerta deseé con todas mis ganas que no lo hiciera. &lt;br /&gt;
Me tumbé en mi cama, me puse algo de música y dejé un poco a mi mente que trabajara. ¿Me iban los hombres que me habían hecho daño? ¿Era yo una masoquista emocional? ¿En el fondo no estaba preparada para una relación? &lt;br /&gt;
¿Por qué en todas esas ocasiones que había tenido de iniciar una relación, de empezar de cero, me había costado tanto y siempre daba unos pasos hacia atrás?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente, pasé por casi todos los sitios donde me recordaban a algún&amp;nbsp;hombre que había significado algo en mi vida&amp;nbsp;(y es que hice la lista y habían sido unos cuantos). Pasé por la misma calle por donde nos vimos de casualidad. Recorrí el parque donde me besó por primera vez. Sonreí al ver el candado ante el que nos prometimos amor eterno. Miraba la ventada donde vivía. Eché la vista al cielo a la terraza de aquel hotel. Entré a aquella cafetería donde nos tomamos el chocolate caliente. Paseé por el parque donde aquella noche me miró a la luz de la luna. Entré al centro comercial donde vimos aquella película y nos reímos como adolescentes....&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tantos lugares como hombres. Y esas letras, esos nombres que ahí están, latiendo de forma impetuosa, para que no los olvide nunca, para que siempre eche la vista atrás. Para que al pasar por cualquier parte de la ciudad, no quiera irme de aquí, porque significaría desprenderme de ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Empezó a llover. No tenía paraguas. Iba dando saltitos por la acerca. Quizás, es que últimamente llevo unos años en los que voy por la vida de puntillas y no me atrevo a poner el pie entero en el suelo. Puede que simplemente haya limitado mis opciones pensando que así sería mejor. Puede que cuando suene el teléfono la próxima vez y sea él, le invite a pasar. Deberíamos de dejarles pasar a nuestra vida, darnos la oportunidad de que nos encuentren. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No era yo que la que estaba siempre en ámbar. Es que estaba esperando a que el semáforo cambiara de color sin haber tenido la precaución de moverme un poco a ver qué me esperaba si cruzaba. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-8838196228305343312?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-29T15:36:00.159Z</app:edited><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/-oqd_SY9b5kA/Tsrm-zqAXcI/AAAAAAAAAbQ/g_qgLLwL698/s72-c/imagesCALLQT45.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>"Por sus tacones la reconocereis"</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2012/01/por-sus-tacones-la-reconocereis.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Thu, 12 Jan 2012 11:32:36 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-166707331997540011</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ocq9rUXDoGA/Tsrmsu_RLkI/AAAAAAAAAbI/yVc_ta1-4R8/s1600/tacones_rojos_blog_2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hda="true" height="300" src="http://4.bp.blogspot.com/-ocq9rUXDoGA/Tsrmsu_RLkI/AAAAAAAAAbI/yVc_ta1-4R8/s400/tacones_rojos_blog_2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Qué más da si te quiso o no? Si se fue es porque ya no te quiere. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;A partir de ahora, otro ex para la lista.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;A estas alturas de la vida, parece que ya nada puede sorprenderme. Muchas veces solo me queda la resignación de entender en la medida que me dejan hacerlo el por qué hay determinadas cosas que por más que quieras o desees no salen tal y como te imaginabas. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Nunca se me ha dado bien planificar nada. Tenía miedo de que al final, eso que con tanto entusiasmo e ilusión había estado pensando desapareciera por arte de magia y me quedara tal y como estoy ahora, tapada con mi bata rosa, sentada en mi sofá rojo, mirando un cielo gris﻿, recordando tardes negras, viendo cómo las hojas en múltiples tonos marrones y anaranjados iban cubriendo la ciudad por completo, dejando desnudos a los árboles que tiemblan de frío. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Solo me quedaba la opción de abrir un libro y pararme a leerlo un rato, imaginando que esas fabulosas vidas que siempre terminan bien, donde las princesas son rescatadas por esos guapos príncipes que les prometen amor eterno, donde los malos siempre terminan mal y los buenos siempre vencen, donde siempre se encuentran las palabras adecuadas en el momento oportuno, donde vienen a rescatarte justo un segundo antes de que caigas en el abismo. Esa vida tan planificada que en ocasiones te hubiera gustado tener, pero por desgracia no es así. Y mientras leía uno de esos que te invitan a soñar, que te hacen olvidarte por unos instantes que tu vida no va por donde te gustaría que fuera, recibes una llamada de teléfono que te hace regresar a ese sofá rojo, con esa bata rosa y con un cielo gris que llueve gotas llenas de recuerdos.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Hacía tiempo que no había vuelto a escuchar su voz. Ya casi me parecía imposible volver a saber de él. Y me dice que está en la ciudad, que ha regresado solo unos días, pero que le apetece verme. Y está a solo diez minutos de la puerta de casa. Sabes que te gustaría ponerte el mejor de los trajes que tienes en el armario, que te encantaría soltar tu pelo al viento y marcar un poco tus sonrosadas mejillas, echarte el perfume con el que te despediste de él la última vez. Pero no quieres volver a engañarte. No quieres volver al punto de partida de un juego que ya terminó hace mucho tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Arreglas un poco las cuatro cosas que tienes por medio, enciendes unas cuantas velas para ponerlas sobre la mesa y te miras en el espejo. En ocasiones no te reconoces, muchas veces te gustaría que eso que te dices es lo que realmente sientes, pero no es verdad. Te encantaría que lo que sientes no tuviera nada que ver con lo que quieres creer, pero dudas. Y te sonríes diciendo que puede que esto sea una buena idea. Y te miras de nuevo y sabes que no, pero te da lo mismo, ya no hay nada y donde no hay nada, no hay nada que perder, pero tampoco nada que ganar.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Los errores nos hacen ser lo que somos ahora. Y yo ahora soy una duda existencial que promete mucho, que olvida más de lo que quisiera y que espera desesperando a todos los que se me acercan. Y el tiempo pasa. Pero diez minutos son relativos en comparación con toda una vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Llaman al timbre. Es él. Abro la puerta y no se si mirarle directamente a los ojos&amp;nbsp;o a las manos. Me da un tierno beso en la mejilla que me hace recordar otra vez tantas tardes, tantas mañanas, tantos días.&amp;nbsp;Creo que me tiemblan las piernas. Solo puedo cerrar los ojos y quedarme allí impasible, porque en el fondo, no soy yo, es él quien me transforma y hace conmigo lo que quiere pero ¿por qué? Si ha pasado tanto tiempo, si yo debería haber vuelto a&amp;nbsp;rehacer mi vida, lo mismo que él la he vuelto a hacer a su antojo.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Le invité a que pasara. Se sentó. Le miré y me puse a pensar en las razones por las cuales había decidido dejarle ir. Ese hombre, el mismo que estaba allí sentado explicándome sus razones por las cuales había decidido venir a verme. Lo cierto es que no le estaba escuchando. Lo único que sabía era que él estaba ocupando más parte de mi presente&amp;nbsp;siendo ya mi pasado. Me senté a su lado,&amp;nbsp; le dije que yo estaba intentando poner un poco de orden en todo mi caos, que aunque le seguía queriendo y echando de menos, lo mejor era eso, que cada uno siguiera por su sitio, aunque inevitablemente, no podía dejar de pensar en él muchas noches, esas de lluvia que tanto me gustaban, esas que ya sin él, no eran lo mismo.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Se acercó a mi cuello más de lo que hubiera deseado y me besó. Me cogió de la mano y me miró fijamente a los ojos. Puso sus labios sobre los mios y me dejé llevar de nuevo. ¿Y si nos despedimos por última vez? Lo malo era que siempre que nos veíamos era la última vez y por desgracia, eso empezaba a ser más frecuente incluso tras haber pasado tanto tiempo. Parecía que solo se acordaba de mí cuando algún viaje le traía por aquí.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Al día siguiente me desperté con la extraña sensación de no saber en realidad si en algún momento él me había querido de la misma forma que yo le quería. ¿Me estaba queriendo él de la misma forma que yo lo hacía? ¿Sería capaz de enamorarme de nuevo? Por eso salí a la calle decidida a hacer algo que debí hacer en su tiempo y que por miedo no se muy bien a qué no hice. Me puse unos tacones nuevos y un abrigo blanco al que le tenía un especial cariño. Ese día el cielo no estaba tan gris y la gente parecía estar feliz. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;De repente, empezó a llover. Empecé a mirar por el bolso a ver si por casualidad llevaba un paraguas pero no. Así que me refugié en una cafetería y tras pedirme un chocolate caliente saqué el móvil y le mandé un sms.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"Hoy está lloviendo. Te acordarás de mi siempre que llueva? Besos"&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Y su respuesta no se hizo esperar:&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"Parece mentira, pero incluso con tacones nuevos puedo encontrarte. Besos".&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Y sonreí. No me había contestado a mi pregunta. Miré a un lado y a otro por si le encontraba por aquellas mesas. Miré a través de los cristales. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Sin duda, debería empezar a ver la lluvia desde otra perspectiva. Ya no era lo mismo sin él y sin todas esas letras, con las que había compartido esas tardes de lluvia, mientras hacíamos el amor y escuchábamos el agua caer por el patio, mientras me fumaba un cigarrillo y él me agarraba con fuerza por detrás, o mientras...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;La protagonista principal siempre había sido yo. Y la lluvia. Aunque todos esos hombres ya no volverían a estar por ahí, o estarían de forma intermitente. Puede que en el fondo, todos pudieran encontrarme de una u otra forma porque yo, no me había perdido. Puede que haya estado durante un tiempo haciendome demasiadas preguntas y ahora que he aprendido que hay muchas cosas que no tienen respuesta, esté preparada para salir ahí fuera y mostrarme tal y como soy. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;Porque si no eres capaz de dejar todo aquello que está ya viejo, no puedas dejar entrar a algo nuevo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-166707331997540011?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-12T19:32:36.597Z</app:edited><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/-ocq9rUXDoGA/Tsrmsu_RLkI/AAAAAAAAAbI/yVc_ta1-4R8/s72-c/tacones_rojos_blog_2.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><title>Antepasados</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2012/01/antepasados.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Thu, 05 Jan 2012 16:31:14 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-5735913550891013842</guid><description>&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-cu0S0uXe57o/TpX8uzn8XEI/AAAAAAAAAZk/tzJrs5wR8mo/s1600/tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="301" oda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-cu0S0uXe57o/TpX8uzn8XEI/AAAAAAAAAZk/tzJrs5wR8mo/s400/tacones+rojos+blog.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Cuando miras a una persona, cuando la miras de verdad puedes ver el 50% de lo que es.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Querer descubrir el resto es lo que estropea las cosas.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ciertos días, aunque sea un miércoles, o un sábado, una tarde o un amanecer, un día lluvioso o uno que te quema, ya sea un día en el que sientas que no necesitas nada o que quizás, necesitas de todos, recuerdas qué te hubiera gustado hacer, qué te hubiera apasionado decir o qué es lo que todavía sientes en tu interior, pero por miedo, falta de ocasión o dejadez, no hiciste. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Los amores, esas relaciones que ya no son, lo que pudieron ser, esos hombres que entraron en tu vida porque les dejaste pasar, porque en el fondo, pensaste que había una parte de ti que debía ser cubierta por alguien, porque pensaste que la soledad no era la mejor compañera de vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces ese día, que puede ser un día cualquiera, pero no lo es, decides sacar de tu armario el vestido negro de Dolce &amp;amp; Gabbana, unos tacones altos negros de suela roja que solo te pones cuando hay una parte de tu vida que va a terminar, te dejas el pelo suelto, pones un poco de rubor en las mejillas y algo de brillo en tus labios y sales para coger un taxi rumbo a ese local que conociste un día de la mano de uno de tus amantes, donde saber que seguramente te caerán algunas copas de más, algunas proposiciones indecentes de menos y algún que otro hombre que llegara a entender qué hacía una chica como yo en un lugar como ese, donde para ir no solo necesitabas invitación, sino una cartera de contactos algo abultada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegué, bajé del taxi y me acordé de aquel otro hombre que me dijo una vez que el perfume de chanel que solía llevar por aquella época le recordaba a mi lado más misterioso. Por él, guardé el bote con una pizca de olor, para no olvidarle, para saber que aunque pasaran los años, seguiría en mi memoria. Aquel día lo llevaba. Y no por la idea de querer traerlo de nuevo a mi vida, sino porque debía asumir que él ya no estaba en la mía. Asumir que ya no eres parte del presente de la otra persona, ni su futuro, solo una parte de su pasado. Por eso me armé de valor y decidí que ese no era el olor de los recuerdos, sino el de una nueva oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entré al local y vi la mesa donde nos sentamos aquella vez, rodeados de gente que miraba, de mujeres que querían ser yo, de hombres que quiseran ser él. Al fondo alguien me levantó la mano. Sonreí. Estaba allí, con su corbata roja, una chaqueta azul marino y&amp;nbsp;su siempre característico pañuelo. Me invitó a la barra y me dijo que se alegraba de verme. Siempre te alegras cuando ves a una buena amiga con la que compartiste veladas hasta el amanecer, con algunas botellas de vino de por medio, que hacen que la resaca sea todavía más aguda. Desahogarte es más que una necesidad un acto social en el que todos dan su punto de vista pero nadie sería capaz de hacer lo que te dice que tienes que hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me pedí un martini solo y le dije que estaba allí porque quería empezar una nueva etapa. Me dijo que yo no soy de las que empiezan nada, que simplemente suelo maquillar la realidad y salto de uno a otro. Aquello me sentó como un jarro de agua fría y le dije que estaba esperando a un amigo y que volvía enseguida. Me crucé con un joven y le pedí que hablara conmigo como si me conociera. Aquello me recordó que pudiera ser que mi amigo no fuera muy descaminado. Una vez, cuando lo dejé con uno de mis ex, recuerdo que quedamos y cuando íbamos en el coche, delante de los amigos, empezamos a tontear, las manos iban a parar a sitios que empezaban a abultarse, las sonrisas complices, las miradas picaronas, las palabras insinuantes... Me costaba con demasiada frecuencia cerrar etapas definitivamente de mi vida. Puede que no fuera tan fuerte como me imaginaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final, descubrí que nadie iba a entenderme si la primera que no me entendía era yo. Tenía el móvil lleno de nombres pero realmente ¿cuáles de ellos estaban en mi vida?&amp;nbsp;Estaba a punto de borrar el último de ellos y alguien me tocó en el hombro. Me giré y cuando le vi, no solo me sorprendí sino que sonreí. Era como si mi ángel de la guarda hubiera bajado. Al final, las personas no cambiamos, ni maquillamos nada. Al final creo que va a resultar que las personas no queremos dejar de ser lo que somos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;em&gt;¿Todavía recuerdas esos besos con sabor a nube?&lt;/em&gt; Me dijo como si no hubiera pasado el tiempo. La verdad es que no le esperaba por allí. Siempre había criticado esos sitios tan llenos de pijos como él decía, a la espera de encontrar la cena de esa noche. Yo siempre le había dado la razón. Pero lo cierto era que estábamos allí, los dos, mirándonos con cara de tontos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Y si todos quisieramos dejar que esas mariposas no se vayan de ahí nunca? Los dos siempre vivimos de una forma muy distinta el amor. Yo siempre pensé que cuando uno lo hace es para siempre y él decía que era para ese instante. Aún así, nunca teníamos ningún tipo de problema en seguir juntos. A los dos nos gustaban los riesgos. Los dos hacíamos demasiadas preguntas. Me dijo que quizás era el momento de irse. Le dije que me parecía una buena idea. Bajando las escaleras me cogió de la mano, me echó sobre la pared y me dio un beso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tus besos ahora no saben a nube, saben a un hombre adulto que me echa de menos. Mis besos ya no saben a una niña inocente, saben a una mujer que no sabe lo que quiere, pero que sigue convencida en encontrarlo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los antepasados vienen al presente con demasiada frecuencia. Los viejos amigos siempre están para echarte una mano. Y los nuevos propósitos siempre son eso, propósitos que podrían cumplirse pero no sabes cuándo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pedimos un taxi, nos marchamos lejos de aquel sitio, de aquellos hombres que ya no eran nada en mi vida. Tenía a mi lado a uno mas de la lista. Quizás el único que me podría llevar del pasado al futuro en un abrir y cerrar de ojos. O de la noche a la madrugada en un abrir y cerrar de piernas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿A qué sabrán tus próximos besos? Los mios no lo se, pero pienso descubrirlo sobre unos altos tacones, y si son rojos, mucho mejor...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-5735913550891013842?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-06T00:31:14.674Z</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-cu0S0uXe57o/TpX8uzn8XEI/AAAAAAAAAZk/tzJrs5wR8mo/s72-c/tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>El complicado momento de decir NO</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/12/el-complicado-momento-de-decir-no.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Thu, 22 Dec 2011 15:36:48 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-6733467180016835335</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Hx28SipOlpQ/TpyYAVpc_KI/AAAAAAAAAZ0/YbwF2blUQ0s/s1600/los+tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="346" oda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-Hx28SipOlpQ/TpyYAVpc_KI/AAAAAAAAAZ0/YbwF2blUQ0s/s400/los+tacones+rojos+blog.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Las mujeres inteligentes saben que aunque ella sea la mujer adecuada,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;el hombre equivocado siempre será el hombre equivocado.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Me había pasado en cientos de ocasiones. ﻿Había tenido la tentación de escribir algo, lo había escrito y cuando ya estaba prácticamente terminado, por unos u otros motivos, se quedó todo ahí, parpadeante, con el ratón sobre el botón de enviar, o con el dedo preparado para confirmarlo. Pero tras unos momentos de confusión, decides dejarlo todo y enviarlo a ese misterioso lugar que existe en el ciberespacio donde eliminas aquello que no quieres. Con la ventaja de que no puedes recuperarlo despues. En ocasiones, eso es algo que deberíamos hacer con ciertas relaciones que nos atormentan, pero que no paramos de retroceder, de dudar entre si seguir adelante o dejarlas para siempre, pero mientras exista la opción, existe la posibilidad de que nos vengan a nuestra mente esos momentos maravillosos y queramos volver a recuperarlo, pero... no, es imposible recomponer algo que sigue roto.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Nos pasa con demasiada frecuencia, pero afortunadamente, salimos de eso, nos reponemos, compramos un par de zapatos y nos tomamos unos cuantos mojitos y todo se soluciona. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre aparece en la vida de toda persona un momento que resulta determinante y es el crucial momento de tener que decir que no: a una invitación, a una copa despues del trabajo, a un finde en un lugar perdido del mundo, a un regalo, a otro par de zapatos o a una relación. Y de todas ellas, decirle que no a alguien que te gusta, que sabes que seguramente tendrías un sin fin de encuentros que seran maravillosos, que reiras y lo pasaras muy bien, pero como pareja, en un futuro a corto plazo, las cosas no iban a salir bien y aunque te cuesta, dices esas dos letras que en ocasiones, suponen una derrota para la otra persona, o un triunfo a largo plazo, según se mire.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Sin ir mas lejos, la otra tarde me había arreglado para ir a recoger un vestido caro para la boda de una amiga. Si ya de por si es complicado ir a una boda por lo que ello supone, ir sin pareja puede suponer un mal trago, aunque una vez que llega la barra libre, es mejor ir sin nadie, porque misteriosamente, todos acuden a ti, en orden de longitud de vestido. El caso es que cuando salí era más temprano de la cuenta y decidí llamar a un amigo para que se tomara conmigo un café y así charlar sobre nuestras respectivas vidas. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la cafetería, me dijo que había&amp;nbsp;encontrado a una chica fantastica pero que conforme la había ido conociendo había comprendido que le gustaba, pero que no podría tener nada en un futuro con ella. Se habían ilusionado los dos, se habían imaginado un futuro que era imposible, pero se habían aferrado a esa idea. Y se habían topado de bruces con la realidad. Ella le había dicho de irse a su piso a vivir y&amp;nbsp;formalizar una relación, pero él, tras mucho pensarlo y darle vueltas a la cabeza le dijo que no. Obviamente la chica salió llorando y no ha vuelto a saber nada más de ella. Eso me hizo preguntarme ¿Creemos que el hombre que aparece, será siempre el definitivo? ¿Estamos nosotras más dispuestas a atarnos emocionalmente que ellos?&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Yo le conté que me había pasado muchas veces el tener que decir que no, y que obviamente, siempre me había costado mas decirlo si esa persona me importaba algo. Es algo curioso porque a lo mejor una persona que seguro te haría un bien a tu lado, no sientes esa chispa, pero una que seguramente no debería estar ahí, se te hace dificil echarla de tu vida. ¿No es acaso una gran contradicción? &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Conforme van pasando los días, conforme una va teniendo una mayor experiencia, se va dando cuenta de que en realidad,&amp;nbsp; siempre esperamos con mayor ilusión un Sí en nuestra vida, una confirmación que suponga encontrar esa felicidad, esa noticia que estabamos esperando desde hace tiempo. Pero en ocasiones, un No, aunque suponga una negación, puede que sea una gran noticia con el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Las relaciones suponen una gran aventura para aquellos que se deciden a iniciarla, a llevar a cabo una experiencia apasionante, donde el principio es mágico, donde ese primer beso, ese primer "te quiero", esa primera sonrisa... Todo tiene un sabor especial. ¿Qué es lo que tiene mayor importancia al fin y al cabo para nosotros? ¿Somos capaces de tomar decisiones cuando estamos enamorados?&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;La navidad, queridos míos, es esa época del año en la que se dice que sí, aunque se quiera decir que no. Se dice que no con la boca pequeña por miedo a que ese gran si sea más grande de lo que esperamos. Esa fecha especial en la que añoras, recuerdas, echas de menos, de una u otra forma todas las letras que han formado parte de tu vida, parecen sentarse en la mesa, para recordarte lo que fuiste. Para recordarte lo que serás si no tomas decisiones. Para decirte que aunque ya no están fisicamente contigo, están dentro de ti y por supuesto, mientras las recuerdes, nunca se irán. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;¡¡Feliz Navidad!!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-6733467180016835335?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-22T23:36:48.253Z</app:edited><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/-Hx28SipOlpQ/TpyYAVpc_KI/AAAAAAAAAZ0/YbwF2blUQ0s/s72-c/los+tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total></item><item><title>Coitus Interruptus</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/12/coitus-interruptus.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Mon, 12 Dec 2011 14:08:01 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-8616774981828384767</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-qqF3EHpCPbc/Toonx84d6sI/AAAAAAAAAZY/Rq1Z4FyY5k8/s1600/tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" kca="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-qqF3EHpCPbc/Toonx84d6sI/AAAAAAAAAZY/Rq1Z4FyY5k8/s400/tacones+rojos+blog.jpg" width="265" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Los hombres se van enamorando de quien se sienten atraídos,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;las mujeres se van sintiendo atraídas de quien se enamoran.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Iba a llamar al timbre, pero un hombre de mediana edad en la puerta, me sonrió. Me dijo que si quería, me abría y le agradecí su amable gesto. Se quedó mirándome unos instantes y mientras me dejaba que entrara, noté como una sonrisa de esas que dicen muchas cosas, de esos pensamientos retorcidos que en ocasiones nos asaltan de repente, se clavaba en mi espalda. Me dieron ganas de volverme y decirle que lo que estaba pensando era lo que iba a hacer, pero me dirigí lo más rápida que pude al ascensor, para evitar que alguien me viera. Le di un par de golpecitos con impaciencia al botón que había situado en el número 6 y quise que se cerraran pronto las puertas.&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras iba subiendo no paraba de repetirme en mi cabeza mil cosas, iba arrepintiéndome y a la vez con ganas de llegar de una vez. Era una dicotomía que empezaba a fascinarme, porque iba imaginandome en la cabeza todo lo que íbamos a hacer, todo lo que queríamos hacer realidad, todo lo que habíamos hablado la noche anterior y que por el móvil, de madrugada, susurrándome al oído, sonaba tan tentador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llamé al timbre y me abrió. Su cara era una mezcla entre "te estaba esperando" y "por fin vamos a hacerlo otra vez". Y la mía era la de "empieza a desnudarte, que no perdamos tiempo". Una vez dentro iba quitándome la ropa y la iba dejando sobre la silla. Él me seguía algo mas lento. El reloj jugaba en nuestra contra. Me metí en la ducha y él me miraba. Yo estaba completamente desnuda y él todavía se decidía sobre en qué momento podría desprenderse de los slip que llevaba. Ya los había visto en muchas ocasiones. Le insistí en que no tardara y nos metimos los dos debajo del agua. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo notar el roce de nuestros cuerpos, el agua caliente recorriéndonos, el olor a jabón y unas manos traviesas&amp;nbsp;tocando la espalda. Nos miramos. Nos besamos. Nos arrimamos tanto que al agua le costaba encontrar nuevos caminos para bajar.&amp;nbsp;Recuerdo con tal nitidez todas y cada una de las cosas que hicimos&amp;nbsp;que se me vuelve a acelerar el corazón.&lt;br /&gt;
Me&amp;nbsp;pasó una toalla y nos fuimos a la cama. Allí, nos tumbamos y&amp;nbsp;como si no hubiera mañana, nos besamos apasionadamente. Me puse encima, luego se puso de lado. Luego yo quedé debajo, sus manos me agarraban con fuerza, mis piernas se aferraron con ímpetu. Los muelles de la cama sonaban en la pequeña habitación. Los gemidos que salían de nuestra garganta acompañaban el sonido de esos instantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Le mordí con&amp;nbsp;brusquedad en el hombro. No quería que parara.&amp;nbsp;Pero de repente, sonó el teléfono. Le pedí que&amp;nbsp;no lo cogiera. Pero al segundo sonó el mio.&amp;nbsp;Ya no nos podíamos concentrar.&amp;nbsp;Cuando&amp;nbsp;los teléfonos pararon, continuamos con lo que estábamos&amp;nbsp;haciendo. La vela de la habitación bailaba a nuestro compás. Pero de nuevo los teléfonos se pusieron de acuerdo y tiramos de las sábanas. Fuimos corriendo a nuestros&amp;nbsp;respectivos y&amp;nbsp;vimos que eran las alarmas. Debíamos salir de allí cada uno a su respectivo trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A propósito de todas las enmiendas que nos habíamos planteado, llega un día en la vida de toda persona que se pregunta si realmente tendremos remedio o por el contrario, seremos un caso perdido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estaba en la cama cuando mientras escuchaba una canción, llamó a mi móvil. Cierto era que pensaba en él en ese preciso instante, pero me resultó curioso. A lo largo de la conversación sus palabras eran cariñosas, tiernas, llenas de un misticismo que me hizo creer que quizás, ese hombre se había enamorado. ¿Pero esos hombres son capaces de enamorarse? Si tienen lo que realmente se supone que quieren los hombres, ¿deben implicarse emocionalmente? Yo desde el principio no quise, porque sabía que esas cosas suelen tener los días contados, pero me estaba dando muestras para que pensara lo contrario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A los pocos minutos estaba él en la puerta de mi casa. Le invité a pasar. No habló, simplemente se dirigió al dormitorio y se tumbó en mi cama. Yo cerré y me acosté a su lado. Entonces me pidió que le abrazara fuertemente, algo que hice con todo el amor que pude. &lt;br /&gt;
Los dos nos dormimos, sin necesidad de nada mas. Aunque antes de cerrar los ojos y tras lo que me había ocurrido, recapacité.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Coitus Interruptus no era ir marcha atrás, no era dejar las cosas en el último momento antes de que vayan a más o por el contrario se terminen antes de tiempo. Tampoco era lo que los demás pensaran o las veces que nos interrupían cuando nos mirabamos y saltaban chispas de nuestros ojos.&amp;nbsp;Nuestro coitus interruptus había sido no saber en qué punto nos encontrábamos, al menos, yo creía tener claro dónde estaba, pero él, parecía no querer darse cuenta de que no eramos ni una cosa ni la otra. Simplemente, hablamos de dos personas con necesidades que se sienten bien. Y lo demás, no importa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sexo. Amor. Mentiras. Dudas. ¿No es siempre la misma historia con diferentes protagonistas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al despertar estaba allí. Yo, que tantas veces había dicho eso de "nunca..." encontré que siempre hay un "en algún momento...". No íbamos a engañarnos. Pero hay algunas mentiras que son tan deliciosas que sientan bien antes de cometer una locura... O una vez que ya la has cometido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-8616774981828384767?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-12T22:08:01.052Z</app:edited><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/-qqF3EHpCPbc/Toonx84d6sI/AAAAAAAAAZY/Rq1Z4FyY5k8/s72-c/tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Las crisis en tiempos de crisis</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/11/las-crisis-en-tiempos-de-crisis.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Wed, 30 Nov 2011 14:39:00 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-1964522583718691867</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-GOYwoF96d_U/Tpi2V9sy-jI/AAAAAAAAAZs/NYL0Pk7aQYU/s1600/tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="331" oda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-GOYwoF96d_U/Tpi2V9sy-jI/AAAAAAAAAZs/NYL0Pk7aQYU/s400/tacones+rojos+blog.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;No seré la primera en llamarle y si no vuelve a dirigirme la palabra&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;le recordare cariñosamente, como un idiota.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablando la otra noche con un amigo, me comentó que las relaciones en general y las sexuales en particular se están viendo afectadas por la crisis. La gente no quiere comprometerse y busca encuentros que les sacien y después, hacen mutis por el foro, como si no hubieran existido nunca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además, me comentó que las mujeres lo tenemos mucho más fácil, puesto que siempre habrá un hombre (o un desesperado, según se mire) dispuesto a descargar sus ganas en cualquier chica que se deje. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Visto así me pareció realista pues si de algo me estoy rodeando es de ese tipo de personas. Tanto mis amigas como el resto de personas que conozco que no tienen una relación en firme están en la misma tesitura. Sin embargo conozco más mujeres que hombres que han llegado a enamorarse o que esperaban algo más de ese gentil galán que se las había prometido muy feliz a su lado. Cosa que me hace preguntarme entonces: ¿Sexo pasajero o amor a pilas? ¿Sexo sin compromiso o amor de pago?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro de mis amigos asegura que necesita una mujer a su lado porque echa de menos estar con alguien con quien compartir una velada agradable, una tarde de cine o unas risas hasta el amanecer, sin embargo conforme avanza nuestra conversación, me asegura que necesita una mujer pronto porque lleva cuatro años de larga sequía. ¿No nos estamos contradiciendo? ¿No esperamos en ocasiones que sea la pareja la que llene esos huecos que hay en nuestra vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero si nos vamos al lado opuesto, las relaciones estables también se están tambaleando y parece que muchos están tentados a pasarse a la parte de los que tienen la libertad de no estar con nadie y se sienten atados a alguien, aunque solo sea en la cama y por unas horas. Parece que en definitiva solo nos importa no estar solo y ocupar esas horas del día al lado de alguien, y si es pasando un rato agradable, mejor que mejor. Puede que muchos no hayan sido capaces de asumirlo y por eso prefieran estar en medio de esa delgada línea que separa el estar con alguien físicamente de querer estar con otras emocionalmente. ¿Podría eso ser&amp;nbsp;llamado infidelidad? Puede que sea más cuestión de felicidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y es que a mi personalmente, después de todas esas letras y todo lo que he podido aprender de ellas, de todos esos hombres que dicen ser "únicos" que prometen cientos de lunas, que me escriben maravillosas cosas que quedan solo en eso, que aparecen y desaparecen cual marea, que te llaman una vez y parecen arrepentirse de haberlo hecho, después de todos ellos ¿Quedará algún hombre? ¿Tanto a afectado la crisis a las situaciones emocionales?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un sabio amigo me dijo que a él la crisis ya le había pillado de lleno y que estaba pensando desesperadamente en intentar conquistar a alguna que se dejara con la que pasar la crisis por un tiempo. Y una amiga me comentó que ahora es la mejor época para elegir porque hay muchos que andan a la desesperada. Puede que yo, a la que nadie me convence ahora, prefiera esperar desde un segundo plano y comprobar in situ, los grandes errores que cometemos buscando algo que no necesitamos y pidiendo algo erróneamente cuando queremos decir otra cosa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aprendí en su momento que si un hombre no te llama es porque no quiere. De la misma forma que me di cuenta de que cuando hablaba muy poco con un nuevo chico que había conocido era porque realmente no quería saber nada de lo que me estaba contando. Y es que muchas veces nos cuesta reconocer esas pequeñas señales (o tan grandes que nos hemos cegado). El juego de la seducción es tan interesante que en plena crisis, profesionales y aficionados se han lanzado de cabeza a la piscina para mojarse. ¿Conseguirán sus propósitos? Creo que eso será una búsqueda desesperada que estará presente en nuestras vidas. Solo tengo que mirar los e-mails invitándome a&amp;nbsp;algunas fiestas donde se vende cuerpo al peso y máscaras a granel con el pretexto de que la noche es jóven y hay que disfrutarla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Puede que ahora no nos aclaremos demasiado y por eso muchas hayan decidido dejar las cuestiones de los sentimentalismos a un lado y prefieran en lugar de ir a buscar a su príncipe azul, buscar un lobo con unas grandes manos, unos grandes ojos y todo lo que los lobos tienen que tener. &lt;br /&gt;
O puede que nos hayamos nosotras puesto un disfraz de cordero para esconder la verdadera loba que llevamos dentro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-1964522583718691867?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-30T22:39:00.492Z</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-GOYwoF96d_U/Tpi2V9sy-jI/AAAAAAAAAZs/NYL0Pk7aQYU/s72-c/tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Booty Call</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/11/booty-call.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Thu, 17 Nov 2011 05:17:00 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-8198198387036632579</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-h1ffjrPWFgk/TpLiimXoaGI/AAAAAAAAAZg/IG6ZlQzEUWI/s1600/Tacones_rojos_blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="260" kca="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-h1ffjrPWFgk/TpLiimXoaGI/AAAAAAAAAZg/IG6ZlQzEUWI/s400/Tacones_rojos_blog.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;-Charlotte: ¿Cómo te las arreglas para echarte novio en una semana? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;-Carrie: No es mi novio, solo estoy probando una cosa. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas veces pensamos que necesitamos ser rescatadas por un hombre porque así nos sentimos más seguras, pero caemos en los mismos errores que siempre. Con el paso del tiempo he ido aprendiendo ciertas reglas que podrían estar a años luz de mi entendimiento, pero me he dado cuenta de que en lugar de hacerme tantas preguntas, debería responder a las que ya formulé anteriormente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mayoría de los hombres no son como nosotras esperamos. Creemos que ese romanticismo propio de las películas, ese amor eterno o declaraciones de amor en el aire son lo normal y nosotras somos las desafortunadas que no hemos encontrado a ese encantador príncipe azul. Pero no queridas mías, ese hombre es solo una invención que nos hace replantearnos realmente hasta dónde estamos dispuestas para encontrarlo. Y aunque algunas se afanan con mucho ímpetu en reconocerlo en cualquier hombre que pasa por su lado, otras hemos aprendido a quedarnos en un segundo plano y tras algunos interrogatorios, comprobar in situ, si esa fachada es solo fruto de unas intenciones claras o si por el contrario, Cupido, ha acertado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nosotras les damos tantas vueltas a las cosas, creemos ver hombres donde solo hay sapos, nos imaginamos tan felices al lado de esa otra persona que nos olvidamos de ser nosotras mismas. Y no, seguimos sin aprender que si no nos ha llamado, no es porque no le dieramos bien nuestro número, haya perdido la nota que le dimos o tenemos mal el móvil. No nos ha llamado por algo tan simple como que no le hacemos falta. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por definición las mujeres somos más enamoradizas y le solemos buscar el lado romántico a la vida. Con las relaciones nos pasa lo mismo. No somos capaces de desvincular el amor del sexo. Quizás por tradición cultural, por aburrimiento, por buscar ese príncipe azul incluso frotándo por si aparece tras ese dsifraz de rana, sonreimos cuando nos mira y estamos deprimidas cuando lo vemos tontear con otra. ¿Nos hemos enamorado? ¡No! Es que creíamos que ofreciendo sexo íbamos a encontrar amor y no caimos en la cuenta de que ellos buscan sexo solamente, sin querer comprometerse. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He conocido a algunas amigas que sí fueron capaces de hacerlo, dejando a un lado todo eso. Llevaron a término eso que dije yo en su momento de no medir la dignidad de una mujer por la longitud de su falda o la profundidad de su escote. Y es que seguimos sin aprender nada de nada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los amigos con derecho a roce parecen ser una nueva especie que han resurgido para paliar estos problemillas que ambos sexos tenemos con lo que respecta a las relaciones tanto sentimentales como sexuales. Es alguien especial con el que mantienen una relación, supuestamente solamente carnal, pero en el fondo, muchas sabemos que ese tipo de vínculo es más trascendental y suple no solo las necesidades físicas, sino esas mentales que nos hacemos cuando sentimos que las cosas no salen como esperábamos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La otra noche, mientras hablaba con él por teléfono, le comenté de qué forma habíamos llegado hasta ese punto. Si, existen en internet cientos de fórmulas y pactos que en teoría ambos firman sabiendo que son conscientes de lo que hacen, pero ¿y si falla la cosa? ¿y si uno de los dos termina enamorándose del otro? ¿y si aparece otra persona? Y ahí empieza el verdadero dilema. Por eso le comenté si a nosotros nos pasaría lo mismo. Me dijo que no, pero yo en el fondo se que si, que esas cosas suelen tener un final inesperado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras la conversación subía de tono, mientras nos íbamos quitando cada uno la ropa y contábamos con pelos y señales todos y cada uno de nuestros movimientos, no paraba de recordar la última vez que lo hicimos, cuando me dijo que le ponía con solo mirarme, cuando me pidió que no me marchara, que me quedara unos instantes más, mientras me decía que en esos momentos no necesitaba de nada para ser feliz. Recordaba cuando le pedí marcharme en el momento que terminamos y me dijo que me esperara que me acompañaba al coche. Cuando antes de despedirme me agarró del pañuelo, lo atrajo para sí y me besó dulcemente en los labios. Cuando antes de irme me sonrió, le sonreí y le dije que ya nos veríamos. Cuando me llamó para decirme que quería volver a verme a tan solo cinco minutos que nos habíamos despedido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces quise volver a verlo, quise que esas confidencias que nos decíamos en la cama, que esas palabras traviesas que me estaba susurrando al teléfono me las dijera al oido. ¿Y si me estaba enamorando? ¿Y si seguía enamorada? ¿Y si seguíamos enamorados todavía y no lo queríamos reconocer? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una booty call podría ser el 112 de las emergencias sexuales. Deberíamos usarlo con cuidado, porque los sentimientos pueden aparecer en cualquier momento. Y parece ser que entre una relación de friends with benefit, los sentimientos no son bienvenidos. En este ménage à trois hay alguien que no está invitado...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero por si acaso, y para adelantarnos a finales inesperados, ya hemos quedado esta tarde, donde siempre. Yo llevaré mis altos tacones de aguja que tanto le gustan, ese corsé negro que le enloquece y él pondrá toda la pasión que siempre saca y más ahora que en teoría, solo somos eso, dos personas que se atraen y... ¿puede que algo más?﻿&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-8198198387036632579?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-17T13:17:00.144Z</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-h1ffjrPWFgk/TpLiimXoaGI/AAAAAAAAAZg/IG6ZlQzEUWI/s72-c/Tacones_rojos_blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><title>La importancia de llamarse T</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/11/la-importancia-de-llamarse-t.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sat, 05 Nov 2011 14:30:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-1655506708194346569</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-iDwAv1M9BcA/ToYo6YYf_XI/AAAAAAAAAZU/XHwpl1Niqq8/s1600/Tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="351" kca="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-iDwAv1M9BcA/ToYo6YYf_XI/AAAAAAAAAZU/XHwpl1Niqq8/s400/Tacones+rojos+blog.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;em&gt;Era una mujer lista, hasta que se enamoró.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguien me dijo una vez que debemos tener cuidado con los alter egos que tenemos por ahí, porque podemos llegar a confundir realmente quién somos y quién queremos ser.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suele&amp;nbsp;pasarnos a menudo, que creemos ser alguien que en realidad, nada tiene que ver con la imagen que proyectamos hacia el exterior. Y es que, en ocasiones lo que queremos y lo que debemos, se encuentran en una batalla campal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llevar una doble vida es muy complicado y más si no solo tienes que ocultar esa parte de ti al mundo, sino a una pequeña parte de ti. Es como si una persona quisiera salir y le diera miedo, como si no reconociera que en el fondo, no está preparada para ver la luz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo pasé por una etapa parecida hace un tiempo, cuando estaba con esa dicotomía en la que no sabía con exactitud quién era y quién quería ser. También he dicho siempre que sobre unos altos tacones siempre se piensa mejor. Por eso, una tarde de esas en las que todo es gris, salir a dar un paseo por el parque, fumarte un cigarro furtivo y respirar el olor de los recuerdos, ayuda a saber en qué punto estas y dónde pueden conducirte los tacones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sociedad, en ocasiones hace que esa parte de nosotros, la esencia de lo que somos, quede relegada a un segundo plano, aunque nadie te ha preguntado si así, eres feliz. Yo tenía mis dudas y por eso, me afané en conseguirlo. Y no, no se encontraba en los pares de zapatos que me compraba, ni en los vestidos (casi todos negros, todo hay que decirlo), ni en los perfumes para "ocasiones especiales" que parecían no llegar nunca. Tampoco se encontraba en horas delante del ordenador, preguntándome qué era lo que me pasaba. Tampoco se encontraba en los varios hombres que ocupaban mi tiempo (algunos con más acierto que otros). Nada de eso era lo que pertenecía a la autentica T, a esa que nadie o muy pocos conocen, bien porque no han sabido cuando me han tenido, porque no les he dado la oportunidad o porque simplemente, esa T solo sale cuando quiere. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y fue a partir de ahí, cuando llegó mi autentica liberación, cuando encontré respuestas a esas preguntas que me habían rondado durante muchas horas las noches en vela, o mientras me duchaba y recordaba a algún que otro hombre, o mientras estaba conduciendo y escuchaba esa canción que a gritos y sonriendo nos llevaba a algún lugar desconocido por una ruta alternativa. La felicidad no es el amor en sí mismo, aunque si una parte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las mujeres en concreto (y muchos hombres que conozco) parece que si no tienen a una determinada edad una relación estable, con perspectivas de futuro, o bien son unas amargadas (cosa que se puede comprobar) o bien, parecen unas ligeras que se acuestan con el primero que pillan (si pueden). Y ante ello, no caben mas alternativas ni más posibilidades. O estás o no estás. No hay más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde que T ha salido de mi, lo que digan o hagan los demás, no me importa. La felicidad prioritaria es la mía. ¿Cuántas parejas están tristes y se sienten solas, pero por miedo no se atreven a dar el paso? ¿Cuántas relaciones existen en la que hay uno que ya se ha cansado de estar, pero se siguen engañando? La rutina se instala, el hacerte a la idea de compartir tu vida al lado de la otra persona, el futuro... ¿Acaso nos han preguntado si así somos felices? ¿Hay que ser tan tradicionales en algunas cosas y tan progresistas para otras? ¿Dónde queda la esencia de la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mis relaciones, con mayor o menor acierto es algo de lo que no me arrepiento. Aunque ninguno de ellos han conocido a la autentica T, todos vieron algo diferente en mi, todos creyeron aquello que les quise mostrar, ese alter ego del que se enamoran, del que se quedan prendados. Y que luego desaparece como por arte de magia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La importancia de llamarse T es eso, esa otra parte que todos tenemos y que no la sacamos a pasear, a que le de el aire con toda la frecuencia que deberíamos, porque simplemente, no queremos que los demás sepan de nosotros. Y les digo (que una tiene experiencia en ello) que es fascinante, comprobar que en el fondo, todos son capaces de llevar más de una vida adelante. Los secretos, lo prohibido, siempre va a estar ahí, a la sombra, pero latiendo, quizás con más intensidad de lo que pensamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tengan siempre presente que ninguna relación funciona cuando te engañas a ti mismo. O quien tiene la batuta deja al otro porque se aburre como una ostra y le pierde todo el respeto. O el otro acaba dándose cuenta de que hace el imbécil, que se ha entragado por completo y no le queda nada para él y lo deja. &lt;br /&gt;
Al final has aprendido algo importante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre puedes cambiar a tu alter ego por ti y descubrir la importancia de ser quien tu quieres ser. ¿Cómo quieres llamarte hoy? Simplemente sal ahí fuera, súbete a unos altos tacones. Si no obtienes respuestas, al menos, verás la vida, desde unos centímetros más arriba y eso, siempre da perspectiva y sube el ánimo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-1655506708194346569?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-05T21:30:00.091Z</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-iDwAv1M9BcA/ToYo6YYf_XI/AAAAAAAAAZU/XHwpl1Niqq8/s72-c/Tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>Motivos Personales</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/10/motivos-personales.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sun, 23 Oct 2011 09:42:50 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-1397484390896952541</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-oW4RZ4-qmKs/TnC1sLI1rjI/AAAAAAAAAZQ/R95QyOLWffs/s1600/tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="241" rba="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-oW4RZ4-qmKs/TnC1sLI1rjI/AAAAAAAAAZQ/R95QyOLWffs/s400/tacones+rojos+blog.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"A veces no hacemos cosas que queremos hacer &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;para que los demás no sepan que queremos hacerlas"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Justo antes de acostarme, me tumbo en mi cama, abro mi balcón, respiro ese olor que siempre me trae la noche, escucho los susurros de las personas que caminan sin rumbo fijo a ningún lado y veo las estrellas que me acompañan, que me indican que en un remoto lugar, siempre habrá alguien que me diga cuál es la dirección que debo seguir, porque cuando las brújulas dejan de funcionar, las noches son emociones contenidas sobre una almohada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y es que los hombres pocas veces saben apreciar tanta sutileza que las mujeres como yo, dejamos en cada cosa que hacemos, como una huella personal, como una "marca de la casa".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Parece que últimamente todo lo que me sucede es subrealista. Quizás estoy en esa etapa de la vida en la que hay que creerse más las cosas, en las que te das cuenta de que todo es posible. Ese momento en la vida en el que te decides a mirar para adelante, a dejar a todos los hombres que formaron parte de tu vida, para dar paso a otros nuevos que te harán más subrealista si cabe, que te enseñarán y te harán ver cosas que antes no viste, o no te enseñaron. Y también pasarán los que sin pena ni gloria te acompañaran, para que sepas apreciar a los que realmente merecen la pena. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡Cuánto echo de menos los días de lluvia! Esos días en los que apetece estar en casa con una buena copa, una buena música de fondo y dejándote llevar a esos lugares recónditos que sueñas, que no sabes si algún día se harán realidad, pero que te encantaría. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y cuánto echo de menos una buena conversación con algún hombre en condiciones, de esos que ya no existen, o al menos no son tan visibles o fáciles de encontrar como los otros, que los hay a patadas. Lo corriente empieza a aburrirme. Y me empiezan a llamar la atención otras cosas más interesantes, que sin duda, no dejarían indiferente a nadie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Hace solo dos días conocí a un hombre de esos. Fue de casualidad. Habia terminado de una dichosa reunión tardía y decidí irme con una compañera a tomarme algo. Tras dejar de lado lo típico de esos momentos, decidimos hablar sobre hombres y sobre cómo cambian, cómo se transforman y nosotras cómo nos dejamos engatusar, sabiendo lo que quieren. Mientras ella me hablaba, yo había puesto mis ojos en su vaso. Estaba ya prácticamente terminado, sólo dos hielos derretidos y ese tintinear contra el cristal nos acompañaban. Me acerqué a él y le dije: &lt;em&gt;"Un mal día, supongo, ¿No?"&lt;/em&gt; Me miró. En ese instante sonrió. Yo había dejado a un lado a mi amiga, que parecía haberse fijado en otro chico, mucho más joven que ella, quizás más maduro que otros muchos, pero le resultó un reto personal y se había fijado irse a la cama con él. Quizás, en el fondo, para sentirse atractiva, para saber que seguía en el mercado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Yo no tenía ese problema. Los jóvenes no eran mi asignatura pendiente ni mi asignatura favorita. Así que me dijo que me invitaba a una copa. Mientras hablamos, me dijo que su chica, a la que quería, se había ido con otro compañero de trabajo y ahora tenía que verle las caras a él y a ella y que le destrozaba, porque no lograba olvidarla. Le dije que a mi hacía ya tiempo me había pasado algo parecido y que le entendía. Entonces me dijo que no entendía cómo a mi me podría haber pasado algo así, que era impensable. &lt;em&gt;"Las falsas modestias no me van"&lt;/em&gt; le respondí. Y se quedó en silencio, dándole un largo trago a su nuevo vaso. Yo le di un largo trago al mío. Sentí en aquel preciso instante que ya estaba de más en aquella escena y cogí mi bolso para marcharme. Le miré, preferí no decirle nada y le hice un gesto a mi amiga para que supiera que yo me iba de aquel lugar. Fui a la puerta, saqué las llaves del coche y me dirigí a por él. Había estado pensando en esos escasos minutos sobre qué es lo que nos impulsa muchas veces a querer o no querer hacer en determinados momentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Alguien me dijo que me esperara. Me giré y le vi a él, medio llorando, con una tremenda tristeza que le invadía, quizás porque estaba enamorado, porque le habían traicionado, porque se había dado cuenta de la volatilidad de la felicidad, o porque se sentía solo en una noche en las que de costumbre, alguien le esperaba en su cama. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;"La noche es traicionera&lt;/em&gt;" le dije mientras abría la puerta de mi coche. Me dijo que si podía ir a su casa y hablar allí un rato. &lt;em&gt;"No acostumbro a hablar con desconocidos"&lt;/em&gt; le dije. Pero en aquel preciso instante, noté que necesitaba yo también hablar con alguien. Hacía tiempo que no lo hacía, así que sin pensarlo, le pedí que me indicara el camino. Sólo escuchamos el sonido de la radio de fondo. Cuando llegamos a su calle, aparqué el coche, sacó las llaves del bolsillo y abrió el gran portal. Mientras recorríamos el pasillo que nos llevaba hasta el ascensor sólo pensaba en qué nos impulsa a decer determinadas cosas. Y qué es aquello que nos impide hacerlas. Suspiré profundamente. Una vez dentro del pequeño ascensor, subimos a su piso. Abrió la puerta y entré. Me dirigí al sofá y me senté, esperando a que me dijera algo. Fue a la cocina y me trajo un vaso, lo dejó sobre la mesa y me invitó a que me echara aquello que quisera beber en ese instante. La verdad es que no me apetecía nada, así que tomé un poco de vino blanco y dejé el bolso sobre una silla. Hablamos sobre lo difíciles que son las relaciones, cómo lo complicamos todo tantas veces, cómo no somos capaces de decir lo que pensamos, o por qué las parejas se rompen, antes incluso de que el amor se haya esfumado. &lt;em&gt;"Siempre hay alguien que pierde, en este caso, te ha tocado a ti".&lt;/em&gt; Él ya estaba pensando en lo que quería hacer. Se empezó a quitar la chaqueta, a aflojar el nudo de la corbata y se dirigió hacia el dormitorio. Yo me quedé allí un instante, saboreando el vino blanco. En ese instante podría haber cogido la puerta y haberme marchado. O podría seguirle y descubrir qué era lo que tenía preparado para mi ese hombre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Cuando llegué a la habitación, sólo se venía la poca luz que entraba de la farola de la calle. Se colocó detrás de mi, y rodeando mi cintura con sus manos, susurró a mi oido &lt;em&gt;"Sabía que ibas a acercate. Sabía que vendrías. Sabía que ibas a entrar".&lt;/em&gt; Mientras bajaba sus manos por debajo de mi ropa interior, mientras notaba que se me aceleraba el corazón, mientras me mordía el labio, le dije con la voz entrecortada:&lt;em&gt; "Sabía lo que ibas a decirme. Sabía que me invitarías. Sabía que me dejarías a mi la elección".&lt;/em&gt; Y se tumbó sobre la cama. Y me pidió que me quitara la ropa, que me tumbara a su lado. Sabía lo que quería. Sabía lo que deseaba. Pero ninguno dijo nada. Entonces acercó sus labios a los mios, humedeciéndolos, pidiéndome que le hiciera olvidar el daño que le había hecho su novia, pidiéndome que por unos instantes, la cama, no se le hiciera enorme, pidiéndome que se lo hiciera como ella se lo hacía. Y mientras su agresividad creía por momentos, azotándome, deborando cada poro de mi piel, sudando en cada movimiento, agarrándome fuertemente, sabía que esa era una de las cosas de las que me arrepentiría toda mi vida. Pero no me importó. Él supo apreciar mi sutileza, él encontró en mi el consuelo de una noche y yo el olvido de todo el día. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y cuando a la media hora terminamos, me arreglé, cogí la ropa del suelo y me marché a mi casa. ¿Y si no hubiera accedido? ¿Y si en lugar de haberle dicho que sí, me hubiera marchado a casa? ¿Y si....? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Los motivos que mueven a cada persona para salir de su vida, de su rutina, de esa oscura nebulosa que nos enturbia nuestra mente las noches que sentimos la soledad tan cerca, son tantos y tan distintos, que cada uno puede entenderlos o no entenderlos, pero no se pueden reprochar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y nos gustaría poder decirle a este u otro eso que tenemos ahí dentro, pero no podemos, no sabemos, nos da miedo. Por eso, si tuviera el valor para decirte lo que pienso, a cada uno de los que creen saber algo de mi les diría: Si yo misma no me conozco, no presumar de saber quién soy. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-1397484390896952541?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-10-23T17:42:50.815+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/-oW4RZ4-qmKs/TnC1sLI1rjI/AAAAAAAAAZQ/R95QyOLWffs/s72-c/tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>Lo que nunca dijimos.</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/10/lo-que-nunca-dijimos.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Wed, 12 Oct 2011 06:56:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-2076854820555538471</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-hlrlpfeq1_0/TmoI94ElRII/AAAAAAAAAZM/2QJ8ema06eg/s1600/Tacones+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" nba="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-hlrlpfeq1_0/TmoI94ElRII/AAAAAAAAAZM/2QJ8ema06eg/s320/Tacones+blog.jpg" width="260" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;No me acuerdo de olvidarte&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cama es el mejor lugar para pensar y para darse cuenta de que en el fondo, todos los seres humanos no hemos aprendido mucho en lo que a relaciones personales se refiere. Y es que nos cuesta mucho saber qué lugar ocupamos cada uno en toda esta historia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hablando con uno de mis mejores amigos, llegamos a la conclusión de que mientras que las parejas van pasando, parece que los amantes,&amp;nbsp;permanecen más tiempo, algo que me hace pensar pues, ¿qué es lo que nos hace quedarnos? Y entonces, tras mucho pensar y no obtener una única respuesta, me hizo replantearmelo de otra forma&amp;nbsp;¿Qué sobrevivirá antes? ¿una relación sin sexo o sexo que puede convertirse en una relación?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas son las personas que se creen que a partir de una relación simplemente sexual, los sentimientos pueden aparecer y puede dar lugar a&amp;nbsp;algo más formal. Sin embargo, ¿hasta qué punto estamos dispuestos a permanecer así? Porque obviamente, si nos atrae una persona es porque nos gusta algo de ella. Diríamos algo así como que el físico (que no nos engañemos, es lo primero que vemos) nos ha atraído. Bien, pero esta teoría no nos sirve para las tan en auge relaciones que surgen por medio de Internet (que aunque una foto puede ser determinante, queda un poco en un segundo plano). En definitiva, digamos que hay algo, ya puede ser biológico (por una necesidad) o trascendental (algo que vaya más allá) nos atrae de la otra persona. Y aparece el sexo como punto crucial para muchas personas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre los hombres parece ser que una relación sin sexo sería algo prácticamente imposible, puesto que teóricamente, ellos tienen una predisposición hacia él, mientras que nosotras, vamos más allá y buscamos algo que nos llene, ese amor romántico que tanto nos han vendido por todos lados. Es pues cuando me pregunto ¿Damos sexo&amp;nbsp;a cambio de amor? ¿Ofrecen amor a cambio de sexo? Y es que parece ser que las relaciones, si ya son de por sí complejas, difíciles y cada vez estamos menos dispuestos a esforzarnos y simplemente vamos a lo rápido, al "eso me gusta, eso lo quiero y una vez lo tengo ahí lo dejo..." ¿Dónde están entonces esas relaciones en las que la conquista estaba como un juego previo, donde las sonrisas, las palabras galantes y los detalles formaban parte de todo el cortejo? ¿No estamos cambiando rápidamente de un extremo al otro dejándonos por medio ese "todo por amor"?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que nunca hemos sido lo suficientemente claros, ni con nosotros mismos ni con los demás, porque cuando alcanzamos ese punto en el que nos vemos condicionamos a actuar de una determinada forma, cuando pensamos que queremos una cosa, pero nos engañamos pensando que es otra... ¿Dónde está lo que realmente queremos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es que decimos muchas cosas, pero rara vez aquello que realmente sentimos. Ese miedo a quedar en ridículo, a parecer más o menos de lo que esperan de nosotros, esa sensación de "nos hemos dejado llevar por los demás, en lugar de lo que pensábamos".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y es que hemos llegado a un punto el que las palabras de verdad y su verdadero significado ya no tienen el mismo sabor. Nos comemos las letras al escribir, decimos lo que quieren escuchar, sentimos lo que los demás quieren que sintamos, vivimos como a los otros les gustaría haber vivido y nos olvidamos de lo que somos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo me olvidé de decirte que fue bonito mientras duró. &lt;br /&gt;
Y a ti, que seguramente cuando lo pensaste, te diste cuenta de lo ridículo que fuiste.&lt;br /&gt;
Y tu quizás quisiste decirme que me querías, pero no tuviste el valor de decírmelo.&lt;br /&gt;
Y puede que tu quisieras solo unos encuentros esporádicos sin compromiso pero no sabías cómo quedar bien.&lt;br /&gt;
Y a ti, que tanto me dijiste, tanto me prometiste, quizás se me olvidó decirte que no puedes perder algo que nunca has tenido.&lt;br /&gt;
Y a todos vosotros, que la felicidad es tan efímera como esas estrellas fugaces. Por eso, hay que saborear esos momentos antes, durante y después.&lt;br /&gt;
Y a todos ellos, que sigan creyendo en&amp;nbsp;ellos mismos. Si queréis algo, aquello que tanto habéis deseado, si sabéis decirlo bien, seguro que al final, termináis por conseguirlo. &lt;br /&gt;
Y a todo el mundo, me gustaría decirle lo muy equivocados que están muchas veces cuando creen estar invadidos por sentimientos de soledad, de tristeza, de abandono. Todo pasa. Lo verdaderamente importante permance,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-2076854820555538471?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-10-12T14:56:00.232+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/-hlrlpfeq1_0/TmoI94ElRII/AAAAAAAAAZM/2QJ8ema06eg/s72-c/Tacones+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>Los Ex siempre vuelven...</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/10/los-ex-siempre-vuelven.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sun, 02 Oct 2011 06:28:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-4348302690521835876</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-SJk40Q3ED4w/TlEI1ZgdUuI/AAAAAAAAAZE/ZnsM2tYIfPs/s1600/Blogs.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" qaa="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-SJk40Q3ED4w/TlEI1ZgdUuI/AAAAAAAAAZE/ZnsM2tYIfPs/s1600/Blogs.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;No es que tengamos miedo, señor, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;es que podemos morir en el intento y queremos saber por qué.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Me había despertado esa mañana de domingo algo resacosa de la noche ﻿anterior, un poco triste porque había cosas que no salían como yo quería y de la forma que esperaba. Me repetía que no había de qué preocuparse. Me repetía que había que tranquilizarse y respirar profundamente y no ir más allá.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Encendí un cigarrillo, noté el calor del viento en mi cara y unas ganas tremendas de llorar. ¿Por qué? Me repetía sin cesar. ¿Estoy haciendo algo mal? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de las veces pensamos que no somos nosotros, sino los otros los culpables de todo lo que nos pase, bueno o malo, de nuestras alegrías o nuestras penas. Y cuando miramos a nuestro alrededor, no vemos a la persona que esperabamos encontrar a nuestro lado, sino a otro, del que seguramente cambiaríamos mil cosas, del que seguramente, estamos con él porque no sabemos estar de otra forma, porque no hemos tenido la fuerza o la valentía de huir, porque es muy cómodo quedarse esperando a que vengan nuevas oportunidades, mientras tenemos a alguien, que aunque no suponga esa felicidad que esperábamos encontrar, parece menos dolorosa que esa soledad impuesta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y en medio de ese caos, recibes una inesperada llamada de la última persona que esperabas encontrar en ese día tan corriente que parecía aburrido. Y es que los ex, parecen ser de esa especie diferente, completamente olvidada por un tiempo, pero recordada cuando hay instantes que las cosas no van como deberían y entonces, parece que eso de &lt;em&gt;"cualquier tiempo pasado fue mejor"&lt;/em&gt; cobra una especial importancia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quedamos para tomar un inocente café, que en principio parecía ser solo eso. Pero, para mi, ese fue el punto de partida del no retorno, del "y si a partir de ahora las cosas cambiaran a mejor..." Porque no hay que olvidar que cuando pasaste tanto tiempo al lado de la otra persona, quedarse con los buenos momentos es primordial, pero también asaltan a la cabeza preguntas que sabemos la respuesta, pero no es la que queremos escuchar. Y asaltan a nuestro corazón palpitaciones descontroladas que nos invitan a reflexionar en silencio si hay cosas que no se olvidan porque en el fondo, siguen estando ahí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso me dice pues, ¿Están siempre los ex por ahí rondando? ¿Vuelven los ex porque deben hacerlo? Y cuando se pasa del primer café, al segundo café... ¿Es que hay algo más?&amp;nbsp;¿Sería cometer un error?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él dio el primer paso, porque esas decisiones en caliente salen mejor que&amp;nbsp;premeditar el día y la hora. Y ahora me toca a mi dar ese segundo paso. ¿Sería lo correcto? ¿Dejar el&amp;nbsp;pasado atrás? Pero... ¿Y si se echan de menos algunas cosas, tanto como para volver a cometer otra vez los mismo errores?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Deberíamos replantearnos hasta qué punto los ex son un soplo del pasado o una llave alternativa a momentos que queremos volver a repetir. Creo que los ex siempre vuelven, con sus propias intenciones, pero vuelven...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-4348302690521835876?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-10-02T14:28:00.693+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-SJk40Q3ED4w/TlEI1ZgdUuI/AAAAAAAAAZE/ZnsM2tYIfPs/s72-c/Blogs.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>Una sesión de relax (o la importancia de un buen masaje erótico)</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/09/una-sesion-de-relax-o-la-importancia-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sat, 24 Sep 2011 10:49:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-5371085386289825775</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-XR3ccSJSYQg/TcKsxQaUTSI/AAAAAAAAAY0/mlZy95XKdp8/s1600/tacones+rojos+bloggg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" j8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-XR3ccSJSYQg/TcKsxQaUTSI/AAAAAAAAAY0/mlZy95XKdp8/s320/tacones+rojos+bloggg.jpg" width="234" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;¿De qué sirve confesarme si no me arrepiento?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca pensé que un simple test de una revista diera para tanto. Y es que me di cuenta de que en el fondo, una parte de las mujeres queremos tener a nuestro lado a un hombre al que no haya que darle explicaciones, que sepa qué hacer en qué lugar, momento y precisión. En el fondo buscamos al perfecto amante que con solo mirarnos sepa lo que necesitamos, que nos derrita sin necesidad de guiarle. Y aunque es complicado, obviamos esa parte de su pasado, con las que hayan venido antes de nosotras, con las que haya adquirido esa práctica, ese aprendizaje previo, pero por desgracia, el profesor ha tenido alumnas antes de llegar nosotras. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que el pasado es pasado es algo que no vamos a negar nunca, pero... ellas seguirán ahí en la sombra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una llamada de teléfono a media noche, y algunas preguntas como: &lt;em&gt;¿lo has hecho en algún lugar público? ¿le has puesto los cuernos a tu ex-pareja? ¿te has liado con alguien casado?&lt;/em&gt; o, quizás para mí, la más llamativa de todas, esa de &lt;em&gt;¿has hecho alguna vez un trío? ¿y con dos mujeres?&lt;/em&gt; y que además la respuesta sea afirmativa, da que pensar. Y no por el hecho de que sea afirmativa sino, porque una mujer como yo, ¿sorprendida? Sí, porque creo que hay muchos fantasmas a nuestro alrededor en cuanto al sexo se refiere. Y esos son los que más fallan en la cama, los que creen saberlo todo. Los verdaderos maestros demuestran sus artes en la cama, no frente a un cuestionario.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me sorprendí de mi misma. ¿Hay hombres que ya nada les sorprende? ¿De verdad que un joven puede haberlo probado todo? Y la pregunta que más me repito ahora ¿Quiero estar con un hombre que ha tenido cientos de amantes con las que ha hecho todas las fantasías que se reflejan en mi cuestionario? Creo que no. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando la otra tarde estábamos sobre la cama, le pedí que me diera un buen masaje, de esos que además de relajarte, te transporten a otro lugar, te hagan sentir especial. Que esa conexión entre sus manos y tu piel sea algo más allá. De esos masajes que una vez terminas, tienes ganas de más. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo preparé el ambiente, la&amp;nbsp; vela, el aceite de masaje, el olor a lavanda, las sábanas, la luz tenue... Me tumbé sobre la cama y le pedí que me hiciera aquello que supiera en cuanto a masajes se refería. Y aunque cierta habilidad sí que tenía al quitarme la ropa, algo que no considero esencial como prueba de su experiencia amatoria, no parecía demostrar el mismo interés al poner sus manos sobre mi espalda y subir por los hombros. Y es que un buen masaje erótico dice más que las palabras. Esa forma de tocar la piel, la delicadeza con la que un simple roce puede producirte un escalofrío que recorra todo tu cuerpo, ese puntito masoca en el que el dolor de la fuerza y la presión ejercida sobre la columna se mezcla con el placer de ese alivio instantáneo, esas palabras que se debe de decir al oido para calentar un poco más el ambiente, esa forma de colocarse sobre tu cuerpo, de deslizar los dedos sobre los costados, de seguir bajando poco a poco y de pedirte que te gires para tenerte de frente, completamente desnuda, sin más, a su merced.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo que eso si que demuestra que es un buen amante, porque un amante es aquel que sabe relajarte en todos los sentidos. Que es capaz de excitarte con un simple roce, un simple beso, unas palabras al oído o un masaje de cinco minutos que parece media hora. Un amante es aquel que no te pide que te pongas sobre él, sino que sin que te des cuenta te posa sobre sus caderas y posa sus manos sobre tu espalda. Un amante es aquel que no te dice con cuántas se ha acostado, sino que deja que seas tú misma la que compruebe el placer que puede llegar a dar. Un gran amante es aquel del que nunca te quieres despegar y al que no quieres compartir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso, un buen masaje erótico dice mucho. Un buen comienzo es saber darlo adecuadamente. Es mi test particular.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Porque un amante no es aquel que ha sido capaz de hacer el kamasutra con cientos de mujeres. Un buen amante es aquel que sin decir nada, te lo hace todo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-5371085386289825775?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-24T18:49:00.547+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/-XR3ccSJSYQg/TcKsxQaUTSI/AAAAAAAAAY0/mlZy95XKdp8/s72-c/tacones+rojos+bloggg.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>La petite mort</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/09/la-petite-mort.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Mon, 12 Sep 2011 16:25:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-3813079089218494846</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-0HjpDt8OyhM/Tj52jVZTQtI/AAAAAAAAAY8/Qc_YVBHSMJg/s1600/tacones+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-0HjpDt8OyhM/Tj52jVZTQtI/AAAAAAAAAY8/Qc_YVBHSMJg/s320/tacones+blog.jpg" t$="true" width="315" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Si el orgasmo se puede definir como la 'pequeña muerte',&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;¿es la masturbación un 'pequeño suicidio´?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ha regresado ese tiempo que a mi tanto me gusta, lleno de aires fríos, hojas que empiezan a dejarse llevar, sensaciones que se recuperan tras el tiempo perdido e intenciones que tuvimos que dejar de lado y vuelven con fuerza, porque en el fondo, nunca se fueron.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que una lleva dándole vueltas a muchas cosas últimamente y parece ser que cuanto más piensas en algo, más parece alejarse de ti. Porque fue olvidarme de él y llamarme diciéndote un "estás muy perdida". Realmente, andaba perdida por él y por eso me afané con todas mis ganas para una vez comprobar que no parecíamos sentir lo mismo, alejarme de su lado. Pero, ¿y si al final debemos terminar juntos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Apenas puedo dejar de pensar en él y aunque se que esa obsesión no me hace ningún bien, por las noches, al apagar la luz, siempre pongo la misma canción que me recuerda a esa última tarde que pasamos juntos tomando un helado de chocolate, mirándonos a los ojos, paseando como adolescentes, sin nadie a nuestro alrededor, el tiempo se había detenido. Y respiraba profundamente para no pensar en nada, pero su voz, su sonrisa, esas intensas ganas de poseerlo cual trofeo que se consigue tras una incansable lucha, esa idea repetitiva de que supiera que se estaba perdiendo todo lo que yo podía ofrecerle. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los orgasmos más intensos dicen que son aquellos que te hacen perder por unas décimas de segundo la consciencia, que hacen que se te olvide todo por completo y&amp;nbsp;te dejan la mente en blanco. Los que aparecen de repente como fruto de un encuentro entre dos personas que se desean que quieren hacer realidad eso que tanto&amp;nbsp;han soñado.&amp;nbsp;Los que hacen que seas&amp;nbsp;capaz de engañar a todo el mundo por conseguir unos minutos a su lado, los que hacen que te plantees&amp;nbsp;si es&amp;nbsp;una persona capaz de amar a dos personas a la vez. Los que te empujan a no querer parar, a querer más y más. Los que hacen caer rendida en cualquier lado,&amp;nbsp;junto a su cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa pequeña muerte como muchos la han descrito es lo que supone para&amp;nbsp;mi un sólo instante a su lado. Y su llamada del otro día, inesperada, que me hizo perder la consciencia,&amp;nbsp;preguntándome cómo él después de tanto tiempo, que me trajo a la mente todas esas escenas, esa canción de fondo, que me hizo tener una sonrisa permanente, que me hizo mirar mi agenda y ver qué día podía volver a estar junto a él, que me transportó a la próxima parada,&amp;nbsp;supone para mi un pequeño suicidio, ya&amp;nbsp;que hace replantearme si merecerá la pena. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero ¿acaso no es necesario caer para saber lo que es levantarse?&amp;nbsp;¿Acaso no es necesaria la oscuridad para saber lo que es la luz? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y aquella noche, con los auriculares puestos, en medio de la habitación, en medio de la nada, escuchando una y otra vez esa canción, suspirando, preguntando si no sería demasiado todo lo que estaba pensando y donde estaba yo llegando, dejé que mis manos recordaran esos recónditos lugares que a él tanto le gusta visitar. Porque aquella noche sólo encontraría un pequeño suicidio. La pequeña muerte, sin duda, es mejor dejársela al otro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras le espero, seguiré recordándole de la mejor forma que pueda hacer. Porque las decisiones en esto del amor, te pueden costar la vida. Y esa vida, la definen como una muerte anunciada. Un anuncio que trae placer en un cuerpo que estoy esperando de nuevo...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-3813079089218494846?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-13T00:25:00.338+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/-0HjpDt8OyhM/Tj52jVZTQtI/AAAAAAAAAY8/Qc_YVBHSMJg/s72-c/tacones+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>¿Lo hacemos?</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/09/lo-hacemos.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Mon, 05 Sep 2011 15:33:39 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-1341611503422378261</guid><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ZflKgBMdEwQ/TmVBb1XsYCI/AAAAAAAAAZI/XVRLLH_ggJw/s1600/Tacones+rojos+Blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-ZflKgBMdEwQ/TmVBb1XsYCI/AAAAAAAAAZI/XVRLLH_ggJw/s320/Tacones+rojos+Blog.jpg" width="296" xaa="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;Nada de lo que encontramos en la vida nos satisface del todo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;Nada es para siempre, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;solo dura unos instantes y luego se va, como éste beso.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando creemos haber encontrado algo, el destino nos vuelve a jugar las cartas, nos trastoca todo nuestro castillo de naipes y nos invita de nuevo a que pongamos una sobre otra todo lo que teníamos. Pero ya nada es igual y hay que volver a jugar, pero esta vez, sabiendo que se nos pueden volver a caer y sabiendo que habrá puntos con mayor facilidad, donde todo se vendrá abajo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parece que los parques son los sitios donde hoy día la gente queda para terminar una relación. En serio, estoy tomándoles manía. Yo antes iba allí a tontear con ese chico que me gustaba, a poner la mano sobre su pantalón o que él la pusiera sobre mi camiseta, a darnos unos besos a escondidas y a salir corriendo con el miedo de que alguien nos pillara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y es que, cuando creemos haber encontrado el amor, solemos pensar que será para siempre, que es algo maravilloso, que esa persona será la única que nos podrá hacer feliz y que viviremos a su lado una fabulosa aventura. Pero la vida real es mucho más compleja, mucho más difícil y nos hace pensarnos y replantearnos ¿Qué es lo que andamos buscando cuando creemos haber encontrado al depositario de nuestra felicidad? Y si, efectivamente, es esa necesidad de "pertenencia" de "apego" que nos sigue impulsando a firmar contratos por doquier, que rompemos a la primera de cambio porque nuestra felicidad o la del otro ha cambiado de lugar y ya no somos nosotros. Es otro. O a lo mejor, no es nadie.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque cuando nos enamoramos, el sexo aparece ahí como un invitado más. ¿Hasta qué punto es necesario en nuestra pareja? ¿Hasta qué punto uno está dispuesto a satisfascer una necesidad biológica natural pensando eso de que con amor es mejor? Efectivamente, con amor es mucho mejor, porque sientes que estás dando una parte de ti a esa persona, es una intimidad, una conexión más profunda que simplemente un cuerpo. Pero, ¿Y si es sexo tras una ruptura? ¿Qué es lo que hay ahí? ¿Dónde estoy yo, en medio de todo este caos sentimental?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque lo más normal cuando uno termina o deja una relación es despedirse, cordialmente, eso sí, decir que fue bonito mientras duró y que "ya nos llamaremos" pero eso no me parece, ni me parecerá nunca una forma de romper digna. Por lo menos, ya que te despides, que sea a lo grande, con un "hasta el próximo" y basta decir eso de "que sea pronto". Porque sinceramente, el concepto cambia. El sexo con un ex, me ha resultado fascinante. Con un ex que te ha dejado en el banco de un parque de al lado de su casa. Y que además sus razones, aunque no muy convincentes, has hecho por creertelas. Y tu que te habías puesto tus mejores galas, la ropa interior más sexy que encontraste, has dicho: "No, así no te puedes despedir de mi. Recuerdame como una leona en celo, no como una gatita abandonada".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nada de preliminares, directamente a la cama, con la ropa fuera, esparcida por el cuarto. La melena suelta, que tape un poco pero que deje ver lo que esconden debajo. Un sujetador abierto, con un lazo en medio. Unos tacones y lencería negra. Ganas de disfrutar. Nada de relojes, ni de horario ni de nada. Solamente dos personas, sin compromiso, que se han ¿querido? ¿amado? ¿enamorado? y que ya no están juntas. Pero esa dicotomía en la cama no se da, porque estando encima de él, es lo más pegada que puedes estar a una persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Humedecí mis labios y los fui posando poco a poco por todo su cuerpo, hasta que me quedé ahí, en mi amigo, mi otro ex que también parecía abandonarme, decirme "fue bonito mientras duró, aunque en ocasiones duré poco..." pero hoy cumplió como un verdadero amigo, hasta el final, mientras cambiamos de postura, mientras me daba por detrás, mientras le cabalgaba como una amazona, mientras le pedía que me azotara, que me tirara del pelo... ¿Sexo salvaje? ¿Y con un ex? Secillamente, delicioso. Y es que, no me quedaba otra en ese momento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la ducha, mientras nos enjabonamos, nos miramos. ¿Qué decir? ¿No había acaso ya demasiadas cosas dichas? ¿Una pizca de .... arrepentimiento? Y mientras mi boca jugaba, sus ojos se clavaban en mi espalda. Yo le miré hacia arriba. Estaba disfrutando. ¿A que así las despedidas saben de otra forma? ¿Así sabe el sexo sin compromiso? Sin duda, curioso, si señor...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y cuando terminas, tienes esa extraña sensación, otra más sobre tu cuerpo. Lo hemos dejado y lo hemos hecho como nunca. ¿Puedo decir que el mejor sexo que he tenido ha sido ahora? ¿Por qué? ¿Porque sólo nos hemos preocupado de disfrutar? Y ¿Por qué no lo hicimos antes? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Repetir. Eso es lo que quiero. Así. Pero con una pizca más de fuerza, de intensidad. Con ese morbo de saber que ya no estáis juntos, pero que podéis seguir viéndoos. Ahora, en lugar de decirle, ¿Nos vemos? le tendré que decir, ¿Lo hacemos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y como ese beso, que todos los demás tengan el mismo sabor. A una noche de Septiembre, a ti. A mi. A la esencia de lo que vuelven a ser un par de Tacones Rojos.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-1341611503422378261?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-09-05T23:33:39.785+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/-ZflKgBMdEwQ/TmVBb1XsYCI/AAAAAAAAAZI/XVRLLH_ggJw/s72-c/Tacones+rojos+Blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total></item><item><title>Bienvenidos a mis sueños... (Vol. 2)</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/08/bienvenidos-mis-suenos-vol-2.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Tue, 04 Oct 2011 15:28:09 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-85656675190681465</guid><description>&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/Rdm6Acu3eRI/AAAAAAAAAA0/I3O8qs6ubD4/s1600-h/sueÃ±os+2.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5033258575438772498" src="http://4.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/Rdm6Acu3eRI/AAAAAAAAAA0/I3O8qs6ubD4/s400/sue%C3%B1os+2.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Puede ser que no sea lo correcto. Pero, afortunadamente, solo se vive una vez. No se si sería capaz de volver a hacer lo mismo. ¿Inventar cosas nuevas? No sé. La imaginación tiene un límite. ¿No?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Dados que como todos conoceis, no soy una mujer nada corriente, solo a mí, se me ocurre poner la guinda al pastel, sorprender de la mejor manera y tener la situación a la altura de una fémina, que como poco, inventa nuevas formas de placer, o reversiona las ya existentes, con un toque de distinción. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Los cubitos de hielo pueden servir para enfriar lugares ardientes. O para derretirse para pasar con la punta de la lengua sobre el pequeño charco que se ha formado. Beber en sitios nada comunes...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Los pañuelos pueden tapar unos ojos inexpertos. Pueden dejar que la imaginación vuelen. Que imaginen el lugar por donde mis labios pasan. Que queden impacientes, expectantes y deseosos... Lo que se desea, se siente más profundamente. Así, gozará del placer y soñará lo que quiera que sea...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Los dedos, pueden juguetear. Rozar la piel, notando como el calor que desprende el cuerpo humano inciende un fuego imposible. Pueden anunciar la llegada de otros miembros, pellizcar causando un cosquilleo chispeante, introducirse en cavidades húmedas, jugando con la lengua, chuparlos... O por el contrario, pueden presionar suavemente sobre el cuello, para notar las pulsaciones aceleradas del que está recibiendo semejante festín...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Una pluma, nos puede producir placer si se usa bien. Y más, si sabes usarla en lugares estratégicos. Hacer cosquillas, notar espasmos placenteros. Pasar desde la punta de los pies, hasta los pequeños huecos de las orejas...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Los Tacones Rojos, para avisar mi entrada. Para preparar el terreno. Para decirle al mundo que voy a comermelo. Piso sobre terreno firme. Me transformo en la amante insaciable. En la mujer de locuras sin medida. La que no tiene límites...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;¿Añaden más?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Hay tantas cosas que pueden usarse para dar placer, que el universo, es infinito. Y en mis sueños, muchos de ellos están presentes. Cuando sueño con ellos, ensayo. Practico para comprobar que verdaderamente, pueden llevarme al éxtasis. Y una vez que estoy despierta, con los ojos abiertos, con las intenciones dispuestas y con mi amante al lado, las pongo en práctica. Actúo en vivo y en directo. Noto las reacciones. Y me encantan... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;¿Dar placer o recibirlo? No sé. Mejor ambos. Y mejor bien acompañada... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Ya me entienden...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-85656675190681465?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-10-04T23:28:09.188+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://4.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/Rdm6Acu3eRI/AAAAAAAAAA0/I3O8qs6ubD4/s72-c/sue%C3%B1os+2.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Decepciones Amorosas y Amores Imposibles</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/08/decepciones-amorosas-y-amores.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Fri, 19 Aug 2011 07:34:36 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-14637549263214971</guid><description>&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/SqUrrcsxeoI/AAAAAAAAARw/EMWg4fU1p4A/s1600-h/los+tacones+rojos.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378753355402279554" src="http://2.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/SqUrrcsxeoI/AAAAAAAAARw/EMWg4fU1p4A/s400/los+tacones+rojos.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 400px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 301px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Ay ! mi piel, no te olvides del mar &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Que en las noches me ha visto llorar &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;tantos recuerdos de tí &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al final, creo que todo se reduce a lo mismo. Todos los hombres prometen todo, tantos que dicen las palabras que todas queremos oír, nos hacen creernos que somos las princesas de nuestros cuentos y al final, terminamos encerradas en la torre, mirando a las estrellas, soñando con ese amor que queríamos y no tenemos, con ese amor que añoramos y no aparece. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué será que el amor que tenemos decepciona y el que queremos lo idealizamos? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De esto una sabe ya mucho. Sólo hay dos hombres que son de momentos los amores de mi vida. Casualmente, los dos, han sido amores imposibles que incluso con la perspectiva del tiempo, sigo añorando y recordando, todos esos días, todas esas tardes, todas esas noches que quedarán en el recuerdo para siempre, como un velo que deja ver pero no enseña. Como un "soñaré contigo todos los días y rezaré porque apareciste, aunque te fueras sin decir adiós". Y es que esos a los que siempre te quedan cosas por decir pero poco tienes que reprochar, terminan por darte más alegrías que penas y terminas por acordarte de ellos en las noches como hoy, cuando piensas que a lo mejor vivir de los recuerdos no es tan malo. Pero piensas ¿Qué hacer con el resto de hombres? Sinceramente, creo que ni que pasaran mil años, lograrán borrar sus recuerdos de mi mente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los amores imposibles tienen un algo especial, de no haberlos podido saborear en toda su magnitud, entonces te queda ese sabor con ganas de más. Ese que no empalaga ni sacia. Algo a medias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero esos amores que al final se hacen realidad, me dejan con un "no se qué" de anhelo, que me encantan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y es que las relaciones amorosas son complicadas y más aún que las hacemos nosotras. Porque sería más fácil, si no tuvieramos esa incertidumbre, si supiéramos que es la persona que aunque sólo sea por un tiempo, nos va a hacer felices. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo único que pasa es que con los años, una va aprendiendo que la felicidad es muy deseada, pero o nos afanamos en buscarla y en ir probando dónde se encuentra o nos daremos cuenta demasiado tarde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las decepciones amorosas, los amores imposibles, esas ocasiones perdidas o esas palabras que quisieron decirse y no pudieron. El verano que parece ya ir por el ocaso, las nuevas oportunidades, esas nuevas ganas de volver a ser feliz, a que lo que se encontró perdure un poco más o de encontrar lo que creemos está por llegar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aventuras que se irán tejiendo poco a poco... &lt;br /&gt;
Y que las pienso contar...&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-14637549263214971?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-19T15:34:36.288+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/SqUrrcsxeoI/AAAAAAAAARw/EMWg4fU1p4A/s72-c/los+tacones+rojos.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>Unas confesiones impropias</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/08/unas-confesiones-impropias.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Tue, 09 Aug 2011 15:18:45 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-4142523315333044407</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-XTAPy5PRxSk/TkGwtO6VZtI/AAAAAAAAAZA/2kYy58Km4gQ/s1600/Tacones+rojos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="268" naa="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-XTAPy5PRxSk/TkGwtO6VZtI/AAAAAAAAAZA/2kYy58Km4gQ/s400/Tacones+rojos.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Voy a entrar al infierno a hombros&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;y por la puerta grande...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Dicen por ahí que los secretos sólo sobreviven si las personas son capaces de guardarlos para siempre. Y también están los que comentan que no todos los secretos lo son, pues en el momento que hay alguien que conoce su existencia, los mismos, están en peligro.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Durante este tiempo de reflexión, he intentado poner en orden algunas de mis ideas y sólo he conseguido algo más de desorden, aunque os aseguro que en medio de ese caos, pude encontrar algo. El amor, las relaciones, las personas.... sómos todos tan complicados...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;He escuchado a muchas personas decir que en el momento en el que eliges algo, estás rechazando por&amp;nbsp;ello&amp;nbsp;otras tantas. ¿Acaso somos conscientes de ello? Creo que no. Y estoy empezando a pensar que más vale elegir por descarte que por intuición. Porque empecé por elegir, quise ser feliz y creí encontrar el lugar donde residia. Pensé que debía cambiar. Pensé que no debía tener más secretos. Pensé tanto que terminé por no pensar en nada. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Y me senté en mi silla, encendí una vela por aquellos que se han ido, respiré profundamente el olor a galán de noche, de esa noche de verano, sonreí por las veces que me había equivocado, reflexioné sobre los errores que me quedaban por cometer. Y pensé en él. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;En él, que tiene múltiples nombres, diferentes letritas del abecedario, que se materializan en hombres que ocupan mi corazón. Si, los echo de menos y no ha pasado un solo día en el que no haya mirado el correo o el teléfono, pensando en ellos, mirando a esos sitios donde he sido feliz con ellos, recordando esos besos a escondidas, esas palabras que me hicieron creer, esas palabras que se las llevó el viento, pero que fueron promesas volátiles. Y todavía sigo pensando que algún día, en algún momento, volverán. Como volverá el verdadero sentimiento de amor. Ese que en su momento sentí y que volví a recuperar cuando creí encontrale. Y todavía tengo fe. Mientras tenga tiempo que pasar, seguiré esperando. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Por los viejos tiempos. Porque hay cosas que nunca cambiarán. Porque sigo siendo la misma. Porque ellos siguen estando mientras yo esté aquí. Porque sin ellos, yo, no soy la misma.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-4142523315333044407?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-09T23:18:45.742+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/-XTAPy5PRxSk/TkGwtO6VZtI/AAAAAAAAAZA/2kYy58Km4gQ/s72-c/Tacones+rojos.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>En mi ausencia...</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2006/06/en-mi-ausencia.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sun, 10 Jul 2011 04:48:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-114876222407703692</guid><description>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2435/1542/1600/startseite%20rojos.5.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="384" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2435/1542/320/startseite%20rojos.5.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 372px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 193px;" width="219" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2435/1542/1600/startseite.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="mailto:Querid@s"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;em&gt;Querid@s&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:lector@s"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;em&gt;lector@s&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;em&gt;,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tendre&amp;nbsp;como todo ser viviente me voy a tomar el mes de Julio de vacaciones&amp;nbsp;Asi, que para que mi regreso en Agosto sea más llevadero además de poder volver a leer los escritos de mi blog, os recomiendo&amp;nbsp;algunas webs donde seguro encontrais cosas interesantes.&amp;nbsp;Hay tantas cosas que podemos encontrar, que me resultaria muy complicado hablar de ellas. Por eso, hice una recopilacion de las que mas me gustaron o me llamaron la atencion y si os son utiles, mucho mejor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Os recuerdo que en Septiembre realizaré el ya tradicional concurso de relatos eróticos. Pensad en el vuestro! En Agosto os pongo al día! Disfrutad y descansad lo suficiente!!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.losplaceresdelola.net/"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;http://www.losplaceresdelola.net/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
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&lt;br /&gt;
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&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Nos Vemos pronto despues de vacaciones!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-114876222407703692?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-07-10T12:48:00.324+01:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>Eres mi Obsesion...</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/06/eres-mi-obsesion.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Tue, 21 Jun 2011 13:28:08 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-6107447206286710791</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-CuZ01qaOx5k/TfvpSfndZ7I/AAAAAAAAAY4/YMuqt4UkXKM/s1600/obsesion.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="285" i$="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-CuZ01qaOx5k/TfvpSfndZ7I/AAAAAAAAAY4/YMuqt4UkXKM/s400/obsesion.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Una obsesión te puede llevar al borde de la locura y guiarte directamente a la perdición.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sabrás, que después de tanto tiempo sin parar de pensar en ti, te has convertido en parte de mi vida, quizás, sin quererlo. Cierro los ojos y solo quiero verte, mirándome con tal intensidad que me derriten. Quiero que tus labios me devoren con tal ansia que no dejen nada. Quiero que tus manos recorran mi cuerpo como si de memoria ya lo hubieran hecho cientos de veces y quedaran siempre con ganas de más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me he comprado un conjunto solo para ti y no paro de imaginar el momento en el que me lo quites. A cada instante miro el reloj y se que cada&amp;nbsp;minuto sin ti, son sesenta segundos perdidos. El teléfono solo quiere recibir tus llamadas, mis mensajes sólo quieren ver tu nombre, mi cama aguarda desesperada tu regreso&amp;nbsp;y mis días, solo quieren pasarlos contigo. Y es que nada tengo si tu no estás.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pienso en si habrás pensado en mi. Imagino si te habrás acordado de mi. Sueño con que quieras estar conmigo. Y es que solo estás tu, dentro de mi. Y no hay tiempo suficiente en un reloj, que no quiera pasarlo a tu lado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿No quieres desnudarme sobre tu cama? ¿No quieres hacer conmigo lo que quieras? ¿Acaso no sueñas con escucharme gemir sobre tus piernas porque solo hay un hombre y ese eres tu? Primero quiero que estés encima, desnudándome cual fiera atrapada por su presa. Después quiero que me dejes a mi hacerte eso que seguro no has parado de soñar, de imaginar en tus noches solitarias. Y cuando creas que ya he caído en tus redes, sabrás que estoy loca, literalmente, por ti. ¿Y sabes que hago? Voy a comerte completamente, voy a recorrerte con mi lengua, voy a dejar mi camino marcado, porque solo eres mio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Estás tan dentro de mi que te has convertido en mi obsesión. A todo el mundo quiero decirles que eres mio, que vigilo por dónde andas, que se dónde estás, que se lo que haces a cada instante. Pero te quiero guardar en secreto, porque solo eres de mi posesión, no te quiero compartir con nadie. Y quiero retenerte para siempre y si la única solución es encerrarte en mi cuarto, esposarte a mi cama y hacer contigo lo que me plazca a cada instante, ten por seguro que lo voy a hacer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Es que no es suficiente? ¿Es que no te he dejado ya claro que estoy dispuesta a todo por conseguirte? ¿Es que no me ves capaz de llegar donde haga falta por hacer realidad mi fantasía? ¿Es que acaso no sabes que me encantaría sacar de ti esa fiera que no quieres dominar? Mis señales son evidentes, pero no pareces entenderlas. Y aún así te sigo dando una y otra oportunidad, sin merecerlo, pero ¿no ves que es que no tengo límites?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mi cama, cuando te necesito, dejo que mis manos recorran esos luagres que con tantas ganas esperan tu visita. Como si lo hicieras tu. Y me dejo llevar. Grito tu nombre. Suspiro. Abro los ojos y no estas. Imagino si habrás hecho tu lo mismo esta noche, pensando en mi bata, en ese sofá rojo, en ese encuentro que tenemos pendiente...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y que lo sepas, no se me va a olvidar. Y si lo has prometido, no voy a parar hasta que lo llegues a consumar. &lt;br /&gt;
Aunque se me vaya la vida en ello...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-6107447206286710791?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-21T21:28:08.296+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-CuZ01qaOx5k/TfvpSfndZ7I/AAAAAAAAAY4/YMuqt4UkXKM/s72-c/obsesion.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>Y decir alguna estupidez, como por ejemplo..."Eres única"</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/06/y-decir-alguna-estupidez-como-por.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sat, 11 Jun 2011 01:37:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-2828362499505223262</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-5U9Xhjt8HGI/TWd4QK7mNvI/AAAAAAAAAYI/x2zEZR6Ak_M/s1600/tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" l6="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-5U9Xhjt8HGI/TWd4QK7mNvI/AAAAAAAAAYI/x2zEZR6Ak_M/s400/tacones+rojos+blog.jpg" width="277" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Cada vez tengo más deseos y menos esperanzas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;﻿Que cada vez me fío menos de los hombres es un hecho que puede constatar cualquier persona que se ponga a mi lado y me escuche hablar sólo cinco minutos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo antes era muy sensible a todos los hechos, me dejaba llevar por las palabras y por la maestría que tenían ciertos habilidosos para encadenar palabras que sonaban como melodías para los oídos de cualquier fémina que se le pusiera por delante. Tanto era así, que producían una magia digna de ser estudiada. Incluso veías un hombre donde sólo había un farsante. Y sinceramente, eso es algo que todavía ando intentando comprender. ¿Acaso hay algún lugar donde se aprenden esas maneras? ¿Se nace con ello?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
En el fondo, a la hora de establecer cualquier tipo de vínculo, relación o simplemente divertirse una noche de viernes, sábado, domingo o festivo de guardar, todos sacamos lo mejor que hay en nosotros. Y si no, maquillamos la realidad con una facilidad fuera de lo normal. En el fondo, todos somos unos grandes publicistas con unas estrategias de márketing de dudosa moralidad, pero como ya se dijo una vez &lt;em&gt;"para ligar y conseguirlo, todo vale",&lt;/em&gt; pues nos estudiamos hasta la última palabra. La competencia es mucha y el premio a disfrutar debe estar a la expectativa del tiempo invertido para ello. Así que nada de comprar libros para &lt;em&gt;"aprender a conseguir a tu presa en diez minutos",&lt;/em&gt; "&lt;em&gt;muestra tu lado más sexy"&lt;/em&gt; o&lt;em&gt; "como distinguir al macho del hombre".&lt;/em&gt; Mejor que se invierta en técnicas de venta, estudios de mercados y por supuesto, publicidad creativa, porque no lo olvidemos, a la hora de ligar, hay que echarle mucha imaginación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ropa que lleven será el primer descarte. Así que si queréis evitar que se os acerquen aquellos que siempre van a lo que van y además a las claras, evitar cortas faldas, altas botas y escuetos tops, porque estaréis dentro de la categoría de las "fáciles". Evitad entrar en dicha categoría a toda costa o no os podrán sacar de allí. Tampoco os conviene entrar en la categoría de las "imposibles" porque una vez que se corra la voz, sólo tendréis la respuesta del camarero diciendo el precio de la copa. Y esa es otra, aceptad las copas a las que os inviten si ello no implica el pasaporte directo a la cama. ¿Acaso no valéis más que una ronda? Pues lo dicho. Y si invitan, ya que estamos... &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mejor forma para conseguir a un chico interesante y con algo de conversación es... Teniendo suerte. Si esperabais que os dijera cómo distinguirlos entre la multitud, os estaría engañando. Las técnicas que emplean pueden ser desde el que va de interesante y pedante (lo mejor que le puede pasar es dar con una a su altura), a los que van de simpáticos (pero muestran el lobo feroz en cuanto les dices que no) y luego están los que van de tímidos (os ponen la trampa para que caigáis). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vuestra intuición será la mejor que os puede orientar ante dichos personajes. Pero una vez que hayáis conseguido a vuestra presa (o hayáis sido cazadas), lo importante es preguntarse ¿Me interesa volver a saber de él? Si la respuesta es no, ya está todo respondido. Pero si la respuesta es sí, entonces deberíamos replantearnos ¿Cómo seguimos en contacto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si les dais el número de teléfono la espera hasta recibir algún tipo de mensaje o señal puede ser bien largo e incluso desesperante. En cierto modo, os quedáis en un segundo plano, dándole a ellos la opción de que si están interesados, os vuelvan a proponer una cita. &lt;br /&gt;
Pedirles el teléfono es una buena opción, pero ya estaréis demostrando que sois vosotras las que estáis más interesadas. &lt;br /&gt;
Mi recomendación, haced aquello que os apetezca. Para ligar y conseguir una primera cita en condiciones, lo principal es ser uno mismo y guardarse en ciertos aspectos el orgullo. Yo siempre digo lo mismo... "No hay dos sin tres", así que si se pasa a la siguiente cita, tendréis algunas más aseguradas, a no ser que os deis cuenta de que el chico era un estafador de sentimientos, se ha vendido muy bien pero la realidad es otra o... Habéis conseguido uno típico. Incluso si habéis conseguido uno mejor, no lo descartéis. Tener un par de ellos en la recámara siempre es muy gratificante y sube la moral. Os lo digo por experiencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es en esas citas cuando os daréis cuenta de hasta dónde están dispuestos a llegar. O hasta dónde estáis vosotras dispuestas a llegar. Y puedo decir que tras mi trayectoria,&amp;nbsp;todos parecen haberse aprendido las mismas frases, en ocasiones cambiadas con algún tipo de variación mínima, pero en definitiva, que vienen a decir lo mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gran frase de &lt;em&gt;"Eres única"&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;"Nunca me había pasado algo así"&lt;/em&gt; es tan obvia... Ya me río por no llorar, pero en cuanto me la dicen (muy a menudo, todo hay que decirlo) pues siento por dentro una especie de gratificación porque he calado al elemento. Los vanidosos ataques de sinceridad siempre son bienvenidos, aunque nada creíbles, por otro lado. Sin ir más lejos, os pondré un ejemplo gráfico del que yo soy protagonista:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Había quedado con un chico al que había conocido algunas semanas atrás. Efectivamente, sabía que si habíamos propuesto los dos una segunda cita, iba a ver una tercera. Tal mandamiento se cumplió. Tras unas copas en un local acogedor, de unas cuantas risas, algunos besos furtivos, miradas ardientes, palabras acaloradas y manos que jugaban a atraparse, decidimos marcharnos en el coche a un lugar tranquilo a hablar. Si, algo subrealista, pero así fue. Y cuando empezó a desabrocharme el abrigo, a quitarme lentamente la bufanda y a intentar meter la mano por algún rincón que quedara libre de mi jersey, para llegar a mi pecho que le esperaba impaciente, cerré los ojos. Una música de fondo y el rápido pasar de los coches que se encontraban cerca de la calle donde habíamos dejado el coche, nos acompañaban. El intermitente relampagueo de la farola que teníamos en frente nos acompañaba. Nuestra respiración se agitaba, nuestras bocas se buscaban desesperadas, nuestra mente estaba adivinando el siguiente paso. Y llegó el mágico momento que toda mujer está esperando escuchar: &lt;em&gt;"Eres única cielo"&lt;/em&gt; me dijo con una voz algo ronca y sin poder abrir los ojos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, respiré aliviada. Íbamos por el buen camino. Seguro tenía otra cita. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Le propuse irnos a otro lugar. Y dijo de llegar a su casa, a su gran cama (la cual me confesó estaba muy mal aprovechada) y darnos un relajante masaje para quedarnos dormidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No, si al final va a resultar que quedan románticos en el planeta después de todo. ¿O es una nueva estrategia que todavía no conozco? De cualquier modo, como una vez vi en un anuncio, y que podemos aplicar a los hombres en general y a las relaciones esporádicas en particular: "No creas todo lo que escuchas, no mires lo que no debas y no dejes de hacer aquello que yo haría".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-2828362499505223262?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-11T09:37:00.367+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/-5U9Xhjt8HGI/TWd4QK7mNvI/AAAAAAAAAYI/x2zEZR6Ak_M/s72-c/tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>Quedarse o no Quedarse. That's the Question.</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/05/quedarse-o-no-quedarse-thats-question.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Wed, 25 May 2011 16:39:00 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-867907734160606736</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-sYgfY-W1ae8/TWhMzV0gGnI/AAAAAAAAAYQ/lQsddTb6Ng8/s1600/tacones+rojos+5.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" l6="true" src="https://lh6.googleusercontent.com/-sYgfY-W1ae8/TWhMzV0gGnI/AAAAAAAAAYQ/lQsddTb6Ng8/s400/tacones+rojos+5.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;-No tienes por qué parar.&lt;br /&gt;
-Sí, sí tengo que hacerlo. Porque si no lo hago, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;todo empezará otra vez y entonces acabará otra vez. Por eso.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Has conocido a un chico que parece interesante. O no lo parece pero te va a hacer el apaño de la noche. El caso es que sale la conversación y te propone o propones ir a su/ tu casa. Yo siempre descarto estas posibilidades. Primero, porque si es un psicópata ya sabe dónde vives. Y en el peor de los casos es que tus vecinos pueden verte con él. Si pasara algo (Dios no lo quiera) los vecinos dirán que sí, que cada noche de fin de semana entrabas con alguien distinto, que cualquier día de estos te podía pasar. Y ya lo que faltaba, mala reputación y encima no poderte defender...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y si vas a su casa para empezar no sabes con quién te puedes encontrar (a lo mejor su compañero de piso es un psicópata) o vive en un lugar peligroso, tiene cientos de manías, o vive solo en un magnifico ático... Bueno, si das con un chico soltero, interesante, con piso propio... ¿Me lo presentas?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El caso es que descarto cualquiera de las dos opciones. Mejor un hotel y sin compromiso ninguno. Aunque luego está el pago (¿a medias?¿ invita él? Si lo conocen en recepción, inventa una escusa y sal corriendo. A menos que el hotel sea suyo, claro...) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero si hay que ponerse a elegir mejor la de ir a su casa (crucemos los dedos, a ver si tenemos suerte).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi madre siempre me ha dicho "nunca te subas en el coche de un desconocido". Bien, ¿cómo considero a un tío que he conocido ahora y con el que me voy a su casa a ver si me hace olvidar un rato las preocupaciones y me hace feliz? En fin, las madres eso no lo comprenderán nunca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo nunca lo he hecho (lo de irme a casa de un desconocido, digo, ni tampoco lo de uno de una noche), así que hablo un poco por boca de mis amigas que si que han sido partícipes (en algunos casos en el buen sentido, y otras han sido sufridoras de dicho error). Y como poco, me han hecho preguntarme muchas cosas, porque esto no es una ciencia exacta. Al igual que es todo cuestión de lotería, el saber con qué sorpresa te puedes encontrar al llegar al lugar. No olvidemos que las casas hablan de sus dueños o de los que las habitan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de entrar en materia, y porque me ha venido ahora a la mente, ¿a alguien le pone hacerlo en la cama de los padres? Sí, puede que sea más grande y cómoda, pero ¿realmente estás dispuesta a pasar por ese trago? Yo no, la verdad, y solo con el hecho de saberlo, me da repelús. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bueno, pues comentando con mis chicas en una reunión de por la mañana, mientras tomábamos el café, una de ellas dijo que siempre terminaba en casa de tíos raros. Ella es muy exagaerada y al principio no la creíamos. Ahora los lunes son diferentes, porque es realmente sorprendente hasta dónde pueden llegar algunos hombres.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para empezar, si es con mi chico y no soy capaz de irme sin desmaquillarme a la cama (aunque luego termine la almohada con el rimmel y su camisa con mi brillo de labios), ¿Cómo eres capaz de irte con uno que no sabes ni sus apellidos? ¿A quién le reclamas? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bueno, pues eso no es todo, porque el peor momento es el de despertar. Bueno, de cualquier modo, también ostenta el primer premio el ¿qué hacemos ahora? una vez que has terminado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Has dado el importante paso de irte con ese chico a un lugar indeterminado. Llegáis a su casa y os sentáis en el sofá, os tomáis algo y empieza a entrara en materia. Dice que mejor en su cama. Os marchais a su dormitorio y allí empozáis con la sesión. Va quitandote poco a poco la ropa, le vas desnudando y cuando dejas su camiseta en el suelo descubres que su espalda no es de tu agrado. En principio decides no agarrarle por la espalda y le coges del cuello, pero esa visión no se va de la cabeza. Así que prefieres terminar pronto y que no se prolongue mucho, mientras intentas recordar si el número del taxi lo tienes apuntado en la agenda del móvil.&lt;br /&gt;
Por supuesto, en cuanto terminéis, vas a salir corriendo de allí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El chico es un cielo, no para de preguntarte qué es lo que quieres, te hace aquello que más te gusta, te da un dulce masaje en los pies, te echa aceite por todo el cuerpo, te hace gozar como hacía tiempo que no lo hacías... Y consigues olvidarte de todo lo demás, mientras disfrutas del chico. Entonces empiezas a preguntarte por qué no habréis decidido empezar antes (la noche empieza a hacerse corta). Es tarde y estáis cansados. Él te dice que te quedes a dormir y encuentras el dilema. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el fondo sabemos que quedarse a dormir en casa de un desconocido hace de algún modo que se establezca un vínculo. Pero es que es tan encantador, que te gusta imaginar, aunque sólo sea por ese instante, que vas a dormir abrazada al lado del hombre perfecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, ¡Horror! Cuando has conseguido coger una cómoda postura y empiezas a quedarte dormida sus ronquidos te despiertan. El cuento de hadas a terminado y el príncipe es Shrek, aunque algo menos verde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo recomiendo seriamente no quedarse en la casa del chico en cuestión. Y no lo echéis por el tema de tener otro al despertar, porque lo único que vais a encontraros es con el verdadero hombre con el que os habéis acostado esa noche. El efecto del alcohol es pasajero, el dolor de cabeza también. Y los remordimientos pueden durar toda la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Haciendo honor a mi amiga (que sinceramente, para ella, a las tres copas, todos les parece buenos) y porque ella lo dice con frecuencia: El sexo es como jugar al mus. Si no tienes un buen compañero/a... ¡es mejor tener una buena mano! &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-867907734160606736?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-26T00:39:00.121+01:00</app:edited><media:thumbnail url="https://lh6.googleusercontent.com/-sYgfY-W1ae8/TWhMzV0gGnI/AAAAAAAAAYQ/lQsddTb6Ng8/s72-c/tacones+rojos+5.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total></item><item><title>Algo tan íntimo de mí.... Como mi ropa interior.....</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/05/algo-tan-intimo-de-mi-como-mi-ropa.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Fri, 13 May 2011 16:01:09 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-1626867443587630044</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-H0aCNAp1w3M/TX_q7FfPPLI/AAAAAAAAAYY/NCtQxDJj0FA/s1600/tacones+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="228" q6="true" src="https://lh3.googleusercontent.com/-H0aCNAp1w3M/TX_q7FfPPLI/AAAAAAAAAYY/NCtQxDJj0FA/s400/tacones+blog.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;Los días siguen pasando y sigue existiendo esa parte en mi que me sigue diciendo que hay algo que tengo que mejorar. Me encantaría hacerle caso, pero es que, no puedo.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;Hombres que entran. Hombres que salen. Y me pregunto, ¿Ahora qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Afortunadamente sigo dándome cuenta que hay costumbres que no se pierden. Me alegro de que a día de hoy y más en los tiempos que corren sigan existiendo esos hombres que te ven en la barra de un pub (elegante, eso sí) y se te acercan, te rondan, te preguntan "¿qué tal?", te sonríen y te invitan a otra ronda. Suena de fondo una canción de Nat King Cole&amp;nbsp;"Smile" y las luces son tan bonitas, la vela que está a escasos metros de ti y el olor de su perfume ha llegado a tu nariz. Cierras los ojos y asientes con la cabeza. Si esto no es algo que hace que el final de un día resulte memorable, es porque todavía, no te ha invitado a la siguiente copa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque hay días de esos que no merecen la pena. Pasan en el calendario como un día más, no hay nada especial que recordar de ellos, no hay momentos especiales que me vengan a la mente. Pero sin embargo, hay otros que no paran de venir a mi memoria de la forma más entrañable posible. Es como si de algún modo, hubieras grabado ese instante para vivirlo por la noche. Una tras otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tipo es encantador. Hacía tiempo que no te cruzabas con uno así desde hacía... ¿cuándo fue la última vez? La cosa es que charlamos amablemente sobre cómo habíamos vivido nuestros respectivos días. Sus cuentas no cuadraban, había tenido problemas con un cliente al que su inversión no le había parecido correcta, había perdido unos cuantos miles de euros en una compra-venta a mala hora y ese día sin más, no tenía sentido para él. Había decidido emborracharse y llegar a las tantas a su casa, sin ganas de despertar. &lt;br /&gt;
Mi día no se quedaba atrás, unos cuantos problemas familiares que solucionar, un intento de suicidio que hemos evitado, algunas gestiones que están tardando más de la cuenta y cientos de peticiones para arreglar un problema con un vecino conflictivo. Desde luego, tampoco había sido mi mejor día. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era elegante. Llevaba una corbata roja, una americana y un portadocumentos de Pierre Cardín. Tenía buen gusto. Hacía tiempo que no había encontrado un hombre tan exquisito vistiendo. Yo aquel día había decidido ponerme ni falda negra con mi blusa blanca y unos tacones negros de altura considerable, por si el día no me había torturado ya lo suficiente, que al menos, al llegar a casa, el placer de quitarme los tacones, supusiera olvidarme de todo lo demás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me gustó, he de reconocerlo. Así que cuando íbamos a la tercera copa, me pidió acompañarme a casa. Si ya con dos copas todo era más rápido, con tres, abría las piernas con mayor facilidad. Por la calle no paraba de mirarle. Su magníficos ojos&amp;nbsp;verdes contrastaban con su cabeza completamente rapada, que le confería un aire mucho más interesante. Al acompañarme, sabía que él estaba deseando tomarse la cuarta en mi dormitorio. Así que no me hice de rogar y le invité a subir. Me cogió la mano y me echó contra la pared. Sin duda, aquello era un buen comienzo de lo que me esperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una vez en el dormitorio, sus manos fueron desabrochando uno a uno los botones de mi camisa. Aquello me pareció el gesto más erótico de los últimos tiempos. Incluso me pareció más excitante sabiendo que aquella camisa había sido un regalo de mi ex por mi cumpleaños. &lt;br /&gt;
Yo le fui quitando poco a poco la corbata mientras nos besábamos con pasión, disfrutando de cada poro, de cada movimiento. No hablábamos nada, solo el silencio, algún coche que pasaba de vez en cuando, algún gemido furtivo, algún suspiro al aire...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando estábamos sólo con la ropa interior me pidió que no me la quitara. Me pidió que me quedara tumbada, en la cama, tal y como estaba. Quería verme y disfrutar del momento. Entonces recordé un regalo que me hice hacía ya mucho tiempo. Un conjunto de ropa interior de Agent Provocateur, que me había costado mucho dinero, era digna sólo de ser admirada y contemplada por alguien que supiera disfrutarla y él, parecía ser uno de esos hombres a los que le encanta la lencería femenina de autor, de esa que es un lujo llevar, que te hace todavía sacar esa mujer que todas llevamos dentro, esa fiera que nos cuesta dominar en momentos así.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Le pedí que se pusiera cómodo y saqué de mi armario un corsé negro de encaje con corchetes tipo clásico magnífico. Todavía llevaba las etiquetas puestas. Las arranqué y dejé el precio escondido entre el resto de la ropa. Me di la vuelta para quitarme el sujetador y ponerme el corsé, entonces noté sus manos, habilidosas, sobre mi espalda, echando hacia un lado el pelo. Tragué saliva y cerré los ojos. En aquel instante casi tiemblo. Dejó el sujetador sobre la silla y en cuestión de segundos, lo tenía delante de mi, poniéndome el corsé, enganchando corchete a corchete. Me miraba y a cada uno que iba cerrando, me daba un beso. Creo que casi alcanzo el éxtasis en ese momento. Todos habían&amp;nbsp;corrido por quitarme la ropa interior, pero él, parecía disfrutar poniéndomela. Y cuando terminó, me agarró de la cintura, me echó sobre la cama, se puso encima de mí y aferrándose a mis manos, jugamos un buen rato.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nunca había disfrutado tanto de un momento así. Incluso me resultó más excitante. Terminó por quitarme las braguitas, que las dejó también sobre la silla. No me quitó el corsé hasta que ya su euforia era tal que no podía más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se fue, puse el corsé sobre la percha, le saqué una foto y se la envié por mensaje a su blackberry. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Cuando quieras repetimos y me vuelves a poner igual...."&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-1626867443587630044?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-14T00:01:09.460+01:00</app:edited><media:thumbnail url="https://lh3.googleusercontent.com/-H0aCNAp1w3M/TX_q7FfPPLI/AAAAAAAAAYY/NCtQxDJj0FA/s72-c/tacones+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>"Hagamos algo morboso"</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/05/hagamos-algo-morboso.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Sun, 01 May 2011 15:56:38 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-7090126226158575056</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-AfKw_XuM9x8/TaodFHNpQ9I/AAAAAAAAAYo/AKumyxNAi6U/s1600/Pool.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="165" r6="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-AfKw_XuM9x8/TaodFHNpQ9I/AAAAAAAAAYo/AKumyxNAi6U/s320/Pool.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca dejarán de sorprenderme los hombres. Aquellos que creen saberlo todo. Y aquellos que algún día lo sabrán...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Atendiendo a razones de credibilidad y dado que la mayoría de los hombres con los que he salido últimamente no han sido del todo como yo esperaba, pensé que este último descubrimiento de la especie humana varonil iba a ser diferente. Y en parte, no me equivoqué.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensar que cada hombre es único en parte es pensar bien, pero no olvidemos que en el fondo absolutamente todos los hombres quieren terminar conmigo de la misma manera. Sí, no se están equivocando en lo que están pensando...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin ir más lejos, un buen compañero de trabajo me dijo un día a la salida de ir a un local de moda a tomarnos unas copas. Aparentemente no tenía aquello por qué parecer otra cosa, pero andaba muy equivocada. Empezó contándome aquello que echaba de menos, lo mal que le había ido con algunas mujeres y terminó (en la tercera copa) confesándome que quería hacer realidad algunas fantasías sexuales que tenía en mente desde hacía algunos años. Al principio no le di la menor importancia, pero cuando me dijo que su casa tenía un bonito césped y una pequeña piscina, que aunque no daba para hacerse grandes largos, servía para refrescarse en verano, empezó a tentarme la idea. Y quise hacerlo con él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para que pareciera otra cosa, aunque en realidad era lo que era, me propuso la típica excusa de ir a tomar una última copa a su casa. Y como hacía buen tiempo, me dijo de ir al jardín y desde allí, ver las estrellas.&lt;br /&gt;
Al principio incluso me pareció una idea romántica, pero una vez llegamos a su casa, dejó aparcado el coche y me invitó a su jardín mientras él preparaba las copas, la idea empezó a tomar otro cariz algo más morboso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una tarde-noche muy tranquila, con una brisa agradable que corría entre los árboles que había alrededor de la casa y una temperatura ideal de aquella tarde de primavera. Nos sentamos en las tumbonas y empezamos a hablar sobre las relaciones y lo que suele fallar cuando todo parece ir bien. Él decía que las mujeres éramos muy complicadas. Yo decía que eran los hombres, que habían pasado de un extremo a otro, que ya nadie aguantaba a nadie y que en el fondo, muchos buscaban algo rápido y pasaban de cualquier tipo de calentamiento de cabeza. Yo (que sigo creyendo en ese amor bonito de libro y novelas de amor al más puro estilo shakesperiano) le decía que al final con el tiempo, terminas cansándote de todo eso y buscas una sola persona con la que vivir feliz. ¡¡Desde cuándo yo era defensora de un solo amor para siempre!! Quizás, desde que ya no tengo ninguno que me recuerde cada día que es necesario tener más...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las estrellas empezaron a aparecer y las copas iban y venían que daban gusto. Ni yo pensaba con la claridad que debiera ni él decía las cosas con la cordura que debería dirigirse a mí. Pero la hora, el momento y el día nos permitía ya, cualquier tipo de improperio del que sin duda, tenía la culpa el alcohol.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se acercó a mi para darme la copa. Sus ojos brillantes y el roce de su mano para acercarme la copa, me derritió. Era un chico muy guapo, algo tímido pero muy gracioso. Me había hecho reír en más de una ocasión con alguna salida de tono. Los dos nos miramos. Sonreímos. Nos besamos. Dejamos las copas en la mesa. Me agarró fuertemente de la cintura, le agarré fuertemente del pelo. Nos tiramos en el césped. Me quitó las medias, le quité la camisa. Me quitó el vestido. Le quité el cinturón. Su lengua jugaba por mi cuello. Yo mordí mi labio. Me quitó la ropa interior. Le dejé solo con los boxer. La luna nos sonreía. Mi cuerpo sintió un escalofrío. ¿Podría vernos algún vecino? Las luces estaban encendidas, desde alguna ventana alguien podría estar espiándonos. No nos importaba. No lo pensábamos. Se puso sobre mi. Veía las estrellas, sus ojos, su pelo, su fornido pecho. Reprimía mis gemidos. Escuchamos un ruido. Nada quería que le detuviera. Se tumbó a mi lado. Le miré. Mi corazón estaba acelerado. El suyo no paraba de latir. Me pregunta si quiero más. Le digo que sí. Se pone de pie. Me tiende la mano. Me lleva a la piscina. El agua está fría al principio. Sus fuertes brazos rodean mi cuerpo. Lo siento detrás de mi. Me da besos por la nuca y va bajando por la espalada. Aquella situación tan morbosa me hace estremecerme. Los besos húmedos son de los más excitantes. Con ambos cuerpos ansiosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Caí rendida tras un par de horas así. Algo cansada, un poco&amp;nbsp;trastornada Sus manos son fabulosas. Un hombre así es raro que no tenga pareja. Se lo digo. Dice que no ha encontrado una mujer a su altura. Le doy la razón. Me hace la misma pregunta. Le digo que necesito enamorarme pero que no ha aparecido el hombre con el que pueda llegar a sentir eso. Me dice que me enamoro con mucha facilidad. Le doy la razón. &lt;br /&gt;
Me da la mano, me invita a la ducha. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El agua caliente resbala por mi cuerpo acalorado. Abre con cuidado la puerta del baño. Me pregunta si me importa. Le digo que está en su casa. Se acerca a mi. Me enjabona la espalda. Me pierdo en sus brazos, en su cuerpo. La noche se está haciendo interminable. Ahora veo la luna. &lt;br /&gt;
Me invita a pasar lo que queda en su casa, en su cama, a su lado. Le pregunto si no se habrá enamorado. Me confiesa que no. Yo le digo que siempre ando enamorada y que él no iba a ser menos. Sonríe, me da un beso en la mejilla. Me trae una toalla. Me seco, me invita al dormitorio. Me meto en su cama. Se mete en su cama. Nos miramos. La ventana nos confiesa que puede que haya habido algún par de ojos cerca mirando. El alcohol está pasando el efecto. Nos puede el cansancio. Nos puede todo. Me echo en su hombro. Me acoge en su regazo. Cierro los ojos. Cierra los ojos. Dormimos plácidamente. Una velada así, quiero repetirla muchas veces. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se que al menos con él, momentos como esos, no van a faltarme. Formamos un buen equipo. Y a los compañeros de equipo, hay que cuidarlos. En todos los sentidos...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nunca pensé que una proposición indente, terminaría haciendo de mi, una mujer tan decente...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-7090126226158575056?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-01T23:56:38.161+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://3.bp.blogspot.com/-AfKw_XuM9x8/TaodFHNpQ9I/AAAAAAAAAYo/AKumyxNAi6U/s72-c/Pool.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total></item><item><title>Feliz Cumpleaños T!!!</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/04/feliz-cumpleanos-t.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Mon, 25 Apr 2011 04:31:40 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-4794936346920105153</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/Sv6BajR-liI/AAAAAAAAASg/vhqzuoicH1o/s1600/Los+tacones+rojos+blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="224" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/Sv6BajR-liI/AAAAAAAAASg/vhqzuoicH1o/s320/Los+tacones+rojos+blog.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;I'm Adiccted to love&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #cc0000; font-size: large;"&gt;Q&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;uerido diario,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy me he despertado más radiante de lo que lo hago últimamente. Como comprenderás, no todos los días se cumplen años. Ni tampoco todos los días celebras algo tan importante como que sigues aprendiendo a vivir, a amar y por supuesto, a equivocarte. Esto te hace ver que sigues teniendo oportunidades.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este año ha sido especial. Haciendo un balance, creo que todo ha sido para mejor. En el camino se van quedando personas, otras nos dejan, y muchas otras se asoman impacientes con ganas de conocerte. Y ultimamente he conocido personas que merecen la pena, tanto que hoy no he podido parar de sonreír al ver la cantidad de hombres (y de mujeres, of course) que saben de mi existencia y se acuerdan de un día tan importante para mi. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevo celebrando mi cumpleaños prácticamente desde mediados de semana. Y me congratulo de ver que a pesar de que los años no pasan en vano, sigo siendo igual (o más) de atractiva que antes y eso, por supuesto, es una dosis de autoestima que no está pagada por nada en el mundo. ¿Quién no ha soñado alguna vez con que un cuerpo de bomberos le felicite? ¿Quién no ha soñado alguna vez con salir con tantos hombres en una noche, ser invitada a copas y encima, saber que harían cualquier cosa que les pidieras? ¿Y que te regalen la luna? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todavía me queda mucho día por delante y no paro de contestar mensajes y recibir llamadas. Ni en mis sueños más profundos, hubiera imaginado un cumpleaños tan especial como este. Y sí, claro que se que habrá algún que otro hombre por ahí perdido, siguiendome la pista (o varios, que ya se sabe), pero es que, como comprenderán, y eso se aprende con el tiempo, una deja huella allá por donde va. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede que mi ego no quepa en este diario ahora, pero es que, ¿acaso importa? Yo me quedo con los momentos importantes que he vivido y con los que me queda por vivir. Y por supuesto, a mis seguidores, amantes, amigos y conocidos, a todos aquellos que han soñado, sueña o soñarán algún día conmigo, a todos los que me miran con deseo, a los que tontean conmigo, a los que no podrán tenerme nunca, a los que me tendrán alguna vez y a los que me tuvieron pero no estuvieron a la altura, a todos ellos, les debo en parte la mujer que soy hoy.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soplaré las velas, pediré mil deseos. ¿El más importante de ellos? Que el sol siga saliendo cada día con la misma intensidad. Porque esta chica rubia de ojos marrones, adicta a los zapatos, a la moda, a las compras, a las salidas nocturnas, a los cuerpos masculinos de diferentes "cuerpos", apasionada de la velocidad y por supuesto, a ser feliz, ha decidido desde este mismo momento, que la nueva T ya lo es en todo su esplendor. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Tempus Fugit. Carpe Diem" &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y mis aventuras... Sólo de pensar la cantidad de cosas buenas que nos quedan por vivir, estoy deseando empezar a saborearlas ya! Y por supuesto, las pienso compartir con &lt;a href="mailto:tod@s"&gt;tod@s&lt;/a&gt;!!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Besos!!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;T.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-4794936346920105153?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-04-25T12:31:40.916+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://1.bp.blogspot.com/_TEuz52mrJ3Y/Sv6BajR-liI/AAAAAAAAASg/vhqzuoicH1o/s72-c/Los+tacones+rojos+blog.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">4</thr:total></item><item><title>Esos primeros besos...</title><link>http://diariodelostaconesrojos.blogspot.com/2011/04/esos-primeros-besos.html</link><author>noreply@blogger.com (Los Tacones Rojos)</author><pubDate>Mon, 11 Apr 2011 02:36:57 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-16300085.post-8824723119295308674</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/--8DKkSpNL98/TWfIqrXHl2I/AAAAAAAAAYM/nqc77s1543Q/s1600/blog+tacones+rojos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" l6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/--8DKkSpNL98/TWfIqrXHl2I/AAAAAAAAAYM/nqc77s1543Q/s400/blog+tacones+rojos.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;-¿Qué hacemos ahora? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;-Algo surgirá.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Alguien ha olvidado alguna vez a quién dio su primer beso? Creo que no. Y lo mejor de todo es que no sabemos cuál será el último. Y tampoco, a quién se lo daremos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi primer beso fue hace muchos años jugando al famoso juego de la botella. Era el cumpleaños de un amigo y estábamos allí todos haciendo un perfecto circulo, pensando a quién le daríamos ese beso en el caso de que nos tocara la suerte de poder dárselo. Los primeros besos siempre son inocentes, llenos de magia, de sentimiento y de un amor entrañable. Ese nerviosismos, esas películas que tanto se han visto, las revistas que se han leído y las opiniones que se han pedido a aquellas que siempre han sido más adelantadas. Pero ese día llega y es un juego. Una vez escuché que &lt;em&gt;"ese será el beso por el que medirás el resto de los que te den". &lt;/em&gt;No, creo que no. Porque con un vecino en el patio de su casa, con el resto de las amigas mirando, no creo que sea el mejor para comparar. Efectivamente, puedes apuntar en el diario tu primer beso, pero no, no te has hecho una experta, como pensabas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego viene ese primer novio, con el que vas de la mano, con el que te crees cuentos y fantasías (de las películas que ves, te montas la tuya propia) y piensas que ese es el culmen de la felicidad mientras el resto de tus amigas te envidian por llevar ese bonito complemento los viernes de tu brazo, y no tener nada más que su nombre en la boca. Y entonces conoces ese beso con lengua (que parece ser todo un grado digno de la amante más perfecta) y ya te piensas que has conocido el&amp;nbsp;kamasutra de las artes amatorias. Y si a eso le incluimos que de forma casual (o al menos eso te creías tu) su mano ha rozado tu incipiente pecho, ya crees que puedes poner un consultorio sentimental para ayudar a las pobres que no han conseguido ni que un chico les diga "hola".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero vas creciendo y ese beso adquieren un grado mayor de habilidad. Y te das cuenta de que no todos los besos son iguales y no todos los hombres besan de la misma manera. Y con el chico con el que estás, te enseña otros besos, te pone a cien cuando te da unos mordisquitos en el cuello y va bajando lentamente hacia el pecho y con su lengua toca tus pezones erectos frutos de la excitación (y descubres que eso es posible). Entonces, te das cuenta de que no sabías ni la mitad de lo que te pensabas que sabías. &lt;br /&gt;
Y cuando llegan los besos en el centro de tu cuerpo, su lengua haciendo movimientos circulares, jugando... Mejor me muerdo el labio, porque lo echo de menos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una amiga que se ha operado el pecho recientemente, está un poco triste. Dice que ha invertido mucho dinero en ello y que no las ha amortizado porque ninguno las ha tocado todavía. Y por mucha curiosidad que me despertara el saber lo que era&amp;nbsp;tocar un pecho operado, yo no estaba dispuesta a ser la primera en estrenarlas. &lt;br /&gt;
El caso es que hablando con ella me dijo que ya los hombres se saltan muchos pasos a la hora de "entrarle a una chica" y que echaba de menos que la besaran de forma apasionada y con amor, aunque no volviera a ver a ese tipo en su vida, pero que con un buen beso y con un poco de tiempo ella llegaba a sentir mucho más que con el acto sexual en si. Y creo que tiene toda la razón. Ya no se paran a calentar el ambiente, simplemente quieren rapidez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más curioso es que estando con un chico hace poco me&amp;nbsp;preguntó cuantos orgasmos había llegado a tener en cinco minutos. Le miré sorprendida esperando que fuera una broma, pero su cara de intriga me dijo que no, que era una pregunta de verdad. Le respondí que mientras estaba en la cama de lo que menos estaba pendiente era del reloj. ¿Alguien cronometra los orgasmos? Por lo visto él quería ostentar el record en conseguirle el mayor número de veces en llegar al climax a una chica. Y chicas, no es el primero que me lo pregunta. ¿Qué les pasa a los hombres?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hombres se están dejando mucho en el camino. Así no consiguen gran cosa de nosotras, a no ser que tengamos un calentamiento previo, porque nos va eso de jugar un poquito. No es que seamos una románticas empedernidas (bueno, yo un poco, pero ya me estoy quitando), pero si vais a estar con nosotras, hacernos disfrutar y no seáis egoístas. El sexo es cosa de dos. O de tres (si hacéis un trío). Con todos los chicos con los que he podido hablar sobre el tema (y creanme, son muchos), todos decían que si hacían disfrutar a la chica, ellos disfrutaban mucho porque era la gran satisfacción de saber que estaban haciéndolo bien. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pienso que no hay mejor forma de empezar una buena sesión que con un buen beso. Todos tenemos ese instinto y aprendemos con práctica, pero cada persona te inspira una forma diferente de besar. A mi me encantan los besos cortos, pausados, donde el solo roce de los labios ya electrice tu piel. Atrapar con los labios el labio del chico, rozar sutilmente con la lengua, jugar un poco, abrir con sutileza la boca para acoger en ella la lengua de él. Es una danza donde todos los elementos se sincronizan. &lt;br /&gt;
Los ojos cerrados, la manos que empiecen por la cabeza, agarrando la nuca, coger su cara con ambas manos, haciéndole así partícipe de dicho ritual. Aferrarte a su espalda en un intento de hacerlo tuyo, bajar con ellas hasta la cintura como si de un baile se tratara. Y seguir jugando con la boca, incansable buscadora de mágicos lugares. Depositar en el cuello unos cuantos besos, succionando un poco. Coger un dedo y rodearlo con la lengua...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La imaginación es la gran directora de todo acto. Y esos primeros besos, son los que determinarán los pasos siguientes. Un buen beso es el principio de una gran velada. Me considero una adicta a los besos, a esa forma íntima de acercarte a la otra persona, de mostrarle que estás dispuesta a seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los besos en ambos cuerpos desnudos, en cada pliegue de la piel es un punto más a la hora de llegar al éxtasis. Ellos son un preludio digno de una obra maestra. Acompañados de unas palabras ardientes susurradas en el oído, de una manos habilidosas que sepan recorrer cada poro, una luz tenue, una suave música de fondo y todo el tiempo del mundo. No pido más, teniendo siempre que al hacer disfrutar también se disfruta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo y la confianza con la otra persona se consiguen auténticos orgasmos de película. Como todo, requiere técnica y practicar asiduamente. ¿Por qué no intercalamos una velada programada con uno de estos espontáneo? La imaginación y las ganas de disfrutar son la clave para repetir una y otra vez. &lt;br /&gt;
La sincronización de dos cuerpos que van al compás, los gemidos que avisan que se está llegando y el beso final, con el que se culmina la sesión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no dejen de besar. Los besos son adictivos y como les digo a mis chicos &lt;em&gt;"En un beso sabrás todo lo que he callado". &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16300085-8824723119295308674?l=diariodelostaconesrojos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-04-11T10:36:57.301+01:00</app:edited><media:thumbnail url="http://2.bp.blogspot.com/--8DKkSpNL98/TWfIqrXHl2I/AAAAAAAAAYM/nqc77s1543Q/s72-c/blog+tacones+rojos.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total></item><media:rating>nonadult</media:rating></channel></rss>

