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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0"><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805</id><updated>2009-06-14T06:14:19.800+01:00</updated><title type="text">Ecce Homo</title><subtitle type="html" /><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>197</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><logo>http://www.feedburner.com/fb/images/pub/fb_pwrd.gif</logo><link rel="self" href="http://feeds.feedburner.com/EcceHomo" type="application/atom+xml" /><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-3654062969337185768</id><published>2008-12-04T12:58:00.004Z</published><updated>2008-12-04T14:29:29.171Z</updated><title type="text" /><content type="html">&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_0cacWzpavRs/STfWbULCdZI/AAAAAAAAAF8/-TF0pjDsXjQ/s1600-h/cerrado+%28Small%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 239px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_0cacWzpavRs/STfWbULCdZI/AAAAAAAAAF8/-TF0pjDsXjQ/s320/cerrado+%28Small%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5275921253247645074" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por un tiempo indefinido aunque no &lt;span style="font-style: italic;"&gt;in perpetuum&lt;/span&gt; este blog permanecerá cerrado. Últimamente no me sobra el tiempo y me he visto obligado a establecer prioridades: la novela es ahora una de ellas y, lamentablemente, se sitúa un escalón por encima del blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, ya sé que quizás esta noticia les haga sentir que les pongo en segundo plano, por debajo de un puñado de palabritas con sobrada carga egocéntrica, y quizás tengan razón. Pero como supongo ya sabrán a veces no queda más remedio que despedir a los amigos y encerrarse en la habitación para terminar lo que uno tiene que terminar. Este es mi caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplemente les dejo en el bar con sus charlitas cotidianas mientras yo me voy a estudiar el maldito examen de Literatura que me ha quedado para septiembre, en cuanto apruebe vuelvo. Entonces seguiremos donde lo hemos dejado o, si se diera el caso, ya me adaptaré yo a la nueva conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy absolutamente seguro de que sabrán comprenderme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo,&lt;br /&gt;Jacobo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nos vemos dentro de un centenar de páginas. Cuídense.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-3654062969337185768?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/9JuJFXJGcPA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/3654062969337185768/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=3654062969337185768&amp;isPopup=true" title="57 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3654062969337185768" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3654062969337185768" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/9JuJFXJGcPA/por-un-tiempo-indefinido-aunque-no-in.html" title="" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_0cacWzpavRs/STfWbULCdZI/AAAAAAAAAF8/-TF0pjDsXjQ/s72-c/cerrado+%28Small%29.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">57</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/12/por-un-tiempo-indefinido-aunque-no-in.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-5014302364851434946</id><published>2008-11-17T22:35:00.005Z</published><updated>2008-11-17T23:34:53.402Z</updated><title type="text">Conclusionando.</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando hice el Bito test no tenía ni la más remota idea de cuán interesantes iban a ser los resultados del mismo. Surgió como respuesta a un bloqueo mental, a una falta de inspiración, a unas ganas de actualizar pero sin tener nada en las manos, y me he encontrado no sólo con mi reflejo en vuestras pupilas sino también con algunos de vuestros gustos, manías y miedos. Y es que es evidente que cuando imaginamos sobre los demás realmente nos estamos proyectando nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;74 personas han rellenado el cuestionario, de las cuales, y esto es quizás de lo más interesante, más de la mitad no son en la actualidad comentaristas del blog. Algunas lo fueron tiempo atrás, a las que por cierto me he alegrado de descubrir pues las consideraba desaparecidas, y otras no sé de dónde vienen ni cuánto tiempo llevan espiando por su rendija de anonimato Esto me hace pensar que Ecce Homo es una página que cuenta con muchos más espíritus invisibles que con seres vivos con voz y opinión, lo cual no tengo muy claro si me gusta más o menos. Quizás en realidad me importe poco y simplemente me sorprenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De estas 74 sólo &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"Mi padre"&lt;/span&gt; ha conseguido el 100%. Bien podría ser mi progenitor, claro, pero permítanme que lo dude. Intuyo que este encuestado ha hecho trampas, como varios de vosotros, que ansiosos por cazarme en un renuncio y obligarme a escribir un post que seguramente me pondría las cosas muy difíciles, habéis repetido el test utilizando distintos nombres (excepto uno que repitió con su mismo nombre y aun así sólo alcanzó el 90%). Este hecho me ha resultado curioso, pues al fin y al cabo aquí no se regalaba nada, así que insisto en achacarlo a que, cabrones, queríais hacerme escribir algo verdaderamente puñetero e intimo. Está bien. Quizás también yo hubiera hecho lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, he descubierto que la mayoría de vosotros odiáis las Coles de Bruselas, teméis los Espejos enfrentados, no probaríais la Heroína y consideráis que este tipo de test son dignos de un tipo egocéntrico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi todos sabíais que soy zurdo, aunque algunos no teníais muy claro si realmente soy ambidiestro. Ni lo uno ni lo otro, sino ambos. Era una pregunta con trampa: en ella pregunto con cuál escribo, y escribir sólo lo hago con la zurda. Todo lo demás, sí, es cierto, lo hago con las dos.&lt;br /&gt;También suponíais que no había hecho la selectividad, cosa que me ha extrañado, pues en más de un post comento que yo fui de los pocos agraciados cuya selectividad le subió la media del C.O.U. - por otro lado ya bastante alta - y que soy de los poquitos que saben que a los empollones una vez terminado el dichoso examen se les llama para otro, esta vez a modo de concurso en el que jugarán por una beca en la Universidad Autónoma. Yo no jugué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco he entendido porqué la gran mayoría consideraba que soy el hermano pequeño, cuando he hablado, en al menos una decena de post de mi hermano pequeño o mi hermana mayor.  Así como el tema de mis cicatrices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo de las chirimollas, amigos, hay un post que habla justamente de esta rareza mía que supongo terminará por convertirme en un pobre psicópata que se pajea frente al espejo mientras zampa ese dulce fruto justo antes de irse a cazar viejecitas con cuyas pieles construir una chirimolla gigante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Conclusiones? pues que por mucho tiempo que llevemos leyéndonos unos a otros realmente no nos conocemos. En los blogs uno plasma sus pensamientos o vivencias más íntimas, más cómicas, o más cotidianas pero deja a un lado lo que en esencia es. Eso que quizás a todos nos haga únicos, y que no es nuestra alma más pura o nuestros recuerdos más personales, sino esas pequeñas rarezas, taras, manías o anécdotas que componen nuestra persona, que son marca inequívoca de lo que somos, de lo que hacemos o hicimos, y que explican, en clave de chiste quizás, todo nuestro interior. Mi pánico a las vacas es mucho más Jacoboso que los doscientos post que hay aquí sobre mis reflexiones filosóficas, políticas o sentimentales. Mis cicatrices componen mi verdadero rostro, ese que alguna vez describí y ustedes sólo imaginan, inventan, o ni siquiera eso. Mi odio por el melón es hartamente conocido por los más allegados, hasta el punto que no les es posible ver un melón sin recordar mi repulsiva cara de asco sólo con oír su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos, y ya termino, verdaderos desconocidos. Gente de la que aun sabiendo sus más guarros secretos seríamos incapaces de reconocer por la calle. E imagino que esto se debe a que el Yo no es en realidad lo que pensamos o sentimos, sino lo que vivimos y experimentamos. Nuestras reflexiones no son más que una serie de conclusiones que, lejos de presentarnos, tan sólo evidencian cómo funciona nuestro cerebro. Nuestras palabras son simplemente el eco pasado, una mínima porción de nosotros, pues nuestro Ser refleja verdaderamente en nuestros actos, en nuestras espontaneidades, en el humor que te levanta cada mañana, en la respuesta rápida que das a un chiste, en la forma de caminar, de quedarte dormido en el sofá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mundo de palabras es entonces un mundo de mitad de un cuarto. No es nada más que aire, sonidos o dibujitos que no reflejan una realidad, sino la subjetividad de aquel que escribe y aquel que lee. Así, por lo tanto, ninguno de vosotros conoce a Jacobo y es más, el Jacobo que cada uno cree ver es radicalmente distinto al de todos los demás, dejándome a mí, al ser real que ahora mismo escribe frente a su ordenador, convertido en un personaje en vuestras mentes, en mis letras. Alguien que desaparecerá en cuanto pulséis el botón de salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie. Sólo un puñado de palabras que en seguida se llevará el viento. O el olvido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-5014302364851434946?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/qVXXY2xOEeg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/5014302364851434946/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=5014302364851434946&amp;isPopup=true" title="42 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/5014302364851434946" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/5014302364851434946" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/qVXXY2xOEeg/conclusionando.html" title="Conclusionando." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">42</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/11/conclusionando.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-2172718833641083391</id><published>2008-11-06T23:15:00.003Z</published><updated>2008-11-06T23:22:46.987Z</updated><title type="text">Bito Test</title><content type="html">¿Cuánto sabes de Bito? Compruébalo con este rápido, estúpido e insulso &lt;a href="http://www02.quizyourfriends.com/take-quiz.php?id=0811061747186468&amp;amp;a=1&amp;amp;&amp;amp;"&gt;TEST&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aquellos que consigan el 100% tendrán derecho a pedirme cualquier tipo de post, y yo el deber de publicarlo antes del 2015.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Suerte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NOTA PERSONAL:&lt;/span&gt; &lt;a href="http://marvelisaboh.blogspot.com"&gt;Isaboh&lt;/a&gt;... sé que juegas con ventaja (por favor, por favor pídeme un post facilito)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-2172718833641083391?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/F32xqpTeNrA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/2172718833641083391/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=2172718833641083391&amp;isPopup=true" title="36 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2172718833641083391" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2172718833641083391" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/F32xqpTeNrA/bito-test.html" title="Bito Test" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">36</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/11/bito-test.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-7274543701964615698</id><published>2008-11-01T11:22:00.011Z</published><updated>2008-11-01T12:25:40.485Z</updated><title type="text">Puto Windows</title><content type="html">&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_0cacWzpavRs/SQxETdkCWqI/AAAAAAAAAF0/xrSULh9Spj4/s1600-h/mac+muerto"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 255px; height: 246px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_0cacWzpavRs/SQxETdkCWqI/AAAAAAAAAF0/xrSULh9Spj4/s320/mac+muerto" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263657165633247906" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Q&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;ueridos niños y niñas, en este post voy a enseñaros como cargaros un IMAC de última generación en tres  cómodos pasos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1&lt;/span&gt;. Dejaros convencer para instalar Windows en el Mac como un programa más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2&lt;/span&gt;. Meter el cd de Windows tras haber hecho una partición en el disco duro de vuestro Mac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3&lt;/span&gt;. Dejaros los putos dedos tratando de que el Mac vuelva a encenderse. No lo conseguiréis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desesperado me hallo. Cuatro meses de ordenador, ni un mísero problema y ha sido introducir Windows para que el Mac esté aparentemente muerto. El lunes me veo obligado a bajar a Barcelona rezando por su reanimación y porque un enorme meteorito caiga en el cuartel base de Microsoft. Eso me pasa por ser tan estúpido, por dejar que me engañaran con promesas de Emule y AutoCad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero sabéis que es lo más curioso de todo? que nunca llegué a instalarlo, simplemente hice la partición, metí el cd y... ¡alehop! Mac murió. Lo que yo siempre digo, el puto sistema de Bill Gates es un virus en sí mismo. Pena de muerte para ese hombre y para su invento del demonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos mal, menos mal, que todavía conservo el portátil con el borrador de la novela dentro. De lo contrario creo que ya hubiera saltado por el balcón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;P.D. Para el que no se haya enterado de nada: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;Metí gasóleo 98 en un coche de motor diésel y arranqué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-7274543701964615698?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/USLB95dWoKE" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/7274543701964615698/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=7274543701964615698&amp;isPopup=true" title="55 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/7274543701964615698" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/7274543701964615698" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/USLB95dWoKE/puto-windows.html" title="Puto Windows" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_0cacWzpavRs/SQxETdkCWqI/AAAAAAAAAF0/xrSULh9Spj4/s72-c/mac+muerto" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">55</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/11/puto-windows.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-966194564830065716</id><published>2008-10-29T22:51:00.006Z</published><updated>2008-10-29T23:21:16.189Z</updated><title type="text">Efemérides</title><content type="html">&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tal día como hoy de hace tres años escribí:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Condenado vouyer&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Yo nunca serví para vivir, y esa es la puta verdad. Pasé tanto tiempo observando cómo lo hacían los demás  que se me olvidó aprenderlo, o puede que simplemente no naciera con esa cualidad y mi lugar en la vida se sitúe detrás de las gradas; desde donde se divisa la plaza pero no se accede a ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Es algo que viene conmigo desde mi más tierna infancia, cuando los niños en el recreo jugaban al fútbol y yo les observaba por la ventana. A veces algún profesor o amigo venían a invitarme a jugar y yo, por lo general, declinaba la oferta molesto porque habían interrumpido mi deleitosa contemplación: el estudio de esos muchachos jubilosos que solo pensaban en meter goles, en ganar la tanda, y por lo tanto ajenos al sol del mediodía que les iluminaba, a los pájaros que volaban sobre sus cabezas unificando los trinos  con los gritos, al tiempo que pasaba pero aún no les tocaba, al viejo que les sonreía con ojos infantiles... Ajenos a todo aquello de lo que YO sí era consciente y que me resultaba tan extraordinariamente hermoso que me superaba. Recuerdo haber llorado algún día allí arriba, embriagado por la belleza del momento, incapaz de comprender porqué el mundo no se detenía en ese instante para que aquella imagen quedase grabada en la eternidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Luego pasaron los años y yo  también jugué a vivir.  Me dejé confundir entre el barullo de lo presente y lo concreto como si fuera uno más, a sabiendas de que no lo era. Quise dejarme llevar por los placeres, por las sensaciones puras, por lo experimentado y lo probado, mas no siempre lo conseguí, o mejor casi nunca. Porque parecía habitar dentro de una urna de cristal que si bien me permitía inmiscuirme con los hechos éstos nunca llegaban a tocarme, a darme de pleno. Porque realmente yo no estaba allí, me encontraba en algún rincón de aquel cuerpo grandullón que se movía como perfecto autómata mientras todo seguía siendo analizado por mí: ese pobre encarcelado voyeur que vivía de las sensaciones de los otros, adueñándose de ellas, para formar así su propia historia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Quizás por eso a veces tuve miedo, o me sentí solo, atrapado, atado, paralizado, apartado, discriminado, perdido. Realmente a ratos fui un jodido tullido, un pobre descapacitado que parecía poseer un lindo don con ánimo de lucro, pues no eran gratuitos sus servicios y allá donde daba, luego quitaba. Mi regalo fue poder imaginar e intuir de la vida hasta sus misterios, desarrollar la calma y los ojos del profesional espectador, pero mi castigo fue no poder disfrutarla y gozarla a ojos ciegos. Esa parte me la perdí, a a pesar de saber describirla con detalle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Qué tontería, conocer perfectamente el perfume de la rosa y no poder olerlo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-966194564830065716?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/UMwol36mj-Y" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/966194564830065716/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=966194564830065716&amp;isPopup=true" title="33 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/966194564830065716" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/966194564830065716" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/UMwol36mj-Y/efmerides.html" title="Efemérides" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">33</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/efmerides.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-2710707050219023727</id><published>2008-10-27T17:30:00.009Z</published><updated>2008-10-27T21:08:33.608Z</updated><title type="text">El caso del vecino de arriba</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El viernes por la noche, cuando Bito regresa a su casa, descubre un enorme charco de agua en el suelo del cuarto de baño. No tiene que investigar mucho para saber de dónde proviene, puesto que no era la primera vez que ocurre: del piso de arriba, concretamente del 2ºB.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vecino es un viejo septuagenario que entre sus costumbres tiene la de caminar con tacones de señora a las tantas de la madrugada, fumar durante el día para poder toser durante toda la noche, y jamás vaciar el agua de la bañera una vez finalizado su aseo mensual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bito ya sabe lo que vendrá a continuación: subirá a regañarle, el viejo pondrá cara de perro inocente y apaleado pidiendo disculpas tan repetidamente que en seguida Bito se sentirá como un canalla por acosar a un pobre anciano, y justo cuando peor se sienta el viejo aprovechará para pedirle, por favor, que quite el tapón de la bañera, pues su espalda le duele a horrores incluso con ese pequeño movimiento. Así que de nuevo tendrá que meter el brazo en el agua sucia, verdosa y fría para desatascar la bañera cortando de esta forma la enorme gotera que ahora, mientras se desabrocha la chaqueta, sigue encharcando el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspira y tras dejar la mochila sobre la cama sube las escaleras hacia el piso de arriba. Al llegar al rellano descubre que la puerta de su vecino está entre abierta, y que ninguna luz parece provenir de su interior. Pulsa el timbre varias veces, pero no escucha ningún riudo dentro. Entonces comienza a llamarle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señor Maideu, señor Maideu - grita, pero no obtiene respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jacobo mira a su alrededor preguntándose si sería mejor bajar para volver dentro de un rato, o entrar a comprobar que al anciano no le haya ocurrido nada malo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Si quieres que Bito vuelva a su casa&lt;br /&gt;pulsa &lt;a href="http://elijasupropiaaventura5.blogspot.com/2008/10/bito-vuelve-casa.html"&gt;aquí.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Si quieres que Bito entre en el piso del viejo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;pulsa &lt;a href="http://elijasupropiaaventura1.blogspot.com/2008/10/bito-entra-en-el-piso-del-viejo.html"&gt;aquí.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-2710707050219023727?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/BRlTGwERtFY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/2710707050219023727/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=2710707050219023727&amp;isPopup=true" title="45 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2710707050219023727" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2710707050219023727" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/BRlTGwERtFY/el-caso-del-vecino-de-arriba.html" title="El caso del vecino de arriba" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">45</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/el-caso-del-vecino-de-arriba.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-2693265540195074435</id><published>2008-10-22T22:45:00.003+01:00</published><updated>2008-10-22T23:51:07.879+01:00</updated><title type="text">Jacobeces.</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba leyendo hoy un artículo en el periodico cuando me sorprendo con la descripción de hombre entre cuyas virtudes estaba la de poseer un culo tipo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Clooney"&lt;/span&gt;, así, sin más datos, como si esa sola palabra, que es realmente un apellido, fuese ya un adjetivo consumado y por lo tanto altamente descriptivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detengo mi lectura para preguntarme cómo demonios es el trasero &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Clooney"&lt;/span&gt;, y al final resuelvo que sin haber visto ninguno antes no puedo imaginarlo. Pues en ningún momento aclaran si se trata de uno alto, bajo, prieto, fofo, pequeño, grande, carnoso o huesudo, sino simplemente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Clooney"&lt;/span&gt;.  El trasero de este señor ha de ser tan peculiar que ha formado un prototipo por sí mismo, sin necesidad de ser comparado o equiparado con otros. Tiene por lo tanto cualidades únicas, siendo el molde perfecto con el que muchos otros serán rasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo ni la más remota idea de si Mr. Clooney sabe que su apellido es ahora un epíteto y que quizás, cuando él pase a la historia, los hijos de los hijos de nuestros hijos lo continúen utilizando como sinónimo de trasero perfecto. Ya saben, como si en algún momento del pasado hubiera existido un tal Mr. Respingón. Si lo sabe ha de estar, cuanto menos, halagado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí también me gustaría que alguna de mis habilidades crease un término nuevo. O quizás, siendo presuntuoso, una doctrina. Por ejemplo, el Jacobismo, que estaría constituida por aquellos que cometen Jacobeces. Qué mejor manera de dejar legado que la de dar nombre a una acción, situación, forma o realidad que antes de tu llegada era dispersa, plural, variable o confusa. Concretizar, acaparar una serie de hechos como si hubieras sido su creador. Qué forma de inmortalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le he estado dando vueltas al asunto, no se crean. Buscando algún tipo de característica propiamente mía y de nadie más. Algo que identificándose conmigo pudiese ser también aplicable a otras personas o cosas. Como por ejemplo una peculiar forma de meter la pata: "Joder tío, menuda jacobez". O quizás una forma un tanto brusca de decir las cosas: "bueno, vale, no hace falta que seas tan jacobo". Incluso, y para no dejar de soñar, un nuevo y excitante juego sexual: "¿te apetece jacobearme?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de aquí, y como comprenderán, uno puede ir con su ilusión a cualquier parte. Un tipo de mueble "jacobeo", un estilismo muy "jacobiano", un argumento propiamente "jacobista", una juerga "jacoba". E incluso podría entrar en frases con tanta suavidad que su significado fuese fácilmente comprensible: "hay que ser muy jacobo para hacer algo así". "El otro día íbamos mi colega y yo por un parque cuando nos encontramos con dos jacobitas que nos sonrieron desde un balcón". "Tu trabajo está jacobamente realizado". "Venga, salgamos, no vayamos a ajacobarnos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como veréis las posibilidades son infinitas. Pero hay una pega, y es la de que mi nombre es demasiado largo y gutural, lo que podría suponer un hándicap a la hora de hacerse un hueco en el idioma. Quizás entonces hayamos de acortarlo convirtiéndolo así en una preposición, sufijo o prefijo con significado propio. Para que me entiendan: "Es un niño moní-bito" o "eres tan bito-simpático" e incluso "presencié sucesos bito-normales".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jacobeando, que podría seguir, desde luego que podría, pero son las doce de la noche y he de levantarme a las siete para jacobear. Así que si no cierro ya el ordenador y me acuesto es posible que mañana me levante tan jacoboso que no me soporte ni mi propio reflejo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-2693265540195074435?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/XJoTVtangf8" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/2693265540195074435/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=2693265540195074435&amp;isPopup=true" title="42 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2693265540195074435" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2693265540195074435" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/XJoTVtangf8/jacobeces.html" title="Jacobeces." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">42</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/jacobeces.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-6059287408004684409</id><published>2008-10-20T13:04:00.007+01:00</published><updated>2008-10-20T16:19:41.659+01:00</updated><title type="text">Lapsus</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por una comilona de Camagrocs en mal estado terminé agonizando en la cama, sumido en un sufrimiento alucinatorio que me llevaba del infierno de las náuseas y los retortijones a los placeres mentales de espirales en movimiento o damas desnudas volando sobre mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando poco me faltaba para atrapar con la izquierda una de esas apetecibles aves un agujero negro se abrió en el techo de mi habitación. Al principio, todavía pequeño, creí que se trataba de una araña que habiendo surgido de la nada se quedaba inmóvil y tremolante, pero después, cuando aquella nada oscura se extendió hasta adquirir el tamaño de la boca de un pozo supe que me encontraba ante una puerta hacia otra dimensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignorando los calambres me puse en pie sobre la cama y levité hasta el agujero. Divisé luz al final del túnel - pues el agujero además de ancho era profundo - desde la cual provenía el suave aroma de un cigarrillo rubio recién encendido. Sin apenas pensarlo di un pequeño impulso con el tronco y metí la cabeza en el centro de la nada decidido a tirar por la borda mis seis años de abstinencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparecí en un dormitorio desordenado, sucio y mal iluminado por una bombilla de techo que no debía de ser de muy buena calidad. Traté de moverme, y al no lograrlo descubrí que no había conseguido pasar más que la cabeza, y, lo más sorprendente de todo, ésta asomaba entre páginas de un libro abierto como si en vez de un hombre me tratara de uno de esos desplegables que surgen de los libros infantiles. Mas lejos de darle importancia a este hecho recorrí con la vista la estancia ofuscado en encontrar el tabaco rubio que como las baldosas amarillas de Dorothy me había guiado hasta aquel lugar. Entonces fue cuando me percaté en la mujer que, de espaldas a mí, fumaba mirando por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dame uno - le dije.&lt;br /&gt;- Tú no deberías de estar aquí - me contestó.&lt;br /&gt;- Dame uno - insistí.&lt;br /&gt;- Además, no fumas - y tras decir esto se giró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera quien fuese no la había visto en mi vida, pues su rostro demasiado común no me era en absoluto familiar. Algo mayor que yo, posiblemente entrada ya en la quinta década de su vida, tenía el pelo oscuro recogido en un moño y uno ojos tristones, marrones y vivos que me miraban a través de unas gafas sin montura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vuelve al libro, Bito - me ordenó.&lt;br /&gt;Yo, que de pronto parecía haber olvidado mis ansias por fumar , miraba ahora a mi alrededor y cientos de preguntas se agolpaban en mi mente. ¿Dónde estaba? ¿de quién era esa habitación? ¿por qué surgía yo de entre las páginas de un libro? ¿quién era aquella mujer? ¿por qué narices sabía mi nombre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y tú quién eres? - le pregunté curioso.&lt;br /&gt;- De nada te sirve saberlo. Vuelve al libro - repitió.&lt;br /&gt;- ¿Y dónde estoy? ¿qué hago aquí?&lt;br /&gt;La mujer suspiró cansada. Dio una última calada al cigarro y lo apagó sobre el cenicero que estaba a mi derecha, al acercarlo sentí el calor de la combustión enrojecer mis orejas.&lt;br /&gt;- Preguntas demasiado - respondió sentándose en la silla - siempre has preguntado demasiado.&lt;br /&gt;Y sin añadir nada más puso una nueva hoja en una fea máquina de escribir y comenzó a teclear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué haces? - pregunté molesto por su descortesía.&lt;br /&gt;- Te mando de vuelta a casa.&lt;br /&gt;- ¿Cómo? - pregunté. Imaginando que aquella Olivetti era realmente una especie de nave transdimensional con la que atravesar los diversos océanos de la subjetividad.&lt;br /&gt;- Escribiéndolo, Jacobo. Simplemente lo escribiré y tú volverás a tu cama como por arte de magia.&lt;br /&gt;- ¿Quieres decir que ese aparato hace realidad todo lo que escribes?&lt;br /&gt;- Exacto. Algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y acto seguido, antes de que pudiera darme cuenta, estaba de nuevo tumbado en mi cama bajo los enormes pechos de una hawaiana que cantaba una canción melancólica. Incapaz de rechazar unas carnes tan tersas y fáciles decidí no pensar en lo ocurrido y aplazarlo para más tarde, para cuando la sobredosis de las setas se me hubiera pasado y las bellas visiones no fueran más que un recuerdo onírico que se desdibuja con la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me levanté vomitando, y mientras veía los sucios tropezones resbalar por la loza del váter recordé a aquella extraña mujer y su extraña habitación. Sé, de seguro sé, que debería estar dándome cuenta de algo importante, que debería encontrar un significado a aquel lapsus de mi realidad, pero por alguna estúpida razón no consigo verlo. Es como si me faltara un sentido para lograrlo, como si teniendo entre mis manos la más sencilla receta de la inmortalidad fuese un analfabeto. Incapaz de interpretar. De resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién sabe. Quizás no sea tan importante. Quizás es mejor no saberlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-6059287408004684409?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/IkbUiiY45u8" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/6059287408004684409/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=6059287408004684409&amp;isPopup=true" title="51 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/6059287408004684409" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/6059287408004684409" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/IkbUiiY45u8/lapsus.html" title="Lapsus" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">51</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/lapsus.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-380496007635001442</id><published>2008-10-16T14:39:00.008+01:00</published><updated>2008-10-16T23:13:36.176+01:00</updated><title type="text">Pet cementery</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El primero de todos no tenía nombre, no tuvimos tiempo de ponérselo. Lo trajo mi madre del mercado para que mi hermana y yo disfrutásemos de la instructiva compañía animal en nuestro sexto piso en pleno centro de Madrid. Era de color azul. Un pollito. Comenzó  mi hermana cuando le partió un dedo con la puerta de la cocina, continuó mi madre torciéndole un ala mientras le curaba, y di yo el golpe de gracia retorciéndole el cuello mientras miraba  tranquilamente los dibujos. En la misma caja que llegó fue enterrado solamente dos horas después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las siguientes fueron un par de tortugas. Si tuvieron nombre no lo recuerdo, tampoco las hacíamos demasiado caso, pues la alegría inicial del regalo se desvaneció al comprobar que los bichos esos no hacían nada. Comer, caminar muy despacio y mirarnos a través del cristal de su jaula. La más grande se fue por el váter como colofón a un estupendo truco de magia que mi hermano pequeño había ideado, la segunda cayó por la ventana semanas después cuando yo decidí convertirme en domador. No creo que lo lamentara. Posiblemente cerré la ventana y salí corriendo a jugar a los Playmobil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después llegaron varios gorriones. Los más afortunados aprendían a volar y escapaban a la mínima oportunidad, los más desgraciados morían olvidados en un armario, ahogados en el cubo de fregar, ahorcados con la cuerda de la cortina o consumidos por alguna extraña enfermedad a la que mi madre siempre denominaba "viruela".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzada ya la moda de los pájaros nos dio entonces por los periquitos. Nos estrenamos con Garrasplas, un macho arisco y gritón que incapaz de soportar el adiestramiento de la familia B. Navarro cogió las de Villadiego una fría mañana de febrero poco después de la ducha que semanalmente le daba mi madre bajo el grifo, y justo antes de la clase de vuelo nocturno en mi habitación (con persianas bajadas a cal y canto). Le sustituyó Jacinta, un ave cariñosa, cantarina y dócil que pronto se ganó nuestro corazón. Jamás piso la jaula, dormía en un nido que se había hecho en las cortinas de la cocina y comía junto a nosotros en su lado de la mesa. Le corté la cabeza. Sin querer. Con la ventana. Lloramos todos amargamente hasta las seis de la tarde, hora en la que la familia salió unida y de luto a comprar un par de hámsteres con el que consolar nuestra pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mala idea. Eran aburridos, sucios, feos y tenían hijos cada dos por tres. Cuando una de sus crías casi arrancó de un bocado el dedo de mi hermano - con razones de sobra para actuar así - mi padre anunció que los putos ratones se iban a vivir al campo. Creo que en esta ocasión tampoco protestamos. Estábamos todos hasta las narices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juramos no volver a tener una mascota, pero poco después a mí me regalaron otro pollito que con cariño y un poco de raciocinio materno se hizo gallo. Lo llevamos a una granja donde lo cuidarían, mimarían y sería feliz hasta el fin de sus días. Que imagino no pasarían de la navidad de ese mismo año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por fin, absolutamente convencidos de que ya estábamos preparados para una mascota de verdad nos aventuramos con el perro. Un precioso Samoyedo vago y gordo que jamás aprendió a correr en linea recta. Obsesionado por la comida estuvo al borde de la muerte en varias ocasiones pero consiguió salir adelante nadie supo jamás cómo. Finalmente, se lo llevó un silencioso cáncer a la meritoria edad de 11 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fue el último. Pues para aquel entonces ni mi hermana ni yo vivíamos ya con mis padres, y mi hermano, adolescente, era apenas una seta que habitaba en algún rincón de su habitación y no quería más responsabilidades que la de mantener sin virus su nuevo ordenador. Así que no habiendo nadie para insistir no ha vuelto a entrar un animal en casa. De momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/www.peta.org"&gt;PETA&lt;/a&gt; todavía escribe una vez al año para agradecérnoslo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-380496007635001442?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/biCWllp7nsY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/380496007635001442/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=380496007635001442&amp;isPopup=true" title="39 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/380496007635001442" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/380496007635001442" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/biCWllp7nsY/pet-cementery.html" title="Pet cementery" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">39</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/pet-cementery.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-3212276189347696050</id><published>2008-10-13T11:31:00.014+01:00</published><updated>2008-10-13T18:06:58.282+01:00</updated><title type="text">Sobre los concursantes</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer por la noche, aburrido frente al televisor, me dio por pensar en cómo había cambiado la actitud de los concursantes televisivos en los últimos años. Cómo estos han pasado de ser una representación del espectador medio que sufría o disfrutaba junto a ellos a convertirse en pequeñas estrellas de las ondas venidos a más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, antes de que los realities llegarán a nuestra vida convirtiendo los concursos en una suerte de oposición para puestos de personajillos casposos, éstos no eran más que un divertimento y una forma a veces sencilla, a veces no tanto, de ganar regalos, viajes o dinero. Nunca fama. Así que los que se presentaban a jugar iban únicamente con el ánimo de la competición, y para ello se preparaban según las bases del programa. Lo terminaban con más o menos gloria, podían durar horas, semanas  o meses, e incluso alguno quedaba grabado en nuestra memoria de por vida tras haber demostrado ser más sabio que ninguno, más rápido que cualquiera o más gracioso que nadie. Pero hasta ahí. No se hacía carrera de ello. No se cambiaba el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;status&lt;/span&gt; después de arrasar en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Si lo sé no vengo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gentes normales y humildes que por un breve espacio de tiempo se convertían en nuestra efigie venciendo por todos a la Banca, que siempre trataba de confundirlos (nos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los participantes actuales, sabedores de que los concursos son ahora una vía rápida para alcanzar la Fama, no llegan a ellos con la intención de ganar lo apostado, sino de saltar a la palestra para hacerse un hueco en el abarrotado mundo de los famosillos y así vivir del cuento. O de la mierda. Y como estos programas han dejenerado ahora hasta ser un medio que no un fin, aquel que logra un lugar en uno de ellos es ya un ganador en sí, por lo que el juego ha perdido todo el sentido. Lo importante, una vez dentro, es dar la nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no se presentan como José Pérez de Vallecas, sino como "Pepeito Pe" de Madrid. Vienen con el ego subido por haber superado un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;casting&lt;/span&gt;, y pretenden que de primeras se les respete y se les rinda la pleitesía que cualquier famoso o artista merecen. No son ellos ya nuestra representación, sino nuestros ídolos. Bien lo dejan claro desde el primer momento. Por esa razón se les termina cogiendo asco con tanta facilidad que uno ansía que las cosas le vayan mal, que tropiecen, que pierdan, que les humillen o que salgan por la puerta de atrás. Que les devuelvan su condición de desconocidos, al fin y al cabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y justamente eso fue lo que sentí yo cuando anoche, mientras miraba aburrido el televisor, presencié avergonzado  como los participantes de cierto espacio de la Cuatro pisoteaban Rusia con un desprecio que jamás vi en Ana Gómez de Granada cuando correteaba sobre el tablero del juego de la Oca. Absolutamente convencidos de que lo único importante en aquel lugar es su paso por el mismo no dudan en insultar, humillar o despotricar contra los nativos del lugar, olvidando que son los mismos que les están dando alojamiento y comida sin pedir nada a cambio, únicamente con el deseo de ayudar, colaborar y sí, participar en el juego también, pero no en el de la fama, sino en el de la carrera. A punto estuve de escribir a los responsables del programa para pedirles que, por favor, cerrasen el chiringuito y expulsaran a aquella panda de canallas. Que les explicaran que no pueden tachar a los rusos de imbéciles, blandos o tercermundistas mientras que, ayudados por las cámaras, empujan las verjas de su casa exigiendo que les dejen pasar puesto que ellos son concursantes. CONCURSANTES, en mayúsculas. Pedirles que les amenazaran con dejarles realmente solos en aquel inhóspito lugar si volvían a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;casi agredir&lt;/span&gt; a aquel que les ofreció una mano en vez de dos. Seguro que otro gallo cantaría. A más de un puto gallito degollarían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, entre indignado y asqueado, no pude evitar recordar con cierta nostalgia la humildad de aquel tal Alberto que, demostrando en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Saber y Ganar"&lt;/span&gt; que sabía mucho más que una enciclopedia, apenas se ganó un merecido espacio en nuestra memoria. Algo que ni siquiera él habría podido imaginar. Y que ni siquiera habría pedido. No pude sino idealizar a aquellos hombres, mujeres o niños anónimos que iban a la tele a jugar atraídos sólo por los premios, no por las cámaras. Las putas cámaras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego es una verdadera lástima que los concursos de telerrealidad, ese género de concurso con tanto potencial, no sólo haya degenerado hasta convertirse en una cantera de patanes con esencia de circo romano, sino que sus sucios tentáculos hayan ensuciado a casi todos los demás (pues sería injusto la categórica generalización) arrebatándoles su puro y simple entretenimiento para convertirlos en un escaparate de venta-reventa y, con un poco de suerte, compra de basura. Pura y maloliente basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-3212276189347696050?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/HXNoADJTk4c" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/3212276189347696050/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=3212276189347696050&amp;isPopup=true" title="45 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3212276189347696050" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3212276189347696050" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/HXNoADJTk4c/sobre-los-concursos-de-telerrealidad.html" title="Sobre los concursantes" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">45</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/sobre-los-concursos-de-telerrealidad.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-5139029334211830704</id><published>2008-10-04T14:42:00.021+01:00</published><updated>2008-10-05T08:49:41.981+01:00</updated><title type="text">En primicia (de lectura sin compromisos)</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por aclamación popular &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(¡mentira! sólo fueron dos y uno de ellos hace semanas que no se pasa por este blog)&lt;/span&gt; colgaré hoy la primera página (de las veintipico) de la novela que está en construcción (y que a este paso llevará más tiempo que la Sagrada Familia). Huelga decir que esto no es más que el borrador, el tanteo, la primera escritura de las doscientas reescrituras que vendrán después. Algunos de vosotros ya sabéis algo de la historia, así que quizás los personajes os resulten conocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni que decir que se acepta todo tipo de opiniones y, sobre todo, críticas (de las buenas y las malas). Y por supuesto, nadie está obligado a leerlo, así que si eres lector asiduo de Ecce Homo pero de repente te encuentras con este tocho y te sientes en un compromiso, no te preocupes, sal otra vez tranquilamente y vuelve el lunes o el martes, cuando cuelgue algo menos largo y, seguramente, más blogadecuado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102); font-weight: bold;"&gt;(No tiene título).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;La estudiante de psquiatría vuelve a consultar su reloj, apenas han pasado tres minutos desde que lo mirara por última vez pero ella siente que lleva toda una eternidad allí sentada. Suspira profundamente mientras observa compasiva a ese pobre viejo que, enfrente suyo, parece dormitar con la cabeza sobre el pecho.&lt;br /&gt;- Señor Carrera – dice cansada – llevo más de media hora y todavía no ha dicho una sola palabra. Si prefiere que me marche no tiene más que decirlo, yo puedo volver en cualquier otro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que termine la frase el viejo levanta por primera vez la cabeza y muestra sus ojos. Están llenos de agua, tanto que la estudiante de psiquiatría duda que pueda verla. El anciano coge un pañuelo y con una mano temblorosa los seca, pero no sirve de nada, en cuestión de segundos vuelven a inundarse. Sabe que no la mira a ella, sino a la ventana que tiene detrás, que muestra un paisaje demasiado verde para el mes de febrero. Aunque es posible que él no se haya dado cuenta porque realmente se encuentre en otro sitio, en un lugar que pertenece a un tiempo ya pasado, uno que sólo se conserva en sus memorias y que, al igual que él, se va desdibujando día tras día,  arrugándose y menguando hasta que pronto quede convertido en un punto infinito que no se diferencie de cualquier mota de polvo. La estudiante se pregunta lo que estará pensando ese hombre, y si sus lágrimas se deben al peso de tantos años o al de tantas miserias.&lt;br /&gt;- Señor, Carrera – insiste - ¿quiere realmente hacer esta entrevista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él guarda silencio y se responde que daría lo que le queda de vida por poder contestar a esa pregunta,  por poder afirmar o negar una cuestión tan simple sin que le devoren las dudas. Siente que arde en deseos de hacer esa entrevista pues sabe que posiblemente sea su última oportunidad de hablar en alto, pero por otro lado teme que esos deseos no sean realmente suyos y que de nuevo se esté comportando como títere  a merced de unas manos ajenas. Entonces le vence el desánimo. La certeza de que nada de lo que haga o diga tiene sentido es tan real que opta guardar silencio, ya que sólo dentro de su cabeza se siente seguro, más libre, si es que aún le es posible emplear esa palabra, más él mismo. Vuelve a enjuagarse los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estudiante de psiquiatría observa la tarde caer mientras decide su siguiente paso a dar. Lo más lógico sería levantarse y dejar de perder el tiempo, pero por otro lado lamenta no poder sacar adelante un estudio tan prometedor. Don Álvaro Carrera ronda la noventena, pronto morirá, y sería una pena que jamás se conociera la dolencia que le hizo caer desde los más altos estratos literarios a los más bajos sótanos de la locura. Quizás pecó de ilusa al creer que en unas semanas ella conseguiría desvelar el misterio que tantos años estuvieron investigando psiquiatras, médicos, literatos, admiradores o lectores en general pero consideró que estaba en su deber moral de intentarlo. Reivindica, en su corazón todavía joven y guerrero, que no deberían abandonarse en los abismos del olvido a los enfermos con demencias incurables aun cuando estos, ya terminales y decrépitos, pidan a gritos ser olvidados. No quiere darse por vencida porque al igual que el viejo sabe que no le sobran las oportunidades y que, al fin y al cabo, será la muerte la que tarde o temprano ponga fin a estas visitas. Consulta de nuevo su reloj, aún falta media hora para la cena, ojea las notas en busca de la siguiente pregunta.&lt;br /&gt;- Señor Carrera, dígame al menos si recuerda haber escrito “Juego de Hombres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, claro que lo recuerda. Sólo que no lo dice. Porque no lo escribió él, porque no lo escribió nadie, porque surgió de la nada a las órdenes de su voluntad, cuando todavía  era suya. Porque la novela más hermosa jamás escrita apareció en la mesa sin más, con su firma bajo el título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenza a soplar el viento. La estudiante de psiquiatría se atusa el pelo. El viejo se mira las manos y la noche empieza a extenderse como una mancha de tinta sobre el cielo rojizo. Ninguno dice nada. A pesar de que ambos piensan que quedan demasiadas cosas por decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.safecreative.org/work/0810041051509" cc="http://creativecommons.org/ns#" rel="cc:license"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://images.safecreative.org/work/0810041051509/label/logo-72" style="border: 0pt none ;" alt="Safe Creative #0810041051509" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-5139029334211830704?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/WSfA4J7-jB0" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/5139029334211830704/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=5139029334211830704&amp;isPopup=true" title="41 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/5139029334211830704" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/5139029334211830704" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/WSfA4J7-jB0/en-primicia-de-lectura-sin-compromisos.html" title="En primicia (de lectura sin compromisos)" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">41</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/en-primicia-de-lectura-sin-compromisos.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-44358776325224321</id><published>2008-10-01T17:04:00.010+01:00</published><updated>2008-10-02T07:56:54.581+01:00</updated><title type="text">Elena</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Elena estaba demasiado gorda para sus dieciséis años. Ella lo sabía. Lamentablemente, los demás también. Eran evidentes sus caras de desagrado o sus despiadados cuchicheos cuando paseaba sus fláccidas carnes por el instituto, o por el mercado, o por la Avenida Grande, o por el parque, o por el gimnasio al que ya había dejado de ir. Podría incluso asegurar que algunas veces los había oído reír, y estaba absolutamente convencida de que ya tendría un mote, uno de esos despectivos y terribles por el que se la conocería el resto de su vida. No quería saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había intentado todo lo humanamente posible para perder los kilos sobrantes: como seguir desde una dieta equilibrada y contenida hasta la de la alcachofa o la del zumo de naranja. Hacía ya varios meses que no probaba el alcohol, ni el chocolate ni la bollería. Durante casi una semana, y hasta que se desmayó en el autobús, consiguió sobrevivir únicamente con vasos de agua que iba perdiendo poco a poco en las sesiones de abdominales que se obligaba a hacer mañana, mediodías y noches. ¡Si incluso había llegado a esconder una uva bajo su almohada creyendo que según esta se fuese empequeñeciendo lo haría así su grasa! - o al menos eso aseguraba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"El manual que toda chica debería tener para triunfar antes de los veinte"&lt;/span&gt;. Pero nada funcionó, apenas pudo quitarse media docena de kilos, y a ella le sobraban más, muchos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba convencida de que todo se debía a una glándula alojada bajo su nuez. Lo leyó un día  en Internet pero cuando se lo explicó al médico para que se la extirpara a este sólo se le ocurrió enviarla al psicólogo. Ni si quiera le hizo una mísera prueba. Nadie en su familia era gordo. Es más, ella tampoco lo fue hasta los catorce años y medio, cuando junto con sus hormonas o su sexo se revolucionó también la maldita glándula. De haber podido se la hubiera arrancado ella misma a bocados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso se encontraba triste, desesperada y sola. La única amiga que tenía había dejado de hablarla hacía unos meses, ya aburrida por su eterna perorata sobre los kilos. Y los chicos eran territorio vedado, un paraíso lejano y cruel que día tras día le recordaba que no era ella digna de sus lascivas miradas. Mucho menos deseos. Por eso aquella tarde se quitó la vida. Se rajó las muñecas y dejó que su espíritu abandonara aquel cuerpo grande, feo y seboso para que volase ligero, por fin, a un mundo en el que la apariencia era quizás lo menos importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue su madre quien encontró su esqueleto de apenas cuarenta kilos tumbado en la cama, sobre un charco de sangre y arropado con un centenar de fotografías de jóvenes tan delgadas y anorexicas como ella. Nada pudo hacer esta vez por ella, tan solo gritar, gritar y gritar hasta partirse en dos las cuerdas vocales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Elena, ya reducida a nada, no pudo oírla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.safecreative.org/work/0810011044463" cc="http://creativecommons.org/ns#" rel="cc:license"&gt;   &lt;img src="http://images.safecreative.org/work/0810011044463/label/logo-72" style="border: 0pt none ;" alt="Safe Creative #0810011044463" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-44358776325224321?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/qI2BmOsnKmA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/44358776325224321/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=44358776325224321&amp;isPopup=true" title="41 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/44358776325224321" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/44358776325224321" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/qI2BmOsnKmA/elena.html" title="Elena" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">41</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/10/elena.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-3010394327409983831</id><published>2008-09-29T08:37:00.004+01:00</published><updated>2008-09-29T14:35:18.039+01:00</updated><title type="text">Restas y sumas.</title><content type="html">Para cuando no hay inspiración... una lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Cosas por las que nadie me soportaría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy un histérico de la limpieza.&lt;br /&gt;- También del orden.&lt;br /&gt;- Leo mucho más de lo que hablo.&lt;br /&gt;- Escribo más de lo que leo.&lt;br /&gt;- Me gusta el flamenco puro y, lo peor de todo, ¡lo escucho!&lt;br /&gt;- En las discusiones tengo un deje de arrogancia.&lt;br /&gt;- Veo películas "raras". Siempre en versión original.&lt;br /&gt;- No me gustan los Simpson.&lt;br /&gt;- Tampoco South Park.&lt;br /&gt;- Tengo apenas un puñado de hobbies.&lt;br /&gt;- Por lo general se hacen en solitario.&lt;br /&gt;- Los realizo constantemente.&lt;br /&gt;- Me cuesta permanecer mucho tiempo en un mismo sitio.&lt;br /&gt;- Y eso me jode.&lt;br /&gt;- Nunca duermo completamente a oscuras, especialmente si estoy solo.&lt;br /&gt;- Tampoco con la puerta de la habitación cerrada.&lt;br /&gt;- Mucho menos con algún armario o cajón abierto.&lt;br /&gt;- Tengo un serio conflicto con la idea de la muerte, algo que, lamentablemente, no sólo se cuela de cuando en cuando en mi día a día sino que puede incluso condicionarlo.&lt;br /&gt;- Estoy escribiendo una novela por lo que durante unas tres o cuatro horas al día me vuelvo tan insoportable como Jack Nicholson en "El Resplandor" (libro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Cosas por las que cualquiera me soportaría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Siempre estoy de buen humor.&lt;br /&gt;- Cocino medianamente bien.&lt;br /&gt;- Coso, zurzo, plancho y hago punto (también de cruz).&lt;br /&gt;- Soy cómodamente autosuficiente.&lt;br /&gt;- Como he pasado viajando los últimos diez años me he convertido en alguien sumamente adaptable.&lt;br /&gt;- No tengo ningún problema en prestar todos mis cómics y libros.&lt;br /&gt;- Y tengo muchos.&lt;br /&gt;- En el futuro tendré más.&lt;br /&gt;- Me sé decenas de cuentos.&lt;br /&gt;- Y de poemas (hummm... errrrr... ¿tendría que ir este punto en el apartado anterior?)&lt;br /&gt;- Por lo general no temo reconocer ninguno de mis fallos. Aunque sí me jode.&lt;br /&gt;- Soy perfectamente capaz de reírme de mí mismo. De hecho, lo hago continuamente.&lt;br /&gt;- Es porque conozco relativamente bien. Y me acepto. Me acepto mucho.&lt;br /&gt;- Nunca canto en la ducha (algo que, créanme, es de agradecer).&lt;br /&gt;- Todavía soy capaz de conservar un puñado de valores, aunque me condenen.&lt;br /&gt;- No fumo, aunque si la ocasión lo requiere no tengo problemas en fumar. No bebo, aunque si la ocasión tampoco tengo problemas en hacerlo.&lt;br /&gt;- Soy ambidiestro. Para todo.&lt;br /&gt;- Sí, en la cama también.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-3010394327409983831?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/ZVVdDKP18Fk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/3010394327409983831/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=3010394327409983831&amp;isPopup=true" title="52 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3010394327409983831" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3010394327409983831" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/ZVVdDKP18Fk/restas-y-sumas.html" title="Restas y sumas." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">52</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/restas-y-sumas.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-8728663356689945849</id><published>2008-09-25T10:20:00.005+01:00</published><updated>2008-09-25T11:52:51.580+01:00</updated><title type="text">Sobre los dualismos.</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer, cuando regresaba a casa del trabajo, me crucé en la carretera con un chucho de no más de dos meses. No le atropellé porque la suerte y las nuevas pastillas de freno no quisieron, ya que el bicho al verme llegar sólo supo acurrucarse y gemir. Después, una vez hube detenido mi coche a tres centímetros de su cuerpo salió corriendo torpemente a la cuneta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni que decir que, mientras encendía las luces de emergencia y ponía el freno de mano, maldije a los hados por ofrecerme tal encuentro, pues un perro asustadizo y callejero es lo último que yo necesito para seguir achicando agua de este bote agujereado en el que se ha convertido mi presente. Pero poco importa, pues ante ciertas situaciones siempre gana el corazón, y lo hace con tanta ventaja que la razón ni se molesta en enfundarse los guantes de boxeo; ya sabemos los tres que no hay nada que hacer, ni pensar, ni decir, actuaremos como los hijos de Disney que somos, a pesar de que ello nos cause molestias, preocupaciones o faena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas tuve suerte esta vez, pues justo cuando cerraba la puerta del auto vi como el can, convencido, tomaba el camino hacia una enorme Masía. No me lo pensé más, decidí creer que aquel era su hogar y él una nueva mascota que simplemente había salido a jugar, así que utilizando esta media verdad opté por engañar, otra vez, a ese músculo llorón y caprichoso para que no continuase pidiendo imposibles. Una vez hube retomado la carretera y con la conciencia sino tranquila al menos sin palabras, llegué a la conclusión de que el corazón acababa de perder la batalla vendiéndose de la forma más vil, es decir, permitiendo la mentira como argumento, adquiriendo el papel de víctima o de tonto para no cargar ni con la responsabilidad ni con los remordimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunté cuántas veces a lo largo de mi vida había actuado así, y tristemente hube de reconocer que muchas más de las que quisiera. Al parecer tengo un corazón débil y estúpido, y una razón elegante y traicionera que sabe como salirse con la suya sin ensuciarse las manos. Pero eso no fue quizás lo más lastimero de todo, sino que incapaz de decirme al espejo que me entrego a la primera, soy capaz incluso de inventarme un dualismo que de alguna forma continúa convirtiéndome  simplemente en el campo de sus batallas, todo por no reconocer que soy yo, YO, el capitán y el grumete, el criminal y la víctima, el que ordena y obedece, el culpable y el responsable... El inventor y el constructor de ese corazón y esa razón que utilizo tanto para  justificar los actos más viles como para glorificar los más hermosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué cobardía más religiosa la mía. En fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-8728663356689945849?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/EBhPV42cwmo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/8728663356689945849/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=8728663356689945849&amp;isPopup=true" title="37 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/8728663356689945849" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/8728663356689945849" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/EBhPV42cwmo/ayer-cuando-regresaba-casa-del-trabajo.html" title="Sobre los dualismos." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">37</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/ayer-cuando-regresaba-casa-del-trabajo.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-399037049553867107</id><published>2008-09-23T07:08:00.002+01:00</published><updated>2008-09-23T07:45:55.120+01:00</updated><title type="text">Purificación sexual</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La virginidad la perdí con mi prima carnal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquel entonces &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Alejandra&lt;/span&gt; y yo ya éramos novios, pero nuestra relación se basaba (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;sexualmente&lt;/span&gt; hablando) en un puñado de besos babosos y varios tocamientos ciegos a unos cuerpos todavía sin desarrollar. Así que cuando aquellas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;navidades&lt;/span&gt; mi prima me ofreció su carne formada, joven y voluptuosa apenas si pude contestar, simplemente dejé que me arrastrara al piso de arriba para que descarriara mi alma aun inocente por las veredas del pecado. Jamás pude ya encontrar el camino de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descubrí el paraíso aquella tarde, y me propuse pasar, a partir de entonces, el mayor tiempo posible de mi vida en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo mozo que se precie en mi vida sexual hubo de todo. Hubo polvos sublimes y polvos tristes, hubo polvos en los lavabos y en piscina, hubo uno en el trabajo y otro en un tren que cruzaba de punta a punta la República Checa (sí, sí en el vagón con más gente) hubo noches de vuelo y amor con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Alejandra&lt;/span&gt;, y hubo noches de instintos y sed con algunas a las que jamás puse nombre. Hubo, una vez, una mujer tres años menor que yo, y hubo, casi siempre, las que me sacaban cinco, &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;seis&lt;/span&gt; en incluso veinte. Los hubo que apenas duraron un apretón, y otros que duraron incluso meses, los hubo puritanos e infieles, acalorados y mezquinos. Y cómo no, cómo olvidar, que hubo y habrá noches en solitario &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;soberbias&lt;/span&gt; en las que al terminar a uno le entran ganas incluso de rezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora imagino que ustedes se preguntaran por qué narices este fanfarrón viene contando sus hazañas a quienes ni si quiera le han preguntado, y la razón es porque este fin de semana, después de noches y mañanas de cama con una desconocida, he llegado a la conclusión de que al fin he encontrado el camino de regreso, que allá donde mi prima me dejara cegado y enfermado se ha abierto una puerta de vuelta a casa, y que estoy decidido a cruzarla. No quiero más aventuras entre sábanas que a día siguiente me dejan sin nada, no quiero más placeres de hora y media, no quiero seguir disfrutando de paisajes en un viaje que no me lleva a ninguna parte. He comenzado a aburrirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no se hagan la idea de que soy yo un joven &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Casanova&lt;/span&gt; hastiado de diversiones o mujeres, nada más lejos de la verdad, pero sí que en los últimos tiempos mi sexualidad se ha basado solamente en sexo y, sinceramente, deja un terrible vacío cuando al terminar sólo deseas vestirte rápido para regresar a casa. Así que de momento hago propósito de enmienda, a sabiendas de que cuando se trata del cuerpo nuestra voluntad de nada sirve, y si ya desde hacía un tiempo parecía insensible a los encantos femeninos, a partir de ahora seré inmune. Al menos mientras me dure esta racha de estúpido amor y de anhelo de una vida fiel, leal y emparejada hasta que la muerte nos separe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin... que como no vuelva pronto a Madrid además de solo terminaré quemado y amargado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues eso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-399037049553867107?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/mSRX6vKH68A" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/399037049553867107/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=399037049553867107&amp;isPopup=true" title="35 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/399037049553867107" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/399037049553867107" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/mSRX6vKH68A/purificacin-sexual.html" title="Purificación sexual" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">35</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/purificacin-sexual.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-7110778990796616644</id><published>2008-09-18T21:59:00.008+01:00</published><updated>2008-09-19T14:03:31.582+01:00</updated><title type="text">Odio</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando le encontré estaba prácticamente muerto. Su existencia pendía apenas de ese último suspiro que segundo tras segundo expiraba entre sus labios. Me hubiera sido muy sencillo rematarle allí mismo, clavarle una daga en el cuello para terminar con su lenta agonía, para acelerar la llegada de la muerte que permanecía impasible a su lado, atenta al último latido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demasiado fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedí entonces a mis esbirros que lo llevaran a mis aposentos para que le sanaran, alimentaran y cuidaran bajo la amenaza de que si yacía en el camino con la cabeza de todos ellos consturiría su tumba. Llamé a los médicos más sabios, a las madres más amables, a las mejores cocineras y le preparé un lecho de seda y plumas. Exigí después que le devolvieran sus ropajes, su espada, su escudo, su dignidad y su orgullo. Mandé ensillar el mejor de mis caballos para que, una vez recuperado, le llevara de regreso a su tierra, a los brazos de su amada y las risas de sus hijos. Quise que de nuevo le invadiera la esperanza, que su corazón fortalecido palpitase por un sueño, que guardase en su pecho el calor de la alegría, de la gratitud y de la calma. Alejar de su presente el miedo o la angustia, para abrir ante sus ojos un futuro cargado de posibles y promesas doradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quise que le devolvieran la vida, al fin y al cabo, pues sólo así tendrría el placer de arrebatársela.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-7110778990796616644?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/MY3ckSZX8Zc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/7110778990796616644/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=7110778990796616644&amp;isPopup=true" title="29 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/7110778990796616644" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/7110778990796616644" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/MY3ckSZX8Zc/blog-post.html" title="Odio" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">29</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/blog-post.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-886251608333010960</id><published>2008-09-17T07:26:00.007+01:00</published><updated>2008-09-17T08:12:30.049+01:00</updated><title type="text">Disyuntiva</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En su blog &lt;a href="http://eledelauk.blogspot.com/"&gt;Ele de Lauk&lt;/a&gt; formula una pregunta aparentemente sencilla. A saber,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Qué opción preferiría?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a) que se acostasen con otro pero pensaran en usted.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;b) que se acostasen con usted pero pensaran en otro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Le explico que es una cuestión llena de matices, por lo que no es posible responderla simplemente escogiendo &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;a)&lt;/span&gt; o  &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;b)&lt;/span&gt;. Puesto que si la moza se acuesta conmigo pero en quien piensa es, por ejemplo, en Nacho Vidal y la escena final de alguna de sus películas pues, qué le vamos a hacer, hay ciertas cosas (muy largas y muy grandes) contra las que ningún ser humano puede luchar. O quizás la dama esté casada y yo la haya asaltado en cualquier banco de una plaza madrileña, así que es probable que sea su esposo quien esté convirtiendo este polvo rápido en un conflicto moral. Y también pudiera ser, por supuesto, que ella sea el amor de mis amores pero ande soñando con cualquier hombretón que conoció el verano y le hizo llegar a paraísos a los que yo jamás la he llevado (sexualmente hablando, claro) por lo que entonces ruego que finja y calle, o que me lo diga y se marche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la segunda opción... me inclino a descartarla. Si ella comparte el placer con otro ¿qué diantres pinto yo allí? mas si se da el caso prefiero que se suba las bragas, se baje la falda y venga a buscarme para hacer realidad aquello que andaba pensando (siempre y cuando no fuera algo como cortarme los huevos por haberla dejado plantada, tirada, dolida...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me pregunto cuál de las dos opciones he cometido yo a lo largo de mi vida. Y llego a la conclusión de que la primera no, pues cuando decido ser infiel lo hago con todas sus consecuencias y plena conciencia. En estas situaciones los remordimientos o se tienen antes o mejor se eliminan, pues ya que que peco, ya que me juego mi entrada al cielo, que sea al menos en un polvo carnal y brutal sin vocecitas moralistas de por medio. Si vendo mi santidad dominado por la lujuria, al menos, que valga la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la segunda, bueno, pues la verdad es que sí que más de una vez me he acostado con mi pareja y he pensado en otra. Pero mayoritariamente eran mujeres altamente sexuales vistas en diferentes medios o en las calles y que sólo venían a endurecer lo que ya estaba bastante duro. También me ocurrió una vez que se me apareció la señora madre de la que yacía debajo mío, removiendo los macarrones (y prometo que es cierto) pero por suerte soy mucho más semental que escrupuloso, así que pensé que estaría bien que se quedara y nos dejase la cena lista para cuando su hija y yo termináramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin ¿y ustedes? ¿qué me responden?.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-886251608333010960?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/7xD0u_IwuMM" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/886251608333010960/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=886251608333010960&amp;isPopup=true" title="38 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/886251608333010960" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/886251608333010960" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/7xD0u_IwuMM/disyuntiva.html" title="Disyuntiva" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">38</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/disyuntiva.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-8533964114171371633</id><published>2008-09-16T07:08:00.007+01:00</published><updated>2008-09-16T21:35:31.907+01:00</updated><title type="text">Tres historias de terror.</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;L&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;a segunda gota de sangre cayó a pocos milímetros de su dedo corazón. Tan asqueado como dolido Jonás apartó la mano y gateó hasta el otro extremo de la mesa, donde se acurrucó a observar como los dientes de su madre se partían contra la encimera de la cocina. Se escuchó un ruido seco antes de que volviera a saltar la sangre, pero esta vez sólo salpicó el fregadero y  los azulejos, mientras el cuerpo magullado y dolorido de su progenitora caía al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los pocos segundos que duró la tregua ambos se miraron. Ella con los ojos hinchados, rojos y suplicantes, él con los suyos negros, abiertos y asustados. Su boca sangrante trató de decirle algo, quizás que huyera, quizás que fuese a buscar ayuda, pero él, perdido en la inmensidad del horror solamente fue capaz de acurrucarse más, de cerrar los ojos apretando fuerte y desear que todo desapareciera lo antes posible. A veces funcionaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces apareció la recia mano de su padre para levantar el esparrin en el que había convertido a su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Largarte de aquí ¡imbécil! - le gritó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obedeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en el pasillo cuando dejó de correr. En la cocina continuaban escuchándose los golpes, pero sabía que si ponía muy alto el volumen de la tele estos desaparecerían. Al pasar junto a la puerta del salón descubrió a su hermana,  acurrucada como momentos antes estuviera él, llorando y tapándose los oídos. Ella también le miró; sus ojos azules, interrogantes y trémulos  parecían pedirle una solución, cualquiera podía ser la buena. Y él, que no era el hermano mayor, se sintió enfadado y defraudado por un carácter tan débil, por un pánico desmesurado, por una pregunta que jamás podría responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pasar por su lado le dio una patada de desprecio. Su padre tenía razón, las mujeres eran todas unas putas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;.......................................................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;- M&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;uy bien, entonces partición de bienes equitativa - dijo el juez   - el piso de arriba para ella, el de abajo para él ¿algo más?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí señoría - responde el acusado - quiero la mitad de mi mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sala se hace silencio, abogados y juez miran al hombre asombrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Al fin y al cabo todo lo que ella es ahora es gracias a mí - se explica impasible - la saqué de casa a los dieciocho años,  la eduqué, la adiestré, la hice madre, cocinera y limpiadora. Gracias a mí sabe leer y planchar, chuparla y zurcir los calcetines. Creo que es evidente que es una de mis propiedades, no se imagina usted cuánto dinero, sudor y trabajo he invertido en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero una persona no puede tratarse como un bien material - responde el fiscal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, pues no lo entiendo - el acusado se reclina en la silla - si  por la misma razón me quedo con el perro quedo el perro, no veo porque no habría de llevarme la mitad de mi mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es absurdo - añade el abogado defensor - pero legalmente mi cliente tiene razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El juez guarda silencio y medita unos segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, es absurdo, pero legalmente tiene toda la justicia de su parte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;(Basado en hechos reales. Juicio para la liberación de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ana Orantes&lt;/span&gt;, años antes de morir quemada a manos de su marido que vivía en el piso de abajo).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;.......................................................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;- Y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; entonces... ¿la mató por qué era suya?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, señor. La maté, justamente, porque no lo era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 0); font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Aceptando la invitación de &lt;/span&gt;&lt;a style="color: rgb(255, 204, 0); font-style: italic; font-weight: bold;" href="http://ideasdej.blogspot.com/2008/09/prohibido-callar.html"&gt;Jopo.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-8533964114171371633?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/J0YMxtWTr9U" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/8533964114171371633/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=8533964114171371633&amp;isPopup=true" title="20 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/8533964114171371633" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/8533964114171371633" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/J0YMxtWTr9U/tres-historias-de-terror.html" title="Tres historias de terror." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">20</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/tres-historias-de-terror.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-5830457359742500888</id><published>2008-09-14T22:46:00.005+01:00</published><updated>2008-09-14T23:24:55.222+01:00</updated><title type="text">Os lo cuenta Don Arturo</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues al final han cerrado Os lo Cuenta Don Arturo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo porque un grupito de engreídos vanagloriados se han sentido profundamente ofendidos al descubrir que su autor no era el verdadero &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Arturo Pérez-Reverte&lt;/span&gt;, así que sirviéndose de la honradez y de la honestidad como cruz justiciera han comenzado a denunciar a aquel que, suplantando una personalidad como juego, estaba decidido a narrarnos una historia. ¡Cuán poco importaba que no fuera real!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se metieron las presunciones de por medio, y aquellos que tanto se indignaron por el engaño son los mismos que un par de semanas antes mostraban todo su talento literario en las cincuenta palabras que abarca un comentario, convencidos de que el señor &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Reverte&lt;/span&gt; era de verdad y de que descubriría su genio sacándoles al fin del anonimato. Los mismos mismitos que alababan su maestría o su historia pidiéndole un post de más, riéndole las gracias o enumerando la lista de libros suyos que habían leído y prácticamente memorizado. Cuánta estupidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, lo que más me indigna de este asunto, no es la bajeza de estos grandes moralistas venidos a más, sino que proclamándose escritores son los primeros en pisotear la imaginación y la originalidad por no salir ellos beneficiados. Incapaces de reconocer o reírse de su torpe humillación se hacen los enfadados apelando a la legalidad, a los derechos constitucionales y saber cuántas barbaridades más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que manía tenemos de seguir cerrando el cerco, de continuar poniendo barreras a nuestro ya muy limitado mundo, que ansías de convertirnos en perros guardianes exigiendo que se cumplan con las normas sociales como si estas fueran absolutas y superiores. En qué momento se nos olvidó que la realidad es nuestra y no al contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sinceramente, cuando ocurren cosas así, se me va la esperanza al suelo. Cuando me cruzo con gente tan recta, tan inmaculada, tan de corbata pero tan rastreta me dan ganas de largarme a cualquier cueva y comenzar a pintar venados. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Que se ahoguen entre ellos&lt;/span&gt;, pienso, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;porque se lo tienen merecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-5830457359742500888?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/TA5Inpe9SaQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/5830457359742500888/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=5830457359742500888&amp;isPopup=true" title="25 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/5830457359742500888" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/5830457359742500888" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/TA5Inpe9SaQ/os-lo-cuenta-don-arturo.html" title="Os lo cuenta Don Arturo" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">25</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/os-lo-cuenta-don-arturo.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-3806340853067626434</id><published>2008-09-09T23:10:00.005+01:00</published><updated>2008-09-10T00:43:59.635+01:00</updated><title type="text">El espejo en el espejo.</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tenía diecinueve años y estaba drogado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me enfrentaba a mi propia imagen en el sucio cuarto de una okupa madrileña a pesar de saber que no debía hacerlo. Existe una leyenda urbana que advierte de lo peligroso que es mirarte en un espejo cuando llevas sobredosis por tus venas, pues aseguran que la realidad desvirtuada te muestra el alma en su estado más puro, y que esa es una visión capaz doblegar el corazón del más bravo de los hombres. Ya saben, algo similar a Atreyu y la puerta del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huelga decir que yo no estaba allí con la intención de salvar Fantasía, es más, no había ningún tipo de intención en mi atrevimiento, simplemente  mis pasos sonámbulos habían dejado a mi cuerpo, aquella noche más vacío que nunca, frente al cristal de la verdad. Como entonces algunos lo llamaban. Clavé mis ojos en mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no vi nada. Absolutamente nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me horroricé. Mi piel demacrada, mi barba post-púber o mi mirada siempre negra y precedida por unas famosas pestañas estaba tan hueca y muerta como la rata putrefacta que hedía junto el sumidero. Aquel rostro harto conocido se me asemejó entonces a un armazón deshabitado, a la cáscara de algún bicho que hacía mucho tiempo había fallecido. Yo no me encontraba allí, nadie se encontraba allí, era simplemente un conjunto de carne y huesos cuyos latidos no eran más que el eco de una vida que se extinguió hacía tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía alma. Aquel Jacobo aún no veinteañero había perdido el alma. Quizás en la última raya, posiblemente en el primer chino. En mis recuerdos grité, en mi conciencia sé que no fue así, únicamente salí del cuarto aterrado, subiendo las escaleras hacia la calle como si huyese del mismísimo diablo. Abandoné la fiesta, abandoné la okupa y desde aquella misma noche abandoné las drogas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para siempre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-3806340853067626434?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/xK8E3cm-hPU" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/3806340853067626434/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=3806340853067626434&amp;isPopup=true" title="43 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3806340853067626434" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3806340853067626434" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/xK8E3cm-hPU/el-espejo-en-el-espejo.html" title="El espejo en el espejo." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">43</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/el-espejo-en-el-espejo.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-868484107865521448</id><published>2008-09-04T13:53:00.007+01:00</published><updated>2008-09-04T21:50:05.496+01:00</updated><title type="text">Perro viejo</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con casi cuatro años de vida como blogger puedo afirmar que al fin he alcanzado la madurez. Blogosféricamente hablando, ya me entienden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy lejos ha quedado aquellos tiempos en los que, como navegante incauto, me entretenía saltando de mundo en mundo sin más criterio que mi entusiasmo. Eran etapas doradas en las que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ecce Homo&lt;/span&gt; tenía otro nombre, olía a nuevo y la lista de links estaba siempre actualizada. Por aquel entonces mis lectores se dejaban impresionar por una vehemencia sin control y un lenguaje de palabrotas, las féminas me dedicaban piropos, algún que otro despistado pedía una foto y todavía nadie me había mandado a la mierda. No faltaría mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seducido por la libertad de expresión desatada tras el anonimato me convertí en charlatán, en moribundo y en portera, cometí el pecado que todo mancebo suelo cometer, ya saben, ese de permitir que la lengua sea capataz y pionera. Convencido de que era la blogosfera una ciudad sin ley, en la que uno podía ser puta de noche y santo de día, me lancé a ella con ojos ciegos cayendo no sólo en todos sus vicios, sino en alguna de sus miserias. Perdí la capacidad de juicio, hasta el punto de despojarme de todo gusto literario; tanto disfrutaba leyendo a la mismísima reencarnación de Lorca como a cualquier discípulo de Manolo Cabeza Bolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acababa de encontrar el paraíso para un ratón de biblioteca que en sus ratos libres ejercía de voyeur. No estaba en situación de condenarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero duró poco aquel periodo, y antes de que pudiera darme cuenta entre Meme y Meme llegué a la adolescencia. Se sucedieron una serie de cambios tanto en el diseño como en el estilo, me enamoré del Cristo, de la máscara y del color negro. Ya más experimentado en esto de las vidas ajenas era cada vez menos impresionable, y lo que antes había considerado como el País de las Maravillas se me asemejaba de pronto a una feria con demasiada pompa y boato. Me volví incrédulo, intransigente y radical. Ahora sé que simplemente estaba buscando mi sitio, pero ya se sabe, en la pubertad esto sólo se consigue empujando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que decidido a definirme comencé por rechazar todo lo que antes había abrazado, y siguiendo el sabio consejo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"V"&lt;/span&gt; me dediqué a destruir como único camino para construir. Me deshice de todos aquellos blogs de poesía fácil, de victimistas, de personajes llorones, de humor popular o caridad cristiana. Sentencié a los moralistas, a los narradores de tres al cuarto, a todos aquellos que revindicaban un uso del lenguaje sólo obediente a su antojo, a los que utilizan fuente pequeña o a los que en vez de letras ponían fotos. Y di la espalda a los políticamente correctos, a los políticamente incorrectos, a los de autores malditos y a los endiosados. Como supongo comprenderán en mi lista de favoritos apenas quedaron tres o cuatro. Pequé de incoherente, pateando a ciegas las farolas de la calle que yo mismo habitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aunque aquel no fue el destino, sí que fue el camino. Pues sólo cuando vi mi idea de blogosfera hecha añicos pude volver a mirarla con ojos benévolos. Reducida a trizas no parecía tan traicionera, esparcida la basura daba la sensación de oler menos. Así que con el ánimo más calmado y la conciencia recuperada erigí lo que pronto sería este presente de Ecce Homo, comprendiendo, como sólo comprenden los viejos, que únicamente hay un arma eficaz para cambiar el mundo, y que esta radica en nuestros ojos; la realidad va de dentro afuera, jamás al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, cumplidos ya los cuarenta blogueros, puedo afirmar sin temor a presumir que me he convertido en un tipo adulto, cabal y formal. Y que como tal he ganado en paciencia y tolerancia, en contundencia y sobriedad. Si bien ya no me ilusiono con cualquier nueva llamada que reciba en mis comentarios, tampoco sentencio a ningún lector por un apodo inapropiado. Quizás ya no me persigan las muchachas como en aquel entonces, pero todavía hay alguna que me recuerda porque soy hombre. Creo que al fin escribo sin pretensiones, y aunque he aprendido a domar mis palabras también sé soltarlas a galope cuando toca; todavía no he caído en la hipocresía, aun menos en la mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, continúo rechazando los blogs demasiado oscuros, tristes, polémicos o repetitivos pero en vez de hacerlo a la primera me espero hasta la segunda o la tercera. Y lejos de promulgar una Literatura grande y libre, tras una serie de plagios, registro de vez en cuando los textos que me importan, que por suerte ni son muchos ni son largos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumidas cuentas, amigos, que en esto del blogomundo me considero un perro viejo. Con todo lo bueno y malo que eso conlleva.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-868484107865521448?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/OLg5ZFBnuDM" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/868484107865521448/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=868484107865521448&amp;isPopup=true" title="40 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/868484107865521448" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/868484107865521448" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/OLg5ZFBnuDM/perro-viejo.html" title="Perro viejo" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">40</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/perro-viejo.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-3304912822653302242</id><published>2008-09-03T15:36:00.006+01:00</published><updated>2008-09-03T17:37:20.582+01:00</updated><title type="text">Por siempre jamás, Alejandra.</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He decidido volver a por Alejandra. Me cueste lo que me cueste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de estar casi cuatro años tratando de olvidarla he llegado a la conclusión de que esto ni ha sido vida, ni ha sido olvido. Desde que se fuera aquella fría mañana de diciembre todos mis intentos por prosperar, por superar nuestra relación no sólo han sido vanos, sino dañinos. Poco a poco, día tras día, he ido cayendo en una espiral de desidia y desilusión que me ha dejado encerrado en esta cueva. Convertido en un tipo huraño y malhumorado resuelto a no volver a emplear el corazón para pensar. Y así me va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los doce años que pasé a su lado han sido, posiblemente, los años más completos de mi vida. Desde que nos besáramos aquella tarde en el patio de un colegio nuestros caminos se mezclaron con tal perfección que ya no sé donde comenzó el mío, por donde transcurre el suyo. Fue, y sé que no me equivoco al afirmarlo, la cosa más bonita que me ha sucedido en la vida, sólo que si nuestra relación se construyó a pedazos o se tambaleó como puente colgante se debió a que la comenzamos siendo niños, a que crecimos con ella en brazos cuando aun éramos demasiado débiles para sostenerla. Nuestro amor siempre iba varios pasos por delante de nuestros cuerpos, era maduro cuando nosotros aún repudiábamos esa palabra, era sereno y adulto cuando todavía vivíamos de pasión. Se nos quedó grande, tan grande que tuvimos que soltarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando nos quedamos vacíos. Yo me sumí en la mierda. Ella, creo, lo ha hecho en la pena. Tratando de fingir el papel de adultos maduros hemos jugado a no mirarnos, pero yo no pronuncio otra cosa que no sea su nombre. Ella, me cuentan, teje y desteje en la más alta de las torres. Somos sólo la mitad de un todo, pero demasiado asustados y apaleados para admitirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que va, no quiero una existencia sin ella. No quiero una vida de placebos. Dicen que cuando has tocado el paraíso ya no te conformas con el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que desato los caballos, afilo las armas y no me salvo. Esta vez ya no me salvo. Pues bien prefiero estar toda la eternidad tratando de recuperarla que pasar un minuto más peleando por olvidarla. Me resulta más atractiva una vida de batalla, que la triste resistencia del conformismo o del fracaso. Estar enamorado de ella es, en el peor de los casos, mucho más hermoso que recibir el amor de cualquier otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, vuelvo a por Alejandra. Me aferro a la esperanza y sirviéndome de ella como única bandera me lanzo en pro de mi conquista. No importan ya las trabas del camino, qué más dan las posibles desilusiones, pues vengo recién salido del infierno, con el alma recosida y las manos vacías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alienta la certeza que desde la nada sólo se puede sumar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-3304912822653302242?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/6Y4vx8PswAo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/3304912822653302242/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=3304912822653302242&amp;isPopup=true" title="26 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3304912822653302242" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/3304912822653302242" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/6Y4vx8PswAo/por-siempre-jams-alejandra.html" title="Por siempre jamás, Alejandra." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">26</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/por-siempre-jams-alejandra.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-2375762008540156517</id><published>2008-09-01T22:34:00.005+01:00</published><updated>2008-09-02T16:45:27.614+01:00</updated><title type="text">Presunción</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si me tocara el Euro Millones en que tres cosas gastaría mi dinero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Pagaría por salir treinta segundos en directo en todas las emisoras televisivas España, durante los cuales me mostraría cómodamente sentado en una silla exhibiendo mi dedo anular en ese gesto obsceno que todos conocemos. Sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Construiría una enorme biblioteca que llenaría con cientos, miles de volúmenes y me encerraría allí dentro hasta el final de mis días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Compraría el trono de oro donde se sienta Dios, seguro de que su ambición lo vendería, y una vez allí recostado exhalaría tal suspiro que hasta el propio Satán aplaudiría.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-2375762008540156517?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/f-wWJbaQdVM" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/2375762008540156517/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=2375762008540156517&amp;isPopup=true" title="29 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2375762008540156517" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/2375762008540156517" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/f-wWJbaQdVM/presuncin.html" title="Presunción" /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">29</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/09/presuncin.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-7985947333224143981</id><published>2008-08-31T15:58:00.006+01:00</published><updated>2008-08-31T17:10:29.647+01:00</updated><title type="text">En una tarde de domingo.</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;N&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;o recordaba su nombre, ni la razón por la que estaba sangrando y cojeando por el centro de una acera abarrotada de viandantes. Pero sí sabía una cosa, que cuando uno se pierde o se desorienta lo mejor es acudir a la comisaria más cercana. Al menos eso siempre le había dicho su madre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lástima que al llegar su rostro estuviese presidiendo el panel de los criminales más buscados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.........................................&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;melia supo de la muerte de su padre cuando el olor de su cuerpo putrefacto comenzó a invadir todo el portal. Fueron los vecinos los que avisaron a los bomberos lo cuales, a su vez, la llamaron por teléfono a Washington D.C. para darle la terrible noticia. Amelia ya se lo esperaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tras la muerte de su madre él había optado por encerrarse en casa y no salir ni a comprar agua. Por eso jamás volvieron a verle, y si sabían que aun vivía era porque cada día, cuando llegaba el anochecer, se encendía la luz de la sala de estar. Solía admitir que el día que su madre partió quedó completamente huérfana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si volvió a aquel lugar fue sólo para recoger las pocas pertenencias de aquel que alguna vez le diera el nombre, y comprobó, además de que seguía siendo un señor limpio, que lo único que poseía era un escritorio marchito, una silla coja y cientos, miles, millones de hojas manuscritas que inundaban toda la habitación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La miseria de lo que fuera su vida la hizo llorar por primera vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Confiesa, en su libro de memorias, que comenzó a leerlos por pura casualidad, simplemente porque vio su nombre escrito y quiso averiguar que decía de ella su padre. Fue entonces cuando se encontró con una realidad paralela. Ésa que su progenitor había estado viviendo durante los últimos veinte años. Una existencia de tinta en la que su madre aun continuaba viva y había aprendido a hacer tortitas de miel, en la que su hermano Zoltán terminaba la carrera de historia y publicaba varios libros, en la que ella se quedaba en Soria, se hacía maestra y todos los  domingos por la mañana les acercaba el periódico y el pan&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Año tras año, día tras día su padre se había dedicado a escribir compulsivamente, construyendo un mundo a su antojo para refugiarse de aquel que todo le había arrebatado.  Con la pluma había decidido luchar contra la muerte, y con la pluma la había vencido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Amalia entonces sonrió tranquila, supo que su padre no estaba muerto, sino que simplemente continuaba dormido enfrente del televisor mientras su madre, vestida con un viejo delantal floreado, silbaba en la cocina una vieja melodía que eternamente zumbaría en el aire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-7985947333224143981?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/sIxAB_jr334" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/7985947333224143981/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=7985947333224143981&amp;isPopup=true" title="25 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/7985947333224143981" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/7985947333224143981" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/sIxAB_jr334/en-una-tarde-de-domingo.html" title="En una tarde de domingo." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">25</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/08/en-una-tarde-de-domingo.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22298805.post-35356604671732779</id><published>2008-08-29T10:30:00.009+01:00</published><updated>2008-08-29T19:22:33.584+01:00</updated><title type="text">... hacia Madrid.</title><content type="html">Soy de Madrid, por lo que estoy acostumbrado a un cielo de 180º  que aun no siendo ni el más bonito ni el más limpio estoy convencido de que es el que mejor se ve, pues en la árida llanura no hay barreras sobre el horizonte. Quizás esa sea la razón de que añore tanto un atardecer completo, pues desde que habito en los Pirineos no he podido disfrutar de la puesta de sol sin interrupciones, sin que por medio se cuele una montaña, quizás de todas la más majestuosa, pero que me impide disfrutar del final, del divino momento en el que astro y tierra se funden y ésta parece que arda. Aquí eso es imposible, la montaña imponente siempre está delante.&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Quién me iba a decir a mí que lo que imaginaba un remanso de paz, un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;stand by&lt;/span&gt; de tranquilidad y sosiego se iba a convertir en una prisión natural, hermosamente construida por parajes remotos y vistas de águila pero de la que sólo se puede salir lanzándose al vacío. Lo que ideé como un escondite se torna ahora en prisión, y lejos de cobijarme, me está ahogando, apagando, restándome vitalidad día tras día hasta que al final en este cuerpo de 28 habite uno de setenta. En la piedra no hay espacio para la vida, para la alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué queréis, crecí en un lugar desde que se contempla el mundo entero. Nada era ni más grande ni más alto que nosotros, y aunque esto nos otorgó esa falta de humildad que verídicamente se nos achaca, también nos llenó de optimismo. En Castilla todo parece posible, sin enemigos o murallas naturales enseguida tendemos a coronarnos como reyes, curtidos con un invierno que azota sin piedad y un verano que se ceba en nuestras carnes podríamos jurar que somos invencibles. A sabiendas que no lo somos. Hablamos alto, gesticulamos mucho y dicen por ahí que caminamos por el mundo como si fuera nuestro: es posible un exceso de soberbia, es seguro un sentimiento de desarraigo. A nosotros nadie nos enseñó amar a Madrid, está obligada a ganárselo por derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no me acostumbro a la quietud. A los susurros. Al todo llegará o el suspiro como respuesta. No me acostumbro a la constante calma matutina, a la sabiduría ancestral en cada palabra, a que mi nombre me represente y al tiempo completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que me siento demasiado encendido para un ostracismo, para el reposo de la vejez o la experiencia. Supongo que aun tengo en mis venas demasiada juventud, ganas de equivocarme, de perderlo todo y empezar de cero, de que me desquicien las faldas, de cometer estupideces y meter la pata. De un poco más de mierda por mis venas, de un poco de sexo sucio en los portales. Que va, no estoy aun para poemitas pastoriles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que la decisión está tomada. Se terminó el ganarme la apócope de Santo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regreso a la capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con alma de diablo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22298805-35356604671732779?l=eccehomoblog.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/EcceHomo/~4/nEBEPCKaJC0" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://eccehomoblog.blogspot.com/feeds/35356604671732779/comments/default" title="Post Comments" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22298805&amp;postID=35356604671732779&amp;isPopup=true" title="22 Comments" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/35356604671732779" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/22298805/posts/default/35356604671732779" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/EcceHomo/~3/nEBEPCKaJC0/hacia-madrid.html" title="... hacia Madrid." /><author><name>Bito</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="11194645455939458917" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">22</thr:total><feedburner:origLink>http://eccehomoblog.blogspot.com/2008/08/hacia-madrid.html</feedburner:origLink></entry></feed>
