<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729</atom:id><lastBuildDate>Fri, 08 Nov 2024 14:58:12 +0000</lastBuildDate><category>narrativa</category><category>cuento</category><category>literatura</category><category>microcuento</category><category>poesía</category><category>relato</category><category>Buenos Aires</category><category>Sebastian Porrini</category><category>noche</category><category>2015</category><category>Aproximaciones</category><category>Bety</category><category>Biblia</category><category>Grecia</category><category>Homero</category><category>Héroe</category><category>Juan José Saer</category><category>Madres</category><category>Malvinas</category><category>Plaza.</category><category>Rojo</category><category>Tragedia</category><category>amor</category><category>cantamañanas</category><category>desilusión</category><category>destino.</category><category>el camino de regreso</category><category>eternidad</category><category>huevo</category><category>justicia</category><category>memoria</category><category>mujer.</category><category>novela</category><category>rayuela</category><category>soledad</category><category>suburbio</category><category>tango</category><category>utopía</category><category>verdad</category><title>Ediciones Cantamañanas</title><description>info@cantamanianas.com // edicionescantamanianas@hotmail.com</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>33</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-698427188129347847</guid><pubDate>Tue, 10 Apr 2035 22:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-04-10T15:49:01.043-07:00</atom:updated><title>www.cantamanianas.com</title><description>Nos mudamos. Sí, ya sabemos que no es una mudanza definitiva, sino un traslado estratégico, pero es una forma de decirlo, nomás.&lt;br /&gt;
De todos modos, este blog seguirá funcionando; quizás con menos frecuencia, pero aún podrán seguir leyendo las noticias cantamañaneras...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;Los esperamos en&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://www.cantamanianas.com/#!/-inicio&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;www.cantamanianas.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/wwwcantamanianascom.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-7603846595814747366</guid><pubDate>Tue, 17 May 2016 06:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-05-16T23:38:32.944-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Grecia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Héroe</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Sebastian Porrini</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Tragedia</category><title>El sacrificio del héroe de Sebastián Porrini</title><description>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Prólogo*&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Comencemos
este libro por el final, o bien, por un final posible, acaso inevitable: la
tragedia ha muerto. La condición del hombre posmoderno no ha hecho más que
agudizar esta sentencia. La muerte de Dios, junto con la muerte de la tragedia
han derrumbado los paradigmas que sostenían la esencia de la condición humana.
El hombre ha dejado de buscar la verdad de su existencia, ha dejado de buscar
el Ser más allá de sí mismo, en un plano de trascendencia para conformarse con
el engaño que le otorga la inmediatez del aquí y el ahora. Ese tiempo presente
continuo es el síntoma de una suerte de imposibilidad. Dios o los dioses, en
tanto símbolos de los arquetipos universales, nos trascienden y el arte, sea
cual fuere su manifestación, es una forma de esa trascendencia. Afirmar su
muerte es reducir la existencia a un vacío. La tragedia, en su enorme
complejidad no puede morir, no debe morir. Movido acaso por la necesidad de
darle vida, Sebastián Porrini nos conducirá en este trabajo por un camino de
revitalización de una realidad que parece lejana, pero que no deja de
entregarnos respuestas a preguntas eternas. La tragedia no puede morir, y no lo
hará.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Este
libro que empieza, o bien, que se detiene antes de empezar, en estas palabras
introductorias ha surgido, como decíamos, de una necesidad de otorgarle vida a
un cuerpo de conocimientos de la realidad que ha sufrido los embates del
devenir del mundo. Avanzar sin detenerse, progresar, crear nuevos mundos,
nuevos paradigmas, tal es la condición actual de nuestro tiempo. La ciencia, no
sin verdadero mérito, se ha erigido como la reina del conocimiento y ha
desestimado que el mundo, antes de que ella lo dominara, ya existía y se
manifestaba ante los hombres. ¿Por qué debemos someternos a una mirada que no
considera esta realidad pre-científica? Podremos vivir en paz regidos por las
sentencias que se construyen como verdades, pero seguirá existiendo, aun sin
que lo percibamos, una ligera angustia por saber más, por entender más. El
origen de esa angustia existencial se encuentra allá, en el mundo antiguo, en
el tiempo antes del tiempo que nos entregó el mito como forma de encontrar el
Ser del hombre. Porrini ha sabido hacer caso a esa angustia y el resultado de
su propia experiencia con el mito se condensa en los capítulos que siguen. Sea
advertido el lector de que no en vano elegimos la idea de condensación: la
materia de este libro es densa, profunda y contundente y quizá, una vez
terminado, necesitemos volver a ciertos pasajes para entender que más allá de
lo que estamos leyendo, hay otra verdad que debemos seguir desentrañando. Tal
es el desafío que se nos presenta ante este sacrificio del héroe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;En el decurso de estas páginas, encontraremos
la esencia que hace del mito la fuente inagotable de la experiencia del y en el
mundo. La pregunta por esta esencia comienza en el origen mismo de su
existencia. El mito, antes de convertirse en símbolo y misterio, nace con las
ideas en su estado de manifestación arquetípica. El primer capítulo desarrolla
esta distinción originaria: el arquetipo como forma universal e inmutable es la
estructura profunda que se proyecta en el mito para ocultarse bajo la sombra
del misterio y del símbolo. Misterio que nos sumerge en una búsqueda más
profunda, el mito-símbolo se despliega, se hace vivo en el ritual. El hombre
originario ritualiza aquello que no puede comprender con el afán de
comprenderlo. Esta paradoja que encierra toda práctica ritual es la que,
avanzado el siglo V A.C., permite el advenimiento de uno de los hechos
artísticos más significativos de la historia del hombre: la tragedia. Podemos,
como suele suceder en los modernos estudios socioculturales, leer las
implicaciones políticas del fenómeno trágico en el contexto propio de la Atenas
que se erige victoriosa sobre Persia. Pero tal lectura es parcial, incompleta y
sesgada ya que la tragedia no se consolida como institución de la polis, sino
que precede esta práctica y se sostiene en su carácter ritual; y como tal,
conlleva en su esencia un carácter sagrado que nos exige una decodificación más
elaborada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Entendida
como forma ritual del mito, la tragedia echa raíces en mitos aparentemente
clarificados. La dicotomía nietzscheana que hace oscilar el origen de la
tragedia entre Apolo y Dionisos no es suficiente. En su exposición, el profesor
Porrini desmonta el mito que justifica la presencia de ambos dioses en el
ritual trágico y sugiere, ensaya y afianza una lectura menos determinante que
la de Nietzsche. Apolo y Dionisos son dos rostros de una misma esencia, parecen
alejarse uno del otro, pero en su origen más primitivo se hallan mutuamente
imbricados. En el héroe trágico confluyen las dos manifestaciones divinas,
equilibrio y desmesura, no como distanciados, sino como complementarios. Entre
el ir y el devenir, entre Apolo que se aleja y Dionisos que viene, se erige la
esencia del héroe sacrificado, y en ese sacrificio encontraremos la condición
del Ser en el mundo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Si
el arquetipo se proyecta en el mito, y el mito, hecho ritual se hace tragedia,
hay algo que fluye en los intersticios de esta manifestación del Ser: la
poesía. El poeta es profeta, según las palabras del autor, ya que en su
lenguaje creador se manifiesta la verdad máxima que surgiera en el arquetipo.
La poesía es el lenguaje del Ser y solamente a través de ella, la tragedia, y
por ende, el mito, no han de morir, sino que renacerán cada vez que se articule
ese lenguaje esencial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Hemos
dicho que la tragedia no podía morir ¿Cómo evitar que muera la tragedia y con
ella todo lo que Grecia tuvo de grandeza? Dirán algunos, confiados acaso en su
conocimiento académico, que cifrar el genio helénico en la tragedia implicaría
reducir siglos de manifestación artística y cultural que han hecho de la
civilización griega uno de los pilares de lo que hoy llamamos mundo
contemporáneo. Efectivamente, la pretensión reduccionista es el último lugar al
que estas páginas nos dirigen, ya que la tragedia no es una mera&amp;nbsp; parte de esa expresión, sino la condensación
más compleja de lo que significó Grecia. Punto de convergencia de una forma de
ver el mundo, de entenderlo, de reaccionar ante él, el fenómeno de lo trágico
sigue manifestándose ante nosotros y no podemos negar que su esplendor nos
sigue interpelando a encontrar en nuestra esencia otro camino de conocimiento.
Buscar en el mito el Ser y entender así nuestra condición humana ante la
realidad de la existencia. Esa angustia o impaciencia no ha podido ser mitigada
ni por la filosofía ni por la teología, ni por ninguna disciplina que se
pretenda científica. Han otorgado respuestas parciales, pero ninguna de ellas
ha logrado, en rigor de verdad, transmitirnos lo que somos. Ante esta
incertidumbre, el mito ritualizado, es decir, la tragedia en esencia ha
encontrado un vehículo de expresión fundamental: la poesía. El lenguaje
prosaico es insuficiente. Por eso la poesía en tanto lenguaje de la creación es
el único que puede revitalizar la experiencia primera ante el mundo; el poeta,
poseído por la manifestación suprarracional de la existencia se convierte en
demiurgo para canalizar lo que los sentidos no logran transmitir con pureza. En
el sentido platónico, vivimos engañados por la percepción y la única forma de
desentrañar los arquetipos es poéticamente. La tragedia es, entonces, el mito
hecho poesía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;La
tragedia, entonces, no ha muerto. Agoniza, sí, pero no ha muerto y en las
páginas siguientes, encontraremos un&amp;nbsp;
último aliento de vida para evitar que se desvanezca ante el avance
absurdo de un paradigma que, perdidos los rituales, pretende reducir la
realidad a la inmediatez del instante, a la rigurosidad de dos dígitos que
pueden ser la esencia del mundo que se proyectará infinito, pero que no llega a
ser la esencia del mundo que ya surgió de esa infinitud. Dejar que la tragedia
muera es sumirse en el engaño de que el mundo tal como es basta para entender lo
que somos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;¿Por
qué hoy, entrado el siglo XXI, en la llamada era digital, deberíamos seguir
dirigiendo nuestra atención hacia ese mundo que existe en el tiempo antes del
tiempo y que ha encontrado su punto máximo de expresión en la tragedia? Porque
ese misterio que se nos presenta bajo la forma de símbolo es la búsqueda de
nuestra propia condición: antes de que el mundo fuera hecho, decía Yeats,
teníamos un rostro, y acaso encontremos ese rostro inicial, arquetípico e
incomprensible en el fulgor del mito. Consternados por lo que ese rostro les
haya podido mostrar, los poetas lo disfrazaron con máscaras y se distanciaron
de esa condición a sabiendas de que cuanto más intentaran alejarse de ella, más
se hundirían en la incertidumbre del querer saber. Tal es la condición trágica
del hombre, tal es el paradigma de Edipo, o la condena de Prometeo; desentrañar
la esencia del Ser, conocerlo, apropiarse de él sin saber que, como la cabra
del ritual dionisíaco, desentierran el cuchillo con el serán sacrificados. El
rito adquiere carácter metafísico en tanto que él nos enfrenta al arquetipo que
llamamos Ser. Así, la afirmación inicial que sostiene las ideas de este libro
cobra un valor de sentencia y de verdad: “La búsqueda del Ser deviene mito”; y
agregaremos que ese devenir ubica al hombre frente a la verdad primordial que
lo justifica, sin máscaras, desnudo. Entender que somos esa verdad acaso sea el
mejor camino para entender este complejo entramado de objetos, ideas,
percepciones y conjeturas que llamamos realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Diego Ortega Servián&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Julio 2015&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;*prólogo a la edición impresa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2016/05/el-sacrificio-del-heroe-de-sebastian.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-6680295233194295374</guid><pubDate>Tue, 17 May 2016 06:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-05-16T23:39:09.926-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">2015</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Aproximaciones</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">cantamañanas</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">poesía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Sebastian Porrini</category><title>Aproximaciones, de Alejandro Gimenez Luna</title><description>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: large; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Hacia
la búsqueda del silencio esencial*&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiUJyVpbdFDZ868wInBIJAdlbjT6uJtdR25uYMWTiSjftQpCN-iUnfNebHVGUULRPZ0K6OczmoYUgM0_meIT6pNBRAs0knGv5IokATw-_y8p4zDcOeYejsvgG7GRCuZxTy90ZHJaYSzbQls/s1600/Aproximaciones+TAPA.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiUJyVpbdFDZ868wInBIJAdlbjT6uJtdR25uYMWTiSjftQpCN-iUnfNebHVGUULRPZ0K6OczmoYUgM0_meIT6pNBRAs0knGv5IokATw-_y8p4zDcOeYejsvgG7GRCuZxTy90ZHJaYSzbQls/s200/Aproximaciones+TAPA.jpg&quot; width=&quot;120&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;La palabra poética es
el mayor misterio que la literatura se ha planteado como expresión de la
voluntad creadora. Signada por la limitación que el lenguaje le expone, la
poesía se propone un ejercicio de superación que convierte su mensaje en un
triunfo de la manifestación artística. Cuando el poeta se deja poseer por ese
mensaje, la palabra se reconstruye, renace, para devolver en esencia la
prístina significación que surge de su creación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;En el poemario que
tenemos entre manos, la sutileza de su creador nos plantea un ejercicio
notable: ocho partes fragmentan el mensaje en un equilibrio evidente, que se
estructuran como instancias bien demarcadas de un derrotero a la vez individual
y simbólico. “Inicial” abre el libro con un solo poema, que se repite en el
“Final” con otro poema. Ese poema inicial permite develar el deseo mágico del
poeta: cantar, cantar ante las dudas, de camino por un sendero que &lt;i&gt;“había, hace tiempo, perdido” &lt;/i&gt;y que como
todo héroe en su búsqueda debe reincorporar para renacer como tal. La segunda
parte “El ciclo eterno” concibe el tiempo como renacimiento, ante las caídas
inevitables, que se expandirán de manera notable en la tercera parte “El
caído”, espacio en el que el “no saber” se relaciona con la “soledad” y con la
“eternidad”, temas que son blasones de la condición humana desde el mismo
origen. Una cuarta parte, llamada “Nocturnidad” enciende la noche como prueba:
el héroe del que habláramos está frente a instancias inefables, condición que
parecería absurda desde la palabra, pero que se alimenta de la creación que enlaza
la propia experiencia con su propio lenguaje. La quinta parte,
“Aproximaciones”, que recoge el nombre del poemario total, pone al héroe ante
la derrota, que se reconstruye como caída y como revelación; el aprendizaje
notable que estatuye su peregrinaje como una iniciación en la simbología
trascendente de la esencia. Por ello llega con la sexta parte “El silencio del
claustro”, ese necesario alejarse del mundo que lo sumerge en el vacío, en el
encuentro con la propia materia, para despertar a la nueva instancia de su
camino. Y en la séptima parte, “Naturae”, es desde la naturaleza nominada cómo
se renace, cómo se purifica, cómo se libera de las costras de la propia caída,
cómo se prepara para la victoria en el silencio final, cuando decide callar, ya
triunfante en el dominio de la palabra de la que, no obstante, huye otra vez. Héroe
derrotado, pero fatalmente victorioso.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;
&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Alejandro nos advierte
en sus “Palabras preliminares” que ha encontrado “&lt;i&gt;toda la escritura como una revelación”.&lt;/i&gt; No nos cabe duda de que la
experiencia poética se nutre y nace de esa revelación, ya que sin ella la
poesía muere ante la mera anécdota, ante la materia panfletaria, ante la
cursilería que, como un placebo, sólo esconde su nada en un juego fatal de moda
pasajera. Alejandro sabe que se ha dejado poseer por algo que no comprende
absolutamente, y que es la materia (por ello &amp;nbsp;incomprensible) de la verdadera poesía,
aquella que funda un mundo, aquella que hace nacer un lenguaje nuevo por
natural, nuevo por tradicional, inmerso en la belleza de la palabra despojada
de maquillajes efímeros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Si la literatura es
sintaxis, como sostuvieran algunos grandes creadores, esta antología poética
resalta esa afirmación, no sólo por el quiebre natural que un poema produce en
la musicalidad de la prosa, sino, fundamentalmente, por el ejercicio que el
poeta ha realizado al exhibir un estilo propio, más allá de las convenciones
que las diferentes formas poéticas requieren, como lo es el caso del soneto.
Observamos que el verso se adecua a la creatividad de lo dicho, con &amp;nbsp;alteraciones sintácticas suaves, en muchos
casos propiciadoras de aislamientos que impulsan una significación exquisita: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;“Inamovible,
serás de tierra, / madre de tantas cosas brillantes.” Hoy que naces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;O se detiene en la
enumeración feliz de acciones, que se sustancian en ideas fuerza de marcada
significación: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;“Y
yo rezo, / inclinado ante mi propia figura. / Y veo de cerca las grietas en mi
rostro, / en mis manos, en mi pecho / y mi interior… vacío.” La noche es un
templo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El entramado de los
temas construye un detalle muy importante. Como los poetas filósofos de la
antigüedad, los elementos hacen su entrada: así, el &lt;b&gt;agua &lt;/b&gt;es lustral, y purificadora, como en &lt;i&gt;Aguaribay&lt;/i&gt;, o es directamente vida, como en &lt;i&gt;Hoy que naces&lt;/i&gt;, para ser “&lt;i&gt;cauce
del río, bello raudal.” &lt;/i&gt;Aunque este primer elemento se re-designa como
“fría” en &lt;i&gt;La causa, &lt;/i&gt;para caer &lt;i&gt;“sobre los cuerpos desprotegidos”&lt;/i&gt;. Y se
realimenta como materia creadora en &lt;i&gt;Crear,
&lt;/i&gt;poema en el que se resurge del agua como un ser nuevo. &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El &lt;b&gt;aire&lt;/b&gt;, el segundo elemento que
denotamos, se apresura a hermanarse con el agua en &lt;i&gt;Hoy que naces&lt;/i&gt;, para dotar de dulzura la brisa que una vida atisba a
manifestar en el instante de su surgimiento. Y se vuelve estertor en &lt;i&gt;Habitación&lt;/i&gt;, hasta ser &lt;i&gt;“un árbol seco de pena / deshojando su
última / agonía.”&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;La &lt;b&gt;tierra&lt;/b&gt; se fundamenta en &lt;i&gt;Al alba&lt;/i&gt;, cuando sea en ella donde
reposará aquello que dio sombra a nuestra existencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Y es &lt;b&gt;fuego&lt;/b&gt; en &lt;i&gt;La noche es un templo&lt;/i&gt; que se acumula como un ardor. Aunque con el
agua y con el aire, que son indiscutiblemente los dos elementos más presentes,
el autor nos remita al sentido de lo más inmaterial, de la fluidez, ya sea como
purificación, ya como inmarcesible sensación de la más bella liviandad de la
naturaleza espiritual.&amp;nbsp; Porque de esos
elementos, el poeta se vale para retratar su espíritu, al que separa del alma,
en un entendimiento que remite a las más antiguas concepciones de la tríada
humana, tríada que conforma con el cuerpo, este último como presencia que
dialoga, crítica o visceralmente, con los otros dos estados de la esencia
humana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Permítaseme agregar
que el héroe del que habláramos no se detiene en un simple triunfo: ve la
pérdida del pasado idílico como un tiempo irrecuperable (&lt;i&gt;Esta casa ya no es mi casa)&lt;/i&gt;, o se enfrenta a los otros que están
impedidos de volverse esencias pues &lt;i&gt;“ellos
no vuelan como hombre”.&lt;/i&gt; O se vuelve a crear para la eternidad, separándose
del tiempo que lo busca con sus cadenas, y que se instituye como anhelo de
liberación del mundo, como en el poema &lt;i&gt;Un
deseo&lt;/i&gt;, en el que el poeta quiere crear la eternidad &lt;i&gt;“con un suave movimiento de mi mano”. &lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Noche, luz, vida, muerte,
realidad y deseo. Todo. Todo aquello que es la sal de la causa humana está en
estos poemas. El héroe, como en los grandes poemas épicos, se sacrifica, es el
hijo dilecto que la tragedia requiere para alzar la purificación hasta la
victoria. El último poema, un soneto, re-enciende la llama de la gloria: la
forma recuperada, la palabra triunfante, que busca su máximo triunfo: el
silencio. Por eso el poeta calla, advirtiéndonos que el silencio es la mejor
poesía, contradictoria y triunfal, hasta que el poeta vuelva a recrear la
belleza de la materia fundamental.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 115%;&quot;&gt;Sebastián Porrini&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Agosto 2015&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;palatino linotype&amp;quot; , &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;*prólogo a la edición immpresa&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2016/05/aproximaciones-de-alejandro-gimenez-luna.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiUJyVpbdFDZ868wInBIJAdlbjT6uJtdR25uYMWTiSjftQpCN-iUnfNebHVGUULRPZ0K6OczmoYUgM0_meIT6pNBRAs0knGv5IokATw-_y8p4zDcOeYejsvgG7GRCuZxTy90ZHJaYSzbQls/s72-c/Aproximaciones+TAPA.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-4274653520665649719</guid><pubDate>Tue, 19 Apr 2016 23:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-04-19T16:33:49.967-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Biblia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">eternidad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Homero</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Juan José Saer</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">literatura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">microcuento</category><title>En el tiempo perdido de la búsqueda, de Sebastián Porrini</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El reloj de la plaza se detuvo y la hora que sigue marcando es ilusoria. Ahora, los paseantes no saben en qué hora viven. No está mal. La eternidad es una plaza en la que nadie se detiene a ver la hora.*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;El Río de la Plata, según me informa Juan José Saer, tiene la superficie de Holanda. Y ese pequeño país se construyó junto a un mar al que le robó la tierra palmo a palmo. De allí, salió un imperio colonialista y ávido de esclavos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;Nosotros construimos nuestro país de espaldas al inmenso estuario. Sin embargo, todo llegó y se fue por él. Desde que los charrúas se dieron un banquete con Don Juan Díaz de Solís, nos ha gustado todo lo importado.*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;No se sabe dónde nació Homero. Tampoco, dónde murió. Y se duda si realmente existió. La humanidad, no obstante tales pruritos del registro civil, lo cree ciego, sabio y longevo. No es la primera vez que una obra de arte crea su autor a su imagen y semejanza. Y si no, observen la Biblia.*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small; letter-spacing: 0.533333px;&quot;&gt;*del libro&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;b style=&quot;font-size: medium; letter-spacing: 0.533333px;&quot;&gt;&lt;i&gt;En el tiempo perdido de la búsqueda&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small; letter-spacing: 0.533333px;&quot;&gt;, cantamañanas (2015)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2016/04/en-el-tiempo-perdido-de-la-busqueda-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-6927945464282151371</guid><pubDate>Wed, 18 Jun 2014 03:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-06-17T20:18:28.291-07:00</atom:updated><title>al mundo no le importa si vos llorás, de Cristian Walter</title><description>PRÓLOGO*&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEheG4VKu6oFHfYRbw8PS2QgGqe9oB_CIdT2j3k5-epHDZqwxCCAM5N3AE5kNkG28Kipl65Dph7FL_BHFjce0CP65kG2k8lQMoA1GvEnAs6txupuqa02Rhx49P1PQRFOYQtbkPREkrraDjRP/s1600/al+mundo+2014...jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEheG4VKu6oFHfYRbw8PS2QgGqe9oB_CIdT2j3k5-epHDZqwxCCAM5N3AE5kNkG28Kipl65Dph7FL_BHFjce0CP65kG2k8lQMoA1GvEnAs6txupuqa02Rhx49P1PQRFOYQtbkPREkrraDjRP/s1600/al+mundo+2014...jpg&quot; height=&quot;200&quot; width=&quot;113&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Hace un tiempo atrás recibí una pila de papeles y un pedido. Los papeles eran el manuscrito de este libro y el pedido, el de un prólogo. No tardé en abocarme a la lectura y descubrir el particular universo que me proponía este autor.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Ya desde el título, el libro me interpelaba con su ausencia de mayúscula inicial [&lt;i&gt;este escritor, ¿sabrá escribir, digo yo?&lt;/i&gt;], con su voseo confianzudo, con esa afirmación tan contundente como impertinente [“no le importa, ¿entendés? ¡qué le va a importar…!”].&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Incitada por la curiosidad y por cierto aire desafiante del título, abrí la primera página y me encontré con el primer cuento, “El camino de regreso”, y con una frase del querido Manuel Puig: &lt;i&gt;“No creo en eso de vivir el momento, Molina, nadie vive el momento. Eso queda para el paraíso terrenal.”&lt;/i&gt; Ese fue el segundo momento en que me quedé con la mirada clavada en la hoja, pero sin leer: mi mente divagaba [¿De dónde regresa el camino? ¿Quién o qué &lt;i&gt;regresa&lt;/i&gt;? ¿Será que es un camino hacia un tiempo en vez de hacia un lugar…?].&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Casi sin darme cuenta, la historia transcurría frente a mis ojos, ya no a través de caracteres de tinta negra, sino bajo la forma de imágenes vívidas que las palabras del autor generaban en mi mente. Es eso, el estilo en que están escritos estos relatos está impregnado de cotidianidad, tanto que a veces la encontramos asfixiante y otras, insólitamente llena de poesía. ¿Qué más decir? La lectura me atrapó: seguí leyendo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Segundo cuento, “Temporal”:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;“Observaba el lento peregrinar urbano, con sus embotellamientos y sus manifestaciones, con su malhumor y sus olores, con sus oficinistas y sus vendedores ambulantes y con ese ‘no-sé-qué’ que siempre le dio tristeza”&lt;/i&gt;.&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; ¿Puede no pasar nada y al mismo tiempo estar pasando muchas cosas? ¿Puede la ternura quebrar la miseria de la rutina? Leo y el relato me responde. Sigo. El tercer relato es el que le da el título al libro y –sin dudarlo– redondeo con una birome “bic” la frase inicial, dura y contundente como un &lt;i&gt;“cross a la mandíbula”&lt;/i&gt;:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&amp;nbsp; “el reloj da las 5:30, volviéndolo a esa realidad menos real que la realidad de los sueños.”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; [Y dale con negarse a usar las mayúsculas… me enloquece, todo el relato parece una sola frase, la lectura me resulta vertiginosa. Un detalle: le robo al autor estos corchetes que uso para escribir el presente prólogo.]&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; No es mi intención aquí comentar los pormenores de la lectura de cada uno de los relatos que integran este volumen, sino simplemente, compartir la experiencia de mi primera lectura de ellos y, para qué negarlo, cometer una “apología” de estos cuentos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Desde el comienzo, y durante toda la lectura del libro, varias veces tuve que volver a leer lo escrito una y otra vez porque me encontraba con que mi mirada atravesaba todo un párrafo, pero mis pensamientos se habían quedado anclados en el anterior. Creo que esto constituye una característica, no de los relatos en sí, sino de la forma en que son leídos. Imposible no detenerse en algún punto [&lt;i&gt;con la mente en silencio o apabullada de imágenes&lt;/i&gt;].&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Luego, dejando de lado al lector, sólo por un momento, noté que los personajes parecerían ser de carne y hueso [&lt;i&gt;detalles cotidianos: una marca de cigarrillos que fumaban los abuelos, una esquina conocida, el olor a tierra mojada, esa sensación de angustia que seguramente todos experimentamos alguna vez&lt;/i&gt;].&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; El autor, Cristian Walter [&lt;i&gt;un famoso “vendehúmos” de estos pagos, lo sé porque lo conozco hace tiempo…&lt;/i&gt;], nos engaña haciéndonos creer que estos personajes pueden ser nuestros vecinos, incluso nosotros mismos. La narración se nos hace cercana, habitual: tal vez tomamos un “Ciento diez” esta misma mañana, o estuvimos metidos anoche en una guarida de almas en pena tomando un trago, como aquel bar de atmósfera pastosa &amp;nbsp;y cuerpos lujuriosos del cuento “Voyeur”.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Se me ocurre –ahora– que en todos los relatos subyace una búsqueda, de no se sabe bien qué [&lt;i&gt;un lugar una persona un momento un objeto una razón&lt;/i&gt;]. Buscar, aunque no se encuentre. Caminar, indagar, recorrer, explorar. Tal vez el secreto sea estar en movimiento.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Recuerdo el título del primer cuento [“El camino de regreso”] y pienso que tal vez todos –autor, personajes y lectores– transitamos los caminos de estas historias. De distintas maneras, claro. Algunos, como Raúl, con ciertas nostalgias por lo perdido, o peor aún: por lo que no va a pasar jamás. Otros, en cambio, como Margarita, con la alegría de vivir con los cinco sentidos más despiertos que el sofocante sentido común. En cada cuento alguien parece andar un camino [¿Andar será algo que uno hace voluntariamente o será un instinto, un mero acto reflejo humano?]&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; caminar andar buscar esperar &lt;i&gt;[¿para qué, si todo es efímero, si a nuestras vidas se las traga el tiempo y el olvido; si, en definitiva, al mundo no le importa –¡qué le importa!– &amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;si vos llorás?&lt;/i&gt;] Esto lo sabe bien el protagonista de “El baño”:&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;“Había perdido la noción del tiempo; no sabía cuánto llevaba sentado, meditando. Tal vez el tiempo ya no corría de la misma manera; tal vez el espacio se había reducido a ese instante; tal vez el todo y la nada se habían fusionado en esa idea.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;i&gt;Y si el mundo se detuviese por un segundo, ¿desistiría? &amp;nbsp;¿cambiarían sus planes?&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;i&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;Miró a su alrededor y no había nadie. Estaba solo.”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Hay que decir que no es difícil caer en la melancolía.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Luego, al dar vuelta la última hoja de “El baño”, me encontré con una nueva portada que anunciaba “&lt;i&gt;quereme así…&lt;/i&gt;” [y cómo no recordar a la Luna rodando por Callao] Me predispuse a leer algo diferente de lo anterior. En esta página el autor pedía algo que no puede pedirse. Me conmovió cierta ingenuidad en esa frase [&lt;i&gt;además de la exposición total, la honestidad brutal, el último desesperado recurso que implica rogar a alguien: quereme, quereme así…&lt;/i&gt;].&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Al leer esta parte del libro, supuse –y el autor me lo confesó después– que era un bloque diferenciado del resto de los cuentos. “Esas manos”, “te voy a extrañar” y “La perfección del amor” integran este grupo en donde el autor pareciera explorar algunas de las formas posibles del querer.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Subrayo con la misma “bic” de antes esta frase, que me resuena por lo crudamente cotidiana: “&lt;i&gt;Siente el peso de los años en sus huesos y en la humedad de las paredes –recuerda, sobre todo, aquella mancha del living y piensa en la discusión que ocurrió días atrás, por culpa de esa misma mancha&lt;/i&gt; pensar que estuvimos cinco días sin hablarnos, &lt;i&gt;dice en voz baja–&lt;/i&gt;.” [&lt;i&gt;levanto la mirada de la hoja y vuelvo a perderme en mis laberintos mentales&lt;/i&gt;].&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; En el segundo cuento de este “terceto” Carla e Iván se buscan denodadamente aunque no logren concretar el encuentro [&lt;i&gt;o tal vez sí, tal vez están más unidos que nadie, pero lo ignoran…&lt;/i&gt;]. Ya finalizando la lectura del libro me encuentro con una mujer obsesionada con la perfección en todas sus aristas: empeñada en conseguir el amor perfecto, la unión perfecta [&lt;i&gt;se me vienen a la cabeza los versos de los místicos, el inefable San Juan de la Cruz y la &lt;/i&gt;“amada en el amado transformada…”].&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Di vuelta la última hoja, la del final, y quedé frente al índice. Repasé los títulos evocando cada uno de los cuentos, nuevamente con la mirada suspendida en el aire. Como dije, pienso que esa es una de las grandes cualidades de este libro: abre caminos, propone posibilidades. No se cierra a conclusiones contundentes e irrefutables.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; Creo que Cristian Walter, el autor de estas páginas, debe de pensar algo similar. Si no, nos daría cuentos perfectamente empaquetados, con moño y todo. Cuentos que pudiéramos leer en la cama, a la luz tenue de un velador, para luego dormirnos con una sonrisa beatífica en los labios. Afortunadamente, no es así. Por eso es que los incito a ustedes, lectores, a andar estas páginas y a disfrutarlas y aprovecharlas tanto –y ojalá que más– como yo lo hice.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
Carolina Arias&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
*prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/06/al-mundo-no-le-importa-si-vos-lloras-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEheG4VKu6oFHfYRbw8PS2QgGqe9oB_CIdT2j3k5-epHDZqwxCCAM5N3AE5kNkG28Kipl65Dph7FL_BHFjce0CP65kG2k8lQMoA1GvEnAs6txupuqa02Rhx49P1PQRFOYQtbkPREkrraDjRP/s72-c/al+mundo+2014...jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-1044525725591432685</guid><pubDate>Wed, 18 Jun 2014 02:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-08-21T14:27:02.261-07:00</atom:updated><title>El impreciso arte de caminar historias</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Creo que no me equivocaría si me arriesgara a decir que este libro es un intento de búsqueda. Una búsqueda de no se sabe bien qué [&lt;i&gt;un lugar una persona un momento un objeto una razón&lt;/i&gt;].&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Transitamos el día a día levantándonos con el estridente ruido del despertador, corriendo a nuestros trabajos sin haber desayunado &lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt;&quot;el reloj vuelve a sonar. último aviso. no hay más tiempo. debe salir corriendo…&quot;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt; (“Al mundo no le importa si vos llorás”).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; O colgándonos de colectivos llenos, encerrados en la miseria de la rutina y la cotidianidad&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt;&quot;Observaba el lento peregrinar urbano, con sus embotellamientos y sus manifestaciones, con su malhumor y sus olores, con sus oficinistas y sus vendedores ambulantes y con ese ‘no-sé-qué’ que siempre le dio tristeza&quot;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt; (“Temporal”)&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Pero ¿es eso un transitar, un avanzar? ¿O se trata solo de una caminata en círculos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; En “El camino de regreso” los personajes parecen querer desandar sus pasos para volver a lo querido, a lo seguro; volver a un momento feliz. Volver, a costa de lo vivido, de los demás y de sí mismos. Volver a toda costa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; La cuestión es estar en movimiento. Así, autor, personajes y lectores transitamos los caminos de este libro. De distinta manera, claro. Algunos -como en “Esas manos”-, con ciertas nostalgias por el pasado, por lo perdido, o peor aún: por lo que no va a pasar jamás. Otros, en cambio, como Margarita, con la alegría de vivir con los cinco sentidos más despiertos que el sofocante sentido común.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; En algunos relatos, el camino llega a buen fin. En otros, no llegamos a ser testigos del final del recorrido, o tal vez nos encontramos con la amarga revelación de que el resultado obtenido no es el esperado…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Caminamos de la mano de los personajes, y el autor nos engaña haciéndonos creer que pueden ser nuestros vecinos, incluso nosotros mismos. La narración se nos hace cercana, cotidiana: tal vez tomamos un “Ciento diez” esta misma mañana, o estuvimos metidos anoche en una guarida de almas en pena tomando un trago, como aquel bar de atmósfera pastosa &amp;nbsp;y cuerpos lujuriosos en &amp;nbsp;“Voyeur”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;andar caminar buscar esperar&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; En definitiva, ¿para qué hacerlo, si todo es efímero, si a nuestras vidas se las traga el tiempo y el olvido? ¿No es esto una definición perfecta del absurdo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Esto lo sabe perfectamente el protagonista de “El baño”:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;“Había perdido la noción del tiempo; no sabía cuánto llevaba sentado, meditando. Tal vez el tiempo ya no corría de la misma manera; tal vez el espacio se había reducido a ese instante; tal vez el todo y la nada se habían fusionado en esa idea.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;Y si el mundo se detuviese por un segundo, ¿desistiría? ¿cambiarían sus planes?&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;Miró a su alrededor y no había nadie. Estaba solo.”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Y sin embargo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; (Sin embargo, cuando el teléfono llama, él atiende.)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; ¿Andar será algo que uno hace voluntariamente o será un instinto, un mero acto reflejo humano? En estos relatos, los personajes nos interpelan, nos indignan, nos enternecen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;caminar buscar esperar andar&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; En cada cuento de este libro alguien anda un camino. A veces, el camino exterior, concreto, puede ser una metáfora –o una antítesis- del camino interior. La búsqueda puede darse en distintos planos: en el mundo exterior, en uno mismo, en los demás, en un posible más allá. Pero hay una constante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;buscar esperar caminar andar&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; A los tropiezos, a zancadas, con retrocesos y nuevos avances. O, quizás, una detención, un paréntesis en el tiempo. A pie, en colectivo, en brazos de otro, por los caminos retorcidos de la mente o los senderos traicioneros del corazón. Transitar a través de otros, o por otros, o a costas de otros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, &#39;Times New Roman&#39;, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Y en el final… ¿llegar?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Por las dudas, supongo que es mejor evitar hablar de conclusiones. Creo que Cristian Walter, el autor de estas páginas, debe de pensar algo similar. Si no, nos daría cuentos perfectamente empaquetados, con moño y todo. Cuentos que pudiéramos leer en la cama, a la luz tenue de un velador, y luego dormirnos con una sonrisa beatífica en los labios. Afortunadamente, no es así.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Me animo a decir que este libro no se lee, se camina. A veces, vertiginosamente. Otras veces vamos a necesitar hacer un alto, respirar hondo y luego seguir. El camino se puede volver sinuoso, escarpado y, por momentos, llano y suave.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&amp;nbsp; Pero, como cada uno va moldeando su propia senda, tal vez estas palabras sobren.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;C. A.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Times, Times New Roman, serif;&quot;&gt;Mayo 2014&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/06/el-impreciso-arte-de-caminar-historias.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-5205254213485886529</guid><pubDate>Thu, 08 May 2014 03:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-05-18T11:28:44.247-07:00</atom:updated><title>Presentación de FILOSOFÍA DE LA TÉCNICA TEATRAL</title><description>&lt;div data-mce-style=&quot;text-indent: 47.20000076293945px;&quot; style=&quot;font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; text-align: justify; text-indent: 47.20000076293945px;&quot;&gt;
&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhtQ3TTBL1_ipAOMpHB4tPIQ9X6emm2oBDEcDsCHFcyUTIde8C4ieZSJYcAXL-nZYtlqh8X7lJjoiK953Hey3rowLKXsAreZT8_7K_u1EP7GHTcGu3U7LiQK48G2Gl-Im5_H_0CW2M068oc/s1600/WP_20140411_005.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhtQ3TTBL1_ipAOMpHB4tPIQ9X6emm2oBDEcDsCHFcyUTIde8C4ieZSJYcAXL-nZYtlqh8X7lJjoiK953Hey3rowLKXsAreZT8_7K_u1EP7GHTcGu3U7LiQK48G2Gl-Im5_H_0CW2M068oc/s1600/WP_20140411_005.jpg&quot; height=&quot;222&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Ricardo Halac, Jorge Dubatti y Luis Rivera López&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;El pasado viernes 11 de abril se presentó el último libro de Gustavo Manzanal, &lt;b&gt;Filosofía de la técnica teatral&lt;/b&gt;, junto a importantes personalidades del ambiente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div data-mce-style=&quot;text-indent: 47.20000076293945px;&quot; style=&quot;font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; text-align: justify; text-indent: 47.20000076293945px;&quot;&gt;
&lt;span data-mce-style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot; style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;Este trabajo reúne escritos ligados a su labor pedagógica y a sus experiencias de actuación y dirección.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div data-mce-style=&quot;text-indent: 47.20000076293945px;&quot; style=&quot;font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; text-align: justify; text-indent: 47.20000076293945px;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhD2UVW5bLojaMO6tZVPEpNPvT3uCDNWopuGeQ8UrhjNYb1S4hh0C6AZxcTOraXdZeyzzIitXVCE0f3R9DHbnbM9uDTENr1kHcUWT30-804WgeP4wECUV4GwlqAdXMYi6E398I7ny9bAU1m/s1600/Cantama%C3%B1anas-Filosof%C3%ADa+de+la+t%C3%A9cnica+teatral.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhD2UVW5bLojaMO6tZVPEpNPvT3uCDNWopuGeQ8UrhjNYb1S4hh0C6AZxcTOraXdZeyzzIitXVCE0f3R9DHbnbM9uDTENr1kHcUWT30-804WgeP4wECUV4GwlqAdXMYi6E398I7ny9bAU1m/s1600/Cantama%C3%B1anas-Filosof%C3%ADa+de+la+t%C3%A9cnica+teatral.jpg&quot; height=&quot;320&quot; width=&quot;205&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span data-mce-style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large;&quot; style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium;&quot;&gt;&lt;span data-mce-style=&quot;line-height: 21px;&quot; style=&quot;line-height: 21px;&quot;&gt;&quot;&lt;i&gt;Es un libro de filosofía más que de práctica, pues alienta a pensar y repensar aquellos movimientos interiores que resultan en el logro de una interpretación, con el propósito de sacar conclusiones sobre los estados personales y las relaciones con el entorno, y en referencia a un compromiso para con el mundo y sus circunstancias&lt;/i&gt;&quot;, reza la contratatapa del material.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div data-mce-style=&quot;text-indent: 47.20000076293945px;&quot; style=&quot;font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; text-align: justify; text-indent: 47.20000076293945px;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;Lo acompañaron&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot;&gt;Ricardo Halac&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;, prologuista del libro,&lt;/span&gt;&lt;strong style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot;&gt;&amp;nbsp;Jorge Dubatti&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot;&gt;Luis Rivera López&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot;&gt;Gustavo Sternischia&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot;&gt;Diego Solari&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot;&gt;Gustavo Favieri&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;. Coordinó el evento&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: large; line-height: 21px;&quot;&gt;Juan Pablo Pérez&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div data-mce-style=&quot;text-indent: 47.20000076293945px;&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 47.20000076293945px;&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: right; margin-left: 1em; text-align: right;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgSI5DnsQeXhsYcToiCeatSTtE7M2AWwHIFGdIBXOA5EH0Y8r__loug_3fT4aNvK7Pb7dceIwuM76mYLf87val1SUv691DTiG9092YTx5x-1p75H-oOkP7_v15qChVIRlVtLdsnuHrEJBgb/s1600/Instant%C3%A1nea+1+(07-05-2014+10-09+p.m.).png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgSI5DnsQeXhsYcToiCeatSTtE7M2AWwHIFGdIBXOA5EH0Y8r__loug_3fT4aNvK7Pb7dceIwuM76mYLf87val1SUv691DTiG9092YTx5x-1p75H-oOkP7_v15qChVIRlVtLdsnuHrEJBgb/s1600/Instant%C3%A1nea+1+(07-05-2014+10-09+p.m.).png&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Gustavo Manzanal (izq.) y Juan Pablo Pérez (der.)&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Book Antiqua, serif; font-size: medium;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 21px;&quot;&gt;La noche comenzó con las palabras del autor, quien además de agradecer a los presentes, a la editorial, al Centro Cultural de la Cooperación, a quienes lo acompañaron en la mesa, aclaró que su libro no está dirigido al fenómeno teatral en integridad, sino &quot;&lt;i&gt;a qué produce en la persona el avanzar sobre los mecanismos que le permiten afrontar el hecho dramático, desde lo personal, desde lo general, desde su conducta, desde los valores, desde su conciencia, desde su psiquis&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Book Antiqua, serif; font-size: medium;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 21px;&quot;&gt;Gustavo Manzanal lleva una trayectoria de más de treinta años con el teatro, en calidad de maestro, director, actor y autor, y de eso habló también brevemente, para darle lugar a Jorge Dubatti, Ricardo Halac y Luis Rivera López.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Book Antiqua, serif; font-size: medium;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div data-mce-style=&quot;text-indent: 47.20000076293945px;&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 47.20000076293945px;&quot;&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhXex81BtVqkvfJkvkdS6pEW9KrcRkah6gkTvikYAvq2j4x20iyp3VomRPTOO47pP0bw5m8zIR5Tlat4RjVqv-fdngPsFQfhcZhx8elGkatqk05UyLtWVBRsFJslVFA2rLsHrKrPGiqBcdH/s1600/Instant%C3%A1nea+2+(07-05-2014+10-23+p.m.).png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhXex81BtVqkvfJkvkdS6pEW9KrcRkah6gkTvikYAvq2j4x20iyp3VomRPTOO47pP0bw5m8zIR5Tlat4RjVqv-fdngPsFQfhcZhx8elGkatqk05UyLtWVBRsFJslVFA2rLsHrKrPGiqBcdH/s1600/Instant%C3%A1nea+2+(07-05-2014+10-23+p.m.).png&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Jorge Dubatti&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Book Antiqua, serif; font-size: medium;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 21px;&quot;&gt;&quot;&lt;i&gt;Este libro es infinito,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;i&gt;por la cantidad de cosas que abarca&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&quot;, comenzó diciendo Jorge Dubatti,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;quien fue el primero en disertar,&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&amp;nbsp;en referencia a &lt;b&gt;&lt;i&gt;Filosofía de la Técnica Teatral&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;sin embargo, luego hizo hincapié en lo que él llama &quot;artista investigador&quot;; es decir aquel artista que produce pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div data-mce-style=&quot;text-indent: 47.20000076293945px;&quot; style=&quot;text-align: justify; text-indent: 47.20000076293945px;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Book Antiqua, serif; font-size: medium;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 21px;&quot;&gt;Desde hace años,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, más específicamente en&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;el Área de Investigaciones en Ciencias del Arte (AICA), y junto a personalidades como Juano Villafañe, Antoaneta Madjarova y Manuel Santos, Dubatti se centra en estudiar los nuevos rumbos de la investigación artística o, como dice él, &quot;&lt;i&gt;estas nuevas aproximaciones a las relaciones entre arte y conocimiento&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;En ese sentido, resaltó que &quot;&lt;i&gt;este libro es una de las constataciones más claras de que el artista, desde la praxis, para la praxis y sobre la praxis, produce pensamiento permanentemente&lt;/i&gt;&quot;, ya que, según él, uno de los que más sabe sobre teatro es el mismo artista que, a su vez, produce un conocimiento único que se ve reflejado en la aparición de &quot;&lt;i&gt;nuevos vínculos entre la praxis y el conocimiento científico&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;Aquí presentó a Gustavo Manzanal como un artista-investigador que produce conocimiento &quot;&lt;i&gt;a partir de su praxis creadora&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;Asimismo, reconoció en &lt;b&gt;Filosofía de la Técnica Teatral&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&quot;&lt;i&gt;la construcción de una mirada sobre el mundo desde la experiencia teatral&lt;/i&gt;&quot;, puesto que se trataría de un libro de lo específico y, además, de la totalidad. &quot;&lt;i&gt;Hacer teatro en la Argentina no es meramente hacer obras, sino también una forma de vivir; es la construcción de una cosmovisión, de un pensamiento teatral&lt;/i&gt;&quot;, finalizó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;Después llegó el turno de Ricardo Halac quien, luego de relatar cómo conoció a Gustavo Manzanal, señaló la necesidad de continuar en esta exploración, en esta &quot;&lt;i&gt;búsqueda de creación de pensamiento nuevos&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;table cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: right; margin-left: 1em; text-align: right;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6XkoRdr52P1ob25I_XR10DXoZGKMV0Vnd_moMFYELxHxBVxjSYWiTIdu0vreW5Gg8jK_2h1wfwjOVspGpf3L_htLHyaNH7IgROsP0S1_e0amobtv6BpW1qJYKKqr-pcN3X-HeIK8QL23m/s1600/Instant%C3%A1nea+5+(07-05-2014+10-41+p.m.).png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6XkoRdr52P1ob25I_XR10DXoZGKMV0Vnd_moMFYELxHxBVxjSYWiTIdu0vreW5Gg8jK_2h1wfwjOVspGpf3L_htLHyaNH7IgROsP0S1_e0amobtv6BpW1qJYKKqr-pcN3X-HeIK8QL23m/s1600/Instant%C3%A1nea+5+(07-05-2014+10-41+p.m.).png&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Ricardo Halac&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Book Antiqua, serif; font-size: medium;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 21px;&quot;&gt;&quot;&lt;i&gt;Primero viene la creación y luego el estudio sistemático y teórico&lt;/i&gt; [sobre la tragedia]&quot;, dijo en referencia al primer libro sobre teoría teatral &quot;&lt;i&gt;Sobre la poética&lt;/i&gt;&quot; de Aristóteles, puesto que fue escrito luego de que la tragedia, en el teatro helénico, ya había desaparecido. Este libro viene a contradecir esa costumbre -según Halac- de teorizar sobre lo &quot;muerto&quot;; y su&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&amp;nbsp;importancia radica en la necesidad de que la teoría acompañe ese proceso creativo &quot;&lt;i&gt;ya que es parte del proceso de creación&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;El filósofo no sólo debe teorizar sobre el mundo, sino que, además, debe tratar de cambiarlo. Esta unidad entre la teoría y la praxis es lo que resalta Ricardo Halac de &lt;b&gt;Filosofía de la Técnica Teatral&lt;/b&gt;&lt;b style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt; &lt;/b&gt;cuando cita a Manzanal diciendo que&amp;nbsp;&quot;&lt;i&gt;filosofar no debe ser visto como una manera de pensar la realidad sino como una consecuencia de accionar sobre ella para reinterpretarla&lt;/i&gt;&quot;. Para el dramaturgo, &quot;&lt;i&gt;estamos hablando de un mundo en movimiento: estamos haciendo teatro, y a la vez estamos pensando el teatro y actuando el teatro&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;Cuando la velada estaba llegando a su fin, mientras Luis Rivera López tenía la palabra, se suscitó un hecho inesperado: El libro de Gustavo Manzanal cobró vida. Dejando en claro que sus ideas no son &quot;palabras muertas&quot; en un papel, un grupo de actores comenzó a interpretar una breve obra, interactuando con el público, desnudando sus temores, sus fantasmas, y construyendo, además, ese momento único que nace cuando el espectador y el artista se unen en el Hecho Dramático.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Book Antiqua&#39;, serif; font-size: medium; line-height: 21px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/05/presentacion-de-filosofia-de-la-tecnica.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhtQ3TTBL1_ipAOMpHB4tPIQ9X6emm2oBDEcDsCHFcyUTIde8C4ieZSJYcAXL-nZYtlqh8X7lJjoiK953Hey3rowLKXsAreZT8_7K_u1EP7GHTcGu3U7LiQK48G2Gl-Im5_H_0CW2M068oc/s72-c/WP_20140411_005.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-8480552543380623976</guid><pubDate>Fri, 11 Apr 2014 02:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-05-18T11:22:42.568-07:00</atom:updated><title>FLEXIÓN Y EXPANSIÓN. Morfosintaxis del Español</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;
INTRODUCCIÓN*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi8469xgkgtIZR9JJq2p_tULvfAzz_jDi6sW-dB8VLHBiTjHpEfu4sji6MitadrcQQA8uSAy4NZnJ5JB183m1uz9tH32Bzy5VcID46dXmOjwh1C8gzMOyGAL_piG4e_9erPnd_bb8VMSTxN/s1600/flexion+para+blog.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi8469xgkgtIZR9JJq2p_tULvfAzz_jDi6sW-dB8VLHBiTjHpEfu4sji6MitadrcQQA8uSAy4NZnJ5JB183m1uz9tH32Bzy5VcID46dXmOjwh1C8gzMOyGAL_piG4e_9erPnd_bb8VMSTxN/s1600/flexion+para+blog.jpg&quot; height=&quot;200&quot; width=&quot;143&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Desde un punto de vista eminentemente operativo podríamos intentar definir la gramática como el relevamiento y estudio de los elementos constituyentes de la lengua –en virtud de la idea de que ésta es el corpus adonde van a parar las capacidades totalizadoras innatas–; los mismos integran paradigmas dentro de los que se mueven en relación con otros de la misma clase e incluso con elementos propios de otros paradigmas. Tales movimientos y relaciones hacen que finalmente sean lo que son: así un sustantivo, que pertenece al paradigma de las clases de palabras, en su relación con otra clase de palabra, por ejemplo el adjetivo, pasa a integrar lo que se conoce como una Construcción Nominal, dentro de la cual uno de los aspectos que aparecen dignos de ser relevados es el de la concordancia morfológica; mas incluso en contacto con un verbo –otra clase de palabra– puede convertirse en un complemento a nivel sintáctico, de modo tal que ha entrado a formar parte de otro paradigma, el de las dependencias verbales, cuyo elemento vinculante es el verbo, no ya en su condición de clase de palabra sino de núcleo predicacional.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El tratamiento de la gramática a lo largo de la historia ha tenido en cuenta estas fluctuaciones y por eso ha dividido su campo de estudio según los aspectos que la componen: el sintáctico (para las funciones de las palabras), el morfológico (para detectar forma y variaciones de forma de las mismas), el semántico (todo lo atingente al significado) y el fónico (la materia física que hace que los elementos lingüísticos de los que venimos hablando sean antes que nada ‘sonido’) –en los últimos años ha crecido también el aspecto pragmático, que toma todos los otros en tanto y en cuanto actúan dentro de un contexto y una situación.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sin embargo, el uso de la gramática a nivel escolar ha incurrido frecuentemente en el defecto de trabajar aislando los presupuestos provenientes desde cada aspecto, omándolos por separado y dedicándose a listados clasificatorios, con un fuerte sesgo nominalista (lista de nombres en definitiva), más dirigidos a ser aferrados por la memoria de los educandos que apuntando a una comprensión cabal, apropiada para resaltar funcionamientos dinámicos en lugar de etiquetamientos estancos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y mucho peor cuando se ha instituido el trabajo concreto de análisis de estructuras gramaticales nunca en su real naturaleza, o sea desligadas unas de otras, creándose lo que podríamos considerar una disciplina paralela a los aspectos mencionados, eminentemente práctica, llamada Morfosintaxis. Decimos peor pues en su desarrollo, por la sola asimilación de la morfología con la sintaxis ante la advertencia de que las formas de las palabras influyen en sus funciones, y esas funciones son sólo detectables gracias al entramado formal en que se desenvuelven los elementos a lo largo de un enunciado, las Relaciones a establecer desde un aspecto a otro obligan a miramientos fuertemente sostenidos por lo cambiante y lo moviente, lo cual inobjetablemente atenta contra aquellos listados que mencionábamos, tornándolos así inútiles, o poco aprehensibles, o distorsionadores del complejo multifacético que subyace al simple ejemplo del cual pudiéramos llegar a servirnos para la verificación de un postulado gramatical.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Nuestra pertenencia al equipo del Profesor Julio Balderrama torna obvio que estaremos acudiendo a sus enseñanzas de continuo para dar rienda suelta al desarrollo de una aproximación a la Sintaxis –con tratamiento paradigmático del corpus español por tratarse, claro, de nuestra lengua nativa.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Incluso, pueden consultarse nuestras producciones anteriores en la materia (“Hacia una Gramática de los mundos posibles”, “De la lengua a la gramática” y “Gramática = Lenguaje artificial + Lengua natural”), donde abundamos en citas literales y señalamientos de fuente que lo tienen a don Julio como principal destinatario.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pero esta vez, siguiendo el principio de economía en el cual nuestro maestro insistiera pertinentemente –como uno de entre tantos de los aspectos dotadores de cientificidad del objeto en cuestión–, no estaremos nombrándolo a cada párrafo. Sí quedará inscripto a partir de ahora que haremos uso de sus teorizaciones sobre el lenguaje en general, y que su sesgo pedagógico siempre centrado en la apertura de las conciencias frente a los descubrimientos, en la amalgama de observaciones y en el sincretismo dirigido a la construcción de los mejores modelos posibles, nos servirá para hacer gala de la libertad necesaria con que abordar nuestra propuesta y dar el paso que creemos imprescindible para ponernos a la altura de los tiempos y sus potencialidades.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La gramática no es un conjunto de reglas del buen decir y escribir, y por lo tanto la faz descriptiva que se propone escolarmente sólo queda supeditada a un conocimiento primario de la lengua que se habla: en todo caso se tornará útil, en lo sucesivo, para el aprendizaje de lenguas extranjeras. Pero cuando mencionamos Gramática con un sentido intramundano, de efectos fisiológicos y anatómicos, e impulsos nerviosos, estamos más bien ateniéndonos a su posición en el cerebro humano, como rasgo distintivo y pormenor forjador del mundo. Se trata así de un dispositivo cerebral para ofrecernos en calidad de hablantes todas las capacidades que obedecen a tamaña prerrogativa, no sólo las concernientes a la lengua nativa a la que hemos arribado por ‘circunstancias y casualidades’, sino a las del conjunto de esas cualidades –una verdadera GRAMÁTICA UNIVERSAL, algo así como los Universales de los que ya hablaban los filósofos clásicos, especialmente Aristóteles, pero ceñidos aquí a los mecanismos de conciencia naturales.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Lo que debe intentar el ‘gramático’ es aproximarse lo más posible a ese dispositivo, a través de la construcción progresiva –y nos animamos a decir infinitamente insuficiente- de un sistema que pueda responder lo más cercanamente posible a las razones para que el cerebro guíe nuestro lenguaje a lo largo de su desarrollo y sus alcances.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La Gramática aparece de tal modo como el embrión del tema Lenguaje –ya que consiste en el desentrañamiento de los mecanismos que lo producen– y el lenguaje como el área Focal del conocimiento, desde donde resulta imprescindible abordar su desarrollo en integridad y no con un exceso de ‘epistemologización del objeto de estudio’ –hasta casi ‘independizar’ a las disciplinas que se ocupan de cada aspecto en particular, con el riesgo que eso inocula de separaciones arbitrarias de fenómenos que confluyen.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sería ideal conseguir diferenciar, gracias al trabajo gramatical integrado, los canales de acción del pensamiento de los modelos de conducta, pues aquél es anterior a éstos. La ‘lógica natural’ vincula fehacientemente las estructuras lingüísticas con la capacidad de pensar, y por ello su acervo debe ser tratado no acumulativamente sino de modo cíclico, progresivo (no cuantitativa sino cualitativamente).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La lengua, en las circunstancias que aspiramos sea tratada, es sólo el corpus donde han de recaer los dispositivos motores y psíquicos de nuestra capacidad para el Lenguaje, y la Gramática el conjunto de tales dispositivos. Sus divulgadores e investigadores están así obligados a posicionarse frente al criterio científico con que la Gramática ha de explicar los procesos mentales relacionados con el lenguaje y el mundo, o sea, con la mismísima construcción de la realidad.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Cuando hablamos de ‘dispositivo cerebral’, queremos aludir a un Sistema psicofísico, compuesto de estructuras vacías al nacer, de perfiles delimitadores, de microfibrillas conectivas que se presentan proclives a encauzar encadenamientos de alta complejidad; compuesto también de sectores (faces), cuya fuente energética los pone en combinación con la totalidad del dispositivo (niveles de interfaz), hasta llegar a desembocar en un acto voluntario, muscular y expresivo, primero elemental y luego cada vez más elaborado –ocasión en que las estructuras vacías mencionadas comienzan a llenarse por influencia del contexto de situación–; merced a ese acto se consigue iniciar y desarrollar el atractivo sendero de la comunicación y de todas las otras construcciones para las que el lenguaje se encuentra dotado. Por ello decimos que estamos ante un dispositivo biológico, y a eso es a lo que llamamos GRAMÁTICA, y en tanto biología revela un marco de acciones posibles, forja una idea del mundo y traslada su propia conformación a la organización de esa idea, convirtiendo cualquier asunto humano en ‘evento interpretable’. Destina al ser a comprender y entablarse con todo lo que lo rodea. Fuerza centrífuga y centrípeta a la vez, la gramática se adueña tanto del deseo como de lo deseado.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Respecto del término convencional ‘gramática’, todas las culturas (al menos desde la hindú, hace veinticinco siglos, pues la de la lengua sagrada Sánscrito es la primera que se conoce) intentaron armar una explicación, no sobre el fenómeno que produce ‘lenguaje’ sino sobre lo producido ostensible. Inobjetablemente se hubo de recaer en lo observable, que no es más que el dato frente al que uno ejerce cierto dominio: el estudio estuvo mayormente centrado en las lenguas particulares, antes que en el lenguaje como un universal, y tal estudio resultó inevitablemente de base descriptivista en lugar de adecuarse a un auténtico sondeo orgánico y psicogenético, o sea biológico.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por eso el abordaje que se intentó no llegó a ser más que una mera descripción de los acontecimientos motores y físicos que provocan el lenguaje, y que terminan traducidos en líneas más o menos homogéneas, cuyo conjunto deriva en los llamados ‘enunciados’; el objeto fue, entonces, el más próximo, la propia Lengua.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
No quitaremos importancia a la naturaleza social del lenguaje, ni al valor del léxico como reducto cultural. De lo que trataremos, no obstante, es de pensar la naturaleza lógica de las estructuras mentales que dan pie a la gramática, los módulos creativos y a la vez funcionales de la lengua. De allí que el contexto, o las influencias exteriores, para nuestro estudio, sean de nula importancia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Nos hemos propuesto en este libro un nuevo acercamiento al problema de la morfosintaxis, no desde un punto de vista meramente descriptivo, que establezca estructuras para un corpus correcto de expresiones lingüísticas, sino más bien desde un análisis explicativo que conlleve la formulación de principios que desarrollen las causas por las cuales se genera el lenguaje. La sintaxis, el núcleo duro de la gramática, el componente computacional que opera como principio creador de la lengua, es nuestro objeto de estudio. Explicar su funcionamiento es explicar el funcionamiento de nuestro pensamiento como seres humanos. Dado que el lenguaje es un hecho mental, la lengua es el medio por el cual se construyen los mundos posibles de la reflexión humana. Tarea de este trabajo de investigación es proponer una sintaxis que, desde la crítica, ensaye un modelo de análisis que no sea un simple cambio de nombres, nomenclaturas siempre caprichosas, sino un modelo abierto a la constante transformación, como lo merece una lengua –en este caso la castellana– puesto que toda lengua se halla inmersa en un constante proceso de cambio. Si bien la sintaxis parece ser la disciplina menos variable desde un punto de vista temporal, los efectos que la oralidad produce en el uso de la lengua, cotidianamente, requieren de explicaciones que viertan luz sobre la creatividad transformadora de los hablantes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por ello, es preciso recuperar una disciplina que llegue a dictaminar formatos en los niveles de superficie lingüística pero que pueda penetrar en sus subyacencias. Lo puede hacer un programa como el de la sintaxis (o morfosintaxis, si queremos mantener el vínculo entre forma y utilidad, entre leyes de comprobación y partículas aprobatorias de esas leyes, y de paso, como dijimos al comienzo, dedicándonos a un tratamiento paradigmático de la lengua nativa). La (morfo)sintaxis parece ser un abrevadero común para la instalación en las lenguas de cierto orden de consumación de sus elementos. Más allá de las posiciones que les toque a los ítems respectivos, y de sus diferentes modos de enlace, la (morfo)sintaxis nos habla de enlaces y posiciones, razón suficiente para otorgarle primacía en su calidad de Postulado de Universalidad. Atisbar cómo son esas posiciones y esos enlaces en el ‘español’ constituirá la toma de partido por las Posibilidades de Ocurrencia, en esa lengua, de los entramados generadores del lenguaje en el ser humano.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Se trata entonces de intentar un sistema de acceso a la construcción del lenguaje, la cual se vuelve efectiva por vías de un dispositivo interno llamado Gramática. Tal sistema constituye una subteoría gramatical, consistente en principios y métodos de análisis. Su fundamento filosófico es que todo lo que sucede en el enunciado está destinado a suceder (se trata de MUNDOS POSIBLES –MP– contenidos en las propias unidades como facultad realizable), cosa que se comprueba a través de una ebp (expansión de base argumental), para el reconocimiento de los argumentos actuantes y de los sintagmas –stg– que integran el entorno circunstante.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En lo que nosotros nos proponemos, llevará a un tipo de análisis que supere el método estructural (sea a través de cajas chinas o como se prefiera la demarcación de funciones sintácticas en la oración). Aspiramos a que el análisis refleje la simultaneidad de los elementos del enunciado, posicionándolos tras una primera lectura interpretativa en sus respectivas líneas argumentales y circunstantes (y en otras zonas que se irán sumando a lo largo del recorrido), como también a asentar marcas de relación antes que de función, de ‘independencia’ activa de los sintagmas, con efectos generales de instalación de esas marcas, que vengan a reemplazar el gráfico escalonado de las ya tradicionales tácticas convencionales. Esta llevará a la desaparición de la primacía de la partición ‘Sujeto/Predicado’.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Hemos llamado “Flexión y expansión” al presente estudio ya que un principio básico rige su naturaleza: una lengua construye sus enunciados desde una naturaleza profunda en la que domina el verbo, núcleo creador de la expresión, y por ende, flexión primordial de la que surgen los argumentos que él requiera como sus complementos necesarios. En ese sentido, el verbo “se expande hacia sus argumentos”, llevando su significación hacia elementos que toman entidad sintáctica de acuerdo con leyes que la gramática debe explicar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La historia de los estudios gramaticales ha estado relacionada más con las ciencias sociales, que con las llamadas ciencias exactas. Excepciones como la gramática razonada de Port Royal, que observó la insuficiencia de la mera descripción superficial de los enunciados, o ciertos planteos desarrollados en el siglo XIX por Humboldt fueron la base para que en el siglo XX, de la mano de los estudios encabezados por Noam Chomsky, se abrieran nuevas perspectivas de estudio. El replanteo constante, la revisión de ciertos conceptos considerados posteriormente como erróneos, no invalidan tales estudios. Muy por el contrario, sus revisiones consideran aspectos que los primeros esbozos habían descuidado, como lo era la simplicidad transformacional que se opera al momento de generar una determinada expresión. La concepción genetista del lenguaje ha significado un avance singular, toda vez que las tradicionales concepciones sociales no podían explicar la enorme creatividad que el hablante posee a la hora de exponer sus ideas a través de la palabra. La reflexión que el hablante realiza sobre su lengua, una reflexión de naturaleza inductiva, es el punto de partida sobre el cual el lingüista construye sus investigaciones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Bien sabemos las críticas que se han realizado, desde diferentes enfoques científicos, al principio por el cual el hablante posee un saber intuitivo de su lengua &lt;b&gt;(1)&lt;/b&gt;. Sin embargo, tales críticas, que parecen no tener en cuenta la capacidad de la que hace gala un niño a los dos años para desarrollar su lengua, no consideran el simple principio de la unidad de todas las lenguas sobre una base sintáctica común. La Gramática Universal &lt;b&gt;(2)&lt;/b&gt;, su concepción teórica, simplifica la previsible complejidad que parece observarse, superficialmente, al compararse una lengua con otra. Aunque esas diferencias parezcan enormes, su más profunda sintaxis se sostiene sobre principios comunes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La superación del modelo de análisis estructural deviene, pues, una necesidad, toda vez que los parámetros de análisis se vuelven insuficientes a la hora de explicar los elementos de profundidad que sustentan la estructura superficial de una oración.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La clasificación de las palabras, modelo que la escuela ha venido repitiendo desde hace ya muchos años, no ha tomado en cuenta que muchos de los principios en los que se basa dicha clasificación son erróneos, al menos desde la más simple de las miradas: aquella que intenta conectar una definición meramente teórica con el funcionamiento práctico que se hace de las palabras en un enunciado oracional. Por ejemplo, tomemos el caso de los artículos, vistos como una clase diferente, independiente de las funciones pronominales, cuando sería mucho más simple su incorporación al orden de los sustantivos pronominales. Desde este punto de vista, una oración como “La mejor de las derrotas no deja de ser una derrota”, permite observar en el Sujeto “La mejor de las derrotas” que el llamado artículo “La” es el núcleo, pues es esa palabra la que ha asumido la significación sustantiva, con variante morfológica en género y número, frente al adjetivo “mejor” que, desde su invariabilidad genérica no retiene la significación de la sustancia. Esto es: un artículo (un pronombre determinante, valdría llamarlo) adquiere el significado del sustantivo al que se refiere (derrota), funcionando claramente como pronombre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La clasificación semántica de las palabras, pues, debería ser profundamente revisada, hecho que intentamos plasmar desde el mismo funcionamiento sintáctico, para explicar su naturaleza de palabra en sí, como componente del entramado que es una oración. Este problema, el de la clasificación semántica de las palabras, es antiguo, pero no resuelto aún. Los griegos ya lo habían intentado desde dos concepciones contrapuestas: desde el racionalismo platónico, que simplificaba los elementos constitutivos fundamentales a dos, el NOMBRE (Ónoma) y el VERBO (Rema) que permitían la predicación, hasta la clasificación primaria de Aristóteles, que auspiciaría las futuras “clases de palabras” de los estoicos, fundamentalmente desarrolladas desde una concepción empirista del lenguaje. Los esfuerzos clasificatorios del estructuralismo en el siglo XX han dejado sin respuesta muchos de los interrogantes sobre el funcionamiento de las palabras, &amp;nbsp;para centrarse en la clasificación por la clasificación en sí, separando los aspectos morfosintácticos de los semánticos, lo que ha provocado un atropello del mismo funcionamiento natural del lenguaje, del comportamiento que hacen las estructuras más profundas del lenguaje a través de la estructura superficial. Los alcances teóricos del funcionalismo, en ese mismo sentido, abren la perspectiva de análisis, aunque manifiesten algunos equívocos teóricos heredados del mismo estructuralismo &lt;b&gt;(3)&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Desde este mismo planteo crítico, creemos necesaria la revisión, también, del modelo comunicacional que aparece como dominante en la enseñanza y en el estudio sistemático de la lengua. Debemos tener muy en claro que la lengua, como sistema gramatical y como parte inherente del hecho consciente, no puede quedar exclusivamente reservada al acto comunicativo. El hablante organiza su comprensión del mundo e imagina nuevos mundos posibles, desde su propia capacidad reflexiva. El lenguaje no deviene, por ello, un hecho meramente comunicacional, sino de características reflexivas, subjetivas, que requiere para su manifestación comunicativa de un enorme esfuerzo interpretativo de parte de los actores del hecho en sí. La compleja relación entre la mente y el lenguaje es un tema fundamental al momento de estudiar cómo se desarrolla el lenguaje, pero también es un elemento claro que permite considerar los verdaderos alcances que el lenguaje posee para los seres humanos, más allá de los actos comunicacionales en los que participe el hablante. La construcción del mundo es un proceso mental que utiliza al lenguaje como material para la interpretación, pero además para la simbolización personal que el mundo fenoménico ofrece al hablante. La construcción personal del mundo lingüístico conlleva un esfuerzo semántico que el ser humano construye desde la interacción social, hacia su mundo interior. El lenguaje, su estructura más profunda, aquel objeto que el lingüista persigue con interés, no puede quedar relegado al mero hecho del habla; la lingüística debe sumergirse en la materia mental que construye el lenguaje, recurriendo para ello a los aportes psicológicos, que no habían sido desdeñados por Humboldt o por los neogramáticos alemanes del siglo XIX y que bien permitirían considerar al lenguaje como el elemento clave del reservorio inconsciente. En este sentido, los estudios desarrollados por Jacques Lacan acerca de la naturaleza lingüística del inconsciente son de vital importancia para profundizar en dicha naturaleza del lenguaje.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;¿Qué y cómo se expande? (4)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Comencemos por pensar que el verbo, como palabra, es el elemento creador. De él surgirá la expresión, la oración, si se quiere un nombre más común. ¿Cómo es esto?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pensemos en una piedra arrojada en un lago. Una vez que se produjo el impacto, vemos ondas concéntricas que se desarrollan desde el lugar del impacto hacia la periferia, cada vez más alejadas de su centro. Bien, retengamos esa imagen. Porque la oración, y por ende aquellos fragmentos o totalidades que conforme con otras oraciones, surge de un elemento que alcanza el nivel de la explosión gramatical en la mente del hablante: el verbo. El verbo, pues, es la piedra de la metáfora anterior. Y de su flexión nacerán los círculos concéntricos, más cercanos o más lejanos, que complementarán su tarea del decir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En este caso hablaremos de flexión verbal. La expansión de la base predicacional que él genera autoriza la aparición de tres argumentos: 1ª argumento (Agente de la flexión), 2ª argumento (Paciente de la flexión) y 3ª argumento (Tema o Destino de la flexión). Todo ello se vuelve comprensible con la noción de “SIGNIFICANTO” que consideramos necesario incorporar a la hora de establecer un concepto concreto que participe del SIGNIFICADO pero que se materialice como SIGNIFICANTE en la misma dimensión de la oración, y que podríamos relacionar con la teoría de los casos que las gramáticas de las lenguas flexivas, como el griego y el latín, mantienen en la misma naturaleza morfológica de las palabras &lt;b&gt;(5)&lt;/b&gt;. Sin embargo, no debemos trasladar el ya de por sí complejo concepto de los casos a los argumentos planteados en esta morfosintaxis, puesto que la misma concepción de caso ya ha sido utilizada en otros momentos para la lengua castellana demostrándose como un fracaso epistemológico, ya que nuestra lengua materna, como todas las lenguas romances, ha perdido la característica morfológica o flexiva que el caso guardaba en las lenguas clásicas, reemplazándolo por un complejo sistema de preposiciones que funciona no siempre para los mismos argumentos en la oración &lt;b&gt;(6)&lt;/b&gt;. En este sentido, queda claro que el término “Flexión” que utilizamos para este trabajo no conlleva en sí el que poseía en las lenguas flexivas, sino un término específico que reservamos sólo para el verbo &amp;nbsp;como ese núcleo que se expande hacia los argumentos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El verbo, como dijéramos en oportunidad anterior &lt;b&gt;(7)&lt;/b&gt;, atraviesa los argumentos, y los genera. Nótese que el primer argumento, desde el punto meramente del análisis sintáctico, consiste en el sujeto, lo que lo encuentra separado de la base predicacional en principio. Sin embargo, &amp;nbsp;a lo que nos referimos aquí cuando decimos que el agente nace o se genera del verbo es a que el verbo es el que determina la posibilidad de existencia de sujeto, toda vez que, en ciertos casos el verbo no lo requiere. A todo esto &lt;b&gt;(8)&lt;/b&gt;, agreguemos que la pronominalización del sujeto, como ocurre con las lenguas no flexivas como el inglés, se hace presente en la oración por obra de una especificación que el hablante quiere realizar al momento de enunciar la misma. Las llamadas formas no personales del verbo –participio, infinitivo y gerundio– también conllevan un pronombre que no mencionamos al momento de la enunciación, pero que está inserto en la estructura profunda de la oración. Veamos el siguiente ejemplo:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
“Vi bailar durante toda la noche.”&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El sujeto de esta oración, como queda claro por la desinencia verbal es “yo”, la primera persona. Pero, al momento de observar sobre quién recae el hecho de “bailar” &amp;nbsp;pensamos en un “ella” al que hace referencia la forma pronominal acusativa “la” que inicia la oración. Su transformación podría ser “La vi que ella bailaba durante toda la noche”, con lo cual el infinitivo bailar, que encierra una acción determinada, no necesita expresar en nuestra lengua un sujeto, pero sí lo sobreentiende. Del mismo modo ocurre con “La vi bailando durante toda la noche”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La impersonalidad en castellano conlleva la tercera persona del singular. Incluso en oraciones con sujeto infinitivo, o de otra naturaleza semántica, esto se repite como podemos observar en los siguientes ejemplos:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Trabajar es un derecho.”&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Es tarde para iniciar esa tarea.”&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Mañana será tarde para eso.”&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Estudiar todo parecía imposible.”&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Observemos el siguiente ejemplo:&amp;nbsp;&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Juan obsequió bombones a su esposa.”&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Desde nuestro análisis, podemos constatar lo siguiente:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Campo argumental&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;   &lt;/span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;O&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; b&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;u&gt;Primer argumento&lt;/u&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;s &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;u&gt;Segundo argumento&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; “Juan” (Agente) &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; e &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; “Bombones” (Paciente)&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; q&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; u &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; i &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;u&gt;Tercer argumento&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; ó&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;“esposa” (Tema o destino)&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;       &lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;Apple-tab-span&quot; style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La oración, desde nuestro planteo de análisis, aún no ha recibido las funciones sintácticas que se asignan en un análisis superficial, esto es “Sujeto/Predicado”, “Verbo y modificadores”, sino que, desde la concepción del “SIGNIFICANTO” como nivel previo a la estructura sintáctica superficial, lo que notamos son el verbo y sus argumentos, a los que posteriormente reconoceremos en sus funciones sintácticas. De ese análisis hablaremos en este libro.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pero, en mérito del rigor científico del sistema, para llegar a acaudalar esos logros metodológicos debemos promover de nuevo un ‘lenguaje formal’ que sirva para lanzarnos desde él, y elegiremos uno no muy diferente del que permanece en boga, con las apropiaciones en las que ya hemos venido incurriendo –todo lo cual servirá además para una inclusión pedagógica y una invitación orgánica a encarar la transformación.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Ese lenguaje se compone de nomenclaturas funcionales (S –sujeto–, P –predicado–, OD –objeto directo–…); estructurales (morfológicas: EL –expansión lineal–, Fcj –frase conjuniva–, UP Sust –unidad proposicional sustantiva–…; y fónicas: Mx –matriz–, MA –miembro aislado–, M. ABS –miembro absoluto–…), y debe estar sostenido por criterios de:&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;i&gt;Economía &lt;/i&gt;(no usar más denominaciones que las estrictamente necesarias ni tratar casos por vías accesorias).&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;i&gt;Recursividad &lt;/i&gt;(cada unidad descomponible como Mundo Posible puede contener cualquier fenómeno que haya sucedido o vaya a suceder fuera de ella).&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;i&gt;Sucesividad &lt;/i&gt;(cada campo es devenible en otro, por ejemplo: de lo sintáctico a lo morfológico o viceversa, de lo morfológico a lo morfémico o viceversa, de lo morfémico a lo semántico o viceversa…).&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Operativamente son cosas a tener en cuenta:&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sintagma&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Relaciones sintácticas&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El concepto de Unidad Preposicional (UP)&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Clasificación de palabras (verbo, sustantivo, adjetivo, adverbio, interjecciones, conjunciones, preposiciones, cuasiafijos, PRONOMBRES)&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Diferenciación de nomenclaturas funcionales, morfológicas y fónicas&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Funciones sintácticas&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Reconocimiento y análisis de UP dependientes&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Miembro Aislado –y cuestiones anexas como Construcción Absoluta, Miembro Absoluto, Circunstanciales generalizadores–&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Conjugación Perifrástica Casos del SE&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Estructuras especiales&lt;/li&gt;
&lt;li style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Período oracional como pasaje a la Gramática Transoracional (donde la oración no es vista como unidad máxima de análisis).&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Para consolidar la subteoría que resulte del desarrollo que antecede es preciso confeccionar una Metateoría capaz de explicar cómo se han alcanzado las soluciones propuestas, y que a la vez esté en condiciones de aceptar contraejemplos y confrontación con otras teorías.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Epistemológicamente, la Gramática es en sí inalcanzable, pues se trata de una propiedad genética cerebral/mental, y por lo tanto el gramático debe ser consciente de que trabaja con un instrumento de aproximación a esa propiedad, el cual por generalidad de aspectos, como vimos, insistiremos en nombrar Morfosintaxis (no porque inventamos ese nombre, sino con el nuevo sesgo acuñado). Su desenvolvimiento en el marco social, o sus distorsiones orgánicas y conductas especiales, las especulaciones en torno de sus valores y desencadenantes en la vida personal, sus registros zonales o históricos, y demás concomitancias, deben caer bajo el dominio de disciplinas anexas que se ocupan del lenguaje de manera periférica: la Sociolingüística, la Neuro y Psicolingüística, la Filolingüística, la Geografía Lingüística y Etnolingüística, en fin, la Antropología y las ‘Ciencias del hombre’ con arreglo hacia una estrechamiento de lazos con las Ciencias llamadas ‘naturales’ (como hemos tratado de decir en esta breve exposición), al modo del generativismo en Lingüística, operando prácticamente con fórmulas matemáticas para la reconstrucción de las propiedades gramaticales innatas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por último, dividiremos el recorrido en cuatro unidades progresivas, temáticas y con distintos niveles de ejercitación propuestos. Parecerá que nos ajustamos al ‘análisis sintáctico’ ortodoxo (con nuestros giros personales, claro), pero nos dirigiremos a un diseño de actuación del dispositivo en el momento de producir cada discurso (oración o no –por insuficiencia o por desborde–). La quinta unidad quedará totalmente dedicada al tratamiento de la Morfémica, para completar, desde el afrontamiento de los mecanismos principalmente diacrónicos para la formación de vocablos y partículas, la conjunción entre la naturaleza del individuo y su historia personal, es decir, la fusión entre su diccionario adquirido y sus condiciones intrínsecas para establecer el ‘espacio significativo’ (la oración) en el que habrán de desenvolverse los especímenes siempre en cantidad creciente (vocablos), presentes en dicho diccionario.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
Gustavo Manzanal y Sebastián Porrini&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
*prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(1)&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Consúltese, para este fin, Itkonen, Esa. ¿Qué es el lenguaje? Introducción a la filosofía de la lingüística Madrid. Biblioteca Nueva. 2008.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(2)&lt;/b&gt; &amp;nbsp;Para este concepto, resulta útil consultar algunos de los múltiples escritos lingüísticos de Noam Chomsky, como su Lingüística cartesiana, Editorial Gredos, Madrid, 1969.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(3)&amp;nbsp;&lt;/b&gt;Para un análisis de los planteos sobre este tema desarrollados por el estructuralismo, el funcionalismo y el generativismo véase Giammatteo, Mabel y Albano, Hilda ¿Cómo se clasifican las palabras? Editorial Biblos. Buenos Aires, 2009, o el más teórico Introducción a la semántica de Ángel R. Fernández González, Salvador Hervás y Valerio Báez. Cátedra. Madrid, 1989.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(4)&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Recomendamos la lectura de los capítulos “La premodernidad en Lingüística (los estudios anteriores al siglo XX)” y “En torno a Jacques Lacan” de Genealogía de estudios sobre el lenguaje de Gustavo Manzanal, C.E.A. Buenos Aires, 1997.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(5)&lt;/b&gt; &amp;nbsp;Cfr. Agud, Ana. Historia y teoría de los casos Editorial Gredos. Biblioteca Románica Hispánica. 306. Madrid, y Mársico, Claudia T. Polémicas y paradigmas en la invención de la gramática ORDIA PRIMA, Studia 3. Córdoba. 2007.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(6)&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Obsérvese, en este sentido, Benot, Eduardo. Los casos y las oraciones Editorial Albatros. Buenos Aires, 1940. Que intenta establecer una amalgama entre los supuestos casos en nuestra lengua para dejar así abierta la puerta al estudio de las lenguas clásicas. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(7)&lt;/b&gt;&amp;nbsp; Manzanal, G. y Porrini, S. Gramática = Lenguaje natural + Lenguaje artificial Ediciones Nuevos Tiempos. Buenos aires. 2010.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;b&gt;(8)&lt;/b&gt;&amp;nbsp; Es el caso, en castellano, de los verbos impersonales. Se nos dirá que en otras lenguas, tal sujeto es siempre requerido por el verbo. Responderemos a esta objeción que la falta de flexión de naturaleza morfológica convierte a esos sujetos en nulos, casi como afijos fuera de toda interpretación semántica.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/flexion-y-expansion-morfosintaxis-del.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi8469xgkgtIZR9JJq2p_tULvfAzz_jDi6sW-dB8VLHBiTjHpEfu4sji6MitadrcQQA8uSAy4NZnJ5JB183m1uz9tH32Bzy5VcID46dXmOjwh1C8gzMOyGAL_piG4e_9erPnd_bb8VMSTxN/s72-c/flexion+para+blog.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-4811134820812533377</guid><pubDate>Fri, 11 Apr 2014 01:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-04-12T07:04:23.637-07:00</atom:updated><title>FILOSOFÍA DE LA TÉCNICA TEATRAL. Indagación sobre las conexiones entre lo vivencial y la teatralidad, de Gustavo Manzanal</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;
A propósito de este nuevo libro sobre teatro*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgnr-xpCuLhUBKSgqZNMkAiHo6BLyxCfnNBdWunsQHAAnch0PMUtUP7ZYuYABfKS7eBsIN9JFvTEtjoO-XNo5JSm4rHHv41gmRYBDxq-1fYOoOwixTKijz4jY9WzhfMilgAHK4mu8f-QJsx/s1600/Cantama%25C3%25B1anas-Filosof%25C3%25ADa+de+la+t%25C3%25A9cnica+teatral.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgnr-xpCuLhUBKSgqZNMkAiHo6BLyxCfnNBdWunsQHAAnch0PMUtUP7ZYuYABfKS7eBsIN9JFvTEtjoO-XNo5JSm4rHHv41gmRYBDxq-1fYOoOwixTKijz4jY9WzhfMilgAHK4mu8f-QJsx/s1600/Cantama%25C3%25B1anas-Filosof%25C3%25ADa+de+la+t%25C3%25A9cnica+teatral.jpg&quot; width=&quot;128&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Siempre nos ha maravillado la actitud de determinadas personas que han sometido su vida a una vocación y los hemos llamado genios. Son los que han dejado de lado la posibilidad de placeres mundanos, como el éxito o el poder económico, para escribir, pintar, componer o investigar. Contra lo que muchos creen, no lo hacen para conseguir un triunfo personal; se sienten compelidos a hacerlo por una fuerza absoluta, como si tuvieran una misión que cumplir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Cuando hablo de someter la vida a esa necesidad de expresión me vienen a la cabeza dos ejemplos; uno, del gran dramaturgo suizo, Friedrich Dürrenmatt, que en una célebre conferencia sobre teatro pide disculpas por no saber nada de muchas cosas porque debe escribir todo el día, y el de nuestro Jorge Luis Borges, que en un memorable texto cuenta cómo el poeta y narrador que hay en él vampiriza su vida cronológica, y cómo todo lo que hace, hasta cosas nimias, por ejemplo demorarse “para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel”, va perteneciendo lentamente al otro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¡Uno confiesa su ignorancia porque pasa demasiado tiempo escribiendo o corrigiendo sus propios textos, y el otro destina todo lo que vive a la parte de él que crea! Porque es extraordinaria la fuerza que el hombre concentra para hacer una determinada creación. Al respecto, y para terminar con esto, siempre me maravilló la descripción que hace Platón de Sócrates, al comienzo de “El Banquete” –a tal punto que la incorporé a una de mis obras–, donde narra que su maestro va a la fiesta en cuestión acompañado y de pronto se queda parado en la calle, sin moverse, y pide que lo dejen ahí que después va a sumarse a los otros, ¡porque ha empezado a pensar! ¡Detiene todo otro consumo de energía del cuerpo para lograr ese objetivo!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
No sabemos qué produce un Kafka, o un Marcel Proust, que en su lecho de muerte termina “A la búsqueda del tiempo perdido” –como sabemos, la última parte, el tiempo recobrado, no fue corregida por su autor–, aunque tenemos algunas pistas. Crecieron en medios culturalmente muy ricos, apasionadamente conflictivos, y tuvieron muchas posibilidades personales de expresión.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Ahora bien, la mayoría del los mortales, como Gustavo Manzanal y el que escribe estas líneas, no pertenecemos a la selecta minoría que espera ese rapto –volveremos sobre esta palabra– que condiciona su vida entera; pero estuvimos siempre apasionados por un arte, en este caso el teatro. Y pasamos nuestro tiempo sobre la tierra creando textos, produciendo trabajos teóricos y enseñando a otros a hacerlo. O sea, somos de los que creemos en la democratización del derecho a crear.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Porque hay una tendencia a creer que la sociedad se compone de dos estamentos: los que “crean”, que conducen activamente los destinos políticos y económicos, y los que pasivamente asisten a lo desfiles, sean militares o de modelos, y ven por televisión a los que viven, y no solo duran. A estos últimos se les reserva una porción de la sociedad del espectáculo: son protagonistas cuando nacen, se casan y se mueren, circunstancias en las que logran tener algunas personas alrededor, interesadas por lo que les pasa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Otros pensamos que todos deberíamos ser activos protagonistas en la creación, al nivel que nuestra sociedad, nuestra libertad y nuestra estructura personal lo permitan, y para conseguir esa meta batallamos incansablemente. Gustavo Manzanal lo hace desde su lugar de trabajo docente en el TeTeBA (Teatro Terciario de Buenos Aires), como director teatral y como ensayista en Filosofía de la técnica teatral.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
A esto se refiere, en mi opinión, cuando escribe:&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
“Leer grandes autores, pulsar el cuerpo en el recorrido íntimo y compartido, indagar en personajes que dicen más sobre uno mismo que sobre lo que ellos son, replantearnos los temas que en la historia lograron sobrevivir, interpretar grandes textos, contextos, subtextos, intertextos, paratextos, ejercitarnos en los desplazamientos sobre arena, sobre ripio, sobre cemento y madera, ver los gestos de la gente, sus realizaciones y lo que guardan. La sabiduría literaria desciende a nuestras venas durante el hecho dramático, y así nos anima a comprender una inmensa variedad de códigos insertos en las estrategias del accionar; con esto el lenguaje de la filosofía compensa su lógica, el silogismo, el aforismo y la sentencia. Se mundaniza para no alejarse del núcleo al cual, paradojalmente, busca desde los tiempos más remotos acercarse”.&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
A la visio debe seguir la misio, dicen los que han estudiado el fenómeno de la creación. Una visión primera, que sucede generalmente en la adolescencia prefigura lo que viene; a esto sigue una misión, que es una militancia en la vida adulta. Seguramente Spinoza tuvo una visio muy poderosa de joven para consagrar la vida a escribir un libro, la “Ética”, hoy dramáticamente de moda –y que tiene mucho que ver con el libro de Manzanal–, donde se postula que la potencia humana aumenta o disminuye según quiénes nos afectan. Y por potencia Spinoza entiende la capacidad de actuar y de pensar. Y los que hacemos teatro somos muy concientes de la eficacia material de esta premisa. Teatro no se hace solo, sino con muchos que se eligen. Si se eligen bien, el resultado es superior.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La visio no debe ocurrir en medio de relámpagos, o caminando por la calle bajo la lluvia; puede ocurrir por ejemplo leyendo un libro como Filosofía de la técnica teatral que me inspira a cambiar. Yo podría contar los libros que me abrieron la cabeza (otra expresión idiomática digna de estudio) y estoy seguro que muchos jóvenes y adultos, abriendo este material –que puede leerse del principio al final y también abriéndolo en cualquier página– se van a sentir estimulados a pensar y a actuar.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El teatro es el arte más colectivo que existe; no sólo porque el autor no puede escribir en soledad, sino porque actores, director, escenógrafo y otros participantes deben cumplimentarse para generar un producto nuevo, que antes no existía: un espectáculo teatral. Y como dijimos, si hay buena relación entre los integrantes, van a aumentar su potencia creativa.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por eso Manzanal abarca entre otras cosas lo que él llama la argumentatividad del espectáculo, que nos hace pensar, o creer; por eso vincula aprendizaje con creatividad, que nos permite “conocer más sobre uno y el mundo” –dice. Y agrega que el teatro es una manera práctica de filosofar, de enfrentarse a los valores establecidos, a los modelos de conductas. Y define: “la filosofía en el teatro consiste en encontrar desde el exterior la verdad interior”. Extiende después esta premisa al dar al teatro la posibilidad de “arrancar al mundo un discurso aún no pronunciado”, como afirmamos en el párrafo anterior.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En cuanto a la verdad, partiendo de Spinoza, Manzanal afirma temerariamente que “es la búsqueda del saber, la superación del padecimiento y por lo tanto el acceso a la libertad”, concepto que compartimos y que se desarrolla ampliamente en la primera parte de este cautivante material, escrito entre el des-orden y la exaltación.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Igual el autor vuelve una y otra vez sobre el aprendizaje, uno de sus leit motiv, afirmando “No hay que apurar al que atraviesa por la aventura envidiable y sobrecogedora de estar transitándose a sí mismo con la engañifa de jugar a ser otro”. El teatro, subraya, es movimiento, exploración de obstáculos, descubrimiento, desarrollo de la imaginación y la inteligencia. Hay que aprender a ser actor y aprender a ser espectador, dice, y para eso brinda apuntes y pistas útiles. Cada uno debe con éstos lanzarse a buscar el personal misticismo, el ritmo interno.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Rapto, es una palabra rica en acepciones. En su versión más corriente, la que escuchamos por televisión o leemos en los diarios de gran tirada, significa robo, secuestro; pero también quiere decir arrebato, arranque y hasta éxtasis, embeleso. Esto último tiene que ver con el tema mitológico griego del rapto de las Musas, que invito a estudiar; de ahí viene también nuestro uso vulgar de “esperé a las musas para inspirarme”. Democratizar el rapto, sentir que todos pueden vivir ese instante –aunque no sean genios–, es también objetivo de Filosofía de la técnica teatral, que a veces llega a conceptos que son hallazgos, con valor casi de visiones, como cuando dice:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
“Sepamos de esa ignorancia inmanente a la condición humana, lo que nos diferencia de los dioses, y tal vez volvamos útil el propio castigo que éstos imponen: el drama del impulso hacia la sabiduría sin remedio incompleta. No obstante, ese impulso quizá constituya la gloria, el atrevimiento insatisfecho por encima de todas las leyes”.&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Ahora bien, en sus últimos capítulos Filosofía de la técnica teatral cambia. Se vuelve más reflexivo. E informativo. Es ahí donde se habla del teatro como meta, de la experiencia del TeTeBA, de la experiencia Gombrowics –donde Manzanal junto al director Adrián Blanco trabajaron el texto de “Trasatlántico” y lo llevaron a escena exitosamente, aquí y en un festival de Polonia, donde fue galardonado. Finalmente dedica un capítulo al análisis del teatro como tiempo, que sería como decir: no se puede hacer teatro sin una concepción del mundo, que parte de una anterior y va a una futura. O sea –y esto lo digo yo– el teatro ve siempre al mundo en crisis, entre una época que no acaba de terminar y otra que está por nacer. En mi opinión, justamente ésas son las épocas en que aparece el gran teatro.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En esta última parte del libro, empleando nuevas metáforas, Manzanal habla de la “areté” –principal meta a nivel educativo–, máximo punto de perfección (como valor agonal, disposición a combatir) y concluye afirmando que el teatro:&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
“…es casi una teoría de la vida. Pero lo más científico del teatro reside en la fe que promueve: fe en su objeto, fe en sus procedimientos, fe en la creación de organismos, fe atea consistente en creer más en la creación por sí misma que en un tal creador –con todo el sentido riguroso de pertenencia y apropiación que eso implica, método e instancias de proximidad y tratamiento mediantes.”&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Con sus palabras, sus gestos y sus enseñanzas Manzanal analiza y anuncia que el teatro enfervoriza, o sea da fiebre, fiebre creativa, a todas las personas, y que ese síntoma es útil para crear en todos los ámbitos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La religión católica, que debía ser una religión para los pobres, tuvo conciencia de esto cuando valoró más la visio de una mujer u hombre humilde que la de un opulento cardenal. No vamos a distinguir ahora entre la visión creadora y una visión santa, no porque no nos apasione el tema sino porque éste no es el lugar, pero creemos que cualquier niño que habita en las laderas de la cordillera, la pampa húmeda, las villas que rodean las ciudades o en el interior de éstas, puede al crecer –con los estímulos correspondientes– sentir el rapto y contribuir decisivamente en un área de la cultura. Aparte del placer que motiva leerlo, Filosofía de la técnica teatral va en camino a pretender esa posibilidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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*prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/filosofia-de-la-tecnica-teatral.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgnr-xpCuLhUBKSgqZNMkAiHo6BLyxCfnNBdWunsQHAAnch0PMUtUP7ZYuYABfKS7eBsIN9JFvTEtjoO-XNo5JSm4rHHv41gmRYBDxq-1fYOoOwixTKijz4jY9WzhfMilgAHK4mu8f-QJsx/s72-c/Cantama%25C3%25B1anas-Filosof%25C3%25ADa+de+la+t%25C3%25A9cnica+teatral.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-4121155228025807683</guid><pubDate>Fri, 11 Apr 2014 01:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-05-18T11:29:31.998-07:00</atom:updated><title>EL FULGOR MÍTICO. Mito y religión en la antigua Grecia</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;
INTRODUCCIÓN*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdymNDngwci4P9Kp2YhRMeqwju33tQin55MQEbhb4c6tOk4foF2dYEmfRP7OLdUX7IkCCDWU2EeSzBrBSY_yLnE-tTvvsFVnHyctE4LlKCUr0g1KaXfoAaAml99lmYSsXmEt585Ig-0vED/s1600/El+fulgor+tapa+cn+solapas.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdymNDngwci4P9Kp2YhRMeqwju33tQin55MQEbhb4c6tOk4foF2dYEmfRP7OLdUX7IkCCDWU2EeSzBrBSY_yLnE-tTvvsFVnHyctE4LlKCUr0g1KaXfoAaAml99lmYSsXmEt585Ig-0vED/s1600/El+fulgor+tapa+cn+solapas.jpg&quot; height=&quot;200&quot; width=&quot;130&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
Luego de la irrupción del racionalismo en el siglo XVII, la filosofía se volvió a encontrar con un escollo que ya había inquietado a los antiguos filósofos griegos: el mito. Para los pensadores de la modernidad, en muchos aspectos admirados estudiosos de la antigüedad helénica, parecía incompatible que un pueblo que había abierto los cauces del pensamiento racional, a través de la filosofía y de la ciencia, mantuviera como uno de sus legados más resaltados al mito. Desde Giambattista Vico, a comienzos del siglo XVIII, los iluministas intentaron racionalizar ese producto de la mente griega, apartándolo en muchos casos de la tradición posterior de base filosófica. Así, filósofos, antropólogos, politólogos, lingüistas, se han embarcado a lo largo de tres siglos en la búsqueda de una explicación que condense el secreto de tal producto que parece escaparse del discurso religioso (con el que, no obstante ello, mantiene una fuerte relación), del discurso filosófico, y por supuesto, del discurso científico. Desde la simple calificación de “irracional”, otorgada por los más fervorosos epistemólogos, hasta las categorizaciones estructuralistas que intentaban reducirlo a mero acto repetitivo de una fórmula encorsetada en un molde, el mito ha sido analizado sin llegar a un punto en común, a un acuerdo concreto. Excelentes trabajos como el emprendido por Levy Strauss, desde la antropología estructural, la categorización espiritual de Otto, o la interpretación que Blumenberg plantea como resignificación a través del tiempo, aplicando la teoría de la recepción, el mito ha vuelto a tomar espacio en el estudio de la conformación del pensamiento humano, más allá de simplificaciones prejuiciosas. Grecia, o mejor dicho, el legado del genio helénico, no parece estar completo sin tenerse en cuenta este producto de la creatividad humana. Un lenguaje propio, un formato propio, una naturaleza huidiza y por demás plástica, hacen del mito un producto inobjetable, pero, a la vez, paradojalmente inabarcable. ¿Qué origen tuvo este discurso? ¿Por qué la genialidad helénica, que cimentó las bases del pensamiento filosófico, del arte dramático, de cierta ciencia empírica, mantuvo y se nutrió de este maleable material? ¿Acaso su posible amorfía lo convierte en una materia amoldable para cualquier producto de la creatividad humana? ¿Por qué se valieron de él filósofos como Sócrates y Platón que sostuvieron un discurso altamente crítico en contra del mito? ¿Deriva el mito de una simple imaginación enfermiza, más ligada a la fantasía que a la ontología? ¿Es una enfermedad que la modernidad racionalista quiso extirpar como si se tratara de una rémora de ocultismo vergonzosa para un ser que dice ser racional como lo es el ser humano? Para ingresar en su estudio he decidido no dejar de lado ningún punto de vista. He consultado a todos los pensadores que me ha sido posible consultar. No me he detenido en prejuicios ideológicos o epistemológicos. He querido buscar en ellos todas las posibles alternativas de interpretación, para no privar al lector de este trabajo de los procesos de investigación que hasta aquí se han seguido, en pro de una explicación del mito. Circunscripto en la mitología griega, aquella que, por varios motivos, parece ser la más conocida por todos, este trabajo parte desde el humus vivificante del mito como un motor que influye y determina la esencia de la genialidad griega. &amp;nbsp;La filosofía, el drama, la pintura, la cerámica, la poesía lírica, todas las manifestaciones que hicieron al pensamiento y hasta a la vida cotidiana de los antiguos griegos se hallan traspasadas por el influjo mítico. Como una cosmovisión viva y a la vez vivificante, el mito griego rebalsó el mero recipiente de la forma oral, el continente de la palabra, para desbordar y alimentar varias expresiones de la creatividad humana. Abierta a nuevas influencias, se dejó a su vez enriquecer por otras tradiciones míticas, como las del cercano Oriente, adaptando esos primitivos relatos a la estética armónica de la mitología helénica, hecho que resulta bien claro con la adquisición de la diosa tracia Bendis, o de la Cibeles anatolia, en épocas de la Guerra del Peloponeso. Quizás, valga decirlo, sólo por desesperación ante el desastre. Sólo una decidida batalla contra su existencia pudo acabar, superficialmente, con su manifestación. El triunfo del Cristianismo de la mano de Constantino, en el siglo IV d.C., significó su silenciamiento, aunque su influencia siguiera, decidida o no, en muchas tradiciones que la nueva religión triunfante bautizara como elementos propios que le resultaban útiles para su desarrollo. Y no hizo falta más que un leve despertar del interés por la antigüedad en la modernidad para que resurgiera la importancia que la tradición mítica tuvo para la civilización helénica. Interés que aún hoy siguen manifestando muchos pensadores, como espero que quede claro en estas páginas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Finalmente quiero agregar que este trabajo nace por inspiración de un curso sobre “Símbolo y Mito” dictado por el Profesor Julio Balderrama en 1992, que me sirvió como puntapié inicial para mis investigaciones posteriores, plasmadas en un primer modelo en un curso que me fue dado dictar en 2011 sobre mito y religión en la antigua Grecia en el ISFD y T Nº 42 “Leopoldo Marechal”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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*prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/el-fulgor-mitico-mito-y-religion-en-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdymNDngwci4P9Kp2YhRMeqwju33tQin55MQEbhb4c6tOk4foF2dYEmfRP7OLdUX7IkCCDWU2EeSzBrBSY_yLnE-tTvvsFVnHyctE4LlKCUr0g1KaXfoAaAml99lmYSsXmEt585Ig-0vED/s72-c/El+fulgor+tapa+cn+solapas.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-1286619948160776535</guid><pubDate>Fri, 11 Apr 2014 01:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-05-18T11:30:01.374-07:00</atom:updated><title>ENTRE LA TEORÍA Y EL AULA. Propuestas prácticas para una enseñanza crítica</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;
Palabras preliminares*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;
Entre la teoría y el aula: Prácticas escolares que revisan teorías&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgg0N-ZjolqzI9144EtpVPOgFZbgKHQWd2dvNNGzBbDMO6ZMcGSK71kqvUoWr1cMp6qeGLUkaKj31wiEU7dYBusn2az6X7pmcHj-sXhxakrvjW0NgbnRUDcT24UV1lPKj9CRy3LpyZ5SH8G/s1600/TAPA+LIBRO+ENTRE+LA+TEORIA+Y+EL+AULA+%25282%2529.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgg0N-ZjolqzI9144EtpVPOgFZbgKHQWd2dvNNGzBbDMO6ZMcGSK71kqvUoWr1cMp6qeGLUkaKj31wiEU7dYBusn2az6X7pmcHj-sXhxakrvjW0NgbnRUDcT24UV1lPKj9CRy3LpyZ5SH8G/s1600/TAPA+LIBRO+ENTRE+LA+TEORIA+Y+EL+AULA+%25282%2529.jpg&quot; height=&quot;200&quot; width=&quot;125&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
Este libro se focaliza en lo que llamaremos cuadrinomio didáctico: el alumno-practicante, los alumnos a quienes se destina la propuesta didáctica, el profesor del espacio de la práctica –representando y guiando lo que ha sido la labor sostenida de un equipo docente en la formación de formadores– y el profesor orientador del curso en el que el alumno practica. Puntualmente, nos proponemos indagar los efectos que la interacción de estos componentes tiene a la hora de proyectar y poner en práctica una propuesta didáctica en la escuela secundaria. Esta mirada sinóptica (Cuesta Fernández, 1997: 17) permitirá no solo el conocimiento y la reflexión profunda sobre el quehacer áulico, sino que también contribuirá en los procesos de revisión teórica que a su vez transformarán la práctica. Hacer visible y audible este tipo de saber, que a diferencia del saber pedagógico, rara vez se documenta, es otra meta &amp;nbsp;de este trabajo. La cuestión radica, entonces, en la pregunta sobre la manera en que esas prácticas configuran hoy un modo particular (social) de exhibir, mostrar, hacer ver el conocimiento.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Las escuelas secundarias que participaron de estos proyectos de práctica docente –la ESB N°4, la ES N°6 “Juana Manso” y la ES N°8– pertenecen a instituciones educativas de gestión estatal de las localidades de José C. Paz y San Miguel. Están ubicadas en la zona noroeste del tercer cordón del conurbano bonaerense de la Pcia. de Buenos Aires, República Argentina. Sus directivos y docentes han abierto las puertas a esta experiencia desde hace varios años, para llevar a cabo las Prácticas Docentes de la carrera de Lengua y Literatura del ISFD N°42 de Bella Vista. Si bien las escuelas se encuentran ubicadas en centros urbanos, reciben muchos alumnos de la periferia de los distritos de José C. Paz y San Miguel, quienes, según datos recogidos por los practicantes en las instituciones, eligen, en su mayoría, concurrir a estos colegios para recibir una mejor enseñanza y no quedar “atrapados” en el engranaje de la marginalidad. Comprobamos en el aula que el conocimiento que algunos de los chicos tienen del código de la escritura y de las prácticas de la lectura en la escuela, se ha visto empobrecido por factores escolares y extraescolares de diversa índole. Este saber funcionó como presupuesto para la elaboración de los proyectos que presentamos, dado que creemos que las prácticas de lectura, escritura y oralidad, sostenidas en el tiempo y pensadas a partir de las intervenciones de los componentes del cuadrinomio didáctico, podrían mejorar los resultados de esas prácticas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
De modo que, compartir una mirada respecto del contenido a enseñar, comprender que detrás de cada decisión pedagógica hay un presupuesto teórico que debe explicitarse, aceptar un comentario como parte fundamental del proceso de planificación didáctica, comprender que lo planificado no necesariamente se dará de la misma manera en el aula, registrar las experiencias pedagógicas con la finalidad de reflexionar sobre ellas de manera colectiva, será parte del proceso de diseño, gestión y difusión de buenas prácticas de enseñanza. Además, nos proponemos con esto, documentar estas experiencias con el propósito de difundir textos escritos por practicantes, profesores de práctica, docentes de las cátedras teóricas y profesores de las escuelas secundarias, que reciben a nuestros practicantes. Para ello, resulta necesario crear las condiciones institucionales y técnicas para que los estudiantes y docentes involucrados en su formación, reflexionemos y comuniquemos a través de la oralidad y la escritura, las experiencias pedagógicas que han generado diversas prácticas escolares locales, cargadas de sentido para los protagonistas. El propósito de esto es aportar valiosos datos descriptivos que sirvan para analizar los procesos educativos tal como ocurren en las escuelas en donde trabajamos, de modo que los resultados de dichos procesos puedan ser examinados y discutidos con el objetivo de reflexionar sobre los supuestos teóricos que los sustentaron.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
De hecho, buscamos crear un espacio de intercambio comunicativo que diseñe un puente entre las experiencias que tienen lugar en el profesorado, las que se encuadran dentro de las escuelas secundarias que reciben nuestras propuestas pedagógicas y las perspectivas teóricas que se ponen en juego, detrás de cada decisión pedagógica.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Tal vez, todos estemos de acuerdo con que la práctica de enseñanza siempre está requiriendo mejoras y transformaciones. Pero, si se preguntara a distintos sujetos sociales qué significa ser un buen docente, ¿habría consenso, o, por el contrario, el interrogante generaría intensos debates? &amp;nbsp;¿Hay unanimidad en lo que se concibe como buena enseñanza? A este planteo, algunos estudiosos del tema, como Estela Cols, responden que eso dependerá de los saberes docentes que se consideren necesarios en función de cómo se conceptualice esa práctica y de los contextos histórico-políticos en que se inscriben (Cols 2008: 2); es decir, que toda práctica implica posicionamientos y está situada en una época con características particulares.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿Cuáles son, entonces, los saberes que un docente debe reunir en pleno siglo XXI en función de los nuevos contextos, los nuevos paradigmas y teorías, los nuevos modos de transmitir y producir el conocimiento?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En su libro Competencias docentes para el siglo XXI, Augusto Pérez Lindo, al preguntarse qué competencias debería tener el profesor del nuevo mundo que se está gestando, qué cualidades habría que considerar para evaluarlo, cuántas deben ser y en qué proporción tendría que valorarse cada una, se responde que las competencias básicas para todo docente, en este siglo, independientemente del nivel educativo al que pertenezca (inicial, primario, secundario, terciario, universitario) son: cientificidad, comunicabilidad, creatividad, sociabilidad, reflexividad, responsabilidad social (Pérez Lindo 2012: 8-30) &lt;b&gt;(1)&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Estela Cols, por su parte, sostiene que los saberes necesarios en un docente son “múltiples y de diversa naturaleza”, porque “la propia enseñanza moviliza distintos tipos de acción” (Cols 2008: 3).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sin duda, las respuestas pueden ser variadas, pero en todas ellas estará subyacente la idea de que &amp;nbsp;los sistemas educativos &amp;nbsp;están obligados a repensar la función de los docentes y la naturaleza de los aprendizajes, sin olvidar que los posicionamientos van a tener que ver con el modo en que se conceptualice el rol del docente, el del alumno, el de la escuela en general, o de lo que se entiende por adquisición del conocimiento &lt;b&gt;(2)&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿Cómo deberán materializarse, entonces, esas decisiones en las &amp;nbsp;instituciones de educación superior? Para Cols, su doble desafío es el de contribuir al desarrollo de un doble proceso: la formación de los estudiantes en tanto estudiantes del nivel superior &amp;nbsp;y la formación del futuro profesional, dos &amp;nbsp;procesos que se articulan.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Formarse como estudiantes, por un lado, implica la apropiación de distintos saberes o habilidades; se trata de un oficio con sus reglas y exigencias. Como lo señala la autora, “el estudiante deberá insertase en una comunidad con normas particulares e incorporar progresivamente nuevos modos de hacer, de relacionarse, de trabajar en clase, de leer un texto, de estudiar y aprender” (Cols 2008: 4). Se trata de competencias que el futuro docente deberá desarrollar porque –como afirma Augusto Pérez Lindo– para poder “enseñar a aprender” tendrá primero que “aprender a aprender” (Pérez Lindo, 2012: 33).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En ese proceso, cobra relevancia el concepto de trayectoria, entendida como ese recorrido que realizan los actores sociales (en este caso, los estudiantes) y que estará sometido a transformaciones continuas. Se trata, entonces, de una trayectoria que supone temporalidad, en la que se verán reflejados tanto los cambios en el campo en el que esos actores se desenvuelven como en ellos mismos. Una trayectoria que se enlazará con otras trayectorias anteriores y paralelas de la vida personal y social de los sujetos (la vida escolar en los niveles anteriores, la vida familiar, laboral, cultural), no sin conflicto. Este cruce de trayectorias implica una revalorización de la biografía escolar del estudiante, puesto que la historia personal –relacionada fundamentalmente con lo escolar– contribuye en la construcción del rol docente, a tal punto, que muchas veces tiene mayor peso que lo que se adquiere en las instituciones de formación docente. Será fundamental, por tanto, desnaturalizar lo naturalizado, analizar a fondo y desarticular creencias muy arraigadas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La formación como profesional, por otro lado, implica prepararse para sus prácticas como docente de un nivel escolar determinado, lo cual requiere –según Cols– “manejo del contenido, estrategia y pericia técnica para diseñar propuestas válidas y viables, imaginación para sortear obstáculos y restricciones, arte para suscitar intereses y plantear desafíos, capacidad de diálogo con el otro y comprensión, habilidad para la coordinación y la gestión y una buena dosis de reflexión para la toma de decisiones en contextos muchas veces inciertos”. Un profesor debe disponer, por tanto, de “una variedad de saberes y competencias que le permitan obrar adecuadamente en diferentes circunstancias” (Cols, 2008: 3).&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Si nos detenemos en el caso particular de la formación de profesores de lengua y literatura, ¿qué posicionamiento epistemológico y didáctico habrá de adquirirse en función de las demandas de la sociedad actual? En cuanto a cuestiones didácticas en general: ¿Qué concepción de currículum preferir? ¿Qué entender por rol del docente y rol de alumno? ¿De qué modo habrá de concebirse lo que significa conocer o ha de adquirirse el conocimiento y desarrollarse el pensamiento?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En relación con la didáctica específica de la asignatura: ¿Qué posicionamiento detentar ante los cambios en la disciplina escolar: las prácticas del lenguaje y la literatura? ¿Qué concepciones priorizar sobre lo que debe ser leer o escribir? ¿Qué lugar habrá de darse a los contenidos gramaticales?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Los trabajos presentados en este libro, ponencias desarrolladas en el marco de una jornada institucional llevada a cabo por el &lt;b&gt;&lt;i&gt;Instituto Superior de Formación Docente Nº42 “Leopoldo Marechal”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, evidencian esos posicionamientos a los que se llega –colisionando a veces–, pues en las decisiones tomadas se enfrentan las distintas trayectorias del sujeto social e histórico, que es en este caso el alumno practicante –en su doble rol de alumno y docente–, quien debe articular las competencias adquiridas en ambas funciones en un contexto determinado y específico como lo es la escuela, caracterizada como un espacio con su propia cultura. Para Antonio Viñao, la cultura escolar estaría constituida por un conjunto de teorías, ideas, principios, normas, hábitos y prácticas sedimentadas a lo largo del tiempo en forma de tradiciones y reglas que se transmiten de generación en generación. Los aspectos más visibles que conforman esa cultura o “gramática escolar” son los actores sociales que intervienen, los discursos y modos de comunicación utilizados, los modos organizativos formales e institucionales y la cultura material de la escuela: los espacios, los materiales didácticos, etc. (Viñao, 2002: 56-60). Es en ese mundo escolar particular en el que el alumno practicante –y posterior docente– deberá insertarse.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En estos proyectos didácticos se comprueba el funcionamiento de esa tríada educativa: profesor, alumno y contenido, pero, a su vez, las relaciones internas, y, a veces conflictivas, entre currículum, didáctica (que incluiría teorías y métodos para enseñar) y la práctica docente. Son representativos, por lo menos en parte, del llamado “currículum real”, ese testimonio “invisible”, según las certeras palabras de Cuesta Fernández, el ámbito más inaccesible de las prácticas de enseñanza: el trabajo real del docente y su relación con lo prescripto (Cuesta Fernández, 1997).&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Las ponencias nombradas estuvieron organizadas en función de ejes temáticos vertebradores que pretendieron cubrir diferentes aspectos propios de la disciplina: la relación entre literatura e historia o las problemáticas sociales; la integración de la gramática a los procesos de lectura y escritura; &amp;nbsp;la resignificación de la literatura con la incorporación de otros lenguajes artísticos; &amp;nbsp;las problemáticas propias de los géneros y subgéneros literarios; el canon dentro de la tradición literaria y el recorrido de las posibles lecturas de esos textos canónicos en contextos históricos diferentes.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Los autores de estos proyectos didácticos y estas ponencias, alumnos practicantes de tercero y cuarto año del profesorado de lengua y literatura, no solo narraron sus experiencias en el ámbito educativo, sino que dejaron, incluso, registradas sus dudas y reflexiones antes, durante y luego de la puesta en marcha de su propuesta didáctica.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Además, a través de un trabajo metacognitivo –que Cols define como un conocimiento de “segundo orden”, un conocimiento acerca del conocimiento–, pudieron evaluar sus propios trabajos. Dirigir su propio proceso de aprendizaje –como estudiantes– cobra real relevancia, si consideramos que no solo los prepara para monitorear lo que será su futuro accionar como profesionales, sino también para ayudar a sus propios alumnos a seguir el mismo proceso.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pero ese acto particular dejó de ser tan solo un proceso individual, al volverse colectivo en ese contexto –con características específicas– que fue la jornada en la que tuvieron lugar las ponencias, pues –mediante el&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
debate– se potenció la reflexión profunda sobre problemáticas relacionadas con la enseñanza de la lengua y la literatura con las que se identificó una multiplicidad de docentes. Así por ejemplo, una alumna practicante, que debía abordar textos considerados por ella complejos por pertenecer a un contexto tan lejano y diferente al del alumno –como El poema de Mio Cid o Martín Fierro–, se preguntaba con una gran cuota de incertidumbre: “¿Cómo trabajar con textos extensos que implican el conocimiento del contexto que nos enmarca y nos dirige el rumbo de un análisis? ¿Cómo lograr que los alumnos se vinculen con ciertos temas que conllevan un análisis más interdisciplinario que otros –sin desgastar rápidamente su interés– y lograr adquirir una forma más dinámica en su comprensión?”&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Otra alumna se preguntaba: “¿Cómo brindar datos históricos a los alumnos sin caer en una clase expositiva de historia?”, procedimiento necesario, puesto que “quitar el velo a la multiplicidad de voces que forman las decisiones políticas y estéticas a lo largo del tiempo, resulta enriquecedor tanto para el desarrollo de la capacidad crítica como para el interés de los alumnos por descubrir los procesos de sacralización de un texto tradicional como el Martín Fierro”, como ella misma lo manifiesta.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Otro interrogante que surge de una alumna practicante respecto de los textos de circulación social que los alumnos leen por su cuenta fue: “¿Son lectores pasivos o identifican la interpelación en el texto? ¿Infieren características de los géneros de circulación social? ¿La escuela los prepara, les da herramientas para reconocer su intencionalidad y el modo en que influyen en ellos?”&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Estos cuestionamientos denotan la variedad de decisiones que el profesor de lengua y literatura debe tomar cuando planifica, cuando pone en marcha su proyecto didáctico y cuando lo cierra, evaluando siempre lo que está haciendo y lo que puede mejorar. Entre esos planteos estarán los señalados más arriba, pero también puede haber muchos otros –que tendrán que ver con cuestiones físicas, psicológicas, disciplinares o metodológicas– como por ejemplo: cómo interrelacionar los contenidos para dar cuenta de una secuencia didáctica; qué textos incluir y cómo abordarlos; si conviene o no fragmentarlos; cómo solucionar los problemas relacionados con la falta de lectura por parte de los alumnos; cómo manejar el tiempo; cómo resolver problemas edilicios y de espacio; cómo incorporar la reflexión sobre el sistema de la lengua en los procesos de lectura y escritura…&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Si hiciéramos una historización de la lengua y la literatura como asignatura escolar, comprobaríamos que –tanto desde las decisiones políticas como las de los “expertos” que convierten el saber erudito en saber a enseñar, todo lo cual se plasma en planes de estudio o diseños curriculares– es mucho lo que se ha polemizado acerca de la enseñanza de la disciplina: desde cuestiones más generales y organizativas como: cuántas horas semanales asignarle, en qué orden abordar los contenidos o qué nombre darle a la materia (Idioma Nacional, Idioma Patrio, Castellano y Literatura, Lengua y Literatura, Prácticas del lenguaje y la literatura), a cuestiones más específicas y metodológicas como: qué textos leer (canon), qué lugar otorgarle a la literatura argentina, de qué modo proceder en el abordaje de la literatura (desde la literatura preceptiva o la historia de los movimientos artísticos a la lectura del texto o viceversa), o de la lengua (desde la gramática al texto o viceversa), cómo abordar la lectura y la escritura, qué lugar deberá ocupar la oralidad, etc. (Bombini, 2004).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Podemos afirmar, entonces, que todas estas controversias no son nuevas, sino que datan del siglo XIX, pero que, a su vez, todos estos debates se han ido reelaborando. En pleno siglo XXI, muchas de esas cuestiones se resignifican y se agregan otras nuevas, como por ejemplo, cómo incorporar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la escuela –particularmente la computadora y los múltiples recursos que ofrece–, para que dejen de ser, como señala Begoña Gros, “visibles” y puedan convertirse en “invisibles”, es decir, en herramientas tan cotidianas como los lápices, los bolígrafos y los libros; no un elemento suntuoso y especial que se usa solo en ocasiones (Begoña Gros, 2004).&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
No hay duda de que detrás de todas estas decisiones hay posicionamientos y que los mismos están atravesados por concepciones acerca de lo que debe ser no solo la enseñanza de la lengua y la literatura, sino también de lo que pretendemos que hoy en día sea la labor del docente, la del alumno, la de la escuela, pero –fundamentalmente– de la forma en que concebimos debe ser el modo de apropiarse del conocimiento, puesto que su naturaleza y difusión han cambiado mucho. El modelo unidireccional profesor-alumno se ha ido desbaratando, como así también la visión del conocimiento como algo estático; ideas que se contraponen con una visión del conocimiento como algo mucho más dinámico y complejo. De un conocimiento centrado en determinadas personas (los expertos) y lugares específicos, se ha pasado a un conocimiento distribuido. La escuela –según algunos autores– actúa en un sentido inverso al desarrollo actual de la sociedad, puesto que “no es el lugar de movilidad del conocimiento, sino el lugar en el que algunos conocimientos son transmitidos y clasificados. El lugar en el que los conocimientos se hacen sedentarios, envejecen y se hacen estáticos” (Simone, 2001: 41; citado por Begoña Gros).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Si esto es así, nuestra deuda con la educación es grande. Esta propuesta es, por lo tanto, un intento de empezar a cambiar nuestras concepciones en vista de las exigencias actuales y proceder en &amp;nbsp;consecuencia. Deseamos, entre otras cosas, que la escuela –aunque dejó de ser la única transmisora del saber– pueda reivindicarse como el lugar donde el conocimiento circula y se profundiza; que el docente no sea un mero transmisor de conocimientos, sino que pueda convertirse en “un facilitador que enseña a pensar, a seleccionar, e interpretar información, a resolver problemas y a desarrollar actitudes de cooperación con los demás” (Pérez Lindo, 2012: 3); que el alumno no &amp;nbsp;sea solo un receptor de conocimientos, sino un agente activo, elaborador de conocimientos, pues así será parte del proceso negociador por el cual se crean y se interpretan los hechos o se elabora la cultura; todo lo cual podrá efectivizarse a través de la reflexión, la imaginación, la metacognición (Bruner, 1991). En definitiva, &amp;nbsp;esperamos que enseñar lengua y literatura sea ese “foro” –al que alude Bruner– en el que el estudiante participa de la negociación, de la recreación de significado.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Para que esto ocurra, deberemos –sin duda– centrarnos en la reflexión, de acuerdo con su significado etimológico: “encorvar, inclinar, volver atrás (la cabeza o los ojos)”. Esa es la mirada que hay que adoptar –según nos lo sugiere Elsie Rockwell–, cuando analizamos la práctica educativa; se trata de una mirada etnográfica. Es de ese modo como la experiencia podrá resultarnos significativa debido a que ese trabajo reflexivo nos llevará a precisar y transformar la concepción desde la cual miramos y describimos la realidad, y, por ende, a actuar en consecuencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
Diana Spinelli y Teresita Blanco&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
(compiladoras)&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;(1) &amp;nbsp;El autor amplía estos conceptos, repartiendo las diez competencias –que un docente debe adquirir– en cinco dimensiones: I Aprender a ser: 1 Identidad. 2 Creatividad. II Aprender a conocer: 3 Cientificidad. 4 Competencia lingüística. III Aprender a aprender: 5 Capacidad para enseñar a aprender. 6 Comunicabilidad. IV Aprender a hacer: 7 Capacidad para enseñar el saber hacer mediante la resolución de problemas. 8 Competencia informacional. V Aprender a convivir: 9 Sociabilidad. 10 Responsabilidad social (p. 32-33).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: xx-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;(2) &amp;nbsp;Andrea Alliaud y Estanislao Antelo, en Los gajes del oficio. Enseñanza, pedagogía y formación. Buenos Aires, Aique Educación, 2009, señalan que, como la práctica docente es una intervención que se caracteriza por su singularidad y complejidad –pues nunca se reproducirá de manera idéntica en otras situaciones–, es necesario fortalecer el oficio de enseñar para afrontar los desafíos de la sociedad actual. Para ello, además de poseer marcos conceptuales sólidos, el docente debe tener saberes prácticos (poco contemplados hasta el momento por las ciencias de la educación) que permitan decidir, actuar y reflexionar sobre lo que se hizo o lo que se está haciendo. No alcanza, entonces, con los saberes formalizados propios de las disciplinas; se requiere también de saberes prácticos, que “es necesario disciplinar, o recuperar o sistematizar y otorgarles entidad en las instancias de formación profesional. Saberes que se producen en situación para resolver situaciones problemáticas concretas, cuya autoría corresponde a los enseñantes”. Es importante, por tanto, investigar, probar, ensayar, experimentar, en las escenas escolares y en las instancias de formación de tal modo que –en un ámbito caracterizado por la incertidumbre y en el que lo incierto siempre va a ser mayor que lo anticipable–, preparen al docente para afrontar lo que escapa del control, pero provistos de herramientas que le brinden seguridad y algunas certezas. “Quienes enseñen tienen que estar formados para esto. Un docente que “sabe”, entonces, sería no solo aquel que sabe qué decir y cómo decirlo (qué enseñar y cómo enseñarlo), sino que tendría que poder decidir qué hacer y cómo hacerlo (p. 157-161).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
*prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/ente-la-teoria-y-el-aula-propuestas.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgg0N-ZjolqzI9144EtpVPOgFZbgKHQWd2dvNNGzBbDMO6ZMcGSK71kqvUoWr1cMp6qeGLUkaKj31wiEU7dYBusn2az6X7pmcHj-sXhxakrvjW0NgbnRUDcT24UV1lPKj9CRy3LpyZ5SH8G/s72-c/TAPA+LIBRO+ENTRE+LA+TEORIA+Y+EL+AULA+%25282%2529.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-7587318484606770264</guid><pubDate>Fri, 11 Apr 2014 00:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2016-04-19T05:05:02.084-07:00</atom:updated><title>Trazos trizas trozos, de Cristian Walter</title><description>&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;Resarcimiento*&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;Después de un magistral alegato, el jurado llegó a la conclusión de declarar inocente a la demandada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;El fiscal estaba furioso y dijo no comprender el veredicto. No obstante, a la salida del tribunal, la acusada declaró: “¡Al fin se hizo justicia! Tanto años repudiada. Yo sólo les di de comer.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;El abogado defensor aseguró que iniciará una demanda por daños y perjuicios contra la Iglesia Católica, exigiendo un enorme resarcimiento económico por haberla difamado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large; letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;El Vaticano se declaró en bancarrota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large; letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large; letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large; letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.4pt;&quot;&gt;Momentos*&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large; letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;Tuvo momentos de felicidad, no vamos a negarlo, pero eran sólo eso: momentos. Se sentía importante durante las pocas horas que duraba la atención puesta en él: el pecho se le hinchaba y despedía un aroma fresco y verdoso; recibía besos y caricias por doquier; su nombre se repetía en cada rincón del departamento de Cecilia; pero, como dijimos antes, su felicidad duraba momentos: la tristeza lo invadía cada vez que Cecilia se quedaba sin agua caliente y lo dejaba abandonado sobre la mesada de la cocina, junto al termo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;Reencarnación*&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;Cuando vio por primera vez su reflejo en el río, se percató de su fealdad y decidió acabar con su vida. Acto seguido, reencarnó en un mariposa; pero su estadía en el mundo fue breve y no tuvo que esperar demasiado para un nuevo envase. Parado en el medio de la selva, una flecha atravesó su corazón a pesar de que su tamaño y su bravura infundían temor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;Se asomó a una nueva reencarnación: abrió los ojos; con sus anfibias extremidades acarició la viscosidad de su rostro y croó de felicidad. Desafortunadamente, un instante después recibió el beso que lo devolvió a su figura humana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;*del libro &lt;b&gt;&lt;i&gt;Trazos trizas trozos&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, cantamañanas (2012)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;times&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: large;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;letter-spacing: 0.5333333611488342px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/trazos-trizas-trozos-de-cristian-walter.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-3183381545203902957</guid><pubDate>Fri, 11 Apr 2014 00:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-05-18T11:31:38.715-07:00</atom:updated><title>De farsantes sobrevivientes y tontos, de Carolina Arias</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;PRÓLOGO*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg59RvkS6OItOrshh0WBVkHgab2F_jCVkOk_9RWKltnnySOKEyd_rM-vp6MPOlJBTebuhNhyphenhyphenMPjhh6Sc0PJtIu84XJ0v0WOsmKU8pJ3lFG4EmrLf1oEjtMrN4CY2lqWOZzIwSXUuD1TotYc/s1600/De+farsantes...png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg59RvkS6OItOrshh0WBVkHgab2F_jCVkOk_9RWKltnnySOKEyd_rM-vp6MPOlJBTebuhNhyphenhyphenMPjhh6Sc0PJtIu84XJ0v0WOsmKU8pJ3lFG4EmrLf1oEjtMrN4CY2lqWOZzIwSXUuD1TotYc/s1600/De+farsantes...png&quot; height=&quot;200&quot; width=&quot;130&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;“Me gusta la poesía que te deja la mente en silencio”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; rezaba el prólogo de un libro de poemas que compré una vez en una feria. La expresión hizo eco en mi cabeza, y no puedo despegarme de ella a la hora de escribir este prólogo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Qué decir de una obra sin hablar primero del autor –en este caso, la autora–.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Carolina Arias escribe dando pinceladas en cada palabra, cuidando hasta el último detalle del lienzo. Aquí nada está porque sí, nada queda librado al azar. Dicho esto, uno podría pensar que sus relatos quedan cerrados a una única y determinada interpretación; sin embargo, las cosas no funcionan de manera tan lineal: sus cuentos viven, con todo lo que ello implica.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Cuando esta obra llegó a mis manos junto al pedido de prologarla, me enfrenté al primer interrogante: ¿por dónde empiezo? ¿Cuentos, microcuentos, temáticas, recursos? Quise aventurarme tratando de encontrar un relato que pudiera resumir la obra completa, pero me resultó imposible.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Decidido a dar forma a este prólogo, fui de historia en historia anotando puntillosamente cada una de las impresiones –y emociones– que iban surgiendo cada vez que mis ojos recorrían las líneas que las forman. Ni bien llegué al final, comencé nuevamente por el principio, tratando de corroborar los resultados obtenidos y caí en la cuenta de que el asombro no había desaparecido y que aún podía extraérsele más jugo a la cuestión.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Desolado ante este panorama que se me presentaba cambiante, viendo palabras, frases e ideas bailotear frente a mí, opté por desmembrar cada uno de los cuentos y microcuentos que componen este libro. Fue entonces, después de tanta recorrida sobre estas páginas, que pude esbozar la idea de que los cuentos de Carolina Arias cobran vida con cada lectura que uno hace.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;Supracromático, Animal, La mujer de rojo, Monjitas&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;... todos y cada uno de ellos reflejan el alma humana. La mujer como objeto de deseo inalcanzable, la heroína abatida, el macho que siente perder su hombría detrás de un par de caderas seductoras.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En &lt;b&gt;&lt;i&gt;Vox Populi&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, la sentencia final aparece como una bofetada que nos obliga a replantearnos el sentido que les damos a las voces ajenas que merodean en torno a nuestros pensamientos; &lt;b&gt;&lt;i&gt;Utopía&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; nos divierte al mismo tiempo que nos invade la idea de que lo que anhelamos ser y lo que se nos permite ser no siempre van de la mano. En &lt;b&gt;&lt;i&gt;Esos borroneados labios de café&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; el paisaje del conurbano se presenta como el escenario ideal de una historia de encuentros, desencuentros, &amp;nbsp;espera y pérdida.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Con su prosa, Carolina Arias nos lleva de la mano por las calles porteñas y del Gran Buenos Aires; nos perfuma las palabras; nos hace vivir desencuentros, abandonos, muertes. Luego, sin preámbulos ni pretensiones desmedidas, nos devuelve la esperanza y nos deja la mente en silencio.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En estas páginas se percibe ese aroma a café artesanal, a noches de tango, a mate amargo y con espuma, a rimmel corrido, a tierra mojada; recorremos historias conocidas, nuestras historias, sin caer en lugares comunes, sin saber qué va a pasar.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En cada relato, la autora se encuentra agazapada, esperando el momento para darnos un zarpazo que nos desgarre o nos despierte: somos presas en su festín, tal como sus personajes.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sin querer, nos dejamos llevar, nos dejamos hacer, mientras ella, la autora, Carolina, nos ceba un mate, nos ofrece un bizcochito y nos mira divertida porque sabe que ya cambió nuestro mundo.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Cristian Walter&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
* prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/de-farsantes-sobrevivientes-y-tontos.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg59RvkS6OItOrshh0WBVkHgab2F_jCVkOk_9RWKltnnySOKEyd_rM-vp6MPOlJBTebuhNhyphenhyphenMPjhh6Sc0PJtIu84XJ0v0WOsmKU8pJ3lFG4EmrLf1oEjtMrN4CY2lqWOZzIwSXUuD1TotYc/s72-c/De+farsantes...png" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-7725599335350374899</guid><pubDate>Thu, 10 Apr 2014 23:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-12-26T12:56:27.003-08:00</atom:updated><title>Sobre los trazos de tiza borroneados de una rayuela, de C. Arias y C. Walter</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;Palabras preliminares*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhE6VY0cMBT_6BQ7XvSI-4tjBT8HL3jYj5irdDW1tAFedVE4DhU2CtPzyrpa_ftXXX8GRJUOwJYS4V3RgrjfrK7TbnFYoEqhQyC5igFahdVQImBt5xxo3h32rAPBoFwOCjLXpcDOknBYYai/s1600/sobre+los+trazos+de+tiza+borroneados+de+una+rayuela.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhE6VY0cMBT_6BQ7XvSI-4tjBT8HL3jYj5irdDW1tAFedVE4DhU2CtPzyrpa_ftXXX8GRJUOwJYS4V3RgrjfrK7TbnFYoEqhQyC5igFahdVQImBt5xxo3h32rAPBoFwOCjLXpcDOknBYYai/s1600/sobre+los+trazos+de+tiza+borroneados+de+una+rayuela.png&quot; height=&quot;200&quot; title=&quot;&quot; width=&quot;141&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Normalmente uno va caminando por la calle sin reparar en ciertas cosas ¿no? Como por ejemplo: si la pintura de una pared está descascarada, o cuántos cables atraviesan el cielo de una esquina, o en las caras de los vendedores de monedas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Son meros detalles que no influyen en nuestro acontecer cotidiano.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Ocurre, sin embargo, que en un momento determinado, uno se fija en alguna cosa sin importancia y entonces, descubre algo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Vamos a ver, &lt;i&gt;&lt;b&gt;¿cuántos de nosotros leemos cada número de cada boleto de colectivo y tren que sacamos?&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; Generalmente no nos dedicamos a tareas tan mínimas. Y en eso, sucede que un día, de golpe y sin saber por qué, posamos distraídamente la mirada sobre el numerito del boleto del bondi... y ese -justo ese- es capicúa. &lt;i&gt;&lt;b&gt;¿Pura coincidencia? ¿Casualidad?&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; En realidad, algo de ‘causalidad’ hay ahí escondido. Pero... no vamos a hablar de predestinación: no nos vamos a poner esotéricos ahora.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La cuestión es que estábamos sentados en un banco de la plaza discutiendo [vaya a saberse de qué cosa] y tomando algo de sol otoñal, cuando vimos una cosa cuadrada y oscura tirada debajo del banco que teníamos enfrente. La curiosidad pudo más y recogimos el objeto: era una especie de libreta o agenda de cuero marrón. Nos miramos y, sin dudarlo, nos sentamos en el banco y la abrimos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Nos encontramos con que le habían arrancado la mayoría de las hojas, aunque algunas quedaban. Había un par de poesías, cinco fotos, un registro que alguien había llevado de sus vacaciones, la página doscientos siete de un libro de Cortázar, dos entradas a una clase de salsa, anotaciones de fechas de parciales y de turnos en el médico, la servilleta de papel de un bar y un trébol de cuatro hojas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Buscamos números de teléfonos o direcciones, para devolver la libreta: nada. Resolvimos, entonces, quedárnosla.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Algo nos atrajo de esos fragmentos de vida, algo que latía a través de los papeles, del trébol y del cuero de la tapa.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Esa noche, ya en casa, leímos el contenido varias veces. Como quien no quiere la cosa, alguien tiró la idea: ‘¿Y si escribimos algo con esto?’ ‘¿Algo como qué?’ ‘Yo qué sé... la historia de estos dos.’ ‘Mmm... ‘ta buena la idea...’&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y fue así que nos pusimos manos a la obra. Para resguardar su privacidad, les cambiamos los nombres: en este libro van a aparecer como Cecilia y Martín.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Promediando la escritura, nos dimos cuenta de que la historia se escribía sola, nosotros solamente éramos los mensajeros.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y finalizando, ya no sabíamos si habíamos escrito sobre nosotros en la figura de otros o sobre otros que eran tan semejantes a nosotros.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;¿Quién es Martín? ¿Quién es Cecilia? ¿Quién es Carolina? ¿Quién es Cristian? ¿Será que la vida de uno es la de todos? ¿O será que toda vida es una ficción que nos construimos a medida?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pero basta. Prometimos no ponernos esotéricos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Ya no sabemos qué es lo que van a leer a continuación.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Tal vez sea, en definitiva, una historia más, o todas las historias, o, simplemente, cualquier historia.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Carolina Arias y Cristian Walter&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
*prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/palabras-preliminares-normalmente-uno.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhE6VY0cMBT_6BQ7XvSI-4tjBT8HL3jYj5irdDW1tAFedVE4DhU2CtPzyrpa_ftXXX8GRJUOwJYS4V3RgrjfrK7TbnFYoEqhQyC5igFahdVQImBt5xxo3h32rAPBoFwOCjLXpcDOknBYYai/s72-c/sobre+los+trazos+de+tiza+borroneados+de+una+rayuela.png" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-1183853647773747229</guid><pubDate>Thu, 10 Apr 2014 23:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-04-10T18:16:16.792-07:00</atom:updated><title>Mi ViEja NO lo eNTenDeRÍa, de Dafne Mociulsky</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;PALABRAS INNECESARIAS*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Ojos de rayos x, eso parece que tuviera Dafne. Mira y le saca la ficha al asunto. ¿Explicar este libro? ¿Hacer un análisis muy erudito de los cuentos, del estilo, de la poética? ¿Buscarle analogías, comparaciones, filiaciones literarias...? No. Creemos que espantaríamos a los lectores o les arruinaríamos la experiencia.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Podríamos elogiar a la autora, pero no, tampoco sería necesario porque sus cuentos hablan por sí solos y te interpelan –a vos, lector–.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Acá bailotean nuestros fantasmas ante nuestros ojos y se desnudan –nos desnudan–. Así van transcurriendo historias que de tan fantásticas son perfectamente cotidianas, y situaciones que de tan trágicas, se vuelven cómicas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
De pronto te encontrás con piñas como&lt;i&gt;&lt;b&gt; “Pero claro, nadie te salva de vos mismo, ni a vos ni a nadie.”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; O “&lt;i&gt;&lt;b&gt;uno necesita, invariablemente, amor, y eso hace que uno se traicione sin cesar...”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; Uff... no importa, te recuperás y seguís leyendo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Aparece delante de tus ojos un amor adolescente perfecto –y por ese mismo motivo, imposible–. Un amigo que le dice al otro exactamente lo último que éste quisiera escuchar. Un cobarde que huye ante la concreción de sus deseos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Mujeres adictas, mujeres superadas, mujeres desorientadas, mujeres que no son mujeres.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Te tropezás con un &lt;i&gt;&lt;b&gt;“Lloraba porque existía. Era muy sutil para este mundo.”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; Pedís un respiro... pero no podés dejar de leer. Situaciones sexuales insólitas. Emociones en carne viva.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Bueno, no más parloteo. Te incitamos con la mayor de las irresponsabilidades a aventurarte en estas historias: el riesgo corre por tu propia cuenta.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Los Editores&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
*prólogo a la edición impresa&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/mi-vieja-no-lo-entenderia.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-6088858605836254300</guid><pubDate>Thu, 10 Apr 2014 23:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-05-18T11:32:37.469-07:00</atom:updated><title>EL EXTRAÑO y otros relatos, de Juan José Arias</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;AL LECTOR*&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiEiUxJfT0yTxG_IqrFKAgsvpKd2XxPd8btGG3-JndMbOl0J5b5zH4_UAcKpokawYqCUkUbQMgsWgkAIFDmCayj6OkL_gjnEKVVZA3w41r9yTTd4yhjWXCVOTG0hcxeOv47LEJ0YQSmv1e_/s1600/El+extra%25C3%25B1o.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiEiUxJfT0yTxG_IqrFKAgsvpKd2XxPd8btGG3-JndMbOl0J5b5zH4_UAcKpokawYqCUkUbQMgsWgkAIFDmCayj6OkL_gjnEKVVZA3w41r9yTTd4yhjWXCVOTG0hcxeOv47LEJ0YQSmv1e_/s1600/El+extra%25C3%25B1o.png&quot; height=&quot;200&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
“Busco... no sé qué busco, pero mi ansiedad me conduce” confiesa uno de los relatos de este libro. Estos textos ponen al lector frente a una búsqueda, un transitar en donde la incertidumbre va diluyendo los límites de las cosas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;¿Cual es la frontera entre la locura y la sensatez? ¿Dónde está el punto límite entre el amor y la obsesión? ¿Existen diferencias entre un sueño vívido y una realidad entre tinieblas? ¿En qué momento exacto lo trágico se vuelve cómico?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Estas y otras cuestiones son plasmadas en escritos de distintos tonos y formas, que nos ofrecen un abanico de posibilidades, de pensamientos, de sensaciones, de lecturas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Juan José Arias sabe caminar la cornisa sin caerse, manteniéndose en la línea delgada de la duda. Este libro no promete respuestas; augura preguntas. E invita al lector a compartir el mismo camino.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; Los Editores&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
*prólogo a la edición impresa.&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2014/04/el-extrano-y-otros-relatos-juan-jose.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiEiUxJfT0yTxG_IqrFKAgsvpKd2XxPd8btGG3-JndMbOl0J5b5zH4_UAcKpokawYqCUkUbQMgsWgkAIFDmCayj6OkL_gjnEKVVZA3w41r9yTTd4yhjWXCVOTG0hcxeOv47LEJ0YQSmv1e_/s72-c/El+extra%25C3%25B1o.png" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-4073547862316294853</guid><pubDate>Sun, 22 Dec 2013 02:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-12-21T18:03:48.986-08:00</atom:updated><title></title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;b&gt;FILOSOFÍA DE LA TÉCNICA TEATRAL&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Indagación sobre las conexiones entre lo vivencial y la teatralidad&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;b&gt;GUSTAVO MANZANAL&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prólogo de &lt;b&gt;RICARDO HALAC&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEguUe3Px18W7JZCG6e9NQOurQ4L2WFMIlzPFTLM1A4fT0wXYkMkVqxwU-FIR1APGi9fGjWQykGpXL_ZkvxjF0FQvuiVFkulzsTlVoUZHCnrURdAQ_yPnN1qTzG1hrDQb2v1xSbpFwcibUNY/s1600/Tapa++Teatro+presentacion.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEguUe3Px18W7JZCG6e9NQOurQ4L2WFMIlzPFTLM1A4fT0wXYkMkVqxwU-FIR1APGi9fGjWQykGpXL_ZkvxjF0FQvuiVFkulzsTlVoUZHCnrURdAQ_yPnN1qTzG1hrDQb2v1xSbpFwcibUNY/s320/Tapa++Teatro+presentacion.jpg&quot; width=&quot;206&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; En este trabajo, Gustavo Manzanal reúne escritos teóricos y reflexiones, ligados con su labor pedagógica, pero también con experiencias de actuación o dirección, dando muestras de un desvelo, que es el vínculo profundo que ha de establecerse entre la enseñanza y el saber ya constituido, el afrontamiento de formas estéticas y su influencia en la vida cotidiana y en el devenir de la realidad, y las responsabilidades de que quienes participan del Hecho Artístico (en particular del Teatro) encuentren modos de fortalecerse como individuos a través del trabajo concreto de aprendizaje, preparación y entrenamiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Es un libro de filosofía más que de práctica, pues alienta a pensar y repensar aquellos movimientos interiores que resultan en el logro de una interpretación, con el propósito de sacar conclusiones sobre los estados personales y las relaciones con el entorno, y en referencia a un compromiso para con el mundo y sus circunstancias.&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2013/12/filosofia-de-la-tecnica-teatral-gustavo.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEguUe3Px18W7JZCG6e9NQOurQ4L2WFMIlzPFTLM1A4fT0wXYkMkVqxwU-FIR1APGi9fGjWQykGpXL_ZkvxjF0FQvuiVFkulzsTlVoUZHCnrURdAQ_yPnN1qTzG1hrDQb2v1xSbpFwcibUNY/s72-c/Tapa++Teatro+presentacion.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-998730882998967820</guid><pubDate>Sun, 22 Dec 2013 01:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-12-21T17:49:54.776-08:00</atom:updated><title></title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
NOVEDAD DICIEMBRE 2013&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, Times New Roman, serif; font-size: x-large;&quot;&gt;FILOSOFÍA DE LA TÉCNICA TEATRAL&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, Times New Roman, serif; font-size: large;&quot;&gt;GUSTAVO MANZANAL&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0DmUDStHH-mjAxRlWnqfypVOli8e4mYcQsaP6_AiYrkxmPjPIyRLZdHbsv-vHMoDXuAyz2izaDojI9iL_CzXurTiQlgqEX8j0qLfIp94wtPBVgexN6eQeLeafb53kwPGSgWJzmyVgXZoY/s1600/LANZAMIENTO+FILOS+TECNICA+TEATRAL.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;286&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0DmUDStHH-mjAxRlWnqfypVOli8e4mYcQsaP6_AiYrkxmPjPIyRLZdHbsv-vHMoDXuAyz2izaDojI9iL_CzXurTiQlgqEX8j0qLfIp94wtPBVgexN6eQeLeafb53kwPGSgWJzmyVgXZoY/s400/LANZAMIENTO+FILOS+TECNICA+TEATRAL.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2013/12/blog-post.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0DmUDStHH-mjAxRlWnqfypVOli8e4mYcQsaP6_AiYrkxmPjPIyRLZdHbsv-vHMoDXuAyz2izaDojI9iL_CzXurTiQlgqEX8j0qLfIp94wtPBVgexN6eQeLeafb53kwPGSgWJzmyVgXZoY/s72-c/LANZAMIENTO+FILOS+TECNICA+TEATRAL.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-993864863712495440</guid><pubDate>Wed, 04 Sep 2013 00:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-03-15T20:51:37.690-07:00</atom:updated><title>PRESENTACIÓN</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgu1tNpSj_eXUIWDmjvJ3DazmTIoBLFXlQYQID60Vidj4xkn6ZWlYus1PV7tJ9ptzNaghfEAAl94hZqXN8ku2TcDin7E0YtIQREdgE-hR-solnWcegcqwGRtbEBEQRbdd30RHI7JJ5gDUNf/s1600/PRESENTACION+FLEXION.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgu1tNpSj_eXUIWDmjvJ3DazmTIoBLFXlQYQID60Vidj4xkn6ZWlYus1PV7tJ9ptzNaghfEAAl94hZqXN8ku2TcDin7E0YtIQREdgE-hR-solnWcegcqwGRtbEBEQRbdd30RHI7JJ5gDUNf/s640/PRESENTACION+FLEXION.jpg&quot; height=&quot;300&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2013/09/presentacion.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgu1tNpSj_eXUIWDmjvJ3DazmTIoBLFXlQYQID60Vidj4xkn6ZWlYus1PV7tJ9ptzNaghfEAAl94hZqXN8ku2TcDin7E0YtIQREdgE-hR-solnWcegcqwGRtbEBEQRbdd30RHI7JJ5gDUNf/s72-c/PRESENTACION+FLEXION.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-3933263474136431776</guid><pubDate>Tue, 06 Aug 2013 00:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-05T17:41:24.586-07:00</atom:updated><title>FLEXIÓN Y EXPANSIÓN. Morfosintaxis del español.</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
NUEVO TÍTULO DE LA COLECCIÓN &lt;strong&gt;&lt;em&gt;IDEAS &amp;amp; SABERES&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;h2 style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;FLEXIÓN Y EXPANSIÓN&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;MORFOSINTAXIS DEL ESPAÑOL&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMTR2P9jCD_B9mwM-yOfU-euvaw2UtRP77EYCCHQVDa4NRxtiDBqLrgwFhcfddSQjIOkdCRl1wkaQiuR_cmPzy4EfnCXAdyBQIMTSMzOZRxuGc4emIJ9X6gKh1AE7ou0332btPHH20yPK_/s1600/flexion+para+blog.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;400&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMTR2P9jCD_B9mwM-yOfU-euvaw2UtRP77EYCCHQVDa4NRxtiDBqLrgwFhcfddSQjIOkdCRl1wkaQiuR_cmPzy4EfnCXAdyBQIMTSMzOZRxuGc4emIJ9X6gKh1AE7ou0332btPHH20yPK_/s400/flexion+para+blog.jpg&quot; width=&quot;285&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
AUTORES:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;PROF. GUSTAVO MANZANAL&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;PROF. SEBASTIÁN PORRINI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Con una propuesta para abordar la gramática desde una perspectiva superadora&amp;nbsp; de la mera descripción estructuralista, este estudio se propone profundizar en los fenómenos del lenguaje, considerando su condición de proceso creativo, sus múltiples capacidades de acontecer y su naturaleza maleable e histórica.&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2013/08/flexion-y-expansion-morfosintaxis-del.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMTR2P9jCD_B9mwM-yOfU-euvaw2UtRP77EYCCHQVDa4NRxtiDBqLrgwFhcfddSQjIOkdCRl1wkaQiuR_cmPzy4EfnCXAdyBQIMTSMzOZRxuGc4emIJ9X6gKh1AE7ou0332btPHH20yPK_/s72-c/flexion+para+blog.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-2185202888280528628</guid><pubDate>Tue, 06 Aug 2013 00:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-08-05T17:24:49.035-07:00</atom:updated><title>NUEVO TÍTULO!!! (Narrativa breve, Poesía, Ensayo)</title><description>&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 1em; text-align: left;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOGeh4ykFRIeebGOIBQXKqMTdSAtHtln59ZLFKOHUN_ueToRSK82ruwZ6lbilKTmYNCbbw0Qcm_2KL6eaYDjcASDa_yr8g5ugHeVTeXlnfGZLI6TfK_-Pd7DfVvbZ_RKbHPHiSvX2etAi2/s1600/Tapa+mitad.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;400&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOGeh4ykFRIeebGOIBQXKqMTdSAtHtln59ZLFKOHUN_ueToRSK82ruwZ6lbilKTmYNCbbw0Qcm_2KL6eaYDjcASDa_yr8g5ugHeVTeXlnfGZLI6TfK_-Pd7DfVvbZ_RKbHPHiSvX2etAi2/s400/Tapa+mitad.jpg&quot; width=&quot;260&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;&quot;&gt;&quot;Busco... no sé qué busco, pero la ansiedad me conduce...&quot;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Georgia; font-size: large;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Georgia; font-size: x-small;&quot;&gt;(del cuento &quot;&lt;strong&gt;El extraño&lt;/strong&gt;&quot;, Juan José Arias)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2013/08/nuevo-titulo-narrativa-breve-poesia.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOGeh4ykFRIeebGOIBQXKqMTdSAtHtln59ZLFKOHUN_ueToRSK82ruwZ6lbilKTmYNCbbw0Qcm_2KL6eaYDjcASDa_yr8g5ugHeVTeXlnfGZLI6TfK_-Pd7DfVvbZ_RKbHPHiSvX2etAi2/s72-c/Tapa+mitad.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-8624594563560186437</guid><pubDate>Wed, 27 Feb 2013 20:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2013-02-27T12:14:44.576-08:00</atom:updated><title></title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
RECOMENDADÍSIMO!!!&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; line-height: 20px;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Trebuchet MS, sans-serif; font-size: large;&quot;&gt;Mi vieja no lo entend&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; line-height: 20px;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Trebuchet MS, sans-serif; font-size: large;&quot;&gt;ería&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: lucida grande, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; line-height: 20px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: lucida grande, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px;&quot;&gt;de Dafne Mociulsky&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;Un amor adolescente perfecto -y por ese mismo motivo, imposible-.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;Un amigo que le dice al otro exactamente lo último que éste quisiera escuchar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;Un cobarde que huye ante la concreción de sus deseos.&lt;/span&gt;&lt;br style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;Mujeres adictas, mujeres superadas, mujeres desorientadas, mujeres que no son mujeres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;Conseguilo mandándonos un mail a: edicionescantamanianas@hotmail.com&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjVFs9ILNzcSmBQEvXT3-poC-mYYq5k9xxOX0farQtAhUunx1t9m2Mo7C1kxCRElpxRvYtjyhUTDxtNE0FtJ-u56Vd1qGLtUZDFMKiJVBhjHp2YWpVu7odPUh-u43g7RxNZcBjAFRFWSFJ/s1600/Mi+vieja+no+lo+entender%C3%ADa+tapa+para+cat%C3%A1logo.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;400&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjVFs9ILNzcSmBQEvXT3-poC-mYYq5k9xxOX0farQtAhUunx1t9m2Mo7C1kxCRElpxRvYtjyhUTDxtNE0FtJ-u56Vd1qGLtUZDFMKiJVBhjHp2YWpVu7odPUh-u43g7RxNZcBjAFRFWSFJ/s400/Mi+vieja+no+lo+entender%C3%ADa+tapa+para+cat%C3%A1logo.jpg&quot; width=&quot;220&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #333333; font-family: &#39;lucida grande&#39;, tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2013/02/recomendadisimo-mi-vieja-no-lo-entend.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjVFs9ILNzcSmBQEvXT3-poC-mYYq5k9xxOX0farQtAhUunx1t9m2Mo7C1kxCRElpxRvYtjyhUTDxtNE0FtJ-u56Vd1qGLtUZDFMKiJVBhjHp2YWpVu7odPUh-u43g7RxNZcBjAFRFWSFJ/s72-c/Mi+vieja+no+lo+entender%C3%ADa+tapa+para+cat%C3%A1logo.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-2001203896288509789</guid><pubDate>Sat, 11 Aug 2012 01:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-08-10T18:27:52.284-07:00</atom:updated><title>NUEVO TÍTULO DE NARRATIVA!!! PRÓXIMAMENTE!!!</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMMzps4K0NyTpt4sEWk1WaIwQyEXVZ-ppTQdsAPh7sUiKnDxsW6UjT_hD7uC8hwmObcp8ZGlXVCt8nIgegWzEDICmLRDL2td6lUiWQmHP2FHxM9iZGcQvQH_uZgXhxPtQUS-X-KDXTxxe_/s1600/flyer+dafne.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;545&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMMzps4K0NyTpt4sEWk1WaIwQyEXVZ-ppTQdsAPh7sUiKnDxsW6UjT_hD7uC8hwmObcp8ZGlXVCt8nIgegWzEDICmLRDL2td6lUiWQmHP2FHxM9iZGcQvQH_uZgXhxPtQUS-X-KDXTxxe_/s640/flyer+dafne.jpg&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2012/08/nuevo-titulo-de-narrativa-proximamente.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMMzps4K0NyTpt4sEWk1WaIwQyEXVZ-ppTQdsAPh7sUiKnDxsW6UjT_hD7uC8hwmObcp8ZGlXVCt8nIgegWzEDICmLRDL2td6lUiWQmHP2FHxM9iZGcQvQH_uZgXhxPtQUS-X-KDXTxxe_/s72-c/flyer+dafne.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-4257313227753836212</guid><pubDate>Wed, 04 Jul 2012 04:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-07-03T21:22:01.643-07:00</atom:updated><title>LANZAMIENTO COLECCIÓN IDEAS &amp; SABERES</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;u&gt;PRESENTACIÓN DEL LIBRO&lt;/u&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;EL FULGOR MÍTICO. Mito y religión en la antigua Grecia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;Autor: Prof. Sebastián Porrini&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZoajVBQlvb8wpCcQSguF6HdAaiUcD7JA27Dya-dEE7pr6wna76ypwVkeDsqZAWwmLCE8SDcM_pkFqN0qS0ss6moavj_sY4Hj6PkzNnrY9dItJU4SoQYJMAwkTMnbCi7zGj5fN9t_YGF-1/s1600/El+fulgor+m%25C3%25ADtico.+Mito+y+religi%25C3%25B3n.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;640&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZoajVBQlvb8wpCcQSguF6HdAaiUcD7JA27Dya-dEE7pr6wna76ypwVkeDsqZAWwmLCE8SDcM_pkFqN0qS0ss6moavj_sY4Hj6PkzNnrY9dItJU4SoQYJMAwkTMnbCi7zGj5fN9t_YGF-1/s640/El+fulgor+m%25C3%25ADtico.+Mito+y+religi%25C3%25B3n.jpg&quot; width=&quot;445&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2012/07/lanzamiento-coleccion-ideas-saberes.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZoajVBQlvb8wpCcQSguF6HdAaiUcD7JA27Dya-dEE7pr6wna76ypwVkeDsqZAWwmLCE8SDcM_pkFqN0qS0ss6moavj_sY4Hj6PkzNnrY9dItJU4SoQYJMAwkTMnbCi7zGj5fN9t_YGF-1/s72-c/El+fulgor+m%25C3%25ADtico.+Mito+y+religi%25C3%25B3n.jpg" height="72" width="72"/></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3639827645973593729.post-7193140744794207601</guid><pubDate>Sat, 02 Jun 2012 02:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-06-01T19:36:50.625-07:00</atom:updated><title></title><description>&lt;h2 style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: x-large;&quot;&gt;EDICIONES CANTAMAÑANAS&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;ESTE FIN DE SEMANA LLEVAMOS NUESTROS LIBROS&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;A ROSARIO!!!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_NsHGLQ5OZWipyIRiEYwh_pYgR2Qf3vfTC1pzhC4WT9FF13e294KtZDdA9FewKG0nz2pH-tjzRLeYVP4KbExRGOFwczkicYfQpk1S7B6Jxj3z5vLGAdhRYUVrn_wrkJqj6CwiALRw1JtU/s1600/fliarosario.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;640&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_NsHGLQ5OZWipyIRiEYwh_pYgR2Qf3vfTC1pzhC4WT9FF13e294KtZDdA9FewKG0nz2pH-tjzRLeYVP4KbExRGOFwczkicYfQpk1S7B6Jxj3z5vLGAdhRYUVrn_wrkJqj6CwiALRw1JtU/s640/fliarosario.jpg&quot; width=&quot;580&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://edicionescantamanianas.blogspot.com/2012/06/ediciones-cantamananas-este-fin-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Cantamañanas E.)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_NsHGLQ5OZWipyIRiEYwh_pYgR2Qf3vfTC1pzhC4WT9FF13e294KtZDdA9FewKG0nz2pH-tjzRLeYVP4KbExRGOFwczkicYfQpk1S7B6Jxj3z5vLGAdhRYUVrn_wrkJqj6CwiALRw1JtU/s72-c/fliarosario.jpg" height="72" width="72"/></item></channel></rss>