<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-22607899</atom:id><lastBuildDate>Fri, 24 Apr 2026 08:23:56 +0000</lastBuildDate><category>Autor: Ema Wolf</category><category>Autor: Graciela Montes</category><category>Autor: Sam Bourne</category><category>Autor: Truman Capote</category><category>Obra: Desayuno en Tiffany&#39;s</category><category>Obra: El turno del escriba</category><category>Obra: Los 36 hombres justos</category><title>El blog personal de Jordi Díez</title><description></description><link>http://iamxa.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>380</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-5512491023644734968</guid><pubDate>Fri, 14 Mar 2025 20:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2025-03-14T16:36:08.182-04:00</atom:updated><title>Filete de murciélago</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj30MSAsROOZ5x9Ib3Cu0bQ1BLXLP8FLJC7AWfa_iTpvG-2Ap4BH8FX22H6x2-Cb-OGCLTfi6bBDrLMDFD6yfxLKRq0_SiZ_W4XxYs3KwC1PcmouEvoENlproquLX7iCe7xbUAfgt9eb1lGBWEeaaEzAXcgHKUd3EDQX6_2NagiC50136GUaIl8/s612/istockphoto-521992046-612x612.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;Autor: Elena Odareeva&quot; border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;430&quot; data-original-width=&quot;612&quot; height=&quot;225&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj30MSAsROOZ5x9Ib3Cu0bQ1BLXLP8FLJC7AWfa_iTpvG-2Ap4BH8FX22H6x2-Cb-OGCLTfi6bBDrLMDFD6yfxLKRq0_SiZ_W4XxYs3KwC1PcmouEvoENlproquLX7iCe7xbUAfgt9eb1lGBWEeaaEzAXcgHKUd3EDQX6_2NagiC50136GUaIl8/w320-h225/istockphoto-521992046-612x612.jpg&quot; title=&quot;Fotografía: Elena Odareeva&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Tal día como hoy, cinco años atrás, deteníamos una excavadora que estaba a punto de desbrozar un terreno para la construcción de un edificio. Antes de eso, nos habíamos vendido nuestra vivienda de Barcelona para financiar la edificación de un bloque de apartamentos en la población de Verón, en la trastienda de la famosa Punta Cana. Ese mismo día nos quedaban en stock varios cientos de metros de tela recién comprada para la confección de uniformes que nos habían encargado varias empresas turísticas de la zona. Se sumaban a medio millar de camisetas que, ya pagadas, no tendríamos a quien facturar. Si a esta situación le añadimos que venía de tomar, por primera vez en mi vida, un año sabático en el que no había acumulado ni un euro de ingresos, la situación se tornó difícil.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No más difícil que para otras personas, ni trágica, como sí lo fue para millones de ciudadanos a lo largo del planeta. Que pregunten si no a los familiares de los ancianos en las residencias de la poderosa Madrid… No, no nos fue más difícil que a los demás, pero sí fueron nuestras circunstancias. De un futuro encarrilado, la empresa familiar de uniformes dando un salto cuantitativo en ventas y clientes, y una obra a punto de arrancar después de muchos meses de planificación, perdimos mucho dinero, nos encerraron en casa y vino el mejor momento de nuestra vida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sí, habéis leído bien, la trágica pandemia fue el inicio de lo mejor que nos ha pasado en la vida, y que no fue otra cosa que pasar tiempo (obligado) con nosotros mismos y convivir, por meses, cual familia en comuna.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como yo, imagino que la gran mayoría de personas jamás había pasado tanto tiempo con sus padres, o sus hijos, como lo hicimos durante el confinamiento. Mis padres, a quienes debo todo, nunca convivieron conmigo más de quince días juntos. Mi padre trabajaba, mi madre era ama de casa, pero nosotros íbamos al colegio. Cada día, cada mañana del año, la familia se deshacía como un azucarillo y se dispersaba en tantos caminos como cabezas había bajo aquel mismo techo para no reencontrarse hasta la noche. Sin embargo, durante el confinamiento por la pandemia de Covid, eso cambió. Nos acostábamos y nos levantábamos en las mismas cuatro paredes con las mismas personas, en mi caso, con mi esposa y mi hijo menor. ¿Puede haber una mejor compañía en el mundo?&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasábamos horas juntos, cada uno en sus cosas, pero a pasos de distancia los unos de los otros. Nuestro hijo hacía clases virtuales en su habitación y yo trabajaba en mi ordenador desde la mía, mientras, la matriarca de la familia cosía y dibujaba patrones en la sala.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para romper las fronteras, salíamos en bicicleta a rodar por los alrededores de nuestra casa, dando fruto así a una afición recuperada de la niñez y que a fecha de hoy se ha convertido en un pilar de mi vida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En esos meses aprendimos a convivir, a sobrevivir con muy poco porque era eso lo que teníamos, a comer ligero y pensar profundo, a conocernos, a valorarnos y respetarnos a niveles que nunca antes habíamos conseguido, y en especial yo, siempre atareado por problemas ajenos a los que llamaba trabajo.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Durante el confinamiento pasé más tiempo con mi hijo del que nunca, sumando todos los minutos de su vida, había pasado hasta entonces y establecimos una relación que dura hasta hoy. Aprendí que, si mi compañera ronda cerca de mí, las aguas turbulentas se calman y la tempestad se convierte en llanura. Que los nubarrones de la incertidumbre se disipan con la certeza de tenerla cerca.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aprendimos que para vivir no era necesario estar bajo el yugo continuo del estrés y que, con la mitad de las cosas, ¿qué digo, la mitad?, que con un tercio de las cosas podíamos vivir infinitamente mejor. Que, si no teníamos para comer jamón del bueno y filetes de salmón más que una vez al año, el arroz con huevo cocinado en familia era el mejor plato del mundo entero.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Nos reconocimos, y nos amamos. Y esa sensación perdura hoy, cuando varios años después de aquella catástrofe mundial, seguimos viviendo con la misma paz y renuncia que en aquellos días.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esta experiencia sé que fue compartida por muchas personas. Amigos, conocidos, familiares, todos comentaban situaciones parecidas, y, sin embargo, apenas se encendieron los semáforos de las avenidas y permitieron la libre circulación, la gente se lanzó a las calles con un nivel de voracidad peor incluso al que había antes de marzo de 2020. No he conseguido dar con la razón de esta actitud. No comprendo, a fecha de hoy, por qué aquellos que aprendieron a vivir en paz se la sacudieron como pulgas en el pelaje de un can y regresaron a los mismos hábitos que tan infelices les habían hecho antes del confinamiento.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No hablo, por supuesto, de los que tuvieron la desgracia de perder la vida o de ver como la perdían seres amados, o de los que pasaron malos momentos internados en hospitales de los que no sabían cuándo, ni si saldrían de ellos. En esta reflexión me refiero a la población que nos vimos forzados a cambiar los hábitos para abrazar una vida sencilla, a los que durante casi un año vivieron sin estrés para, después, de manera voluntaria, volver a abrazar un estilo de vida enfermo y sin sentido. Una carrera por acumular, por comprar, por adquirir deuda a cambio de tiempo, vender la libertad a precio de mercado. Nunca me sentí más libre que cuando nos encerraron en nuestras casas, así como nunca había comprendido aquella frase de Pepe Mujica en la que afirma que “si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de ellas. La verdadera libertad está en consumir poco”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con el corazón dividido y con un punto de vergüenza por habernos ido tan bien donde a otros cientos de miles de personas no les fue así, doy gracias por haber tenido la fortuna de vivir el confinamiento. Gracias por haber probado el filete de murciélago.&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2025/03/filete-de-murcielago.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj30MSAsROOZ5x9Ib3Cu0bQ1BLXLP8FLJC7AWfa_iTpvG-2Ap4BH8FX22H6x2-Cb-OGCLTfi6bBDrLMDFD6yfxLKRq0_SiZ_W4XxYs3KwC1PcmouEvoENlproquLX7iCe7xbUAfgt9eb1lGBWEeaaEzAXcgHKUd3EDQX6_2NagiC50136GUaIl8/s72-w320-h225-c/istockphoto-521992046-612x612.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-2211962915449262296</guid><pubDate>Sun, 23 Apr 2023 07:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2023-04-23T03:00:00.181-04:00</atom:updated><title>Avui és Sant Jordi</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/a/AVvXsEhNu2rZkLcZVIbKkYbKsx2ek8rsJqGdvhTFRroDfewXRi1XJiTuMfXrw86SFh5g3_zJ_3Rz6tva-VyN9ZYS_s9GPb1SlZ65tAwUWAdmAjqu3hadAqJfi5sD2Y-T8lHmwrJ4JmsCa7PALHYIKAjKHO1CB7J4urCfDsH2SvtZspnFJngBHQDCbw&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; data-original-height=&quot;220&quot; data-original-width=&quot;449&quot; height=&quot;98&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/a/AVvXsEhNu2rZkLcZVIbKkYbKsx2ek8rsJqGdvhTFRroDfewXRi1XJiTuMfXrw86SFh5g3_zJ_3Rz6tva-VyN9ZYS_s9GPb1SlZ65tAwUWAdmAjqu3hadAqJfi5sD2Y-T8lHmwrJ4JmsCa7PALHYIKAjKHO1CB7J4urCfDsH2SvtZspnFJngBHQDCbw=w200-h98&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Avui és el meu sant, Sant Jordi, i també un dels dies més esperats del calendari any rere any. Veure les parades de flors al carrer, els llibres, els mitjans informant de tot lo que passa, la cursa al més pur estil de MotoGP dels escriptors per veure qui és el més venut de la jornada en un dia de màxima expressió catalana, de cultura, de bon rotllo, de companyonia i d’orgull patri, fins i tot en aquells que no se’n senten i que per un dia veuen en la diada un exemple de comportament comú.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;I així ha estat per més de cinquanta anys..., però ja no, o com a mínim, ja no tant.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aviat farà divuit anys que sóc a fora, vivint a un altre país a on tot això no els importa una mé, bé, de fet gairebé res no importa una mé en aquest punt remot perdut a l’oceà, i per això fa una pila d’anys que no veig paradetes de llibres, ni escriptors, ni roses al carrer. El temps s&#39;ha menjat fins i tot aquella il·lusió que tenia de ser un d’ells algun dia, de veure’m estrenant un llibre de la meva autoria i presentant-lo en un Sant Jordi gloriós.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Avui rebré (perquè sóc molt afortunat) dotzenes de missatges i trucades des de l’altre banda del mar, d’amics i familiars que se’n recorden invariablement del dia d’avui empentats per la sort dels Joans, els Jordis i els Joseps (i les Joanes, les Jorgines i les Josepes, és clar) de tenir un nom viral abans que aquesta conya marinera de la viralitat fos un virus. I em sentiré realment feliç alhora que trist per no ser-hi allà.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Però reconec que el passat mes d’octubre de 2017 alguna cosa es va trencar en la meva pertinença al país, en el meu sentiment d’orgull patri, i tot i que estimo la terra com ho fa qualsevol immigrant, no puc deixar de reconèixer que cada cop se’m fa més coll amunt repetir les tradicions i sentir-les amb emoció.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En tots aquests anys no he deixat, ni penso fer-ho mentre pugui, de comprar la rosa i portar-li a la Luz en un dia que la florista, només en veure’m entrar a la botiga aquest únic cop l’any, ja em fa el recompte de quants empleats del Catalonia (la cadena hotelera amb la que ens confonen als catalans a Punta Cana) han passat abans que jo per repetir tradició. Són tan bons que fins i tot han trobat un herbot que simula una espiga prou dignament.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Avui és Sant Jordi, i ens hem de sentir prou orgullosos. Avui agafaré la senyera que guardo amb cura i la penjaré a la palmera de la porta de casa. Rebré amb il·lusió cada missatge i cada trucada, i miraré les noticies per veure com està la Rambla i qui és l’escriptor més venut amb l’esperança que sigui un amic o un autor de l’agència de la Sandra Bruna. Me’n recordaré de l’Albert Salvadó, desitjaré que els llibreters, en especial l&#39;Àngels, facin la caixa de tot l’any i fins i tot desitjaré amb totes les meves forces que la gent llegeixi algun dels llibres que ha comprat i torni a passar per les llibreries d&#39;aqui unes setmanes. Avui faré veure que m’emociona un dia que, a força de perdre-me’l presencialment, també ha anat perdent força al meu cor.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Visca Sant Jordi, visca la terra i moltes felicitats a tots.&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2023/04/avui-es-sant-jordi.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/a/AVvXsEhNu2rZkLcZVIbKkYbKsx2ek8rsJqGdvhTFRroDfewXRi1XJiTuMfXrw86SFh5g3_zJ_3Rz6tva-VyN9ZYS_s9GPb1SlZ65tAwUWAdmAjqu3hadAqJfi5sD2Y-T8lHmwrJ4JmsCa7PALHYIKAjKHO1CB7J4urCfDsH2SvtZspnFJngBHQDCbw=s72-w200-h98-c" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-6224777882921582001</guid><pubDate>Thu, 24 Feb 2022 14:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2022-02-24T10:16:04.588-04:00</atom:updated><title>24 de febrero</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/a/AVvXsEhUDuSMIXAg7iiMuFcbr1GOHQlmeodYslY_7l20cYuo0OWJECzReoPDgPI3nQ5VfQrgfxpE1qKxMeSQE8XGYcBnwIGbeWRjo48-scQ3bpOfQxE-9a5FDfnb0LRUzx1rep03Uk2qSvbeBLfSgFqdA7NESdLeXrvmPqkUzIMKTVvbJFLZ39hllg=s1144&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1144&quot; data-original-width=&quot;753&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/a/AVvXsEhUDuSMIXAg7iiMuFcbr1GOHQlmeodYslY_7l20cYuo0OWJECzReoPDgPI3nQ5VfQrgfxpE1qKxMeSQE8XGYcBnwIGbeWRjo48-scQ3bpOfQxE-9a5FDfnb0LRUzx1rep03Uk2qSvbeBLfSgFqdA7NESdLeXrvmPqkUzIMKTVvbJFLZ39hllg=s320&quot; width=&quot;211&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Llueve, y el césped del patio está cubierto de hojas amarillas que asemejan pequeñas flores recostadas en un lecho verdoso y húmedo. Los que amamos las letras de García Márquez sabemos que así es como se presenta la muerte.&amp;nbsp;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hoy me recuerda mi hermana que nuestra madre habría cumplido 78 años si 28 años atrás no se la hubiera llevado un cáncer cabrón. Hoy, que a un loco maldito se le ha ocurrido apretar el botón de la muerte ajena por engrandecer el ego de sus bolsillos, hoy, que hablaba con un amigo y me explicaba que no ve razón para seguir después de que su esposa, tras treinta y cinco años juntos, también hubiera muerto. Hoy, que nuestro patio ha amanecido cubierto de hojas amarillas, es 24 de febrero.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Toda medida requiere de otra para comparar su magnitud, y si ponemos nuestro tiempo en la balanza infinita apenas no somos ni un pedacito de la te del tic-tac del reloj cósmico, pero si transmutamos veintiocho años a una vida humana es, como poco, un tercio. Mi madre murió con cincuenta años, apenas un par menos de los que tengo yo y casi los que va a cumplir mi querida hermana, y son tantas las cosas que nos quedan por hacer a esta edad que no imagino cómo ha de ser el dejar nuestro tintero con la pluma cargada y el bote a la mitad para escribir todas las historias que aún nos faltan por vivir. Veintiocho años en los que no ha conocido a sus nietos, ni a sus nueras, ni a sus yernos, que no pudo seguir luciendo el palmito ni adornar su permanente teñida con aquella pamela de verano de cuando salía a la playa, armada con un pareo y una toalla, o a vernos jugar a fútbol contra equipos de niños de otros campings.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Todos hemos rehecho nuestras vidas, todos menos ella, claro, que quizá nos observe desde algún punto cuántico y sonría al ver cómo nos van las cosas. Es probable que desde allí nos eche una mano, por qué si no, ¿cómo es posible que tengamos tanta suerte en la vida? No lo sé, es imposible saber estas cosas pero alienta, como a los creyente su fe, pensar que el pozo negro de la muerte no es el único sentido de la vida y que quizá el más allá esté formado de gradas gigantes, como en un campo de fútbol monstruoso, desde el que las personas muertas vean cómo les va a aquellos a los que dejaron su legado. Una especie de mundo de Coco pero sin tantas escaleras ni luces de neón.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Recuerdo, de muy niño, quizá en las primeras memorias que retengo de mi infancia, que un día andaba con mi madre por el paseo marítimo (después supe que de Vilanova y la Geltrú), y pasó un tipo en un coche, paró a su lado y le dijo una barbaridad. Yo, que no tendría todavía los tres años, me asusté mucho porque un hombre, que no era mi padre, le dijera aquellas cosas a mi madre. Ella le restó importancia, acostumbrada como estaba a vivir en un mundo machista del que sólo escapó casándose con dieciocho años recién cumplidos, y seguimos para casa. Aún hoy, cuando veo a alguien que detiene su vehículo para comportarse con una mujer como una bestia en una plaza de toros (bestias todos menos el animal, por supuesto) me avergüenzo, me asusto y me enciendo como aquel día.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me cuesta recordar a mi madre. He de parar a pensar y rememorar fotografías que hoy descansan en la nube recuperadas al tiempo por un escáner. La veo casi siempre sonreír y me pregunto si fue feliz. Si toda su niñez, envuelta en aquella miseria de una Andalucía postguerra, no la hirió en la esperanza de la felicidad. Quiero pensar que no, que por ratos fue feliz, y que el tiempo que pasó con mi padre, así como el hecho de tenernos a mi hermana y a mí, más allá de penalizar una economía nunca boyante, la hicieron sentir esa felicidad que da la sensación de estar haciéndolo bien.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ella, que nunca estiraba el más el brazo que la manga, que fue criada en la ortodoxia del sacrificio, que era capaz de caminar toda Terrassa para ahorrar un duro en un kilo de lo que fuera que estuviera más barato al otro lado de la ciudad, no sé si tuvo tiempo de vivir su vida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me asusta pensar que no. Me asusta pensar en las vidas que no se viven.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Descansa, mama querida, dónde sea que estés mirándonos desde la eternidad y gracias, gracias por darnos la vida y por enseñarnos a vivirla.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Te quiero.&lt;/p&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2022/02/24-de-febrero.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/a/AVvXsEhUDuSMIXAg7iiMuFcbr1GOHQlmeodYslY_7l20cYuo0OWJECzReoPDgPI3nQ5VfQrgfxpE1qKxMeSQE8XGYcBnwIGbeWRjo48-scQ3bpOfQxE-9a5FDfnb0LRUzx1rep03Uk2qSvbeBLfSgFqdA7NESdLeXrvmPqkUzIMKTVvbJFLZ39hllg=s72-c" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-8763301881008291178</guid><pubDate>Sat, 25 Dec 2021 13:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-12-25T09:00:46.064-04:00</atom:updated><title>Esqravos</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidByP7wAUl8epfOPspD5Ck1K6TdL0rj2khBWQXOVFE_6BoOlhv4xFanKfPB6_OHO7VjCTZeZuwtTnl35y1nm1tsZymRQD1DDdiCE7Ar_VX7ViTJD4O_wr4nxns7gRtgpe9r4Ho/&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; data-original-height=&quot;1300&quot; data-original-width=&quot;1300&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidByP7wAUl8epfOPspD5Ck1K6TdL0rj2khBWQXOVFE_6BoOlhv4xFanKfPB6_OHO7VjCTZeZuwtTnl35y1nm1tsZymRQD1DDdiCE7Ar_VX7ViTJD4O_wr4nxns7gRtgpe9r4Ho/w200-h200/image.png&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;No soy nadie, de hecho ninguno de nosotros somos nadie, o por lo menos eso es lo que he comprendido tras algunos días de vivir en lo que dicen es el primer mundo.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Y cuando digo que no soy nadie quiero decir que no soy lo suficientemente humano para llegar a ser nadie.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes, quizá en otra época que ha quedado grabada en mi memoria como cierta, las personas íbamos a los lugares y se nos reconocía por las formas, el rostro, el tamaño de la cabeza, la ropa que vestíamos o los idiomas que hablábamos. De esa forma nuestros interlocutores, camareros, policías, funcionarios, dependientes, otros seres humanos como nosotros, sabían que todos pertenecíamos a la misma especie y se nos abrían las puertas de la interacción con ellos.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes, quizá en esa época que creo recordar que existió, ibas a un bar, una tienda, un aeropuerto, una casa, y la persona que te recibía reconocía en ti un ser humano con potestad para ser tratado como algo vivo, algo por encima de una mascota o una caja de cartón.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes, quizá en esa otra época que dudo que existiera, cuando alguien te preguntaba algo respondías. A veces con la voz, otras con una sonrisa o una mueca, y algunas con la indiferencia, que no deja de ser una respuesta tan válida como cualquier otra.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero ahora no.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En esta época que espero no recordar y que sí es real, nada de eso tiene valor.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora, lo que nos identifica como seres vivos conscientes no es ni estar vivos ni ser conscientes, sino el hecho de presentar en la pantalla de nuestros celulares (mucho más inteligentes que nosotros) una amalgama de puntos, rayas y cuadrados negros sobre un fondo blanco algo que llaman código QR.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora, si vas a un bar, una tienda, un aeropuerto o una casa lo que hace saber a la otra parte si eres digno o no de ser considerado hábil para acceder es que tu teléfono móvil disponga de ese código, y lo más importante, que el mismo teléfono inteligente de la contraparte sea capaz de leerlo&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No sirve ya una sonrisa, una palabra, una explicación o una anécdota. A nadie le interesa nada de eso. Ahora, si no tienes un QR que diga quién eres, sencillamente NO ERES.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La verdad, no tengo nada en contra de este nuevo sistema de reconocimiento entre humanos. Casi diría que me siento cómodo en esa bruma incierta, pero me jode profundamente que el invento haya dejado en la cuneta de la no existencia a más de la mitad de la población mundial. No hace falta más que ir a un aeropuerto y ver la fila de personas, casi todas mayores, pidiendo ayuda para rellenar los datos necesarios para conseguir ese QR que los convierta de nuevo en seres humanos. Personas que han hecho su vida, que se han desenvuelto en mil y una circunstancias, que han tenido que ahorrar o ingeniárselas como fuera para sacar sus familias adelante, sus vidas, y que ahora han sido condenados a la desaparición por un maldito teléfono inteligente (¡ja!) que los ha convertido a ellos en analfabetos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Cómo podemos permitir algo así?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Quién ha sido el malparido que ha mandado a toda esta gente al más absoluto ostracismo?&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por favor, si alguien lo sabe, que me envíe un código QR con sus datos.&lt;/p&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2021/12/esqravos.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidByP7wAUl8epfOPspD5Ck1K6TdL0rj2khBWQXOVFE_6BoOlhv4xFanKfPB6_OHO7VjCTZeZuwtTnl35y1nm1tsZymRQD1DDdiCE7Ar_VX7ViTJD4O_wr4nxns7gRtgpe9r4Ho/s72-w200-h200-c/image.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-9178095009178061298</guid><pubDate>Mon, 27 Sep 2021 21:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2023-04-22T09:47:53.799-04:00</atom:updated><title>Los diez puntos de dirección de Ted Lasso, el anti jefe</title><description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdN2yvU3vL7HTdKp4kuQLUa-H-s29eFuXydEWcyoYXwcePYjDZy0MgIUPP1LqJfePREczra0vyI7xiKtONZdj69pZInayzEEaYz-xsyAqfu2d1V58YuOiPSa3Djr6mDn3LYcJo/&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; data-original-height=&quot;628&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;104&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdN2yvU3vL7HTdKp4kuQLUa-H-s29eFuXydEWcyoYXwcePYjDZy0MgIUPP1LqJfePREczra0vyI7xiKtONZdj69pZInayzEEaYz-xsyAqfu2d1V58YuOiPSa3Djr6mDn3LYcJo/w200-h104/image.png&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Estos días he tenido la suerte de ver una serie en televisión: Ted Lasso. Vaya por delante que no soy capaz de seguir una serie dramática más allá de los dos o tres primeros capítulos (con suerte) porque cualquier historia, por buena que sea, acaba estirándose como un chicle y convirtiéndose en eso, en una serie de televisión, o como le decíamos antes, en un culebrón.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La trama en este caso es sencilla, un equipo de fútbol de la Premier Ligue que contrata a un entrenador de fútbol americano como máximo responsable del área técnica. Es decir, contratan a un director que no tiene ni la más remota idea del deporte en el que va a competir, o dicho de otro modo, contratan a un directivo que jamás en su vida ha trabajado en la rama a la que se va a dedicar.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sin embargo, y tras los primeros ridículos públicos fruto de su desconocimiento, el coach Lasso comienza a presentar los cimientos en los que se basa su método de dirección, y que voy a intentar resumir en 10 puntos:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;1.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;No basar el éxito en los resultados.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El coach Lasso dice, en su primera rueda de prensa ante todos los medios locales y nacionales, que no mide el éxito en el resultado de los partidos, de hecho reconoce que no le importa si ganan o pierden. Para Ted Lasso el éxito consiste en sacar lo mejor de cada jugador de su equipo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;2.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Asumir la presión del equipo y protegerlo de las injerencias externas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con una sonrisa acoge todas las críticas sobre el equipo, sobre los resultados, sobre los jugadores, sobre los otros técnicos,… El coach Lasso ejerce de paraguas sobre la plantilla para que cada miembro se dedique únicamente a la tarea que le ha sido encomendada sin tener que preocuparse por agentes externos.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;3.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Solucionar las pequeñas cosas que incomodan al equipo.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Tras una pequeña encuesta, detecta que existen pequeñas cosas (la presión del agua de las duchas, la comida de las máquinas expendedoras, la temperatura del aire acondicionado, etc.), que no ayudan a la comodidad de los integrantes del equipo. Ridiculeces a las que no se les da importancia y que con muy poco esfuerzo hacen que la vida de un equipo de trabajo sea más cómoda.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;4.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Encontrar el talento oculto.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Reconociendo desde el primer segundo su ignorancia sobre el fútbol, escucha y tiene la habilidad de descubrir el talento que se esconde en los miembros del equipo, así como de premiarlo públicamente sin otorgarse sus méritos. ¿Cuántos directores no escuchan pensando que lo saben todo, o peor aún, cuántos directivos no se adjudican las ideas de otros? ¿Y cuántos de estos directivos triunfan?, así es, a la larga, ninguno.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;5.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Encontrar el líder, o líderes, entre los miembros del equipo.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es importante comprender que un equipo está hecho de pequeños equipos, y una de las funciones más importantes de un líder debe de ser encontrar a las personas adecuadas para liderar esos grupos menores y transmitir la idea del director en cascada sobre los demás. ¿Quién puede ejercer mejor ejemplo en una plantilla que un miembro consolidado y respetado en esa misma plantilla?&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;6.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Detectar a las personas tóxicas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De igual manera que en cualquier grupo humano hay talento escondido, también existen personas que frenan los proyectos. El coach Lasso lo tiene claro y no le tiembla la mano para descartar a esas personas una vez está seguro de que ha hecho todo lo posible por apoyarlas e incluirlas en el proyecto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;7.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Dar importancia a los avances conseguidos.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El animal favorito del coach Lasso es el Golden Fish porque es el animal con la memoria más corta del planeta. Esa es la importancia que le da a los fracasos ante su plantilla, el olvido inmediato. Por supuesto, él sí analiza las razones del fracaso, o de las derrotas, pero no transmite ansiedad o preocupación por ellas. Todo lo contrario, el foco de la importancia lo pone únicamente en los éxitos, que celebra y ensalza dando el mérito a todo el mundo en lugar de atribuírselos él.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;8.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Escuchar las ideas del equipo.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Cuando un líder reconoce que no sabe de algo, inmediatamente da pie a dos cosas, desconfianza y la debilidad. Sin embargo, el coach Lasso revierte esa situación dejando que el equipo aporte sus ideas sobre las cuestiones importantes, los escucha y respeta todas las opiniones de cualquier miembro de la plantilla por bajo que sea su estatus dentro de la misma.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;9.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Tomar las decisiones que cree convenientes y explicarlas si han de generar controversia.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un líder también debe ejercer como tal pues es la persona encargada de tomar las decisiones. El hecho de consultarlas, de escuchar, de entender las posturas de los demás no significa que no deba tomar las decisiones según su criterio. Eso debe hacer un buen líder, pero además ha de saber que si quiere que su equipo le siga ha de respetarlo y explicar el motivo por el que ha tomado alguna decisión que sabe que ha causado, o causará, controversia o rechazo. Sólo desde la confianza se genera confianza.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;10.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Solucionar facetas personales en bien del objetivo común.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es imposible que una persona con problemas serios personales se pueda concentrar en su trabajo. El coach Lasso lo sabe e intenta facilitar las cosas a su equipo en estas circunstancias. No se inmiscuye ni ejerce de hada madrina, pero actúa con comprensión y generosidad para que los miembros de su plantilla puedan solucionar algunas facetas personales y centrarse en su labor profesional.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Estos son los diez puntos que destacaría de la serie llevada a la dirección empresarial. Un liderazgo basado en el respeto y no en los resultados, en la confianza, en el compañerismo, incluso en la candidez pues, como el propio coach Lasso, yo también pienso que es mejor dejarse engañar alguna vez por un empleado listillo que tratar a todos como si fueran delincuentes.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Creo honestamente que el único liderazgo válido es aquel que es sostenible en el tiempo, y en mi opinión eso sólo puede conseguirse desde el respeto y confianza mutuos.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sin embargo, yo añadiría un punto más a este decálogo del anti jefe,&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;b&gt;11.&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Exigencia.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El éxito puede no basarse en los resultados, cierto, pero sólo en una serie de televisión. De hecho, el equipo de Ted Lasso pierde la categoría y baja a segunda división, lo que en la vida real, donde el éxito sí se mide en un porcentaje importante por los logros conseguidos, el protagonista de la serie habría sido despedido al instante. Lo mismo ocurre en cualquier empresa, si en una compañía toda la plantilla es extremadamente feliz pero no ganan un euro, ésa no es una empresa sana ni sostenible. Por eso creo que al decálogo de Ted Lasso le falta un punto de exigencia y competitividad.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero dicho esto, también creo que en un mundo como el actual, donde cada año se ha de ganar la liga, la Champions, los niños han de hacer cincuenta tareas extraescolares, las empresas han de vender un treinta por ciento más que el año pasado, donde los beneficios han de crecer un cuarenta por ciento en cada trimestre, las acciones deben subir, las plantillas deben rebajarse, la tensión y la presión han de incrementarse sin límite ni pudor, los precios deben aumentarse y todo ha de ser más, y más y mucho más, el ejemplo de dirección que nos ofrece Ted Lasso es maravilloso.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por supuesto es evidente que el éxito sí debe medirse según los resultados, pero en qué porcentaje. ¿No sería acaso también un éxito dirigir una empresa que fuera rentable y que al mismo tiempo sus empleados, clientes y proveedores, fueran tratados con respeto? ¿No sería un éxito que esa empresa sacrificara un porcentaje de unos posibles beneficios a corto plazo en pos de conseguir esa estabilidad?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Una de las primeras cosas que hace el coach Ted Lasso al entrar en el vestuario que ha de dirigir es pegar un cartel con la palabra &lt;i&gt;BELIEVE&lt;/i&gt;!, ¡cree!, algo que siempre intenté cuando tuve la responsabilidad de dirigir un equipo humano, creer en ellos, y por eso me he hecho fan absoluto de Ted Lasso. Quizá de la serie no tanto…, la verdad, pero ver la forma en que este personaje de ficción aborda la dirección de su equipo me ha encantado y me ha hecho desear profundamente que el mundo estuviera dirigido por muchos Ted Lassos.&lt;/p&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2021/09/los-diez-puntos-de-direccion-de-ted.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdN2yvU3vL7HTdKp4kuQLUa-H-s29eFuXydEWcyoYXwcePYjDZy0MgIUPP1LqJfePREczra0vyI7xiKtONZdj69pZInayzEEaYz-xsyAqfu2d1V58YuOiPSa3Djr6mDn3LYcJo/s72-w200-h104-c/image.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-9094861403296128001</guid><pubDate>Sun, 28 Feb 2021 00:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-02-27T21:00:53.631-04:00</atom:updated><title>Gracias, República Dominicana</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipm-Vbm8xAt4gfUAkSyK46bFSt2CxjJJWTe16BwP3zNeXXFYfVZviV261RgWmcfHY54Vh_ID4P0C64236wCNpZdfM4rUMqBJLndefDlf6KrC6ZSZpzJzfUiaJAa7r7azSBqBss/s284/rd.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;177&quot; data-original-width=&quot;284&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipm-Vbm8xAt4gfUAkSyK46bFSt2CxjJJWTe16BwP3zNeXXFYfVZviV261RgWmcfHY54Vh_ID4P0C64236wCNpZdfM4rUMqBJLndefDlf6KrC6ZSZpzJzfUiaJAa7r7azSBqBss/s0/rd.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Ayer tuve el placer de ir a cenar con un grupo de amigos a los que hacía algunos meses que no veía, mitad por la pandemia, mitad por mi falta de tacto social, y durante la tertulia, en la que nos reímos y comentamos mil historietas, salió el tema de lo que suponía para nosotros vivir en República Dominicana. Casi siempre, cuando sale a colación la dominicanidad entre los extranjeros que vivimos aquí, tendemos a resaltar más las carencias que las virtudes. Supongo que quizá se deba en parte al síndrome del emigrante que recuerda la tierra propia como el paraíso en comparación a la de acogida, pero como sea, en esa charla uno de los colegas dijo estar muy agradecido a este país porque aquí había conseguido la mayoría de sus sueños. Fue tan así que nos explicó que había hecho una lista de sueños conseguidos en República Dominicana y que jamás, pero jamás de los jamases, habría podido ni imaginar en su España natal.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La idea me pareció tan buena que no quiero dejar pasar el día grande de este país, el día de su independencia (sic) para hacer mi lista de sueños cumplidos en República Domincana. Aquí va:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Ser padre. Mis dos hijos son dominicanos de puro gen.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Traer a nuestros padres y que pudieran vivir la experiencia de ser huéspedes de lujo en un resort cinco estrellas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Que nuestros padres, el de mi compañera y el mío, se conocieran por fin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Tener un barco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Vivir en una casa de película.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Viajar a los Estados Unidos como si fuera el patio trasero de casa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Pilotar una avioneta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Conducir (o como se diga) un catamáran por el mar Caribe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Montar a caballo hasta decir basta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Ver a mi padre comerse una bandeja paisa y beber Presidente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Salir en bicicleta por el paraíso en apenas unos minutos de casa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Tener mi parte de América y de Europa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Bucear en barcos hundidos, con tiburones, visitar arrecifes y ver uno de los mares más hermosos del mundo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Dirigir un equipo humano de más de mil personas y que muchas de ellas aún me tengan cariño (o eso quiero pensar).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Bañarme, literalmente, en el paraíso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Que mi compañera no tenga frío nunca más.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Escribir cuatro novelas, tres de ellas ambientadas en Dominicana.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Representar a República Dominicana en la Feria Internacional del Libro de Miami.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Ver delfines y ballenas en libertad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Ayudar a que cientos de miles de turistas hayan disfrutado de este país.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Aprender de gentes de mil lugares y de mil maneras diferentes de ver la vida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Conocer gente muy importante y ratificar que la clase no depende ni del cargo ni del dinero que se tenga.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Presentar Anacaona en la Feria del Libro del Bronx, en Nueva York, de la mano de una gran amiga dominicana.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Ir a tres conciertos de Juan Luis Guerra, uno de ellos casi en familia.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Y más, muchos más sueños cumplidos (algunos inconfesables) que de no haber tenido la infinita fortuna de caer en este pedacito de tierra en medio del mar y el cielo, como dice Juan Luis Guerra, jamás habría podido cumplir.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así que por todo esto y por mucho más, gracias República Dominicana, muchas gracias.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2021/02/gracias-republica-dominicana.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipm-Vbm8xAt4gfUAkSyK46bFSt2CxjJJWTe16BwP3zNeXXFYfVZviV261RgWmcfHY54Vh_ID4P0C64236wCNpZdfM4rUMqBJLndefDlf6KrC6ZSZpzJzfUiaJAa7r7azSBqBss/s72-c/rd.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-4931516410160818094</guid><pubDate>Thu, 03 Dec 2020 18:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-12-03T14:07:15.387-04:00</atom:updated><title>Moáis de ébano</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&amp;nbsp;-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Yo le dice, no deje la escuela, pero ella piensa mujer porque tiene diecinueve y se casa con hombre y ahora está muerta.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es Richard quien me explica que ayer murió su hermana desangrada por una hemorragia tres días después de parir.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Ella dice hombre tiene cédula y se casa.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me lo explica con su español aprendido a base de decir sí amo y obedecer desde que dejara su Haití natal para intentar sobrevivir más allá de los cuarenta años que la estadística le hubiera reservado de quedarse en el infierno del planeta. Lo miro a los ojos y me rehúye la mirada. Está triste, pero sólo por dentro. Desde mucho tiempo atrás, quizá antes de nacer, sabe que los pobres de la tierra no tienen derecho ni siquiera a demostrar sus emociones.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un día, charlando con un amigo en un batey, le hice notar que allí los niños no lloraban. ¿Para qué?, me preguntó.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Richard es uno de esos niños, y Samuel, y Yodel, y la mayoría de los jóvenes inmigrantes que voy conociendo. Duros, flacos, nudosos como el sarmiento, y pétreos. A veces, cuando aún no me han visto llegar los escucho reír, aunque no tengo idea de sus bromas porque su idioma se me hace bastante desconocido, pero apenas me ven entrar mutan la expresión y transforman sus rostros en moáis de ébano. Sí patrón, me dicen sin que les haya hecho todavía una pregunta, todo bien, patrón, y me miran, me estudian y calculan cuándo será el mejor momento para pedirme cuatro pesos. Yo les conozco la mirada e intento ocultar la mía tras una llamada ficticia o un saludo a un tercero que ni siquiera ha llegado.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Richard tiene la edad indefinida de la vida dura, quizá ronde el límite al que podía aspirar en Haití por ser varón (las mujeres aún viven menos) o quizá esté por la veintena. No lo sé, soy incapaz de calcular su edad.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Ella pone sangre mala y no hace caso.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No sé qué decir.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Era una niña y ahora deja un bebé de tres días.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ya lo ha dicho todo, diecinueve años, no quiso seguir en&amp;nbsp; la escuela porque pensaba que lo sabía todo, se “casó” con un hombre (del que no me he atrevido a preguntar) y murió por no tener ni para una transfusión.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Fin de la historia. No importa en el idioma que se hable, no hay nada más que decir.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Le aprieto el brazo en un gesto cariñoso y siento la musculatura de gladiador que se esconde tras la opacidad de su piel. Doy gracias por llevar la mascarilla y me refugio en el interior de mi coche.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Richard se queda donde lo encontré, de pie en medio de la nada, resistiendo la pena de un corazón encofrado en madera de caoba.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/12/moais-de-ebano.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-274798491228792739</guid><pubDate>Sun, 18 Oct 2020 22:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-10-18T19:33:01.187-04:00</atom:updated><title>Larga vida al Lobo</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhq6Jwuo2M4QLYL5ljOYKbcLOYdKy0hpuFwB0VpRBr9vkqH92sMSL6ldK3LGI8aF8klvYtuU3E-emsJdDGiF4JPpJXYF6bIcS1rbFcvLm4YmoGrE4YjtQfPOzRa0mxcdtrzCkGV/s2048/franco.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1536&quot; data-original-width=&quot;2048&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhq6Jwuo2M4QLYL5ljOYKbcLOYdKy0hpuFwB0VpRBr9vkqH92sMSL6ldK3LGI8aF8klvYtuU3E-emsJdDGiF4JPpJXYF6bIcS1rbFcvLm4YmoGrE4YjtQfPOzRa0mxcdtrzCkGV/s320/franco.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Apenas llevaba cuatro días en el país cuando te vi por primera vez. El malogrado Rodrigo, asesinado vilmente en su oficina de México, tocó en mi puerta y me preguntó si quería ir a una playa en el Caribe, la mejor de todas, me dijo. Por supuesto le respondí que sí y arrancamos para Bayahibe. Entonces, catorce años atrás, no había ninguna de las carreteras hoy que trenzan el territorio y nos costó cerca de dos horas llegar al hotel Dominicus en el que tú trabajabas. Franco nos ayuda, me dijo Rodrigo cuando nos negaron el paso a la playa en la barrera del hotel. Rodrigo sacó el móvil, te llamó y bajaste. Imponente, dando instrucciones, con una sonrisa que endulzaba tu personalidad de líder.&amp;nbsp;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Rodrigo nos presentó y yo sentí que debía estar con alguien muy importante si era capaz de abrir una barrera de hotel con sólo mirar al guardia. No me equivoqué, estaba con una persona muy importante, una de las que más.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A ese primer encuentro vinieron otros, muchos de ellos de carácter profesional, pero tu corazón arrollador se abrió a nuestra familia y empezamos una amistad que de no haber sido por las precauciones laborales, estoy seguro que aún habría sido mayor.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me invitaste a tu casa y nos cediste tu habitación, claro que eso no lo supe hasta que empecé a ver tantos enseres personales tuyos, porque antes de acostarnos me aseguraste que ése era el cuarto de los invitados. Zorro, o mejor dicho, lobo, cómo me engañaste. Luz y yo en tu cama y Raquel y tú en una habitación con dos camitas… Así eras tú, querido Franco.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es imposible recordarte y no ver su sonrisa. Imposible.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La mayoría de nuestros buenos recuerdos en este país se han construido de tu mano. Si venía algún amigo, a tu isla lo llevaba, si venía mi familia, me preparabas una mesa como si hubiera venido a visitarte el presidente de la ONU. ¡Nos has hecho tan felices, a mi familia, a mi hijo, a mis amigos, a mi padre, a todos los que te hemos conocido!&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Franco.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt;	&lt;/span&gt;Ordene comando.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esa era tu respuesta. Siempre. Ordene que yo le ayudo, y una sonrisa.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hoy no me he atrevido a acercarme a verte, no me lo tengas en cuenta, pero quiero que en mi recuerdo siempre esté esa calva desafiante, el rostro limpio y la sonrisa de lado a lado. Las manos fuertes, los hombros grandes, el cuerpo de una persona que se comió la vida con patatas y a quien ni siquiera un puto cáncer de mierda le quitó la alegría. Aún un par de días de irte sacaste fuerzas para despedirte.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No sé qué decir. No sé cómo mitigar la tristeza. Quería hacer una glosa de tu persona y no puedo porque no me creo que ya no estés.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es imposible.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sé que mañana, si voy a la playa de Bayahibe, te encontraré sentado frente a tu mesa de plástico mandando mil cosas mientras atiendes a la gente y te encargas de que su visita a la isla Saona, tu isla, sea una experiencia inolvidable para cada una de ellas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juntos hemos vivido situaciones muy difíciles, y nunca te vi perder la calma o decir una mala palabra a nadie.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hoy he visto a tu familia desolada, a tus amigos envueltos en lágrimas, a otros que reían recordando las anécdotas vividas junto a ti. Todos armados con las malditas mascarillas, y aún así eran cientos los que se han acercado a darte un último adiós.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Has sido un ejemplo de vida, y más que de vida, de vitalidad. Alguna vez me dijiste que por tus venas corría gasolina, pero no era verdad, por tus venas corría la generosidad absoluta, por eso llegabas a todas partes, porque no existía el no en tu vocabulario. Noble, leal y solidario como el lobo líder de la manada.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ayer dejaste de aullar, querido Franco, pero no por ello se va a dejar de escuchar tu voz.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hoy he visto a un grupo enorme de personas con camisas en las que lucían orgullosos un escudo de pertenencia a los Lobos, el club que tú creaste. Otro legado más de tu maravillosa vida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Amigo, la desolación corre por estas letras a la par que el agradecimiento, la admiración y la indignación por haber sido tú el escogido para irte.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Y una vez más, como tantas en estos años, me volviste a engañar cuando asegurabas, a horas de tu partida, que no me preocupara, que las pruebas que habían llegado de los Estados Unidos habían salido bien, porque querías marcharte sin hacer ruido, sin preocupar a nadie, sin tener que decir una sola vez en tu vida la palabra no, y casi lo consigues, pero no, querido amigo, no porque por más silencioso que hayas querido irte, detrás tuyo ha quedado un estruendo de consternación y tristeza que ni siquiera tú hubieras podido acallar.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Gracias, Franco, amigo, gracias por tu generosidad, por tu cariño, por tu amistad. Gracias de todo corazón.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lamentaré toda mi vida si no he estado a la altura de tu ejemplo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Te quiero.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/10/larga-vida-al-lobo.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhq6Jwuo2M4QLYL5ljOYKbcLOYdKy0hpuFwB0VpRBr9vkqH92sMSL6ldK3LGI8aF8klvYtuU3E-emsJdDGiF4JPpJXYF6bIcS1rbFcvLm4YmoGrE4YjtQfPOzRa0mxcdtrzCkGV/s72-c/franco.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-2560070095191499171</guid><pubDate>Thu, 03 Sep 2020 13:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-09-03T10:01:24.596-04:00</atom:updated><title>¿Qué habría pasado si los niños no fueran al colegio este año?</title><description>&lt;div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhz6oGeqTQulLTLnJoW4tWfJxsOBx7cIgYosb0_8xAPjvw2kuLENf1mmk5mvJ4bcRjFbH3JQPYqkcnlmDCr_Lnhcrjsa409S28can14vb2ASShgxhemtU6DhyphenhypheneER79WjpqAy3xs/s2048/20200903_090850.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1273&quot; data-original-width=&quot;2048&quot; height=&quot;159&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhz6oGeqTQulLTLnJoW4tWfJxsOBx7cIgYosb0_8xAPjvw2kuLENf1mmk5mvJ4bcRjFbH3JQPYqkcnlmDCr_Lnhcrjsa409S28can14vb2ASShgxhemtU6DhyphenhypheneER79WjpqAy3xs/w256-h159/20200903_090850.jpg&quot; width=&quot;256&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me pregunto, sin más intención que la exposición de la duda, ¿qué habría pasado si los niños no fueran al colegio este año?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora, mientras plasmo mis dudas en este artículo, mi hijo está al otro lado de la puerta encerrado en su habitación con los ojos fijos en una pantalla de ordenador de la que no se podrá mover durante seis horas y media con la excepción de tres descansos de media hora. Seis horas y media sentado en una silla del Ikea solo, sin más compañía que el sueño, el aburrimiento, el cansancio y las diferentes caras planas que van apareciendo en su monitor para hablarle de temas que no le interesan lo más mínimo. Sí, ya sé que el colegio es eso, pero un grupo de niños encerrados en una clase no es lo mismo que un niño trancado en su habitación, aislado en un espacio en el que el profesor nunca se da la vuelta, en el que no puede cruzar miradas cómplices más allá de sus muñecos y el armario de la ropa interior, donde no hay risas contenidas ni conversaciones furtivas en voz baja, un lugar a fin de cuentas que lo único que alberga es soledad. De tanto en tanto le abro la puerta y le hago caras para que fije su vista más allá del metro que lo separa de la pantalla, sonríe con tristeza y enseguida se preocupa de que la profesora no lo descubra a cincuenta kilómetros más allá, a un mundo entero de distancia conectado por cables mágicos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;También le abro para que entre uno de nuestros perros, Lío, su preferido, pero incluso él se aburre de estar con un maniquí fijo en el monitor y rasca la puerta para que lo libere.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No sé qué aprenderán, la verdad, aunque por supuesto serán cosas muy importantes. Nuestro hijo ha empezado a cursar sexto grado y yo no recuerdo nada de cuando lo hice yo. Marçal es mucho más listo que su padre, pero dudo que en unos años tenga la más remota idea de qué estudió en este curso, sin embargo, estoy convencido de que sí recordaría para toda la vida un año sabático, un año de estar en casa, jugar, pintar, leer, hacer trucos con la bicicleta, un año de compartir con nosotros, sus padres, con su hermano, con algún amiguito que se cuela furtivo esquivando el Covid de las narices en el patio de la casa.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En estos meses nuestro hijo ha aprendido a ayudar a su madre en el pequeño huerto que tenemos en el jardín, a hacer el caballito en la bicicleta, a cocinar (mejor de lo que ya lo hacía), a repartir tarjetas con su hermano, a trabajar en algunas cosas con él, a montar conmigo, a pelar a los perros, a convivir con su familia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Yo no recuerdo mis años escolares, tengo fogonazos de algunos compañeros, supongo que algunas de las pocas cosas que sé las aprendería en esos años, recuerdo a Jordi, mi profesor de literatura que fue el primero en decirme que sería escritor, y no mucho más, la verdad. Pero sí recuerdo los tres meses de verano en el camping, la emoción cuando llegaba el viernes en la tarde y aparecía el coche de mi padre por la entrada del recinto. La alegría de verlo despojarse de sus vestidos grises de oficinista y calzarse un pantalón corto que no se quitaría hasta el domingo a última hora. Recuerdo ir con él a la playa, recoger petxinas y comerlas en el mar, y jugar a la petanca, y verlo a un palmo de la raya de banda mientras nosotros jugábamos a fútbol contra el camping vecino. Lo recuerdo con mi madre, siempre juntos, recuerdo a mi hermana, recuerdo la emoción de la vida en familia sin más obligación que cumplir con las horas de la comida.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por eso me pregunto qué hubiera pasado, o qué pasaría, si este año los niños no fueran al cole.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Qué es tan urgente de aprender para que criaturas de esa edad tengan que soportar jornadas de oficina que ni siquiera los adultos seríamos capaces de aguantar sin una escapada al baño, a la máquina de café o a los siempre salvadores Facebook o Instagram?&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me hace sentir mal, me tortura la conciencia saber que va a tener que aguantar esto por meses, madrugar, desayunar y sentarse en una silla solo hasta las dos y media de la tarde. Comprendo que las alternativas tampoco son mucho mejores y que en los países que les hacen ir a clase, además corren el riesgo de enfermarse y enfermar a toda la familia con ellos, pero en Dominicana (como en otros lugares), que las clases son cien por cien a distancia, ¿qué diferencia hay entre que un niño esté en casa ocioso o que esté en casa esclavizado? El ocio los alegra, les aviva la imaginación, les obliga a construir cosas, mundos, tablas para saltar con la bici o cuentos en los que meten sus fantasías en forma de dragones, princesas o robots futbolistas. La pantalla los atonta, los agota, los llena de conocimientos que quizá nunca más en su vida van a necesitar, y lo más importante, les roba un año de ser niños.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Honestamente, no sé si vale la pena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/09/que-habria-pasado-si-los-ninos-no.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhz6oGeqTQulLTLnJoW4tWfJxsOBx7cIgYosb0_8xAPjvw2kuLENf1mmk5mvJ4bcRjFbH3JQPYqkcnlmDCr_Lnhcrjsa409S28can14vb2ASShgxhemtU6DhyphenhypheneER79WjpqAy3xs/s72-w256-h159-c/20200903_090850.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-7523777206222476914</guid><pubDate>Sat, 22 Aug 2020 13:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-08-22T09:56:54.955-04:00</atom:updated><title>La puntita nada más</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0vG2IhlS_aCZc3l4-NaFzPXGlPv5HZMboCXl7yRw9FNit-Aq7zr-_X1-TXZB_OazaZu_2d8jnlprFIYqxyo1kMyHmf3t0qNKCNEuvma6tYDfaZTma4Fa8L6h5vo2zO0rNGyae/s2048/20200705_115015.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1536&quot; data-original-width=&quot;2048&quot; height=&quot;150&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0vG2IhlS_aCZc3l4-NaFzPXGlPv5HZMboCXl7yRw9FNit-Aq7zr-_X1-TXZB_OazaZu_2d8jnlprFIYqxyo1kMyHmf3t0qNKCNEuvma6tYDfaZTma4Fa8L6h5vo2zO0rNGyae/w200-h150/20200705_115015.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Casi todas las buenas historias comienzan con una mirada, una de esas que lo cambian todo por su intensidad, su tristeza, su rabia contenida o la esperanza dibujada en el fondo del iris.&amp;nbsp;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ésta no.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esta historia comienza con un zumbido desagradable, un sonido que se amplifica por segundos hasta destruir con su maldad el último regazo en el que nos acunaba Morfeo. Le sigue, a veces, un gruñido de desaprobación y un pequeño golpe en la cabeza del despertador para que calle su aliento mórbido. Cinco minutos más, pienso siempre antes de levantarme envuelto en la sábana de la pereza, la única que conservo de mi niñez, y camino descalzo hasta el baño, cierro la puerta, enciendo la luz y observo mi cuerpo en el espejo. El cuerpo de un hombre mayor, flaco, con las costillas marcadas en la piel y los bíceps colgando en unos brazos que jamás consiguieron ser musculados. Me aseo y me calzo el culotte, la mejor prenda inventada por el ser humano y la base para que un culo normal aguante un montón de horas sentado en una tabla de quince centímetros de ancho por un palmo de largo.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Salgo de la habitación con cuidado de no despertar a mi compañera y me voy a la cocina. Desayuno, café con leche (poca), pan con mantequilla y mermelada y un poco de arroz con garbanzos. Dos o tres vasos de agua y listo. Bueno…, una última carrera al baño, y listo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Salgo a fuera y acabo de vestirme. Los calcetines chillones, la mochila con la bolsa de agua, la botella con más agua, un par de galletas, frutos secos o una barrita que tiro al bolsillo del maillot, compruebo la presión de las ruedas, me calzo los zapatos de payaso con calas metálicas y subo en la bici. Hoy tocan 50 km de ritmo estable, apenas un par de horas de ejercicio que a las seis de la mañana parecen más propios de la magnitud de los trabajos de Hércules que del esfuerzo de un casi jubilado.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Las primeras pedaladas son las peores, las piernas se rebelan, el culo no encuentra la posición, los cambios de la bicicleta crujen en un intento baldío para que los dejen tranquilos y el sol amenaza con salir para freírnos las entendederas. No pasa nada, siempre es así, me digo, y sigo hasta la casa de mi compañero, a poco menos de un kilómetro de la mía. Lo encuentro ya montado, saliendo con la misma cara de sueño que yo y con las mismas pocas ganas de charlar. Su mirada, quizá la que debería haber abierto la historia, me pregunta qué coño hacemos dos abuelas a esas horas disfrazados de payasos de McDonalds. Mis ojos le dan la razón y sonreímos, brevemente, sin demasiada intensidad para no crear falsas expectativas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Decidimos la ruta, o la ratificamos si ya la teníamos pactada, y arrancamos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aún faltan veinticinco o treinta minutos largos para que comprenda porque me he levantado a esa hora, pero si tengo paciencia la respuesta llega, siempre llega.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Tras algunas palabras para romper el hielo, o en nuestro caso la calor, de la mañana comenzamos a pedalear en serio, a centrar la vista en los metros precedentes de la rueda delantera, a comprobar la traza, a buscar un espacio libre de piedras, charcos, palos o raíces por el que pasar. Y sentimos la respiración, las pulsaciones que se aceleran, las piernas, que una hora atrás eran dos plomos inertes, comienzan a bombear potencia, los músculos se tensan y los abuelos nos transformamos como el follet tortuga, maestro Muten Roshi para los que vieron Dragon Ball en lugar de Bola de Drac, en dos bestias imaginarias que el paisaje se traga con cada vatio de potencia que le metemos a los pedales, y nos aleja de la zona de confort mientras nos introduce en un mundo de belleza salpicada de basura humana, basuraleza la llaman algunos ambientalistas, que también dejamos atrás hasta que el verde, el azul y el marrón de esta tierra hermosa nos mece con unas vistas inigualables para cualquier otro lugar del mundo.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En la vía nos cruzamos con gente de campo que han madrugado aún más que nosotros, niños a lomos de un caballo que va a quién sabe dónde, tipos armados con machete de camino a su conuco para recolectar o plantar las cuatro verduras que les dan de comer, abuelos sentados a las puertas de sus chozas, cowboys con rebaños infinitos de reses, mujeres con lecheras de aluminio y tipos en viejas motocicletas que nos sonríen, siempre, sin faltar ni uno al saludo tempranero. Nosotros sudamos, resoplamos, pedaleamos a todo lo que nuestros medio centenarios corazones nos permiten, y ellos nos miran entre sorprendidos y divertidos, y nos bendicen con sus ristras de dientes excepcionalmente blancos por el efecto del contraste.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Le damos duro, nos picamos el uno al otro, hoy vamos tranquilos, nos hemos prometido una hora atrás con la misma solvencia de cuando éramos adolescentes y prometíamos no pasar de la puntita, y como entonces, no paramos hasta llegar al fondo mientras escuchamos los jadeos del otro con la satisfacción de poder dejarlo atrás por unos segundos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A pesar de la hora temprana, el sol ya hace rato que nos calienta la mollera debajo del casco y que el sudor nos cubre, a juego con la mierda de vaca y el lodo, por todo el cuerpo. Seguimos. Las pulsaciones se acompasan en el tramo alto y las manos se aferran al manillar como un náufrago a su tabla. Los brazos resisten los embates del terreno y las suspensiones de las bicicletas demuestran que tienen más tragaderas que un político, aunque por fortuna éstas son mucho más fiables. Sorteamos piedras, huecos, raíces, atravesamos un sendero oculto por la vegetación, cerrado por las copas de los árboles que se enlazan a pocos centímetros sobres nuestras cabezas, y le damos. Apretamos los puños sobre las espumas de las agarraderas, cambiamos al piñón adecuado, y le damos, duro, levantando el culos una pulgada del sillín o clavando los riñones a la altura de la tija, como sea, pero apretando.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes teníamos la excusa de beber agua para parar unos segundos. Ahora no. Una mochila a la que llaman, con mucho acierto, camel bag, nos suministra agua continua por un tubo infecto hasta la boca que evita las paradas de avituallamiento líquido. Sin embargo paramos, giramos el zapato sobre el pedal y un clic nos libera para poder echar un pie a tierra y contemplar el paisaje.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Vivimos el puto paraíso.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Nos miramos y sonreímos de nuevo. Ambos sabemos lo que nos ha costado llegar hasta allí y el placer que produce recorrer el camino armados sólo con las propias fuerzas. La sonrisa es intermitente entre las bocanadas de aire para restablecer el riego y bajar las pulsaciones, y como la de primera hora, también es tímida y prudente para no generar equívocos.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Vamos, siempre es él quien lo dice. Yo asiento y cargo mi cuerpo sobre el sillín, piso con fuerza el pedal y el mismo clic libertario que unos segundos atrás me había permitido descansar, resuena ahora en el campo para confirmar que la bicicleta nos ha capturado de nuevo. Sale él delante, como un toro, y yo detrás a ritmo hasta que encontremos un lugar en el que pueda pensar de nuevo, tranquilo que sólo será la puntita, y una sonrisa endiablada responde a la gran cuestión de por qué coño hacemos este deporte, y la respuesta se muestra con una clarividencia tal que asusta.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Lo hacemos porque estamos vivos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/08/la-puntita-nada-mas.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0vG2IhlS_aCZc3l4-NaFzPXGlPv5HZMboCXl7yRw9FNit-Aq7zr-_X1-TXZB_OazaZu_2d8jnlprFIYqxyo1kMyHmf3t0qNKCNEuvma6tYDfaZTma4Fa8L6h5vo2zO0rNGyae/s72-w200-h150-c/20200705_115015.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-5606732847801880656</guid><pubDate>Tue, 12 May 2020 15:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-05-12T11:41:03.634-04:00</atom:updated><title>¿Y si no éramos tan felices?</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAlUu7LWGLgN3C_sThnGvI2j5eBzm0fPITcDaSEeBAdyT9tG3JOe2cwyn7ubpCkl0j9GB1I-ZrC4Sqg0lHCOSPp0ESMbmUFKMsUYKCSRecdqbP3TB3fAdYd33uFLK6jA-aqjxk/s1600/ff.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;95&quot; src=&quot;https://www.ejeprime.com/files//fotos/centros%20comerciales/centro-comercial-afluencia-728.jpg&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Empezamos a ver como en muchos países comienzan la fase de desescalada de la cuarentena, evidentemente en orden inverso a cuándo la empezaron, lo cual implica que algunos todavía deberemos esperar un poco para llegar a esa fase.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La palabra desescalada tiene un origen claramente montañero, y la montaña o el alpinismo, así como los todos los deportes de resistencia, maratón, pruebas ciclistas de largos recorridos, natación en aguas abiertas, e incluso las caminatas de muchas horas tienen en común que enfrentan a sus practicantes a un momento temible que va más allá de la resistencia física, y que no es otro que poner en valor la realidad de nuestro entorno, de nuestra vida y de cómo hemos escogido vivirla. Es un momento en el que de golpe la mente aparta lo vano y se centra en lo que de verdad importa. Nadie que ande corriendo una maratón por el kilómetro treinta o que lleve cinco horas de caminata se acuerda de si tiene un Porsche o si viste las últimas zapatillas la ostia de la reostia en colores fashion. Lo único que te planteas es si tu familia te estará esperando en la meta, si conseguirás llegar, si vas más o menos entero de lo que esperabas y si el esfuerzo que has hecho para llegar allí ha valido la pena.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Fuera de las personas que han sufrido el drama de la enfermedad o de los que han perdido un pariente, un amigo, una persona querida, así como por supuesto las personas que se han visto obligadas a encerrarse con el enemigo, mujeres con maridos maltratadores, niños con padres o parientes pedófilos, desgracias familiares que las hay a puñados, y que tampoco eran felices antes, me pregunto si nosotros, los que quedamos, éramos realmente felices.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Dicen que el necio mira al dedo cuando le señalan la luna, yo digo que el necio mira el dedo cuando le señalan un espejo. El necio se refugia en las estadísticas de los periódicos, en el ruido de la confrontación política, en lo que sea que no le pertenezca con tal de no mirarse al espejo.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por eso me pregunto si tras estos días de comprender que necesitamos mucho menos de lo que pensábamos para vivir, de que lo superfluo del maquillaje y la vanidad del atrezzo no valen para nada, nos habrá servido para valorar nuestra vida anterior. Si seremos capaces de juzgar si el esfuerzo realizado para llegar a donde estábamos había valido la pena o no, si tendremos el valor para reconocer que muchas de las cosas que hacíamos eran por inercia aunque no nos aportaran nada, si pondremos en la balanza la pareja, los hijos que hemos criado o si seremos capaces de volver a interesarnos por el trabajo que teníamos, incluso me pregunto si tendremos el coraje para enfrentar si el lugar donde hipotecamos la vida para comprar un pedazo de techo nos agrada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La desescalada consiste en bajar de la cumbre para llegar de nuevo al llano, sin embargo, cualquier montañero sabe que cada paso que nos alejamos del camino durante la bajada nos conduce más lejos del punto de partida. Siempre hay el riesgo de perderse, claro, pero cuando la montaña es metafórica ese riesgo es muy pequeño en comparación con la estupidez de no aprovechar esta oportunidad para mirarnos al espejo y decidir, con la mente consciente, si antes de esta situación éramos felices y lo más importante, si realmente tendremos el valor de serlo cuando todo esto pase.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/05/y-si-no-eramos-tan-felices.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-3285541422777956503</guid><pubDate>Wed, 22 Apr 2020 17:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-08-22T10:02:25.448-04:00</atom:updated><title>El hombre que nunca he sido</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAlUu7LWGLgN3C_sThnGvI2j5eBzm0fPITcDaSEeBAdyT9tG3JOe2cwyn7ubpCkl0j9GB1I-ZrC4Sqg0lHCOSPp0ESMbmUFKMsUYKCSRecdqbP3TB3fAdYd33uFLK6jA-aqjxk/s1600/ff.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1061&quot; data-original-width=&quot;583&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAlUu7LWGLgN3C_sThnGvI2j5eBzm0fPITcDaSEeBAdyT9tG3JOe2cwyn7ubpCkl0j9GB1I-ZrC4Sqg0lHCOSPp0ESMbmUFKMsUYKCSRecdqbP3TB3fAdYd33uFLK6jA-aqjxk/s200/ff.jpg&quot; width=&quot;109&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Nunca he sido lo bastante hombre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Esa es la verdad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y si me comparo con mi alrededor, parece que el resultado es de set en blanco en mi contra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Lo digo porque me sorprende la cantidad de testosterona que segregan algunos ejemplares macho de la especie, porque ¿cómo se explica sino que esta mañana, de camino al supermercado y más protegido que Darh Vader, me haya cruzado con una trabajadora sexual, lo que antes llamaban puta de carretera, en pleno boulevard del Coral?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La chica andaba por el arcén ojo avizor en la caza activa (o pasiva, según la preferencia) de posibles clientes. Me ha causado curiosidad porque ese saquito de huesos vestido con un pedacito de tela iba protegida con una mascarilla sanitaria para no contagiarse del Covid-19. Si no fuera tan trágico, sería incluso gracioso porque llevaba más tela en la cara que en el resto del cuerpo, lo cual me ha generado una batería de preguntas que de no haber sido por la situación quizá me habría atrevido a bombardearla con ellas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿De verdad hay tipos que no han aprendido en su adolescencia cómo funciona el brazo desde el codo hasta los dedos?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿De verdad hay tipos que no pueden estar sin abusar de una mujer ni siquiera en plena pandemia?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El otro día leía una noticia en el periódico &lt;a href=&quot;https://elpais.com/sociedad/2020-04-20/los-burdeles-apagan-sus-luces-la-explotacion-sexual-se-mantiene.html?ssm=FB_CC&amp;amp;fbclid=IwAR08xDMxQTmXWx3YabHus3nREwcaK3UwYM0t6baM6gAxH3UHlqf7Ar1WG_A&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;El País&lt;/a&gt; que explicaba que los puticlubs en España siguen a tutiplén, ahora apagan las luces para no llamar la atención, pero en el interior las partidas de teto son interminables.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por eso a veces pienso que me hubiera gustado ser más hombre, sentir que la testosterona me recorría cada rincón del cuerpo y que Conan a mi lado no hubiera sido más que un trozo de carne con la que, quién sabe, compartir juegos de mesa como el anteriormente nombrado, pero no, no lo soy, nunca he sido suficiente hombre para comportarme de esa forma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Nunca he tenido la necesidad de ir marcando paquete (no hablo en sentido figurado), como un antiguo directivo que cuando tenía una exposición en público se metía un mouse de ordenador en la bragueta para que la gente se asombrara de las dimensiones de su atributo. No recuerdo actitudes de esas en toda mi vida, o por lo menos no en la adulta.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
He leído en Internet que hay soluciones para mi problema, que con alguna ayuda química, anabolizantes, esteroides, viagra, sopa de marisco en vena o quizá con la combinación de todas ellas, pueda entrar a formar parte de ese grupo selecto de macho-machotes incapaces de aguantar cuarenta días sin follar por dinero.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
O quizá no, porque pensándolo mejor podría mancharme los zapatos con mi propio vómito y los mocasines siempre son de mal limpiar…&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/04/el-hombre-que-nunca-he-sido.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAlUu7LWGLgN3C_sThnGvI2j5eBzm0fPITcDaSEeBAdyT9tG3JOe2cwyn7ubpCkl0j9GB1I-ZrC4Sqg0lHCOSPp0ESMbmUFKMsUYKCSRecdqbP3TB3fAdYd33uFLK6jA-aqjxk/s72-c/ff.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-409702272197103467</guid><pubDate>Wed, 05 Feb 2020 15:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-02-05T11:46:58.693-04:00</atom:updated><title>Entrevista con Manuel y Hermes, Canal 4 RD</title><description>&lt;iframe allowfullscreen=&quot;&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;270&quot; src=&quot;https://www.youtube.com/embed/WeXkEB_juZA&quot; width=&quot;480&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/02/entrevista-con-manuel-y-hermes-canal-4.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img.youtube.com/vi/WeXkEB_juZA/default.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-3024979403213263514</guid><pubDate>Sun, 19 Jan 2020 20:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-01-19T16:59:54.328-04:00</atom:updated><title>‘Punta Cana 7 noches’: Guarionex, un tipo duro, todo un Philip Marlowe a la dominicana.</title><description>&lt;div class=&quot;post-header post-tp-1-header&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: #111111; font-family: Roboto; font-size: 13px;&quot;&gt;
&lt;h1 class=&quot;single-post-title&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: #2d2d2d; font-family: &amp;quot;Frank Ruhl Libre&amp;quot;; font-size: 34px; line-height: 1.05; margin: 0px 0px 15px;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;post-title&quot; itemprop=&quot;headline&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: italic !important;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.cuartopoder.es/cultura/2020/01/19/punta-cana-7-noches-pedro-araque-libro/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;‘Punta Cana 7 noches’: Guarionex, un tipo duro, todo un Philip Marlowe a la dominicana.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;
&lt;h2 class=&quot;post-subtitle&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: #717171; font-family: &amp;quot;Frank Ruhl Libre&amp;quot;; font-size: 18px; font-weight: 500; line-height: 1.3; margin: -5px 0px 0px; padding: 0px; text-transform: inherit;&quot;&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 10px; margin-top: 0px;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Comentario literario sobre el libro &#39;Punta Cana 7 noches&#39;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
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&lt;a class=&quot;post-author-a post-author-avatar&quot; href=&quot;https://www.cuartopoder.es/author/pedro-araque/&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: rgba(0, 0, 0, 0.44); display: inline-block; float: none; line-height: 26px; margin: 0px 12px 0px 0px; text-decoration-line: none; transition: all 0.4s ease 0s; white-space: nowrap;&quot; title=&quot;Browse Author Articles&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; color: #4d4d4d; font-weight: 700; margin-left: 2px;&quot;&gt;Pedro Araque&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;time&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: rgba(0, 0, 0, 0.44); display: inline-block; float: none; line-height: 26px; margin: 0px 12px 0px 0px; white-space: nowrap;&quot;&gt;&lt;time class=&quot;post-published updated&quot; datetime=&quot;2020-01-18T21:47:42+01:00&quot; style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Última actualización&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; color: #4d4d4d; font-weight: 700; margin-left: 2px;&quot;&gt;sábado, 18 de enero de 2020&lt;/span&gt;&lt;/time&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;figure style=&quot;box-sizing: border-box; line-height: 2; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;a class=&quot;post-thumbnail open-lightbox&quot; href=&quot;https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/BT4A9950.jpg&quot; rel=&quot;prettyPhoto&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: #470c50; text-decoration-line: none; transition: all 0.4s ease 0s;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;Jordi Díez&quot; src=&quot;https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/BT4A9950-750x430.jpg&quot; style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; height: auto !important; max-width: 100%; vertical-align: middle;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;figcaption class=&quot;wp-caption-text&quot; style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Jordi Díez reside en República Dominicana desde hace 14 años. En la foto, de vacaciones en Cadaqués. /Cedida&lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;Novela negra:&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://http%3B//mybook.to/puntacana&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Punta Cana 7 noches&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;Autor:&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Jordi Díez&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;Edita:&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://mybook.to/puntacana&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Autopublicada en Amazon&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id=&quot;more-121806&quot; style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Cuando le preguntas a Jordi Díez confiesa con cierto pudor que aún tiene pendiente la lectura de las aventuras del inconfundible héroe de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;El largo adiós&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;, creado por&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;Raymond Chandler.&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Tan inconfundible como Guarionex. Y como Chandler, Díez domina el ambiente hasta convertirlo casi en otro personaje más de la historia, imprescindible para comprender toda la trama. Sin rubor aparente se extiende justo lo necesario sobre colmados, suburbios y prostíbulos caribeños&amp;nbsp; para que la historia encaje y el lector conozca un mundo oculto al turista: la auténtica vida de la República Dominicana, de sus sucios negocios y sus cruentas mafias.&lt;/span&gt;“El inspector aparcó la tartana junto a la gasolinera y se bajó. Se acomodó bien el arma en la parte trasera de los pantalones y bufó la camisa por encima de la cintura. No vestía uniforme, rara vez lo hacía, pero todo el mundo sabía quién era”. El escritor catalán&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;&amp;nbsp;Jordi Díez&lt;/span&gt;&amp;nbsp;perfila en esta primera entrega titulada&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Punta Cana 7 noches&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;, todo un&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;Philip Marlowe&lt;/span&gt;&amp;nbsp;a la dominicana. Un tipo duro. Prácticamente insobornable. Bueno, todo lo limpio que se puede estar en un lugar donde la mordida resulta una práctica de supervivencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Domina el ambiente y también el lenguaje. La combinación, agitada lo preciso, fructifica en un cocktail que no podrías beber serenamente en un chiringuito de Punta Cana, pero que podrías disfrutar alegremente en cualquier parte del mundo donde se hable español. Justo el puntito para que devores su lectura, por ejemplo, en Dominicana o en la punta opuesta: España.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches.jpg&quot; rel=&quot;prettyPhoto&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: #470c50; text-decoration-line: none; transition: all 0.4s ease 0s;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; class=&quot;alignright size-medium wp-image-121808&quot; height=&quot;300&quot; sizes=&quot;(max-width: 198px) 100vw, 198px&quot; src=&quot;https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches-198x300.jpg&quot; srcset=&quot;https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches-198x300.jpg 198w, https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches-677x1024.jpg 677w, https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches-768x1161.jpg 768w, https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches-1016x1536.jpg 1016w, https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches-1355x2048.jpg 1355w, https://www.cuartopoder.es/wp-content/uploads/2020/01/Portada-de-Punta-Cana-7-noches.jpg 1836w&quot; style=&quot;border: 0px; box-sizing: border-box; float: right; height: auto; margin: 5px 0px 20px 20px; max-width: 100%; vertical-align: middle;&quot; width=&quot;198&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Jordi Díez se aparta de sus registros habituales para adentrarse por primera vez y con bastante acierto en la crónica negra. Asegura haberse divertido mucho mientras escribía las aventuras de Guarionex. Y se nota. Con&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Anacaona&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&amp;nbsp;La virgen del Sol&lt;/em&gt;&amp;nbsp;descubrí un autor que era una orquesta de sensibilidad y emoción, con&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Punta Cana 7 noches&lt;/em&gt;&amp;nbsp;me he divertido de lo lindo, con la satisfacción añadida de redescubrir que no abandona su extraordinaria empatía con el mundo que le rodea.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Quedaros con este nombre taíno, uno de los pocos que se conservan: inspector&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-weight: 700;&quot;&gt;Guarionex&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;. Dará mucho de qué hablar. Por el momento disfrutad de su lectura en el párrafo que os dejo a continuación. Os pongo en situación, un par de turistas españoles han encontrado enterrado en la arena un cadáver, en una de las playas más concurridas de la turística República Dominicana. El inspector recibe una llamada:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;«—¡No me joda, comando! —gritó el inspector Guarionex al teléfono —¿Una mano de quién?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;El policía cortó la llamada y se reclinó sobre su vieja silla, una chatarra rescatada cien años atrás de un hotel de la zona y que entre el salitre y su sudor la habían acabado de destrozar. Sopló. Unos turistas habían encontrado una mano. Se levantó y salió del despacho.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;Un guardia lo esperaba sentado al volante de la camioneta Toyota del cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;—Y dime —le preguntó al chófer mientras las ruedas del todoterreno saltaban para incorporarse al boulevard.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;—Internet anda lleno del tipo, un buen mangú. Ya sabe cómo son estas cosas, han sacado al muerto de la arena y le han tirado mil fotos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;Acercó el teléfono al inspector y éste fue pasando las imágenes. Por los signos del cadáver le echó pocas horas de muerto. En las fotos no apreció ningún signo de identificación, ni tatuajes, joyas, nada, sólo un tipo de unos cincuenta años, blanco, seguramente extranjero, que se habría metido en cualquier lío con los tígueres locales.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;Le devolvió el teléfono al guardia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;No era el primer extranjero que iba a volver a su casa metido en una caja si había alguien para pagarla, o que se quedaría en la fosa común del cementerio municipal de Verón si no había quién lo reclamara.»&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; margin-bottom: 17px;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;Más comentarios en&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;https://libreteria.com/&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: #470c50; text-decoration-line: none; transition: all 0.4s ease 0s;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box; font-style: normal;&quot;&gt;Libretería&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/01/punta-cana-7-noches-guarionex-un-tipo.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-2302380663892607781</guid><pubDate>Sat, 18 Jan 2020 01:08:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-01-17T21:08:40.985-04:00</atom:updated><title>Jordi Diez Rojas, escritor catalán radicado en RD, presenta la novela «Punta Cana 7 noches»</title><description>&lt;article class=&quot;row post-8770849 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-cultura tag-escritor-catalan-radicado-en-rd tag-jordi-diez-rojas tag-presenta-la-novela-punta-cana-7-noches&quot; data-disqus-id-url=&quot;http://acento.com.do/?p=8770849&quot; data-disqus-id=&quot;8770849&quot; data-new-disqus-id-url=&quot;8770849 http://acento.com.do/?p=8770849&quot; data-post-path=&quot;/2020/cultura/8770849-jordi-diez-rojas-escritor-catalan-radicado-en-rd-presenta-la-novela-punta-cana-7-noches/&quot; data-post-url=&quot;https://acento.com.do/2020/cultura/8770849-jordi-diez-rojas-escritor-catalan-radicado-en-rd-presenta-la-novela-punta-cana-7-noches/&quot; data-title=&quot;Jordi Diez Rojas, escritor catalán radicado en RD, presenta la novela «Punta Cana 7 noches»&quot; id=&quot;post-8770849&quot; style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #212529; display: flex; flex-wrap: wrap; font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;; font-size: 16px; margin-bottom: 40px; margin-left: -15px; margin-right: -15px;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;entry-meta col-md-12 full-width-row-offwhite&quot; style=&quot;-webkit-box-flex: 0; -webkit-box-pack: end; background-color: #f6f6f6; box-sizing: border-box; display: flex; flex: 0 0 100%; justify-content: flex-end; margin-bottom: 30px; max-width: 100%; min-height: 1px; padding: 10px 15px; position: relative; width: 1140px;&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;meta&quot; style=&quot;-webkit-box-flex: 1; box-sizing: border-box; color: #b3babe; flex: 1 1 0%; font-family: HelveticaNeue; font-size: 15px; line-height: 26px; margin-right: 5px;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;author&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: HelveticaNeue-CondensedBold; letter-spacing: 0.5px;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://acento.com.do/author/vmartinez/&quot;&gt;Vianco Martínez&lt;/a&gt; / Especial para &lt;a href=&quot;https://acento.com.do/2020/cultura/8770849-jordi-diez-rojas-escritor-catalan-radicado-en-rd-presenta-la-novela-punta-cana-7-noches/&quot;&gt;Acento.com.do&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;date&quot; style=&quot;box-sizing: border-box; color: #222222;&quot;&gt;&amp;nbsp;| 17 de enero de 2020 | 5:00 pm&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;fbshares shares&quot; style=&quot;-webkit-box-pack: end; box-sizing: border-box; color: #b3babe; font-family: HelveticaNeue; font-size: 15px; justify-content: flex-end; line-height: 26px; margin-right: 5px;&quot;&gt;
&lt;a class=&quot;fbShare socialShare&quot; data-desc=&quot;post description&quot; data-image=&quot;https://acento.com.do/wp-content/uploads/BT4A9950-420x320.jpg&quot; data-pid=&quot;8770849&quot; data-sname=&quot;Facebook&quot; data-snet=&quot;fb&quot; data-title=&quot;Jordi Diez Rojas, escritor catalán radicado en RD, presenta la novela «Punta Cana 7 noches»&quot; href=&quot;https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://acento.com.do/2020/cultura/8770849-jordi-diez-rojas-escritor-catalan-radicado-en-rd-presenta-la-novela-punta-cana-7-noches/&quot; style=&quot;background-color: transparent; box-sizing: border-box; color: #9c050d; text-decoration-line: none;&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;span aria-hidden=&quot;true&quot; class=&quot;social-icon fa fa-facebook&quot; style=&quot;-webkit-font-smoothing: antialiased; background: rgb(179, 186, 190); border-radius: 100%; box-sizing: border-box; color: white; display: inline-block; font-family: FontAwesome; font-size: inherit; font-stretch: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-numeric: normal; height: 26px; line-height: 1; padding: 5px; text-align: center; text-rendering: auto; width: 26px;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 1.7; padding-left: 50px;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://acento.com.do/2020/cultura/8770849-jordi-diez-rojas-escritor-catalan-radicado-en-rd-presenta-la-novela-punta-cana-7-noches/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;SANTO DOMINGO&lt;/a&gt;, República Dominicana.- Jordi Diez Rojas, escritor catalán radicado en República Dominicana, presentó&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Punta Cana 7 noches&lt;/em&gt;, una novela policíaca que cuenta la historia de un turista muerto en Macao y la lucha del sector por evitar que ese hecho afecte negativamente la imagen turística de la región.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
Jordi Diez Rojas es de Terrasa, Cataluña, y desde 2006 vive en la región este de República Dominicana, donde ha escrito algunos de sus libros.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
“Hacía mucho tiempo –precisa- que quería escribir algo relacionado con el turismo en este hermoso pedazo de tierra que llaman Punta Cana, una historia que acercara la parte menos conocida del paraíso a los millones de personas que lo visitan cada año”.&lt;a data-slb-active=&quot;1&quot; data-slb-asset=&quot;2109672664&quot; data-slb-group=&quot;8770849&quot; data-slb-internal=&quot;0&quot; href=&quot;https://acento.com.do/wp-content/uploads/portada-del-coco-una-gota-sangre-e1579288096163.jpg&quot; style=&quot;background-color: transparent; box-sizing: border-box; color: #9c050d; text-decoration-line: none;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; class=&quot;aligncenter size-full wp-image-8770858&quot; height=&quot;1160&quot; src=&quot;https://acento.com.do/wp-content/uploads/portada-del-coco-una-gota-sangre-e1579288096163.jpg&quot; style=&quot;border-style: none; box-sizing: border-box; height: auto; margin: 0px auto; max-width: 100%; vertical-align: middle;&quot; width=&quot;767&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
En su opinión, República Dominicana tiene una vida interior “atronadora, maravillosa, desconocida y de la que hay mucho que aprender”.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
La historia del libro comienza con el hallazgo de un cuerpo sin vida por parte de unos turistas en la playa de Macao, una de las pocas playas vírgenes que quedan en Punta Cana.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
El caso –explica el autor- es asignado a Guarionex Torres, un inspector de la policía dominicana que, en sus indagaciones, se ve enfrentado a su propio pasado.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
“Mientras Guarionex recorre los pasos del difunto en su semana de vacaciones, la ambición, la lealtad, la ira y la vergüenza de la familia lo llevan a adentrarse en un pasado que creía enterrado en lo más hondo de su memoria”, dice el autor.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
El libro de Diez Rojas recoge el esfuerzo de las autoridades y de la poderosa industria turística por evitar que la muerte del extranjero afecte negativamente la reputación de la zona hotelera. “Sin embargo, el descubrimiento de la identidad del cadáver y las extrañezas de la autopsia obligan al inspector a colaborar con un antiguo páter para seguir la pista de un secreto que ni siquiera esa muerte en el paraíso ha podido ocultar.&lt;a data-slb-active=&quot;1&quot; data-slb-asset=&quot;560737178&quot; data-slb-group=&quot;8770849&quot; data-slb-internal=&quot;0&quot; href=&quot;https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo.jpg&quot; style=&quot;background-color: transparent; box-sizing: border-box; color: #9c050d; text-decoration-line: none;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; class=&quot;aligncenter size-full wp-image-8770853&quot; height=&quot;1804&quot; sizes=&quot;(max-width: 1804px) 100vw, 1804px&quot; src=&quot;https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo.jpg&quot; srcset=&quot;https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo.jpg 1804w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-250x250.jpg 250w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-700x700.jpg 700w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-180x180.jpg 180w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-768x768.jpg 768w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-1536x1536.jpg 1536w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-120x120.jpg 120w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-12x12.jpg 12w, https://acento.com.do/wp-content/uploads/anacaona-solo-200x200.jpg 200w&quot; style=&quot;border-style: none; box-sizing: border-box; height: auto; margin: 0px auto; max-width: 100%; vertical-align: middle;&quot; width=&quot;1804&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
Jordi Diez Rojas es autor de la novela&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;Anacaona, la última princesa del Caribe,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que narra la vida, la lucha y la muerte de la cacica taina, la sublevación de los aborígenes frente a los conquistadores españoles y el cruento choque de dos mundos distintos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
En esa obra, Diez Rojas no escatima detalles sobre los abusos, matanzas y atropellos cometidos por los españoles en el proceso de colonización de la isla Española, que terminaron extinguiendo a la población aborigen.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
También escribió&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;La virgen del sol,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;una novela ambientada en la vida y la espiritualidad de los Incas, y&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: border-box;&quot;&gt;El péndulo de Dios&lt;/em&gt;, que se convirtió en uno de los cien libros más vendidos en Amazon.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: border-box; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; line-height: 1.7; margin-bottom: 1rem; padding-left: 50px;&quot;&gt;
“Esta vez, -expresó el autor- y a diferencia de mis libros anteriores de temática histórica, se trata de una novela policíaca protagonizada por un inspector de la policía dominicana un tanto peculiar”.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/article&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2020/01/jordi-diez-rojas-escritor-catalan_17.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-2267145329233782814</guid><pubDate>Fri, 13 Dec 2019 13:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-12-13T09:39:24.447-04:00</atom:updated><title>PUNTA CANA 7 NOCHES, un caso para el inspector Guarionex</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIZDK6XUHAQLpC61Zy1NbLwq6w0TPaeOcShHjyXTF4143W2HYBE1O726FIdxFSuvzy5XR_oQ2h8HpeQD8R3S3ZSLug-1rXfzw-LO6zXYckAVTEPFAqnItTxBNhv8Yka8na5TH7/s1600/portada+del+coco+una+gota+sangre.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1600&quot; data-original-width=&quot;1059&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIZDK6XUHAQLpC61Zy1NbLwq6w0TPaeOcShHjyXTF4143W2HYBE1O726FIdxFSuvzy5XR_oQ2h8HpeQD8R3S3ZSLug-1rXfzw-LO6zXYckAVTEPFAqnItTxBNhv8Yka8na5TH7/s320/portada+del+coco+una+gota+sangre.jpg&quot; width=&quot;211&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Hacía mucho tiempo que quería escribir algo relacionado con el turismo en este hermoso pedazo de tierra que llaman Punta Cana, una historia que acercara la parte menos conocida del paraíso a los millones de personas que lo visitan cada año, porque de la misma forma que España no es sol, paella y sangría, República Dominicana no es bachata, ron y playas de película, que también, pero hay mucho más.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Detrás de los escenarios extraordinarios que brindamos a nuestros visitantes se esconde una vida de verdad, con sus miserias y sus aciertos, con los sueños y las decepciones de todos los seres humanos que poblamos esta tierra bendecida para que nuestros huéspedes se sientan mejor que en sus casas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Dominicana tiene una vida interior atronadora, maravillosa, desconocida y de la que hay mucho que aprender, por eso el inspector Guarionex es un tipo que estoy convencido de que no os dejará indiferentes.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Su primer caso, PUNTA CANA 7 NOCHES, comienza con la aparición de un cadáver en la playa virgen de Macao, a pocos minutos de los mayores complejos hoteleros del país y en unas circunstancias algo extrañas. Pero más que mis palabras, tan gastadas ya, prefiero dejaros con la sinopsis de la novela y el link de acceso a la misma mientras yo me quedo con el vértigo de la esperanza de una larga del inspector Guarionex.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Puedes adquirir la novela aquí 👉🏼 &lt;a href=&quot;http://mybook.to/puntacana&quot;&gt;http://mybook.to/puntacana&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Sinopsis:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Un matrimonio de turistas descubre el cuerpo sin vida de un extranjero completamente desnudo enterrado en una playa virgen en pleno corazón de Punta Cana. El caso es asignado al inspector de la policía Guarionex Torres, que junto a las autoridades del país y a la poderosa industria turística espera que la muerte no afecte negativamente a la reputación de la zona hotelera. Sin embargo, el descubrimiento de la identidad del cadáver obliga al inspector a colaborar con un antiguo páter y seguir la pista de un secreto que ni siquiera la muerte en el paraíso ha podido ocultar.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Mientras Guarionex recorre los pasos del difunto en su semana de vacaciones, la ambición, la lealtad, la ira y la vergüenza de la familia lo llevan a adentrarse en un pasado que creía enterrado en lo más hondo de su memoria.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/12/punta-cana-7-noches-un-caso-para-el.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIZDK6XUHAQLpC61Zy1NbLwq6w0TPaeOcShHjyXTF4143W2HYBE1O726FIdxFSuvzy5XR_oQ2h8HpeQD8R3S3ZSLug-1rXfzw-LO6zXYckAVTEPFAqnItTxBNhv8Yka8na5TH7/s72-c/portada+del+coco+una+gota+sangre.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-875854559035587311</guid><pubDate>Sat, 30 Nov 2019 15:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-11-30T11:45:59.425-04:00</atom:updated><title>Presentación ANACAONA</title><description>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Durante los días 28 y 29 de noviembre he tenido la fortuna de presentar una edición especial de la novela ANACAONA, la última princesa del Caribe, ante mis amigos y vecinos. De la mano de Editorial Santuario hemos realizado una edición limitada para la distribución de la novela en República Dominicana, un hecho que me produce una gran alegría y que espero que ayude al reconocimiento de la cultura taína en el país.&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;iframe allowfullscreen=&quot;&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;270&quot; src=&quot;https://www.youtube.com/embed/7jGqffd3vDg&quot; width=&quot;480&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para los interesados en adquirir la novela pueden hacerlo en las librerías Cuesta o bien en el siguiente enlace: &lt;a href=&quot;http://mybook.to/anacaona&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;COMPRA LA NOVELA&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Qué se puede decir más que gracias, gracias y un millón de gracias?, pues eso,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;MUCHAS GRACIAS.&lt;/div&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/11/presentacion-anacaona.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img.youtube.com/vi/7jGqffd3vDg/default.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-8205147411773463732</guid><pubDate>Tue, 26 Nov 2019 03:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-11-25T23:23:27.705-04:00</atom:updated><title>Sandy Kominsky</title><description>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhYptFheEECoUMJqZq54UwdRtFePHpmqIKsS0CZSe2weOTQs9SxczCbOL9tjFWpxUHCmLQ82gRGedBfnV2iWO3gwYM7ZH7F-ZS4gNKfg6CReLS9GzW5SQZrAjgQU5yPTHoPcQrI/s1600/p17280474_b_v8_aa.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1440&quot; data-original-width=&quot;960&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhYptFheEECoUMJqZq54UwdRtFePHpmqIKsS0CZSe2weOTQs9SxczCbOL9tjFWpxUHCmLQ82gRGedBfnV2iWO3gwYM7ZH7F-ZS4gNKfg6CReLS9GzW5SQZrAjgQU5yPTHoPcQrI/s200/p17280474_b_v8_aa.jpg&quot; width=&quot;133&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Un par de noches atrás acabé de ver la segunda temporada de El método Kominsky, una serie estadounidense protagonizada por Michael Douglas en el papel de Sandy Kominsky, un actor medio fracasado que trabaja dando clases de actuación a jóvenes con ilusiones de triunfo, y Alan Arkin que representa a Norman Newlander, el agente y amigo de Sandy. Y si bien el señor Arkin es famoso por papeles como el del abuelo underground de Little Miss Sunshine, el hijo de Kirk Douglas es, como mínimo, una leyenda.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Digo esto porque a los dos minutos de empezar a ver la serie, Michael Douglas desapareció y su lugar fue ocupado por Sandy Kominsky.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Creo que la gran mayoría estaríamos de acuerdo en que Michael Douglas es un gran actor, tanto que llega a comerse a sus propios personajes. No sé vosotros, pero a mí cada vez me cuesta más no ver a los actores en los papeles que ejecutan. Soy un freak absoluto de Star Wars, no tanto de Blade Runner y bastante más de Indiana Jones, pero en todas estas películas, además de las muchas que ha hecho en su carrera, casi siempre veo a Harrison Ford. Quizá algo menos en las primeras de Indiana, pero en el resto no veo a sus personajes, lo veo a él. Lo mismo me ocurre con Al Pacino, De Niro y el resto, por no hablar de iconos tarzanizados con sus personajes como Stallone o Schwarzenegger (ya sé que los he metido en el mismo saco de los actores). Nota: esto no aplica a&amp;nbsp;Meryl Streep.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Los primeros días, cuando veía la imagen promocional de la serie con el rostro a toda página del señor Douglas, tardé en interesarme. De hecho no lo hice hasta que en el muro de FB de alguien a quien le tengo bastante respeto vi que hablaba maravillas de la serie. Yo estaba totalmente convencido de que El método Kominsky sería lo que la China o Qatar para los futbolistas, el último atraco. Y no. Nada más lejos de la realidad.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Como decía al principio del post, el personaje de Sandy Kominsky hace desaparecer a la estrella Michael Douglas hasta el punto de que una vez terminados los dieciséis episodios de veintiocho minutos que dura la serie me quedé con el mismo vacío que me produce acabar un libro y cerrar con él a sus personajes. Y ése el gran éxito del show televisivo, que el texto que lo conforma es extraordinario.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
El método Kominsky huye del estereotipo del humor, del formato, incluso de las reglas que parecen aplicar para el noventa y nueve punto nueve por ciento del resto de series. Y es que El método Kominsky no es una serie, es un magnífico texto interpretado por actores muy buenos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
En estos últimos meses, quizá años me atrevería a decir y más a medida que mi capacidad de asombro disminuye con el paso de los mismos, cada vez me es más difícil acabar un libro y quedarme huérfano de sus personajes. Me pasó, hablo de memoria, con Ulises Vidal de Gamboa, el muchacho de la trilogía de Jón Kalman Stefánsson o el doctor Wilbur Larch de Príncipes de Maine, por poner tres ejemplos totalmente diferentes y que me han venido ahora a la cabeza, y esto sólo pasa cuando se cumple una regla sin importar la seriedad, la profundidad o el tema de la historia, que los personajes estén bien armados, que el autor consiga con sus palabras la visualización de sus creaciones en la mente de sus lectores, o en el caso de El método Kominsky, de sus telespectadores.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Reconozco que no soy muy fan de las series. Me cansan. Me agota la elasticidad forzada de un chicle cuando ya no da más. Seguí Juego de Tronos primero por los libros, después por la espectacularidad absoluta de la serie y al final por pura curiosidad, y la decepción (más allá de la grandiosidad de las puestas en escena) fue tremenda, en The big bang theory cada vez me costaba más ver en aquellos cuarentones a unos freaks locos por Dungeons &amp;amp; Dragons, The Simpsons tres cuartos de lo mismo, y así podría nombrar casi todas las series que han pasado por mis ojos desde La casa de la pradera. Ninguna, que recuerde, me había dejado huérfano como ha ocurrido con El método Kominsky.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y eso me hace pensar de nuevo en la importancia de crear bien a los personajes, de armarlos con detalle, con cariño, con conocimiento de lo que uno va a hablar. Si vamos a crear un fontanero hemos de empaparnos (¡que bien buscado!) de plomería y de codos de cobre. Hemos de conocer el ambiente, el lugar en el que se desempeña, cómo viste, qué come un fontanero, cómo lo llaman sus amigos, de qué se le ríen, dónde falla siempre, qué supone en una familia tener a un fontanero, qué deportes les gustan a los fontaneros, dónde van de viaje, qué hacen con las piezas que les sobran, ..., y una vez toda esa información ha sido absorbida por el autor, se puede confeccionar un personaje creíble si se tiene el mínimo talento necesario. Y siempre, en mi opinión, desde los defectos, porque son las taras las que nos hacen humanos. Las incongruencias y las debilidades. El comer chocolate con las manos grasientas, el mirar porno haciendo ver que se documenta con un tutorial de YouTube, andar a doscientos con el coche cuando nadie mira, esas cosas arman el personaje y no el hecho de poseer una habilidad en el soldado de tubos de cobre sólo al alcance de un maldito genio de la plomería, por volver al pobre fontanero.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Chuck Lorre ya ha había hecho algunos acercamientos en otras comedias más televisivas, más blancas por decirlo de alguna forma, Mom, Two and a half men, la ya nombrada The big bang theory, pero nada como la pareja de Sandy Kominsky y Norman Newlander de su creación.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Tras los últimos minutos de la serie, que son magníficos, sólo me queda intentar encontrar en un próximo libro a otro personaje de la talla de Kominsky, alguien a quien seguir en la distancia, alguien que se mueva por encima de la creación de su autor pero que éste haya tenido la pericia rayana en la genialidad de habilitar un agujerito para que los vouyeur, como servidora, nos sintamos realizados antes de darnos el mayor de los disgustos al cerrar la última página de su historia.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/11/sandy-kominsky.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhYptFheEECoUMJqZq54UwdRtFePHpmqIKsS0CZSe2weOTQs9SxczCbOL9tjFWpxUHCmLQ82gRGedBfnV2iWO3gwYM7ZH7F-ZS4gNKfg6CReLS9GzW5SQZrAjgQU5yPTHoPcQrI/s72-c/p17280474_b_v8_aa.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-5773546333805293887</guid><pubDate>Tue, 29 Oct 2019 15:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-10-29T11:09:21.077-04:00</atom:updated><title>El Pisha Team</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgEQYdZO_zcK7NTCw2YzgHlXEPbW6YMfb63sLrTGcwL3OhxyYVLEToxMnDsThP6OgSNcCkP97s0pFlr-YvNqALq4gfRTJgREeBCJTfhh5udQFxCYHI7a-la2hQEobLniipITJWU/s1600/Epic+pischa+team.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1095&quot; data-original-width=&quot;822&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgEQYdZO_zcK7NTCw2YzgHlXEPbW6YMfb63sLrTGcwL3OhxyYVLEToxMnDsThP6OgSNcCkP97s0pFlr-YvNqALq4gfRTJgREeBCJTfhh5udQFxCYHI7a-la2hQEobLniipITJWU/s320/Epic+pischa+team.jpg&quot; width=&quot;240&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pronto hará quince años que decidimos venir a República Dominicana, quince años desde que resolvimos cambiar nuestro estatus de familia de clase media acomodada en Europa para convertirnos en inmigrantes en el nuevo mundo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Justo es reconocer que no en cualquier tipo de inmigrantes, pues nuestro salto fue con paracaídas, red y colchón de lana, pero inmigrantes al fin y al cabo, algo que para mí, que vengo también de una familia de inmigrantes, supuso recorrer los pasos de mi madre, de mis abuelos y mis tíos, y caer en las mismas contradicciones, alegrías y tristezas que sufre cualquier inmigrante.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Recuerdo a mis tíos, a mis abuelos, e incluso a amigos míos con el mismo origen que nosotros marchándose a cada oportunidad a sus pueblos, aprovechando el último minuto de vacaciones para regresar a los lugares de los que se habían largado por decisión u obligación. Generaciones completas que sólo conocieron su pueblo y su lugar de trabajo mientras veían pasar la vida a través de las ventanillas del tren de camino en una u otra dirección.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La mayoría de las personas que emigramos aprendemos muy bien a ganarnos la vida, nos especializamos en trabajar, en salir adelante, en montar negocios, ganar dinero, ahorrar, ahorrar y ahorrar para enviarlo a casa o guardarlo para el día del regreso. Nos hacemos expertos en los intríngulis económicos al tiempo que mantenemos el corazón atado al origen. Ávidos calculadores envueltos en el monotema del regreso hasta que un día alguien como mi amigo Germán te dice algo como: “hay gente que sólo sabe trabajar en Dominicana y se olvida que vive aquí”, y tenía toda la razón.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Nosotros éramos unos de ellos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La primera vez que fuimos a su casa se nos cayó la baba. ¿Cómo podía vivir en lugar como aquel cuando todos los demás lo hacíamos en las habitaciones que el hotel destinaba al personal? Me la pago yo, me dijo. Increíble. Germán gastaba sin pensar sólo en ahorrar para enviar a casa o marcharse.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sus palabras, y su ejemplo, nos hicieron entonces dar un giro de ciento ochenta grados en nuestra forma de ver el futuro, en nuestra manera de vernos a nosotros mismos y al país en el que habitábamos. De su mano decidimos salir a vivir fuera de los complejos hoteleros, aprendimos a gastar para vivir como en cualquier otro lugar del mundo y dejamos la habitación del hotel para irnos a vivir a un apartamento de dos habitaciones con tanta humedad que en lugar de mosquitos habían peces de colores. Allí me comí el manjar más extraordinario hasta ese momento en el país, un bocadillo de tortilla con pan con tomate y una cerveza, sentado en un sillón frente a la tele en lugar de en un restaurante de lujo del hotel rodeado de turistas o tumbado en la cama de la habitación.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Después me inició en algún negocio, me ayudó a entrar, e incluso compramos un barco a medias. Yo, un barco, un cateto con un barco (una lanchita) para salir a navegar por la costa de Bávaro. ¿Cuándo iba a imaginar algo así en toda mi vida?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Escribo todo esto porque creo que todo inmigrante debería conocer a una persona como Germán, a alguien que te recuerde lo que es vivir, que te anime a ver más allá del pago por las jornadas de doce y catorce horas de trabajo en la trastienda del paraíso. Un ejemplo de éxito que te ayude a desengancharte (casi) del síndrome del emigrante y a no vivir sólo de las ilusiones del regreso, sino a disfrutar del día a día de nuestra realidad. Algo por lo que le estoy y le estaré agradecido toda mi vida.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Hace unos meses me dijo que por qué no salíamos a rodar en bicicleta de montaña por la zona, y le hice caso, como no, para adentrarnos en una afición magnífica que desde entonces nos ha ocupado muchas horas de ocio y que nos mantiene activos y en forma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Este fin de semana un gaditano, él, y un &lt;i&gt;terrasenc&lt;/i&gt;, yo, del Madrid él, de la Real y del Barcelona yo, español él, independentista yo, carnívoro él, casi vegetariano yo, con pelo abundante él, calvo como una bombilla yo, apolítico él, adoctrinado yo, hemos corrido nuestra primera carrera ciclista en el país, la Epic Las Terrenas, y si bien nuestra posición en la clasificación general no nos haría merecedores de un contrato profesional para correr junto a Nairo Quintana, la satisfacción por haberla acabado juntos ha sido enorme.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
No es fácil ser inmigrante, no es sencillo andar con un pie en cada lugar, con el alma dividida, con la duda de cuándo será el momento indicado para volver, con familia a banda y banda del mar, con la indefinición de no saber a dónde pertenece uno. A ser, como mis tíos cuando era niño, andaluces cuando venían a Terrassa, catalanes cuando iban a su pueblo en Córdoba y españoles cuando regresaban a su casa en Lyon. Y no, no es fácil, la verdad, pero cuando tienes la fortuna de encontrar a un amigo como Germán, la cuesta arriba no parece tan empinada.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/10/el-pisha-team.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgEQYdZO_zcK7NTCw2YzgHlXEPbW6YMfb63sLrTGcwL3OhxyYVLEToxMnDsThP6OgSNcCkP97s0pFlr-YvNqALq4gfRTJgREeBCJTfhh5udQFxCYHI7a-la2hQEobLniipITJWU/s72-c/Epic+pischa+team.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-6073152214686144</guid><pubDate>Mon, 14 Oct 2019 20:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-10-14T16:34:34.821-04:00</atom:updated><title>Guardiola «Demanem a la comunitat internacional&quot;</title><description>&lt;iframe allowfullscreen=&quot;&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;270&quot; src=&quot;https://www.youtube.com/embed/ywWDxahzl1w&quot; width=&quot;480&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/10/guardiola-demanem-la-comunitat.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img.youtube.com/vi/ywWDxahzl1w/default.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-1328042225911690465</guid><pubDate>Tue, 08 Oct 2019 23:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-10-08T19:36:07.685-04:00</atom:updated><title>Retro Jazz: Anacaona</title><description>Maravillosa canción. Cada día me sorprende y me enamora más este país que de a &quot;chin&quot; por fin voy conociendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;iframe allowfullscreen=&quot;&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;270&quot; src=&quot;https://www.youtube.com/embed/8pDJlmjWs5A&quot; width=&quot;480&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/10/retro-jazz-anacaona.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img.youtube.com/vi/8pDJlmjWs5A/default.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-7242026693068885037</guid><pubDate>Wed, 25 Sep 2019 16:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-09-25T12:06:24.668-04:00</atom:updated><title>Entrevista en el blog NARRARE DI STORIA</title><description>&lt;header class=&quot;entry-header&quot; style=&quot;background-color: white; box-sizing: inherit; color: #111111; font-family: Vollkorn, serif; font-size: 17px;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhB44vHhVUyZsESOScX81VQ9awJHXDx2fdEOflrok8F8pX8sPp7GtorVPPX8sNxOz4tOcQsyRwgXfOcJGLkWSh0IN3I-R89Ncy0V3b-Gc26iJzEQu_m06AlT1Npb5Ln5ZQeOJbg/s1600/Captura.JPG&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;788&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;315&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhB44vHhVUyZsESOScX81VQ9awJHXDx2fdEOflrok8F8pX8sPp7GtorVPPX8sNxOz4tOcQsyRwgXfOcJGLkWSh0IN3I-R89Ncy0V3b-Gc26iJzEQu_m06AlT1Npb5Ln5ZQeOJbg/s640/Captura.JPG&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h1 class=&quot;entry-title&quot; style=&quot;box-sizing: inherit; clear: both; font-family: &amp;quot;Libre Baskerville&amp;quot;, serif; font-size: 2.6em; line-height: 57.46px; margin: 0px;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/2019/09/25/intervista-jordi-diez-rojas-autore-di-anacaona/?fbclid=IwAR2SlMi-azTlPilNbcc_a9pCqQJPyjV4unH3cnkNGAjCxKA1mBNPOxcJkqc&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;[INTERVISTA] Jordi Diez Rojas, il bardo degli&amp;nbsp;Indios&lt;/a&gt;&lt;/h1&gt;
&lt;div class=&quot;entry-meta&quot; style=&quot;border-top: 1px solid rgb(221, 221, 221); box-sizing: inherit; margin-top: 20px; padding-top: 20px;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;posted-on&quot; style=&quot;box-sizing: inherit; color: #666666; display: inline-block; font-size: 0.75em; font-weight: 900; letter-spacing: 1px; line-height: 25.5px; text-transform: uppercase;&quot;&gt;SU&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/2019/09/25/intervista-jordi-diez-rojas-autore-di-anacaona/&quot; rel=&quot;bookmark&quot; style=&quot;background-color: transparent; border-bottom: 1px solid rgb(221, 221, 221); box-sizing: inherit; color: #72534a; padding-bottom: 1px; text-decoration-line: none; transition: all 0.1s ease-in-out 0s;&quot;&gt;&lt;time class=&quot;entry-date published&quot; datetime=&quot;2019-09-25T07:24:44+02:00&quot; style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;25 SETTEMBRE 2019&lt;/time&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;byline&quot; style=&quot;box-sizing: inherit; color: #666666; display: inline; font-size: 0.75em; font-weight: 900; letter-spacing: 1px; line-height: 25.5px; text-transform: uppercase;&quot;&gt;&amp;nbsp;DA&amp;nbsp;&lt;span class=&quot;author vcard&quot; style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;&lt;a class=&quot;url fn n&quot; href=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/author/feanoritalia90/&quot; style=&quot;background-color: transparent; border-bottom: 1px solid rgb(221, 221, 221); box-sizing: inherit; color: #72534a; padding-bottom: 1px; text-decoration-line: none; transition: all 0.1s ease-in-out 0s;&quot;&gt;VLADIMIRO MACCARI&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;cat-links&quot; style=&quot;box-sizing: inherit; color: #666666; display: inline-block; font-size: 0.75em; font-weight: 900; letter-spacing: 1px; line-height: 25.5px; text-transform: uppercase;&quot;&gt;IN&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/category/intervista/&quot; rel=&quot;category tag&quot; style=&quot;background-color: transparent; border-bottom: 1px solid rgb(221, 221, 221); box-sizing: inherit; color: #72534a; padding-bottom: 1px; text-decoration-line: none; transition: all 0.1s ease-in-out 0s;&quot;&gt;INTERVISTA&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/category/recensioni/&quot; rel=&quot;category tag&quot; style=&quot;background-color: transparent; border-bottom: 1px solid rgb(221, 221, 221); box-sizing: inherit; color: #72534a; padding-bottom: 1px; text-decoration-line: none; transition: all 0.1s ease-in-out 0s;&quot;&gt;RECENSIONI&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/header&gt;&lt;div class=&quot;entry-content&quot; style=&quot;background-color: white; box-sizing: inherit; color: #111111; font-family: Vollkorn, serif; font-size: 1.05em; margin: 50px 0px 0px; padding-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700;&quot;&gt;Ho avuto modo di fare una interessantissima chiacchierata intercontinentale con Jordi Díez Rojas&lt;/span&gt;, autore del romanzo&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700;&quot;&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Anacaona&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;in cui&amp;nbsp;la scoperta delle Americhe è rievocata dal punto di vista degli Indios che la subirono. Il tutto è nato dalla lettura del romanzo, che&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/2019/09/06/recensione-anacaona-jordi-diez-rojas/&quot; style=&quot;background-color: transparent; box-sizing: inherit; color: #72534a; overflow-wrap: break-word; text-decoration-line: none; transition: all 0.1s ease-in-out 0s;&quot;&gt;ho recensito qualche tempo fa&lt;/a&gt;. Come ben sapete sono anch’io uno scrittore ed ero perciò estremamente interessato a capire come Jordi si fosse approcciato al problema di rendere “narrativamente interessante” la Storia con la S maiuscola.&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&amp;nbsp;L’intervista è il sunto della chiacchierata.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote style=&quot;background: rgb(250, 250, 250); border: 1px solid rgb(238, 238, 238); box-sizing: inherit; font-size: 0.95em; font-style: italic; line-height: 28.8278px; margin: 0px 1.5em 1.5em; padding: 30px 30px 30px 90px; position: relative; quotes: &amp;quot;&amp;quot; &amp;quot;&amp;quot;;&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 28.8278px;&quot;&gt;
Jordi Díez Rojas è nato in Catalogna, Spagna, nella città di Terrassa. Viaggiatore, fotografo e scrittore: si è a tal punto innamorato dell’America Latina da trasferirsi nella zona caraibica della Repubblica Dominicana, a cui rende omaggio con il suo ultimo romanzo, Anacaona.&amp;nbsp;La sua opera prima,&amp;nbsp;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;La virgen del Sol&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, ha avuto un ottimo successo di critica e pubblico e ha catturato migliaia di lettori in Europa e in America.&amp;nbsp;Il suo secondo romanzo,&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Il Pendolo di Dio&lt;/span&gt;, è stato accolto con entusiasmo dai lettori, che lo hanno consacrato come uno dei romanzi in lingua spagnola più venduti nel mondo, in versione digitale.&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;hr style=&quot;background: rgb(221, 221, 221); border: 0px; box-sizing: content-box; height: 2px; margin: 50px auto; max-width: 60%; width: 128px;&quot; /&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Benvenuto a Narrare di Storia, Jordi! Sono anch’io uno scrittore, uno di quelli che ha cominciato prima di andare a scuola, perciò ti chiedo in modo diretto: perchè scrivi, cosa ti spinge a farlo?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Scrivo perchè leggo. Penso di aver imparato a leggere prima di camminare, e questo ha reso la mia testa piena di storie che alla fine devono essere raccontate.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Passiamo ad Anacaona. Quale è stato lo spunto iniziale che ti ha portato a scrivere questa storia?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Lo spunto iniziale è stato dato dalla lettura del resoconto scritto da uno dei personaggi del romanzo, Ramon Paner, storicamente esistito e la cui vita è accertata almeno nel periodo della seconda spedizione di Colombo. Da lì ho poi riscoperto la storia di Anacaona.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Mi ha incuriosito la scelta stilistica di alternare il punto di vista tra terza persona e prima persona, puoi parlarcene? Ho notato l’assenza di un punto di vista tra gli “antagonisti”, se così possiamo chiamarli, è una scelta voluta?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Per poter raccontare tutta la storia che avevo in mente e su cui mi ero documentato ho avuto la necessità di inserire più punti di vista. Il punto di vista degli “antagonisti”, che preferisco definire semplicemente persone con una mentalità “differente”, è assente perché esso è già molto conosciuto in Spagna, dove sull’epoca della conquista e sui conquistadores si è scritto tantissimo, oltre ad essere ben presente a scuola. Era quindi meno interessante presentare un punto di vista già conosciuto. In altri paesi europei come l’Italia, invece, il punto di vista dei conquistadores è sicuramente meno conosciuto a favore di altri.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Anacaona è senza dubbio un romanzo storico ben documentato. Hai usato fonti primarie come diari, libri e resoconti o libri più recenti? Puoi suggerirci qualche titolo che ti ha aiutato?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Quasi tutto quello che è accaduto prima del 1492 su Hispaniola può essere conosciuto solo con difficoltà perché non è stato registrato né tramandato oralmente. Per il resto mi sono basato sui diari e i resoconti dell’epoca, soprattutto l’opera di Ramon Paner e anche alcune recenti mostre che hanno raccolto i reperti superstiti del popolo Taino. Ecco alcune opere che mi sono state utili.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;Arte taíno&lt;/em&gt;, Editor: Santo Domingo, DO : Banco Central de la República Dominicana, Diciembre 1983&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;Mitología Taína o Eyeri Ramón Paner y la Relación sobre las Antigüedades de los Indios: El primer tratado etnográfico hecho en América.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Editorial Nuevo Mundo.&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;Historia del almirante (Cronicas De America / America Chronicles)&lt;/em&gt;, Hernando Colon&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;LOS COMPAÑEROS DE DON CRISTÓBAL COLÓN EN SU SEGUNDO VIAJE A LAS INDIAS&lt;/em&gt;, M.ª Montserrat León Guerrero, Instituto Interuniversitario de Estudios de Iberoamérica y Portugal (UVa)&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;Estudios sobre América Siglos XVI-XV,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Virginia Martín Jiménez, Universidad Valladolid. AEA 2005&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;Historia de las Indias&lt;/em&gt;, Fray Bartolomé de las Casas, Selección José Miguel Martínez Torrejón&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;Voces de Bohío, Vocabulario de la cultura taína&lt;/em&gt;. Archivo General de la Nación, Colección Cuadernos Populares. Rafael García Bidó&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit;&quot;&gt;La cruz del Santo Cerro y la batalla de la Vega Real&lt;/em&gt;, Rectificaciones Históricas. Dr. Apolinar Tejera.Estudios Colombinos.&lt;br style=&quot;box-sizing: inherit;&quot; /&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;La historia de las Indias: las aportaciones del padre Las Casas sobre los indios Taínos.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Emelina Martín Acosta, Universidad de Burgos.&lt;/div&gt;
&lt;figure aria-describedby=&quot;caption-attachment-1219&quot; class=&quot;wp-caption aligncenter&quot; data-shortcode=&quot;caption&quot; id=&quot;attachment_1219&quot; style=&quot;box-sizing: inherit; clear: both; margin: 0.75em auto 1.5em; max-width: 100%; width: 515px;&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;COVER ANACAONA&quot; class=&quot;  wp-image-1219 aligncenter&quot; data-attachment-id=&quot;1219&quot; data-comments-opened=&quot;1&quot; data-image-description=&quot;&quot; data-image-meta=&quot;{&amp;quot;aperture&amp;quot;:&amp;quot;0&amp;quot;,&amp;quot;credit&amp;quot;:&amp;quot;&amp;quot;,&amp;quot;camera&amp;quot;:&amp;quot;&amp;quot;,&amp;quot;caption&amp;quot;:&amp;quot;&amp;quot;,&amp;quot;created_timestamp&amp;quot;:&amp;quot;0&amp;quot;,&amp;quot;copyright&amp;quot;:&amp;quot;&amp;quot;,&amp;quot;focal_length&amp;quot;:&amp;quot;0&amp;quot;,&amp;quot;iso&amp;quot;:&amp;quot;0&amp;quot;,&amp;quot;shutter_speed&amp;quot;:&amp;quot;0&amp;quot;,&amp;quot;title&amp;quot;:&amp;quot;&amp;quot;,&amp;quot;orientation&amp;quot;:&amp;quot;0&amp;quot;}&quot; data-image-title=&quot;COVER ANACAONA&quot; data-large-file=&quot;https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg?w=640&quot; data-medium-file=&quot;https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg?w=220&quot; data-orig-file=&quot;https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg&quot; data-orig-size=&quot;704,960&quot; data-permalink=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/cover-anacaona/&quot; height=&quot;702&quot; sizes=&quot;(max-width: 515px) 100vw, 515px&quot; src=&quot;https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg?w=515&amp;amp;h=702&quot; srcset=&quot;https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg?w=515&amp;amp;h=702 515w, https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg?w=110&amp;amp;h=150 110w, https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg?w=220&amp;amp;h=300 220w, https://narraredistoria.files.wordpress.com/2019/06/cover-anacaona.jpg 704w&quot; style=&quot;border: 1px solid rgb(221, 221, 221); box-sizing: inherit; clear: both; display: block; height: auto; margin: 0px auto; max-width: 100%; padding: 5px;&quot; width=&quot;515&quot; /&gt;&lt;figcaption class=&quot;wp-caption-text&quot; id=&quot;caption-attachment-1219&quot; style=&quot;box-sizing: inherit; color: #444444; font-size: 0.9rem; line-height: 23.04px; margin: 0.8075em 0px; text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Il romanzo in cui scopriamo che la Storia può superare la fantasia, purtroppo…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; color: var(--color-text); font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Quando gli Indios vedono le armi di metallo degli Europei ne rimangono stupiti e affermano che anche loro, una volta, conoscevano tale segreto. Questo particolare mi ha molto incuriosito, spero tu possa dirci qualcosa di più.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Certo. Da una leggenda del popolo Taino si può intuire che, in un passato più o meno lontano, fossero giunti sull’isola degli indios dalle altre isole o dal continente, dove invece l’ottone e la sua la loro lavorazione erano noti. L’isola di Hispaniola però non possiede tali minerali e la sua tecnica di lavorazione andò perduta e fu sostituito dall’oro, che veniva lavorato in lamine.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Più in generale, come è vista oggi nell’opinione pubblica dei paesi centroamericani la conquista europea del Nuovo Mondo?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Non c’è grande attenzione perché la gente ha altri problemi e altre priorità come la sanità, la criminalità e l’economia. I paesi europei sono più ricchi e possono quindi permettersi di fare “riflessioni filosofiche”.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Passiamo alla domanda più importante, quale messaggio hai voluto trasmettere con la storia e la descrizione della protagonista Anacaona?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Raccontare una storia degli indios Taino e della loro cultura pressoché sconosciuta al grande pubblico, sia qui nella Repubblica Dominicana che in altri paesi.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ul style=&quot;box-sizing: inherit; list-style-image: initial; list-style-position: initial; margin: 0px 0px 1.5em;&quot;&gt;
&lt;li style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Progetti futuri? Cosa stai scrivendo o hai intenzione di scrivere? Ti ringrazio in anticipo per il tempo dedicato e per le risposte!&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;em style=&quot;box-sizing: inherit; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Mi sono dedicato a vari progetti esplorando generi anche diversi da quello storico. In particolare sto scrivendo un noir.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;box-sizing: inherit; line-height: 30.345px; margin-bottom: 1.5em;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;Grazie Jordi per il tempo e la disponibilità, ti auguriamo altri successi per il futuro!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;box-sizing: inherit; font-weight: 700; margin-bottom: 0px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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La storia di Anacaona continua a conquistare il cuore dei lettori italiani. Grazie mille, Vladimiro, per la tua intervista e il tuo supporto.
La historia de Anacaona continúa conquistando los corazones de los lectores italianos. Muchas gracias, Vladimiro, por tu entrevista y tu apoyo.&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https://narraredistoria.wordpress.com/2019/09/25/intervista-jordi-diez-rojas-autore-di-anacaona/?fbclid=IwAR2SlMi-azTlPilNbcc_a9pCqQJPyjV4unH3cnkNGAjCxKA1mBNPOxcJkqc&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;https://narraredistoria.wordpress.com/2019/09/25/intervista-jordi-diez-rojas-autore-di-anacaona/?fbclid=IwAR2SlMi-azTlPilNbcc_a9pCqQJPyjV4unH3cnkNGAjCxKA1mBNPOxcJkqc&lt;/a&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/09/entrevista-en-el-blog-narrare-di-storia.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhB44vHhVUyZsESOScX81VQ9awJHXDx2fdEOflrok8F8pX8sPp7GtorVPPX8sNxOz4tOcQsyRwgXfOcJGLkWSh0IN3I-R89Ncy0V3b-Gc26iJzEQu_m06AlT1Npb5Ln5ZQeOJbg/s72-c/Captura.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-18894665275557553</guid><pubDate>Sat, 17 Aug 2019 01:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-08-17T10:21:27.373-04:00</atom:updated><title>Y si Coelho tuviera razón...</title><description>&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgqMF6ziWSrlGQw9RLYPcYOp2uHOqiqYkr-YYhVuL1WsvzECoeiGAYt3w5WYgzw1LXR-S6Ww-K2spmdsqLqsq-dq0dhiPRRw6tL5_hfB-mT_wRtk3ut6wQ1FGoNXaFWn9po5_ji/s1600/5nochesJ.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;952&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;190&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgqMF6ziWSrlGQw9RLYPcYOp2uHOqiqYkr-YYhVuL1WsvzECoeiGAYt3w5WYgzw1LXR-S6Ww-K2spmdsqLqsq-dq0dhiPRRw6tL5_hfB-mT_wRtk3ut6wQ1FGoNXaFWn9po5_ji/s320/5nochesJ.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Terrassa, 4 de septiembre de 1978&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
La primera vez que vi a Julia, tenía la cara sucia. De las comisuras de sus labios resbalaban dos gotas de helado que intentaba recoger con la ayuda de una servilleta de papel. No pude apartar la vista, absorto en la boca que acariciaba la servilleta mientras una lengua rosada y húmeda lamía los restos de cacao que se resistían al trozo de papel.&amp;nbsp;&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Así, con estas palabras y pendiente de las sucesivas correcciones que vendrán a partir de ahora, comienza la que es ya mi cuarta novela finalizada.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
A diferencia de las anteriores, ésta no ha requerido mayor documentación que mi propia experiencia, mi memoria y mi imaginación. Esta vez no me he adentrado en una cultura extinta, ni en una trama de acción más allá de la que pueda haber en la vida de una persona como cualquier otra, así como intentar responder a cuestiones como qué sería nuestras vidas si hubiéramos tomado tal o cual decisión en aquel momento concreto, cómo se arrastran los errores, las fantasías no cumplidas, la emoción de lo conseguido y la angustia de lo que pudo haber sido...&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pero hoy además da inicio una etapa en mi vida en la que por primera vez desde los dieciséis años no tengo un trabajo estable (de hecho ni estable ni inestable si consideramos trabajo como algo remunerado), lo cual me deja la elección de qué hacer con mi tiempo casi a mi albedrío. Toca corregir esta novela, en la que algunos días tengo muchas esperanzas depositadas y en otros le metería fuego, y después veremos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Como comenté hace unas semanas en un &lt;a href=&quot;http://iamxa.blogspot.com/2019/07/ahora-que-ya-podemos-celebrar-los.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;post&lt;/a&gt;, apenas hace unos meses que cumplí mis primeros cincuenta años y sin ánimo de ser agorero, mal fario, ni nada por el estilo, lo cierto es que cada vez queda menos tiempo para llevar a cabo los sueños, para arrancar nuevos proyectos, para disfrutar la vida desde otra velocidad, o mejor dicho, por carreteras diferentes en nuevos escenarios. No quiero decir con esto que haya una edad máxima para emprender, por supuesto que no, pero es evidente que a más tiempo se ha vivido menos queda por hacerlo y que la llamada del corazón sólo puede resolverse de dos formas, respondiéndola o ahogándola.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Nadie sabe cuál hubiera sido el resultado de las decisiones no tomadas. Nadie sabe qué sería de su vida si en aquel momento preciso hubiéramos dado otra respuesta, ¿cómo saberlo?, pero sí hay algo que la mayoría de adultos experimentamos en uno u otro momento de nuestras vidas y es la rotundidad de las corazonadas, la sapiencia inexplicable de la intuición que nos señala a tomar una u otra decisión sin motivo aparente, ..., impulsos del corazón que muchas veces la razón, la prudencia o el miedo se encargan de aniquilar y que en estos momentos de mi vida quiero tener el valor de seguirlos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Son muchas las ilusiones depositadas en esta nueva etapa, y la novela es una de ellas. Espero estar a la altura.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Gracias por estar ahí.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/08/y-si-coelho-tuviera-razon.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgqMF6ziWSrlGQw9RLYPcYOp2uHOqiqYkr-YYhVuL1WsvzECoeiGAYt3w5WYgzw1LXR-S6Ww-K2spmdsqLqsq-dq0dhiPRRw6tL5_hfB-mT_wRtk3ut6wQ1FGoNXaFWn9po5_ji/s72-c/5nochesJ.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-8221219643349879404</guid><pubDate>Tue, 06 Aug 2019 22:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-08-06T18:54:06.306-04:00</atom:updated><title>Manager HDI</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6xCo5se6WZWtU5pXiIT3ht4wasUbwaj-M4Lg8R3tEyUx9QieY6LARE4jzxUIL0XD_V1TuDEjG2g_JSUSZv6JzsUqKplSTvng1wm3F8sdf0xJsI9zeILuYn7fFzg_t4fEZ2AYT/s1600/hdi.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;218&quot; data-original-width=&quot;1232&quot; height=&quot;35&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6xCo5se6WZWtU5pXiIT3ht4wasUbwaj-M4Lg8R3tEyUx9QieY6LARE4jzxUIL0XD_V1TuDEjG2g_JSUSZv6JzsUqKplSTvng1wm3F8sdf0xJsI9zeILuYn7fFzg_t4fEZ2AYT/s200/hdi.png&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Hoy he tenido una agradable sorpresa, esta mañana, mientras miraba los avisos de la red que Blanca Miosi dice ser la más aburrida de todas, Linkedin, he visto que un señor de claro origen hispano (aunque no acentuara ninguno de sus apellidos acabados en “ez”) había entrado a ver mi perfil. Siempre me causa curiosidad saber a quién se la despierto y la sorpresa ha sido que el señor doble apellido acabado en “ez” sin tildes ostentaba el cargo de “Manager HDI”.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¡Ostia! ¿Eso qué es?, me he preguntado, ¿un manager en HDI, Alta Definición Inteligente, que nos ve a todos con definición perfecta, en 4k con colores vivos y brillantes? No, me he dicho, ¿cómo va a ser eso?.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿Experto en pantallas de Alta Definición?, he pensado después. No, el señor “ez” no puede ostentar el cargo de manager para ir sintonizando pantallas. ¡Para eso no haría falta un manager!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Me tenía jodido el cargo, así que tras varias cavilaciones a cual más disparatada he optado por hacer lo que debería haber realizado en primer lugar, ir a Google y preguntar. Atención porque HDI significa “Human Development Index”, ¡la ostia santísima!, y venía una gráfica para explicarlo qué me ha dejado a cuadros.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¿Pero cómo no se había inventado esto antes?, si es un departamento que todas las empresas del mundo deberían tener. Gente que mide el desarrollo humano, ¿y cómo lo hace, va sumando puntos según las habilidades de cada uno?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;A ver, Rodríguez, ¿sabe cantar?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;Sí señor.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;Bien, dos puntos. ¿Sabe bailar?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;También señor, mire –y el Rodríguez se marca unos pasos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
-&lt;span style=&quot;white-space: pre;&quot;&gt; &lt;/span&gt;Dos puntos más. ¿Cómo anda de conocimientos filosóficos?&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y así debe ir entrevistando a cada miembro de la empresa para tener un índice del desarrollo humano, ojo, no motriz o intelectual, ¡humano! ¡de todo!. Por favor, qué idea tan extraordinaria.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sin embargo, y después de maravillarme por varios minutos de que alguien tuviera una capacidad casi de X-Men, he pensado que esa brillante idea estaba coja y que no entendía por qué se habían ceñido sólo al desarrollo humano, así que para enmendar esta terrible falta he pensado en proponer otros diez índices que creo que toda empresa debería conocer sobre sus trabajadores:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
1 – HFI, Human Fan Index. Encuentro de vital importancia un departamento que controle de qué equipos son sus empleados. No puede ser que la dirección general, el dueño o el comité de dirección no sepan cuántos empleados en nómina son del Madrid, del Barça, de la Real Sociedad, de los Boston Celtics o enfermos de Rafa Nadal. Urge la creación de un departamento capaz de controlar este dato.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
2 – HCI, Human Cretin Index. ¿Quién no querría saber la cantidad de cretinos por cada diez empleados normales? ¿Cómo no hay nadie contándolos uno por uno y haciendo gráficas en Excel, presentaciones en Power Point y conferencias por el mundo explicando cómo medir este índice y cómo aumentarlo o disminuirlo según los intereses de cada empresa? Es más, este índice debería ser público, como las cuentas anuales, y que la gente pudiera ver el índice de gilipollas de Coca-Cola, de Seat, de Amazon o de cualquier otra empresa.&amp;nbsp;&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
3 – HKI, Human Kindliness Index. Fundamental también y que como el anterior debería publicarse a nivel mundial, como el IBEX o el DOWJONES pero con el índice de buenas personas que trabajan en cada empresa. Creo que sería de utilidad en muchos ramos pero sobre todo en el de servicios, por ejemplo, que vas a contratar un servicio de telefonía, pues buscas el HKI de Jazztel, de Orange, de Claro, de Movistar, etc., y por lo menos sabrás que aunque el servicio será una mierda, cuando les llames no te mandarán allí.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
4 – HSI, Human Shoulder Index. Este índice creo que es de los más fáciles de medir, sólo hace falta simular que nos quedamos sin gasolina a pocos metros del trabajo y ver quiénes bajan a echar una mano. Es un índice que seguramente alcanzaría cuotas altísimas en todas las compañías, pues cuando se inicia un proyecto o un trabajo que requiere el apoyo de todos, el entusiasmo y la voluntad de poner el hombro para apoyar son tan impresionantes que podríamos estar hablando de índices al nivel de los de participación en las elecciones de Korea del Norte.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
5 – HPI, Human Pointing Index. Es justamente contrario y complementario del índice anterior. El departamento encargado de medir este índice tendría como tarea principal medir a todos aquellos que después de no haber ayudado en nada para desarrollar un proyecto o llevar un trabajo a cabo sacan su dedito para señalar a los que sí se arriesgaron haciendo algo que no salió bien. Nunca se mojan pero a la hora de señalar y decir aquello de “yo ya lo dije” aparecen como alúas en día de tormenta veraniega.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
6 – HEI, Human Evil Index. De este índice podría encargarse el mismo departamento que del HKI, Human Kindliness Index, y señalar cuantos hijos de la gran puta se encuentran en cada empresa. Cuántos miserables que sólo desean el mal ajeno incluso por encima del bienestar propio (yo puedo apuntar dos como mínimo). Sería un índice que contaría los villanos, confabuladores, mentirosos, trepas, cabrones en general que pasan más tiempo vigilando qué hacen los demás para poder joderlos que haciendo su propio trabajo. Seguramente sería un índice bajísimo que apenas no tendría incidencia en la mayoría de empresas…&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
7 – HTI, Human Tinder Index. No aporta demasiado al negocio, la verdad, pero da vidilla. Sin duda, el departamento encargado de tarificar este índice sería uno de los más divertidos de la empresa y debería cuantificar los rollos entre compañeros. Se podría sacar un índice por departamentos y comprobar si en administración son más promiscuos que en almacén, por ejemplo, o si entre los comerciales hay más movida que entre los repartidores. Sin embargo, y a diferencia de los otros índices, creo que los resultados de éste no deberían hacerse públicos en la memoria anual.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
8 – HII, Human Instagram Index. En estos tiempos en los que casi es más importante lo que se aparenta de lo que se es en realidad, un índice capaz de medir el nivel de postureo de los trabajadores de una empresa es fundamental. Un HII alto es más importante incluso que una buena web o un departamento eficiente de producción. Si una empresa es capaz de posturear, de aparentar todo aquello que no es, y el resto, competencia, clientes, etc., se lo cree, ya tiene la mitad del trabajo hecho. Es muy importante para subir este índice que todo lo que se puede decir en el idioma nativo de la empresa se traduzca al inglés en tiempo verbal de gerundio. Gilipolling, por ejemplo.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
9 – HCHI, Human Coaching Index. Es difícil de calcular este índice porque casi en la misma esencia del realizar los índices se encontraría el hecho de tener coachs por todos los rincones de la empresa, pero al mismo tiempo sería un buen indicador para saber si una compañía está bien coachiaonada en función de cómo lo esté la competencia. Me explico, si Coca-Cola tiene un coach por cada trabajador y medio (creo que este es el índice actual de la mayoría de multinacionales), y Pepsi sólo tiene un coach por cada dos trabajadores, Pepsi corre el riesgo de no ser suficientemente moderna a pesar de que pueda tener un índice de efectividad del doble que su competencia. Por eso, ponga un coach en su vida y suba el HCHI, que van a pensar que usted es un campesino, coño.&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote class=&quot;tr_bq&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
10 – HEI, Human Efficiency Index. El peor índice de todos, aquel que mediría sólo la eficacia de sus trabajadores, la eficiencia en sus quehaceres, en sus funciones laborales. Un valor totalmente a la baja que no importa a nadie. Barato además, porque a diferencia del resto de departamentos encargados de los otros índices, en éste sólo trabajarían una o dos personas, muy eficientes por supuesto, para poder hacer el trabajo que no hacen los cretinos, instagramers, vagos, villanos, señaladores o paseadores de papelitos de un lugar a otro (estos también merecen un índice), pues los registrados en este índice sólo son aquellos que hacen su trabajo lo mejor que pueden y saben. Personas cuya eficacia está por encima de la imaginación, de la cháchara, del entusiasmo fingido, trabajadores que mantienen un nivel de esfuerzo y eficacia durante toda su jornada laboral llevando a las empresas a que puedan cumplir con los objetivos marcados. Un índice que no sé ni para qué lo he nombrado aquí de lo poco que aportaría su conocimiento a cualquier empresa.&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/08/manager-hdi.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6xCo5se6WZWtU5pXiIT3ht4wasUbwaj-M4Lg8R3tEyUx9QieY6LARE4jzxUIL0XD_V1TuDEjG2g_JSUSZv6JzsUqKplSTvng1wm3F8sdf0xJsI9zeILuYn7fFzg_t4fEZ2AYT/s72-c/hdi.png" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-22607899.post-3819032337496168089</guid><pubDate>Sat, 13 Jul 2019 02:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2023-04-22T09:54:09.746-04:00</atom:updated><title>Ahora que ya podemos celebrar los cumpleaños</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbP3wYQmcOyqJFAKbw4Iz1P0EehH7zv_SjfhTfA_b7GsWUzOyhByG6dss-AjAqF1p_s9CBVlau-ZFObuNN_tigy6RUA1-GoiH7s-pKuirbdsHDGbVGpygj0wWJlKZ-l4LYsgRa/s1600/BT4A0178r.jpg&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1067&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;133&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbP3wYQmcOyqJFAKbw4Iz1P0EehH7zv_SjfhTfA_b7GsWUzOyhByG6dss-AjAqF1p_s9CBVlau-ZFObuNN_tigy6RUA1-GoiH7s-pKuirbdsHDGbVGpygj0wWJlKZ-l4LYsgRa/s200/BT4A0178r.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Allá por los finales de los noventa, o quizá en los muy tempranos dos mil, leí un libro que me hizo tomar una serie de decisiones en contra de lo convencional. El libro en cuestión era Las voces del desierto y la historia trataba de una estadounidense que cruzaba el desierto de Australia en compañía de unos tipos muy especiales, la verdad es que no recuerdo si eran una secta, un grupo étnico, seres interdimensionales, gurús, autores de libros de motivación o qué narices eran, pero sí recuerdo que tenían normas poco convencionales como la no celebración de festivos absurdos ni repetitivos por el simple hecho de alcanzarlos en el tiempo. No celebraban aniversarios, ni cumpleaños, ni nada que una piedra o una planta pudieran conseguir exactamente igual que un humano. Ellos celebraban los logros, y cuando alguien de la secta, grupo étnico, seres interdimensionales, o lo que fueran, alcanzaba un objetivo con esfuerzo y dedicación, todo el grupo hacía una gran fiesta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Del libro apenas recuerdo quien me lo regaló (moltes gràcies, mestre) y esa particular norma de celebración que decidí adoptar en mi vida. Desde entonces no son pocas las decepciones de mi familia porque ni celebro mis cumpleaños, ni los de ellos, ni los de los amigos, ni siquiera los de mis hijos y por supuesto ni navidades ni nada que se le parezca, en fin, lo que vendría a ser un gilipollas de toda la vida.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Sin embargo, hace unos meses he vivido una excepción por un brote inesperado de felicidad, reconozco que impropia, inmadura e irracional, por el hecho de cumplir cincuenta años. Es justo reconocer que hasta ahora nunca los había tenido, pero incluso más allá de este logro, el haber cumplido cincuenta años ha significado una profunda necesidad de reinvención, la constatación de que cada vez queda menos tiempo para hacer aquello que me ilusionaba, así como de comprobar si en verdad me ilusiona todavía. En estos primeros cincuenta podríamos decir que no he sido lo que se definiría como un tipo afortunado, sino como un animal extraordinariamente afortunado que durante medio siglo ha incubado un rosal entero en el culo del que ha brotado una felicidad de tal calibre que me ha permitido perseguir la mayoría de mis deseos, que las personas que me han dejado acompañarlas en la vida hayan sido como la selección de candidatos para entrar en los Men in Black de Will Smith, lo mejor de lo mejor de lo mejor, ¡señor!, y que estos años hayan estado tan cuajados de vivencias que no puedo esperar para ver qué me tienen preparado los próximos cincuenta.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Pero no es menos cierto que al pedir un préstamo he tenido que hacerme análisis hasta del aliento, que mi seguro médico cuesta el triple que el de mi esposa, que por cada cana que me veía hace unos años, ahora tengo cincuenta, que veo a todo el mundo mucho más viejo que yo cuando en realidad, vaya donde vaya, la abuela del grupo es servidora, que cuando hago una broma con gente joven no es que no entiendan la broma, es que no saben ni de qué les estoy hablando, que los grupos de música que le gustan a mi hijo no sería capaz de nombrarlos ni repitiendo sus palabras, que cuando veo una máquina de escribir me entran ganas de abrazarla, que veo una cabina de teléfonos y no puedo evitar meter los dedos en la ranura por si hay una moneda, que cuando alguien me llama señor miro hacia atrás para ver dónde está ese señor, que llevo tantos años pegado a un trabajo que hay gente que no sabe que por las noches duermo en mi casa, que adoro la música clásica y la ópera, que ya no aguanto dos acordes seguidos de Black Sabath, aunque sigo respetando a los Deep Purple y me relajo con los Dire Straits como he hecho desde el año 84, que veo las películas del canal clásico y recuerdo que la mayoría las vi de estreno, que aún llamo La guerra de las Galaxias a Star Wars, que he jugado a casi todas las versiones 1.0 de los videojuegos de deportes, que cada vez que me duele algo pienso que tengo un cáncer y que me voy a morir, que cuando veo C:\&amp;gt; me entran unas ganas irresistibles de escribir FORMAT C:, que cuando algo no me gusta canto que del barco de Chanquete no nos moverán, que ya me hacen llorar hasta los comerciales de detergentes, que de golpe todo me da miedo e incluso bañándome en un cubo de agua pienso que puedo ahogarme, que soy indulgente con todo el mundo menos conmigo y con mi hijo, que me encuentro mejor que cuando tenía cuarenta, que no me acuerdo de cómo me sentía cuando tenía cuarenta, que ando por una senda donde los negros y blancos nucleares se han fundido en grises difíciles de identificar y que por más que me esfuerzo en hablar inglés, sigo cantando guachuguá-guachugüei.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Los cincuenta para mí son además una línea trazada en rotulador gordo en la vida, una brecha en el camino de dimensiones goliáticas, una herida supurante de lava, la frontera que supone el haber vivido más tiempo ya sin mi madre que con ella y la constatación de que he llegado a los los años que ella vivió. Un punto de la vida en el que imagino a mi padre quedándose solo y a mi madre perderse todo lo que ha venido en estos últimos veinticinco y me estremezco.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Los cincuenta creo que también son un buen punto para trazar el inicio del camino de los próximos cincuenta, el momento de aprovechar los frutos del rosal escatológico y empezar a dirigir la vida por una senda más propia, menos marcada por las necesidades y los demás, y más acorde a lo que deseaba de niño. Nadie, que yo sepa, nace queriendo trabajar, queriendo tener una hipoteca, o dos o tres, y salvo aquellos que han tenido la fortuna de tener una vocación y dedicarse a ella, el resto hemos hecho lo que hemos podido a base de dar hachazos al árbol del que pendían todas nuestras ilusiones infantiles. Los cincuenta pueden ser un momento ideal para cuidar de ese árbol, por supuesto dejando las cicatrices como están, y dedicándome a honrarlo con otras nuevas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Por eso me he pasado por el forro las ideas de los tipos de la secta, grupo étnico, seres interdimensionales, o lo que fueran, y he decidido celebrar mis cincuenta todos los días del año y de los próximos cincuenta años.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Aunque ahora que lo pienso, creo que se me olvidó hacer una fiesta, o mejor dicho, como llevo tantos años sin celebrar ningún cumpleaños no supe muy bien qué hacer ni qué regalarme, y si bien siendo honestos al principio había pensado en un viaje a Japón o un safari fotográfico, ambas opciones quedaban fuera de mi capacidad y al final me regalé una bicicleta para no autotacharme de tacaño mientras pensaba en cuál podía ser el regalo perfecto, y que creo que ya lo he encontrado.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://iamxa.blogspot.com/2019/07/ahora-que-ya-podemos-celebrar-los.html</link><author>noreply@blogger.com (Jordi Díez)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbP3wYQmcOyqJFAKbw4Iz1P0EehH7zv_SjfhTfA_b7GsWUzOyhByG6dss-AjAqF1p_s9CBVlau-ZFObuNN_tigy6RUA1-GoiH7s-pKuirbdsHDGbVGpygj0wWJlKZ-l4LYsgRa/s72-c/BT4A0178r.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>