<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0"><channel><title>el mal karma</title><description>todos tenemos un tercer ojo; y más de uno debería meterse por él lo que le cupiese</description><managingEditor>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</managingEditor><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 11:09:23 +0200</pubDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">92</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">25</openSearch:itemsPerPage><link>http://elmalkarma.blogspot.com/</link><language>en-us</language><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>todos tenemos un tercer ojo; y más de uno debería meterse por él lo que le cupiese</itunes:subtitle><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><item><title>¿a qué coño huelen las nubes?</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2013/08/a-que-cono-huelen-las-nubes_23.html</link><category>amaia salamanca</category><category>artículo serio</category><category>compresas</category><category>falocracia</category><category>lucía etxebarría</category><category>machismo</category><category>mansplaining</category><category>menstruación</category><category>misoginia</category><category>tampax</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Fri, 23 Aug 2013 11:40:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-7344004603038776845</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhHsijA_0JN2mzAGF6GVdwOW-d5T_X_4H0XoLqbq0klQjj489TC1xX5d3xFczswLunqU5rrzAGJy05-ZR1MasjoHE8zuqdyNrB8iPZhmt4PnqTK-jmC0YBJa2eaGlTTMVd4BPJAOyjC7PU/s1600/publireglaFOTO.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="451" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhHsijA_0JN2mzAGF6GVdwOW-d5T_X_4H0XoLqbq0klQjj489TC1xX5d3xFczswLunqU5rrzAGJy05-ZR1MasjoHE8zuqdyNrB8iPZhmt4PnqTK-jmC0YBJa2eaGlTTMVd4BPJAOyjC7PU/s640/publireglaFOTO.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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Hace unos días, en el muro de Facebook de una buena amiga, se debatía sobre el porqué de los anuncios de compresas y tampones, la finalidad última inherente a ellos de tratar a las mujeres como idiotas y los tabúes sociales y los estigmas que acarrea la menstruación a la mujer de hoy. Como puede imaginar el lector, en principio no es un tema del que el abajo firmante suela hablar pero, válgame el cielo, se me instó a hacerlo. Supongo que fue pensando que me centraría en ridiculizar los mencionados spots o, quizá, por mi conocida tendencia a enrollarme más que las persianas. Y así lo hice. Ambas cosas: opinar y enrollarme de lo lindo. Tanto es así que mi respuesta a aquél estado de Facebook (dividida en seis grandes comentarios) es, con algunos retoques, el artículo que les presento hoy aquí. Artículo que, claro está, como es costumbre, es bastante largo. Así que para aquellos que no quieren pasarse un buen rato leyéndolo pero aún así quieren criticarme (o para aquellos a los que les pirran mis resúmenes irónicos, que de todo hay), que pinchen... &amp;nbsp;&lt;span style="background-color: white; color: #444444; font-size: 13px; line-height: 19.5px; text-align: start;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;input onclick="if(this.parentNode.getElementsByTagName('div')[0].style.display != ''){this.parentNode.getElementsByTagName('div')[0].style.display = '';this.value = 'Ocultar Contenido';}else{this.parentNode.getElementsByTagName('div')[0].style.display = 'none'; this.value = 'Mostrar Contenido';}" type="button" value="aquí" /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="display: none;"&gt;
Resumen: La regla es un coñazo.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
Los que aún seguís aquí, podéis pinchar justo aquí...&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Gracias.&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
Antes de empezar me gustaría aclarar una cosa por el simple y cobarde hecho de cubrirme las espaldas: yo no soy mujer. Lo digo porque voy a tratar un tema y voy a expresar una serie de opiniones con contundencia y vehemencia (como suelo expresar mis opiniones) sobre un tema que no conozco en primera persona. Antes de que me acusen de &lt;a href="http://en.wiktionary.org/wiki/mansplain" target="_blank"&gt;mansplaining&lt;/a&gt;, o de estar hablando de algo de lo que no tengo ni pajolera idea, repetiré algo que acabo de decir: lo que manifiesto a continuación es, exclusivamente, mi opinión. Está sujeta a debate, es discutible y, sobre todo, no pretendo sentar cátedra con ella. Simplemente tengo una opinión sobre este asunto (y sobre casi todos los asuntos) y me ha parecido interesante ponerla por escrito. Ahora sí, entremos en tomate.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Lo primero que habría que decir del tema es que el mundo en que vivimos no está hecho para mujeres. Es un mundo de hombres, como ya decía James Brown. En este mundo, gracias a años de machismo directo, indirecto o, podríamos llamarlo así, machismo por omisión, por costumbre, por rutina... nos hemos hecho a la idea de que existe una dicotomía eterna que abarca todos los campos y terrenos de nuestra vida. Esta dicotomía es bastante sencilla de entender: están por un lado LAS COSAS y por el otro LAS COSAS PARA MUJERES. Lo que quiero decir con esto es que, de una manera solapada, no digo yo que siempre consciente, el machismo, la falocracia o como quieran llamarlo propios y extraños, ha conseguido instalar en nuestro día a día, en nuestro lenguaje, como un virus de fondo que lo contamina todo pero del que apenas somos conscientes, una serie de conceptos duales que no deberían serlo. Pongo ejemplos de esto de COSAS y COSAS PARA MUJERES, para que todos me sigan:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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-Existe el PORNO. Y existe el PORNO PARA MUJERES. Alguien leerá esto y dirá “¿y eso qué tiene de malo? El porno para mujeres está rodado desde el punto de vista de la mujer, al contrario del porno normal que está rodado desde…”. Ey, espere un momento. ¡STOP! ¿Ha dicho porno normal? ¿El porno para mujeres es anormal? ¿Es extraño? ¿Por qué el porno para hombres se llama simplemente PORNO mientras que el que está destinado a mujeres debe ser específico? Muchos opinarán que esto es así porque el porno heterosexual para hombres es el más extendido, que los hombres heterosexuales forman el porcentaje más alto del público objetivo y que, por tanto, el resto de productos específicos llevan una coletilla, como, por ejemplo, el porno gay o el porno con enanos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
-Existe la literatura y la literatura para mujeres, existen los puestos de trabajo y los puestos de trabajo para mujeres.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9XZIiiacF2mZdqICvxpSCI4-YMmb3ZLIHec1b0mZYQj97xSoMkH458yVPWH1pyUImle2Olpqo4mS2-ZhBH2dbIpDlBpLXrPzS9FnduV9y0Y0lnOcTWSsvUJ9YLfWdvk-2EzUqQy-hmec/s1600/PORNOMUJERES.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="328" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9XZIiiacF2mZdqICvxpSCI4-YMmb3ZLIHec1b0mZYQj97xSoMkH458yVPWH1pyUImle2Olpqo4mS2-ZhBH2dbIpDlBpLXrPzS9FnduV9y0Y0lnOcTWSsvUJ9YLfWdvk-2EzUqQy-hmec/s400/PORNOMUJERES.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
Quienes me conocen me dirán que eso solamente es semántica y que es jugar con las palabras, algo que siempre he criticado. Ciertamente odio una parte importante del discurso "feminista" de los gobiernos por su empeño en rizar el rizo en el lenguaje que, a mi humilde entender, tiene como principal objetivo el entendimiento entre hablantes, por lo que lo ideal es no tener que andar pensando en qué palabra es correcta políticamente hablando, sino que habría que partir de la buena voluntad de ambas partes en sobreentender lo que se está diciendo sin dobles intenciones. Pero en este caso no se trata de eso. En este caso no es un asunto de lenguaje, sino una verdadera distinción en todos los niveles.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En estos y en infinidad de ejemplos existe la COSA, normal, la buena, la grande, la que abarca el todo de esa expresión y, luego, en segundo lugar, la COSA PARA MUJERES, como si se tratara de algo más específico, como si en realidad fuesen dos cosas absolutamente distintas. Hay que decir que no todo el machismo tiene falo y que hay muchas mujeres que, de nuevo no necesariamente de modo consciente, perpetúan este universo bipolar y absurdo. Muchas de ellas, convencidas de verdad de que la única manera posible de luchar en igualdad en un mundo de hombres es dedicarse a la parcela tipificada como DE MUJERES, se dedican a, por ejemplo, la LITERATURA PARA MUJERES y, claro, al final sí que la convierten en algo distinto a la LITERATURA A SECAS. Porque se esfuerzan en demostrar que existe una diferencia abismal, se esfuerzan en demostrar en cada página que las diferencias pueden ser tan grandes como las que hay entre una novela escrita en inglés y otra en arameo, o un cuento infantil comparado con, yo que sé, un tratado de veterinaria. &lt;i&gt;Las mujeres escriben así&lt;/i&gt;, dicen, y eso parece ser todo una lección contra el machista falócrata cuando, a decir verdad, representa todo lo contrario.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Siguiendo con este ejemplo tenemos a las lucíasechebarrías de la vida. Mujeres que, de hecho, carecen por completo de calidad literaria y que en un mundo ideal no deberían haber publicado una mierda, porque lo que escriben no vale ni el papel en el que se imprime su obra. PERO… hacen literatura DE MUJERES, son mujeres comprometidas dentro y fuera de sus libros, que exhibirían sus sobacos orgullosas si eso les hiciera vender más libros. Y ahí está la trampa, el truco, lo que las hace deleznables: su "compromiso" solo es tal para vender más libros y porque, de no ser por él, de no ser por convencer a su público de que hace literatura de mujeres para mujeres, no vendería, quizá, ni un solo libro. Contribuyen a una separación inexistente. Contribuyen, de facto, en el machismo imperante en el mundo, que era de lo que estábamos hablando. Y, esto sí que me duele un poco más, dan a entender que la literatura para mujeres es algo distinto a la literatura a secas. Y eso no, no es cierto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Evidentemente sí que existe un tipo de literatura comprometida de verdad, escrita por mujeres (y hombres, a veces) en la que se trata de romper con los cánones machistas. Obras cuyas autoras o autores se esfuerzan en realizar sin menoscabo de género alguno, planteando un modo de expresión no sexista y pintando personajes reales despojados de cualquier atavismo discriminatorio. Así, hay personas que trabajan para que sus obras (no solo literatura, también cine o publicidad) sean dignas de ser consumidas. Obras que no son vendidas como a) de chicasss o b) de mujeres autosuficientes que fuman (con todos mis respetos a las mujeres autosuficientes que fuman, el personaje es un tópico luciaechebarriesco de lo más cutre). Obras que, por ejemplo, pasan el quizá sobrevalorado &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Test_de_Bechdel" target="_blank"&gt;Test de Bechdel.&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAasZpIfWO-xBTnQZaoIKBChlBgp6lmz5xtXt5DnFbsZJRctpkQAXRK6jYAsr1tORSxeCJzOvkzKFZCfhMjH4ZARp8rT8f0pxPy7jcC0ga_iuYcqnggVHOnUiF-ccp96vsSD6Jnirrkbs/s1600/viva_la_menstruacion_by_patheticpat.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="250" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAasZpIfWO-xBTnQZaoIKBChlBgp6lmz5xtXt5DnFbsZJRctpkQAXRK6jYAsr1tORSxeCJzOvkzKFZCfhMjH4ZARp8rT8f0pxPy7jcC0ga_iuYcqnggVHOnUiF-ccp96vsSD6Jnirrkbs/s400/viva_la_menstruacion_by_patheticpat.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Pero yo he venido a hablar de la regla, la menstruación, el tomate, “esa” semana, el estar mala, el estar con mi tío, el periodo, etc… he venido a hablar de un proceso natural e inevitable que provoca molestias y dolor (en mayor o menor medida) y que, gracias a este mundo dividido entre hombres y lo que no son hombres, también es algo que causa vergüenza, miedo, inseguridad y ostracismo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
¿Qué tiene que ver la regla con el machismo? &lt;i&gt;Per se,&lt;/i&gt; nada. Globalmente, la regla es la máxima expresión de la marca a fuego que el hombre falócrata ha dejado en el cuerpo de la mujer por los siglos de los siglos. Es la “”enfermedad”” que viajará contigo por siempre y que yo, en cambio, no tengo. Es un ALGO HABRÁS HECHO o un POR ALGÚN LADO TENÍA QUE SALIR EL VENENO que te han convencido, mujer, de que te mereces.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
El hombre no tiene la regla. El hombre, perdón, El Hombre, no pasa por ese periodo; no tiene el tomate. Y eso te convierte, mujer, en alguien DISTINTO. ¿No es natural que seamos distintos siendo macho y hembra de una especie? ¿No es natural que existan diferencias fisiológicas y psicofísicas? ¡NO! ¡Tú eres distinta porque eres una golfa! Ofreciste la manzana al primer hombre, tienes &lt;a href="http://acapulco70.com/mis-tetas-y-yo/" target="_blank"&gt;tetas que sobresalen&lt;/a&gt; y me obligan a mirar abajo, me tientas y, por eso, sangras cada mes. Como castigo. Como posibilidad de redención. Es un recordatorio mensual de que tu único objetivo en este mundo es darme hijos, mujer, y a ser posible que sean hombres para que dirijan el mundo en mi ausencia. Si nos sale niña tampoco pasa nada. Alguien tendrá que hacer las COSAS DE MUJERES.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
El Hombre no sangra, no tiene el tomate, no pasa por el castigo mensual. Y esto significa que, en este mundo edificado sobre un patriarcado extendido y enraizado, &lt;b&gt;TU JEFE NO TIENE LA REGLA&lt;/b&gt;. O sea, que quien decide si sigues trabajando o no, quien te paga tu nómina… 1) no es capaz de empatizar con tu ciclos menstruales porque no los sufre ni le importan; 2) No entiende que eso pueda reducir, aunque fuera momentáneamente, tus capacidades laborales (si es que eso llega a ocurrir) y 3) tampoco va a intentar ponerse en tu pellejo y comprender lo que ocurre porque ES ASQUEROSO.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7klbDZufgmV7jH9gn8qboT3qePOoNVWQEe1u1-KJ3DUaYjdY6u1Fl0cVQ5uZkIlT_mtzXSdtshEGNAX_pGqY9QFzcPxJ4x5zcmDjRYx00mWzQopvmuAame14yhViCVDv-3AFfjp7mWBg/s1600/vaginas.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="302" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7klbDZufgmV7jH9gn8qboT3qePOoNVWQEe1u1-KJ3DUaYjdY6u1Fl0cVQ5uZkIlT_mtzXSdtshEGNAX_pGqY9QFzcPxJ4x5zcmDjRYx00mWzQopvmuAame14yhViCVDv-3AFfjp7mWBg/s400/vaginas.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
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LA VAGINA PARA UN HOMBRE SOLO TIENE UN USO. Es evidente que todo el mundo sabe que también valen para, entre otras cosas, orinar y parir. Pero lo primero es algo que, salvo fetichismos especiales, se da por sentado que ocurre en privado y que, desde luego, no va a interferir en nuestro día a día. Por supuesto, no vamos a tener delante a una mujer en nuestro puesto de trabajo y vamos a estar pensando, insisto, salvo en fetichismos especiales, en cómo debe orinar, en el color de sus micciones o en cómo o cuanto debe manchar acercase a su lluvia dorada. De lo segundo, del parto, somos conscientes casi del mismo modo. Se sabe que una mujer está embarazada porque se queja más de lo habitual, tiene la barriga más grande y ha reducido considerablemente las posibilidades de tener sexo. SEXO, a eso iba: la única cosa para la que vale una vagina, según un hombre, es el sexo. Meter dentro el pajarito. Pero… imagínate qué asco, pensar que tu compañera de trabajo, propietaria de una de esas tentadoras y pecadoras vaginas, está sangrando durante todo un mes por el sitio donde te apetecería meter el pajarito. ¡Por todos los dioses! ¡Esta golfa me está dando repelús!&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Dicho esto, habiendo basado mi discurso en que esto es un mundo de hombres donde El Hombre permite que se hagan COSAS DE HOMBRES PERO PARA MUJERES, que una mujer tenga la regla no es un incordio: es un tabú, un asco, una molestia y, sobre todo, algo que debería llevar en privado como el resto de cosas que su vagina hace y que no tienen que ver con el ñiqui ñiqui.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Pero bueno… hay algo que falla en toda esta estructura. Resulta que esas mujeres, esas sucias mujeres sangradoras, también son clientes. Porque es un mundo de hombres, sí, pero de hombres de negocios, que nadie lo olvide. Esas sangradoras, sucias, pecadoras mujeres inhabilitadas para la procreación o el sexo por placer, tienen una serie de necesidades que mueven dinero. Y la regla es la más interesante de ellas. Porque, bueno, es obvio que necesitarán algo, no sé, un tapón de corcho, para que aquella cosa asquerosa NO SE VEA. Que ya es suficiente imaginar una vagina sangrante como para, para colmo, tener que ver el producto de su pecado rezumando en su pantalón. Así que necesitan cosas para tapar su vergüenza. Y no solo por el hecho de que pueda llegar a manchar, que es importante. Hay más cosas que se le pueden vender a esta golfa. La regla no solo es manchar. Como hemos dicho, la convierte en una sucia y sediciosa pecadora así que… seguro que se siente mal consigo misma durante esos días del mes. Así que, ya sabemos lo que hay que hacer, atacar su autoestima mermada por el patriarcado machista y falócrata endosándole productos que hagan menos asquerosa su maldita menstruación.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjVLnkp4FqLshOKYPk2RPbxdZQDqf1pit_8ZaVswRw1CdwzcbDMtrIMUnEaVmJMaskxQkb1tpZOJGiziYJSmSprRLSvyiq4JBQzcHH3ZL4qO4cFw38xIeW0VbHGtAR4xF2W8PRPkIfBXRc/s1600/feliztampon.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="283" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjVLnkp4FqLshOKYPk2RPbxdZQDqf1pit_8ZaVswRw1CdwzcbDMtrIMUnEaVmJMaskxQkb1tpZOJGiziYJSmSprRLSvyiq4JBQzcHH3ZL4qO4cFw38xIeW0VbHGtAR4xF2W8PRPkIfBXRc/s400/feliztampon.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div&gt;
Y no solo lo haremos por ellas, claro está. También las ayudaremos, fingiendo ser sus mejores amigas, las que le pintan las nubes de rosa durante su periodo, las que le hablamos como si fuéramos amiguitas de toda la vida, las agatasruícesdelaprada de la venta de compresas y tampones cuando, en realidad, somos nosotros, los asqueados hombres de negocios, los que le estamos vendiendo la moto en forma de plantilla devor olor para vaginas. Las queremos hacer sentir de dos maneras. Primero, queremos que se sigan sintiendo mal, porque es lo que les corresponde, como sucias rameras pecadoras y como potenciales clientas, que consumen más cuanto peor se sientan (todo el mundo sabe que lo único que anima a una mujer deprimida es ir de compras o comer chocolate). Segundo, queremos que se sepan discriminadas, porque está de moda el feminismo, la paridad, la igualdad y la fraternidad entre falos y vaginas. Así que, siempre y cuando no saquen mucho los pies del tiesto, la imagen que queremos dar es la de un grupo de “chicas que se preocupan por chicas, porque estamos todas discriminadas”. ¡Somos revolucionarias y nuestra bandera no lleva estrellas ni calaveras, sino tampones, compresas y moon cups! ¡Somos las cheguevaras de la discriminación menstrual! Y somos guays. Hablamos como si fuéramos tontas o tuviéramos doce años (o ambas cosas juntas). Y ahora hay que explicarles a nuestros queridos compañeros de género, al Hombre, qué es eso de la regla para que no se pase el día tocando con un palo a sus compañeras de trabajo. Queremos que sepan que no hay demasiado riesgo y, oye, incluso podemos darles a entender que pueden seguir cortejando a las mozas, acosándolas sexualmente o, incluso, teniendo relaciones íntimas con ellas sin miedo a acabar como Carrie en el baile del instituto. Ah, y sin malos olores. Que ahora, con los nuevos productos, el chirri les huele a coche nuevo. O eso dicen, eso venden, a pesar de que &lt;u&gt;la menstruación no huele&lt;/u&gt;&amp;nbsp;salvo en los casos normales de falta de higiene.&amp;nbsp;Y, si son muy escrupulosos, sabiendo que no huele ni mancha y que, para colmo, la chica debe sentirse lo suficientemente humillada y triste como para volverse sumisa, ya encontrará otras técnicas que satisfagan al pobre Hombre que, en caso contrario, tendrá su propio dolor de “”ovarios””. Habiendo más agujeros, ¿por qué iba nadie a preocuparse?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Si las amaiasalamancas son capaces de bucear sin que se les ponga un chivato círculo alrededor del cuerpo en la piscina municipal… ¿qué no podrá hacer en la cama? Y, como ya se ha dicho varias veces, para colmo le enseña a ponerse un tampón en una escena que solo pretende mostrar dos cosas:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
1.&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Que ponerse un tampón (al menos haciéndolo en una mano, sin sangre ni fluídos de por medio) es algo muy parecido a la atávica escena de meter el pajarito en la cueva. Teniendo en cuenta que además es Amaia Salamanca quien hace el gesto (y no, yo que sé, María Teresa Campos), la mononeurona falocrática relaciona inmediatamente la escena con: “hasta este pibón, que a juzgar por lo que acaba de hacerme es una golfa de cuidado, es accesible para mi gran falo, incluso con la regla”. Es un “me pongo a tus pies también en estos días, soy usable incluso con el periodo, no te preocupes: se va a acabar eso de tener que irte de putas una semana al mes. Yo misma te complazco". La escena del tampón en la mano es una insinuación en toda regla. Es prácticamente lo mismo que si se hubiera puesto la lengua en un lado de la boca y hubiera hecho el gesto de meterse algo en la boca.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
2.&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Que, como ya hemos dicho varias veces, ni mancha, ni huele, ni deja de ser una mujer objeto. Su regla vuelve a ser algo privado y ajeno al patriarcado. Su regla vuelve a ser lo que es, una maldición bíblica pero, gracias a Dios, alguien ha venido y la ha silenciado de modo que la sufra como tienen que sufrirlo todo las mujeres, en silencio y con sumisión.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://b.vimeocdn.com/ts/437/824/437824080_1280.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="http://b.vimeocdn.com/ts/437/824/437824080_1280.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Todo lo dicho puede resumirse, como los mandamientos de la ley de Dios (ese falócrata misógino), en una idea simple: esa sangre es SU problema y yo, de todos modos, soy un buen tío. Hasta le permito tocar la leche y la comida para que cocine para mí.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Para otro día quizá, tal vez para un segundo artículo sobre este mismo tema, quedan muchas cosas en el tintero. Cosas como la menarquia absolutista o el como la llegada de la menstruación convierte a la mujer en una más de una saga de brujas que se pasa los secretos de generación de mujeres a generación de mujeres. Cosas como regar las macetas con sangre menstrual y algunas otras extrañezas paganas. Cosas que son otra historia y deben ser contadas en otro momento.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
De momento y, a modo de reflexión, lanzo al aire una pregunta que, además de contener el título del post y un doble sentido marca de la casa, da mucho para reflexionar:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
¿a qué coño huelen las nubes?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhHsijA_0JN2mzAGF6GVdwOW-d5T_X_4H0XoLqbq0klQjj489TC1xX5d3xFczswLunqU5rrzAGJy05-ZR1MasjoHE8zuqdyNrB8iPZhmt4PnqTK-jmC0YBJa2eaGlTTMVd4BPJAOyjC7PU/s72-c/publireglaFOTO.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">15</thr:total></item><item><title>difundiendo la palabra #4</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2013/07/difundiendo-la-palabra-4.html</link><category>difundiendo la palabra</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Fri, 26 Jul 2013 19:55:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-3205038805982470044</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEghZgV1l4EjqgwgZdq5fiX9WQC6EJhiT71aei6wlbZJAOLRk1dxvahcfAv3w_4g_kE396lZ177GorU-shzviK-LxW7W_qT3Mby6RQKpxpAl0gQH1CnwRGlkLgEGRbHG61r9-AA0_1iEXjE/s1600/zarza.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="480" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEghZgV1l4EjqgwgZdq5fiX9WQC6EJhiT71aei6wlbZJAOLRk1dxvahcfAv3w_4g_kE396lZ177GorU-shzviK-LxW7W_qT3Mby6RQKpxpAl0gQH1CnwRGlkLgEGRbHG61r9-AA0_1iEXjE/s640/zarza.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
Y Moisés apacentaba entonces el rebaño de un consuegro suyo&lt;br /&gt;
que andaba de baja por un esguince, y camina que te camina,&lt;br /&gt;
con eso de que iba sumido en sus cosas y hablando consigo mismo,&lt;br /&gt;
llegose hasta Horeb, el monte de Dios.&lt;br /&gt;
Sentóse entonces sobre una piedra que por allí había y,&lt;br /&gt;
dejando el cayado a un lado, dipúsose a echar una cabezadita de nada&lt;br /&gt;
cuando vio una zarza que ardía a no mucho de su posición.&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Viendo Moisés que la zarza estaba envuelta en llamas&lt;br /&gt;
pero que aún así no se consumía, díjose:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Hay que ver lo que hay que ver. Tengo yo que acercarme&lt;br /&gt;
a echar un vistazo porque esto es algo portentoso. Igual puedo&lt;br /&gt;
enterarme del truco y así mi Seforita no me quema más las chuletas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y allí que se fue a ver si indagaba cómo, por qué y por dónde,&lt;br /&gt;
cuando apareciose Dios en mitad del fuego y con voz rugiente le dijo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¡Moisés! ¡Moisés!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y Moisés que era de todo menos el más valiente del pueblo&lt;br /&gt;
notó que se le soltaban la vejiga y el esfínter a la vez y que se&lt;br /&gt;
le ponían ya los pies a correr en el aire sin moverse del sitio.&lt;br /&gt;
Mas como le habían enseñado desde zagal que a las voces autoritarias&lt;br /&gt;
había que responderles si uno quería seguir con la costumbre esa de respirar, dijo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¡Heme aquí!- y añadió con menos entusiasmo- Pero no me mate...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y dijo Dios desde las llamas:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¡Descálzate, Moisés, pues hace un rato que he pasado la fregona!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y mientras Moisés se quitaba las sandalias temblando de pies a cabeza Dios continuó:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Moisés, yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el dios de&lt;br /&gt;
Isaac, el Dios de Jacob...&lt;br /&gt;
-¿También el de Matatías el Tuerto?- interrumpió el patriarca.&lt;br /&gt;
-¿Disculpa?&lt;br /&gt;
-Uno de mi pueblo, el hijo de Matab, que le cuenta a todo el mundo que&lt;br /&gt;
su Dios vino hace mucho tiempo en una nave y nos dio la sabiduría, que hace&lt;br /&gt;
milagros a cascoporro, que dice que fue quién se inventó lo de las pirámides...&lt;br /&gt;
Matatías, que vive donde la Sara, la que, ya sabe, que tiene la virtud en venta&lt;br /&gt;
a según qué horas... que la hermana tiene un...&lt;br /&gt;
-No, de ese no. Ese está loco y habla solo- cortó Dios algo confuso y molesto&lt;br /&gt;
por la interrupción-. Yo soy el Dios de tus ancestros, el único y verdadero.&lt;br /&gt;
-Vaya por Dios- exclamó Moisés.&lt;br /&gt;
-Eso mismo.&lt;br /&gt;
-Muy bien, Dios- dijo poniéndose de rodillas Moisés, que entendió que sería lo&lt;br /&gt;
mejor para quedar bien con el tal Dios y, para colmo, poder descansar un poco&lt;br /&gt;
la postura, que de estar de pie tenía ya las hemorroides en guerra abierta-. ¿Y qué&lt;br /&gt;
hacéis ahí metido? Mirad que las quemaduras luego por la noche...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios decidió hacer caso omiso de aquello también y fue al grano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Moisés, en verdad te digo que siento la aflicción de mi pueblo, que está&lt;br /&gt;
en Egipto. Que oigo sus plegarias y sus llantos y...&lt;br /&gt;
-Y que lo diga. Que está la cosa calentita ahora.&lt;br /&gt;
-Y... ¡Joder, no dejas de interrumpirme y me pierdo! ¿Por dónde iba?&lt;br /&gt;
-Disculpad, señor mío Dios, disculpad a este torpe siervo. Decíais lo de Egipto...&lt;br /&gt;
-Ah, eso. Sí. Que sé que la cosa está muy mala y ya me he hartado y, consciente&lt;br /&gt;
de vuestros sufrimientos, he descendido a libraros de mano de los egipcios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Moisés se puso a aplaudir loco de contento. Viendo que Dios se quedaba&lt;br /&gt;
callado mirándolo con gesto homicida fue dejándolo poco a poco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Perdonad, es que me he emocionado. ¡Pues mira qué bien! ¡Va a venir&lt;br /&gt;
Dios a librarnos de los egipcios! ¡Veréis cuando se lo diga a mi Seforita!&lt;br /&gt;
-Para ello...&lt;br /&gt;
-Dejadme adivinar. ¿Lluvia de fuego?&lt;br /&gt;
-¿Perdón?&lt;br /&gt;
-¿Vais a mandar una lluvia de fuego contra esos malnacidos? Una buena&lt;br /&gt;
lluvia de fuego y se les quitan todas las tonterías, hacedme caso.&lt;br /&gt;
-No, no. Había pensado...&lt;br /&gt;
-¡Destruirlos desde dentro!&lt;br /&gt;
-¿Pero qué...? Moisés, hijo, ¿de dónde sacas esas cosas?&lt;br /&gt;
-Me dijo Matatías el Tuerto que su Dios destruía gente desde dentro.&lt;br /&gt;
-Pues qué cosa más rara.&lt;br /&gt;
-No se me ofenda, pero con dioses nunca se sabe. Los hay con cabeza de perro,&lt;br /&gt;
con eso os lo digo todo.&lt;br /&gt;
-Pero yo soy el único y verdadero- dijo Dios algo desafiante.&lt;br /&gt;
-Ya, ya. Y yo lo sé. Pero los otros, por mucho que no sean únicos y verdaderos&lt;br /&gt;
también tienen lo suyo. Bueno, perdonadme que os he vuelto a interrumpir.&lt;br /&gt;
Ibais a decirme cual era vuestro plan para salvarnos de los cabrones egipcios.&lt;br /&gt;
-Ah, sí, eso. Pues mira, Moisés, voy a sacar a mi pueblo de Egipto y os voy a llevar&lt;br /&gt;
a una tierra buena y espaciosa, que mana leche y miel...&lt;br /&gt;
-¿Mana leche y miel de la tierra? ¡Eso es la leche!&lt;br /&gt;
-Sí, hijo, y la miel. La tierra de los cananeos, de los hititas, de los amorreos,&lt;br /&gt;
de los ferezeos, de los heveos, de los jebuseos...&lt;br /&gt;
-¿Y con tanta gente vamos a caber?&lt;br /&gt;
-Que sí, joder, que sí. Y te voy a mandar al Faraón a que le digas de mi parte...&lt;br /&gt;
-A ver, esperad, esperad... ¿que tengo yo que ir al Faraón a decirle que nos vamos?&lt;br /&gt;
-Sí, y le diréis de mi parte que Dios ha dicho...&lt;br /&gt;
-Pero a ver, yo pensaba que ibais a salvarnos vos... Mirad que si voy yo igual me matan un poco.&lt;br /&gt;
-Déjate de tonterías, Moisés o te mato yo mismo.&lt;br /&gt;
-Glups.&lt;br /&gt;
-Pues eso. Vas al Faraón y le dices de mi parte que...&lt;br /&gt;
-Disculpad de nuevo.&lt;br /&gt;
-¡Dime, dime!&lt;br /&gt;
-Que esta gente tiene muchos dioses. Si le digo que vengo de parte de Dios&lt;br /&gt;
me dirán que qué Dios es ese.&lt;br /&gt;
-Pues le dices que el Dios de Abraham, el Dios de...&lt;br /&gt;
-Igual no caen, ¿eh?&lt;br /&gt;
-¡Yo soy el que soy!- gritó Dios enfurecido.&lt;br /&gt;
-Ya, eso está claro. Pero...&lt;br /&gt;
-Mira, Moisés, ¿sabes lo que te digo?&lt;br /&gt;
-Decidme, oh, Dios, único y verdadero.&lt;br /&gt;
-Que te den por culo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEghZgV1l4EjqgwgZdq5fiX9WQC6EJhiT71aei6wlbZJAOLRk1dxvahcfAv3w_4g_kE396lZ177GorU-shzviK-LxW7W_qT3Mby6RQKpxpAl0gQH1CnwRGlkLgEGRbHG61r9-AA0_1iEXjE/s72-c/zarza.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><title>mañana estamos de vuelta</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2013/07/manana-estamos-de-vuelta.html</link><category>publicidad</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Thu, 25 Jul 2013 20:21:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-103357680690172863</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhNDGTcPU1skeJWnqzEMh_MlVFpQaV5jugCC1FnWSP0NHM5wFwuqbod6W96ef2Ed9GhSQyqof6jqVUg1JJqMWY9RCJGianJcZJO-zzAhVFnC8CtEBsVZOu3cyrm1cZ917m47VfHk2zpWuc/s72-c/publimalkarma.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>el espectáculo está a punto de comenzar</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2012/10/0-0-1-765-4211-grabaciones-llorando-35.html</link><category>Antonio Martínez Ares</category><category>Ares</category><category>yo y mis Circus Tancia</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Fri, 26 Oct 2012 20:11:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-7033845449301322237</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
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&lt;!--StartFragment--&gt;

&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Redoble de tambores. El público expectante.
El maestro de ceremonias pide que se levante el telón. El &lt;/span&gt;payaso guasón
embadurna de tarta la cara del payaso triste para romper la tensión. Los focos
dan a luz a una figura sobre la pista. Una señora se desmaya.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;Y todos ellos, el maestro, los payasos, los
trapecistas polacos, el tragador de sables y el lanzador de cuchillos, la mujer
barbuda y toda la maldita orquesta son la misma persona. Sobre las tablas un
hombre, solo con sus CIRCUStancias. El respetable clava sus ojos en él y, tal
que el proverbial abismo de Nietzsche, él les devuelve la mirada. Hace sonar
una cuerda, tan solo un bordón de escalofrío, solo un acorde que explota en sus
manos… y la magia, por un instante, existe. Partícipes mudos del milagro vemos
aparecer ante nuestros ojos toda una serie de imágenes, un tren de&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt; recuerdos
que descarrila ante nosotros. La arena de la playa se desborda sobre el
escenario, cargada de sonidos de viejas canciones, formando islas de otros
versos, de otras voces, de otros sueños.&amp;nbsp;&lt;b&gt;Antonio Martínez Ares&amp;nbsp;&lt;/b&gt;abre
la boca y de su garganta nace un canto sin edad, un canto con patria, con
bandera y con madera de revolución, un, como dijo el poeta, canto de veras. Y
el mundo más allá de estas cuatro pistas se esfuma. Se ruega máximo silencio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;En medio de una exclamación ahogada Antonio
ejecuta los pasos del baile más antiguo de la historia: desde que el hombre es
hombre. Poner voz, ritmo, rima y cuerpo a la Idea, esa Idea que llevó al ser
humano a poner nombre a los animales.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;Pone nombre a nuestros pensamientos, nos vemos reflejados en su espejo de
barraca; nos habla directamente al alma, y eso nos convierte en parte del show.
Su canto es mordaz, su canto es veraz; su canto es&amp;nbsp;&lt;b&gt;voraz&lt;/b&gt;&amp;nbsp;y nos
mantiene en vilo. Pertenece a esa rara variedad de Verdad que sólo algunos sabe
hacer suya y evocar en voz alta sin que se vean las costuras, sin que se vea el
truco. La paloma sale de su sombrero de brujo y todos nos guiñamos los ojos
entre nosotros. La retroalimentación fluye en descargas de nuestras miradas a sus
manos, de su canto a nuestras ansias. Sin que nos demos cuenta siquiera nos
cuenta su historia, que también en parte es la nuestra, nos abre el baúl de su
requiebro íntimo y se desnuda ante nosotros prenda por prenda, verso a verso. Y
allí, expuesto, abierto en canal para nuestras pupilas gustativas, convierte el
auditorio en una fiesta entre amigos, en un abrazo en la orilla del mar, en un
vis a vis con cada uno de nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;Una voz sobre su hombro, una voz cuyo
propietario él no puede ver por el cegador acoso de los focos, trata de guiarlo
al siguiente verso. A veces le hace caso, a veces se lo quita de encima de un
manotazo y tan solo responde al instinto.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;Le habla de la cábala, de la observancia de
la palabra pronunciada, de hipnosis y catarsis… pero a veces también se ceba en
dar lectura a un manifiesto oscuro y con dientes, un engranaje de heridas
abiertas y sal esparcida que hace que tiemblen sus trastes. El público se
sobrecoge. El médico de la sala se adelanta un paso. Pero nuestro héroe se repone.
Hace de tripas corazón. Condena a galeras la bilis de los versos que no
deberían rimar con él. Y envida de nuevo con todas sus entrañas, y revienta
ante nosotros con tanta fuerza que nos quedamos completamente mudos. Porque el
escenario es suyo. Porque se pertenece a sí mismo por más que se deje la piel y
la garganta para con nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;Y el público, ese público que aplaude, ese
público que se come sus palabras con avidez… ese público que lo premia y
castiga según su caprichoso antojo, ese que se cree con derecho a ponerle
cadenas y hacerlo bailar al son que les plazca…&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;&amp;nbsp;ese público no puede evitar sucumbir,
claudicar y romperse en una sagrada ovación. Porque lo que tienen delante, lo
que tenemos delante, amigos, es un alma transparente que toca nuestras fibras
como quien rasguea las seis cuerdas de una afinada guitarra. Es armonía. Es
poesía. Es&amp;nbsp;&lt;b&gt;arte.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;Y el arte, cuando es puro y es sincero,
derrumba cualquier barrera. Desnudo sobre el escenario dispara el último
acorde, certero y directo al centro del corazón, y efectúa una cómica
reverencia, riéndose de sí mismo, siendo otra vez el payaso triste, el payaso
guasón, el maestro de ceremonias… el circo entero ante nuestras perplejas
miradas. Deja la guitarra en su cuna, sonríe al respetable, toma del perchero
un sombrero y una gabardina que no son suyos, sale por la puerta de atrás y se
pierde, anónimo entre nosotros, mezclado entre nuestros pasos, viendo cosas que
los demás no somos capaces de ver, anotando en su cuaderno de viaje (tan viejo
como el tiempo, tan joven como la marea que sube) otras palabras, otros sueños,
otros versos, con los que volver mañana, de nuevo, otra vez, a ponernos el
pulso en vilo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;Señoras y señores, ladys and gentlemen,
niños y niñas… la función que acaban de presenciar volverá pronto a sus
ciudades. Se ruega máximo silencio. Peligra la vida del artista.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none; text-justify: inter-ideograph;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span lang="ES" style="font-family: Calibri; font-size: 11pt;"&gt;Israel Alonso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Calibri; mso-ascii-theme-font: major-latin; mso-hansi-theme-font: major-latin;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj9TCoeo_rbCSIg5a-MqQ5jyAo1hyVlstij7munDJ6_1rHJR3VfmjDXwsfSbQaZOJr3QhTh5vmymbEM9O7bPId6ozkOPKLPTAle5ZzUZ63Q8863h8RLUD3zmTHFEl12NtiqWvG4p3q05Nc/s72-c/espectaculo.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - Temporada 2 - Prólogo</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/08/la-isla-20-temporada-2-prologo.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><category>prólogo</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Thu, 25 Aug 2011 15:14:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-1961993814205967200</guid><description>
	
	
	


&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglnkf4XlCYi1npNPVJpPLLBkw3x47-owBz6B7J8A0Faht57bJblru5NEAnfN864fux387HDAjTbKMoGw_zYMA2_PYE6Cy_AFwSfktXk_ARCohIs3m1cEamo-EEZwjMKkzvGyY7r9yRVXw/s1600/picresized_1314134132_2x01.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="315" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglnkf4XlCYi1npNPVJpPLLBkw3x47-owBz6B7J8A0Faht57bJblru5NEAnfN864fux387HDAjTbKMoGw_zYMA2_PYE6Cy_AFwSfktXk_ARCohIs3m1cEamo-EEZwjMKkzvGyY7r9yRVXw/s400/picresized_1314134132_2x01.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
El hombre se rasca una
pústula con vehemencia mientras observa al grupo caminar
ordenadamente hacia el barco. Sabe que es bueno. Muy bueno. Eso aleja
a este último grupo de “curiosos” de sus tierras. Pero sabe que
hay dos cosas malas en todo esto. Muy malas, según su visión del
mundo. El barco irá, cómo no, a la zona de demonios. Tanto él como
su gente sabe, porque llevan mucho tiempo observando, que cuando los
“curiosos” y los “demonios” comienzan a colaborar, las filas
de estos últimos crecen. Y eso es malo para su gente. Y eso es malo
para La Isla, lo que es aún peor. 
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;

&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
También se da cuenta de
que muchos se han quedado atrás, en la casa de piedra. Incluso los
“niños sabios” se han quedado con ellos. El hombre sabe que eso
también es malo, que los “curiosos” suelen comportarse de manera
peligrosa y prepotente. Que no hay mucha diferencia entre ellos y los
demonios. Al fin y al cabo los dos grupos se creen los dueños de La
Isla. De Su Isla. Al menos los curiosos tardan un poco más en
sentirse legítimos propietarios, pero tarde o temprano lo hacen.
Crean territorios, crean zonas, ponen vallas, delimitan la isla para
sentirse en casa. Pero no es su tierra. No es su casa. Pronto olvidan
que pertenecen a otro lugar. Los otros, los “demonios”, llevan
muchos inviernos sintiéndose los dueños de todo cuanto ven. Y él,
y su gente, los dejan seguir pensándolo, claro. Aún no ha llegado
el momento de sacarlos de su error. Porque andan distraídos con sus
rencillas territoriales y sus absurdos experimentos y, por mucho mal
que puedan hacer a La Isla, a Su Isla, siempre se han mantenido al
margen de lo auténticamente importante. Quizá porque no son capaces
de comprenderlo. Quizá porque no se han dado cuenta aún. Pero él
sabe que es cuestión de tiempo. Sólo cuestión de tiempo. 
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
El hombre ve como los
últimos rezagados suben al barco de los “demonios”, con cierta
reticencia, con cierto temor, pero confiados al fin y al cabo. Ve
como se despiden con la mano, temerosos quizá de no volver a verlos,
de los que se han quedado en tierra. Ve a los niños, a los tullidos,
a los ancianos, a los animales... Y siente que aún no es el momento.
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Con un gesto de la mano
se vuelve hacia la selva vacía. Y decenas de hombres aparecen de
pronto. Hombres, mujeres, niños, la mayor parte de ellos con
similares pústulas y malformaciones a lo largo de toda su piel
visible. Hombres, mujeres y niños fuertemente armados, vestidos con
pieles y harapos. Un espectador casual instruido en la historia,
podría fijarse en ellos y etiquetarlos con la sencilla etiqueta de
“primitivos”. Así de simple es el ser humano. Sus etiquetas
suelen dejar al margen los matices más interesantes de lo que ven. 
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
La decena de hombres, que
aparecen de entre la maleza como si hubieran sido uno con ella hasta
hacía unos segundos (perfectamente camuflados con el entorno), se
convierte pronto en decenas. Y en unos segundos son cientos. Un
auténtico ejército de rostros torcidos y demacrados por tal vez
docenas de enfermedades cutáneas. 
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
El hombre los mira y hace
otro gesto con las manos. Ese espectador casual, hipotético
espectador casual, entendería perfectamente que el gesto significa:
“aún no es el momento, volvemos a casa”. 
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Y el ejército obedece.&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglnkf4XlCYi1npNPVJpPLLBkw3x47-owBz6B7J8A0Faht57bJblru5NEAnfN864fux387HDAjTbKMoGw_zYMA2_PYE6Cy_AFwSfktXk_ARCohIs3m1cEamo-EEZwjMKkzvGyY7r9yRVXw/s72-c/picresized_1314134132_2x01.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1x11 - Respuestas - FIN DE TEMPORADA editado (27/03/11)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/03/la-isla-20-1x11-respuestas-fin-de.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 21 Mar 2011 12:31:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-3040706247310722147</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Esta entrada corresponde a un juego, La Isla 2.0; una especie de simbionte entre aquellos míticos libros de "elige tu propia aventura", un juego de rol y una comunidad interactiva. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas,&lt;/b&gt; por favor, rellena el siguiente &lt;b&gt;formulario&lt;/b&gt;: &lt;button onclick="javascript:window.open('http://www.emailmeform.com/builder/form/G4vNandte7ibb11Cq');" type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt; Y recuerda que la historia está pensada para que alguien nuevo pueda incorporarse a la acción en cualquier momento. Sólo debe indicar qué estaba haciendo su personaje todo este tiempo. &lt;b&gt;Las reglas,&lt;/b&gt; algo importante que debería leerse, &lt;b&gt;&lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;IMPORTANTE:&lt;/b&gt; Todos los misterios planteados en esta experiencia tienen una solución, aunque de tus decisiones como jugador depende enteramente que todo llegue a buen puerto... o todo lo contrario.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhIUf3__OLb7CfPXkhXOXEaaN2Rs8_gOlFfS9wI1a9txUFj4TQDf9j-6H0jc4srko5qs09nti92VckzFugSYhAHnwcjPhUtcIQBVjBYHMdXeoZT1ZRaiBBExky0zUbKxQ5SL1vtx73MCoc/s1600/1x11.jpeg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="299" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhIUf3__OLb7CfPXkhXOXEaaN2Rs8_gOlFfS9wI1a9txUFj4TQDf9j-6H0jc4srko5qs09nti92VckzFugSYhAHnwcjPhUtcIQBVjBYHMdXeoZT1ZRaiBBExky0zUbKxQ5SL1vtx73MCoc/s400/1x11.jpeg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Continúa el interrogatorio dentro de la cámara frigorífica, mientras Alma y Javier investigan las profundidades de La Isla, donde descubren indicios de que alguien les está viendo a trasvés de cámaras. Fernando se va recuperando de sus heridas, ya puede estar el día entero con una tercera parte de la medicación y apenas le duelen algunos de los disparos. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 69&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Del interior de la cámara frigorífica en la que Tamer ha pasado la noche “charlando” con Eliseo, han llegado de cuando en cuando golpes muy fuertes, sonidos que ponen la piel de gallina a Ludio y Virginia, que montan guardia en la puerta. En un momento determinado de la noche deciden entrar a llevar comida a Tamer. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Lo que se encuentran es a un vikingo con los nudillos despellejados, sudando y a un Eliseo tirado en el suelo, aún atado a la silla, con mal aspecto. Un moratón en la mejilla, los ojo hinchados… Parece que se están divirtiendo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Tras preguntar a Tamer si todo va bien este asiente con la cabeza e indica que al amanecer puede que ya esté todo dicho. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Javier y Alma se comunican con los del refugio mediante el walkie. Luego estudian bien la habitación en la que se encuentran. En un pequeño armarito encuentran dos cosas:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Un cuaderno lleno de números escritos a bolígrafo. Parecen horas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Un libro de Esperanto-español. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Una cámara en el techo que les sigue a donde se muevan.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Y amanece. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;A primera hora, Tamer sale de la cámara ante la atenta mirada de todo el mundo, que han madrugado porque quieren saber. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Tamer va a la cocina y vuelve con dos vasos de whisky. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Voy a entrar, solo unos minutos más- dice, y señalando con la cabeza los vasos añade-… técnicas de interrogatorio. No queráis saber para que lo uso. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Y vuelve a entrar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Quince minutos más tarde vuelve a salir. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;El desayuno está servido. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (22/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Eliseo confiesa a Tamer muchas respuestas a algunos de los interrogantes de siempre. A juzgar por su declaración la isla es algo poderoso y hay que protegerla tanto a ella del mundo exterior como viceversa. Sus hombres, los “hombres de negro”, llevan mucho tiempo aquí. Parece ser que nacen en La Isla y están convencidos de estar llevando a cabo una labor importantísima con la salvaguarda del lugar. También se entiende la muerte de Luis, que fue un desafortunado accidente mientras Eliseo estaba infiltrado en el grupo de la playa. En la guerra, Eliseo explica que sus tropas tenían órdenes de no matar a los supervivientes, cosa que explica que, a pesar de la desorganización, de la fallida “pinza” y de todo lo demás, no les fuera tan mal en el combate a los supervivientes. Por otra parte parece que los hombres de negro creen que las “farolas” lanzan una especie de pulso, o señal, que necesita ser liberada cada cierto tiempo para aliviar la presión del sistema y que la isla no explote. Esos pulsos son lo que hace caer los aviones. Mientras, Javier y Alma, en las profundidades de La Isla intentan abrir la segunda puerta de seguridad. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 70&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Javier está a punto de desmontar la caja del cuadro numérico de apertura de seguridad de la otra puerta cuando un pitido a sus espaldas les hace darse la vuelta. Uno de los ordenadores reza el siguiente texto en su pantalla:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;YO NO HARÍA ESO. TE VA A DAR UNA DESCARGA.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;VOLVED ARRIBA. AQUÍ ABAJO ES PELIGROSO.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;UN AMIGO.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Arriba las cosas están algo tensas. Todo el mundo está dando vueltas a la información obtenida de Eliseo. Algunos piensan que de todos modos habría que hacer algo. Unos opinan que sigue siendo culpable, por mucho que haya dado información, que manipuló a todo el mundo por el fanatismo de su grupo de frikis. Otros piensan que debe saber además cómo salir de La Isla, si él no lo sabe, quién entonces, y votan por volverlo a torturar hasta que hable. La cuestión es la siguiente: ¿qué vais a hacer ahora con Eliseo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (23/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Javier y Alma son advertidos del peligro que pueden correr si desmontan el mecanismo de la siguiente puerta a través de un mensaje en el ordenador. Mientras, el resto de supervivientes debate acerca de qué hacer con Eliseo ahora. Resulta que la opción con más partidarios es devolverlo a su “hogar” y tratar de negociar una especie de tratado de convivencia. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 71&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;A la hora del desayuno se le pregunta a Eliseo qué le parece el plan de acordar unos parámetros de convivencia y colaboración. Se muestra muy entusiasmado con la idea y decide hablaros a todos. Lo hace desde el confort de la cámara frigorífica, donde sigue encerrado para que no vea las instalaciones en las que os encontráis. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Me parece una idea genial y me gustaría añadir algo- dice-. Me gustaría que todos vosotros pudierais oírlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Damián, disimuladamente, enciende el walkie para que Alma y Javier oigan lo que Eliseo tiene que decir. Disimuladamente porque no quiere que Eliseo sepa que hay gente explorando. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Bien. Está claro que he tomado muchas decisiones erróneas en mi vida. La mayoría de ellas desde que lidero a mi gente a los que, para que podáis comenzar a ver con otros ojos, vamos a quitarle los apelativos de “hombres de negro”, “ninjas” o “sombras”. Somos Perdurabo, o Grupo Perdurabo, o Hermandad Perdurabo, como prefiráis. Y como ya sabréis, yo soy su líder. O lo era hasta que acabé medio muerto. Ellos no tienen noticias mías desde hace mucho y, según el Protocolo 42 ya deben haber elegido a un sucesor provisional que se encargue de todo. Como decía, he tomado muchas malas decisiones. No voluntariamente, os lo aseguro, más bien han sido “las decisiones de siempre” y han tenido consecuencias que, bueno, seamos sinceros, tenían que suceder algún día. Lo lamento profundamente, no era nuestra intención haceros daño. Lo que sugerís es un nuevo enfoque para nuestra misión. Podríais ayudarnos a atender a los que van llegando nuevos, que espero que no suceda en mucho tiempo y para cuando suceda ya no podáis ayudarnos porque os halláis marchado ya de este lugar. Lo espero de corazón. Pero, llegado el caso, podríamos crear un nuevo protocolo, conjunto. Nada de infiltraciones y miedo. Explicaciones a los recién llegados. No muchas, creedme que no es sensato que la gente que llega aquí sepa toda la verdad, al menos no desde el principio. Hay mucha gente que ansía tomar esta isla y sus métodos, digamos que pueden ser más duros que los nuestros. Pero me parece que sería una evolución para Perdurabo, colaborar por primera vez con nuestros invitados. Por nuestra parte, debo hablarlo con mi gente, pero estoy seguro de que no tendrán pegas, podemos proponer algo a cambio. Nosotros dedicaremos nuestros medios y nuestro esmero en ayudaros a encontrar una salida de la isla. Para los que quieran dejarla. Como ya sabréis, Perdurabo hace una labor aquí. Nosotros no queremos abandonar la isla, nosotros debemos estar en la isla. Por el bien de la humanidad. Quizá alguno de vosotros quiera unirse a nosotros. Quizá a alguno de vosotros no le espere nada realmente importante fuera de aquí. Nosotros os daríamos un objetivo casi divino. Entiendo que, después de todo lo sucedido, tengáis reticencias a confiar tanto en mí como en mi gente. Por eso he tomado una decisión. Estoy dispuesto a dejar que acontezca un suceso histórico. Estoy dispuesto a organizar una jornada de puertas abiertas de Perdurabo, para vosotros. No os engañaré más, habrá cosas que no podréis conocer, porque son verdades un tanto… especiales, sí, eso, especiales, que no deben ser conocidas por todos. Pero prometo que si, después de la visita (de tener lugar), después de que os explique todo cuanto puedo explicaros, estaremos dispuestos a que todo el que quiera haga las pruebas para ser uno de los nuestros. Os doy mi palabra, no se trata de ninguna encerrona. ¿Qué decís?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (24/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Javier recibe una descarga eléctrica cuando intenta forzar la cerradura electrónica de la puerta, desoyendo las advertencias de quien sea que está detrás del ordenador. Mientras, Eliseo ha propuesto unas “jornadas de puertas abiertas” en su campamento para que conozcan a su gente que, al parecer, no se llaman “ninjas” ni “hombres de negro” sino Perdurabo. Recalca que su labor es proteger a la isla y a la humanidad y que puede traer el barco para transportar a todo el mundo, heridos inclusive. Es la tercera vez, por lo menos, que pide un walkie para tranquilizar a su gente al respecto de los cortes de luz. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 72&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Javier está bien. Se despierta algo confuso y dolorido, pero la descarga no ha sido tan grave. Lo suficiente para lanzarlo por los aires varios metros y knoquearlo, pero no tanto como para tener que preocuparse. Cuando se despierta, Alma está atándolo para izarlo. El ordenador emite un pitido. En pantalla:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;LO HABÉIS INTENTADO ¿NO? SI QUERÉIS QUE OS HABRA PUEDO INTENTARLO. ESPERAD. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo coge el walkie que le tiende a los suyos y da un par de órdenes. Al otro lado parece que se sorprenden de oírle. Está hablando en esperanto, pero podéis entender palabras que podrían significar “amigos”, “luz”, “arreglado” y “barco”. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Avisados. Me mandarán el barco en cuanto se lo pida. ¿Necesitáis sillas de ruedas? Estaban un poco nerviosos por mi ausencia, pero está todo en orden de nuevo. ¿Qué hacemos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (25/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Después de que el del ordenador les advirtiera que no siguiesen avanzando (o sería muy peligroso) y debido a que Javier y Alma estaban dispuestos a continuar a pesar de todo, él mismo consigue abrirles la puerta desde donde esté. Lo que encuentran al otro lado es, a todas vistas, el puesto de trabajo/apartamento de alguien que trabaja copiando fechas y horas. Eliseo habla con sus hombres y les dice que los supervivientes no están detrás de los cortes de luz y que va a ir con ellos al campamento, a enseñarles lo que hacen.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 73&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en La Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo os recuerda que cuando queráis solicitará el barco para desplazaros hasta el campamento de Perdurabo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Steve sirve un suculento desayuno alrededor del cual debatís los últimos acontecimientos. Fernando, con ayuda de Ángela, ha conseguido levantarse y caminar hasta la mesa, donde ha desayunado con el resto sin demasiadas complicaciones. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Andrés se acerca a Grojniak y Claude.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Parece que se os resiste eso, ¿eh? ¿Habéis probado a salir y volver a entrar?- luego se pone serio, piensa y añade- Yo no sé nada de ordenadores, pero ¿cabe la posibilidad de que tenga algún cable desconectado? Porque de otra cosa no, pero de cables tampoco entiendo. Lo digo por desmontar la… ¿torre?&amp;nbsp; y ver si hay algo descolocado. Yo por ayudar, vaya. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos Días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (26/03/11) &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Eliseo espera a que os decidáis para pedirle a sus hombres que manden el barco. Javier y Alma investigan la “habitación” que han encontrado. Ludio decide bajar con ellos a ver qué tienen. Mientras, la gente se va apuntando o no al viaje de las jornadas de puertas abiertas de Perdurabo. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 74&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Cuando Ludio llega a donde están Javier y Alma, estos han encontrado, en un viejo mueble un proyector. Hay películas antiguas, muchas, de cine mudo. Y una cinta en la que, junto al logotipo de la cruz y la rosa hay escrito lo siguiente: ESTACIÓN DE VIGILANCIA 19. INSTRUCCIÓN.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;En la pared norte hay una pantalla desplegable para proyecciones. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;El “amigo” del ordenador no ha vuelto a dar señales de vida. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Arriba, en el refugio de Steve, Eliseo vuelve a hablar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Creo que lo mejor sería que mandase pedir el barco hoy mismo. Me muero por enseñaros lo que hacemos en Perdurabo. Si lo pido ahora llegará mañana por la mañana y estaremos allí al anochecer. ¿Qué me decís?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (27/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Ludio,Alma y Javier continuan investigando las profundidades,pero el barco está a punto de llegar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una docena de supervivientes se quedará en tierra, entre ellos el matrimonio británico, Fernando, Monto, Diego...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo  aquel que decida quedarse en el refugio de Steve tiene hoy su ultima  oportunidad para declararlo. Quien no haya indicado lo contrario viajará  al campamento Perdurabo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Buenos días, Isla.&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhIUf3__OLb7CfPXkhXOXEaaN2Rs8_gOlFfS9wI1a9txUFj4TQDf9j-6H0jc4srko5qs09nti92VckzFugSYhAHnwcjPhUtcIQBVjBYHMdXeoZT1ZRaiBBExky0zUbKxQ5SL1vtx73MCoc/s72-c/1x11.jpeg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">86</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1x10 - Despierto (EDITADO 20/03/11)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/03/la-isla-20-1x10-despierto.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 14 Mar 2011 11:39:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-7564478550301479794</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Esta entrada corresponde a un juego, La Isla 2.0; una especie de simbionte entre aquellos míticos libros de "elige tu propia aventura", un juego de rol y una comunidad interactiva. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas,&lt;/b&gt; por favor, rellena el siguiente &lt;b&gt;formulario&lt;/b&gt;: &lt;button onclick="javascript:window.open('http://www.emailmeform.com/builder/form/G4vNandte7ibb11Cq');" type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt; Y recuerda que la historia está pensada para que alguien nuevo pueda incorporarse a la acción en cualquier momento. Sólo debe indicar qué estaba haciendo su personaje todo este tiempo. &lt;b&gt;Las reglas,&lt;/b&gt; algo importante que debería leerse, &lt;b&gt;&lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;IMPORTANTE:&lt;/b&gt; Todos los misterios planteados en esta experiencia tienen una solución, aunque de tus decisiones como jugador depende enteramente que todo llegue a buen puerto... o todo lo contrario.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&amp;nbsp;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgl1wfdwtpW9hVTjQ554f-L4NgP83W3fpLju_jopgosmWTZ4pVt_GBGOeN-pmYQzMEGorL6EVQivuCJIoW40fZ4GSJKWIBO0Z3skx0udYanIbfSZSrWVOx0eKuVZFkcv7ACVt4WQ3u6rTk/s1600/1x10.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="286" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgl1wfdwtpW9hVTjQ554f-L4NgP83W3fpLju_jopgosmWTZ4pVt_GBGOeN-pmYQzMEGorL6EVQivuCJIoW40fZ4GSJKWIBO0Z3skx0udYanIbfSZSrWVOx0eKuVZFkcv7ACVt4WQ3u6rTk/s400/1x10.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tamer, Ludio, Damián y los Niños Perdidos están en una especie de pequeño búnker regentado por dos simpáticos alemanes que responden a los nombres de Ralph y Hans. Parece que debía tratarse de un lugar usado por algún tipo de unidad de mantenimiento (como aquella que apareció para arreglar la farola cuando Javier decidió liarse a pedradas con ella) abandonado ahora. En el refugio de Steve, el resto de supervivientes sigue a oscuras en un apagón que esta vez ya está durando demasiado tiempo. Tienen en su haber la caja negra del avión en que se estrellaron aunque no les vale de mucho ya que necesitarían un instrumental del que carecen para leer sus datos. Eliseo ha despertado y tras un minuto de lucidez (más o menos)&amp;nbsp; ha vuelto a caer dormido. Pero ya no está en coma. Fuera del búnker, con la neurotoxina supuestamente liberada, Swi, Raúl, Diego y Abel, aterrorizados, se preguntan cuánto más durará la protección de sus trajes si la neurotoxina es lo suficiente potente o si los años pasados no han deteriorado el material de los aislantes. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 62&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Estamos viendo un jabalí- dice la voz de Swi al otro lado del walkie, oída por ambos refugios a la vez-. Y parece bastante sano. ¿Es posible que la toxina sólo afecte a los humanos?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo despierta a primera hora de la mañana y ya nadie puede pegar ojo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Me duele horrores la cabeza, maldita sea. ¿Qué manera es esta de tratar a un tullido? ¿Y dónde demonios me habéis metido? Aún seguimos en La Isla, ¿verdad? Supongo que ahora sé de dónde sacasteis las armas. ¿Qué tal está Fernando?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;La luz sigue sin reaparecer y Steve manifiesta sus preocupaciones: &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-No sé si el generador, o lo que sea que nos suministra el aire y la ventilación va a durar eternamente. Ni siquiera estoy seguro de cómo funciona. Como habéis podido comprobar aquí no tenemos ni un triste contador de la luz o un mísero cuadro de plomos- todo esto dicho en un tono de voz inaudible para Eliseo, en un aparte en el salón.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Secretitos en la oreja, cosa de viejas- grita divertido Eliseo-. ¿Tenéis también aspirinas? La convención de Ginebra tendría algo que decir sobre el trato que me estáis dando. Aquí atado a esta vaquilla. No tenéis ni idea de con quién estáis hablando. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Hay mucha gente a la que se le está acabando la paciencia con la molesta cantinela de Eliseo. Alguien le grita que cierre el pico, a lo que él contesta:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-No podéis callarme, sólo yo puedo daros las raquetas que necesitáis. A menos que queráis quedaros para siempre en este antro oscuro y húmero. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-¿Soy yo o el tipo este no está muy en sus cabales?- dice Andrés.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (15/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras Eliseo pide hablar con los hombres de negro para negociar su puesta en libertad, Javier busca la manera de abrir la escotilla que había oculta bajo el suelo del dormitorio de Steve. Tamer adiestra a los alemanes y a los Niños Perdidos en el uso y mantenimiento de armas (con la ayuda de Ludio) y Swi (junto con el resto que se quedó fuera) ven pasar los días, embutidos en trajes de seguridad, sin poder comer, beber, etc…&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 63&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;En el refugio de Steve apenas puede nadie pegar ojo. Eliseo debe haber decidido que de aquí a que lo liberen va a molestar tanto como pueda y aprovecha las noches para gritar y aullar, pedir agua o despertar a todo el mundo pidiendo socorro para finalmente pedir que le rasquen la espalda. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Por la mañana, Miguel se acerca a la puerta del refugio y comienza a estudiarla detenidamente. “Siendo una puerta eléctrica como es, debe tener un motor alimentado con electricidad. Pero también debe tener un modo de apertura manual. Nadie crea un bunker del que sea tan difícil salir como entrar. Supongo que habrá que abrir la caja del interruptor que la abre, seguir los cables, desmontar la parte de la puerta donde va el motor, desactivar el motor para que la puerta no tenga que moverse a través suyo y… creo que moverla entre todos después”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Grojniak y Claude no pueden hacer mucho sin corriente eléctrica. Lo que está claro es que se trata de un ordenador del año de la polka. Un Depp Blue isleño. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno, otra vez como por arte de magia, vuelve la luz en la isla. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (16/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Las cosas siguen en calma. Eliseo dando la brasa, Fernando haciendo tapones de cera (no me pregunten si está usando excreciones de su propio cuerpo, porque no lo sé), Tamer, Ludio y Damián charlando amigablemente con los alemanes y los Niños Perdidos. Javier y Alma tratando de abrir la escotilla...&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 64&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y la escotilla cede. Ya habéis conseguido desmontar una de las bisagras y al descolocarla, la escotilla emite un pequeño bufido. El búnker ya no es estanco.&amp;nbsp;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eliseo consiente en quedarse quieto y calladito y en que le ayuden con su pequeño caso de afasia. Pero insiste en decirle a su segundo de abordo, vía frigorifico, que está bien y que no hagan nada de momento. Dice que es importante. Quiere saber cuánto tiempo lleva dormido, para calcular si sus hombres ya están llevando a cabo el plan de emergencia. Si es así la cosa se va a poner fea para todos, añade, por encima de todo está la seguridad de La Isla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos Días, Isla. &lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (17/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Virginia comienza a intentar ayudar a Eliseo con su problema de afasia. Alma y Javier consiguen abrir la escotilla que había bajo el dormitorio del búnker y, pertrechados con trajes de seguridad, cuerda y linternas, se disponen a bajar al interior de la misma. Tamer, Ludio y Damián creen que no existe ninguna neurotoxina y quieren volver de inmediato al refugio de Steve, con la compañía de los Niños Perdidos si estos acceden. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 65&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en La Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Muy temprano, sin apenas probar su desayuno, como los niños nerviosos antes de una excursión, Alma y Javier se embuten en sus trajes (ellos y todo el que, estando en el refugio, decida acompañarlos), se preparan con una cuerda muy larga para ir dejando atrás un rastro por el que retornar, un pequeño kit médico, linternas y provisiones. Y antes de que a nadie pueda ocurrírsele decirles que es una locura bajar ahí, ambos comienzan a descender por la escalera metálica que hay en la pared, junto a la entrada de la escotilla. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Todo el mundo se ha refugiado en la sala dormitorio, junto con los enfermos y heridos, y han sellado de la manera que han podido, todas las posibles ranuras por las que pudiese entrar la malvada toxina. Eliseo, viendo el espectáculo, no puede menos que sorprenderse:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Me vais a perdonar, pero… ¿se puede saber qué quelonios estáis haciendo? Si peligra mi integridad física más os vale que vayáis decantando. Si me ocurre algo…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Los Niños Perdidos no han oído hablar jamás de la neurotoxinas, pero les parece que la situación es francamente grave si eso, que parece (según las explicaciones de Tamer) un resfriado muy fuerte, muy contagioso, que se cuela por cualquier rendija, transportado por el aire y que hace que se te caiga la piel y los ojos, es capaz de entrar en Nuncajamás. Ralph y Hans deciden declinar la oferta, ellos dicen que estarán bien en su propio búnker. Es más íntimo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Swi, y el desfallecido grupo que quedó en el exterior, llegan después del desayuno al bunker de Steve. Y necesitan comer, beber y dormir. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;El ordenador pita:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;AHORA SÍ QUE LOS HABÉIS CABREADO. HABÉIS JODIDO EL SISTEMA DE EXPULSIÓN DE L NEUROTOXINA. PERO, POR FAVOR, OS LO RECOMIENDO, DEJAD DE JUGAR CON LA LUZ. PUEDE SER PELIGROSO. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Javier y Alma, como en una novela de Julio Verne, se adentran verticalmente hacia lo desconocido y lo primero que observan, atónitos, es que no se ve el suelo en el túnel cilíndrico a través del cual están descendiendo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos Días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (18/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Alma y Javier se han adentrado en las profundidades bajo el refugio de Steve. La escalera por la que están bajando, la que comunica, escotilla mediante, con el refugio, parece no tener fin. Tamer, Ludio y Damián han recogido a Swi y los demás y están de camino al refugio. Eliseo está siendo ayudado con los problemas derivados de su coma.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 66&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Ludio y los demás llegan al refugio de Steve a la hora de desayunar y son informados de todas las novedades. Entre otras cosas, son puestos al día del estado de Eliseo, de la “aventura” de Javier y Alma a las profundidades y de que el “amigo” del ordenador dice que los ninjas creen que son ellos (los supervivientes) los que están haciendo que se vaya la luz; que el último corte de luz, de algún modo, ha arruinado el lanzamiento de la neurotoxina, que nunca llegó a ser expelida. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Cuando Eliseo ve a Tamer se le cambia la cara. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Eh… abrigo, antes de que digas nalgas he de recordarte que fueron los tuyos los que pidieron tu cadáver. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Grojniak y Claude reemprenden la tarea de desentrañar los secretos del ordenador ahora que ha vuelto la luz y Miguel pregunta si sería o no una buena idea poner la puerta del refugio en modo manual para evitar encerronas cada vez que se vaya la corriente.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Increíble- musita Steve-, sesenta años aquí y no ha habido nunca un problema con la luz y llegáis vosotros y hay dos señores apagones en toda la isla. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Javier y Alma llegan al final de la escalera. Han descendido hasta una especie de sala circular, de paredes metálicas, con una puerta blindada con ojo de buey y cerradura de combinación. No parece poder abrirse manualmente. Al menos a simple vista. Al otro lado del ojo de buey tan solo hay oscuridad. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos Días, Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (19/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Alma y Javier se han topado con una puerta con combinación de seguridad en las profundidades. Calculan que han descendido unos cien metros en vertical. Javier decide probar a cortocircuitar el sistema para ver si la puerta se abre. Mientras, en el refugio de Steve, Ludio y Tamer buscan un lugar “íntimo” donde Tamer pueda interrogar a Eliseo. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 67&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Podéis usar la habitación del fondo. Si el par de tortolitos ha terminado de rewolswaguen- dice Eliseo refiriéndose al dormitorio de Steve donde Alma y Javier entraron hace muchas horas y del que aún no han salido-. De todos mocos sé que no harán falta todas esas herramientas. La única duda que me queda es si realmente quieres saber las cosas que vas a preguntar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Ludio venda los ojos a Eliseo y es conducido a la despensa, a una pequeña cámara frigorífica cuya única apertura es desde el exterior. Como medida de seguridad comprueban antes que el sistema tiene una apertura manual, no fuera a ser que hubiese otro apagón y se quedarán los dos a lo Walt Disney. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Tras muchos intentos, Javier, bajo el refugio, consigue abrir el panel de la puerta y cortocircuitar el sistema. Alma y él se quedan rígidos, esperando que ocurra lo inevitable: una alarma de intrusos o un sistema de seguridad activándose. Pero no ocurre nada. Y la puerta se abre, deslizándose hacia un lateral. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Al otro lado de la puerta hay una sala de monitores. Debe haber unos doscientos monitores y cada uno de ellos representa una cámara en La Isla. Incluso tienen acceso a algunas escenas del interior del refugio de Steve, como el dormitorio, la sala principal y la puerta de la cámara frigorífica, y escenas del campamento ninja: literas, salas de entrenamiento, etc…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Al otro extremo de la habitación vuelve a haber una puerta de combinación. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Sobre una de las mesas de trabajo, frente a un monitor que muestra la entrada por la que acaban de pasar, hay una taza de café aún humeante y a medias. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos Días, Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (20/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Tamer se ha encerrado con Eliseo dentro de la cámara frigorífica, con Ludio y Virginia en la puerta pendientes de lo que pueda suceder. Fernando charla amigablemente con los Niños Perdidos mientras, en las profundidades, Javier y Alma han descubierto un cuarto de vigilancia en el que han dejado una taza de café a medio beber y aún humeante.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Día 68&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
La charla de Tamer dentro de la cámara frigorífica se está llevando a cabo en un tono bastante bajo y apenas llegan ruidos del interior. Esperabais gritos de dolor y cosas así, pero parece que la cosa se está llevando con relativa tranquilidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se os pasa fugazmente por la cabeza la insinuación de Eliseo de que al explicarse quizá Tamer se hiciese de los suyos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alma descubre un pequeño frigorífico que había pasado desapercibido en la primera inspección. En él hay cervezas y un sandwich de atún a medio comer, además de varios yogurts sin marca y un bote de ketchup.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No hay rastro de vida en la habitación. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgl1wfdwtpW9hVTjQ554f-L4NgP83W3fpLju_jopgosmWTZ4pVt_GBGOeN-pmYQzMEGorL6EVQivuCJIoW40fZ4GSJKWIBO0Z3skx0udYanIbfSZSrWVOx0eKuVZFkcv7ACVt4WQ3u6rTk/s72-c/1x10.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">67</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1x09 - Amanecer EDITADO (12/03/11)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/03/la-isla-20-1x09-amanecer.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 7 Mar 2011 11:00:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-3541423813763696590</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta entrada corresponde a un juego, La Isla 2.0; una especie de simbionte entre aquellos míticos libros de "elige tu propia aventura", un juego de rol y una comunidad interactiva. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas,&lt;/b&gt; por favor, rellena el siguiente &lt;b&gt;formulario&lt;/b&gt;: &lt;button onclick="javascript:window.open('http://www.emailmeform.com/builder/form/G4vNandte7ibb11Cq');" type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt; Y recuerda que la historia está pensada para que alguien nuevo pueda incorporarse a la acción en cualquier momento. Sólo debe indicar qué estaba haciendo su personaje todo este tiempo. &lt;b&gt;Las reglas,&lt;/b&gt; algo importante que debería leerse, &lt;b&gt;&lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;IMPORTANTE:&lt;/b&gt; Todos los misterios planteados en esta experiencia tienen una solución, aunque de tus decisiones como jugador depende enteramente que todo llegue a buen puerto... o todo lo contrario. &lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizuA0tane56h0Y1iJqQDMl6hoxJypsgOJymaTeNIJfQEVQZvFyCLn6XFue5sUJ4odMZmIIy9Ub6zhFBAadU0LxvHZjZm7Q9LkLQYTZ1JcHSk6SXswEVYnVSx3N9xWgogF9EQKQ1S5jaMU/s1600/1x09.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizuA0tane56h0Y1iJqQDMl6hoxJypsgOJymaTeNIJfQEVQZvFyCLn6XFue5sUJ4odMZmIIy9Ub6zhFBAadU0LxvHZjZm7Q9LkLQYTZ1JcHSk6SXswEVYnVSx3N9xWgogF9EQKQ1S5jaMU/s400/1x09.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Tamer, junto con Virginia, Alma, Claude, Bunbury y Henry (estos dos últimos compañeros caninos) están a punto de llegar al refugio de Steve. La marcha ha sido más lenta de lo normal, muy fatigosa, debido al estado de salud de Tamer. Mientras, en el refugio, Ludio conversa con Steve y aprende las cosas que necesita para tener todo más o menos a punto. Fernando por su parte está evolucionando a pasos agigantados. Cualquiera podría decir que su recuperación es un milagro. Mientras, parece que no acaba de salir de su inconsciencia, al menos no del todo aunque ahora parece poder oír y sentir lo que le rodea. Javier, junto con Bruno y Diego, están poniendo a punto el barco. Tienen la intención de sumergirse en cuanto les sea posible a por algunos de los botes salvavidas para darle mayor flotabilidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Día 55&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Señoras y señores, les rogamos que permanezcan sentados y con el cinturón de seguridad puesto mientras permanezca encendida la señal- dice la azafata, que parece algo nerviosa-. Estamos atravesando unas turbulencias, no hay por qué preocuparse. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero parece que sí que hay por qué. La azafata sufre una fuerte sacudida (una señora turbulencia, si se prefiere) y pierde el equilibrio. Por un instante parece quedar suspendida en el aire, como si la gravedad fuese algo que les sucede a otras personas, paralizada con un ictus de pánico. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras dura el modo pausa de la azafata voladora, alguien tiene tiempo de pensar en que está muy guapa así, volando, liviana y frágil. Ese que lo piensa se llama Héctor, es locutor de radio. Pero no os encariñéis mucho con él porque va a morir en el accidente que está a punto de acontecer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Héctor quería viajar a México. Vacaciones. El portátil se queda en casa. Sol, tequila y hotelazo de lujo. Ese era el plan. Era, de hecho, el plan de la mayor parte del pasaje. Para algunos era el tercer vuelo que tomaban desde que salieran de Málaga el día seis de marzo a las once de la mañana. Málaga a Madrid sin incidentes. Madrid a México DF… bueno, con breves y molestas incidencias. Para empezar, al llegar  al aeropuerto internacional en México, donde se suponía que tomaban el último avión, hubo un problema de última hora con el vuelo. Si hay que hacer caso a los rumores oídos por los pasillos podría tratarse de un aviso de bomba en el aparato justo antes de despegar. No obstante, la aerolínea ha sido comprensiva con Héctor y con las otra 20 personas que volaban en primera clase. Un pequeño avión, un aparato muy pequeño y no tan cómodo como el que tenían reservado, casi una avioneta. Completamente gratuito y no tendrán que perder el tiempo esperando a que les busquen un nuevo vuelo. En resumen: señores de primera clase, les llevamos en autobús hasta la puerta de su hotel (en autobús volador). Es muy seguro, es rápido, podrán aprovechar todos los días que tenían reservados en el hotel. Es una buena idea. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A Héctor le pareció una buena idea. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Descongelemos a Linda, la azafata. Es difícil en un aparato tan pequeño como este del que estamos hablando, partirse la cabeza contra un extintor y no salpicar a nadie. Pero el caso es que Linda se rompe la cabeza como una auténtica profesional, sin salpicar a los clientes. Para cuando llega al suelo, todo en cámara lenta, ya está charlando con San Pedro. Se ha roto el cuello. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las turbulencias son tremendas, el pequeño avión le está haciendo un masaje gratuito (con vibración vertebral incluida) a los 15 pasajeros que finalmente accedieron a eso de llegar a la hora planeada, por mucho que la nave fuese bastante inferior al billete contratado. Quince personas sufriendo fuertes sacudidas. Algunos tratando de contenerse y no gritar, algunos tratando de no vomitar y otros haciendo todo lo anterior (alguno incluso a la vez): De hecho, el sonido que hace el cuello de Linda al romperse (sonido que mágicamente consigue establecerse por encima de toda la orquesta que está provocando la turbulencia) acaba por hacer cundir el pánico. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gritos. No vamos a centrarnos en los gritos. Los lectores ya deberían estar oyéndolos por ellos mismos a estas alturas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y de pronto un zumbido. Un zumbido ensordecedor que parece meterse en los huesos. Un zumbido que, una vez dentro, parece tener la intención de abrirte en dos. Algo que hace sangrar los oídos de Héctor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y un fogonazo de luz blanca que inunda toda la nave como si el destino real del vuelo fuera El Sol Distrito Federal. Son las dos de la madrugada, pero parece que es mediodía en un blanco desierto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y todo el pasaje pierde el sentido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando abren los ojos ya no hay zumbido. Y tampoco está el foco de luz. Al igual que no está Linda (su cadáver). Ni los pilotos, según puede verse a través de la puerta que da a la cabina, que se abre y se cierra, descontrolada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y antes de que nade pueda decir socorro, se oye una fuerte explosión en la cola del aparato. Se produce una nueva sacudida. Esta vez tan fuerte que Héctor piensa que se le van a salir los ojos de sus cuencas y van a caer rodando pasillo abajo. Porque el pasillo está inclinado. Porque el avión está inclinado. ¿El avión está cayendo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y otro ruido. Igual de fuerte o peor que el anterior. Es el ruido que hace la mitad derecha del fuselaje al quebrarse, rajarse y desprenderse en un tiempo récord de cuarenta y dos segundos y veintitrés centésimas. Ahora el avión es un poco más pequeño. Le falta un buen trozo del lateral derecho. Con ese lateral ha salido volando media docena de pasajeros y ha entrado (cielos, pero qué hora era) la luz del sol en el avión. Y viene acompañada de algo que debe tener que ver con la descompresión. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El accidente pasa demasiado rápido como para ser recordado. Quizá dentro de un tiempo, si sobreviven, podrán recrear mentalmente cada pequeño detalle: cómo la dentadura postiza de uno de los pasajeros que salió volando por el boquete en el fuselaje flotaba ingrávida por el pasillo, la mancha creciente de orín en el pantalón de la chica que se había mareado tanto en el despegue, la maleta saltando del portaequipajes y matando a Héctor de un golpe tonto… detalles. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero los pasajeros habían puesto en parte el piloto automático de sus cerebros y no tuvieron tiempo a darse cuenta de lo que veían. Primaba sobrevivir. Y así fue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando se quisieron dar cuenta, ocho de los quince pasajeros estaban en algún lugar del mundo con aspecto de playa (unos sobre la arena, otros tratando de aprender a respirar bajo el agua); un lugar que era conocido por algunos de sus habitantes como La Isla, y si tenía otro nombre al menos ellos lo desconocían. Un lugar donde, otra parte de sus habitantes hablaba una suerte de idioma universal y tenía experiencia militar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y desde aquella isla, muchos pares de ojos se volvieron hacia arriba, con esperanza primero, con horror después. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así fue como, antes que nadie, Javier, que llevaba ya tiempo durmiendo solo en el campamento de la playa, se despertó por un ruido la mar de extraño, profundo, inquietante, que no había oído en cincuenta y cinco días allí. Un ruido como el de la turbina del reactor de un avión, amplificado mil veces, como si saliese del mismísimo suelo de la isla. Luego, mientras abría los ojos, otro sonido, lejano, de lo que parecía ser un avión que se aproximaba. La esperanza relució en sus ojos y fue apagándose poco a poco cuando vio cómo explotaba un motor en el aire y el amasijo de metal iba directo hacia la playa. Suerte que el barco estaba más lejos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y el ruido, que tiene la costumbre de propagarse, también alcanzó a Tamer, Alma, Virginia, Claude y los dos perros. Ambos ruidos, de hecho. El primero, el que parecía salir de la propia isla los hizo agacharse pensando que algo estaba a punto de explotar. Cuando hubo cesado llegó el otro, el del avión,&amp;nbsp; ya que no estaban demasiado lejos de la playa ellos tampoco. Y ellos también sonrieron de oreja a oreja al identificar auditivamente de lo que se trataba. Y ellos también torcieron el gesto al oír la explosión del motor. Y ellos también se horrorizaron al oír el estruendo que cada vez estaba más cerca. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y el sol acababa de salir en el momento exacto en que el avión 704 con destino a México D.F. llegó a tierra. Justo ahora &lt;b&gt;amanece en La Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (O8/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Un avión, bastante más pequeño que el que trajo a los supervivientes a La Isla, se estrella de nuevo en la playa. Con la ayuda de Javier y un tal Damián (que venía en el nuevo avión) consiguen sacar a los que han quedado atrapado en el fuselaje, que se hundía en el mar inexorablemente. Se trata de ocho nuevos supervivientes y sólo uno de ellos ha resultado herido de gravedad con un trozo de metal atravesándole la pierna. Entre ellos hay un niño de ocho años, un surfero al que le falta una pierna (sustituida por una prótesis de titanio), una chica y un tipo raro, que lleva gabardina y sombrero a pesar del calor que hace. En el refugio, Fernando por fin se ha despertado, y lo primero que hace es preguntar por Raúl, el tipo que le disparó. Pero Raúl, junto a Virginia, Ludio, Grojniak y Alma ha ido a la playa a recibir a los nuevos. Malevoski aparece, después de semanas sin saber de él, en mitad de la playa. Y no tiene buen aspecto. Es como si hubiera estado durmiendo encima de una chumbera. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 56&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Entre la adrenalina desbocada del momento y el caos oficial reinante, la noche sorprende a Javier, Ludio, Alma, Grojniak, Virginia, Raúl, Diego y Bruno en la playa, charlando con los nuevos ocho supervivientes. Desean estar seguros de que no cometen errores. Aún tienen la sospecha de que Eliseo no viajaba con ellos mismos en el avión y creen que cabe la posibilidad de que alguno de estos ocho sea otro topo. Javier, en un aparte, les dice a los suyos que él ha llegado al accidente muy rápido y que no ha visto a nadie llegar desde la jungla. Por su parte, los nuevos supervivientes dicen que solo viajaban quince pasajeros y que muchos murieron cuando el avión se quebró en el aire. Que ellos sabrían reconocer a alguien que no volara con ellos, como les ha ocurrido cuando han visto a Javier, pero que qué clase de preocupación es esa, que cuándo va a llegar la policía. Incluso preguntan si han caído en algún tipo de país con guerrilla paramilitar y los estáis secuestrando para pedir rescate (por las armas y lo insólito de la situación). &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Alrededor de una hoguera se presentan todos (y serán ellos quienes se presenten cuando participen, que es a ellos a quienes corresponde eso) y entre todos calibráis la magnitud de la herida de la pierna del otro tipo. Parecía más grave de lo que era en principio. El trozo de metal ha entrado limpio sin tocar hueso ni músculo. Se lo extraéis y gracias al botiquín improvisado hecho por Alma y todas las cosas traídas del botiquín grande del refugio (que está muy bien provisto) estabilizáis, desinfectáis y vendáis la zona. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-¿No habría que darle puntos?- pregunta uno de los nuevos- Digo yo, vamos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Eso lo hará Ángela en cuanto pueda, te aseguro que no es tan grave como parece.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Ok. Pero… ¿vosotros vivís en la jungla?- dice mirando los empastes y métodos rudimentarios creados por Alma. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Por la mañana temprano, en el refugio todos están algo intranquilos. Steve se preocupa por el hecho de que no hayan traído ya a los nuevos supervivientes, estudiando al grupo desde los monitores con aspecto serio. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-No te preocupes, Steve- dice alguien-. Están averiguando si es seguro traerles. En realidad es lo suyo. No queremos más topos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Todo el mundo asiente con franqueza. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Fernando es el centro de miradas. Unos lo hacen con cariño y simpatía, otros fingen cariño y simpatía y duermen con un ojo abierto sabiendo que puede ser el topo. Esta noche, para gloria de los milagros, Andrés también se ha despertado y ha dicho:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Agua.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Una vez le han llevado un vaso de agua y ayudado a beberlo ha añadido:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-¿Cuántas balas tengo que comerme para que me den un bourbon?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (09/03/11)&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tras ayudar a los ocho nuevos supervivientes a entender brevemente la situación en la que se encuentran, los que llevan más tiempo en La Isla los conducen hasta el refugio de Steve, donde los ayudan a instalarse. Cuando pase la noche tratarán de ponerse al día los unos a los otros, contar cada uno su historia para que los nuevos puedan hacerse una idea de lo que ocurre en el lugar a donde han ido a caer. Javier, Bruno y Diego vuelven al cementerio de aviones a proseguir con la construcción del barco. Como ya lo tienen listo, casi, ahora comienzan con un nuevo proyecto: crear un barco más pequeño para salir ellos mismos a explorar. Andrés y Fernando se han despertado. El primero está débil pero puede moverse, puede andar y hacer bromas. El segundo está hecho mixto y aprovecha la recuperación de la capacidad de hablar para decir que Eliseo es el malo, que cree tener pruebas, que habría que buscar, para empezar, la lista de pasajeros. Raúl, después de pedir perdón y explicaciones a Fernando, se decide a ir con Alma, antes de que pase más tiempo, en busca de esa dichosa lista de pasajeros, que debe estar sumergida en algún lugar bajo el mar. Ni siquiera saben dónde deben buscar y Fernando no les ha dado ninguna pista. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 57&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en La Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Y está cayendo la tormenta del siglo. Está lloviendo tanto que, desde el refugio de Steve, que está insonorizado, se oye el fuerte golpeteo del agua afuera y, a través de sus monitores, se pueden ver &amp;nbsp;los copiosos riachuelos que se están formando por toda la selva. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Con el desayuno llega el turno de las historias, porque los ocho nuevos supervivientes quieren saber y vosotros también. Toma la voz cantante el tal Billy Black, el surfero con la prótesis de titanio. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Soy surfero. Lo he sido siempre. Mi pierna se la comió un tiburón blanco. Pero eso no me ha desanimado nunca. Yo sigo intentando cabalgar las olas. Por eso viajaba a México, en busca de una leyenda. Pero esa es otra historia. Viajábamos en un pequeño avión que nos había puesto la aerolínea tras cancelar nuestro “vuelo de verdad” y a eso de las dos de la madrugada hubo una terrible luz blanca que inundó toda la cabina, un fuerte zumbido y el avión se rompió en el aire. No sé si eso ocurrió antes o después de desmayarnos. El caso es que cuando el avión comenzó a caer de pronto era de día. Y no habían pasado ni dos minutos desde nuestro punto de vista. Ah, y ya no estaban ni los pilotos ni la azafata.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Yo soy Abel- dice el tipo que había tenido el trozo de metal ensartado en la pierna-, y soy policía. Iba a México a desestresarme. Me habían dado una baja psicológica en el cuerpo. Me gusta ser sincero y no quiero ocultaros información, sobre todo si voy a tener que pasarme aquí otros 50 días. Maté a un niño en un tiroteo. Esa es mi historia. No lo hice queriendo. Bueno, todo es discutible. Disparé, y para disparar hay que apretar un gatillo. No es tan fácil como pudierais imaginar, requiere apuntar, concentrarse, tirar del cacharro. En fin, que disparé. ¿Habéis visto las pruebas que les ponen a los polis en las pelis? ¿Esas en las que salen cartones con forma de terrorista o de inocente? Pues yo vi al niño, mi cerebro lo identificó como tal, pero mi mano fue más rápida que mi juicio y le volé el bazo. Me fui a México para olvidarme de mí mismo. Llevo veintisiete días y ya no sé cuántas horas sin beber. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Se hace un silencio. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-En el mundo real- rompe el hielo de nuevo Billy Jack-; fuera de La Isla, quiero decir, se habló en las noticias de vuestro accidente. Se decía que el vuelo debía haber atravesado una tormenta cerca de Pascua y que habíais caído al agua. Se os buscó un tiempo. Supongo que os seguirán buscando, pero en las noticias, desde luego, ya no aparecéis. Seguro que fue una putada para el turismo en Pascua- bromea sin un ápice de mala intención-. Nuestro avión partió de Málaga el día seis de marzo de 2011. Supongo que hasta aquí todo normal. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras tanto…&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;En la playa, Alma y Raúl se han pasado la noche sumergiéndose y entrando en el enorme fuselaje del avión que les trajo hasta aquí. Cuando comenzó la lluvia decidieron parar, salir y guarecerse donde las pulgas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Podemos intentarlo un rato más por la mañana- dice Raúl apesadumbrado-, pero esto es como buscar una aguja en un pajar. ¿Has visto eso que se movía ahí abajo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Hay tiburones en esta zona. No muchos, pero hay algunos peligrosos- responde Alma.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Por eso no creo que sea buena idea sumergirse a oscuras y con la superficie descontrolada por la lluvia. Mañana por la mañana. Y creo que de uno en uno, para estar pendiente de los tiburones. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-¿Y qué va a hacer el que esté fuera? ¿Tirarle piedras a la aleta del bicho para que no se coma al otro?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Cuando amanece están todavía mojados y comienzan a buscar de nuevo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (10/03/11) &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Fernando pide a Raúl y Alma que intenten traer la lista de pasajeros del vuelo en que ellos llegaron a la isla, pero en lugar de encontrarla, encuentran la caja negra del avión. Cuando la transportan hasta el refugio de Steve acontece un apagón en el mismo y es imposible abrir la puerta sin electricidad. Mientras plantean medios alternativos de abrir y salir, algunos supervivientes (nuevos y veteranos) cuentan su historia. Los que han quedado fuera, durmiendo al raso, descubren cuando cae la noche algo aún más inquietante. Esa noche la jungla ha estado “callada”. Las luces intermitentes no han aparecido. Parece que se trata de un apagón general. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 58&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en La Isla.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Y sigue lloviendo como si un señor con barba, bigote y un triángulo en la cabeza hubiese decidido acabar con todos los pecados del mundo otra vez. Noé… perdón, quise decir Javier, ayudado hoy por Alma y Raúl además de por Bruno y Diego consigue tapar el enorme barco construido para que el agua no acabe por arruinarlo y lo aseguran para que no se vaya navegando jungla adentro o algo así. Una vez han acabado emprenden el camino hacia el búnker para ver qué demonios ha pasado. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Y justo cuando están en la puerta a punto de usar el walkie para decir que ya han llegado los refuerzos se oye un sonido silbante, creciente, como un chisporroteo que va rebotando por toda La Isla. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Y dentro del refugio, como si el mismo señor de barba, bigote y triángulo se hubiese levantado omnipotente esa mañana, se hace la luz. Todos los sistemas comienzan a activarse, de uno en uno. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Apenas ha habido daños. Un par de monitores ahora muestran nieve en lugar de las imágenes de una de las faldas de las montañas junto a la Zona Ninja y de cerca de la iglesia que encontraron cuando iban a la guerra. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;El ordenador aquél, el que se encendió dos veces se enciende una tercera. El texto:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;¿HABÉIS SIDO VOSOTROS? DEJADLO. ES PELIGROSO. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (11/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;La luz volvió tal y como se fue: de pronto. Hartos de tanto misterio y de tanto estrés, los supervivientes (ahora Todos reunidos) deciden tomarse un día de vacaciones, de no investigar demasiado. Tamer decide tomar posesión de la cocina por un día y dedicar el día entero a preparar un buen almuerzo y una cena pantagruélica. Congregados todos alrededor de la cena, se exponen nuevas teorías sobre La Isla, como la de Javier de que en realidad están encima de un acuartelamiento militar o en un programa de televisión o la de Andrés de que podrían estar siendo victimas de millonarios excéntricos y sin escrúpulos que pagan por verlos sufrir. La fiesta se prolonga hasta altas horas, pero es interrumpida por un nuevo mensaje del ordenador (ordenador que ya les había hablado antes ayudándolos aparentemente). En esta ocasión el mensaje viene firmado por el Nick “Un Amigo” y dice que los ninjas se han enfadado porque creen que han sido nuestros protagonistas quienes han provocado el apagón, probablemente para preparar un nuevo ataque (intuye alguno), y que están preparando algo gordo. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 59&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Ayer Tamer se fue tempranito a dormir. Había bebido demasiado y no quería seguir teniendo la lengua fácil. No fue el único que se acostó temprano, de hecho hubo alguien que ni siquiera repitió plato. Ese fue Abel, el policía con problemas, que no pudo soportar ver el alcohol en la mesa y alegó no encontrarse bien. Por lo demás la fiesta fue a pedir de boca, salvo por la pequeña molestia del mensaje del ordenador que parece haber puesto sobre la mesa otro malentendido que podría provocar más muertes innecesarias. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Javier ha decidido ponerse a buscar segundas entradas y salidas del bunker, alentado por la posibilidad de que el ataque se produzca desde el interior. Pocas horas antes de la salida del sol encuentra una. Bajo un falso suelo en el dormitorio personal de Steve encuentra una escotilla de seguridad que parece llevar siglos cerrada. Es un buen trabajo pues parece que sólo se abre desde el interior. &amp;nbsp;Comunica al resto su hallazgo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Cuando amanece, alrededor del frugal desayuno preparado por Steve (al que cada vez veis peor cara), todo el mundo parece inquieto y asustado. Hablan de organizarse, de estar preparados. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Francamente no creo que puedan hacernos nada. Ni siquiera deben saber dónde estamos. Si lo supieran habrán atacado hace mucho tiempo. Aquí hay armas y tecnología- dice Andrés.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;-Sea como sea el mensaje es explícito, planean algo gordo- dice Diego. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Como si hablar del tema hubiese convocado una respuesta, el ordenador pita:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;ATENCIÓN. SI ESTÁIS EN UN BUNKER O ALGO SIMILAR&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;NO SALGÁIS DE ÉL. BAJO NINGÚN CONCEPTO.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;ASEGURAOS DE QUE ES ESTANCO&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;EN 7 HORAS VAN A SOLTAR UNA NEUROTOXINA &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;BUSCAD UN SITIO SEGURO&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;UN AMIGO.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (12/03/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:OfficeDocumentSettings&gt;   &lt;o:RelyOnVML/&gt;   &lt;o:AllowPNG/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:TrackMoves/&gt;   &lt;w:TrackFormatting/&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:DoNotPromoteQF/&gt;   &lt;w:LidThemeOther&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:LidThemeAsian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:LidThemeComplexScript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;    &lt;w:SplitPgBreakAndParaMark/&gt;    &lt;w:DontVertAlignCellWithSp/&gt;    &lt;w:DontBreakConstrainedForcedTables/&gt;    &lt;w:DontVertAlignInTxbx/&gt;    &lt;w:Word11KerningPairs/&gt;    &lt;w:CachedColBalance/&gt;    &lt;w:UseFELayout/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;m:mathPr&gt;    &lt;m:mathFont m:val="Cambria Math"/&gt;    &lt;m:brkBin m:val="before"/&gt;    &lt;m:brkBinSub m:val="--&gt;    &lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" DefUnhideWhenUsed="true"
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&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tras un aviso en el ordenador del refugio de Steve en el que se alerta a los supervivientes de que los ninjas van a soltar una neurotoxina en siete horas, Tamer, Ludio, Damián, Swi, Raúl, Diego y Abel emprenden una carrera desesperada jungla adentro para poner a salvo a los Niños Perdidos. Solo Tamer, Ludio y Damián aguantan hasta casi el final. Cuando parece imposible llegar a tiempo se los encuentran de frente, cargando con el cuerpo de M.J. que parece milagrosamente vivo. Con los trajes puestos, Wendy les guía hasta un pequeño bunker secreto donde viven dos alemanes, Ralph y Hans, sobrevivientes de otro accidente de avión. Los otros miembros de la carrera han quedado fuera, en la jungla, ya que la luz ha vuelto a irse y las puertas del refugio de Steve permanecen cerradas. Pasado el plazo de siete horas, una serie de aspersores dispuestos por toda la isla se activan.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 60&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Habiendo dormido en el refugio de Hans y Ralph, Tamer, Ludio, Damián y los Niños Perdidos disfrutan ahora de un escaso desayuno, alumbrados por candiles, &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;mientras se plantean cómo saber cuándo será seguro salir. La situación es muy similar en el refugio de Steve donde, para colmo están encerrados y a oscuras. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;El sentimiento de desazón por los que se han quedado fuera crece por momentos. ¿Aguantarán esos trajes la neurotoxina? Si es así… ¿por cuánto tiempo lo harán?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="text-align: justify;"&gt;Buenos&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Días, Isla. &lt;/div&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizuA0tane56h0Y1iJqQDMl6hoxJypsgOJymaTeNIJfQEVQZvFyCLn6XFue5sUJ4odMZmIIy9Ub6zhFBAadU0LxvHZjZm7Q9LkLQYTZ1JcHSk6SXswEVYnVSx3N9xWgogF9EQKQ1S5jaMU/s72-c/1x09.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">286</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - INTERLUDIO - (Teorías!!)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/03/la-isla-20-interludio-teorias.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Tue, 1 Mar 2011 12:02:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-655779370712129496</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYauesOPGyLYLBGRTpolJFGeZHHMPebXLqUx-A2V_c3MwZQA8hjTvbpsb_B0U4DkifNO0HzZyUtrbefpkK7k8_P6Ft1VsrYvRy_jwTfPW1tmS3WAGHOVckXT48evSp3BLLtchCxi0F1ZA/s1600/interludio.jpg" imageanchor="1" style="margin-left:1em; margin-right:1em"&gt;&lt;img border="0" height="211" width="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYauesOPGyLYLBGRTpolJFGeZHHMPebXLqUx-A2V_c3MwZQA8hjTvbpsb_B0U4DkifNO0HzZyUtrbefpkK7k8_P6Ft1VsrYvRy_jwTfPW1tmS3WAGHOVckXT48evSp3BLLtchCxi0F1ZA/s320/interludio.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Estimados Lectores Jugadores… La Isla se toma un breve descanso. Muy breve, pues tan sólo serán unos días. Volveremos el lunes que viene (lunes 07 de marzo). No se preocupen, no hay huelga de guionistas, no se trata de un problema de cancelación ni nada parecido. Lo que sucede es que La Organización necesita con urgencia estos pocos días para dar forma a lo que acontecerá a partir del lunes que viene. Además tenía que limar un par de asperezas en el sistema de juego y atar un par de cabos para mejorar la experiencia La Isla 2.0. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo pronto, y para que no se os anquilosen las habilidades de superviviente, sirva este post para que deis vuestras opiniones sobre lo que llevamos de experiencia (lo que más os ha gustado, lo que menos, lo que os ha impresionado), tanto de la historia como del juego en sí. Además, es un buen momento para aportar TEORÍAS sobre lo que ocurre en La Isla, sobre sus personajes, sobre su localización, sobre cómo salir de ella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Adelante, La Isla quiere oíros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
P.S.: La acción queda congelada donde se quedó hasta el lunes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYauesOPGyLYLBGRTpolJFGeZHHMPebXLqUx-A2V_c3MwZQA8hjTvbpsb_B0U4DkifNO0HzZyUtrbefpkK7k8_P6Ft1VsrYvRy_jwTfPW1tmS3WAGHOVckXT48evSp3BLLtchCxi0F1ZA/s72-c/interludio.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1X08 - Nuncajamás (EDITADO 26/02/11)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/02/la-isla-20-1x08-nuncajamas.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 21 Feb 2011 15:10:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-2924753720157793322</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una   especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia   aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente   interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus   decisiones dependerá el curso de la historia. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas&lt;/b&gt;,  por favor, pulsa el botón "Fill Out My Form" para rellenar este  cuestionario, (te tomará unos minutos): &lt;button type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt;. &lt;b&gt;Se recomienda  encarecidamente&lt;/b&gt; echarle un vistazo a las&lt;b&gt; reglas &lt;/b&gt;del juego en este &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-indice-de-capitulos.html"&gt;este enlace&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución.&lt;/b&gt; No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivp4M6NOZYz340tocrhs3WxJ6ssUejJ9vt50pF7tjpUf4rYh1j1fCSFXIMQ3Estl_Ftubb2PBElFZD83RZAjD7OJHR8hRGhQXwsUtPsmYhWQDjQBV16nP9VioO62gn1BNEkS8wbpo_jgc/s1600/1x08.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="282" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivp4M6NOZYz340tocrhs3WxJ6ssUejJ9vt50pF7tjpUf4rYh1j1fCSFXIMQ3Estl_Ftubb2PBElFZD83RZAjD7OJHR8hRGhQXwsUtPsmYhWQDjQBV16nP9VioO62gn1BNEkS8wbpo_jgc/s400/1x08.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;En el refugio de Steve, Ludio y Virginia revisan las grabaciones de las cámaras de seguridad para ver si encuentran alguna pista sobre Tamer, vivo o muerto. Teniendo en cuenta que se solicitó su cadáver para llevar a cabo el trato, es posible que los hombres de negro llevasen el cadáver hasta el lugar donde los supervivientes cogieron el barco, por lo que cabe la posibilidad de salir ya de dudas acerca de este asunto. Mientras, Tamer es atendido por dos extrañas niñas, armadas y con pinta de estar preparadas para todo. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 49&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio de Steve. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ludio, Virginia, habéis pasado la noche en vela revisando las grabaciones y habéis descubierto algo inquietante. Horas después de que el barco partiese para traeros a casa aparece, a lo lejos, en un punto cercano a la farola del noreste un hombre de negro corriendo. Apenas se distinguen sus facciones pero la altura y anchura del sujeto corresponden con las de Tamer. Decir que va corriendo es una manera de hablar pues, en realidad, va dando tumbos. Tropieza y se cae y asistís atónitos a cómo comienza a trastabillar, a inclinarse el cuerpo hacia adelante (como en esas películas de Buster Keaton, un movimiento muy cómico) como si quisiera subir una empinada y resbaladiza cuesta y cómo, sin variar un ápice su rumbo, se estrella de cabeza contra un árbol y cae quedando fuera del alcance de la cámara. El golpe os duele incluso a vosotros y pensáis “ese tipo se ha roto el cuello, espero que no sea Tamer”. Una hora después, aproximadamente, algo ocurre en el lugar donde el sujeto ha caído. Lo primero que veis, en primer plano, es un fusil. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Mierda, lo han pillado- dice Ludio-, ahora sí que espero que no sea Tamer. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Luego aparece en pantalla lo que parece ser un hombre de negro muy delgado y alto (una chica a juzgar por sus formas), que sostiene el rifle apuntando al suelo (al ángulo donde había caído el supuesto Tamer). Acto seguido aparecen… ¿os engañan los ojos? No. Aparecen dos niñas pequeñas y un niño y se agachan para agarrar un bulto que hay en el suelo. Tal y como se colocan diríais que están agarrando el cuerpo, dos por los hombros y uno por los pies. Los niños van vestidos con ropa de niños, ajada, sucia y rota y llevan la cara pintada de negro. El hecho de que casi sea de noche os impide ver mucho más, pero distinguís a contra luz cómo levantan el cuerpo y se lo llevan fuera de la visión de la cámara, con bastante esfuerzo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Esto no puede ser- dice Steve, que se ha levantado temprano-. Mirad, esta otra cámara está muy cerca de la que habéis visto. Si han tomado la dirección que han tomado deberían haber aparecido en esta otra cámara. Es como si se los hubiera tragado la tierra. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante la noche ha habido más novedades. Eliseo ha despertado el tiempo justo para gritar: &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No, ¡Fernando!- y ha vuelto a caer inconsciente. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Son buenas (o no) noticias, pues parece que se recupera mejor de lo esperado. También Fernando ha salido del estado crítico, aunque Ángela pide que nadie se haga ilusiones. Ha tenido que operarle, pues había daños en órganos internos y es la primera vez en su vida que hace algo así. Cree que necesitarían un hospital de verdad si quieren que Fernando se recupere. Y aún recuperándose hay altas posibilidades de que quede vegetal o tetraplégico. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la “celda” de Tamer. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tamer, las aspirinas que te suministraron ayer han contenido un poco el dolor, permitiéndote dormir y soñar con Malevoskis volantes identificados. Pero horas antes del amanecer el dolor ha vuelto, en forma de piedras candentes bajo la piel, y no has pegado ojo. Tampoco has querido molestar a nadie pensando que no hay que tentar a la suerte, que las niñas locas estas puede que sean unas psicópatas y no quieres acabar viendo como te rompen los pies con un martillo (soy tu fan número uno). &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero ahora estás rabiando de dolor y la vejiga te va a explotar. Recuerdas vagamente haber orinado en algún momento entre la batalla de los ninjas y ahora (de hecho recuerdas haberte orinado en las heridas, pero debe ser una alucinación) pero ahora estás a un suspiro de hacértelo encima. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por eso suspiras aliviado cuando ves entrar a Niña Número 1 con algo que parece una cuña de hospital, un bote de aspirinas y un vaso de agua. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Wendy me ha dicho que tienes que hacer pipí, que no quiere que todo huela a- hace un mohín tratando de recordar las palabras exactas- a meado de vikingo. Buenos días, esquiva-balas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La niña se pone a tu lado y te destapa de cintura para abajo. Luego se dispone a bajarte los pantalones. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Este… puedo yo solo, pequeña- dices haciendo un poco de esfuerzo para encorvarte (dolor, dolor, dolor)-. No voy a escaparme…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Wendy me ha dicho que no se me ocurra desatarte. Y me ha dicho lo que tengo que hacer- pone una mueca de asco que parece bastante sincera.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Niña Número 1, con evidentes náuseas, te ayuda a orinar. Luego te tapa, como el que tapa un muerto que ya empieza a oler fatal y deja la cuña con delicadeza y más toneladas de asco en el suelo junto a la puerta. Luego abre el bote de aspirinas y saca tres, exactamente tres y te las pone en la boca. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Esta por mamá- dice, y se le escapa una risotada. Sigue siendo una niña pequeña. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Te ayuda a bajarlas con el agua y añade:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Y aprovéchalas que Wendy dice que no habrá más algésicos hasta la noche. Que hay que ahorrar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Luego de eso te dice que más tarde te darán algo de comer. Y tus tripas rugen de acuerdo. Y se marcha dejándote otra vez sólo, dolorido y un tanto humillado. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en Basora.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La partida de cartas la ganó Fernando, que tenía un full house de Locos. El premio fueron treinta y ocho placas de identificación. Ahora, por eso de que en los sueños nadie se preocupa por la continuidad, M.J. y Fernando están arrodillados en mitad de un campo desactivando minas mientras de fondo, Malevoski corretea por el mismo campo cantando la banda sonora original de “Aladdín”. M.J. te dice:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Te adelantaste un poco, Fernando, disparando a Eliseo. Es el malo, eso está claro, pero también es más listo que un zorro. Creo que deberías replantearte la situación, ahora que tienes tiempo y averiguar cómo desenmascararlo cuando te despiertes. Porque te vas a despertar. Puede que yo también lo haga. Y pienso comerme un buen plato de albóndigas de lata de las que tiene el viejo Steve en la despensa. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Solo unas migaaaaajas. ¡Te la cargas si no bajas!- canturrea alegremente Malevoski saltando sobre una mina que no explota. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tienes que pensar, Fernando- aconseja M.J.-m seguro que tienes todos los detalles, todas las pistas para desenmascararlo. Pero normalmente no vemos el bosque por culpa de los árboles. Piensa, tío, piensa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (22/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Según las filmaciones de las cámaras de Steve, alguien que podría ser Tamer ha sido “capturado” por un grupo de niños en un punto inconcreto entre la “farola” del este y la cabaña donde una vez vivió la familia de Monto. Virginia, Raúl, Alma y Claude están planeando salir en su busca. Ludio opina que habría que volver a guardar las armas en un sitio seguro para evitar que a nadie más se le vaya la mano en un arrebato. También sugiere preparar una especie de juicio para cuando Eliseo y Fernando se levanten, para evitar linchamientos antes de tener claro quién es el topo si es que es alguno de los dos. Si es que llegan a despertarse. Mientras tanto, Tamer sigue atado a una camilla en algún lugar de La Isla, cuidado por unas extrañas niñas que dicen ser parte de “Los Niños Perdidos” del cuento de Peter Pan y Wendy. De hecho, la cabecilla del grupo parece llamarse así; Wendy. Javier, por su parte, no está durmiendo en el refugio con los demás, sino que está viviendo en la jungla, terminando de preparar el barco para tratar de salir de La Isla y explorando en busca de materiales. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 50&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche ha sido tranquila. Muy tranquila. Desde que los “hombres de negro” concedieron la tregua las cosas pasan con relativa calma. Muchos supervivientes piensan que ya no hay nada de qué preocuparse, que si los “ninjas” cumplen con su palabra ellos no tendrán que preocuparse de casi nada siempre que no molesten más allá de las montañas. Otros, los más, siguen opinando que el precio que han tenido que pagar por esa “paz” ha sido demasiado alto y rumian para sus adentros un plan de venganza; o al menos sueñan con ella en las cálidas y húmedas noches. Durante el desayuno se aclaran ciertos temas que estaban en el aire. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Yo pienso ir a echar una mano en el rescate de Tamer- dice Claude-. No me voy a quedar de brazos cruzados y dejar que vayan solas Alma y Virginia. Que no digo que Raúl no sea compañía, pero teniendo en cuenta lo que me habéis contado, a lo mejor Raúl también necesita que alguien le acompañe a él. ¿Salimos ya?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Steve tiene algunas soluciones para lo expuesto por Ludio.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Chico, las armas pueden ser devueltas al armario de las armas- dice, refiriéndose a allí de donde fueron sacadas para lo que acabó convirtiéndose en una guerra. Más que un armario,de hecho, se trata de una habitación pequeña, un cuarto de armas, pero Steve lo llama como le da la gana-. La puerta tiene una combinación de seguridad, numérica. Podrían volver a meterse ahí y nombrar a un encargado de ellas, que solo abra y las reparta cuando sean estrictamente necesarias. Respecto a lo del juicio, yo no quiero tomar parte. No soy juez de nadie y no me considero en posesión de la verdad, así que apañáoslas vosotros, que tenéis más datos que yo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Diego y Bruno salen después de desayunar a trabajar en el barco y echar una mano a Javier. Cuando llegan al cementerio de aviones no hay rastro de este último, pero el barco ha avanzado tanto que podría estar listo en unos días si se sumergen en busca de los salvavidas que tenían previsto &amp;nbsp;usar para la flotabilidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tendremos que sumergirnos nosotros- dice Diego-, con Fernando no vamos a poder contar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un rato después aparece Javier, con un par de peces colgando del hombro. No ha cambiado mucho su manera de vestir ni es que se haya asilvestrado, pero Bruno y Diego lo ven de pronto como si llevase toda la vida en La Isla. Como si el tiempo hubiera pasado diferente para él. Se le nota cansado y serio, pero al llegar exhibe una sonrisa de “buenos días”. Y se ponen a trabajar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la casa de los Niños Perdidos. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;EL dolor ha remitido lo suficiente como para poder descansar más que el resto de noches. Pero eso no impide que te levantes mucho antes que el resto (o al menos mucho antes que el desayuno que te trae Verónica). Calculabas que te estabas despertando horas antes del amanecer pero ahora piensas que puede ser una sensación subjetiva por varias razones que ahora, un poco más despejado, comprendes: la única iluminación del sitio donde te tienen es la del fluorescente del techo, no has notado cambios significativos en la intensidad de la luz en ningún momento, ni siquiera cuando al entrar han dejado la puerta abierta. Eso, sumado al hecho de que no oyes más sonido que el que eventualmente hace alguno de los niños (bastante apagados, como si trataran de no hacer ruido) te conduce a pensar que estás bajo tierra. O al menos en un sitio insonorizado y aislado del constante ruido de la jungla. Por eso es probable que no te levantes horas antes del amanecer. O sí, pero es imposible saberlo. Por lo que conoces bien podrías estar desayunando de noche y cenando por la mañana, todo depende de si estas niñas te dicen la verdad o no. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De todos modos crees tener algo claro: el desayuno, la cena y hasta la merienda si la hubiera, te las sirven siempre a la misma hora; a las 12:30.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Esta mañana (probablemente), cuando se abre la puerta de la habitación para que entren con el desayuno, tú y has conseguido aflojar la cuerda de los pies lo suficiente como para poder desatarte completamente en cuanto quieras. Pero la que abre la puerta no es Verónica con su cuña, su cuenco de fruta y sus “algésicos”, sino Wendy, con un cuchillo del tamaño de una espada corta (poco más o menos) tremendamente oxidado (lo que probablemente haga que de más miedo). La mente analítica, que se esfuerza por mantenerse fría, dice:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Es solo una niña, tranquilo- y añade-. Eso es lo que les pasa a los cuchillos (y a casi todo) cuando se expone a una humedad del cien por cien y no se cuidan con el debido cuidado.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero el subconsciente, que no tiene ganas de estar frío, habla con la voz de Malevoski:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tío, te van a cortar los talones, luego te van a abrir en canal y atar tus tripas a un jabalí con el culo ardiendo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Quieres desayunar con nosotros, esquiva-balas?- dice Wendy en tono amigable pero con una mirada (de un solo ojo) bastante calculadora. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en Basora.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Oh, no, perdón… esto no es Basora… puede que Basora esté ahí abajo en alguna parte, pero esto parece un avión de pasajeros. Fernando, despiertas en el avión de pasajeros, muy similar a aquél en que volabas antes de caer en La Isla Misteriosa, y no reconoces a nadie a tu alrededor. Calculas que a tu lado podría viajar el pasajero asmático, Bruno, un asiento más adelante. Pero no, no vuela él, sino un chico joven, rubio, con bigotito. Este no es tu vuelo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Señores pasajeros- dice la voz de Malevoski a través de los altavoces-. Estamos a punto de partirnos en dos. Luego caeremos en una isla llena de gente extraña y locos de remate. Quizá dentro de unos días alguno de los pasajeros que tienen a su alrededor se encargará de coserles el cuerpo a balazos. Pero será divertido. Les recordamos que guarden la calma y mantengan los cinturones abrochados mientras dura la catástrofe y que pueden adquirir tabaco y lotería solicitándoselo a la amable azafata con la que el pasajero del asiento 16 ha estado fantaseando eróticamente. Gracias por elegir Aerolíneas Malevoski. Su piloto, M.J. les desea un feliz cataboom.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Acto seguido caen todas las mascarillas de oxígeno del techo y el avión comienza a traquetear peligrosamente. Pero ninguno de los pasajeros parece inmutarse. De pronto la azafata repara en ti. No te quita ojo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Señor- dice el pasajero a tus espaldas-, póngase el cinturón, hombre, que es de mala educación. Podría salir despedido y darle un rodillazo a mi señora, que viaja delante de usted. Es que yo ronco, ¿sabe? Y en los aviones… como me da miedo volar, siempre me narcotizo (soy un yonki de tres pares de cojones) y claro, ella pide asiento separado al mío…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La azafata parece asustada al verte, Fernando, y casi sin quitarte ojo abre un pequeño compartimento sobre el asiento destinado a las azafatas. De él saca una carpeta y comienza a revisar su contenido. Luego, aún con la carpeta en la mano, se acerca a donde estás, iracunda y te espeta:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Usted no debería estar aquí, ¡no debería!- te enseña la carpeta, es una lista de asientos, nombres y apellidos, número de pasaporte o d.n.i. y número de billete-. ¡USTED DEBERÍA ESTAR MUERTO Y ENTERRADO, PEQUEÑO SOMORMUJO!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Recordamos a los señores polizones que ellos no tienen derecho al accidente mortal planeado para las 12:30, hora de La Isla- dice Malevoski.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Mi señora dice que no debería fumar tanto- añade el pasajero de atrás-, que por eso ronco. Pero en realidad no es por eso. Es que tengo vegetaciones. Pero en fin… vaya bronca le está cayendo, amigo. Pero la azafata está para mojar pan integral, vaya que sí. Yo la cogía y la metía a la fuerza en el baño y… seguro que no le molesta que ronque…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tiene que bajar ahora mismo, señor, acompáñeme- te dice la azafata. Y te levanta y te acompaña a la salida de emergencia. No puedes hacer nada para evitarlo, no puedes moverte, ni hablar. Abre la salida de emergencia. Secretamente esperabas que la presión mandase a la mierda al pasajero roncador y a todo el puñetero pasaje, pero no lo hace. De hecho es como si el avión estuviese parado en mitad del aire. Y te empuja, y caes al vacío, pero a cámara lenta. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Malevoski y M.J. caen también a tu lado, de pronto, flotando alegremente con una mesa, que también está cayendo, sobre la que se dispone la partida de cartas del otro día. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Vas?- dice Malevoski.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (23/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Virginia, Alma, Claude y Raúl se preparan para salir en busca de Tamer en lo que puede ser considerado ya una tradición en La Isla: los grupos de rescate. Ludio comienza a sugerir nuevas normas de conducta para tratar de evitar mayores desastres: las armas estarán guardadas, con combinación. Y esta combinación la sabrán Steve, Ludio, Virginia y quizá otra persona más de confianza. Javier se ha instalado en algún lugar entre su trabajo en el barco para salir de La Isla y el primer refugio que construyeron en la playa, con la idea aparente de terminar el barco cuanto antes. Diego y Bruno le ayudan a diario en las labores de construcción; luego, ellos dos vuelven al refugio de Steve a dormir Tamer, mientras tanto, ha conocido a los Niños Perdidos. Un grupo de niños que, aún no tiene muy claros los detalles, se han agrupado en una especie de matriarcado a las órdenes de una tal Wendy. Le han curado las heridas, le han dado analgésicos y ahora van a acompañarle de regreso con el resto de supervivientes. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 51&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio de Steve.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche ha pasado tranquila. Durante la madrugada Eliseo tuvo fiebre alta y estuvo muerto durante un minuto y medio a consecuencia de un fallo cardiorrespiratorio. Pero fue estabilizado por Ángela y ahora sigue igual que estaba ayer. Aunque Ángela apenas duerme. Ha delegado en otros supervivientes, a los que ha enseñado las nociones básicas de enfermería, pero es ella la que no descansa pendiente de los dos heridos de más gravedad. Ignacio, el segundo superviviente músico del grupo, no se separa de su lado, como si fuese su mano derecha. El resto pensáis que está naciendo algo más que amistad entre ellos. ¿El Amor ha llegado a La Isla?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno sois informados de las novedades y se discuten algunas cosas. Steve hace alguna matización a la idea propuesta por Ludio del control de armas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Estoy completamente de acuerdo contigo, hijo, en cuanto a lo de almacenar las armas, que haya un encargado y que se firmen albaranes de entrega y devolución- asegura bebiéndose un café humeante-. Pero hay algo más. Yo me he pasado décadas teniendo esto a punto, protegiéndolo de la maldita humedad de por aquí, que lo estropea y oxida todo. Desde que habéis llegado, con la emoción de sentirme acompañado y con vuestras aventuras, mi rutina de “trabajo” no se ha llevado a cabo. Si vais a haceros cargo de las armas creo que lo justo sería que también os encargarais de su puesta a punto. Ha de hacerse a diario y puedo enseñaros en un rato, si queréis. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por lo demás, el nuevo equipo de rescate va a salir en cuanto se acabe el desayuno. Es momento de poner dudas sobre el tablero o limar detalles de última hora. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en Nuncajamás.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Verónica entra a despertarte muy pronto, Tamer, o ese es tu concepto de las cosas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tame, que nos vamos- te dice con una sonrisa-. Wendy dice que elijas una de las dos armas que traías, que te puedes quedar con una. Ma dicho que traías una escopeta, una pistola de rayos y una bomba. Las demás nos las quedamos nosotros. Eso dice. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una vez decides cuál de tus armas sigue siendo tuya, el grupo de aventureros está dispuesto a salir. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Quieres que probemos la silla de ruedas?- te dice Wendy viendo tus dificultades para andar-Tormenta y Pícara te han preparado unas muletas, si lo prefieres. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en algún lugar dentro de la cabeza de Fernando.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Trata de no hablar o tragarás agua- dice M.J. sentado a tu lado de nuevo en un avión de pasajeros, pero esta vez hundido. Hay un pez que pasa por delante de vosotros, tiene tres ojos y no, no tiene la cara de Malevoski. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Y tú?- dices, y tragas agua. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Yo estoy muerto, somormujo- responde M.J.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mira, ahí si que está Malevoski, con forma de cangrejo, sobre el sombrerito azul de la azafata que va flotando pasillo arriba. Las mascarillas de oxígeno penden exangües de sus compartimentos, solo que no son mascarillas, sino flotadores hinchables con forma de vaquita que cuando son apretados dicen “Mu”. Malevoski canturrea con voz de barítono cubano:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Bajo el maaaaaar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La azafata se vuelve con gesto de ira hacia donde estáis M.J. y tú y avanza hecha una furia hacia ti gritándote:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Cuántas veces tengo que echarle de este submarino? ¿Por qué no nos hace un favor a todos y se muere de una vez? Usted no está en la lista. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (24/02/11)&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras Tamer avanza por la jungla descubriendo que los “ninjas” ya han bajado la guardia, Alma, Virginia, Claude, Raúl, Henry y Bunbury caminan en su dirección tratando de encontrarlo. Steve enseña a Ludio cómo se ponen a punto las armas a diario para que no se estropeen con la humedad mientras ambos siguen todos los pasos del equipo de rescate por las cámaras de seguridad. En el cementerio de aviones, Javier, Diego y Bruno ya han terminado el barco; sólo falta rescatar los botes salvavidas si finalmente se van a utilizar y construir las velas, si es que se les ocurre con qué y cómo. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 52&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Equipo de rescate…&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras pasar una noche corta acampados muy cerca de la cabaña de la familia de Monto comenzáis de nuevo a caminar. De momento no habéis encontrado rastro de nada especial ni interesante y albergáis la esperanza de que Tamer no se haya movido mucho del sitio en el que os pareció verlo a través de los monitores del refugio. La lluvia sólo duro unos instantes y no ha vuelto a manifestarse, dais gracias por ello. Según el mapa de Alma ya estáis muy cerca, pero mucho, del punto que queda identificado como “la farola”, donde Leo y Javier atraparon a los dos hombres de negro. Alma saca la camiseta de Tamer y se la da a oler a Henry primero, que ya lo conoce y sabe cómo funciona, y a Bunbury después. El funcionamiento parece ser similar a un juego:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Busca, busca, Henry, busca a Tamer- le dice. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Henry primero agarra con los dientes la camiseta y la zarandea de las manos de Alma, como si fuera el juego de “a ver quién tira más”. Pero luego entiende que ese no es el juego y la palabra “busca” activa ciertos mecanismos primitivos en su mente. Al cabo de unos instantes los dos perros se ponen frenéticos buscando, aunque no sabéis muy bien si van a acabar apareciendo con un pájaro muerto en la boca. El arte de enseñar a un perro a rastrear es largo y estricto, pero quién sabe, podría funcionar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tamer… &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Descansasteis en un claro fácilmente protegible y casi sin darle tiempo al sol a volver a salir comenzasteis de nuevo a caminar. Wendy te explicó que creía saber dónde estaba tu campamento. Cerca del volcán, en las cuevas del lago. Es lo último que vimos de vosotros. La caminata continúa sin demasiada charla. El grupo es un grupo de profesionales bajitos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Fernando…&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No puedes moverte. Y el dolor sube y baja como una marea de cuchillas de afeitar. Eres incapaz de conseguir que ningún músculo obedezca la orden que le envía tu cerebro. Lo intentas con todas tus fuerzas pero da la impresión de que lo único que se ha despertado ha sido tus sentidos. Y te preguntas por qué no habrás tenido la suerte de que se hubieran activado sólo cuatro de ellos, dejando fuera el tacto y con él el dolor. El movimiento en el refugio, las conversaciones, el olor de la comida… ¿te están alimentando con suero? ¿Había tanto instrumental y nadie lo dijo? Supones que nadie creyó importante ese dato, que nadie esperaba tener que atender a tantos heridos. Tus heridas… no las ves, sientes alguna de ellas y calculas que debes tener al menos ocho agujeros de bala en el cuerpo. Todos cruzándote diagonalmente el pecho, en ángulo ascendente. Si te concentras lo suficiente puedes aislar y sentir cada uno de ellos. Dolor. Médicamente crees que es un milagro que estés vivo. Médicamente crees que una de tus opciones, quizá la más viable, es esperar, mantenerte lúcido y esperar a que el milagro continúe y te recuperes lo suficiente como para despertarte del todo. No debe quedar mucho, piensas. No puede quedar mucho. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Ludio…&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Observáis los movimientos del equipo de rescate a través de las pantallas cada vez que pasan bajo uno de los objetivos del refugio de Steve mientras este te cuenta su historia. Cómo John y él viajaban en su avioneta, era un viaje comercial, habían estado escapando de las misiones de guerra. Llevaban un envío de agujas hipodérmicas. Una noche cualquiera el cielo se iluminó, el avión se detuvo en pleno vuelo y ¡pum! El resto es la historia de La Isla, de la familia de Monto, de cómo alguien les abrió la puerta del refugio, la muerte de John, el cáncer… una historia digna de aparecer en una novela. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Henry y Bunbury…&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Busca… busca… busca… Tamer… busca… premio…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La selva es una mezcla exultante de olores, colores y formas. Este que camina contigo es un buen colega.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Busca… Henry… yo…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todos juegan conmigo. Aire fresco. Comida. Tamer. Busca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (25/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El equipo de rescate ha conseguido encontrar a Tamer, que ha preferido proteger a los Niños Perdidos ocultándolos del grupo, probablemente pensando que sus compañeros querrán ponerse paternalistas con ellos y los niños han demostrado con creces ser independientes y autosuficientes. Ludio, en el refugio, oye la historia de Steve mientras aprende el arte de tener las armas engrasadas y a punto para luchar contra los estragos que podría ocasionarles el clima. En una de las pantallas ve como Tamer se asoma, mira al objetivo, sonríe y extiende un pulgar en señal de “todo va bien”. En el refugio, por tanto, ya saben que Tamer está vivo. Fernando lucha por salir de su estado de inmovilidad, preocupado ante la posibilidad de haber quedado inválido por los disparos. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 53&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio de Steve.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El desayuno es tenso. Ya se sabe que Tamer sigue vivo. ¿Significa eso que Tamer mintió o que se equivocó? Pudo haber visto como tiroteaban a Tamer y haber dado por sentado que lo habían matado. O puede ser el topo. De momento no existen pruebas incriminatorias concluyentes contra él. Alrededor del desayuno muchos supervivientes exponen sus inquietudes a este respecto. Todos parecen mirar a Ludio pues, de un modo o de otro, han acabado aceptando su nuevo liderazgo. Al menos no es un militar, es el pensamiento generalizado, ya hemos visto a dónde nos conduce el pensamiento militar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Fernando asiste a la conversación, impotente por su estado, y, de pronto, como si toda la ira contenida descargase, canalizada por la noticia de la aparición de Tamer con vida, mueve una mano. Ha sido un acto inconsciente, pero la ha movido. Y no sólo un poco, no un ápice, la ha levantado de la cama y la ha dejado caer. Desgraciadamente el movimiento no ha sido visto por nadie aunque cabe la posibilidad de que haya quedado lo suficientemente teatral como para que se den cuenta a posteriori de que ha habido un movimiento sustancial. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la jungla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Virginia, Alma, Claude, Raúl, Tamer y los dos perros, Henry y Bunbury, han acampado en un claro. El viaje de vuelta del equipo de rescate se hace bastante más lento y fatigoso que el de ida porque Tamer no está en disposición ni de darse prisa ni de andar muchas horas seguidas. Pensáis en lo bien que os habría venido el barco de los “ninjas” ahora mismo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alma y Virginia ponen al día a Tamer de todo lo ocurrido. Cuando llegan al punto en que Fernando es tiroteado le toca el turno a Raúl, quien cuenta, abatido por la culpabilidad, todos los factores que influyeron en sus actos. Cuando han acabado ellos, todo esto alrededor de un desayuno de frutas alrededor de una hoguera, le toca el turno a Tamer. Todos quieren saber su versión de los hechos y a él no le parece mala idea, pues significa esperar un poco más antes de salir y volver a los dolores de la caminata. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;EDITADO (26/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Las cosas continúan más o menos igual. Tamer, Virginia, Alma, Raúl, Claude y los dos perros, continúan su caminata por la selva de regreso al refugio. Ludio aprende a tener a punto las armas e hidratar sus tatuajes y Fernando está mejorando día a día. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 54&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en &lt;st1:personname productid="La Isla." w:st="on"&gt;La Isla.&lt;/st1:personname&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los periodos de paz siempre son de agradecer y, ahora que el equipo de rescate ya está de vuelta, con Tamer a salvo y se ha estabilizado la situación de Andrés (que finalmente puede que vuelva a hacer chistes un día más tarde o más temprano), todos los supervivientes se relajan y disfrutan de la calma. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mientras dure. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivp4M6NOZYz340tocrhs3WxJ6ssUejJ9vt50pF7tjpUf4rYh1j1fCSFXIMQ3Estl_Ftubb2PBElFZD83RZAjD7OJHR8hRGhQXwsUtPsmYhWQDjQBV16nP9VioO62gn1BNEkS8wbpo_jgc/s72-c/1x08.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">126</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1x07 "Guerra" EDITADO (20/02/11)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/02/la-isla-20-1x07-guerra.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 14 Feb 2011 13:25:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-668543071686981921</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una   especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia   aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente   interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus   decisiones dependerá el curso de la historia. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas&lt;/b&gt;,  por favor, pulsa el botón "Fill Out My Form" para rellenar este  cuestionario, (te tomará unos minutos): &lt;button type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt;. &lt;b&gt;Se recomienda  encarecidamente&lt;/b&gt; echarle un vistazo a las&lt;b&gt; reglas &lt;/b&gt;del juego en este &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-indice-de-capitulos.html"&gt;este enlace&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución.&lt;/b&gt; No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFDHscJ49q7UxCOVkFtfzHQVmUqDzr8tN7jyLJ5aojaftZC4mB377vLgIwmcIKWcvDIX4rm1U8XqNc0NYrgf4tgLGelrhWvlIPDwU6BCcXockZyxduO9_BAYwOR9xRuV8w6K3KtsfWv2A/s1600/1x07.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFDHscJ49q7UxCOVkFtfzHQVmUqDzr8tN7jyLJ5aojaftZC4mB377vLgIwmcIKWcvDIX4rm1U8XqNc0NYrgf4tgLGelrhWvlIPDwU6BCcXockZyxduO9_BAYwOR9xRuV8w6K3KtsfWv2A/s400/1x07.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El grupo de rescate está cada vez más cerca de las montañas, la tensión en el ambiente se puede cortar con unas cizallas. Han divisado a dos hombres de negro que (la buena suerte parece acompañar a todos los supervivientes) se desvían del camino del equipo de rescate antes de que puedan verlos ni oírlos. Una vez comprueban que se han alejado, el equipo continúa su marcha, esta vez aún más alerta por lo que pueda pasar. No hay rastro de las cámaras de seguridad que según creen debe haber por toda La Isla. Si están ahí deben estar muy bien escondidas y no es un buen momento para detenerse en cada rama sospechosa del camino: esa alarma que no deja de sonar puede significar que Ludio, Eliseo, Tamer y los demás están en serios problemas. Los dos primeros están refugiados en lo alto de uno de los picos que forman las montañas del norte, el último ha escapado de su celda y trata de escapar de la prisión.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 42.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Equipo de rescate.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Esta noche nadie ha dormido. Las montañas están muy cerca y un descanso podría significar perder la última oportunidad con los compañeros capturados. Al amanecer las montañas etán ya a un par de horas de camino y tras una brevísima parada a desayunar y recuperar fuerzas, el equipo continúa su marcha. Un par de horas después casi han llegado. Es entonces cuando descubren otra “farola”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es el equipo de avanzadilla el primero en verla, desde luego. Se parece a una farola, sin duda, es un palo cilíndrico y metálico que nace del suelo para acabar en una especie de caja (como una caja de luces) sobre la cual descansa una especie de tubo en espiral de cristal blanco (que recuerda a una bombilla de bajo consumo gigante). En un radio como de un kilómetro alrededor de “la farola” hay pájaros, mamíferos e insectos muertos. Muchos. Desde fuera de ese círculo de muerte, el grupo de avanzadilla se plantea la situación.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué demonios es eso?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Ludio y Eliseo.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Habéis comenzado a huir de nuevo. El plan de Eliseo parece consistir en descender a toda prisa por el otro lado de la montaña y tratar de llegar antes que ellos a las cuevas para avisar a todo el mundo de que aquí arriba no hay diez hippies con armas, sino que se trata de cientos. Cree firmemente que si corréis lo suficiente podréis llegar en un par de días, quizá tres.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿O nos ponemos en contacto por walkie ya mismo?- quiere saber Eliseo- Podríamos avisarles de que es probable que salga un ejército de estas montañas. Aún a riesgo de que intercepten nuestro mensaje y, en consecuencia, se den más prisa o doblen los efectivos. ¿Qué opinas?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tamer.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tamer decide comprobar a donde conduce la puerta que tiene más cerca. La abre con precaución, armado con la pistola de descargas de la mujer de negro y entra. Se trata de una habitación pequeña, con un armario donde, a juzgar por las apariencias y los agarres, debían guardar armas. Pero está vacio. Una mesa en el centro, con material de oficina y un cargador de walkies (vacío) colocada delante de media docena de pantallas que muestran las imágenes de las cámaras de seguridad del recinto. La que muestra el pasillo de las celdas lleva un intermitente mensaje que indica que no hay cinta. Tamer deduce que Ludio y Eliseo han debido llevarse la cinta para que tarden más en saber cómo han escapado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lo que se ve, en general, es a muchos hombres de negro movilizándose y armándose. Retrocediendo un poco la grabación de una de las cámaras (una que muestra una habitación similar a esa en la que se encuentra él mismo) contempla el rescate de Eliseo por parte de Ludio, entrando este último “a saco” y con varias armas en su haber.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Hay que seguir moviéndose- piensa, y vuelve a dejar la grabación siguiendo su curso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué hacer?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (15/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras Ludio y Eliseo se aferran a la libertad como pececillos nadando en un charco de ginebra, Tamer, en las celdas, trata de encontrar una salida que no le comprometa demasiado, pues con el revuelo que se ha montado con la fuga, hay gente de aquí para allá, muy nerviosos y armados. Y ya se sabe lo que dicen de las armas de fuego y los nervios. El equipo de rescate ha encontrado en su camino otra “farola”, idéntica a la que encontraran Javier y Leo cuando estuvieron de expedición en la otra punta de la isla. Javier ha decidido emprenderla a pedradas con ella y la cosa no ha salido tal y como esperaba. De hecho, al romper la espiral de cristal del extremo superior, la cosa ha comenzado a zumbar con una extraña luminiscencia en un &lt;i&gt;in crescendo&lt;/i&gt; sonoro que no presagiaba nada bueno. Fernando, alertado tal vez por las musas de los supervivientes asustados, comenzó a disparar contra la “caja de fusibles” del aparato. Tras un chispazo, la “farola” dejó de hacer ruido.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 43&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A escasos metros de las montañas del norte, en lo que todo el mundo ha coincidido en que es un refugio natural excelente, el equipo de rescate ha pasado las horas previas al rescate en sí descansando y poniéndose a punto. Preparar una estrategia parece ser la idea imperante. La alarma no ha dejado de sonar en mucho tiempo, parece un pobre loco desgañitándose en la puerta de una iglesia. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alrededor de un escueto y frío desayuno, se traza el plan definitivo. ¿Cómo se va a organizar el rescate? ¿Eliseo y Ludio, dónde están? ¿Están a salvo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mientras… Tamer desanda el camino por el que fue conducido a las celdas y se ve involucrado, arrastrado sin querer, en mitad de una formación de hombres de negro que se encamina al exterior de las instalaciones. Cuando llegan a la puerta, uno de ellos les da un rifle y un cargador. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tamer, ¿Qué haces?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (16/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&amp;nbsp; &lt;/b&gt;    &lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El equipo de rescate se encuentra con dos hombres vestidos con trajes de alta seguridad, similares a los de protección bioquímica que parecen tener mucha prisa por llegar a “la farola” que Javier y Fernando inutilizaron. Tras cachearlos y comprobar que no iban armados les dejan pasar, aunque Javier decide acompañarlos para ver qué demonios hacen. Mientras, todo el equipo de rescate, está ya a un tiro de piedra del lugar donde tienen retenidos a los supervivientes capturados. Muy cerca de allí, por tanto, Eliseo y Ludio ya han descendido la montaña y se esconden como pueden en la densa jungla. Tamer, que ha sido confundido con uno de los ninjas, ha sido colocado montando guardia en una de las torretas de seguridad del recinto. Da gracias de que el sonido de las alarmas no permita una conversación, puesto que cree que si comienzan a tratarlo como “el viejo Tob” o “Johny, el esperanto” de seguro acabarán por descubrirlo. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 44&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EQUIPO DE RESCATE:&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ha llegado la hora de la verdad y no habéis planeado nada. M.J. propone unir ya a los dos grupos y entrar “a saco” a rescatar a los suyos. “Hemos perdido demasiado tiempo en el camino”, dice, “solamente espero no llegar demasiado tarde”. Tras ser informados del mensaje de Ludio a través del walkie, M.J. vuelve a tomar el mando, coge el walkie y habla:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Ludio, Eliseo, ¿me copiáis? Aquí M.J.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Alto y claro- suena la aliviada voz de Ludio al otro lado de la línea-. Menos mal, ya pensaba que os habíais quedado dormidos. ¿Todo va bien?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Todo va… bien. Estamos en las montañas, muy cerca de vuestra posición. ¿Seguís con el resto de capturados?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Nosotros estamos en la jungla, M.J., al lado Sur de las montañas. Tenemos a cientos de ninjas pisándonos los talones. ¿Crees que es seguro hablar por aquí?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Si no lo es me importa una mierda. No vamos a caer en más trampas por culpa de la descordinación. Aquí somos muchos, hijo, y tenemos armas. ¿Lo de “cientos de ninjas” va en serio? ¿Tantos son?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Y más, y perfectamente armados y preparados- toma la palabra Eliseo-. Esto es un puto cuartel. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Hemos venido a rescatar a los nuestros, Eliseo- afirma M.J. -. Y vamos a hacerlo. ¿Tenéis armas?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Un par de rifles y algo de munición.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Hacemos una tenaza?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todos asistís a la conversación cruzada atónitos, como si flotase en el aire la extraña idea de que los militares son una raza diferente a la humana, que cuando tienen oportunidad, hablan entre ellos en un extraño idioma que solo ellos comprenden. Pero básicamente pilláis la idea. Eliseo y Ludio están en el noreste y vosotros en el noroeste, ambos en la falda sur de las montañas. Parece que “la tenaza” pretende consistir en un ataque conjunto formando una tenaza con ambas puntas (equipo de rescate y Eliseo y Ludio) sobre la base de los hombres de negro. Os suena un poco arriesgado porque no podéis evitar pensar en la diferencia numérica entre una y otra punta de la tenaza. Y el hecho de que Eliseo haya dicho “y más” al preguntarle si los ninjas eran cientos no os consuela mucho. La mayoría de vosotros ni ha visto ni quiere ver una guerra de cerca y&amp;nbsp; de pronto, como si despertarais de un sueño raro, os miráis y veis que vais armados, que sois muchos y que estáis al otro lado de una frontera de piedras que separa al Enemigo de vosotros, los Buenos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Suena un poco arriesgado- responde Eliseo-. Me gusta. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todo el equipo de rescate (ahora equipo de guerra, si se prefiere) sube la falda de la montaña para poder ver lo que hay al otro lado. Y desde arriba, agazapados como francotiradores, observan el espectáculo. Sin duda cientos de hombres (y más) armados, formando, montando guardias, con torretas de vigilancia, patrullas fuera del recinto peinando la falda norte de la montaña. Instalaciones militares, barracones, edificios pequeños… allí, al fondo, en el extremo norte, en la playa, un embarcadero con un bonito y pequeño barco patrullero, bastante viejo y destartalado. Observan a los “hombres de negro” sin ser vistos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;¿Sin ser vistos?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tamer cumple con su “cometido” observando fijamente alrededor desde la torreta de vigilancia y ¡oh, sorpresa! Allí arriba hay alguien. Sobre la montaña puede ver primero a uno, en el sureste, y luego a otro (son dos hormiguitas, pero juraría que son Eliseo y Ludio disfrazados de ninja). “Estos dos no han podido abandonar al resto y estarán planteándose de qué manera suicidarse entrando aquí a rescatarnos. Maldita sea, solo son dos. Chip y Chop, rescatadores”. Y continúa siguiendo el contorno de la montaña y “que me aspen si no hay unas cuantas manchas negras en el sudoeste también. Están mejor escondidos pero estoy seguro de que hay alguien ahí. Espero que nadie más se percate de esos movimientos y que Fernando y Alma hayan creado muchas armas con palos y hierba para todos estos aspirantes a Soldado Universal”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Javier, los dos tipos llegan hasta “la farola” y te indican con gestos que te quedes atrás. Lo hacen con firmeza y autoridad, como si quisieran decir “vale, tío, quieres estar aquí y llevas armas pero no des por culo”. Uno de ellos se acerca de manera muy cautelosa al círculo de animales muertos, como si no quisiera pisar dentro. Cuando pone un pie notas como su cuerpo pierde la tensión, se relaja y comienza a andar, despacio pero normal, en dirección a “la farola”. Al llegar, sin pensarlo, saca de la caja de herramientas un manojo de llaves y acerca una de ellas a la caja. Luego hace un gesto de “macagoen” y olvida las llaves. Ve los agujeros de bala en la caja y la abre sin esfuerzo, pues alguno de los tiros ha abombado tanto la tapadera que se puede abrir sin problemas. La abre y te mira con una cara de reproche que no le cabe en el traje de seguridad. Mientras tanto, el otro, ha andado como a seis metros del “círculo de muerte” y se ha puesto a… sí, se ha puesto a retirar una roca enorme que había en una linde de la jungla. Se ve que debe de pesar pues le ha costado. Cuando acaba de moverla, se agacha, quita un poco de tierra con las manos y ¡sorpresa! Abre lo que parece una trampilla que quedaba oculta bajo la roca. Mete medio cuerpo dentro y sale, muy cuidadosamente, cargando en sus manos con otra “bombilla de bajo consumo”. La deja a un lado con suma delicadeza y vuelve a introducir medio cuerpo en la trampilla para acabar sacando una caja de madera de las dimensiones de una caja de zapatos. Cargando ambas cosas se acerca a “la farola”. Parece sentir el mismo miedo que el otro a poner un pie dentro del círculo, pero una vez hecho actúa con naturalidad. Aunque ambos parecen trabajar asustados. No dejan de acercar el aparato similar a un Geiger a la caja de “La farola” mientras parecen arreglar y sustituir circuitos. El tipo que abrió la trampilla ha tanteado en la base de la farola y ha cortado unos cables, tras lo cual han trabajado más a gusto. Una vez sustituidos los componentes, recompuestos los cables cortados, pegada con cinta aislante la tapadera del cacharro y pintado con un grueso rotulador una enorme calavera sobre la misma, ambos hombres dan por concluido el trabajo. La máquina emite un zumbido y un fogonazo y ambos se tapan la cara instintivamente. Luego se apresuran en abandonar el círculo, van hacia la trampilla. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Javier les sigue y llega justo a tiempo de ver cómo uno de ellos se introduce a guardar las herramientas sobrantes y sale con… sí, tres cervezas que parecen estar heladas. Ambos vuelven a colocar la piedra en su sitio y se sientan sobre ella. Se quitan la parte superior del traje y la mascarilla y ofrecen una a Javier. Está helada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (17/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Pólvora, sangre y muerte. Es el resumen de la última jornada. Las bajas entre los vuestros han sido notables, pero no deja de ser cierto que siendo tan pocos la proporción de bajas enemigas ha superado cualquier expectativa. Quizá debido a una falta de coordinación, quizá debido a una mala estrategia por parte de quienes se suponía que tenían que dirigiros a la batalla, la cuestión es que el ataque fue descoordinado y caótico pero, a pesar de ello, los “hombres de negro” sufrieron una pérdida de casi cien hombres. Ahora, replegados ambos bandos en una suerte de fría tensión, se necesitan nuevos planes, nuevas estrategias pues de esta, como alguien ya ha dicho, no hay vuelta atrás. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 45&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche en la montaña ha sido fría y silenciosa. Disipado el humo y en medio del silencio solo roto por los sollozos de los heridos, alguno hasta se ha atrevido a descansar un poco. En realidad es más como si se hubieran descargado de toda la tensión acumulada y sus cuerpos hubiesen quedado en standby. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alguien dice que hay que añadir a Tamer y Eliseo a la lista de caídos en combate.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Con los primeros rayos de sol la voz de los walkies habla, en la frecuencia de los supervivientes:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Aquí Bruno, ¿alguien me copia? ¿Alguien me explica qué puñetas pasó ayer? ¿Qué se supone que tenemos que hacer con los prisioneros? Joder, ¿estáis bien?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tamer… en el interior del edificio principal de los “ninjas” la cosa se está volviendo un caos y dudas que en estos momentos tu disfraz sea tan bueno como para pasar desapercibido, teniendo en cuenta que ya se han percatado de que había infiltrados en sus filas. ¿Qué haces? Ten en cuenta que las decisiones que tomaras cuando descubriste a Eliseo hablando en esperanto son de carácter retroactivo. Puedes anunciar ahora lo que hiciste en ese momento. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (18/O2/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tras reagruparse y cuidar a los heridos, la radio suena y es Eliseo quien está al otro lado. Parece que uno de los hombres de negro, probablemente el cabecilla, le ha pasado un texto a leer… son las condiciones de una tregua permanente. Liberarán Eliseo (pues tras la fuga de todos los presos que tenían retenidos y la muerte de Tamer en el proceso) es el único que ahora tienen capturado. Los “ninjas” prometen dejarles en paz si se quedan en su parte de La Isla y no vuelven a aparecer por las montañas. En prenda de buena voluntad liberarán a Eliseo y os prestarán su pequeño patrullero para que llevéis a los heridos a las cuevas (porque creen que seguís en las cuevas). En ese barco volverán a casa los dos prisioneros que tenéis vosotros. Eliseo es liberado y vuelve con vosotros, bastante apesadumbrado (llorando, de hecho) porque se siente culpable de muchas cosas. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 46&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En el campamento improvisado en las montañas la cosa sigue igual de tensa o peor. Andrés no está muerto, pero le falta poco; pasa la mayor parte del tiempo delirando o inconsciente. Ludio ha pasado la noche con fiebre alta. Se le ha extraído la bala (con bastante dificultad, de hecho, ha quedado muy cerca del hueso) pero parece que la furia y la adrenalina han dado paso a la fiebre. El resto de heridos está bastante bien, aunque uno de ellos no puede caminar; tiene destrozada la rodilla izquierda. Todo el mundo anda un poco distante con Eliseo, algunos incluso le recriminan directamente (ignorando su aflicción o, quizá, cebándose en ella), echándole la culpa de todo lo que ha ocurrido y pidiéndole explicaciones. Eliseo no se quita de encima ninguna de las acusaciones, parece estar demasiado hundido para discutir, aunque sí que hace ciertas puntualizaciones. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Lamento mucho si mis decisiones os han llevado hasta aquí, tanto como lamento todos los amigos que han caído en combate. Lamento mucho si mis decisiones han arrebatado almas innecesarias… lo lamento, de todo corazón, por todos esos compañeros que ya no volverán a luchar. Pero… el otro lado de la radio estaba mudo… lo último que oí fue que lanzábamos el ataque en muy pocos minutos… el silencio de la radio, lo interpreté porque comenzaba el ataque… preguntadle a Ludio, él estaba conmigo y lo sabe, no recibimos contraorden… no lo digo por quitarme culpa, que si os place, yo la tengo, de Todo. Pero no quiero que dudéis de nuestro compañerismo. Ludio luchó a brazo partido como el que más y no actuó de manera inconsciente. Estaba preparado, alerta, conmigo, y al no recibir contraorden, hizo lo que se le había pedido que hiciera. No juzguéis a Ludio, podéis juzgarme a mí. Ahora será mejor que crucemos al otro lado de las montañas, tomemos ese patrullero y regresemos a las cuevas, o también tendré que asumir la culpa de la muerte de Andrés. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los supervivientes más suspicaces le siguen acosando a preguntas y él las responde como si fuera un detenido al que acaban de declarar inocente en la puerta de los jugados. Otros supervivientes ya están dándole palmadas de ánimo en la espalda (incluso uno le abraza con cierta emoción). &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Son muchos- trata de responder Eliseo a todo lo que van preguntándole- y están bien organizados. &amp;nbsp;Más de lo que hubiésemos creído al principio. No parecen entender ningún idioma salvo el esperanto aunque alguno sí que sabe algo más. La prueba está en el texto redactado que me han dado a leer. Tenía un par de faltas de ortografía pero estaba correctamente redactado. No, no creo que tengamos tiempo de enterrar a nadie si queremos salvar la vida de los heridos. Propongo que dejemos aquí a unos cuantos, quizá los rehenes liberados, que están más frescos que el resto, para encargarse de esa tarea. Que luego se reúnan con nosotros. Es solo una idea, entenderé que no confiéis en mi juicio después de lo ocurrido pero os aseguro que quiero salir de esta isla tanto como vosotros. A propósito… ¿alguien me va a decir de dónde cojones habéis sacado ese arsenal? &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tamer… te han pasado una bandeja con el desayuno a primera hora. Por una trampilla bastante pequeña aplicada a la puerta. Incluso te han dejado un tenedor y un cuchillo, no parece preocuparles que te suicides en tu celda. No puedes creerlo, pero no tienes ni una sola herida. Un solo rasguño en el brazo derecho que, de hecho, ni recuerdas cómo te has hecho y un pequeño dolor de tobillos de ¿haber saltado desde una torreta? Puede ser, no estás seguro. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (19/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tras la batalla campal del norte de La Isla en la que, recordamos, murieron unos diez supervivientes y casi cien “ninjas”, los hombres de negro negocian una tregua permanente: ellos liberan a Eliseo y os prestan un pequeño patrullero para que transportéis a los heridos a vuestra parte de La Isla. A cambio piden la liberación de sus dos hombres, los que tenéis capturados, y que no volváis a meteros en su zona. Pero la ensalada de tiros no acaba ahí: ofuscado quizá porque los planes no habían salido como esperabais, abrumado tal vez por las secuelas del combate y probablemente asustado por la sangre de inocentes derramada sobre su conciencia, Fernando pierde los estribos y dispara a Eliseo (tal vez porque le culpe de todo lo sucedido, tal vez porque sospecha de él desde el principio). Pero el “estrés post-combate” se manifiesta en todo el mundo de una manera o de otra y un grupo de personas sin experiencia en combate, armadas hasta los dientes y aún en tensión por la matanza de hacía tan solo unas horas, es un terreno fértil para que cunda el pánico. Y cunde. Asustado por los tiros de Fernando, pillado por sorpresa y sin tiempo a darse cuenta de lo que hace, Raúl, otro superviviente, abre fuego contra Fernando al instante en que este está disparando a Eliseo. Resultado: Eliseo y Fernando caen heridos de extrema gravedad; un superviviente muere y otro pierde un dedo. Finalmente, cuando se restaura (aparentemente) la calma, suben al barco y se encaminan hacia “su parte de La Isla”. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 47&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras prácticamente todo un día de navegación bordeando la costa, el barco patrullero deja a los supervivientes en el cementerio de aviones donde, por cierto, el barco de Javier ya está casi terminado. Viéndolo ahora casi parece que haya pasado una eternidad desde cuando, ilusionados por la idea de poder salir de la isla, se pusieron a construirlo. De las personas que ayudaron a Javier, una de ellas no volverá a ayudar a construir nada más, nunca, pobre M.J. y el otro… pasará algún tiempo (si es que se recupera alguna vez) hasta que pueda volver a hacer un chiste sobre el Titanic y Leonardo DiCaprio. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los supervivientes son ayudados a desembarcar por dos solícitos hombres de negro que incluso parecen dispuestos a colaborar para que podáis llevar a los heridos a las cuevas. Ante vuestra negativa a que os acompañen (ellos pensarán que no queréis que sepan dónde tenéis exactamente a los prisioneros, y básicamente es eso, pero lo que tratáis de evitar es que tengan conocimiento del emplazamiento exacto del refugio de Steve; en parte seguís vivos porque ellos nunca hubieran imaginado que tendríais semejante arsenal), se muestran conformes, pero diligentemente se prestan a hacer unas parihuelas (bastante efectivas) con las que transportar a los heridos de gravedad. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ludio esta a punto de desmayarse con resultados nefastos, pues de haberlo hecho habría caído sobre el cuerpo de Andrés que, desde luego, no está para golpes. Pero un hombre de negro, Alma cree que es el mismo que le ha hablado antes secretamente, lo agarra al vuelo y lo sujeta (casi como un amigo borracho a otro amigo más borracho) con celeridad y sin brusquedades. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras una caminata que se os antoja más dura de lo que habríais soñado, puesto que decidís dar un rodeo para que los hombres de negro no sepan exactamente donde estáis, llegáis al refugio de Steve. Cuando la puerta se abre, al otro lado están Claude, Miguel y los demás (y Ángela, que ya se figuraba que se iba a reclamar su trabajo después de los confusos mensajes a través de la radio), y Steve que abraza a los primeros en entrar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No hay tiempo- dice Ludio, lívido como un espectro-. Sacad a los rehenes. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y los rehenes salen. Se les ve en forma, se les ve limpios, bien cuidados. Ludio dice que él mismo los llevará al barco de vuelta pero sufre otro mareo y trastabilla, otra vez al borde del desmayo. Decide que no es buena idea y Bruno se ofrece voluntario. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No me contéis nada, prefiero no saberlo de momento. Llevo a esta gente al cementerio de aviones y se los devuelvo a sus colegas. No quiero saber nada, no quiero saber nada. Los llevo y me vuelvo- y echa mano de su inhalador. Al agitarlo os da la impresión de que está medio vacío. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Bruno sale con los presos antes de que a nadie se le ocurra impedírselo. Se nota que ya se imagina la que ha podido liarse en las montañas. De hecho notáis como hace un esfuerzo bastante grande en no mirar a los heridos. Suponéis que de momento no quiere hacer un recuento mental de bajas o no tendrá fuerzas para cumplir su misión: llevar a los presos al barco. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se ha habilitado una especie de hospital de campaña en el dormitorio de las literas usando biombos blancos para separar a los heridos de los que no. Parece que aquí contaban con que habría muchos heridos, a juzgar por el número de camas que se han preparado. No creerían que serían pocos heridos y muchos muertos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una hora después, Bruno aparece. Misión cumplida. El barco se ha ido rumbo al norte. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;TAMER…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cruzar de nuevo “la plaza” del campamento de los “ninjas” es doloroso y duro, pero cuando cruzas las puertas de la alambrada sin un nuevo disparo en tu cuerpo (no sabrías decir si los dioses iban a dejarte soportar otro más) sientes un nuevo subidón de adrenalina. No sabes si es furia berserker o el “efecto túnel” de los borrachos, pero has perdido la visión periférica y parece que corras sobre algodón de azúcar. Ya ni siquiera sabes si te siguen, ya ni siquiera sabes si te disparan. Sólo te quedan dos sentidos despiertos (y funcionando mal) y son la vista y, desgraciadamente, el tacto. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corres selva adentro, atravesando las montañas por la costa en un viaje que se te antoja imposible. Sólo sabes que estás lleno de agua salada (dolor, dolor, dolor) y que te has desollado las manos y has perdido tres uñas, pero que estás al otro lado. El modo piloto automático funciona, pero no parece preocuparse demasiado por preservar tu integridad física. Cuando te das cuenta que estás cayendo, deslizándote por la arena y las rocas de una pendiente bastante pronunciada, con la cara pegada al suelo (más desolladuras, más quemaduras, que fea sabe la arena mezclada con sangre) decides que cerrar los ojos y dormir puede ser una gran idea. Y cuando los abres hay una roca bastante grande con un poco de tu sangre haciendo un dibujo que (Rorschach, encantado) parece una luna llena derritiéndose sobre un campo de calaveras. “Oh, he frenado con la cabeza- piensas-, soy un ariete, aquí está el pitorro y aquí la tetera”. Levantarse no sería la palabra que describiría lo que haces a continuación. Si existiera una sería algo parecido a precipitalevantarse. Algo parecido a cuando a un marino borracho, mareado y cojo trata de ponerse en pie en mitad de la tormenta del siglo. Erguir el cuerpo y comenzar a caer hacia adelante moviendo los brazos como si estuvieras en vertical cuando el terreno es completamente llano. Una bonita manera de crear otra mancha rara en otro obstáculo del camino. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Por qué no descansas un poco?- te dice Malevoski, que flota a tu lado como una aparición de Bollywood, rodeado de una extraña luminiscencia rosa. De hecho es un ruido rosa, más que un color, o al menos eso es lo que sientes-. Venga, duerme, que aún queda para llegar a la próxima gasolinera. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Parece una idea cojonuda y… cierras los ojos. Sueñas con barcos azotados por vendavales, con un kraken que se llama Mariposa y con pétalos de escarcha que se posan delicadamente sobre ríos de azufre y llamas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;FERNANDO…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Fernando, estás en Basora (&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;البصرة).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;    &lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ni siquiera recuerdas cómo has llegado hasta aquí, pero la situación es tensa. Hay un jeep de la cruz roja que se menea como una tortuga panza arriba en un lado de la carretera. Hay fuego, hay tiros y hay un Malevoski que corre alegremente por lo que reconoces en seguida como uno de los campos de minas que aún no ha sido “limpiado”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¡Ven, Fernando! ¡Mira qué bonitas están las flores!- grita sonriente con la voz de otra persona; con la voz de un niño que también recuerdas- ¡Vayamos a bañarnos al lago de los peces muertos!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El cielo está encapotado. Es rojo como el contenido de una transfusión de sangre. Está aguado como un balazo bajo el agua. Te sientes tan… vivo. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (20/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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--&gt;
&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Las últimas 24 horas son la calma que sigue a la tormenta. Se trabaja a destajo en la curación de los heridos y se descansa del caos de la batalla. Javier decide volver a trabajar en el barco para así despejarse un poco, si alguien le acompaña que lo diga. Tamer ha escapado de la zona Ninja y se precipita jungla adentro en mitad de delirios y mareos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 48&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche ha sido dura. Todo el que ha podido ayudar ha ayudado a curar a los heridos. Andrés está un poco mejor, pero no parece despertar. Eliseo está bastante estable y Fernando parece que se va un momento y al siguiente parece estar mejor, pero tampoco despierta. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Anoche, Javier decidió que esta mañana volvería al cementerio de aviones a mantenerse entretenido trabajando. Si alguien quiere ayudar, que se una,. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El desayuno es algo que os devuelve la vida, casi. Algunos de vosotros es la primera vez que estáis aquí y os fascina el hecho de comer huevos, bacon, pan, etc…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno se tratan los temas que os preocupan. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en algún lugar de la jungla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tamer, despierta, que han venido los Reyes- dice Malevoski. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando abres los ojos, Tamer, descubre dos cosas: la primera es que estás tumbado en una cama blandita; la segunda, que te han curado las heridas, vendado y atado. La habitación es muy pequeña, el hueco de la cama (individual) en la que estás y quizá un poco más, como para meter una silla, de ancho y el largo de la cama y un poco más de largo. No hay adornos en las paredes de tablones de madera y sobre la cama, en el techo, una única luz, una lámpara fluorescente. Al fondo a la izquierda una puerta cerrada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ya no duele tanto, pero te sientes cansado, agotado y enfermo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en Basora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Fernando, Malevoski y M.J. están sentados alrededor de una mesa jugando a las cartas. Las apuestas, que son depositadas en un cuenco azul con la palabra CHOCOLATEATE escrita en uno de sus lados, consisten en chapas identificativos del ejército. Muchas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Yo veo al loco y subo la papissa- dice Malevoski lanzando dos chapas más al interior del bol azul. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahí afuera se oye un bombardeo cercano. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFDHscJ49q7UxCOVkFtfzHQVmUqDzr8tN7jyLJ5aojaftZC4mB377vLgIwmcIKWcvDIX4rm1U8XqNc0NYrgf4tgLGelrhWvlIPDwU6BCcXockZyxduO9_BAYwOR9xRuV8w6K3KtsfWv2A/s72-c/1x07.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">233</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - "1x06 - Viajes EDITADO (13/02/11)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/02/la-isla-20-1x06-viajes.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 7 Feb 2011 10:56:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-5363023142730161500</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una   especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia   aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente   interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus   decisiones dependerá el curso de la historia. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas&lt;/b&gt;,  por favor, pulsa el botón "Fill Out My Form" para rellenar este  cuestionario, (te tomará unos minutos): &lt;button type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt;. &lt;b&gt;Se recomienda  encarecidamente&lt;/b&gt; echarle un vistazo a las&lt;b&gt; reglas &lt;/b&gt;del juego en este &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-indice-de-capitulos.html"&gt;este enlace&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución.&lt;/b&gt; No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdGyNz9GiHPBXMPIR81csNJGK2tmCv7XT2tasKI3e4FuzmEkpk3Ph6qtpWG4B_q3g_i8ku1ZX7dgrBMZ_G_zBUoAVJBghgXN8AtaGlGj0a6-rpWe-hpIwE2T9KG76BAaoHwruXacQzyl0/s1600/1x06.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="262" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdGyNz9GiHPBXMPIR81csNJGK2tmCv7XT2tasKI3e4FuzmEkpk3Ph6qtpWG4B_q3g_i8ku1ZX7dgrBMZ_G_zBUoAVJBghgXN8AtaGlGj0a6-rpWe-hpIwE2T9KG76BAaoHwruXacQzyl0/s400/1x06.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;    &lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Todos los supervivientes se han reunido dentro del refugio de los aviadores para tener el Primer Concilio de La Isla. Se trata de plantear con seriedad y para que todo el mundo pueda oírlo y opinar, los problemas actuales del grupo; entre otras cosas el hecho de que el grupo de Eliseo haya sido capturado por los “ninjas”. Durante la noche de ayer se hizo una primera intentona, pero como todo el mundo estaba cansado (toda la noche moviéndose por la jungla de cinco en cinco para llegar discretamente al refugio) se ha decidido que hoy por la mañana comenzará oficialmente el Concilio.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 35&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras desayunar, alrededor del desayuno (desayuno de verdad, para algunos el primero en 35 días) se plantean de nuevo todos los puntos clave. A saber:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;-Eliseo, Ludio y todo ese grupo ha sido capturado por los hombres de negro. El &lt;i&gt;quid pro quo&lt;/i&gt; va a resultar más difícil ahora puesto que vosotros tenéis a dos de los suyos y ellos a once de los vuestros.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;-Salir de La Isla. Después de más de un mes queda bastante claro que nadie va a venir a rescataros. Solo podéis pensar en que vuestros familiares estén moviendo cielo y tierra o que el teléfono satélite (que parece tener bloqueadas las funciones de llamada) pueda funcionar; a fin de cuentas ya valió una vez para sacar de aquí a la familia de Monto.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Mi barco está listo- apunta Javier-. Lo único que queda es colocarle los botes salvavidas del barco hundido para darle mayor flotabilidad. Estamos esperando a que Fernando pueda sumergirse, si no puede ser lo haremos nosotros mismos. Tardaremos más y será más peligroso, pero el tiempo apremia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Creo que el teléfono satélite debería funcionar- dice Claude-. Igual, de alguna manera, tiene bloqueadas las llamadas salientes, pero no debería ser muy difícil reconfigurarlo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Y los prisioneros? ¿Vamos a tenerlos atados y con los ojos vendados hasta que encontremos a Eliseo y Ludio?- dice Andrés.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Yo voto por desnudarlos y arrojarlos de nuevo a la jungla- responde Diego-. Bueno, no… que van a parecer el Malevos… Por cierto, ¿dónde demonios está Malevoski?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Parece que hace más de una semana que nadie le ve el pelo. Todos se han acostumbrado a que tenga una personalidad bastante… llamémosla intimista. Pero, entre pitos y flautas siempre andaba por ahí, echando una mano algunas veces, haciendo guardias otras. Pero nadie lo ha visto en muchos días.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Lo habrán capturado a él también?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Joder, a ver si le ha dado uno de sus… avenates y está por ahí tirado, medio en coma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Mierda, las cosas no dejan de complicarse.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El Primer Concilio de La Isla continuará hasta que entre todos lleguéis a la conclusión de que todo lo que había que decir está dicho y todas las decisiones se hayan tomado, de manera democrática.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (08/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El Concilio decide que hay que ir al rescate del equipo de Eliseo y Ludio. Tratan de ponerse de acuerdo en el modo en que lo harán, pero el primer día no es suficiente para hacer coincidir la opinión de tanta gente. Steve promete tratar de recrear un mapa de La Isla que había colgado en el refugio (mapa que años más tarde quemaría John en un “arrebato”). Mientras tanto, Ludio se lleva una grata sorpresa cuando descubre que alguien ha abierto la puerta de su celda y le ha dejado una pistola en el suelo para luego desaparecer.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 36&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante la noche pasasteis un momento de tensión al ver como dos “ninjas” rastreaban la zona de la entrada de las cuevas. Iban armados y con walkies pero, finalmente, no resultaron ser buenos rastreadores pues pasaron por alto el rastro de más de cuarenta personas dejado allí la noche anterior cuando mudabais al grupo de supervivientes al refugio. Sin duda, el sentimiento ahora es de que los hombres de negro han intensificado su presencia en La Isla y os están buscando. Mejor que se os ocurra pronto un plan.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando vais a desayunar descubrís que Steve se ha levantado muy temprano. Se le ve bastante animado y con fuerzas. Ha preparado un estoico desayuno para todos y mientras lo sirve va tarareando una canción por lo bajo. Reunidos alrededor del desayuno, Steve saca un papel grande en el que aparece dibujado un círculo grande. En el interior del mismo se pueden apreciar varios puntos delimitados que, sí, con imaginación, dotan al mapa completo de un cierto aire a smiley.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Es cuanto he sabido hacer. Mirad esto- señala la “sonrisa” del dibujo que, a juzgar por lo que parece, diríais que es el sur de La Isla. Está compuesta por cinco puntos con texto al lado. Steve señala el segundo empezando por la derecha-. Esto es el volcán. Y esto otro- señala justo el siguiente de derecha a izquierda- es nuestro refugio.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Steve añade con el rotulador un nuevo punto entre el refugio y el volcán y lo rotula como “Cuevas”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Más a la izquierda está lo que en el mapa se señalaba como “el bunker” y en el borde de la izquierda tenemos lo que llamaron “el cementerio”. Fijaos que el extremo de la izquierda es “el cementerio” pero que el extremo de la derecha corresponde con el cementerio de aviones, aunque aquí lo llaman “el embarcadero”. Aquí- señala un punto central del dibujo que, siguiendo el concepto de “cara sonriente”, vendría a ser la nariz-, según el mapa (más o menos en el centro de La Isla) está “el sótano”. John y yo nunca lo encontramos. Y lo buscamos, ¿eh? Al menos durante los primeros años en los que a los dos nos preocupaba saber qué demonios pasaba en La Isla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Luego, Steve señala los dos puntos que correspondería, más o menos, a los ojos de la “cara sonriente” y los identifica como “Campamento A Ejército” y “Campamento B Ejército”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Como podéis observar, los que hicieron el mapa original tampoco tenían mucha idea de lo que había detrás de las montañas. Sí que la tenían un poco más de esta zona. Eso me invita a pensar que los que construyeron este refugio y los “hombres de negro” se han llevado años peleando. O, al menos, que los hombres de negro ya protegían aquella zona de La Isla desde antes de mi llegada aquí. No hay mucho más, podéis seguir completándolo con vuestros propios datos. Yo no puedo añadir casi nada más… bueno, quizá…- toma el rotulador y en la playa del sureste pone una cruz- Este es el sitio desde donde el satélite indicó que debía salir la familia de Joaquín. Recordad que también dijeron que esas coordenadas cambiarían cada cierto tiempo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las celdas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Anoche Ludio recibió la visita del fantasma de las navidades pasadas. De regalo navideño le entregó la puerta abierta de la celda y una pistola a la que sólo le faltaba una bala (y, por cierto, había sido usada muy recientemente), con un bonito pero casero silenciador en su cañón.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Emulando a algún personaje de videojuego salió de la celda, sigilosamente, aprovechando el sueño de sus compañeros para evitar que, al verlo libre, formaran escándalo y delataran su huida.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lo primero que se encuentra al salir es a uno de los ninjas muerto en el suelo con un bonito orificio en la frente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A su izquierda continúa la hilera de celdas y al final del pasillo hay una puerta. A la derecha, en un recodo, las escaleras por las que el grupo ha sido bajado. De arriba vienen voces.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ludio (o Snake), &lt;b&gt;¿cuál es tu siguiente movimiento?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (09/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;En el refugio se están organizando los grupos para salir al rescate. Se están pertrechando con armas, víveres y se les está enseñando nociones básicas de manejo de armas a aquellos que nunca han disparado. Mientras, Ludio, en las montañas, está tratando de escapar.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 37&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El día anterior se ha gastado casi íntegramente en hacer aprovisionamiento para la misión de rescate y en dar instrucción básica a todo aquel que lo ha solicitado sobre manejo de armas y demás cosas relevantes en una misión de ese tipo. Es muy difícil movilizar y poner de acuerdo a tanta gente por lo que un par de decisiones que se planteaban sencillas llevan tres días tratando de fraguarse. Pero parece que Fernando ha dado un ultimátum: o se decide ya qué personas irán al rescate o se va solo, esta misma noche.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por lo pronto M.J., Andrés y Leo se apuntan al viaje. &lt;b&gt;TODO AQUÉL QUE SE APUNTE debe expresarlo a lo largo del día de hoy con total claridad, para poder organizarse.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno, Steve parece demasiado cansado. Se le ve desfallecido, es como si llevase días escalando una gran montaña. Le cuesta respirar y tras comer casi nada se excusa y vuelve a su cuarto. Ha manifestado la idea de acompañar al grupo de rescate, pero la ha descartado casi inmediatamente. No cree que pudiera ser algo más que un estorbo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras, en las montañas.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Todo lo que está sucediendo en la cárcel tiene carácter retroactivo. Dado el sistema de juego en esta aventura y la naturaleza de “tiempo real” de la misma, es difícil cerrar las líneas argumentales en su tiempo correcto, por lo que se debe entender que desde que Ludio se encontró la puerta abierta hasta los acontecimientos que se relatarán a continuación, tan sólo ha transcurrido un día. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ludio toma el camino de la izquierda, se arma de valor y, mientras comprueba que las armas están a punto, pone la oreja en la puerta. Al otro lado le llega una conversación en klingon que alguien muy cabreado está teniendo. Puede entender, porque las clases de esperanto de Leo valieron para algo (aunque para poco dada su brevedad) que se habla de matar a prisioneros. Envalentonado por la perspectiva que toman las cosas, abre un poco la puerta y echa un ojo al interior.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Siete hombres armados y Eliseo, ese es el contenido de la habitación. Eliseo está sentado en un extremo de la mesa, con la foto de los dos “ninjas” capturados por los supervivientes delante de él. Ocupando el resto de sillas de la mesa, delante de Eliseo, cuatro hombres de negro, con sus rifles al lado. A su espalda, caminando en círculos con las manos en la espalda, el tipo que está hablando en tono agresivo de matar a los prisioneros. A un lado de la puerta otro hombre de negro, armado, montando guardia, y en el otro extremo de la habitación, otro, haciendo café en una vieja cafetera.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Dentro de una milésima de segundo se habrán percatado de tu presencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué haces?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (10/02/11)&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Finalmente, el equipo de rescate se ha dividido en dos grupos que forman, juntos, un total de treinta personas (contando a Monto, que corrió detrás del grupo a última hora). En una avanzadilla de cinco personas (M.J., Fernando, Andrés, Javier y Leo) que irán comprobando que el camino es seguro y tratando de sacar la mayor información posible del terreno y un grupo en retaguardia de veinte personas, armadas, preparadas para atajar con la superioridad numérica cualquier encuentro indeseado. Mientras tanto, Ludio y Eliseo, disfrazados de ninjas, han dejado k.o. a algunos de sus captores y tratan de huir de las instalaciones militares en las que estaban recluidos.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 38&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los grupos de rescate ya han partido, en la noche de ayer, y han caminado toda la noche en dirección noroeste siguiendo los consejos de Javier, que opinaba que ya habían tomado demasiadas veces la misma ruta y seria caer en la trampa. Cuando amanece, es el grupo de avanzadilla en que descubre la primera sorpresa de este viaje:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué es eso?- dice Leo señalando a la jungla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se trata de un globo aerostático atrapado entre los árboles más altos, deshinchado y que cuelga lacio de sus ramas, con la cesta medio volcada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Vaya, parece que La Isla de los Accidentes no hace ascos a ningún medio de locomoción. Eso debe llevar ahí mucho tiempo. Fijaos en el color de la tela del globo y en la vegetación que ya ha comenzado a encaramarse a él- responde Andrés.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Quizá ese es nuestro destino- filosofa Leo-, convertirnos en árboles en esta isla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hacen la señal acordada al grupo de retaguardia para anunciarles que el camino es seguro y continúan. A media jornada de distancia, en una playa pequeña, descubren un gigantesco letrero de SOS hecho con piedras sobre la arena. A juzgar por el estado en que se encuentran las mismas podría decirse que llevan mucho tiempo ahí. Tras una duna en esa playa, los supervivientes encuentran más de tres docenas de cruces de madera clavadas en el suelo, sobre montículos. Parece un cementerio. M.j. siente curiosidad y se acerca al mismo para ver si hay nombres en las tumbas. Lee un par al azar:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-“JOAN. ASIENTO 23”, “ANTOINE. ASIENTO 42”. Vaya, estos no acabaron bien.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La avanzadilla hace que la retaguardia bordee la zona. No quieren que cunda el desánimo. El viaje continúa sin incidentes. Ambos grupos (por separado) hacen un alto para comer y descansar un poco.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras, en las montañas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ludio y Eliseo han salido corriendo por mitad de la base. No han tenido que abrir fuego hasta el momento (parece que Eliseo considera que será mejor no cabrearlos más de lo necesario). Una descarga eléctrica (la única carga de la pistola) sí que ha sido necesaria en un momento en que Eliseo ha sido sorprendido y encañonado por la espalda. Ludio no se lo ha pensado, mejor una buena dosis de electricidad que un agujero en la sien. Ahora, ocultos tras una barraca, contemplan la verja que se extiende rodeando el perímetro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No podemos arriesgarnos a que esté electrificada- dice Eliseo-. Seguro que encontramos alguna manera de traspasarla sin quedarnos fritos en el intento. ¿Alguna idea, compañero?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (11/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El grupo de rescate continúa explorando La Isla mientras se acercan cada día más a las montañas. Van encontrando restos de otros accidentes en La Isla: un globo aerostático caído, un cementerio con nombre y número de asiento de algunos “náufragos” de otros vuelos… Alma, que había pasado los últimos días más callada de lo habitual tratando de crear nuevas armas, está planteando nuevas opciones de defensa. Pero de momento son infructuosas pues se ha lanzado a la búsqueda del &lt;i&gt;curare&lt;/i&gt;, un poderoso veneno sacado de una planta estrictamente amazónica que, evidentemente, no crece en terrenos del pacífico. La búsqueda de plantas venenosas para crear dardos envenenados ha sido bastante dura pues no parece que estén muy a la vista las posibilidades que necesita. En el clima en el que se encuentran haberlas haylas, pero no en mucha variedad y desde luego no con fácil acceso. Comienza a plantearse si no sería mejor dejar de buscar en la vegetación y concentrarse en la fauna (sobre todo marina) donde, sin duda, habrá más opciones de encontrar veneno. También ha experimentado con el concepto cerbatana. Uno de los supervivientes, que una vez vio un documental sobre aborígenes y cerbatanas, le explica que hacer una cerbatana de madera es un proceso que puede durar, como mínimo, dos semanas; que hay que ahuecara fuego la madera, evitar las estrías y una serie de técnicas artesanales bastante complicadas a decir verdad. De hecho, el tipo asegura que ha oído que para alguien sin experiencia con un arma así (porque no es tan fácil como soplar por un extremo) se aconsejan cerbatanas de entre un metro y medio y dos metros de longitud, para un uso medianamente aceptable. Que de lo contrario quizá tuviera un proyectil lanzado, con suerte, a medio metro de la cerbatana, bastante desviado y con tendencia a clavarse “de culo” en lugar de “de punta” que es lo que se espera de un buen dardo. Y hablando de dardos… todo un arte crear un dardo estable y con suficiente fuerza, empuje y resistencia. Cualquiera que haya jugado a los dardos sabrá este punto. Que un palo afilado no es un dardo, aunque se le parezca, y que las condiciones de estabilidad dependen de factores como el peso, la pluma, el material, etc, etc… También dice un superviviente que si no sería más fácil usar tubos de pvc o plástico para las cerbatanas, que de esos hay bastantes y ya tienen un tubo perfecto que no hay que modelar. Mientras, Eliseo se enfrenta a Ludio pensando, quizá, que este último oculta algo.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 39&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El camino del grupo de rescate se topa con algo bastante interesante. Se trata de una iglesia de piedra, con campanario y todo, en mitad de un gran claro de la jungla. Está bastante arruinada por las inclemencias del tiempo, pero parece que en algún momento ha sido bastante majestuosa, a pesar de ser pequeñita. Sobre las podridas y rotas puertas de madera hay una cruz de madera con una rosa grabada en su centro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras, los fugitivos…&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Vale, perdona- dice Eliseo después de una larga mirada a los ojos de Ludio evaluando sin duda su sinceridad-. Gracias, de nuevo. Y ahora vamos a dejarnos de tonterías y a salir de aquí, amigo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un disparo hace una fea astilla en el árbol tras el que discutíais, haciéndole sangrar un oído a Eliseo. Su respuesta no se hace esperar. Sale de su cobertura, corriendo de lado, y descerraja varios tiros sin apuntar, a lo peliculero. Ludio supone que solo pretende que el enemigo se ponga a cubierto, que sepa que van armados.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿A correr?- mueve los labios hacia Ludio masticando la pregunta. &lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (1202/11) &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Los supervivientes que conforman el equipo de rescate continúan avanzando en dirección noroeste y encontrando a diario nuevas incógnitas en La Isla. Tras pasar por una pequeña iglesia abandonada (con el símbolo de la cruz y la rosa) continúan su caminata. Ludio y Eliseo corren jungla adentro en lo que parece ser una persecución interminable. Muy cerca de allí, Tamer, otro superviviente que fue capturado junto a Eliseo y Ludio trata de ingeniárselas para salir de su celda.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 40&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la jungla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Las guardias de anoche informan que las señales lumínicas en la selva se han duplicado. Esta vez no se han detenido en toda la noche, como si el tráfico de información fuera más denso. Como si alguien tuviese mucho de qué hablar. Monto se muestra, cuanto más se adentra en la selva, un poco más nervioso. Pero no puede ocultar que también disfruta del viaje. Da la impresión de que se conoce la selva como su propio hogar y resulta adecuado pensar que, además, disfruta del hecho de tener “amigos”. Y amigos con grandes “calibres”, dicho sea de paso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por la mañana, Monto se pone en cabeza, sonriendo y volviendo la vista atrás cada cierto tiempo para asegurarse de que el grupo le sigue. Como el perro de un cazador que menea su rabo irradiando nerviosismo y felicidad a partes iguales conduciendo a su amo a la presa derribada. El grupo de avanzadilla ha dado la señal de avanzar, pero Monto parece que pretende desviar al grupo unos metros hacia la playa. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Espoleados por la curiosidad y con la idea de que no puede ser nada grave retrasarse unos minutos, el grupo le sigue. Sonriente, Monto llega a una enorme duna en la playa que a primera vista estaba desértica. Pero al acercaros más descubrís, en una linde de la jungla muy cercana a la orilla, una pequeña edificación. Es un precario refugio similar al que construisteis en la playa, quizá algo mejor hecho. Ahora se le ve desvencijado, abandonado, viejo, pero da la impresión de haber servido bien para protegerse del clima. Podría recordar a una especie de porche de madera orientado al mar y el hecho de que en su interior haya una silla y una mesa mirando en esa dirección confirman esa idea. Las tres paredes del refugio están “adornadas” con el mencionado texto bíblico que ya se ha visto en infinitud de ocasiones. Sobre la mesa cubierta de arena asoman las lentes de unos prismáticos olvidados, en el extremo de los cuales, una araña del tamaño de un puño parece otear el horizonte en busca de un mundo mejor. Colgada del respaldo de la silla hay un arma, un rifle similar a todos los que hay en la isla, arruinado completamente por la humedad y la falta de cuidado. En un cajón de madera, cerca de la mesa, hay varias botellas de licor, buceando entre la arena que lo cubre todo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Monto sonríe con una melancolía prácticamente tangible. Sale del refugio y señala al pie de la duna, donde la arena blanca da paso a la verde jungla. Podéis apreciar un montículo pequeño de arena sobre el cual se han apilado algunas piedras planas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Ti To Luuu ca- dice, y casi sin dar tiempo a que nadie le consuele, emprende de nuevo la marcha jungla adentro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las montañas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Después de correr y correr como si no hubiera mañana, con las balas silbando melodías de sudor y sangre sobre sus cabezas, Ludio y Eliseo llegan a la falda de las montañas del norte de La Isla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Si encontramos una pequeña cueva o algo así quizá podamos darles esquinazo- dice Eliseo casi sin aliento-. Y así puedes recuperar la respiración, no me gustaría que te diera un infarto- bromea.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Han pasado la noche corriendo, sin descansar ni dormir puesto que el enemigo tampoco lo ha hecho, porque las balas corrían más que Morfeo y la adrenalina se había sentado a los mandos y había dejado caer un pie de plomo sobre el pedal de aceleración. Pero la noche ha sido también un refugio considerable. La oscuridad se ha portado como una madre buena y ha cubierto sus siluetas y sus huellas como una tristísima capa de alquitrán derramándose en su camino con pereza y parsimonia. Han avanzado menos de noche que de día, porque de noche no importa cuánto corras, de noche importa lo poco que puedan hacer ruido tus pies al quemar las suelas en la huida. Han sido silenciosos y rápidos y eso les ha hecho despistar un tanto al enemigo. Pero sigue ahí, en algún lugar a sus espaldas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Comienzan a moverse por la falda de la montaña, como cowboys sacados de un spaguetti western, encorvados aprovechando la cobertura de los pequeños picos y los dientes de la montaña. Ahora no corren. Se saben expuestos al ascender. Cuanto más alto suban más se abre el campo de visión del enemigo, pero lo hacen de todos modos porque no hay otra. Suben la inclinada ladera con parsimonia y cuidado y se asoman de cuando en cuando, como hijos de La Ponderosa, a comprobar si el malvado enemigo está tan cerca como para cortarles la cabellera con un rifle de francotirador del modelo Manitú.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y encuentran dos cuevas, como dos ascensores en un hotel, una al lado de la otra, casi idénticas, y comprenden que no sólo han encontrado un refugio. También han hallado una disyuntiva. Y lo bueno de las disyuntivas es que son sinceras, objetivas. Lo que te hace dudar, hará dudar a los demás. Si te cuesta decidir entre una y otra, también le costará a tus captores.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Podemos escondernos aquí para descansar y quizá hablar por walkie con los de las cuevas- dice Eliseo-. Y podemos… tenderles a nuestros amigos ninjas una pequeña trampa- señala el pequeño pasillo por el que hay que acceder a las dos cuevas-, ¿sabes algo de las Termópilas? Bien podríamos usar el terreno para tener ventaja o bien podríamos hacerles creer sin ninguna duda que estamos en una de las dos celdas y estar preparados. O esperar a que se dividan para cubrir las dos posibilidades a la vez y caer sobre ellos. ¿Se te ocurre algún plan, compañero?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Mientras, en las celdas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La alarma ha comenzado a sonar (recordad que esta escena transcurre mientras Ludio y Eliseo están escapando del recinto). Tamer ha estado dando forma a una trampa bastante básica para tratar de escapar usando para ello un alambre del somier de su catre. Tenía pensado comenzar a gritar en cuanto estuviera listo, pero la alarma lo ha hecho por él. Y parece tener unas cuerdas vocales más potentes que las suyas propias así que no se enfada con ella y la deja hacer.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No pasa más de media hora cuando alguien entra en el pasillo de las celdas a buen paso. A juzgar por el sonido (un par de botas militares) se trata de una sola persona.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Gracias- piensa Tamer con una sonrisa mental del tamaño de una catedral gótica, y se prepara para actuar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todo sucede muy rápido. El Dios de los sicarios esperantos está dormido o fuera de cobertura en estos momentos, inténtelo de nuevo más tarde, ninja asqueroso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ni el hombre de negro se da cuenta de nada ni, poniendo que en el último momento se hubiese dado cuenta, habría tenido tiempo de hacer gran cosa. Tropieza y cae, de bruces, y la mala suerte se apoya en su espalda haciéndole las cosas más difíciles. Porque trata de evitar lo inevitable, arqueando el cuerpo mientras cae pretendiendo quizá estabilizarse o (claro, debe de ser eso) no caer sobre la sangre de su compañero muerto (todos los sicarios van al cielo, Hosanna, gloria, gloria, aleluya). Tamer oye el gritito ahogado que produce el hombre de negro al darse cuenta de que su movimiento ha empeorado su situación y que va a golpearse la cabeza con los barrotes de la celda; y entiende que no es un hombre de negro lo que acaba de caer en la trampa, sino una mujer de negro (demos gracias al Señor).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El sonido que hace la cabeza de la mujer de negro al golpear (a la altura de la sien derecha) contra los barrotes es similar al que haría un saco de escombros cayendo desde un segundo piso sobre un colchón abandonado en mitad de la calle.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;K.O.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;YOU WIN.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Las llaves están al alcance de la mano de Tamer que no puede creer su suerte (quiero oír un Amén).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (13/02/11)&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El grupo de rescate continua adentrándose en la selva encontrando en su camino los puntos de interés de &lt;st1:personname productid="La Isla. Una" w:st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Isla." w:st="on"&gt;La Isla.&lt;/st1:personname&gt; Una&lt;/st1:personname&gt; alarma comienza a sonar en alguna parte del norte. En ese lugar, en las montañas, Ludio y Leo han encontrado dos cuevas gemelas en las que pueden esconderse, descansar y estar medianamente protegidos. Tamer, en las celdas, ha dejado fuera de combate a una de las guardias de los hombres de negro y ha conseguido salir de la celda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 41&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Equipo de rescate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche transcurre sin problemas. Aunque la alarma no deja de sonar en ningún momento y cada vez parece estar más cerca. De hecho las montañas están a una jornada, tal vez menos, de camino. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por la mañana, tras un desayuno rápido, el grupo de avanzadilla divisa con los prismáticos a dos hombres de negro armados y muy atentos rondando por la jungla. Parecen estar peinando la zona. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué hacer?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Fugitivos en la montaña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, Ludio y Eliseo decidieron encender el fuego en una de las cuevas y dormir en la otra. En ambas entradas prepararon dos trampas sonoras y decidieron descansar. La noche pasó en absoluta calma con lo que se sienten nuevos por la mañana. ¿Por qué no habrán aparecido? ¿Los estarán buscando por otra parte?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando se asoman, aún agachados como vaqueros de película, descubren que la falda de la montaña está llena de hombres de negro armados, peinando la montaña. Varios pares de ellos ya están comenzando a subir. Parece que han optado por reagruparse antes de subir.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Parece que nos consideran demasiado peligrosos como para subir de dos en dos- dice Eliseo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Celdas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tamer toma el cuerpo de la mujer de negro y lo esconde en su celda. Comprueba que la ropa de Ninja es unisex y que, aunque quizá le quede un poco corta, podría ayudarle a pasar medianamente desapercibido a cierta distancia. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El pasillo de las celdas tiene dos opciones. Una puerta al fondo, muy cerca de la celda de Tamer y el pasillo que sigue hacia la derecha, por donde fueron bajados el primer día. Del piso de arriba vienen ruidos de movilización, por no hablar de que la alarma lleva sonando sin parar muchas horas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjdGyNz9GiHPBXMPIR81csNJGK2tmCv7XT2tasKI3e4FuzmEkpk3Ph6qtpWG4B_q3g_i8ku1ZX7dgrBMZ_G_zBUoAVJBghgXN8AtaGlGj0a6-rpWe-hpIwE2T9KG76BAaoHwruXacQzyl0/s72-c/1x06.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">124</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1x05 "Refugio" EDITADO (06/02/11)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-1x05-refugio.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 31 Jan 2011 12:37:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-1473055128900441997</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una   especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia   aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente   interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus   decisiones dependerá el curso de la historia. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas&lt;/b&gt;,  por favor, pulsa el botón "Fill Out My Form" para rellenar este  cuestionario, (te tomará unos minutos): &lt;button type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt;. &lt;b&gt;Se recomienda  encarecidamente&lt;/b&gt; echarle un vistazo a las&lt;b&gt; reglas &lt;/b&gt;del juego en este &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-indice-de-capitulos.html"&gt;este enlace&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución.&lt;/b&gt; No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgny0QYJBzbjEVe8KjZMEitdV9pPAW_xdgTmlKCNErE1m-ILI8EzZuoug1pzbOp-tX2owpEZs3GeamS9tuNIS4bya51aTuox2Ychomp98Y1rcf53Ml5QHwhUfoTVMEWHFFlZ_3FP3wtJ9Q/s1600/1x05.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgny0QYJBzbjEVe8KjZMEitdV9pPAW_xdgTmlKCNErE1m-ILI8EzZuoug1pzbOp-tX2owpEZs3GeamS9tuNIS4bya51aTuox2Ychomp98Y1rcf53Ml5QHwhUfoTVMEWHFFlZ_3FP3wtJ9Q/s400/1x05.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Los supervivientes han decidido organizarse en grupos. Un grupo ayudará a Javier a buscar materiales y tratar de ingeniárselas para salir de la isla. Otro grupo, capitaneado por Eliseo, pretende ir hasta las montañas para ver quiénes son los hombres de negro, cuántos son y si pueden ayudarles a salir de la isla. El tercer grupo planea seguir explorando ya que creen que con ciertas pistas que han encontrado pueden hallar un medio de salir de la isla. Sí, finalmente todos quieren lo mismo.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 28&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en La Isla.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hoy por la mañana se ha acordado la partida del grupo de Eliseo al que junto a Ludio se han apuntado ocho supervivientes más. Por su parte, Javier y Virginia, junto a Andrés y Bruno van a salir hacia el cementerio de aviones a ver qué pueden idear para el rescate. Alma, Fernando y Grojniak, tras curar a los prisioneros, que están mudos como piedras, deciden indagar a ver si Monto puede conducirles a la puerta secreta que, según “La Isla Misteriosa” puede estar en alguna montaña de la isla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Leyendo todos los posibles finales del libro, que son cinco, albergan aún más esperanzas, puesto que en uno de ellos (el final feliz con diferencia), es gracias a John y Steve (los aviadores que supuestamente vivían en el refugio tras la puerta secreta) que Leonardo Hallberg y Tadeo son rescatados. No queda muy claro cómo, pero parece que tenían una especie de teléfono satélite. Una maravilla tecnológica dada la época en que se supone que tuvieron lugar esos acontecimientos. Finalmente, gracias a la tecnología, padre e hijo consiguieron salir y volver a casa. Pero faltan varias páginas en el libro. Están arrancadas y es imposible saber qué ocurrió para que en el rescate ya no estuviese el bebé, Joaquiín, Monto. Tampoco se dice nada del otro superviviente de esa aventura, el señor con bigote que viajaba con ellos. Los finales menos alegres nos muestran a John y Steve capturado por los hombres de negro y encadenados en postes en la cima del volcán con el “demonio del volcán” a punto de merendárselos y a Tadeo y Leonardo tristes para siempre en la cabaña de la jungla; a padre e hijo viviendo para siempre en La Isla, con John , Steve y Joaquín; un final en el que aparece un barco de salvamento pero cuando se dan cuenta el barco no lleva ningún tripulante y está hundiéndose; otro final en el que Tadeo, Joaquín y Leonardo son atrapados por los hombres de negro y acaban sus días como esclavos en las montañas y un último final en el que se despiertan y todo lo que ha sucedido ha sido un sueño.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Claude ha estado haciendo pruebas con un tubo metálico y uno de los walkies, una técnica que los radioaficionados usaban en una especie de juego llamado “la caza del zorro”. Andrés le ha dicho que si los de la señal son los de la avioneta con el pato dibujado en la puerta sería más idóneo llamarlo “la caza del pato”. De momento ha conseguido pocos avances, pero está clara una cosa, la emisión de la señal proviene del norte de la isla, jungla adentro, en la misma dirección en la que se encuentran las montañas. El hecho de que los walkies tengan un conmutador con tan solo cinco frecuencias posibles hace más difícil su idea de ir cambiando de frecuencias cada cierto tiempo para que no detecten sus conversaciones. Teniendo en cuenta que de esas cinco, una la usan los hombres de negro (que por cierto, desde la captura de los prisioneros no han vuelto a usar la radio) y otra es la que ocupa el mensaje de los aviadores, solo quedan tres frecuencias libres para usar. Junto a Fernando Montoya están pensando en fabricar un invento que les ayude a tener electricidad, por lo que parece ser que, al menos de momento, se unen al grupo de Javier, Virginia, Andrés y Bruno. Por lo pronto hasta que averigüen si hay materiales suficientes en la playa como para hacer lo que pretenden hacer. M.J. dice que por intentarlo que no quede, pero que la mayor parte de la maquinaria de la que pueden disponer es la de las avionetas del cementerio de aviones y eso, lamentablemente, lleva años sobre la arena de la playa. La humedad habrá corroído todo. Aunque si habéis sido capaces de encontrar una radio que funcionaba puede ser que encontréis otras cosas que no estén oxidadas e inservibles. Él también se apunta a la expedición de Javier, con Claude y Fernando, aunque se quedará allí ayudando a lo de salir de la isla. Pero os echará una mano en encontrar las piezas que buscáis antes que nada. Aunque tiene una inquietud y la expresa en voz alta:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Si vienen los de negro a rescatar a los suyos aquí solo van a quedar dos o tres. Si los ninjas aparecen armados y con ganas de fiesta- baja la voz para continuar- aquí van a hacer una carnicería.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo también toma la palabra durante el desayuno:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Nos vamos en cuanto acabemos de desayunar. Todo el que se haya apuntado a esto debe saber que no se trata de una excursión. El enemigo está armado y ya ha matado a uno de los nuestros. No lo digo por levantaros el espíritu belicoso, lo digo para que os hagáis una idea de lo que son capaces de hacer. No conozco sus motivaciones, no sé si lo hacen porque nos consideran enemigos o porque se aburren mucho. Pero tampoco nos han dado explicaciones ni avisos, simplemente han atacado. Estoy dispuesto a ir allí y descubrir la verdad, ya sea dialogando ya sea a tiros. El objetivo prioritario de esta misión, no obstante, es averiguar si tienen algo para salir de aquí. Barcos, avionetas, lo que sea. Bien, señores, no se entretengan. Salimos en breve.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El resto, los que no van a seguir a Eliseo, están un poco aparte, comentando todo lo que está a punto de suceder.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;¿Alguien va a contarle finalmente a Eliseo lo del refugio escondido en la montaña con un (si confiamos en lo que pone el libro) posible “armario de armas” en su interior?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (01/02/11)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El equipo de Eliseo ha partido, Javier y unos cuantos más han ido al cementerio de aviones para tratar de construir un bote o algo parecido con lo que intentar salir de La Isla. Claude y Fernando también estuvieron allí, echando una mano y buscando los materiales que necesitaban para su próximo invento. Al caer la noche, Virginia, Fernando y Claude vuelven a las cuevas. La primera volverá de cuando en cuando a echar una mano y está intrigada con el asunto del refugio de los aviadores. Los segundos ya han encontrado la mayoría de las piezas que necesitaban para construir el invento, todas ellas bastante inservibles como consecuencia de haberse llevado muchos años en la playa. Alma ha hecho progresos con el tema del refugio, Monto ha hecho un rudimentario mapa del lugar donde según el se encuentran sus amigos los aviadores.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 29&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece &lt;/b&gt;en el cementerio de aviones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Javier ha pasado gran parte de la noche tratando de crear el armazón de su bote. Se han quedado a ayudarles M.J. (ex militar), Andrés (constructor) y Bruno (asmático y abogado). Entre los tres ya han reunido muchos materiales y tienen planteado lo que será la base del futuro bote. Luego han pasado una noche tranquila, con sus guardias y tal.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al amanecer siguen con su trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tío, Javier- dice Andrés, del que ya os habéis acostumbrado a que siempre ponga la nota de humor-, ayer dijiste que tu idea era hacer algo como el arca de Noé. ¿No te parece un poco grande? ¿O nos vamos a llevar también una pareja de cada especie?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno planean su trabajo de hoy.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece &lt;/b&gt;en la jungla.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo capitaneó el grupo en dirección noroeste pues parece el camino que más veces habéis seguido y por tanto es terreno conocido. Además, sabiendo que Leo y Javier capturaron a los dos prisioneros cerca de la “farola”, todo conduce a pensar que será un buen punto de inicio para la incursión a las montañas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno, como ya viene siendo cotidiano, arenga al grupo:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Señores, hay que estar ojo avizor, esta gente puede estar, por lo que sabemos, esperándonos para hacernos una emboscada. Pero somos más inteligentes que ellos y no tenemos nada que perder.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Por qué crees que la farola será un sitio ideal?- pregunta uno- Pueden tener su base en cualquier sitio de esta puñetera isla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Si fueras epiléptico- responde Eliseo con tranquilidad- y sufrieras ataques tan fuertes como el que sufrió el tal Ilo… ¿llevarías tu medicación encima?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Eh… claro- el tipo se para a pensar-, pero… no la llevaba ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Exacto, así que debía estar muy cerca de su campamento. Un enfermo solo dejaría atrás su medicina si pensase que va a salir solo un momento. Entiendo que muy cerca de la farola hay un campamento ninja.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pasáis el desayuno haciendo planes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece &lt;/b&gt;en las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche ha sido la mar de tranquila. Uno de los que ha montado una de las últimas guardias comunica por la mañana que al preso le ha dado otro ataque, bastante más fuerte que los anteriores. Les estáis alimentando y habéis curado sus heridas. Pero no podéis hacer nada más por ellos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno la gente transmite sus dudas y opiniones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Ese tío cualquier día se traga su propia lengua o algo así- dice Ángela-. Hay que ser cenutrio para no llevar encima la medicina.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Vamos a salir hoy en busca del refugio?- dice Yelena, la historiadora- Me gustaría participar en algo por una vez, me da la impresión de que solo espero a que vengan a recogernos, mientras que vosotros os ponéis las pilas y avanzáis. He estado a punto de ir con Eliseo, pero no sé por qué, me da la impresión de que es de los que opinan que “las mujeres dan mala suerte en los barcos”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Trazáis un plan durante el desayuno.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (02/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El proyecto de Javier de crear un barco para salir de La Isla va tomando cuerpo. Con la ayuda de Bruno, M.J., Andrés y Diego, la cosa va cogiendo cada día más cuerpo. Trabajan en el cementerio de aviones muchas horas al día, pero a todos ellos se les ve felices de estar haciendo algo que les está costando mucho trabajo y que suponen les dará muchos beneficios. Mientras tanto, Virginia, Grojniak, Yelena, Alma y Fernando Montoya, se han adentrado en la jungla en dirección noroeste en busca de la puerta del refugio secreto referida por Monto. Eliseo, por su parte, capitanea su expedición en dirección noreste, rumbo a las montañas.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 30&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el noreste de la jungla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ayer noche llegasteis, sin parar a dormir, a la cabaña de la jungla. El espectáculo lumínico de cada noche parecía haberse intensificado. Cerca de la cabaña acampasteis durante un par de horas para salir al amanecer. Eliseo montó la única guardia. No parece necesitar dormir demasiado y pensáis que piensa que es el único en el grupo que verdaderamente puede dominar una situación adversa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por la mañana emprendéis el camino, tras un rápido desayuno. Pero cuando apagáis el fuego alrededor del cual os habéis sentado y comenzáis a andar veis, delante vuestra en la selva, a dos tipos de negro, armados y apuntándoos. Eliseo frena en seco y parece meditar la situación, busca las opciones de contraataque.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ludio mira a su alrededor y descubre que en uno de los árboles que os rodean hay otro hombre de negro, también armado y también apuntando al grupo. En otro árbol hay otro y, poco a poco, van apareciendo más de la jungla, en todas direcciones a vuestro alrededor. Ludio ya ha contado doce y no está seguro de si hay o no más de ellos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Mierda- exclama Eliseo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el noreste de la jungla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras el desayuno Monto se pone rápidamente en marcha, andando por delante vuestra. Se le ve muy animado moviéndose selva adentro. Al cabo de un par de horas comienza a dar saltitos de alegría y señala una pequeña montaña, una elevación del terreno bastante discreta, cubierta de vegetación. Las raíces de un enorme árbol caen sobre la montaña creando un entramado de madera, musgo y piedra que la hace parecer un trampantojo. Si es ahí donde está la puerta no es solo que la puerta esté muy bien oculta, es que la montaña entera parece estar camuflada con el entorno. Como uno de esos dibujos en 3D que al mirarlos descubres dibujos ocultos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¡Amikoj!-&amp;nbsp; dice Monto, sonriente, señalando la montaña.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Os acercáis hasta la pared de la elevación, entre las raíces y observáis que allí no hay ninguna puerta, ni oculta ni por ocultar. Monto se aleja un poco y se pone a hacer gestos agitando los brazos mirando hacia un punto concreto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Y ahora qué hace?- se asombra Yelena.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Monto arquea las cejas. Parece que algo le ha cambiado el humor. Vuelve a repetir los gestos, esta vez señala al grupo y se golpea el pecho con los puños sonriendo. Espera. No ocurre nada. Se pone serio de nuevo. Corre hacia la pared y comienza a golpear en un punto concreto. Todos os sorprendéis al notar que no suena a piedra, sino a metal.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero Monto está abatido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (03/02/01)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El grupo capitaneado por Eliseo ha sufrido una emboscada muy cerca de la cabaña de Leonardo Hallberg Cruces, en la jungla. Rodeados por más de una docena de “ninjas” no han tenido tiempo ni de pestañear. Mientras tanto, la expedición de búsqueda del refugio de los aviadores ha tenido éxito en la primera parte de su plan: han encontrado la puerta en una pequeña montaña. La parte mala es que no parecen poder abrirla. Monto parecía tener la idea de que cuando le vieran desde dentro le abrirían la puerta. Pero no hay respuesta desde el interior. Javier, junto con otros supervivientes, continúa construyendo un barco en el cementerio de aviones. Claude, ayudado por Miguel (otro superviviente) está limpiando y poniendo a punto las piezas que trajeron Fernando y él para construir su invento.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 31&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en algún lugar de la jungla. &lt;/b&gt;Eliseo, Ludio y el resto del equipo fue emboscado por más de una docena de hombres de negro. Viéndose superados en número y rodeados, el equipo ni siquiera intentó huir. Los hombres de negro les ataron dirigentemente y se le colocó a cada uno un saco en la cabeza. Luego, atados por los tobillos (del tobillo de uno al tobillo de otro) fueron llevados en fila por la jungla durante muchas horas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando creéis que es imposible andar más, los sonidos alrededor indican que habéis llegado a una especie de claro en la jungla. Al andar notáis que el suelo está pavimentado y oís el persistente sonido de varios motores grandes. Mientras os conducen no oís ni una palabra, parece que vuestros captores están tratando de no hablar. Delante vuestra oís como se descorre un cerrojo y una puerta chirría. Sois conducidos en esa dirección. El sonido indica que estáis bajo techo. Se está fresco donde estéis, como si hubiera aire acondicionado o quizá, algo más natural, el lugar es fresco por sí mismo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Bajáis, calculáis, dos pisos por escaleras sin mayor percance que algún que otro pie perdido y una casi caída del grupo completo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Exijo hablar con quien esté al mando- repite Eliseo de cuando en cuando. La callada por respuesta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al poco de torcer una esquina sois separados de uno en uno de la cadena humana y sois empujados hacia un lado. Casi al instante oís como se cierra una puerta a vuestras espaldas. Ludio, uno de los primeros en ser encerrado, escucha una voz a su espalda que le habla en esperanto. No entiende nada y se vuelve hacia la voz, desconcertado, acercándose a la puerta que ha oído cerrarse. Es cogido por las manos y empujado contra lo que parecen ser unos barrotes. Le cortan las ataduras de las manos. Ludio, instintivamente, se quita la capucha y descubre que sí, que es una celda con una puerta de barrotes. El ninja que le ha cortado las ataduras le pide con señas que arroje la capucha. La coge y se la lleva.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es una celda de dos por dos metros, sin ventanas, con un catre mohoso, un retrete y el techo con una trampilla. Ludio puede oír como esta misma escena se va repitiendo a lo largo del pasillo. Enfrente suya, en otra celda, está otro de los supervivientes, un tal Jorge, que está agarrando los barrotes con las manos y gritando que le saquen de ahí. Uno de los “ninjas” vuelve sobre sus pasos y le aplica una descarga eléctrica con una pistola de descargas. El tipo cae al suelo balbuceando.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece cerca del refugio de los aviadores.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando cayó la noche, el equipo decidió acampar cerca del refugio. Ni muy cerca como para ser atrapados en caso de que apareciese el enemigo, ni muy lejos como para no poder controlar la puerta. Monto se empeñó en quedarse delante de la puerta y se ha pasado la noche sollozando y, cada cierto tiempo, repitiendo sus gestos (que no son más que agitar los brazos y sonreír a la cámara) con creciente desilusión. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un desayuno rápido y vuelta a la carga. ¿Cuál es el plan con esa puerta?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (04/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;La expedición al refugio de aviadores, tras infructuosos intentos de abrir la puerta del susodicho, se ve a punto de una confrontación con dos ninjas. Es en ese preciso instante cuando una aparición fantasmagórica abre las puertas desde dentro. Es un anciano decrépito y con aspecto enfermo que les hace pasar al interior del refugio. Mientras, Ludio y todo el equipo de Eliseo ha sido encarcelado en unas instalaciones que, a juzgar por lo que han andado, bien podrían estar en las montañas del norte de La Isla, poco más o menos. Claude ha conseguido limpiar la mayoría de las piezas, otras están inservibles. Miguel le dice que habiendo tantos motores en el cementerio no habría que preocuparse de que haya piezas que no les valgan, puesto que pueden ser sustituidas por las mismas pero de otro motor. También aconseja que se usen los motores más viejos puesto que los modernos probablemente tengan más componentes digitales (tipo ordenador de a bordo de los coches), mientras que los antiguos eran maquinaria y ya está. También opina, por último, que cualquier avión, avioneta, tanque, carro de combate o lo que sea, debe llevar en alguna parte un grueso libro en que se especifiquen los instrumentos, la forma de arreglarlos e incluso el funcionamiento esencial del mismo (el manual de instrucciones) pues se supone que, por ejemplo, las avionetas antiguas, estaban pensadas para ser arregladas en el aire con poco menos que un destornillador y un martillo. El equipo de Javier, por su parte, ya casi ha terminado con el esqueleto del barco. A espera de que Fernando vuelva y pueda intentar rescatar los botes salvavidas para añadirlos al diseño y darle mayor flotabilidad, comienzan a trabajar en el resto de componentes del “arca”.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 32&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las celdas.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sois alimentados un par de veces al día, más o menos un par de horas después de amanecer y luego cuando el sol pierde un poco de intensidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A los que se quejan les aplican descargas eléctricas. Los días pasan aburridos y lentos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;¿Alguien tiene algún plan?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el cementerio de aviones.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Javier- te lleva a un lado Andrés-, tío, quiero darte las gracias. Pensaba que me iba a volver loco aquí metido en esta puta isla… llevamos un mes aquí, no sé si lo sabes. Y esto cada día parece más una película mala, con ninjas y monstruos. Nada, que me alegro de tu idea, que nos está manteniendo ocupados. Y lo que es más importante, me siento útil. Seguro que esto nos ayuda a algo más que a no pensar en dónde estamos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Después del desayuno continuáis con vuestro trabajo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desde que se fue “el monstruo” las cosas son bastante tranquilas. Montáis guardias y os vais conociendo mejor, poco más. Hoy durante el desayuno, Ángela toma la palabra:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Oye, hemos hablado casi a diario con el grupo de Javier, incluso hemos tenido noticias por walkie de Monto and company. Pero, ¿qué demonios habrá pasado con Eliseo y los demás?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Seguro que el cretino de Eliseo ha decidido no comunicarse por el walkie hasta que no sea necesario para no gastar pilas o algo así. &lt;i&gt;Esta es mi guerra&lt;/i&gt;- dice otro superviviente imitando a John Rambo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Parece verosímil pensar así.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Pasad, pasad- os dijo en un hilillo de voz el anciano esquelético.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y pasasteis.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El refugio sí que se parece al dibujado por el pequeño Tadeo Hallberg en La Isla Misteriosa. Sólo que aquí, ahora que lo veis, os parece menos imaginativo, más opresivo y bastante más… oxidado. Al cruzar el umbral de la puerta corredera (a cuyo lado hay un interruptor con un cartel que reza OPEN/CLOSE) os encontráis un angosto pasillo de paredes metálicas iluminado con unos fluorescentes de techo que parpadean y hacen ruido. El pasillo recorre al menos un par de metros, luego desemboca en un amplio salón que parece haber salido de una película de exploradores espaciales.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El centro del salón está compuesto por una mesa circular repleta de ordenadores. Delante de cada uno de ellos hay una silla con ruedas. Casi todas las pantallas están apagadas, pero en alguna se ven imágenes de La Isla. Sobre todo los alrededores del refugio y el volcán.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Podríais decir que el salón no tiene paredes, porque no se ven. Todas las paredes están llenas de módulos enormes con luces parpadeantes y botones. Grojniak indetifica rápidamente lo que ve: esto es un ordenador. Un ordenador de los antiguos, toda la estancia es un solo ordenador.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El señor esquelético, que parece ser Steve os conduce por el lugar. Hay dos habitaciones más, una de ellas es un cine, con varias filas de butacas, un escenario y una gran tela blanca hacia la que apunta un proyector. En las paredes del sitio hay una gran estantería con libros y otra, del mismo tamaño, con rollos de película. Hay un rincón más que parece una cocina, a través de un arco en la pared. En el extremo de la misma hay una enorme alacena llena de latas y conservas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La otra habitación es casi tan grande como el salón de los ordenadores y parece consistir en filas de literas íntegramente. Al fondo de esa sala hay una puerta más, hasta allí llegáis y Steve se muestra un poco receloso de que miréis el interior. Pero lo hacéis. Hay una cama grande, deshecha. Es un dormitorio como otro cualquiera, pero huele a enfermedad. En la mesilla de noche hay un vaso de agua y varios botes de medicamentos. Huele a orina y sudor. Hay un pequeño aseo en un lateral (en la sala de las literas había una habitación de duchas y baños también) y un dibujo de un pato con un gorro de aviador encima de la cama, en la pared.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Después del tour turístico, Steve os sirve de comer un plato caliente de… ¿potaje? Habichuelas y patatas, desde luego. Incluye un plato de ensalada de canónigos y brotes tiernos tras conocer las peculiaridades gastronómicas de Alma. Todo aderezado con un buen vino, un Merlot.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante la cena os habla un poco de todo, aunque se le ve bastante cansado y a veces pierde el hilo de lo que está diciendo. Os cuenta que él y John cayeron en La Isla en mayo del 42 y que desde entonces están aquí. Bueno, parece que John ya no está. Murió hace poco, se le paró el corazón. Steve también está enfermo, pero siempre da un rodeo en ese tema y no parece concretar qué le ocurre exactamente. Aunque es evidente que lo está y que lo que sea está muy avanzado y se lo está comiendo poco a poco. Encontraron este lugar casi de casualidad, el tipo que vivía aquí también había perdido a su compañero y, como es necesario que siempre haya alguien dentro para abrir la puerta, imaginaos, se pasó mucho tiempo sin salir. Lo mismo ha acabado ocurriendo con Steve, que lleva seis años sin pisar el exterior. Parece que el refugio fue construido por un gobierno o algo así, no está muy claro, aunque hay un símbolo de una rosa dentro de una cruz por todas partes, pero debieron olvidarlo aquí, porque todo esto, como veis, está bastante viejo y estropeado (y es cierto, la mayor parte de las cosas tecnológicas parece muy pero que muy desfasada y en su mayoría en mal funcionamiento).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y la charla se interrumpe en un ataque de tos alarmante. Steve se disculpa diciendo que está muy cansado y os invita a dormir. Mañana será otro día y podrá resolver vuestras dudas y ponerse al día con “el mundo exterior”, cosa que parece interesarle mucho.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Os echáis a dormir en las literas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al amanecer os despierta el aroma de los huevos fritos con bacon y las tortitas que Steve ha preparado para el desayuno.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (05/02/11)&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Steve, el aviador del refugio de La Isla, confirma a los supervivientes algunas cosas que ya intuían y arroja luz sobre otros misterios. Por ejemplo, se confirma que Monto es en realidad Joaquín, el hijo del poeta Leonardo Hallberg Cruces, que se quedó en La Isla cuando su padre y su hermano fueron rescatados porque fue dado por muerto. En realidad, siempre según la versión de Steve, Monto había sido secuestrado. Según su opinión, los hombres de negro son un grupo militarizado que cree que La Isla le pertenece. Steve piensa que están ocupando, igual que lo hace él con el refugio de los aviadores, instalaciones más antiguas probablemente abandonadas allí por sus legítimos dueños. A través de las grabaciones de las cámaras de Steve el grupo se entera de que el equipo de Eliseo, con Ludio y algunos hombres más ha sido capturado cerca de “la farola”. Y así es, encerrados en unas celdas, dicho equipo está conociendo de primera mano el trato poco amigable que los “ninjas” dan a sus enemigos.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 33&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Aquí hay sitio de sobra para todos vuestros amigos- os confirmó Steve antes de caer la noche-. Y dadas las circunstancias supongo que estarán aquí más seguros que en ninguna otra parte. Lo que me preocupa es que en el trámite de hacer entrar aquí a más de treinta personas los hombres de negro encuentren por fin la posición del refugio. Llevan años escamados, buscándonos, pero John y yo supimos ser discretos siempre. ¿Lo serán ellos también?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Steve enchufa una batidora a la corriente y prepara un delicioso postre para la cena. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tras pasar la noche y durante el desayuno se habla de nuevo de este tema.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Cuál es el plan?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (06/02/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;
&lt;!--
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--&gt;
&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Durante la noche se organiza una estrategia bastante bien pensada para traer a todos los supervivientes de las cuevas al refugio de aviadores. Steve abre el “armario de las armas” que parece estar lleno rifles, escopetas y pistolas de 9mm. Hay algunas granadas (media docena) y un rifle de francotirador. Y bastantes municiones como para pasarse el resto del año atracando licorerías. Armados vais llevando a los supervivientes, de cinco en cinco, hasta el refugio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 34&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el refugio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Algunos de vosotros casi no ha dormido trayendo a la gente aquí. Y ya comienzan las primeras charlas, alrededor del café. Todos exponen sus dudas:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Este sitio está muy bien, pero me temo que tendremos que estar encerrados aquí sin que nos de el sol, como topos hasta que... ¿hasta cuando?- pregunta alguien.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Yo entiendo que nos han traído aquí para preguntarnos nuestra opinión. Habría que pensar todas las opciones porque cuando vuelvan a por nosotros por capturar a sus dos colegas a lo mejor aquí podemos defendernos. Peor entiendo que haya quien quiera quedarse en las cuevas. Era más bonito. Menos claustrofóbico, si preferís. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los dos presos, que han sido bajados al refugio atados y con la cabeza tapada, continúan así, para que no vean lo que no tienen que ver. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Y ese mensaje por radio a Javier y Ludio?- pregunta Yelena- ¿Qué vamos a hacer? &lt;b&gt;¿Cuál va a ser exactamente el mensaje para cada uno?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgny0QYJBzbjEVe8KjZMEitdV9pPAW_xdgTmlKCNErE1m-ILI8EzZuoug1pzbOp-tX2owpEZs3GeamS9tuNIS4bya51aTuox2Ychomp98Y1rcf53Ml5QHwhUfoTVMEWHFFlZ_3FP3wtJ9Q/s72-c/1x05.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">114</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1x04 - Monstruo COMPLETO</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-1x04-monstruo.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 24 Jan 2011 13:07:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-6631581055985895242</guid><description>Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una   especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia   aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente   interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus   decisiones dependerá el curso de la historia. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas&lt;/b&gt;,  por favor, rellena antes este formulario, solo te tomará un par de  minutos.&amp;nbsp; Pulsa el botón "Fill Out My Form" para rellenar el  cuestionario: &lt;button type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt;. &lt;b&gt;Se recomienda  encarecidamente&lt;/b&gt; echarle un vistazo a las&lt;b&gt; reglas &lt;/b&gt;del juego en este &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-indice-de-capitulos.html"&gt;este enlace&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución.&lt;/b&gt; No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgVlnDj1b7eylXyzYFmOwjBRIRkI6IsuGOTPbpsRZZHEtbqbSW6Xt46MdZCPR9sPRQxV_3VBgKdSM-FdxfJATvp10fn_JoOqvRc6GQ0RSCGtDp-D-vY5lFLuFGTd1wOKdD0UEEz-Gvxp9g/s1600/1x04.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgVlnDj1b7eylXyzYFmOwjBRIRkI6IsuGOTPbpsRZZHEtbqbSW6Xt46MdZCPR9sPRQxV_3VBgKdSM-FdxfJATvp10fn_JoOqvRc6GQ0RSCGtDp-D-vY5lFLuFGTd1wOKdD0UEEz-Gvxp9g/s400/1x04.jpg" width="400" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Leo y Javier, que llevan ya muchos días de expedición, han logrado capturar vivos a dos "hombres de negro". Aún no pueden creer su suerte. Mientras, el equipo de rescate se aproxima cada vez más a ellos&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;En su camino han encontrado rastros de civilización, aunque a juzgar por los rastros en sí, se podría decir que ha pasado mucho tiempo desde que alguien estuvo allí. En las cuevas, M.J. y Claude tratan de idear nuevos planes para solventar los misterios de la isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 21&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero casi nadie ha dormido esta noche. La tercera guardia vino corriendo a despertar a todo el mundo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¡Peligro!- gritaba.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Asomándoos a la entrada de la cueva comenzáis a oír lo que ocurre. Desde el volcán llegan aullidos, gruñidos y bufidos, pero con una intensidad y fuerza que os hace pensar en películas de monos gigantes encaramados a rascacielos. Lo peor es que, cuando ya todo el mundo está despierto, asustados, oís como el sonido comienza a acercarse hacia las cuevas a gran velocidad. Es como si un animal enorme, que corre como una locomotora, fuera hacia las cuevas lanzando aullidos y gruñidos para que todo el mundo sepa que va a morir devorado por la bestia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La gente se abraza, llora, reza. Monto ha salido corriendo hacia el interior de la cueva y se ha desmayado junto a las pinturas rupestres.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El sonido de la bestia se hace cada vez más cercano. Con los prismáticos de visión nocturna de M.J. creéis ver cómo los árboles de la jungla se mueven, se desplazan e incluso se caen al paso de lo que sea que viene hacia vosotros.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Coged algo que os sirva de arma- grita M.J., armado con un palo con punta que se ha afanado en afilar estos días. Parece igual de nervioso que el resto, pero sabe que hay que movilizarse.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La alarma sonora que habíais preparado, la cuerda con objetos colgados para hacer ruido al ser tocada, comienza a resonar por todo el perímetro. Es como si el acantilado entero estuviera rodeado de sonidos. De pronto se oye un gemido gutural que os hace pitar los oídos y el ruido deja de avanzar. Aúlla y gruñe como si se hubiera abierto la puerta del averno. Pasados unos instantes llega el silencio. Pero nadie ve moverse la vegetación en dirección contraria. Lo que sea no ha vuelto sobre sus pasos, solamente se ha callado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en medio de la jungla.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo os ha despertado a todos un poco antes de la salida del sol. Cuando amanece por fin calculáis que ese poco ha sido un par de horas. Y, al poco de caminar, oís ruidos apagados en la vegetación. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Casi reptando os arrastráis entre la vegetación y veis, al abrigo de una elevación del terreno a un tipo vestido de negro, dormido o inconsciente, atado a un árbol. Al lado hay otro, en idénticas condiciones. Y, discutiendo alrededor del desayuno, están Leo y Javier.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (25/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;En las cuevas todo el mundo esta un poco nervioso por los sonidos que llegan desde la jungla. Parece como si un enorme monstruo merodease por allí. Después de derribar el sistema de seguridad se ha quedado resollando y gruñendo, aullando de cuando en cuando, cerca del campamento. Mientras, el equipo de rescate ha conseguido su objetivo, encontrar a Leo y Javier. Pero parece que no están solos. Han capturado a dos hombres de negro que no parece que hablen español.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 22&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las cuevas. &lt;/b&gt;La gente está de los nervios. Cuando logran olvidarse de los ruidos, estos vuelven a resonar. Es como si un enorme animal estuviese observándoles desde la selva, junto al barranco. Es como si cada vez que bajaran la guardia el animal lo notase y gruñese, aullase o gimiese para recordarles que sigue ahí.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Hay que hacer algo- dice M.J.-. No sé qué es, pero desde luego nadie nos garantiza que no vaya a saltar hacia aquí y a desayunarnos vivos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la casa del árbol. &lt;/b&gt;El “ataque” que sufrió el prisionero al que el otro prisionero llama Ampalo no resultó mortal. Sus captores le socorrieron, quizá porque les sería de más utilidad vivo. Ahora los dos duermen amordazados. Las guardias durante la noche han sido tensas. Todos esperaban ver aparecer de la nada un ejército de “ninjas” al rescate. No se han encendido fuegos, se ha pasado la noche en la más absoluta oscuridad y en un silencio sepulcral. Algunos temen que, al no encontrarlos, los “ninjas” se dirijan a las cuevas y hagan una carnicería. Ahora desayunan y trazan un plan:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué hacer con los prisioneros? ¿Podemos quedarnos aquí más tiempo? Demonios, ¿alguien tiene alguna idea? &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (26/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El equipo de rescate vuelve ya a las cuevas con Leo, Javier y dos “ninjas” que han tomado como prisioneros. Sus nombres parecen ser Ilo y Ampalo que, en esperanto vienen a significar Herramienta y Bombilla. Se muestran reacios a colaborar y están muy pero que muy asustados. Parece que sólo saben hablar esperanto. En uno de sus bolsillos uno de ellos llevaba un papel en el que parecía haber una lista de objetivos. Todos los objetivos apuntaban a la playa, las cuevas y las expediciones. Recorriendo la jungla a gran velocidad (por si salen a perseguirlos), el grupo ve cada vez más cerca el volcán. Visión que, por cierto, parece atemorizar aún más a los dos prisioneros. Mientras, en las cuevas, la gente lleva dos días asustada. En la jungla frente a su campamento hay algo que emite unos aterradores ruidos animales.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 23&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la jungla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por convenio del grupo se ha caminado la mitad de la noche para ganar tiempo. Cuando habéis parado a descansar calculabais que quedaba poco para la salida del sol. De hecho solo se montan dos guardias, una la hace Leo y la otra la hace Eliseo. En su turno de guardia os despertáis porque le oís hablar, tratando de no levantar mucho la voz.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Está junto a los dos prisioneros. Uno de ellos (Ilo) está arrodillado con el cañón del arma de Eliseo apoyado en su frente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¡Eliseo!- le grita Ludio, que era el que estaba más cerca- Creo que ya están suficientemente asustados.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo mira a su alrededor y ve que todo el mundo se ha despertado y le está mirando. Guarda el arma y sonríe a todos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Estaba intentando escapar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ilo tiene un ojo morado. A su lado, Ampalo está llorando tirado en el suelo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Bueno… no me miréis así, os estaba cubriendo el culo. Ya que estamos todos despiertos creo que es hora d continuar andando. Adelante, señores, que aquí no hay nada que ver.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando amanece ya lleváis un buen rato andando. Da la impresión de que últimamente no dormís demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las cuevas &lt;/b&gt;y la situación está igual que el día anterior. Apenas nadie duerme, las guardias se montan de dos en dos en lugar de de uno en uno como hasta ahora. Los ruidos vuelven a empezar de cuando en cuando. Todo el mundo está un poco de los nervios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (27/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;En el viaje de vuelta a las cuevas, el equipo tiene algunas diferencias de opinión con Eliseo, que piensa que los prisioneros son unos asesinos y hay que tratarlos como tales. El resto (en su mayoría) opina que primero habrá que enterarse de qué está sucediendo antes de linchar a nadie, para que no vuelva a ocurrir como con Monto (que estuvo 3 días desangrándose atado a un árbol y ahora vive con el resto en las cuevas). En ese campamento, de hecho, las cosas están bastante feas. Nadie se atreve a salir por si el ruido de afuera proviene de un enorme animal, como parece. Alguno de los supervivientes está comprobando las cuevas más pequeñas que hay sobre la que han elegido como campamento base.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 24&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las cuevas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La situación no ha variado mucho. Si bien parecía que lo que fuera se había callado, allí en la jungla, cuando alguien se atrevió a salir de las cuevas para echar una ojeada, lo que sea que hay ahí rugió como nunca antes, con una fiereza y un volumen que le hicieron caer de espaldas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Uno de los supervivientes, Fernando Montoya, está inspeccionando las cuevas más pequeñas que forman la pared en la que reside la cueva grande que habéis usado como campamento base. La mayoría son pasillos no demasiado largos e incómodos llenos de murciélagos. En alguna ha encontrado nuevos pasillos y grutas que se adentran en la piedra desde las grutas que dan al lago. Pretende acabar primero con la exploración externa para más adelante, pertrechado con luz y cuerda, comprobar hasta dónde llegan las sub-grutas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Malevoski, que ya inspeccionara una cueva con el resultado de una mejilla herida por el ala de un murciélago (herida que al final sanó estupendamente), está echándole una mano, a su manera. Parece que una de las cuevas pequeñas, según declara Malevoski, es suya y de nadie más. Que la necesita para escribir y esas cosas. Parece que está ayudando a Fernando por propio interés. Todos suponen que está buscando un mejor hogar que el que ha encontrado hasta ahora.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A Fernando lo ve todo el mundo en un tráfago continuo, yendo al cementerio de aviones, a la playa y entrando en una de las cuevas. Nadie ayuda porque ha dicho que simplemente es algo personal, que quiere mantenerse ocupado para no pensar que lleva casi un mes perdido en una isla desierta. Los días en que se ha oído al “monstruo” ha dejado sus excursiones fuera del lago aunque ha seguido con la exploración de las cuevas. Al resto de supervivientes les parece divertido verle. Secretamente todos se sienten mejor cuando está liado con sus cuevas. Es como si fuese un ejemplo a seguir de entereza. Se mantiene ocupado. Pero, ¿no es eso lo que todos están haciendo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la jungla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche ha transcurrido sin incidentes. De manera velada habéis mantenido vigilados a los tres personajes que os quitan el sueño: Ampalo, Lio y Eliseo. Para vigilar a este último habéis usado la excusa de que puede ser peligroso hacer guardias de una sola persona ahora que tenemos a los prisioneros y, por el tiempo que ha pasado, ya deben haber salido a buscaros. Así os habéis asegurado de que no monte guardia él sólo con los prisioneros.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando amanece, desayunáis poco y rápido. Todo el mundo está deseando llegar a las cuevas. Flota en el aire un mal sentimiento. Tenéis ganas de llegar ya y despreocuparos de esta situación para comenzar a preocuparos de otra. Eliseo sigue molesto. No habla casi nada y, no sin cierto sarcasmo, ralentiza cada movimiento exigiendo una votación a mano alzada antes de cada bifurcación. Incluso lleva 24 horas pidiendo permiso para ir a la selva a hacer sus necesidades.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahora mismo, de hecho, está en la jungla, suponéis que haciendo aguas mayores. Ahora que no está habláis:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué pasa con este?- pregunta Leo- ¿Es de fiar o no?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (28/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&amp;nbsp; &lt;/b&gt;    &lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El viaje de la expedición de rescate se hace más tenso por momentos. El comportamiento de Eliseo para con los dos prisioneros ha conseguido que la mayor parte del grupo desconfíe de él. Por su parte, Eliseo ha acatado la idea de que todo debe ser votado por el grupo y parece estar disfrutando ralentizando a todos cada vez que se presenta un cruce de caminos, exigiendo votaciones a mano alzada. Su intención parece ser demostrar que han llegado muy rápido a rescatar a Leo y Javier y, en gran parte, gracias a que él mismo los ha capitaneado a través de la jungla y que, ahora, a la primera de cambio, ante la primera disparidad de opiniones, le apuntan con un arma y dudan de su liderazgo. Parece querer demostrar que se están equivocando de pleno. Virginia examina a Ilo (uno de los presos) para ver cómo sigue. Parece que no ha vuelto a tener más ataques y que está mejor dentro de lo que cabe. Pero no hay que olvidar que se han orinado varias veces encima, que están muertos de miedo y que son prisioneros atados. Mientras, en las cuevas, Claude trata de encender el GPS que M.J. había encontrado. Nada. No da señales de vida. Fernando Montoya sigue decidido a organizar mejor las cosas y piensa, con Javier, que hay que preocuparse más en salir de la isla que en descubrir misterios.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 25&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en La Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche del grupo de rescate ha sido tranquila. Lo mismo para la gente de las cuevas. Ni los unos han tenido encuentros inesperados (a pesar del ya clásico juego de luces de la noche en La Isla) ni los otros han oído ni una sola vez quejarse a la criatura de la jungla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La cosa cambia cuando (haciendo un cálculo aproximativo) quedan un par de horas para la salida del sol. En las cuevas todo el mundo es despertado por un desgarrador rugido que parece no terminar nunca. La gente que está de guardia se lamenta de no tener armas de fuego con que defenderse (la Luguer que encontró Diego en el cementerio de aviones está completamente inservible). La bestia zarandea los árboles muy cerca del borde del acantilado que da al lago. Su aullido es penetrante. Algunas personas en las cuevas se desmayan.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El equipo de rescate, que hace noche a un día de camino (cálculo hecho por Eliseo), escuchan el desgarrador sonido y se despiertan aterrados.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Hay que correr, pueden estar en peligro- grita Eliseo, para luego refrenarse, mirar hacia el suelo y añadir-. Si el grupo está de acuerdo, claro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y finalmente el grupo decide, en una especie de votación telepática que sí, que hay que correr. Los dos presos están ahora en pleno ataque de histeria. Ampalo sale corriendo gritando, se tropieza con una rama y se cae,&amp;nbsp; haciéndose una brecha enorme. Ilo se desmaya. No hay tiempo que perder, así que os planteáis una duda filosófica:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Atarlos aquí o cargar con ellos hasta el campamento.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corréis como alma que lleva el diablo bosque adentro. Sale el sol, un sol que quema y pica en vuestra piel. Seguís corriendo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En las cuevas el aullido cesa mucho después del desayuno. La gente está en un estado de pánico indescriptible. Hay que hacer algo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A media tarde, el equipo de rescate llega a menos de cien metros del acantilado de las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué hacéis?&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (29/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El “equipo de rescate”, con los dos prisioneros llegan junto al volcán, muy cerca de las cuevas y oyen los ruidos de lo que sea que ruge y mueve los árboles en el bosque. Al llegar, la cosa desaparece en dirección al volcán. Se reúnen con la gente de las cuevas. Monto, al ver a los dos prisioneros y, sobre todo, al ver a Leo y a Javier vestidos con las ropas de estos, entra en pánico y trata de huir. Virginia y Fernando Montoya le dan alcance.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 26&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche fue larga. Había mucho de que hablar y todo el mundo se alegró de que la expedición volviese. Con los prisioneros atados y una buena hoguera, os vais poniendo al día los unos a los otros de todo lo sucedido en este tiempo. Leo y Javier hablan del extraño aparato que propició la captura de los dos “ninjas”; una especie de circuito que dejaba a su alrededor un radio de animales muertos. También hablan de la cabaña y de los textos allí encontrados, datos que confirman Virginia, Ludio y los demás (añadiendo lo encontrado en la casa del árbol) que, además, han traído consigo algunos de los dibujos y un libro casero titulado “La Isla Misteriosa. Elige tu propia aventura”. Los de las cuevas hablan de los ruidos de la jungla, de los gruñidos, aullidos y demás que los han tenido en continuo estado de tensión durante días. La conversación se alarga hasta altas horas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Virginia y Alma enseñan a Monto, que parece estar más tranquilo después de haber deducido que Leo y Javier no eran ninjas, sino que solo estaban disfrazados, los dibujos de la casa del árbol. Monto se queda serio unos instantes, colocando frente a sí los dibujos con especial mimo. Está como ausente contemplándolos. Los señala con el dedo, acaricia las siluetas de los personajes y parece bastante contrariado cada vez que el texto en latín escrito encima impide ver con tranquilidad algún detalle de los dibujos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ante las señas de Alma y virginia, Monto, finalmente, señala un dibujo que representa a toda la familia y señalando a la barriga de la mujer embarazada dice: &lt;i&gt;Monto&lt;/i&gt;. Y parece ponerse muy triste mirando el dibujo. Los coge todos del suelo y se levanta con ellos. Se va hacia “la otra habitación”; la sala de las pinturas rupestres. Os asomáis y veis que se ha sentado allí en una esquina con los dibujos en el suelo y que está lloriqueando.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo, alrededor de la hoguera, habla con todos aunque parece estar dirigiéndose sobre todo a las personas que se habían quedado con él en la playa. Las personas que sufrieron los ataques de los hombres de negro y que asumieron su mando cuando todo ocurrió:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Señores, esos dos tipos de ahí son miembros del grupo que nos atacó, nos robó y nos atemorizó durante varias noches. Esos tipos de ahí, o sus amigos, no podemos saberlo con certeza, dispararon y mataron a Luis. Quizá incluso uno de ellos apretara el gatillo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La gente (sobre todo los que sufrieron el ataque mencionado) se empiezan a agitar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No digo que haya que tomar represalias contra ellos. No digo que haya que ejecutarlos al salir el sol. Solo digo que hay que tener cuidado con ellos. Sobre todo hay que pensar que es más que posible que sus colegas traten de venir a salvarlos. Son dos de los suyos perdidos en tierra hostil. Nosotros hemos hecho lo mismo con los dos de los nuestros, no parar hasta encontrarlos. Y estoy seguro que habríamos hecho &lt;b&gt;cualquier cosa&lt;/b&gt; para rescatarlos. Aquí somos muchos egos y me parece respetable el hecho de querer vivir en democracia, pero en el ejército me enseñaron que la mejor defensa es un buen ataque. Así que, a pesar de que creo que la prioridad es salir de esta maldita isla, yo pienso ir primero a esas putas montañas a ver qué demonios pasa, cuántos son y qué pretenden. Por lo que sabemos hasta podrían tener un barco o un hidroavión. Y si hace falta pelear se peleará puesto que ellos han atacado primero. Si alguien quiere venir conmigo saldré mañana por la noche. No pienso aguantar más tiempo aquí, esperando que vengan a eliminarnos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El discurso es una arenga. La gente murmura entre sí, pero Eliseo no espera a la ronda de preguntas sino que sale de la cueva dejando a todos con las palabras dichas y el espíritu caliente. Mientras tanto, Javier, que también tiene unas ideas claras sobre lo que hacer, ha encontrado una enorme caracola de mar viniendo hacia las cuevas y se plantea pedir la palabra. Quizá no ahora, pero cree que es el momento de hablar. Puede que durante el desayuno, puede que a lo largo del día de mañana.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las cuevas &lt;/b&gt;y reunidos alrededor del desayuno la gente parece feliz. Esta noche el “monstruo” no ha dado señales de vida. Y están todos juntos otra vez, dando mayor sensación de seguridad. Sobre todo porque ahora tienen varias armas de fuego.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (30/01/11)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Los supervivientes comienzan a poner en común sus inquietudes y a declarar sus intenciones. Se habla de que lo más importante es salir de &lt;st1:personname productid="La Isla" w:st="on"&gt;La Isla&lt;/st1:personname&gt; y, para ello, se plantea la posibilidad de hacer varios grupos y comenzar a trabajar. Mientras que Eliseo pretende formar un ejército para volver a la montaña y Javier está convencido de poder construir algo que saque a todo el mundo de la isla, hay quien sigue opinando que habría que investigar todo lo que podáis, para poder usar lo que haya en la isla para salir de ella. Por su parte también hay quien opina que es una locura lo de ir haciendo grupos. Que trabajando todos juntos llegaréis antes a buen puerto. Virginia y Alma leen el libro “&lt;st1:personname productid="La Isla Misteriosa" w:st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Isla" w:st="on"&gt;La Isla&lt;/st1:personname&gt; Misteriosa&lt;/st1:personname&gt;” junto a Monto. Parece confirmarse que ese libro lo escribieron su padre y su hermano, que alguna vez naufragaron en &lt;st1:personname productid="La Isla. A" w:st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Isla." w:st="on"&gt;La Isla.&lt;/st1:personname&gt; A&lt;/st1:personname&gt; juzgar por la edad de Monto (unos sesenta o quizá más), el accidente fue hace mucho tiempo. Es ahora evidente que Monto vivió en la cabaña de la jungla, quizá incluso la casa del árbol fuera para él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 27&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en las cuevas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eliseo ha acabado de reparar todo el sistema de seguridad. Parece que era como si algo lo hubiera pisoteado todo. Ya vuelve a ser seguro el perímetro.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Las cuevas vuelven a ser medianamente seguras- dice en el desayuno-. Al menos volvéis a tener alarma. No quisiera cargarme en mi conciencia que me fui sin dejaros el perímetro de seguridad activo. Por si vuelve el “monstruo”, o, lo que parece más probable, los amigos de estos dos a rescatarlos. Esta noche salgo hacia las montañas. Que me siga quien quiera. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al menos ocho personas se levantan en ese momento (casi les falta ponerse firmes) y declaran su deseo de seguir a Eliseo a las montañas, para lo que sea. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Nos llevaremos armas rudimentarias, por si hiciesen falta. No vamos a dejar a los que se quedan aquí sin las armas de fuego. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La lectura de “&lt;st1:personname productid="La Isla Misteriosa" w:st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Isla" w:st="on"&gt;La Isla&lt;/st1:personname&gt; Misteriosa&lt;/st1:personname&gt;” revela que los aviadores amigos de la familia de Monto, que vivían en una especie de refugio secreto en una montaña, ya tenían que soportar a los “hombres de negro”. Leyendo la página a la que les ha conducido su elección, Alma y Virginia leen:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“John y Steve abren el armario de las armas. Hay muchas, ellos cogen dos. Salen al exterior. Los vemos por la pantalla. Rodean al otro hombre y, por sorpresa, le hacen levantar las manos. Hablan con él, pero el prisionero no habla inglés, ni español, ni alemán. Papá dice que hablan en un idioma inventado. El hombre de negro parece gritarles órdenes mientras gesticula mucho con las manos. Pero John y Steve no se dejan intimidar. Finalmente, John señala hacia donde está el volcán y el hombre de negro pone cara de susto, se arrodilla y entrega el arma. Le dicen que corra lo más lejos que pueda sin mirar atrás. Luego entran en secreto y ponen el nuevo arma en el armario de armas”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hora de apuntarse a grupos o tomar decisiones. Buenos días, Isla. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgVlnDj1b7eylXyzYFmOwjBRIRkI6IsuGOTPbpsRZZHEtbqbSW6Xt46MdZCPR9sPRQxV_3VBgKdSM-FdxfJATvp10fn_JoOqvRc6GQ0RSCGtDp-D-vY5lFLuFGTd1wOKdD0UEEz-Gvxp9g/s72-c/1x04.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">148</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0  - 1x03 "Hogar" COMPLETO</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-1x03-hogar.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 17 Jan 2011 12:55:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-1544238343418642438</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una  especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia  aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente  interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus  decisiones dependerá el curso de la historia. &lt;b&gt;Si es la primera vez que juegas&lt;/b&gt;, por favor, rellena antes este formulario, solo te tomará un par de minutos.&amp;nbsp; Pulsa el botón "Fill Out My Form" para rellenar el cuestionario: &lt;button onclick="javascript:window.open('http://www.emailmeform.com/builder/form/G4vNandte7ibb11Cq');" type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt;. &lt;b&gt;Se recomienda  encarecidamente&lt;/b&gt; echarle un vistazo a las&lt;b&gt; reglas &lt;/b&gt;del juego en este &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-indice-de-capitulos.html"&gt;este enlace&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución.&lt;/b&gt; No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAJgVk3HylBSy1O8IKYuajRnhzuTbb_PO2q30TxEAkvc0o9OIYr2qzw6UQUr-j_gQQQswHW4W88aIW_OfEwOf7pCmNLw0JSicfVaahu3s6xHDBo7ldP5r9FTkjMZXcMqUDxoIKxXmedqQ/s1600/1x03.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="263" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAJgVk3HylBSy1O8IKYuajRnhzuTbb_PO2q30TxEAkvc0o9OIYr2qzw6UQUr-j_gQQQswHW4W88aIW_OfEwOf7pCmNLw0JSicfVaahu3s6xHDBo7ldP5r9FTkjMZXcMqUDxoIKxXmedqQ/s400/1x03.jpg" width="400" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Los supervivientes han pasado dos días de asueto y tranquilidad, acampados en las cuevas, disfrutando de jabalí, pescado y fruta y relajándose después de las últimas aventuras. Dos de ellos, Leo (L.L.) y Javier (Dhyrsios)&lt;/b&gt; &lt;b&gt;continúan con su viaje para explorar la isla. Cada día que pasa encuentran más señales de civilización: una cabaña abandonada llena de señales de haber vivido en ella durante años, luces que parpadean en la jungla y un dispositivo electrónico rodeado de un círculo de animales muertos en mitad de un claro. Los del campamento de las cuevas han conseguido encontrar una de las luces en el extremo superior de un enorme árbol.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 14&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece en las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche ha pasado tranquila, estos días de descanso que habéis tomado os han recargado por completo las pilas pero parece que habéis decidido que ya es hora de moverse. Alrededor del desayuno, aderezado con unos exquisitos pájaros que ha traído Monto (y algo de raíces y bayas para Alma, pues ya se ha dado cuenta de que no come carne), discutís acerca de qué hacer en el día de hoy.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero el almuerzo es interrumpido por el sonido de un disparo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Eso no ha sido un trueno- dice alguno de vosotros.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alarmados salís a la entrada de la cueva, tratando de no ser un blanco perfecto para el tirador. Salís justo a tiempo para ver cómo se desploma desde arriba del acantilado que da a vuestro lago el cuerpo de alguien.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿&lt;b&gt;Qué demonios hacemos?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece en mitad de la jungla. Leo y Javier decidieron acampar cerca del aparato que encontraron ayer. Estaban bastante intrigados por su funcionamiento y decidieron quedarse cerca, aunque lo suficientemente alejados como para no caer en el “radio de la cosa esa”, como describió Javier el perímetro de animales muertos formando un círculo con el aparato en el centro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No han hecho fogata ni han llamado mucho la atención y, de hecho, han dormido prácticamente escondidos entre unos matorrales.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desayunan algo de fruta y comienzan a idear &lt;b&gt;qué harán hoy.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (18/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Tras oír el disparo la gente de las cuevas ve cómo uno de los que se habían quedado en el campamento de la playa cae malherido desde el pequeño barranco a la orilla del lago. Cuando tratan de socorrerlo descubren que el tirador sigue ahí afuera, esperando que se acerquen a recoger al herido. Finalmente, pasadas bastantes horas, se acercan a recogerlo y no ocurre nada. Al parecer se ha marchado. Transportan al herido de bala a las cuevas y le practican una cura de emergencia, pero nadie tiene muchas esperanzas en que sobreviva. Deciden crear un perímetro de seguridad con trampas y avisos sonoros alrededor del barranco que rodea el lago y alguien advierte al grupo de algo en lo que, con los nervios del momento, nadie había reparado: el herido es del campamento de la playa. ¿Qué hacía cerca de las cuevas? ¿Estará bien la gente de las playas? Mientras tanto, Leo y Javier han vuelto sobre sus pasos a la cabaña que encontraran la jornada anterior. Hacen noche allí.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 15&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece en las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ha sido una noche dura de trabajo. Se han colocado objetos que puedan sonar al traspasar el perímetro, ocultos y unidos por cuerda y tanza. Se han desperdigado alrededor agujeros trampa y se han montado más guardias que nunca. Ángela, DLobo y algunos más han estado cuidando de Luis, el herido de bala, que ha pasado una noche de fiebre y sudor, inconsciente. Al amanecer no tiene mejor aspecto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El desayuno es rápido y silencioso. Durante el mismo comienzan a plantearse los planes de acción para el día.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué haréis?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece en la cabaña de la jungla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Leo y Javier han montado sus guardias y han pasado una noche tranquila. En la jungla han observado de nuevo el extraño patrón lumínico que se despliega cada noche en el bosque. En un momento determinado, durante una guardia de Leo, este despierta a Javier para que se ponga en guardia. A lo lejos, en la jungla, ven aparecer a un grupo de unos diez hombres, vestidos de negro y portando rifles. Van en silencio absoluto y se mueven apenas sin hacer ruido en la selva. Vienen del sur, de los campamentos playa y volcán, y no parecen reparar en ellos. Pasan a escasos metros de la cabaña y continúan andando hacia el norte.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué haréis?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (19/01/11)&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Algunos supervivientes vuelven a la playa para ver si todo está en orden mientras el resto cuida de Luis en las cuevas. Allí descubren que las cosas no han ido bien para el campamento de la playa. Fueron atacados dos noches seguidas en las que les robaron los alimentos y algunas de sus posesiones. La tercera noche decidieron esperar despiertos y fueron atacados por cinco hombres vestidos completamente de negro y que parecían bien entrenados. Siguiendo a uno de ellos, Luis llegó hasta el barranco de las cuevas donde le dispararon. Todos los supervivientes vuelven a las cuevas para defenderse mejor en caso de ataque con el grupo que quedaba en la playa que parece que se ha militarizado bajo las órdenes de un tal Eliseo. Mientras tanto, Leo y Javier continúan con sus investigaciones explorando la isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 16&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;A&lt;/b&gt;manece en las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche ha sido bastante movidita. Se han hecho nuevas trampas, se han doblado las guardias y se plantea colocar hombres en algunas de las otras cuevas para tener mejor defensa. Algunos creen que os estáis pasando, que quizá lo del tiroteo fuese un hecho aislado que no tiene porqué repetirse. Luis ha muerto durante la noche. Todos lo esperabais, pero ha sido un duro golpe. Ángela hizo todo lo que pudo, pero no fue suficiente. El desayuno es rápido y silencioso hasta que alguien rompe el silencio para decir:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Bueno, hay que hacer cosas. ¿Qué vamos a hacer? ¿Cuál es el plan?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Quizá habría que darle un entierro a Luis.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Sí, eso seguro. ¿Pero después de eso?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Grojniak y Claude se han hecho con dos “palas” fabricadas por los del campamento playa para cavar las trincheras. Podrían valer para el entierro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;A&lt;/b&gt;manece en la cabaña.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Parece que Leo y Javier tenían mucho que investigar en la cabaña con lo que han pasado una segunda noche en ella. Al despertar está claro que hay que seguir, avanzando o volviendo a la playa o a las cuevas, pero quedarse allí es estar demasiado expuesto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;¿Algún plan?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (20/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Los supervivientes dan sepultura a Luis, que finalmente murió como consecuencia de la herida de bala. Después tratan de organizarse para qué hacer desde ahora. Algunos viajan al cementerio de aviones, donde rescatan algunos objetos útiles, otros descubren que el cable que va al “luztransmisor” se entierra verticalmente en tierra y que a seis metros de profundidad aún continua avanzando hacia abajo. Se plantean crear un software, con el portátil de Ludio, para rastrear a dos supuestos sobrevivientes de otro accidente cuyo mensaje de SOS se repite en uno de los canales del walkie olvidado por uno de los ninjas. Leo y Javier registran la cabaña y encuentran muchos datos acerca de un supuesto escritor llamado Leonardo Hallberg Cruces. Casi todos los datos apuntan a que era él quien habitaba la cabaña en la jungla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 17&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;A&lt;/b&gt;manece en las cuevas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La gente comienza a impacientarse por saber qué vais a hacer al respecto de los asuntos importantes. Ellos quieren hacer algo, quieren no quedarse quietos. Las dos cosas más importantes de las que se habla son: trabajar para que nos rescaten y qué hacer con los hombres de negro. Pero parece que los días pasan y no se toman decisiones. Un grupo de supervivientes, la mayor parte de ellos de los que se había quedado en la playa, han decidido esta noche que si nadie se aclara, ellos mismos salen después de desayunar a encontrar a Leo y Javier, que es la mayor prioridad. “No sabemos si están caminando sin saberlo a la mismísima boca del lobo. Se merecen ayuda, ellos están haciendo todo esto por nosotros, para encontrar ayuda. No pensamos enterrar a más compañeros”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando os ponéis al día de las guardias que se han hecho durante la noche (todas en el lago y en la “cueva principal” porque todavía no habéis decidido si deberíais explorar y usar el resto de cuevas más pequeñas), Ignacio, un tipo con aspecto de buen tipo y pinta de hombre tranquilo, informa de lo que ha visto en su guardia:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Los luztransmisores han vuelto a hacer lo de todas las noches pero, esta vez, otra luz les ha contestado desde la cima del volcán. O al menos a esa altura. Luego se ha oído a lo lejos una especie de aullido seguido de gruñidos. Se oía de fondo, pero lo suficientemente claro como para ponerme la piel de gallina. Ha estado aullando, lo que sea, hasta un poco antes de terminar mi guardia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Yo también lo he oído- dice Andrés, al que le había tocado la misma guardia que a Ignacio en la parte más alejada de las cuevas, en la otra orilla del lago-. Pero si te digo la verdad pensé que me estaba volviendo loco. Luego no le di importancia. Alguna parte de mi cerebro me obligó a pensar que eran los sonidos habituales de la jungla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El desayuno es abundante en pescado, fruta y raíces. Diego ha preparado incluso una salsa exquisita para acompañarlo todo. Nadie se explica cómo sabe a yogurt, pero así es. Y a canela. Alrededor del plato os volvéis a poner las pilas acerca de &lt;b&gt;¿qué hacer?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;A&lt;/b&gt;manece en la jungla.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Leo y Javier, habéis llegado con los primeros rayos de sol a la extraña construcción que hace un par de noches estaba rodeada de animales muertos. Hoy no lo está. No queda ni rastro de ni un solo animal en el radio que comprobasteis que tenía la primera vez que la visteis. Ahí la tenéis&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Exactamente, &lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Cuál es el plan? Explicadme punto por punto lo que hacéis. Poneos de acuerdo y decidid el plan de acción, completo. Lo que escribáis es lo que se va a hacer, sin marcha atrás. Adelante.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (21/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Algunos discuten acerca de la funcionalidad o no de los inventos que han creado para, entre otras cosas, rastrear la señal que se repite en la que dos supervivientes a otro accidente de avión piden ayuda. El problema de las baterías es ahora una realidad. El portátil de Ludio ya no tiene carga para encenderse y todos los aparatos correrán la misma suerte tarde o temprano. Tras enterrar a Luis, Ludio, Alma, Grojniak, Virginia, Pepe y Eliseo deciden ir en busca de Leo y Javier, preocupados de que se encuentren con los ninjas en su caminata sin estar preparados. Al caer la noche, luego de dormir un poco después de cenar (Alma tiene enormes pesadillas en las que una hoja de lechuga gigante se come a todos sus amigos), salen de las cuevas.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Día 18 &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante la noche, el equipo de rescate (llamaremos así al grupo que ha salido en busca de Leo y Javier, toma ciertas decisiones acerca de cómo darles alcance más rápido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Decidieron seguir el trazado de la costa- dice Eliseo-. Eso nos dice que fueron en dirección este hasta el cementerio de aviones, luego un poco más, quizá hicieran noche a un día de distancia, ya en dirección norte. Si continúan el trazado de la costa podríamos ganarles al menos un día de ventaja si nosotros cruzamos la selva directamente dirección noreste. Trazaremos una diagonal. Rezaremos para que se hayan retrasado contemplando el paisaje o ya estén de vuelta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El grupo se encaminó jungla adentro en territorio inexplorado, en plena noche. M.J. y Eliseo, junto con Ludio, habían preparado unas antorchas bastante útiles, pero las llevaron apagadas la mayor parte del tiempo para “no llamar la atención del enemigo”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Quizá una hora después de salir, cruzan una zona de la jungla en la que la concentración de luztransmisores “dialogando” es más alta de lo normal. Hay un zumbido ambiental bastante antinatural y molesto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pasado el “campo de luces”, el equipo de rescate encuentra una pequeña elevación del terreno (unos diez metros), un pico poco elevado, en el que deciden descansar un poco ya que deben quedar un par de horas para la salida del sol y si quieren adelantarse a Leo y Javier deberán dormir un poco y continuar andando en cuanto amanezca.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;A&lt;/b&gt;manece en el campamento del equipo de rescate. Habéis dormido poco. El que ha estado de guardia (Pepe) de hecho no ha dormido nada. Eliseo ha encendido el walkie al amanecer y ha probado de nuevo las frecuencias. Nada: klingon y mensaje repetido de SOS.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tomáis un desayuno rápido y decidís continuar. &lt;b&gt;¿Alguna sugerencia?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante la noche, Javier ha abierto la “caja de luces” del extraño aparato. En su interior ha encontrado un circuito con una bobina y dos piezas en forma de E, una de ellas móvil y la otra estática. Pueden verse los arcos voltaicos (pequeñitos) pasar de la bovina al resto de componentes. Javier decide que la pieza en forma de E es una palanca y se dispone a tirar de ella.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sabe que algo va mal cuando se da cuenta de que la herramienta que ha usado para abrir la caja comienza a moverse en su bolsillo al acercarse al circuito. De hecho, si no es porque la pilla en el aire, la herramienta está a punto de volar a toda velocidad contra la caja.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando introduce la mano para tirar de la supuesta palanca, cuando la aproxima a la pieza en forma de E, recibe un pequeño calambrazo que le obliga a retirar la mano. Acto seguido el circuito deja de emitir ruido. Los arcos voltaicos dejan de moverse y, poco a poco, la máquina se apaga.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Deciden esconderse a ver qué ocurre, mientras se preguntan qué demonios ha pasado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece&lt;/b&gt; cerca del extraño aparato. Leo y Javier han pasado la noche en guardia, espiando “la farola” para ver si aparecía alguien y, casi con el primer rayo de sol, así es. Un tipo vestido de negro, con gafas redondas, de unos veintitantos años (él, no sus gafas), con un rifle de caza colgando del hombro derecho y un walkie en la presilla del pantalón, aparece de la nada y se aproxima bostezando a “la farola”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El tipo se aproxima a la caja y, por primera vez desde que ha llegado bostezando y restregándose los ojos, parece ponerse en guardia. Mira la caja desvencijada, echa mano al rifle y…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Leo, Javier… ¿qué ocurre entonces?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (22/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El equipo de rescate continúa su caminata jungla adentro tratándose de adelantar al camino de Javier y Leo. En su andadura encuentran nuevos signos de civilización: en un árbol, una ruinosa casa del árbol. Mientras, Javier y Leo han desvencijado la “caja de fusibles” del aparato en mitad de la jungla y, agazapados, han esperado a que apareciese alguien a revisarlo. Así ha sido y, en un forcejeo, lo han dejado K.O. Se trata de un hombre vestido completamente de negro, con gafas, un rifle y un walkie.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 19&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece &lt;/b&gt;(que no es poco) en el improvisado campamento del equipo de rescate. Esta vez han dormido casi toda la noche de un tirón, para recargar fuerzas. El plan de Eliseo parece consistir en descansar de pleno solo una vez antes de encontrar a los compañeros y esa vez ha sido hoy. Para esta jornada se plantea caminar todo el día y toda la noche. Con el primer rayo de sol desayunáis y os preparáis para la larga caminata.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Yo estaba planeando hacer el camino de Santiago para el año que viene- dice alguien-. Gracias, Eliseo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todos ríen.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece &lt;/b&gt;cerca del extraño aparato. Leo y Javier tienen a un prisionero al que han alejado todo lo posible de “la farola” y han atado. Ahora desayunan esperando a que el tipo despierte.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (24/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; Tras varios días de mucho caminar, el equipo de rescate ve señales de Javier y Leo. Una cabaña en la jungla en la que hay varios libros, botellas de licor, un traje de novia y algunos papeles manuscritos. Parece que los libros y los papeles están firmados por un tal Leonardo Hallbeg Cruces. En los dibujos hechos por un niño, Ludio y Virginia, que encontraron una casa de árbol llamada "Hogar", descubren que en la isla vivía una familia formada por papi, mami, Tadeo, Joaquín y otro hombre más al que el niño identifica como su tío. En la cabaña alguien ha dormido al menos dos noches, todo indica que han sido Javier y Leo puesto que en la puerta hay signos de haber hecho un fuego. Probablemente el fuego que todos vieron desde la cima del volcán. Mientras tanto, Leo y Javier han capturado a un hombre de negro y planean ahora vestirse con su ropa y esperar a que alguien le eche en falta.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Día 20&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Tras casi toda la noche caminando, el equipo llega a la cabaña.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Estamos cerca- dice Eliseo-. No podemos parar ahora. Han estado aquí durmiendo al menos dos noches. Eso significa que no pueden estar muy lejos.&lt;br /&gt;
-¿Por qué dos noches? ¿Estarán heridos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La expedición continúa, esta vez siguiendo la linea de la costa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leo se viste con las ropas del capturado y espera, de pie junto al aparato, a que aparezca alguien. Al rato comienza a sonar su walkie talkie, ahora en poder de Javier.La voz habla en ese extraño idioma. Primero comienza a preguntar tranquilamente. Identificáis el nombre del tipo, pues se repite varias veces: "Ampolo".&lt;br /&gt;
Luego de que Ampolo no responda la voz se repite de nuevo, esta vez más alarmada y tras decir un par de cosas en la extraña lengua se corta la emisión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este sonido a través del walkie lo oyen también a través del suyo propio el equipo de rescate.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Poco más tarde aparece un hombre, vestido como el de antes, pero con una larga melena rubia que se aproxima poco a poco a Leo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¡Ampolo!- le grita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ve que Leo no responde, de espaldas como está, levanta el arma y se va acercando, apuntándole con su rifle. Javier, que está escondido detrás de unos matorrales esperando ver &lt;b&gt;qué hacer.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAJgVk3HylBSy1O8IKYuajRnhzuTbb_PO2q30TxEAkvc0o9OIYr2qzw6UQUr-j_gQQQswHW4W88aIW_OfEwOf7pCmNLw0JSicfVaahu3s6xHDBo7ldP5r9FTkjMZXcMqUDxoIKxXmedqQ/s72-c/1x03.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">191</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 - 1x02 - "Extraños" EDITADO (completo)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-1x02-extranos.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 10 Jan 2011 13:13:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-2933434357622116241</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus decisiones dependerá el curso de la historia. Se recomienda encarecidamente echarle un vistazo a las reglas del juego en este &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-indice-de-capitulos.html"&gt;este enlace&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución.&lt;/b&gt; No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiUUk4obMdz6YbS6ZsYbDhIpZUrEmgyqvIn8AsJswN21BT4T8wfez3teLZ2ZuGv-qZCup1rmaLn7qEtRRl4V0k07TYXBDMXsGP3z2bS96mG6-huV43Q-EVHVKnEzRdQYg6UFu7-0MsV-iQ/s1600/isla20.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="241" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiUUk4obMdz6YbS6ZsYbDhIpZUrEmgyqvIn8AsJswN21BT4T8wfez3teLZ2ZuGv-qZCup1rmaLn7qEtRRl4V0k07TYXBDMXsGP3z2bS96mG6-huV43Q-EVHVKnEzRdQYg6UFu7-0MsV-iQ/s320/isla20.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 7&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;    &lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Amanece en La Isla. La llamáis La Isla, pero después de una semana aquí lo más que sabéis es que es un sitio grande, probablemente tropical y con un gran volcán en medio de la jungla. Los intentos de cartografiar la costa usando un bote salva-vidas no dieron el fruto deseado, pero esperáis emprender de nuevo la expedición estando mejor preparados pues parece que La Isla, o lo que sea, es demasiado grande como para cubrir toda su costa en una sola jornada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Anoche, precisamente cuando volvía el grupo del bote, mientras los que se habían quedado en el campamento base preparaban un perímetro de seguridad, descubristeis a un tipo andrajoso que observaba al grupo oculto tras un árbol. Tras una dura pelea quedó inconsciente y fue trasladado al campamento donde fue atado a un árbol. Se le ha vigilado toda la noche y no se ha despertado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al comenzar la mañana de hoy, vuestro sexto amanecer en la playa, el tipo se ha despertado y comienza a gritar. Profiere alaridos en un idioma que no conocéis. De hecho, por si quedaba alguna duda, se trata de un idioma que nada tiene que ver con el que se oía en la radio. Nada de raíces latinas, nada de raíces conocidas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguien sugiere amordazarlo, y otro alguien opina que es una crueldad incluso el hecho de tenerlo atado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El desayuno de hoy es menos relajante de lo habitual puesto que hay un tipo raro gritando de fondo y sobre vosotros sobrevuela la pregunta del millón: &lt;b&gt;¿qué vais a hacer con el “extraño”?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las guardias del resto de la noche, con el perímetro de seguridad ya montado, no dan novedad. Los móviles están mudos. Quizá es un buen momento para hacer planes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (11/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Los supervivientes discuten acerca de qué hacer con el prisionero. Se niega a hablar y a comer. Se le cura la herida pero no consiente en tomar medicinas. Algunos opinan que sabe algo y que debería seguir siendo un prisionero hasta que hable, otros piensan que es una salvajada tenerlo atado sin saber siquiera si se trata de un enemigo y proponen liberarlo (alguno apunta que podría liberarse para poder seguirlo). Aparte de eso hay quien opina que se debería hacer otra excursión al volcán, esta vez mejor pertrechados, y uno de los supervivientes dice que podría ser ideal mudarse al lago con la cascada, a las cuevas, para mejor resguardarse, protegerse y evitar el ataque de las pulgas. Se está organizando una expedición nueva.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 8&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando amanece, las miradas se centran en el prisionero. Tiene muy mal color. Sea porque ha pasado ya un día completo sin probar bocado, sea por la sangre perdida a través de la herida de su sien, se le ve débil. Cuanto más débil se le ve más aspecto sombrío y calculador se torna su mirada escrutadora. Casi siempre está mirando selva adentro. Cuando no, está contemplando el trabajo que hacen los supervivientes. Sigue sin querer comer nada de lo que se le ofrece.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Uno de los supervivientes, que ayer noche le golpeara, se le ha acercado en mitad de la noche, parece que esta vez en son de paz, para tratar de preguntarle por unas anotaciones que ha tomado. El tipo le ve venir por la noche, sabiendo que todos duermen y se revuelve en sus ataduras con una auténtica expresión de terror en el rostro. El que hace la guardia correspondiente a esa hora de la noche los mira atento, esperando que la cosa no se complique.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El superviviente razona con el preso que parece, de todo corazón, no entender el idioma en que se le habla. Con gran esfuerzo logran alcanzar un mínimo entendimiento que tan solo consiste en un asentimiento para que se le deje ver el papel y luego una franca negativa de incomprensión al leer su contenido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alrededor del desayuno, los ánimos están bastante crispados. La imagen del hombre mayor negándose a recibir ayuda por parte de sus captores ablanda al más pintado. Es cierto que nadie se termina de fiar del todo de él, pero a fin de cuentas, la mayor parte de los supervivientes no se había enfrentado contra una cosa así jamás.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Anoche dijimos que teníamos hasta las diez de la noche de hoy para proponer opciones para votarlas después. Espero que aguante lo suficiente- dice Diego, que ya sugirió su opción: liberarlo y seguirlo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Si sabe algo lo oculta muy bien- dice Andrés.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Puede llevar aquí perdido tanto tiempo como nosotros- dice el tipo que lleva taciturno desde ayer, que resulta llamarse José Juan y ser profesor de matemáticas de instituto-. No dejo de darle vueltas a la idea. ¿Y si nunca nos rescatan y nos convertimos en él?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-También puede ser que sea un aborigen de la zona, aún no sabemos si hay civilización al otro lado de la selva- opina Yelena-. Sé que es un tipo raro, pero en todas las ciudades hay “gente especial”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Quieres decir que puede tratarse de un loco?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Podría. ¿Por qué no? Un loco de una civilización normal. Mirad su ropa… es prácticamente como la nuestra. Pantalones y camiseta. Vale, harapientos, pero… ¿nadie ha visto nunca a un mendigo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Perdonad que cambie de tema- interrumpe Ludio-, pero hay otra cosa que discutir. Las pulgas nos están masacrando. Eso sí que es un enemigo. Voy a ir hoy al volcán, a echar otro vistazo a las cuevas que encontramos. Es un lugar idílico, muy cerca de un manantial de agua, con un precioso lago de película y… eso, cuevas. Seguro que podemos defendernos mejor allí. Yo incluso estoy pensando en pasar la noche allí, aunque sea solo. Si no hay animales salvajes ni cosas así. ¿Alguien se apunta?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Me parece bien- opina Bruno-. Aunque no sé si la humedad me vendrá bien para el asma. De todos modos seguro que es mejor que esas putas pulgas. Yo me apunto. ¿Alguien más?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Bueno- zanja Ludio-, que se apunte quien quiera. Saldremos dentro de una hora, o así. Por si alguien quiere abastecerse. Creo que había quien se estaba planteando subir al volcán.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Pero si era enorme. ¿Alguien ha traído útiles de escalada?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla. Les recordamos que tiene hasta las 22:00 horas de hoy para proponer opciones para con el prisionero. Pueden sugerir una o votar por una que ya se haya sugerido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (12/01/11)&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Ante la prácticamente imposibilidad de hacerse entender con el prisionero, los supervivientes deciden dar de plazo hasta las 22:00 horas para liberarlo. Cuando lo hicieran pretendían seguirle para ver a dónde se dirigía. Pero una vez liberado, el preso come algo, bebe agua, vuelve al tronco donde lo han tenido atado y se echa a dormir, tranquilo. Mientras tanto dos expediciones han partido en dirección al volcán que hay en medio de la jungla. Una de ellas sube hasta más o menos la mitad del gigante y allí descubren una pequeña cueva. Parece la morada de un cavernícola, con sus armas rudimentarias y sus pieles, pero revuelta como si hubiese sido destrozada. La otra expedición ha llegado para explorar el lago que se forma, con su cascada, a unos metros de la falda del volcán. Su intención es comprobar si las cuevas que hay abajo, casi al nivel del agua, son adecuadas para establecer allí un nuevo campamento, lejos de las pulgas. Exploran la que deciden de más fácil acceso y descubren un sitio idóneo, con un manantial propio de agua potable y pinturas rupestres. En el campamento de la playa (el original), Claude ha creado una especie de antena usando restos de los aviones siniestrados. Pretende amplificar la señal de radio que escucharon los primeros días.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 9&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la playa&lt;/b&gt; y el prisionero ya no está. Alguien corre a preguntarle al que estaba de guardia que, con toda tranquilidad, señala al mar. Allí, sumergido hasta la cintura, el extraño individuo parece estar pescando. Usa para ello un palo con la punta afilada. A su espalda cuelga una cuerda en la que pueden verse ya al menos cuatro pescados.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Increible- musita alguien.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el desayuno, que ya se ha convertido en el momento de ponerse al día y trazar planes de acción, todos manifiestan su preocupación por la gente que partió hacia el volcán. Han pasado la noche fuera y todos parecen intranquilos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la jungla.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Bruno, Malevoski, Ludio y una chica rubia que ha dicho llamarse Ángela, han pasado la noche en la cueva de las pinturas. Sin novedad. Por la mañana el lugar aún parece más idílico. Desayunan de lo que han traído consigo y hablan de cosas que podrían hacer o no. Se barajan, entre otras cosas, los siguientes temas:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Cazar. Tratar de cazar animales para hacer la dieta un poco más interesante.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Explorar más de las cuevas que tienen a su alrededor. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Echar un vistazo por si lo que han subido al volcán necesitasen ayuda. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Volver a la playa y decirle a la gente que las cuevas son seguras. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en el volcán.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Virginia, Diego, Alma y Grojniak han pasado la noche en la pequeña cueva que encontraran en mitad de la ascensión al volcán. Algunos no han pegado ojo. Unos por inquietud (por el estado en que se encuentra la cueva, como si el propietario hubiese salido huyendo abandonando todo y alguien lo hubiese destrozado todo buscando) y por si fuese quien fuese quien vivía allí volviese en mitad de la noche.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se han montado guardias y la noche ha pasado con relativa calma. Una de las guardias, montada por Grojniak, ha tenido un par de eventos extraños. Parece que a una determinada hora de la madrugada contempló cómo se encendía una luz (muy pequeñita desde esa altura) que parpadeaba con tiempos y ritmo, como si usase el morse o algo parecido. Al instante, en otra punta de la selva, otra luz se encendía como contestando a la primera. Pudo contar siete luces distintas, como conversando entre ellas. La última que vio estaba en la falda del volcán, donde según el mapa de Alma debe encontrarse el lago.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (13/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;La expedición al lago ha sido un éxito. Ludio, Malvoski, Ángela y Bruno han encontrado una cueva que incluso tiene su propio manantial de agua aparentemente potable. De no ser por las pinturas rupestres la cueva no tiene nada extraño. Además, el lago es un sitio ideal para defender al grupo y un sitio idóneo para refrescarse y esparcirse. Única pega: está en plena jungla, donde será más difícil ser avistado por aviones o barcos de salvamento. Malevoski es herido por un murciélago en su investigación del resto de cuevas. La expedición al volcán ha resultado también muy interesante. Desde la cima se ha terminado de comprobar que los supervivientes se encuentran, efectivamente, en una isla. Una isla enorme. También en la cima se ha encontrado un extraño aparato metálico, anclado al suelo, que emite un zumbido molesto y parpadea. Bajando del volcán, las dos expediciones se unen. Alma mira el corte en la mejilla de Malevoski, oye su historia y se comienza a preocupar. Los murciélagos son portadores de un número muy elevado de enfermedades. Incluso la peste, dicen algunos, se puede contagiar por poco menos que eso. Acuerdan desinfectar la herida allí mismo con algunas plantas y, de vuelta al campamento, hacer una cura en mayor profundidad.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 10&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece en la playa. Los grupos de expedición llegaron ayer noche y se sorprendieron de ver al ex prisionero, desatado ahora pero aún en el campamento, sentado en el árbol al que fue atado, comiendo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A la hora del desayuno todos ponen en común lo encontrado. Parece que la conversación gira en torno a estos puntos:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;1.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;L.L. y Javier pretenden hacer una “gran expedición”. Comenzar a caminar selva adentro y comprobar la longitud real de la isla, buscar ayuda y, resumiendo, examinar todo lo que puedan del lugar en el que habéis “aterrizado”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;2.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ludio, Malevoski y Bruno hablan de las excelencias del lago como nuevo campamento. Hay algunas voces discordantes, pero se decide votar por quién quiere quedarse en la playa y quien prefiere mudarse al lago.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;3.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La expedición al volcán no hace más que confirmar lo que ya estaba en el aire. Hay tecnología en La Isla. Alguien emite señales de radio, hay unas luminiscencias intermitentes en la jungla que podrían ser (o no) repetidores… y está el extraño cacharro de la cima del volcán. Surgen nuevos partidarios de tratar de usar esa tecnología a favor de los supervivientes para sacar información útil.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hay una larga jornada por delante. &lt;b&gt;¿Qué hacéis?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (14/01/11)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;L.L. y Javier deciden partir del campamento de la playa, esta vez a pie, para ver hasta dónde pueden llegar andando, comprobar si es cierto eso de que hay vida en La Isla y tratar de traer ayuda. Hacen noche en la playa en la que ya acamparon cuando hicieron el viaje en bote. Mientras tanto, en el campamento, pasan un día bastante tranquilo, uno de los pocos desde que “aterrizaran” allí.&amp;nbsp; La pregunta en el aire es si se mudarán o no a las cuevas todos juntos o si, por el contrario, cada uno acampará donde le venga en gana (cuevas o playa) sin tener que contar con el resto de supervivientes. Hay mucha gente a favor de mudarse al lago, a las cuevas, pero parece que el sentimiento popular se acerca más a “bueno, de momento las cuevas, pero no quiero que mi voto afecte a los demás, así que cada uno decida por sí mismo dónde le apetece estar. Siempre podemos cambiar de idea más adelante, mientras que una votación seria obligaría a más de uno a acatar lo que dice la mayoría”. Monto se relaciona muy bien con el grupo y parece que no tiene ni la más mínima intención de volver por donde ha venido.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 11&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece en la playa donde han acampado L.L. y Javier. Han pasado una noche bastante buena, la temperatura ha sido buena, los mosquitos no se han cebado mucho y las luces… bueno, estaban lejos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desayunan poco pero suficiente y se ponen en marcha con las primeras luces del alba. La pregunta es la siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Continuar andando o investigar un poco antes la jungla por aquí?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece en el campamento de playa original. La gente se levanta muy animada por el descanso del día anterior, sin expediciones, trampas ni locuras. Mientras desayunan bromean y hacen planes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¡Ey, tío! ¡Cuidado, detrás de ti! ¡Un mono con tres cabezas!- bromea Diego a Grojniak, que pasaba silbando despreocupado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alrededor del desayuno se plantean nuevas incógnitas:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;1.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La excursión al volcán. ¿Será hoy? ¿Llevaréis la antena?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;2.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La excursión a las cuevas. ¿Se hará junto con la primera? ¿Quién se va para mudarse y quien solo va a hacer una visita de reconocimiento?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;3.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;L.L. y Javier. ¿Estarán bien? ¿Hay forma de saberlo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;4.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La tecnología de La Isla. ¿Hay nuevas ideas sobre los dispositivos lumínicos y el zumbido de la maquina? ¿Se han creado nuevos… inventos?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Buenos días, Isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (15/01/11)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Monto, que así parece llamarse el extraño que capturasteis (y que ahora se sienta entre vosotros como uno más), consigue deciros por señas y mímica que en el volcán hay “gesto de algo con garras que gruñe y tiene grandes dientes” y que la gente que vive en las montañas “gesto de llevar una escopeta y onomatopeya &lt;i&gt;pum pum&lt;/i&gt;”. Temiendo por L.L. y Javier, los supervivientes deciden salir de inmediato a las excursiones que tenían programadas: las cuevas y el volcán. Un grupo de alrededor de veinte personas parte hacia allí, cargando con el aparato construido por Claude (que ahora incluye también la radio y la batería de uno de los aviones siniestrados). Suben al volcán (unos pocos) y prueban la antena. Parece que el zumbido de la caja metálica sobre el volcán impide que la radio funcione pero en un momento determinado se apaga y oyen una transmisión en otro idioma. Aprovechan el momento para lanzar un mensaje advirtiendo a los compañeros de lo que hay en la montaña. Luego el zumbido regresa y la radio vuelve a quedarse callada. Algunos de los que han subido acampan en la misma cima para turnarse en mandar un mensaje en morse con una hoguera y una linterna.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 12&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La noche en las cuevas ha sido la mejor noche que han pasado desde que llegaron a La Isla la mayoría de los supervivientes. Ni pulgas ni lloviznas intermitentes ni mosquitos. El fuego, encendido a la entrada de la cueva, ha paliado las temperaturas algo más bajas de la madrugada y ha dado una sensación de seguridad indescriptible. “El hombre conectando con sus raíces”, dijo Yelena, la historiadora, que estaba bastante emocionada después de haber visto las pinturas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En la cima del volcán la cosa tampoco ha ido mal. La hoguera usada para hacer señales ha ardido toda la noche y, aunque era pequeñita (por la falta de leña) ha dado calor suficiente como para convertir la cima del volcán en una apacible excursión al campo… si no fuera por el zumbido constante. Algunos no han pegado ojo por culpa de eso. Otros están de los nervios. Algo antes de amanecer, viendo que ya no les va a servir de nada lo de hacer señales, comienzan el descenso. La idea es desayunar en las cuevas y ver qué han averiguado de lo de las luces. Uno de los de la cima ha hecho un dibujo (una especie de mapa) orientativo de dónde podrían estar situadas el resto de luces cercanas en relación al lago y el volcán. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La hora del desayuno está llena de conversaciones agitadas. Ludio dice haber encontrado una de las luces en la parte más alta de un árbol gigante que ha señalado con una X con el cuchillo de Kate. Asegura que no había cables alrededor del tronco ni en el suelo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Yelena habla de las pinturas. Parecen antiguas, dice, pero no prehistóricas. Aún así pueden tener cientos de años. La figura central, el astronauta… no es infrecuente encontrar a estos personajes en representaciones pictóricas primitivas, así que no os asustéis. Hay una teoría que dice que las cabezas de Pascua son, de hecho, representaciones de “los que vinieron de las estrellas”. A veces es imaginación, a veces interpretación posterior (los seres humanos modernos vemos un astronauta donde habían dibujado, a lo mejor, a un tipo gordo con una armadura). &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los de la cima cuentan todo lo de la radio, el zumbido, la extraña frase de la radio: “Sekuriga zono. Vivanta.” Todos parecen preocupados por L.L. y Javier. No saben si vieron las señales u oyeron el mensaje enviado por radio (no tienen radio y ni siquiera sabe nadie si tienen móvil). Lo único que saben es que más o menos al comienzo de la noche encendieron un fuego. Lo malo es que duró bien poco, suponéis que porque quieren ser discretos. Lo malo es que se habían alejado de la playa, el fuego estaba ya en la jungla. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Monto ha entrado con cierto recelo en las cuevas del lago pero una vez que ha mirado al interior y ha comprobado que estaban vacías se le ve aliviado. Lo único es que parece estar melancólico, triste, abatido todo el tiempo. Cualquiera diría que estar en las cuevas del lago le provoca una pena insondable. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desayunando os ponéis al día y planeáis el día de hoy.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en la jungla, campamento de Javier y L.L.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Habéis hecho noche en la cabaña de la jungla. Al principio, antes de instalaros, buscasteis con la mirada el volcán en a lejanía para comprobar si desde la cima verían el fuego que prometisteis hacer para avisar de que estabais. No solo se verá estupendamente sino que, además, vuestros compañeros ya están arriba. Han encendido un fuego para que podáis verlos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Encendéis el vuestro y lo dejáis encendido el tiempo que creéis necesario para que lo vean y luego lo tapáis rápidamente. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Ey- dice L.L.-, están como haciendo señales con el fuego. Y con otra luz, creo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Sí- responde Javier-. Creo que es una linterna. Pero no tengo ni idea de qué cojones están diciendo. &amp;nbsp;Quizá nos digan que volvamos, que volvamos. Ya sabes que estaban preocupados por nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Sí. Oye, ¿estarán probando la radio?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Seguramente el chaval los ha convencido para cargar con ese armatoste ahí arriba para captar mejor la señal. Virginia habló de que recibía la señal de radio en el móvil el primer día, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Sí… eso parece. Es un poco raro, pero parece que así fue, luego ya dejaron de emitir. O usaron otra frecuencia. Pero podemos usar mi móvil a ver si captamos algo aquí, que estamos más lejos del volcán. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Encendéis el móvil y captáis tan solo un ruido estático muy fuerte. Cuando ya casi estáis aburridos de esperar y vais a apagarlo para ahorrar batería, el ruido desaparece de pronto y una voz al otro lado dice, alto y claro: Sekuriga zono. Vivanta. Luego la voz de uno de los supervivientes, creéis que la del tal Grojniak, dice:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
-Este mensaje no es para los capullos que hablan en esperanto. Es para los dos colegas caminantes. Si oís esto, volved. Monto dice que pum pum en las montañas, repito, peligro de bang bang en las montañas. Volved, nos tenéis preocupados.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desayunáis y os planteáis qué hacer a partir de ahora.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (16/01/11)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;Tras la subida al volcán y todas las emociones encontradas, los supervivientes pasan un día tranquilo en las cuevas. ¿Todos? No. En el campamento de la playa se quedaron muchos de vosotros, que viven prácticamente igual que desde que llegásteis. Pescan a duras penas, comen fruta y pescado y son acribillados por las pulgas. Las provisiones se repartieron en dos partes, una parte para los de las cuevas y otra parte, más generosa, para los que se quedaron en la playa que, por cierto, están bastante fresquitas y protegidas en la "alhacena" que construyó Javier. Javier y L.L., por cierto, continúan su caminata. Tras dormir en la cabaña que encontraron en la jungla (cabaña en la que parecía haber vivido alguien durante mucho tiempo), y haber recibido el mensaje de radio de los supervivientes advirtiéndoles del peligro que hay en las montañas, deciden continuar su expedición pero evitando por completo las montañas. Estarán más alertas a partir de ahora. Los de las cuevas deciden pasar un día sin "aventuras" comiendo jabalí (cazado por Monto) y festejando con botellitas de avión (encontradas por Ludio). &lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;Día 13&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Amanece en las cuevas.  &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Monto hatraído varios peces y algo de fruta para desayunar. Se le ve especialmente contento de estar integrado en el grupo y ha asumido perfectamente el papel de abastecedor de alimentos. Diego, el ex militar cocinero, ha preparado un excelente desayuno y, alrededor de él, discutís, como cada día, lo que hacer hoy.&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;-¿Creéis que estos dos habrán recibido nuestra alerta?&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;-No los conozco mucho, pero no tienen pinta de ser tontos. Seguro que han recibido el mensaje y están volviendo al campamento. O, al menos, tratarán de estar más alertas si deciden aproximarse a las montañas.  &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;-Seguro que todo estará bien.  &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;-Oye, está muy bien esto de los días de vacaciones que nos tomamos de cuando en cuando. Muy relajante, pero quizá deberíamos empezar a pensar que llevamos aquí dos semanas y no hemos hecho casi nada por acelerar nuestro rescate. &lt;b&gt;¿Qué opináis? ¿Y qué opináis de la luz que encontró Ludio? ¿Sin cables?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;Amanece en medio de la jungla. &lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Leo y Javier partieron muy temprano por la mañana el día anterior y continuaron el trazado de la costa pero, esta vez, desde la jungla, sin perder la vista el mar. "Si haygente armada en la isla, mejor evitar ser visibles en la costa".&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Al anochecer acampan en un claro de la jungla y deciden no hacer fuego, por si acaso. Esa noche vn las luces muy a lo lejos, a la altura del volcán y ua, mucho más lejos, en el norte, quizá cerca de las montañas.  &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Por la mañana vuelven a emprender la marcha y a media jornada:&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;-Hoy comemos jabalí- dice Leo señalando el cuerpo de un jabalí muerto en medio de la jungla.  &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando se aproximan descubren que, en un radio como de cien metros, no sólo hay un jabalí muerto, sino decenas de pájaros muertos, roedores y todo tipo de animales de la selva, muerto sin ninguna señal de violencia.  &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Parece como si se tratara de un círculo de animales muertos, dentro del radio del cual no quda nada vivo. Incluso la vegetación está marchita. En el centro del círculo hay un poste metálico. En el extremo del mismo tiene una especie de "turbina" que emite un molesto zumbido. En su base hay una especie de caja, como las cajas de luces, cerrada con llave. Sobre la misma hay dibujada una calavera cruzada con dos tibias.  &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;Leo, Javier... ¿&lt;b&gt;qué hacéis?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiUUk4obMdz6YbS6ZsYbDhIpZUrEmgyqvIn8AsJswN21BT4T8wfez3teLZ2ZuGv-qZCup1rmaLn7qEtRRl4V0k07TYXBDMXsGP3z2bS96mG6-huV43Q-EVHVKnEzRdQYg6UFu7-0MsV-iQ/s72-c/isla20.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">202</thr:total></item><item><title>LA ISLA 2.0 - 1X01 - "Aeropuertos" (completo)</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-1x01-aeropuertos.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 3 Jan 2011 11:12:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-523270089685561859</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente interactiva. Sólo de tus decisiones dependerá el curso de la historia. Se recomienda encarecidamente echarle un vistazo a las reglas del juego en &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2011/01/la-isla-20-instrucciones-y.html"&gt;este enlace permanente&lt;/a&gt;. Y recordad: &lt;b&gt;todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución&lt;/b&gt;. No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAdEbx7nvqQJx0Aauakd1WQZk-OJ4GWZgCDx3z4UbouXRST0DFPirxcqmPCkMB7RIrzuUzQ8uemzRDd2PnnfbM_fTiLZaMcQ3dP2HvTJctKaENwwDe0qEExEhB07G_R6UrfK601GczPNU/s1600/laisla2.0.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAdEbx7nvqQJx0Aauakd1WQZk-OJ4GWZgCDx3z4UbouXRST0DFPirxcqmPCkMB7RIrzuUzQ8uemzRDd2PnnfbM_fTiLZaMcQ3dP2HvTJctKaENwwDe0qEExEhB07G_R6UrfK601GczPNU/s320/laisla2.0.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;DÍA 1.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es temprano. Muy temprano.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero ya conocéis la política de los aeropuertos: hay que estar al menos dos horas antes para hacer el &lt;i&gt;checking&lt;/i&gt; y que los amables trabajadores puedan volverte loco con el peso de tu equipaje, las cosas prohibidas que guardas en tu neceser (ya sabes, esas cosas malignas: espuma de afeitar, desodorantes, perfumes y cosas así) y los elementos que debes facturar por las leyes vigentes por tu propia seguridad. En cambio nadie va a quitaros vuestro mechero.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El café del aeropuerto no está tan mal. Sobre todo si tenemos en cuenta que ha sido una noche en blanco y que os quedan por delante muchas horas de vuelo. El primer avión está a punto de despegar del aeropuerto de Málaga y tiene previsto llegar a Francia, al Charles de Gaulle, aproximadamente a las 13:30. Allí tomaréis otro, a las 14:30 que os llevará a Papeete, en la Polinesia francesa en el nada desdeñable tiempo de 10 horas, esto es: llegaréis a Papeete a las 00:30 del día 04 de enero, aproximadamente. Allí sólo tendréis que esperar media hora. A la 01:00 en punto, siempre contando con que no haya retrasos de última hora, partiréis hacia Motu-Mute, Bora Bora. Una horita de viaje y estaréis oficialmente de vacaciones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tras casi desnudaros en los controles de metales, facturar y demás cosas propias del arte de volar, estáis embarcando, con quince minutos de retraso, en vuestro primer avión. Es un vuelo de Air France y no, no es un vuelo low cost. Sois acomodados en vuestros correspondientes asientos y tras unas explicaciones de seguridad en varios idiomas el avión hace el ruido característico que anuncia el despegue. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El icono de “cinturones abrochados” está titilando sobre vuestras cabezas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comienza el viaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (04/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El primer vuelo transcurre sin incidentes hasta Charles de Gaulle, donde tomáis el nuevo avión que os llevará a la polinesia francesa. Pero cuando este está a una hora más o menos de llegar a su destino, un zumbido ensordecedor y una fulgurante luz blanca que invade todo el avión os deja inconscientes.&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 2&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y al unísono todos despertáis. Os sentís profundamente relajados. Claro que esta relajación no va a durar mucho rato puesto que, una milésima de segundo después de abrir los ojos, descubrís que, si bien seguís en vuestros asientos del avión y la luz cegadora ha desaparecido, parece que todo el vehículo vibra y traquetea como si estuviera a punto de desarmarse en mil piezas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las mascarillas de oxigeno siguen colgando estúpidamente delante de vosotros, bamboleándose en el aire. Una sensación de vértigo os invade, como si cayerais en caída libre en una de esas atracciones de feria. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De pronto, vuelven los gritos. Ahora casi todo el pasaje ha sucumbido al pánico. Y no hay ni rastro de las azafatas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Echando un ojo hacia delante, los pasajeros que vuelan en primera clase descubren horrorizados que la puerta de la cabina de los pilotos está abierta, dando golpes contra la pared en cada sacudida violenta. Afinando un poco más la vista diríais que no hay nadie a los mandos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguien grita: “no hay piloto”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es entonces cuando el avión se rompe por la mitad en pleno vuelo. El ruido es similar al que haría una tubería trabajando a máximo rendimiento que explotase de pronto dentro de una habitación acolchada. Es ensordecedor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un señor que corría por mitad del avión en plena crisis nerviosa sale volando y desaparece en un hermoso y terrible cielo azul con pocas nubes, blancas como el algodón.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tiempo que transcurre entre la rotura del fuselaje y la caída en el mar es incalculable. Para vosotros ha sido toda una vida. La lógica dirá más tarde que tuvo que ser cuestión de segundos. Pero ahora la lógica ha salido volando junto al señor histérico.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El “aterrizaje” es violento. La mayoría de vosotros abre los ojos en la límpida arena de una playa. Otros no tuvieron tanta suerte y quedaron atrapados en el trozo de fuselaje que cayó al mar. Explota una turbina. Hay gritos de dolor.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El primer vistazo indica que hay mucha gente con sangre que se mueve desorientada de un lado a otro, quizá en estado de shock. Hay muchos cuerpos que siguen tumbados. Los dos motores del avión han caído en la orilla, a escasos cien metros el uno del otro. El que no ha explotado está vomitando un humo denso y oscuro que hace presagiar lo peor.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estáis parcialmente sordos, pero quedaros ahí de pie con la boca abierta es una locura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué haréis?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Es el momento de tomar decisiones.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (05/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Tras el accidente todos los supervivientes pierden casi un día entero como consecuencia del shock y de la confusión. Cuando van recobrando consciencia de dónde están y observan la situación, rápidamente se ponen en marcha. Unos ayudan a los heridos, otros saltan al agua para salvar provisiones y mascotas de la bodega de carga semi hundida. Cae la noche y, alrededor de un fuego tratan de trazar un plan de acción para la mañana siguiente.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Día 3&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche ha sido relativamente amable con vosotros. Tras el hallazgo de la bota de vino del tipo que viajaba en pijama y el descubrimiento de que las dos únicas mascotas que viajaban en el avión están sanas y salvas, celebrasteis al fin estar vivos. Alrededor del fuego de la hoguera se propusieron varias vías de acción para cuando saliese el sol:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;-Recuento y aprovisionamiento. Varias personas sugirieron que había que hacer recuento de supervivientes y recuento de provisiones. ¿Cuántos se han salvado del accidente y cuanta comida y agua se ha salvado del accidente? Se habla de ponerlo todo junto para mejor repartirlo. Por otra parte, un par de supervivientes proponen que podría realizarse una expedición de reconocimiento, para ver cuánto alimento podría aportar la selva junto a la playa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Cuidado y atenciones especiales. Los heridos no son heridos de gravedad, pero todo el mundo intuye que van a tardar más de lo normal en rendir al cien por cien. Acaban de tener un accidente traumático y aunque es un milagro que hayan sobrevivido, están heridos. Eso multiplica por dos el tiempo que tarda un ser humano en reponerse mentalmente del shock. Por otra parte es posible que entre los supervivientes existan personas que precisen de atenciones especiales: diabéticos, asmáticos, drogodependientes, etc… Se plantea cómo atender a todos y cada uno de los supervivientes “especiales” (de haberlos, además de los heridos).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Alojamiento. Varias personas dijeron que este tema era absurdo. Luego de pasar la noche al raso comienzan a cambiar de idea a regañadientes. Con lo único que contáis es con cuatro palos (literalmente) y varias mantas a modo de “toldo”. No es lo suficientemente grande para todos y, de momento, se ha usado para que los heridos descansen bajo techo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego de debatir todo esto, poco a poco todos vais quedando dormidos tras un día demasiado largo. Hay quien se resiste a Morfeo, preocupado por la situación o demasiado nervioso para dormir. Pero la mayoría duerme junto al fuego y en el campamento.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Amanece en la playa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es una mañana de pleno sol. Una mañana tropical, dice el pasajero en pijama. El sol arranca los retazos de los sueños de la noche pasada y ofrece una nueva perspectiva de todas las cosas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto es una playa, de arena blanca y límpida. El mar es casi transparente, con un fulgor turquesa. Mar adentro, a algunos metros de la orilla, el fondo más oscuro indica arrecifes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A vuestra espalda se extiende una densa selva. A primera vista podéis apreciar gran cantidad de cocoteros. Son unos cocos de color naranja. Seguramente con bastante agua dentro. Ideales, suponéis. Una expedición podría daros más información sobre la flora y fauna. Desde cualquier punto de la playa y mirando hacia la selva podéis ver un enorme pico que sobresale por encima de todo. Podría ser un volcán.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando os acercáis a ver a los heridos parece que todos están bien. El señor asmático del avión, que dice llamarse Bruno y ser abogado, da gracias por haber llevado encima su aerosol en el momento del “accidente”. No podéis evitar preguntaros qué ocurrirá si tardan en rescataros y se acaba el inhalador. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un par de supervivientes ha amontonado por un lado todas las provisiones y por otro todo el equipaje que se ha rescatado del “naufragio”. Dicen que podrían ir viniendo de uno en uno para ir repartiendo las pertenencias personales de cada uno. Parece que no ha habido pérdidas reseñables.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto al recuento: 45 supervivientes. De ellos diez están heridos leves. Otro más tiene fiebre a causa de la hemorragia y la insolación del día anterior (la chica pelirroja, Helen, según dice llamarse). Comida: para un par de semanas bien racionada. Agua: quizá un litro de agua por persona para seis días.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otro superviviente que exploraba la playa en busca de “madera de deriva” para mejorar el campamento llega diciendo que ha encontrado bastante material tras una duna. Viene con lo que podría ser la portezuela de una avioneta, muy oxidada y descolorida. En su lateral aún pueden verse los restos del dibujo de un pato con un gorro de aviador.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El día amanece con muchas novedades.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Buenos días, Isla. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;EDITADO (07/01/11)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Decididos a encontrar alimentos y agua, un grupo se adentra en la selva tras la playa y encuentra una gran variedad de árboles frutales que deberían garantizar comida para una larga temporada. De todos modos el pensamiento general es que se trata de algo provisional, puesto que es evidente que os rescatarán pronto. También encuentran en la expedición un manantial de agua. Tras comprobarlo se decide que es agua potable. En el campamento se hace recuento de provisiones y supervivientes y se llega a la conclusión de que no se va a pasar hambre ni deshidratación con lo que ya se tiene y lo que se ha encontrado. Se han agrupado los equipajes rescatados y la comida salvada. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;
Día 4&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Tras el éxito de la expedición alimentaria la gente comienza a animarse un poco. “Van a venir a rescatarnos mañana mismo, seguro, pero al menos estaremos en plena forma cuando eso suceda”. &lt;br /&gt;
El “refugio” ya parece otra cosa. Con la colaboración de todos, usando mantas, hojas de árbol y madera de deriva, ahora parece un auténtico refugio a lo Robinson Crusoe. No es un anti-aéreo, pero seguro que protege de la humedad de la noche y de las posibles lluvias (nunca se sabe con los climas tropicales). No obstante, la mayoría preferís dormir en la misma playa, junto al fuego, puesto que el clima acompaña e invita a hacerlo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Tras el descubrimiento por parte de un pasajero de que su reloj estaba parado, varios supervivientes más comprueban atónitos que los suyos también lo están. Lo mismo pasa con los móviles y portátiles. Todos los relojes marcan las 12:30 o las 00:30, dependiendo de si son analógicos o digitales.&amp;nbsp; Ni siquiera hay línea para las llamadas de emergencia, pero cuando Javier (pasajero superviviente que dice trabajar para una empresa de reformas) trata de hacer esa llamada escucha al otro lado de la línea un pitido molesto y una conversación muy lejana, por encima de las interferencias. No es capaz de pillar ni una palabra de lo que dicen los dos hombres que dialogan acaloradamente por dos razones: se les oye muy de fondo, con mucho ruido de interferencias y hablan en lo que tan sólo puede clasificar como “cualquier lengua extranjera”. Después de que la comunicación se corte repentinamente, todo intento por volver a llamar a emergencias es infructuoso. No hay cobertura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Alguien dice que, según sus cálculos hoy podría ser el día de reyes. A todo el mundo le hace mucha ilusión tener algo que festejar (crean o no en esa festividad concreta) porque se trata de algo ajeno a La Isla y común para la mayoría de supervivientes. Pasan el día festejando despreocupadamente tratando de apartar de sus mentes la insistente vocecilla que les dice que a lo mejor no es 6 de enero. Que cuando perdieron el conocimiento en el avión era de noche y cuando se “rompió” el fuselaje era pleno día. Que no saben cuánto tiempo han “perdido”. Olvidan esos pensamientos para no aguar la fiesta y pasan un feliz día de reyes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 5&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La mañana llega con una leve llovizna. No es lo que os temíais. Todos habéis visto en películas o series de televisión que en las islas tropicales (y esto parece una) la tendencia es que, de repente, caiga un diluvio sin pleno aviso. Esto no es eso. Es más bien, como dicen en el sur, un “chirimiri”, o, como lo llaman en el norte, “calabobos”. En fin, cuatro gotas de agua sin demasiada fuerza que os despiertan de buena mañana y os despejan la cara después de un reparador sueño.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La lluvia cesa en poco tiempo, lo suficiente para tener a todo el “campamento” en marcha muy temprano. La visita de rigor a los heridos acaba con muy buenas noticias. El superviviente que estaba peor, la chica pelirroja con la hemorragia, que había pasado las dos últimas noches con fiebre alta, parece completamente recuperada de sus heridas. Con ella curada, el número de heridos ya no es algo a tener en cuenta. Tan sólo hay un señor mayor que se ha lesionado una pierna y cojea al andar. Todos los demás, a estas alturas, ya están de nuevo en plena forma y ayudan de un modo o de otro en las tareas del campamento.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alguien ha hecho un descubrimiento un poco menos feliz que el anterior. Durante la noche “alguien” ha robado provisiones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todos se acercan al lugar donde se han amontonado todas las provisiones para mejor repartirlas y descubren que es cierto, que ha menguado considerablemente el tamaño de las reservas. A fin de poder recontar mejor en todo momento, se habían colocado los artículos ordenados por tipos. Así, todas las botellas de agua estaban juntas, todas las chocolatinas estaban juntas, etc…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tirando del último recuento que se hizo el día anterior concluís que faltan: seis botellas de agua, diez paquetes de sándwiches, ocho latas de cerveza y otras diez (quizá once) latas de conserva. Se buscan huellas en la arena y tras un rato de descartar las que son de los propios supervivientes, se descubre un par de huellas que sale de la selva, llega hasta las provisiones y vuelve a adentrarse en la selva. A juzgar por el surco se trata de alguien que va descalzo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Reunión de urgencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se plantea comenzar con la jornada de un modo normal, pero decidir si va a hacerse algo al respecto&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué decís?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (08/01/11)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Algunos supervivientes se adentran en la selva siguiendo el rastro de huellas del ladrón de provisiones. Tras mucho buscar encuentran entre la maleza todo lo que les ha sido robado, apilado en un claro, pero cuando van a cogerlo caen en una trampa de red. Descubren que están siendo observados y ven a un chico de unos dieciséis años que les observa escondido tras un árbol y que huye al verles. Le persiguen, descubriendo por el camino que hay más trampas colocadas por la jungla. Una vez lo alcanzan, el chico resulta ser otro superviviente del vuelo. Él no ha colocado las trampas. Se planea usar un bote salvavidas rescatado del avión siniestrado para bordear la costa y comprobar el tamaño del sitio en el que están y si hay civilización en el lugar. Por otra parte también se planea una expedición al volcán que puede verse desde la playa para saber un poco más de lo que les rodea.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 6&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Amanece. Es vuestro quinto amanecer en esta playa. Ya estáis comenzando a familiarizaros con la hora en la que sale el sol y vuestro reloj biológico se ha programado con facilidad. Os levantáis y os ponéis en marcha. Hoy hay muchas cosas que hacer.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Las guardias de la noche aseguran que no ha habido novedades. Una noche tranquila, sin visitas no deseadas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte, los que han dormido en el refugio en lugar de en la playa alrededor de la hoguera se despiertan con una desagradable sorpresa: han sido victimas del ataque de un enemigo feroz e implacable. Las pulgas. Alguien se ha contado en el cuerpo más de cien ronchas. El picor es insoportable y alguno de los heridos que ya estaba mejor ahora tiene fiebre alta, suponéis que como consecuencia de las picaduras. Los mosquitos también se han cebado con todo el mundo, pero es algo más llevadero.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Con un desayuno medio decente por delante, se convoca lo que ya se está convirtiendo en costumbre en La Isla, una reunión improvisada en la que cada uno expresa sus inquietudes y sus ideas para el día de hoy. Y es que nadie quiere pensar más allá de veinticuatro horas. Todos sabéis que esto es una protección mental. Que nadie quiere pensar que van a pasar cuarenta y ocho horas más sin que aparezca un equipo de rescate. Porque es imposible que nadie os esté buscando, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los temas que se están tratando son los siguientes:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;1.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1. &lt;/span&gt;Comida. Ayer se habló de que se podría tratar de buscar más alimento aparte de la fruta. Debe haber animales en alguna parte. El pescado ha resultado ser otra buena opción ya que lo hay a mansalva, pero las cañas creadas ayer con palos y cuerdas han resultado ser poco útiles. &lt;b&gt;¿Alguien sabe hacer una caña mejor? ¿Alguien sabe hacer trampas para animales?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;2.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2. &lt;/span&gt;Volcán. La expedición al volcán se pinta como una simple excursión para reconocer el lugar en el que os encontráis. Quizá clasificando el tipo de volcán podáis tener una idea del tipo de sitio en el que habéis caído. Alma y Ludio van a salir en cuanto acaben su desayuno hacia allí. &lt;b&gt;¿Alguien se apunta? ¿Alguien puede aportar algo más a esto?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;3.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Viaje en bote. La expedición en bote para bordear la costa ha tenido gran aceptación. Aparentemente parte de la misma hipótesis que el viaje al volcán, “conocer mejor el entorno”, “saber si esto es una isla, una península o lo que sea”. Javier ya ha inflado el bote salvavidas y algunos supervivientes han traído madera que servirá como remos. &lt;b&gt;¿Alguien más se apunta? ¿Alguien tiene conocimientos útiles para esta expedición?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;4.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 4.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Las trampas y los salvajes. Es un tema recurrente desde que robaron las provisiones. El hecho de que ayer alguno de vosotros cayese en trampas de red aún ha puesto más nerviosa a la gente. La pregunta global es: “si no estamos solo, ¿quiénes son y por qué tratan de cazarnos? &lt;b&gt;¿Algo que hacer al respecto? ¿Alguien tiene alguna idea?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Disfrutáis del desayuno oyendo las opiniones del grupo. Dentro de poco comenzarán las expediciones. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Algo que añadir a la reunión? ¿Alguien se apunta a alguna de las expediciones? ¿Ideas?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es hora de moverse. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;EDITADO (08/01/11)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Un grupo decide hacer una incursión a la selva para inspeccionar más de cerca el volcán. Pueden descubrir que se trata de uno enorme, inactivo y que, probablemente, se encuentre en una isla. Cuanto más se acercan al volcán más nítida se hacen las interferencias en los teléfonos móviles que llevan consigo en las que pueden identificar a un hombre hablando en una lengua muy extraña, con ciertas similitudes con las lenguas latinas. También encuentran una tumba, un montículo de tierra con una cruz rústica clavada. En uno de los palos que forma la cruz está tallada la palabra “SATRIPOZI”. A la vuelta al campamento ponen todo esto en conocimiento del resto pero descubren que el otro grupo, el que había tomado un bote salvavidas para delimitar el perímetro exacto de la costa, aún no ha regresado. La expedición en bote se encuentra varias sorpresas en su camino. Mientras bordean la costa hallan una especie de cementerio de aviones en la orilla, como a un kilómetro del campamento. Hay aviones destrozados y oxidados, entre ellos uno con una esvástica en la cola. Más adelante, siguiendo con la navegación, encuentran, como a media jornada de viaje, lo que parece ser la pequeña parte que asoma de un barco hundido. La última sorpresa que les depara el destino es que la isla (o lo que sea que sea) es más grande de lo que pensaban y que no les va a valer con un solo día para circunnavegarla. Deciden acampar en una playa.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Día 6&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;CAMPAMENTO UNO&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las pulgas no han dado tregua esta noche tampoco. Casi nadie ha querido dormir en el refugio porque parece que es allí donde atacan. Respetan a la gente que acampa junto al fuego. Aquéllos que se quedaron allí para así tener cerca las provisiones y vigilarlas amanecen como “monstruos”, llenos de picadura. Uno de ellos tiene fiebre alta y se desmaya nada más levantarse.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“El Desayuno de los Campeones” consiste en mango, banana y fruta del árbol del pan en un cuenco con un poco de leche. Queda muy poca leche y, o se bebe, o se estropeará sin refrigeración.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Como ya viene siendo costumbre cada mañana, la gente aprovecha el desayuno para hacer una reunión en la que mostrar sus inquietudes. Hoy parecen todos especialmente sombríos. Debe de ser que va a pasar una semana del accidente y no hay rastro de unidades de rescate. Tampoco ayuda el hecho de que parezca que hay gente en la selva que pone trampas y roba comida y la expedición en bote no ha regresado en toda la noche. Los temas tratados son:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt;"&gt;1.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El Rescate. Se sugiere que habría que hacer algo. Una hoguera grande permanentemente encendida o algo así, para hacer más fácil vuestra localización. &lt;b&gt;¿Qué hacemos? ¿Ideas?&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt;"&gt;2.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="La Expedición" w:st="on"&gt;La  Expedición&lt;/st1:personname&gt; en Bote. No han regresado en toda la noche. La gente teme que los hayan capturado “los salvajes”. Hay quien opina que cada vez que os separáis ocurre algo malo. &lt;b&gt;¿Crear una segunda expedición para ir a buscarlos? ¿Esperar?&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt;"&gt;3.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Los Salvajes. A nadie acaba de hacerle gracia que “los salvajes” tengan un idioma y aún así nos pongan trampas y nos roben. Y cuando dicen idioma quieren decir un idioma parecido al vuestro. Hay alguien que opina que si son vascos a lo mejor es que no quieren que les quitéis su tierra. &lt;b&gt;¿Qué hacer con “los salvajes”? ¿Qué idioma es ese en el que hablan por radio? ¿Son los “salvajes” los que hablan por radio?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta mañana la gente se siente con ganas de hacer cosas. Puede que sea un buen momento para organizar planes que requieran un mayor número de personas involucradas. O al menos para conseguir que todo el campamento comience a funcionar en condiciones, repartiendo tareas, creando mejores infraestructuras de caza y pesca…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿Qué tenemos pensado hacer hoy?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;
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--&gt;
&lt;/style&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;CAMPAMENTO DOS&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegasteis a la playa sin problema con vuestro bote salvavidas. Es una parecida a la del campamento inicial, solo que muchísimo más pequeña. Solo un clarito de arena en mitad de la jungla. No hay rastros de civilización ni nada extraño en las inmediaciones (hacéis una patrulla de reconocimiento antes siquiera de encender el fuego). Cuando veis que todo está bien, preparáis la hoguera, repartís las guardias y acampáis, durmiéndoos alrededor del fuego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche pasa sin incidentes graves. La tercera guardia, hecha por Javier, es la única con novedades. Mirando selva adentro durante su turno, Javier descubre que a lo lejos en la vegetación, una luz parpadea. Sin perder vista un solo momento, nota que tiene una especie de ritmo y cadencia. Parpadea asimétricamente pero con cierto sentido. Piensa en el morse. Puede tratarse de un sistema de comunicación silencioso. Escudriña la selva buscando la respuesta y la encuentra. En la dirección contraria, a mucha distancia del campamento y al doble de la primera luz, aparece una segunda que, intermitentemente, le responde a la primera. No es morse, eso está claro. Pero, o están hablando entre sí o es una casualidad muy pero que muy grande porque, al cabo de un rato las dos se apagan haciendo antes el mismo efecto lumínico: un fogonazo más grande que el resto y luego tres intermitencias.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando amanece, ponen en común la experiencia de la guardia y comentan el tema del barco hundido y las avionetas estrelladas. Son menos para tomar una decisión y no tardan mucho en ponerse en marcha pero, ¿cuál es la decisión que han tomado?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;1.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Volver al campamento con los demás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;2.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Continuar el plan inicial, dar la vuelta a la supuesta isla. &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;3.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Explorar las luces.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;4.&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Explorar el barco.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es hora de moverse, Isla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;  &lt;b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAdEbx7nvqQJx0Aauakd1WQZk-OJ4GWZgCDx3z4UbouXRST0DFPirxcqmPCkMB7RIrzuUzQ8uemzRDd2PnnfbM_fTiLZaMcQ3dP2HvTJctKaENwwDe0qEExEhB07G_R6UrfK601GczPNU/s72-c/laisla2.0.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">244</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0 PREVIOS</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/12/la-isla-20-previos.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Wed, 22 Dec 2010 21:49:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-8271664592635755700</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxISw2QJjhswl-ToaUsXy775IM5TBmNT8ZynSiB9XfaTla6B4dmmQarfU1HQv9StelC7g067E4LaTJkAz1g3CCgCCLhhtCb8K6z0SWKQaJdegp5brwUSe3VBHDKiTHhmLK33jNzIXZTYs/s1600/laisla2.0.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxISw2QJjhswl-ToaUsXy775IM5TBmNT8ZynSiB9XfaTla6B4dmmQarfU1HQv9StelC7g067E4LaTJkAz1g3CCgCCLhhtCb8K6z0SWKQaJdegp5brwUSe3VBHDKiTHhmLK33jNzIXZTYs/s400/laisla2.0.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;HUELGA DE CONTROLADORES AÉREOS.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se confirma que los controladores aéreos han organizado una huelga para la fecha en que tomaréis vuestro vuelo. Air France, con la que volaréis desde Málaga a Francia, os ha asegurado que vuestro vuelo no se verá afectado por esto. Por su parte, Pascua Airlines, la que os conducirá de Francia a Bora Bora, os ha mandado un e-mail en el que, entre mucha jerigonza legal, se os advierte de que cabe la posibilidad de la cancelación del vuelo 926.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Dado que quedan once días para el viaje (tiempo innecesario para encontrar un vuelo al mismo precio) se os presenta la siguiente duda: ¿puedo hacer algo? ¿Debo hacer algo? ¿Es mejor esperar y cruzar los dedos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué se os ocurre?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La experiencia La Isla 2.0 ha comenzado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxISw2QJjhswl-ToaUsXy775IM5TBmNT8ZynSiB9XfaTla6B4dmmQarfU1HQv9StelC7g067E4LaTJkAz1g3CCgCCLhhtCb8K6z0SWKQaJdegp5brwUSe3VBHDKiTHhmLK33jNzIXZTYs/s72-c/laisla2.0.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total></item><item><title>La Isla 2.0, BIO de los aventureros</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/12/la-isla-20-bio-de-los-aventureros.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Wed, 15 Dec 2010 14:12:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-921787836105110528</guid><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAdEbx7nvqQJx0Aauakd1WQZk-OJ4GWZgCDx3z4UbouXRST0DFPirxcqmPCkMB7RIrzuUzQ8uemzRDd2PnnfbM_fTiLZaMcQ3dP2HvTJctKaENwwDe0qEExEhB07G_R6UrfK601GczPNU/s1600/laisla2.0.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAdEbx7nvqQJx0Aauakd1WQZk-OJ4GWZgCDx3z4UbouXRST0DFPirxcqmPCkMB7RIrzuUzQ8uemzRDd2PnnfbM_fTiLZaMcQ3dP2HvTJctKaENwwDe0qEExEhB07G_R6UrfK601GczPNU/s400/laisla2.0.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Señores, ya queda menos para el inicio de la experiencia La Isla 2.0. Les recuerdo que comenzará el día 03 de Enero de 2011, como os recuerda el contador reregsivo que está en la cabecera de la página de inicio de este mismo blog.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde esta misma semana, sin embargo, comenzarán a aparecer novedades en este sitio así como en sus homónimos de Facebook. Entre ellas, como adelanto os informo, se os solicitará intervención y toma de decisiones que repercutirán directamente en la experiencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para abrir boca y poder gestionar mejor la jugabilidad para vosotros como parala organización, os ruego encarecidamente que os toméis unos minutos en rellenar el siguiente formulario que, a modo de BIO (o algo parecido a una hoja de personaje, si se prefiere), os he preparado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adelante, aventureros, La Isla 2.0 ya está moviéndose.&lt;br /&gt;
&lt;u&gt;&lt;b&gt;Sólo hay que pinchar el botón de abajo para rellenar el formulario que se enviará automáticamente al mail de la organización. &lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;button onclick="javascript:window.open('http://www.emailmeform.com/builder/form/p6cM5R1rjI37');" type="button"&gt;Fill Out My Form!&lt;/button&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAdEbx7nvqQJx0Aauakd1WQZk-OJ4GWZgCDx3z4UbouXRST0DFPirxcqmPCkMB7RIrzuUzQ8uemzRDd2PnnfbM_fTiLZaMcQ3dP2HvTJctKaENwwDe0qEExEhB07G_R6UrfK601GczPNU/s72-c/laisla2.0.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><title>la isla 2.0</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/12/la-isla-20.html</link><category>elige tu propia aventura</category><category>la isla 2.0</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Thu, 2 Dec 2010 12:17:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-2553601312043343359</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxISw2QJjhswl-ToaUsXy775IM5TBmNT8ZynSiB9XfaTla6B4dmmQarfU1HQv9StelC7g067E4LaTJkAz1g3CCgCCLhhtCb8K6z0SWKQaJdegp5brwUSe3VBHDKiTHhmLK33jNzIXZTYs/s1600/laisla2.0.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxISw2QJjhswl-ToaUsXy775IM5TBmNT8ZynSiB9XfaTla6B4dmmQarfU1HQv9StelC7g067E4LaTJkAz1g3CCgCCLhhtCb8K6z0SWKQaJdegp5brwUSe3VBHDKiTHhmLK33jNzIXZTYs/s400/laisla2.0.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Señoras y señores, elmalkarma se complace en invitarles a un acontecimiento único: La Isla 2.0. Serán partícipes de una experiencia novedosa y original que sacará lo mejor y lo peor que llevan en su interior. Misterios, sorpresas y mucha, mucha, interacción.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siguiendo las premisas de aquéllos míticos libros de "elige tu propia aventura" y los fundamentos de los juegos de rol de toda la vida, hemos creado para gozo y deleite de nuestros lectores, una aventura digna de un best-seller. La Isla 2.0 usará el formato blog para acercar a los lectores a una colaborativa historia en la que cada decisión influirá en el desarrollo de los acontecimientos. Será el lector quien tenga la última palabra y serán sus elecciones las que harán que se solucione el Gran Enigma o se vean abocados a una muerte dolorosa y ridícula.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Isla 2.0 está a punto de arrancar. Sólo necesitamos su colaboración para que empiece el gran reto. Si está dispuesto a vivir su propia aventura... si está cansado de argumentos manidos que atentan contra su inteligencia... si quiere sentirse un Dios tomando decisiones que cambien el rumbo de la historia... no se lo piense. Deje en los comentarios de esta entrada su intención de participar en esta experiencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No requiere demasiado de su tiempo libre, es complertamente gratuito y será algo que puedan contar a sus nietos frikis.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adelante, el avión está a punto de despegar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxISw2QJjhswl-ToaUsXy775IM5TBmNT8ZynSiB9XfaTla6B4dmmQarfU1HQv9StelC7g067E4LaTJkAz1g3CCgCCLhhtCb8K6z0SWKQaJdegp5brwUSe3VBHDKiTHhmLK33jNzIXZTYs/s72-c/laisla2.0.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">35</thr:total></item><item><title>la lágrima de jierro YA QUEDA MENOS</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/12/la-lagrima-de-jierro-ya-queda-menos.html</link><category>comic online</category><category>la lágrima de jierro</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Wed, 1 Dec 2010 16:51:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-135138307216620959</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhg1A_JIvesmgvrwT7Pm_mhVCTAaPThsZtFNJFbXymntACQs4bYg32P9bQeDA7Yv3p-W0sDTM06H6Ex5VcTOnwlNBB0IKZU5w9IYEaZr6B_ugLs1WPOOsQC0XKvr6olaimna16igIMgiEo/s1600/img001.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhg1A_JIvesmgvrwT7Pm_mhVCTAaPThsZtFNJFbXymntACQs4bYg32P9bQeDA7Yv3p-W0sDTM06H6Ex5VcTOnwlNBB0IKZU5w9IYEaZr6B_ugLs1WPOOsQC0XKvr6olaimna16igIMgiEo/s640/img001.jpg" width="451" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhg1A_JIvesmgvrwT7Pm_mhVCTAaPThsZtFNJFbXymntACQs4bYg32P9bQeDA7Yv3p-W0sDTM06H6Ex5VcTOnwlNBB0IKZU5w9IYEaZr6B_ugLs1WPOOsQC0XKvr6olaimna16igIMgiEo/s72-c/img001.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>comas suspensivas #6</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/08/comas-suspensivas-6.html</link><category>comas suspensivas</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Mon, 9 Aug 2010 12:24:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-975821045318593570</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQvNftJhZmxCoUIpqoxPJi1UhrRMGp9Y9R6zziGvyNIpyhhSjKgadNNbhfXjvqTKEPcSkvBRCc52X3EAViRn2WNsxZmwKRy0Tv8Scx6PMUaBeBVpQFPQBqOLxF7VUT2Ln_BQsryBhfsIg/s1600/arrn.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQvNftJhZmxCoUIpqoxPJi1UhrRMGp9Y9R6zziGvyNIpyhhSjKgadNNbhfXjvqTKEPcSkvBRCc52X3EAViRn2WNsxZmwKRy0Tv8Scx6PMUaBeBVpQFPQBqOLxF7VUT2Ln_BQsryBhfsIg/s1600/arrn.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b style="color: orange;"&gt;ADVERTENCIA. &lt;/b&gt;&lt;span style="color: orange;"&gt;Este   artículo es muy largo. Para aquellos vagos que se quejan de la   extensión de mis textos, aquí les dejo la historia MUY resumidita, para   que no tengan que molestarse en leer la entrada original. &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2010/08/comas-suspensivas-6-resumen-para-vagos.html"&gt;SPOILER&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Relato.&lt;/b&gt; Dillinger ha vivido como si la vida no fuera con él; como si no le fuese necesario. Ha pasado por el mundo sintiéndose vivo tan solo a ratos. El resto del tiempo mínimamente ha subsistido como uno más en una cadena de montaje a la que alguien ha llamado vida.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dillinger ha recibido una llamada telefónica en la que se le ha informado de que, por la Orden 456 del presente Acta Federal ha de ser ejecutado al amanecer, en virtud de la Constitución y en aras de controlar el número de seres humanos capaces en la sociedad moderna.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dillinger ha llorado, primero disimuladamente y con reservas, luego a moco tendido, gangoso al teléfono. Ha preguntado si tiene remedio, si existe esperanza. Ha colgado tras saber que no.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dillinger había guardado durante años la secreta ambición de ser alguien. Había reunido algunos ahorros para que el futuro le fuese favorable. Había hecho testamento, había solventado todos los problemas que le habían asaltado y había casi descubierto la fuente de la eterna felicidad en un trabajo estable aunque monótono que le había remunerado alguna que otra satisfacción inmediata. Se había jubilado pronto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo lo que Dillinger hubo conseguido cada vez que hubo intentado sobresalir por encima de la masa gris de ciudadanos no le reportó mayor beneficio que todo lo anterior que hubo hecho pensando tan sólo en sí mismo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dillinger pensó, tras la llamada, que querían su cabeza por algo más que por la estúpida Orden 456. Dillinger se sentó en su sillón favorito y barajó toda una cosmogonía de posibilidades que pensó válidas para afrontar la situación. Planeó una fuga en su cerebro, con todos sus detalles, rememoró un suicidio como si ya hubiera sucedido y recreó en su cabeza cada una de las reacciones de la gente que le conocía; ensayó un cambio de identidad y escribió en un papel los gestos, los datos, las actitudes de su nuevo alter ego. Imaginó mil cábalas más, pero no encontró una respuesta. El hombre que llamó le condenó a muerte. Dillinger tembló.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toma entonces una decisión: luchar. Baja al sótano con expresión lúgubre. Desentierra el baúl de las armas, le quita el polvo y lo abre. Desenreda su escopeta de dos cañones, bajo el hacha de doblre filo, de las boleadoras y la red de pesca. Comprueba que en alguna parte queda munición y guarda una docena de cartuchos en los bolsillos de su chaqueta. Dillinger sonríe a la oscuridad y la oscuridad le devuelve la sonrisa. Piensa en Amanda, en las noches de verano, en las misas matutinas, en los cunninlingus otoñales. Dillinger sabe lo que hay que hacer. Dillinger sube de nuevo las escaleras.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dillinger buscaba el número de la Comisaría Federal en la guía de teléfonos y el tiempo pasaba. Se rascaba la cabeza con gesto ausente mientras acariciaba el arma, fría y terrible, que descansaba sobre su regazo como un gatito ronroneante. Surcaba con su dedo la página que ya anunciaba, alfabéticamente hablando, la proximidad de lo que necesitaba. Allí estaba. Dillinger necesitaba hacer esa llamada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Comisaría Federal, Oficina de Requisos, Embargos y Ejecuciones&lt;/i&gt;,&lt;i&gt; &lt;/i&gt;habrían contestado al otro lado del auricular.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Me llamo Dillinger y voy a matar a sus verdugos en cuanto lleguen, &lt;/i&gt;habría respondido Dillinger, armándose de un valor que no habría tenido jamás sin vacilar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los de la Oficina Federal habrían respondido entonces que no habría manera de detener la Orden 456 y que habría entonces que enviarle a un Grupo Especial.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo habrá acabado en unas horas y Dillinger lo sabe, pues aunque habrá planeado al milímetro los sucesos cronológicos desde la primera llamada hasta el amanecer, su llamada de vuelta habrá activado una serie de procedimientos de urgencia que habrán adelantado la hora de su más que probable ejecución varias horas. No habrá salido el sol y Dillinger ya habrá muerto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por más que Dillinger ame la vida, a pesar de que no sepa vivirla como lo haría cualquier ciudadano normal; por más que la Oficina Federal pretenda que los seres humanos coexistan en una sociedad mejor formada y más capaz; puede que nunca lleguen a ponerse de acuerdo los unos con el otro ni el otro con los unos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si acaso aconteciere algo diferente a lo ya imaginado, si cuando abrieren las puertas a gritos y patadas no le hallaren pasivo y mudo, a expensas del castigo... los que pasaren primero la puerta de entrada... si apenas pensaren  distinta ubicación para Dillinger que entre las sombras bajo el  aparador... si en ese caso disparare certero y atinaren sus cartuchos a  esos primeros... si fuere ese el caso quizá pudiere...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si atesorase este momento en su cerebro herido, si fuese capaz de ello... si esperase agazapado en las sombras, el arma a punto y el corazón helado... si entrasen a golpes, ufanos de su superioridad... si entonces disparase tantas veces como balas aguantase el cargador......&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede que Dillinger haya estudiado todas las posibilidades de la avanzadilla de la Comisaría Federal. Puede que ellos hayan también planeado que Dillinger no es tan tonto y hayan supuesto cualquier eventualidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si tan solo hubiera tomado una última precaución y hubiera tapiado la puerta...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sonarán pasos y voces susurrantes al otro lado de la puerta del domicilio. Contará mentalmente Dillinger a seis posibles verdugos. Escuchará los &lt;i&gt;clicks&lt;/i&gt; de sus armas a punto. Oirá como primero comprobarán si la puerta estará abierta o no. Inventará que siente como alguno de ellos dará la orden y temblará. Se orinará en sus pantalones de pijama y entonces, solamente entonces, decidirá que morirá el Verdugo Mayor. Besará el carnet de verdugo jubilado y la foto de sus niñas muertas y conducirá los dos cañones de su arma a su barbilla. Apretará el gatillo. Y todo volverá a empezar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQvNftJhZmxCoUIpqoxPJi1UhrRMGp9Y9R6zziGvyNIpyhhSjKgadNNbhfXjvqTKEPcSkvBRCc52X3EAViRn2WNsxZmwKRy0Tv8Scx6PMUaBeBVpQFPQBqOLxF7VUT2Ln_BQsryBhfsIg/s72-c/arrn.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><title>difundiendo la palabra #3</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/08/difundiendo-la-palabra-3.html</link><category>difundiendo la palabra</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Thu, 5 Aug 2010 12:05:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-2130066434142296239</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjn5VyI5WPnMasnqRee2rHlohwhwXFQTM5jmKBCWoBiYZPBXihwnWSEBrhyphenhyphenEDXVUzQS-1JDJDEqkGVBEZ_NME0r44QFpqwuJqXX9zj788F6BWpx12rQR-Xs2hxBCuglE0fXAwz__4JRYc/s1600/leproso.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="313" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjn5VyI5WPnMasnqRee2rHlohwhwXFQTM5jmKBCWoBiYZPBXihwnWSEBrhyphenhyphenEDXVUzQS-1JDJDEqkGVBEZ_NME0r44QFpqwuJqXX9zj788F6BWpx12rQR-Xs2hxBCuglE0fXAwz__4JRYc/s320/leproso.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="color: orange;"&gt;ADVERTENCIA. &lt;/b&gt;&lt;span style="color: orange;"&gt;Este  artículo es muy largo. Para aquellos vagos que se quejan de la  extensión de mis textos, aquí les dejo la historia MUY resumidita, para  que no tengan que molestarse en leer la entrada original. &lt;a href="http://elmalkarma2punto0.blogspot.com/2010/08/difundiendo-la-palabra-3-resumen-para.html"&gt;SPOILER&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;Y en entrando a Cafarnaúm&lt;br /&gt;
llegóse a Jesús un leproso&lt;br /&gt;
que postrándose de hinojos&lt;br /&gt;
y de rodillas llorando&lt;br /&gt;
rogóle al Salvador así:&lt;br /&gt;
-Señor, quítadme esto,&lt;br /&gt;
pues vos podéis.&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Y Jesús, toda misericordia,&lt;br /&gt;
apiádose del leproso&lt;br /&gt;
y tocándole con una mano&lt;br /&gt;
dijo en voz alta:&lt;br /&gt;
-Límpiese este siervo de Dios,&lt;br /&gt;
pues viéndose curado de su mal&lt;br /&gt;
verá la Verdad y creerá.&lt;br /&gt;
Y todos quedáronse maravillados&lt;br /&gt;
y expectantes, mas&lt;br /&gt;
viendo que no pasaba nada&lt;br /&gt;
díjole el leproso:&lt;br /&gt;
-¿Ya?&lt;br /&gt;
A lo que Jesús,&lt;br /&gt;
infinita humildad y paciencia,&lt;br /&gt;
respondió tranquilo:&lt;br /&gt;
-Córrete a tu casa, gozoso,&lt;br /&gt;
pues estás curado de tu mal.&lt;br /&gt;
-¿Que me qué?&lt;br /&gt;
-¡Oiga, que hay niños!- le espetó&lt;br /&gt;
una señora de Tesalónica&lt;br /&gt;
que no perdía detalle.&lt;br /&gt;
-Ya veh, picha- dijo con sorna&lt;br /&gt;
un mercader que venía de Gadir.&lt;br /&gt;
-Quiero decir que vayas a casa,&lt;br /&gt;
pues estás curado ya.&lt;br /&gt;
A lo que el leproso,&lt;br /&gt;
contemplándose sus pustulas&lt;br /&gt;
con gesto dubitativo dijo:&lt;br /&gt;
-¿Seguro, no? Mire que&lt;br /&gt;
a ver si voy a ir diciendo&lt;br /&gt;
que me ha curado el tal Jesús&lt;br /&gt;
y al final voy a seguir leproso&lt;br /&gt;
y todo el mundo se va a reír&lt;br /&gt;
de mí por crédulo y lerdo.&lt;br /&gt;
Y Jesús, adoptando un tono&lt;br /&gt;
más severo espetó:&lt;br /&gt;
-¿Dudas tú, joven ex leproso,&lt;br /&gt;
de la Santa Voluntad de mi Padre&lt;br /&gt;
que obra a través mío?&lt;br /&gt;
-No, hombre, que no es eso-&lt;br /&gt;
díjole el ex leproso-&lt;br /&gt;
que no es que dude de vuestro&lt;br /&gt;
padre, que seguro que sí,&lt;br /&gt;
que bien, que tiene muy buena&lt;br /&gt;
Voluntad y todo, pero...&lt;br /&gt;
Y un pastor que se cortaba&lt;br /&gt;
las uñas al arrullo de una fuente&lt;br /&gt;
levantóse y dijo en voz alta:&lt;br /&gt;
-Pues yo tengo aquí un furunculo&lt;br /&gt;
que igual podíais echar un ojo&lt;br /&gt;
a ver si...&lt;br /&gt;
-Pruebas queréis de la verdad&lt;br /&gt;
que se os ha dado, pues sois&lt;br /&gt;
más ciegos que aquel que&lt;br /&gt;
está en tinieblas y...&lt;br /&gt;
-Por alusiones- dijo uno.&lt;br /&gt;
-¿Y ahora qué?- dijo Jesús.&lt;br /&gt;
-Verá... que yo es que no veo.&lt;br /&gt;
-Yo curaré tu ceguera igual&lt;br /&gt;
que a este leproso (pesado)&lt;br /&gt;
le he librado de su mal&lt;br /&gt;
pues vive en mí la Verdad y la...&lt;br /&gt;
-Pero oiga- interrumpió&lt;br /&gt;
el supuesto ciego levantando el dedo.&lt;br /&gt;
Jesús se secó el sudor de la frente.&lt;br /&gt;
-¿Sí?&lt;br /&gt;
-¿Podré seguir cobrando la&lt;br /&gt;
Ayuda para Lisiados?&lt;br /&gt;
Jesús, armándose de voluntad,&lt;br /&gt;
díjole al ciego llevándole&lt;br /&gt;
su mano diestra a la frente:&lt;br /&gt;
-Verás porque es justo que veas.&lt;br /&gt;
Y podrás así ser testigo&lt;br /&gt;
y testaferro de las virtudes&lt;br /&gt;
de mi Padre, que habrá...&lt;br /&gt;
El ciego retrocedía como espantado.&lt;br /&gt;
-Sí, sí, pero esperad...&lt;br /&gt;
Jesús se detuvo con la&lt;br /&gt;
mano aún en alto, a punto&lt;br /&gt;
del milagro y miróle con gesto duro.&lt;br /&gt;
-Que no sé yo muy bien si&lt;br /&gt;
quiero que me devuelva la vista.&lt;br /&gt;
-Pero...&lt;br /&gt;
-No, si no digo que las virtudes&lt;br /&gt;
de vuestro padre no sean dignas&lt;br /&gt;
de ver ni nada de eso... y estoy&lt;br /&gt;
convencido de que quedaría&lt;br /&gt;
bien como... testaferro de esos...&lt;br /&gt;
pero... oiga... qué quiere que le diga...&lt;br /&gt;
-¿Prefieres tu ceguera, viejo?- dijo&lt;br /&gt;
Jesús que estaba perdiendo la&lt;br /&gt;
poca calma que le quedaba.&lt;br /&gt;
El tumulto cada vez era más grande&lt;br /&gt;
alrededor de la escena.&lt;br /&gt;
El ex leproso observaba atentamente&lt;br /&gt;
y no perdía punto de la conversación.&lt;br /&gt;
-No es que me guste- dijo&lt;br /&gt;
al fin el anciano ciego-, la verdad,&lt;br /&gt;
pero... es que estoy cobrando la&lt;br /&gt;
Ayuda para Lisiados, ¿sabe?&lt;br /&gt;
Hubo un murmullo de aprobación.&lt;br /&gt;
-No os lo toméis a mal, Don Jesús,&lt;br /&gt;
pero es que me sale a medio&lt;br /&gt;
sestercio por ojo al mes. Y eso&lt;br /&gt;
sin contar que mendigando,&lt;br /&gt;
con eso de la "compasión por&lt;br /&gt;
el pobre cieguecito" me saco&lt;br /&gt;
casi dos sestercios más- murmullo&lt;br /&gt;
de aprobación del personal-. Y eso,&lt;br /&gt;
perdonad que os diga, con&lt;br /&gt;
la crisis que tenemos...&lt;br /&gt;
Jesús iba a contestar montando en&lt;br /&gt;
cólera bilial, pero se le&lt;br /&gt;
adelantó la mujer de un campesino&lt;br /&gt;
que bajaba a la fuente a por agua.&lt;br /&gt;
-¿Un sestercio por ser ciego?-&lt;br /&gt;
preguntó asombradísima.&lt;br /&gt;
Jesús ya se estaba viendo&lt;br /&gt;
venir el percal y comenzó&lt;br /&gt;
a recular hacia atrás paso a paso.&lt;br /&gt;
-Sí, señora, y eso los meses flojos.&lt;br /&gt;
El pastor que se cortaba las &lt;br /&gt;
uñas se acercó al grupo con&lt;br /&gt;
notable interés:&lt;br /&gt;
-Oiga, señor ciego, ¿sabe si&lt;br /&gt;
dan la ayuda esa por un furunculo?&lt;br /&gt;
-Hombre, depende del&lt;br /&gt;
furúnculo... ¿es muy grande?&lt;br /&gt;
-Oiga, ¿y por un poco de caspa&lt;br /&gt;
dan algo?- gritó otro.&lt;br /&gt;
-Yo tengo un ojo vago- dijo otro.&lt;br /&gt;
-Pues yo los dos... muy vagos, vaya- otro.&lt;br /&gt;
Jesús estaba a punto de salir&lt;br /&gt;
de escena desapercibidamente&lt;br /&gt;
cuando un señor calvo se le&lt;br /&gt;
acercó y le tiró de la túnica.&lt;br /&gt;
-Oiga.&lt;br /&gt;
-¿Sí?- dijo Jesús con suspicacia.&lt;br /&gt;
-¿Y usted dice que la Voluntad de&lt;br /&gt;
su padre, que parece que es Dios,&lt;br /&gt;
el único y verdadero, obra a&lt;br /&gt;
través de usted mismo?&lt;br /&gt;
-Este... sí, pero verá... ya veo por donde...&lt;br /&gt;
-Y claro, le ha dado a usted...&lt;br /&gt;
digamos... licencia para ir por ahí...&lt;br /&gt;
haciendo milagritos y esas cosas, ¿no?&lt;br /&gt;
Jesús respondió con aplomo:&lt;br /&gt;
-Sí, es voluntad de mi Padre.&lt;br /&gt;
La conversación con el ciego&lt;br /&gt;
habíase parado del todo y ahora&lt;br /&gt;
todos prestaban atención a lo que&lt;br /&gt;
preguntaba el hombre calvo.&lt;br /&gt;
-Y, claro... Jesús, ¿no?&lt;br /&gt;
-Sí, Jesús.&lt;br /&gt;
-Claro, Jesús, esto... a ti lo que&lt;br /&gt;
te gusta... bueno, quiero decir,&lt;br /&gt;
la Voluntad de tu Padre es hacer felices&lt;br /&gt;
a los hombres y librarlos de sus males,&lt;br /&gt;
¿me equivoco?&lt;br /&gt;
-No, no se equivoca, señor. Es&lt;br /&gt;
mi deber en la Tierra hacer que los&lt;br /&gt;
Hombres aspiren a ascender un&lt;br /&gt;
día a la Gloria de mi Padre. Pero,&lt;br /&gt;
si está usted pensando en...&lt;br /&gt;
-Pues mírenos, Jesús, somos hombres...&lt;br /&gt;
-Sí, sí, pero le digo que...&lt;br /&gt;
-Y estamos mal con esto de la crisis&lt;br /&gt;
y todo ese rollo de la inflación...&lt;br /&gt;
-Verá, yo no...&lt;br /&gt;
-¡Devuélvame mi lepra!- gritó&lt;br /&gt;
de pronto el ex leproso.&lt;br /&gt;
Jesús se llevó las manos a la cabeza&lt;br /&gt;
y buscó con los ojos una vía de escape.&lt;br /&gt;
-¡Eso!- gritó alguien que llevaba&lt;br /&gt;
un pato en la cabeza- ¡Devuélvesela!&lt;br /&gt;
¡Y ponme a mí una sordera crónica&lt;br /&gt;
o algo así que de mucha pena!&lt;br /&gt;
-Señores... no entendéis que...&lt;br /&gt;
-¡Que me devuelvas mi lepra!&lt;br /&gt;
-Pero, hijo, estás curado de tu&lt;br /&gt;
terrible mal que te...&lt;br /&gt;
-¡Y un cuerno! ¡Me has arruinado&lt;br /&gt;
la vida! ¡Qué ciego estaba!&lt;br /&gt;
-Eh, que el ciego era yo- dijo el ciego.&lt;br /&gt;
-Con la Ayuda al Lisiado, la limosna&lt;br /&gt;
por caridad y el plus por desagradable&lt;br /&gt;
estaba ganando casi tres sestercios por&lt;br /&gt;
semana. ¡Devuélvamela!&lt;br /&gt;
-¿Tres por semana? Olvide la sordera-&lt;br /&gt;
gritó el que quería ser sordo-. Póngame&lt;br /&gt;
una lepra- y haciendo cálculos rápidos añadió- ¡Y&lt;br /&gt;
ceguera! ¡Póngame también ceguera!&lt;br /&gt;
-Yo no puedo, en el Nombre de&lt;br /&gt;
mi Padre- trató de zanjar Jesús- hacer&lt;br /&gt;
esas cosas, hermanos, porque eso es&lt;br /&gt;
el mal y mi Padre es la bondad y...&lt;br /&gt;
-Sí, ¡pero la lepra era mía! ¡Y no me&lt;br /&gt;
hace ningún bien perderla ahora&lt;br /&gt;
que estaba reuniendo para casar a&lt;br /&gt;
mi Cassandra con un mercader!&lt;br /&gt;
Es mía y exijo que me la devuelva.&lt;br /&gt;
Jesús alzó la mano diestra y&lt;br /&gt;
tapándose los ojos con la siniestra&lt;br /&gt;
tocó la frente del ex leproso y&lt;br /&gt;
resignado dijo:&lt;br /&gt;
-Perdónalo, Padre, no sabe lo que hace.&lt;br /&gt;
-Menos charla y más lepra.&lt;br /&gt;
-¡Yo quiero una joroba!- gritó uno.&lt;br /&gt;
-Ya tienes tu lepra de nuevo.&lt;br /&gt;
-¿Seguro?&lt;br /&gt;
-Sí- dijo Jesús con mirada asesina-. Seguro.&lt;br /&gt;
-¿Y lo de mi joroba?&lt;br /&gt;
-Dame a mí, oh Jesús- clamó de rodillas&lt;br /&gt;
un samaritano-, la privación del habla... no,&lt;br /&gt;
¡mejor! ¡Déjame sin brazos ni piernas!&lt;br /&gt;
-Yo quiero una joroba. O dos si son pequeñas.&lt;br /&gt;
Y entonces , Jesús, todo furia contenida&lt;br /&gt;
alzó su mano diestra de nuevo a la multitud expectante&lt;br /&gt;
y alzando el dedo corazón les dijo a todos:&lt;br /&gt;
-Que os den por el culo.&lt;br /&gt;
Y salió corriendo.&lt;br /&gt;
A lo que el pastor aseado gritó en respuesta:&lt;br /&gt;
-¡Que te den a ti, milagrero de pacotilla!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;de Pechos de los Apóstoles, versículo izquierdo a 47 bis &lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjn5VyI5WPnMasnqRee2rHlohwhwXFQTM5jmKBCWoBiYZPBXihwnWSEBrhyphenhyphenEDXVUzQS-1JDJDEqkGVBEZ_NME0r44QFpqwuJqXX9zj788F6BWpx12rQR-Xs2hxBCuglE0fXAwz__4JRYc/s72-c/leproso.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><title>golfos apandadores #4</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/08/golfos-apandadores-4.html</link><category>golfos apandadores</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Tue, 3 Aug 2010 14:09:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-2987395087184828131</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;hoy&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;JULIO CÉSAR GREGORIO CAÑAMONES&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;EL VAMPIRO VEGETARIANO DE CUENCA&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiV_AuEiw__N4QFQE-_VsFCa_BOkuuV6lQptEx6DB7XqgOzP2qFFnEABsodN9AdP9nMWkBCG4USClj5AqcvBqaiz_v-tbuKU8oBEHarMFogG_rp_dZuC6QRbQaOBTM-eCXMNvTAYYPY6Gw/s1600/golfoapandador4.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiV_AuEiw__N4QFQE-_VsFCa_BOkuuV6lQptEx6DB7XqgOzP2qFFnEABsodN9AdP9nMWkBCG4USClj5AqcvBqaiz_v-tbuKU8oBEHarMFogG_rp_dZuC6QRbQaOBTM-eCXMNvTAYYPY6Gw/s320/golfoapandador4.JPG" width="277" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Julio César Gregorio Cañamones&lt;/b&gt; (1563-2005) acabó con la vida de al menos seis personas en la vitivinícola población conquense de Nabos de en Medio en uno de los episodios más cruentos y ridículos de la historia negra de este país. Cañamones, llamado por la prensa "el Vampiro Vegetariano de Cuenca" no sólo mataba a sus victimas sino que, convencido de su inmortalidad y su condición de no-muerto, se alimentaba de ellas una vez liquidadas. El "vampiro" sembró el terror durante diez largos años en Nabos de en Medio, Cuenca y media España, siendo portada de los más variopintos periódicos sensacionalistas.&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgBL1C4rs1uxNUN0kH3NDGAOW1MUua2u8PQmT-8MstCy6op8KmVWjEUgMQUFRo0opLllxyIkLyAC9L2U0YTdiSr-3j7i7j8D34_3PmpWGD-xsXD-2HvJQKg45ILlyFgjNgIxzHKl1isdTQ/s1600/padre2.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgBL1C4rs1uxNUN0kH3NDGAOW1MUua2u8PQmT-8MstCy6op8KmVWjEUgMQUFRo0opLllxyIkLyAC9L2U0YTdiSr-3j7i7j8D34_3PmpWGD-xsXD-2HvJQKg45ILlyFgjNgIxzHKl1isdTQ/s200/padre2.png" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;Julio César Gregorio o "Vlad Pitt", como hizo llamarse durante años, nació entre el seno de una familia desestructurada y el coseno de un hogar sumido en la miseria. Su padre, Melchor Gaspar Cañamones, agricultor y enemigo de sus enemigos, cayó en desgracia tras un insólito accidente en el que se vieron involucrados un tractor, una moneda de veinticinco pesetas (de las de antes), un pastor luterano y media docena de tortas de polvorón. El accidente, que a punto estuvo de ser mortal de necesidad, lo convirtió en un hombre cínico y malhumorado con cierta adicción creciente a la sangría, los barbitúricos y las pastillas juanola. Imposibilitado para seguir trabajando, su mujer, Ildefonsa Estraza, tuvo que sacar adelante a su familia leyendo el tarot y la buenaventura en los bares de la zona.&lt;br /&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj-eGqx_V-AmvtkInnzuKVPSZG3XfpYyeBVJJ-ciUyJgn3KgNsk1iYfaq_g6uKXm6VWrCLhDjpym6bb5gVj__CyCe19tEgpTUzpQhQez4sp9v7c7DkRjfdJt827MYSJg-mhugRUOfSL3aU/s1600/madrevidente.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj-eGqx_V-AmvtkInnzuKVPSZG3XfpYyeBVJJ-ciUyJgn3KgNsk1iYfaq_g6uKXm6VWrCLhDjpym6bb5gVj__CyCe19tEgpTUzpQhQez4sp9v7c7DkRjfdJt827MYSJg-mhugRUOfSL3aU/s200/madrevidente.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Viéndose inmerso desde pequeño, como vemos, en la pobreza y el ocultismo de a duro, nuestro protagonista no tardó en convertirse en un niño sombrío y aislado dentro de su propia imaginación. A menudo, según contó años más tarde en una entrevista concedida a TVCH, Cañamones recurría, con tan sólo 10 años, a lecturas esotéricas y siniestras para abstraerse de las borracheras de su padre y los delirios psicoquinéticos de su madre.&lt;br /&gt;
Según la que años más tarde sería su psicoanalista de cabecera, la leonesa y sin embargo ninfómana Marta del Escobero:&lt;br /&gt;
&lt;blockquote&gt;
El niño Julio César Gregorio creció sin el apoyo de unos roles estrictos de Padre y Madre proppiamente dichos. Su infancia pasó por todas las etapas de lo que hoy se conoce como &lt;i&gt;Síndrome del niño que tiene a los dos padres gilipollas&lt;/i&gt; o SNDPG. Es muy probable que fuese a esa edad, a los diez años, cuando apareció Vlad Pitt por primera vez. Todos sabemos que los niños que viven en un entorno trágico o desestructurado tienden a inventarse amigos imaginarios. El de mi hijo, por ejemplo, se hace llamar Eslovenio y le ha ayudado mucho con las matemáticas y la trigonometría, aunque no se viste demasiado bien. Pero estos amigos imaginarios no siempre son positivos. De hecho, en el mayor de los casos, suelen representar conductas oscuras y reprimidas del niño. Vlad Pitt era uno de estos casos. Un ser creado por la imaginación torturada de Cañamones. Un alter ego que, al contrario que él mismo, era fuerte, enigmático y romántico. Sí, sin duda apareció por primera vez a los diez años, pero no se hizo con el control hasta años después, cuando el incidente aquél con el DNI. &lt;/blockquote&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjru711gWAXZ6jInpKejEWEqjgtg-TvHDWlQEDqVSQ6owkNfnnECCVHuLeISXTkuq071qQM6T9dJvFv88giotPVEDKbMiC_uYvDiAIS5yiOGqQ_63pk2c_sKEt50_lC6-f647V6CO0n5Gs/s1600/dni.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="252" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjru711gWAXZ6jInpKejEWEqjgtg-TvHDWlQEDqVSQ6owkNfnnECCVHuLeISXTkuq071qQM6T9dJvFv88giotPVEDKbMiC_uYvDiAIS5yiOGqQ_63pk2c_sKEt50_lC6-f647V6CO0n5Gs/s400/dni.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
Sí, queridos lectores y sin embargo no comentadores, Vlad Pitt, el alter ego oscuro y vampírico de Julio César Gregorio, apareció en escena definitivamente en 1983 cuando, a los dieciocho años de edad y después de haberlo demorado demasiado tiempo, fue a sacarse el documento nacional de identidad.&lt;br /&gt;
Había sido un mal año para Cañamones. Su padre, que había estado en coma diecisiete meses por confundir a un mapache rabioso con una botella de Ballantines, había vuelto del hospital aún más agresivo. La violencia en casa había pasado de los golpes y los pellizcos a algo mucho peor: las bromas pesadas. Melchor Gaspar Cañamones, ahora medio lisiado y con una parálisis permanente del dedo corazón, pasaba las horas muertas poniendo bolsas incendiadas con mierda de perro dentro en la puerta del cuarto de su hijo, llamándolo constantemente para luego decirle "&lt;i&gt;¿a que jode venir pa ná?&lt;/i&gt;" y un largo etcétera de gañanadas que fueron medrando su paciencia y su autocontrol como si de una bomba de relojería se tratara. &lt;br /&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgiEQ90vezOPrHV5AFltaBcIV6OK2KGP4ENszaU-57tjBEo6_0G1KPb3uBgDnCvZlvfYFfvepDhYZCLMilhdiI7FwBodC5dlVS_ErgLEq9UjPAvjAjJ23vJ47E5dbO8rMTy6adMT03TlCY/s1600/br.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgiEQ90vezOPrHV5AFltaBcIV6OK2KGP4ENszaU-57tjBEo6_0G1KPb3uBgDnCvZlvfYFfvepDhYZCLMilhdiI7FwBodC5dlVS_ErgLEq9UjPAvjAjJ23vJ47E5dbO8rMTy6adMT03TlCY/s1600/br.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Y la espiral de locura del padre de familia no había hecho más que empezar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgZn8LEpn8DNHxYq3ZT2vhgovz3sB6C3J3CKmcHzHp9tAqNePamI_DWn2RnZ_8dvuJ6QnWg9RYCFmomb8AFGWcvhm67JhGHCpBlEzlxixBrJ2vRIsXN_fMBhVlqXrlfVgyxzmY0kEvLUK0/s1600/vjcg.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="136" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgZn8LEpn8DNHxYq3ZT2vhgovz3sB6C3J3CKmcHzHp9tAqNePamI_DWn2RnZ_8dvuJ6QnWg9RYCFmomb8AFGWcvhm67JhGHCpBlEzlxixBrJ2vRIsXN_fMBhVlqXrlfVgyxzmY0kEvLUK0/s200/vjcg.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Por aquél entonces, nuestro protagonista, ya apenas salía a la calle durante el día, no tenía ningún amigo y se pasaba las horas y las horas enfrascado en lecturas retorcidamente demenciales. Alegando que de noche se estaba más fresquito, que la gente no le entendía y que el Necronomicón debería ser lectura obligada en parvulitos, Cañamones fue día a día volviendose más solitario y violento. Tanto fue así que un día, sin motivo aparente, la emprendió a zapatillazos con una indefensa ancianita que había entrado a robar por la chimenea de su casa disfrazada de Papá Noel. En una familia normal, esa habría sido la última gota antes de rebosar el vaso, el aviso, la señal de alarma de que algo iba mal con el joven Julio César Gregorio. Pero nadie la oyó. El padre llevaba varios días poniendo una reclamación porque le habían perdido las maletas en un viaje astral y la madre se había fugado con el mapache anteriormente mencionado. Y entonces, cuando parecía que las cosas no podía ir a peor, un error informático acaba por convencer a Julio César Gregorio de que en realidad él no es humano, sino que se trata de un &lt;b&gt;vampiro&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo explicaba en una entrevista para Amazing Magazine Megathor, el ex-policía científica conquense Rafael Bollordos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiVaP7m32tFkLw5jGYMdeTq2rCFSvD_nKOAr-dgHnFdWwJFaSnIWAXnUzFTQyyrmecozkohhxKdSywfuAMkqh-UM5T1BGhMb3welHjfkI8nItYjW9cg24XQFpboKUw0NlrQS4XEk4iP5vs/s1600/plci.bmp" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="151" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiVaP7m32tFkLw5jGYMdeTq2rCFSvD_nKOAr-dgHnFdWwJFaSnIWAXnUzFTQyyrmecozkohhxKdSywfuAMkqh-UM5T1BGhMb3welHjfkI8nItYjW9cg24XQFpboKUw0NlrQS4XEk4iP5vs/s200/plci.bmp" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Por aquellos años usábamos en la comisaría el &lt;i&gt;A.R. Office Word System&lt;/i&gt;, un procesador de texto la mar de cutre que estaba plagado de errores de programación. Así fue como el "vampiro vegetariano" se creyó inmortal. Hubo un error informático al incluír en la base de datos su fecha de nacimiento y en lugar de aparecer la suya real, que era 1963, apareció 1563. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhwreRGgtINkRB0s-2M4FeN9ffDUKDh4j9pmbVFv4SvKbNfHj5xBVrqGwACW-6h8E8tDrGTdG2JfYibrvm5XasQ-qUHSm6j-q5DXHhmnSOnixqKH_Me0PZvzjGAgo4qSlZfw-4QX68WPsg/s1600/mrt.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhwreRGgtINkRB0s-2M4FeN9ffDUKDh4j9pmbVFv4SvKbNfHj5xBVrqGwACW-6h8E8tDrGTdG2JfYibrvm5XasQ-qUHSm6j-q5DXHhmnSOnixqKH_Me0PZvzjGAgo4qSlZfw-4QX68WPsg/s200/mrt.png" width="174" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
Se mascaba la tragedia con una dentadura postiza mal ajustada en unas encías enrojecidas. Julio César Gregorio Cañamones desapareció para siempre dejando salir a su alter ego malvado e "inmortal", Vlad Pitt. Y así, una nevada mañana de agosto de 1985, apareció el primer cadaver de una retorcida serie. Se trataba de Anselma Pez Espada y su cadaver presentaba signos evidentes de muerte. Además, y con un análisis forense más detallado, se concluyó que había fallecido desangrada a consecuencia de una mordedura en el cuello, a la altura de la vena carótida. Al no hallarse demasiada sangre en la escena del crimen, la prensa sensacionalista comenzó a difundir el rumor de que había un vampiro suelto en Cuenca. Véase, por ejemplo, la sensacionalista portada del diario matutino "El Heraldo Bizco de Cuenca":&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhSJ_0rre9B0xCRy9wkOioTz3UHKGXowb2zqfmRQaGcPSh5IXKqwGgGlrOiWUL1JGHO1V1gc18I9s-XNSXud5lCQZA94ABY7p48sDx1mt9OojMnoVyVKStckP2-xuRN6apVTGjSswdZ0XU/s1600/newspaper.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhSJ_0rre9B0xCRy9wkOioTz3UHKGXowb2zqfmRQaGcPSh5IXKqwGgGlrOiWUL1JGHO1V1gc18I9s-XNSXud5lCQZA94ABY7p48sDx1mt9OojMnoVyVKStckP2-xuRN6apVTGjSswdZ0XU/s320/newspaper.jpg" width="231" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Las autoridades estaban desconcertadas. La gente de Nabos de en Medio tenía miedo a salir a la calle de noche, por no cruzarse con el supuesto vampiro. A los niños se les decía que si no se acababan la comida vendría el vampiro de Cuenca y los destriparía mientras les chupaba toda la sangre del cuerpo a dentelladas. Y Vlad Pitt no era ajeno a todo esto. Veía en la televisión o leía en la prensa las teorías y elucubraciones de los periodistas con creciente regocijo. Y, claro, ya fuera por afán de mayor notoriedad, ya fuera por que creía tener sed de sangre, tan sólo dos semanas después del primer crimen, Vlad Pitt volvió a matar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhzt9HcdGwOLnHsj42PawcELI5piiBl9Rm5XvSWkk37xYCdmRDlaC2rmsDJN0_vXJ42PAgYodFAdYYanaWcXeo0o9k2XTTtCkxD1u2IcgeCioIulOUOzZPYqi92SiEGOmcPmI6DRe5b8Sk/s1600/mrt2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="131" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhzt9HcdGwOLnHsj42PawcELI5piiBl9Rm5XvSWkk37xYCdmRDlaC2rmsDJN0_vXJ42PAgYodFAdYYanaWcXeo0o9k2XTTtCkxD1u2IcgeCioIulOUOzZPYqi92SiEGOmcPmI6DRe5b8Sk/s200/mrt2.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
En esta ocasión el cadaver fue descubierto por un niño de ocho años de edad en el cuarto de baño de un puticlub de carretera llamado Pussy Club, mientras jugaba a la pelota vasca con un compañero de clase. En medio de un charco de sangre enorme, yacía el inerte envoltorio físico del alma descarriada de Violeta Benedicta María de Todos los Ángeles, de veinticinco años de peso y unos setenta kilos de edad. Esta vez era aún más evidente el hecho de que su asesino se había bebido toda la sangre que le faltaba en el cuerpo. En su cuello: dos incisiones como de colmillos y, olvidadas en tales incisiones: dos pajitas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizá este había sido el primer descuido fatal de Vlad Pitt... olvidar las pajitas que usaba para drenar a sus victimas. Pero no fue el último. Ni siquiera el último de esa noche en que quitó la vida a su segunda victima, en la madrugada del 20 de agosto al 31 de septiembre. Esa noche fatídica, Vlad Pitt ingresó en urgencias aquejado de un terrible dolor de estómago. El diagnóstico: &lt;b&gt;empacho letal con posibilidad de cólico nefrítico. &lt;/b&gt;Sin duda el hecho de haberse metido entre pecho y espalda casi cuatro litros y medio de sangre contribuyó a su mal. Finalmente, los médicos que estudiaron el caso concluyeron que lo peor no fue la terrible ingesta de sangre, sino que, para colmo, Vlad se duchó al volver a casa, sin haber esperado las tres horas de la digestión. Conclusión: un terrible corte de digestión sumado al empacho antes citado.&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg57lgWziXjdcINMYJg5QpydQaibtophBeiNFsk3xPpBiNaT0d52fvyZA6trVw7BeGtoL6Yf8Kr34vJIDZFxHMJCPtsG6gQpR8rl9Zg60Zo7J3EuO2w62oZdBxQuLGVanaSdPScROYul5M/s1600/lvd.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg57lgWziXjdcINMYJg5QpydQaibtophBeiNFsk3xPpBiNaT0d52fvyZA6trVw7BeGtoL6Yf8Kr34vJIDZFxHMJCPtsG6gQpR8rl9Zg60Zo7J3EuO2w62oZdBxQuLGVanaSdPScROYul5M/s200/lvd.jpg" width="151" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
Tras un lavado de estómago de urgencia y un posterior secado y planchado y tras embaucar a los médicos alegando que todo había sido fruto de una apuesta de "a ver quién es capaz de beberse más sangre de cerdo sin orinar", se le dio el alta y se le derivó a su médico de cabecera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y fue entonces cuando la cosa se puso realmente tensa. Tras unas cuantas analíticas que Vlad (que se creía vampiro pero era un hipocondríaco de tomo y lomo) aceptó de buen grado, el doctor Gerardo Fajardo, del Policlínico Virgen de la Desintoxicación, de Cuenca, le comunicó una terrible noticia. Pidiéndole que se personara en su despacho pues la noticia no era apta para darse por teléfono, Vlad comenzó a pensar seriamente que se había descubierto en su sangre el gen del vampirismo y que iba a ser entregado a la justicia. O lo que a él aún le parecía peor: a los cazavampiros. Pero pensando que sobre los cobardes jamás se escribió nada (pues ya va siendo hora, es un nicho literario inexplorado) y bastante aterrado por lo que pudiese tener, se presentó en la citada clínica el martes dos de septiembre y se entrevistó con el doctor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Colesterol- le dijo el facultado con severidad-. Mucho colesterol.&lt;br /&gt;
-¿Colestequé?- respondió un aterrado Vlad Pitt.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Colesterol. &lt;/b&gt;Nuestro protagonista tenebroso tenía colesterol. Y en unas cantidades tan extremas que el doctor no tuvo más que preguntarse cómo demonios seguía circulando la sangre por el organismo de su paciente. Pensó que igual algunos glóbulos rojos perspicaces habían montado una compañía de taxis.&lt;br /&gt;
-¿Ha estado usted atiborrándose de grasas animales?- inquiría el doctor- ¿Lleva una dieta equilibrada?&lt;br /&gt;
-Pues... puede ser que sí... que me haya... este... atiborrado...&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgAsyp9Ahf2NV55XxK15EZPzCtbtA4M8SyRXjmnRLT2nO5-mW6MkArtUx-U5NZJii6z4Y-Uqj7ZseN6ji32Q5VOW9w8XaUTh3c5E1LdvxY4AYhCbhpjDeKTRPfCtSkPBGmIWJHgiApsf30/s1600/clst.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgAsyp9Ahf2NV55XxK15EZPzCtbtA4M8SyRXjmnRLT2nO5-mW6MkArtUx-U5NZJii6z4Y-Uqj7ZseN6ji32Q5VOW9w8XaUTh3c5E1LdvxY4AYhCbhpjDeKTRPfCtSkPBGmIWJHgiApsf30/s200/clst.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
-Pues está usted en una fase terminal de la enfermedad conocida como Taponium Venii. O cambia definitiva y drásticamente de dieta o... morirá. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vlad comprendió que su futuro era oscuro. Él era un vampiro y su médico le había dicho que o dejaba de comer grasas animales y cambiaba de dieta o moriría. Pero, por otra parte, dejar de beber sangre también lo mataría. Así que anotó en una lista la clase de alimentos que debía comer para regular su colesterol e ideó un plan digno de un auténtico mentecato. La lista incluía: verduras, pescado, ajo (que fue tachado al nanosegundo de haberlo escrito) y fruta en abundancia, entre otros alimentos.&lt;br /&gt;
Bien, como decíamos, Vlad Pitt ideó lo que sin duda fue una de las idioteces más grandes perpetradas por un criminal en serie. Su enajenada y poco inteligente cabeza pergeñó un plan para seguir siendo un vampiro, pero &lt;b&gt;un vampiro vegetariano&lt;/b&gt;. &lt;br /&gt;
Así, en su afán para seguir "cazando" pero a la vez respetando las advertencias de su médico de cabecera, Vlad probó a combinar cada uno de los ingredientes de su lista con su fuente de alimentación natural. Fue entonces que, a lo largo de la última semana de septiembre, aparecieron cuatro victimas más del vampiro de Cuenca, a cada cual, más extraña. A saber:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOmAjWUJup3K4_nR9UoSBopp8MsRu9vJWudEe8-_f0YGR_FeWap9HrSyka3FjEF4xYY6VrHQaQMP4UGVfj9ILRKfwOYT_FVIvPVP_vdTT0QX1CIfOG4Gz9mzxh6rgv27m1VzurE3slz0s/s1600/pie.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOmAjWUJup3K4_nR9UoSBopp8MsRu9vJWudEe8-_f0YGR_FeWap9HrSyka3FjEF4xYY6VrHQaQMP4UGVfj9ILRKfwOYT_FVIvPVP_vdTT0QX1CIfOG4Gz9mzxh6rgv27m1VzurE3slz0s/s200/pie.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;Juan de las Altas Esferas, &lt;/b&gt;de 32 años de edad. Cuando Vlad trató de combinar sed de sangre con comer verduras decidió matar a este señor de Cuenca (egiptólogo y segunda soprano del ballet de Cáceres) pero, esta vez, mordiéndole y chupándole la sangre directamente de &lt;b&gt;&lt;i&gt;la planta&lt;/i&gt; del pie&lt;/b&gt;. Se sabe, tras haber leído sus diarios posteriores, que ya había descartado otras partes del cuerpo con etimología vegetal. Máxime teniendo en cuenta que su victima era un hombre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYAHjGFxfiufAagOVGxdw4TkGeVihPa3KWHbKqg-AFHo7T00N2yLex1IZLABeMcNhYSwo35BSeBrpPtJZk2ldPVEgw7LPua36r0XskhRWWavUZu9gGyWZbaWrHugaazkrAEX9bSkj9lKM/s1600/mln.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="133" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYAHjGFxfiufAagOVGxdw4TkGeVihPa3KWHbKqg-AFHo7T00N2yLex1IZLABeMcNhYSwo35BSeBrpPtJZk2ldPVEgw7LPua36r0XskhRWWavUZu9gGyWZbaWrHugaazkrAEX9bSkj9lKM/s200/mln.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;Rododendra Mejías Ullate, &lt;/b&gt;profesora de griego profundo por la Universidad de Salamanca, 40 añetes. En esta ocasión Vlad Pitt quiso combinar la fruta con sus actividades vampíricas con igual ineptitud. Así que esta victima también murió desangrada, pero con una mordedura en una zona de su anatomía que no mencionaremos en este espacio, porque en este blog no se habla de tetas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgvKUxOpW4_DwIPHpMEKOYlpE9xY3GjgvoBOnBEwJBhJ8pCc_-tnTb0zF-tQtievZFJ9nTWLZ43zbj3iIr7wKpM-w6nIc5fMGyCjwtZKKa0Y5zuUIMznwdEPy1vaO-Y7DYNs8-4WUmE7qE/s1600/ttj.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgvKUxOpW4_DwIPHpMEKOYlpE9xY3GjgvoBOnBEwJBhJ8pCc_-tnTb0zF-tQtievZFJ9nTWLZ43zbj3iIr7wKpM-w6nIc5fMGyCjwtZKKa0Y5zuUIMznwdEPy1vaO-Y7DYNs8-4WUmE7qE/s200/ttj.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;Victoriana Martes Martes, &lt;/b&gt;22 años, psicóloga y clown en prácticas. Hallada muerta totalmente desangrada en la pescadería de su tía Vero tras haber sido obligada a tragarse cuatro kilos de boquerones en vinagre. Además, la incisión por la que fue drenada no fue practicada en esta ocasión con los dientes, sino con una raspa de sardina. Para rematar la faena, las dos pajitas que Vlad acostumbraba a usar fueron insertardas en un tatuaje que la victima tenía en una nalga con forma de carpa de colorines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqUNtNtG1nZyre9l_ICs8wpND160EVt_KHp7GjZgZ7gTE7L2IwTJIgEDi5wyy_5PIZS5miCDNTP1feKu07QZX_4N8rNLIB-25VC4uHA6daSftzdpDmhOpaXx20m-8R-Glo5V0Am6OPGzg/s1600/pchr.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="171" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqUNtNtG1nZyre9l_ICs8wpND160EVt_KHp7GjZgZ7gTE7L2IwTJIgEDi5wyy_5PIZS5miCDNTP1feKu07QZX_4N8rNLIB-25VC4uHA6daSftzdpDmhOpaXx20m-8R-Glo5V0Am6OPGzg/s200/pchr.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;Virgilio Panicirco Panninni,&lt;/b&gt; inmigrante italiano, mendigo, indigente y tragasables, 62 años. Penúltima victima mortal del Vampiro Vegetariano de Cuenca. Hallado bastante muerto en las inmediaciones de un club de golf para disléxicos, desangrado hasta la última gota. El cadaver estaba sumergido en una gran olla de puchero donde Pitt lo había cocinado a fuego lento con verduras, pescado y trozos de pera. Teniendo en cuenta la cantidad de alcohol que Panninni llevaba en la sangre, al final en lugar de un puchero salió una sangría, lo cual emocionó mucho a nuestro "vampiro".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como no podía ser de otra manera, ninguno de los descabellados intentos de Cañamones por ser un vampiro vegetariano sanote y a la vez no-muerto fructiferó. Acabó, cada uno de ellos, indefectiblemente en fracaso. Cada muerte llevada a cabo le llevaba a un terrible dolor abdominal. Con sudores fríos y torcido por las punzadas de su estómago tras la ingesta de sangre del italiano, Vlad Pitt vagó por las calles de Nabos de en Medio pensando que había llegado el fin de su existencia. Y no le faltaban motivos. Su colesterol estaba a punto de mandarle al otro barrio y para colmo de males, mientras trataba de tenerse en pie, oyó como la policía le daba el alto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al aparecer habían sido alertados por el médico de cabecera de nuestro protagonista, quien no acabó de quedarse muy conforme con lo de la apuesta y la sangre de cerdo. Ató cabos. Una vez acabó de asegurar su yate al muelle hiló los retales. Con un nuevo jersey de punto y una gran mosca detrás de la oreja fue a comprar insecticida. Y allí, en mitad de un &lt;i&gt;seven eleven&lt;/i&gt; se dio cuenta de la verdad: &lt;b&gt;Cañamones era el vampiro de Cuenca&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lejos de entregarse a la justicia tras oír el alto (que para mayor impresión decía "detente, vampiro inmundo, nosferatu"), Cañamones corrió despavorido agarrándose la tripa al tiempo que perdía la visión de ambos ojos como consecuencia de su inmimente &lt;b&gt;muerte por colesterol. &lt;/b&gt;Y así, medio ciego, cruzó sin mirar a ambos lados la carretera A666 que cruza Nabos de en Medio y, por providencia del destino, allí fue donde falleció. Un camión de transporte de estacas, que llevaba unos 27.000.000 de piezas para el ejército, no reaccionó a tiempo cuando Vlad se cruzó delante suya en mitad de la carretera. El camionero, Julio Estofado de Vaca, que se había bebido dos daikiris de más en la última paradita para estirar las piernas, trató de frenar. Pero no pudo. Y arrolló a Julio César Gregorio Cañamones ante la mirada atónita de los ciento cincuenta policías (entre efectivos y no tanto) que le perseguían desde hacía una hora.&lt;br /&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhN9WTWck0hsErdV9BKTNN3Qsl4DQOv8nZBOXPtqEh8A6bQK0u_HhISH_EsjnKrSJMojssgCCqTyGcEU8icfEOgc0_Qfa16-nzN1EzzTK3JxuVa2ydqvagoU828ZoAVCugKOx9Mxa4HA2s/s1600/stc.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="146" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhN9WTWck0hsErdV9BKTNN3Qsl4DQOv8nZBOXPtqEh8A6bQK0u_HhISH_EsjnKrSJMojssgCCqTyGcEU8icfEOgc0_Qfa16-nzN1EzzTK3JxuVa2ydqvagoU828ZoAVCugKOx9Mxa4HA2s/s200/stc.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
Julio Estofado de Vaca, al que se le levantó una estatua en Nabos de en Medio, falleció horas después a consecuencia del accidente siendo la última victima del Vampiro Vegetariano de Cuenca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un hombre muy loco que murió por una incompatibilidad extrema entre salud y vampirismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;En el próximo episodio de Golfos Apandadores, Baltazar Strauss, el regañador de Toronto. Permanezcan a la escucha. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiV_AuEiw__N4QFQE-_VsFCa_BOkuuV6lQptEx6DB7XqgOzP2qFFnEABsodN9AdP9nMWkBCG4USClj5AqcvBqaiz_v-tbuKU8oBEHarMFogG_rp_dZuC6QRbQaOBTM-eCXMNvTAYYPY6Gw/s72-c/golfoapandador4.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>Compro Copa del Mundo. Pagamos Más Que Nadie.</title><link>http://elmalkarma.blogspot.com/2010/07/compro-copa-del-mundo-pagamos-mas-que.html</link><category>el diario no hablaba de ti</category><category>fungol</category><author>noreply@blogger.com (Vórtice Marxista)</author><pubDate>Tue, 13 Jul 2010 14:22:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1325467459528649841.post-3532822139170942094</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEioWfF9ciw6FJjgbCEdHkfDmPkWhfLvIJ2LD2IGXYbVV8twdsn2AS_ZlVOVNIFYITcU7nKCHUzJMkbntcPNSHs8sXVivrSCsUAVS0f5qGMAEGOoCwGzmON8StCSuRq7bXfuiMAYmLgfEH4/s1600/copa-fifa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEioWfF9ciw6FJjgbCEdHkfDmPkWhfLvIJ2LD2IGXYbVV8twdsn2AS_ZlVOVNIFYITcU7nKCHUzJMkbntcPNSHs8sXVivrSCsUAVS0f5qGMAEGOoCwGzmON8StCSuRq7bXfuiMAYmLgfEH4/s320/copa-fifa.jpg" width="264" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;&lt;m:dispdef&gt;&lt;m:lmargin m:val="0"&gt;&lt;m:rmargin m:val="0"&gt;&lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;&lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;&lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;&lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;&lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt;&lt;/m:wrapindent&gt;&lt;style&gt;
&lt;!--
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&lt;/style&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt;"&gt;Una vez decidí, dada la crisis y la enorme dificultad para &lt;a href="http://www.noseencuentra.com/trabajo404.htm"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;encontrar un trabajo digno con un sueldo decente,&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; que no iba a rechazar &lt;b&gt;ningún trabajo&lt;/b&gt;, por extraño o poco convencional que pareciese a priori. Así, acabé trabajando a pie de calle haciendo socios para Cruz Roja (trabajo fraudulento del que hablaré largo y tendido en otra ocasión), en un restaurante 16 horas al día los siete días de la semana y, finalmente, la suerte me sonrió y acabé desempeñando el puesto que mantengo hasta ahora: Compro Oro. Conociendo esto, algunos amigos me han hecho la siguiente pregunta: ¿cuánto valdría la Copa del Mundo de la FIFA si te la llevaran a tu tienda? Bien, como no tengo nada mejor que hacer, me dispongo a responderles con este post.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhdMz8MWvdERI4TIkzlYJdG5xze8rur4vptOdI2Iw6GGTNs9FxeDJrU4_lbqB19K_tti51_xBAlZri_dDu4kVUHzBZckFQHnRm-6lxbhQPhR2juqPT_YhXr_UJ3wwrAszK2qMpRgKSMZ2Y/s1600/compro-oro4.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhdMz8MWvdERI4TIkzlYJdG5xze8rur4vptOdI2Iw6GGTNs9FxeDJrU4_lbqB19K_tti51_xBAlZri_dDu4kVUHzBZckFQHnRm-6lxbhQPhR2juqPT_YhXr_UJ3wwrAszK2qMpRgKSMZ2Y/s200/compro-oro4.jpg" width="185" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para empezar, deberíamos hablar escuetamente del oro, de la situación actual de su compra-venta y de la proliferación de este tipo de negocios a lo largo y ancho de la &lt;i&gt;la piel del toro&lt;/i&gt;. Si bien es cierto que esta práctica está floreciendo por culpa de Zapatero, la CRISIS y la madre que los parió, no es menos real el hecho de que es un lucrativo medio de conseguir dinero que se lleva practicando desde siempre. En la actualidad la gente, que no tiene donde caerse muerta, acude en tropel a este tipo de establecimientos en busca de La Panacea. Esto es: vender su oro; sus pocas (o muchas) posesiones del preciado metal amarillo (o rojo, o blanco, según el caso) a cambio de lo que los mencionados establecimientos tengan a bien pagarles. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi-pxofBe6bCjGCFowl9UH3cWmUbxQHV47SpKGwz7zW8EoQEgm3rKggTgUbyxuiurZc0PSTfD6bH4D6EYplHq-TyK1gVW5NuYLuxyxiQJmIU5-wyBbpRYcHRuvFPoMuqEGzpr1UtIu66nQ/s1600/subidaoro.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi-pxofBe6bCjGCFowl9UH3cWmUbxQHV47SpKGwz7zW8EoQEgm3rKggTgUbyxuiurZc0PSTfD6bH4D6EYplHq-TyK1gVW5NuYLuxyxiQJmIU5-wyBbpRYcHRuvFPoMuqEGzpr1UtIu66nQ/s200/subidaoro.jpg" width="180" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hecho es que todo lo que antes eran inmobiliarias ahora son tiendas de Compro-Oro. Ya saben, esas con los carteles en amarillo y el slogan idéntico de una a la otra "Pagamos Más Que Nadie". No entraremos en la paradoja cuántica que podría provocar que esta sentencia fuera cierta en todas las ocasiones. Lo que sí diremos es que lo que es estrictamente cierto es que el oro está ahora en un punto alto histórico. Hace un par de años era una falacia afirmar que vendiendo tu oro en uno de estos establecimientos ibas a recuperar el dinero que te costó la joya en su momento. El caso es que en la actualidad, por eso de que la subida del oro depende de manera intrínseca de la baja economía pública, el oro ha subido tanto que &lt;b&gt;no sólo recuperas el dinero, sino que, además, le ganas algo.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhdTfdFHPVg_JX5tmKwMlwauIGxUdGR46Aw4e1U0o-7KcuKi8ETsIx04OmX9x7dWlr9Aa2tIreQdI5iaMZ_SQJ2faihWXPM8amEDCEnLINGPwF8qyqh2fAfF1oGiUakxZ7iWNgoiPTlYYs/s1600/mojondegoma.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="228" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhdTfdFHPVg_JX5tmKwMlwauIGxUdGR46Aw4e1U0o-7KcuKi8ETsIx04OmX9x7dWlr9Aa2tIreQdI5iaMZ_SQJ2faihWXPM8amEDCEnLINGPwF8qyqh2fAfF1oGiUakxZ7iWNgoiPTlYYs/s320/mojondegoma.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;Como decía, hace dos años esto era inpensable por dos razones: la codicia y la codicia. En primer lugar la codicia del joyero que es, como todo empresario, prácticamente igual que un frutero, que compra las manzanas a 2 céntimos el kilo y las vende a un euro veinte a sus clientes. El joyero hacía lo mismo, inflando el precio de la joya con tres precios distintos sumados al precio final: el precio del oro, la mano de obra y el precio que le ponía el cliente al adquirir, por gusto, una joya determinada. Esto último es fácil de entender con la siguiente analogía: si yo les digo que este mojón de goma vale 500 euros y ustedes lo compran... ese mojón de goma vale 500 euros. Pues el cliente al pagar por lo que le gusta el precio de la etiqueta sin cuestionarse el costo real de la mercancía a adquirir, está poniéndole a su vez otro precio, irreal, pero basado en la ley de la oferta y la demanda.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto ha cambiado considerablemente por el incremento desmesurado del precio del oro en los últimos meses, por lo que si, en la actualidad, usted vende una joya que compró hace, pongamos, diez años, a menos que la joya en cuestión llevara una MARCA CONOCIDA (lo cual añade un &lt;b&gt;cuarto precio&lt;/b&gt;), podrá usted recibir por ella, vendiéndola al peso, un valor ligeramente más alto que el de su compra. Esto puede cambiar (de hecho se espera que así sea), pero de momento, las cosas son así.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En segundo lugar tenemos la codicia del comprador de la tienda de Compro-Oro que, durante años y respaldados por el vacío legal en lo tocante a su actividad y dada la escasez que había de dichos locales, se aprovechaba de la desgracia ajena pagándole lo que les venía en gana, abusando de su posición para estafar a los clientes en concepto de &lt;b&gt;compra a la baja&lt;/b&gt;. Como hemos referido, esto ha cambiado. Ahora, gracias a la creciente competencia y la subida del oro, el cliente siempre sale ganando. &lt;br /&gt;
Pero vayamos al tema que nos ha reunido hoy aquí: la hipotética venta de la Copa del Mundo de la FIFA en un establecimiento de Compro-Oro. Para ello primero debemos entender qué es la Copa del Mundo, de qué está hecha, cuánta cantidad de oro posee, cuántos kilates tiene dicho oro y otros valores añadidos como piedras preciosas o piezas exclusivas de joyería. Según he podido indagar:&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;El trofeo actual pesa exactamente (según informa la FIFA) 6,175 kilos,  de los que 4,927 son de oro puro, mide 36 centímetros y, junto al oro,  en su composición, hay dos anillos de piedras de malaquita que adornan  la base.&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgK56YkRuQQrV3aroLUi8XuSSXKOmPjGkwjr5mZ4oEW2e9lF0qdHOmr_m6pYAkdxXwVAH6EW8Fr0tmcuxmQ9ma6Nbd5jG9qtBr2cUi2ApHFS2lmJoL5zL4A2CG_JfuX6STdvPev7tC8o1s/s1600/leyescopa.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgK56YkRuQQrV3aroLUi8XuSSXKOmPjGkwjr5mZ4oEW2e9lF0qdHOmr_m6pYAkdxXwVAH6EW8Fr0tmcuxmQ9ma6Nbd5jG9qtBr2cUi2ApHFS2lmJoL5zL4A2CG_JfuX6STdvPev7tC8o1s/s320/leyescopa.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Bien: tomemos como ciertos estos datos y supongamos que, yo que sé, Iker Casillas, aparece de pronto por la puerta de la tienda con la Copa en las manos (o debajo de una gabardina, que creo que sería lo más&amp;nbsp; normal). Según la ley vigente, el empleado (yo, por ejemplo), está &lt;b&gt;obligado a pedir la documentación del vendedor, así como hacer una fotocopia de la misma y del género que va a vender. &lt;/b&gt;Bueno, en el caso de la Copa del Mundo de la Fifa habría que conformarse con hacerle una foto porque dudo que quepa en ningún scaner normal. Y, además, siguiendo con los supuestos, en este caso fantástico y concreto, no se podría cumplir con la normativa vigente puesto que el hecho de que Casillas quisiera vender un objeto que &lt;b&gt;no le pertenece&lt;/b&gt; y que para el comprador es evidentemente un delito flagrante, imposibilitaría en sumo grado firmar el subsiguiente contrato. O sí, pero tardarían poco en pillar a Casillas y meterlo en el trullo y en cerocomadós intervendrían el lote comprado las fuerzas de seguridad del estado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre otras cosas y para dejar este punto más claro, el contrato del que hablamos, a firmar por ambas partes (vendedor y comprador), dice claramente: "Declaro bajo mi responsabilidad que los productos que aquí se relacionan han sido adquiridos en España en lícito comercio o bien importados legalmente, que se hallan libre de cargas y gravámenes y me pertenecen en plena propiedad conforme a la legislación vigente española". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero vayamos al turrón: teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, el empleado de la tienda sopesaría las ganancias posibles de la adquisición del objeto (la Copa) y, en algún caso eventual, decidiría correr con el riesgo de comparla sin las debidas precauciones legales, movido por la codicia, ya que el montante resultante de la adquisición de la pieza sería el equivalente a dos meses de trabajo en su negocio. Esta práctica es penada con una ley cada vez más fuerte y conlleva multas astronómicas y cárcel en caso de reincidir. Pero, como necesitamos que el empleado la compre para solventar la duda de &lt;b&gt;cúanto cuesta la Copa del Mundo de la FIFA en una tienda de Compro-Oro&lt;/b&gt;, daremos por sentado que se arriesga y lo hace, y pasamos a ver el dinero resultante de la transacción:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;1. LOS KILATES DEL ORO.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWBp1k8at1g5R-N8E70m8lGpkmvb1Inct53CPHc_B3f6P7lrdzLPaZ5vVvQitZ-s7X5aawNBoLBqP0GKhMP4JfncFAA5tMjk_rxeI3PmSsXAJi1jR9rRoaqUS-pfmx55OorEGRNtf_pTs/s1600/aguaregia.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWBp1k8at1g5R-N8E70m8lGpkmvb1Inct53CPHc_B3f6P7lrdzLPaZ5vVvQitZ-s7X5aawNBoLBqP0GKhMP4JfncFAA5tMjk_rxeI3PmSsXAJi1jR9rRoaqUS-pfmx55OorEGRNtf_pTs/s320/aguaregia.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;Decir que el oro tiene 24, 22, 18, 14 o 9 kilates solamente significa que estamos delimitando cuánta cantidad de oro hay en una pieza. Ya que el oro puro (24 kilates) es una sustancia altamente maleable, se suele mezclar con otros materiales para darle dureza y durabilidad. Así, el oro se mezcla con bronce, cobre, plata (oro blanco) y otros materiales en distintas proporciones. Dependiendo de estas proporciones se delimitan los kilates de la pieza en cuestión. Esto es, a mayor cantidad de oro que de lo que sea con lo que se ha mezclado, mayor pureza y, consecuentemente, más kilates.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como ya se ha dicho, la Copa del Mundo de la FIFA tiene 4927 gramos de oro puro, lo cual es una falacia, porque el oro puro es oro de 24 kilates y en el caso que nos atañe, según afirma la FIFA, este oro es de tan sólo 18 kilates. Y como no nos fiamos del vendedor, que tiene cara de haber estado viajando por el mundo con 11 amigotes, sudando y frecuentando malas compañías, hacemos una serie de pruebas para comprobar la autenticidad de ese oro.&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para ello en primer lugar &lt;b&gt;usamos un imán muy potente&lt;/b&gt; para ver si se trata de una pieza bañada. Léase una pieza MAL bañada. Esos baños perros de una capita de oro sobre un metal que se quede pegado a un imán, como el hierro. En caso de que no se pegue al imán, continuamos con las pruebas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En segundo lugar hacemos una marca raspando directamente el oro de la Copa contra una &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Piedra_de_toque"&gt;piedra de toque&lt;/a&gt; para dejar una marca visible sobre la negra superficie de la piedra. Cogemos entonces unas gotas de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Agua_regia"&gt;agua regia&lt;/a&gt; y la extendemos sobre la marca que hemos hecho. Si el ácido no hace desaparecer la marca es que se trata de oro de 18 kilates (siempre que el agua regia usada esté preparada para esos kilates, si no usaríamos otra preparada para 14, 9, etc...)&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como ya hemos mencionado, seguimos sin fiarnos un pelo del vendedor, y para evitar que nos la cuelen, decidimos tomar una medida de seguridad más invasiva y, &lt;b&gt;armados con una lima, limamos bien la superficie de la Copa del Mundo de la FIFA&lt;/b&gt; para tratar de discernir si la capa de oro es un BUEN baño y bajo su superficie encontramos otro material que no sea susceptible de ser atraído por los imanes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En caso de superar todas esas pruebas, ya tenemos claro que lo que ha traído Iker es oro de 18 kilates y pasamos al siguiente paso:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;2. PESADO Y VALORACIÓN DE LA PIEZA A COMPRAR.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hemos tenido en cuenta la tasación del oro desde el punto de vista de sus kilates, pero hay que pensar que, según lo expuesto por la FIFA en referencia a la Copa, de los 6175 gramos que pesa, tan solo 4927 son de oro de 18 kilates. ¿Y qué pasa entonces con los 1248 gramos restantes. Indagando sobre el tema he llegado a la conclusión de que se trata de &lt;b&gt;plata de primera ley&lt;/b&gt;. Las razones son obvias. Ningún joyero que se precie iba a fabricar una joya tan simbólica e importante usando oro de 18 kilates y uralita. Habiendo descartado el platino y otros metales, nos quedamos con la plata, pues parece la opción más viable.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bien. Procedemos a autentificar la plata con un método muy similar al anterior, usando la piedra de toque y el agua regia, esta vez preparada para autentificar la plata. Una vez hecho esto, procedemos a pesar la Copa del Mundo de la FIFA en nuestra balanza habitual. La balanza no deja lugar a dudas:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;4927 gramos de oro de 18 kilates.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;1248 gramos de plata.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hecho esto nos avalanzamos sobre la calculadora, babeantes ya ante la suma que nos hará el mes entero y multiplicamos los gramos por el valor actual del oro. A fecha de hoy, en Málaga, estamos pagando alrededor de 19-20 euros por gramo de 18 kilates. Pero tratándose de una joya un poco más especial, subiremos hasta 21 euros por gramo. En cuanto a la plata... la plata está, al contrario que el oro, literalmente por los suelos. Lo normal a pagar son 0,16 euros por gramo. Sí, dieciséis céntimos. Pero hoy que estamos generosos lo pagaremos a 20 céntimos el gramo. La operación resulta tal que así:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;4927 gramos de oro X 21 euros = 103.467 eurazos.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;1248 gramos de plata X 0,20 euros = 249,6 euritos.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Redondeando hacia arriba para que el cliente no huya a la competencia, las cifras se convierten en&amp;nbsp; &lt;b&gt;103.500 &lt;/b&gt;euros por el oro y &lt;b&gt;250 &lt;/b&gt;por la plata, lo que suma un total de &lt;b&gt;103.750 &lt;/b&gt;euros, redondeables, quizá a &lt;b&gt;103.800 eurazos!!&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero a Iker le parece poco y recurre al tan trillado:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;-Oiga, ¿y la malaquita?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La malaquita. A decir verdad, a día de hoy y por la excusa de la CRISIS, no se están comprando las piedras en casi ningún establecimiento pues, entre otras cosas, les sale más barato comprarlas al por mayor a quienes trabajan con ellas a posteriori. Pero claro, como no queremos que el cliente se vaya, tasamos (sin ser gemólogos ni nada), los anilllos de malaquita de la Copa usando la ayuda del inestimable Google para saber el precio de las mismas y acordamos, Google mediante, que le daremos 200 euros más por ellas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con este último incremento, la cifra que Iker apercibirá por la venta de la Copa del Mundo de la FIFA en caso de estar de acuerdo con la transacción, ascenderá a &lt;b&gt;104.000 &lt;/b&gt;EUROS. Una nada desdeñable cifra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;3. PAGO, GRACIAS Y ADIÓS MUY BUENAS, CASILLAS.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ambas partes de acuerdo en el dinero que se le pagará, el empleado abre su caja fuerte y saca los 104.000 euros que, firma mediante, cambiarán de manos para siempre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;NOTA PARA LOS ATRACADORES: Esto es un ejemplo fantástico, ninguna tienda de Compro-Oro tiene 104.000 euros en efectivo en la caja fuerte, furros.&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Añadiremos, por último, que a todo lo mencionado anteriormente hay que añadir que la Copa como Copa vale bastante más que lo que le vayan a dar a Iker Casillas en una tienda de Compro-Oro, por mucho que &lt;i&gt;paguen más que nadie&lt;/i&gt;, pues el valor simbólico de la misma excede en mucho la cantidad mencionada. Sólo hay que atenerse a que Hamburg-Mannheimer, la aseguradora que ha cubierto &lt;b&gt;todo&lt;/b&gt; duarnte el mundial, tiene asegurada esta joya por 440.000 dólares. Dólares que pagaría a sus legítimso propietarios si Iker me la vendiera a mí bajo cuerda, sin firmas, registros ni papeles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Espero haber resuelto tan trascendental duda y, ahora, me quedo yo con otra, otra pregunta existencial:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;¿¿¿Y ahora qué hago yo con la Copa del Mundo de la FIFA???&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;elmalkarma&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEioWfF9ciw6FJjgbCEdHkfDmPkWhfLvIJ2LD2IGXYbVV8twdsn2AS_ZlVOVNIFYITcU7nKCHUzJMkbntcPNSHs8sXVivrSCsUAVS0f5qGMAEGOoCwGzmON8StCSuRq7bXfuiMAYmLgfEH4/s72-c/copa-fifa.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total></item></channel></rss>