<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" gd:etag="W/&quot;CkAGQ3wzeCp7ImA9WhRbGEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814</id><updated>2012-02-09T23:25:22.280-03:00</updated><category term="Scouting 2008" /><title>El Mariscal</title><subtitle type="html">Relatos Eróticos &amp;amp; Cuentos Para Adultos</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://el-mariscal.blogspot.com/" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/ElMariscal" /><feedburner:info uri="elmariscal" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><entry gd:etag="W/&quot;DU8BSH84eyp7ImA9WxVUFEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-1382739265457391347</id><published>2009-03-19T12:46:00.002-03:00</published><updated>2009-03-19T12:50:59.133-03:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-03-19T12:50:59.133-03:00</app:edited><title>La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo VII</title><content type="html">&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPÍTULO VII&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;– Decepción, Furia y Pasión-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;   Al día siguiente no lo vi y era lógico que así fuera ya que no estaba previsto que tuviera que trabajar en el edificio. Una de las pocas cosas que pasaban por mi mente en esas horas, además del recuerdo de la pasión vivida y de una fantasía – u obsesión- cumplida era “¿cual sería mi reacción y la de él cuando nos volviéramos a cruzar?”. ¿Me basaría en la boca? ¿Debería invitarlo a pasar nuevamente para hablar o tomar algo? ¿Deberíamos mantener en secreto nuestro fuego?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Al comenzar la semana siguiente me dirigí como lo hacia siempre a mi trabajo, ya un poco mas centrada en mi vida normal, pero aun con “Flashes” de lo sucedido. Al regresar a la tarde ya desde la esquina lo pude reconocer en la puerta del edificio hablando con el portero. Mis piernas comenzaban a temblar un poco y sentía la sangre fluir por mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      -Hola- Le saludé deteniéndome en la entrada y con una tímida pero afectiva sonrisa en mis labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Un seco – Hola señora- fue todo lo que obtuve por respuesta, me saludó quizás más parcamente que como me saludaba hasta antes de lo sucedido y casi sin registrarme siguió hablando con el portero como si yo no existiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Atónita y casi a punto de lagrimear entré al edificio y como si me refugiara de quien sabe qué cosa me escurrí en mi apartamento como una brisa. ¿Por qué? ¿Cómo podía tratarme así? Me sentía vacía, angustiada, me trataba como si me hubiera hecho el favor de cogerme en lugar de lo que sucedió, una violación. ¿Por qué no me trató siquiera un poco más afectivamente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿Vacía? ¿Angustiada? No, ahora me sentía furiosa, irritada… pedazo de bruto ¿cómo se le ocurre que me puede hacer eso? Estaba dispuesta a vengarme, no sabía cómo pero lo haría. De ser necesario lo denunciaría ¿O no?... No sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Seguí “refunfuñando” el resto de la tarde y me fui a dormir enojada y pensando en ese desgraciado. El primer paso sería darle a saber que no lo quería volver a ver en mi propiedad, el trabajo aun inconcluso lo terminaría otra persona y pobre de él si se le ocurría venir a reclamar lo adeudado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Al día siguiente no lo crucé y lo mismo sucedió los dos que le siguieron. A mí a esa altura el enojo se me había pasado y me volvía “La-Calentura”, la verdad es que después de pasado el enojo me empezó a regresar el deseo y el recuerdo de cómo ese arrogante negro me lo había sacado por la fuerza. Me fui a dormir la noche del viernes, película y copa de vino de por medio, repitiendo el ritual de la semana anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   No sé si lo hice por que subconscientemente quería propiciar que se repitiera o porque ya era habitual pero el asunto fue que volví a ponerme en la misma situación que cuando había sido atacada la vez anterior ¿Había sido atacada? ¿No habría sido mi imaginación? ¿Mi deseo?, - eso explicaría muchas cosas- . Y pongo en duda que tan consiente fui de lo que propicié nuevamente ese viernes porque para mí sorpresa recodaría luego que la puerta había quedado sin seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Media alcoholizada y con mi húmedo sexo latiendo gracias a algunas escenas que habían pasado en la película me fui a dormir. Mi despertar esta vez fue menos brusco que el anterior, para cuando reaccioné lo tenía sobre mí nuevamente. Con su lengua jugaba en mis pezones y sus hábiles dedos acariciaban mi humeante sexo con suavidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me quise incorporar - no sé si para frenarlo, para insultarlo por como me había tratado, o para abalanzarme sobre él – pero note que nuevamente me encontraba atada. Esta vez mis manos no se encontraban sujetas a la cama sino que las tenia atadas por una curda larga por detrás de mi cintura. La cuerda me daba suficiente libertad para que mis muñecas no quedaran bajo mi espalda, pero la cuerda – que sí quedaba bajo mi cuerpo – no me permitía moverlas más que a unos pocos centímetros de mis caderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Esta vez fue al sexo más rápidamente, no se detuvo a jugar con mis sensaciones ni a provocarme con sus juegos por todo mi cuerpo para excitarme. La verdad, no lo necesitaba tampoco. Ya estaba muy excitada para el momento del despertar. Mis pezones y mi sexo así lo indicaban y estaba más que lista para recibir nuevamente a ese añorado sexo que tanto placer me había dado y que tanto extrañaba después de una semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Me tomó por la cintura y me volteo dejándome con el rostro contra las sabanas. Me levantó las caderas apoyándome sobre mis rodillas y me dejó empinada con mi sexo abierto y desprotegido para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   No me resistí – y no lo hubiera podido hacer – dejé mi sexo abierto para él sometida a sus deseos de poseerme nuevamente a voluntad. Se colocó detrás de mí y apuntó su “desfloradora” herramienta directo a mi palpitante sexo que de tan solo sentirla polinizando mi flor se abrió de par en par.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Con la punta de su miembro introducida en mí, separó mis carnes y se dejó entrar. Lo sentí grande y profundo llenándome por completo, esta vez sí fue un poco más molesto ya que la posición favorecía que llegara más profundo que en la ocasión anterior. Lo sentía como si me estuviera martillando la base de mi cráneo y no me gustaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Intenté dárselo a entender mediante mis gemidos y rostro de incomodidad. No sé si lo entendió o fue casualidad pero después de algunas embestidas profundas comenzó un lento “in-and-out” pero más pausado, más rítmico y que me llenaba por completo sin utilizarla toda. Para mi placer, pasó su mano por entre mis piernas y con sus dedos acarició mi clítoris en círculos viciosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Su otra mano fue a mi glúteo izquierdo y lo comenzó a amasar. Yo ya entraba en ritmo y trataba de acompañar las acometidas con mis caderas. Con suaves movimientos exponía más mi sexo o hacia que la penetración acariciara determinadas zonas de mi intimidad al entrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Entrando también en ritmo él comenzó a poseerme con más violencia, su mano libre ya no amasaba mis glúteos sino que me abofeteaba un glúteo y otro descargando sonoras palmadas que sentía hasta los huesos. Sentía mis glúteos arder por sus ferocidades, mi clítoris templar por sus caricias y en el medio mi sexo que era saboteado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Con mis nalgas irritadas y latiendo por sus golpes me tomo con su mano del cabello y me levantó tirándome hacia atrás de mi melena. Me dejó a mitad de camino entre incorporarme y caer para quedar sujeta por del pelo con mis caderas hacia atrás. Acercó su boca a mi oído y comenzó a susurrarme al oído – Así te tienen que poseer, como la yegua que sos-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me sentía humillada por sus comentarios y me comenzaba a excitar más, como si eso fuera posible. – Te voy a coger como a una prostituta barata – me decía mientras me poseía violentamente con feroces “in-and-out” que rápidos y profundos –Eso es lo que sos, una puta barata, y por eso te cojo por atrás como a una marrana- continuaba y yo sentía sus testículos golpear pasando entre mis piernas contra mi vulva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Me terminó de incorporar dejando mis espaldas contra su pecho y tomando uno de mis senos con cada mano me apretó contra él. – Guardátela toda, es toda para vos.- me gruñía antes de morderme el cuello. – Solo algo como esto te puede satisfacer perra viciosa por eso estas toda mojada.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Su amplio pene entraba y salía de mí, sus testículos ahora golpeaban directamente mi clítoris con cada embestida. – Te quiero escuchar gemir como la puta que sos.- Y yo traba de ahogar mis gemidos en la mordaza pero me era imposible, un gutural grrrnnnnnnn se escapaba entrecortado por el aire que me sacaba con cada embiste. Me daba pudor disfrutarlo, pero era tan evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   El fluir de la sangre hacia mi sexo, ese cosquilleo debajo de la pelvis, esas ganas de estallar… y un orgasmo un brutal orgasmo que duró varios segundos o un año entero… no sé. Para cuando terminé, comencé a sentir que él se vaciaba en mi interior, su sexo inflando el mío y su respiración en mi oídio y el agotamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Caímos los dos a la cama, de costado… él detrás mío… su sexo ya fuera de mí y mis fluidos mezclados con los suyos resbalando por mi pierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Habiendo pasado diez, quince, veinte minutos o no sé, pero suficiente para que mi sexo se relajara nuevamente comencé a sentir el deseo de orinar. Diez minutos después ya la sensación era incomodidad y no me podía quedar quieta. Él entre el fastidio por mi “reacomodarme” constante notó que quería algo y me preguntó – ¿qué quieres? ¿Qué te pasa? ¿No te puedes quedar quieta un poco?- Traté de indicarle lo que me pasaba señalando mi sexo con mi rostro y levantando la pierna como un perrito y lo entendió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Me tomó en alzas, me cargó como un bulto sobre su hombro derecho y me llevó hasta el baño. Me colocó en la ducha y me indico – vamos, vacíate tranquila.- Intenté concentrarme para no orinarme delante suyo pero no pude y el tibio orín comenzó a resbalar por el interior de mis muslos. El se metió en la ducha tras de mí y junto con las últimas gotas de mi orina sentí en los tobillos la suya que también se orinaba a mis pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   El primer golpe del agua fría de la ducha que acababa de abrir me dio cierto escalofrío pero rápidamente entré en calor por el agua que se entibiaba y por la comodidad de ser limpiada tanto de sus orines como de los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Tomó el jabón y la esponja y comenzó a bañarme, comenzando por mi espalda la que enjabonaba suavemente desde mis hombros hasta la base de mis glúteos. -¿Sabes? Tienes un muy lindo cuerpo.- me comentó sin que pudiera evitar sentirme bien por  el cumplido –he fantaseado con tenerte para mí desde hace tiempo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   La tibia agua que nos recorría, el saborear mi cuerpo con sus manos, el sentirme deseada –aunque fuera por la fuerza- y nuestros cuerpos desnudos en la ducha nos puso a los dos deseosos nuevamente. El deseo se apoderó de los dos y la repetición del acto comenzó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Sus manos ya no me recorrían para limpiarme sino para saborearme. Juagaba con el jabón sobre la aureola de mis pezones, me giró y colocándome frente a él levantó una de mis piernas que quedando apoyada sobre el borde de la bañera dejaba expuesto mi sexo a sus labios y lengua. Su boca comía mi sexo y yo apenas podía mantener el equilibrio. Una de sus manos pasó hacia mi retaguardia y un impertinente dedo comenzó a acariciar mi ano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Su dedo entró, levantando la mirada hacia mí y con mí sexo a escasos centímetros de su boca me dijo – este bonito es para mí- al tiempo que deslizaba aun más adentro su dedo. Si bien no lo practicaba seguido el sexo anal siempre me había resultado más fácil de lo que le resultaba a la mayoría de las mujeres. Aunque no fuera algo que disfrutara particularmente siempre me había sentido –por decirlo de alguna manera- orgullosa de mis habilidades para practicarlo. Me resultaba natural y le podía dar el gusto a los hombres sin que fuera incomodo o traumático para ninguno de los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Aun así, no lo practicaba seguido, lo guardaba para ocasiones especiales u hombres especiales. Pero claro está, esta era un hombre especial, no por lo sentimental sino porque cobijar “pedazo-de-carne” en mi recto no iba a ser un desafío fácil si se lo planteaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Bruscamente me giró nuevamente quedando de espaldas a él con mi cola a la altura de su rostro y se zambulló a comerme con su boca mi preciado agujerito. La verdad que sentir una lengua jugando ahí atrás vuelve loca a cualquier mujer y si eso se lo complementa con unos dedazos negros que juegan con tu sexo… mmmmnnggg ¡¡¡RICO¡¡¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Tomó nuevamente mi pierna y la subió para apoyarla en el borde de la bañera. Ahora quien quedaba expuesto era mi orificio posterior. Tomo el enjuague del cabello –o eso me pareció en aquel momento- y comenzó a volcarlo y untarlo por mi orificio anal. La verdad que tenía cierto temor –por no decir que tenía pánico- y me hubiera gustado postergar eso para más adelante, pero la opción de elegir no la tenía y consideré que lo mejor para los dos era que cooperara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Dispuesta a dejarme hacer permití que su segundo dedo se introdujera en mí abriéndome por atrás. La verdad que con la ayuda del enjuague y mi predisposición los dedos se colaban bastante bien, algún tirón de cuando en cuando pero nada que no pudiera soportar. Un tercer dedo se sumó y la cosa empezó a tomar ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Luego de jugar a gusto con mí entrada de servicio al tiempo que, por suerte para mí me acariciaba, se incorporó detrás mío y me preparé para la penetración. Mi pierna aun elevada sobre el muro de la bañadera le y la dilatación que me había inducido dejaron el terreno listo para ser sembrado. Pasó su brazo izquierdo por mi pecho –debajo de mis costillas- manteniéndome firme para que ni me escapara ni me cayera. Su otra mano se posó en su propio pene y lo guió a mi esfínter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   No les diré que no dolió ni que no se me escapó algún gruñido de dolor pero la verdad que lo soporté bastante bien. Él, debo reconocerlo, se portó bastante considerado y trató de llevar el ritmo pensando en mí también. Ya saben, entrar un poco y quedarse en el lugar para luego retroceder menos de lo avanzado… entrar nuevamente un poco más… hasta que ya no pudo entrar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   El ritmo en un comienzo fue pausado, “entraaaaaaba-y-saliiiiiiiia” lentamente dejando que mi agujerito se amoldara. Con las reiteradas embestidas el ritmo iba creciendo y mi ano cediendo. Ahora sí lo sentía golpeando en mi nuca. Después de varios minutos de recibirlo por atrás a un ritmo que se aceleraba decidió poseerme como a un animal –ahora sí me cogía como a una marrana.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me tiró hacia él ya con mis dos piernas en apoyadas en el piso y con sus manos tomándome de las cadera. Me inclinó hacia delante y me empezó a penetrar violentamente el ano con su ritmo frenético. La única razón de que no me cayera eran sus fuertes manos aferradas a mis caderas que ensartaban mi culito en su diametral mástil de carne negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   La excitación previa y el ser sodomizada me daba algún placer pero no como para llegar al orgasmo. Por suerte para mí después de varios minutos de fuertes y ansiosas acometidas retomó un ritmo un poco más tranquilo para poder usar una de sus manos en masajear mi clítoris y meter un par de dedos en mi vagina. Ahora la cosa cambiaba, ahora si era más lindo, de hecho no recordaba haber acabado nunca al mantener relaciones anales y esta podría ser mi primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Ya llevaba minutos de ser sodomizada, sus pene entraba y salía de mi ano con naturalidad, lo sentía apretado en mi cavidad posterior pero se deslizaba con bastante facilidad, el agua tibia bañándonos por completo, una de sus manos en mi sexo con dos dedos dentro mío y la palma frotando mi palpitante clítoris, la otra amasando mis senos al tiempo que me servía de sostén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Prácticamente estaba empalada en el aire, su viril miembro me enganchaba por atrás y sus manos me sostenían y equilibraban por delante. Mis pies casi en el aire apenas tocaban el suelo con la punta de los dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Tomala perra, así es como te la tenían que dar, como a la perra que eres.- Me gruñía al oído con su respiración entrecortada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-grnnnn, nnnngggaaaa.- Eran los guturales gemidos que podía dar como única respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sentí su respiración acelerarse y su miembro endurecerse en mi recto –gnnnrrr, te voy a llenar toda- gritó entre dientes mi violador. Segundo después su semen se descargaba en mí inundándome de su tibia leche. Yo seguí moviendo mis caderas con intención de acabar yo también y para mi fortuna, aun ya habiendo acabado él, con su miembro aun duro en mi ano me dio una brutal cogida con sus dedos a mi cuevita que me llevo al orgasmo en cuestión de segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No fue el mejor orgasmo de mi vida, aunque si lo disfruté mucho, pero la verdad fue interesante la sensación de correrme al tiempo que mi entrada posterior estaba llena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Agotada como me dejo después de semejante batalla cuando me “desenganchó” y me soltó apenas pude mantenerme en pie. Como pude mantuve el equilibrio para, en lugar de caer en el piso, poder sentarme o desparramarme en él sin golpearme. Estaba agotada y mis piernas temblaban. Sentí como me liberaba las manos de las ataduras y salió de la ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Límpiate bien y reponte- me indicó dejándome sola en el cuarto de baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Allí me quedé por al menos diez minutos, reponiendo energía, limpiándome y asombrándome de cómo me había dejado abierta por atrás. Salí de la ducha y me aprolijé peinando mi enredado cabello y vistiéndome con una bata que siempre tenía para salir del baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;   Al salir no sabía que me encontraría. ¿Seguiría allí? ¿Hablaríamos de algo? ¿Me sometería nuevamente? Salí del baño y no estaba ni él ni ningún rastro que indicara que hubiera estado. Cerré la puerta con llave y ahora limpia y saciada me fui a seguir durmiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-1382739265457391347?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/DrurGgsk5lkreW_hzea8cprp89U/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/DrurGgsk5lkreW_hzea8cprp89U/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/DrurGgsk5lkreW_hzea8cprp89U/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/DrurGgsk5lkreW_hzea8cprp89U/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/B6plK3A7aGQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/1382739265457391347/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=1382739265457391347" title="3 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/1382739265457391347?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/1382739265457391347?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/B6plK3A7aGQ/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-capitulo.html" title="La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo VII" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>3</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2009/03/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-capitulo.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DU8BSX84eSp7ImA9WxVWFkQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-7791287150667031431</id><published>2009-02-26T23:13:00.003-02:00</published><updated>2009-02-26T23:24:18.131-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-02-26T23:24:18.131-02:00</app:edited><title>La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo VI</title><content type="html">&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;CAPÍTULO VI&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;– La Primer Batalla-&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Ya sabiéndome suya, ya sabiendo mi doblegamiento se dio a la tarea de poseerme plenamente. Recostó su pecho musculoso sobre mis erguidos senos, su abdomen sobre mi acalorado pubis y comenzó a besarme salvajemente. Comenzaba besándome el cuello desde debajo de mis oídos y lo recorría con sus succionantes labios pasando por debajo de mi barbilla hasta el oído opuesto, jugaba con su lengua sobre lo que de mis labios escapaba de la mordaza, besaba mis hombros y volvía a comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre encontraba algún nuevo lugar donde besarme y todos ellos me producían placer. Al comenzar a sentirlo entrando y saliendo de mí - ya a un ritmo exquisito- me sujeté con mis muslos de sus rítmicas caderas aferrándome a ese tren que entraba y salía de mi convulsionada vagina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos amasaban por igual mis pechos, mis muslos o mis glúteos. Parecía no querer desatender ni un solo rincón de mi cuerpo que pudiera ser excitado y una ola de sensaciones invadía mi frágil cuerpo poseído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su miembro entraba y salía de mí, en ocasiones con penetraciones furiosas y profundas, en otras con un dentro y fuera corto y frenético. Se adentraba despacio hasta llenarme completamente con un par de penetraciones bien lentas e incisivas para rápidamente cambiar nuevamente a un frenético In and Out que me enloquecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía muy bien como acomodar sus hábiles caderas para que su contundente barra de placer entrara en una y otra posición haciendo que las zonas de mi “cuevita” que eran estimuladas cambiaran después del tiempo justo. Estimulaba un conjunto de sensibles botones de mi intimidad hasta el punto justo de dejarme con las ganas y pasar a estimular –en el momento exacto- una serie de puntos nuevos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me volvía loca, quería que me desate la boca para poder besarlo profundamente en agradecimiento de lo que me hacia vivir, de lo que me hacía sentir. Quería morder esos marcados hombros para desahogar el fuego de lujuria y placer que me desataba dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran estimulación que me generaba con su ser entrando y saliendo de mí y el exactamente justo acompañamiento de su boca y manos me llevaron en poco tiempo a las puertas de un escurriente orgasmo que me producía calambres en todo el cuerpo de las contracciones que el placer me generaba. En cuestión de minutos –quizás los más placenteros que he tenido en una cama jamás- estaba acabando en su pija con brutales contracciones de mis músculos genitales que de no ser por el pedazo de carne con la que me batallaba me hubiera dado miedo de rompérsela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me corrí… me corrí “como-jamás-lo-había-hecho” drenándome de placer y fluidos hasta quedar secamente exhausta. Y en el momento que me sentía deshidratar, como el jardinero experto que hace florecer los Dondiego de la noche hasta de día, me regó con su blanca semilla nutriente de mujeres ansiosas de placer. Sentía su esperma mezclándose con mis fluidos como un revitalizante bálsamo nutriente que me hacía sentir la mejor mujer de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sexo estaba en mí, en él y en lo que habíamos hecho juntos. ¿Qué me había sometido? No me importaba – y aunque jamás se lo fuera a reconocer- no solo me había hecho suya sino que me había hecho querer ser suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sexo salió de mí y un arroyo de fluidos resbaló hasta la cama. El rozar de su miembro al salir me produjo las últimas vibraciones de esa Mi-Primer-Batalla que tan exhausta y hecha mujer me había dejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Después? Tensión acumulada que ya no estaba, sexos palpitantes, respiraciones entrecortadas que se recuperaban lentamente y esa incomparable e indescriptible sensación de que viviendo la vida así uno no necesita de nada ni de nadie más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recostada, aun atada y amordazada lo veía reposado a mi lado. Con un cigarro en la boca –del cual me hubiera gustado me convidara- miraba ciegamente a través del techo. Yo, con mi rostro de costado y viéndolo fijamente, intentaba descifrar a ese hombre que luego de poseerme como lo había hecho se tomaba su tiempo junto a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hubiera gustado saber en qué pensaba en ese momento, que me hubiera explicado por qué me había hecho lo que me había hecho pero él estaba absorto en su mundo, un mundo que me era ajeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirándolo me quedé dormida y me desperté ya bien entrada la mañana siguiente. Confundida por lo que mi cuerpo no me dejaba dudar que había sucedido pero que mi mente se resistía a creer. Estaba desatada – de hecho estaba durmiendo como si jamás lo hubiera estado- con mi boca libre y las sábanas que cubrían mi batallado cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Después? Reacomodamiento de las ideas, larga ducha, vestimenta y desayuno. Por no menos de un par de horas estuve en ese estado semiconsciente de hacer mientras la mente está en otro lado. Ya cerca del medio día el teléfono sonar me despertó y me regreso al mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Si? ¿Quién habla?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-ah hola querida eres tú-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- …no, no esperaba ningún llamado solo que me tomaste de sorpresa en el … -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-7791287150667031431?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/w930i8izgT85UxGbk0qEHcW-l5s/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/w930i8izgT85UxGbk0qEHcW-l5s/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/w930i8izgT85UxGbk0qEHcW-l5s/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/w930i8izgT85UxGbk0qEHcW-l5s/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/qB5JU7bxyVY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/7791287150667031431/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=7791287150667031431" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7791287150667031431?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7791287150667031431?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/qB5JU7bxyVY/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-capitulo_26.html" title="La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo VI" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2009/02/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-capitulo_26.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0EHQ34-eyp7ImA9WxVQF0w.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-1394607276954991373</id><published>2009-02-03T23:32:00.004-02:00</published><updated>2009-02-03T23:40:32.053-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-02-03T23:40:32.053-02:00</app:edited><title>La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo V</title><content type="html">&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;CAPÍTULO V&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;– Un Mundo Nuevo-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt; Estaba terminando de recuperar el ritmo normal de mi respiración – aunque aun sentía el cosquilleo en mi cuerpo- cuando escuché que abría sus pantalones. Incliné mi cabeza hacia adelante para poder ver lo que sacaba de sus pantalones con la esperanza de que fuera lo que tantos años había deseado conocer, y si –se los digo sin rodeos- era todo lo que una chica puede soñar. Una hermosa obra de arte de color caoba, cuando menos dos veces el largo de lo que puede ser un chico normal y deliciosamente gruesa.&lt;br /&gt; Su pene colgaba de su pubis hasta apoyar sobre mi cama como un péndulo de vanidad y orgullo. Se balanceaba con confianza en sí sabiendo que cualquier mujer pediría como último deseo tenerlo para ella.&lt;br /&gt; Se colocó entre mis piernas lo suficientemente cerca para poder rozar los labios de mi vagina con la cabeza de su pene. Lo tomó con una mano y lo comenzó a hacer correr entre mis labios de arriba abajo haciendo círculos a modo de juego con él sobre mi clítoris. Sentir el frenillo de su miembro, duro y erecto por y para mí, frotándose sobre mi clítoris me llevó casi al instante a los comienzos de un nuevo orgasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Decime que lo queres, que queres que te lo meta – Me dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi reacción fue consecuencia del pudor y de bronca porque no quería que me hiciera pedírselo. Quería que todo siguiera como lo que se suponía que era, una situación forzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Vamos, decime que si con la cabeza ¿Lo queres adentro tuyo? –&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enojada por que quisiera humillarme de esa manera y por saber que realmente lo quería dentro giré mi cabeza de costado para evitar esa conversación. Y antes de seguir pensando en eso comencé a sentir como su pene duro, grueso y oscuro se abría paso en mi cavidad.&lt;br /&gt;El lubricado glande - rezumante de sus propios líquidos - comenzó a abrirse paso hacia mi interior, sin dolor – lubricada y deseosa como estaba- sentí esa hombría de carne introducirse sin prisa pero sin pausa en mi ansiosa vagina.&lt;br /&gt;¿Qué les puedo decir sobre las sensaciones que me causaba que no se imaginen ya ustedes? Estaba a las puertas de un mundo nuevo. Tenía la mitad de su erecto miembro dentro y yo ya me sentía tan llena como con cualquier hombre con el que hubiera estado hasta el día de hoy. El grosor de semejante dulzura de miembro oprimiendo firmemente contra las paredes de mi invadida vagina desataba una tormenta en todas las terminaciones nerviosas –algunas que creo ni yo sabía que tenía- que me producía una sensación de placer y electricidad que se propagaba por mi medula espinal hacia todo el cuerpo.&lt;br /&gt;Se deslizaba abriéndose paso – y abriéndome a mí- hacia las recónditas profundidades de mí ser con la certeza de que alcanzaría lugares que nadie abría alcanzado hasta hoy. Yo vibraba como una cuerda de violín sin conciencia que solo podía responder como la naturaleza me había programado ante semejantes estímulos.&lt;br /&gt;Mis caderas se alzaban instintivamente ansiosas por recibirlo lo más profundamente posible pero él me mantenía oprimida contra la cama con la palma de su manó sobre mi abdomen. Su mano posada sobre mí no solo le servía para mantenerme firme sino que además con su dedo pulgar acariciaba mi clítoris en suaves círculos.&lt;br /&gt;Con mis uñas marcadas en mis propias palmas por el esfuerzo que hacía para no demostrar la lujuria que sentía y mantenerme controlada trataba de disfrutar cada nuevo recóndito lugar que ese miembro me llenaba. Ya había batido varios records de profundidad y seguía deslizándose hasta que sentí sus testículos gordos y pesados apoyando sobre mis glúteos. Lo habíamos logrado, el me había sometido hasta el fondo y yo había podido cobijar en mi interior toda su “herramienta”.&lt;br /&gt;Hasta me permití la reflexión – en un momento de tensa calma mientras él se quedaba quieto en el fondo de mi interior- de pensar como ese pene había sido hecho para mí. Lo voy a decir groseramente pero la verdad, calzaba justa. No sobraba nada como para hacerme doler con la profundidad de sus penetraciones pero tampoco quedaba lugar para meter siquiera un alfiler. Su miembro encastraba a la perfección en mí y me llenaba de él y de placer.&lt;br /&gt;Luego de unos momentos de mutua adaptación, comenzó a retirarla lentamente hasta sacarla completa. ¡Que sensación horrible! Si no hubiera estado amordazada creo que sin razonarlo le hubiera gritado ¡METELA YAAA! La quería dentro, la necesitaba, quería sentirme llena y abierta.&lt;br /&gt;-    Decime que la querés – Insistió mientras jugaba con su cabeza entre mis labios.&lt;br /&gt;Y a punto de ceder estuve ante el deseo y la necesidad que sentía. Pero junté fuerza de voluntad y me contuve. Por suerte para mí la comenzó a meter nuevamente y nuevamente volvió la sensación de saciedad, de placer me sentía en el paraíso. Llego a mitad de camino y la sacó nuevamente, pero esta vez más rápido.&lt;br /&gt;-    Dímelo – insistió – Pedímela, ¿La querés? –&lt;br /&gt;Y mi fuerza de voluntad se esfumó cansada de luchar contra mí misma y contra mis instintos,   el deseo fue más y ante su pregunta asentí con la cabeza en signo de mi sumisión, de mi entrega,  de mi rendición... ahora era suya.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-1394607276954991373?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/jWEMF-5YG-0c1MOeAgU-9ixy7xw/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/jWEMF-5YG-0c1MOeAgU-9ixy7xw/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/jWEMF-5YG-0c1MOeAgU-9ixy7xw/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/jWEMF-5YG-0c1MOeAgU-9ixy7xw/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/xsS3ZtRH6yI" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/1394607276954991373/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=1394607276954991373" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/1394607276954991373?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/1394607276954991373?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/xsS3ZtRH6yI/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-capitulo.html" title="La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo V" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2009/02/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-capitulo.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0QHQX0zeyp7ImA9WxVRFUk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-6641949269470924666</id><published>2009-01-21T11:36:00.001-02:00</published><updated>2009-01-21T11:42:10.383-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-21T11:42:10.383-02:00</app:edited><title>La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo IV</title><content type="html">&lt;div style="font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;CAPÍTULO IV&lt;br /&gt;– A las Puertas de la Perdición -&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Tomó mi ropa interior y la olió profundamente antes de dejarla caer a un lado de la cama. Volvió a inclinarse sobre mí y comenzó a besar la cara interior de mis muslos que ya no respondían a mis deseos – como si en ese momento pudiera haber sabido lo que realmente quería- que levemente se abrían para él invitándolo a que me coma toda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Volvió con sus carnosos labios sobre la sensible piel de las zonas próximas a mi femenina intimidad, besaba suavemente mis piernas, mi abdomen, los laterales de mis caderas. Se acercaba con sus besos a mi intimidad y cuando estaba por llegar, cuando me preparaba para sentir sus tibios labios sobre los míos, se retiraba unos centímetros y volvía a comenzar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Se inclinó sobre mi rostro y comenzó a besarme en él, besaba mi frente, mis ojos, mis pómulos. Mientras una de sus manos acariciaba suavemente mi pecho izquierdo o recorría con el dorso de su mano mi abdomen sus labios me besaban en mis oídos ya dirigiéndose hacia mi cuello. Comenzó a bajar por mi cuello hasta mis pechos y sin preámbulos fue directo a succionar mis pezones. Su mano ahora acariciaba la cara superior e interior de mis muslos y mi abdomen. Pasaba de un lugar al otro en recorridos cada vez más cerrados con conducían sus dedos a su destino final.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Antes de que sus dedos llegaran a destino y con todo mi cuerpo ya contorsionándose en sus hábiles manos retiro su rostro de mi pecho y fue a escasos centímetros de mi vagina. Sentía su respiración sobre mi vello púbico y me estremecía. Suavemente y casi sin tocarlos en forma directa separó los labios de mi vagina abriendo la flor de mi intimidad. Con pequeños soplidos me hacia vibrar de placer. Sentía como sus labios apenas perceptiblemente rozaban los míos y mis caderas se estremecían hacia él queriendo incrustármelo en mi intimidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Cansado ya de jugar –supongo yo- fue directo a trabajar con su boca sobre mi inevitable placer. Separó mis piernas colocándose entre ellas y suavemente quedé abierta para él. Sus labios fueron a parar a mi vagina y les juro que si todo el juego previo me hacía suponer que esos labios carnosos serían hábiles, me quedé corta con mi suposición. Solo sentir como su lengua y boca recorrían mi vagina de un extremo al otro, como pasaban de los suaves pliegues que rodeaban mi clítoris hasta el sensible tejido ubicado entre mi vagina y mi ano, como su lengua navegaba el canal de mi húmeda humanidad, solo el comienzo de eso me llevó a las puertas de la perdición, al borde del orgasmo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Este hombre me estaba cumpliendo mis fantasías, me hacia gozar con algo que ya hacía algún tiempo no practicaba y en cuestión de minutos –o segundos quizás- me habría hecho acabar como quizás nunca había acabado en la vida. Y todo esto sin sacar su hombría de su pantalón.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Para cuando comenzó a penetrar mi vagina con uno de sus dedos yo ya me estaba retorciendo con un orgasmo como hacía rato que no sentía, mordía la mordaza que tenía en la boca tirando mi cabeza hacia atrás y oprimía su cabeza y cuello con mis piernas. Sus labios succionaban mi clítoris y su dedo entraba y salía de mi vagina a toda velocidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Llevaba ya casi un minuto del brutal orgasmo cuando no pude más y me aflojé. Mi respiración agitada, mi vagina emanando mis propias secreciones, todo mi cuerpo abierto para él.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;    Me había producido un orgasmo y como una ninfómana ya quería más, quería volver a la batalla. Sabía que no me iba a sentir satisfecha hasta no sentirlo dentro de mí. Hasta no sentir como su pene –que aun no había visto, pero que sabía que sería todos mis sueños en uno- entrara deslizándose suavemente en mi interior.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-6641949269470924666?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dtL44QBMT-RDasW3MFFHUryG7OE/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dtL44QBMT-RDasW3MFFHUryG7OE/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dtL44QBMT-RDasW3MFFHUryG7OE/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dtL44QBMT-RDasW3MFFHUryG7OE/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/bAkDLCZC-BQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/6641949269470924666/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=6641949269470924666" title="1 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/6641949269470924666?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/6641949269470924666?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/bAkDLCZC-BQ/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-captulo_21.html" title="La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo IV" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2009/01/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-captulo_21.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEMARXs7eCp7ImA9WxVSGUg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-7722577631817241820</id><published>2009-01-14T13:02:00.001-02:00</published><updated>2009-01-14T16:07:24.500-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-14T16:07:24.500-02:00</app:edited><title>La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo III</title><content type="html">&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAPÍTULO III&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;– Él Comienzo de la Oscuridad-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;   El relajo producido por el vino y el pensar en lo que había visto en el baño unas horas antes me produjeron calores y deseo de masturbarme. Sentada en el sillón comencé a acariciarme como de costumbre, recorriendo mis pechos, mi entrepierna, lamiéndome los labios y por sobre todo usando mi imaginación pero cuando -ya más que húmeda- todo lo que tenía en mi mente era ese miembro negro, grueso y largo, cuando me di cuenta que todos los pensamientos pasaban por saborear ese capullo contra mi lengua y esa gruesa herramienta abriendo mi boca no pude evitar reprimir mis deseos y haciendo un gran esfuerzo sacar la mano de mi cálida y humedecida ropa interior.&lt;br /&gt;   No es que no tuviera ganas, pero pensar en ello hacia reflotar parte de la vergüenza que había sentido horas antes. Me sentía sucia y psicológicamente enferma por pensar así, obsesionada con un gran pene en mi boca. Terminé de un trago la copa de vino y me fui a dormir con la esperanza de rendirme al sueño lo antes posible. Y si dios me daba el gusto, quizás humedecerme con un lindo sueño.&lt;br /&gt;   Serían las dos o tres  de la madrugada cuando me desperté, aun estaba mareada por el vino que había tomado particularmente por esa última copa que había tomado casi completa de un trago tratando de que me hiciera dormir lo antes posible. No estaba ebria ni mucho menos pero sentía el mareo.&lt;br /&gt;   Al abrir los ojos me costó reaccionar a la situación en que me encontraba hasta que me pude dar cuenta de que mis manos estaban sujetas por arriba de  mi cabeza al respaldo de la cama y que mi boca estaba tapada por lo que me pareció un pañuelo de seda. Me asusté mucho e intenté incorporarme pero lógicamente me resultó imposible. Miré a mi alrededor y pude ver a el jardinero – o como quieran llamar al hombre del cual les venía hablando- sentado en mi cama a mi lado.&lt;br /&gt;   Se pueden imaginar lo paralizada que me quedé. Me le quede mirando a la espera de que aclarara una situación que a mi entender aun no sabía si era real o si era una pesadilla. Acariciándome con el dorso de su mano mi rostro y acercando su rostro a mi oído me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú me has visto al desnudo hoy a la tarde y no te dije nada. Es justo que ahora te vea yo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿Que reacción podía tener ante esta situación? Además de lo extraña que resultara y lo poco preparada que una puede estar para afrontarla, aunque hubiera querido reaccionar de alguna manera estaba atada. Me le quedé observándolo intentando dialogar con él mediante la mirada, intentando que me diera alguna explicación para lo que no había explicación – o para lo que ya estaba explicado-&lt;br /&gt;   Trate de mover mis manos para soltarme, y comprobé que aunque mis manos no me dolían me resultaría del todo imposible deshacerme de esas ataduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo justo es justo ¿no? - Me  dijo acariciando mi cuello con sus morenas manos.- Tú me has visto mis partes intimas y yo no te he dicho nada. No me negaras el derecho a verte a ti-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Intenté nuevamente, aunque sabiéndolo inútil, soltar mis manos pero por más inútil que fuera quería ceder solo después de haber hecho el intento de resistirme. Saber que lo que fuera a suceder, sucedería sin mi consentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Déjame conocer tu cuerpo como tú has conocido el mío. Deja que lo haga sin oponer resistencia y todo habrá acabado rápido-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Se levantó y comenzó a retirar lentamente las sabanas que cubrían mi tembloroso cuerpo. Mi blanca piel fue quedando al descubierto comenzando por mis senos que dormían sin remera o cobertura alguna más que las sabanas que me habían estado cubriendo hasta segundos atrás. Detuvo las sabanas cuando estas estaban por debajo de mis ya expuestos senos contemplándolos pero sin expresión alguna en su rostro. Me miró y siguió bajando la sabana.&lt;br /&gt;   Al llegar las sábanas a mi abdomen, justo cuando comenzaba a verse el elástico de mi ropa interior se detuvo y allí las dejó. Se levantó y salió de la habitación. Un tibio intento por resistirme me hizo volver a intentar soltar mis manos pero me fue del todo imposible. Su sombra regresó atravesando el umbral de la puerta con algo en la mano.&lt;br /&gt;   Traía una loción para el cuerpo que había obtenido de mis propios productos de belleza. Se sentó a mi lado, se recogió las mangas de la camisa que vestía y se untó con la loción las manos. Tomó el envase y poniéndolo boca abajo sobre mis pechos dejó caer una gran cantidad sobre mí.&lt;br /&gt;   Dejó el envase a un lado y comenzó a esparcir la loción. Primero extendió con la palma de sus manos parte de la loción por mi estómago. Lo recorría despacio y en  círculos. Cubriéndolo bien con esas morenas y grandes manos. Recorría los laterales de mi cuerpo pasando con la yema de sus dedos pulgares por las marcas de mis costillas. Recorrió con su dedo índice el contorno de mi ombligo y temblé mordiendo el pañuelo que tenía en la boca cuando sentí su dedo entrar en él.&lt;br /&gt;   Luego comenzó a subir, sin prisa y sin pausa directo hasta mis senos. Buena parte de la loción había ido a parar allí y comenzó a exparsirla, primero por los laterales de mis pechos luego por la cara interna. Cuando con sus pulgares acarició y esparció la loción por la base de mis senos, a centímetros de la aureola de mis pezones, estos ya estaban tiesos y erizados apuntando el techo como dos antenas delatoras. Los sentía calientes y duros. Me avergonzaba de lo que estaba pasando pero sabía que no era mi culpa. Él me obligaba. Yo no podía hacer nada -¿Y si me lastimaba?-&lt;br /&gt;   Sus pulgares comenzaron a recorrer las aureolas de mis pezones y yo estaba que me mordía. Mi respiración ya estaba más que agitada y oprimía mis muslos entre sí.&lt;br /&gt;   Las yemas de sus dedos pulgares jugaban con mis pezones oprimiéndolos, torciéndolos hacia un costado y soltándolos para que se parasen repentinamente, recorriendo en cirulos el contorno de mis rosadas aureolas mientras los dedos restantes sujetando mis pechos por completo los oprimían suavemente.&lt;br /&gt;   Yo ya estaba excitada con mi entrepierna que comenzaba a humedecerse. Mi espalda se arqueaba para que mi duro y tibio pecho quedara más expuesto a sus manos. Luego de jugar un rato con mi pecho y dejarme mis pezones a punto de estallar comenzó a repartir sus caricias por todo el resto de mi cuerpo. Sus manos pasaban de mis senos a mi abdomen, a mis clavículas, a mi cuello y volvían a mis senos.&lt;br /&gt;   Mirándome a los ojos comenzó a retirar el resto de la sábana que me cubría dejando expuesta ante él la mitad inferior de mi cuerpo. Me sentía mojada y me moría de vergüenza de lo que este hombre comenzaría a pensar de mí al ver mi ropa interior marcada. Por suerte para mí sus ojos quedaron hundidos en los míos.&lt;br /&gt;   Con la yema de su dedo índice comenzó a acariciar la parte baja de mi abdomen justo en el límite del elástico de mi ropa interior. Suavemente su dedo pasaba recorriendo el elástico de un extremo al otro presionando -como un pulpo que osculta las hendiduras de una piedra- las hendiduras que le conducirían a mi monte de Venus.&lt;br /&gt;   Se sentó más atrás quedando a la altura de mis pies e inclinando su rostro sobre mis piernas comenzó a besarlas suavemente con sus carnosos y gruesos labios. Primero fueron mis pantorrillas, luego el empeine de mis pies, tomó con sus suaves y hábiles manos los dedos de mis pies y los separaba suavemente exponiendo la membrana entre ellos como si fuera decenas de pequeñas vulvas. Soplaba suavemente sobre ellas y me llevaba al éxtasis.&lt;br /&gt;   Lamió mis dedos pasando su lengua entre ellos y comenzó a subir con sus besos, nuevamente pasó por mis pantorrillas, por mis rodillas con especial atención a la cara interna de mis piernas, siguió subiendo por mis muslos con sus besos y sus gruesas y oscuras manos acariciándolos. Llegó así hasta los límites de mi monte de Venus apenas cubiertos por mi ropa interior a esa altura ya claramente humedecida. Beso mis piernas hasta el límite justo de mis muslos y mi entrepierna pero reservándose, no sé si por él o para hacerme desear, mi calurosa intimidad para el final.&lt;br /&gt;   Tomó mi ropa interior de los elásticos laterales y suavemente la deslizó descubriendo como un telón la escenografía de mi femineidad. Yo lo miraba queriendo pedirle que por favor se detenga y rogando para mí misma que no me hiciera caso. Pero seguía amordazada. Mi cadera se levantó suave e instintivamente dejando que mi ropa interior se deslizara debajo de mis glúteos y acariciando mis piernas en su recorrido salió por mis tobillos para no volver jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-7722577631817241820?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/OiKxI5QQtpTRQOxH0Yw-A-BUr7Q/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/OiKxI5QQtpTRQOxH0Yw-A-BUr7Q/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/OiKxI5QQtpTRQOxH0Yw-A-BUr7Q/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/OiKxI5QQtpTRQOxH0Yw-A-BUr7Q/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/0jIfC04G-gk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/7722577631817241820/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=7722577631817241820" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7722577631817241820?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7722577631817241820?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/0jIfC04G-gk/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-captulo_3217.html" title="La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo III" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2009/01/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-captulo_3217.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0YASXc-cSp7ImA9WxVSGUk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-1908658262246836112</id><published>2009-01-14T12:57:00.001-02:00</published><updated>2009-01-14T12:59:08.959-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-14T12:59:08.959-02:00</app:edited><title>La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo II</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div  style="text-align: center; font-weight: bold;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;CAPÍTULO II&lt;br /&gt;– Como me envolví en la situación-&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;   Para esa época tenía a un hombre trabajando en la refacción del departamento en que vivía. Este era en realidad el jardinero del edificio pero como se las arreglaba para hacer todo tipo de trabajos también fue contratado para realizar algunas refacciones y modificaciones que el departamento estaba necesitando. Este hombre era un hombre negro – Y no, no lo contraté por eso de hecho no lo había contratado yo sino quien administraba el edificio- de unos treinta y cinco años de edad. Era un hombre con la musculatura bien marcada, como podía apreciar sobre todo cuando hacia trabajos de jardinería o en la pileta del edificio. Tenía varios tatuajes por todo el cuerpo y un pelo largo aunque quizás un poco desprolijo. - O cuando menos eso parecía.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Yo ya lo conocía desde hacia tiempo por sus trabajos de jardinería y en la pileta para el edificio y parecía un hombre educado, aunque a veces un poco parco. Y aunque nunca me había quedado hablando demasiado parecía de confiar. Incluso varios vecinos del edificio – los que vivían más cerca del jardín. - le dejaban la puerta entreabierta mientras trabajaba para que pudiera entrar a buscar algo para beber o a usar el sanitario.&lt;br /&gt;   Dada esta confianza que los demás le tenían y dado que no tenía motivos para desconfiar acepte de buena manera que estuviera trabajando mientras yo hacía mis cosas o estudiaba sin preocuparme por él. De hecho debo decirles que dada la -a mi entender – aun poca experiencia que tenía yo con los hombres para aquellas épocas me resultaba interesante tenerlo dando vueltas por la casa mientras yo me dedicaba a hacer mis cosas con naturalidad.&lt;br /&gt;   Tanto me confié y olvidé de él que una vez hasta tuve una situación muy incómoda por haberme olvidado que estaba trabajando en la casa. Resultó ser en una ocasión en la que estaba sola -con sola me refiero a que no estaba ninguna de las personas que venían de visita con frecuencia - Era un fin de semana y él estaba trabajando mientras yo iba y venía haciendo tareas de planchado y lavado de ropa que hacía desde niña. Me olvidé a tal punto que este hombre estaba en la casa que creyéndome sola ingresé al servicio sin golpear. La puerta estaba entreabierta y yo ingresé a buscar las toallas para lavarlas olvidándome que había alguien más en la casa. El asunto fue que cuando ingresé me quedé paralizada al encontrarme a este hombre haciendo sus necesidades – de pies claro está- en el escusado. Orinaba con toda tranquilidad sosteniendo su miembro con una mano mientras con la otra se rascaba la nuca. Por dios, todas mis sospechas sobre los hombres  de color parecían más que confirmadas al ver el tamaño de la protuberancia que este hombre sostenía en su mano regando la taza de mi baño.&lt;br /&gt;   Fláccida como estaba media tanto como lo que median erectos los miembros de los hombres o muchachos con los que había estado hasta ese día. Era aun más negra que su propia piel y de un grosor que acompañaba el largo. Tenía la piel tirada hacia atrás y quedaba a la vista la cabeza que coronaba ese viril pedazo de su ser. De un negro un poco más claro que el del resto de su miembro y con un tono más rozagante era sacudida ahora por la propia mano del hombre para limpiarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpe... ¿Le molestaría...? - me dijo este hombre en clara señal de que para ser un error ya llevaba demasiado tiempo ahí parada con mis ojos en su… ya saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Con el rostro de un colorado casi violeta me di vuelta y salí corriendo sumamente avergonzada de toda la situación vivida.&lt;br /&gt;   El  resto  del día pasó rápido, él trabajando como si nada y yo evitando a toda costa cruzarlo. De hecho cuando me dijo que paraba para comer algo y  que volvería en un rato la voz no salió de mi garganta para siquiera decir un -Esta bien-. Caída la noche este hombre se retiró y yo aproveche a hacer las cocas que me habían quedado por hacer desde el incidente y que deje postergadas para no cruzarme nuevamente con él. Me di una ducha, me preparé algo de comer y me puse a mirar una película mientras me tomaba alguna que otra copa de vino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-1908658262246836112?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NpF4kZAHetGd71mdVgKh8utfFY8/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NpF4kZAHetGd71mdVgKh8utfFY8/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NpF4kZAHetGd71mdVgKh8utfFY8/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/NpF4kZAHetGd71mdVgKh8utfFY8/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/g4vWj321L7g" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/1908658262246836112/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=1908658262246836112" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/1908658262246836112?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/1908658262246836112?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/g4vWj321L7g/captulo-ii-como-me-envolv-en-la.html" title="La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo II" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2009/01/captulo-ii-como-me-envolv-en-la.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEcHSX88eSp7ImA9WxVSGE0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-4332684742553934096</id><published>2009-01-12T21:12:00.000-02:00</published><updated>2009-01-12T21:13:58.171-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-12T21:13:58.171-02:00</app:edited><title>La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo I</title><content type="html">&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CAMILCA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CAMILCA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CAMILCA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;EN-US&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="&amp;#45;-"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Cambria Math"; 	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1107304683 0 0 159 0;} @font-face 	{font-family:"Nimbus Roman No9 L"; 	mso-font-alt:"Times New Roman"; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;} @font-face 	{font-family:"DejaVu Sans"; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:none; 	mso-hyphenate:none; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Nimbus Roman No9 L","serif"; 	mso-fareast-font-family:"DejaVu Sans"; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-font-kerning:.5pt; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:#00FF;} .MsoChpDefault 	{mso-style-type:export-only; 	mso-default-props:yes; 	font-size:10.0pt; 	mso-ansi-font-size:10.0pt; 	mso-bidi-font-size:10.0pt;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Table Normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-priority:99; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-theme-font:minor-fareast; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;CAPÍTULO I&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;– Los antecedentes-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Lo que les cuento me ocurrió hace ya algún tiempo atrás. Lo que les contaré es un detalle de como fui sometida en reiteradas ocasiones a hacer cosas que nunca hubiera hecho pero que fantaseaba con que sucedieran. Aun así, si ocurrieron solo fue por que me obligaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Yo por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esa época era lo que considero una chica joven. Mi experiencia en el sexo era incipiente y estaba más basada en lo que los muchachos con los que había estado sabían que en mis propios conocimientos. Aun estaba en una época de descubrimiento, de liberar mi mente y saber hasta dónde hacer lo que mis fantasías despertaban y hasta donde reprimir lo que temía fueran perversiones mías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Soy una muchacha atractiva – Si, las muchachas atractivas también tenemos fantasías y algunas muy fuertes -&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;De piel clara, ojos color café y pelo castaño, por aquel entonces, muy largo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;¿Que fantasías eran las que despertaban humedad y calor en mi cuerpo? ¿Qué fantasías eran estas que solo podía dejar surgir en mi imaginación – No sin un poco de culpa por temor a estar mal-? Básicamente me imaginaba en situaciones que una chica de mi condición social no se podía permitir siquiera comentar. De una chica de mi condición social no se esperaría en los tiempos modernos que llegara virgen al matrimonio ni que practicara la castidad, menos aun a mi edad en donde en general la mayoría de las chicas ya ha tenido y tiene con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cierta frecuencia relaciones -aunque lo de las relaciones con frecuencia no era mi caso-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Una chica de mis condiciones obviamente tiene fantasías pero se supone que esas fantasías pasan por imaginarse acariciada por un muchacho gentil y tierno con el cual una tiene una relación establecida, o manteniendo relaciones con algún personaje popular de esos que despiertan suspiros en el cine y la televisión. Pero este no era mi caso. Mis fantasías eran mucho más perversas o sucias – o por lo menos así lo entendía yo-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Me imaginaba acariciando y llevando a mi boca miembros masculinos, pero realmente me despertaba el morbo y el placer imaginármelos grandes, gruesos realmente fantaseaba mucho con ser poseída por penes que apenas entraran en mi boquita, que me hicieran sentir la potencia de un miembro viril. Fantaseaba con si sería cierto lo que se comentaba de los hombres de raza negra, con su gruesos y largos penes, me imaginaba llevando a mi boca un miembro grande y grueso negro como el ébano, lamiendo esa húmeda punta supurante de fluidos que apenas entraría en mi boca, saboreando con mi lengua esa tibia carne y con mi mente lo que sentiría al dejarla entrar en mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Esto me llevó a obsesionarme con los hombres bien dotados y principalmente a mirar de reojo a los hombres de raza negra que cruzaba por la calle.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;A tal punto llegó mi obsesión que al cruzarme &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a un hombre negro, por ejemplo en un tren, me costaba bastante no mirarle su entrepierna tratando de discernir si lo tenía grande o no. Luchaba con esta tentación y me aterraba la idea de que me agarraran “infraganti” mirándolos AHÍ.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;La solución que encontré, y con esto se darán cuenta de hasta donde llagaba mi obsesión, fue comprarme unos lentes oscuros que me permitieran mirar sin temor – aunque un poco siempre queda- a los hombre. Al tomar un tren, o cualquier otro medio de transporte, me sentaba del lado del pasillo con la esperanza de que, al completarse los asientos, un hombre se parara con su “bulto” a la altura de mi rostro para, anteojos mediante, poder mirar su zona privada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;En ocasiones, al mirarlos, podía notar que tenían un bulto en su pantalón de tamaño considerable donde en ocasiones hasta se notaba como se marcaba la forma de su miembro y no podía evitar excitarme e incluso mojarme un poquito. Más aun si por el movimiento lógico del medio de transporte las caderas del hombre – o muchacho- se movían en un vaivén alejándose y acercándose hacia mi rostro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Recuerdo una vez que subí a un tren lleno y me fui a colocar parada justo al lado de un hombre negro que tendría unos treinta años. La verdad que no me coloqué allí por que lo hubiera visto, de hecho hasta que me cedió el asiento no lo había notado ya que venía pensando en mis asuntos. Pero ante tal gesto de caballerosidad y dada esta obsesión de la que les vengo hablando no pude dejar de pensar en mis habituales fantasías. Yo me senté en el asiento muy gentilmente cedido por este hombre negro y alto -como pude comprobar cuando se paró- y el quedó de pie donde yo me encontraba, es decir con su pelvis justo a la altura de mi rostro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Yo le agradecí y automáticamente me coloque mis anteojos oscuros. No podía dejar de mirar de reojo el tamaño del miembro que notaba se ocultaba en su pantalón. Pasados unos diez minutos me cansé de mirar de reojo -además de que se me estaba cansando la vista por mirar así tanto tiempo- por lo que comencé a simular que me quedaba dormida. Instantes después, giré mi cabeza de forma tal que dando la impresión de haberme dormido ahora su miembro quedaba justo frente a mi nariz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;El hombre llevaba un pantalón de una tela liviana como si fuera de hilo o lino y ahora si podía notar el tubo que se formaba en su entrepierna. Grueso como el de un hombre normal en erección y tan largo que fláccido y todo como estaba no me hubiera entrado en la boca con comodidad. -Y sí, ya fantaseaba con llevármelo a la boca.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Con el movimiento del viaje su pelvis se abalanzaba sobre mi rostro haciéndome desearlo con gran intensidad. De hecho hasta me pareció que el hombre creyéndome dormida se dejaba ir aun un poco más de lo que el movimiento le imponía tratando de rozarlo contra mi rostro. Tan segura estoy de esto que hasta lo noté crecer un poco. -Esperaba yo que pensando en mí-. Lamentablemente, como todo lo bueno, este viaje teminó rápido y el hombre se bajó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Pero no solo los grandes penes despertaban mi imaginación y el fuego que solo podía apagar acariciándome al llegar a mi casa. Me imaginaba siendo poseída por más de un hombre. Me imaginaba dos o tres hombres compitiendo entre ellos por darme placer. Me humedecía con la deliciosa idea de poder lamer y tener en mi boca un sabroso pene – o incluso dos- mientras otro me penetraba. Saboreaba la deliciosa idea de que mientras cabalgaba sobre un grueso mástil incrustado en mi intimidad, otro hombre me lamiera mi agujerito trasero -zona que le tenía prohibida a los muchachos con los que me veía-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Todo esto se los digo para aclarar si bien todo esto fustigaba mi imaginación, bajo ninguna circunstancia hubiera accedido a hacerlo. La educación que había recibido hasta ese momento jamás me hubiera dejado ver como normal permitirme hacer este tipo de cosas. Jamás me hubiera atrevido a estar con un hombre de color -Y no por racista sino por imposición cultural- y menos aun el estar con dos o más hombres a la vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Fantaseaba, solo eso, fantaseaba con acceder a hacer esto o con verme obligada a hacerlo contra mi voluntad. Lo cual me daba la libertad de imaginarme en estas circunstancias pero con la moral tranquila, total me obligaban. Fantaseaba con estar con dos o tres hombres que mientras uno me sujetaba y me obligaba a acceder a lo que ellos querían él - o los otros- recorrían mi cuerpo, mis zonas íntimas y me obligaban a satisfacerlo y disfrutar mientras lo hacía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Pero lo reitero por última vez para que no crean que lo que les voy a relatar que me sucedió fue buscado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Para mí solo eran fantasías, nunca lo hubiera permitido de buena gana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-4332684742553934096?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/kpZ7WMHbiJk0QPfJ9oHVNVMikvU/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/kpZ7WMHbiJk0QPfJ9oHVNVMikvU/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/kpZ7WMHbiJk0QPfJ9oHVNVMikvU/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/kpZ7WMHbiJk0QPfJ9oHVNVMikvU/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/mdsRzvHuu7U" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/4332684742553934096/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=4332684742553934096" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/4332684742553934096?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/4332684742553934096?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/mdsRzvHuu7U/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-captulo.html" title="La Oscura Etapa de mi Juventud, Capítulo I" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2009/01/la-oscura-etapa-de-mi-juventud-captulo.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEAFRXs-eip7ImA9WxVTEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-3926956406098680700</id><published>2008-12-23T12:31:00.001-02:00</published><updated>2008-12-23T12:31:54.552-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-12-23T12:31:54.552-02:00</app:edited><title>Crimen &amp; Castigo, Capítulo III</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me recosté sobre las mantas quedando boca arriba y me dispuse a la espera de tener sexo con un extraño al que no le tenía ningún aprecio, de hecho, me resultaba repugnante. El jefe se desnudó por completo y se sentó sobre mi pecho sin hacer demasiada presión, para no asfixiarme. Colocando una pierna a cada lado de mi cuerpo y sus glúteos sobre mis senos pasó una de sus manos hacia la parte posterior de mi cabeza he hizo que incline mi cabeza hacia delante, hacia su miembro, el cual sostenía con su otra mano y ya estaba introduciendo entre mis labios.&lt;br /&gt;Chupa mi niña, muéstrame lo bien que haces esto. Ohhhh, que guarra que eres y con esa carita de ángel.&lt;br /&gt;Mmmmm, coff coff – Es todo lo que atinaba a decir yo con ese miembro entre mis labios y causándome arcadas con sus profundas arremetidas. –&lt;br /&gt;Usa tus manos, así nnghh.&lt;br /&gt;Continué lamiendo y masturbando a este hombre hasta que ya se sintió completamente erecto y se dispuso a bajar hasta mi entrepierna. Pasó una de sus manos por mi vagina e introduciendo un dedo comprobó que estaba lubricada de sobra para contenerlo dentro mío. Colocó mis piernas por encima de sus hombros y tomándome de las caderas me acerco hacia él, me elevó la pelvis haciendo que mis glúteos se levantaran del suelo y comenzó a introducir, lentamente la cabeza de su miembro y siguiendo con el resto después, a través de mi estrecha pero sumamente dilatable vagina.&lt;br /&gt;Si bien acababan de producirme un orgasmo animal hacía no mas de unos minutos, ya hacia unos meses que no usaba mi vagina plenamente, por lo tanto estaba bastante estrechada, y más aun para recibir un aparato como ese. El deslizar de esa herramienta de perversión a través de mí, haciendo que las paredes de mi cuevita se estrecharan como quizás jamás lo habían hecho antes abriéndose paso con sus marcadas irregularidades, venas y todo lo demás me estaba aniquilando, y he de reconocer que casi todo resultaba ser placer.&lt;br /&gt;No pude más que arquear mi espalda clavando mis uñas en las mantas y morderme los labios para evitar gemir los brutales espasmos que me aturdían. El jefe se inclinó sobre mí y colocando mis brazos por encima de sus hombros comenzó a besarme la oreja, cuello y hombros mientras acariciaba mis pechos con una de sus manos. Seguía dentro mío y aun no sentía su pelvis contra la mía aunque ya llegaba muy dentro de mi con su pene, me miró a los ojo y lentamente lo introdujo en su totalidad haciendo que tenga que correr la cara hacia un costado para evitar mirarle a los ojos mientras mi rostro se retorcía por la sensación que me causaba. Sin comenzar a moverse, siguió besándome el rostro, el cuello y el lóbulo de la oreja mientras, oprimiendo los músculos de su pene, hacia que este se expandiera y contrajera dentro mío como si latiera.&lt;br /&gt;Y ahora si empezaba el meta y sale, con un recorrido lento lo retiraba hasta hacer que el glande presionara las paredes de la boca de mi vagina, supongo que sabiendo la sensibilidad que tenemos allí las mujeres, y luego introduciéndolo hasta lo profundo de mi ser estirando las tejidos que se habrían al paso de la parte mas gruesa del miembro. Además cada vez que quería llevar mis manos a las mantas para mitigar mis gemidos, el desgraciado que además de follarme quería verme humillada las tomaba y llevaba nuevamente hasta sus hombros.&lt;br /&gt;Durante el siguiente lapso todo fue él penetrándome y acariciando mi cuerpo con sus manos y boca mientras los demás miraban acariciándose por sobre el pantalón y filmando el desagradable acto desde todos los ángulos, haciendo incluso primerísimas tomas desde entremedio de mis piernas de mi vagina apretándose sobre los contornos de esa bestia que se me metía dentro. Luego de unos diez minutos en los que me penetró cada vez en forma más salvaje empezó a darme estocadas fuertes en clara señal de que estaba llegando a su clímax, esto se hizo más notorio cuando su miembro se tensó y comencé a sentir los borbotones de semen que comenzaba a vaciar en mi matriz, que si bien estaba tranquila por tener puesto el DIU me causaba un desagrado muy fuerte y lo único que deseaba era que termine cuanto antes para que saliera de mi interior.&lt;br /&gt;Al fin y luego de descansar unos instantes sobre mí, retiro su pene ya un tanto flácido pero aun voluminoso de mi y noté como un pequeño hilo de semen mezclado también con mis propios fluidos escurría desde mi interior hacia mis glúteos.&lt;br /&gt;Sin dejarme casi descansar pero ya con la respiración normalizada el flaco se me acercó al lado y me alzó en sus brazos llevándome hasta la trompa de un auto que se encontraba a unos metros de distancia, allí me apoyó y tomándome de los hombros me giro haciendo que quede parada sobre mis propios pies delante del auto pero con mi pecho apoyado sobre el frió metal.&lt;br /&gt;Por un instante me asusté y creí que se le había ocurrido ir más allá, pero al ver lo tensa que me ponía incluso predispuesta a salir de allí corriendo en el estado en que me encontraba, me tomó nuevamente de los hombros y me aclaró – Tranquila, no te preocupes no intento nada nuevo – lo cual no me tranquilizaba por completo pero al menos no salí corriendo.&lt;br /&gt;El flaco me tomó de las caderas e introdujo su pene en mi vagina pero desde detrás mío. La verdad es que desde un principio se notó que su intención no era la de degradarme o humillarme, su único interés era el de poseerme y acabar, probablemente dentro de mí, para salir y dejar al siguiente en su lugar. Su consideración respecto de mí no era más que el de una muñeca de trapo a la que poseería y dejaría tirada por allí. Así, una vez que entendí esto traté de relajarme y dejarle hacer para que todo pase más rápido.&lt;br /&gt;Además, no se si por ya estar dilatada o por ser un miembro más delgado, pero la verdad es que no me incomodaba tanto el que me penetrara. En ocasiones la rudeza con la que lo hacia, la cual solo le daba placer a él, me causaba un poco de dolor a mí, pero no era nada que no pudiera mitigar con unos minutos de paciencia y de morderme los labios.&lt;br /&gt;Y como si trabajaran en equipo, como ya lo habían hecho la vez anterior, ahora también se acercaba el más gordo para entretenerse con mi cuerpo mientras aun lo hacia el flaco. Tomándome de los brazos el gordo me llevó hasta el borde lateral del auto que estaba a mi derecha dejándome cruzada en diagonal sobre la trompa del auto. El gordo me tomo de los cabellos, no tan fuerte como para lastimarme pero suficientemente rudo como para incomodarme, e introdujo su miembro en mi boca. El flaco levantó mi pierna izquierda quedando mi rodilla apoyada sobre el auto y dejando mi entrepierna aun más separada de lo que estaba lo cual facilitaba una penetración más profunda.&lt;br /&gt;La verdad que jamás había siquiera pensado en la idea de estar con dos hombres al mismo tiempo y menos aun mientras me penetraban uno por la boca y el otro vaginalmente, pero la verdad es que tenia ganas de acabar lo más rápido posible y si tenia la suerte que tuve la vez anterior de que el negro no quisiera su parte, en cuestión de minutos habría acabado. Así que para que deje de jalarme de los pelos y para apresurar su clímax comencé a masturbarlo con una mano y a engullir ese desagradable miembro con mi boquita.&lt;br /&gt;Estuvieron dándome por mi vagina y boca durante unos diez minutos más hasta que repentinamente, como si estuvieran coordinados de antemano, me alzaron en el aire y me recostaron boca arriba sobre las mantas. El flaco se colocó casi sentado a un lado de mi rostro y girando mi cara hacia un costado me forzó a que ahora se la mamara a él. Mientras, el gordo se colocaba con su asqueroso trasero sobre mi abdomen e introducía su miembro entre mis pechos usándolos para apretarse a si mismo y haciéndome una penetración a mis tetas o masturbándose con ellas si así prefieren llamarlo.&lt;br /&gt;Sé que una chica que se dejó penetrar desde atrás por un hambre de quien no sabia siquiera su nombre mientras mamaba el miembro de otro no tiene mucha autoridad para quejarse pero la verdad es que no se imaginan el asco que me producía el contacto de ese pene que supuraba fluidos por todos lados con mis lindos y cuidados senos. Además ya me imaginaba a donde irían a para todos los asquerosos chorros de semen que saldrían cuando le llegara el momento.&lt;br /&gt;Fue cuestión de minutos hasta que el gordo con grandes mugidos como los de un animal comenzó a vaciar su carga sobre mi pecho y rostro, y para colmo, lo único que me podría producir más asco que todo lo que ya me había sucedido era que ese tibio y espeso fluido entrara en mi boca. Por lo cual tuve que apretar mis labios contra el miembro del flaco para que no quedaran hendiduras por las que el semen que se estrellaba y resbalaba en mi cara pudiera entrar.&lt;br /&gt;Cuando el gordo se agotó, el muy animal se dejó caer sobre mi estomago quitándome todo el aire, además ya podía escuchar lo gemidos del flaco por lo que mi reacción instantánea fue la de correr el rostro hacia el otro lado para que no se le ocurriera meterse dentro de mi boca para vaciarse allí. Por suerte, esto lo pude evitar y tuvo que contentarse con llenar mi rostro y pelo de su abundante semilla.&lt;br /&gt;Pasaron dos, tres o algunos minutos más y tanto el gordo como el flaco se fueron de mi lado dejándome allí tirada con el pecho, rostro y cabellos cubiertos por ese semen abundante el que además escurría desde el interior de mi vagina. Tomé una punta de la sabana y me comencé a limpiar rogando que todo hubiera terminado, pero para mi desgracia no fue así. Mi tortura recién comenzaba, cuando me iba a llevar la sabana a la entrepierna para limpiarme allí abajo también el negro se acercó a mi lado.&lt;br /&gt;No blanquita linda, déjate allí abajo como está, necesitarás la lubricación.&lt;br /&gt;No, estoy agotada. Por favor, se lo suplico – Le dije al negro, el que además de el agotamiento que tenía me producía un terror abismal. No sabia que tan cierto sería el mito de los hombres de raza, pero si era como decían estaba segura de que no podría soportarlo dentro. –&lt;br /&gt;¿Acaso crees que nunca iba a reclamar mi parte?&lt;br /&gt;El negro, que se encontraba parado a mis pies, bajó el cierre de su mameluco de trabajo y lo dejó caer. Les juro que palidecí al ver lo que de entre esas piernas colgaba, era un costal de carne negro y venoso con una cabeza negra que era casi tan grande como mi puño cerrado. No se si estaría alucinando por el miedo pero parecía tener no menos de treinta centímetros de largo y seis de diámetro. Automáticamente cerré mis piernas y me tapé la cara con mis manos quedando de lado y en posición fetal. El negro se acomodó a mi lado, mejor dicho a mis espaldas, y comenzó a meter dos de sus dedos en mi vagina desde detrás mío. Ya el tamaño de los dos dedos que introducía y sacaba de mí resultaban suficiente para que creyera me penetraban, cosa que sabia no estaba sucediendo ni remotamente, y que me daba un indicio de lo mucho que me exigiría cuando realmente lo realizara.&lt;br /&gt;Vamos blanquita tierna, ponte boca arriba y abre tus piernas que si te penetro desde aquí atrás te desgarraré&lt;br /&gt;Nooooo, snifff, por favor déjame usar mi boca para complacerte, te juro que lo haré con toda mi voluntad. – Le imploré esperanzada en que me dejara mantener ese animal que tenia por pene lejos de mi intimidad –&lt;br /&gt;No, no, no… Elige si quieres que lo hagamos así como estas o prefieres acomodarte mejor pero tendrás que cobijarme en tu linda, estrecha y blanquita cuevita.&lt;br /&gt;La verdad es que tenía razón, si me metía esa bestial carne en mi vagina desde atrás y con las piernas juntas, me iba a desgarrar. Así que junté todo el valor que tenia y me dispuse a ser poseída por primera vez en mi vida por un hombre negro y a soportar lo mejor posible el dolor que me produciría. Giré y me puse boca arriba con mis pies apoyados en el piso y cerca de mis glúteos esperando que él se encargara del resto. Miré hacia él, quien se encontraba entre mis piernas pero aun no hacia nada y vi, para mi fortuna, como se colocaba cantidades de lubricante a lo largo del taladro con el que me penetraría. Luego colocó una gran cantidad del mismo lubricante sobre la palma de su mano y comenzó a esparcirlo por la entrada de mi vagina, colocó otra gran cantidad en la hendidura que se formaba cuando unía sus dedos mayor e índice para luego introducirlo por dentro de mí lubricándome también por dentro.&lt;br /&gt;En un momento sacó sus dos dedos y los volvió a introducir pero ahora de a tres. Por suerte yo ya estaba bastante dilatada por los penetraciones que me venían dando desde haría ya una hora y esto sumado al lubricante me ponía en condición de recibir con toda facilidad un miembro normal. Claro está, el desafío que tenía por delante demandaría más que lo necesario para un miembro normal y lo estaba por comprobar.&lt;br /&gt;El negro me tomó de la cintura y me indicó como tenía que arquear la espalda hacia arriba al tiempo que separaba mis piernas y llevaba mis rodillas hacia mí. Me tomó con una mano de la cintura asegurándose que no me moviera y ayudándose con su mano libre encaró la punta de su pene hacia la entrada de mi temerosa cuevita. Puede que mis capacidades para dilatarme fueran superiores a las que creía o que ya estuviera muy dilatada, pero tengo que reconocer que, si bien sentía como esa descomunal cabeza se abría paso hacia mi interior, los primeros instantes no resultaban tan dolorosos como imaginaba.&lt;br /&gt;Los primeros movimientos fueron cortos y bastante lentos, el hombretón se limitaba a penetrarme solo con la punta de su pene y no la llevaba más a dentro que unos cinco centímetros, y si bien esto no era poca cosa pues podía sentir la entrada de mi vagina apretándose contra ese animal no me resultaba inllevable. Y luego vino lo peor, el negro me tomó las piernas a la altura de mi muslo casi a la altura de mis rodillas y separándolas al tiempo que las llevaba hacía atrás comenzó a introducir más y más su pene hacia mi matriz. Ahora si que gritaba entre dientes para soportar la dolorosa apertura que me causaba. Rogaba que sus peludos testículos golpearan de una vez mis glúteos en señal de que me la había introducido toda para que por fin la retirara.&lt;br /&gt;Esperé y esperé pero el animal me seguía castigando con esa eterna penetración, no podía creer lo profundo que se estaba introduciendo hasta que comprendí que sus testículos jamás tocarían mis nalgas, jamás las tocarían por que pude sentir como la punta de es pene comenzaba a empujar contra mi matriz haciendo que el DIU que me había colocado me raspara al tiempo que era arrastrado hacia dentro.&lt;br /&gt;Por favor, snifff snifff, salte de una vez, me estáis desgarrando. Agnnnnnn, uffff ya, salte un poco por favor.&lt;br /&gt;Lo estas llevando muy bien, tienes una buchaca muy linda y apretada pero te abres bien.&lt;br /&gt;Ya retrocede un poco, ayyyy.&lt;br /&gt;Cuando ya no pudo llegar más a dentro se detuvo a contemplarlo, se quedó allí por un instante y lentamente comenzó a retroceder. Sentía como si me hubieran anestesiado, por un momento mientras el negro se retiraba centímetro tras centímetro, el dolor mitigó y sentí ya sin tanto dolor como la corona de esa cabeza fálica barría las paredes de mi canal. Luego de dejar solo la cabeza dentro mi vagina para que me recuperara, empezó una nueva penetración, no tan intolerable como la anterior, pero si suficientemente dolorosa como para que los otros tres hombres que miraban y filmaban atentos lo que me hacia pudieran reírse y deleitarse con las contorciones en mi cuerpo y cara que involuntariamente realizaba para mitigar el aun infernal dolor.&lt;br /&gt;Luego de introducirse de la misma manera durante un par de veces más, posó mis piernas sobre sus hombros dejándolas más juntas una de la otra y mientras con uno de sus brazos las sostenía en su lugar, cosas que por el dolor y faltas de energía yo no podía hacer, con la yema del dedo pulgar del otro brazo empezaba a frotar en círculos mi clítoris. Yo solo podía apretar la punta de las sábanas entre mis dientes y gemir por dolor, aunque he de reconocer que también me causaba algo especial la sensación de lleno total que me daba con su humanidad entrando y saliendo de mí.&lt;br /&gt;Cuando notó que ya las penetraciones no eran lo dolorosas que resultaban en un comienzo, acelero el ritmo y la profundidad de sus arremetidas así como la velocidad con la que acariciaba mi clítoris. En un momento fue tan profundo lo que me penetró que tras sentir que un pequeño chasquido en la base de mi útero caí en cuentas de que me había corrido el DIU fuera de lugar, lo cual además de no protegerme de posible inconvenientes me estaba raspando.&lt;br /&gt;Espérate, aucchhhh, porrrr favv..nnggg…vor, algo pasó. Creo que se corrió el DIU&lt;br /&gt;Si, lo noté ¿porqué te pones esas cosas? – Dijo el negro que al menos fue piadoso y no siguió moviéndose.&lt;br /&gt;Déjame acomodarlo, ¿Si?&lt;br /&gt;Separa tus piernas, yo lo hago.&lt;br /&gt;Pero no, dej…&lt;br /&gt;Vamos, ábrete que lo acomodo o dime que sigo bombeándote.&lt;br /&gt;Sabia que no se haría problema en el dolor e incluso daño que me pudiera causar así que separé mis piernas, como me lo indicaba, y le dejé introducir sus asquerosos dedos dentro mío para que acomodara el DIU. Me llamó la atención que de repente desapareció toda la incomodidad que el dispositivo me causaba pero lo atribuí a lo atormentada que había estado mi vagina en todo este tiempo.&lt;br /&gt;En cuanto saco sus dedos se recostó sobre mi y comenzó a penetrarme nuevamente y ahora realmente lo hacia con normalidad, o si se quiere, con el ritmo que un muchacho de tamaño normal lo haría. Yo me sentía desmayar con las arremetidas que me daba y con las profundas estocadas que de cuando en cuando me producía empujando mi matriz hacia mi estomago. Me extrañaba que a pesar de lo profundo que llegaba, ahora incluso a mayor ritmo, el DIU no se hubiera vuelto a desacomodar y no me produjera ninguna molestia. Pero mas allá de lo que me extrañaba, suponía que habría quedado pegado contra mi matriz. Y para mi horror constate, cuando el morocho me mostró la palma de su mano, que en realidad lo que había hecho era retirarlo de mi interior.&lt;br /&gt;Nooo… nggnnn, uufff, que haces. Sallll… teee deee dentro mío, me preñarás… por favvv... vor. – Musitaba con la respiración entrecortada por los topetazos de sus arremetidas. –&lt;br /&gt;Disfrútala mi niña, ya te llenaré con mi semilla.&lt;br /&gt;NOOOOO, sal de dentro mío, nghnnn. – Le gritaba yo entre jadeos al tiempo que trataba inútilmente de sacármelo de encima. –&lt;br /&gt;Hagamos esto, yo salgo de dentro tuyo pero tú tienes que hacer algo por mí.&lt;br /&gt;Si, nghnn, lo que quiera, pero… áhnngnnnnnng… sal.&lt;br /&gt;Bueno, yo salgo si te tomas mi lechita. ¿Quieres?&lt;br /&gt;¿Eh? ¿Qué quieres decir? – Pregunté mientras al mismo tiempo interpretaba lo que me había dicho – Nooo, salte.&lt;br /&gt;Elije, o tomas mi semilla en tu linda boquita o lleno tu linda chochita con mi leche.&lt;br /&gt;No, por favor. Sal ¿Siiiii?&lt;br /&gt;Quiero hacer… ufff… alguna de las dos cosas. Nghhn… tú elige cual quieres. Pero hazlo rápido… nghhh… por que mucho más no voy a aguantar&lt;br /&gt;¡ESTÄ BIEN¡ Vamos tráelo a mi boca. – Le dije indicando cual era el menor de los males al que me habría de someter –&lt;br /&gt;Tomándome con sus brazos me alzó en el aire si desincrustarse de mí, me llevo hasta el sillón en el que me habían sometido un rato antes, me sacó su miembro y me recostó con mis piernas hacia el respaldo y mi cabeza colgando hacia atrás. Se colocó de rodillas detrás de mi cabeza e introdujo su descomunal cabeza en mi boca, en realidad solo colocó la punta por que mis dientes no se separaban lo suficiente como para que pudiera entrar entera. Me indicó que lo masturbara con mis manos, y no me tuvo que decir nada respecto a mis labios por que con el tamaño de semejante "cosa" inevitablemente quedaban pegados a su alrededor.&lt;br /&gt;Luego de no mas de un minuto en el que apoyando su mano sobre la mía se masturbó mediante mi mano a un ritmo acelerado, esa protuberancia negra se hinchó al punto que creí que me rompería las fauces y comenzó a derramar y golpear chorros de semen en mi boca y garganta. Yo creo que debe haber estado eyaculando dentro mío por unos treinta segundos cuando menos. Seguido lo cual, el muy maldito, metió dos dedos entre mis dientes para que no pueda cerrar la boca y tapó mi nariz. Obviamente sin poder juntar los labios no podía escupir todo el semen que llenaba mi garganta, y cuando contener la respiración no me fue más posible no me quedó otra que TRAGAR. Nunca hice algo tan repulsivo y horroroso, el semen de ese negro tan espeso como un yogurt se deslizaba por mi garganta hasta mi estomago y bañaba todas las paredes de mi boca y labios.&lt;br /&gt;Cuando por fin me soltó me giré y me atacaron arcadas, me mareaba el desagrado de lo que me habían hecho hacer, a punto tal que unos instantes después vomité. Vomité lo poco que tenia en el estómago, y el semen que se reconocía entre lo demás. Cuando las arcadas terminaron, me enrollé en el piso en posición fetal y me quedé allí por un buen rato.&lt;br /&gt;Me vinieron a levantar una media hora después con mi ropa, la dejaron allí en el piso y me indicaron que me vistiera, ellos me pedirían un auto. Con las pocas fuerzas que me quedaban me coloqué la ropa como pude y me fregué el semen que tenia aun en la comisura de mis labios y mentón.&lt;br /&gt;No dije palabra alguna hasta que llegó el auto, lo único en lo que pensaba era en llegar a mi casa, bañarme y dormir hasta que hubiera olvidado todo. La verdad es que no se como subí hasta el auto y apenas recuerdo que le indique al auto que me dejara en la esquina para que no supiera cual era mi casa. Es más, no recuerdo haberle pagado, cosa que sin lugar a dudas no hice pues no tenía dinero.&lt;br /&gt;Los siguientes días fueron de confusión, y más allá de haberme bañado y lavado los dientes varias veces, no recuerdo más de esa noche. Si les puedo decir que estuve dolorida y caminando como podía por al menos una semana. Molestias que ya ni se como justifiqué en mi casa. Lo que sí recuerdo es que, cuando me acompañaban hasta el automóvil que me llevaría a mi casa, el jefe se acercó a mi oído y me dijo.&lt;br /&gt;Descansa mucho, todavía falta alguna cuota más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-3926956406098680700?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/8VIPJPyruOuqbe1bEjPZcn63KHY/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/8VIPJPyruOuqbe1bEjPZcn63KHY/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/8VIPJPyruOuqbe1bEjPZcn63KHY/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/8VIPJPyruOuqbe1bEjPZcn63KHY/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/J3BQNERpuwk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/3926956406098680700/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=3926956406098680700" title="1 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/3926956406098680700?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/3926956406098680700?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/J3BQNERpuwk/crimen-castigo-captulo-iii.html" title="Crimen &amp; Castigo, Capítulo III" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/12/crimen-castigo-captulo-iii.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEEASHo6eSp7ImA9WxVTEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-8369377474775264821</id><published>2008-12-23T12:30:00.001-02:00</published><updated>2008-12-23T12:30:49.411-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-12-23T12:30:49.411-02:00</app:edited><title>Crimen &amp; Castigo, Capítulo II</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al regresar a mi casa, no se a que horas de la madrugada, rápidamente introduje el coche al garaje y me dirigí directo a la ducha. No creo que sea necesario describir el estado físico y mental en el que me encontraba, ni tampoco el nivel higiénico en el que lo hacía, pero mediante una larga ducha y el ingresar toda mi ropita a la lavadora me dispuse a dormir hasta bien entrado el día siguiente. Un par de semanas después aun tenia una gran confusión respecto a lo que había sucedido, no podría decir que estaba traumada pero la verdad es que no terminaba de creer lo que había hecho. Pero creyendo que todo había terminado poco a poco empezaba a bloquearlo en mi subconsciente.&lt;br /&gt;Fue recién a unas dos o tres semanas del lamentable hecho que volví a pensar en el tema, no por que pensar en ello fuera de mi agrado sino por que me llegó un sobre misterioso con el logotipo del taller impreso. Luego de un par de horas durante las cuales junté valor para abrirlo confirmé mis sospechas, ¡Los muy desgraciados querían seguir aprovechándose de mí!&lt;br /&gt;Al abrirlo encontré dentro un video casete y una docena de fotos más una nota y una tanga muy diminuta de color rojo. Pálida observé las fotos en las que todas me tenían como protagonista de revista para adultos, primeros planos míos en los que aparecía introduciéndome miembros a la boca, masturbando alguno y succionando otro, recostada semidesnuda con algún miembro entre mis pechos o las tan desagradables fotos mías con el rostro y senos cubiertos de semen. No se como lo habían conseguido pero en todas las fotos parecía una actriz porno realizando ¡¡¡Y DISFRUTANDO!!! esas horribles labores. No necesité ver el casete para saber de que se trataba, pero por algún motivo, cerré con llave la puerta de mi cuarto y lo hice. La filmación resultó ser un perfecto compilado en el cual habían montado música de fondo y grabaciones de gemidos, que claro está no eran míos, mientras que las imágenes editadas me mostraban satisfaciendo a los hombres con mis manos y boca mientras las manos intrusas hurgaban y jugaban con todo mi cuerpo y zonas privadas, incluso más de lo que creía habían hecho.&lt;br /&gt;Sin entender demasiado que querrían esos depravados me dispuse a leer la carta en la que me decían.&lt;br /&gt;"Hola querida gatita, habrás visto lo linda y sensual que sales en las fotos y filmaciones, ¡sí! no seas humilde que sales divina. Como veras sabemos donde vives y como te imaginarás el próximo sobre puede llegar a nombre de tu mamita o papito e incluso pueden aparecer fotos pegadas en el baño de muchachos de tu colegio y videos misteriosos en el local de renta de videos. Si quieres que este secreto que tenemos quede entre nosotros será mejor que vengas a visitarnos.&lt;br /&gt;Ponte las braguitas que encontraras en el sobre y vente este viernes a la ocho de la noche.&lt;br /&gt;Besos: Tus amigos"&lt;br /&gt;Las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas, ¿Qué podría hacer ante esta situación? ¿Y que querrían hacerme? O mejor dicho, pues todos sabemos que querrían hacerme, ¿Hasta donde lo llevarían?&lt;br /&gt;El solo pensar en pasar por esa situación nuevamente me erizaba la piel pero ¿Y si realmente le enviaban copias del video o las fotos a mi papa o mi mama? ¿Qué sería de mí? ¿Qué sería de ellos?&lt;br /&gt;Tendríamos que mudarnos a quien sabe donde, y aun así la vergüenza nos perseguiría. Además, el dolor que les causaría si se enteraran lo que hice por una reparación de auto y esto suponiendo que me creyeran, por que si además les quedara la duda de si realmente lo hice por gusto propio o por dinero… – uffff ni pensarlo, yo me metí en esto y yo saldría sola y sin que nadie se entere –&lt;br /&gt;Miré dentro del sobre y saque las braguitas nuevamente, las escondí en un cajón y no volví a pensar en el tema hasta el viernes cuando faltaba poco más de una hora para mi desagradable reunión.&lt;br /&gt;Faltando aproximadamente una hora comencé a prepararme, me duché, me puse el DIU y me coloqué, como pude, la diminuta tanguita. Por lo pequeña que resultaba en la parte frontal se me escabullían algunos cabellos de mi conejito por fuera, los cuales acomodé hacia adentro como pude. Atrás resultaba ser prácticamente cola-less con lo que la delgada tirita quedaba casi escondida entre medio de mis redondos y firmes glúteos. Y causándome un poco de molestia tenía que incómodamente soportar la parte inferior que era un paso intermedio entre lo delgada parte trasera y la parte de delantera, la cual, se me metía entre la zona posterior de mi labios vaginales.&lt;br /&gt;Bueno, el asunto resulto ser que me terminé de vestir lo menos sensual que pude, es decir que me puse un pantalón deportivo con una remera y un abrigo liviano y me dispuse a partir a mi ineludible destino. Al llegar al taller me encontré con todo cerrado y oscuro, y si bien por un instante estuve a poco de dar la vuelta y regresarme, pensando en la cara de mis padres al ver el material me armé de coraje y golpee la puerta. Segundos después el jefe me habría y sin decir palabra alguna me indicaba que pase.&lt;br /&gt;Al entrar me encontré que el galpón delantero donde la vez anterior se encontraban los autos para reparar ahora estaba vacío, vacío a excepción de un coche en un costado y un sillón de una plaza (pero grande) a unos dos metros más aquí.&lt;br /&gt;Pasa mi niña – Me indicó el jefe mientras me guiaba hasta la zona donde estaba el sillón y claro está, los otros tres hombres que restaban –&lt;br /&gt;¿Para que me llamaron? – Pregunté yo casi en susurros –&lt;br /&gt;¿No te lo imaginas?, podrás suponer que lo poco que has hecho en tu visita pasada no fue suficiente para pagar la reparación del auto.&lt;br /&gt;Pero yo creí que teníamos un trato, creí que con eso bastaba.&lt;br /&gt;Pues te equivocaste mi primor.&lt;br /&gt;¿Y ahora que quieren que haga? ¿Otra vez lo mismo?&lt;br /&gt;No, esta vez gozaras tú, y gozaras como dudo que ningún chicuelo te haya hecho gozar nunca en tu inexperta vida.&lt;br /&gt;La verdad que no creía que semejantes seres desagradables pudieran sacar siquiera una gota de placer de mi cuerpo, el solo pensar en esas repugnantes manos tocándome me daba asco, pero también tenia que reconocer algo, la verdad tenían razón, nunca me había podido correr con ningún chico, las únicas veces que lo lograba era con mis propias manos y en la soledad de mi cuarto o al bañarme.&lt;br /&gt;Bueno niña, ven y párate aquí.&lt;br /&gt;Me coloqué delante del sillón con ellos frente a mí y esperé instrucciones mientras el jefe me retiraba el abrigo y lo dejaba tirado sobre el sillón.&lt;br /&gt;Ahora, retírate le remera.&lt;br /&gt;Cerrando los ojos tomé la remera de la parte inferior y, luego de realizar una gran respiración, me la retiré por encima de mi cabeza quedando con mis brazos cruzados mientras intentaba cubrirme el pecho con mis manos, además quedé con la mirada baja para no sentir los penetrantes ojos que tanto me intimidaban.&lt;br /&gt;Pon tus brazos a los costados – Me indicó el jefe al tiempo que tomaba la remera de mi mano –&lt;br /&gt;Que lindo cuerpo tienes – Susurró desde atrás en mi oído, y al instante, sentí sus brazos que pasaban entre medio de los míos y mi cuerpo pasando por debajo de mis axilas.&lt;br /&gt;Obviamente sabia a donde se dirigían esas manos y si alguna duda me quedaba la despejé automáticamente al sentir el escalofrío que me recorrió el cuerpo cuando cada una se posó sobre un pecho distinto. Por suerte para mí no fue brusco, lentamente se dedicó a amasarlos haciéndolos girar y oprimiéndolos contra mi misma, lo cual lógicamente también me oprimía a mí contra su pecho.&lt;br /&gt;Luego de unos segundos o minutos de que continuara haciéndome lo que me hacia pasó una de sus manos hacia mi espalda para desabrochar el sostén y luego de retirármelo oí los murmullos de los otros tres hombres que hasta el momento solo miraban. Bajando la mirada a mis pechos, que es a donde ellos tenían la vista fija, me di cuenta para mi horror y vergüenza que los manoseos y caricias que me habían estado dando me habían dejado los rozados pitones de mis pechos parados y duros como dos colillas de cigarrillo, ambos erectos y apuntando señaladoramente al vacío del gran galpón.&lt;br /&gt;Automáticamente atiné a cubrirme con mis manos los senos y hundiendo mi rostro contra mi pecho traté de aislarme de las sonrisas y miradas.&lt;br /&gt;Tranquila, estas aquí para disfrutar, relájate. – Me indicó el jefe –&lt;br /&gt;Al instante pasó sus manos por entre medio de las mías y mis pechos para comenzar a masajearlos nuevamente, pero ahora podía sentirlo y verlo con sus manos embebidas en algún aceite para bebe o crema parecida que esparcía por toda mi delantera. Ya sus manos se deslizaban y me masajeaban cómodamente haciendo que las sensaciones se multiplicaran en comparación a las caricias anteriores. Mis ojos cerrados y mis puños apretados me ayudaban a evitar el expresar las contradictorias sensaciones que ese acoso causaba en mí, y era tal mi concentración en evitar que se dieran cuenta de esto que no me di cuenta que el más delgado estaba bajándome los pantalones, no lo noté hasta que los tuve en los tobillos.&lt;br /&gt;Tomándome entre los dos me alzaron y me llevaron en andas hasta el sillón donde me sentaron con mis piernas hacia delante para que el flaco pudiera quitarme el calzado deportivo que llevaba y tras él, el pantalón. Quedé solo con mis braguitas y mis medias tipo soquete, y ahora ya con mis piernas apoyadas una en cada brazo del sillón – no por que las hubiera llevado yo hasta allí sino por que allí las había colocado el flaco – quien ahora me besaba las piernas desde los dedos de mis pies hasta casi mi zona intima.&lt;br /&gt;Dudé por un tiempo más si podrían hacerme disfrutar, como burlonamente se habían jactado sobre mí. Dude y dude hasta que sentí como el flaco corría mis braguitas hacia un lado e inclinando su rostro sobre mi vulva me hacia sentir su respiración y tibio aliento, predecesoras sensaciones de que estaba por hurgar en mi intimidad. La sensación que me invadió cuando depositó sus labios sobre los de mi vagina y con su lengua comenzó a recorrerla fue abismal, sentí una ola de calor que se expandía desde mi zona pélvica hacia todo el resto de mi cuerpo, comenzó a jugar con su lengua desde la base en la que casi rozaba mi anillito posterior hasta mi clítoris donde se detenía a lamer y succionar fuertemente con su labios para que mi pobre montañita del placer se erizara e irguiera en señal de mi evidente estado de clímax.&lt;br /&gt;Yo arqueaba la espalda instintivamente en señal de lo mucho que deseaba no evidenciar mis penosas sensaciones y en señal de lo mucho que me costaba evitarlas, trataba a su vez de llevar mi glúteos hacia atrás para no darle tanto acceso a mi intimidad pero aun así no podía evitar sus jugueteos. Luego de unos instantes el gordo decidió ayudarle para que se le facilitara la labor al flaco y acercándose hasta uno de mis lados me sujetó con cada mano un tobillo y llevo mis piernas hacia atrás hasta que cada rodilla mía quedaba pegada a cada uno de mis hombros, y por supuesto, toda mi intimidad, hasta mi agujerito posterior, quedaban ahora a la completa disposición del flaco, su lengua, boca y dedos.&lt;br /&gt;Mirando hacia el flaco para ver que pretendería hacer ahora que tenia todo el camino despejado vi como humedecía su pulgar en mis flujos y comenzaba a acariciar en círculos mi virgen y no demasiado acariciado anillito posterior. Al ver esto me dispuse a morderme la lengua creyendo que tendría la intención de meterme el pulgar dentro de mi retaguardia, pero por suerte, comprendí que solo quería masajear mi anillito y presionarlo hacia adentro sin penetrarlo. En realidad comprendí eso y comprendí que no mentían mis amigas al decirme lo sensible que era esa zona del cuerpo a la que yo tanto limitaba el acceso a cualquiera que lo intentase, o que al menos así había sido hasta ahora.&lt;br /&gt;Al ver como retorcía mi cara para luchar contra esas sensaciones el flaco me sonrió y comenzó a meter lentamente su dedo mayor de la otra mano por mi otra cavidad, la cavidad de mi empapada florcita. Y así, el muy maldito podía sentir como los músculos interiores de mi vagina se tensaban sobre su dedo cada vez que presionaba con su pulgar contra mi anillito posterior.&lt;br /&gt;Escapando de la mirada de este hombre tiré mi rostro hacia atrás pero ahora me encontré con el rostro del jefe que desde detrás mío seguía amasando mis pecho y pezones con toda felicidad, quien predispuesto él a sumar otro granito de arena, ahora se inclinaba llevando su rostro hasta mi cuello y me besaba suavemente alternando con mordiscos a mi oreja. No quedándome ahora otro camino que cerrar los ojos y esperar que llegue lo inevitable tiré mi rostro hacia un lado y los dejé que hicieran a su antojo.&lt;br /&gt;Los siguiente que sentí y que me dejó bien en claro que no aguantaría la batalla contra mi propio cuerpo fue al flaco que con su boca se zambullía de lleno para devorar vorazmente mi clítoris y ahora comenzaba un lento y rítmico "entra y sale" con el dedo que tenia dentro de mi vagina.&lt;br /&gt;Para esta altura tenia que morderme los labios para no gemir y sinceramente ya no sabia que más hacer para ocupar mi boca y no emitir ruidos. Pero como siempre hay alguien predispuesto a darme una labor nueva, el gordo aprovechando que mi rostro había quedado hacia donde él estaba y quedaba justo a la altura de su miembro, soltando momentáneamente uno de mis tobillos, sacó su aparato y lo introdujo en mi boca, en realidad solo lo apoyó sobre mis labios y yo lo engullí solita. Y si bien queda claro que no era algo que me agradara hacer, al menos podía ocupar mi boca y silenciarla con esta denigrante labor a la que ya me estaba acostumbrando.&lt;br /&gt;Y así fue que lo inevitable llegó, sentía el cuerpo convulsionarse, la sangre me fluya de pies a cabeza con velocidades y temperatura indescriptibles, las piernas me temblaban a pesar de que me las sujetaban, mi florcita, que para este momento ya estaba con todos sus pétalos abiertos, se encontraba toda humedecida y latiendo como si el corazón se me hubiera ido allí abajo, mis pezones que endurecidos como si fueran de cartílago escapaban traviesos entre medio de los dedos del jefe, eran apretados entre las yemas de sus dedos haciendo que pegue unos brincos y gritos que solo resultaban tapados por mis propios e inevitables gemidos.&lt;br /&gt;Y yo, con las uñas clavadas en los apoya brazos del sillón, la cabeza tirada hacia atrás y los dientes apretados intentando ahogar los gemidos que escapaban de mi garganta no pude resistirme más y me dejé llevar. Fue tan fuerte la explosión que se produjo en mí que me generó una incontinencia tal que, sumada a los masajes que estaba recibiendo desde hacia un rato en mi agujerito posterior, me hicieron defecarme encima.&lt;br /&gt;Basss…taaa. Porrr faaa...vooor – Les suplique entre jadeos mientras intentaba recobrar el aliento –&lt;br /&gt;Tranquila, no te esfuerces y respira profundo. – Me decía aun al oído el jefe –&lt;br /&gt;Ya, uff, déjenme.. sniff ya me hicieron lo que querían – Les suplique, ahora ya con lágrimas en los ojos por la vergüenza que me había causado tener un orgasmo en tales circunstancias –&lt;br /&gt;Lo has disfrutado ¿No gatita?&lt;br /&gt;Allí noté que me había hecho encima, ya me habían soltado las piernas y las tenia inertes colgando hacia delante quedando aun medianamente separadas. Mis bragas estaban corridas hacia un lado quedando retorcidas y atrapadas entre una de mis piernas y mi vulva la cual estaba tan hinchada y colorada como nunca la había visto. Mi clítoris se erguía entre mis gajos y el bello de mi pubis como si con mente propia estuviera a la espera de ser besado y acariciado nuevamente.&lt;br /&gt;A pesar de todo el tiempo que había transcurrido desde mi orgasmo, segundos, minutos, quien sabe… yo seguía aun con mis uñas clavadas al sillón.&lt;br /&gt;Ahora ven conmigo que quiero disfrutar también yo. – Me indicó el jefe –&lt;br /&gt;Déjeme higienizarme por favor. ¿Si?&lt;br /&gt;Bueno, allí es el baño donde te puedes lavar y secarte con alguna de las toallas.&lt;br /&gt;Me dirigí hacia donde me señalaban y noté un baño que, para mi sorpresa, se encontraba más limpio de lo que pudiera haber creído, y también para mi sorpresa, noté que no había puerta que cerrar. Me limpie con agua y me sequé con una toalla bastante limpia que había a un costado.&lt;br /&gt;¿Podrían pasarme mi ropa por favor? – Les pedí desde dentro del baño –&lt;br /&gt;¿Para que? Si aun no terminamos la paga del día. – Me grito uno de ellos desde el cuarto contiguo.&lt;br /&gt;Por favor, sniff déjenme ir se los suplico, ¿Acaso no fue suficiente paga?&lt;br /&gt;El jefe se asomó a la puerta del baño y me miró&lt;br /&gt;¿Pagado? No, lo de recién nos lo tendrías que pagar tu a nosotros.&lt;br /&gt;Pero por favor, les pago otro día.&lt;br /&gt;No. Ahora me toca a mí.&lt;br /&gt;¿Qué quiere hacerme?&lt;br /&gt;Te penetraré y te haré disfrutar más de lo que lo has hecho recién.&lt;br /&gt;NOOOO, no me penetre, no meta su pene en mí.&lt;br /&gt;¿Acaso me dirás que eres virgen gatita?&lt;br /&gt;No, pero eso es algo muy íntimo, no me posea por favor.&lt;br /&gt;Pues lo lamento pero tendrás que cobijarme en tu interior, VEN… - Me dijo serio y extendiéndome su mano –&lt;br /&gt;Sabiendo que no lo convencería me incorporé y me acerqué hasta él, quien tomándome de un brazo me llevó caminando desnuda y solo con mis medias hasta una cama que acababan de armar en el piso.&lt;br /&gt;Recuéstate. – Me indicó el jefe al tiempo que apretaba uno de mis glúteos con su mano. –&lt;br /&gt;Bueno, yo coopero pero tienen que estar de uno por vez, los demás solo pueden mirar.&lt;br /&gt;Vale, no te preocupes – Y dando una palmada en mi glúteo me señalo la cama para que me acueste.&lt;br /&gt;Y digo cama por llamarle de algún modo, por que en realidad eran solo unas mantas apiladas una sobre otro y una sábana para que no picara tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-8369377474775264821?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0kZ1p7SKENGmWAoHsfFKmRM6c5g/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0kZ1p7SKENGmWAoHsfFKmRM6c5g/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0kZ1p7SKENGmWAoHsfFKmRM6c5g/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/0kZ1p7SKENGmWAoHsfFKmRM6c5g/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/4ncYZGm1YeU" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/8369377474775264821/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=8369377474775264821" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/8369377474775264821?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/8369377474775264821?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/4ncYZGm1YeU/crimen-castigo-captulo-ii.html" title="Crimen &amp; Castigo, Capítulo II" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/12/crimen-castigo-captulo-ii.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEIBQH06fip7ImA9WxVTEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-7570178815682013263</id><published>2008-12-23T12:28:00.000-02:00</published><updated>2008-12-23T12:29:11.316-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-12-23T12:29:11.316-02:00</app:edited><title>Crimen &amp; Castigo, Capítulo I</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hola, lo que me paso fue terrible, todo comenzó cuando esa mañana, para caer bien en el colegio nuevo, decidí usar el auto de papa y esto sin pedírselo prestado.&lt;br /&gt;Se que estuvo mal sacarle el auto sin pedirle permiso, pero realmente quería causar una buena impresión a mis nuevos compañeros.&lt;br /&gt;El día marchaba bien y mis nuevos compañeritos y compañeritas me recibieron de maravilla, todos muy atentos y cordiales. Al medio día, una vez finalizado el primer día de clases me marche a mi casa y para redondear una buena impresión acerqué a un par de nuevas amigas a sus casas, y allí comenzó el día que nunca olvidaré.&lt;br /&gt;Llegando a mi casa volvía distraída pensando en la lindo que había sido el día y en como impresionaría al día siguiente, y así fue como doblando a la esquina no puse suficiente atención y me lleve puesto un auto que estaba estacionado. No podía creer lo que había hecho, me baje del auto y me di cuenta que la había roto un farol y rayado el guardabarros.&lt;br /&gt;Rápidamente reaccioné y me di cuenta que si aparecía el dueño del auto al que había chocado las cosas se pondrían aun peor, claro esta por que aun no tenia el registro ya que tengo solo 16 años, y además mis padres no sabían que me había llevado el auto, cosa que no me hubieran permitido hacer jamás y motivo por el cual me lo lleve sin pedir.&lt;br /&gt;Así, me subí rápidamente al vehículo y arranque. Minutos después había metido el auto en la cochera y aun temblando comencé a pensar como lo solucionaría. Lo primero que se me ocurrió fue mentir o desaparecerlo para que crean que lo habían robado, pero seguramente alguien me habría visto y, a pesar de que somos nuevos en el barrio por lo cual ningún vecino se acercaría a preguntar a mis padres como me encontraba, seguramente con la investigación policial saldría todo a la luz.&lt;br /&gt;De este modo, llegue a la única solución posible. Como mis padres no llegarían sino hasta el día siguiente por la mañana y como el daño no había sido tan grande como en un comienzo creí, se me ocurrió llevarlo a un taller mecánico y pedirles que lo arreglen lo más rápido posible sin importar el dinero. Como no tenia dinero para pagar siquiera los repuestos o la mano de obra y menos aun pidiéndoles que lo hicieran en tan poco tiempo se me ocurrió pedirles que lo arreglasen para primera hora del día siguiente sin importar lo que cueste. Así, suponiendo que lo dejarían arreglado desde la noche anterior para entregármelo en cuanto llegue a la mañana siguiente, yo entraría en la noche para llevármelo sin pagar el arreglo, por lo menos hasta que juntase el dinero.&lt;br /&gt;Planifiqué todo, mire el reloj y me dispuse a llevar el coche hasta un taller mecánico que había visto ya alguna vez al pasar. Llegue hasta el lugar y mientras esperaba a que me atendiesen me dedique a mirar como y por donde entraría esa noche, el lugar era un gran galpón situado entre medio de dos fabricas que nunca supe a que se dedicaban, pero si sabia que dejaban su maquinaria funcionar durante toda la noche. Esto en un comienzo me preocupo por miedo a que hubiera trabajadores cerca a la hora en que pensaba entrar, pero luego me tranquilice e incluso me alegré pensando que no están las salidas por la misma calle, por lo que no me cruzaría con nadie y además el constante ruido de los equipos me permitiría llevar a cabo mi plan sin preocuparme por el ruido que pudiera hacer.&lt;br /&gt;Luego de que me atendiera un mecánico y le explicara lo urgente del trabajo, logre que dejara de mirarme con cara de depravado y que coordináramos en que horario temprano de la mañana pasaría para buscar el auto el día siguiente. Ya a esa altura me sentía sumamente intimidada por que la única cliente que quedaba en el garaje era yo, y todos los mecánicos me miraban de un modo muy obsceno, por lo cual, trate de dejar en claro todo lo más rápidamente posible y me retiré casi a las corridas.&lt;br /&gt;Al anochecer, comencé a prepararme para mi primer delito, la verdad estaba comenzando a arrepentirme pero ya era tarde, tenia que seguir adelante. Tomé la ropa interior deportiva que tenia pensado usar la cual consistía en una tanga elastizada que, típico de la ropa interior deportiva, la parte de abajo era bastante calada en el frente y casi "cola-less" atrás para que no se marque la sombra en las calzas y la parte de arriba no tenia breteles. Luego me puse un pantalón deportivo para moverme con facilidad, ya que además de estirarse me quedaba bien entallado, a pesar de que soy delgadita, y así además no me engancharía con ningún alambrado o reja. Luego me puse un top de gimnasia que también me quedaba ajustado, por un lado por ser de lycra y además por que tengo una delantera bien dotada. Me coloque una campera deportiva, me anude mi cabello largo y castaño y salí a cumplir con mi plan.&lt;br /&gt;Ya eran más de las doce de la noche y me encontraba caminando por mí, a estas horas, solitario barrio. Llegue hasta el taller, miré a mis alrededores y al no notar movimiento alguno ni en las calles ni en el interior del taller me decidí a entrar. Mientras ingresaba, bastante despreocupada por llamar la atención ya que el ruido de los talleres lindantes parecía magnificarse en el silencio de la noche, observe como el portón de entrada estaba entreabierto. No podía creer la suerte con la que estaba corriendo, suerte que por cierto se acabaría pronto. Entré al garaje e inmediatamente pude ver mi auto, me acerqué y note lo impecable que había quedado. Lo primero que me vino a la mente fue que si lograba sacarlo rápido de ahí, mi travesura no tendría mayores consecuencias, y lo segundo fue que cuando juntase algún dinero seria correcto volver al taller para agradecer al tan bien hecho trabajo de estos hombres.&lt;br /&gt;Miré en el interior del coche y pude ver que las llaves se encontraban colocadas en el arranque. Mire en los alrededores y al no encontrar a nadie, tomé valor y me subí. Puse en marcha el motor y lentamente comencé a salir del galpón.&lt;br /&gt;Al llegar al portón me encontré con la novedad de que el portón, que hasta hace instantes se encontraba abierto, ahora estaba cerrado. Sorprendida, me bajé rápidamente del auto y me dirigí hacia el. Cuando quise volver a abrirlo no lo logre, un nuevo intento me hizo caer en la cuenta de que estaba cerrado con candado.&lt;br /&gt;En ese instante, asustándome completamente, se encendieron las luces del auto y quedando completamente encandilada pude ver la figura de tres hombres en los lados del coche…&lt;br /&gt;¿Que haces tu aquí, jovencita?&lt;br /&gt;Nada, no hago nada – Les dije muy asustada y sorprendida.&lt;br /&gt;¿Cómo que nada? – dijo uno de ellos – A mí me parece que algo estarías haciendo.&lt;br /&gt;No es que yo, eh, nada, solo estaba, eh – Y no pude decir nada, nada se me ocurría –&lt;br /&gt;¿Tú que?, Estabas haciendo algo ¿O no?&lt;br /&gt;Disculpe señor, ya me iba.&lt;br /&gt;No niña, – me dijo quien me había atendido esa tarde – Tu no te vas a ningún lado.&lt;br /&gt;No pero…&lt;br /&gt;Tu eres la chica que me trajo este auto, ¿Querías llevarlo sin pagar?&lt;br /&gt;No, es que yo…&lt;br /&gt;Ven aquí – me dijo mientras me tomaba del brazo y me llevaba casi al vuelo hacia una habitación en el fondo del garaje –&lt;br /&gt;La habitación era una especie de cuarto de descanso, supongo yo, para el jefe o dueño. Tenía un escritorio bastante desordenado contra una pared, una cama cuya limpieza dejaba mucho que desear situada en la pared opuesta, un sillón de un par de cuerpos y unas estanterías con muchos papeles y un Televisor. Por lo demás no era de grandes dimensiones y la iluminación era más bien tenue, a excepción de la zona del escritorio que al tener una lámpara encendida sobre él, estaba más iluminada. Esta luz me permitió observar lo que más me llamó la atención de la habitación, esto fue que al observar las paredes, estas estaban prácticamente empapeladas por fotos y recortes de mujeres desnudas, o en actos extremadamente obscenos. Parándose el jefe frente a mí, y quedando yo situada en el centro de la habitación, prácticamente rodeada por los, ahora, cuatro hombres, intente continuar con mis excusas:&lt;br /&gt;Espere, yo le diré que es lo que pasó.&lt;br /&gt;Bien, te escucho – Dijo quien parecía ser el dueño –&lt;br /&gt;Nada, es que tuve un problema con el auto, pero yo pensaba pagarlo.&lt;br /&gt;¿A si?, ¿Y Cuando pensabas hacerlo?&lt;br /&gt;En algún tiempo, estoy juntando dinero para….&lt;br /&gt;Niña, seré directo. ¿Tienes el dinero o no?&lt;br /&gt;No pero yo…&lt;br /&gt;Pues entonces, lo pagaras de algún otro modo, además me has puesto cachondo desde esta tarde.&lt;br /&gt;En ese momento me sentí paralizada del miedo. Este hombre con quien había tratado desde un comienzo, y que suponía yo era el jefe, hizo un gesto a los otros tres hombres, uno de los cuales, que era flaco y alto a quien yo debía llegarle no más allá del pecho, era quien más obscenamente me había estado mirando esa tarde, y que poco importaba si me había molestado o no, pues en ese instante sentí como su mirada me despojaba por completo de mis prendas.&lt;br /&gt;El jefe le reiteró la seña a el tercero, que seria un hombre de unos cuarenta y tantos años y bastante obeso, y este, automáticamente salio del cuarto. Unos instantes después pude escuchar que un motor extremadamente ruidoso se encendía. Este ruido prácticamente no dejaba que pudiera decir nada debido a su potencia, ruido que se silencio considerablemente cuando, ya de regreso, el hombre obeso cerró la puerta tras de si.&lt;br /&gt;Yo, ya palidecida de miedo, comencé a lagrimear, temiendo mucho que estos hombres me golpearan o me lastimaran.&lt;br /&gt;El jefe, se acerco a mi y me indico que me sentara en la cama, y yo paralizada no pude ni moverme.&lt;br /&gt;Ven niña, siéntate, hablaremos de las formas de pago, - y tomándome del brazo me condujo hasta la cama donde sin forzarme, pero guiándome, me sentó. –&lt;br /&gt;Disculpe, - le dije -, le aseguro que pensaba pagarlo, solo necesitaba unos días más.&lt;br /&gt;Pues has hecho mal, ahora tendrás que pagarnos de algún otro modo.&lt;br /&gt;¿De que modo?&lt;br /&gt;Ya veremos, pero primero quiero ver que no te estés robando nada.&lt;br /&gt;No, no señor, yo no me robé nada.&lt;br /&gt;Ya lo veremos, sácate la ropa.&lt;br /&gt;¿Qué?, no, no haré eso.&lt;br /&gt;Pues entonces tendré que palmearte.&lt;br /&gt;Pero yo no robé nad... – y sin darme lugar a terminar me interrumpió –&lt;br /&gt;Elige, o me muestras o te palmeo.&lt;br /&gt;La idea de que ese hombre tocara alguna parte de mi cuerpo no me agradaba en lo más mínimo, pero menos aun me agradaba la idea de quedar desnuda frente a todos ellos.&lt;br /&gt;Elige niña, - replicó – ¿Nos muestras o te reviso?&lt;br /&gt;Está bien, si quiere revíseme, pero vera que no tengo nada.&lt;br /&gt;Pero claro está, ese no era su objetivo. El hombre me hizo parar de frente a las estanterías quedando él a mis espaldas, y pasando sus brazos por mi lado comenzó a bajarme el cierre de la campera, aprovechando para rozar su bulto contra mis glúteos. A esto yo no pude reaccionar, como tampoco lo hice cuando me sacó la campera por completo. Acto seguido, me indicó que apoyara las manos en uno de los estantes superiores y que separara un poco las piernas. Yo, a lo de las manos respondí sin decir nada, pero a lo de separar las piernas no accedí, y permanecí quietita.&lt;br /&gt;El hombre, mientras los otros tres miraban con grandes sonrisas, comenzó a recorrer los laterales de mi cuerpo, subiendo por mis caderas, revisando mi abdomen para comprobar que no tuviera algo allí escondido, y causándome un escalofrío, recorrió el lado interno de mis brazos hasta rozar los lados de mis pechos. El ruborizado y el salto que esto me causó deben de haber sido notorios ya que al instante sentí las rizas de los otros quienes seguían mirando cada vez más atentos.&lt;br /&gt;Su recorrido siguió desde mis tobillos cuesta arriba, así, a través de mis apretados pantalones, podía sentir sus manos recorriendo mis piernas y muslos, del mismo modo que él podía sentir mis firmes piernas. Supongo que esto causó algún efecto en él por que las recorrió durante eternos segundo llegando incluso a dar algún apretón en mis muslos. Detonante fue cuando al llegar a mis glúteos, no se contentó con rozarlos sino que los apretó e incluso comenzó a separarlos, esto automáticamente causó mi reacción y girando me apoyé de espaldas en las estanterías.&lt;br /&gt;Los cuatro se sonreían e incluso reían con todo descaro, y yo no podía más que sujetarme a las estanterías intentando calmar mi respiración.&lt;br /&gt;Ven. – me dijo el hombre guiándome hacia la cama nuevamente – relájate que conversaremos un rato sobre como solucionar esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté, y a mi lado se sentó este señor. Yo no podía dejar de mirar de reojo las fotos que me rodeaban, por que si bien ya había visto este tipo de publicaciones en lo de alguna amiga, e incluso en mi casa, nunca fueron de un tono tan subido. El jefe, se dio cuenta de esto y luego de señalarle al flaco alto un cajón, comenzó a preguntarme al respecto.&lt;br /&gt;¿Te gusta este tipo de material?&lt;br /&gt;Nnno sse… señor – le dije aún con miedo –&lt;br /&gt;¿Por qué las miras con tanto entusiasmo entonces?&lt;br /&gt;Perdone, no las miro más.&lt;br /&gt;No niña, no quise decir que no las podías mirar, solo que tengo más, y si quieres podemos verlas.&lt;br /&gt;En ese momento el flaco alto, quien había sacado del cajón una serie de revistas, se las entrego al jefe y se sentó a mi otro lado.&lt;br /&gt;¿Quieres verlas?, ¿Tengo algunas muy entretenidas?&lt;br /&gt;Bu…bu… bueno, - Dije más por miedo que por gusto. –&lt;br /&gt;¿De que tipo quieres ver?&lt;br /&gt;Acto seguido el hombre que me había manoseado comenzó a pasar las paginas de una de ellas, allí se veía a una chica de menos de veinte años que a medida que se sucedían los cuadros, aparecía cada vez con menos ropas, pasó una pagina más y ya se podía ver a través de cada cuadro, como esta chica quedaba completamente desnuda haciendo poses que la dejaban completamente expuesta a primerísimos planos de sus zonas más privadas. Al ver esto, lo primero que pensé fue lo humillada que se debería haber sentido la modelo al posar, pero luego me comenzaron a llamar la atención detalles como lo sensual que sabia mostrarse o como tenia completamente afeitado su triangulito intimo. Este se veía muy distinto al mío, dejaba a la luz su tierna y suave montañita de un modo mucho más erótico.&lt;br /&gt;La siguiente página mostraba como un muchacho se situaba junto a ella y comenzaba a acariciarla, comenzando en sus senos, siguiendo en sus glúteos y terminando situando su boca sobre su vagina. Unos cuadros más en donde la chica se retorcía de placer completaban la página. Al pasar la hoja, el cuadro más grande era un primer plano del rostro de ella, haciéndole una mamada al muchacho, varios cuadros como este se siguieron hasta que en un cuadro de la siguiente hoja se veía como dos hombres más ingresaban en la habitación y comenzaban a sobar su cuerpo, a lo cual, para mi asombro, la chica respondía gustosa.&lt;br /&gt;Las imágenes se sucedían, y la chica utilizaba sus manos para satisfacer a un par de ellos mientras con su boca succionaba el miembro del otro, pasando de miembro en miembro como si fuera uno solo. Al voltear a una nueva página, ya se podía observar como su ano albergaba completamente el miembro de uno de los hombres que la sodomizaba, mientras sus manos y boca la daban placer o los otros dos. Las páginas se completaban así, con imágenes de ella siendo sodomizada por unos y por otros alternadamente, o siendo penetrada por su vagina.&lt;br /&gt;La secuencia de esta pagina concluía con la chica situada como en un sándwich, siendo penetrada por sus dos orificios al mismo tiempo y succionando el miembro restante.&lt;br /&gt;La página siguiente fue la más desagradable de todas, ella situada con los tres miembros que la rodeaban a la altura de su rostro comenzaba a recibir una a una, la descarga del semen en su boca, para terminar con su rostro y labios derramando los fluidos de sus amantes a la vez que les limpiaba sus glandes. La revista se cerró, y yo quede atónita.&lt;br /&gt;¿Alguna vez has hecho algo así?, - Me preguntó el jefe –&lt;br /&gt;Nnno, no. – Respondí rápidamente mientras meneaba la cabeza –&lt;br /&gt;Sabes que eres una niña muy bonita, ¿No?&lt;br /&gt;¿Pp...puedo irme señor?&lt;br /&gt;No, aún no nos has pagado.&lt;br /&gt;En ese momento sentí un escalofrío que me recorría todo el cuerpo, el hombre flaco y alto había apoyado una mano en la cara interna de uno de mis muslos y comenzaba a acariciarlo, yo intuitivamente apoye mi mano sobre la de él para que se detuviera. En ese instante el jefe me abrazo pasando uno de sus brazos por mi espalda y mientras me besaba el rostro y el cuello, con su otra mano comenzó a acariciarme uno de mis pechos por sobre mi top de lycra, que es con lo que había quedado vestida, ya que la campera había quedado sobre una silla.&lt;br /&gt;A esto, no supe como reaccionar y quede por unos instantes con la mente en blanco. Los dos seguían sobándome, uno mis muslos, y el otro alternadamente mis pecho mientras me besaba el cuello que se encontraba completamente al alcance al igual que mis hombros, ya que, ni la parte superior de mi ropa interior ni el top tenían breteles y además tenia el pelo recogido. Mi mente salió de ese estado cuando sentí como la mano del flaco se posaba sobre mi entrepierna. Esto causó que rechace sus manoseos casi con violencia, a lo cual el flaco respondió tomándome de los brazos y tensándolos a mis espaldas, mientras gritaba pidiéndoles que me suelten e intentando, inútilmente, forcejear.&lt;br /&gt;Estaba yo, casi en estado de pánico, y en ese momento un bofetazo del jefe hizo que me quede callada y quieta de repente.&lt;br /&gt;Bueno niña, parece que no tienes intenciones de pagarnos así que no me dejas otra solución que la de denunciarte a la policía, y claro esta, tener que pedirle a tus padres que sean ellos quienes paguen por el arreglo.&lt;br /&gt;No, no haga eso, se lo suplico. ¿Qué quiere de mí?&lt;br /&gt;Mmm…, hagamos una cosa, nos tienes loquitos desde hoy a la tarde así que…&lt;br /&gt;¿Qué quiere señor?&lt;br /&gt;Tendrás que ser buenita con nosotros por un rato.&lt;br /&gt;¿Buenita…?&lt;br /&gt;Si – Y en ese instante el jefe se paró delante mío, y bajando su pantalón, dejó ante mi un miembro a medio crecer –&lt;br /&gt;Pero, yo nuca he…&lt;br /&gt;Como prefieras niña, es tu decisión. Además, con esto quedarían todas las deudas saldadas – Yo tenia náuseas solo de pensar en eso, pero solo quería terminar con esto, y haciendo este sacrificio, en un rato todo habría terminado. –&lt;br /&gt;Esta bien, acepto, pero de a uno por vez, y a solas.&lt;br /&gt;Esa es una niña buena, venga.&lt;br /&gt;El jefe les hizo una seña a los otros hombres y estos salieron del cuarto. El jefe se sacó por completo el pantalón y se recostó en la cama.&lt;br /&gt;Venga niña, bájame lo que queda de ropa y comienza tu labor.&lt;br /&gt;Yo me incline sobre él, y le bajé su ropa interior hasta las rodillas. Luego, cerré los ojos, abrí mi boca y comencé con esa labor que nunca había hecho, pero que debía aprender por la fuerza y rápido.&lt;br /&gt;Los primeros intentos fueron lo más distantes posible, me limitaba a darle besitos casi sin separar mis labios y lo sujetaba con solo algunos dedos, pero un grito y un tirón de pelos de quien me estaba forzando a semejante labor hicieron que cambie de técnica.&lt;br /&gt;Usa tus dos manos….&lt;br /&gt;Ahora métetelo en la boca. – Replicó –&lt;br /&gt;Si no lo haces como te mostré en la revista, me enojaré mucho.&lt;br /&gt;Ya no podía escaparle a esta labor, además cuanto antes los satisfasciera más rápido me iría. Tomé ese miembro, que ya había crecido muchísimo, y comencé a succionarlo mientras los sujetaba entre mis manos. Le pasaba la lengua por su glande, lo deslizaba hacia arriba y hacia abajo, y lo introducía, hasta donde podía, dentro de mi boca.&lt;br /&gt;Los cristalinos fluidos que emanaban como lubricantes de esa masa de carne y venas, se mezclaban con mi saliva empapando mi boca y labios.&lt;br /&gt;Luego de unos minutos de hacer esto, ya había logrado superar el desagrado y las náuseas que esta denigrante labor me producía, y si bien estaba lejos de disfrutar algo de lo que sucedía, comenzaba a sentir que no era un precio tan alto el que estaba teniendo que pagar por el error que había cometido.&lt;br /&gt;Mientras, con la ambición de finalizar lo antes posible con esto, me mantenía concentrada en la tarea de darle placer, sentí un leve ruido detrás. Rápidamente giré mi cabeza y observé como los otros hombres habían ingresado nuevamente, y mientras se acariciaban sus miembros, miraban lo que, humillada, tenia que hacer. Quieta por unos instantes debido a la desorientación de lo que hacían, fui metida nuevamente en mi labor por las manos de quien se cobijaba en mi boca. Por unos instantes dude si decirles que salieran o si, a pesar de lo acongojada que me sentía por estar entre todos estos hombres mientras realizaba tan obscena labor, me convenía más que sigan acelerándose, lo que me facilitaría el trabajo luego. Pero esta duda desapareció en el instante en que me di cuenta de que uno de ellos portaba una cámara y había estado filmando todo desde quien sabe cuando.&lt;br /&gt;No. – Les dije – No pienso seguir con esto.&lt;br /&gt;Basta niña – Dijo el jefe con el seño fruncido – Me has cansado, ahora si llamaré a la policía, a tus padres e inclusive a los diarios locales.&lt;br /&gt;No, espere. Hablemos, yo …&lt;br /&gt;Ningún hablar, y además de denunciarte a ti y a tus padres, por que también los denunciaré a ellos –Aclaró para mi horror – Mostrare y haré publico lo ya filmado.&lt;br /&gt;NO. –Dije de un grito- No haga eso. Mis padres se morirían.&lt;br /&gt;Bueno, esta es tu última oportunidad, sigue tu labor sin decir palabra alguna.&lt;br /&gt;Pero…&lt;br /&gt;Nada, ¿Acaso quieres que lo haga? – Me dijo mirándome a los ojos, y segundos después me inclino la cabeza sobre su miembro e incrusto nuevamente su pene en mi boca – Sigue.&lt;br /&gt;Mi humillación era indescriptible, ya los otros hombres se habían acercado sentándose en el borde de la cama para, mientras seguían acariciándose ya con sus miembros completamente desenfundados, aprovechar para ver más de cerca mi mamadas. Y completando la situación, se encontraba uno de ellos que registraba con lujo de detalle todo lo que acontecía. Por momentos filmando toda la escena con los hombres que me rodeaban y a mi en el centro dándole placer a ese hombre, y por momentos hacia acercamientos tomando en primer plano mis labios y manos deslizándose por ese cilindro de carne.&lt;br /&gt;Que linda sales perrita – Me decía quien filmaba - Sigue chupando como te gusta.&lt;br /&gt;Seguí haciendo lo mío, a pesar de que comenzaba a sentir como cada tanto alguna mano se posaba sobre mis pechos dando algún que otro pellizco a la zona donde asumían estaban mis pezones, haciéndome pegar saltos, gritos y respingos cada vez que lo hacían, lo cual conseguí evitar dificultándoles el acceso al taparme con los codos el costado de mis colgantes senos. Y si bien esto dio resultado, ahora para poder seguir con mi labor tenia que inclinarme aun más sobre aquel miembro lo cual le daba un acceso más directo a mi garganta y me ponía en una posición en la que mis nalgas quedaban mucho más expuestas, sobre todo teniendo en cuenta la ropa que llevaba puesta. Fue cuestión de instantes hasta que se tentaron con mis partes posteriores, digo esto por que pude sentir claramente sus manos palpando, al comienzo y apretujando después, mis glúteos. Situación incomoda si las hay, que me llevo al borde del llanto cuando de cuando en cuando sentía algún dedo que pasaba por entre mis apretados muslos para recorrer con la yema de sus dedos mi tierna y tímida canaletita. Esto y cómo liberarme de esa situación, me estaba llevando casi toda la atención, hasta que sentí en mis labios las contracciones del miembro que lamía, lo cual confirmado por los mugido que se hacían más notorios, me indicó que estaba a punto de eyacular. Instintivamente retire mi boca de allí. – Pues no dejaría que un hombre, y menos aun uno tan repulsivo como este, descargara sus asquerosos fluidos en mi garganta – Pero no pude escapar del todo al desagradable acto ya que este perverso, al ver que me retiraba y estando a punto de terminar, apoyó mi cabeza de costado contra su abdomen y apuntándome con ese asqueroso mounstro de un ojo al que sacudió un par de veces más, comenzó a descargar el espeso fluido sobre mi rostro. Yo quería quejarme, pero no podía retirar mi cabeza de allí, y la idea de que algo de eso entrará en mi boca, descartaba por completo la idea de intentar pronunciar palabra alguna.&lt;br /&gt;Cerrando los ojos y boca con fuerza, aguante las emanaciones que ese aparato escupía en mis parpados, pómulos y labios, o mejor dicho, en toda mi cara. Sentí como las eyaculaciones cesaban y, produciéndome un desagrado que me llevaba al borde de las arcadas los grumos comenzaban a deslizarse cuesta abajo esparciéndose por mi rostro. Luego quise usar mis manos para llevarme el top al rostro con la idea de limpiar ese desagradable liquido, pero no contento con haberme hecho todo lo que me hizo, me sujeto mis muñecas juntas, yo no sabia por que lo hacia e intenté abrir los ojos a través de ese espeso liquido.&lt;br /&gt;No niña – Me dijo – Antes de limpiarte tú, límpiame a mí.&lt;br /&gt;Suélteme, quiero limpiarme por favor. – Le suplique ya asqueada –&lt;br /&gt;No, primero limpia mi miembro.&lt;br /&gt;Y asqueada con la idea de seguir con esos fluidos por mi rostro, y descartando por completo la idea de seguir hablando, ya que cada vez que habría la boca sentía como el semen que había quedado en la comisura de mis labios tendía a irse hacia adentro de mi boca, accedí a lo que me decían. Si al comienzo fue asqueroso, ahora todo cubierto por sus propios fluidos me desagradaba aun más, pero solo deseaba sacarme de una vez ese néctar que comenzaba a escurrir por mi cuello y se secaba en mi cara, por lo tanto, y además ya estaba curada de espanto, mientras aun me sujetaba las manos tome ese mimbro solo usando mi boca, y mientras lo sujetaba con los labios lo limpiaba con la lengua.&lt;br /&gt;Una vez hecho esto y con el miembro ya casi fláccido entre mis labios, por fin me soltó y yo levante mi top de lycra para limpiarme el rostro y cuello. Con la ansiedad por sacar esos restos de mi cara, no me di cuenta de que al haber levantado mi top quede más expuesta y se me veían los pechos contenidos en mi sostén. Recién me di cuenta de esto, una vez que casi ya limpia pude observar como los tres que quedaban sin satisfacer me miraban fijamente. Para cuando reaccioné, fue tarde, el más flaco de los tres que estaba a mi lado, antes de que pudiera bajar de nuevo mi top y aprovechando que mis brazos estaban levemente alzados, la tomó de atrás y rápidamente me lo retiro por sobre mi cabeza dejándome solo con el sostén.&lt;br /&gt;No, devuélvame eso.&lt;br /&gt;No te preocupes, ya te lo devolveré, pero primero cumple con los demás.&lt;br /&gt;Realmente no quería quedar expuesta de ese modo pero deseaba irme rápido, así que para no discutir me dispuse a seguir con lo mío. Mire a mí alrededor y observe al obeso que sentado en el borde de la cama y con su miembro completamente erecto me indicaba que era su turno. Yo me acerque de rodillas, que es como me encontraba, y me situé entre sus piernas inclinándome así para comenzar de cero con este nuevo aparato.&lt;br /&gt;Comencé introduciéndome el miembro en la boca y sujetándolo de la base con una de mis manos lo recorría arriba y abajo con los labios, y si bien para esta altura ya me sentía una experta, el desagrado que me daba no me dejaba hacer esta labor lo suficientemente cómoda como para terminarla lo antes posible. Luego de un rato, el desagrado comenzó a hacerse menor, pero me incomodaba mucho como el sujeto con la cámara, que era un muchacho negro como el ébano de más de un metro noventa bastante menudito y de no más de treinta años, seguía filmando. En ocasiones haciendo primeros planos de ese desagradable miembro cobijado en mi boca el cual salía casi en su totalidad haciéndome presionarle la cabeza con mis labios para luego introducirse, lenta pero rítmicamente, hasta casi producirme arcadas por la profundidad que alcanzaba.&lt;br /&gt;Luego de un tiempo de seguir con la mamada que hacia, el más flaco de todos se sentó inmediatamente al lado del gordo al que placía y con su mástil erecto me tomó una de las manos, la cual usaba para apoyarme sobre la cama, y la colocó sobre su propio miembro, y más allá de que al sacarme la mano de apoyo casi me incrusto el miembro que chupaba hasta el fondo de la garganta ahora tenia que placerlos de a dos a la vez. Esto, que en un principio me había negado a hacer ahora lo tomaba como mal menor con la intención de terminar lo antes posible mi castigo, castigo que no creía merecer pero que estaba cumpliendo.&lt;br /&gt;Haz como las fotos que viste en la revista – me dijo el más flaco&lt;br /&gt;¿Cómo? – Pregunté con parte del pene del hombre más gordo aun en mi boca.&lt;br /&gt;Ponte entre medio de nosotros dos tomando con cada mano una de nuestras baritas mágicas, y pasa con tu linda boca de uno al otro.&lt;br /&gt;Esto no me resultaba tan aterrador como podría haber creído hasta un día antes, y si bien ya nunca más podría decir que no había estado con dos hombres a la vez, estaba dispuesta a hacer ese sacrificio o simplemente mentir con tal de disminuir a la mitad el tiempo dedicado a algo tan desagradable. Así que me puse manos a la obra, o mejor dicho, manos y boca a la obra. Me sitúe de rodillas en el piso quedando entre medio de ellos, y tomando un miembro con cada mano me dispuse a pajearlos a los dos al mismo tiempo, lo cual por una cuestión de coordinación no resulto fácil, pero luego de unos minutos y ya usando también mi boca para chuparles alternadamente, lo fui logrando.&lt;br /&gt;El inconveniente resulto ser que para poder pasar de un pene al otro tenia que tirar todo mi cuerpo hacia un lado o hacia el otro, dependiendo de a quien le tocara, y esto hacia que quedara en una situación en la que me resultaba casi imposible cubrir mis pechos con mis brazos para evitar el manoseo que ambos me daban. Al comienzo no me resultaba tan incómodo por que ya no me pellizcaban y además el manoseo lo hacían por encima de la tela del sostén, y aunque a cada rato tenia que soltar alguno de los miembros para volver a acomodarme la delantera dentro de la ropa, no me resultaba tan incomodo. Pero después, cada quien puso una de sus manos por encima de cada una de las mías, cada una de las cuales quedaba inexorablemente apretando cada uno de sus miembros, y a partir de allí no pude volver a soltar los penes que masturbaba ni tampoco volver a acomodar el sostén.&lt;br /&gt;Claro está, con la mano libre que le quedaba a cada uno, y ahora ya metiéndola directamente por dentro del sostén, los dos continuaban con sus manoseos en mis pechos.&lt;br /&gt;Mucho tiempo tampoco tuvieron que estar con sus manos entre mis pechos y el sostén por que aprovechando lo muy ocupada que estaba entre todas estas acciones casi acrobáticas y estando un poco a los sacudones para sacarme esas manos de encima, como si de dos moscas se tratara, el negro alto que tenia la filmadora, destrabo hábilmente mi sostén y en cuestión de un segundo mis dos pechos quedaron colgando a la intemperie. Asunto al que quise reaccionar, pero el más gordo, a quien en ese instante masturbaba y satisfacía con mi boca, rápidamente soltó uno de mis pechos para incrustarme nuevamente contra su miembro con el cual casi me ahoga.&lt;br /&gt;Por lo tanto, con mis manos aun sujetas a esos miembros y forzadas a seguir masturbándolos, más las apretadas que quien aun seguía manoseando mi pecho me daba para que no me incorporara, hicieron que tenga que soportar esta nueva situación como si nada. Además, la verdad tenía miedo de que se enojaran y esto les diera una excusa para ir más allá de donde ya habían llegado.&lt;br /&gt;Esta es una toma que no me puedo perder – Dijo el de piel negra que estaba filmando.&lt;br /&gt;Acto seguido, sentí como de un tirón bajaba mi pantalón deportivo hasta mis rodillas, y si no lo bajo más allá fue por que precisamente de rodillas me encontraba. Y yo, totalmente abochornada, por que si bien no era virgen tampoco había estado expuesta así delante de ningún hombre, de hecho nunca un chico me había visto muy de cerca allí abajo y menos aun acercado su cara, pero bueno ahora lo estaba, y sumado al susto se imaginarán que quise salir de un salto, y también se imaginarán que de ningún modo me soltaron para que lo haga. De hecho, luego del tirón inicial que intenté hacer para incorporarme, me volvieron a enterrar la cabeza en esos penes llenos de sus fluidos y mi saliva, y así ascendí un escalón más en el rango de mujerzuela.&lt;br /&gt;Seguimos en estas acciones durante algún que otro minuto hasta que quien filmaba fue otro paso más allá, así en uno de los tantos acercamientos que hacia sobre mi trasero y sobre la parte de mi vulva que asomaba hacia atrás por debajo de mi ropa interior, la que al ser ajustada marcaría todo, ahora para hacerlo aun más explícito, me corrió la tanga deportiva hacia un lado dejando entrever, entre medio de mi cabellera púbica, toda la parte inferior de mi vagina, labios y agujerito inclusive. A lo cual, ahora sí reaccione de un salto, parándome al tiempo que me volvía a acomodar la tela de mis braguitas y subía nuevamente mis pantalones.&lt;br /&gt;Basta, ya está, déjenme ir. – Le dije casi suplicando –&lt;br /&gt;No, aun no has terminado – Me dijo el más gordo que se había parado y me indicaba que me acercara nuevamente a la cama –&lt;br /&gt;Entonces cumplan su palabra y no vallan más allá de donde prometieron. – Les dije intentando tomar coraje –&lt;br /&gt;Bueno, ven y recuéstate en la cama, seguiremos con lo que estábamos pero en otra posición.&lt;br /&gt;La verdad que no me resultaban personas de confiar, pero ahora, nuevamente un poco más tranquila, por algún motive me pareció que respetarían lo pactado. El mismo gordo me indicó que me recostara sobre la cama transversalmente y con la cabeza fuera de la misma, es decir, colgando hacia atrás. Hecho esto, él se colocó de rodillas detrás de mi cabeza dejando así su miembro a la altura de mi rostro, seguido lo cual, empezó a pasar la cabeza húmeda de ese instrumento por mis labios y luego lo comenzó a introducir nuevamente en mi boca.&lt;br /&gt;Vamos niña, tómalo con tus manos y ponte a chupar nuevamente.&lt;br /&gt;Esto no era lindo, pero no era distinto a lo que venia haciendo desde ya un rato atrás. El flaco delgado a quien antes había estado atendiendo junto con el gordo se colocaba ahora con una pierna a cada lado de mi cuerpo y colocando su pene entre medio de mis pechos, que aun estaban descubiertos, comenzaba a masturbarse con ellos dándome una suerte de penetración de tetas. Y por supuesto, se podrán imaginar que el negro alto y delgado seguía filmando con todo lujo de detalle.&lt;br /&gt;Ver a este negro filmando, a esta altura ya, no me hubiera llamado la atención, pero me quedé congelada cuando al ver que con la mano libre se acariciaba su bulto por encima del pantalón noté el tamaño que tenía ese bulto, y lo que debería medir semejante "cosa". Lo primero que me pasó por la mente, fue las charlas con mis amigas en las que bromeábamos a cerca de la fama de esta raza, pero luego prácticamente palidecí al pensar que quizás tendría que satisfacerlo también a él. Y no es por una cuestión racista, si bien tengo que aceptar que me daba la impresión de que me daría un poco más de asco, el problema resultaba que si tenia que colocar mi boca alrededor de lo que parecía ser inmenso, lo más probable es que no podría volver a comer en una semana.&lt;br /&gt;Todo esto se fue rápido de mi mente cuando comencé a escuchar los mugidos del más gordo, automáticamente cerré mis ojos y boca y me dispuse a tolerar nuevamente las escupidas de semen en el rostro. Cosa que tardo uno o dos segundos en suceder, y que, a pesar de que la cantidad que me depositó resultaba abundante, no duró mucho haciéndolo. Mi reacción al notar que había terminado fue la de recordar que me haría limpiárselo así que sin que me dijera nada tomé el aparato y lo introduje en mi boca. Finalizado esto, intenté conseguir algo con que limpiarme pero nada encontré, y teniendo en cuenta que él otro estaba sentado, sin hacer fuerza pero apoyado al fin, sobre mi pecho, tuve que soportar esa leche escurriendo por mi rostro hasta que el flaco alto terminó, cosa que no tardó en hacer y que hizo sobre mis pechos. Esto no me resultó entretenido, pero la verdad que no quería más de ese asqueroso néctar esparcido por mi pelo y rostro. Además, ya todo había terminado y me podría limpiar e ir a casa, si es que el negro no quería su parte también.&lt;br /&gt;Me limpié nuevamente con mi top deportivo y miré al negro con una expresión que mezclaba la súplica de que no me hiciera hacerle eso también a él, pero con la resignación de que quizás me lo pediría.&lt;br /&gt;No te preocupes gatita – Me dijo este negro – No te cobraré hoy.&lt;br /&gt;¿Cómo que "hoy"? ¿Qué quiere decir? – Pregunté asustada –&lt;br /&gt;Bueno niña, no te preocupes por eso – Dijo el jefe quien hacia rato estaba sentado en un sillón.&lt;br /&gt;Bueno, ahora ya me tienen que dejar ir, y con mi auto.&lt;br /&gt;Si, vete tranquila, el portón está abierto y las llaves puestas en el auto. Además ya tenemos tu dirección y cuando lo necesitemos te contactaremos.&lt;br /&gt;Realmente no sabia de que estaba hablando ese señor. En lo que a mi respectaba el trato ya estaba cumplido y no les volvería a ver la cara, pero en ese momento no tenia ninguna intención de averiguarlo, lo único que quería era irme a mi casa a bañarme dejar el auto y dormirme con la esperanza de levantarme al día siguiente creyendo que todo había sido un mal sueño.&lt;br /&gt;De cualquier modo, mientras volvía hacia mi casa seguí preguntándome, ¿Qué habría querido decir con que me contactarían cuando me necesiten?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-7570178815682013263?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Gy4__oATPP1pCqYGU8krzHwk9Ko/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Gy4__oATPP1pCqYGU8krzHwk9Ko/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Gy4__oATPP1pCqYGU8krzHwk9Ko/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Gy4__oATPP1pCqYGU8krzHwk9Ko/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/ZOn-BtGV4ao" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/7570178815682013263/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=7570178815682013263" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7570178815682013263?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7570178815682013263?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/ZOn-BtGV4ao/crimen-castigo-captulo-i.html" title="Crimen &amp; Castigo, Capítulo I" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/12/crimen-castigo-captulo-i.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEQARncyeyp7ImA9WxVTEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-125343456056627393</id><published>2008-12-23T12:24:00.001-02:00</published><updated>2008-12-23T12:25:47.993-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-12-23T12:25:47.993-02:00</app:edited><title>El Abuso, Capítulo I</title><content type="html">&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hola mi nombre es Luciana, tengo 17 años y vivo una vida común y cotidiana. Soy estudiante secundaria y vengo de una familia de clase media a la que en los últimos tiempos las cosas no le han salido del todo bien.&lt;br /&gt;Lo que les voy a narrar sucedió hace un rato y lo escribo aquí por que tengo miedo de bloquearme e inconscientemente no recordar lo sucedido para hacer la correspondiente denuncia.&lt;br /&gt;Eran las nueve y media de la noche y me encontraba sola en mi casa ya que mis padres se habían ido a pasar el fin de semana a lo de una pareja amiga que los había invitado a su casa en la costa, y si bien a mis papis no les gustaba la idea de dejarme sola por miedo a que algo me pudiera pasar, yo los convencí de que se fueran ya que no habían tenido vacaciones debido a nuestra situación económica. Por lo cual, hoy a la madrugada mis padres me vinieron a despertar para saludarme y para que me levante a cerrar la puerta.&lt;br /&gt;Eran algo así de las nueve y media y me levanté de la cama en donde me encontraba mirando televisión cuando oí sonar el timbre, y como asumí que era Viviana, una amiga mía que iba a venir a mi casa a dormir para hacerme compañía me dirigí a la puerta para abrirle, pero cuando estaba abriendo la puerta para que mi amiga entrara sonó el teléfono por lo cual, en el apuro, abrí sin mirar quien era para así atender rápido el teléfono mientras mi amiga entraba. Pero ese fue el peor error de mi vida, cuando quise reaccionar ya era tarde y cuatro hombres de un golpe abrieron la puerta tirándome contra un costado y cerrándola detrás de sí.&lt;br /&gt;No atiné a darme cuenta de lo que sucedía cuando uno de ellos, de gran tamaño midiendo más de un metro noventa y de piel oscura como el roble, me levantó del pelo y me dijo que no gritara o me reventaba en el momento. Un instante después, el teléfono comenzó a sonar de nuevo y este hombre, sacando un cuchillo de grandes dimensiones y oxidado, me dijo que atendiera el teléfono y que si decía algo o ponía mala voz me rebanaba.&lt;br /&gt;Yo, que recién asimilaba lo que sucedía, creyendo que lo mejor era que les hiciera caso para que se fueran sin causar inconvenientes y pensando en lo mucho que se iba a enojar mi papi cuando tuviera que hacer los trámites del seguro, asistí con la cabeza y levanté el tubo.&lt;br /&gt;Hola, Luciana. ¿Sí?. Soy yo, Viviana. ¿Esta todo bien? Lo pensé un segundo, y al sentir la hoja del cuchillo en el cuello contesté de inmediato. Sí, ¿qué pasó que no has venido? Por eso te llamaba, no voy a poder ir. Mi papá me pidió que me quede. ¿No hay problema, no? No, está bien.&lt;br /&gt;Respondí al sentir nuevamente la filosa hoja en mi cuello.&lt;br /&gt;- Bueno Luí, nos vemos mañana.&lt;br /&gt;Y sin poder decir nada me colgó.&lt;br /&gt;Inmediatamente, el hombre que hasta el momento dirigía todo me sujetó por los hombros y me llevó hasta el sillón que se encontraba a unos metros.&lt;br /&gt;Mira niña, hemos visto salir a tus padres hoy temprano y sabemos que no regresaran por lo menos hasta mañana, por lo tanto esperamos que sabiendo tu situación te des cuenta de que lo mejor para ti es cooperar y hacer lo que te digamos.&lt;br /&gt;Yo miré al resto de los hombres, y comprendí mi situación. Estaba en mi casa, la cual está a gran distancia de las casas vecinas y nadie me escucharía gritar a menos que me asomara a la ventana. Estudié a los hombres y me di cuenta de que era imposible salir corriendo ya que ellos eran cuatro, todos negros, de gran contextura física y de casi dos metros de altura.&lt;br /&gt;Miré al que hasta ese momento se dirigía a mí, y comprendiendo que era mejor dejarlos llevarse lo que quisieran sin que me golpearan, respondí afirmativamente.&lt;br /&gt;Está bien señor, llévense lo que quieran pero no me hagan daño.&lt;br /&gt;Inmediatamente dos de los otros hombres, a los que apenas les llegaba debajo del pecho, me levantaron y sujetándome uno de cada brazo me llevaron hacia el fondo de la casa donde se encontraba una pequeña caseta que tenemos a modo de quincho. Yo, creyendo que me llevaban allí con la intención de encerrarme en un lugar más aislado para ellos poder desmantelar la casa tranquilos no me resistí y fui tratando de seguirles el paso.&lt;br /&gt;Una vez que ingresamos cerraron la puerta y comprobaron que todas las ventanas y persianas estuvieran bajas. Y ese fue el momento en que me entró un escalofrío, me di cuenta que estaba en un lugar completamente aislado de las casas vecinas encerrada con cuatro negros que me sacaban más de medio metro de altura y que podían manejar la situación a su antojo y que por lo tanto, si es lo que querían, podían llevarse más que las propiedades de mi casa.&lt;br /&gt;Yo no llegaba a esa situación virgen pero mi experiencia se limitaba a un par de meses de actividad sexual con un novio que tuve medio año atrás, y siempre en su auto, sabiendo además que mi experiencia y la del entonces novio mío era muy limitada. Por esto, consciente de lo que un coito o abuso sexual implicaba, y sabiendo que estos cuatro tipos podrían llegar a pretender tocarme o sobar mis partes intimas quedé al borde del llanto.&lt;br /&gt;Una vez que se aseguraron que el interior de la caseta estuviera aislada del exterior me sentaron en una reposera que estaba allí guardada para las épocas de calor y comenzaron a hablar entre ellos. Luego de unos segundos de, creo yo, organizar cómo iban a hacer el trabajo el mismo hombre de siempre se me acercó para hablar.&lt;br /&gt;Mira piba, todos sabemos que no estas en posición de hacer otra cosa más que lo que te digamos, ahora uno de mis compañeros se va a quedar acá con vos para vigilarte mientras los demás vamos hacia delante para hacer lo nuestro, por lo tanto espero que te portes bien, no hagas quilombo y obedezcas a mi amigo. ¿Está claro?&lt;br /&gt;Sí señor, sólo quiero cooperar para que se vayan y me dejen en paz.&lt;br /&gt;Pero cuando dije que lo único que quería era cooperar, me agarró un nuevo escalofrío ya que vi la sonrisa que este negro grandote puso, y me imaginé lo que estaba pensando. Sólo esa sonrisa me bastó para que mil imágenes horrorosas me vinieran a la mente y para sólo tener pensamientos dedicados a reprocharme el haber dicho eso.&lt;br /&gt;Unos minutos después, tres de los cuatro hombres habían salido rumbo a la casa y yo me había quedado sola sentada en la reposera con uno de los negros a mi lado mirándome fijamente. Miré a este hombre, era un hombre que al lado mío parecía gigante, este suficientemente fornido para sostenerme inmóvil con una sola mano y suficientemente fuerte para, que de sólo pensar en lo que un golpe de él me pudiera hacer, bastara para atormentarme.&lt;br /&gt;Volteé nuevamente la cabeza para saber si el hombre estaba pensando en algo y al mirarlo a los ojos y ver lo fijo que me miraba, un pánico doloroso se apoderó de mi cuerpo.&lt;br /&gt;- ¿Te pasa algo piba?, ¿Necesitas que te sostenga para saber que no podés escaparte? - Nnno, sólo miré. Perdone señor. Me parece que estas pensando en hacer alguna travesura, mejor te sostengo por un tiempo. Date vuelta piba, ponte sentada de espaldas a mí. Perdone señor, no hago nada me port... Qué pasa, estás sorda pendeja, te dije que te sentaras de espaldas a mí.&lt;br /&gt;El negro me agarró de los pelos con una mano, y con la otra, sin hacer ningún esfuerzo me tomó de la cintura y me giró quedando de espaldas a él. Una ves que me dio vuelta, con sólo una de sus manotas sujetó mis dos brazos por la espalda y me pasó una pierna por el otro lado de mi cintura, quedando mi espalda pegada a su amplio pecho.&lt;br /&gt;Esa interrupción con voz fuerte y ese brusco movimiento fueron suficientes para que me quedara congelada y asustada tan dura como jamás había estado.&lt;br /&gt;No te preocupes piba, yo te cuido. Además podemos ser amigos, ¿no? Ssssí. Tienes un lindo cuerpito, se ve que lo cuidas. ¿Vas al gimnasio?&lt;br /&gt;De lo asustada que estaba no pude decir nada.&lt;br /&gt;¿Qué pasa?, ¿Te comieron la lengua los ratones?&lt;br /&gt;Yo ya estaba a punto de llorar, y seguí callada.&lt;br /&gt;Está bien, me parece que voy a tener que comprobarlo yo mismo. Por favor, no me haga nada. Mira nena, el que manda soy yo y si te quiero hacer algo, te lo hago. ¿Está claro? Por fav.. Escucha pendeja, es mejor para vos que te tranquilices, además si llamamos la atención, los únicos que nos pueden llegar a escuchar son mis amigos, y sabes que lo único que van a hacer es querer hacer una fiestita con vos y la vamos a hacer de a cuatro.&lt;br /&gt;No supe cómo reaccionar, pero por un instante se me cruzó lo que me podrían llegar a hacer los cuatro negros juntos, y hasta dónde podrían llegar y lo único en lo que pensé es en que era mejor callarme y esperar que este hombretón me dejara en paz lo más rápido posible.&lt;br /&gt;Unos segundos después, este hombre que me tenía bien sujeta empezó a acariciar mis muslos por encima de las calzas blancas que tenía. Comenzó a acariciar la parte superior de mi pierna para poco a poco empezar a acariciar la cara interior de la otra. Yo me quedé quieta rogando que se detenga.&lt;br /&gt;Luego de manosear todas mis piernas, y de decirme algunos elogios respecto a mi estado físico, este hombre ya más excitado, empezó a desabrocharme la blusa hasta abrirla por completo. Yo ya consciente de lo que pasaba y comenzando a lagrimear, pero principalmente asustada por lo imponente que me sentía y lo peligroso que resultaba ser semejante negro, no supe ni pensé en otra cosa que dejarme hacer y aguantar.&lt;br /&gt;Para ese momento, el hombre ya me había soltado los brazos y amenazándome con no hacer ninguna locura, me pidió que ni me moviera. Al instante me había sacado la blusa y lentamente me estaba sacando el sostén. Yo tan asustada cerré los ojos y comencé a sentir cómo me acariciaba los senos con las yemas de sus dedos para luego de unos segundo empezar a pellizcar mis pezones. A los pocos segundos el negro me dijo que se estaba excitando y que ya su, como él le llamó "Pedazo", le molestaba dentro del pantalón por lo que se desabrochó el pantalón y sacó algo que no quise ni mirar pero que sentí se apoyaba a mitad de mi espalda. Sin decir otra palabra, el negro cada vez más excitado me tomó con una de sus mano en mi entrepierna y me pegó contra su cuerpo aprovechando para oprimir todo lo que su mano abarcaba de mi intimidad, es decir, desde mi pubis hasta mi ano, y mientras tanto, con su otra mano, ya sin acariciar sino oprimiendo a su antojo, se ocupaba de mis senos que si bien nunca fueron algo de lo que estuviera acomplejada en sus manos parecían diminutos.&lt;br /&gt;Yo ya resignada a que este negro utilizara mi cuerpo a su antojo sólo trataba de no sentir sus manos sobando toda mi entrepierna y apretando mis pechos, a la espera de que se cansara y me dejara en paz, pero como temía, eso estaba lejos de lo que el quería y en ese momento comencé a sentir cómo sacaba sus manos de donde las tenía para tomarme con un brazo por debajo de mis costillas levantándome y con su otra mano deslizar juntas las calzas y mi ropa interior, a lo cual sólo me quedó agachar la cabeza tratando de alejar mis pensamientos y tratar de aguantar las ganas de llorar.&lt;br /&gt;Pero por supuesto, el tipo estaba en la suya y además posiblemente le gustara hacerme sentir así, y por supuesto, él ya estaba sobándome nuevamente desde mi pubis hasta mi ano pero ya sin nada de por medio. Mientras con la palma de su mano acariciaba toda la parte superior de mi vagina moviéndola en círculos, con uno de sus dedos me acariciaba también en círculos mi ano llagando incluso a acariciar la cara interna de mi anillito anal, y mientras hacía esto, con los dedos restantes acariciaba mis labios vaginales y sobaba la entrada de mi vagina.&lt;br /&gt;Pero mira qué linda porotita que tienes, esta toda peludita y gordita. ¿Te parece que te la puedo dejar mojadita? Sniff, sniff. Por favor, se lo ruego sueltem...nhg.&lt;br /&gt;Me interrumpió la terrible sensación de invasión y el terrible temblor que me produjo cuando, al soltar todo lo que estaba abarcando en mi entrepierna, con esa misma mano uso dos dedos para abrir mi vagina e introdujo su dedo anular de tamaño descomunal hasta lo más profundo de mi vagina.&lt;br /&gt;Cómo explicar lo que sentí cuando quedé en esa situación, me encontraba oprimida contra el cuerpo de este inmenso negro con la única separación provocada por su pene, el que por los lugares de mi espalda contra los que apoyaba tendría que ser algo que jamás hubiera imaginado que existiera, y que por si fuera poco me estaba penetrando vaginalmente con su inmenso dedo anular mientras que con el gordo refregaba la unión superior de mi vagina y también mi clítoris, lo cual se sumaba a su otra mano que se dedicaba a aprisionar y sacudir mis dos senos.&lt;br /&gt;Pasaron varios minutos del mismo modo en los que este tipo se dedicó a apretar y refregar mis senos de todos los modos posibles y pellizcando mis pezones, mientras con su otra mano me seguía penetrando con ese dedo anular que era del tamaño, según recordaba, el pene de mi exnovio, y aprovecha con el resto de su mano para sobar y acariciar el resto de mi vagina, todo esto sacudiéndome hacia arriba y hacia abajo al punto de despegarme de la reposera varios centímetros.&lt;br /&gt;Nghhggg, por favor, sniff detengrrrrrrnnhaa, basta por favor. Está bien, hagamos un trato.&lt;br /&gt;Me dijo con el beneficio de que me soltó los senos y retiró su dedo y mano de mi vagina, me sujetó por los hombros me giró para quedar de frente a él y me dijo.&lt;br /&gt;Mira nena, veo que ésto te incomoda bastante y yo ya estoy caliente. Hagamos un trato yo te dejo tranqui, te dejo que te arropes nuevamente y no te fuerzo más. Esta Bi... ESCUCHA, no terminé. PERO, vos a cambio te portas bien conmigo. ¿Cómo?, ¿Qué quiere? Quiero que me la mames, de ese modo, a mí se me pasa la calentura y vos te quedas tranquila y vestidita. Pero señor, yo nunca hice algo así, por favor ¿no puedo hacer otra cosa? Mira piba, es sencillo. Yo ya estoy al palo y me quiero descargar, o te cojo con este pedazo de verga que tengo, o... te portas bien y me la mamas, si no lo sabes hacer no hay problema, yo te enseño. Pero decidí ya. No por favor no me lo haga, sniff, no podría soportar su tamaño en mi interior. Repetí lo que dijiste pero usando la palabra que usé yo, pídeme que no te coja. Sniff, por sniff favor. No, no me coja señor, no me coja. Esta bien, dime qué es lo que vas a hacer. Lo que usted me pidió señor. Te dije que uses las mismas palabras que yo, di mamar. Está bien, se la voy a mamar.&lt;br /&gt;Una vez que me propuso eso, acepté ya que lo otro hubiera sido peor. Me abroché la blusa ya que no encontré el sostén, me paré y me subí lo más rápido que pude las braguitas y las calzas. Lo miré a los ojos y bajé la mirada a su pene, ¿no se por qué hasta el momento no lo había cruzado con la mirada?, pero al verlo, primero me asombró que existieran de ese tamaño y de ese grosor, y segundo agradecí haber tomado la decisión de que no me penetrara con semejante miembro ya que me hubiera hecho gran daño. Y digo esto por que fácilmente tendría uno treinta centímetros de largo y un grosor casi como mi puño cerrado.&lt;br /&gt;Viste que la tenía grande, qué cara de sorpresa, me parece que te gustó. ¿No? Por favor, snifff no me diga más así. ¿Ahora que hago? Vení nena, ponete de rodillas acá delante mío. Ya está, pero no puedo ponerlo todo en mi boca. No te preocupes, empieza pasando tus labios por la cabeza, después usas la lengua y seguí como te salga.&lt;br /&gt;Yo me incliné, tomé aire y empecé a usar mi boca y mi lengua para satisfacerlo. El me puso la mano en la nuca y me dijo que jugara a que estoy limpiando su pene y que lo lamiera limpiando el lubricante que el pene segrega, esto me pareció asqueroso pero trataba de mentalizarme para terminar la labor lo más rápido posible, luego me agarró de los pelos y me dijo que abriera la boca porque quería metérmela hasta la garganta y que con las dos manos le sobara lo que en mi boca ya no entraba,&lt;br /&gt;Luego de unos minutos de hacer esta asquerosa tarea yo ya me había acostumbrado al olor y al sabor y estaba metiendo y sacando su pene de mi boca, no podía creer lo bajo que me obligaban a caer, pero era así, le estaba haciendo una mamada a un negro con un pene de más de treinta centímetros.&lt;br /&gt;Bien piba, ahhh, así. Ahora sin dejar de mamar escucha, ya me estoy por ir y quiero irme en tu cara. Cuando te diga sacas la ahhhg ahhhaaa, la sacas de tu boca y tiras la cabeza para atrás. No quiero que la muevas y quiero que cuando termine de lleaaahhh, de llenarte la cara de leche, me limpies bien. Ah, para que sepas me dicen Tomy.&lt;br /&gt;Yo no quise ni terminar de escuchar pensando en lo asqueroso de la situación pero un minuto después, me tomó de los pelos tirándome la cabeza para atrás, yo inmediatamente cerré los ojos y sentí como todo su esperma caliente me llenaba la cara, lo sentía resbalando por el cuello, lo sentía resbalando por mis mejillas, lo sentí en mis labios y sentí cómo seguía saliendo más y más. Luego sentí cómo tenía toda la cara cubierta de su semen y escuché cómo me decía que era tiempo de limpiarle su pene. Abrí los ojos y me di cuenta de que tenía la vista nublada por el semen que me escurría de la frente, me limpié con la mano y asqueada me la limpié en las calzas, cerré los ojos y me dispuse a limpiarle su pene.&lt;br /&gt;Aun no terminaba de limpiarlo cuando sentí la puerta que se abría, me di vuelta y vi cómo los otros tres negros entraban a la caseta y se quedaban con grandes sonrisas mirando lo que estaba haciendo y el estado en que me encontraba.&lt;br /&gt;Bueno, bueno. Parece que a la nena no le cuesta entrar en confianza. No, no es así. Dile cómo fue Tomy, sólo fue un trato diles que... No seas tontita, me agarraste y me pediste que te muestre mi verga, me dijiste que nunca habías viste la de un negro, y que querías saber si era verdad lo que decían. No, yo no dije eso, es mentir.... Cállate, si Tomy dice que querías tener la verga de un negro, pues bien, tendrás cuatro.&lt;br /&gt;No podía creerlo, no sólo se había abusado de mí sino que me estaba quebrando el espíritu, me humillaba y me hacía sentir la impotencia en la que me habían sumergido. Me quede allí sentada, con todo el rostro lleno de semen, las manos igual de sucias y llorando por lo que había sucedido, por lo que estaba sucediendo y por lo que sabía iba a suceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-125343456056627393?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Snf_8gMrNtqj4Mz-1biXoDhczfI/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Snf_8gMrNtqj4Mz-1biXoDhczfI/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Snf_8gMrNtqj4Mz-1biXoDhczfI/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/Snf_8gMrNtqj4Mz-1biXoDhczfI/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/MOECECPiYEY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/125343456056627393/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=125343456056627393" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/125343456056627393?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/125343456056627393?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/MOECECPiYEY/el-abuso-captulo-i.html" title="El Abuso, Capítulo I" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/12/el-abuso-captulo-i.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEUCRXc7eyp7ImA9WxVTEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-6753658181328256259</id><published>2008-12-23T12:23:00.000-02:00</published><updated>2008-12-23T12:24:24.903-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-12-23T12:24:24.903-02:00</app:edited><title>El Abuso, Capítulo II</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No podía creerlo, no solo se había abusado de mi sino que me estaba quebrando el espíritu, me humillaba y me hacia sentir la impotencia en la que me habían sumergido. Me quede allí sentada, con todo el rostro lleno de semen, las manos igual de sucias y llorando por lo que había sucedido, por lo que estaba sucediendo y por lo que sabia iba a suceder.&lt;br /&gt;- Bueno, si a la nena la gustan las vergas largas y negras, ¿Por que negárselas?, total tenemos cuatro de tamaño descomunal para que se divierta. - No, por favor. ¿No les basto con lo que me hizo su amigo?, déjenme tranquila, por favor.&lt;br /&gt;Entre sollozos y suplicas levante la mirada y vi como uno de los otros dos negros, tan inmenso como los otros, pero al cual no le había prestado atención aun se acercaba y mirándome a los ojos me decía que se llamaba Tomas. Se paro delante mío y siguió hablando.&lt;br /&gt;- Mira la piba, así que te gustan las vergas grandes de los negros. Sabes que, desde que entre y te vi me dieron ganas de comerte la colita, así que hagamos una cosa, yo te presto mi pedazo y vos me dejas comerte esa linda colita. - Sniff, no, por fav..&lt;br /&gt;No tuve tiempo de decir nada más, este tal Tomas me levanto de los pelos y cuando me di cuenta ya me habían alzado entre tres y con toda facilidad y sin que pudiera siquiera intentar patalear me recostaban sobre la reposera y comenzaban a acariciarme entre todos. Sentía mil manos recorriéndome, sentí como manos de descomunal tamaño me separaban las piernas y otras de tamaño no menor oprimiendo mis glúteo, mi vagina mis senos y todo los que pudieran. Segundos después, sentí como me arrancaban de un tirón las calzas quedando solo con mi ropa interior y mi blusa ya desabotonada por la mitad, hice un intento por gritar pero cuando comencé a hacerlo recibí un sopapo que me adormeció, tarde uno segundos en reaccionar y fue cuando me daban vuelta y me ponían boca abajo. En ese momento me entro el pánico y me quede muda, tres de los negros me sujetaban uno manteniendo mis brazo inmovilizados detrás de mi nuca, otro sosteniéndome las piernas a la altura de los muslos y el otro me sostenía la cabeza contra un almohadón. Segundos después sentí el roce de un cinto contra mis nalgas y el que mandaba me dijo.&lt;br /&gt;- Mira piba, no se como fueron las cosas hasta ahora, pero desde este instante mando yo. Para que aprendas la lección te voy a dar un par de azotes y espero que sea suficiente como para que de ahora en adelante cooperes sin decir nada. Si Tengo ganas de cogerte lo voy a hacer y vos, si así te lo ordeno, vas a gritar como si la estuvieras pasando bien. Si no te gusta no hay problemas, desobedece o resististe, y te vas a despertar en una semana en el hospital con todo los huesos rotos.&lt;br /&gt;Y sin decir nada mas comenzó a azotarme en las nalgas. Creí que me iba a arrancar la piel, sentía como los latigazos me daban en la suave piel de mi cola y no podía ni gritar por tener la cara contra el almohadón. Cuando creí que no podía más se frenaron y comencé a sentir el alivio, las manos me soltaron y me dejaron recobrar el aire nuevamente.&lt;br /&gt;- Bien piba, ¿Te dolió?, ¿O quieres mas? - Sniff, basta por fav..Sniff..vor, no me lastimen mas - Te pregunte si te dolió. - Si, Sniff, si me dolió, Sniff basta por fa... - Bueno entonces dime, ¿te vas a quedar tranquila, haciendo lo que te digamos? - Si, pero no me peguen mas. Yo los trato bien, se las mamo pero no me peg... - No piba, no entiendes. No solo nos la vas a mamar, te vamos a dar por todos lados te vamos a coger, te vamos a culear y aun más, ¿Esta claro lo que vamos a hacer? - Por fav... - ¿Que pasa?, ¿Quieres que use el cinto otra vez? - No, no. Esta bien, esta bien. - Ya se que esta bien, pero quiero que con las mismas palabras digas lo que te vamos a hacer. - Sniff, me..sniff...me van a coger. - ¿Y que más? - Y me van a...Sniff...a culear. - Bien, ahora párate.&lt;br /&gt;No necesité hacerlo ya que los otros tres me habían levantado y parado en medio de la habitación, y allí me quede, parada en la habitación tan solo con mis braguitas y mi blusa a medio abrir. Fue cuestión se segundos cuando los cuatro negros me rodearon, mi primera sensación fue de inferioridad, me encontraba rodeada por cuatro negros a los que apenas les llegaba al medio del pecho, que median varias veces lo que yo de ancho que rodeándome no me dejaban ver mas allá de ellos, dos de ellos se encontraban ya sin camisa y un tercero ya se había quedado en ropa interior con su pene saliendo de ella, un pene que media tanto como el que había mamado un rato antes. Al instante comenzaron su labor, yo me quede quieta, parada allí en el lugar que me habían puesto mientras uno de los negros que estaba detrás de mi me terminaba de desabrochar la blusa y me la retiraba, otro al ver mis senos al descubierto y con un tamaño que pareció agradarle se los apodero para si, mientras con una mano sostenía mi cintura lamía uno de mis senos y con la mano libre, la mas grande que vi en mi vida, ocultaba el otro seno al tiempo que lo oprimía giraba y pellizcaba o mordía mis pezones. Mientras sucedía esto, un tercer negro deslizaba lentamente mis braguitas y las sacaba por completo, y el otro me comía la vagina con grandes lengüetazos usando a su vez sus grandes labios para separar los de mi intimidad. A todo esto el negro que estaba sacándome la blusa, como ya lo había hecho, dejándome así en una desnudez total, se coloco a mi lado y sujetando mi rostro comenzó a besarme y meterme la lengua en la garganta mientras, con su mano libre, sacaba de su ropa interior su pene y me lo refregaba por el cuerpo deslizándolo desde la parte superior de mi pierna hasta mitad de mis costillas. Estaba sumergida en un mar de roces, fricciones, caricias, lamidas, opresiones y mordidas, ya a esa altura comenzaba a sentir como mi cuerpo se contorsionaba y comenzaba a reaccionar a todo ese estimulo. Desde luego que en ningún momento lo disfrute o pense en ello, pero era una sensación similar a las cosquillas o la corriente, uno quizás no lo disfruta pero no puede evitar que el cuerpo reaccione. Pero aquí la diferencia era mayor, sentía como millones de explosiones en cada centímetro del cuerpo por todo el cuerpo. Pero yo, que pensaba que con el tiempo podía empezar a controlar la reacción de mi cuerpo que tanto me avergonzaba me equivoque. El negro que me había despojado de mi braguita ya encontraba una nueva labor, se puso en cuclillas a mis espaldas y tomo con cada una de sus enormes manos mis glúteos, comenzó a jugar con mi intima parte trasera, tomo un glúteo con cada mano haciéndolos ver insignificantes, para luego, comenzar a oprimirlos y a hacerlos girar separándolos y rozándolos entre si, esto que me provocaba una sensación de vacío y exposición en mi zona genital trasera, cambió drásticamente cuando el hombreton acerco su rostro a mi rajita anal y comenzó a usar su boca para rellenarlo. No podría explicar lo que me provocaba, sentía como usaba su lengua para jugar con mi orificio anal, sentía como, al tiempo que separaba mis glúteos con sus manos, su lengua lamía en círculos el anillo de mi culito, sentía como esa lengua que parecía eterna lamía tanto la cara externa de mi ano así como introduciéndose lamía también la parte interior de mi, hasta ese momento, pequeño anillito. Era una sensación de impotencia, veía que mi cuerpo ya no me pertenecía, mi pubis ya no era mío sino que se movía y contorsionaba por las sensaciones que arrancaban de mí ya humedecida vagina, con los juegos que la lengua que allí tenia proponían. Sentía que todo mi pecho ya era de las manos y boca de ese hombreton que con sus lamidas, mordidas, apretones, presiones y pellizcos, había conseguido no solo que mis pezones se pararan sino que todo mi pecho se oprimiera contra sus manos en busca de más. Sentía como mis piernas ya en el aire colgaban, se recogían y se separaban con las manos que las recorrían. Y sentía al fin, como mi parte trasera la pertenecía a ese negro, mis glúteos ya no querían tensarse sino que solo se dejaban exprimir y separar como sus manos querían, y mi ano ya no respondía a mis deseos de contraerse sino que se dilataba mas y mas dando paso a la lengua de su ahora dueño. Todo me provocaba una sensación espantosa, me sentía humillada, apenada y sucia por no poder controlar mi cuerpo, abría los ojos y lo único que veía era una tormenta negra que se apoderaba de mi cuerpo, para donde mirase había manos, bocas y penes que prácticamente no me dejaban ver mi cuerpo y yo, ya en el aire, sostenida por todas esas manos que me moldeaban y me manejaban a su querer. Pero termine de sentirme sucia y culpable cuando mi voluntad se vio doblegada a los juegos de estos cuatro hombres. Eso fue cuando el negro que estaba sobándome el ano comenzó a usar sus dedos, sentí como un de tamaño descomunal me penetraba y comenzaba a moverse en mi interior, no satisfecho, lo retiro un poco y sentí como comenzó a meterme su segundo dedo, primero introduciendo solo unos centímetros de ambos y luego comenzó a separarlos sintiendo como mi ano se ovalaba en todas las direcciones, para finalmente meterlos por completo y comenzar a darle una cogida de dedos a mi ya ansioso ano.&lt;br /&gt;- ayyyy, nghhh, ufffff, aggghhhhh. - Miren, óiganla gemir, ya no se aguanta. - Si mírenla, la pendejita resulto ser una cachondona. - Ahhhh, ahh, ahhhhhh, grrrrrrrrnn, agnnnn, ufff.&lt;br /&gt;A este se le sumo el poseedor de mi vaginita, el cual también comenzó a usar primero un dedo el cual me cogía mientras el usaba su boca y su lengua para lamer mi ya inflamado clítoris, luego de unos instantes y habiendo logrado una gran dilatación en mi vagina retiro el dedo y su boca, con una mano me separo los labios vaginales y poniendo la punta de dos dedos sobre la entrada a mi vagina y sin provocarme gran dolor los introdujo totalmente en un movimiento sin pausa y con cierta velocidad.&lt;br /&gt;- Agggggnnhh, ufffff.&lt;br /&gt;Y luego sumado a la cogida de dedo que me daban en el ano perdí completamente el control.&lt;br /&gt;- Ahaa, ahaaaa, ufff, aahhaa, mngnnnnnn, ahha ,ahaaa, ahaaaa. - Como disfrutas putita eh, después no te quejes, y pórtate agradecida.&lt;br /&gt;Al Ver mi reacción, y ver como me descontrolaba agarrándome del que tuviera mas cerca, los otros dos negros, tanto el que jugaba con mis pechos como el que me sobaba el cuerpo con su pene, se trajeron una silla cada uno y, parándose arriba de ellas uno a cada uno de mis lados dejaron enfrente de mi rostro sus dos descomunales penes. Y sujetándome la cabeza uno de ellos me obligo a hacer la segunda mamada de la noche, mientras si que me dijeran nada, por una reacción que no pude controlar empece a masturbar el otro con mis manos.&lt;br /&gt;- Mmmmm, sluppttt, swifffptt, mmmmmm. - Mira como mama la nena, dale seguí así.&lt;br /&gt;Allí estaba yo, no podía creer lo que estaba haciendo, pero no me podía controlar, sabia que estaba mal lo que hacia, pero era tanta la ansiedad que me provocaban, que mi boca y mis manos solo se desahogaban de ese modo, ellas se movían solas, usaba una mano para cada uno de las tremendas vergas las que hacían ver a mis manos diminutas, y mientras las masturbaba mi boca pasaba de una a la otra en forma ansiosa. Hasta que sucedió lo inevitable, mi primer orgasmo llego, no sabría si fue por la situación o si por ser el primero y no sabia como serian los próximos, pero sentí que me iba, mi cuerpo comenzó a sacudirse, mamaba en forma desenfrenada y fueron cinco minutos en los que sentía que me perdía, que los ojos se me ponían en blanco y luego de cinco interminables minutos me desvanecí. Veía que todo giraba, no sentía el cuerpo y no podía pensar en nada. En estado semiconsciente, con temblores por todo el cuerpo y completamente sudada me recostaron en la reposera y cuando abrí los ojos había dos a cada lado masturbándose. Al momento de abrir los ojos, el que siempre organizo todo me dijo, ahora en agradecimiento vas a abrir grande esa boquita para que meta mi verga, y vas a tragar todo. Sin que dijera nada, se coloco sobre mi rostro con una pierna de cada lado de mi cabeza e introdujo su pene en mi boca, yo no podía usar los brazos por que no los sentía por lo que no me quedo mas opción que serrar los ojos y al sentir mi garganta llenarse de semen empezar a tragar, ya sabia lo que me esperaba por que aun tenia presente la cantidad que había tenido que soportar de su compañero, y como era lógico trague sin cesar pero también mucho se derramo por la comisura de mis labios cayendo por mis mejillas hasta mi nuca. No había terminado de pasar el semen que me quedaba en la boca cuando Tomy, el negro que ya me había acabado anteriormente, reclamó su turno. Me tomo por la cintura y me puso boca abajo, apoyo su pene sobre mis glúteos y me dijo.&lt;br /&gt;- Ya te acabe en la cara piba, ahora quiero acabarte en la colita.&lt;br /&gt;Segundos después, sintiendo como golpeaba mis glúteos con su pene empece a sentir como otra eyaculación tan grande como las que había recibido comenzaba a derramarse por mis nalgas, sentía su semen fluir por la cara interna de mis nalgas y seguir por mi entrepierna hasta gotear en la reposera, para una vez que se vacío sobre mi, empezar a esparcirlo con su pene por el resto de mi ano, glúteos e incluso mi cintura. Sin que este negro terminara de enchastrarme, el tercero de ellos se había sentado al lado de mi rostro, y apoyando mi cabeza de costado contra la reposera, puso su pene en el costado de mi rostro y comenzó también él a acabarme en el rostro, el semen chorreaba por mis orejas, salpicaba mi pelo, se deslizaba por mis ojos nariz y boca, para con todo mi rostro ya completamente cubierto caer en la reposera. Como es lógico, quiso que se la limpiase y una vez que termine de hacerlo, me agarro de los pelos y refregó el otro lado de mi rostro por el semen que quedaba en la reposera. Ya con el rostro y mis genitales completamente sucios, me resigne a esperar por el turno del último hombre que quedaba. Sentí que volvían a darme vuelta quedando otra vez boca arriba, y un instante después sentí que el negro que quedaba se sentaba sobre mi estomago. Lo mire para saber donde quería hacer su chanchada y me quede atónita, no podía creer lo que veía, el negro que quedaba era el que me había comido la colita, y cuando vi el tamaño de su miembro pense que me iba a aplastar, los otros tres tenían penes inmensos que promediaban más de treinta centímetros, pero esto era descomunal, tenia un pene que media más que mi antebrazo y mano juntos, no podría saber la medida exacta pero seguro era superior a los cuarenta centímetros y de un grosor descomunal. El negro apoyo su aparato contra mi pecho y no exagero, sentía sus testículos apoyados sobre mi ombligo y su pene seguía por entre medio de mis pechos para terminar apoyando la punta en mi garganta. Este me miro y me dijo.&lt;br /&gt;- Si nena, ¿viste como la tengo?, no por nada me dicen rabo. Pero no te asustes, no muerde solo escupe. Ja.&lt;br /&gt;Y mientras me decía esto, tomo mis pechos y comenzó a masturbarse con ellos. Sin exagerar sentía sus testículos rozando mi vientre y la cabeza de su pene golpeando contra mi mentón. Estuvo así como por un minuto hasta que comenzó el regadero, retiro su pene un poco hacia atrás para dejar la punta debajo de mis pechos y segundos después sentí como comenzaba a bañarme el semen que se derramaba por todos mis senos y salía disparado contra mi pecho, mi garganta, mi mentón e incluso mi rostro. Las otras acabadas habían sido abundantes al punto tal que ya estaba toda sucia, pero esta era descomunal, salían cantidades enormes de un semen mucho mas viscoso que me bañaba por completo, mire mi pecho para saber si realmente era semen y vi como estaba completamente cubierto de este semen que, formando incluso grumos, me empapaban desde el ombligo hasta la garganta. Una vez que este último descanso su pene sobre mi pecho por unos segundos se levanto y allí quede, desnuda, tirada en esa reposera toda cubierta de semen, el pelo pegoteado y el cuerpo aun atónito por todo lo que me habían hecho pasar y sentir. No sé que hora era ni cuanto tiempo había transcurrido pero la cuestión es que a los pocos minutos, vencida por el cansancio, me quede dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuara...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-6753658181328256259?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/1Nj9LWJtmEF8SgAyNIhY8FeX8eY/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/1Nj9LWJtmEF8SgAyNIhY8FeX8eY/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/1Nj9LWJtmEF8SgAyNIhY8FeX8eY/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/1Nj9LWJtmEF8SgAyNIhY8FeX8eY/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/7MhusYIXbGE" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/6753658181328256259/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=6753658181328256259" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/6753658181328256259?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/6753658181328256259?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/7MhusYIXbGE/el-abuso-captulo-ii_6582.html" title="El Abuso, Capítulo II" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/12/el-abuso-captulo-ii_6582.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEYMRng9cCp7ImA9WxVTEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-8927186649557562672</id><published>2008-12-23T12:20:00.001-02:00</published><updated>2008-12-23T12:23:07.668-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-12-23T12:23:07.668-02:00</app:edited><title>El Abuso, Capítulo III</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me desperté ya habiendo amanecido con las sensaciones, nuevamente, de que me recorrían todo el cuerpo. Cuando me terminé de despejar y recordé que había estado sucediendo en las últimas doce horas, me di cuenta también de que estaba sucediendo nuevamente. Estaban un par de ellos limpiándome el cuerpo con unas toallas húmedas que habrían sacado del baño y, aprovechando también para sobarme, me retiraban todos los fluidos secos del cuerpo, no así los de la cara y pelo. Sorprendida me di cuenta de que estaba mamando uno de los descomunales miembros que uno de ellos habría puesto en mi boca estando yo aun dormida, el cual estaba succionando como un bebe desde mis despertares. Me habían puesto en el borde de la reposera con mi cuerpo apoyado sobre mis espaldas y mi cabeza por fuera y colgando hacia atrás y, supongo que por instinto, yo le seguía haciendo la mamada a ese pedazo de carne que entraba y salía de mi boca. Aunque en realidad, sabia que quisiera o no tendría que hacerlo, la labor consistía en apretar semejante miembro con mis labios y lengua mientras él, en cuclillas desde detrás de mi cabeza, me penetraba como si fuera una relación sexual. De hecho, por momentos me provocaba arcadas ya que en su excitación tendía a penetrarme profundamente hasta llegar a mi garganta, recorrido que no era ni un cuarto de su miembro pero que resultaba suficiente para asfixiarme.&lt;br /&gt;Mientras pensaba en esto, un suspiro se me escapó de la garganta provocado por una sensación de excitación sexual que, en un primer instante, creí era por las cuatro manos de los dos negros que me sobaban, ya sin los trapos y además con sus lenguas y bocas. Pero luego me di cuenta de que el cuarto, al cual por no poder levantar la cabeza no veía, me estaba dando una penetración vaginal con su húmeda lengua a la vez que me masajeaba en círculos el clítoris y el anillito de mi orificio posterior con sus enormes y tibios dedos.&lt;br /&gt;Luego de un rato, quien me estaba penetrando por la boca, me indicó que cuando él retirara su miembro fuera de mi boca, yo tenía que aprovechar para tomar una bocanada de aire, y así, él intentaría pasar la inmensa cabeza de su miembro por mi garganta. Por lo que, luego de algunos intentos que casi me asfixian, resultó una labor bastante coordinada en la que el retiraba su miembro casi fuera por completo y una vez que yo tomaba aire, para lo cual no me daba mas que uno o dos segundos, él lentamente presionaba la punta de su miembro hacia mi garganta, la cual por la posición en la que me encontraba, es decir con mi cabeza tirada hacia atrás, no se le hacia tan difícil penetrar. Y luego de unos segundos de presionar, suficiente para que se me comenzara a acabar el aire, se retiraba hacia atrás para dejarme recuperar la respiración, tomar una nueva bocanada y penetrarme nuevamente. Movimiento que a medida que lo repetía, y yo aprendía a relajar mi tráquea, le permitía en cada intento llegar cada vez un poco más profundo, llegando así, para mi asombro, a meter quizás mas de la mitad de si en mi boca y garganta.&lt;br /&gt;Para ese momento, uno de los dos que me había estado sobando el cuerpo, que era el del miembro descomunal, se fue a sentar por allí y el otro aprovechando la disponibilidad de mi cuerpo empezó a masturbarse su miembro con mis pechos, o mejor dicho, apretó la base de su aparato con mis senos y llevó mis manos hasta la parte que asomaba por fuera para que sea yo quien lo masturbe. Así, mientras trataba de realizar estas dos actividades, lo cual no me resultaba nada fácil, empecé a sentir como ahora el que estaba allí abajo, en mi sexo, había pasado a utilizar su lengua para penetrarme analmente y metía dos de sus dedotes en mi vagina, y digo dedotes por que cuando los nudillos de aquellas manos entraban en mi, no tenían nada que envidiarle a un pene verdadero de tamaño normal, lo cual para mi vergüenza, pero también para mi fortuna, se veía facilitado por la humedad que yo misma generaba con los fluidos de mi cuerpo.&lt;br /&gt;Luego de un rato de estar haciendo esto, quien me penetraba oralmente me dijo que tome una gran bocanada de aire por que me acabaría directo por la garganta, yo me asusté por que pensé que me ahogaría antes de que termine, pero no había demasiada posibilidades de discusión. Así que respiré lo más profundo que pude, cerré los ojos y luego de que, habiéndose ya incrustado en mi garganta, comenzara a masturbar lo que quedaba afuera de su miembro, sentí como esa aparato se ensanchaba en mi garganta y esa leche espesa a la que ya me estaba acostumbrando pasaba directo a mi estomago como un surtidor de combustible que me cargaba por completo. La eyaculación duró varios segundos, así que cuando retiro su miembro fuera de mi garganta, pero no fuera de mi boca, tuve que tragar lo que aun seguía saliendo para despejar mis vías respiratorias y tomar aire de una vez.&lt;br /&gt;Luego de ver que no se retiraba, intuí que estaba esperando a que le limpiara con mi boca y lengua, así que sin producirme prácticamente nada de asco, ya que en las últimas horas se había convertido una práctica habitual, retiré esos restos que le quedaban, sobretodo en la zona del glande, los cuales simplemente tragué junto con mi saliva.&lt;br /&gt;Para ese instante, los otros dos ya no estaban sobre mi cuerpo y quien había estado masturbándose sobre mis pechos se sentó entre mis piernas y mi dijo.&lt;br /&gt;Mírame bien por que voy a ser el primer negro en tu vida.&lt;br /&gt;Lo cual no entendí en un comienzo, pero se me aclaró completamente cuando, colocado entre mis piernas, las separó y llevó mis rodillas casi hasta mis hombros con claras intenciones de penetrarme, ahora si, con su pene. A mi se me llenaron los ojos de lagrimas e instantáneamente comencé a gimotear. Si bien me había adaptado a realizar, o dejar que me realicen, un sinfín de cosas que jamás se me hubiera cruzado por la cabeza hacer con nadie, aun hasta ese momento estaba con la esperanza de que no tendría que cobijar dentro mí a ninguno de esos seres. Para una chica, y más de mi edad, dejar que un hombre esté dentro de una es algo muy especial y yo no quería que ellos lo hicieran. Además, si bien no era virgen, sabía que cuando me introdujeran semejantes "cosas" me harían ver las estrellas con la dilatación.&lt;br /&gt;No te preocupes niña, no tengas miedo. Se que no estas acostumbrada y se que antes o después te va a terminar gustando.&lt;br /&gt;No…snifff… Por favor, no lo haga… se lo pido…sniiif… si quiere sigo haciéndoselo con la boca… snif, snif… pero no me haga eso…&lt;br /&gt;Tranquila, te la voy a meter lentamente y vas a ver como después de un par de entradas y salidas empiezas a gozar.&lt;br /&gt;Nooo, por favor... se lo pid… nnggghhhhahhhh, más despaciooooo… naaagggghhhh…&lt;br /&gt;Y ya fue tarde, ese descomunal aparato entraba por mi intimidad, y yo con la cabeza tirada nuevamente hacia atrás, y mordiéndome el labio inferior para no gritar, sentía como el contorno de ese invasor glande se internaba en mí. Si bien la sensación de lleno ahora sí que era descomunal, no se si por las penetraciones que me habían estado haciendo con sus dedos, por ya haber tenido algún orgasmo, por estar más que húmeda, o no se que, pero la cuestión es que si bien la sensación de invasión era sicológica y físicamente fuerte, por lo menos no sentía tanto dolor como creí que tendría en un principio.&lt;br /&gt;Sujeta con mis manos de los laterales de la reposera, incline hacia delante mi cabeza para ver cuanto más de esa tortura faltaba y vi que el negro, que no se recostaba en mi, sino que se sostenía con sus brazos apoyados a mi lado y extendidos, con lo cual yo podía ver entre medio de nuestros cuerpos, ya había introducido más de la mitad de su hombría en mi interior. Yo, con mis rodillas a la altura de su cintura me quedé observando como, para mi total asombro, esa extremidad desaparecía en mi interior, y aliviada dejé caer mi cabeza hacia atrás para tomar nuevamente aire no pudiendo creer que dentro de mí hubiera tanto espacio.&lt;br /&gt;Has visto mi niña que no era para tanto, ya la tienes adentro.&lt;br /&gt;Por favor, no te muevas que aun me haces daño.&lt;br /&gt;Tranquila que falta un poco aun.&lt;br /&gt;Eh ???... Basta, ya está toda, ¿Qué más quieres?&lt;br /&gt;Me arrastro hacia el hasta que mis caderas quedaron en el aire por fuera de la reposeerá y llevando mis rodillas nuevamente contra mi, hasta que casi tocaban mis hombros me penetró aun más profundamente sintiendo, ahora si, como el extremo de ese inmenso gusano Empujaba con su punta mi matriz contra mi estómago.&lt;br /&gt;Deteeeente… iiiinnnnhgggg….&lt;br /&gt;¿La sientes?&lt;br /&gt;Siiiii… saaaaaaalteee… retrocede, por favor, auuuccchh.&lt;br /&gt;Ya vas a pedir que no te la saque.&lt;br /&gt;Y lentamente comenzó a retirar a ese monstruo de mi interior, lo retiro hasta que su cabeza quedaba nuevamente cobijada entre los labios de mi vagina, esperó unos instantes para que me recuperara, y comenzó a penetrarme nuevamente, ya sin la incomodidad anterior pero aun resultándome un esfuerzo descomunal el recibirlo. Luego de unos eternos minutos en los que, para mi fortuna, se tomaba su tiempo dejando que pudiera adaptarme a semejante esfuerzo, ya estaba fallándome de lleno. Yo, con mi respiración sumamente agitada, mantenía mis piernas abrazadas a su cadera para tener de donde sujetarme cuando me penetraba muy profundo, y el moviéndose en forma natural ya usaba sus manos y boca para lamerme u oprimirme los pechos y apretar también mis muslos y nalgas.&lt;br /&gt;Has visto que te acostumbrarías.&lt;br /&gt;Nnghhh, despacio… más despacio…&lt;br /&gt;La verdad es que yo no quería que fuera más despacio por el dolor, el cual ya casi no sentía, la verdad es que sabia que si seguía penetrándome con semejante miembro y me seguía acariciando, tarde o temprano terminaría teniendo otro orgasmo, cosa que detestaría sucediera. Pero antes que lo hiciera yo, lo hizo él, después de que acelerara sus acometidas, lo cual me acercó bastante al orgasmo, comenzó a bombear sus semillas en mi interior. Podía sentir ese tibio líquido llenando mi conducto y salir escupido contra mi matriz. Y al fin terminó, sabia que vendrían los otros, pero ya era uno menos y además había aguantado el orgasmo.&lt;br /&gt;Luego de quedase dentro mío unos instantes, en los cuales ambos permanecimos inmóviles, salio de dentro mío y junto con él comenzaron a fluir hacia el exterior de mi vagina los líquidos que había depositado unos instantes atrás. Pero sin darme descanso, o mejor dicho, como si fuera una continuación del mismo acto sexual, otro de ellos tomó su lugar.&lt;br /&gt;Introduciendo su miembro, que era de similar tamaño, comenzó a penetrarme directamente con ritmo normal sabiéndome mojada y lista. Su vaivén era distinto, sentía como su miembro presionaba más contra el lado derecho de mi interior, no se si por que miembro tendría forma distinta o por que él buscaba ese efecto, pero fuera por lo que fuera, el resultado era que el contorno de la cabeza de su miembro rozaba en todas las penetraciones con mi punto G, así que luego de unos instantes de penetrarme, y habiéndome agarrado ya bastante excitada por quien había estado en su lugar antes, fue cuestión de segundos hasta que me llevara a las puertas de un nuevo orgasmo. Orgasmo que, sabiéndolo inevitable, quería se produjera de una vez para librarme de esa sensación de excitación que me producía, y que me avergonzaba que así fuera.&lt;br /&gt;No se si mi cuerpo se había puesto en mi contra, pero ahora que quería que respondiera como sus instintos le marcaban, haciéndome acabar de una vez, me prolongaba la cruel agonía de estar eternamente a las puertas del orgasmo por inagotables momentos. Y no sé si, por querer acabar de una vez (espero que si), o si por la excitación, le empecé a susurrar a mi penetrante invasor.&lt;br /&gt;Dámela, uffffff... si más rápido marica…&lt;br /&gt;En ese instante se detuvo, solio de dentro de mí y girando mí cuerpo me puso boca abajo con mis piernas separadas. En ese instante, temiendo lo peor, estuve por salir corriendo aunque eso me costara mucho más.&lt;br /&gt;No te preocupes, no te estoy por hacer eso, relájate y eleva levemente tu vagina para poder penetrarte desde atrás.&lt;br /&gt;Esta nueva posición no me gustaba del todo, pero con el susto que tuve por un momento me resulto casi un alivio, y pensando que sería peor que se ensañe con mi agujerito posterior, obedecí elevando mis caderas para facilitar la penetración vaginal. Una vez que estuvo dentro de mí en su totalidad, me volvió a hacer bajar las caderas haciéndome juntar las piernas. Ahora, yo estaba recostada como si estuviera leyendo en la cama, con mis piernas extendidas juntas y mis cuerpo apoyado sobre mis codos mientras el me penetraba vaginalmente pero desde atrás pasando por entre medio de la parte posterior de mis piernas. Por la posición sentía ese descomunal miembro, pero ahora mucho más apretado en mi interior, y ya habiendo pasado el susto de unos instantes atrás, lo cual me retrotrajo levemente en mi excitación, ya sentía nuevamente el insipiente orgasmo y llegaba a la conclusión de que aquel miembro no acariciaba mi punto G por su forma, sino que quien me penetraba buscaba eso. Yo, que a esa altura, yo gesticulaba con mi rostro como típicamente lo hacia cuando me masturbaba, y que gimoteaba, en parte por la fuerza que ese miembro hacia contra las paredes de mi vagina, pero principalmente por que estaba ya comenzando a tener el orgasmo, vi como uno de los otros hombre, se sentaba delante mío con las piernas separadas una a cada lado de la reposera, y dejaba ante mi ese descomunal aparato, y digo descomunal no por reiterar sino por que este era quien había acabado en mi pecho la noche anterior, era el poseedor de esa inmensa extremidad que deseaba no tener que cobijar dentro mío nunca.&lt;br /&gt;No necesité demasiadas instrucciones para saber que quería, y así, sujetándolo con las dos manos, una en la base y la otra por la mitad, la que deslizaba de arriba a abajo para excitarlo, me sumergí de lleno con mi boca en la parte que sobresalía y que ya no tenia con que sujetar, lo cual era más de lo que podía engullir con mi boca.&lt;br /&gt;Y fue cuestión de minutos hasta que el orgasmo se desató en su máximo esplendor, empecé a sentir ese tremendo orgasmo que amanecía como uno mucho más feroz que el de la noche anterior. Yo ya no gimoteaba sino que decididamente estaba gimiendo como una posesa. Me aferraba con manos y boca a ese miembro intentando no hacer el espectáculo que sabia estaría haciendo, pero resultaba imposible evitar. Ya llevaba mas de un minuto de mi orgasmo, cuando entre medio de mis propios gemidos y gritos de placer, sentí que quien me penetraba estaba volcando algún tipo de lubricante en mi orificio anal facilitando la penetración que comenzó a hacerme por allí con dos de sus dedos sin dejar de penetrarme en forma vaginal. Y he de reconocer que, no se si por estar en medio de un orgasmo o por que el lubricante realmente surtía efecto, pero no me causaba dolor alguno el que me lo hiciera. De hecho, hizo que mi orgasmo resultara ser la experiencia más feroz que habría pasado hasta ese momento.&lt;br /&gt;Ya habrían pasado dos o tres minutos y yo seguía gimiendo mientras el orgasmo más largo de mi entera vida me volvía algo así como una ninfómana que arremetía con su boca sobre lo que me entraba de aquel descomunal aparato que lamía y masturbaba, gritando sobre él como si de un micrófono se tratara, y a la vez elevaba mis caderas para, poder apretar ese miembro con los músculos de mi vagina, y para sentir más profundamente los dedos que ingresaban por mi retaguardia. Y como si todo esto fuera poco, también a quien me estaba penetrando, le llegó su hora. El sentir ese miembro, que me penetraba en una de las posiciones más apretadas que podría hacerme, y que ahora además se dilataba dentro mío mientras escupía su semen en mí, me terminó de dar el empujón que me faltaba, para finalizando un orgasmo de casi cinco minutos, perder nuevamente el conocimiento gracias al placer (no pedido) que esos sujetos me daban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-8927186649557562672?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rgKui6vs9hAtCTCISU4gMtTxdXM/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rgKui6vs9hAtCTCISU4gMtTxdXM/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rgKui6vs9hAtCTCISU4gMtTxdXM/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/rgKui6vs9hAtCTCISU4gMtTxdXM/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/coe1k21Lk3I" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/8927186649557562672/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=8927186649557562672" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/8927186649557562672?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/8927186649557562672?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/coe1k21Lk3I/el-abuso-captulo-iii.html" title="El Abuso, Capítulo III" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/12/el-abuso-captulo-iii.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C08BQ306eCp7ImA9WxVTEEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-6516790500470165978</id><published>2008-12-23T12:08:00.001-02:00</published><updated>2008-12-23T12:17:32.310-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-12-23T12:17:32.310-02:00</app:edited><title>El Abuso, Capítulo IV</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los siguientes instantes, no podría especificar se fueron segundos, minutos, horas, días años o quien sabe cuanto, fueron de desconcierto y confusión, solo me daba cuenta que todo giraba a mi alrededor y mi corazón latía como nunca antes, comenzaba a recobrar la cordura y notaba como me habían estado moviendo, luego con un poco más de lucidez empecé a sentir como acariciaban y besaban mis muslos y glúteos. Seguí &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;despejándome&lt;/span&gt; y note que seguía con ese miembro descomunal en la boca, solo que dada mi semi-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;inconciencia&lt;/span&gt;, de momento, era él quien acariciaba mis labios con ese húmedo trozo de carne, y era él quien lo introducía dentro de mi boca, cosa que cambio a medida que me recuperaba y cada vez más &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;consiente&lt;/span&gt; lo hacia de a poco más yo misma. Pero me bastó reaccionar solo un poco más para hacerlo del todo, lo cual fue al darme cuenta de que me encontraba recostada boca abajo, posición en la que ya estaba desde antes, pero ahora estaba en forma transversal con respecto a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;reposera&lt;/span&gt;. Es decir, mi pecho estaba apoyado contra ella, mi cabeza levantada, no por mí, sino por que quien me penetraba oralmente me la sostenía con sus dos manos para asegurarse de que succione, y mis piernas colgaban por el otro lateral de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;reposera&lt;/span&gt;, o mejor dicho y debido a la corta altura de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;reposera&lt;/span&gt;, mis rodillas bastante separadas una de otra apoyaban contra el suelo dejando mi zona trasera completamente expuesta y cómoda para que, como ya les dije, el cuarto de ellos estuviera atrás mío besando, acariciando y lamiendo mis muslo, cola y orificio anal. Esta hombre, que se encontraba casi recostado detrás mío haciendo esta labor se incorporó y acercó su pene hacia mi zona genital y anal para comenzar a pasearlo de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba por toda mi intimidad.&lt;br /&gt;Imploraba para mi misma que no hiciera lo que creía iba a suceder y que pude confirmar que habría de suceder. Luego de poner duro su miembro acariciándolo contra mí pude sentir como apuntaba la cabeza de su herramienta contra mi, hasta ese día, delgado anito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Nooo&lt;/span&gt;, por favor, así no, se los suplico.&lt;br /&gt;No te preocupes niña, luego de los primeros momentos lo disfrutarás como nunca has disfrutado nada antes.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Noooo&lt;/span&gt;, se lo pido, lo tengo virgen, me lastimarán.&lt;br /&gt;Si no te relajas seguro que será doloroso. Distiende tus músculos, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;relájalos&lt;/span&gt;…&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Noooooooooooo&lt;/span&gt;…….&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;ahhgggggggggg&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;nnnnnggghghaaaaa&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Tranquila, se está metiendo….&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Ngggghhhh&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;AAAAAUUUUUCCH&lt;/span&gt;, espera &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;deteeeeeeeente&lt;/span&gt; por favor&lt;br /&gt;Y así lo hizo, claro que por unos instante en los que, aunque sea un poco, me recuperaba. Pero claro está, luego retomaba la penetración.&lt;br /&gt;Vamos mi niña que seguimos un poco más.&lt;br /&gt;Despacio, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;uuuuuuuuuffff&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;oouchh&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Ya pasó la cabeza, ¿La has sentido?&lt;br /&gt;Si, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;nnnnnghhh&lt;/span&gt;, pero despacio con el resto, me estas haciendo explotar desde dentro.&lt;br /&gt;Y era cierto, nunca me había fijado tanto en la diferencia de tamaño que hay entre la corona de la punta del miembro de un hombre y la parte que le sigue, pero había podido notar como, una vez que la cabeza pasó por completo, mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;anillito&lt;/span&gt; se cerraba un poco nuevamente para quedar cobijando esa descomunal esfera de carne en mi interior. Y continuó con la parte final, que en realidad no era ningún final por que aun quedaban por introducir más de veinticinco centímetros de su negra hombría en mi interior.&lt;br /&gt;Así mi niña, estás con muy buena dilatación, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;relájate&lt;/span&gt; que seguimos.&lt;br /&gt;Vale, pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;despacioooooooonngggggg&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Relájate&lt;/span&gt;, bien.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Uffff&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;nnnngggghhhhhh&lt;/span&gt;, ¿Falta &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;muchooooo&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Ja&lt;/span&gt;, no has llegado a la mitad.&lt;br /&gt;Detente allí, te lo ruego.&lt;br /&gt;No, lo siento, pero la tendrás hasta que mis testículos golpeen tu &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;almejita&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Entonces, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;uffff&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;aaaayyy&lt;/span&gt;, por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;fav&lt;/span&gt;…&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;nnnghnhhhg&lt;/span&gt;…&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;vor&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;nnnnnggggh&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;mastúrbame&lt;/span&gt; o has algo así para calmarme un poco el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;dolooooorrrrnnnngggghhhnnnnn&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;La verdad que a esa altura, no tenía problemas en sobrellevar psicológicamente hablando, la idea de que me hurgara con sus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;dedotes&lt;/span&gt;, y eso era algo que necesitaba para calmar las dificultades de la dilatación anal. Dilatación que gracias al lubricante que me habían puesto mientras el otro de ellos me penetraba con sus dedos, y gracias también a esa penetración que de a poco me &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;había&lt;/span&gt; estando dando con anterioridad, no me producirían el desgarro que me hubieran causado al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;penetrarme&lt;/span&gt; en esa forma sin nada previo, aunque no por esto dejaba de ser extremadamente dolorosa. Dándome el gusto, quien me desvirgaba el ano, pasó por el costado de mi cuerpo uno de sus brazos, y llevó su mano a través de mi abdomen hasta posarse en mi inflamada y colorada vagina, y allí, comenzó a masturbarme con sus dedos.&lt;br /&gt;Si bien había tenido orgasmos, esta era la primera vez en esta orgía que agradecía que me estuvieran hurgando la "&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;chonchita&lt;/span&gt;", no necesitó acariciarme demasiado para que comenzara a sentir los efectos, y pronto, el dolor anal se transformó en una mezcla rara que alternaba entre el ardor que sentía allí atrás y momentos en los que sentía la excitación de la masturbada que me daba, excitación que cuando se producía me hacia dejar de sentir el inmenso dolor y podría, para mi pesar, reconocer que producía que resultara placentera hasta la penetración posterior que me estaba dando.&lt;br /&gt;Luego de unos intensos minutos en los que tuve que volver mi atención nuevamente hacia ese falo que besaba, lamía y acariciaba, por que introducirlo en mi boca resultaba casi épico, pude notar que su pelvis se apoyaba en mis glúteos, y ahí lo supe, me lo había introducido hasta el fondo. No podía decir nada, más que agradecer que la peor parte hubiera terminado, y rogar que esa atrocidad que me estaban haciendo terminara cuanto antes. Y después de detenerse uno o dos segundos dentro mío, como si disfrutara la hazaña, comenzó esa lenta y extraña retirada, su miembro empezó a deslizarse hacia fuera de mis entrañas haciéndome sentir que mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;anillito&lt;/span&gt; se retorcía y daba vuelta como una media, sentía como la parte más gruesa del cuerpo del pene pasaba, como mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;anillito&lt;/span&gt; levemente se cerraba y como comenzaba a hacer fuerza, esta vez desde dentro hacia fuera, la coronilla de la cabeza. Y allí tuve el indicio que me faltaba para saber que también esta actividad la disfrutaría, mi cuerpo nuevamente fue en contra de mi voluntad y me trajo la extraña sensación de no querer que esa ferocidad saliera de mi interior, y como un espasmo mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;redondelito&lt;/span&gt; posterior se apretó tratando de contener dentro mío aunque sea una punta de mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;desvirgante&lt;/span&gt; poseedor.&lt;br /&gt;No te preocupes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;gatita&lt;/span&gt;, no te la sacaré en un buen rato – me dijo el muy desgraciado interpretando lo que mi cuerpo le pedía. –&lt;br /&gt;Bueno. – Le susurré yo completamente ruborizada –&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;Ábrete&lt;/span&gt; que ahora comenzaré a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;encularte&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Y así lo hizo, con movimientos continuos, y acelerándolos cada arremetida un poco más, inició un "entra y sale" que me dilataba el ano en una manera placenteramente animal. Y, con la supuesta excusa de que tuviera más lugar para pasar su mano y así él siguiera masturbándome, yo en cada arremetida, empinaba más mis glúteos, y claro está mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;agujerito&lt;/span&gt;, hacia arriba. Y digo excusa por que la verdad es que ya me estaba convirtiendo en una suerte de gata en celo que disfrutaba cuando esa barra caoba salía y amaba cuando reingresaba.&lt;br /&gt;Allí estaba yo, lamiendo y masturbando al de el miembro descomunal, aunque todos lo eran, y siendo empalada de atrás por este otro negro que, de cuando en cuando, retiraba por completo su miembro y jugaba con sus dedos a abrir mi ano mientras seguía masturbándome con la palma de su manos y además ahora también tenia la otra &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;masajeando&lt;/span&gt; mis pechos.&lt;br /&gt;Luego de un rato, momento para el cual ya estaba completamente dilatada, mi intruso posterior retiró su miembro, e incorporándose, se sentó al lado de donde me encontraba recostada apoyando la zona de sus glúteos justo en el borde de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;reposera&lt;/span&gt; y dejando así su mástil completamente erecto mirando hacia el techo. Por un instante creí que buscaba que se la mame a él, pero de inmediato me aclaró lo que quería.&lt;br /&gt;Ven, quiero que te pares delante de mí dándome la espalda y con una pierna a cada lado de las mías, te inclines hacia delante dejando tu precioso culito a la altura de mi cara. – Y así lo hice –&lt;br /&gt;¿así? – Le pregunté mientras tomaba esa posición y me iba inclinando hacia delante. –&lt;br /&gt;Bien, ahora quiero que te vayas sentando sobre mi "trozo de carne" para, lentamente, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;empalarte&lt;/span&gt; tu misma.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;Uffff&lt;/span&gt;. – Resoplé yo en parte por disgusto y en parte por saber que regulando yo las arremetidas podría ser algo un tanto más placentero. –&lt;br /&gt;Él se recostó hacia atrás, lo cual solo exponía más su miembro, y yo sabia que tenia que "auto-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;encularme&lt;/span&gt;". Pero esta no era mi única función, ya que si bien el de el miembro más descomunal se había retirado no se a donde, ahora tenia delante de mí a quien me había penetrado en primer instancia, y poniendo su pene a la altura de mi rostro exigió que se lo mamara nuevamente. Lo cual no me resultaba fácil por que además de tener que estar subiéndome y bajándome yo misma sobre ese miembro, quien me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;enculaba&lt;/span&gt;, mejor dicho, quien hacia que me "auto-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;enculara&lt;/span&gt;" yo misma, como con sus manos me sujetaba de las caderas para ayudarme con el esfuerzo de subir y bajar, de penetración en penetración, me tiraba hacia abajo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;penetrándome&lt;/span&gt; hasta el fondo con su expuesto miembro, y en esos momento tenia que desatender el miembro que succionaba para recuperar la respiración.&lt;br /&gt;Para esa época de mi travesía por el mundo de las orgías y el sexo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;interracial&lt;/span&gt;, yo ya estaba hecha un desastre, mi pelo estaba todo enredado por las sacudidas que me habían dado, y empeorado por la mezcla de transpiración y esperma seco que allí había ido a parar, además del que se encontraba por todo mi cuello, rostro y boca. Mi vagina estaba completamente inflamada y con sus labios exteriores completamente enroscados hacia fuera, así como también estaba cubierta por semen, parte seco en todo mi bello &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;púbico&lt;/span&gt; y piel y otra parte aun fluyendo de mis interiores expulsado por la presión que hacia en mi interior quien me penetraba, aun en estos momentos, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;analmente&lt;/span&gt;. Y por supuesto no quería ni mirar que pasaba por mi retaguardia.&lt;br /&gt;Pasados uno minutos en los cuales seguía siendo penetrada anal y oralmente, quien tenia el miembro más descomunal de todos reapareció parándose delante mío, por un instante creí que vendría a terminar lo que había dejado postergado pero pronto me di cuenta que tenían otro plan para mi. A quien estaba recostado debajo mío no le costó casi nada de esfuerzo tirarme hacia atrás sosteniéndome con sus brazos pegada de espaldas contra él, que además, al pasar los brazos por el costado de mi cuerpo, aprovechaba para, sujetándome las muñecas delante de mi pecho, inmovilizarme. Mis piernas quedaron una a cada lado apoyadas en el piso ya que si no apoyaba mis pies, quedaba completamente recargada con el ano sobre ese miembro. Así, sin decirme nada, el del miembro descomunal inclinó su rostro sobre mi vulva, y comenzó a darme las mejores de las chupadas que tuve en toda la noche. No les describiré el tipo de cosas que me hacia con sus labios, lengua y dedos por que a esa altura no distinguía nada de todo el placer que me daba, la diferencia estaba en la furia con la que lo hacia. Mi vagina estaba nuevamente chorreando cuando él se incorporó, me levantó las piernas poniendo una a cada lado de su cintura y enfiló el tremendo taladro que tenia por pene contra mi temblorosa vagina. Si bien estaba completamente mojada y extremadamente excitada, el que me penetrara con "eso" me causaba un temor indescriptible, temía que me desformara mi cavidad en forma permanente, y además, teniendo en cuenta el espacio interior que ya ocupaba a través de mi orificio anal el otro miembro, no sabia si esos descomunales monstruos tendrían lugar para cobijarse los dos juntos en mi interior.&lt;br /&gt;Todas las hipótesis fueron innecesarias ya que estaban dispuestos a probarlo en la práctica. Creo no mentir si les dijera que mientras esperaba la penetración comencé a contar en vos baja, como si de una cuenta regresiva se tratara. Apenas sentí la punta comenzar a hacer contacto, me abracé con mis piernas a su cintura y tiré mi cabeza hacia atrás recostada sobre el hombro de quien, por el momento sin moverse, se incrustaba en mi ano.&lt;br /&gt;Su miembro comenzó a acomodarse lentamente, y las paredes de mi cavidad y labios vaginales trataban de estirarse lo más posible para permitir su entrada, sinceramente creía que la penetración seria mucho más dolorosa, incluso me atrevería a decir que resultaba extrañamente placentero sentir la fuerte presión que la inmensamente &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;abarcativa&lt;/span&gt; cabeza del miembro causaba en la parte más onda de mi intimidad.&lt;br /&gt;Por supuesto se podrán imaginar que ni por asomo pudo terminar de incrustar ese monstruo en mi interior, y que cuando aun faltaba un buen tramo de su herramienta por fuera, fue suficiente para chocar con mi útero. Y viendo que no tenia dificultades para soportar lo que me hacían, inmediatamente comenzaron ambos a entrar y salir de mi interior lo que al comienzo resultó un tanto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;descoordinado&lt;/span&gt; por la incomoda posición que tenían, principalmente quien &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;analmente&lt;/span&gt; me penetraba desde debajo mío. Luego de intentar hacerlo así durante unos instantes, quien me penetraba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;vaginalmente&lt;/span&gt;, a quien fuerzas no le faltaban, me tomó las caderas con sus manos y me levantó levemente para, en parte &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;penetrarme&lt;/span&gt; él con más comodidad sin que yo me resbalara por sus arremetidas hacia delante, y además eso le permitía a quien estaba por debajo hacer más cómodamente lo suyo también aprovechando que ya no necesitaba sujetarme con sus manos para amasar mis pechos desde detrás mío.&lt;br /&gt;A todo esto, regresó el hombre al que había estado succionando un rato antes, quien me tiró la cabeza nuevamente hacia atrás por sobre el hombro de quien tenia a mis espaldas y sin darme demasiadas indicaciones introdujo su miembro nuevamente hasta el fondo de mi garganta, o mejor dicho, hasta donde podía. Por supuesto, también esperaba algo de cooperación de mi parte, así que con una de mis manos y sin sacarlo de mi boca lo tomé y comencé a sacudirlo como lo había estado haciendo durante todo este tiempo, sin dejar de acompañar esta labor con mis labios y lengua.&lt;br /&gt;Estuvieron haciéndomelo por todos los lugares posibles al mismo tiempo durante lo que estimo deben haber sido unos diez minutos, tiempo suficiente para producirme un nuevo orgasmo el cual no fue tan salvaje como los anteriores, supongo que por no tener ya fuerzas de ninguna clase. Y así quedé, cuando quien me penetraba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;analmente&lt;/span&gt; comenzó a gruñir en mi oído he instantes después descargo un arsenal de espeso fluido directo en mis intestinos, sentía como esa manguera se inflaba y escupía su carga una y otra vez en lo más profundo que jamás llegó nadie en mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;cuerpito&lt;/span&gt;. Y sin dar tiempo para salir ni acomodarme, empezó con su descarga directo en mi garganta aquel a quien se la había estado mamando últimamente. Como a esta altura ya se imaginarán, no tenia demasiados prejuicios por lo que era correcto o no hacer y además no era yo quien lo decidía, por lo cual yo misma lo ayudé a acabar. Lo ayudé a sacar todo lo que quedaba en los conductos de aquella venosa extremidad y así, mientras con mi mano lo oprimía desde la base hacia la punta, con la boca y lengua limpiaba lo que salía, y como si fuera una experta, una vez finalizado, lo saque de mi boca y tragué lo que quedaba.&lt;br /&gt;Y ya, con las últimas fuerzas que me quedaban, terminé de soportar los embates del último que quedaba, para ese momento ya me encontraba con mis espaldas directo sobre la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;reposera&lt;/span&gt;, ya que los otros se habían marchado de mi lado, y quien me penetraba aun con esa particular herramienta se preparaba para vaciar otra carga en mí. Carga que no tardó en llegar y que, sin asombrarme ni lo más mínimo, fue tan abismal como anteriores veces, y si bien para ese momento ya no tenia sensibilidad en mis genitales y lo único que podía distinguir era el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;plaf&lt;/span&gt;…&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;plaf&lt;/span&gt; de mis glúteos chapoteando en un pequeño charco de fluidos propios y ajenos que se encontraba sobre la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_68"&gt;reposera&lt;/span&gt;, pude notar como acababa por sus muy claramente gestos de placer.&lt;br /&gt;Minutos después, ya vestidos me cargaron hasta el cuarto de baño donde tomando un salvavidas de los que usábamos en verano me lo colocaron a la altura de mi pecho y me introdujeron en la tina de baño llena con agua tibia donde me quede hasta horas después, en las cuales dormité, pensé en lo que había sucedido y pensaba si ya se habrían ido.&lt;br /&gt;Cuando el agua ya empezaba a enfriarse, me enjuagué y lave todo el cuerpo y, juntando fuerzas de donde pude, salí para ver si aun se encontraban. Al salir pude ver que se habían ido y no se habían llevado nada, fui a mi cuarto a buscar un pijama y a acostarme aprovechando que ya era nuevamente de noche, y encontré una nota sobre mi cama. En ella me escribían diciéndome que no se llevaban nada y que a cambio sabían que yo no le diría nada a nadie. Cosa que, unos días después aun con mis genitales y ano medianamente inflamados y considerablemente dilatados, en especial mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_69"&gt;agujerito&lt;/span&gt; posterior del cual aun salían fluidos cada vez que iba al baño, no se si por temor o vergüenza decidí no hacer.&lt;br /&gt;Hoy, tiempo después, solo quedan algunas memorias de aquel fin de semana de abuso y pasión. No logro distinguir si lo que me pasó fue traumático o placentero, pero sé que me marcó para siempre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-6516790500470165978?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/j5Co7rnRPdLRNhpQUULBmSZ3F8I/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/j5Co7rnRPdLRNhpQUULBmSZ3F8I/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/j5Co7rnRPdLRNhpQUULBmSZ3F8I/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/j5Co7rnRPdLRNhpQUULBmSZ3F8I/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/uZd-6jjnyhs" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/6516790500470165978/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=6516790500470165978" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/6516790500470165978?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/6516790500470165978?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/uZd-6jjnyhs/el-abuso-captulo-iv.html" title="El Abuso, Capítulo IV" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/12/el-abuso-captulo-iv.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0ACRn4-fSp7ImA9WxVSE0k.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-7176265055876040313</id><published>2008-02-05T12:11:00.003-02:00</published><updated>2009-01-07T15:36:07.055-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-07T15:36:07.055-02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Scouting 2008" /><title>Series</title><content type="html">El Abuso&lt;br /&gt;Crimen &amp;amp; Castigo&lt;br /&gt;Mi Historia&lt;br /&gt;La Oscura Etapa de Mi Vida&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-7176265055876040313?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JD7_iU2e48dk07fMD4blsWlIhTw/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JD7_iU2e48dk07fMD4blsWlIhTw/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JD7_iU2e48dk07fMD4blsWlIhTw/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/JD7_iU2e48dk07fMD4blsWlIhTw/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/pnDiYhgSGlk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/7176265055876040313/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=7176265055876040313" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7176265055876040313?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/7176265055876040313?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/pnDiYhgSGlk/nuevas-chicas-el-mariscal.html" title="Series" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2008/02/nuevas-chicas-el-mariscal.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0EBRX45fCp7ImA9WxVSE0k.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-13516814.post-5071583867257892559</id><published>2007-09-19T21:37:00.001-03:00</published><updated>2009-01-07T15:34:14.024-02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-07T15:34:14.024-02:00</app:edited><title>Un</title><content type="html">dos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13516814-5071583867257892559?l=el-mariscal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dybC_tQPqtek__NXXxwxzp-Be3U/0/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dybC_tQPqtek__NXXxwxzp-Be3U/0/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;
&lt;a href="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dybC_tQPqtek__NXXxwxzp-Be3U/1/da"&gt;&lt;img src="http://feedads.g.doubleclick.net/~a/dybC_tQPqtek__NXXxwxzp-Be3U/1/di" border="0" ismap="true"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ElMariscal/~4/atuJQQCLTGs" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://el-mariscal.blogspot.com/feeds/5071583867257892559/comments/default" title="Comentarios de la entrada" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13516814&amp;postID=5071583867257892559" title="0 Comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/5071583867257892559?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/13516814/posts/default/5071583867257892559?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ElMariscal/~3/atuJQQCLTGs/un.html" title="Un" /><author><name>El Mariscal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00001128788582616397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://el-mariscal.blogspot.com/2007/09/un.html</feedburner:origLink></entry></feed>

