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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" gd:etag="W/&quot;D0UDQns5eyp7ImA9WxBaEEw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017</id><updated>2010-03-19T17:14:33.523+01:00</updated><title>EL MUNDO INCONTABLE</title><subtitle type="html">"No vayas a creer lo que te cuentan del mundo. En realidad el mundo es incontable. En todo caso es provincia de ti."
M.B.</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false&amp;v=2" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>53</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/ElMundoIncontable" /><feedburner:info xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" uri="elmundoincontable" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><entry gd:etag="W/&quot;CUcMQns8fCp7ImA9WxJRFkU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-1135998734035383867</id><published>2009-05-18T21:39:00.030+02:00</published><updated>2009-05-18T23:44:43.574+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-05-18T23:44:43.574+02:00</app:edited><title>Refugio</title><content type="html">Ayer el mundo se quedó sin unas pocas letras. Se nos fue uno de los grandes, de los mejores. Se nos fue Mario Benedetti. Las letras se quedaron sin ritmo ni estructura, voló la inspiración. Nos ha quedado el duelo, y todos sus versos y palabras, que rescatamos para nombrarle y honrarle.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Humildemente, mucho de lo que soy y quiero ser me lo dieron sus libros. Hoy me llega su voz con estas letras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Cómo voy a creer/dijo el fulano&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que el mundo se quedó sin utopías&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Cómo voy a creer&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que la esperanza es un olvido&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;o que el placer una tristeza&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Cómo voy a creer/dijo el fulano&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que el universo es una ruina&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;aunque lo sea&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;o que la muerte es el silencio&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;aunque lo sea&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(...)&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Cómo voy a creer/dijo el fulano&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que la utopía ya no existe&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;si vos/mengana dulce&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;osada/eterna&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;si vos/sos mi utopía&lt;br /&gt;&lt;em&gt;UTOPÍA&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi admirado &lt;a href="http://madridfotoafoto.blogspot.com/"&gt;Miguel&lt;/a&gt;, cuyo blog &lt;a href="http://madridfotoafoto.blogspot.com/"&gt;Mis fotos de Madrid &lt;/a&gt;es punto de encuentro y referencia para las buenas historias y estupendas imágenes, tiene un espacio para publicar relatos de sus lectores sobre Madrid. Hoy ha publicado uno que escribí inspirada en un sueño que tuvo mi madre hace mucho tiempo, y que resultó ser tan real como estremecedor. Lo ha mejorado con unas fotos magníficas que ha hecho él mismo de un rincón de Madrid, recuperado hace poco, y que merece la pena visitar, si tenéis ocasión: el metro de Chamberí. Tampoco dejéis de visitar el blog de Miguel, si queréis conocer algo mejor Madrid, su Historia, sus ritmos, vecinos, rincones y sueños de los que la habitamos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy los sueños me hablan de un mundo que ha perdido a uno de sus mejores contadores, un hombre grande de bigote perpetuo que nos advirtió un día que no nos creyéramos lo que nos dijeran del mundo, porque en realidad, el mundo es incontable. Y en todo caso, provincia de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Gracias, Mario. Gracias, Miguel.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337264066728981106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/ShHFZAHWcnI/AAAAAAAAAdQ/p7SNhLydGYY/s320/chamber%C3%AD.gif" border="0" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Las sirenas la sorprendieron acostando al pequeño. Chete se encogió como animal herido y se abalanzó sobre su madre. Volvían las bombas. Los aullidos alertando de la llegada de la aviación enemiga azuzaron su maltrecho corazón. El pequeño ronroneó incómodo, le asustaba el sonido estridente de las alarmas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt; -¡Venga, mamá, tenemos que irnos! ¡Venga, vámonos al metro! &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;La voz de Chete la impulsó como un resorte. Arropó al bebé con la mantilla de lana más fuerte que encontró, y guardó unos trozos de pan duro en un pequeño atado. Las sirenas ahogaban su desagradable ulular ante el rápido avance de los aviones. Sus motores rasgaban el aire empañándolo de sones de guerra, desolación y muerte.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La calle desbordaba confusión. La gente corría por Eloy Gonzalo hacia el metro de Iglesia en busca de refugio desesperado. Mujeres, hombres, niños y ancianos atropellándose por alcanzar un lugar seguro. A la altura de Juan de Austria, Chete se le escapó de la mano y vio aterrada cómo la multitud se lo tragaba en un tornado de pánico, ruinas y edificios derruídos, paredes agujereadas forradas de sacos de tierra que formaban barricadas improvisadas, por las que se filtraba toda la angustia y desgarro que la muerte puede arrastrar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337263760791538482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/ShHFHMaLizI/AAAAAAAAAdI/1MY6yKH2B_o/s320/cartel+ruta+l%C3%ADnea.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Comenzó a gritarle, a llamarle desesperadamente por su nombre, ese nombre que había inventado para su hijo en las noches sin sueños que el hambre les entregaba. Mientras el frío arañaba, había inventado un lenguaje para acunar a sus hijos y abrigarles en noches de espesa desesperanza. Su voz se perdió con el estallido de las primeras bombas. La onda expansiva de una de ellas la arrojó al suelo, pero logró caer sobre su hombro y proteger del impacto al bebé que bramaba entre sus brazos. Polvo,&lt;/em&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;em&gt;cascotes, piedras y metralla la rodearon con furia y estremecedor alarido, pero ella se había quedado sorda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337264665131614738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/ShHF71VqAhI/AAAAAAAAAdw/ga7LvCLRqM8/s320/pasillo.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Se incorporó como pudo, y apretando firmemente al bebé contra su pecho, se adentró por la calle donde había perdido a su hijo mayor. Una niebla espesa de metralla y ceniza la cegaba por completo, y a tientas bajó por una acera donde ya se apilaban los primeros cadáveres. La bomba había caído muy cerca, en la plaza de Olavide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;De un portal salieron varias caras sucias, donde la infancia había borrado su rastro y sólo quedaba espacio para la angustia y el temor al mañana. Una de ellas se colgó de su brazo. -¡Mamá! El grito de Chete no le llegó a los oídos, se le encajó en las entrañas y le pellizcó la esperanza. Pero no había tiempo para alegrías, la celebración del reencuentro podía esperar. La pequeña familia se agarró fuertemente de la mano y se lanzó calle abajo hasta el metro de Chamberí, mientras las bombas seguían rugiendo en el Infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337264382641569906" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/ShHFrY-yAHI/AAAAAAAAAdY/LePZnlBhYiM/s320/almacenes+rodr%C3%ADguez.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;En el metro se apiñaban familias enteras, fragmentadas, la mayoría sin fuerzas, todas de duelo. Bajaron al andén esquivando cuerpos y el silencio más profundo que describirse pueda: un silencio denso, oscuro, sonoro y compacto. Los azulejos de las paredes del andén refulgían en un estallido de brillo y colores. Ocupando toda la extensión de las paredes en pequeños mosaicos, los azulejos hablaban de productos de belleza, salud y futuro. Eran rostros hermosos, bien nutridos, como parodias de un mundo que ya no podía recordarse. Había quedado arrasado por las bombas y el odio.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337264466985101058" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/ShHFwTL2JwI/AAAAAAAAAdg/rVBN5XsZAnY/s320/Laestrella+y+Longines.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La visión de la belleza que mostraba la publicidad de las paredes la sobrecogió, y tomando sitio en una esquina con sus niños, dejó que las lágrimas desbordaran sus flacas mejillas. Las paredes desprendían la irrealidad, la seguridad de un mundo de confianza, de promesa, de noches de sueños y mañanas sin hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bebé parecía descansar en su regazo, y Chete se había acurrucado a su lado con el dedo pulgar en la boca. Lo meció con suavidad, y comenzó a hablarle en su lenguaje inventado hasta que el niño se quedó dormido. Sólo entonces apoyó la cabeza en un saco, y dejó pasear la vista por cada uno de los azulejos que cubrían las paredes del andén. Los colores y la belleza de sus imágenes se le colaron entre los párpados como un bálsamo, justo antes de quedar profundamente dormida, mientras fuera los aviones se alejaban como cuervos hambrientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337270915532104226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/ShHLnp5QoiI/AAAAAAAAAd4/1g1Pp8_vHCs/s320/metro+pasando-%C3%BAlt.gif" border="0" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Fotos de &lt;a href="http://madridfotoafoto.blogspot.com/"&gt;Miguel Ángel Molina&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-1135998734035383867?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/1135998734035383867/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=1135998734035383867" title="29 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1135998734035383867?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1135998734035383867?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2009/05/refugio.html" title="Refugio" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/ShHFZAHWcnI/AAAAAAAAAdQ/p7SNhLydGYY/s72-c/chamber%C3%AD.gif" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">29</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEEBQHs4eyp7ImA9WxVQF0o.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-7917695581122215611</id><published>2009-02-04T20:38:00.002+01:00</published><updated>2009-02-04T20:44:11.533+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-02-04T20:44:11.533+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="niños" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="obsesiones" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="lucha" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="madres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sueños" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="rupturas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="hijos" /><title>Nana para espantar malos sueños</title><content type="html">El aire se paralizó antes de llegar a los pulmones, y la fuerza quedó en suspenso también. Fueron sólo unos segundos, antes de quebrarse sobre sus hombros, derrotados, perdidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;La niña la miraba clavando párpados desorientados, donde se adivinaba la locura. Un hormigueo de derrota comenzó a subir por sus piernas, y tuvo que sentarse para no perder el equilibrio ante los ojos perdidos de su hija. &lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SYnPK99-U-I/AAAAAAAAAcU/S510jFj4TCA/s1600-h/Wound-by-Mark-Ryden.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298994223918240738" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 301px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SYnPK99-U-I/AAAAAAAAAcU/S510jFj4TCA/s320/Wound-by-Mark-Ryden.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; La maestra les miraba alternati- vamente, sin atinar a proseguir su relato. Sobre la mesa, el último dibujo de la pequeña. Un incendio rojo desbordado entre las garras de la bestia, las pinceladas de una mente infantil desgarrada, de un cuerpo de bebé arrasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los sollozos estremecían los hombros de la madre, mecidos por el silencio de las lágrimas siempre agotadas, temerosas de aturdir al monstruo, de alertar sus instintos animales. Las gafas resbalaron por la nariz, anclándose en la punta como flor temblorosa al borde del precipicio. Los ojos ya no se ocultaban, y el estallido de colores en los párpados hinchados dibujaban minutos, segundos tal vez, de ira y violencia, y horas, años tal vez, de ahogo y desesperación.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las piernas le temblaban, el cuerpo se agitaba, y la boca seca ardía la garganta como arena de desierto. No. No. No. No podía ser cierto. Cómo no me he dado cuenta, por qué no he hecho nada. La niña, no. La culpa arañando el estómago con un rastro de bilis. No sabía nada. Estaba tan sumida en sobrevivir a su propia tortura, en ocultarla a los ojos de los demás, en anularse como ser humano y hundi&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SYnPdrksmYI/AAAAAAAAAcc/ar5_xiavXoU/s1600-h/picasso.gif"&gt;&lt;/a&gt;rse en los abismos, que cegó ojos y ensordeció oídos. La espalda emitió un aullido con el peso de la revelación, que sólo aflojaría la presión cuando la niña creciera firme y fuerte, tiempo después, pero que nunca se desprendería del todo. Suspiró. A la niña, NO. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La pequeña se encogió en su silla. Miraba a la madre fijamente, con un asomo de berrinche en la boca. Tenía sus lápices agarrados fuertemente, como un arma defensiva, su más preciado tesoro, la fuente de sus desahogos, la puerta por la que sacudía los fantasmas que por la noche manchaban de negro sus paisajes de colores infantiles. La observó. Sombras en los ojos recién descubiertas delataban el miedo, lo reconoció, se parecía bastante al suyo propio, cómo&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SYnpkfXg54I/AAAAAAAAAck/zatHEunWKmw/s1600-h/picasso.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299023249682786178" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SYnpkfXg54I/AAAAAAAAAck/zatHEunWKmw/s320/picasso.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; no vio antes el dibujo hostil en sus labios, la sonrisa anulada que ella había perdido también. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los brazos de la madre se extendieron para acunar a su hija. La niña se cubrió con el cuerpo de su madre, y se enredó en su regazo. Acarició su pequeña cara, rozó las lágrimas y entonó las primeras notas de una nana que derramó paz instantánea sobre el abrazo estrechado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La maestra las despidió en la puerta del colegio. Las vio irse con un inicio de complicidad y lucha entre la bruma opaca del dolor. Tenían varias citas para el día siguiente, y los siguientes y los siguientes. Psicólogos, trabajadores sociales, abogados, policías. Personas que ayudarían, sin duda, pero que no alcanzarían a trepar a lo más alto del cerco de unión y fusión de dos almas frágiles, pero nunca más indefensas. La madre se alejó del colegio con su niña en brazos, retrocedidas las dos a la unión del vientre preñado, refugiadas en su ombligo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que no pudo ver la maestra es que bajo las gafas oscuras de la madre, había una chispa de determinación y de fuerza, algo que el cuerpo reconocía como perdido hacía mucho, pero que comenzaba anidar con la misma intensidad que el abrazo daba apoyo a su niña y la nana entonada espantaba sus malos sueños. Para siempre. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los cuadros son de Mark Ryden y Picasso.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-7917695581122215611?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/7917695581122215611/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=7917695581122215611" title="18 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/7917695581122215611?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/7917695581122215611?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2009/02/nana-para-espantar-malos-suenos.html" title="Nana para espantar malos sueños" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SYnPK99-U-I/AAAAAAAAAcU/S510jFj4TCA/s72-c/Wound-by-Mark-Ryden.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;C08MQHgzeCp7ImA9WxVSGEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-1635519616704384115</id><published>2009-01-13T19:52:00.021+01:00</published><updated>2009-01-13T22:24:41.680+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-13T22:24:41.680+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Comunión de blogs" /><title>Relato a tres bandas: Cimbrar-Escanciar-Tacto</title><content type="html">&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;A Merche y Martín.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;Gracias por compartir esta aventura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;Sois grandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#000000;"&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;CIMBRAR&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;El día que Pedro vio el ovni, su pluma se negó a escribir cuando le tocó firmar su acuerdo de divorcio. Comprobó que tenía el cartucho completo de tinta, y apretó aún más el plumín contra el papel, arañando la superficie con un surco de rabia e indignación. En ese gesto cabía la derrota y el fin de un proyecto, de una etapa. La pluma rasgaba negándose a resbalar en tinta. El señor Hugoboss carraspeó y lanzó una risita nerviosa que pretendía abducir la tensión concentrada en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carol le miró y enarcando la ceja izquierda, le fulminó con el frío destello de sus ojos verdes. Le había apodado así en cuanto le vio al otro lado del despacho, empapando su cara camisa de abogado de éxito con su transpiración incontrolada. El señor Hugoboss se tragó la bala y parpadeó maldiciendo a la pluma que se resistía a sellar el convenio de divorcio. Su vasta experiencia como abogado matrimonialista le había permitido conocer a muchas y variadas tipologías de parejas en ruptura, y nunca permitía que sus carísimos trajes de diseño se arrugaran ni una mínima costura por una disputa más o menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este caso era distinto, se atrevía a reconocer que esta pareja era especialmente pintoresca. Para empezar, el marido, Pedro, no había abierto la boca más que para explicar que lo único que quería era el coche y la play station 3 con su colección de juegos y películas en Blu-Ray. El resto del tiempo se aletargó en un silencio monacal en el que el semblante no se alteró ni un solo momento. Como si un ejército de monjes budistas estuvieran buceando por sus venas, parecía flotar en un nirvana de beatitud conformista y ausente. Aceptó con una breve sonrisa todas las objeciones que su ex&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SWz7OP01NsI/AAAAAAAAAbo/troOaRm-69Y/s1600-h/Marmalade.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5290879884438353602" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 210px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SWz7OP01NsI/AAAAAAAAAbo/troOaRm-69Y/s320/Marmalade.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; mujer le impuso, y mantuvo el gesto en paz y concordia hasta que sacó la pluma del bolsillo interior de su chaqueta, y se dispuso a rubricar el acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, en cambio, invadió la estancia mucho antes de cruzar la puerta. Minutos antes de que entrara en el despacho, el ambiente se volvió asfixiante, oprimía el cuerpo ciñendo la piel con un guante de deseo, como una friega de excitación, la promesa delirante de una piel suave y caliente. Se aflojó la corbata de diseño italiano y dio unos pasos por la estancia. No se atrevía a mirar a su cliente, Pedro, que llevaba media hora esperando con plácida serenidad, sin musitar ni una sola palabra, ni siquiera cuando el abogado se quejó de la tardanza de su ex esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, el avance de unos tacones, que parecían demorarse en tocar el suelo, le agitó como vara &lt;strong&gt;cimbrada&lt;/strong&gt; sobre su espalda. Era como si cada paso se separara del siguiente una eternidad. Se descubrió enredado en la espera ansiosa del fin de ese caminar, en el dibujo de unas piernas, que imaginaba bien torneadas y firmes, deslizándose al ritmo de unos pasos que no parecían llegar nunca a su destino. Hasta que cesó la música de los tacones, y un roce delicado de nudillos golpeó la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta se abrió y la habitación entera cayó rendida. Las largas piernas se apretaban envueltas en una falda ceñida de la que pugnaban por escapar al andar, &lt;strong&gt;cimbrando&lt;/strong&gt; su cuerpo en un baile sugerente y cadencioso, las caderas se balanceaban como mar embravecido, y la estrecha cintura se escurría entre las olas más perversas y lujuriosas del señor Hugoboss, ya deshecha la compostura y perdida la apostura para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carol iba profusamente maquillada. Los labios carnosos y perfectamente delineados tenían aroma de quirófano, y el busto redondo y enhiesto había conocido volúmenes peores. Los ojos arrastraban a un mundo verde de locura y estrépito bajo sus espesas pestañas. Todo en ella era rabioso y apasionado, pero elaborado a la vez, premeditado, estudiado y sabiamente preparado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor Hugoboss supo al instante que había que espabilar la firma del divorcio si no quería perder los papeles ante sus desaforados instintos primarios. Aquello era un encuentro en la tercera fase que no debía de pasar de la primera. Leyó con voz entrecortada los términos del convenio y pidió a ambos que expusieran sus aclaraciones o matices, si así los hubiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se completó el proceso, y una copia rectificada obraba en sus manos, Pedro intentó firmar, pero su pluma se negó a funcionar. Apretó con más fuerza el plumín, y agitó con energía la pluma, hasta que un estrépito de gotas de tinta regó la camisa y el traje caro del señor Hugoboss.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un gesto de asco cruzó el bello rostro de Carol:&lt;/div&gt;- Chico…tú siempre dando la nota, ¿es que no puedes tirar de una vez esa vieja pluma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Este relato no termina aquí. Es sólo una parte de un todo, el inicio de un juego literario en el que nos hemos embarcado tres blogueros a los que nos gusta eso de escribir. Esta vez, nuestra mano inocente, &lt;/span&gt;&lt;a href="http://personales.ya.com/unpocodetodo/marcelapedia.html"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;Marcela &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;-gracias por tu colaboración- nos facilitó 3 palabras, las sorteamos junto con los turnos (gracias a los aitas de Mer) y el resumen del partido fue el siguiente:&lt;br /&gt;El blog de Tamara inicia el reto con "cimbrar" que pasa la historia al blog del &lt;/span&gt;&lt;a href="http://instigando.blogspot.com/2009/01/relato-tres-bandas.html"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;Instigador &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;que regatea y avanza en el relato con "escanciar". Termina su jugada con un pase directo a &lt;/span&gt;&lt;a href="http://edibeavellaneda.blogspot.com/2009/01/relato-tres-bandas-cimbrar-escanciar.html"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;Avellaneda &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;que con "tacto" marca el tanto en el minuto final.&lt;br /&gt;Esperamos que os guste y disfrutéis como lo hemos hecho nosotros ¿Acaso no es esto Web 2.0?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://instigando.blogspot.com/2009/01/relato-tres-bandas.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Para continuar leyendo... &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#000000;"&gt;La ilustración es de Pomme Chan.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-1635519616704384115?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/1635519616704384115/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=1635519616704384115" title="17 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1635519616704384115?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1635519616704384115?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2009/01/relato-tres-bandas-cimbrar-escanciar.html" title="Relato a tres bandas: Cimbrar-Escanciar-Tacto" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SWz7OP01NsI/AAAAAAAAAbo/troOaRm-69Y/s72-c/Marmalade.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CU4EQH09cCp7ImA9WxVQE04.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-1038843193259970836</id><published>2009-01-07T23:19:00.022+01:00</published><updated>2009-01-30T17:45:01.368+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-01-30T17:45:01.368+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="lucha" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="madres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="integración" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Olga</title><content type="html">&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SWW2l0lU0jI/AAAAAAAAAbY/z_uyZa_l3cE/s1600-h/Olga+II.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288834098303128114" style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; WIDTH: 271px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SWW2l0lU0jI/AAAAAAAAAbY/z_uyZa_l3cE/s320/Olga+II.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://localhost:1779/99b6f3287dc6ce6dbe116439522f0806/image486.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Qui no recorda, no oblida.&lt;br /&gt;Qui no oblida, recorda.&lt;br /&gt;Qui recorda, oblida.&lt;br /&gt;Qui oblida, no recorda.&lt;br /&gt;Qui no recorda, no oblida.&lt;br /&gt;Estimo, però no ho recordo.&lt;br /&gt;M'estimen, i no ho oblido.&lt;br /&gt;Mai no caurè en l'oblit.*&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Marius Serra&lt;/strong&gt;,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;&lt;em&gt;Quiet.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Olga le gusta mucho cerrar puertas, muebles y ventanas. Como queriendo evitar que escape la luz que barniza lo que la rodea, ya sean objetos o personas, ya sean hadas o duendes. Tiene un sitio fijo en la cocina de mi abuela, la silla tras la puerta, de la que es fiel guardiana, el trozo de encimera donde juega con la cafetera a encajar sus viejas piezas. Mi abuela le canta canciones de otros tiempos, atrapadas en una noria de infancias por las que todos sus nietos hemos pasado, salvo Olga, que siempre será la pequeña, la niña de todos, pese a sus 30 años cumplidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene unos ojos enormes, los abre al mundo que la mira indiferente, acusando su diferencia sin reconocerla. Sus ojos son los más hermosos que jamás he contemplado. Son algo verdes, medio grises y violetas, minerales brillantes que destellan en la seca montaña. Hay una chispa de emoción cuando enciendes una vela y se lanza a soplarla en un permanente cumpleaños de fiesta, hay un atisbo de indulgencia hacia los que la reducen y menguan, hay un campo de batalla en el que combate nuestra vulnerabilidad con su fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántas veces me he sentido frágil, herida, atormentada, y me he sorprendido encontrando su mirada derramando una luz frente a la que me detengo acariciada, sintiendo que percibe los matices grises de mi espíritu, mi adormecido ánimo fiero, mis rutinas y miserias. Pero no me juzga, no hay reproches en el golpe de sus párpados, hay un vasto terreno limpio y fresco, donde laten sus grandes ojos, sin perder intensidad. Y es entonces cuando me cubre con un hule de colores con el que me levanto y esbozo una sonrisa, mezclada de su risa casi ahogada, y su arrullo confiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le gusta mucho cantar con su media lengua de trapo, que entonemos con ella nuestras voces desafinadas. Mi hermano le guarda una canción en su guitarra, tiene un estribillo colgando del bolsillo donde Olga le mete una carta fournier de su baraja española preferida. Cuenta hasta tres como si alcanzara el infinito numérico, coloca en tu mano las cartas de la baraja como si fueran un abanico, y hay un muñeco al que adora y arrastra por toda la casa con su paso tambaleante y sus piernas flacas. Su silueta es estilizada, sus movimientos delicados y pausados, nada bruscos, cuánta belleza en un cuerpo que no aprendió a puntuar envoltorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los padres de Olga no han sabido nunca explicarles lo que pasó, cómo un bebé tan lindo y fuerte se entumeció de fragilidad y se quedó varado en el tiempo. En un universo infantil sin puentes ni fronteras, de puertas abiertas que se cierran para no dejar que escape la magia del instante, la permanencia del momento vivido, ese segundo que a los adultos se nos escurre entre los dedos de las prisas, las responsabilidades, los enfados, los agobios, sin dejarnos disfrutarlo, ni sentirlo existir, ni saberlo durar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Olga duerme la siesta entrelazada con mi abuelo, me quedo fascinada mirándola. La paz que cincela su rostro es la que he perdido y me resulta tan difícil alcanzar. Necesitamos pilates, yogas, meditaciones, músicas relajantes, y otras hierbas, y no llegaremos a dar tregua a nuestros músculos faciales como lo hace ella. Quisiera arrancar del sofá ese cuadro y llevármelo bajo el brazo, calentando mi sudor frío, ahuyentando mis demonios y alejando mi ansiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Enrique le encanta verla jugar con las piezas de lego que Olga encaja con paciencia y esfuerzo. Ella le sigue sin hacer caso de sus indicaciones, plena de razones para amoldar las formas como bien le cuadran. Mi madre se sienta a jugar con ella alborotándola de risas y abrazos, besos de los que siempre guarda una madre. Quisiera tragarme esa estampa y dejarla macerar bien adentro, para aprender a colocar cada cosa en su espacio adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre la sostiene, la vincula, la prolonga, el territorio que comparten sólo admite a la hermana, las tres princesas de un cuento que sabe de rabia, impotencia, dolor y no entiende de hadas, sólo de una, la que les sopla fuerza con su impulso, ilusión con su risa entrecortada en la que le falta aire de puro gozo, cariño con su abrazo entregado, pleno, donde se supo el comienzo y no se adivina el final, y el tesón de una superviviente, la más luchadora, la gran vencedora de todas las batallas, las de siempre, las que vendrán y nos reventarán a todos, mientras ella nos mire con sus ojos bien grandes, algo verdes, medio grises y violetas, y levante el brazo vacilante, queriendo cerrar la puerta para que no se escape el asombro, la devoción y la magia de saberse intensamente viva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;*Quien no recuerda, no olvida. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Quien no olvida, recuerda. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Quien recuerda, olvida. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Quien olvida, no recuerda. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Quien no recuerda, no olvida. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Quiero, pero no lo recuerdo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Me quieren, y no lo olvido. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,0,0);font-size:85%;" &gt;Nunca caeré en el olvido.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Marius Serra&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;Quieto&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-1038843193259970836?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/1038843193259970836/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=1038843193259970836" title="20 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1038843193259970836?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1038843193259970836?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2009/01/olga.html" title="Olga" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SWW2l0lU0jI/AAAAAAAAAbY/z_uyZa_l3cE/s72-c/Olga+II.JPG" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">20</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkcGQno-fSp7ImA9WxRUEk8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-8274605937453015006</id><published>2008-11-21T00:00:00.010+01:00</published><updated>2008-11-21T00:33:43.455+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-11-21T00:33:43.455+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Comunión de blogs" /><title>Tras un mar hecho escalera</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SSXrbeuo7-I/AAAAAAAAAZ8/6YYlE8x6Q_c/s1600-h/Avellaneda.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este relato no empieza aquí. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El mundo incontable es sólo el punto final de un viaje que empezamos mi querida amiga &lt;a href="http://edibeavellaneda.blogspot.com/2008/11/tras-un-mar-hecho-escalera.html"&gt;Merche Lozano &lt;/a&gt;y yo hace varias semanas como un juego.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Si te apetece leerlo, primero tienes que llamar a la puerta de &lt;a href="http://edibeavellaneda.blogspot.com/2008/11/tras-un-mar-hecho-escalera.html"&gt;Avellaneda &lt;/a&gt;para saber cómo empieza esta historia. Después, si quieres, puedes volver aquí a completarla. Te estaré esperando.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270874505950104370" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SSXob9bRizI/AAAAAAAAAZ0/pgaykcBGwcM/s320/FOTO+EMBARAZADA.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto cedida por Marcela Bustamante.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gracias, Marcela, por participar en el juego y ser parte de este equipo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://edibeavellaneda.blogspot.com/2008/11/tras-un-mar-hecho-escalera.html"&gt;.../...&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;El relato se interrumpía abruptamente, con una pregunta inquietante con perfume de cotidianeidad. De no ser porque la formulaba una mujer que meses después iba a ser asesinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inspector Alegría se rascó la cabeza rala con fruición. Aquella no parecía la declaración de una mujer que temiera por su seguridad. Más bien era el relato pormenorizado de una mujer estrenando maternidad, que rememora los vaivenes hormonales de su reciente embarazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alegría resopló y arrojó los papeles de la declaración sobre la mesa con un gesto de airado pesimismo. Se inclinó hacia atrás, y miró fijamente al Irlandés. El joven alto y espigado, de facciones nórdicas y rubio pelaje, que le valía el sobrenombre de “Irlandés”, se estiró de golpe.&lt;br /&gt;La mirada del inspector Alegría podía fundir el acero en un golpe de párpados. Su apellido le rondaba como una maldición, pues no había espacio en su rostro para una sonrisa, siempre ocupado en cincelar unas arrugas que le pesaban como toda la maldad del mundo.&lt;br /&gt;El Irlandés carraspeó antes de abrir la boca:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Inspector, esto es lo que queda del diario de la mujer. A partir de ahí, las hojas están arrancadas, las tapas están...&lt;br /&gt;- ¿Y el marido qué dice? ¿Conocía la existencia del diario? –interrumpió bruscamente Alegría.&lt;br /&gt;- Eeee…pues como sabe, se niega a decir una palabra, inspector, así que no nos ha podido decir nada del diario, en concreto, no obstante…&lt;br /&gt;- ¡Venga, ya, Irlandés! No me vengas con esas, ¿me estás diciendo que se os resiste el tío éste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alegría se inclinó hacia delante, mirando fijamente al joven policía, criminólogo de titulación universitaria, cuerpo atlético cincelado finamente de musculatura preparada para perseguir al criminal y dominio magistral del enjambre tecnológico. Nuevas generaciones de policías, mentes jóvenes y arrogantes frente a la experiencia hecha oficio y el olfato afinado del viejo inspector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el Irlandés le caía bien a Alegría, había buena materia prima que moldear. No quiso ser demasiado duro con él, y se limitó a carraspear y a golpear la espalda del joven, tieso y duro de miedo ante la reacción de su superior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Irlandés, Irlandés, vamos a hablar con el marido ahora mismo, a ver qué le podemos sacar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven aflojó su cuerpo al comprobar que no iba a haber reprimenda, pero apretó las mandíbulas con fuerza, sabedor de que estaba pasando pruebas y la entrevista con el marido iba a ser su gran examen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día estaba desapacible, se respiraba una atmósfera de primeras lluvias otoñales, y el cielo mostraba un color sucio, de barro extendido por las calles. Se montaron en el Ford Mondeo negro, y atravesaron la ciudad hasta llegar a la urbanización de casitas adosadas que se extendían en la zona más acomodada del extrarradio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les abrió la puerta Sebastián Pedroso en persona, marido de la víctima. Su rostro se endureció al verles, pero su voz transmitió calma cuando les invitó a pasar. El salón parecía desordenado, aun permaneciendo todo impecablemente colocado. Había una sensación de control superficial, concluyó el Irlandés, algo inestable, a punto de derrumbarse si se sabía rascar debidamente.&lt;br /&gt;Se acomodaron en los sillones y el marido les ofreció un café, que aceptaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inspector Alegría se ofreció a ayudar, y el Irlandés observó el comportamiento del inspector con atención. Se mostraba torpe, pero cálido, como un padre que acude al llamado de un hijo en apuros y no sabe por dónde empezar. “Seguro que es una estrategia para que el otro se confíe, qué viejo perro es este hombre, se las sabe todas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Irlandés se quedó solo en el salón, titubeante y sin saber muy bien qué hacer con su presencia, y se acercó a una vitrina donde se amontonaban varias fotos enmarcadas. Comprobó que no había ninguna del niño, había muchas de la pareja, en diferentes situaciones y vestimentas, pero le llamó la atención una especialmente. Era de ella, de la víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pelo se agitaba y cubría la cara sin llegar a ocultar una sonrisa confiada, plena. Al fondo, el cielo dibujaba nubes rosadas de un prometedor y seductor atardecer. El mar formaba unos escalones tentadores que invitaban a alcanzar el cielo. La mujer de la foto sonreía feliz, su barriga abultada mostraba un embarazo muy avanzado. Todo en esa foto conducía a sentirse en plenitud, nada hacia prever que tras las nubes se cernía la tormenta, la muerte, el fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, tomó la foto en sus manos, concentrado, y no se dio cuenta de la llegada del marido y el inspector con la bandeja y el café.&lt;br /&gt;- Deje eso en su sitio ahora mismo, por favor.&lt;br /&gt;La voz de Sebastián era gélida y dura, el eco ahogado de una garganta rota, en la que se amontonaron las lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpe…&lt;br /&gt;- ¿Qué pasó en ese viaje, Sebastián? –el tono del inspector, intentando aprovechar ese descuido en las defensas del marido, no le pasó desapercibido al joven policía. Era el tono de un padre que comprende y tiende una mano, abierta a cualquier confidencia.&lt;br /&gt;- Era tan guapa, el embarazo la embelleció, pese a lo mucho que se quejaba, pero yo la encontraba más hermosa que nunca –su voz se quebró mientras cogía la foto y la aferraba con fuerza.&lt;br /&gt;- Hay mujeres a las que la maternidad las pone más guapas, mi mujer también pasó unos embarazos complicados, pero bien lindos. Siéntate aquí, Sebastián, tomemos este café y hablemos un poco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián se sorbía los mocos mientras las lágrimas rebotaban mansamente sobre su barbilla.&lt;br /&gt;- Era la mujer de mi vida, eso quiero que quede claro… y ahora no tengo nada…&lt;br /&gt;- ¿Dónde está el niño, Sebastián?&lt;br /&gt;- Con sus abuelos, yo…no soy capaz de verlo…no puedo, no puedo…&lt;br /&gt;- ¿Cuándo lo supiste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos de Sebastián se afilaron cuando miraron al inspector, que había convertido aquello en un diálogo entre los dos, dejando al margen al Irlandés, que sólo acertaba a escucharlo todo con los ojos abiertos empapados de asombro.&lt;br /&gt;- En aquel viaje, precisamente…se la veía tan feliz y relajada, que no pudo ocultarlo por más tiempo.&lt;br /&gt;- ¿No sospechabas nada?&lt;br /&gt;- Pues no…hombre… los síntomas eran evidentes, admito que también alarmantes, pero yo me negaba a pensar en lo que podrían significar.&lt;br /&gt;- ¿A quién se le ocurrió la idea del diario?&lt;br /&gt;- A ella, claro –sonrió Sebastián- tenía una sensibilidad especial, le gustaba escribir, y pensó que así podría dejarle al niño un detalle bastante completo de cómo era y cómo sentía. Le quedó muy bonito, ustedes han leído una parte, ¿verdad?&lt;br /&gt;- Sí, pero falta toda la parte final. En la que cuenta, supongo, por qué te pidió que lo hicieras.&lt;br /&gt;- Era fantástica y tan fuerte…pero no pudo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inspector Alegría pasó su brazo por los hombros de Sebastián, que lloraba vencido, y en un susurro preguntó:&lt;br /&gt;-¿Qué pasó aquella noche, Sebastián?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era medianoche cuando el Irlandés salió de la casa. La luz de las farolas apuntaba a las calles con su foco acusador, y el silencio ahogaba el aire frío de la noche, que agitaba su paso enmudecido de golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de él venía el inspector Alegría, el viejo cascarrabias le había dado una lección que nunca olvidaría. Le sobraba humildad para reconocer cuándo le tocaba callar y no cuestionar. El brillo en sus ojos no le pasó desapercibido al viejo, que le palmeó la espalda y le dijo, quedamente:&lt;br /&gt;- Vámonos, hijo, que es muy tarde ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sirena del coche de policía irrumpió súbitamente en la noche fría, desgarrando la paz irreal de una noche de confesiones, lamentos, angustias y ausencias. Cuando el coche pasó a su lado, vio a Sebastián, sentado en el asiento de atrás. Su mirada parecía perdida en hondos abismos de insondables dimensiones, abatida en su propia batalla para el resto de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué lo haría? ¿Por qué no intentaron luchar contra la enfermedad?&lt;br /&gt;- Hijo mío, algún día entenderás que la mente humana es tan rica en recovecos, requiebros y matices como colores nos muestra la naturaleza.&lt;br /&gt;- Pero habían tenido un hijo, era una ilusión más por la que luchar, y él mismo ha reconocido que ella mejoró mucho cuando nació el niño, incluso en el diario se percibe que estaba mejor…&lt;br /&gt;- Mejor no quiere decir curada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Irlandés aparcó el coche, ya habían llegado. Sólo entonces se atrevió a hacer la pregunta:&lt;br /&gt;- Inspector Alegría, ¿cómo lo supo? ¿Cómo adivinó que ella fue quien le pidió que la ayudara a morir?&lt;br /&gt;Los ojos del viejo inspector centellearon en la oscuridad. Se giró suavemente, miró al joven muchacho que temblaba de admiración a su lado, y le lanzó un guiño:&lt;br /&gt;- Da mucho de sí ayudar a preparar un café, Irlandés.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#993399;"&gt;Querida Merche, gracias por dejarme seguirte en esta aventura. Me ha encantado y me lo he pasado genial. ¡¡Somos un equipo!!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-8274605937453015006?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/8274605937453015006/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=8274605937453015006" title="17 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8274605937453015006?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8274605937453015006?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/11/tras-un-mar-hecho-escalera.html" title="Tras un mar hecho escalera" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SSXob9bRizI/AAAAAAAAAZ0/pgaykcBGwcM/s72-c/FOTO+EMBARAZADA.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkQESHY5cSp7ImA9WxRXFEw.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-472920754662642828</id><published>2008-10-15T20:38:00.026+02:00</published><updated>2008-10-19T14:11:49.829+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-10-19T14:11:49.829+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="elecciones" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="lucha" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="dudas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="integración" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Un post-it color azul</title><content type="html">&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SPodpeGJaoI/AAAAAAAAAUQ/XqJcf62Bm0g/s1600-h/Negaci%C3%B3n+de+uno+mismo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258548113199164034" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SPodpeGJaoI/AAAAAAAAAUQ/XqJcf62Bm0g/s320/Negaci%C3%B3n+de+uno+mismo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Rubén se acaba de levantar. Martes, 7 de la mañana. Asoma la nariz por la ventana con el primer bostezo, y fija la vista en el horizonte de mármol gris que comienza a dibujarse. Tres-dos-uno, zas, la luz de la farola de la plaza se apaga de pronto. Como todas las mañanas, de lunes a viernes, el mismo ritual y las mismas rutinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene sobre la mesa del salón una nota. Es un post-it tamaño mediano, color azul. La letra apretada de Carlos deseándole un buen día y confesándole una emoción. Ha sido un arrebato, no se ha podido contener, y la fuerza de un "te quiero" planea sobre el horizonte gris apaga farolas de esa mañana recién pintada de azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos es así, acomoda la vida de los demás con su juego de almohadones emocionales, hace romas las esquinas con pequeños detalles que iluminan lo cotidiano. Una camisa que no se espera, una invitación al teatro, un viaje sorpresa. Rubén se siente protegido y seguro a su lado. Complementa su vida con una entrega que adormece fantasmas y quimeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando cruza la puerta de su casa, el horizonte tiene vetas más intensas y el post-it azul queda colgado del nido enmarañado donde aisla su autenticidad, niega su sexualidad y su deseo por Carlos, o tantos hombres antes que él. Ocultar es ley, una norma rígida y severa que somete ferozmente sus decisiones, discurso y hasta la decoración de su casa. Cuando los amigos van a casa, borra todo rastro de Carlos, arrojando la parte más plena de su existencia a un vertedero de oscuridad y anulación. Zozobrar en el fango del desprecio y el juicio ajeno le aterra, asomarse al regazo de la soledad le aterroriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El metro va atestado de gente, imposible sentarse. Se incrusta en la puerta y decide arrojar la claustrofobia al rincón mientras rescata un buen recuerdo. Se acuerda de Carlos, de sus largos dedos resbalando por su espalda, hundiendo su rastro en la piel, descubriendo atajos deliciosos. Hay un chico frente a él que le mira fijamente. Tiene grandes ojos, flanqueados por párpados pesados, hinchados de sueño interrumpido. Pero en el brillo del iris se puede leer el interés, la atracción, el deseo. Rubén se siente incómodo con su mirada. Le trae recuerdos de días de huida, turbios y sucios de miedo y renuncia. Eran días sin Carlos, días de cuerpos sedientos entre las sombras, la vuelta a casa con los hombros vencidos, sin apenas aliento, resbalando por toboganes de remordimientos y angustias reencontradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al llegar, los ojos de Carlos. Encendidos de rabia al principio, confundidos e interrogantes después. Reconocía los demonios, conocía cada palmo del camino de la negación. Y se sorprendía a sí mismo fingiendo que no se enteraba de nada, confiando en que al amor endeble le crecieran piernas fuertes y firmes para caminar por la misma vereda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a Rubén no se le escapaba la batalla que libraba por contener una lágrima. Al principio, todo quedaba ahí. Pero luego llegó el esbozo de una grieta. La humedad se precipitaba por la mejilla sin que a Carlos le diera tiempo a disimular. No pasa nada, no te preocupes, lo entiendo. Y detrás de su voz, el bramido de la ruptura, cada vez más cercano. La voz grave y arrastrada de Rubén le pedía disculpas, mientras las palabras vacías le raspaban las cuerdas vocales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso aprendido, el mismo de otras veces. Y la sombra del abandono y la angustia, la llamada de la soledad saludando tan cerca. La necesidad de salir corriendo. Y la vista fija en los ojos de Carlos, que sujetaban los mares furiosos, pero no podían ocultar lo que había detrás. El desgarro de la decepción, la riada del dolor y los trazos firmes del final. Más de lo que Rubén estaba dispuesto a soportar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin, su parada. El chico de la mirada intensa queda oculto entre la gente que entra apresuradamente al vagón.&lt;br /&gt;Y un post-it azul vuelve a pegarse en su frente. Como un aviso, una advertencia, la señal de un cambio. Las palabras de Carlos le retumban por dentro, un ciclón de emociones están arrasando sus cosechas de temores, largo tiempo sembradas sobre suelo bien regado.&lt;br /&gt;La confesión de Carlos le abrió la ventana esta mañana, le mostró un horizonte de grandes espacios, y le pintó de azul el cielo, antes gris y compacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Al llegar al despacho, saluda a su compañero y le confirma que irá a la cena de la oficina.&lt;br /&gt;¿Irás solo, como siempre, o nos sorprenderás con alguna chica guapa, para variar?&lt;br /&gt;No, contesta en tono quedo antes de aclararse la garganta.&lt;br /&gt;No iré solo, afirma con voz más fuerte.&lt;br /&gt;Vendrá conmigo mi novio. Se llama Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;La imagen está sacada de algún rincón de Internet. Desconozco el autor, de lo contrario, lo nombraría encantada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-472920754662642828?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/472920754662642828/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=472920754662642828" title="20 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/472920754662642828?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/472920754662642828?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/10/un-post-it-color-azul.html" title="Un post-it color azul" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SPodpeGJaoI/AAAAAAAAAUQ/XqJcf62Bm0g/s72-c/Negaci%C3%B3n+de+uno+mismo.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">20</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUEDR3w_cCp7ImA9WxdaF0g.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-5740195932147319003</id><published>2008-08-26T00:41:00.020+02:00</published><updated>2008-08-26T15:34:36.248+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-26T15:34:36.248+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="madres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sueños" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="hijos" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="dudas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Se sentó en la cama</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SLPxHFS2HsI/AAAAAAAAATI/p_GCpha_osw/s1600-h/maternidad-susana+d"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5238795895544618690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SLPxHFS2HsI/AAAAAAAAATI/p_GCpha_osw/s320/maternidad-susana+d%27momo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Maternidad&lt;/em&gt;, Susana D'Momo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Se sentó en la cama, justo en el borde, mientras la hija iba y venía en un tornado de agitación y actividad. &lt;em&gt;Mamá, no te sientes justo ahí, que acabo de doblar esas camisetas y me las vas a arrugar.&lt;/em&gt; Su mirada centelleó de censura unos segundos, los justos para dejar paso a la ansiedad. Su atención acababa de cambiar de ojetivo. &lt;em&gt;No sé dónde he puesto la dichosa chaqueta vaquera, que no la encuentro, leche.&lt;/em&gt; La madre la miró desde un temblor, observando su gesto de mujer de estreno, toda ella hecha una persona adulta. La miró y la halló tan lejana, tan independiente, tan inmersa en su propio mundo, que sintió que la habitación, la cama y ella misma eran actores de reparto en la escena. El temblor al que se había subido de puntillas se agitó un poco, dejándola al borde del precipicio. Su niña, su pequeña rosquillina, su muñeca, se había hecho mayor. Y se marchaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo normal, claro. Nada nuevo. Una hija que se independiza y se marcha de casa. En este caso, además, por motivos de estudios, se iba a otra ciudad, otro país. Y, sin embargo, esa homogeneización en la ruta social, esa regularidad en las fases del caminar colectivo, esa continuidad esperable en el devenir de la vida, no le calmaba la ansiedad. Lo esperaba, sabía que llegaría, creía estar preparada. Pero no lo estaba. Y la ilusión que mostraba ante los preparativos de su partida, el frenesí de actividad que había compartido con ella como si de la aventura de dos amigas se tratara, el convencimiento de haber educado a su hija para ser autónoma, inconformista, sin fronteras, eran espejismos de un desierto en el que pugnaba por encontrar agua un corazón malherido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mamá, ¿dónde has dejado los pantalones que me has planchado? Ay, Dios, creo que esta maleta pesa demasiado&lt;/em&gt;. La hija estaba al borde del colapso, los nervios anticipaban una escena de gritos y lamentos que iba a subir el telón de un momento a otro. La madre se levantó y le acercó los pantalones, los dobló cuidadosamente y recolocó el contenido de la maleta. Lenta y silenciosamente, sin que pareciera que estaban ordenando y metiendo la mano en terreno ajeno. Al terminar, cogió por la cintura a su hija y la abrazó. Al principio, se resistió. &lt;em&gt;Mamá, tengo mucha prisa, anda déjame, que tengo muchas cosas que hacer todavía.&lt;/em&gt; Pero la oposición duró poco, era apenas un árbol de puntillas, con ramas nuevas y extendidas al cielo para abarcarlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El abrazo se llenó de besos, los de una madre. Los que inflaman de seguridad y sanan quebrantos. Los que se escapan en la maraña de la memoria, porque nacieron con los primeros recuerdos, los que enseñaron a confiar en el suelo que se adivinaba como un reto amenazador en los primeros pasos, los que siempre daban paz cuando el llanto era puro desgarro porque no había palabras todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una nube de recuerdos a punto de descargar su contenido. La presión de las primeras gotas la llevaron a una fiesta de San Juan, en la que las dos se ciñeron lazos de colores, quemaron los temores, y brindaron por los nuevos proyectos. Había viajes por completar, idiomas por aprender, amigos por conocer, amores por conquistar. Y una casa. Con luz, de grandes ventanas. Y el mar al otro lado de los cristales, rompiendo en olas su frenesí de caracola. Con una arena recién mojada sobre la que pasear persiguiendo un reflejo. Madre e hija deshojando sus deseos. Los párpados se juntaron tras la risa. Las dos, achinando los ojos al reír. Un rasgo común que estrechaba el cordón que un día habitó en un ombligo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas lagrimillas se escaparon en el nudo del abrazo. Lágrimas de ambas. La hija volvió rápidamente a su maleta, repasando las cosas que aún le quedaba por guardar. Y la madre, nuevamente, volvió a sentir la necesidad de sentarse en el borde de la cama. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-5740195932147319003?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/5740195932147319003/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=5740195932147319003" title="21 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/5740195932147319003?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/5740195932147319003?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/08/se-sent-en-la-cama.html" title="Se sentó en la cama" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SLPxHFS2HsI/AAAAAAAAATI/p_GCpha_osw/s72-c/maternidad-susana+d%27momo.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">21</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CU4BQHo_fyp7ImA9WxdbEE8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-7122113317685831841</id><published>2008-07-30T23:58:00.073+02:00</published><updated>2008-08-06T13:59:11.447+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-06T13:59:11.447+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="evasiones" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="entrelazados" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="radio" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cine" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Doctor en Alaska" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sueños" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="series TV" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="integración" /><title>Cicely</title><content type="html">&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A ti, mi amor.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"La primavera está a punto de brotar, Perséfone ha vuelto y aquí en Cicely el h&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRaYZILP8I/AAAAAAAAAOo/dXxrCS9qVbw/s1600-h/deshieloII.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229904442392526786" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRaYZILP8I/AAAAAAAAAOo/dXxrCS9qVbw/s320/deshieloII.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ielo está gimiendo, a punto de romperse con ese exquisito y ensordecedor rugido. Es época de locura, época de sacar los colmillos y dejar que nuestros ojos brillen para que la bestia que llevamos dentro pueda aullar con alegría no mitigada. ¡Oh, sí, éxtasis, bienvenido seas! ¡AUUUUUUUH!"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Chris Stevens en "Chris por la mañana", en K-BHR*&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Cicely nos recibió con el rujido atronador del deshielo. La locura se cimbreaba en el aire, denso, de la primavera recién alumbrada. Todo estaba alborotado. Por las altas cumbres se escurría el invierno, derretido por el impulso constante de las estaciones. Alaska era una fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Brick nos&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRaqRIpVFI/AAAAAAAAAOw/0pB8kDbsSiQ/s1600-h/The_Brick_Sign-Mark+Styles.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229904749484659794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRaqRIpVFI/AAAAAAAAAOw/0pB8kDbsSiQ/s320/The_Brick_Sign-Mark+Styles.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; atendió Shelly con su estupenda sonrisa. Nos explicó que Maurice no tardaría en venir y mientras nos llenaba las tazas de café, nos propuso tomar un buen desayuno mientras esperábamos. Llevaba en la mano un libro desvencijado. Tenía un extraño color amarillento de abandono, y ella nos confirmó que esa novela de Danielle Steel la utilizaban todo el año para calzar la pata coja de la mesa del almacén. "Es el deshielo, que me empuja a leer como una loca", se disculpó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Cicely, el hielo comienza a romperse, es tiempo de asomar instintos, despejar equilibrios y atrapar pasiones. Esto último, eso sí, con precauciones. Dejemos que el viejo Marvin nos explique cómo curarnos del deshielo".&lt;/em&gt; La voz de Chris nos hizo sonreír. Desde la emisora K-BHR atrapaba fantasías y divagaba filosofías con la compañía de la mejor música. Como este caso. Los primeros acordes del &lt;em&gt;Sexual Healing&lt;/em&gt;, de Marvin Gaye se deslizaron por la barra del Brick aflojando caderas y activando cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Holling asomó la cabeza por la puerta de la cocina cargado de pedidos. Con las manos ocupadas por los platos, se las ingenió para atrapar por la cintura a Shelly y dar unos pasos de baile, mientras ella protestaba sin intención de soltar su abrazo. A nuestro lado se sentó Ed, sumándose a nuestra risa. Tenía los ojos más luminosos que había visto jamás. Había cientos de linternas encendidas detrás de sus pupilas. Una hoguera bramando de ideas nuevas, un mundo escrito en fotogramas. Porque Ed quería ser director de cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ruth-Anne estaba sentada a su lado, y fue ella la que le animó a enseñarnos el cuaderno en el que tenía escrito y dibujado el storyboard del corto que estaba rodando. Nos explicó escena por escena el guión de su nueva película. Un paseo por la diversidad de rostros y la fecundidad de ideas que latían en la pequeña comunidad de Cicely. "Woody me aconsejó que mirara y observara lo que tenía a mi alrededor, porque esa iba a ser mi mejor inspiración", aclaró. No me atreví a interrumpirle, pero cuando de Woody pasó a Martin, sin dejar de nombrar a Francis, ni olvidar a Steven, recordé su fructífero y abundante intercambio epistolar con los mejores directores de cine norteamericanos de los últimos tiempos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229904981309362738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRa3wv9kjI/AAAAAAAAAO4/Y8V1rn7lmHE/s320/AURORA+OVER+ALASKA+Joshua+Strang.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;La fuerza de las palabras de Ed nos impidió darnos cuenta de que llegaba Maurice, acompañado de la sargento Bárbara Semanski. Venía, él, con la mirada arrobada y el belfo rendido de admiración ante su amada. Venía, ella, ofuscada por la cantidad de coches mal aparcados que se había encontrado de camino, y con la mano fatigada de tanto poner multas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos saludaron atentamente, y quedamos con Maurice en acercarnos a ver la casa que había puesto en venta. Ruth-Anne nos invitó a pasarnos después por su tienda para hacer acopio de todo cuanto necesitáramos. "También tenemos una pequeña biblioteca, y tal vez te apetezca ayudarme a ordenarla y ampliarla", me dijo con un guiño cómplice. Su abierta sonrisa calentaba como leña en hoguera. Había paz y confianza en sus ojos. Ojos que retienen una o dos cosas, lo imprescindible, porque lo han visto todo ya.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRbomOI-sI/AAAAAAAAAPI/8Fhg6TKjXv8/s1600-h/welcome+to+cicely.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229905820296739522" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRbomOI-sI/AAAAAAAAAPI/8Fhg6TKjXv8/s320/welcome+to+cicely.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Acompañados de Maurice, salimos del local, justo a tiempo para cruzarnos con Maggie y el doctor Fleischman, que venían riéndose a carcajadas. Maggie nos había traído en avioneta desde Anchorage, atravesando polvo de nube, esquivando montañas y rodeando picos. Al frente, un azul imposible que echaba chispas. Abajo, una tierra indómita y frágil, acogedora y distante en su belleza rotunda. Maggie sonreía mientras nos señalaba todo desde su cabina. Estábamos entregados a sus explicaciones, rendidos a la promesa de un lugar que nos tocaba con su tacto azucarado, tentador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sorprendió verlos reír, en lugar de andar envueltos en discusiones agrias por nada. Maggie y Joel venían acompañados de un aroma de complicidad, intencionadamente oculto en sus palabras y gestos. El nido de almas complementarias y espíritus afines que les enredaba en tantas discusiones en el baile de la atracción, les precedía abriendo camino. Había electricidad sexual en sus diálogos, y no podían ocultarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maggie nos saludó y nos presentó a Fleischman. Yo estaba tan emocionada con ese encuentro que para cuando me di cuenta de lo que hacía, ya estaba en los brazos del doctor plantándole dos besos sonoros de fan entregada. Noté cómo se ruborizaba por mi gesto espontáneo, y Enrique improvisó una disculpa entre carcajadas: "Discúlpela, doctor Fleischman...es su primer deshielo en Cicely". "Y eso que todavía no he saludado a Chris", confesé entre risas.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229945692249253794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJR_5c0Z56I/AAAAAAAAAP4/u2d1XISas9A/s320/KBHR+EMISORA.jpg" border="0" /&gt;Afuera hacía buena temperatura. Corría un airecillo revoltoso que enredaba pelos y pensamientos. La voz de Chris me pellizcó de nuevo. Pasábamos por delante de la emisora, y desde su sitio, nos saludó con la mano.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Nuevos amigos por las calles de Cicely. Vienen de muy lejos, pero en sus ojos se adivina la ilusión del que parte con la emoción de caminar a Ítaca, no alcanzarla. En su largo camino de sirenas, lestrigones y cíclopes, como diría el gran Kavafis, nos han encontrado, y aquí estamos, encantados de saludar con ellos la llegada de la primavera."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Su voz se escuchaba por todo el pueblo, pero la intensidad de sus ojos verdes dándonos la bienvenida fue un regalo que nos brindó sólo a nosotros dos, viajeros de manos entrelazadas, sin más equipaje que una bolsa con anhelos y esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la puerta de la consulta del doctor Fleischman estaba Marilyn. Su largo pelo negro estaba recogido en horquillas con flores de colores. Como un campo recién abonado en primavera, asistiendo perplejo al avance de sus flores y cosechas. Estaba radiante, se prepar&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRdRz0KVLI/AAAAAAAAAPY/fvB7weELfCs/s1600-h/alce+roslyn+cafe.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229907627832136882" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRdRz0KVLI/AAAAAAAAAPY/fvB7weELfCs/s320/alce+roslyn+cafe.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;aba para el festival de recibimiento de la primavera de la tribu. Nos contó, en dos escuetas frases, que se reunían los jóvenes en la ladera de un monte sagrado para comer, bailar, beber...¡¡y enrollarse!! ¿Enrollarse?, pregunté sorprendida, pues creía que se trataba de alguna especie de ceremonia ancestral de concertación de matrimonios. "No, ahora nosotras también decidimos. Y decidimos enrollarnos", concluyó con una sonrisa grande rubricada por los hoyetes de sus mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle, un alce nos esperaba. Frente al cartel del Roslyn Café, nos miraba fijamente. La pareja de fundadoras, Cicely y Roslyn, no podían haber escogido mejor sitio para invocar la libertad. El alce mostraba su perfil de naturaleza orgullosa. Su imponente cornamenta nos apuntaba sin mayores pretensiones. En sus ojillos brillantes no había juicios, ni reclamos. No había expectativas, ni ambiciones. Sólo paz, sosiego. El silencio de la ausencia de ansiedad, el vacío liberador que queda tras derrocar la tiranía de la angustia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229907967061033890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SJRdljiog6I/AAAAAAAAAPg/hpy6StjrGjA/s320/alce+cornamenta.jpg" border="0" /&gt;Enrique y yo nos miramos. Sonreímos. Sus ojos, mi luz. Mi boca, su fuente. Nuestras manos se entrelazaban y saludamos al alce.&lt;br /&gt;Alaska nos estaba dando la bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;*&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por cortesía de Joshua Brand y John Falsey, creadores de la magnífica serie de TV "Northern Exposure" (en España, "Doctor en Alaska").&lt;br /&gt;**La imagen de la aurora boreal en Alaska es de Joshua Strang. El resto de fotos son tomadas de Internet. Si sus autores no están conformes con que se muestren aquí, simplemente con decírmelo, las retiro inmediatamente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;-------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Muchas gracias, &lt;/span&gt;&lt;a href="http://lasmiradasencillas.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Estrella Altair&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, por mirarme con tu sencilla mirada y endulzarme la inspiración con tu sincero premio.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231371511678387794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SJmQrEGwRlI/AAAAAAAAAQ8/f9wE55LWi6g/s320/LaColmena.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-7122113317685831841?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/7122113317685831841/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=7122113317685831841" title="15 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/7122113317685831841?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/7122113317685831841?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/07/cicely.html" title="Cicely" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/_NKqZhQkGS_Q/SJmQrEGwRlI/AAAAAAAAAQ8/f9wE55LWi6g/s72-c/LaColmena.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">15</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;Ak4ARn4-fip7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-6397041680792995102</id><published>2008-06-24T18:03:00.018+02:00</published><updated>2008-08-04T21:42:27.056+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:42:27.056+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="literatura" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="rebeldía" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sueños" /><title>Boutade</title><content type="html">&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SGEa-yZh5bI/AAAAAAAAALo/dGpuRt8Z2R0/s1600-h/leyendo+tren.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5215479509454808498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SGEa-yZh5bI/AAAAAAAAALo/dGpuRt8Z2R0/s320/leyendo+tren.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;Compartment C, Car 293&lt;/em&gt;, Edward Hopper&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Se hartó. No aguantaba más. Al fin lo tenía claro: abandonaría al autor.&lt;br /&gt;Ahuecó las páginas y dejó que el aire se filtrara entre las hojas. Era delicioso sentir una bruma de vapor acariciando el papel. Ondularse por dentro mientras elevaba ligeramente las tapas y los capítulos se removían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía por delante el reto de ser el primer libro que rompía con su escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconocía que nunca le había gustado aquel hombre. Desde que la primera letra le inyectó sangre de literatura, notó que era un pedante. Empleaba las palabras más barrocas para nombrar imágenes ausentes. No había duda, caricia o duelo. Había vanidad, ego y aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y le veía recibir halagos estrangulado de gloria, rubricar dedicatorias que no agradecía, y arañar con sus orondas palabras la dignidad de la obra. Miraba el libro desde las alturas de la divinidad, e ignoraba que en las bajuras, se comenzaba a fraguar un motín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras se reunieron en asamblea. Hubo furia en las tildes acentuando los argumentos, las versales proclamaron la democracia de las letras y el derecho al sufragio, las comas mediaron para calmar y pausar los ánimos, pero la cólera de las mayúsculas no dejaba oír a las cursivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, se impuso la letra capital del primer párrafo. Recordó ante todos la vergüenza de una historia floja, unos personajes indiferentes, planos. La asamblea de las letras asintió al unísono al recordar los bostezos de las frases en un baile de ideas, sin ritmo ni tensión. La gente compraba el libro empujada por las buenas valoraciones de críticos tan elevados como el autor, pero en la tercera página renunciaban a leerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pé capital terminó su discurso proponiendo la autodeterminación. Se cimbreaba graciosa mientras arengaba a la masa letrada para derrocar a un escritor incompetente y negado para contar historias. Era la hora del cambio. El libro aplaudió ondeando las hojas, y se puso manos a la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los adjetivos triplicados, se redujeron a uno, y con las letras sobrantes se añadieron personajes. Los párrafos más largos, los que se regodeaban en el detalle más desmenuzado de los pensamientos ególatras del autor, se adelgazaron y aligeraron. Las palabras de más se utilizaron para cambiar el final. La luz se filtró por los márgenes y en las costuras nació un papel con aliento renovado. Las palabras se cruzaban corriendo en un festival narrativo de estreno. Había un conato de revuelta entre las letras. Las tapas escondían una revolución, y nadie se daba cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque hoy, el libro se hacía independiente. Hoy, la libertad soplaba entre líneas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-6397041680792995102?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/6397041680792995102/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=6397041680792995102" title="28 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6397041680792995102?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6397041680792995102?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/06/boutade.html" title="Boutade" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SGEa-yZh5bI/AAAAAAAAALo/dGpuRt8Z2R0/s72-c/leyendo+tren.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">28</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;Ak8MQ347cCp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-5777919967095220270</id><published>2008-06-16T14:06:00.020+02:00</published><updated>2008-08-04T21:41:22.008+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:41:22.008+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Meme" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cine" /><title>ERMEMELASPELIS</title><content type="html">Hace varios días (¿o semanas? glups), que mi admirado &lt;a href="http://raindrop-close2u.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Raindrop&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;me tendió una mano juguetona (y casta, conste, jeje) para proponerme un MEME muy especial y divertido. Seleccionar cinco películas y escribir un post con ellas, con la condición de que una de ellas fuera una frikada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sólo pueden ser cinco, pero me duele el alma dejar atrás otras, al mismo nivel que las que voy a nombrar. Soy muy mitómana, y los grandes directores que a todos nos vienen a la mente, me gustan, pero me he dejado llevar por una cuestión más emocional que artística. Cerré los ojos, y me asaltaron ciertas imágenes que me dibujan sonrisas, carcajadas, o apretujoncillos en el corazón, y ese fue mi criterio para elegir.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Debido a torpezas varias (todas mías, claro), no puedo presentar una composición con imágenes de las pelis, así que copio la iniciativa de &lt;a href="http://laxiketa.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Xiketä&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;(compañera de Meme), con su permiso, y publico las carátulas directamente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sólo un matiz y aclaración. En la lista no hay ninguna película española. Podría haber muchas, porque a mí me gusta el cine español. Ahí está Bardem, Buñuel, Berlanga, León de Aranoa, Coixet, Médem, Amenábar y Almodóvar, entre otros. Pero al cerrar los ojos para hacer la selección, mi subconsciente me trajo la influencia del Gran Imperio Yanki...que debo tener (a mi pesar) impreso en el ADN...ay, pero es que hay que reconocerles que cuando se ponen, se ponen...y muchas veces, lo bordan...:-D&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me lo disculpan.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y así es mi selección:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;1.- &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Cantando bajo la lluvia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desde pequeña, adoro los musicales, siendo los de Gene Kelly (de quien estaba enamorada de niña), mis favoritos sin ningunísima duda. Esta película la tengo tan vista y revista que se ha borrado la lluvia y todo...;-D&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212456496442133266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SFZdkRWcSxI/AAAAAAAAAJ8/NZFA4CwTp_E/s320/cantando_bajo_la_lluvia.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;&lt;strong&gt;2.- Descalzos por el parque&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;Ay, en fin. Esta película es magia, química, intérpretes en estado de gracia, guión con ritmo, energía, factura perfecta, gracia, risas, ilusión, inocencia. Me encanta...¡¡y Robert Redford está estupendoooo!!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212458062045946018" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SFZe_ZreoKI/AAAAAAAAAKE/-hfd69cTkM4/s320/descalzos+por+el+parque.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;3.- Misterioso asesinato en Manhattan&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;He seleccionado ésta, que siempre me hace reír y aplaudir con tantas frases geniales de Woddy Allen, pero podría haber puesto cualquier película del maestro, porque es uno de mis directores/guionistas favoritos, y rara es la vez que no me convence.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212459656796497938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SFZgcOlo6BI/AAAAAAAAAKM/gbuREvnz3Po/s320/MISTERIOSO+ASESINATO+EN+MANHATTAN.bmp" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;strong&gt;4.- Un lugar en el mundo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Película imprescindible, me gusta todo de ella. Y encima tiene a Federico Luppi, mi actor favorito, así que no podía faltar en esta lista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212461602290623154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SFZiNeHlYrI/AAAAAAAAAKU/cgyC9cbJIl4/s320/unlugarenelmundoafiche.jpg" border="0" /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y ahora viene la friki. La verdad es que me ha costado muchísimo elegir, porque &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;pa friki yo&lt;/span&gt;...con nombre incluido...;-D&lt;br /&gt;Personalmente, opino que no podré superar la propuesta de &lt;a href="http://edibeavellaneda.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Avellaneda&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, con &lt;strong&gt;Amanece que no es poco, &lt;/strong&gt;gran peliculón de lo más surrealista y disparatado (¿alguien tiene el guión original para ella, por cierto?;-D), pero la que he elegido, al fin, me trae recuerdos de varias tardes de risas desbordadas hasta la lágrima con grandes amigos. El director, Tim Burton, es uno de los grandes, y aunque su película no es friki, el personaje en quien se inspira sí lo era...¡¡y olé él por serlo!! &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;5.- Ed Wood&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212466742636534242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SFZm4rZjWeI/AAAAAAAAAKc/8rOKdRTd9Ec/s320/ed+wood.jpg" border="0" /&gt;Y ahora toca elegir a varias personas a las que tenderé la mano juguetona (jeje) para que se animen a meterse este MEME entre las teclas...y siguiendo la tendencia, que me encanta, de no seguir ninguna regla, selecciono a (sólo) dos personas amigas:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.alejandroesdios.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Miguel&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://raqueladasblog.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Raquel&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De &lt;a href="http://unafrasealdia.blogspot.com/"&gt;Miguel &lt;/a&gt;espero conocer ansiosa su selección (a lo mejor incluyes aquella en la que salía una señora que se llevó un disgusto muy grande, al creer que no se fabricaban más las zapatillas con cuña de esparto... X-D...ayss).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De &lt;a href="http://raqueladasblog.blogspot.com/"&gt;Raquel&lt;/a&gt;, confío en que tendrá más presente que yo al cine español, y seguro que coincidiremos en alguna de las elegidas (por ejemplo, la Coixet). Y porque acaba de estrenar blog, y ya está imparable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------&lt;br /&gt;&lt;a href="http://lasmiradasencillas.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Estrella Altair&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, querida amiga bloguera también, tuvo el detallazo de incluirme en la bolsa de depositarios de un premio por el blog. Se lo agradezco muchísimo, y me ilusionó por la idea colectiva del premio. No me planteo el blog como una carrera competitiva, sino como un espacio de creación, al que están invitados todos los que quieran pasarse. Por eso, me gustaría compartir la esencia del premio, su chicha de ilusión, cariño y admiración compartida con todos los que quieran contar el mundo, aunque éste no se deje, porque es incontable.&lt;br /&gt;Y, en todo caso, provincia de ti.&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212476217931347618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SFZvgNn4NqI/AAAAAAAAAKk/JhvVD7iKBLw/s320/Brillante-Adru.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Muchas gracias, Estrella Altair.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-5777919967095220270?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/5777919967095220270/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=5777919967095220270" title="16 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/5777919967095220270?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/5777919967095220270?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/06/ermemelaspelis.html" title="ERMEMELASPELIS" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SFZdkRWcSxI/AAAAAAAAAJ8/NZFA4CwTp_E/s72-c/cantando_bajo_la_lluvia.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">16</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;Ak8HRnczfCp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-3774305422409406126</id><published>2008-05-23T20:45:00.031+02:00</published><updated>2008-08-04T21:40:37.984+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:40:37.984+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="entrelazados" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="juegos" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="encuentros" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Al día siguiente</title><content type="html">&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SDdQZwP0bmI/AAAAAAAAAJE/NuDWydFCJJg/s1600-h/ADÃN+Y+EVA-DURERO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203716297828101730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SDdQZwP0bmI/AAAAAAAAAJE/NuDWydFCJJg/s320/AD%C3%81N+Y+EVA-DURERO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Le miró. Llevaba despierta cinco minutos y no dejaba de mirarlo. Había un hombre desnudo a su lado, compartiendo su cama, rozando apenas su piel, también desnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Era increíble lo suyo. Se había acostado con un perfecto desconocido. Había sido una noche delirante, desbordante, genial. Sí, por qué no reconocerlo, había sido increíble. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y ahora, la gran sorpresa. El despertar incómodo, la vergüenza escondiendo lo tibio, la caricia, el deseo descarnado. Las ganas de salir corriendo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cerró los ojos y apretó los dientes. Había que controlar esa situación, envolverla en un envoltorio de mujer despreocupada, moderna. Ducharse y esperarle en la cocina, sentada con una taza de café en la mano. Y cuando él se levantara, le ofrecería algo para desayunar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Confiaba en que él se excusara con cualquier frase bien hilada, y que se marchara rápidamente, sin dejar más rastro que su hueco caliente en la almohada. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Volvió a mirarle y reconoció que era un tipo bastante atractivo. Pese al pelo revuelto en batalla feroz, la boca entreabierta y el temblor de un ronquido, había que reconocer que era un chico muy guapetón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Secuencias de una piel devorada, succionada, de unos labios en pugna por alcanzar territorio, se le cruzaron de golpe. Parpadeó al tiempo que una corriente estremecía su cuerpo al recordar el lenguaje de dos almas sedientas. El refresco de dos cuerpos sin voz. Ladera trepada. Quebrar de uñas. Desgarro de pieles. Montaña alcanzada, explosión en la cima. Un aullido brotando en el asombro de la mordaza perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Para para para para, se dijo en voz alta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Su voz se elevó demasiado, provocando un gemido de protesta en él. Frunció el ceño y se giró dándole la espalda. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Menuda espalda, pensó ella, asustada por la rapidez mental asociando ideas. El sol se filtraba por los pliegues de la persiana y doraba su piel, rozando su contorno, dibujando formas como cueva prehistórica. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Respiró. Había un torbellino de emociones en su cabeza. Chispas y pellizcos se colaron en su estómago y retorcieron las conexiones de sus vísceras. Un temblor se alojó en su vientre. &lt;/div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SDdNjAP0bjI/AAAAAAAAAIs/n7Q3FwKgR64/s1600-h/MODIGLIANI.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203713158207008306" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SDdNjAP0bjI/AAAAAAAAAIs/n7Q3FwKgR64/s320/MODIGLIANI.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Respiró de nuevo, más profundamente esta vez. No se podía rendir al deseo. Era de día, ya no tenía la complicidad de la noche, que oculta miedos y pega cuerpos con purpurina.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De repente, él se volvió a girar, aún dormido, y la rodeó con su brazo. Fue un gesto espontáneo e inesperado. Se quedó petrificada, en tensión, con la vista fija en los dedos de él acomodados en su cintura, y entonces su cuerpo comenzó a aflojarse, a habituarse al contacto. Se relajó. Aquel chico era un desconocido, desde luego. Pero algo en la escena le lanzaba destellos de posibilidad, pistas de futuro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se amoldó a su abrazo. Buscó el calor de su pecho, alargó la mano a la curva de su nuca. Enredó los dedos en su pelo, marcó caminos en su cuero cabelludo y oyó cómo agradecía la iniciativa con un murmullo. Los labios se curvaron, los ojos se agitaron bajo los párpados caídos. Ella sonrió. Le gustaba el ronroneo que salía de su boca. Se resbaló un poco, hasta quedar a la altura de su cara. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Llegado a ese punto, el abrazo era un enredo de piernas, brazos curvados, pechos en bienvenida. Él seguía dormido, o al menos seguía con los ojos cerrados. Ella aprovechó la proximidad para mirar su frente, la nariz disparada, el mentón relajado. Y le gustó. Le gustó mucho. Cada vez más.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se detuvo en la boca, entreabierta, y el ritmo tranquilo de la respiración de él le dio fuerzas para tocarla. Los dedos temblaron al hundirse en los labios, como lágrimas cayendo sobre blandos almohadones. Se asustó, estaba llorando realmente. Qué me está pasando, se preguntó asustada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Había un principio de duda, un temor iniciado, el miedo a que él despertara y no viera en ella lo que ella encontraba en él. Y en ese sinsentido de los sentidos, ella recordó cuánto había bebido para atreverse a invitarlo a su casa. Se acordó de cuánto le había gustado él desde que lo vio, del torbellino furioso que se instaló en su cuerpo cuando se acercó a ella. De las ganas reprimidas, hasta el ahogo, de besarlo. Y se vio a sí misma, haciéndose la dura toda la noche. Fingiendo no interesarse por él y no sentir nada cuando él tonteaba con sus amigas. &lt;/div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SDdOCAP0blI/AAAAAAAAAI8/rwVVa9KDikE/s1600-h/ADÃN+Y+EVA-BOTERO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203713690782953042" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SDdOCAP0blI/AAAAAAAAAI8/rwVVa9KDikE/s320/AD%C3%81N+Y+EVA-BOTERO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hasta que su bien construida imagen de niña buena, controlada, asomada a su almena de princesa rosa perpetua, se hartó de esperar. Estaba harta de peinar sus trenzas apretándolas fuerte, esperando que el héroe escalara altas torres y la conquistara sin prisas. Ya no quería ser la que aparentaba estar bien a la espera, la que no arriesgaba ni asumía un reto. Era hora de soltar las trenzas. Y ese chico era para ella, vaya que sí. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se acercó a sus labios y los besó. Se detuvo siguiendo sus bordes con la punta de la lengua, sintió su aliento invadiendo su boca, y lo aspiró desesperadamente. La respiración se agitó. Notó cómo aceptaba la invitación suavemente.&lt;/div&gt;Abrió los ojos. Allí estaban los de él, todavía pesados por el sueño, pero abiertos. Y le sonreían, la reconocían. No había en sus pupilas intención de salir huyendo, de escapar de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- Buenos días. Me llamo Marta, ¿y tú?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La sonrisa ocupó toda la cara. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Soy Andrés. Encantado de conocerte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Cuadros de Alberto Durero, Amedeo Modigliani y Fernando Botero.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-3774305422409406126?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/3774305422409406126/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=3774305422409406126" title="29 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/3774305422409406126?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/3774305422409406126?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/05/al-da-siguiente.html" title="Al día siguiente" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SDdQZwP0bmI/AAAAAAAAAJE/NuDWydFCJJg/s72-c/AD%C3%81N+Y+EVA-DURERO.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">29</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkANQH4_eip7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-99938749078502017</id><published>2008-05-07T15:19:00.011+02:00</published><updated>2008-08-04T21:39:51.042+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:39:51.042+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sueños" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Horas de sueños</title><content type="html">&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SCG2a5pUOII/AAAAAAAAAH8/mfHB1iAgCl8/s1600-h/Giardino+autunnale.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197636018229229698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SCG2a5pUOII/AAAAAAAAAH8/mfHB1iAgCl8/s320/Giardino+autunnale.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Vivía peleada con la vida. Sumida en la amargura, dejaba que pasaran los días y las largas noches de párpados abiertos haciendo acopio de reproches, dudas, lamentos. Cuando alguien le preguntaba el porqué de su desesperanza, se limitaba a encogerse de hombros, y a enumerar todas las dolencias que su fértil imaginación le proporcionaba. Ninguna de ellas las padecía, por supuesto. Pero eso era lo de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos azules se habían endurecido, cristalizado. Eran puro hielo. Mirarlos fijamente durante unos segundos era someterse al latigazo del témpano, al aguijón del cuchillo más afilado. Era una mirada fiera, de animal enjaulado sin posibilidad de liberación. Y al fondo, tras el frío, venía el abatimiento, la rendición a un camino que pateaba al pisarlo, la soledad. El fracaso, la rendición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, conservaba un asomo de coquetería, y cada poco iba a la peluquería a domar sus rizos naturales, lo único que parecía negarse a someterse a capitulación. Se teñía el pelo y se retocaba las cejas. Cuando se miraba al espejo para ver el resultado, un mohín de desaprobación se le dibujaba en los labios. Las arrugas en torno a los ojos se acentuaban y un aroma de desaliento tomaba sitio en sus hombros. Pero terminó dejando que las canas retomaran su sitio y los rizos se curvaran de tonos grises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía sufrir mucho. Aseguraba no poder aguantar los dolores con que las innumerables enfermedades imaginarias le cercaban. Conocía, como la mejor farmacéutica, los beneficios y efectos secundarios de todos los medicamentos que tomaba. Desesperaba a los médicos con su determinación a ser operada, pese a no padecer nada, y cargaba contra ellos cuando no conseguía su objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol proyectaba su energía a través de las cortinas de las ventanas, y ella se quejaba de la llegada repentina del verano, el calor, el ahogo. El otoño recostaba las hojas más maduras a su puerta, y ella lamentaba la cercanía del invierno, el frío, la fiebre. Se sentaba en una silla, en la esquina más alejada de la ventana, y así se pasaba las horas. De vez en cuando, la tele. Rara vez, una labor. Nunca, un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ella tenía un sueño. Nadie lo sabía. Ni siquiera ella. Evocaba un deseo que no sabía interpretar, porque había perdido la costumbre de soñar. Desear, anhelar, luchar, emprender. Verbos que se negaba rotundamente, intenciones de las que renegaba para bucear en un drama de dimensiones épicas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Un día descubrió que llevaba dos horas pensando en algo que no eran sus dolencias, sus incondicionales ejemplos de mala suerte, y se asustó. La energía negativa que rodeaba su cuerpo se resquebrajó por el borde. Se había pasado horas recordando un viaje que hizo a Sevilla cuando era jovencita. Se le enredó en la memoria el revuelo de unos volantes con lunares blancos. Le tiraban en el pelo las horquillas que había repartido por toda la cabeza para lucir un moño bien apretado, con los claveles enfrentados al viento de abril en lo más alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía respirar el concierto de olores que las flores entonaban en todo el perímetro de la Feria. Le llegaban rumores de voces cantarinas, chillonas, cascadas, infantiles, femeninas, aguardentosas, que se cruzaban a su paso. Algunas arrancaban a cantar y se acompañaban de palmas. Las manos se agitaban y ondeaban los dedos, lanzando chispas luminosas entre pellizcos. Las bocas paladeaban un vinito refrescante que le hacía cosquillas en la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa se asomó a sus labios, torpe, desconcertada, resbalándose sin atrapar la forma. Eso la asustó. No esperaba esa reacción espontánea de su cuerpo, y se quedó petrificada. Agitó la cabeza para espantar la &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SCG3QppUOKI/AAAAAAAAAIM/LfCf9R99zxE/s1600-h/LE+JARDIN+Ã+GIVERNY.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197636941647198370" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SCG3QppUOKI/AAAAAAAAAIM/LfCf9R99zxE/s320/LE+JARDIN+%C3%80+GIVERNY.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;irrupción de los sentidos. Ella estaba sometida a la amargura, que lo ocupaba todo. Ya no había espacio para la alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las compuertas estaban quebradas. Una grieta delgada se había dibujado en su superficie. Y la luz comenzaba a filtrarse por ella. Al principio, sólo cabía un haz finísimo, pero su roce ensanchó la abertura, poco a poco. La erosión iba abriéndose camino sin prisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente, fueron cuatro horas de ensoñación. Le tocó recordar el primer beso. A sus labios trepó el temblor de las primeras veces, la flojera de lo desconocido, el temor de que se acabara. Cada día tenía más recuerdos. Un día no pudo impedir que se le escapara la risa al acordarse de cuando se cayó en la cuadra con su hermano, siendo niños. Se cubrieron del lodo y la mierda de los animales, y se lo pasaron en grande simulando que estaban de camuflaje en una selva tropical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La risa se hizo paso por su tráquea y agitó las cuerdas vocales, asustadas por verse vibrando ante algo que ya creían negado. Ella se asustaba cada vez, se sentía vencida, notaba cómo iba perdiendo la batalla. La vida le estaba dando una buena paliza.&lt;br /&gt;Un día soñó muchas horas, casi diez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca había querido ser madre, pero cuando su bebé la miró con sus ojos recién pintados, le sintió parte de su equipo, un átomo de energía por el que merecía la pena luchar. Le gustó desde que lo vio, pese a que se embarcó en esa aventura empujada por otros; su marido, sus padres, la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se zambulló en la masa de recuerdos de los primeros años de su pequeño, la llegada del hermano, el aprendizaje, sus crecimientos. El orgullo al presenciar sus triunfos. La satisfacción de saber que eran buenas personas. La risa volvió de nuevo, esta vez más firme y estrenando zapatos para no caerse por un suelo escarpado. Y le duró horas, tantas que terminó teniendo agujetas en la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le sobrevino la muerte soñando conmigo. Lo sé porque tenía en sus manos varias fotos mías. Yo era su nieta favorita. A mí me había contado que tenía “experiencias” de vez en cuando. Que se asomaba a ventanas donde le llegaba el aire fresco de los buenos momentos pasados. Y cuando se cansaba de hilar lamentos por sus enfermedades, lo infernal de su aciago destino y la ingratitud de todos cuantos la rodeábamos, me confesaba que seguía soñando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue hace poco. Escuché el mensaje al llegar a casa. Estaba entre tantos otros que se habían grabado en mi contestador aquel día. La voz me sobresaltó. El miedo me hizo dar un respingo, pero no había nada amenazante en aquella voz, así que sin dejar de temblar, la escuché de nuevo. La tercera vez ya no me asustó. Había serenidad y vitalidad en la voz de mi abuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;"Sigo soñando y soy feliz".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Cuadros de Vincent Van Gogh y Claude Monet.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-99938749078502017?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/99938749078502017/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=99938749078502017" title="17 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/99938749078502017?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/99938749078502017?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/05/horas-de-sueos.html" title="Horas de sueños" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SCG2a5pUOII/AAAAAAAAAH8/mfHB1iAgCl8/s72-c/Giardino+autunnale.bmp" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkAERHw4fCp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-8591863533423472722</id><published>2008-04-21T19:53:00.033+02:00</published><updated>2008-08-04T21:38:25.234+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:38:25.234+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="lucha" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><title>Aurrera!!!*</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SA49t64YyII/AAAAAAAAAHc/ubJbePemQJE/s1600-h/klimtpavenueau8.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192155279513929858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SA49t64YyII/AAAAAAAAAHc/ubJbePemQJE/s320/klimtpavenueau8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Gustav Klimt&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A Elvira.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Se miró al espejo. La lana le picaba, pero el gorrito le quedaba bien. Le rejuvenecía llevar la cabeza cubierta por un gorro color verde. Sonrió, le hacía juego con sus ojos, que hoy tenían un pellizco de picardía adolescente. Había una fuerza en ellos que oscurecía sus pestañas. Brillaban sus pupilas, como ventanas cubiertas de lluvia. Hoy le daban el alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lágrima rodó por su mejilla, dibujando el contorno de la nariz, los labios, hasta arrojarse en la barbilla. Borró su trazo. No quería llorar, o sí, pero no de dolor, miedo o amargura. Quería llorar de alegría, de vida, de fuerza. Vaya, se le había corrido un poco el rímmel. Humedeció en agua un trozo de papel higiénico y corrigió el manchurrón negro que le había dejado la máscara de pestañas. Parpadeó. Cómo brillaban sus ojos. A ella misma le deslumbró la chispa que los incendiaba, eran pinceles manchados de verde sobre un lienzo nuevo. Gotas de manzanas salpicando el iris con un coraje y una determinación de estreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se colocó de nuevo el gorro y se puso en pie. Había vuelto a llover, como el día en que ingresó. La lluvia y su tono monocorde la recibieron al abrir la ventana. La había abierto porque quería respirar la lluvia, sentir la humedad deslizándose por sus pulmones, agrandando el diafragma y refrescándola enteramente. Las gotas explosionaban en su mano extendida. Sintió sus cosquillas, el tibio golpeteo del agua resbalando por su piel. El frescor le dio energía, como cuando era niña y se saltaba las advertencias miedosas de su madre sacando la cabeza para empaparse con la lluvia temprana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y recordó el olor del campo recién barnizado, absorbiendo el agua como nutriente básico, elemental. El origen de la fuerza primera, del infante latido, de la vida plena. Se alegraba de que lloviera el mismo día que abandonaba el hospital. Para todos sería un engorro de paraguas, un lío de bolsos y desorientados pasos abriéndole el camino para que no resbalara, pero ella les miraría con paciencia, sonreiría confiada y les cogería la mano para no herirles. Pero no lo necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía caminar sola, con firmeza y hacia adelante. Como el cartel que veía desde la ventana del hospital: Aurrera!!! Lo miraba a todas horas. Lo había adoptado como propio. Lo había hecho su lema. Cuando el doctor le explicaba las rutinas de la quimio, cuando el dolor se pegaba a las vendas, cuando atisbaba el desánimo en los ojos de los suyos, miraba de reojo al cartel y sellaba las compuertas por las que se escapaba la fuerza y se filtraba la angustia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gorro verde que ahora llevaba se lo había regalado su hija. Escogió el color porque el verde siempre le había traído suerte y le favorecía. Pensó en sus ojos, preparados para mirar hacia adelante. Y en su perfil de batalla, que no conocía la retirada. A veces se escondía en las esquinas para ver cómo se desenvolvía su madre cuando no se sentía observada. Y así fue cómo descubrió que parecía más viva cuando no la acosaban a preguntas o a miradas inquietas. Que cuando los fantasmas la rodeaban, se los sacudía hablando con todos, bromeando y así caían rendidos a su encanto. Todos, personal sanitario, enfermos, familiares de enfermos, incluso los señores del servicio de mantenimiento de las máquinas expendedoras de comida y bebida de las salas de espera. Su hija asistía a su verbo incontenible con estupefacción. Desde luego, esta mujer está hecha de otra pasta, decía entre risas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó por detrás de su madre, dejó que cerrara la ventana y, con las manos todavía húmedas, lanzara un último guiño al cartel cómplice en la batalla. Aurrera!!!, murmuró bajito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hija sonrió ante el gesto, y le dijo que estaba muy guapa. Ya podemos irnos, mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la hora de izar el puente y ver cómo caía al foso la desesperanza y el miedo. Cogió la mano de su hija y la apretó muy fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vámonos, hija, dijo animosa. Que tenemos muchas cosas que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*¡&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Adelante!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-8591863533423472722?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/8591863533423472722/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=8591863533423472722" title="20 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8591863533423472722?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8591863533423472722?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/04/aurrera.html" title="Aurrera!!!*" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/SA49t64YyII/AAAAAAAAAHc/ubJbePemQJE/s72-c/klimtpavenueau8.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">20</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkEARno8fip7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-8299545855839498282</id><published>2008-04-07T18:25:00.016+02:00</published><updated>2008-08-04T21:37:27.476+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:37:27.476+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="encuentros" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><title>Café con pastas</title><content type="html">&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R_pLMz5NNXI/AAAAAAAAAFs/MvYZ_O-8nJs/s1600-h/DSC00109.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5186540604331210098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R_pLMz5NNXI/AAAAAAAAAFs/MvYZ_O-8nJs/s320/DSC00109.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Me abrió la puerta enseguida. Sus ojos centelleaban con impaciencia. Me esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos a una habitación espaciosa, decorada con instintos barrocos, y me señaló una silla frente a una mesa camilla preparada para tomar café. Dos tazas, un azucarero y una bandejita con pastas caseras. Me sirvió un café caliente y sentí la caricia de su vapor oloroso -con leche, por favor-, mientras invadía mis sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acercó la bandeja con las pastas. Coja una, están hechas en casa, murmuró. Adiviné en su rostro impasible una vanidad expectante, deseosa de recibir elogios. Así lo hice, por supuesto. No me costó demasiado, el dulce estaba buenísimo, delicioso. De hecho, de buena gana habría repetido. No me quedan como antes, ya no estoy tan ligera, susurró. La melodía de sus palabras era estudiadamente nostálgica, pero la sinfonía delataba la mentira. El ritual requería de su demostración de modestia, combatida por mis adjetivos desbordantes de admiración y entrega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminamos el café, y la conversación comenzaba a pesarnos por su flojera, se aclaró la garganta varias veces y guardé silencio. Te he hecho venir porque necesito pedirte algo muy importante. Asentí con la cabeza y la miré intentando transmitir toda la complicidad y atención de que era capaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos se escondían bajo capas de párpados, como hojas de calendarios desprendidas y amontonadas unas sobre otras. Los rasgos estaban cubiertos por centenares, miles, millones de minutos de emociones encontradas. Imposible adivinar cuál tocaba ahora. ¿Rabia, quizás? ¿Un asomo de dolor, tal vez? La boca se curvaba para dejar paso a las palabras. Había pliegues justo en los bordes, orillas erosionadas por oleajes embravecidos. Aquella no era la boca de alguien que no se sabe imponer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó un papel de un bolsillo de su bata de abuela, y lo depositó encima de la mesa. Sus movimientos eran suaves, estudiados y precisos. En el pliegue de la muñeca había una intención, en el roce de los dedos, torcidos e invadidos por manchas de otoños, demorándose en el mantel al dejar la hoja, había un rastro de dominio. Estas son mis posesiones, y este papel, mi orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carraspeé, su silencio me comprometía. No sabía cómo actuar, pero tenía claro que aquella hojita era el objetivo. Alcanzarlo, sin parecer ansioso, era mi fin. Encontrar la palabra precisa para no decepcionarla, mi siguiente paso. Por supuesto, señora. Estoy a su entera disposición, dije con voz neutra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió, le había gustado mi rendición. Por favor, termina el café y tómate otra pastita, que están muy ricas. Su voz sonó dulce y cantarina. Cuando termines, no te olvides de llevarte ésto. No necesitaba aclarar a qué se refería. Los dos nos miramos y asentimos a la vez. Los ojos brillaron con destellos de inteligencia y algo más. Algo parecido a la furia, a la fuerza inabarcable de alguien que desborda un cuerpo anciano, que no parece pertenecerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, yo me retiro ya, mi cuerpo no me responde como quisiera y necesito descansar un poco, pero tú tómate tu tiempo para terminar el café, querido. Sonrió de nuevo, y dejó que volviera la noble anciana que me había recibido. Después, puedes irte. Inclinó dulcemente la cabeza y acompañó el gesto con una sonrisa que confortaba almas perdidas. Empujó torpemente la silla hacia atrás, y sin aceptar mi ayuda para levantarse, se incorporó pesadamente y salió de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiré hondo. Era mi primera prueba y parecía que la había superado. Cogí el papel. Lo desplegué. Cuatro letras. Un nombre y una dirección.&lt;br /&gt;La de la persona que tenía que matar antes de que terminara el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me serví más café y mordisqueé una pasta. Estaba deliciosa. Decididamente, esta vieja sabía hacer bien las cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-8299545855839498282?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/8299545855839498282/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=8299545855839498282" title="19 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8299545855839498282?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8299545855839498282?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/04/caf-con-pastas.html" title="Café con pastas" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R_pLMz5NNXI/AAAAAAAAAFs/MvYZ_O-8nJs/s72-c/DSC00109.JPG" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">19</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkICSXs-fyp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-6517313545778971597</id><published>2008-03-19T17:01:00.015+01:00</published><updated>2008-08-04T21:36:08.557+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:36:08.557+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="lucha" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="rupturas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Pinto una ventana</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R-Fr9z5NNWI/AAAAAAAAAFk/ur1FHxqaKgw/s1600-h/hopper+ventana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179539756099122530" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R-Fr9z5NNWI/AAAAAAAAAFk/ur1FHxqaKgw/s320/hopper+ventana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Room in Brooklyn&lt;/em&gt;, de Edward Hopper&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Se me hace raro escribir, porque nunca lo he hecho, por lo menos así. Me cuesta juntar palabras para nombrar una emoción, una urgencia o un lamento. Pero ahora hay un terapeuta en mi vida, y tengo que hacer lo que me mande. Para empezar, escribir sobre mí, lo que siento y quiero. Y me cuesta, me cuesta mucho. Porque me resisto a creer que estoy mal, que necesito ayuda. Todavía siento que no me pasa nada raro, o por lo menos no soy ni la mitad de raro que el resto de los mortales. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Lo único que necesito es un rato de tranquilidad, de silencio a mi alrededor. Que nadie me mire como si anduviera tropezando por las esquinas, o metiéndome en todos los charcos. Hombre, reconozco que he tenido algunos problemillas últimamente. Las cosas no me salieron como yo esperaba. Celia me dejó más tirado que una colilla. Lo admito. Y a la vez que se desprendía de la colilla de un puntapié, aplastaba tantos sueños y proyectos. Se los fumó de golpe, se tragó el humo sin parpadear, y me cubrió con él oscureciéndome la visión, sin reflejos para esquivar el golpe. Me invadió la niebla, me cegó su gris tormento y se me ahogaron las fuerzas. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Ahora reconozco que ella también sufrió. El humo también anidó en sus pulmones y le tocó respirar su propia soledad y mi propio fracaso. Pero después de lo de Celia, yo estaba bien. A ver, reconozco que es complicado entenderlo, pero es que es así de sencillo. Yo estaba bien. Me dolió su abandono, pero sólo fue jodido durante las dos primeras semanas. Después, comencé a superarlo. En serio. Nadie me creía. Yo les pedía que no habláramos del tema, porque ya no era necesario, estaba superado, era agua pasada. Pero ahí seguían esas miradas de lamento contenido, esas cejas en tensión cuando me quedaba callado un rato largo. Sus bocas me hablaban y me pedían respuestas, emociones, la voz de un dolor. Y yo no encontraba las letras.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Y no lo necesitaba, porque lo que de verdad quería era que todos actuaran con naturalidad, como antes, como siempre. Que desaparecieran los ceños fruncidos de mi padre o los labios mordidos de mi madre. Que cesaran las preguntas, los ofrecimientos, las propuestas. Porque las palabras se afilaban en agujas finas que jugaban a hacer piercing con mi estómago, y con mi hígado y el corazón. Incluso terminé con los pulmones agujereados y exhaustos de tanta acupuntura involuntaria.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Acabé agotado. Sólo estaba a salvo en mi habitación. Trasladé cuanto necesitaba a mi cuarto para estar aislado el mayor tiempo posible. No es que quisiera darle la espalda a los demás. Es que necesitaba recogerme, impregnarme del silencio, dejar descansar a mis doloridos órganos. Necesitaba descansar de todos.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Los consejos me llegaban como nieve en la cima. Caía fiel a su cita, previsible, y se amontonaba ocupando todo el espacio, extendiendo su color por todo el horizonte. Yo me sentía tan cansado y ajeno a sus esfuerzos. Agradecido, pero harto. No pensaba hacer caso a ninguno de ellos, porque mi único pensamiento era una flecha apuntando directamente a mi habitación y su forro aislante. Sólo era un saco de palabras que me atravesaban con su perfil afilado. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;El despido fue duro. Esperado, ahora lo sé, aunque cuando llegó lo recibí con la honra herida. El orgullo me cegó y ayudó a fabricar una muralla en torno mío que frenó el avance de la sensatez y la cordura. Y ahora, que comienzan a trepar con su enredadera, me dejo acariciar por sus hojas y me siento tan ridículo. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;He sido débil, torpe, orgulloso. Soberbio y vulnerable. Me abandoné en una masa viscosa de abandono y autoengaño. Ahora siento que fui egoísta. Sufrí y no entendí, pero me negué a comprender. Me escudé en los demás, ellos eran los culpables. Celia, la empresa, mi familia. Y busqué respuestas sin haber aprendido a formular las preguntas. Es complicado reconocer tu propia flaqueza cuando tu estabilidad resbala sobre un charco de fracaso.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Pero lucho. La batalla me ha dejado entrar en combate, todavía estoy aquí. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Intento recomponer todas las piezas para encajarme en el ritmo cotidiano de este mundo. Encontrar mi hueco, construir mi sitio. Pinto una ventana de cortinas blancas desde la que veo mi camino avanzar y adentrarse.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-6517313545778971597?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/6517313545778971597/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=6517313545778971597" title="11 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6517313545778971597?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6517313545778971597?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/03/pinto-una-ventana.html" title="Pinto una ventana" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R-Fr9z5NNWI/AAAAAAAAAFk/ur1FHxqaKgw/s72-c/hopper+ventana.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkMCRHo_fCp7ImA9WxdUGEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-2639395195191411123</id><published>2008-02-25T17:08:00.008+01:00</published><updated>2008-08-04T22:07:45.444+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T22:07:45.444+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Meme" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="silvio rodríguez" /><title>¡¡MEME!!</title><content type="html">Aquí estamos, tarde, pero al menos se ha hecho lo que se ha podido por afrontar el reto con fuerza y dinamismo. Pese a la tardanza.&lt;br /&gt;Hasta donde sé, el MEME es un juego de complicidades, de enlaces entre amigos blogeros que persiguen conocerse un poco más y compartir un reto divertido. Y como tal me lo he planteado.&lt;br /&gt;El testimonio lo recogí de &lt;a href="http://alabadasealavida.blogspot.com/"&gt;Soloyo&lt;/a&gt;, que me trasladó este juego con estímulo y cariño (pofavó, bórrame de tu lista de TOP-tardones...;-D)&lt;br /&gt;La inspiración se la debo a Silvio Rodríguez, cantautor, poeta, músico, artista, creador. Y todo con tamaño XXL de calidad. La primera vez que le escuché fue en el viejo tocadiscos de mi madre, como tantos otros (Víctor Jara, Serrat, Sabina, Paco Ibáñez, Víctor Manuel, etc) que despertaron mi sensibilidad musical y acompañaron tantos viajes a Zamora. Los campos dorados de mi querida Castilla se volvían un poco más vivos, más emotivos, más revolucionarios con mamá Goyi desafiando tonos y nubes negras en el horizonte.&lt;br /&gt;Silvio siempre ha sido una buena hoguera a la que arrimarse y me ha acompañado en momentos muy importantes y especiales de mi vida, así que...¿por qué no con el MEME?&lt;br /&gt;Sólo una cosa más. En algunos enlaces, he podido encontrar el vídeo, en otros, va directamente la letra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Eres hombre o mujer?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=m7W2NIdx8sI"&gt;Una mujer con sombrero,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=m7W2NIdx8sI"&gt;como un cuadro del viejo Chagall&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Descríbete&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543081/"&gt;Me veo tan atenta a los ruidos internos&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543081/"&gt;feliz tristemente,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543081/"&gt;queriendo de veras ser mucho mejor,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543081/"&gt;me veo claramente&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543081/"&gt;buscando palabras que sepan dar vida y dar muerte al amor,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543081/"&gt;me veo claramente,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543081/"&gt;me veo si miro a mi alrededor&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué sienten las personas acerca de ti?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/373220/"&gt;Necesidad de agarrarme a la tierra al fin&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/373220/"&gt;De que te veas en mí&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/373220/"&gt;De que me veas en ti&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/373220/"&gt;Yo sé que hay gente que me quiere&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=MG2WteONl-k"&gt;¿Adónde van las palabras que no se quedaron?&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=MG2WteONl-k"&gt;¿Adónde van las miradas que un día partieron?&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Describe tu actual relación con tu chico&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=OpzY6XqQ4h4"&gt;Mi amor es mi prenda encantada,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=OpzY6XqQ4h4"&gt;es mi extensa morada,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=OpzY6XqQ4h4"&gt;es mi espacio sin fin.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Dónde quieres estar ahora?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=YCoRgnNa2HU&amp;amp;feature=related"&gt;Por la vereda a descubrir y a fundar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo eres respecto al amor?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543059/"&gt;Con un poco de amor fue tejida mi piel &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543059/"&gt;y el cincel de mis huesos fue un poco de amor.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543059/"&gt;Con un poco de amor soy yo mismo,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543059/"&gt;soy tú, soy aquel&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo es tu vida?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;Esta es la vida que me enamora,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;ésta es la vida que me da voz:&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;la que regaña cuando se atora,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;la que no excusa siquiera Dios:&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;corazón que ha sabido amar llorando,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;corazón que ha querido cantar verdad,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;corazón que ha sabido morir andando,&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/747414/"&gt;corazón prisionero de libertad.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Aquí van dos fragmentos de canciones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/751765/"&gt;leer en el mar la lección de lo inmenso&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/751765/"&gt;y renombrar el color que la vida me enseña&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/751765/"&gt;debo saber respirar un oxígeno fresco&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/751765/"&gt;y regresar a ese sol que contigo me espera.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/751765/"&gt;Debo aprender que mañana es un mundo habitable&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/751765/"&gt;lleno de instantes, promesas y besos y sueños.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543062/"&gt;Se está arrimando un día feliz&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543062/"&gt;como hace un barco tras los meses&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543062/"&gt;se esta acercando un día de abril&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543062/"&gt;un día de abril se va a arrimar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543062/"&gt;a los finales de noviembre.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escribe una cita o frase&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Una confesión: no he sido capaz de encontrar un vídeo de Silvio tocando y cantando esta canción, que es mi favorita. Si los protagonistas me dejaran, lo enlazaría con un vídeo de mi hermano y una amiga que lo tocaron y cantaron en una ocasión especial tiempo ha...:-)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/131302/"&gt;al final de este viaje&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/131302/"&gt;en la vida quedará&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/131302/"&gt;nuestro rastro invitando a vivir&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;al final de este viaje&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/131302/"&gt;en la vida quedarán&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/131302/"&gt;nuestros cuerpos tendidos al sol&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/131302/"&gt;como sábanas blancas después del amor.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Despídete&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543067/"&gt;Bienaventurado ha de ser&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543067/"&gt;el que siembra para los otros&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543067/"&gt;el que en la semilla dejará&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letras.terra.com.br/silvio-rodriguez/543067/"&gt;un jirón de su propio ser&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya está. Ahora sólo me queda pasar el testigo a varias personas para que hagan un máster en su artista/grupo preferido y me-me odien un po-po.&lt;br /&gt;Recurro a &lt;a href="http://www.alejandroesdios.blogspot.com/"&gt;Miguel&lt;/a&gt;, porque sospecho que sería capaz de dar unas respuestas inolvidables. Lástima que sé que no anda sobrado de tiempo y yo voy a contribuir a estresarlo un poco más...aunque bien mirado, nos podría hacer un post explicando la selección de melodías para el móvil con que identifica a cada uno de sus amigos, porque no he visto cosa más ingeniosa.&lt;br /&gt;También meto en el lío a la gente joven y guapa. Así que repito con &lt;a href="http://beyla82.spaces.live.com/default.aspx?wa=wsignin1.0"&gt;Clara &lt;/a&gt;y &lt;a href="http://www.fotolog.com/all_photos.html?user=s1ckm4n"&gt;Pedro&lt;/a&gt;, porque me da que esto sí les puede hacer gracia.&lt;br /&gt;Y por último, Susana, mi querida &lt;a href="http://peggysue.blogdrive.com/"&gt;PeggySue&lt;/a&gt;, para que haga su particular "Días de MEME"...;-D&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, esto es sólo un juego, y no tiene nada de obligatorio, así que podéis absteneros de continuarlo tranquilamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, debo confesar que ha sido una experiencia interesante, curiosa, aunque en algunas preguntas me sentía un poco floja y adolescente, ha merecido la pena sacar del baúl de los recuerdos tantas letras y tantos recuerdos.&lt;br /&gt;Siempre nos quedará la música, ¿verdad?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-2639395195191411123?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/2639395195191411123/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=2639395195191411123" title="8 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/2639395195191411123?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/2639395195191411123?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/02/meme.html" title="¡¡MEME!!" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">8</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkIFRHc-eCp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-7206712426755573639</id><published>2008-02-06T13:50:00.000+01:00</published><updated>2008-08-04T21:35:15.950+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:35:15.950+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="amistad" /><title>Gracias, amiga</title><content type="html">&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R6nATSvHIpI/AAAAAAAAAFM/uAbgvEWttlA/s1600-h/premio.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163869885436469906" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R6nATSvHIpI/AAAAAAAAAFM/uAbgvEWttlA/s320/premio.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay días en los que la autoestima te abandona, se escapa traviesa a jugar al escondite, se enreda en los rincones, simula una huida. Son días en los que los sueños de escribir, de luchar por hacerlo, de confiar en una misma se vienen un poco abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;En cambio hay días en los que los amigos, los de siempre y algunos nuevos, gente que te quiere bien, curiosos que se entretienen leyendo estas cuatro letras y algunas más, pasan por aquí y dejan su rastro, sus impresiones, sus ánimos, su fuerza.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y, de repente, hay días en los que personas que tienes la suerte de poder abrazar siempre que quieras, de compartir un cariño, una amistad imprescindible, de admirar tanto, de aplaudir cuánto...de repente, te hacen un regalo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y dicen que les gusta mucho tu blog, o que es un blog &lt;em&gt;excelente&lt;/em&gt;...pero esto de la excelencia me supera un poquejo, la verdad. La excelencia, mejor se la dejamos a los grandes, por ejemplo a mi Saramago, que nos dure muchos años.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Querida Merche, querida amiga, de grandes y largos recorridos (Villaverde de punta a punta, sorbiendo un zumo y cambiando el mundo a carcajadas). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tengo mucho que agradecerte, además de ésto, porque nunca me han faltado tus palabras en uno sólo de mis post, he sentido siempre tu apoyo para seguir escribiendo, no me han faltado tus empujoncillos. Y si hoy escribo desde este espacio, hay dos nombres que merecen llevarse los honores: uno es el de Enrique y otro, sin duda alguna, es el tuyo, Merche. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R6m_XCvHInI/AAAAAAAAAE8/DDwv16aKlag/s1600-h/AVELLANEDA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163868850349351538" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R6m_XCvHInI/AAAAAAAAAE8/DDwv16aKlag/s320/AVELLANEDA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Asistí al nacimiento de &lt;a href="http://edibeavellaneda.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Avellaneda&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, y me siento tan orgullosa de ello, que ahí sí me crece la autoestima...;-D&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Escribes gloria bendita, tus versos atraviesan la magia de la poesía, te descoyuntan el alma de sensaciones, te remueven las entrañas con emociones. Nos dejas el rastro de grandes amores (bendita sea su inspiración), poblándonos de &lt;a href="http://pasionydesencuentro.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Pasión y Desencuentro&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;(el título original, y mi favorito). Y cuando no es poesía, cuando nos dejas tus devaneos en prosa, también nos arrancas la risa con tus reflexiones cotidianas, nos zambulles en un universo común, en el que todos podemos aportar algo porque seguro hemos pasado por ello alguna vez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y luego está el cine, ese gran sueño que te sigue esperando, que no se ha escondido, que te llama a gritos, y con el que ya nos has sorprendido asomándonos a &lt;a href="http://escenasdevida.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Escenas de Vida&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;tan geniales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno, Merche, amiga escritora...sinceramente gracias por tu regalo. Aunque no se pueda, te lo mando de vuelta con inmenso cariño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡¡Que te quiero muchooooooo!!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo mejor del regalo es que no termina aquí. Se traza una cadena en la que el regalado entrega nuevos regalos a aquellos que desee...y así disfrutamos todos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al parecer, la liturgia del tema implica una serie de pasos que copio literalmente de Avellaneda, porque una es muy pazguatilla en estas lides:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-La persona/s a las que voy a transmitir este regalo, pueden (si lo desean) publicar la imagen en su blog que indica que son objeto de un regalo amigo por tener "un blog excelente". Además, pueden mencionar a la persona que les hizo el regalo, y entregarlo, a su vez, a 7 blogs que deseen.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En mi caso, me quedo con cuatro, porque yo también voy a "innovar", como dice Merche. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mis regalos son para:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R6m_zivHIoI/AAAAAAAAAFE/XestXvLCLyo/s1600-h/blog_amigo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163869339975623298" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R6m_zivHIoI/AAAAAAAAAFE/XestXvLCLyo/s320/blog_amigo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;Miguel&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;: Autor de tres blogs magníficos: &lt;a href="http://www.alejandroesdios.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Stupor Mundi&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://caramelosdepalabras.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Donde da la vuelta el aire&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://unafrasealdia.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;La Frase del día&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;. Miguel, amigo, tienes un talento increíble. En una misma frase me has dejado abrumada varias veces. Te leo y no dejo de sorprenderme de tu dominio del lenguaje, de la capacidad para plasmar tan bien las ideas en unas palabras. Cobran vida contigo, las leo y te estoy viendo a ti, tal como eres, estallido de energía, verbo ardiente y expansión constante. Nos quedan muchas charlas por delante, grandes conversaciones, toneladas de risas, miles de reencuentros, y tus textos siempre ácidos, precisos, bien escritos, que nos estrujan la conciencia y, de vez en cuando, nos erizan de sensualidad y caricias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para que sigas escribiendo, y si puede ser, más a menudo, ahí va mi regalo y mi admirado abrazo, camarada. Con él va mi cariño incondicional.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;Susana&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, por su espléndido blog &lt;a href="http://peggysue.blogdrive.com/"&gt;&lt;strong&gt;Peggysue&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, al que siempre acudo y con el que tanto disfruto. Porque está muy bien escrito, porque sus reflexiones me sacuden por dentro, porque me siento tan identificada, porque no es justo que compartiera un espacio con ella y no supiera el enorme talento que tiene, porque adora a Woody Allen y yo con ella, por el curso que tenemos pendiente de cine en Nueva York (¿te acuerdas?)...y porque se lo merece.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;Pedro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; y &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;Clara&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, mis queridos primos (me disculpan este arrebato pasional familiar). A los dos va mi regalo de cariño inmenso, porque les quiero mucho, porque escriben como los ángeles y tienen toda la vida por delante para seguir haciéndolo, y mejorando y aprendiendo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.fotolog.com/all_photos.html?user=s1ckm4n"&gt;&lt;strong&gt;S1ckm4n&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; combina imágenes con una voz personal y original. Su trazo es propio, a ratos oscuro, de golpe profundo y espléndido siempre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://beyla82.spaces.live.com/default.aspx?wa=wsignin1.0"&gt;&lt;strong&gt;Clara&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; aprovecha su espacio para compartir con nosotros fotos, deseos, sueños, esperanzas, y hay cabida para todo lo que ella se proponga, porque vale mucho, tiene talento, y es una luchadora. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tengo tres primas más a las que quiero mucho (que no se me pongan celosas...jeje), pero no tienen blogs, ni fotologs, así que las invitamos a leernos y a compartir este regalo con todos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por último, me gustaría agradecer a todos los que paráis por aquí de vez en cuando, porque vuestra presencia me abriga y achucha. Muchos de vosotros sois mis lecturas habituales (siempre que puedo...;-P) y punto de mira para aprender y disfrutar siempre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Muchas gracias. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-7206712426755573639?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/7206712426755573639/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=7206712426755573639" title="11 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/7206712426755573639?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/7206712426755573639?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/02/gracias-amiga.html" title="Gracias, amiga" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R6nATSvHIpI/AAAAAAAAAFM/uAbgvEWttlA/s72-c/premio.png" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkMBQX05fCp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-6147541445368986648</id><published>2008-01-21T19:18:00.000+01:00</published><updated>2008-08-04T21:34:10.324+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:34:10.324+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="lucha" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="rupturas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Se escaparía con ellos</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R5T1et5Hk7I/AAAAAAAAAD0/d_nWG6dburg/s1600-h/Autorretrato+en+un+espejo+esf%C3%A9rico.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5158017381310108594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R5T1et5Hk7I/AAAAAAAAAD0/d_nWG6dburg/s320/Autorretrato+en+un+espejo+esf%C3%A9rico.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;em&gt;Autoretrato en un espejo esférico&lt;/em&gt;, de M.C. Escher.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Puede que haya vivido la derrota,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;pero nunca me sentí derrotada.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Susana Ruiz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Hablaban y hablaban sin parar. Salían disparadas las palabras de sus bocas, con fuerza pero sin blanco definido. Se sacudían como látigos, pero no encontraban piel que lacerar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Todo me daba igual. No me molestaban ni me herían. Sencillamente las sentía brotar, pero no me llegaban. Se quedaban a milímetros, atrapadas en una red que me ceñía, celosía gruesa que se tornaba móvil, me seguía, cubría mis pasos impidiendo que las palabras de los demás me hundieran.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Todos hablaban de mí. Todos tenían una opinión sobre lo que yo debía hacer con mi vida, mi cuerpo, mi cara, mis emociones. Para todos era cuestionable cómo sentía, decidía o comía. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Nadie se molestaba en escucharme. Asentían educadamente cuando yo les contaba. Incluso sonreían comprensivos. Pero no entendían nada. La sonrisa escondía un vacío. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;De repente, me levanté y salí. Enmudecieron. No se lo esperaban. Después comentarían que vieron en mis ojos la luz de un relámpago. Una fuerza interior que asomaba a mis pestañas como un espectador que asiste a un espectáculo de teatro. Y los actores, las pantomimas, y las tragicomedias las protagonizaban ellos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Siempre fui pasiva. Tenía carácter, lo dejaba estallar en algunas ocasiones, pero nunca me rebelaba ante nada. Era un alma dúctil, amoldable, flexible. Una rama ajustable a cada doblez, siempre al borde de quebrarse. Formaba parte de un tronco más fuerte, el que formaba mis padres, mis profesores, amigos, los jefes después, el amor al final. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Me cimbreaba sin soltarme nunca del tronco. Podía doblarme con el viento que soplara, se desprendían mis hojas al faltar el sol, pero nunca tuve intención de soltarme. Me llegaba la savia, me nutría y me acomodaba a tener alimento y protección siempre que lo necesitaba. Y nunca tuve intención de soltarme.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Hasta que llegaste tú. Y contigo la fuerza. La rabia, la ira, la pérdida. El horror. Abriste la ventana de la fragilidad, se me coló en los pulmones el aire del espanto. Y me dejó sin aliento.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Irrumpiste tan bruscamente, que no te veía al principio. No parecía darme cuenta de nada. Hasta que comencé a escuchar tu susurro quedamente, filtrándose poco a poco con su paso de losa, constante, sostenido, hasta ocuparlo todo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Al principio, pensé que era mentira. Como un sueño, del que me desprendería al abrir los ojos. Pero los ojos estaban bien abiertos y el mundo seguía en pie, con el mismo paso vacilante, la misma indefensión. Los mismos paisajes, las mismas personas, ahora un poco más desvaídos de color. No era un sueño. No era mentira. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Era verdad, mi verdad, la que me pertenecía a mí, sólo a mí. Enteramente mía. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Y ni familia, ni amigos, compañeros, médicos, ni amores, podrían compartirlo conmigo. Aquello era mi territorio, en el que yo debía combatir sola. Sin nadie que me suministrara un tronco al que aferrarme para seguir nutriéndome. Ya no había salvación en la rama que hasta entonces yo había sido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Ahora era mi turno. Mi desesperado turno. Era mi ocasión de vivir. Por último, o no. Eso iba a dependender enteramente de mí. Y sus palabras no podrían penetrar la atmósfera que rodeaba mi planeta recién conquistado. Rebotarían, se escaparían, se perderían.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Me daba igual. Yo estaba dispuesta a luchar sola. Construiría un trampolín desde el que saltar y agitar el dolor. Me compraría un espejo en el que asistir a mi nuevo rostro, sin pelo, sin color, fatigado. Para dejar que todo se cayera, la vieja piel, los viejos hábitos, los trapos viejos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Y asistir al nacimiento, poco a poco, paso a paso, de una nueva rama. Brillante, de madera veteada de caobas brillantes, barnizados por el sol más furioso. Alumbraría un nuevo cuerpo, sano, entero y tan fuerte que a poco le llegara el arrullo de los primeros vientos, se escaparía con ellos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-6147541445368986648?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/6147541445368986648/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=6147541445368986648" title="13 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6147541445368986648?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6147541445368986648?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2008/01/se-escapara-con-ellos.html" title="Se escaparía con ellos" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R5T1et5Hk7I/AAAAAAAAAD0/d_nWG6dburg/s72-c/Autorretrato+en+un+espejo+esf%C3%A9rico.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">13</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkQBQn45eSp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-6653722991083036307</id><published>2007-12-27T00:38:00.000+01:00</published><updated>2008-08-04T21:32:33.021+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:32:33.021+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="navidad" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="niños" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="integración" /><title>La risa de un niño</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R3QKa95Hk5I/AAAAAAAAADk/xGFM6lUM_Ng/s1600-h/El+Greco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148751732398330770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R3QKa95Hk5I/AAAAAAAAADk/xGFM6lUM_Ng/s320/El+Greco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;em&gt;La sagrada familia y santa Ana&lt;/em&gt;, El Greco&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;El hijo de José y de María nació como todos los hijos de los hombres, sucio de la sangre de su madre, viscoso de sus mucosidades y sufriendo en silencio. Lloró porque lo hicieron llorar y llorará siempre por ese solo y único motivo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;El evangelio según Jesucristo&lt;/em&gt;, José Saramago.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Nació con pulmones fuertes. Su primer contacto con el mundo fue un grito rebelde en medio de la noche. El sonido se amplificó y extendió rebotando en sus oídos recién afinados. Escuchó su llanto antes de darse cuenta de que era suyo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Sintió el frío de un aire que le rodeó de pronto. Una mano firme, de gruesos dedos, le cortó el cordón umbilical. Fin de la seguridad, del cobijo caliente, del alimento constante. Comenzaba la lucha, la indefensión, la sorpresa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Reconoció el olor de su madre cuando otras manos le rodearon y cubrieron con telas. Llegó de nuevo el sosiego, se sintió protegido, a salvo. Un arrullo le terminó de calmar el llanto. Las lágrimas le picaban en la cara, pero los dedos suaves de su madre secaron su rastro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;En seguida notó la cercanía de una piel oscura y tensada, que le incitó a abrir la boca y comenzar a chupar. Le sorprendió gratamente su contacto suave, resbaladizo, que costaba dominar. Al principio, no obtuvo nada, pero en cuanto empezó a dominar la técnica y manejar los músculos de su boca, una corriente de sabor le inundó. El alimento le calmó y volvió dóciles los nervios. Colores no aprendidos estallaron detrás de sus párpados mientras la voz de su madre le anunciaba luces nuevas, cielos abiertos que invitaban a explorarlos, árboles de ramas fuertes donde aprender a trepar, montañas torcidas en las que comenzar a soñar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;La madre miraba embobada al bebé. Aún sangraba un poco, pero no sentía dolor alguno. Las mujeres que la habían ayudado en el parto, habían acondicionado un poco el interior de la tienda. Arreglaron las mantas viejas y sucias sobre las que había nacido su niño, y le secaron la frente. Una le dio un traje para el pequeño. Le venía algo grande, pero le cubría todo el cuerpo. Otra le tomó la mano y recitó un salmo de bendición y buenos deseos. La más anciana le dio consejos para que la leche le bajara más deprisa. También la miró fijamente, clavando en sus pupilas los surcos de una piel horadada de caminos, amaneceres, lamentos, campos minados y tierras fértiles. Su voz sonaba milenaria. Arrastraba tantas palabras calladas, silenciadas, postergadas, que no parecía mover los labios al hablar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Leyó en los ojos de la madre el miedo, la culebra retorciéndose en los párpados oscuros. El miedo a perder a su hijo, el pavor de ser encontrada y deportada. Había superado lo peor. El cayuco desbordado de agua en alta mar. Los gemidos de la gente deshidratada. La oscuridad abalanzándose sobre sus cuerpos ateridos de frío. El silencio impuesto para no ser descubiertos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;En ese momento, recordaba haber apretado fuerte la mano de su marido. Su fuerza le dio fe. Abrió tenuemente los ojos y los clavó en las estrellas. Los brazos de él la rodearon y la acompañaron parando en cada estrella, en cada brillo, como promesa de un mundo nuevo. En silencio le señaló la más brillante. Sonrió. Parecía engordarse de luz cuanto más la miraban. "Es nuestro pequeño", le susurró.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La anciana colocó al niño entre unos paños a modo de cuna. El bebé dormía tranquilo. Después del primer llanto con el que se anunció al mundo, no había vuelto a derramar una lágrima. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Tan pequeño, y ya sabe que debe guardar silencio. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Salió fuera de la tienda y llamó al padre. Ahora sí puede pasar a verlos. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El padre entra tímidamente. Se siente descolocado. No sabe qué hacer, ni cómo mirar a la madre. Se muere de ganas de acercarse al niño y abrazar a la madre, pero un ligero temblor le recorre la sangre y no acierta a moverse. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La madre le sonríe y le tiende una mano. No puede reprimir una breve carcajada. Tan grande y tan desvalido. El padre responde a la carcajada con lo mismo, y eso ayuda a relajar los músculos. Se acerca poco a poco y estrecha su mano entre las suyas. Su fuerza le da fe.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El bebé reposa tranquilo, perdido en sus primeros sueños mundanos. Ajeno a las lágrimas que, redondas y brillantes, comienzan a rodar por la cara de su padre. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Más allá de la tienda, no tardarán en desmontar el campamento clandestino. Se formarán varios grupos que se dispersarán por diferentes caminos para despistar a la policía. Todos comienzan a prepararse recogiendo las pocas cosas que se trajeron consigo. Bolsas de basura donde guardan lo poco o nada que les cubre, donde no hay espacio para tanta esperanza. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Llevan tres días allí escondidos y algunos han hecho amistad. Todos celebran el nacimiento del pequeño como un buen augurio de futuro. Sólo la anciana y dos más son conscientes de que no podrán seguir sus pasos con la madre recién parida. Desde lo alto del monte en que se encuentran se distinguen luces del pueblo más cercano. Es Navidad, y los controles policiales estarán más relajados. Ellos confían en eso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Se estrechan las manos, comparten bendiciones, algunos reparten besos. Los grupos se forman y comienzan a marchar. Les espera el sueño prometido. Burbuja centelleante de jabón, que se estirará hasta romperse en mil gotas, dejando una estela vacía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Sólo una tienda queda en pie. Dentro hay una madre y un padre. Están acunando a su bebé. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;La luna está llena y desbordante de luz. Las estrellas se precipitan en ella como afluentes sedientos. Es Navidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La risa de un niño rompe el silencio. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Nadie puede batir la risa de un niño.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Felices Fiestas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-6653722991083036307?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/6653722991083036307/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=6653722991083036307" title="12 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6653722991083036307?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6653722991083036307?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2007/12/la-risa-de-un-nio.html" title="La risa de un niño" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R3QKa95Hk5I/AAAAAAAAADk/xGFM6lUM_Ng/s72-c/El+Greco.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkUHSXo4fyp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-8573877990397668810</id><published>2007-12-10T16:00:00.000+01:00</published><updated>2008-08-04T21:30:38.437+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:30:38.437+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="amistad" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="rupturas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Diálogo</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R11ntc2XE9I/AAAAAAAAADI/QUTHcBAPJII/s1600-h/hopper_chop-suey.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142380380062946258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R11ntc2XE9I/AAAAAAAAADI/QUTHcBAPJII/s320/hopper_chop-suey.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; E. Hopper, &lt;em&gt;Chop Suey&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;-Eso fue lo que le dije, que no me gustaba cómo me estaba hablando, porque yo soy muy sensible, aunque no lo parezca, y sufro mucho con esos desaires...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Claro, es como lo de Juanjo, que lleva dos días sin hablarme, será que así piensa arreglar las cosas, ¿sabes? Es justo lo que necesitamos en este momento...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Porque es que no se le puede hablar así a una persona, a nadie, por mucho desapego que sientas, y mucho menos a tu pareja...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Desde luego, yo se lo he dicho muchas veces, que las cosas hay que hablarlas, que no te puedes tragar toda la inquina, porque te consumirá las entrañas, tanta rabia concentrada y sin salir, eso no es bueno...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Y luego me dice que soy una exagerada, que lloro y salto por cualquier cosa, ¿pero cómo no se me van a saltar las lágrimas cuando me trata así? ¿Es que acaso me merezco semejante trato?&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Pues no te lo mereces, claro, ni yo tampoco me lo merezco, porque cuando eres tú la que siempre das y das, cuando siempre eres tú la que intentas y luchas, y no recibes nada a cambio...más que silencio, pues llega un momento en que no puedes más...y revientas...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-No puedes más y es el momento en el que rompes a llorar, como yo le decía a Santi, que no lloro por bobería o pequeñez, que lloro de rabia, por no ir a ti y romperte la cara, fíjate lo que te digo...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Venga, mujer, tranquilízate, y piensa en ti, que si no lo hacemos nosotras, no sé quién lo hará...toma, coge un pañuelo...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Gracias, maja, es que me afectan mucho estas cosas, porque nosotros estamos bien, vamos, más o menos bien, pero de vez en cuando me da por pensar, lo reconozco, que no es bueno pensar tanto, pero no lo puedo evitar, te lo juro...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Ni pensar tanto ni evitar la comunicación. Porque con Juanjo yo no puedo ni discutir, vamos, que no me da ni ese gusto, guapa...que le tengo que sacar las palabras con sacacorchos...y nos lo dice todo el mundo, el terapeuta el que más: tenéis que sentaros a hablar, co-mu-ni-ca-ros, pero nada, que a él le da exactamente igual...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Es que es eso, que le da igual, y yo no puedo con esa actitud. No puedo dejar de pensar en sus viajes, en sus compañeras, las llamaditas, las reuniones, la cara de vinagre que trae cuando llega a casa, lo poco que me toca...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Yo se lo he dicho muchas veces, que tendríamos que vender el piso y marcharnos lejos de esta ciudad, a probar suerte en otro sitio, porque estas calles nos queman demasiado ya...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Y hacemos una vida que es todo, menos de pareja. Ni salimos al cine, cenar, o a dar una vuelta...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Pero sí quedáis con los amigos, mujer.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Sí, eso sí, quedamos con todos los amigos, es como si no supiéramos estar solos, como si tuviéramos miedo a quedarnos solos, a enfrentarnos a lo que nos hemos convertido. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Pues nosotros, podemos estar solos todo el tiempo y sin dirigirnos la palabra. Horas y horas sentados los dos frente al televisor sin decirnos ni mú. Y claro, luego el terapeuta nos pide resultados y a mí me da vergüenza reconocer que no hemos avanzado nada, y termino mintiéndole...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Hombre, reconozco que soy muy celosa, excesivamente celosa, tal vez, pero será porque le quiero, ¿no? ¿Qué es mejor, sentir demasiado o no sentir nada?&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-.....&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Porque yo no era antes así, será que él me ha dado motivos para serlo, ¿no? Porque los celos no brotan de golpe, así por las buenas. Siempre hay algo detrás. Yo, mientras él estuvo en la empresa de su padre no tuve ningún problema. Llegaba tarde también, salía con los compañeros, se tomaba sus cervecitas los viernes, y a mí no me parecía mal...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Yo te digo que si yo saliera todos los viernes con mis compañeras, que mira que me lo han propuesto, Juanjo ni se habría alterado...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Pero claro, fue llegar a la nueva empresa y empezar a cambiar, te lo juro, a cambiar completamente. Que si su colonia, todos los días afeitadito, que si Carmen dice esto, que si Laura aquello, que si mira qué fotos nos hizo Javier el otro día, y empezaron los viajecitos, y yo cada vez le noto más lejano, más frío, más agrio conmigo.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Pues a lo mejor os vendría bien ir a terapia, como nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Hombre, guapa, no compares, con todo mi cariño, nosotros estamos atravesando una fase, pero estamos bien, más o menos bien, claro.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Ya, eso es lo que decía yo al principio...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Pero no es lo mismo, no es la misma situación...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Y ahora ya no decimos nada de nada...nos hemos quedado mudos...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-No sé, yo te digo que si vamos a un terapeuta nos echa de la consulta porque no tenemos interés. Yo sé que es sólo una etapa, hasta que yo me acostumbre a su nuevo trabajo, porque sé que él me quiere, el otro día, sin ir más lejos, me trajo unos pasteles...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Buuuuffff, cuando empiezan con los regalos, después de mucho tiempo sin tener un detalle....malo malo maloooo...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Pues no estoy de acuerdo, porque él sabe que me encantan esos dulces y habían cerrado la pastelería y yo los había estado buscando por toda Madrid...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Ya.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Y es que Santi y yo estamos bien, es sólo que él está adaptándose, integrándose en su nuevo trabajo, y yo tengo que tener más paciencia...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Será eso...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Sí, será eso...&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-8573877990397668810?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/8573877990397668810/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=8573877990397668810" title="9 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8573877990397668810?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/8573877990397668810?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2007/12/dilogo.html" title="Diálogo" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/R11ntc2XE9I/AAAAAAAAADI/QUTHcBAPJII/s72-c/hopper_chop-suey.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkYDQ38zfyp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-834171211395322643</id><published>2007-10-27T14:56:00.000+02:00</published><updated>2008-08-04T21:29:32.187+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:29:32.187+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="amistad" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="comunicación" /><title>Seguir su camino</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RyjkTGQactI/AAAAAAAAACg/JSH3gPAaNdE/s1600-h/El+espejo+m%C3%A1gico-Escher.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5127599192509412050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RyjkTGQactI/AAAAAAAAACg/JSH3gPAaNdE/s320/El+espejo+m%C3%A1gico-Escher.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El espejo mágico, de M.C. Escher &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Marina entró en el metro precipitadamente. Tenía prisa, e intentaba esquivar el paso titubeante de la masa. Al llegar al andén se tropezó con alguien. La melena rizada, furiosa y abundante, se agitó sobre sus hombros. Las disculpas salieron como una letanía bien aprendida, monótona. Y siguió con su paso apresurado por el andén. Atrás quedaba yo, sorprendida por el atropello, ilesa pese a todo, sin palabras por haberme tropezado con mi antigua amiga. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Me quedé encajada en la baldosa que lo había presenciado todo. Al fondo del andén, quieta ya en la meta, espectadora ansiosa de un tren que estaba a punto de llegar, Marina se giró y me miró. Allí seguía yo. Era mi brazo el mismo que tantas veces enlazó para buscar refugio. Era mi voz la que tantas veces quebró en una carcajada con su ingenio. Era yo la que durante tanto tiempo fue su amiga. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En sus ojos se dibujó una duda, un parpadeo en el que brotaba la certeza del reconocimiento. Cuando llegó, al mismo paso que el tren se deslizaba por la estación, surgió la intención de ocultarse. El disimulo, la interpretación. No sé quién eres, no te conozco. No soy quien crees, no me persigas. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Apreté el paso y logré entrar, casi por los pelos, en su mismo vagón. Entre brazos temblorosos a la búsqueda de un asidero, cuerpos descolocados apretujando carnes para no quedarse fuera, me quedé bloqueada. La busqué de puntillas y la vi apoyada en una puerta. Su perfil bizantino me trajo a la Marina de siempre. La que soñaba en voz alta, con palabras que nunca existieron pero que enriquecían y mejoraban las historias. La que buscaba los matices, pero vivía en los extremos. La que reía tanto, que agotaba todas las gargantas, la que destacaba entre todos con su brillante inteligencia. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Descubrí en su gesto un asomo de pesadez, algo así como los años que se nos caen encima, pero en los ojos yo había identificado a la misma muchacha que se nubló y escapó un buen día, después de tantos pasos juntas, tantas luchas compartidas, justo cuando empezaban las decisiones. La vi salir del metro cuando llegó a su parada. No se giró a buscarme. Su larga melena se agitaba segura de guiar sus pasos. Su gesto era decidido, como quien ha recorrido un largo camino borrando aguas turbias. Me alegró verla bien. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Dani leía concentrado unos apuntes. Ocupaba un extremo de la mesa con la catarata de folios, libros y esquemas que necesitaba para seguir estudiando. La biblioteca estaba casi vacía a esa hora. Levantó la vista, se frotó los ojos. Había dormido poco, parecía cansado. Decidió buscar aquel libro que le habían recomendado para estirar un poco las piernas. Los dos ordenadores de búsquedas estaban ocupados, pero decidió esperar. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Uno quedó libre de repente. En la pantalla todavía permanecía la búsqueda del lector anterior. &lt;em&gt;Memorial del convento&lt;/em&gt;, de José Saramago. Le sorprendieron los recuerdos. Una vez tuvo una amiga que adoraba a Saramago. "Perdona, creo que me he dejado el boli", escuchó. La presencia de alguien le nubló los recuerdos. "¿Cómo dices?", preguntó mientras veía a una chica coger el bolígrafo que había olvidado junto al teclado. No hubo más palabras. La chica se alejó, y Dani la siguió con la mirada hasta que ella torció por la primera estantería. Esa chica era yo. Era yo la que se alejaba, perpleja por no haberle visto antes, incómoda por no saludarle, temblando al reconocer al viejo amigo. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Dani no borró la búsqueda anterior. Un pellizco de añoranza le obligó a apuntar la signatura del libro, a dirigirse a su sitio para cogerlo prestado. Mientras caminaba hacia la estantería, los sueños de un adolescente que tiembla de miedo comenzaron a asaltarle. Fueron sus miedos los que le alejaron de todos tiempo atrás, su lucha interna por aceptar sus deseos, compartir su secreto, terminar las mentiras. Se enamoró de un hombre y borró su pasado. Atrás me dejó sin su risa, sin la complicidad de los primeros amigos, el rastro de promesas, sueños y desvelos compartidos. Sin poder abrazarle y apoyarle. Sin decirle que no tenía que temer nada más. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Al llegar a la estantería, buscó el libro. Estaba ante sus ojos, esperándole. Al tocarlo se acordó. Yo le miraba escondida entre las baldas de otra estantería. Le miraba recuperar el recuerdo, abrir la puerta a la nostalgia. Su pelo escaseaba por los mismos sitios, pero sus rasgos estaban más cincelados, más firmes. El rostro que veía a escondidas era el de alguien que se había encontrado. Me alegró verle bien.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Tres desconocidos. Ya. Después de todo. Eso somos los tres. Lo que tuvimos se quedó guardado en la tibieza de los primeros amigos. Nuestro paso fue parejo mientras navegamos océanos y aprendíamos a explorarlos. Cuando alcanzamos la orilla, cada uno se enredó en su arena. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Hay amigos que no pueden estar contigo mucho tiempo. Tienen que seguir su camino.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-834171211395322643?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/834171211395322643/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=834171211395322643" title="11 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/834171211395322643?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/834171211395322643?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2007/10/seguir-su-camino.html" title="Seguir su camino" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RyjkTGQactI/AAAAAAAAACg/JSH3gPAaNdE/s72-c/El+espejo+m%C3%A1gico-Escher.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkcDQns6cSp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-4888841065488721544</id><published>2007-10-17T20:51:00.000+02:00</published><updated>2008-08-04T21:27:53.519+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:27:53.519+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="inicios" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="rupturas" /><title>La luz</title><content type="html">&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RyIXIWQacsI/AAAAAAAAACY/aoeqwGxrgBk/s1600-h/hopper-edward-room-in-new-york.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5125684758081860290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RyIXIWQacsI/AAAAAAAAACY/aoeqwGxrgBk/s320/hopper-edward-room-in-new-york.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Room in New York, de E. Hopper&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgó el móvil. Era la tercera vez que lo intentaba en media hora. Basta ya, se dijo, termina con esto. Ya ha terminado, no te hagas más daño. Apagó el móvil para evitar tentaciones. La pantalla fue perdiendo la luz hasta quedarse a oscuras.&lt;br /&gt;Fue justo entonces cuando se dio cuenta de que no había encendido la luz en la habitación, y todo era negro más allá del móvil desvanecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era reconfortante estar así, sumida en la oscuridad. La ausencia de luz era un alivio. Pablo le había planteado el divorcio a la luz del día. El sol atravesaba furioso las cortinas, dorando su pelo revuelto, un poco sucio, como de no haber dormido. Una sombra de barba atormentada le cubría las mejillas. Se había enamorado de otra, y la ciudad al otro lado de la ventana siguió encendida cuando se lo dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A quién quería engañar. Llevaba toda la tarde intentando hablar con él. Quería escuchar su voz, necesitaba oírla, apresarla, retenerla un poco más. Al principio, las primeras (¿diez?) veces, Pablo contestó. La escuchó, animó, se disculpó y lloró. Después, dejó de contestar. Dejó la desesperación y su ausencia se hizo todo. Se hizo con todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre pensó que si ocultaba sus inseguridades, él nunca las notaría. Los hombres no se enteran de nada. Van a su rollo sin detectar ningún cambio. Es mejor combinar sabiamente dosis de vulnerabilidad con algo de docilidad, para terminar rematando la faena a tu antojo. Esa era la técnica femenina que ella había aprendido y empleado a fondo con su pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él sonreía y no cuestionaba. La veía vestirse con ropajes que no le cabían, en los que se perdía. Observaba sus esfuerzos por ser quien no era, y eso le divertía, le atraía mucho de ella. Nunca le preguntó si era feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, la pregunta la hizo muchas veces, y obtuvo tantas respuestas como veces la formuló: "pues claro, mi amor". Los ojos sostenían una lágrima oculta, la duda temblaba en el fondo del bazo, el pavor de perderle se asomaba a las vísceras como alimaña insaciable. Ser feliz no es un estado, es un conjunto de microsegundos que se sostienen sobre nuestra cabeza y nos premian con un suspiro de placer, un apagón de complicidad, un rodear nuestros miedos para no ceder ante ellos, un compartir una risa en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Había tenido muchos o pocos de esos con él? Pues, bien mirado, había habido unos cuantos de esos, pero no tantos como veces dijo: "pues claro, mi amor". Era la respuesta perfecta que él necesitaba para sentirse complacido, satisfecho, vencedor. Ella lo sabía, y así se la daba. Lo miraba aceptar esa respuesta sin indagar más, y se asustaba al detectar, todavía prendido en el aire, la falsedad de su voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su ropa todavía estaba en el armario. En un arrebato de rabia, sacó todo de los cajones y de las perchas y lo pisoteó furiosamente. Entre los pies se le enredó una camisa que le había regalado en su último cumpleaños. Asomaba la manga ante sus ojos, como asomaba el convencimiento -profundo, de golpe- de que la había escogido con prisas, sin ganas, por tener algo que darle ese día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó que Pablo no alteró sus rasgos cuando desenvolvió el regalo. Se limitó a darle un beso rápido sin añadir nada más. Ni una frase bonita, de alegría, o agradecimiento. Miró la talla y la dejó semidoblada encima de la cama. Su reacción no le pasó desapercibida a ella, pero tampoco se detuvo ahí, ni reclamó una palabra. Sencillamente, le dio igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de los dos quiso entretenerse en recuperar las palabras que faltaban. Ese día esperaban visita, y había mucho que preparar en casa. Ninguno de los dos notó que el visitante ya había llegado volviendo opacas las ventanas. Para no ver nada. Para no reconocer la indolencia, la rutina, la ausencia de emoción, el fin. El fin de la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Pablo le habló, por fin, ella estaba preparada. No lo reconocería nunca, ni a sus amigas cuando se lo contara después entre sollozos, ni a sus padres cuando les planteara la situación. Ni siquiera a sí misma cuando se fue la luz y se quedó mirando al vacío con el móvil en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella lo esperaba. Sabía que iba a llegar. No se apaga la luz de una vela si no pasa el aire arrastrando su manto. La oscuridad no llega de pronto. Va anunciando su avance, descendiendo a paso lento pero firme, a sabiendas de que no hay que perturbar innecesariamente. Por eso ella estaba preparada para la separación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas de la derrota, de la lucha sin fuerza, de la paz que se nubla, de la ilusión que termina, del futuro que pierde su forma y se adapta en otra dirección. La batalla, perdida, y la duda, terca y quieta, de haber dejado de luchar antes de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guardó el móvil. Secó sus lágrimas. La ventana le devolvía una pantalla en negro. De repente, se encendieron las farolas, como todos los días a esa hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su luz de fábrica bañó la calle, pintó la acera.&lt;br /&gt;El rastro de nuevas formas y volúmenes se paseó por sus ojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-4888841065488721544?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/4888841065488721544/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=4888841065488721544" title="7 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/4888841065488721544?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/4888841065488721544?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2007/10/tengo-una-amiga.html" title="La luz" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RyIXIWQacsI/AAAAAAAAACY/aoeqwGxrgBk/s72-c/hopper-edward-room-in-new-york.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkcFR3Y4eSp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-6509983493847084194</id><published>2007-10-03T19:08:00.000+02:00</published><updated>2008-08-04T21:26:56.831+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:26:56.831+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="vampirismo" /><title>Exorcismo</title><content type="html">&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;span style="color:#663333;"&gt;Reflexiones de una funcionaria en carrera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RwPPcIbT0pI/AAAAAAAAACQ/jYNUehZAb3U/s1600-h/M%C3%A1quina+escribir.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117161683828331154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RwPPcIbT0pI/AAAAAAAAACQ/jYNUehZAb3U/s320/M%C3%A1quina+escribir.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; B. es pesada, cargante, egoísta. Su pelo se ondula como su alma, rizada de torcidas esquinas. Su fachada es simpática, te recibe con una sonrisa que se sostiene más si eres objetivo a atrapar. Cae bien. Deja caer su risita mediada, que siempre corta a la mitad, dejando en suspenso una corchea cantarina que recién comenzaba a brotar, ya es muerta. &lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La risa salpica su discurso, lo interrumpe, se contrae y muere sin llegar a desparramarse del todo. El tono de su voz es bajo, poblado de códigos, frases que pretenden atrapar al receptor en una complicidad de cosas entredichas, mensajes agazapados detrás de una frase, también a medias. Si ocurre como a servidora, que no pilla onda, la disertación de B. se puede convertir en lo más parecido a un diálogo de bobos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Su pelo negro, su piel tan pétrea, sus largas uñas curvadas lanzan pistas sobre su auténtica naturaleza: ¡es una vampira! Aunque ella se sienta vampiresa, no pasa de ser una vulgar vampira.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Pero vampira al estilo S.XXI, vampira moderna. Ella no bebe sangre, directamente absorbe la energía de sus víctimas. Cinco minutos a la vera de su sombra oscura le bastan y sobran para dejarte exhausto, débil, vencido. Atrapa toda tu atención, te acorrala con la fuerza de la sangre de miles de víctimas a lo largo de su vida transilvana, te reduce en la esquina más sórdida y ¡zas! te hinca el colmillo sin que le tiemble ni un tornillo de sus negras gafas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y es en ese momento cuando puedes sentir cómo la energía sale de tu cuerpo, como si de un viaje astral se tratara. Percibes cómo tú misma te desvaneces en una nube de fuerza que se te escapa, dejando tu cuerpo ajado y amorfo, como el papel de un caramelo que arrugamos antes de tirarlo a la papelera. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La señora vampira se pega el gran festín a tu costa. El menú está servido: hoy toca el plato del día: ella misma y sus mismidades. Se sacude los entremeses mientras presenta sus aventuras del día, termina el primer plato aderezándolo con su divino talento, engulle el sorbete sabiéndose la más adorada, se toma su tiempo para comer el segundo plato: tiene que quedarle claro a la víctima que está ante una diosa. Llega a los postres con los ojos brillantes de triunfo: la sangre brota de la herida fresca. No le engañan los ojos entrecerrados de espeso aburrimiento de la víctima: aún queda mucha energía que absorber.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El género humano es lo que tiene: sabe manejar la energía circundante a su santo antojo, atrapando lo que más le conviene y desechando el resto. Hay personas, todos conocemos una o varias, que necesitan cubrirse con la protección de los demás. Se acercan a ti con ropajes de víctima, te enredan en su mundo de penalidades para que aflojes la guardia y hagas tuya su batalla. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El sujeto vampiro te clava el aguijón, y mientras te succiona la sangre y las entrañas, se amolda a tu espalda, para que cargues con su peso y el de sus problemas. Pero avanzar sin energía se hace agotador, el acoso exprime tus defensas y sólo ves el momento de darle esquinazo al verdugo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El efecto vampiro no sólo ocurre entre seres anónimos, claro. Nuestra sociedad es el paraíso del vampirismo profesional. Nos absorbe la familia, en un cuadro de dependencia emocional que nunca terminas de sacudirte del todo, nos absorbe el trabajo, esclavizando sueños y pelando libertades. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Nos vampirizan las normas sociales, con su cadena de fases que aprieta hasta la asfixia: ahora toca novio, en el siguiente eslabón toca casarse, no nos olvidemos de los niños, el piso y el coche. Nos vampiriza el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, dibujando el camino por el que tenemos que avanzar nuestros pasos, nos vampirizan los intereses de otros, los nacionalismos, las banderas, el dinero mal repartido, el clasismo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, el vampirismo no es patrimonio de Vlad el Empalador, y no se localiza sólo en novelas de Bram Stoker o en los ojos rojos de Bela Lugosi. La energía fluye, se transforma, se adapta y modifica. Es sangre viva que nos mueve y que podemos perder por segundos si nos acercamos a la persona equivocada. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Llegado a este punto, sólo te quedan dos opciones: meter su nombre en el congelador o apuntarla al casting de Gran Hermano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-6509983493847084194?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/6509983493847084194/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=6509983493847084194" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6509983493847084194?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/6509983493847084194?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2007/10/exorcismo.html" title="Exorcismo" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp0.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RwPPcIbT0pI/AAAAAAAAACQ/jYNUehZAb3U/s72-c/M%C3%A1quina+escribir.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0cBSX87cCp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-1704005298891990141</id><published>2007-08-07T20:55:00.000+02:00</published><updated>2008-08-04T21:44:18.108+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:44:18.108+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="lucha" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="rebeldía" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="13 Rosas" /><title>La voz de las mejores</title><content type="html">&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RsSNXExF21I/AAAAAAAAABo/uE3FtEAfRIY/s1600-h/DSC02400.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5099356105646398290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RsSNXExF21I/AAAAAAAAABo/uE3FtEAfRIY/s320/DSC02400.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Los dedos resbalaban por la piedra áspera y dura. Cerró los ojos, no podía respirar. La sangre corría en desbandada impulsada por un corazón que agitaba todo su cuerpo, latido a latido. Apoyó la cabeza en el muro. Las piedras se clavaron en su frente, traspasando la piel, arañando el hueso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tacto tenía la frialdad de lo húmedo a destiempo. Como sus lágrimas, tan húmedas como los inviernos que llegan anunciando malos vientos. Los vientos de la dictadura, del fin de los sueños, del sellado de bocas, almas, ideas, principios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un contacto gélido como las lápidas que cubren futuros. Grises como las mentes que oprimen cuerpos, sentimientos. Opacos como sus almas podridas. Perdidos, como sus esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas notaba el fluir de las lágrimas, que recorrían su camino en silencio. Con la sola pretensión de acompañar un lamento. El lamento de una nieta que nunca conoció a su abuela. Se la arrebataron los cuervos negros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Fue en ese mismo muro, en esa misma piedra en la que se estamparon entrañas, jóvenes cerebros abiertos a un mundo cambiante que prometía primaveras. Fue allí donde estallaron esos cuerpos, dejando un rastro de bestia que agotó la mejor generación que jamás pudo dar un país.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Su abuela murió allí. Cogida de la mano de sus compañeras, hombros con hombros, cabezas temblorosas, ojos enfrentados a verdugos, que seguro, dudaron un segundo al encontrarse con ellos. Al ver su limpieza, su honesta visión, la lucha y compromiso de esos párpados adolescentes, que se entrecerraban apenas ante el momento final.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Eran niñas muchas de ellas. Algunas empezaban a dibujar su rastro, otras lo habían comenzado poco antes. Todas comprometidas con una lucha, empujadas por una ideología, un afán de igualdad, una creencia inquebrantable en un mundo mejor. Pequeños pétalos de una flor recién regada, sembrada en tierra firme, la misma en la que fueron enterradas.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Algunas quedaron con los ojos abiertos, espantadas ante un horror inexplicable. Cómo dar respuesta al aniquilamiento, la violación, la amputación, la masacre. Cómo lograr aliviar el puño crispado que arruga la hoja de un calendario desvencijado que marca un 39.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La nieta aún conserva el trozo de tela que a su madre le llegó de parte de una mano honrada. Ese pedazo pertenece a la falda que vestía su abuela cuando la mataron frente al muro. Alguien lo recortó para entregarlo a la familia. Hijos, padres, hermanos, seres desamparados y huérfanos que supieron así de su muerte canalla. Es sólo un amasijo de hilos entrelazados a punto de ser ceniza, pero su presencia nos afirma que después de aquello, es seguro que el mundo acentuó su cojera un poco más. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Abrió los ojos. Estaba a unos centímetros del muro. Un rumor ligero, como un eco que se acerca repitiendo tozudo un murmullo, le llegó de golpe. Las piedras le hablaban. Era la voz de las mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RsSPuExF24I/AAAAAAAAACA/2RCrNXRJDX8/s1600-h/DSC02406.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5099358699806645122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RsSPuExF24I/AAAAAAAAACA/2RCrNXRJDX8/s320/DSC02406.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la foto, de izquierda a derecha, Nieves Torres, Concha Carretero, la dinamitera Rosario Sánchez y María Vergara.&lt;br /&gt;(Gracias, Merche, por las referencias)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Con toda mi admiración, va aquí mi humilde recuerdo a las 13 Rosas y a todas las rosas que fueron cercenadas demasiado pronto durante el gran páramo del 36 al 75. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RsSOjkxF23I/AAAAAAAAAB4/pP9heSR7wvg/s1600-h/DSC02406.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-1704005298891990141?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/1704005298891990141/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=1704005298891990141" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1704005298891990141?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/1704005298891990141?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2007/08/la-voz-de-las-mejores.html" title="La voz de las mejores" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp3.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/RsSNXExF21I/AAAAAAAAABo/uE3FtEAfRIY/s72-c/DSC02400.JPG" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></entry><entry gd:etag="W/&quot;DU8HSHw7eCp7ImA9WxdUGEo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-30557017.post-2463180912758859634</id><published>2007-06-06T20:30:00.000+02:00</published><updated>2008-08-04T21:23:59.200+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-08-04T21:23:59.200+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="elecciones" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="autobús" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Pensamientos apoyados en el alféizar" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="socialismo" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="mujeres" /><title>Socialismo por Velázquez</title><content type="html">&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/Rmb9otgwbHI/AAAAAAAAABg/bBR7qxwR_-o/s1600-h/%C3%A1rbol+de+la+vida-klimt.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073020906133023858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/Rmb9otgwbHI/AAAAAAAAABg/bBR7qxwR_-o/s320/%C3%A1rbol+de+la+vida-klimt.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;El Árbol de la vida&lt;/em&gt;, Gustav Klimt&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;A Vallekas, &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;único distrito madrileño donde no ganó el Partido Popular &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;en las elecciones municipales y autonómicas 2007.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;A Parla, &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;al final de la línea de tren, pero al principio de todo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es rubia de oro, rozando ya el platino. Queda un asomo de lo que fue en sus ojos negros: una real hembra de Parla, uno de los pocos reductos del socialismo en Madrid, Comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día después de las elecciones, había algo más en sus ojos brillantes. Furia, rabia, indignación. Su amiga, vecina de Vallekas, la escuchaba con el orgullo que da ser minoría. El autobús, a tope. Los datos, demoledores, en las portadas impertinentes de los periódicos gratuitos. La mano de la rubia de Parla se crispaba sobre el papel.&lt;br /&gt;El PP arrasó en Madrid. ¿&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#663333;"&gt;Espe&lt;/span&gt;jo de&lt;/strong&gt; &lt;span style="color:#663333;"&gt;&lt;strong&gt;lo que somos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"-Pues si se cree el Rajoy que va a ser presidente...¡va listo! Que no ha sido pa tanto esta mayoría".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La amiga, asentía callada, admirando su verbo decidido y firme. Los carteles electorales comenzaban a despegarse como un gran bostezo de hastío y apatía. El Photoshop mejora los rasgos de los candidatos, cubre las imperfecciones, nos impide ver la verdad. ¿Metáfora o realidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví la vista a la rubia de Parla. La miré atentamente.&lt;br /&gt;El autobús circulaba cansinamente por el barrio de Salamanca, con una revolucionaria dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"-Ya verás, ahora vendrá mi jefa a darme el día...que si Zapatero por aquí, que si Gallardón por allá...pues lo tengo muy claro. Se lo pienso decir muy clarito. Mira, bonita, yo sólo sé de Parla. Yo no he votado en Madrid. Yo he votado en Parla y allí ha ganado socialista".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La amiga, callaba. Su silencio era una mezcla de cesión de protagonismo y pasividad. La misma que la de la izquierda. ¿Qué ha pasado? ¿Tenemos metro y túneles y nos quedamos en casa a escuchar cómo otros votan? ¿O nos falta la ilusión y no nos la han sabido prender?&lt;br /&gt;¿Acaso vino Sebastián a explicar en Villaverde por qué necesitamos un Museo Oceanográfico, desde el que soñar con un mar que no tenemos porque aquí no hay playa, vaya vaya? Qué idea tan buena. No necesitamos bibliotecas o más ambulatorios. Tenemos una depuradora apestosa que nos alegra las cálidas noches de verano. Qué buena idea: vistas a un océano virtual con aromas de putrefacción real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rubia de Parla no tiene el alma pasiva. No se ha dejado convencer por un metro que se inaugura a golpe de bata de cola, como en su vecina Villaverde, pero que se atasca en una red que no está preparada para soportar tanto peso eléctrico y tanto tráfico.&lt;br /&gt;¿Cómo se ha olvidado que si el metro de Villaverde llega a Moncloa ha sido por la presión de las asociaciones vecinales y no gracias a la señora presidenta, que quería limitar la conexión con el final de la línea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rubia de Parla puede sentirse orgullosa. Ella fue a votar, ella tiene voz y voto en un autobús repleto de trabajadores de diverso pelaje, los más con hipoteca millonaria de por vida que se han creído que lo de millonaria iba por ellos, los menos asintiendo a sus palabras desde sus asientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"-¿Sabes qué? Que la izquierda tiene que espabilarse. Hay que espabilarse, que esta gente tiene mucha mala leche. Que nos hemos vuelto unos señoritos y eso no puede ser. Somos obreros, a ver si no...y nos creemos marqueses porque tenemos coche y casa. Pero qué tenemos. Si es que parece que estamos dormidos, toda la izquierda. Nos creemos lo que nos cuentan y no nos damos cuenta de la mala leche. Amos, se lo voy a decir mu clarito a mi jefa...sí señor, yo he votado socialista. "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un temblor asoma de pronto al golpear suavemente la mano de su amiga vallecana:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Pero chica, más nos vale espabilarnos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querida y rubia vecina de Parla...¿cuándo se presenta candidata, que la voto?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30557017-2463180912758859634?l=mundoincontable.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://mundoincontable.blogspot.com/feeds/2463180912758859634/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=30557017&amp;postID=2463180912758859634" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/2463180912758859634?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/30557017/posts/default/2463180912758859634?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://mundoincontable.blogspot.com/2007/06/socialismo-por-velzquez.html" title="Socialismo por Velázquez" /><author><name>Tamara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16168860095552988517</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty name="OpenSocialUserId" value="00519121047583899939" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://bp2.blogger.com/_NKqZhQkGS_Q/Rmb9otgwbHI/AAAAAAAAABg/bBR7qxwR_-o/s72-c/%C3%A1rbol+de+la+vida-klimt.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total></entry></feed>
