<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302</atom:id><lastBuildDate>Sat, 21 Sep 2024 02:01:40 +0000</lastBuildDate><title>En cuarentena con Nico Pez</title><description>Diario de dos amigos, que los agarro la cuarentena meditando!</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Lucho)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><language>en-us</language><itunes:explicit>clean</itunes:explicit><itunes:image href="http://2.bp.blogspot.com/-yxEQ7gcSIb8/Xn4o-kb7KXI/AAAAAAAAAxI/6pcYY5LQS7A_68KEEFURiyZRu1umHOsLQCK4BGAYYCw/s113/perfil.jpg"/><itunes:summary>Diario de dos amigos, que los agarro la cuarentena meditando</itunes:summary><itunes:subtitle>En cuarentena con Nico Pez</itunes:subtitle><itunes:category text="Society &amp; Culture"><itunes:category text="Personal Journals"/></itunes:category><itunes:author>Luis Firmat</itunes:author><itunes:owner><itunes:email>lfirmat@gmail.com</itunes:email><itunes:name>Luis Firmat</itunes:name></itunes:owner><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-5250989011795334042</guid><pubDate>Tue, 21 Apr 2020 13:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-04-21T10:45:35.931-03:00</atom:updated><title>Día N de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Jueves 16 de Abril, Día N&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Ya no sé ni qué número de día vamos de cuarentena y tampoco
me importa. El último día publicado es el número 12, que lo debo haber escrito
el día 14 o 15 y recién subido al blog como el día 20, a pesar de que Fede ya
me había mandado la ilustración dentro del rango de tiempo que veníamos
manejando antes del cambio. ¿Qué cambio? ¿Qué cambió? Cambió mi vida, mis días,
mis rutinas, mi sensación y realidad respecto a lo que se está viviendo en las
calles y adentro de cada casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Realmente no voy a hacer la cuenta de los días de encierro
que llevamos, no me interesa, ya no me rige. Lo que si me interesa es expresar
lo que siento hoy y un poco, o lo que sea que salga, de lo que me anduvo
pasando estos días de ausencia en la escritura. Me interesa decir que es la
primera vez que me siento a escribir sobre el día de hoy y nada más, lo que
salga de otros días será consecuencia de estar escribiendo en el más puro
presente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Cuando empecé con el Diario, escribía al día siguiente sobre
el día anterior, es decir, con un solo día de atraso o desfasaje. Alguna vez se
me pasó y pasaron a ser dos, que después fueron tres y, cuando ya eran cuatro, fue
que todo cambió. Una señal, una correspondencia, una causalidad. Hoy escribo
sobre hoy, sin intentar recrear otros momentos por la obligación auto impuesta
de respetar la cohesión y la continuidad del Relato y la de cada día. Hoy no
tengo un plan y lo disfruto, vuelvo a sentarme a escribir por el puro placer de
escribir, sin pensar demasiado, tan solo y cada tanto, imaginándome al Fede
deseoso de abrir su mail en unas horas y ver que volvieron los relatos. Nunca
me reclamó que haya dejado de escribir, es respetuoso y por eso lo quiero. Pero
también sé, porque lo hablamos, que siente un poco de pena que se haya cortado
el flujo. Yo también la siento y decido transformarla en algo creativo y amoroso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Ayer a la noche se me revivió la llama y entendí que hoy me
iba a sentar a escribir. Un poco antes de las 12 de la noche Fede me avisó que estaba
por salir al aire en un programa de radio de la Universidad de La Plata. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;A los pocos días de haber empezado el diario, a Fede lo
contactaron unos conocidos para que dibujase, una vez por semana, un cuento
famoso leído por distintas voces. Leyeron a Jack London, Cortazar, Cesar Aira y
ayer, a Fontanarrosa. De Cortazar en adelante, Fede les hizo una entrega
semanal y anoche lo invitaron a conversar un rato en la Radio para que los
oyentes y seguidores conozcan la voz y la persona detrás de los dibujos. Sus
entregas, como siempre, fueron impecables y gustaron mucho. Le preguntaron, entre
otras cosas, cómo había retomado el dibujo en este tiempo y ahí contó nuestra
historia. Yo lo escuchaba en la otra punta del conurbano, metido en mi cama y
rodeado de oscuridad y silencio. Lo vi a Fede sonriendo en mi cabeza y sonreí
con él. Escucharlo me revivió la llama, sentir su energía, su alta vibración,
su constante buena onda, sus ganas de divertirse y disfrutar. Entendí porqué
arrancó esto y porqué sentía ese pedacito de pena adentro, casi con una pizca
de culpa, cada día que pasaba sin escribir, sin nutrir la rueda de las sonrisas.
Entendí que se me había cortado eso. Y no quiero decir que se me cortó porque
pasó algo malo, se cortó porque mi energía fue dirigida hacia otro lado, tan
creativo y distinto a la vez. Ayer la española del GPS interno salió del
“recalculando” y me dijo “En 14 horas siéntate a escribir, te hace bien,
volverás a sentir la sonrisa del Fede”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Escribo
por mí, por el Fede, por el juego que inventamos, porque me hace bien, nos hace
bien, nos divierte, nos conecta, nos hace sonreír juntos, a la distancia pero
juntos. Escribo porque me hace estar presente una vez más, es un ejercicio de
auto observación, de saber qué me pasa, de descubrir por dónde va la cosa y por
dónde no. Cuando me freno con una frase, cuando intento decir algo que no
siento, acá lo noto, acá ejercito la brújula interna, le doy aire a la española
y me permito fluir sin querer pretender ser más o menos escritor. Soy Luis
María, el que dibuja es Federico Juan y cuando hacemos esto, somos cada vez un
poco más nosotros, un poco más reales y un poco más amigos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg-Y8IaxeRfSydJ85OyLEPwrz62ktXDOlt9QfenObKJNLp4C-oDMfeul0JB3yuDQcEe3g7mktKZtqpvVIdfDpExfWe3lVQvAm5LcTBe7zUC-AealHiYTAJg4bBRZXFMYwf-WF28kSkIK74/s1600/13.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg-Y8IaxeRfSydJ85OyLEPwrz62ktXDOlt9QfenObKJNLp4C-oDMfeul0JB3yuDQcEe3g7mktKZtqpvVIdfDpExfWe3lVQvAm5LcTBe7zUC-AealHiYTAJg4bBRZXFMYwf-WF28kSkIK74/s400/13.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Vuelvo a escribir antes de publicar porque lo que hizo el Fede me gustó demasiado. Me gusta por todos lados, por donde la piense o sienta, este dibujo me encanta y emociona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Me hace sentir mucha confianza y alegría que Fede se haya mandado a dibujarse a sí mismo. Ya no es un mi diario y su dibujo, es algo que hacemos juntos. Lo que cambió afuera y adentro también cambió lo que estamos haciendo juntos. Hubo una pausa, una necesidad de recalcular el corazón y volver a elegir el Norte. Dejo de ser el protagonista de este Diario en Casa Pez y ya no hay nadie que dibuje mis días. Me corro del centro y también la cuarentena. Ya no son días de encierro ni está el desafío de contar lo distinto de cada día y perseguir el sentimiento de la creatividad que llama el encierro. Me siento más libre, sobre todo acá, frente a la hojapantalla. Y supongo que al Fede le pasará algo parecido, este dibujo dice mucho más que lo que se ve.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Esto que fue un Diario sobre la Cuarentena, hoy se sigue llamando así porque todavía no sabemos bien qué es. Lo que sí sabemos es porqué lo hacemos y eso, como vamos entendiendo, es lo que realmente importa. Lo hacemos porque nos hace bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/04/dia-n-de-cuatentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg-Y8IaxeRfSydJ85OyLEPwrz62ktXDOlt9QfenObKJNLp4C-oDMfeul0JB3yuDQcEe3g7mktKZtqpvVIdfDpExfWe3lVQvAm5LcTBe7zUC-AealHiYTAJg4bBRZXFMYwf-WF28kSkIK74/s72-c/13.jpg" width="72"/><thr:total>5</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-7247166034308068498</guid><pubDate>Fri, 10 Apr 2020 13:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-04-10T11:06:57.442-03:00</atom:updated><title>día 12 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Martes 31 de Marzo, día 12 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Algo está pasando. Bueno, siempre está pasando algo,
entendes de lo que hablo. Ante una negativa inicial por no volverme repetitivo
con lo que escribo tenía que arrancar con una línea que no fuese tan parecida a
la de ayer. Si, hay otra cosa positiva de la cuarentena, o por lo menos de cómo
la estamos viviendo acá en Casa Pez. Y es que no hay dos días seguidos iguales.
Hay días muy parecidos, sí, pero ninguno es igual al anterior y eso es algo que
hemos rescatado de estos días de convivencia con Nico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Hoy fue un día muy “normal” pero distinto a ayer y a mañana.
También, a pesar de la “normalidad del día”, pasó algo por primera vez. No es
algo que hayamos hecho, sino que pasó y eso le trae distinción al día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Como no fue algo que hicimos nosotros, la referencia que
hice ayer al “primer asado de cuarentena” no es una posibilidad. Hoy, día 12 de
Cuarentena, llovió por primera vez y llovió como si todavía fuese verano porque
fue una lluvia tipo tropical. Cayó un chaparrón furioso por la mañana y después
salió el sol y recién después de eso empezó el otoño y la temperatura bajó a un
nivel acorde al momento del año en que las hojas se empiezan a poner amarillas
y se caen. ¡Qué lindo que es despertarse escuchando llover y quedarse en la
cama con tremendo soundtrack sabiendo que nada ni nadie te va a pasar al
siguiente tema!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiHoqs9OQFBocB_mcHX2ZzH8YeY91IzUMx8fn3MuJlc6Ke4qZdkVoZzhVPhYqOCa7XVDrETssQBIw2vLkOYllijdk99UUi58h9kdr2B_2rY7wdNdUsOPb6wFi5yz074BaXSSOPIxOVka7Q/s1600/12+copia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiHoqs9OQFBocB_mcHX2ZzH8YeY91IzUMx8fn3MuJlc6Ke4qZdkVoZzhVPhYqOCa7XVDrETssQBIw2vLkOYllijdk99UUi58h9kdr2B_2rY7wdNdUsOPb6wFi5yz074BaXSSOPIxOVka7Q/s400/12+copia.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;El resto del día transcurrió en su más absoluta normalidad,
incluyendo meditación, almuerzo y la salida semanal a la verdulería grande de
la Estación que hace delivery. La sorpresa del día nos la llevamos cuando
llegamos a la dietética y estaba cerrada a pesar de que el cartel de los
horarios y lo que nos había dicho la vendedora la semana pasada indicaran que no debía
estarlo. Después de un minuto de sorpresa caímos en la cuenta de que, además de
la Cuarentena, era feriado. Por primera vez desde que existe, el feriado por
Malvinas se movió de día y además se hizo puente con ayer, con el objetivo de
extender el aislamiento dos días más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Nos volvimos a Casa Pez sin fideos integrales con morrón y
remolacha, pero con tres kilos de naranja en la mochila porque en la verdulería
grande estaba cara y paramos en otra en el camino de vuelta. El resto del día
siguió en su más absoluta normalidad, con escritura y mates por la tarde. Tipo
8 llegó la caja de la verdulería y nos sentamos a meditar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Esta noche empecé el libro &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Mundo del Fin del Mundo&lt;/i&gt;, del chileno Luis Sepúlveda, segundo libro
seguido que leo de este exquisito autor. El primero, que me duró dos noches (la
segunda fue ayer), fue &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Un viejo que leía
historias de amor. &lt;/i&gt;Dos joyas y un escritor que hasta el domingo me era
desconocido y con el que creo haremos muy buenas pulgas. Tiene algo que me hace
acordar al querido Mempo Giardinelli y me resuena, particularmente, al último
libro suyo que leí &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;¿Porqué prohibieron el
circo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Hoy cierro así, sin grandes reflexiones, con un día normal
rodeado de días distintos y algunos títulos para pasar la cuarentena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/04/dia-12-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiHoqs9OQFBocB_mcHX2ZzH8YeY91IzUMx8fn3MuJlc6Ke4qZdkVoZzhVPhYqOCa7XVDrETssQBIw2vLkOYllijdk99UUi58h9kdr2B_2rY7wdNdUsOPb6wFi5yz074BaXSSOPIxOVka7Q/s72-c/12+copia.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-7939413452725258423</guid><pubDate>Sat, 04 Apr 2020 00:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-04-03T21:25:38.631-03:00</atom:updated><title>día 11 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Lunes 30 de Marzo, día 11 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Uno de los aspectos positivos de la cuarentena en relación
al registro y la escritura como lo vengo haciendo, es que cuando te pasa algo
por primera vez en estos últimos diez días, algo que antes te pasaba muy seguido
o era parte de tu vida cotidiana, es la primera vez que te pasa “eso” en
cuarentena y eso es todo una novedad. Por ejemplo, algo que no me sucedió, es
comer un asado en cuarentena. El primer asado que cualquiera me coma durante
este periodo, va a ser recordado y dentro de no mucho, en otro asado, estaremos
escuchando frases como “¿te acordas Ricardo aquel primer asado que nos comimos
en la cuarentena?” y claro que Ricardo se va a acordar, porque seguro que esos
choris tuvieron otro gustito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Pero no es un asado de lo que voy a hablar. Eso es un bien
de lujo en estos días y no me imagino cuando será la próxima vez que escuche el
sonido de un vacío chisporroteando su grasa sobre las brasas. Lo que voy a
relatar es algo mucho más sencillo, hasta incluso sea parte de la vida diaria
en cuarentena de muchos, pero a mí me pasó recién el día once.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Otra vez alguien de salió de la casa a trabajar, pero esta
vez no fui yo, sino Nico. Y lo que le pasó a él por primera vez el sábado a mi
me pasó hoy: me quedé solo en la casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;El fenómeno de la cuarentena pone a prueba los vínculos
humanos de una manera que hasta antes no había sido demasiado explorada. Vivir
encerrado en una casa con otra persona, o varias, o ninguna, sin poder salir es
algo bastante extraño y a lo que en general no estamos muy acostumbrados. Estas
convivencias o vidas en solitario traen mucha cosa nueva en el plano personal y
vincular. Ninguna relación volverá a ser la misma entre dos personas que
pasaron juntas la cuarentena y nadie que la haya pasado solo volverá a sentir
la soledad como lo hacía antes de que comenzara este viaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Con Nico ya nos habíamos acostumbrado a estar todo el día
juntos, por más de que en muchos momentos del día cada uno hacía la suya y se
metía más o menos para adentro, la costumbre de habitar el encierro juntos ya
se había generado y la estábamos llevando muy bien. Las presencias
siempre estaban aunque de a ratos el silencio fuese el único sonido de la casa.
Pero los dos sabíamos, siempre, que el otro estaba ahí. Y eso, algo de
tranquilidad, creo que nos traía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Nico salió unas cuatro horas por la tarde a asistir a su
madre que está bien entrada, por años, en grupo de riesgo y desde el momento en
que lo despedí, empecé a sentir algo raro. Me registré pero no logré
determinar, durante un buen rato, qué me hacía sentir así, qué era ese “algo
raro” que sentía. Todavía no lo puedo definir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Por primera vez en la cuarentena hablé por teléfono con mi
hermana (hasta el momento todo había sido mensajes o videollamadas) para
resolver unos asuntos familiares y, también por primera vez, prendí y escuché
la radio. Traté de leer y de escribir, pero ninguna de las dos me fluyó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Me voy a quedar con algo que escuché en el programa de
Sebastián Wainraich y Julieta Pink por &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Radio
Metro&lt;/i&gt;. Como todo hoy pasa por el virus y la cuarentena, los medios y
programas han tenido que adaptarse, tanto en lo operativo como en el contenido.
Cada uno hace el programa desde su casa y casi todas las columnas y segmentos
están relacionados, de un modo u otro, a la situación que se está viviendo. Una
de estas nuevas secciones se llama algo así como “Convivencias Increíbles de
Cuarentena”. Seguramente no usen la palabra “increíbles” pero es el sustantivo
que me quedó resonando de lo que querían transmitir. Me quedó grabada la
historia de un chico que vive solo en un mono ambiente en Capital y que, para
sentir que habitaba un lugar distinto se armó una
carpa en el único espacio que venía habitando hacía diez días. Ese fue su
consuelo, su divertimento, su escape. Necesitaba sentir que se iba de camping y
como ni Mahoma no podía salir, ni la Montaña entrar, el Profeta porteño y
cuarentenoso se tuvo que distraer y conformar con armar un refugio de lona bajo un
techo de hormigón. Más allá de lo gracioso de la imagen, me quedé pensando en
cuán distinta estaba siendo mi cuarentena respecto a la de muchos otros, cómo
la de cada uno es tan particular como el individuo que la vive. Ese pibe estaba
solo, solo solo, hace más de diez días y terminó por armarse una carpa adentro
de su mono ambiente. Si yo sentí esta rareza en un par de horas, lo que debe
haber transitado él, lo que deben estar transitando tantos otros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Todo pasa&lt;/i&gt;, decía
el anillo que usaba Julio Grondona en el meñique de su mano izquierda hasta que
algo terrible también pasó y se lo sacó. Y así como algo pasó y se transformó
en una carpa adentro de un edificio de departamentos, esta rareza, a la que no
pude descifrar ni darle un poco más de nombre, también pasó y se transformó en
esto que estás leyendo. Y en este mandalaso que vas a ver.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg19bNXBcBNI-NDjTabjp5qpH6rHBLe1BxX9vuFvmVpLbRfNOFKi7uBbz1UIdq4EWO1FPY2mU0uLY-MddCLy_Xjh2T8zfaQJhJGG_utlz0RFP0WC2BxV08ZJGlBtmeYs9kPdTvNqKTjmA8/s1600/11.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="640" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg19bNXBcBNI-NDjTabjp5qpH6rHBLe1BxX9vuFvmVpLbRfNOFKi7uBbz1UIdq4EWO1FPY2mU0uLY-MddCLy_Xjh2T8zfaQJhJGG_utlz0RFP0WC2BxV08ZJGlBtmeYs9kPdTvNqKTjmA8/s640/11.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/04/dia-11-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg19bNXBcBNI-NDjTabjp5qpH6rHBLe1BxX9vuFvmVpLbRfNOFKi7uBbz1UIdq4EWO1FPY2mU0uLY-MddCLy_Xjh2T8zfaQJhJGG_utlz0RFP0WC2BxV08ZJGlBtmeYs9kPdTvNqKTjmA8/s72-c/11.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-2011776278392132832</guid><pubDate>Thu, 02 Apr 2020 21:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-04-02T18:09:48.796-03:00</atom:updated><title>día 10 de Cuarentena.</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Domingo 29 de Marzo, día 10 de Cuarentena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;No sé si será por haber llegado a las dos cifras de
cuarentena o el hecho de que hayan pasado tantos días, pero esto también iba a
pasar en algún momento. Hoy siento que es el primer día que no pasó nada o casi
nada para contar. Pero que esto no frene a nadie a seguir leyendo, o a mí a
seguir escribiendo. Tal vez se ponga interesante, o tal vez no. Vamos a ver.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Lo que hace 3 días fue novedad y hace 2 fue redundancia, lo
de hoy es costumbre. Tal vez sea una que tendremos que adquirir para los
próximos meses en varios ámbitos de nuestra vida. Nos juntamos a tomar mate
otra vez vía Zoom, pero esta no era con mi Viejo y mi hermano Matías, era con
mi Vieja y mi hermana Clara junto a su familia (marido y dos niñas). Hasta ahí
más o menos que llega lo interesante del día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Tal vez sea que además de cuarentena, es domingo y es lindo
día. Y nosotros, y todos, acá, allá, encerrados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Creo que el haber salido me dejó, como dijo Fede en su
última ilustración, una sensación encontrada. Me gustó salir, me hizo bien, me
renovó bastante la energía. Haber trabajado, haber interactuado con otra gente
y que viniera Tomás a casa fue nutritivo. Con Nico somos muy buenos amigos, nos
estamos conociendo más a fondo en esta nueva modalidad de amigos convivientes.
Y el pasar todo el día, todos los días con la misma persona, sea tu amigo, tu
novio o tu hije, no deja de llevar a cada uno a transitar distintas
intensidades de sintonía con uno mismo y con el otro. Esto, creo, no es
exclusivo de los encerrados, sino de todos los que viven en &amp;nbsp;un país acuarentenado. Salgas o no salgas a
trabajar, las rutinas y las formas han cambiado abruptamente. Más allá de que
seamos seres adaptables, primero somos seres humanos y nos pasan cosas y nos
demoramos en procesarlas, algunos más, otros menos. Este es un desafío bien
grande al que se enfrenta la humidad y cada ser humano en particular.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Anoche leía un texto al azar de una mujer en Estados Unidos
que reflexionaba sobre cómo enfrentarse emocionalmente a la cuarentena y
llegaba más o menos a la misma conclusión que compartí algunos días atrás: no
tratemos de ser normales bajo circunstancias anormales. Y eso aplica también a
lo emocional, trascendiendo las rutinas físicas, de cuidado corporal y
entretenimiento que podamos establecer. No podemos pretender sentirnos bien
todo el tiempo con lo que está pasando, este tipo de encierro no es “normal”
para la mayoría de los que hoy lo vivimos. Vamos a estar enojados, vamos a
estar tristes, angustiados y cansados de la cuarentena. Y seguramente, también,
vamos a sentirnos alegres, vamos a sonreír y disfrutar de muchos otros
momentos. A mí me pasa. Disfruto y no disfruto casi en la misma medida este
encierro. Pero que algo me disguste no quiere decir que lo vaya a rechazar,
aunque sea algo que por generaciones nos hayan inculcado y que así lo veamos a
nuestro alrededor. Me gusta, acepto, recibo, abrazo. No me gusta, rechazo, me
angustió y callo. Parece que la vida es como Facebook, algo así como el primer
capítulo de la tercera temporada de &lt;i&gt;Black
Mirror&lt;/i&gt;. Este, siento, es un momento propicio para aprender a abrazar
nuestra oscuridad y escuchar qué tiene para decirnos sobre nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi3bOX3oNiLN1c5e6HCH_8R_B8ruE8-1eiNIwQ4-2nM2Iwm02IR-qLo-UlBZLCIb1DA8pHMJmbvTsYwRw6mcRP4VpxJZrsk6m-ywUZMXtx7JTNnTgsh4sHlOTUJMT7ZEvIQoQlqNuPYuBw/s1600/10+copia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi3bOX3oNiLN1c5e6HCH_8R_B8ruE8-1eiNIwQ4-2nM2Iwm02IR-qLo-UlBZLCIb1DA8pHMJmbvTsYwRw6mcRP4VpxJZrsk6m-ywUZMXtx7JTNnTgsh4sHlOTUJMT7ZEvIQoQlqNuPYuBw/s320/10+copia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Esta cuarentena la compartimos todos por igual, les que no
salen nunca, les que salen un poco, les que van a trabajar todos los días.
Recién nacidos y ancianas por igual. Siento que esta cosa del virus será un
punto de quiebre en la historia de la humanidad. Todos hablaremos de ello a las
generaciones venideras: “Hubo una vez, querido nieto que se paró el Mundo, te
lo juro, o crees que eso de juntarte a tomar mate por Zoom lo inventó el hijo
de Zuckerberg?”. Como la Caída del Muro de Berlín, la caída de las Torres
Gemelas o el 7-1 de Brasil 2014. Ya nada será como antes. Nos vemos desafiados
a encontrar otro equilibrio, otra estabilidad, otra normalidad. Mientras tanto
la vida es, más que antes, una montaña rusa de no saber, esta falta abrazos y mates
en el rio. &lt;i&gt;Y hasta que… ¿hasta qué? ¿Yo
que sé? ¿Un mes? ¿Tres meses? ¿Cuánto tiempo doctor? Usted que es una persona
informada, ducha y con un criterio ya educado. Cuénteme, hasta dónde, hasta
cuándo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;















&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;(Estas
líneas en itálica con las que decidí cerrar espontáneamente este día, son la
transcripción textual de un mensaje de voz que me mandó este mediodía mi amigo
uruguayo Diego Farré, que quedó varado en Brasil de camino a Colombia. El
doctor vendría a ser yo.)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/04/dia-10-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi3bOX3oNiLN1c5e6HCH_8R_B8ruE8-1eiNIwQ4-2nM2Iwm02IR-qLo-UlBZLCIb1DA8pHMJmbvTsYwRw6mcRP4VpxJZrsk6m-ywUZMXtx7JTNnTgsh4sHlOTUJMT7ZEvIQoQlqNuPYuBw/s72-c/10+copia.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-44144235246977648</guid><pubDate>Wed, 01 Apr 2020 20:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-04-01T17:54:35.336-03:00</atom:updated><title>día 9 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Sábado 28 de Marzo, día 9 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Si lo del jueves fue una novedad y lo del viernes una
redundancia, lo de hoy es la excepción a la regla, las antípodas de la
cuarentena. ¿Cómo? ¿Qué? Hoy salí a trabajar, anduve en colectivo y en auto y
hasta interactué con otras personas físicas que no son Nico Pez ni Gatita (si,
la gata se llama Gatita).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Menos tarde que temprano, este día iba a llegar. Confieso
que al principio, mientras me preparaba para salir, me agarraron un poco de
nervios, más allá de que la salida fuera justificada ya que iba a trabajar para
producir alimentos. La tarea implicaba tomarme un colectivo en dirección a
Capital, aunque mi bajada fuera bastante antes. Por acá en San Fernando se vive
bastante tranquilo, los controles policiales son casi inexistentes pero las
sirenas aumentaron su frecuencia bastante estos últimos días, vaya a saberse
porqué. Ir al Chino o a la verdulería no implica un conflicto ni la posibilidad
de que una “autoridad competente” te pregunte qué haces en la calle, como nos
pasó el primer día cuando nos fuimos para el otro lado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Subirse al colectivo iba a ser raro, lo intuía, así como
caminar por calles que no son las de mi barrio pero que estarían igual de
desoladas. Y fue así, sobre todo la primera parte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;El colectivo tardó muy poco en llegar, pero en esos minutos
de espera me surgió la duda de qué pasaría si la policía me viera en la parada.
¿Se acercarían a preguntarme algo? No pasó, pero la idea no se me fue hasta que
llegó el 60 del Bajo (colectivo poco frecuente si los hay) y me subí por la parte
de atrás ya que el conductor había bloqueado la parte de la cabina con un
plástico para evitar cualquier tipo de contacto frontal con los pasajeros.
Viajaba una sola persona y en el resto del trayecto solo se subió una más.
Cruzamos dos “controles”, con conos, patrulleros con las luces encendidas y
hasta policías en su interior. No paraban a nadie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEibczwcAm8R9N6JMs6YQCrRDGsZxId16gGhYUGFKowKYdkYq7kU5Ey6pBYljzPM4bUx-OOzQDQ49BsTiaqZNS2RmI2w0aUnRVrp6nMuwg66bAjovU_BqHn6eOEMaqwUsWZHbc1yebyWSOM/s1600/9.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEibczwcAm8R9N6JMs6YQCrRDGsZxId16gGhYUGFKowKYdkYq7kU5Ey6pBYljzPM4bUx-OOzQDQ49BsTiaqZNS2RmI2w0aUnRVrp6nMuwg66bAjovU_BqHn6eOEMaqwUsWZHbc1yebyWSOM/s400/9.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Bajé, caminé unas ocho solitarias cuadras hasta la
verdulería y me encontré con Tomás, otro de mis grandes amigos de Vipassana y
devenido en una especie de “socio-jefe”. Nos pasamos la tarde empaquetando
rebosador integral orgánico y comiendo uvas y melón en el segundo piso de una
verdulería orgánica, un foco de resistencia humana y distribución de medicina
natural, que nos cedió el espacio para que pudiéramos trabajar este tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Fue una tarde amena, rara y necesaria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Volvimos ya casi de noche en el auto de Tomás hasta lo de
Nico. Y otra vez ningún control, ni patrullero nos paró a preguntarnos quiénes
éramos o a dónde íbamos. En el viaje me iba mensajeando con mi tía y en un momento
me pidió que le avisara cuando llegara a destino. Me acordé de los nervios que
me agarraron cuando salí al mediodía y por un segundo pensé en cómo es vivir
con miedo, en cómo habrá sido vivir en dictadura, en cómo se debe sentir una
chica que se sube sola a un taxi de noche y siente algo raro sobre el
conductor. Me acordé de cuando era chico y empezaba a salir y tomarme
colectivos. Mi vieja me pedía que la llamara cuando llegaba. Desde los 14 más o
menos que nadie me pedía esto. Qué sensación rara pensé, no es miedo ni
ansiedad, es una sensación rara que no termino de descifrar. Ni en ese momento
ni ahora mientras escribo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Le avisé a mi tía cuando llegamos y me respondió, riéndose
de ella misma: “Ay nenito, ya estaba haciendo la vertical al lado de la
Virgen”. Meditamos, cenamos en la vereda y, para festejar que habíamos
trabajado, salimos a dar una vuelta en el auto a ver si había alguna heladería
abierta. Nos cruzamos, por lo menos, con cinco patrulleros y otra vez, ninguno
dijo ni mu. El motivo, creíamos, estaba más que justificado y nos sentíamos con
la de ganar si llegara a pasar que nos frenaban. Un vaso de agua y un helado a
media noche no se le niegan a nadie. Salvo a nosotros, que la única heladería
que encontramos abierta atendía solo por PedidosYa y además estaba cerrando.
Así que nos volvimos con las manos vacías y las ganas de un dulce en el
bolsillo. Jugamos un rato a las cartas y nos despedimos hasta la próxima
empaquetada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/04/dia-9-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEibczwcAm8R9N6JMs6YQCrRDGsZxId16gGhYUGFKowKYdkYq7kU5Ey6pBYljzPM4bUx-OOzQDQ49BsTiaqZNS2RmI2w0aUnRVrp6nMuwg66bAjovU_BqHn6eOEMaqwUsWZHbc1yebyWSOM/s72-c/9.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-5050981683696934591</guid><pubDate>Tue, 31 Mar 2020 21:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-31T20:21:46.049-03:00</atom:updated><title>día 8 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Viernes 27 de Marzo, día 8 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Si lo que pasó ayer fue una novedad, lo de hoy es una
redundancia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Al principio de este revuelo se recomendaba no compartir el
mate para evitar la propagación del virus. Ahora, día 8 de cuarentena
obligatoria, el mate, que no es una bebida sino una forma de encontrarse,
sucede también a través de una pantalla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Ayer, a eso de las cinco de la tarde, me tomé unos
mates con mi viejo y mi hermano vía Zoom.Uno por allá, el otro más al costado y yo
en Casa Pez. Cada uno de su lado de la pantalla, cada uno con un termo y un
mate (menos mi hermano Matias). Ni siquiera nos turnábamos, uno vos, uno yo y
otro para el Pelado que se sumó a último minuto y no se lo preparó. Ahora el
mate con otros se toma a destiempo. Perdimos tanto más de lo que nos
imaginamos. Porque, como dice aquel famoso texto que circula por internet y que erroneamente se le atribuye a Lalo Mir (Como no podía ser
de otra manera cuando escribo, la cita es original de Hernán Casciari): “el mate no es una bebida.
Bueno, si. Es un líquido y entra por la boca. Pero en Argentina nadie toma mate
porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse”. Por más virus y la marencoche, no me imagino que sean muchos los que dejaron de tomar
mate.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La tecnología podrá con muchas cosas en estos tiempos tan raros, acorta distancias y nos hace
sentir más conectados a los nuestros. Lo que no
puede y nunca podrá, es reemplazar los rituales humanos. Porque es cuando un par se juntan, se ven las caras, se tantean los ánimos y las respiraciones, se
huelen y se sienten, que se da una verdadera conexión humana, con todos sus condimentos y realidades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Mientras escribo se me viene a la mente una imagen muy linda
sobre algo que viví hace como un año y medio. Siento compartirla, para ver si
puedo ilustrar lo que me pasa por la mente y además hacer bajar un poco las
revoluciones del viejo gruñón que me habla desde el fondo y se queja de la
cuarentena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 10.0pt; margin-left: 1.0cm; margin-right: 23.7pt; margin-top: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Era levantarse todas las mañanas y verlos a ellos dos, siempre, al lado
del fuego tomándose unos mates casi en silencio o charlando poco y pausado,
antes que el resto despertáramos. Sus caras, recuerdo sus caras de paz,
cansancio y alegría. Pueden que no sonrieran tanto a esa hora, pero lo más
seguro era que su corazón si lo hacía. Un fuego que humea y calienta la
siguiente pava, para los que nos vamos levantando en la segunda camada. El mate
bien puede estar lavado, pero eso poco parece importarles o no lo demuestran,
hasta que alguno dice algo, o tal vez nadie dice nada y alguien cambia la yerba. También fuman, tempranito, sí señor, su cigarro y su mate y la compañía
que se hacen. Y los humos se me confunden cuando los miro con los ojos recién
abiertos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 10.0pt; margin-left: 1.0cm; margin-right: 23.7pt; margin-top: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Así íbamos llegando, ese ambiente de calma nos recibía con el sol y el
mate. La pausa necesaria para salir del mundo interior y conectarse con un gran
día de encuentro. Entonces la ronda era cada vez más grande, las voces
aumentaban con los abrazos despertadores y el rico desayuno que se iba
sirviendo en la mesa.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 10.0pt; margin-left: 1.0cm; margin-right: 23.7pt; margin-top: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Ese mate inicial, el que los unía y nos recibía, y que se transformaba
y nos despertaba. Ese mate, que después se hacían dos o hasta tres para poder
saciar tanta lagaña reseca. Ese mate, esa sinceridad al despertar, es todo lo
contrario a lo que me decía ese viejo gruñón sobre la cuarentena cuando empecé
a escribir este tarde de día ocho.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgPKG_XPrx7zK_FksAG2Uob3eKLqj2pI20WZhpgjBYXSx9ezXig3-HCT5pNV5Y56izPrr5U8gZUFf-IcLpk8tMUozKCgBU6Z7L8ZImhz94qXB2pWfO962db2eketYnU-Wc9QIgpETXH4jg/s1600/8+copia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgPKG_XPrx7zK_FksAG2Uob3eKLqj2pI20WZhpgjBYXSx9ezXig3-HCT5pNV5Y56izPrr5U8gZUFf-IcLpk8tMUozKCgBU6Z7L8ZImhz94qXB2pWfO962db2eketYnU-Wc9QIgpETXH4jg/s320/8+copia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;i&gt;Nota de último momento: detrás de escena&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Fede es tan, pero tan crack, que se avivó de grabar la pantalla mientras ilustraba y me regaló su proceso creativo. Solo le tuve que insistir un poquito para que lo subiera a la red y el regalo fuera para todxs.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;iframe allowfullscreen="" class="YOUTUBE-iframe-video" data-thumbnail-src="https://i.ytimg.com/vi/LlpQBRz19ps/0.jpg" frameborder="0" height="266" src="https://www.youtube.com/embed/LlpQBRz19ps?feature=player_embedded" width="320"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Nos regalo algo más de este día, esta vez, sin nigún tipo de autorización por parte del dibujante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh3FqWD2IPtbnnP3pN5AzhO-79N9kCwI6cV0aUp1rhwfx_FOPspEfqymoaVnXt0Mi3qK3NFHPEX3gltfS3AHV02KM_KECu-ZVslA74VQyuJeduuvivBzRaYE7RE0nxjcC-OfAw8nOMqZEg/s1600/Imagen1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="851" data-original-width="851" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh3FqWD2IPtbnnP3pN5AzhO-79N9kCwI6cV0aUp1rhwfx_FOPspEfqymoaVnXt0Mi3qK3NFHPEX3gltfS3AHV02KM_KECu-ZVslA74VQyuJeduuvivBzRaYE7RE0nxjcC-OfAw8nOMqZEg/s320/Imagen1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif; font-size: small;"&gt;Mate en mano y mate en tablet, así dibuja el Gran Fede Mazza&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-8-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgPKG_XPrx7zK_FksAG2Uob3eKLqj2pI20WZhpgjBYXSx9ezXig3-HCT5pNV5Y56izPrr5U8gZUFf-IcLpk8tMUozKCgBU6Z7L8ZImhz94qXB2pWfO962db2eketYnU-Wc9QIgpETXH4jg/s72-c/8+copia.jpg" width="72"/><thr:total>2</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-2977656053203955072</guid><pubDate>Mon, 30 Mar 2020 15:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-30T13:25:46.342-03:00</atom:updated><title>día 7 Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Jueves 26 de Marzo, día 7 Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Día 7, se cumple una semana de Cuarentena y me pasó algo
nuevo, algo que no esperaba, algo que no me pasaba por la mente ni lo pensaba
pero que en algún momento iba a ocurrir. Que haya pasado recién este día es una
buena señal, ponele. Como ayer, es lo que es. La realidad es, después cada uno
la mira y como buenos humanos la juzgamos y decimos cosas sobre ella, si fue
linda, fea, buena o mala. ¿Qué pasó entonces? Los dos eventos más
significativos del día me pasaron frente a una pantalla, la misma sobre la que
ahora veo avanzar estas letras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Evento 1: el psicólogo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Hace dos meses empecé a ir al psicólogo. Y desde hace dos
semanas que ya no voy, sino que nos encontramos a través de la pantalla. Al
principio la idea me generó rechazo. De hecho, ya había escuchado hace un
tiempo de gente que hace terapia “vía pantalla”. En general se trata de
personas que han comenzado un proceso terapéutico, sintieron que avanzaba pero
las circunstancias de la vida y ciertas decisiones los alejaron físicamente de
su terapeuta. Así, sin más, lo continuaban distancia y con una video llamada de
por medio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Valoro mucho el encuentro personal y desde hace un tiempo
que me di cuenta que estaba un poco cansado de relacionarme a través de una
pantalla con la gente. Sentí que necesitaba aflojar un poco con eso y dedicarme
a los encuentros presenciales no remotos. Tampoco es que dejé el WhatsApp y
esos medios, pero la verdad que aflojé bastante. Y la idea de tener que seguir
terapia, algo que tanto valoro, a través del celular o la computadora hacia surgir
en mí emociones no tan agradables. Pero, como ya expresé, la realidad es lo que
es y después cada uno la mira y dice algo, para afuera o para adentro. Ante la
negativa interna, acepté lo que la vida me ponía enfrente y me senté a charlar
con el psicólogo, él en su casa y yo en la de mi hermana. Eso fue la primera
semana, cuando la cuarentena no era obligatoria pero Ignacio había decidido
empezar a guardarse y cambiar la modalidad del encuentro. Empecé hablando de lo
que me generaba esta situación y esto derivó en una sesión que me hizo muy bien
y me ayudó a sacar muchas cosas. Pude soltar esa sensación “negativa” respecto
a hacer terapia a distancia y encaré sin problemas la posibilidad y el hecho de
volver a encontrarnos así mientras dure el distanciamiento como norma social.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La segunda sesión, entonces, fue este día 7 de cuarentena y
resultó tan provechosa como la anterior. Conociendo el territorio, me preparé
unos mates y generé las condiciones ambientales para el encuentro. Ya no estaba
en lo de mi hermana, ni encerrado en un cuarto con mi celular para evitar el
sonido de conversaciones externas o alguna posible interrupción de mi sobrina
buscando algo o alguien con quien jugar. Nico aprovechó para hacer unos
mandados afuera y yo me senté silencioso frente a mi computadora a esperar que
fueran las cuatro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Evento 2: la peli&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Hace un tiempo empecé a meterme en el mundillo del animé
japonés, apenas, y por un tipo de películas en particular. Más que por un tipo
de películas, por las películas que hace un tipo. El señor se llama Hayao Miyazaki
y es considerado uno de los grandes directores y productores de películas
animadas del Japón y un cineasta de culto alrededor del mundo. &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Lo que me gusta de sus películas es su capacidad de hacer
una crítica social a través de historias que se mueven entre el plano de lo
real de los humanos y un universo de fantasía. Explora aspectos de la
humanidad, sus bondades y oscuridades, con mucha sensibilidad y a la vez de un
modo muy directo. Va al hueso desde el primer minuto y durante cada minuto, sin
permitir que sus películas se vuelvan densas o demasiado intensas. Son
historias en las que siempre está pasando algo, tienen argumentos elaborados y
un guión que no te suelta. Es, además, avanzado en materia de género (para su
época) ya que la mayoría de sus protagonistas son jóvenes o niñas heroínas, que
protestan, que encaran y accionan frente a los desafíos e injusticias presentes
en sus vidas y el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La que vimos esta noche fue &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Pompoko (&lt;/i&gt;1994), pero que bien podría ser cabecera de
muchas luchas, discursos y reflexiones de hoy en día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEitNUA2A2Ao4aqRJnekIDxPfAr26INv8_xao0zcWmOWfvlo6qaV0vqOF2EZNhQDQjFoYhRbQvE7yh0KSlN-yrSPyu7Sn-cz7wH17dVaG-KQB6OFwIL_EVVho0s3lgApUz3RsP68nVrlMGk/s1600/7.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEitNUA2A2Ao4aqRJnekIDxPfAr26INv8_xao0zcWmOWfvlo6qaV0vqOF2EZNhQDQjFoYhRbQvE7yh0KSlN-yrSPyu7Sn-cz7wH17dVaG-KQB6OFwIL_EVVho0s3lgApUz3RsP68nVrlMGk/s320/7.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Pompoko&lt;/i&gt; cuenta la
historia de una población de mapaches en un bosque cercano a Tokyo que un mal
día ven su vida alterada y su hábitat destruido por el avance del humano en un
plan de desarrollo inmobiliario masivo que acompaña y promueve el crecimiento
económico de la ciudad y el país. Es la historia casi cualquier animal en casi
cualquier lugar del mundo, contada en primera persona por un grupo de mapaches
que se juntan en asambleas, se organizan y llevan a cabo acciones concretas
para frenar a los humanos y evitar desaparecer. Su principal herramienta y
estrategia es su habilidad para transformarse en humanos y en cualquier otro
objeto que deseen por un tiempo determinado. Como cualquier habilidad, no todos
la poseen y dominan en el mismo grado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La película cuenta todo el proceso de lucha y resistencia
frente al avance humano. Se ven las alegrías, los roces, los triunfos, las
derrotas, las discrepancias y la aparición de facciones ideológicas. Una
historia muy real, tan cruda y sensible, tan dura como entretenida y alegre.
Siento que al otorgarle a los mapaches ciertas características humanas, y la
posibilidad de convertirse físicamente en ellos, logra poner al espectador en un
lugar empático y reflexivo acerca de las consecuencias de nuestros actos como
“especie dominante” en el planeta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;¡Alerta Spoiler! Los mapaches terminan perdiendo,
disgregándose, un poco aceptando y un poco resignándose, dejando de luchar
frente a un adversario que devora a propios y ajenos como una máquina
insaciable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;De algún modo se generó un acuerdo tácito entre los que
quedaban. Aquellos a quienes les resultaba posible transformarse en humanos,
así lo hicieron (entregándose a una vida de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;homo
capitalis&lt;/i&gt;, con trabajos y responsabilidades que hasta entonces les habían
sido ajenas) para dejarle el bosque y sus pocos recursos a quienes no podían
transformarse en humanos: unos sacrificaron su vida animal por una vida humana
para que la mayoría pudiera vivir. Los que quedaron en el bosque también se la
vieron peluda y muchas veces se tuvieron que arriesgar al mundo humano para
conseguir algo más de comida. Esta división, sin embargo, no generó
negatividades entre unos y otros y la posibilidad de reconocerse y encontrarse
les ayudó a sentir que todavía estaban, que seguían siendo ellos, mapaches,
unidos y con un corazón alegre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Para cerrar, me quedo con la imagen de un mapache
transformado en humano viajando de vuelta del trabajo, con saco y corbata,
apretado en el tren junto a otros cientos de humanos tristes y grises que se
pregunta “¿Cómo pueden vivir así?”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-7-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEitNUA2A2Ao4aqRJnekIDxPfAr26INv8_xao0zcWmOWfvlo6qaV0vqOF2EZNhQDQjFoYhRbQvE7yh0KSlN-yrSPyu7Sn-cz7wH17dVaG-KQB6OFwIL_EVVho0s3lgApUz3RsP68nVrlMGk/s72-c/7.jpg" width="72"/><thr:total>2</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-599719325724650780</guid><pubDate>Sun, 29 Mar 2020 14:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-29T11:55:55.220-03:00</atom:updated><title> día 6 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Miércoles 25 de marzo, día 6 de Cuarentena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Cada día&amp;nbsp; es lo que
es, no puedo pretender escribir largo, tendido y entretenido todos los días.
Empecé bastante arriba, por encima de las 1.500 palabras el primer día, y fui
bajando progresivamente hasta las 941 del día cuatro (no en detrimento de la
sinceridad, sino que es lo que es, ya volveré con algo más jugoso y extenso).
Qué feliz estaría el mundo si la cantidad de contagiados se moviera
inversamente proporcional a las palabras que escribo y la tendencia se
mantuviera. Nos estaríamos encontrando pronto con el tan esperado “pico chato”
de la curva. Pero no parece ser así, seguimos acuarentenados y parece que la
cosa tiene para rato. Hoy, sin todo este preámbulo, con lo que me salió en un
primer momento (no recuerdo si fue antes o después del almuerzo), no llegaba a
las 100 palabras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Ahora, a más de las dieciocho horas del día siete, me invade
la inspiración y las ganas de explayarme (el origen de este cambio de
perspectiva tiene una razón, pero eso es para mañana). Hasta sentí escribir dos
versiones del día, pero me eché para atrás. Siento que esto que me regalo hoy
es un poco de sinceridad, es no querer pretender que soy más escritor de lo que
estoy siendo. Pensé, una vez más, en Casciari, que se salteó el día 3 de
Cuarentena en su canal de Youtube y muy sinceramente comunicó el día 4 que
“ayer” no tenía nada para decir entonces no dijo nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Se me ocurrió bautizar esta versión, la original y más
sincera, &lt;i&gt;La Monosilábica&lt;/i&gt;. La otra, de
la cual no voy a develar el nombre que le había puesto, habría sido más
extensa, más poética tal vez, más reflexiva, amena o lo que sea. Pero no fue,
la dejé en el título y a cambio, lo fluido y liviano queda para la previa. Creo
que esta otra versión habría faltado a la verdad de lo que fue realmente el
día, de cómo lo viví y lo sentí. Y para faltar a la verdad ya existen otras
cosas, como Papa Noel, el dulce de leche &lt;i&gt;light&lt;/i&gt;
o Independiente (perdón Fede, algún defecto tenías que tener).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Acá va entonces, el primer y único intento, todavía un poco
golpeado por la &lt;i&gt;grisaca* &lt;/i&gt;del día
anterior.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;(*&lt;i&gt;grisaca&lt;/i&gt;: término
acuñado en este preciso momento para intentar explicar la sensación de resaca
después de un día gris; &lt;i&gt;grisaca &lt;/i&gt;surge
de la unión de las palabras gris y resaca&lt;i&gt;,
&lt;/i&gt;es la consecuencia haberse emborrachado de lo gris del día, que a veces
pasa, como las fiestas y los excesos etílicos. Después de todo, somos humanos.)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La Monosilábica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Primer día de cuarentena que no escribo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Primer día gris, pa dentro y pa fuera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Dormí mal, con mosquitos, con calor, con incomodidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Dormí sin poder dormir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFS542OsGV3witKD1ASOfa2ODY7KCZP2rpL1YWYtE2UO-_GbbI9RKOQk76IGdbEdn6ki8SPSKx1dlv86VXpPx2Ky7zSXiAHuH9uWlYGUR5PFYegN13wSYGcietqX9q5rv-koyzid7g4YM/s1600/6+copia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em; text-align: justify;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFS542OsGV3witKD1ASOfa2ODY7KCZP2rpL1YWYtE2UO-_GbbI9RKOQk76IGdbEdn6ki8SPSKx1dlv86VXpPx2Ky7zSXiAHuH9uWlYGUR5PFYegN13wSYGcietqX9q5rv-koyzid7g4YM/s320/6+copia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Dormí sin descansar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Me desperté un par de veces y soñé mucho.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Meditamos tipo 9 y me volví a la cama.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Volví a soñar tanto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Desperté a las 13 y me sentí un zombie todo el día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Eso sí, salimos a dar una vuelta en bici.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;A la verdulería y a la dietética.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Y no mucho más, almorzamos fideos con mate.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Meditamos y lo gris se empezó a ir, fue un Alikal para la
mente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Cenamos afuera otra vez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Pero no pasó la police.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Tampoco la vecina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Solo los muchachos del camión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Miré
la película &lt;i&gt;Un buda&lt;/i&gt;, de Diego
Rafecas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-6-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgFS542OsGV3witKD1ASOfa2ODY7KCZP2rpL1YWYtE2UO-_GbbI9RKOQk76IGdbEdn6ki8SPSKx1dlv86VXpPx2Ky7zSXiAHuH9uWlYGUR5PFYegN13wSYGcietqX9q5rv-koyzid7g4YM/s72-c/6+copia.jpg" width="72"/><thr:total>1</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-8664081503548057539</guid><pubDate>Fri, 27 Mar 2020 21:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-29T11:57:09.418-03:00</atom:updated><title>día 5 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Martes 24 de Marzo, día 5 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Los dibujantes están manijas y me pusieron manija a mí. Tan
manija que estoy escribiendo la entrada el mismo día. Y sí, los dibujantes o
mejor, les dibujantes, o la y él dibujante. Hoy hablé con mi amiga Sofi Arhancet
(de ahora en adelante Popi) que también es diseñadora, le conté de lo que
estábamos haciendo con Fede y la invité a sumarse a la aventura. No dudó un
segundo, me agradeció la invitación y se puso manos a la obra. En poco menos de
una hora Popi y Fede me dijeron que estaban re copados dibujando, uno en La
Plata y la otra en Vicente Lopez. Los puedo imaginar cada uno en su escritorio,
siendo felices, divirtiéndose, disfrutando de esto tan sencillo, del encuentro,
del compartir, del sabernos acompañados, creativos y creadores. Mi manera de
acompañar su entusiasmo y alegría es seguir nutriendo el juego con palabras
escritas, con espontánea sinceridad. (Esto es en vivo y directo, aunque quien
lo lea lo hará en diferido). Gracias a los dos, gracias a la vida y a las amistades
bien cultivadas. Gracias al virus, a Alberto y a Nico Pez. Gracias al Dhamma
(lo explico en otro momento). Logré juntar a dos de mis más lindes amigues en
un proyecto común, sin tener que generar la logística de que Fede se venga para
acá o de que nos vayamos para allá. Eso que tantas veces imaginé, poder juntar
a los amigos con quienes me fui hermanando, está pasando. A la distancia, pero
con el corazón en el mismo lugar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgJyOHJwhvrFRD5jkpOQjIsKINhTGD1tm2Hhi5HrGlKyk2yp-AKG_SMD3Fab_nJ05W3DOYG4HxdYm27jOAVBnJlU0WT48J9dRvU2mSHgSOLu_fe1-18WU-cb4DaB4-bVOWv3d0e5iWEgqc/s1600/5.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-align: justify;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgJyOHJwhvrFRD5jkpOQjIsKINhTGD1tm2Hhi5HrGlKyk2yp-AKG_SMD3Fab_nJ05W3DOYG4HxdYm27jOAVBnJlU0WT48J9dRvU2mSHgSOLu_fe1-18WU-cb4DaB4-bVOWv3d0e5iWEgqc/s320/5.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;
&lt;i style="color: #201f1e; font-family: &amp;quot;Segoe UI&amp;quot;, &amp;quot;Segoe UI Web (West European)&amp;quot;, &amp;quot;Segoe UI&amp;quot;, -apple-system, BlinkMacSystemFont, Roboto, &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, sans-serif; font-size: 15px;"&gt;Casa pez de Nico pez. Que a su vez, &amp;nbsp;la mayoría somos hoy, un pez en nuestra pecera. Intentando conservarnos seguros en nuestro espacio para cuidar a todos y a cada uno de nosotros. Que lindos esos encuentros y abrazos cuando lleguen, pero mientras tanto, mantenemos segura y limpia nuestra agua.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #201f1e; font-family: &amp;quot;segoe ui&amp;quot; , &amp;quot;segoe ui web (west european)&amp;quot; , &amp;quot;segoe ui&amp;quot; , , &amp;quot;blinkmacsystemfont&amp;quot; , &amp;quot;roboto&amp;quot; , &amp;quot;helvetica neue&amp;quot; , sans-serif; font-size: 15px;"&gt;(Fede)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="background-color: white; color: #201f1e; font-family: &amp;quot;segoe ui&amp;quot; , &amp;quot;segoe ui web (west european)&amp;quot; , &amp;quot;segoe ui&amp;quot; , , &amp;quot;blinkmacsystemfont&amp;quot; , &amp;quot;roboto&amp;quot; , &amp;quot;helvetica neue&amp;quot; , sans-serif; font-size: 15px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="background-color: white; color: #201f1e; font-family: &amp;quot;segoe ui&amp;quot; , &amp;quot;segoe ui web (west european)&amp;quot; , &amp;quot;segoe ui&amp;quot; , , &amp;quot;blinkmacsystemfont&amp;quot; , &amp;quot;roboto&amp;quot; , &amp;quot;helvetica neue&amp;quot; , sans-serif; font-size: 15px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Venimos de una velada muy anti Cuarentena que amerita no
dejar el relato a mitad de la manija y continuar con el vivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Desde hace un par de días que le venía diciendo a Nico que estaría
lindo cenar en la vereda, con sillas y todo. Y esa noche llegó. Terminamos de
meditar y me puse a cocinar una tortilla de vegetales. Sacamos dos sillas, una
mesita baja y los platos. Mientras comíamos le dije a Nico que me divertiría
mucho que pase la policía en una de sus rutinarias rondas por la puerta de Casa
Pez para ver si nos decían algo, si había alguna reacción o tan solo para regalarles
una anécdota y algo distinto para contarles a sus familias de vuelta en su
casa. Tanto lo deseé, que pasó. Y no pasó nada. Pasaron, no frenaron y creo que
casi ni siquiera miraron. Apenas sentimos ese resplandor azul Nico me dijo ‘no
los mires, sigamos charlando como si nada, porque posta que no estamos haciendo
nada’. Y como nada estábamos haciendo, nada sucedió. Pero pasar, pasaron y nos
vieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Además de la policía, pasó el camión de la basura y
entregamos la bolsa en mano a uno de los muchachos que iba en el estribo. Como
si tanta interacción social no hubiera sido suficiente, una vecina a dos casas
de acá salió a buscar algo al auto, y un tanto sorprendida de vernos ahí, nos
preguntó si ya estábamos cansados de estar adentro y nos deseó buen provecho.
Para cerrar esta noche inusual, todavía en la vereda, nos dimos cariño con
queso y dulce de postre y una partida de Reversi (un juego de mesa que solía se
parte, en su versión digital, de los juegos de Windows allá por los noventa
junto al Solitario y el Buscaminas).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Hasta
acá había llegado y hasta acá llegué. Por algo debe ser que arranqué el día
anterior, porque ayer, día 6, no escribí ni un renglón.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-5-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgJyOHJwhvrFRD5jkpOQjIsKINhTGD1tm2Hhi5HrGlKyk2yp-AKG_SMD3Fab_nJ05W3DOYG4HxdYm27jOAVBnJlU0WT48J9dRvU2mSHgSOLu_fe1-18WU-cb4DaB4-bVOWv3d0e5iWEgqc/s72-c/5.jpg" width="72"/><thr:total>0</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-1898869455833878765</guid><pubDate>Thu, 26 Mar 2020 18:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-26T17:51:07.840-03:00</atom:updated><title>día 4 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Lunes 23 de Marzo, día 4 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Escribo con un día de delay y me sienta escribir cosas que
me pasan ahora, en la entrada de ayer. Receta número cuatro: lo que siento
ahora y lo que pasó ayer, que en verdad es hoy. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Acabo de leer una frase de Hernán Casciari que me encantó.
Si, otra vez Casciari, siempre Casciari:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Cuando salgamos de esta, como
siempre, las historias nos habrán salvado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Y es verdad, porque las historias son conexión, son
intercambio, son habla y son escucha. Las historias son lo que pasa afuera y
también en el corazón. Y hoy pasa tanto en tantos lados que algo tenemos que
hacer con todo eso para no explotar. Ese algo son también las historias. Esta
es la mía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Marie Kondo es una japonesa que se hizo bastante famosa en
los últimos años con sus recetas, en libros y videos, para ser más ordenados a
nivel físico, con nuestras pertenencias materiales y especialmente en el hogar.
La propuesta va desde una mirada global del desorden generalizado en una casa
hasta cómo doblar remeras y calzones para que ocupen menos espacio y sea más
fácil acceder a ellos sin desordenar el resto. Esta señora se haría un festín
en esta casa. Si hubiese (tal vez la hay) una serie televisiva en la que esta
señora va a una casa desordenada, aplica sus principios y la da vuelta, Casa
Pez estaría en la primera temporada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Después de meditar y desayunar, salimos del Modo Avión de
los últimos dos días y activamos el Modo Marie Kondo. Atacamos, principalmente,
la cocina, el living y la habitación de Nico. Limpiamos y ordenamos durante 3
horas y el resultado fue notorio. Hay mucho más por hacer, incluso en estos
espacios, pero el cambio es significativo, placentero y sobre todo, necesario.
Mañana encaramos el jardín antes que llueva el miércoles mientras que el resto
de los espacios recibirán su merecido orden a medida que avancen los días y la
energía esté disponible para la renovación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Algo que todavía no conté de Nico, es que es Profe de Yoga
aunque no lo ejerza demasiado. Después de almorzar y descansar un rato, nos regalamos
nuestra primera sesión de yoga de cuarentena. Me hizo muy bien mover el cuerpo,
llevarlo a posiciones un tanto más varias que la sentada de meditación, la
sentada de escritura y almuerzo y la parada de cocinar y lavar los platos. El
cuerpo lo necesitaba y lo recibió.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Nico salió por cuarto día consecutivo y volvió con una
factura de regalo, rellena de dulce de membrillo. Vengo de una pseudo
abstinencia de este tipo de comidas: galletitas, facturas, cosas que tengan
azúcar y/o harina. Me encantan y sobre todo con el mate. Entre la vida
sedentaria y la falta de movimiento e ingresos, todo lo que no es Alimento no
entre demasiado en la órbita de lo accesible. No es de miserable, sino algo que
se dio. Si empiezo hoy con un paquete de Don Satur con los mates de la mañana,
a la tarde voy a querer de vuelta y mañana también. Y los tiempos que corren no
están para incurrir en gastos ni ansiedades de este tipo. De hecho, me siento
muy bien así, no siento que necesite esa dosis de azúcar y harina que tanto me
gusta. Me está sucediendo una especie de limpieza interior forzada (por
factores exteriores) que no estoy padeciendo en lo más mínimo. Casi que ni
pienso en ello, en la falta de esa “compañía” para el mate. Los momentos de
aburrimiento son llenados con otras actividades, ya no con bizcochitos ni dulce
de leche. Puedo reconocer que me hace bien y no siento cambiar esta situación
por el momento. Hace una semana, cuando empezaba la cuarentena no obligatoria,
mi hermana rescató una frase de no sé quien que me pareció muy acertada para
encarar lo que está pasando:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;No trates de ser normal en circunstancias anormales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;
&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Suelo estar en contra de todo aquello que hable de
“normalidad” pero en este caso tan excepcional creo que viene al pelo ya que “lo
normal” en este caso se aplica a la esfera de lo estrictamente personal.
Refiere a que no nos exijamos tanto en este tiempo, que nos permitamos cosas
que antes no nos permitíamos. Que seamos distintos, que nos dejemos cambiar y
no nos rigidicemos por las ideas que tenemos de lo que debe o no ser en nuestra
vida cuando todo a nuestro alrededor transcurre “con normalidad”. Y a mí, esta
“anormalidad” me sienta bastante bien. Necesitaba parar y asentarme, verme
forzado a dejar de yirar y mirar para adentro, permitirme el tiempo de meditar
dos veces por día, permitirme el tiempo de escribir, de escucharme, de
compartir con un amigo un largo tiempo y darle lugar a un nuevo vínculo que me
hace estar más en sintonía conmigo mismo. Aunque sea raro no salir, me siento
muy bien. De hecho, hoy fue el primer día en que no salí de la casa más que a
la vereda a tomar mate, a mirar la calle vacía o a mear en el arbolito de la
entrada. No fui ni a la esquina, ni al Chino, ni a la verdulería. Y está todo
más que bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Además de la factura con membrillo, Nico trajo algo más de
madera para la fogata nocturna, así que después de la meditación de la tarde
hicimos un fueguito en el jardín y cenamos ahí, primitivos, felices y en
cuarentena. Dato astrológico: era un buen momento para encender un fuego y quemar
algunas cosas, dejarlas ir, como a la harina y el azúcar, por ejemplo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCPFI-IAmUWJ1f7nW_XiEkEVwe_ZStqKEfDXzzBB_rwfGRvtyALm5JDmFZc-_UUcukwgSO_5iRXjPlSBx_fot-M5eCKtFLwB9AK-5nnc-I17k7gHjGEN3JlhscqSDbsHdciAIBUMKxhg4/s1600/4+copia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCPFI-IAmUWJ1f7nW_XiEkEVwe_ZStqKEfDXzzBB_rwfGRvtyALm5JDmFZc-_UUcukwgSO_5iRXjPlSBx_fot-M5eCKtFLwB9AK-5nnc-I17k7gHjGEN3JlhscqSDbsHdciAIBUMKxhg4/s320/4+copia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;(Hasta el momento, hoy dibuja Fede nomás, cuando llegue el de Sofi, llegará, y se sumará a la compañía.)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Fede sabe que me gustan los mandalas, hemos pasado un buen par de horas dibujándolos en un programa de ilustración de su tablet que es ideal para hacerlos allá por el 17 y el 18 en la La Plata. Me gustó mucho cuando lo ví esta mañana, me hizo a acordar a aquellos días y hasta sentí que se parecía a uno que había dibujado yo. Así que por pimera vez en este ir y venir de escritos y dibujos, le pedí a Fede que me cuente un poco sobre lo que había hecho y su devolución fue tan sencilla como clarificadora. Este mandala representa nuestro día, empieza en el centro con el orden y la "mañana Marie Kondo" y termina en el exterior, fogoso y con unas caritas muy sutiles que asoman entre llama y llama. ¡Lo has hecho de nuevo Frederic, eres un maldito genio!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-4-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjCPFI-IAmUWJ1f7nW_XiEkEVwe_ZStqKEfDXzzBB_rwfGRvtyALm5JDmFZc-_UUcukwgSO_5iRXjPlSBx_fot-M5eCKtFLwB9AK-5nnc-I17k7gHjGEN3JlhscqSDbsHdciAIBUMKxhg4/s72-c/4+copia.jpg" width="72"/><thr:total>3</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-5670521369612405944</guid><pubDate>Wed, 25 Mar 2020 18:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-26T17:35:42.373-03:00</atom:updated><title>día 3 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Domingo 22 de Marzo, día 3 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Ayer escribí la frase “querido diario” en el medio de la
crónica. Seguí un impulso, no quise reprimirme. Acto seguido me reí de mi mismo
catalogándome de adolescente y cursi. “Querido diario…” siempre hay una primera
vez. Ya había llevado un diario personal, hacia fines de 2016 cuando vivía en
Australia, pero nunca lo traté tan personalmente. Fue una época de mucho cambio
y el diario me ayudo a registrarme y escucharme. Habré durado un mes
haciéndolo, no más que eso. Recuerdo que a fin de octubre me tocaba mudarme de
la casa en que vivía y llegué al final del cuaderno el último día antes de la
mudanza. Era una señal, se cerraba un ciclo, un proceso, empezaba algo
completamente nuevo. Pero me resistí un poco, me ganó la auto exigencia y me
compré un nuevo cuaderno, en el cual escribí muy pocas y espaciadas entradas
diarias. En ese mes nunca escribí “querido diario”, ni siquiera en los
registros posteriores. No le hablaba a él, me hablaba a mí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWhWEhXbjPtoFJ0b5FnrKxCR_DbDEsYXAX7JeaYnQybA2cOvroImOwS3fTnvFSPhh7wjWcOhpgbjqGDTitqTejqWBm6AL9DMff7Pr_P4QkjBG1fCIfTabdXVk8lpLLhQScyZ-CB7Td7_g/s1600/3.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1500" data-original-width="1500" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWhWEhXbjPtoFJ0b5FnrKxCR_DbDEsYXAX7JeaYnQybA2cOvroImOwS3fTnvFSPhh7wjWcOhpgbjqGDTitqTejqWBm6AL9DMff7Pr_P4QkjBG1fCIfTabdXVk8lpLLhQScyZ-CB7Td7_g/s320/3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Ayer a la noche miramos una película mientras cenábamos el
guiso que había sobrado del mediodía, una “independiente de Netflix” (me cuesta
creer en tamaño oxímoron). Era una historia muy bizarra sobre un escritor de
tarjetas, de esas que compras en estaciones de servicio o librerías gourmet
para desearle feliz cumpleaños a alguien o decirle a tu novia que la amas en el
Día de los Enamorados. Una película olvidable, salvo por una línea que me
despertó algo personal. En una conversación que se da entre dos escritores de
tarjetas uno le recuerda a otro uno de los principios de la escritura de
tarjetas: no le escribas a cualquiera, escribíle a alguien. Me hizo pensar en
mis dos primeras entradas de este diario ¿a quién le estoy escribiendo? ¿A mi
“Querido Diario? ¿A Fede para que dibuje? ¿Es solo para mí? ¿A un grupo
imaginario de lectores? ¿Quiénes serían? Pensé entonces en Hernán Casciari, mi
escritor contemporáneo favorito, alguien que encontró su voz y su público, un
dotado de la palabra que sabe cautivar y generar escucha. ¿A quién le escribe?
Me pregunté todo eso y ahora me pregunto, ¿es necesario hacerse tantas
preguntas? Cuando nos hacemos una pregunta es porque estamos buscando una
respuesta y en general, cuando esta queda trunca, nos frenamos, nos
paralizamos. Yo que sé a quién le escribo, tengo ganas de escribir, de hacer
esto con mi tiempo. Todas estas preguntas, siento, tienen una raíz en el miedo
a aburrirme, a caer en una estructurada y repetitiva serie de días muy
parecidos: levantarse, meditar, desayunar, escribir, tomar mate, limpiar la
casa, cocinar, ducharse, seguir comiendo y hacerse una escapada hasta el chino
por un paquete de arroz o a la esquina a ver si llueve. Las preguntas, más allá
de si nacen desde el miedo o la calma, vienen a cuestionar un status quo, una situación
de equilibrio. Muchas veces es un equilibrio sano y las preguntas funcionan
como la barra que usa el equilibrista cuando camina por un cable elevado. Otras,
se trata de una situación en la que nos sentimos incómodos y la pregunta, ahí,
funciona como una alarma. El problema en que solemos caer los seres humanos es
tratar de responder esas preguntas una por una, como si fuera un examen a
nosotros mismos en nuestra cabeza. La solución más coherente, siento, es
responder desde la acción. En mi caso particular había un equilibrio sano:
sostener la escritura diaria. Y también una situación incómoda: repetirme y
aburrirme. Empezaron las preguntas y en vez de responderlas en un uno a uno con
mi mente, las trabajo acá, en la misma acción que me llevó a cuestionarme. ¿De
qué me sirve preguntarme a quien le escribo? No esta mala la pregunta, el
problema es querer responderla. Que esté y se vaya respondiendo mientras hago.
Está bueno tenerla como guía para escucharme mientras escribo pero jamás
debería ser el fin. Cosas de cuarentena, ya pasará, mientras sigo escribiendo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;El día de los porotos
blancos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La noche anterior había puesto a remojar, sin pensarlo
demasiado, una bolsa de medio kilo de porotos blancos. Claramente es demasiado
para solo dos personas en cuarentena pero caí en la cuenta de ello cuando me
estaba yendo a dormir y no había mucha vuelta atrás.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Cociné un guiso que sirvió para almuerzo y cena y preparé
una vinagreta que en dos días va a estar en su punto justo. La salida del día
fue a la verdulería y al almacén a comprar vinagre. Me senté dos veces a
meditar y escribí mi diario (esta es, probablemente, la última vez que deje
registro de haber escrito mi diario a menos que no lo haya hecho, entonces será
un hecho destacado del día y tendré algo distinto sobre lo que escribir).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La buena noticia del día es que Fede me mandó su primer
dibujo y, mejor todavía, me encantó. Yo salí bastante favorecido y por Nico, a
quien no conoce, no se la jugó demasiado y lo dibujó de espaldas. Pero en sí,
siento que su trabajo logró captar muy genuinamente el espíritu del momento, la
luz, las posiciones de los cuerpos y la mejor perspectiva para observar el
cuadro. Me da la sensación de que estuvo ahí, espiándonos desde el interior de
la casa sin que nos diéramos cuenta. Siento además, algo muy lindo por haber
podido condensar en palabras un momento tan particular y que alguien haya
podido trasladarlo de vuelta a una imagen con tanta nitidez y corazón. Nunca me
había pasado, jamás había hecho este ejercicio de invitar a alguien a dibujar
sobre mis palabras y como primera experiencia me genera mucha satisfacción y
alegría. ¡Gracias Fede!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Hasta
mañana, a quien sea que esté ahí (o no).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;i&gt;Actualización de último momento (historia extendida en el día 5): &lt;/i&gt;a partir de hoy y hasta que cada uno tenga ganas, vamos a tener dos ilustraciones por día. Ayer, día 5 de cuarentena, Popi se sumó a la movida cuarentenera y entregó esta belleza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZnj1EtKnHeM4u9inelI6K8lQOH1HmcuQwRze673-eIgQUw0Q_QpH6quAX4OtQD8tBplfxdTiWKNUzgqznNvXOKDhyu9kSbZ59guhaewxR-qOx0gbJw8OAKlI8JUhMlI8ubzOMjo6DAlQ/s1600/03.jpeg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1280" data-original-width="960" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjZnj1EtKnHeM4u9inelI6K8lQOH1HmcuQwRze673-eIgQUw0Q_QpH6quAX4OtQD8tBplfxdTiWKNUzgqznNvXOKDhyu9kSbZ59guhaewxR-qOx0gbJw8OAKlI8JUhMlI8ubzOMjo6DAlQ/s320/03.jpeg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-3-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWhWEhXbjPtoFJ0b5FnrKxCR_DbDEsYXAX7JeaYnQybA2cOvroImOwS3fTnvFSPhh7wjWcOhpgbjqGDTitqTejqWBm6AL9DMff7Pr_P4QkjBG1fCIfTabdXVk8lpLLhQScyZ-CB7Td7_g/s72-c/3.jpg" width="72"/><thr:total>7</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-2308260345361317256</guid><pubDate>Tue, 24 Mar 2020 22:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-26T17:34:15.118-03:00</atom:updated><title>día 2 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Sábado 21 de Marzo, día 2 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Hice el intento de volver a despertarme a las 6.53 pero algo
falló, me olvidé de poner la alarma. Miré el celular cuando eran ya las 7.48 y
se me volvió a apagar el cerebro. Habiendo sentido que había dormido mucho y
sin registro alguno de haber mirado el teléfono, me desperté a las 7.53 un
tanto sorprendido porque haya pasado tan poco tiempo desde aquel momento, que
recién pude recrear cuando algunas de mis neuronas estaban más despiertas que
yo. No sé si se entendió, pero no importa. Me terminé levantando casi 8.30 y nos sentamos a meditar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Tomamos el juguito nuestro de cada mañana, me preparé
también el religioso mate y me senté a escribir mi primer entrada de este
diario. Ya conté un poco cómo fue, mensaje de Fede, cuaderno, mates y compu.
Salió bastante fluido, sentía el poder, el querer, las ganas de empezar con
esto. Y me gustó, lo disfruté. El desafío comienza hoy, seguirlo, sostener la
rutina cuando el entusiasmo mengua. No es que ya no tengo ganas, pero me es una
experiencia nueva seguir una rutina diaria de escritura y me siento raro
escribiéndole y contándole a una hoja lo que me pasó el día anterior. En fin,
escribí me gustó y ahora lo estoy haciendo de vuelta, no a la mañana como me lo
había propuesto, sino pasadas las cinco de la tarde. Qué hice hoy, lo sabrás
mañana querido diario (qué cursi y adolescente me puse).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Entre mates y meadas, escribí durante una hora por lo menos.
Mientras tanto, Nico salió a hacer unas compras y cocinó unos filetes de
brótola, milanesas de berenjenas y arroz con brócoli. Acompañamos tremendo
almuerzo con una lata de cerveza compartida, como para sacarnos el gusto nomás.
Aproveché el rato entre el fin de la escritura y que la mesa estuviera lista
para empezar a limpiar y ordenar el jardín. El orden visual y cierta prolijidad
me hacen muy bien, me gusta cuando las cosas se disponen de forma armónica pero
no exageradamente estricta. Me gusta lo salvaje de este jardín, porque respeta
sus espacios sin perder su toque selvático. Hay un espacio para compost y tres
paltos estratégicamente distribuidos, además de otras plantas de mediana
altura, un pequeño estanque en una maceta, dos plantes de aloe vera y
enredaderas que suben por las paredes, pero sin cubrirlas del todo. De hecho,
se ve más pared que enredadera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Saqué basura, barrí hojas, ordené un poco el sector de
compost y la cosa cambió bastante. Hay más por hacer, pero vamos paso a paso,
tenemos tiempo y actividades que administrar para no quedarnos sin tan pronto.
Sacamos la basura que claramente debía ser sacada y dejamos algo de lo que
todavía le genera dudas Nico, si declarar ciertos objetos obsoletos y tirarlos
o intentar darles una segunda, tercera o cuarta oportunidad en su camino de
resistencia al tacho verde de la esquina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Comimos, charlamos y nos chupamos los dedos de lo rico que
estaba. Nico se fue a tirar un rato y yo corregí y edité mi primera crónica
para luego mandársela a Fede y manijearlo para que dibuje. Me senté a meditar
mi segunda hora diaria y disfruté de unos mates en la vereda mientras respondía
mensajes desde el celular. Leí, me duché y lo convoqué a Nico para la tercer y
última sentada del día. Antes de que cerraran los negocios salí comprar salsa
de tomate y galletitas, para que Nico nos deleitara con sus famosas y sabrosas
Chauchas con tuco, a las cuales les sumamos el arroz blanco con brócoli que
había sobrado del mediodía. Otro lujo, otra vez la panza satisfecha de sabor y
cantidad. Compartimos la idea que la comida tiene que ser rica, hecha con amor
y con ganas, tiene alimentar y gustar, cumplir la función de nutrir tanto al
cuerpo como al espíritu. Porque comer es mucho más que ingerir alimentos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-padding-alt: 0cm 0cm 1.0pt 0cm; padding: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Por tercera noche consecutiva
viajé a mi infancia y leí una historieta de Asterix, de las que Nico tiene una
colección considerable. Por primera vez en estas noches de aislamiento y
cuarentena, me costó dormir. Me quedé pensando, se me fue la cabeza en ideas y
pensamientos. Es algo que me suele pasar, el hecho de no poder dormir, de que
me cueste conciliar al sueño. Pero una vez que me duermo le pego derecho hasta
la siguiente mañana. Todo lo contrario a Nico, que se duerme fácil pero se
despierta temprano, mucho antes de lo que a él le gustaría. Así que me quedé
dando vueltas una hora por lo menos. Se me ocurrieron temas para escribir que
ya olvidé y preguntas o temas para sacarle a Nico que ya no puedo recordar. Tal
vez vuelvan esta noche y me encuentren más atento y con mi cuaderno a
disposición. Parte de lo que quiero hacer con este experimento del diario de
cuarentena es dejar salir lo que tenga que salir cuando me siente a escribir,
no condicionarme con ideas o preconceptos demasiado masticados. En general
cuando me surgen algunas de esas propuestas de escritura en la mente, llego al
papel con menos de lo que me imaginaba, con el asunto un tanto resuelto y poca
soltura para desglosarlo. Me siento más cómodo con este método, la escritura
instantánea.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-padding-alt: 0cm 0cm 1.0pt 0cm; padding: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg0esF2Lwpclpm9Op_WCCZXgVcSsYw8SQ2sHQ9aWJEjiG3gYC5Bs9ZAxm1YIbWrN2eUEIGTtyKcBrLdOE6tpQ3rRSf2rSjrY-yDXh_ihT4KiLNy9jnu1K0lEx8QCGmQkU4E8i8Uqux9HuY/s1600/2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1600" data-original-width="1600" height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg0esF2Lwpclpm9Op_WCCZXgVcSsYw8SQ2sHQ9aWJEjiG3gYC5Bs9ZAxm1YIbWrN2eUEIGTtyKcBrLdOE6tpQ3rRSf2rSjrY-yDXh_ihT4KiLNy9jnu1K0lEx8QCGmQkU4E8i8Uqux9HuY/s400/2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Dato astrológico del día: la combinaciones de signo (sol),
ascendente y luna da 1.728 (12x12x12), lo que me enseña después de chárlalo con
Nico, que el signo no dice demasiado de uno, sino que recién a partir de la
combinación de estos tres podemos empezar a decir algo con sentido. (Es mucho
más probable encontrar a alguien que haya nacido el mismo día que vos, que
alguien que comparta esta combinación de posición de los astros al momento de
nacer). Me dice, como primera conclusión que me gusta y siento adoptar en pos
de acercarme a la astrología, que más allá de la individualidad de cada uno,
con su historia y sus cosas, es posible pensar en la astrología como una
herramienta que ofrece miles de posibilidades para analizar ciertos aspectos de
la personalidad de una persona. No es que sos de Leo, Aries o Sagitario y
punto. Eso es solo el comienzo y conlleva la posibilidad de profundizar el
análisis cuanto uno quiera, sin buscar encasillar o determinar la vida de
nadie, sino como una herramienta de auto observación y análisis. Así que Gachi,
Pachi y los tres boludos del fondo pueden andar tranquilos, Sagitario solo no
les dice nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Dato de Nico del día: descubrí cuánto Nico se parece a su
hijo León, que vive en Córdoba, y que tuve la suerte de conocer en Febrero.
Desde que lo conocí, no lograba pescarles el parecido y estos días pensé en
cómo se vería la madre de León ya que no lo podía relacionar con las facciones
o expresiones de padre e hijo. Lo ví, encontré una expresión en sus ojos
mientras charlábamos, cada uno desde la puerta de su cuarto. Interrumpí el tema
de conversación para transmitirle mi descubrimiento a mi amigo y le gustó.
Siento que se va consolidando una amistad más allá de lo que originalmente nos
juntó y eso me hace bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-2-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg0esF2Lwpclpm9Op_WCCZXgVcSsYw8SQ2sHQ9aWJEjiG3gYC5Bs9ZAxm1YIbWrN2eUEIGTtyKcBrLdOE6tpQ3rRSf2rSjrY-yDXh_ihT4KiLNy9jnu1K0lEx8QCGmQkU4E8i8Uqux9HuY/s72-c/2.jpg" width="72"/><thr:total>4</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-1908246360698573302.post-468938496588558719</guid><pubDate>Tue, 24 Mar 2020 18:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-26T17:31:18.380-03:00</atom:updated><title>día 1 de Cuarentena</title><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Viernes 20 de Marzo, día 1 de Cuarentena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Eran las diez de la noche del jueves y me di cuenta que
tenía que y tomar una decisión un tanto trascendental para mi vida. Tal vez
suene exagerado, pero elegir dónde, cómo y con quién pasar los próximos muchos
días de aislamiento social y restricción de la circulación no es algo menor.
Desde hace un par de días venía hablando con Nico sobre la posibilidad de
mudarme a su casa, no tanto por la cuarentena que se iba a venir, sino más bien
por una cuestión de la vida de cada uno, de cómo se nos estaban abriendo los
caminos y posibilidades en la vida. Teníamos como objetivo, que me viniera el
lunes o martes próximo. Y acá estoy, es viernes y ya desperté en su casa.
Anoche, a las 11, me pasó a buscar José en su Uber, y concretó el último viaje
antes de volverse a su casa en la isla y pasar este tiempo allá.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div style="border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;En verdad no es viernes, es
sábado. Ayer decidí empezar a llevar un diario de cuarentena, se me ocurrió
mientras meditaba. Entendí que va a ser necesario establecer cierta rutina,
adquirir otros hábitos, autogenerarse actividades que no impliquen salir a
andar en bici o tomarse un colectivo. Voy a escribir cada mañana lo que sucedió
el día anterior, tomándome unos mates, después de la meditación matutina,
aprovechando el espacio que hicimos en la mesa de la sala. Hace unos minutos,
mientras escribía a mano en mi cuaderno, recibí un mensaje de mi gran amigo el
Fede Mazza (no es casualidad que sea una masa de persona) que vive en La Plata,
en el cual me compartía el audio de Hernán Casciari sobre su día cero de
cuarentena. Mensaje va, mensaje viene, dejé el cuaderno y la birome y abrí la
computadora. A mí me gusta escribir, Fede es diseñador gráfico y le gusta
dibujar, los dos estamos encerrados, como a cien kilómetros de distancia,
condiciones perfectas para crear algo raro, solo posible en una situación
global como la que estamos atravesando. Yo voy a escribir mi diario y Fede, sin
conocer esta casa, ni este barrio ni a mi amigo Nico, lo va a ilustrar, de a un
dibujo por día. Me gusta el desafío de hacer algo distinto, de crear de una
manera muy distinta a si no hubiera cuarentena. Jamás me pondría a escribir un
diario de mi vida para un amigo lo ilustre. Los dos tenemos, en nuestra diaria
sin encierro, otro ritmo de vida y otras responsabilidades y prioridades a las
que dedicamos nuestro tiempo. La cuarentena, desde esta óptica y propuesta, nos
habilita ser creativos y explorarnos de una forma sin precedentes. Tendré,
desde mi propuesta narrativa que no caer en rutinas repetitivas, en lamentaciones
por estar encerrados, ni cosas por el estilo. Tal vez suceda, pero tendrá que
ser el objeto de observación, casi como un experimento, y no la consecuencia,
fin y causa de lo que escriba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Tenemos un mundo para explorar,
adentro nuestro, en el espacio que habitamos, en las avenidas vacías que
salimos a chusmear de noche, en la convivencia de dos amigos que se están
conociendo de otra forma. Y la posibilidad de un tercero de dibujarlos sin
saber realmente dónde están y cómo viven. Vamos a ver que sale.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;El despertador sonó a las 6.53 de la mañana. Esos siete
minutos, hasta que sean las siete, me permite despertarme, ir al baño, tomar un
vaso de agua y estar listo para nuestra meditación matutina. Somos amigos
meditadores, haciendo esto nos conocimos y fue en torno a la meditación que se
fundó nuestra amistad a lo largo de estos casi dos años. De esta sesión
tempranera también participa Juan, pero a la distancia, desde la casa de sus
padres a tan solo un par de kilómetros de acá. La idea es acompañarnos, hacer
lo mismo a la misma hora, para no sentirnos tan solos ni aislados, para generar
la sensación de comunidad, de que podemos seguir haciendo cosas juntos a pesar
de que no podamos encontrarnos físicamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Meditamos de 7 a 8 y de ahí cada uno se volvió a su cama
para dormir una siesta antes del desayuno. Anoche llegué tarde, hoy nos
despertamos temprano y nada nos corre. Dormí casi dos horas y cuando pasé por
la cocina con cara de dormido Nico me compartió un vaso de jugo de frutas. Puse
la pava, preparé el mate y me tomé el jugo. Nos sentamos a charlar un rato
sobre la convivencia y lo que se viene. Hablamos de comida, de gastos, de
gustos y de astrología. Si, de astrología. Hasta acá, dos cosas de mi amigo
Nico: lo que no tiene de matero lo tiene de astrólogo. Hecho: el tomó tres
mates y yo el resto del termo. Se juntaron, entonces, un tipo que se toma un
termo de mate por mañana y que no sabe casi nada de astrología y otro tipo que
casi no toma mate pero que podría hablar de astrología la mitad del día pero
sin taladrarte la cabeza. Se sabe el signo, la luna y ascendente de cada
persona de la que te habla y es capaz de relacionar estos hechos con cuestiones
de la personalidad y formas de la persona en cuestión. Sabe mucho y me gusta que
no use la astrología como una justificación, sino que asocia evitando
determinismos y encasillamientos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;Casi terminado el termo, nos calzamos y salimos a que me
muestre el barrio, a ver qué onda esto de la cuarentena y el aislamiento, a
sentir el impacto que estaba teniendo en la realidad. Fuimos para el lado
“comercial”, me mostró la verdulería, el super chino y la dietética. Compramos
yerba, bananas y algo más. Pasamos a dejar las cosas por la casa y nos
aventuramos hacia el otro lado, el lado de las casas y el rio con el fin de estirar
las patas por calles tan desiertas como conocidas y juntar algo de madera de la
calle y los árboles para hacer un fueguito a la noche. Hicimos unas cinco o
seis cuadras hasta que fuimos interceptados por un patrullero con barbijos que
nos preguntó qué estábamos haciendo o hacia dónde íbamos. Mentimos que
estábamos yendo al almacén y el oficial nos dijo que está bien, pero que
permanezcamos en nuestra casa. Nos hicimos los boludos parando en el almacén y
caminamos de vuelta para casa. A mi no me gusta la policía, me pone nervioso,
me genera una sensación rara en el cuerpo y Nico lo notó. Hablamos un rato de
eso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;De vuelta en la casa preparé el almuerzo (berenjenas y
batatas salteadas y un arroz blanco) y almorzamos en el pedacito de jardín
salvaje en el fondo. La tarde fue larga y rara y ahí entendí un poco de qué se
iba a tratar todo esto y qué tenía que hacer para sobrevivir lo que dure la
cuarentena. Deambulé, leí un libro que me aburrió y me senté a meditar para
aclarar la cabeza y ponerle orden a una mente inquieta que va a tener que recurrir
a la disciplina para sacarle provecho al confinamiento. La idea es sencilla:
empezar a establecer actividades y pequeñas rutinas todos los días, llevar a
cabo un diario para no perderme en los días, meditar tres veces por día. Tener
pequeños objetivos que se vayan construyendo de a poco en algo más grande. No
ser demasiado ambicioso ni exigente, pero no dejarme caer en el aburrimiento y
la mente galopante, para no sentir que es tiempo muerto entre un periodo de la
vida y otro. Es lo que toca vivir y no hay que resignarse, sino aceptar, que es
muy distinto. Eso lo aprendí meditando, por eso tengo el objetivo de meditar
mucho, para poder hilar más fino en esa distinción. También lo aprendí en la
India, pero eso lo dejo para más adelante, cuando vayan como veinte días de
esto y ya sienta que no tengo de que hablar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;La
tarde siguió tranquila, limpiamos y ordenamos la sala, espacio central de la
casa y la convivencia. Cada uno hizo la suya, yo volví a meditar y después Nico
cocinó la cena mientras yo lavaba los platos. Cenamos y veredeamos un rato.
Casa Pez (la casa de Nico, Nico Pez, por Piscis) tiene la particularidad de que
la puerta da directo a la vereda, no hay patio, ni recibidor, ni reja ni nada.
La puerta y nada más que la puerta es el límite entre el interior y el
exterior, por lo que veredear es casi como estar adentro salvo que es afuera.
Casa Pez nos permite estar, físicamente, en el límite de la cuarentena. Nico
sacó una silla y yo me senté en el piso y charlamos de lo que está pasando,
disfrutamos de un antes, de cuando sentarse en la vereda era una costumbre y no
un lujo, de cuando la vida era así y la libertad era otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtUn4ZZxtkcKW8jYi1l5xe3_mC4ez2glQdc7wDORN8iuY5DAIQem7lETR3n-ZlfU-sBkKsO1Y3LJeAolHrw_RkaaBqkfkjTW3tZ9rkHCvNU5kxuUQfy-vVgGSO_XwNA7cZduX144wacPM/s1600/1+copia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1239" data-original-width="1600" height="306" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtUn4ZZxtkcKW8jYi1l5xe3_mC4ez2glQdc7wDORN8iuY5DAIQem7lETR3n-ZlfU-sBkKsO1Y3LJeAolHrw_RkaaBqkfkjTW3tZ9rkHCvNU5kxuUQfy-vVgGSO_XwNA7cZduX144wacPM/s400/1+copia.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>https://cuarentenaensanfer.blogspot.com/2020/03/dia-1-de-cuarentena.html</link><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtUn4ZZxtkcKW8jYi1l5xe3_mC4ez2glQdc7wDORN8iuY5DAIQem7lETR3n-ZlfU-sBkKsO1Y3LJeAolHrw_RkaaBqkfkjTW3tZ9rkHCvNU5kxuUQfy-vVgGSO_XwNA7cZduX144wacPM/s72-c/1+copia.jpg" width="72"/><thr:total>4</thr:total><author>lfirmat@gmail.com (Luis Firmat)</author></item></channel></rss>