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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" gd:etag="W/&quot;A08FSHYzeCp7ImA9WhVbEkQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979</id><updated>2012-05-29T15:56:59.880+02:00</updated><category term="Q2010" /><category term="IYC 2011" /><category term="¿Un mundo feliz?" /><category term="Envejecimiento" /><category term="Astroquímica" /><category term="Gripe A" /><category term="Neurociencia" /><category term="Biología" /><category term="Antropología" /><category term="Químicos Modernos" /><category term="Einstein y..." /><category term="Cosmología" /><category term="Extinciones" /><category term="Genética" /><category term="Física fundamental" /><category term="Historia de la ciencia" /><category term="Iniciativas" /><category term="Fisiología" /><category term="Cáncer" /><category term="Q2011" /><category term="Química industrial" /><category term="Matemáticas aplicadas" /><category term="Relato" /><category term="Origen de la vida" /><category term="Química" /><category term="Ensayo" /><category term="Tecnología" /><category term="GLAST" /><category term="Concurso ED" /><title>Experientia docet</title><subtitle type="html">La experiencia enseña que es mucho más lo que desconocemos que lo que sabemos. También que muchas veces es más interesante el camino que el destino final y que lo verdaderamente revolucionario empieza con un “¡qué curioso!”.</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.experientiadocet.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false&amp;v=2" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>674</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/ExperientiaDocet" /><feedburner:info uri="experientiadocet" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><feedburner:emailServiceId>ExperientiaDocet</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname>http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><entry gd:etag="W/&quot;DUMDRns7eyp7ImA9WhVbEkU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-7605917212085399605</id><published>2012-05-29T12:31:00.000+02:00</published><updated>2012-05-29T12:31:17.503+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-29T12:31:17.503+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Fisiología" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Química" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Envejecimiento" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cáncer" /><title>Isótopos naturales: La medicina diagnóstica de los futuros viajes espaciales.</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/2001m.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="290" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/2001m.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Un astronauta (o cosmonauta) que
permanezca en el espacio durante un tiempo prolongado se expone a
perder entre el 1 y el 2 por ciento de su masa ósea por mes. De
hecho, el debilitamiento extremo de los huesos es uno de los riesgos
médicos más evidentes en los viajes espaciales de larga duración.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Pero no hay que irse al espacio para
encontrar este problema. Aproximadamente la mitad de las personas de
más de 50 años de los países desarrollados sufren riesgo de
osteoporosis, que es como se conoce la pérdida de masa ósea. Además
distintas enfermedades, en concreto algunos tipos de cáncer,
presentan también este síntoma.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
A la hora de diagnosticar la
osteoporosis el método habitual es una simple radiografía. Cuanto
más sano esté el hueso más calcio tiene, se dice entonces que es
más denso, y es más opaco a los rayos X. El problema de este método
es que siempre es a posteriori, es decir, no puede detectar la
pérdida de masa ósea cuando comienza a producirse, sino sólo
cuando presenta síntomas asociados, roturas y/o dolor básicamente,
o bien el médico sospecha que puede estar produciéndose por estar
el paciente en un grupo de riesgo. En el caso de los astronautas con
estancias prolongadas en el espacio hay que cruzar los dedos además,
porque de momento no hay aparatos de rayos X en la estación
espacial. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Por todo lo anterior sería muy
conveniente disponer de un método analítico sencillo, como un
análisis de orina. Puede parecer chocante determinar la densidad de
los huesos con un análisis de orina, pero no lo es tanto si dejas de
considerar el calcio como un sólo elemento químico.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Efectivamente, cuando hablamos del
calcio, ya sea en su ingesta o en su metabolismo, hablamos de él
como un sólo elemento químico. Y oficialmente lo es. Pero a efectos
prácticos, como tuvimos ocasión de explicar en Zientziateka Bilbao,
los distintos isótopos de los elementos tienen comportamientos
fisicoquímicos lo suficientemente diferentes como para permitir
tratarlos como elementos diferentes. Este enfoque, aplicado a la
osteoporosis, permitiría detectarla precozmente con un análisis de
orina. Y la ciencia básica se conoce desde hace 70 años.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Los distintos isótopos de un elemento
se diferencian por su masa. Paul Dirac, a comienzos de la Segunda
Guerra Mundial, desarrolló un método centrífugo basado en este
hecho para separar los isótopos del uranio. Sin embargo este método
no fue el elegido finalmente para obtener el material de la primera
bomba atómica, sino el de difusión: los distintos isótopos tienen
distintas velocidades al atravesar membranas, los más ligeros van
más rápido que los pesados. Algo similar pasa en los huesos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Los huesos no son algo estático, algo
que se forma y después se va desgastando. Al contrario, son algo
vivo que está continuamente formándose y destruyéndose. En una
persona sana y activa en condiciones gravitatorias normales estos
procesos están en equilibrio. Pero si una enfermedad o la
disminución de la actividad física o de la gravedad perturban este
equilibrio se puede encontrar una variación en el equilibrio entre
los isótopos de calcio. Y es que durante su formación los huesos
favorecen la absorción del isótopo de calcio estable más ligero
(calcio-42), frente al más pesado (calcio-44). Si se combinan todos
los factores en un modelo matemático se puede relacionar la
mineralización de los huesos con los ratios de isótopos en orina y
sangre.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El primer paso para traducir esta idea
en algo práctico se dio el año pasado. Un equipo encabezado por
Jennifer Morgan, trabajando por aquel entonces en la Universidad del
Estado de Arizona (hoy Morgan trabaja para en el Centro Espacial
Johnson de la NASA) desarrolló la metodología analítica que
permitía determinar el ratio de isótopos de calcio en la orina con
una precisión muy alta. Emplearon para ello espectrometría de
masas. El estudio [1] fue publicado en &lt;i&gt;Analytical Chemistry&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El siguiente paso era comprobar que, efectivamente, el método
permite controlar la desmineralización de los huesos. Los resultados
de un nuevo estudio, también liderado por Morgan, financiado por la
NASA y que aparecerá publicado en los &lt;i&gt;Proceedings of the National
Academy of Sciences&lt;/i&gt; [2], indican que esto es así. Un avance de
estos resultados se hicieron &lt;a href="http://www.goldschmidt2011.org/abstracts/finalPDFs/1501.pdf"&gt;públicos en la última Conferencia Goldschmidt&lt;/a&gt;, celebrada en Praga en agosto de 2011.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En este estudio se analizaron los ratios de isótopos en la orina
de 12 voluntarios sanos sujetos a un régimen de reposo absoluto en
cama durante 30 días en las instalaciones del Centro de
Investigación Clínica de la Universidad de Texas en Galveston. Cada
vez que una persona se acuesta los huesos que soportan el peso del
cuerpo (columna y piernas fundamentalmente) dejan de soportarlo.
Cuando esto ocurre el equilibrio entre formación y destrucción del
hueso se altera, desplazándose a la destrucción: deja de ser
necesario consumir recursos valiosos en algo que no se usa. Los
periodos prolongados en cama producen una pérdida de masa ósea
similar a la de los pacientes con osteoporosis, o a la de los
astronautas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los análisis de la orina de los voluntarios pusieron de
manifiesto que la nueva técnica puede detectar la desmineralización
ósea tan sólo una semana después de iniciar el reposo en cama,
mucho antes de los cambios puedan ser detectados con rayos X.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Ni que decir tiene que este es un primer resultado y que está
realizado con pacientes sanos. Habrá que repetirlo con personas que
sufran distintas enfermedades, particularmente cáncer, para
comprobar que el método sigue siendo lo suficientemente sensible. A
partir de ahí surgirán las aplicaciones clínicas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pero démonos cuenta de que esto es sólo una posibilidad de las
posibles a la hora de considerar los isótopos como elementos en las
pruebas diagnósticas, algo que ya se emplea de forma rutinaria en
geoquímica. Muchas enfermedades pueden causar cambios sutiles en las
proporciones de distintos isótopos. Nada de equipos gigantescos e
inmensamente caros, nada de radiación para el paciente. Imagina lo
que podría representar un método tan simple en el diagnóstico
temprano y seguimiento de los cánceres. O en la comprobación del
estado de salud de los astronautas en viajes o estancias de larga
duración. Este es todo un campo por explorar.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una participación de&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Experientia
docet&lt;i&gt;&amp;nbsp;en la&amp;nbsp;&lt;a href="http://elcuadernodecalpurniatate.blogspot.com.es/2012/05/comienza-la-xv-edicion-del-carnaval-de.html"&gt;XV Edición del Carnaval de Química&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que organiza&amp;nbsp;&lt;a href="http://elcuadernodecalpurniatate.blogspot.com.es/"&gt;El cuaderno de Calpurnia Tate&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
Referencias:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[1]&amp;nbsp;Morgan JL, Gordon GW, Arrua RC, Skulan JL, Anbar AD, &amp;amp; Bullen TD (2011). High-precision measurement of variations in calcium isotope ratios in urine by multiple collector inductively coupled plasma mass spectrometry. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Analytical chemistry, 83&lt;/span&gt; (18), 6956-62 PMID: &lt;a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21740001" rev="review"&gt;21740001&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[2] &lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;amp;rft.jtitle=Proceedings+of+the+National+Academy+of+Sciences&amp;amp;rft_id=info%3A%2F&amp;amp;rfr_id=info%3Asid%2Fresearchblogging.org&amp;amp;rft.atitle=Rapidly+assessing+changes+in+bone%0D%0Amineral+balance+using+natural+stable%0D%0Acalcium+isotopes&amp;amp;rft.issn=&amp;amp;rft.date=2012&amp;amp;rft.volume=&amp;amp;rft.issue=&amp;amp;rft.spage=&amp;amp;rft.epage=&amp;amp;rft.artnum=&amp;amp;rft.au=J.L.L.+MORGAN&amp;amp;rft.au=G.W.+GORDON&amp;amp;rft.au=S.J.+ROMANIELLO&amp;amp;rft.au=J.L.+SKULAN&amp;amp;rft.au=S.M.+SMITH&amp;amp;rft.au=A.D.+ANBAR&amp;amp;rfe_dat=bpr3.included=1;bpr3.tags=Medicine%2CHealth%2CAging%2C+Cancer%2C+Clinical+Research%2C+Physiology"&gt;J.L.L. MORGAN, G.W. GORDON, S.J. ROMANIELLO, J.L. SKULAN, S.M. SMITH, &amp;amp; A.D. ANBAR (2012). Rapidly assessing changes in bone
mineral balance using natural stable
calcium isotopes &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Proceedings of the National Academy of Sciences&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-7605917212085399605?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Yo soy Forseti, el más sabio y
elocuente de los Æsir.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Yo soy Forseti, el hijo de Baldr y
Nanna.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Yo soy Forseti, la paz de Asgard,
hogar de Odín y Frigg.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Yo soy Forseti, el que dirime
disputas y es adorado en Forsetalundr. &lt;/i&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Yo soy Forseti, el que reside en
Glitnir, la del techo de plata y columnas de oro.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;dl&gt;
 &lt;dd style="margin-left: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: justify;"&gt;
 &lt;i&gt;Glitnir heitir salr,&lt;/i&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: justify;"&gt;
 &lt;i&gt;hann er gulli studdr&lt;/i&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: justify;"&gt;
 &lt;i&gt;ok silfri þakðr it sama;&lt;/i&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: justify;"&gt;
 &lt;i&gt;en þar Forseti&lt;/i&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: justify;"&gt;
 &lt;i&gt;byggvir flestan dag&lt;/i&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: justify;"&gt;
 &lt;i&gt;ok svæfir allar sakar. &lt;/i&gt;
 &lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;

&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Oye la voz de Forseti, porque él
busca la justicia. Escucha, ¡oh mortal!, lo que ha de suceder.  Esta
es la voluntad del Señor de Hliðskjalf. Tras la Gran Guerra, un
hombre del sur llegará al lugar que es verde, rojo y blanco buscando
respirar. Pero son las disputas con el jefe vikingo y su
lugarteniente las que asfixian su alma. Él es mi elegido. Deberá
olvidar lo que ya sabe y aprender lo que ya sabe para darse cuenta de
que es diferente. Y de esta forma los mortales verán, pero será
borroso; entenderán, pero no comprenderán.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/helgoland_stone.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/helgoland_stone.jpg" width="170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
   
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Deät lun&lt;/i&gt;, la tierra, así la
llaman sus habitantes en &lt;i&gt;halunder&lt;/i&gt;. No necesitan más. Pero los
germanos del sur la conocen como Heyligeland, la tierra sagrada,
porque es la tierra elegida por Forseti, el que preside, &lt;i&gt;der
Vorsitzender&lt;/i&gt;. Es la isla de Helgoland. Y esta es su leyenda.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Helgoland2C_Germany2C_ca_1890-1900.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="472" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Helgoland2C_Germany2C_ca_1890-1900.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El barco rodeó la pequeña isla
buscando la ensenada. Por esa parte aparecía ante los escasos
viajeros como una pared vertical rojiza. Sin embargo, al alcanzar la
ensenada una playa blanquísima daba paso a la dársena. El pueblo
empezaba en la misma playa y escalaba la pendiente suavizada del
acantilado hasta llegar a la verde planicie superior.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En el pequeño puerto aún podían
verse restos de la base que había sido destruida en la primera
batalla naval de la Gran Guerra. Pero el viajero no estaba demasiado
interesado en la historia. Desde que había zarpado del continente
había comenzado a sentirse mejor y ya casi podía decirse que
respiraba con normalidad. Mientras el barco iniciaba las maniobras de
atraque, observaba con satisfacción que en la estrecha isla no había
ni un sólo árbol, ni siquiera un arbusto que levantase más de una
cuarta del suelo. Aquel era el lugar ideal para pasar una temporada
dedicado a recuperarse de su alergia, leer a Goethe e intentar
resolver algunos problemas que con Bohr y sus filosofías cerca eran
difíciles de afrontar con tranquilidad. Era el 8 de junio de 1925.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/heisenberg.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/heisenberg.jpg" width="135" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Para el joven Heisenberg la naturaleza
era su refugio. En el aislamiento de Helgoland podría dedicarse a
pasear, a descansar, a pensar. Efectivamente, a los pocos días su
salud estaba reestablecida, los vientos del mar del Norte estaban
limpios y abrían sus pulmones. Sus paseos comenzaron a ser más
enérgicos y, sin prácticamente nadie con quien hablar, la niebla
que había en su mente también empezó a aclararse.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Tras terminar su estancia en Copenhague
con Bohr, y el insufrible Kramers, ya de vuelta en su universidad,
Heisenberg no había tenido ninguna dificultad en escribir,
formalmente desde un punto de vista matemático, unas ecuaciones que
expresaban la posición y la velocidad de un electrón como la
combinación de las oscilaciones fundamentales de un átomo. Pero
cuando insertaba estas expresiones compuestas en las ecuaciones
estándar de la mecánica el resultado se parecía mucho al caos
absoluto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Donde debería haber un número
aparecían listas de ellos, el álgebra no podía ser más elemental
y, sin embargo, explotaba llenando páginas y páginas de fórmulas
repetitivas. Durante semanas Heisenberg había intentado diferentes
cálculos, jugando con el álgebra desde todos los ángulos que se le
ocurrían. Recurrió a su salvavidas habitual, las series de Fourier,
pero sin éxito.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Fue en ese punto cuando el aire de
Gotinga pareció convertirse en una sopa irrespirable y Max Born le
recomendó la isla como alivio para su ataque de asma alérgico.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Durante sus paseos por Helgoland llegó
a un primer diagnóstico del problema que después se revelaría
fundamental: la dificultad estaba en la multiplicación. Había
convertido posición y velocidad de números sencillos a sumas de
varios términos. Multiplicar dos números entre sí produce otro
número. Multiplicar dos listas de números produce una página
entera con todos los términos posibles resultantes de las distintas
combinaciones: cada número de la primera multiplicado por todos los
de la segunda. Pero ¿qué términos eran importantes? Y ¿cómo
deberían sumarse para que el resultado tuviese algún sentido?
Aquello era un rompecabezas sin sentido.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Georg_von_Rosen_-_Oden_som_vandringsman2C_1886_28Odin2C_the_Wanderer29.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Georg_von_Rosen_-_Oden_som_vandringsman2C_1886_28Odin2C_the_Wanderer29.jpg" width="136" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Ocurrió entonces, que una noche,
cuando se disponía a cenar en el pequeño hostal en el que se
alojaba, se encontró con otro huésped, algo extraño en aquel
lugar. No fue difícil entablar conversación, no había nadie más
en aquella habitación y, después de tanta soledad, resultaba un
alivio poder charlar intrascendentemente con alguien. El viajero, que
dijo llamarse Gangleri, de una edad indefinida y luciendo una larga
barba, afirmaba dedicarse a vagar por el mundo descubriendo sus
maravillas. Era magnético, con una curiosidad e inteligencia siempre
alertas. Antes de que se diese cuenta, Heisenberg le estaba contando
en términos sencillos a qué se dedicaba y cuál era su problema. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Gangleri escuchaba con atención con un
brillo en los ojos. Cuando el joven físico terminó de hablar,
sonrió y, bajando el tono de voz tanto que apenas susurraba, dijo:
“Deja de pensar como un hombre. Piensa como lo harían los dioses,
para los que el orden es de la máxima importancia”. Tras mirar
fijamente a los ojos a Heisenberg y sonreír enigmáticamente, se
levantó y dio las buenas noches. Nadie volvió a verlo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Heisenberg se quedó un rato más
fumando. No podía dejar de sonreír pensando en lo que Ganglieri
había dicho y, no porque le diese la menor importancia, sino porque
le recordaba a la mezcla de física y misticismo que en el Instituto
de Copenhague le habían contado que era tan del gusto de Einstein.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Una cosa llevó a otra y en la mesa del
comedor Heisenberg sacó sus papeles para dar un poco de forma a sus
pensamientos del día. Había intentado olvidarse de las matemáticas
y concentrarse en la física. Los elementos de su álgebra eran
oscilaciones, cada una representando una transición de un estado a
otro. El producto de dos de estos elementos debería representar una
doble transición, de un estado a un segundo y de éste a un tercero.
Entonces le pareció escuchar la voz de Gangleri: el orden.
Reflexionó: la forma de ordenar esta tabla de multiplicaciones era
poner juntos los elementos que correspondían al mismo estado inicial
y final, sumando todos los intermedios posibles. De esta manera tenía
una regla de multiplicación que era a la vez manejable y con
sentido. Y, satisfecho, se fue a la cama.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Pero no pudo dormir. A las tres de la
mañana ocurrió. Lo que había garabateado sin pensar demasiado en
la mesa del comedor podía ser más importante de lo que había
creído. ¿Y si los cálculos demostraban que había dado en el
clavo? Incapaz de conciliar el sueño saltó de la cama y se puso a
trabajar en un estado de gran excitación. Era tal su nerviosismo que
cometió innumerables errores aritméticos elementales. Tras horas de
trabajo y para su asombro y estupefacción obtuvo una respuesta: sus
extrañas matemáticas daban como resultado una energía para el
sistema que era consistente, pero siempre y cuando la energía tomase
valores discretos, no continuos. ¡Su sistema daba una energía
cuantizada sin que hubiese que introducir la cuantización entre las
hipótesis de partida! 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Nunca antes había ocurrido esto. La
hipótesis de Planck había que introducirla “a mano” en algún
momento. Pero no en su sistema. Él había escrito las ecuaciones
estándar para un sistema mecánico sencillo, había insertado sus
expresiones compuestas para la velocidad y la posición, aplicado su
nueva regla de multiplicación y la cuantización surgía de las
matemáticas. La energía de un sistema mecánico se autocuantizaba.
Sin más.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Entusiasmado salió al exterior y
corrió a una de las rocas de la orilla donde se tumbó a disfrutar
del sol naciente, embelesado con su descubrimiento, en éxtasis.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En el camino de regreso a Gotinga sólo
una cosa le preocupaba. Su método de multiplicación no era
reversible. Los matemáticos dirían que no era conmutativo: &lt;i&gt;a&lt;/i&gt;
por &lt;i&gt;b&lt;/i&gt; no daba el mismo resultado que &lt;i&gt;b&lt;/i&gt; por &lt;i&gt;a&lt;/i&gt;.
Pero los dioses le favorecían. Gotinga era el Olimpo de las
matemáticas y su jefe, Born, tenía una formación matemática de
primer nivel. Cuando Heisenberg le presentó un borrador con su
descubrimiento, tras la sorpresa inicial, a Born no le costó
identificar que lo que estaba viendo no era más que una forma de una
oscura, y casi olvidada, rama del álgebra llamada álgebra de
Grassmann, en la que los elementos no eran números sino
disposiciones de números llamadas matrices. Tras algunas pequeñas
correcciones, Born mandó a publicar el escrito rápidamente en
&lt;i&gt;Zeitschrift für Physik&lt;/i&gt;, ya habría tiempo de refinarlo. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
A los pocos días, Born informaba a
Einstein del hallazgo. En la nota que le envió decía “parece muy
místico, pero ciertamente es correcto y profundo”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Había nacido la mecánica cuántica.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/220px-Helgoland_Gedenkstein_WH_Tafel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/220px-Helgoland_Gedenkstein_WH_Tafel.jpg" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Notas:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una
 participación en la &lt;a href="http://gaussianos.com/carnaval-de-matematicas-edicion-31415-del-21-al-27-de-mayo-de-2012/"&gt;Edición 3.1415&lt;/a&gt; del &lt;a href="http://carnavaldematematicas.bligoo.es/"&gt;Carnaval de Matemáticas&lt;/a&gt;
 que acoge &lt;a href="http://gaussianos.com/"&gt;Gaussianos&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Lo que antecede es creación
 mía. No existe una &lt;/i&gt;Leyenda de Helgoland&lt;i&gt; fuera de esta entrada. Eso
 sí, está basada en hechos reales.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Ningún nombre de esta entrada
 está inventado ni está elegido al azar. Todos remiten a a algo 
 cuyo hallazgo dependerá de la curiosidad del lector.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/ubr_heisenbergtafel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/ubr_heisenbergtafel.jpg" width="580" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-1622684981839239310?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=Sl2jLofIhBI:nrFou4q-ggU:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=Sl2jLofIhBI:nrFou4q-ggU:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/Sl2jLofIhBI" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/1622684981839239310/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=1622684981839239310" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/1622684981839239310?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/1622684981839239310?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/Sl2jLofIhBI/la-leyenda-de-helgoland.html" title="La leyenda de Helgoland" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/la-leyenda-de-helgoland.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0AFRXw_eSp7ImA9WhVUFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-695566101278883951</id><published>2012-05-22T11:39:00.000+02:00</published><updated>2012-05-22T11:41:54.241+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-22T11:41:54.241+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Astroquímica" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Química" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><title>Mis misterios astroquímicos favoritos</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Hubble_ultra_deep_field_high_rez_edit1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Hubble_ultra_deep_field_high_rez_edit1.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Espacio profundo&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El estudio de la composición y
transformaciones de la materia que compone el universo está lleno de
misterios por descubrir: desde cuál es el origen de las líneas
espectroscópicas desconocidas a los distintos mecanismos de reacción
que pueden dar lugar a especies muy complejas en el espacio
interestelar. De todos ellos hay tres que a mi se me antojan
fundamentales y que presento brevemente a continuación. Es una
opinión personal, por lo que me encantará conocer la tuya.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;#3 ¿Qué ocurre con la materia orgánica en los discos
protoplanetarios?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cotidianamente nos asaltan noticias de que se ha detectado tal o
cual compuesto orgánico en una nube interestelar, desde fulerenos a
aminoácidos. Estas noticias se suelen relacionar invariablemente con
el origen de la vida soslayando una dificultad no menor. Si la vida
surge en los planteas (en sentido amplio), ¿cómo llegan estas
sustancias a ellos?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Egg_Nebula.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="235" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Egg_Nebula.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Nebulosa protoplanetraia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los planetas, cometas y meteoritos se forman a partir de discos
planetarios en los que las condiciones físicas y químicas en las
que se formaron esos compuestos cambian radicalmente. En 2008 se
observaron por primera vez agua y compuestos orgánicos sencillos
(cianuro de hidrógeno, acetileno, dióxido de carbono) en un disco
protoplanetario alrededor de AA Tauri y en 2011 grandes cantidades de
agua alrededor de TW Hydrae. Entonces, ¿qué ocurre con las
sustancias que se detectan en el medio interestelar cuando pasan a
formar parte de un disco protoplanetario? ¿Desaparecen, se quedan
igual, proliferan?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;#2 ¿Dónde está el litio?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los modelos existentes del Big Bang indican que poco tiempo
después se crearon tres elementos, hidrógeno, helio y litio. Si
esto es así, el litio debería ser más abundante en el universo de
lo que es. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Primordial_nucleosynthesis2.png" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="127" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Primordial_nucleosynthesis2.png" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Nucleosíntesis primordial&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Las observaciones de las estrellas más antiguas, formadas a
partir de los materiales más parecidos a los del Big Bang, indican
de 2 a 3 veces menos litio del que pronostican los modelos teóricos.
Una posible explicación es que la falta de litio en estas estrellas 
podría deberse a que es destruido en el interior de ellas, ya que
simplemente basta la colisión con un protón por encima de 2,4
millones de grados Celsius para que transmute en dos núcleos de
helio (una estrella con la décima parte de la masa del Sol puede
alcanzar los 4 millones en su núcleo). Pero ocurre que el litio es
más abundante de lo que predice la teoría en las estrellas de
última generación, o dicho de otra forma, estas estrellas parecen
estar produciéndolo sin que sepamos realmente cómo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Últimamente han aparecido indicios que apuntarían a que el litio
podría estar “mezclado” en las estrellas antiguas y que no lo
podemos observar bien, y teóricos que afirman que unas partículas
subatómicas hipotéticas llamadas axiones habrían absorbido más
protones de lo que se pensaba en el Big Bang. El hecho cierto es que
no sabemos dónde está el litio que falta.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;#1 ¿Qué es la materia oscura?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Este es el mayor misterio de todos para un astroquímico. Más del
80% de la materia del universo tiene una composición desconocida.
Esta materia es invisible a los telescopios porque no interactúa con
la radiación electromagnética (por eso se llama oscura) pero sus
efectos gravitacionales son evidentes en la formación de estrellas y
cúmulos galácticos, y pueden ser percibidos en la formación de
&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lente_gravitacional"&gt;lentes gravitacionales&lt;/a&gt;
como las de la imagen.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/CL00242B17.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/CL00242B17.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Se especula con que en su composición entren partículas
subatómicas que son diferentes de las que componen la materia que
nos rodea, entre éstas estarían los axiones que mencionábamos más
arriba, por lo que a la materia oscura a veces se la llama materia no
bariónica.  
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una participación de&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Experientia
docet&lt;i&gt;&amp;nbsp;en la&amp;nbsp;&lt;a href="http://elcuadernodecalpurniatate.blogspot.com.es/2012/05/comienza-la-xv-edicion-del-carnaval-de.html"&gt;XV Edición del Carnaval de Química&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que organiza&amp;nbsp;&lt;a href="http://elcuadernodecalpurniatate.blogspot.com.es/"&gt;El cuaderno de Calpurnia Tate&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-695566101278883951?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=i2mrTm3zK2k:jcain_Siupc:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=i2mrTm3zK2k:jcain_Siupc:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/i2mrTm3zK2k" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/695566101278883951/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=695566101278883951" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/695566101278883951?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/695566101278883951?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/i2mrTm3zK2k/mis-misterios-astroquimicos-favoritos.html" title="Mis misterios astroquímicos favoritos" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/mis-misterios-astroquimicos-favoritos.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUUNRHw4eyp7ImA9WhVUE04.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-1050475579227183305</id><published>2012-05-18T11:28:00.000+02:00</published><updated>2012-05-18T11:28:15.233+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-18T11:28:15.233+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Fisiología" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Biología" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><title>Efecto del horario de comidas en la acumulación de grasa y patologías asociadas.</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/KC3B6ttC3A4tare560.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/KC3B6ttC3A4tare560.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El mantra que se repite continuamente
es que las dietas deben ser bajas en grasas y que se debe comer
frecuentemente mientras se esté despierto. Hace algo más de dos
años explicábamos que &lt;a href="http://www.experientiadocet.com/2009/11/cuando-comes-puede-ser-tan-importante.html"&gt;cuándo comes puede ser tan importante como qué comes&lt;/a&gt;. Hoy vamos a ver que puede ser incluso más importante. Comer en
horarios regulares e incrementar la parte del día en la que se ayuna
podría compensar los efectos perniciosos para la salud de una dieta
rica en grasas y prevenir de esta manera la obesidad, la diabetes y
las enfermedades hepáticas, al menos en ratones. Los resultados los
publica el mismo equipo de investigación del Instituto Salk
(EE.UU.), esta vez encabezado por Megumi Hatori, en &lt;i&gt;Cell
Metabolism&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El objetivo del estudio era determinar si la obesidad y las
enfermedades metabólicas son una consecuencia efectivamente de una
dieta rica en grasas o de la &lt;a href="http://www.experientiadocet.com/2009/11/cuando-comes-puede-ser-tan-importante.html"&gt;interrupción de los ciclos metabólicos&lt;/a&gt;.
En esencia, las conclusiones de los autores son que los ratones que
vieron limitado su horario de acceso a la comida a 8 horas son más
sanos que los ratones que tenían acceso a ella, y comían, durante
las 24 horas del día, independientemente de la calidad y del
contenido de la dieta.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los investigadores alimentaron dos grupos de ratones, con los
mismos genes, sexo y edad, con una dieta en la que el 60% de las
calorías provenía de grasas (como si te alimentaras sólo y
exclusivamente de patatas fritas o helado). Un grupo de ratones podía
comer siempre que quisiese, consumiendo la mitad de su comida de
noche (los ratones son nocturnos) y picoteando durante el resto del
día. El otro grupo tenía un acceso temporal restringido (ATR) a la
comida a 8 horas por la noche o, visto desde otro punto de vista,
ayunaba 16 horas al día. Otros dos grupos de control comieron una
dieta estándar con un 13% calorías provenientes de grasas en
condiciones correspondientes a cada uno de los grupos primeros.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/PIIS1550413112001891fx1lrg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/PIIS1550413112001891fx1lrg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Tras 100 días, los ratones que comían alimentos grasos a lo
largo de todo el día ganaron peso y desarrollaron altos niveles de
colesterol y de glucosa en sangre así como daños hepáticos y una
disminución del control motor. Por su parte, los ratones ATR que
habían ingerido el mismo tipo de comida grasa pesaban un 28% menos y
no mostraban efectos adversos en su salud a pesar de ingerir la misma
cantidad de calorías que los del otro grupo. No sólo eso, en las
pruebas motoras los ratones ATR tenían mejores resultados que los
ratones de acceso libre a la comida con dieta normal.  
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;¡Ojo! No debemos caer en la tentación de saltar a la
conclusión de que no pasa nada si comemos un montón de comida grasa
siempre que después ayunemos. Estos resultados son indiciarios de
que el ayuno diario es capaz de combatir los efectos perniciosos de
una dieta no saludable hasta cierto punto más o menos significativo.
Pero, primero, el estudio está hecho en ratones y, segundo, todo
mecanismo de compensación tiene sus límites.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿Qué ocurre entonces?¿Qué mecanismo es el que entra en acción
para que el ATR tenga estos efectos? Durante mucho tiempo se ha
asumido que la causa de la obesidad inducida por la dieta en ratones
es nutricional (qué y cuánto se come); sin embargo estos resultados
ponen de manifiesto que el reparto de la ingesta calórica a lo largo
del día podría contribuir también a ella perturbando las rutas
metabólicas gobernadas por los relojes circadianos y los sensores
nutricionales. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/salkstudymay.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="160" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/salkstudymay.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Hígado de ratones con acceso a la comida grasa 24h (izq.) y en ATR (dcha.)&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Los investigadores encontraron que el
cuerpo almacena la grasa mientras comemos y que comienza a quemarla
sólo después de unas pocas horas de ayuno. Cuando comemos
frecuentemente el cuerpo está en &lt;i&gt;modo almacenamiento&lt;/i&gt;,
incrementando el número de células de grasa y células hepáticas,
lo que a la larga puede dar lugar a daños en el hígado. En estas
condiciones el hígado fabrica continuamente glucosa (el combustible
celular), lo que aumenta los niveles de azúcar en sangre. La
alimentación ATR, por otro lado, reduce la producción de grasa
libre, glucosa y colesterol y hace mejor uso de ellos. Permite el
paso al &lt;i&gt;modo consumo&lt;/i&gt;, con lo que se disminuye drásticamente
el almacenamiento de grasa y se activan los mecanismos de quema de
ésta, lo que mantiene sanas a las células hepáticas y disminuye
los niveles de grasa almacenada, con lo que se reduce la grasa
corporal total.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los autores también encuentran que el ciclo diario de
alimentación-ayuno en ATR activa las enzimas del hígado que rompen
el colesterol para formar los ácidos biliares, activando el
metabolismo de la grasa parda, un tipo de “grasa buena” que
convierte las calorías de más en calor. Por tanto, el cuerpo
literalmente quema grasas durante el período de ayuno. El hígado
también cesa  la producción de glucosa durante varias horas, lo que
ayuda a reducir la glucosa en sangre. Los materiales que hubieran ido
a la glucosa de más en sangre se emplean en moléculas que reparan
las células dañadas y en fabricar nuevo ADN. Esta reparación de
células ayuda a prevenir la inflamación crónica que está asociada
con el desarrollo de enfermedades cardíacas, algunos tipos de
cáncer, los infartos cerebrales e, incluso, el Alzheimer. Hatori &lt;i&gt;et
al.&lt;/i&gt; han podido comprobar que, efectivamente, la inflamación
crónica de grado bajo se ve reducida.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En conclusión, comer en horarios regulares durante el día y
ayunar completamente durante la noche podría resultar ser muy
beneficioso. Pero habrá que esperar a estudios con humanos para
poder afirmarlo con rotundidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una participación de &lt;/i&gt;Experientia docet&lt;i&gt; en la &lt;a href="http://cajadeciencia.blogspot.com.es/2012/05/xiii-carnaval-de-biologia.html"&gt;XII Edición del Carnaval de Biología&lt;/a&gt; que organiza &lt;a href="http://cajadeciencia.blogspot.com.es/"&gt;Caja de ciencia&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Referencia:&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;amp;rft.jtitle=Cell+Metabolism&amp;amp;rft_id=info%3Adoi%2F10.1016%2Fj.cmet.2012.04.019&amp;amp;rfr_id=info%3Asid%2Fresearchblogging.org&amp;amp;rft.atitle=Time-Restricted+Feeding+without+Reducing+Caloric+Intake+Prevents+Metabolic+Diseases+in+Mice+Fed+a+High-Fat+Diet&amp;amp;rft.issn=15504131&amp;amp;rft.date=2012&amp;amp;rft.volume=&amp;amp;rft.issue=&amp;amp;rft.spage=&amp;amp;rft.epage=&amp;amp;rft.artnum=http%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS1550413112001891&amp;amp;rft.au=Hatori%2C+M.&amp;amp;rft.au=Vollmers%2C+C.&amp;amp;rft.au=Zarrinpar%2C+A.&amp;amp;rft.au=DiTacchio%2C+L.&amp;amp;rft.au=Bushong%2C+E.&amp;amp;rft.au=Gill%2C+S.&amp;amp;rft.au=Leblanc%2C+M.&amp;amp;rft.au=Chaix%2C+A.&amp;amp;rft.au=Joens%2C+M.&amp;amp;rft.au=Fitzpatrick%2C+J.&amp;amp;rft.au=Ellisman%2C+M.&amp;amp;rft.au=Panda%2C+S.&amp;amp;rfe_dat=bpr3.included=1;bpr3.tags=Biology%2CHealth%2CNutrition%2C+Public+Health%2C+Cell+Biology%2C+Chemical+Biology%2C+Molecular+Biology"&gt;Hatori, M., Vollmers, C., Zarrinpar, A., DiTacchio, L., Bushong, E., Gill, S., Leblanc, M., Chaix, A., Joens, M., Fitzpatrick, J., Ellisman, M., &amp;amp; Panda, S. (2012). Time-Restricted Feeding without Reducing Caloric Intake Prevents Metabolic Diseases in Mice Fed a High-Fat Diet &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cell Metabolism&lt;/span&gt; DOI: &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.cmet.2012.04.019" rev="review"&gt;10.1016/j.cmet.2012.04.019&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-1050475579227183305?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=eNtbR8ugIhY:S8vS88c5wXk:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=eNtbR8ugIhY:S8vS88c5wXk:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/eNtbR8ugIhY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/1050475579227183305/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=1050475579227183305" title="17 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/1050475579227183305?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/1050475579227183305?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/eNtbR8ugIhY/efecto-del-horario-de-comidas-en-la.html" title="Efecto del horario de comidas en la acumulación de grasa y patologías asociadas." /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>17</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/efecto-del-horario-de-comidas-en-la.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkYHQn45eCp7ImA9WhVUEEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-4844143898339116215</id><published>2012-05-15T12:29:00.000+02:00</published><updated>2012-05-15T13:08:53.020+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-15T13:08:53.020+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tecnología" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Matemáticas aplicadas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Química" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Química industrial" /><title>La estructura del azar y el i-Phone 5</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada tiene dos partes
diferenciadas y autocontenidas; si te interesa el aspecto tecnológico
exclusivamente puedes pasar a la segunda (&lt;/i&gt;Estructura
a nanoescala de un vidrio metálico&lt;i&gt;) sin necesidad de leer
la primera, de contenido algo más matemático y especulativo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Ho-Mg-Zn_E8-5Cube.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Ho-Mg-Zn_E8-5Cube.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Proyección ortográfica de un cubo de 5 dimensiones en 2 dimensiones sobrepuesto al patrón de difracción de un cuasicristal icosaédrico&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Los servicios de inteligencia sabían
muy bien en la época de la Segunda Guerra Mundial la importancia que
la verdadera aleatoriedad tenía en los códigos que usaban sus
espías para encriptar sus mensajes. Ya habían descubierto durante
la Primera, de la forma más dolorosa, que una persona no puede
escribir números realmente “al azar” y, por ello, en Bletchly
Park, sede de los servicios de contraespionaje británicos, donde
trabajó Alan Turing y se descifró el código de la máquina Enigma,
había grupos de mujeres arrojando dados con los que construían
&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Libreta_de_un_solo_uso"&gt;cuadernos de un solo uso&lt;/a&gt; pseudoaleatorios
para que los usasen los espías en el continente.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Construir secuencias aleatorias puede
parecernos intuitivamente fácil, pero no lo es. No se trata de decir
los números (letras o palabras son reducibles a números) que se nos
ocurran y y ya está. Hemos de tener cuidado de que no dejemos,
inconscientemente, una pauta: tendemos a usar determinadas palabras y
estructuras gramaticales, por ejemplo. Pero, paradójicamente,
intentar no dejar una pauta, ¡es una pauta! Estos es sólo la
manifestación del hecho de que el azar, la pura aleatoriedad,
contraintuitivamente, tiene estructura. Veamos un ejemplo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Intenta escribir una secuencia de números naturales que tú creas
que es aleatoria. Una vez que lo hayas hecho estudiala como si la
hubiese escrito otra persona y busca pautas; las encontrarás
rápidamente. Así, si nos limitamos a los números naturales entre 1
y 15 podríamos haber escrito:&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
1, 4, 6, 7, 10, 14&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
que parecen números al azar. Pero a estos números se le puede
encontrar una pauta:&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;a, a+n&lt;/i&gt;&lt;sub&gt;&lt;i&gt;1&lt;/i&gt;&lt;/sub&gt;&lt;i&gt;3, b, a+n&lt;/i&gt;&lt;sub&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/sub&gt;&lt;i&gt;3,
a+n&lt;/i&gt;&lt;sub&gt;&lt;i&gt;3&lt;/i&gt;&lt;/sub&gt;&lt;i&gt;3, 2(b+1)&lt;/i&gt;  donde &lt;i&gt;n&lt;/i&gt;
= 1, 2, 3, ...&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Dicho de otra manera, 1,4,7 y 10 forman una progresión aritmética
en el que la diferencia entre un término y el siguiente es la misma
(3). Sabiendo esto intentemos elegir los números de forma que no
haya ningún tipo de pauta apreciable entre ellos:&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
1, 2, 4,&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Con estos números ya no podemos elegir el 6 por que tendríamos
2, 4, 6, así que&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
1, 2, 4, 5,&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
y ahora no podemos elegir ni el 7 ni el 8...&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y esto es limitándonos a las progresiones aritméticas. Hemos
podido ver que escribir una lista de números al azar no es trivial.
De hecho el &lt;a href="http://gaussianos.com/endre-szemeredi-una-leyenda-viva-de-las-matematicas/"&gt;teorema de Szemerédi&lt;/a&gt;
prueba que es imposible. Y rizando el rizo, ni siquiera usando
números primos te libras del problema, como demuestra el teorema de
Green-Tao. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cuando consideramos los sólidos el concepto de aleatoriedad se
asocia a los sólidos amorfos, a los llamados vidrios. En estos se
dice que el empaquetamiento de los átomos, la secuencia en la que se
colocan es aleatoria. Esto podríamos llegar a la conclusión de que
no es cierto gracias a Szemerédi, aunque hay cuestiones puramente
químicas que nos hacen intuir que esto no puede ser estrictamente
así.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por su estructura interna los sólidos podemos clasificarlos en
cristalinos, cuasicristalinos y amorfos. Como las definiciones
estándar de estas estructuras se pueden encontrar fácilmente en la
red, nosotros vamos a ir un pasito más allá y hablaremos de
hiperdimensiones y de los planteamientos sobre aperiodicidad de
Harald Bohr para unificar matemáticamente la visión de las tres.
Así, una estructura cristalina sería el corte de una función
multidimensional periódica por un hiperplano &lt;i&gt;racional&lt;/i&gt;, es
decir, la estructura cristalina tridimensional es realmente el corte
por un hiperplano según un plano de la celda hexadimensional.
Análogamente, en un cuasicristal el corte de la función periódica
es &lt;i&gt;irracional&lt;/i&gt; (típicamente el número áureo), esto es, el
hiperplano que corta no coincide ni puede hacerse coincidir con un
plano de la celda hexadimensional.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Vemos que, desde este punto de vista, hemos agotado todas las
posibilidades de corte de una celda hexadimensional con los cristales
(números racionales) y los cuasicristales (irracionales). Por tanto,
podemos conjeturar [lo que no he leído en ningun parte y es original
de un servidor] que en un sólido amorfo, de existir hiperestructura,
ésta tendrá una dimensionalidad superior a 6 pero finita. Y es
finita por el teorema de Szemerédi y porque a corto rango existe
orden en todos los sólidos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Efectivamente, desde el punto de vista del orden tanto cristales
como cuasicristales lo tienen a corto a medio y a largo. Es
característico de los cuasicristales que existan simetrías
icosaédricas, cosa que para los cristales no está permitida, y el
orden a largo no es tan evidente. En los vidrios no existe orden a
largo (en el sentido habitual del término, hay aleatoriedad), pero
sí existe orden a corto porque químicamente los átomos sólo son
estables o metaestables en determinados entornos. Se alcanzará un
estado estable si la mezcla tiene tiempo y energía como para
ordenarse suficientemente, si no, el estado será metaestable. La
cuestión es ¿cómo es la transición del orden a corto al desorden
a largo? ¿habrá fases cristalinas, cuasicristalinas? ¿Qué ocurre
a medio rango?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Un indicio del aspecto que pueden tener
las respuestas a estas cuestiones lo proporciona un grupo de
investigadores encabezados por Jinwoo Hwang, de la Universidad de
Wisconsin en Madison (EE.UU.), con los resultados que han publicado
en &lt;i&gt;Physical Review Letters&lt;/i&gt; sobre un vidrio metálico. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Estructura a nanoescala de un vidrio
metálico.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/bb73d4fd10489287.png" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/bb73d4fd10489287.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Zonas de estructura cúbica (centro) e icosaédrica (bordes) en un vidrio metálico&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los vidrios metálicos (VM) tienen características técnicas muy
interesantes: son metales, son fuertes, y resisten muy bien la
corrosión y el desgaste. Pero pueden romperse de pronto. El
conocimiento que se tiene de su estructura es muy limitado como para
poder explicar estas características. El trabajo de Hwang &lt;i&gt;et al.&lt;/i&gt;,
del que damos la referencia más abajo, sugiere que estos materiales
contienen más orden de lo que sugiere su nombre.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los especialistas en materiales sospechan que los VM tienen algún
tipo de estructura semiordenada, aún cuando no sea un cristal
perfecto. La teoría predominante, apoyada por modelos por ordenador,
es que hay “agrupaciones” de átomos, entendiendo por agrupación
un átomo central y sus vecinos inmediatos, que forman pentágonos
distorsionados o, más bien, icosaedros, sus equivalentes
tridimensionales. Estas geometrías tienen simetría traslacional
quíntuple, por lo que estaríamos frente a estructuras tipo
cuasicristal. Los materiales con esta estructura tienden a quebrarse
bajo tensión, en vez de estirarse o doblarse, lo que coincide con
los VM. Hay otra teoría que dice que hay varias agrupaciones que se
organizan en disposiciones cristalinas de tamaños del orden de un
nanometro, pero esto suscita más polémica.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hwang &lt;i&gt;et al&lt;/i&gt;. han añadido datos experimentales a un modelo
por ordenador y el resultado es que la realidad sería más compleja
que ninguna de estas hipótesis por separado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El equipo de investigadores usó una técnica llamada microscopía
electrónica de fluctuación (FEM, por sus siglas en inglés) para
estudiar muestras de un VM de composición  Zr&lt;sub&gt;50&lt;/sub&gt;Cu&lt;sub&gt;45&lt;/sub&gt;A&lt;sub&gt;l5&lt;/sub&gt;.
La FEM mide las variaciones en la difracción de los electrones
conforme un flujo de éstos se mueve por la superficie de una muestra
delgada. Una muestra perfectamente homogénea, ya sea cristalina o
amorfa, no tendría variaciones significativas en su modelo de
difracción. Pero si la muestra tiene algún tipo de variación en la
escala de uno a unos pocos nanometros la difracción cambiará de
forma significativa. La técnica, por tanto, es sensible a lo que se
denomina rango medio, el rango donde la microscopía electrónica
convencional o la difracción rayos X tiene dificultades.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los datos de la FEM se introdujeron en una simulación por
ordenador (Montecarlo híbrida inversa) con el resultado de que
diferentes zonas de la muestra tenían diferentes simetrías. Unas
eran icosaédricas y otras eran cúbicas. Las zonas cúbicas podían
llegar a ser el 15% de la muestra. Como  ésta se había enfriado muy
rápidamente desde su estado fundido, la estructura alcanzada es muy
probable que sea metaestable.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Efectivamente, cuando la muestra se
calentaba durante una hora a la temperatura de la habitación, el
porcentaje de zona cristalina caía drásticamente pasando a una
estructura icosaédrica. Esta estructura sería más estable, por
tanto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Decimos más estable y no &lt;i&gt;la&lt;/i&gt; más estable porque puede que
el estado alcanzado sea el de energía más baja. Esto, unido a que
el estudio se refiere a un VM muy concreto, implica que no se puede
generalizar el resultado a otros tipos de VM con facilidad. Pero,
como todos los VM se fabrican por enfriamiento muy rápido, sí nos
da indicios de lo que puede llegar a ocurrir con su uso industrial.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;El iPhone 5 y los vidrios metálicos&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Una de las características de los vidrios es que no tienen una
temperatura de fusión, es decir, una temperatura a la que pasan del
estado sólido al líquido. Por el contrario la transición de sólido
a líquido es continua: los vidrios pueden visualizarse como líquidos
de viscosidad muy próxima a infinita que, conforme se calientan, van
disminuyendo progresivamente, empezando a fluir cada vez más. Esto
los asemeja a los plásticos, que se van “derritiendo” cuando los
calentamos haciéndose cada vez más maleables. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
A diferencia, por tanto, de las aleaciones metálicas habituales,
los vidrios metálicos pueden moldearse como el plástico: los puedes
aspirar, empujar, soplar o lo que se te ocurra para que adopten
formas muy complicadas sin pérdida de material y sin mecanización.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si esto sigue siendo cierto incluso a micro o nanoescala podrías
fabricar haces de nanocables o microengranajes para micromotores. El
problema surge con el comportamiento a medio rango, que viene
condicionado por la más que posible existencia de estructuras
cristalinas metaestables, en principio, no deseadas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si el rumor de que el próximo iPhone 5 usará intensivamente VM
es cierto, Apple estaría poniendo un montón de &lt;i&gt;fe&lt;/i&gt; en un
material cuyas características los científicos sólo están
empezando a comprender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una participación de &lt;/i&gt;Experientia docet &lt;i&gt;en la &lt;a href="http://elcuadernodecalpurniatate.blogspot.com.es/2012/05/comienza-la-xv-edicion-del-carnaval-de.html"&gt;XV Edición del Carnaval de Química&lt;/a&gt; que organiza &lt;a href="http://elcuadernodecalpurniatate.blogspot.com.es/"&gt;El cuaderno de Calpurnia Tate&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Referencia:&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;amp;rft.jtitle=Physical+Review+Letters&amp;amp;rft_id=info%3Adoi%2F10.1103%2FPhysRevLett.108.195505&amp;amp;rfr_id=info%3Asid%2Fresearchblogging.org&amp;amp;rft.atitle=Nanoscale+Structure+and+Structural+Relaxation+in+Zr_%7B50%7DCu_%7B45%7DAl_%7B5%7D+Bulk+Metallic+Glass&amp;amp;rft.issn=0031-9007&amp;amp;rft.date=2012&amp;amp;rft.volume=108&amp;amp;rft.issue=19&amp;amp;rft.spage=&amp;amp;rft.epage=&amp;amp;rft.artnum=http%3A%2F%2Flink.aps.org%2Fdoi%2F10.1103%2FPhysRevLett.108.195505&amp;amp;rft.au=Hwang%2C+J.&amp;amp;rft.au=Melgarejo%2C+Z.&amp;amp;rft.au=Kalay%2C+Y.&amp;amp;rft.au=Kalay%2C+I.&amp;amp;rft.au=Kramer%2C+M.&amp;amp;rft.au=Stone%2C+D.&amp;amp;rft.au=Voyles%2C+P.&amp;amp;rfe_dat=bpr3.included=1;bpr3.tags=Chemistry%2CPhysics%2CCondensed+Matter%2C+Molecular+Physics%2C+Nanoscience%2C+Inorganic+Chemistry%2C+Materials%2C+Nanoscience"&gt;Hwang, J., Melgarejo, Z., Kalay, Y., Kalay, I., Kramer, M., Stone, D., &amp;amp; Voyles, P. (2012). Nanoscale Structure and Structural Relaxation in Zr_{50}Cu_{45}Al_{5} Bulk Metallic Glass &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Physical Review Letters, 108&lt;/span&gt; (19) DOI: &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1103/PhysRevLett.108.195505" rev="review"&gt;10.1103/PhysRevLett.108.195505&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-4844143898339116215?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Rat_hippocampus.jpg" imageanchor="1" style="font-size: 12px; line-height: 17px; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;span style="color: #262626; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;img border="0" height="458" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Rat_hippocampus.jpg" width="640" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #262626; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: 12px; line-height: 17px;"&gt;Hipocampo de rata. Foto:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="background-color: white; color: #262626; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 17px; text-align: left;"&gt;Tom Deerinck, NCMIR&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="color: #262626; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 17px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Cuando aprendes a manejar la última
aplicación que te has descargado en el móvil se producen
modificaciones en tu cerebro. Para empezar se crean nuevas conexiones
entre neuronas que, con la práctica, se verán reforzadas. Esas
conexiones se establecen entre los axones de una neurona y las
dendritas de otras formando lo que se llama sinapsis. El establecimiento y el
reforzamiento de las sinapsis nuevas (plasticidad sináptica) los
realizan físicamente proteínas. Durante mucho tiempo se creía que
estas proteínas se producían en el cuerpo de la neurona. Ahora, un
grupo de investigadores encabezado por Iván Cajigas, del Instituto
Max Planck (Alemania), ha identificado más de 2500 proteínas que se
sintetizan localmente en dendritas y axones de neuronas del
hipocampo. Publican sus resultados en &lt;i&gt;Neuron&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
De toda la carga genética que tiene un
individuo, lo que se denomina genoma, sólo una parte se convierte en
proteínas en una célula dada. Es lógico: ¿qué hacen proteínas
que sólo son necesarias en el hígado en una célula de la piel?
Además, en un mismo tipo de tejido, en distintas circunstancias, se
pueden transcribir unas proteínas diferentes o en distintas
cantidades: pensemos en un hígado sano, por ejemplo, frente al
hígado de un alcohólico. De aquí surge el concepto de
transcriptoma: es el conjunto de ARN mensajero (ARNm) que existe en
un tejido dado en unas condiciones dadas. Por así decirlo, es el
conjunto de recetas que se han usado en una cocina dada un día
determinado: no es lo mismo un McDonald's un lunes que Etxanobe un
jueves.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Estudios anteriores habían mostrado en las dendritas conjuntos de
ARNm escasos y, lo más llamativo, diferentes. Tan diferentes que no
coincidía ni una sola de las recetas. Cajigas &lt;i&gt;et al.&lt;/i&gt; se
plantearon si no sería el caso de que la carta de este restaurante
en concreto fuese extremadamente amplia y que los estudios previos
sólo estuviesen viendo partes de ella. ¿Habría muchas más
moléculas de ARNm pendientes de descubrir? ¿Era simplemente un
problema de sensibilidad? Una cosa parecía clara, para descubrirlo
la metodología debía ser distinta a los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Microarray"&gt;chips de ADN&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y la hibridación &lt;i&gt;in situ&lt;/i&gt; que se había empleado hasta ahora.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los investigadores diseccionaron la capa de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neuropilo"&gt;neuropilo&lt;/a&gt;&amp;nbsp;del hipocampo de la rata. Esta capa alberga una alta concentración
de axones y dendritas, pero carece de cuerpos celulares de neuronas
piramidales (el principal tipo de célula en el hipocampo). Emplearon
a continuación técnicas de secuenciación de alta resolución para
detectar el ARNm que se suponía que por estar presente en bajas
concentraciones no se había detectado antes. Encontraron 8379 ARNm
en el neuropilo, de los cuales 2550 eran exclusivos de las dendritas
y/o los axones.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los investigadores fueron un paso más allá, empleando una
técnica de código de barras fluorescente (Nanostring nCounter) para
la visualización en alta resolución y la cuantificación de las
moléculas de moléculas individuales de ARNm. Encontraron que la
concentración de ARNm en las neuronas puede llegar a variar en tres
órdenes de magnitud. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Adicionalmente los investigadores fueron capaces de clasificar
muchos de los ARNm identificados y determinar su función en la
plasticidad sináptica. Había recetas para moléculas señalizadoras,
de soporte estructural y de receptores de neurotransmisores. Entre
los ARNm de dendritas y axones clasificados estaban algunos
relacionados con el autismo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Este es un resultado que revela una capacidad insospechada de la
maquinaria de síntesis de proteínas de suministrar, mantener y
modificar la población de proteínas a nivel de dendritas y
sináptico. En un símil político, pone de relieve que el estado
neuronal tiene transferidas muchas competencias a los entes locales. 
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Este trabajo es de investigación básica, es decir, contribuye a
nuestro conocimiento de las sinapsis, por lo que hablar de
aplicaciones es prematuro. Que las tendrá en el futuro es indudable.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Referencia:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;amp;rft.jtitle=Neuron&amp;amp;rft_id=info%3Adoi%2F10.1016%2Fj.neuron.2012.02.036&amp;amp;rfr_id=info%3Asid%2Fresearchblogging.org&amp;amp;rft.atitle=The+Local+Transcriptome+in+the+Synaptic+Neuropil+Revealed+by+Deep+Sequencing+and+High-Resolution+Imaging&amp;amp;rft.issn=08966273&amp;amp;rft.date=2012&amp;amp;rft.volume=74&amp;amp;rft.issue=3&amp;amp;rft.spage=453&amp;amp;rft.epage=466&amp;amp;rft.artnum=http%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0896627312002863&amp;amp;rft.au=Cajigas%2C+I.&amp;amp;rft.au=Tushev%2C+G.&amp;amp;rft.au=Will%2C+T.&amp;amp;rft.au=tom%C2%A0Dieck%2C+S.&amp;amp;rft.au=Fuerst%2C+N.&amp;amp;rft.au=Schuman%2C+E.&amp;amp;rfe_dat=bpr3.included=1;bpr3.tags=Neuroscience%2CMolecular+Neuroscience"&gt;Cajigas, I., Tushev, G., Will, T., tom&amp;nbsp;Dieck, S., Fuerst, N., &amp;amp; Schuman, E. (2012). The Local Transcriptome in the Synaptic Neuropil Revealed by Deep Sequencing and High-Resolution Imaging &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Neuron, 74&lt;/span&gt; (3), 453-466 DOI: &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.neuron.2012.02.036" rev="review"&gt;10.1016/j.neuron.2012.02.036&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-5125903252429809049?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=rjIL6NYWxUY:DCD6UGfoNEA:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=rjIL6NYWxUY:DCD6UGfoNEA:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/rjIL6NYWxUY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/5125903252429809049/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=5125903252429809049" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/5125903252429809049?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/5125903252429809049?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/rjIL6NYWxUY/la-sintesis-de-proteinas-tambien-se.html" title="La síntesis de proteínas también se produce en las sinapsis" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/la-sintesis-de-proteinas-tambien-se.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkUDQH85eSp7ImA9WhVVFkk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-8365923954973412545</id><published>2012-05-10T10:57:00.000+02:00</published><updated>2012-05-10T10:57:51.121+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-10T10:57:51.121+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Historia de la ciencia" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Ensayo" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><title>#Sinciencia no hay principios</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Dice el refrán español que el gato
escaldado del agua fría huye. Cuando se han gastado barbaridades de
dinero en instalaciones e infrestructuras de investigación, en
parques tecnológicos de diseño para los que no hay empresas
tecnológicas que los ocupen y se convierten en polígonos
industriales pijos, ahora se recorta en lo verdaderamente necesario:
los fondos que permitirán la existencia, no de una, sino de las dos
próximas generaciones de investigadores en España. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
No es un hecho psicológico nuevo que
las personas leamos los datos no como objetivamente son, sino con las
gafas de nuestra ideología. El hecho cierto, que yo entiendo
objetivo, es que recortar en la inversión en ciencia hipoteca el
futuro de España más allá de lo imaginable.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Conseguir que esta idea cale, que
estamos hipotecando el futuro del país de mala manera, se enfrenta a
otro sesgo cognitivo: la mayoría de las personas no ven más allá
del corto plazo. Además, la opinión liberal es que ahí está la
iniciativa privada y eso, en este país, sede de la cultura
dicotómica del pelotazo/funcionario, es una utopía, salvo honrosas
excepciones.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
No voy a entrar en explicar por qué
son tan importantes los investigadores; a quien tenga verdadero
interés le invito a que lea cualquier texto de historia económica.
Solo quiero dejar constancia que, siendo los recortes y las subidas de impuestos comprensibles en general, en ciencia son un error mayúsculo. Y, para
que conste, yo no vivo de los presupuestos del estado (siempre he
trabajado en la empresa privada).&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Finalmente, no me resisto a dejaros con
una pequeña historia, convenientemente alejada en el espaciotiempo,
que yo, en mi ingenuidad, considero tan relevante como ilustrativa.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;Peces por Principios&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/482_2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/482_2.jpg" width="414" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;De Historia Piscium&lt;/i&gt; (DHP) fue un
trabajo que comenzó Francis Willughby (1635-1672) y que terminó
John Ray (1627-1705) y que se imprimió con el apoyo financiero de la
Royal Society en 1686. El texto y las ilustraciones de DHP reflejan
el espíritu del siglo XVII: el estudio de la naturaleza por parte de
Ray era un elemento más de la obra de su dios, como lo era su
búsqueda del conocimiento y el lenguaje perdidos a consecuencia del
pecado original (Adán, Eva, la serpiente y la manzana, para los
despistados). El apoyo de la Royal Society venía por el interés de
ésta en reformar la historia natural de los peces.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
La academia científica más antigua
del mundo, fundada en 1660, casi quiebra a consecuencia de la
publicación de DHP. Su presidente, Samuel Pepys, marino, apoyó el
proyecto de Ray completamente y no escatimó en gastos,
principalmente en las ilustraciones, de altisima calidad y
correspondiente precio. DHP no se vendió como estaba previsto y
aquello fue la ruina: no quedó dinero para ningún otro proyecto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El primer proyecto en sufrir los
recortes fue la publicación de un libro titulado &lt;i&gt;Philosphiae
Naturalis Principia Mathematica&lt;/i&gt;,
más conocido como los &lt;i&gt;Principia&lt;/i&gt;
de Isaac Newton. Probablemente el libro más importante en la
historia de la física y quizás de toda la ciencia: en él se
describían las leyes del movimiento y la gravedad. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Un empleado de la Royal Society,
consciente de la importancia del texto, decidió financiarlo él
mismo. Los &lt;i&gt;Principia&lt;/i&gt; se publicaban en 1687 con el aporte
económico de Edmund Halley, famoso por el cometa que lleva su
nombre. Ello fue posible por la fortuna personal de Halley, adquirida
por su padre con una fábrica de jabón. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Pero la Royal Society seguía con la
política de recortes de Sam Pepys y, tras la publicación de los
&lt;i&gt;Principia&lt;/i&gt;, el señor Halley fue informado de que la sociedad
no se podía permitir seguir pagándole su sueldo anual de 50 libras.
Como compensación recibiría su contravalor en ejemplares de DHP.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El nombre de Sam Pepys, como cargo
&lt;i&gt;político&lt;/i&gt;, lo podéis encontrar tanto en la ilustración de
DHP que abre este texto como en la portada de los Principia. A buen
entendedor...&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/NewtonsPrincipia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="424" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/NewtonsPrincipia.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-8365923954973412545?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=WyLa0SvGZJc:EomoZR3O2gw:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=WyLa0SvGZJc:EomoZR3O2gw:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/WyLa0SvGZJc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/8365923954973412545/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=8365923954973412545" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/8365923954973412545?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/8365923954973412545?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/WyLa0SvGZJc/sinciencia-no-hay-principios.html" title="#Sinciencia no hay principios" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/sinciencia-no-hay-principios.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0UEQ3w9eyp7ImA9WhVVFUg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-6327088069390899191</id><published>2012-05-09T10:13:00.001+02:00</published><updated>2012-05-09T10:13:22.263+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-09T10:13:22.263+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Química" /><title>Amazings.es: pH para adultos</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El pH es un índice omnipresente: desde la publicidad cosmética
hasta el estado de la piscina. Es una escala sencilla, y cualquiera
puede determinar el valor de una muestra fácilmente en caso de
necesidad. Incluso el concepto no es demasiado complicado, bastan las
matemáticas y la química de secundaria para tener una idea bastante
precisa.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pero lo que está bien para un ciudadano medio puede no estarlo
para un científico. Recientemente en los comentarios a una, por otra
parte estupenda,&amp;nbsp;entrada de Ed Yong&amp;nbsp;en&amp;nbsp;Not Exactly
Rocket Science, sobre organismos extremófilos en entornos de acidez
extrema, Rosie Redfield, la microbióloga que desmontó, en su blog
primero y con una exhaustiva investigación experimental después, lo
de la bacteria que incorporaba arsénico a su ADN, muestra lo
limitado de su conocimiento de algo tan crítico para su trabajo como
el concepto de pH. Redfield pone en duda la existencia de pH
negativos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Increíble, pero cierto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hechos como este hacen que uno se cuestione sobre el nivel de
formación química elemental de algunos graduados universitarios.
Como, a fin de cuentas, es algo que no podemos remediar en su
conjunto, vamos a intentar explicar el concepto de pH que debería
conocer, no ya un científico, sino un ciudadano informado. Para ello
haremos un repaso más o menos formal sobre el concepto habitualmente
admitido, luego nos iremos al fútbol y finalmente veremos como nos
queda la definición de pH.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sigue leyendo en &lt;a href="http://amazings.es/2012/05/09/ph-para-adultos/#more-12401"&gt;Amazings.es&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-6327088069390899191?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Ekaterina_II_and_Lomonosov.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Ekaterina_II_and_Lomonosov.jpg" width="506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Catalina II de Rusia visita el estudio de Lomonósov&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En las últimas semanas ha venido
desarrollándose un (acalorado) &lt;a href="http://www.npr.org/blogs/13.7/2012/05/01/151752815/blackboard-rumble-why-are-physicists-hating-on-philosophy-and-philosophers"&gt;debate&lt;/a&gt;
sobre el papel que pueda tener la filosofía en la comprensión real
del universo o, visto desde el otro lado, sobre cuáles son los
límites  de la comprensión física del universo. Uno de los puntos
álgidos fue la publicación de una &lt;a href="http://www.theatlantic.com/technology/archive/2012/04/has-physics-made-philosophy-and-religion-obsolete/256203/"&gt;entrevista&lt;/a&gt;
a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lawrence_M._Krauss"&gt;Lawrence Krauss&lt;/a&gt; en &lt;i&gt;The Atlantic&lt;/i&gt; en la que éste venía a afirmar, en la línea
de Richard Feynman o Steven Weinberg, que filosofía y teología son
unas pérdidas de tiempo completamente inútiles.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Nosotros no vamos a entrar (hoy) en el
fondo de la cuestión. Pero sí creemos que es conveniente que
recalquemos la necesidad de ser conscientes de cómo nuestras
creencias más íntimas, que surgen de convicciones filosóficas y/o
religiosas muchas veces no expresadas de forma explícita, conforman
nuestra visión del mundo y que, por eso mismo, influyen en como
abordamos su estudio y qué resultados tendemos a aceptar y cuáles
no. Esas convicciones son las gafas con las que vemos el universo,
nuestro objetivo hoy no es dilucidar qué gafas son las mejores sino
llegar a ser conscientes que esas gafas existen estudiando un caso
concreto. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Para que nuestra aproximación sea útil
es conveniente tener en mente que nuestra época, nuestro tiempo, no
es mejor ni peor que cualquier otro histórico: los humanos no hemos
cambiado tanto. Es por esto por lo que los ejemplos que nos ofrece la
historia son útiles.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Sin duda un caso paradigmático de la
influencia de las convicciones filosóficas en el desarrollo de una
carrera científica es el de Einstein. Lo hemos tratado extensamente
en este blog, por lo que invitamos al lector interesado que visite la
serie &lt;a href="http://www.experientiadocet.com/2010/06/la-serie-einstein-y-vota-que-quieres.html"&gt;Einstein y...&lt;/a&gt;, especialmente &lt;a href="http://www.experientiadocet.com/2009/07/einstein-yernst-mach.html"&gt;Einstein y ...Ernst Mach&lt;/a&gt;
&amp;nbsp;, &lt;a href="http://www.experientiadocet.com/2010/08/einstein-yniels-henrik-david-bohr.html"&gt;Einstein y...Niels Henrik David Bohr&lt;/a&gt;
&amp;nbsp;y &lt;a href="http://www.experientiadocet.com/2009/09/einstein-ypaul-ehrenfest.html."&gt;Einstein y... Paul Ehrenfst&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Lomonósov&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Hoy vamos a tratar de otro caso si cabe
más espectacular. Se trata de uno de los mayores genios científicos
de la historia moderna y, sin embargo, un desconocido fuera de su
Rusia natal, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mija%C3%ADl_Lomon%C3%B3sov"&gt;Mijaíl Vasílievich Lomonósov&lt;/a&gt; (1711-1765). El enlace anterior dirigido a la Wikipedia en español nos dará
idea de la imagen que se proyecta de Lomonósov fuera de Rusia:
escritor, gramático, poeta, ferviente cristiano que hizo algo de
ciencia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Lomonósov fue escritor, geógrafo,
gramático y poeta, efectivamente. Pero él decía de sí mismo que
su profesión era la física y que su entretenimiento era la poesía.
Simplemente la sociedad podía valorar la segunda pero no estaba
preparada para la primera.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
A efectos de lo que nos ocupa la
afirmación más importante de las que vierte la Wikipedia es la de
ferviente cristiano. Lomonósov no lo era. No vamos a entrar en una
argumentación prolija, bastarán un par de ejemplos, para ilustrar
que era un cristiano de conveniencias; en ningún caso “ferviente”.
En 1761, previamente a la observación del tránsito de Venus,
Lomonósov predijo la aparición de un halo en el contorno del
planeta al comienzo y al final del tránsito en caso de que el
planeta tuviese una atmósfera densa. Este halo fue observado y en la
memoria que Lomonósov escribió al respecto especulaba con la
posibilidad de que existiese vida y que, en el caso de existir los
venusianos no tendrían necesariamente que ser cristianos. Una
afirmación mayor en un país en el que el sínodo de obispos había
condenado como herético el modelo heliocéntrico copernicano tan
sólo 20 años antes.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En otra ocasión, Lomonósov tuvo un
roce con el conde Iván Shuvalov, que lo apoyaba financieramente. El
conde quería que Lomonósov apareciese por la corte imperial más a
menudo, ante lo que Lomonósov respondió: “No sólo no deseo ser
el bufón de la corte delante de la mesa de los señores y
gobernantes de la tierra, ni siquiera del señor Dios mismo, que me
dio las entendederas hasta que vea oportuno quitármelas”.
Lomonósov sabía a quien le decía eso, Shuvalov era un aristócrata
ilustrado, y no tuvo consecuencias para él, pero no suena muy
fervorosamente cristiano.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Lomonósov era un deísta, no un
cristiano en el sentido habitual del término. Creía en un dios que
era fundamentalmente un relojero sabio más que ninguna otra cosa.
Sus posiciones eran muy similares a las de su contemporáneo Benjamin
Franklin.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Lo anterior casa estupendamente con la
posición filosófica más definitoria de la física de Lomonósov
basada en explicaciones cartesianas de modelos mecánicos. Una
posición en contraposición a la preponderante en Europa en esa
época basada en razonamientos newtonianos  que se fundamentaban en
fluidos imponderables: éter, electricidad o calórico. Esto conllevó
, junto con otros factores de tipo personal y geopolítico, a que
grandes descubrimientos no fuesen reconocidos en el resto de Europa.
A su muerte el mundo olvidó por completo a Lomonósov, sólo la
mentalidad de la segunda mitad del siglo XIX estuvo ya preparada para
reconocer sus aportaciones.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Efectivamente, los razonamientos de
Lomonósov se basaban siempre en la convicción de que los fenómenos
físicos y químicos se podían explicar exclusivamente en términos
mecánicos, por la interacción de “partículas diminutas e
insensibles”. Él llamó a esta filosofía “química física”
en 1752 (no se confunda con el campo actual). Pero veamos esta
filosofía en acción. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Principio de conservación de la
materia/energía.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Aunque en los libros de texto
habituales no aparezca, Lomonósov fue la primera persona en
confirmar experimentalmente la ley de conservación de la materia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Es de todos sabido que los metales
ganan peso cuando se calientan (hoy día sabemos que ello se debe a
la oxidación). La mentalidad que comenzaba a imperar a finales del
XVII, llevó a Robert Boyle, contemporáneo y amigo de Newton, a
concluir erróneamente en 1673 que el “calor” era algún tipo de
materia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En 1756 Lomonósov demostró que la
idea de calórico era falsa calentando placas de plomo en un
recipiente hermético y comprobando que el peso del conjunto era el
mismo antes y después de calentar. En una carta a Leonhard Euler en
la que explicaba el experimento enmarcó las conclusiones en un
principio general de conservación:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
“Todos los cambios que encontramos en
la naturaleza proceden de tal manera que […] no importa cuanta
materia se añada a cualquier cuerpo que una cantidad igual ha sido
tomada de otro[...] y ya que esta es la ley general de la naturaleza
también se encuentra en las leyes del movimiento: un cuerpo pierde
tanto movimiento como da a otro”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Cero absoluto.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Experimentos análogos llevados a cabo
por Antoine Lavoisier diecisiete años más tarde fue un paso más
allá, demostrando que el incremento de peso del metal se
correspondía exactamente con la reducción del peso de oxígeno en
el aire. Pero a diferencia de Lavoisier, que seguía considerando el
calor como un “sutil líquido calórico”, Lomonósov lo
interpretaba como una medida del movimiento lineal y rotacional de
corpúsculos. 
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Tan convencido estaba que el calor se
correspondía con la energía mecánica de los corpúsculos que
veintiocho años antes del resultado de Lavoisier, en 1745, y casi un
siglo antes de que Lord Kelvin introdujese la escala absoluta de
temperaturas, Lomonósov propuso la idea de frío absoluto, la
temperatura a la que los corpúsculos ni se desplazan ni rotan, lo
que hoy llamaríamos el cero absoluto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Teoría cinética de los gases.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El convencimiento
de Lomonósov de que la realidad eran corpúsculos también le llevó
a predecir correctamente una desviación en la ley de Boyle de los
gases. Dado que las partículas no son puntos matemáticos, sino que
ocupan un volumen, la presión del aire no podría mantenerse
inversamente proporcional al volumen de gas a grandes presiones. Las
deducciones de Lomonósov sentaban las bases de lo que después sería
la teoría cinético molecular, que no se desarrollaría
(independientemente) hasta bien entrado el siglo XIX.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Mercurio sólido.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El siglo XVII fue el siglo de los
salones cultos e ilustrados en los que se podía encontrar a un
famoso poeta recitando sus últimos versos o a un científico
haciendo experimentos. En estos salones las propiedades del mercurio,
el hecho de que fuese un metal líquido, lo rodeaban de cierto
misticismo. Pero no para Lomonósov.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Estaba convencido de que su
comportamiento era igual al de cualquier otro metal solo que con
rangos de temperaturas diferentes. Durante el invierno
particularmente severo de 1759, Lomonósov con la ayuda de Joseph
Adam Braun, consiguió con una mezcla de nieve y ácido nítrico
llevar un termómetro por debajo de los -38ºC obteniendo por primera
vez mercurio sólido. Golpeando la masa obtenida con un martillo
encontraron que era a la vez elástica y dura, “como el plomo”.
Fue el hallazgo más famoso de Lomonósov durante su vida.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Vemos en estos ejemplos como unos
principios rectores de tipo filosófico son capaces de guiar a un
científico a descubrimientos sobresalientes que le adelantan a su
tiempo. Sin embargo su falta de sintonía, digamos filosófica, con
el resto de colegas (salvo Euler) hacía difícil que sus progresos
fuesen apreciados.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Pero también estos principios
filosóficos, como casi dos siglos después también le ocurriría a
Einstein, hicieron que Lomonósov se metiese en callejones sin
salida.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Gravedad.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Convencido en su cartesianismo de la
mecánica corpuscular Lomonósov no terminaba de aceptar la gravedad
Newtoniana y su acción a distancia porque sí. Empleó los últimos
años de su vida en llevar a cabo sistemáticos experimentos con
péndulos, rellenando cientos de páginas de libros de notas, en un
intento inútil de encontrar un error en las ideas de Newton. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En su desconfianza de Newton, Lomonósov
nunca usó el cálculo diferencial en sus textos, a pesar de tener
una excelente formación matemática. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-3685613998899173868?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/qvoH2o_2rro" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/3685613998899173868/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=3685613998899173868" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/3685613998899173868?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/3685613998899173868?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/qvoH2o_2rro/la-conviccion-filosofica-del.html" title="La convicción filosófica del investigador: el caso de Mijail Lomonósov" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/la-conviccion-filosofica-del.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;Ak8FSHw7eSp7ImA9WhVVEU4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-6694571337137519753</id><published>2012-05-04T15:26:00.001+02:00</published><updated>2012-05-04T15:40:19.201+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-04T15:40:19.201+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Matemáticas aplicadas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Física fundamental" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Química" /><title>El origen matemático de los números cuánticos y de los orbitales atómicos.</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Hydrogen_Density_Plots.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="580" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Hydrogen_Density_Plots.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En muchas ocasiones, cuando nos
enfrentamos a la derivación de las expresiones matemáticas que
representan sistemas físicos la mezcla precisamente de conceptos
matemáticos y físicos hace que ni sigamos unos ni entendamos los
otros. Nosotros pensamos que explicar ambas por separado ayuda en
gran medida a la comprensión general.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Ayer, el hijo de un amigo nos planteaba
que aceptaba la forma de los orbitales  del átomo de hidrógeno y la
aparición de los números cuánticos (salvo el de espín) como si
fuesen un dogma, declarándose incapaz de seguir ni a su profesor ni
a su libro de texto (el chaval estudia segundo de químicas en una
prestigiosa universidad española). Es mi opinión que ello se debe a
que las matemáticas y la física ya son lo suficientemente sutiles
(me niego a aceptar que sean complicadas) por separado como, para
encima, mezclarlas. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Lo que sigue es una explicación, un
&lt;i&gt;esquema conceptual&lt;/i&gt; si se quiere, de cómo se llega a los
orbitales del átomo hidrogenoide (un átomo que tenga sólo un
electrón) y a los 3 números cuánticos asociados (el de espín va
aparte) desde un punto de vista matemático. Una vez que se tiene
claro “cómo” lo haces ya te puedes concentrar en “qué”
haces. Como conocimientos previos está saber lo que es una ecuación
diferencial y cómo se resuelve en términos generales.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
La llamada función de onda, que es la
que describe la posición del electrón (por simplicidad excluimos la
dependencia del tiempo), no es más que una función de tres
variables que viene descrita por una ecuación diferencial llamada
ecuación de Schrödinger (EdS) que adopta la forma 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;H&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Ψ&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= E&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Ψ &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;[EdS]&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;donde H es un operador llamado
hamiltoniano.&amp;nbsp;Este operador a su vez lo podemos
expresar de tal manera que la EdS la podemos escribir como&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;H&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;=
&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Δ&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
+ &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;bΨ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;/&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;r&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;EΨ &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;[EdS]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;en
la que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;b&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
son constantes, Δ es el operador laplaciano y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;r&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
es una distancia (la del electrón al núcleo). El operador
laplaciano no es más que la suma de las derivadas parciales segundas
con respecto a cada una de las tres variables, es decir:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;a(&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;∂&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
/&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;∂&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;x&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;
+ &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;∂&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
/&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;∂&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;y&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;
+ &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;∂&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
/&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;∂&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;z&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;)
+ bΨ/r = EΨ       &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;[EdS]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;r
= (x&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;+y&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;+z&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;1/2&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/attachment.png" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/attachment.png" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Coordenadas esféricas físicas.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;La
resolución de esta ecuación diferencial nos proporcionará &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;,
que es lo que queremos. Sin embargo esta resolución en coordenadas
cartesianas se hace muy complicada y es preferible usar coordenadas
esféricas. En estas coordenadas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;pasa
de ser una función de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;
x, y, z &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;a
ser una función de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;
r, θ &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;y&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;
φ &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;donde&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;x
= r sen θ cos φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;y
= r sen θ sen φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;z
= r cos θ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Haciendo
la sustitución resulta que la función &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Ψ
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;puede
expresarse como el producto de tres funciones cada una de una sola
variable, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Ψ=
R&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;r&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Θ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;θ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;,
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;con
lo cual obtenemos tres ecuaciones diferenciales independientes, cada
una en una sola variable. Ya sólo nos queda resolver estas
ecuaciones. No vamos a entrar aquí en cómo se hace, nos limitaremos
a señalar unos detalles matemáticos que después se revelarán como
muy importantes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;En
la resolución de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;nos
va a aparecer una constante de separación que, convencionalmente
(tiene un sentido físico), llamaremos &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;.
Para que se cumpla que &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= Φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;φ
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;+2π),
&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
sólo puede ser un número entero (positivo, negativo o cero).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;La
resolución de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Θ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;θ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)
es más complicada. En ella aparece de nuevo &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
y una nueva constante de separación &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;.
Las condiciones que deben cumplir las soluciones (que sean
cuadráticamente integrables) obligan a que &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= |&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;|,
|&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;|+1,
|&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;|+2,....
Esto quiere decir que el valor más pequeño de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
es cero y que &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;va
de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;-l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
a &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;+l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
de 1 en 1.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Finalmente,
en la resolución de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;R&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;r&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)
aparece de nuevo &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;y
otra constante de separación &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
que, por un razonamiento análogo al anterior resulta que debe ser
mayor o igual a &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;+1.
Deducimos de aquí que el valor más pequeño de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
es 1.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Es
necesario recordar que estas soluciones no son funciones únicas sino
familias de funciones que cumplen los condicionantes de la EdS y que
los distintos miembros de las familias vienen dados por los distintos
valores permitidos de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;,
&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;y
&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;.
Y esto es matemáticas, no física.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;Bien,
pues ya tenemos encontradas las soluciones a la EdS, que tienen la
forma general&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Ψ
= R&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;nl&lt;/span&gt;&lt;/sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;r&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Θ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;lm&lt;/span&gt;&lt;/sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;θ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m&lt;/span&gt;&lt;/sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;φ&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;donde,
como hemos visto,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= 1,2,3,...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= 0,1,2,...,&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;-1&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;m
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;=
-&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;,
-&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;+1,...,0,...,&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;-1,&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Veamos
el aspecto de algunas de estas soluciones. Si hacemos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;n&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
=1, ello implica que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;l&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= 0 y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;m&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= 0. En este caso &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Θ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;θ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)
y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Φ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;φ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;)
se hacen constantes y &lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
=Ψ(r) = Ae&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;
 &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;A&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;B&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
son constantes de integración)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Para
n = 2 tenemos esta misma posibilidad ( &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;l&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= 0 y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;m&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
= 0) y tres más a partir de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;l&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;=1
con &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;m &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;=
+1,0,-1, a saber,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
= Ce&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Ψ
&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;=
&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;D&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;r sen θ cos φ
e&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;Br&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;= &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;D&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;r sen θ sen φ e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ψ
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;=&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt; D r cos θ e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;B&lt;/span&gt;r&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;(&lt;i&gt;C&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;D&lt;/i&gt; son constantes de
integración)&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Y así podríamos seguir para los
distintos valores de &lt;i&gt;n&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;l &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;m&lt;/i&gt; encontrando todos
los miembros de la familia de funciones que son solución de la EdS.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Aproximémonos ahora un poco a la
terminología física. La representación de las funciones que sólo
dependen de &lt;i&gt;r&lt;/i&gt; será una esfera, llamemoslas &lt;i&gt;s&lt;/i&gt; y
distingámolas por el valor de &lt;i&gt;n&lt;/i&gt;:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
1&lt;i&gt;s&lt;/i&gt;
= &lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ae&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
2&lt;i&gt;s&lt;/i&gt;
= &lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Ce&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Las funciones que tengan &lt;i&gt;l &lt;/i&gt;=1,
llamémoslas &lt;i&gt;p&lt;/i&gt;, distingámolas por su valor de &lt;i&gt;n&lt;/i&gt;
y marquemos con un subíndice su orientación en ejes cartesianos
(transformamos ahora de esféricas a cartesianas):&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;p&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;x
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sub&gt;=&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt; D r sen θ
cos φ e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;=
&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;D x  e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;p&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;y&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sub&gt;&lt;sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/sub&gt;= &lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;D&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;r sen θ sen φ&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;= &lt;i&gt;D y&lt;/i&gt;  &lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;2&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;p&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sub&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;z
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sub&gt;= &lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;D r cos θ
e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;i&gt;
= &lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;D z e&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Br
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Tenemos de esta forma las funciones de
onda reales hidrogenoides para &lt;i&gt;n
&lt;/i&gt;=1 y &lt;i&gt;n&lt;/i&gt; = 2. Un orbital es una función de onda
espacial de un electrón. Puesto que en un átomo hidrogenoide solo
tiene un electrón, todas sus funciones de onda son orbitales. Éstos
tienen la siguiente representación gráfica:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Neon_orbitals.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Neon_orbitals.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Finalmente damos nombre a nuestras
constantes de separación, que llamaremos números cuánticos porque,
como hemos visto, adoptan valores discretos (no continuos):&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;n&lt;/i&gt; es el número cuántico
principal&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;l &lt;/i&gt;es el númnero cuántico de
momento angular y&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;m&lt;/i&gt; es el número cuántico
magnético.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Ya podemos comprender la imagen del comienzo de la entrada sabiendo que los números entre paréntesis corresponden a los tres números cuánticos.&amp;nbsp;Y ya está.&amp;nbsp;Lo demás son detalles.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-6694571337137519753?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=a0K_P7ryKd4:bplzvVgCvTw:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=a0K_P7ryKd4:bplzvVgCvTw:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/a0K_P7ryKd4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/6694571337137519753/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=6694571337137519753" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/6694571337137519753?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/6694571337137519753?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/a0K_P7ryKd4/el-origen-matematico-de-los-numeros.html" title="El origen matemático de los números cuánticos y de los orbitales atómicos." /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/el-origen-matematico-de-los-numeros.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUEGRX0-eCp7ImA9WhVWGUg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-2915812019998140097</id><published>2012-05-02T13:18:00.000+02:00</published><updated>2012-05-02T13:20:24.350+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-05-02T13:20:24.350+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Física fundamental" /><title>La función de onda como representación completa de la realidad</title><content type="html">&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/wf111.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/wf111.jpg" width="566" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Por si la mecánica cuántica no fuera
de por sí algo bastante complejo, además puede expresarse
matemáticamente de dos formas. La que se suele usar hoy día y con
la que el lector probablemente esté algo familiarizado es la que se
basa en la función de onda descrita por la ecuación de
Schrödinger. Ésta se publicó en 1926 mientras que en 1925 apareció
la mecánica matricial de Heisenberg, Born y Jordan; ambas son
equivalentes. La formulación matricial se denomina así porque
describe las propiedades físicas de las partículas como matrices
que evolucionan con el tiempo. Sin embargo, la función de onda
describe el sistema en su conjunto; pero no sólo eso, es, además,
la descripción más completa que puede darse de un sistema físico.
Y esto tiene obvias implicaciones meta-físicas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
El comportamiento futuro de un sistema
puede predecirse empleando la función de onda que lo describe
(complejidad de cálculo aparte), pero sólo con cierta probabilidad.
Esta naturaleza intrínsecamente probabilística de la teoría
cuántica se diferencia de la certeza con la que los físicos pueden
describir el mundo clásico, lo que lleva a un debate casi centenario
sobre la interpretación de la función de onda: ¿representa una
realidad objetiva o solamente el conocimiento subjetivo de un
observador? En un artículo [1] que aparece en &lt;i&gt;Physical Review
Letters&lt;/i&gt;, Roger Colbeck, del Instituto Perimeter (Canadá) y
Renato Renner, del Politécnico de Zúrich (Suiza), presentan un
argumento claramente a favor de la realidad objetiva de la función
de onda que podría contribuir a una mejor comprensión del
significado de la mecánica cuántica.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Intentemos formular algo más claramente las interpretaciones
alternativas de la función de onda antes de describir el trabajo de
Colbeck y Renner. Para ello nos será útil aquello de “si un árbol
cae en el bosque, ¿hace ruido si no hay nadie escuchándolo?”. En
la primera interpretación la función de onda corresponde a un
elemento de la realidad que existe objetivamente, esté un observador
midiéndolo o no, esto es, el árbol al caer hace ruido lo oiga
alguien o no.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por otro lado, una interpretación alternativa afirma que la
función de onda no representa la realidad sino el estado subjetivo
de conocimiento de un observador acerca de una realidad subyacente.
Así, en 1927, Niels Bohr y Werner Heisenberg, entre otros, abogaron
por la denominada interpretación de Copenhague, según la cual la
función de onda no es más que una probabilidad matemática que
adquiere un sólo valor justo en el momento en el que un observador
mide el sistema provocando con ello el colapso de la función de
onda. Es decir, sólo si hay alguien que pueda oír hará el árbol
ruido; si no hay nadie se mantiene una superposición de estados,
ruido y silencio. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Finalmente, una tercera interpretación, niega la mayor y afirma
que la función de onda no da una descripción física completa de la
realidad y viene a señalar que la mecánica cuántica está
incompleta. Este punto de vista corresponde a Einstein, Podolsky y
Rosen y afirma que el mero planteamiento del problema del árbol en
el bosque no tiene sentido en esos términos.  
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Colbeck y Renner argumentan a favor de la idea de que la función
de onda de un sistema cuántico describe la realidad misma, no
simplemente la falta de conocimiento de un físico sobre ella. De
hecho, en el artículo que nos ocupa llegan a la conclusión de que
la función de onda de un sistema cuántico posee una correspondencia
uno a uno con los “elementos de la realidad”, es decir, las
variables que describen el comportamiento del sistema. Para llegar a
este resultado sólo asumen que las disposiciones de las mediciones
se pueden elegir libremente y que la teoría cuántica proporciona
predicciones estadísticas correctas, ambas afirmaciones falsables
experimentalmente e implícitas en la investigación física.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
A la hora de llegar a sus conclusiones los autores parecen, al
menos a nosotros nos lo parece, violar el teorema de Cantor, que
establece que no existe biyección entre el conjunto potencia de un
conjunto y el propio conjunto. Efectivamente, los autores afirman,
por una parte, que cualquier información contenida en la lista
completa de los elementos de realidad del sistema (la lista se dice
que es completa si contiene todas las predicciones posibles acerca de
los resultados de un experimento llevado a cabo en el sistema) ya
está contenida en la función de onda del sistema. Dicho de otra
manera, la función de onda incluye todos los elementos de realidad.
Pero, por otro lado, Colbeck y Renner afirman que la lista de
elementos de realidad incluye la propia función de onda. A partir de
estas dos afirmaciones los autores concluyen que la función de onda
está en una correlación uno a uno con sus elementos de realidad, a
pesar de la distinta cardinalidad. Esta correlación, biunívoca
según los autores, implicaría además que la teoría cuántica es
completa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sin embargo, si la lógica fuese consistente (ya lo determinarán
los expertos), la única asunción real es que un experimentador
pueda, en principio, elegir los experimentos que quiere llevar a
cabo. Dicho de otra forma, si se acepta que existe esta libertad de
elección entonces la función de onda describe la realidad
necesariamente. Démonos cuenta de que entramos en un bucle: para
determinar si existe libertad de elección tenemos que conocer la
naturaleza de la realidad, pero para poder conocer ésta tenemos que
admitir &lt;i&gt;a priori&lt;/i&gt; que existe libertad de elección, lo que
tiene que ser demostrado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Recientemente otros autores han apoyado la idea de la función de
onda como representación completa de la realidad a partir de
razonamientos diferentes. Así, Pusey, Barrett y Rudolph [2]
argumentan que la interpretación subjetiva de la función de onda
contradice asunciones plausibles de la mecánica cuántica, como que
los sistemas múltiples pueden disponerse de tal manera que los
elementos de realidad no estén correlacionados o, dicho de otra
manera, que dos partes de un sistema pueden ajustarse
independientemente de tal manera que los valores de las variables que
los describen no se hayan influido entre sí. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En cualquier caso hay algo que no debemos olvidar: incluso si
conociésemos la función de onda de un sistema y, por tanto, su
realidad, su comportamiento futuro seguiría sin poder predecirse con
certidumbre. El azar sigue siendo inherente a nuestro conocimiento de
la naturaleza. Más sobre esto en &lt;a href="http://amazings.es/2012/03/09/el-universo-es-como-un-gato-determinismo-y-teorias-fisicas/"&gt;El Universo es como un gato: determinismo y teorías físicas&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Referencias:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
[1]&amp;nbsp;Colbeck, R., &amp;amp; Renner, R. (2012). Is a System’s Wave Function in One-to-One Correspondence with Its Elements of Reality? &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Physical Review Letters, 108&lt;/span&gt; (15) DOI: &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1103/PhysRevLett.108.150402" rev="review"&gt;10.1103/PhysRevLett.108.150402&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[2]&amp;nbsp;Matthew F. Pusey, Jonathan Barrett, &amp;amp; Terry Rudolph (2011). The quantum state cannot be interpreted statistically &lt;span style="font-style: italic;"&gt;[Not published in a peer-reviewed journal]&lt;/span&gt; arXiv: &lt;a href="http://arxiv.org/abs/1111.3328v1" rev="review"&gt;1111.3328v1&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-2915812019998140097?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/dsPP8_2ARyc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/2915812019998140097/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=2915812019998140097" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/2915812019998140097?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/2915812019998140097?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/dsPP8_2ARyc/la-funcion-de-onda-como-representacion.html" title="La función de onda como representación completa de la realidad" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/05/la-funcion-de-onda-como-representacion.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CU8DRXc9fip7ImA9WhVWF0o.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-597284717050684470</id><published>2012-04-30T10:17:00.001+02:00</published><updated>2012-04-30T10:17:54.966+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-04-30T10:17:54.966+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Neurociencia" /><title>Jill Bolte Taylor: Un ataque de lucidez</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="text-align: justify;"&gt;El 10 de diciembre de 1996 Jill Bolte
Taylor, una neuroanatomista de la Universidad de Harvard de 37 años,
descubrió al despertar que estaba teniendo un infarto cerebral.
Posteriormente se comprobaría que el origen estaba en una hemorragia
en una conexión anormal congénita entre una arteria y una vena de
su cerebro, lo que se conoce como malformación arteriovenosa. Tres
semanas después fue sometida a cirugía para eliminar un coágulo
del tamaño de una pelota de golf que constreñía los centros del
lenguaje, en el hemisferio izquierdo de su cerebro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Taylor fue capaz de ser plenamente
consciente de qué le estaba ocurriendo. Tras ocho años de
rehabilitación pudo contar su historia. en un &lt;i&gt;bestseller&lt;/i&gt;
titulado &lt;i&gt;My Stroke of Insight &lt;/i&gt;(en español, Un ataque de lucidez). En 2008 dio una TED Talk
memorable en la que narra su historia y nos permite descubrir las
funciones de los hemisferios cerebrales desde una perspectiva única.
Esta charla es una de las TED más vistas y está subtitulada en
español. En algún momento se requiere del lector que recuerde que
los términos consciencia y energía son conceptos físicos, y que
los términos hermanos, hermanas y nirvana, entre otros, son
alegorías que deben situarse dentro de su contexto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;object height="374" width="526"&gt;
&lt;param name="movie" value="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf"&gt;
&lt;/param&gt;
&lt;param name="allowFullScreen" value="true" /&gt;

&lt;param name="allowScriptAccess" value="always"/&gt;

&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;
&lt;/param&gt;
&lt;param name="bgColor" value="#ffffff"&gt;
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&lt;param name="flashvars" value="vu=http://video.ted.com/talk/stream/2008/Blank/JillBolteTaylor_2008-320k.mp4&amp;su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/JillBolteTaylor-2008.embed_thumbnail.jpg&amp;vw=512&amp;vh=288&amp;ap=0&amp;ti=229&amp;lang=es&amp;introDuration=15330&amp;adDuration=4000&amp;postAdDuration=830&amp;adKeys=talk=jill_bolte_taylor_s_powerful_stroke_of_insight;year=2008;theme=master_storytellers;theme=how_the_mind_works;theme=medicine_without_borders;event=TED2008;tag=biology;tag=brain;tag=consciousness;tag=global+issues;tag=illness;tag=science;&amp;preAdTag=tconf.ted/embed;tile=1;sz=512x288;" /&gt;

&lt;embed src="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf" pluginspace="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" bgColor="#ffffff" width="526" height="374" allowFullScreen="true" allowScriptAccess="always" flashvars="vu=http://video.ted.com/talk/stream/2008/Blank/JillBolteTaylor_2008-320k.mp4&amp;su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/JillBolteTaylor-2008.embed_thumbnail.jpg&amp;vw=512&amp;vh=288&amp;ap=0&amp;ti=229&amp;lang=es&amp;introDuration=15330&amp;adDuration=4000&amp;postAdDuration=830&amp;adKeys=talk=jill_bolte_taylor_s_powerful_stroke_of_insight;year=2008;theme=master_storytellers;theme=how_the_mind_works;theme=medicine_without_borders;event=TED2008;tag=biology;tag=brain;tag=consciousness;tag=global+issues;tag=illness;tag=science;&amp;preAdTag=tconf.ted/embed;tile=1;sz=512x288;"&gt;&lt;/embed&gt;
&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-597284717050684470?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=g2tnnvOv_UI:1IYhsTtRr-k:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=g2tnnvOv_UI:1IYhsTtRr-k:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/g2tnnvOv_UI" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/597284717050684470/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=597284717050684470" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/597284717050684470?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/597284717050684470?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/g2tnnvOv_UI/jill-bolte-taylor-un-ataque-de-lucidez.html" title="Jill Bolte Taylor: Un ataque de lucidez" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/04/jill-bolte-taylor-un-ataque-de-lucidez.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEEGQ3w-eCp7ImA9WhVWEUo.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-6555292155957071392</id><published>2012-04-23T11:17:00.000+02:00</published><updated>2012-04-23T11:17:02.250+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-04-23T11:17:02.250+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Genética" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cáncer" /><title>Epigenética y cáncer</title><content type="html">&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/20091128CervantesContrabandJeffTheBox.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="430" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/20091128CervantesContrabandJeffTheBox.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://michaelgarfield.blogspot.com.es/2009/11/mile-high-meltdown-new-timelapse-video.html"&gt;Chomatin Research&lt;/a&gt; de Michael Garfield&lt;/i&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En última instancia todos los tipos de cáncer tienen un origen
genético. En algunos casos se trata de una predisposición genética
que se pasa de padres a hijos. En otros es el resultado de la
exposición a un agente externo como el humo del tabaco (no hace
falta ser fumador, respirarlo pasivamente tiene el mismo efecto) o la
radiactividad. Y, a veces, es una lotería: un trozo de ADN que se
copia mal durante la mitosis celular.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El que todos los cánceres tienen una base genética se sabe desde
los años ochenta, sin embargo traducir este conocimiento en medicina
es extremadamente difícil. De momento nadie sabe cómo reparar el
ADN directamente. Lo que se trata más bien es de descubrir cuáles
son las consecuencias bioquímicas del daño genético y buscar una
forma de lidiar con éstas. Y a esto se dedican los investigadores
para cada tipo de cáncer específico, salvo que aparezca otro gran
descubrimiento que indique que existe alguna pauta común más allá
de que todos comparten unos genes rotos. Y parece (subrayamos parece)
que esa pauta está emergiendo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esa pauta sería que muchos de los genes cuya rotura desemboca en
cáncer están implicados en un tipo de regulación genética llamada
epigenética. La epigenética consiste en la regulación de la
expresión de los genes, una especie de interruptor de
encendido-apagado, mediante la adición de grupos metilo o acetilo
bien al ADN propiamente dicho, bien a las proteínas que dan soporte
al ADN en los cromosomas. La naturaleza de estas reacciones implica
que en los procesos epigenéticos se puede intervenir químicamente
de una forma que no es posible en las mutaciones genéticas. En otras
palabras, se pueden tratar con fármacos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El pasado 1 de abril tuvo
lugar un interesante &lt;a href="http://www.abstractsonline.com/Plan/ViewSession.aspx?sKey=63f9e955-31ca-4b57-8aa1-edd6be74afed&amp;amp;mKey=%7b2D8C569E-B72C-4E7D-AB3B-070BEC7EB280%7d"&gt;simposio&lt;/a&gt; de la Asociación Estadounidense para
la Investigación del Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés) en el
que se trató precisamente de la cromatina y el epigenoma como dianas
terapéuticas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Dashyant Dhanak, de GlaxoSmithKline, &lt;a href="http://www.abstractsonline.com/Plan/ViewAbstract.aspx?mID=2898&amp;amp;sKey=63f9e955-31ca-4b57-8aa1-edd6be74afed&amp;amp;cKey=361254cb-5d47-4e05-b637-5aeb3de54285&amp;amp;mKey=%7b2D8C569E-B72C-4E7D-AB3B-070BEC7EB280%7d"&gt;presentó el trabajo&lt;/a&gt;
de su grupo de investigación sobre el desarrollo de una sustancia
que inhiba la actividad de un enzima llamado EZH2. Este enzima se une
a los grupos metilo de las proteínas llamadas &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Histona"&gt;histonas&lt;/a&gt;
que son parte del envoltorio cromosómico. Muchos linfomas (cánceres
del sistema inmune) tienen como causa mutaciones que hacen que EZH2
se vuelva hiperactiva. Esta hiperactividad metila las histonas más
de lo que debieran y, por tanto, silencia los genes a los que
envuelven, incluidos los llamados genes supresores de tumores cuya
misión es parar el crecimiento celular incontrolado que causa el
cáncer.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cuando el grupo de Dhanak trató células de linfoma con un
inhibidor llamado GSK2816126 encontró que la sobremetilación de las
histonas disminuía drásticamente. Y cuando trataron tanto cultivos
de células como animales de laboratorio con GSK2816126 hallaron que
reducía la proliferación de células tumorales a la vez que, y esto
es crítico, no tenía efecto aparente en las células normales
vecinas. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
James Bradner, del Instituto del Cáncer Dana-Farber (EE.UU.),
&lt;a href="http://www.abstractsonline.com/Plan/ViewAbstract.aspx?mID=2898&amp;amp;sKey=63f9e955-31ca-4b57-8aa1-edd6be74afed&amp;amp;cKey=247a6211-c115-4577-ac04-b99ed794eac5&amp;amp;mKey=%7b2D8C569E-B72C-4E7D-AB3B-070BEC7EB280%7d"&gt;describió&lt;/a&gt;
una segunda aproximación epigenética al tratamiento del cáncer. Su
grupo ha podido demostrar que una sustancia conocida como JQ1, que
inhibe un regulador epigenético llamado BRD4, bloquea la actividad
de un gen conocido como Myc. Myc codifica una proteína que es un
factor de transcripción, esto es, otro componente del sistema de
regulación del ADN. Este factor de transcripción en concreto
participa en la expresión de alrededor del 15% de los genes humanos.
No es de extrañar entonces que cuando no funcione bien se convierta
en una de las causas más comunes de cáncer.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Ha habido muchos intentos de bloquear directamente la actividad de
Myc, ninguno con éxito. El equipo de Bradner ha empleado una
estrategia indirecta: bloquear un colaborador necesario, el BRD4. La
comprobación se realizó con ratones que sufrían mieloma causado
por la disfunción del Myc y que fueron tratados por JQ1. Y funcionó:
JQ1 silenciaba los genes activados por Myc y ralentizaba la
proliferación de las células del mieloma.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si bien ni GSK2816126 ni JQ1 están listos para ser probados en
humanos, ya existen otros fármacos epigenéticos en el mercado. Loa
agentes demetilantes del ADN, en forma de &lt;a href="http://www.chemocare.com/es/bio_es/azacitidina_ES.asp"&gt;azacitidina&lt;/a&gt;
&amp;nbsp;y &lt;a href="http://www.chemocare.com/es/bio_es/decitabina_ES.asp"&gt;decitabina&lt;/a&gt;, se usan para tratar los síndromes mielodisplásicos, los
precursores de la &lt;a href="http://www.cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/leucemia-mieloide-adultos/Patient/page1"&gt;leucemia mieloide&lt;/a&gt;. También se comercializan inhibidores de la histona deacetilasa
para tratar una enfermedad poco frecuente llamada linfoma de células
T cutáneo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Recientemente un grupo de investigadores encabezado por Rosalyn
Juergens, de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.), ha demostrado que
una combinación de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Entinostat"&gt;entinostat&lt;/a&gt;, un inhibidor de la histona
deacetilasa, y azacitidina ralentizaba el crecimiento del tumores en
algunas personas con cáncer de pulmón avanzado. Este resultado es
importante por dos razones. En primer lugar, es la primera vez que se
emplean fármacos epigenéticos contra un tumor sólido (masa anormal
de tejido sin quistes ni zonas líquidas), en vez de contra leucemias
o linfomas; los tumores sólidos son más difíciles de tratar porque
el principio activo tiene que penetrarlos. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y en segundo, algunos de los participantes en el estudio de
Juergens &lt;i&gt;et al.&lt;/i&gt; que no respondieron significativamente a la
prueba en sí después presentaron una reacción muy buena e
inesperada a la quimioterapia estandarizada a la que fueron sometidos
posteriormente. También es cierto que las muestras son muy pequeñas,
y que este estudio es más indiciario que concluyente, como para
poder lanzar las campanas al vuelo. Sin embargo, los autores
especulan con la idea de que los fármacos epigenéticos alteraron
las células tumorales de alguna forma que duró los suficiente como
para que fuesen más sensibles a la quimioterapia estándar.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y esto es bastante posible. A diferencia de otras formas de
regulación genética (como la que controlan los factores de
transcripción, por ejemplo) los cambios epigenéticos pasan a las
células hijas y nietas durante la división celular hasta que se
borran activamente. Una vez borrados no vuelven a aparecer. Podría
ocurrir entonces que las terapias epigenéticas pudieran realizar
cambios que pararían el crecimiento del cáncer sin tener que matar
sus células.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Este podría ser el caso de GSK2816126. Si fuese así, estaríamos
realmente ante una revolución conceptual, y la epigenética se
pondría a la par que la genética en el análisis y el tratamiento
del cáncer.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Referencia:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;amp;rft.jtitle=Cancer+Discovery&amp;amp;rft_id=info%3Adoi%2F10.1158%2F2159-8290.CD-11-0214&amp;amp;rfr_id=info%3Asid%2Fresearchblogging.org&amp;amp;rft.atitle=Combination+Epigenetic+Therapy+Has+Efficacy+in+Patients+with+Refractory+Advanced+Non-Small+Cell+Lung+Cancer&amp;amp;rft.issn=2159-8274&amp;amp;rft.date=2011&amp;amp;rft.volume=1&amp;amp;rft.issue=7&amp;amp;rft.spage=598&amp;amp;rft.epage=607&amp;amp;rft.artnum=http%3A%2F%2Fcancerdiscovery.aacrjournals.org%2Fcgi%2Fdoi%2F10.1158%2F2159-8290.CD-11-0214&amp;amp;rft.au=Juergens%2C+R.&amp;amp;rft.au=Wrangle%2C+J.&amp;amp;rft.au=Vendetti%2C+F.&amp;amp;rft.au=Murphy%2C+S.&amp;amp;rft.au=Zhao%2C+M.&amp;amp;rft.au=Coleman%2C+B.&amp;amp;rft.au=Sebree%2C+R.&amp;amp;rft.au=Rodgers%2C+K.&amp;amp;rft.au=Hooker%2C+C.&amp;amp;rft.au=Franco%2C+N.&amp;amp;rft.au=Lee%2C+B.&amp;amp;rft.au=Tsai%2C+S.&amp;amp;rft.au=Delgado%2C+I.&amp;amp;rft.au=Rudek%2C+M.&amp;amp;rft.au=Belinsky%2C+S.&amp;amp;rft.au=Herman%2C+J.&amp;amp;rft.au=Baylin%2C+S.&amp;amp;rft.au=Brock%2C+M.&amp;amp;rft.au=Rudin%2C+C.&amp;amp;rfe_dat=bpr3.included=1;bpr3.tags=Chemistry%2CMedicine%2CHealth%2CPharmaceutical+Chemistry%2C+Cancer"&gt;Juergens, R., Wrangle, J., Vendetti, F., Murphy, S., Zhao, M., Coleman, B., Sebree, R., Rodgers, K., Hooker, C., Franco, N., Lee, B., Tsai, S., Delgado, I., Rudek, M., Belinsky, S., Herman, J., Baylin, S., Brock, M., &amp;amp; Rudin, C. (2011). Combination Epigenetic Therapy Has Efficacy in Patients with Refractory Advanced Non-Small Cell Lung Cancer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cancer Discovery, 1&lt;/span&gt; (7), 598-607 DOI: &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1158/2159-8290.CD-11-0214" rev="review"&gt;10.1158/2159-8290.CD-11-0214&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-6555292155957071392?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
De nuevo se pone en juego nuestra Copa
de oro para los acertantes del siguiente acertijo que, sin ser trivial, es mucho más
fácil de lo que parece:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/JosephWright-Alchemist-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/JosephWright-Alchemist-1.jpg" width="498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Si Jan Baptist van Helmont hubiese
conocido el resultado del experimento que Henri Moissan realizó en
1894 con la muestra que le envió William Ramsay, ¿con qué hubiese
identificado ésta probablemente? ¿Por qué?&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
1) blas&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
2) arcana&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
3) bikos&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
4) ambix&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
5) lapidens philosophorum&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
6) alcagesto&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
7) tria prima&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
8) archeus&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
9) quintaesencia&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Georgia, serif; font-size: 13px; line-height: 20px; text-align: justify;"&gt;Esta entrada es una participación de&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #333333; font-family: Georgia, serif; font-size: 13px; line-height: 20px; text-align: justify;"&gt;Experientia docet&lt;/span&gt;&lt;i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Georgia, serif; font-size: 13px; line-height: 20px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;en la&amp;nbsp;&lt;a href="http://educacionquimica.wordpress.com/2012/04/03/inauguracion-del-xiv-carnaval-de-quimica/"&gt;XIV Edición del Carnaval de Química&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que organiza&amp;nbsp;&lt;a href="http://educacionquimica.wordpress.com/"&gt;Educación química&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-354658117642690781?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/RJWx3J8il58" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/354658117642690781/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=354658117642690781" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/354658117642690781?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/354658117642690781?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/RJWx3J8il58/concurso-ed-piensa-como-un-alquimista.html" title="Concurso ED: Piensa como un alquimista" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/04/concurso-ed-piensa-como-un-alquimista.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0QAR3s5eyp7ImA9WhVXFUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-6326989241133828873</id><published>2012-04-16T11:42:00.000+02:00</published><updated>2012-04-16T11:42:26.523+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-04-16T11:42:26.523+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Ensayo" /><title>El rey filósofo o las diez características del sabio.</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Alfonso_X_el_Sabio_y_su_corte.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="382" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Alfonso_X_el_Sabio_y_su_corte.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los acontecimientos de estos últimos días en España (incluidas
sus extensiones africanas, quien tenga oídos para oír que oiga) me
han traído a la memoria uno de las ideas del hijo de Aristón y
Perictione, el de las espaldas anchas. Curiosamente se trata de la
idea que inspiró al ayatolá Jomeini la concepción general de cómo
debería ser gobernada una república islámica: es el amante de la
sabiduría, el filósofo (desde la perspectiva islámica chií esto
es equivalente a los clérigos), el que debe ser elegido gobernante.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Efectivamente, desde el punto de vista platónico el
“rey-filósofo” es la persona sabia que acepta el poder que le
otorgan las personas que son suficientemente sabias como para elegir
a un buen gobernante. Esta es la tesis de Sócrates en “La
República”, que la mayor sabiduría que pueden demostrar las masas
es la elección sabia de un gobernante, él mismo sabio.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pero, ¿cómo reconocer a un hombre sabio en primer lugar? 
Existen cinco signos externos y cinco características de su forma de
actuar para guiarnos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Los 5 signos&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En primer lugar, y siguiendo a Asimov, debemos acabar con la
“excusa socrática”, es decir con asimilar la falta de
conocimiento, malcitando a Sócrates (“solo sé que no sé nada”),
con un signo de sabiduría. Los investigadores en ese campo de la
psicología que algunos llaman psicología positiva definen la
sabiduría como la coordinación del conocimiento
y la experiencia, por una
parte, con su uso deliberado
para mejorar el bienestar (entendido como justicia, ausencia de
conflicto, etc.) por otro. Con esta definición en mente consideran
que hay cinco signos que caracterizan al humano sabio, a saber:&lt;/div&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
se conoce a sí mismo&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
posee conocimientos y experiencia&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
es sincero y directo con los demás&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
los demás le piden consejo&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
sus acciones son consistentes con sus creencias éticas&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;

&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si pensamos en alguien que consideramos sabio, a poco que
reflexionemos nos daremos cuenta que cumple las características
anteriores. Pero estaremos de acuerdo que estos cuatro signos
parecen, en todo caso, condiciones necesarias pero no suficientes
para poder calificar a una persona como sabia. Efectivamente, un
religioso radical, por ejemplo, puede reunir estas condiciones y no
sería considerado sabio por una mayoría fuera de su sistema de
creencias. Es necesario, pues, fijarnos en cómo actúa.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Actuando sabiamente&lt;/b&gt; 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
A los sabios se recurre cuando hay
problemas buscando consejo para solucionarlos. Y es ahí, en la
resolución de problemas donde brilla la sabiduría. Una persona que
reúna la 5 signos anteriores podremos decir que actúa sabiamente y,
por tanto, es sabia, si sus acciones y consejos se caracterizan por:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
una voluntad de buscar
 oportunidades de resolver posibles conflictos existentes&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
una voluntad de buscar el
 compromiso&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
un reconocimiento de los límites
 del conocimiento personal&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
una consciencia de que puede
 existir más de una perspectiva de un problema&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
una asunción del hecho de que las
 cosas pueden ponerse peor antes de mejorar&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Somos nosotros los que ahora, armados
con estas herramientas de contraste, debemos dedicarnos a analizar el
comportamiento de los que nos gobiernan y a aquellos que aspiren a
hacerlo para poder elegir sabiamente. Quien pueda elegir, se
entiende...&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-6326989241133828873?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/intelligence-brain-areas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/intelligence-brain-areas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Regiones corticales relacionadas con la inteligencia general y las funciones ejecutivas. En rojo, comunes, en naranja específicas de la inteligencia general, en amarillo específicas de las funciones ejecutivas.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Imagina por un segundo que quieres determinar qué áreas del
encéfalo participan en lo que se conoce como inteligencia general y
en aspectos concretos de las funciones intelectuales como la
comprensión verbal o la memoria de trabajo. ¿Cómo lo harías? Una
posible manera es realizando escáneres por resonancia magnética
funcional de distintos grupos de sujetos clasificados en función de
sus habilidades y compararlos con grupos de control. Este tipo de
estudio podría dar indicios de qué estructuras intervienen pero no
sería muy concluyente. Para realizar un mapa de la inteligencia “de
verdad” tendríamos que ser capaces de comparar qué efectos tiene
el desconectar determinadas zonas encefálicas. Y esto es lo que ha
hecho un equipo de investigadores encabezados por Aron Barbey, de la
Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EE.UU.), empleando como
voluntarios a 182 veteranos de la guerra de Vietnam con heridas
penetrantes en la cabeza muy localizadas. Los resultados se publican
en &lt;i&gt;Brain&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Otras alteraciones físicas de la
actividad cerebral, como los infartos, afectan a muchas áreas
cerebrales y, por tanto, dificultan identificar las contribuciones
cognitivas de las distintas estructuras encefálicas. Las heridas de
los voluntarios en el estudio eran lo suficientemente localizadas
como para poder inferir cómo el daño en un área determinado
produce disfunciones cognitivas concretas, con lo que los
investigadores han podido realizar un mapa tridimensional de qué
estructuras son críticas para capacidades intelectuales específicas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los investigadores realizaron escáneres por tomografía
computarizada (TC) de los encéfalos de los participantes y
administraron una batería de test cognitivos. Posteriormente
combinaron los datos de las TC para producir un mapa colectivo del
córtex que dividieron en 3000 unidades tridimensionales (vulgo,
cubitos) llamadas vóxeles (de &lt;i&gt;volumetric pixel&lt;/i&gt;). A
continuación analizaron todos los sujetos con daño en un vóxel en
concreto o en una agrupación de vóxeles y compararon sus
habilidades cognitivas con aquellos otros en los que las mismas
estructuras estaban intactas. De esta manera, el equipo de
investigadores fue capaz de identificar las regiones corticales
esenciales para determinadas funciones cognitivas, incluidas aquellas
que contribuyen significativamente a la inteligencia (definida en
este caso, obviamente, como aquello que miden los test de
inteligencia).&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Según se desprende de los datos del estudio la inteligencia
general depende de un sistema neurológico llamativamente delimitado,
es decir, varias regiones corticales y las conexiones entre ellas son
básicas para la inteligencia general.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Estas áreas están localizadas en el córtex prefrontal izquierdo
(tras la frente), el córtex temporal izquierdo (detrás de la oreja)
y el córtex parietal izquierdo (en lo alto de la parte de atrás de
la cabeza) y los haces de materia blanca (axones) que los conectan.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los investigadores también constataron que las regiones
cerebrales implicadas en la planificación, el autocontrol y otros
aspectos de las denominadas funciones ejecutivas coinciden en buena
parte con las que corresponden a la inteligencia general.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Este estudio viene a añadir más pruebas en favor de la hipótesis
de que la inteligencia no depende ni de un área concreta del cerebro
ni del encéfalo en su conjunto, sino que implica áreas específicas
trabajando de forma coordinada o, dicho de otra forma, de la
capacidad de integrar la información de los procesos verbales,
espaciales y ejecutivos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Más detalles e imágenes en esta exposición del descubrimiento por parte de Aron Barbey [en inglés]&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;div class="ensembleEmbeddedContent" id="ensembleEmbeddedContent_Vb2laIhVAEqAcXe43A439w" style="height: 390px; width: 640px;"&gt;
&lt;script src="http://ensemble.illinois.edu/app/plugin/plugin.aspx?contentID=Vb2laIhVAEqAcXe43A439w&amp;amp;destinationID=vmGiOUsYPk2IJcKSvIjqAA&amp;amp;useIFrame=true&amp;amp;embed=true&amp;amp;startTime=0&amp;amp;autoPlay=false&amp;amp;hideControls=false&amp;amp;showCaptions=false" type="text/javascript"&gt;
&lt;/script&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Referencia:&lt;/div&gt;
&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;amp;rft.jtitle=Brain&amp;amp;rft_id=info%3Adoi%2F10.1093%2Fbrain%2Faws021&amp;amp;rfr_id=info%3Asid%2Fresearchblogging.org&amp;amp;rft.atitle=An+integrative+architecture+for+general+intelligence+and+executive+function+revealed+by+lesion+mapping&amp;amp;rft.issn=0006-8950&amp;amp;rft.date=2012&amp;amp;rft.volume=&amp;amp;rft.issue=&amp;amp;rft.spage=&amp;amp;rft.epage=&amp;amp;rft.artnum=http%3A%2F%2Fwww.brain.oxfordjournals.org%2Fcgi%2Fdoi%2F10.1093%2Fbrain%2Faws021&amp;amp;rft.au=Barbey%2C+A.&amp;amp;rft.au=Colom%2C+R.&amp;amp;rft.au=Solomon%2C+J.&amp;amp;rft.au=Krueger%2C+F.&amp;amp;rft.au=Forbes%2C+C.&amp;amp;rft.au=Grafman%2C+J.&amp;amp;rfe_dat=bpr3.included=1;bpr3.tags=Neuroscience"&gt;Barbey, A., Colom, R., Solomon, J., Krueger, F., Forbes, C., &amp;amp; Grafman, J. (2012). An integrative architecture for general intelligence and executive function revealed by lesion mapping &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Brain&lt;/span&gt; DOI: &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1093/brain/aws021" rev="review"&gt;10.1093/brain/aws021&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-4746532341608254881?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=VxtNCvqvLyo:zrM2bRiIRms:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=VxtNCvqvLyo:zrM2bRiIRms:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/VxtNCvqvLyo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/4746532341608254881/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=4746532341608254881" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/4746532341608254881?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/4746532341608254881?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/VxtNCvqvLyo/la-inteligencia-general-reside-en-areas.html" title="La inteligencia general reside en áreas corticales concretas trabajando coordinadamente." /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/04/la-inteligencia-general-reside-en-areas.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CkIMSHs8fyp7ImA9WhVXEEg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-2900116881135790459</id><published>2012-04-10T11:36:00.000+02:00</published><updated>2012-04-10T11:36:29.577+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-04-10T11:36:29.577+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Química" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><title>Una estructura tipo grafeno para el hidrógeno sólido.</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/F1large-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="598" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/F1large-2.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Diagrama de fases del hidrógeno&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Estamos tan acostumbrados a ver la posición del hidrógeno en la
tabla periódica en lo más alto de la columna de metales alcalinos
que no nos paramos a pensar en lo que esto significa: ni más ni
menos que debería ser, en determinadas condiciones, un metal. El
hidrógeno metálico consistiría en protones muy próximos entre sí
(por debajo de la distancia de Bohr) con los electrones compartidos
entre todos; si los protones forman una red cristalina hablamos de
hidrógeno metálico sólido y si no existe esta red, de líquido.
Este estado sólo se alcanzaría a muy altas presiones y se cree que
podría existir en el interior de Júpiter, Saturno y algunos
planetas extrasolares recientemente descubiertos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La búsqueda del hidrógeno metálico comenzó en el siglo XIX. En
1935 los físicos Eugene Wigner y Hillard Huntington predijeron que
el hidrógeno debería convertirse en un sólido metálico a altas
presiones, aproximadamente de 25 GPa (gigapascales), pero
experimentos posteriores no encontraron trazas de una transición
metálica. Experimentos más recientes han empleado presiones mucho
mayores. Destaca el experimento que en 2011 realizaron Mijail Eremets
e Ivan Troyan del Instituto Max Planck (Alemania) y en el que los
autores afirmaron haber encontrado la presencia del hidrógeno
metálico a 260 GPa; estos resultados, sin embargo, no han sido
confirmados y han sido recibidos, en general, con escepticismo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El reto de conseguir hidrógeno metálico no sólo tiene interés
desde el punto de vista puramente científico, también desde el
técnico ya que sus aplicaciones potenciales son muy interesantes.
Por ejemplo, se cree que el conocimiento de la estructura y
características de este material podría ayudar a conseguir
superconductores a temperatura ambiente o, dicho más
propagandísticamente, la transmisión de energía eléctrica sin
pérdidas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En este camino hacia el hidrógeno metálico el grupo de
investigadores encabezado por Ross Howie, de la Universidad de
Edimburgo (Reino Unido), ha descubierto una nueva fase de hidrógeno
sólido. Publican sus resultados en &lt;i&gt;Physical Review Letters&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Se conocen tres fases sólidas del hidrógeno que pueden crearse
superenfriando el gas:&lt;/div&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
la fase I es una estructura de alto empaquetamiento de
 moléculas de hidrógeno que conservan la capacidad de rotar
 libremente&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
la fase II es similar a la I pero con menor libertad de
 rotación, lo que describiríamos como ordenación de la orientación&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
la fase III se caracteriza por un debilitamiento de los
 enlaces H-H por lo que puede considerarse parcialmente atómica, es
 decir, no completamente molecular.&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El punto crítico en el que estas tres fases se intersectan está
muy bien definido pero nadie sabe con seguridad qué ocurre más allá
de la fase III, a presiones más altas. Esta zona es la que han
explorado Howie &lt;i&gt;et al&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los investigadores sometieron muestras de hidrógeno y deuterio a
presiones de hasta 315 GPa en un yunque de diamante a una temperatura
de 300K. Empleando espectroscopia Raman midieron las variaciones en la frecuencia
del vibrón (vibración intramolecular), esto es, determinaron la
fortaleza de los enlaces H-H y, por tanto, hasta qué punto el
hidrógeno seguía siendo molecular. A 220 GPa detectaron que la
frecuencia del vibrón principal disminuía rápidamente a la vez que
aparecía un segundo vibrón que mantenía la frecuencia original.
¿Cómo interpretar estos resultados? Para eso están los teóricos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los investigadores encontraron en la teoría de las fases sólidas
del hidrógeno de Chris Pickard y Richard Needs publicada en  2007
una predicción que encajaba bastante bien con los datos
experimentales: capas de hidrógeno formando anillos irregulares con
la estructura del grafeno, lo que explicaría la baja frecuencia del
vibrón principal, salpicadas con moléculas de hidrógeno diatómico sin
enlazar, que corresponderían a la frecuencia original del vibrón
secundario. Según la teoría, a más altas presiones los anillos se
harían simétricos y adquirirían un comportamiento semimetálico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Metallic-hydrogen_Howie-et-al_410_tcm18-216267.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Metallic-hydrogen_Howie-et-al_410_tcm18-216267.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Estructura propuesta para la fase IV del hidrógeno sólido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Para producir estos resultados los científicos desarrollaron
métodos para impedir la difusión del hidrógeno en los yunques de
diamante realmente novedosos y que serán de gran utilidad en
posteriores investigaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una participación de &lt;/i&gt;Experientia docet&lt;i&gt; en la &lt;a href="http://educacionquimica.wordpress.com/2012/04/03/inauguracion-del-xiv-carnaval-de-quimica/"&gt;XIV Edición del Carnaval de Química &lt;/a&gt;que organiza &lt;a href="http://educacionquimica.wordpress.com/"&gt;Educación química&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Referencia:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;amp;rft.jtitle=Physical+Review+Letters&amp;amp;rft_id=info%3A%2F&amp;amp;rfr_id=info%3Asid%2Fresearchblogging.org&amp;amp;rft.atitle=Mixed+Molecular+and+Atomic+Phase+of+Dense+Hydrogen&amp;amp;rft.issn=&amp;amp;rft.date=2012&amp;amp;rft.volume=108&amp;amp;rft.issue=12&amp;amp;rft.spage=&amp;amp;rft.epage=&amp;amp;rft.artnum=http%3A%2F%2Flink.aps.org%2Fdoi%2F10.1103%2FPhysRevLett.108.125501&amp;amp;rft.au=Ross+T.+Howie&amp;amp;rft.au=Christophe+L.+Guillaume&amp;amp;rft.au=Thomas+Scheler&amp;amp;rft.au=Alexander+F.+Goncharov&amp;amp;rft.au=Eugene+Gregoryanz&amp;amp;rfe_dat=bpr3.included=1;bpr3.tags=Chemistry%2CPhysics%2CPhysical+Chemistry%2C+Theoretical+Chemistry%2C+Condensed+Matter"&gt;Ross T. Howie, Christophe L. Guillaume, Thomas Scheler, Alexander F. Goncharov, &amp;amp; Eugene Gregoryanz (2012). Mixed Molecular and Atomic Phase of Dense Hydrogen &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Physical Review Letters, 108&lt;/span&gt; (12)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-2900116881135790459?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/6TYNNk_5R20" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/2900116881135790459/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=2900116881135790459" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/2900116881135790459?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/2900116881135790459?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/6TYNNk_5R20/una-estructura-tipo-grafeno-para-el.html" title="Una estructura tipo grafeno para el hidrógeno sólido." /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/04/una-estructura-tipo-grafeno-para-el.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkQFRXc5eSp7ImA9WhVREUk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-5376625553959360599</id><published>2012-03-19T10:11:00.000+01:00</published><updated>2012-03-19T10:11:54.921+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-19T10:11:54.921+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Física fundamental" /><title>Aaron O'Connell: mecánica cuántica macroscópica</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Solemos pensar que la mecánica
cuántica sólo aplica a objetos muy pequeños, a escala atómica.
Sin embargo, en 2010 la revista &lt;i&gt;Science&lt;/i&gt; seleccionó como
hallazgo del año a la primera máquina cuántica, es decir, al
primer objeto visible sin ayuda de un microscopio que se encuentra en
un estado de superposición cuántica o, lo que es equivalente, que
está en dos lugares al mismo tiempo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
En marzo de 2011 Aaron O'Connell, el
autor de este hallazgo (que este año cumplirá 31 años), explicaba
su descubrimiento en una charla TED. Su presentación es muy fácil
de seguir, está subtitulada en español y dura menos de 8 minutos. Y, lo que no es menos
importante, su planteamiento incluye un buen material para el debate
sobre la naturaleza de la realidad y el sentido de “ser" como
dependencia del resto de objetos existentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;object height="374" width="526"&gt;
&lt;param name="movie" value="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf"&gt;
&lt;/param&gt;
&lt;param name="allowFullScreen" value="true" /&gt;

&lt;param name="allowScriptAccess" value="always"/&gt;

&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;
&lt;/param&gt;
&lt;param name="bgColor" value="#ffffff"&gt;
&lt;/param&gt;
&lt;param name="flashvars" value="vu=http://video.ted.com/talk/stream/2011/Blank/AaronOConnell_2011-320k.mp4&amp;su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/AaronOConnell-2011.embed_thumbnail.jpg&amp;vw=512&amp;vh=288&amp;ap=0&amp;ti=1160&amp;lang=es&amp;introDuration=15330&amp;adDuration=4000&amp;postAdDuration=830&amp;adKeys=talk=aaron_o_connell_making_sense_of_a_visible_quantum_objec;year=2011;theme=inspired_by_nature;theme=what_s_next_in_tech;event=TED2011;tag=philosophy;tag=physics;tag=science;&amp;preAdTag=tconf.ted/embed;tile=1;sz=512x288;" /&gt;

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&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-5376625553959360599?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/okRscKLlrI4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/5376625553959360599/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=5376625553959360599" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/5376625553959360599?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/5376625553959360599?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/okRscKLlrI4/aaron-oconnell-mecanica-cuantica.html" title="Aaron O'Connell: mecánica cuántica macroscópica" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/03/aaron-oconnell-mecanica-cuantica.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkMFQHsyfyp7ImA9WhVRE08.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-493019318692049429</id><published>2012-03-16T11:18:00.000+01:00</published><updated>2012-03-21T12:13:31.597+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-21T12:13:31.597+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Concurso ED" /><title>Concurso ED: ¿Quién es el intruso?</title><content type="html">&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Boltzmanns-molecule.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Boltzmanns-molecule.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Esta imagen puede ser una pista...o no&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
Esta lista se ha elaborado siguiendo un criterio. Para ayudarte a encontrarlo se ha incluido un nombre que no lo cumple. Para ganar la Gran Copa averigua el criterio y señala al intruso. ¡Qué disfrutes!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;
Werner Heisenberg&lt;br /&gt;
Wolfgang Pauli&lt;br /&gt;
Peter Debye&lt;br /&gt;
Hans Bethe&lt;br /&gt;
Ernst Guillemin&lt;br /&gt;
Paul Peter Ewald&lt;br /&gt;
Alfred Landé&lt;br /&gt;
Linus Pauling&lt;br /&gt;
Fritz London&lt;br /&gt;
Isidor Rabi&lt;br /&gt;
Max von Laue&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;PISTA&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;:&amp;nbsp;&lt;i&gt;Die&amp;nbsp;Ludwig-Maximilians-Universität
München ist eine&amp;nbsp;Universität&amp;nbsp;in
der&amp;nbsp;bayerischen landeshauptstadt&amp;nbsp;München.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;b&gt;SOLUCIÓN&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. (Está escrita en blanco. Para leerla selecciona el texto.)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;i&gt;Para apreciar
esta respuesta, y que sea útil, es muy conveniente haber intentado
seriamente solucionar el problema.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Introducción: &lt;i&gt;framing&lt;/i&gt; y
&lt;i&gt;priming&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Personalmente no me gusta la traducción
de &lt;i&gt;framing&lt;/i&gt; como “encuadre”, ya que el encuadre es algo en
lo que nosotros participamos, de alguna manera, activa y
conscientemente. Prefiero el término menos eufónico de “enmarcado”,
porque de eso se trata: interpretamos un cuadro en función del marco
que lleva.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Un marco es un esquema de interpretación, la colección de
estereotipos en los que una persona se basa para comprender y
responder a los acontecimientos. En otras palabras, los humanos
construimos una serie de filtros mentales a partir de influencias
biológicas, culturales y biográficas y usamos estos filtros para
hacer que el mundo tenga sentido para nosotros. Las elecciones que
hacemos dependen mucho del filtro, del marco, en el que ubicamos la
situación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

&lt;span style="color: white;"&gt;Este sesgo cognitivo puede usarse para influir en las personas,
algunas veces tan sencillamente como alterando la forma en la que se
hace una pregunta dentro de un contexto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

&lt;span style="color: white;"&gt;Por otra parte en el &lt;i&gt;priming&lt;/i&gt;,
un término con el que los lectores habituales de este blog están
familiarizados, interviene la memoria implícita y consiste
básicamente en que la exposición a un estímulo influye mucho en
cómo procesamos y entendemos el siguiente. Por eso los vendedores
“entrenados” te hacen preguntas insustanciales a las que
respondes “sí” predisponiéndote al “sí” que representa la
venta. 
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

&lt;span style="color: white;"&gt;Nuestro &lt;i&gt;Concurso ED&lt;/i&gt;
ha jugado (limpiamente) con ambos efectos psicológicos. Veámoslo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

&lt;b&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Creando el marco&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;

&lt;span style="color: white;"&gt;Cualquier lector que haya leído las instrucciones del concurso
con ánimo de participar ha dado por supuestas una serie de premisas
de forma inconsciente, que constituyen el marco para la
interpretación de los datos. Sin ánimo de ser exhaustivo, algunas
de esas premisas son:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

&lt;ol&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Yo, el autor, soy honesto. El juego propuesto no es un engaño
 y yo digo la verdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

 &lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;El juego es resoluble. A pesar de su mayor o menor
 dificultad, existe una respuesta lógica y ésta se puede hallar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

 &lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;La respuesta no es trivial. Esto es, debe tratarse de un
 hecho significativo y conocible, no de una anécdota oscura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

 &lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;i&gt;Experientia docet&lt;/i&gt; es un blog de divulgación
 científica, por lo que el juego debe estar relacionado
 necesariamente con la ciencia, su historia o con las personas que
 intervinieron en su desarrollo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Con esto en mente, el lector se
enfrenta a una lista de nombres, unos muy conocidos, otros no tanto. La imagen y una primera búsqueda avalan lo que se sospecha en la primera
lectura, todos son físicos (lo que confirma el punto 4 del marco,
reforzándolo). Por sistema el lector descarta aspectos triviales
como, por ejemplo, que todos menos uno sean heterosexuales, jueguen
al golf, coleccionen sellos o tuviesen una novia llamada Heidi (punto
3). Muchos de los miembros de la lista, aunque no todos, obtuvieron
el premio Nobel (lo que refuerza la idea del logro científico,
&lt;i&gt;priming 1&lt;/i&gt;). Sin embargo, esta vía de investigación lleva a
un callejón sin salida, todos obtuvieron premios, pero no existe un
rasgo definitorio que permita distinguir a un sólo intruso (puntos 1
y 2). Por otra parte, aunque hay mayoría de alemanes, algunos
llamativamente (Pauling) no lo son, por lo que la nacionalidad
debería ser intrascendente (&lt;i&gt;priming 2&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Se encuentra entonces un nexo de unión
de los 11 nombres: fueron alumnos de Sommerfeld (&lt;i&gt;priming 3&lt;/i&gt;).
Todos fueron alumnos de Arnold en Múnich [incluido el que menos
tiempo lo fue, Rabi, que trabajó con él varias semanas en 1927].
Este hallazgo es interpretado como una posible respuesta correcta ya
que en los listados que circulan por Internet London no aparece ni
como doctorando, ni postdoc ni estudiante de habilitación. Pero si
somos consecuentes, un postdoc no es más que un periodo de
investigación en un laboratorio tras obtener un doctorado, no es un
título en sí. Todos los miembros de la lista fueron, pues, alumnos
de Arnold Sommerfeld en el Instituto de Física Teórica de la
Universidad de Múnich.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;En este punto la investigación de una
solución está completamente enmarcada y primada: el lector &lt;i&gt;asume&lt;/i&gt;
que la respuesta tiene que ver con la vida académica de los miembros
de la lista. Y se encuentra en un callejón con todas las salidas
bloqueadas por el marco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;Cambiando el marco&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;La pista que se
proporciona intenta ser una herramienta para romper ese marco, pero
no funciona porque el marco es demasiado fuerte. Es necesaria una
consciencia de primero que se está enmarcado y segundo que es
necesario cambiar el marco, para que sea útil.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;La pista dice &lt;i&gt;en
alemán&lt;/i&gt;: La Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, es una
universidad en Múnich, la capital del estado de Baviera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;La pista:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Está escrita
 en alemán&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Nombra a
 Múnich 2 veces&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Si un historiador
no científico, liberado por tanto del marco anterior, lee esta
pista, probablemente su marco sería diferente: la referencia a
Sommerfeld y a Múnich constituirían un marco espaciotemporal.
Efectivamente, los científicos son personas que viven en un momento
histórico y los miembros de esta lista comparten un momento clave no
sólo en la historia de la física, también en el destino de Europa.
Y en esta encrucijada ser físico era trascendente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;La solución&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Si algo
aprendieron los militares en la Primera Guerra Mundial (IGM) es que
la próxima guerra la ganaría el que tuviese acceso a los mejores
adelantos técnicos. La introducción de los carros de combate, los
gases nerviosos o la aviación hicieron la IGM una guerra diferente a
cualquier otra. En los sólo 21 años que pasaron entre el final de
la IGM y el comienzo de la IIGM los cambios tecnológicos fueron
espectaculares: de una guerra definida por las trincheras y el
inmovilismo se pasó a una donde la movilidad era todo y las
&lt;i&gt;Panzerdivisionen, &lt;/i&gt;los
bombarderos pesados, los submarinos, las bombas teledirigidas, el
radar, el sónar, la criptografía de alto nivel y la bomba atómica
marcaron la diferencia entre ganadores y perdedores. Ganó el bando
que mejor supo usar a sus técnicos y científicos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Los
años 20 del siglo XX en Múnich no fueron cualquier cosa. Es en
Baviera donde surge el partido Nazi y su presencia era más que
palpable en la calle (en 1923 el partido Nazi intenta un golpe de
estado en Múnich, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Putsch_de_M%C3%BAnich"&gt;info&lt;/a&gt;).
Los nazis alcanzarían el poder en 1933.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;En
este contexto, y teniendo en cuenta que el nombre de Arnold
Sommerfeld aparece en la historia de la &lt;i&gt;Deutsche
Physik (&lt;/i&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Deutsche_Physik#Origins"&gt;info&lt;/a&gt;),
podemos preguntarnos, ¿participaron alguno de estos físicos en el
esfuerzo bélico nazi? Todos o emigraron o se quitaron de en medio
con un tecnicismo (como en el caso de Debye)  o eran de otro país.
¿Ninguno? Ninguno salvo uno: Werner Heisenberg. Si bien Max von Laue
fue detenido con Heisenberg en el curso de la Operación Epsilon
(&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Epsilon"&gt;info&lt;/a&gt;) sus biografías antes y durante la guerra fueron muy diferentes. Heisenberg
fue miembro de la &lt;i&gt;Uranverein&lt;/i&gt;
(&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/German_nuclear_energy_project"&gt;info&lt;/a&gt;, corresponde a la versión inglesa de la Wikipedia, la versión
española tiene errores de bulto) y publicó en el &lt;i&gt;Kernphysikalische
Forschungsberichte&lt;/i&gt; (&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kernphysikalische_Forschungsberichte"&gt;info&lt;/a&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;b&gt;La
respuesta buscada por tanto era:&lt;/b&gt;
&lt;i&gt;Físicos alumnos de Sommerfeld que no participaron en el desarrollo armamentístico nazi&lt;/i&gt;.
&lt;b&gt;Intruso:&lt;/b&gt;
&lt;i&gt;Heisenberg&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span style="color: white;"&gt;Espero
que hayas disfrutado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-493019318692049429?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=yDsx0PeeYUc:GS9zIMdufRA:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=yDsx0PeeYUc:GS9zIMdufRA:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/yDsx0PeeYUc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/493019318692049429/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=493019318692049429" title="30 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/493019318692049429?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/493019318692049429?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/yDsx0PeeYUc/concurso-ed-quien-es-el-intruso.html" title="Concurso ED: ¿Quién es el intruso?" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>30</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/03/concurso-ed-quien-es-el-intruso.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0cCRH0yeyp7ImA9WhVSEkU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-1000462426413770911</id><published>2012-03-09T10:24:00.000+01:00</published><updated>2012-03-09T10:24:25.393+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-09T10:24:25.393+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Física fundamental" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Ensayo" /><title>El universo es como un gato: determinismo y teorías físicas</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;blockquote class="tr_bq" style="text-align: left;"&gt;
La mecánica cuántica es
realmente imponente. Pero una voz interior me dice que aún no es la
buena. La teoría dice mucho, pero no nos aproxima realmente al
secreto del “viejo”. Yo, en cualquier caso, estoy convencido de
que Él no tira dados.&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esta es la primera ocasión en la que Albert Einstein expresa su
convicción de que el universo es determinista con la conocida
analogía de “Dios no juega a los dados”. Aparece en una carta a
su colega y amigo Max Born fechada el 4 de diciembre de 1926.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Para muchos físicos, filósofos y religiosos la irrupción de la
mecánica cuántica y su interpretación supuso una liberación de
las limitaciones que la mecánica newtoniana imponía a su forma de
ver el mundo. Para otros supuso un terremoto de consecuencias
indeseables. Los casos más llamativos sin duda son los de los
físicos que contribuyeron a crearla, como el propio Einstein (efecto
fotoeléctrico, paradoja Einstein-Podolsky-Rosen)&amp;nbsp; o Erwin
Schrödinger (ecuación de onda), pero que no podían compartir las
implicaciones no deterministas de esta teoría.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El determinismo está íntimamente relacionado no sólo con cómo
funciona el universo en sí, sino que tiene implicaciones prácticas
muy inmediatas: si todo está determinado, ¿qué responsabilidad
moral tengo? Quizás por ello, muchos filósofos y religiosos
abrazaron entusiasmados la propuesta de que en la raíz misma de todo
lo que existe reina la indeterminación. Con el principio de
indeterminación tanto unos como otros recuperaban el terreno perdido
por el libre albedrío a manos de la teoría newtoniana y encontraban
huecos para la moral, el alma y algunos dioses.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y, sin embargo, un pequeño análisis muestra que todos aquellos
que piensan que la mecánica cuántica abre las puertas al libre
albedrío o que la física newtoniana es absolutamente determinista,
se equivocan completamente. Invitamos al inteligente lector a
explorar con nosotros la esencia del universo y los límites de
nuestro conocimiento sobre ella a la luz de las distintos modelos
físicos. Exigirá un pequeño esfuerzo, pero será gratificante o,
al menos, eso pensamos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;a href="http://amazings.es/2012/03/09/el-universo-es-como-un-gato-determinismo-y-teorias-fisicas/#more-9347"&gt;Sigue leyendo en Amazings&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-1000462426413770911?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=UelIDT_qn0U:Nk8NqSKdFc4:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=UelIDT_qn0U:Nk8NqSKdFc4:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/UelIDT_qn0U" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/1000462426413770911/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=1000462426413770911" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/1000462426413770911?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/1000462426413770911?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/UelIDT_qn0U/el-universo-es-como-un-gato.html" title="El universo es como un gato: determinismo y teorías físicas" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/03/el-universo-es-como-un-gato.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkQFQn87cSp7ImA9WhVSEUQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-6775769077044587248</id><published>2012-03-07T13:30:00.000+01:00</published><updated>2012-03-08T09:11:53.109+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-08T09:11:53.109+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Genética" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Biología" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><title>Yo soy yo y mi microbioma</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/ecosistema-de-bacterias2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="478" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/ecosistema-de-bacterias2.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Decía Ortega y Gasset en &lt;i&gt;Meditaciones del Quijote&lt;/i&gt;: “Yo
soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”.
Si hiciésemos una encuesta sobre qué es lo que define tu
individualidad desde el punto de vista biológico una respuesta
probablemente mayoritaria entre las personas cultas podría ser “mi
genoma y su expresión regulada por el ambiente” y estaríamos en
los términos expresados por Ortega en otro contexto. Pero ¿realmente
la información genética que me define está sólo en mi genoma
humano? Puede que esta visión sea demasiado simplista.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Un cuerpo humano realmente es un ecosistema en el que los
microorganismos sobrepasan en número a las células humanas por un
factor al menos de 10 a 1. Desde el punto de vista genético los
números son aún más abrumadores: se estima que por cada gen humano
hay 100 microbianos asociados a nuestro cuerpo. Cuando se consideran
en conjunto todos estos microorganismos, se les conoce como el
microbioma humano. Yo, por tanto, soy yo y mi microbioma.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En los últimos años muchos avances en la investigación,
especialmente la metagenómica, están permitiendo aumentar nuestro
conocimiento del microbioma. El objetivo último de mucha de esta
investigación es descubrir cómo se relacionan las alteraciones en
éste con enfermedades tan dispares como por ejemplo el asma y la
obesidad, e incluso con la ansiedad, la depresión y el autismo.
Estos hallazgos pueden tener implicaciones que trascienden las
puramente biológicas o médicas; habrá quien las llame filosóficas, e incluyen consideraciones éticas pues afectan a lo que concebimos
como “ser humano” y “persona” y a sus derechos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Übermenschen&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si somos “información hereditaria + ambiente”, nuestra idea
intuitiva es colocar al microbioma claramente en el segundo sumando.
Sin embargo, una premisa fundamental de muchos investigadores del
microbioma es que el genoma humano &lt;i&gt;coevolucionó&lt;/i&gt; con los
genomas de un número incontable de especies. Si el microbioma, a
nivel de especie, coevolucionó con el genoma humano y, a nivel
individual, es un componente único y permanente de la identidad
biológica, entonces el microbioma debería ser considerado más como
una parte de la “información hereditaria” que del “ambiente”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Hay personas e instituciones que claman
contra la manipulación genética de los seres humanos, esto es,
contra la introducción de modificaciones en la información
hereditaria que pudiesen ser pasadas a la descendencia, para las que la
salvaguarda de una definición de hombre propia de la institución es
la prioridad. A título de ejemplo puede verse el &lt;a href="http://www.conferenciaepiscopal.es/Dossier/embriones/ExplicacionDignitasPersonae.pdf"&gt;apartado III de la explicación que de la instrucción &lt;i&gt;Dignitas personae&lt;/i&gt; &lt;/a&gt;de
la Congregación para la doctrina de la fe vaticana&lt;i&gt; &lt;/i&gt;hace
la Conferencia Episcopal Española
&lt;i&gt;&amp;nbsp;, &lt;/i&gt;en el que se habla del
patrimonio genético, y se condenan aquellas prácticas que creen “un
nuevo tipo de hombre”: 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote class="tr_bq" style="text-align: justify;"&gt;
En cuanto a la terapia génica,
la Instrucción considera lícitas la intervención sobre células
somáticas. No así en las células germinales en cuanto pueden
variar el código genético de los descendientes arbitrariamente (n.
26). Respecto de la mención a las “finalidades aplicativas
distintas del objetivo terapéutico” (n. 27), se refiere al uso de
esta ingeniería genética para mejorar la raza o algunas cualidades
somáticas como podría ser el tamaño del cerebro, la memoria, etc.,
que considera inmoral por ser “el intento de crear un nuevo tipo de
hombre”.&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Pero
hay algo que no han considerado: ¿qué ocurre si realizamos cambios
permanentes en el microbioma de recién nacidos o niños pequeños?¿Y
si esos cambios pueden transmitirse a la descendencia? 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Alteramos nuestra mezcla de genomas microbianos continuamente, ya
sea por nuestra exposición a entornos diferentes o por cambios en
nuestra dieta y, de forma significativa, cada vez que tomamos
antibióticos. No se sabe en la actualidad hasta qué punto son
permanentes estos cambios en el microbioma. No hay duda de que muchos
cambios son temporales, tras los que el microbioma retorna a un
estado bastante estable. Sin embargo, no está claro hasta qué punto
el microbioma es estable a lo largo de la vida de una persona. Cada
vez parece haber más consenso en que existe un momento crítico en
los primeros años de vida en el que el microbioma se desarrolla
inicialmente y gana un cierto grado de estabilidad.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los recién nacidos salen del entorno estéril del útero y son
inmediatamente colonizados por los microbios del entorno del bebé,
empezando por los que pueblan el canal del parto o, en el caso de
nacimiento por cesárea, la piel de la madre, lo que constituyen dos
poblaciones microbianas muy diferentes. Sería, por tanto posible
que, comenzando por la forma de nacimiento, la exposición o no en la
primera infancia a ciertas comunidades microbianas pudiese ser
importante para la salud futura. El desarrollo de asma, alergias y
afecciones respiratorias en general podrían estar relacionadas con
las condiciones de higiene en la infancia y, significativamente, con
el abuso de antibióticos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si se confirmase que el microbioma adulto es relativamente
estable, las &lt;i&gt;manipulaciones microbiómicas&lt;/i&gt; durante la primera
infancia podrían usarse para diseñar cambios permanentes que
acompañarán al niño durante su vida. Existiría por tanto la
posibilidad de que el microbioma del niño fuese “programable”
para una salud óptima u otros rasgos que podrían interpretarse como
“un nuevo tipo de hombre”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Gran Hermano&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pero la estabilidad en el tiempo del microbioma individual también
tiene otros usos. Por ejemplo, como el ADN humano es un identificador
biunívoco de una persona, es decir, una persona sólo tiene un ADN y
viceversa, existen muchas salvaguardas para asegurarse de que los datos
genéticos son confidenciales. Imagínate que eres una compañía de
seguros y que tienes acceso a los datos genéticos de tus clientes,
podrías diseñar tus tarifas en función de los riesgos promediados
de contraer ciertas enfermedades que se pueden deducir de esa
información (como ejemplo de este tipo de datos, el libro &lt;i&gt;A Life
Decoded&lt;/i&gt;, de Craig Venter). Estos datos genéticos podrían
obtenerse fraudulentamente de los recogidos en investigación médica
o clínica. Un acceso incluso más fácil lo tendrían las fuerzas de
seguridad. Con todo es complejo tener acceso. Pero, si como algunos
estudios han sugerido ya, el microbioma individual también es un
identificador biunívoco, muchas de estas dificultades simplemente se
evaporan si no existe una legislación &lt;i&gt;ad hoc&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si el ADN parece el ideal para un cuerpo policial, el microbioma
es, además, el sueño de un espía. Efectivamente, el ADN
microbiómico podría contener mucha más información que el ADN
humano acerca de la &lt;i&gt;persona&lt;/i&gt; &lt;i&gt;de interés&lt;/i&gt;.
Así podríamos encontrar datos en su firma microbiómica sobre su
país de origen o la presencia en un determinado lugar (si se
detectan microbios característicos del suelo o el agua, por ejemplo)
[los datos podrían cruzarse con un análisis isotópico, pero esto
ya es otro tema]. Démonos cuenta del agujero legal por el que
empresas y &lt;i&gt;compañías&lt;/i&gt;
podrían obtener fácilmente información muy sensible sobre
nosotros.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
De momento, buena parte de lo que antecede es hipotético.
Solamente tenemos indicios de que ello podría ser así, de que el
microbioma es estable e individual. Pero si estos primeros indicios
se confirman tenemos consecuencias éticas que prever y reflexiones
que hacer sobre la exposición de los niños a antibióticos y
probióticos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una participación de &lt;/i&gt;Experientia docet&lt;i&gt; en la &lt;a href="http://diplotaxis.blogspot.com/2012/03/xi-carnaval-de-biologia.html"&gt;XI Edición del Carnaval de Biología&lt;/a&gt; que organiza&lt;a href="http://diplotaxis.blogspot.com/"&gt; Ciencia y alguna otra cosa&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Referencias:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
Hawkins, AK &amp;amp; O’Doherty, KC&amp;nbsp;“Who owns your poop?": insights
regarding the intersection of human microbiome research and&amp;nbsp;the ELSI aspects of biobanking and
related studies&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.biomedcentral.com/content/pdf/1755-8794-4-72.pdf"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;BMC Medical Genomics&lt;/i&gt; 2011, 4:72&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-6775769077044587248?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=zC-DEkoFbHU:g2oxv7WZ_50:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?a=zC-DEkoFbHU:g2oxv7WZ_50:63t7Ie-LG7Y"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/ExperientiaDocet?d=63t7Ie-LG7Y" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/zC-DEkoFbHU" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/6775769077044587248/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=6775769077044587248" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/6775769077044587248?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/6775769077044587248?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/zC-DEkoFbHU/yo-soy-yo-y-mi-microbioma.html" title="Yo soy yo y mi microbioma" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/03/yo-soy-yo-y-mi-microbioma.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUEHQXs8eSp7ImA9WhVSEE4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-328991773767794727</id><published>2012-03-06T12:33:00.002+01:00</published><updated>2012-03-06T12:33:50.571+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-03-06T12:33:50.571+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Matemáticas aplicadas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Ensayo" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Iniciativas" /><title>Lingüística de conjuntos</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
No todas las lenguas describen el mundo
con igual precisión. Tomemos un ejemplo con el que todos los
hispanohablantes que hemos estudiado alguna vez una lengua extranjera
nos hemos topado y que es una pesadilla para los que intentan
aprender español: el verbo “ser”. Para muchos no
hispanohablantes las frases “Mónica está guapa” y “Mónica es
guapa” son indiscernibles: sólo a través del contexto podrían
distinguir una de otra. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Esta dificultad del español como
segunda lengua es la misma que muchas personas experimentan cuando se
enfrentan a las matemáticas. La riqueza expresiva de su lenguaje, la
precisión en los términos y los distintos matices importantes de
significado que es capaz de introducir se convierten en una auténtica
barrera de entrada. Estamos convencidos de que un correcto
aprendizaje de este lenguaje y un énfasis en su riqueza semántica
facilitaría muchísimo la comprensión de las ideas matemáticas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Y vamos a comprobar que no es nada
difícil, de hecho es muy parecido a una gramática natural, riguroso
pero muy intuitivo. Precisamente nos aproximaremos a él desde un
punto de vista lingüístico. Y veremos que, a poco que nos pongamos
a analizar, llegamos a un concepto fundamental (fundacional) de las
matemáticas, el de conjunto, con una enorme fuerza expresiva y del
que describiremos sus aplicaciones. Finalmente iremos más allá de
las matemáticas, para encontrarnos de nuevo en un terreno familiar. 
Pero no llegaremos hasta donde lo hicieron algunos pedagogos a
principios de los años 70, cuando la “nueva matemática” hizo
que los niños supiesen teoría de conjuntos pero tuviesen
dificultades para dividir por dos cifras.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
De la misma manera que el español
introduce la distinción “ser/estar” para lo que en inglés, por
ejemplo, es “to be”, podríamos crear una lengua artificial en la
que el “ser” español podría separarse en tres verbos con
matices diferentes. Comprobémoslo con estos tres pares de frases:&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="color: #e69138;"&gt;Puedes continuar leyendo en la página 24 del &lt;a href="http://feelsynapsis.com/jof/index.html"&gt;Número 3 de Journal of Feelsynapsis&lt;/a&gt; (revista gratuita de divulgación científica; puedes leer online, decargarla para tu smartphone, o descargar un PDF de alta calidad).&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-328991773767794727?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Butlerov_A.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Butlerov_A.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
¿Puede una idea científica ser tan
brillante que llegue a ocultar a su autor? ¿Tan esclarecedora que
pase de forma prácticamente instantánea a los libros de texto como
cosa sabida y que, por lo tanto, su creador no merezca ni siquiera
una mención?  Parece casi inconcebible que pueda ocurrir, pero
ocurrió.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Estamos en septiembre de 1861 en Speyer
(actual Alemania), en el Congreso de Médicos y Naturalistas
Alemanes. Un profesor de una pequeña universidad rusa, Kazán, tiene
anunciada una conferencia titulada “Sobre la estructura química de
la materia”; un nombre muy rimbombante para un don nadie venido de
la mitad de ninguna parte. Hoy día nadie recuerda nada de ese
congreso salvo esa conferencia en la que se dijo por primera vez que
“la naturaleza química de una molécula está determinada no sólo
por el número y tipo de átomos sino también por su disposición.
El estudio químico de las sustancias debe llevar a conocer su
estructura y viceversa, el conocimiento de su estructura debe llevar
a predecir sus propiedades”. La teoría estructural nacía de la
mano de Alexánder Mijáilovich Butlerov. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Isobutane-3D-balls.png" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/Isobutane-3D-balls.png" width="181" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Isobutano&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Pero Butlerov no se quedó en la
teoría. Predijo y demostró experimentalmente la existencia de
isómeros, en concreto de dos butanos y tres pentanos. En 1866
sintetizaría el isobutano. En 1868 demostraría que en los
compuestos orgánicos insaturados los carbonos se unen entre sí con
enlaces dobles.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Estos resultados espectaculares
hicieron que el catedrático de química inorgánica de la
Universidad de San Petersburgo, Dimitri Ivánovich Mendeleev,
propusiera para el puesto de catedrático de química orgánica a
Butlerov, que ocuparía en 1868 y hasta su jubilación en
1885, un año antes de su muerte. En ese mismo año de 1868 se
completaría la edición en alemán de su “Introducción al estudio
completo de la química orgánica”, libro que había aparecido en
ruso sólo dos años antes y que puede ser considerado el primer
texto moderno de química orgánica.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Butlerov formó parte de una incipiente
escuela química orgánica rusa iniciada por sus profesores en la
Universidad de Kazán, Klaus y Zinin, y que continuaron sus alumnos
Markovnikov, Zeytsev y Popov. Los estudios que inició Butlerov sobre la
polimerización los culminaría en 1910 Serguéi Vasiliévich Lebedev
con el primer método de producción de caucho sintético
(polibutadieno).&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Butlerov nació en Chístopol (Rusia)
en 1828. Cursó estudios de zoología y botánica en la Universidad
de Kazán, pero su talento para la química fue detectado por Karl
Karlóvich Klaus y potenciado por Nicolái Nikolaévich Zinin. En
1849 se gradúa y en 1851 presenta su primera disertación (lo que
hoy llamaríamos tesis de máster) titulada “Sobre la oxidación de
los compuestos orgánicos”. En 1854 presenta su tesis doctoral dirigida por Zinin en
la Universidad de Moscú, “Aceites esenciales”, pasando a ser
profesor extraordinario de la Universidad de Kazán. En 1857, se
convierte en profesor ordinario y consigue una beca para viajar al
extranjero durante un año, que repartiría entre el laboratorio de
Kekulé en Heidelberg y el de Wurz en París.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Este año de exposición a la
vanguardia de la química le hace ver la importancia de la teoría y
la construcción de modelos. En este período, en anticipación a lo
que después sería su charla en Speyer, Butlerov tiene una intuición
fundamental. Pasteur había estudiado la actividad óptica del ácido
racémico en el año 1847, con resultados espectaculares. Sin
embargo, en una época en la que todas las moléculas se entendían
lineales, no existía una explicación de cómo ocurría este
fenómeno a nivel molecular. Butlerov apuntó que la explicación
podía estar en la tridimensionalidad de los enlaces del carbono, que
formarían un tetraedro, lo que daría lugar a la posibilidad de
imágenes especulares de las moléculas, explicación que, como
sabemos hoy día, es la correcta.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Las aportaciones de Butlerov fueron tan
revolucionarias y, a la vez, con una capacidad de explicación de los
fenómenos observados tan grande, que esta misma grandeza le eclipsó
en vida y después de muerto. Hoy día su nombre sigue sin aparecer
en muchas historias de la química occidentales.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;Esta entrada es una aportación de &lt;/i&gt;Experientia docet&lt;i&gt; a la &lt;a href="http://quimicosonador.wordpress.com/2012/03/01/inauguracion-de-la-xiii-edicion-del-carnaval-de-quimica/"&gt;XIII Edición del Carnaval de Química&lt;/a&gt; que acoge &lt;a href="http://quimicosonador.wordpress.com/"&gt;Curiosidades de un químico soñador&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-6275762217036526510?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/work15789695flat550x550075fself-reflection.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="480" src="http://i121.photobucket.com/albums/o227/Ctome/work15789695flat550x550075fself-reflection.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Si algo parece caracterizar al ser
humano y distinguirlo del resto de animales es la consciencia de sí
mismo. A lo largo de los siglos la consciencia de nosotros mismos ha
definido nuestras vidas y, a pesar de ello, la naturaleza
cualitativa, privada y subjetiva de esa experiencia se resistía a
ser tratada por el método científico. De hecho, la consciencia
permaneció durante buena parte de la existencia del ser humano sobre
la Tierra como territorio vedado para teólogos, charlatanes y
filósofos, que atribuyeron su origen a la existencia de distintos
tipos de almas y la correspondiente variedad de divinidades, sin que,
obviamente, hubiese ninguna prueba de sus afirmaciones más haya de
la propia existencia de la consciencia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Sólo en el último tercio del siglo XX
se ha abordado el estudio de la consciencia desde un punto de vista
realmente científico. Estamos ante la consciencia estudiándose a sí
misma, enfrentándose a lo que se llama el “problema difícil”: 
por qué y cómo los procesos físicos o fisiológicos dan lugar a la
consciencia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
Cuando se aborda una discusión sobre
la consciencia como un todo, rápidamente se llega a un estado
caótico debido a la cantidad de perspectivas y matices que
intervienen y a lo genérico de la cuestión. Y es que el problema de
la consciencia es más que encontrar la base neurológica, qué
regiones del encéfalo son críticas para que exista consciencia.
Esbozamos a continuación todas las facetas del problema, aquellas
cuestiones previas que hay que responder antes de que podamos decir
que comprendemos realmente el origen de la consciencia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;·&lt;/b&gt; &lt;b&gt;Base neurológica&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esta es la gran cuestión a la que muchos terminan reduciendo el
problema. Nos hemos acostumbrado a escuchar que si tal región del
encéfalo se encarga de la visión, que si tal otra se ocupa de la
memoria y aquella otra del lenguaje, que se nos olvida que ningún
área del encéfalo se ocupa exclusivamente de nada y que el encéfalo
tiene mecanismos de compensación, dentro de un orden, para el caso
de que alguno de los especialistas falle. Por tanto el planteamiento
de la cuestión no es, ni puede ser, en qué parte del encéfalo
reside la consciencia sino ¿cuál o cuáles son las regiones del
encéfalo críticas para la existencia de la consciencia? En términos
matemáticos diríamos aquellas cuya intervención es necesaria
aunque no sea suficiente.  
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hoy día se considera que existen dos áreas encefálicas
implicadas, algunas redes neuronales concretas del córtex y el
tálamo. Unas serían importantes para determinar el nivel de
consciencia (para entendernos, la diferencia entre despertarse y
dormir sin soñar) mientras que otras darían forma al contenido
consciente, esto es, a las características cualitativas de una
experiencia dada. En todo caso la investigación ha establecido
mayormente correlaciones, por lo tanto aún no hay causalidades
establecidas con firmeza. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En la actualidad buena parte de la investigación en este campo se
centra en la participación de los lóbulos frontales y sobre todo en
la importancia del flujo de información entre regiones más que en
la actividad &lt;i&gt;per se&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;· Mecanismos de la anestesia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Una de las formas evidentes de estudiar un fenómeno es ver qué
pasa cuando hacemos que desaparezca o, visto de otra manera, qué
hemos de hacer para que desaparezca de forma controlada. Esto es lo
que logra la anestesia: una pérdida controlada de la consciencia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cada vez hay más datos que apuntan a que la anestesia actúa
desintegrando (rompiendo la integración) del funcionamiento de las
distintas regiones encefálicas, es decir, más interrumpiendo
comunicaciones que apagando áreas. Un punto crítico es comprender
hasta qué punto la inconsciencia generada por la anestesia es
similar a otros estados de inconsciencia, como el sueño o el coma.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;· El Yo&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Todas nuestras experiencias parecen estar asociadas a la del Yo.
Pero el fenómeno de la identidad es muy complejo: abarca una visión
del mundo en primera persona, un sentimiento de propiedad de nuestro
cuerpo, de nuestras acciones y pensamientos, percibir nuestro estado
fisiológico interno y, por supuesto, la narración que nos contamos
a nosotros mismos sobre nuestras experiencias pasadas, presentes
alternativos y futuros imaginados.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Se sabe que estas diferentes características dependen de
diferentes mecanismos encefálicos y que pueden ser manipuladas
experimentalmente; así, por ejemplo, se pueden inducir experiencias
de estar “fuera del cuerpo”. Cuanto más se comprenda cómo la
neurobiología construye el Yo, mejor entenderemos y podremos tratar
las enfermedades psiquiátricas que implican una destrucción total o
parcial del Yo, como la esquizofrenia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;· Volición y libre albedrío&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si bien la discusión sobre la existencia del libre albedrío
tienen muchos flecos filosóficos, de lo que no hay duda es que todos
experimentamos que somos la causa de nuestras acciones y el origen de
nuestras intenciones. Desde hace unos treinta años que empezó a
estudiarse neurocientíficamente este asunto, en concreto las ideas
de volición (querer hacer algo) y agencia (ser el causante de algo),
 los datos se han ido acumulando hasta el punto de que el consenso
general rechaza que la volición cause acciones explícitamente; más
bien implica una red neuronal concreta que media en las decisiones
abiertas y complejas &lt;i&gt;entre&lt;/i&gt; diferentes acciones.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;· Función de la consciencia&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hoy sabemos que muchas funciones cognitivas no necesitan de la
consciencia. Podemos percibir objetos, tomar decisiones, e incluso
realizar acciones aparentemente voluntarias sin que la consciencia
intervenga. Una posibilidad es que la consciencia simplemente integre
información. Si esto fuese así, cada una de nuestras experiencias
descarta una cantidad enorme de posibilidades alternativas y, al
hacerlo, paradójicamente, genera una cantidad de información
increíblemente grande. 
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;· Narración de la experiencia consciente&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La inmensa mayoría de los datos sobre la consciencia dependen de
informaciones subjetivas, por ejemplo cuando decimos que vemos
(conscientemente). Un debate permanente en los estudios sobre la
consciencia es si nos estamos perdiendo algo por este método, en
otras palabras, si lo que experimentamos desborda nuestra capacidad
para relatarlo. Las pruebas indican que esto podría ser así. Estas
pruebas podrían ayudar a hacer una distinción muy importante pero,
a la vez, muy sutil entre los mecanismos cerebrales de la consciencia
misma y los mecanismos implicados en la capacidad para relatar lo que
experimentamos de forma consciente.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;· Consciencia en otro animales&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los mamíferos compartimos mucha de la base neurológica que en
principio es importante para la consciencia humana, por lo que parece
razonable pensar que los animales también podrían ser conscientes
en distintos grados, aunque no nos lo puedan decir. A pesar de esta
similaridad, es poco probable que la consciencia animal implique un
Yo en el mismo sentido que la humana. Fuera de los mamíferos es
mucho más difícil opinar. Sin embargo, los pájaros y los
cefalópodos son buenos candidatos a tener alguna forma de
consciencia: son increíblemente inteligentes y tienen cerebros
sorprendentemente complejos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;· Estado vegetativo&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Las personas que han sufrido daño cerebral severo entran en un
estado que sugiere que están despiertos pero que no son conscientes.
En algunos casos muy concretos los escánares cerebrales habrían
indicado que estos pacientes podrían estar conscientes. Una mejor
comprensión de las bases de la consciencia podría mejorar estos
métodos no sólo para el diagnóstico y el tratamiento, también
para comprender mejor el propio estado consciente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-917383068340768229?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ExperientiaDocet/~4/8KnNzTOzSkY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.experientiadocet.com/feeds/917383068340768229/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36936979&amp;postID=917383068340768229" title="3 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/917383068340768229?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36936979/posts/default/917383068340768229?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/8KnNzTOzSkY/las-facetas-del-problema-de-la.html" title="Las facetas del problema de la consciencia" /><author><name>César</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04914140666869594105</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="26" height="32" src="http://bp0.blogger.com/_3Ylb7SlKR9k/SEG2Tr2XqfI/AAAAAAAAABA/KFR9oF1Z_vY/S220/th_escher1.jpg" /></author><thr:total>3</thr:total><feedburner:origLink>http://www.experientiadocet.com/2012/03/las-facetas-del-problema-de-la.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkEFRXg8fCp7ImA9WhVTE04.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36936979.post-252177107649782421</id><published>2012-02-27T09:35:00.000+01:00</published><updated>2012-02-27T10:23:34.674+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-27T10:23:34.674+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Neurociencia" /><title>Allan Jones: Un mapa del encéfalo</title><content type="html">&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Allan Jones es el director general del Allen Institute of Brain Science. En esta charla, de unos 15 minutos y subtitulada en español, nos presenta el trabajo que está haciendo el instituto para poner online una herramienta gratuita que permita a los investigadores acceder a un atlas interactivo del cerebro. Pero no es un atlas normal, es un atlas que muestra qué genes se activan en cada micro-región del cerebro y cómo todo está conectado. Analizan los 25.000 genes del genoma de cada cerebro que consiguen: ¡impresionante!&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Independientemente de todo lo anterior el vídeo es espectacular en lo visual. Sólo por esto ya merecería la pena verlo. Que lo disfrutéis.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
[Advertencia: en los primeros 2 minutos aparece en pantalla un cerebro real fresco, es decir, con la vascularización correspondiente...con sangre, vamos. Después no vuelve a aparecer nada parecido.]&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36936979-252177107649782421?l=www.experientiadocet.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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