<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072</id><updated>2024-10-04T19:21:14.229-07:00</updated><title type='text'>Gorrion de vos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-135961897166487041</id><published>2009-01-19T13:21:00.001-08:00</published><updated>2009-01-19T13:22:13.883-08:00</updated><title type='text'>(XIII y último) Pont des Arts</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;El Pont des Arts se adivinaba ahí mismo. Entrar en él como en cuerpo acostumbrado, doblado hacia el frente. No tener certezas, pero saber ciertas  cosas, cosas que nadie sabe y &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;lo que quede de vida será de regalo&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;. Aspirás mudo el gitanes tan consagrado por la espera, levantado con dos dedos como forma divina y sentís el humo hacerse uno acá dentro (te tocas el pecho). Recostar la espalda contra la barandilla, girar el cuello hacia arriba. Derivamos. Nos guiamos por ruidos primigenios. Te enamoras de las cavernas, benditas las sombras, los no-muertos, el reino de las ilusiones, saltar contra el espejo, intentar atravesarlo, pero claro, partirse el cráneo. Tomás aire y el cigarro asume un rumbo, señala en el cuerpo del puente una estrella desterrada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Y pensás en reencarnaciones. El río que fuiste, cómo perdiste la virtud en aguas de otro oceáno mayor; el gorrión que volaba y volaba, el Vértigo estúpido que le suspendió las clases aéreas o, sobre todo, las mañanas en el Tíber, las tardes en el Foro, los veranos frente al Mediterráneo, cálido, eterno. Y aquel hueco, ausencia de vos, alfabetos traspuestos en el banco de los delfines. Aquí en el Pont des Artas bebimos cerveza, compramos ciertas raíces, prohibidas semillas, mascando ciertas hierbas, así, sin apuro, como quien masca tristeza; e imaginás al final desconectado en todo que naufragamos contra corriente, que la catedral reniega por fin de su clero y se suma con nos: atajo de locos, manicomio solidario flotando sobre el río en jornada de puertas abiertas, cantando, bailando, apurando el tinto turbio de las noches del mundo, escribiendo versos absurdos, iluminando un cielo que en esta ciudad no es preciso iluminar, con una luna sangrante, empecinada en sus ciclos, recortando el Institut de France.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Pero los muertos siguen siendo los muertos te recuerdan los vivos y algún hipócrita hijo de puta puta paseando impunemente en mangas de camisa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;En estas circunstancias me asomé al agua.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Y sienta bien el gitanes y deja gusto el vino. El Cour Carrée resplandecia a la izquierda. No pude evitar rezar suavito y dibujar un pez con la punta de la bota. Escupí esmeraldas azules y medité que iba siendo hora de dormir, descansar en agua profunda, amanecer en un mar desconocido sin latitudes ni longitudes nombradas, con aguas todavía por medir. Pensé en vos. Deseché su espíritu de lluvia, su aire transparente; os sentí acaso como el barro cierto, ya no lluvia, ya no abril sincero ni cristal. No recordé siquiera el bosque de vos. Desdeñé irónico el Pont Neuf, sentía profunda sed pero renegué avidamente de las fuentes que otros días agotamos juntos; no quise ni susurrar el número de tu apartamento en la rue Pavée.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Pero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Recordar tu pelo, el dorso de tu cuello, las manos y el cuerpo como un temblor en el mío me pusieron enésimamente triste. Miré rápido hacia otro lado, conté hasta cien, suplí con trago y chacareras traducidas el mal tiento y la ñoaranza que se andaban saliendo de ritmo horario. Con  todo fueron leves las balas. No se remedió el olvido y esa noche pidieron papeles al exiliado. La Maga no apareció, sólo ese hueco de su cadera en el aire y alguna esquirla de su sexo entre las tablas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Luego siguió siendo todo muy rápido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Me escapé inundadamente ebrio a la rivé gauche. Tan ebrio que casi me evaporaba. Acaso bajé por la rue Mazarine en dirección al Odeon pero salí perdido por Saint André des Arts, amortiguada ya de turistas y olores estupefactantes. Cantaba ya espléndido y vitoreaba a los balcones con algún gato y dos o tres noctámbulos adheridos; saludé a venus que se transfiguraba en estrella errante, angel desterrado y anoté que a la luna en tres cuartos le salían dientes. Las calles se hicieron de dos direcciones, pero luego, un trecho por delante, cansado, profundamente cansado, con un dolor de dentro que no me entendía retuve los pasos. Prudente con todo dejé pasar un citroen acelerado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;A la vuelta de la plaza del paseo -había caminado en círculo- encontré la Piedra. La inevitable y maldita Piedra que me pedía ser empujada, de nuevo, otra vez empujada, cuesta arriba empujada. Impreciso y converso Sísifo como aquel de Carpentier al que se le acababan las vacaciones, aunque las mías, paradójica y nominalmente comenzaban hoy.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt; Artemio Rulán. Cuaderno rojo. París 1975-1977&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;&quot; &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/135961897166487041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/135961897166487041?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/135961897166487041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/135961897166487041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2009/01/xiii-y-ltimo-pont-des-arts.html' title='(XIII y último) Pont des Arts'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-7158022847883071226</id><published>2008-12-20T14:28:00.001-08:00</published><updated>2008-12-20T14:28:54.348-08:00</updated><title type='text'>(XII) Saint German des Pres</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y subes al mundo entonces. Estás llegando poeta. Subes al mundo. Sumergido de nuevo en el gentío dejandote balancear de un lado a otro, sin posibilidades democráticas de escoger destino, haciendo el equilibrio, funambulista de rigor con la bolsa al hombro. Ciudadano del exilio. Y subís/subo despersonalizado y extraño pisás/piso de nuevo tierra firme y sentís naúseas y bajás/bajo, me apeo del barco subterráneo, arterias enterradas de París y descubro que los preparativos eran para otros y que ya el muelle está vacío y el confetti ajado y las serpentinas ahogadas de alcohol en los charcos. Y que ahora es todo demasiado rápido y han pasado años como si nada, como en la correspondance de hace media hora, como las señalizaciones del túnel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Fue entonces izar el pecho en el Boulevar de Saint Germain, aspirar el aire de la noche y minúsculamente saberse de nuevo, oir murmullos, voces, el pálpito denso de las aceras, coches, esas risas que tanto cansan y esta nada en versículos and I want to see people and just bit my tongue. Levanté la vista y bordeé la iglesia - anacrónica pero perfecta en el corazón de esta ciudad- desprecié débilmente el Deux Magots sin ganas de golpear a esos grandes hijos de puta que jugaban a las letras. Me quedé apoyado en un poste, mirando la escena del interior, como un remedo discapacitado de Harry Haller, sentado en aquellas escaleras mirando las plantas y el linóleo y el equilibrio de una vida denegada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Y ahora ya buscas por fin el cigarrillo. &quot;ya estás en tierra, has llegado&quot;, pero misteriosamente te lo niegas al final, &quot;en tierra de nadie mejor, piensas y aprietas el paquete en el bolsillo, mejor en tierra de nadie&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Una mujer vestida de blanco ha puesto una silla en la esquina de la empedrada placita. Sentada, mantiene un libro abierto en el regazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Lejano suena algo que podría ser Haendel, aunque no sabes porqué demonios piensas en el mar, en una ciudad atardeciendo desde La Pedrera y on the bean y en coleman hawkins.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Algún transeunte se detiene a charlar con ella, le susurran al oído, le dicen,. La mujer de blanco sonríe débilmente, sin mover ni un trazo de su cuerpo (el rostro de tiza, el pelo recogido en un pañuelo como de nácar ) y sopla sobre las hojas en blanco del libro, sin líneas de tinta , y un polvo inmaculado sacude la oscuridad de alrededor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Y sentís, siento, estoy sintiendo lástima, una profunda e inconfundible lástima. Sientes, sientes, sientes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Evitas una fatiga ascendente y tomas, sin rumbo estudiado, apretando los cigarrillos, pero ya todo está en los libros, la rue Bonaparte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;¿Sabés?,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;La noche se hacía extraña y nadie narrará tu paso cansado hacia el Sena, nadie ahora en los portales ni en los patios, ni gatos, ni almas en los zaguanes ardiendo y así, venga ahora, así te permites un silbido de exclamación o de precario júbilo, la dimensión del dolor y estos dos dedos que cruzan tranquilamente el pecho y se clavan ahí. Y sientes, sientes, sientes, esta nueva dimensión de dolor que no te han explicado en ningún sitio. Ajustas los precios, el retuerto en la boca, el ladrillo negro en el estómago. Pero lo dejas todo para luego. Haces, como jugando, vuestra lista de preferencias y verbos y priorizas: fumar, vomitar, silbar, llorar, besar y haces trampa, ah cumpa, das el irregular por hecho aunque bien sería inamovible en posiciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Y así, jugando letras, encaras el Quai Malaquais y respirás hondo y sin querer, es tanto esto ahí dentro, el barullo en la herida, esa estirpe inamovible de sentidos que podrías darles forma y venderlas en puestecitos trashumantes, es tanto todo, las dos orillas pero nosotros ahí en medio, en vilo que sonreis. Sonrio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Con todo sonreís. Cabeza de Vaca. Habés llegado. Iguazú, Iguazú, para verlo has nacido con ojos en la cara. Todo lo que venga a partir de ahora te será dado de regalo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;¿Entendés ahora?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Ahí está. El Pont des Arts nace del río justo a la altura de tu pecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 0);&quot;&gt;,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/7158022847883071226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/7158022847883071226?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7158022847883071226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7158022847883071226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2008/12/xii-saint-german-des-pres.html' title='(XII) Saint German des Pres'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-861301329146152880</id><published>2008-12-12T23:25:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T23:39:35.752-08:00</updated><title type='text'>SAINT MICHEL (XI)</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Y mufa. &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;SAINT MICHEL&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; a estas horas es un bullicio continuo. Intercambio cultural, poroso y táctil. Dos convoys que se cruzan. Treinta segundos, menos, antes de recorrer caminos bien contrarios, fugas opuestas. En el vagón de enfrente, más tenue la iluminación y con menos movimiento, se produce el mismo rito: entrar salir reir llorar. Recogida de bultos, convocar a los más pequeños y a los despistados. Vagón fenotipo periferia, alejándose del centro, dirección suburbio.&lt;br /&gt;En la ventana de aquel vagón hay una muchacha recostada. Dibujada la silueta de su rostro de forma extraña contra un fondo amarillo. Inconsistencia de Modigliani. Difuminada. La frente con algo de pelo alborotado que le cae a los ojos. El puente, la línea frágil en pendiente, su nariz; el techo de los labios y éstos, entreabiertos, ausente como en un verso a medias; la barbilla perdida en una maraña de dedos que la aprisionan. Y perderse desde mi posición en ese perfil y ella misteriosamente se vuelve como leyendo pensamientos y cruzarse las dos miradas y saberse -sin lenguas de fuego, sin derrotas geográficas, imposibles las fronteras- y saberse cansados, fundamentalmente solidarios en ese cansancio, con ganas de inscribirse en alguna parte, hacer una memoria, convertirnos en trepas publicadores en alguna monografía, levantar una peana a ese trascendental cansancio, al resoplido compartido, a ese quéputanomás y así quedarnos: los ojos clavados, enganchados, sin movernos, pero enganchadas las miradas, la salida de Saint Michel y no volver atrás, ella al norte, yo al sur, saber que no nos veremos nunca de nuevo, nunca de nuevo, pero sabernos afines, contemporáneos.&lt;br /&gt;Y mufa, el vagón mufa y arranca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué paso entonces? Fue volverse con cierto asco, con una remota rabia que no sabés de dónde, un nudo en el estómago, los putos &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;kibbutzs del deseo&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;, las palmas sudando, un resentimiento en todo. Y descuidás entonces &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;Oliveira&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;. Os ponés nervioso, perdés coraje. Va demasiado rápido el metro, los indicadores del túnel aturden como cometas de tercera división sin cola autorizada, como ángeles sin alas. Y sentís lástima, extraña e irremediable lástima, eso que allá arriba, los que pasean los boulevares pillados del brazo y planean y viven, llaman ponerse víctima o ponerse triste, sentís extraña e irremediable lástima, considerás las alas -esa reincidente metáfora- os mirás la espalda pero andá doblada, sin plumas ni halos, sólo vestigios de aire. Descubrís en un preciso instante que todos nos torcemos hacia la derecha al entrar en la estación, que el Nolotil no es un paraiso al alcance de la mano en la mesilla, que ya has subido niveles de &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;mnemonics &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;en sangre y que ya vale, y que los paraisos son prosas infames, que nos quedaremos siempre, y ahora aquí, metiendo codo en el vagón, siempre es siempre, que nos quedaremos siempre en los suburbios del viento, en los puertos tristes, ya no pastor de lluvia, ya no ñoarante de estrellas, nos quedaremos en los dominios difusos - y sonreís amargo &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;Traveler&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; al leerme esto. Y sentís una profunda lástima de vos -eso que los olorosos y felices de compras allá arriba dicen jugar a víctimas- y sentís profunda lástima de vos, primero de vos, y luego de la vieja despidiéndose de su hermana, no sabía que era la última vez que se verían, abrazadas como niñas, besándose como periquitos en los labios. Y os tiembla verbofacil de mierda ese don de la palabra, tiemblan las ideas y &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;el mundo es un temblor y cambia cada cien metros&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; y rezas bajito haciendo peces contra la americana de este joven emprendedor que te mira como a un loco pulcro y feliz hijo de puta le dices al oido y rezas bajito para que la puerta se abra de una puta vez y no podés murmurar ni contaros más historias porque os viene todo de golpe y entonces no sabés nada o acaso lo sabés todo y es como follar muy duro sin decir una palabra como follar en silencio con los ojos muy abiertos pero sin pensar en follar y entonces no sabés nada o acaso lo sabés todo o acaso sea lo mismo o lo mismo todo es igual y la puerta rezás para que se abra y tenés ganas de fumar y de llorar pero no hay ladrillos negros bastantes ni perros ahogados suficientes para esta rabia y para estas ganas de salir y conquistar varias calles para ponerles tu nombre y tenés ganas de gritar de mentar algo de putear hagiografías y blasfemar y así al final un puto dios vestido de funcionario abre las puertas y como soldado que huye desembarcas en estado lamentable, con la guerra perdida antes de empezar, con convicción intensa de rendido desembarcas en &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;SAINT GERMAN DES PRES&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;&quot; &gt;i&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/861301329146152880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/861301329146152880?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/861301329146152880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/861301329146152880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2008/12/saint-michel-xi.html' title='SAINT MICHEL (XI)'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-284181951064789049</id><published>2008-09-16T07:59:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T08:26:39.464-07:00</updated><title type='text'>CITE (X)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;(&lt;/span&gt;&lt;a style=&quot;font-style: italic;&quot; href=&quot;http://gorriondevos.blogspot.com/2007/10/nuevamente-haba-sido-un-llanto-amargo-y.html&quot;&gt;leer &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;Gorrión de Vos&lt;/span&gt; desde el principio&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel grupo entusiasta del fondo sale apuradamente con sus mochilas y sus cámaras de usar y tirar. Se produce un revuelo terrible. &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;CITE.CITE.&lt;/span&gt; Un nuevo desembarco ávido de cultura y de saber, empeñado en ampliar sus conocimientos día a día y en anotar cositas en libretas. Y en contra, un nuevo afluente, más escaso, triste, ocupando la vacante de los emigrados.&lt;br /&gt;&quot;Cambiarnos de orilla, dejarse ir o quedarse en esta orilla. Conocés la proposición, el punto de partida: escorarse y derivar, hacer regatas con el viento, que él ordene y mande, acaso tener sólo el tabaco a mano para hacer más permisivas las nocturnidades, acaso la nervadura de una hoja también, por escribirse algo en la palma de la mano y suponer, entender algo en todo, dejar algún rastro después de todo&quot;.&lt;br /&gt;Se mueve inquieto en el asiento y decide levantarse, ir preparando la bajada, buscarse un nuevo puesto de vigía. Afuera todo sigue oscuro, le monde no da puntos de referencia y hace varias estaciones que no suena música. Eso especialmente le pone nervioso.&lt;br /&gt;&quot;A veces se trata de arrojar nomás, dejar escapar la bilis -secrecional el día- como escupir fantasmas, mituos hundidos, sonrisas despojadas. Beber, traspasar el equilibrio mucogástrico, crear niveles insuperables de acidez en el alma, indecente la cabeza, crearse un paraisito del olvido, fronteras de sopor, vacaciones de uno mismo. Y arrojar luego una estela esmeralda, incandescente, que va dejando hilos de bruma, momentos fulgurantes, el hilo de ariadna, del sendero al reino prometido, vamos, momentos fulgurantes, dominios difusos. Y esa maravillosa amnesia, una estupenda AGT a la mañana siguiente, hormigueos en la cara y una punzada en el cráneo. Mas no rastros, no evidencias. O amanecer en el mar. Ah vos. Un puntual gesto del horizonte, el sol de nuevo, retomar el contorno de las cosas, saber algo, no poder decir qué, pero saber algo y lanzarse de nuevo y empezar de nuevo. Pero qué cansancio, qué desgana. Luego en frío retomar notas de nuevo, releerse los esquemas, plantearse motivos, reordenar teorías y dar la vuelta: el hueco en la almohada y tirarlo todo de nuevo por la borda, las amuradas no aguantan el embiste y el grumete hundido en la inerte soledad del agua.&lt;br /&gt;Recuerdo que el viejo bebía, bebía mucho. Más de lo permitido por su bolsillo  y por su escaso sentido común. Acababa las noches revolviendo en montañas de basura, tosiendo con la cabeza medio escondida en papeles y plásticos. Y vos mirabas profundamente como caminaba con flores, descalzo hacia el paseo del puerto y ebrio, apestosamente ebrio, saludaba gaviotas, olas, chalupas, barcazas madrugadoras que encaraban al horizonte. Y vos callabas - como un sacramente, saludando a un dios frágil que lloraba desconsoladamente, herido, que buscaba y no tenía hombro donde refugiarse. Y apurabas un poco del vino espeso de la botella y callás, callás, sacudís el cuerpo, temblás, no decís nada hasta el café en el piso de arriba y bromeando, cerrás los ojitos y os dejás bañar por un rayo de sol que cercaba dos cuadras, saltaba varios edificios y os caía en el perfil - como hecho para vos- y yo, claro, apuraba el sorbo, me santiguaba con irreverentes dedos y confirmaba, fumando apurado, mi credo, mi existencia un mañana más.&lt;br /&gt;Pero ya no pasearé más por el Marché aux Fleurs, me lo he jurado, ni beberé más el agua en el costado del Pont Neuf. Que compren otros los gorriones y aspiren el aroma de rosas y nomeolvides. Supongo que con todo terminaré por asomarme al Cour Carrée, de noche, escuchar de nuevo aquella travesera y descubrir que las luces, en la noche, no iluminaban los edificios si no que salían de ellos, que las piedras respiraban hermosura y el reflejo aureo en las molduras, de sus aristas, de los enmarcadas de las ventanas no eran de fuera sino naturaleza intrínseca, esencia misma de los materiales. Y recordar la música llenando el patio y el edificio flotando en una indefinible sensación de irrealidad, recordar entonces que no estamos ni vivos ni muertos, solamente suspendidos en el abismo del Tiempo, acaso flotando, desbordados de estrellas, soles y lunas. Y que nada es seguro y que por ello todo tan hermoso y que la sangre se detuvo un momento en su lecho, hizo pausa y cambió de sentido. Triste entonces recordando otras bandadas de peces que habían cambiado de estela de barco, y aquel solitario, desvencijado ballenero recorrería un rumbo impreciso hacia el Sur, sin más compañía que las nubes empañadas en los mastiles&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style=&quot;font-style: italic;&quot; href=&quot;http://contemporaneos2005.blogspot.com/&quot;&gt;(volver a &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;Contemporáneos&lt;/span&gt;)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/284181951064789049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/284181951064789049?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/284181951064789049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/284181951064789049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2008/09/cite-x.html' title='CITE (X)'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-6353945958784368190</id><published>2008-06-14T14:58:00.000-07:00</published><updated>2008-06-14T15:16:26.318-07:00</updated><title type='text'>(IX) CHATELET</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Pero besa una brisa suave la frente, un ruido conocido nuevo. Fulgurante la entrada en &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;CHATELET&lt;/span&gt;. Bienvenido al reino de las luces; los ojos no quieren, el cuerpo se niega y se tensa contra el cristal. Ahora entramos en el río. Bienvenido a los suburbios del agua.&lt;br /&gt;&quot;Y bajar al río. Aún sabiéndonos rutina en este calabozo, bajar al río. Saberse rodeado de agua, acaso parte de un universo extrañado al que siempre se vuelve por afinidades remotas con esta salinidad interior. Una homeostasis necesaria. Saberse quizás en mano de la madre primigenia. Me asomo a la ventana y reconozco despreocupadas medusas cabalgando depresivamente en un mundo teñido de verde, en una corriente continua con quillas de distintos tamaños allá arriba, sedales arrojados, de nuevo el &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Pequod&lt;/span&gt; preparado a arrancar y clavar el salvaje arpón. Solitarios tiburones paseando sin nadie salvo el leguleyo de turno en la chepa, horribles peces abisales con dos retinas, visión de dos velocidades acá en el reino de los muertos&quot;.&lt;br /&gt;&quot;Yo también me cambiaba las gafas un momento para pensar, un punto para arreglar los gestos, para detener la mano hacia el hueco de tu pelo y perfilar los labios, copiar igual tu sonrisa y ponerla como mía, pero continuar, ¿sabés?, continuar el rictus éste,  un calambre agarrotado y la mandíbula tensa. Y luego tenés que bajar el rostro -ese indudable- tapar ese viento con la mirada, disimulás ¿sabés?, decís cosas del pecho que salen nomás y no ensayás, no lees, no fingís tonterías. Y yo tragar miga y beberme los posos turbios y ocres para ganar tiempo y no transparentar. Acá algo se andá pudriendo, lo se. Pero mirá. Hablaba de peces. La holoturia como una chincheta en en el revestimento del vagón del metro y los lirios fluviales agitando sus filamentos; y sargazos flotando en completa placidez bajo un sol inquietante, pero ajenos a las desgracias dos mil metros más abajo. En fin y ahora andar bajo el río, casi escuchar el Sena manso allá arriba, casi oliendo el barro verde que es su esencia, retomando las palabras que lleva, los rostros, nombres, tazas, dormideras, borracheras, papeles, derrotas, folladuras y sueños&quot;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:85%;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://gorriondevos.blogspot.com/&quot;&gt;(leer desde el principio)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://contemporaneos2005.blogspot.com/&quot;&gt;(volver a contemporáneos)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/6353945958784368190/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/6353945958784368190?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/6353945958784368190'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/6353945958784368190'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2008/06/ix-chatelet.html' title='(IX) CHATELET'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-2972163424013189560</id><published>2008-04-06T02:03:00.000-07:00</published><updated>2008-05-18T08:33:14.604-07:00</updated><title type='text'>(VIII) LES HALLES</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&quot;Y ya &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;LES HALLES.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; Eso del tiempo pasando rápido en buena compañía. Y allá arriba Saint Eustache, también sin quererlo, en la frontera, a medias el camino entre uno y otro. Soberbia, forradita de palomas y de niños, elevándose contra la línea del cielo en el corazón de la ciudad. Y tal vez Ruggieri contando estrellas, acompañánsoe -creyéndolo al menos- en esa insondable tristeza de las noches de hace más de cuatrocientos aaños, confirmándose - acariciancdo el rudimentario telescopio, las amargas cartas de astronomía- que la melancolía es más vieja que el hambre y el hombre; y que la erudición, la ciencia, las físiccas y sus ritmos estelares, viejo, no son más que obviedades, trucos, regates de la especie humana por librarse, y consiguiendo a trechos, de la combinación de intrones/extrones que a lo mejor compartimos pese a cuatro siglos de pausa. ¿Kibbutzs del deseo? Acaso sí, Horacio, jodida lucidez sobre la transitoriedad de la existencia - ¿qué querría decir el columnista?-. Este continuo decirse y ahoraqué y una extraña y tranquila sonrisa después de todo. Salir de nuevo. Apurar de nuevo el camino hacia tu casa, tan cambiado el camino que no reconozco. No me mire señorita que me ruborizo&quot;.&lt;br /&gt;&quot;Y una pequeña luz rítmica marcando débil el rastro de la vía. Intermitente cada dos, tres segundos. Un, dos, tres. Un, dos, tres. Y si intentas fijar la vista, allá lejos, despacito primero rápido después, los ojos se van. El vaivén en la cabeza, los músculos del cuello que no responden, esa tonta descoordinación que va y que va. Gira sin sentido, gira, gira. Y el sueño que llega. Una opresión extraña en las encías, como si crecieran los molares: la aceleración, las curvas, las luces. Un, dos, tres. Destello. Un, dos, tres. Destello. Dream. Y viene, viene. Los párpados no se controlan. Una fracción apenas de tus cuencas negadas. Y anegado, baldío, turbio, ese terreno lleno de cadáveres que vamso dejando, turbio el sentimiento desde entonces, el sentimiento. La lengua espesa en la boca. Abrir, cerrar. Un, dos, tres, cuatro. Se escapa el destello. Ahora un poco más retrasado. Este plomizo señuelo que nos guía. Este sonido ahora cuando todo es noche. Darkness, sweet darkness. La cabeza, los ojos pesados cerrándose. Y mariposas blancas. Acuden siempre en esta frontera mariposas blancas. Contra las rejillas y las barras de metal, en el extintor encarnado, acarician, encienden de chispas el cristal de la ventana, borran las letras de instrucciones y manejos. El silbido del vagón de metro en la curva. Son como pétalos incandescentes, millones de mariposas blancas que entran por los ojos, por los oídos, por la boca. Crepitando como brasas, Viene, viene aquí el ejército. El torpe balanceo. No merece la pena reñir con los palpebrales. Ejercite la gravedad su gloriosa función. El cuello salga del eje. Ahora, mejor ahora, con este punto de anclaje en el asiento. Fijando las ideas y el ruido amortiguado que va hundiéndose. Repaso mental de las distancias conocidas. Un, dos, tres, cuatro. Destello, destello. Ceden las mariposas. Huele hermoso el campo allá fuera. Duermo. Duermo. Duermo. Extiendo la mano, abro el cristal, el brazo se convierte en ala. Acaricio aquella colina. Paso a través de la aliteración de luces sin romper su continuidad, intactas las plumas que refuerzan vértigo y hojas del suelo. Me transfiguro en la espesura de aquella alameda que cae hacia el río. Vuelo. Duermo. Vuelo. Las mariposas en bandadas cotejan el camino , se vuelven y regresan a un gris vagón que se aleja a mi espalda. Escojo otra  vez la pradera y el cerro. Continuo cambiando, aumentando el número de párpados, la densidad de mi vista. Duermo. Duermo. Duermo. Un, dos, tres. Un, dos, tres. Un, dos, tres&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;(volver a &lt;a href=&quot;http://contemporaneos2005.blogspot.com/&quot;&gt;contemporáneos&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/2972163424013189560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/2972163424013189560?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/2972163424013189560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/2972163424013189560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2008/04/viii-les-halles.html' title='(VIII) LES HALLES'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-7525927582313544062</id><published>2008-03-28T15:54:00.000-07:00</published><updated>2008-03-28T16:05:25.651-07:00</updated><title type='text'>(VII) ETIENNE MARCEL</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Y dejar allá &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;ETIENNE MARCEL&lt;/span&gt; como una exclamación, sin constancia ni recuerdo de haber estado, con dos jóvenes ensimismados en sí mismo, en círculo de pieles, atolondrados, inseguros en que camino tomar, pero a gusto en esa encrucijada bien cogidos el uno del otro.&lt;br /&gt;Abre el libro y lee para sí: Diego Ernesto Silveira&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Aquí vivimos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;a largas penas, puñaladas putas del tiempo y los días&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Pero aquí vivimos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Tendemos la ropa en los sueños&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;besamos bajito los santos sin corona&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;que fuman pitillos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;que se hacen líneas de tiza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;de la acera a la cama&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;como guías de ciego en los malos mares&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Sacudimas las migas de pan a los patios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;y los gorriones nos pagan con cantos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;(Estribillo: acá se vive&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;                     a largas penas con más sonrisas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;                     la carne y calle decimos de igual manera)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Ra, ra, ra se mofa Oliveira. Aquellos treinta mil o eran más apoyando al compañero hace años en Santiago, la guitarra partidaria. Qué tentación del triunfo, de doblar la historia, del exito sutil y enmascarado. Las banderas rojinegras de hace cien años, la amanecida en Nicaragua, y los amigos, mis contemporáneos, que no llegaron a entrar en la capital, mis contemporáneos que reclamo, desaparecidos o muertos. &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Ñoaranza&lt;/span&gt; también. Puteo bajito que ellos merecen. Y los otros contemporáneos de ahí fuera, con las mantas de un lado a otro, subiendo y bajando escaleras hace dos días, la gendarmerie persiguiendo, inculpando según artículo trescientosyoquese de venta ambulante penable, &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;querible, amable, besable&lt;/span&gt;. Los compañeros de ahí fuera y mi ausencia de acá dentro. Ra, ra, ra Oliveira&quot;, se mofa mientras se niega el tercer cigarro de la tarde.&lt;br /&gt;&quot;Y fumar es peligroso, pero sólo según la loi nº 9132. Y ya &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;LES HALLES&lt;/span&gt;&quot;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;&lt;br /&gt;(volver a &lt;a href=&quot;http://contemporaneos2005.blogspot.com/&quot;&gt;contemporáneos&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/7525927582313544062/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/7525927582313544062?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7525927582313544062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7525927582313544062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2008/03/vii-etienne-marcel.html' title='(VII) ETIENNE MARCEL'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-5843502960805471704</id><published>2008-01-27T00:06:00.000-08:00</published><updated>2008-01-26T15:08:15.867-08:00</updated><title type='text'>(VI) REAUMER-SEBASTOPOL cont</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;REAUMER-SEBASTOPOL.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;“Se trata de guardar ese eterno equilibrio. Fingido y estudiado, por supuesto, pero con la mayor simplicidad para presentarlo como espontáneo. Nada es lo que parece, ni héroes, ni santos, ni confabuladoras, ni las que además de profesionales te ponen la cama. Esto de la mortalidad necesitaría un ensayo desmedido &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;¿Hablar con el estómago?&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; ¿Quién apunta eso por detrás? Sembrás soja en el hipocampo, engordás el recuerdo para que luego estalle bien plena la memoria, bien llenita, que la interpol no encuentre rastros del delito ni con mordida siquiera. Eh, no, de risa nada, contente, valsalva y apnea, mirá que venir a joder la mordida otra vez. Punto seguido. Se trata de disimular, de ser vagamente impresionable, ensayar muecas después de la higiene dental. Entre paréntesis. Ojo con la escenografía no verbal, puede resultar impúdica. Acá cerrás paréntesis. Es cuestión de olvido y desaprendizaje, puntos suspensivos, observar sin pasión, sin sorpresa nomás: que pase tibio el río que yo me quedo en el cerro, escupir al suelo con resignación, amarrar el gabán. Ah –onomatopeya- y la terrible experiencia, la asombrosa conformidad de estar de nuevo en casa: detener lento el paso, meter las manos en los bolsos, sacudir los hombros, bajar los ojos, contar baldosas. En fin, cruzar de nuevo el Jordán rabbí, la casa del padre, un anillo nuevo y una cama, quitarse este olor a cerdo de encima, un anillo nuevo y otra cena caliente. Punto seguido y pausa compensadora. Y aquellos dos fundidos en un beso en el vagón. Descarrilamos y nada. Ni se enteran. La estupenda abstracción del sexo ¿ideas de autolisis en jóvenes partidarios de Nietzsche? Qué locura. Escribir en una máquina en que faltan letras o esa visión tan parcial de la realidad o fin de cuentas qué: dejadme vivir en la caverna, enamorarme de las sombras y de los ruidos bárbaros. O saber ciertas cosas. Punto seguido. Punto seguido. O punto y aparte.&lt;br /&gt;Cosas que nadie sabe. El camino de la casa al río la ladera del cerro en las tardes de agosto intuir tan solo con el tacto el nombre de las cosas saberse uno mismo en esencia poco besar el aire de la tarde ensimismarse de otra luna que sabe del viento meciendo la noche y buscarte en el cuarto llevar la mano a oscuras por el corredor seguros el paso y el gesto pero encontrar vacía la cama un hueco en la almohada quedarse callado sentarse y encender un cigarrillo subir la persiana que corra el viento y que no corra aspirar hondo contar el silencio contar luego los muertos y las bajas &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;la cuenta del carnicero&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; rehacer las defensas fortificar la mueca mirarse en el espejo y lavar un poco la cara salir fuera fumar de nuevo más hondo y dentro el humo sentirse si acaso satisfecho hacer un proyecto de llorar pero sin lágrimas no tener ni cerro ni agosto ni sombra ni hostias. Punto final. Nota. Dos puntos. Y putear bajito y parecer extraño, no reconocerse en el espejo, fingir sonrisas, saludos y burlas. Acaso el exilio, acaso el exilio. Y dejar allá ETIENNE MARCEL.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/5843502960805471704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/5843502960805471704?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/5843502960805471704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/5843502960805471704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2008/01/vi-reaumer-sebastopol-cont.html' title='(VI) REAUMER-SEBASTOPOL cont'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-7226206155508076067</id><published>2007-11-17T11:06:00.000-08:00</published><updated>2007-12-21T14:01:34.430-08:00</updated><title type='text'>(V) REAUMER-SEBASTOPOL</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;REAUMER-SEBASTOPOL.&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; Cambia el minotauro. Ariadna que no viene y apretar los brazos contra la boca del gáster, suspirar, tragar saliva. Evitar una incómoda apnea. Cambia el minotauro. Correspondance Porte d´Orleans.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este murmullo que crece, este murmullo que crece. Salir disparados de izquierda a derecha hacia arriba hacia abajo.&lt;br /&gt;&quot;Este inevitable contacto social&quot;, socarrón, tímido, &quot;esta timidez vulgar&quot;&lt;br /&gt;Y las gafas empañadas. Se trata obviamente de despechar Clignancourt, de seguir todo ese montón fraterno de united colors, tomarles el movimiento uniforme y acertar, tener tiento. Y se cansa, jura suave, sacude el sudor. Moustaki en su banqueta afinando &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;le meteque&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; amparado por un extraño anuncio de refrescos. Acaricia suave los lentes con el borde raído de la camisa, murmura, aclara ideas, convoca rostros. Deseo ajado.  Y Horacio se descarga la bolsa de un hombro más que harto, dormido, y extravía la mirada contra las vías. El pagano extranjero exprime el mástil y el aire alrededor, sacando acordes que rebotan en el románico techo y se van perdiendo boca oscura, primigenia, la caverna.&lt;br /&gt;&quot;La ñoaranza ese ladrillo de bilis a la salida del estómago, digestiones apáticas, lentas y pesadas, esa flema que impide la conversación medida. Una anciana o una chiquilla - no recuerdo- llorando hace años en un banco. No se dónde ni cuándo ni porqué, ni siquiera a cuento de qué ahora&quot;.&lt;br /&gt;Se recuesta, echa mano y se reprime un censurado cigarrillo.&lt;br /&gt;&quot;Se trata sobre todo de fingir. Putear bajito, maldecir justo, decir las oraciones necesarias en los sitios convenientes y luego disimular, con mucho tacto disimular. Aparentar, como el nudo en la corbata, aparente esa exquisita educación, buen humor o mala hostia, pero todo tan medido. Pero escapa, exilio, ley de extranjería por humor excesivo, frontalización y moria desordenada. Escapa, vamos, escaleras arriba corre. Pierde por piernas la risa, esa estúpida línea roja en los labios, finge un rictus amargo, el perro siempre hacia arriba, herido en sangre el dorso&quot;.&lt;br /&gt;Apura el paso. Moustaki pule a su espalda las piedras con la garganta en brea, se deslizan lentas y pesadas las sílabas contra los rincones, esas paredes peladas tan bellas, la ruinosa geografía del infierno. Una vieja recoge algo del suelo y lo guarda en un bolsillo asimétrico del abrigo. Suda de pensarlo. Se niega un segundo cigarrillo mientras calcula qué día será allá arrib, si la luna habrá adelantado cuartos y habrá empezado a jugar de una vez por todas contra el calendario, si se habrá perdido unos cuantos años, si estarán anegados los barrios, el anunciado diluvio  y amanecería en una nueva Venecia: si se habrán olvidado algunas palabras y su uso estará rutinariamente restringido; si resucitarían por fin aquellos que tanto lo merecían: un anciano orinaba en el armario y dormia con sandalias y aquellos otros que gritaban como niños en los patios; si se harán largado, muerto, partido, extrañado los farsantes de siempre.&lt;br /&gt;Maldijo bajo, en fonemas inventados, mordiéndose un trozo de labio y entró a saco en el vagón, cayendo casi de cabeza contra media comunidad judía del Marais. Se disculpó con esa sonrisa universal que tan bien gasta, mientras los niños y el rabino continuaban su pequeña clase ambulante de historias hebraicas, relatos del Talmud, escribiendo letras al moverse.&lt;br /&gt;&quot;Se trata sobre todo de fingir. Punto seguido. Ya veo, ya veo&quot;, retoma de nuevo centrado por fin por el cabeceo y la penumbra amodorrante del vagón. &quot;Se trata sobre todo de fingir&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/7226206155508076067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/7226206155508076067?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7226206155508076067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7226206155508076067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2007/11/v-reaumer-sebastopol.html' title='(V) REAUMER-SEBASTOPOL'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-5153524308814060036</id><published>2007-11-09T17:37:00.000-08:00</published><updated>2007-11-09T17:59:03.372-08:00</updated><title type='text'>(IV) ARTS ET MÉTIERS</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Crisis de ansiedad Traveler. Los muertos que acumulamos en los días. Cuatro, seis, doscientas manos y un trozo de pan. Qué ridículas luego las imágenes en la prensa, bretonianas, la realeza desfilando, abanderada, tierna y emocionadamene desfilando y un ciudadano noruego en el borde de una tabla haciendo piruetas hacia el agua y aplausos. Aplausos y antes en la farmacia una muchachita de luto con tres niños implorando excipientes que no hemos visto hace años, que nos niegan tantas cumbres, tantos desórdenes mundiales, regionales y personales. Estrictamente sí, decididamente sí. Mejor aferrarse a la sincera cordura de su blazier compañero, a la mínima pero factible y segura salida de su sonrisa salida compañero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Piaf ha enmudecido. Exige terriblemente asténica y ausente un salario mínimo. Su ticket también lleva adjunto un plus de cansancio y apatía al dorso. Trastabillea por el pasillo y asiente muda al escaso beneficio de su afonía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&quot;tomá, tomá&quot; mudo aconseja. &quot;Aclará la garganta con amargo veneno, enturbiá el espiritú y cantá, cantá azulino nomás. Acaso un día nos suspendan la electricidad del metro y haya como vos cada quince metros para guiar los pasos en estos días de espanto&quot;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Se difumina el silencio. Un alborotado grupo, versátil y enloquecedor, se agita en los asientos del fondo, chillan, saltan, se abrazan, entonan sus himnos particulares. El periódico sigue sin contribuir a nada con sus extensos titulares y unas fotos herrumbrosas que se quejan, que se quejan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&quot;Somos poetas. Ya ves. No nos basta leer quedos los papeles, buscar movilidad o motocicleta, cambiar de piso, renovar la tricota en Invierno, cambiar de apartamento o mudarse de buhardilla&quot;, mueve el cuello, baja la barbilla, se inclina sobre su pechera. &quot;Maldito precio por nada. A nosotros nos toca asumir todos los comportamientos, resumir los detalles, convocar claúsulas extrañas que definan actitudes, provocar lágrimas pese a tanta xerostomía de tres al cuarto. Entornamos los dedos al éter insoportable de la soledad, los retorcemos y agitamos, hacemos muecas asombradas, conjuras de hermosas invocaciones. Fingir ternuras - este es el primum movens- fingir, crear abrumadoras teorías en prosa o en verso. Llorar sin ganas, reir sin ganas, cantar a destiempo, ridículos sin música, sin temor al desafinado tono de la melodía. Sin seguridades ni sobresueldos, sin extraordinarias a fin de año. Renunciar a ordenar los papeles del banco, a ser objetivo y cordial con las letras del piso. Asomarse a la noche sin cuento, perder horas de sueño, rezarle al plenilunio urbanamente negado tantas veces, anda bocabajo sin entreno ni permiso. Somos poetas. Maldito pedazo que nadie quiere. No es fácil, chilla Gloria, no es fácil señores ser poetas. Perder el apetito, adelgazar seis kilos, interrumpir los gustosos banquetes. Morir tres veces al día, renacer, renacerse de nuevo otras tantas. Reinventarnos la esperanza con escombros, aguja e hilo. Amueblarse de episodios de asombro y mantener cierta pátina de compostura: comentar aquella jugada, el nuevo delito monetario, el espeluznante avance tecnológico, otro necesario incremento tecnológico, la disposición de la sal en la estantería: rechazando en todo tantos vivos, tantos muertos, dos , cuatro, doscientas manos y un trozo de pan. Somos poetas. Mala y jodida broma Horacio, mala y jodida broma. Emborracharse del viento en la quebrada, de nubes tangibles o huecas, de un cuerpo imposible reinventando la sombra. Seguir apuntando en recónditos milagros de la memoria las vocales que nadie quiere. Besar imposibles y posibles también, escarbar miedos y exorcismos que los hundan. Ser funambulistas, payasos que las mareas despiertan desorientados y torpes, ensombrecidos y sin cordura. No es fácil, no. Mentirme entre tantas letras. Sabés, repito, primum movens: fingir. Sólo por equivocarme una vez más. El boleto confundido, haber salido en dirección contraria, estar donde no tenía. Belli afinaba más: &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;otro día haber podido estar y no estar.&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;REAUMER-SEBASTOPOL&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/5153524308814060036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/5153524308814060036?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/5153524308814060036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/5153524308814060036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2007/11/iv-arts-et-mtiers.html' title='(IV) ARTS ET MÉTIERS'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-7555500189087426931</id><published>2007-10-28T14:19:00.000-07:00</published><updated>2007-10-28T14:24:01.883-07:00</updated><title type='text'>(III) TEMPLE</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;TEMPLE&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;. Pararse y salir. Despacio, ir cogiendo el ritmo de nuevo. Con averías previsibles o no, pero salir. Una oscura mujer de sentimiento entra en el vagón, se apoya contra una de las puertas y actúa. Extiende vagamente los brazos, mira la pared oscura del fondo, a través de un concurso de jaulas o de pieles desnudas, blasfema –supone- en extraño y apátrida lenguaje y canta combinando en forma inusual las injurias con los duendes de los versos. Canta. Canta con melancolía pegajosa de cuarto de litro. Canta Hace arañas con los puchos de sueño recogidos horas antes en alguna calle que conoce de memoria: se queja, pide, corroe y hace salir la voz terrible de una chiquilla de dieciséis, diecisiete años. Difícil se hace entonces comulgar con alguna postura: burla, compasión, entusiasmo, emoción o espanto. Un viejo tripulante levanta el cuello desde su le monde. La viejecita despierta en su jardín de azaleas, entorna los ojos y medio sonríe evocando algo. Tararea callada.&lt;br /&gt;“Alguna melodía conciudadana que se me escapa. Ya ves vieja, la añoranza del boliche, la dicha detrás de la guerra, el olvido en el exilio, la calma porteña en tarde de domingo cuando el laburo del día siguiente resulta innombrable, impensable. La &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;ñoaranza&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;, la genética melancolía de reflejarnos en la plata, &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;ñoarar&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt; que nos fugamos allá”&lt;br /&gt;Un dedo contra el vidrio, borrar gotas imaginarias de lluvia (&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;aquí abajo no existen estaciones&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;), el semen transparente del cielo a la tierra.&lt;br /&gt;“Quebrar el miedo, el insomnio, la constante vigilia o el eterno sueño, lo mismo todo pero al revés. O el corazón agitándose y el sudor, la rabia, una mano extendida en un polvoriento camino, cuatro mil metros arriba, entre el cielo y la tierra, rayuela también, tejados camuflados al lado de las nubes, de inmaculado blanco el cuatro por cuatro, camino del inca, dos manos, cuatro manos paradas extendidas al lado del arcén. El corazón palpita: despersonalización, taquiarritmias, cortejo vegetativo intenso, leve desorientación temporoespacial, sensación de falta de aire y &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;ARTS ET METIERS.&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/7555500189087426931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/7555500189087426931?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7555500189087426931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/7555500189087426931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2007/10/iii-temple.html' title='(III) TEMPLE'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-8768715864300185716</id><published>2007-10-17T21:09:00.000-07:00</published><updated>2007-10-18T11:03:24.969-07:00</updated><title type='text'>(II) RÉPUBLIQUE</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;RÉPUBLIQUE&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;. “&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;¿Encontraría de nuevo a la Maga?&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;. Yo también lo pregunto. Añoranza. Algún terreno de esos baldíos, farragoso, empantanado, movedizo, tierras de nadie entre la razón y el sentimiento. Yo también me lo pregunto”.&lt;br /&gt;Se enmohece a ratos el anden y la población estática esperando. Un acento turbio alrededor, ocre al tacto. Y escupe, silba, silba la máquina entrando en estación, chillido celestial; estirando los apéndices metálicos para desplegar nuevas tierras, reconocerlas al tiento, otros ojos, otras manos, otras lenguas por reinventar.&lt;br /&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;But then, darkness, sweet darkness&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;”&lt;br /&gt;Recorre los vagones de una a uno con el gesto, buscando docentemente el número asignado, por el azar asignado, esa combinación inventada de letras y claves minutos antes alrededor de una mesa en un café. El asfixiante bochorno de fuera parece echarse atrás, mitigarse por la celosa comodidad del aire, artificial y benefactor aire de la máquina. Toma asiento hacia la mitad.&lt;br /&gt;“Un equilibrio necesario de partida” piensa. “Salimos del centro. Nos escoraremos, nos dejaremos llevar, derivaremos al rumbo, embarrancar la quilla. ¿Relativismo?¿resignación? Puto destino nomás Oliveira”.&lt;br /&gt;Una señora mayor, con un pañuelo malva con sobrefondo de azaleas rojas cabecea junto a la ventana; la piel perfecta y casi rítmicamente surcada por miles de arrugas que se entrecuzan, fugan y revisten una geografía sutil , con fronteras de ámbar y plata. “Bastaría transpirar y quebrar el sueño. Delfines, talco, rosas, espejos quizás”.&lt;br /&gt;En frente un extraordinario ejecutivo. Simétrico también el rostro y el atuendo. Conforme, de libro, extraño aquí abajo, definición estricta de manuales de estilo al uso. Cruzada impecable una pierna sobre la otra, un bronceado aterrador y una frente tersa sin rastros de sudor, sin signos delatadores de hora punta y masificación laboral.&lt;br /&gt;“No temás viejo” bromea bajito “acaso exista mayor explicación, más cordura, mejor entendimiento en esa perfumadita blazier, en la raya de su pantalón. Su bufanda – de vos refiero- y esa pose gastada atufa retórica”&lt;br /&gt;Y como leyendo mentes el prohombre que se mueve, extiende la mano y argumenta:&lt;br /&gt;“Buenas tardes, va a sentarse”. Intuye la pregunta con dos palabras cogidas al vuelo entre el ruido. Pausa, sonrojo, pausa de nuevo y balbuceo, un tímido sí sí, con traducción repetida y torpe a tres idiomas. “No estará ocupado ¿verdad?” “No, no”. Retirar los periódicos. Acoger la bolsa entre las piernas y acomodar las pupilas a la oscuridad de ahí fuera.&lt;br /&gt;Aquí dentro todo el mundo aparenta ser extraño disimulando tras un libro, repasando los itinerarios, combinando trayectos, denotando su condición de provisionalidad por el acento y los aspavientos que hace contra inercia en las curvas afiladas; escondiéndose en semánticas confusas, exoticas al cosmopolita oído de otros rutinarios viajeros.&lt;br /&gt;“Saber cosas de allá, del cerro, de vos. Del lado del que pudimos estar , del que no estamos. De otros boletos que pudimos comprar y que descartamos”. La cabeza que se mueve como idiota, que se mueve como idiota. “&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;font-size:130%;&quot; &gt;Hay mucho que aprender de las bestias&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;” cita, “mucho le debemos a los intrincados rincones, paleocortex, a los oscuros pasajes, a las batallas perdidas”.&lt;br /&gt;Y el aire que se para. Nadie pendiente de nadie o todos pendientes de todos. La luz, la sorpresa de esta luz de nuevo, este pálido y enfermizo color amortiguado recurso de supervivencia, pero tanta Vida, tanta Vida ahí fuera. &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;font-size:130%;&quot; &gt;TEMPLE&lt;/span&gt;.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/8768715864300185716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/8768715864300185716?isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/8768715864300185716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/8768715864300185716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2007/10/ii-rpublique.html' title='(II) RÉPUBLIQUE'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2196591133953573072.post-1306850225990917626</id><published>2007-10-06T23:22:00.000-07:00</published><updated>2007-10-28T14:23:34.255-07:00</updated><title type='text'>(I) Intro</title><content type='html'>&quot;Nuevamente había sido un llanto amargo y silencioso y llenito de preguntas. Nuevamente habían pasado horas antes de que se durmiera. Nuevamente se despertaba demasiado temprano aún para el colegio. Por la amplia ventana del dormitorio en penumbra, como cada madrugada, como cada mañana y cada día, el lamento desgarrador y agudo de la paloma cuculí era la música de fondo que liquidaba toda posibilidad de recuperación de alegría en aquella habitación limpia, moderna, confortable y alegre. Como perdigones helados, húmedos y helados, el lamento cuculí de las palomas agujereaba las cortinas aún cerradas y venía a matarlo de pena, a llenarlo de indefensión, de nuevas inquietudes ¿cómo se podía ser un chico alegre en una ciudad con esos amaneceres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;No me esperen en Abril. Alfredo Bryce Echenique.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Hoy terminan las vacaciones de Sísifo&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Los pasos perdidos. Alejo Carpentier&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Pero ella no estaría ahora en el puente. Su fina cara de translúcida piel se asomaría a viejos portales en el ghetto del Marais, quizás estuviera charlando con una vendedora de papas fritas o comiendo una salchicha caliente en el boulevar de Sébastopol. De todas maneras subí hasta el puente, y la Maga no estaba&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Rayuela. Julio Cortázar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Saber ciertas cosas. Ciertas cosas que nadie sabe. La extraña y congénita melancolía de atardecer lejos de casa. Ese exigible retuerto en la boca del estómago al inicio de la noche; esa eterna e incontestable pregunta del labio inferior, como el humo colgando, cansada pregunta colgando; la insuperable mística de un poco de café derramado – el equilibrio quizás- vertido fuera de sitio, los puchos en el plato y una luz a contrapelo, rebotando, torpe en cada detalle ya resuelto y abandonando, denotando el perfil de las cosas que se designan en silencio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Saber ciertas cosas. El verso del perro flotando en el agua, contra gravedades, contra corrientes, lomo arriba, tenaz, persiguiendo un destino, un maldito destino al que, de llegar, no llegará consciente. La infinita fracción de tus ojos cerrados, décimas de segundo nomás, y pensar morir, pensar quedarnos ausente por siempre a dos cuencas negadas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Saber ciertas cosas. No dominar tu lenguaje, no controlar las señas, los signos, las fingidas metáforas. Piolines, palanganas. Rumorear los sentidos, descifrar con el tacto los escondrijos de todos los cuentos, Walt, Felipe, de todos los cuentos que tanto me se. La inevitable esperanza de la mañana, amarrarse a la orilla un día más, meter periódicos en el cuerpo, aliviar el frío, soplar fuerte, paralelos, geométricos perfectos el agua, el banco y un hombro ajeno. La inevitable esperanza de la mañana, de todas las mañanas del mundo, de todas las grandes palabras copiadas, fingidas, de tantos giros simulados, de pequeños amagos de vida. En fin, la luz en el marco de una ventana- siempre pasado, siempre irrepetible, abrasnado un instante de retina- estelas, miríadas de estrellas, pariendo creando paraísos en un pedazo de sol que hiere la sombra, la toma y hace hijos, besos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;Saber tantas cosas. Como que no estás. Y que la casa cruje en sus rincones, que el cuerpo chirría, blasfema, se mutila a horas que pasan.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(volver a &lt;a href=&quot;http://contemporaneos2005.blogspot.com/&quot;&gt;contemporáneos&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gorriondevos.blogspot.com/feeds/1306850225990917626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment/fullpage/post/2196591133953573072/1306850225990917626?isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/1306850225990917626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2196591133953573072/posts/default/1306850225990917626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gorriondevos.blogspot.com/2007/10/nuevamente-haba-sido-un-llanto-amargo-y.html' title='(I) Intro'/><author><name>Rafa Cofiño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11012009594008521884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/2866/1774/1600/AR%20icon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>