<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433</atom:id><lastBuildDate>Sat, 26 Sep 2026 14:34:12 +0000</lastBuildDate><category>Unidad</category><category>Venezuela</category><category>Democracia</category><category>Estudiantes</category><category>Libertad</category><category>Oposición</category><category>Paz</category><category>Política</category><category>UCV</category><category>Agua</category><category>Agua Segura</category><category>Alternativa</category><category>Asamblea</category><category>Candidatos</category><category>Chávez</category><category>Educación</category><category>Elecciones</category><category>Emprendimiento</category><category>Fe</category><category>Iglesia</category><category>Jesús</category><category>Marcha</category><category>Nazareno</category><category>Presupuesto</category><category>Procesión</category><category>Protesta</category><category>Salud</category><category>Semana Santa</category><category>Violencia</category><category>WASH</category><title>Hasler Iglesias</title><description></description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>88</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-4995528959705616791</guid><pubDate>Wed, 28 Jan 2026 10:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2026-01-28T06:39:03.947-04:00</atom:updated><title>Han pasado cuatro años</title><description>&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: helvetica;&quot;&gt;Hace cuatro años emprendía una travesía desde Caracas hasta la frontera con Colombia. Había pasado seis meses evadiendo la persecución del régimen que me buscaba para meterme preso. Por varios meses me había resistido a la idea de salir del país. Estaba convencido de que no había lugar en el mundo donde pudiera ser más útil que allí. Pero también recordaba que, casi como un mantra, había respondido durante mucho tiempo que seguiría en Venezuela &quot;hasta que me dejaran&quot;. Y cada vez era más claro que ya no me dejaban.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: helvetica;&quot;&gt;&lt;b&gt;¿La verdad?&lt;/b&gt; En esos momentos el dolor pareció esconderse tras la adrenalina. Me había despedido de mi mamá sin saber cuándo la volvería a ver. Pero mi atención estaba puesta en no cometer errores que dieran al traste no solo con mi plan de salida, sino con mi libertad. También había aprendido que lo que me pasara a mí (que sentía que podía con todo) no sólo me afectaba a mí, sino a muchos otros; y a mi mamá la primera. Yo no era lo único que estaba en juego: familia, proyectos, amigos, las comunidades a las que servía, quienes buscaban en mí una palabra de aliento y esperanza, de orientación...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: helvetica;&quot;&gt;En fin, había que tener los sentidos más alertas que nunca, no fuese a ser que el remedio terminara siendo peor que la enfermedad. El trayecto fue largo, unas 16 horas... me dio tiempo de leer un último libro en suelo venezolano: &quot;Los brujos de Chávez&quot;. Un pequeño signo, inadvertido en ese momento, de que si me había enfrentado políticamente a la opresión, la travesía que comenzaba no era solo física o geográfica, sino un proceso para vencer otra opresión: una que se había enquistado en las profundidades de mi alma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: helvetica;&quot;&gt;&lt;b&gt;¡Y vaya proceso!&lt;/b&gt; En estos cuatro años he vivido incertidumbre como nunca antes, he puesto a prueba mi capacidad de comenzar de nuevo tantas veces como ha hecho falta; pero sobre todo, me he dejado hacer. Y es que cuando te sientes indefenso, cuando todo escapa a tu control, cuando nadie te tiende una mano o ni siquiera sabes a quién pedírsela, es cuando Dios tiene el terreno perfecto para obrar en tu vida. No porque antes no tuviera poder para hacerlo, sino porque yo no se lo permitía. Antes creía que todo estaba en mis manos... y claro que oraba y le pedía a Dios que me enseñara sus caminos y me condujera por sus sendas (Sal 25, 4), pero no le soltaba el volante ni en broma. No le dejaba ser Dios. Pero su amor por mí no se podía contener...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: helvetica;&quot;&gt;&lt;b&gt;¡Bendito amor incontenible!&lt;/b&gt; Claro que no lo veía, me sentía en una tormenta en la que todo se me caía encima. La verdad es que el Señor se había encargado de todo... no me podía quejar de cómo recibí -sin siquiera haber imaginado que fuese posible- unas condiciones de sustento que me evitaron atravesar el sufrimiento que tantos otros compatriotas y refugiados de toda nacionalidad viven. Aun así me vencía la ansiedad. Acostumbrado a controlarlo todo, le gritaba &quot;¡Señor, sálvame!&quot; y Él me seguía respondiendo &quot;hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?&quot; (Mt 14, 30-31). Me quedé maravillado de cómo sus bendiciones siempre llegaban a tiempo. Me sigue costando, pero me quedo boquiabierto viendo todo lo que el Señor ha hecho en mí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: helvetica;&quot;&gt;&lt;b&gt;¿Y Venezuela?&lt;/b&gt; Dios ha estado haciendo una que otra cosa por allí también. Yo pasé casi estos cuatro años enteros cerrado a la esperanza. Más como una armadura protectora que como un deseo. Pero siempre llegaban las tormentas que me derrumbaban. Una noticia, una conversación o una pregunta desencadenaban en mí tristeza, nostalgia, anhelo, morriña... Quería volver, pero era mejor no pensar en eso de momento, me decía. ¡Y vaya si esa idea no se repite estos días más que nunca! Sigo sin saber si podré volver algún día, pero ahora sé que la respuesta no la tengo yo. Y confío más que antes en el único que la tiene. Aunque es verdad que le sigo gritando de vez en cuando... Pero ahora es distinto... ahora &quot;traigo esto a la memoria y por eso tengo esperanza: que la misericordia del Señor no se acaba&quot; (Lam 3, 21-22), y prefiero sus planes a los míos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id=&quot;gtx-trans&quot; style=&quot;left: 566px; position: absolute; top: 406px;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;gtx-trans-icon&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2026/01/han-pasado-cuatro-anos.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-430712781116848263</guid><pubDate>Sat, 03 Aug 2024 11:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2024-08-03T13:44:39.358-04:00</atom:updated><title>Venezuela en la encrucijada: protagonistas, dinámicas y escenarios</title><description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEil2oqmFco-jAZYlw4wrbiAYVJRHZqoWah8fQeM9QIFgUAlA2wpjCfZJ5JcYbHOIiAuIuNkqgmbVzm_e4W-0QBmHyqA3FBhV9D7TsYdzxzRxyHRs-mAbypMlPRerYl2HR3K5aAQiEyjqu0KfubKNtqExyFPeXcENC49e25Hi2QEesX1PXfc2UABFRVKvKA/s1200/MCM_EGU_ACtas.jpeg&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;800&quot; data-original-width=&quot;1200&quot; height=&quot;266&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEil2oqmFco-jAZYlw4wrbiAYVJRHZqoWah8fQeM9QIFgUAlA2wpjCfZJ5JcYbHOIiAuIuNkqgmbVzm_e4W-0QBmHyqA3FBhV9D7TsYdzxzRxyHRs-mAbypMlPRerYl2HR3K5aAQiEyjqu0KfubKNtqExyFPeXcENC49e25Hi2QEesX1PXfc2UABFRVKvKA/w400-h266/MCM_EGU_ACtas.jpeg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;María Corina Machado y Edmundo González Urrutia en una concentración en Caracas el 30 de julio mostrando las actas oficiales que acreditan su victoria en las elecciones. Tomada de: Los Angeles Times.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: helvetica;&quot;&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Han pasado seis días desde que el régimen de Maduro decidiera robarse la elección presidencial del 28 de julio. Los venezolanos hemos observado un viraje de la dinámica política nacional y un momentum en el plano geopolítico. Sin embargo, son tantas las cosas que están ocurriendo que no es difícil perderse. Hoy escribo estas líneas desde el exilio en el que ya cumplo dos años y medio, buscando contribuir al trazado de una estrategia común.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la idea de hacer algo más digerible el análisis, diseñé lo que he llamado un &quot;diagrama de fuerzas&quot; involucradas en la dinámica geopolítica actual. A partir de él, desarrollo mi análisis, culminando con un balance de las &quot;rutas&quot; puestas sobre la mesa, y los posibles escenarios.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8uoz68Y1brZk1Zotk6dKmVd4mb3gp9ZMhHnEfkUyEFnyVDdnX1hJUfE81NvZ7cCOLtDWdh74Y1y6_8DYU9DJPBzWRtorH5sW3vbX26McxPuRA6nfWKC0tvidxkz38AJgmwBohGnBi5DHKrBTfBfo0vx6bfravmgevRsWsdNSyPzAcaNNNpc-70i1xDgU/s1391/Diagrama%20de%20fuerzas_VE.png&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1010&quot; data-original-width=&quot;1391&quot; height=&quot;464&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8uoz68Y1brZk1Zotk6dKmVd4mb3gp9ZMhHnEfkUyEFnyVDdnX1hJUfE81NvZ7cCOLtDWdh74Y1y6_8DYU9DJPBzWRtorH5sW3vbX26McxPuRA6nfWKC0tvidxkz38AJgmwBohGnBi5DHKrBTfBfo0vx6bfravmgevRsWsdNSyPzAcaNNNpc-70i1xDgU/w640-h464/Diagrama%20de%20fuerzas_VE.png&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: times;&quot;&gt;Diagrama de fuerzas de la situación geopolítica de Venezuela al 3 de agosto de 2024. @HaslerIglesias&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&amp;nbsp;Comencemos por el plano &lt;b&gt;nacional&lt;/b&gt;:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;La fortaleza del &lt;b&gt;movimiento ciudadano&lt;/b&gt; conformado alrededor de María Corina Machado y Edmundo González, con el respaldo de la Plataforma Unitaria y la legitimidad de las urnas. Su legitimidad se cristaliza en las &lt;b&gt;actas de escrutinio&lt;/b&gt; digitalizadas, hechas públicas y accesibles en línea. Su principal brazo de acción son las &lt;b&gt;manifestaciones de calle&lt;/b&gt;, en familia, organizadas y siguiendo la &quot;&lt;a href=&quot;chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.nonviolent-conflict.org/wp-content/uploads/0599/09/Trifecta-of-Civil-Resistance-Spanish_Translation-a11.pdf&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;trifecta de la resistencia civil&lt;/a&gt;&quot;: unidad, disciplina y planificación.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Dada la naturaleza del régimen, la calle y las actas por sí solas no desencadenan el inicio de la transición. Aunque muchos hayan podido pensar que al tenerlas ya el trabajo estaba hecho, el régimen ha demostrado que no le interesa guardar ninguna forma ni procedimiento. Su objetivo es la permanencia en el poder, pasándole por encima a cualquier vía institucional (recordar esta frase, que ganará importancia para el análisis del plano internacional). Por ende, todos los esfuerzos de Machado y González deben ir enfocados a aumentar todos los niveles de presión para que, o bien el régimen acepte una &lt;b&gt;negociación&lt;/b&gt; ordenada, o sus pilares de apoyo se debiliten causando una ruptura interna lo suficientemente grande como para lograr la salida del dictador (este segundo escenario no es garantía de una transición democrática por sí solo, pero sí puede abrir la posibilidad de concretarla en el marco de una negociación).&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;A este núcleo líder del proceso (MCM+EGU) se han sumado &lt;b&gt;voces relevantes que aportan incluso más legitimidad&lt;/b&gt;, como es el caso de Enrique Márquez (denunciando que el boletín ofrecido por el CNE no se obtuvo de la sala de totalización, y negándose a firmar el documento presentado por Maduro ante el TSJ), y voces relevantes del &lt;b&gt;chavismo que han roto con el madurismo&lt;/b&gt;. Izarra, Barreto y Mary Pili Hernández, por ejemplo, pueden ser recibidos por sectores tradicionalmente cercanos al chavismo con más facilidad que voceros tradicionales de la oposición, y contribuyen a sensibilizar a la izquierda nacional e internacional de que la lucha no es ideológica, sino basada en los principios democráticos.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Hay actores que en otras coyunturas han tenido papeles notablemente más importantes y que, aunque en esta oportunidad estén relegados a un segundo o tercer nivel, aportan también notoriedad y movilizan a sectores específicos de la población; son &lt;b&gt;actores de la sociedad civil&lt;/b&gt; como las universidades, el movimiento estudiantil, la Conferencia Episcopal, o Fedecámaras -con sus matices cada uno de ellos-.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Siguiendo en el plano nacional -aunque por razones de diseño esté al mismo nivel de la etiqueta &quot;internacional&quot; en el diagrama-, se encuentra lógicamente el &lt;b&gt;régimen de Maduro&lt;/b&gt;. Hoy se encuentra sostenido por el resto de poderes públicos que ha subordinado, pero en particular por la fuerza ejercida por la &lt;b&gt;Fuerza Armada&lt;/b&gt; y demás cuerpos de seguridad que durante una semana han extendido el terror, implementando prácticas de persecución propias del nazismo. Y precisamente por ser uno de los pilares más explotados por el chavismo es uno que requiere particular atención, buscando fracturar su respaldo a Maduro y que los uniformados puedan restituir el orden constitucional. La negación a reprimir y seguir órdenes violatorias de los DDHH es apenas una de las muchas acciones que se podrían tomar desde las fuerzas de seguridad para detener el plan de arrase de Maduro. Cumpliendo el mismo objetivo de la Fuerza Armada, el régimen se sostiene en la &lt;b&gt;Fiscalía&lt;/b&gt;, quienes montan expedientes y acusaciones fuera de toda legalidad para perseguir a opositores de todo nivel: desde líderes nacionales de partidos políticos, hasta tiktokers, pasando por los testigos electorales que tuvo la oposición el pasado 28 de julio. Fuerza Armada y Fiscalía han logrado imponer un régimen de terror, atemorizando a los ciudadanos de salir a la calle, hacer publicaciones en redes sociales, y hasta hablar con sus vecinos de lo que está ocurriendo.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;En segundo nivel de sostén de la dictadura están &lt;b&gt;CNE y TSJ&lt;/b&gt;. El primero, cristalizando el fraude, y el segundo, arropándolo de un falso procedimiento institucional a nivel jurisdiccional. Poder electoral y judicial no actúan más que como imprentas que publican las órdenes de Miraflores. En particular, el TSJ -en cuya cancha se encuentra el balón en este momento- podría ser otro de los objetivos de una estrategia de presión dirigida a generar su fractura o a que tome una decisión acordada en los espacios de negociación activos o potenciales. Por demás, no sobra recalcar que la manera como el asunto llegó &quot;a la portería&quot; del TSJ carece de fundamento jurídico, ya que no se ha agotado la vía administrativa (CNE, en este caso) y que cualquier decisión del TSJ no suple las auditorías electorales ni la labor técnica que recae exclusivamente en el órgano electoral, hoy &quot;escondido bajo las togas de los magistrados&quot;, como bien apuntó Enrique Márquez.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La &lt;b&gt;Asamblea Nacional&lt;/b&gt; ha tenido un rol más bien terciario en esta dinámica, básicamente sirviendo como tribuna de voceros principales del chavismo. Su mayor contribución al régimen ha sido previa, más bien: a través de todo el andamiaje jurídico que les permite fingir que todas sus acciones están apegadas a la legalidad. La ley contra el odio es solo un ejemplo de los instrumentos jurídicos construidos con la sola intención de perseguir y acallar a la disidencia.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Por supuesto que ningún régimen autoritario se sostiene sin dinero. Tanto para mantener medianamente &quot;felices&quot; a aquellos sobre quienes reposa su &quot;estabilidad&quot;, como para financiar campañas de persecución y a los órganos de represión. A pesar de la ruina a la que llevaron a la &lt;b&gt;industria petrolera&lt;/b&gt; y las limitaciones impuestas por las sanciones, el régimen ha podido generar un flujo de capital no despreciable para cubrir los gastos de sostenerse en el poder. A esto se ha sumado el rol del &lt;b&gt;arco minero&lt;/b&gt; del Orinoco, a través del contrabando de oro y minerales, y los ingresos obtenidos en connivencia con grupos guerrilleros como la disidencia de las &lt;b&gt;FARC, el ELN&lt;/b&gt;, junto con el &lt;b&gt;narcotráfico&lt;/b&gt; y el crimen &lt;b&gt;organizado&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div&gt;Habiendo mencionado los actores clave, sus relaciones y dinámicas internas a nivel nacional, corresponde hacer lo propio con el nivel &lt;b&gt;internacional&lt;/b&gt;, el cual está jugando un rol mucho más activo que en otras oportunidades:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Recibiendo la mayor parte de la atención, el bloque conformado por &lt;b&gt;Brasil, México y Colombia&lt;/b&gt;, aliados ideológicos y naturales del chavismo, pero muy golpeados por el impacto de la crisis migratoria causada por la dictadura venezolana y distanciados por la magnitud de los excesos cometidos últimamente. Está encabezando lo que en el diario El País se describe como &quot;&lt;a href=&quot;https://elpais.com/america/2024-07-31/el-chavismo-se-atrinchera-ante-el-clamor-mundial-por-un-recuento-transparente-y-una-salida-negociada.html#&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;la operación política más importante y difícil de este siglo en América&lt;/a&gt;&quot;. En medios ha trascendido también que &quot;a la sombra&quot; de este bloque opera &lt;b&gt;Estados Unidos&lt;/b&gt;, que podría estar cediendo el liderazgo de la operación, pero colaborando con su provisión de garantías, a pesar de que ya ha reconocido a González como presidente electo. Los cuatro países han exigido públicamente la publicación de los resultados detallados por parte del CNE, aunque eso no les ha impedido desplegar una operación política de alto nivel. Sin embargo, en la narrativa de este bloque ha pesado mucho el &quot;respeto a la soberanía nacional&quot; y la búsqueda de una solución por la &quot;vía institucional&quot;. Lamentablemente, hoy tanto soberanía nacional como las instituciones del Estado están secuestradas y subordinadas a Maduro. Pensar que los poderes públicos actuarán apegados a derecho y cumplirán sus competencias es no comprender la realidad política venezolana. Las instituciones solo podrían tener un rol en la transición si se logra una negociación entre el régimen y la oposición que ofrezca las garantías suficientes para que las instituciones actúen apegados a la Constitución y hagan respetar la voluntad de los venezolanos expresada el 28 de julio.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;En segunda fila, está una miríada de países que va en aumento, haciendo uso de &lt;b&gt;herramientas de diplomacia más convencionales&lt;/b&gt; (como la exigencia de un conteo transparente, la publicación de las actas, y el repudio a la opacidad del proceso) y también de herramientas no convencionales pero tampoco innovadoras, al haberse utilizado recientemente, como el &lt;b&gt;reconocimiento directo de González como presidente electo &lt;/b&gt;(Perú, EEUU, Argentina, Ecuador, Costa Rica, Panamá y Uruguay). Ambos bloques contribuyen a configurar un clima de presión internacional y diplomática que, aunque en el pasado ha demostrado no ser lo eficiente que se esperaría, permite el avance de dinámicas en otros planos y el mantenimiento del tema en la agenda pública e internacional.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Chile&lt;/b&gt;&amp;nbsp;y &lt;b&gt;Argentina&lt;/b&gt;&amp;nbsp;toman un nivel de relevancia particular. Chile, por el rol del presidente Boric como referente de la izquierda democrática, y la resonancia que tienen sus declaraciones, en particular con el bloque Brasil-México-Colombia. Argentina, por el rol del presidente Milei, y la información que ha trascendido sobre una potencial convocatoria a una cumbre para tratar el tema Venezuela, buscando avanzar por la vía bilateral y multilateral, vistas las dificultades para el funcionamiento decidido de organismos internacionales como la OEA.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Sumados al concierto, están el &lt;b&gt;Centro Carter&lt;/b&gt; y la &lt;b&gt;Organización de Estados Americanos&lt;/b&gt; (no ya en su Consejo Permamente, sino en el informe presentado al Secretario General con lo observado en el proceso electoral). Ambos informes (el primero más que el segundo, para ser sinceros), ha contribuido a la legitimidad de las demandas de la oposición que, junto con las actas de escrutinio publicadas, constituyen el fundamento de la denuncia de fraude y de la apertura de cualquier proceso de negociación basado en la verdad de lo ocurrido el 28 de julio.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;No se puede terminar el mapeo internacional sin mencionar a &lt;b&gt;Rusia, Irán y China&lt;/b&gt;, actualmente involcrados en conflictos geopolíticos, enfrentados a Occidente tanto por la vía bélica (Rusia-Ucrania, China-Taiwán, Irán-Israel) como por la vía diplomática y comercial. Los tres países tienen importantes intereses en Venezuela, tanto por su ubicación geoestratégica como por sus inversiones y acceso a recursos naturales. Otro rol que ha trascendido también ha sido su apoyo para la evasión de sanciones, permitiéndole al régimen comercializar su petróleo en mercados distintos a sus socios comerciales tradicionales, y su apoyo técnico en materia de persecución y control social. Estos tres países se han constituido entonces como pilares de sostenimiento del régimen, pero también como partes interesadas en la controversia.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div&gt;Visto el análisis realizado a dos niveles y con todos los actores involucrados, se pueden derivar los siguientes escenarios con su respectiva potencial ruta de acción para el movimiento democratizador:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Alineación de fuerzas nacionales e internacionales abren un proceso para negociar una transferencia de poder ordenada, con garantías para todas las partes&lt;/b&gt;. A diferencia de otras negociaciones, esta debería ocurrir de forma privada, teniendo en la misma mesa al régimen y a la oposición acompañados de garantes internacionales que puedan ofrecer toda forma de herramientas para darle solidez a los acuerdos. Estas herramientas podrían ir desde el levantamiento de sanciones, la oferta de protección internacional para dirigentes del chavismo, la distribución de las instituciones públicas o el respeto mutuo entre ellas, logrando un ejercicio de los poderes públicos a nivel nacional, regional y local acorde con la constitución. Hoy este escenario está encabezado por Brasil-México-Colombia-EEUU, y apoyado por MCM y EGU, sin que se hayan publicado reacciones por parte del régimen de Maduro hasta este momento.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Maniobra por parte del régimen de las instituciones bajo su control para aparentar el abordaje y solución nacional de la controversia, que enfría la presión internacional&lt;/b&gt;. La publicación de un segundo boletín por parte del CNE, la citación del TSJ a todos los candidatos presidenciales y la exigencia de que el CNE consigne todas las actas, podría generar la apariencia de que la solución de la controversia se ha encauzado por la vía institucional. Como bien se aclaró en el texto, tal vía institucional no existe actualmente en Venezuela, pero para el público internacional puede ser vista como el canal natural a seguir y respetar. Lógicamente países con peso no caerán en este teatro, pero quedaría en duda qué nivel de intensidad asumiría su política exterior si se llegase a este punto, en el cual los autoritarismos y las izquierdas cómplices tendrían una narrativa fabricada para justificar que el conflicto se dirimió por las vías institucionales.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Exacerbación de la represión y persecución, apagando la movilización ciudadana y estableciendo un régimen de terror que pone en jaque a la comunidad internacional y su eficacia ante la comisión de crímenes de lesa humanidad de tal magnitud&lt;/b&gt;. El despliegue de fuerza y terror del régimen sigue aumentando la cifra de detenidos y asesinados, inhibiendo a los ciudadanos de sumarse a convocatorias de calle e incluso de usar sus redes sociales. Se extiende la desconfianza generalizada ante la duda de quienes podrían ser delatores (&quot;sapos&quot;), entregando a vecinos y a compañeros de trabajo o estudio. Continuaría el apresamiento de dirigentes políticos a todo nivel, pudiendo llegar incluso hasta María Corina Machado y Edmundo González. El principal activo del régimen en este escenario sería el temor de la población, cuya migración se dispararía exponencialmente en particular a países vecinos de la región. La comunidad internacional puede ver nuevamente frustrada la acción diplomática y revivirse el debate de la acción militar, aunque no se divisen en el horizonte elementos que la hagan factible en el corto plazo.&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div&gt;En los tres escenarios planteados, se hace crucial que el movimiento democrático venezolano insista, por las vías que le queden disponibles en cada uno de ellos, en generar fracturas a lo interno del régimen (la coalición dominante que llaman los politólogos). La represión desbordada, el teatro institucional y el bloqueo de la vía de la negociación pueden ser los detonadores de la indignación de civiles y militares que estén dispuestos a cooperar con ponerle fin al régimen de Maduro. Sí, las propias herramientas que tiene el régimen a&amp;nbsp; la mano para sostenerse pueden, si se exceden, abrir las puertas a la negativa de actores clave a seguirlos acompañando. En todo caso, como en una pelea de Aikido, corresponderá al liderazgo democrático saber usar cada paso del régimen en su contra, y sumar más y más conciencias a la causa de la libertad, particularmente aquellas que hoy siguen las órdenes emanadas de Miraflores.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2024/08/venezuela-en-la-encrucijada.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEil2oqmFco-jAZYlw4wrbiAYVJRHZqoWah8fQeM9QIFgUAlA2wpjCfZJ5JcYbHOIiAuIuNkqgmbVzm_e4W-0QBmHyqA3FBhV9D7TsYdzxzRxyHRs-mAbypMlPRerYl2HR3K5aAQiEyjqu0KfubKNtqExyFPeXcENC49e25Hi2QEesX1PXfc2UABFRVKvKA/s72-w400-h266-c/MCM_EGU_ACtas.jpeg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-7389981860701377877</guid><pubDate>Wed, 27 Sep 2023 15:08:00 +0000</pubDate><atom:updated>2023-09-27T11:08:33.255-04:00</atom:updated><title>Simón y las heridas que no sanan</title><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxwAyFPYjCMOlafBHSjIGjOgBZuBjn55u0c9dB9wAAbam7CBEJBT13UZX_lLc8niMNar689Z4Ojb_HuMIcjEPRWF7HrY3YtTryrkCTKROJBREGY9TgV02LKpGS_AfBhVN1Eq_2rgudppO0zp9US44JzijqTZ_sQ5EpIEzwMakQuvWUUHA6qMSO3fHTJnI/s1481/simon.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1481&quot; data-original-width=&quot;1000&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxwAyFPYjCMOlafBHSjIGjOgBZuBjn55u0c9dB9wAAbam7CBEJBT13UZX_lLc8niMNar689Z4Ojb_HuMIcjEPRWF7HrY3YtTryrkCTKROJBREGY9TgV02LKpGS_AfBhVN1Eq_2rgudppO0zp9US44JzijqTZ_sQ5EpIEzwMakQuvWUUHA6qMSO3fHTJnI/s320/simon.jpg&quot; width=&quot;216&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Hemos dicho y escuchado muchas veces que lo que hemos vivido los venezolanos es &quot;de película&quot;. Y Diego Vicentini lo ha hecho realidad con la creación de Simón, la película. Además -puedo decirlo con conocimiento de causa- su alto nivel de realismo es producto de que Diego se dedicó durante mucho tiempo a hablar con los protagonistas de los hechos que relata en su obra. Es verdad que Simón no existió, pero todo lo que vivió lo compartimos muchos. Diego habló, por decirlo de alguna manera, con muchos Simón. Y lo que para mí es más fuera de serie de su talento es la capacidad de convertir en escenas de cine los testimonios de aquellos que le contamos nuestras vivencias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Conocí a Diego Vicentini en el 2017 -digo conocer, aunque solo hemos tenido contacto por teléfono y redes sociales- cuando ya por aquél entonces él había desarrollado el cortometraje que también llamó &quot;Simón&quot;. Mi memoria no me permite recordar cómo me topé con el corto, pero lo que sí sé fue que resonó tanto conmigo que me puse a la orden para que fuese proyectado en las universidades en Venezuela. Yo venía de salir de la presidencia de la FCU de la UCV, y le comenté a varios amigos dirigentes estudiantiles sobre el corto. Varios de ellos lo vieron, y se llegó a proyectar en la Universidad Metropolitana, ante un público más bien reducido. Luego, el país entró en otra ola de manifestaciones y represión que puso en pausa las proyecciones del corto.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Pero lo que no se puso en pausa fue la determinación de Diego Vicentini por hacer que su corto se convirtiera en película, y así mostrar al mundo la experiencia de cientos de miles de &quot;Simón&quot;, que enfrentamos a la dictadura chavista y sufrimos las consecuencias. Diego, además de dirigir la película, también escribió su guión y durante un buen tiempo fue productor y pare usted de contar, mientras congregaba un equipo talentoso -y recursos para costear lo que implica el desarrollo de una película a la altura de Hollywood-. Un buen día hablamos por teléfono: quería que le contara cómo era el movimiento estudiantil por dentro. ¿Cómo eran las discusiones? ¿Dónde nos reuníamos? ¿Qué temas tocábamos? ¿Cuáles eran las principales diferencias entre nosotros? ¿Cómo tomábamos las decisiones? Confieso que había olvidado esa llamada, hasta que vi la película. Y pude ver aquella conversación de teléfono convertida en escena, los detalles que le había contado convertidos en escenografía, y mi voz y la de mis compañeros ser interpretadas por actores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;La película ya de por sí toca fibras. Pero cuando sabes que una parte de ti está contenida en ella, no solo en sentido figurado o como una generalización, sino de manera específica y particular, el involucramiento emocional con la pieza aumenta muchísimo más. Y es que todos los venezolanos hemos vivido la represión, la angustia, la pérdida, el miedo, la incertidumbre y la esperanza que muestra la película. Unos más &quot;desde adentro&quot; y otros &quot;desde afuera&quot;, pero el ser venezolano es algo que no se borra con kilómetros de distancia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;He leído a muchos decir que no quieren ver la película. Ya no como alguien a quien no le llama la atención un filme, sino como un mecanismo de defensa convertido en negativa abierta y frontal. Recientemente se ha expandido la desafección hacia los asuntos políticos del país, producto de mil y un intentos infructuosos por alcanzar la libertad a través de los años. Muchos no quieren saber nada de políticos, ni de lo que haga o deje de hacer el régimen. Lo de ellos es simplemente sobrevivir, resolver, u ocuparse de lo suyo. Además, han puesto un cordón sanitario en aras de proteger su salud y bienestar emocional y mental, y ya no consumen noticias, ni quieren saber nada de presos políticos, torturados ni perseguidos. Lo suyo es, ya que no se puede vivir en democracia, al menos aprovechar los resquicios de la dictadura para llevar una vida sin mayores sobresaltos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Para mi resulta evidente que esto no es más que un autoengaño. Es verdad que es necesario que cada quien persiga sus sueños y busque soluciones para los problemas cotidianos que son cada vez más numerosos y grandes. Pero lo que no es cierto es que si no vemos de la puerta de casa para afuera, lo que ocurre allá afuera no se meterá con nosotros. El tan famoso &quot;si no trabajo no como&quot; de la generación de nuestros padres, que usaban para justificar no meterse ni interesarse en los asuntos públicos (como si es que uno debiera interesarse en ellos para recibir dinero o comida), hoy ha vuelto. Es curioso, porque parecía que la dictadura había hecho patente que aun trabajando y sin &quot;meterse en nada&quot; se puede ser incapaz de comer.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;A lo que voy es que, está muy bien cuidar y proteger el bienestar propio, pero lo que me cuesta aceptar es que se haga a costa de no querer ver la realidad. De renunciar a ser empáticos con los que aún hoy sufren y la pasan muy mal, de mirar para otro lado mientras despiden al periodista que le habló fuerte al funcionario, o mientras torturan a un estudiante universitario más, o mientras se roban miles de millones de dólares. Y pensarás que ¿qué tiene que ver la película con todo esto? Pues que la película nos recuerda a todos la realidad de nuestro país, sí, esa realidad que muchos preferirían olvidar porque es muy dura. Pero no se puede resolver lo que se olvida. Y un bienestar ciego a la realidad no es distinto del paciente psiquiátrico que sólo se siente bien bajo medicación.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Simón es una pieza histórica que retrata cómo han arremetido contra los venezolanos, y que -aunque uno pensaría que no haría falta- nos recuerda que ese régimen sigue en el poder, destrozando vidas y esperando que llegue el turno de destrozar la tuya también... a menos de que los detengamos antes. Por ello quiero invitarte a verla, sí, a enfrentarte a las heridas que cargas... que cargamos. Una película no va a ser más fuerte que la realidad que ya has vivido, pero puede darnos nuevos aires para recordar que más temprano que tarde tendremos que ponerle fin a este capítulo tan doloroso de nuestra historia. Que sigue estando pendiente detenerlos, y construir un país en libertad.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id=&quot;gtx-trans&quot; style=&quot;left: 416px; position: absolute; top: 1797px;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;gtx-trans-icon&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2023/09/simon-y-las-heridas-que-no-sanan.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxwAyFPYjCMOlafBHSjIGjOgBZuBjn55u0c9dB9wAAbam7CBEJBT13UZX_lLc8niMNar689Z4Ojb_HuMIcjEPRWF7HrY3YtTryrkCTKROJBREGY9TgV02LKpGS_AfBhVN1Eq_2rgudppO0zp9US44JzijqTZ_sQ5EpIEzwMakQuvWUUHA6qMSO3fHTJnI/s72-c/simon.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-5166847493949623318</guid><pubDate>Mon, 28 Jun 2021 15:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-12-11T12:17:55.547-04:00</atom:updated><title>Economía política aplicada a las vacunas contra COVID-19: ¿Bien público mundial?</title><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El 24 de febrero el Comité Internacional de Bioética de la UNESCO pidió que las vacunas contra COVID-19 sean considerados un bien público mundial. De entrada, parece una solicitud nada descabellada, considerando las profundas consecuencias que ha sufrido la humanidad producto de la pandemia. Ahora bien, ¿qué significa específicamente eso de &quot;bien público mundial&quot;?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;La economía política clásica nos presenta una caracterización entre bienes públicos puros y bienes privados puros basados en dos características:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Rivalidad: Si el consumo del bien por parte de alguien implica que otros no lo puedan consumir. Por ejemplo, los alimentos: cuando alguien se come una galleta hace imposible que cualquier otra persona consuma la misma galleta. Otro ejemplo son los asientos en el cine: si una persona lo está ocupando, más nadie puede ocupar el mismo asiento a la vez.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Exclusividad: Se refiere a si se le puede impedir a alguien el consumo del bien. Por ejemplo, un parque de atracciones: solo quienes paguen la entrada pueden disfrutar el bien, y a los demás se les impide participar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Basados en esta definición, los bienes públicos puros se han definido como aquellos que simultáneamente son no-rivales y no-excluyentes. Esto quiere decir que los bienes públicos son aquellos cuyo consumo por unos no limita a otros a tener acceso a ellos, y que no hay manera de impedir que alguien lo consuma. Los ejemplos típicos de bienes públicos puros son la justicia y la defensa nacional: la acción de la Fuerza Armada para defender la nación no protege a unos ciudadanos sí y a otros no, y no se le puede impedir a nadie que viva en un país que se vea beneficiado por la defensa del territorio; de igual forma, el hecho de que una persona acceda a la justicia no reduce la &quot;cantidad&quot; de justicia disponible para los demás, y a nadie se le puede impedir que se vea beneficiado por la justicia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Estos bienes no son efectivamente provistos por los mecanismos de mercado, y por ello recae en los Estados la responsabilidad de su provisión. Esto añade una característica adicional a los bienes públicos puros: el costo asociado a que una persona adicional lo consuma es nulo. Volviendo al ejemplo de la defensa, al Estado le cuesta lo mismo defender un país de un millón de habitantes que un país de un millón y un habitantes. Otro ejemplo es un faro: Si el faro ayuda a una embarcación, a diez o a mil, el costo de proveer el servicio sigue siendo el mismo. Esta es la razón por la cual no sea económicamente rentable proveer estos bienes: cualquiera podría beneficiarse de ellos sin pagar absolutamente nada (el llamado problema del polizón).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Ahora bien, consideremos las vacunas contra COVID-19 bajo este esquema. En cuanto a rivalidad, las vacunas coinciden con los alimentos: una vez aplicada la dosis, esa dosis no se puede aplicar a nadie más. Sobre la exclusividad, en efecto es posible impedir que alguien acceda a la vacuna (que sea posible no quiere decir que sea ético). Y si evaluamos lo que los economistas llaman el costo marginal (el costo de producir una dosis adicional) sin duda no es cero, los precios por dosis de las distintas vacunas rondan entre los 2,70 y 44 dólares.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En este punto es difícil entender cómo las vacunas contra COVID-19 pueden ser un bien público, si no cumplen con ninguna de las tres características que hemos visto. No es ninguna sorpresa que los principales productores de vacunas sean precisamente empresas privadas. Pero pongamos la mirada ahora ya no en las vacunas como un objeto, sino en la vacunación como una actividad:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sobre la rivalidad, las campañas de vacunación son no-rivales: el hecho de que una persona sea vacunada no impide que otra también pueda serlo. Sobre la exclusividad, el efecto que genera la vacunación (i.e. más personas inmunizadas, lo que hace que mientras más se vacunen, más difícil sea la propagación del virus, hasta que queda completamente vencido) tiene un efecto sobre todas las personas, no hay manera de excluir a alguien de los beneficios de la llamada inmunidad de rebaño. Y sobre el costo de atender a una persona adicional, podremos coincidir en que la logística requerida para vacunar a cien personas sigue siendo efectiva para vacunar a 101, sin costo adicional.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Pudiéramos decir que estamos en presencia de un bien privado que tiene efectos de bien público. La pregunta es: ¿cómo proveer un bien privado de manera universal, para que los efectos de bien público puedan beneficiar a toda la humanidad?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sobre esto, Ferroni y Modi (2002) han planteado algunos mecanismos para facilitar la provisión de los llamados bienes públicos internacionales:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Mejorar los incentivos para una respuesta activa: Las patentes, por ejemplo, son un enorme incentivo para que las farmacéuticas hayan hecho la ingente inversión de desarrollar vacunas, ya que les permite generar utilidad. Sin embargo, pasado ese punto ahora el mundo debate sobre la liberación de las patentes. Esto podría ampliar rápidamente la disponibilidad de vacunas, sin duda; pero podría reducir los incentivos para la inversión privada en la investigación y desarrollo a futuro (porque no debemos pensar que esta será la última pandemia que enfrente la humanidad). No hay respuestas perfectas ni soluciones fáciles, pero sin duda debemos generar suficientes incentivos para que existan suficientes vacunas para todos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Integrar programas globales y regionales con financiamiento específico por país: La iniciativa COVAX ha sido un gran ejemplo de esto, permitiéndole a países de bajos y medios ingresos obtener vacunas que de otra forma habría sido imposible tener. Sin embargo, vista la situación actual esto sigue siendo insuficiente, aún con la llamada &quot;diplomacia de vacunas&quot; que se ha llevado a cabo por medio de donaciones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Usar recursos públicos para nivelar el flujo de dinero con propósitos comerciales: Los recursos deben llegar al sector público para que este sea capaz de comprar las dosis y poder distribuirlas (recordemos que las campañas de vacunación son bienes públicos puros y por ende los mecanismos de mercado fallan para proveerlo), por ello la creación de fondos estratégicos es fundamental para garantizar la provisión de bienes públicos internacionales.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En definitiva, la humanidad no está perdida y tiene herramientas para salir adelante de esta crisis. En materia de vacunación, nadie estará completamente protegido hasta que todos estemos protegidos. Si la vacunación se desarrolla lentamente, corremos el riesgo de que una nueva variante o mutación del virus sea resistente a los anticuerpos generados por las vacunas y estemos nuevamente en un punto muerto. Estamos en una carrera contra el tiempo, y con antecedentes de respuesta muy lenta por parte de la comunidad internacional (como el combate contra el cambio climático, por ejemplo).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Debemos entender que las vacunas son bienes intensivos en tecnología, que han requerido una enorme inversión del sector privado esperando generar utilidades, ya que, como vimos, las dosis de las vacunas tienen características de bienes privados puros. Pero también es crucial caer en cuenta que ralentizar, impedir o posponer las campañas de vacunación (que sí son un bien público puro) nos perjudica a todos -incluso a los ya vacunados-.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Referencias:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Ferroni, M., y Mody, A. (2002). &lt;i&gt;Bienes públicos internacionales: Incentivos, medición y financiamiento.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Banco Mundial: Washington.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Davis, A. (2021). &lt;i&gt;&quot;It&#39;s humanity, stupid!&quot;: Values and the definition of public goods. &lt;/i&gt;Journal of Economics Issues, Vol. LV, No. 2, pp. 367-372.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Güler, H. (2021). &lt;i&gt;Struggling the pandemic as a global public good. The economic implications of pandemics.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Academic Review of Economics and Administrative Sciences, Vol. 13, No. 4, pp. 758-775.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Castro, D. (2012). &lt;i&gt;Bienes sociales: ¿precios, primas o subsidios? Tres formas ineficientes de proveerlos y/o valorarlos.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Criterio Libre, Vol. 10, No. 17, pp. 89-106.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Stiglitz, J. (2000). &lt;i&gt;Economics of the public sector&lt;/i&gt;. (3ra Ed.). W. W. Norton &amp;amp; Company, Inc.: New York.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/06/economia-politica-aplicada-las-vacunas.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-916078208260795388</guid><pubDate>Thu, 17 Jun 2021 22:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-12-11T12:17:51.089-04:00</atom:updated><title>Jóvenes en lo público: ¿especie en extinción?</title><description>&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Al mediodía del lunes de carnaval se escuchó una comparsa. Prestando atención se podían entender los versos que recitaba un joven...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&quot; (...) el nombre de esa novia se me parece a vos!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Se llama: ¡LIBERTAD!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Decidle a vuestros súbditos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;-tan jóvenes que aún no pueden conocerla-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;que salgan a buscarla, que la miren en vos (...) &quot;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;--&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Salió, como todas las mañanas, a comprar el diario. Llevaba en su bolsillo remendado una moneda de medio para entregársela al muchacho que agitaba contra el viento el ejemplar de ese día. Revisando sus páginas se encontró con un manifiesto que rezaba:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&quot; (...) Fueron los jóvenes quienes primero conjugaron sus esfuerzos, quienes primero anudaron acuerdos para librar el combate común contra la tiranía (...) &quot;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;--&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Era jueves hacia el mediodía. Apenas llegaban los niños de la escuela y escucharon en el televisor esa melodía que anunciaba un dolor de cabeza asegurado: el inicio de la cadena nacional. Sin embargo, ese día vieron algo a lo que no estaban acostumbrados: un joven, vestido de rojo, afirmaba:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&quot; (...) Hoy vinimos aquí a reivindicar los derechos civiles (...) &quot;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;--&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;No son pocos los momentos en que los venezolanos han dirigido la mirada, esperanzados, hacia los jóvenes. En los momentos más oscuros, cuando menos certezas hay, ha salido la voz como un trueno de los que arden de ganas de cambiar el &lt;i&gt;status quo&lt;/i&gt;. El joven que recitó aquel poema el lunes de carnaval de 1928 fue José Pío Tamayo; el manifiesto que apareció en la prensa al cumplirse un año de la huelga estudiantil del 21 de noviembre de 1957 le presentaba al país los planteamientos de las organizaciones políticas de la juventud; y las palabras de aquel joven en cadena nacional el 7 de junio de 2007 eran de Douglas Barrios, dirigente de la Universidad Metropolitana, ante un poder legislativo unicolor.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En estos días muchos siguen buscando, angustiados, la voz de los muchachos. No la encuentran. &quot;Se fueron&quot;, dicen algunos. &quot;Los mataron&quot;, suspiran otros. La verdad es que aun cuando hablen, es difícil escucharlos en un país censurado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;La juventud es casi como una emboscada: mezcla las energías con la inconformidad, la temeridad con la esperanza. No es extraño que los jóvenes sean la vanguardia de las transformaciones sociales. Ahora bien, es propicio entender qué ha pasado en Venezuela para que luego de tanto ajetreo algunos se sientan en un silencio sepulcral.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Muchos de los jóvenes ilustres de nuestra historia luego fueron políticos. Fundaron los primeros partidos políticos, la democracia, fueron presidentes y líderes prominentes. Hoy cabe preguntarse si el camino de la política es atractivo para los jóvenes. Y me refiero a la política que empeña alma, vida y corazón para construir una sociedad más justa y libre, no la que se afana por acaparar poder aún sin saber mucho cómo ni para qué usarlo. En Venezuela se han cerrado los caminos para el libre pensamiento y el libre liderazgo. Solo se permite competir a quien no es una amenaza para el poder -y nada que valga la pena no será una amenaza para el poder-. Partidos políticos mermados por la persecución y la barbarie, la carga de fracasos en la espalda que ha minado su credibilidad, y una situación social que empuja a todos a procurarse lo básico antes de estar pensando en sueños y en el futuro han desahuciado a muchos jóvenes que veían en la política el camino para ser útiles a la sociedad, poniendo al servicio de todos sus habilidades y destrezas. Pero ninguna destreza es útil cuando se encuentra encadenada.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Haría falta que retumbe de punta a punta aquel célebre &quot;¡Abajo cadenas!&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Por otro lado, muchos de los jóvenes insisten. No será por medio de la política partidista o institucional, pero han encontrado en las organizaciones de la sociedad civil, los emprendimientos y los proyectos sociales el canal para servir -en sus dos acepciones, tanto para &lt;i&gt;prestar servicio&lt;/i&gt;, como para &lt;i&gt;funcionar&lt;/i&gt; correctamente-. Desde grandes organizaciones internacionales que han llegado a Venezuela a prestar asistencia humanitaria hasta pequeñas agrupaciones que con las uñas ofrecen una esperanza a los más golpeados por la dictadura: llevan jornadas médicas, alimentación, educación, apoyo para la incorporación en el mercado laboral o el emprendimiento, innovan en las áreas de energía, agua, finanzas y comunicaciones. Me quedaría corto enumerando las múltiples iniciativas que han surgido, en su mayoría lideradas por jóvenes.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Hace unos días leí a Arráiz Lucca decir que uno de los efectos positivos de la situación actual es que la nueva generación no sabe lo que es depender de la renta petrolera. Por ende se caracterizaban más por el emprendimiento como un ejercicio de libertad para proveerse a sí mismo y a los demás de las cosas que nunca debió haber distribuido el Estado, y hasta de aquellas que son su -hoy abandonada- obligación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;También es una verdad inmensa que muchos jóvenes se fueron, y más doloroso aún es decir que también a bastantes los mataron. Eso no solo los afectó a ellos, sino a los demás que veían en esos ejemplos su posible destino si insistían en alzar la voz. Muchos callaron, y callan, por miedo. Y no solo jóvenes... el miedo es mucho más natural en los mayores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Quizás &quot;los jóvenes&quot; y &quot;los estudiantes&quot; se convirtieron en la excusa favorita de los mayores para cuando no tenían más ideas, o medios, o gente que los siguiera. Quizás era más fácil ver a las nuevas generaciones que cumplir con sus responsabilidades. Y hoy, cuando una miríada de jóvenes apuestan por el país, desde la sociedad civil, desde la iniciativa privada, desde la academia y también, desde los partidos, se los anula y menosprecia porque no son Rómulo o Jóvito, porque no declaman poesía, publican en prensa -como si existiera- o aparecen en la televisora de la dictadura diciendo las verdades que más le duelen. Pero cientos y miles de jóvenes salen de sus hogares todos los días para ser parte de una red que lleva alimento, agua, medicinas, educación y sobre todo esperanza a quienes más sufren.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;No, los jóvenes en lo público no están extintos, ni en peligro de estarlo. Es de alabar el trabajo que se desarrolla todos los días, sin centímetros en prensa ni minutos en radio y televisión, -y también ignorados en las redes que se recrean con el conflicto y la competencia de quién la pasa peor-. Hay que prestar atención a los jóvenes que sin megáfonos ni máquinas de escribir empeñan su propio bienestar para aliviar un poco el sufrimiento de otros. Quizás hoy sea eso lo que corresponda... y mantener viva la llama de la libertad, alimentarla y cuidarla para que pronto llegue el momento de declamar, gritar, anunciar y proclamar que un futuro mejor es posible, si lo construimos todos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://s3.amazonaws.com/semanaruralvzla/imagenes/1597958027.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;450&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;225&quot; src=&quot;https://s3.amazonaws.com/semanaruralvzla/imagenes/1597958027.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/06/jovenes-en-lo-publico-especie-en.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-4582431435121630638</guid><pubDate>Thu, 20 May 2021 14:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-06-17T16:58:49.690-04:00</atom:updated><title>Negociación en puertas: ¿idealismo o pragmatismo?</title><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El idealismo es parte importante de la política. Sin una visión de futuro alentadora, un propósito transformador, o un ideal que perseguir, la política sería simplemente la administración de personas y cosas. Un dirigente político sin un ideal para la sociedad que aspira conducir sería un sinsentido: el ejercicio de la política no se reduce a la gerencia eficiente de recursos; es, sobre todas las cosas, la construcción del bien común y la conducción de la sociedad hacia un futuro mejor. Sin esos elementos orientadores, la acción pública se reduciría a procesos contables y tomas de decisiones basadas únicamente en la eficiencia. Sin ideales, valores, propósito y sin visión, la política se vaciaría de contenido y, en estos tiempos cada vez más automatizados, podría hasta ser asumida por inteligencia artificial.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sin embargo, el extremo del idealismo -o dogmatismo, en algunos casos- no conduce a los objetivos que se ha planteado. Sin una fuerte dosis de realidad, todo ideal se desvanece. Se esfuma tan rápido como un sueño al despertarse. Cuando se habla de la política como el arte de lo posible se hace referencia precisamente a esto: ocurre en la realidad, aun cuando esta esté orientada por valores e ideales.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En Venezuela, producto de la polarización, hemos tendido mucho al idealismo o dogmatismo, alejándonos por momentos de la realidad. Como todo sistema polar necesita de contraste, otros grupos se han aferrado exclusivamente a lo pragmático, sin pizca aparente de un objetivo estratégico elevado. Entre esas dos aguas se ha movido la dirección política democrática en los últimos años (y pudiéramos decir que también la dirección de régimen, pues no son pocos los análisis que los caracterizan en dos bloques ideológicos, al menos en lo económico: los dogmáticos y los pragmáticos). La tensión entre el ser y el deber ser, entre el positivismo y el naturalismo, se ha vuelto común en la dinámica venezolana. Los señalamientos no han escaseado: colaboracionistas y radicales, maximalistas y realistas, y pare usted de contar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;La realidad es que la solución rara vez se encuentra en los extremos. Más aún cuando los extremos carecen del poder para sacar adelante sus tesis de manera unilateral.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En los últimos años los debates han sido sobre votar o no votar, protestar o no protestar, promover la aplicación o el levantamiento de sanciones, apelar a potencias extranjeras o a la población venezolana, y un largo etcétera. Hoy somos testigos de un portafolio de rutas exploradas, con mayor o menor éxito, pero que no nos han llevado hasta la tan ansiada libertad. Algunos, con los pies en este frustrante y doloroso curriculum afirman que hay que hacer algo distinto, citando confiadamente a Einstein: &quot;Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes&quot;. Esta frase, sin duda es válida en las ciencias exactas, y siempre y cuando se haga lo mismo en condiciones idénticas. Pero cuando hablamos de seres humanos, los mismos estímulos, bajo condiciones diferentes internas o externas, pueden generar reacciones distintas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Aplicando esta idea a las alternativas que tiene la resistencia democrática venezolana para lograr el cambio del régimen, nos encontramos con lo siguiente:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Las opciones de fuerza militar externa han sido descartadas explícitamente por países aliados. Esto tiene implicaciones no solo en el derecho internacional, sino también en la dinámica política interna de cada uno de estos países que no están en absoluto alineados con favorecer una acción militar para deponer la dictadura venezolana. Las opciones de fuerza interna se han intentado numerosas veces: movimientos militares con mayor o menor visibilidad han intentado generar una transición y hasta el momento todos han fracasado. Una buena cantidad de uniformados salieron del país, otros se encuentran presos, y algunos incluso han sido asesinados por la dictadura. Pareciera que el control y la inteligencia que pone el régimen sobre el sector militar ha quebrado toda la confianza y capacidad de articulación necesaria para que una iniciativa de este estilo de sus frutos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Bajo la lógica de la acción estratégica no-violenta se han explorado infinidad de alternativas, desde las más pequeñas protestas simbólicas hasta las más audaces manifestaciones multitudinarias. El objetivo de este tipo de acciones es siempre fracturar los soportes del régimen, de manera que se promueva una transición. Esta ruta ha tenido dos derroteros: por un lado, la represión desmedida que ha elevado considerablemente el costo de participar en estas acciones para los ciudadanos, y las fracturas que efectivamente han ocurrido pero que no han generado mayor efecto que un vocero que antes defendía al régimen ahora lo señale -teniendo que exilarse o exponerse a la prisión-.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El camino electoral sería, sin duda, la opción deseable por todos: permite la movilización ciudadana, ocurre dentro del marco de la institucionalidad democrática, y cuenta con legitimidad y apoyo nacional e internacional. El problema de esta ruta hoy en día es que el régimen ha demostrado no estar dispuesto a ceder ni un ápice que ponga en riesgo su estabilidad. Ha hecho concesiones impensables hace algunos años, pero no pareciera que estas signifiquen verdaderamente una oportunidad de deponer a la dictadura por la vía electoral. No hablo aquí de la posibilidad de ganar espacios locales, regionales o parlamentarios, no. Me refiero a la posibilidad real de ganar un proceso electoral fraudulento y que el resultado sea reconocido y ejecutado. Otra visión de la ruta electoral es que puede permitir exponenciar el impacto de la acción estratégica no-violenta: usando los procesos electorales para generar fracturas en la estructura del régimen que permitan iniciar una transición democrática. Esta última tesis pareciera difícil de adoptar por los dirigentes políticos, visto que se concibe el proceso electoral para &quot;ganarlo&quot; y no para &quot;usarlo&quot; como herramienta de cambiar al régimen.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Finalmente queda la alternativa de la negociación. No es innovadora, pero es el mecanismo que históricamente ha generado transiciones democráticas más duraderas y estables, acompañado de la suficiente presión necesaria. Toda negociación es distinta, por los actores que toman parte en ella, sus intereses, y el contexto en el que se mueven. Quizás hoy estamos, salvo por la inexistencia de movilización ciudadana, en uno de los momentos más propicios para que un proceso de negociación permita iniciar los procesos que desemboquen en una transición democrática. Seleccionar esta ruta implica reconocer las fortalezas propias, pero también sus debilidades -que humildemente he intentado exponer en el texto-. Y por supuesto conocer los intereses de la otra parte, y los apoyos que puedan articularse para los propios.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En definitiva, requerimos una combinación de pragmatismo e idealismo, ya que por sí solos pueden no llevarnos al objetivo deseado, sino incluso a una situación peor que la que tenemos hoy. El rol de todo demócrata ante la apertura de un proceso de negociación entre las fuerzas democráticas y la dictadura es el de promover la mayor cantidad de incentivos para que el acuerdo alcanzado beneficie a los venezolanos y no a sus captores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/05/negociacion-en-puertas-idealismo-o.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-438565634464871968</guid><pubDate>Tue, 18 May 2021 15:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-05-18T11:32:22.655-04:00</atom:updated><title>Estado fallido y conflicto en pleno desarrollo en Venezuela</title><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Mucho ha costado poner de acuerdo a los políticos, académicos y a la población en general sobre la caracterización del fenómeno sociopolítico que atravesamos en Venezuela. No me refiero a la dicotomía de si estamos en democracia o en dictadura, o si deben aplicarse herramientas acordes a cada una -cosa que, aunque a primera vista pareciera que sí es un acuerdo, en ocasiones se vislumbra a actores desviándose de ese planteamiento estratégico-. Más complejo ha sido el debate sobre si vivimos un autoritarismo competitivo o hegemónico, o si se trata de una tiranía. Más recientemente han surgido argumentos muy bien sustentados que afirman que la caracterización correcta en Venezuela es la de guerra híbrida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En esta ocasión quiero poner sobre la mesa los rasgos que en la investigación de procesos de reconstrucción posconflicto se han identificado como elementales para comprenderlos. Y apunto a procesos de reconstrucción posconflicto porque si existiese la voluntad política para ello, eso sería lo que debería atravesar el país para recuperar las capacidades de su población y sus instituciones. Aun cuando en Venezuela no estamos en presencia de un conflicto armado tradicional, hay sobrada evidencia para afirmar que sí es un conflicto con graves consecuencias para su población, del mismo nivel o incluso mayor que las causadas por aquellos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Yosef Jabareen, profesor e investigador de planeación urbana en el Instituto de Tecnología de Israel (Technion) escribió en el 2012 un trabajo cuyo objetivo era conceptualizar los procesos de reconstrucción posconflicto y de reconstrucción durante conflictos en curso en Estados fallidos. En este artículo quiero compartir los conceptos desarrollados por el profesor Jabareen, aplicados a la realidad venezolana.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El primer elemento que señaló como característica de los procesos de reconstrucción posconflicto era la condición de Estado fallido. Una característica es la pérdida del monopolio de la violencia, lo cual es uno de los atributos de los Estados modernos, pero que en circunstancias de conflicto desaparece, generándose grupos con capacidad de ejercer violencia en el territorio sin que el Estado sea capaz de detenerlo. Han sido evidentes los casos de los círculos bolivarianos y colectivos, posteriormente la cesión del control territorial a grupos delictivos en las llamadas &quot;zonas de paz&quot;, y más recientemente las bandas armadas que se han adueñado de amplios sectores de la capital del país, así como la violencia ejercida por grupos irregulares colombianos que durante años recibieron el cobijo del Estado venezolano y ahora se enfrentan a él.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Para Jabareen, un Estado que perdió la capacidad de ejercer su monopolio sobre la violencia, la recaudación fiscal, y la función reguladora, se puede considerar ya un Estado fallido o colapsado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Pero no solo se toman en consideración esos elementos. La lista continúa: Estados peligrosos, inseguros, divididos y fragmentados; sin legitimidad política, que tienen limitaciones en la provisión de bienes y servicios públicos, con fallas en sus instituciones democráticas y sistema judicial; que representan una amenaza para la seguridad global y son un refugio seguro para terroristas y sus organizaciones; que ofrecen resistencia a la globalización, son corruptos y ofrecen refugio y apoyo a traficantes de armas y drogas, al lavado de dinero y al contrabando; con profundas desigualdades sociales y con una caída sostenida de su PIB; donde las lealtades, seguridad y confianza no se basan en instituciones modernas sino en sistemas tribales o sectarios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Venezuela -lo digo con absoluta tristeza y pesar- cumple con el 100% de las características que el profesor israelí postuló en el año 2012. La inseguridad llegó a niveles inauditos y causó la primera gran ola de migrantes venezolanos. La legitimidad política la perdió el régimen al finalizar el período 2013-2019 y no convocar elecciones presidenciales libres, competitivas, justas y verificables. El sistema judicial tiene varios años siguiendo fielmente las órdenes del ejecutivo. El país ha sido señalado por varios Estados de la región como una amenaza para su estabilidad y seguridad, y se han demostrado sus escandalosos vínculos con el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado internacional. La corrupción se ha contabilizado en cifras astronómicas, la pobreza y la desigualdad han sobrepasado niveles nunca imaginados y el PIB tiene varios años contrayéndose. Finalmente, es bien conocido por todos la manera absolutamente discrecional para asignar responsabilidades que en nada tienen que ver con la capacidad o las habilidades, sino con las lealtades y cuotas de poder.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Para Jabareen, estos elementos son el punto de partida para que se desecandene una reconstrucción posconflicto que, en todos los casos que estudió, incorpora en mayor o menor medida la intervención de actores exógenos y solo después avanza en la recuperación en primera instancia de la seguridad, seguida por la estabilización económica y solo después la estabilización democrática.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;No necesariamente el modelo desarrollado por Yosef Jabareen sea el que Venezuela esté destinada a seguir a futuro, pero es innegable que cumple con todas las características postuladas por el profesor para considerarlo un Estado fallido. Quizás esta óptica permita nutrir mejor el debate, aunque ojalá las fuerzas democratizadoras dentro y fuera de Venezuela no nos quedemos solo en el debate.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.commentarymagazine.com/wp-content/uploads/2017/06/venezuela.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;375&quot; data-original-width=&quot;750&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://www.commentarymagazine.com/wp-content/uploads/2017/06/venezuela.jpg&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/05/estado-fallido-y-conflicto-en-pleno.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-6981599696052420134</guid><pubDate>Thu, 06 May 2021 14:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-06-17T16:58:45.828-04:00</atom:updated><title>La diabetes democrática de América Latina</title><description>&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El más reciente informe del &lt;a href=&quot;https://www.latinobarometro.org/lat.jsp&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;latinobarómetro&lt;/a&gt;&amp;nbsp;publicado en 2018 presentó un diagnóstico preocupante para América Latina: el paulatino declive de los indicadores que revelan un deterioro sistemático y creciente de las democracias de la región; lejos de hallarse evidencias de consolidación democrática se identificó más bien un proceso de des-consolidación. A esto le han puesto el título de &lt;i&gt;diabetes democrática&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Esto, lejos de ser resultados de estudios de opinión, es cada vez más una realidad imposible de ocultar. Chile, uno de los países con mejor desempeño económico de América Latina, sufrió una ola de protestas que se denominaron &quot;estallido social&quot; entre 2019 y 2020 y que condujeron a un proceso constituyente que todavía se encuentra en proceso. Colombia ha atravesado duros procesos de conflictividad social en 2019, 2020 y 2021 que han minado la confianza en las instituciones y han contrapuesto a la población frente al poder. En El Salvador el fenómeno electoral de Nayib Bukele y sus decisiones poco ortodoxas son otro síntoma de esta enfermedad que avanza en toda la región.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Una región profundamente desigual y con Estados débiles va manifestando cada vez más que lo que desea son gobiernos eficaces, que atiendan a la gente y sus necesidades, y que si cumplen esa condición, está dispuesta a no prestarle demasiada atención a su legitimidad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Una de las preguntas más icónicas del latinobarómetro año a año es la del apoyo a la democracia. En América Latina solo el 48% de la población manifiesta que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno. Un caso relevante es el de Venezuela donde, luego de años de dictadura el 75% de la población manifestó estar de acuerdo con esta posición. Y en el otro extremo, apenas el 28% de la población de El Salvador manifestó estar de acuerdo con esta premisa.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Años de malos gobiernos, casos de corrupción y tráfico de influencias ocurridos en el marco de la institucionalidad democrática han desencantado a la población de ese ideal de &quot;un gobierno de la gente, para la gente y por la gente&quot;. Pareciera que la palabra democracia se ha vaciado de contenido y no es más que otra expresión usada por los políticos para alcanzar sus objetivos particulares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Un porcentaje menor, pero no despreciable de latinoamericanos, manifiesta que &quot;a la gente como uno, nos da lo mismo un régimen democrático que uno no democrático&quot;. En toda la región el promedio es de 28%. El caso de El Salvador es impresionante: 54% de la población está de acuerdo con esta afirmación. En Venezuela, donde se han sufrido las calamidades de la dictadura, esta cifra es mucho menor: 14%.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;La reciente decisión de la fracción parlamentaria oficialista de El Salvador de destituir a todos los magistrados de la Corte Suprema generó alarmas en toda la región. Se señaló al presidente Nayib Bukele de atentar contra la separación de poderes y desmontar la institucionalidad democrática. Pero a lo interno se levantaron pocas voces críticas. El dirigente salvadoreño &quot;compró&quot; con su abrumadora popularidad esta decisión que, de haber sido tomada en un contexto político más plural, habría sido un detonante de una crisis sin precedentes. Los salvadoreños parecen aceptar decisiones que minen los principios democráticos si estas vienen acompañadas de soluciones tangibles para sus problemas. Ya lo venían respondiendo así desde el 2018.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Se ha querido separar el binomio eficacia-legitimidad en América Latina. Se piensa que un gobierno eficaz solo es posible si se libera de los límites al poder que requiere una democracia, y del mismo modo se cree que un gobierno legítimo ya tiene su éxito asegurado, aun cuando no sea capaz de ofrecer resultados. Años de elegir entre el menos malo o de conformarnos con lo que tenemos pueden hacernos pensar que estamos condenados a elegir entre estas dos opciones. ¿Es ser demasiado ambicioso querer un gobierno legítimo y eficaz? ¿Es cosa solo de países &quot;desarrollados&quot;? Sin duda no.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El liderazgo juega un papel crucial en esto. Un gobierno de robots que solo ofrezcan resultados y no contagie una visión común tendrá una pata coja, y mucho más uno que solo busque generar emociones, pero no sea capaz de hacer realidad absolutamente nada. La eficacia sin legitimidad nos expone a los abusos de poder, a los que todo ser humano es tentado; expone a la población a gobernantes que no toleren la crítica y que conviertan el Estado en un traje a su medida y que los resultados que reciba la población hoy puedan convertirse en la pesadilla del mañana. Por otro lado, gobiernos legítimos e ineficaces son la causa de la &lt;i&gt;diabetes democrática&lt;/i&gt; -como lo ha llamado latinobarómetro- que sufre la región: generan una desafección con el sistema, puesto que los ciudadanos no perciben que se gobierne para ellos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Latinobarómetro dice que esto último ha generado un &quot;conjunto de ciudadanos que abandonan lo colectivo para refugiarse en su individualismo, rechazan lo establecido y rompen los esquemas. Son ciudadanos más bien frustrados y desencantados&quot;. Y ni hablar del caso venezolano: un régimen ilegítimo e ineficaz, donde además a los ciudadanos se les han cerrado todos los mecanismos para expresarse.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;América Latina requiere de una renovación de su pacto social. No podemos permitir que seamos forzados a elegir entre legitimidad y eficacia, no podemos caer en la indiferencia de aceptar cualquier sistema de gobierno siempre y cuando mis intereses estén atendidos. La vida en sociedad no es fácil, y mucho menos en sistemas desiguales y tendientes a la corrupción como los nuestros. Pero la alternativa es seguir perpetuando los ciclos de abusos de poder, casos de corrupción y violaciones de derechos que hemos sufrido por décadas. La diabetes no tiene cura, pero en el caso de su variante democrática en América Latina, podríamos estar a tiempo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/05/la-diabetes-democratica-de-america.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-3236781210687662233</guid><pubDate>Thu, 22 Apr 2021 18:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-06-17T16:58:42.644-04:00</atom:updated><title>La fe arrinconada</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El agnosticismo, el ateísmo, la incredulidad y el escepticismo son corrientes que han ganado cada vez más espacio en los últimos años. El ser humano, habiendo llegado a la luna y a ser capaz de intervenir la genética y diseñar formas de vida de acuerdo a sus designios, ha caído en una lógica de creerse dios, y sentir que ya no le vale de nada abrazar alguna fe. En el mundo de lo público se ha evidenciado una tendencia a deformar el postulado original del Estado laico y aconfesional, convirtiéndolo más bien en un Estado anticonfesional.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Se condena a las figuras públicas que manifiestan su fe. En redes sociales se critica a dirigentes políticos que publican en los días festivos, imágenes de las advocaciones marianas, de santos patronos y otras manifestaciones de la fe popular católica. Recientemente hasta las reinas de belleza han recibido chaparrones por elevar oraciones por sus redes sociales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Pareciera que estamos convocados a vivir en una sociedad donde la fe debe condenarse a lo privado y hasta a lo íntimo. Creer es visto con malos ojos por una sociedad que se empeña en perder cada día un poco más de esperanza. El optimista, el soñador y el idealista, que hasta hace unos años eran bálsamo y aliento para muchos, ahora son foco de ataque y se busca silenciar cualquier mensaje que vislumbre que las cosas pueden estar mejor. Se prefiere escuchar lo negativo que abunda, o no escuchar absolutamente nada, antes de creer en &quot;cantos de sirena&quot;, dirán algunos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sin embargo, la fe es una característica de la existencia humana. Querer anularla, convertirla en objeto de &lt;i&gt;bullying&lt;/i&gt;&amp;nbsp;y de ataque no hace otra cosa que convertirnos en una sociedad deshumanizada. Es cierto que se puede ser una buena persona sin creer, pero no se es buena persona atacando la creencia del otro. Quizás el concierto de intolerancia política que hemos presenciado durante más de dos décadas comienza a hacer metástasis y ya no solo la pluralidad política es brutalmente atacada, sino también la pluralidad espiritual.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Y es curioso que en este caso la mayoría afirma ser creyente, pero pareciera estar arrinconada por una rabiosa minoría que quiere espantar todo signo de trascendencia. Y es que nos han hecho creer que hasta defender la fe es peligroso. Quizás no se corre el riesgo de muerte y martirio, como en alguno países del Oriente Medio, pero sí el de la crítica descarnada, el ataque desmedido y la segregación social.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Es cierto que un Estado democrático moderno no debe regirse ciegamente por los postulados de religión alguna, en atención a su característica plural y de libertad religiosa, y en respeto a las minorías que no compartan la fe de la mayoría. Pero eso no implica que todos, mayorías y minorías, creyentes o ateos, dejen de tener y manifestar su opinión al respecto de los destinos del país. Toda persona tiene derecho a expresarse sobre los asuntos públicos, independientemente de que su motivación para hacerlo sea social, económica, política, cultural o religiosa.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Más aún, toda persona tiene derecho a expresar su fe, tanto en privado como en público. Las oraciones, las obras de misericordia, la caridad, el servicio, las prácticas piadosas y las manifestaciones de la religiosidad popular son, además de un derecho, un motivo de orgullo para quienes las practican. ¿Qué mal le hace a alguien que una reina de belleza ore por el bienestar de su país? En el caso de un ateo, esa oración debería ser tan inocua como la manera de respirar de la persona que la hace... ¿No se supone que niega su existencia? Y en el caso de un creyente de otra fe, debería al menos considerar que la espiritualidad y la relación con lo divino, aunque no bajo sus formas, es un método de elevación humana.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Como creyentes debemos tomar una postura de defensa de nuestras creencias. La lucha por la libertad y la pluralidad no puede ser solo para unos asuntos y no para otros. Una mayoría creyente arrinconada por una minoría intolerante no es propio de un grupo humano que busca la libertad. Tampoco una mayoría creyente que silencie y sepulte las opiniones de la minoría. Identificarse como demócrata no implica solo una actitud frente a una urna electoral, sino una actitud en todos los aspectos de la vida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Profundizando un poco más sobre la libertad religiosa de los funcionarios públicos: Algunos defienden que los funcionarios públicos deben abstenerse de manifestar públicamente su fe. Esto es, sin duda alguna, un exceso. Una cosa es que las decisiones públicas se tomen considerando exclusivamente argumentos doctrinales como si sus discusiones se dieran en espacios eclesiásticos, y otra completamente distinta es que los miembros de las instancias de decisión manifiesten públicamente sus creencias y convicciones. Así como ningún &lt;i&gt;magallanero&lt;/i&gt; se ofende porque su gobernante sea &lt;i&gt;caraquista&lt;/i&gt;, no debe ser ofensivo que el gobernante sea católico, protestante, musulmán o judío. Los funcionarios son, antes que figuras públicas, seres humanos -y es propicio recordar que la fe es una característica humana-.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El ejercicio al que nos obliga esta realidad es al de abrirle espacios a la fe y la esperanza. Vencer la situación de desasosiego al que bien han sabido llevar a una parte importante de la población. Volver a poner al optimismo, el idealismo, la fe y la esperanza en el lugar que les corresponde: el de un faro que pone la mirada más allá del horizonte, para orientar el devenir de los pueblos. Eso, acompañado con una dosis de realidad y justo pragmatismo, es la receta para cualquier avance social. Una sociedad que se niega a creer en un futuro mejor, está condenada a vivir uno peor. La intolerancia y la polarización han hecho mucho daño. Pero no podremos sanar esas enfermedades sin el tratamiento adecuado: defender la fe, defender la esperanza, defender los ideales, defender el optimismo; y no permitir jamás que por la democracia nos quieran volver menos democráticos y menos libres.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/04/la-fe-arrinconada.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-8207409447220049139</guid><pubDate>Wed, 24 Mar 2021 12:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-03-31T13:47:38.226-04:00</atom:updated><title>El acuerdo como anhelo ciudadano y estrategia inteligente</title><description>&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;«&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;¡Pónganse de acuerdo!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;» es la expresión que Gladys usa frente a su televisor luego de ver los dimes y diretes de los dirigentes políticos. Tras un año de confinamiento, y haber perdido su señal de televisión por cable, ahora solo le queda aprovechar lo poco que queda de televisión nacional. Sin embargo, la catástrofe por la que atraviesa el país y la sensación de estancamiento no colabora con su estrés y ansiedad. A veces la política nacional le parece que se describe perfectamente con los versos de Simón Díaz: &quot;Que fuiste tú, que si yo, que no, que si tú&quot;. Ella cree que hablando se entiende la gente y espera que los actores en conflicto puedan encontrar una salida a tanto sufrimiento.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El párrafo anterior no le hace honor a la realidad política del país. No se trata de dos fuerzas equivalentes en conflicto; se trata de una banda que tiene secuestrada a la nación y una resistencia que insiste en encontrar una salida. Sin embargo, hay circunstancias en las que sí pueden ponerse de acuerdo para el bien de la población. Un ejemplo claro es la adquisición de vacunas contra el COVID-19 por medio del mecanismo COVAX de la Organización Mundial de la Salud. La OMS mantiene relación con el régimen de Nicolás Maduro, pero también reconoce que el manejo de los recursos necesarios para acceder a vacunas los controla la Asamblea Nacional del 2015. Luego de meses de evaluación y construcción de acuerdos, Venezuela pudo acceder a doce millones de dosis de vacunas, compradas con fondos bajo control de la Asamblea Nacional (recursos desviados por la corrupción del régimen y recuperados gracias a la acción del legislativo) y cuya distribución en el país estará a cargo de la Organización Panamericana de la Salud bajo estrictos estándares humanitarios, y no bajo la administración del régimen -que ya sabemos cómo se comporta con todo lo que cae en sus manos-.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Este pequeño ejemplo de acuerdos entre actores políticos ha puesto sobre la mesa un nuevo tema de conversación: Si hubo un acuerdo sobre las vacunas, ¿podrá haberlo para resolver los ingentes problemas de los venezolanos?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Gretchen Casper y Michelle Taylor son las autoras de &lt;i&gt;Negotiating democracy. Transitions from Authoritarian Rule&lt;/i&gt;. En su libro estudian p&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626; font-family: verdana;&quot;&gt;or qué algunos países logran establecer una democracia luego de regímenes autoritarios y otros no, y por qué algunos países de los que alcanzan la democracia logran consolidarla y otros no. Para responder estas preguntas, usando la teoría de juegos y el estudio de 24 casos en África, Asia, América Latina y Europa, postulan 3 “rutas” que han seguido los países en sus procesos de transición política:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot;&gt;La ruta del conflicto extremo: El régimen y la disidencia tienen objetivos divergentes, las exigencias de la opinión pública son ignoradas y reprimidas por el régimen y, ante un proceso de negociación, el régimen constriñe las reglas de juego como parte de una estrategia de bloqueo. El resultado de este proceso de negociación es que aun cuando haya habido un cambio político, sigue siendo un autoritarismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot;&gt;La ruta del compromiso: El régimen y la oposición tienen objetivos convergentes, el régimen accede a cumplir algunas de las exigencias de la opinión pública y, ante un proceso de negociación, es capaz de imponer reglas de juego que le permiten tener cierto control y garantizarse una salida segura (usualmente manteniendo importantes cuotas de poder). El resultado de este proceso de negociación es una democracia que no logra avanzar hacia su consolidación.&lt;/span&gt;&lt;br style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot; /&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot;&gt;La ruta de la negociación extrema: El régimen y la oposición tienen objetivos divergentes, la movilización ciudadana a favor de la democracia es inicialmente ignorada y reprimida, pero en las últimas etapas logra que el régimen acceda a algunas de sus demandas y, ante un proceso de negociación, el régimen finalmente accede a su salida, luego de haber intentado una estrategia de bloqueo y darse cuenta de que en el proceso perdió su capacidad de imponerse. El resultado de este proceso es una democracia libre de elementos autoritarios que avanza hacia su consolidación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot;&gt;Caracterizar a Venezuela en alguno de ellos es complicado porque aún no termina de ocurrir una transición política ni hacia la democracia ni hacia otro modelo autoritario. Aunque uno se sintiera tentado a caracterizar a Venezuela en la ruta del conflicto extremo por ser la que describe mejor lo vivido hasta ahora, no se ha llegado -afortunadamente- al final de esa ruta. La buena noticia es que lo que diferencia a las rutas del conflicto extremo y la ruta de la negociación extrema es el final: en la ruta de la negociación extrema el régimen finalmente cae en cuenta de que insistir en la estrategia de bloqueo le trae más consecuencias que beneficios a la llamada &quot;coalición dominante&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: #262626;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #262626; font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Ahora bien, elegir una ruta sobre la cual planificar no tiene sentido si no es en torno al objetivo final: establecer una democracia que logre avanzar hacia su consolidación, libre de elementos autoritarios. Ese desenlace, de acuerdo a los estudios de Casper y Taylor, solo se logra por medio de la negociación extrema. Es decir, se debe construir un escenario en el cual el régimen perciba que insistir en el bloqueo de las salidas es perjudicial para él mismo y se vea forzado a ceder en las demandas fundamentales de la disidencia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #262626; font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #262626; font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;El conflicto extremo ha demostrado generar una &quot;transición interna&quot; donde se sustituyen unos elementos autoritarios por otros. La mayoría de los países que han pasado por episodios similares al venezolano han alcanzado una democracia estable por medio de la negociación extrema. Ella no solo requiere de actores políticos que lleguen a acuerdos, sino de la movilización masiva de la población. De lo contrario, el régimen controlaría la situación y se acomodaría, si acaso, en lo caracterizado como la ruta del compromiso. Hoy Venezuela requiere de la presión ciudadana activa, movilizada y haciéndose escuchar, junto con la construcción de acuerdos que permitan recuperar la institucionalidad democrática y con ella la capacidad del Estado para garantizar derechos y generar oportunidades.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #262626; font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=&quot;color: #262626; font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.pon.harvard.edu/wp-content/uploads/images/posts/hard-bargaining-e1501094482281.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;600&quot; data-original-width=&quot;600&quot; height=&quot;400&quot; src=&quot;https://www.pon.harvard.edu/wp-content/uploads/images/posts/hard-bargaining-e1501094482281.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/03/el-acuerdo-como-anhelo-ciudadano-y.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-4107472912074467994</guid><pubDate>Mon, 08 Mar 2021 15:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-03-23T17:58:57.496-04:00</atom:updated><title>El valor del dinero: La parábola del colector y el bombero</title><description>&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&amp;nbsp;Por la Avenida Andrés Bello de Caracas circula un autobús, aunque quienes lo abordan lo llaman &lt;i&gt;camionetica&lt;/i&gt;. Son tiempos de pandemia y estrechez económica, pero esto no evita que todos los asientos estén ocupados y varios pasajeros vayan de pie, sin indicios del tan nombrado distanciamiento social. Al llegar a una esquina se encuentran con una estación de servicio. &quot;Petróleos de Venezuela&quot; se lee en el aviso, aunque la gasolina que surtan en ese preciso instante venga de Irán. Agitando en el aire un fajo de billetes que a duras penas logra sostener en su mano, el colector del autobús le grita al &lt;i&gt;bombero&lt;/i&gt;: &quot;¡Cámbiame estos bolívares por unos dólares!&quot;. La respuesta negativa del bombero no se hizo esperar y el colector, indignado, le respondió: &quot;¡Pero si estos valen más!&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Este curioso hecho puede generar diversidad de reacciones. La realidad es que los billetes que el colector sostenía (De Bs. 50.000, 20.000 y 10.000) han escaseado desde hace mucho tiempo y su única utilidad es la de pagar el transporte público superficial, aunque algunos tímidos billetes de un dólar comienzan a hacerse cada vez más frecuentes. El colector diariamente recibe billetes de dólar y da el vuelto en bolívares en efectivo, a 30% menos de su valor. El bombero, por su lado, cobra a 0,50 dólares el litro de gasolina (Harían falta 18 de los billetes de más alta denominación que le ofrecía el colector para pagar un litro de gasolina).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Si el bombero no utiliza transporte público difícilmente podría necesitar los bolívares que le ofrecía el colector. He ahí la disparidad de preferencias: En el mundo del colector, los bolívares en efectivo valen oro; en el mundo del bombero, no valen nada.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El valor del dinero no es más que una percepción. Se lo atribuye cada persona de acuerdo a la utilidad que percibe de él. Para un caraqueño los pesos colombianos no tienen demasiado valor, pero para un tachirense son la moneda de curso corriente. Nadie estaría dispuesto a recibir reales en Maracaibo, pero en el sur de Bolívar los prefieren antes que otra cosa. La hiperinflación sepulta el valor de la moneda y lleva a las personas a buscar depósitos de valor que sí cuenten con su confianza. No es más que el concepto que los economistas usan recurrentemente: &quot;cobertura&quot;, refiriéndose a resguardar el valor del dinero en activos -o divisas- que no se devalúen tan rápido como el bolívar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Venezuela ha llegado a extremos inimaginables hace una década. Hace pocos días se anunció la ampliación del cono monetario. Ahora tendremos billetes de Bs. 200.000, 500.000 y 1.000.000. Es un nuevo capítulo de una serie que los venezolanos ya conocemos muy bien: Emiten nuevos billetes, aplican reconversión monetaria, anuncian reformas que nunca se concretan, pero no hay cambios en la (in)disciplina fiscal. La inflación sigue subiendo, el tipo de cambio mantiene su alza, y el poder de compra y el valor del bolívar caen a nuevos niveles de profundidad.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;La política fiscal y monetaria de Venezuela en el siglo XXI se ha convertido en un manual de cosas a evitar por gobiernos sensatos y que aspiren promover el desarrollo económico de su nación. Cuando los nuevos billetes aparezcan -si es que lo hacen en cantidades suficientes, cosa que no ocurrió con los anteriores billetes &quot;nuevos&quot;- bomberos y colectores quizás compartan billetes... pero me atrevo a augurar que si llega a pasar, no será por mucho... hasta que no se implementen cambios sustanciales en la política económica, y en la dirección política.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sería ingenuo pensar que esos cambios ocurrirán bajo la actual configuración de poder en Venezuela. El régimen que tuvo los mayores ingresos petroleros de la historia del país los utilizó para desmontar la institucionalidad democrática, implementar mecanismos de control social y construir una coalición internacional dedicada al saqueo de los pueblos. El talento para alcanzar el desarrollo nacional fue expulsado por la vía de los hechos, y se ha asfixiado a la educación y a la empresa privada, con el afán de controlarlo y dominarlo todo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El valor del dinero no se recupera de un plumazo, ni por decreto. Tras él hay todo un entramado de confianza que hace falta para que un país todo acepte usar una moneda como medio de intercambio y depósito de valor. Pensar que un régimen que ha hecho tanto daño podrá recuperar la confianza de todo un país es un despropósito. Para que todos, caraqueños y tachirenses, zulianos y bolivarenses, colectores y bomberos, compartamos una unidad monetaria es indispensable un cambio político que recupere la confianza de propios y extraños, y una dirección política capaz de implementar reformas sensatas y con sentido de reconstrucción.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://cdn.elnacional.com/wp-content/uploads/2021/02/000_9268PM.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;533&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;266&quot; src=&quot;https://cdn.elnacional.com/wp-content/uploads/2021/02/000_9268PM.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/03/el-valor-del-dinero-la-parabola-del.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-2193259315851541657</guid><pubDate>Sat, 06 Mar 2021 21:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-03-06T17:05:39.427-04:00</atom:updated><title>Elecciones: ¿usarlas o ser usados?</title><description>&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Tras un día agotador, Alfredo, vigilante de hospital, llegó a casa. Aprovechando que tenía electricidad -y no sabía cuánto más duraría este privilegio-, se acostó a ver televisión. No le costó mucho elegir cuál canal ver... la oferta de entretenimiento en el país había disminuido tanto como su peso corporal. Un poco decepcionado, accedió a ver el noticiero. Hablaban de una campaña electoral que se le hacía extraña: candidatos que no conocía discutían sobre un país que también le parecía ajeno. Incluso le parecía que todos planteaban exactamente lo mismo... Se cuestionó un momento sobre el sentido de unas elecciones en las que nadie hablaba de sus problemas, y tampoco conocía siquiera a los que competían. Sin embargo no le dedicó mucho esfuerzo a esta reflexión. El apagón llegó de pronto y se acostó a dormir, sin cenar, para salir a trabajar al día siguiente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Las últimas elecciones competitivas en Venezuela ocurrieron en el 2015. En el 2017 se convocaron elecciones regionales que debieron haber ocurrido en el 2016, y la oposición concurrió en pleno para después constatar el carácter fraudulento de los comicios. Luego de lo que algunos han llamado la &quot;Rebelión popular del 2017&quot; la oposición apenas obtuvo resultados favorables en cinco estados. En uno de ellos, el CNE alteró los resultados a pesar de que las actas decían lo contrario y en otro, ante la negativa del vencedor de juramentarse ante una fraudulenta constituyente le fue arrebatado el triunfo y se repitieron las &quot;elecciones&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Desde ese momento los venezolanos hemos sido testigos de cómo convocan &quot;elecciones&quot; mientras apresan dirigentes, anulan tarjetas, ilegalizan partidos, cambian las autoridades y el sistema electoral a placer y se niegan a recibir observación internacional. En el 2021 &lt;i&gt;corresponderían&lt;/i&gt; elecciones regionales, y en el 2022 elecciones municipales. Y digo &lt;i&gt;corresponderían&lt;/i&gt; porque, luego de la batalla anímica, la del lenguaje es la más importante que debemos vencer. Venezuela no vive una democracia; solo en democracia ocurren elecciones y se respetan las leyes. En nuestro país solo se permite desde el poder lo que a ellos conviene, sin importar mucho si es legal o no, o si corresponde o no.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Un amigo argentino, Gabriel Salvia, escribió en la presentación del libro &quot;Así se vota en Cuba&quot;: &quot;La esencia de la vida democrática es la convivencia pacífica entre quienes piensan distinto, los cuales al ejercer su derecho político a elegir a sus representantes y autoridades de gobierno lo hacen entre diferentes opciones, es decir, ideas y propuestas de distintos partidos y candidatos&quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Poco hay que profundizar sobre el carácter homogéneo de las propuestas políticas que han concurrido a los últimos procesos convocados por la dictadura venezolana. Solo participan aquellos que el régimen no identifica como un peligro para su estabilidad. Va siendo hora de que asumamos esta realidad y nos separemos del lenguaje propio de una democracia, no porque no nos aferremos a ese ideal, sino porque no hacerlo sería hablar sobre una realidad que hoy no existe.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En el prólogo del mismo libro publicado en 2018, Armando Chaguaceda, cubano y amigo también escribió: &quot;En Venezuela -donde aún subsisten formas de oposición legalmente reconocidas, pero políticamente acosadas- la campaña unitaria y coherente para no votar, implicando movilización, educación y organización ciudadana puede servir como cemento a la lucha poselectoral, que debería sostener la sociedad ante un régimen empeñado en esclavizarla&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Para actualizar a Armando habría que puntualizar que ya no existen formas de oposición con apoyo popular legalmente reconocidas. Aun así, ya hace tres años hablaba de los aportes que &lt;i&gt;una campaña unitaria y coherente para no votar&lt;/i&gt; sumaría a la causa de la democracia venezolana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Más aún, en una coyuntura donde la disidencia ha sido acorralada, forzando al exilio a sus líderes más prominentes, ilegalizando los partidos y montando una &quot;institucionalidad&quot; paralela, en el medio de una pandemia y una mayúscula emergencia humanitaria, pareciera que todos los métodos de lucha han perdido eficacia. En este entorno sombrío algunos reciclan argumentos de hace nueve años proponiendo la &quot;resistencia electoral para acumular espacios&quot;. Cabría la pregunta: quienes plantean esta ruta, ¿están siendo usados por el régimen o buscan usar las &quot;elecciones&quot; para debilitarlo? Me temo que ocurre lo primero, pero no significa que lo segundo no pueda concretarse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Si el liderazgo político acepta que la movilización ciudadana supera sus capacidades actuales, habiendo intentado en numerosas ocasiones un nuevo levantamiento popular que no termina de ocurrir, se podrían abrir otras formas de lucha que no hemos intentado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Centrar un proceso electoral bajo estas condiciones en propuestas de gobierno como si jugáramos a la democracia no tiene sentido. ¿Con qué recursos pretenden cumplir los candidatos a alcaldes y gobernadores sus promesas de asfaltado, iluminación y aseo urbano? ¿O es que se nos olvida la figura del &quot;protector&quot; del estado, el arrebato de competencias y hasta el encarcelamiento de alcaldes? Quienes en el contexto de hoy crean que ocupando espacios pueden servir a su electorado, se equivocan o mienten con alevosía.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Si por el contrario se aprovecha todo lo que implica un proceso electoral -aún uno fraudulento- (movilización, presencia en medios de comunicación, financiamiento y posicionamiento de temas en la opinión pública) para construir ese músculo ciudadano que requerimos para quebrar el sistema, quizás estaríamos siendo más acertados, honestos y realistas. Esto implicaría que los candidatos a gobernadores no prometan nuevas aceras, semáforos y escuelas ni tampoco organicen cuadrillas de movilización o defensa del voto, sino que usen &quot;la ola&quot; para conformar un movimiento ciudadano de resistencia contra la opresión.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En vez de mítines, protestas por la luz, el agua, el gas o el aseo. En vez de afiches con el rostro del candidato, pendones llamando a luchar por la libertad. En vez de silencio en los medios de comunicación, voceros afirmando que lo importante no es cambiar al gobernador, sino al usurpador y su sistema.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Algo así sería verdaderamente usar la coyuntura y no ser usados por ella. Sin duda ello nos expondría al riesgo de ser perseguidos y que las candidaturas sean anuladas, pero ¿acaso esa no es la situación actual?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sin embargo, para que algo así cuaje se requiere una sólida unidad de la disidencia, claridad en el objetivo y disciplina en la implementación. Es muy fácil sucumbir a los cantos de sirena y olvidarse del objetivo de alcanzar la libertad ante los aplausos y consignas de apoyo que pudieran recibir los candidatos. El objetivo no puede ser ganar gobernaciones y alcaldías -que por demás carecerían de verdadera capacidad de gobierno- sino generar una ruptura en la coalición dominante que permita concretar una transición a la democracia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En los 22 años de autoritarismo del siglo XXI no se ha usado una &quot;elección&quot; para fracturar al sistema. ¿Existirá la madurez y el desprendimiento necesario para entender que nada hacemos dedicando esfuerzos a ocupar jarrones vacíos si no nos enfocamos en derrocar a la dictadura? Ya va siendo hora de que usemos las coyunturas, en vez de ser usados por ellas una y otra vez. Quizás así Alfredo podría sentir que esta vez su participación servirá de algo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://fotografias.antena3.com/clipping/cmsimages02/2017/04/22/F1DED11F-E772-424E-B8D8-C8D318CB7186/58.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;454&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;226&quot; src=&quot;https://fotografias.antena3.com/clipping/cmsimages02/2017/04/22/F1DED11F-E772-424E-B8D8-C8D318CB7186/58.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/03/elecciones-usarlas-o-ser-usados.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-4051137491267408001</guid><pubDate>Sun, 21 Feb 2021 22:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-02-21T18:01:24.634-04:00</atom:updated><title>Érase una vez en Venezuela: El desplome de la pequeña Venecia </title><description>&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&amp;nbsp;Una embarcación zarpa del viejo continente y atraviesa un golfo ubicado entre las penínsulas de Paraguaná y de la Guajira; su tripulación divisa a lo lejos las viviendas de la etnia Añú, llamativas por ubicarse sobre pilotes que sobresalen de la superficie de un inmenso lago. Los tripulantes más resaltantes eran Alonso de Ojeda y Américo Vespucio. Este último le daría el nombre al continente americano, y también al país en el que observó aquellas viviendas sobre las aguas que se le asemejaron a una ciudad que un comerciante italiano como él conocía muy bien: Venecia. Fue así como, en 1499, las tierras que Colón había llamado un año antes &quot;&lt;i&gt;Tierra de Gracia&quot;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;comenzaron a conocerse como Venezuela: pequeña Venecia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El lago de Maracaibo, el más grande de América Latina, por una coincidencia sorprendente fue la causa de que nuestro país fuese bautizado con un nombre que hoy no es ajeno a nadie. Las viviendas de la etnia Añú se conocen como palafitos y aún hoy alojan a familias en caseríos fluviales sobre el lago que en una época fue uno de los enclaves petroleros más importantes del mundo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Más de 500 años después, los palafitos vuelven a estremecer al mundo gracias a una producción cinematográfica que ilustra dolorosamente la caída de una nación que por años se creyó inmune a la tragedia. Se trata de la película venezolana &lt;i&gt;Once Upon A Time In Venezuela: Congo Mirador.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Anabel Rodríguez Ríos, caraqueña de 43 años, comunicadora social de la Universidad Católica Andrés Bello, es la directora de esta proeza que ha causado furor en las redes. Y es que el largometraje no deja indiferente a los venezolanos que encuentran numerosísimos elementos de identificación, pero tampoco a extranjeros que observan deslumbrados cómo las personas, al mudarse del Congo Mirador, se llevan su palafito sobre dos peñeros.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;La película sumerge al espectador en la realidad del Congo Mirador, un caserío de palafitos al Sur del lago de Maracaibo que, como el resto del país, vive sumergido en la polarización y sobre-politización de la vida cotidiana. Más aún, se enfrentan a un peligro inminente que amenaza con hacer imposible la vida en el Congo Mirador: la sedimentación del lago de Maracaibo que hace proliferar la vegetación, reduciendo la navegabilidad y los medios de vida de sus pobladores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Es resaltante la aparición de la dirigente del PSUV del Congo Mirador. Una señora dicharachera, enamorada de Hugo Chávez y quien, aunque el Gobierno que ella misma apoya no atiende los reclamos de los habitantes del caserío, sigue leal a él.&amp;nbsp;El documental nos permite acompañarla en su búsqueda de votos para la revolución en las elecciones parlamentarias de 2015 y no escatima en ofrecer comida, bolsos escolares, teléfonos y hasta dinero para hacer que los congueros voten por los candidatos de Chávez.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sin embargo, la noche de aquel 6 de diciembre de 2015 la alternativa democrática ganó la elección también en el Congo Mirador. La alegría se lanzó a los peñeros y los congueros celebraban a la luz del Catatumbo un rayo de esperanza que esperaban se tradujera en cambio profundo en sus vidas, como todo el país.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Sin embargo, conocemos lo ocurrido con el desmontaje del poder legislativo llevado a cabo por los poderes ilegítimos impulsados por la dictadura en el quinquenio que acaba de terminar. La esperanza de los congueros pronto se difuminaría y sufrirían las consecuencias de un régimen que empuja a todos a la miseria, manteniendo las esperanzas de aquellos que irracionalmente siguen creyendo en su proyecto con palabras bonitas y nada de acciones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;En alguna presentación una vez escuché que debíamos estudiar lo que ocurría en el Zulia si queríamos entender hacia dónde el PSUV quería llevar al país: un estado azotado fuertemente por fallas eléctricas, escasez de agua, gas y gasolina, sin mencionar alimentos y servicios públicos. El régimen ha venido usando al estado Zulia como una especie de tubo de ensayo para experimentar hasta dónde llega la resiliencia de los venezolanos y cómo doblegar más eficientemente su voluntad. Esto es llevado hasta la hipérbole en el Congo Mirador, como nos muestra Anabel Rodríguez en su cinta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Promesas de una gloria que nunca llegó, la confrontación de vecinos mientras los poderosos se mantienen inalterables en fastuosos palacios de gobierno, la migración, la pobreza y la búsqueda de un futuro mejor son los elementos que presenta &lt;i&gt;Once Upon A Time In Venezuela.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Es sin duda la demostración de cómo se puede dejar morir de mengua a una población hasta convertirla en un pueblo fantasma.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Para nuestro pesar, la historia del Congo Mirador no es lejana a la del resto de los poblados de Venezuela: sumidos en la miseria, con ciudadanos cargados de cicatrices, carentes de medios de vida y superavitarios de discursos políticos. Si decimos que el Zulia es el laboratorio donde se experimenta cómo dominar a los venezolanos, el Congo que nos muestra Anabel Rodríguez en su aclamada producción es el experimento principal y el destino al que no podemos permitir que nos lleven.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.cinco8.com/wp-content/uploads/2021/01/120624_ecb7de32f2614803b73a6af446ec2f54_mv2-scaled.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;534&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;266&quot; src=&quot;https://www.cinco8.com/wp-content/uploads/2021/01/120624_ecb7de32f2614803b73a6af446ec2f54_mv2-scaled.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/02/erase-una-vez-en-venezuela-el-desplome.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-5059926194709265393</guid><pubDate>Sun, 07 Feb 2021 22:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2021-02-07T18:25:31.595-04:00</atom:updated><title>¿Oposición o disidencia?</title><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Hemos sido testigos del ocaso de nuestra democracia y la oscuridad de la dictadura. Nuestros partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil se fundaron en su gran mayoría cuando todavía había vestigios de democracia. Por ello es natural que aún hoy muchas organizaciones utilicen &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;o intenten utilizar&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;– &lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;mecanismos propios de la democracia para enfrentar un sistema en el que no son eficaces.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Los perennes debates sobre qué hacer y cómo hacerlo inundan los cada vez más reducidos espacios de debate político. El más recurrente es el que enfrenta la participación con la abstención electoral. Pero no es el único: incluso los métodos de comunicación de nuestras élites siguen siendo los de una democracia con libertad de prensa; hemos pasado de un país que transmitía en vivo por televisión abierta a los líderes de la oposición a uno donde solo aparecen los voceros que permiten desde el poder. Aun así la dirigencia pro-democracia insiste en realizar las mismas ruedas de prensa que ahora quedan reducidas a videos de segundos en redes sociales y resúmenes de 280 caracteres.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;No somos los únicos que hemos pasado por este debate. En la entonces Checoslovaquia sometida por el régimen soviético, Václav Havel&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;futuro primer presidente democráticamente electo de República Checa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;– &lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;iniciaba su libro &quot;&lt;i&gt;El poder de los sin poder&quot;&lt;/i&gt;&amp;nbsp;refiriéndose a este conflicto interno que viven los activistas pro-democracia que enfrentan regímenes con pretensiones totalitarias: ¿Oposición o disidencia?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;«&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Un espectro acecha a Europa oriental: el fantasma de lo que en occidente se llama &quot;disidencia&quot;. Este espectro no ha aparecido de la nada. Es una consecuencia natural e inevitable de la fase histórica actual del sistema que enfrenta. Nació en un tiempo en el que este sistema, por miles de razones, ya no se podía sostener en el puro, brutal y arbitrario uso del poder, eliminando todas las expresiones de disconformidad. Más aún, el sistema se ha entumecido tanto políticamente que no hay prácticamente ningún espacio para que esta disconformidad se manifieste en las estructuras oficiales.&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;i&gt;»&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&amp;nbsp;(&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: verdana;&quot;&gt;Havel, 1978).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Estas líneas escritas hace 43 años, y por las que su autor estuvo preso durante cinco años, bien pueden ayudarnos a evaluar la estrategia democratizadora en Venezuela.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Solo existe oposición en un sistema democrático. La oposición forma parte de las estructuras oficiales teniendo presencia en distintos niveles del poder público, cumple una función de control y también de búsqueda del poder por medio de la construcción de una mayoría capaz de ganar elecciones. Las oposiciones no buscan deponer regímenes: participan de la dinámica democrática para hacerse con el poder y desde allí impulsar las reformas que consideran apropiadas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Por otro lado, a la disidencia no se le permite participar de ningún tipo de estructura oficial, o al menos no al punto en que represente una amenaza para el régimen. La disidencia no tiene como objetivo ganar espacios de poder: sabe que es imposible o que aún ganándolos no serán de utilidad. La disidencia no busca construir una mayoría electoral porque no tiene espacios donde hacerla sentir. El objetivo de una disidencia es mucho mayor que el de una oposición: busca lograr un cambio profundo en el sistema político.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;El rol de opositor o de disidente puede jugarlo la misma persona, pero en momentos históricos distintos. Ahora bien, es muy peligroso que en un entorno totalitario se juegue a ser oposición o que en un entorno democrático se juegue a ser disidencia. Lo primero sería ingenuo, lo segundo sería atentar contra la democracia misma.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white;&quot;&gt;Hoy Venezuela tiene mucho de lo que Havel llamaba &quot;régimen post-totalitario&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;«&lt;i&gt;Por el prefijo post- no quiero decir que el sistema haya dejado de ser totalitario, al contrario, quiero decir que es totalitario de una forma fundamentalmente diferente a la de las dictaduras tradicionales, diferente del totalitarismo como normalmente lo conocemos.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;»&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: verdana;&quot;&gt;(Havel, 1978).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: verdana;&quot;&gt;En un sistema así carece de sentido jugar a ser oposición. Nos hemos percatado, además, de que en las condiciones actuales solo puede ser oposición (en el sentido que hemos trabajado en este artículo) quienes obtienen el aval del régimen, o en otras palabras, quienes no representan una amenaza para su estabilidad. Por otro lado, quienes aún identificándose como oposición han actuado como disidencia han sufrido la persecución y el uso&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;«&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: verdana;&quot;&gt;puro, brutal y arbitrario&lt;/span&gt;&lt;i style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;»&lt;/i&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: verdana;&quot;&gt;&amp;nbsp;de la fuerza.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; font-family: verdana;&quot;&gt;Para que una estrategia tenga éxito, requiere fundarse en el contexto en el que se desarrolla, y teniendo claro su alcance y sus limitaciones. Por ello es necesario que las fuerzas pro-democracia en Venezuela asuman que ya no pueden ser oposición: el sistema no se los permite; deben asumirse como una disidencia que busca el rescate de la democracia. Esto no implica en ningún momento que se deban usar mecanismos violentos, revolucionarios o subversivos. Pero sí que se debe promover la erosión de los sostenes del régimen y la puesta en marcha de una transición a la democracia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.usip.org/sites/default/files/styles/image_with_caption/public/2018-09/20180115-mlk-non-violent-base-event.jpg?itok=lHRyLhQc&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;532&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;266&quot; src=&quot;https://www.usip.org/sites/default/files/styles/image_with_caption/public/2018-09/20180115-mlk-non-violent-base-event.jpg?itok=lHRyLhQc&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2021/02/oposicion-o-disidencia.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-1431263144553695291</guid><pubDate>Thu, 31 Dec 2020 23:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-12-31T19:45:01.464-04:00</atom:updated><title>2020: Una herramienta para los tiempos por venir</title><description>&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Hablar del año 2020 teniéndolo tan fresco no es cosa fácil. Para muchos significó soledad, enfermedad, despedir a seres queridos, estrechez económica, hambre, ansiedad, angustia...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;No es humano hablar del año sin considerar tan fuertes y dolorosos eventos que sufrió la humanidad producto de la pandemia de COVID-19. Pero tampoco lo es permanecer en el dolor. En la vida el dolor tiene un sentido... no parece lógico que sea simplemente una experiencia incómoda que no contribuye a la edificación de un mundo mejor.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Mejor dicho... debemos darle un sentido al dolor. Por sí mismo es una experiencia más, sin connotación positiva o negativa. Somos los seres humanos quienes calificamos al dolor: algunos lo desprecian y evitan a toda costa en la búsqueda del placer perenne; otros incluso lo buscan como mecanismo de autodominio y crecimiento. Desde esta perspectiva, debemos darle un sentido al año 2020. No por él -como si acaso se tratara de una persona- sino por nosotros mismos, para fortalecernos, encontrar rumbo y crecer, madurar, evolucionar...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Como venezolano, estoy acostumbrado a la narrativa de enfrentar las dificultades. La lucha es el estado constante del venezolano de estas primeras dos décadas del siglo XXI. Con esto no quiero decir que todos estemos bien equipados para enfrentar circunstancias duras, no. Pero sí considero que nuestro contexto nos obliga a hallar la fuerza en la dificultad, la innovación en la adversidad y la sonrisa en tiempos de oscuridad. Sin ello, nos someteríamos nosotros mismos a vivir en el mismísimo infierno. Estoy convencido de que las circunstancias por sí mismas no nos llevan ahí, lo hacen nuestras decisiones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;El año 2020 fue propicio para decidir por la fortaleza, la alegría y el emprendimiento cuando verdaderamente más falta hacían. Lógicamente, eso no basta. La famosísima frase de Ortega y Gasset encaja a la perfección: &quot;Yo soy yo y mis circunstancias, y si no las salvo a ellas no me salvo yo&quot;. Lógicamente no basta tener una sonrisa en el rostro si nada más cambia, pero ¡cuánto cambia todo teniendo una sonrisa en el rostro!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Para mi -y disculpen la referencia personal- el 2020 fue un año de fluir. Hacer un acto de humildad: no soy capaz de controlar todas las variables que afectan mi vida... es más... no soy capaz de controlar prácticamente ninguna. Pero aun así es inmenso el espacio para salir adelante y no sucumbir a las circunstancias. Requiere valentía, requiere convicción, requiere fuerza interior... y también considero que requiere fe. Los hombres y las mujeres somos pequeños ante las circunstancias del mundo, nuestras solas fuerzas no son suficientes para enfrentar retos tan complicados. De hecho, para quienes somos cristianos, esto es una premisa siempre presente. Solo con la fuerza que viene de Dios es posible salirle al paso a los retos que siempre nos encontraremos en el camino.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Comenzar un segundo postgrado, emprender un proyecto, estudiar otro idioma... Suenan a propósitos de año nuevo de los que siempre escribimos y nunca cumplimos. En mi caso, fueron cosas que logré hacer precisamente en el año 2020. Venciendo una nueva dinámica de vida y comunicación que se nos impuso, de la mano de Dios y con la convicción de que aun en los momentos más oscuros hay algo dentro de nosotros que puede iluminar la vida de los demás.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;Para todos el año 2020 quedará impreso en nuestra memoria. Bien por lo que perdimos -o a quienes perdimos-, bien por lo que ganamos. Pero lo que debe quedar marcado por siempre en nuestra mente y corazón es que el ser humano es capaz de vencer y levantarse aun en la más difícil de las situaciones. No sabemos qué nos depara el futuro, pero lo que sí sabemos es que después de este año tenemos mejores herramientas para enfrentarlo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;¡Vamos a ello!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://campustechnology.com/-/media/EDU/CampusTechnology/2019-Images/20190425horizon3.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;300&quot; data-original-width=&quot;644&quot; src=&quot;https://campustechnology.com/-/media/EDU/CampusTechnology/2019-Images/20190425horizon3.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-family: verdana;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2020/12/2020-una-herramienta-para-los-tiempos.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-5745021713421634327</guid><pubDate>Thu, 03 Sep 2020 15:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-09-03T11:34:46.133-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Agua</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Agua Segura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Emprendimiento</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Salud</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">WASH</category><title>Agua Segura: El nacimiento de una bendición</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiWGj1QTAvfta04jNlyPP7Z0p5tEavGBE3votA2Sz4_fvzbM3olZKv8eCC50Dct6s3WRJKz4HoNdkpqtsZgfjJgbROtVzMo2SBhZafvweNn3OcWjI8LBNeaAX6wmMTf0nN0qqEcs7b4obI/s2048/IMG_1481.JPG&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1365&quot; data-original-width=&quot;2048&quot; height=&quot;333&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiWGj1QTAvfta04jNlyPP7Z0p5tEavGBE3votA2Sz4_fvzbM3olZKv8eCC50Dct6s3WRJKz4HoNdkpqtsZgfjJgbROtVzMo2SBhZafvweNn3OcWjI8LBNeaAX6wmMTf0nN0qqEcs7b4obI/w500-h333/IMG_1481.JPG&quot; width=&quot;500&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span face=&quot;&quot; style=&quot;background-color: white; color: #4f4f4f; font-size: 16px;&quot;&gt;Los caminos de Dios son incomprensibles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;En diciembre de 2018 me gradué como Ingeniero Químico de la Universidad Central de Venezuela. Durante mi vida universitaria me dediqué a la defensa de los derechos de los estudiantes. Fui miembro del Centro de Estudiantes de Ingeniería y presidente de la Federación de Centros Universitarios.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Me había apasionado por el servicio público, por la acción social, por la política. Algunos no entendían cómo un ingeniero podía tener «semejantes gustos».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Luego de mi graduación, entré en una especie de limbo. Ya no era estudiante universitario y había pasado por algunos reveses políticos que no colaboraban con que pudiera desempeñarme en esa área como hubiese querido. La situación económica de mi familia me llevó a apartar por un momento eso a lo que me sentía llamado y buscar un empleo en mi área profesional.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Confieso que no estaba particularmente emocionado por entrar a una empresa de ingeniería; pero lo asumí bajo la premisa de que algo aprendería, algo crecería y algunas puertas se abrirían. Así fue como fui seleccionado para trabajar en una empresa dedicada a soluciones de tratamiento de aguas, piscinas y sistemas de bombeo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;En mi formación académica el agua no había sido la protagonista. Pero aquí pude aprender rápido sobre el tema y fui ganando responsabilidades. Sin embargo, sentía ese llamado interno a aportar desde lo social. Me involucré los fines de semana como voluntario en jornadas médicas que realizaba por esos días la organización Rescate Venezuela. Ayudaba a vincular a estudiantes de medicina, odontología y otras áreas para que participaran en actividades en barrios de Caracas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Ahí fue naciendo una pregunta: ¿Cómo todo lo que he aprendido sobre el agua puede ponerse al servicio de quienes tanto sufren por este servicio en Venezuela?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Unas cuantas conversaciones, mucho tiempo de maduración y algo de disciplina dieron nacimiento a un proyecto: Agua Segura.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Quería llevar unidades de purificación de agua a los barrios vulnerables del país. Y no solo instalar los equipos, sino abordar la comunidad desde el enfoque de la salud y la sensibilización. Sentía que tenía en mis manos una herramienta para mejorar vidas... para salvar vidas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Todo ocurrió, como dijo Juan B. De La Salle –un santo por el que tengo gran admiración– «de compromiso en compromiso». Y fue Dios, con su mano sutil, quien hizo que este proyecto encontrara un grupo de colegas que lo adoptaran como suyo, los apoyos económicos para comenzar a funcionar y los enlaces con comunidades que lo necesitaban.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;Hoy ya hemos realizado diagnósticos médicos y comunitarios en cuatro barrios ubicados en cuatro estados de Venezuela. Se han atendido más de 400 personas en consultas médicas. Hemos capacitado a más de 150 personas. Hemos realizado análisis del agua y diseñado un sistema de purificación para cada comunidad.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;En unos días estaremos instalando las primeras tres unidades de potabilización para que más nunca esas familias deban beber agua de dudosa procedencia. ¡No cabe en nosotros la emoción de ver esta idea hecha realidad!&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;background-color: white; box-sizing: border-box; color: #4f4f4f; font-size: 16px; margin-bottom: 1rem; margin-top: 0px;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1365&quot; data-original-width=&quot;2048&quot; height=&quot;170&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi5FsltQfA3Al032gU6heGhtHIARPSDufS6XeT7jH9YjDFSfHM269J1qCzQobCa96mD4Hjcm_rMCa35uj2L2w8huu4whywfS3VRK8pg3OVxwAjlXPtZ-9lDDIDRS_bONjUDY-CXz7d9X-s/w256-h170/IMG_1089.JPG&quot; style=&quot;background-color: transparent;&quot; width=&quot;256&quot; /&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;2000&quot; data-original-width=&quot;3008&quot; height=&quot;170&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYfJemXsUNqssYIawVjfeMfudkLeFfPIhAt8rxXNVIO8ZQBMb9UHdgQgDGEnc7naAO2nS8vSTo3gu5-5sTKVGNJPqDlS4PCzL1PM59oribZOblOcpxaJv-h-SrrpdsGjO1Xp3dVJPuM9M/w256-h170/DSC_0005.JPG&quot; style=&quot;background-color: transparent;&quot; width=&quot;256&quot; /&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;1536&quot; data-original-width=&quot;2048&quot; height=&quot;154&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhkcxgNOGqarVjK5bsEDB3dSbIECns2FJ8noHjzdqUIrqWjhdFCx9oWMCA6vZ__eFAJjcrgVtaFwdGZVaAfc1qOT1Qfhep1Ek7oMEjpI2blp1Q0bkP40tz2mETYmeL37uRAQizoIlczoz4/w205-h154/IMG_20200808_135523.jpg&quot; style=&quot;background-color: transparent;&quot; width=&quot;205&quot; /&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; 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style=&quot;background-color: transparent;&quot; width=&quot;256&quot; /&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKoSTrDLBYiBdVOjiw8Z-qGicBNYj7KRigLi33IF3us858OrrrV6cnfHlhc5jHd1IfP7i314qpyKtnU4GvVzPNfw-KYzyEeBhEUQNjTZh3FJ125_tQ6ma08rIc7qRYwzKyB14FD170Hc0/s3008/DSC_0007.JPG&quot; style=&quot;background-color: transparent; clear: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;2000&quot; data-original-width=&quot;3008&quot; height=&quot;170&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKoSTrDLBYiBdVOjiw8Z-qGicBNYj7KRigLi33IF3us858OrrrV6cnfHlhc5jHd1IfP7i314qpyKtnU4GvVzPNfw-KYzyEeBhEUQNjTZh3FJ125_tQ6ma08rIc7qRYwzKyB14FD170Hc0/w256-h170/DSC_0007.JPG&quot; width=&quot;256&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id=&quot;gtx-trans&quot; style=&quot;left: 367px; position: absolute; top: 521px;&quot;&gt;&lt;div class=&quot;gtx-trans-icon&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2020/09/agua-segura-el-nacimiento-de-una.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiWGj1QTAvfta04jNlyPP7Z0p5tEavGBE3votA2Sz4_fvzbM3olZKv8eCC50Dct6s3WRJKz4HoNdkpqtsZgfjJgbROtVzMo2SBhZafvweNn3OcWjI8LBNeaAX6wmMTf0nN0qqEcs7b4obI/s72-w500-h333-c/IMG_1481.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-2349752734737259107</guid><pubDate>Sat, 25 Apr 2020 20:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-04-25T16:50:04.271-04:00</atom:updated><title>Jóvenes políticos: De la política del knock-out a la política del entendimiento</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La lucha por el poder es intrínseca a la política. Muchos nos involucramos en lo político desde corta edad, y nos encontramos en un entorno social radicalmente distinto al que estábamos acostumbrados.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Al tratarse de la lucha por el poder, abundan las suspicacias, la competencia y la intriga. Pronto se aprende que la &lt;i&gt;forma es fondo &lt;/i&gt;y que el &lt;i&gt;camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones&lt;/i&gt;. En política no bastan las intenciones ni las buenas ideas, para que éstas se desarrollen son fundamentales los apoyos, las coincidencias y la &lt;i&gt;viabilidad política.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Lamentablemente, -y escribo estas líneas desde la observación participante, considerando que soy joven y hago política- rápidamente muchos de los que tienen un discurso de &lt;i&gt;cambiar la forma de hacer política&lt;/i&gt;&amp;nbsp;asumen prácticas que ellos mismos no se hubiesen creído capaces de aplicar. Se impone una lógica de tribu donde todos los &lt;i&gt;nuestros &lt;/i&gt;son buenos y todos los &lt;i&gt;otros &lt;/i&gt;son malos. Y en el desarrollo de la lucha por el poder se ha implantado eso que he llamado la política del knock-out.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Quizás por haber crecido en un entorno de autoritarismo algo de ese virus halló tierra fértil en jóvenes que hacen política. Es la concepción de desaparecer al adversario. La política del knock-out no busca acuerdos, no se detiene a ponerse en los zapatos del otro, no considera el entorno ni los puntos en común. Se enfoca en las diferencias, las maximiza y las convierte en justificación suficiente para desplegar toda la artillería contra la otra persona -que no contra las ideas- y de esa manera sentir que se ganó poder (nótese el verbo que uso: &lt;i&gt;sentir&lt;/i&gt;&amp;nbsp;que se ganó poder).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Es común promover un conflicto que se pudo haber evitado con una conversación, por el simple afán de demostrar que se tiene la mayoría o el padrino indicado. Los rumores nacen y se esparcen como pólvora. Los conflictos entre dos personas rápidamente contagian a decenas o a cientos y se transforman en enfrentamientos de una fracción contra la otra (líneas o tendencias, las llaman). La solidaridad automática está tristemente expandida y se defiende acríticamente al partidario que es atacado, aún con razón. Se impone la lógica de tribu, donde todo lo que vaya contra los intereses del grupo, aún yendo a favor del bien común, es rechazado, adversado y exterminado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Cada episodio de medición de fuerzas se considera la batalla final que define el futuro de la carrera política de los involucrados. Por ello se carga con todo y se aplican todos los medios al alcance para vencer. La política del knock-out guarda facturas que espera cobrar &lt;i&gt;en la bajadita.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Tras una derrota se deprime y considera retirarse, y tras una victoria considera barrer a todos los que no le apoyaron. Es capaz de usar la mentira y el engaño para sus fines.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Algunos orgullosamente afirman que &lt;i&gt;el conflicto quita poder&lt;/i&gt;. Sólo se les comprende en el medio de una discusión, pelea o medición de fuerzas. Fuera de esos contextos extrañamente se convierten en tema de conversación o foco de atención. Son conocidos por su capacidad de discutir, por sus palabras desgarradoras y su armamento que no dudan en usar. Rara vez se les ve aplicar la diplomacia, la negociación y la influencia (herramientas por excelencia de la política y el liderazgo, por cierto).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Y si hablamos de democracia la política del knock-out lleva todo a un siguiente nivel. Un proceso que de antemano se sepa que se va a perder, se sabotea, se pospone o se ignora, aún cuando corresponda realizarlo. Nunca se le reconoce la razón al otro, nunca se delibera, nunca se cede una posición. Toda capitulación, aunque sea parcial, es una traición, y todo terreno ganado es un trofeo, aunque no sirva para nada.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;A la política del knock-out le fascinaría poder decidir quien entra a la organización y quien no. Sólo trabajar con los que piensan igual es su máxima. Y al que piense o actúe distinto no sólo hay que ganarle, hay que sacarlo de la organización. Y para ello se buscan las interpretaciones más torcidas posibles de las normas y reglamentos. En fin, la política del knock-out no busca construir un futuro mejor para todos, busca construir un futuro mejor para &lt;i&gt;nosotros&lt;/i&gt;, sin los &lt;i&gt;otros.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Sin embargo, no todo es sombrío. Cada vez emergen más de los que creen en lo que vamos a llamar la política del entendimiento. Aquellos que comprenden que la pluralidad es la base de toda buena iniciativa, y que algo que no la contenga no es política (que entenderemos desde la perspectiva arendtiana de &quot;el espacio entre los seres humanos&quot;) sino que está en la esfera privada de un grupo muy reducido.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La política del entendimiento está cargada de la humildad que permite entender que no siempre se tiene la razón, y que es honorable reconocer a aquél que la tiene. No busca fabricar o convertir personas en miembros de la fracción, línea o tendencia, sino que entiende que gana más construyendo alianzas con los líderes naturales, cediendo un poco y ganando otro más, sin abandonar nunca la médula de principios y valores que orienta todo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La política del entendimiento no extrapola un desencuentro entre dos a la dinámica de toda la organización, lo atiende. Privilegia el diálogo antes que la guerra. Desestima los rumores, o acude a su fuente para desmentirlos o aclararlos. Entiende que aunque puedan pensar distinto, son más las cosas que lo unen con otros miembros del partido o movimiento. Comprende que la política es una carrera de largo aliento y que &lt;i&gt;no hay amores eternos ni odios irreconciliables&lt;/i&gt;, que aquellos que coinciden hoy, pueden ser adversarios mañana, y que aquellos que se adversan hoy, pueden ser aliados mañana.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La política del entendimiento se opone a las ideas contrarias, y lo hace de manera descarnada, entendiendo que la persona puede sobrevivir en la organización y seguir siendo líder, aún cuando su idea haya sido descartada en un proceso deliberativo. Está dispuesta a ceñirse a las decisiones que se tomen luego de haber tenido espacio para plantear las propias ideas, aunque no hayan salido favorecidas. No por ello está imbuida de ingenuidad ni mucho menos es un ejercicio &lt;i&gt;naif&lt;/i&gt;. Comprende que la lucha por el poder no es fácil, por ello construye las ideas más sólidas, con el mayor respaldo posible y las impulsa. Está dispuesta a negociar para sumar apoyos, cediendo otros elementos que considera de menor importancia. Valora más las buenas ideas viables que las ideas propias sólo por ser propias. La verdad y la lucha contra la mentira forman parte de sus pilares.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Ejercita el pensamiento crítico y es capaz de juzgar su entorno. Nada merece solidaridad ni repudio automático sólo por su origen. Aunque entiende la propaganda como una herramienta del ejercicio político, la carga de la verdad y no contribuye a la que incluye mentira. Valora su reputación y la de otros -aún la de los adversarios-, no la ataca sin fundamento ni pruebas. Privilegia la objetividad, las pruebas y las evidencias por encima de los deseos de ganar. Valora la capacidad de construir propuestas sólidas, de contagiar, de movilizar, de influir, de persuadir. Desecha toda opción que incluya chantaje o capitulación de principios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Ambas visiones, tanto la del knock-out como la del entendimiento son, evidentemente, modelos que caricaturizan la dinámica política de los jóvenes -y no tan jóvenes también-. Dentro de cada uno de nosotros hay un poco de cada una. Con este artículo busco hablar del elefante en la habitación, de manera que nos permita cambiar -verdaderamente- la manera de hacer política, comenzando por nosotros mismos. No está de más aclarar que la dinámica de cada uno de los modelos no sólo ocurre en la expresión política de la organización, sino también -y con mucha intensidad- a lo interno de las organizaciones, esto es, entre quienes se supone que tienen afinidad y valores compartidos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Para construir una democracia debemos tener actitudes y aptitudes para la democracia. Y esas dependen de cada uno de nosotros, no del régimen político de turno. Si tantas veces hemos escuchado que no hemos conocido la democracia, el reto consiste precisamente en vivirla desde las acciones propias mientras no podamos disfrutarla en el país; sólo así podremos darle plenitud cuando Venezuela cambie.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgUbqFhUaks7NhQDnNdcS_6ZB8LAGV7U_bnE4AX2_jVy1A-7r5WptwXd1i28ggG1XfgEJbkhJSaZkAe7y64yiTyFsGL_F95UBqmR3_nGB5kdvE_SRg8DOfWkYIyGZ-_E4GiNNp7uIQEqO0/s1600/Knock+out+to+understanding.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;533&quot; data-original-width=&quot;1600&quot; height=&quot;211&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgUbqFhUaks7NhQDnNdcS_6ZB8LAGV7U_bnE4AX2_jVy1A-7r5WptwXd1i28ggG1XfgEJbkhJSaZkAe7y64yiTyFsGL_F95UBqmR3_nGB5kdvE_SRg8DOfWkYIyGZ-_E4GiNNp7uIQEqO0/s640/Knock+out+to+understanding.png&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2020/04/jovenes-politicos-de-la-politica-del.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgUbqFhUaks7NhQDnNdcS_6ZB8LAGV7U_bnE4AX2_jVy1A-7r5WptwXd1i28ggG1XfgEJbkhJSaZkAe7y64yiTyFsGL_F95UBqmR3_nGB5kdvE_SRg8DOfWkYIyGZ-_E4GiNNp7uIQEqO0/s72-c/Knock+out+to+understanding.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-7844760076388529823</guid><pubDate>Mon, 16 Mar 2020 23:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2020-03-16T19:04:09.261-04:00</atom:updated><title>Coronavirus en Venezuela. Una reflexión ciudadana.</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Hoy se cumplen 4 días desde que se detectaran los dos primeros casos de Coronavirus (SARS-CoV-2) en Venezuela. Vista la situación que estamos enfrentando, decidí publicar un hilo en twitter que ahora amplío con un artículo en mi blog. Quiero aclarar que no soy médico ni experto en epidemiología, por ello no profundizaré en medidas de prevención (Si era lo que buscabas, te invito a visitar el sitio web de la &lt;a href=&quot;https://www.paho.org/hq/index.php?lang=es&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Organización Panamericana de la Salud&lt;/a&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Estas líneas nacen del ser ciudadano de un país que está enfrentando los momentos más críticos de su historia. Es un ejercicio de reflexión, de análisis y de llamado de atención en una sociedad &lt;i&gt;&lt;a href=&quot;https://www.fundeu.es/recomendacion/infoxicacion-neologismo-adecuado-en-espanol-1279/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;infoxicada&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; e intoxicada.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Venezuela no se enfrenta al COVID-19 como cualquier otro país de la región. Lo hace en medio de una Emergencia Humanitaria Compleja. Así lo ha declarado la ONU y la propia Asamblea Nacional en sus acuerdos del &lt;a href=&quot;http://www.asambleanacional.gob.ve/actos/detalle/acuerdo-que-alerta-el-riesgo-de-catastrofe-humanitaria-en-venezuela-a-raiz-del-agravamiento-de-la-emergencia-humanitaria-compleja-384&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;4 de junio de 2019, alertando el riesgo de Catástrofe Humanitaria&lt;/a&gt;, del &lt;a href=&quot;http://www.asambleanacional.gob.ve/actos/detalle/acuerdo-sobre-la-emergencia-del-estado-de-la-salud-infantil-en-venezuela&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;19 de septiembre de 2019, sobre la emergencia de salud infantil&lt;/a&gt;, y&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&amp;nbsp;más recientemente, &lt;a href=&quot;https://presidenciave.com/es/parlamento/asamblea-nacional-alerta-ante-riesgo-de-la-epidemia-del-coronavirus-y-aprueba-manual-de-manejo-y-control/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;el 4 de febrero de 2020, cuando en plenaria han discutido sobre los riesgos&lt;/a&gt; de la -entonces epidemia, y desde el 11 de marzo &lt;a href=&quot;https://elpais.com/sociedad/2020-03-11/la-oms-declara-el-brote-de-coronavirus-pandemia-global.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;pandemia&lt;/a&gt;- del Coronavirus.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En términos llanos, lo que eso significa es que Venezuela no cuenta con las condiciones para garantizar los derechos de su población: A la salud, a la vida, la alimentación, acceso a agua limpia, educación, trabajo digno, identidad, etc. S&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;in necesidad de una epidemia ya nuestros hospitales estaban copados y no se daban abasto. Sin epidemia ya había escasez de alimentos, medicinas e insumos médicos. Sin necesidad de epidemia, el personal de salud estaba en condiciones deplorables.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Ahora, la COVID-19 lo magnifica.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La economía venezolana está en contracción y con hiperinflación. Es decir: Cada vez producimos menos, los precios aumentan y somos altamente dependientes de las importaciones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La mayoría de los venezolanos percibe sueldos que no le permiten sostenerse y han venido dependiendo de mecanismos de clientelismo político y control social como son los bonos asignados al &quot;carnet de la patria&quot; y la comida ofrecida por el régimen con el CLAP.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Además, nuestra población no está precisamente sana. Tenemos cuadros de desnutrición a todas las edades, no se cumplen los esquemas de vacunación, han reaparecido enfermedades erradicadas y muchos tienen enfermedades crónicas que no pueden tratar adecuadamente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;A todo esto súmenle que los servicios básicos no funcionan en absoluto. Muchos vivimos sin agua corriente y dependemos de llenar tobos. Otros, pasan horas y semanas sin energía eléctrica. Las comunicaciones fallan. El transporte y el aseo urbano son más un calvario que un servicio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La responsabilidad de todo esto es clara: La acción corrupta, delincuencial y perversa de la dictadura de Nicolás Maduro. Sin una Emergencia Humanitaria Compleja, estaríamos mejor preparados para enfrentar la pandemia y no harían falta medidas tan drásticas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Ahora bien, sabiendo que ese es el contexto, el objetivo lógico es evitar la mayor cantidad de contagios posible. Esto, para evitar saturar los hospitales. Basados en la experiencia de otros países hemos aprendido que las muertes se producen cuando los cuadros más graves no reciben la atención adecuada porque los hospitales no tienen capacidad para recibirlos. Es lógico entonces que busquemos todas las maneras posibles para que la velocidad de los contagios sea lo más lenta posible, para que cuando aparezca algún caso grave pueda contar con una cama en unidad de cuidados intensivos con respiración mecánica que le salve la vida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Aplanar la curva es precisamente eso: Garantizar que los hospitales no se saturen para que estén disponibles para salvar vidas y nadie -o casi nadie- muera por falta de atención médica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;500&quot; data-original-width=&quot;640&quot; height=&quot;250&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhuLvSg4cMjrCwVpB8iRUyWezv_NbtPNU6a7mhDWpjyHjKEaqgNSmn9ZEc6ZJiyvdJEsiIRYDG0TKqsBm3UKnzdmq-FOOtAFxziyW_Sw5ftKEGrCezXQhKNLJJsll_rs-tipdpuB7y01l0/s320/_111220692_controlled_uncontrolled_transmission_640-nc.png&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto;&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://www.bbc.com/mundo/noticias-51835806&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Tomada de BBC Mundo&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Otros países tienen sistemas funcionales que les permiten que una cuarentena sea &quot;soportable&quot;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Me refiero a que tienen abastecimiento de alimentos, mascarillas, agua, electricidad, medicamentos, etc. Las personas cuentan con ahorros de los cuales vivir y encuentran los bienes que necesitan.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En Venezuela el ahorro no existe. Muchos viven al día. No trabajar es no comer.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En otros países están considerando dar créditos a las empresas para que puedan pagar la nómina aún estando cerrados sin que eso signifique quebrar. Aquí eso, lamentablemente, no va a ocurrir.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Seguramente muchos -más- negocios quebrarán y cerrarán y muchas personas quedarán desempleadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;No es fácil la situación que estamos viviendo. La muerte nos ha tocado a la puerta con más fuerza que antes. No sólo por la COVID-19 sino por el hambre, la desnutrición, la falta de tratamiento para enfermedades crónicas, la ansiedad, desesperación, y la viveza criolla también -Esa que creyéndose privilegiados lleva a algunos a poner en riesgo a los más vulnerables-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Todos debemos cumplir con la cuarentena social para evitar contagios y saturar los hospitales. Pero, ¿y el que no tiene comida en casa? Sin duda debe buscar mantenerse vivo. Con el agravante de que muchos tampoco tienen agua, jabón, alcohol, gel, tapabocas, etc. Es todo un debate para esas personas el cómo proceder ante esta situación. No hay un sistema que facilite las cosas. Tampoco hay un Estado que ayude, todo lo contrario, ha asumido el rol de represor -es en el que tienen más experiencia-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Otro tema que quiero tocar es lo que algunos afirman que son buenas medidas tomadas por Maduro. No vayamos a caer en creer que el culpable de que estemos en las peores condiciones posibles para enfrentar al virus es ahora el salvador.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Las medidas de distancia social, aunque nadie las hubiese decretado, son lo que todos como ciudadanos debemos implementar para cuidarnos y cuidar de los otros. Quien tiene hospitales, militares y burocracia bajo su control, lo mínimo que debe hacer, es reforzarlas. Y por cierto, hacerlo garantizando los Derechos Humanos de la población -ya de por sí bastante golpeados-.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Sin embargo, sólo con distancia social no se salvarán vidas en Venezuela. Hay que permitir urgentemente que entren insumos médicos al país y que se fortalezca la infraestructura de salud. Por cierto, la cantaleta de que no hay acceso a insumos médicos a causa de las sanciones ya ha quedado sobradamente comprobado que es falso. Por un lado, las sanciones no impiden la compra de alimentos y medicinas -cuando eso ocurre es por un &lt;a href=&quot;https://runrun.es/rr-es-plus/386301/y-sin-embargo-un-glosario-guia-rapida-para-entender-las-sanciones-de-trump/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;over-compliance&lt;/a&gt;- y por cierto, pareciera que tampoco impiden la compra de bienes de lujo como las camionetas blindadas que aparecieron por toda Caracas. Por otro lado, el argumento de que las sanciones tampoco le permiten a la nación vender petróleo, y por ende no tienen para comprar medicinas, tampoco es cierta. La producción de PDVSA venía en picada mucho antes de las sanciones, precisamente por la destrucción a la que la sometió el propio régimen, pero en todo caso, si hay dinero para bienes de lujo, ¿cómo argumentan que no lo haya para alimentos o medicinas?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En todo caso, creo que engancharse en el debate de las sanciones y las culpas no le hace bien al país. No es momento de señalar culpabilidades (por demás conocidas por todos), sino de actuar consciente y solidariamente para reducir el sufrimiento de los venezolanos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Entre las cosas que necesitamos en Venezuela, además de ayuda humanitaria, tests de COVID-19, etc., también hace falta un mecanismo para que las personas puedan sostenerse en cuarentena. En otros países fueron créditos a empresas, aquí puede ser eso u otra medida. Pero no hacer nada es firmar sentencias de muerte&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Esto no tiene una solución sencilla. Hay que recuperar servicios básicos (agua, luz, aseo, gas, combustibles, comunicaciones), el aparato productivo, la economía. Todo lo que se pueda hacer contra la COVID-19 en esta situación de Emergencia, será insuficiente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;De nuevo, estamos los venezolanos desnudos ante los embates de los tiempos. Seamos solidarios. Tomemos consciencia. Informémonos verazmente. Seamos disciplinados con la distancia social y las medidas de higiene. Seamos creativos y busquemos alternativas para sobrevivir sin poner en riesgo a otros.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Usemos esta vía para compartir buenas ideas, alternativas, soluciones. Ya el entorno está lo suficientemente tenso como para que las redes sigan siendo la cañería donde todos drenamos. Que sean espacios de cooperación, solidaridad y resiliencia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgzSEBKCFJGiEjLKpdMsiHXkXRpxJaYNud5Zp7n9B9mXFFkX6iD-2zxvnCPfixe7oSFaYiVTWebhW_OTSQy1wOpHlipB1JmxBX7paC2cMaXRlJsieY7fbIMNfpobPRZyZ77wnljn4GaPUk/s1600/descarga.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;183&quot; data-original-width=&quot;275&quot; height=&quot;265&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgzSEBKCFJGiEjLKpdMsiHXkXRpxJaYNud5Zp7n9B9mXFFkX6iD-2zxvnCPfixe7oSFaYiVTWebhW_OTSQy1wOpHlipB1JmxBX7paC2cMaXRlJsieY7fbIMNfpobPRZyZ77wnljn4GaPUk/s400/descarga.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;#CoronavirusEnVenezuela&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2020/03/coronavirus-en-venezuela-una-reflexion.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhuLvSg4cMjrCwVpB8iRUyWezv_NbtPNU6a7mhDWpjyHjKEaqgNSmn9ZEc6ZJiyvdJEsiIRYDG0TKqsBm3UKnzdmq-FOOtAFxziyW_Sw5ftKEGrCezXQhKNLJJsll_rs-tipdpuB7y01l0/s72-c/_111220692_controlled_uncontrolled_transmission_640-nc.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-5293530498265602624</guid><pubDate>Wed, 28 Aug 2019 01:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-08-27T21:23:51.754-04:00</atom:updated><title>Universidades en la mira</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://fotos.noticias24.com/ucvv2.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;535&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;267&quot; src=&quot;https://fotos.noticias24.com/ucvv2.jpg&quot; width=&quot;400&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Desde el inicio del régimen chavista la disidencia y el pensamiento crítico han sido declarados enemigos de la revolución. Era de esperarse... los autoritarismos necesitan de una población sumisa, controlable y crédula del discurso oficial para alcanzar sus objetivos. Sin embargo, las universidades se mantienen hasta el día de hoy como uno de los pocos reductos que le quedan a la democracia en Venezuela. El asalto a las universidades libres ha tenido diversas expresiones, pero todas bajo la misma lógica:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La violencia&lt;/b&gt;: La toma del Rectorado de la UCV el 28 de marzo del año 2001 buscando con la fuerza lo que no lograron con la razón. Esta estrategia sería replicada el 30 de abril de 2019 con la también fracasada toma del rectorado de la UDO. Durante años también existieron -y permanecen hasta hoy en algunas casas de estudios- grupos armados, usualmente encapuchados pero también plenamente identificados, que generaban caos y zozobra en las universidades. Ambas expresiones violentas han fracasado en sus pretensiones de arrodillar a la universidad ante el pensamiento oficial.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La asfixia presupuestaria&lt;/b&gt;: Desde el año 2007 las universidades públicas venezolanas han recibido exactamente la misma cantidad de dinero para sus gastos de funcionamiento. Consideren que -según la calculadora de inflación de Econométrica- la inflación acumulada desde ese momento hasta hoy es de 15.689.673.179%. Para el año 2019, la UCV recibió apenas el 32% de lo requerido -y muchas universidades recibieron incluso menos-. En términos reales, la Universidad Central dejó de contar en 2019 con 2.981 millones de dólares para cumplir con su elevada misión. Esto se traduce en el cierre de servicios, deterioro de la infraestructura, incapacidad de actualizar bibliotecas, laboratorios y aulas de clase, reducción de las actividades de investigación y extensión y en general, reducción de la calidad educativa de la universidad y de la calidad de vida de los estudiantes, profesores y trabajadores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La represión&lt;/b&gt;: Desde el 12 de febrero de 2014 hasta la fecha el régimen de Nicolás Maduro ha detenido a más de 15.000 personas por razones políticas, muchos de los cuales han sido miembros de la comunidad universitaria. Según la ONG Aula Abierta, nada más entre abril y julio de 2017 fueron detenidos arbitrariamente 339 estudiantes y 17 profesores universitarios. Sin contar las cifras de asesinados y torturados, las cuales también corresponden en su mayoría a estudiantes universitarios. Todo esto, por ser los universitarios los pioneros y líderes de las legítimas protestas pacíficas que han repudiado en la calle los desmanes de la dictadura.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La intervención legislativa: &lt;/b&gt;En el año 2009 la Asamblea Nacional aprobó una Ley Orgánica de Educación (LOE) que contraviene los principios establecidos en la Constitución Nacional en materia educativa. El punto de afinque del chavismo ha sido el llamado &quot;voto paritario&quot; que le permitiría a los trabajadores administrativos y obreros votar en igualdad de condiciones en las elecciones universitarias, derecho reservado por la Constitución a la comunidad académica: estudiantes, profesores y egresados. Sin mencionar como mediante esta ley han tergiversado, instrumentalizado y descalificado a la educación en todos sus niveles.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La imposición en la admisión&lt;/b&gt;: En el año 2015 se impuso el llamado &quot;Sistema Nacional de Ingreso&quot; que despojaba a las universidades del derecho a elaborar su propios mecanismos de ingreso, que permitían seleccionar a los estudiantes de acuerdo a su vocación, habilidades y destrezas y le otorgaba al Ejecutivo Nacional la asignación del 100% de los cupos universitarios, los cuales distribuía por mecanismos geográficos, socio-económicos y políticos, variables que en nada predicen el éxito en una carrera universitaria. Con esto, durante cuatro años las universidades han recibido un caudal de jóvenes estafados, a quienes les prometieron una carrera universitaria pero no les ofrecieron una educación media que los capacitara para enfrentarla con éxito.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La intervención judicial&lt;/b&gt;: Desde el año 2011 el TSJ ha suspendido elecciones de autoridades, de representantes estudiantiles, gremiales y sindicales en las casas de estudio del país. Amparándose en argumentos írritos que parecen más chantaje que jurisprudencia han impedido la renovación de rectores, decanos, presidentes de Federaciones de Centros Universitarios, de Asociaciones de Profesores y de Sindicatos. Las más recientes habrían sido las sentencias emanadas a propósito de las elecciones estudiantiles en la UCV en 2017 y la UC en 2018. En el caso de las elecciones de autoridades, fueron suspendidas con el argumento de que los reglamentos electorales de las universidades no establecen el voto de trabajadores administrativos y obreros, cosa que si bien está acorde con la Constitución y la Ley de Universidades, contraviene lo establecido por la LOE chavista.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Y aún así, llegamos al 2019 y nuestras universidades públicas, autónomas, libres y democrática se mantienen de pie, formando a profesionales de altísimo nivel científico, cívico y humanístico. A pesar de todos estos ataques, las universidades siguen siendo espacios para el debate político, la propuesta cívica y la construcción de la democracia y la libertad que nos han sido arrebatadas, dotando al país de profesionales en todas las áreas del conocimiento y de líderes sociales y políticos que han orientado a la sociedad venezolana en sus luchas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;El 27 de agosto de 2019 se publicó en la página web del TSJ de la dictadura la sentencia 324 de su Sala Constitucional, mediante la cual ordenan convocar las elecciones de autoridades en la UCV y demás universidades nacionales. A continuación presento algunas ideas sobre la situación generada a propósito de la publicación de esta sentencia, para que puedan nutrir el debate de la comunidad universitaria ante la pregunta que todo ciudadano debe hacerse cuando las cosas no andan bien: ¿Qué debemos hacer?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;El fondo: &lt;/b&gt;El Tribunal Supremo de Justicia que emite la sentencia carece de legitimidad. Es una instancia compuesta por &lt;i&gt;magistrados express&lt;/i&gt; cuyo nombramiento contravino todos los procedimientos establecidos en la legislación venezolana y que en su ejercicio ha servido como brazo ejecutor de la dictadura, en su afán de controlar y doblegar a todas las personas e instituciones del país. Sin embargo, el desconocimiento oportuno debió haber sido a las sentencias que suspendieron elecciones durante años, como hicimos los entonces estudiantes de la UCV a principios del 2017. En este momento el dilema aparece entre realizar las tan anheladas y demandadas elecciones a propósito de la puerta que abre este TSJ, lo que implicaría reconocerlo, o desconocer la sentencia y seguir sin las elecciones que tanto hemos exigido.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;Una puerta que se abre: &lt;/b&gt;Durante ocho años la comunidad universitaria ha exigido el ejercicio de su legítimo derecho a elegir a sus autoridades universitarias. En el caso de la UCV, las autoridades actuales fueron elegidas para un período de 4 años y ya han cumplido 11 años en funciones. Creo que no hace falta profundizar en el daño que produce dejar a una persona permanecer demasiado tiempo en el poder. Las universidades merecen, exigen y claman una renovación de sus autoridades que permita renovar sus estructuras, dinamizar su día a día y pasarle el testigo a una nueva generación de universitarios. Desde el 2008 todos los que hemos exigido estas elecciones, hemos recibido la misma respuesta: &quot;No se pueden hacer porque el TSJ las suspendió&quot;. Ahora que eso ya no es impedimento, ¿qué argumento tendrán ahora quienes tanto repitieron esta frase?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La violación a la Constitución, la Ley de Universidades y los reglamentos internos&lt;/b&gt;: Reconocer los mecanismos electorales que ordena la sentencia del ilegítimo TSJ implicaría desconocer la Constitución (Art. 109), la Ley de Universidades (Art. 30, 31, 32 y 65) y los reglamentos electorales de cada una de las universidades, para pasar a obedecer la tan enfrentada Ley Orgánica de Educación (Art. 34.3) y al propio Tribunal que ha violado todos los principios del derecho y la justicia. Las universidades se han negado a que actores de la comunidad universitaria no relacionados al ámbito académico (personal administrativo y obrero) formen parte de quienes toman la decisión de elegir cargos fundamentalmente académicos: rectores, vicerrectores, secretarios y decanos. Si bien a lo largo de estos años han surgido propuestas y contrapropuestas para destrancar la situación de las universidades con respecto a quiénes votan y cuánto valen sus votos, no se ha logrado un acuerdo. ¡Y qué dañino sería para la comunidad universitaria que la solución a una discusión interna venga dada por la sentencia de un agente externo!&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La Autonomía&lt;/b&gt;: La Constitución de la República consagra la Autonomía Universitaria como &quot;principio y jerarquía que permite a los profesores, estudiantes y egresados de su comunidad dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica, para beneficio espiritual y material de la nación&quot; y establece que &quot;Las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento, y la administración eficiente de su patrimonio bajo el control y vigilancia que a tales efectos establezca la ley&quot; (Art. 109). Más claro no canta un gallo. Para proteger los objetivos supremos de la universidad ningún&amp;nbsp;otro poder, sea este político, económico o religioso, debe interferir en sus asuntos internos. Es por esto que las universidades han estado en la mira: Por su postura incómoda ante los que promueven el pensamiento único y la reducción del ciudadano a un simple peón de un sistema que lo controla. Las universidades, como el conocimiento, liberan, generan libertad, y ésto sólo lo pueden hacer en cuanto sean libres y no permitan que desde afuera les ordenen como funcionar, o como y cuando elegir (o no elegir) a sus autoridades.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;El mecanismo del TSJ&lt;/b&gt;: Desde que el entonces &quot;máximo Tribunal del país&quot; suspendió las elecciones de autoridades universitarias en el 2011 ordenando que los reglamentos internos fueran adaptados a la LOE, se ha suscitado un intenso debate en las casas de estudio sobre el meollo del asunto: ¿Deben votar los trabajadores administrativos y obreros para elegir autoridades académicas? Para quienes hemos estado involucrados en el activismo universitario nos sonarán familiares las expresiones 1x1, 1x1x1, voto paritario, voto proporcional, y muchos otros. Sin embargo, este TSJ impone una nueva fórmula: el voto por sectores. La elección requería de cinco registros electorales: de estudiantes, profesores, egresados, trabajadores administrativos y obreros, y para ganar se requeriría, además de la mayoría absoluta de los votos, haber ganado en al menos tres de los cinco sectores. Algunos pudieran decir que es un punto medio de entre las alternativas que se han esgrimido desde el 2011. Algunos incluso sacan cuentas de que con este mecanismo el propio chavismo estaría condenándose a sí mismo a perder una vez más todas las elecciones en todas las universidades.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;La relación de fuerzas&lt;/b&gt;: Es bien conocido por todos que el régimen no ha podido ganar ninguna elección estudiantil, ni profesoral ni de autoridades universitarias. En todas las elecciones en las que han presentado candidatos han salido vergonzosamente derrotados. Con esto, un candidato unitario de los sectores democráticos de la universidad podría ganar sin problema una elección bajo el reglamento interno de las casas de estudio, pero también con la condición de ganar tres de cinco sectores que ha impuesto este TSJ. Ahora bien, con los trabajadores administrativos hay un poco más de matices: en algunas universidades han ganado siempre los dirigentes eminentemente universitarios, y en otras los representantes de la dictadura. En el caso de los trabajadores obreros la correlación de fuerzas cambia, siendo que mayoritariamente han ganado sectores oficialistas. Pero cabe acotar que los tiempos han cambiado. Los trabajadores universitarios han sufrido también los embates hambreadores y deshumanizantes de la dictadura y se han enfrentado frontalmente a la ella. El autoproclamado &quot;presidente obrero&quot; debería más bien temer el rechazo creciente entre sus &quot;colegas&quot; (sin ánimos de ofender a los trabajadores), en vez de estar tan confiado con que otorgándoles el voto podrá controlar las universidades venezolanas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Pareciera que las alternativas se reducen a dos: hacer las elecciones o no hacerlas. Sin embargo, también en esto hay matices: Se podrían hacer las elecciones desconociendo los mecanismos impuestos, hacerlas como manda el TSJ, o no hacerlas en defensa de la autonomía y/o en desconocimiento del ilegítimo tribunal. Hacer las elecciones permitiría lograr la tan ansiada renovación de las autoridades, propinarle una serie de derrotas consecutivas a la dictadura y fortalecer el músculo universitario mediante la movilización de su comunidad, pero sería incoherente con la postura de desconocer a este TSJ y, dependiendo de las condiciones que acepte la universidad para contarse, los principios autonómicos y constitucionales. No hacer las elecciones mantendría a las casas de estudio coherentes y consecuentes con las banderas de lucha que han enarbolado, pero les impediría renovar las autoridades y pudiera exponerlas a alguna sanción o intervención mucho más frontal, considerando que muchas de ellas ya han -a los ojos de la dictadura- desacatado una sentencia previa y estarían reincidiendo en esta conducta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;En todo caso, en este texto no me he decantado ni por una decisión ni por la otra. Creo que sólo el debate y el acuerdo de la comunidad universitaria podrán atravesar victoriosamente esta nueva afrenta. Con firmeza, determinación y cohesión, cualquier decisión se tornará en una oportunidad para la universidad; pero una decisión tomada sin contundencia, sin el apoyo suficiente y sin el necesario debate, me temo que pondrá a las casas de estudio en un nuevo jaque mate.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;No permitamos que eso ocurra. No se trata de una decisión jurídica, sino política. Y se trata de una decisión que involucra al presente y futuro de nuestra nación, porque nada tiene más futuro dentro de sí que la institución que se cuestiona, sueña, construye y alcanza una sociedad cada vez más justa y más humana, y eso es precisamente lo que le genera pánico a la dictadura.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2019/08/universidades-en-la-mira.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-1093835549758215675</guid><pubDate>Tue, 13 Aug 2019 00:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-08-12T20:06:24.618-04:00</atom:updated><title>Autodestructivos</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://miro.medium.com/max/1838/1*cD8nIooIkIrLoHKBOGnj9A.jpeg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;450&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;179&quot; src=&quot;https://miro.medium.com/max/1838/1*cD8nIooIkIrLoHKBOGnj9A.jpeg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La complejidad del ser humano ha sido objeto de profundas discusiones a lo largo de los siglos. Un elemento que no logro comprender, y que es digno de ser considerado en la Venezuela de hoy, es la capacidad de asumir posturas autodestructivas. Me refiero a ese resultado de la frustración y la desesperanza que lleva a muchos a desear el mal de los iguales, de los que se encuentran en la misma lucha que ellos, ignorando -o no queriendo ver- que el mal que cae sobre uno, en realidad es el mal cayendo sobre todos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Me refiero a algunas reacciones que he leído en las últimas horas respecto a la oposición venezolana. Ante la amenaza de que el régimen siga avanzando en el desconocimiento de las instituciones democráticas que todos elegimos, algunos proclaman a viva voz que &quot;ellos se lo buscaron&quot;, &quot;se lo merecen&quot;, &quot;conmigo no cuentan&quot;, &quot;vayan a ver quién los salva&quot;. Todas estas frases provenientes de opositores seguramente comprometidos con la causa de la libertad, pero cegados por las emociones tóxicas que nos acechan a todos los venezolanos y que son en realidad el primer enemigo que hay que vencer.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Quizás hemos vivido tantos años bajo el personalismo y el culto a la personalidad que hemos extrapolado esa lógica a las situaciones contrarias: Cuando algo está en riesgo, creemos que en realidad el peligro recae sobre las personas que representan ese &lt;i&gt;algo. &lt;/i&gt;Pero... y ¿qué tal si se trata de la institución que representa verdaderamente a la población, en su expresión diversa y plural? Más aún, ¿qué tal si estamos hablando de la única institución del poder público nacional que fue rescatada por todos nosotros y en los últimos meses nos ha llevado lo más cerca que hemos estado de la libertad?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Parece que los afectados no van a ser sólo los diputados que la conforman, sino todos en el país. Así como con la expropiación de Agroisleña no sufrieron exclusivamente sus dueños, accionistas y trabajadores, sino todo el país que perdió un pilar fundamental del proceso productivo de alimentos. Así como con el cierre de RCTV no sólo se afectaron los trabajadores y su junta directiva sino todo un país que vio cerrarse una ventana para informarse y expresarse. Cada institución atacada por la dictadura, cada preso, cada asesinado, cada perseguido, cada expropiación, no es sólo una persona o una institución lejana, un tercero cuyos problemas no tienen importancia porque todos tenemos los propios. ¡No! Es un reflejo del ataque sistemático que tiene una dictadura sobre todos sus ciudadanos, sí, sobre ti y sobre mi, sobre todos. Cada víctima en realidad condensa dentro de sí a todas las víctimas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En una situación de altísimo riesgo no tiene sentido, no tiene lógica, no es sensato, no es inteligente ni correcto celebrar que la dictadura vaya por uno más. La realidad es que está viniendo por ti, y tú lo celebras, lo aplaudes y lo pregonas orgulloso/a por redes sociales. Con esto no quiero que te conviertas en defensor a ultranza de nadie, sino que seas dueño de tus emociones. Sí, dueño de tus emociones. La dictadura en su afán totalitario quiere dominarte por medio de la frustración, de la desesperanza, del sentir que tú y sólo tú tienes la razón y todos los demás están equivocados, del escepticismo y la desconfianza. En definitiva, por actitudes que nada tienen que ver con la democracia. El demócrata admite que otro puede tener la razón, que puede estar equivocado, que aunque el otro piense distinto debe tener derecho a expresarse, que aunque no coincida con sus métodos debe tener derecho a implementarlos. La democracia se construye desde hoy, con nuestras actitudes, palabras y acciones. Cuando llegue el cese de la usurpación será demasiado tarde para comenzar por lo más básico.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Hoy quiero que hagas consciente esto. Que entiendas que salir a la calle no es abultarle la foto a ningún político, es expresarte tú, legítima y cívicamente. Que entiendas que arriesgarlo todo no es ser carne de cañón de nadie, es ser leal a tus principios y aspiraciones de libertad. Que entiendas que defender a una institución o a una persona de los desmanes de la dictadura no te hace el presidente de su club de fans, te hace un ciudadano, un demócrata de esos que necesitamos para reconstruir a Venezuela.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Hoy quiero pedirte que seas dueño de tus emociones y no sucumbas a la desesperanza, odio, ira, escepticismo, desconfianza y frustración que el régimen quiere que sientas. Vamos a salir de esta, pero sólo si no somos autodestructivos.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2019/08/autodestructivos.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-6320162638111301540</guid><pubDate>Sun, 21 Jul 2019 23:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-07-21T19:19:22.361-04:00</atom:updated><title>No es un concurso de popularidad, es la lucha por la libertad</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://www.el-carabobeno.com/wp-content/uploads/2019/02/protestas-contra-nicolas-maduro-en-venezuela-12019.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;467&quot; data-original-width=&quot;800&quot; height=&quot;371&quot; src=&quot;https://www.el-carabobeno.com/wp-content/uploads/2019/02/protestas-contra-nicolas-maduro-en-venezuela-12019.jpg&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En Venezuela, un país tan acostumbrado a la polarización, parece que se ha
perdido la conciencia sobre la importancia de la movilización popular. No me
refiero al acto de reclamar y protestar, de eso todos los días hay decenas y
cientos de manifestaciones espontáneas en todo el territorio nacional. Me
refiero a las grandes manifestaciones organizadas, aquellas que logran generar
la presión interna y externa suficiente para empujar los cambios que
necesitamos. Sorprende ver planteamientos en la opinión pública que reducen la
fuerza de la ciudadanía al apoyo de un líder, cuando de lo que en realidad se
trata es del ejercicio del poder ciudadano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Es así como algunos dicen que no salen más a la calle si los convoca éste o
aquél, o que incluso ven la no-participación como un castigo hacia el líder o
la organización convocante. Esto tendría sentido si la coyuntura que vivimos
fuese electoral, donde el fin de las manifestaciones es apoyar a determinado
candidato y transmitir la sensación de mayoría ganadora. Aunque parezca obvio,
hay que aclararlo: En Venezuela no hay democracia. La lógica de apoyar a un
líder o a otro para hacerlo crecer carece de sentido. Cuando no hay democracia,
no hay elecciones libres, no existe el voto y por ende el voto castigo tampoco.
Quizás eso ha llevado a algunos a usar la no-participación como castigo a los
dirigentes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Pero detengámonos un momento. ¿Acaso alguno de los líderes del movimiento
pro-democracia que estamos viviendo en Venezuela necesita que salgas a
protestar para seguir siendo líder? ¿No es más bien que todos necesitamos
mantener con fuerza la presencia en la calle de manera organizada para seguir
logrando que militares y funcionarios abandonen al régimen y que la comunidad
internacional se tome cada vez más en serio la amenaza para la vida que
significa el régimen venezolano? Durante veinte años, con el cuento de una
democracia participativa, parece que codificaron al venezolano para que su
única acción ciudadana fuese votar, esto es, delegar su poder en un
representante – paradójico que justo eso es la democracia representativa que
tanto criticaron Hugo Chávez y sus acólitos, pero que les funcionó para
mantener a la población cautiva de elección en elección, mientras desmontaban
la verdadera democracia – y al mismo tiempo, que la única acción de repudio
posible era retirar el apoyo transmitido en el voto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;En ningún momento me expresaré en contra del sagrado derecho que tiene el
ciudadano de elegir el destino de su país, pero hay que decirlo bien claro: En
dictadura ese derecho no existe y la lucha es precisamente por rescatarlo. Mientras
se le rescata no se puede pensar en la dicotomía de apoyar o no apoyar a un
líder. Lo que está en juego es la capacidad de la población para expresarse y
ejercer verdaderamente el poder que tiene, que le viene fundamentalmente de la
capacidad de ser la absoluta mayoría de la población, organizada y siguiendo
una estrategia común. La lógica de los movimientos ciudadanos que han sido
exitosos derrocando regímenes autoritarios en el mundo ha estado basada en
quebrar la conciencia de quienes sostienen al tirano, para que decidan dejar de
hacerlo y se suman al movimiento a favor de la democracia; y resulta ser que en
la mayoría de los casos esto sólo ha ocurrido cuando una mayoría organizada
logra generar dilemas y situaciones límites que obligan a los funcionarios y
militares a tomar postura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El ciudadano tiene una voz propia, que nada ni nadie puede callar siempre y
cuando éste la use. Y todos los ciudadanos de un país tienen un poder enorme
para dirigir el destino de una nación si son capaces de organizarse y actuar al
unísono. La función de los líderes es precisamente la de dar conducción y
dirección a toda una población, pero no para sacar ningún beneficio o
privilegio, – eso sería, en todo caso, la función de un candidato que busca
ganar una elección – sino para lograr que la ciudadanía sea efectiva y exitosa
en la conquista del objetivo que se ha planteado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Aterrizando todo esto: Tu presencia en la calle en manifestaciones
organizadas a favor de la democracia no es para fortalecer a un líder, es para
sumar tu aporte a la construcción de la fuerza necesaria para sacar del poder a
los usurpadores. Tu ausencia en la calle no castiga a nadie más que a ti mismo
y a toda la población, ya que con ella impides que se construya la fuerza que
necesitamos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Ningún líder puede pedir un cheque en blanco, y ningún ciudadano debe
dárselo. Pero tampoco el ciudadano puede dejar de ejercer su derecho a luchar
por la democracia por creer que está construyendo el proyecto político de éste
o aquél. En estos momentos por encima de liderazgos, de preferencias, de
disgustos e insatisfacciones está la necesidad urgente de lograr la democracia
y salvar la vida y el futuro de los millones de venezolanos que vivimos bajo el
yugo de la dictadura de Maduro. Debemos entender, y hacer entender, que se
trata de eso y no de un concurso de popularidad o de una elección donde con no
apoyar a alguien basta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-ansi-language: ES;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;El ciudadano lo es por sus propias acciones, no por el liderazgo que apoye.
El ciudadano lo es porque se mueve por la causa de la libertad y es capaz de
encontrarse con sus iguales y sus diferentes para construir juntos esa causa.
En el momento en el que hemos estado más cerca de conquistar la libertad, sería
un despropósito limitar el poder real que tiene una ciudadanía por el disgusto
coyuntural que pueda existir, la causa está clara: la libertad, la herramienta
que tenemos para alcanzarla también: la calle; sólo así los que deben tomar
decisiones para terminar de salir de esto las tomarán. No caigas en el esquema que
la dictadura quiere para ti: el de alguien cuya única función es delegar poder;
sal y ejerce tu propio poder, en torno a una causa común, independientemente de
quien la lidere coyunturalmente. ¡Ejerce tu poder para la libertad!&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2019/07/no-es-un-concurso-de-popularidad-es-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-2554709508716447183</guid><pubDate>Sun, 10 Mar 2019 23:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2019-03-10T20:48:44.449-04:00</atom:updated><title>Crónica de 65 horas sin electricidad </title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Es 10 de febrero de 2019. Son las seis de la tarde. Ha sido un fin de semana de excepción en mi vida, y en la de todos los venezolanos, estén donde estén.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;El inicio de la épica&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;El jueves 7 me encontraba en la oficina, ya siendo la hora de salida mis compañeros y yo estábamos caminando hacia la puerta cuando de repente &quot;alguien apaga la luz&quot;. Hubo algunos reclamos, algunos aún no terminaban sus ocupaciones y era de mal gusto interrumpirlos así... Pronto caímos en cuenta de que se había ido la luz (Cosa común en Venezuela, por lo que nadie reaccionó de manera extraña). Seguro -pensamos- duraría unos minutos y luego regresaría. Al bajar las escaleras nos sorprendió que la puerta no se abría: Funciona electrónicamente. Ya me iba haciendo la idea de que debería esperar un buen rato para que volviera la electricidad y poder salir. Afortunadamente, uno de mis compañeros conocía un botón para casos de emergencias que abría las puertas aún sin electricidad, y así fue que logramos salir.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;El metro estaba cerrado, de hecho estaba siendo desalojado, y los autobuses -escasos, por demás- pasaban abarrotados, con personas colgando de sus puertas, desesperados por poder llegar a casa lo más pronto posible. Yo decidí irme caminando hasta casa... No sería primera vez que lo hacía y algo de ejercicio no está mal, para variar. Según Google Maps, sería una hora y cuarto de recorrido para sortear los 5,4 Kms que me separaban de mi casa.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;A medio camino recibo una llamada de un número desconocido: Mi mamá se había descompensado en el trabajo y la estaban llevando a casa. Me pedían que llegara lo más temprano posible para poder recibirla. En esa situación, con el metro cerrado y el transporte público sobrecargado, la única manera de llegar &quot;lo más temprano posible&quot; era tomando un taxi o mototaxi. Sólo había un pequeño problema: Sin electricidad, ya no funcionaban los datos móviles, ni los puntos de venta, y obviamente no había manera de conseguir efectivo suficiente para poder pagar. Así que finalmente tuve que seguir a pie.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Al llegar a casa consigo a mi mamá en la Planta Baja, con algunas vecinas. Seguía notablemente afectada. Nos dispusimos a subir por las escaleras, ya que seguía sin haber energía eléctrica para los ascensores, poco a poco. Al llegar al apartamento mi mamá tomó un poco de agua y algunas pastillas, y durmió hasta el día siguiente. Gracias a Dios, nada grave.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;Salir a la calle y re-encontrarse&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Llegó el día siguiente y seguíamos sin electricidad. Sin saber si habría trabajo o no, tuve que hacer el camino a la oficina nuevamente a pie. Llegué y obviamente estaba cerrado. Lo bueno fue que en aquella zona mi teléfono sí tenía señal y pude informarme de lo que ocurría. Supe que el apagón había sido nacional, que el régimen había culpado al imperio (como siempre) y que habría que esperar mientras la falla se resolvía. Leí las primeras noticias sobre fallecidos en hospitales por falta de electricidad. Supe que el acto de mujeres con Juan Guaidó se mantenía en pie, y como estaba cerca, me acerqué. Pude encontrarme con varios amigos que habían vivido situaciones similares a la mía. El factor común: La desinformación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Mi mejor amigo, desde Colombia, me pidió que llamara a casa de sus padres y de sus suegros, para constatar que estaban bien y avisarle... No hubo manera de poder ayudarlo, no caían las llamadas o simplemente repicaban sin que hubiese respuesta. Intenté varias veces llamar a casa, con el mismo resultado hasta que finalmente mi mamá atendió para decirme que había tenido una recaída, por lo que tuve que regresar a casa. Sí, adivinan bien, nuevamente a pie durante más de una hora.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;En el camino pude constatar que todos los negocios estaban completamente cerrados. Apenas vi una farmacia abierta y sólo vendían en efectivo, por lo que no había prácticamente nadie comprando. Finalmente llegué y pude atender a mi mamá que poco a poco fue mejorando. Había conseguido una radio con baterías y fue la única conexión que tuvimos durante todo este tiempo sin luz. Llegó la noche y seguíamos sin electricidad. Leí par de libros, dormí, ordené algunas cosas, jugué con mi gata... Escuchaba por la ventana recurrentes gritos de &quot;¡Maduro! ¡Coño e tu madre!&quot;, cacerolas, y apenas las luces de los carros que pasaban por la avenida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;Incertidumbre, rebeldía y victoria&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Al día siguiente tenía planificado el examen de admisión para una maestría, y en la cuenta de la universidad habían informado que, debido a que en esa zona había llegado la electricidad, podría realizarse esta actividad. De nuevo me desperté temprano -Cosa no muy complicada, considerando que tenía dos noches acostándome a las 8pm, ya que no conseguía más nada que hacer- y salí hacia la universidad. Cuando llego resulta que el examen se había cancelado... Regresé a mi casa -gracias a un amigo que me encontré en la universidad y me llevó en su carro- para prepararme para ir a la marcha que estaba convocada para ese día.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Llegué a Las Mercedes y vi muchas caras conocidas. Todos alegrándonos por vernos y saber que todos estábamos &quot;bien, dentro de todo&quot;, esa frase agridulce a la que nos hemos acostumbrado los venezolanos. De fondo, las consignas del Movimiento Estudiantil con sus banderas y colores. Arrancamos, pues a caminar y no tardó mucho tiempo en fallar la señal de los celulares... y estaría así hasta bien avanzada la noche. Logramos caminar hasta el inicio de Los Chaguaramos, donde nos conseguimos con un primer piquete de la Policía Nacional que nos obstaculizaba el paso. Antes de quedarnos sin señal habíamos visto que del otro lado, en la Avenida Victoria, ya había un grupo importante de ciudadanos con el que debíamos concentrarnos para finalizar la ruta y esperar el discurso del Presidente (E) Juan Guaidó.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Evitamos un choque con este primer piquete de policía y bordeamos la colina de Bello Monte, donde nos encontramos con otro piquete que nos impedía el paso. Un grupo de diputados comenzó a buscar la manera de que los policías se retiraran y nos permitieran pasar &quot;sin inconvenientes&quot;. Los ánimos se caldeaban y la función del liderazgo, que disfruta más alentar a sus seguidores, esta vez fue la de calmarlos y lograr que esperan el resultado de las gestiones de los diputados. Mientras, los cánticos del Laboratorio Ciudadano de No-Violencia Activa nos ayudaban en la tarea: &quot;No te pongas violento que no conviene&quot;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Al rato llegó mi párroco acompañado de otro fraile capuchino y se dispusieron a hablar con los oficiales de policía: &quot;Ustedes padecen lo mismo que nosotros, déjennos pasar, sólo vamos a encontrarnos con el grupo que está del otro lado&quot;. Luego de varios momentos tensos, las gestiones de los diputados, la disciplina no-violenta y la espera rindieron frutos: El piquete de policía se retiró y logramos llegar a la Avenida Victoria sin mayor inconveniente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Apenas minutos después llegó Juan Guaidó y, como pudo, se paró sobre su vehículo y con un megáfono prestado comenzó su discurso -tarea nada fácil considerando la enorme cantidad de gente que había y que la tarima y el sistema de sonido que debía haber estado ahí fue desmontado por la policía en la madrugada-. El momento más esperado por todos los presentes: Los anuncios.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Uno: Pronto habría una actividad dirigida a los empleados públicos. &quot;Ya no pueden seguir cooperando con Maduro&quot;. Dos: Realizarían una gira por todos los estados del país para organizar a la población en las provincias. Tres: Una vez todo el país se hubiese organizado, habría una actividad en Caracas con participación de gente de todos los estados que habrían de trasladarse hasta aquí.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Así culminó la protesta, y agarré camino a casa. Sí, de nuevo a pie. Llegué y seguíamos sin luz, subí de nuevo por las escaleras y llegué a encontrarme con mi mamá y escuchar la radio que, sorpresivamente no había mencionado siquiera algo de la protesta y los anuncios de Juan Guaidó. Cocinamos juntos, lavamos los platos ahorrando el agua lo más posible, comimos y a buscar qué hacer para pasar el tiempo. Particularmente, aproveché de leer &quot;El manual del dictador&quot; de Bruce Bueno de Mesquita y Alastair Smith. Un análisis histórico y politológico de las autocracias y dictaduras escrito por dos profesores estadounidenses que refleja una radiografía de la dictadura venezolana (A pesar de haber sido publicado en el 2011). Junto a mi mamá rezamos la liturgia de las horas antes de dormir a la luz de un par de linternas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;Va volviendo poco a poco la luz... que nunca abandonó el interior de cada venezolano&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Hoy domingo amaneció y de nuevo sin luz. Apenas a las 2:00 pm fue que llegó el servicio eléctrico y no ha fallado hasta ahora.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;En estos días vivimos muchas cosas. Sufrimos la tragedia que significa que más de una decena de venezolanos murieran en hospitales por no poder recibir atenciones básicas, sufrimos por la pérdida de alimentos en millones de casas que muy seguramente era lo poco que habían logrado conseguir, sufrimos por las pérdidas económicas que se estiman en más de 400 millones de dólares, sufrimos el calvario de los pacientes que requieren diálisis y no han podido realizársela, vivimos la angustia de no poder comunicarnos con familiares en el interior del país, y la de aquellos que estando fuera no podían comunicarse con su familia en Venezuela. Vimos también como los colectivos (paramilitares) del régimen eran enviados a agredir y violentar las protestas legítimas de las comunidades en todo el país, vimos como la frustración y la rabia desembocaban en saqueos a supermercados y comercios.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Vimos también una campaña contra el liderazgo venezolano. Por las pocas vías de comunicación se culpaba a Guaidó y a la oposición por el apagón y por el hecho de que no se haya dado una intervención extranjera, como si eso fuese como pedir una pizza por delivery.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Pero también vimos la luz interna del venezolano. Vimos como con paciencia nos explicábamos unos a otros las causas, consecuencias e implicaciones de lo que estamos viviendo y de lo que estamos por vivir. Vimos como comerciantes, ante la pérdida inminente de sus productos, los donaban a otros, vimos como los vecinos se prestaban las plantas eléctricas, los carros o las extensiones para que otros pudieran cargar sus teléfonos y comunicarse, vimos cómo se prestaban cavas con hielo unos a otros y los que tenían carro ayudaban a los que no a movilizarse para buscar ayuda. Vimos como millones salieron a protestar en todo el país, aún sin mayor información ni recursos. Vimos como una dirigencia política responsable se rodea de expertos para diagnosticar, proponer soluciones y ejercer sus competencias, mientras los usurpadores se escoden tras la excusa de ataques &quot;cibernéticos y electromagnéticos&quot; que no pueden ocultar el desfalco que le hicieron a la nación, destruyendo su potencial energético.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Yo vi a una Venezuela que brillaba, aún en la oscuridad. Que no se deja engañar, que se molesta, se frustra, se desespera, pero no se deja vencer. Una Venezuela que sabe que la batalla más importante que hay que ganar es la de la libertad e independencia emocional, y que sólo desde ahí es posible mantener la lucha en la calle y en todos los espacios para acabar con la dictadura. Estos días vimos otra faceta maquiavélica de la dictadura, pero ratificamos el enorme corazón del venezolano cuando ve sufrir a sus hermanos y se pone en camino a tender una mano amiga.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Yo les confieso, no estoy en absoluto derrotado. No estamos derrotados. Sabemos que quienes usurpan el poder son una banda criminal, sin escrúpulos, que harán todo por mantenerse en el poder y que cada vez más serán víctimas de sus propias acciones. Nosotros, en cambio, somos una fuerza en aumento permanente, que sabe de lo que es capaz, y que está plenamente respaldada por los países libres del mundo. Es cuando más duro nos toca resistir cuando re-descubrimos la fortaleza que tenemos dentro. Aún cuando los procesos políticos sean lentos, el proceso de conciencia ciudadana hace ya tiempo que ocurrió y es sólo cuestión de seguir empujando para que eso se traduzca en libertad, democracia, seguridad, prosperidad, desarrollo, justicia y bienestar para todos. No me queda duda.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Llegaremos hasta allá sumando hacia el mismo lado, sin restarnos, sin hacernos falsas expectativas, sin esperar que otros hagan lo que sólo nosotros podemos hacer. Que no nos dé miedo decir que vamos bien, que el dolor no nos robe la esperanza, la valentía y el coraje. Hemos tenido al régimen acorralado durante meses y hoy volvió a usar su estrategia para defenderse: oprimir y doblegar. Pero no nos doblegan cortando el servicio eléctrico, nos doblegan si nos rendimos y les entregamos nuestra voluntad, y eso, hermano, hermana, sólo depende de ti, no de las condiciones materiales del entorno, eso sólo depende de tu espíritu. Y a un espíritu de libertador nadie lo doblega. Vamos, a insistir, a persistir, a perseverar, a resistir pero nunca, nunca estemos dispuestos a desistir.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgRgqP3ca4iR3W_GXmBlShpGvILxUhq66iaCok8EI2n6Ewm3JiKQvgiic3rKtOOz2-7OaagjD4ZwGjdaW1-xr1hEvmvENp9fElY17sCwfxwjjSOnLGDJngsEv4LKkIQ_AWF9y5Sh-HbqiE/s1600/Luz+olivares.JPG&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;583&quot; data-original-width=&quot;500&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgRgqP3ca4iR3W_GXmBlShpGvILxUhq66iaCok8EI2n6Ewm3JiKQvgiic3rKtOOz2-7OaagjD4ZwGjdaW1-xr1hEvmvENp9fElY17sCwfxwjjSOnLGDJngsEv4LKkIQ_AWF9y5Sh-HbqiE/s320/Luz+olivares.JPG&quot; width=&quot;274&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2019/03/cronica-de-65-horas-sin-electricidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgRgqP3ca4iR3W_GXmBlShpGvILxUhq66iaCok8EI2n6Ewm3JiKQvgiic3rKtOOz2-7OaagjD4ZwGjdaW1-xr1hEvmvENp9fElY17sCwfxwjjSOnLGDJngsEv4LKkIQ_AWF9y5Sh-HbqiE/s72-c/Luz+olivares.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-2439731024235662819</guid><pubDate>Mon, 24 Dec 2018 19:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-12-24T17:19:07.297-04:00</atom:updated><title>Qué le hicieron a nuestra Navidad?</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;¿Quién nos dijo que la navidad era el pan de jamón, las hallacas o las luces de navidad? ¿Cómo fue que llegamos a creer que la navidad eran los regalos, los fuegos artificiales o los adornos?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Todo eso no era más que la expresión material de una fiesta que se lleva por dentro. Aún si hoy tienes la bendición de tenerlo, todo eso no es más que la expresión material de una fiesta espiritual.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Quizás el resplandor de las luces y la explosión de sabores a las que estábamos acostumbrados nos quitó la capacidad de vivir estas fiestas como verdaderamente son. Jesús nació pobre, en el seno de una familia humilde, lejos de su hogar, en un establo prestado. Jesús no tuvo grandes pompas ni celebraciones, nació en el silencio de una noche de invierno, rodeado de animales, sin siquiera las comodidades básicas. ¡Qué curioso que al querer celebrar ese acontecimiento nos entristezcamos si no podemos hacerlo con abundancia! Con esto no quiero decir que esté bien vivir así. Jesús mismo pasó toda su vida denunciando las injusticias, acompañando y defendiendo a los más pobres, y precisamente por eso lo mataron. Si viviéramos en abundancia, esta reflexión sería completamente válida, aunque quizás menos personas le prestarían atención.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Nos hemos acostumbrado a las señales externas de celebración, pero se nos olvida la fiesta y el regocijo del corazón. Cuántas historias no conocemos de personas que aún viviendo las fiestas navideñas en la mayor prosperidad, guardan en su corazón o en su conciencia un rencor que no les deja vivir, una preocupación que no les permite descansar, un miedo que les impide disfrutar, una ansiedad que les quita el aire. La navidad, de nuevo, no se trata de lo exterior, sino de lo que llevamos por dentro. Y esta reflexión cae de perlas en un momento en el que la mayoría de los venezolanos estamos teniendo unas navidades austeras, con ausencias de todo tipo y cargadas de nostalgia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Nos han vendido que la navidad era rodearse de gente querida, comer, beber, intercambiar regalos y celebrar. Pero... ¿qué tal si no se trata de eso? Todo eso tiene sentido si vivimos la fiesta como es. La fiesta que recuerda el nacimiento de un niño que llegó al mundo sin tener siquiera una cuna, un niño al que le fue negada una habitación para pasar la noche, un niño que tuvo que huir del país donde nació para que no lo mataran. Un niño que cuando se hizo hombre nos habló del amor, la justicia y la entrega. Un niño que habiéndonos enseñado la verdad, aceptó morir a manos de los poderosos. Pero un niño que nos demostró que la muerte no tiene la última palabra, y los poderosos tampoco.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;La navidad tiene sentido vivirla acercándonos a ese niño, aproximándonos a su humildad, a su sufrimiento, a la angustia de sus padres. Tiene sentido que este tiempo sea para buscar los aspectos de mi vida que deben ser iluminados por ese niño, por ese hombre, por ese Dios. Que este tiempo sea para comprometernos a mejorar, como personas, como familia, como vecinos, como compañeros, como amigos, como país. Tiene sentido que este tiempo sea para imitar la valentía de Jesús que denunció y enfrentó las injusticias incluso en el propio templo de Jerusalén; la solidaridad de Jesús que no escatimó en leyes ni costumbres para darle de comer al hambriento, de beber al sediento, sanar al enfermo, visitar al preso y hasta levantar de la muerte al fallecido. Tiene sentido incluso que este sea un tiempo para &quot;amar a los enemigos, hacer bien a los que nos odian, bendecir a los que nos maldicen, rogar por los que nos difaman&quot; (Lc 6, 27-28), que la navidad trascienda de la familia y aquellos a quienes amamos, y que nos permita ver al invisible, al excluido, al perseguido, al discriminado, vivir su angustia, sufrir su insomnio, compartir su hambre, y hacer cuanto podamos por aliviarla.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&quot;Si hacen bien a los que se lo hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen?&quot; (Lc 6, 33). Esas son las palabras del niño hecho hombre que celebramos hoy.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Aprovechemos la austeridad para caer en cuenta del verdadero significado de la navidad. Encarnemos en nuestra vida las actitudes que Jesús enseñó, incluso desde el instante en que nació, sin poder valerse por sí mismo, como cualquiera de nosotros. Si vivimos así la navidad, entonces luego tendrán sentido los adornos, la comida, la música y los regalos. Si la navidad nos cuestiona y nos confronta en lo más profundo, entonces tendrá sentido la hallaca, el pan de jamón y el ponche crema.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Si vivimos la navidad de esta manera no estaremos tristes por lo que falta y por los que faltan. Asumiremos la valentía del niño que hoy nace para luchar, para enfrentarnos a la injusticia, para denunciar los abusos y para construir aquí y ahora el Reino de Dios. Para hacer de Venezuela ese espacio donde reine Dios, donde en las navidades no falte comida, ni regalo, ni abrazo. Pero donde sepamos que la navidad no es la comida, ni el regalo, ni el abrazo, sino la transformación personal que genera el recuerdo del niño que nos ha nacido.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;Les deseo a todos una feliz navidad. Donde sea que estén, y con la abundancia o carencias que puedan tener. Hoy es un día alegre, desde el corazón, no desde el exterior. Si vivimos la navidad como es, no hay carencia que la opaque, ni presidente que la dañe. ¡Feliz navidad!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://mochilados.files.wordpress.com/2014/12/maria_nino.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;530&quot; data-original-width=&quot;425&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://mochilados.files.wordpress.com/2014/12/maria_nino.jpg&quot; width=&quot;256&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;verdana&amp;quot; , sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2018/12/que-le-hicieron-nuestra-navidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-4418312380523405444</guid><pubDate>Wed, 19 Sep 2018 15:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-09-19T11:26:11.237-04:00</atom:updated><title>Situación del sistema educativo en el inicio de año escolar 2018-2019</title><description>&lt;iframe allowfullscreen=&quot;&quot; frameborder=&quot;0&quot; height=&quot;270&quot; src=&quot;https://www.youtube.com/embed/crHjpY71hGY&quot; width=&quot;480&quot;&gt;&lt;/iframe&gt;</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2018/09/situacion-del-sistema-educativo-en-el.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://img.youtube.com/vi/crHjpY71hGY/default.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7024676588885592433.post-7731311240519198316</guid><pubDate>Tue, 10 Jul 2018 00:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-07-09T20:04:57.797-04:00</atom:updated><title>Para salir de Maduro no importa la marca, sino la estrategia</title><description>&lt;div dir=&quot;ltr&quot; style=&quot;text-align: left;&quot; trbidi=&quot;on&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;La campaña por recuperar la democracia no sigue una ruta lineal, predecible ni descifrable de antemano. Ni el mejor estratega puede prever y reaccionar efectivamente al 100% de las situaciones que se le presentan. Son tantas y tan cambiantes las variables, que se hace muy complejo afinar el pulso en la toma de decisiones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Más aún, teniendo una oposición tan diversa (que es, por demás, su principal valor agregado) se hace más complejo el proceso de ponerse de acuerdo en torno a escenarios y estrategias comunes. No se puede ignorar que hay que lidiar también con el ego y los intereses particulares que están presentes y estarán presentes en toda actividad política, pero que deben ser dominados por el interés superior de recuperar la democracia, la libertad y los derechos de la gente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Desde hace unos días &lt;b&gt;el debate ha girado en torno a las &quot;marcas&quot;.&lt;/b&gt; Quiero decir, las plataformas a las que tal o cual pertenece o se retira. La Mesa de la Unidad, Soy Venezuela, el Frente Amplio, la Concertación por el Cambio, y pare usted de contar. Parece que somos expertos en montar tienda aparte cuando no hay un horizonte electoral cercano. Fuimos muy efectivos en 2010 y 2015 para elegir candidatos unitarios y vencer al gobierno, logrando la mayoría de votos en el 2010 y la mayoría absoluta de los diputados en el 2015. Pero cuando dejaron de existir elecciones libres en Venezuela y se impuso una fraudulenta Asamblea Constituyente y se &quot;re-eligió&quot; a Nicolás Maduro para usurpar la Presidencia de la República, la oposición quedó como pajarito en grama.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Estas líneas las escribo desde la frustración de ver como todos entendemos esto (No estoy presentando ningún análisis inédito) pero no somos capaces de construir una agenda y hoja de ruta en conjunto para salir de la dictadura. Sin importar los colores del logo, o el nombre de la alianza, o el usuario en las redes sociales, &lt;b&gt;sin importar la &quot;marca&quot; aquí lo que importa es la estrategia&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Y hablo en plural porque si bien el liderazgo político tiene la responsabilidad más pesada, aquí todos tenemos nuestra cuota de culpa.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Basta echar una ojeada en las redes sociales para descubrir que algunos piensan que nadie sirve en Venezuela para salir de esto. Se sienten traicionados por sus dirigentes, agobiados por los opresores y pareciera que le perdieron la fe a la humanidad. Se dieron por vencidos por un problema que &quot;nos superó&quot;, y colocan su única esperanza en las oficinas del pentágono en Washington, donde esperan que en algún momento decidan invadir Venezuela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;&quot;Cuando Venezuela necesitó Libertadores no los importó, los parió&quot;&lt;/b&gt; dijo Rómulo Betancourt, el padre de la democracia venezolana. Pero pareciera que algunos preferirían abortar a nuestros libertadores esperando que lleguen los importados.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Por otro lado, comienzan a atacarse unos a otros, que si AD se fue de la MUD, que si Vente nunca quiso estar, que si Falcón juega para él solo. Invertimos más tiempo en criticarnos que en entender que &lt;b&gt;solos no podemos&lt;/b&gt;. Y que aquél a quien criticamos también es necesario. Si la MUD caducó o no, no puede ser lo que nos robe el sueño, ni si hay más gente en el Frente Amplio o en Soy Venezuela. Lo que nos debe quitar el sueño es cómo recuperar la confianza de la gente, cómo lograr estrategias de protesta efectivas, que cumplan los objetivos y sin que haya costo en vidas humanas, cómo logramos que sectores de la Fuerza Armada se pongan del lado de la gente, cómo le llegamos a esa población temerosa que le hacen creer que sólo con el carnet de la patria y la franela roja tiene manera de llevar un plato a la mesa para que entienda que es precisamente ese carnet, esa franela y quienes lo intimidan los culpables de su hambre y su tragedia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;Enfoquémonos en construir una estrategia&lt;/b&gt;. No es fácil ni está de anteojitos, pero si comenzamos a pensarla hoy sin duda la conseguiremos más rápido. Mientras esperemos ansiosos la próxima declaración de algún dirigente opositor para molerlo a palos, en Miraflores seguirán comiendo dulce de lechoza.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Prefiero el debate de si esta o aquella protesta son más efectivas, de si este o aquél mensaje conecta más, de si aprobamos tal o cual decisión en la Asamblea Nacional. Eso construye más que el medir fuerzas entre nosotros mismos, creyendo rumores, pisando peines y destruyendo la confianza.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;Ni siquiera lo pido desde una perspectiva moral. Ya eso es algo que también nos tocará reconstruir. Lo pido desde una perspectiva estratégica. Sólo todos unidos saldremos de esto. Y cuando digo todos, me refiero a todos: Incluido el que te parece traidor, el que te parece radical, el que te parece ingenuo y el que te parece demasiado pragmático. Por el que votarías y por el que no. El que te gusta como habla, y el que no te inspira nada. Todos somos necesarios, y necesitamos encontrar la estrategia que nos oriente. &lt;b&gt;No la marca, ¡la estrategia!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUlAUKPEFLl35gkO4Sf8tB0YbiUkqXzlHXhwD5mTVCql2ZNhqp4yRCY-S-1d-0-5CpzFL-WOOPbVkYBL_Sl7nn6dcK5vKgYaqhSzemqMS3L5DglG2IrWBNWnecFwQBsCM61_KavF66vTQ/s1600/1493020999635.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; data-original-height=&quot;791&quot; data-original-width=&quot;1187&quot; height=&quot;425&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUlAUKPEFLl35gkO4Sf8tB0YbiUkqXzlHXhwD5mTVCql2ZNhqp4yRCY-S-1d-0-5CpzFL-WOOPbVkYBL_Sl7nn6dcK5vKgYaqhSzemqMS3L5DglG2IrWBNWnecFwQBsCM61_KavF66vTQ/s640/1493020999635.jpg&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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</description><link>http://hasleriglesias.blogspot.com/2018/07/para-salir-de-maduro-no-importa-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Hasler Iglesias)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUlAUKPEFLl35gkO4Sf8tB0YbiUkqXzlHXhwD5mTVCql2ZNhqp4yRCY-S-1d-0-5CpzFL-WOOPbVkYBL_Sl7nn6dcK5vKgYaqhSzemqMS3L5DglG2IrWBNWnecFwQBsCM61_KavF66vTQ/s72-c/1493020999635.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>