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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" version="2.0"><channel><title>Hermeneuta urbano</title><link>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/</link><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/HermeneutaUrbano" /><description>Hermeneusis diaria en manos de un porteño cualquiera</description><language>en</language><managingEditor>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</managingEditor><lastBuildDate>Fri, 27 Jan 2012 10:44:02 PST</lastBuildDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">174</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/">25</openSearch:itemsPerPage><feedburner:info uri="hermeneutaurbano" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><image><url>http://735392044982301307-a-1802744773732722657-s-sites.googlegroups.com/site/hermeneutaurbano02/archivoshermeneutaurbano/logo_pix.gif</url></image><feedburner:emailServiceId>HermeneutaUrbano</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname>http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><item><title>Etelvina</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/KRxBIOKXGoo/etelvina_23.html</link><category>Eros</category><category>Etelvina</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Mon, 23 Jan 2012 18:32:08 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-5493219124093822443</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-5254959541683661573?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;br /&gt;
Qué decir, cuándo y cómo. Qué comportamiento es esperable, dónde y por qué. Vivir en sociedad supone un aprendizaje profundo de normas que coercionan desde el silencio de lo obvio, y que, de forma más o menos explícita, se aprenden desde la infancia. Palabras, modales, conductas, roles. En suma, el planteo durkheimniano de la educación deviniendo en socialización. El que bien aprende, bien se integra. 
Más por necesidad que por deseo, todos fuimos aprendiendo nuevas palabras a partir del atravesamiento de la tecnología en la vida diaria. “Play”, “Forward” son palabras que a cualquiera que haya tenido en mano un control remoto le resultarán conocidas. El mismo avance de la tecnología desdobló nuestra cotidianeidad a partir de Internet y todo un repertorio de nuevas palabras, como modem o wifi, invadieron el vocabulario. Y día a día se suman nombres: Fotolog (ahora en desuso), Facebook, Twitter e incluso la palabra Blog, servicios que se agrupan bajo la categoría de Redes Sociales. Estas herramientas virtuales tienen un componente social fundamental y ello las diferencia de los objetos físicos como cámaras o teléfonos, ya que exceden el mero On/Off en la activación o desactivación de sus funciones: sus componentes son más complejos porque un correcto o incorrecto uso implica también una armónica o conflictiva convivencia virtual, un ser parte o quedar excluido. 
Al adentrarnos en este escenario nos topamos con un universo en donde no se trata de aprender para qué sirve cada instrumento en vistas a un fin exclusivamente comunicacional –entendiendo comunicación como intercambio de información–, ya que existen verdaderas sociedades virtuales que en su compleja dinámica crean culturas, en cuanto crean sentido, significancia, a ese mismo entorno virtual. La masivización y la frecuencia de uso de estas herramientas generan de modo constante, entre los grupos de usuarios, elementos nuevos, muchos por mera diversión, que resultarán incodificables a quien venga del afuera. Dar con la clave para decodificarlos requerirá de una etnografía de lo virtual; por ello, he aquí algunos apuntes para quien quiera iniciar el viaje y relatar los nunca Tristes Trópicos de Internet:

-El zoólogo Richard Dawkins formuló, en la década de 1970, el término “meme” para referirse a una unidad transmitible de información cultural. En la Web este mismo término es tomado de una manera particular, siendo una imagen, video o frase la que se repite cómicamente –de forma similar a los conocidos gag de TV–.Al tomar contacto por primera vez con un meme de Internet, el extranjero no lo comprenderá, porque gran parte de la gracia está en la misma y mera repetición. Un solo meme no es, categorialmente, un meme; lo es a partir de la viralización que este tipo de chistes pueda tener. Será meme cuando esté acompañado de muchos otros memes. A partir de un programa de edición de imágenes, por ejemplo, se podrá cambiar un rostro y ponerlo en otro cuerpo una, dos, 100 veces, y eso será un meme. Hacer una secuencia con una misma foto cada vez con más zoom, y aplicar el mismo proceso a fotos similares pero no iguales tres, cuatro o 1000 veces será otro meme. El meme es parte y nació en la cultura de foros, luego se extendió a blogs y a Tumblr (otra plataforma).

-En un foro de Internet es importante no spoilear (castellanización de spoil, entendido como echar a perder algo, como contar el final de una película a quien no la vio), y en Taringa es valioso no colgar noticias polémicas, para evitar el forobardo; preservando en ambos casos la homeostasis emocional de la comunidad.

-Las frases que se indican en ciertos espacios virtuales como “El blog se alimenta de comentarios” y “No alimente a los trolls”, parecen carteles de un zoológico extraño, sugerencias sin sentido; pero un usuario conocedor de la cultura que se despliega en los blogs sabe que el blogger escribe para ser leído y necesita algún tipo de feedback por parte de los lectores (de ahí el sentido de la primera frase); y cualquier forero sabe que todo intercambio de opiniones serio y respetuoso puede volverse lo contrario ante la participación de ciertos personajes, los trolls, que sólo buscan provocar, desvirtuando el diálogo entre los participantes, desviando el eje de la discusión y de la atención hacia su propia persona, nutriendo su figura con las respuestas de otros miembros ante sus injustificados dichos (de ahí el sentido de la segunda frase). 

Internet es un universo en expansión. En su movimiento, los usuarios generan leyes con el peso de la física, con la abstracción del símbolo y organizan la materia: las conductas, sean de acción u omisión, con seguridad, se vuelven reprochables o esperables –como dejar comentarios o ignorar a los trolls–; una práctica se repetirá, abstrayéndose en su conversión a concepto –como en el caso de los memes–; en Twitter, a través de los #hashtags, la información buscará ser agrupada, tras un numeral, en una palabra clave que condense el tópico en cuestión y permita rastrearla; y los usuarios de distintas redes integrarán grupos de acuerdo al tipo de uso y experticia en el manejo técnico de las herramientas virtuales, yendo de los denominados newbies (usuarios novatos) a los leechers (leech es sanguijuela en inglés, usuarios que se limitan a tomar lo que otros aportan a la comunidad, sin colaborar). 
Cada red tiene su singularidad. En 4Chan, por ejemplo, la solapada preferencia sexual de unos pocos usuarios llevó a la creación de un simpático meme llamado Pedobear, la imagen de un oso al que se lo ve acechando niños, como modo de burlarse de aquellos participantes que buscan y comparten material pedófilo. En esta nova creativa cada vez más elementos del universo cultural virtual pasan al real: hoy, se sabe que el emoticón o smiley es un conjunto de caracteres que manifiesta un estado de ánimo y que es un elemento más del mensaje. Tal vez mañana, dentro de las categorías de chistes, se consideren a los de Jaimito, los verdes y los de salón junto a los memes.  &amp;lt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-8334900695470749237?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/JlrtAJzZ2Io" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-14T10:12:53.008-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/08/fantasmas-en-el-hospital-de-clinicas.html</feedburner:origLink></item><item><title>Un aspirante a cazador del escurridizo conejo freudiano</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/Q2jp3eIgJj4/un-aspirante-cazador-del-escurridizo.html</link><category>Tiempo Argentino</category><category>Freud</category><category>Psi</category><category>Onfray</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Sun, 07 Aug 2011 18:11:25 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-6535701340704360324</guid><description>&lt;a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/aspirante-cazador-del-escurridizo-conejo-freudiano"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;http://tiempo.elargentino.com/notas/aspirante-cazador-del-escurridizo-conejo-freudiano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asestando su mira interrogativa a un blanco un tanto menos etéreo pero no por ello menos esquivo que en su célebre obra Tratado de Ateología, en donde dispara contra los monoteísmos, Michel Onfray carga sus tintas esta vez contra el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud. La intención de Onfray en &lt;i&gt;El crepúsculo de un ídolo. La fabulación freudiana&lt;/i&gt; es mostrar al psicoanálisis como un invento, una construcción, surgida de la cabeza de su propio creador y que sólo puede servir para explicar acabadamente la psicología de su pensador. Así, según el filósofo francés, conceptualizaciones como por ejemplo el Complejo de Edipo dan cuenta de la biografía de “Sigi de oro”, como era llamado por su madre el neurólogo vienés, antes que ser un constructo universalizable a la psiquis de todos. La arremetida no se limitará sólo a eso y para su exposición encarará distintos frentes, en un intento por atrapar a esa escurridiza presa que los psicoanalistas sacan de la galera para sus trucos de magia. Al conejo freudiano se le espetarán, entonces, municiones de diverso tipo y calibre a lo largo de casi 500 páginas, en las que se intentará echar luz sobre un psicoanálisis que en sus orígenes se evidencia como falaz y tendencioso, marcado en su filosofía por un fuerte pesimismo, políticamente conservador. Se mostrará, además, a Freud como un neurótico grave, esotérico, sin reacción ante los avances del fascismo y el nazismo, hijo edípico, marido adúltero y padre con deseos incestuosos, un hombre resentido, egoísta, codicioso y, quizás lo más importante, como un mentiroso.&lt;br /&gt;
No es la primera vez que se ataca al psicoanálisis y a su inventor. El caso más difundido en los últimos años tal vez sea el desabrido &lt;i&gt;Libro negro del psicoanálisis&lt;/i&gt;, en donde de manera heterogénea, con muy variada calidad argumentativa y una pizca de lobby a favor de las Terapias Cognitivo-Conductuales, la mezcla de unas cuatro docenas autores intenta terminar con la vida del mismo animal que Onfray, a través de una receta editorial que, aunque anunciando apresuradamente el supuesto logro ya en el título de tapa, abarca mucho y poco aprieta.&lt;br /&gt;
Lo cierto es que desde hace tiempo se abrió la temporada de caza de las criaturas teórico-mitológicas que habitan en las madrigueras del inconciente, y aunque esta pueda parecer una práctica salvaje y sin reglas, hay que saber juzgar cómo cada practicante la ejerza. Por ejemplo: desviarse hacia el padre de la bestia, apuntar a la persona es, como se sabe desde la lógica, una falacia (ad hominem) y por lo tanto las indiscreciones de un autor no invalidan su obra. En ese sentido, la psicobiografía que despliega el ateólogo sobre Freud, no dice tanto de su validez como de su historia, no refuta ni confirma nada, sino que, a lo sumo, esclarece la génesis ideica. Lo rescatable de esa línea de análisis es que pone al descubierto la parcialidad de los hagiógrafos –celosos transcriptores de la palabra divina– como se lo denominará en el libro a Ernest Jones, biógrafo oficial de Freud. Una empresa más feliz sería calibrar la crítica, poniendo bajo tela de juicio a la teoría, su clínica y el corporativismo gestado tras ella, lo que supone un deber para todo pensador que intente arribar a un mínimo de certezas y no se contente con las versiones oficiales. Por suerte, Michel Onfray muestra que pese al desatino de la psicobiografía, él también es de esta ralea con precisión cuestionadora y compensa, parcialmente, el trastabilleo. Así, valiéndose de la inspiración filosófica que, al igual que su tocayo Foucault, reconoce en el tridente deconstructivo Nietzsche-Marx-Freud, empuña el cetro de Poseidón y arranca de forma provisoria la punta psicoanalítica propiamente dicha (no biográfica) para ponerla bajo lupa. Su potentísima crítica interrogará el ahistoricismo de las conceptualizaciones psicoanalíticas, los supuestos éxitos terapéuticos de la práctica, el manejo sucio y corporativo de la cúpula institucional, su posicionamiento político con los poderes de turno, y más. Otros señalamientos del francés resultan muy pertinentes para evidenciar el incuestionable crédito conceptual adeudado por el psicoanálisis con autores como Nietzsche, conexión jamás debidamente reconocida; omisión que se explica por las aspiraciones de un hombre que, renegando de la tradición filosófica, intentó ser reconocido como un científico hecho y derecho: esa es la hipótesis onfrayniana central sobre Freud.&lt;br /&gt;
Las respuestas no tardaron en hacerse escuchar. Élisabeth Roudinesco salió al cruce del libro con uno propio llamado &lt;i&gt;¿Por qué tanto odio?&lt;/i&gt;, en donde se limita a refutar unas contadas erratas (fechas, ediciones), además de hacer otra psicobiografía en donde tilda de antisemita a su contrincante. Es decir, se centra en poco, en lo menos importante, y de la manera menos adecuada.&lt;br /&gt;
Ni las críticas de Onfray ni el grupo de contraofensivas son concluyentes. Es decir, el primero cuestiona a alguien fallecido en 1939 y lo que este teoriza, y a su vez reivindica a Herbert Marcuse y Wilhelm Reich entre otros, considerados muchas veces como psicoanalistas apócrifos del corpus doctrinal por los del segundo grupo, que evidencian un psicoanálisis, hoy por hoy, fraccionado en distintas instituciones que hacen decir a Freud lo que para cada caso es más conveniente. Estos son los más escandalizados con una crítica que es poderosa en tanto sirve como herramienta para poner en duda lo instituido. Algunos volvieron al psicoanálisis su negocio y buscaron en su creador, post mortem, un sello de autenticidad. Desde la muerte del fundador, las pujas por legitimar cuál sería el verdadero psicoanálisis no cesaron y llevan ya dos o tres generaciones de involucrados. Con la hegemonía del psicoanálisis de corte lacaniano, desde Alain Miller, yerno de Jacques Lacan, contestando en 2006 al Libro negro del psicoanálisis con su &lt;i&gt;Anti-livre noir de la psychanalyse&lt;/i&gt;, hasta Roudinesco en su tibia respuesta a Onfray, quienes se presentan como defensores de Freud no son psicoanalistas que se jacten de ser freudianos sino que su papel de interlocutores busca cortar de raíz cualquier movimiento crítico que, en un futuro, les pueda representar peligro. Quizás en un próximo libro el ateólogo les dé más motivos para estar inquietos, pero lo cierto es que aquí se mete sólo con Freud.&lt;br /&gt;
Esta última obra onfrayniana está dedicada a Diógenes de Sinope. Al igual que el cínico griego, el filósofo francés invita a despojarse de lo innecesario como, en su caso, hace con Freud (con quien en un primer momento se sintió deslumbrado). Despojarse de las certezas y reivindicar la duda es un requisito necesario de toda disciplina. Sin negros ni blancos, sin bandos, sin malos ni buenos. En esa dirección se mueve Onfray.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-6535701340704360324?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/Q2jp3eIgJj4" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-08-07T22:11:25.040-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/08/un-aspirante-cazador-del-escurridizo.html</feedburner:origLink></item><item><title>La inmovilidad absoluta en lugares insólitos como una de las bellas artes</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/uVJPdnJuD6s/la-inmovilidad-absoluta-en-lugares.html</link><category>Tiempo Argentino</category><category>Mi Yo escribe</category><category>Planking</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Sun, 05 Jun 2011 08:25:06 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-839310787109521705</guid><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/inmovilidad-absoluta-lugares-insolitos-como-una-de-las-bellas-artes"&gt;http://tiempo.elargentino.com/notas/inmovilidad-absoluta-lugares-insolitos-como-una-de-las-bellas-artes&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="http://2.bp.blogspot.com/-cvmNGbmSbTI/TeufhX81yFI/AAAAAAAAAk4/iJQLbm4bYXs/s400/moniker007.jpg" width="400" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
En estas últimas semanas tomó notoriedad en los medios una curiosa tendencia denominada Planking. “Plank” significa “tabla” en inglés, y practicar “Planking” implica fotografiarse en posición horizontal, inmóvil, rígido como un tablón, en los lugares más insólitos, como el techo de un auto o el pasillo de un supermercado. Mientras más extraño y de difícil acceso o permanencia sea el lugar, mejor. Luego se comparte la foto a través de Internet, en foros o grupos de Facebook. Esa es la esencia de esta práctica, que no es nueva. El australiano Matt Fernández dice haberla inventando hace siete años, aunque mantiene una disputa con otros compatriotas que también se adjudican la invención.&lt;br /&gt;
En Inglaterra, a su vez, en un intento por combatir el aburrimiento, Gary Clarkson y Christian Langdon crearon hace 14 años el denominado Lying down game, el juego de recostarse, con características similares al Planking, que no tardó en popularizarse entre sus amigos y vecinos. Estas dos prácticas, que en definitiva son la misma, lograron masivizarse a través de las redes sociales, en especial de Facebook. Hoy por hoy, esta tendencia va recorriendo Europa y la inmovilidad de sus practicantes comienza a inquietar al mundo entero. ¿Por qué ahora y no antes, siendo que desde hace años existe el Planking? La causa es un desafortunado hecho ocurrido el pasado 15 de mayo. Esa madrugada, el veinteañero Acton Beale murió al caer desde un balcón en los suburbios de Brisbane, Australia, cuando intentaba recostarse sobre la baranda para lograr una foto de Planking.&lt;br /&gt;
La muerte del joven funcionó como un llamado de atención sobre los plankers. Medios de todo el mundo transmitieron la noticia con sorpresa e indignación ante esta muerte “sin sentido”, y hasta la premier australiana, Julia Gillard, salió a desalentar la práctica. Si pensamos que el Planking es una tendencia que, con discreción, fue sumando cada vez más adeptos en los últimos años y además lleva a que exista gente capaz de arriesgar su vida e incluso morir por una foto, entonces caratular a esta actividad como “sin sentido” es no intentar entenderla.&lt;br /&gt;
Quizás sea cierto que, de manera aislada, este juego de acostarse boca abajo sea un absoluto interrogante que parece no ofrecer pistas, pero tomando una práctica deportiva opuesta, el misterio empieza a caer. El Parkour es otra tendencia urbana, aunque mucho más masiva (existe incluso en la Argentina), que consiste en moverse de un punto a otro de un plano con la mayor fluidez posible.&lt;br /&gt;
Saltar de la terraza de un edifico a la del otro, rebotar por paredes y escaleras son imágenes lo suficientemente claras como para considerase opuestas a la inmovilidad del cuerpo sobre el piso, a la espera del flash.&lt;br /&gt;
Si bien ambas tendencias comparten el terreno urbano como campo de juego, mirando una y otra vemos que una requiere de destreza en el movimiento y la otra no, que una implica acción y la otra inacción. De manera objetiva, la habilidad requerida para saltos, piruetas y caídas es mucho mayor que la necesaria para permanecer quieto. Y también es mayor el peligro.&lt;br /&gt;
Pueden plantearse dos preguntas a partir de esto. Primero: ¿Es sólo la muerte de Acton Beale lo que enciende la alarma sobre el Planking? Y en contraposición: ¿Es sólo por su espectacularidad y belleza que el Parkour no despierta el miedo a que ocurra una desgracia?&lt;br /&gt;
Ver un ejercicio de Parkour despierta admiración. Quienes corren, saltan y trepan muros son artistas, son atletas muy singulares. Son sujetos que en un intento de autosuperación –este es el espíritu del deporte– logran con sus cuerpos un despliegue visual de armonía y fundición con el medio urbano.&lt;br /&gt;
El efecto conseguido a través del Planking es bien distinto. El cuerpo de un planker parece arrojado al piso, parece caído o dejado de manera casual sobre una superficie nunca pensada en su funcionalidad para sostener a esa persona. Así, el cuerpo recostado en el suelo no parece ser el cuerpo de un sujeto, de un hombre. Es más bien un cuerpo desubjetivado, borrado de su singularidad. Y las partes de este cuerpo no quedan dispuestas libremente sobre la superficie, al contrario: los hombros permanecen rígidos, los brazos y las manos sobre el costado, la nariz contra el pavimento. En las fotografías vemos una silueta con forma humana pero con un comportamiento diferente, sin mirada ni expresión. Más bien recuerda a un maniquí o un robot puesto allí por alguien con o sin intención, quizás olvidado. El rechazo en quienes son ajenos al Planking podría explicarse por una hipótesis sostenida en el campo de la robótica llamada Uncanny valley (valle extraño o inexplicable) según la cual, cuando un robot parece y actúa casi pero no a la perfección como un ser humano, eso provoca una respuesta de rechazo en el hombre. Mientras más se parezca, más simpatía generará, pero mientras más se acerque sin llegar a conseguirlo del todo, el efecto que emergerá será de extrañeza. Esta idea es compatible con el concepto freudiano de das unheimliche (“lo ominoso”), que explica la incomodidad ante aquello que resulta familiar y ajeno a la vez.&lt;br /&gt;
Otro arte urbano, el baile callejero, incorpora desde hace años este juego del hombre-máquina, con un movimiento muy popular denominado “el paso del robot” (llamado en menor medida del maniquí). En el Planking, el cuerpo y el lugar urbano son familiares, además en el contexto de la globalización cualquier elemento urbano resulta conocido, la forma de articulación de ambos es lo extraño. La foto se convierte en postal de una escena en donde el cuerpo es un elemento disonante en el paisaje, es resto de humanidad, representa incómodamente lo humano sin serlo. El planker es el sujeto que excede lo que muestra la foto y a la vez no, es sólo ese cuerpo. Lo humano queda del otro lado de la pantalla, frente a la computadora, disfrutando y compartiendo la imagen. Lo perturbador es que el Planking pretende alcanzar la singularidad borrando todo rastro de subjetividad. Y lo logra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-839310787109521705?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/uVJPdnJuD6s" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-05T12:25:06.482-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-cvmNGbmSbTI/TeufhX81yFI/AAAAAAAAAk4/iJQLbm4bYXs/s72-c/moniker007.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/06/la-inmovilidad-absoluta-en-lugares.html</feedburner:origLink></item><item><title>Tumblr: Pulsión Escópica</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/ZcOkDUgxiYY/tumblr-pulsion-escopica.html</link><category>Tumblr</category><category>Eros</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Tue, 24 May 2011 20:01:02 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-5147973992293254364</guid><description>En un intento por organizar la infinita cantidad de imágenes que uno saca de internet y sumado a la posibilidad de compartirlas, inauguro un Tumblr bajo el nombre de &lt;a href="http://pulsionescopica.tumblr.com/"&gt;Pulsión Escópica&lt;/a&gt;. Queda el link sobre la derecha del blog.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-5147973992293254364?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/ZcOkDUgxiYY" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-25T00:01:02.440-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/05/tumblr-pulsion-escopica.html</feedburner:origLink></item><item><title>Síntesis</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/qtz0LfLbB1s/sintesis.html</link><category>Es el barrio</category><category>El porteño y la nada</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Mon, 23 May 2011 20:31:55 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-5331804308986672237</guid><description>En el vidrio de una cantera popular estaba pegada esta imagen. El Topo Gigio, el ídolo de todos los niños junto a Ben 10.&lt;br /&gt;
Después uno se pregunta por qué Ricardito busca imitar a su papá. La cosmovisión radical no llega a integrar siquiera a la década de los 90', está clavada en el ochenta y pico. ¿Qué esperar entonces?.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-hN3LrzqJ06Y/Tdslg9Bxd-I/AAAAAAAAAk0/Afu2nXnyp-A/s1600/IMG0038A.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-hN3LrzqJ06Y/Tdslg9Bxd-I/AAAAAAAAAk0/Afu2nXnyp-A/s1600/IMG0038A.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-5331804308986672237?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/qtz0LfLbB1s" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-24T00:31:55.179-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-hN3LrzqJ06Y/Tdslg9Bxd-I/AAAAAAAAAk0/Afu2nXnyp-A/s72-c/IMG0038A.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/05/sintesis.html</feedburner:origLink></item><item><title>El Hospital Alvear repudia la presencia de Macri</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/QnMDhhOKQwI/el-hospital-alvear-repudia-la-presencia.html</link><category>El porteño y la nada</category><category>Macri</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Tue, 10 May 2011 15:53:35 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-4696944971648135571</guid><description>Comunicado de los trabajadores del &lt;a href="http://mateysopaipillas.blogspot.com/2011/05/el-hospital-alvear-repudia-la-presencia.html"&gt;Hospital Alvear&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-4696944971648135571?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/QnMDhhOKQwI" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-10T19:53:35.805-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/05/el-hospital-alvear-repudia-la-presencia.html</feedburner:origLink></item><item><title>Simón</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/XxGsIFUZawQ/simon.html</link><category>Eros</category><category>Simón</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Tue, 15 Mar 2011 13:34:34 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-5046987292407510863</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;img border="0" height="480" src="https://lh3.googleusercontent.com/-NCvqmsQ6L0Y/TX9OggXRnWI/AAAAAAAAAj4/XiBk6400df0/s640/DSCN0558.jpg" width="640" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-5046987292407510863?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=XxGsIFUZawQ:07i3c2MoS0w:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=XxGsIFUZawQ:07i3c2MoS0w:p1R-fsnwkBY"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?i=XxGsIFUZawQ:07i3c2MoS0w:p1R-fsnwkBY" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/XxGsIFUZawQ" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-03-15T17:34:34.715-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lh3.googleusercontent.com/-NCvqmsQ6L0Y/TX9OggXRnWI/AAAAAAAAAj4/XiBk6400df0/s72-c/DSCN0558.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/03/simon.html</feedburner:origLink></item><item><title>Todo reclamo puede tener asidero mientras existan manos dispuestas a cambiar las cosas</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/QcMjPtb6rsM/todo-reclamo-puede-tener-asidero.html</link><category>Tiempo Argentino</category><category>Mi Yo escribe</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 09 Mar 2011 02:30:01 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-2894283465205342566</guid><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/todo-reclamo-puede-tener-asidero-mientras-existan-manos-dispuestas-cambiar-las-cosas"&gt;http://tiempo.elargentino.com/notas/todo-reclamo-puede-tener-asidero-mientras-existan-manos-dispuestas-cambiar-las-cosas&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
Este Feriado Nacional de Carnaval, el primero desde la vuelta a la democracia en 1983 ya quedará para la historia por el éxito que representa: en cada región del país se organizaron festejos, se montaron escenarios y hubo una inmensa masa turística que se movilizó, quedando cubierta en un 90% promedio la capacidad hotelera de distintas ciudades como Córdoba, Entre Ríos o Mar del Plata. Por su parte, diría que de forma sorpresiva, los medios hegemónicos dieron lugar a los festejos –o estos supieron ganarse su espacio– ya que no fue un simple “fin de semana largo”; se televisaron festejos de todo tipo, de los más disímiles en cuanto a estética: Corrientes, Jujuy y Capital Federal, por ejemplo.&lt;br /&gt;
Vale aclarar que el feriado nacional no salió de la nada, son muchos quienes venían reclamando su restitución. Ahora que institucionalmente, a nivel nacional, vuelve a tener vigencia, este hecho invita a preguntarnos sobre las formas de lucha por un reclamo y la legitimación que pueda tener en términos sociales: el Carnaval es de todos, sí, hoy por hoy todos los disfrutamos, pero quienes venían peleando por su restitución eran en su mayoría los mismos artistas populares que se suben al escenario para estas fechas, quienes haciendo un trabajo de hormiga buscaban –a través de sus canciones y haciendo referencia explícita en sus presentaciones– informar y concientizar sobre el significado de la fiesta popular y la importancia de su restitución. Puedo tomar de ejemplo a las murgas porteñas y sus actuaciones durante todo el año, en donde jamás falta alguna referencia a febrero; o la Agrupación M.U.R.G.A.S. con sus marchas, año tras año, pidiendo la restitución del feriado, y la recolección de firmas buscando apoyo durante el año pasado.&lt;br /&gt;
En la vida ciudadana siempre existirán desfasajes en cuanto el ejercicio de la ciudadanía a partir de un reclamo, la masivización de dicho pedido y la efectivización de un cambio. En la dialéctica de lo instituido y lo instituyente, lo determinado y lo que resultará determinante, los pasos que se siguen no son siempre iguales, los cambios pueden generarse “desde arriba” (Instituciones/Estado) o “desde abajo” (Sociedad). Posiblemente, con otro gobierno en el poder, los reclamos hubieran seguido de manera indefinida, el carnaval no hubiera tenido la vigencia institucional que a partir de ahora vuelve a tener, y los reclamantes del feriado serían vistos -en el mejor de los casos- como románticos, soñadores, o como unos nostálgicos incurables. Por suerte, siendo otra la realidad, quienes luchaban por el reclamo consiguieron que esta festividad, con su profundo basamento antropológico y social (tema que requeriría miles de líneas más) vuelva a ser una política de Estado. Y lo consiguió una –numéricamente– minoría, lo que nos enseña que todo reclamo puede tener asidero mientras existan oídos dispuestos a escucharlo y manos dispuestas a trabajar para cambiar las cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-2894283465205342566?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=QcMjPtb6rsM:QDgJVyLfBck:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=QcMjPtb6rsM:QDgJVyLfBck:p1R-fsnwkBY"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?i=QcMjPtb6rsM:QDgJVyLfBck:p1R-fsnwkBY" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/QcMjPtb6rsM" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-03-09T07:30:01.304-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/03/todo-reclamo-puede-tener-asidero.html</feedburner:origLink></item><item><title>Por un Circuito Nacional de Carnaval que refleje los matices de todas las regiones del país</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/LMsup7EI71w/por-un-circuito-nacional-de-carnaval.html</link><category>Tiempo Argentino</category><category>Mi Yo escribe</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 09 Mar 2011 02:22:39 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-1279311785313790376</guid><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/circuito-nacional-de-carnaval-que-refleje-los-matices-de-todas-las-regiones-del-pais"&gt;http://tiempo.elargentino.com/notas/circuito-nacional-de-carnaval-que-refleje-los-matices-de-todas-las-regiones-del-pais&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En febrero se celebró el Carnaval, como sucede cada año en todo el país, pero con una gran diferencia: es la primera vez que, desde la vuelta a la democracia en 1983, la fiesta es contemplada dentro del calendario oficial de la Nación. Esto significa que este mes de marzo, lunes y martes de Carnaval recuperarán su carácter de feriado, que fue abolido al inicio de la última dictadura, a través del Decreto Nº 21329/76. Sin embargo, en cada rincón del país, los festejos no pudieron ser borrados del todo. De forma más o menos velada, el Carnaval siguió celebrándose. Incluso en algunos municipios y ciudades del interior, desde hace tiempo que el Carnaval es un día de festejo. Podemos citar a modo de ejemplo Jujuy, provincia que cuenta con un feriado para el lunes de Carnaval y un día no laborable para el martes. La fiesta popular trasciende calendarios y ordenanzas.&lt;br /&gt;
Si bien los festejos tuvieron un crecimiento exponencial, desde la vuelta de la democracia hasta la actualidad, no se había conseguido la restitución del feriado a nivel nacional, y esto es un triunfo inequívoco de la tradición carnavalera en el país, ya que sin importar la forma que tomen los festejos en cada región, no hay rincón en donde esta fiesta popular se pase por alto. Hubo muchos actores implicados en la restitución del feriado. Sin desmerecer a los actores, que desde distintos lugares del país pujaron de manera individual y colectiva por conseguir el reconocimiento Nacional de esta fecha, quiero destacar el papel de la Agrupación MURGAS, que nuclea gran parte de las murgas de la Capital Federal, las cuales participan del circuito de Carnaval porteño. Si bien la murga porteña fue declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, a partir de la Ordenanza 52.039 en 1997, los embates del proyecto macrista se hicieron sentir a través de reducción de presupuesto y cupos en la participación del Carnaval porteño, a nivel logístico y en su política de no negociación del espacio público.&lt;br /&gt;
En la Ciudad de Buenos Aires, rige desde el 2004 la Ley 1527, la cual aprueba la creación del Programa Carnaval Porteño, que entre sus objetivos tuvo la creación de la Comisión de Carnaval, encargada de la organización y reglado de los festejos, alrededor de los cuales se armó un sistema de evaluación artísticas de las murgas, que tiene por objetivo mejorar la calidad de los espectáculos que el público ve en los corsos y, a través de la colocación de puntajes, lograr un ordenamiento a la hora de cobrar el cachet por las actuaciones. Esto lo destaco por dos motivos: primero, para remarcar que el Carnaval y las murgas son una política de Estado del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, mal que le pueda pesar a algunos funcionarios; y segundo, para remarcar que, si bien no de manera muy difundida, las murgas son evaluadas por un jurado a partir de distintas categorías. Se evalúa canto, baile, vestimenta, lírica de las canciones, fantasía (dados, “cabezudos” y todo los elementos que son parte de la murga por fuera de los murgueros), y los desfiles. De esta manera se pone en juego la permanencia en el próximo Carnaval, en caso de no haber obtenido una buena calificación. Esto no dista mucho de lo que sucede en otros carnavales del mundo, como en Montevideo o en Cádiz. El Carnaval Porteño es un festejo organizado institucionalmente y que busca solidez en sus parámetros artísticos y conceptuales a través de instancias evaluativas. Quizás saber de este grado de organización del Carnaval en Buenos Aires sorprenda a algunos, ya que en los últimos años el fenómeno fue tratado de manera superficial por los medios, describiéndolo como un automatismo cultural que se disparaba en el mes de febrero sin entender ni preocuparse por indagar sus motivos de ser, ni el móvil que llevaba a cientos de murgueros a solicitar la restitución del feriado de Carnaval a nivel nacional.&lt;br /&gt;
No habría que pecar de ingenuos y reconocer en los medios y su cantinela de “los cortes de tránsito” o en la gestión macrista a los únicos enemigos del Carnaval porteño. Es cierto que no todos los corsos tienen el alcance deseado, en cuanto a la cantidad de personas que a ellos asisten, y que no faltan vecinos que se oponen al montado de los escenarios o se molestan con los ruidos. Lo mismo sucedía hace 70 años y mucho tiempo más atrás, ya que la historia del Carnaval en la Ciudad se empalma con la historia misma de nuestra Nación. Esta fiesta siempre es controversial, porque es un juego de excesos, un paréntesis en la vida cotidiana al que no todos saben jugar. Y en esencia es una fiesta pagana, antigua, con miles de años de historia. Por eso también es que los altibajos que una fiesta de este tipo pueda tener no deberían de-salentar a quienes lo festejan. Para ganar notoriedad, las murgas porteñas deben apropiarse del Carnaval como vienen haciéndolo, pero intentando ganarse los ojos y los oídos de los vecinos que todavía miran con desconfianza los corsos y prefieren quedarse en casa escuchando noticias sobre el “caos del tránsito”, noticias dichas por los mismos periodistas que hablan de los festejos de Carnaval con sorna y se refieren a los murgueros como si fueran inadaptados que se suben a un escenario, mal vestidos, a cantar de una manera desafinada. Para romper ese cerco mediático, el camino es el iniciado: seguir perfeccionándose, seguir definiendo la esencia artística de la murga porteña, ser rigurosos con la puesta en escena, mostrando que los murgueros son artistas populares y que saben brindar un digno espectáculo para después ganarse un merecido aplauso del público. Existen murgas muy buenas, pero también existen otras muy malas, y si hoy estamos celebrando un Feriado Nacional de Carnaval, la historia les pide a las murgas estar a la altura de las circunstancias y poder ser un digno partícipe más de lo que, a partir de ahora, va a ser el Carnaval del país. Desde Presidencia de la Nación se llamó “Carnavales Federales de la Alegría” a los festejos de este año; y ya se están organizando, en distintas regiones, lo que serán los primeros eventos con características de este tipo que recibirán a los turistas, interprovinciales o interbarriales, que podrán ver murgas de estilo porteño, comparsas, grupos de percusión y batucadas de estilo uruguayo, para nombrar sólo a algunas expresiones. Esto abre las puertas para que, en un futuro, pueda gestionarse un evento de mayor calibre: un Circuito Nacional de Carnaval en donde puedan verse murgas porteñas o mendocinas, comparsas de Entre Ríos, carrozas, y los actores que encarnan los matices que tiene el Carnaval en cada región del país. Un Carnaval verdaderamente de todos, un Carnaval federal que sea parte de un proyecto nacional y popular, lo cual es fundamental para cualquier construcción política, porque, como ya dijera Arturo Jauretche: “Nada grande se puede hacer con la tristeza.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-1279311785313790376?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/LMsup7EI71w" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-03-09T07:22:39.783-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/03/por-un-circuito-nacional-de-carnaval.html</feedburner:origLink></item><item><title>El arte, un trabajo compartido que promueve la libertad, contiene y cura</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/eGN6J4O90-I/el-arte-un-trabajo-compartido-que.html</link><category>Tiempo Argentino</category><category>Mi Yo escribe</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 09 Mar 2011 02:34:08 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-3258540040610353510</guid><description>&lt;a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/arte-trabajo-compartido-que-promueve-libertad-contiene-y-cura"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;http://tiempo.elargentino.com/notas/arte-trabajo-compartido-que-promueve-libertad-contiene-y-cura&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que Buenos Aires es un punto de referencia cultural en América Latina no es ninguna novedad, y que en esta ciudad abundan los centros culturales, tampoco. Los hay de todo tipo y en cada barrio, pero a varios debe sorprenderles que exista uno como el que voy a contarles. Este centro cultural funciona en el conocidísimo Hospital Municipal José T. Borda, en el sur de la ciudad, en el barrio de Barracas. Este hospital forma parte del imaginario popular, y es una referencia ineludible cuando popularmente se habla de locos y locura. “¡Un lugar de cultura en un hospital psiquiátrico!” exclamarán algunos, asombrados, a quienes el dato les parecerá una novedad; pero lo cierto es que esto no tiene nada de raro. ¿Se pregunta por qué? los motivos son sencillos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el Centro Cultural Borda funciona oficialmente desde el 15 de septiembre de 2009, hace más de 25 años que un grupo de profesionales de este hospital, encabezado por el doctor Daniel Camarero, director del Centro, y la licenciada Graciela Booth, usan el arte como una forma de trabajo terapéutico. Trabajar con el arte implica una concepción distinta de la cura, donde el saber no es unidireccional (de profesional a paciente), sino que implica un trabajo compartido. Esta forma de trabajo abre la perspectiva, da más lugar al otro, lo hace partícipe. Por eso no resultará llamativo que para la existencia de este lugar, los mismos pacientes hayan colaborado con los arreglos, en la parte de instalaciones eléctricas, en la infraestructura, en la pintura. Ya desde el inicio el trabajo fue entre todos, compartido tanto por pacientes como por profesionales, en un franco sentido comunitario. Los profesionales participantes del centro cultural se definen como defensores del hospital público, del trabajo interdisciplinario, comunitario y fomentan la idea de elección, por fuera del condicionamiento y la obligatoriedad que suelen imponer las instituciones. Esas son las bases de su trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este centro cultural se realizan distintas actividades, tanto con pacientes internos como externos, diagnosticados en su mayoría como psicóticos. Hay talleres de escultura, pintura, teatro, tango, guitarra y canto, taller de magia, “grupo de arte” (donde se trabaja la expresión corporal y la danza), de ritmo, de expresión plástica, de poesía y dibujo, de juegos reglados y creativos. Hay muchísimos, incluso llegó a formarse una murga y un grupo de rock y hasta hay un grupo de “Luthiers del Borda” que trabajan allí mismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Centro es un lugar desde el cual se busca fomentar un lazo distinto, ya que forma una comunidad, un espacio de continencia, donde los roles están modificados en función de la creatividad y la humanización. El objetivo es el intercambio abierto, romper con los prejuicios, sostener las individualidades a partir del trabajo en grupo, así como también fortalecer a los pacientes, ejerciendo siempre la tolerancia. Así, el Centro Cultural abre la perspectiva a un plano que valora el existir por sobre el producir, la diversión como un valor en sí mismo, el arte como dador de sentido, como disparador. En el arte no hay discriminación, el arte invita, anima. Con esta visión trabajan aquí los profesionales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las actividades y los talleres que se desarrollan no son llevadas adelante sólo por profesionales de la salud: podemos nombrar el caso de Pedro, un paciente que colabora como maestro mayor de obra; o el caso de Eduardo, paciente externo que colabora filmando videos para el &lt;a href="http://www.centroculturalborda.blogspot.com/"&gt;blog del Centro&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para hacer crecer el espacio, se empezó a traer a gen te por fuera de la psicología o la psiquiatría, y así sumaron su aporte. Por ejemplo, se realizó un “taller de la risa”, y luego se transformó en un taller para trabajar la voz, con profesionales en este campo. Esto es, en sí mismo, otra forma de trabajar, ya que modifica a los propios profesionales, que tienen que interactuar con músicos, dibujantes y gente de otras disciplinas. La propia circulación del arte y de los mismos artistas modificó la dinámica, acentuó el trato abierto con los pacientes, produciendo un efecto importante; ya que a través de los grupos de trabajo se combaten los llamados síntomas negativos de la psicosis (caracterizada en el imaginario social por las alucionaciones y los delirios), como son la apatía, el embotamiento afectivo y el retraimiento social, para nombrar sólo algunos. Síntomas sobre los cuales es crucial trabajar para poder lograr un mejoramiento efectivo y sostenido del paciente, para que pueda integrarse a nivel social y, de a poco, ayudarlo a salir adelante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Centro Cultural Borda funciona como conector y ayuda a establecer vínculos entre las distintas áreas del hospital y el afuera. Por ejemplo, trabaja con la huerta del hospital, a cargo de la licenciada Araceli Sangronis, lugar donde se busca que los participantes aprendan sobre cultivo, y donde, al igual que en el Centro Cultural, tampoco hay un régimen de obligatoriedad con las tareas. La huerta empezó funcionando con el servicio 14-22 del licenciado Roberto Capielo, conocido actualmente como Servicio Esperanza, donde asistían pacientes adictos y ahora concurren también otros pacientes, incluso externos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Institucionalmente, el centro cultural está conectado con la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. De esta manera, los alumnos de la Práctica Profesional “Hospital de día y problemáticas clínicas contemporáneas”, coordinada por los licenciados Osvaldo Delgado y Norma Fantini, pueden tomar contacto con las actividades que se desarrollan en este espacio de cultura y también aprender, de la mano de las licenciadas Graciela Booth y Emiliana Scaglione, cómo trabajan los agentes de salud que aquí se desempeñan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En lo que respecta a proyectos, la idea de Daniel Camarero y su equipo es siempre crecer y sumar actividades. Actualmente se busca llevar adelante un taller de cine &amp;nbsp;y se está realizando una obra de arte plástico-comunitaria. Además el equipo tiene mucho interés en organizar salidas y paseos a museos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El centro cultural trae al paciente “la buena noticia”, la expresión del artista, lo nuevo, el saber, el compartir; de esta forma sintetiza el doctor Camarero el trabajo que se realiza. “La buena noticia” es una expresión que implica dos cosas fundamentales: novedades y cambios. Introducir novedades y con ellas lograr cambios, modificaciones, que se alcanzan con el arte. Y en verdad es una excelente noticia, tanto para la salud mental como para el arte, que exista un espacio como el Centro Cultural Borda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-3258540040610353510?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/eGN6J4O90-I" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-03-09T07:34:08.901-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/02/el-arte-un-trabajo-compartido-que.html</feedburner:origLink></item><item><title>É doce morrer no mar: Sentimiento oceánico, olas de vida y muerte</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/9yFMzAxb9tA/e-doce-morrer-no-mar-sentimiento.html</link><category>Thanatos</category><category>Mi Yo escribe</category><category>Eros</category><category>Sinapsis</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Sat, 22 Jan 2011 10:35:06 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-354885637894674070</guid><description>1.&lt;br /&gt;
De vez en cuando pienso&amp;nbsp;-¿para qué negarlo?-&amp;nbsp;en dejar todo y empezar una nueva vida como pescador, en alguna costa, en algún pueblito portuario. El sólo pensar en la arena, el sol y la espuma me despierta una sensación de completud muy particular. Quizás sea esa sensación que Freud no logró capturar nunca, que intentó teorizar y, por eso mismo, jamás asió: el sentimiento oceánico, de inmensidad, de eternidad; tema sobre el cual mantiene un intercambio con Romain Rolland, donde casi jactándose afirma que nunca sintió algo así y que "no es cómodo elaborar sentimientos en el crisol de la ciencia"&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="mso-element: footnote-list;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
2.&lt;br /&gt;
Elijo el mar porque mis vacaciones infantiles más felices fueron en Mar del Plata, aunque los recuerdos inmediatos sean bastante traumáticos: cortarme con un vaso de plástico roto de Coca-Cola donde antes había metido a un cangrejo, perderme en la playa, un mini-tifón que vi desde la orilla mientras todos huían (en mi recuerdo era una clara huída), unos chicos burlándose de mí, un juguete que perdí. Creo que nada más. No, nada más. Aunque es probable que la mayoría de esos recuerdos sean inventados, lo que perdura pese al dolor es esa inmensidad que representa el mar, el poderío absoluto, su infinidad. También recuerdo una escena en donde una ola me lanzó por el aire y terminé colgado de la pierna de una persona cualquiera que, asustada, me preguntó si estaba bien. Me levantó de la arena con preocupación, pero yo tenía una sonrisa en la cara: la ola me había arrastrado varios metros con violencia, una violencia impredecible y que, en definitiva, yo buscada sin saber.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.&lt;br /&gt;
En "Mar muerto", Jorge Amado expone la relación de los pescadores con el mar. O de Yemanjá con ellos, para ser más claro. Yemanjá es quien les brinda alimento, y eso se le agradece; pero es celosa, caprichosa, los quiere llevar consigo. Y todos la desean, con miedo pero la desean. Lo triste para la mujer que, en la orilla, esperaba la vuelta de su marido y su hijo pero se entera del hundimiento de la embarcación, no es la muerte en sí sino la fantasía de imaginar a padre e hijo peleando en el fondo del mar, peleando entre ellos por Janaína (otro de los nombres de la diosa). Que hayan muerto juntos, uno intentando salvar al otro, pero que una vez sin vida peleen por una mujer; eso es lo que desgarra a la viuda, no la muerte en sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4.&lt;br /&gt;
El mar es un destino. No es la forma de llegar a un lugar, aunque sirva para ello. Cada saveiro surca la superficie pero el enigma queda debajo, en lo profundo. En las profundidades se esconde el enigma que cada tempestad desatada deja entrever: una muerte segura pero bellísima, un llamado que se anuncia y al que se está tentado de responder, el halo de una belleza inaccesible que se ve en el mismísimo terror. La vuelta a lo más primario, un entierro (¿un&amp;nbsp;&lt;i&gt;en-aguao&lt;/i&gt;?) natural en el origen mismo de todo.&lt;br /&gt;
Después de la desesperación por la falta de aire, con resignación y casi sin conciencia, se entrega uno al destino. He ahí un encuentro unívoco. Es lo buscado, es el sentir la plenitud un mínimo instante, hasta el fadeout de la eternidad. Es el sentimiento oceánico en todo su magnificencia, resplandeciendo hasta que el fulgor salado nos ciega todos los sentidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5.&lt;br /&gt;
Hay una canción que es la banda sonora del libro. La cantan en el muelle, se escucha en las noches de mar calmo. Su título lo dice con claridad:&amp;nbsp;&lt;i&gt;é doce morrer no mar&lt;/i&gt;. Es dulce morir allí. La sirena del mar se lleva al marinheiro, canta&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=C0rYfHkRv6s"&gt;Dorival Caymmi&lt;/a&gt;. Él se deja llevar. La vida va desapareciendo de a poco mientras la&amp;nbsp;Princesa de Aiocá la consume, hundiendo al náufrago más y más en su reino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6.&lt;br /&gt;
Esa profundidad, esa vuelta al origen que representa el mar para la vida, completa un círculo vital. Cada &amp;nbsp;lado del plano circular, hacia izquierda y hacia derecha, son leídos en clave de vida y muerte. La naturaleza no deja otra forma de verlo. Y Freud tampoco lo vería distinto porque en definitiva él es hijo del discurso Moderno. Por ello mismo le interesó la forma de romper con ese circuito. El código de la muerte, en forma de pulsión, está instalado en nuestro organismo desde el origen y por eso considerará a &amp;nbsp;la sublimación o -dicho de otra forma- a la cultura, como la forma de intentar detener lo más posible ese cáncer parsimonioso que es Thanatos. La sublimación como una tarea que vencerá a la muerte hasta que, sencillamente, nos toque morir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7.&lt;br /&gt;
Sería una fácil lectura freudiana la de suponer vida, Eros, en esa comunión que representa el sentimiento oceánico. Pero lo cierto es que no hablamos de un movimiento de despliegue. Más correcto sería considerarlo un pliegue, por su cualidad de carácter &lt;i&gt;unario&lt;/i&gt;. Y si opto por esa palabra en vez de unitario, es por referencia a&amp;nbsp;&lt;i&gt;einziger zug&lt;/i&gt;,&amp;nbsp;lacaniana-e-institucionalmente&amp;nbsp;traducido como&amp;nbsp;rasgo o trazo unario (pero dejo aquí de lado las consideraciones específicas que, sobre esta traducción, puedan hacerse desde Lacan). Esta comunión puede considerársela como una identificación y como vínculo afectivo donde lo múltiple se vuelve único, donde se disuelven las diferencias. Si uno se permitiera reemplazar el lugar&amp;nbsp;-en nuestro ejemplo-&amp;nbsp;del Mar o de su Diosa por el de Líder, entonces el quantum libidinal está listo para inyectarse en el mecanismo identificatorio y hacerlo funcionar masivamente, explicando la &lt;i&gt;Massenpsychologie&lt;/i&gt;, Psicología de las masas (y el análisis del yo, por supuesto). &lt;i&gt;Einziger zug&amp;nbsp;&lt;/i&gt;como la identificación total con el objeto; un yo que, en su intento por devorar amorosamente el objeto, termina siendo devorado por éste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8.&lt;br /&gt;
El sentimiento de inmensidad en el intercambio con Rolland, mi sonrisa al ser arrastrado en la playa y la intriga culposa por las profundidades del mar son una forma de disfrute. De ése tan particular donde el Yo queda bajo el poderío de algo que lo excede. Ese placer se transformará, por ejemplo, en recibir azotes o en un incansable perseguidor imaginario, dependiendo de qué tanto nos implique y cómo se posicione el sujeto con respecto a esa forma de satisfacción; forma de satisfacción denominada Goce. El goce, caracterizado por una obligatoriedad del sentir, aquello que cala una profunda sensación cuantitativa en detrimento de la capacidad yoica por domeñarla. Aquello que toma cuerpo hasta exigirle sometimiento al sujeto. Aquello que está afuera llamándonos aún cuando no sepamos cómo nombrarlo, pero que por mera intuición seguimos sus rastros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9.&lt;br /&gt;
Piera Aulagnier en "Los destinos del placer", de forma muy detallada, hace referencia al proceso de constitución subjetiva por el cual el ser humano se convierte en ser humano, incluso desde antes de ser atravesado por el lenguaje; siendo primero un organismo desvalido, constituyéndose a partir del amalgama que brinda la madre. El psiquismo del recién nacido será aquel "cuyo carácter esencial es no poder experimentar placer más que tomando acto de la existencia en la escena de la realidad del yo de otro"&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. Un otro permite ese sentir.&lt;br /&gt;
Esta misma hipótesis que explica la constitución primaria sirve para entender esa sensación secundaria, aunque desde el inicio su núcleo esté clivado en nosotros: el mismo otro que presta escena para que, sólo así, podamos sentir placer en un principio, será el responsable de esa búsqueda obligada. El llamado de un goce que es del Otro.&amp;nbsp;De un lado o del otro del círculo, posibilitando u obligándonos.&lt;br /&gt;
Por un lado, un sentir bello, de inmensidad, oceánico. O, por el otro, la ola que hace naufragar el saveiro y que se mete en los pulmones de los marineros para matarlos. Lo Uno, tanto al principio de la vida como en el ocaso. Lo bello y lo siniestro de enfrentarse al otro que habita en uno mismo. Lo maravilloso (y lo terrible) de encontrar lo que se busca, o lo terrible (y maravilloso) de estar impedido para encontrarlo. La unión perfecta con otro que nos habita, con uno mismo, hasta hacer innecesaria la prolongación del tiempo humano tal cual lo conocemos para adentrarnos en algo que está más allá, atemporal.&lt;br /&gt;
Quizás Narciso era marinero, quizás creyó ver a Yemanjá en el reflejo que le devolvió el agua. Tal vez pensó&amp;nbsp;«&lt;i&gt;É doce morrer no mar&lt;/i&gt;»&amp;nbsp;mientras se hundía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="480" src="http://1.bp.blogspot.com/_hPO17sy4O_M/R74FQXM8ohI/AAAAAAAAACY/oLbzl83yFr8/000_0020.jpg" width="640" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-size: medium;"&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%" /&gt;&lt;div id="ftn1"&gt;&lt;div class="MsoFootnoteText" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;Freud S., El malestar en la cultura. O. C. Amorrortu Ed. Buenos Aires, vol. XXI, pp. 65-66&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="font-size: medium; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;Aulagnier P., Los destinos del placer. Paidos, Buenos Aires, pp. 131&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;Foto: &lt;a href="http://picasaweb.google.com/paulinasser"&gt;Paulina Nasser&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-354885637894674070?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=9yFMzAxb9tA:oWQFGobOdwI:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=9yFMzAxb9tA:oWQFGobOdwI:p1R-fsnwkBY"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?i=9yFMzAxb9tA:oWQFGobOdwI:p1R-fsnwkBY" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/9yFMzAxb9tA" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-01-22T15:35:06.022-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_hPO17sy4O_M/R74FQXM8ohI/AAAAAAAAACY/oLbzl83yFr8/s72-c/000_0020.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2011/01/e-doce-morrer-no-mar-sentimiento.html</feedburner:origLink></item><item><title></title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/wzZ_8dRuefM/en-cierto-edificio-habita-el-forense.html</link><category>Thanatos</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Tue, 28 Dec 2010 17:43:00 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-362128433650926245</guid><description>En cierto edificio habita&lt;br /&gt;
el forense del sentimiento,&lt;br /&gt;
quien abre con bisturí,&lt;br /&gt;
sostiene firme, enguantado en latex,&lt;br /&gt;
y secciona con precisión &lt;br /&gt;
la emoción mórbida para&lt;br /&gt;
poner sobre la mesa de trabajo,&lt;br /&gt;
sobre el metal frío y silencioso,&lt;br /&gt;
el tejido u organo inasible&lt;br /&gt;
de estudio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Raspa, toma muestras,&lt;br /&gt;
hace anotaciones,&lt;br /&gt;
pesa en balanzas de carnicero&lt;br /&gt;
su cadavérico objeto&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Métese en su interior&lt;br /&gt;
transfigurado en trócar&lt;br /&gt;
para entender desde adentro,&lt;br /&gt;
por capas,&lt;br /&gt;
el muerto / dolor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hará pruebas&lt;br /&gt;
de laboratorio&lt;br /&gt;
buscando corroborar&lt;br /&gt;
algo ahora innecesario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
y ninguna prueba será &lt;br /&gt;
nunca&lt;br /&gt;
suficiente a su precisión quirúrgica&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jamás habrá de verse&lt;br /&gt;
su delantal o&lt;br /&gt;
su barbijo blanco&lt;br /&gt;
mas que apenas salpicado&lt;br /&gt;
por la muestra seccionada,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
jamás se vestirá con franjas o &lt;br /&gt;
colores&lt;br /&gt;
en homenaje&lt;br /&gt;
a todo lo que nunca fue&lt;br /&gt;
eso que yace&lt;br /&gt;
sobre &lt;br /&gt;
la cama de acero,&lt;br /&gt;
en un subsuelo,&lt;br /&gt;
próximo al&lt;br /&gt;
incinerador.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-362128433650926245?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=wzZ_8dRuefM:9uczWC3J5x4:p1R-fsnwkBY"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?i=wzZ_8dRuefM:9uczWC3J5x4:p1R-fsnwkBY" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/wzZ_8dRuefM" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-12-28T22:43:00.365-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/12/en-cierto-edificio-habita-el-forense.html</feedburner:origLink></item><item><title>2001-2010</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/dNOZ3Jget3w/2001-2010.html</link><category>Thanatos</category><category>Eros</category><category>Sinapsis</category><category>Kirchner</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Sat, 30 Oct 2010 06:53:44 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-7641990599215719465</guid><description>1.&lt;br /&gt;
Todo empezó en el 2001. Desde entonces hubo lugar para lo que vendría. No por elección, no de forma consciente, sólo se hizo lugar a partir de lo perdido. El 2001 fue un quiebre. Todos sabemos lo que fue, muchos lo sufrimos y Néstor buscó por el piso cada pedazo de jarrón ancestral donde se alojaba el espíritu. Juntó lo que pudo. Por un hueco el espíritu volvió a internarse y Kirchner se quedó reconstruyendo el espacio quebrado desde adentro. Y ya no saldría después de eso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.&lt;br /&gt;
Muchos hablaron de orfandad y es algo cierto. Ese es el sentimiento ante la pérdida, lo perdido era parte de nosotros pero antes somos nosotros parte de ello, como el hijo lo es del padre. Y por eso se abre la incertidumbre, era lo que estaba por delante y ahora estamos en pelotas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.&lt;br /&gt;
Néstor encarnó la única forma posible de que algo de los 70' llegara a la presidencia. Néstor encarnaba el motor capaz de un mínimo, de un pequeño y puto cambio con respecto a toda la mierda que el 76' y los 90' usaron de líquido amniótico para una ciudadanía que por ese entonces nunca iba a nacer. Néstor hizo el cambio y nos mostró que algo, algo, alguito, se podía hacer. Que no era todo lo mismo. Que los cambios, de los emotivos, no sólo ocurrían en las películas berretas. Mostró que el cambio no es un producto hollywoodense.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4&lt;br /&gt;
Kirchner encarnaba tanto, pero tanto todo eso que sentíamos renacer ante cada medida, que para intentar pararlo no tuvieron más remedio que depositar sobre él todo el supuesto mal: él era el ambicioso, el timbero del poder, el sádico, el irresponsable, el improvisado, el confrontativo. Le tiraron con todo a él -y por cercanía a ella-, mientras hablaban de doble comando, de crispación, de toda la mierda vacía y absurda que los cagatinta largaron, a carcajadas, hasta un placentero prolapso anal como símbolo absoluto del #&lt;a href="http://twitter.com/search?q=findelperiodismo"&gt;findelperiodismo&lt;/a&gt;. Estos hijos de mil puta le apuntaron a Néstor siempre. La ligaron todos de rebote por apoyar a NK, por apoyarlo a él. Él era todo eso. Él y nada más que él. No el kirchnerismo. Mientras Néstor era Kirchner, mientras él ponía el cuerpo, los que fuimos kirchneristas éramos nosotros. Nosotros somos el kirchnerismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5.&lt;br /&gt;
Carrasco &lt;a href="http://lucascarrasco.blogspot.com/2010/10/nestor_27.html"&gt;dijo&lt;/a&gt; que los jóvenes ven a Kirchner como una estrella de rock. Esa es una linda imagen, no quiero deshacerla pero el rockero es lo que es porque abajo hay cientos de pendejos que hacen pogo, saltan y cantan las canciones para que el otro esté arriba luciéndose. El punto es ese. Ayer en 678 había gente de todo tipo. Los nombro en función de lo que más los implica: actores, sindicalistas, periodistas, militantes de los derechos humanos y de organizaciones sociales, intelectuales, y hasta estaba una estrella de rock como Aldana, de El Otro Yo. Lo resalto a él porque es rockero y porque me sorprendió verlo. Verlo sentado, por fuera del personaje, acongojado, me hizo sentir que se había terminado algo. El dejar de lado cierta pose, eso que tiene que hacer el adolescente rebelde cuando va a encontrarse con su familia para enterrar a papá; encontrarse con el ser, con la angustia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6.&lt;br /&gt;
Mientras escribo esto, leo &lt;a href="http://elbuensalvaje.blogspot.com/2010/10/mas-solos.html"&gt;al kirchnerismo como una entrada en la adultez&lt;/a&gt;. Eso mismo pienso: ahora es en serio. Ahora toca hacerse cargo, de verdad, de lo que queda por delante. El adulto que muere no se lleva la adultez: la deja en el reflejo con que se encuentra el pibe que vuelve del funeral, que se mira en el espejo y se siente un pelotudo.&amp;nbsp;El kirchnerismo sin Néstor es posible porque él no era kirchnerista. Él era peronista y el kirchnerismo se expande transversalmente. Puede crecer por fuera del PJ, aunque sea utópico pensarlo así. Sea por fuera o por dentro, el kirchnerismo es una base, un piso. A partir de ahí, para adelante y para arriba.&lt;br /&gt;
El año próximo, más rápido de lo esperado, van a cumplirse 10 años de que eso empezó en diciembre del 2001, y se cierra el ciclo de Néstor. Que empiece el ciclo del kirchnerismo, que empiece el ciclo nuestro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="480" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TMs9M0l76aI/AAAAAAAAAhE/alTY4g4SuuY/s640/184735547.jpg" width="640" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://matiasdutto.com/puent/"&gt;Foto&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-7641990599215719465?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/dNOZ3Jget3w" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-10-30T10:53:44.153-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TMs9M0l76aI/AAAAAAAAAhE/alTY4g4SuuY/s72-c/184735547.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/10/2001-2010.html</feedburner:origLink></item><item><title>Sin palabras</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/KB8eltu5omA/sin-palabras.html</link><category>El porteño y la nada</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 27 Oct 2010 06:46:35 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-9178547193588001509</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="432" src="http://2.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TMgs2eepXMI/AAAAAAAAAhA/JVNV0vG0IZI/s640/1057126.jpg" width="640" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-9178547193588001509?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/KB8eltu5omA" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-10-27T10:46:35.855-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TMgs2eepXMI/AAAAAAAAAhA/JVNV0vG0IZI/s72-c/1057126.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/10/sin-palabras.html</feedburner:origLink></item><item><title>Segunda línea de ataque-defensa</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/rhf8l92RbTo/segunda-linea-de-ataque-defensa.html</link><category>Thanatos</category><category>Mi Yo escribe</category><category>Eros</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 22 Sep 2010 10:24:11 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-679075712327920438</guid><description>Muy temprano, muy tarde.&lt;br /&gt;
Uno a punto de bajarse y dormir;&lt;br /&gt;
el otro subiendo, casi despierto&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un borracho -él o yo-&lt;br /&gt;
y el encuentro&lt;br /&gt;
arriba del colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Del bolsillo, salientes,&lt;br /&gt;
proyectos fútiles pero propios&lt;br /&gt;
se dejan ver,&lt;br /&gt;
florecen &lt;br /&gt;
enamorados de la pared caliza&lt;br /&gt;
que acabará con ellos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estúpidos crecen,&lt;br /&gt;
se ven desde aquí o allá,&lt;br /&gt;
enredándose / por encima de la cuenta,&lt;br /&gt;
hasta el rojo&lt;br /&gt;
de los números,&lt;br /&gt;
del semáforo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No es el alcohol&lt;br /&gt;
con que se riegan&lt;br /&gt;
virtudes extracurriculares:&lt;br /&gt;
ésas crecen solas&lt;br /&gt;
en crepúsculos vespertinos;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
son, sí, las manos&lt;br /&gt;
ocultándose torpes&lt;br /&gt;
en los mismos y fríos bolsillos &lt;br /&gt;
para asfixiar de raíz&lt;br /&gt;
cualquier inventiva;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
es, sí, al querer bajarnos,&lt;br /&gt;
el sosiego&lt;br /&gt;
de dejarse caer&lt;br /&gt;
unos escalones,&lt;br /&gt;
hasta golpear la puerta y abrirnos / La cabeza,&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; en su lugar de siempre, &lt;br /&gt;
buscará acomodar &lt;br /&gt;
certificados&lt;br /&gt;
según criterios crono-&lt;br /&gt;
-mortuorio-&lt;br /&gt;
lógicos / los infalibles,&lt;br /&gt;
que revisarán antecedentes,&lt;br /&gt;
cursos y experiencias&lt;br /&gt;
con fechas falsas&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
para así trasplantar lo crecido,&lt;br /&gt;
lo germinado dentro de la botella etílica. Aunque no cuentan, &lt;br /&gt;
nunca lo hacen,&lt;br /&gt;
con la acumulación progresiva de plantas exóticas &lt;br /&gt;
en las ventanillas,&lt;br /&gt;
gastando el cuero de asientos,&lt;br /&gt;
rompiéndolo a navajazos vegetales&lt;br /&gt;
al grito de «¡no van a vegetarnos!»,&lt;br /&gt;
estropeando el cableado,&lt;br /&gt;
las luces;&lt;br /&gt;
haciendo estallar en primaveras&lt;br /&gt;
el parabrisas adusto,&lt;br /&gt;
cegando todo de verde&lt;br /&gt;
en su marcha imparable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces me abraza,&lt;br /&gt;
o yo a él,&lt;br /&gt;
palmeando la espalda al otro&lt;br /&gt;
por la tarea casi concluída,&lt;br /&gt;
hasta lograr la embestida final&lt;br /&gt;
del vehículo desaforado&lt;br /&gt;
contra todas las oficinas existentes&lt;br /&gt;
de Recursos Humanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-679075712327920438?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/rhf8l92RbTo" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-09-22T14:24:11.164-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">7</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/08/segunda-linea-de-ataque-defensa.html</feedburner:origLink></item><item><title>Uniones, Orientaciones e Identidades</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/j7f1NdwmLHk/uniones-orientaciones-e-identidades.html</link><category>Mi Yo escribe</category><category>Neutral</category><category>Sinapsis</category><category>Psi</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Fri, 13 Aug 2010 06:58:12 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-8175909123993683813</guid><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;A propósito de la Ley de Matrimonio para personas del mismo sexo&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TEXz8yVVp3I/AAAAAAAAAf0/WFz_CTIkzm0/s1600/flechs.png" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Ya más tranquilo, sin las ganas criminales de quemar iglesias o implementar la sofocracia ante tantos obtusos, y muy contento con lo que se consiguió, me permito unas livianas reflexiones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.&lt;br /&gt;
El núcleo duro del asunto, se vea o no con claridad, pasa por el sexo-biológico: con lo que se nace, pene o vagina, y la unión de estos. Ese es la base. Acá no se habla de género ni de sexualidad. Por eso no es -o no debería considerarse- "matrimonio gay".&amp;nbsp;Esto lo señalo porque:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.&lt;br /&gt;
La &lt;i&gt;orientación sexual&lt;/i&gt; (homosexualidad, sería en este caso) y la &lt;i&gt;identidad&lt;/i&gt; ("gay", con el atravesamiento de estrato social que distingue esa palabra de la de "puto", y por lo cual es preferida por la mayoría), también tienen que ser diferenciadas entre sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.&lt;br /&gt;
Me hacen ruido, no me cierran, las distintas formas jurídicas que involucran a las personas que -digámoslo así- quieren compartir algo juntas. Unión civil, matrimonio. Que se legisle sobre el espectro que va del sexo -en cualquier forma- al amor -en cualquier sentido-, y se mezcle el punto 1 de este escrito con el 2 y con, ahora, el 3 (sexo-amor) no me parece que sirva. Esto no lo digo, aunque me simpatice la idea, por el asunto de sacar al Estado de la &lt;i&gt;cama&lt;/i&gt; de sus ciudadanos. Es más, el punto pasa precisamente por ahí: ¿qué involucra la cama de sus ciudadanos?; ¿Sexo?, ¿amor?, ¿procreación?. Sea cual sea la respuesta, se deja por fuera algo, inevitablemente: &lt;i&gt;eso que se le pone en juego, allí, a una persona cuando está con otra persona&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;Ese encuentro o reencuentro que suele ser asimilado, y lo será -a lo sumo- por mera convención, a la relación sexual.&amp;nbsp;Ese elemento definido de tantas formas distintas de acuerdo al enfoque: lo mítico, lo Real, lo inefable, lo perdido; y todos los sinónimos con atravesamiento psicoanalítico. Entonces eso que sucede, mágico, inenarrable, el intento de construir la "relación sexual" (intento de hacerla existir, y lo digo desde Lacan) no es posible de institucionalizar, de la misma manera que dos personas pueden tener sexo pero el disfrute queda ligado a una manera específica de hacerlo, como frotarse los tobillos, o atar o ser atados con esposas a la baranda de la cama, o chupar un trozo de terciopelo azul, o quizás lo más común: sexo donde no se pone en juego al deseo. Es imposible que haya una ley que enmarque cada forma de satisfacción; lo mismo para cada una de las infinitas parafilias, y es imposible señalar, en el acto sexual, por dónde pasa en verdad el deseo/goce. La estructura(ción) de todo sistema jurídico a lo máximo que puede aspirar es a intentar ubicar algo, siempre poco, de lo que se juega en las formas encastrables de la anatomía humana: pene-vagina, pene-ano, pene-boca, etc. Ese juego de complementos a lo máximo que acerca es al representante considerado más legítimo y socialmente más aceptado de eso indefinible a lo que me refería antes: el orgasmo. O sea, las definiciones empiezan lejos de la línea de partida y terminan antes de la línea de llegada. En el desierto del medio queda toda legislación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4.&lt;br /&gt;
Art. 19 de la Constitución Nacional: &lt;i&gt;Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
Además de extirpar a Dios del artículo y de resignificar el Orden y a la Moral pública, hay que considerar el separar de nuevo los puntos 1-2-3 (que sería, en compacto, de lo que habla este artículo), para plantear lo que, a mi entender, es lo único que en términos prácticos importa: los derechos y obligaciones de quienes son sujetos de toda ley; la pareja (matrimonio o unión civil: Sujeto de Derecho)&amp;nbsp;constituida&amp;nbsp;por los portadores de pene-vagina, vagina-vagina o pene-pene, en alguna de esas tres únicas mónadas posibles. La posibilidad de adopción es el foco de máxima tensión en esto, lo sabemos. Es algo complejo, quedará para la próxima.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5.&lt;br /&gt;
Por lo expresado en el punto 4 es que no aporta mucho al debate interesarse por la "elección" sexual de los miembros de la pareja o hacer alusión a esta. Este punto, el 5, versa sobre la palabra encomillada. Siempre se habla en términos de la palabra &lt;i&gt;elección&lt;/i&gt; cuando ésta en realidad debería ser reemplazada, al menos de forma preliminar, por la de &lt;i&gt;preferencia&lt;/i&gt;. Uno puede "elegir" llevar o no adelante un accionar, como por ejemplo comer una naranja o comer una manzana. En cambio sí prefiere y le es inevitable la preferencia abstracta de la manzana por sobre la naranja, al menos en mi caso.&lt;br /&gt;
Las acciones privadas, entonces, tienen que ser descompuestas tomando en cuenta esta diferencia; aún cuando suene tan bien a la jerga jurídica eso de la "elección". Palabra, además, mal traspolada desde el discurso psicoanalítico en donde lo que se elige, aunque mejor sería decir que se prefiere, es el objeto de la satisfacción. Un objeto difuso, semipensable, que con suerte deja filtrar algo de sí en el lenguaje; ante el cual nos posicionamos en el mismo movimiento en que lo posicionamos, adecuándolo a -o ¿descubriendo?- nuestra preferencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6.&lt;br /&gt;
Usar la palabra e&lt;i&gt;lección&lt;/i&gt;&amp;nbsp;tiene un motivo de uso concreto. Se relaciona con levantar dos banderas como si fueran una, la de orientación sexual (preferencia, inevitable) y la identidad (resultante de millones de procesos, entre los cuales nuestro lugar nunca es demasiado grande), como una justa defensa ante el fascismo de la sociedad. Si uno eligiera su orientación sexual o su identidad entonces podría sentirse orgulloso de ella. Lo cual es sumamente necesario para ganar espacios en los debates y en el imaginario público. Pero el largo debate sobre lo identitario lo dejamos aprovechando las preguntas que nos generará la Ley de Identidad de Género.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-8175909123993683813?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=j7f1NdwmLHk:PGB_0kqDMFA:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=j7f1NdwmLHk:PGB_0kqDMFA:p1R-fsnwkBY"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?i=j7f1NdwmLHk:PGB_0kqDMFA:p1R-fsnwkBY" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/j7f1NdwmLHk" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-08-13T10:58:12.503-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TEXz8yVVp3I/AAAAAAAAAf0/WFz_CTIkzm0/s72-c/flechs.png" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/07/uniones-orientaciones-e-identidades.html</feedburner:origLink></item><item><title>La ciudad como campo de juego</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/NPkhZgmJFLI/la-ciudad-como-campo-de-juego.html</link><category>Tiempo Argentino</category><category>Mi Yo escribe</category><category>Parkour</category><category>El porteño y la nada</category><category>Sinapsis</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 09 Mar 2011 02:22:39 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-3492259194985024744</guid><description>&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Versión ampliada de la columna publicada en Tiempo Argentino, el 20/06/10.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" src="http://farm4.static.flickr.com/3095/2911896584_c8897b6069.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;Algunos tal vez los vieron desafiando la gravedad con sus saltos en las cercanías de la   Facultadde Derecho o poniendo a prueba sus cuerpos contra la superficie urbana, en las escalinatas de la Biblioteca Nacional. A simple vista podrán parecer acróbatas pero estoy hablando de los denominados &lt;i&gt;traceurs&lt;/i&gt;, los practicantes del &lt;i&gt;Parkour&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
Nacida en Francia, y diseminada por todo el mundo incluso en &lt;a href="http://www.parkourbaires.com.ar/"&gt;Buenos Aires&lt;/a&gt;, esta disciplina consiste en desplazarse de un punto a otro de la forma más fluida posible. Esta fluidez habla tanto de la estilización del movimiento como de destreza física. El practicante busca recorrer de manera libre, mediante saltos, caídas y giros, un terreno con obstáculos.&lt;br /&gt;
La geografía urbana, predominantemente, es considerada así campo de juego. Esta práctica es mezcla de arte y deporte extremo, y algunos la consideran un movimiento cultural. Otros ven en el Parkour una filosofía: su lema es "Ser y Durar". Máxima curiosa para el ámbito urbano, considerado jungla de cemento. Los practicantes, llamados trazadores (&lt;i&gt;traceurs,&lt;/i&gt; en francés), delinean con sus movimientos el recorrido entre los obstáculos. Además de su propagación por las urbes, veremos que esta disciplina comparte características inesperadas con otros tipos de fenómenos globales.&lt;br /&gt;
Siguiendo al sociólogo Zygmunt Bauman, podemos caracterizar a la época que nos toca vivir como líquida. Las cualidades de la materia en este estado sirven para caracterizar tanto al flujo del tiempo, las relaciones interpersonales e incluso las instituciones mismas que sirven -o servían- de base para el funcionamiento de éstas. Pese a ello o, mejor dicho, por ese mismo motivo, con el correr de los años pueden observarse distintos procesos globales que toman cada vez más cuerpo y se van diseminando por los cinco continentes. Las tendencias de estilo, las nuevas costumbres y el arte parecen, pese a los cambios que caracterizan a nuestra era, mantener ciertos lineamientos constantes que tienen cada vez más alcance; mixturando y, en simultáneo, unificando el universo cultural.&lt;br /&gt;
El mundo líquido es otra forma, más gráfica, de referirnos a este mundo globalizado. La globalización abarca no sólo a lo económico, tiene también un costado tecnológico, comunicacional, de consumo, social, migratorio, y cultural. Productos mundializados, expresiones de arte autóctonas que se desarraigan sobre un -al decir de Noam Chomsky- trasfondo cultural de miedo y ansiedad fogoneado por los medios, son distintos cuadros de esta aldea global.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias culturales entre países, a un nivel macro, hoy por hoy, no son tan evidentes como lo era hace unos 50 o 60 años y el proceso de globalización tiene responsabilidad en ello. A veces hay más diferencias entre distintas zonas de un mismo país que entre una nación y otra. La mixtura y dispersión cultural ocurre de forma heterogénea, por eso a veces las grandes ciudades en dos puntos distintos del globo se parecen más entre sí que una ciudad y un pueblo a setecientos kilómetros de distancia una del otro. Al territorio mismo hay que pensarlo de manera distinta. Diez cuadras no son lo mismo en Berlín que en Purmamarca. Y hay ciertas prácticas, formas de expresión y artísticas, que parecen tener más recepción y difusión en las zonas metropolitanas del mundo. El breakdance, el rap y su mezcla más latina: el reggaetón, son un ejemplo de ello. El Parkour, mencionado antes, también puede considerarse representativo de estos procesos.&lt;br /&gt;
El practicante de Parkour, trazador, en su recorrido lleno de obstáculo realiza un trazado. Este delineado habla de un mapeado particular y, llevando este concepto a lo citadino, podemos adentrarnos en las formas en que la ciudad misma es pensada por sus ciudadanos. Hay una cultura urbana que piensa a la propia ciudad y el espacio de la calle es el escenario cotidiano donde esta cultura tiene lugar. Esta cultura mestiza, con elementos disímiles, puede cuestionarse por tener una composición borrosa pero el mercado dará la pauta de su existencia de la manera en que, con o sin intención, mejor sabe hacerlo: a través de sus productos.&lt;br /&gt;
La empresa de origen alemán Adidas, hasta hace un tiempo sólo relacionada con productos deportivos, posee una línea denominada Orginals que le permite ampliar perspectivas de venta a partir de la producción de indumentaria con estilo retro y urbano. Esta multinacional, que supo aprovechar acuerdos comerciales con la firma italiana Diesel, también lanzó una línea de la mano de otra italiana: Vespa, fabricante de las famosísimas motos, hoy por hoy convertidas en símbolo de las ciudades europea y conocidas en las ciudades de todo el mundo. No debería sorprender entonces que la misma compañía de las three strips tenga un calzado que&amp;nbsp;aúna&amp;nbsp;el espíritu urbano y el deportivo, y que en la&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=00OufTF6AA4"&gt;publicidad&lt;/a&gt; de éste para México haya optado por incluir a practicantes de Parkour; ni que la misma empresa sea sponsor de los &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=84qP-9rHF3g"&gt;eventos&lt;/a&gt; que los traceurs realizan en distintas ciudades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque parezca que sí, decir &lt;i&gt;calle&lt;/i&gt; no es lo mismo que decir &lt;i&gt;espacio público&lt;/i&gt;. Éste es espacio de todos, pero en el imaginario la calle es terreno hostil, lugar de paso, a evitar. Los noticieros todas las mañanas hablan de &lt;i&gt;caos del tránsito&lt;/i&gt; y dan el panorama de una carrera de obstáculos para que el ciudadano recorra con destreza. Similar al Parkour. Los periodistas, aquí, no hablan de personas protestando por un motivo, hablan de piquetes (en genérico) y de cortes. El mismo trato suele recibir cualquier acto o espectáculo en el espacio público, como las murgas o las fiestas populares. Qué paradójico entonces que las personas que desprecian o temen la calle la conceptualicen de la misma forma que un trazador del arte Parkour. Quienes propagan y sienten miedo, quienes evitan lo público y se autoexilian en el ámbito privado ¿serán en el fondo artistas todavía incomprendidos en este mundo globalizado?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-3492259194985024744?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/NPkhZgmJFLI" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-03-09T07:22:39.785-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://farm4.static.flickr.com/3095/2911896584_c8897b6069_t.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">6</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/07/la-ciudad-como-campo-de-juego.html</feedburner:origLink></item><item><title>10 Años</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/a1csy94SoJI/10-anos.html</link><category>Es el barrio</category><category>Rodrigo</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Thu, 24 Jun 2010 09:13:30 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-4371380722307498781</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="427" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TCODkhGcg6I/AAAAAAAAAfc/CyEFCKEQpOk/s320/rodrigo.jpg" width="396" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-4371380722307498781?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/a1csy94SoJI" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-06-24T13:13:30.038-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/TCODkhGcg6I/AAAAAAAAAfc/CyEFCKEQpOk/s72-c/rodrigo.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/06/10-anos.html</feedburner:origLink></item><item><title>X 2</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/U5K-dMDpG1w/x-2.html</link><category>Mi Yo escribe</category><category>Eros</category><category>Fútbol</category><category>Psi</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Sun, 20 Jun 2010 09:51:41 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-3461539553063099055</guid><description>1- Hoy maquilamos (y maquinamos) en &lt;a href="http://lamaquiladora.blogspot.com/2010/06/pentacampeon.html"&gt;La Maquiladora&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
2- También hoy salió en Tiempo Argentino una nota mía sobre Globalización y Cultura urbana. O algo así. Después subiré el texto, quizás en su versión ampliada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-3461539553063099055?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
&lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=U5K-dMDpG1w:0M3SvzvJ9AA:yIl2AUoC8zA"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?d=yIl2AUoC8zA" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=U5K-dMDpG1w:0M3SvzvJ9AA:p1R-fsnwkBY"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?i=U5K-dMDpG1w:0M3SvzvJ9AA:p1R-fsnwkBY" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?a=U5K-dMDpG1w:0M3SvzvJ9AA:4cEx4HpKnUU"&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~ff/HermeneutaUrbano?i=U5K-dMDpG1w:0M3SvzvJ9AA:4cEx4HpKnUU" border="0"&gt;&lt;/img&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/U5K-dMDpG1w" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-06-20T13:51:41.156-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/06/x-2.html</feedburner:origLink></item><item><title>Heces - César Vallejo</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/dnrjVPcghoI/heces-cesar-vallejo.html</link><category>Thanatos</category><category>César Vallejo</category><category>Eros</category><category>De otro</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 02 Jun 2010 16:28:33 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-6408668342755252954</guid><description>Esta tarde llueve, como nunca; y no&lt;br /&gt;
tengo ganas de vivir, corazón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser?&lt;br /&gt;
Viste de gracia y pena; viste de mujer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo&lt;br /&gt;
las cavernas crueles de mi ingratitud;&lt;br /&gt;
mi bloque de hielo sobre su amapola,&lt;br /&gt;
más fuerte que su "No seas así!"&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mis violentas flores negras; y la bárbara&lt;br /&gt;
y enorme pedrada; y el trecho glacial.&lt;br /&gt;
Y pondrá el silencio de su dignidad&lt;br /&gt;
con óleos quemantes el punto final.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso esta tarde, como nunca, voy&lt;br /&gt;
con este búho, con este corazón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y otras pasan; y viéndome tan triste,&lt;br /&gt;
toman un poquito de ti&lt;br /&gt;
en la abrupta arruga de mi hondo dolor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no&lt;br /&gt;
tengo ganas de vivir, corazón!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-6408668342755252954?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/dnrjVPcghoI" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-06-02T20:28:33.027-03:00</app:edited><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/06/heces-cesar-vallejo.html</feedburner:origLink></item><item><title>Tiempo de blogs</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/TuEKH7GVDrE/tiempo-de-blogs.html</link><category>Tiempo Argentino</category><category>Mi Yo escribe</category><category>Lo Virtual</category><category>Eros</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Wed, 09 Mar 2011 02:22:39 PST</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-4568997014808840529</guid><description>Publicaron una nota mía en Tiempo Argentino. Acá la comparto. click para ampliar&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/S_Qono5h50I/AAAAAAAAAfY/Z7ht7mswla8/s1600/Tiempo+Argentino+blogs+19-05-10+baja.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/S_Qono5h50I/AAAAAAAAAfY/Z7ht7mswla8/s320/Tiempo+Argentino+blogs+19-05-10+baja.jpg" width="253" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-4568997014808840529?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/HermeneutaUrbano/~4/TuEKH7GVDrE" height="1" width="1"/&gt;</description><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-03-09T07:22:39.787-03:00</app:edited><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_7aMt0mag33o/S_Qono5h50I/AAAAAAAAAfY/Z7ht7mswla8/s72-c/Tiempo+Argentino+blogs+19-05-10+baja.jpg" height="72" width="72" /><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total><feedburner:origLink>http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2010/05/tiempo-de-blogs.html</feedburner:origLink></item><item><title>Mashup</title><link>http://feedproxy.google.com/~r/HermeneutaUrbano/~3/Og0P4YxHq3c/mashup.html</link><category>De otro</category><category>Neutral</category><category>Google</category><author>noreply@blogger.com (Horacio Gris)</author><pubDate>Sun, 25 Apr 2010 16:28:34 PDT</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-34536617.post-1970642812035227626</guid><description>Aprovechando que me harté de Bloglines y opté por el reader del &lt;a href="http://hermeneutaurbano.blogspot.com/2009/10/la-amistad-entre-el-hombre-y-el-google.html"&gt;googlesapo&lt;/a&gt; entre las pocas posibilidades que tenía, decidí compartir aquello que me gustaba, me llamó la atención, me desagradó o lo que fuera. Así que a partir de ahora habrá una nueva sección fija en el blog, identificada con un logo  genérico &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mashup_(aplicaci%C3%B3n_web_h%C3%ADbrida)"&gt;mashup&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(y a la que acceden también haciendo click &lt;a href="http://hermeneutaurbano.blogspot.com/p/mashup.html"&gt;acá&lt;/a&gt;) para todo aquel que quiera hacer uso de ella. Lo que allí encuentre será heterogéneo. No hay criterio particular de selección más allá de mis ganas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34536617-1970642812035227626?l=hermeneutaurbano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="feedflare"&gt;
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