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	<title>Hislibris &#8211; Libros de Historia, libros con Historia</title>
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	<description>Libros de Historia. Libros con Historia.</description>
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	<title>Hislibris &#8211; Libros de Historia, libros con Historia</title>
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		<title>SOLDADOS DE SALAMINA &#8211; Javier Cercas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javi_LR]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Apr 2026 06:00:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Novela histórica]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Falange]]></category>
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					<description><![CDATA[Soldados de Salamina es uno de esos libros que casi todo el mundo «ha leído», aunque no todos lo hayan leído del mismo modo. Para algunos es una gran novela; para otros, un ejercicio de equidistancia moral; para muchos, el punto de inflexión de la narrativa española contemporánea sobre la Guerra Civil. Y probablemente sea [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/Soldados-de-Salamina.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-104603]"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-103531 alignleft" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/Soldados-de-Salamina-197x300.jpg" alt="" width="200" height="304" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/Soldados-de-Salamina-197x300.jpg 197w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/Soldados-de-Salamina-674x1024.jpg 674w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/Soldados-de-Salamina-768x1167.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/Soldados-de-Salamina.jpg 987w" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Soldados de Salamina</em> es uno de esos libros que casi todo el mundo «ha leído», aunque no todos lo hayan leído del mismo modo. Para algunos es una gran novela; para otros, un ejercicio de equidistancia moral; para muchos, el punto de inflexión de la narrativa española contemporánea sobre la Guerra Civil. Y probablemente sea un poco de todo eso… y alguna cosa más.</p>
<p>Cercas escribió una novela breve, engañosamente sencilla, que juega a ser investigación histórica, relato autobiográfico y reflexión moral sin terminar de instalarse del todo en ninguno de esos territorios. Y ahí está su principal virtud… y también su principal riesgo.<span id="more-104603"></span></p>
<p>El punto de partida es conocido: Rafael Sánchez Mazas, falangista, escritor y futuro ideólogo del franquismo, escapa milagrosamente de un fusilamiento en los últimos días de la guerra gracias a un soldado republicano que, pudiendo matarlo, decide no hacerlo. A partir de ese hecho mínimo, casi anecdótico, Cercas construye una novela sobre la búsqueda del héroe, o mejor dicho, sobre la dificultad de definir qué demonios es un héroe en una guerra civil.</p>
<p>El autor se coloca a sí mismo como personaje —Javier Cercas, escritor en crisis— y asume sin disimulo la subjetividad del relato. No estamos ante una novela histórica al uso, sino ante una reflexión sobre cómo se construye la memoria, qué recordamos, qué olvidamos y por qué.</p>
<p>Y aquí es donde el libro suele levantar ampollas. <em>Soldados de Salamina</em> huye del maniqueísmo clásico y se centra en el gesto individual, en la ética personal frente a la lógica del bando. El soldado republicano que perdona la vida a Sánchez Mazas no lo hace por ideología, sino por humanidad. Y Cercas se agarra a ese gesto para lanzar su pregunta central: ¿puede haber héroes anónimos en una guerra dominada por criminales con uniforme?</p>
<p>A algunos lectores esta aproximación les parece necesaria y honesta; a otros, peligrosamente indulgente con figuras del bando vencedor. La novela no absuelve a Sánchez Mazas, pero tampoco lo convierte en demonio absoluto. Y eso, en España, sigue siendo dinamita literaria.</p>
<p>Desde el punto de vista narrativo, <em>Soldados de Salamina</em> es eficaz hasta el extremo. Prosa limpia, capítulos cortos, ritmo ágil y una estructura que engancha sin necesidad de artificios. Se lee rápido, casi sin darse cuenta, pero invita a la relectura y a la discusión posterior, algo que no todas las novelas consiguen.</p>
<p>Quizá su mayor debilidad esté en el tramo final, cuando la carga simbólica se vuelve demasiado evidente y el mensaje se subraya más de lo necesario. Cercas confía poco en el silencio, y eso le resta algo de ambigüedad a un planteamiento que pedía más sombras.</p>
<p><em>Soldados de Salamina</em> no es una novela definitiva sobre la Guerra Civil —ni pretende serlo—, pero sí una obra clave para entender cómo la literatura española ha intentado abordar el pasado traumático desde finales del s. xx. Es un libro incómodo, discutible, imperfecto… y precisamente por eso, necesario.</p>
<p>No convencerá a todos, ni falta que le hace. Lo importante es que sigue provocando debate, que no es poca cosa en una novela tan breve.</p>
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		<title>CÓMO NACIÓ EL CRISTIANISMO. LA VERDADERA HISTORIA DE SUS ORÍGENES, DE JESÚS A LA CREACIÓN DE LA IGLESIA – Antonio Piñero &#038; Javier Alonso</title>
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		<dc:creator><![CDATA[cavilius]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 06:57:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia por épocas]]></category>
		<category><![CDATA[Historias especializadas]]></category>
		<category><![CDATA[cristianismo]]></category>
		<category><![CDATA[Historia de la religión]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo de Tarso]]></category>
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					<description><![CDATA[Y cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, suscitaré detrás de ti un vástago tuyo, salido de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Él construirá una casa en mi nombre y consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo; [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #767676; font-size: 19px; font-style: italic;">Y cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, suscitaré detrás de ti un vástago tuyo, salido de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Él construirá una casa en mi nombre y consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo; que, si él se pervierte, le castigaré con vara de hombre y con golpes habituales entre humanos. No apartaré de él mi benignidad, como la aparté de Saúl, al cual aparté de mi presencia. Y tu casa y tu realeza permanecerán firmes para siempre ante ti: tu trono será estable por siempre. 2 Samuel, 7: 12-16.</span></p>
<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/COMO-NACIO-EL-CRISTIANISMO-Antonio-Pinero-Javier-Alonso.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-79846]"><img decoding="async" class="wp-image-79848 alignleft" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/COMO-NACIO-EL-CRISTIANISMO-Antonio-Pinero-Javier-Alonso-209x300.jpg" alt="" width="200" height="288" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/COMO-NACIO-EL-CRISTIANISMO-Antonio-Pinero-Javier-Alonso-209x300.jpg 209w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/COMO-NACIO-EL-CRISTIANISMO-Antonio-Pinero-Javier-Alonso.jpg 712w" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Hace milenios el pueblo hebreo, guiado por Moisés, se libró del yugo de Egipto y se encaminó hacia la Tierra Prometida por Yahvé. Y ese fue el principio de todo.<span id="more-79846"></span></p>
<p>Aunque haya que extenderse un poco, conviene hacer un poco de historia: después de abandonar Egipto y tras un período de asentamiento en la franja del levante mediterráneo, hacia el siglo XI &#8211; X a.C. las doce tribus que constituían el pueblo hebreo quedaron repartidas en dos reinos: diez de ellas en el reino del Norte o Israel y las dos restantes en el reino del Sur, llamado Judá. Unos dos siglos después el belicoso imperio asirio arrasó Israel y deportó a toda su población, que se diseminó y quedó diluida («las diez tribus perdidas de Israel»). Más tarde, en el 586 a.C., fue el rey babilonio Nabucodonosor I quien conquistó Judá, destruyó su capital Jerusalén y su gran templo, y deportó a Babilonia a sus habitantes. Ese fue el fin del pueblo hebreo, y sus miembros se preguntaron cómo era posible que Yahvé hubiera permitido la desaparición de las doce tribus y los dos reinos. La respuesta no se hizo esperar: era un castigo a los pecados cometidos por el pueblo hebreo. Sin embargo, se trataba del «pueblo elegido», de modo que no podía desaparecer: tenía que haber una forma de recuperar lo perdido y volver a emerger como pueblo y como reino. Surgió así la idea de la restauración de Israel, que ocurriría en algún momento una vez alcanzado el perdón divino: se recuperarían las doce tribus, renacería el reino de Israel con capital en Jerusalén, y el templo se reconstruiría. Ese momento sería anunciado por la llegada de un individuo, un «mesías» (<em>māšîaḥ</em>, «ungido», como se ungía a todos los reyes para simbolizar su consagración a una tarea encomendada por Yahvé). Entonces Israel conquistaría todas las naciones y todas ellas aceptarían a Yahvé como el dios verdadero. En eso, básicamente, consistiría el Reino de Dios.</p>
<p>Desde entonces han aparecido muchos mesías. Empezando por Ciro II, el fundador del imperio persa, que conquistó Babilonia, envió de vuelta a los judíos cautivos a su tierra y reconstruyó el templo de Jerusalén. Y acabando quizá por Jacob Frank, personaje real protagonista de la novela de Olga Tokarczuk <em><a href="https://hislibris.com/los-libros-de-jacob-olga-tokarczuk/" target="_blank" rel="noopener">Los libros de Jacob</a></em>. Entre uno y otro se encuentra un individuo nacido en Nazaret, en Belén o tal vez en Cafarnaúm, lugares todos ellos localizados en la provincia judía de Judea en tiempos de la dominación romana. Un tal Jesús, hijo de María y José.</p>
<p>El libro <em>Cómo nació el Cristianismo</em> del experto, expertísimo en historia del cristianismo Antonio Piñero, y el también gran especialista en la materia Javier Alonso, viene a contarnos de manera clara exactamente lo que promete su título: de qué modo se gestó el cristianismo en el seno del judaísmo, y sus primeros pasos hasta constituirse en una religión independiente y consolidada. Lo primero que deja clara su lectura ya desde la primera frase es que Jesús no era cristiano sino judío (el término «judío» procede de los descendientes de la tribu de Judá, la única existente en tiempos de Jesús –con el permiso de la tribu sacerdotal de Leví–). En una población judía constituida por fariseos, saduceos, esenios y zelotes (las cuatro sectas existentes en aquel tiempo) y por <em>‘amme ha-arets</em> («gente de la tierra», la inmensa mayoría de la población, que bastante tenían con subsistir y que apenas si podían estar pendientes de cumplir con la Ley de Moisés), además de los gentiles (la población no judía), Jesús predicó entre los judíos el mensaje que proclamaban las Sagradas Escrituras: la restauración del reino de Israel, la renovación de la alianza de Yahvé con su pueblo, que Yahvé estableció en su momento por medio de Abraham y de David.</p>
<p>La idea es recurrente a lo largo de todo el libro: Jesús no pretendía una ruptura con la religión judía, sino todo lo contrario. Escogió doce discípulos como doce fueron las tribus de Israel y proclamó el cumplimiento de la Ley de Moisés. Él no fue el fundador del cristianismo sino nada más (y nada menos) que su impulsor. Fue su vida, y sobre todo su muerte, lo que provocaron un movimiento de reflexión dentro del judaísmo que, con el tiempo, culminaría con el nacimiento de una nueva fe diferente de la judaica. Una reflexión que convirtió el fracaso de su muerte en la cruz (un predicador más, otro profeta judío muerto en una larga sucesión de ellos) en un triunfo gracias a la resurrección. «No se insistirá jamás lo suficiente», dicen los autores, «en la importancia central de la resurrección para el surgimiento de una nueva fe diferenciada del judaísmo».</p>
<p>Piñero y Alonso no se andan con rodeos: tras la muerte de Jesús, su mensaje predicado entre los judíos (y quizá también entre los gentiles) de restauración del reino de Israel, debía ser tomado en serio por la sencilla razón de que Jesús era, él sí, el auténtico Mesías, como lo probaba su resurrección. De modo que lo que había que creer en realidad era que Jesús era el Mesías esperado durante siglos por los judíos, y creer también que su muerte en la cruz fue un sacrificio, el acto de reconciliación de la humanidad pecadora con Dios. La salvación, el perdón de Dios, estaba en creer que Jesús era el Mesías, que resucitó.</p>
<p>El libro se lee con relativa comodidad y facilidad; el bagaje de ambos autores es enorme, y sin duda han tenido a bien dosificarlo para escribir una obra accesible pero de alto nivel, que requiere de pausa y reflexión. A veces en algún capítulo o apartado se puede tener la impresión de estar leyendo un refrito de trabajos anteriores, pero es que Piñero y Alonso han dedicado toda una vida al tema (Piñero tiene 84 años y Alonso 58) y este libro no pretende innovar sino más bien recopilar la información en torno al origen y primera evolución del cristianismo. A esta evolución dedican la segunda parte del libro, en la que también hay que destacar algunas ideas principales. En primer lugar, el esfuerzo de los primeros predicadores y autores cristianos por relatar la vida de Jesús como la vida del Mesías enviado por Dios y esperado por los judíos. Eso es lo que hacen los evangelios, tanto los canónicos como los apócrifos.</p>
<p>En segundo lugar, la insistencia en que la salvación se adquiere simplemente creyendo que Jesús es el Mesías y que murió y resucitó por los pecados de la humanidad. Los autores recalcan lo revolucionario de este giro, pues suponía ofrecer la salvación también a los no judíos, a los gentiles, incluso a los romanos y a los practicantes de cualquier otro credo. La única condición era creer. Entiéndase bien el choque con los judíos tradicionales: el pacto personal e individual con Yahvé, la circuncisión, ya no era necesario. Para salvarse no había que ser judío, no hacía falta circuncidarse: bastaba con creer que Jesús fue el Mesías, y por supuesto con abandonar otras creencias y llevar una vida conforme a la ley de Moisés (cosa que también estaba incluida en el mensaje de Jesús).</p>
<p>En tercer lugar, la aparición de un abanico de tendencias y creencias derivadas del mensaje de Jesús, y el triunfo de una de ellas: la paulina. La figura y escritos de Saulo, también llamado Pablo de Tarso, conformó el cristianismo que perduró y que ha llegado hasta nuestros días. Él destacó sobre muchos otros como difusor del mensaje de Jesús entre los «judíos de la diáspora» (los que se hallaban diseminados por todo el mundo), pero en especial como promotor de la nueva fe entre los no judíos, los gentiles. La obra relata los viajes y la predicación de Pablo, siguiendo sobre todo el libro de los <em>Hechos de los apóstoles</em> y las epístolas del propio Pablo.</p>
<p>El libro explica otros muchos aspectos que giran en torno a la constitución del cristianismo como religión autónoma. Fue en la comunidad de creyentes no judíos (no circuncidados, por tanto) de Antioquía, donde se aplicó por primera vez el término «cristianos» a sus integrantes. Fueron las guerras judías contra los romanos las que provocaron una crisis que llevó al judaísmo al borde de la extinción, al ser destruido el templo de Jerusalén y exterminados los zelotes y los saduceos (los esenios, siempre minoritarios, ya hacía tiempo que habían desaparecido), quedando solo los fariseos como herederos del espíritu judaico. Fueron los textos de algunos de los primeros biógrafos de Jesús, y las cartas de algunos de los que predicaron la nueva fe, en un proceso que se tomó su tiempo, los que constituyeron el canon de textos sagrados, el Nuevo Testamento (el nuevo pacto, la nueva alianza) de la fe cristiana.</p>
<p><em>Cómo nació el Cristianismo</em> expone la idea de que la religión cristiana no brotó tal cual de la predicación de Jesús, sino que fue el resultado de un proceso, una evolución en la que intervinieron factores históricos, sociales y culturales. Se trata de un libro clarificador que aporta luz a los orígenes de la fe cristiana, escrito de modo objetivo y riguroso. Una obra más que recomendable.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*****</p>
<p>Antonio Piñero &amp; Javier Alonso, <em><a href="https://shackletonbooks.com/libros/shackleton-books/como-nacio-el-cristianismo/" target="_blank" rel="noopener">Cómo nació el Cristianismo. La verdadera historia de sus orígenes, de Jesús a la creación de la Iglesia</a></em>. Barcelona, Shackleton Books, 2025, 288 páginas.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>SABLES AL VIENTO. LA CABALLERÍA EN LA GUERRA MODERNA (1860-1945) &#8211; Ismael López</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Iñigo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Apr 2026 06:15:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Grandes contiendas]]></category>
		<category><![CDATA[Historia por épocas]]></category>
		<category><![CDATA[Historias especializadas]]></category>
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		<category><![CDATA[Ismael López]]></category>
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					<description><![CDATA[A Ismael López no hace falta presentarle por estas lindes. Historiador por la Universidad de Alcalá de Henares y Máster Interuniversitario en Hª Contemporánea por la UAM y la UCM, ha consolidado su carrera como escritor y ensayista gracias a sus libros La batalla del Marne y La guerra de las trincheras, acaparando no pocas loas en el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/sablesalviento.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-105141]"><img decoding="async" class="wp-image-105535 alignleft" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/sablesalviento-196x300.jpg" alt="" width="200" height="307" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/sablesalviento-196x300.jpg 196w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/sablesalviento-667x1024.jpg 667w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/sablesalviento-768x1179.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/sablesalviento.jpg 782w" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>A Ismael López no hace falta presentarle por estas lindes. Historiador por la Universidad de Alcalá de Henares y Máster Interuniversitario en Hª Contemporánea por la UAM y la UCM, ha consolidado su carrera como escritor y ensayista gracias a sus libros <em><a href="https://hislibris.com/la-batalla-del-marne-la-ultima-campana-del-siglo-xix-en-occidente-ismael-l-dominguez/" target="_blank" rel="noopener">La batalla del Marne</a> </em>y<em> <a href="https://hislibris.com/la-guerra-de-las-trincheras-el-frente-occidental-en-la-primera-guerra-mundial-1914-1918-ismael-lopez-dominguez/" target="_blank" rel="noopener">La guerra de las trincheras</a></em>, acaparando no pocas loas en el universo nacional de publicaciones dedicadas a la Primera Guerra Mundial, un campo de la historia poco desarrollado en nuestro idioma. Pues bien, este año ha publicado, de la mano de la editorial Ático de los Libros, un voluminoso y jugoso estudio dedicado a la rama de la caballería a lo largo de casi un siglo de batallas y confrontaciones, que transcurre entre la Guerra de Crimea y el final de la 2ª Guerra Mundial.<span id="more-105141"></span></p>
<p>Como es costumbre en él, este trabajo ingente en páginas, información y hechos militares, no solo busca describir la participación de las formaciones compuestas por caballos y sus jinetes, en las distintas guerras desarrolladas en este largo periodo de tiempo, sino que también ahonda en explicar al lector la evolución, el desarrollo y los cambios acontecidos en el arma montada a causa de la imparable revolución armamentística y, por ende, de las tácticas y estrategias bélicas asumidas a lo largo de los años que engloba este estudio. Para ello, Ismael puntualiza que aquella profunda metamorfosis, si bien afectó a todas las armas de los ejércitos del mundo que, obligando a adecuar sus estructuras y planes militares a los cambios que revolucionaron la guerra, sin duda fue la caballería la que sufrió más intrínsecamente todas estas fluctuaciones, que la llevaron a sufrir una progresiva y crítica mutación en los campos de batalla, hasta su definitiva desaparición. Sin embargo, uno de los fines buscados en este ensayo es demostrar que, a pesar de la profunda crisis sufrida por la caballería a lo largo de los años, las unidades montadas todavía demostraron, en ocasiones, que podían ofrecer su valía, esfuerzo y sacrificio, en la defensa de los intereses buscados por los ejércitos en los que se integran. Todo ello se acompaña de un importante componente crítico y analítico que convierte este trabajo en una obra prácticamente única en nuestro país.</p>
<p>El autor comienza por describir, en una necesaria introducción, las funciones y aportaciones principales realizadas por la caballería a lo largo de la historia, desde la Antigüedad hasta mediados del siglo XIX, siglos en los que tuvo una importancia clave en los enfrentamientos armados que han protagonizado la historia de la Humanidad. Tras esta premisa, y una vez presentada al lector la crisis sufrida por esta arma durante la Guerra de Crimea, se analiza en profundidad su participación en la Guerra de Secesión estadounidense, en la que los cuerpos de caballería resurgen con fuerza, en parte gracias a la geografía en la que se desarrolla aquella guerra y a las mentes clarividentes de militares como J. E. B. Stuart y Phil Sheridan en el uso táctico de sus tropas a caballo. De aquí, las páginas llevan sin descanso a presentar las operaciones protagonizadas por la caballería en las Guerras Indias, en la Guerra Franco–prusiana y en los conflictos bélicos localizados en Cuba, Sudáfrica, Manchuria y los Balcanes a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. En ellos, los jinetes se enfrentan por primera vez a los fusiles de repetición, las ametralladoras y los cañones de disparo rápido. Estas confrontaciones llevan a los países que entrarían posteriormente en conflicto en la Primera Guerra Mundial, a entablar profundos debates sobre el devenir del arma en sus ejércitos, afrontándolos todos ellos de diferente manera y resultado, tal como desarrolla extensamente el autor.</p>
<p>Este conflicto mundial, que se desarrolla entre 1914 y 1918, resulta ser, para algunos historiadores, la tumba definitiva de la caballería. Sin embargo, como bien analiza Ismael de manera extensa y detallada, si bien en cierta manera la caballería no puedo aportar todo su potencial en algunos sectores y momentos de aquella confrontación, en otros demuestra su valor y su valer, alargando su presencia con algunas insignes aportaciones y victorias. Posteriormente a la Gran Guerra, y mientras se desarrollan distintos enfrentamientos bélicos en México, Rusia, Polonia y Turquía, además de los relacionados con nuestro país, ya sea en el Protectorado marroquí o durante la Guerra Civil, de nuevo los países que posteriormente se volverían a enfrentar en la Segunda Guerra Mundial retoman nuevamente sus propias cavilaciones y decisiones relativas a los cuerpos montados. Algunos de ellos como EEUU y Gran Bretaña toman la drástica decisión de hacerlos desaparecer de sus fuerzas armadas de choque, tal y como nos explica el autor, mientras que otros apuestan  por mantener a la vieja caballería en combate, revalorizando su utilización y dimensión en determinados frentes de la guerra, obteniendo algunos resultados más que dignos, especialmente localizados en el Ejército Rojo Soviético, hasta la finalización del conflicto en 1945.</p>
<p>Todo ello completa, al término del libro, un magno trabajo que merece saborearse con tranquilidad y profundidad, para asimilar y disfrutar de la gran cantidad de información aportada por el autor, invirtiendo una alta capacidad de análisis y crítica plasmada en sus páginas. En definitiva, nos encontramos con un libro completísimo y muy entretenido que sin duda, desde el mismo momento de su publicación, se ha convertido en un imprescindible de la divulgación de la historia bélica en nuestro idioma.</p>
<p>*****</p>
<p>Ismael López, <a href="https://aticodeloslibros.com/catalogo/428-sables-al-viento-la-caballeria-en-la-guerra-moderna-1860-1945.html" target="_blank" rel="noopener"><em>Sables al viento. La caballería en la guerra moderna (1860 &#8211; 1945)</em></a>. Barcelona, Ático de los libros, 2026, 792 págs.</p>
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		<title>PROGRAMA DE LOS XIV ENCUENTROS HISLIBRIS (8-9 DE MAYO DE 2026)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javi_LR]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Apr 2026 15:00:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Concursos]]></category>
		<category><![CDATA[Premios Hislibris de literatura histórica]]></category>
		<category><![CDATA[Varios]]></category>
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					<description><![CDATA[Un año más —y ya van unos cuantos— vuelven los Encuentros Hislibris, nuestra cita anual con la Historia, la novela histórica y, sobre todo, con la buena compañía. Los próximos 8 y 9 de mayo, en Madrid, celebraremos la entrega de los XVI Premios de Literatura Histórica Hislibris, presentaremos la novela Las Tablas, de nuestro [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_general.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-105513]"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-105543 alignleft" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_general-224x300.jpg" alt="" width="200" height="267" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_general-224x300.jpg 224w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_general-766x1024.jpg 766w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_general-768x1027.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_general.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Un año más —y ya van unos cuantos— vuelven los <strong>Encuentros Hislibris</strong>, nuestra cita anual con la Historia, la novela histórica y, sobre todo, con la buena compañía. Los próximos <strong>8 y 9 de mayo</strong>, en Madrid, celebraremos la entrega de los XVI Premios de Literatura Histórica Hislibris, presentaremos la novela <em data-start="496" data-end="508">Las Tablas</em>, de nuestro compañero Antonio Valera Espín, y os contaremos, entre charla y charla, qué andamos tramando con la recién creada Asociación Hislibris.</p>
<p>Como siempre, no faltarán los libros, las conversaciones, la comida, la cena, las cervezas y esas digresiones inevitables que convierten cualquier encuentro hislibreño en algo más que una reunión. La entrada será libre hasta completar aforo; para la comida y la cena conviene avisar… no vaya a ser que acabemos improvisando una recreación histórica de un asedio. <a href="mailto:contacto@hislibris.com">Podéis escribirnos a este correo</a>.<br />
<span id="more-105513"></span></p>
<h2>Viernes 8 de mayo – <strong>XVI Premios de Literatura Histórica Hislibris</strong></h2>
<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/1_cartel_xvi_premios_literatura_historica.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-105513]"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-105522 size-medium" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/1_cartel_xvi_premios_literatura_historica-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/1_cartel_xvi_premios_literatura_historica-240x300.jpg 240w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/1_cartel_xvi_premios_literatura_historica-819x1024.jpg 819w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/1_cartel_xvi_premios_literatura_historica-768x960.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/1_cartel_xvi_premios_literatura_historica.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px" /></a><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f4cd.png" alt="📍" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> El Periscopio – Ediciones Evohé<br />
C/ Doctor Castroviejo 27, 28035 Madrid<br />
<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f552.png" alt="🕒" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> 19:30 h<br />
Acceso libre hasta completar aforo</p>
<p><strong>Entrega de los XVI Premios de Literatura Histórica Hislibris</strong><br />
Desarrollo previsto:<br />
• bienvenida informal<br />
• entrega de los Premios Hislibris de Literatura Histórica<br />
• breve intervención de los premiados<br />
• conversación abierta entre asistentes<br />
• encuentro distendido entre lectores y autores</p>
<p>Cena posterior (<a href="mailto:contacto@hislibris.com">abierta a los asistentes, previa reserva</a>), en la que continuaremos arreglando el mundo, recomendando libros que los demás no tendrán tiempo de leer y defendiendo con vehemencia civilizada nuestras obsesiones históricas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Sábado 9 de mayo, mañana – Presentación de libros hislibreña</h2>
<p style="text-align: left;"><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_las_tablas_y_sables_al_viento.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-105513]"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-105542 alignright" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_las_tablas_y_sables_al_viento-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_las_tablas_y_sables_al_viento-240x300.jpg 240w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_las_tablas_y_sables_al_viento-819x1024.jpg 819w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_las_tablas_y_sables_al_viento-768x960.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_las_tablas_y_sables_al_viento.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px" /></a><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f4cd.png" alt="📍" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> María Pandora – café bar y espacio cultural<br />
Plaza de Gabriel Miró 1, 28005 Madrid<br />
<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f552.png" alt="🕒" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> 13:15 h<br />
Acceso libre hasta completar aforo</p>
<p>Presentación de la novela<em> Las Tablas</em>, de Antonio Valera Espín (Ediciones Evohé) y <em>Sables al viento</em>, de Ismael López (Ático de los libros)</p>
<p>La sesión consistirá en una conversación abierta con los autores sobre el proceso de creación de los libros, sus andamios históricos y las decisiones narrativas que hacen que la historia funcione… o que nos den ganas de discutirlas amistosamente, o si va a ser expositivo o analítico, pero, sobre todo, ¿ensayo o estudio?, ¿divulgación o alta divulgación?</p>
<p>Formato:<br />
• conversación con el autor<br />
• diálogo con lectores<br />
• turno de preguntas<br />
• firma de ejemplares</p>
<p>Tras la presentación tendrá lugar una comida conjunta (abierta a los asistentes, <a href="mailto:contacto@hislibris.com">previa reserva</a>), que permitirá seguir hablando de libros, historia y lecturas pendientes hasta comprobar, con cierta resignación, que nuestra lista acaba de crecer de forma poco responsable.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Sábado 9 de mayo, tarde – Proyecto Asociación Hislibris</h2>
<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_asociacion_cultural_hislibris.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-105513]"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-105545 alignright" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_asociacion_cultural_hislibris-240x300.jpg" alt="" width="240" height="300" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_asociacion_cultural_hislibris-240x300.jpg 240w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_asociacion_cultural_hislibris-819x1024.jpg 819w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_asociacion_cultural_hislibris-768x960.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/cartel_presentacion_asociacion_cultural_hislibris.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px" /></a><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f4cd.png" alt="📍" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> El Barógrafo<br />
C. del Príncipe, 10, 28012 Madrid<br />
<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f552.png" alt="🕒" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> 17:00 h<br />
Acceso libre hasta completar aforo</p>
<p><strong>Presentación del proyecto cultural de la Asociación Hislibris<br />
</strong><br />
En un formato participativo y distendido —esto es, entre cervezas— Ángeles, Antonio, Ernesto, Javier, Juan Luis (si los astros se alinean y consigue venir) y Sandra presentarán la Asociación Hislibris y compartirán las principales líneas de actividad que se pondrán en marcha durante el próximo periodo.</p>
<p>El objetivo es reforzar Hislibris como espacio de encuentro entre lectores y autores de novela histórica, ampliando su dimensión cultural mediante iniciativas estables que combinen divulgación, creación literaria y comunidad; es decir, seguir haciendo lo que nos gusta, pero con cierta vocación de continuidad y, si es posible, sin perder el buen humor por el camino.</p>
<p>Durante la sesión se hablará de las distintas líneas de trabajo previstas:</p>
<p>Talleres de escritura histórica<br />
Espacios orientados al desarrollo de proyectos narrativos dentro del género histórico, donde intentaremos conciliar el rigor documental con la necesidad de que las novelas, además de exactas, sean legibles y, a ser posible, apasionantes.</p>
<p>Club de lectura Hislibris<br />
Encuentros periódicos dedicados a la lectura y comentario de obras de narrativa histórica, con el saludable propósito de seguir ampliando nuestra ya preocupante lista de pendientes.</p>
<p>Charlas y encuentros online · creación de podcast<br />
Conversaciones digitales con autores, editores e investigadores, pensadas para ampliar el alcance de la comunidad Hislibris y facilitar la participación desde cualquier lugar donde haya conexión a internet… y ganas de hablar de libros.</p>
<p>Pero hay muuuuuchas cosas más, de verdad que súper chulas. Ya os comentaremos.</p>
<p>La sesión tendrá carácter abierto, favoreciendo la participación de los asistentes, el intercambio de propuestas y las digresiones más o menos inevitables cuando se juntan varias personas con tendencia a entusiasmarse con la Historia.</p>
<p>El encuentro concluirá con un espacio informal de conversación. Después, copas donde se tercie, como corresponde a toda jornada hislibreña que aspire a ser recordada.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>LA ÚLTIMA DINASTÍA. EL ANTIGUO EGIPTO DESDE ALEJANDRO MAGNO HASTA CLEOPATRA – Toby Wilkinson</title>
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		<dc:creator><![CDATA[cavilius]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Apr 2026 06:26:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia de Egipto]]></category>
		<category><![CDATA[Historia por épocas]]></category>
		<category><![CDATA[dinastía ptolemaica]]></category>
		<category><![CDATA[Egipto]]></category>
		<category><![CDATA[Ptolomeo]]></category>
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					<description><![CDATA[«En Egipto tienen todo lo que existe o se fabrica en cualquier lugar del amplio mundo: riquezas, deportes, poder, clima excelente, fama, monumentos, filósofos, oro, jóvenes, un santuario de los dioses hermanos, un rey ilustrado, el Museion, vino… ¡y mujeres!». Herondas, Mimos I 25, siglo III a.C. Digámoslo cuanto antes: el último libro del egiptólogo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/LA-ULTIMA-DINASTIA-Toby-Wilkinson.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-79845]"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-79847" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/LA-ULTIMA-DINASTIA-Toby-Wilkinson-200x300.jpg" alt="" width="200" height="300" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/LA-ULTIMA-DINASTIA-Toby-Wilkinson-200x300.jpg 200w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/LA-ULTIMA-DINASTIA-Toby-Wilkinson-683x1024.jpg 683w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/LA-ULTIMA-DINASTIA-Toby-Wilkinson-768x1151.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/11/LA-ULTIMA-DINASTIA-Toby-Wilkinson.jpg 1001w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>«En Egipto tienen todo lo que existe o se fabrica en cualquier lugar del amplio mundo: riquezas, deportes, poder, clima excelente, fama, monumentos, filósofos, oro, jóvenes, un santuario de los dioses hermanos, un rey ilustrado, el Museion, vino… ¡y mujeres!». Herondas, <em>Mimos</em> I 25, siglo III a.C.</p>
<p>Digámoslo cuanto antes: el último libro del egiptólogo Toby Wilkinson dedicado a los faraones de la dinastía ptolemaica es una delicia. El reto era difícil: tratar de explicar de manera clara en unos cientos de páginas los vaivenes de una de las sagas de reyes y reinas más convulsas de la antigüedad, que nació de la nada por el capricho de un guardaespaldas de Alejandro Magno de gobernar el país del Nilo, y se extinguió trescientos años después con la mordedura de un áspid. Magnífico trabajo el de Wilkinson, no se puede decir otra cosa.<span id="more-79845"></span></p>
<p>Asentado esto, poco más se puede añadir salvo glosar en qué consiste esa magnificencia, para que el público lector se haga una idea más cabal de lo que va a encontrar en las páginas de <em>La última dinastía</em>. Hacía tiempo que los ptolomeos no aparecían por Hislibris; en realidad no lo han hecho muy a menudo. Hace una década y media se reseñaba la novela del inglés Duncan Sprott<em> <a href="https://hislibris.com/la-casa-del-aguila-duncan-sprott/" target="_blank" rel="noopener">La casa del águila</a></em>, primera entrega de una tetralogía que se quedó en la mitad: la mencionada y <em>La casa del cocodrilo</em>. Y un lustro atrás comentábamos otra novela, <em><a href="https://hislibris.com/cuando-fuimos-dioses-olga-romay-pereira/" target="_blank" rel="noopener">Nunca fuimos dioses</a></em> de Olga Romay Pereira. Nada más. Así que ya era hora de volver a hablar de los Sóter, los Evergetes, los Filopátor y compañía. Y qué mejor que hacerlo de la mano del arqueólogo, egiptólogo y divulgador inglés Toby Wilkinson, quien ya ha escrito obras de gran calado (algunas reseñadas por aquí: <em><a href="https://hislibris.com/39909-2/" target="_blank" rel="noopener">Origen del Antiguo Egipto</a></em> o <em><a href="https://hislibris.com/a-world-beneath-the-sands-adventurers-and-archaeologists-in-the-golden-age-of-egyptology-toby-wilkinson/" target="_blank" rel="noopener">A World Beneath the Sands</a></em>); con <em>La última dinastía</em> continúa ese nivel de exigencia a sí mismo como autor, lo cual repercute en beneficio de los lectores que disfrutamos de sus libros.</p>
<p>Quién le iba a decir al general Ptolomeo hijo del macedonio Lago, cuando salió de Macedonia acompañando a su caudillo Alejandro hacia las tierras de Persia, que se convertiría en <em>somatophylax</em> (guardaespaldas) del rey y, a la muerte de este, en gobernante de uno de los pueblos más ricos, si no el que más, de todo el territorio conquistado por el joven macedonio. Los seis meses que pasó con Alejandro en Egipto bastaron para que Ptolomeo se enamorara de aquel río, aquellas tierras y aquellas gentes, y pasara el resto de su vida deseando volver. Lo hizo cuando Alejandro expiró en Babilonia en el 323 a.C. y sus generales se repartieron el suelo conquistado como si se tratara de un pastel. Ptolomeo lo tuvo claro desde el primer momento: él pidió Egipto. Y sus herederos gobernaron el país del Nilo durante 300 años más.</p>
<p>Y de eso va el libro: del reinado de Ptolomeo y el de sus herederos. En palabras de Wilkinson:</p>
<blockquote><p>El relato sigue el nacimiento, auge, decadencia y caída del poder ptolemaico desde Alejandro Magno hasta Cleopatra. Está organizado en cuatro partes que se corresponden con las cuatro fases principales de la historia ptolemaica: la edad dorada de los ptolomeos del I al III; una era de transición con los ptolomeos del IV al VI; los años de crisis bajo los ptolomeos del VIII al XI; y el desenlace, bajo los ptolomeos del XII al XV y la gran Cleopatra, con un último fulgor antes de sucumbir al poder de Roma.</p></blockquote>
<p>En efecto, los reyes de Egipto a partir del primer Ptolomeo se llamaron todos Ptolomeo y fueron hasta quince; en cuanto a Cleopatra («gloria al padre» en griego), la primera fue esposa de Ptolomeo V a finales del siglo III a.C., y «su nombre sería adoptado como talismán por las futuras reinas ptolemaicas, hasta la última», Cleopatra VII, la más famosa de las reinas de la Antigüedad.</p>
<p>Pero el libro no es solo una historia de los ptolomeos: es también, y quizá sobre todo, una historia del Egipto de los tres últimos siglos antes de nuestra era, hasta que fue convertido en provincia romana. Una historia marcada por lo griego, lo cual no deja de ser paradójico: los macedonios en general, y Alejandro en particular, se esforzaron sin descanso por ser considerados griegos, cosa que no les fue fácil (para muchos de los que vivían en las <em>poleis</em> griegas, los macedonios eran salvajes con costumbres propias de bárbaros y con una lengua diferente al griego); y fue gracias a esos macedonios que la cultura griega se expandió hasta los últimos rincones del mundo conquistado por Alejandro, Egipto incluido. El sueño del hijo de Filipo fue siempre la integración de culturas, la fusión entre sus hombres y los nativos habitantes de los pueblos conquistados, o dicho desde la perspectiva de Alejandro, liberados del dominio persa.</p>
<p>Ese sueño en gran medida murió con él, y de sus sucesores tan solo Ptolomeo puso empeño en mantenerlo vivo: en Egipto conservó la administración nativa, los funcionarios, las costumbres y cultos religiosos, y él mismo se esforzó por integrarse en la religiosidad milenaria de los egipcios. Pero sus descendientes fueron olvidando progresivamente la idea de la integración; lo cierto fue que durante todo el período ptolemaico griegos y egipcios convivieron como comunidades separadas. Estos veían la presencia de aquellos en su país como una usurpación, una ocupación a la que debían someterse. Los griegos, por su parte, se convirtieron en la élite gobernante y relegaron a los egipcios a ocupar los escalafones más bajos de la escala social. Aunque respetaron y conservaron los ritos y creencias ancestrales de Egipto, no se rebajaron a conocer su idioma o su sistema de escritura (ni el demótico ni mucho menos el jeroglífico), y trataron a los egipcios con desdén y superioridad, a la cual respondían estos con desprecio y recelo. Durante todo el período la relación entre ambos colectivos, uno sometido y el otro dominante, fue tensa.</p>
<p>El libro de Wilkinson muestra muy bien esa dicotomía del Egipto ptolemaico. Dedica muchas páginas precisamente a exponer cómo vivían unos y otros, entrando a menudo en la intrahistoria, en los hechos de individuos particulares. Pero también, como es lógico, habla de la política internacional de los ptolomeos, de los territorios circundantes que a veces conquistaron  y a veces perdieron (Cirenaica, Chipre, Celesiria). Y de la política interior: merece la pena mencionar la ciudad de Alejandría, que desde Ptolomeo I ya se convirtió en el epicentro del imperio por encima de Tebas o Menfis. Los egipcios la conocieron durante muchas décadas como «el lugar de construcción» debido a las interminables obras que se realizaron en la ciudad: amplias avenidas, edificaciones suntuosas como el Museion, la posterior biblioteca, el faro… Alejandría se convirtió en el centro mundial del saber, aglutinando sabios como Zenódoto, Euclides, Aristarco, Andrónico, Calímaco, Eratóstenes…</p>
<p>Como apunta Wilkinson en la cita de más arriba, tras un período inicial de bonanza cultural, económica y militar, a partir de Ptolomeo IV las crisis internas del país y también la presión en el panorama internacional, además de la decadencia de los sucesivos reyes ptolomeos, contribuyeron al declive de Egipto. Por un lado soberanos adolescentes o incluso niños, funcionarios y militares corruptos, incestos en la familia real, parricidios, matricidios, crímenes espeluznantes y despiadados. Por otro, las Guerras Sirias contra el sempiterno vecino y enemigo, el imperio seléucida, gobernado por la dinastía que fundó otro de los generales de Alejandro, Seleuco. En el horizonte cercano las guerras macedónicas, y en el lejano las púnicas, permitieron vislumbrar a los ptolomeos la emergencia de un pujante poder que a marchas forzadas y a golpe de conquistas y de insultante diplomacia condescendiente, se  haría dueño poco a poco de todo el Mediterráneo: Roma.</p>
<p>Si al principio del libro uno puede tener la sensación de que el relato de Wilkinson tarda en arrancar, entreteniéndose en cuestiones tal vez (solo tal vez) menos interesantes, los dos tercios siguientes la narración se vuelve trepidante, alternando los dos planos (por un lado, cuestiones de economía, religión, cultura, etc.; por otro, las vicisitudes de los gobernantes ptolemaicos) y desembocando en un torrente cuyo final todos conocemos. Los años de crisis, muerte, decadencia y corrupción total de los últimos ptolomeos llevan a la última etapa, el canto de cisne: Cleopatra VII, de 18 años, y su hermano Ptolomeo XIII de 10 (aún llegarían otros dos ptolomeos más, los adolescentes Ptolomeo XIV y Ptolomeo XV) no pudieron hacer nada contra el poder de Roma, que engulló el país milenario y lo convirtió en una simple provincia de su naciente imperio.</p>
<p><em>La última dinastía</em> participa del habitual buen hacer de los historiadores británicos cuando hacen alta divulgación. El libro se acompaña de algunos mapas, lista de los reyes ptolemaicos (que incluye un minúsculo error, poco importante) y cronología. Una bibliografía de varias páginas y una serie de lecturas recomendadas (eminentemente anglosajonas) cierran este estupendo trabajo que todo amante de la historia debería leer.</p>
<p>*****</p>
<p>Toby Wilkinson, <a href="https://www.esferalibros.com/libros/la-ultima-dinastia/" target="_blank" rel="noopener"><em>La última dinastía. El Antiguo Egipto desde Alejandro Magno hasta Cleopatra</em></a>. Traducción de Antonio García Maldonado. Madrid, La Esfera de los Libros, 2025, 380 páginas.</p>
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		<title>MESOPOTAMIA – Olivier Guez</title>
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		<dc:creator><![CDATA[cavilius]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Apr 2026 06:24:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia de Irak]]></category>
		<category><![CDATA[Novela histórica]]></category>
		<category><![CDATA[geopolítica]]></category>
		<category><![CDATA[Gertrude Bell]]></category>
		<category><![CDATA[Irak]]></category>
		<category><![CDATA[Lawrence de Arabia]]></category>
		<category><![CDATA[revuelta árabe]]></category>
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					<description><![CDATA[Gertrude está encantada y esperanzada. “Vamos a hacer de Bagdad un próspero centro de civilización árabe, estoy segura. Vamos a devolverle su pasada grandeza”. Mientras tenía lugar la Primera Guerra Mundial, y en realidad desde mucho antes y durante algunos años después, la zona comprendida por las regiones bañadas por los ríos Tigris y Éufrates [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Gertrude está encantada y esperanzada. “Vamos a hacer de Bagdad un próspero centro de civilización árabe, estoy segura. Vamos a devolverle su pasada grandeza”.</p></blockquote>
<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Mesopotamia.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-43676]"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-105481 alignleft" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Mesopotamia-200x300.jpg" alt="" width="200" height="300" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Mesopotamia-200x300.jpg 200w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Mesopotamia.jpg 667w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Mientras tenía lugar la Primera Guerra Mundial, y en realidad desde mucho antes y durante algunos años después, la zona comprendida por las regiones bañadas por los ríos Tigris y Éufrates fue especialmente conflictiva. Los intereses del imperio otomano, dueño de aquellas tierras desde hacía siglos, los del británico y los intereses de los propios habitantes de aquel territorio, confluían en aquella pequeña porción del mundo, el Creciente Fértil del que los libros de historia antigua nos hablan y donde surgieron las primeras ciudades y, de hecho, la civilización. Las dos primeras décadas del siglo XX fueron decisivas para la construcción de fronteras nacionales en la región de Mesopotamia, como decisivo fue el papel que jugó una dama británica cuya vida transcurrió entre despachos y la arena del desierto.<span id="more-43676"></span></p>
<p>La novela <em>Mesopotamia</em> del francés Olivier Guez, rescata de un relativo olvido la figura de Gertrude Bell, diplomática, espía, arqueóloga, política y alguna cosa más. Gertrude nació en 1868 en el seno de una familia británica rica e influyente, la sexta más rica de Gran Bretaña. Estudió en Oxford y tuvo oportunidad de viajar por donde le vino en gana. Recorrió el mundo, conoció personas importantes de la política y la diplomacia, y hubo un lugar del planeta que la encandiló de manera especial: cuando estuvo en Persia, en la embajada británica de Teherán, donde su familia tenía parientes, quedó hechizada por el Próximo Oriente. Su agilidad mental, su desparpajo y su juventud le abrieron más de una puerta en el gobierno británico, y acabó aterrizando e instalándose en la tierra que no dejó nunca de fascinarla; desde ese momento su vida transcurrió a caballo entre la campiña inglesa y el desierto árabe.</p>
<p>En cuanto a la novela, lo cierto es que cuesta un poco entrar en ella: arranca a bocajarro en el año 1916 con una Gertrude Bell inmersa en asuntos políticos que giran en torno a los intereses de su país en la tierra mesopotámica. El estilo es denso, el aluvión de información, datos y nombres augura una historia en la que hay que descubrir los cómos y por qués a medida que se lee. No hay fase previa, no  hay precalentamiento: el primer capítulo ya nos sumerge en las templadas aguas del Tigris y el Éufrates, en los conflictos generados por el choque de potencias europeas con otomanos y árabes, y hemos de nadar si no queremos ahogarnos. Una vez roto el hielo y vencida la primera dificultad, y puestos los cinco sentidos en la narración, es fácil dejarse envolver por la atmósfera que el autor construye con una infinidad de detalles y matices.</p>
<p>Pero el aspecto más llamativo de la novela es que a duras penas parece una novela. Lo es, qué duda cabe, pero podría pasar casi sin tener que tocar ningún párrafo por un tratado de geopolítica o de historia sobre aquel período. Las páginas fluyen y apenas se vislumbran otras actividades, hechos o actitudes de los personajes, que no orbiten en torno al asunto que se está dirimiendo. ¿Y qué asunto es este? Se podría resumir en una sola palabra: petróleo. Y he aquí uno de los factores principales derivado del ansia por el oro negro: «Sometida a Occidente, Mesopotamia es explotada aritmética y burocráticamente». Y otro: los estertores del imperio otomano, cuyos siglos de existencia nada pueden contra el empuje de los países occidentales, Gran Bretaña en particular. La región es escenario de esta pugna de intereses y también es el patio trasero donde se dirime el conflicto europeo, la llamada Primera Guerra Mundial. Los otomanos se han aliado con Alemania para mejor oponerse a los británicos, y los franceses juegan sus cartas como pueden entre unos y otros. Y abajo, en el último escalafón de la escala de poder, se encuentran los nativos, los árabes, que desean vivir independientes y en paz.</p>
<p>El autor francés, seguramente consciente de que para restaurar la figura de Gertrude Bell ha de hablar de ella, utiliza el recurso de los saltos en el tiempo. Los capítulos se alternan avanzando y retrocediendo en la vida de Gertrude, y gracias a los viajes al pasado, que cada vez nos trasladan más cerca del presente de la protagonista, conocemos a una Gertrude jovencita y profunda admiradora de su padre. Sus escarceos amorosos apenas disimulan que la muchacha, por carácter, educación y vocación aventurera, es carne de soltería. Desubicada en la civilizada vieja Europa, prefiere estar y desenvolverse entre los árabes, con quienes encuentra la paz y serenidad que busca. También entre árabes puede dar rienda suelta a su espíritu libre, que quedaría encorsetado por las rígidas normas de la sociedad británica. Por otro lado, también se vislumbra de manera bien clara la actitud de prepotencia y condescendiente superioridad que todo lo británico impone sobre todo lo árabe. Los ingleses engañan a los árabes sin ningún pudor y los tratan como a niños a los que hay que guiar y educar. Y Gertrude Bell, conviene decirlo, también participa hasta cierto punto de ese prejuicio.</p>
<p>La novela transcurre así, prácticamente sin diálogos, sumida en esa alternancia de cuestiones de diplomacia geopolítica y la vida de Gertrude, cada vez más inmersa en su universo de diplomacia internacional. Pero pese a lo dicho sobre la tendencia ligeramente colonialista de Gertrude, si los árabes lograron su independencia fue en gran parte gracias a ella. La unión de las antiguas provincias otomanas de Mosul, Basora y Bagdad en una nación llamada Irak se fraguó en los despachos que Gertrude visitó, gracias a su empuje y tesón. A esa independencia del pueblo árabe, pueblo el cual se acostumbró de buena gana a tener en una mujer occidental uno de sus principales valedores en el teatro de la política internacional, también contribuyó no poco Thomas Edward Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia. Arqueólogo, militar y aventurero, su carácter arisco, rebelde, despreocupado y liberal, al igual que su amistad con Gertrude, se pasean por la novela, y uno y otro lideran, cada uno a su modo, la revuelta árabe que sacude todo el territorio de Oriente Medio. Como también se pasean por sus páginas otros personajes célebres: el presidente británico Lloyd George, el soldado colonial A. T. Wilson, el caudillo árabe Faisal o un joven político por entonces algo atolondrado llamado Winston Churchill.</p>
<p>Se trata, en fin, de una novela envolvente, cautivadora e intensa, que requiere su tiempo y su pausa. Los interesados en conocer a Gertrude Bell y cómo se fraguó la independencia del pueblo árabe no deben dejarla pasar, y los amantes de la «literatura histórica geopolítica» tampoco. En la ya mítica película <em>Lawrence de Arabia</em> de David Lean, Gertrude Bell no aparecía, que yo recuerde. Por el contrario, hace unos diez años el director Werner Herzog rodó <em>La reina del desierto</em>, película protagonizada por Nicole Kidman y basada en la vida y hechos de Gertrude Bell.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*****</p>
<p>Olivier Guez, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mesopotamia/425439" target="_blank" rel="noopener"><em>Mesopotamia</em></a>. Traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona. Madrid, Tusquets Editores, 2025, 355 páginas.</p>
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		<title>BARTLEBY Y COMPAÑÍA &#8211; Enrique Vila-Matas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ave]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Apr 2026 06:12:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historias especializadas]]></category>
		<category><![CDATA[Varios]]></category>
		<category><![CDATA[escritura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia de la literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Vila-Matas]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Bartlevycomania.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-104938]"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-105465" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Bartlevycomania-175x300.jpg" alt="" width="200" height="342" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Bartlevycomania-175x300.jpg 175w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Bartlevycomania-599x1024.jpg 599w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Bartlevycomania-768x1314.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/04/Bartlevycomania.jpg 877w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Las musas son impertinentes, caprichosas y tan irreverentes que te abandonan cuando menos lo esperas. Han existido muchos escritores que no fueron capaces de disciplinarlas, o que prefirieron no hacerlo. Enrique Vila-Matas ha escrito un libro sobre otros libros, una novela que podría encuadrarse en la literatura de no ficción; lo que la convierte en novela es el propio narrador, el único contenido de invención en el libro, salvo alguna que otra excepción anecdótica de la que no podemos estar seguros, por lo menos yo. <em>Bartleby y compañía</em> es una novela para los que aman los libros en general y la literatura en particular. Una visión de los libros no escritos. El argumento es sencillo. El narrador es un escritor que lleva veinticinco años sin publicar. De hecho, solo escribió en su juventud una novelita porque un episodio familiar lo bloqueó. Inspirándose en sí mismo, decide investigar sobre la sombra de Bartleby en la literatura.<span id="more-104938"></span></p>
<p>Bartleby es el personaje de un recomendable relato escrito por Herman Melville y publicado en 1853, <em>Bartleby, el escribiente</em>. «Preferiría no hacerlo» era la frase que utilizaba este empleado cuando su perplejo jefe le encargaba una tarea. Un hombre sin determinación, que pasaba horas en estado contemplativo (casi vegetativo), con un fuerte impulso a no hacer nada. Melville, el gran escritor estadounidense, el autor de <em>Moby Dick</em>, convierte en pesadilla el sueño americano con este relato.</p>
<p>Como Bartleby, muchos escritores prefirieron no hacerlo, no volver a escribir pese a tener a su disposición los recursos intelectuales y la posibilidad de convertirse en capítulos trascendentales de la historia de la literatura.</p>
<p>Notas al pie de página de un texto invisible constituyen la estructura de <em>Bartleby y compañía</em>. Nos cuenta Vila-Matas por boca de este narrador, coleccionista de vidas de escritores poco productivos, que ha recogido la ocurrencia del italiano Bobi Bazlen que solo preparaba notas a pie de página puesto que opinaba que la mayoría de lo escrito así debe considerarse. Con esta original idea como sistema, la novela recopila las visiones, citas y anécdotas de los escritores poco prolíficos de la historia y analiza sus motivos a lo largo de 86 notas al pie que podrían incluirse en un manual de literatura, tampoco escrito.</p>
<p>Se habla de los libros que leyera Alonso Quijano, de la biblioteca submarina del capitán Nemo y de la triste pérdida que para el mundo supuso la destrucción de la biblioteca de Alejandría.</p>
<p>Pero sobre todo se habla de escritores poco prolíficos, de los escritores del no. De sus excusas para no escribir, de los que no fueron capaces de superar la incomprensión o el desencanto en este duro oficio, e incluso, colmo de los colmos, de algunos escritores que nunca escribieron. A estos últimos los denomina autores ágrafos porque han sido considerados como escritores, aunque nunca garabatearon ni una sola letra o, por lo menos, nunca publicaron. Se cita a Sócrates y a Pepín Bello como los más célebres ágrafos que en mundo han sido. En verdad, en verdad os digo, yo pondría en el primer puesto a Jesucristo.</p>
<p>Juan Rulfo pasó a la historia de la literatura con honores. Si hubiera escrito sin freno, cualquier editor se hubiera decidido a publicarle sin dudarlo porque muchos lectores hubieran comprado sus obras. Pero no quiso volver a escribir después de publicar una novela y un libro de cuentos. Por desgracia, murió la persona que le inspiraba sus mágicas narraciones.</p>
<p>Nos habla también de Rimbaud que escribió dos magníficos libros antes de cumplir veinte años, pero que después no volvió a componer ni un solo poema en toda su vida; de Robert Walser que pasó una buena parte de su vida en un manicomio dando largos paseos en lugar de coger la pluma; de Augusto Monterroso, cuyas obras completas ocupan un libro poco voluminoso y su cuento más célebre, apenas una línea; de Marie-Henri Beyle, más conocido por el pseudónimo con el que escondía su identidad, Stendhal, que estuvo diez años sin escribir a la espera de que apareciera la inspiración, las malditas musas. En cuanto a Marcelo Chiriboga, el escritor ecuatoriano, no busquen sus obras, su existencia es inventada.</p>
<p>En cualquier caso, como nos da a entender Vila-Matas, nada que reprocharles: el 99 por ciento de la humanidad somos <em>bartlebys</em> de la literatura. Entre los escritores, quizá el porcentaje sea más alto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*****</p>
<p>Enrique Vila-Matas. <em><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-bartleby-y-compania/189051" target="_blank" rel="noopener">Bartleby y compañía</a>.</em> Barcelona. Seix Barral, 2000. 184 páginas.</p>
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		<title>LA MARIPOSA NEGRA – Radu Paraschivescu</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Apr 2026 11:00:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Novela histórica]]></category>
		<category><![CDATA[Caravaggio]]></category>
		<category><![CDATA[Radu Paraschivescu]]></category>
		<category><![CDATA[Roma]]></category>
		<category><![CDATA[siglo XVI]]></category>
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					<description><![CDATA[Y así, proseguí con mi vida, con todo lo bueno y lo malo: peleas y reconciliaciones, borracheras y amores, duelos y caricias, terribles broncas y soledades no menos crueles. Me pegué y pinté, me reí y maldije a raudales, fui de cama en cama y de calabozo en calabozo. Me granjeé el doble de enemigos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Y así, proseguí con mi vida, con todo lo bueno y lo malo: peleas y reconciliaciones, borracheras y amores, duelos y caricias, terribles broncas y soledades no menos crueles. Me pegué y pinté, me reí y maldije a raudales, fui de cama en cama y de calabozo en calabozo. Me granjeé el doble de enemigos que de amigos.</p></blockquote>
<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/LA-MARIPOSA-NEGRA-Radu-Paraschivescu.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-105174]"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-105173 alignleft" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/LA-MARIPOSA-NEGRA-Radu-Paraschivescu-198x300.jpg" alt="" width="200" height="302" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/LA-MARIPOSA-NEGRA-Radu-Paraschivescu-198x300.jpg 198w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/LA-MARIPOSA-NEGRA-Radu-Paraschivescu-677x1024.jpg 677w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/LA-MARIPOSA-NEGRA-Radu-Paraschivescu-768x1161.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/LA-MARIPOSA-NEGRA-Radu-Paraschivescu.jpg 898w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Hay novelas que se leen con una mezcla de deleite y asombro: gustan, se disfrutan y al mismo tiempo se nota que se está ante un libro que se va a recordar durante años. <em>La mariposa negra</em>, de Radu Paraschivescu, pertenece justo a esa categoría. Es una obra cuidada, con momentos muy logrados, un protagonista potente y un trabajo de documentación impresionante. Qué más se puede pedir. ¿Tal ver la extensión justa? Pues también la tiene. Cuando llega el momento del final, cuando la historia ha dado todo de sí, cuando se corre el riesgo de la repetición, de caer en la monotonía o la pesadez, la novela termina. Es como retirarse cuando se ha llegado a la cumbre, y eso hay que saber hacerlo.<span id="more-105174"></span></p>
<p>La premisa es atractiva: contar la vida de Michelangelo Merisi. Para quien no lo sepa, se trata del famoso pintor Caravaggio, nacido en Milán en 1571 y muerto tan solo 38 años después en la pequeña localidad costera de Porto Ércole, en la Toscana. En la novela se le llama Merisi o Miche, y su historia se nos revela desde dentro y desde fuera. Desde dentro a través de una conversación interior en forma de larga carta imaginaria dirigida a su maestro Simone; desde fuera mediante un narrador omnisciente que reconstruye la Roma de su tiempo con una minuciosidad casi maniática. Esa doble vía es uno de los grandes aciertos de la novela, porque permite combinar la confesión íntima con el fresco histórico, la voz personal con la panorámica. La mirada interior con la exterior.</p>
<p>La carta de Merisi es, seguramente, la parte más viva del libro. Ahí el pintor habla en primera persona, sin filtros, con un tono que mezcla la fanfarronería, la autocrítica, el humor negro y una melancolía que asoma de vez en cuando. Cuenta sus peleas, sus borracheras, sus amores, sus duelos, sus estancias en la cárcel de Tor di Nona, el crimen que cometió, sus huidas, sus encargos, sus relaciones con los modelos que utilizó para sus pinturas —como la joven Fillide, que aparece con una luz muy particular—, sus broncas con medio mundo y su incapacidad para quedarse quieto. Un hombre que vive al límite, que se equivoca, que no sabe rebajar el tono ni cuando le convendría, pero que tiene una energía creativa que arrasa con todo. En esos pasajes, la novela se lee casi de un tirón. La voz de Merisi suena creíble y no cae en la solemnidad. No se presenta como un genio incomprendido, sino como un hombre con talento y mal carácter, con un orgullo enorme y una vida bastante desastrosa.</p>
<p>El otro hilo, el del narrador omnisciente, es muy ambicioso y también más irregular. Paraschivescu se propone retratar la Roma de finales del XVI y principios del XVII con un nivel de detalle que a veces roza lo enciclopédico. Y lo cierto es que el resultado es magnífico: la ciudad aparece como un organismo vivo, y el retrato de Roma se convierte en uno de los grandes atractivos del libro. La ciudad no es un simple decorado, sino un personaje más, con sus propias pulsiones: violenta, supersticiosa, bulliciosa, miserable y espléndida a la vez. Aparecen desde papas como Pablo V, hasta prostitutas. Esa mezcla de alturas y bajos fondos encaja muy bien con la figura de Merisi.</p>
<p>También alcanza ese grado de desmenuzamiento numerosas pinturas del artista, que son tema de conversación de unos y otros: en ese intercambio de palabras se enmascara un análisis profundo de las obras, encajándolas en su contexto social, mundanizándolas y haciéndolas de ese modo más vivas y reales:</p>
<blockquote><p>–¿Qué te parece? –preguntó el mercader, apuntando con el dedo hacia la <em>Crucifixión</em>. Tomassoni soltó un tenue bufido.<br />
–Los conozco a todos –dijo él–. Dos son de mi calle. El de la túnica roja hace pan y el otro, el de los pantalones verdes y camisa amarilla, se dedicaba a arrancar dientes con tenazas. Estos son los verdugos del santo: el panadero y el sacamuelas. Además de un pordiosero que se gana la vida debajo del puente Sant&#8217;Angelo.<br />
–¿Y el santo? ¿Quién es el santo?<br />
–¿Pues quién va a ser? El viejo Azeglio, el hermano del boticario.</p></blockquote>
<p>Ese es otro punto fuerte de la novela: la manera en que el autor habla de pintura sin volverse pedante. A veces parece que estemos leyendo un ensayo sobre Caravaggio, pero el tono se mantiene lo bastante ligero como para que no se convierta en una clase magistral. Ayuda mucho que el volumen incluya reproducciones de las obras mencionadas: poder ver los cuadros mientras se habla de ellos hace que las descripciones cobren sentido y que el lector pueda comprobar por sí mismo lo que el texto señala.</p>
<p>Ahora bien, esa misma vocación de historiador que tanto aporta en algunos momentos, en otros se le vuelve un poco en contra al autor. Hay pasajes en los que la acumulación de datos ralentiza el ritmo. No es que sean aburridos, porque están bien escritos y se nota que el autor sabe de lo que habla, pero sí dan la sensación de que la novela se detiene a explicarse a sí misma. El lector interesado en la época lo agradecerá; quien busque una narración más ágil quizá sienta que la historia se espesa un poco más de la cuenta.</p>
<p>La traducción de Rafael Pisot merece un aplauso. No soy ducho en esto de detectar buenas o malas traducciones, pero en este caso creo no errar: traducir del rumano al castellano y que el resultado parezca una novela escrita en nuestro idioma, tiene un mérito enorme.: «erre que erre», «salir escaldado», «qué mosca te ha picado», «traer por la calle de la amargura», «hacer sudar la gota gorda» y otras muchas, son expresiones y modismos muy españoles y aparecen  en la novela con frecuencia y sin chirriar. Eso plantea una duda interesante: o bien el rumano tiene un amplio repertorio de modismos y el traductor ha encontrado equivalencias perfectas, o bien Pisot ha hecho un trabajo de recreación que va más allá de la traducción literal. En cualquier caso, el resultado es muy satisfactorio: el libro se lee con fluidez pasmosa.</p>
<p>En resumen, <em>La mariposa negra</em> es una novela que se lee con interés y agrado, que ofrece un retrato sólido de Michelangelo Merisi, Caravaggio, y de la Roma de su tiempo, y que permite pasar unas horas en compañía de una buena historia y un gran pintor. Más que suficiente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*****</strong></p>
<p>Radu Paraschivescu, <em><a href="https://omenlibros.com/producto/la-mariposa-negra/" target="_blank" rel="noopener">La mariposa negra</a></em>. Traducción de Rafael Pisot. Madrid, Omen Ediciones, 2026, 218 págs.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>A ORILLAS DEL RUBICÓN &#8211; Francisco Uría y José Luis Hernández Garvi</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Balbo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 06:00:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia de Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Novela histórica]]></category>
		<category><![CDATA[Julio César]]></category>
		<category><![CDATA[Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Rubicón]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-103736]" target="_blank" rel="noopener"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-103735" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon-177x300.jpg" alt="" width="200" height="339" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon-177x300.jpg 177w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon-604x1024.jpg 604w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon-768x1302.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon-906x1536.jpg 906w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon-1208x2048.jpg 1208w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2025/12/Portada-A-orillas-del-Rubicon.jpg 1438w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Roma, al final de la República, era un estado en franca descomposición. Un juguete en manos de codiciosos senadores y generales salva patrias que tras años de guerras intestinas habían terminado por roer sus raíces sin ningún pudor. Y a eso, de la misma manera, habría que sumar que la República era ya un sistema desfasado, bueno en otros tiempos pero que se quedaba pequeño para una Roma que por entonces daba claros síntomas de ser un futuro imperio. Por tanto las costuras se le rompían por todos los lados y los romanos, que veían estos signos de crisis, se agarraban como a un clavo ardiendo al triunvirato que les gobernaba en ese momento formado por Pompeyo Magno, el ambicioso Craso y el conquistador Cayo Julio Cesar. Aun así las tensiones entre estos tres gigantes eran claras y todo acabó por estallar con la muerte de Craso en Carras, en la lejana Partia, en el 53 a.C. Ya solo quedaban Pompeyo y César frente a frente, dos enormes carneros a punto de darse de topetazos y en medio los sufridos romanos que iban a ser sacrificados en uno u otro bando.<span id="more-103736"></span></p>
<p>Al saberse la muerte de Craso ambos, César y Pompeyo, se encontraban en lugares distintos. Pompeyo en Roma al mando de la maquinaria gubernamental, controlando el Senado y todos sus resortes, mientras que César se hallaba en la Galia, solo y al mando de sus propias legiones. Es por ello que el Senado, temeroso de ello, le conminó, entre otras cosas, a presentarse en solitario, dejar el cargo de procónsul y licenciar a sus tropas. Claro está César no aceptaba estas condiciones tan draconianas y se sentía además resentido porque no le habían ofrecido un triunfo, que bien se lo merecía. Solo había dos cosas que le impelían a coger sus legiones y marchar sobre Roma: el bloqueo institucional al que estaba sometido el propio Senado gracias a sus colaboradores Antonio y Casio y, curiosamente, un accidente geográfico y simbólico, el rio Rubicón (más bien arroyo) que ejercía de frontera natural entre la Galia Cisalpina e Italia. Quien traspasara este lugar junto con sus tropas sería considerado rebelde, perseguido y ejecutado. Se cree que César dudó unos días en si cruzarlo o no, en si Jugárselo todo a los dados de la diosa Fortuna o acatar las órdenes del Senado controlado por los pompeyanos Esos días de <em>inpass</em>, de bisagra histórica, de decisiones que iban a marcar el rumbo de la Historia, son el núcleo central de la novela histórica que humildemente les presento: <em>A orillas del Rubicón</em>, escrito a cuatro manos por Francisco Uría y José Luis Hernández Garvi (Almuzara, 2022)</p>
<p>El estilo en que está escrita esta novela histórica es epistolar pues para el argumento que trata y las intimidades que muestran los personajes se ajustan perfectamente. Como indicaba en los párrafos anteriores nuestra novela se centra en el preciso  momento en que Julio César, junto con sus leales legiones, llega a las inmediaciones que delimitan la provincia de la Galia Cisalpina, es decir el río Rubicón. Allí, al calor de su tienda –estamos en lo más crudo del Invierno – y de la diligente mano de un copista, al arrullo del cercano río, decide escribir a su antiguo maestro Manio Attelus, ya retirado, anciano y viejo, para que le asesore acerca del paso que va a realizar, es decir si salvar a la república romana de las garras de los codiciosos senadores que están siendo manipulados por Pompeyo y sus correligionarios, o bien entregarse como un cordero ante la benevolencia de los magistrados que le piden que abandone a sus tropas y que le niegan cualquier triunfo aunque haya expandido los territorios romanos hasta las mismas costas de la brumosa y misteriosa Britania. A partir de aquí comienza una serie de cartas cruzadas no solo entre Cesar y su maestro sino también entre las distintas facciones en liza con la que conoceremos cómo se encuentra Roma en ese momento, los personajes principales del momento, sus anhelos y sus miedos, y sobre todo los dobles y triples juegos que vemos surgir entre los bandos que reciben y envían cartas en tan critico momento.</p>
<p>Y es que en esta breve novela histórica no es oro todo lo que reluce. Al principio, en mi caso, y sobre todo observando lo correctas y educadas que eran las primeras cartas llegué a pensar que le faltaba calado al tema ya que es muy conocido, pero llegó un momento en que esas cartas tan versallescas comienzan a agriarse llegando a dar un vuelco en cierto punto, una sorpresa, que uno no se espera y que hace que el lector no pueda despegarse del libro para saber quién dice la verdad, quién manipula a quién, quién es sincero y quién realmente quiere salvar a la dichosa Roma. Y es que <em>A orillas del Rubicón</em>, aunque es deudora de la magnífica obra de Thorton Wilder, <em>Los idus de Marzo</em>, tiene –por lo menos para mí – un componente de juego pues muchos personajes se mueven como agentes dobles de uno u otro lado, diciendo la verdad o vendiéndose al mejor postor, siendo fieles a su amo o sopesando otras posibilidades más rentables y que se anuncian en la futura guerra fratricida. Y así hasta llegar al final el cual, ojo avizor, tiene algo inesperado. Por las páginas de esta novela histórica, por las cartas que circulan a la velocidad de uña de caballo, pasan grandes personajes de la historia de Roma: Cesar, Pompeyo, Cicerón… pero también asesinos a sueldo, centuriones traidores, soldados fieles, abnegados libertos, todo un abanico con el que conocer este momento histórico a través de sus labios.</p>
<p>En mi opinión, y concluyendo esta reseña, hay veces que es más gratificante hallar un libro y que te entretenga de principio a fin siendo totalmente desconocido, a pasar un buen rato con otro que a sabiendas ya sabías que te va a gustar. Pues es lo que me ha pasado con <em>A orillas del Rubicón</em>, que a pesar de que al principio tenía una trama epistolar un tanto trillada poco a poco va girando hacia un juego de mascaras del que es difícil sustraerse. El lenguaje y los diálogos están muy bien construidos, ágiles, con pullas políticas continuas, y sobre todo recreando un mundo que está a punto de terminar y en el que los personajes se retratan a sí mismos con sus palabras ofreciendo al lector sus pensamientos más íntimos a la vez que corruptos con los que intentan justificar cualquier medio con el que llegar al poder absoluto. Sea el Primer Hombre de Roma. <em>Alea jacta est</em>.</p>
<p>*****</p>
<p>Francisco Uría y José Luis Hernández Garvi, <em><a href="https://almuzaralibros.com/fichalibro.php?libro=6543&amp;edi=2" target="_blank" rel="noopener">A orillas del Rubicón</a>.</em> Córdoba, Almuzara, 2022, 176 páginas.</p>
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		<title>ATLAS MITOLÓGICO DE GRECIA – Pedro Olalla</title>
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		<dc:creator><![CDATA[cavilius]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Apr 2026 06:00:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia de Grecia]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
		<category><![CDATA[geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Grecia]]></category>
		<category><![CDATA[mitología]]></category>
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					<description><![CDATA[En otros lugares, las montañas son solo montañas, los ríos solo ríos, las cuevas solo cuevas; y, en Grecia, sin embargo, cada montaña, cada río, cada cueva, cada rincón de su paisaje es el escenario de un mito, de una de las historias más antiguas de nuestra civilización. Dice Pedro Olalla, y yo le creo, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>En otros lugares, las montañas son solo montañas, los ríos solo ríos, las cuevas solo cuevas; y, en Grecia, sin embargo, cada montaña, cada río, cada cueva, cada rincón de su paisaje es el escenario de un mito, de una de las historias más antiguas de nuestra civilización.</p></blockquote>
<p><a href="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/PEDRO-OLALLA-Atlas-Mitologico-de-Grecia.jpg" data-rel="prettyPhoto[image-105328]"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-105327 alignleft" src="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/PEDRO-OLALLA-Atlas-Mitologico-de-Grecia-205x300.jpg" alt="" width="200" height="293" srcset="https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/PEDRO-OLALLA-Atlas-Mitologico-de-Grecia-205x300.jpg 205w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/PEDRO-OLALLA-Atlas-Mitologico-de-Grecia-698x1024.jpg 698w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/PEDRO-OLALLA-Atlas-Mitologico-de-Grecia-768x1127.jpg 768w, https://hislibris.com/wp-content/uploads/2026/03/PEDRO-OLALLA-Atlas-Mitologico-de-Grecia.jpg 938w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a>Dice Pedro Olalla, y yo le creo, que no hay un solo mito griego que pueda ser narrado sin referencia a una montaña o a una fuente, a un río, a una colina, a una gruta o a algún otro elemento geográfico. Parece entonces inconcebible que de entre los abundantísimos libros que existen sobre mitología griega, tantos que casi constituyen un género en sí mismo, ninguno que yo conozca venga acompañado de mapas, localizaciones geográficas, indicaciones cartográficas, imágenes siquiera del monte donde Zeus fue amamantado por la cabra Amaltea; del río junto al que Apolo desoyó y desolló las súplicas y el pellejo, respectivamente, de Marsias, por retarle a un duelo musical; o de la cueva donde Heracles mató a un enorme león que aterrorizaba toda la comarca.<span id="more-105328"></span></p>
<p>Esta carencia se ha mantenido (que se sepa) durante centurias hasta el advenimiento del siglo XXI, cuando en el primer año del nuevo milenio vio la luz un libro absolutamente inconmensurable: el <em>Atlas Mitológico de Grecia</em>. En esa soberbia obra se daban cita la mitología y la cartografía, los mapas y los mitos, los dioses, semidioses, héroes y seres legendarios, y los ríos, montes, cuevas, bosques y llanuras del universo griego. La obra era de una magnitud sobrecogedora: no solo aparecían cientos de personajes y lugares, sino que también estaban descritos los mitos a través de los cuales unos y otros entran en relación. Y no solo esto: esa información, de dimensiones enciclopédicas, se completaba con referencias exactas a los textos de la antigüedad en los que se mencionan esos mitos. El esfuerzo se intuye, entonces y ahora, abrumador, colosal, sobrehumano: un trabajo digno de añadirse a la lista de los doce que tuvo que llevar a cabo Heracles en penitencia por matar a su familia en un acceso de ira. ¿Y quién fue capaz de tamaña hazaña, que es casi un mito en sí misma? El perfil que más se adecuaría sería acaso el de un griego de mente aristotélica, buen conocedor de su tierra, de sus mitos y su geografía, de edad provecta, mente aguda y vasta experiencia. Pero no: el <em>Atlas Mitológico de Grecia</em> lo hizo realidad un ovetense de 35 años llamado Pedro.</p>
<p>Pedro Olalla González de la Vega no solo tiene aspecto de griego, sino que piensa, seguro, como un griego. Como uno de los de antes, de los de hace dos mil quinientos años. Cada frase que pronuncia o escribe destila un profundo amor por Grecia y por lo griego, amén de derrochar un vastísimo conocimiento de la historia y cultura helenas. No hace falta abundar en su biografía, de la cual se dieron algunas pinceladas en la reseña que hace un tiempo se hizo de su <a href="https://hislibris.com/palabras-del-egeo-el-mar-la-lengua-y-los-albores-de-la-civilizacion-pedro-olalla/" target="_blank" rel="noopener"><em>Palabras del Egeo</em></a>. Sí diré que en 1994 se fue a vivir a Atenas, cargó en una furgoneta de segunda mano los libros de los principales autores clásicos, griegos y latinos, y provisto de una brújula se dedicó a recorrer la geografía griega para poder escribir ese atlas de mitología que nació siete años después. A nosotros, mentes perezosas y acomodadas del siglo XXI, se nos antoja imposible la realización de una obra de tal envergadura sin el apoyo de internet o de un mísero sistema de GPS. Y sin embargo, ahí está. Honró aquella edición escribiendo el prólogo el periodista y viajero español Javier Reverte: allí alabó la obra por poseer «rigor, duración en el tiempo, perfume de historia y perfume de viaje». Como mortal que fue, el viajero Reverte emprendió su inevitable travesía hacia la pradera de los Asfódelos y los Campos Elíseos en 2020, y los libros de su biblioteca personal también iniciaron su particular periplo: al año siguiente podían encontrarse, doy fe, en las casetas de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Barcelona a precio de saldo, con la rúbrica del propio Reverte en sus primeras páginas. <em>Sic transit gloria mundi</em>. Es probable que su ejemplar del atlas mitológico corriera la misma suerte que sus compañeros de balda.</p>
<p>El caso es que el libro de Pedro Olalla se convirtió rápidamente en una especie de incunable, buscado y ansiado por todo aficionado, todo apasionado, todo interesado en los mitos de los helenos. Quienes no lograron hacerse con un ejemplar a tiempo se vieron abocados al pantano del mercado de libros de segunda mano, en el que algún <em>Atlas</em> emergía de vez en cuando a precio cada vez más astronómico. El autor de estas líneas tardó bastante tiempo en conseguir un ejemplar, pero finalmente lo logró y lo colocó en el lugar que le tenía reservado desde hacía lustros: junto a la <em>Mitología clásica</em> de Antonio Ruiz de Elvira, manual denso pero completísimo; también junto al clásico <em>Diccionario de mitología griega y romana</em> de Pierre Grimal y al recurrente <em>Diccionario de mitología clásica</em> de Falcón, Fernández Galiano y López Melero. Junto a <em>La mitología</em> de la alemana Edith Hamilton, a los libros de William Hansen, de Jean-Pierre Vernant, de Bernardo Souviron, de Carlos García Gual, y también junto a la excelente <em>Mitología clásica</em> de Mario Agudo y el grueso <em>Diccionario de Mitología Universal</em> de Giuseppina Sechi Mestica. Junto a los pequeños <em>Los dioses de Grecia</em> de Walter Otto y <em>Mitos griegos</em> de Jünger; junto al voluminoso y riquísimo <em>El gran libro de la mitología griega</em> de Robin Hard, a los tres tomos de la <em>Mitología Clásica Ilustrada</em> de Otto Seemann, a los libros sobre mitos griegos, el grande y el pequeño, de Robert Graves. Junto a la <em>Mitología</em> de Natale Conti escrita en el siglo XVI y recuperada por la Universidad de Murcia, y junto a los dos magníficos libros de Karl Kerényi, uno sobre dioses y otro sobre héroes. En medio de todos ellos y algunos más, rodeado por esos libros en ninguno de los cuales hay nada parecido a la riqueza geocartográfica que el <em>Atlas Mitológico de Grecia</em> proporciona, el libro de Pedro Olalla ocupó su lugar.</p>
<p>La demanda era, me consta, mucha, y la escasa oferta se cotizaba como el oro. El clamor era evidente: si hay libros que merecen una reedición, este lo es. Y por fin, veinticinco años después de su publicación, estamos de enhorabuena porque el <em>Atlas mitológico de Grecia</em> ha vuelto a nacer. Ha sido de la mano de Eclecta, una jovencísima editorial catalana (apenas tiene unos meses de vida) que se ha marcado como objetivo publicar obras escogidas, bien seleccionadas y de calidad. Y no podían haber hecho mejor elección. En esta nueva edición acompaña al prólogo de Javier Reverte el de Mario Agudo, periodista y escritor helenófilo que cuenta en su haber con obras como la antes citada <em>Mitología clásica</em>, <a href="https://hislibris.com/atenas-el-lejano-eco-de-las-piedras-mario-agudo-villanueva/" target="_blank" rel="noopener"><em>Atenas, el lejano eco de las piedras</em></a>, <a href="https://hislibris.com/el-bestiario-de-las-catedrales-mario-agudo-villanueva/" target="_blank" rel="noopener"><em>El bestiario de las catedrales</em></a> o <a href="https://hislibris.com/filipo-de-macedonia-mario-agudo-villanueva/" target="_blank" rel="noopener"><em>Filipo de Macedonia</em></a>. Y si el libro que se publicó en 2001 se antojaba difícil de superar, la edición de 2026 se ha propuesto mejorarlo incorporando algunos cambios en la estructura y organización de la información. Unos cambios que benefician la fluidez narrativa para quien busque en él una lectura literaria, y favorecen su utilización como guía de viajes para quien planee servirse de él y zambullirse en la mítica geografía griega.</p>
<p>En cuanto al aparato cartográfico, el nuevo atlas incorpora las coordenadas GMS de todos los lugares mencionados, para que puedan ser localizados sin posibilidad de error. Los más de 50 enormes mapas que incluía el atlas de 2001, semejantes a los de una guía de carreteras, se han simplificado en aras de la claridad: la geografía griega ahora queda recogida en 12 grandes mapas esquemáticos sin otra leyenda que los lugares referidos en el contenido del libro. Menos mapas, mayor eficacia cartográfica. Además, cada lugar del mapa va señalizado con una numeración que indica  su estado de conservación. Por otro lado, a lo largo de todo el libro hay un gran número de fotografías en blanco y negro (menos, eso sí, que en la primera edición), todas ellas obra del autor, quien, por si no fuera suficiente, también es un excelente fotógrafo.</p>
<p>Pero el cambio fundamental está en la organización del texto: la ordenación de los contenidos en 2001 se regía, por exigencia editorial, de acuerdo con el alfabeto griego, lo cual no fue una buena noticia para los lectores españoles (por decir lo más obvio, la última letra del alfabeto griego no es la Z de Zagreo o Zeus, sino la omega, Ω, de Orión). La ordenación actual obedece en cambio a la afinidad temática y cronológica de los personajes, lo cual aporta continuidad narrativa en el texto y rehúye el formato enciclopédico de 2001. Así, los tres primeros capítulos están dedicados a las divinidades principales, a las secundarias y a los semidioses, y a continuación siguen siete capítulos dedicados a los linajes más importantes de la mitología griega: la Casa de Ínaco, la Casa de Deucalión, la Casa de Cécrope… A continuación hay un capítulo final en el que tienen cabida otros personajes que no han hallado encaje en las páginas precedentes, y cierran el libro los anexos: mapas, índice de personajes (más de 900), de lugares y de fuentes antiguas utilizadas. Estos anexos son, ahora más que nunca, utilísimos para localizar topónimos y seres mitológicos en el interior del libro. Todo este esfuerzo clarificador ha supuesto que el atlas crezca en al menos un tercio con respecto a la primera edición.</p>
<p>Pocas veces la publicación de un libro ha despertado tanto entusiasmo en este humilde reseñador. Por eso, y ya para terminar, no puedo evitar mencionar el póster que, si en la edición anterior estaba integrado en las tripas del libro, ahora se halla impreso en la parte interior de la sobrecubierta, semioculto como un luminoso tesoro que ha de ser encontrado. El magnífico desplegable de 62,5 x 48,5cm. incluye el árbol genealógico de los dioses y héroes griegos, agrupados precisamente por los linajes en que está estructurado el libro. Un índice visual que bien merecería lucir en los axones del ágora de Atenas.</p>
<p>El <a href="https://youtu.be/tt771sEkChg?si=9JHW1c8yvFqGhDFi" target="_blank" rel="noopener"><em>Atlas mitológico de Grecia</em></a> de ese Pausanias del siglo XXI que es Pedro Olalla, reencarnación de Estrabón y Apolodoro en una sola persona, ha de tener larga vida. Se me antoja un libro que honraría cualquier estantería, por su buena planta exterior y por la riqueza que contienen sus páginas. Ideal para viajeros que quieran ir, y volver, y regresar una y otra vez a Grecia y conocer sus ríos y montañas a través de los mitos. También, sobre todo, para helenófilos de pro y amantes de lo griego en cualquiera de sus manifestaciones; a ellos este libro ha de resultarles indispensable. Pero también, seguro, para despertar el interés de quienes aún lo tienen dormitando en su interior, y que aún no son conscientes de aquello que dijo Goethe: que todos somos, cada uno a nuestra manera, griegos. Y que descubrir los mitos no es otra cosa que descubrir una pequeña parte de nosotros mismos.</p>
<p><strong>*****</strong></p>
<p>Pedro Olalla, <a href="https://eclectaeditorial.com/" target="_blank" rel="noopener"><em>Atlas mitológico de Grecia</em></a>. Barcelona, Eclecta Editorial, 2026, 670 págs.</p>
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