<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081</id><updated>2026-05-17T23:37:23.323-07:00</updated><category term="análisis crítico"/><category term="lutero"/><category term="reforma protestante"/><title type='text'>sendero</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default?redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>91</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-6550038176309972638</id><published>2011-06-17T10:11:00.000-07:00</published><updated>2011-06-17T10:18:32.376-07:00</updated><title type='text'>El que hurtaba ya no hurte más, Pero... (1 de 3)</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 0);&quot;&gt;Teología y texto bíblico: Un análisis a manera de ejemplo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlsrTbqytjFYFEyVovR2o1PTkSG7y318hIwRJr100ZRHCHwlKu5s3LMdBqe80LBzVM-HCSUlut3GNKyuv6I-WZ8p_TAvdyCurg2c_MLEBt3xMt-XIQ6gojAMg6D1Tyf7YVZ7fs2FYv0DM/s1600/ladron-300x300.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 276px; height: 276px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlsrTbqytjFYFEyVovR2o1PTkSG7y318hIwRJr100ZRHCHwlKu5s3LMdBqe80LBzVM-HCSUlut3GNKyuv6I-WZ8p_TAvdyCurg2c_MLEBt3xMt-XIQ6gojAMg6D1Tyf7YVZ7fs2FYv0DM/s400/ladron-300x300.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5619238583556933842&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Un hecho que aparentemente no necesita demostración es que el mensaje que comunica un texto está sujeto a la forma y estructura en que dicho texto fue elaborado por su autor o autora. Claro está, hay textos que manifiestan una elaboración más compleja que la de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, el estudio básico de un texto supone el análisis gramatical o morfosintáctico del mismo, atendiendo a las características peculiares de la lengua en que lo leemos. En los casos de trabajar con un texto traducido (característica general de los textos bíblicos), estamos llamados a tratar de conocer el texto tal cual nos ha llegado en su lengua original (siempre que sea posible, pero no deja de ser un valioso ideal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El análisis del texto como construcción lingüística y literaria (sujeto a una determinada gramática o morfosintaxis), nos permite constatar si el lenguaje empleado es llano, o si hay alguna figura literaria en el texto que amerite alguna atención especial. También nos permite verificar si las palabras se están empleando en su sentido corriente o en un sentido figurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el análisis estructural o semiótico nos invita a considerar algunas estructuras especiales (superficiales y profundas) que no se deben ignorar, que tienen una importancia trascendental al momento de tratar de explicar cómo es que un texto produce su sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo ya dicho, obviamente, se ha de aplicar con igual rigor a los textos bíblicos y la teología que se supone comunican. Por lo tanto, una inadecuada o mala lectura de un texto bíblico nos expone a la triste condición de comunicar una idea equivocada respecto de su mensaje, enseñanza o teología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, el hecho de asumir los textos bíblicos como «textos sagrados», textos con una importancia religiosa y espiritual capital (textos normativos); ha imposibilitado el que en muchas ocasiones los textos bíblicos sean tratados como lo que en esencia son: textos lingüísticos y literarios (hijos de su tiempo, propios de un determinado contexto geográfico y de un determinado marco cultural). Es más, muchas veces se ha pensado y, son muchas las personas que entienden, que el someter los textos bíblicos a ciertos tipos de análisis va en contra de su naturaleza y de su carácter. Cierto es que para nosotros los textos bíblicos tienen el carácter de sagrados, pero al final, textos son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, a manera de ilustración, me propuse en esta ocasión llamar la atención sobre un texto bíblico (aplicándole un sencillo análisis gramatical) que en muchas ocasiones personalmente he visto que se lee muy mal, y en consecuencia se ha dicho que afirma algo, cuando en realidad sostiene otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Bendiciones!&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/6550038176309972638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/el-que-hurtaba-ya-no-hurte-mas-pero-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/6550038176309972638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/6550038176309972638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/el-que-hurtaba-ya-no-hurte-mas-pero-1.html' title='El que hurtaba ya no hurte más, Pero... (1 de 3)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlsrTbqytjFYFEyVovR2o1PTkSG7y318hIwRJr100ZRHCHwlKu5s3LMdBqe80LBzVM-HCSUlut3GNKyuv6I-WZ8p_TAvdyCurg2c_MLEBt3xMt-XIQ6gojAMg6D1Tyf7YVZ7fs2FYv0DM/s72-c/ladron-300x300.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-1458567068185630200</id><published>2011-06-11T21:43:00.000-07:00</published><updated>2011-06-11T21:56:02.217-07:00</updated><title type='text'>Pentecostalismo y Pentecostés: Varias hipótesis</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8Grk8Y61jMci9fCnqT78OrFIE4t7-6DhqVzI9WHjfc26ZMob8iK7D9UXJMTS1KkmQfdiaAKWK9yWlahrKvps6bttmM6EH6VYufwlCCu-Ehcy0PoQGTlJyaOgWaG7nOsorq4CS6jDjXMw/s1600/Pentecostes%25252020003-b.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 300px; height: 228px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8Grk8Y61jMci9fCnqT78OrFIE4t7-6DhqVzI9WHjfc26ZMob8iK7D9UXJMTS1KkmQfdiaAKWK9yWlahrKvps6bttmM6EH6VYufwlCCu-Ehcy0PoQGTlJyaOgWaG7nOsorq4CS6jDjXMw/s400/Pentecostes%25252020003-b.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5617192305554306850&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Al llegar al domingo 12 de junio, fecha en la que en el calendario litúrgico de muchas iglesias protestantes se celebrará la fiesta de «Pentecostés», en concordancia con el calendario litúrgico de la Iglesia Católica y la iglesia Ortodoxa Griega; son muchas las reflexiones teológicas, misionales y prácticas que se están inspirando en dicha festividad. También se estarán celebrando algunas actividades especiales en dicho contexto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Pero una nota curiosa y un tanto paradójica es que dentro del ambiente de las iglesias que se identifican así mismas como «pentecostales» (de las que posiblemente se esperaría una mayor identificación con esta fiesta por el nombre y algunos matices doctrinales), tradicionalmente esta celebración pasa prácticamente sin pena ni gloria. ¿Por qué será?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una posible explicación es la estrecha relación que tiene la celebración de «Pentecostés» en el calendario litúrgico (50 días después) con la celebración de la versión cristiana de la pascua judía, o sea, la llamada «Semana Santa» como parte de la cuaresma. En consecuencia, si se relativiza y se expresan desacuerdos con la primera (la Semana Santa y la cuaresma en general), es lógico que se relativice y difícilmente se esté de acuerdo con la celebración de la segunda (Pentecostés).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra posible explicación, conectada también con la anterior, es que, si con respecto a la primera (Semana Santa, cuaresma) se entiende que no hay un mandato bíblico que ordene su celebración; lo mismo se dirá respecto de la segunda. Este argumento también puede explicar, en parte, el por qué de la aparente indiferencia de muchos grupos pentecostales ante la celebración de la fiesta de «Pentecostés» como parte del calendario litúrgico cristiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, al margen de la referida indiferencia, es preciso admitir, por un lado, que los mismos grupos pentecostales entienden que «Pentecostés» es un punto de referencia vital para el cristianismo como tal. Por otro lado, que el relato de lo ocurrido en «Pentecostés» es una referencia obligada por lo menos para la mayoría de los grupos pentecostales, en lo referente a su Neumatología (doctrina del Espíritu Santo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de importancia y materia prima el relato de «Pentecostés» para la neumatología pentecostal, porque constituye el punto de partida para la común postura teológica pentecostal de ver y asumir el hablar en lenguas (en “otras lenguas”, para algunos sectores “lenguas angelicales”) como la primera expresión, manifestación o evidencia física del ser bautizadazo (a) con (o “en”) el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra posible razón para la aparente indiferencia Pentecostal frente a «Pentecostés», es lo que podríamos llamar «catolización» (hacer o entender como propio de la Iglesia Católica) el origen y necesidad de la celebración de muchas festividades que conforman el calendario litúrgico cristiano. Entre estas, la navidad, la epifanía, la cuaresma y Semana Santa, Pentecostés, entre otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También nos es preciso reconocer que históricamente ha habido un gran sector del cristianismo protestante que entiende que tiene muy poco o nada en común con el cristianismo católico, al margen de las evidencias que nos proporciona la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, dicho sector ha definido su ortodoxia en franca oposición al catolicismo. Por tal razón, si en un punto el catolicismo se dirige en dirección de la derecha, ellos toman la izquierda. Si la postura católica va en dirección sur, ellos irán en dirección norte, y así sucesivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, hay grupos protestantes que al margen de la cristología de la concepción de Mateo (1.18-2.23) y Lucas (2.1-52), no tienen una imagen positiva de la navidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo puede decirse respecto de la Epifanía, a pesar de Mateo 2.1-12; 3.13-17; Marcos 1.9-11; Lucas 3.21-22; Juan 2.1-12.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los mismos términos podemos expresarnos respecto de la cuaresma y la Semana Santa, a pesar de los relatos pascuales de la muerte y resurrección de Jesús en los cuatro evangelios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, algunos grupos comunidades evangélica no tendrán una visión positiva de la celebración de «Pentecostés», a pesar de Hechos 2.1-42; 20.16 y 1 Corintios 16.8.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, aunque es cierto que los grupos pentecostales entienden (como la generalidad de los grupos cristianos) que las bases de lo ocurrido en «Pentecostés» hay que buscarlas en la victoria de Jesús en la cruz (la  Pascua, Semana Santa); es en «Pentecostés» donde las implicaciones de la victoria de Jesús en la cruz comienzan a tener una expresión concreta, especialmente en lo relativo a las más amplias pretensiones cristianas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en la cruz donde se supone que Jesús obtiene su victoria (Efesios 2.11-22; Colosenses 2.8.23; 1 Corintios 15), y a la luz de dicha victoria es que puede fijar con plena autoridad la gran comisión como la tarea primordial de la iglesia (Mateo 29.18-20; Hechos 1.8; Romanos 10.8-21; 2 Corintios 5.11-21). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en «Pentecostés» donde, desde la perspectiva de Hechos, el movimiento propiamente cristiano, obtiene sus primeros adeptos, y halla bases para su pretensiones de universalidad, de ser un movimiento que habría de alcanzar todos los pueblos y culturas del globo terráqueo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es también en «Pentecostés» donde el naciente movimiento cristiano toma distancia respecto de una característica esencial del judaísmo: el carácter no expansionista de judaísmo. Ciertamente el judaísmo tradicional no muestra pretensiones expansionistas y de universalidad, pues sencillamente considera al pueblo hebreo como el pueblo elegido por Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el judaísmo tradicional la forma de una persona entrar en contacto, rendirle culto y hacerse heredera de las promesas del Dios de Israel, es formando parte de la nación de Israel. En la medida en que no se es parte, o se no se logra formar parte de la nación de Israel (como “prosélito” o como “guer teshubá”), la persona no puede aspirar a ser una receptora de las promesas y bendiciones que el judaísmo entiende como derivaciones naturales de la relación que se tiene con su Dios. Relación que depende esencialmente de los compromisos que supone el pacto de Dios con Abraham, y la Torá recibida por medio de Moisés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cristianismo, por su parte, insiste en poner de relieve su carácter expansionista y de alcance mundial, en virtud del alcance mundial e implicaciones universales de la obra redentora de Jesucristo. Esta premisa, pues, demanda que todos los pueblos de la tierra reconozcan a Jesús como su Señor y salvador (1 Corintios 15.24-25; Filipenses 2.1-11; Apocalipsis 5.9).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, al margen de las premisas que llevan a los grupos o comunidades cristianas a asumir posturas distintas frente a «Pentecostés»; lo cierto es que para el autor de Hechos, «Pentecostés» es un acontecimiento con carácter de constituyente para la comunidad cristiana primitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llama la atención el que la fiesta de «Pentecostés» haya sido asumida, en alguna forma, por las comunidades cristianas en el mismo NT. Consideremos dos textos a manera de ilustración:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Efeso, para no detenerse en Asia, pues se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén” (Hechos 20.16)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero estaré en Efeso hasta Pentecostés” (1 Corintios 16.8)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero concluir este artículo con las palabras de Federico Pastor Ramos, al comentar a Hechos 2.1-13, cito: “El Espíritu constituye al grupo de discípulos en testigos ante todos los pueblos, representados por los oyentes (Hechos 2.9, 11). No hay fronteras para la salvación. Todos están destinados a ella. La dimensión universal es bien clara. Y no sólo en cuanto a destino, deseo o posibilidad, sino como realidad presente. La misma salvación es entendida por todos, cada uno en su lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dimensión comunitaria es también muy importante en todo el pasaje. Un grupo recibe el Espíritu; un grupo lo anuncia y crea, a su vez, una comunidad de convertidos. El nuevo Israel se hace misionero al recibir el don del Espíritu. Se podría decir que con esta realidad nace la Iglesia o, al menos, nace pública y oficialmente, comenzando a anunciar a Jesús y su significado para todos los hombres” («Comentario al Nuevo Testamento», Hechos, página 349, La Casa de la Biblia).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¡Hasta la próxima!</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/1458567068185630200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/pentecostalismo-y-pentecostes-varias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/1458567068185630200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/1458567068185630200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/pentecostalismo-y-pentecostes-varias.html' title='Pentecostalismo y Pentecostés: Varias hipótesis'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8Grk8Y61jMci9fCnqT78OrFIE4t7-6DhqVzI9WHjfc26ZMob8iK7D9UXJMTS1KkmQfdiaAKWK9yWlahrKvps6bttmM6EH6VYufwlCCu-Ehcy0PoQGTlJyaOgWaG7nOsorq4CS6jDjXMw/s72-c/Pentecostes%25252020003-b.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-7730357092279684593</id><published>2011-06-10T20:02:00.000-07:00</published><updated>2011-06-10T20:12:23.253-07:00</updated><title type='text'>Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (6 de 6)</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;Una nota al margen: ¿Para reflexionar o complicar las cosas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhtjo1R9dMTQnPEQDCeuTEggkGC6hYlE05wujLEMbpSfeyQS7BtMkK9oQQtOsIIkmtbdpAEmNrIyiK-JlQC8ItuFr5m6D-7-O3o0RC0BX900kBpZLH7Lka_VQjhE7Yp0Dna8ZFi2ExMfcI/s1600/LIBRO+A+FERNANDEZ.PNG&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 212px; height: 317px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhtjo1R9dMTQnPEQDCeuTEggkGC6hYlE05wujLEMbpSfeyQS7BtMkK9oQQtOsIIkmtbdpAEmNrIyiK-JlQC8ItuFr5m6D-7-O3o0RC0BX900kBpZLH7Lka_VQjhE7Yp0Dna8ZFi2ExMfcI/s400/LIBRO+A+FERNANDEZ.PNG&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5616794566248371426&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;¿Qué implicaciones tiene la mención de la figura del cuervo en Lucas 12.24 (así como Job 38.41; Salmo 147.7-9; 1 Reyes 17.4 y 6; Carta de Jeremías 6.45-53), para la teodicea, y el discurso que presupone la existencia de buenos y sanos propósitos del creador en todos y cada uno de los aspectos de su creación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Existe la bondad en la cadena alimenticia, la cual supone que un ser depreda o devora a otro para su subsistencia, y en la cual el más grande o fuerte se alimenta del más pequeño o débil?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cerrar esta nota al margen, traigo a colación las palabras de Antonio Fernández Rañada («Los científicos y Dios», publicado por Editorial TROTTA, 2008): “Otro razonamiento muy usado, la quinta vía de Santo Tomás de Aquino (El gobierno de las cosas: Vemos que algunas cosas que carecen de conocimiento, esto es, los cuerpos naturales, obran con intención de fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, las cosas que no tienen conocimiento no tienden a un fin si no son dirigidas por algún cognoscente e inteligente. Luego existe algún ser inteligente que dirige todas las cosas naturales a un fin; que es lo que llamamos Dios) se basa en la existencia de un plan en la naturaleza, que parece diseñado con una finalidad previa, idea conocida como teleología”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa Fernández Rañada diciendo: “Si bien antes parecía un argumento especialmente sólido, el desarrollo de la teoría de la evolución biológica a lo largos de la enorme edad que hoy sabemos que tiene la Tierra le ha quitado su valor… Hasta se podría dar vuelta al argumento y considerar que algunos aspectos de nuestro mundo manifiestan un propósito malévolo por parte de su creador. Por ejemplo, ¿qué pensará una gacela de la maravillosa anatomía del leopardo o una paloma de la delicadísima aerodinámica del gavilán?” (Páginas 76 y 77). Y agrego yo, ¿qué pensarán del cuervo, sus victimas? ¿Pensarán que es Dios quien alimenta al cuervo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluyo esta nota al margen, citando de nuevo a Antonio Fernández Rañada cuando explica las dos principales conclusiones de su libro «Los científicos y Dios». Cito: “La primera es que las relaciones entre ciencia y religión se han entendido a menudo de modo simplista, sin tener en cuenta que han sido muy variadas y de gran complejidad y riquezas. Einstein solía decir que para comprender bien algo «debe formularse en la forma más simple posible» y añadía «pero no más», pues al simplificar demasiado corremos el riesgo de confundirnos y no entender nada” (página 37).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La segunda conclusión es que la ciencia y muchas formas de la religión son plenamente compatibles. Entiendo por ello que es posible aceptar las ideas de la ciencia de hoy y mantener a la vez, una postura religiosa sin caer en incoherencia o en falta de honestidad intelectual. Además, esta compatibilidad que defiendo es tal que la existencia de algún tipo de Dios o de alguna realidad trascendente no puede ni probarse ni refutarse desde la razón humana” (página 38).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias por la lectura y el seguimiento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la próxima!&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/7730357092279684593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_10.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/7730357092279684593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/7730357092279684593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_10.html' title='Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (6 de 6)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhtjo1R9dMTQnPEQDCeuTEggkGC6hYlE05wujLEMbpSfeyQS7BtMkK9oQQtOsIIkmtbdpAEmNrIyiK-JlQC8ItuFr5m6D-7-O3o0RC0BX900kBpZLH7Lka_VQjhE7Yp0Dna8ZFi2ExMfcI/s72-c/LIBRO+A+FERNANDEZ.PNG" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-3745213967229687445</id><published>2011-06-09T14:34:00.000-07:00</published><updated>2011-06-09T14:38:21.253-07:00</updated><title type='text'>Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (5 de 6)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEitsrT7r_qb0pV_Y70_tSxjbdwDtnwrw9fbG0HJFgx4oF19POJCK3rcP976Fy1g0_0tHXGp-cM-6gFqh10y1okQ92eg0bfYK2cwv_wRKvtsaCGQfrAdPkgyRtcav1Pv5XgK4W9U9QzFE8c/s1600/raven.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 184px; height: 255px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEitsrT7r_qb0pV_Y70_tSxjbdwDtnwrw9fbG0HJFgx4oF19POJCK3rcP976Fy1g0_0tHXGp-cM-6gFqh10y1okQ92eg0bfYK2cwv_wRKvtsaCGQfrAdPkgyRtcav1Pv5XgK4W9U9QzFE8c/s400/raven.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5616337520532195858&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Aunque haya cosas y realidades difíciles de explicar, como el que no siempre logramos lo que nos propenso a pesar de haber empleado todas nuestras energías y estrategias; las palabras de Jesús no pueden entenderse como un llamado a la holgazanería o vagancia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Una manera de ver la actitud positiva de Jesús hacia el trabajo es observando cómo adoptó la figura del trabajador (en distintos campos) para muchas de sus enseñanzas. Enseñanzas que nos a animan positivamente al trabajo, aunque en un contexto de fe y confianza en Dios. A manera de ilustración, consideremos los siguientes pasajes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mateo 13.24 “Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mateo 13.31 “Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mateo 13.44 “demás, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mate 13.45 “También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mateo 13.47 “Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mate 20.1 “Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcos 4.3 “Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para concluir, quiero llamar la atención sobre dos ideas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera es que, al escoger Jesús principalmente a sus doce discípulos, ninguno de ellos era vago u holgazán. Tampoco los escogió con limitaciones físicas para luego “curarlos” y finalmente asignarles alguna tarea. Obviamente, esto no implica el que la iglesia en su tarea misionera menosprecie a las personas discapacitadas, todo lo contrario; pero será ideal que personas igualmente discapacitadas puedan desarrollar un trabajo misionero y pastoral en esos contextos, por muchas razones que, por cierto, no voy a abordar ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda, que Jesús nunca utilizó la figura del vago como personaje con el cual podría establecer una comparación positiva y recomendable respecto del Reino de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, cuado apeló a la figura del ladró, si bien para llamar la atención en lo concerniente a las expectativas que había que tener con relación a la venida del Hijo del hombre (Mateo 24.43: “Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa”); tenemos que admitir que si bien el robo no es recomendado por la Biblia, y que el ladrón tiene en la misma una imagen muy negativa; para los fines de este trabajo, hay que admitir que el ladrón, aunque en términos negativos, logró ser empleado por Jesús, a diferencia del vago u holgazán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, el robo es una actividad ilícita y repudiable, pero una actividad al fin. Activad que en la mayoría de los casos, supone una debida planificación y el tomarse sus riesgos. Lo penoso es que el vago no parece tomarse riesgo alguno, y aplicando la ley del mínimo esfuerzo, simplemente deja que las cosas pasen, y que de manera milagrosa, ocurran en su favor. Pero Jesús no nos invita a esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto el ladrón como el holgazán son figuras detestables, pero por lo menos al ladrón sólo hay que darle otra dirección a la energía y el tiempo que dedica a sus fechorías (como recomienda Efesios 4.28), efectuando un cambio radical en sus valores; el problema con el vago y el holgazán es que estos no quieren aplicar energía alguna, y evitan muy bien todo tipo de fatiga, incluso la mínima deseable y productiva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hasta mañana si Dios nos lo permite!&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/3745213967229687445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_5198.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3745213967229687445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3745213967229687445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_5198.html' title='Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (5 de 6)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEitsrT7r_qb0pV_Y70_tSxjbdwDtnwrw9fbG0HJFgx4oF19POJCK3rcP976Fy1g0_0tHXGp-cM-6gFqh10y1okQ92eg0bfYK2cwv_wRKvtsaCGQfrAdPkgyRtcav1Pv5XgK4W9U9QzFE8c/s72-c/raven.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-8757358793975529268</id><published>2011-06-09T12:01:00.000-07:00</published><updated>2011-06-09T12:10:23.699-07:00</updated><title type='text'>Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (4 / 6)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Si bien los tres pasajes mencionados en la publicación anterior en cierta forma favorecen la mención del cuervo por parte de Jesús, según Lucas; no es menos cierto que no es posible afirmar que Jesús habría citado la escritura del AT ya fuera directa o indirectamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQpnZaPDazsKuuCBG0ablMuYomx9GcT6Ww9TyQ3bDhjp-PjYv-6zUJz9SX-DIC2qc9CZLiLGVGO7qEOLGV_5xNUScmCdqC0HcwMuS5nB__vfZgU7cUQrj1JxLd82-4x9IR9yaUrStC-YM/s1600/elijah-in-cave-with-raven1.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 310px; height: 400px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQpnZaPDazsKuuCBG0ablMuYomx9GcT6Ww9TyQ3bDhjp-PjYv-6zUJz9SX-DIC2qc9CZLiLGVGO7qEOLGV_5xNUScmCdqC0HcwMuS5nB__vfZgU7cUQrj1JxLd82-4x9IR9yaUrStC-YM/s400/elijah-in-cave-with-raven1.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5616298965440296082&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Por otro lado, parezca extraño, el AT sostiene que Dios utilizó a cuervos para alimentar al profeta Elías en la cueva de Querit:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“2Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: 3Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. 4Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. 5Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. 6Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo. 7Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra” (1 Reyes 17.2-7)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a la suposición de que aquí (1 Reyes 17.4 y 6) la referencia es comerciantes árabes y no propiamente a los cuervos, me parecen valiosas al respecto, las palabras del Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia, tomo I, el Antiguo Testamento, publicado por la Casa Bautista de Publicaciones: “La idea de que fuesen empleadas para dar de comer al profeta aves tan impuras y voraces ha parecido tan extraño a algunos que se han esforzado por hacer entender que los “orebim” (plural de “oreb”), que en nuestra versión se traduce “cuervos”, es la misma palabra que se usa en Ezequiel 27.27, que se traduce “comerciantes” o “árabes” (2 Crónicas 21.16; Nehemías 4.7), o los ciudadanos de Araba, cerca de Beth-shan (Josué 15.6; 18.18). Pero la traducción común es, en nuestra opinión, preferible a estas suposiciones; y si Elías fue milagrosamente alimentado por cuervos, es vano preguntar de dónde hallaron ellos pan y carne, porque en esto Dios los dirigía. Después del lapso de un año, el arroyo se secó, y esta fue una nueva prueba para la fe de Elías.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, la suposición a la que reacciona el comentario citado, se deshace fácilmente cuando vemos que en realidad en Ezequiel 27.27, la palabra hebrea “orebé” u orebey” no es el gentilicio de Arabia (árabe: “arabí”), sino un participio constructo derivado del verbo hebreo “arab” y que significa: comerciar, traficar.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomando la situación de Lucas 12.24 y Mateo 6.26, me inclino a favorecer la versión de Lucas, atendiendo a los siguientes factores:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) El texto griego de “la fuente «Q»” tiene la palabra cuervos y no aves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) A pesar de que el cuervo es considerado un animal impuro y abominable en el código mosaico; paralelamente se desarrolló una referencia positiva al cuervo tanto como recibiendo su sustento por parte del creador, y como siendo y actuando como instrumento suyo para alimentar al profeta Elías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Al margen de los cuatro pasajes que se expresan en términos positivos respecto del cuervo; lo cierto es que la evidencia bíblica apunta a que en el AT mismo, no gozaba el cuervo de una imagen positiva en la mentalidad hebrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Parece que incluso para los cristianos (como a cualquier judío en sentido general) le sería más preferible usar la figura de un ave pura, que la figura del cuervo para hablar del cuidado providencial de Dios. Esta legítima sospecha podría explicar el que Mateo haya preferido evitar la alusión a los cuervos. Llama también la atención el hecho de que sólo en Lucas 12.24 se mencione la figura del cuervo en todo el NT.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) En esta misma línea va la explicación de William Hendriksen (comentario al evangelio de Mateo) que aunque no se plantea analizar el contraste entre la versión de Lucas y la de Mateo; defiende la mención del cuervo en Lucas, apelando a la idea de que el cuervo junto a las demás aves inmundas, no es inmundo en la dispensación del NT. No obstante, no parece que Mateo pensara de esta manera. En todo caso, dicho argumento no se le puede aplicar a Jesús como tal, ni a los textos del AT que hablan positivamente del cuervo, ya que no eran propiamente cristianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Atendiendo, pues, al criterio de la «disimilitud», «discontinuidad», o «desemejanza», es más probable que la versión de Lucas sea la legítima, no la de Mateo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, algunas preguntas para la reflexión:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) ¿por qué habría preferido Jesús emplear la figura del cuervo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) ¿Por qué habría decidido Jesús apelar a una figura negativa para comunicar una enseñanza positiva?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) ¿Qué fue la figura del cuervo para el discurso de Jesús, un fin o un medio?;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Cuando Jesús dirigió su voluntad a buscar, escoger y elegir la figura del cuervo para su discurso (acto de habla), ¿no fue la figura del cuervo un fin, una meta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Para los fines del discurso de Jesús, ¿no fue la figura del cuervo un medio? ¿Justifica, pues, el fin los medios?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hasta mañana si Dios nos lo permite!&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/8757358793975529268/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_09.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8757358793975529268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8757358793975529268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_09.html' title='Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (4 / 6)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQpnZaPDazsKuuCBG0ablMuYomx9GcT6Ww9TyQ3bDhjp-PjYv-6zUJz9SX-DIC2qc9CZLiLGVGO7qEOLGV_5xNUScmCdqC0HcwMuS5nB__vfZgU7cUQrj1JxLd82-4x9IR9yaUrStC-YM/s72-c/elijah-in-cave-with-raven1.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-8295070586660588517</id><published>2011-06-08T03:34:00.000-07:00</published><updated>2011-06-08T03:46:20.928-07:00</updated><title type='text'>Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (3 de 6)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgcy6YSk_g9PJFtVcWTbbEcdBKknPUn8pikerSgnrUC_3OwJ-68iRZo2SyyrwD6HZy_2RwXNgGBoiVJ1e_6D32s6oI50jBtUgn3sAFBV9Q9xci1AYJ5gGkoUgt6XOVtk107VM45jGo27jo/s1600/cuervos.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 195px; height: 130px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgcy6YSk_g9PJFtVcWTbbEcdBKknPUn8pikerSgnrUC_3OwJ-68iRZo2SyyrwD6HZy_2RwXNgGBoiVJ1e_6D32s6oI50jBtUgn3sAFBV9Q9xci1AYJ5gGkoUgt6XOVtk107VM45jGo27jo/s400/cuervos.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5615798393821319602&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Las palabras de Jesús que ahora nos ocupan, forman parte de la fuente de los dichos (logia) de Jesús, conocida como &lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;“la fuente «Q»”&lt;/span&gt;. Hecho que explica por qué no se lo encuentra en Marcos, en cambio sí en Mateo y en Lucas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Precisamente el que no tengamos otra fuente que dé apoyo a la versión de Lucas ni a la de Mateo, dificulta el análisis. No obstante, pienso que hay formas de acercarnos a una conclusión plausible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dilema que nos presenta la presencia de “los cuervos” en Lucas, y la de “las aves del cielo” en Mateo; pienso que podemos encararlo de una manera adecuada apelando al principio o criterio utilizado en las ciencias históricas y en los llamados “métodos histórico-críticos”, el criterio de la «disimilitud». ¿En qué consiste, pues, el criterio de la «disimilitud»?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una forma parafraseada de la definición que ofrece Antonio Piñero del criterio de la criterio de la «disimilitud», «discontinuidad», o «desemejanza», es la siguiente: “Ciertos dichos y hechos de Jesús pueden considerarse auténticos si se demuestra que no pueden derivarse del judaísmo antiguo o del cristianismo primitivo, o son contrarios a las concepciones e intereses de las dos religiones en cuestión” («&lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;Guía para entender el NT», página 169&lt;/span&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí nos preguntamos: ¿Qué es más probable, que sería más acorde con la mentalidad común? ¿Qué Jesús usara la figura del cuervo, o que Jesús usa la figura general de las aves? ¿En qué dirección podría ir la tentación de cambio? ¿De los “cuervos” a las “aves”, o de las “aves” a los “cuervos”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de la imagen negativa de los cuervos, hay en el AT dos pasajes que favorecen la versión de Lucas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Quién prepara al cuervo su alimento,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sus polluelos claman a Dios,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y andan errantes por falta de comida?” (Job 38.41)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“7Cantad a Jehová con alabanza,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantad con arpa a nuestro Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8El es quien cubre de nubes los cielos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que prepara la lluvia para la tierra,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que hace a los montes producir hierba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9El da a la bestia su mantenimiento,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a los hijos de los cuervos que claman” (Salmo 147.7-9)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta misma línea de pensamiento, encontramos un pasaje que habla de la vulnerabilidad del cuervo, en un pasaje en el que se describen las debilidades e incapacidades de los ídolos. El libro es un libro del AT, «apócrifo», según la nomenclatura protestante; pero deuterocanónico, según la nomenclatura católica. El pasaje al que hago referencia es «Carta de Jeremías» 6.45-53, cito:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“45“Los ídolos son hechos por artesanos y orfebres, y no son más que lo que el artista quiere que sean. 46Los hombres que los hacen no viven mucho tiempo: ¿cómo pueden ser dioses cosas hechas por esos hombres? 47Estos no dejan a sus descendientes más que un engaño vergonzoso. 48En caso de guerra o de desastre, los sacerdotes se reúnen para ver dónde esconderse con sus dioses. 49¿Cómo es posible que no se den cuenta de que no son dioses, si no pueden salvarse a sí mismos de la guerra y del desastre? 50No son más que trozos de madera recubiertos de oro y plata; por eso, tarde o temprano aparecerá que son un puro engaño. Todas las naciones y sus reyes reconocerán que no son dioses, sino cosas hechas por los hombres, y que en ellos no hay ningún poder divino. 51¿Quién no se da cuenta, pues, de que no son dioses? 52“No pueden nombrar a nadie rey de un país, ni pueden dar la lluvia a los hombres. 53No pueden hacer valer en un juicio sus derechos, ni pueden salvar al oprimido, porque no tienen poder ninguno. Son como cuervos en el aire”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hasta mañana si Dios nos lo permite!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/8295070586660588517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_08.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8295070586660588517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8295070586660588517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_08.html' title='Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (3 de 6)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgcy6YSk_g9PJFtVcWTbbEcdBKknPUn8pikerSgnrUC_3OwJ-68iRZo2SyyrwD6HZy_2RwXNgGBoiVJ1e_6D32s6oI50jBtUgn3sAFBV9Q9xci1AYJ5gGkoUgt6XOVtk107VM45jGo27jo/s72-c/cuervos.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-1521742485190205624</id><published>2011-06-06T23:38:00.000-07:00</published><updated>2011-06-06T23:49:08.454-07:00</updated><title type='text'>Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (2 / 6)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgMO-D3tgCI_wSyzCj2cXH7jvdxkSkabStbAOrajTobYM0OSgC_1aizM2DOiT33UurLN1MfRr1aBscP07Np-TqtLbTVe20LkWz-Uq_tTJUBdN6sgTAiGR29u7jTF5K4JXNqMJqe7ei4esM/s1600/cuervo.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 235px; height: 157px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgMO-D3tgCI_wSyzCj2cXH7jvdxkSkabStbAOrajTobYM0OSgC_1aizM2DOiT33UurLN1MfRr1aBscP07Np-TqtLbTVe20LkWz-Uq_tTJUBdN6sgTAiGR29u7jTF5K4JXNqMJqe7ei4esM/s400/cuervo.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5615365579403796466&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Después del largo preámbulo representado por la publicación de la parte uno de esta serie, paso ahora a considerar el asunto que en realidad me he propuesto analizar en este artículo: el empleo por parte de Jesús, de una figura que tiene una imagen muy negativa, pero con el propósito de comunicar una lección positiva. Entonces, ¿justifica el fin los medios?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, en el contexto de una enseñanza en que Jesús animaba a sus oyentes a confiar en Dios, y a evitar el afán y la ansiedad; encontramos el empleo de una figura repugnante para muchas personas. Esta figura es la del cuervo, un animal de carroña, un animal impuro inmundo en la cultura hebrea. Esto así, pues, además de alimentarse de insectos y pequeños animales, también se alimenta de carne en estado de corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasaje bíblico materia prima para nuestro análisis es Lucas 12.24, que en la versión Reina Valera 1960 afirma: “Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, es posible que algunas personas reaccionen y se pregunten: Señor, ¿dijiste cuervo? ¿En verdad eso fue lo que dijiste? ¿Es que no había para ti un animal cuya imagen y reputación fuera más adecuada? ¿Por qué no hablaste de, por ejemplo, los animales puros que se utilizan tanto para comer como para los sacrificios en el templo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y posiblemente concluirían diciendo: Bueno, Señor, respecto tu punto de vista, pero en tu lugar, yo jamás emplearía la figura del cuervo. A diferencia de ti, prefería utilizar, por ejemplo, la figura de la paloma, la tórtola, etc., pero nunca a un animal de carroña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Biblia misma hallamos algunos pasajes que nos ilustran muy bien la idea negativa que generalmente se tenía y se tiene del cuervo, por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El ojo que escarnece a su padre y  menosprecia la enseñanza de la madre. Los cuervos de la cañada lo saquen, Y lo devoren los hijos del águila” (Proverbios 30.17).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Se adueñarán de ella el pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo morarán en ella; y se extenderá sobre ella cordel de destrucción, y niveles de asolamiento” (Isaías 34.11)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La madera de sus casas será arrancada, y en ellas se echarán los rebaños de ovejas y toda clase de animales salvajes. El búho y el erizo dormirán en lo alto de sus postes, y los cuervos graznarán en las ventanas y en los umbrales” (Sofonías 2.14 en la versión popular Dios Habla Hoy de estudio). Y en una nota al pie de página explica: “Los cuervos según la versión griega (la Septuaginta; hebreo: destrucción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el cuervo es catalogado como un ave abominable en el código mosaico:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Y de las aves, éstas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el azor, 14el gallinazo, el milano según su especie; 15todo cuervo según su especie” (Levítico 11.13-15)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Toda ave limpia podréis comer. 12Y estas son de las que no podréis comer: el águila, el quebrantahuesos, el azor, 13el gallinazo, el milano según su especie, 14todo cuervo según su especie” (Deuteronomio 14.11-14)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de conocer la imagen negativa que tenía el cuervo, fundamentada también en lo que establecía el código mosaico, parece razonable preguntase si Jesús no pudo hallar una figura mejor posicionada para su discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPuEhW1u3HQaPE4IDlKZfzSHkTiclx6FhX9Jk1L_T5jlFhNGzoLMwVWijjcGFQhHNxeraQoUcHnYzd1a0OywuRf0qnbiLety7afMn9EEiYenxeP1Z9bWVrSKguI_rqqXxozDSWFwze2_0/s1600/elisd+y+rl+curtvo.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 221px; height: 304px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPuEhW1u3HQaPE4IDlKZfzSHkTiclx6FhX9Jk1L_T5jlFhNGzoLMwVWijjcGFQhHNxeraQoUcHnYzd1a0OywuRf0qnbiLety7afMn9EEiYenxeP1Z9bWVrSKguI_rqqXxozDSWFwze2_0/s400/elisd+y+rl+curtvo.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5615365986473388754&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Como ya advertí, a pesar de la imagen muy negativa que se tiene del cuervo, vemos que sin ningún pesar ni alteración del ánimo, Jesús muy tranquilamente afirma: “Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?” (Lucas 12.44).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos las cosas no dan muestras de ser tan sencillas, pues al margen de lo que acabamos de leer en Lucas 12.24, llama la atención que en Mateo 6.26 leamos: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que se compara la versión de Lucas con la de Mateo, comienzan los problemas. ¿Por qué, según Lucas, Jesús usó la figura negativa de «el cuervo»; pero según Mateo, la figura general más positiva de «las aves del cielo»? ¿Cuál fue en realidad la figura utilizada por Jesús? ¿Cuál de los dos evangelistas (Mateo o Lucas) fue el que aparentemente produjo un giro en las palabras de Jesús?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en la versión de Lucas Jesús nos invita a considerar “los cuervos”; pero en la versión de Mateo Jesús nos invita a considerar “las aves del cielo”; opino, en consecuencia, que no es descabellado el preguntarse cuál de las dos versiones, si la de Mateo o si la de Lucas, es la que reproduce las palabras originales de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles fueron, pues, las palabras precisas de Jesús? ¿Consideren “los cuervos” o consideren “las aves del cielo”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en efecto Jesús originalmente usó la figura del cuervo (en conformidad con Lucas, entonces fue Mateo el que cambió la figura del cuervo, por la de las aves en sentido general. Pero si es Mateo el que reproduce las precisas palabras de Jesús, sería Lucas el que habría hecho la sustitución de las “aves” por la de los “cuervos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, es obvio que Jesús no pudo haber usado las dos expresiones al mismo tiempo y en el mismo contexto. Así, pues, es inevitable el concluir que uno de los dos evangelios hizo una sustitución. El problema es saber cuál.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hasta mañana si Dios nos lo permite!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/1521742485190205624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_06.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/1521742485190205624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/1521742485190205624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios_06.html' title='Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (2 / 6)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgMO-D3tgCI_wSyzCj2cXH7jvdxkSkabStbAOrajTobYM0OSgC_1aizM2DOiT33UurLN1MfRr1aBscP07Np-TqtLbTVe20LkWz-Uq_tTJUBdN6sgTAiGR29u7jTF5K4JXNqMJqe7ei4esM/s72-c/cuervo.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-8187725345459085775</id><published>2011-06-05T20:55:00.000-07:00</published><updated>2011-06-05T21:02:52.076-07:00</updated><title type='text'>Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (1 / 6)</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 0);font-size:130%;&quot; &gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;El fin justifica los medios? &lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg0dzyb2PEeED_Bvzz59ShtNCjXQlBEN2M8XR4vC45Ic9oeCc8vghyphenhyphenxNCNg0DhW8zaTwPiOiHMVMi-DVcv7lFpXAjMBwGrhDkY71gye6romRO8wrIMmozrX7Fl5ObNVTmetCp4W9bDqHDw/s1600/elias+y+los+cuervos.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 191px; height: 231px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg0dzyb2PEeED_Bvzz59ShtNCjXQlBEN2M8XR4vC45Ic9oeCc8vghyphenhyphenxNCNg0DhW8zaTwPiOiHMVMi-DVcv7lFpXAjMBwGrhDkY71gye6romRO8wrIMmozrX7Fl5ObNVTmetCp4W9bDqHDw/s400/elias+y+los+cuervos.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5614952155216024594&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family:arial;&quot;&gt;Por lo general, principalmente desde la óptica de la ética cristiana, se entiende que la persecución de una meta (fin, propósito, objetivo) loable, digno; supone a la vez, el empleo de unas estrategias o métodos tan loables y dignos como la meta propuesta misma. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;En otras palabras, que el logro de un determinado fin (fin intermedio o fin final, fin último), implica la aplicación y utilización de unos medios que tengan el mismo ADN de la meta a alcanzar. Por eso la ética cristiana ha insistido en que “el fin no justifica los medios”, o por lo menos, “no siempre”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Sin embargo, desde hace algunos siglos se viene planteando la justificación de la tesis con la cual compite: “el fin justifica los medios”. Pienso que es preciso reconocer aquí que en realidad, la tesis cristiana “el fin no justifica lo medios”, o por lo menos, “no siempre el fin justifica los medios”, ha venido a ser la reacción y la antítesis cristiana a la primera. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Con la tesis “el fin justifica los medios (y hay quienes dicen que “siempre”), se subraya la convicción de que no importa lo que tenga que hacerse, con tal que los métodos y estrategias a emplear permitan el logro de la meta propuesta y en la mejores condiciones posibles. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Ahora bien, a pesar de lo popular que ha venido a ser la tesis “el fin justifica los medios”, lo cierto es que lo referente a quién fue su creador es más bien objeto de discusión. Por lo general se le atribuye al político, diplomático, filósofo, y escritor italiano Nicolás Maquiavelo en italiano (Niccolò di Bernardo dei Machiavelli), nacido en &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Florencia&quot; title=&quot;Florencia&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:black;&quot;&gt;Florencia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el 3 de mayo de &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/1469&quot; title=&quot;1469&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:black;&quot;&gt;1469&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y quien murió en la misma &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Florencia&quot; title=&quot;Florencia&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:black;&quot;&gt;Florencia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el 21 de junio de &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/1527&quot; title=&quot;1527&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color:black;&quot;&gt;1527&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; (Wikipedia). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;De todos modos, las personas que entienden que “siempre” el fin justifica los medios, no lo hacen en el vacío. Parten del supuesto de que en realidad, dicen ellos (y parece ser cierto), no hay en la vida sino una cadena de fines. Entienden que cuando una persona ejerce un acto de voluntad en una dirección determinada, no importando donde se la sitúe (si como fin final, o no), esa dirección constituye en realidad un fin.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Por ejemplo, desde el punto de vista de la lengua y el lenguaje (como capacidad únicamente humana), todo acto de habla involucra la decisión deliberada de utilizar ciertas palabras y no otras. Lógicamente, esto implica la decisión consciente de evitar, al mismo tiempo, el uso de ciertas palabras. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Me explico, cada vez que en un acto de habla una persona decide utilizar determinadas palabras, en ese mismo acto de habla estuvo involucrada la decisión de evitar consciente y deliberadamente el empleo de otras. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Y es precisamente en el campo del lenguaje y la lengua, y no en el terreno del debate filosófico-teológico sobre la ética y la moral, en el que me propuse hablar de «Una apelación indigna, ¿justifica el fin lo medios?»&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;¿Por qué utilizar un ave “impura”, “abominable” para comunicar una enseñanza positiva, para invitar a la gente a confiar en el cuidado de Dios?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Pues bien, si en todo acto de habla la persona hablante de manera deliberada ejerce un acto de volunta al decidir qué palabras usar y cuáles evitar; es obvio que lo mismo se ha de aplicar y en la misma proporción en lo relativo a cuáles figuras apelar, o cuáles metáforas utilizar, y a cuáles figuras o metáforas evitar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Ahora, si bien las palabras -sujetas a la forma (morfología) y estructura (sintaxis) en que las emplee- vienen a constituir un medio respecto del mensaje que desea comunicar el hablante; no es menos cierto que el acto voluntario que ejerce la persona hablante respecto de escoger unas palabras y evitar otras, las convierte efectivamente, en ese nivel, en un fin. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;En la medida que una persona hablante desea y busca el empleo de una determinada palabra, figura o metáfora; en esa misma medida, cuando decidió buscar y elegir esas palabras y no otras, ahí mismo vinieron a constituir éstas un fin en sí mismas, como cosa buscada y lograda.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Eso implica que cuado una persona decide emplear por ejemplo, la palabra “bello” en lugar de “lindo”, en un determinado discurso; esa decisión supone un acto deliberado del hablante. Acto que implica el ejercicio de la voluntad para escoger una palabra y no la otra. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;En consecuencia, aunque para la totalidad del discurso el decidir emplear una palabra en lugar de otra puede ser considerado un medio; lo cierto es que el inclinar la voluntad hacia la elección y preferencia de una palabra (figura o metáfora) supone considerar la elegida como un fin, fin que lleva a la persona hablante a lograr el fin, meta e impacto que esperaba lograr y producir con el empleo de dicha palabra. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;Además es muy probable que la persona hablante esté consciente de que la utilización de ciertas palabras en un determinado mensaje, en un determinado contexto, puede se catastrófico para los objetivos de su discurso, mensaje y acto de habla. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;¿Cuántas veces no nos ha ocurrido que, queriendo y teniendo la meta de&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;usar (o evitar) una determinada palabra, figura o metáfora; sin embargo, no lo hemos logrado? ¿Cuántas veces frente a un determinado auditorio no hemos logrado la meta de emplear la palabra, figura o metáfora deseadas, y hemos tenido que recibir la ayuda del auditorio mismo? &lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-size:100%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family:arial;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify; font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span  lang=&quot;ES-MX&quot;  style=&quot;font-size:100%;color:black;&quot;&gt;¡Hasta mañana si Dios nos lo permite!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/8187725345459085775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8187725345459085775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8187725345459085775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/06/por-que-un-cuervo-para-confiar-en-dios.html' title='Por qué un &quot;cuervo&quot; para confiar en Dios? (1 / 6)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg0dzyb2PEeED_Bvzz59ShtNCjXQlBEN2M8XR4vC45Ic9oeCc8vghyphenhyphenxNCNg0DhW8zaTwPiOiHMVMi-DVcv7lFpXAjMBwGrhDkY71gye6romRO8wrIMmozrX7Fl5ObNVTmetCp4W9bDqHDw/s72-c/elias+y+los+cuervos.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-6970220004476408104</id><published>2011-05-28T17:58:00.000-07:00</published><updated>2011-05-28T18:11:49.731-07:00</updated><title type='text'>A propósito del día de las madres, una reflexión</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjMZMxG7j2FbNr40iK0KI2Jb7L5Lq4aF4rxl276SECpRqGLZUtqq7EGWkdrJr63z57jYI4Qsqu0fL2S2MpevxfzGFqCGm6lvNXLkp9gtz64wiTjUXIbrNVAhd9eBW5p2HH1eeiLFhtUNT8/s1600/madre.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 182px; height: 277px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjMZMxG7j2FbNr40iK0KI2Jb7L5Lq4aF4rxl276SECpRqGLZUtqq7EGWkdrJr63z57jYI4Qsqu0fL2S2MpevxfzGFqCGm6lvNXLkp9gtz64wiTjUXIbrNVAhd9eBW5p2HH1eeiLFhtUNT8/s400/madre.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5611939374493825762&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;En la República Dominicana se conmemora el «día de las madres» el  último domingo del mes de mayo. Precisamente en el contexto de la  celebración de este día, así como en el contexto de las celebraciones  eclesiales de «la semana anual de damas»; un pasaje bíblico de  referencia ineludible o prácticamente obligatoria, es Proverbios  31.10-31.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un título recurrente en muchos sermones con base  en nuestro referido pasaje (leído tradicional y preferentemente en la  versión Reina Valera 1960), es: «Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?»  (Proverbios 31.10).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, a pesar de la forma en que  se lee en la versión Reina Valera de 1960 y otras, el versículo 10 con  la pregunta: «Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?»; Luís Alonso Schokel y  J. Vilchez Lindes sugieren: “La primera pregunta del poema se puede  leer con dos acentos o entonaciones: ¿quién la encontrará? O ¡quién la  encontrara! (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Proverbios&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 524).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero es preciso admitir que la mayoría de las versiones castellanas de la Biblia, incluso la llamada &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Nueva Biblia Española&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; del mismo Schokel, la traducen en forma de pregunta: “Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;También la Septuaginta la interpretó como una pregunta, al traducir: “tis jeurései?”, o sea, ¿quién la encontrará?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  conclusión me inclino por aceptar como mejor traducción, la forma  interrogativa (¿quién la encontrará?), no la exclamativa (¡quién la  encontrara!).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ciertamente no es posible negar que  Proverbios 31.10-31 ha sido el punto de partida para muchas reflexiones  bíblicas y teológicas tendentes a resaltar las virtudes de una mujer  (esposa y madre) aparentemente difícil, sino es que imposible de hallar,  una «mujer virtuosa».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De todos modos, una lectura atenta  de nuestro pasaje en cuestión pone de manifiesto algunas dificultades.  Dificultades que me llevan a preguntarme si se está halagando a la mujer  o si se le está cargando el dado. ¿Habla el proverbista de una «mujer  halagada» o de una «mujer alienada»?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Es justo y legítimo  que el esposo espere de su esposa todo lo que se supone que debe hacer  la «mujer (esposa) virtuosa» de Proverbios 31-10-31? ¿Es justo y  legítimo que los hijos e hijas esperen de su madre todo lo que se supone  que debe hacer la «mujer (esposa, madre) virtuosa» del pasaje en  cuestión?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pienso que un buen punto de partida es comenzar  por aclarar el sentido de la expresión «mujer virtuosa», según se lee en  la versión Reina Valera 1960, en Proverbios 31.10.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Explicación de la expresión &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;mujer virtuosa&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  adjetivo castellano “virtuoso” (“virtuosa”), hace referencia a una  persona con alguna o ciertas virtudes. Pero ¿qué es una virtud? El  diccionario de la Real Academia Española define la palabra virtud como: &lt;em&gt;“&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Actividad o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos&lt;/em&gt;&lt;em&gt;”&lt;/em&gt; (primera acepción y con la cual me voy a quedar). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A  partir de esa definición, se diría por ejemplo, que una persona es una  virtuosa del piano, es decir, cuando es alguien que toca el piano con  una destreza y habilidad excepcionales. En consecuencia, es correcto  decir que son muchas las personas que tocan el piano, pero no todas lo  hacen de una manera especial, no a todas se les considera “virtuosas” en  la ejecución de ese instrumento musical. En esta misma línea es posible  poner un sinnúmero de ejemplos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En lo referente a la  mujer, se diría que si bien son muchas las que son esposas y madres, no  todas son esposas y madres “virtuosas”.  Esposa y madre “virtuosa” sería  aquella que lo sea en términos excepcionales, insospechados, muy  idealizados, rayando posiblemente en lo puramente utópico.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No  obstante, como cada cultura tiene sus propios patrones y sus  particulares perspectivas relativas a lo que se espera de la mujer (como  construcción social), tanto en su papel de esposa, como en el de madre;  es lógico que estos cánones varíen un poco de cultura a cultura.  También nos invita este factor a asumir una postura crítica a la  perspectiva del autor del poema que nos ocupa.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero bien, ¿cuál es el sentido básico de la palabra hebrea que la versión Reina Valera 1960 tradujo “virtuosa”?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La palabra hebrea traducida aquí “virtuosa” es “jayil” (hayil) que, según el &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Diccionario bíblico hebreo-español&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  de Luís Alonso Schokel, se usa en distintos campos. Por ejemplo en el  campo militar, significando: ejército, valor, baluarte. En el campo  económico, significando: riqueza, fortuna, bienes. Y en otros campos,  como aquí, significando: fuerza, poder, vigor, capacidad.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Y la expresión completa “mujer virtuosa” es &lt;em&gt;“eshet-jayil”&lt;/em&gt;, literalmente significa “mujer de vigor”, “mujer fuerte”, “mujer capaz”. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Comentario Bíblico San Jerónimo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; afirma: “Literalmente, «¿quién hallará una mujer de fortaleza?».”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Proverbios 31-10-31 es una composición poética en forma de acróstico &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es  Proverbios 31.10-31 un poema hebreo en forma de acróstico, en el que  cada versículo (del 10 al 31), inicia con una de las 22 consonantes del  alfabeto hebreo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Las palabras que en el texto hebreo forman el acróstico, iniciando cada verso, y en este caso, cada versículo, son:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Alef&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 10): Eshet, forma constructa (el genitivo griego) de Isháh: mujer&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Bet&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 11): Bataj, el verbo “confiar” en estado perfecto, tercera persona masculina singular (confía)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Guímel&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 12): la forma verbal “guemalat-hu”, del verbo “gamal”  (recompensar, retribuir, devolver, resarcir) en estado perfecto, tercera  persona femenina singular, con el sufijo de la tercera persona  masculina singular (ella lo recompensa a él, a su marido). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Dalet&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 13): la forma verbal “daresháh”, del verbo “darash” (buscar), en tercera persona femenina singular (busca ella).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;He&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 14): la forma verbal “hayetáh”, del verbo “hayáh” (ser,  existir), en testado perfecto, tercera persona femenina singular (es).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Vav&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 15): la forma verbal “vat-taqam”, del verbo “qum”  (levantarse), en tercera persona femenina singular (ella se levanta).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Zayin&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 16): la forma verbal “zamemáh” del verbo “zamám” (planear,  proyectar, pensar, disponer, considerar), en estado perfecto, en tercera  persona femenina singular (considera).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Het&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 17): la forma verbal “jagueráh”, del verbo “jagar” (ceñir,  atar, sujetar) en estado perfecto, tercera persona femenina singular  (ciñe, se ciñe). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Tet&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 18): la forma verbal “ta‘amáh”, del verbo “ta‘ám” (probar,  gustar, saborear), en estado perfecto, tercera persona femenino singular  (observa, ve, aprecia). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Yod&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 19): el sustantivo femenino “yad” (mano), en estado  constructo, con el sufijo de la tercera persona femenina singular (sus  manos). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Kaf&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 20): el sustantivo femenino “kaf”. El sustantivo “kaf” por  un lado, con relación a las extremidades superiores, puede significar:  mano, puño, palma. Con relación a las extremidades inferiores, puede  significar: planta, pie. Aquí la referencia es a “las manos” (las manos  de la mujer).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Lamed&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 21): la partícula negativa (adverbio de negación), “lo’” (no).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Mem&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 22): el sustantivo masculino plural “marbadim” (corchas, cobertores, cobijas).   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Nun&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 23): el participio “nodá‘”, del verbo “yada‘” (conocer, saber), traducción aquí: “conocido” (es su marido).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Samek&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 24): el sustantivo masculino singular “sadín” (pieza o prenda de vestir, ropa, camisa).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Ayin&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 25): el sustantivo masculino singular “‘oz” (fuerza, brío).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Pe&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 26): la palabra “pihá” forma constructa del sustantivo masculino singular “peh” (boca), traducción aquí: su boca.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Tsade&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 27): la forma verbal “tsofiy-yáh”, participio femenino  singular del verbo “tsafáh” (vigilar, atalayar). Traducción aquí:  vigila.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Qof&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 28): la forma verbal “qamú”, en estado perfecto, en tercera  persona común plural, del verbo “qum” (levantarse). Traducción aquí: se  levantan (sus hijos, específicamente los varones).   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Resh&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 29): el adjetivo femenino plural “rabot” de “rab” (mucho). Traducción aquí: Muchas (hijas).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Shin&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (versículo 30): con el sustantivo masculino singular “shequer” (mentira, falsedad, engaño). Traducción aquí: engañosa.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con la letra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Tav&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (versículo 31): con la forma imperativa plural masculina “tenú”, del  verbo “natán” (dar, otorgar, poner nombre). Traducción aquí: denle a  ella.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora, después de presentar este análisis, quizás un  poco tedioso, aunque ilustrativo; quiero presentar en una forma,  digamos limpia (pero asumiendo los resultados del análisis gramatical  anterior), cómo está elaborado el acróstico hebreo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1) Una mujer de vigor&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) Confía en ella su marido&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3) Recompensa a su marido&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4) Busca (ella) la lana y el lino&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;5) Es como una nave mercante&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;6) Se levanta siendo todavía de noche (madruga)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;7) Considera una propiedad y la compra&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;8) Se ciñe de valor y firmeza&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;9) Observa que su mercancía esté buena&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;10) Sus manos aplica al huso (instrumento para hilar)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;11) Sus manos extiende a los necesitados&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;12) No teme a la nieve para atender a los suyos&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;13) Corchas (¿mantas?) confecciona&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;14) Conocido es su marido (le imprime a su marido detalles que lo distinguen)    &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;15) Prendas de vestir teje&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;16) De fuerza y vigor se viste&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;17) Su boca abre con sabiduría (habla con sabiduría)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;18) Vigila la marcha de su casa&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;19) Se levantan sus hijos varones y la felicitan&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;20) Hijas son muchas (son muchas las mujeres) hacendosas, pero ella las supera&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;21) Engañosa es la gracia (y la hermosura)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;22) Denle a ella tributo (nombre) por el fruto de sus manos. Literalmente: “Denle del fruto de sus manos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Análisis, resultados y conclusiones   &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Después  de analizar detenidamente los 22 versos de este poema, encontramos unos  detalles interesantes. Por ejemplo, dado el carácter patriarcal de la  cultura hebrea, y dado la inferioridad que se le atribuía a la mujer; lo  común es que en los relatos del AT los sujetos de la mayoría de las  formas verbales sean varones.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Igual situación encontramos  respecto de los textos que fijan o dictan alguna norma como el decálogo.  En esta misma línea es necesario advertir que todas las prohibiciones  del decálogo supusieron un auditorio y sujeto de derecho,  específicamente compuesto de varones. Por tal razón, todas las formas  del decálogo suponen un sujeto agente masculino, varón.      &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  otro lado, es muy probable que este sea el trozo literario del AT que  use más verbos, más formas verbales teniendo a la mujer como el sujeto  agente que ejecuta la acción.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Una observación detenida de Proverbios 31.10-31, nos da la siguiente situación:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El primer verso, versículo 10, comienza con sustantivo: una mujer de vigor, ideal, ejemplar.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  verso número 2 (versículo 11) inicia con una forma verbal que tiene por  sujeto al marido; sin embargo, esta acción verbal (confía) pende de las  buenas acciones de la mujer. Lo que la asume a ella, a la mujer, como  un sujeto agente, activo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Luego, de los versos del 3 al 9  (versículos 12-18), inician todos con una forma verbal que tiene a la  mujer como el sujeto que realiza la acción (sujeto agente).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Los  versos 10 al 13 (versículos 19-22), inician con sustantivos, pero que  apuntan a acciones que realiza la mujer. Y he aquí que volvemos a  encontrar a la mujer como el sujeto agente que ejecuta la acción verbal.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  verso 14 (versículo 23) inicia con un participio verbal que tiene de  sujeto al marido (“es conocido”). Lo interesante es que el marido, como  sujeto paciente de este participio, no ejecuta la acción; en otras  palabras, el “marido” es conocido precisamente por el brillo que exhibe a  costa de las acciones diligentes de su esposa, de su compañera.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Los  versos 15 al 17 (versículos 24-26) inician con sustantivos, no con  verbos. De todos modos estos sustantivos apuntan a acciones que también  las ejecuta la mujer.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Los versos 18 y 19 (versículos 27 y 28) inician con verbos que tienen como sujeto a la mujer.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Los versos 20 y 21 (versículos 29 y 30) no aportan nada al tipo de análisis que estoy realizando ahora.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente,  el verso 22 (versículo 31), inicia con una forma verbal que no tiene a  la mujer como sujeto, sino a los varones. Lo curioso es que esta acción  verbal parece sugerir que, al final, a pesar de todas las acciones que  se le atribuyen en este poema, no es ella la que tiene el control de las  cosas. No olvidemos que al fin y al cabo, el varón era y es concebido  como el “jefe” y “cabeza” del hogar.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El verso 22  literalmente dice: “Denle a ella del fruto de sus manos”. Creo que no  podemos perder de vista o subestimar el hecho de que el poema describe a  una mujer que no hace nada para sí. Una mujer que parece tener más bien  una existencia puramente instrumental, alienada: existe, acciona y vive  para otros. Otros son felices y está satisfechos por ella, pero ¿quién  se preocupa por ella? ¿Quién piensa dotar de significación su vida?  ¿Quién se preocupa por hacer lo posible para que ella sea feliz? ¿Qué  compromiso tienen los demás miembros de la familia con ella, comenzando  por el esposo?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora, ¿por qué “denle a ella”? ¿Será  porque al final, no podía disponer por sí misma, de pleno derecho, del  fruto de las obras de sus manos? &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Igualmente a pesar de  que en 17 de los 22 versos, la mujer es la que acciona, llama  poderosamente la atención el ver cómo este poema le atribuye a la mujer  un espacio de dominio, de accionar, y una serie de prerrogativas que en  realidad no tenía la mujer en la sociedad y cultura hebreas, incluso en  tiempos del Nuevo Testamento.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En consecuencia, cabe  preguntarse si es prudente y legítimo asumir la “mujer ideal” y  “ejemplar” de este poema, como un parámetro adecuado para describir hoy  el perfil de la “mujer ideal”, la “mujer ejemplar”, la “mujer soñada”,  la mujer que esperamos encontrar (¿formar?) en nuestras congregaciones y  en la sociedad.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pienso que en este sentido tenemos que considerar algunas ideas orientadoras:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  primer lugar, para el autor de este poema, a pesar del énfasis que  histórica y por naturaleza hace la mujer en su cuidado y apariencia, en  lo relativo a su belleza; para el autor de este poema, eso no vale  mucho. Y pienso que aquí, la mayoría de las mujeres no estará de acuerdo  con el autor de este poema. Y si somos honestos, tampoco la mayoría de  los hombres. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sus palabras son: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura” (Proverbios 31.30).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, ¿no es cierto que los atractivos físicos son pasajeros y que se  van perdiendo con los embates de los años, enfermedades, accidentes,  (tanto en la mujer como en el hombre), etc.?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Claro que sí.  Se está en lo correcto al afirmar que detrás de un rostro no tan  llamativo, así como detrás de una anatomía no tan impresionante, puede  haber allí, en esa mujer, una excepcional persona, con virtudes  realmente brillantes,  envidiables, y que cualquier persona quisiera  tener o exhibir.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sin embargo, no es aquí donde radica el  problema, es en el contexto en que leemos la afirmación y concepción del  proverbista. En este contexto, la mujer ideal, para él se mide en  términos de rendimiento y resultados puramente económicos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Al  respecto se pronuncian Luís Alonso Schokel y J. Vilchez Lindes: “Lo  curioso de esa figura idealizada es la devaluación de la belleza y la  ausencia o el ocultamiento del amor… La mujer ideal ha de ser una buena  inversión económica. Este planteamiento comercial podrá sorprender y aun  irritar a un lector moderno; pero ante todo hay que intentar  comprenderlo.”    &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Continúan Schokel y Vilchez diciendo:  “Recordemos que en el Israel del AT el matrimonio tiene su lado  económico relevante: Jamor ofrece pagar el precio de las vírgenes; David  paga en prepucios de filisteos  (1 Samuel 18.25). Después el marido  está obligado a dar vivienda, vestido y alimentos a la esposa (Éxodo  21.10). El aspecto económico del matrimonio está claro. ¿Bastará para  compensar al marido con darle placeres e hijos? Sería mala inversión;  especialmente si el marido ha pagado un precio alto en el contrato  matrimonial. La buena ama de casa tiene que administrar bien y aumentar  la hacienda. Este criterio económico, comercial dirige el desarrollo del  poema” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Proverbios&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 524).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, personalmente pienso que Schokel y Vilchez no logran mucho en su  intento de justificar la perspectiva puramente económica a la luz de la  cual el proverbista describe su “mujer ideal”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como  reacción, diría que la figura de la dote no justificaba el exagerado  matiz económico que tiene el matrimonio para este proverbista. Además,  el que el hombre tenía que darle vestido y comida a la mujer, también se  explica atendiendo al contexto del carácter patriarcal de la sociedad y  cultura hebreas. En estas, la mujer estaba sujeta en todo al varó desde  su nacimiento hasta la muerte. Antes de casarse, la mujer estaba sujeta  a la autoridad del padre y de sus hermanos varones, y luego de casada, a  su marido. En una cultura con otras características, el sustento y la  vestimenta de la mujer es algo que ella puede conseguir por sí misma,  sin depender tanto (ni poco) del varón.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En segundo lugar,  otro factor más que me hace estar en desacuerdo con la perspectiva del  autor de este poema. Es que en realidad, como dije antes, en la cultura y  sociedad judías, la mujer no tenía todo ese poder con que la describe  este proverbista.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Entonces, resulta muy curioso el que sea  precisamente aquí, en esta composición poética, de carácter ficticio;  cuando vemos tantas formas verbales que tienen a la mujer como el sujeto  agente de dichas acciones verbales.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En tercer lugar,  otro aspecto a considerar es que una mujer como la de este poema, que es  la primera persona que se levanta, y la última que se cuesta  (versículos 15 y 18); es una mujer que vive cansada, explotada, con  mucho estrés, muy posiblemente con una autoestima muy baja, con una  visión de la vida no muy positiva, incapaz de tener una respuesta sexual  adecuada, capaz de satisfacer las expectativas de su esposo, etc.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  consecuencia, no se debe descartar la posibilidad de que el marido de  esta mujer utilice los inevitables estragos que ha de producir este  estilo de vida en su estado de ánimo y en su cuerpo, como pretexto para  buscar satisfacción sexual, a la amante ideal (¿la de Cantares?) fuera  del hogar. Obviamente, no estoy tratando para nada de justificar el  adulterio. Simplemente explico una realidad muy concreta. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Además  cabe preguntarse: ¿Y qué del marido de esta mujer? ¿Qué es lo que hace  para su familia? ¿Es que no contribuye en nada al buen funcionamiento  del hogar? ¿Qué dirán las hijas de esta mujer? ¿Querrán tener la misma  vida de su madre? ¿O siquiera una vida parecida?  ¿Querrán tener un  esposo como su padre?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En cuarto lugar, un elemento más es  que la mujer “ejemplar” e “ideal” que nos describe el proverbista es una  mujer alienada, que no vive para sí. Es una mujer que vive para todo el  mundo, menos para ella. Es una mujer con una existencia puramente  instrumental, sin valor alguno para sí misma. ¿Apoyamos la idea de que  nuestras congregaciones estén llenas de mujeres con una existencia y una  autoestima como suponemos que tendría la “mujer ideal” de Proverbios  31.10-31? En lo personal, yo no.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En quinto lugar, otro  detalle que también hace resaltar el carácter o matiz patriarcal de este  poema, es que en el verso 22 (versículo 28), el proverbista dice  (específicamente hablando de los hijos varones, que es realmente el  sentido de la palabra hebrea “ben”) que: “se levantan y la felicitan”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Es  que la “mujer ideal” no tiene hijas (¿no debe tenerlas?), sólo hijos?  Pero si tenía hijas, ¿por qué las ignora el proverbista?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me  parecen muy pertinentes aquí una serie de líneas que nos ayudan a  entender la situación de la mujer en la cultura y sociedad hebreas, como  esposa y como madre:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;“En conjunto, la situación  de la mujer en la legislación religiosa está muy bien reflejada en una  fórmula que se repite sin cesar: «Mujeres, esclavos (paganos) y niños  (menores)»; la mujer, igual que el esclavo no judío y el niño menor,  tiene sobre ella a un hombre como dueño, lo cual limita también su  libertad en el sentido religioso” («Jerusalén en tiempos de Jesús»,  Joachim Jeremías, página 467).&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;“Ya  que en el Judaísmo sólo el hombre está obligado a la plena observancia  de la Torá, en la bendición matutina, éste daba gracias a Dios por no  haberlo creado pagano, ni mujer, ni esclavo” («Diccionario del  Judaísmo», por Johann Maier y Peter Schafer, publicado por Verbo Divino.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;“También  las relaciones entre los hijos y los padres estaban determinadas por la  obediencia que la mujer debía a su marido; los hijos estaban obligados a  colocar el respeto debido al padre por encima del respeto debido a la  madre, pues la madre, por su parte, estaba obligada a un respeto  semejante hacia el padre de sus hijos. En caso de peligro de muerte  había que salvar primero al marido” («Jerusalén en tiempos de Jesús»,  Joachim Jeremías, página 460-461).&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;“Es  significativo que el nacimiento de un varón era motivo de alegría,  mientras que el  nacimiento de una hija se veía frecuentemente  acompañado de indiferencia, incluso de tristeza («Jerusalén en tiempos  de Jesús», Joachim Jeremías, página 467-468).&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;“La  mujer judía no estaba habilitada para ejercer las funciones cúlticas,  no podía ser sacerdote, incluso su presencia en el templo se limitaba al  atrio (patio) de las mujeres. Lo mismo pasaba en la sinagoga, a  excepción de las sinagogas reformadas, donde existe un lugar reservado  para las mujeres, por lo general en el coro alto” («Diccionario del  Judaísmo», por Johann Maier y Peter Schafer, publicado por Verbo Divino.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Tenemos,  pues, la impresión de que también el judaísmo del tiempo de Jesús tenía  en poca consideración a la mujer, lo cual es corriente en Oriente,  donde es estimada sobre todo por su fecundidad, manteniéndola lo más  posible alejada del mundo exterior y sometida a la potestad del padre o  del esposo y donde, desde el punto de vista religioso, no es igual al  hombre” («Jerusalén en tiempos de Jesús», Joachim Jeremías, página 468).&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo habrán influido estas ideas y concepciones los textos bíblicos, incluyendo a Proverbios 31.10-31?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente,  es posible que muchas personas entiendan que estoy perdiendo de vista  una afirmación valiosa y quizás, según algunas personas, la clave del  poema, a saber: “La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pues  bien, personalmente puedo decir que me llama la atención el que esta  expresión aparezca al final, después de describir a la “mujer ideal”  desde la óptica de una existencia puramente instrumental.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Entonces,  parece más bien que para el proverbista, para el autor de este poema;  la mujer que teme a Dios, al Señor, es la mujer que acepta sin más, el  papel, el poco espacio social, y la existencia instrumental (una  existencia alienada) que le han asignado los varones.    &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Compárese  Génesis 18.2 “Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he  envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Pedro 3.6 “como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual  vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna  amenaza.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Después de considerar los distintos factores que hemos  abordado en este trabajo, pienso que no es adecuado seguir usando y  dependiendo de Proverbios 31.10-31,  como base y punto de partida, para  pretender honrar y hablar positivamente de la mujer; ya como persona,  como esposa, compañera, amiga, y en nuestro caso, especialmente como  madre.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es nuestro deber preguntarnos seriamente, si en  nuestra reflexión teológica, si en nuestra pastoral, vamos a insistir en  que la mujer “ideal” es la mujer alienada, abusada y explotada de  Proverbios 31.10.31. ¿Es posible y legítimo el asumir una postura  crítica a las premisas del poema en cuestión, a la luz de la enseñanza y  actitud de Jesús, y en virtud de los más elevados ideales del mensaje  cristiano? &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Quiero concluir esta vez, de una forma  diferente, emulando al proverbista, con los siguientes acrósticos que he  elaborado con base en las palabras: mujer, esposa y madre. Para cada  una de estas tres palabras, redacté una versión negativa (como forma de  llamar la atención a la historia de maltratos que ha sufrido la mujer,  como mujer, esposa y madre). También elaboré una versión positiva, como  forma de hacer resaltar las virtudes y cualidades que engalanan a la  mujer, como persona, como esposa y como madre:  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Mujer&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Negativo                                    Positivo&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Menospreciada                            Manantial de virtudes                  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Utilizada                                     Única&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juzgada (condenada)                   Jardín de sublimes cualidades&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Explotada                                   Emotiva (llena de emociones)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Recluida                                     Reconocida&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Esposa&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esclavizada                                 Elegida&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Secuestrada                               Sabia&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Poseída                                      Protegida                                  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Oprimida                                    Orquídea&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Segregada                                 Sensible&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aprisionada                                Amada&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Madre&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Maltratada                                  Musa&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Alienada                                     Apreciada&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Doblegada                                  Desprendida&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Rutina                                        Resplandeciente&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Excluida                                     Especial                            &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Felicidades mamá!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/6970220004476408104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/proposito-del-dia-de-las-madres-una.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/6970220004476408104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/6970220004476408104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/proposito-del-dia-de-las-madres-una.html' title='A propósito del día de las madres, una reflexión'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjMZMxG7j2FbNr40iK0KI2Jb7L5Lq4aF4rxl276SECpRqGLZUtqq7EGWkdrJr63z57jYI4Qsqu0fL2S2MpevxfzGFqCGm6lvNXLkp9gtz64wiTjUXIbrNVAhd9eBW5p2HH1eeiLFhtUNT8/s72-c/madre.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-561186537124386345</id><published>2011-05-20T12:44:00.000-07:00</published><updated>2011-05-20T12:49:59.174-07:00</updated><title type='text'>¡Que no panda el cúnico!, Jesús no viene mañana</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjuGEJ6P8v4VrkrNRGkrofPp4XaD8mxNQKDIZdX5JghwD0ZFKlms6VnLCvdBztxN-np0paHTsvnZ7q8Ofd__fKeylxQntk_TGT7VSQJt4rhipRxV0dHVqZ10jL4UNJ49_zLVl8VCwPSyj0/s1600/cristo+viene+pronto.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 262px; height: 197px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjuGEJ6P8v4VrkrNRGkrofPp4XaD8mxNQKDIZdX5JghwD0ZFKlms6VnLCvdBztxN-np0paHTsvnZ7q8Ofd__fKeylxQntk_TGT7VSQJt4rhipRxV0dHVqZ10jL4UNJ49_zLVl8VCwPSyj0/s400/cristo+viene+pronto.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5608887734262638802&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;En gran parte del ambiente cristiano evangélico es ya una idea bien  conocida la presunción que desde hace unos meses viene difundiendo el  ministerio &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;, de que este 21 de mayo  tendrá lugar el llamado “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”; y que,  posteriormente, exactamente cinco meses después, o sea, el 21 de  octubre de este mismo año 2011, tendrá lugar el fin del mundo.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero, ¿qué es &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;? ¿Cómo se define a sí mismo? Pues bien, &lt;strong&gt;«Family Radio» &lt;/strong&gt;se  autodefine así mismo como “un ministerio de radio cristiano basado en  la Biblia, sin afiliaciones a iglesias.” Esto significa que, en  consecuencia, es posible que dicho ministerio comparta algunos aspectos  doctrinales de las tradicionales escatologías cristianas, pero y, por  otro lado, también tome distancia respecto de otros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  efecto, una característica o sello esencial del dispensacionalismo es la  famosa idea del «rapto» o «arrebatamiento de la iglesia». Sin embargo,  no es un elemento propio del sistema escatológico dispensacionalista, el  considerar que hay una fecha conocida, y mucho menos el 21 de mayo,  para dicho evento escatológico. Tampoco la idea de que el fin del mundo  ocurrirá el próximo 21 de octubre de este mismo año, ni de ningún otro.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, cabe preguntarse, ¿cuáles son algunas de las principales premisas en la que se basa el ministerio &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt; para sustentar su postura?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  ciertas razones, quiero categorizar en tres tipos las premisas sobre  las que se basa la que entiendo, una mera conjetura, del ministerio &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;1) Un literalismo insostenible&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por ejemplo, al hablar de “El calendario bíblico de la historia”, textualmente afirma: &lt;em&gt;“El  Señor ha abierto a la comprensión de Su pueblo el “Calendario Bíblico”  recogido en las páginas de la Biblia. Puede demostrarse que las  genealogías del libro del Génesis, principalmente de los capítulos 5 y  11, son un preciso calendario de la historia de la humanidad en el  mundo. El calendario bíblico de la historia es totalmente preciso y  fiable”&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero yo pregunto: ¿Es esto cierto?  Personalmente no lo creo. Es más, si hay un factor que ha originado  mucha discusión en los estudios bíblicos es si, en efecto, debe  entenderse a Génesis 1-11 de manera literal. De todos modos, incluso  algunos sectores de la comunidad protestante y evangélica que también  tienden a ser muy literalistas en su enfoque de la Biblia, a pesar de  eso, no comparten las conclusiones y tesis de &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;2) Una defectuosa cronología&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«Family Radio» &lt;/strong&gt;concibe y asume una cronología básica y en cuyo contexto habla de los “acontecimiento históricos importantes”, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;11.013 a&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;.C.&lt;/strong&gt;—Creación. Dios creó al mundo y al hombre (Adán y Eva).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;4990 a&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;.C.&lt;/strong&gt;—El  diluvio del tiempo de Noé. Todo pereció en el diluvio universal y  únicamente Noé, su mujer, y sus 3 hijos junto a sus esposas  sobrevivieron en el arca (6023 años desde la creación).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;7 a&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;.C.&lt;/strong&gt;—El año en el que nació Jesucristo (11.006 años desde la creación).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;33 d.C.&lt;/strong&gt;—El  año en el que Jesucristo fue crucificado y dio comienzo a la era de la  iglesia (11.045 años desde la creación; 5023 años civiles desde el  Diluvio).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;1988 d.C.&lt;/strong&gt;—En este año finalizó la era de la iglesia y comenzó el periodo de 23 años de gran tribulación (13.000 años desde la creación).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;1994 d.C.&lt;/strong&gt;—El  7 de septiembre, llegó a su fin el primer periodo de gran tribulación  de 2300 días, y empezó la lluvia tardía, dando comienzo el plan de Dios  para salvar a una gran multitud de personas fuera de las iglesias  (13.006 años desde la creación).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;2011 d.C.&lt;/strong&gt;—El 21  de mayo comenzará el Día del Juicio Final y se producirá el  arrebatamiento (la subida a los cielos de los elegidos por Dios) al  finalizar la gran tribulación de 23 años. El 21 de octubre, el mundo  será destruido por el fuego (7.000 años desde el Diluvio; 13.023 años  desde la creación).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sin embargo, creo que debemos reflexionar en algunos aspectos de la llamada “cronología bíblica” y “escatológica.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Llama  la atención que, aunque un amplio sector del cristianismo también ha  asumido la idea de una historia trazada en 7,000 años (que culminaría en  7,000 años); lo cierto es que estos esquemas (el judío y el cristiano)  además de ser contradictorios entre sí (uno frente al otro), se basan en  unos cálculos muy inseguros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por ejemplo, la razón para  entender que para el año 2,000 tendría lugar la segunda venida de Cristo  (el rapto de la iglesia y la posterior manifestación del anticristo,  según la escatología dispensacionalista); se basa en una cronología  inaceptable y que no cuenta con un apoyo seguro. Dicha cronología parte  de los siguientes supuestos: 1) Que desde la creación al diluvio  universal habrían transcurrido 2,000 años. 2) Que desde el diluvio a la  aparición de la figura histórica de Jesús de Nazaret también habrían  transcurrido otros 2,000 años. Y 3) Desde Jesucristo a la fecha (hasta  el año 2000) habrían transcurrido unos 2,000 años más, alcanzándose así  los 6,000 años.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por esta razón se tenían las expectativas  de que al entrar en los primeros años del séptimo milenio, estábamos en  la antesala del cumplimiento de los principales eventos escatológico  como la segunda venida de Cristo y todos los fenómenos que generalmente  se asocian con ella (anticristo, resurrección, la gran tribulación, la  posterior entrada en el reino de los mil años, etc.). ¿Recuerda usted,  apreciado lector, apreciada lectora, los terrores milenarios, proféticos  y apocalípticos que nos vendieron para los años 1998 y 1999? ¿Y qué  paso? ¿Recuerdan ustedes los innumerables sermones y talleres  proféticos? ¿Y qué pasó? ¿Enseñaban estos sermones y reflexiones  proféticas que estaríamos donde estamos y como estamos?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lo  curioso es que según el calendario hebreo, actualmente estamos en el  año 5, 770 (y a partir de septiembre en el año 5,771), mientras que en  el calendario cristiano estamos apenas en el año 2011.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  calendario hebreo parte de la suposición de que la creación relatada en  el libro de Génesis tuvo lugar en el año 3, 760 o 3,761 antes de Cristo.  Sumándole a esta cifra los dos mil once años de la era cristiana, esto  nos lleva, a la fecha de actual, al año 5, 771 o 5, 772. De todos modos  lo cierto es que el actual calendario hebreo comenzó a aplicarse a  partir del siglo X u XI de nuestra era. Tradicionalmente se le atribuye  su elaboración al patriarca Hillel  II, entre los años 358 y 359 de  nuestra era. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero según otros, la creación tuvo lugar el  año 11,013 antes de Cristo, por lo que actualmente estaríamos en el año  13, 024. Esta última cronología es precisamente la que han adoptado los  que actualmente están promoviendo para este año, el rapto de la iglesia  el 21 de mayo y la destrucción de la tierra por fuego el 21 de octubre.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, a pesar de las pretensiones judías (y las interpretaciones  cristianas que han asumido sus especulaciones cronológicas), el hecho es  que hay varias civilizaciones mucho más antiguas que la hebrea, lo que  nos invita a mirar con legítimas sospechas las presuposiciones tanto de  las cronologías hebreas como de su calendario actual.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  ejemplo, la historia universal reconoce la existencia de asentamientos  humanos en la Mesopotamia para el año 6,000 antes de nuestra era (60  siglos). La historia universal también demuestra que había pobladores en  la India unos siete mil años (7, 000) años (siete milenios) antes de  nuestra era. Finalmente, la civilización china también se la sitúa entre  cinco y seis mil años antes de nuestra era (seis y cinco milenios  antes).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Qué significan estos últimos datos proporcionados  por la historia universal, y que muy pocas personas pondrán hoy en  duda? En primer lugar, que es inadmisible que un pueblo que entra en el  escenario de la historia en una época relativamente tardía con relación a  la cultura Sumeria, la India, la China, la Egipcia, la Babilónica,  etc.; pretenda que su cronología y calendario sean la clave desde de la  cual se ha de interpretar toda la historia del género humano (su  principio y su final). En segundo lugar, si Dios es el creador de todo  el género humano, y no sólo de la nación hebrea, de manera consistente  habrá que considerar estos pueblos verdaderamente antiguos, como creados  por Dios, ponderando adecuadamente la antigüedad de sus calendarios. En  tercer lugar, que partiendo de la premisa anterior, Dios hubo comenzado  su trato con el ser humano mucho antes de que apareciera el pueblo  hebreo en el escenario de la historia. En cuarto lugar, que hay que  poner en cuestionamiento las pretensiones de un calendario hebreo que  sitúa la creación para una fecha (3, 760 antes de nuestra era), cuando  para dicha fecha había pueblos que ya tenían varios siglos de  existencia. Por ejemplo, para cuando tuvo lugar la creación, según las  pretensiones hebreas: 1) Ya existían personas en la Mesopotamia unos 2,  240 anos antes; 2) En la India unos 3, 240 años antes; 3) Y en la China,  unos 2, 240 años antes.   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En conclusión, toda  especulación y pretensión de fijar una fecha específica para la  culminación de la historia, deben ponerse bajo serias y legítimas  sospechas. Esto así, pues las bases en que se sustentan están cubiertas  por un gran manto de dudas y muy complicadas especulaciones.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;3) Una clara manipulación de los textos bíblicos &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Algunos ejemplos notables y concretos:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Primer ejemplo: &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;  afirma: “La Biblia nos enseña que el 21 de mayo de 2011, sólo los  verdaderos creyentes a los que Dios haya elegido para recibir la  salvación serán arrebatados (llevados) de este mundo para encontrarse en  el cielo con el Señor y estar siempre con Él:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Tesalonicenses 4:16,17 Porque el mismo Señor con algazara, con voz de  arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en  Cristo resucitarán los primeros. Luego nosotros, los que vivimos, los  que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a  recibir al Señor en el aire; y así estaremos siempre con el Señor”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero  yo pregunto: ¿Habla 1 Tesalonicenses 4.17 y 17 del 21 de mayo, como  quieren inducir a uno a pensar, por la forma de articular o introducir  el argumento? Respuesta: Rotundamente que no. Entonces, ¿no hay aquí una  clara y desmedida manipulación del texto bíblico?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Segundo ejemplo:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;  afirma: “El resto de la humanidad (miles de millones de personas) se  quedarán atrás y sufrirán el terrible juicio de Dios, un horrible  periodo de 5 meses de tormento sobre la tierra:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Apocalipsis 9:3-5&lt;/strong&gt;:  Y del humo del pozo salieron langostas sobre la tierra; y les fue dada  potestad, como tienen potestad los escorpiones de la tierra. Y fuéles  mandado que no hiciesen daño a la yerba de la tierra, ni a ninguna cosa  verde, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tienen la  señal de Dios en sus frentes. Y les fue dado que no los matasen, sino  que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de  escorpión cuando hiere al hombre.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero yo pregunto:  ¿Justifica y legitima Apocalipsis 9.3-5 la idea de que el 21 de octubre  habrá de tener lugar la destrucción del mundo, como quieren inducir a  uno a pensar? Respuesta: Rotundamente que no. Entonces, ¿no hay aquí  otra clara y desmedida manipulación del texto bíblico?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Tercer ejemplo: &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt; afirma: &lt;em&gt;“La  Biblia nos enseña que el final de la era de la iglesia se iba a  producir simultáneamente al comienzo de la gran tribulación: Mateo  24:21 Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fue desde el  principio del mundo hasta ahora, ni será.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;em&gt;El  21 de mayo de 1988, Dios dejó de utilizar las iglesias y congregaciones  del mundo. El Espíritu de Dios abandonó todas las iglesias y Satanás,  el hombre del pecado, entró en ellas para gobernar. La Biblia nos enseña  que este horrible periodo de juicio sobre las iglesias durará 23 años.  23 años completos (exactamente 8400 días) pasarán desde el 21 de mayo de  1988 al 21 de mayo de 2011. Esta información se descubrió en la Biblia  totalmente aparte de la información acerca de los 7000 años desde el  diluvio. Por tanto, vemos que ese periodo de tribulación de 23 años  completos finaliza el 21 de mayo de 2011. Esta fecha es el día exacto en  el que finaliza la gran tribulación, y también es el punto final más  probable para los 7000 años desde el diluvio del tiempo de Noé.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;em&gt;Hemos  de tener en cuenta que Dios cerró la puerta del arca el día 17 del  segundo mes del calendario de Noé. También descubrimos que el 21 de mayo  de 2011 es el final del periodo de gran tribulación. Hay una relación  íntima entre el segundo mes y el día 17 del calendario de Noé y el 21 de  mayo de 2011 de nuestro calendario gregoriano. No es posible ver esta  relación con facilidad hasta que descubrimos que hay que tener en cuenta  otro calendario: el Hebreo (o Bíblico). Da la casualidad de que el 21  de mayo de 2011 es el día 17 del segundo mes del calendario Hebreo. Así,  Dios nos confirma que comprendemos correctamente la cronología de 7000  años desde el diluvio. El 21 de mayo de 2011 es la fecha equivalente a  aquella en la que Dios cerró la puerta del arca de Noé. Gracias a esto y  a mucha otra información bíblica, descubrimos que el 21 de mayo de 2011  será el día en el que Dios lleve al cielo a Sus elegidos. El 21 de mayo  de 2011 será el Día del Juicio Final. Es el día en el que Dios cerrará  la puerta de salvación al mundo”&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con respecto a este  tercer ejemplo, sólo me limitaré a decir que ya he demostrado que esta  “cronología bíblica” es muy deficiente, demasiado especulativa, y que se  sustenta en un literalismo inadmisible; por lo que, en conclusión, no  es cierto que permita arribar a las conclusiones a las que ha llegado &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  quiero citar de pasada las razones por las cuáles los principales  sistemas escatológicos cristianos no aceptan que el rapto (o segunda  venida de Cristo) tendrá lugar este 21 de mayo, y el fin del mundo el 21  de octubre:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero antes de mencionar los sistemas  escatológicos propiamente cristianos, haré referencia al sistema  escatológico conocido como “Preterismo”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«El preterismo»&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pienso  que una vez se tienen bien claras las ideas o premisas básicas del  preterismo, resultan más que obvias las razones por las que dicho  sistema no puede coincidir con la conjetura de &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;. De Wkipedia extraje el siguiente extracto sobre el preterismo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“El &lt;strong&gt;preterismo&lt;/strong&gt; es una variación de la escatología cristiana que mantiene que algunas o todas las profecías Bíblicas concernientes a los &lt;em&gt;Últimos Días&lt;/em&gt; (o &lt;em&gt;Tiempos Finales&lt;/em&gt;) se refieren a eventos que en realidad ocurrieron durante el primer siglo luego del nacimiento de Cristo. El término &lt;strong&gt;preterismo&lt;/strong&gt; viene del latín  &lt;em&gt;praeter&lt;/em&gt;,  que significa &quot;pasado&quot;. Los adherentes al Preterismo usualmente se  conocen como &quot;Preteristas&quot;. Las dos principales escuelas de  interpretación Preterista comúnmente son denominados como Preterismo  Parcial y Preterismo Total.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El «&lt;strong&gt;Preterismo Parcial&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;,  el más antiguo de las dos posturas, sostiene que profecías tales  como la destrucción de Jerusalén, el Anticristo, la Gran Tribulación, y  el advenimiento del Día del Señor como una &quot;venida en juicio&quot; (Juicio  Final) de Cristo fueron cumplidos en el año 70 d. C. cuando el general  del Imperio romano Tito saqueó a Jerusalén y destruyó el Templo Judío,  colocando así un detenimiento permanente al sacrificio diario de  animales. Identifica a &quot;Babilonia la Grande&quot; (Apocalipsis 17-18) con la  ciudad pagana y antigua de Roma o Jerusalén.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El «&lt;strong&gt;Preterismo Total&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; difiere del Preterismo Parcial en que creen que &lt;em&gt;todas&lt;/em&gt; las  profecías fueron cumplidas con la destrucción de Jerusalén, incluyendo  la resurrección de los muertos y la Segunda Venida o Parusía de Jesús”. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«El postmilenialismo» &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según  el postmilenialismo el rapto de la iglesia (o segunda venida de Cristo)  no puede ocurrir este 21 de mayo, y el fin del mundo el 21 de octubre,  por las siguientes razones:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Una característica esencial  del postmilenialismo es la esperanza firme en la victoria del evangelio  antes del retorno de Cristo. En consecuencia, “El Nuevo Testamento  sugiere que estaciones largas pasan antes de que Cristo vuelva (Mateo  25.5, 19; Hechos 1.7; 2 Timoteo 3.1; 2 Pedro 3.4-9). El postmilenialismo  no enseña la cercanía de la venida de Cristo. El cumplimiento de las  profecías grandes la demostrarán: la conversión de los judíos (Romanos  11) y la victoria dominante del cristianismo (Isaías 2.2-4)” (Kenneth L.  Gentry Jr., en &lt;strong&gt;«Tres puntos de vista del milenio y el más allá»&lt;/strong&gt;, editor general Darrell L. Bock, publicado por Editorial Vida, año 2004, página 52, nota al pie número 76).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«El dispensacionalismo» &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para  dejar establecido por qué según el dispensacionalismo el rapto de la  iglesia (o segunda venida de Cristo) no puede ocurrir este 21 de mayo, y  el fin del mundo el 21 de octubre; voy a apelar sencillamente a un solo  elemento o factor: la necesidad de que un nuevo templo de Jerusalén (el  tercero) debe estar en píe para la segunda venida de Cristo (o por lo  menos el «rapto» en la terminología dispensacionalista) y para la  manifestación del «Anticristo», «el hombre de pecado». A continuación,  mi argumento:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por muchos años la escatología  dispensacionalista, por medio de los sermones de sus predicadores y de  la doctrina que se imparte las iglesias o congregaciones que comulgan  con dicho sistema; se proclama la inminencia de la segunda venida de  Cristo. Ciertamente somos testigos que vienen promoviendo la inminencia  de la segunda venida de Cristo desde hace más de cincuenta (50) años. Un  ejemplo clásico lo constituye el destacado y muy conocido evangelista  internacional Yiye Ávila, quien desde los años 60 se ha caracterizado  por un mensaje con ese matiz escatológico. Es más, el ministerio de  nuestro hermano Yiye Ávila se ha identificado formal e históricamente  como «El Ministerio Cristo Viene».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Tomando, pues, como  ejemplo notable el mensaje del evangelista Yiye Ávila, podríamos decir  que él esperaba que Jesús viniera o hubiese venido ya para los años  sesenta, es decir, unos cincuenta años antes de la fecha en que estamos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, el problema de esta interpretación que quiero destacar en esta  ocasión es el siguiente. Resulta que el sistema dispensacionalista (que  cree en el rapto, el reino milenial, y todo lo que eso implica) demanda  que el templo de Jerusalén esté en pie, para la segunda venida de  Cristo, pues sólo así puede aspirar al cumplimiento de la llamada  “abominación desoladora” (Daniel 9). En consonancia con esta  perspectiva, el &lt;strong&gt;«Diccionario de teología premilanarista»&lt;/strong&gt;  dice: “Es necesario distinguir en el contexto del AT si están a la  vista el templo futuro de la tribulación o el templo milenario. El  templo de la tribulación será edificado por judíos incrédulos y será  profanado por el anticristo (Daniel 9.27; compárese 11.36-45). El templo  milenario será edificado por el Mesías (Zacarías 6.12-13) y los judíos  redimidos, y, como señal particular de la restauración, serán ayudados  por representantes de las naciones gentiles (Zacarías 6.15; Hageo 2.7;  compárese Isaías 60.10).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“…El texto primario en el AT que  se refiere directamente al templo de la tribulación es Daniel 9.27  (compárese 12.11), aunque la presencia del templo es mencionada o  implicada indirectamente en otros contextos tribulacionales (compárese  Isaías 24.2, 23; Malaquías 3.1-3). Los textos específicos que se  refieren al templo milenario son Isaías 2.2-4; Jeremías 33.18; 60.7;  Ezequiel 37.26-28; 40-48; Hageo 2.9; Zacarías 6.12-13; 14.20” (Mal  Couch, editor general, Editorial Portavoz, 1999, página 433).  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como  se ve, la existencia del templo es clave para la escatología  dispensacionalista, para la explicación de los hechos escatológicos, y  para verificar que tan cerca o lejos estamos del tiempo del fin.  Entonces, si las cosa son así, el promover desde los años sesenta la  inminencia de la segunda venida de Cristo (propiamente «el rapto» en la  terminología dispensacionalista) tenemos aquí un problema muy serio.  ¿Por qué? Porque del templo de Jerusalén no se ha levantado ni siquiera  una sola columna.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por ejemplo, según la interpretación  dispensacionalista, con el acontecimiento del rapto (el regreso secreto  de Jesús) se inicia un período de siete (7) años en los cuales reina el  anticristo. De estos siete años, la primera mitad, o sea tres años y  medio, el anticristo habrá de producir una especie de bienestar  universal, pero al iniciar los restantes tres años y medio se inicia un  tiempo de duras y terribles dificultades, conocido como «la gran  tribulación». &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Luego, si para el tiempo del anticristo y  la llamada «la gran tribulación» (según el dispensacionalismo) debe  estar el templo en pie, lo lógico es que no se hable de la inminencia de  venida de Cristo, hasta que el templo no esté en pie. Además, no forma  parte del discurso escatológico dispensacionalista, el que sea el  anticristo el que construya o ponga de nuevo en pie el templo de  Jerusalén.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En consecuencia, por lo menos en teoría, sería a  partir del momento en que se levante el templo de Jerusalén cuando  estaríamos cerca, próximos a la segunda venida de Cristo y la  manifestación del anticristo. Pero curiosa y lamentablemente, los  predicadores y maestros dispensacionalistas no se percatan de este  problema para dejar de hablar de la “inminencia de la venida de Cristo”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero  en honor a la verdad eso tampoco garantizaría la inmediatez de la  venida de Cristo. A lo máximo a lo que se podría aspirar es a que  mientras el templo esté en pie, se podría explicar que en un futuro  incierto, pero seguro, se hablaría de una proximidad relativa de la  segunda venida de Cristo (por lo menos el «rapto» en la terminología  dispensacionalista), y el tiempo del fin. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lo penoso para  la escatología dispensacionalista es que el sionismo no muestra ningún  interés religioso, y por lo tanto no muestran las actuales autoridades  judías interés alguno en levantar de nuevo el templo de Jerusalén.  Repito, sin estar el templo de Jerusalén en pie,  el dispensacionalismo  tiene serios y graves problemas de interpretación, y mucho más para  hablar de “inminencia”. Aunque en verdad, aun cuando se construyera el  templo, esto simple hecho no legitima de por sí al dispensacionalismo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;«La escatología no dispensacionalista» (¿escatología reformada?) &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según  la escatología no dispensacionalista el rapto de la iglesia (o segunda  venida de Cristo) no puede ocurrir este 21 de mayo, y el fin del mundo  el 21 de octubre, por las siguientes razones:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Las  siguientes premisas hacen imposible que la escatología reformada (no  dispensacionalista) concuerde y apoye la especulación escatológica de &lt;strong&gt;«Family Radio»&lt;/strong&gt;: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1)  La existencia de un único pueblo de Dios, integrado por judíos y  gentiles (véase Efesios 2.11-22; Gálatas 3.28, 29; Romanos 9.6-8)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) La iglesia será testigo de la manifestación del anticristo (1 Tesalonicenses 4.13-18; 2 Tes.2.1-9; Mateo 24.29-44)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3)  La iglesia va a pasar por la Gran Tribulación (1 Tesalonicenses  4.13-18; 2 Tesalonicenses 2.1-9; Mateo 24.29-44). Esto supone que antes  de la segunda venida de Cristo, se manifestará previamente el  “Anticristo” u “hombre de pecado”. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4) La segunda venida  de Cristo será un retorno visible. No hay tal cosa como una venida   “secreta” de Jesucristo. Esta escuela escatológica no comparte la idea  del “rapto” del sistema dispensacionalista.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;5) Habrá una sola resurrección, una resurrección general de justos e injustos (Juan 5:28, 29; 11:23, 24)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;6)  Una interpretación simbólica (no literal) de Apocalipsis 20:1-10 (2  Samuel 7:12-16; Mat. 28:18-20; Efesios 1:18-23). En consecuencia, El  milenio no es un espacio literal de tiempo, sino un símbolo de un estado  de plenitud y perfección.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;7) Si bien hay señales que  indicarán la proximidad de la segunda venida de Cristo, no obstante,  plantea Luís Berkof: “las señales predichas no son de tal clase como  para designar el tiempo exacto.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;En conclusión:&lt;/strong&gt;  Exegéticamente hablando, pienso que, a pesar de las premisas y  conjeturas de los distintos sistemas escatológicos cristianos; la Biblia  no parece querer decirnos cuándo tendrá lugar la segunda venida de  Cristo, y qué tan verosímil y sustentable es la idea de una  “destrucción” y “fin” del mundo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por tal razón, concluyo con las siguientes palabras del Rabino ortodoxo Jacob Neusner:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“¿Hasta  cuando? ¿Cuándo llegarán los grandes acontecimientos del tiempo  a su  clímax y conclusión? Y como respuesta a esta pregunta surge la esperanza  en el Mesías, el ungido de Dios, que ha de redimir al pueblo  y ponerlo  para siempre en el camino recto, dando fin así a las vicisitudes de la  historia… Señor, tú has planteado la pregunta: «¿Hasta cuándo?» Y tu  respuesta es «dentro de poco», «dentro de muy poco». Yo, señor, me he  hecho la misma pregunta, pero la única respuesta que puedo dar es: «Dure  lo que dure, esto es lo que seremos, lo que estamos llamados a hacer;  un reino de sacerdotes y un pueblo santo»”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Y mirando para  atrás, llegando como estamos al año 2000 (Jacob Neusner escribió su  obra en el año 1993): vemos que la espera ha sido larga: pero a lo largo  de todo este tiempo hemos tratado de permanecer fieles a nuestra  vocación de formar un reino de sacerdotes y un pueblo santo, como Dios  nos ha mandado por medio de la Torá de Moisés” (&lt;strong&gt;«Un Rabino habla con Jesús»&lt;/strong&gt;, Ediciones Encuentro, 2008, páginas 182 y 183). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Continúa  Neusner diciendo: “¿Puede el reino de Dios venir pronto, en nuestros  días, a donde estamos? La Torá no sólo dice que sí, sino que además  muestra cómo. En realidad, de eso es de lo que habla. ¿Tengo que esperar  entonces el reino de Dios? Desde luego, pero, mientras espero, hay  cosas que tengo que hacer. Más exactamente, hay cosas que tenemos que  hacer, y hacerlas juntos” (obra citada, página 191).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Dios nos ayude en esta tarea!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/561186537124386345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/que-no-panda-el-cunico-jesus-no-viene.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/561186537124386345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/561186537124386345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/que-no-panda-el-cunico-jesus-no-viene.html' title='¡Que no panda el cúnico!, Jesús no viene mañana'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjuGEJ6P8v4VrkrNRGkrofPp4XaD8mxNQKDIZdX5JghwD0ZFKlms6VnLCvdBztxN-np0paHTsvnZ7q8Ofd__fKeylxQntk_TGT7VSQJt4rhipRxV0dHVqZ10jL4UNJ49_zLVl8VCwPSyj0/s72-c/cristo+viene+pronto.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-271406923587247800</id><published>2011-05-14T21:25:00.000-07:00</published><updated>2011-05-14T21:53:28.685-07:00</updated><title type='text'>&quot;Jehová de los ejércitos&quot;: Un título preocupante (3)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2458F6ofF2IbIYnmLXIChnm-_C96Bl7-GsIlwVOQ22FNxprErGB4ivZGDgAGFh6ddOLaoandiyhsnI_BJvTwcmvoXe0pNXsRzZxI-oLQ1nzj_ZmuFzVwieeQBKVewOHHDLIT7oEl9x0o/s1600/destruction+del+templo.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 237px; height: 162px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2458F6ofF2IbIYnmLXIChnm-_C96Bl7-GsIlwVOQ22FNxprErGB4ivZGDgAGFh6ddOLaoandiyhsnI_BJvTwcmvoXe0pNXsRzZxI-oLQ1nzj_ZmuFzVwieeQBKVewOHHDLIT7oEl9x0o/s400/destruction+del+templo.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5606798437087164642&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Ante el cúmulo de evidencias presentadas contra los argumentos y la  hipótesis de Luís Berkhof y otros, de que la palabra “ejército” en la  expresión “Jehová de los ejércitos” refiere más bien a los “ángeles”  como el “ejército del cielo”; no queda otra opción que afirmar,  categóricamente, que el título (o “nombre” según algunos) “Jehová de los  ejércitos” o “Señor de los ejércitos”, describe a Dios como un ser  guerrero, violento, vengativo y castigador.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La expresión &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Jehová de los ejércitos&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; y la historia deuteronomista&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  su análisis de la teología de la historia deuteronomista (Josué,  Jueces, 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes), Antonio González Lamadrid sostiene:  “La caída del reino del norte en el año 722 y la del reino del sur en el  año 587, con las consiguientes deportaciones de las clases más  cualificadas del pueblo, significaron para Israel un rudo golpe con  repercusiones de alcance político, social, económico y sobre todo,  religioso. Concretamente, la destrucción de Jerusalén y el destierro a  Babilonia  herían profundamente la conciencia israelita y planteaban un  problema de fe. ¿No había comprometido Dios su palabra a favor de la  permanencia eterna de la dinastía davídica? ¿No había refrendado con  juramento la promesa de la tierra? ¿No era Jerusalén ciudad santa e  inviolable, elegida por el Señor para hacer habitar en ella su nombre?  Los hechos parecían desmentir todas estas promesas. La decepción y el  escepticismo minaban la fe israelita” &lt;strong&gt;(«Historia deuteronomista y el Deuteronomio», en «Historia, Narrativa, Apocalíptica»&lt;/strong&gt;, página 29).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Continúa  Lamadrid diciendo: “Una vez establecida en Deuteronomio la correlación  fidelidad a alianza = permanencia en la tierra, infidelidad a la alianza  = expulsión de la tierra, ya tiene el deuteronomista en su mano una  buena vara para medir, para someter a examen la historia y ver si esta  da o no la medida. Es lo que va a hacer a lo largo de los libros de  Josué, Jueces, Samuel y Reyes. El balance final será claramente  negativo. Desde la entrada en Canaán hasta el destierro, la historia de  Israel es una secuencia creciente de infidelidades y transgresiones” &lt;strong&gt;(obra citada, &lt;/strong&gt;página 31).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, en el contexto de la teología de la historia deuteronomista es  cuando vemos al Dios de Israel aparecer como el que lucha por su pueblo,  el que pelea por él y el que le otorga la tierra, por un lado; y por  otro lado, como el castigador de su pueblo, cuando éste ha faltado a la  alianza. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No obstante, la pregunta es si posteriormente,  en la historia del pueblo hebreo, se mantendrían vigentes las premisas  de la teología de la historia deuteronomista.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por ejemplo,  la idea de Jehová (el Señor), como «Jehová de los ejércitos» está  ausente en el período de la rebelión macabea contra los seléucidas  (166  al 142 a.C.).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por otro lado, Emil Ludwing Fackenheim (&lt;strong&gt;«La presencia de Dios en la historia&lt;/strong&gt;»),  sostiene: “La seriedad es puesta a prueba cuando uno se expone a  situaciones de crisis. La fe judía y el pensamiento rabínicos se vieron  puestos a prueba de manera incomparable cuando, el año 70 d.C., el  Templo fue destruido por Tito, y todavía más cuando, después de la  revuelta de Bar Kosba, Adriano transformó Jerusalén en una ciudad pagana  (135 d.C.)… Pero una respuesta obvia a este conflicto evidente había  consistido siempre en considerar el sufrimiento como castigo merecido, y  en los primero libros de la Biblia –sobre todo en Jueces –esta  respuesta había parecido completamente adecuada. Desde luego, esto ya no  era así en los últimos libros de la Biblia (el AT). Pero el libro de  Job cuestiona esta respuesta sólo en atención al individuo; y aunque el  profeta Jeremías protesta contra la prosperidad del malvado (Jeremías  12.1), también es capaz de ver la destrucción del primer Templo como un  castigo querido por Dios, y al tirano Nabucodonosor como azote de la ira  de Dios e instrumento suyo (Jeremías 25.9; 27.6; 43.10). No obstante,  ningún rabino describió a Tito como instrumento de Dios. Ningún rabino  entendió la paganización de Jerusalén como un suceso querido por Dios”  (página 52).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;También sostiene Fackenheim: “Así, la segunda  destrucción del Templo, como la primera, fue considerada  como un caso  de castigo merecido; y el castigo, entonces, como antes, se hizo  soportable porque el arrepentimiento terminaría  con el exilio del mismo  modo que el pecado lo había causado. Sin embargo, el vasto imperio  romano era absurdamente desproporcionado en relación a los pecados de un  puñado de judíos; y el arrepentimiento de ese puñado se había de  atribuir ridículamente consecuencias en el plano de la historia  universal. Considerada en sí misma y absolutizada, esta respuesta era  completamente inadecuada; estaba abocada a producir la opinión de que  Dios había destruido su santuario sin causa justificada, y que  ahora se  hallaba distante e indiferente. El concepto de pecado era insuficiente   para explicar el curso de los acontecimientos” (obra citada, página  53).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con relación al holocausto, en el que también parece  estar ausente la idea de «Jehová de los ejércitos», Fackenheim afirma:  “Y aunque sea un hecho documentado que incontables judíos piadosos  murieron en Auschwitz con el Shemá Israel en los labios, no está menos  documentado el hecho de que, aunque las máquinas nazis de asesinar en  ocasiones se estropeaban, los asesinos no” (obra citada, página 124).  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La expresión &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Jehová shalom&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ante  la cruda realidad admitida con relación a las ideas que originalmente  se asocian con la expresión «Jehová de los ejércitos», es posible que  algunas personas piensen que, por lo menos, existe una expresión que  viene a ser, quizás, su principal antítesis, o sea, «Jehová shalom», que  igualmente tiene presencia en la Biblia.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien,  llama la atención que ante las 259 veces en que se encuentra en la  Biblia la expresión «Jehová de los ejércitos» (sólo en el AT); la  expresión «Jehová shalom» (el Señor es mi paz), sólo curre una sola vez  en toda la Biblia (igualmente en el AT). Pues bien, esa única presencia  la encontramos en Jueces 6.24, cito: “Y edificó allí Gedeón altar a  Jehová, y lo llamó Jehová-salom; el cual permanece hasta hoy en Ofra de  los abiezeritas.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por otro lado, es cierto que en la  Biblia hebrea (el texto hebreo masorético), encontramos la expresión  hebrea “adonay shalom (yehvah shalom) en otros dos textos, a saber,  Jueces 6.23 y Jeremías 23.17. Lo interesante es que en estos dos últimos  textos, la expresión tiene más bien un uso distinto y no propiamente  afirmativo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos, en primer lugar, a Jueces 6.23&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Pero  Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirás”. En este pasaje,  según la sintaxis común del hebreo, el orden es el siguiente: “Dijo a  él, Adonay (Yehvah) shalóm paz) lejá (a ti)”. En consecuencia, vemos que  ocurren juntas “Jehová” (Adonay-Yehvah) y shalom (paz). Pero en  realidad no, pues al entender la sintaxis hebrea, lo que vemos en  realidad es: Adonay (Yehvah): Shalom lejá, o sea, paz a ti.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  otro lado, analicemos ahora el segundo texto, o sea, Jeremías 23.17  “Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a  cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá  mal sobre vosotros.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aquí se da exactamente la misma  situación que en Jueces 6.23. En realidad en el texto hebreo se ven  juntas, una detrás de la otra, las palabras “Adonay” (Jehová, más bien  Yehvah-Adonay) y shalom (paz). Pero en realidad, sintácticamente no van  juntas, pues la idea es: Yehvah (Adonay- Jehová) dijo: shalom (paz)  tendréis.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En conclusión, «Jehová shalom» (una mención en  toda la Biblia, en el AT), no compite con «Jehová de los ejércitos» (259  menciones igualmente en la Biblia, sólo en el AT).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Para concluir, quiero traer a consideración la expresión &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Dios de paz&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhE-QtgK2FtoEVDlTCQGlaTsX99cqI2kEcBqLMlnb3mpFO8v4xV6RjSK_Q3TqAhxvvhGVDitE3-uZcTTF71A4UhsXnsODhlRasYwcLO8iCl56CsXJton_FFT-dWmwKrvOeP6bjev75UJU0/s1600/gedeon.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 288px; height: 175px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhE-QtgK2FtoEVDlTCQGlaTsX99cqI2kEcBqLMlnb3mpFO8v4xV6RjSK_Q3TqAhxvvhGVDitE3-uZcTTF71A4UhsXnsODhlRasYwcLO8iCl56CsXJton_FFT-dWmwKrvOeP6bjev75UJU0/s400/gedeon.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5606799118206179858&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Esta  es una expresión propia del NT, no se la encuentra en el AT. Ocurre  seis (6) veces en el NT. También es legítimo agregar a esta lista dos  pasajes que de una manera indirecta hacen referencia a la misma idea (1  Corintios 14.33 y 2 Tesalonicenses 3.16). A continuación los pasajes  donde se la encuentra.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Romanos 15:33 “Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Romanos  16.20 “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros  pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Corintios 13.11 “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos,  consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de  amor estará con vosotros.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Filipense 4.9 “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Tesalonicenses 5.23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo;  y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible  para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hebreos  13.20 “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor  Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto  eterno.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Corintios 14.33 “Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2 Tesalonicenses 3.16 “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.&lt;strong&gt;”&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusiones:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1) La expresión «Jehová de los ejércitos» describe y presenta a Dios como un ser violento, guerrero, vengativo y castigador. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2)  La expresión “Jehová de los ejércitos” surge y se explica muy bien  dentro de la teología de la historia deuteronomista (Josué, Jueces,  Samuel y Reyes). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3) La expresión «Jehová de los  ejércitos», tiene una destacada prominencia en la historia deuteronómica  (Josué, Jueces, Samuel y Reyes), en el contexto de la  guerra santa en  el período de la conquista de Canaan por el pueblo hebreo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4)  El uso posterior de dicha expresión evoca algunas reminiscencias  relacionadas con el período de la conquista y el establecimiento del  pueblo hebreo en las tierras de lo cananeos, como parte de su historia  patria.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;5) La expresión «Jehová de los ejércitos» es  propia del Antiguo Testamento. Las 259 veces en que ocurre en la Biblia,  ni una sola se halla en el Nuevo Testamento.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;6) Hay en el  Nuevo Testamento una expresión equivalente a «Jehová de los ejércitos»,  y es «Señor de los ejércitos». A esta se la encuentra en el NT en  apenas dos ocasiones, Romanos 9.29 y Santiago (Jacobo) 5.4.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;7)  La imagen de Yahvé como guerrero tiene claras influencias del antiguo  Oriente Próximo, y en particular de divinidades cananeas como Baal y El.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;8)  El ardor guerrero con que se describe a Yahvé en Isaías 63-1-6, donde  ejerce como «vengador de sangre» de su pueblo Israel contra Edom,  símbolo de todas las naciones enemigas de Israel (compárese Isaías 34;  Jeremías 49; Ezequiel 35-36, recuerda bastante a un texto ugarítico que  presenta a la diosa Anat igualmente como guerrera y destructora.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;9)  La expresión «Jehová shalom» (el Señor es paz), con una mención en la  Biblia (en el AT), no compite con «Jehová de los ejércitos» (259  menciones en todo el AT, y dos equivalentes en el NT).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;10)  La historia del pueblo hebreo, al margen de los relatos de la conquista  dentro de la historia deuteronómica; no parece confirmar la idea de  «Jehová de los ejércitos».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;11) No todo el AT comparte las  premisas de la historia deuteronomista respecto a la ley de la  retribución, idea que supone que la fidelidad del pueblo habrá de  traerle tiempos de paz y prosperidad; pero la infidelidad, tiempos  difíciles y catastróficos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;12) Tampoco parece probar este concepto la historia posterior a los tiempos del AT. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;13)  A la luz de los datos del NT, comenzando por la actitud de Jesús frente  a la violencia (especialmente en el sermón de la montaña, y el tenor  general de su doctrina), seguida por el uso de la expresión «Dios de  paz», que es propia del NT; los cristianos estamos llamados a asumir una  postura crítica a la insistencia del empleo actual y futuro de la  expresión «Jehová de los ejércitos», expresión que, por cierto, no formó  parte del vocabulario de Jesús. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;14) Una cosa es  reconocer que la expresión «Jehová de los ejércitos» real y  efectivamente tiene una verdadera presencia en la Biblia (y muy notable  por cierto, hecho que nadie puede negar);  y otra cosa, pretender  justificar su uso hoy, ignorando el contexto en que surgió y las ideas  que originalmente se asociaban con ella. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;15) La expresión  «Jehová de los ejércitos», está estrechamente ligada a la llamada ley  de la retribución, concepto que entra en crisis en la Biblia misma (Job y  Eclesiastés, por ejemplo); idea que, por cierto, fue recibiendo un  matiz radicalmente escatológico.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;16) La historia del  pueblo hebreo como tal y la historia de la fe cristiana, ponen bajo  serio cuestionamiento la idea de que «el Señor», el Dios de la Biblia,  sea precisamente violento, castigador, guerrero y vengativo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;17)  Ciertamente no es justificable el apelar hoy a los relatos de la  historia deuteronómica de la conquista, con todas sus tramas y luchas  cruentas, para justificar la violencia hoy. No importan quién (persona o  grupo humano) pretenda ejercerla y sobre quién (persona, grupo humano,  ser vivo animal o vegetal, en fin el medio ambiente en general, etc.)  pretenda ejercerla. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusión final:&lt;/strong&gt; La  imagen de Dios sustentada por Jesús es la de un Dios perdonador,  misericordioso, y bondadoso. Un Dios que es capaz de sustentar su  creación de manera bondadosa, y que hasta hace salir el sol, y hace la  lluvia caer sobre justos e injustos, malos y buenos (Mateo 5.43-48).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Desde la perspectiva de Jesús, estamos llamados a ser constructores de paz, pacificadores, y misericordiosos (Mateo 5.7 y 9).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  su parte, Santiago (Jacobo) nos invita a evitar incluso el maldecir a  nuestro semejante, sobre la base de que, al margen de las diferencias de  color, raza, religión, credo, cultura, ideología, sexo, etc.), todos  los seres humanos hemos sido creados a la imagen del creador (Santiago  3.9).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente, una muestra indiscutible, en el contexto  cristiano, de que conocemos a Dios y nos preocupamos por guardar sus  mandamientos, es precisamente el hecho de mostrar un amor genuino por  nuestros semejantes; al fin y al cabo, para la teología joánica, Dios es  amor. Y la violencia, no importa su tipificación, es contraria al  amor: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“7Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es  de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8El que  no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 9En esto se mostró  el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito  al mundo, para que vivamos por él. 10En esto consiste el amor: no en  que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y  envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 11Amados, si Dios  nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. 12Nadie  ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en  nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros” (1 Juan 4.7-12; 1  Juan 3.11-18).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“20Si alguno dice: Yo amo a Dios, y  aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a  quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21Y  nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a  su hermano” (1 Juan 4.20-21)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Nota al margen:&lt;/strong&gt;  Dado que inicié esta serie haciendo cierta referencia al conflicto  occidente versus cultura islámica, si bien el conflicto entre USA y  Al-Qaeda  no es propiamente un conflicto entre occidente y el Islam. De  todos modos, no es menos cierto que ese es el enfoque que muchas veces  se le da, por un lado; mientras que, por el otro, parece imposible  despejar del todo algunos prejuicios que tiene occidente respecto de la  cultura islámica, y viceversa. No quiero, pues, concluir sin hacer  algunas  puntualizaciones respecto de este problema.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Al respecto, Giovanni Sartori (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La democracia en 30 lecciones&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;)  plantea: “El nudo que hay que deshacer es- en última instancia-, cuál  de los dos es el invasivo, si el Islam respecto a Occidente, u Occidente  respecto del Islam” (página 115).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLACnOlp1bw5VgD3hz2SqlLibBsRbuLULCJykBDUwGPynthhzj318xp8X8z73CnaLoc0vlvvZCkFawpDnzTwNisZx3ZOncB21cVMkV-muumCJ_FOPxiQ10u5o_yvk_G70b5DeALrJDqEA/s1600/jehova+mi+pastor.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 225px; height: 224px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLACnOlp1bw5VgD3hz2SqlLibBsRbuLULCJykBDUwGPynthhzj318xp8X8z73CnaLoc0vlvvZCkFawpDnzTwNisZx3ZOncB21cVMkV-muumCJ_FOPxiQ10u5o_yvk_G70b5DeALrJDqEA/s400/jehova+mi+pastor.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5606800372476229906&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Continua Sartori  diciendo: “Mi idea es que, sin querer, los invasores iniciales e  iniciadores fuimos nosotros. Es una tesis que recojo de Toynbee, el  mayor experto en la cuestión, que escribe lo siguiente: «Por primera vez  en la historia de la humanidad surgió una civilización de carácter  planetario que no conoce fronteras. Su potencia de expansión es  prácticamente ilimitada, lo que la convierte, más allá y al margen de  cualquier intención, en intrínsecamente imperialista». Sigo citando: «La  civilización occidental ha asediado literalmente a las demás  civilizaciones y las ha colocado ante un desafío de enormes proporciones  que posee la capacidad de agredir el código genético de las ‘culturas  ajenas’» (páginas 115 y 116).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Respecto a la visión de  Occidente de este problema, Giovanni Sartori concluye: “La respuesta de  Occidente a este problema es en parte contraproducente y en parte  ingenua. Me refiero a la idea de que nosotros tenemos que encargarnos de  la misión civilizadora de instalar la democracia en tierras islámicas.  Así, mientras nos convencemos a nosotros de que tenemos que liberar al  Islam, el musulmán percibe esa liberación como una agresión –destrucción  cultural” (páginas 116 y  117).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Dios nos ayude a  amarnos, no de labios, sino de corazón, y a expresar este amor en  relaciones saludables y pacíficas con nuestros semejantes, así también  con los animales, la vegetación y en general con todo el medio ambiente!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/271406923587247800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/jehova-de-los-ejercitos-un-tnitulo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/271406923587247800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/271406923587247800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/jehova-de-los-ejercitos-un-tnitulo.html' title='&quot;Jehová de los ejércitos&quot;: Un título preocupante (3)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2458F6ofF2IbIYnmLXIChnm-_C96Bl7-GsIlwVOQ22FNxprErGB4ivZGDgAGFh6ddOLaoandiyhsnI_BJvTwcmvoXe0pNXsRzZxI-oLQ1nzj_ZmuFzVwieeQBKVewOHHDLIT7oEl9x0o/s72-c/destruction+del+templo.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-7507950593097196571</id><published>2011-05-11T16:40:00.000-07:00</published><updated>2011-05-13T13:34:43.833-07:00</updated><title type='text'>&quot;Jehová de los Ejercitos&quot;: Un título preocupante (2)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Uso en la Biblia de la palabra «ejército» en conexión a la milicia del pueblo de Israel&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdNUWvRZcFFXYk2VTZ79U-V6t2thYhjCEbjZf9atr86A26j7RC_EbtlRJoKLdUfqTAKqjcicvGIGTKb_WWVaE3VqTgc6wQlDIzhcN1a2BpAcn48weBx2EXNLocn6doLMPPYPWBLqZMERo/s1600/jerico+muros.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 259px; height: 194px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdNUWvRZcFFXYk2VTZ79U-V6t2thYhjCEbjZf9atr86A26j7RC_EbtlRJoKLdUfqTAKqjcicvGIGTKb_WWVaE3VqTgc6wQlDIzhcN1a2BpAcn48weBx2EXNLocn6doLMPPYPWBLqZMERo/s400/jerico+muros.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5605609297995914658&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La  expresión en singular, “ejército de Israel” apenas se la encuentra en  todo el AT en apenas seis (6) ocasiones, en seis (6) versículos  bíblicos, a saber:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Samuel 28.19 “Y Jehová entregará a  Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis  conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de  Israel en mano de los filisteos”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2 Samuel 20.23 “Así quedó Joab sobre todo el ejército de Israel, y Benaía hijo de Joiada sobre los cereteos y peleteos”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Reyes 2.5 “Ya sabes tú lo que me ha hecho Joab hijo de Sarvia, lo que  hizo a dos generales del ejército de Israel, a Abner hijo de Ner y a  Amasa hijo de Jeter, a los cuales él mató, derramando en tiempo de paz  la sangre de guerra, y poniendo sangre de guerra en el talabarte que  tenía sobre sus lomos, y en los zapatos que tenía en sus pies.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Reyes 2.32 “Y Jehová hará volver su sangre sobre su cabeza; porque él  ha dado muerte a dos varones más justos y mejores que él, a los cuales  mató a espada sin que mi padre David supiese nada: a Abner hijo de Ner,  general del ejército de Israel, y a Amasa hijo de Jeter, general del  ejército de Judá.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2 Crónicas 25.7 “Mas un varón de Dios  vino a él y le dijo: Rey, no vaya contigo el ejército de Israel; porque  Jehová no está con Israel, ni con todos los hijos de Efraín.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Crónicas 25.9 “Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿Qué, pues, se hará de  los cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios  respondió: Jehová puede darte mucho más que esto.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  cambio, la expresión, en plural, “ejércitos de Israel” nunca se usó en  la Biblia. No obstante, este hecho no valida la tesis de Berkhof,  todavía hay otros elementos a considerar y que el propio Berkhof ignoró.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  primer lugar, aunque Israel con la monarquía logró ciertos niveles de  unificación, lo cierto es que para antes de la monarquía, cada tribu  contaba con su particular y propio ejército, que no eran más que los  mismos hombres en el vigor de sus fuerzas. Ahora bien, es claro que en  el período de la conquista fue precisamente el contexto en que se  desarrolló la idea de “Jehová de los ejércitos”. Y en este contexto  precisamente es la idea del plural “ejércitos” la que domina.   Consideremos las pistas siguientes.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Números 10.13, 14, 18, 22, 25, 28&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“13Partieron  la primera vez al mandato de Jehová por medio de Moisés. 14La bandera  del campamento de los hijos de Judá comenzó a marchar primero, por sus  ejércitos; y Naasón hijo de Aminadab estaba sobre su cuerpo de  ejército.” &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“18Luego comenzó a marchar la bandera del  campamento de Rubén por sus ejércitos; y Elisur hijo de Sedeur estaba  sobre su cuerpo de ejército.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“22Después comenzó a marchar  la bandera del campamento de los hijos de Efraín por sus ejércitos; y  Elisama hijo de Amiud estaba sobre su cuerpo de ejército.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“25Luego  comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos de Dan por sus  ejércitos, a retaguardia de todos los campamentos; y Ahiezer hijo de  Amisadai estaba sobre su cuerpo de ejército.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“28Este era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus ejércitos cuando partían.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me parece muy pertinente aquí la opinión de R. de Vaux, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Entre  los nómadas, el ejército no se distingue del pueblo: todo hombre en el  vigor de sus fuerzas puede tomar parte en expediciones de pillaje —  razzias — y debe estar dispuesto a defender contra el enemigo los bienes  y los derechos de su tribu, bajo la dirección del &lt;em&gt;seih o &lt;/em&gt;de un  jefe valeroso. Por lo regular, cada tribu obra por cuenta propia, pero a  veces varias tribus se unen para una acción común. Existen costumbres  de guerra y reglas de combate, pero no hay organización militar estable.  Es muy probable que sucediese esto mismo cuando Israel hacía todavía  vida seminómada, pero resulta difícil reconocer la situación real a que  se refieren las relaciones del Éxodo y de los Números. La imagen de un  pueblo en armas que sale de Egipto, Éxodo 12.37; 13,18; 14.19-20, que  marcha y acampa en el desierto en formación ordenada, Números  1.3,20,22...; 2.1-31; 10.11-28, es reflejo idealizado de una época  posterior en que el pueblo, ya unificado, era llamado a las armas en  caso de peligro nacional” (&lt;strong&gt;«Instituciones del AT»&lt;/strong&gt;, páginas 292-293).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ciertamente  hay algunos textos que ponen en evidencia la fragilidad militar de los  hebreos frente a sus adversarios cananeos, por ejemplo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“14Y  los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué nos has dado por  heredad una sola suerte y una sola parte, siendo nosotros un pueblo tan  grande, y que Jehová nos ha bendecido hasta ahora? 15Y Josué les  respondió: Si sois pueblo tan grande, subid al bosque, y haceos  desmontes allí en la tierra de los ferezeos y de los refaítas, ya que el  monte de Efraín es estrecho para vosotros. 16Y los hijos de José  dijeron: No nos bastará a nosotros este monte; y todos los cananeos que  habitan la tierra de la llanura, tienen carros herrados; los que están  en Bet-seán y en sus aldeas, y los que están en el valle de Jezreel. 17Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y a Manasés,  diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una  sola parte, 18sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú  lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú  arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte”  (Josué 17.14-18)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Y Jehová estaba con Judá, quien arrojó a  los de las montañas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los  llanos, los cuales tenían carros herrados” (Jueces 1.19)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Mas  el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy  grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac”  (Números 13.28&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“13Y reunió Sísara todos sus carros,  novecientos carros herrados, con todo el pueblo que con él estaba, desde  Haroset-goim hasta el arroyo de Cisón” (Jueces 4.13)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  segundo lugar, el uso de la palabra “escuadrones” (en plural, hebreo  maarajot, singular, maarajáh). Pasajes significativos son:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Samuel 17.8 “Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel,  diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo  el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros  un hombre que venga contra mí.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Samuel 17.26 “Entonces  habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre  que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque  ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los  escuadrones del Dios viviente?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdxCfuWEcDYppgUPlsle0TX6PTUGSQnVWKyPTjrz2CxTSN9vIaTyA1UJXdj0fIfAmRUZrO4Uf2jWvwB5ipc1Gvd-1f76B3Sz66zfcEBXXQTMrXDEbvc7VUjr8PAjfOEu_woEH5WXx0Auw/s1600/sanson.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 230px; height: 220px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdxCfuWEcDYppgUPlsle0TX6PTUGSQnVWKyPTjrz2CxTSN9vIaTyA1UJXdj0fIfAmRUZrO4Uf2jWvwB5ipc1Gvd-1f76B3Sz66zfcEBXXQTMrXDEbvc7VUjr8PAjfOEu_woEH5WXx0Auw/s400/sanson.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5605608502962788018&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;1 Samuel 17.45 “Entonces  dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina;  mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de  los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Observación: Por 1 Samuel 17.45 podemos ver que la expresión &lt;strong&gt;«Jehová de los ejércitos»&lt;/strong&gt; es equivalente a la expresión &lt;strong&gt;«Dios de los escuadrones de Israel»&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  tercer lugar, a pesar de la negativa de Berkhof, lo cierto es que  resulta imposible pretender eliminar la imagen de un ser guerrero,  vengativo, castigador en el uso de la expresión “Jehová de los  ejércitos” en los siguientes pasajes representativos: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Samuel 15.2 “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que  hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Samuel 17.45  “Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con  espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de  los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has  provocado.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Salmo 46.7 “Jehová de los ejércitos está con  nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah” (idea que se  repite en el versículo 11)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Isaías 1.24 “Por tanto, dice el  Señor, Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré  satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Isaías 8.13 “A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Isaías  31.4 “Porque Jehová me dijo a mí de esta manera: Como el león y el  cachorro de león ruge sobre la presa, y si se reúne cuadrilla de  pastores contra él, no lo espantarán sus voces, ni se acobardará por el  tropel de ellos; así Jehová de los ejércitos descenderá a pelear sobre  el monte de Sion, y sobre su collado.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías 2.19 “Tu  maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve  cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi  temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías  11.17 “Porque Jehová de los ejércitos que te plantó ha pronunciado mal  contra ti, a causa de la maldad que la casa de Israel y la casa de Judá  han hecho, provocándome a ira con incensar a Baal.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías  11.20 “Pero, oh Jehová de los ejércitos, que juzgas con justicia, que  escudriñas la mente y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque  ante ti he expuesto mi causa.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías 11:22 “Así, pues,  ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que yo los castigaré; los  jóvenes morirán a espada, sus hijos y sus hijas morirán de hambre.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías  19.3 “Dirás, pues: Oíd palabra de Jehová, oh reyes de Judá, y moradores  de Jerusalén. Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí  que yo traigo mal sobre este lugar, tal que a todo el que lo oyere, le  retiñan los oídos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías 29.17 “Así ha dicho Jehová de  los ejércitos: He aquí envío yo contra ellos espada, hambre y  pestilencia, y los pondré como los higos malos, que de tan malos no se  pueden comer.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Malaquías 2.2 “Si no oyereis, y si no  decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los  ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras  bendiciones; y aun las he maldecido, porque no os habéis decidido de  corazón.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jueces 4.14-15 “14Entonces Débora dijo a Barac:  Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en  tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac descendió del  monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él. 15Y Jehová quebrantó a  Sísara, a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada  delante de Barac; y Sísara descendió del carro, y huyó a pie.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En cuarto lugar, la afirmación de que era Jehová quien peleaba por Israel&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Éxodo  14.25 “Y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente.  Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque  Jehová pelea por ellos contra los egipcios”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Deuteronomio 3.22 “No los temáis; porque Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Josué 23.10 “Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como él os dijo”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Samuel 25.28 “Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues  Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea  las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2 Samuel 22.40 “Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea; Has humillado a mis enemigos debajo de mí” (paralelo Salmo 18.39)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Salmo 35.1 “Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Nehemías 4.20 “En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En quinto lugar, la existencia de «el libro de las batallas de Jehová»&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En el contexto de la llamada guerra santa, R. de Vaux afirma:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“En  todos los pueblos antiguos, la guerra estaba asociada con actos  religiosos: se emprendía por orden de los dioses, o por lo menos con su  aprobación significada por los presagios, iba acompañada de sacrificios,  se llevaba a cabo con la ayuda de los dioses, que otorgaban la victoria  y a los que se daba gracias mediante la ofrenda de una parte del botín.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Las guerras de Israel &lt;em&gt;son, en &lt;/em&gt;efecto, las guerras de Yahveh, 1 Sam 18.17; 25.28, y el &lt;em&gt;Libro de tas guerras de Yahveh, &lt;/em&gt;Números  21.14, que se ha perdido, cantaba la epopeya nacional. Los  enemigos  son los enemigos de Yahveh, Jueces 5.31; 1 Samuel 30.26; cf. Éxodo  17.16. Antes de partir se le ofrece un sacrificio, 1 Sam 7.9; 13.9, 12,  pero sobre todo se le consulta, Jueces 20.23, 28; 1 Samuel 14.37; 23.2,  4, por medio del &lt;em&gt;efod &lt;/em&gt;y de las suertes sagradas, 1 Samuel   23.9s; 30.7s, y Él es quien decide la guerra. Él mismo marcha a la  cabeza del ejército, Jueces  4.14; 2 Samuel 5.24; cf. Deuteronomio 20.4”  (&lt;strong&gt;«Instituciones del Antiguo Testamento»&lt;/strong&gt;, páginas 346 y 357).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente,  creo que también es oportuna aquí la opinión de Juan Luís de León  Azcárate que afirma: “La imagen de Yahvé como guerrero tiene claras  influencias del antiguo Oriente Próximo, y en particular de divinidades  cananeas como Baal y El.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhoLMkwTF04OuJ4tZdfXFBmMt1-lAUsahAf7AzuFCS2NqmUE7ydrgsMOSy-mT2QHsZj1QGnPqkAs1U7ouPunCsw-IGdzboqwS2IL4W0fJa4PTGlpun-NPe5t6F4tN7KP8Bk_w_sFCpQmPM/s1600/david.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 165px; height: 164px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhoLMkwTF04OuJ4tZdfXFBmMt1-lAUsahAf7AzuFCS2NqmUE7ydrgsMOSy-mT2QHsZj1QGnPqkAs1U7ouPunCsw-IGdzboqwS2IL4W0fJa4PTGlpun-NPe5t6F4tN7KP8Bk_w_sFCpQmPM/s400/david.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5605607471377625890&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;El ardor guerrero con que se describe a Yahvé  en Isaías 63-1-6, donde ejerce como «vengador de sangre» de su pueblo  Israel contra Edom, símbolo de todas las naciones enemigas de Israel  (compárese Isaías 34; Jeremías 49; Ezequiel 35-36, recuerda bastante a  un texto ugarítico que presenta a la diosa Anat igualmente como guerrera  y destructora… En el antiguo Oriente Próximo son frecuentes las  divinidades, tanto femeninas como masculinas, descritas con rasgos  guerreros” (&lt;strong&gt;Dignidad humana y violencia en el AT: el doble rostro de Yahvé&lt;/strong&gt;, Cuadernos de Teología Deusto, 2003, página 53, 54 y 55)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Hasta mañana con el favor de Dios!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/7507950593097196571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/jehova-de-los-ejercitos-un-titulo_11.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/7507950593097196571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/7507950593097196571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/jehova-de-los-ejercitos-un-titulo_11.html' title='&quot;Jehová de los Ejercitos&quot;: Un título preocupante (2)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgdNUWvRZcFFXYk2VTZ79U-V6t2thYhjCEbjZf9atr86A26j7RC_EbtlRJoKLdUfqTAKqjcicvGIGTKb_WWVaE3VqTgc6wQlDIzhcN1a2BpAcn48weBx2EXNLocn6doLMPPYPWBLqZMERo/s72-c/jerico+muros.jpeg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-6878063380095659436</id><published>2011-05-10T18:39:00.000-07:00</published><updated>2011-05-10T18:49:47.361-07:00</updated><title type='text'>Jehová de los Ejércitos: Un título preocupante (1)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiF8AUw4ZQUeK8pm3c4_MjZIi81SEkfzOhGNTGmIkvBUtOSjqevZGnlROLMRTj-RYamQTmJXLtSZSLGHhI4qDX4MDVnJGx0FrNZFiFlN_09IjmJWTE2W3HLxO92RhXsZWOB2QpS4Ew5PkM/s1600/poderoso.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 212px; height: 181px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiF8AUw4ZQUeK8pm3c4_MjZIi81SEkfzOhGNTGmIkvBUtOSjqevZGnlROLMRTj-RYamQTmJXLtSZSLGHhI4qDX4MDVnJGx0FrNZFiFlN_09IjmJWTE2W3HLxO92RhXsZWOB2QpS4Ew5PkM/s400/poderoso.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5605269746274456898&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;A un poco más de una semana de que los Estados Unidos asesinaran a  Bin Laden, y nos trajeran de nuevo a la memoria los crueles atentados  del once de septiembre del año 2001; una vez más se convierte la  violencia en un tema de discusión, y generador de pasiones.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No  es de extrañar, empero, el que no haya una postura uniforme al  respecto, y que incluso personas cristianas, comprometidas con los más  elevados principios e ideales del mensaje acerca del Reino de Dios que  proclamaba Jesús (y que han tomado a Jesús de modelo), expresen su apoyo  a cierto tipo de violencia. Es más, la muerte de Bin Laden se ha  proyectado, en el contexto de una sociedad que presume de “cristiana”,  como un acto de venganza. Incluso el presidente Barak Obama fue muy  tajante al decir, “se ha hecho justicia”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero, ¿es  posible justificar hoy la venganza? ¿Es Dios un ser vengativo? ¿Es el  Dios de Jesús y del NT el mismo del AT? ¿Cómo se explica el uso en la  Biblia de la expresión «Jehová de los ejércitos»? ¿Con cuáles ideas se  asocia? ¿Es justificable hoy el uso de tal expresión?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Precisamente  la imagen de un Dios violento, vengativo y castigador que nos  proporcionan ciertos relatos y metáforas del Antiguo Testamento, fue lo  que llevó a Marción, entre otras cosas, a afirmar que el Dios proclamado  por Jesús no podía ser el mismo Dios del AT. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Conozcamos un poco mejor a Marción&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  el siglo II de nuestra era, entra en el escenario de la historiad de la  fe cristiana Marción, personaje que definitivamente ha dejado sus  huellas en dicha historia.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Marción había nacido hacia  el año 100 en la ciudad de Sínope, en el Ponto (mar Negro). Era un rico  industrial, dedicado sobre todo al comercio marítimo, hacia el año 140,  convertido a la religión cristiana, se trasladó a Roma donde vendió sus  barcos y entregó a la Iglesia gran parte de lo conseguido” (Antonio  Piñero: &lt;strong&gt;«Cristianismos derrotados»&lt;/strong&gt;, página 85). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Se  puede considerar verosímil el que en Roma Marción haya conocido a un  maestro gnóstico llamado Kerdon, el cual influyó en él de manera  decisiva.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Cuatro años más tarde, hacia el 144, Marción  había desarrollado ya su concepción propia de la fe y de la iglesia, por  lo que al exponerla en público y nos ser aceptada por la mayoría,  rompió con la comunidad de Roma, esa lo excomulgó y le devolvió  religiosamente sus dones monetarios. A partir de esos momentos, y bien  dotado de dinero, Marción fundó su propia iglesia que pronto fue una  competencia real para el grupo  mayoritario y que se extendió por  diversas provincias del Imperio” (Antonio Piñero: &lt;strong&gt;«Cristianismos derrotados»&lt;/strong&gt;, página 86).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Entre  las ideas que formaban parte del pensamiento religioso de Marción, está  la oposición que establecía entre el Dios el AT y el Dios que  proclamaba Jesús de Nazaret. Para Marción el Dios del AT era un ser  iracundo, celoso, vengativo, cruel con otras naciones que no sea la  suya, a cuyos miembros manda a asesinar; castigador sin piedad de su  propio pueblo elegido, creador y promulgador a través de Moisés de una  ley tan difícil de observar. Para Marción este Dios no podía ser el  mismo Dios bondadoso, ser lleno de bondad, lleno de amor, y de piedad,  tendiente siempre hacia la misericordia y el perdón, que había predicado  Jesús.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un elemento que a Marción le sirvió de apoyo es el  contraste que establece Pablo entre la fe en Jesús, el evangelio, y la  Ley de Moisés (la Toráh), considérese principalmente a Romanos 10.4-13;  Gálatas 3.6-29; 5.1-14.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, ¿es cierto que hay en  la Biblia, principalmente en el AT, relatos, metáforas y calificativos  (nombres y adjetivos) que en cierto modo explican la posición de  Marción? Claro que sí. Precisamente un calificativo de esos, es la  expresión «Jehová de los ejércitos».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Profundicemos, pues, un poco, en la expresión «Jehová de los ejércitos»&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  expresión «Jehová de los ejércitos», según la Reina Valera de 1960,  ocurre en el AT 259 veces en 248 versículos bíblicos. Pasajes  representativos son:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Crónicas 11.9 “Y David iba adelantando y creciendo, y Jehová de los ejércitos estaba con él.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Salmo 24.10 “¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Isaías  48.1-2 “1Oíd esto, casa de Jacob, que os llamáis del nombre de Israel,  los que salieron de las aguas de Judá, los que juran en el nombre de  Jehová, y hacen memoria del Dios de Israel, mas no en verdad ni en  justicia; 2porque de la santa ciudad se nombran, y en el Dios de Israel  confían; su nombre es Jehová de los ejércitos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías  11.22-23 “Así, pues, ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que yo  los castigaré; los jóvenes morirán a espada, sus hijos y sus hijas  morirán de hambre, 23y no quedará remanente de ellos, pues yo traeré mal  sobre los varones de Anatot, el año de su castigo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Zacarías  14.21 “21Y toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada a Jehová de  los ejércitos; y todos los que sacrificaren vendrán y tomarán de ellas, y  cocerán en ellas; y no habrá en aquel día más mercader en la casa de  Jehová de los ejércitos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La expresión «Señor de los  ejércitos» (griega del NT y equivalente a la hebrea y del AT «Jehová de  los ejércitos»), ocurre sólo dos veces y en dos versículos bíblicos:  Romanos 9.29 y Santiago 5.4.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Romanos 9.29 “como antes dijo  Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado  descendencia, Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos  semejantes.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Santiago 5.4 “He aquí, clama el jornal de los  obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les  ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han  entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, ¿cuál es el trasfondo de este calificativo?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Desde  la teología sistemática podemos observar el intento de despojar a  «Jehová de los ejércitos» de su matiz guerrero, violento, y  vengativo.  Como ejemplo concreto e ilustrativo, traigo a colación la explicación  que ofrece Luis Berkhof, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Existen especialmente tres opiniones:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1.  Los ejércitos de Israel. Puede dudarse de lo correcto de este concepto.  La mayor parte de los pasajes que se citan para sostener esta idea no  comprueban tal afirmación; solamente tres de ellos contienen una  aproximación de prueba, y son 1 Samuel 4.4; 17. 45; 2 Samuel 6. 2, en  tanto que otro, 2 Reyes 19.31, es más bien desfavorable a tal concepto.  En tanto que el plural tsebhaoth se usa con frecuencia a los ejércitos  de la nación israelita, cuando se habla de un ejército se le señala por  medio del singular, lo cual va en contra de la noción, inherente a este  concepto de que en el nombre Yahweh Tsebhaoth, Tsebhaoth se refiere al  ejército de Israel. Además, es claro que en los Profetas, el nombre  &quot;Jehová de los Ejércitos&quot; no se refiere a Jehová como el Dios de la  guerra. Y si el significado del nombre cambia, ¿por qué cambia?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2.  Las estrellas. Pero hablando del ejército del cielo la Escritura usa el  singular y nunca el plural. Además, en tanto que a las estrellas se les  llama el ejército del cielo, nunca se les designa como el ejército de  Dios.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3. Los ángeles. Esta interpretación merece la preferencia.  El nombre Yahweh tsebhaoth se encuentra a menudo en relatos en que se  mencionan ángeles 1 Samuel 4.4; 2 Samuel 6.2; Isaías 37. 16; Oseas 12.4,  5; Salmo 80. 1, 4, 7, 14, 19; Salmo 89: 68. Los ángeles se presentan,  repetidamente, como un ejército que rodea el trono de Dios, Génesis  28.12; 32.2; Josué 5.14; 1 Reyes 22.19; Salmo 68.17; 103.21; 148.2;  Isaías 6.2. Es cierto que también en este caso se usa generalmente el  singular; pero ésta no es objeción grave, porque la Biblia también  indica que había diversas clases de ángeles, Gen 32.2; Deuteronomio 33.  2; Salmo 68.17. Además esta interpretación está en armonía con el  significado del nombre, que no tiene sabor guerrero, sino que expresa la  gloria de Dios como Rey. Deuteronomio 33.2; 1 Reyes 22.19; Salmo 24.10;  Isaías 6.3; 24. 23; Zacarías 14.16.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jehová de los  Ejércitos es, pues, Dios, como Rey de Gloria, que está rodeado por  ejércitos de ángeles, Dios que gobierna el cielo y la tierra por el bien  de su pueblo, y que recibe gloria de todas sus criaturas” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Teología Sistemática&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 41-42)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Evaluación de la interpretación y argumentos de Luís Berkhof&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  tesis de Luís Berkhof es que en la expresión “Jehová de los ejércitos”,  la palabra “ejércitos” no hace referencia a los “ejércitos” de Israel.  En consecuencia, no insinúa ni conlleva esta expresión que el Dios de  Israel sea un Dios guerrero y vengativo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La que podríamos  considerar la principal premisa en la que descansa la conclusiones de  Berkhof consiste en una sutil pero vana distinción entre el “ejército de  Israel” (en singular), y los “ejércitos de Israel” en plural. A partir  de esta hipótesis pasa a considerar las posibles referencias de la  palabra “ejercito” a las estrellas y astros, así como a los ángeles.  Finalmente, Berkhof se inclina a favor de la hipótesis de que la  expresión “Jehová de los ejércitos” refiere más bien a los ángeles.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos ahora a evaluar las hipótesis y argumentos de Luís Berkhof.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Uso en la Biblia de la expresión «ejército del cielo»&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  expresión “ejercito del cielo” se la encuentra en la Biblia  estrictamente en nueve (9) ocasiones, en nueve (9) versículos bíblicos, a  saber:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Deuteronomio 4.19 “No sea que alces tus ojos al  cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del  cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque  Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los  cielos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Deuteronomio  17.3 “Que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado  a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo  cual yo he prohibido.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías  8.2 “Y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del  cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, en pos de quienes  anduvieron, a quienes preguntaron, y ante quienes se postraron. No serán  recogidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la  tierra”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías  19.13 “Las casas de Jerusalén, y las casas de los reyes de Judá, serán  como el lugar de Tofet, inmundas, por todas las casas sobre cuyos  tejados ofrecieron incienso a todo el ejército del cielo, y vertieron  libaciones a dioses ajenos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jeremías  33.22 “Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del  mar se puede medir, así multiplicaré la descendencia de David mi  siervo, y los levitas que me sirven.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Daniel  4.35 “Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y  él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes  de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Daniel  8.10 “Y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del  ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sofonías  1.5 “Y a los que sobre los terrados se postran al ejército del cielo, y  a los que se postran jurando por Jehová y jurando por Milcom.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hechos  7.42 “Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al ejército  del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso me  ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años,  casa de Israel?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: las estrellas y los astros.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  resumen, las nueve (9) veces que se encuentra en la Biblia la expresión  “ejército del cielo” hace referencia estrictamente a las estrellas y  los astros. En ninguna ocasión a los ángeles.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Uso en la Biblia de la expresión «ejército de los cielos»&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  expresión “ejército de los cielos” se la encuentra en la Biblia once  (11) veces, en once (11) versículos bíblicos, y todas en el AT, a saber:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Reyes 22.19 “Entonces él dijo: Oye, pues, palabra de Jehová: Yo vi a  Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba  junto a él, a su derecha y a su izquierda.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Discutida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Comentario:  No hay uniformidad entre los estudiosos respecto de la referencia de la  expresión “ejercito de los cielos” en este pasaje. Por ejemplo,  mientras que la Biblia del peregrino de estudio (de Luís Alonsos  Schokel) la entiende como haciendo referencia a los astros del cielo,  vistos como personajes de un ejército celeste al servicio inmediato de  del Señor; por otro lado, la Biblia de Jerusalén la interpreta como  haciendo referencia a los ángeles como conformando la corte de Yahvé. De  todos modos, es notorio el que prácticamente todas las versiones  castellanas de la Biblia hayan optado por evitar traducir por  equivalencia dinámica la expresión “ejercito de los cielos”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Reyes 17.16 “Dejaron todos los mandamientos de Jehová su Dios, y se  hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de Asera,  y adoraron a todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Reyes 21.3 “Porque volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su  padre había derribado, y levantó altares a Baal, e hizo una imagen de  Asera, como había hecho Acab rey de Israel; y adoró a todo el ejército  de los cielos, y rindió culto a aquellas cosas”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2 Reyes 21.5 “Y edificó altares para todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Reyes 23.4 “Entonces mandó el rey al sumo sacerdote Hilcías, a los  sacerdotes de segundo orden, y a los guardianes de la puerta, que  sacasen del templo de Jehová todos los utensilios que habían sido hechos  para Baal, para Asera y para todo el ejército de los cielos; y los  quemó fuera de Jerusalén en el campo del Cedrón, e hizo llevar las  cenizas de ellos a Bet-el”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Reyes 23.5 “Y quitó a los sacerdotes idólatras que habían puesto los  reyes de Judá para que quemasen incienso en los lugares altos en las  ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalén; y asimismo a los  que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, y a los signos del  zodíaco, y a todo el ejército de los cielos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Crónicas 18.18 “Entonces él dijo: Oíd, pues, palabra de Jehová: Yo he  visto a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos  estaba a su mano derecha y a su izquierda.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Los ángeles&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Crónicas 33.3 “Porque él reedificó los lugares altos que Ezequías su  padre había derribado, y levantó altares a los baales, e hizo imágenes  de Asera, y adoró a todo el ejército de los cielos, y les rindió culto.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2 Crónicas 33.5 “Edificó asimismo altares a todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Isaías  24.21 “Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los  cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Discutida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Comentario:  No hay uniformidad entre los estudiosos respecto de la referencia de la  expresión “ejercito de los cielos” en este pasaje. Por ejemplo,  mientras que la versión popular Dios Habla Hoy Biblia de estudio, la  entiende como haciendo referencia a los astros del cielo; el Nuevo  Comentario Siglo 21 la interpreta como haciendo a los ángeles, cito: “&lt;em&gt;El ejército de lo alto&lt;/em&gt; significaría en algún contexto no otra cosa que “estrellas” (&lt;em&gt;cf.&lt;/em&gt; 40.26); pero aquí, como contraparte de &lt;em&gt;los reyes de la tierra,&lt;/em&gt; sentenciados a prisión y a ser &lt;em&gt;castigados&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;cf.&lt;/em&gt;  2 Pedro 2.4) se refiere sin duda a los “espíritus de maldad en los  lugares celestiales” (Ef. 6.12). La referencia más completa a tales  seres en el AT la tenemos en Dan. 10.2-21; &lt;em&gt;cf.&lt;/em&gt; tal vez Salmo 82.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por su parte, el Comentario Bíblico San Jerónimo la entiende como haciendo referencia a las estallas y los astros, cito: “21.&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Las huestes de los cielos: &lt;/em&gt;El  sol, la luna, las estrellas: cuerpos celestes que frecuentemente  recibían culto, incluso por parte de los israelitas (Deuteronomio 4.19; 2  Reyes  17.16).”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Isaías 34.4 “Y todo el ejército de los  cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá  todo su ejército, como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de  la higuera.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Referencia: Las estrellas&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  resumen, de las once veces que aparece la expresión “ejército de los  cielos”, ocho (8) hacen referencia a las estrellas; una hace referencia a  los ángeles, y dos ocasiones, su referencia está en discusión. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  expresión “ejércitos del cielo” (“ejército” en plural) sencillamente no  se la encuentra en la Biblia, y de eso está muy consciente Luís  Berkhof, por lo que dice “Es cierto que también en este caso se usa  generalmente el singular; pero ésta no es objeción grave…”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  conclusión, si bien encontramos en la Biblia la expresión “ejército del  cielo” (referencia sólo a las estrellas y los astros), así como la  expresión “ejércitos de los cielos” (a las estrellas, astros, incluso  los ángeles); lo cierto es que en ninguna ocasión se la encuentra en la  Biblia en plural (ejércitos del cielo o los cielos, o ejércitos del  cielo o los cielos). Es claro que este factor es un serio obstáculo para  la hipótesis de Luís Berkhof de que la palabra “ejército” en “Jehová de  los ejércitos” no señala a Dios como un ser guerrero, vengados y  castigador; puesto que supuestamente lo señala más bien “como Rey de  Gloria, que está rodeado por ejércitos de ángeles, el Dios que gobierna  el cielo y la tierra por el bien de su pueblo, y que recibe gloria de  todas sus criaturas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;” En verdad resulta llamativo el que Luís Berkhof  apelara al singular “ejército de Israel” para tratar de descartar  cualquier matiz violento de la expresión “Jehová de los ejércitos”; sin  embargo, no fuera consistente al ver que la palabra “ejército” tampoco  se usa en plural ni siquiera en una ocasión, en relación a las estrellas  y astros, y con relación a los ángeles.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De todos modos parece que  efectivamente Berkhof fue consciente de esta dificultad, aunque trató,  sin éxito, de minimizarla, cito: “Es cierto que también en este caso se  usa generalmente el singular; pero ésta no es objeción grave”. También  reconoce Berkhof que “en tanto que a las estrellas se les llama el  ejército del cielo, nunca se les designa como el ejército de Dios.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Hasta mañana con el favor de Dios!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/6878063380095659436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/jehova-de-los-ejercitos-un-titulo.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/6878063380095659436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/6878063380095659436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/jehova-de-los-ejercitos-un-titulo.html' title='Jehová de los Ejércitos: Un título preocupante (1)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiF8AUw4ZQUeK8pm3c4_MjZIi81SEkfzOhGNTGmIkvBUtOSjqevZGnlROLMRTj-RYamQTmJXLtSZSLGHhI4qDX4MDVnJGx0FrNZFiFlN_09IjmJWTE2W3HLxO92RhXsZWOB2QpS4Ew5PkM/s72-c/poderoso.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-50557097018138218</id><published>2011-05-02T11:03:00.001-07:00</published><updated>2011-05-02T11:12:25.399-07:00</updated><title type='text'>No pondrás bozal al buey que trilla</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMvJCq-m1d_T2wJN8E4hhivadjk-3C6dt-gsgGRGXvis103M0WwlijILdFyQDIPGvkWBekWgkeTBP0oUSqmt0YletlN-1_dBQq4n2R1xx43N9W_40ooVH92DjPpsgHjDKoWJYPcHjoal4/s1600/buey+que+trilla.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 211px; height: 140px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMvJCq-m1d_T2wJN8E4hhivadjk-3C6dt-gsgGRGXvis103M0WwlijILdFyQDIPGvkWBekWgkeTBP0oUSqmt0YletlN-1_dBQq4n2R1xx43N9W_40ooVH92DjPpsgHjDKoWJYPcHjoal4/s400/buey+que+trilla.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5602183191831402562&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Las palabras que dan origen a este artículo forman parte de un pasaje  bíblico que originalmente lo encontramos en la Biblia en Deuteronomio  25.4, cito: “No pondrás bozal al buey cuando trillare.”&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  principio que subyace en el pasaje que nos ocupa es que el animal que  trabaja tiene el derecho a alimentarse y a sustentarse. Debe tener la  libertad y las  condiciones adecuadas para poder ejercer su derecho a la  vida, a su alimentación, sustento y compensación.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aunque  parezca extraño el que para esta reflexión haya tomado como punto de  partida a Deuteronomio 25.4, las diversas relecturas que recibió este  texto en la historia bíblica, pienso que legitiman mi elección.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  primera referencia que encontramos en la Biblia a Deuteronomio 25.4 (en  el NT), pone otra vez de relieve el principio de que la persona o el  animal que lleva a cabo un determinado trabajo, tiene el derecho a su  debido sustento, a su debida y justa compensación. Observemos la lectura  e interpretación de Pablo, de Deuteronomio 25.4: “¿Quién fue jamás  soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su  fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?  8¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? 9Porque en  la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla.  ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 10o lo dice enteramente por nosotros?  Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que  ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto” (1 Corintios  9.7b-10).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La segunda ocasión en que se apela en la Biblia a  Deuteronomio 25.4 (igualmente en el NT) también se enmarca en la  escuela paulina, cito: “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos  por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y  enseñar. 18Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla;  y: Digno es el obrero de su salario” (1 Timoteo 5.17-18).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  términos modernos y ajustándonos al vocabulario de la moderna  disciplina económica, diremos que hay aquí cuatro factores o elementos  básicos: 1) Una labor (o trabajo) que es necesaria y posible el llevarla  a cabo. 2) Hay alguien que está en la capacidad y disposición de  llevarla a cabo. 3) Ese trabajo o actividad económica genera algún tipo  de riqueza y de bien. 4) La persona apta y dispuesta que participa o  desarrolla una determinada actividad económica (que dicho sea de paso  desempeña un papel importante en esa generación de riqueza), debe  igualmente recibir una remuneración justa (debidamente proporcional) de  los niveles o volúmenes de las riquezas que genera esa actividad  económica.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Así como el animal bien alimentado y saludable puede  servir mejor y por más tiempo a su dueño, así también el trabajador y  trabajadora que recibe un trato humano, sensible, en fin, bien  remunerado por parte de su empleador; de seguro que ha de rendir una  mejor labor, y de seguro que también lo hará por más tiempo. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;El trabajo como actividad que dignifica al ser humano&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ciertamente  hay muchos tipos de actos delincuenciales y maneras de mostrarse como  desajustado social. Uno de estos tipos consiste precisamente en decidir  obtener riqueza y sustento sin la medicación del trabajo. Si bien es  posible, y de hecho existen ejemplos y casos concretos, el que personas  cristianas pretendan vivir de la buena fe de las demás personas; lo  cierto es que la Biblia insiste en ver y tipificar esta actitud como un  matiz propio de «la pasada manera de vivir sin Cristo». A la luz de la  nueva vida en Cristo, se entiende que el trabajo es la manera normal y  justa de que la persona cristiana reciba su sustento: “El que hurtaba,  no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para  que tenga qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4.28;  compárese Éxodo 20.15 y Deuteronomio 5.19).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0MLipZfPr2Pi59wAX5NuoUDQpY2TAmTBzJXP58zecaz8HEuwBgWPT84LXGseFD2dxeHHxPrgXC678N8dGPqdMyMhwxmpOTKwWmlNjgpVrDraj9GyuHMpp801dtlVqTacsEbE1DAyoOj4/s1600/trabajador+3.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 171px; height: 113px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0MLipZfPr2Pi59wAX5NuoUDQpY2TAmTBzJXP58zecaz8HEuwBgWPT84LXGseFD2dxeHHxPrgXC678N8dGPqdMyMhwxmpOTKwWmlNjgpVrDraj9GyuHMpp801dtlVqTacsEbE1DAyoOj4/s400/trabajador+3.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5602183000445863490&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Este mismo  pasaje leído en la versión popular Dios Habla Hoy, dice: “El que robaba,  deje de robar y póngase a trabajar, realizando un buen trabajo con sus  manos para que tenga algo que dar a los necesitados”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En la  nueva vida en Cristo, el robo no es opción. El trabajo es el camino. El  trabajo y laboriosidad personal son las vías y maneras de  auto-sustentarnos y de poder generar algún tipo de riqueza o bien, tanto  para nuestro propio sustento y disfrute, como para poder tener algo que  podamos compartir con las personas necesitadas y vulnerables.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;El principio de que «la persona que no trabaje, que tampoco coma»&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Este  principio lo hayamos en 2 Tesalonicenses 3.10 (también en el NT y  dentro de la escuela paulina), cito: “Porque también cuando estábamos  con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco  coma.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En consonancia con el anterior principio esbozado,  llama la atención que el contexto del principio «si alguno no quiere  trabajar, tampoco coma»”, es un contexto en que se asume una postura  crítica a todo intento de pretender lograr el sustento sin la mediación  del trabajo honrado. Esta actitud es considerada como una manera  desordenada de vivir, extraña e inconsistente con la enseñanza  apostólica. Considérese 2 Tesalonicenses 3.6  “Pero os ordenamos,  hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de  todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que  recibisteis de nosotros.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyFaTY8p40tI6XWWLZc_KHbkFl_Yoe5cP2ABzV2OJHh1SOplp0AnDCi7MpxEV9R-V9pqFbZ3gbmkzRNRwr8JSuJoNeo5g6Sf5uBqTkLTFhO1NnCMtcFhCS7_yJVIEVFBisx5QGyXbn-O4/s1600/trabajador+2.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 176px; height: 114px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyFaTY8p40tI6XWWLZc_KHbkFl_Yoe5cP2ABzV2OJHh1SOplp0AnDCi7MpxEV9R-V9pqFbZ3gbmkzRNRwr8JSuJoNeo5g6Sf5uBqTkLTFhO1NnCMtcFhCS7_yJVIEVFBisx5QGyXbn-O4/s400/trabajador+2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5602182678026068786&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Ahora bien, «si alguno no quiere  trabajar, tampoco coma»”, pero, ¿qué tanto puede aspirar a comer si  trabaja? ¿Qué tanta calidad tendrá esa comida? ¿A qué tan justa y  proporcional remuneración puede aspirar el trabajador y trabajadora? ¿A  que tanta calidad de vida puede aspirar el trabador y trabajadora? ¿Qué  tan dispuesto está el sector empleador y los gobiernos en crear las  condiciones adecuadas para que el trabajador y la trabajadora tengan una  remuneración adecuada y justa, así como un retiro digno? ¿Qué  diferencia puede aportar aquí el sector empleador o empresarial que se  identifica como cristiano? ¿Qué papel pueden desempeñar las iglesias y  las organizaciones representativas de la comunidad evangélica en  demandar y reclamar activamente que el sector laboral reciba una  remuneración justa (salario y seguridad social, etc.)?   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;  &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;El papel de la comunidad cristiana y evangélica en la lucha por unas mejores condiciones para el trabador y la trabajadora&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Creo  que, particularmente respecto de la República Dominicana, estamos en un  buen momento para que como comunidad cristiana y evangélica reclamemos y  hagamos valer los derechos y justas reivindicaciones (salario justo y  digno, seguridad social, así como otros beneficios colaterales, etc.).  Resulta que actualmente el llamado Comité Nacional de Salario (CNS)  (integrado por el sector empresarial, el sector laboral y sindical, sí  como por el gobierno central) está discutiendo la revisión por lo menos  del salario mínimo de los trabajadores y trabajadoras del sector  privado, que por cierto, es la facultad que tiene según la ley. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pienso  que la lucha porque el sector empresarial y empleador reconozca y  satisfaga las justas demandas del sector laboral, es la otra cara de la  moneda, el necesario complemento de los principios bíblicos ya  mencionados y que resumo a continuación:  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1) El trabajo  dignifica al ser humano (“El que robaba, deje de robar y póngase a  trabajar, realizando un buen trabajo con sus manos para que tenga algo  que dar a los necesitados”).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) El trabajo es el camino  ideal para que cada persona obtenga su sustento, y esté en la capacidad  de satisfacer y suplir sus propias necesidades, así como para estar en  la capacidad de identificarse con las necesidades de otras personas (La  persona que teniendo la capacidad de trabajar aun así o quiera hacerlo,  que no coma).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3) El trabajador y trabajadora son dignos y  dignas de un salario y remuneración justa, digna y proporcional a los  nieles de riqueza que generan con su trabajo (No pondrás bozal al buey  que trilla; y: Digno es el obrero de su salario)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El asumir  en serio estos principios también compromete a la comunidad cristiana y  evangélica a identificarse con el reclamo por una adecuada inversión en  educación (entendiendo la educación como el camino ideal tanto para el  desarrollo y superación personal así como pueblo y sociedad, también  para la conformación de una mano de obra capaz, competente, que responda  a las necesidades del sector empleador, y de la sociedad, etc., con  reales oportunidades de insertarse en el aparato productivo).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi8Zf5rdCKw1NNbOMoD3swX_m_VCuUhf1ZtBaBFu-VifUFdy3Ms4ChVrOye8NYcYgXbHw4RPh0QnL6vLpFDqhdHR0Qm9LWp59RqhsKJB-C8TbBvU8EumqtD9gQQDr6EsJSXXHs2cNgLLqc/s1600/trabajador+1.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 146px; height: 175px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi8Zf5rdCKw1NNbOMoD3swX_m_VCuUhf1ZtBaBFu-VifUFdy3Ms4ChVrOye8NYcYgXbHw4RPh0QnL6vLpFDqhdHR0Qm9LWp59RqhsKJB-C8TbBvU8EumqtD9gQQDr6EsJSXXHs2cNgLLqc/s400/trabajador+1.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5602182458393778562&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Otros  aspectos con los cuales nos tenemos que identificar como comunidad  cristiana y evangélica, son con las demandas relativas a la generación  de empleos, así como con una justa y adecuada distribución de las  riquezas que generan nuestras economías como sociedad, países, etc. Un  factor estrechamente ligado a los dos anteriores es la lucha por la  aplicación de modelos económicos que respondan adecuadamente, de la  mejor manera a las necesidades y problemáticas socioeconómicas de  nuestros países.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Al concluir quiero traer a colación el  estribillo de una muy conocida canción «te pido la paz por mi ciudad».  Bien no, está mal, pero lo cierto es que hay una relación intrínseca  entre justicia social y paz social. Sólo en la medida en que las  demandas de un pueblo y sociedad son satisfechas en grados aceptables,  podemos hablar de paz social. Si no hacemos nada por la justicia social,  de poco valdrá el que oremos por la necesaria paz y tranquilidad social  que reclaman nuestros pueblos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Debemos y podemos orar sí,  pero como hace mucho dijeron «Los Guaraguao»: “No, no, no basta rezar  (orar) hacen falta muchas cosas para conseguir la paz.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Dios nos ayude en esta tarea!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/50557097018138218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/no-pondras-bozal-al-buey-que-trilla.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/50557097018138218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/50557097018138218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/05/no-pondras-bozal-al-buey-que-trilla.html' title='No pondrás bozal al buey que trilla'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhMvJCq-m1d_T2wJN8E4hhivadjk-3C6dt-gsgGRGXvis103M0WwlijILdFyQDIPGvkWBekWgkeTBP0oUSqmt0YletlN-1_dBQq4n2R1xx43N9W_40ooVH92DjPpsgHjDKoWJYPcHjoal4/s72-c/buey+que+trilla.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-3877427596961493109</id><published>2011-04-28T10:40:00.000-07:00</published><updated>2011-04-28T10:49:07.676-07:00</updated><title type='text'>Por qué luchar si todo seguirá de mal en peor?</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimj39daKp5tSDI7GeZxzsSK-DDymyUNaB5XGEZyATmn_rrOQtzO8OdkmEcu_GWDbQnz_r0ei8nJGdhH94MlaX0sn4wNIIWJIi-aWsMaaQsbRdNgvkxPs6MPQmLTj3ym9Hpe_VcJFudvts/s1600/corrupcion.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 193px; height: 140px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimj39daKp5tSDI7GeZxzsSK-DDymyUNaB5XGEZyATmn_rrOQtzO8OdkmEcu_GWDbQnz_r0ei8nJGdhH94MlaX0sn4wNIIWJIi-aWsMaaQsbRdNgvkxPs6MPQmLTj3ym9Hpe_VcJFudvts/s400/corrupcion.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5600692234041442946&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Por muchos años un sector de la comunidad evangélica de la República  Dominicana (en realidad no sé si este dicho es popular por lo menos en  otros países de la región) se ha caracterizado por insistir y reiterar  que la Biblia sustenta que «las cosas irán de mal en peor» (el que la  existencia humana va de más a menos, de bien a mal, de mal a peor).  Obviamente, este discurso matiza inevitablemente su actitud y accionar  frente a las distintas problemáticas que agobian al ser humano y su  existencia.  &lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En este tipo de enfoque ciertamente no  parece fácil obviar una especie de fatalismo intrínseco, es decir, la  idea que da por sentado el que no hay forma de lograr ciertas mejoras en  nuestra efímera existencia, ni tiene sentido el luchar por la  superación de una serie de males; pues de manera irremediable «todo va  de mal en peor». Además y, después de todo, es la Biblia (cual bola de  cristal) la que lo dice. En este discurso la única opción válida es  esperar (haciendo algo, o nada por el aquí, por el ahora) la irrupción  del reino de Dios en el escenario de la historia, el cual habrá de poner  fin a todas las vicisitudes y desesperanzas del ser humano.     &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero me pregunto: ¿Es cierto que la Biblia dice, por lo menos en un solo texto (AT o NT), que «las cosas irán de mal en peor»?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Haciendo  un detenido recorrido por la Biblia, lo que en verdad encontramos es  que hay un solo texto en la Biblia que tiene parte de la terminología  que emplea el discurso en cuestión; pero sin apuntar a la idea básica  que sustenta.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ese único texto es 2 Timoteo 3.13, cito: “Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  la versión popular Dios Habla Hoy, se lee: “Pero los malos y los  engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como se ve, no hay forma legítima de usar este pasaje para darle sustento a la idea de que «las cosas irán de mal en peor».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, se nota que tanto en la versión Reina Valera 1960, como en la  versión popular Dios Habla Hoy, este pasaje inicia con una conjunción  adversativa (mas, pero). Esto supone un contraste con la idea expresada  por el texto que lo antecede.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pues bien, 2 Timoteo 3.12  afirma “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo  Jesús padecerán persecución” (Reina Valera). En la versión popular: “Es  cierto que todos los que quieren llevar una vida piadosa en unión con  Cristo Jesús sufrirán persecución.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKNDvpO8WUBnZwJ85PlT0Cx4wkUl4n7r32_03qrqX7VzmF5OuHxK6j5hevHngpusVz8orUh0fwao7Y0lsI7RSm2otNmdxJHKMcewdXJ5xaJ6cgTXdDfAjdL9drZqlUSOXj5I4aJpHEgoo/s1600/hambre.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 217px; height: 141px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiKNDvpO8WUBnZwJ85PlT0Cx4wkUl4n7r32_03qrqX7VzmF5OuHxK6j5hevHngpusVz8orUh0fwao7Y0lsI7RSm2otNmdxJHKMcewdXJ5xaJ6cgTXdDfAjdL9drZqlUSOXj5I4aJpHEgoo/s400/hambre.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5600692527872562402&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Entonces, la idea de 2  Timoteo 3.13 es que, en conexión al versículo 12, las personas que  desechen la vida de piedad, su condición moral será cada día peor; no  obstante, los piadosos, sufrirán (al optar por la vida de piedad)  persecución.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Al respecto, el Nuevo Comentario Siglo 21 comenta:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“A  partir de una referencia a su propia experiencia de persecución, Pablo  asegura a Timoteo que cualquiera que quiera vivir una vida piadosa será  perseguido (v. 12). En esto no está haciendo más que repetir la  enseñanza de Jesús. Pablo sabe que los impostores continuarán en esta  época. Es natural que los engañadores vayan &lt;em&gt;de mal en peor&lt;/em&gt; (v.  13). Una vez que el proceso haya comenzado, es difícil pararlo. Aquellos  que engañan a otros terminan engañándose a sí mismos. Esto es verdad en  todas las etapas en que se desarrollan las falsas enseñanzas.”  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Y el Comentario Bíblico San Jerónimo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Principio  generalizado: todos los verdaderos cristianos sufrirán persecución.  Vivir piadosamente: Véase Tito 1.l; 2.12. 13. La penosa situación de los  falsos maestros, hechiceros: Es decir, son como Janés y Jambrés (3,8).  Esta palabra es también un epíteto aplicado corrientemente a los  adversarios filosóficos, extraviándose: Están en la misma situación que  los no creyentes (véanse 3.6; Tito 3.3).”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De todos modos, a  pesar de lo que en realidad diga 2 Timoteo 3.13, la otra hipótesis  tesis es que las cosas realmente deben ser así, deben seguir por este  derrotero, pues cuando el mundo entero llegue a una especie de crisis o  encrucijada económica a escala mundial, entonces es cuando aparecerá el  anticristo. El objetivo y logro número uno del anticristo será (según el  dispensacionalismo) el resolver dicha crisis y el poner lacas en orden.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEir8FfWO3atdvIT-F-hWCE-WyANqH7AP9BEfuFYPo7N3c7CAJcwMJuAkkpV7jGtHoWIvZS6JYOZLUM0kirAv6xoyrp9BISAhtGce_ZdCFjkBUU2627VEbHlUT7A10Y_r7lrlqVcsy-nsEk/s1600/2-guerra-mundial.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 181px; height: 135px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEir8FfWO3atdvIT-F-hWCE-WyANqH7AP9BEfuFYPo7N3c7CAJcwMJuAkkpV7jGtHoWIvZS6JYOZLUM0kirAv6xoyrp9BISAhtGce_ZdCFjkBUU2627VEbHlUT7A10Y_r7lrlqVcsy-nsEk/s400/2-guerra-mundial.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5600692361164395202&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;No  obstante, el proyecto del anticristo también será un proyecto fallido, y  en poco tiempo (tres años y medio literales) éste habrá de desatar un  persecución brutal contra el pueblo físico de Israel (la iglesia estará  en las bodas del cordero); las cosas se complican, y no mucho después  (tres años y medio igualmente literales) entra en escena la  manifestación definitiva del Reino de Dios (por lo menos en su etapa  mesiánica).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Entonces, el que las cosas vayan de mal en  peor, no es, consecuentemente, nada malo. Esto así, pues lo que en  realidad está ocurriendo es que nos estamos acercando a la consumación  final de los tiempos, de las profecías. Así las cosas, ¿por qué luchar  contra la corriente?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A pesar de esto, lo cierto es que no  toda la cristiandad piensa así. Precisamente ante la disyuntiva y  tensión entre la manifestación presente y la futura del Reino de Dios,  muchas congregaciones han hecho suya, en su discurso y en su forma de  dar expresión concreta al testimonio cristiano, la famosa frese de Oscar  Cullmann: “Ya y todavía no”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ante Dios y la sociedad, se  espera mucho de nosotros, en el aquí y en el ahora;  pues, al fin y al  cabo, la Biblia no dice que «las cosas irán de mal en peor». Además de que tampoco es una «bola de cristal».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Concluyo con la interesante perspectiva de José M. Castillo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWyuSJ_q7Zmj9roGHwKlnkpTgbIyE2R5wMQ-4ao4TVP1POnYZlMQqMOabgx2kNweacZc1Q42Or-WjqHSyC4ggmwBq9CH1QbClBBxMhHPSnE14nYNCmucBXxntx9_qK13186HaQWY_43iw/s1600/terremoto.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 184px; height: 135px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWyuSJ_q7Zmj9roGHwKlnkpTgbIyE2R5wMQ-4ao4TVP1POnYZlMQqMOabgx2kNweacZc1Q42Or-WjqHSyC4ggmwBq9CH1QbClBBxMhHPSnE14nYNCmucBXxntx9_qK13186HaQWY_43iw/s400/terremoto.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5600692719675892802&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;“Lo  primero que se ha de tener presente, cuando hablamos del Reino de Dios,  es que este asunto está en el centro mismo del Evangelio. Hasta el  punto de que el Evangelios consiste, en su núcleo más esencial, en la  realización del Reino de Dios. Y hago notar, desde ahora, que  intencionadamente hablo de realización, no simplemente de predicación.  Porque el Reino de Dios que presentó Jesús, no se reduce a una doctrina,  una enseñanza o una teoría. También l actuación de Jesús, lo que hacía y  cómo lo hacía, las personas con quienes convivía y, naturalmente, las  reacciones que todo eso provocaba, son cosas indispensables, enteramente  esenciales, para enterarse de lo que el Evangelio nos enseña cuando  habla del Reino de Dios” &lt;strong&gt;(«El Reino de Dios, por la vida y la dignidad de los seres humanos»&lt;/strong&gt;, página 34).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Que Dios nos ayude en esta tarea!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/3877427596961493109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/por-que-luchar-si-todo-seguira-de-mal.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3877427596961493109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3877427596961493109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/por-que-luchar-si-todo-seguira-de-mal.html' title='Por qué luchar si todo seguirá de mal en peor?'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimj39daKp5tSDI7GeZxzsSK-DDymyUNaB5XGEZyATmn_rrOQtzO8OdkmEcu_GWDbQnz_r0ei8nJGdhH94MlaX0sn4wNIIWJIi-aWsMaaQsbRdNgvkxPs6MPQmLTj3ym9Hpe_VcJFudvts/s72-c/corrupcion.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-630230983970121019</id><published>2011-04-24T18:57:00.000-07:00</published><updated>2011-04-24T19:05:51.560-07:00</updated><title type='text'>La resurrección de Jesús y el cristianismo</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhNn87qip8ED3l6lFJTbtbhL7_jN_G46nq7LxP0__7-7Gk76L-_NVEpFa-OoVrrAF-yRAtQCc1V0_L5nrNl-_RM0IeStR9VI_j8pTKNMk_pmsKDkrHOM3jVK03rC6Xu_xEf8_mxk8n7rdE/s1600/RESURRECCION.JPG&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 250px; height: 172px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhNn87qip8ED3l6lFJTbtbhL7_jN_G46nq7LxP0__7-7Gk76L-_NVEpFa-OoVrrAF-yRAtQCc1V0_L5nrNl-_RM0IeStR9VI_j8pTKNMk_pmsKDkrHOM3jVK03rC6Xu_xEf8_mxk8n7rdE/s400/RESURRECCION.JPG&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5599335658476619042&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Al margen de la forma en que se entienda la resurrección de Jesús, el  valor que le demos al sepulcro vacío y qué concepto tengamos de las  apariciones y el encuentro con el resucitado; lo cierto es que no parece  legítimo el que pueda hablarse con propiedad de «Cristianismo», sino  hasta después de la muerte y resurrección de Jesús.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es  más, llama la atención el nombre de la religión que se funda en la  persona de Jesús de Nazaret. Digo esto pues si bien el nombre de ese  particular hijo de José y María, fue Jesús; es curioso que el nombre de  la religión que se sustenta en él no sea, por ejemplo, «Jesuísmo», como  quizás habría de esperarse, sino «Cristianismo». Pero, ¿qué entraña el  nombre «Cristianismo»? ¿No supone ya una valoración de Jesús que en  cierto modo va mucho más allá de la valoración que él mismo tuvo de sí  antes del histórico y trascendental hecho pascual?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Formas distintas en que se ha interpretado la resurrección de Jesús &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En la obra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;El Jesús histórico&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  Gerd Theissen y Annette Merz mencionan y explican las principales  interpretaciones que se han hecho de la resurrección de Jesús. Cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1)  “La hipótesis del engaño, propuesta por H. S. Reimarus (1994-1768).  Reimarus se hace eco de Mateo 28.11-15 y concluye que los discípulos  sustrajeron el cadáver de Jesús y crearon las bases para anunciar su  resurrección.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) La hipótesis de la muerte aparente,  sugerida por H. E. G. Paulus (1761-1851). La interpretación de Paulus es  que Jesús murió sólo aparentemente y recuperó la vida por algún tiempo.  También plantean Theissen y Merz que esta interpretación estuvo fue muy  difundida entre los teólogos, y que entre éstos fue tomada en serio por  los teólogos K. A. Hase y F. D. E. Schleiermacher. También sugieren  Theissen y Merz que el texto de Marcos 15.43-45 muy posiblemente sirvió  para rechazar la presunción de que Jesús no hubiera fallecido.     &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3)  La hipótesis del traslado. Esta interpretación sugiere que José de  Arimatea había enterrado provisionalmente a Jesús en el sepulcro  cercano, pero que una vez hubo transcurrido el descanso sabático lo  trasladó a otro sitio sin el conocimiento de los discípulos. Se plantea  que esta hipótesis fue defendida por primera vez en 1799 en un artículo  anónimo. Esta postura encontró algunos defensores autorizados como J.  Holtzman (1832-1910) y J. Klausner. Pero al mismo tiempo Theissenn y  Merz sostienen que Juan 20.2, 14 y siguientes, rechaza implícitamente  esta hipótesis.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4) La teoría de la visión  subjetiva en D.  F. Strauss y en la teología liberal. D. F. Strauss (1808-1874) hace  tres aportaciones importantes que se repiten desde entonces en distintas  formas:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;a) Las tradiciones sobre las apariciones  contrastan con la tradición legendaria sobre el sepulcro vacío. El  origen histórico de la fe pascual reside en las visiones de los  discípulos en Galilea, algo que va mucho más allá del sepulcro de Jesús,  que sólo una leyenda secundaria convierte en sepulcro vacío.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;b)  Los relatos de las apariciones sugieren que los discípulos tuvieron  efectivamente visiones, pero unas visiones caracterizadas por las formas  míticas de representación; por ejemplo, cuando en ellas un ser divino  traspasa las puertas cerradas y desaparece repentinamente.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;c)  Las visiones que sirven de fundamento a la fe pascual pueden explicarse  psicológicamente por el conflicto entre la fe mesiánica y la  crucifixión: el trauma de la cruz es superado, por una parte, con la  interpretación de la muerte de Jesús como un acontecimiento  (soteriológico) necesario, acorde con la Escritura (Isaías 53; Salmo 22)  y por otra, con unas visiones que el entusiasmo religioso puede  provocar en situaciones extremas” (páginas 526-528)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Siguiendo  en la línea de la interpretación sicológica y subjetiva, Thorwald  Lorenzen plantea: “Se afirma que el recuerdo de Jesús se apoderó de  nuevo de sus corazones y mentes cuando la desilusión asociada con su  prendimiento y su muerte se fue desvaneciendo: su impresionante  personalidad, su enseñanza y predicación con autoridad, sus anuncios de  su propio prendimiento, muerte y resurrección (Marcos 8.31; 9.31;  10.33-34), y la intensa comunión con él que vivieron en la cena pascual…  Según esta opinión, pues, la continuidad entre Jesús de Nazaret y la fe  en él después de su crucifixión no se debe buscar en un acto nuevo de  Dios, sino que se puede explicar desde la propensión y experiencias  psicológicas de los discípulos” &lt;strong&gt;(&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Resurrección y discipulado, modelos interpretativos, reflexiones bíblicas y consecuencias teológicas&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 167 y 168).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Naturaleza de la resurrección de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  voy a compartir dos interpretaciones de la resurrección de Jesús,  obviamente asumida como un hecho cierto, desde una perspectiva exegética  e histórica, tomando en serio los datos del NT.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En primer  lugar, comparto la opinión de Raymond E. Brown de que la resurrección  de Jesús fue «corporal», pero no «física».&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos la explicación  de Brown: “Pablo (1 Corintios 15.42-50) piensa en la resurrección  corporal, pero la transformación indicada por sus palabras parece sacar  el cuerpo resucitado del dominio de lo físico para introducirlo en el  dominio de lo espiritual.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Del mismo modo, mientras que los pasajes del  evangelio describen claramente la aparición de Jesús resucitado como una  aparición corporal, se le atribuyen propiedades que no son propiedades  de un cuerpo físico tal como lo conocemos, por ejemplo, la capacidad de  atravesar una puerta cerrada, de desplazarse de un lugar a otro con  increíble rapidez y de aparecer repentinamente… Todo esto se puede  expresar en dos factores de la resurrección: continuidad y  transformación.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La continuidad es tal que el cuerpo de Jesús que fue  enterrado en el sepulcro ha resucitado verdaderamente. La transformación  es tal que el cuerpo resucitado es casi indescriptiblemente distinto  del cuerpo físico que anduvo por esta tierra” (&lt;strong&gt;101 preguntas y respuestas sobre la Biblia&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;, &lt;/strong&gt;páginas 82 y 83).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  traigo a colación la explicación de Thorwald Lorenzen: “… Las  referencias explícitas a la huida de los discípulos  y a las primeras  apariciones a discípulos varones en Galilea  indican que la huida de los  discípulos no es una leyenda creada por algunos estudiosos del Nuevo  testamento, sino que sigue siendo la mejor explicación de los indicios  existentes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para nuestra investigación, esto significa que la  configuración psicológica de los discípulos –huida, crisis teológica,  decepción, temor, tristeza- era tal, que una afirmación de la  resurrección de Cristo crucificado no podía ser el producto de sus  corazones y mentes. Para ellos, la cruz de Jesús supuso su crisis de fe.  Huyeron. La resurrección fue para ellos un novum inesperado” (&lt;strong&gt;«Resurrección y discipulado, modelos interpretativos, reflexiones bíblicas y consecuencias teológicas»&lt;/strong&gt;, páginas 166 y 167)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;El hecho de la tumba vacía &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Si  bien el hecho de la tumba vacía forma parte de los relatos evangélicos,  lo cierto es que en los mismos evangelios se puede percibir el  reconocimiento de que la tumba vacía no prueba la resurrección. En  efecto, la tumba vacía puede recibir diversa interpretaciones.  Mencionemos las más relevantes:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“11Mientras ellas iban, he  aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los  principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. 12Y  reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los  soldados, 13diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y  lo hurtaron, estando nosotros dormidos. 14Y si esto lo oyere el  gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. 15Y  ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este  dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy” (Mateo  28.11.15)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A la luz de este relato que sólo conserva el evangelio de Mateo, son comprensibles las siguientes interpretaciones:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Si de veras murió:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1) El cuerpo de Jesús pudo ser robado.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) El cuerpo de Jesús pudo ser enterrado en una tumba provisional, y luego ser movido de allí.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3)  Que viéndose en la encrucijada, y sabiendo que no saldría con vida de  ella, Jesús habría panificado con el círculo más íntimo de discípulos,  el hacer desaparecer su cuerpo, e inventarse el cuento de la  resurrección. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4) Pero si en realidad no murió, el mismo Jesús, no habiendo muerto en realidad, huyó de allí en componenda con los suyos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, lo cierto es que todas estas conjeturas no van más allá de eso,  simples conjeturas. Pero no es menos cierto que tales hipótesis tienen  en común un fundamento legítimo cierto, el que la tumba vacía no conduce  automáticamente a la idea o conclusión de la resurrección. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para  cerrar esta sección, quiero traer a colación el comentario de Raymond  E. Brown, respecto a la historicidad o no del relato de Mateo de la  guardia en el sepulcro de Jesús, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Si por un lado me  he negado a considerar la cuestión desde esas bases apriorísticas, por  otro no siempre me impresionan los argumentos &lt;em&gt;a posteriori &lt;/em&gt;contra  la historicidad. Por ejemplo, a veces se tacha de absurda la mentira  que, a cambio de plata, se manda decir a los soldados (&quot;Sus discípulos,  habiendo venido de noche, lo robaron mientras nosotros dormíamos&quot;).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Se  argumenta que dormirse en una guardia era en el ejército romano una  falta punible con la pena capital y que los soldados, por tanto,  difícilmente habrían aceptado un trato que podía llevarlos a la  destrucción, pese a la promesa de las autoridades judías de convencer al  gobernador y librarlos así de problemas. Pero en el plano de la  narración mateana, como he apuntado, los jefes de los sacerdotes son  corruptos; y se supone que los lectores los imaginarán mintiendo a  Pilato e incluso sobornándolo para que no castigue a los soldados. Y&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; en  el plano de las realidades históricas no es claro que dormirse estando  de guardia fuera siempre castigado con la muerte. Tácito (&lt;em&gt;Historias 5.11) &lt;/em&gt;habla  de una guardia realizada negligentemente en la que el sueño de los  soldados permitió al enemigo capturar al general; pero, al parecer,  ellos se escudaron en la conducta escandalosa de su jefe (no estaba en  su puesto, sino durmiendo con una mujer) para disminuir la propia culpa.  E&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;n otras palabras: se podía llegar a arreglos. Además es concebible que  Pilato no fuera tan estricto con unos soldados puestos temporalmente al  servicio de las autoridades judías, si éstas se no mostraban interés en  el castigo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero contra la historicidad hay un argumento  de verdadero peso. Los otros evangelios no sólo no mencionan la guardia,  sino que la presencia de ella habría vuelto casi ininteligible lo que  narran en la escena del sepulcro. Los otros tres evangelios canónicos  hablan de mujeres que van al sepulcro el domingo, y como único obstáculo  para su entrada en él se menciona la piedra.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ciertamente, los  evangelistas habrían tenido que explicar cómo las mujeres esperaban  entrar en la tumba si había una guardia precisamente para impedir el  acceso58. En los otros evangelios, la piedra ya ha sido retirada cuando  llegan las mujeres.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; ¿Cómo se concilia esto con Mateo, donde, estando las  mujeres ante el sepulcro, un ángel baja del cielo y rueda la piedra? En  el relato mateano hay otras inverosimilitudes (p. ej., las autoridades  judías conocían las palabras de Jesús sobre su resurrección y las  interpretaron correctamente, cuando los discípulos no habían sabido; los  guardias fueron capaces de mentir después de su reacción ante la  portentosa intervención divina); pero conciernen a detalles menores. Es  la falta de armonía con los otros evangelios lo que afecta a lo  esencial, a la misma existencia de la guardia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Podemos salvar la  historicidad remontándonos a una situación pre-evangélica y suponiendo  que el miembro del sanedrín judío que dio sepultura a Jesús, José de  Arimatea, pudo tomar alguna precaución para proteger el sepulcro, y que  el recuerdo de ello fue desarrollado hasta producir el relato que ahora  nos ofrece Mateo? Eso es demasiado suponer, sin embargo, porque que ni  Mateo ni el Evangelio de Pedro conectan la guardia con José, e incluso  una pequeña precaución habría quedado reflejada en los otros evangelios  como un obstáculo para las mujeres en su visita del domingo al sepulcro.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Las declaraciones negativas absolutas (p. ej., el relato no tiene  ninguna base histórica) muy a menudo van más allá de los indicios de que  pueden disponer los estudiosos Como sucede con otro material mateano  (v. gr., la matanza de los niños en Belén ordenada por Herodes y la  huida a Egipto [relato funcionalmente paralelo en ciertos aspectos al  aquí estudiado]), sería más exacto afirmar que no hay base interna ni  externa sobre la que sostener su historicidad” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, tomo II, páginas 1, 541 y 1542).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente,  en torno al papel de la tumba vacía en la fe cristiana en la  resurrección de Jesús, concluyo con las palabras de N. T. Wright: “De  hecho, podemos insistir en que, independientemente de lo que hubiera  sucedido además, si el cuerpo de Jesús de Nazaret hubiera permanecido en  la tumba, no habría habido una creencia paleocristiana del tipo de la  que hemos descubierto.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De nada servirá decir, por ejemplo, que, debido a  que los discípulos vivían en un mundo en el cual se esperaba la  resurrección, esto explicará por qué aplicaron este lenguaje a Jesús.  Muchos otros líderes, héroes y aspirantes a Mesías judíos murieron  dentro de ese mismo mundo, pero en ninguno de esos casos dijo nadie que  habían sido resucitados de entre los muertos. Cabría imaginar otras  clases de fe primitiva que se podrían haber generado a raíz de  acontecimientos que no llevaran aparejada una tumba vacía.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero la fe  concreta de los primeros cristianos no pudo tener su origen en una serie  de circunstancias en las cuales una tumba vacía no desempeñase ningún  papel. Considero, por tanto, la tumba vacía como una condición &lt;em&gt;necesaria &lt;/em&gt;(aunque por sí misma, como hemos visto, insuficiente) para la aparición de la creencia paleocristiana con toda su concreción” &lt;strong&gt;(&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La resurrección del hijo de Dios&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 845).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Los encuentros con el resucitado&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Desde  la perspectiva puramente histórica, encontramos posturas distintas  entres lo historiadores respecto de la interpretación de los encuentros  con el resucitado.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por un lado, tenemos la opinión de  Antonio Piñero, cito: “El hecho de la resurrección, un acontecimiento de  un carácter tan marcadamente sobrenatural y por encima de las leyes de  la naturaleza, no pertenece al ámbito de la historia, sino de la fe. El  historiador no puede ni afirmarlo ni negarlo… Mientras que para los  creyentes la diversidad es debida a tradiciones diferentes, conservadas  por grupos diversos de cristianos, para los escépticos es una prueba de  la inconsistencia de la tradición en un punto importantísimo y crucial  para la fe.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mientras los creyentes ven en las diferencias –mejor que una  uniformidad artificialmente elaborada- una prueba de la antigüedad y de  la veracidad histórica, los críticos estiman que esta inconsistencia  hace imposible considerar como algo fundamentalmente histórico el hecho  de la resurrección” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Guía para entender el Nuevo Testamento&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 222 y 223).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por otro lado, traigo ahora a colación la opinión del no menos crítico y perspicaz que Antonio Piñero, E. P. Sanders, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“No  considero que el fraude deliberado sea un explicación digna de mención.  Muchas personas mencionadas en esas listas iban a pasarse el resto de  su vida proclamando que habían visto al Señor resucitado, y varias de  ellas morirían por su causa. Además, un engaño premeditado había  producido una unanimidad mayor, en vez de eso, parece que hubo  competidores: «¡Yo lo vi primero!»; «¡No!, fui yo». La tradición de  Pablo de que quinientas personas vieron simultáneamente a Jesús ha  llevado a algunos a sugerir que los seguidores de Jesús sufrieron una  histeria colectiva. Pero la histeria colectiva no explica las otras  tradiciones”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Para muchos, los datos de Pablo resultan  muy sugestivos. No distingue éste, en cuanto a la especie, entre la  aparición del Señor que él experimentó y las demás. Si tuvo una visión,  puede ser que ellos también tuvieran visiones. Pero entonces, ¿por qué  insiste Pablo en que vio un cuerpo espiritual? Podría haber dicho un  “espíritu”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Que algunos seguidores de Jesús –y más tarde  Pablo-tuvieron experiencias de la resurrección es, a mi juicio, un  hecho. Cuál fue la realidad que originó tales experiencias, no lo sé” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La figura histórica de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 303).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Gerd  Theissen y Annette Merz, haciendo referencia a los relatos de los  encuentros con el resucitado, sostienen: “Pero los relatos difieren  luego porque, tras el relato del sepulcro, la base común desaparece.  Justamente por eso, los relatos de las apariciones poseen un gran valor  en el aspecto histórico. Particularmente en la aparición de los once  discípulos, las diferencias entre las diversas versiones son demasiado  notables para poder depender literariamente unas de otras. Pero las  coincidencias son suficientes, sin duda, para poder inferir unos hechos  reales detrás de los relatos” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;El Jesús histórico&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 544 y 545)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente,  quiero cerrar esta sección con las palabras de N. T. Wright: “Por todas  estas razones concluyo que el historiador, sean cuales sean sus  creencias, no tiene más opción que la de afirmar la tumba vacía y los  &quot;encuentros&quot; con Jesús como &quot;acontecimientos históricos&quot; en todos los  sentidos esbozados en el capítulo 1: tuvieron lugar como acontecimientos  reales; fueron acontecimientos importantes; son, en el sentido normal  requerido por los historiadores, acontecimientos demostrables; los  historiadores pueden y deben escribir sobre ellos. Sin ellos no podemos  dar razón del cristianismo primitivo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La hipótesis de &quot;tumba más  encuentros&quot; queda garantizada, en efecto, por esa doble semejanza y  doble desemejanza (con el judaísmo por un lado y con la iglesia  primitiva por otro) que he defendido anteriormente como control  metodológico en el estudio de Jesús68. Unas historias como éstas, con el  tipo de explicación que los primeros cristianos ofrecían, tienen el  sentido que tienen dentro del judaísmo del siglo I (semejanza), pero  nadie dentro del judaísmo del siglo I esperaba algo así (desemejanza).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Unas historias como éstas sí explican, en efecto, la aparición del  cristianismo primitivo (semejanza), pero no se pueden explicar como la  proyección retrospectiva de la fe, la teología y la exégesis  paleocristianas (desemejanza)” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La resurrección del hijo de Dios&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 862).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;El papel de Jesús en la génesis del Cristianismo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Confirma  la resurrección el mesianismo de Jesús? ¿Por qué el nombre de la  religión que se fundamenta en la persona de Jesús de Nazaret no es  «Jesuísmo», sino «Cristianismo»? ¿No entraña ya el nombre «Cristianismo»  una valoración de Jesús que en cierto modo va mucho más allá de la que  al parecer tuviera de sí mimo el Jesús histórico?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La palabra &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Cristo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  palabra Cristo, no es tanto un nombre como un adjetivo, y significa  “ungido”. Viene siendo el equivalente griego del hebreo “mashiaj”,  igualmente ungido.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Algunos ejemplos del uso de la palabra griega “jristós” en la Septuaginta son:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Levítico 4.5 “Y el sacerdote ungido tomará de la sangre del becerro, y la traerá al tabernáculo de reunión”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aquí la expresión “el sacerdote ungido” es en hebreo “ha-kohen ham-mashiaj”, y en la Septuaginta “jo jiereús jo jristós”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Levítico 4.16 “Y el sacerdote ungido meterá de la sangre del becerro en el tabernáculo de reunión”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aquí la expresión “el sacerdote ungido” es en hebreo “ha-kohen ham-mashiaj”, y en la Septuaginta “jo jiereús jo jristós”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Levítico  6.15 “Y tomará de ella un puñado de la flor de harina de la ofrenda, y  de su aceite, y todo el incienso que está sobre la ofrenda, y lo hará  arder sobre el altar por memorial en olor grato a Jehová”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aunque  en la versión Reina Valera de 1960 no aparece la expresión “el  sacerdote ungido”, en cambio en el texto hebreo sí se la encuentra, o  sea, “ha-kohen ham-mashiaj”, y en la Septuaginta “jo jiereús jo  jristós”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Levítico 21. 10 “Y el sumo sacerdote entre sus  hermanos, sobre cuya cabeza fue derramado el aceite de la unción, y que  fue consagrado para llevar las vestiduras, no descubrirá su cabeza, ni  rasgará sus vestidos”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aquí la expresión “el sumo  sacerdote” (que se considera ungido) es en hebreo “ha-kohen ha-gadól”  (el gran sacerdote), y en la Septuaginta “jo jiereús jo mégas”. Pero en  este pasaje la palabra “jristós” es usada en conexión al aceite de la  unción, en hebreo aquí, “shemén ham-mishjáh”, y en la Septuaginta “tu  eláiu tu jristú”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Levítico 21.12 “Ni saldrá del santuario, ni  profanará el santuario de su Dios; porque la consagración por el aceite  de la unción de su Dios está sobre él. Yo Jehová”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En este  pasaje tenemos la misam situación del pasaje anterior, sólo que esta vez  cambia la morfología de las formas hebreas y griegas por razones   sintácticas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Samuel 24.6 “Y dijo a sus hombres: Jehová  me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo  extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aquí la expresión “el ungido de Jehová” es en hebreo “li-meshiaj adonay”, y en la Septuaginta “to jristó kuríu”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Amós  4.13 “Porque he aquí, el que forma los montes, y crea el viento, y  anuncia al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y  pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su  nombre”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aquí la expresión “al hombre” es en hebreo  “le-adam”, pero en la Septuaginta va un poco más allá, y habla de “su  ungido” (“ton jristón autú”).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Después de este análisis, pienso que estamos mejor preparados para comprender el hecho de considerar el Jesús como “el Cristo”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para  mostrar la combinación Jesucristo como Cristo jesús, voy a quedarme  dentro de los límites del considerado primer escrito de Pablo y del  Nuevo Testamento, 1 Tesalonicenses.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como ejemplos del empleo de la expresión &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Jesucristo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, consideremos a:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Tesalonicenses 1.1 “Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los  tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean  a vosotros”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Tesalonicenses 5.9 “Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Tesalonicenses 5.28 “La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como ejemplos del empleo de la expresión &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Cristo Jesús&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, consideremos a:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Tesalonicenses 2.14 “Porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser  imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea;  pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas  que ellas padecieron de los judíos”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Tesalonicenses 5.18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Estas  dos formas, «Jesucristo», y «Cristo Jesús», en esencia comunican la  misma idea (puesto que «Jesús es nombre», y «Cristo», adjetivo): «Jesús  que es el Cristo», o sea, «Jesús el ungido», «el Mesías». De la misma  forma, «Cristo Jesús», apunta a «el Cristo» («el Mesías») que es  «Jesús». En consecuencia, tenemos que admitir que el nombre  “Cristianismo” es el adecuado respecto de las pretensiones cristianas  relativas al mesianismo de Jesús. En resumen, el nombre «Cristianismo»  supone la confesión de que «Jesús el Cristo», o sea, «Jesús es el  Mesías».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, ¿confirma la resurrección el mesianismo de Jesús? La opinión de N.T. Wright es que no, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“La  resurrección y la encarnación se confunden con frecuencia. Los teólogos  hablan a menudo de la resurrección como si ésta connotara directa y  necesariamente la divinidad de Jesús, y como si de hecho connotara poco  más. La objeción a una investigación histórica de la resurrección  resulta, pues, evidente: las flechas simplemente no alcanzarán el Sol.  No se puede montar una argumentación histórica y terminar demostrando a  &quot;dios&quot;, o demostrando que Jesús fue la encarnación del Único Dios  Verdadero53.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El historiador ni siquiera debe intentar pronunciarse sobre  un tema que llevaría tan directamente a la cuestión de si este dios  estaba en Cristo. Incluso Pannenberg, quien por supuesto sí piensa que  podemos hablar históricamente de la resurrección, va, a mi parecer,  demasiado lejos en la dirección de establecer un vínculo directo entre  la resurrección y una cristología de la encarnación”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Parte  del problema que aquí se plantea -y sobre el cual hemos de volver-  estriba en la confusión que sigue existiendo acerca del significado de  la condición mesiánica. Desde una perspectiva del siglo I, decir que  Jesús es &quot;el Cristo&quot; equivale a decir que es ante todo el Mesías de  Israel, y no a decir que es el Logos encarnado, la segunda persona de la  Trinidad, el hijo unigénito del padre. Durante el ministerio de Jesús y  en el cristianismo  más antiguo, ni siquiera la expresión &quot;hijo de  dios&quot; significa lo que vino a significar en la teología posterior,  aunque ya en tiempos de Pablo se puede observar una ampliación de su  significado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero, aun cuando nos hayamos recordado todo esto, la  resurrección no tiene por qué entrañar necesariamente la condición  mesiánica.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Si se hubiera descubierto con vida tres días después a uno de  los dos bandidos crucificados con Jesús, o si uno de los mártires  macabeos (que, según se cuenta, murieron con la promesa de la  resurrección en los labios) hubiera sido resucitado a los pocos días,  ello habría llenado de alegría a sus familiares y de asombro a sus  amigos; se habría  producido un gran agujero en la expectativa judía del  segundo Templo, por no hablar ya de las cosmovisiones no judías; pero  nadie habría concluido que esa persona era el Mesías, y mucho menos que  él (o ella, ya que al menos un notable mártir macabeo fue una mujer)  fuera en sentido alguno un ser divino encarnado” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La resurrección del hijo de Dios&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 52 y 53)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A  pesar de que probablemente a la mayoría de los cristianos le parezca  extraña la interpretación de N. T. Wright, lo cierto es que, desde la  perspectiva del judaísmo, la resurrección no vino a confirmar que Jesús  es el Mesías que, por cierto, todavía están esperando.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  otro lado, precisamente por la peculiaridad y distinción que comporta  el mesianismo que los cristianos le atribuyen a Jesús, en contraste con  las históricas y tradicionales perspectivas mesiánicas judías, Charles  Harold Dod, plantea:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Excepto en un pasaje del cuarto  Evangelio, nunca se presenta a Jesús reivindicando tan prolijamente que  él es el Mesías, y ni siquiera aquí se trata de una reivindicación  pública. Más aún: parece que Jesús mismo trató de disuadir a otros que  querían darle tal título, aunque quizá no siempre se halla en  condiciones de hacerlos callar. Sólo en dos casos parece, algo  dudosamente, haberlo aceptado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En la primera ocasión, tal como lo  describen los tres primeros Evangelios, Jesús se halla solo con sus  discípulos más allegados, en un lugar fuera de los límites de Palestina,  conocido como Cesarea de Filipo. Jesús preguntó a los discípulos quién  decían las gentes que era él. Ellos dieron diferentes respuestas. Luego  preguntó: «y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Pedro respondió: «Tú  eres el Mesías.» Desde este punto divergen nuestros informadores. Según  Marcos (seguido de cerca por Lucas), Pedro no obtuvo respuesta alguna,  sino que Jesús «les advirtió severamente que a nadie dijeran nada acerca  de él.»&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo se expresa de otra manera. Según él, Jesús hizo buena  acogida a la aserción de Pedro, pero, con todo, después de alabarlo,  pasó (como en el relato de Marcos) a advertirles que no dijeran a nadie  que él era el Mesías.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Juan (para completar nuestro examen) tenemos la  sensación de contemplar la misma escena, aunque quizá a través de un  medio menos transparente, pero que nos permite ver sus grandes líneas.  Según Juan, Pedro ni usó realmente el término «Mesías»; sino que dijo:  «Nosotros sabemos bien que eres el santo de Dios.» La diferencia puede  ser puramente verbal: la «unción» (que constituye en Mesías) es  consagración, y la persona consagrada es «santa» por definición. En esta  escena hay algo extrañamente enigmático.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Quiso o no quiso Jesús  aceptar el título? Si nos atenemos a Mateo, lo quiso, aunque con cierta  reserva. Si nos  atenemos a Marcos, Lucas y Juan, todo lo que podemos  decir es que no lo rechazó”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Examinemos ahora la otra  ocasión. Según los tres primeros Evangelios, cuando Jesús compareció  ante el tribunal de Pilato, se le preguntó a bocajarro: « ¿Eres tú el  Mesías?» Según Marcos, respondió sin ambages: «Sí, lo soy». Según Mateo.  la respuesta fue: «Son tus palabras» (literalmente: «Tú lo has dicho»;  no hay una prueba suficiente de que esto fuera una forma reconocida de  afirmación, ni en griego ni en hebreo o arameo; podemos parafrasear:  «Puedes pensarlo así, si te parece»).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Lucas leemos que Jesús se negó  absolutamente a responder. «Si tú eres el Mesías, dínoslo», dice el sumo  sacerdote. Jesús replica: «Si os lo digo, no creeréis; y si os  pregunto, no responderéis.» Juan no describe la escena ante el sumo  sacerdote, pero parece haber un eco de ella en un pasaje donde se  requiere públicamente a Jesús con palabras semejantes a las escogidas  por Lucas: «Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente.» Jesús replica:  «Os lo dije ya, pero no queréis creerlo» (dando a entender, como se ve,  que diferentes cosas que había dicho y hecho podían sugerirles la  respuesta apropiada).  Aquí volvemos a encontrarnos con el mismo  problema: ¿quiso o no quiso Jesús aceptar el título de «Mesías» cuando  se le preguntó públicamente?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Ciertamente Jesús era  Mesías, pero en el sentido que él mismo daba al término. Así pues,  debemos formular de otra manera la cuestión y preguntar no si Jesús  pretendió ser el Mesías, sino « ¿qué clase de Mesías entendía ser?» No  sería el Mesías de la expectación popular. ¿Cuál, pues? En Cesarea de  Filipo, Pedro ensalzó a Jesús como Mesías. Jesús, después de advertir a  sus discípulos que no dijeran nada de esto en público, abruptamente  cambió de tema, o &lt;em&gt;así &lt;/em&gt;les pareció a ellos: «Comenzó a  enseñarles sobre que el Hijo del hombre tenía que padecer mucho y que  había de ser reprobado.» (La expresión enigmática «Hijo del hombre» será  examinada en otro lugar; aquí podemos tomarla sencillamente como una  circunlocución en el sentido de «yo»). Pedro se escandalizó y trató de  poner las cosas en su punto: « ¡Dios no lo quiera! ¡No, Señor, esto no  te debe suceder!» Jesús replicó en términos de una aspereza inusitada: «  ¡Quítate de mi presencia, Satanás, porque no piensas a lo divino, sino a  lo humano». Bajo la radical permutación latía una profunda diferencia  de puntos de vista.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para Pedro, aquel hablar de sufrimiento y de  reprobación estaba en absoluta contradicción con cualquier idea  mesiánica; la mayoría de los judíos de aquel tiempo habrían pensado  también de aquella manera. El Mesías había de ser un conquistador, no  tenía que sufrir ni ser reprobado, sino aclamado como rey de Israel. Así  parecían afirmarlo las Escrituras” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;El fundador del cristianismo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 116-120)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  pienso que son importantes aquí la perspectiva de un judío confesante  de la línea del judaísmo rabínico u ortodoxo: “Escribí este libro para  arrojar alguna luz sobre las razones por las que, mientras que los  cristianos creen en Jesucristo y en las buena noticia de su  entronización en el reino de los Cielos, los judíos creen en la Torá de  Moisés y forman en la tierra y en su propia carne el reino de Dios de  sacerdotes y santos. Y esta creencia exige que los judíos fieles  disientan de las enseñanzas de Jesús, por la razón de que dichas  enseñanzas, en puntos importantes, contradicen a la Torá. Donde Jesús  discrepa de la revelación de Dios a Moisés en el monte Sinaí, que es la  Torá, está equivocado, y Moisés tiene razón” (Jacobo Neusner &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Un Rabino habla con Jesús&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 199).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Previamente,  Jacobo Neusner había planteado: “¿Pretendo yo que, después de leer mi  libro, revisen los cristianos sus convicciones acerca del Cristianismo?  En absoluto. La fe cristiana encuentra una legión de razones para creer  en Jesucristo, (no simplemente que Jesús era y es Cristo); todo lo que  yo afirmo y defiendo es que, puede ser, pero no porque diera  cumplimiento a la Torá, o sostuviera la Torá, o se ajustara a la Torá;  no porque mejorara la Torá. Según ese criterio, no habría seguido a  Jesús entonces, y no aconsejaría a nadie seguirlo ahora” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Un Rabino habla con Jesús&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 26).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como  se ve por las expresivas palabras de Jacobo Neusner, la resurrección de  Jesús podría haber originado un tipo de mesianismo al cual se aferra el  Cristianismo, pero no ha logrado el que la persona, enseñanza y obra de  Jesús de Nazaret satisfaga las más amplias expectativas judías en torno  figura que, aún esperan, del Mesías.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, ¿fundó  Jesús el Cristianismo? ¿Qué relación podemos establecer entre la  resurrección de Jesús y los orígenes del Cristianismo?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Al  respecto, Bart D. Ehrman se pronuncia en la siguiente manera: “El  cristianismo es una religión arraigada en la creencia en la muerte de  Jesús y su resurrección de entre los muertos. No obstante, parece que  ésta no fue la religión que Jesús predicó a los judíos de Galilea y  Judea. Si usamos un formulación que los estudiosos han propuesto a lo  largo de los años, diremos que el cristianismo no es tanto la religión  de Jesús (es decir, la que él mismo proclamó) como la religión sobre  Jesús (es decir, la religión basada en su muerte y resurrección)”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mi  tesis es que, para e historiador, el cristianismo empieza después de la  muerte de Jesús, no con la resurrección, sino con la creencia en su  resurrección” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Jesús el profeta judío apocalíptico&lt;/strong&gt;», páginas 285 y 286).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Después  de considerar el punto de vista de Bart D. Ehrman Consideremos cómo en  el Nuevo Testamento mismo se evidencia la crisis de fe y teológica en la  que entraron los discípulos y discípulas de Jesús, con el prendimiento y  muerte de Jesús:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“13Y he aquí, dos de ellos iban el mismo  día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de  Jerusalén. 14E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían  acontecido. 15Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús  mismo se acercó, y caminaba con ellos. 16Mas los ojos de ellos estaban  velados, para que no le conociesen. 17Y les dijo: ¿Qué pláticas son  estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis  tristes? 18Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo:  ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que  en ella han acontecido en estos días? 19Entonces él les dijo: ¿Qué  cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta,  poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 20y  cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a  sentencia de muerte, y le crucificaron. 21Pero nosotros esperábamos que  él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto,  hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido” (Lucas 24.13-21).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Habremos  llegado, tal vez, a la más clara percepción y entendimiento de la  frustración y crisis en la que entraron los seguidores y seguidoras de  Jesús al enfrentarse con la muerte de éste?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A la pregunta de si Jesús fue el fundador del Cristianismo, Antonio Piñero responde:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“El  Cristianismo es la teología del Nuevo Testamento y ésta sólo fue  formulada por los discípulos de Jesús, no por Jesús mismo. Por tanto,  una primera respuesta: desde este punto de vista objetivo y sencillo,  obvio y veces olvidado, Jesús no pudo ser el fundador del Cristianismo  ya que éste nace más tarde que él”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“La cuestión debería  formularse, pues, de otro modo: ¿fue Jesús el impulsor de una ideología  religiosa que posteriormente, gracias a sus ideas, y sin cambios  sustanciales, se convertiría en el cristianismo? O ¿tiene esta religión  unas características tan peculiares respecto a la religión de Jesús y su  concepto de la salvación del ser humano que debe considerarse como una  entidad en muchos e importantes puntos nueva y casi «autónoma»?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“¿Fue  realmente Jesús el fundador de un culto nuevo? Dado el pensamiento  religioso de Jesús, no fue éste el fundador del cristianismo, sino su  primer impulsor. Esta frase debe entenderse del siguiente modo:  Independientemente de de lo que el Jesús histórico pudo o no haber  hecho. Es incuestionable que él inició el proceso que se convirtió en el  Cristianismo. Jesús, con su genio religioso, reflexionó profundamente  sobre la religión judía e hizo un especia hincapié en ciertos aspectos  de ella que lo situaron en un punto aparte dentro del panorama de la  religiosidad judía del primer siglo (compárese el punto de vista  expresado por Jacobo Neusner)”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El cristianismo no se  entiende sin Jesús de Nazaret, cierto, pero más como condición y  fundamento que como su fundador estricto” &lt;strong&gt;(&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Guía para entender el Nuevo Testamento&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, paginas 300 y 301).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Continúa  Pinero diciendo: “Si por definición se admite que la teología cristiana  constituye la esencia de la nueva religión, es evidente que ésta sólo  se plasmó después de la muerte de Jesús. Visto desde afuera no hay fe  cristiana hasta después de la Pascua, por tanto, sólo hay cristianismo  tras la muerte de Jesús, no antes” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Guía para entender el Nuevo Testamento&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, pagina 299).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Desde  esta perspectiva, concluimos que con la muerte y resurrección de Jesús  se dieron las condiciones para que efectivamente surgiera el  Cristianismo; no obstante, sin lograr que el judaísmo desapareciera,  perdiera su vigor,  o se sintiera sustituido o desplazado por el  Cristianismo, por la fe que entiende que Jesús es el Cristo, el Mesías. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No  existe, pues, Cristianismo sin Jesucristo, cierto, pero sólo con un  Jesús que realmente vive. No puede haber Cristianismo sin Jesús de  Nazaret, sí, y sólo sí, con un Jesús de Nazaret, que vive, y que es  confesado por aquellas personas que creen en él, como el Cristo, como el  Mesías.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Concluyo con las elocuentes palabras de Pablo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Y  si Cristo no resucitó, el mensaje que predicamos no vale para nada, ni  tampoco vale para nada la fe que ustedes tienen. 15Si esto fuera así,  nosotros resultaríamos ser testigos falsos de Dios, puesto que  estaríamos afirmando en contra de Dios que él resucitó a Cristo, cuando  en realidad no lo habría resucitado si fuera verdad que los muertos no  resucitan” 1 Corintios 15.14-15&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Pero lo cierto es que  Cristo ha resucitado. Él es el primer fruto de la cosecha: ha sido el  primero en resucitar” 1 Corintios 15.20&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Por lo tanto, mis  queridos hermanos, sigan firmes y constantes, trabajando siempre más y  más en la obra del Señor; porque ustedes saben que no carece de  fundamento el trabajo que hacen en unión con el Señor” 1 Corintios 15.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Bendiciones y saludos fraternales!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/630230983970121019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/la-resurreccion-de-jesus-y-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/630230983970121019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/630230983970121019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/la-resurreccion-de-jesus-y-el.html' title='La resurrección de Jesús y el cristianismo'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhNn87qip8ED3l6lFJTbtbhL7_jN_G46nq7LxP0__7-7Gk76L-_NVEpFa-OoVrrAF-yRAtQCc1V0_L5nrNl-_RM0IeStR9VI_j8pTKNMk_pmsKDkrHOM3jVK03rC6Xu_xEf8_mxk8n7rdE/s72-c/RESURRECCION.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-3421497293285439623</id><published>2011-04-24T18:52:00.000-07:00</published><updated>2011-04-24T18:57:13.471-07:00</updated><title type='text'>Las 7 palabras de Jeús en la cruz (6 y 7)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgKcM4fqgInGVTO7oKnaSzTnPzhJTqxAF1m7yo2ji11IYo09Lei9Un_Q54TNaThmwz7gePhsAZGSMPvQlLTTPWMBbfMRh_WZHnhl3vdf1m6EACOwatMO6_6tqYmMjo4cpLZUhO5sdfwF9U/s1600/Jesus+en+la+Cruz.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 171px; height: 171px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgKcM4fqgInGVTO7oKnaSzTnPzhJTqxAF1m7yo2ji11IYo09Lei9Un_Q54TNaThmwz7gePhsAZGSMPvQlLTTPWMBbfMRh_WZHnhl3vdf1m6EACOwatMO6_6tqYmMjo4cpLZUhO5sdfwF9U/s400/Jesus+en+la+Cruz.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5599334249858527010&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Originalmente tenía planificado publicar un artículo por cada una de  las siete palabras, pero luego, considerando la estrecha relación que  Juan 19.30 (texto de la sexta palabra) establece con la situación en que  la tradición sinóptica ubica la séptima, decidí analizar y publicar la  sexta y séptima palabras en conjunto. &lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La sexta palabra de  las siete pronunciadas por Jesús en la cruz, pero la séptima según el  orden en que aparece en el NT, es: “Consumado es” Juan 19.30.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  texto completo de Juan 19.30, en la versión Reina Valara de 1960, dice:  “Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo  inclinado la cabeza, entregó el espíritu.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como se ve por  Juan 19.30, en el contexto en que el cuarto evangelio sitúa la sexta  palabra, es el mismo en que la tradición sinóptica coloca la séptima y  última palabra. Es más, se podría decir que para el evangelio de Juan  «consumado es», viene a ser la última palabra expresada por Jesús en la  cruz.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La séptima palabra de las siete pronunciadas por  Jesús en la cruz, pero la cuarta según el orden en que aparece en el NT,  es: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” Lucas 23.46.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos ahora, los textos que nos proporcionan el contexto en que la tradición sinóptica ubica la séptima palabra:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“33Cuando  vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora  novena. 34Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi,  Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me  has desamparado? 35Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo:  Mirad, llama a Elías. 36Y corrió uno, y empapando una esponja en  vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad,  veamos si viene Elías a bajarle. 37Mas Jesús, dando una gran voz,  expiró. 38Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo”  (Marcos 15.33-38)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“45Y desde la hora sexta hubo tinieblas  sobre toda la tierra hasta la hora novena. 46Cerca de la hora novena,  Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es:  Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 47Algunos de los que  estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste. 48Y al instante,  corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y  poniéndola en una caña, le dio a beber. 49Pero los otros decían: Deja,  veamos si viene Elías a librarle. 50Mas Jesús, habiendo otra vez clamado  a gran voz, entregó el espíritu. 51Y he aquí, el velo del templo se  rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se  partieron; 52y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que  habían dormido, se levantaron; 53y saliendo de los sepulcros, después  de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a  muchos” (Mateo 27.45-53)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“44Cuando era como la hora sexta,  hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 45Y el sol se  oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. 46Entonces  Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi  espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró” (Lucas 23.44-46)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, dado que en relación a la sexta y séptima palabra los textos  muestran problema alguno de crítica textual, nos vamos a ahorra la  comparación de versiones.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Análisis comparativo de los detalles que acompañan la muerte de Jesús &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos,  pues, al análisis comparativo del contexto y los detalles en que tanto  la tradición sinóptica como Juan se ubica la muerte de Jesús&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1)  El evangelio de Lucas (que por cierto no hace referencia a la quinta y  sexta palabras), ubica la séptima palabra alrededor de la “hora novena”  (cerca de las tres de la tarde) en armonía con Marcos y Mateo, un poco  después (no sabemos qué tanto) de Jesús haber pronunciado la que  analizamos en este serie como la segunda palabra (“Hoy estarás conmigo  en el paraíso” Lucas 23.43).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) El evangelio de Lucas, en  armonía con el evangelio de Mateo, pero a diferencia de los evangelios  de Marcos y Juan; menciona una serie de fenómenos que antecedieron la  muerte de Jesús (en Mateo posteriores a). Entre estos, las tinieblas, el  cielo se nubló, y el velo del templo se rasgó en dos. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3)  La tradición sinóptica se muestra uniforme (Marcos, Mateo, Lucas) en  afirmar que hubo “tinieblas” desde la hora sexta hasta la novena.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4)  El evangelio de Mateo que, por cierto, tampoco hace referencia a la  quinta y sexta palabras, ubica la muerte de Jesús igual que Marcos y  Lucas, alrededor de la “hora novena”,  un poco después de haber  pronunciado la que analizamos en esta serie como la cuarta apalabra  (“Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?” Mateo 27.46; Marcos 15.34).  Mateo también establece cierta cercanía entre la muerte de Jesús y el  haberle dado a Jesús vinagre a beber.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;5) El evangelio de  Mateo, en armonía con el evangelio de Lucas, y a diferencia de Marcos y  Juan, menciona una serie de fenómenos que se conectan con la muerte de  Jesús. La diferencia entre Mateo y Lucas, en este aspecto, es que Mateo  sitúa dichos fenómenos como posteriores a la muerte de Jesús y agrega  varios que no menciona Lucas (que por cierto los ubica antes de la  muerte de Jesús).     &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;6) Los fenómenos que según el  evangelio de Mateo tuvieron lugar después de la muerte de Jesús, son: el  velo del templo se rasgó en dos (y de arriba abajo), tembló la tierra,  las rocas se partieron, se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de  santos que habían dormido, se levantaron.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;7) El evangelio  de Marcos, en armonía con Juan, y a diferencia de Mateo y Lucas, no  menciona los fenómenos que acompañaron la muerte de Jesús (en Lucas ante  de; pero después de, en Mateo).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;8) El evangelio de  Marcos, en armonía con el evangelio de Mateo, afirma que el velo del  templo se rasgó “de arriba abajo”; y a diferencia con Lucas que sólo  afirma que “y el velo del templo se rasgó por la mitad”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;9)  El evangelio de Juan, a diferencia de la tradición sinóptica, no dice  nada respecto de la hora en que Jesús murió. Tampoco dice nada (en  armonía con Marcos y a diferencia de Mateo y Lucas) de una serie de  fenómenos que hayan acompañado la muerte de Jesús (ni antes como en  Lucas), ni después (como en Mateo).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Explicación sintética respecto de la naturaleza de los fenómenos que acompañaron la muerte de Jesús en la tradición sinóptica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Dado  el poco espacio y la naturaleza de este trabajo, a manera de una  explicación orientadora, respecto de los fenómenos que según la  tradición sinóptica acompañaron la muerte de Jesús; traigo a colación  una interesante síntesis que plantea Raymond E. Brown, después de haber  realizado un análisis minucioso de cada uno de estos fenómenos, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Todos  los fenómenos que hemos examinado en esta sección representan una  interpretación teológica del significado de la muerte de Jesús,  efectuada con el lenguaje y las imágenes de la apocalíptica. Ya he  señalado en el COMENTARIO que convertir en una cuestión de principal  interés su historicidad literal es no haber entendido su carácter de  símbolos ni el género literario en que son presentados93. Un ejemplo  comparable sería el debate, hacia 4000 d. C., sobre la historicidad  literal del libro de George Orwell &lt;em&gt;1984. &lt;/em&gt;Orwell supo reflejar  con agudeza extraordinaria las fuerzas destructivas desatadas en su  tiempo; pero en esa obra plasmó una visión personal, no la historia real  de lo que pasó un determinado año. (O, si se prefiere un ejemplo de la  época neotestamentaria: difícilmente es postulable la historicidad  literal de las señales apocalípticas que Pedro ve realizadas en  Pentecostés [Hch 2.19-20], p. ej., la conversión de la luna en sangre)  Dado que para la fe cristiana la autodonación del Hijo cambió la  relación de los hombres con Dios y transformó así el cosmos, las  imágenes apocalípticas eran de muchas maneras un medio más eficaz de  comunicar esas verdades situadas más allá de la experiencia ordinaria  que lo habría sido la disquisición discursiva. Los apocalípticos, pese a  toda la fuerza de sus imágenes, se expresan todavía dentro de la  limitada esfera de la aproximación humana; en sus escritos muestran  conciencia de no haber agotado la riqueza de lo ultramundano, y esa  conciencia queda a veces oscurecida por una exposición más precisa y  prosaica”  (&lt;strong&gt;«La muerte del Mesías»&lt;/strong&gt;, tomo II, páginas 1,338, y 1, 339).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La muerte de Jesús expresada en palabras de cada evangelio&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Marcos “Mas Jesús, dando una gran voz, expiró” (15.37)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Mateo “Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu” (Mateo 27.50)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Lucas “Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos  encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró” (Lucas 23.46)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Juan  “Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y  habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu” (Juan 19.30)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Comentario sintético de la sexta palabra “&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Consumado es” Juan 19.30&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Cierro esta sección con palabras propias de Raymond E. Brown:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;em&gt;&quot;Cuando, pues, hubo tomado el vino agrio, Jesús dijo: &#39;Está concluido&#39;&quot; (19.30a). &lt;/em&gt;La  idea recién apuntada de que Juan interpretaba positivamente el  ofrecimiento de vino agrio en un hisopo explica no sólo que Jesús  provocase el ofrecimiento diciendo, &quot;Tengo sed&quot;, sino también que él  tomase el vino al serle acercado a la boca (algo que menciona sólo  Juan). En 18,11, Jesús dijo que quería beber la copa que el Padre le  había dado; por tanto, al tomar el vino que le ofrecen, ha cumplido el  compromiso contraído al comienzo del relato de la pasión. Cuando Jesús  bebe el vino de la esponja puesta en un &lt;em&gt;hyssop, &lt;/em&gt;está  desempeñando simbólicamente el papel escriturístico del cordero pascual  anunciado al comienzo de su carrera; por tanto, ha cumplido el  compromiso contraído cuando la Palabra se hizo carne. En 19.28a hemos  leído: &quot;Jesús, habiendo sabido que ya todo estaba concluido&quot;; ahora, en  19.30a, Jesús lo expresa directamente: &quot;Está concluido&quot;. Estos dos  pasajes con &lt;em&gt;tetelestai &lt;/em&gt;flanquean la declaración &quot;Tengo sed&quot;,  estructura que cuenta con un paralelo marcano en la exclamación &quot;Dios  mío, Dios mío, ¿por qué [razón] me has abandonado?&quot; flanqueada por  sendas apariciones de &quot;fuerte grito&quot; en Marcos 15.34 y 15.37. Desde otro  punto de vista, mientras que en Marcos/Mateo y en Lucas las últimas  palabras de Jesús están constituidas por esa cita de los salmos, en Juan  el eco sálmico &quot;Tengo sed&quot; es el penúltimo dicho de Jesús y &quot;Está  cumplido&quot; sus últimas palabras. Puesto que &quot;Tengo sed&quot; conecta con &quot;todo  estaba cumplido&quot;, podemos pensar que esta frase y &quot;Todo cumplido&quot;  constituyen funcionalmente un solo dicho” ((&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;, tomo II&lt;/strong&gt;,  página  1, 276)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“En el &lt;em&gt;evangelio de Juan, &lt;/em&gt;Jesús,  que vino de Dios, ha terminado lo que le encargó el Padre, por lo cual  su muerte se convierte en la decisión que ahora, ya todo concluido, toma  libremente. Su &quot;Tengo sed&quot;, eco de Salmo 22.16, ha causado el  ofrecimiento de vino agrio en un hisopo, cumpliendo no sólo Sal 69.22,  sino también el motivo de Ex 12,22 de rociar con la sangre del cordero.  Jesús dijo que el testimonio dado de él por el Padre (5.37) concordaba  con las Escrituras que también daban testimonio de él (5,39). En  consecuencia, su &quot;Está concluido&quot; alude tanto a la obra que le encomendó  el Padre como al cumplimiento de la Escritura. Como &quot;cordero de Dios&quot;  ha quitado el pecado del mundo, desarrollando y completando el papel del  cordero pascual en la teología veterotestamentaria” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;, tomo II&lt;/strong&gt;, página 1, 277)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Comentario sintético de la séptima palabra “&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” Lucas 23.46&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Cierro esta sección igualmente con palabras propias de Raymond E. Brown:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;em&gt;“La oración principal con el verbo relativo a morir. &lt;/em&gt;Ninguno de los evangelistas utiliza los verbos normales para la acción de morir: &lt;em&gt;apothneskein &lt;/em&gt;o &lt;em&gt;teleutanni. &lt;/em&gt;Marcos y Lucas tienen la referencia más simple, con su empleo de &lt;em&gt;ekpnein &lt;/em&gt;(&quot;expirar&quot;).  A la luz de su teoría (que considero exagerada) de la expulsión del  demonio a la muerte de Jesús, Danker (&quot;Demonic&quot;, 67-68) interpreta el  verbo &lt;em&gt;ekpnein &lt;/em&gt;en el sentido de que Jesús &quot;expulsó el &lt;em&gt;pneuma &lt;/em&gt;[mal  espíritu]&quot; y asocia el fuerte grito con la salida del demonio. Lucas,  que sigue aquí a Marcos, seguramente no lo entendió así. El Jesús  lucano, que fue concebido en María al descender sobre ella el Espíritu  Santo (1.35), de ningún modo podía estar habitado por un demonio; fue en  Judas en quien entró Satanás (22.3). Menos imaginativamente, Taylor &lt;em&gt;(Mark, &lt;/em&gt;596) encuentra en el verbo &lt;em&gt;ekpnein &lt;/em&gt;la  idea de una muerte violen-ta, repentina, al parecer porque lo  interpreta como referente a una fuerte emisión de aire seguida de un  gran grito. Dudo asimismo que Lucas, al usar este verbo, esté  atribuyendo una muerte violenta a Jesús. Más sencillamente, puesto que &lt;em&gt;ekpnein &lt;/em&gt;es  un eufemismo por &quot;morir&quot; en Sófocles, Plutarco y Josefo (BAGD, 244),  como también en mi traducción literal &quot;expirar&quot;, creo que Marcos y Lucas  usaron el verbo que encontraron más suave.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por lo que respecta a Juan, su &quot;entregó &lt;em&gt;[paradidonai\ &lt;/em&gt;el espíritu&quot; es interpretado frecuentemente a la luz del lucano &quot;Padre, en tus manos pongo &lt;em&gt;[paratithenaí\ &lt;/em&gt;mi  espíritu&quot;. Ciertamente es una interpretación posible en principio.  Jesús va al Padre, y no deja de ser oportuno que la larga cadena de  entregas de Jesús (cf. tomo I, pp. 274-75) termine en esta entrega de  sí. Pero aquí se trata del Jesús joánico, que ya es uno con el Padre;  por tanto, al Padre puede ir, pero ¿puede entregarle su espíritu?  Recordando lo dicho al comentar &quot;habiendo inclinado la cabeza&quot;, ¿no  tendríamos una mejor secuencia si, al ir al Padre, Jesús entrega su  espíritu a los que están al pie de la cruz? En 7,37-39 prometió que  cuando fuera glorificado, quienes creyeran en él recibirían el Espíritu.  ¿Qué más adecuado que los creyentes que antes no se marcharon a la hora  del arresto (18,8) y ahora se han reunido junto a la cruz sean los  primeros en recibirlo? Esto significaría que, mientras que los otros  evangelistas describieron a Jesús exhalando su espíritu o fuerza vital,  Juan entendió de otro modo la tradición e identificó &quot;espíritu&quot; con el  Espíritu Santo. Intérpretes de Juan tan destacados como Bernard,  Bultmann y Lagrange rechazan esta idea. Una objeción principal es que en  el resto del NT sólo Cristo &lt;em&gt;resucitado &lt;/em&gt;da el Espíritu Santo.  Sin embargo, aunque aún no ha resucitado de entre los muertos, el Jesús  joánico ha sido levantado en la cruz y ya está pasando de este mundo al  Padre (13,1; 17,11). Ya es considerablemente asimilable al Jesús  resucitado de los otros evangelios. También se objeta que el Espíritu  Santo es dado explícitamente la tarde del domingo en Jn 20,22. Pero hay  que tener en cuenta el modo en que Juan combina presentaciones  cristianas comúnmente conocidas con las peculiares de la memoria de su  propia comunidad. En la escena del domingo de 20.19-23, conserva la  tradición compartida con otros evangelios de que Jesús resucitado se  apareció a los Doce (cf. 20,24), iniciadores de la gran Iglesia. En la  tradición de esa Iglesia nada habla acerca de especiales seguidores de  Jesús no miembros de los Doce y presentes junto a la cruz; pero algunos  de ellos, especialmente el discípulo amado, estuvieron en el origen de  la comunidad joánica. Muy consonante con el estilo joánico es que, aun  sin rechazar a los Doce (y menos a Pedro), se dé la prioridad al  discípulo a quien Jesús amaba.  posiblemente, pues, Juan quiere decir  que, cuando Jesús inclinó su cabeza hacia los que estaban junto a la  cruz -i.e., los creyentes que fueron recordados como los fundadores de  la comunidad joánica-, les dio el Espíritu Santo. Ellos habrían sido los  primeros en ser hechos hijos de Dios por Jesús victorioso, cuando fue  levantado en la cruz y antes de resucitar de entre los muertos” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;, tomo II&lt;/strong&gt;, páginas 1,279-1,282).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusión: &lt;/strong&gt;La  palabra sexta (“Consumado es” Juan 19.30) y la séptima (“Padre, en tus  manos encomiendo mi espíritu” Lucas 23.46); nos invitan a reconocer, por  un lado, que la muerte de Jesús fue una muerte real, verificable y  tangible; no una mera ficción; por otro lado, que la obra de Jesús de  Nazaret no concluye en un fracaso, sino que, por el contrario, su muerte  es el gran sello de su victoria (Colosenses 2.11-15); victoria que se  expresaría no mucho después mediante la resurrección, por la cual, en  palabras de Pablo, “sorbida es la muerte en victoria” (1 Corintios  15.54). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Colosenses 2.11-15 “11En él también fuisteis  circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el  cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12sepultados con  él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él,  mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a  vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra  carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,  14anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos  era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15y  despojando a los principados y a las potestades, los exhibió  públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (compárese Efesios  2.11-22).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Corintios 15.53-57 “53Porque es necesario que  esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de  inmortalidad. 54Y cuando esto corruptible se haya vestido de  incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se  cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.  55¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?  56ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado,  la ley. 57Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por  medio de nuestro Señor Jesucristo” (Compárese Filipenses 2.1-11)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Exhortación para el testimonio cristiano:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  muerte de Jesús de Nazaret y su consecuente victoria mediante la  resurrección, nos comprometen a luchar contra todo tipo de injustita, y a  combatir todo sistema y práctica que atente contra la vida y la  dignidad de los seres humanos y de toda la creación como tal. También  nos invitan a considerar seriamente lo trascendente. Si bien los seres  humanos sólo vemos lo que está frente a nuestros ojos, pensar en los  trascendentales propósitos de Dios con su creación (no sólo con los  seres humanos, sino con el ambiente, la flora y la fauna también);  demandan de nosotros una preocupación por el logro de la voluntad de  Dios en una forma más integral, trascendente sí, pero sensible y  encarnada también.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Misión cumplida!&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Hasta la próxima si Dios así lo permite!&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/3421497293285439623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jeus-en-la-cruz-6-y-7.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3421497293285439623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3421497293285439623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jeus-en-la-cruz-6-y-7.html' title='Las 7 palabras de Jeús en la cruz (6 y 7)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgKcM4fqgInGVTO7oKnaSzTnPzhJTqxAF1m7yo2ji11IYo09Lei9Un_Q54TNaThmwz7gePhsAZGSMPvQlLTTPWMBbfMRh_WZHnhl3vdf1m6EACOwatMO6_6tqYmMjo4cpLZUhO5sdfwF9U/s72-c/Jesus+en+la+Cruz.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-4512048398092178196</id><published>2011-04-21T22:46:00.000-07:00</published><updated>2011-04-21T23:05:39.646-07:00</updated><title type='text'>Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 5 de 7)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiTbojMICBMWwtIltOQHrs_voKhdoD75RfvjnWdsd3_LB5oLaz42xc-k05HbjYHHNO7VC_GdafimXSoRjLGCNsKwL7UI03PL3IE5OT65vixmh1AzBvKgbkzS8btqPpJ0OXrC6JdIlqu8Ws/s1600/jesus-of-nazareth.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 213px; height: 150px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiTbojMICBMWwtIltOQHrs_voKhdoD75RfvjnWdsd3_LB5oLaz42xc-k05HbjYHHNO7VC_GdafimXSoRjLGCNsKwL7UI03PL3IE5OT65vixmh1AzBvKgbkzS8btqPpJ0OXrC6JdIlqu8Ws/s400/jesus-of-nazareth.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5598285022113166050&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La quinta palabra de las siete pronunciadas por Jesús en la cruz,  pero la sexta según el orden en que aparece en el NT, es: “Tengo sed”  Juan 19.28.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El texto completo de Juan 19.28, en la versión  Reina Valera de 1960, dice: “Después de esto, sabiendo Jesús que ya  todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo  sed.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero para favorecer la mejor comprensión de la frase en cuestión, voy a citarla en su contexto más amplio, Juan 19.28-30:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“28Después  de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la  Escritura se cumpliese: Tengo sed. 29Y estaba allí una vasija llena de  vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola  en un hisopo, se la acercaron a la boca. 30Cuando Jesús hubo tomado el  vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el  espíritu.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De entrada hay que admitir que el texto que nos  ocupa no muestra problema alguno de crítica textual, hecho que se  evidencia en la similar forma en que las distintas versiones de la  Biblia lo traducen. Como muestra voy a citar por lo menos dos versiones  distintas a la Reina Valera de 1960. Sin embargo, sí tenemos que  reconocer que la interpretación de Juan 19.28 nos exige que lo  analicemos a la luz de los contrastes que muestra con relación a la  tradición sinóptica. También hay que tomar en serio la apelación a la  escritura del AT que hace el autor del cuarto evangelio.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La traducción de Juan 19.28 en otras tres versiones de la Biblia&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Versión popular Dios Habla Hoy:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Después de esto, como Jesús sabía que ya todo se había cumplido, y para que se cumpliera la Escritura, dijo: —Tengo sed.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La sagrada Biblia, traducción de la Vulgata Latina:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Después de esto, sabiendo Jesús que todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: Tengo sed.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Después  de esto, cuando Jesús supo que ya todas las cosas se habían realizado,  para que se realizara la escritura, dijo: «Tengo sed».”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Contrastes entre la tradición Joánica y la tradición sinóptica con relación a Juan 19.28 &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos  15.36-36 “Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: Mirad,  llama a Elías. 36Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y  poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si viene  Elías a bajarle.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo 27.47-49 “47Algunos de los que  estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste. 48Y al instante,  corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y  poniéndola en una caña, le dio a beber. 49Pero los otros decían: Deja,  veamos si viene Elías a librarle.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas 23.35-37 “35Y el  pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él,  diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el  escogido de Dios. 36Los soldados también le escarnecían, acercándose y  presentándole vinagre, 37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos,  sálvate a ti mismo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Análisis comparativo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes  de entrar al análisis comparativo propuesto, quiero advertir que la  tradición sinóptica (sólo Marcos y Mateo) pone en evidencia que a Jesús,  antes de ser crucificado, le dieron a beber vinagre mezclado (con mirra  según Marcos; pero con hiel, según Mateo). Observemos:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Y  obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de  Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz. 22Y le llevaron a  un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera. 23Y le  dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó” (Marcos  15.21-23).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene  que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevase la cruz. 33Y cuando  llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la  Calavera, 34le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de  haberlo probado, no quiso beberlo” (Mateo 27.32-34).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me parece importante traer a colación aquí, el comentario de Raymond E. Brown:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“En Marcos/Mateo se ofrece a Jesús dos veces bebida. Aquí, &lt;em&gt;al comienzo &lt;/em&gt;de la crucifixión, &quot;ellos&quot;, i. e., los soldados romanos, le dan &lt;em&gt;oinos &lt;/em&gt;(vino)  mezclado con mirra/hiel, pero él no lo toma. (Para el primer verbo,  Marcos usa el imperfecto en un sentido posiblemente conativo: intentaban  dárselo.) &lt;em&gt;Al final, &lt;/em&gt;después del grito de desolación de Jesús e inmediatamente antes de su muerte, &quot;uno&quot; de los presentes empapa una esponja en &lt;em&gt;oxos &lt;/em&gt;(vino  agrio), la sujeta a una caña y se lo da a beber (Marcos 15.36; Mateo  27.48). Esto se realiza en un contexto de burla, pero no es claro que  sea una burla la acción misma. No se nos dice si Jesús lo bebió.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Lucas hay un solo ofrecimiento de este tipo: hacia la mitad de la  permanencia de Jesús en la cruz, los soldados (mencionados por primera  vez) se burlan de él, se acercan y le ofrecen &lt;em&gt;oxos, &lt;/em&gt;de modo  semejante a como sucede en Marcos 15.36 (pero sin la esponja). Los  agentes son los soldados; pero quizá esto no sea suficiente para afirmar  que aquí hay un reflejo del primer ofrecimiento marcano, puesto que  Lucas tiende a tratar favorablemente a los espectadores y podría estar  corrigiendo la descripción ofrecida por Marcos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Juan  hay solo un ofrecimiento: de vino agrio. Al final (19,29-30),  inmediatamente antes de morir Jesús, &quot;ellos&quot; (¿los soldados?) ponen en  un hisopo una esponja empapada en &lt;em&gt;oxos &lt;/em&gt;y la acercan a los labios de Jesús; él lo toma. Claramente, esto es un paralelo del ofrecimiento de vino agrio en Marcos/Mateo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Vemos, pues, que sólo en Marcos/Mateo se narra el ofrecimiento inicial de “&lt;em&gt;oinos”, &lt;/em&gt;mientras que más tarde, o ya hacia el final de la crucifixión, los cuatro evangelios refieren el ofrecimiento de “&lt;em&gt;oxos”, &lt;/em&gt;como hace el evangelio apócrifo de Pedro” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 1,118 y 1,119).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Respecto  a la posible duplicación del ofrecimiento de vinagre a Jesús en la  tradición sinóptica (sólo Marcos y Mateo), Raymond E. Brow, plantea:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aunque  sobre toda esta cuestión no es posible la certeza, creo que la  siguiente hipótesis es la que mejor explica la presencia de los  ofrecimientos de vino en los evangelios. En la tradición primitiva había  &lt;em&gt;un solo &lt;/em&gt;ofrecimiento de vino corriente (o de vinagre, “&lt;em&gt;oxos”), &lt;/em&gt;probablemente  como elemento escarnecedor de Jesús sediento en la cruz. Esto se ha  conservado en el único ofrecimiento de Juan y en el segundo de  Marcos/Mateo. Fue probablemente el propio Marcos quien introdujo en el  relato de la crucifixión el vino con una sustancia lenitiva, ofrecido  frecuentemente a los reos en ese tipo de ejecuciones. La tendencia de  Marcos a formar duplicados está bien atestiguada; aquí, la introducción  creó un paralelismo inclusivo entre el comienzo y el final de la escena.  Y lo que es más importante: permitió a Marcos señalar al lector el  rechazo por Jesús de lo que podía evitarle el sufrimiento, mostrando así  al final del drama la disposición de Jesús a beber la copa del  sufrimiento que el Padre le había dado. Mateo, al adaptar Marcos,  habiendo reconocido el eco de Salmo 69.22 en el segundo ofrecimiento,  introdujo otro eco (&quot;hiél&quot;) en el primero; así la crucifixión de Jesús  cumplía las dos líneas de lo que el salmista había dicho sobre el  sufrimiento del justo. En cuanto a Lucas, su único ofrecimiento (23.26)  deriva de la descripción marcana del segundo (no de una tradición  prelucana; su omisión del primer ofrecimiento de Marcos es un ejemplo de  su tendencia a la simplificación, que lo lleva a prescindir de la  duplicación marcana” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 1, 122 y 1, 123).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Pasemos, pues, ahora, a el análisis comparativo de Juan 19.28 y la tradición sinóptica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1)  En la tradición sinóptica (Marcos, Mateo y Lucas) el darle a Jesús  vinagre a beber consiste en una forma de burla, después de que éste  exclamó “Eloí, Eloí (Elí, Elí), ¿lemá sabactaní?”. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) En  la tradición sinóptica el darle a Jesús vinagre a beber, no tiene nada  que ver con una exclamación de Jesús respecto de la sed que tenía. En  otras palabras, en la tradición sinóptica no vemos a Jesús gritando o  expresando que tuviera sed y que, en consecuencia, accediendo a su  petición, los soldados le hubieren dado vinagre, aunque igualmente en  forma de burla.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3) En la tradición sinóptica, a  diferencia de Juan, no se afirma que el darle vinagre a Jesús tuviera  que ver con cumplimiento alguno de la Escritura.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4) En  Juan parece conectar el empleo del vinagre con la idea de presentar a  Jesús  como cordero pascual. Esta hipótesis se basa en que Juan, a  diferencia de los sinópticos (sólo Marcos y Mateo, que hablan de “una  caña”; habla más bien de “una esponja colocada en un hisopo”.   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos ahora la explicación de Raymond E. Brown del uso del “hisopo” en Juan:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Una  solución mucho mejor es aceptar que Juan alude al hisopo bíblico, a  pesar de que la poca consistencia de esa planta hace muy improbable la  referencia. Al comentar los ofrecimientos de vino a Jesús en  Marcos/Mateo, vimos que, con el primero, Mateo subrayó el componente  bíblico (posiblemente implícito en Marcos) cambiando el &quot;vino con mirra&quot;  de Marcos 15.23 en &quot;vino con mezclado con hiél&quot; (Mateo 27.34), pese a  la poca verosimilitud de esa mezcla, a fin de establecer una conexión  con la primera parte de Sal 69.22, donde al justo doliente le dan “hiél”  sus enemigos. Del mismo modo, aun siendo poco creíble el hisopo como  soporte de la esponja, Juan pudo haber realizado un cambio en el  ofrecimiento de vino con el mismo propósito de reflejar la Escritura.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  más famosa referencia al hisopo está en Éxodo 12.22, donde se prescribe  un manojo de hisopo como instrumento para rociar con sangre del cordero  pascual el dintel y las jambas de las casas israelitas. Esto es evocado  en Hebreos 9.18-20 para describir cómo la muerte de Jesús ratificó una  nueva alianza, recordando que Moisés empleó un hisopo para rociar al  pueblo con sangre de animales, sellando así la antigua alianza.  ¿Introdujo Juan el hisopo en el ofrecimiento de vino para mostrar a  Jesús cumpliendo el papel asignado en la Escritura al cordero pascual?  Otros pasajes que sugieren un papel de cordero para Jesús en el relato  de la pasión joánico son 19.14, donde Jesús es juzgado a mediodía,  precisamente la hora en que se iniciaba el sacrificio de los corderos  para la Pascua en la zona del templo (cf. tomo I, p. 996), y 19.33, 36,  donde el hecho de que a Jesús no le quiebren las piernas cumple la  Escritura en lo tocante a Éxodo 12.10.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Probablemente, la  referencia al hisopo de Juan 19.29 tiene como fin avisar a los lectores  de una inclusión con la alusión de Juan Bautista a Jesús al comienzo  del evangelio: &quot;He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del  mundo&quot; (1.29). De ser así, entonces Jesús, al originar el ofrecimiento  de vino con su &quot;Tengo sed&quot;, habría concluido la obra encomendada por el  Padre y cumplido las Escrituras.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;em&gt;&quot;Cuando, pues, hubo tomado el vino agrio, Jesús dijo: &#39;Está concluido” &lt;/em&gt;(&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 1, 274 y 1, 275).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusión:&lt;/strong&gt;  La forma en que el evangelio de Juan hace referencia al hecho de que  Jesús exclamó que tenía sed (a diferencia de la tradición sinóptica), se  explica muy bien en el contexto en que el evangelio de Juan - desde su  particular teología, y desde el principio-, identifica a Jesús como “el  cordero de Dios que quita los pecados del mundo”, el cordero de Dios que  estaba cumpliendo fielmente en la cruz su papel redentor.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Exhortación para el testimonio cristiano: &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Es  la sed la simple necesidad de agua? ¿No podría ser también una  expresión figurada, una metáfora que implique necesidades vitales y  urgentes del ser humano?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Efectivamente, pienso que sí. En  la misma Biblia también encontramos y, precisamente en los labios del  mismo Jesús, la expresión “sed de justicia” (Mateo 5.6)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es  posible, pues, no tener necesidad de agua en el sentido puramente  físico, pero sí vivir en un contexto done impere la “sed”, como  expresión de una serie de necesidades no satisfechas de aspectos  esenciales para la adecuada calidad de vida del ser humano.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Que  nos ayude Dios a ser instrumentos suyos en la búsqueda del  establecimiento de un clima de verdadera justicia: Un clima donde el ser  humano puede vivir en toda su amplitud, con todas sus implicaciones, el  hecho de ser y existir con la dignidad que le aporta el haber sido  creado a imagen de su hacedor.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Amén!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/4512048398092178196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-5-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/4512048398092178196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/4512048398092178196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-5-de.html' title='Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 5 de 7)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiTbojMICBMWwtIltOQHrs_voKhdoD75RfvjnWdsd3_LB5oLaz42xc-k05HbjYHHNO7VC_GdafimXSoRjLGCNsKwL7UI03PL3IE5OT65vixmh1AzBvKgbkzS8btqPpJ0OXrC6JdIlqu8Ws/s72-c/jesus-of-nazareth.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-7784503817408425628</id><published>2011-04-21T10:43:00.000-07:00</published><updated>2011-04-21T10:50:44.762-07:00</updated><title type='text'>Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 4 de 7)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhk9IGvxraIn1JPJNZ5fckmHSCbkyAB2bDwfz1ijJrZr6AB1M18DspCymVYSDCr8an_L1KgfhDUxlZ9mjcRuCmffZTjskphi6GaSEs965FxWbVpqPISYjeohbvtMxFDmF5P462dvCgxnMg/s1600/abandonado.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 227px; height: 222px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhk9IGvxraIn1JPJNZ5fckmHSCbkyAB2bDwfz1ijJrZr6AB1M18DspCymVYSDCr8an_L1KgfhDUxlZ9mjcRuCmffZTjskphi6GaSEs965FxWbVpqPISYjeohbvtMxFDmF5P462dvCgxnMg/s400/abandonado.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5598095515246161554&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La cuarta palabra de las siete pronunciadas por Jesús en la cruz,  pero la primera según el orden en que aparece en el NT, es: “Dios mío,  Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?” Mateo 27.46; Marcos 15.34&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esta expresión también muestra algunas dificultades en su interpretación.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esta  palabra se la encuentra en dos de los cuatro evangelios canónicos,  Marcos y Mateo. Pero como veremos, hay ciertas diferencias respecto de  la forma en que la conservaron ambos evangelios. Comencemos, pues, por  considerar a Marcos 15.34 y Mateo 27.46 en algunas versiones de la  Biblia, teniendo como punto de partida la versión Reina Valera de 1960.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos  15.34 “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi,  ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  desamparado? 35Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo:  Mirad, llama a Elías.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo 27.46 “Cerca de la hora  novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani?  Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La versión Popular Dios Habla Hoy&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos  15.34 “A esa misma hora, Jesús gritó con fuerza: “Eloí, Eloí, ¿lemá  sabactani?” (que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  abandonado?”)”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo 27.46 “6A esa misma hora, Jesús gritó  con fuerza: “Elí, Elí, ¿lemá sabactani?” (es decir: “Dios mío, Dios  mío, ¿por qué me has abandonado?”)”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Versión Reina Valera Actualizada 2006&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos  15.34 “Y en la hora novena Jesús exclamó a gran voz, diciendo: — ¡Eloi,  Eloi! ¿Lama sabactani? — que traducido quiere decir: Dios mío, Dios  mío, ¿por qué me has desamparado? — .”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo 27.46 “Como a  la hora novena Jesús exclamó a gran voz diciendo: — ¡Elí, Elí! ¿Lama  sabactani? — que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  desamparado? —”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, una comparación entre estas tres versiones, nos da los siguientes resultados.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En primer lugar, las tres coinciden en que Marcos una la forma aramea de la expresión “Dios mío, Dios mío”, o sea “Eloí, Eloí.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  segundo lugar, las tres versiones coinciden e que Mateo usa la forma  hebrea de la exclamación “Dios mío, Dios mío”, o sea “Elí, Elí”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  tercer lugar, la versión Reina Valera de 1960 y la Reina Valera  Actualizada 2006 concuerdan en que Marcos y Mateo emplean la forma  hebrea de la pregunta ¿Por qué me has desamparado?, o sea, “¿Lamá  sabactaní?”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En cuarto lugar, sólo la versión popular Dios  Habla Hoy plantea que Marcos y Mateo emplean por igual la forma aramea  de la pregunta ¿Por qué me has desamparado?, o sea, ¿Lemá sabactaní?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La forma de Marcos 15.34 y Mateo 27.46 en el NT griego&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La consulta al texto griego de ambos pasajes nos da los siguientes resultados:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  primer lugar, que Marcos emplea la frase “Dios mío, Dios mío, ¿Por qué  me has abandonado?, totalmente en arameo, a saber “Eloí Eloí, ¿lemá  sabajtaní?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En segundo lugar, que Mateo emplea la forma hebrea de la frase “Dios mío, Dios mío”, a saber, “Elí, Elí”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  tercer lugar, que Mateo (en concordancia con Marcos) emplea la forma  aramea de la pregunta ¿Por qué me has abandonado?, o sea, ¿lemá  sabajtaní?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En cuarto, lugar, que sólo la versión popular  Dios Habla Hoy se ajusta al texto griego de Marcos y Mateo al reflejar  que, por un lado, Marcos emplea la forma aramea por completo (Eloí,  Eloí, ¿lemá sabajtaní?); y por otro lado, que Mateo, emplea la forma  hebrea en la primera parte de la expresión (Elí, Elí, Dios mío, Dios  mío), pero la forma aramea en la segunda parte de la expresión (¿lemá  sabajtaní?).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Marcos 15.34 y Mateo 27.46 y el texto hebreo del Salmo 22.1&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  forma hebrea traducida “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has  desamparado?” en la Reina Valera de 19690 es “Elí Elí ¿lamá azavtaní?”.  Esta evidencia apunta a que la forma en que conocemos a Marcos 15.34 es  aramea, y que la primera parte de Mateo 27.46 es hebrea, si bien la  segunda parte, según el texto griego (y contrario al texto de la Reina  Valera 1960 y la Reina Valera Actualizada 2006), es aramea, en  conformidad con Marcos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Implicaciones de la expresión “Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Una pregunta que plantea Mateo Bautista en su obra &lt;strong&gt;«La Pasión de Cristo, 151 preguntas y respuestas»&lt;/strong&gt;,  es la siguiente: ¿Murió Jesús sintiéndose abandonado? (pregunta 127,  página 127). Y a continuación la amplía con otras tres: 1) ¿Sintió Jesús  que moría como un fracasado?; 2) ¿Experimentó que Dios lo abandonó al  final de su misión?; 3) ¿Murió en la desesperación?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo  Bautista no quiere darle una respuesta positiva e esta pregunta. Y  concluye “Jesús no murió sintiéndose abandonado por el Padre, sino  abandonado en el Padre, que siempre tiene la última palabra de vida”  (página 128).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Partiendo de la dependencia de estas  palabras del Salmo 22, Mateo Bautista argumenta: “Este es el salmo del  justo orante que sufre. Y es uno de los salmos más esperanzadores de la  Biblia, as esperanzadores de la Biblia”, afirma Mateo Bautista.   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero  a pesar de esto, ante la profundidad de la queja del salmista que  domina en la mayor parte del salmo (los primeros 21 versículos, de 31  que tiene el salmo); Mateo Bautista argumenta que “al poner las palabras  iniciales de un salmo, los evangelistas dan a entender que Jesús recitó  todo el salmo” (página 128).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En otras palabras, que los  evangelistas supuestamente dan a antever que Jesús recitó todo el salmo,  incluyendo no sólo las quejas del mismo, sino también la actitud  esperanzadora que domina en los últimos diez versículos del salmo en  cuestión. Sin embargo, esta hipótesis no deja de ser más que una  suposición.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ya sea que en realidad Jesús haya pronunciado  estas palabras, la primera parte del Salmo 22.1, o que el evangelista  las haya puesto en boca de Jesús, no tenemos forma de probar que en  realidad Jesús haya recitado por completo el salmo 22.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En respuesta al excesivo optimismo de Mateo Bautista, traigo a colación las elocuentes palabras de Raymond E. Brown:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Una  cita de Sal 22,2 podría ser la tradición más antigua referida en los  evangelios; pero ¿fue añadida al relato como consecuencia de reflexión  cristiana sobre la crucifixión, o procede del mismo Jesús? No es  inconcebible que, históricamente, en medio de los sufrimientos, Jesús  diera voz a su desesperación utilizando una oración sálmica que describe  el estado de desaliento de un justo atormentado. Puesto que la oración  citada por Jesús era el verso inicial del salmo, los cristianos podrían  haber seguido el ejemplo de Jesús, buscando en los salmos pasajes para  interpretar los otros incidentes de la crucifixión.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Si en  la tradición original de las últimas palabras de Jesús no figuraba Sal  22,2, ¿qué podría haber causado que Marcos o un cristiano premarcano  insertara el pasaje? Si lo hizo el evangelista se podría apuntar como  razón la congruencia de esa cita con la visión pesimista que tenía  Marcos de la pasión, porque Sal 22,2 representa la percepción de que  Dios no intervino para salvar a su fiel de la muerte. Si el autor de la  inserción fue un cristiano premarcano, puesto que desde el principio  quedó establecida la idea de que Jesús había muerto &quot;conforme a las  Escrituras&quot; (1 Corintios 15.3), se podría pensar que el salmo 22 fue uno  de los primeros textos de ellas en quedar entremezclado con elementos  de la pasión; luego, el uso de Sal 22 habría sido simplemente un paso  más. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un argumento contra la atribución al mismo Jesús de  la cita de Sal 22,2 es que los otros evangelistas (Lucas y Juan) se  toman la libertad de cambiar las últimas palabras de Jesús (que deberían  haber revestido especial solemnidad) por otras citas o alusiones  sálmicas. La sustitución habría sido más fácil si se  reconocía que la  cita de Sal 22,2 procedía de reflexión cristiana sobre la pasión y que,  en consecuencia, una cita de otro salmo podía ser igualmente adecuada.  Sopesados los argumentos en pro y en contra, no es posible zanjar la  cuestión de si la frase &lt;em&gt;&quot;Eloi, Eloi, lama sabachthani?&quot; &lt;/em&gt;fue pronunciada por el mismo  Jesús” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 1, 284-88)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;También sostiene Brown:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Suponiendo  que la cita de Sal 22,2 proceda de reflexión cristiana, ¿qué otras  posibilidades se perfilan para las últimas palabras de Jesús en lo  tocante a la tradición premarcana y/o a la historicidad? Lógicamente,  parecen ser tres: 1) Jesús guardó silencio; 2) Jesús emitió un fuerte  grito sin palabras; 3) Jesús articuló algunas palabras básicas. Pasemos a  considerar estas posibilidades una por una.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1. SILENCIO.  En Marcos/Mateo, Jesús no ha hablado hasta ahora desde que fue  crucificado. Poco tendría de extraño, por tanto, que muriera sin decir  nada. … En tal caso, las tres referencias evangélicas de las últimas  palabras de Jesús  representarían el uso de los salmos por los  cristianos en su reflexión sobre cómo 2debió de ser la actitud de Jesús.  Aunque no es ilógica, esta propuesta carece de apoyo directo en los  evangelios, ya que todos ellos presentan a Jesús hablando en voz alta en  el momento previo a su muerte.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2. &lt;em&gt;GRITO SIN &lt;/em&gt;PALABRAS. Que &lt;em&gt;Jesús &lt;/em&gt;clamó con &lt;em&gt;un &lt;/em&gt;fuerte &lt;em&gt;grito está &lt;/em&gt;atestiguado de varios modos por los tres sinópticos y &lt;em&gt;EvPe. &lt;/em&gt;En  todos esos testimonios se asignan palabras al grito; pero en Me 15,37 y  Mt 27,50 hay una segunda referencia (¿de reanudación?) a &quot;un fuerte  grito&quot;, esta vez sin palabras. En favor de tal hipótesis se subraya a  veces que un crucificado en trance de muerte no estaría en condiciones  de articular palabras aunque pudiera emitir un estertor o exhalación,  argumento con el que no estoy de acuerdo. Ocasionalmente &lt;em&gt;se &lt;/em&gt;alega  que era menos teológico atribuir un grito de muerte a Jesús que  presentarlo recitando un pasaje de los salmos, por lo cual el grito sin  palabras tiene más visos de historicidad.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3. PALABRAS  BÁSICAS. Trabajando a partir de las palabras de Jesús recogidas en los  evangelios, algunos estudiosos han barajado la posibilidad de que se  tratase de una frase o exclamación más básica. La ventaja de esta  proposición en cualquiera de ambas formas es que hace remontarse a Jesús  o a la primera etapa de la tradición una formulación básica que guarda  alguna semejanza con la tradición evangélica más antigua. Su segunda  ventaja es que concuerda con todos los evangelios en la idea de que  Jesús habló antes de morir. Si no se acepta que el mismo Jesús citó  Salmo 22.2 en sus instantes finales (posibilidad no descartable), esta  hipótesis es la mejor alternativa. Más no se puede decir”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Elementos a tomar en cuenta en cualquier evolución de tipo sicológica a Jesús en sus horas finales:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1)  Los terribles momentos en enfrentó en el huerto de Getsemaní o Monte de  los Oivos (Marcos 14.32-42; Mateo 26.36-46; Lucas 22.39-46).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos como ejemplo, estos textos muy iluminadores:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“36Entonces  llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus  discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. 37Y tomando a  Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a  angustiarse en gran manera. 38Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy  triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. 39Yendo un poco  adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es  posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como  tú. 40Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a  Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? 41Velad y orad,  para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está  dispuesto, pero la carne es débil. 42Otra vez fue, y oró por segunda  vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo  la beba, hágase tu voluntad” (Mateo 26.36-42).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) Es entregado por uno de los suyos:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“47Mientras  todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con  espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los  ancianos del pueblo. 48Y el que le entregaba les había dado señal,  diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. 49Y en seguida se acercó a  Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. 50Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a  qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le  prendieron” (Mateo 26.47-50)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“En aquella hora dijo Jesús a  la gente: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos  para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo,  y no me prendisteis” (Mateo 26.55)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3) Todos los suyos, los que habían sido sus compañeros íntimos en su aventura, huyeron y lo dejaron solo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron” (Marcos 14.50)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Mas  todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas.  Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron” (Mateo 26.56)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4) Quizás su nombre de más confianza lo niega y con suficiente fuerza y vehemencia:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“66Estando  Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote;  67y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también  estabas con Jesús el nazareno. 68Mas él negó, diciendo: No le conozco,  ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 69Y la  criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este  es de ellos. 70Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban  allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque  eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos.  71Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de  quien habláis. 72Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se  acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo  cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba”  (Marcos 14.66-72)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“69Pedro estaba sentado fuera en el  patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús  el galileo. 70Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que  dices. 71Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban  allí: También éste estaba con Jesús el nazareno. 72Pero él negó otra vez  con juramento: No conozco al hombre. 73Un poco después, acercándose los  que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres  de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 74Entonces él  comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó  el gallo. 75Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le  había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo  fuera, lloró amargamente” (Mateo 26.69-75)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“54Y  prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y  Pedro le seguía de lejos. 55Y habiendo ellos encendido fuego en medio  del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos.  56Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo:  También éste estaba con él. 57Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo  conozco. 58Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de  ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy. 59Como una hora después, otro  afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es  galileo. 60Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida,  mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. 61Entonces, vuelto el  Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le  había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 62Y Pedro,  saliendo fuera, lloró amargamente.” (Lucas 22.54-62)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“15Y  seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Y este discípulo era  conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo  sacerdote; 16mas Pedro estaba fuera, a la puerta. Salió, pues, el  discípulo que era conocido del sumo sacerdote, y habló a la portera, e  hizo entrar a Pedro. 17Entonces la criada portera dijo a Pedro: ¿No eres  tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: No lo soy. 18Y  estaban en pie los siervos y los alguaciles que habían encendido un  fuego; porque hacía frío, y se calentaban; y también con ellos estaba  Pedro en pie, calentándose” (Juan 18.15-18)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;5) Ninguno de  los suyos muere con él, sino que es crucificado en medio de dos hombres  que ninguna relación tenían con él, los cuales también se burlaron de  él:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A pesar de lo que aquí dice Lucas con relación a que solamente  uno de los dos hombres (¿el de la izquierda?, ¿el de la derecha?)  crucificados junto a Jesús fue el que le injurió; según Marcos y Mateo,  en realidad fueron los dos. Observemos lo que plantean Marcos y Mateo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“29Y  los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú  que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, 30sálvate a  ti mismo, y desciende de la cruz. 31De esta manera también los  principales sacerdotes, escarneciendo, se decían unos a otros, con los  escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. 32El Cristo, Rey  de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;También los que estaban crucificados con él le injuriaban&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;” (Marcos 15.29-32)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“39Y  los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, 40y diciendo: Tú que  8derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo;  si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. 41De esta manera también los  principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos  y los ancianos, decían: 42A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar;  si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.  43Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo  de Dios. 44&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;” (Mateo 27.39-44)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;6) Fue maltratado, burlado, tratado y muerto como un vil delincuente:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Y  respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como contra un ladrón habéis salido con  espadas y con palos para prenderme?” (Marcos 14.48; compárese Mateo  26.55; Lucas 22.52; Juan 18.12)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“63Entonces el sumo  sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de  testigos? 64Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos le  condenaron, declarándole ser digno de muerte. 65Y algunos comenzaron a  escupirle, y a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle:  Profetiza. Y los alguaciles le daban de bofetadas” (Marcos 14.63-65;  compárese Mateo 26.65-68; Lucas 22.63-65; Juan 18.19.24)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“16Entonces  los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y  convocaron a toda la compañía. 17Y le vistieron de púrpura, y poniéndole  una corona tejida de espinas, 18comenzaron luego a saludarle: ¡Salve,  Rey de los judíos! 19Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le  escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias. 20Después de  haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios  vestidos, y le sacaron para crucificarle” (Marcos 15.16-20; compárese  Mateo 27.27-31; Lucas 22.18-25; Juan 19.12-16)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;7) Un después de resucitado se entera de que los suyos entendía que su proyecto había sido un total fracaso:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“13Y  he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que  estaba a sesenta estadios de Jerusalén. 14E iban hablando entre sí de  todas aquellas cosas que habían acontecido. 15Sucedió que mientras  hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con  ellos. 16Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le  conociesen. 17Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre  vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? 18Respondiendo uno  de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero  en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en  estos días? 19Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De  Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra  delante de Dios y de todo el pueblo; 20y cómo le entregaron los  principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y  le crucificaron. 21Pero nosotros esperábamos que él era el que había de  redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día  que esto ha acontecido” (Lucas 24.13-21)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusión:&lt;/strong&gt;  Ante un cuadro como este, ¿quién no se sentiría abandonado? ¿Podría  alguien tener un carácter lo suficientemente fuerte para no sentirse  frustrado aunque sea por algunas horas o algunos minutos? ¿Cómo son  relevantes aquí las palabras “Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son  posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino  lo que tú… Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras” (Marcos  14.36, 39; compárese Mateo 26.39, 42, 44; Lucas 22.42).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A  pesar de no compartir del todo las premisas de Mateo Bautista, creo que  ciertamente Jesús murió con ciertos sentimientos de abandono  (¿frustración?), pues las circunstancias en las que se había visto  envuelto estaban bajo el control del Padre. Pero de todos modos, las  palabras de Getsemaní apuntan a una entrega total a los designios de su  Padre, a pesar de ser unas circunstancias tan humillantes, dolorosas y  sombrías.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Exhortación para el testimonio cristiano:&lt;/strong&gt;  Es posible que en muchísimas circunstancias nosotros hayamos expresado  por necesidad expresiones como “Dios mío, ¿porqué me has desamparado?  ¿Te habrás olivado de mí? ¿Hasta cuándo verás mi sufrimiento y no harás  nada? ¿Por qué te quedas como si nada?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Que nos ayude Dios a  poder responder con la confianza con que al final Jesús se depositó en  las manos de su Padre, en sus designios. Que nos ayude Dios a ser  instrumentos suyos para dar respuesta a las oraciones y suplicas de  otras y otros en circunstancias de vulnerabilidad, crisis y sufrimiento.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Anunciaré  tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré. 23Los  que teméis a Jehová, alabadle; Glorificadle, descendencia toda de  Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel. 24        Porque  no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió  su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó” (Salmo 22.22-24)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/7784503817408425628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-4-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/7784503817408425628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/7784503817408425628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-4-de.html' title='Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 4 de 7)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhk9IGvxraIn1JPJNZ5fckmHSCbkyAB2bDwfz1ijJrZr6AB1M18DspCymVYSDCr8an_L1KgfhDUxlZ9mjcRuCmffZTjskphi6GaSEs965FxWbVpqPISYjeohbvtMxFDmF5P462dvCgxnMg/s72-c/abandonado.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-77962431456254399</id><published>2011-04-20T18:35:00.000-07:00</published><updated>2011-04-20T19:01:22.942-07:00</updated><title type='text'>Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 3 de 7)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhq0qJfhGIj-M-x9wxlfmHix-b7v6euwxO3-7tYVh-crzSUXQc9M1Zab614ZnA4XTikWSuNsXfD6IE1t1XO-KBEXR2un84WCoKeQVZcTu6Ss4Pu5oY7VyZuRD09aNgA6a4HSok5jpQnKZI/s1600/pasion+de+cristo+1.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 154px; height: 140px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhq0qJfhGIj-M-x9wxlfmHix-b7v6euwxO3-7tYVh-crzSUXQc9M1Zab614ZnA4XTikWSuNsXfD6IE1t1XO-KBEXR2un84WCoKeQVZcTu6Ss4Pu5oY7VyZuRD09aNgA6a4HSok5jpQnKZI/s400/pasion+de+cristo+1.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597849796627841234&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La tercera palabra de las siete pronunciadas por Jesús en la cruz,  pero la quinta según el orden en que aparece en el NT, es: “Madre he ahí  tu hijo, hijo he ahí tu madre” (Juan 19. 26 y 27).&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esta expresión igual que las anteriores muestra algunas dificultades en su interpretación.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  primer lugar, está la problemática en torno a su historicidad. En  segundo lugar, su interpretación de acuerdo a la peculiar teología del  evangelio de Juan, el cuarto evangelio.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En cuanto a la  historicidad del relato, traigo a colación las palabras de Raymond E.  Brown: “El elemento de más difícil comprobación histórica entre las  actividades junto a la cruz es la presencia de la madre y los amigos de  Jesús, incluido el discípulo amado, tal como se nos narra en Juan  19.25-27. El hecho de que esa narración concuerde con la teología  joánica de una comunidad creyente (Iglesia) formada antes de morir Jesús  no prueba automáticamente que Juan inventase la escena.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La presencia &lt;em&gt;a dista&lt;/em&gt;&lt;em&gt;ncia &lt;/em&gt;de  amigos y compañeros de Jesús, tal como se narra en los sinópticos,  corresponde a un motivo escriturístico (Salmo 38.12 [11]; 88.9 [8]).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sobre la base de la teología es muy difícil, por tanto, determinar la  mayor o menor historicidad de una descripción respecto a la otra, o  simplemente decidir si alguna de ellas es histórica. Nada en los otros  evangelios confirma que la madre de Jesús estuviera presente en el  Gólgota; sí hay, en cambio, algún indicio de presencia de discípulos no  integrados en el grupo de los Doce104.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En cuanto a la costumbre en este  tipo de ejecuciones, algunos apelan a textos rabínicos posteriores que  indican que con frecuencia el crucificado estaba rodeado de familiares y  amigos (y enemigos) durante la larga agonía. Pero, en el reinado de  terror subsiguiente a la caída de Sejano en 31 d. C., &quot;a los parientes  [de los condenados a muerte] se les prohibió ir a hacer duelo&quot;  (Suetonio, &lt;em&gt;Tiberio &lt;/em&gt;61.2; véase también Tácito, &lt;em&gt;Anales &lt;/em&gt;6.19).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgi22F21j-c-pZde2O_s1jDM3SkCF6i08JnNp7qF46noQ-BR5zQUQecJLIUCM9PHNWQXUo9pAORMzPVGKLc10-BPZJFTfRkd33a1k-xosp8R9KiFMwPARqOQCVq92-uWXtRnL-IsxsWjEk/s1600/crucifixion+2.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 176px; height: 160px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgi22F21j-c-pZde2O_s1jDM3SkCF6i08JnNp7qF46noQ-BR5zQUQecJLIUCM9PHNWQXUo9pAORMzPVGKLc10-BPZJFTfRkd33a1k-xosp8R9KiFMwPARqOQCVq92-uWXtRnL-IsxsWjEk/s400/crucifixion+2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597849539861570482&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Durante el reinado de varios emperadores de esa época, no estaba  permitido a los familiares acercarse al cadáver de su crucificado. Así  pues, no es posible tener la certeza de que los soldados permitiesen la  proximidad a Jesús descrita en Juan 19.25-27.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En el cuarto evangelio mismo, poco induce a pensar que el discípulo a quien Jesús amaba fuera miembro de los Doce.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  el COMENTARIO apunté la posibilidad de una tradición muy primitiva  concerniente a María en una escena que establecía un contraste entre la  familia natural y la familia constituida por el discipulado. Pero los  sinópticos ofrecen esa escena durante el ministerio público, por lo cual  Juan podría haberla adaptado y Trasladado a este nuevo escenario, en el  relato de la crucifixión” (La muerte del Mesías, tomo II, página 1,  2019).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, una vez planteado el hecho de que  prácticamente imposible que este aspecto del relato joánico sea  histórico, tenemos que dirigir nuestra atención a la elaboración,  intención e interpretación teológica del mismo. Son interesantes aquí  las palabras de la obra &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;María en el NT&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;,  cito: “Inicialmente es significativo que la escena reúna a dos figuras  cuyos nombres propios Juan nuca da. Puede indicar que las significación  de ambas está en sus respectivos papeles” (página 205).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos ahora a analizar el simbolismo del «discípulo amado»&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhI63gtDYssjvWevJ89F9tYpbFgaiBgPPy4rxKzuCJGo3nkFq6vSb_-DnFenJ-LxWhzRN87WULpjsM4hCbRjuKikW6k2d5_vCFbK-geN-Jopyi_UCOjS0KijrBv2wdbkZHbfv_FMVcWwgU/s1600/jesus_golgota.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 142px; height: 169px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhI63gtDYssjvWevJ89F9tYpbFgaiBgPPy4rxKzuCJGo3nkFq6vSb_-DnFenJ-LxWhzRN87WULpjsM4hCbRjuKikW6k2d5_vCFbK-geN-Jopyi_UCOjS0KijrBv2wdbkZHbfv_FMVcWwgU/s400/jesus_golgota.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597849987796481090&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;I) ¿Qué simboliza el discípulo amado? ¿Quién era el discípulo amado? &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Concuerdo con la hipótesis de los autores del libro &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;María en el NT&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;,  de que “el «discípulo amado» fue alguien real, aunque ya no  identificable, y ciertamente compañero de Jesús. Fuera o no el fundador  de la comunidad joánica, para ésta tenía al menos una doble  significación: Primero, es presentado como el discípulo ideal o modelo  de Jesús, quien le tiene un amor especial. Sintoniza de una manera   especial con él, nunca abandona a Jesús, de tal manera que creyó  en el  resucitado antes que ningún otro (20.8; 21.7). Segundo, es el testigo  por excelencia (19.35; 21.34), garante de la validez de la comprensión  de Jesús que tiene la comunidad joánica, la cual adquiere un rango no  inferior a de otras iglesias que reivindican a Pedro y a los doce como  fundadores o fundamento” (página 204-205).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;II) ¿Qué simb&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;oliza la madre de Jesús?  &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con  relación a cómo la antigua exégesis cristiana interpretó el simbolismo  de la madre de Jesús en esta escena propia del cuarto evangelio, Raymond  E. Brown comenta:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Ya en una temprana época de la  exégesis cristiana, la que aquí es llamada &quot;mujer&quot; fue equiparada a Eva,  la mujer de Gn 2-4. Así como la antigua Eva era la madre de todos los  vivientes (3,20), la nueva Eva deviene la madre de los discípulos de  Jesús, de los que tienen vida eterna. En cuanto al discípulo, es el hijo  dado a María en sustitución del que moría en la cruz, también como en  el caso de la antigua Eva: &quot;Dios me ha dado un hijo en lugar de Abel, a  quien mató Caín&quot; (Génesis 4.25; véase también 4.1: &quot;Con la ayuda del  Señor he concebido un hombre&quot;).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcdVNHfa3aoXQgopsbZp5tuYOZwNnt25jCiNP-MgEMilRzBOwWrKGRSnw4aYxxoWw79rr0A7_tUpg1X5lA6LO5unpxmLEIM8zo459NxW6JRrNgIgn3fgQjp3lbwuCYlNC3W7KuL9Onzko/s1600/en+la+cruz.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 170px; height: 110px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcdVNHfa3aoXQgopsbZp5tuYOZwNnt25jCiNP-MgEMilRzBOwWrKGRSnw4aYxxoWw79rr0A7_tUpg1X5lA6LO5unpxmLEIM8zo459NxW6JRrNgIgn3fgQjp3lbwuCYlNC3W7KuL9Onzko/s400/en+la+cruz.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597850414277273010&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Tal simbolismo ha sido reforzado  recurriendo al cap. 12 del Apocalipsis (a menudo en la idea de que ese  libro está relacionado con Juan), donde la mujer que lucha con el dragón  (12,9: = la antigua serpiente de Génesis 3) es la madre del Mesías  (12,5); pero, una vez puesto su hijo a salvo junto al trono de Dios,  ella tiene nueva progenie (12,17: &quot;los que guardan los mandamientos de  Dios&quot;), que combate de su lado en la lucha de Satanás contra ella” &lt;strong&gt;(&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 1,211)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Resumiendo,  por tanto, afirma Raymond E. Brown, “diríamos que el cuadro joánico en  que la madres de Jesús se convierte en madre del discípulo amado parece  evocar temas veterotestamentarios de Sión dando a luz un pueblo en la  edad mesiánica y de Eva con su descendencia. Estas imágenes nos llevan a  la de la iglesia que da a luz hijos conforme al modelo de Jesús y a la  de las relaciones amorosas que deben unir estos hijos con su madre” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;El evangelio según Juan&lt;/strong&gt;»,  página 1,333).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Concluyo  la interpretación del simbolismo o representación de la madre de Jesús,  y el discípulo amado, en Juan 19-25-27, con el siguiente comentario:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgJ8llOk1KurK5nV-tBY7DxdaVAN7r-h5jN8JulNIpkGuBkVhHiWPhB_GY4fIzN785X2CFb2mlg4cdfusZkNMDkjGQazKnnneacQrT_UoM1YOdmrzQFAqm7GGdc7w1Jej3-9ddNjtNHyHw/s1600/cruz-cristo.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 140px; height: 127px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgJ8llOk1KurK5nV-tBY7DxdaVAN7r-h5jN8JulNIpkGuBkVhHiWPhB_GY4fIzN785X2CFb2mlg4cdfusZkNMDkjGQazKnnneacQrT_UoM1YOdmrzQFAqm7GGdc7w1Jej3-9ddNjtNHyHw/s400/cruz-cristo.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597848946757250434&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;“En  la cruz, por consiguiente, Jesús no muere abandonado: queda al pie de  ella una comunidad  formada por algunos discípulos creyentes, el tipo de  comunidad que para otros escritos del NT se forma en el período  postresurreccional  (los sinópticos) o pentecostal (Hechos). Quizás sea  esta la razón de que, tras la escena en que aparecen la madre y el  discípulo amado, refiera Juan cómo sabe Jesús que ahora todo se ha  cumplido (19.28): la consumación de su obra está exigiendo la creación  de la comunidad cristiana” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;María en el NT&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 205). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Exhortación para el testimonio cristiano: &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  perspectiva teológica desde la cual el autor del cuarto evangelio  coloca en escena a la madre de Jesús y al «discípulo amado», nos invita a  reflexionar seriamente sobre el tipo de relación que como discípulos y  miembros tenemos con la comunidad de fe en su contexto más amplio, la  comunidad universal de creyentes en Jesús. Esto así, porque es en cuyo  contexto donde somos, y nos comprometemos con el seguimiento fiel a  Cristo, y con el desafío de representarlo amorosa e idóneamente en este  mundo.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEixA2eqdvqX8P1bklFFeOXTj5gvAb0fIxOIbgFOsBcWBFVNmwWlCutM5p9sAvc6iUf06j68DX2PU8nzHgMVIzjNfr0xM456ZnRye4X3FONhrSX1IUjCL_AULVrWTXWSFmQvwJ8MDUwIRMU/s1600/vinegar+cross.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 120px; height: 150px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEixA2eqdvqX8P1bklFFeOXTj5gvAb0fIxOIbgFOsBcWBFVNmwWlCutM5p9sAvc6iUf06j68DX2PU8nzHgMVIzjNfr0xM456ZnRye4X3FONhrSX1IUjCL_AULVrWTXWSFmQvwJ8MDUwIRMU/s400/vinegar+cross.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597848682757473650&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La comunidad de fe tiene un papel vital en el  desarrollo y sostenimiento espiritual e integral de sus miembros. Tanto  la comunidad de fe como el miembro, y viceversa, deben escuchar con amor  y humildad las palabras de Jesús de asumirnos y reconocernos en amor.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, por lo general la comunidad de fe por razones sociológicas  se constituye en «institución» con formalismos, reglas, y ciertas  exigencias, etc., factores que en muchas ocasiones son causas de su  inoperancia y desaciertos en muchísimas ocasiones, pues obstaculizan o  frenan su dinamismo y desvirtúan su naturaleza.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;También  tenemos que admitir que por razones históricas e intereses de distintas  naturalezas, la comunidad seguidora de Cristo se ha fragmentado en  corrientes muy diversas, con perspectivas teológicas y doctrinales muy  disímiles, así como con percepciones heterogéneas de lo que se entiende  que debe ser el ideal testimonio cristiano, y que a su vez existen en  tensión y con ciertas confrontaciones.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgZ51l8r3ZNqAsygp9m57uP700G19N5r7OgneSp5TvfuUwuczrAei_N-NmgaQ6qcLEkk4RsjXw_cpTQrMVuxQO5XscovukoZd8GPZ6p_572Tq_YYRLjnV8QsXXnqbfmOWzTleCDbd1qrVo/s1600/maria+y+juan.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 121px; height: 172px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgZ51l8r3ZNqAsygp9m57uP700G19N5r7OgneSp5TvfuUwuczrAei_N-NmgaQ6qcLEkk4RsjXw_cpTQrMVuxQO5XscovukoZd8GPZ6p_572Tq_YYRLjnV8QsXXnqbfmOWzTleCDbd1qrVo/s400/maria+y+juan.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597848467296200034&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Pero, a pesar de la  institucionalización de la comunidad de fe o iglesia (y su real y  palpable fragmentación), todavía este hecho no debe hacernos perder de  vista la realidad del cuerpo de Cristo como organismo (1 Corintios  12-14), donde todos podemos y debemos ser útiles y valorados, donde  nadie debe ser marginado, o es insignificante; sino que, por el  contrario, donde todos y todas sean vistos y vistas como órganos vitales  del cuerpo, de esa comunidad seguidora de Cristo, donde todos y todas  ponen su granito de arena según los dones que han recibido de parte de  Dios, por medio del Espíritu Santo.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Madre, he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre!&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Hasta la próxima, si así Dios lo permite!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/77962431456254399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-3-de.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/77962431456254399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/77962431456254399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-3-de.html' title='Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 3 de 7)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhq0qJfhGIj-M-x9wxlfmHix-b7v6euwxO3-7tYVh-crzSUXQc9M1Zab614ZnA4XTikWSuNsXfD6IE1t1XO-KBEXR2un84WCoKeQVZcTu6Ss4Pu5oY7VyZuRD09aNgA6a4HSok5jpQnKZI/s72-c/pasion+de+cristo+1.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-3434327934069892343</id><published>2011-04-19T19:52:00.000-07:00</published><updated>2011-04-19T20:04:24.809-07:00</updated><title type='text'>Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 2 de 7)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyMLkCLjaXljAfugW8VX0XIUUqiAqg8WkWKSo-NFRqQKCf2YgRWHMjHbK30JQhyphenhyphenbbZxMhpdKyBMPUbNY1ZTVko_9Ksa_VCslZClUbueni9HgkcWi2OKgFGX3UDge0NS6Wd4cnJ3M2EyIg/s1600/la+cruz+1.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 100px; height: 155px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyMLkCLjaXljAfugW8VX0XIUUqiAqg8WkWKSo-NFRqQKCf2YgRWHMjHbK30JQhyphenhyphenbbZxMhpdKyBMPUbNY1ZTVko_9Ksa_VCslZClUbueni9HgkcWi2OKgFGX3UDge0NS6Wd4cnJ3M2EyIg/s400/la+cruz+1.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597496144428987426&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La segunda palabra de las siete pronunciadas por Jesús en la cruz,  pero la tercera según el orden en que aparece en el NT, es: “De cierto  te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23.43).&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De  entrada quiero dejar claro que estoy consciente de las problemáticas  que envuelve Lucas 23.43 en cuanto a su exégesis e interpretación.  Tampoco me son extrañas las agrias discusiones que se han originado y  acumulado históricamente en torno a las implicaciones teológicas de  nuestro pasaje en cuestión.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En nuestra exposición no vamos  a sacarle el cuerpo, por lo que trataré de no dejar a fuera ningún  elemento importante, al contrario, los he de tomar en cuenta a todos, a  fin de proponer una interpretación que se ajuste a una adecuada  exégesis, sin pretender ser complaciente con teología sistemática o  institucional alguna.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En este trabajo vamos a reflexionar desde una perspectiva crítica en torno a tres problemáticas: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  primer lugar, consideremos la problemática relacionada con respecto a  cuál de los dos ladrones Jesús le dirigió estas palabras: ¿Al de la  izquierda, o al de la derecha?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En segundo lugar, vamos a considerar si en el trasfondo de Lucas 23.43 está o no la idea de la “inmortalidad del alma”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  tercer lugar, vamos a considerar la problemática relativa a si la  palabra “paraíso” refiere aquí a un “estado intermedio” o al “estado de  retribución final”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;I) ¿El ladrón de la derecha o el de la izquierda?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  evidencia bíblica (incluso la literatura apócrifa) apunta a que junto a  Jesús crucificaron dos ladrones, uno a su derecha y otro a su  izquierda. Observemos:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda” (Marcos 15.27)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“El  Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y  creamos. También los que estaban crucificados con él le injuriaban”  (Marcos 15.32)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda” (Mateo 27.38)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él” (Mateo 27.44)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Llevaban  también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos. 33Y  cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y  a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda” (Lucas  23.32-33)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio” (Juan 19.18)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, al comparar la forma en que los cuatro evangelios canónicos hacen  referencia al mismo hecho, notamos algunas diferencias:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  primera. En la tradición sinóptica, según Marcos y Mateo, era dos  “ladrones”, pero según Lucas eran dos “malhechores”. Luego, la pregunta  obligada es: ¿existe alguna diferencia entre estos dos conceptos en el  texto griego de los evangelios?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La palabra griega que Marcos y Mateo usan es &lt;em&gt;“lestés”&lt;/em&gt;, que se puede traducir como “bandido”, “bandolero”, “ladrón”, “salteador”, pero también “insurrecto” (un sublevado). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La palabra griega que usa Lucas es &lt;em&gt;“kakúrgos”&lt;/em&gt;, que se puede traducir como “malhechor”, “criminal”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¿Cuál  fue, por fin, el delito de los dos que fueron crucificados junto a  Jesús? Esto, pues, hay que dejarlo como algo sin resolver. Por un lado,  ya hemos visto que el testimonio de la tradición sinóptica no es  uniforme. Por otro lado, a la ambigüedad de la tradición sinóptica hay  que agregar el hecho de que el evangelio de Juan no usa calificativo  alguno para señalar a los dos que fueron crucificados junto a Jesús  (véase Juan 19.18).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Me parecen, entonces, pertinentes aquí las palabras de Raymond E. Brown (&lt;strong&gt;«La muerte del Mesías»&lt;/strong&gt;,  página 1,152): “¿Por qué fueron incluidos los dos malhechores en los  relatos evangélicos? La respuesta más simple es que su presencia hace  patente la ignominia sufrida por el inocente Jesús. En Marcos 14.48 y  paralelos, él protestó de que se le arrestaba como si fuera un bandido (&lt;em&gt;lestes); &lt;/em&gt;ahora, en el lenguaje de Marcos/Mateo, es crucificado entre bandidos. Lucas ha tenido buen cuidado de mostrar que Jesús es &lt;em&gt;dikaios &lt;/em&gt;(&quot;inocente, justo&quot;); pero es crucificado entre &lt;em&gt;kakourgoi &lt;/em&gt;(&quot;malhechores&quot;, término que Lucas pudo haber elegido pensando en las connotaciones políticas de &lt;em&gt;lestes &lt;/em&gt;en  los años ochenta y noventa, después de la violencia habida en Judea  durante los dos decenios inmediatamente anteriores a la caída de  Jerusalén)” (página 1,152).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sigue Brown diciendo: “Si el empleo de &lt;em&gt;lestes &lt;/em&gt;en  Marcos/Mateo para designar a los dos hombres puede dar la impresión de  que eran violentos (desde luego no delincuentes como el &quot;buen ladrón&quot;  descrito por Lucas) y llevar a relacionarlos con los amotinados, es  interesante observar que la inscripción/letrero que indica el delito por  el que Jesús fue condenado no sugiere nada de eso. Aun cuando el cargo  romano contra Jesús fue político, no tenía el mismo tono que la  descripción de Marcos/ Mateo de los crucificados con él” (página 1,154).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Otro  aspecto relacionado con los dos hombres que fueron crucificados junto a  Jesús, es lo relativo al nombre de ellos. Lo primero que tengo que  decir es que la literatura canónica no dice nada al respecto. Pero sí  encontramos que el evangelio apócrifo de Nicodemo («Evangelio de  Nicodemo»), conocido también como «Actas de Pilato», sí se hace  referencia a ellos con sus respectivos nombres, cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Entonces  ordenó Pilato que fuera echado el velo del tribunal donde estaba  sentado, y dice a Jesús: «Tu raza rete ha rechazado como rey». Por eso,  he decidido que en primer lugar seas azotado según la costumbre de los  reyes piadosos, y luego seas colgado en la cruz en el jardín donde  fuiste apresado; y que los dos malhechores, Dimas y Gestas, sean  crucificados juntamente contigo»” (cita de la traducción ofrecida por la  obra: &lt;strong&gt;«Todos los evangelios, traducción íntegra de las leguas originales de todos los textos evangélicos conocidos»&lt;/strong&gt;, Antonio Piñero, capítulo 9.5, página 334).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para  cerrar esta sección sólo nos falta el determinar al cuál de los dos  hombres que fueron crucificados con él, Jesús le dirigió lo que  constituye la segunda de las “siete palabras”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En primer lugar, tengo que decir que la literatura canónica no dice nada al respecto. Pero sí el ya citado &lt;strong&gt;«Evangelio de Nicodemo»&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos la evidencia bíblica canónica, sin olvidar que este detalle sólo se encuentra en el evangelio de Lucas. Cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“39Y  uno de los malhechores (¿el de la izquierda?, ¿el de la derecha?) que  estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a  ti mismo y a nosotros. 40Respondiendo el otro (¿el de la izquierda?,  ¿el de la derecha?), le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios,  estando en la misma condenación? 41Nosotros, a la verdad, justamente  padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste  ningún mal hizo. 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu  reino. 43Entonces Jesús le dijo (¿al de la izquierda?, ¿al de la  derecha?): De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”  (Lucas 23.30-43.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; Ahora bien, a pesar de lo que aquí  dice Lucas con relación a que solamente uno de los dos hombres (¿el de  la izquierda?, ¿el de la derecha?) crucificados junto a Jesús fue el que  le injurió; según Marcos y Mateo, en realidad fueron los dos.  Observemos lo que plantean Marcos y Mateo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“29Y los que  pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que  derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, 30sálvate a ti  mismo, y desciende de la cruz. 31De esta manera también los principales  sacerdotes, escarneciendo, se decían unos a otros, con los escribas: A  otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. 32El Cristo, Rey de Israel,  descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;También los que estaban crucificados con él le injuriaban&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;” (Marcos 15.29-32)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“39Y  los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, 40y diciendo: Tú que  derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo;  si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. 41De esta manera también los  principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos  y los ancianos, decían: 42A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar;  si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.  43Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo  de Dios. 44&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;” (Mateo 27.39-44)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  conclusión, a la luz de la evidencia de los evangelios canónicos,  concluimos que: En primer lugar, no sabemos, según Lucas, cuál de los  dos hombres que fueron crucificados junto a Jesús, fue el que le  injurió, si el de la izquierda o si el de la derecha. En ese mismo  tenor, tampoco sabemos cuál de los dos (si el de la izquierda o el de la  derecha) fue el que tuvo una actitud de compasión y de defensa con  relación a Jesús.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En segundo lugar, según Marcos y Mateo,  fueron los dos hombres que juntamente estaban crucificados con Jesús (el  de la izquierda y el de la derecha), ambos, los que le injuriaron, y no  sólo uno (el de la izquierda o el de la derecha). Por esta razón es  comprensible el que el contenido de la segunda palabra de las siete,  sólo la contenga el evangelio de Lucas. Por su parte, el evangelio de  Juan no dice nada al respecto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Cito ahora lo que afirma el evangelio apócrifo de Nicodemo. Cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Uno  de los malhechores colgados le habló diciendo: «Si tú eres el Cristo,  sálvate a ti mismo y a nosotros». Pero respondiendo Dimas, lo reprendía  diciendo: «¿Nada temes a Dios cuando estás en el mismo suplicio?  Nosotros estamos con razón, pues recibimos lo que merecen nuestras  obras; pero éste no ha hecho mal alguno». Y decía: «Acuérdate, Señor, de  mí, cuando esté en tu reino». Jesús le dijo: «En verdad, en verdad te  digo que hoy estarás conmigo en el paraíso»” »” (cita de la traducción  ofrecida por la obra: &lt;strong&gt;«Todos los evangelios, traducción íntegra de las leguas originales de todos los textos evangélicos conocidos»&lt;/strong&gt;, Antonio Piñero, capítulo 10.2, página 335).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgSDVAmKc2GkKPpjQxdaIx8VPW7RzSDUTrDHZuv7fx5XvKIS4VTpquLsyWQoBLKgujYaDbjK3yG0SwvpQDOprxK5_nZEvrQ5ZOCLVazsBKVvPdHrau40gPGvF_pN5x61fm2M_ZM-iBotP0/s1600/la+cruz+2.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 135px; height: 186px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgSDVAmKc2GkKPpjQxdaIx8VPW7RzSDUTrDHZuv7fx5XvKIS4VTpquLsyWQoBLKgujYaDbjK3yG0SwvpQDOprxK5_nZEvrQ5ZOCLVazsBKVvPdHrau40gPGvF_pN5x61fm2M_ZM-iBotP0/s400/la+cruz+2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597495824113897474&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Como  se puede observar, es clara la correspondencia entre el Evangelio de  Nicodemo con el evangelio de Lucas en este aspecto. Lo mismo ocurrió con  la primera palabra: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen»,  que sin bien hay manuscritos antiguos de Lucas que la contienen y otros  no (además de que sólo la contiene Lucas), también es un elemento que  aparece igualmente en el evangelio apócrifo de Nicodemo (&lt;strong&gt;«Evangelio de Nicodemo»&lt;/strong&gt;, conocido también como &lt;strong&gt;«Actas de Pilato»&lt;/strong&gt;),  cito: “… De manera semejante colgaron a los dos malhechores. Jesús  decía: «Padre, perdónalos, pues no saben lo que hacen»” (capítulo 10.1)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;I) ¿Está o no la idea de la «inmortalidad del alma» en el trasfondo de Lucas 23.43? &lt;/strong&gt;¿En  qué consiste la idea de la “inmortalidad del alma”? ¿Era la  “inmortalidad del alma” una idea aceptada por todas las corrientes del  judaísmo?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La “inmortalidad del alma” consiste en la  concepción que entiende que el ser humano además del cuerpo está  constituido por un alma inmortal que sobrevive a la muerte y destrucción  del cuerpo. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Una explicación concisa nos la da  Marie-Émile Boismard: “La idea de la inmortalidad, conocida ya por el  orfismo, recibió su formulación filosófica gracias a Platón, a comienzos  del siglo IV a.C.  Ya no se considera al ser humano como una unidad  psicosomática cuya vida consciente emana por entero de sus elementos  físicos, sino que está compuesto de alma y cuerpo, que son realidades  distintas y separables. De estos dos elementos, sólo el cuerpo es  corruptible: formado  a partir de la tierra, se descompone en la tierra  al momento de la muerte, pero el alma es inmortal por naturaleza.  Existía ya antes de habitar en un cuerpo. En el momento de la muerte,  abandona el cuerpo, bien para unirse a otro cuerpo, o bien, si es está  suficientemente purificada, para pasar al mundo de las ideas, el mundo  de lo divino. El alma es el principio y el centro de  toda la vida  consciente del ser humano: inteligencia, voluntad, sentimientos; por  tanto, toda la personalidad del ser humano reside en su alma. En cierto  sentido se puede decir que el ser humano no muere puesto que, gracias a  su alma, continúa viviendo plenamente una vez que se ha abandonado el  cuerpo. La muerte no es más que apariencia” (&lt;strong&gt;¿Es necesario aún habla de «resurrección»?&lt;/strong&gt;, página 63).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Según  el AT, el ser humano fue creado por Dios a partir de dos elementos, la  tierra, de la que hizo el cuerpo, y el espíritu divino con que lo animó,  y con ambos creó un ser polifacético, una nefesh hayyá, persona  viviente, una unidad, no una dicotomía. Por ello, para los rabinos el  ser humano posee cualidades celestes y terrestres. Se parece a los  ángeles y a los animales, a los ángeles en cuanto que puede hablar la  lengua santa, entender, ir erguido y tener brillo en los ojos; a los  animales en cuanto a que come, y bebe, se reproduce, se desahoga, y  muere” (páginas 549 y 550).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ante este hecho, llama la  atención el que en el libro de Génesis se conciba el ser humano como un  simple ser viviente, sin ninguna pretensión de trascendencia.  Consideremos la evidencia bíblica:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Entonces Jehová Dios  formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de  vida, y fue el hombre un «ser viviente» («nefesh hayyáh»)” Génesis 2.7&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Dijo  Dios: Produzcan las aguas «seres vivientes» («nefesh hayyáh»), y aves  que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos”  (Génesis 1.20)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Y creó Dios los grandes monstruos marinos,  y «todo ser viviente» («nefesh hayyáh») que se mueve, que las aguas  produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio  Dios que era bueno” (Génesis 1.21)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Luego dijo Dios:  Produzca la tierra «seres vivientes» («nefesh hayyáh») según su género,  bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue  así” (Génesis 1.24)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sigue Carmona diciendo: “Otras veces  las fuentes rabínicas, siguiendo generalmente al AT, aluden a algunos  elementos componentes específicos: nefesh, ruaj, basar, gug.  Estos  elementos siempre se refieren a todo el ser humano, que por eso es  concebido en forma monista, como una unidad. El ser humano no tiene un  alma, espíritu, carne, sino que el ser humano es desde un punto de vista  carne, desde otro alma, desde otro espíritu. Esto explica el que todos  estos nombres se empleen como sinónimos entre sí: nefesh alma y basar,  carne (salmo 63.2), nefesh, alma y gug cuerpo (Éxodo 21.23), nefessh,  alma y ruaj, espíritu (Génesis 6.17) (&lt;strong&gt;«La religión judía, historia y teología»&lt;/strong&gt;, Antonio Rodríguez Carmona, Biblioteca de autores cristianos, 2002, página 550).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Para  el judaísmo el ser humano es mortal. Porque fue creado como tal. La  muerte no es un castigo por un pecado. Génesis 2-3 no es interpretado en  la tradición del judaísmo como explicación de la naturaleza humana ni  como causa de la muerte.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“…Siendo la muerte un fenómeno  natural, no una consecuencia de un pecado original, la muerte natural  como tal es un hecho sin connotaciones negativas; sólo la muerte no  natural es la que merece un juicio negativo. Como puede ser la muerte  repentina o violenta; en cambio, la muerte del ser humano justo se  describe a veces como un beso de Dios. Por ello, se exhorta a la  práctica de la Torá para evitar una mala muerte” (&lt;strong&gt;«La religión judía, historia y teología»&lt;/strong&gt;, Antonio Rodríguez Carmona, Biblioteca de autores cristianos, 2002, páginas 568 y 569).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; “Respecto  a la naturaleza de la muerte, se concibe como una realidad opuesta a la  vida. Si una persona vive cuando su yo –nefesh tiene fuerza y su  cuerpo-carne capacidad de relación por el influjo de la ruaj que Dios le  ha dado. Morir es perder la ruaj y, consiguientemente, perder la fuerza  y la capacidad de relación. Dios retira su ruaj y la nefesh viviente se  convierte en nefesh muerta: el muerto baja abajo al mundo inferior, al  corazón de la tierra (seol, inferus), por la puerta del sepulcro y se  convierte en plena debilidad y plena soledad; la unidad nefesh –basar no  desaparece, continúa existiendo, pero en una situación de total  debilidad y total soledad” (&lt;strong&gt;«La religión judía, historia y teología»&lt;/strong&gt;, Antonio Rodríguez Carmona, Biblioteca de autores cristianos, 2002, página 569).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhlo8Auvf9zB3SbQdFCvQ3RuR7xU3G6kdsnrhKpbFtLYmlX_4ltJuh7XOH8Hd_C9hWkGUfNl9ql2BGWguh97MBHaCMI8QkwvAK6zOQMC4e1qWZTQikfiFGeK0vPJzFEwDg7Kpx78XhALE8/s1600/la+cruz+3.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 170px; height: 148px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhlo8Auvf9zB3SbQdFCvQ3RuR7xU3G6kdsnrhKpbFtLYmlX_4ltJuh7XOH8Hd_C9hWkGUfNl9ql2BGWguh97MBHaCMI8QkwvAK6zOQMC4e1qWZTQikfiFGeK0vPJzFEwDg7Kpx78XhALE8/s400/la+cruz+3.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597495326122821570&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;A  pesar de que un principio el AT y el judaísmo tenían una concepción  monista del ser humano, posteriormente bajo los influjos del helenismo y  principalmente del platonismo, que comienza a utilizarse una  terminología de corte dualista, y se va imponiendo una concepción  dicotómica del ser humano. La influencia del platonismo en la religión  hebrea se pone en evidencia en algunos textos tardíos del AT y  posteriormente en los textos del NT. En primer lugar voy a citar algunos  textos del AT que hablan de la muerte desde la perspectiva de una  concepción monista, y no dicotómica del ser humano:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Eclesiastés  9.10 “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus  fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni  ciencia, ni sabiduría.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Reyes 2.10 “Y durmió David con sus padres, y fue sepultado en su ciudad.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Reyes 11.43 “3Y durmió Salomón con sus padres, y fue sepultado en la  ciudad de su padre David; y reinó en su lugar Roboam su hijo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Crónicas 21.1 “Durmió Josafat con sus padres, y lo sepultaron con sus  padres en la ciudad de David. Y reinó en su lugar Joram su hijo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Crónicas 26.23 “Y durmió Uzías con sus padres, y lo sepultaron con sus  padres en el campo de los sepulcros reales; porque dijeron: Leproso es. Y  reinó Jotam su hijo en lugar suyo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Salmo 85.10 “¿Manifestarás tus maravillas a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Salmo 115.17 “No alabarán los muertos a JAH, Ni cuantos descienden al silencio.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Daniel  12.2 “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán  despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión  perpetua.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como se ve, todos estos pasajes del AT  coinciden en describir la muerte, desde una antropología monista, y no  dicotómica, como un sueño, un estado donde no hay actividad ni  consciencia, donde no se percibe la existencia consciente del alma  separada del cuerpo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos ahora considerar algunos  textos del AT donde se observa un cambio de perspectiva. Los textos a  continuación muestran un compromiso con la idea platónica de la  inmortalidad del alma, y con una visión dicotómica del ser humano.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Voy  a comenzar por citar a un libro asumido por la tradición católica como  un libro deuterocanónico, pero apócrifo por la tradición protestante.  Este libro se entiende que fue escrito por un judío helenista a finales  del siglo I a.C. La evidencia de este libro es importante, pues nos  muestra las concepciones antropológicas que caracterizaban a un gran  sector del judaísmo previo a la época cristiana. Como muy bien plantea  Marie-Émile Boismard, encontramos en el libro Sabiduría de Salomón, por  un lado, un compromiso con el monismo antropológico de la clásica  antropología hebrea (un ser humano concebido como una unidad  psicosomática); y por otro, un compromiso con el dualismo antropológico  platónico, que supone la inmortalidad del alma.    &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasajes que muestran un compromiso con el monismo antropológico:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sabiduría  15.8 “Luego, dedicándose a una labor reprobable, modela con el mismo  barro un falso dios; lo hace un hombre que ayer mismo nació de la tierra  y que pronto volverá a la tierra de donde fue sacado, cuando tenga que  entregar la vida que recibió prestada.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sabiduría 16.13-14  “Pues tú tienes poder sobre la vida y la muerte, tú nos bajas al reino  de la muerte, y nos sacas de él. 14En cambio el hombre, en su maldad,  puede quitar la vida, es cierto, pero no puede devolverla ni hacer  regresar el alma que ha sido arrebatada por la muerte.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasajes que muestran un compromiso con el monismo antropológico:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sabiduría  8.19-20 “9    Yo era un niño, bueno por naturaleza, que había recibido  un alma buena, o más bien, siendo bueno, entré en un cuerpo puro.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sabiduría  9.15 “El cuerpo mortal es un peso para el alma; estando hecho de barro,  oprime la mente, en la que bullen tantos pensamientos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sabiduría 15.3 “Conocerte a ti es rectitud perfecta, y reconocer tu poder es la raíz&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;de la inmortalidad.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sabiduría  15.8 “Luego, dedicándose a una labor reprobable, modela con el mismo  barro un falso dios; lo hace un hombre que ayer mismo nació de la tierra  y que pronto volverá a la tierra de donde fue sacado, cuando tenga que  entregar la vida que recibió prestada.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos ahora a  considerar la influencia del platonismo en su concepción dicotómica del  ser humano (asumiendo la inmortalidad del alma) en la concepción  antropológica de Jesús y de Pablo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La enseñanza de Jesús &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes  de demostrar con textos bíblicos la concepción antropológica de Jesús  de Nazaret, quiero platear, en palabras de Marie-Émilea Boismard, las  siguientes preguntas: ¿Cómo presenta Jesús nuestro triunfo sobre la  muerte? ¿En forma de resurrección, o de inmortalidad del alma? ¿Mantuvo  un compromiso tanto con la antropología monista hebrea y con la  concepción platónica al mismo tiempo? ¿Se mantuvo fiel a la antropología  semítica que concebía al hombre en su unidad psicosomática? ¿O bien,  siguiendo a los fariseos, adoptó la idea griega del hombre compuesto de  alma y cuerpo?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pienso que pasando revista a una serie de  textos del NT que recogen la enseñanza de Jesús, podemos demostrar que  éste tenía una concepción dicotómica del ser humano, una visión conforme  al dualismo antropológico platónico que asumía la idea de la  inmortalidad el alma (el que en la muerte, a pesar de la destrucción del  cuerpo, el alma subsiste sin corromperse en un estado de plena  consciencia). Observemos:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhSlgtkz5FW-Eqek8S-heikP1dtCA_tMvijAYnmkDz-3mZw7FaS7Zoi7aDddtRnyu7O_3yJLrsoQOahKIHCrdOZh4Kt3AlNTxDk2nsVencodbM2E83NvIo233ckb_meiL2vB5NO9mwKj9I/s1600/la+cruz+4.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 105px; height: 148px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhSlgtkz5FW-Eqek8S-heikP1dtCA_tMvijAYnmkDz-3mZw7FaS7Zoi7aDddtRnyu7O_3yJLrsoQOahKIHCrdOZh4Kt3AlNTxDk2nsVencodbM2E83NvIo233ckb_meiL2vB5NO9mwKj9I/s400/la+cruz+4.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597494911927370322&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Mateo 10.28 “Y no temáis a los  que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel  que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas  12.4-5 “4Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo,  y después nada más pueden hacer. 5Pero os enseñaré a quién debéis  temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder  de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos  8.35-37 “35Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo  el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.  36Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere  su alma? 37¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” (compárese  Mateo 16.24-26; Lucas 9.23-24)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas 16.19-31 “19Había un  hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día  banquete con esplendidez. 20Había también un mendigo llamado Lázaro, que  estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, 21y ansiaba  saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros  venían y le lamían las llagas. 22Aconteció que murió el mendigo, y fue  llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y  fue sepultado. 23Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y  vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24Entonces él, dando  voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro  para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque  estoy atormentado en esta llama. 25Pero Abraham le dijo: Hijo,  acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males;  pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26Además de todo  esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que  los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar  acá. 27Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa  de mi padre, 28porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a  fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 29Y Abraham  le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 30Él entonces  dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los  muertos, se arrepentirán. 31Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a  los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los  muertos.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos ahora a demostrar que también se observa en Pablo un compromiso con la idea de a inmortalidad del alma.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Corintios 5.1-8 “1Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este  tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no  hecha de manos, eterna, en los cielos. 2Y por esto también gemimos,  deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; 3pues  así seremos hallados vestidos, y no desnudos. 4Porque asimismo los que  estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos  ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la  vida. 5Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado  las arras del Espíritu. 6Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo  que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor  7(porque por fe andamos, no por vista); 8pero confiamos, y más  quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Filipenses  1.21.23 “21Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.  22Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra,  no sé entonces qué escoger. 23Porque de ambas cosas estoy puesto en  estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es  muchísimo mejor.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Otros textos que van en la misma línea son:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2 Timoteo 4.6 “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1 Pedro 4.19 “De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2  Pedro 2.12-15 “12Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas  cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad  presente. 13Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el  despertaros con amonestación; 14sabiendo que en breve debo abandonar el  cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. 15También yo  procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en  todo momento tener memoria de estas cosas.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Apocalipsis  6.9 “Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que  habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio  que tenían.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Apocalipsis 20.4 “4Y vi tronos, y se  sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las  almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la  palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y  que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y  reinaron con Cristo mil años.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En conclusión: Comenzado  por el mismo Jesús, y terminando por el NT como tal, hay que concluir  que la idea de la inmortalidad del alma (que el alma puede subsistir con  posterioridad a la muerte física, y en un estado de plena consciencia),  es dominante en el NT. Esta realidad se explica por el influjo de la  corriente farisea en la enseñanza de Jesucristo, y luego en el  cristianismo como tal. Obviamente, de manera previa el judaísmo ya había  recibido el influjo del platonismo que, por cierto, implicaba la idea  de la inmortalidad del alma.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Entonces, ante la pregunta de  si la concepción de la «inmortalidad del alma» está en el trasfondo de  la expresión “estarás conmigo en el paraíso”, dirigida por Jesús a uno  de los dos hombres que fueron crucificados junto a él; la respuesta que  sí.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El trasfondo de la que viene a ser la segunda palabra  de “las siete” dichas por Jesús en la cruz, es en realidad el mismo de  la parábola del rico y Lázaro de Lucas 16.19-31. Ciertamente la  mentalidad (visión y cosmovisión) del Jesús que dirigió las palabras en  cuestión al malhechor crucificado, es la misma que supuso la elaboración  de la parábola del rico y Lázaro en la forma en que se hizo.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La problemática a la adecuada traducción de Lucas 23.43&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como  advertí al principio, estoy consciente de las tensas, acaloradas es  históricas  discusiones que caracterizan la interpretación del pasaje en  cuestión. Hay personas que entienden, a la luz de las original o más  antigua antropología judía (que no compartía la noción de la  «inmortalidad del alma» pero que sí suponía que el estado de muerte era  la más absoluta quietud y don de no hay consciencia alguna), que la  traducción correcta de Lucas 23.43 es la siguiente: “Entonces Jesús le  dijo: De cierto te digo hoy: estarás conmigo en el paraíso.” Se nota que  en esta traducción la función de la palabra “hoy”, no es apuntar al  momento en que tanto Jesús como el malhechor creyente entrarían al  paraíso, sino al momento en que Jesús le hace la promesa al referido  malhechor.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esta es la traducción que por lo general  defienden los llamados «Testigos de Jehová», y las «Iglesias Adventistas  del Séptimo Día». Quiero citar, a manera de ilustración, la traducción  que hace de Lucas 23.43 la «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas  Escrituras», la de los «Testigos de Jehová», cito: “Y él le dijo:  «Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el paraíso»”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, quiero dejar claro que no hay nada a nivel de los manuscritos más  antiguos del NT que obligue a traducir a Lucas 23.43 en la forma que lo  hace la «Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras». En  realidad el problema no es del idioma, ni de manuscritos. La discusión  en torno a la que se entiende mejor traducción de Lucas 23.43 consiste  más bien en un problema teológico, no filológico. Depende de si  aceptamos o no el que Jesús había hecho suya la concepción de la  «inmortalidad del alma». Pero como ya demostramos, todas las evidencias  apuntan a que efectivamente Jesús había hecho suya esta idea, y por  tanto, no es nada extraño el que se expresara en la forma en que lo hizo  al darle una esperanza al malhechor arrepentido e igualmente  crucificado (compárese especialmente la parábola del rico y Lázaro,  Lucas 16.19-31).         &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para cerrar esta sección, voy a  citar la traducción de Lucas 23.43, traducción no realizada por grupo  confesional alguno, sino por un grupo de especialistas en filología  griega, dirigidos por el muy conocido filólogo Antonio Piñero, cito: “Y  le dijo: «Con seguridad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso»” (&lt;strong&gt;«Todos los evangelios, traducción íntegra de las leguas originales de todos los textos evangélicos conocidos»&lt;/strong&gt;, página 125).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  esta traducción, como en la mayoría de las versiones castellanas de la  Biblia, la palabra “hoy” apunta al hecho (en armonía con la idea de la  «inmortalidad el alma») de que con la muerte se entra de manera  inmediata, en cierta forma, en el estado de retribución definitiva. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como  se ve, la traducción realizada bajo la dirección de Antonio Piñero,  concuerda con la traducción que manifiestan casi todas las versiones  castellanas de la Biblia, con excepción la «Traducción del Nuevo Mundo  de las Santas Escrituras», la de los «Testigos de Jehová». Pero como ya  dije, no son razones filológicas, sino teológicas las que explican la  forma en que ha sido traducido Lucas 23.43 en la «Traducción del Nuevo  Mundo de las Santas Escrituras».&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;III) ¿La palabra “paraíso” refiere aquí a un “estado intermedio” o al “estado de retribución fina”?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para responder a esta pregunta, voy a citar la opinión de Raymond E. Brown (La muerte del Mesías), cito:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&quot;Paraíso&quot;,  el destino explicitado en la declaración con &quot;en verdad&quot;, ha sido un  término muy debatido. ¿Representa el cielo, i. e., el lugar supremo en  que Jesús está eternamente a la derecha de Dios, o un estado celestial  inferior o transitorio? En hebreo, &lt;em&gt;paráis &lt;/em&gt;es un préstamo del persa &lt;em&gt;(pairi, &lt;/em&gt;&quot;alrededor&quot;; &lt;em&gt;daéza, &lt;/em&gt;&quot;muro&quot;:  por tanto, recinto o parque rodeado de un muro), y tres veces en el AT  hace clara referencia a un jardín (Neh 2,8; Ecl. 2,5; Cant 4,13). El  griego &lt;em&gt;paradeisos &lt;/em&gt;en los LXX reproduce el hebreo &lt;em&gt;pardes y ganlganna &lt;/em&gt;(&quot;jardín&quot;,  como en el jardín de Edén)71. Entre quienes arguyen que &quot;paraíso&quot; en Le  23,43 no alude al cielo con plena presencia de Dios, ni por tanto al  destino último, figuran Calvino, Maldonado, Jeremías, Leloir, O&#39;Neill,  etc.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“La interpretación de &quot;paraíso&quot; como el ámbito  celestial supremo o máxima beatitud en la presencia de Dios tiene un  número aún mayor de proponentes (Ambrosio73, Cornelio a Lapide, Fitzmyer  [al parecer], J. Knabenbauer, MacRae, etc.) y está apoyada por buenos  argumentos74, a) En el judaísmo primitivo, el paraíso y el Edén  adquirían el significado de la felicidad suprema.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“…Vemos,  pues, que el segundo modo de entender el paraíso en Lucas 23.43, estar  con Jesús en la plena presencia de Dios- tiene grandes posibilidades de  ser el correcto” (Páginas 1,198, 1, 199, y 1,200)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En la  momia línea de Raymond E. Brown de que la palabra paraíso hacer refiere  aquí al estado definitivo, y no a un estado intermedio, va Marie-Émile  Boismard, quien comentando a Marcos 9.42-48; Mateo 18.7-8 (compárese  Marcos 10.17, 23-25), afirma: “Evidentemente, hay que comprender este  dicho de Cristo en la perspectiva de la inmortalidad , y no en la de la  resurrección., puesto que se entre en la vida , o en el reino,  inmediatamente después de la muerte. El cuerpo muere, pero el alma entre  ya en la vida eterna” (&lt;strong&gt;¿Es necesario aún habla de «resurrección»?&lt;/strong&gt;, página 113-114).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Reflexión para la praxis cristiana: &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWszsAvILRYLnOHkEWFt7Q6uHqgPps-cpQt8S2nN0yam68GItM-WomxAUuzPNQ5vBHxsAFr7oUVFQEbB_QtpyZPEtCW016g_WjecVAjbU0vCTkkRPATAxwSOlGPmb9AJF94alCwvzRt_M/s1600/la+cruz+5.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 122px; height: 160px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjWszsAvILRYLnOHkEWFt7Q6uHqgPps-cpQt8S2nN0yam68GItM-WomxAUuzPNQ5vBHxsAFr7oUVFQEbB_QtpyZPEtCW016g_WjecVAjbU0vCTkkRPATAxwSOlGPmb9AJF94alCwvzRt_M/s400/la+cruz+5.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597494393715253266&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;La  figura y metáfora del paraíso nos hace pensar en esa concepción muy  humana, que entiende que nuestra existencia involucra algo más que la  simple existencia física y terrenal.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La figura del paraíso  nos mueve a pensar en lo trascendente. ¿Tiene algún sentido nuestra  vida? Cualquiera podría preguntarse: Si  al fin y al cabo, todo termina  con la muerte física, ¿Qué sentido tiene hablar del amor al prójimo?  ¿Qué sentido tiene hablar de filantropía, de altruismo y que censuremos  la envidia, la codicia, el odio y el rencor, etc.? &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  paraíso es una excelente metáfora que nos invita a pensar en las  consecuencias de nuestros actos, y en la posibilidad real de que un día  tengamos que responder por ellos, no solo ya frente a la sociedad, en el  contexto de esta existencia efímera, sino también, al cruzar el umbral  de la muerte.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La metáfora del paraíso nos invita a soñar y  luchar por  una vida mejor. Nos invita a considerar lo inmanente,  aquello simple y concreto que mueve nuestras agendas cada día, sino  también en lo trascendente, en Dios. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Nos es preciso luchar y trabajar para que podamos convertir nuestra existencia en alguna forma de paraíso.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Vivamos  de una manera en que los que los que nos rodean se sientan muy cerca de  un ambiente paradisíaco, por nuestra forma de vivir y valorar su  existencia, sus derechos, su persona, su propio espacio, su vida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Señor, ayúdanos, danos las fuerzas para que podamos vivir hoy como si fuera en el paraíso.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Hasta la próxima, si Dios así lo permite!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/3434327934069892343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-2-de.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3434327934069892343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/3434327934069892343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-2-de.html' title='Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 2 de 7)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyMLkCLjaXljAfugW8VX0XIUUqiAqg8WkWKSo-NFRqQKCf2YgRWHMjHbK30JQhyphenhyphenbbZxMhpdKyBMPUbNY1ZTVko_9Ksa_VCslZClUbueni9HgkcWi2OKgFGX3UDge0NS6Wd4cnJ3M2EyIg/s72-c/la+cruz+1.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-8138208114405354820</id><published>2011-04-18T12:55:00.000-07:00</published><updated>2011-04-18T13:28:09.684-07:00</updated><title type='text'>Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 1 de 7)</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipWa01DKIkOG4BsSg2ygeQKV2ZUGeR9-IJrMh-UTUsDhh6US8bR5eDN_927jS74OKcLkC53-tlt4USLApMGqYAI_jnCkcysVXWzrkf9SmfGmjhfNfhj5b4jQhYDYu_qkiuTBSZpurgrJE/s1600/calvario+1.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 171px; height: 112px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipWa01DKIkOG4BsSg2ygeQKV2ZUGeR9-IJrMh-UTUsDhh6US8bR5eDN_927jS74OKcLkC53-tlt4USLApMGqYAI_jnCkcysVXWzrkf9SmfGmjhfNfhj5b4jQhYDYu_qkiuTBSZpurgrJE/s400/calvario+1.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597021656920467810&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Por años ha sido una extendida tradición, tanto en el ámbito católico  como en el protestante, la exposición de un sermón u homilía a partir  de las ya conocidas “siete palabras” de Jesús en la cruz, en el contexto  de la llamada “Semana santa”.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, la muy popular  designación de “las siete palabras” no es precisamente la mejor, pues  más que “siete palabras” son más bien siete expresiones o frases. De  todos modos, esta forma de hablar tiene un antecedente muy popular  también, en la forma de hacer referencia a los diez mandamientos de  Éxodo 20.1-17 y Deuteronomio 5.1-21 con la expresión griega “decálogo”.  La expresión “decálogo” al principio puede significar estrictamente  “diez palabras”, pero que muy bien puede entenderse también como “diez  mensajes”, “diez mandatos”, “diez asuntos tratados”, etc. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pues  bien, aunque no son exactamente “siete palabras” sino más bien “siete  frases” o “siete dichos”; voy a insistir en el uso de dicha terminología  para favorecer el mejor entendimiento de nuestros lectores y  lectoras. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Una dato interesante es que el abordaje de  este aspecto de los relatos evangélicos (de los evangelios) de la pasión  de nuestro Señor Jesucristo, las narraciones relativas a los últimos  días de su ministerio previos a su crucifixión, nos confrontan de nuevo  con las peculiaridades y particular teología de cada evangelio.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Este  hecho se pone en evidencia con claridad meridiana cuando constatamos  que las llamadas “siete palabras” no se encuentran todas en un mismo  evangelio, en un solo evangelio; pero tampoco las encontramos a cada una  de ellas en cada evangelio. Además de que el evangelio de Marcos,  considerado el primer evangelio en ser escrito, a penas contenga una  sola de las “siete palabras” (la cuarta según el orden en que  tradicionalmente se han asumido, pero la primera en el orden en que  aparecen en el Nuevo Testamento).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Las “siete palabras” con su debida ubicación bíblica, son:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Primera palabra: “Perdónalos porque no saben lo que hacen” Lucas 23.34&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Segunda palabra: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” Lucas 23.43&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Tercera palabra: “Madre he ahí tu hijo, hijo he ahí tu madre” Juan 19. 26 y 27&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Cuarta palabra: “Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?” Mateo 27.46; Marcos 15.34&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Quinta palabra: “Tengo sed” Juan 19.28&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sexta palabra: “Consumado es” Juan 19.30&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Séptima palabra: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” Lucas 23.46&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como  se puede observar, los evangelios que dominan son: Lucas, con cuatro de  las “siete palabras” (la primera, 23.34; la segunda, 23.43; la séptima,  23.46). Luego sigue el evangelio de Juan también con tres de las “siete  palabras” (la tercera, 19.26 y 27; la quinta, 19.28; y la sexta,  19.30). Finalmente tenemos el evangelio de Mateo y el de Marcos con sólo  una de las “siete palabras”, la cuarta (Mateo 27.46; Marcos 15.34).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A  pesar de que tradicionalmente este es el orden en que generalmente se  han arreglado, lo cierto es, nos recuerda Raymond E. Brown (&lt;strong&gt;«La muerte del Mesías»&lt;/strong&gt;), que el orden en que aparecen en el NT es el siguiente:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;(1era)  &quot;Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?&quot; (Marcos 15.34; Mateo  27.46); (2da) &quot;Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen&quot; (Lucas  23.34a); (3ra) &quot;En verdad te digo: este día estarás conmigo en el  paraíso&quot; (Lucas 23.43); (4ta) &quot;Padre, en tus manos pongo mi espíritu&quot;  (Lucas 23.46); (5ta) &quot;Mujer, he ahí a tu hijo; hijo, he ahí a tu madre&quot;  (Juan 19.26-27); (6ta) &quot;Tengo sed&quot; (Juan 19.28); (7ma) &quot;Está concluido&quot;  (Juan 19.30).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De todos modos, a pesar del orden en que  real y efectivamente aparecen en el Nuevo Testamento, lo cierto es que  las “siete palabras” se han ordenado y arreglado en formas distintas  desde el siglo II d.C.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes de avanzar un poco más, debo  decir algo sobre los objetivos que tengo en mente con la publicación de  estas reflexiones con base en las “siete palabras”. Lo que me he  propuesto es compartir una serie de reflexiones bíblicas y teológicas  compuesta de siete publicaciones, una por cada palabra, como una manera  de enriquecer, fortalecer e invitar a la reflexión teológica en el  contexto de la cuaresma y la semana santa.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Nuestro  análisis supondrá la consideración crítica de los textos, a la luz de  los métodos exegéticos, así como una reflexión y enfoque hermenéutico  como aplicación necesaria para mostrar y encarar la relevancia de dichos  textos para nosotros hoy, en nuestro contexto.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos ahora a considerar la primera palabra (pero la segunda en el orden en que aparece en el NT): &lt;em&gt;“Perdónalos porque no saben lo que hacen”&lt;/em&gt; Lucas 23.34.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En la versión &lt;strong&gt;Reina Valera de 1960&lt;/strong&gt;, Lucas 23.34 dice: &lt;em&gt;“&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.&lt;/em&gt;&lt;em&gt;”&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Si  nos quedamos sólo con el texto de la versión Reina Valera de 1960 no  hallaremos problema alguno; sin embargo, una vez observamos a Lucas  23.34 en una versión, como por ejemplo, la versión popular Dios Habla  Hoy, comienzan los problemas. Observemos la traducción de nuestro pasaje  en cuestión en la &lt;strong&gt;versión popular Dios Habla Hoy&lt;/strong&gt;: «[Jesús dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo  que hacen.”]»&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg6BnbQPE7yq5w6Sqlbe1BIbS5MNdp95S1H6Ra5M8sR0vbNxsrVIPVHitkDLt0xTaZoOLb0AldaELf05TWbuPzx7uUclj-i3liFklcaR2z-IFkokKe0j0LsorWd2o5FBWAKM1SFtsm8dFE/s1600/calvario+2.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 142px; height: 205px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg6BnbQPE7yq5w6Sqlbe1BIbS5MNdp95S1H6Ra5M8sR0vbNxsrVIPVHitkDLt0xTaZoOLb0AldaELf05TWbuPzx7uUclj-i3liFklcaR2z-IFkokKe0j0LsorWd2o5FBWAKM1SFtsm8dFE/s400/calvario+2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597021742503666418&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Inmediatamente  salta a la vista que la expresión que conforma la llamada “primera  palabra” está entre corchetes. En una nota al pie de página la versión  popular Dios Habla Hoy explica: “El texto entre corchetes falta en  algunos manuscritos de reconocida autoridad.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Lucas 23.34 en otras versiones de l&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;a Biblia distintas a la Reina Valera de 1960  &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;1) La&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Nueva Versión Internacional&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  “-Padre-dijo Jesús-, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Mientras  tanto, echaban suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús”. Pero  en una nota al pié de página, haciendo referencia a la primera parte  del versículo, puntualiza: “Variante textual no incluye esta oración”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;2) &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La Santa Biblia, la palabra de Dios para todos&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;,  publicada por La liga Bíblica: “Jesús dijo: «Padre, perdónalos, porque  no saben lo que hacen». Los soldados rifaron entre ellos la ropa de  Jesús  para ver con qué se quedaba cada uno.” En una nota al píe de  página, haciendo referencia a la primera parte del versículo, comenta:  “Algunos manuscritos antiguos de Lucas no tienen esas palabras”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;3)&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La Biblia textual&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;. Esta versión,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;siguiendo las recomendaciones del Comentario textual al Nuevo testamento griego de Bruce M. Mezger, traduce a Lucas 23.34 así: &lt;em&gt;“Y repartiendo sus vestidos echaron suertes”&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;4) &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La Biblia en lenguaje sencillo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;  (el NT), y que finalmente se publicó completa (AT y NT) con el nombre  de “Biblia para todos, traducción en lenguaje actual, afirma:   “Poco  después, Jesús dijo: «¡Padre, perdona a toda esta gente! ¡Ellos no saben  lo que hacen!» Mientras los soldados echaban suertes para saber cuál de  ellos se quedaría con la ropa de Jesús.” Pero en una nota aclara: “&lt;em&gt;Varios  manuscritos muy importantes no tienen la frase: «Jesús dijo; Padre  perdona a toda esta gente. Ellos no saben lo que hacen en lo que hacen».&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;5) La &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Biblia vida abundante, nueva traducción viviente&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;:  “Jesús dijo: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Y los  soldados sortearon su ropa, tirando los dados”. Pero en una nota al pié  de página observa: “23:34ª Esta oración no está incluida en muchos  manuscritos antiguos”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;6) La obra &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Todos los evangelios, traducción íntegra de las lenguas originales de todos los textos e&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;vangélicos conocidos&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;,  de Antonio Piñero, traduce a Lucas 23.34 de la siguiente manera: “Y  para repartirse sus vestidos los echaron a suertes”. Y en una nota al  pié de página observa: “La primera parte de este versículo, que no  aparece en nuestra traducción, es una interpolación (una añadidura o  adición)”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un dato interesante es que a pesar del problema  de crítica textual que enfrenta Lucas 23.34, lo cierto es que la  expresión que está en cuestión en dicho pasaje, sí se la encuentra en el  evangelio apócrifo de Nicodemo (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Evangelio de Nicodemo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, conocido también como &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Actas de Pilato&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;),  cito: “… De manera semejante colgaron a los dos malhechores. Jesús  decía: «Padre, perdónalos, pues no saben lo que hacen»” (capítulo 10.1)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La explicación de Lucas 23.34 en algunos comentarios bíblicos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;1) El «Comentario Textual al Nuevo Testamento Grie&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;go»&lt;/strong&gt;  de Bruce M. Metzger, comentado a Lucas 23.34, afirma:  “La ausencia de  estas palabras en testigos tan tempranos y diversos como &lt;em&gt;P75, B, D*, W, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;Q&lt;/em&gt;&lt;em&gt;, it-a-d, sir-s, cop-sa-bomss al&lt;/em&gt;,  resulta de lo más impresionante, y difícilmente puede explicarse como  una escisión deliberada por parte de los copistas que, al considerar que  la caída de Jerusalén era una prueba de que Dios no había perdonado a  los judíos, no pudieron permitir que pareciera que la oración de Jesús  había quedado sin respuesta. Al mismo tiempo, el logion, aunque  probablemente no formó parte del evangelio original de Lucas, ofrece  pruebas que hablan por sí mismas de su origen dominical, y fue retenido,  entre corchetes, en el lugar tradicional en que fue incorporado por  copistas anónimos, en una época relativamente temprana en la transmisión  del tercer evangelio.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;2) &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Nuevo Comentario Siglo 21&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (Casa Bautista de publicaciones): &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lucas 23.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;34a&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;  Este versículo se omite en un número significativo de antiguos mss.,  pero debe ser mantenido como una parte genuina de lo que Lucas escribió  (cf. Hech. 7:60), o como una confiable tradición que se introdujo en  algunos mss. Debe haber sido omitido por escribas que sentían que la  oración no era imaginable o que no fue contestada.”&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;3) El &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Comentario al texto de Griego del NT&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; de A. T. W. Robertson, traducido y publicado en español por CLIE, al respecto, afirma lo siguiente: &lt;em&gt;“Algunos  de los documentos más antiguos y mejores no contienen este versículo,  y, con todo, en tanto que no es seguro que forme parte del evangelio de  Lucas, está bien claro que Jesús pronunció estas palabras (digo yo:  ¿está bien claro?), porque son absolutamente originales”&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;4) &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Comentario Bíblico San Jerónimo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt; (Ediciones Cristiandad): “&lt;em&gt;Perdónalos &lt;/em&gt;Esta  oración de Jesús, que sólo consigna Lucas, falta en los manuscritos  P75, Sa, B, D* y W; aparece en los manuscritos S*, A, C, D2, L y N. Es  más fácil explicar su supresión por un prejuicio antijudío que averiguar  por qué pudo añadirse más tarde. El perdón que otorga Jesús a los  enemigos y a los grandes pecadores es típico del retrato que traza Lucas  del Salvador. El suyo es el evangelio de los grandes perdones. La  estructuración de Act 7,60 sobre la escena de la muerte de Jesús es  también un argumento a favor de la autenticidad de esta plegaria.  Teniendo en cuenta que el verbo va en imperfecto &lt;em&gt;(elegen, &lt;/em&gt;«decía»),  se presenta a Jesús perdonando una y otra vez. Se alega como excusa la  ignorancia; Le recurre frecuentemente a esta causa excusante en Act:  3,17 y 13,27 con respecto a los judíos; 17,27.30 en relación con los  gentiles (cf. Le 12,8-10; cf. Además los correspondientes comentarios), &lt;em&gt;se repartieron sus ropas: &lt;/em&gt;Se  consigna este detalle incidental porque supone una alusión a Sal 22,19 y  da oportunidad de contemplar a Jesús como el inocente que sufre según  el salmo. El sentido del orden que tiene Lucas le hace situar el  incidente aquí, mejor que después de la colocación del título, para que  no interfiera en su desarrollo acerca de la realeza de Jesús.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyY7gihFw_1WDxVjI6PVyffOFqgV6HZewJx5HYDCz_1l-Hyy-STXt9HuoOThp3Xz3JTJ-YCY2e590G6kLwDvML75TbshkB3M5iJywa04hemJkuvZX5xKDtR_IVNcz7iCrGXVcipa9UoCo/s1600/calvario+3.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 138px; height: 116px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhyY7gihFw_1WDxVjI6PVyffOFqgV6HZewJx5HYDCz_1l-Hyy-STXt9HuoOThp3Xz3JTJ-YCY2e590G6kLwDvML75TbshkB3M5iJywa04hemJkuvZX5xKDtR_IVNcz7iCrGXVcipa9UoCo/s400/calvario+3.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597021906177861554&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;«La muerte del Mesías» (Raym,ond E. Brown, Verbo Divino): “&lt;em&gt;Autenticidad del versículo. &lt;/em&gt;Es  omitido en testimonios textuales significativos, algunos de ellos muy  tempranos91; pero se encuentra en otros códices griegos importantes y en  versiones primitivas. Éste es uno de esos casos donde el peso de los  testimonios textuales a un lado y al otro casi se equilibra. Lo que  resulta es que ya en el siglo II unas copias de Lucas tenían el texto de  23,34a y otras no. De tal situación se desprenden las siguientes  posibilidades sobre el origen la plegaria:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;• Fue pronunciada por  Jesús (en el contexto de la crucifixión o en cualquier otro) y  conservada únicamente por Lucas. Algunos copistas posteriores,  encontrándola inaceptable, la eliminaron.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;• Fue pronunciada por  Jesús pero no conservada por Lucas. Estuvo circulando como un dicho  independiente hasta que, ya en el siglo II, un copista consideró que  armonizaba con los sentimientos de este evangelio. Otros copistas no   conocían su existencia. (Una historia similar se atribuye al relato  sobre la mujer sorprendida en adulterio, que acabó insertado al comienzo  de Jn 8.) Ésta es la hipótesis de &lt;em&gt;MTC, &lt;/em&gt;180.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;• No fue  pronunciada por Jesús, sino formulada por Lucas (o en la inmediata  tradición prelucana) como una apropiada expresión de lo que Jesús  pensaba: en realidad perdonó en silencio. Algunos copistas posteriores,  encontrándola inaceptable, la eliminaron.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;• No fue pronunciada por  Jesús, sino formulada en el pensamiento cristiano posterior como  apropiada a Jesús, y acabó siendo insertada en el relato de la pasión  lucano por un copista, quien juzgó ese lugar un contexto idóneo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente,  Raymond E. Brown concluye: “Por ironía, la frase quizá más bella del  relato de la pasión es dudosa desde el punto de vista crítico-textual.  El sentimiento subyacente a ella constituye la esencia de la manera  cristiana de responder a la hostilidad. Este dicho de Jesús fue  seguramente uno de los principales factores que llevaron a Dante a  calificar a Lucas como &quot;el escriba de la mansedumbre de Cristo&quot;. Para  algunos, si Jesús no las pronunció, las palabras de 23,34a carecen de  importancia religiosa. Para otros, si Lucas no las escribió, representan  un simple sentimiento apócrifo. Para otros, en fin, aun reconociendo el  valor de una respuesta afirmativa con respecto a alguno de los dos  puntos anteriores, el largo uso de esas palabras por los cristianos  significa que han adquirido autoridad normativa97. Si fueron añadidas  por un escriba, la percepción de ese escriba llegó a ser una  interpretación auténtica del Cristo lucano. Pero con demasiada  frecuencia, por desdicha, el verdadero problema no ha sido la falta de  esta plegaria en el texto, sino su ausencia de los corazones.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  resumen, la verdad es que en la misma medida en que se fortalecen las  evidencias que hacen poner en duda que estas palabras hayan formado  parte del original de Lucas y de sus copias más tempranas, y que al  mismo no podamos encontrar otro testimonio independiente y cierto en el  mismo NT, así también se dificulta el probar que Jesús haya pronunciado  dichas palabras. En conclusión: ¿Pronunció Jesús las palabras que  conforman la primera parte de Lucas 23.34? respuesta: Probablemente sí,  probablemente no. De todos modos, a la luz de la crítica textual, el que  Jesús haya dicho tales palabras es un hecho que está seriamente  cuestionado. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Algunas diferencias en la traducción de Lucas 23.34 en las versiones que concuerdan con la Reina Valera de 1960&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_15Bd9hDGQom7YpGFvGG-IJEDmKL0kYokePHF_n7uGQLefIiqCalzAZujUgH2lVNNL4O2hyHuJdT-WjYItnWsnJN2BnJX-SLzGsfuZ_yeG2IO63ReMoO9EpmiHfM8zEFmjHgfSCs-p04/s1600/calvario+4.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 198px; height: 148px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_15Bd9hDGQom7YpGFvGG-IJEDmKL0kYokePHF_n7uGQLefIiqCalzAZujUgH2lVNNL4O2hyHuJdT-WjYItnWsnJN2BnJX-SLzGsfuZ_yeG2IO63ReMoO9EpmiHfM8zEFmjHgfSCs-p04/s400/calvario+4.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597022131158889490&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Aun en las versiones que mantienen la expresión discutida &lt;strong&gt;“Jesús dijo: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen»”&lt;/strong&gt;, mantienen una diferencia. Unas versiones traducen que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;“Jesús dijo”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (&lt;strong&gt;Biblia en lenguaje actual&lt;/strong&gt; (Sociedades Bíblicas Unidas), &lt;strong&gt;Biblia para todos&lt;/strong&gt; (Liga bíblica), &lt;strong&gt;Biblia del peregrino&lt;/strong&gt; (Mensajero), &lt;strong&gt;Dios habla hoy&lt;/strong&gt;, entre otras. Pero otras versiones, la mayoría, traducen &lt;strong&gt;&lt;em&gt;“Jesús decía”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;,  ejemplos, prácticamente toda la serie de la Reina Valera,  incluyendo  la Reina Valera actualizada. ¿A cuáles versiones favorece el texto  griego? Respuesta: a todas las que traducen  &lt;strong&gt;&lt;em&gt;“Jesús decía”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero, ¿Qué diferencia existe entre la expresión &lt;strong&gt;“Jesús dijo”&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;“Jesús decía&lt;/strong&gt;”?  Respuesta: Con la primera se sugiere que en una sola y específica  ocasión, aparentemente inmediatamente después de que acabaron de  crucificarlo, Jesús pidió al Padre por el perdón de aquellos que había  tramado su muerte y le habían hecho algún daño. La segunda expresión en  cambio, sugiere que aparentemente en todo el proceso, Jesús se mantuvo  pidiéndole al Padre por el perdón de los que habían tramado su muerte y  por todos aquellos que le inflingían algún daño. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Dos tipos básicos de lectura al hecho histórico de la crucifixión de Jesús &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  relato y el hecho histórico de la crucifixión de Jesús nos permiten  básicamente dos lecturas. Una teológica y la otra sociopolítica e  histórica. La primera lectura, la teológica, es la que explica y está en  el fondo de la expresión “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero,  cabe preguntarnos, ¿no parece implicarse aquí un absurdo? ¿No sabían  los verdugos de Jesús lo que estaban haciendo? ¿Fue la muerte de Jesús  un hecho inocente? ¿Un sin querer queriendo? La respuesta a estas  preguntas, desde la lectura teológica, es que los que mataron a Jesús no  sabían que estaban eliminando físicamente al Mesías, al hijo de Dios.  Ignoraban que al matar a Jesús, ellos mismos se beneficiarían de los  efectos salvíficos producidos por la muerte vicaria de este humilde  Jesús de Galilea. Entonces, desde esta perspectiva teológica, parece  obvio que no sabían lo que estaban haciendo. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien,  lo interesante es que si desde la lectura teológica se comprende que los  que mataron a Jesús, no sabían lo que estaban haciendo, no es menos  cierto que los mismos discípulos de Jesús tampoco tenían una imagen más  profunda de su maestro, imagen que cambió sólo después de la  resurrección (compárese Mateo 26.46 &lt;em&gt;“&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron&lt;/em&gt;&lt;em&gt;”&lt;/em&gt;; Marcos 14.50 afirma lo mismo; Lucas y Juan, en cambio, no dicen nada al respecto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un  pasaje todavía más relevador lo encontramos en Lucas: “13Y he aquí, dos  de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a  sesenta estadios de Jerusalén. 14E iban hablando entre sí de todas  aquellas cosas que habían acontecido. 15Sucedió que mientras hablaban y  discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. 16Mas  los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. 17Y les  dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras  camináis, y por qué estáis tristes? 18Respondiendo uno de ellos, que se  llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que  no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?  19Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús  nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante  de Dios y de todo el pueblo; 20y cómo le entregaron los principales  sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le  crucificaron. 21Pero nosotros esperábamos que él era el que había de  redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día  que esto ha acontecido” (Lucas 24.13-21)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero la  experiencia del encuentro con el Jesús resucitado se convertiría en la  clave hermenéutica para mirar y hablar retrospectivamente sobre el  ministerio terrenal de Jesús, y el manejo y apelación a las escrituras  del AT, especialmente a la literatura de los profetas.      &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  otro lado, a pesar de lo conveniente de la lectura teológica del hecho  histórico de la crucifixión de Jesús (que es la que matiza los relatos  que tenemos de la misma en el NT), lo cierto es que dicha lectura  dificulta seriamente el que tengamos una visión más clara y crítica de  lo acontecido con Jesús. La lectura sociopolítica e histócia, en cambio,  sí nos permite ver con claridad que estamos ante un horrendo crimen, un  hecho repugnante, pero paradójicamente comprensible, y hasta  justificable.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La muerte de Jesús es la culminación de  una trama, orquestada por un sector religioso y de poder, que no toleró  el mensaje y el modelo de vida que planteaba un hombre, aunque tal  mensaje beneficiara a la mayoría de los desdichados y marginados de la  sociedad de su tiempo.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Jesús no fue el primero ni sería  el último en morir y ser victima de un sector dominante y que usa la  violencia, la fuerza, y todos los recursos del poder, para procurar la  desaparición física de alguien que atente contra sus intereses. La  muerte de Jesús nos debe estimular y motivar a tomar partido, a no ser  indiferentes, cuando hoy, al igual que en el caso de Jesús, personas de  bien y con reales sentimientos altruistas, sufren precisamente por  buscar y promover un clima de justicia, un estado de derecho, el  bienestar de su prójimo y un clima de verdaderas oportunidades de vida,  progreso, en fin, un ambiente donde realmente se pueda vivir con  dignidad.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUoyevuMNtQkXFx82xAAL9Fh4aoFOQ8AyQMSynTniSLjuyreROEV0uBW5Q5gCAdlejjiWGoSgsAFM5QqOn0TuOo3bSrvXngMi_JuxEwPsqN0Rwa3KemFEwLD5KABGgBRX6LiIW1QyVKtM/s1600/calvario+5.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 136px; height: 199px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUoyevuMNtQkXFx82xAAL9Fh4aoFOQ8AyQMSynTniSLjuyreROEV0uBW5Q5gCAdlejjiWGoSgsAFM5QqOn0TuOo3bSrvXngMi_JuxEwPsqN0Rwa3KemFEwLD5KABGgBRX6LiIW1QyVKtM/s400/calvario+5.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5597022694138853570&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Creo que las siguientes palabras de Raymond E.  Brown nos ayudan a entender un poco mejor lo ocurrido con Jesús, desde  una perspectiva sociopolítica e histórica: “Los cristianos que ven a  Jesús como molesto sólo en el contexto de lo que ellos consideran como  judaísmo legalista no comprenden que, &lt;em&gt;mutatis mutandis, &lt;/em&gt;habría  sido molesto en cualquier ámbito religioso, si hubiera dicho a la gente  que Dios quería algo diferente de lo que ellos conocían y se habían  esforzado siempre en hacer, y si hubiera pretendido cambiar la doctrina  sagrada establecida, basándose en su autoridad como autodesignado  portavoz de Dios” (&lt;strong&gt;«La muerte del Mesías, tomo I»&lt;/strong&gt;, página 48)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Continúa  Raymond E. Brown, diciendo: “La imagen evangélica de Jesús permite  suponer que él sería hallado culpable por cualquier mayoría religiosa  timorata de cualquier tiempo y lugar. Es más que posible que si Jesús  apareciera en nuestra época (con su reto expresado en términos de  posturas religiosas actuales) y fuera arrestado y procesado de nuevo, la  mayor parte de los que lo juzgasen culpable se verían a sí mismos como  verdaderos cristianos y creerían estar rechazando a un impostor: alguien  que pretendía ser Jesús pero que no encajaba en el concepto que ellos  tenían de quién era Jesucristo y cómo debía actuar” (páginas 479, 480 y  481)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En consecuencia, me pregunto: ¿Aceptarían hoy a Jesús  muchas de las congregaciones (la mayoría de) que presumen de su  fidelidad a Jesús? ¿Les sería molestoso o agradable? ¿Lo acogerían en su  seno, lo tolerarían? ¿O más bien se sumarían a cualquier trama para  desacreditarlo, marginarlo, hacer callar su voz, procurarían su exilio?  ¿Verían, por lo menos,  como positiva su desaparición física?  Obviamente, todo esto lo harían y estaría justificado y hasta visto como  necesario, a la luz de su ortodoxia y su particular forma de leer e  interpretar las Escrituras y el mensaje mismo de Jesús.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusiones: &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1)  La expresión “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, 1)  Parece que originalmente no formaron parte del evangelio de Lucas, que  el autor original del tercer evangelio no la escribió y que  probablemente ni la conoció; 2) Probablemente Jesús mismo no la  pronunció; 3) Es probable (aunque ciertamente menos probable) que Jesús  las haya pronunciado y que sólo el evangelio de Lucas las haya  conservado; 4) Es probable que estas palabras hayan sido parte de la  obra original del evangelio de Lucas, aun cuando no hayan salido de los  labios de Jesús, y que algún copista o algunos copistas las hubieren  suprimido muy temprano en la transmisión textual de dicho evangelio.      &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) Realidades como estas y otras parecidas, nos  llevan a considerar seriamente sobre la realidad de que en muchos casos,  la forma que tenían los libros de la Biblia al momento de su  canonización, no era precisamente la que salió originalmente de la mano  del autor bíblico. En consecuencia, la forma final en que hemos recibido  los libros de la Biblia, no es la original ni la que salió de la mano  del autor bíblico.    &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3) El relato y el hecho histórico  de la crucifixión de Jesús nos permiten básicamente dos lecturas. Una  teológica y la otra sociopolítica. La primera lectura, la teológica, es  la que explica y está en el fondo de la expresión “Perdónalos, porque no  saben lo que hacen”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4) La lectura teológica del hecho en  cuestión, dificulta seriamente que tengamos una visión más clara y  crítica de lo acontecido con Jesús. La lectura sociopolítica, en cambio,  sí nos permite ver con claridad que estamos ante un horrendo crimen, un  hecho repugnante, pero justificado y hasta considerado necesario, a la  luz de la ortodoxia y los intereses a los que Jesús valientemente  enfrentó.   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;5) La muerte de Jesús es la culminación de  una trama, orquestada por un sector religioso y de poder, que no toleró  el mensaje y el modelo de vida que planteaba un hombre, Jesús, aunque  tal mensaje beneficiara (llevara esperanza, y motivara la fe y el ánimo  de) a la mayoría de los desdichados y marginados de la sociedad de su  tiempo.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;6) Jesús no fue el primero ni sería el último en  morir y ser victima de un sector dominante y que usa la violencia, la  fuerza, y todos los recursos del poder, para procurar la desaparición  física de alguien que atente contra sus intereses.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;7) La  muerte de Jesús  nos debe estimular y motivar a tomar partido, a no ser  indiferentes, cuando hoy, al igual que en el caso de Jesús, personas de  bien y con reales sentimientos altruistas, sufren precisamente por  buscar y promover un clima de justicia, un estado de derecho, el  bienestar de su prójimo y un clima de verdaderas oportunidades de vida,  progreso, en fin, un ambiente donde realmente se pueda vivir con  dignidad.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;8) No permitamos que parezca que Jesús y otros dieron y han dado su vida por una causa perdida.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Plegaria: ¡«Padre, perdónalos, porque te aseguro que sí saben lo que hacen»! &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Hasta mañana, si Dios así lo permite!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/8138208114405354820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-1-de.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8138208114405354820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/8138208114405354820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/las-7-palabras-de-jesus-en-la-cruz-1-de.html' title='Las 7 Palabras de Jesús en la cruz ( 1 de 7)'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipWa01DKIkOG4BsSg2ygeQKV2ZUGeR9-IJrMh-UTUsDhh6US8bR5eDN_927jS74OKcLkC53-tlt4USLApMGqYAI_jnCkcysVXWzrkf9SmfGmjhfNfhj5b4jQhYDYu_qkiuTBSZpurgrJE/s72-c/calvario+1.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-2022586422528141957</id><published>2011-04-16T14:44:00.000-07:00</published><updated>2011-04-16T15:07:35.657-07:00</updated><title type='text'>Sociedad adinerada de Israel dio muerte a Jesús</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgO08FjbMibUiH7iyeQs6hOYDe1rO_2vyu9uorq1pY4l3cHI8686-aohmHUfo0t5zKdpXrF4I7GsoLT-PoGUAj9U-qsOPTArgfTerkniOoHS4xToCvo58E8F2JDGPkrmwdBIh32MqTtDOI/s1600/arresto+de+Jesus.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 196px; height: 183px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgO08FjbMibUiH7iyeQs6hOYDe1rO_2vyu9uorq1pY4l3cHI8686-aohmHUfo0t5zKdpXrF4I7GsoLT-PoGUAj9U-qsOPTArgfTerkniOoHS4xToCvo58E8F2JDGPkrmwdBIh32MqTtDOI/s400/arresto+de+Jesus.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5596303348546708370&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;En el ambiente cristiano es muy popular la idea de que los fariseos  constituyen el grupo religioso judío que más oposición le presentó a  Jesús durante su ministerio, y el que probablemente llevó la voz  cantante en el proceso que finalmente lo llevó a la cruz. Pero, ¿es esto  cierto? ¿Hacia dónde apunta la evidencia bíblica e histórica? &lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pienso  que no podemos perder de vista el hecho de que la pregunta relativa a  cuál fue el grupo religioso judío que llevó la voz cantante en el  proceso a Jesús, está íntimamente relacionada con la causa que se supone  que haya sido el delito que llevó a Jesús a la cruz. ¿Cuál fue, pues,  ese delito? ¿Cuáles fueron, pues, los posibles adversarios de Jesús?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;E. P. Sanders («&lt;strong&gt;Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;)  afirma: “Jesús llegó a un conflicto fundamental con el «judaísmo»; es  decir, con aquellas perspectivas, opiniones y convicciones que  probablemente eran compartidas por la mayoría” («&lt;strong&gt;Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 387).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;E.P.  Sanders también sostiene que Jesús realizó una acción amenazante y  añadió una declaración comprometida contra el Templo. También sugiere  Sanders que: “Si leemos a Josefa y a Filón, no podemos pensar  ciertamente que un ataque contra el Templo resultara ofensivo solamente  para la jerarquía sacerdotal. Una verdadera amenaza contra el Templo   suscitaría el fantasma de una revuelta general. Así, continúa Sanders:  “Aun cuando existiesen dudas sobre la dignidad de algunos sacerdotes,  éstas no afectaban la normal veneración del Templo. Al contrario, la  crítica a la acción sacerdotal era en sí misma un signo de que el Templo  realmente importaba. El Templo había sido ordenado por Dios, y  cualquier ataque contra él habría sido profundamente ofensivo” («&lt;strong&gt;Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, paginas 387, 388 y 389).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;También  se sostiene que la acción de Jesús en el templo, y su discurso en lo  referente a su destrucción, habrían hecho a Jesús no muy popular en  cualquier ámbito de judaísmo, principalmente entre los saduceos, los  fariseos y la mayoría de la gente piadosa que tenía al templo en alta  estima.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En segundo lugar, Sanders destaca el hecho de que  Jesús afirmó ser el portavoz de Dios. “Los Sacerdotes eran los  portavoces oficiales, pero había una considerable predisposición en el  pueblo para aceptar otros intermediarios. Los especialistas dicen  algunas veces que en aquella época se consideraba que la profecía había  cesado en Israel, pero resulta evidentemente claro que no era así. Juan  el Batista precedió a Jesús, y después de Jesús hubo otros. En  consecuencia, Sanders concluye que la pretensión de Jesús de ser  portavoz de Dios no fue considerada ofensiva.     &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En esta misma  línea argumenta Bart D. Ehrman: “En ese sentido apocalíptico (y yo  diría: solo en ese sentido) pensó Jesús que él mismo era el Mesías. No  era un juez cósmico. Un sacerdote con autoridad o un jefe militar. Era  el enviado de Dios a proclamar la buena noticia del Reino futuro, y  estaba llamado a ser el soberano definitivo cuando el fin llegara” (&lt;strong&gt;«Jesús, el profeta judío apocalí&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;ptico»&lt;/strong&gt;, página 270).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sigue  Ehrman, diciendo: “No era blasfemo que uno se llamara a sí mismo  Mesías: esto sencillamente significaba que esa persona se consideraba el  liberador (rey de su pueblo). Otros judíos hicieron esta afirmación  sobre sí mismos y sobre otros ante de Jesús y después de él, y nunca  fueron acusados de blasfemia. Tampoco era blasfemo decir que el Hijo del  Hombre iba a llegar pronto” ” (&lt;strong&gt;«Jesús, el profeta judío apocalíptico»&lt;/strong&gt;, página 273).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  tercer lugar, Sanders plantea que “el mensaje de Jesús a los pecadores  lo desacreditó probablemente ante los que se consideraban piadosos. Si  quienes le escuchaban entendieron que desafiaba la idoneidad de la ley,  es posible que fueran muchos los que se indignaron… Pienso que acertamos  si decimos que los piadosos se habrían indignado al escuchar a uno que  se presentaba como portavoz de Dios decir que los simples pecadores les  precederían el en Reino; ciertamente se habrían indignado, pero no se  sentirían amenazados por ello” («&lt;strong&gt;Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 413).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“…Por tanto podemos considerar como probables adversarios de Jesús a los piadosos, a los dirigentes y al populacho” («&lt;strong&gt;Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 414).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;También  sostiene Sanders: “Es posible que la mayor parte de la gente no  estuviera identificada con ningún partido y seguramente muchos de estos   «independientes» eran piadosos. En cualquier caso, no hay razón alguna  para limitar la categoría de piadosos a los fariseos” («&lt;strong&gt;Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 414).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj-mk-M93JtyGbrGZcLv3GYSEu2WQ0PcnP-HoliDJnCeza0Jk98OGdPQ62DfsCLi-BcYP4lJG5YlOSpypAdOArQ8tJ9jRJ1cm89yt2gMEpWT3mYx26IWHeGCg93Fmo8u4pQLRg-vJzFWCI/s1600/JESUS+ANTE+CAIFAS.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 249px; height: 160px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj-mk-M93JtyGbrGZcLv3GYSEu2WQ0PcnP-HoliDJnCeza0Jk98OGdPQ62DfsCLi-BcYP4lJG5YlOSpypAdOArQ8tJ9jRJ1cm89yt2gMEpWT3mYx26IWHeGCg93Fmo8u4pQLRg-vJzFWCI/s400/JESUS+ANTE+CAIFAS.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5596303468999066562&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;“Así  pues, no pienso que Jesús fuese alguien que consiguiera un apoyo  realmente masivo por parte del populacho y que fuera ejecutado por  constituir una amenaza contra los dirigentes de Jerusalén. Por otra  parte, no podemos decir que todos los habitantes de Jerusalén estuvieran  en contra de él. Sin duda alguna que contaba con seguidores entre los  galileos, pero no sabemos si el populacho de Jerusalén se opuso él  porque era Galileo” («&lt;strong&gt;Jesús y el ju&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;daísmo»&lt;/strong&gt;, pagina  414). Compárese Mateo 26.69 “Pedro estaba sentado fuera en el patio; y  se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el  galileo.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La evidencia bíblica e histórica apunta a que en  realidad Jesús no era muy conocido en Jerusalén. En consecuencia, es  muy probable que la aristocracia de Jerusalén haya exagerado el peligro  que podía representar para el imperio romano con tal de deshacerse de  él. En efecto, llama la atención el hecho de que cuando Jesús es  entregado, él mismo tiene que identificarse, o es señalado con un beso,  por Judas. Observemos: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 18.4-5 “Pero Jesús, sabiendo  todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A  quién buscáis? 5Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo  soy. Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo  26.48-50 “Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que  yo besare, ése es; prendedle. 49Y en seguida se acercó a Jesús y dijo:  ¡Salve, Maestro! Y le besó. 50Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes?  Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron”  (compárese Marcos 14.44-46; Lucas 22.47-53).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sanders  concluye que fue la aristocracia sacerdotal la principal agente de la  muerte de Jesús. Basa su conclusión en los siguientes argumentos: 1) Los  evangelios mismos. A pesar de hacer de los fariseos los principales  enemigos de Jesús la mayor parte de su ministerio, presentan a los  dirigentes judíos de Jerusalén como los responsables de su muerte. 2) La  persecución de los discípulos desatada tras la muerte de Jesús procedía  de este círculo. 3) Los sumos sacerdotes eran los intermediarios entre  el pueblo judío y los romanos. Gozaban por tanto de la posición  requerida para presentar a Jesús ante los romanos como peligroso” (&lt;strong&gt;«Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 415).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  esta misma línea argumenta Bart Erhman cuando afirma: “Los romanos en  definitiva controlaban los asuntos internos de Palestina, seguían una  política que habían establecido en otras partes a lo largo y ancho de su  imperio. Concedían a las aristocracias locales el derecho de controlar  los asuntos internos. Es un error pensar que los romanos se implicaban  en todos los y cada uno de los detalles de la vida diaria en las  provincias, apostando soldados en las esquinas de todas las ciudades a  lo largo y ancho del imperio para obligar a cumplir la voluntad de Roma.  La voluntad de Roma consistía fundamentalmente en recaudar impuestos y  proteger su territorio. La mayoría de los habitantes del imperio no  vieron nunca soldados, la mayor parte de los cuales estaban estacionados  en las fronteras para defender los límites de los territorios  conquistados. En Palestina no hubo legiones romanas estacionadas (pero  sí en la cercana Siria)” ” (&lt;strong&gt;«Jesús, el profeta judío apocalíptico»&lt;/strong&gt;, página 272).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  otro lado, afirma Sanders: “Los fariseos no dominaban el judaísmo. El  hecho de que Jesús no estuviera de acuerdo con ellos respecto a las  leyes de pureza, que les eran peculiares, solamente le convertía en un  am ha-arets, uno más entre muchos otros. No parece que el Nazareno  hubiese perpetrado ningún quebrantamiento importante de la ley. Pero de  haberlo hecho, no hay razones para pensar que solamente se habrían  ofendido fariseos” (&lt;strong&gt;«Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 417).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A  manera de ilustración cito aquí las palabras del rabino Jacobo Neusner  al establecer la base de su diálogo y cuestionamiento a Jesús, en su  obra &lt;strong&gt;«Un rabino habla con Jesús»&lt;/strong&gt;, cito: “Lo que quiero  discutir con Jesús es si sus enseñanzas encajan en la Torá. ¿He  establecido así un criterio de verdad conveniente para mi argumentación  pero no para la de Jesús? No lo creo, porque Jesús explícitamente afirma  que él ha venido a cumplir la Torá, no a destruirla… Así pues, la Torá  es un criterio de verdad legítimo, porque ambos contendientes en el  debate comparten la misma convicción. Y es una cuestión apremiante,  porque, como veremos, el Jesús de Mateo instruye a la gente para que  viole por lo menos tres de los Diez Mandamientos. Y yo le voy a  preguntar a Jesús a la cara: ¿Cómo puedes decir a la gente que viole  algunos de los Diez Mandamientos y pretender, no obstante, que enseñas  Torá, no digamos la Torá dada por Dios a Moisés en el Sinaí?” (Páginas  44 y 45).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Creo que las siguientes palabras de Raymond E.  Brown ayudan a entender la postura de Jacobo Neusner y de muchos judíos  en tiempos de Jesús: “Los cristianos que ven a Jesús como molesto sólo  en el contexto de lo que ellos consideran como judaísmo legalista no  comprenden que, &lt;em&gt;mutatis mutandis, &lt;/em&gt;habría sido molesto en  cualquier ámbito religioso, si hubiera dicho a la gente que Dios quería  algo diferente de lo que ellos conocían y se habían esforzado siempre en  hacer, y si hubiera pretendido cambiar la doctrina sagrada establecida,  basándose en su autoridad como autodesignado portavoz de Dios” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías, tomo I&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, página 48)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  quiero citar de una manera un poco extensa la opinión de Raymond E.  Brown con relación a la participación judía en la muerte de Jesús: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;a) &lt;em&gt;Las personas devotas pudieron sentir animadversión hacia Jesús. &lt;/em&gt;Por  diferentes razones, algunos cristianos y judíos han declarado que se  puede resolver la cuestión de la participación judía en la muerte de  Jesús reconociendo que algunos sacerdotes y nobles se pusieron de  acuerdo con los romanos para ejecutarlo, y que, aparte de eso, en la  muerte de Jesús no entra para nada el judaismo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Si Jesús  era la clase de persona descrita en los evangelios, ¿pudo haber cometido  un delito de tal gravedad como para que un organismo judío oficial de  carácter religioso lo considerase intolerable? Los cristianos ven en  Jesús un ser de una nobleza ideal, que se ocupaba de los enfermos, se  mostraba abierto a los pobres y a los marginados, rechazaba la  hipocresía y predicaba el amor. Una respuesta cristiana tradicional ha  sido que aquellas autoridades no eran unos hombres verdaderamente  religiosos, sino unos hipócritas, o unos sicofantes políticos, o unos  ultralegalistas intolerantes, por lo cual no dudaron en comportarse con  insensible brutalidad. Tal respuesta no resulta satisfactoria, si bien  en la mayor parte de los grupos &quot;religiosos&quot; suele haber algunos  individuos a los que pueden ser aplicados tales calificativos. Hay  conocimiento histórico de maestros y dirigentes del judaísmo de tiempos  de Jesús reputados por su genuina religiosidad.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Brown  cierra esta sección diciendo: “La imagen evangélica de Jesús permite  suponer que él sería hallado culpable por cualquier mayoría religiosa  timorata de cualquier tiempo y lugar. Es más que posible que si Jesús  apareciera en nuestra época (con su reto expresado en términos de  posturas religiosas actuales) y fuera arrestado y procesado de nuevo, la  mayor parte de los que lo juzgasen culpable se verían a sí mismos como  verdaderos cristianos y creerían estar rechazando a un impostor: alguien  que pretendía ser Jesús pero que no encajaba en el concepto que ellos  tenían de quién era Jesucristo y cómo debía actuar” (páginas 479, 480 y  481)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgfHdhS6AGALWHJJcWpbm_u8vzBab75hBZpTUIiTDHFZXlKN2JXF6VZWlv1EzO3zQmcJuYrHJhX930LlIBk7dPXGVYeTn9axkOm8d-0bX6ODAZwvWaApZjctcVgrOluOwaSp3EQbdXAe_Q/s1600/JESUS+ANTE+PILATOS.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 180px; height: 210px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgfHdhS6AGALWHJJcWpbm_u8vzBab75hBZpTUIiTDHFZXlKN2JXF6VZWlv1EzO3zQmcJuYrHJhX930LlIBk7dPXGVYeTn9axkOm8d-0bX6ODAZwvWaApZjctcVgrOluOwaSp3EQbdXAe_Q/s400/JESUS+ANTE+PILATOS.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5596303642901241362&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;b) &lt;em&gt;En tiempos de Jesús, el antagonismo religioso conducía frecuentemente a la violencia. &lt;/em&gt;Acabo  de señalar que personas sinceramente religiosas de cualquier época  podrían encontrar culpable a Jesús. Ahora bien, que el veredicto de  culpabilidad llevara o no aparejada una sentencia de muerte dependería  de la importancia que se atribuyera a las cuestiones religiosas en la  época y del enfoque de las leyes entonces vigentes con respecto a la  pena capital.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Esto hace difícil a los lectores modernos  entender la mentalidad religiosa propia del siglo I. A menudo los  escritos neotestamentarios son juzgados intensamente antijudíos; pero,  como ha apuntado Johnson (&quot;NewTestament&#39;s&quot;), si nos fijamos en el  contexto social e histórico de la época y situamos el NT entre los  escritos religiosos y filosóficos, sus ataques a los judíos son  sorprendentemente moderados. Más allá de la polémica, sin embargo, los  paralelos indican que judíos verdaderamente religiosos del siglo I, en  su oposición a Jesús, podían haber llegado al extremo de querer su  muerte. Los testimonios correspondientes al período comprendido entre  130 a. C. y 70. d. C. muestran irrefutablemente que los judíos se  odiaban y mataban unos a otros por cuestiones religiosas (a veces, como  sucede frecuentemente, entremezcladas con intereses personales).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;c) &lt;em&gt;Responsabilidad, no culpa. &lt;/em&gt;Al  tratar sobre situaciones perceptibles en los relatos de la pasión,  algunos estudiosos han hablado de una tendencia &quot;a exculpar a los  romanos e inculpar a los judíos&quot;: en otras palabras, a hacer a los  judíos más culpables o censurables de lo que eran realmente. Entiendo  que es preciso emplear con gran cuidado el término &quot;culpa&quot; al considerar  la crucifixión desde una perspectiva histórica. Según documentos judíos  de tiempos posteriores, los sumos sacerdotes de la época en que vivió  Jesús no se distinguían por su alta calidad moral. Es perfectamente  posible que, en un sanedrín reunido para considerar el caso de Jesús,  algunos de sus miembros hubieran decidido, mirando por sus propios  intereses y sin verdadera preocupación religiosa, buscar la muerte de  Jesús. Aplicado a ellos, el adjetivo &quot;culpable&quot; podría resultar válido,  aunque sólo fuera por la insensibilidad mostrada con respecto a un ser  humano. Sin embargo, con referencia a quienes (seguramente la mayoría)  pensaban que estaban rindiendo un servicio a Dios al perseguir a Jesús  es mucho más apropiado hablar de &quot;responsabilidad&quot; en su muerte. En todo  tiempo y lugar, quienes contribuyen a la ejecución de un acusado son  responsables en ella; sólo son culpables si sabían que el acusado no  merecía tal castigo o fueron negligentes en discernir su inocencia.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;d) &lt;em&gt;La disputa religiosa con Jesús fue una disputa interna judía. &lt;/em&gt;La  lectura de que &quot;esos judíos&quot; cometieron un desafuero contra &quot;Jesús el  cristiano&quot; ha hecho que los relatos evangélicos de la pasión sean  particularmente susceptibles de alterar los ánimos. Es cierto que en los  relatos de la pasión de Mateo y Juan, escritos después del año 70, &quot;los  judíos&quot; aparecen como un grupo ajeno a Jesús y opuesto a él; pero,  desde el punto de vista histórico, estamos ante judíos que tratan con  otro judío. Esta situación resulta palmaria cuando estudiamos un  paralelo correspondiente a seis siglos atrás. El profeta Jeremías era un  hombre justo y un portavoz de Dios, pero también un individuo molesto  que ponía en tela de juicio las estructuras religiosas de su tiempo. En  particular, con su exhortación (&quot;mejorad vuestra conducta&quot;) para evitar  que Dios destruyera el templo de Jerusalén (&quot;una cueva de ladrones&quot;)  como había destruido el tabernáculo de Silo (Jr 7,15), Jeremías se  atrajo el odio de las autoridades de Judea. Sacerdotes y (falsos)  profetas se esforzaron en convencer al pueblo de que Jeremías merecía la  muerte, aunque él les había avisado de que su sangre inocente caería  sobre ellos (26,1-15). Por su parte, los poderosos instaron al rey para  que lo ejecutase, y el rey se lo entregó (38,1-5). Aunque el profeta no  pereció entonces, en tiempos posteriores vieron algunos la destrucción  del templo de Jerusalén como el castigo divino por el trato dado a  Jeremías; y, de hecho, en la tradición apócrifa, Jeremías acaba muriendo  a manos de judíos como él.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En este otro caso, judíos y cristianos no fueron capaces de decir: Uno de los &lt;em&gt;nuestros, &lt;/em&gt;a quien Dios resucitó, sufrió por voluntad de &lt;em&gt;nuestros &lt;/em&gt;dirigentes. Antes al contrario, los cristianos espetaban a los judíos: &lt;em&gt;Vuestras &lt;/em&gt;autoridades  hicieron esto a nuestro Salvador; mientras que los judíos (en siglos  pasados) decían: Nuestras autoridades hicieron esto a &lt;em&gt;su &lt;/em&gt;(falso) profeta&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con relación a la causa de la muerte de Jesús Brown argumenta:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No  existen serios obstáculos para aceptar como verosímil que Jesús hiciera  una declaración sobre la destrucción del santuario, y podemos señalar  factores positivos que apoyan esa verosimilitud.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aunque es  probable que Jesús realizase una acción profética espectacular contra  usos indebidos del templo y que pronunciase la amenaza profética de que  el reino implicaría la destrucción y reconstrucción del santuario, cabe  hacerse dos preguntas. Primera: ¿es históricamente verosímil que tal  actitud de Jesús, percibida como contraria al templo, contribuyera al  deseo de las autoridades de que él muriese? Segunda: ¿fue citado  realmente el dicho sobre el santuario durante la actuación contra Jesús  en el sanedrín? La verosimilitud de lo primero resulta fácil de valorar.  Es casi seguro que los sacerdotes fueron el motor, por parte judía, de  los procedimientos finales contra Jesús; y si hubiera que señalar qué  molestaba de Jesús a la clase sacerdotal, el elemento más probable sería  algo que pudiera ser interpretado como un peligro para el  templo/santuario.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Numerosos factores teológicos pudieron  provocar antipatía en los sacerdotes saduceos hacia Jesús (K. Müller,  &quot;Jesús... Sadduzáer&quot;, 9-12): sus ideas sobre la vida futura (Me  12,18-27) y los ángeles; su rechazo de algunas normas de pureza y su  descalificación de la tradición del corbán (Me 7,1-15); su crítica de  los juramentos, especialmente de los basados en el templo y el altar,  etc. Algunas de estas posturas no eran privativas de Jesús y estaban  también presentes en los debates entre fariseos y saduceos; como mucho  podían ser causa de irritación, pero no revestían la suficiente gravedad  para que la antipatía o desconfianza hacia Jesús llegasen al punto de  generar el deseo de eliminarlo. Otra cuestión era el templo, la  institución clave en la vida civil y religiosa de Judea y el tesoro de  la nación. Las acciones o amenazas contra él rebasaban el campo  teológico para afectar a los ámbitos socioeconómico y político. Unos  cambios radicales podían afectar al empleo de las masas en Jerusalén, al  medio de vida y poder de los sacerdotes y al orden público, que  concernía a los romanos. La inquietud derivada de las amenazas de  destrucción bien pudo haberse exacerbado por la inseguridad religiosa y  económica sobre aquello con lo que un profeta apocalíptico como Jesús  podría sustituir el funcionamiento actual del templo, dado su recelo  hacia la riqueza y su énfasis en la total dependencia de Dios.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYfq90U1VBp6rnNDkBS27Gv5QKyq5x-ClsOMDEQ9oHPoqTcZB7ZCvdVTvBJf3fYXNsioJueeklS17hLoXIPlET4b8swaUOve38I2b9E0xlBx_xpMR52DvIGtgApWT3MZSjRLJG5KAtqDM/s1600/JESUS+ANTE+HERODES.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 206px; height: 118px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYfq90U1VBp6rnNDkBS27Gv5QKyq5x-ClsOMDEQ9oHPoqTcZB7ZCvdVTvBJf3fYXNsioJueeklS17hLoXIPlET4b8swaUOve38I2b9E0xlBx_xpMR52DvIGtgApWT3MZSjRLJG5KAtqDM/s400/JESUS+ANTE+HERODES.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5596304236047004066&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Todo  esto me sugiere el modesto corolario de lo que realmente tiene un alto  grado de probabilidad de ser histórico: algo que Jesús hizo o dijo  augurando la destrucción del templo/santuario provocó, al menos en  parte, la decisión del sanedrín que condujo a su muerte” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La muerte del Mesías, tomo I&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, páginas 554, 555 y 556).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Joachim  Gnilka se prenuncia al respecto con las siguientes palabras: “Es cierto  que Pilato condenó a Jesús porque creyó que éste estaba poniendo en  peligro el orden de la nación. Pero ¿por qué no actuó también contra sus  discípulos? La finalidad del proceso consistía en eliminar a Jesús.  Porque Pilato debió imaginarse que Jesús, según lo que le decían sus  acusadores, constituía un peligro para el orden nacional”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Para  el proceso llevado a cabo contra Jesús por Caifás y por los principales  sacerdotes, y que precedió al proceso llevado a cabo por Pilato, habrá  que pensar en todo caso en el conflicto que se había iniciado ya hacía  mucho tiempo y que culminó en la acción de Jesús de expulsar del templo a  los mercaderes. Jesús colmó así la medida y proporcionó a los  principales sacerdotes la posibilidad legítima –la posibilidad que ellos  probablemente estaban esperando- para proceder contra él” (&lt;strong&gt;«Jesús de Nazaret, mensaje e historia»&lt;/strong&gt;, página 374).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  conclusión, en palabras de E. P. Sanders, “Jesús fue ejecutado por los  romanos, y si los judíos tuvieron algo que ver con ello -es decir, si no  fue ejecutado simplemente por alterar el orden público-, los  instigadores de su muerte tuvieron que haber sido los que tenían acceso a  Pilato. Y los primeros que saltan a la vista son los dirigentes del  sacerdocio” (&lt;strong&gt;«Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 420).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, después de citar a varios especialistas en los estudios bíblicos y  historia bíblica, paso a compartir mi propio análisis, en el que  reafirmo la tesis de que fue la línea sacerdotal (a la que estaban  ligados los saduceos) el grupo o corriente del judaísmo la que desempeñó  un papel protagónico en la muerte de Jesús.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A pesar de la  idea popular y muy negativa que se tiene respecto de los fariseos, lo  cierto es que la evidencia apunta a que el conflicto decisivo que marcó  la muerte de Jesús estuvo ligado a la clase sacerdotal, rango al que  pertenecían los saduceos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Aunque generalmente muchos  piensan que el principal grupo con el que Jesús tuvo sus mayores  encontronazos fueron los fariseos, la verdad es que no fue así.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para  entender un poco mejor la tesis de este trabajo, ofrezco ahora un serie  de elementos que ponen en evidencia las concordancias entre Jesús y los  fariseos, y posteriormente entre los cristianos y los mismos fariseos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  primer lugar, el centro religioso y cultual de la espiritualidad de los  fariseos era la Sinagoga, observemos cómo la videncia bíblcia es  contundente al mostrar la relación armoniosa entre Jesús y la Sinagoga  (entre Jesús y los fariseos), y posteriormente, entre los cristianos y  la misma Sinagoga. Consideremos por lo menos algunos pasajes a manera de  ejemplo:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo 12.9 “Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo  13.54 “Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de  tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta  sabiduría y estos milagros?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos 1.21 “Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos 3.1 “Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos 5.22 “Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos  5.35 “Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la  sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al  Maestro?”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas 4.16 “Vino a Nazaret, donde se había  criado; y en el día de reposo* entró en la sinagoga, conforme a su  costumbre, y se levantó a leer”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas 4.20 “Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas  6.6 “Aconteció también en otro día de reposo,que él entró en la  sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano  derecha”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 6.59 “Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan  18.20 “Jesús le respondió: Yo públicamente he hablado al mundo; siempre  he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los  judíos, y nada he hablado en oculto”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hechos 13.14 “Ellos,  pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la  sinagoga un día de reposo y se sentaron”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hechos 13.15 “Y  después de la lectura de la ley y de los profetas, los principales de la  sinagoga mandaron a decirles: Varones hermanos, si tenéis alguna  palabra de exhortación para el pueblo, hablad”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hechos 14.1  “Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y  hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y  asimismo de griegos”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En segundo lugar, una doctrina tan  importante para el cristianismo, como la resurrección, es precisamente  común a Jesús y a los fariseos, a los cristianos y a los fariseos,  observemos la evidencia bíblcia:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 5.28 y 29 “8No os  maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en  los sepulcros oirán su voz; 29y los que hicieron lo bueno, saldrán a  resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de  condenación”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiY7zlQPhHJqZFI7yPGQd7FXyef94bcKYh9zRZPuqehhp_jVuCbKLNV3BXUMDvzadQavwXI1s5NanvVSXPMppDCeEYxss3fnvM_q82bNI8_TSPC5XytTtNYcvHZ-3OZLR72L1CNUz9cSVw/s1600/FARISEOS.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 181px; height: 135px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiY7zlQPhHJqZFI7yPGQd7FXyef94bcKYh9zRZPuqehhp_jVuCbKLNV3BXUMDvzadQavwXI1s5NanvVSXPMppDCeEYxss3fnvM_q82bNI8_TSPC5XytTtNYcvHZ-3OZLR72L1CNUz9cSVw/s400/FARISEOS.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5596304671122049298&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Hechos 23.6-9 “Entonces Pablo, notando que  una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el  concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de  la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga. 7Cuando  dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la  asamblea se dividió. 8Porque los saduceos dicen que no hay resurrección,  ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas. 9Y hubo  un gran vocerío; y levantándose los escribas de la parte de los  fariseos, contendían, diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que  si un espíritu le ha hablado, o un ángel, no resistamos a Dios”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1  Corintios 15.16-19 “Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo  resucitó; 17y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en  vuestros pecados. 18Entonces también los que durmieron en Cristo  perecieron. 19Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los  más dignos de conmiseración de todos los hombres”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  tercer lugar, la idea de un Canon que incluye las tres secciones de la  Biblia hebrea, la Torá (Pentateuco), los Neviím (los profetas), y los  Ketuvim (los escritos), es otro elemento común entre los fariseos y  Jesús, entre los cristianos y los fariseos. Comparase Lucas 24.44 “Y les  dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros:  que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la  ley (Torá) de Moisés, en los profetas (Neviím) y en los salmos (los  escritos)”. Esto así, pues los saduceos y los samaritanos sólo aceptaban  como literatura canónica a la Torá o Pentateuco.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  cuarto lugar, la llamada Biblia hebrea, el Texto Masorético, del que  depende hoy nuestra exégesis del Antiguo Testamento, nos llega gracias a  los fariseos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente, la esperanza en un Mesías y en  el más allá, son otros de los aspectos comunes entre la enseñanza de  Jesús y la de los fariseos, entre la esperanza cristiana y la de los  mismos fariseos. Obviamente, estos dos aspectos distinguen y separan una  vez más a Jesús, los fariseos y los cristianos de los saduceos.   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  oto lado, mientras que los fariseos tenía como centro a la Sinagoga, y  ya vimos cómo Jesús frecuentaba y hasta hacía uso de la palabra en la  misma; los saduceos, en cambio, estaban ligados al templo. En esta misma  línea se puede ver en los evangelios que el mismo Jesús no tuvo  palabras de censura para el liderazgo de la sinagoga, pero sí para el  templo y su administración. Además, mientras que los fariseos eran una  minoría en el sanedrín, los saduceos, por el contrario, constituían la  mayoría, y ejercían el control del mismo. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Además,  mientras que es abundante el testimonio respecto de Jesús y la Sinagoga,  en cambio, la evidencia bíblica e histórica más segura apunta a que  Jesús muy probablemente sólo visitó a Jerusalén una sola vez. Y en dicha  ocasión ya sabemos lo que ocurrió. Al llegar aquí, no podemos olvidar  que el ministerio de Jesús se desarrolló prácticamente en Galilea, a  excepción de las últimas dos semanas.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Como parte final  de este trabajo, voy a desarrollar un análisis estadístico de la  frecuencia y el contexto en que se mencionan los fariseos, los saduceos y  los sacerdotes, los cuatro evangelios canónicos, tomando como base la  versión Reina Valera de 1960. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Parto de la premisa de que  un análisis estadístico de la frecuencia de la mención de los fariseos y  los sacerdotes en los cuatro evangelios (Mateo; Marcos, Lucas y Juan)  arroja unos datos interesantísimos. Analicemos en primer lugar la  mención del grupo de los sacerdotes en los cuatro evangelios:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La  expresión “sacerdotes” ocurre 62 veces en 62 versículos en los cuatro  evangelios. El promedio en que aparece en cada evangelio es como sigue:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Mateo 20 veces, pero 16 en el contexto de los últimos días del  ministerio terrenal de Jesús (el contexto de la pasión, comenzando en el  20.18). Lo que nos lleva a concluir que el 80 %  de la mención de este  grupo en el evangelio de Mateo se da en el contexto de la pasión de  Cristo, y el resto (20 %) fuera de dicho contexto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Marcos 15 veces, pero 13 en el contexto de la pasión de Cristo.  Conclusión: aproximadamente el 87 % de la mención del grupo de los  sacerdotes ocurre en Marcos (partiendo del 10.33) en el contexto de la  pasión de Cristo. El resto (apenas el 13 %) es el que se menciona fuera  de dicho contexto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Lucas 16 veces, pero 13 en el  contexto de la pasión de Cristo (comenzando en el 17.14),  aproximadamente el 81 %. El resto (el 19 %) fuera de este contexto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Juan 11 veces, pero 8 veces en el contexto de la pasión (a partir del  11.47), aproximadamente el 73 %. El resto (el 27 %) fuera de dicho  contexto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;Conclusión&lt;/span&gt;: Se nota claramente que el grupo  sacerdotal adquiere una relevancia notoria en la narración de los  evangelios (en los cuatro, aumentando la proporción en la siguiente  manera: pasa del 20 al 80 % en Mateo; del 13 al 87 % en Marcos; del 19  al 81 % en Lucas; y del 27 al 73 % en Juan) precisamente en el contexto  de la pasión de Cristo, lo que deja ver el papel destacado que jugó la  clase sacerdotal (a la cual estaba ligada la línea saducea) en el  proceso a Jesús.    &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasemos ahora al análisis estadístico  de la mención de los fariseos en los cuatro evangelios. La expresión  “fariseos” ocurre en los cuatro evangelios 82 veces en 80 versículos.  Veamos, pues, la proporción en cada uno de los cuatro evangelios.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Mateo 30 veces, pero 14 veces en el contexto de la pasión de Cristo (a  partir del 21.45), lo que equivale a menos del 50 % (específicamente el  47 %). El resto (el 53 %) fuera de dicho contexto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  Marcos 12 veces, (dos veces en el 2.18), pero una sola vez en el  contexto de la pasión. Lo que equivale aproximadamente a un 8.5 %  (realmente un poco menos). El resto (el 91.5 %) ocurre fuera del  contexto de la pasión.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Lucas 20 veces, pero una sola  vez en el contexto de la pasión. Lo que equivale al 5 %. El resto (el 95  %) fuera de dicho contexto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En Juan 20 veces, pero 6  veces en el contexto de la pasión (2 veces en el 7.32). Lo que equivale  al 30 % (a partir del 11.46). El resto (el 70 %) fuera de dicho  contexto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En conclusión: En los cuatro evangelios  encontramos que la referencia al grupo de los fariseos se da en una  dirección proporcionalmente inversa a la mención del grupo de los  sacerdotes en el contexto de la pasión o de los últimos días de la vida  de Jesús previo a la pascua. Mientras que las referencias a la clase  sacerdotal &lt;strong&gt;van de menos a más&lt;/strong&gt; al entrar en el cuadro  narrativo más próximo a la pasión de Cristo (del 20 al 80 % en Mateo;  del 13 al 87 % en Marcos; del 19 al 81 % en Lucas; y del 27 al 73 % en  Juan). Sin embargo, &lt;strong&gt;de más a menos la referencia a los fariseos&lt;/strong&gt;  en el mismo contexto de la pasión (de 53 al 47 % en Mateo; del 91.5 al  8.5 % en Marcos; de 95 al 5 % en Lucas; y del 70 al 30 % en Juan).  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Este  análisis estadístico demuestra el destacado papel desempeñado por la  clase sacerdotal (a la que estaban ligados los saduceos) en el proceso  de condena y crucifixión de Jesús. También se pone de manifiesto, en  línea contraria a lo que piensan muchos, que los fariseos no jugaron un  papel de primer orden en la muerte de Jesús. Por otro lado, analizando  la evidencia que nos da el libro de los Hechos con relación al papel de  los sacerdotes en la persecuciones sobre los primeros cristianos en  Jerusalén, arroja más luz sobre la tesis que sostiene que el grupo que  le presentó a Jesús y a los primeros cristianos la más fiera oposición  fue la clase sacerdotal, clase que agrupaba a los Saduceos.   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con relación al libro de los Hechos, encontramos la siguiente estadística:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Los sacerdotes se mencionan en 14 ocasiones: 4.1, 6, 23; 5. 24; 6.7; 9.14, 21; 19.14; 22.30; 23.14; 25.2, 15; 26.10, 12.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Los Saduceos se mencionan cinco veces: 4.1; 5.17; 23.6, 7, 8.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Los Fariseos solamente se mencionan cinco veces: 15.5; 23.6, 7, 8, 9.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  resumen, entendiendo que los saduceos estaban ligados al templo y que  pertenecían al rango sacerdotal, podemos concluir que considerando las  14 referencias específicas a los sacerdotes, unidas a las cinco de los  saduceos, en conjunto, representan una relación de 19 a 5 con relación a  los fariseos en el libro de los Hechos.&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEinHVFUZWshrTgbt0H93Ljdo6maiMl_8w3RgBt_vGg3-IjjNLqzjXNFZLw_scJ1GET872MjDPgdmVl36mZ-wv1vuRYJgHthGmAP17IGHOhMfuxyvNeql39K5JQCD9hfa21hTsRRDKPrEYk/s1600/HE+AQUI+AL+HOMBRE.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 257px; height: 196px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEinHVFUZWshrTgbt0H93Ljdo6maiMl_8w3RgBt_vGg3-IjjNLqzjXNFZLw_scJ1GET872MjDPgdmVl36mZ-wv1vuRYJgHthGmAP17IGHOhMfuxyvNeql39K5JQCD9hfa21hTsRRDKPrEYk/s400/HE+AQUI+AL+HOMBRE.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5596305109413571730&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Conclusión: &lt;/strong&gt;El  grupo judío que tuvo un papel determinante en el proceso a Jesús, fue  la aristocracia de Jerusalén, la cual estaba liderada por la corriente  de los saduceos, la cual era de rango sacerdotal, la que menos tenía  cosas en común con la enseñanza de Jesús, la que también controlaba el  Sanedrín, y la que tenía un franco acceso a las autoridades romanas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  palabras de E. P. Sanders, “Jesús fue ejecutado por los romanos, y si  los judíos tuvieron algo que ver con ello -es decir, si no fue ejecutado  simplemente por alterar el orden público-, los instigadores de su  muerte tuvieron que haber sido los que tenían acceso a Pilato. Y los  primeros que saltan a la vista son los dirigentes del sacerdocio” (&lt;strong&gt;«Jesús y el judaísmo»&lt;/strong&gt;, pagina 420).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Bendiciones!&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/2022586422528141957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/sociedad-adinerada-de-israel-dio-muerte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/2022586422528141957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/2022586422528141957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/sociedad-adinerada-de-israel-dio-muerte.html' title='Sociedad adinerada de Israel dio muerte a Jesús'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgO08FjbMibUiH7iyeQs6hOYDe1rO_2vyu9uorq1pY4l3cHI8686-aohmHUfo0t5zKdpXrF4I7GsoLT-PoGUAj9U-qsOPTArgfTerkniOoHS4xToCvo58E8F2JDGPkrmwdBIh32MqTtDOI/s72-c/arresto+de+Jesus.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-1949294607647517325</id><published>2011-04-12T09:18:00.000-07:00</published><updated>2011-04-12T09:58:21.953-07:00</updated><title type='text'>El ministerio de Jesús, a propósito de Cuaresma</title><content type='html'>&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 0);font-size:130%;&quot; &gt;&lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;¿Cuando comenzó? ¿Qué tiempo duró?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPycKLOuOlJkbKtwPJ15ftkgHr43XepIwohWYfIDxgi68Xp_sbL6ZgVa8mAPZGHkile9ADVFJL-K0REvvPpyd4NVawqqrGx0Thgap00VV5RM3AlqurMnVpXrR6FFtp8DQV0leYzBqCSD4/s1600/bautismo.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 179px; height: 282px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPycKLOuOlJkbKtwPJ15ftkgHr43XepIwohWYfIDxgi68Xp_sbL6ZgVa8mAPZGHkile9ADVFJL-K0REvvPpyd4NVawqqrGx0Thgap00VV5RM3AlqurMnVpXrR6FFtp8DQV0leYzBqCSD4/s400/bautismo.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594735846471132226&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;En  el contexto de la Cuaresma y la Semana Santa es común el que se plantee  la cuestión de la duración del ministerio de Jesús de Nazaret. No es  extraño, pues, bíblica e históricamente la evidencia a punta a que Jesús  murió en el contexto de la fiesta judía de peregrinación conocida como  la pascua (hebreo “pesaj”, griego “pásja”).&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sin embargo,  el gran problema consiste en establecer el método adecuado o más  plausible para llegar a una respuesta lo más verosímil posible al  respecto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es muy común la afirmación de que el ministerio  de Jesús tuvo una duración de unos tres años o tres años y medio. Pero  ¿es esto realmente cierto?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ciertamente no tenemos en la  Biblia un pasaje que con propiedad nos diga qué tiempo duró el  ministerio de Jesús. En otras palabras, la duración del ministerio de  Jesús no es un asunto bíblico, no es algo que la Biblia pretendiera  establecer o fijar. Realmente no fue este un dato que se conservara ni  recibiera importancia en las tradiciones relativas a Jesús de Nazaret  conservadas en las fuentes cristianas canónicas y no canónicas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Tampoco tenemos datos extrabíblicos seguros que nos permitan establecer con certeza la duración del ministerio de Jesús.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Puedo  decir que hay dos métodos que se han empleado para tratar de responder  la pregunta de cuál fue la duración del ministerio de Jesús.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  primero método consiste en verificar las fechas más probables, más  aceptadas en las que se entiende que Jesús nació y murió. El problema de  este método es que sirve más (es más útil) para fijar la cantidad de  años que vivió Jesús, que para determinar propiamente la duración de su  ministerio.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg7cA4ATos_JSARW_bdV43pVNyoDPFc-Rh4NPUxgNiLHBrd3y403wQGfob5rv45hiy-adoLSBnupMXamX6rxaUHpKgeI_kFVFadG3MSVPvfmGWwOzdzjluts0VtTT1doGtT6p5ncit3VnQ/s1600/mujer+sanada.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 191px; height: 136px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg7cA4ATos_JSARW_bdV43pVNyoDPFc-Rh4NPUxgNiLHBrd3y403wQGfob5rv45hiy-adoLSBnupMXamX6rxaUHpKgeI_kFVFadG3MSVPvfmGWwOzdzjluts0VtTT1doGtT6p5ncit3VnQ/s400/mujer+sanada.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594736096239842738&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Con relación a la fecha del nacimiento de  Jesús, bíblica e históricamente el testimonio unánime es que éste nace  en tiempos de Herodes el Grande. Luego, como Herodes el Grande muere en  el año 4 (cuatro) antes de Cristo, se concluye que Jesús pudo nacer en  ese mismo año, en los últimos años de vida de Herodes.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Además,  si el dato que ofrece Mateo es históricamente correcto (a pesar de que  como afirma Raymond E. Brown, la historicidad del relato de los magos  tiene dificultades casi insuperables), respecto de los dos años tomados  como referencia por Herodes para la matanza de los niños (Mateo 2.16); y  otras consideraciones, Jesús habría nacido alrededor del año 7 o 6  antes de Cristo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con relación a la fecha de la ejecución  de Jesús contamos con datos más seguros. La fecha aceptada por la  mayoría de los historiadores y especialistas es el año 30 de nuestra era  (hay los que específicamente hablan del viernes 7 de abril, 14 de  Nisán). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A la luz de estos datos, diríamos que si Jesús  nació en el año 4 antes de él, y muere egctivamente en el año 30, la  vida de Jesús duró unos 34 años. Pero si en realidad Jesús nació entre  el 7 o 6 antes de él, y muere en el 30, Jesús habría sido crucificado a  la edad de 36 o 37 años.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, entiendo que el  ministerio público de Jesús inicia con su bautismo, el tener una fecha  aproximada de este evento nos ayudaría bastante. Por otro lado, en tener  con una cifra aproximada de la edad que tenía Jesús cuando fue  bautizado, también serviría de ayuda para fijar la duración del  ministerio de Jesús.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En primer lugar, respecto a la fecha de su bautismo, se tienen como más probables los años 27-29 de nuestra era.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En este sentido, el ministerio de Jesús, habría durado un promedio de uno a tres años.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con  respecto a la edad aproximada que tendía Jesús cuando comenzó su  ministerio, la Biblia tampoco es clara. La única información que tenemos  al respecto nos la da Lucas, pero es un poco vaga, pues Jesús,  teóricamente, podría tener un poco más (más verosímil) o un poco menos.  Lucas 2.23 afirma “Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de  treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgLH-uHtXRQMW7e-H_I7GNsuHyQEtjATkeOTxtSL9eQjPDrFeK1X8AoTLtjbgYblnA4FS5lj_DlYG7TiWCqIY6HKWxi5yKADTUFm3cf3SoV5K8D2rNmJG02PYfbMYGiAnOD37Jc1IL5FIo/s1600/sobre+el+mar.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 120px; height: 163px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgLH-uHtXRQMW7e-H_I7GNsuHyQEtjATkeOTxtSL9eQjPDrFeK1X8AoTLtjbgYblnA4FS5lj_DlYG7TiWCqIY6HKWxi5yKADTUFm3cf3SoV5K8D2rNmJG02PYfbMYGiAnOD37Jc1IL5FIo/s400/sobre+el+mar.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594736556643224274&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Ahora  bien, si Jesús nació en el año 4 antes de él, y fue bautizado en el 29,  Jesús iniciaría su ministerio a la edad de 33 y moriría de 34, con un  ministerio de a penas un año (y así sucesivamente, si fue bautizado en  el 28, tendría 32 y moriría de 34, con un ministerio de dos años; y si  fue bautizado en el 27, Jesús tendría 31 y moriría de 34, con un  ministerio de tres años).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero si Jesús realmente nació en  el año 6 antes de él, si fue y fue bautizado en el 29, Jesús iniciaría  su ministerio a la edad de 35 y moriría de 36, con un ministerio de a  penas un año (y así sucesivamente, si fue bautizado en el 28, tendría 34  y moriría de 36, con un ministerio de dos años; y si fue bautizado en  el 27, Jesús tendría 33 y moriría de 36, con un ministerio de tres  años). Y el asunto incluso se complica más si Jesús realmente nació en  el año 7 antes de él.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El segundo método parte de los datos  mismos que nos proporcionan los evangelios mismos tomando como clave  las posibles visitas de Jesús Jerusalén para la celebración de la  pascua.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Probablemente el método más adecuado para fijar  específicamente la duración del ministerio de Jesús sea precisamente las  posibles visitas de Jesús a Jerusalén en el contexto de las fiestas de  peregrinación. Recordemos que las fiestas judías de peregrinación (la  Pascua, Pentecostés y los Tabernáculos) se celebran anualmente.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lo  penoso es que los evangelios no coinciden en este punto, no nos dan un  dato uniforme, imposibilitando el que lleguemos a una conclusión  totalmente segura.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos, pues, lo que ciertamente nos dicen los evangelios.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según  el evangelio de Marcos, Jesús estuvo en Jerusalén en una sola ocasión,  visita en la cual fue crucificado (Marcos 11.1-15.47). En consecuencia,  según Marcos el ministerio de Jesús no duraría más de un año.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8wReW33C-bbMbyu6r5kp6TcBC68yIZ5v0G365rM_HrSOIOf_FP88N4Iwrzgf5J_WAkEPPxPa8vrobPjckwwx8TKywc2h6Iv_yURRI8t3fbQdWAWpsFw7L5Rfpyw_ssfbgDST7mw6kl4g/s1600/domingo+ramos.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 189px; height: 141px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh8wReW33C-bbMbyu6r5kp6TcBC68yIZ5v0G365rM_HrSOIOf_FP88N4Iwrzgf5J_WAkEPPxPa8vrobPjckwwx8TKywc2h6Iv_yURRI8t3fbQdWAWpsFw7L5Rfpyw_ssfbgDST7mw6kl4g/s400/domingo+ramos.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594738904204452066&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Algunos  piensan que Mateo (23.37) y Lucas (13.34) sugieren que Jesús  probablemente haya visitado a Jerusalén en más de una ocasión. Sin  embargo, pienso que no se deben extraer demasiadas conclusiones de estos  versículos, porque al fin y al cabo, en ninguna manera hacen referencia  a que estas probables visitas a Jerusalén hubieran tenido lugar en el  contexto de las fiestas de peregrinación. En consecuencia, los datos de  Mateo y Lucas parecen más bien confirmar el punto de vista y tradición  de Marcos. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por otro lado, el evangelio de Juan menciona  tres casos específicos en que Jesús estuvo en Jerusalén para la  celebración de la pascua, en el contexto de las fiestas de  peregrinación:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 2.13 &lt;em&gt;“&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén&lt;/em&gt;&lt;em&gt;”&lt;/em&gt; (compárese el versículo 23).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 6.4 “&lt;em&gt;Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.&lt;/em&gt;&lt;em&gt;”&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 11.155-58 &lt;em&gt;“&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Y  estaba cerca la pascua de los judíos; y muchos subieron &lt;/em&gt;&lt;em&gt;de aquella  región a Jerusalén antes de la pascua, para purificarse. 56Y buscaban a  Jesús, y estando ellos en el templo, se preguntaban unos a otros: ¿Qué  os parece? ¿No vendrá a la fiesta? 57Y los principales sacerdotes y los  fariseos habían dado orden de que si alguno supiese dónde estaba, lo  manifestase, para que le prendiesen.&lt;/em&gt;&lt;em&gt;”&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Siguiendo  a Juan, si Jesús visitó a Jerusalén para la pascua al comenzar su  ministerio (2.13), pero luego volvió en dos ocasiones y años posteriores  (6.4 y 11.55-58), esto significaría que el ministerio de Jesús tendría  una duración de dos años y algo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjX1eiRXF_yRLp9mDe7ftgr37cPrOqo5BABQAxLFaLLoG2sBLbCLHta8HXrTosHGoAKFl_UkOfFMnQ_OtPB3niEw3ts6AMtya6wnUuAsrqNrt3C3jFEOtDOWC3YTY7KPCuXiyoEBiPbaYk/s1600/en+lacruz.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 172px; height: 151px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjX1eiRXF_yRLp9mDe7ftgr37cPrOqo5BABQAxLFaLLoG2sBLbCLHta8HXrTosHGoAKFl_UkOfFMnQ_OtPB3niEw3ts6AMtya6wnUuAsrqNrt3C3jFEOtDOWC3YTY7KPCuXiyoEBiPbaYk/s400/en+lacruz.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594739670766391394&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Pero si la fiesta que se menciona en Juan 5.1 (&lt;em&gt;Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén&lt;/em&gt;)  era la pascua u otra de las fiestas de peregrinación y de un año  distinto a la ocasión del 6.4, esto significaría que el ministerio de  Jesús, según Juan, tendría una duración de tres años y algo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sin  embargo, Gunther Bornkamm advierte: “No sabemos si Jesús había ejercido  antes su actividad en Jerusalén o en sus alrededores. Sus lamentaciones  sobre Jerusalén «Cuantas veces he querido reunir a tus hijos, como una  gallina a reúne a sus pollos bajo sus alas…» (Mateo 23.37-39) pueden ser  una cita de los libros sapienciales; difícilmente prueban que Jesús ha  ejercido antes cualquier actividad en la ciudad. El evangelista Juan que  sitúa el ministerio de Jesús a veces en Galilea y a veces en Jerusalén,  y que le hace participar en tres fiestas pascuales, no es sobre este  punto un testigo histórico seguro, porque los lugares de la actividad de  Jesús  tienen manifiestamente par él una significación simbólica” (&lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Jesús de Nazaret&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, Ediciones Sígueme, año 2002, página 163) “ &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En resumen, a la luz de los datos de los evangelios, la conclusión, lógicamente ambigua, es la siguiente:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según  los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), probablemente el  ministerio de Jesús tuvo una duración de alrededor de un año.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según  Juan, y de acuerdo a las tres referencias específicas a la pascua, el  ministerio de Jesús habría tenido una duración de dos años y algo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero,  también según Juan, si se asume que la fiesta de Juan 5.1 es la pascua u  otra de las fiestas de peregrinación, el ministerio de Jesús  probablemente haya tenido una duración de tres años y algo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De  todos modos, la determinación específica y segura de la duración del  ministerio de Jesús es algo que hay que dejarlo sin resolver. Aquí sólo  he mencionado las probabilidades que podemos sugerir, a la luz de los  datos de que disponemos. Habrá quienes seguirán los datos de los  evangelios sinópticos, pero otros se identificarán con los datos de  Juan, el cuarto evangelio. Personalmente pienso que la tradición  sinóptica merece la preeminencia, dado las características esenciales  del cuarto evangelio. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Quiero terminar este artículo citando al respecto la opinión de algunos especialistas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhjP74n6jynODs-W_B3b16m2quo4dt1btOKjnlLBngQJxHODoGuMdKK5j3-wzyhwGcOJiYCKuNVk8yqp-mxeRFIRF74EIFqCi1IV_A9X7sfQh7BdSV5F0yZB8dWRn5TyHYa5u2xlUKixhU/s1600/resucita.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 116px; height: 164px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhjP74n6jynODs-W_B3b16m2quo4dt1btOKjnlLBngQJxHODoGuMdKK5j3-wzyhwGcOJiYCKuNVk8yqp-mxeRFIRF74EIFqCi1IV_A9X7sfQh7BdSV5F0yZB8dWRn5TyHYa5u2xlUKixhU/s400/resucita.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594740565866000002&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;“No  es posible precisar el año de nacimiento de Jesús; hay una cierta  probabilidad en favor de los últimos años de reinado de Herodes el  Grande”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“La primera aparición pública de Jesús se produce entre los años 27 y 28 después d.C.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“El año 30 d.C. es el año más aprobable de la muerte de Jesús; pero no se excluye que puedan ser otros años.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Jesús  nació entre los años 6/4 a.C., todavía en vida de Herodes I; actuó por  breve tiempo, en los inicios del mandato del gobernador Poncio Pilato  (26-36 d.C.); y fue ajusticiado, probablemente, en la fiesta de pascua  del año 30 d.C. (Gerd Theissen y Annette Merz, &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;El Jesús histórico&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, Ediciones Sígueme, España, 2004, páginas 182-186).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“Jesús,  pues, fue un judío de Galilea, y nació probablemente en Nazaret. Aquí  debió de vivir alrededor de treinta años (Lucas 2.23), hasta que fue  bautizado por Juan el Bautista. El bautismo tuvo lugar en el año 27-28 o  28-29 d.C. Más difícil  es determinar la duración de su ministerio  público que va desde el bautismo hasta la crucifixión. Según los datos  de los tres primeros Evangelios, parece que duró, a lo sumo, un año. En  cambio, según Juan, habría durado incluso tres años… Según la hipótesis  más probable, Jesús fue bautizado el 28-29 y murió el año 30” (David  Flusser, &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Jesús, en sus palabras y en su tiempo&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, Ediciones Cristiandad, España, 1975, páginas 31 y 32).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqgcez5x2aIVgIa5PrSRZNG2aJYYC0fG_lZ1vl4jjBsfOL5X3sYjwuYL1CrALU2XjyuONel5q51uUPy44A44Idd-9XoyolgBX_ZTEqcnSdLTyWfZGZXaeEhjBitcAZHMC_B9uD48cBzk0/s1600/ascencion.jpeg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 177px; height: 285px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqgcez5x2aIVgIa5PrSRZNG2aJYYC0fG_lZ1vl4jjBsfOL5X3sYjwuYL1CrALU2XjyuONel5q51uUPy44A44Idd-9XoyolgBX_ZTEqcnSdLTyWfZGZXaeEhjBitcAZHMC_B9uD48cBzk0/s400/ascencion.jpeg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5594741356680267442&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;“Jesús  vivió con sus padres en Nazaret, una aldea galilea. Uno de los  herederos de Herodes el Grande, Antipas, fue quien gobernó Galilea  durante toda la vida de Jesús (salvo al principio cuando aun vivía  Herodes el Grande), es muy probable que todo el ministerio activo de  Jesús, exceptuando las últimas dos o tres semanas, se desempeñara en la  Galilea de Antipas… No sabemos con exactitud durante cuánto tiempo  continuó ese ministerio itinerante, pero al parecer sólo un año, tal vez  dos” (E. P. Sanders, &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La figura histórica de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, Verbo Divino, España, 2005, páginas 29 y 30).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;“En  cuanto a la duración de la actividad pública de Jesús, se supone que  ésta fue, por lo menos, de un año, y como máximo de tres años,. Sin  embargo, una actividad de tres años es improbable… No sabemos en qué año  se hizo tal cosa (su crucifixión). Así que tendremos que contentarnos  con la información de que Jesús  fue ejecutado hacia el año 30. El año  30 fue el año 783 después de la fundación de Roma. Por lo que se refiere  a la edad de Jesús, creemos probable que él acabara de sobrepasar la  mitad de sus treinta años” (Joachim Gnilka, &lt;strong&gt;«&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Jesús de Nazaret&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;mensaje e historia&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;»&lt;/strong&gt;, Editorial Herder, España, 1995, página 385).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Saludos fraternales&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/1949294607647517325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/el-ministerio-de-jesus-proposito-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/1949294607647517325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/1949294607647517325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/04/el-ministerio-de-jesus-proposito-de.html' title='El ministerio de Jesús, a propósito de Cuaresma'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPycKLOuOlJkbKtwPJ15ftkgHr43XepIwohWYfIDxgi68Xp_sbL6ZgVa8mAPZGHkile9ADVFJL-K0REvvPpyd4NVawqqrGx0Thgap00VV5RM3AlqurMnVpXrR6FFtp8DQV0leYzBqCSD4/s72-c/bautismo.jpeg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2906375494968806081.post-9103976654596851279</id><published>2011-03-10T09:08:00.000-08:00</published><updated>2011-03-10T09:59:01.344-08:00</updated><title type='text'>Por qué es más importante el evangelio de  Juan?</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjFaYWKyO38NAxiVWW2PBNPOcUXcGTZvD9xAJODb8bOZ97Hn2kXxzL-u0cDzo6-6M6_nN91B47taO2KdzgGnb4ZxFnvtpq7-ZnL8kNNSZnj6EizAj0eN_7UDqSjEXuCTYC8ezGXsF8WB5M/s1600/apostol+juan.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 204px; height: 287px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjFaYWKyO38NAxiVWW2PBNPOcUXcGTZvD9xAJODb8bOZ97Hn2kXxzL-u0cDzo6-6M6_nN91B47taO2KdzgGnb4ZxFnvtpq7-ZnL8kNNSZnj6EizAj0eN_7UDqSjEXuCTYC8ezGXsF8WB5M/s400/apostol+juan.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5582501021716504498&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Como en cualquier otro campo, ámbito o área, también en los estudios  bíblico, teológicos y de la vida eclesial, hay cosas que resultan como  inexplicables o difícil de entender y explicar.&lt;/div&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En este  artículo quiero abordar precisamente una de esas cosas o situaciones  difíciles de explicar en el ambiente bíblico-teológico-eclesial. Me  refiero a la preeminencia que tiene el evangelio de Juan con respecto a  los sinópticos en cuanto a algunos aspectos de la terminología, jerga o  lenguaje cristiano. Esto a pesar de que no fue Juan el primer evangelio  en ser escrito, sino el último, siempre que nos quedemos dentro de los  límites del canon. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Es obvio que en este breve artículo no  puedo ser exhaustivo, pero sí voy a considerar cuatro casos a manera de  ejemplos muy representativos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Primer caso:&lt;/strong&gt;  No ha importado lo que siempre hayan dicho Marcos, Mateo y Lucas,  respecto al cuál fue el primer milagro de Jesús; siempre se piensa,  según Juan, que el primer milagro de Jesús, sólo según Juan, fue el  convertir agua en vino en la boda de Caná de Galilea. Observemos:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos  y Lucas coinciden en afirmar que el primer milagro de Jesús consistió  en liberar a un hombre de un espíritu inmundo (Marcos 1.21-28; Lucas  4.31-37)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según Mateo, el primer milagro fue el sanar a un leproso (Mateo 8.1-4).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero según Juan, el primer milagro fue convertir agua en vino, en una boda de Caná de Galilea (Juan 2.1-12)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Antes  de cerrar este caso, quiero citar dos obras que le conceden la  prioridad al evangelio de Juan en lo relativo al establecer el primer  milagro de Jesús, a pesar de que en realidad cada evangelio tuvo un  origen independiente y nos nuestra un milagro propio al inicio del  ministerio de Jesús según su propio relato y particular teología. Esto  así al margen de lo que diga Juan.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La primera obra es &lt;strong&gt;“4, 000 preguntas y respuestas sobre la Biblia”&lt;/strong&gt;.  El autor de este libro es A. Dana Adams, y fue publicada por Editorial  Mundo Hispano. Yo poseo la tercera edición, correspondiente al año 2004.  Pues bien, en la página 119 de esta obra leemos la pregunta numerada  con el numeral 11: ¿Cuál fue el primer milagro efectuado por Jesús?  Respuesta: La transformación del agua en vino en la fiesta de bodas en  Caná de Galilea (Juan 2.1-11). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;La segunda obra es  “Dinámicas y ocurrencias bíblicas”. El autor de este libro es Joel  Santana G. Esta obra se imprimió en la República Dominicana, por lo  menos su primera edición, correspondiente al año 2006. Pues bien, en la  página 89 de este libro, encontramos la pregunta: ¿Dónde Jesús obró su  primer milagro? Respuesta: En Caná (Juan 2.1-11).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora bien, por  lo general es común que escuchar que en el evangelio de Juan, Jesús  realiza siete (7) señales o milagros, a saber:  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Primera señal: convertir el agua en vino (Juan 2.1-11)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Segunda señal: sanar al hijo de un oficial del rey (Juan 4.43-54)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Tercera señal: sanar al paralítico de Betesda (Juan 5.1-18)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Cuarta señal: la multiplicación de los panes (Juan 6.1-15)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Quinta señal: caminar sobre las aguas (Juan 6.19-20)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Sexta señal: sanar a un ciego de nacimiento (Juan 9.1-12)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Séptima señal: la resurrección de Lázaro (Juan 11.38-44; 12.17-18)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;No  obstante, a la luz del mismo evangelio, parece arriesgado el hablar de  sólo siete señales. Consideremos lo que nos dice el evangelista mismo: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 6.2 “Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan  11.47 “Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el  concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas  señales.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 12.37 “Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 20:30 “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Finalmente,  pienso que una evidencia que nos debe alertar respecto de la teología  del cuarto evangelio, el arreglo y la relación entre las dos primeras  señales (a las que Juan Mateos y Juan Barreto llaman “señales  programáticas”; Vocabulario teológico del evangelio de Juan); es que  antes de la segunda señal, en dos ocasiones Juan sugiere que Jesús  realizó varias señales (no se nos dice cuántas, pero no parece que no  fueron pocas). Observemos lo que nos dice Juan antes de hablar de “esta  segunda señal”:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 2.23 “Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan  3.2 “Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has  venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que  tú haces, si no está Dios con él.”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEii0wc8e42u9DMt4cQSZjdOQf86-dfXgcxYExKbfvjorJS0beduqPzQsU-Vo1L9z1BhZBsWfSmuF_fpMTEJAVEcR7M0m_xBFUUSHP1XZQt4aKg4ht5TYD8bOzs5kiT6W3oMlZkOYCcnobY/s1600/DANA+ADAMS+LIBRO.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 162px; height: 244px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEii0wc8e42u9DMt4cQSZjdOQf86-dfXgcxYExKbfvjorJS0beduqPzQsU-Vo1L9z1BhZBsWfSmuF_fpMTEJAVEcR7M0m_xBFUUSHP1XZQt4aKg4ht5TYD8bOzs5kiT6W3oMlZkOYCcnobY/s400/DANA+ADAMS+LIBRO.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5582500516916247122&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Una observación final:  Muy probablemente las dos obras citadas y por igual muchas personas, han  mal interpretado la expresión que usa Juan “este principio de señales”  (Juan 2.11). En honor a la verdad, esta frase no tiene relevancia alguna  al intentar averiguar cuál fue el primer milagro de Jesús con relación  al resto de los evangelios, sino a lo interno del propio evangelio de  Juan. ¿Por qué digo esto? Porque dicha expresión ha de entenderse dentro  del conjunto de señales o milagros que menciona el propio evangelio de  Juan. Por eso, para Juan, en el contexto propio de su obra, el segundo  milagro o señal de Jesús, consistió en sanar al hijo de un oficial del  rey (Juan 4.43-54), a pesar de lo afirmado e Juan 2.23 y 3.2. En este  sentido, creo que debemos considerar seriamente la referencia al milagro  de la boda de Caná que hace el autor del cuarto evangelio, al narrar  las circunstancias del segundo milagro (Juan 4.46 y 54). Esta referencia  es iluminadora para el papel que juegan Capernaum y las llamadas dos  primeras señales en la teología del cuarto evangelio. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Segundo caso:&lt;/strong&gt; Mientras que en los sinópticos se habla de la necesidad del arrepentimiento, para Juan hay que “nacer de nuevo”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;El  Jesús de Marcos, Mateo y Lucas exige el “arrepentimiento” (Marcos  6.7-13; Mateo 9.11-13; Lucas 5.30-32). En cambio, el Jesús de Juan  demanda un “nuevo nacimiento” (Juan 3.1-7).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por otro lado,  Pablo también coincide con los sinópticos en usar la terminología del  “arrepentimiento” (véase Romanos 2.4-5; 2 Corintios 7.9-10).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Luego,  dentro de la llamados “escritos deuteropaulinos” encontramos los  conceptos de el “viejo hombre” (la antigua manera de vivir, sin Cristo) y  el “nuevo hombre” (la nueva criatura en Cristo, la nueva forma de  vida), considérese Efesios 4.22-24; Colosenses 3-5.11).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para  ser consistente debo reconocer que ya en Romanos encontramos por lo  menos una parte de esta terminología, aunque sólo está presente el  concepto de “el viejo hombre” en Romanos 6.6. Obviamente, no es  imposible que la presencia de la figura de “el viejo hombre” en Romanos,  suponga el conocimiento de sus antítesis, “el viejo hombre”, si bien  éste último no tiene presencia en dicha carta.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por otro  lado, a pesar de la opinión de algunas personas, en mi opinión no creo  acertado el pensar que “arrepentimiento” y “nuevo nacimiento” fueran dos  conceptos totalmente equivalentes, que fueran originalmente entendidos  como la misma cosa. Al opinar de esta manera, creo estar en el camino  correcto cuando notamos que el Jesús de Juan no maneja ambos conceptos, y  el Jesús de los sinópticos, tampoco. Por ejemplo, un dato interesante  es que el verbo “arrepentirse” (metanoéo) no forma parte del vocabulario  del cuarto evangelio, así como tampoco el sustantivo “arrepentimiento”  (metánoia). En cambio, el verbo “nacer de nuevo” y el sustantivo “nuevo  nacimiento” no forman parte del vocabulario de los sinópticos. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  bien, siendo más estricto, tengo que decir que en verdad, tampoco en  Juan encontramos un sustantivo que como tal apunte al llamado “nuevo  nacimiento”. Tampoco hay un verbo propiamente para “nacer de nuevo”. Lo  que se ha traducido como “nacer de nuevo” en Juan 3.3 y 7, es más bien  una especie de circunlocución formada por el verbo “gennáo” (engendrar,  producir), y el adverbio “ánothen” (de arriba, desde el principio, desde  hace mucho, de nuevo). Precisamente este factor ha originado una larga  discusión entre los comentaristas respecto de si lo correcto es traducir  como “nacer de nuevo” o “nacer de arriba, “nacer de lo alto”. Quizás  este asunto habrá que dejarlo como algo sin resolver; sin embargo, a la  luz del versículo 31 del mismo capítulo 3 de Juan (y Juan 19.11 y 23),  probablemente la mejor opción sea hablar de “nacer de lo alto”, “nacer  de arriba”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Una manera de arrojar un poco más de luz  respecto al probable mejor sentido del adverbio “ánothen” es  considerando la manera en que la Reina Valera ha traducido dicho  adverbio en las pocas veces que se lo encuentra en el NT, observemos:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo 27.51 “de arriba”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos 15.38 “de arriba”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas 1.3 “desde el principio”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 3.3, 7, 31 (en los dos primeros pasajes “de nuevo”, pero en el 31, “de arriba”)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan 19.11, 23 “de arriba”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Hechos 26.5 “desde el principio”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Gálatas 4.9 “de nuevo”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Santiago 1.17; 3.15, 17 “de lo alto”&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjt4Y9B-ati8CdTP82PiC4E5zT-htFsYQYMQtOOqP5pBgrr1zo_T9GIZv4OiGDPic44czccdh97TGHi8U3VR21mfbKpiS2RZqQ2Khrh78c2Vj0E_K5N6JLziGWsbcYZi-EEl0W_5EvtJiQ/s1600/el+nuevo+hombre.png&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 252px; height: 252px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjt4Y9B-ati8CdTP82PiC4E5zT-htFsYQYMQtOOqP5pBgrr1zo_T9GIZv4OiGDPic44czccdh97TGHi8U3VR21mfbKpiS2RZqQ2Khrh78c2Vj0E_K5N6JLziGWsbcYZi-EEl0W_5EvtJiQ/s400/el+nuevo+hombre.png&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5582505150562730386&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;No  obstante, sin necesariamente ser reduccionista, creo que hay un  elemento vital en común entre la metáfora del “nuevo nacimiento” de Juan  (Juan 3.3-7) y la metáfora del “nuevo hombre” de Efesios y Colosenses  (Efesios 4.22-24 y Colosenses 3.5-11).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ese elemento común y  esencial (a pesar de la posibilidad de que ambos autores no estuvieran  pensando del todo en lo mismo), es que, según Juan, el “nuevo  nacimiento” no es fruto del esfuerzo humano; porque a diferencia de la  reproducción física, este “nuevo nacimiento” no se produce por voluntad  de varón, sino de Dios (Juan 1.12-13). &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De igual manera,  “el nuevo hombre” de Efesios y Colosenses, tampoco es el resultado de un  esfuerzo humano, pues es creación de Dios (y “según Dios”, “conforme a  Dios”) Efesios 4.24; Colosenses 3.10.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Tercer caso:&lt;/strong&gt;  Mientras que en los sinópticos uno no sabe quién fue el que cortó la  oreja a siervo del sumo sacerdote, según Juan podemos saber tanto el  nombre de quién cortó la oreja, como el nombre del siervo en cuestión.  Consideremos la evidencia textual:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según Marcos, no se  sabe realmente quién fue el que le cortó la oreja al siervo del sumo  sacerdote. Siguiendo a Marcos, tampoco sabemos cuál era el nombre del  siervo al que le cortaron la oreja: “Pero uno de los que estaban allí,  sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la  oreja.” (Marcos 14.47)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según Mateo, la situación es la  misma que la narrada por Marcos: “Pero uno de los que estaban con Jesús,  extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo  sacerdote, le quitó la oreja” (Mateo 26.51)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por su parte,  Lucas también coincide en narrar los hechos conforme a Marcos y Mateo:  “Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la  oreja derecha” (Lucas 22.50)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;De todos modos, al margen de  las coincidencias entre los sinópticos, hay que hacer notar que Lucas  agrega la indicación de que la oreja cortada fue la “oreja derecha”.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pero  ahora viene la opinión de Juan: Según éste, en primer lugar, fue Pedro  el que cortó la oreja. En segundo lugar, coincide con Lucas en que la  oreja cortada fue la derecha. En tercer lugar y, a diferencia de lo  sinópticos en conjunto, especifica que el siervo del sumo sacerdote se  llamaba “Malco”: “Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la  desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja  derecha. Y el siervo se llamaba Malco” (Juan 18.10)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipn7l5x6MB8AIKZrWCo_nG0nECpzeY32YUlILNyhPidyCaZ8RSLUV2_3LGiOZ9tbtEA-uu7kJOPOhIAiEui8pLQ1kTlzAKyCPSpUfpWxRArDAp1rsjfz-FiSgH_bDL46vn3xkg1CpWVbk/s1600/maria%252Blava%252Blos%252Bpies%252Bde%252Bjesus.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 201px; height: 204px;&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipn7l5x6MB8AIKZrWCo_nG0nECpzeY32YUlILNyhPidyCaZ8RSLUV2_3LGiOZ9tbtEA-uu7kJOPOhIAiEui8pLQ1kTlzAKyCPSpUfpWxRArDAp1rsjfz-FiSgH_bDL46vn3xkg1CpWVbk/s400/maria%252Blava%252Blos%252Bpies%252Bde%252Bjesus.jpg&quot; alt=&quot;&quot; id=&quot;BLOGGER_PHOTO_ID_5582508980215852210&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Cuarto y último caso:&lt;/strong&gt;  Los cuatro evangelios coinciden en que Jesús fue un ungido por una  mujer, por lo menos una vez durante su ministerio. Lo interesante es,  sin embargo, las diferencias que envuelven los relatos en conjunto.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En primer lugar, Marcos y Mateo coinciden en afirmar que Jesús estaba en la aldea de Betania (Marcos 14.3; Mateo 26.6).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Por  su parte, Lucas no da ninguna información precisa sobre el lugar (Lucas  7.36-37). Y a diferencia de los demás evangelios, hay que decir que  Lucas no ubica este relato en el contexto de la última semana del  llamado “ministerio de Jesús. Este hecho ha favorecido la sospecha de  que probablemente estemos ante dos historias distintas. De todos modos  quizás este sea otro asunto que haya que dejar sin resolver del todo.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Juan,  por su lado, coincide con Marcos y Mateo en que Jesús estaba en Betania  (Juan 12.1), y que la historia narrada se dio en el contexto de su  última semana de ministerio publico antes de ir a la cruz.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con relación a la casa donde se celebraba el banquete, hay diferencias notables entre los evangelios:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según  Marcos y Mateo, Jesús estaba en la casa de “Simón el leproso”, el que  había sido leproso (Marcos 14.3; Mateo 26.6). Para Lucas era “Simón el  fariseo” (Lucas 7.36, 39, 40, 44).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Para Juan, en cambio,  se trataba de casa de Lázaro, María y Marta: “Seis días antes de la  pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado  muerto, y a quien había resucitado de los muertos. 2Y le hicieron allí  una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a  la mesa con él. 3Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro,  de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus  cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume” (Juan 12.1-3).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Ahora  vamos a la pregunta del millón: ¿Quién fue la persona que sugirió que  el perfume con que fue ungido Jesús, pudo haberse vendido y usar esos  recursos para darlo a los pobres?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Consideremos por separado la respuesta de cada evangelista:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según  Marcos: “Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para  qué se ha hecho este desperdicio de perfume? 5Porque podía haberse  vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y  murmuraban contra ella” (Marcos 14.4-5)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según Mateo: “Al  ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este  desperdicio? 9Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse  dado a los pobres” (Mateo 26.8-9).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Con relación al  evangelio de Lucas, lo cierto es que para éste, quien protesta es Simón,  el fariseo que invitó a Jesús, y, sin embargo, no parece importarle el  precio del perfume, sino la forma de vida de la mujer, pues era una  prostituta (Lucas 7.39). En consecuencia, no hallamos en Lucas la  sugerencia de que se pudo haber vendido el perfume y dar a los pobres el  producto de la venta.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Según Juan: “Entonces Judas  Iscariote, que era aquel de los discípulos que iba a traicionar a Jesús,  dijo: 5—¿Por qué no se ha vendido este perfume por el equivalente al  salario de trescientos días, para ayudar a los pobres? 6Pero Judas no  dijo esto porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón, y  como tenía a su cargo la bolsa del dinero, robaba de lo que echaban en  ella” (Juan 12.4-6; compárese Juan 13.29).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Obviamente, una  vez se lee la versión de Juan tienen que surgir por lo menos dos  preguntas: 1) ¿Por qué acusa Juan a Judas de ser la persona que sugirió  la venta del perfume? 2) ¿Por qué lo acusa de ser ladrón?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Respecto  a la primera pregunta: En primer lugar, pregunto: ¿por qué atenernos  sólo a lo dicho por Juan, si tenemos el punto de vista y testimonio  coincidente de Marcos y Mateo de que la sugerencia no vino de una sola  persona? En segundo lugar: ¿por qué seguir sólo a Juan si de acuerdo a  los sinópticos en verdad fueron los discípulos mismos (por lo menos  algunos de ellos) los que realmente hicieron la propuesta?&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Pasando  a la segunda pregunta, pienso que una forma de responderla de manera  adecuada es comparando la información de Juan con el testimonio de los  sinópticos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;A pesar de la afirmación de Juan, de que Judas  era “ladrón”, no hay nada en todo el resto del Nuevo Testamento que  confirme esa sospecha. Lo cierto es que hasta no darse la llamada  “traición” de Judas, no hay nada en los evangelios que indique que éste  tuviera una vida de sospecha u oscura en medio de los doce. Es más, si  hay una idea que persiste en los evangelios es que Judas siempre fue  “uno de los doce”. Consideremos la evidencia textual: &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Marcos:  “3Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a  él. 14Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos  a predicar, 15y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para  echar fuera demonios: 16a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; 17a  Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó  Boanerges, esto es, Hijos del trueno; 18a Andrés, Felipe, Bartolomé,  Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, 19y Judas  Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa.” (Marcos 3.13-19;  compárese Marcos 14.10-11, 43)&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Mateo: “Entonces llamando a  sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos,  para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda  dolencia. 2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón,  llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su  hermano; 3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de  Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 4Simón el cananista, y Judas  Iscariote, el que también le entregó” (Mateo 10.1-4; compárse Mateo  26.14-16)&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Lucas: “12En aquellos días él  fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13Y cuando era de  día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales  también llamó apóstoles: 14a Simón, a quien también llamó Pedro, a  Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, 15Mateo, Tomás,  Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, 16Judas hermano de Jacobo, y  Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor” (Lucas 6.12-16; compárese  Lucas 22.47-48).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Incluso Juan, reconoce que Judas fue un miembro ordinario de “los doce” (véase Juan 6.70, 71; 12.4).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;En  resumen, este análisis comparativo pone en evidencia que la tradición  sinóptica no concuerda con la tradición joánica respecto a que Judas era  “ladrón”, como tampoco en lo relativo a que él fuera la persona que  sugirió que pudo haberse vendido el perfume con el cual la mujer había  ungido a Jesús.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Al final, el quedarnos con el punto de  vista de Juan o si con el de la tradición sinóptica, dependerá mucho de  si aceptamos que en este punto el evangelio de Juan transmite o no una  tradición tan antigua o más antigua que la sinóptica.   &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;Un  punto de vista muy ingenioso al respecto, y que pienso no debemos  ignorar es el de Raymond E. Brown, cito: &lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;“Es posible que Juan nos  transmita una noticia histórica que no se ha conservado en los restantes  evangelios, al informarnos de que Judas guardaba los fondos comunes.  Esta noticia hace más verosímil el diálogo de 13.27-29 y explica el  puesto de honor que Judas ocupaba junto a Jesús  durante la Última Cena.  Los sinópticos parecen dar a entender que Judas podía tener en su poder  treinta piezas de plata sin levantar sospechas; ello resultaría  explicable si realmente guardaba la bolsa común. No es imposible que la  identificación joánica del discípulo irritado en Betania se deba a la  tendencia de presentar a Judas como un personaje siniestro. Sin embargo,  tampoco es imposible que, precisamente porque administraba el dinero  del grupo, Judas fuese el discípulo que protestó en Betania y que este  recuerdo se perdiera en la tradición sinóptica” &lt;/span&gt;(El evangelio según  Juan, tomo I, página 782).&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Conclusiones:                          &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;1)  La Biblia más que un libro, es propiamente una biblioteca, un conjunto  de libros que originalmente tuvieron un origen y vida, al principio, muy  independiente.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;2) Fue muy posteriormente, con el  surgimiento del “códice” el formato más antiguo parecido al libro  moderno (empleado ya en el mismo primer siglo de nuestra era) que se fue  estableciendo la idea de un conjunto unificado de libros. A diferencia  del “rollo”, el “códice” admitía la posibilidad de escribir por ambos  lados del papiro, pergamino o papel. Luego, la posibilidad que abrió el  códice de poder escribir varios libros en un mismo “códice”, vino a  contribuir a la idea del canon. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;3) Cada libro de la Biblia tiene un contexto histórico y comunitario propio y específico.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;4)  Cada evangelio de la Biblia surgió en un contexto histórico y  comunitario propio y específico. También posee un teología propia, así  como un arreglo consistente con esa teología subyacente.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;5) El Nuevo Testamento, igual que el AT, es un conjunto de teologías, no una teología monolítica.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;6)  No es correcto exagerar la llamada “unidad de la Biblia”, tampoco habrá  que llevar más lejos de lo necesario sus diferencias y tensiones  internas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;7) Es necesario que valoremos en su justa  proporción la teología peculiar y características propias de cada libro  de la Biblia. Esto incluye su propio estilo y particular vocabulario,  así como sus particulares metáfora y figuras de pensamiento.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;8)  El que un libro del NT sea más antiguo que otro, no significa que posea  siempre la información más completa y e histórica respecto de muchos  asuntos.  &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;9) El que un libro del NT sea más reciente  tampoco significa que, por un lado, no posea en algunos casos, una  tradición tan antigua o más antigua que un libro que se haya escrito  primero. Por otro lado, tampoco significa que necesariamente tendrá una  información más completa.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;10) Una verdadera teología  bíblica del NT, en este caso, ha de prestar mucho respeto por el  carácter de originalmente independiente de cada libro del NT. Se hace  necesario admitir con propiedad el hecho de que la idea del canon es  posterior al momento y circunstancias que hicieron necesarios la  redacción de los libros del NT, comenzando por las cartas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;11)  Es un error metodológico muy común pretender interpretar un texto por  otro u otros, sin hacer el debido análisis del primero. Lo correcto es  procurar establecer el real y sentido del primer pasaje, y en un segundo  momento, establecer las relaciones con otros textos, verificando su  continuidad o discontinuidad, su concordancia o contrastes. La verdad es  que cada texto tiene su propia teología, su propio contexto y su propia  problemática, y esto es algo que nunca se debe olvidar en la labor de  interpretación bíblica.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;12) El intérprete de la Biblia no  debe crear tensiones cuando los textos no las tienen, pero tampoco debe  suprimirlas cuando están en el mismo corazón de los textos bíblicos,  fabricando armonizaciones artificiales que violan los principios más  elementales de la exégesis.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;13) No podemos dejar de  reconocer que la jerga, liturgia, teología y praxis cristiana de un  grupo o comunidad lectora a lo interno del cristianismo, puede estar más  influenciada o determinada por un libro especifico de la Biblia (aunque  del NT principalmente) que de otros. Por ejemplo, hay iglesias que  muestran una eclesiología más influenciada, por ejemplo, 1 Corintios;  mientras que otras iglesias tienen un eclesiología más próxima a lo que  vemos en las llamadas cartas pastorales. Hay comunidades o iglesias que  tienen una doxología muy influenciada por los Salmos, mientras que otras  exhiben una influencia muy mínima o sencillamente ninguna.      &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;14)  Finalmente, tampoco se ha de perder de vista el hecho de que la  posterior conformación del canon tiene serias implicaciones para una  lectura de la Biblia de conjunto; aunque eso sí, evitando a todo costo,  el caer en la llamada “deshistorización” de los libros que componen la  Biblia. &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;¡Bendiciones!&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/feeds/9103976654596851279/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/03/por-que-es-mas-importante-el-evangelio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/9103976654596851279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2906375494968806081/posts/default/9103976654596851279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jesustedicesendero.blogspot.com/2011/03/por-que-es-mas-importante-el-evangelio.html' title='Por qué es más importante el evangelio de  Juan?'/><author><name>Anonymous</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16959121353868792835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjFaYWKyO38NAxiVWW2PBNPOcUXcGTZvD9xAJODb8bOZ97Hn2kXxzL-u0cDzo6-6M6_nN91B47taO2KdzgGnb4ZxFnvtpq7-ZnL8kNNSZnj6EizAj0eN_7UDqSjEXuCTYC8ezGXsF8WB5M/s72-c/apostol+juan.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>