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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" gd:etag="W/&quot;DkcGQno7eCp7ImA9WhBbFk4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697</id><updated>2013-05-15T18:07:03.400+02:00</updated><category term="Tarento" /><category term="Roosevelt" /><category term="Malta" /><category term="España" /><category term="Mediterráneo" /><category term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Segunda Guerra Mundial</title><subtitle type="html" /><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false&amp;v=2" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>43</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/La2GuerraMundial" /><feedburner:info xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" uri="la2guerramundial" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><feedburner:emailServiceId xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0">La2GuerraMundial</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0">http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><entry gd:etag="W/&quot;C0cMQ3k5fCp7ImA9WhBQEU0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-5940567529425038552</id><published>2013-03-12T16:11:00.002+01:00</published><updated>2013-03-12T16:11:22.724+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-12T16:11:22.724+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Mediterráneo" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Los "Sea Gladiator" en el Mediterráneo</title><content type="html">El &lt;b&gt;"Gloster Gladiators"&lt;/b&gt; era un biplano muy maniobrero creado en 1934. Avión de caza para misiones diurnas o nocturnas, tenía cuatro ametralladoras y fue de los primeros aviones de cabina cerrada. Su peso máximo al despegue era de 2.155 kilos, velocidad de 407 kilómetros por hora y techo operativo de 10.000 metros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su versión naval, provisto de gancho para toma con cable, peleó con valentía sobre los portaaviones, si bien estaba en inferioridad frente a los bombarderos alemanes. Los &lt;b&gt;"Gladiators"&lt;/b&gt; podían enfrentarse con los Heinkel He 111 -que ya se habían hecho famosos en la guerra de España- siempre que no hubiesen lanzado aún sus bombas. Una vez que lo habían hecho eran presa fácil de los bombarderos germanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Contra los &lt;b&gt;Junkers 88&lt;/b&gt;, los "Gladiators" estaban prácticamente indefensos. Incluso las primitivas versiones de este avión podían desarrollar, aunque no siempre, 468 kilómetros por hora a 5.200 metros, por lo que, a no ser que los "Gladiators" se lanzasen sobre ellos en picado, los JU 88 los barrían del cielo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la primavera de 1940 ya se había realizado la adaptación de los nuevos Hurricanes a los portaaviones, pero para entonces Gran Bretaña necesitaba hasta el último de sus aviones para la batalla de Inglaterra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el mes de julio de ese año, tres "Sea Gladiators" del "Eagle" fueron los únicos cazas embarcados con que contaba Gran Bretaña en el Mediterráneo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reportaje sobre la II Guerra Mundial del ABC, folleto sobre la lucha por el Mediterráneo.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5940567529425038552?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5940567529425038552?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/03/los-sea-gladiator-en-el-mediterraneo.html" title="Los &quot;Sea Gladiator&quot; en el Mediterráneo" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0IFSXw6cCp7ImA9WhBRGUU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-8264806288981393952</id><published>2013-03-11T09:11:00.001+01:00</published><updated>2013-03-11T09:11:58.218+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-11T09:11:58.218+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Malta" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>El primer asedio a Malta</title><content type="html">Desde el principio de la guerra la responsabilidad para la defensa aliada del Mediterráneo es compartida por los ingleses y franceses. Las fuerzas inglesas defendían las zonas del Este con la base de Alejandría y en el Oeste con la base de Gibraltar, mientras los franceses cubrían la zona centro con sus bases de Bizerta, Argel y Orán.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La &lt;b&gt;importancia estratégica de Malta&lt;/b&gt;, situada en pleno centro del Mediterráneo, era de sobra conocida por los aliados, como también eran conocidos sus problemas de suministros y defensa, ya que sólo estaba a 16 millas marinas de Italia y de las bases de Sicilia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el verano de 1939, el Comité de Defensa Imperial aprueba los planes de defensa de la isla con orden de enviar cuatro escuadrones de cazas y 172 cañones antiaéreos, aunque el proyecto no se hará efectivo hasta 1940, cuando el comodoro del aire M. Maynard toma el mando.&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;Los aeródromos de Malta&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Malta&lt;/b&gt; contaba con tres puertos y siete aeródromos, aunque nunca estuvieron los siete en servicio al mismo tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Hal Far:&lt;/b&gt; En funcionamiento desde 1920. Cuando Maynard llega a la isla establece en esta base cuatro aviones Swordfish y una estación de radiocontrol en la base.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Takali:&lt;/b&gt; De uso civil antes de la guerra, sus pistas se llenaban de maleza con el mal tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Luqa:&lt;/b&gt; Diseñado para cubrir las restricciones originadas por el mal tiempo en los otros campos de aviación era un aeródromo para bombarderos, teniendo una capacidad para 24 aviones Wellington.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Marsa Race Course:&lt;/b&gt; Campo de emergencia, sólo para aparatos del tipo Marylands.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Safi:&lt;/b&gt; El más importante de todos los campos de aviación de Malta y por ello el más afectado por los bombardeos del Eje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Qrendi:&lt;/b&gt; Construido a principios del año 40 entra en funcionamiento el 10 de noviembre del 42. Alojaba los aviones Hurricane MK2.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Xewija:&lt;/b&gt; Situado en la isla de Gozo, cuando comenzaron los preparativos de la "operación Husky", es utilizado por tropas anglo-americanas como apoyo aéreo para el XVII Ejército de Patton durante y después de la invasión de Sicilia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Comienza la batalla aérea&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para fines de marzo de 1940 era obvio para Maynard que la promesa de los cuatro escuadrones que debían ser enviados a Malta no se cumpliría. Por el momento la defensa de la propia Inglaterra tenía alta prioridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 28 de abril se reciben órdenes relativas a los cuatro Gladiator de Hal Far para que fuesen trasladados a Alejandría. Con eso se hubiera debilitado el ya de por sí frágil espacio aéreo de la isla, por lo que dicha orden no llegó a hacerse efectiva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras el uso de tropas aerotransportadas alemanas en Holanda, en mayo del 40, Maynard consideró oportuno proteger día y noche todos los aeropuertos, en previsión de un posible asalto aéreo. Se establecieron turnos de vuelos de protección.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer ataque aéreo contra Malta -del total de 3.340 que sufriría a lo largo de los próximos tres años- comenzó a las siete menos diez de la mañana del 11 de junio de 1940. Al día siguiente de la declaración de guerra de Mussolini, diez trimotores Savoia Marchetti SM79 bombardean La Valeta y los distritos cercanos. Dieciséis bombas de 110 kilogramos caen sobre el aeródromo de Hal Far, cuyas baterías antiaéreas derriban uno de los Savoia y causan desperfectos a otro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera victoria para los Gladiators, la única defensa aérea de Malta, llegará cuando el mismo día, a las siete y media de la tarde, es interceptado un grupo de aviones enemigos al sur del Gran Puerto, siendo derribado un avión de escolta Fiat CR42. Esta acción demostró a los británicos que el tiempo de intercepción debía ser más corto, obligando a los pilotos a permanecer constantemente en los aviones dispuestos a entrar en acción. Por otro lado, los desperfectos originados por las bombas en las pistas incrementaron, como es lógico, los peligros al despegar o aterrizar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Llegan refuerzos a Malta&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 28 de junio llegan a Malta cuatro Hurricanes procedentes del Oriente Medio con destino a Gran Bretaña. Maynard persuade al ministro del Aire para que se queden en Malta, lo que supondría una inestimable ayuda. La llegada de los Hurricane obligó a los italianos a intensificar su fuego de cobertura durante sus ataques aéreos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A primeros de agosto el ministro del Aire británico envía en el carguero "Argus" cuatro escuadrones de cazas Hurricane -20 aparatos- que, establecidos en el aeródromo Luqa, forman el escuadrón 261. Inmediatamente esta pista recibiría un impresionante bombardeo en el que fueron destruidos tres aviones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Malta comienza poco a poco a devolver los golpes, adquiriendo un papel importante en la contienda, primero como base de reconocimiento aéreo, con la realización de fotografías para la inteligencia británica del puerto de Tarento. Más tarde, con diecisiete Wellington, se forma el escuadrón 148, con base en Luqa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Disgustado por la incapacidad de los italianos para impedir el tráfico marítimo inglés con destino al norte de Africa, Hitler obliga a Mussolini a utilizar la X Fliegerkorps de la Luftwaffe con 172 aparatos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer ataque en masa alemán fue el 10 de enero del 41. Sesenta aparatos Junkers 87 y Heinkel 111 atacan un convoy que se dirigía a Malta. El portaaviones "Illustrious" es alcanzado seis veces por las bombas, pero logra entrar en el puerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El día 16, setenta JU 87 y JU 88 atacan el Gran Puerto y sólo cuatro Hurricanes y tres Flumars del "Illustrious" hacen frente a la oleada del enemigo. Las defensas antiaéreas del puerto sufren grandes desperfectos y unas 200 casas quedan destruidas. El día 18 un nuevo ataque de bombarderos alemanes deja fuera de servicio el aeródromo de Luqa y con graves daños el de Takali. Al día siguiente, en el Gran Puerto, el "Illustrious" recibe un nuevo impacto, pero es reparado y puede abandonar Malta con dirección a Egipto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El día 26, otro feroz ataque contra el aeródromo de Luqa destruye seis Wellington sobre las pistas, rápidamente reemplazados por seis Hurricanes procedentes del norte de África. Los alemanes, con su superioridad numérica, estaban ganando la batalla aérea a base de terribles costes. Los refuerzos británicos llegaban a cuentagotas. El 3 de abril aterrizan en Malta 20 Hurricanes MKIIA, pilotados por veteranos de la batalla de Inglaterra. El 27 lo hacen otros 23 aparatos, lo que permite al ya vicemariscal del Aire Maynard formar otro escuadrón, el 185.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de mayo, Hitler retira la X Fliegerkorps de Sicilia para utilizarlos en el asalto contra Rusia, donde ha de concentrar todas sus fuerzas. Mientras, en Malta manda un nuevo comandante, el vicemariscal del Aire Hugh Lloyd, quien pronto descubre que la superioridad aérea es ahora suya, frente a los Savoia Marchetti 79 y los Fiat CR42.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante este periodo, los "raids", por la noche, son cada vez más frecuentes, llegándose a formar incluso en la isla una unidad especial de cazas nocturnos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El incremento de sus pérdidas hace que Hitler busque una solución radical: el 29 de octubre ordena al mariscal Kesselring que transfiera su II Luftflotte de Rusia a Italia, con órdenes expresas de que se supriman los ataques contra los convoyes africanos. Así, el 22 de diciembre comenzará la segunda batalla aérea de Malta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reportaje sobre la II Guerra Mundial del ABC, folleto sobre la lucha por el Mediterráneo.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/8264806288981393952?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/8264806288981393952?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/03/el-primer-asedio-malta.html" title="El primer asedio a Malta" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkMMRng_fCp7ImA9WhBRGEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-5328934714547318954</id><published>2013-03-09T18:01:00.001+01:00</published><updated>2013-03-09T18:01:27.644+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-09T18:01:27.644+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Roosevelt" /><title>Roosevelt se aproxima a la guerra</title><content type="html">En &lt;b&gt;1939&lt;/b&gt;, al comenzar la &lt;b&gt;segunda guerra mundial&lt;/b&gt;, la opinión pública norteamericana se dividió entre los aislacionistas y los intervencionistas. &lt;b&gt;Franklin Delano Roosevelt&lt;/b&gt;, sostenía que &lt;b&gt;Estados Unidos&lt;/b&gt;, sin llegar a la beligerancia, debía ayudar &amp;nbsp;a los Aliados. Para ello, desde la presidencia, fue aboliendo progresivamente la ley de Neutralidad de mayo de 1937.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El &lt;b&gt;4 de noviembre del 39&lt;/b&gt;, firmó una ley que permitía comprar armas en los Estados Unidos a Francia y Gran Bretaña, sobre el principio de "cash and carry" -pago al contado-. Después de Dunkerque se incrementaron los envíos de armas americanas a Gran Bretaña. En septiembre de 1940, Estados Unidos facilitó a Inglaterra 50 viejos destructores a cambio del derecho a instalar bases en Terranova y en las colonias británicas del Caribe. Otro acuerdo de interés antes de final de año fue el de trasladar a Estados Unidos la investigación británica más avanzada para protegerla de los bombardeos y formar un fondo común con los investigadores norteamericanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;El &lt;b&gt;5 de noviembre del 40&lt;/b&gt;, Roosevelt es elegido por tercera vez presidente de los Estados Unidos. Un mes más tarde, el 8 de diciembre, Churchill dirige a Roosevelt una desesperada carta comunicándole que Gran Bretaña no tiene fondos monetarios para seguir sufragando los gastos bélicos. La reacción de Roosevelt fue inmediata, el día 29, en una de sus charlas radiofónicas, anunciaba al pueblo americano que: "Hemos de convertirnos en el gran arsenal de la democracia".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El instrumento que permitió poner en marcha este propósito fue la ley de Préstamos y Arriendos -"Lend and Lease Bill"-, firmada por el presidente el 11 de marzo de 1941. Una ley que fue la salvación de Gran Bretaña y de sus Aliados y que marcó el paso decisivo de los Estados Unidos de la neutralidad a la "no beligerancia".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reportaje sobre la II Guerra Mundial del ABC, folleto sobre la lucha por el Mediterráneo.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5328934714547318954?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5328934714547318954?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/03/roosevelt-se-aproxima-la-guerra.html" title="Roosevelt se aproxima a la guerra" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkQBQX46eCp7ImA9WhBRF0k.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-794098443818377713</id><published>2013-03-08T14:12:00.003+01:00</published><updated>2013-03-08T14:12:30.010+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-08T14:12:30.010+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tarento" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Ataque a Taranto: la humillación de la Armada italiana</title><content type="html">El &lt;b&gt;28 de octubre de 1940&lt;/b&gt;, las &lt;b&gt;tropas italianas&lt;/b&gt; iniciaron la &lt;b&gt;invasión de Grecia&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Inglaterra&lt;/b&gt; acudió en ayuda de este país y fueron los británicos los que, a la postre, avanzaron sus posiciones en el Mediterráneo al instalarse en las bases griegas de Salamina, Salónica, Corfú, Corinto, Prevesa y, sobre todo, &lt;b&gt;Creta&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La &lt;b&gt;ocupación de las bases griegas&lt;/b&gt; mejoró la situación estratégica de los ingleses, pero complicó la tarea de &lt;b&gt;Cunningham&lt;/b&gt;, que tuvo que preocuparse, como misión principal, de asegurar las &lt;b&gt;líneas de comunicación Alejandría-Grecia&lt;/b&gt;. La &lt;b&gt;principal amenaza&lt;/b&gt; la constituía la &lt;b&gt;Flota italiana&lt;/b&gt; estacionada en &lt;b&gt;Tarento&lt;/b&gt;. La componían seis acorazados, siete cruceros pesados, dos cruceros ligeros y varios destructores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el mes de agosto, la &lt;b&gt;Fleet Air Arm&lt;/b&gt; (Flota aeronaval británica) preparaba la operación contra Tarento, pero no podía realizarla antes de que Malta recibiera los aviones de reconocimiento Glenn Martin, ya que el éxito estaba condicionado a una perfecta información sobre el fondeadero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;El &lt;b&gt;plan&lt;/b&gt; preveía el &lt;b&gt;ataque&lt;/b&gt; en &lt;b&gt;dos oleadas de doce Swordfish la primera y de nueve la segunda&lt;/b&gt;. Debido a pérdidas sufridas los días 9, 10 y 11 de noviembre, la fuerza de ataque británica quedó reducida a estos 21 aviones. La RAF estacionada en Malta obtuvo excelentes fotografías y el mismo día 11 se volvió a comprobar que la Flota italiana no había abandonado Tarento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El "Eagle" se encontraba efectuando reparaciones, por lo que sus aviones disponibles fueron transferidos al "Illustrious". A las seis de la tarde de ese 11 de noviembre el "Illustrious" partió hacia el objetivo. Dos horas y media después acompañado por cuatro cruceros y cuatro destructores, comenzó el despegue del primer grupo de torpederos cuando se encontraban a 170 millas de su destino. Este grupo estaba compuesto por 12 aviones Swordfish. Seis iban armados con torpedos, cuatro con bombas y dos con bombas y bengalas. La misión asignada a estos últimos era iluminar a los acorazados italianos. El segundo grupo estaba formado por nueve Swordfish, cinco armados con torpedos, dos con bombas y dos con bombas y bengalas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A las diez de la noche comenzó el ataque con el lanzamiento de las bengalas del primer grupo. El segundo se produjo una media hora después. Durante algo más de dos horas, Taranto se convirtió en un infierno, en el que los aviones ingleses volaban entre explosiones, incendios, globos cautivos, bengalas y fuego antiaéreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Las bajas fueron las siguientes:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Británicos: dos aviones perdidos, un oficial muerto y tres prisioneros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Italianos: acorazado "Cavour", torpedeado y hundido. Acorazado "Duilio", torpedeado y varado. Acorazado "Littorio", torpedeado, pero no hundido debido al escaso calado de la rada. Crucero "Trento" y torpedero "Libeccio", averiados por bombas. El "Littorio" y el "Duilio" permanecerían entre cuatro y seis meses en reparación; el "Cavour", durante toda la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Armada japonesa estudió en sus mínimos detalles esta operación que sería reproducida, con el mismo éxito, trece meses después por los nipones en Pearl Harbour.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fuente:&lt;br /&gt;
Reportaje sobre la II Guerra Mundial del ABC, folleto sobre la lucha por el Mediterráneo.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/794098443818377713?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/794098443818377713?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/03/ataque-tarento-humillacion-armada-italiana.html" title="Ataque a Taranto: la humillación de la Armada italiana" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkEGQH04eyp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-7612825518196855464</id><published>2013-03-07T17:43:00.004+01:00</published><updated>2013-03-07T17:43:41.333+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T17:43:41.333+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="España" /><title>España ocupa Tánger</title><content type="html">La &lt;b&gt;rápida derrota francesa de junio del 40&lt;/b&gt; deslumbró a numerosas personalidades españolas que trataron de forzar una mayor cooperación entre &lt;b&gt;España&lt;/b&gt; y el &lt;b&gt;Eje&lt;/b&gt;. El &lt;b&gt;ministro español de Exteriores&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;coronel Beigbeder&lt;/b&gt;, colaboró con el Gobierno francés para la firma del armisticio. Con motivo de estas gestiones solicitó a los franceses sus territorios del norte de África, a lo que ellos se negaron en redondo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De todas formas, &lt;b&gt;Franco&lt;/b&gt;, aprovechándose de los acontecimientos en el país galo, decidió ocupar Tánger el 14 de junio de 1940. Las fuerzas jalifianas del &lt;b&gt;coronel Yuste&lt;/b&gt; se encargaron de realizar la operación. Al día siguiente se publicaba en la Prensa el comunicado oficial del Gobierno que justificaba la acción:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;"Con objeto de garantizar la neutralidad de la zona y de la ciudad de Tánger, el Gobierno español ha resuelto encargarse, provisionalmente, de los servicios de vigilancia, Policía y seguridad de la zona internacional"&lt;/b&gt;. En este sentido, el embajador británico en España, sir Samuel Hoare, recibía seguridades de que se respetaría el estatuto internacional de Tánger.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;El &lt;b&gt;día 4 de noviembre del 40&lt;/b&gt;, siendo ministro de Exteriores Serrano Suñer, España asumió el control exclusivo de la zona de Tánger. Esta decisión propició la fuga de los submarinos italianos "Bianchi" y "Brin", refugiados en el puerto de Tánger tras huir del bloqueo naval establecido por los ingleses en el Estrecho de Gibraltar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La &lt;b&gt;ocupación española de Tánger&lt;/b&gt; habría de durar hasta septiembre de 1945. El puerto fue utilizado por los submarinos italianos que trataban de salir al Atlántico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reportaje sobre la II Guerra Mundial del ABC, folleto sobre la lucha por el Mediterráneo.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/7612825518196855464?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/7612825518196855464?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/03/espana-ocupa-tanger.html" title="España ocupa Tánger" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERn0zcSp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-3059334843450903260</id><published>2013-03-05T17:11:00.001+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.389+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.389+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>La guerra llega al Mediterráneo</title><content type="html">El &lt;b&gt;teatro de guerra&lt;/b&gt; del &lt;b&gt;Mediterráneo&lt;/b&gt; se caracteriza por su compartimentación. El canal de Sicilia divide dos grandes áreas: la occidental, que se abre al Atlántico por el estrecho de Gibraltar, y la oriental, abierta al Índico a través del canal de Suez y del mar Rojo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el período comprendido entre el &lt;b&gt;3 de septiembre de 1930&lt;/b&gt; y el &lt;b&gt;10 de junio de 1940&lt;/b&gt;, las dos potencias aliadas, Francia y Gran Bretaña, se habían repartido sus responsabilidades en estas aguas, quedando el Mediterráneo occidental a cargo, en cierto modo, de la Armada francesa y el oriental de la británica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al producirse el armisticio en Francia de la flota gala queda neutralizada en el Mediterráneo, cambiando radicalmente la situación estratégica de este escenario. Con la entrada en Italia en la guerra, Gran Bretaña dominaba ambas bocas del Mediterráneo, por medio de sus fuerzas estacionadas en Gibraltar y Alejandría, y tenía cierto control del tráfico en el estrecho de Messina desde su base en Malta.&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;La magnífica armada italiana&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Italia, por su parte, confiaba en poder controlar el tráfico entre ambos extremos desde Calabria, Sicilia, Libia y las islas del Mediterráneo central. La Armada italiana era en teoría una fuerza impresionante, con numerosos buques veloces y bien armados. Sus efectivos eran superiores a los de su aliada, la Kriegsmarine alemana, a la que duplicaba en número de submarinos y destructores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Carecía, no obstante, de portaaviones y de aviación naval. Mussolini consideraba que la península italiana y sus islas suponían una poderosa formación de insumergibles portaaviones. La carencia de radares y de una adecuada cobertura aérea resultarían, a la postre, fatales para la Armada del duce.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A Gran Bretaña, la entrada en guerra con Italia le supuso una nueva catástrofe. Las costas de Marruecos, Argelia y Túnez quedaron neutralizadas por el armisticio franco-alemán, las de Libia pasaron a ser hostiles y la comunicación marítima Gibraltar-Malta-Alejandría, que sostenía al Ejército del Nilo, quedó cortada por la aparición en el centro del Mediterráneo de la flota italiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gravedad de la situación indujo al Almirantazgo a estudiar la conveniencia de abandonar el Mediterráneo oriental, concentrarse en Gibraltar y abastecer al Ejército de Egipto por la larga ruta del cabo de Buena Esperanza. Churchill, que previó la escasa capacidad combativa de la flota italiana, se daba cuenta de que retirarse de esa parte del Mediterráneo suponía dejar en manos italianas la suerte de Malta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Las primeras escaramuzas&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 11 de junio de 1940 salió a la mar desde Alejandría el único portaaviones disponible en la zona, el veterano "Eagle", acompañado por dos acorazados, cinco cruceros y doce destructores. Esta fuerza llegó hasta las costas de Italia y regresó después de bombardear Tobruk, sin encontrar enemigo naval, ni aéreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanteando el terreno y decididos a continuar el paso de sus convoyes hacia Alejandría, al almirante Cunningham -jefe de la Flota británica en el Mediterráneo- se le asignó como principal tarea la destrucción de las fuerzas marítimas enemigas, pese a la superioridad numérica que éstas pudiesen tener. En el Oeste, la "Fuerza H", con base en Gibraltar, mandada por el almirante Somerville, controlaría la salida occidental y realizaría acciones ofensivas contra la costa de Italia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a Malta, resultaba imprescindible protegerla adecuadamente con suficiente número de cazas y artillería antiaérea.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Escolar a los convoyes&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer convoy británico en el Mediterráneo posterior a la declaración de guerra de Italia cruzó el 23 de junio por el canal de Sicilia. Para el paso de los convoyes, los ingleses adoptaron un método que les serviría durante todo el conflicto. La "Fuerza H" apostada en Gibraltar, escoltaba a los convoyes hasta el cabo Blanc. Si en el momento de alcanzarlo no eran amenazados por los buques de superficie italianos, los convoyes franqueaban el canal de Sicilia, bajo la simple protección de unidades ligeras, mientras que el grueso de la "Fuerza H" volvía a Gibraltar, evitando peligrosos parajes minados entre Túnez y Sicilia. La Flota de Alejandría aseguraba el relevo escoltando los convoyes hasta Egipto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 9 de julio, la flota del almirante Cunningham, que se dirigía hacia Malta para escoltar desde allí a un convoy, de acuerdo con el método acostumbrado, se encontró con una flota italiana que regresaba de escoltar un convoy hasta Bengasi. A 40 millas de Punta Stilo se produjo un duelo artillero a gran distancia, pero los italianos rompen el contacto gracias a su mayor velocidad y se dirigen hacia el estrecho de Messina. Intervino entonces la aviación italiana, pero, confundiendo su propia flota con el enemigo, lanzó sus bombas contra ésta, sin que, al parecer, le causase daño. En persecución de los buques italianos, los ingleses llegaron hasta las costas de Calabria y luego regresaron a Alejandría con los convoyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Operación "Cubrecabezas"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La necesidad de reforzar tanto a las fuerzas navales como terrestres de Malta y Egipto inclinó al Gabinete de Guerra británico a realizar un transporte de tropas, vehículos y aviones, de más envergadura. Se le asignó el nombre de "cubrecabezas". De nuevo surgió la polémica sobre la ruta a seguir. El Almirantazgo era de la opinión de enviar el convoy por el cabo de Buena Esperanza, rodeando África, mientras Churchill prefería correr el riesgo de utilizar el Mediterráneo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 10 de julio, la Armada italiana había retirado sus acorazados de la base de Augusta, y, además, desde el combate de Punta Stilo, la escasa actividad de la "Regia Marina" no hacía temer un encuentro peligroso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La operación se ejecutó finalmente con éxito y sin pérdidas, entre los días 30 de agosto y 5 de septiembre. El almirante Cunningham salió de Alejandría el 30 de agosto y al atardecer los aviones del "Eagle" avistaron a una fuerza enemiga, compuesta por doce acorazados y siete cruceros. No se produjo el encuentro, ya que los italianos se retiraron hacia Tarento. Desde Gibraltar se puso en marcha la "Fuerza H" reforzada por el portaaviones "Illustrious". La operación fue un éxito y el convoy con tropas y armas desembarcó sin dificultad cañones, aviones y municiones, tan necesarios para Malta, uniéndose después los buques a la fuerza de Cunningham, rumbo a Alejandría. Los barcos de Somerville regresaron a Gibraltar sin ser hostigados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Dos portaaviones en el Mediterráneo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La incorporación del "Illustrious" a la flota del Mediterráneo supuso una modificación radical de la situación en este teatro de operaciones. Su unidad aérea estaba compuesta por 15 de los nuevos cazas "Fulmar" y 16 biplanos torpederos "Swordfish". Unidos a los escasos aviones del "Eagle", Cunningham contaba en total con 36 aviones. El "Illustrious" era, además, el primer portaaviones al que se le había montado radar. Todo ello, unido a la poderosa escolta formada a su alrededor, permitía a la flota británica enfrentarse a la italiana tan pronto como se presentase la oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los ataques comenzaron el 4 de septiembre, dos días después de la incorporación del "Illustrious", con los campos de aviación enemigos de la isla de Rodas como objetivo. Esta acción fue seguida de intensas operaciones de minado y bombardeo de Bengasi, con el hundimiento de dos destructores y cuatro mercantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de noviembre se produjeron nuevos refuerzos de buques, hombres y material a Malta y a las fuerzas de Cunningham, bajo la sombrilla de la aviación naval. El resultado de esta operación, así como de la realizada en agosto, dio motivo a los ingleses para pensar que el único medio de forzar un encuentro con la Armada italiana era atacar una de sus bases principales, lo que llevó a cabo finalmente en Tarento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reportaje sobre la II Guerra Mundial del ABC, folleto sobre la lucha por el Mediterráneo.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/3059334843450903260?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/3059334843450903260?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/03/la-guerra-llega-al-mediterraneo.html" title="La guerra llega al Mediterráneo" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERn0zfSp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-2194422439983011119</id><published>2013-01-17T17:48:00.002+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.385+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.385+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>La Batalla del Cabo Matapan</title><content type="html">Hacia la tercera semana de marzo de 1941 se consideraba probable que los alemanes atacaran a Grecia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;En efecto, por esta época, los aviones de reconocimiento enemigos empezaron a volar frecuentemente sobre el sur y el oeste de Grecia y de la isla de Creta, y a diario sobre el puerto de Alejandría. Por añadidura, la vigilancia desusada a la que fueron sometidos los movimientos de la flota del Mediterráneo nos indujo a prever una importante operación de la flota italiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cuáles eran las posibilidades que se ofrecían al enemigo? ¿Atacar a nuestros convoyes que transportaban tropa sy víveres a Grecia, muy vulnerables porque su escolta era insuficiente? ¿ Enviar un convoy de aprovisionamiento hacia las islas de Dodecaneso? ¿Realizar una maniobra diversa con el fin de proteger un desembarco en Creta, en Cirenaica o bien un ataque general contra Malta? De todas estas hipótesis, parecía las más verosímil atacar a los convoyes que enviábamos a Grecia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Para prevenir este peligro, necesitábamos evidentemente apostar nuestra flota de guerra &amp;nbsp;al oeste de Creta, pero era seguro que seríamos descubiertos por el reconocimiento aéreo del enemigo; bastaría entonces a la flota italiana retrasar su operación hasta que nos viésemos obligados a regresar a Alejandría para abastecernos de combustible. Dos condiciones eran necesarias para tener algunas probabilidades de éxito: en primer término, estar seguros de que los italianos se encontraban efectivamente en el mar, y en segundo término, fijar nuestra salida para las primeras horas de la noche, a fin de no ser descubiertos por el enemigo antes de la mañana del día siguiente. El ideal habría sido que la partida se mantuviese en secreto. Por último, como el adversario conocía perfectamente los movimientos de nuestros convoyes en el mar Egeo, no había que despertar sus sospechas con maniobras desacostumbradas, sin que dejáramos por eso de proteger a nuestros barcos contra un posible ataque.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 27 de marzo por la mañana, un hidroavión de Malta descubrió tres cruceros &amp;nbsp;y un destructor italiano, a 80 millas al este de la punta sudeste de Sicilia, que parecían dirigirse a Creta. Pero no pudo seguirlos por la mala visibilidad. La dirección de este movimiento suscitó inmediatamente una viva discusión entre mi estado mayor y yo. La presencia de estos buques pudiera ser la prueba de que otros más pesados cruzaban por las cercanías. ¿Cómo es posible que no se sintieran tentados por nuestros convoyes tan poco protegidos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, en aquel momento sólo teníamos un convoy en el mar. Transportaba tropas a Grecia y debía de encontrarse en algún punto al sur de Creta. Recibió la orden de que diese media vuelta tan pronto cayese la noche. Otro convoy debía salir del Pireo en dirección sur; se le ordenó que no se moviera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Personalmente, me inclinaba a creer que los italianos no harían ataque alguno. Pero la intensificación de las comunicaciones de la radio italiana nos incitó finalmente a levar anclas, ya de noche, para disponer nuestra flota de combate entre el enemigo y nuestros convoyes. Sin embargo, aposté diez chelines con mi oficial de estado mayor a que el enemigo no se dejaría ver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra decisión de zarpar después de anochecido fue providencial, pues los aviones de reconocimiento enemigos volaron sobre Alejandría a mediodía y, otra vez, ya bien entrada la tarde. Pero no advirtieron actividad alguna, tan apacible parecía la flota. Por mi parte, yo había preparado un pequeño ardid para despistar al consúl japonés en Alejandría, que tenía la costumbre de indicar al enemigo nuestros menores movimientos. Yo no sé si sus informaciones eran de alguna utilidad, pero, de todos modos, decidí hacerle una jugarreta a aquel retaco. Me trasladé al club de golf, llevando mi maleta como si tuviese intención de pasar la noche en tierra. El consúl japonés pasaba la mayor parte del tiempo en el club de golf. Era imposible no reparar en el: bajo y rechoncho, tenía un trasero tan grueso que su silueta, cuando se inclinaba hacia delante para jugar, parecía un globo. Puse en práctica mi estratagema. Recogí mi maleta al caer la tarde, volví al buque almirante, el "Warspite" y a las 7 de la noche zarpó la flota.&amp;nbsp;¿Que haría mi japonés al día siguiente, al ver el puerto desierto? Por fortuna, ya no tenía que preocuparme de eso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al salir del puerto, el "Warspite" chocó con un banco de fango. Sus condensadores se ensuciaron, lo cual redujo nuestra velocidad a 20 nudos, y nos causó después muchos trastornos. Sin embargo, la noche acabó sin incidentes, mientras nosotros nos dirigíamos al noroeste. El "Warspite", el "Barham", el "Valiant" y el portaaviones "Formidable" se mantenían agrupados. Los destructores "Jervis", "Janus", "Nubian", "Mohawk", "Stuart", "Greyhoum", "Griffin", "Hotspur" y "Havock" les precedían.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como ya dije, el único convoy que estaba en ruta había retrocedido. Ordené al vicealmirante Pridham-Wippell, a bordo del "Orion", que se apostase, el 28 al amanecer, al sudoeste de la isla Gávdhos, juntamente con el "Ajax", el "Perth", el "Gloucester" y cuatro destructores;: "Ilex", "Hasty", "Hereward" y "Vendetta".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al despuntar el alba, los aviones de patrulla despegaron del "Formidable". A las 7 h. 4 descubrieron a cuatro cruceros y varios destructores que al principio tomaron por los de Priadham-Wippell. Sin embargo, a las 8 h. 3, este último nos señalo la presencia de buques enemigos al norte de su posición. Era, pues, evidente que la flota enemiga se había hecho a la mar; estaba encantado de haber perdido mi apuesta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cruceros de Priadham-Wippell debían hallarse aproximadamente a 90 millas. Traté de acelerar la marcha del "Warspite", pero a causa de las dificultades en las máquinas no podíamos pasar de los 22 nudos. Entretanto, Priadham-Wippell pudo comprobar que el armamento de los italianos era superior al suyo y decidió replegarse ante estos naviós más rápidos y potentes, que le tenían a su merced, tratando de atraerles ala alcance del fuego de nuestros acorazados. Los cruceros italianos emprendieron su persecución y abrieron fuego a las 8h. 15, a 13 millas de él. El tiro, relativamente preciso, sobre todo al principio, pareció concentrarse sobre el "Gloucester", que viraba constantemente para evitar las granadas. A las 8h. 29, como la distancia se acortase una milla, el "Gloucester" trató de replicar, pero los disparos de sus cañones quedaban cortos. El enemigo torció su rumbo hacia el oeste y a las 8h. 55 cesó de disparar. Justamente antes de las 11 de la mañana, Priadham-Wippell divisó al norte otra unidad enemiga que abrió fuego con precisión a 16 millas de distancia. Nuestros cruceros, protegidos por una cortina de humo, se alejaron velozmente, rozados en diversas ocasiones por proyectiles de 15 pulgadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el puente del "Warspite", la situación parecía más insegura. Sabíamos que los acorazados italianos del tipo Littorio podían navegar a 31 nudos, mientras que las máquinas del "Gloucester", la noche anterior, no había podido sobrepasar los 24 nudos. Además, al norte de Priadham-Wippell se encontraba otro grupo de cruceros italianos. Sin embargo, la proximidad del enemigo había hecho el milagro de reanimar a la potencia del "Gloucester", que alcanzó entonces 30 nudos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Había llegado el momento de obrar. Ordené al "Valiant" que acudiese en socorro de Priadham-Wippell lo más rápidamente posible. Hubiera preferido retrasar la acción de los aviones hasta el momento en que los buques enemigos estuviesen lo bastante próximos a nosotros para echarlos a pique si podían ser alcanzados. Pero las circunstancias me apremiaban. Los aviones estaban dispuestos a partir; ordené al "Formidable" que despegasen, con lo que la situación de Priadham-Wippell mejoró inmediatamente. Pero, por desgracia, el enemigo, que se encontraba a 80 millas, se retiró. Las probabilidades de un nuevo encuentro de día e incluso de noche disminuían considerablemente. Mientras tanto, se habían logrado arreglar la avería de las máquinas del "Warspite", y me apresuré a socorrer a Priadham-Wippell, dejando al "Formidable" que no podía caminar a la velocidad de nuestra flota de combate, dirigir sólo las operaciones aéreas. El enemigo atacó inmediatamente con torpedos al portaaviones, pero éste consiguió esquivarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestros aviones de reconocimiento observaron un movimiento de fuerzas enemigas hacia el oeste. En cuanto divisé a nuestros cruceros, hacia las 12 h. 30, ordené a los aviones del "Formidable" que lanzasen un ataque sobre el "Vittorio Veneto", el más importante de los acorazados italianos, que se hallaba entonces a unas 65 millas. Emprendimos las persecución. Prometía ser larga y probablemente inútil, a menos de que el "Vittorio Veneto" fuese alcanzado por las bombas de nuestros aviones, tanto más cuanto que nos habíamos visto obligados a aminorar la marcha para que el "Formidable" pudiera unirse a nosotros y el "Barham" pudiera mantenerse a nuestra altura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A las 3 de la tarde, una bomba hizo blanco en el "Vittorio Veneto", que seguía encontrándose a 65 millas, y, según el informe del piloto, su velocidad bajó a 8 nudos. Magníficas noticias, desgraciadamente exageradas. En realidad, una hora más tarde, seguían separándonos 60 millas de nuestra presa, cuya marcha era de 12 a 15 nudos. No era posible alcanzarles antes de la noche. Los ataques aéreos prosiguieron sin más resultado que el de asustar al enemigo; por lo menos, teníamos la satisfacción de vengarnos de los bombardeos italianos que soportábamos desde hacía meses. No obstante, se hacía indispensable entrar en contacto con el enemigo. Se encargó, pues, a Priadham-Wippell que acelerase la marcha, a fin de no perder de vista al enemigo en retirada. Igualmente se dio orden de adelantarse a los destructores "Nubian" y "Mohawk", para que sirviesen de enlace entre los cruceros de Priadham-Wippell y la flota de combate.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A las 6 h. 30 de la tarde, la situación era la siguiente: el "Vittrorio Veneto" se encontraba a 45 millas del "Warspite" y navegaba hacía el oeste a una velocidad de 15 nudos. La flota italiana se había reagrupado: su buque de mayor tonelaje estaba rodeado por los destructores y los cruceros, y protegido a proa por una pantalla de destructores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A las 7 h. 30 era casi de noche. Nuestros aviones, Sworfish, partieron al ataque por tercera vez. Priadham-Wippell sólo distaba tres millas del enemigo. Los informes de los pilotos indicaron algunos éxitos probables, pero sin poder confirmarlos. Había llegado el momento de tomar una decisión, lo cual no era fácil. Yo estaba convencido de que hubiera sido absurdo no echar toda la carne en el asador para aniquilar al "Vittorio Veneto". Pero el almirante italiano debía conocer perfectamente nuestra posición y disponía de un buen número de destructores y de cruceros. En su lugar, ningún almirante británico habría vacilado en lanzar todas sus fuerzas, destructores y cruceros armados con lanzatorpedos contra la jauría que le perseguía. Algunos oficiales me indicaron que era imprudente perseguir a ciegas a los italianos, arriesgándonos a poner en peligro a nuestros tres navíos y a nuestro portaaviones, e incluso a encontrarnos al día siguiente metidos en la boca del lobo, al alcance de los bombarderos enemigos. Escuché sus argumentos con la mayor atención, y como había llegado la hora de la cena, les dije que primero iba a bajar a cenar y que después vería lo que debía hacerse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver al puente me sentí optimista y ordené a las fuerzas de ataque que buscasen al enemigo y entablasen batalla. Sólo quedaron cuatro destructores para escoltar a nuestros acorazados. ¿Qué sucedería si los italianos decidían atacarnos? Nos interrogábamos con alguna inquietud sobre ello al mismo tiempo que nos preparábamos para la persecución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A las 21 h. 11, Priadham-Wippell nos envió un mensaje: su radar acababa de revelar la presencia de un navío desconocido parado a 5 millas. El "Warspite" no tenía radar, pero torcimos ligeramente nuestra dirección para identificarlo después de que el "Valiant" nos señalo, por su parte, la presencia en el mismo sitio de un gran navío, que probablemente pasaba de los 180 metros de eslora. ¿Era el "Vittorio Veneto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya antes de verle habíamos calculado las condiciones del tiro y nuestros cañones apuntaban hacía le objetivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un cuarto de hora después, a las 22 h. 25 el capitán de fragata Edelsten, mi jefe de estado mayor, que estaba de pie en la aleta superior del puente de mando escrutando el mar con sus gemelos, anunció con la mayor tranquilidad que distinguía, cortando la línea de los acorazados, dos grandes cruceros y uno mas pequeño. Miré a mi vez: efectivamente, allí estaban. El capitán de fragata Power, un antiguo oficial de submarinos, que tenía un don singular para reconocer a los buques de guerra enemigos, declaró que se trataba de dos navíos del tipo Zara, armados con &amp;nbsp;cañones de doce pulgadas, precedidos por un crucero más pequeño. Coloqué mis navíos en línea de combate utilizando la radio de onda corta, después subí con Edelsten y mi estado mayor al puente superior, desde donde se podían ver perfectamente las operaciones. Nunca olvidaré los minutos que siguieron. En medio de un silencio de muerte, un silencio que casi se palpaba, no se oía más que la voz de director de tiro, que apuntaba a sus piezas. Las órdenes eran transmitidas por la torre de control. Mirando hacía proa, se veía girar a las torres hasta inmovilizarse cuando los cañones de 15 pulgadas apuntaban a los cruceros enemigos. Nunca he vivido un momento tan emocionante como aquel que oí anunciar tan serenamente:"El director del tiro avista el blanco". Indicio seguro de que los cañones estaban prestos y que se ardía en deseos de servirse de ellos. El enemigo se encontraba a 3500 metros, como máximo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El capitán de fragata Geoffrey Barnard, oficial de tiro, dio la orden de abrir fuego. Resonó el timbre eléctrico; luego se produjo un vivo resplandor anaranjado, y el disparo simultáneo de los seis cañones de grueso calibre sacudió violentamente al buque. En el mismo instante, el destructor "Greyhound" encendió sus proyectores para localizar a los cruceros enemigos, y su silueta azul plateada se destacó en la oscuridad. Después de la primera andanada encendimos a la vez nuestros proyectores, y un espectáculo de horror se ofreció a nuestros ojos.Cogidos de lleno por un haz luminoso, puede seguir la trayectoria de nuestros seis grandes proyectiles volando por el aire. Cinco de los seis alcanzaron &amp;nbsp;al crucero a unos pies por debajo del puente superiior, donde estallaron como surtidores deslumbrantes. Los italianos habían sido cogidos absolutamente desprevenidos. Sus cañones quedaron destruidos. El enemigo no pudo oponer resistencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A nuestra popa, el "Valiant" había roto el fuego al mismo tiempo que nosotros. También él dio en el balnco, y le observé mientras pulverizaba a su adversario. Nunca hubiera pensado que cañones tan pesados se mostrasen tan eficaces. El "Formidable" se había retirado a estribor, pero, detrás del "Valiant", el "Barham" disparaba con todas sus piezas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo describir la trágica situación de los cruceros italianos? Torres enteras enormes montones de hierros retorcidos volaban por los aires antes de caer al mar, levantando inmensas masas de agua. A los pocos minutos, los navíos ardían de proa a popa, convertidos en un tea incandescente. El encuentro no había durado más que unos minutos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestros proyectores seguían encendidos, y a eso de las diez y media vimos a tres destructores italianos, que seguían a sus cruceros, acercarse a nosotros por la izquierda. Antes de alejarse lanzaron sus torpedos. Nuestros acorazados, para evitarlos, viraron todos al mismo tiempo 90º hacía la derecha. La confusión llegó entonces al colmo, porque nuestros destructores habían entrado ahora en la refriega. El "Warspite" disparaba con sus cañones de 15 y 6 pulgadas. Con gran desesperación por mi parte, vi que el "Havock" era alcanzado por nuestras propias granadas. Le di por perdido. El "Formidable" se libró de milagro. Se había retirado a toda velocidad, puesto que no jugaba ningún papel en aquella batalla. Ya se encontraba a cinco millas cuando cuando fue cogido en el haz del proyector del "Warspite". Nuestros artilleros, que se aprestaban a hundirlo, fueron detenidos a tiempo. Encomendé a cuatro destructores, el "Greyhound", el "Stuart", el "Griffin" y el "Havock" la tarea de acabar con los cruceros, e hice apartarse hacía el norte a los buques grandes y al "Formidables" para alejarlos del combate.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A las 10 h. 45 oímos un gran cañoneo al sudoeste. Ninguno de nuestros barcos debía encontrarse en aquel lugar. ¿Eran los italianos, que se cañoneaban unos a otros, o los destructores de nuestras fuerzas armadas, que pasaban a la ofensiva? Justamente después de las 11 ordené a los buques que no estaban ocupados en rematar al enemigo que se retirasen al nordeste. Quería de este modo dejar en completa libertad a nuestros destructores para que atacaran y facilitar el reagrupamiento de la flota al día siguiente por la mañana. Ordené al comandante Mack, que tenía a sus órdenes los ocho destructores del grupo de ataque, que no se retirase sin haber roto el fuego. Por desgracia, Priadham-Wippell no interpretó correctamente está orden y abandonó la búsqueda del "Vittorio Veneto".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Poco después de media noche, el "Havock", que acaba de torpedear y de hundir un destructor, informó que estaba en contacto con un buque de línea que se hallaba en el lugar donde se había efectuado el encuentro. El comandante Mack, creyendo que se trataba de su objetivo, volvió a escape. Tenía que recorrer cerca de&lt;br /&gt;
60 millas hacía el este. Sin embargo, una hora más tarde, el "Havock" comunicó que sólo se trataba de un crucero armado con piezas de artillería de ocho pulgadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A las 3 de la madrugada, el capitán del "Havock" alcanzó al crucero, que resultó ser el "Pola"; pero como había utilizado todos sus torpedos, no pudo echarlo a pique. El comandante Mack, en el "Jervis" no tardó en unírsele, con el "Greyhound" y el "Griffin". Hizo abarloar al crucero italiano. A bordo reinaba una gran confusión. Algunos tripulantes, aterrados, se arrojaban al mar. Los puentes estaban atestados de marineros borrachos, revolcándose entre las botellas. Los oficiales eran incapaces de mantener la disciplina. Mack transbordó a la tripulación y después torpedeo el buque. El "Pola" había sido señalado la noche precedente por Priadham-Wippell y por el "Valiant". No había tomado parte en el encuentro, pero había sido torpedeado y puesto fuera de combate por uno de los aviones del "Formidable".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su desaparición marcó el fin de la batalla. Los reconocimientos efectuados por la aviación del "Formidable" y completados por aviones procedentes de Grecia y de Creta indicaron que al oeste no había ningún buque enemigo. El "Vittorio Veneto" había logrado aumentar su velocidad y escapar durante la noche.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando despuntó el alba del día 29 de mayo, cruceros y destructores avanzaban a nuestro encuentro. Convencidos de que, la víspera, el "Warspite" había hundido durante la refriega a uno de nuestros destructores, íbamos contándolos no sin cierto temor. Con gran alivio nuestro, los doce se presentaron a la cita. Entonces recobré la serenidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hacía buen tiempo. Volvimos al lugar de la batalla. El mar, en calma, estaba recubierto de una capa de aceite. Flotaban cadáveres entre restos de toda clases. Intentábamos salvar el mayor número de hombres posibles. Incluyendo a los miembros de la tripulación del "Pola" los británicos recogieron a 900 hombres. Algunos de ellos murieron después. Pero aviones alemanes interrumpieron nuestra misión de salvamento. Era demasiada imprudencia demorarse en una región tan expuesta a los ataques aéreos. En consecuencia, nos vimos obligados a abandonar a cientos de italianos para retirarnos hacía el este. No obstante, señalamos su posición con mucha exactitud al Almirantazgo italiano, que envió un buque hospital; el "Gradisca". Gracias a ello fueron salvados otros 160 hombres. Un lamentable error de clave explica la ausencia de los griegos. Su flotilla de destructores, sin duda alguna, habría desempeñado su cometido honorablemente. Se dirigieron por el canal de Corintio hacía Argostilón, pero a pesar de su diligencia llegaron tarde a la batalla. Todavía recogieron a 110 italianos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La escuadra sufríó el previsto ataque aéreo la tarde del 29 de marzo. A pesar de los esfuerzos de los cazas del "Formidable", fue muy duro. El propio "Formidable" escapó por un pelo a varias bombas. No obstante, llegamos a Alejandría sin ningún otro incidente el 30 de marzo, a primera hora de la noche. Hice que cantaran un Te Deum en todos los navíos de la flota para celebrar nuestra victoria del cabo Matapan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El "Vittorio Veneto" se nos había escapado, pero habíamos hundido tres cruceros de 10.000 toneladas: el "Zara", el "Pola" y el "Fiume", y dos destructores de 1.500 toneladas: el "Alfieri" y el "Carducci". Las pérdidas italianas se elevaban a 2.400 hombres. La mayoría habían sido muertos por nuestro bombardeo a corta distancia. El efecto de estos grandes proyectiles de casi una tonelada es absolutamente indescriptible.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En fin, nuestras bajas fueron mínimas: sólo perdimos la tripulación de un avión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/2194422439983011119?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/2194422439983011119?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/la-batalla-del-cabo-matapan.html" title="La Batalla del Cabo Matapan" /><author><name>Alberto Gualdámez Pazo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13361434579736384023</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno6eyp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-6183332979938407565</id><published>2013-01-14T11:15:00.003+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.413+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.413+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>21 razones de España para no entrar en la 2GM (2ª Parte)</title><content type="html">&lt;b&gt;11º&lt;/b&gt; La situación, en tal caso, sería, en su aspecto general, la siguiente:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a) Nuestras comunicaciones marítimas por el Atlántico quedarían absolutamente cortadas e incomunicadas las Canarias y Guinea con la Península.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
b) Es posible que Inglaterra, al perder sus bases del Mediterráneo, trate de apoderarse de Azores y Cabo Verde para asegurar sus comunicaciones atlánticas; de Canarias, con el mismo objeto y para mantener bases de submarinos con los que operar en el Mediterráneo, pues aunque el Estrecho quede cerrado a los buques de superficie, nunca podrá cerrarse de una manera absoluta a los submarinos, y quizás también de alguna posición en la costa de Portugal, posiblemente el propio puerto de Lisboa, resucitando la posesión excepcional de Torres Vedras, si bien con las modernas armas no tendrá las mismas características defensivas que al principio del pasado siglo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;c) España quedaría con su litoral cantábrico-galaico y del golfo de Vizcaya en vanguardia del dispositivo europeo, y con Canarias y Guinea fuera del mismo y sin enlace posible con la metrópoli.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;12º&lt;/b&gt; La misión principal de España consistirá en mantener cerrado el Estrecho por medio de la doble acción de artillería en la costa y de fuerzas de flotilla en el mar. Al Este de este dispositivo ofensivo, la Marina tendrá que asegurar la protección antisubmarina de las comunicaciones mediterráneas como cuestión fundamental, pues de ellas dependería exclusivamente la vida del país y que, por estar más próximas al Estrecho de Gibraltar, con mayor intensidad sufrirían los ataques de los submarinos ingleses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;13º&lt;/b&gt; Nuestro litoral del Atlántico quedará expuesto a los ataques ingleses, y en este orden de ideas los lugares más interesantes a defender son:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- La zona industrial de Bilbao, atacable desde el mar y desde el aire por aviones procedentes de portaaviones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- El puerto de Avilés (zona Carbonera).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- La línea de cabotaje (tráfico de carbón) Avilés-Bilbao, que sería indispensable, porque las comunicaciones terrestres probablemente no darán el rendimiento necesario para abastecer en la proporción debida los altos hornos de Bilbao.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- La zona industrial de Cádiz (factoría de San Carlos).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Es posible también, aunque menos probable, que los ingleses intentaran algo contra las Rías Bajas; absolutamente indefensas en la actualidad; esto dependería de la situación con Portugal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;14º&lt;/b&gt; Es evidente que la defensa del litoral del Norte no puede confiarse a nuestras fuerzas de superficie, su enormemente inferiores a las inglesas. Su rendimiento sería absolutamente nulo, o quedarían encerradas en Ferrol o serían fácilmente destruidas por fuerzas tres o cuatro veces superiores, sin sacar ningún provecho de unos buques que tienen su papel específico e indispensable en la protección antisubmarina del tráfico en el Mediterráneo. Por otra parte, en las condiciones que habrían de presentarse ninguna fuerza de superficie de alguna importancia podría operar desde Ferrol, porque no habría medio de abastecer de combustible a dicha base.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;15º&lt;/b&gt; Ferrol tendrá que ser simplemente base de submarinos, cuyas necesidades en orden al combustible son mucho menores. Ferrol es además una magnífica posición para atacar desde ella las comunicaciones inglesas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;16º&lt;/b&gt; La pesca, sumamente importante para nosotros, quedaría notablemente perjudicada y limitada aún con riesgos, a las proximidades de la costa, pues sin poder naval no puede protegerse la explotación de las riquezas del mar, que es una manifestación del ejercicio del dominio del mismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;17º&lt;/b&gt; Como consecuencia de cuanto antecede, considero previsión que someto a la alta consideración de V. E.:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a) Establecer en Ferrol las minas necesarias, dentro de nuestras escasas posibilidades, para protefer Ferrol, Avilés, Bilbao y las Rías Bajas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
b) Hacer "stock" de diesel-oil en Ferrol para submarinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
c) Artillar como se pueda Bilbao, Avilés, el litoral entre ambos puertos para proteger en lo posible el cabotaje de carbón y las Rías Bajas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
d) Disponer la defensa antiaérea de Ferrol y Bilbao, principalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
e) Destinar a la región del Norte a nuestros submarinos y prever la llegada de submarinos aliados a Ferrol.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
f) Prever el armamento de los perqueros de la PISBE, que estarían encargados del rastreo del canal de seguridad de Ferrol y, posiblemente, de la protección inmediata contra submarinos del cabotaje del carbón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
g) Prever la defensa con minas de Cádiz y el armamento de pesqueros para mantener el canal de seguridad de dicha base.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
h) Prever la utilización de Cádiz como base de submarinos aliados. El abastecimiento de combustible podría hacerse también desde el Estrecho, una vez caído Gibraltar, pero también cabe pensar en el traslado rápido de alguno de los depósitos de la factoría de Ceuta, con cuya destrucción por el fuego de Gibraltar es más que probable dada su posición.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
i) Artillar Cádiz y dotar de defensa antiaérea la factoría industrial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
j) Estudiar, de acuerdo con los Ejército de Tierra y Aire, la intervención de la Marina en el dispositivo ofensivo del Estrecho de Gibraltar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
k) Destinar nuestras fuerzas de superficie a la región del Estrecho (base de Cartagena y Cádiz) y a la protección contra submarinos del tráfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
l) Con respecto a la pesca, cabría prever el desplazamiento con oportunidad de parte de la flota pesquera del Norte al Mediterráneo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
m) Prever la evacuación de las poblaciones civiles de Ceuta, Algeciras y Tánger y el artillado de este último puerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;18º &lt;/b&gt;En lo que a minas se refiere, nuestra situación es la siguiente:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Departamento de Ferrol: 916 listas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Departamento de Cádiz: 207 listas, 178 con armamento, 452 en construcción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Departamento de Cartagena: 302 listas, 463 con armamento, 1994 en construcción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Departamento de Baleares: 548 listas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Conviene dar carácter de máxima urgencia al alistamiento y construcción de las que están pendientes, pues, aun todas listas, 5.060 minas es un número muy por debajo de nuestras necesidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;19º&lt;/b&gt; Con respecto a la defensa de las islas Canarias, las minas no tienen aplicación, a causa de la proximidad a la costa de los grandes fondos, y en lo que a fuerzas navales se refiere, sólo podrían actuar como elemento complementario de un conjunto de defensa de costa cuya base principal tiene que ser una defensa artillera de grueso calibre que no existe.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;20º&lt;/b&gt; Si los ingleses intentaran algo contra las islas, lo harían con fuerzas similares a las que enviaron a Dakar, y si Dakar rechazó el ataque fue principalmente por la artillería de 406 milímetros del acorazado francés "Richelieu", los submarinos y la aviación. Destinar fuerzas ligeras y en escasísimo número como las nuestras para rechazar un ataque de acorazados es destinarlas a ser destruidas sin poder rendir lo más mínimo a la defensa o a la ridícula actitud, que no se soportaría fácilmente, de permanecer en el puerto siendo blanco de las iras de la gente que, por lo general, no entiende las cosas del mar y concede la misma importancia a un cañonero que a un "drednought".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si se mandaran a Canarias fuerzas de superficie y se produjera el ataque de una agrupación inglesa en la que habría acorazados, como no hay artillería gruesa en la costa, éstos, fuera de todo peligro, bombardearían, el clamor popular pediría la salida de nuestros buques y se produciría exactamente el caso de Santiago de Cuba. Los buques saldrían y serían destruidos, sin conseguir con su sacrificio el más mínimo beneficio a la defensa de las islas, y nos quedaríamos sin unas unidades que, aunque escasas e incompletas, podrían cumplir su misión en la protección del tráfico mediterráneo, cuyo papel tendría que ser desempeñado, en su defecto, por unidades aliadas, con el consiguiente desprestigio de España.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;21º&lt;/b&gt; De estar conforme V. E., procederé con la máxima urgencia a tomar las medidas necesarias para la realización del plan que he tenido el honor de exponer a V. E. de una manera sumaria en los puntos anteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios guarde a V. E. muchos años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Madrid, 11 de noviembre de 1940. -Firmado y rubricado: Salvador Moreno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Excelentísimo señor Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/21-razones-de-espana-para-no-entrar-en-la-2gm.html" target="_blank"&gt;Anterior artículo (1ª Parte)&lt;/a&gt;</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6183332979938407565?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6183332979938407565?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/21-razones-de-espana-para-no-entrar-en-la-2gm-2-parte.html" title="21 razones de España para no entrar en la 2GM (2ª Parte)" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno4eip7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-9124669863968386683</id><published>2013-01-13T18:42:00.000+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.432+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.432+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>El eje se apunta tantos</title><content type="html">Así, pues, la primera ofensiva de la flota italiana acabó con una cruel derrota. En realidad su intervención le había sido impuesta por Alemania, impaciente de actuar en África. Mas no por eso era menos cierto que, después de las pérdidas sufridas en Tarento y Matapan, la Marina del Duce había quedado reducida a la defensiva. ¿Iba a convertirse el Mediterráneo, en aquellos días finales de marzo de 1941, en un mar inglés? Italia, vencida en todos los frentes, no tenía ya nada que oponer a las fuerzas británicas victoriosas. Pero la hora del triunfo no había sonado todavía: ocho días después de la batalla del cabo Matapan, Hitler releva a su derrotado aliado atacando Yugoslavia y Grecia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desembarco de tropas inglesas en Grecia, en marzo de 1941, para aportar al ejército heleno una ayuda eficaz en su lucha contra el agresor italiano, no podía menos de provocar una reacción hostil por parte del Reich. Ya en el mes de febrero de 1941, el Fuhrer había dado a entender al gobierno griego que semejante iniciativa sería considerada por Alemania como una amenaza contra sus propios territorios. Ante las derrotas sucesivas de los ejércitos de Mussolini y después del desastre que les obligó a replegarse hasta Albania, Hitler se vio precisado, so pena de abandonar a su aliado en la catástrofe, a intervenir directamente en el frente mediterráneo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Tratando de aislar a Grecia, Hitler intentó conciliarse la complaciente neutralidad de Yugoslavia. El 4 de marzo recibió, en el mayor secreto, al príncipe regente Pablo. A cambio de la pública renuncia al derecho de paso de las tropas alemanas por Yugoslavia y de la prosa del puerto griego de Salónica,el Fuhrer exigió su adhesión al pacto tripartito. Intimidado por las violentas amenazas que reforzaban esta proposición y convencido, por otra parte, de la inanidad de toda resistencia, el regente cedió. Pero la opinión yugoslava, violentamente anticolaboracionista, se rebeló. El 26 de marzo, el ejército, el cual, una gran parte seguía fiel a las antiguas alianzas, la Iglesia, los campesinos y los sindicatos provocaron un levantamiento. El príncipe Pablo fue expulsado y sus ministros fueron detenidos. El joven rey Pedro II, de dieciocho años y medio, burlando la vigilancia de sus guardianes, se escapó deslizándose a lo largo de un canalón de su prisión y se instaló en el palacio real. Inmediatamente se constituyo un gobierno de unión nacional, presidido por el general Simovitch. Su primera decisión de importancia consistió en firmar un pacto de no agresión con Moscú.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La afrenta sufrida por Hitler provocó una reacción inmediata y brutal. Unas horas después del golpe de estado convocó urgentemente a sus principales ministros y a sus jefes de estado mayor, y mandó preparar aquella misma noche un plan de ataque, ordenando a Goering, jefe de la Luftwaffe, que arrasase Belgrado con un ataque de bombarderos pesados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 6 de abril, los ejércitos del Reich invadieron Grecia y Yugoslavia. Cerca de 600.000 hombres se lanzaron contra el pequeño y valeroso ejército yugoslavo, que al incurrir en el error táctico de defender todo su territorio a la vez fue aplastado con rapidez en todos los frentes. Aunque la declararon ciudad abierta, Belgrado fue salvajemente bombardeada y destruida. La rebelión contra el Reich se reprimió de un modo despiadado. Esta represalía, bautizada con el nombre de operación "Castigo", causó más de 15.000 víctimas entre la población civil, Diez días más tarde, Yugoslavia capituló. Desmembrado por sus vencedores, el país iba a entrar bajo el reinado del terror. Implacables, las tropas de ocupación realizaron aterradoras represalias, quemando pueblos enteros y fusilando cien rehenes por cada víctima alemana. Pero la población rebelde, que había almacenado secretamente víveres y armamento, se preparó inmediatamente para la resistencia. En realidad, el poderoso ejército alemán nunca logro imponer su ley sobre la totalidad del territorio ni aplastar definitivamente a las guerrillas. El rey y su gobierno, huyendo del país ocupado, llegaron a Jerusalén el 22 de abril. Más tarde se refugiaron en Londres, y desde allí proclamaron su voluntad de proseguir la lucha. Entre tanto, Grecia, que había rechazado victoriosamente al ejército italiano, no pudo resistir el ataque de quince divisiones alemanas, cuatro de las cuales eran acorazadas. Cierto es que los ingleses enviaron de África tropas de refuerzo a su aliado; pero esta ayuda, impuesta por Churchill a sus generales aun a riesgo de debilitar el ejército de Wavell, resultó insuficiente. Las fuerzas inglesas, que apenas contaban con 60.000 hombres, sólo pudieron retardar algunos días el avance de los 500.000 soldados alemanes. Además los violentos ataques desencadenados contra el Pireo a parti del 6 de abril desorganizaron por completo los desembarcos aliados, Las instalaciones portuarias fueron prácticamente destruidas, por lo cual fue necesario desviar los transportes hacía puertos menos importantes. Estos ataques costaron a los griegos y a los ingleses once buques e hicieron muy difícil el abastecimiento de los ejércitos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las divisiones griegas seguían desintegrándose bajo los golpes de la Wehrmacht. El general Wilson, que mandaba las fuerzas británicas, decidió retirarse hacía las Termópilas. Logró mantener la posición hasta el 20 de abril, pero tuvo que replegarse cuando el rey de Grecia le comunicó que su ejército ya no podía acudir a reforzarle. El 24 de abril, los griegos capitularon en Macedonia y en Epiro. El gobierno griego se trasladó a Creta, donde trató aún de organizar la resistencia.Pero el 27, las tropas alemanas victoriosas desfilaron por Atenas y continuaron su avance, tratando de cercar a las fuerzas inglesas en el Peloponeso. Renovando la hazaña de Dunkerque, los navíos de Cunningham, bajo los incesantes ataque de la Luftwaffe, consiguieron evacuar en los últimos días de abril, cerca de 50.000 hombres, al precio de pérdidas muy serias en hombres, buques y material. El 1º de mayo de 1941, las tropas alemanas llegaron a las orillas del mar Egeo. Once meses después de Dinkerque, un ejército británico, vencido de nuevo por la guerra relámpago nazi, se veía obligado a evacuar el continente y a retirarse a la última tierra griega que todavía era libre: las isla de Creta. En Atenas, un gobierno títere, presidido por el general Solakoglu, ratificaba la victoria alemana. En cuando a Yugoslavia, desapareció del mapa de Europa. Sólo subsistió de ella una parte, Croacia, sometida a un dictador fascista; sus restantes provincias pasaron a manos de los alemanes y de los italianos, así como a las de sus satélites húngaros y búlgaros. Hitler había realizado en menos de un mes el sueño de Mussolinni, pero lo había realizado en provecho propio: todas las riberas europeas del Mediterráneo estaban sometidas al Eje, Inglaterra no conservaba en ese mas más que tres puntos: Gibraltar, Malta y Creta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La situación estratégica de Creta, en el centro de la cuenca oriental del Mediterráneo, hacía de ella una base indispensable para el control de las rutas marítimas hacía Egipto y para una eventual intervención en el canal de Suez. Aprovechando inmediatamente la pista de despegue para bombarderos pesados en que habían convertido a Grecia, Hitler lanzó su aviación contra Creta y el litoral egipcio en los primeros días de mayo. Ante la importancia del peligro, y la inminencia del ataque alemán, los británicos intentaron fortificar a toda prisa Creta, que era el último bastión defensivo de las costas africanas. La batalla del Mediterráneo volvía de nuevo a plantearse. Si se perdía Creta, el dominio del mar volvería a estar sobre el tapete y la supremacía de Cunningham se vería comprometida, tal vez aniquilada. Pero los alemanes no dejaron a los ingleses tiempo para rehacerse. El 20 de mayo de 1941, la Luftwaffe se lanzó sobre Creta. Una nueva derrota, preñada de consecuencias, amenazaba a Inglaterra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La batalla de Creta fue la primera de las operaciones aerotransportadas de la guerra. Un nuevo género de ataque acababa de iniciarse en la historia militar. Paracaidistas y tropas transportadas por aire, sin ayuda naval, hicieron fracasar a la infantería y a la marina del adversario.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/9124669863968386683?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/9124669863968386683?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/el-eje-se-apunta-tantos.html" title="El eje se apunta tantos" /><author><name>Alberto Gualdámez Pazo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13361434579736384023</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno6eip7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-6051528090696386396</id><published>2013-01-12T12:38:00.002+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.412+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.412+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>21 razones de España para no entrar en la 2GM (1ª Parte)</title><content type="html">EXCELENTISIMO SEÑOR&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;1º&lt;/b&gt; La iniciativa de las operaciones italianas en Grecia, así como las noticias relativas a la existencia de tropas alemanas en Rumania, y a la retirada de importantes contingentes germanos del litoral del norte de Francia, hacen pensar en la posibilidad de un cambio en el plan general de guerra establecida a raíz del armisticio con Francia, basado en un ataque directo a las Islas Británicas, y en la puesta en ejecución de una acción de gran envergadura en dirección a Palestina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo parece indicar que el objetivo de las operaciones de este invierno es la ocupación del Canal de Suez, atacándolo simultáneamente desde el Este y desde el Oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;2º&lt;/b&gt; La situación actual de la guerra pudiera resumirse en los siguientes términos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a) Se ha desistido, al menos hasta que pase el invierno y vuelvan los buenos tiempos, del desembarco en Inglaterra. La guerra en el Norte se manifestará exclusivamente en &lt;b&gt;acción de agotamiento&lt;/b&gt; de las islas Británicas, con bombardeos aéreos pertinaces a puertos y regiones industriales e intensa acción naval (submarinos, aviones y fuerzas de superficie, cuyas posibilidades de actuación han sido considerablemente favorecidas por el mejoramiento de la situación geográfica del Reich producido por la ocupación del litoral continental) contra las comunicaciones británicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;b) Al alargarse la guerra, y dada la actitud de solidaridad de los EE.UU. respecto a Inglaterra, el problema militar del Eje queda, en cierto modo, en un segundo plano respecto a la importancia del &lt;b&gt;problema económico&lt;/b&gt; de Europa entera. Se hace necesario, indudablemente, que Europa pueda vivir prescindiendo de los recursos de ambas Américas, todo el tiempo que sea necesario hasta la terminación de la guerra y para ello es indispensable proceder a una &lt;b&gt;profunda reorganización económica&lt;/b&gt; del viejo mundo, explotando y dosificando racionalmente los recursos de Europa, de la mayor región posible de la parte norte de África y del Asia occidental, y esto exige como cuestión fundamental &lt;b&gt;arrojar a los ingleses del Mediterráneo&lt;/b&gt; y, quizás también, contar con la cooperación de Francia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La acción política (entrevista del Führer con el mariscal Pétain) parece dirigirse en este último sentido, y en cuento a la acción militar y diplomática, ambas parecen encaminadas a dominar el Mediterráneo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;3º&lt;/b&gt; El dominio efectivo de este mar, convirtiéndole en una especie de Báltico al margen de la acción de las &lt;b&gt;fuerzas de superficie inglesas&lt;/b&gt;, pues las submarinas siempre tendrán posibilidades de actuar, ya que una obstrucción submarina completa del Estrecho es posible que no se pudiera realizar al menos en mucho tiempo, exige la ocupación de sus dos accesos: Canal de Suez y Gibraltar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;4º&lt;/b&gt; Ante esta situación, basada, es cierto, en elementos de juicio seguramente incompletos, pero que aprecio muy próxima a la real, considero mi deber someter al elevado juicio de V. E. mi punto de vista en orden a una orientación general del plan de acción naval en el caso en que a los altos intereses de España, providencialmente en manos de V. E., conviniera nuestra intervención en la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;5º&lt;/b&gt; La ocupación de Gibraltar, o al menos la inutilización de su base naval, requiere, indudablemente, la entrada de España en la guerra al lado, claro está, de las potencias del Eje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, al entrar España en la guerra frente a Inglaterra es evidente que perderíamos las comunicaciones marítimas a través del Atlántico, como las perdió Alemania desde el momento mismo de comenzar el conflicto no obstante disponer de una fuerza naval muy superior a la nuestra. El petróleo, la gasolina, el trigo y cuantos recursos indispensables para la vida de la nación llegan con más o menos dificultades desde América quedarían cortados. Estos recursos no podrían llegar por el Mediterráneo oriental están en Alejandría las comunicaciones marítimas en el Mediterráneo oriental están también cortadas, y no nos quedará, por lo tanto, otra comunicación para abastecer la nación de víveres, combustible y material de todas clases, que el ferrocarril con Alemania a través de Francia, comunicación ésta a todas luces insuficiente, aun suponiendo que Alemania disponga de lo que nosotros necesitamos en la cantidad suficiente para proporcionárselo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;6º&lt;/b&gt; Es evidente que, en estas condiciones, la intervención de España no solamente no reportaría ventajas al Eje, sino que, por el contrario, &lt;b&gt;le ocasionaría un considerable perjuicio&lt;/b&gt;, al tener que atender a nuestras necesidades (que entonces ya serían las suyas) acrecentadas por la guerra sin disponer de las comunicaciones indispensables. Por otra parte, la cuestión de Gibraltar es, en cierto modo, secundaria en orden a la influencia de Inglaterra en el próximo Oriente, mientras cuente con el mar Rojo y el Canal de Suez para sostener las fuerzas de tierra, mar y aire, que operan en la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;7º&lt;/b&gt; Parece desprenderse de éstas que, por una razón casi de imposibilidad material, España no intervenga en la lucha en tanto que el canal de Suez esté en poder de los ingleses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;8º&lt;/b&gt; Ahora bien, el día que el canal de Suez sea ocupado por las potencias del Eje la situación cambiará completamente de aspecto. Inglaterra será desalojada del próximo Oriente, y para que el Mediterráneo quede completamente fuera de la acción de las fuerzas navales inglesas y puedan ser plenamente aseguradas las comunicaciones a través de dicho mar, lo que será necesario para conseguir la ordenación económica del viejo mundo, &lt;b&gt;será preciso&lt;/b&gt; inutilizar la base naval de Gibraltar, lo que exigirá la intervención de España en la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;9º&lt;/b&gt; Esta intervención no tendrá en tal caso los inconvenientes señalados en el punto 5, pues disponiendo del Mediterráneo se podría aprovisionar a España por vía marítima a través de este mar, con plena garantía, una vez que quedará en manos del Eje, el Estrecho de Gibraltar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;10º&lt;/b&gt; En resumen, todo parece indicar que, antes de la citada caída del canal de Suez, España no entrará en la guerra, pero que tan pronto como dicho canal pase a poder de las potencias del Eje cambiarán fundamentalmente los aspectos de la cuestión, y cabe pensar en que V. E. decida nuestra intervención en el conflicto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/21-razones-de-espana-para-no-entrar-en-la-2gm-2-parte.html" target="_blank"&gt;2ª Parte&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6051528090696386396?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6051528090696386396?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/21-razones-de-espana-para-no-entrar-en-la-2gm.html" title="21 razones de España para no entrar en la 2GM (1ª Parte)" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno7eSp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-4734950824453028571</id><published>2013-01-11T13:09:00.000+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.401+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.401+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Himmler: el máximo dirigente nazi que visitó España</title><content type="html">La entrevista de Franco y Hitler en Hendaya estuvo precedida por la visita de Heinrich Himmler a España. El "Reichführer", jefe de las SS. fue la personalidad más importante del régimen nazi que visitó España. El objetivo del viaje fue preparar el terreno a Hitler y "estrechar lazos de amistad" con las autoridades españolas. La Prensa alemana y la española dedicaron amplios espacios a aquella visita calificada como "histórica".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Himmler llegó a Irún el día 19 de octubre de 1940, acompañado de una comitiva notable. Desde allí se dirigió a San Sebastián, donde visitaría la Diputación, el palacio de San Telmo, el Club Náutico y el Monte Igueldo. Tras almorzar, partió hacia Burgos para conocer la Catedral y la Cartuja. A las once de la noche, en un tren especial, partió con dirección a Madrid.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;El domingo día 20 llegó a la capital de España. Le esperaban las más relevantes personalidades del Gobierno, agrupados en torno al ministro de Exteriores, Ramón Serrano Suñer. El jefe del Estado, general Franco, le recibía esa mañana en el palacio de El Pardo. Por la tarde asistió a una corrida de toros en su honor, en la plaza de las Ventas. Al día siguiente realizó visitas a El Escorial y Toledo, donde recorrió las dependencias del Alcázar. El 22 permaneció en Madrid, el 23 se desplazó a Barcelona y a la mañana siguiente salió en avión hacia Alemania.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/4734950824453028571?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/4734950824453028571?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/himmler-el-maximo-dirigente-nazi-que.html" title="Himmler: el máximo dirigente nazi que visitó España" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno7cSp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-5504387382233971124</id><published>2013-01-10T15:14:00.001+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.409+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.409+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Los planes alemanes para la invasión de Gibraltar</title><content type="html">El 3 de julio de 1940 la Marina Real británica bombardeó la flota francesa en Mers el-Kebir, el puerto militar de Orán en el norte de África, para impedir cualquier posibilidad de utilización de los barcos por la Marina de Guerra alemana. Esta acción forzó a las autoridades navales de Hitler a reconocer que cualquier operación sería imposible mientras los ingleses controlasen Gibraltar. Por tal motivo se produjo el primer ataque aéreo a la Roca, aunque no por las fuerzas del Eje, sino por la aviación francesa controlada desde Vichy. En cuestión de días, estrategas alemanes examinaban medios y maneras de tomar Gibraltar, y, sobre el 12 de julio, el plan de invasión directa había sido preparado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El espionaje viaja a España&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parecía evidente que la operación sería difícil, y por ello se había decidido enviar una misión de reconocimiento a Gibraltar a través de la España neutral para recabar la máxima información posible sobre las defensas británicas. El 22 de julio el grupo se trasladó a España vestido de paisano, llevando falsos pasaportes y utilizando diferentes rutas hacia Madrid. Los miembros más destacados de la misión eran el coronel Hans Mikosch y el capitán Rudolf Witzig, que había sido condecorado con la Cruz de Hierro por su participación en el asalto al fuerte belga Eben-Emael en mayo. El líder del grupo era el almirante Canaris, jefe del Servicio Secreto alemán -la Abwehr-, que contactó con su representante español al llegar a Madrid.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Fue preparado un encuentro con el ministro de la Guerra español, a quien el almirante Canaris explicó el objetivo de su visita y los planes del ataque alemán, solicitando ayuda española para preparar un mapa del sistema de defensa británico en la Roca, a pesar de que el general Franco se mostrara poco entusiasta de la operación cuando los alemanes se reunieron con él, el mismo día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El día 24 la misión emprendió camino hacia Algeciras. El único hotel en un radio de varios kilómetros, el Reina Cristina, no solamente sirvió de alojamiento para los visitantes alemanes, sino que sus balcones se convirtieron en excelentes puntos de observación de la Roca. El sistema alemán de obtención de informaciones estaba instalado en chalés en el litoral, en la carretera que une Algeciras y La Línea -Villa León, San Luis, Villa Isabel y Haus Keller-, que recibió enseguida la denominación "hilera de espías" por parte de los habitantes de Gibraltar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los miembros de la misión germana observaban el imponente lateral Norte de la Roca desde el despacho del comandante español en La Línea, y la cara Oeste, desde el faro de Punta Camero. Mientras, el coronel Mikosch hizo una detallada inspección de la zona neutral y voló con las líneas aéreas españolas de Sevilla a Ceuta, desviándose el avión de su ruta normal para bordear Gibraltar por las proximidades del Peñón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los resultados de todas estas investigaciones no fueron alentadores al ser presentados en una conferencia el 27 de julio; no sólo porque la participación o la aquiescencia española eran inciertas, sino también porque se había aceptado que un ataque sorpresa sería imposible. Las rampas escarpadas y las corrientes de vientos irregulares excluirían el uso de paracaidistas o planeadores, y el único acceso por tierra, a través de la estrecha península, sería un obstáculo formidable. Además de minado, el terreno estaba cubierto de armas desde todos los ángulos. Peor aún era la falta de buenas comunicaciones para las tropas que cruzasen España. El sistema de ferrocarriles españoles usaba un ancho de vía distinto al francés, lo que haría necesario el trasbordo de todo el equipamiento en la frontera, y como todas las líneas hacia el Sur pasaban por Madrid, sería imposible mantener en secreto la operación. Si se utilizaran, en cambio, las deficientes carreteras españolas, se tardarían de seis a ocho semanas para cubrir el trayecto de 1.200 kilómetros desde Francia a Gibraltar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un plan más preciso fue preparado tras la vuelta del grupo a Berlín, y en él se consideró que el mejor punto para el ataque era el rincón Noroeste, a pesar de estar densamente fortificado. Quedó decidido que los efectivos mínimos para las fuerzas de asalto eran de dos regimientos de infantería, uno de los cuales debería ser una unidad de montaña, un batallón de construcciones de ingeniería, dos batallones de ingenieros de combate con una compañía &amp;nbsp;de pequeños tanques "Goliat" de control remoto y cargados de explosivos y una compañía especial de expertos en minas. La artillería exigiría once o doce regimientos, con un total de armas para darles lo que se consideraba una ventaja de tres a uno. Ello incluiría Moerser de 21 cm y armas antiaéreas de 88 mm, que pudiesen bombardear con fuego directo las armas británicas emplazadas en las profundidades de la cara Norte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Las dificultades del asalto&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"La artillería iniciaría el proceso de debilitación con una breve cortina de fuego de treinta minutos sobre las posiciones antiaéreas británicas y unidades de la flota que permanecieran al alcance. Al aumentar el fuego, un intenso asalto de bombardeo en picado aplastaría el segmento Norte de la ciudad, bloquearía las entradas conocidas del túnel y destruiría todas las embarcaciones que hubiesen sobrevivido al ataque de artillería. Las armas antiaéreas, suficientes para romper el fuego a los bombarderos aéreos, serían atacadas por armas alemanas especialmente diseñadas. Cuando los aviones partieran, las baterías alemanas concentrarían su volumen total de fuego contra las galerías defensivas, posiciones de campo y puestos de observación. Sustancialmente, las armas intentarían inmovilizar a los defensores y oscurecer su visión. Poco después de que la totalidad de la artillería mostrara su fuerza de ataque, cuatro mil a cinco mil cohetes serían disparados sobre el frente británico, con particular énfasis en los puntos seleccionados para la penetración de la infantería.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En medio de este caos, los ingenieros de combate, seguidos de cerca por las compañías de asalto de las tropas de montaña, ejecutarían el asalto principal. Estas tropas partirían de La Línea, donde estarían en orden de combate desde la noche anterior, de posiciones de concentración en Sierra Carbonera -movimientos más tempranos no serían posibles dada la máxima observación británica-. Moviéndose por detrás del fuego lanzado por la artillería, los elementos de asalto intentarían un avance rápido sobre los 1.500 metros de terreno abierto, evitando cuantos obstáculos pudieran y aplastando los que no lograsen desviar. Una vez pasada esta estrecha zona mortal, el avance seguiría por el lado Suroeste de la prominencia principal hacia dentro de la misma ciudad, ya que un ataque por la pared perpendicular Norte de la Roca era imposible. Los elementos que alcanzaran aquel área aprovecharían el terreno muerto de la base para deslizarse hacia el Oeste y ayudar a las tropas que ya estuviesen llegando a ese punto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasado el ángulo estrecho y abierto, el ataque debería golpear el Este y el Sur para aplastar las defensas en el flaco Noroeste del pináculo. Según se fuese recrudeciendo el fuego, barcos de asalto procedentes de La Línea, encubiertos por extensas cortinas de humo, tomarían tierra en el Viejo Muello (Old Mole) y romperían la cohesión de los defensores. El objetivo del primer día era el Castillo Moro, y los estrategas estimaron que tres días de lucha intensa serían suficientes para obtener la victoria."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Hitler da el "visto bueno"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 14 de agosto, Hitler dio su aprobación a la "Operación Gibraltar" ("Féliz"), como parte de una ofensiva general contra Inglaterra, que incluía la "Operación León Marino". El principal requisito previo era la aprobación española y, conforme a ello, el general Wolfram Freiherr von Richthofen, comandante del VII Cuerpo Aéreo, voló a España el 9 de septiembre para encontrarse con el general Franco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras proponer "León Marino", Hitler estaba ansioso por no perder la iniciativa militar, aunque posteriores discusiones con autoridades españolas a lo largo del mes se septiembre no produjeron nigún resultado concreto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver a Alemania, Hitler decidió organizar un encuentro con Franco, para lo que se trasladó en su tren a la estación de Hendaya, en la frontera galo-española, el 23 de octubre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras, en Alemania seguían los planes para el asalto. Teniendo como objetivo la fecha posible de mediados de diciembre, el general Franz Halder, jefe del Estado Mayor General de la Wehrmacht, preparó una lista detallada de las fuerzas requeridas, tomando por sentado que las unidades de la invasión serían totalmente alemanas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En total serían precisos 65.383 hombres con 1.094 caballos y 13.179 toneladas de munición, además de 136 toneladas de alimentos al día y un total de 9.000 toneladas de combustible. Como estas provisiones no podían ser llevadas por las tropas en su totalidad, se establecerían bases avanzadas en Burgos, Salamanca, Mérida y Sevilla. La división Totenkopf de las SS estaba destinada a proteger los flancos de un posible aterrizaje británico en la Península Ibérica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros viajes de reconocimiento fueron emprendidos para observar y calcular las defensas de Gibraltar, y los alemanes llegaron a estimar que la guarnición británica alcanzaba por lo menos 10.000 hombres con provisiones para 16.000 personas y abastecimiento para un sitio de dieciocho meses. Se aceptó entonces que la conquista de la Roca sería una difícil tarea. Aunque los alemanes excluían la idea de un sitio prolongado, comprendieron que los defensores, al no tener líneas de retirada, sólo podrían luchar o rendirse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Entrenamientos en Francia&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los lugares de entrenamiento anticipado estaban situados en el área francesa de Besançon, donde la piedra caliza y los contornos de las montañas del Jura simulaban el terreno de Gibraltar, y donde los ingenieros alemanes habían construido réplicas de las defensas de la Roca. La I División de Montaña había sido movilizada, incluido el 98 Regimiento de Montaña Grossdeutschland y el Comando 106 de Artillería y se habían desplazado al área de entrenamiento. El asalto real sería dirigido por el mariscal de campo Walter von Reichenau, comandante del VI Ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La instrucción número 18 de Hitler, fechada el 12 de noviembre de 1940, incluía su intención de que la "Operación Félix" se basara en cuatro fases:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1) Grupos civiles de reconocimiento tenían que visitar el área para completar los planes finales, mientras destacamentos especiales aislarían Gibraltar contra cualquier movimiento repentino británico y las tropas de ataque se concentrarían en el sureste de Francia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2) Un ataque aéreo sorpresa sobre la flota británica, para dispersar las unidades navales hacia el mar, estaría condicionado con el cruce de la frontera española por las tropas alemanas. La fuerza aérea de ataque partiría de Francia, pero aterrizaría en España.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3) El ataque principal se realizaría conjuntamente con el movimiento de las tropas hacia dentro de España.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4) Los alemanes consolidarían su posición y cerrarían el Estrecho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Problemas de transporte&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los planes alemanes de trasladar por ferrocarril armas de cerca de treinta kilómetros de alcance, para volar la cara Norte de la Roca, chocaron con el deficiente sistema de ferrocarriles españoles, en particular el puente en Hendaya-Irún. Una inspección minuciosa reveló que el arco central se había desmoronado, probablemente porque los pilares estaban apoyados en desnivel. Diversos expertos opinaron que el puente se derrumbaría en caso de tráfico militar intenso. Varias alternativas fueron examinadas, incluida la reparación del puente y la construcción de otro más abajo, mientras se iniciaba la búsqueda de una ruta de paso sustitutiva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En tanto se solucionaban estos problemas y el entrenamiento continuaba a toda velocidad en el área cercana a Besançon, Hitler empezó a estar comprometido en otras direcciones. Un precipitado ataque italiano contra Grecia a finales de octubre llevó a un compromiso de las fuerzas alemanas en aquella zona, y los pensamientos del führer se volvieron hacia el Este y Rusia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la última reunión de Hitler sobre la "Operación Félix" el 5 de diciembre, el general Halder indicó que la operación podría empezar veinticinco días después del inicio del paso de la frontera española, o treinta y ocho días si se quisiera observar discreción en los movimientos a través de Francia. La campaña real sólo duraría cuatro semanas, lo que permitiría liberar tropas hacia mayo para su utilización en otros escenarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fueron presentados los últimos informes de espionaje, los cuales afirmaban que los británicos tenían cerca de veintisiete casamatas enfocadas hacia España, con un total de 98 armas de suelo y 50 piezas antiaéreas, contra las que los alemanes emplearían 210 armas pesadas. Se había planeado lanzar 6.000 granadas de obús durante veinticuatro horas en el día anterior al ataque de infantería, con el fin de despejar seis pistas de 25 metros de ancho a través del campo minado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;Cien granadas de obús serían disparadas sobre cada arma británica emplazada hacia la Península, sumando un total de 9.360 proyectiles para silenciar las armas contrarias y otros 10.800 para neutralizar todas las defensas. Un modelo a escala 1:1.000 fue empleado en la reunión para ilustrar cada fase del ataque.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Franco acaba con la operación&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El führer anunció su intención de obtener el consentimiento de Franco para iniciar la operación el 10 de enero, con el asalto frontal a Gibraltar empezando el 4 ó 5 de febrero. El almirante Canaris ya estaba en Madrid con instrucciones de prometer que las provisiones que España deseaba empezarían a llegar tan pronto como los alemanes cruzasen la frontera. Aunque Canaris pasó cinco días negociando con el general Franco una fecha fija para el inicio de "Félix", el jefe del Estado español siguió dando largas. Finalmente, Franco declaró que la entrada de España en la guerra estaba condicionada al colapso inminente de Gran Bretaña.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta declaración de Franco supuso virtualmente un parón en los planes alemanes de conquistar Gibraltar. El 11 de diciembre, Hitler ordenó el cese de todos los preparativos de "Félix", excepto las misiones de reconocimiento alrededor de Gibraltar, que deberían continuar. Sin embargo, a finales de diciembre, con los movimientos británicos en el Mediterráneo -en Grecia, Albania, Libia y el este de África-, el almirante Raeder presionó para que se continuara con "Félix". En su opinión, la única respuesta a los movimientos británicos en todos esos frentes -que sólo eran posibles debido a las bases mediterráneas de la Marina Real británica- era la conquista de Gibraltar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hitler estaba de acuerdo, pero habiendo tomado ya la decisión de invadir la URSS no quería involucrarse en una guerra peninsula llevando a cabo "Félix" contra la voluntad de Franco. Por ello se mantuvo la presión diplomática sobre Franco a lo largo del mes de enero de 1941, con el fin de modificar su postura rígida, aunque sin éxito. A pesar de que Hitler confirmara su orden de cesar todos los preparativos de "Félix", escribió personalmente a Franco nueve días más tarde, intentando persuadirle a cambiar de opinión. Mussolini, que se reunió con Franco el 12 de febrero en la Riviera italiana, se encontró con una nueva exigencia previa: que tropas españolas dirigieran el asalto. Aquí acabó toda esperanza, y Von Ribbentrop ordenó la interrupción de todos los esfuerzos diplomáticos en España a partir de entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la "Operación Félix" fue abandonada oficialmente en febrero de 1941, volvió a ser reactivada oficialmente un mes después, como operación de continuación lógica a la victoria "cierta" sobre las fuerzas soviéticas a lo largo del mismo año. Esta vez la operación recibió el código de "Félix-Heinrich", y debería ser puesta en marcha cuando las líneas alemanas alcanzasen la línea Kiev-Smolensk-Opotschka, lo que se esperaba ocurriese el 15 de julio. La fecha del ataque fue marcada para el 15 de octubre, y a pesar de los reveses alemanes en Rusia, las discusiones sobre el plan continuaron hasta mediados de 1942.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque las defensas de la Roca nunca fueron probadas en un asalto a larga escala, es indudable que Gibraltar hubiese soportado un castigo considerable. Incluso bajo condiciones de sitio, como se ha descrito anteriormente, un extenso sistema de túneles habría asegurado un refugio adecuado para toda la guarnición. Una planta de destilación y métodos de captación de aguas con almacenamiento subterráneo hubiesen asegurado el autoabastecimiento. La desembocadura de la planta de desalinización del Ejército puede ser observada hoy cerca de Little Bay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5504387382233971124?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5504387382233971124?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/planes-alemanes-invasion-gibraltar.html" title="Los planes alemanes para la invasión de Gibraltar" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno7cCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-5311144563553266362</id><published>2013-01-09T10:25:00.000+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.408+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.408+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>El tren que llevó a Franco a Hendaya</title><content type="html">El coche-salón que llevó a Franco a la ciudad fronteriza de Hendaya, el 23 de octubre de 1940, para mantener la entrevista con Hitler, es testimonio del testigo mudo de un acontecimiento trascendental en la historia contemporánea española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Construido a finales de la década de los años veinte, pertenecía a la serie denominada "SS", y fue su primer propietario el Servicio del Ministerio de Obras Públicas. Años más tarde pasó a disposición de la Casa Real española al convertirse en el coche-salón del Rey Alfonso XIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante la guerra civil, el coche permaneció en poder del Gobierno republicano en Madrid, siendo posiblemente utilizado por destacadas personalidades del régimen, aunque no existe documentación al respecto. Concluida la contienda española, el general Franco lo utilizará en sus desplazamientos por la Península.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Fijada la entrevista entre Franco y el führer por el ministro de Exteriores, Serrano Suñer, el coche-salón con el número de serie SS-3 es enganchado a una máquina de vapor de la serie "4.600 Norte", del tipo de montaña, partiendo la comitiva española desde Madrid hasta Alsasua. Allí se efectúa un cambio de máquina, siendo sustituida la de vapor por una eléctrica de la serie "7.200", ya que existía tendido eléctrico desde Alsasua hasta el puesto fronterizo de Hendaya.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cabe destacar que durante la entrevista de los dos jefes de Estado en suelo francés, ningún representante de la comitiva alemana entró en el vagón español, ya que el encuentro se llevó a cabo en el tren especial de Hitler.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Serrano Suñer cuenta en sus Memorias cómo Franco, durante el acto de despedida oficial, en vez de entrar en el vagón prefirió permanecer en la plataforma del mismo saludando militarmente al führer. El tren, al arrancar, dio un brusco tirón que zarandeó a Franco, quien de no haber sido agarrado por Moscardó quizás hubiera caído de bruces al andén.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Franco seguiría utilizando el coche-salón "SS-3" hasta 1956, en que fue sustituido por el "SS-2". Unos años después, a principios de los sesenta, un particular lo compra para instalarlo en su finca, en la localidad manchega de Valdepeñas, como refugio en las cacerías.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En octubre de 1984 es adquirido por la RENFE, encontrándose en un estado de semiabandono debido a las inclemencias del tiempo. Actualmente se halla en el Departamento de Explotaciones Forestales de Soria, donde se procede a una laboriosa y costosa restauración con el fin de ser expuesto en el Museo del Ferrocarril.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5311144563553266362?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5311144563553266362?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/el-tren-que-llevo-franco-hendaya.html" title="El tren que llevó a Franco a Hendaya" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno4eSp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-8796238589804387827</id><published>2013-01-08T13:26:00.000+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.431+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.431+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Hitler: "Preferiría dejarme sacar las muelas antes que volver a entrevistarme con Franco"</title><content type="html">Tras la entrevista de Hendaya, la famosa frase de Hitler respecto al general Franco llegó a convertirse en un tópico utilizado repetidas veces en la historia del anterior régimen. La auténtica fuente de estas declaraciones del führer son la transcripción que el conde Ciano realizó de la entrevista de Hitler y Mussolini, el 28 de octubre de 1940. Allí el líder alemán informó a su aliado del desarrollo de sus encuentros con Franco y, más tarde, con Pétain.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La impresión que el führer tiene sobre España es de gran desorden. Franco le parece "un corazón valeroso, pero un hombre que sólo por carambola se ha convertido en jefe. No tiene la talla de político ni de organizador". Los españoles se proponen objetivos desmesurados. Se reservan la elección del momento en que entrarán en la guerra y a la vez piden cosas de cuantía material gravosas en exceso para el Eje, si fuesen aceptadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Su programa de reivindicaciones coloniales alcanza tal amplitud que, si lo aprobásemos, en el acto se alinearía el Imperio colonial francés junto a De Gaulle. El führer no hará la paz mientras no se realicen las aspiraciones italianas, pero no se inclina a adquirir igual compromiso respecto a España. Serrano Suñer pide rectificaciones de fronteras en los Pirineos y reivindica el Rosellón o Cataluña francesa. Exige Orán y todo Marruecos hasta el paralelo veinte. Esa fórmula no ha podido ser aceptada. Se ha complicado, pues, un protocolo secreto, tripartito, que el führer somete a la aprobación del duce y que contiene una fórmula vaga respecto a las reivindicaciones españolas. A tal conclusión se ha llegado muy fatigosamente tras una conversación de nueve horas. Por no volver a tener esa conversación, el führer "preferiría hacerse sacar tres o cuatro muelas".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Galeazzo Ciano. "Europa hacia el desastre". Janés, Editor. Barcelona, 1949.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/8796238589804387827?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/8796238589804387827?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/hitler-preferiria-dejarme-sacar-las.html" title="Hitler: &quot;Preferiría dejarme sacar las muelas antes que volver a entrevistarme con Franco&quot;" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno7fCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-4814032868064497949</id><published>2013-01-07T15:51:00.001+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.404+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.404+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Hitler a Mussolini: "Franco va a cometer el error más grave de su vida"</title><content type="html">Un par de meses más tarde de la entrevista de Hendaya, Hitler envió una carta a Mussolini, expresándole su preocupación y descontento ante la actitud española en el conflicto:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Duce... Profundamente conturbada España por la situación, que Franco cree que ha empeorado, se niega a colaborar con las potencias del Eje. Temo que Franco esté a punto de cometer el error más grave de su vida. Pienso que su idea de recibir de las democracias materias primas y trigo, como una especie de recompensa por su neutralidad, es extraordinariamente ingenua. Las democracias le tendrán con el alma en un hilo, hasta que consuma el último gramo de trigo, y cuando haya llegado ese momento se lanzarán sobre él."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;"Lamento todo esto porque nosotros habíamos terminado los preparativos para cruzar la frontera española el 10 de enero de 1941 y atacar Gibraltar en los primeros días de febrero. Creo que el éxito hubiera sido relativamente rápido. Las tropas elegidas para esta operación habían sido especialmente seleccionadas y entrenadas. Desde el momento en que el Estrecho de Gibraltar cayera en nuestras manos, el peligro de un cambio de actitud de Francia en el norte y en el África occidental quedaría definitivamente eliminado."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Me encuentro, pues, muy entristecido por esta decisión de Franco, tan poco acorde con la ayuda que nosotros y usted, Duce, le prestamos cuando él se encontraba en dificultades."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
("Memorias de Churchill". Plaza y Janés, 1965.)</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/4814032868064497949?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/4814032868064497949?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/hitler-mussolini-franco-va-cometer-el.html" title="Hitler a Mussolini: &quot;Franco va a cometer el error más grave de su vida&quot;" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno5fCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-7540147347482420620</id><published>2013-01-06T22:29:00.002+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.424+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.424+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Churchill: "La aportación española a la causa aliada"</title><content type="html">"La actitud de España era para nosotros mucho más importante que la de Vichy. Nosotros habíamos sido neutrales en la sangrienta guerra civil española. El general Franco no nos debía nada, pero sí mucho a las potencias del Eje. Hitler y Mussolini habían acudido en su ayuda. Franco miraba con antipatía y temor a Hitler, mientras que Mussolini sentía simpatía. Al principio de la guerra mundial, España se había declarado neutral, observando estrictamente esta neutralidad. Entre Inglaterra y España se realizaba un fecundo y necesitado comercio. El mineral de hierro de Vizcaya era importantísimo para nuestro producción de municiones."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
" Franco sólo se ocupó de los intereses de su país, nunca entró en su cabeza la idea de conservar gratitud a Hitler ni a Mussolini. Los españoles estaban hartos de pelear. Nada de guerra para España, nada de guerra para Franco."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;"Necesitábamos que sus puertos fuesen negados a los sumergibles italianos y alemanes. España tenía entre sus manos la llave de todas las empresas británicas en el Mediterráneo. Tan grande era el peligro que durante dos años tuvimos dispuesta una expedición de más de cinco mil hombres con objeto de ocupar las islas Canarias en caso de que los españoles nos privasen del puerto de Gibraltar. También podía Franco permitir el paso de alemanes por la Península para tomar el Peñón."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"En agosto, la escena de la guerra cambió al seguir combatiendo Gran Bretaña, y era probable que la guerra resultase larga. Entonces empezaron las exigencias de Franco: seguridad de que se entregaría Gibraltar, el Marruecos francés y parte de Argelia, incluyendo Orán. Se necesitaba ayuda militar y económica. La intervención española sólo podía producirse después de que Alemania desembarcase en Inglaterra. Hitler se sintió turbado ante el alcance de las exigencias españolas, algunas de las cuales había de costar al führer nuevos conflictos con Vichy."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"El 23 de octubre, Hitler se entrevistó con Franco en Hendaya. España exigía rectificaciones de la frontera pirenaica, la cesión del Rosellón, casi toda Argelia y Marruecos. Nada salió en limpio, salvo un vago protocolo y el acuerdo de entablar discusiones militares ulteriores."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"El 6 de febrero de 1941, Hitler escribió a Franco una carta en la que le exhortaba a que obrase enérgicamente sin dilación. Franco replicó con expresiones de imperecedera lealtad, pero exigía que para la operación de Gibraltar sólo se usarían tropas españolas cuando económicamente ello fuera posible para España."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Ribbentrop informó a Hitler de que Franco no tenía la menor intención en entrar en la guerra. Hitler &amp;nbsp;pensó que sería más prudente atenerse a su método de batir a las naciones una por una. Así, empleando sutilezas, artificios y seguridades de amistad, Franco consiguió ir capeando el temporal y mantener a España fuera de la guerra, con inestimables ventajas para Gran Bretaña cuando ésta se hallaba sola."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
("Memorias de W. Churchill". Plaza &amp;amp; Janés).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/7540147347482420620?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/7540147347482420620?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/churchill-la-aportacion-espanola-la.html" title="Churchill: &quot;La aportación española a la causa aliada&quot;" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERn0zfyp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-2686213229547608359</id><published>2013-01-04T10:10:00.003+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.387+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.387+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>La finalidad del Pacto Tripartito</title><content type="html">Tras una larga serie de conversaciones germano-niponas para decidir la suerte de las ex colonias alemanas en el Pacífico, se firma el Pacto Tripartito entre Japón, Alemania e Italia. La ceremonia de la firma tuvo lugar en la Cancillería de Berlín el día 27 de septiembre de 1940. Asistieron a la reunión los ministros de Exteriores Ribbentrop y Ciano y el embajador japonés en Berlín, Saburo Kurusi.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El texto del Pacto confirmaba los compromisos del acuerdo Antikomitern contraído entre Alemania y Japón el 25 de noviembre de 1935 y al que se adhirió Italia el 6 de noviembre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El acuerdo militar preveía la ayuda inmediata a aquella de las potencias contratantes que fuera atacada por una nación no beligerante. En el pensamiento de los firmantes se consideraba a los Estados Unidos como la posible potencia "agresora". De hecho, la declaración de guerra de Japón a los Estados Unidos trajo como consecuencia la entrada en guerra de Alemania e Italia con dicho país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Sin embargo, a la larga, la utilidad del Pacto no se vio reflejada en una colaboración bélica concreta entre las potencias europeas del Eje y Japón. Estados Unidos combatió en dos frentes distintos y autónomos durante la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La diplomacia alemana buscó nuevos aliados para el Pacto Tripartito, pero sus gestiones con España, Francia y la URSS resultaron infructuosas. Otros países no pudieron evitar las presiones y se adhirieron: Hungría -20 de noviembre de 1940-, Rumanía -23 de noviembre de 1940- y Eslovaquia -24 de noviembre de 1940-, Yugoslavia, sin embargo, se negó a firmar y pronto tendría que defender su independencia con las armas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Reportaje sobre la II Guerra Mundial del ABC, folleto sobre el Golpe de Estado en Rumanía.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/2686213229547608359?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/2686213229547608359?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/la-finalidad-del-pacto-tripartito.html" title="La finalidad del Pacto Tripartito" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERn0zeCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-1643538417081764444</id><published>2013-01-03T13:10:00.000+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.380+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.380+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Los avatares del Imperio Fascista</title><content type="html">Mussolini, como Hitler, soñaba con conquistas territoriales que prestigiasen el régimen fascista. El jefe de los Camisas Negras, el hombre la marcha sobre Roma de ocubre de 1922, convertido en primer ministro del rey Victor Manuel III y en Duce del fascismo, se consumía de impaciencia al ver a Italia reducida a la categoría de una potencia de segundo orden. Para demostrar a las divididas democracias la fuerza del sistema totalitario, y atraer a su causa a una parte de la opinión Italiana apegada a las tradiciones liberales, Benito Mussolini acariciaba el proyecto de reconstruir por si solo, el antiguo Imperio Romano. El Mediterráneo es un lago italiano. Pero este deseo tropezaba con una realidad más compleja. Córcega, Saboya y Niza estaban en manos de Francia, aliada de Italia en 1916. En el Norte de África, las pretensiones imperialistas del Duce tropezaban también con Francia en Túnez y con Inglaterra en Egipto. Sólo quedaban Libia, Eitrea y la Somalia italiana: ¡pobres territorios para servir a la reconstrucción del Imperio! Y, sin embargo, a partir de 1935, este proyecto quimérico entra en vías de realización. Pretextando una provocación intolerable llevada a cabo por patrullas etíopes, el Duce lanza sus tropas contra Etiopía, el 3 de octubre de 1935. El imperio del Negus era una presa tentadora; mal defendido, sin grandes recursos, no podía resistir el ataque de las mejores tropas fascistas. La victoria devolvería a Italia el prestigio militar que tanta falta le hacía, borrando, además, el baldón de la derrota sufrida en Adua frente a los etíopes, en 1896. Aunque la Sociedad de las Naciones condeno la agresión italiana, condena que no tuvo en realidad consecuencia alguna en las compras de petróleo que necesitaban los ejércitos italianos, más de 300.000 hombres se lanzaron sobre Etiopía. A pesar de las valerosa resistencia de las tropas del Negus, los italianos entraron en Addis-Abeba el 5 de mayo de 1936. Cuatro días más tarde, Etiopía era anexionada, convirtiéndose en el florón del nuevo imperio italiano. La anexión de Etiopía, reconocida en seguida por Alemania y Japón, fue al fin aceptada oficialmente por Francia en noviembre de 1938.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Este primer triunfo no podía menos de alentar al Duce. Estimulado por lo éxitos de Hitler en Munich, y celoso del prestigio creciente del Fuhrer, Mussolini decidió pasar a la acción directa en Europa. El 7 de abril de 1939, día de Viernes Santo, Albania fue invadida por los ejércitos fascistas. Una semana más tarde, una asamblea constituyente reunida apresuradamente en Tirana ofrecía la corona de Albania al rey de Italia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 10 de Junio de 1940, al atacar a Francia, el Duce se imaginaba que iba a anexionarse a todo el sudeste del territorio francés y sus miradas se volvían ya hacía África del Norte. Pero la incapacidad de las tropas italianas frente a las fortificaciones francesas de los Alpes, vinieron a contrarrestar sus ambiciosos proyectos. Hitler, por otra parte, temía que las exigencias italianas obligasen a los franceses a rechazar las condiciones del armisticio y, como consecuencia, que prosiguiese la guerra con el imperio francés en ultramar. De suerte que, llamado a capítulo por el Fuhrer, Mussolini se vio obligado a contentarse con el mínimo: ocupación militar de los territorios ocupados por sus tropas (que se limitaban a unos cuantos kilómetros cuadrados) y desmilitarización de la zona de fronteriza. No obstante, la flota francesa no podía oponerse ya a la conquista de las riberas mediterráneas. En cuanto a los ingleses, maltrechos en el frente occidental y amenazados por una invasión inminente, les sería imposible reforzar su escuadra en el Mediterráneo. En aquel verano de 1940, podía pensarse que el imperio fascista tenía abierto el camino de su expansión. Todo permitía creer que al fin había sonado para las legiones romanas la hora de volver hacer del Mediterráneo el "Mare Nostrum" latino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Albania parecía un trampolín ideal para la invasión y ocupación de Grecia. Al prestigio moral de reducir a Grecia &amp;nbsp;la categoría de provincia del Imperio se añadían factores de carácter económico y político: el Duce veía con malos ojos que el Reich adquiriese influencia en los Balcanes. Por consiguiente, interesado en expresar su disgusto ante la ocupación de Rumanía por Alemania, y deseoso de probar al Fuhrer su independencia y su poderío militar, el Duce decidió, el 28 de octubre de 1940, llevar adelante lo que pensaba que iba a ser un nuevo paseo militar. El conde Ciano, igual que su jefe, calculaba que Grecia se derrumbaría a los primeros golpes. La acerba derrota que iba a inflingir a los ejércitos italianos el pequeño ejército griego, contraatacando sin aviones, sin tanques, y casi sin cañones, iba a trastornar los designios imperialistas del Duce, modificando el equilibrio de fuerzas en el frente mediterráneo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Gran crónica de la Segunda Guerra Mundial. Selecciones del Reader's Digest.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/1643538417081764444?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/1643538417081764444?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/los-avatares-del-imperio-fascista.html" title="Los avatares del Imperio Fascista" /><author><name>Alberto Gualdámez Pazo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13361434579736384023</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno6cCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-6929586061452824747</id><published>2013-01-03T11:47:00.003+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.418+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.418+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Hitler busca otro frente</title><content type="html">En el momento más duro del blitz, el 11 de septiembre, Churchill, el viejo león, exaltaba el heroísmo de los londinenses y expresaba su inquebrantable confianza en la victoria final:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Los bombardeos de Londres, bárbaros, feroces e inútiles, que el enemigo realiza a ciegas, forman parte, naturalmente, del plan de invasión de Hitler. Asesisnando una gran cantidad de paisanos, de mujeres y de niños, esperaba aterrorizar y domeñar al pueblo de esta poderosa capital de nuestro imperio. Muy mal conoce el espíritu que reina en la nación británica; muy mal conoce a esos hombres duros de pelar que son los londinenses, cuyos antepasados representaron antaño un gran papel en la implantación de nuestras instituciones parlamentarias y que han aprendido desde la infancia a amar la libertad más que a su propia vida. Solo ha conseguido encender en los corazones británicos, tanto en nuestro país como en el mundo entero, una llama que seguirá calentándoles mucho después de que se borren las huellas de la conflagración que ha provocado en Londres. Ha causado un incendio que arderá con una llama inextinguible y devoradora hasta que consuma los últimos vestigios de la tiranía nazi, librando a Europa de ella, hasta que el Viejo Mundo se pueda unir al Nuevo Mundo para reconstruir los templos de la libertad y del honor de la humanidad sobre cimientos que no puedan ser socavados rápida y fácilmente."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Londres estaba en llamas. Pero el 15 de septiembre, en el Canal de la Mancha, la Luftwaffe había perdido una batalla decisiva: los bombardeos masivos diurnos se hacían imposibles ante la muralla levantada por la caza inglesa. Quedaban los bombardeos nocturnos, insuficientes para intentar un desembarco en la isla. Ante &amp;nbsp;la realidad, el Fuhrer se vio obligado a compartir la opinión de su estado mayor: la invasión de Inglaterra era imposible. El 17 de septiembre, en el diario de guerra ultrasecreto de la marina alemana aparece esta breve nota:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"La aviación enemiga sigue sin ser batida. Por el contrario, muestra una actividad creciente. En conjunto, las condiciones atmosféricas, no nos permiten esperar un periodo de calma... El Fuhrer decide, por lo tanto, aplazar la operación Otaria indefinidamente."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los bombardeos de Londres y de los centros industriales de Inglaterra prosiguieron hasta mayo de 1941. El 14 de Noviembre de 1940, Coventry fue destruido, casi totalmente, por la Luftwaffe. Pero éstas no son ya las primicias de la invasión de la isla. Hitler trata de llevar la guerra a otros frentes que espera le sean más favorables. También procura nuevas alianzas para reforzar el eje Roma-Berlín. El 27 de septiembre de 1940 se firma en Berlín un pacto tripartito entre Alemania, Italia y Japón. Los tres firmante se comprometen a prestarse mutua asistencia, a fin de conquistar su espacio vital: para Hitler y Musolini, Europa, que debe ser sometida al nuevo orden nacional socialista; para los japoneses, el inmenso Extremo Oriente que parece una presa fácil. El 8 de octubre, Churchill denuncia, con una lucidez que la historia no tardará en confirmar, ese pacto que nace ya preñado de una guerra aún más amenazadora, pues obliga al Japón atacar a los Estados Unidos si éstos intervienen en la guerra que continúa desarrollándose entre Inglaterra y los dictadores europeos. El 4 de octiubre, Hitler se entrevista con su aliado el Duce en el Brenner y le confía sus nuevos proyectos de conquistas. El conde Ciano, yerno de Musolini y ministro de Asuntos Exteriores, anota, después de la entrevista, en su diario secreto:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Hitler ha puesto, por lo menos en parte, las cartas boca arriba y nos ha hablado de sus planes para el futuro. Impresiones generales: 1º Ya no se habla de un desembarco en las islas Británicas; 2º Se espera atraer a Francia a la órbita de la coalición; 3º Se concede mayor importancia al sector mediterráneo, lo cual es conveniente para nosotros. Hitler me ha parecido muy enérgico y otra vez antibolchevique acérrimo. El bolchevismo, ha declarado, es la doctrina de las razas inferiores. Se va a iniciar una nueva fase de la guerra. Al poner en práctica su nueva política, Hitler pretende asegurarse una colaboración eficaz por parte de los países simpatizantes o vencidos, especialmente España y Francia, que bordean el Mediterráneo."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 23 de octubre, en las estación de Hendaya, en la frontera franco-española, Hitler se entrevista con Franco. Hitler espera que España entre en la guerra, o al menos conseguir del Caudillo la autorización del paso de sus tropas por España hacia Gibraltar y África del Norte. Pero Franco, decidido a no salir de su neutralidad, formula tales exigencias sobre el Marruecos francés y Argelia, que Hitler renuncia. La entrevista termina con un fracaso para Hitler, que dice posteriormente a Musolini: antes que volver a pasar por este trance, preferiría dejarme sacar cuatro muelas. El 24 de octubre de 1940, Hitler y el mariscal Pétain se encuentran por primera vez en Mostoire, pequeña ciudad a orillas del Loira. Deseoso de llegar a un acuerdo, el Fuhrer promete considerar algunas reclamaciones francesas, como la devolcuión de los prisioneros y el estatuto de la zona ocupada. Se ponen los cimientos a la colaboración: el mariscal hace un llamamiento por radio a los franceses, invitándoles a colaborar con el ocupante. De esta suerte, después d ela derrota, le correspondía ahora a Europa humillarse, someterse a las órdenes del vencedor, a sus exigencias, cada día mayores. Al terminar el año 1940, parece como si el desaliento se hubiera abatido sobre Francia. Y otra vez llega de Londres la voz de la esperanza. El 21 de octubre, Churchill pronuncia un emocionante discurso en la B. B. C. dirigido al pueblo francés, que fue difundido en lengua francesa y que captaron en la Francia ocupada, cuantos ya entonces esperaban cada noche la contraseña de las cuatro notas anunciando:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Aquí Londres: ¡Franceses! Durante más de treinta años, en tiempos de paz y en tiempos de guerra, he caminado a vuestro lado. Hoy sigo haciendo igual. Esta noche os hablo en el seno mismo de vuestros hogares, estéis donde estéis, y sea cual sea vuestra suerte. Aquí, en Inglaterra, bajo el fuego de los boches, no olvidamos los lazos y las ligaduras que nos unen a Francia. Seguimos luchando a pie firme y sin desaliento para que la libertad sea restablecida en Europa y para que el pueblo sea tratado con justicia en todos los países; en una palabra, para que triunfe la causa que hizo desenvainar la espada a nuestras dos naciones. No son las consecuencias de la derrota lo que Francia va a soportar ahora de manos de los alemanes, sino todas las etapas de un aniquilamiento total: ejército, armada, aviación, leyes, lengua, cultura, literatura, historia, traiciones; todo va ser borrado por la fuerza brutal del ejército triunfador y por las artimañas científicas y abyectas de una policía implacable. ¡Franceses! ¡Reanimad vuestro valor antes de que sea demasiado tarde! Acordaos de lo que decía Napoleón al empezar una de sus batallas: ¡Esos mismos prusianos que tanto fanfarronean hoy, eran tres contra uno en lena y nueve contra uno en Montmirail! " Siempre me resistiré a creer que haya muerto el alma de Francia, ni que Francia haya perdido para siempre su puesto entre las grandes naciones. Ahora bien, nosotros los ingleses, ¿qué es lo que podemos pediros hoy, en un momento tan duro y tan trágico? Lo que os pedimos, en medio de vuestros esfuerzos para alcanzar una victoria que compartiremos con vosotros, es que, sino podéis ayudarnos, por lo menos no os opongáis a nosotros. Pronto podréis ayudar al brazo que golpea en vuestro favor, y no dejaréis de hacerlo. ¡Ánimo! Buenas noches, dormid bien, recuperad vuestras fuerzas para el alba, porque el alba llegará. Se alzará, brillante para los valientes, dulce para los leales que han sufrido, gloriosa sobre las tumbas de los héroes. ¡Viva Francia! ¡Viva la marcha hacia adelante de todos los países que desean reconquistar el patrimonio que con pleno derecho les pertenece, la marcha hacia una vida más amplia y más plena."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Mediterráneo iba a ser el nuevo teatro de la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Gran crónica de la Segunda Guerra Mundial. Selecciones del Reader's Digest.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6929586061452824747?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6929586061452824747?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2013/01/hitler-busca-otro-frente.html" title="Hitler busca otro frente" /><author><name>Alberto Gualdámez Pazo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13361434579736384023</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno6eCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-5904139729776005216</id><published>2012-12-04T11:38:00.003+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.410+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.410+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Messerschmitt contra Spitfire</title><content type="html">Según cálculos alemanes, los 2.500 aparatos de que aproximadamente disponía la Luftwaffe iban a enfrentarse con 3.600 aviones situados en las islas Británicas. Sin embargo, esta inferioridad numérica se hallaba compensada, en cierta medida al menos, por nuestra superioridad técnica: en 1940, el Messerschmitt 109 era, con mucha diferencia, el mejor avión de caza del mundo. El Spitfire Vickers-Supermarine, el último modelos de caza británico, era un poco menos veloz que el Messerschmitt alemán, pero indudablemente más manejable. En cuanto a los viejos Hawker-Hurricane con los que todavía estaban formadas, en aquella época, la mayoría de las escuadrillas inglesas, el Messerschmitt 109 los aventajaba mucho, desde todos los puntos de vista. De igual modo, nuestro armamento y nuestras municiones eran superiores a todo lo que la R. A. F. podía oponernos por entonces. Además, el motor del Messerschmitt 109 tenía bombas de inyección, en lugar del carburador clásico de los motores ingleses, lo que le evitaba tener que cortar gases en las fuertes disminuciones de velocidad que pueden producirse en un combate aéreo. Los pilotos ingleses acosados por un caza trataban en general de despegarse dando una media vuelta de campana, seguida de medio rizo, mientras que nosotros podíamos seguirles con un simple viraje en ángulo recto, con el &amp;nbsp;motor funcionando a pleno rendimiento y todo hay que decirlo, con los ojos saliéndosenos de las órbitas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Hitler no conocía ni valoraba más que una sola estrategia: la ofensiva. Sus éxitos iniciales le confirmaron en su opinión. Aplastar al enemigo bajo una especie de apisonadora aérea, sofocando toda resistencia por medio de bombardeos en masa: he aquí los métodos que se ajustaban admirablemente a su estrategia de la guerra relámpago. Era indispensable derrotar al enemigo utilizando simultáneamente todos los medios ofensivos, antes de que este pudiera rehacerse lo suficiente para pasar a la ofensiva. El primer jefe de estado mayor de la Luftwaffe, el general Wever, muerto en 1936 en accidente aéreo y pilotando él mismo su avión, era también partidario de este método. Había dedicado toda su atención, de perfecto acuerdo con Hitler y Goering, a los aviones de bombardeo, por lo cual los cazas alemanes representaron, desde el principio, un papel de segundo orden. Se toleraba a los aviones de caza considerándolos como un mal necesario, como una concesión inevitable a las necesidades hipotéticas de la defensiva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Luftwaffe era, pues, un instrumento ofensivo al que había que dotar, ante todo, del mayor número de bombarderos. Estos aparatos tenían que conquistar el indispensable dominio del cielo destruyendo, en tierra, a la aviación enemiga. En caso de que el ataque por sorpresa no produjese los efectos que se esperaban, habría que decidirse a hacer escolta los bombarderos por la aviación de caza. Pero ésta no era más que una eventualidad lejana y enojosa, pues semejante escolta, habría reducido el ya limitado radios de acción de los aviones de bombardero, disminuyendo sus posibilidades estratégicas. El primer año de guerra confirmó, en cierto modo, esta concepción del alto mando alemán. En Polonia, lo mismo que en Francia, las fuerzas aéreas enemigas habían sido aplastadas en tierra más bien que aniquiladas en combate. Pero, ahora, no había más remedio que admitir que, contra la R. A. F. la lucha no iba a ser tan fácil para la Luftwaffe. Desde el comienzo de la batalla de Inglaterra, habíamos comprobado lo que ya se podía suponer después de los primeros duelos aéreos de la campaña de Francia: los británicos poseían una numerosa aviación de caza, mejor dirigida que la nuestra gracias al radar, y cuyos pilotos, admirablemente entrenados, daban pruebas de una acometividad extraordinaria. En rigor, la aviación &amp;nbsp;de caza alemana se encontraba anta una tarea que desbordaba ampliamente los cometidos que se le habían asignado. Se le exigía, lisa y llanamente, el aniquilamiento de la aviación de caza británica en una serie de grandes batallas, a fin de lograr la supremacía aérea indispensable para efectuar posteriormente los bombardeos masivos previstos. Así, pues, la suerte estaba echada. En julio de 1940, la 2ª y 3ª flotas aéreas se situaron a lo largo del Canal de la Mancha. Mi propia unidad, el grupo 3º de la 25º escuadra de caza, se instaló en un aeródromo perfectamente camuflado, cerca de Guines, en el Paso de Calais. Desde el 24 de julio al 8 de agosto de 1940, todo el peso de las operaciones recayó sobre la aviación de caza. El día que comenzó la lucha, fui envidado por vez primera a territorio británico con mi grupo. En la región de la bahía exterior del Támesis tuvimos un violento encuentro con unos Spitfire que escoltaban un convoy. Llevando en mi estela al grupo de estado mayor, me lancé sobre dos secciones de Spit. Efectuando una amplia espiral descendente pudimos atacarlos por sorpresa, en condiciones muy favorables. Conseguí pegarme a la cola del aparato del flanco izquierdo y, cuando iniciaba una subida en candela, pude enviarle una larga ráfaga de ametralladora. Alcanzado en el centro del fuselaje, el inglés, inclinándose sobre un ala, cayó como una piedra. Me lancé en picado en su persecución, pero en aquel instante vi salir volando, casi delante de mi hélice, el techo de su carlinga. El piloto saltó y, segundos más tarde, el aparato chocó contra las olas. Un centenar de metros algo más lejos, un segundo geiser, más pequeño, señalo la tumba del piloto. Su paracaídas no se había abierto... Este primer encuentro nos costó dos aparatos, pérdida importante, aunque se compensase con tres victorias confirmadas. De regreso a nuestro campo nos miramos gravemente. Ahora sabíamos a qué atenernos: la R. A. F. era un adversario de cuidado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del 24 de julio de 1940, la caza alemana del frente del Canal estuvo en acción casi de modo permanente. Cada aparato hacía una media de dos o tres salidas diarias. En general, las órdenes de misión estaban redactadas de este modo: "Caza libre por encima del sudeste de Inglaterra". Un programa que dejaba a los jefes de escuadrilla un gran margen de iniciativa, pero que imponía a los pilotos un enorme esfuerzo físico y nervioso. Después de despegar, las formaciones se agrupaban, volando aún sobre el continente a una altura de 5.000 a 6.000 metros, para elevarse, durante la travesía del Canal, hasta 7.000 u 8.000 metros. Como todos tratábamos de dominar al adversario, los combates se desarrollaban cada vez a mayor altura. Mi propio récord, en aquella época, era de 8.200 metros, Pero ya se podían encontrar Messerschmitt y Spitfire volando a más de 9.000 metros, bastante cerca del límite inferior de ka estratosfera, en una atmósfera enrarecida en la que se veían de lejos las estelas de la condensación de gases. Desde el aeródromo de salida hasta la costa inglesa, en la parte más estrecha del Canal, tardábamos alrededor de media hora. Como teníamos una autonomía de vuelo de ochenta minutos, sólo disponíamos de veinte minutos para realizar nuestra misión. En consecuencia, nuestra penetración en el espacio aéreo enemigo era tan limitada que los aparatos estacionados en las regiones del Paso de Calais y el Cotentin no podían rebasar el sudeste de Inglaterra. Nuestros campos de actividad, con un radio aproximado de acción de 200 kilómetros alrededor de las bases respectivas, confluían exactamente en la región de Londres. El territorio situado más allá quedaba prácticamente fuera de nuestro alcance. Ese era el punto débil de nuestra ofensiva. Para una defensa aérea local, como la que se había asignado inicialmente a la aviación de caza, este radio de acción de 200 kilómetros era suficiente; para la tarea que ahora nos encomendaban, no lo era.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en el transcurso de la batalla de Inglaterra cuando, por primera vez en la historia militar, se había pensado en &amp;nbsp;utilizar una poderosa fuerza aérea para efectuar un objetivo estratégico. El agente de ejecución de esta estrategia es el bombardero. Pero he aquí que no se confió esta ofensiva a los bombarderos, sino a la aviación de caza, considerada hasta entonces como un arma esencialmente táctica. En Berlín se esperaba que la aparición de escuadrillas atraería, en la zona accesible a nuestra aviación, a la totalidad de los cazas británicos. En rigor, esto era aplicar para la guerra aérea la estrategia que se había utilizado en 1916 en la batalla de Verdun. Entonces Ludendorff había requerido, detener, desgastar y destruir al ejército francés; ahora Goering &amp;nbsp;se creía en condiciones de hacer sufrir de la misma derrota a la R. A. F. De este modo pensaba conseguir el dominio del aire, o por lo menos, una superioridad suficiente, extendida al conjuntos de las islas Británicas, que quedarían indefensas ante nuestra aviación de bombardeo. Pero las cosas no sucedieron así, ni mucho menos. Las escuadrillas de caza alemanes despegaron. Hubo efectivamente algunas batallas aéreas, igualmente costosas para ambos bandos. Dada la superioridad alemana, probablemente se habría logrado el resultado apetecido si la batalla se hubiese prolongado por algún tiempo. Pero los ingleses no tenían ninguna manera la intención de dejarse manejar. Evacuaron las bases situadas en la proximidad de la costa sur y concentraron sus escuadrillas de caza, muy castigadas, pero en modo alguno aniquiladas, en un cerrojo alrededor de Londres. En otros términos, esquivaron la guerra en el aire para poder replicar con todo su vigor a su consecuencia lógica, la guerra que viene del aire. La aviación de caza alemana se encontraba así en la situación exasperante de un perro encadenado que quiere saltar a la garganta de un enemigo que permanece fuera de su alcance.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al alto mando se le ocurrió entonces la idea de agregar a las formaciones de aviones de caza algunos bombarderos y stukas, que pronto fueron conocidos con el apodo de los cebos. Táctica inteligente, pues solamente con estos aparatos portadores de bombas existía la posibilidad de una guerra que viniese del aire, es decir: el ataque directo al territorio inglés. Impedir estos ataques era justamente la gran preocupación de los dirigentes británicos. Arrojaron de nuevo al combate a los cazas de la R. A. F. pero de modo tan extremadamente parsimonioso que los resultados quedaron lejos de producir el efecto de bomba aspirante que daba por descontado el bando alemán. En las primeras batallas entre aviones de caza, los ingleses se encontraron en una situación muy desventajosa a causa de su táctica de vuelo en formación cerrada. Los alemanes en cambio, habíamos aprendido ya en España el método de dispositivo abierto, que desplegaba las diversas secciones, patrullas y escuadrillas sobre un espacio considerable y las escalonaba a diferentes niveles. Esta formación ofrecía varias ventajas: protección de un extenso sector, mayor libertad de acción para los pilotos que ya no se veían obligados a consagrar especialmente su atención al rígido mantenimiento del dispositivo, disminución de la superficie visible de la formación y, sobre todo, mejora de la visibilidad para el piloto. En el combate aéreo, lo más importante es divisar al enemigo antes de ser visto. Igual que el cazador se acerca a la pieza hasta la distancia ideal, el piloto de caza se esfuerza en descubrir a su adversario lo más pronto posible, a fin de poder colocarse en la posición más favorable para atacarle. Este principio fundamental, los ingleses lo conocían sin duda alguna tan bien como nosotros. Pronto se dieron cuenta de la superioridad de nuestro dispositivo, y modificaron el suyo en consecuencia. En primer lugar establecieron el sistema de los "Charlies" dos vigías colocados detrás y por encima del grueso de la formación y que volaban en zigzag y describiendo un arco. Luego copiaron pura y simplemente nuestro dispositivo. Todavía en la actualidad, la formación espaciada y escalonada sigue siendo, con ligeras modificaciones, el método preferido de toda la aviación moderna. Además los pilotos ingleses tenían la ventaja de un sistema de radar muy superior al alemán. Durante los cuatro meses de la batalla de Inglaterra, su célebre control desde tierra. representó un papel de primer plano, dirigiendo a los aparatos de segundo en segundo, llevándoles al combate en las condiciones más favorables y en el mejor momento. Los pilotos alemanes, en cambio, no podían contar más que con su vista. Cuando entraban en contacto con el enemigo, sus instrucciones, recibidas aproximadamente tres horas antes, no tenían ya valor, rebasadas por la evolución de las operaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Había aún otros factores, cada uno de los cuales pensaba sensiblemente en la balanza. Nuestros ataques, sobre todo los confiados a los bombarderos, se dirigían forzosamente contras los centros de gravedad de la defensa británica. No podíamos proceder, como más tarde harían los aliados en su ofensiva aérea, escogiendo los lugares menos defendidos y cambiando continuamente sus rutas de ataque con el fin de aparecer por donde menos se les esperaba. La Luftwaffe, por el contrario, sólo podía lanzar ataques frontales contra una defensa admirablemente organizada y valerosa. Además la R. A. F. luchaba por encima de su propio territorio. Los pilotos derribados, si lograban saltar a tiempo eran inmediatamente utilizados de nuevo, mientras que a los nuestros eran hechos prisioneros. Sus aviones averiados podían casi siempre llegar &amp;nbsp;a su base o, por lo menos, hacer un aterrizaje forzoso, mientras que una simple avería del motor en nuestros aviones significaba casi siempre la pérdida del piloto y del aparato. Y, finalmente, había también el factor moral. La situación desesperada en la que se encontraba Inglaterra parecía haber estimulado la energía latente de este pueblo duro y consciente de su grandeza histórica, energía que los dirigentes de Gran Bretaña concentraban sobre una sola finalidad: rachazar, a cualquier precio, la ofensiva alemana. Así pues, tuvimos que darnos cuenta al cabo de varias semanas de que, a pesar de la impresionante lista de aviones enemigos derribados, nunca llegaríamos a conquistar el dominio, ni siquiera relativo del aire. El alto mando alemán, indeciso ya en cuanto a la prioridad de nuestros objetivos, comenzó a vacilar. Se nos dio la orden de atacar las bases británicas en vuelos rasantes, y ésta vez fue una empresa difícil y sumamente costosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aeródromos ingleses estaban protegidos por una defensa antiaérea muy nutrida, compuesta de piezas medias y ligeras. Además, disponían de una nueva arma: un cohete con cables que descendían lentamente sujetos a un paracaídas, obstruyendo las capas inferiores del aire sobre el campo de aviación. Y como la R. A. F. había llegado a un alto grado de perfección en el camuflaje de los aparatos en tierra, el número de los aviones enemigos destruidos en sus bases nunca justificaba nuestras propias pérdidas. Al mismo tiempo, escoltábamos a los stukas y a los bombarderos encargados de la lucha contra la marina mercante inglesa. También en este campo, los resultados obtenidos eran decepcionante. Los stukas, sobre todo, tenían la desventaja de su reducida velocidad. Con sus bombas sujetas en la parte exterior, lo que aumentaba su resistencia &amp;nbsp;al aire, el stuka alcanzaba a penas los 250 kilómetros por hora. Como volaba además a una altitud máxima &amp;nbsp;de 3.000 a 4.500 metros, atraía a los Spitfire como la miel atrae a las moscas.Los ingleses comprendieron muy pronto que los stukas, en cuanto se separaban de la formación para picar asialdos, quedaban practivamente indefensos. Y los cazas alemanes, mucho más rápidos, a los cuales les resultaba difícil aminorar su velocidad en pleno vuelo, eran incapaces de seguir estos vuelos en picados, hasta el punto de que las pérdidas de los stukas aumentaban diariamente. Por supuesto, se hizo responsable de esta situación a la aviación de caza, esa pariente pobre de la Luftwaffe, mientras que esta recogía fáciles laureles y se esperaban de ella verdaderos milagros. En semejante circunstancias, la ofensiva anunciada a bombo y platillo en la prensa alemana no podía saldarse más que por un fracaso. Goering, sin embargo, no dio su brazo a torcer. Con arreglo a sus cálculos y a la cifra oficial de nuestras victorias, la aviación da caza inglesa ya no debía existir, pero la lista de nuestras pérdidas continuaba. Nuestro optimismo había dejado paso a una sorda irritación. Exasperados por los continuos reproches del alto mando, hostigados por instrucciones superiores, siempre diferentes y a menudo contradictorias, empezábamos a criticar abiertamente al mando supremos, a los cosntructores de aparatos, a los jefes de escuadra de los stukas. En resumen, dudábamos de todo y de todos, incluso de nosotros mismos. En los comedores de oficiales, el ambiente era fúnebre. Arrojados en holocausto a aquel Moloch voraz en que se había convertido la batalla de Inglaterra, nuestros mejores pilotos desaparecían unos tras otro. Todos los días quedaba vació un nuevo puesto en la mesa común. Podíamos contar nuestras probabilidades de supervivencia con los dedos de las manos, pues, sencillo e implacable, el cálculo de probabilidades nos permitía a cada uno de nosotros prever la fecha en que le tocaría el turno de ser dado como desaparecido en vuelo sobre Gran Bretaña.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante la tercera fase la de batalla de Inglaterra, pongamos del 8 de agosto al 7 de septiembre, fue cuando los bombarderos, cuyos ataques se habían hasta entonces limitado a los objetivos marítimos, empezaron a actuar sobre territorio británico. Volvían a actualizar así la teoría que preconizaba el aplastamiento de las fuerzas enemigas aéreas en tierra. Sólo que, para realizar esta tarea, se habrían necesitado oleadas de bombarderos que oscureciesen el cielo. Pero la realidad estaba muy alejada de estos sueños estratégicos.&lt;br /&gt;
Una vez más, la defensa inglesa se aprovechaba de la insuficiencia del radio de acción de la aviación de caza alemana. Gracias a esta insuficiencia, el campo de batalla aéreo no cubría ni siquiera una décima parte de la superficie de las islas. En las otras nueve, la R. A. F. podía, pues, con toda tranquilidad, construir aparatos, formar pilotos, constituir reservas que lanzaban en el momento oportuno sobre el estrecho &amp;nbsp;teatro de operaciones, sobre todo en la región londinense. Churchill, en sus "Memorias" reconoce la situación difícil de &amp;nbsp;la aviación de caza inglesa, superada al principio de los combates por la Luftwaffe, y salvada in extremis por una concentración tal de aparatos que permitió llenar mal que bien los huecos, concentración que había sido imposible si la Luftwaffe hubiese podido volar sobre todo el territorio británico. Unicamente un bombardero de gran radio de acción podía dar a la Luftwaffe esa posibilidad. Y este bombardero estratégico no existía aún en el arsenal del Reich. Después de un largo período de titubeos, se adoptó el Heinkel 177, un cuatrimotor en el cual dos motores acoplados impelían una hélice. Hitler, que más de una vez había dado pruebas de una pasmosa intuición en materia de motores, hizo algunas objeciones contra el sistema; resultaron justificadas posteriormente, pues este acoplamiento resultó una fuente de entorpecimientos técnicos &amp;nbsp;que retrasaron la fabricación en serie del aparato durante cerca de tres años. Por otra parte, Hitler invocó, más tarde, la exactitud de su previsión para intervenir continuamente en el desarrollo técnico de la Luftwaffe con resultados catastróficos la mayor parte de las veces. De todas maneras, en 1940, el bombardeo estratégico no existía todavía mas que en la imaginación de algunos profetas. Sólo mucho más tarde, cuando Doenitz, nombrado jefe supremo de la marina, exigió aparatos capaces de apoyar a los submarinos que operaban en el Atlántico, se acordaron del Heinkel 177 y se emprendió su fabricación. El aparato fue utilizado, por primera vez, durante el invierno de 1942-1943, a fin de abastecer al VIº ejército copado de Stanligrado. Los éxitos espectaculares de la Luftwaffe &amp;nbsp;al principio de la guerra y también la adversión secreta de Hitler por una guerra total contra Inglaterra relegaban esta cuestión, al menos en apariencia, a segundo, por no decir a último plano. De suerte que tuvimos que resignarnos a lanzar nuestra ofensiva contra una parte limitada y, por consiguiente, fuertemente protegida del territorio británico. Sin embargo, esta parte incluía Londres, capital y corazón del imperio. Ciudad de unos siete millones de habitantes, centro intelectual y nervioso de la actividad militar y política, puerto enorme y conglomerado industrial. Londres era un objetivo de importancia excepcional. El hecho de que este objetivo fuera accesible a los bombarderos escoltados por la aviación de caza figuraba como un factor positivo en el plan de la ofensiva alemana. Nosotros, los pilotos de caza, al borde de la desesperación porque nos habían encomendado una tarea superior a nuestras fuerzas, esperábamos con impaciencia el comienzo de los bombarderos. Al fin, pensábamos los cazas ingleses iban a salir de su reserva.&amp;nbsp;Una vez más vino Goering al frente del Canal para dar la señal de una nueva ofensiva. Cuando, la tarde del 7 de septiembre, las escuadras alemanas se agruparon por encima de las costa, stukas, bombarderos, cazas, cazas-bombarderos; más de 1.000 aparatos en total y esta fuerza, la mayor conocida hasta entonces, puso rumbo hacia Londres, todo el mundo comprendió que vivíamos una hora histórica. La batalla de Inglaterra entraba en su cuarta fase.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el día de hoy es fácil sonreírse de las esperanzas que pusimos en este ataque. Sabemos que un número doble o triple de bombarderos, con una carga cuádruple o quíntuple de bombas, provistos de dispositivos de puntería perfeccionados y empleando una táctica infinitamente mejor, no pudo aniquilar, ni siquiera paralizar una ciudad como Berlín, a pesar de sus incesantes ataques. Pero en aquélla época, el primer bombardeo en masa de Londres constituía una empresa enorme, un paso decisivo en un terreno inexplorado. En el transcurso de este ataque, el primero de los treinta y ocho vuelos importantes sobre la región londinense, la Luftwaffe se contentó todavía con bombardear las instalaciones portuarias y los depósitos de gasolina. Sólo más tarde se extendieron los ataques a otros objetivos. Los aparatos lanzaban bombas explosivas de 50, 250, 500 y 1000 kilogramos. La carga oscilaba entre 1000 y 1800 kilos por aparato. El peso total de las bombas arrojadas durante un ataque era aproximadamente de 500 toneladas. Además, estas 500 toneladas de bombas se repartían sobre un número excesivo de los objetivos pequeños. La unidad de ataque era en general la escuadra de bombardeo de 50 a 80 aparatos, escoltada por una escuadra de caza. Cada raid reunía de 400 a 500 bombarderos y 200 stukas, más la protección suministrada por 500 cazas y 200 cazas-bombarderos. Según nuestros cálculos, los ingleses no podían oponer a esta flota aérea mas que alrededor de 200 aparatos de caza. Desgraciadamente, los jefes de la Luftwaffe seguían atendiéndose a la clasificación establecida por los teóricos: el bombardero es un arma ofensiva. Pero el caso es que aquello que era exacto sobre el papel no lo era en absoluto en el aire. En vuelo, el bombardero solo actúa a la defensiva, mientras que el caza tiene siempre que lanzarse al ataque. Ahora bien, a juicio de nuestro alto mando, como la aviación de caza no había podido eliminar del cielo a las fuerzas enemigas, debía limitarse en lo sucesivo a defender a los bombarderos. Era una táctica insensata que nos paralizaba por completo. En la práctica produjo este resultado: se asignó a cada escuadra de caza una formación determinada de bombarderos a los que proteger y en ningún caso abandonar. Esto originó una confusión indescriptible. Numerosos grupos de bombarderos llegaron con retraso a la cita fijada sobre el Canal de modo que los cazas afectados a su escolta se encontraron ante una penosa alternativa: como no podían seguir esperando, tenían que regresar a su aeródromo, lo que habría llevado a los pilotos a un consejo de guerra, o unirse a otra formación. Esta se encontraba entonces doblemente protegida, mientras que los rezagados iban a afrontar las defensas inglesas sin ninguna escolta. El resultado fue catastrófico: cuarenta y ocho horas después del comienzo de la ofensiva, fue preciso retirar del combate a las escuadrillas de stukas o, mejor dicho, lo que quedaba de ellas. Goering vociferó a más y mejo, amenazó con suprimir pura y simplemente la aviación de caza y nos puso verdes. Entretanto la batalla continuaba cada vez más costosa, haciendo estragos decepcionantes. Los combates con los cazas británicos seguían siendo rudos y violentos. Un día, al regresar de un ataque en masa sobre Londres, descubrí, al norte de Rochester, una formación de 12 Hurricane. Atacando por detrás, conseguí gracias a una diferencia de altitud de 800 metros, arrojarme en medio del grupo. Mi primera andanada hizo estallar un aparato cuyos pedazos faltó poco para que se incrustaran en mi avión. Afortunadamente, los ingleses se asustaron más que yo. Aprovechando la confusión general, me despegue con un violento viraje de costado que me permitió divisar, 1.000 metros más abajo, las corolas de dos paracaídas. Satisfecho, puse rumbo a Francia. Acaba de volar sobre Dungeness cuando avisté, mucho más abajo, un Hurricane aislado. Un picado frontal me colocó en una buena posición de tiro. A la segunda ráfaga de ametralladora, el aparato se incendió. Pero, en lugar de caer, continuó su vuelo, siguiendo ligeramente una línea sinuosa. Le alcance aún tres veces más, sin conseguir derribarle. No era más que un pecio, agujereado, empenachado de humo y de llamas y, sin embargo, este pecio se mantenía en el aire. Intrigado, reduje la distancia al mínimo. Y entonces vi, en la carlinga abierta de par en par, a un muerto cuyas manos se crispaban sobre la palanca de mando. Suavemente el aparato descendía hacia los brumosos prados. No me sentí capaz de rematarlo. El limitado radio de acción del Messerschmitt demostraba cada vez más ser una desventaja decisiva. En una sola salida, mi escuadra perdió, sin contar los aviones derribados por el enemigo, 12 aparatos, y eso únicamente porque.al cabo de dos horas, la formación de bombarderos que escoltábamos no había regresado todavía del continente. Cinco de estos aviones pudieron, con sus últimas gotas de carburantes, llegar a una playa normanda y aterrizar sobre el vientre, maniobra que los redujo a chatarra. Los otros siete tuvieron que aterrizar en el Canal de la Mancha. La experiencia nos había enseñado, que era preferible acuatizar que saltar al mar en paracaídas. El aparato antes de hundirse, flotaba en general sus buenos 40 o 50 segundos , dando al piloto un suspiro suficiente para desatarse y salir de la carlinga. Tenía entonces una buena probabilidad de salvarse al ser sacado del agua por las veloces motoras de salvamento marítimo. Era cierto que si el chaleco y la canoa neumáticos, la bolsita de polvo colorante y la pistola de cohete estorbaban en la carlinga, ya de suyo sumamente estrecha, pero, en el momento crítico, uno se alegraba mucho de tenerlos a mano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 24 de septiembre mi cuadragésima victoria aérea me valió las Hojas de Roble. Hitler, en persona, debñia entregármelas en Berlín. El Fuhrer me recibió en la nueva cancillería. Era la segunda vez que me encontraba sentado frente a el. Con gran asombro por mi parte, no representó el papel de jefe abrumado por el trabajo. Por el contrario, me interrogó minuciosamente sobre mis impresiones personales. Yo no le oculte mi admiración por el adversario &amp;nbsp;contra el que luchábamos en el cielo ingles. A mi juicio, los cazas británicos, en condiciones de inferioridad, tanto numérica como técnica, habían salvado a su patria en el momento de mayor peligro, gracias a su tenacidad y a su denuedo. No pude menos protestar contra ciertos comentarios de la prensa y de la radio que hablaban de la R. A. F. en un tono desdeñoso y arrogante. Me quede pasmado al ver que Hitler, lejos de tomar la defensa de sus servicios de propaganda, coincidía por completo con mi opinión. El también, declaró, sentía el mayor respeto por los ingleses, y lamentaba esta guerra que se veía obligado a hacerles, una guerra a muerte que no podía terminarse mas que con el aniquilamiento de uno de los dos antagonistas. Confieso que al salir de la Cancillería estaba profundamente impresionado. Hitler había logrado aplacar por completo mi amargura. Desde Berlín me trasladé a Prusia Oriental, invitado por Goering a pasar unos días en su pabellón de caza. Era la época en que los ciervos braman en las profundidades de los bosques, y, todas las noches, los monteros tocaban la trompa de caza a lo largo del recorrido previsto para el día siguiente. Goering me había reservado, además de sus felicitaciones, una sorpresa de primera calidad; un ciervo excepcional que había cuidado largo tiempo como a las niñas de sus ojos y que ahora me cedía no sin pesar. Veinticuatro horas mas tarde, pude darme cuenta de que no había exagerado: era verdaderamente un magnífico animal de astas impresionantes. Di las gracias expresivamente a mi anfitrión y, después de un almuerzo perfecto, me dispuse a despedirme. Pero Goering me retuvo aún. Iba a recibir los informes cotidianos de la 2ª y 3ª flotas aéreas, y quería examinarlos conmigo. Entretanto, me dijo, podía pasearme por las orillas del lago. En cuanto a él, tenía papelotes que despachar. Dos horas más tarde, un suboficial vino a buscarme y me introdujo en el despacho donde trabaja el mariscal. En lugar del hombre que , durante la comida, había bromeado despreocupadamente, me encontré con un hombre aterrado. Con un gesto cansado de la mano, me señalo los informes que acaba de recibir. Los hojeé rápidamente. Las noticias eran efectivamente catastróficas: en el último ataque a Londres, habíamos sufrido pérdidas aún más elevadas que al principio de la ofensiva. Goering, muy alterado, me pidió que le dijese la verdad, sin tratar de disfrazarla. No era capaz de comprender porque razón nuestras pérdidas de bombarderos aumentaban sin cesar. Le repetí lo que ya había expuesto a Hitler: a pesar del número considerable de cazas ingleses derribados, no se podía comprobar, en el enemigo, ni una disminución decisiva de los efectivos ni un descenso, aunque fuera ligero, de su moral. Al contrario, la R. A. F. devolvía golpe por golpe.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Inglaterra mostraba al mundo hasta que cimas de valor y de heroísmo es capaz de elevarse un pueblo decidido. Unos años más tarde, el pueblo alemán iba a demostrarlo a su vez. Al anochecer, partí con la cabeza de mi ciervo, trofeo embarazoso que, después de un aterrizaje forzoso, tuve que meter a trompicones en el tren. Los pasajeros apenas si se fijaron en mi Cruz de Caballero; en cambio, no paraban de admirar mi regio ciervo. Sólo una anciana formuló algunas protestas. La cabeza, manifestó, olía terriblemente mal, y aquellos enormes cuernos, que yo no había tomado la precaución de envolver, eran extremadamente peligrosos. Bien mirado, no le faltaba razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Gran crónica de la Segunda Guerra Mundial. Selecciones del Reader's Digest.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5904139729776005216?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/5904139729776005216?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2012/12/messerschmitt-contra-spitfire.html" title="Messerschmitt contra Spitfire" /><author><name>Alberto Gualdámez Pazo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13361434579736384023</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERn0yeCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-3089495821622478277</id><published>2012-11-21T15:57:00.002+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.390+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.390+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>La Economía del Reich y los Balcanes</title><content type="html">La intervención alemana en los Balcanes tuvo evidentes motivaciones económicas. No sólo estaba en juego el abastecimiento de materias primas básicas, sino que dichos productos no cayeran en manos de la Unión Soviética, a quien Hitler ya consideraba el enemigo del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-abZKAdF9lsA/UKzrxGp_GZI/AAAAAAAACmk/LsR57_WPBy4/s1600/Balcanes.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="486" src="http://2.bp.blogspot.com/-abZKAdF9lsA/UKzrxGp_GZI/AAAAAAAACmk/LsR57_WPBy4/s640/Balcanes.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
El historiador británico Arnold Toynbee analiza en su libro "La Europa de Hitler" esta situación:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Desde varios años antes de estallar las hostilidades, el objetivo de la política industrial alemana había sido la preparación para la guerra. Sin embargo, dado el concepto de guerra que auguraba Hitler, el rearme alemán adoptó la forma de constitución de depósitos de armas y municiones en la medida que se creía necesaria para abastecer a sus fuerzas armadas en campañas de breve duración.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Como consecuencia de la larga lucha que se produjo, el punto débil de la economía industrial al estallar la guerra fue la escasez de materias primas básicas. Con excepción del Japón, el Eje era deficitario de las materias primarias estratégicas más importantes, necesarias para mantener a un elevado nivel la producción de armamentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahí que se planeara la conquista de aquellos territorios que podían suministrar una gran parte de sus necesidades. Alemania podía esperar la satisfacción de la mayoría de sus necesidades por medio de las legiones que probablemente quedarían bajo su futuro control. Se esperaba que la Europa continental, con exclusión de la URSS, cubriese sus necesidades de plomo y cinc (Yugoslavia), bauxita (Hungría, Yugoslavia y Noruega), mineral de hierro (Suecia y Lorena), antimonio (Yugoslavia), sulfuro de piritas (Italia y Noruega), mercurio (Italia), lino (los Estados Bálticos y Polonia), cáñamo (Yugoslavia e Italia) y madera (Polonia, Escandinavia y el sureste de Europa). Además, era muy probable que Rumania proporcionase suministros de petróleo extremadamente útiles, aunque no muy amplios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conquista del Cáucaso y de Ucrania sería de vital importancia para la economía alemana, ya que aseguraría el petróleo en abundancia, así como cantidades importantes de níquel y manganeso".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Arnold J. Toynbee: "La Europa de Hitler". Sarpe, 1985.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/3089495821622478277?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/3089495821622478277?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2012/11/economia-del-reich-los-balcanes.html" title="La Economía del Reich y los Balcanes" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-abZKAdF9lsA/UKzrxGp_GZI/AAAAAAAACmk/LsR57_WPBy4/s72-c/Balcanes.jpg" height="72" width="72" /></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno4eyp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-9156086652051959208</id><published>2012-11-20T13:35:00.000+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.433+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.433+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Golpe de Estado en Rumania</title><content type="html">Tras la caída de Francia la situación en Europa occidental presentaba a Inglaterra como único Aliado que resistía los ataques del Reich alemán. Las dificultades que Hitler encontraba para doblegar la resistencia británica, así como los primeros indicios de que la guerra sería larga y precisaría ingentes medios económicos, hicieron que fijara su atención en el Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-i_qsgh9TS5Y/UKtzhU93j_I/AAAAAAAACjg/NR9D4voc-AI/s1600/Rumania-segunda-guerra-mundial.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="Rumania" border="0" height="422" src="http://3.bp.blogspot.com/-i_qsgh9TS5Y/UKtzhU93j_I/AAAAAAAACjg/NR9D4voc-AI/s640/Rumania-segunda-guerra-mundial.jpg" title="Rumanía - Segunda Guerra Mundial" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Los países balcánicos, divididos entre sí por divergencias territoriales, ofrecían abundantes motivos de roce entre la URSS, Alemania e Italia. La cuestión clave era, sin duda, la posesión de los pozos petrolíferos rumanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Rumania: una situación inestable&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A finales de los años 30, Rumania estaba regida por un rey de la casa Hogenzollern: Carol II. Durante la I Guerra Mundial había luchado al lado de los vencedores y recibió como recompensa unos 150.000 kilómetros cuadrados de territorio en las fronteras de Hungría, Bulgaria y Rusia, que ahora temía perder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La caída de París fue un duro golpe para Rumania. Se esperaba, además, la pronta rendición de Gran Bretaña.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El rey Carol tomó, ante esta serie de circunstancias, la iniciativa de unirse al Eje. Pero si deseaban la amistad con Alemania tenían que merecerla. Con este fin renunciaron a las garantías anglofrancesas dimitiendo el gobierno anglófilo, para ser sustituido por otro germanófilo, en el que había miembros de la Guardia de Hierro, partido paramilitar pronazi.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Nuevas fronteras en los Balcanes&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hungría jamás había aceptado las fronteras a que el Tratado de Trianón -1920- había reducido su territorio. Transilvania representaba desde hacía tiempo la "manzana de la discordia" entre Rumania y Hungría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El aniquilamiento de Francia permitió al regente húngaro, Horthy, plantear de nuevo la cuestión de Transilvania. Habría estallado la guerra, de no haber intervenido Hitler y Mussolini en el debate. Las dos partes en litigio fueron citadas a comparecer ante el conde Ciano y Von Ribbentrop, ministros de Exteriores italiano y alemán quienes el 30 de agosto de 1940 "dictaron sentencia" en el palacio de Belvedere de Viena. Los rumanos tuvieron que ceder Transilvania. El diario de Ciano recoger la fuerte impresión que causó a los rumanos tal decisión:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Cuando los húngaros ven el mapa no caben en el pellejo de entusiasmo. Después se oye un gran ruido. Es Monoilescu -el delegado rumano-, que ha caído sobre la mesa, desvanecido. Médicos, masajes, aceite alcanforado. Por fin se recupera, pero acusa duramente el golpe."&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También los búlgaros presentaron sus pretensiones sobre Dobrudja meridional, que les fue cedido sin discusión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con anterioridad, el 27 de junio, los soviéticos habían ocupado los territorios no sólo de Besarabia, sino también de Bucovina septentrional. El Kremlin conseguía adelantar así unos 200 kilómetros su frontera en dirección suroeste, lo que ponía sus bombarderos a media hora de vuelo de los pozos de petróleo rumanos de Ploesli. Este hecho alarmó a Hitler, consciente de que su esfuerzo bélico dependía, en gran medida, del petróleo rumano. Desde este momento, el führer está convencido de la necesidad de invadir la URSS.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;El petróleo aconseja a Hitler intervenir en Rumania&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas pérdidas provocaron en Rumania un amargo resentimiento contra Alemania. Pero los miembros de la Guardia de Hierro hicieron todo lo posible para que dicho descontento recayese sobre la persona del monarca. Según ellos, no había sido Alemania la culpable de la derrota diplomática rumana, sino la titubeante actitud del rey.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 4 de septiembre de 1940, el general Antonescu se hacía eco de este movimiento general de indignación y el día 5 asumía el poder. El rey Caroll abdicó en favor de su hijo Miguel y abandonó el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonescu adoptó el título de "Conducator", instaurando una dictadura basada en el apoyo de la Guardia de Hierro y la alianza con el Eje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 7 de octubre de 1940, el teniente general alemán Hansen y su Estado Mayor, seguidos de los primeros elementos de la XIII División Motorizada, llegaban a la capital rumana. Alemania había establecido su derecho a intervenir, bajo cualquier pretexto, en Rumania, para proteger sus intereses petrolíferos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nadie podía engañarse respecto al carácter antisoviético de esta nueva iniciativa de Hitler. El pacto germano-soviético presentaba grietas cada vez más profundas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, la reacción más violenta se produjo en Roma. Ciano nos relata en su diario una entrevista con Mussolini el 13 de octubre en el palacio Venecia, residencia oficial del duce, donde encontró a su suegro "indignado por la ocupación alemana de Rumania". "Me pone siempre ante el hecho consumado. Esta vez voy a pagarle con la misma moneda. Se enterará por los periódicos de que he ocupado Grecia. Así se restablecerá el equilibrio", comentó el duce refiriéndose a Hitler.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Los peligros del pacto tripartito&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La "cuestión de los Balcanes" sembró desconfianza y recelo entre los dictadores europeos. Pero un nuevo golpe de mano de Hitler habría de complicar aún más la escena diplomática internacional.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 27 de septiembre se firma en Berlín el Pacto Tripartito entre Alemania, Italia y Japón. Es un acuerdo militar que contempla una división de las zonas operativas, reconociendo el papel directivo en el ámbito europeo del llamado Nuevo Orden, a Alemania e Italia, y en el área de la Gran Asia Oriental al Japón. Más adelante se unirían al pacto otras naciones: Hungría, Rumania y Eslovaquia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hitler invitó también a la URSS a unirse al pacto. El 12 de noviembre Molotov llega a Berlín. En dos días celebra cuatro larguísimas conversaciones con el führer y Ribbentrop. Stalin da a conocer su respuesta el 26 de noviembre presentando unas exigencias que Hitler considera inaceptables. Vuelven así a enfriarse las relaciones entre ambos países.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto presuponía la derrota británica y constituía una amenaza cierta para los Estados Unidos. En este sentido, Churchill escribe a Roosevelt haciéndole ver los peligros del Pacto Tripartito, sugiriéndole que responda al desafío, enviando una escuadra americana a Singapur. Pero Roosevelt, en plena campaña electoral, no adopta ninguna medida.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/9156086652051959208?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/9156086652051959208?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2012/11/golpe-de-estado-en-rumania.html" title="Golpe de Estado en Rumania" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-i_qsgh9TS5Y/UKtzhU93j_I/AAAAAAAACjg/NR9D4voc-AI/s72-c/Rumania-segunda-guerra-mundial.jpg" height="72" width="72" /></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno5eCp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-7138240490516909384</id><published>2012-11-18T18:42:00.002+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.420+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.420+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Sangre y lágrimas</title><content type="html">El 25 de junio de 1940, a las 12 h. 35, cesan las hostilidades en Francia en todos los frentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hitler había declarado la víspera: "La guerra en el oeste ha terminado". Era correr demasiado. Inglaterra seguía en pie.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su discurso el &amp;nbsp;de junio de 1940 ante la Cámara de los Comunes, el primer ministro, Winston Churchill, comenta el armisticio: " La Cámara experimentará un profundo dolor al enterarse de la suerte de la gran nación francesa, a la cual estuvimos tan largo tiempo unidos, en la paz y en la guerra, y a la que considerábamos como depositaria de la cultura liberal y la tolerancia en Europa... Se nos hace difícil creer que los intereses de Francia y el espíritu francés no encuentren otra expresión que el lamentable gobierno de Burdeos. Sostendremos, pues, lo mejor posible, con nuestra buena voluntad y nuestros recursos todo movimiento iniciado por los franceses que, evadiéndose del enemigo, trabajen para derrotar la barbarie nazi y para la restauración de Francia y de la libertad... Entretanto, tenemos que ocuparnos de nuestra salvación y de nuestra defensa, de las que dependen no solamente nuestra suerte, sino también la de Francia, la de Europa y la del mundo".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;En Burdeos, el mariscal Pétain se había apresurado a replicar al aliado la víspera: "El gobierno y el pueblo francés han escuchado ayer con estupefacción las palabras del señor Churchill... &amp;nbsp;Cualquiera que sean las circunstancias, los franceses no pueden aguantar sin protestas las lecciones de un ministro extranjero. El señor Churchill puede jugar los intereses de su país, no los nuestros. Y, menos aún, el honor francés".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una semana más tarde, el 3 de julio, temiendo que la flota francesa, a pesar de las cláusulas del armisticio, caiga en manos de Hitler, el gobierno británico ordena la incautación de los navíos de guerra franceses amarrados en Plymouth, en Portsmouth y en Southampton. Delante de Alejandría, la escuadra francesa de Egipto es desarmada por el almirante Cunningham. En Mers el-Kebir, el almirante Sommerville, que manda la escuadra inglesa del Mediterráneo, envía al almirante Gensoul el siguiente ultimátum: unirse a las fuerzas inglesas para continuar la lucha, refugiarse en un puerto inglés para ser desarmado o dirigirse a la Martinica bajo escolta inglesa. En caso de no aceptar alguna de estas proposiciones, Gensoul debe ordenar el hundimiento de su propia flota. Si no se recibe respuesta en el plazo de seis horas, el almirante Sommerville tiene orden de emplear la fuerza. El almirante Gensoul replica: "Los navíos franceses responderán a la fuerza con la fuerza".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al ver rechazado su ultimátum y tras unas horas de negociación, el almirante inglés envía su último mensaje: "A menos que se acepte una de mis proposiciones, a las 4 h. 30 de la tarde me veré obligado a hundir sus buques". A las 16 h. 57, el buque almirante dispara la primera salva. Solamente el acorazado "Strasbourg" y tres contratorpederos consiguen forzar el bloqueo. Hubo 1.300 víctimas entre los marinos franceses. Churchill, en sus "Memorias" dio de aquel doloroso episodio la explicación siguiente:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"Necesitábamos a todo trance, y cualesquiera que fuesen los riesgos, tener la certidumbre de que la Marina de Francia no caería en manos indignas y de que no existiría el peligro de que fuese la causa de nuestra ruina y de la de otras naciones... Fue una decisión odiosa, la más inhumana, la más amarga de todas las que he tenido que tomar en mi vida... La víspera, los franceses eran todavía nuestros muy queridos amigos, y sentíamos una sincera simpatía por su país, que tanto había sufrido. Por otro lado, nuestra existencia nacional y la salvación de nuestra causa se hallaban en juego. Era una tragedia griega. No obstante, jamás acto alguno &amp;nbsp;fue más necesario para la vida de Inglaterra y de cuanto depende de ella. Pensé en las palabras pronunciadas por Danton en 1973: "Los reyes coligados nos amenazan, ¡arrojémosles como reto una cabeza de rey!.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La reacción francesa, tanto en Londres como en Vichy, fue violenta. En un discurso retransmitido por la B. B. C el 8 de julio, el general De Gaulle declaró:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"No hay un francés que no se haya enterado con dolor y con indignación de que navíos de la escuadra francesa fueron hundidos por nuestros aliados. Este dolor, esta indignación, surgen de los más hondo de nuestros corazones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No existe razón alguna para silenciarlos; en cuanto a mí, quiero expresarlo abiertamente y, al dirigirme a los ingleses, les invito, tanto por nosotros como por ellos mismos, a no considerar esta odiosa tragedia como un éxito naval".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Vichy, el 11 d ejulio, el mariscal Pétain, jefe ahora del estado francés, comenta la ruptura de las relaciones diplomáticas:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"En estos últimos días, Francia se ha visto sometida a una nueva prueba: Inglaterra, rompiendo una larga alianza, ha atacado de improviso y ha destruido navíos franceses inmovilizados en nuestros puertos y parcialmente desarmados. Nada hacía prever una agresión semejante. Nada la justificaba...&lt;br /&gt;
Francia, vencida en heroicos combates, abandonada ayer y atacada hoy por Inglaterra, por la que hizo tantos y tan duros sacrificios, permanece sola frente a su destino. Nuestra patria encontrará una nueva razón de templar su ánimo conservando su fe en el porvenir".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tragedia de Mers el-Kebir sembró el desconcierto en los corazones y en los espíritus, y la propaganda alemana supo sacar partido de ella, mientras la prensa colaboracionista se desencadenaba contra Inglaterra. Pero antes los micrófonos de la B. B. C. el primer 14 de julio posterior a la derrota francesa, Churchill, que desde el 28 de junio había reconocido en De Gaulle al jefe de la Fuerzas Francesas Libres, exaltó en los siguientes términos la guerra de los combatientes desconocidos:&lt;br /&gt;
"Estamos hoy a 14 de julio, la fiesta nacional de Francia. Hace un año, contemplaba desfilar por los Campos Elíseos los imponentes ejército metropolitanos y coloniales de Francia... Yo proclamo mi fe en que muchos de nosotros veremos un 14 de julio en el cual una Francia liberada disfrutará nuevamente de su grandeza y de su gloria en la primera fila de los campeones de la libertad y de los derechos del hombre. Cuando alboree ese día, el alma de Francia se volverá con comprensión y benevolencia hacia aquellos franceses y francesas, donde quiere que se encuentren, que, en la hora más sombría, no perdieron su confianza en la República... Si el invasor se presenta, nuestro pueblo no se quedará quieto esperándole para doblar vergonzosamente el espinazo ante él, como tantos pueblos hicieron. Defenderemos cada una de nuestras aldeas, de nuestros pueblos y de nuestras ciudades. La enorme extensión de Londres, si nos atrincheramos en cada calle y en cada casa, podría convertirse fácilmente en la tumba de todo un ejército, y yo declaró aquí que preferiríamos mil veces ver a Londres en ruinas a entregar vergonzosa y cobardemente nuestra capital al enemigo".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Significaba semejante firmeza que Hitler estaba a punto de atacar Inglaterra? En un gran discurso pronunciado en el Reichstag, el 19 de julio de 1940, el Fuhrer lanza lo que él llama un último llamamiento al buen sentido y propone la paz a Inglaterra:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
"El señor Churchill acaba de declarar una vez más que quiere la guerra. Hace ya seis semanas que que ha inaugurado su guerra aérea contra la población civil... Apenas ha permitido hasta ahora darle la réplica adecuada. Pero eso no quiere decir que vaya a seguirlo haciendo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé muy bien que la respuesta que daremos un día hará caer sufrimientos y desgracias indecibles sobre multitud de seres humanos. No sobre el señor Churchill, naturalmente, pues para entonces se encontrará de seguro en el Canadá; pero, para millones de personas, serán sufrimientos atroces. Y el señor Churchill quizá tendrá que creerme esta vez, por excepción, cuando preveo, como profeta, que un gran imperio mundial quedará destruido a consecuencia de ello, un imperio mundial que jamás entró en mis intenciones aniquilar ni lesionar en lo más mínimo. Ahora bien, no se me oculta en modo alguno, que la continuación de esta lucha no se terminará más que con la destrucción total de uno de los adversarios. Allá el señor Churchill si cree que es Alemania quien será destruida; en cuanto a mí, yo sé que que lo será Inglaterra. En esta hora, yo me siento obligado en conciencia a dirigir una vez más un llamamiento a la razón, a la cordura de Inglaterra. Creo poder hacerlo porque no imploro como vencido, sino que hablo como vencedor. No veo ningún motivo que pueda forzar a continuar esta lucha".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Churchill no dio crédito alguno a esta oferta de paz y encargó a lord Halifax, ministro de Asunto Exteriores, que rechazase secamente la proposición de Hitler en una alocución por radio. La hora de la batalla dialéctica había pasado. Sólo la guerra decidiría entre los dos adversarios. La batalla de Inglaterra iba a entablarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si, el 21 de mayo de 1940, Hitler y el gran almirante Raeder habían ya estudiado la invasión de Inglaterra, el hechos es que, a principios del verano, aún no se había tomando medida alguna. Por lo tanto los estados mayores alemanes se quedaron estupefactos cuando, el 14 de julio, Hitler dio de improviso la orden de acelerar los preparativos de la operación bautizada con el nombre de "Otaria", para que pudiese realizarse a partir del 15 de agosto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Se podía, en efecto, improvisar una empresa tan atrevida? Se trataba de que cuarenta divisiones, por lo menos, atravesasen un brazo de mar dominado por un enemigo prevenido y resuelto. Además, el aprovisionamiento de aquel ejército plantearía problemas casi insolubles, si el desembarco tenía éxito. Inglaterra había sacado partido de los dos meses de respiro que Hitler le había dado. Todo el litoral se erizaba ahora de defensas antiaéreas. Después de Dunkerque, el ejército británico se habia reconstituido rápidamente y, además, la formación de una guardia territorial, compuesta por un millón de veteranos, los Home Guards, aumentaba sus posibilidades de defensa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para los alemanes, más aún que aquellas dificultades, la contradicción entre las exigencias del ejército de tierra y las posibilidades de la marina iban a impedir la elaboración definitiva de un plan. Según el ejército de tierra, sólo un desembarco en un frente muy extenso permitiría poner sitio a Londres. El general Helder, jefe del estado mayor de la Wehrmacht, consideraba un verdadero suicidio limitar las operaciones a una zona estrecha, bien defendida y poco propicia a las maniobras de los tanques. Equivaldría a hacer pasar a nuestras tropas a través de una máquina de hacer salchichas. El suicidio sería querer pasar por un frente demasiado ancho, insuficientemente protegido por la marina según el almirante Reader. La imposibilidad de conciliar aquellas divergencias se hizo evidente. Se pidió el arbitraje del Fuhrer. Hitler vacilaba. Pero la loca confianza de Goering en una aviación que consideraba invulnerable inclinó la balanza a su favor. El mariscal del Reich Goering se comprometía a aniquilar la aviación de caza británica en dos o tres días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primero de Agosto, Hitler firmó en su gran cuartel general la orden superior ultrasecreta número 17 para la dirección de la guerra contra Inglaterra, en la que se disponía especialmente: "La aviación alemana debe aplastar a la aviación inglesa empleando todos los medios de que dispone".&lt;br /&gt;
Después de muchos aplazamientos, Hitler pasaba a la ofensiva. Ahora correspondía a la Luftwaffe destruir la defensa aérea británica y preparar la invasión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Gran crónica de la Segunda Guerra Mundial. Selecciones del Reader's Digest.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/7138240490516909384?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/7138240490516909384?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2012/11/sangre-y-lagrimas.html" title="Sangre y lágrimas" /><author><name>Alberto Gualdámez Pazo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13361434579736384023</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno6fyp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-6658060774885914991</id><published>2012-11-15T00:21:00.001+01:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.417+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.417+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Rethondes, junio 1940</title><content type="html">Al gobierno Pétain y a la Francia vencida no los quedaba otra opción que aceptar las condiciones de la Alemania victoriosa. El 19 de junio, a pesar de la heroica resistencia de los cadetes de Saumur, el avance alemán prosigue y el Loira es atravesado. Se bombardea la ciudad de Burdeos, sede del gobierno, y el Reich acepta la petición de armisticio, sin dar a conocer sus condiciones. La delegación francesa se pone en camino al día siguiente. En Londres, el general De Gaulle, se yergue de nuevo: "...todo francés que todavía lleve armas tiene el deber ineludible de continuar la resistencia..." Pero en Burdeos, el Mariscal, en un nuevo mensaje al pueblo francés, le pide solamente que aprenda la lección de la derrota.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 21, los alemanes ocupan Lyon y Vienne. A las 3 de la tarde, en Rethondes, en el bosque de Compiegne, Adolfo Hitler recibe, como dios de la guerra, a los plenipotenciarios franceses. William Shirer, periodista norteamericano, que presenció la escena, ha hecho el relato más conmovedor de la misma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;"Exactamente en aquel claro del bosque de Compiegne, donde el 11 de noviembre de 1918, a las 5 de la mañana, se firmó el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial, Adolfo Hitler ha entregado hoy a Francia las condiciones de "su" armisticio. A fin de hacer más evidente este carácter de revancha, el encuentro de los plenipotenciarios alemanes y franceses se ha efectuado en el vagón donde hace veintidós años, el 11 de noviembre de 1918, el mariscal Foch impuso a Alemania sus condiciones. La misma mesa del viejo vagón desvencijado ha servido para las firmas.Las negociaciones para armisticio comienzan a las tres y cuarto. Un cálido sol de junio acaricia los grandes olmos y los pinos, y proyectan sus sombras frescas sobre los senderos en el momento en que Hitler aparece, rodeado de los plenipotenciarios alemanes. Se apea del auto delante del monumento levantado por Francia a Alsacia y Lorena, que ahora se encuentra enteramente cubierto de banderas alemanas, al extremo de una alameda, a doscientos metros del claro donde espera el vagón del armisticio en el mismo sitio que ocupaba hace veintidós años. Son ahora las 3 h. 18. El guión personal de Hitler es izado en un pequeño mástil. En el centro del claro hay una enorme losa de granito. Hitler y su séquito se dirigen lentamente hacia ella. El FÜhrer sube el peldaño y contempla la inscripción grabada en letras mayúsculas sobre la losa: &lt;b&gt;AQUI, EL 11 DE NOVIEMBRE DE 1918, SUCUMBIO EL CRIMINAL ORGULLO DEL IMPERIO ALEMAN... VENCIDO POR LOS PUEBLOS LIBRES QUE QUISO SOJUZGAR. &lt;/b&gt;Hitler lee la inscripción. Goering también. Bajo el sol ardoroso de junio, todos la leen en silencio y de pie. Trato de ver la expresión de Hitler. No estoy mas que a cincuenta metros de él y, con mis gemelos, le veo como si estuviera frente a mi. He visto muy a menudo sus rostro en todos los grandes momentos de su vida. ¡Pero hoy! Está inflamado por el desdén, la cólera, el odio, la revancha y el triunfo. Baja el peldaño, y hasta de este ademán consigue hacer una obra maestra de desprecio. Todavía lanza al monumento una mirada de cargada de desdén y de ira; se da uno cuenta de que rabia por no poder borrar, con una patada dada con su alta bota prusiana, la afrentosa y provocante inscripción. Mira lentamente alrededor del claro y, como sus ojos se encuentran con los míos, percibo toda la hondura de su odio triunfante y vengador. Súbitamente, como si sus facciones no le bastasen para expresar sus sentimientos, pone todo su cuerpo en perfecta armonía con su pasión. Se pone bruscamente en jarras, endereza los hombros y se queda plantado allí, con las piernas separadas. Magnífico ademán de desafío, de profundo desprecio por aquel lugar y por lo que ha representado, por espacio de veinte años, desde que fue testigo de la humillación alemana. A las 15 h. 23, los alemanes se dirigen hacia el vagón. Antes de subir, Hitler se queda unos instantes al sol charlando con su acompañamiento. Seguimos ahora la escena a través de los cristales. Hitler toma asiento en el puesto que ocupo Foch en 1918. Delante de él hay dispuestas cuatro sillas para los franceses. Estos se apean de su automóvil a las 3h. 30 en punto. Han llegado de Burdeos en avión. El general Huntziger, con un descolorido uniforme caqui, el general de aviación Bergeret y el vicealmirante Le Luc, los dos de azul marino, y en fin, el señor Noel embajador de Francia en Polonia, con el cuello literalmente hundido dentro de su uniforme. La guardia se cuadra a su paso, pero no le presenta armas. Es una hora dramática para Francia. Los franceses graves, cansados, con la mirada fija en el vacío, avanzan con un gesto de trágica dignidad. Responden al saludo de los alemanes. La atmósfera es correcta, como dicen los europeos. Se saludan, pero no se estrechan la mano. La lectura del preámbulo no dura mas que unos minutos. Hitler, lo notamos en seguida, no tiene la intención de permanecer mucho tiempo escuchando la lectura de las cláusulas del armisticio. A las 15 h. 42, 12 minutos después de la llegada de los franceses, se levanta, saluda con rigidez y abandona el vagón...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hitler y sus satélites recorren de nuevo el sendero dirigiéndose al monumento dedicado a Alsacia y Lorena, donde les esperan sus coches. Al pasar ante la guardia de honor, la banda entona los himnos "Deutschland uber alles" y "Horst Wesell".&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 22 de Junio, a las 118 h. 35, el general francés Huntzinger y el mariscal del Reich Keitel firman el armisticio franco-alemán. El 24 de junio, a las 7 h. 15 de la tarde, en Roma, se firma el armisticio con Italia. El 25 de junio, a la 1 h. 35 de la madrugada, los armisticios entran en vigor. La víspera, los alemanes habían ocupado ya Saint-Etienne y Angulema. El 25 de junio fue declarado por decreto día de duelo nacional.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierta Francia acaba de morir.</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6658060774885914991?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6658060774885914991?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2012/11/rethondes-junio-1940.html" title="Rethondes, junio 1940" /><author><name>Alberto Gualdámez Pazo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13361434579736384023</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="16" height="16" src="http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif" /></author></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEcERno6fSp7ImA9WhBRFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-8979148669023558697.post-6316263586690193235</id><published>2012-07-04T18:23:00.004+02:00</published><updated>2013-03-07T18:06:47.415+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2013-03-07T18:06:47.415+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Segunda Guerra Mundial" /><title>Resumen de la Segunda Guerra Mundial</title><content type="html">&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
El dictador alemán, &lt;b&gt;Adolf Hitler&lt;/b&gt;, había rearmado rápidamente a &lt;b&gt;Alemania&lt;/b&gt;, tras arrancar concesiones peligrosas a las potencias europeas que habían costado la independencia de &lt;b&gt;Austria&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Checoslovaquia&lt;/b&gt;. El detonante de la guerra es la &lt;b&gt;invasión de Polonia&lt;/b&gt; por parte de las tropas alemanas en &lt;b&gt;septiembre de 1939&lt;/b&gt;, poniendo en práctica lo que se conoce como &lt;b&gt;Guerra Relámpago&lt;/b&gt; (&lt;i&gt;Blitzkrieg&lt;/i&gt;): una rápida intervención que apenas deja tiempo de reacción al enemigo. La invasión quebrantaba todos los acuerdos firmados con británicos y franceses, por lo que estos países declaran enseguida la guerra a Alemania.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-aED7ONnOPWk/UDKiVPGNq0I/AAAAAAAABmM/6LRsXmDgqpM/s1600/Segunda+Guerra+Mundial1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="360" src="http://2.bp.blogspot.com/-aED7ONnOPWk/UDKiVPGNq0I/AAAAAAAABmM/6LRsXmDgqpM/s400/Segunda+Guerra+Mundial1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;1940&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;La entrada de Italia en la contienda y la ocupación de Francia:&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; los países aliados preparan un bloqueo naval al Tercer Reich, aunque éste estaba lejos de ser total. Hitler avanza por el norte y el oeste de Europa de forma imparable, hasta que el 10 de mayo de 1940, París es ocupada. Italia, que en un principio se muestra no beligerante, finalmente da su apoyo a Alemania. Se produce una ofensiva en los Alpes con gran resistencia por parte de los franceses. El mariscal Pétain firma el 22 de junio un armisticio con Alemania y más tarde con Italia. Se establece un gobierno colaboracionista con sede en Vichy, mientras que De Gaulle, desde Londres, proclama su oposición en nombre de los franceses libres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;La batalla de Inglaterra:&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; el Führer prepara el desembarco en la isla, pero la Luftwaffe (fuerzas aéreas alemanas) no logra imponerse a la RAF inglesa (Roya Air Forces). El Estado Mayor Alemán renuncia al desembarco, sin embargo, la ciudad de Londres se ve asediada por las bombas alemanas. Gran Bretaña se enfrentó con la ofensiva italiana en el norte de África, y Mussolini, que intentó atacar Grecia, vio como sus tropas fracasaban ante la resistencia del país, mientras que Gran Bretaña ocupaba Creta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-G1W8-WTFuuU/T_R0MOudmiI/AAAAAAAABY0/A0-B1Xn46ew/s1600/Batalla+de+Inglaterra.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="Batalla de Inglaterra - 2GM" border="0" height="472" src="http://4.bp.blogspot.com/-G1W8-WTFuuU/T_R0MOudmiI/AAAAAAAABY0/A0-B1Xn46ew/s640/Batalla+de+Inglaterra.jpg" title="Batalla de Inglaterra - 2GM" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;1941&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;La "Operación Barbarroja":&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; 1941 iba a ser un año decisivo. Alemania lleva a cabo una fulminante campaña contra Yugoslavia y Grecia y prepara la Operación Barbarroja con la que trataría de apoderarse de la URSS atacando por sorpresa al Ejército Rojo. El invierno detiene a las tropas alemanas a pocos kilómetros de Moscú.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;La entrada de Estados Unidos en el conflicto:&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; mientras la industria norteamericana presta apoyo a los aliados, en Extremo Oriente, Japón pone en marcha un plan para adueñarse del Sureste asiático. El 7 de diciembre, aviones japoneses atacan el puerto de Pearl Harbor, donde fondeaba la escuadra americana del Pacífico. Esto provoca la entrada definitiva de los EE.UU. en la guerra. En Washington se crea un comité mixto de jefes de estado Mayor británicos y americanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-7UA4Nz_pnXA/T_R0mhdg66I/AAAAAAAABY8/rJaxKffpjF4/s1600/Pearl+Harbor.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="Pearl Harbor - 2GM" border="0" height="512" src="http://4.bp.blogspot.com/-7UA4Nz_pnXA/T_R0mhdg66I/AAAAAAAABY8/rJaxKffpjF4/s640/Pearl+Harbor.jpg" title="Pearl Harbor - 2GM" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;1942&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;La guerra cambia de sentido:&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; en este año se producen dos grandes éxitos para las potencias aliadas: la batalla de Midway y la de El Alamein. En la primera, los japoneses no logran imponerse a las tropas americanas en el Pacífico. En El Alamein, los alemanes e italianos trataron inútilmente de abrirse camino hacia El Cairo, Suez y Oriente Medio. Estas dos victorias supusieron para los aliados la iniciativa de ataque, hasta ahora en manos de las potencias del llamado Eje Berlín-Roma-Tokio. El avance alemán en la URSS se ve detenido por la resistencia soviética, que culmina con la batalla de Stalingrado, de desastrosas consecuencias para el ejército alemán.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-v8cK7j3Fga4/T_R1DLJ5igI/AAAAAAAABZE/BI9cTwCVesY/s1600/Alamein.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="Batalla de Alamein - 2GM" border="0" height="507" src="http://2.bp.blogspot.com/-v8cK7j3Fga4/T_R1DLJ5igI/AAAAAAAABZE/BI9cTwCVesY/s640/Alamein.jpg" title="Batalla de Alamein - 2GM" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;1943&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;Italia abandona el conflicto:&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; la invasión angloamericana de Sicilia y el derrumbe del fascismo lleva al gobierno italiano a entablar conversaciones con los aliados para firmar un armisticio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-6uYLm01Xfqg/T_R1eHNtH9I/AAAAAAAABZM/GI_mEox9Cqc/s1600/Sicilia-2GM.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="Sicilia - 2GM" border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-6uYLm01Xfqg/T_R1eHNtH9I/AAAAAAAABZM/GI_mEox9Cqc/s640/Sicilia-2GM.jpg" title="Sicilia - 2GM" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;1944&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
La superioridad aliada hace cada vez más difícil la situación de Japón y Alemania. Roma es liberada en este año, Leningrado se libera de su asedio y en Normandía se produce el desembarco más espectacular de la historia. En el Pacífico, la flota aliada recupera territorios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ZWvFsDkRPP0/T_R1znst8ZI/AAAAAAAABZU/dpmL8jfH7vE/s1600/Desembarco+de+Normandia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="Desembarco de Normandía - 2GM" border="0" height="507" src="http://2.bp.blogspot.com/-ZWvFsDkRPP0/T_R1znst8ZI/AAAAAAAABZU/dpmL8jfH7vE/s640/Desembarco+de+Normandia.jpg" title="Desembarco de Normandía - 2GM" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;1945&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
En Alemania se hunde el III Reich, mientras en las Conferencias de Yalta y Postdam, los tres grandes (Stalin, Churchill y Roosevelt) logran acuerdos puntuales sobre la nueva situación mundial. Japón se rinde tras el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, el 6 y 9 de agosto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-HH3EB1RDVoU/T_R2hTE0B2I/AAAAAAAABZc/GVj0S6pV23w/s1600/Hiroshima-2GM.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://2.bp.blogspot.com/-HH3EB1RDVoU/T_R2hTE0B2I/AAAAAAAABZc/GVj0S6pV23w/s640/Hiroshima-2GM.jpg" width="470" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6316263586690193235?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/8979148669023558697/posts/default/6316263586690193235?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.segunda-guerra-mundial.net/2012/07/resumen-segunda-guerra-mundial.html" title="Resumen de la Segunda Guerra Mundial" /><author><name>Javier García de Tiedra González</name><uri>https://plus.google.com/115463382765262571757</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="32" src="//lh4.googleusercontent.com/-tCkbbZVV9t0/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAC7c/x7sHVRlKcqQ/s512-c/photo.jpg" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-aED7ONnOPWk/UDKiVPGNq0I/AAAAAAAABmM/6LRsXmDgqpM/s72-c/Segunda+Guerra+Mundial1.jpg" height="72" width="72" /></entry></feed>
