<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819</id><updated>2024-11-08T16:39:23.390+01:00</updated><title type='text'>La Biblioteca de los Crawford</title><subtitle type='html'>Blog de reseñas de libros</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default?redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>56</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-162982173558476659</id><published>2015-03-04T11:21:00.002+01:00</published><updated>2015-03-04T11:21:48.136+01:00</updated><title type='text'>UN CAFÉ, MÁS DE SESENTA MINUTOS Y UN LIBRO DIABÓLICO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Estoy sentado en
un café del centro. El camarero no ha tenido la gentileza –y ya va siendo
jodidamente habitual- de traerme el café como se lo he pedido, como lo pido
siempre aunque sigan sin hacerme caso: templado. La elevada temperatura, pues,
y la irremediable espera a que se enfríe un poco, me proporcionan unos minutos
de (como diría Pessoa) vacación&amp;nbsp; mental.
Delante de mí está el libro al que le tengo –sin ninguna justificación
plausible- cierta reticencia. Estos son manías mías de lector, que nada tienen
que ver con el texto que tengo entre manos. Por delante me queda una hora libre
antes de reincorporarme a mis obligaciones, y este desacostumbrado tiempo de
asueto o libertad me hace decidirme a echar un vistazo al libro que reposa
indolente o expectante junto al café humeante y el paquete de cigarrillos. Se
trata de &lt;st1:personname productid=&quot;La Constelación&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;La Constelación&lt;/st1:personname&gt;
del Perro, de Peter Heller (Nueva York, 1959). La portada es realmente
seductora, llama la atención pero sin estridencias, no desvela nada pero
sugiere: un azul intenso, añil más bien, con pequeños círculos moteando ese
sugestivo cielo que ya se nos va adivinando, y una avioneta como un presagio de
algo todavía indefinido, oculto, pero vivo al fin y al cabo. Es, en definitiva,
un pórtico apropiado para, con lentitud, abrirla y llegar al primer párrafo. La
edición de Blackie Books, como siempre, orfebrería editorial. &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
En pocos minutos
he llegado a la cuarta o quinta página y noto de repente como me he ajenado a
todo el tráfago incesante de personas que llenan la calle. Ha sido, pienso en
ese instante, como un letargo del tiempo, como si realmente yo hubiera estado
en otra esfera temporal distinta al resto del mundo –esto es ya, es sí mismo,
un síntoma de la propia novela-. Siento, como algo ciertamente físico, que he
estado volando en &lt;st1:personname productid=&quot;La Bestia&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;La Bestia&lt;/st1:personname&gt;,
la vieja avioneta Cessna que Big Hig utiliza para sobrevolar el perímetro de
seguridad de su refugio en Erie, junto a su viejo perro Jasper, mientras
Bangley, su (único) vecino, violento y desconfiado y fanático de las armas,
mantiene en perfecto estado de funcionamiento su arsenal. Es extraño, pienso
mientras enciendo el segundo o tercer cigarrillo (no sé si esto debería
escribirlo pixelado), que haya entrado tan abruptamente en la historia. En
estas pocas páginas se han definitivamente volatilizado las iniciales – e
injustificadas- reservas que albergaba sobre la novela.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOIp5LQ8inwAOX0IrKU63Zb_R3MJYTuWwGa4NOJLyauGELQuTD42alICoamYxNxYt0YMOXULFlVBRb7OO83pm6POL0To1jvUlJovvsxUZz3pJauzgYs4C5V_zWDzv0lUAw7uCIMI2_MZZ3/s1600/PETER.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOIp5LQ8inwAOX0IrKU63Zb_R3MJYTuWwGa4NOJLyauGELQuTD42alICoamYxNxYt0YMOXULFlVBRb7OO83pm6POL0To1jvUlJovvsxUZz3pJauzgYs4C5V_zWDzv0lUAw7uCIMI2_MZZ3/s1600/PETER.jpg&quot; height=&quot;240&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
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&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
En estas todavía
pocas páginas ya he descubierto el primer acierto del escritor neoyorquino, a
saber, presentarnos la acción en un futuro cercano. Tan cercano que todos nos
reconocemos vivos aún en esos años. Tal vez diez, o quince años, no más, y no,
como cabría esperar de una narración postapocalíptica, pongamos por ejemplo, en
el año 2666, que a todos nos importaría, por decirlo a las claras, un puñetero
bledo. Como ya habréis adivinado –tal y como yo lo iba adivinando en esas
primeras páginas-, el mundo que Peter Heller nos presenta es una distopía, un
lugar arrasado por un virus que ha matado al 99% de la población mundial y que
ha dejado a los pocos supervivientes con una enfermedad de la sangre,
altamente contagiosa y en cualquier caso mortal. Sólo unos pocos –tal vez
únicamente Big Hig y el armamentístico Bangley-, sean los únicos libres de toda
infección. Una suerte que hay que agradecer a la genética, suponen.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Mientras he ido
avanzando en la lectura, absorto, enmimismado,
frenético, he comprobado que el café se ha quedado helado y el camarero fija
una mirada inquisidora en mi nuca, resuelto a hacerme saber que tenía razón al
ponerme el café hirviendo y que mis protestas –leves, mínimas en cualquier
caso-, podría habérmelas ahorrado. No entro en esa dinámica de que el cliente
siempre tiene razón. Tal vez porque esta vez eso no es verdad. Lo que sí hago
es volver a sumergirme en el texto para constatar algo que se intuye desde el
principio: que Jasper, el fiel compañero de Big Hig, morirá. Y muere, claro.
Pero no cuando lo suponemos; no cuando el texto parece avanzar irrevocable
hacía ese desenlace, sino como suceden las cosas en la vida real, es decir,
cuando tienen que pasar y no en cambio cuando nosotros lo deseamos. A partir de
esa dolorosa pérdida, el relato toma un ritmo vertiginoso, que no acelerado, y
Big Hig, como si esa muerte fuese especial –en verdad lo es-, entre tantas
muertes, decide explorar en su Cessna el territorio fuera de su refugio.
Entonces todo, como he dicho, todo se precipita, y el bueno de Big Hig, con la
gasolina sólo para el viaje de ida, encuentra a otros dos supervivientes,
libres, como él, de cualquier rastro de la enfermedad de la sangre. Un padre y
una hija. Seres humanos en definitiva que, como él mismo y Bangley, luchan por
seguir pareciendo civilizados en un mundo hostil y cruento. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Sé que me dejo
demasiadas cosas por decir de esta novela, pero, como yo mismo hice, creo que
cada cual debe ir descubriéndolas, leer esa otra lectura que subyace bajo la
narración, esa continua declaración de principios que recorre toda novela.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;





&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Me di cuenta de
repente que hacía bastante tiempo que había terminado mi hora vacacional, pero
como supuse inútil cualquier forma de justificación por mi parte, dejé ese
contratiempo para el día siguiente. Decidí dejar el coche aparcado y caminar
hasta mi casa, leyendo mientras andaba por la calle, tal y como lo hace el
escritor Cristóbal Puebla. Tras unos minutos, observé una sombra que se
proyectaba en el suelo unos metros delante de mí, estática, casi paralizada,
mirando obsesivamente mi figura. Lentamente me acerqué al hombre circunspecto
dueño de aquella sombra y, posándole las manos amistosamente en los hombros, le
dije: lea esta novela, señor. No deje de hacerlo, por favor.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/162982173558476659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2015/03/un-cafe-mas-de-sesenta-minutos-y-un.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/162982173558476659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/162982173558476659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2015/03/un-cafe-mas-de-sesenta-minutos-y-un.html' title='UN CAFÉ, MÁS DE SESENTA MINUTOS Y UN LIBRO DIABÓLICO'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOIp5LQ8inwAOX0IrKU63Zb_R3MJYTuWwGa4NOJLyauGELQuTD42alICoamYxNxYt0YMOXULFlVBRb7OO83pm6POL0To1jvUlJovvsxUZz3pJauzgYs4C5V_zWDzv0lUAw7uCIMI2_MZZ3/s72-c/PETER.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5371681690896813696</id><published>2013-11-20T11:59:00.000+01:00</published><updated>2013-11-20T11:59:12.260+01:00</updated><title type='text'>EN VIVO Y EN DIRECTO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCWSZe4acXhr2erY1cOqj0zOaKcbqM-AsYLZy4xhQOxUZ3oap4urUS54PseCA_JZDYBILhT32E9OO2NGPk0ELTKiWv1pNgQmvcJQGjhC1RgRFIUBSZebETwfzEQwm47-EH9rjbiKXOR9HU/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCWSZe4acXhr2erY1cOqj0zOaKcbqM-AsYLZy4xhQOxUZ3oap4urUS54PseCA_JZDYBILhT32E9OO2NGPk0ELTKiWv1pNgQmvcJQGjhC1RgRFIUBSZebETwfzEQwm47-EH9rjbiKXOR9HU/s1600/libro.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
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&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Hace ya algún
tiempo que tomé una decisión con respecto a las entrevistas que me hicieran en
televisión: tendrían que ser en directo. Con esto consigo varias cosas. En
primer lugar, y más importante, no verme. La mayoría de las veces no me
reconozco en ese tipo que intenta ser original e ingenioso, aunque ya suelo
tener preparadas las respuestas, no en vano casi siempre las preguntas son
similares. Excepto cuando algún entrevistador pretende ser (él y no yo)
ingenioso y original, y te sale con una pregunta del tipo ¿Te gustan los zoológicos?.
¡¡¡¡Joder!!!!!, qué hace alguien como yo ante ese tipo de preguntas. Son una
trampa. Respondas lo que respondas quedarás mal, tu respuesta será vista como
una soberana gilipollez. En segundo lugar minimizo daños, es decir, evito que
se hagan cortes, montajes, que una frase dicha por mí sea sacada de contexto y me
haga quedar, si eso es ya posible, en peor lugar. También evito que amigos,
familiares, conocidos y enemigos de toda clase y calaña, me llamen por teléfono
para comentarme mi &lt;i&gt;actuación&lt;/i&gt;, para
hacer sangre o para alabar lo &lt;i&gt;inalabable&lt;/i&gt;.
En definitiva, que cada vez hago menos entrevistas televisivas, por dos
razones. Porque pongo tantas pegas que se dan por vencidos y me dicen,
invariablemente, que sí, que ya me llamarán para confirmar el día, cosa que
nunca sucede. Y en segundo lugar, y más importante, porque ya ni siquiera me
llaman, porque no soy tan importante, ni tan relevante, ni tan siquiera tan
buen escritor como para que tenga un público interesado en mis &lt;i&gt;cosas&lt;/i&gt;. Y yo estoy de acuerdo con ellos,
tienen toda la razón. La cosa cambia (y ahí no parto peras con nadie), cuando
de leer se trata. Pero eso es otro asunto. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEijT5mXtxBtcB_2dqJdtIePLBQ3lcMtBEF9Zikqk0OHeP60o2V1lcaS7fa73HHeX3YbJ83f-qGNqYgjRGXK2VTSIIjp1N-sWe4eeWg84pqbY5kkWmkqRj_fuMcVfXieG_7R1JaxJ1mTbdV1/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEijT5mXtxBtcB_2dqJdtIePLBQ3lcMtBEF9Zikqk0OHeP60o2V1lcaS7fa73HHeX3YbJ83f-qGNqYgjRGXK2VTSIIjp1N-sWe4eeWg84pqbY5kkWmkqRj_fuMcVfXieG_7R1JaxJ1mTbdV1/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Y traigo todo
esto a colación porque eso mismo es lo que hace Henri Chassaing. Irse a la
guerra para salir por televisión en directo (está en Argelia) y ahorrarse todo
el dramatismo que esa escena provoca en su familia, especialmente en su madre. &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Tras el
desafortunado titulo de &lt;i&gt;Al envejecer, los
hombres lloran&lt;/i&gt; (esto es una apreciación tremendamente particular), se
encuentra una novela excepcional de Jean-Luc Seigle, autor inédito hasta ahora
en castellano. La novela transcurre en un único día, el 9 de julio de 1961,
cuando toda la familia Chassaing (cada uno a su forma, cada uno como sabe) se
prepara para la llegada del primer aparato de televisión. Con la llegada del
electrodoméstico, cambian en sus vidas más cosas que las meramente aparentes:
Suzanne, la madre, por fin, podrá ver a su hijo Henri, destinado en la guerra
de Argelia. El hermano menor, Guilles, encuentra a alguien con quien compartir
su desaforada afición por la lectura. Y Albert Chassaing, el padre, da con la
clave que lo redimirá de su mediocre vida. Seigle eleva a rutilante literatura
la cotidianeidad, la vida diaria de una familia modesta. El fin de una época,
el adulterio, los miedos y las esperanzas, la incapacidad para mostrar los
sentimiento, la vergüenza de la línea Maginot, un mundo que se desmorona…, todo
esto se convierte en el universo literario de Juan-Luc Seigle, grande y original,
a quien estoy seguro de que leeremos próximamente en nuevas apariciones de su
obra. Por si todo esto fuera poco, el traductor es Adolfo García Ortega, de
quien un servidor lee hasta la lista de la compra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5371681690896813696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/11/en-vivo-y-en-directo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5371681690896813696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5371681690896813696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/11/en-vivo-y-en-directo.html' title='EN VIVO Y EN DIRECTO'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCWSZe4acXhr2erY1cOqj0zOaKcbqM-AsYLZy4xhQOxUZ3oap4urUS54PseCA_JZDYBILhT32E9OO2NGPk0ELTKiWv1pNgQmvcJQGjhC1RgRFIUBSZebETwfzEQwm47-EH9rjbiKXOR9HU/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-8687826017089001573</id><published>2013-11-13T11:52:00.001+01:00</published><updated>2013-11-13T11:52:53.493+01:00</updated><title type='text'>LA SILLA DE PESSOA</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjUPtmuTA_LWz-lJleOvBrS8HaNIuAFRTlkKGNqw5JQA7Cuv25GNt0JG4UJVienUr8g8CmZbT5UKUDeL481qhzn88bNma0y0G7mGUbfagqiitk0O6Mf9dbLYqYrYKvlupuQfMvcZbKVr_Og/s1600/Libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjUPtmuTA_LWz-lJleOvBrS8HaNIuAFRTlkKGNqw5JQA7Cuv25GNt0JG4UJVienUr8g8CmZbT5UKUDeL481qhzn88bNma0y0G7mGUbfagqiitk0O6Mf9dbLYqYrYKvlupuQfMvcZbKVr_Og/s1600/Libro.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Recuerdo una
tarde en Lisboa. Una tarde fría y melancólica de enero, con un cielo encapotado
que acentuaba la grisura milenaria de Lisboa. Bajaba por &lt;st1:personname productid=&quot;la Rua Da&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;&lt;st1:personname productid=&quot;la Rua&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;la
  Rua&lt;/st1:personname&gt; Da&lt;/st1:personname&gt; Prata camino del café Martinho do
Arcada, buscando la silla donde Pessoa se sentaba, solo y solitario, a beberse
uno de sus vasos de aguardiente o ginjinha -ese licor hecho a base de guindas y
aguardiente (ahí mezclaba Pessoa, de una vez, sus dos bebidas), rico y dulzón,
pero tremendamente peligroso para aquellos que no están habituados a su consumo-.
Yo no pretendía sentarme en la silla de Pessoa como lo haría cualquier turista.
Lo que yo quería era comprar la silla, llevármela a casa y, además, estaba
dispuesto a creerme que la silla de Pessoa sería aquella que el dueño del local
me indicara (esto no lo aprovechó Joao Guimarras). Yo no haría preguntas. Eso
iba pensado por &lt;st1:personname productid=&quot;la Rua&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;la Rua&lt;/st1:personname&gt;
da Prata cuando una lluvia inclemente descargó de pronto, sin aviso, sin una
justificación. El cielo, aunque nubarroso, no hacía presagiar esa lluvia inmisericorde,
ese aguacero torrencial que hacía resbalosas y temerarias las aceras
empedradas. Los dueños de esos negocios que montan en la puerta sus tenderetes
de postales y recuerdos para turistas se afanaban en recoger la mercadería, en
poner a salvo imanes, llaveros, postales y camisetas de todo tipo. En el
bolsillo del abrigo, a buen resguardo de la lluvia, estaba Casa de
Misericordia, de Joan Margarit. (Yo pensaba que sentarme en el café Martinho do
Arcada con un libro de Pessoa sería algo así como presentarme directamente al
juicio final con una lista de mis pecados). Una vez sentado fue cuando aprecié
la verdadera dimensión de aquella lluvia. Una vez sentado, a salvo del agua,
fue cuando empecé a disfrutar de la lluvia.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhnQoZSgUTPCZf_lzgLdpJpy6ZPo8RvWM2FcGG5PkywelttLVFJcCUo-hOIFkp9kQ8D_AJ7Xl2cM5t_pZueFaZXYtj01XCHrg5ueErjGHJ9CrtJDBGK7UkBsh59y4BU4i8mrHmhxJXI-_Lh/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhnQoZSgUTPCZf_lzgLdpJpy6ZPo8RvWM2FcGG5PkywelttLVFJcCUo-hOIFkp9kQ8D_AJ7Xl2cM5t_pZueFaZXYtj01XCHrg5ueErjGHJ9CrtJDBGK7UkBsh59y4BU4i8mrHmhxJXI-_Lh/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Y todo esto me
acude a la memoria porque ahora me ha cogido otro aguacero, otra lluvia igual a
aquella pero distinta. Si de aquella me resguardé, si encaminé mis pasos a la
protección del café Martinho do Arcada, bajo esta otra lluvia he permanecido a
la intemperie, me he dejado mojar con la plena consciencia de que este agua (a
diferencia de aquella) sería un manantial de alegría. Y no me he equivocado. Antonio
Rivero Taravillo (Melilla [Sevilla], 1963), regresa a su producción literaria con
este magistral poemario, &lt;st1:personname productid=&quot;La Lluvia&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;&lt;b&gt;La Lluvia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;, donde nos
enseña sin mostrarnos, donde nos muestra sin enseñarnos. Todo un alarde de
lírica. Unos versos que nos llegan así, desde &lt;i&gt;lo&lt;/i&gt; arriba, igual que lluvia, que es impulso y es instante, pero que
es también memoria, y es lenguaje y es melancolía. Si alguna vez habéis pensado
que la cotidianeidad de la vida se diluye (como el agua de la lluvia, como una lágrima)
en el inclemente paso del tiempo, entonces Antonio Rivero Taravillo os mostrará
otra realidad, una realidad que él habita con el privilegio de quien es dueño
de una palabra y de una poesía verdadera y estética. Los versos de este
poemario emocionan, evocan, nos envuelve en una sustancial esencia que no es
sino una invitación al descubrimiento, a celebrar la vida como una lluvia sugeridora
de elementos literarios. Cierren, pues, el paraguas, abran (de ese modo casi
imperceptible) este magnifico poemario, y dejen la seguridad de los aleros y
los soportales para aquellos que no están dispuestos de mojarse bajo una lluvia
de poesía. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Ahora me quedo
con el libro, con &lt;st1:personname productid=&quot;La Lluvia&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;&lt;b&gt;La Lluvia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;, entre las
manos, memorando aquella tarde lisboeta y, aunque Antonio todavía no lo sabe,
llevo tiempo planeando un viaje a Lisboa juntos.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/8687826017089001573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/11/la-silla-de-pessoa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/8687826017089001573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/8687826017089001573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/11/la-silla-de-pessoa.html' title='LA SILLA DE PESSOA'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjUPtmuTA_LWz-lJleOvBrS8HaNIuAFRTlkKGNqw5JQA7Cuv25GNt0JG4UJVienUr8g8CmZbT5UKUDeL481qhzn88bNma0y0G7mGUbfagqiitk0O6Mf9dbLYqYrYKvlupuQfMvcZbKVr_Og/s72-c/Libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-37597340557853330</id><published>2013-02-07T12:30:00.000+01:00</published><updated>2013-02-07T12:30:22.969+01:00</updated><title type='text'>ESPERA, QUE ME VOY</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgsdlsBimmd2UAB3jT6euCjjCwdLZ_J7Y6uHLF0VRdhumg9b8GL0bsRJnmrc_Fr671ITjclgh-cwMQqPxK3NVPC2ESlLxIrmND3qyfcalVYSzn9GIE3QddKGlTYMUCb8sXiPs2ULv3Ib_m3/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgsdlsBimmd2UAB3jT6euCjjCwdLZ_J7Y6uHLF0VRdhumg9b8GL0bsRJnmrc_Fr671ITjclgh-cwMQqPxK3NVPC2ESlLxIrmND3qyfcalVYSzn9GIE3QddKGlTYMUCb8sXiPs2ULv3Ib_m3/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;130&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Cuidado con esta
novela, &lt;i&gt;Caída y auge de Reginald Perrin&lt;/i&gt;, ya que estamos ante el peligro
de obviar todo lo que encierran sus páginas. Si con ella su autor, David Nobbs
(&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #222222;&quot;&gt;Orpington, Kent,
1935), consiguió una notoria fama, no es menos cierto que ese humor inglés al
que David Nobbs recurre, no debe ocular el trasfondo de esta excelente novela.
Esta es la primera entrega de una trilogía protagonizada por Reginald Perrin,
un mediocre empleado de la empresa Postres Lucisol, que un día decide romper
con todo, fingir su suicidio, y empezar en otro lugar. Como digo, que todo el
confeti humorístico en torno a esta obra, no nos deje a medio camino. En el
Reino Unido, una serie televisiva de bastante existo se ocupó de llevar a la
pequeña pantalla esta trilogía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #222222;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #222222;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhBwAdnH__Um1RF2KwcO96aOFGAvd63n7HFsvRnafJoUMb14K05AnKLkcgpFXPgJ2LAQ1iXvwiGY4gWCAQJt8GlV8FkB1ItCX-JW4G2-DkoszSgvvK7L2lACbUcFAWSiEG524ui6_Btftn9/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhBwAdnH__Um1RF2KwcO96aOFGAvd63n7HFsvRnafJoUMb14K05AnKLkcgpFXPgJ2LAQ1iXvwiGY4gWCAQJt8GlV8FkB1ItCX-JW4G2-DkoszSgvvK7L2lACbUcFAWSiEG524ui6_Btftn9/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #222222;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #222222;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #222222;&quot;&gt;Como digo, y perdón por la
insistencia, que nadie se quede en esa primera impresión. Bajo esa capa de
humor socarrón y algunas veces irreverente, de esos tópicos surrealistas,
encontramos una feroz crítica del sistema, una sutil ironía propia de los
grandes escritores. Por eso, debemos ver (leer) en este texto una crónica de la
vida cotidiana y social de la época. El acierto de David Nobbs es rodear de
humor lo que no es sino una tragedia, la de Reginald Perrin, encerrado en una
vida insatisfactoria, encorsetado por unas normas hipócritas y superficiales
que lo llevan ante el planteamiento decisivo de su vida, a saber, arriesgarlo
todo por su propia libertad. Romper con la mediocridad y el conformismo,
fingirse muerto, desaparecido, libre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #222222;&quot;&gt;David Nobbs es un escritor
inteligente y perspicaz, elegante en su palabra y despiadado cuando ha de
serlo. Un nuevo acierto de la Editorial Impedienta, a la que ya habría que ir
reconociendo su labor de pulcritud y calidad en los títulos que edita.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/37597340557853330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/02/espera-que-me-voy.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/37597340557853330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/37597340557853330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/02/espera-que-me-voy.html' title='ESPERA, QUE ME VOY'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgsdlsBimmd2UAB3jT6euCjjCwdLZ_J7Y6uHLF0VRdhumg9b8GL0bsRJnmrc_Fr671ITjclgh-cwMQqPxK3NVPC2ESlLxIrmND3qyfcalVYSzn9GIE3QddKGlTYMUCb8sXiPs2ULv3Ib_m3/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-4844312784793946421</id><published>2013-02-05T12:17:00.001+01:00</published><updated>2013-02-05T12:17:45.578+01:00</updated><title type='text'>LA CHICA DEL LUGAR</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxJCRjhQzT_jIl-NGyRsdDUQBQ7hqOT8pyrOoa5r5DPXxozAnhROKCZYT3uCdJxz5zC-uIPqq3CFfDtaP9KzWNL2RB9ntKN0Y-RvxrTUbJfEILC-hLzTWnzQvcqVAw9bipcpl8SUdL_apD/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxJCRjhQzT_jIl-NGyRsdDUQBQ7hqOT8pyrOoa5r5DPXxozAnhROKCZYT3uCdJxz5zC-uIPqq3CFfDtaP9KzWNL2RB9ntKN0Y-RvxrTUbJfEILC-hLzTWnzQvcqVAw9bipcpl8SUdL_apD/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;124&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Lo que hace en
cada libro Patrick Modiano (&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;Boulogne-Billancourt,
1945)&lt;/span&gt;, es crear un ambiente a la manera de un escenario teatral. Antes
de empezar a narrar la historia, nos enseña los lugares por donde discurrirá.
Pero además, cuida la iluminación, los olores, la tenuicidad de cada color, los
matices de un sofá algo deshilachado por el tiempo y el uso. En esta ocasión
hablamos de su novela &lt;i&gt;En el Café de la Juventud Perdida&lt;/i&gt;, donde empieza
describiendo el café Le Condé desde la visión de un narrador del que jamñas
conoceremos su nombre. Allí se reúnen los bohemios, poetas, estudiantes y toda
esa fauna parisiense que tantas líneas ha llenado. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Y en ese
ambiente, en esa sutil neblina en que Modiano nos envuelve, está Louki, una
joven misteriosa que nos es presentada a través de los ojos de varios
personajes, pero a la que acabamos conociendo por suposiciones, ya que en
realidad nadie nunca profundizó en ella, no, al menos, de esa forma tan
compleja como para no dejar ver únicamente la grisura de la existencia. En el
Paris de los años 60, Louki encarna la nostalgia, el misterio, ese amor
novelesco y confuso que sorprende. Y después de todo eso, cuando empezamos a
querer a Louki de esa forma esquemática en que nos la presenta, llega el
capitulo en que es ella misma quien toma el mando de la narración, y nos cuenta
que es una joven sin raíces, que ha decidido romper con una parte de su vida, y
que pretende encontrarse en medio de ese mundo que se ahoga.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhC0YSbDxj8vc-Vj5hKjJm_sJWjL1ny-vkq7KcRcsDTdqRi_I4M6Fy6WZlESkj5KEvmuzFWOfgg17Ws_7L1CBG2ee0pXLRcnWVhuW5NgBSMHszjKyugFeL0ZCoPEC5u_DwdCHHPk2jJKH8-/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhC0YSbDxj8vc-Vj5hKjJm_sJWjL1ny-vkq7KcRcsDTdqRi_I4M6Fy6WZlESkj5KEvmuzFWOfgg17Ws_7L1CBG2ee0pXLRcnWVhuW5NgBSMHszjKyugFeL0ZCoPEC5u_DwdCHHPk2jJKH8-/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Así es Patrick
Modiano y así es su escritura, bella por encima de todo, compleja en su
perfección, en esa manera que tiene de poner las palabras al servicio de un
seductor recorrido por la alta literatura. La construcción de los personajes,
los admirables monólogos con que ellos mismos van cincelando su personalidad, son
de un virtuosismo tan absoluto, que es extraño que aún no tenga el Nobel.&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/4844312784793946421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/02/la-chica-del-lugar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/4844312784793946421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/4844312784793946421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/02/la-chica-del-lugar.html' title='LA CHICA DEL LUGAR'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxJCRjhQzT_jIl-NGyRsdDUQBQ7hqOT8pyrOoa5r5DPXxozAnhROKCZYT3uCdJxz5zC-uIPqq3CFfDtaP9KzWNL2RB9ntKN0Y-RvxrTUbJfEILC-hLzTWnzQvcqVAw9bipcpl8SUdL_apD/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-2550582734234562686</id><published>2013-01-25T10:16:00.001+01:00</published><updated>2013-01-25T10:16:40.812+01:00</updated><title type='text'>EN MITAD DE LO DESCONOCIDO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhs1ODwfhYUhtE55T3E00ahbHL_X-ekIGdZKWgjJffYNu_CN3Wo-zHNByf81E_LtDtZvXZA3oesDR_inVw7fNy7Y9RyEp_2-Zs3p11y4TA2KUl8wPK3bwFtREzjG0AN2fgUU-MpJL9UdbZ/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhs1ODwfhYUhtE55T3E00ahbHL_X-ekIGdZKWgjJffYNu_CN3Wo-zHNByf81E_LtDtZvXZA3oesDR_inVw7fNy7Y9RyEp_2-Zs3p11y4TA2KUl8wPK3bwFtREzjG0AN2fgUU-MpJL9UdbZ/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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Esta también
podría ser la gran novela americana. Y no sólo por sus casi setecientas
páginas, sino por ese gusto tan americano por las grandes sagas familiares
(probablemente fruto de su analfabetismo cronológico). Ya sorprendió su autor,
Jefferey Eugenides (Detroit, 1960), son su primera novela, Las vírgenes
suicidas. En el 2002, con el espaldarazo del Premio Pulitzer, escribió &lt;i&gt;Middlesex&lt;/i&gt;,
una novela potente desde el principio, ambiciosa, con cierto tono épico. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Señoras y
señores, esta es la historia de la familia Stephanides. Así podría haber
empezado, sin temor a engaño. Desde que la abuela del (o la) protagonista,
Desdémona Stephanides, decide casarse con su hermano y huir a América, un
resorte largamente oculto parece ponerse en marcha. Calliope es protagonista y
narradora de la obra. Primero como la chica desgarbada y sin formas que vive
una extraña convulsión interna en ese tiempo en que la pubertad y el deseo
sexual van abriéndose camino. Luego, Calliope es Cal, un agregado cultural en
Berlín. Entre una cosa y la otra, transcurre esta historia hermosa,
inspiradora, elegiaca, una historia que pone de manifiesto el alto vuelo
literario de su autor. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtN9EjvNJEmslKUVEnMj4fhzL67hZmhcRgATVqTwlrA_J7fZfC8k-QuwWCVCbhbS0zEZ41iLVTSJIxi5W_qc0fvrQbejbpXH3RYHb_k-DMV24aAVvOxZhCeDR-9cd5hF5ib4H2QpnudV3W/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtN9EjvNJEmslKUVEnMj4fhzL67hZmhcRgATVqTwlrA_J7fZfC8k-QuwWCVCbhbS0zEZ41iLVTSJIxi5W_qc0fvrQbejbpXH3RYHb_k-DMV24aAVvOxZhCeDR-9cd5hF5ib4H2QpnudV3W/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Jeffrey
Eugenides demuestra que sabe manejar los tiempos de la narración, ya que la
primera página nos desvela el secreto de Calliope – Cal, a saber, que nació
siendo niña y luego se fue haciendo hombre. El tener este dato (fundamental e
imprescindible) en nuestras manos, no quita un ápice de interés a la novela, ya
que es precisamente el tránsito entre sexos lo que forma el cuerpo narrativo. Y
ese cuerpo, la intrahistoria familiar, es lo que realmente subyuga. Por todo
esto creo que no es exagerado decir que Jeffrey Eugenides está entre los
mejores autores americanos de la actualidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/2550582734234562686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/01/en-mitad-de-lo-desconocido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/2550582734234562686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/2550582734234562686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/01/en-mitad-de-lo-desconocido.html' title='EN MITAD DE LO DESCONOCIDO'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhs1ODwfhYUhtE55T3E00ahbHL_X-ekIGdZKWgjJffYNu_CN3Wo-zHNByf81E_LtDtZvXZA3oesDR_inVw7fNy7Y9RyEp_2-Zs3p11y4TA2KUl8wPK3bwFtREzjG0AN2fgUU-MpJL9UdbZ/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5251565645749333486</id><published>2013-01-24T11:24:00.000+01:00</published><updated>2013-01-24T11:24:51.614+01:00</updated><title type='text'>ACERCÁNDONOS A UN LEJANO PAÍS </title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjgF_eqYBrw3sXMzEfW3lukbKZlQMOWvU-0dxvswIPJeOXDvetjKy3n9wZz0L4XVWmKK2qopSt7GyPqJQW8blvpnrDpr_Z_-NFhqg89ItYvgRT2zhMLnKV4uEHLV5KuTC4BrT6b6YdyborJ/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjgF_eqYBrw3sXMzEfW3lukbKZlQMOWvU-0dxvswIPJeOXDvetjKy3n9wZz0L4XVWmKK2qopSt7GyPqJQW8blvpnrDpr_Z_-NFhqg89ItYvgRT2zhMLnKV4uEHLV5KuTC4BrT6b6YdyborJ/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Eduardo Berti
(Buenos Aires, 1964), es un escritor que sabe a lo que juega, decidido y
valiente. Hace tiempo que sus novelas forman parte de ese lugar de la
literatura que queda cuando se cierra un libro. El territorio que Eduardo Berti
explora en su última novela, &lt;i&gt;El&lt;/i&gt; &lt;i&gt;País Imaginado&lt;/i&gt;, es el de la China
de principios del siglo XX, con sus costumbres, sus exóticas luces, sus fiestas
de hojas arbóreas que caen al suelo, con sus pájaros paseantes y sus milenarias
tradiciones. Pero también (y sobre todo), es la búsqueda de la propia
identidad, la lucha interior por desubicarse de lo que otros establecen para
nosotros. Y todo ello lo hace Eduardo Berti desde una realidad novelada, o, si
se quiere, desde una novela que mezcla una realidad lejana con los elementos que
hacen que todas las personas, más allá de razas o diferencias, se aferren a
seguir su propio camino. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEgvxj0qzCgeLWn2bhQcVccmkElgymYLGW4rpMmeLzYMcj19cXW0-u7U8-vHfTDMIdMA0cc3OmvstNCEd1WV6nqxCuzIhiVMOL1OuRXhaYEEdPNEeKIBoAgJvj100PxMdSr2O5h5domRAF/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEgvxj0qzCgeLWn2bhQcVccmkElgymYLGW4rpMmeLzYMcj19cXW0-u7U8-vHfTDMIdMA0cc3OmvstNCEd1WV6nqxCuzIhiVMOL1OuRXhaYEEdPNEeKIBoAgJvj100PxMdSr2O5h5domRAF/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Valiente, como
decíamos al principio, es Eduardo Berti. Y no únicamente porque traslade la
acción a una china opaca y remota, sino porque hace que una niña sea la
narradora. Con el trasfondo de una boda pactada entre familias, Ling, la joven
protagonista, lucha por trazar su propio destino, y lo hace desde una zona
intermedia de ella misma y de todo cuanto la rodea, intentando discernir los
sentimientos que le despierta Xiaomei. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
El tono casi
infantil que la protagonista da al texto, hace que estemos ante una lectura
amena, aunque no exenta de reflexiones y sutiles vínculos con esa transición
extraña y vertiginosa que todos experimentamos al llegar a la juventud. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Estamos, pues,
ante una muestra más de que Eduardo Berti es un autor poderoso, con un lenguaje
sutil y envolvente, que sabe encontrarle el tono a cada historia, que sabe, por
descontado, que esto de escribir es un oficio donde la dignidad ha de ser un
elemento más del proceso creativo. Eduardo Berti es, sin duda, un grandísimo
escritor. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5251565645749333486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/01/acercandonos-un-lejano-pais.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5251565645749333486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5251565645749333486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/01/acercandonos-un-lejano-pais.html' title='ACERCÁNDONOS A UN LEJANO PAÍS '/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjgF_eqYBrw3sXMzEfW3lukbKZlQMOWvU-0dxvswIPJeOXDvetjKy3n9wZz0L4XVWmKK2qopSt7GyPqJQW8blvpnrDpr_Z_-NFhqg89ItYvgRT2zhMLnKV4uEHLV5KuTC4BrT6b6YdyborJ/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5970262331794954927</id><published>2013-01-23T08:56:00.001+01:00</published><updated>2013-01-23T08:56:41.753+01:00</updated><title type='text'>TERMINAR POR EL PRINCIPIO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhBwUHBm_c1jv3F1A4WMJr4xf1HH_b3tJ3gxYB0orGSLvKFkyIvSQAINNIrBed9QR0igYRrMvgWX9-tg5aUMWOp7788jTwx7Y9ds8mCn0LcD51W2KaO9iaArrlWFaJUBmf_U-bgpocQr1Y0/s1600/libro.bmp&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhBwUHBm_c1jv3F1A4WMJr4xf1HH_b3tJ3gxYB0orGSLvKFkyIvSQAINNIrBed9QR0igYRrMvgWX9-tg5aUMWOp7788jTwx7Y9ds8mCn0LcD51W2KaO9iaArrlWFaJUBmf_U-bgpocQr1Y0/s200/libro.bmp&quot; width=&quot;126&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Julian Barnes
(Leicester, 1946) estiliza cuanto escribe. Es un escritor inteligente, irónico,
elegante y con estilo. Traza las palabras no exactamente desde la memoria, sino
desde un pasado que muchas veces está oculto, apenas un rastro que se muestra.
Eso es lo que hace en su última novela, &lt;i&gt;El Sentido de un Final&lt;/i&gt;.
Rememorando los años de instituto, Tony Webster pone voz a este relato de
exploración. Desde su madurez actual, Tony Webster cabalga hacia atrás, hacia
los hechos acontecidos en aquel lugar que fue la juventud. Una existencia
ordinaria, pesada, intrascendente hasta que, sin saber todavía el alcance que
tendrá, aparece Adrián. Hasta aquí, más o menos, la primera parte del libro. En
la segunda todo lo narrado con anterioridad parece puesto en tela de juicio,
como si de verdad nunca hubiera existido. La aparición de una insospechada
herencia, el diario íntimo que Adrián fue escribiendo, hace que Tony Webster se
plantee la veracidad de su propia vida. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg01QZ5VLR6a5dWMmQjR0BCCJbxpvkQrgxauTb8L1e_OmzQr_54NGfpkK9rY3WKl-htc1ZeyxdC2DZzNoJfxYyQJZPpwylZMG4SVVGew7-MnCCDsowuNnZvvzXQm7G4kcqLVmKAz7xkZ02B/s1600/autor.bmp&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg01QZ5VLR6a5dWMmQjR0BCCJbxpvkQrgxauTb8L1e_OmzQr_54NGfpkK9rY3WKl-htc1ZeyxdC2DZzNoJfxYyQJZPpwylZMG4SVVGew7-MnCCDsowuNnZvvzXQm7G4kcqLVmKAz7xkZ02B/s1600/autor.bmp&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
No me gusta
hablar de las entrañas de los libros, del desarrollo de las historias. Menos
aún en este caso, que es tan fácil revelar el contenido crucial de la novela,
cuyo uno de sus principales personajes es el estilo, la metonimia sustancial
con que Julian Barnes&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;crea y recrea sus
textos. El tono reflexivo, casi ensayístico, ligado a esa forma íntima y&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;meticulosa de decir, hace que, desde las
primeras líneas, seamos conscientes de estar ante una novela determinante,
emotiva, y con toda la fuerza de un escritor consecuente. Todo ello no hace de
esta novela un texto hermético, un texto, podríamos decir, casi filosófico,
sino, bien al contrario, una narración en donde el autor integra las distintas
sensibilidades con las que juega hasta, llevados a un final enigmático,
desvelarnos el valor último (y primero) de la literatura.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5970262331794954927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/01/terminar-por-el-principio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5970262331794954927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5970262331794954927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2013/01/terminar-por-el-principio.html' title='TERMINAR POR EL PRINCIPIO'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhBwUHBm_c1jv3F1A4WMJr4xf1HH_b3tJ3gxYB0orGSLvKFkyIvSQAINNIrBed9QR0igYRrMvgWX9-tg5aUMWOp7788jTwx7Y9ds8mCn0LcD51W2KaO9iaArrlWFaJUBmf_U-bgpocQr1Y0/s72-c/libro.bmp" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5060637219474005040</id><published>2012-11-08T13:22:00.003+01:00</published><updated>2012-11-08T13:22:43.456+01:00</updated><title type='text'>POR LA SENDA DE LA HIGUERA</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiI1WCILppJ2iM0Svpw1xC8RtN1gAEVs5AQ8h4gyZ8i4vXqjsbGT-7RchjlnVSsSHHeIQpQqs5h-s3ciGjnSIcRfeF7MQeafRfGfwJAluyC8py58Fqg59c-y5FTOjb7K1dJ3XUVWj6O9wCJ/s1600/Libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiI1WCILppJ2iM0Svpw1xC8RtN1gAEVs5AQ8h4gyZ8i4vXqjsbGT-7RchjlnVSsSHHeIQpQqs5h-s3ciGjnSIcRfeF7MQeafRfGfwJAluyC8py58Fqg59c-y5FTOjb7K1dJ3XUVWj6O9wCJ/s200/Libro.jpg&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Un muerto que
son dos o, quizá, en verdad sólo uno. Un escritor sin ideas que se convierte en
investigador privado, un baúl cargado de libros que se termina siendo una
librería... estos son algunos de los elementos que Ramiro Pinilla (Bilbao,
1923), se saca de la chistera de mago de las palabras para su última novela, &lt;i&gt;Solo
un muerto más&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Desde el
interior mismo del texto, Ramiro Pinilla escribe una novela negra no al uso,
aunque sí con los elementos clásicos de la misma, pero que el escritor hace
llegar más allá con aderezos de honda literatura. Una trama bien construida que
atrapa, que propone que sea el lector quien vaya descubriendo los
acontecimientos a medida que se suceden, no dando pistas falsas, ni extraños
giros sin sentido. Desde la primera página, Ramiro Pinilla nos deja claro que
vamos a ser una especie de Doctor Watson del investigador.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhT13hTNCMGAIhphinBjjjlkVc73v3aeqboOaBNUhvt0RI3BwPDNW3pFVODXr5_DjWBgDiiVX57Gvm2-1dSCFqNC5q0P4OWIg9-kNAusIQ6Th3JmYpMQFy1YNxUlwOb_lCv7qzA3Z1_kLok/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhT13hTNCMGAIhphinBjjjlkVc73v3aeqboOaBNUhvt0RI3BwPDNW3pFVODXr5_DjWBgDiiVX57Gvm2-1dSCFqNC5q0P4OWIg9-kNAusIQ6Th3JmYpMQFy1YNxUlwOb_lCv7qzA3Z1_kLok/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Sancho
Bordaberri, cansado de recibir sus novelas devueltas de las editoriales, decide
investigar un crimen cometido hace tiempo en Getxo, y nunca resuelto. Para ello
decide convertirse en Samuel Esparta, Investigador Privado. Ese crimen le
proporcionará un “tema” para la novela. Los gemelos Altube son atados a una
argolla de pesca en la playa, esperando que suba la marea. Uno muere y el otro
no. Este es el punto de partida de la investigación. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Lo que Ramiro
Pinilla hace, con acierto y maestría, es llenar de literatura la novela negra,
crear la historia de la nada, desde el prisma de Sancho Bordaberri, escritor.
Crea, a través del escritor, la trama y el personaje (Samuel Esparta), dotando
al texto, además, de un profundo sentido humano.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5060637219474005040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/11/por-la-senda-de-la-higuera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5060637219474005040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5060637219474005040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/11/por-la-senda-de-la-higuera.html' title='POR LA SENDA DE LA HIGUERA'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiI1WCILppJ2iM0Svpw1xC8RtN1gAEVs5AQ8h4gyZ8i4vXqjsbGT-7RchjlnVSsSHHeIQpQqs5h-s3ciGjnSIcRfeF7MQeafRfGfwJAluyC8py58Fqg59c-y5FTOjb7K1dJ3XUVWj6O9wCJ/s72-c/Libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-1287138893784527418</id><published>2012-10-23T12:24:00.002+02:00</published><updated>2012-10-23T12:24:50.957+02:00</updated><title type='text'>LA VIDA MIENTRAS TANTO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGVeAQd5_RVk4DWr9u0eA6FyXkIbTjfah265h4NDkLg0VyPqJDpCt83LRJnfvpKCpKNM7FV8mEOW8duggDIw8xyOjhdyq91fhrIbJ-6z5WhkN8j0EH1c8fm0ZaDDJOWcSGBjsSDrq1yAPz/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGVeAQd5_RVk4DWr9u0eA6FyXkIbTjfah265h4NDkLg0VyPqJDpCt83LRJnfvpKCpKNM7FV8mEOW8duggDIw8xyOjhdyq91fhrIbJ-6z5WhkN8j0EH1c8fm0ZaDDJOWcSGBjsSDrq1yAPz/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;135&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
¿Cuántas veces,
alguno de nosotros, no hemos estropeado algo por no callar a tiempo?. Eso es lo
que constantemente hace el protagonista de &lt;i&gt;La Adolescencia de Basil Duke Lee&lt;/i&gt;,
de Francis Scott Fitzgerald (Saint Paul, Minnesota, 1896 – Hollywood, 1940).
Aunque, como en todo relato iniciático, la multitud de detalles que vagan por
el texto son, a la postre, lo verdaderamente importante, y todo, con esa
elegancia literaria que caracteriza a Francis Scott Fitzgerald. La historia nos
lleva desde que el protagonista, Basil Duke Lee, tiene once años, hasta los
diecisiete. A través de hechos aparentemente intrascendentes, Scott Fitzgerald
nos sumerge en el mundo interior de Basil, en sus flirteos con las lecturas, en
su torpeza con las chicas, fruto, no obstante, de su desesperada obsesión por
agradar, por parecer resuelto. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhD40An8Wg46TkebQ_3EsK3JxCORfAHDPdNJQ23M24ho24Rfch54jeEdCebCz11kaOB_NY6rOkkq7i7D8FH9xMbxTJ3fvH6WaEmChWQVFx4SaynXfCX-NJoPnMl4fBJdZk6auCnZxrf3w0T/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhD40An8Wg46TkebQ_3EsK3JxCORfAHDPdNJQ23M24ho24Rfch54jeEdCebCz11kaOB_NY6rOkkq7i7D8FH9xMbxTJ3fvH6WaEmChWQVFx4SaynXfCX-NJoPnMl4fBJdZk6auCnZxrf3w0T/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
El texto, lleno
de matices, nos sumerge en el mundo adolescente sin aspavientos innecesarios,
con la sutileza de quien sabe a la perfección sobre qué escribe, y lo hace
desde el convencimiento de que aquello que cuenta, en el fondo, no guarda
demasiada distancia con uno mismo. Un libro mayúsculo, escrito por entregas
como necesidad, pero que da como resultado un texto lleno de humanidad, a veces
violento en sus determinaciones, lleno de susurros literarios, enseñándonos el
abismo, poniéndonos al borde de un precipicio al que nosotros, y únicamente
nosotros, debemos encontrarle el sentido último.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/1287138893784527418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/10/la-vida-mientras-tanto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1287138893784527418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1287138893784527418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/10/la-vida-mientras-tanto.html' title='LA VIDA MIENTRAS TANTO'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGVeAQd5_RVk4DWr9u0eA6FyXkIbTjfah265h4NDkLg0VyPqJDpCt83LRJnfvpKCpKNM7FV8mEOW8duggDIw8xyOjhdyq91fhrIbJ-6z5WhkN8j0EH1c8fm0ZaDDJOWcSGBjsSDrq1yAPz/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-7774058153958657624</id><published>2012-09-29T13:43:00.000+02:00</published><updated>2012-09-29T13:43:40.187+02:00</updated><title type='text'>ESCENARIOS COMUNES</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0r5NkY4DFIfXxLp39PEVS8xnU2teOlJUNpOmY3r8hi1zw8AuGVl2BiuNQyKGlOnS_Knf3wYmpis66JzFPhGk5eku7W7yZ2ZSciV35lHxp5TY27hTI87ghPJxiqIYfAtQDjeQWm-gKIo0v/s1600/libro.bmp&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; kea=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0r5NkY4DFIfXxLp39PEVS8xnU2teOlJUNpOmY3r8hi1zw8AuGVl2BiuNQyKGlOnS_Knf3wYmpis66JzFPhGk5eku7W7yZ2ZSciV35lHxp5TY27hTI87ghPJxiqIYfAtQDjeQWm-gKIo0v/s1600/libro.bmp&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
Con un sentido profundo y estético de la poesía, Inma Arrabal Cano (Jerez de la Frontera) recorre unos escenarios existenciales batallando con el propio verso, de esa forma en que la realidad es vista pos los poetas. Los paisajes habitados, el pretérito dolor, o remembranzas de noches de tormenta, son los cauces por donde Inma Arrabal hace navegar su escritura. &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;Desde aquí se ve lejano el Sur&lt;/i&gt;, comienza uno de sus poemas. Lejano en el espejo de la cotidianeidad, pero no por ello olvidados en la palabra de la poeta. Un tiempo en que &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;Las horas se tendían hacia el alba&lt;/i&gt;, en que &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;La emoción cosquilleaba mis párpados&lt;/i&gt;, un tiempo, en definitiva, vivo aún en la memoria, en ese lugar que Inma Arrabal, de forma privilegiada, hurga con el acierto imprescindible para decir &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;Y ahora quiero recordar lo que viví&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
Sin caer en artificiosos sentimentalismos, no huyen estos versos del dolor, &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;Minetras allí, en mi tierra / las palmas siguen blancas, / verdes las ramas del olivo, […], Aquí te dejo las penas.&lt;/i&gt; Ni huyen del presente, de la vida que entra por las sombras, bien al contrario, asienta con firmeza los pies en la realidad para, desde ella, decir, &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;Y yo, sobreviviendo en este agujero / de tela enmarañada, / procuro mantener con vida el recuero / y lo disfrazo de melancolía.&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhuyUvG0WLU15H4wN1EX-2YwAmisAu6X60Eoh9NYRHRgz-eNVPnORnHH6h0XQ1YP-RxZMEjLLOhmCaDBjh8ILygs1t9S5RoRamPPxxAFbRJGB-xPmKitsopL9DeMrXw5y9LAfYvl7UmsT6C/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; kea=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhuyUvG0WLU15H4wN1EX-2YwAmisAu6X60Eoh9NYRHRgz-eNVPnORnHH6h0XQ1YP-RxZMEjLLOhmCaDBjh8ILygs1t9S5RoRamPPxxAFbRJGB-xPmKitsopL9DeMrXw5y9LAfYvl7UmsT6C/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
La poesía exige, para entrar en la tierra de la infancia, la imperturbabilidad necesaria para ser fiel con uno mismo. Eso hace, de forma bella y lírica, Inma Arrabal, y disuelve las penas y alegrías con un latido poético que convierte en literatura, en una geometría exacta del compromiso con ese rincón de la memoria donde todos guardamos nuestra historia, azoteas de luz tamizada, ausencias, cangilones de vida y algún que otro sonrojo. Una tierra por la que entramos de la mano de Inma Arrabal, &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;¡Cuántas veces entré por la abierta cancela, / sin tocas la campanilla, zaguán adelante, / hasta el patio grande de la casa…!.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/7774058153958657624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/escenarios-comunes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/7774058153958657624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/7774058153958657624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/escenarios-comunes.html' title='ESCENARIOS COMUNES'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi0r5NkY4DFIfXxLp39PEVS8xnU2teOlJUNpOmY3r8hi1zw8AuGVl2BiuNQyKGlOnS_Knf3wYmpis66JzFPhGk5eku7W7yZ2ZSciV35lHxp5TY27hTI87ghPJxiqIYfAtQDjeQWm-gKIo0v/s72-c/libro.bmp" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-598329526262973399</id><published>2012-09-27T09:21:00.001+02:00</published><updated>2012-09-27T09:21:05.432+02:00</updated><title type='text'>HAGAN SUS APUESTAS</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOyZ1KlBmxekUSc-31IMhWCR861j_FBy-Gh_LCuFATZzEqJPdNCvjtHTfLSgh8oJYPkbNT1CrZ9-2lBkWGuy4f7aPXHZuO1bu-Rl2Hh_Jk3ltNczM_zlcHQ8iGKMQWW2JjjzFph8ibWyoS/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOyZ1KlBmxekUSc-31IMhWCR861j_FBy-Gh_LCuFATZzEqJPdNCvjtHTfLSgh8oJYPkbNT1CrZ9-2lBkWGuy4f7aPXHZuO1bu-Rl2Hh_Jk3ltNczM_zlcHQ8iGKMQWW2JjjzFph8ibWyoS/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;134&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
A veces uno va
postergando la lectura de una novela por el mero hecho de retrasar el placer,
el hondo poso de literatura que algunos textos nos dejan. Eso me ha pasado con &lt;i&gt;El
Jugador&lt;/i&gt;, novela de Fiódor Dostoyevski (Moscú 1821 – San Petersburgo 1881).
Una novela con tintes autobiográficos donde se relata la adicción al juego, con
la narración cruda de Dostoyevski y su falta de concesiones a la
artificiosidad&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;literaria.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Las condiciones
personales bajo las que fue escrita esta novela no deja de resultar sorprendentes.
Acuciado por las deudas (de juego, claro), Dostoyevski debía cumplir con un
contrato firmado tiempo atrás donde se comprometió a la entrega de un original
a su editor, &lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;Stellovski. Así, en poco más de una
semana, &lt;/span&gt;Dostoyevski tenía terminada esta novela. Por más que el genio de
Dostoyevski esté fuera de toda duda, no debemos caer en la falsa consideración
de pensar que todo fue así de fácil. Dostoyevski tenía la novela en la cabeza
desde hacía años, una novela que tratara el tema del juego, de su adicción, del
vicio incontrolable de sentarse ante una mesa de ruleta, una suerte de
expiación, de terapia sobre su propia ruina. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEieADHJpb9ZyNR9_-V3WpTFsfk3v260s7AOXD16uo7GfOm-a4GsLoJKem-h9l4CxJCKpxGYYFLbgMQ6FvKq2AV-swXL6CmWZlAl8MR11X4ngJtP-BFdwMwXcySq_l8tERiWScvH2bKev1pr/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEieADHJpb9ZyNR9_-V3WpTFsfk3v260s7AOXD16uo7GfOm-a4GsLoJKem-h9l4CxJCKpxGYYFLbgMQ6FvKq2AV-swXL6CmWZlAl8MR11X4ngJtP-BFdwMwXcySq_l8tERiWScvH2bKev1pr/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;Alexei Ivanovich es algo así
como un profesor particular encargado de la educación de los hijos de un
general ruso. Adicto al juego, a veces acepta el encargo de jugar para otros,
de manejar las apuestas que, como ríos de un caudal inagotable, otros ponen en
sus manos. En la ciudad (creada por &lt;/span&gt;Dostoyevski) de Ruletenburgo, además
del juego se nos relata la vida de esos rusos que viajaban por Europa, sus
costumbres, las falsedades de los amores, los intereses creados, no en vano, el
general y toda su cohorte esperan ansiosos la muerte de la abuela para heredar.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Un texto, en definitiva, cargado de ese realismo crudo de
Dostoyevski, con su magistral forma de presentarnos los hechos, la historia,
sin más ambages que la objetividad. Tantas cosas se han dicho sobre la novela y
su autor, que únicamente me queda recomendar encarecidamente su lectura.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/598329526262973399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/hagan-sus-apuestas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/598329526262973399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/598329526262973399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/hagan-sus-apuestas.html' title='HAGAN SUS APUESTAS'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgOyZ1KlBmxekUSc-31IMhWCR861j_FBy-Gh_LCuFATZzEqJPdNCvjtHTfLSgh8oJYPkbNT1CrZ9-2lBkWGuy4f7aPXHZuO1bu-Rl2Hh_Jk3ltNczM_zlcHQ8iGKMQWW2JjjzFph8ibWyoS/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-8514082553655954748</id><published>2012-09-20T14:16:00.001+02:00</published><updated>2012-09-20T14:20:52.919+02:00</updated><title type='text'>ENVUÉLVALO PARA LLEVAR </title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhf4WGDW-Z-utan9w92IlTBsA-CD1-Zv_IegxIKQkYlmyxwRpmZknP2iXvr_yOEuul5nZF_-UAg-5uv0WTa-v-83KksuP0doakFDixJCBa4vB7OBmR-o-lLmglD1DOfUAL_xoJ59m6Q9d5O/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhf4WGDW-Z-utan9w92IlTBsA-CD1-Zv_IegxIKQkYlmyxwRpmZknP2iXvr_yOEuul5nZF_-UAg-5uv0WTa-v-83KksuP0doakFDixJCBa4vB7OBmR-o-lLmglD1DOfUAL_xoJ59m6Q9d5O/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
A Enrique
Vila-Matas (Barcelona 1948) lo voy leyendo en distintas direcciones. A cada
nueva entrega, le hago un guiño a alguna de sus entregas anteriores. En &lt;i&gt;Historia&lt;/i&gt;
&lt;i&gt;abreviada de la literatura portátil&lt;/i&gt; se cuenta la creación, desarrollo y
posterior desaparición de la sociedad secreta de los Shandys (personaje de la novela de Laurence Sterne), o de los
portátiles, de la que formaron parte, más o menos activa, artistas como D&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;span style=&quot;mso-bidi-font-size: 16.0pt; mso-font-kerning: 16.0pt;&quot;&gt;uchamp, Scott Fitzgerald, Walter Benjamin, César Vallejo, Rita Malú,
Valery Larbaud, Pola Negri, Berta Bocado, Alberto Savinio o Georgia O’Keefe&lt;/span&gt;.
Esta obra, una de las más celebradas del autor, es un punto de inflexión en su
escritura, si tenemos en cuenta que celebra la literatura como un todo que
engloba ese aspecto casi místico de viajar en (y con) los libros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;El aspecto fundamental de los shandys ha de ser que la
obra sea transportable, es decir, breve, casi efímera, bosquejos, trazas de
literatura &lt;i&gt;portátil&lt;/i&gt;. Tocados con algo de locura, insolentes y rígidos en
su arte, un rasgo los caracteriza por encima de todos: la soltería, como una
especie de &lt;i&gt;inatadura&lt;/i&gt; literaria imprescindible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiupwixT_bep_ucBv8gw_dUiRtDc-AKzCa9jBKf5Nt2oDu9RH8fYQTUF8vWk1QLXAPJwaO1fwwd5Z2H3mWrfAMXDhRtowVp0Qkwws91BHq7LAglsDruGIrVNehZ-Njk1IU2q58eLhJQGEoU/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiupwixT_bep_ucBv8gw_dUiRtDc-AKzCa9jBKf5Nt2oDu9RH8fYQTUF8vWk1QLXAPJwaO1fwwd5Z2H3mWrfAMXDhRtowVp0Qkwws91BHq7LAglsDruGIrVNehZ-Njk1IU2q58eLhJQGEoU/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;Vila-Matas escribe un texto &lt;i&gt;casi&lt;/i&gt; perfecto, al que
dota de verosimilitud con esa capacidad creativa que lo caracteriza. Su
escritura fluida, lúcida, casi transparente, original y provocadora casi siempre,
parte de la evolución, o, para darle un toque más a lo Vila-Matas, de su &lt;i&gt;autoevolución&lt;/i&gt;
dentro de la literatura, de su propia literatura, que es ya, por sí misma, un
pasajero de sus propios libros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;mso-bidi-font-size: 16.0pt; mso-font-kerning: 16.0pt;&quot;&gt;Otras consideraciones
aparte, Enrique Vila-Matas es uno de nuestros grandes escritores, un escritor
que traspasa las fronteras de la literatura para convertirse, él mismo y sus
textos, en parte fundamental de su escritura, en un fundamento mismo de quien
escribe desde ese lado salvaje y clarividente de las letras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/8514082553655954748/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/envuelvalo-para-llevar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/8514082553655954748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/8514082553655954748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/envuelvalo-para-llevar.html' title='ENVUÉLVALO PARA LLEVAR '/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhf4WGDW-Z-utan9w92IlTBsA-CD1-Zv_IegxIKQkYlmyxwRpmZknP2iXvr_yOEuul5nZF_-UAg-5uv0WTa-v-83KksuP0doakFDixJCBa4vB7OBmR-o-lLmglD1DOfUAL_xoJ59m6Q9d5O/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-1123767147126143767</id><published>2012-09-17T13:19:00.003+02:00</published><updated>2012-09-17T13:19:50.799+02:00</updated><title type='text'>GENIAL, POR DESCONTADO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj1ZR2NkfT7I20mhyu14GU-hmrLOf0wO-sFOe72TV9vWhBsrAe-cHCVN-5N_Hx3J5TrQyk8qpOhMNgJAvHe0ZgkD9YfFAmBA6197gdgBmCLvXaeWSjVTFGKl8qT8p5RLhT8dhyphenhyphenGQ8ndzBwi/s1600/libro.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj1ZR2NkfT7I20mhyu14GU-hmrLOf0wO-sFOe72TV9vWhBsrAe-cHCVN-5N_Hx3J5TrQyk8qpOhMNgJAvHe0ZgkD9YfFAmBA6197gdgBmCLvXaeWSjVTFGKl8qT8p5RLhT8dhyphenhyphenGQ8ndzBwi/s200/libro.png&quot; width=&quot;133&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Varios años
después de su muerte, Tess Galagher, su viuda, encuentra y publica una serie de
relatos bajo el titulo &lt;i&gt;Si me&lt;/i&gt; &lt;i&gt;necesitas, llámame&lt;/i&gt;, de Raymond
Carver (Clatskanie, Oregón, 1938 – Port Angeles, Washington, 1988). Una serie
de cinco relatos perturbadores, como lo son todos los de Carver, donde parece
que nunca ocurre nada, pero donde, por el contrario, se encuentra esa
literatura casi subterránea, inmisericorde con el ser humano, insensible a
veces y corrosiva siempre. En los relatos de Carver, como en una expiación de
su propia vida, hay alcohólicos, hombres que se alejan para empezar de cero,
nuevas esperanzas no siempre adivinadas, y una continua espera del porvenir. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Mucho se ha
dicho y escrito sobre Raymod Carver pero, a la postre, lo que nos interesa es
su legado literario, ese escueto resumen de vidas que es su escritura, esa casi
monotonía de sus relatos que nos asalta desde los desencuentros, desde la
reconstrucción pasiva de unos personajes a los que trata como tal vez se trató
él mismo. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Tal igual que el
alcohol, que inunda su obra de tragos anochecidos y en apariencia
reconstituyentes, otra constante recorre estos relatos: la madera,
probablemente como transposición del padre alcohólico que trabajó en un
aserradero. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidI5Fa0DHNyjrDPXAmkx9guA0PItjptrsmA7WyPv-T5-nzOFApQw3l6yOuzpe1ck1U47gU1mWzsrhsrpZWx8EnGXYfukwjSW_AHamQunugjD0V8RxLb1JIdT6Upp5qLAAyHIHN3daMrfiC/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;192&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidI5Fa0DHNyjrDPXAmkx9guA0PItjptrsmA7WyPv-T5-nzOFApQw3l6yOuzpe1ck1U47gU1mWzsrhsrpZWx8EnGXYfukwjSW_AHamQunugjD0V8RxLb1JIdT6Upp5qLAAyHIHN3daMrfiC/s320/autor.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Fantasmas,
perdedores, alcohol y habitaciones impertinentes componen su universo creativo
con esa luminosidad de lo mínimo que Carver crea desde la inmisericordia de una
agilidad escritora sin consideraciones a lo innecesario. Pero no caigamos en la
trampa. Debajo de esa lúcida sencillez, tras ese poso melancólico y triste,
Raymond Carver crea siempre algo apasionante, estéticamente bello y poético,
con una mansedumbre que es a veces el reflejo de esa escritura intensa y
completa&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;que trasciende al papel donde
está, como en espejo, reflejada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/1123767147126143767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/genial-por-descontado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1123767147126143767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1123767147126143767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/genial-por-descontado.html' title='GENIAL, POR DESCONTADO'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj1ZR2NkfT7I20mhyu14GU-hmrLOf0wO-sFOe72TV9vWhBsrAe-cHCVN-5N_Hx3J5TrQyk8qpOhMNgJAvHe0ZgkD9YfFAmBA6197gdgBmCLvXaeWSjVTFGKl8qT8p5RLhT8dhyphenhyphenGQ8ndzBwi/s72-c/libro.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-3257408522274216010</id><published>2012-09-13T13:26:00.003+02:00</published><updated>2012-09-13T13:30:53.983+02:00</updated><title type='text'>PRISIONEROS DEL PARAÍSO</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqinbJgH2Rsuu9tU5F-iFZgb9q5H06tHj8cyZ7MQdX8Yhe6h-8mJZ2lZyuheBQlr4DixTBeVIfcwaiQky_hEg4pXGSy9FM8HeFVRum5idX1zzvgk67r68MpR0YNUgHRJ-dFG8TFxiG2MM7/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqinbJgH2Rsuu9tU5F-iFZgb9q5H06tHj8cyZ7MQdX8Yhe6h-8mJZ2lZyuheBQlr4DixTBeVIfcwaiQky_hEg4pXGSy9FM8HeFVRum5idX1zzvgk67r68MpR0YNUgHRJ-dFG8TFxiG2MM7/s1600/libro.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
Es esta una obra que emociona y conmociona. Su crudeza no
está reñida con la innegable calidad literaria de un texto que tiene un lugar
privilegiado en la literatura de nuestro país. Juan Goytisolo (Barcelona,
1931), plasmó una de las más bellas, emotivas y crueles estampas de la guerra
civil española, &lt;i&gt;Duelo en el Paraíso&lt;/i&gt;. Anónima quizás, pero de ahí
precisamente, de ese anonimato del que surge la historia, surge también la
inmisericordia de lo narrado.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
Un grupo de niños huérfanos, refugiados de la guerra civil,
convive en una finca del pirineo catalán, El Paraíso. Como en un juego
infantil, esos niños emulan la guerra que ven y padecen, las batallas, los
escarceos guerrilleros de los mayores, tan a conciencia, tan metidos en el
conflicto, que terminan dando muerte a un niño vecino, Abel Sorzano.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidABDtAuH57NWjfKHO3nhWTmno0aeOEF7O8sf2Az-lXBYrhUG6JSC8i60z2RUSM3VRYpRCB5hZcC5nimYnoZJ9dajecB0lVsB6Txe8aY02M46H6VWlBoE4mJEW56wHyiqMT5noQN-ThI78/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidABDtAuH57NWjfKHO3nhWTmno0aeOEF7O8sf2Az-lXBYrhUG6JSC8i60z2RUSM3VRYpRCB5hZcC5nimYnoZJ9dajecB0lVsB6Txe8aY02M46H6VWlBoE4mJEW56wHyiqMT5noQN-ThI78/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
Con una prosa magistral y elegante, Juan Goytisolo va
reconstruyendo la vida del niño Abel Sorzano, su llegada al pueblo, la relación
con su tía moribunda y malhumorada y con su prima enamoradiza, con la guerra y los
demás niños. Una novela, en definitiva, llena de matices, de sensacional
literatura, un texto que muestra la altura literaria de Juan Goytisolo a sus 23
años (edad con la que escribió la novela), y hoy desgraciadamente sólo &lt;i&gt;encontrable&lt;/i&gt;
en librerías de viejo, lo que tendría que hacer reflexionar al gremio editor.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
A pesar del tiempo, la novela está de total actualidad,
por el tema, pero, sobre todo, porque los sentimientos no caducan, porque
seguimos con el odio enquistado, con la revancha tiritando de rabia, y eso,
aunque no lo parezca, es también literatura, que, en la pluma de Juan
Goytisolo, trasciende de las páginas, del texto y de la vida para convertirse
en magistral relato.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/3257408522274216010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/prisioneros-del-paraiso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/3257408522274216010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/3257408522274216010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/prisioneros-del-paraiso.html' title='PRISIONEROS DEL PARAÍSO'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqinbJgH2Rsuu9tU5F-iFZgb9q5H06tHj8cyZ7MQdX8Yhe6h-8mJZ2lZyuheBQlr4DixTBeVIfcwaiQky_hEg4pXGSy9FM8HeFVRum5idX1zzvgk67r68MpR0YNUgHRJ-dFG8TFxiG2MM7/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5307718674138335125</id><published>2012-09-12T12:51:00.002+02:00</published><updated>2012-09-12T12:51:37.304+02:00</updated><title type='text'>DIGNIDAD</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9htDwg3Dyrd81hYhV-NP_BJTsyYr9PYuLrae_JFn88VRXBsLJ3UeU9lhDWn8vkUVMaYLYO_zH_9ETRviuBNPaYn_DKw_P6Kr4n9GNULUqdTl062GW0xa8JEQxoNwGOQf9wUXjfZ2Tdt-M/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9htDwg3Dyrd81hYhV-NP_BJTsyYr9PYuLrae_JFn88VRXBsLJ3UeU9lhDWn8vkUVMaYLYO_zH_9ETRviuBNPaYn_DKw_P6Kr4n9GNULUqdTl062GW0xa8JEQxoNwGOQf9wUXjfZ2Tdt-M/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Gonzalo Hidalgo
Bayal (Higuera de Albalat, Cáceres, 1950) siempre me deja con ganas de más. De
más literatura grande, de su narrar sostenido e intenso, porque Hidalgo Bayal
es uno de los autores que mejor escriben en este país. En &lt;i&gt;Campo de Amapolas
Blancas&lt;/i&gt;, echa mano de la memoria, con esa forma prodigiosa y letal que
tiene de presentarnos las historias, el tiempo, los cines y los viajes, los
amores iniciaticos, en fin, la vida misma, bajo su prisma particular y
estético. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
La narración nos
traslada a los años sesenta y a su relación con H (letra muda), del que no
sabemos su nombre y, por eso mismo, es la focalización literaria de todos los
descubrimientos juveniles, de las ansias infinitas de libertad. El tiempo los
distancia, los aleja como a dos gotas de lluvia que cayeran en países
diferentes, tan similares en su lejanía, en ese París bullicioso y efervescente
que los dos descubren con la nostalgia de saberlo efímero. Un paseo, una
silueta avejentada y triste, encorvada por los años y las desgracias, es el
punto de donde parte el resorte que activa la memoria. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjFLMUWFEH-T6adXyqnGCjDq6PhbJjmRKMT1ALf6ptoSpIxP1Iy-cVTw95odqW7RPc8YD5vXsuBCHK8yQMlzoO1zwE8uXWPBYjvRKUbwTK8KrrvpA0hUy2dbjBE2zNIxVFHHdzuLZ1AAdtC/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjFLMUWFEH-T6adXyqnGCjDq6PhbJjmRKMT1ALf6ptoSpIxP1Iy-cVTw95odqW7RPc8YD5vXsuBCHK8yQMlzoO1zwE8uXWPBYjvRKUbwTK8KrrvpA0hUy2dbjBE2zNIxVFHHdzuLZ1AAdtC/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
No hay en su
escritura autocomplacencia ni idealización (ni de la juventud, ni de la
libertad o liberación), no se deja llevar por el caudal inmenso de los
recuerdos, ni cae en falsos artificios novelísticos. Es, por el contrario, la
contención de su decir, la meticulosa precisión de sus palabras, lo que atrapa,
lo que nos deja ante el bullir de lo que cuenta como una necesidad de seguir
los pasos de tanta exactitud literaria. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Hace bien
Hidalgo Bayal en seguir siendo un escritor independiente (ya saben a lo que me
refiero), justo y apasionado, con una enorme dignidad hacia su propia
literatura. Está en lado más limpio de las letras, en el lugar desde donde
escribe quien sabe que esto de la literatura no es un juego.&amp;nbsp;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5307718674138335125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/dignidad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5307718674138335125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5307718674138335125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/dignidad.html' title='DIGNIDAD'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi9htDwg3Dyrd81hYhV-NP_BJTsyYr9PYuLrae_JFn88VRXBsLJ3UeU9lhDWn8vkUVMaYLYO_zH_9ETRviuBNPaYn_DKw_P6Kr4n9GNULUqdTl062GW0xa8JEQxoNwGOQf9wUXjfZ2Tdt-M/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5131258723623929180</id><published>2012-09-04T12:55:00.001+02:00</published><updated>2012-09-04T12:55:23.301+02:00</updated><title type='text'>ENTRE LAS MANOS APRETADAS</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivta3O4WrcO3-T0RDTB_u9OS_U86R_loEvGJ070RGYkfFgi3TqWqgOoRQLyHZ1Hn8CiEsJpefWBW9NRQBwiGbOi-_GUXB2jaz7ro_dBpYsS-jEhc972faxHTLuvhsGVR-JDTVrkixTJ1QD/s1600/libro.bmp&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivta3O4WrcO3-T0RDTB_u9OS_U86R_loEvGJ070RGYkfFgi3TqWqgOoRQLyHZ1Hn8CiEsJpefWBW9NRQBwiGbOi-_GUXB2jaz7ro_dBpYsS-jEhc972faxHTLuvhsGVR-JDTVrkixTJ1QD/s1600/libro.bmp&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
2666, y ahí me
quedé. Todo lo que ha escrito Roberto Bolaño (Santiago de Chile 1953 –
Barcelona 2003), ha sido para llegar a esa novela (lo de antes) o para partir
de esa novela (lo de después) hacia otros lugares. Alguien me ha dicho que el
estilo de Roberto Bolaño es, precisamente, que carece de estilo, por lo que
podemos asegurar que tiene un estilo propio, un universo firme y peculiar,
intenso, que lo ha llevado a explorar otras latitudes de la narración. En &lt;i&gt;Amuleto&lt;/i&gt;,
narra las vicisitudes de Auxilio Lacouture, que, tras quedar encerrada en el
baño de la facultad de filosofía y letras durante la ocupación policial de
1968, emprende un camino memorístico que no sólo la lleva a la remembranza del
pasado, sino que proyecta, más allá del tiempo presente, un futuro que
vislumbra con la misma clarividencia. De ahí que la realidad de su pasado se
alce a una especia de vida visionaria, como un dolor que redime.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgNbo-dLkuGyzwkMRwZAs7QOrP1O7iLePcWUHXCNXOCGDnwDISKRQpuOn2dEExqfF2G6oiPRBqXpcmKAaNdL1bOvlWQgkb84y2r-4IfIvkqbVcO-fJHK0qpahILhOvbTyYEMrB_kajEX-6A/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgNbo-dLkuGyzwkMRwZAs7QOrP1O7iLePcWUHXCNXOCGDnwDISKRQpuOn2dEExqfF2G6oiPRBqXpcmKAaNdL1bOvlWQgkb84y2r-4IfIvkqbVcO-fJHK0qpahILhOvbTyYEMrB_kajEX-6A/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Su irregularidad
narrativa es rápida, vertiginosa, como si fuera saltando entre casualidades,
entre retazos de historias sueltas que conforman, a la postre, el núcleo de un
texto que recorre parte de la intelectualidad mexicana en un monólogo
trepidante y descorazonador, a ratos inconsciente, otras veces hondo y
simbólico. La cotidianeidad, la inocencia, el descubrimiento de la propia
condición, se van alternando con la vinculación que Auxilio Lacouture tiene con
escritores como León Felipe, Pedro Garfias o Arturo Belano, en una suerte de
dispareja relación que ocupa un escenario de paisajes nocturnos y ámbitos
distantes. Una novela, en resumen, que no defrauda, que muestra la altura
literaria de un escritor prematuramente desaparecido y que ha dejado un legado
que, a buen seguro, nos irá llenando las papilas gustativas de una buena
lectura.&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5131258723623929180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/entre-las-manos-apretadas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5131258723623929180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5131258723623929180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/09/entre-las-manos-apretadas.html' title='ENTRE LAS MANOS APRETADAS'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivta3O4WrcO3-T0RDTB_u9OS_U86R_loEvGJ070RGYkfFgi3TqWqgOoRQLyHZ1Hn8CiEsJpefWBW9NRQBwiGbOi-_GUXB2jaz7ro_dBpYsS-jEhc972faxHTLuvhsGVR-JDTVrkixTJ1QD/s72-c/libro.bmp" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-1075488950297741148</id><published>2012-08-20T12:42:00.000+02:00</published><updated>2012-08-20T12:42:47.327+02:00</updated><title type='text'>UN SOLO DE TROMPETA</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIWbGnhyphenhyphenL7iTfE6YpBtfs4gkallS_lzEph3vrz6mdWO7lyeddTQLJMkpG0Mzuz_TLVFlM0CyAgEk_2TxL5soBVqV4O_qCyItdkJtiquE_9qkFq8L4g7vDp6hJkP9ElXDEp7AnVuM8ifVyf/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIWbGnhyphenhyphenL7iTfE6YpBtfs4gkallS_lzEph3vrz6mdWO7lyeddTQLJMkpG0Mzuz_TLVFlM0CyAgEk_2TxL5soBVqV4O_qCyItdkJtiquE_9qkFq8L4g7vDp6hJkP9ElXDEp7AnVuM8ifVyf/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;150&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
Lo que en un principio iba a ser un manual al más puro
estilo turístico, desembocó, en las manos de Boris Vian (Ville-d´Avray 1920-
Paris 1959), en un recorrido por el mito del barrio de Saint-Germain-des-Prés.
Desde su arquitectura, sus negocios y sus bulliciosos cafés, hasta las cuevas,
los personajes y las anécdotas que allí acontecieron, Boris Vian nos sumerge de
lleno en la vida del barrio, con su estilo irreverente y moderno, con la ácida
mirada de quien fue testigo directo de lo que cuenta. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Después de un
exhaustivo estudio geográfico y sociológico, nos abre las puertas de míticos
locales como el Lipp, el Deux Magots, el Tabou o el archiconocido Flore,
plagado de personajes como Queneau, Sartre, Gide, Camus o Simone de Beauvoir.
Pero sobre todo habla de libertad, de costumbres, y desmitifica creencias como
la del existencialismo, o la de que todos fueran unos borrachos degenerados. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiSqs8ix2dOCAs6CrG_F45u_HeF_w0CCcDiTa6KQaXwHBm544fYbq3B6ri4egYNj1q6Kn1c9Bepp415oFfgUgbaylu6FZNzO-4zNn4qIyp1SLigvcZDzV1EfdrAXBX7oKev4A7_cxfJggfP/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiSqs8ix2dOCAs6CrG_F45u_HeF_w0CCcDiTa6KQaXwHBm544fYbq3B6ri4egYNj1q6Kn1c9Bepp415oFfgUgbaylu6FZNzO-4zNn4qIyp1SLigvcZDzV1EfdrAXBX7oKev4A7_cxfJggfP/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
La música,
pasión de Boris Vian que colocaba por encima de la literatura misma, está
presente en todo el texto. A veces de forma evidente, con su devoción por los &lt;i&gt;jazzman&lt;/i&gt;
y, otras veces, sobrevolando la narración como si él mismo fuera el músico
solitario encima del escenario, que más que narrar crea el ambiente propicio
para la narración misma, con su prosa potente, desgarrada como un solo de
trompeta, de un efecto que causa una conmoción directa, con todos los matices
de una vibración sonora. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
La brevedad de
sus &lt;i&gt;retratos&lt;/i&gt; no son, por el contrario, esquemas, sino más bien una
versión interpretada con la ironía natural de su escritura, como un ejercicio
de estilo propio de Queneau, con una plasticidad tan rotunda como lo es este
Manual, este emblema que es, a su vez, crónica de otro emblema, de la época y
el barrio de Saint-Germanin-des-Prés.&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/1075488950297741148/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/08/un-solo-de-trompeta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1075488950297741148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1075488950297741148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/08/un-solo-de-trompeta.html' title='UN SOLO DE TROMPETA'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIWbGnhyphenhyphenL7iTfE6YpBtfs4gkallS_lzEph3vrz6mdWO7lyeddTQLJMkpG0Mzuz_TLVFlM0CyAgEk_2TxL5soBVqV4O_qCyItdkJtiquE_9qkFq8L4g7vDp6hJkP9ElXDEp7AnVuM8ifVyf/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5820504749499955591</id><published>2012-08-14T11:02:00.001+02:00</published><updated>2012-08-14T11:02:51.340+02:00</updated><title type='text'>DESDE UNA ALTURA INAUDITA</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxboIhDlfHClryZDe7FjQ550_bRT0UVgGSPnboEYQ0xOHlZvnrNECq9i5gC0Yf2b3UPuChEShsATYX5PdJ2eM8CeEUW4PzP3mhq-fF2hqMNtigX3JpIhKzHjcem8WvqJ4mb_UYEZs22Koh/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; mda=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxboIhDlfHClryZDe7FjQ550_bRT0UVgGSPnboEYQ0xOHlZvnrNECq9i5gC0Yf2b3UPuChEShsATYX5PdJ2eM8CeEUW4PzP3mhq-fF2hqMNtigX3JpIhKzHjcem8WvqJ4mb_UYEZs22Koh/s1600/libro.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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Michel Houellebecq (Saint-Pierre, Isla de Reunión, 1958) es, probablemente, presa de su proyección pública. Sobre todo para aquellos que no saben (o no quieren) separar al personaje del autor. Sus declaraciones, polémicas y atrevidas, han hecho que muchos opten por no leer sus textos. Craso error. Michel Houellebecq escribe desde debajo de la dermis, donde los sentimientos siempre oscilan, donde el espacio de la vida se mezcla, se transforma o, simplemente, ocupan el escenario del deseo. En &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;Plataforma&lt;/i&gt;, Houellebecq explora, con su personal literatura, el sexo, el deseo, la soledad y las relaciones humanas, pero también la decadencia del ser humano, la degradación de occidente y la explotación del turismo sexual, sin dejar unas pinceladas al islamismo que le han valido comparaciones con Salman Rushdie. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjg72o0zrJ-NkzcAsQZh2RN26Y00z4C1vSMwaWf68IwB9wSz7wOh6YzCY_60esNO1A1nkAm3mDKlb5ZTa0k_cHeI7ZkWq5Sj0opQXQtg5Ri8VF9FSZ83-7X8lkjD9Qqb0GblP-cu-Xn3DrP/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; mda=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjg72o0zrJ-NkzcAsQZh2RN26Y00z4C1vSMwaWf68IwB9wSz7wOh6YzCY_60esNO1A1nkAm3mDKlb5ZTa0k_cHeI7ZkWq5Sj0opQXQtg5Ri8VF9FSZ83-7X8lkjD9Qqb0GblP-cu-Xn3DrP/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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En la novela se narra las peripecias de Michel Renault, un cuarentón solitario, misógino y mujeriego que, tras cobrar una herencia, decide dejar su aséptico puesto de trabajo en el ministerio de cultura y lanzarse a la aventura sexual de Tailandia. Junto con un grupo de franceses, explora las “gracias” Tailandesas, con un ácido sentido crítico de las guías turísticas y la realidad de lo que&amp;nbsp;finalmente encuentra. Hasta que conoce a Valerie, una joven francesa por la que se sentirá traído sexualmente y luego, en la medida de sus posibilidades, sentimentalmente. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
Una prosa potente, moderna e irónica que deja de lado los tapujos, las convenciones, y atrapa con feroz mano la libertad de expresión para dejarnos un texto profundo para quien sepa mirar más allá de ese primer velo de sexo explicito y duro, para quien se decida a explorar, de la mano de Michel (Houellebecq o Renault), esta plataforma desde la que se atisba la literatura de un autor que sabe desde dónde escribe. &lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5820504749499955591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/08/desde-una-altura-inaudita.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5820504749499955591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5820504749499955591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/08/desde-una-altura-inaudita.html' title='DESDE UNA ALTURA INAUDITA'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxboIhDlfHClryZDe7FjQ550_bRT0UVgGSPnboEYQ0xOHlZvnrNECq9i5gC0Yf2b3UPuChEShsATYX5PdJ2eM8CeEUW4PzP3mhq-fF2hqMNtigX3JpIhKzHjcem8WvqJ4mb_UYEZs22Koh/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5468553942692108342</id><published>2012-08-01T13:56:00.000+02:00</published><updated>2012-08-01T13:56:02.850+02:00</updated><title type='text'>UNA POR UNA, UNA. UNA POR DOS, DOS...</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhc7Aw6PeFpiGpcBhHQsi_CtbLUKH9FnSmAFoV9rm6STLyA89_0fbw4EJXQ2pS1UITDvW3EItRNgY3XK9VYbLzyuSRwxgYKUVM4wmzqUeRf8tYVemWyTgQCNiG8kQMa9hSVZwdBXFYGzEOL/s1600/LIBRO.bmp&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; eda=&quot;true&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhc7Aw6PeFpiGpcBhHQsi_CtbLUKH9FnSmAFoV9rm6STLyA89_0fbw4EJXQ2pS1UITDvW3EItRNgY3XK9VYbLzyuSRwxgYKUVM4wmzqUeRf8tYVemWyTgQCNiG8kQMa9hSVZwdBXFYGzEOL/s200/LIBRO.bmp&quot; width=&quot;128&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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Varias cosas aúna, en esta novela, &lt;i&gt;La Variable Humana &lt;/i&gt;(Ganadora del I Premio de Novela Corta Fundación Monteleón), su autor, Rodrigo Martín Noriega (Tudela, Valladolid, 1976), y todas con excelente resultado. Consigue que el mundo remoto y desconocido de las matemáticas resulte ameno y agradable y, sobre todo, comprensible. A ello, constantes guiños a la música clásica, a la religión, a la filosofía, a un existencialismo que, aunque profundo y enérgico, no resulta, por el contrario, ni empalagoso ni recurrente. Se sirve el autor de una fórmula de novela negra para atrapar al lector, y lo hace con acierto, con pinceladas bien traídas en cada momento. &lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi4LCAOvciHsXFIYaemae8S54HdavBSf6fh8qDaUfHkZehQVqwBhJcyhSz7KwoWT1WBNX97e83gSig-tHxjuHlVRvFy9CZ8wMojMtMqCcHVzXztBhwS4tOFbmNUcUnZizr4LB5lSLgt-fl3/s1600/AUTOR.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; eda=&quot;true&quot; height=&quot;141&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi4LCAOvciHsXFIYaemae8S54HdavBSf6fh8qDaUfHkZehQVqwBhJcyhSz7KwoWT1WBNX97e83gSig-tHxjuHlVRvFy9CZ8wMojMtMqCcHVzXztBhwS4tOFbmNUcUnZizr4LB5lSLgt-fl3/s200/AUTOR.jpg&quot; width=&quot;200&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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John Farrell, el protagonista, es un genio de las matemáticas, que consigue emular a Chopin y su música pero, y ahí está el gran descubrimiento de Farrell, no la música programada de Chopin, sino lo que Chopin hubiera compuesto de estar vivo, es decir, la continuación de la música de Chopin. Dos profesores culminan este triangulo de científicos, Samuel Bates, oscuro, poco brillante, engreído en su poquedad, y Alfred Keitel, con quien Farrell emprende la más ambiciosa investigación.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
Poco más hay que decir aquí. Deberá ser el lector quien encuentre los entresijos de esta magnifica narración, quien transite estas páginas brillantes y se deje llevar por la prosa clara y concisa de Rodrigo Martín Noriega, no exenta de una pulcritud y un profundo sentido de la literatura. Una &lt;i&gt;nouvelle&lt;/i&gt; ambiciosa escrita por un autor con un innegable talento literario.&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5468553942692108342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/08/una-por-una-una-una-por-dos-dos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5468553942692108342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5468553942692108342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/08/una-por-una-una-una-por-dos-dos.html' title='UNA POR UNA, UNA. UNA POR DOS, DOS...'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhc7Aw6PeFpiGpcBhHQsi_CtbLUKH9FnSmAFoV9rm6STLyA89_0fbw4EJXQ2pS1UITDvW3EItRNgY3XK9VYbLzyuSRwxgYKUVM4wmzqUeRf8tYVemWyTgQCNiG8kQMa9hSVZwdBXFYGzEOL/s72-c/LIBRO.bmp" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-5506674275236397791</id><published>2012-07-27T10:54:00.000+02:00</published><updated>2012-07-27T10:54:17.411+02:00</updated><title type='text'>EL HOMBRE SIN CABEZA</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjiH9zEK-dDUWJUSluSZKIojn1u7jMg5bM6XNeA6-0b5D-_gzBcIg-UIce9sueRK8qCuuYaoFE1gHA5BfFBqTXRNyRlxQtR3s0DkyFWBMyEQgkEayX2L7xT6TfY77avfqEVYsLsYEwAJ02Q/s1600/LIBRO.bmp&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; sda=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjiH9zEK-dDUWJUSluSZKIojn1u7jMg5bM6XNeA6-0b5D-_gzBcIg-UIce9sueRK8qCuuYaoFE1gHA5BfFBqTXRNyRlxQtR3s0DkyFWBMyEQgkEayX2L7xT6TfY77avfqEVYsLsYEwAJ02Q/s1600/LIBRO.bmp&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Bajo la sombra de una pesquisa periodística en torno a un crimen, Antonio Tabucchi (Vecchiano 1946 – Lisboa 2012), nos adentra por un territorio de variada literatura. El gitano Manolo encuentra el cuerpo (sin cabeza) de Damasceno Monteiro; el joven periodista Firmino se desplaza a Oporto para el seguimiento; y Tabucchi diseña, desde las primeras líneas, toda la densidad literaria de una profunda reflexión. Hablamos de &lt;i style=&quot;mso-bidi-font-style: normal;&quot;&gt;La cabeza perdida de Damasceno Monteiro&lt;/i&gt;, un intenso relato de tensión sostenida. Toda la obra aporta la diversidad de la duda, las múltiples contradicciones de una sociedad compuesta por la ambigüedad y el secretismo. Tabucchi utiliza la muerte como punto de partida de una intimidad que los personajes van, más que creando, descubriendo a medida que el texto avanza y van apareciendo otros personajes (sublimes como todos los que crea Tabucchi), y el destino trágico y milenario marca el texto como un drama extraordinario. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjYluJz1i_aOrai0LCDlZ4r-OhtfX-MNsIATrCJUJIwTNCUd-ISSAwNRLSC9dEqCXvJ1qcnVjVCYz35-fK1px21ZrMK12tg0Nn9LCH4rJ9JCnXSVYsuWMv7CE-BP8ItfSzkOf5tioS9qjNa/s1600/AUTOR.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; sda=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjYluJz1i_aOrai0LCDlZ4r-OhtfX-MNsIATrCJUJIwTNCUd-ISSAwNRLSC9dEqCXvJ1qcnVjVCYz35-fK1px21ZrMK12tg0Nn9LCH4rJ9JCnXSVYsuWMv7CE-BP8ItfSzkOf5tioS9qjNa/s1600/AUTOR.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;&quot;&gt;
Punto culminante de la novela son las conversaciones entre el joven Firmino y el abogado &lt;span style=&quot;mso-bidi-font-style: italic;&quot;&gt;Fernando Diogo Maria de Jesús de Mello Sequeiro, más conocido como Loton, donde Tabucchi despliega una inteligencia que, a la vez que perfila y define a los personajes, dota al texto de un hondo contenido humano y casi filosófico. Por otro lado está ese tono desesperanzado y triste, gris como Lisboa (y Oporto) en invierno, que asoma intensamente en cada línea; una evocación constante que ocupa el espacio que siempre parece (y aparece) a punto de quebrarse, pero al que Tabucchi muestra una mínima rendija de luz por donde expandirse. Construye, con todo esto, un perfecto relato que convierte a Antonio Tabucchi en uno de los escritores fundamentales de la segunda mitad del siglo XX.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/5506674275236397791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/el-hombre-sin-cabeza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5506674275236397791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/5506674275236397791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/el-hombre-sin-cabeza.html' title='EL HOMBRE SIN CABEZA'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjiH9zEK-dDUWJUSluSZKIojn1u7jMg5bM6XNeA6-0b5D-_gzBcIg-UIce9sueRK8qCuuYaoFE1gHA5BfFBqTXRNyRlxQtR3s0DkyFWBMyEQgkEayX2L7xT6TfY77avfqEVYsLsYEwAJ02Q/s72-c/LIBRO.bmp" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-7601426056094682097</id><published>2012-07-23T08:52:00.003+02:00</published><updated>2012-07-23T08:52:29.059+02:00</updated><title type='text'>LAS FORMAS DEL AGUA</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjfZTcRcdoEvtygLnHFZjy1p-azK3j00iM7bypP8HPx6PzGPO8Fh7_EZiw5u85-YJ9calSnQCODqREffd99FcEJUwBFHdLCcoNDgreXM6TQ5MwT8Ofp-oKmHdUXdma5oxJh_HJQPRnXTTvG/s1600/LIBRO.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjfZTcRcdoEvtygLnHFZjy1p-azK3j00iM7bypP8HPx6PzGPO8Fh7_EZiw5u85-YJ9calSnQCODqREffd99FcEJUwBFHdLCcoNDgreXM6TQ5MwT8Ofp-oKmHdUXdma5oxJh_HJQPRnXTTvG/s200/LIBRO.jpg&quot; width=&quot;127&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
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Todo en esta
novela, &lt;i&gt;Los Nadadores&lt;/i&gt;, de Joaquín Pérez Azaústre (Córdoba, 1976), nos
lleva a la soledad. Porque la natación es un deporte individual, solitario,
donde el agua es un medio de supervivencia personal, al igual que la
fotografía, esas fotografías de paisajes solitarios, de instantes donde todo ha
ocurrido ya o, por el contrario, donde está por suceder, pero, en cualquier
caso, donde late la simbología de un mundo culminante e involuntario. Ese es,
en cualquier caso, el escenario de la cotidianeidad de Jonás, un joven que
deambula por la urbanidad de una ciudad inconclusa que se va desmoronando con
el sonido lento y punzante de las desapariciones. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Con un ritmo
donde la natación es un acto repetitivo, a veces sanador, a veces asfixiante,
Joaquín Pérez Azaústre utiliza el fraseo largo, el caudal de un lenguaje que
lleva en su lentitud la efímera condición de nuestra identidad. Ahonda en esa
desesperación, en la inquietante secuencia de los hechos, la cualidad
(literaria y estética) de que esas desapariciones que se van produciendo no son
investigadas, ni tan siquiera analizadas por el personaje o el escritor, sino
que son utilizadas por éste como la inevitable consecuencia de la inconstancia
del mundo. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAc1J9zhOPO8sO4VKS23lKvuse9tqfMyBfpDcDVF2qTr-evLnNErC-1AhTXG_apkLpQaTiqwQEDuepqNKM-q22p7mMHDIxGkKpdrYbDeOg4-Psoh6tOAqVPuE8xG-mwEHz0OnhPCkcgjch/s1600/AUTOR.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiAc1J9zhOPO8sO4VKS23lKvuse9tqfMyBfpDcDVF2qTr-evLnNErC-1AhTXG_apkLpQaTiqwQEDuepqNKM-q22p7mMHDIxGkKpdrYbDeOg4-Psoh6tOAqVPuE8xG-mwEHz0OnhPCkcgjch/s200/AUTOR.jpg&quot; width=&quot;126&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
A la formación
que presenciamos de Jonás, se une una serie de personajes adyacentes que
Joaquín Pérez Azaústre perfila y crea con una escritura precisa, y que
administra con apariciones condensadas en la íntima condición de abstraer, al
menos por instantes, la realidad de la vida de Jonás. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Un libro, en
definitiva, pleno de matices, sutil y minucioso, lleno de ambición y estilo que
marca el camino de este joven escritor que ya ha saboreado el reconocimiento en
la poesía y que ahora deriva en una novela rotunda y sinuosa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/7601426056094682097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/las-formas-del-agua.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/7601426056094682097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/7601426056094682097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/las-formas-del-agua.html' title='LAS FORMAS DEL AGUA'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjfZTcRcdoEvtygLnHFZjy1p-azK3j00iM7bypP8HPx6PzGPO8Fh7_EZiw5u85-YJ9calSnQCODqREffd99FcEJUwBFHdLCcoNDgreXM6TQ5MwT8Ofp-oKmHdUXdma5oxJh_HJQPRnXTTvG/s72-c/LIBRO.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-1325418948898467564</id><published>2012-07-17T09:31:00.004+02:00</published><updated>2012-07-17T09:31:55.931+02:00</updated><title type='text'>TRES VECES TRES</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqNpSrMjqzh8po5_0e4gsZvScSPKTMK3yk2Pm3B3QWogR8SmmNHIxIG4Gyj2Zep-1bQahZcVri_fRCE-_IH9qKlxM7B0XRj2UUsciln-_bh-IOUDw1LRqhwYOC5lXdW9OIHu4Lgus-M1Kw/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqNpSrMjqzh8po5_0e4gsZvScSPKTMK3yk2Pm3B3QWogR8SmmNHIxIG4Gyj2Zep-1bQahZcVri_fRCE-_IH9qKlxM7B0XRj2UUsciln-_bh-IOUDw1LRqhwYOC5lXdW9OIHu4Lgus-M1Kw/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;127&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
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Jean-Philippe
Toussaint (Bruselas, 1957), ha conseguido crear un mundo literario propio,
donde convergen, de forma evidente y concisa, una prosa minimalista, que va al
fondo de lo narrado y, por otro lado, unos personajes que perfila con la
intención única de servirle de hilo conductor. Lo importante no es lo que se
cuenta (que también) sino sobre todo, y por encima de todo, cómo se cuenta. En
esta novela, &lt;i&gt;La verdad sobre Marie&lt;/i&gt;, tres escenas y tres escenarios
centran la historia, París, Tokio y la isla de Elba. Una historia de amor que
se acaba, un hombre que muere mientras hace al amor (esto me recuerda al inicio
de la novela &lt;i&gt;Mañana en la batalla piensa en mí&lt;/i&gt;, de Javier Marías), y un
caballo de carreras que se escapa antes de entrar en el avión que lo debe llevar
de Tokio a París. Con estas premisas, Jean-Philippe Toussaint hilvana una
historia realmente poderosa, donde el lenguaje expresa la fuerza del miedo, de
los fantasmas que pueblan las vidas de sus dos protagonistas. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjwSO0opZ5adtZs3Un0H8vFFLOHdKFUkbqHQ_MwnK99gzHOaFwXH6NdOOZwPdSXRdoCCO_L4HhPPgKkuvHqGA6PfcSjIa4ezhddls-IuNS4LjFdKilMW9mMeu8yT7BOE_pBKq9Gvup084oS/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjwSO0opZ5adtZs3Un0H8vFFLOHdKFUkbqHQ_MwnK99gzHOaFwXH6NdOOZwPdSXRdoCCO_L4HhPPgKkuvHqGA6PfcSjIa4ezhddls-IuNS4LjFdKilMW9mMeu8yT7BOE_pBKq9Gvup084oS/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Jean-Philippe
Toussaint tiene una legión de seguidores que busca en el escritor belga esa
prosa brillante, cargada de matrices y descripciones que provoca un estallido
de la imaginación. Buscan esa nueva oportunidad que parece que es lo que Marie
también busca, lo que ella misma ofrece en cada escena, porque las nuevas
oportunidades encierran la expiación de los pecados, el deseo, el amor, y una
forma personal de forma de intensidad de la vida. Jean-Philippe Toussaint
intenta mantenerse al margen, ser lo mas aséptico posible, dejar que esos
personajes creados a tal fin sean los que nos guíen a través de los párrafos,
que sean ellos quien nos muestren el camino y nosotros seamos quien decidamos
si seguimos ese camino o no. Ese camino que Jean-Philippe Toussaint nos ofrece,
está cargado de belleza literaria. No olvida ninguna frase en la que dejar ese
poso de escritor hondo y estético que es Jean-Philippe Toussaint.&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/1325418948898467564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/tres-veces-tres.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1325418948898467564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/1325418948898467564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/tres-veces-tres.html' title='TRES VECES TRES'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqNpSrMjqzh8po5_0e4gsZvScSPKTMK3yk2Pm3B3QWogR8SmmNHIxIG4Gyj2Zep-1bQahZcVri_fRCE-_IH9qKlxM7B0XRj2UUsciln-_bh-IOUDw1LRqhwYOC5lXdW9OIHu4Lgus-M1Kw/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-6105546825949592886</id><published>2012-07-11T09:55:00.002+02:00</published><updated>2012-07-11T09:55:18.258+02:00</updated><title type='text'>UN VIAJE CASI IMPOSIBLE</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAcmUIPzKJHUDqPi-Z7rd7InWIgk5jukdJ1xzT-_to4_EbKgY4mHn34WcZBQVMo_hglwG-4kpguRy8OteFzu_szP6pR7mBF0QDK_YkNQKiPoVy-ve_mijeiZw97_EXkOJKkKRO7MaXyrCG/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAcmUIPzKJHUDqPi-Z7rd7InWIgk5jukdJ1xzT-_to4_EbKgY4mHn34WcZBQVMo_hglwG-4kpguRy8OteFzu_szP6pR7mBF0QDK_YkNQKiPoVy-ve_mijeiZw97_EXkOJKkKRO7MaXyrCG/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;125&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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Es curioso que
siendo esta una novela negra, empiece con el cierre de una agencia de
detectives. Aunque también podemos decir que no es una novela negra al uso. &lt;i&gt;Calle
de&lt;/i&gt; &lt;i&gt;las Tiendas Oscuras&lt;/i&gt; es, sobre todo, la búsqueda de una identidad.
En ella, Patrick Modiano &lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;(Boulogne-Billancourt,
1945), enfrenta al narrador con la desmemoria, con el pasado encallado en una
neblina que subyace en todas las calles del París de la ocupación. Página a
página vamos viendo el endeble resto, la mínima huella que dejamos de nuestra
existencia. Guy Roland, el protagonista que, en realidad, no sabe su nombre,
inicia la exploración de su pasado con unas pistas que lo llevaran al fondo de
su ser, a la realidad de su otro yo, a la necesidad de encontrar, más que la
verdad, la necesidad de identificarse como algo tangible, como alguien que en
realidad ha existido, más allá de ese nombre, falso y superpuesto, con el que
ahora vive. Ese camino al pasado es un puzzle que iremos descubriendo a la vez
que Guy Roland y, como él, tendremos que encajar las piezas sin llegar a tener
todos los datos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhKdgpYsrMve32Be4y5JCymMWm_Fce0OLTGj8W4fQHkBPEpoThh4NtUuk1JfbryexTC0dZzfjorhL1AKNdzyHWqZkR5I92Rt3wuJZF2qYBYHmpp4bmlyvDPExFu1SR3gWcvsTcbaF6Keduy/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhKdgpYsrMve32Be4y5JCymMWm_Fce0OLTGj8W4fQHkBPEpoThh4NtUuk1JfbryexTC0dZzfjorhL1AKNdzyHWqZkR5I92Rt3wuJZF2qYBYHmpp4bmlyvDPExFu1SR3gWcvsTcbaF6Keduy/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;apple-style-span&quot;&gt;Original, decidida, con fogonazos memorísticos que nos
lleva a lugares imposibles, donde a veces estamos perdidos, de donde salimos
decepcionados, con el aliento del fracaso en la nuca; espacios sin tiempo, sin
conexión aparente, donde todo parece frágil y engañoso, pero donde se encuentra
la verdad, la clave para entender que, más allá de esa verdad, de una identidad
o un nombre, lo que está, lo que late agazapado entre las sombras, no es otra
cosa que nuestro propio yo, esa parte de la memoria, individual y personal, que
nos resistimos a perder.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/6105546825949592886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/un-viaje-casi-imposible.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/6105546825949592886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/6105546825949592886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/07/un-viaje-casi-imposible.html' title='UN VIAJE CASI IMPOSIBLE'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjAcmUIPzKJHUDqPi-Z7rd7InWIgk5jukdJ1xzT-_to4_EbKgY4mHn34WcZBQVMo_hglwG-4kpguRy8OteFzu_szP6pR7mBF0QDK_YkNQKiPoVy-ve_mijeiZw97_EXkOJKkKRO7MaXyrCG/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-453061049512669819.post-4645567217017775118</id><published>2012-06-27T14:27:00.001+02:00</published><updated>2012-06-28T09:28:41.071+02:00</updated><title type='text'>EL ORDEN DE LOS FACTORES</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhSK9TIG9oJMF7yNWCNwH8hVYhyphenhyphenQSMtJHT_RAAT4fx6czouFhf3_LbH3RfB-4pgZikJXq1f5BiLPvUzFMaUyOCvYhh-6x8ITccafzPm66SD_bV5rOG3uErvF_OfYinJeQZc4vYtzdZcpT7S/s1600/libro.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;200&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhSK9TIG9oJMF7yNWCNwH8hVYhyphenhyphenQSMtJHT_RAAT4fx6czouFhf3_LbH3RfB-4pgZikJXq1f5BiLPvUzFMaUyOCvYhh-6x8ITccafzPm66SD_bV5rOG3uErvF_OfYinJeQZc4vYtzdZcpT7S/s200/libro.jpg&quot; width=&quot;131&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoBodyText&quot;&gt;
En este caso, el orden de los factores sí altera el
producto, es decir, la lectura. Después de tres libros de Antonio Tabucchi
(Vecchiano 1943 – Lisboa 2012), decidí dejarlo. No me gustaron, incluso alguno,
recuerdo vagamente Tristano Muere, llegó a aburrirme. Yo sabía de la existencia
de Sostiene Pereira, incluso algún amigo me instó a que dejara a un lado mis
reticencias con el autor y me decidiera a leerlo. Pero ya se sabe, se van
postergando las cosas, se adelantan libros en la carrera de la lectura, y al
final uno se da cuenta que siempre algo queda pendiente.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Pues bien. En
una grata tarde (la de anteayer) he acabado con Sostiene Pereira. De la larga
espera hasta su lectura sólo me queda el reproche personal e íntimo y, de la
lectura con retraso de esta obra maestra, sólo me queda la felicitación
(también personal e íntima), por haber postergado algunos meses esa misma
lectura, ya que, de otro modo, esa tarde de anteayer se hubiera diluido hace
tiempo entre otras lecturas. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivXa42UBJPn0iRQQWK87-RBKThtFvH_e-OJlXu-LYE0xtvP5jD7Mb2ANmg9jo3y4fxYL0ej0tMsWEkA639PKzPa8GB6lm3vzCI3b962pKI6piwsEY_FTTou43E8lygmGaScxpKKDWO0P8d/s1600/autor.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivXa42UBJPn0iRQQWK87-RBKThtFvH_e-OJlXu-LYE0xtvP5jD7Mb2ANmg9jo3y4fxYL0ej0tMsWEkA639PKzPa8GB6lm3vzCI3b962pKI6piwsEY_FTTou43E8lygmGaScxpKKDWO0P8d/s1600/autor.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Poco puedo yo
decir a todo lo bueno que ya se ha dicho sobre Sostiene Pereira. Que es una
obra maestra, un clásico, que Pereira es uno de los personajes mejor creados de
la literatura europea del último siglo, y todas esas afirmaciones que se
escriben en el fragor de las reseñas. En todo estoy más o menos de acuerdo.
Pero por encima de todo está Pereira, su inagotable virtud como personaje, el
crecimiento personal y ético que va teniendo en la novela, el enmascaramiento
que el mismo Pereira (Tabucchi) va planteando, para luego, con una prosa tan
elegante como mordaz, tan feroz como irónica, se nos vaya mostrando en toda su
plenitud, en toda la extensión de la palabra literatura.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;line-height: 150%; text-align: justify;&quot;&gt;
Quien esto
escribe recomienda, en contra de sus costumbres, la lectura de este bellísimo
texto, aun cuando nunca lo haya hecho antes ni lo haga después, sostiene.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/feeds/4645567217017775118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/06/el-orden-de-los-factores.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/4645567217017775118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/453061049512669819/posts/default/4645567217017775118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labibliotecadeloscrawford.blogspot.com/2012/06/el-orden-de-los-factores.html' title='EL ORDEN DE LOS FACTORES'/><author><name>Ignacio Arrabal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11143397137774140836</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhSK9TIG9oJMF7yNWCNwH8hVYhyphenhyphenQSMtJHT_RAAT4fx6czouFhf3_LbH3RfB-4pgZikJXq1f5BiLPvUzFMaUyOCvYhh-6x8ITccafzPm66SD_bV5rOG3uErvF_OfYinJeQZc4vYtzdZcpT7S/s72-c/libro.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>