<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0"><channel><title>La Calle de Las Esferas Vacías</title><description>Escritor, mas soñador que Escritor.</description><managingEditor>noreply@blogger.com (Rojhy)</managingEditor><pubDate>Tue, 24 Sep 2024 12:25:59 -0700</pubDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">105</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">25</openSearch:itemsPerPage><blogger:adultContent xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008">true</blogger:adultContent><link>http://rojhy.blogspot.com/</link><language>en-us</language><itunes:explicit>yes</itunes:explicit><itunes:subtitle>Escritor, mas soñador que Escritor.</itunes:subtitle><itunes:category text="Arts"><itunes:category text="Literature"/></itunes:category><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><item><title>SEXIS LUCES, SEXIS NOCHES.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2018/01/sexis-luces-sexis-noches.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Sat, 20 Jan 2018 17:56:00 -0800</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-539300862572345930</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;En la ciudad iniciaba la
temporada de lluvias con vendavales y fuertes relámpagos. Era normal que varias
tejas de las casas de barrios subnormales se volaran y causara estragos e inundaciones. Los noticieros de la televisión
titulaban que eran las lluvias más intensas de los últimos tiempos que habían caído
sobre Cartagena de Indias. Era bíblico, el apocalipsis. Pero eran los medios y
los medios siempre te van a exagerar todo. Me dije cuando pienso que haré en
este viernes. Enseguida entra una llamada a mi móvil. Era un operador de
Movistar reclamando porque yo&amp;nbsp; no había pagado
la última factura. No dejé terminar su mensaje. Colgué. De inmediato entra otra
llamada y era Valeria. Ella me explica con su voz gutural&amp;nbsp; y ronca a lo Lucía Méndez en mi móvil telefónico
que necesitaba charlar conmigo y contarme situaciones de su vida. Yo me
encontraba en mi apartamento revisando ciertos papeles de un caso judicial.
Cuando entró la llamada. Al cortar la llamada y despedirme me entró un
nerviosismo y un sustico así que como pude me regué colonia por todo el cuerpo.
Listerine al gusto, Cepillada, vestido de derecho y para la calle. De una tomé
un colectivo en la Avenida Heredia cerca al Estado de béisbol Once de
noviembre. Primero chiflé uno y se fue. Segundo, y también chiflé, esta vez sí
paró. Entré. Había otros pasajeros en el colectivo. El silencio era absoluto.
Mientras el Dial daba las noticias del mediodía. Noté que alguien llevaba un olor
endemoniado. Me hizo este olor acordar de Raúl, un compañero del INEM. Los demás
niños le colocaron el Grajoman. Pero Dios le da pan al que no tiene dientes. Se
fue para Bogotá y estudio Ingeniera Química y hoy en día es el gerente de producción
de Tecnoquimicas, el fabricante exclusivo de Yodora. La vida da muchas vueltas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Dicen los que saben que la
composición química del mal olor en las axilas si huele a comino es: El ácido 3
- hidroxi - 3 – metilhexanoico. La verdad era un ácido. Un ácido de batería,
Dios. También en ese segundo se me da por acordarme de la serie Breaking Bad.
En español se traduce como ir hacía el mal. Abriendo el mal. Pero puede ser
escapando hacia el mal. El grajo escapando hacía el mal. En lugares cerrados y
con aire acondicionado como en un colectivo un grajo es una bomba lanzada por
el Estado Islámico y escapa hacía el mal, lo abre. En la película la vida es
Bella (1997) de Roberto Benigni los cadáveres no se deshacen se les da una
esperanza como todo en la vida. Primero es la vida, luego la esperanza y hablan
de ella como un tema filosófico de humanos y no de extermino y por último la
perdida de esa esperanza la más desgarradora desilusión del ser humano. Pero al
principio los protagonistas no ven el mal porque todo aparenta dentro de lo
normal: abriendo el mal es cuando se es de lo más normal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Hablando de Breaking Bad, en
la serie el Profesor de Química Walter White menciona sus conocimientos sobre
química pero lo más impactante es la solución frente a como deshacerse de un
cadáver en uno de los capítulos de la primera temporada. No era que me quisiera
deshacer de &amp;nbsp;una persona como Valeria Séneca;
pero si era impresionante que la serie dijera la fórmula para desintegrar los
tejidos de un cadáver en pocos minutos por un líquido químico. Pero
investigando por san Google en la serie utilizaron a una mujer científica en
química que los asesoraba en este tipo de escenas.&amp;nbsp; En dicha escena utilizaron un nombre totalmente
diferente al líquido para&amp;nbsp; deshacerse del
cuerpo. En el capítulo, Jesse Pinkman usa una bañera y un ácido llamado HF ácido
Fluorhídrico. Es una escena horripilante, Jesse vierte ácido fluorhídrico (HF)
en la bañera para disolver el cadáver. Este es un ácido útil para tener en
cualquier laboratorio por sus inusuales características químicas. Como disuelve
el vidrio, debe almacenarse en botellas de teflón (un plástico de alta
resistencia química). Era de suponerse que en la práctica los cadáveres se
disuelven con bases (concretamente, mediante una hidrólisis alcalina mediante
hidróxido sódico). La serie mintió. &amp;nbsp;Queridos lectores ni se les ocurra hacer eso
con sus seres queridos. Menos con su madre o el amor de su vida. Y yo no lo
pienso hacer con Valeria Séneca y ni así me traicione con varios tipos en una
noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;La verdad yo no sé qué hago
aquí en esta loca carrera por Valeria. ¿Si quiero verla de nuevo? Pero es
Valeria. Es que es Valeria. Si, Valeria. Valeria es escuchar el sonido del Océano
Atlántico. Bueno, y quien soy yo para negarme. Yo no soy nadie cuando Valeria
me llama. Ella es Valeria Séneca. Es Valeria, Mierda. Me bajé del colectivo por
los lados de María Auxiliadora cerca de la Clínica crecer. Crucé las avenidas.
Noto que una Tractomula que va en dirección hace el centro parece extraviado.
El conductor con marcado acento tolimense me dice que donde queda la sociedad
portuaria. Le respondí que usted viene de allá. El tolimense se toma de la
cabeza y da un giro por la avenida del Bosque como quien va para Martínez
Martelo. No sin antes tumbar un semáforo. Romper todo los andenes a su paso.
Casi causa un accidente al esquivar un vendedor de Peto y hacer un zigzag. Pero
además de eso, siguió su ruta como si nada para la sociedad portuaria. Yo después
del suceso estuve atento a la velocidad de los busetones de Transcaribe que si
te llegan a pegar mi hermano. Mejor ni te echo el cuento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;No tardé ni unos minutos en
llegar a pie cuando de repente diviso la figura de guitarra de Valeria en el
Parque de los Borrachos y sentada en una banca en el barrio el Prado hojeando
una revista de Ebel. Su aspecto era la de una realeza lamentable. Valeria
estaba descuidada, harapienta y cobraba 35.000 pesos el polvo. Su principal
fuente de ingresos Era Ralph Lauren, así codificaba a uno de sus clientes en su
móvil. Un señor de pies gigantes. Un patón dice ella. Era el dueño de unos
grandes almacenes de Ropa. —Me da dinero —. Y entro en sus almacenes y cojo lo
que quiero. Los vendedores no me dicen nada. Él les ha dicho que me dejen
tranquila. No quiere que su esposa sepa que yo tengo un polvo mejor que el
suyo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Valeria Séneca y yo somos
amigos desde bebecitos. De pilatunas. Nos pasábamos los dientes de leche para
que nuestros padres nos dieran dinero. Ella es de los Picapiedras. Yo soy de
Los Supersónicos. Ella montaba en bicicleta Monark. Yo en la de mis amigos,
pues no había plata en la casa. Es &amp;nbsp;mi
mejor amiga y cuando la observé a pesar de su destrucción algo duro ya se me
notaba en mi pantalón. Era mi celular que me timbraba en el bolsillo del Pantalón.
Colgué. — Cuando estoy con Valeria no estoy para nadie —. También noté una
mancha de mostaza en su vestido fucsia. Tres lunares redondos y negros cerca de
su boca, le daban un aire de Marilyn Monroe. También observaba que sus medias
veladas estaban rotas. Violentadas, seguro fue&amp;nbsp;
un atarban que no quiso pagarle. Sus piernas curvas eran peligrosas como
una feminista de Fem.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;Se percibía que tenía días sin dormir, se distinguía
ojerosa, cenizas. Las Torres Gemelas derrumbadas. Me fui de allí y regresé por
la tarde con un six pack de Club. La sorprendí ahora. Y la tomé por la cintura
y ella me dio un beso en la boca. Sentir sus labios sobre&amp;nbsp; los míos, me daba la sensación de estar en
una de las correrías de los relatos de Julio Verne. Me limpie mi boca de su
saliva porque me ensalivó. También noté un aliento a frunas y semen de caballo. No sé si esto se ha convertido en una obsesión. La
de estar con Valeria y hasta tengo ganas si no acaba esto bien, de utilizar los
pasos sencillos que química que me recomendó el profesor Walter White para
deshacerme de un cadáver. Lo mío está rayando en algo ya obsesivo. Pues no dejo
de pensar en Valeria Séneca ni un segundo y a la vez hundirle todos los días mi
mundo de códigos y derechos civiles en su adorado chochito. De inmediato observo
mi reloj en mi muñeca y la fecha dentro del aparato suizo. Podría estar aquí en
cualquier día del año y estar seguro que mi camisa igual estuviera empapada en
sudor y eso que caminé unos pasos desde la Avenida Heredia. A pesar de la
lluvia. Pero era una tarde soleada de Abril. Pero puede ser Mayo. También
Junio. Aunque pensándolo bien es Septiembre. Cualquier mes del año en esta
ciudad portuaria&amp;nbsp; es el mismo clima: un
infierno. A pesar de la lluvia. Al día siguiente al cerrar la oficina le dejé
un mensaje en su móvil telefónico: &lt;b&gt;No tardaré
en llegar. A pesar del trancón del mercado de Bazurto&lt;/b&gt;. Ya en persona, llego
a tiempo. Llego con la idea de saciarme en Valeria Séneca. Ahora que lo pienso,
ella es de Magangué pero toda su familia es paisa. De Antioquia. El nordeste
Antioqueño. Hola:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—Vale&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Hola,
Señor Pelle&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Valeria,
que tal ni te había visto, que pena. Mira solo pasaba por aquí..&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;No
quiere tomarse una tacita de café… en mi casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Ahhh&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Si,
bueno. Pase usted...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;No!,
usted primero...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Noo
noo, usted. Como se le ocurre que yo primero. Primero las damas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Miento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Pasó un mes y no me atrevía
acercarme por el Parque. Me quedé todo el día en el apartamento hojeando un
caso de hurto de un defendido. Salí al parque del barrio. Alguien me quiso
vender hierba y lo rechacé. Luego entro a la tienda y me bebo un par de
Heineken. La semana había pasado como un rayo veloz y los casos no eran tan
urgentes que me permitieron darme ciertos lujos como caminar y dar vueltas sin
sentido. Llegó a ser tan desconcertante todo que me metí a una Iglesia Católica
y estuve allí toda la tarde sin decir ni una sola palabra a nadie, (tampoco es
que llegue mucha gente) .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Era algo kafkiano mi realidad
con ella. Pensé. Oh Dios. Regresé al apartamento pero empapado con la lluvia.
Por alguna razón no había luchado por guarecérseme de la lluvia. De repente noto
chorros de agua salir de mis fosas nasales y con la lluvia aparece en cada gota
la luz de Valeria dándome besos y haciéndomelo encima de mí. Entré. Me di
cuenta que me salía mocos y tremendos mocos de la nariz. Sobre el lavabo me
agarro la nariz y soplo fuerte: y un charco negro de moco con sangre se deja arremolinar
por el agua y desaparece de mi vista. Era Valeria. Camino y entré al baño, abro
el retrete y cago. Mientras sale todo de mí pienso en ella. El olor inunda el
lugar. (Que pensaban que olería a jazmines).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Hasta que un Sábado por la
mañana estaba tirado en mi apartamento y sobre el sofá cuando recuerdo muchos
sueños con Valeria. Me había comprado otro Six Pack de cervezas en el Éxito
pero esta vez eran Coronas; buen sabor. Lástima que ya les estén chimbeando en
Nelson Mandela. Sin embargo, mi angustia era pensar en Valeria. El sueño de
ayer fue La Insoportable Levedad del Ser. En el sueño recuerdo a Valeria pero
con otro nombre: Mafe. Todos en ese sitio de Lámparas rojas le decían Mafe. El Barman
un tipo musculoso, como un jugador de la NFL le prepara sus tragos: Vodka y
hielo. Este tipo se hace llamar Juancho Rutherford. Según la defiende de tipos
morbosos. Una vez le pegó en su propia jeta a Pablo Escobar porque de mano larga
le tocó las nalgas a María Fernanda. De la trompada: el tipo rodó varios metros
por el suelo. El Cartel se lo perdonó solo porque en realidad le había pegado
al doble del capo. Por seguridad. Era una prueba para ver si la gente se
tragaba el cuento. Al parecer no resultó porque nadie le pega a Pablo Escobar y
sobrevive para echar el cuento. Resultó que el doble de Pablo Escobar una
semana después su cadáver estaba flotando sobre las hediondas aguas de la
laguna de San Lázaro. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Las veces que iba
a ese lugar donde Mafe se encueraba y mostraba sus endemoniados atributos me
mareaba el olor a Cigarrillos y sudores. Los hombres enviaban mensajes de
textos y pedían desde sus móviles telefónicos para que saliera María Fernanda
disfrazada de la mujer maravilla y bailara en el tubo. Si le sabías mover el
lazo a María Fernanda era seguro que ibas a su cuarto a gozar del tierno culito
de Linda Carter. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Otro sueño Vale: eran los
lugares que irradiaban tu dentadura feliz cuando lo compartías en tu red
social. Le dabas compartir en el bar donde Fidel. Cuando íbamos&amp;nbsp; a la Plaza de San Diego. Las vomitadas de
Valeria sobre un andén de la avenida Heredia. Valeria y yo en plan de paseo por
Playa White. Cuando desperté en la mañana, sobresaltado me levanté de inmediato
de la cama y de un salto fui a dar a la silla metálica del computador y
escribir todo los hechos y narrar lo que había en el sueño. No obstante, ni un
puto recuerdo. Aunque, lo que si&amp;nbsp; logro
recordar es que estaba por los lados del Faraón, cerca de la terminal de
Transportes y cuando observé un Taxi cerca por la carretera, chiflé y el señor
se detuvo. Enseguida le dije:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—Señor
para el centro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—Yo
para allá no cojo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;— ¿Cómo
así?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;— ¿Dije
centro?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;¡Aaah
centro, haberlo dicho antes buen hombre!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Es
que ando con el oído jodón. Tú sabes, la edad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Me
senté en la parte de atrás. Arrancamos. El señor del taxi era musculoso como
Mike Taison. Sus manos eran grandes como el salario de un Profesor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Me doy cuenta que unos autos
fantasmas parecen seguirme y el señor le mete toda la chancleta hasta el fondo.
Un Automan. Michael Schumacher le quedaba en pañales. En ese momento conduce
por callejuelas estrechas y luego gira y de nuevo una calle muy estrecha y
pienso que carajos es este lugar donde estoy. De verdad estoy con el corazón en
la mano y mis huevas en la garganta en este asiento. De la nada el Taxi aparece
por el Cuartelillo de Olaya con rumbo a la Avenida Pedro Romero. Allí se acaba
el sueño. El taxi no sé dónde me dejó. Eso sí pagué mi carrera. No quiero
deberle ni en sueños a Mike Tyson. Entonces, al día siguiente temprano llamo a
Valeria, para que me espere en el centro. Luego de 20 mil llamadas perdidas me
contesta. Que no se ha bañado que huele a mica. Diablos Valeria conque monstruo
me he metido. Siempre llegas tarde a todo. Siempre es lo mismo contigo!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;«&amp;nbsp; ¡Valeria, Valeria, Valeria!»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Era un sueño. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Salí del apartamento y me
iba para Vueltabajero pero antes llegué a la entrada de Blas de Leso, donde El
Koreano. Allí me tomé dos Cervezas. El sitio estaba solitario y una morena de
tetas grandes era la única que atendía las mesas. Un hermoso culo me llevaba
las cervezas, más bien fueron dos, si si dos. —Dos culos o dos cervezas—. No no
igual eran dos cervezas Club.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Ella
me sonríe desde la barra —&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Yo igual
le contesto con una mirada cómplice.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;No dejo
de observar cómo se ladeaban esas tetas enormes. De un lado para otro como en
un tobogán.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Ella
me hace seña de que quiere mi número de Móvil. &amp;nbsp;Se lo doy. Y Cancelo la cuenta. No sin antes
observar por última vez esos lindos y grasosos aretes que usa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;De un sorbo finalicé la botella y tomé un taxi
en dirección a la casa de María Fernanda. Su casa era una esquina del parque de
los borrachos, ella no tenía dirección ni casa por la manera de vivir la vida.
Yo creo que vive bajo un puente, pero cobra treinta y cinco mil la hora. Llegué,
la saludé como siempre. La tomé por la cintura y nos fuimos para su casa. ¿35
mil, no me haces una rebaja porque soy yo? Amor, porque eres tú te cobro el
doble no hacemos nada y te recito la poesía de Federico García Lorca, textos
completos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;Entré a su apartamento debajo del puente.
Había de todo. La basura más higiénica que he podido observar en la casa de una
prostituta. Por el amor más puro sacó de su bolso un pañuelo de color lágrimas
y&amp;nbsp; me lo entrega con el fin de que no &amp;nbsp;ensucie el Jean:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;— Ya almorzaste?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—Si algo de McDonald’s?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—Mentí no había almorzado. «Nunca
almuerzo cuando estoy sin trabajo. Ni desayuno. Más bien duro a veces dos días
enteros sin comer. Ni un penique para comer».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraph" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Y
tú? &amp;nbsp;¿Ya lo hiciste?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—Que, ¿si hice qué?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Si
si Almorzar… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;si
si ya comí... si si piqué algo en el Carulla del frente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;Dentro de mí dije: Maldición Valeria porque
vives en estas condiciones. Ella prende una pipa creo que de Meta. El humo que
propaga de su pipa se confunde con las nubes y los edificios de Bocagrande.
Observo que en sus brazos y piernas tiene marcas horribles como cicatrices de
guerra. Los efectos de la meta son crueles. A ella el sueño se le ha ido. Su
apetito también. Raramente la observo comiendo. A diferencia de drogas
simpáticomiméticas directas como la adrenalina, la anfetamina es efectiva al
ser administrada por vía oral y sus efectos son duraderos. Una vez en la
sangre, la droga atraviesa la barrera hematoencefálica y ejerce efectos sinápticos
sobre los sistemas catecolaminérgicos centrales. Ello induce una sensación de
gran bienestar corporal, de buen humor (hasta euforia) y de disminución de las
sensaciones de cansancio y de apetito. Son drogas de las cuales se abusa
ampliamente. Ello se explica por los efectos estimulantes de la euforia y de la
actividad psicomotora que ellas inducen. Las características observables en
sujetos en situaciones de abuso de estas drogas dependen de la etapa del
período de abuso en que ellos se encuentren. Así en la fase avanzada de abuso,
cuando se ha desarrollado tolerancia a las anfetaminas, aparecen síntomas de
abstinencia en los cuales el sujeto puede experimentar sensación de energía y
disforia. Esta última se traduce en un apetito anticipado y ansia por la droga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Mientras ella consume su
meta le digo que le había llevado unas mudas de ropa limpia. Pero primero ella
decidió darme una sorpresa. Me dijo que la esperara un momento mientras se
cambiaba. Diez minutos después, &amp;nbsp;Mafe con
su atuendo de la mujer Maravilla alza la cabeza y me observa de frente. Mis
ojos negros se impactan con sus ojos azules de contacto. Su cuello ladea,
arriba, abajo y así sucesivamente. Ella se detiene. Como cuando cierran una
herida en la vena Orta. Con su lazo de la mujer Maravilla me lo coloca sobre mi
cuello y empuja mi rostro sobre el suyo. Mi boca se acerca y la beso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Que
decís mi Tom?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Cuando
me llevas a esa playa que tanto hablas en tus libros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Algún
día, iremos Valeria, Algún día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Tom,
Tommy eres aburrido. Ya ni sales. Porque los Sábados no sales. ¿Por qué, no te
aburre de vivir solo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;La verdad
no. Es un estado de mí y de lo que soy. Ver que se roban las elecciones cada
cuatro años eso sí que es aburrido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; font-size: 16px; text-indent: -18pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal; text-indent: -18pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif;"&gt;Tommy te gusta escribir. Una vez me dijiste&amp;nbsp;que querías&amp;nbsp;escribir en periódicos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; font-size: 16px; text-indent: -18pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal; text-indent: -18pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif;"&gt;si, claro escribir columnas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; font-size: 16px; text-indent: -18pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal; text-indent: -18pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif;"&gt;Al estilo de Daniel Coronell.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif;"&gt;Mientras ella se introducía mi pene en su boca. Ella recordó parte de mis sueños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; text-indent: -18pt;"&gt;Entonces siguió&amp;nbsp;dándole&amp;nbsp;serias succiones a mi verga. succiones de animal. De diabla. Pensé&amp;nbsp; que me iba a fracturar mi verga con su boca. Una boca que se convirtió&amp;nbsp;en una gran&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; text-indent: -18pt;"&gt;&amp;nbsp;boca succionadora de mi pene.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Mi
Tom Pelle. ¿Te gustó?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;
&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot;; font-size: 7pt; font-stretch: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Nada. Me voy al hospital. Asentí en silencio. Y cerré mi bragueta. Pero seguí hablando con Valeria hasta el amanecer.Bebiendo vino. Ella consumiendo su Meta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;A Valeria la conocí en la
secundaria. En el Inem. La conocí en el salón de sexto grado y me atraía su
sexo apretado que era grande como una vaca sagrada. También porque era la chica
más sensible que mis ojos habían visto. Era delicada y unas piernas de Diosa
para una chica de trece años. Recuerdo que cuando Valeria estaba practicando
los ejercicios su pantaloneta ya no entallaba en sus nalgas y por esa razón
había proporciones de sus nalgas que quedaban expuestas a los ojos de los
gallinazos. Yo si dije que dentro de mí algo cambió de lugar al ver el jopito
de Valeria. Como cuando cambias los muebles de la casa. Hubo un cambio. Ese
cambio fue el deseo. Por primera vez deseaba a una mujer con tantas ganas que
era normal que por la noche, mientras todos en la&amp;nbsp; casa dormían y yo acostado en mi cama me
hiciese un tremendo pajazo de padre y señor mío. Pero no me corrí. Aun por
desgracia de la vida, Dios no me había dado la bendición. Pues ni una gota de
leche me salió. Pero si un moretón morado en la punta de la cabeza de mi picha.
Al igual que unas gotas de sangre. Me di cuenta que el amor y el deseo no compaginaba.
Era un pensamiento que me iba a acompañar como un amuleto toda la vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Las clases de educación
física eran programadas en horas de la mañana. Las dos primeras horas. Por lo
general, los lunes y los viernes las dos últimas horas. Los lunes los profesores
&amp;nbsp;llegaban a clase con malhumor o porque &amp;nbsp;estaban aburridos de su existencia y no hacían
nada para solucionarlo o en muchos casos su aliento apestaba a alcohol. Los
profesores vivían una vida miserable. Si un alumno hubiese llevado pistolas o
un cuchillo grande de cocina más de un profesor se hubiera ido del otro lado de
la decepción. Pero siempre hay excepción a la regla y esa regla sí que la
aplicaba bien el profesor Otto. Profesor de educación física de Baloncesto. Su
verdadero nombre era Otto von Bismarck. El Profe Otto era un rubio de ojos verdes
y Manizalita de 40 años y de padres Alemanes. Sus manos eran pequeñas como un
E.T. Pero como que su picha era enorme porque en las horas del recreo en su
escritorio no cabían ese montón de culicagadas arrechitas por el Profe Otto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;El profe Otto, un Rubio de
Manizales (ya eso lo dije) en clases de Baloncesto le enseñaba a Valeria los
movimientos necesarios. El profe se pegaba más y más a su cuerpo. Más de lo
necesario. Ella ni se mosqueaba. Me di cuenta que Valeria y lo suyo con E.T.
era jugar. No revolcarse. Jugar las posiciones de vacamuerta en el Baloncesto.
Valeria lo mantenía a raya como un tigre se mantiene a raya mientras este saciado
o se haya comido una buena cebra. Sé que Valeria le sacaba dinero porque todo
me lo daba a mí. Yo andaba como siempre con mi cartera con un futuro incierto. En
horas del recreo Valeria compraba gaseosas y deditos. A Valeria le gustaba
mucho el quibey. Yo lo odiaba. Nunca me gustó. En mis tiempos libres y entre
clases la encargada del Kiosco me decía para recoger botellas vacías de
gaseosas tiradas por los alumnos por todo el colegio y que luego ella me daba
una recompensa. Yo con esa plata compraba manillas, tarjetas de amor y
pendejadas que vendían en las afueras del Colegio a Valeria. María Fernanda &amp;nbsp;también deliraba por un mango biche. Ella
decía se lo doy hoy a quien me complazca con una mango biche. Yo corría como Jesse
Owen por ese mango. Si me vieran se reirían de mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Tiempo después a finales de
año en el cuarto periodo me hice su amigo íntimo. Supe enseguida que vivía con
su madre, doña Anita. Su madre era bella, bella como los gusanos blancos que
habitan un cadáver. Tanto tiempo andando junto. De aquí para allá. Entre las
clases y las idas a los campos de atrás del Inem, llegamos a enamorarnos.
Estábamos tan locos tanto así que en los arboles del colegio escribíamos
nuestros nombres. Ella lograba sangrar esos árboles con una navaja y yo me la conseguía
con poemas a la savia de sus muslos. Mafe era distinta. Mala, sí que le sacó
buena leche al Profesor Otto von Bismarck.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Es un domingo por la mañana,
y Valeria Seneca toca el timbre de mi casa. Abro. La observo con desdén. Trae
consigo varios cuadernos y sirven como excusa para que ella se quede todo el
tiempo que desee en la casa. Ella me observa como un lindo pastelito que se
come en onces. Ella es ritual. Todo en Valeria es ritual. Hasta sus enormes
muslos es un ritual. Antes me dará un beso y yo le daré otro. &amp;nbsp;Primero encenderá la televisión, se tomará por
asalto el control. Segundo pedirá un vaso con agua para la sed. Voy&amp;nbsp; a la nevera y le doy el agua fría en un vaso
de electroplata. Después de saciar su sed, me devuelve el vaso. Dice: afuera
esta ciudad es un puto infierno de mierda. Deja las groserías Valeria. Respeta.
Instantes después nos iremos al cuarto cuando mi madre salga al supermercado. Minutos
después, (un momento es instantes o minutos después, mejor le doy borrar ese
instantes después y coloco: al segundo...) Mi madre sale a la Olímpica. Mi
madre dice, Tom cierra el candado de la reja mira que están atracando mucho. A
mi madre la quiero mucho. Mi madre dice: A la vecina del frente se le llevaron
todo. Hasta su marido que sufre de la Próstata y que ya no se le pone duro
(esto lo pensé yo) se lo llevaron de urgencias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Valeria se desnuda y se deja
su hilo dental negro puesto. Da un pequeño salto hacía mí y se acuesta en mi
cama como una bella durmiente mientras mis enanos se revuelcan de pudor y sexo.
La observo y cierro con cuidado la puerta. Mientras con el pie intento prender
el abanico. Intento alcanzar el botón tres. Intento ser un caballero al estilo
de Michael Douglas pero tan solo me sale un tímido Diomedes Díaz como una
bocanada de humo hiriente. Me pregunto si lo estoy viviendo. Pregunto dónde
dejé a&amp;nbsp; Roberto Haslner. Me inclino
lentamente y te beso en los labios, abro la bragueta y saco mi sexo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Te sorprendes de ese largo y
venudo camino de la puerta donde yo estaba y tu cuerpo. Me inclino más y te
beso y te apago tus incendiados besos. Soy un animal cobarde que se esconde
bajo los relámpagos de tu pradera. Te aferras a mi cintura ni un cervatillo
indefenso. Me lo sostiene y chupas mi sexo como una gata en el tejado que
chilla por leche. Abro tu blusa lentamente como quien dispara una escopeta en
sentido contrario. Unos senos de pezones rojos&amp;nbsp;
se abren voluntariamente. Siento el olor de tu pelo negro respirar. Beso
tu nuca como si pudiera esnifar una hilera de sueños perdidos. Yo siento tu
lengua sobre mi sexo caliente y húmedo. Creo que me voy a venir. Creo que me
voy a venir en tu mundo húmedo. Aparto un hilacho negro con mis dedos y rozo
con esos mismos como machetes tu rosado&amp;nbsp;
sexo. Tú baldosa se moja lentamente al crujir de mis dedos sobre tus
moldeadas llanuras. Entre olas y olas tu rosada vagina se ha vuelto morada como
un melón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Mi lengua lame tus senos. Mi
lengua explora tu vientre como una nave espacial explora tu cuerpo infinito de
dudas e incertidumbres. Mi lengua viaja hasta el monte de venus y baja aún más
hasta las profundidades más bajas del último dedo de tus pies. Mis dedos te
dejan desnuda como un desierto. Mis dedos te dejan desnuda como cuando te
aferras a una rama mientras un alocado Rio te lleva sin oportunidad. Meto mis
manos bajo tus nalgas y siento el ojete más caliente que he podido dibujar en
sueños. Busca ahora que me liberes de tu boca. Mi hermoso pene busca tu sexo
sin descanso. La cama se hincha. Las sabanas crujen. El suelo parece danzar al
son del mundo. El sudor castiga el ambiente. Mi boca besa tu boca como un
carnicero que destroza su presa con la delicadeza más cuidada. Giro tu cuerpo y
allí están tus nalgas negras como la nieve. Acerco mi boca a tu sexo y lo lamo
como cuando no hay sin fin para este acto. Lamo y saboreo como un niño saborea
un helado multicolor. El olor es intenso. El olor es como una droga. El olor de
tu sexo es como el olor del castillo de Rapunzel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Mafe ahora con el disfraz de
Gatubela &amp;nbsp;gime y grita: me dice palabras
que espantan a las madres y acercan al delincuente. Mi sudor corre sobre cuerpo
como un torrente de ilusiones góticas. Luego quiere saltar al tigre pero mejor
te acomodo en mis piernas mientras te das sola como una luna creciente. Mi
picha entra en ti como un mundo escondido. Subes y bajas. Te aprieto tus nalgas
como a una carne de cohete. Hundo mi dedo sobre tu ojete. Y beso tu espalda.
Beso tu cuello. Tu sexo se hunde más y más. Tu sexo aprieta el mío. Entonces
dices que lo meta más en tu culo. Entonces te lo hundo tan profundo hasta la
galaxia más próxima. Siento tu culo húmedo sobre mí. Gimes suave como una loba
herida. Gimes bajo como ondas musicales. Te mueves en zigzag y te mueves en
círculos sobre mi pene. Vas a explotar y te azaras feo. Tus nalgas golpean mi
pelvis. Tu pelvis se mueve muy lentamente y tu cabeza se echa hacia arriba como
mirando el techo. Al segundo mueves más y más rápido tu pelvis pero esta vez me
observas como tratando de decir que aquí está tu gata. Tu adoración. Tu pequeña
muerte. Pides que no te lo saque. Que te lo hunda más profundo. Siento que voy
a la deriva. Tú gimes de placer, gimes de locura. Yo siento que me muero que ya
no me dan los sentidos ni las piernas que algo dentro de mí fluye en&amp;nbsp; tu acuario de colores y pierdo el
sentido.&amp;nbsp; He estado dentro de ti……..Todo
explota.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;img alt="Resultado de imagen para una prostituta fumando en un parque" src="https://bowmanpoole.files.wordpress.com/2011/07/chica-fumando1.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>El complejo de Edipo.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2015/07/edipo-y-su-complejo-bajo-los-efectos-de.html</link><category>Complejo de Edipo</category><category>familia</category><category>intimidad.</category><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Mon, 20 Jul 2015 17:40:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-7863109601788612765</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
En la sala se respira paz. Mi madre con una cuchara le embute un bocado a su nieto. En aquella sala se encuentra el hijo de mi madre (o sea yo) y está mi sobrino A. Observo a mi madre, observo que la complejidad que argumentaba el complejo de Edipo esta todo escondido bajo el poder dictatorial de sus canas. La sala se encuentra bajo los efectos de la tarde que levanta el polvo que nadie ha barrido. Una madre es una madre donde sea, y ella se llama Edipa Rey. Lo vulgar del asunto es que me ha mandado a comprar un refresco para A-&lt;br /&gt;
a lo que A me observa y me dice tío -.&lt;br /&gt;
&amp;nbsp;Por primera vez me doy cuenta que somos seres indefensos frente al complejo de Edipo.&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Autostop en la ciudad</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2015/01/autostop-en-la-ciudad-de-la-bulla.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Fri, 30 Jan 2015 08:29:00 -0800</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-5090707494729462337</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;En la parte de atrás&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;En silencio estoy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;Con mi mano jugando&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;a ser dios y pintando&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;La ciudad dentro de mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;Imagino que le digo al conductor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;que desvíe su ruta hacia la playa de Marbella&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;pues, allá &amp;nbsp;hay
olas y una vista que jamás coincide&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;Con el tráfico. Siento mirar un&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;enorme bus como un acróstico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;dentro de la arena, es una señal&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;rustica del autobús, su pintura, sus muebles&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;sus luces laterales, su asiento del conductor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;sus llantas lisas, la enorme trompeta, el claxon&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;su palanca de cambios a punto de soltarse de su sitio, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; line-height: 115%;"&gt;sus tornillos medio puestos, sobre el piso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;georgia&amp;quot; , &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif;"&gt;El bus solitario con matricula de Cartagena.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , sans-serif; font-size: 18pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9iBx-cQP1CXGkgnnq9aqeP5AWTQisDC499ugUMHam9V42WUi7VwmVc17uEV5Ayzh1xYQnz8ywJARvCujyZMeJS8ZRX4Ua08BESS-ao938UtbvEu5gFUmN7_TvuuAgEtwnU19Mpi-2peo/s1600/colombia1298.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="425" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9iBx-cQP1CXGkgnnq9aqeP5AWTQisDC499ugUMHam9V42WUi7VwmVc17uEV5Ayzh1xYQnz8ywJARvCujyZMeJS8ZRX4Ua08BESS-ao938UtbvEu5gFUmN7_TvuuAgEtwnU19Mpi-2peo/s640/colombia1298.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;arial&amp;quot; , &amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9iBx-cQP1CXGkgnnq9aqeP5AWTQisDC499ugUMHam9V42WUi7VwmVc17uEV5Ayzh1xYQnz8ywJARvCujyZMeJS8ZRX4Ua08BESS-ao938UtbvEu5gFUmN7_TvuuAgEtwnU19Mpi-2peo/s72-c/colombia1298.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Canción nocturna de León de Greiff</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2015/01/cancion-nocturna-de-leon-de-greiff.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Fri, 30 Jan 2015 07:43:00 -0800</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-4177693608470369459</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;b&gt;Canción nocturna&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b style="font-family: Georgia;"&gt;En tu pelo está el perfume de la noche&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;y en tus ojos su tormentosa luz.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;El sabor de la noche vibra en tu boca palpitante.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Mi corazón, clavado sobre la noche de avenuz.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b style="font-family: Georgia;"&gt;La noche está en tu frente morena, erguida y frágil&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;y en tus brazos que un vello sutil aterciopela.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;La noche está en recónditos parajes de tu cuerpo:&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;-la noche perfumada de nardo y de vainilla y de canela...&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b style="font-family: Georgia;"&gt;La noche está en tus ojos brunos, iridiscente:&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;constelaciones bullen en su vivaz burbuja.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;La noche está en tus ojos brunos, cuando los cierras:&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;noche definitiva, noche agorera, noche bruja.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b style="font-family: Georgia;"&gt;En tus oídos, toda la música de la noche&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;se refugia, y te arrulla con su vago susurro.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;En tus oídos, toda la música de la noche,&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;y en tu voz, y en tu risa, y en tu tácito llanto...&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b style="font-family: Georgia;"&gt;En tu frente, su angustia latente insomne yerra,&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;y en tu pecho amoroso su tormentosa luz.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;En la noche sortílega, sortílego discurro...&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;El sabor de la noche vibra en tu boca palpitante.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Tus manos son dos pálidas lunas sobre mi frente.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b style="font-family: Georgia;"&gt;Clavos en ti me clavan , oh Noche deleitosa!&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;noche...! tibio madero de mi cruz!&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>De sectas y otros demonios.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2015/01/de-sectas-y-otros-demonios.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Tue, 20 Jan 2015 20:21:00 -0800</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-6747617754450765998</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Un Martes de Diciembre la comunidad atrapa y le da su paliza a un par de fleteros. Le queman la motocicleta y el revolver en el embolate de gente y policías forcejeando nunca aparece. Yo me encontraba en una mesa de fritos devorando una arepa Trifásica. No se porque viendo ese gentío se me dio en pensar en un ejemplar que presté de Borges.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Uno de los delincuente era un pobre muchacho que no tenía nada que ver decía&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: white; color: #1d2129; font-size: 14px; text-align: left; white-space: pre-wrap;"&gt;—&lt;/span&gt;Juana, llevándose las manos a la cabeza al ver a su hijo Michell envuelto en ese charco de sangre&lt;span style="background-color: white; color: #1d2129; font-size: 14px; text-align: left; white-space: pre-wrap;"&gt;—&lt;/span&gt;. No creo que al "Michell" tuviera algo que ver con el relato de Scharlach y el Dandy. Ni mucho menos con el asesinato de Yarmolinsky. Mucho menos que el secreto de la brújula diera con el traste de los planes de hoy del Michell. Yo sigo devorando fritos, ahora una empanada de carne grasienta y le he echado un bulto de suero y llega una vecina echando el cuento completo. Según fue que Michell y Raixa le quitaron el móvil telefónico a la hija de los Aguaslimpias y tu sabes que esos manes son familia de tombos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Lo del mundo de Borges está repleto de muchos libros que juegan al azar y no es ningún juego de palabras. Y ya me acuerdo a quien le presté el libro de Borges. Ese libro es carne de primera. Me dicen o mas bien casi que me atraganto con un buñuelo que Raixa es de la Piedra de Bolívar y Michell es del 9 de Abril. Son dos viejos conocidos de la Policía. Que su primer juguete fue un Changón y que en vez de jugar al papá y a la mamá como los otros niños, ellos jugaban al atraco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;La señora Nereida mi vecina, que está a dieta porque la diabetes la tenía, mal explica que los Aguaslimpias no se quedan con esa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #1d2129; font-size: 14px; text-align: left; white-space: pre-wrap;"&gt;— &lt;/span&gt;A lo que me pregunté como así si ya esos manes los dejaron hechos trizas. Alguien dijo que los recogieron con palas&lt;span style="background-color: white; color: #1d2129; font-size: 14px; text-align: left; white-space: pre-wrap;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;De un&amp;nbsp; momento a otro aparecen dos detectives que parecen sacados de una película de Serguéi Eisenstein. Ambos eran delgados como el sueldo de un obrero. Uno es Treviranus,&amp;nbsp; tenía un bigote como los pistoleros de las películas de vaqueros. Se baja de su auto y saca su Samsung&amp;nbsp; luego toma selfies con su móvil telefónico de su imagen y la moto quemada al fondo. El otro detective detalla imágenes con sus manos y encuadra que pudo suceder y observa como un ingeniero que construye edificios, las escenas del linchamiento. Ya los linchados los embarcaron en la ambulancia que se fue a toda velocidad como alma que lleva Lucifer.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;i&gt;Lönnrot,&amp;nbsp; es un tipo bien vestido, buena colonia. Su estilo detectivesco se asemeja al cerebro de una mosca a punto de hacer metástasis. Se dirige a un grupo de policías&amp;nbsp;impávidos&amp;nbsp;y exclama:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #1d2129; font-size: 14px; text-align: left; white-space: pre-wrap;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;i&gt;" ¡porque diablos no hicieron&amp;nbsp;algo para parar el linchamiento!" .&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;Un policía&amp;nbsp;gordito que parecía una dona responde entre dientes. Otro policial parece responder en un idioma usado solo en las regiones mas remotas de la antigua Persia, con un asentimiento de cabeza se rasca la barba.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Treviranus observo que está emputado y hablando por su Samsung pestes y tempestades de los policía y dice que habrá consecuencias. Tambien me quedo viendo que&amp;nbsp;Lonnrot, recibe del policial un sencillo papel arrugado, parecido en su color negro a una servilla. Lo envuelve y se lo guarda en el bolsillo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;La señora Nereida también dijo que hubo una segunda moto pero que huyeron por una trocha y llegaron a la avenida del Bosque. Ahora si recuerdo que el libro de Borges era una edición popular y bastante vulgar de la historia de la secta de los Hasidim y se le presté a Loraine, la peluquera. Treviranus no fue inocente en el lugar ya que supo que "Raixa"&amp;nbsp;estaba comprometido en la secta de los Hasidim debido al tatuaje que llevaba en la espalda. Los dos detectives se subieron a su camioneta negra y se alejaron raudos del lugar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Fin.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Clubes de lecturas y el Facebook</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2015/01/clubes-de-lecturas-y-el-facebook.html</link><category>facebook. clubes de lectura</category><category>libros</category><category>revista on line</category><category>Universidad de Cartagena</category><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Mon, 5 Jan 2015 18:43:00 -0800</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-1747831796652089475</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #141823; font-family: Helvetica, Arial, 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 19.3199996948242px; margin-bottom: 6px; text-align: justify;"&gt;
A propósito de Clubes de lecturas,&amp;nbsp;&lt;a class="profileLink" data-hovercard="/ajax/hovercard/page.php?id=369117119791613" href="https://www.facebook.com/ClubDeLecturaBibliotecaUDeC" style="color: #3b5998; cursor: pointer; text-decoration: none;"&gt;Club de Lectura Biblioteca U de C&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;a class="profileLink" data-hovercard="/ajax/hovercard/page.php?id=22433917219" href="https://www.facebook.com/oprahwinfrey" style="color: #3b5998; cursor: pointer; text-decoration: none;"&gt;Oprah Winfrey&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y uno de los creadores de&amp;nbsp;&lt;a class="profileLink" data-hovercard="/ajax/hovercard/page.php?id=19292868552" href="https://www.facebook.com/FacebookDevelopers" style="color: #3b5998; cursor: pointer; text-decoration: none;"&gt;Facebook Developers&lt;/a&gt;&amp;nbsp;Mark Zuckerberg me han copiado la idea, bueno eso es mentira ;pero este señor ha creado una pagina para su club de lectura donde espera leer un libro cada dos semana. Su primer libro es :El primer libro del programa, "The End of Power", de Moises Naim, estaba agotado el domingo en&amp;nbsp;&lt;a href="http://amazon.com/" rel="nofollow" style="color: #3b5998; cursor: pointer; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;Amazon.com&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y sus ventas ocupaban el lugar 203. El libro se publico inicialmente en 2013.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #141823; display: inline; font-family: Helvetica, Arial, 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 19.3199996948242px; margin-top: 6px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.eluniversal.com.co%2Ftecnologia%2Fmark-zuckerberg-lanza-programa-de-lectura-181188&amp;amp;h=9AQGOzYEc&amp;amp;enc=AZMQi-qEAc_i-7ncE5vxFSjREUf4uUxhdl7hsYQ7V8K5ldrGeirkVdkxRtAEjuJkGhsgCuxWBW_rEhLxf1g_BLwtvuH3tycF7bZ2If4we79YGkTSLYrjrfPoCKQSkL88VpObFeypxjW3rPoWJcvUwvZnbyMnNZ0YDayCkCUlr8TJZQ&amp;amp;s=1" rel="nofollow" style="color: #3b5998; cursor: pointer; line-height: 19.3199996948242px; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;http://www.eluniversal.com.co/…/mark-zuckerberg-lanza-progr…&lt;/a&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.eluniversal.com.co%2Ftecnologia%2Fmark-zuckerberg-lanza-programa-de-lectura-181188&amp;amp;h=9AQGOzYEc&amp;amp;enc=AZMQi-qEAc_i-7ncE5vxFSjREUf4uUxhdl7hsYQ7V8K5ldrGeirkVdkxRtAEjuJkGhsgCuxWBW_rEhLxf1g_BLwtvuH3tycF7bZ2If4we79YGkTSLYrjrfPoCKQSkL88VpObFeypxjW3rPoWJcvUwvZnbyMnNZ0YDayCkCUlr8TJZQ&amp;amp;s=1" rel="nofollow" style="color: #3b5998; cursor: pointer; line-height: 19.3199996948242px; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjtIWawoAhYoTLl7y9ykjYk1qXGZknRW3AoSrqDQICl4eUKVYZZSDYmrnsvARIg-32ogzPuKxG_7JYGCIuEtO1tF5_IwPJ5XWxKy8Rtcs3c_XYDjAWtSvu8_46w6-UYOVN_B-Eup7650Bw/s1600/IMG_0564.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjtIWawoAhYoTLl7y9ykjYk1qXGZknRW3AoSrqDQICl4eUKVYZZSDYmrnsvARIg-32ogzPuKxG_7JYGCIuEtO1tF5_IwPJ5XWxKy8Rtcs3c_XYDjAWtSvu8_46w6-UYOVN_B-Eup7650Bw/s1600/IMG_0564.JPG" height="240" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGTvvVWugfRgjk7nTpnWrGXPw2ft7hOm4CpMp8EjlnmYZFWHN44EAOl5gnGEwfAEjqgKAQElLNJxNKyd_pG4tWCNkNkruOgO7lAdKxHZLPkbJBP2YND2a16ENuEl6yUH-XnuVOlewLQuk/s1600/IMG_0561.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGTvvVWugfRgjk7nTpnWrGXPw2ft7hOm4CpMp8EjlnmYZFWHN44EAOl5gnGEwfAEjqgKAQElLNJxNKyd_pG4tWCNkNkruOgO7lAdKxHZLPkbJBP2YND2a16ENuEl6yUH-XnuVOlewLQuk/s1600/IMG_0561.JPG" height="240" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjEq-cUqGGf-EiKh5hz2bRYCkdtxWTOXA7yVK-HQKBhHcif89-CTkfbSs9J6dKCjvSmSrXA3LzU51wJzzQ8CNpGz3aGM7Rbg7okd4inBv_ZC1FcMoFRSjg5-aKxZYRT45Y6BESjWzy9m7g/s1600/IMG_3562.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjEq-cUqGGf-EiKh5hz2bRYCkdtxWTOXA7yVK-HQKBhHcif89-CTkfbSs9J6dKCjvSmSrXA3LzU51wJzzQ8CNpGz3aGM7Rbg7okd4inBv_ZC1FcMoFRSjg5-aKxZYRT45Y6BESjWzy9m7g/s1600/IMG_3562.JPG" height="240" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLHqRrXO9y1U42vQSFFVuVHYUVTQ4mLGN4YLQFwVp0iv8GdQwQKNJVVOoGXb78i-EQTLeAlhx6UZWeF52GmAZymBm7bhAlFBwbNhkiEu56GcWwz_seGVtoIYblJFTvPEWLzaP0vBqv_SU/s1600/IMG_0562.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjLHqRrXO9y1U42vQSFFVuVHYUVTQ4mLGN4YLQFwVp0iv8GdQwQKNJVVOoGXb78i-EQTLeAlhx6UZWeF52GmAZymBm7bhAlFBwbNhkiEu56GcWwz_seGVtoIYblJFTvPEWLzaP0vBqv_SU/s1600/IMG_0562.JPG" height="240" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjtIWawoAhYoTLl7y9ykjYk1qXGZknRW3AoSrqDQICl4eUKVYZZSDYmrnsvARIg-32ogzPuKxG_7JYGCIuEtO1tF5_IwPJ5XWxKy8Rtcs3c_XYDjAWtSvu8_46w6-UYOVN_B-Eup7650Bw/s72-c/IMG_0564.JPG" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Un espejo en la ciudad.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2014/11/un-espejo-en-la-ciudad.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Wed, 19 Nov 2014 21:15:00 -0800</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-6659635377073516361</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Cuando Gonzalo murió, eran los finales de los noventas. Fue un periodo muy angustioso, oscuro y demasiado ascético para mi vida. En aquellos años entonces vivía en un pequeño caserío a las afuera de la ciudad de piedra con un tío y su esposa que estaba ademas de vieja, ciega y se la pasaba desnuda en el patio contando estrellas por la noche. No se que había en la ciudad de piedra que me atraía tanto y una noche después de terminar en el instituto mi grado de secundaria solo quise marcharme a respirar aquellas bellas olas que veía todas las noches en las propagandas de la tele y los avisos de neón que se fueron comiendo mis sueños. Como todo joven solo quería experimentar y vagar por toda Colombia. Mi país que es muy bello tenía un problemita, un eterno y asqueroso conflicto interno que ha desangrado al país por mas de 50 años y para todos los que se jactan y ganan con la guerra, el gran botín de sangre no es mas que un hedor que se propaga en la esperanza. Cada bando quería ganar y sin importar los muertos ni las angustias ni el dolor tan grande que provocaban. Para un bando ganar la guerra , lo era todo. Sin embargo, yo era un joven de aquella época, viví la muerte con la familiaridad de un lobo solitario que huele su presa a lo lejos. Después de todo, yo era un campesino pero que ya estaba cansado de la guerra, de las angustias de los retenes de todo eso y me jactaba; estaba ya harto de la guerra. Pero por esas casualidades de la vida una tía me dijo que me inscribiera en la facultad &amp;nbsp;de humanidades de la universidad publica de la ciudad de piedra, ella lo hizo con el animo de que si partiría hacia la ciudad lo hiciera por alguna razón y no que vagase o quisiese vagar por una ciudad desconocida y que ademas se estaba volviendo ya muy peligrosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Al final de los noventas y principios del milenio el país cambiaba, ya los diálogos de paz con la mayor guerrilla había fracasado y el cambio de animo se radicalizó hasta el punto de que el rechazo de la gente por cualquier grupo era ya generalizado. Mi tía era una liberal que había apoyado a Serpa y a Samper, pero luego con las decepciones de una clase política asquerosa según mi tía, se había acercado a un especie de secta masonica y con varios lideres del pueblo pudieron sacar durante años al alcalde y varios concejales desde su fortín político. Pero como lo dije antes, yo era joven y no me gustaba la política. Mi estado ideal era vagar por todo el país, irme como hacían esos pelaos de los hinchas de los equipos de fútbol, enganchados en la parte trasera de las mulas y no ver que sitio iba sino admirar un territorio que desconocía, quería saber de mi país y de todo, como eran sus gentes, las gentes del sur , los del centro y los que vivían en las selvas tanto en las del amazonas como las del chocó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Al ingresar a la Universidad, fui un estudiante radical, que no se le dejaba montar de la administración, fumé cuanta hierba había en el campus, un novia de la guajira me regaló una mochila preciosa, me alcoholicé con los compañeros del salón y con los que estaban en el consejo estudiantil. Tuve sexo tanto con profesoras, &amp;nbsp;funcionarias y mis propias compañeras del salón. Las chicas del partido eran las mas recatadas y celosas, ellas terminaban dándoselo al líder, al mas valentón en las protestas y que al final de la jornada o terminaba en un oscuro calabozo de la policía o en las fauces de una doncella, que hace rato le había tirado el ojo y solo que en las protestas callejeras se le aumentaba su tamaño de hombre y como todos los del grupo lo seguían por su locuacidad y temperamento, ellas terminaban rendidas a sus pies.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, Times New Roman, serif;"&gt;Con el pasar de los semestres, todo eso me fue aburriendo, los paros, las protestas, la radicalizacion de algunos camaradas, la inmovilidad de la academia de darme respuestas a mis sonoras preguntas acerca de la existencia del ser y la naturaleza. La facilidad del sexo, y la ausencia del amor me fueron carcomiendo, ya no soportaba mirarme al espejo en la vieja pensión de doña Elvira. Me sentía solo, hastiado, compungido como una oruga en invierno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img alt="Resultado de imagen para estudiante que va para la universidad" src="https://www.prensa.com/panorama/Universidad-Panama-PRENSAMaydee-Romero-Sprang_LPRIMA20150725_0171_33.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title/><link>http://rojhy.blogspot.com/2014/10/la-noche-del-mango-en-la-noche-delmango.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Sun, 12 Oct 2014 23:42:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-8466809927802900069</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt;"&gt;&lt;b&gt;LA NOCHE DEL MANGO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;En la noche del
mango&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Tu vía láctea se
renueva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Así, como se
moderniza el&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Amor;&amp;nbsp; en los &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Pájaros &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;La noche termina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Aun la pulpa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;De tus besos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Se queda como
hilachas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;En mis labios,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Aun la noche&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Disfruta la
pulpa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;DEL MOVIMIENTO SURREALISTA A&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;LA COSECHA DEL MANGO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Del movimiento
surrealista&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Solo me queda el
sabor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&amp;nbsp;De tu dulce vagina&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;El olor de tus
besos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Que me saben a
pueblo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;En lo pleno
mercado de bazurto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Tus tetas
endemoniadas &amp;nbsp;me practicaban &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;La paja rusa;
justo antes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Del tiro final
en la cabeza&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;La razón; mi
única razón para dejarlo para después;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Es el movimiento
Surrealista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Del movimiento&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Surrealista no
queda nada, ni los amigos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Pues ya tienen
corbata&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Auto y unas
cuentas por pagar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Tu mí amada
amante solo estas con el sujeto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Equivocado, un
link park&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Sobre el bosque&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Encantado equivocado
!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;LA ABSTINENCIA
DE LA COSECHA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Siento que las
horas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;En el tren de la
vida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Son tan
difíciles de calcular&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Como las hojas
de los arboles&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Que caen en
primavera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;El tedio me
consume&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Como la mosca mediterranea a la cosecha&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;de mangos en la
zona de Maria La Baja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Dirás que la
última cosecha se perdió&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Porque el sol
lluvia dejó de abrigar la esperanza&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Ya ni leo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Ya ni escribo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Ya ni bebo &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Tus cafés
amargos / siguen siendo amargos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Y ya no degluyo
tu comida insípida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Observo que tu
risa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Ha dejado un
hueco en este&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Lugar del
universo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Llamado
abstinencia de la cosecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;EL TIEMPO AQUEL
LUGAR&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman, serif;"&gt;INCÓGNITO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;DE TU COSECHA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Vuelvo al mismo
lugar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;De origen&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Como la brújula
que ha&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Destinado su
camino al marinero&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Ingles, que
siendo el mayor pirata&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Desdeña de su
vida y la pérdida de su barco en ultramar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;La rutina me
controla&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Mi ser / tiempo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Como un
cocodrilo que despresa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Su comida de la
tarde en el pantano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;El fuego que
huyó de mí&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Se desperdicia
en lecturas de libros&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Y aspirar hojas
biches de cannabis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;CUANDO LA RUTINA
ES TU MEJOR &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;COSECHA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Es fácil durar
contigo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Porque tienes el
sexo insípido&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;Que se sacia en
el mar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt;"&gt;De la rutina&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Un cuento para despues de elecciones: Paul Bowles.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/07/un-cuento-para-despues-de-elecciones.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Mon, 15 Jul 2013 07:41:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-8210401703594839397</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;h3 class="post-title entry-title" itemprop="name" style="background-color: white; color: #414141; font-family: Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif; font-size: 20px; font-weight: normal; margin: 0.75em 0px 0px; position: relative;"&gt;
Paul Bowles / Un episodio distante&lt;/h3&gt;
&lt;div class="post-header" style="background-color: white; color: #414141; font-family: Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 1.6; margin: 0px 0px 1.5em;"&gt;
&lt;div class="post-header-line-1"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="post-body entry-content" id="post-body-8333765882271044357" itemprop="description articleBody" style="background-color: white; color: #414141; font-family: Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 1.4; position: relative; width: 570px;"&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; line-height: 14px;"&gt;&lt;img height="300" src="http://ciberprensa.com/wp-content/uploads/2008/01/lengua.jpg" style="-webkit-box-shadow: rgba(0, 0, 0, 0.0980392) 1px 1px 5px; border: 1px solid rgb(239, 239, 239); box-shadow: rgba(0, 0, 0, 0.0980392) 1px 1px 5px; padding: 5px;" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; line-height: 14px;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; line-height: 14px;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Paul Bowles&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; line-height: 14px;"&gt;&lt;span style="color: #674ea7; font-size: large;"&gt;Un episodio distante&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: center; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 12pt; line-height: 24px;"&gt;&lt;b&gt;Traducción de Guillermo Lorenzo&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Los crepúsculos de septiembre habían alcanzado su máxima intensidad de rojo la semana que el profesor decidió visitar&amp;nbsp; Aïn Taduirt situado en la parte cálida del país. Descendió en autocar por la noche desde la meseta, con dos pequeños neceseres llenos de mapas, bronceadores y medicinas. Diez años antes había pasado en la ciudad tres días, el tiempo suficiente para establecer una amistad bastante sólida con el dueño del café, que le había escrito varias veces durante el primer año tras su visita, aunque nunca después. «Hassan Ramani», decía el profesor una y otra vez, mientras el autocar daba tumbos atravesando al bajar capas cada vez más cálidas de aire. Unas veces frente al cielo llameante de poniente y otras mirando a las afiladas montañas, el vehículo seguía la polvorienta pista descendiendo entre los desfiladeros, entrando en una atmósfera que empezaba a oler a otras cosas aparte de al inagotable ozono de las alturas: azahar, pimienta, excrementos recocidos por el sol, aceite de oliva ardiente, fruta podrida. Cerró los ojos alegremente y vivió durante un instante en un mundo puramente olfativo. El pasado distante retornó: qué parte de él, no podía saberlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El conductor, cuyo asiento compartía el profesor, le habló sin apartar la vista de la carretera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─&lt;i&gt;Vous êtes géologue?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿Geólogo? Ah, no. Soy lingüista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─No hay lenguas aquí. Sólo hay dialectos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Exacto. Estoy haciendo un estudio sobre las variedades del mogrebí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El conductor se mostró despectivo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Siga bajando hacia el sur ─dijo─. Encontrará lenguas de las que nunca ha oído hablar antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Cuando atravesaban la puerta de la ciudad, la habitual nube de chiquillos surgió de la polvareda y corrió gritando junto al autocar. El profesor se quitó las gafas de sol y las guardó en el bolsillo; tan pronto como el vehículo se detuvo, saltó de él abriéndose paso entre los indignados niños que tiritaban en vano de su equipaje y se dirigió a paso rápido al Grand Hotel Saharien. De sus ocho habitaciones había dos disponibles: una orientada al mercado y la otra, más pequeña y barata, que daba a un patio minúsculo lleno de desperdicios y de barriles en el cual de movían dos gacelas. Tomó la habitación más pequeña y vertiendo un jarro entero de agua en la jofaina de estaño, empezó a lavarse el polvo arenoso de la cara y de las orejas. El resplandor&amp;nbsp; crepuscular había desaparecido casi del cielo, y de los objetos estaba desapareciendo el tono rosa casi ante sus propios ojos. Encendió la lámpara de carburo y no pudo evitar un gesto de desagrado a causa del olor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Después de cenar, el profesor fue paseando hasta el café de Hassan Ramani, cuya trastienda colgaba peligrosamente sobre el río. La entrada era muy baja y tuvo que agacharse un poco para entrar. Había un hombre cuidando del fuego. Un cliente daba pequeños sorbos&amp;nbsp; su té. El&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;pretendió&amp;nbsp; que se sentara en otra mesa de la habitación interior, pero el profesor siguió avanzando alegremente hasta la trastienda, sentándose allí. La luna brillaba a través de la celosía de cañas y no había ningún sonido afuera salvo el intermitente ladrido lejano de un perro. Cambió de mesa para poder ver el río. Estaba seco, pero había charcas aquí y allá que reflejaban el luminoso cielo nocturno. Entró el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;y le limpió la mesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿Pertenece todavía este café a Hassan Ramani?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El hombre respondió en mal francés:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Falleció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿Falleció…? ─repitió el profesor sin percibir lo absurdo de la palabra─. ¿De veras? ¿Cuándo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─No lo sé ─repuso el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauyi&lt;/i&gt;─. ¿Un té?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Sí. Pero no comprendo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El hombre había salido ya de la habitación y estaba atizando el fuego. El profesor se quedó sentado, inmóvil, sintiéndose solo y tratando de convencerse a sí mismo de que era ridículo hacerlo. Al poco regresó el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;con el té. Le pagó, dejándole una espléndida propina a cambio de la cual recibió una grave reverencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Dígame ─dijo mientras el otro empezaba a alejarse─. ¿Se pueden conseguir todavía esas cajitas hechas de ubre de camella?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El hombre pareció molesto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─A veces los&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat&amp;nbsp;&lt;/i&gt;traen cosas de ésas. Aquí no las compramos ─y luego, con insolencia, añadió en árabe─: ¿Para qué una caja de ubre de camella?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Porque me gustan ─replicó el profesor. Y, sintiéndose un poco extrañado, añadió─: Me gustan tanto que quiero hacer una colección hacer una colección; le pagaré diez francos por cada una que me consiga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─&lt;i&gt;Jamstache&amp;nbsp;&lt;/i&gt;─repuso el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;abriendo la mano izquierda rápidamente tres veces seguidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Ni hablar. Diez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─No es posible. Pero espere a más tarde y venga conmigo. Puede darme lo que quiera. Y conseguirá cajas de ubre de camella so es que hay alguna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Se fue a la parte delantera, dejando al profesor que bebiera su té escuchando el creciente coro de perros que ladraba y aullaba a medida que la luna se elevaba en el cielo. Un grupo de parroquianos entró en el café y estuvo sentado charlando durante una hora aproximadamente. Cuando se hubieron marchado, el&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;apagó el fuego y se detuvo junto a la puerta poniéndose el albornoz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Venga ─dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;En la calle había muy poco movimiento. Los puestos estaban todos cerrados y la única luz procedía de la luna. De vez en cuando pasaba un transeúnte y saludaba con un breve gruñido al&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Todo el mundo le conoce ─dijo el profesor, para romper el silencio entre ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Sí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Ojalá todo el mundo me conociera ─dijo el profesor, antes de darse cuenta de lo infantil que debía sonar aquel comentario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Nadie le conoce ─dijo su acompañante con voz ronca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Habían llegado al otro lado de la ciudad, subiendo al promontorio que dominaba el desierto, y a través de una gran grieta en el muro el profesor vio la interminable blancura rota en primer término por zonas oscuras de los oasis. Pasaron por la abertura y caminaron por una carretera sinuosa entre rocas, descendiendo hacia el bosquecillo más próximo de palmeras. El profesor pensó: «Podría cortarme el cuello. Pero tiene un café… seguro le descubrirían.»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿Está lejos? ─preguntó sin darle importancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿Está cansado? ─preguntó a su vez al&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Es que me esperan en el Hotel Saharien ─mintió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─No puede estar allí y aquí ─dijo el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El profesor rió. Se preguntó si aquello le parecería al otro un síntoma de inquietud.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿Lleva mucho tiempo en sus manos el café de Ramani?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Trabajo allí para un amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;La respuesta entristeció al profesor más de lo que él hubiera imaginado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Ah. ¿Trabajará mañana?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Es imposible decirlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El profesor tropezó en una piedra y se cayó haciéndose un rasguño en una mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Tenga cuidado ─dijo el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;De pronto flotó en el aire el olor dulce y negro de la carne podrida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¡Ag! ─exclamó el profesor, sintiendo que se ahogaba─. ¿Qué es eso?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;se había tapado la cara con su albornoz y no respondió. Al poco dejaron atrás la pestilencia. Se encontraban en un llano, más adelante el sendero estaba flanqueado por un elevado muro de adobe. No había brisa alguna y las palmeras estaban completamente inmóviles, pero tras las tapias se oía el ruido de agua corriente. El olor de excrementos humanos era casi constante mientras caminaban entre los muros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El profesor esperó hasta que pareció lógico que preguntara con cierto grado de irritación:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Pero ¿adónde vamos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Pronto ─repuso el guía deteniéndose para recoger unas piedras en la cuneta─. Coja unas piedras ─le recomendó─. Aquí hay perros malos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿Dónde? ─preguntó el profesor, pero se agachó y cogió tres grandes y de afiladas aristas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Prosiguieron en el mayo silencio. Dejaron atrás los muros y se abrió ante ellos el desierto luminoso. Por allí cerca había un morabito en ruinas, con su diminuta cúpula apenas en pie y la fachada destruida por completo. Detrás se veían grupos de palmeras enanas, inútiles. Un perro cojo se le acercó corriendo enloquecido, en tres patas. Hasta que no estuvo casi junto a ellos el profesor no escuchó su gruñido grave y constante. El&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;le lanzó una gran piedra, dándole directamente en el hocico. Se escuchó un extraño crujido de mandíbulas y el perro siguió corriendo de lado hacia otra parte, tropezando ciegamente contra las piedras y revolviéndose en todas las direcciones como un insecto herido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Separándose del sendero caminaron por un terreno erizado de piedras afiladas, pasaron las pequeñas ruinas y se metieron entre los árboles hasta llegar a un lugar donde el terreno&amp;nbsp; descendía abruptamente ante ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Parece una cantera ─dijo el profesor, recurriendo al francés para la palabra «cantera», cuyo equivalente en árabe no recordaba en aquel momento. El&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&amp;nbsp;no respondió. Se quedó inmóvil y volvió la cabeza como escuchando. Y, efectivamente, desde abajo, llegaba el sonido grave de una flauta. El&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;agitó la cabeza lentamente varias veces. Luego dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─El sendero comienza aquí. Puede usted verlo bien durante todo el camino. La piedra es blanca y la luna muy brillante. Así que puede ver bien. Ahora yo me vuelvo a dormir. Es tarde. Puede darme lo que quiera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Allí de pie al borde del abismo, que a cada momento parecía más profundo, con el rostro oscuro del&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;enmarcado por su albornoz e iluminado por la luna, el profesor se preguntó a sí mismo qué era lo que sentía. Indignación, curiosidad, miedo, tal vez, pero sobre todo alivio y la esperanza de que no se tratara de una treta, la esperanza de que el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;de verdad lo dejaría solo y se volvería sin él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Se separó un poco del borde y buscó en su bolsillo un billete suelto, puesto que no quería enseñar la cartera. Por suerte tenía uno de cincuenta francos, lo sacó del bolsillo y se lo entregó al hombre. Sabía que el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&lt;/i&gt;&amp;nbsp;se daba por satisfecho, así que no prestó atención cuando le oyó decir:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─No es bastante. Tengo que andar un largo camino hasta mi casa y hay perros…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Gracias y buenas noches ─dijo el profesor sentándose con las piernas cruzadas y encendiendo un cigarrillo. Se sentía casi feliz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Deme al menos un cigarrillo ─suplicó el hombre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Eso sí ─dijo él con cierta brusquedad, ofreciéndole el paquete.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;se acuclilló muy cerca de él. No tenía una cara agradable. «¿Qué sucede?», pensó el profesor aterrorizado de nuevo mientras le ofrecía su cigarrillo encendido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El hombre tenía los ojos semicerrados. Era el gesto más evidente de estar tramando algo que el profesor no había visto jamás. Cuando el segundo cigarrillo estuvo encendido, se aventuró a decir en árabe, que seguía en cuclillas:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¿En qué piensa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El otro dio una chupada a su cigarrillo lentamente y pareció estar a punto de hablar. Entonces su expresión se convirtió en otra de satisfacción, pero no dijo palabra. Se había levantado un viento fresco y el profesor sintió un escalofrío. El sonido de la flauta ascendía de las profundidades a intervalos, a menudo mezclado con el susurro de las palmeras al rozarse unas con otras en la cercana espesura. «Estas gentes no son primitivas», se encontró diciendo mentalmente el profesor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Bueno ─dijo el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;levantándose despacio─ Guarde su dinero. Cincuenta francos es bastante. Es un honor ─entonces volvió al francés─:&amp;nbsp;&lt;i&gt;Ti n’as qu’à discendre, to’droit.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Escupió, se sonrió ─¿o es que estaba ya histérico el profesor? ─ y se alejó de prisa, a grandes pasos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El profesor tenía los nervios de punta. Encendió otro cigarrillo y se dio cuenta de que movía los labios automáticamente. Estaban diciendo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;«¿Es esto una situación normal o estoy en un apuro? Esto es ridículo.»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Permaneció sentado muy quieto durante varios minutos, esperando recuperar la sensación de realidad. Se tendió en el suelo duro y frío y miró la luna. Era casi como mirar directamente al sol. Si movía sus ojos un poco&amp;nbsp; podía conseguir una hilera de lunas más débiles en el cielo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Increíble ─susurró.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Luego se incorporó rápidamente y miró a su alrededor. Nada demostraba que el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;hubiera regresado de veras a la ciudad. Se puso en pie y se asomó al borde del precipicio. A la luz de la luna el fondo parecía hallarse a kilómetros de distancia. Y no había nada que sirviese como punto de referencia; ni un árbol, ni una casa, ni una persona… Trató de escuchar la flauta, pero oyó sólo el viento contra sus oídos. Un deseo violento y repentino de volver corriendo a la carretera se apoderó de él, y se volvió para mirar en la dirección que había tomado el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Al mismo tiempo se palpó suavemente la cartera en el bolsillo del pecho. Escupió por el borde del acantilado. Luego orinó y escuchó atentamente como un niño. Esto le dio ánimos para empezar a descender por el sendero del abismo. Resultaba curioso, pero no sentía vértigo, aunque prudentemente se abstenía de mirar a la derecha, más allá del borde. Era una bajada constante y abrupta. Su monotonía le producía un estado mental no muy diferente del que había causado el viaje en autobús. Estaba de nuevo murmurando «Hassan Ramani», una y otra vez, rítmicamente. Se detuvo, furiosos consigo mismo por las asociaciones siniestras que el nombre le sugería ahora. Concluyó que estaba agotado por el viaje. «Y por el paseo», añadió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Había bajado ya un buen trecho del gigantesco risco, pero la luna, que estaba justo encima, daba tanta luz como siempre. Sólo quedaba atrás el viento, allá arriba, soplando inconstante entre los árboles, por entre las polvorientas calles de Ain Taduirt, entrando en el vestíbulo del Grand Hotel Saharien o deslizándose bajo la puerta de su pequeña habitación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Se le ocurrió que debía preguntarse por qué estaba haciendo una cosa tan irracional, pero era lo bastante inteligente como para saber que, puesto que lo estaba haciendo, no era el momento de buscar explicaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;De pronto el terreno se tornó llano ante sus pies. Había llegado al fondo antes de lo que suponía. Siguió avanzando todavía con desconfianza, como si temiera otra sima traicionera. Sería muy difícil verla en aquel resplandor uniforme y tenue. Antes de que supiera lo que había sucedido, tenía encima al perro, una pesada masa de pelaje que trataba de empujarle hacia atrás, una afilada uña rozándole el pecho, una tensión de músculos contra él para clavarle los dientes en el cuello. El profesor pensó: «Me niego a morir de este modo». El perro cayó hacia atrás; parecía un perro esquimal. Cuanto saltaba otra vez, el profesor gritó en voz muy alta. El perro se lanzó sobre él, se produjo una confusión de sensaciones y dolor en alguna parte. Se oía también un ruido de voces próximas, pero no lograba entender lo que decían. Un objeto frío y metálico era empuñado brutalmente contra su columna vertebral mientras el perro todavía tenida colgada de sus dientes una masa de ropa y tal vez de carne. El profesor sabía que era el cañón de un arma y levantó las manos gritando en mogrebí:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¡Llévense el perro!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Pero el arma lo empujó hacia adelante y&amp;nbsp; puesto que el perro, otra vez sobre sus patas, no volvió a saltar, dio un paso adelante. El arma seguía empujándolo, él seguía avanzando. Volvió a escuchar voces, pero la persona que había justo detrás de él no decía nada. La gente parecía correr de un lado a otro; por lo menos eso era lo que le decían sus oídos. Porque los ojos, según descubrió, seguían cerrados desde el ataque del perro. Los abrió. Un grupo de hombres&amp;nbsp; avanzaba hacia él. Iban vestidos con las ropas negras de los&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;«Los&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat&amp;nbsp;&lt;/i&gt;son una nube contra la cara del sol» «Cuando un&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat&amp;nbsp;&lt;/i&gt;aparece, el hombre del bien se da la vuelta.» En cuántas tiendas y mercados no había oído estas máximas pronunciadas en son de burla entre amigos. Pero nunca a un&lt;i&gt;reguibat,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;por supuesto, pues esas gentes no frecuentan las ciudades. Envían a uno de los suyos disfrazado para organizar, con los elementos más turbios de la ciudad, la venta de los objetos conseguidos. «Una oportunidad ─pensó rápidamente­─ de comprobar la veracidad de esas afirmaciones.» No dudó por un momento que la aventura resultaría una especie de advertencia contra aquella tontería por su parte, advertencia que, al recordarla, iba a resultar entre siniestra y grotesca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Detrás de los hombres que se aproximaban vinieron corriendo dos perros rezongantes que se lanzaron a sus pies. Le escandalizó notar que nadie le prestaba atención a este quebrantamiento de la etiqueta. El cañón lo empujaba con más fuerza cuando él intentaba esquivar el ruidoso ataque de los animales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─¡Los perros! ¡Llévenselos! ─volvió a gritar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El cañón lo empujó con mayor fuerza y el profesor cayó al suelo, casi a los pies de la multitud de hombres que tenía enfrente. Los perros le tironeaban de las manos y de los brazos. Una bota los hizo apartarse a puntapiés lanzando gañidos y, después, con mayor energía, le asestó una patada al profesor en la cadera. Luego vino un concierto de puntapiés de diferentes lados que lo hicieron revolcarse violentamente durante un rato por la tierra. Durante todo este tiempo sentía manos que se le metían en los bolsillos y sacaban cuanto había en ellos. Trató de decir; «Tenéis ya todo mi dinero; ¡dejad de darme patadas!». Pero los músculos faciales golpeados se negaban a obedecer; se encontró haciendo gestos para hablar y eso fue todo. Alguien le propinó un terrible golpe en la cabeza y pensó: «Ahora al menos perderé el conocimiento, gracias a Dios.» Pero siguió consciente de las voces guturales que no podía comprender y de que le ataban con fuerza los tobillos y el pecho. Luego se produjo un negro silencio que se abría como una herida de vez en cuando dejando entrar el sonido suave y grave de la flauta que repetía la misma sucesión de notas una y otra vez. De pronto sintió un dolor atroz por todo su cuerpo: dolor y frío. «Así que, después de todo, he estado inconsciente», pensó. A pesar de ello, el presente parecía únicamente una continuación directa de lo que había sucedido antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Estaba clareando débilmente. Había camellos cerca de donde se hallaba tendido; podía oír su gorgoteo y su honda respiración. No se esforzó siquiera en abrir los ojos, por si resultaba imposible. Sin embargo, al oír que alguien se acercaba, descubrió que veía perfectamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El hombre lo miró desapasionadamente a la luz gris de la mañana. Con una mano le cerró las ventanas de la nariz al profesor. Cuando abrió la boca para respirar, el hombre le cogió la lengua y tiró de ella con todas sus fuerzas. El profesor boqueaba y trataba de recuperar el aliento; no comprendía lo que estaba sucediendo. No pudo distinguir el dolor del tirón brutal que le causó el afilado cuchillo. Luego se produjo un interminable atragantarse y escupir que continuó automáticamente, como si él no tuviese apenas parte en ello. La palabra «operación» no cesaba de darle vueltas en la cabeza; calmaba un poco su terror mientras él se hundía de nuevo en las tinieblas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;La caravana partió a eso de media mañana. Al profesor, que no estaba inconsciente, sino en un estado de completo estupor, y seguía sintiendo náuseas y babeando sangre, lo metieron doblado en un saco y lo ataron al costado de un camello. El extremo inferior del enorme anfiteatro tenía una puerta natural en las rocas. Los camellos, rápidos&amp;nbsp;&lt;i&gt;mehara,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;iban podo cargados en este viaje. Pasaron por la puerta en fila india y remontaron despacio la suave loma que conducía arriba, al comienzo del desierto. Aquella noche, en una parada detrás de unos montes bajos, lo sacaron, todavía en un estado que no le permitía pensar, sobre los andrajos polvorientos que quedaban de su ropa ataron una serie de curiosas cinchas hechas con una hilera de tapas de bote engarzadas unas a otras. Uno tras otro le fueron poniendo en torno al torso, a los brazos y piernas, incluso sobre la cara, estos brillantes cinturones, hasta que estuvo por completo envuelto en una armadura que lo cubría con sus escamas circulares de metal. Hubo muchas risas durante esta ceremonia de engalanamiento. Un hombre sacó una flauta y otro más joven hizo una imitación que no estaba mal de una&amp;nbsp;&lt;i&gt;uled naïl&amp;nbsp;&lt;/i&gt;ejecutando la danza de la caña. El profesor ya no sabía lo que hacía; a decir verdad, vivía en mitad de los movimientos que hacían esas otras personas. Cuando hubieron terminado de vestirlo tal como deseaban, metieron algo de comida bajo las ajorcas de hojalata que le colgaban sobre la cara. Pese a que masticaba mecánicamente, la mayor parte acababa por caer al suelo. Lo volvieron a meter en el saco y lo dejaron allí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Dos días más tarde llegaron a uno de sus campamentos. Allí había mujeres y niños en las tiendas y los hombres tuvieron que alejar a los perros dejados allí para protegerlos. Cuando vaciaron el saco donde estaba el profesor hubo gritos de miedo, y los hombres tardaron varias horas en convencer a todas las mujeres de que era inofensivo, aunque desde el primer momento no había quedado duda de que era una posesión valiosa. Al cabo de unos días se volvieron a poner en marcha llevándose todo consigo y viajando sólo de noche, mientras el terreno se volvía más cálido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Aunque todas sus heridas habían sanado y ya no sentía dolor, el profesor no volvió a pensar; comía, defecaba, bailaba cuando se lo pedían y daba brincos absurdos arriba y abajo que entusiasmaban a los niños, principalmente por el maravilloso estrépito de chatarra que producía. Y por lo general dormía durante los calores del día, entre los camellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Dirigiendo sus pasos hacia el sureste, la caravana eludía toda forma de civilización sedentaria. A las pocas semanas llegaron a una nueva meseta, completamente inhóspita y con escasa vegetación. Acamparon y permanecieron allí dejando en libertad a los&amp;nbsp;&lt;i&gt;mehara&amp;nbsp;&lt;/i&gt;para pastar. Todos estaban contentos; el tiempo era más fresco y se encontraban sólo a unas horas de una ruta poco frecuentada. Fue allí donde concibieron la idea de llevar a Fogara al profesor y venderlo a los tuaregs.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Transcurrió un año entero hasta que llevaron a cabo su proyecto. Para entonces el profesor estaba mucho mejor adiestrado. Sabía dar volteretas con las manos, hacer una serie de gruñidos terribles que, sin embargo, tenían cierto carácter humorístico; y, cuando los&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat&amp;nbsp;&lt;/i&gt;le quitaron la hojalata de la cara, descubrieron que podía hacer unas muecas admirables mientras bailaba. Le enseñaron también algún que otro gesto obsceno muy elemental que nunca dejaba de producir chillidos de delicia entre las mujeres. Ahora solamente lo sacaban después de comidas especialmente copiosas, cuando había música y regocijo. Se adaptó fácilmente a su sentido del ritual y desarrolló una especie de rudimentario «programa» que representaba cuando le llamaban: danzaba, daba volteretas en el suelo, imitaba a ciertos animales y por último se abalanzaba sobre el grupo fingiendo estar encolerizado para ver la confusión e hilaridad resultantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Cuando se pusieron en camino tres hombre con él para ir a Fogara, llevaron cuatro&amp;nbsp;&lt;i&gt;mehara&amp;nbsp;&lt;/i&gt;consigo y él montó el suyo a horcajadas con la mayor naturalidad. No se tomó precaución alguna para vigilarlo, salvo la de mantenerle entre ellos; pero siempre había un hombre detrás, cerrando el grupo. Llegaron a la vista de las murallas al amanecer y esperaron entre las rocas durante todo el día. Al anochecer el más joven se puso en marcha y regresó a las tres horas con un amigo que traía un grueso bastón. Trataron de que el profesor demostrara sus habilidades allí mismo, pero el hombre de Fogara tenía prisa por volver a la ciudad, así que subieron a sus&amp;nbsp;&lt;i&gt;mehara&amp;nbsp;&lt;/i&gt;y se pusieron en marcha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;En la ciudad fueron directamente a la casa del aldeano y en su patio tomaron café entre los camellos. El profesor volvió a hacer su demostración; esta vez el espectáculo duró más y ellos se frotaron las manos. Llegaron a un acuerdo, se pagó una cantidad de dinero y los&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat&amp;nbsp;&lt;/i&gt;se retiraron dejando al profesor en la casa del hombre del bastón, que no tardó en encerrarlo en un minúsculo recinto que daba al patio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El día siguiente fue un día importante en la vida del profesor, pues fue entonces cuando aquel dolor volvió a agitarse de nuevo en su interior. Acudió a la casa un grupo de invitados, entre los cuales había un venerable caballero, mejor vestido que los demás, al cual se pasaban el tiempo alabando, besándole con fervor las manos y los bordes de sus vestiduras. Esta persona se consideraba en la obligación de hablar en árabe clásico de vez en cuando, para impresionar a los demás, que no habían aprendido una palabra del Corán. Así que la conversación transcurría más o menos así:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;─Tal vez en In Salah. Los franceses son imbéciles. La venganza de los cielos se aproxima. No la precipitemos. Alaba al más alto y maldice a los ídolos. Con pintura en la cara. Por si la policía quiere mirar de cerca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Los demás escuchaban y asentían con sus cabezas lenta y solemnemente. Y el profesor, en su cuchitril, cerca de ellos, escuchaba también. Es decir, era consciente del sonido del árabe que hablaba el anciano. Las palabras penetraban por primera vez en muchos meses. Ruidos, y luego: «La venganza de los cielos se aproxima». Y luego: «Es un honor. Cincuenta francos es suficiente. Quédate con tu dinero. Bien». Y el&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;en cuclillas junto a él al borde del precipicio. Y luego «maldice a los ídolos» y más confusión de palabras. Se dio la vuelta resollando en la arena y lo olvidó. Pero el dolor se había despertado. Se desarrollaba en una especie de delirio, porque había comenzado a recuperar de nuevo la conciencia. Cuando el hombre abrió la puerta y le empujó con el bastón, lanzó un alarido de rabia y todos se echaron a reír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Lo hicieron levantarse, pero no quería bailar. Permaneció de pie ante ellos, mirando el suelo y negándose obstinadamente a moverse. El propietario estaba furioso y tan irritado por las risas de los demás que se sintió obligado a despedirlos diciendo que esperaría un momento más propicio para mostrarles su adquisición, pues no se atrevía a manifestar su cólera ante los mayores. Sin embargo, cuando se marcharon asestó al profesor un violento bastonazo en el hombro, le gritó diversas obscenidades y salió a la calle de las&amp;nbsp;&lt;i&gt;uled naïl,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;porque estaba seguro de encontrar a los&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat&amp;nbsp;&lt;/i&gt;allí, gastando el dinero entre las mujeres. Y en una tienda encontró a uno de ellos, todavía en la cama, mientras una&lt;i&gt;uled naïl&amp;nbsp;&lt;/i&gt;lavaba los vasos del té. Entró en la tienda y, antes de que intentara incorporarse siquiera, casi había decapitado al hombre. Tiró luego la navaja en la cama y salió corriendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;La&amp;nbsp;&lt;i&gt;uled naïl&amp;nbsp;&lt;/i&gt;vio la sangre, lanzó un grito y salió de su tienda entrando en la contigua, de la cual surgió al poco con otras cuatro que corrieron juntas al café y contaron al&amp;nbsp;&lt;i&gt;qauayi&amp;nbsp;&lt;/i&gt;quién había matado al&amp;nbsp;&lt;i&gt;reguibat.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Transcurrida apenas una hora, la policía militar francesa lo detenía en la casa de un amigo y lo llevaba a la fuerza al campamento. Aquella noche el profesor no recibió nada de comer y la tarde siguiente, n el lento despertar de la conciencia provocado por el hambre creciente, estuvo andando sin rumbo fijo por el patio y las habitaciones que daban a él. No había nadie. En una habitación colgaba un calendario de la pared. El profesor lo miró nervioso, como un perro que se mira una mosca en el hocico. En el papel blanco había cosas negras que producían sonidos en su cabeza. Los escuchó: «&lt;i&gt;Grande Epicerie du Sabel. Juin. Lundi, Mardi, Mercredi…&lt;/i&gt;»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Los minúsculos signos de tinta que forman una sinfonía pueden haber sido dibujados hace mucho tiempo, pero cuando se realizan en forma de sonido se vuelven inminentes y poderosos. De modo que en la cabeza del profesor empezó a sonar una especie de música de sentimientos que iba aumentando de volumen mientras miraba la pared de adobe y tuvo la sensación de estar interpretando algo que había sido escrito para él hacía mucho tiempo. Sintió deseos de llorar; sintió deseos de recorrer la casa rugiendo, volcando y destrozando los pocos objetos que podían romperse. Su emoción no trascendió este único deseo arrollador. Entonces, bramando con todas sus fuerzas, la emprendió con la casa y sus enseres. Luego se precipitó contra la puerta de la calle, que ofreció cierta resistencia y acabó por saltar. Salió trepando por el agujero que dejaban los tablones que había astillado y, todavía rugiendo y agitando sus brazos en el aire para hacer el mayor estrépito de latas posible, empezó a galopar por la silenciosa calle hacia la puerta del pueblo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Algunas personas lo miraban con gran curiosidad. Al pasar ante el garaje, el último edificio antes de llegar al elevado arco de adobe que enmarcaba el desierto, fue avistado por un soldado francés. «&lt;i&gt;Tiens&amp;nbsp;&lt;/i&gt;─se dijo para sus adentros─ un fanático.»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;Se estaba poniendo el sol otra vez. El profesor corrió bajo el arco de la puerta, volvió la cara hacia el cielo rojo y empezó a trotar a lo largo de la Piste d’In Salah, derecho hacia el sol que se ocultaba. A sus espaldas, desde el garaje, el soldado disparó al azar, esperando hacer blanco. El proyectil silbó peligrosamente junto a la cabeza del profesor y sus gritos se elevaron hasta convertirse en un lamento indignado mientras agitaba sus brazos de una manera aún más alocada y, presa del terror, deba grandes saltos en el aire cada pocos pasos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 28px;"&gt;El soldado estuvo mirando un momento, sonriendo, mientras la figura que corveteaba se empequeñecía en la creciente oscuridad de la noche y el cascabeleo de la hojalata pasaba a formar parte del gran silencio que reinaba allí afuera, más allá de la puerta. La pared del garaje sobre la que se apoyaba irradiaba el calor que le había prestado el sol, pero aun así en el aire empezaba a medrar un frío lunar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: right; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 12pt; line-height: 24px;"&gt;Nueva York, 1945&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: right; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 12pt; line-height: 24px;"&gt;Paul Bowles&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 12pt; line-height: 24px;"&gt;Cuentos escogidos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 12pt; line-height: 24px;"&gt;Alfaguara Editores, México D.F., 1995, pp.59-74&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 12pt; line-height: 24px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 19px; margin-bottom: 0cm;"&gt;
&lt;span lang="ES-CO" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 12pt; line-height: 24px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 13pt; line-height: 25px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 13pt; line-height: 25px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxMBkaTZcFJWWGl5nLjeyrMXloJ4bknkIdMsmCnZy-d3dcDVprhObNwDlSGBQRW8oEIUvP_DRgoR4hgM9oAN4E7D-Cq5sXFR4lzSKrN1yHNmGd_It3pew_V5djS7IbMHXVj_ByyWAMi51A/s1600/000+BOOKS_the-three-wise-books+(1)+(1).jpg" imageanchor="1" style="color: #8c8c8c; margin-left: 1em; margin-right: 1em; text-decoration: none;"&gt;&lt;img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxMBkaTZcFJWWGl5nLjeyrMXloJ4bknkIdMsmCnZy-d3dcDVprhObNwDlSGBQRW8oEIUvP_DRgoR4hgM9oAN4E7D-Cq5sXFR4lzSKrN1yHNmGd_It3pew_V5djS7IbMHXVj_ByyWAMi51A/s1600/000+BOOKS_the-three-wise-books+(1)+(1).jpg" style="-webkit-box-shadow: rgba(0, 0, 0, 0.0980392) 1px 1px 5px; border: 1px solid rgb(239, 239, 239); box-shadow: rgba(0, 0, 0, 0.0980392) 1px 1px 5px; padding: 5px; position: relative;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxMBkaTZcFJWWGl5nLjeyrMXloJ4bknkIdMsmCnZy-d3dcDVprhObNwDlSGBQRW8oEIUvP_DRgoR4hgM9oAN4E7D-Cq5sXFR4lzSKrN1yHNmGd_It3pew_V5djS7IbMHXVj_ByyWAMi51A/s72-c/000+BOOKS_the-three-wise-books+(1)+(1).jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>EL PROCESO DE FRANZ KAFKA: LA TRAMITOMANIA COLOMBIANA: existe una libertad de hacer tramites hasta para abrir puertas y creo yo por el mesianismo de ser un mandadero o servil de los funcionarios mas poderosos.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/07/el-proceso-de-franz-kafka-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Thu, 11 Jul 2013 06:47:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-1230661853017160698</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;h1 itemprop="name" style="background-color: white; border: 0px; color: #393939; font-family: DroidSansBold, 'Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 34px; font-weight: normal; letter-spacing: -1px; line-height: 37px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px 0px 10px; vertical-align: baseline;"&gt;
En obra negra&lt;/h1&gt;
&lt;div class="creditos" itemscope="" itemtype="http://schema.org/Person" style="background-color: white; border: 0px; color: #393939; float: left; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 1.3em; margin-bottom: 8px; margin-top: 2px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; border: 0px; color: #777777; font-family: Georgia; font-size: 20px; line-height: normal; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Por:&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;a href="https://plus.google.com/u/0/+ElTiempo/posts" rel="author" style="background-color: transparent; border: 0px; color: rgb(119, 119, 119) !important; font-family: DroidSansRegular, 'Trebuchet MS', sans-serif !important; font-size: 10px !important; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: none; vertical-align: baseline;" target="_blank" title=""&gt;JUAN ESTEBAN CONSTAÍN&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: transparent; border: 0px; color: #777777; font-family: Georgia; font-size: 20px; line-height: normal; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;|&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="page-timestamp" style="background-color: white; border: 0px; color: #393939; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 1.3em; margin-bottom: 8px; margin-top: 2px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;time datetime="2013-07-10T17:25:10Z"&gt;&lt;a href="https://plus.google.com/u/0/+ElTiempo/posts" style="background-color: transparent; border: 0px; color: rgb(119, 119, 119) !important; font-family: DroidSansRegular, 'Trebuchet MS', sans-serif !important; font-size: 10px !important; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: none; vertical-align: baseline;" title=""&gt;&lt;span style="background-color: transparent; border: 0px; display: inline-block; font-family: Georgia; font-size: 20px; line-height: normal; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;5:25 p.m.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: transparent; border: 0px; color: #777777; display: inline-block; font-family: Georgia; font-size: 20px; line-height: normal; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;|&lt;/span&gt;&lt;a href="https://plus.google.com/u/0/+ElTiempo/posts" style="background-color: transparent; border: 0px; color: rgb(119, 119, 119) !important; font-family: DroidSansRegular, 'Trebuchet MS', sans-serif !important; font-size: 10px !important; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: none; vertical-align: baseline;" title=""&gt;&amp;nbsp;10 de Julio del 2013&lt;/a&gt;&lt;/time&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; border: 0px; color: #393939; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 1.3em; margin-bottom: 8px; margin-top: 2px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="modulo editorial" style="background-color: white; border: 0px; color: #393939; font-family: DroidSansRegular, 'Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 16px; margin: 0px 0px 15px; outline: 0px; padding: 10px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;img alt="" height="170" src="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juanestebanconstain/IMAGEN/IMAGEN-12311990-1.jpg" style="background-color: transparent; border: 4px solid rgb(227, 227, 227); display: block; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;" width="170" /&gt;&lt;div class="info" style="background-color: transparent; border: 0px; float: left; margin: 0px 0px 0px 15px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline; width: 300px;"&gt;
&lt;h2 style="background-color: transparent; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border: 0px; color: #83a900; font-family: DroidSansBold, 'Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 16px; font-weight: normal; margin: 5px 0px 10px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
Juan Esteban Constaín&lt;/h2&gt;
&lt;div class="texto1" style="background-image: url(http://static.eltiempo.com/media/css/images/ico-editorial.png); background-repeat: no-repeat no-repeat; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 1.3em; margin-bottom: 8px; margin-top: 2px; min-height: 70px; outline: 0px; padding: 0px 0px 0px 60px; vertical-align: baseline;"&gt;
Un país que vive mejorando sus procesos para mejorar sus procesos, y que se ahoga todos los días en nuevos trámites y modelos que muy pronto serán viejos y obsoletos, remplazados por otros.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="clear" style="background-color: white; border: 0px; clear: both; color: #393939; font-family: DroidSansRegular, 'Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 16px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="social-media" style="background-color: white; border-bottom-color: rgb(231, 231, 231); border-bottom-style: solid; border-top-color: rgb(231, 231, 231); border-top-style: solid; border-width: 1px 0px; color: #393939; font-family: DroidSansRegular, 'Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 16px; margin: 20px 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;div class="menu-social-media" style="background-color: transparent; border: 0px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;div class="vigneta" style="background-color: transparent; border: 0px; color: #2879ae; float: left; font-size: 11px; line-height: 1.3em; margin: 10px 5px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
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&lt;div class="wrapper-redes" style="background-color: transparent; border: 0px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 10px 0px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;div class="caja-facebook" style="background-color: transparent; border-right-color: rgb(153, 153, 153); border-right-style: dotted; border-width: 0px 1px 0px 0px; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px 10px 0px 0px; vertical-align: baseline; width: 79px;"&gt;
&lt;a class="FBConnectButton" href="" style="background-color: transparent; border: 0px; color: #0862a0; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;img border="0/" src="http://www.eltiempo.com/media/images/olimpicos-2012/bgr-btn-compartir.png" style="background-color: transparent; border: 0px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="caja-twitter" style="background-color: transparent; border-right-color: rgb(153, 153, 153); border-right-style: dotted; border-width: 0px 1px 0px 0px; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px 0px 0px 10px; vertical-align: baseline; width: 95px;"&gt;
&lt;a class="boton-twitter topsy_widget_data" data-counturl="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juanestebanconstain/en-obra-negra-juan-esteban-constain-columnista-el-tiempo_12923900-4" data-text="En obra negra" href="" style="background-image: url(http://static.eltiempo.com/media/images/twitter-boton.png); background-position: 0% 0%; background-repeat: no-repeat no-repeat; border: 0px; color: #0862a0; display: block; float: left; height: 20px; margin: 0px 2px 0px 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-indent: -9999px; vertical-align: baseline; width: 54px;"&gt;Twitter&lt;/a&gt;&lt;div class="contador-twitter" style="background-color: transparent; border: 0px; float: left; height: 20px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;span class="contador-left" style="background-attachment: scroll; background-image: url(http://static.eltiempo.com/media/images/twitter-articulo.png); background-position: 0px -60px; background-repeat: no-repeat no-repeat; border: 0px; display: block; float: left; height: 20px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline; width: 6px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juanestebanconstain/en-obra-negra-juan-esteban-constain-columnista-el-tiempo_12923900-4#" id="tweetcount" style="background-attachment: scroll; background-image: url(http://static.eltiempo.com/media/images/twitter-articulo.png); background-position: 0px -90px; background-repeat: repeat repeat; border: 0px; color: #333333; display: block; float: left; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, sans-serif; font-size: 11px; height: 20px; line-height: 18px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 1px 3px 0px; text-align: center; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;32&lt;/a&gt;&lt;span class="contador-right" style="background-attachment: scroll; background-image: url(http://static.eltiempo.com/media/images/twitter-articulo.png); background-position: 0px -120px; background-repeat: no-repeat no-repeat; border: 0px; display: block; float: left; height: 20px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline; width: 6px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="caja-google" style="background-color: transparent; border-right-color: rgb(153, 153, 153); border-right-style: dotted; border-width: 0px 1px 0px 0px; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px 0px 0px 10px; vertical-align: baseline; width: 78px;"&gt;
&lt;div id="___plusone_0" style="background-color: transparent; border: 0px none; display: inline-block; float: none; font-size: 1px; height: 24px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline; width: 106px;"&gt;
&lt;iframe allowtransparency="true" data-gapiattached="true" frameborder="0" hspace="0" id="I0_1373550231957" marginheight="0" marginwidth="0" name="I0_1373550231957" scrolling="no" src="https://apis.google.com/_/+1/fastbutton?bsv&amp;amp;hl=es-419&amp;amp;origin=http%3A%2F%2Fwww.eltiempo.com&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fwww.eltiempo.com%2Fopinion%2Fcolumnistas%2Fjuanestebanconstain%2Fen-obra-negra-juan-esteban-constain-columnista-el-tiempo_12923900-4&amp;amp;ic=1&amp;amp;jsh=m%3B%2F_%2Fscs%2Fapps-static%2F_%2Fjs%2Fk%3Doz.gapi.es.2FwcRLU0B3w.O%2Fm%3D__features__%2Fam%3DEQ%2Frt%3Dj%2Fd%3D1%2Frs%3DAItRSTMWfVfc8awZ2888n6lC-P4Vy1vI2w#_methods=onPlusOne%2C_ready%2C_close%2C_open%2C_resizeMe%2C_renderstart%2Concircled%2Conload&amp;amp;id=I0_1373550231957&amp;amp;parent=http%3A%2F%2Fwww.eltiempo.com&amp;amp;pfname=&amp;amp;rpctoken=10242171" style="background-color: transparent; border-style: none; border-width: 0px; height: 24px; left: 0px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; position: static; top: 0px; vertical-align: baseline; visibility: visible; width: 106px;" tabindex="0" title="+1" vspace="0" width="100%"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="caja-buzz" style="background-color: transparent; border-right-color: rgb(153, 153, 153); border-right-style: dotted; border-width: 0px 1px 0px 0px; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px 10px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;a class="google-buzz-button" data-button-style="small-count" data-locale="es" href="http://www.google.com/buzz/post" style="background-color: transparent; border: 0px; color: #0862a0; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: none; vertical-align: baseline;" title="Post to Google Buzz"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="ico-mail2" style="background-color: transparent; border: 0px; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;a class="enviar_button" href="" style="background-color: #f1f1f1; background-image: url(http://static.eltiempo.com/media/css/images/sprite-iconos.png); background-position: 0px -2750px; background-repeat: no-repeat no-repeat; border: 0px; color: #777777; display: block; margin: 0px 0px 0px 10px; min-width: 30px; outline: 0px; padding: 0px 0px 0px 30px; vertical-align: baseline;" title="Enviar artículo"&gt;&lt;div class="totalenvios" style="background-color: transparent; border: 0px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
4&lt;/div&gt;
&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="caja-instapaper" style="background-color: transparent; border: 0px; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px 0px 0px 10px; vertical-align: baseline; width: 94px;"&gt;
&lt;a class="bookmarklet" href="" style="background-color: transparent; border: 0px; color: #0862a0; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;img alt="Read Later" src="http://www.eltiempo.com/media/css/images/ico_instapaper.png" style="background-color: transparent; border: 0px; float: left; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;" title="Read Later" /&gt;&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; color: #393939; float: left; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 1.3em; margin: 2px 4px 8px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
Instapaper&lt;/div&gt;
&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="clear" style="background-color: transparent; border: 0px; clear: both; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="despliegue-txt" style="background-color: white; border: 0px; color: #393939; font-family: DroidSansRegular, 'Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 16px; margin: 10px 20px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;div class="recomend-art" style="background-color: transparent; border: 0px; margin: 0px 0px 12px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;div class=" fb_reset" id="fb-root" style="background-image: none; border-spacing: 0px; border: 0px; color: black; cursor: auto; direction: ltr; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 1; margin: 0px; max-height: 40px; outline: 0px; overflow: visible; padding: 0px; text-shadow: none; vertical-align: baseline; visibility: visible; width: 542px; word-spacing: normal;"&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; height: 0px; margin: 0px; outline: 0px; overflow: hidden; padding: 0px; position: absolute; top: -10000px; vertical-align: baseline; width: 0px;"&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;iframe allowtransparency="true" aria-hidden="true" frameborder="0" id="fb_xdm_frame_http" name="fb_xdm_frame_http" scrolling="no" src="http://static.ak.facebook.com/connect/xd_arbiter.php?version=25#channel=f10ab6412&amp;amp;origin=http%3A%2F%2Fwww.eltiempo.com&amp;amp;channel_path=%2Fopinion%2Fcolumnistas%2Fjuanestebanconstain%2Fen-obra-negra-juan-esteban-constain-columnista-el-tiempo_12923900-4%3Ffb_xd_fragment%23xd_sig%3Df3bc93f4d4%26" style="background-color: transparent; border-style: none; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;" tab-index="-1" title="Facebook Cross Domain Communication Frame"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;iframe allowtransparency="true" aria-hidden="true" frameborder="0" id="fb_xdm_frame_https" name="fb_xdm_frame_https" scrolling="no" src="https://s-static.ak.facebook.com/connect/xd_arbiter.php?version=25#channel=f10ab6412&amp;amp;origin=http%3A%2F%2Fwww.eltiempo.com&amp;amp;channel_path=%2Fopinion%2Fcolumnistas%2Fjuanestebanconstain%2Fen-obra-negra-juan-esteban-constain-columnista-el-tiempo_12923900-4%3Ffb_xd_fragment%23xd_sig%3Df3bc93f4d4%26" style="background-color: transparent; border-style: none; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;" tab-index="-1" title="Facebook Cross Domain Communication Frame"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; height: 0px; margin: 0px; outline: 0px; overflow: hidden; padding: 0px; position: absolute; top: -10000px; vertical-align: baseline; width: 0px;"&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;fb:like action="recommend" class="fb_edge_widget_with_comment fb_iframe_widget" fb-xfbml-state="rendered" font="" href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juanestebanconstain/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12923900.html" send="true" show_faces="false" style="display: inline-block; position: relative;" width="450"&gt;&lt;span style="background-color: transparent; border: 0px; display: inline-block; height: 28px; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; position: relative; text-align: justify; vertical-align: baseline; width: 450px;"&gt;&lt;iframe class="fb_ltr" id="f2bc03bd8c" name="fe6638bec" scrolling="no" src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?api_key=&amp;amp;locale=es_ES&amp;amp;sdk=joey&amp;amp;channel_url=http%3A%2F%2Fstatic.ak.facebook.com%2Fconnect%2Fxd_arbiter.php%3Fversion%3D25%23cb%3Df1d3cb25c4%26origin%3Dhttp%253A%252F%252Fwww.eltiempo.com%252Ff10ab6412%26domain%3Dwww.eltiempo.com%26relation%3Dparent.parent&amp;amp;href=http%3A%2F%2Fwww.eltiempo.com%2Fopinion%2Fcolumnistas%2Fjuanestebanconstain%2FARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12923900.html&amp;amp;node_type=link&amp;amp;width=450&amp;amp;layout=standard&amp;amp;colorscheme=light&amp;amp;action=recommend&amp;amp;show_faces=false&amp;amp;send=true&amp;amp;extended_social_context=false" style="background-color: transparent; border-style: none; height: 28px; margin: 0px; outline: 0px; overflow: hidden; padding: 0px; position: absolute; vertical-align: baseline; width: 450px;" title="Like this content on Facebook."&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/span&gt;&lt;/fb:like&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&amp;nbsp;Este 3 de julio se cumplieron 130 años del nacimiento de Franz Kafka, uno de los mayores genios de la literatura universal. Hubo homenajes por doquier, muy merecidos todos, y hasta Google le dedicó al maestro su famoso y consagratorio doodle: su logo oficial que cambia de forma según la ocasión y la fecha, esta vez con un bello insecto que abre la puerta, Gregorio Samsa. Colombia no se podía quedar atrás en la celebración de su héroe predilecto, de uno de sus más grandes ideólogos e inspiradores. Jamás.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
Así que acá hicimos coincidir la fecha del aniversario kafkiano, más o menos, con los trámites de la expedición del nuevo pase de conducción, o su renovación, o su validación, o su anulación, o su vindicación: es tan confuso y tortuoso el proceso, son tan enrevesadas las instrucciones para entender de qué se trata todo allí, que yo solo sé que nada sé y que es un gran homenaje nacional a Kafka y a sus personajes atormentados por el sistema y por los trámites. Un verdadero jubileo que empezó en enero con la actualización –ah, la dicha– del nuevo Rut.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
Todo con la consabida telaraña de ventanillas y filas y sellos que aquí debe atravesar el ciudadano, en procesión, para estar en paz con Dios y con los hombres en la ruleta de los días. Me dirán que así es en muchas otras partes, que eso es la modernidad. Quizás, pero yo vivo aquí. En este lindo país colombiano donde el turno –su asignación, su conquista, su custodia– ha generado una próspera y pujante industria que bien podría ser la industria nacional por encima de los textiles y el licor.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
¿De dónde nos viene esa hermosa vocación kafkiana anterior al propio Kafka? Se me ocurren dos hipótesis de esquina: una que tiene que ver con nuestro ancestro español y su voraz legalismo, que estaba en el apogeo justo cuando la conquista de América. Esa cultura acomplejada y conversa que prefería poner mil sellos para no verse al espejo y decirse la verdad, esa cultura que estaba partida en dos al mismo tiempo: la de las calles, caótica y mestiza y ladina; y la de los documentos, perfecta e irreal. Paraíso de los tinterillos que siempre tenían la ley bajo la manga, se obedece pero no se cumple.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
La otra hipótesis tiene que ver con lo que Ortega y Gasset llamaba el “adanismo”: la costumbre perversa, sobre todo en un gobernante, de creerse el primer hombre, como Adán; la funesta obsesión de refundar el mundo y empezar de ceros. Muchas políticas públicas suelen fracasar aquí, desde tiempos inmemoriales, porque siempre están sometidas a los bandazos y los cambios abruptos de funcionarios que llegan a mandar creyendo que todo está mal, que hay que hacer “reformas estructurales y de raíz”. Genios que tienen que demostrar que lo son, cambiándolo todo con mesianismo para que nada cambie, como aconsejaba Tancredi Falconeri.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
Nadie niega que muchas de esas iniciativas y transformaciones son necesarias y bienintencionadas, sí, pero también son perpetuas, circulares, endémicas: el símbolo y la tragedia de un país en obra negra que vive mejorando sus procesos para mejorar sus procesos, y que por eso se ahoga todos los días en nuevos trámites y modelos que muy pronto serán viejos y obsoletos, remplazados por otros, y por otros, y por otros. Así al infinito. En la ciencia, en la educación, en los impuestos, en los documentos. “Discúlpenos la molestia, ¿trabajamos por su bienestar?”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
Por eso, de los estadistas colombianos, yo solo confío en el gran René Higuita, quien declinó su participación en la Constituyente del 91 con una frase entonces visionaria: “Ahora estoy muy ocupado, pero para la próxima lo pensaré”.&lt;br /&gt;No sé cómo no lo han nombrado aún director de Colciencias.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; border: 0px; font-family: DroidSerifRegular, Georgia, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 23px; outline: 0px; padding: 8px 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;a class="linkdenota" href="mailto:catuloelperro@hotmail.com" style="background-color: #f1f1f1; border: 0px; color: #1f6492; font-family: DroidSerifBold, Georgia, sans-serif; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: none; vertical-align: baseline;" target="_blank"&gt;catuloelperro@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Este articulo no estuvo exento de polémicas entre los foristas y la periodista que escribe este articulo.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/07/este-articulo-no-estuvo-exento-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Tue, 9 Jul 2013 19:21:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-4441933335255244038</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="article-info" style="background-color: #e7f5f6; float: left; min-height: 50px; padding-bottom: 10px; position: relative; width: 712px;"&gt;
&lt;div class="article-title" style="color: #138086; float: left; font-size: 24px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 15px; width: 640.796875px;"&gt;
Lo que se juega Cartagena en medio de su crisis&lt;/div&gt;
&lt;div class="author-submitted" style="float: left; font-size: 12px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 10px; width: auto;"&gt;
Por:&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/users/laura-ardila-arrieta" style="color: #177f88; text-decoration: none;"&gt;Laura Ardila Arrieta&lt;/a&gt;, Lun, 2013-04-08 15:06&lt;/div&gt;
&lt;div class="author-other" style="float: left; font-size: 13px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 10px; width: 498.390625px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="content clearfix"&gt;
&lt;div class="article-content" style="float: left; font-family: 'Conv_Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 15px; height: auto; line-height: 1.6em; margin-top: 5px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"&gt;
&lt;div class="field-items"&gt;
&lt;div class="field-item even"&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div style="float: left; height: auto; width: 712px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8107/8631749709_a52869cc4a_o.jpg" style="border: 0px; height: 456px; width: 694px;" /&gt;&lt;div style="background-color: #bbbbbb; color: #333333; float: left; height: auto; margin-bottom: 10px; padding: 5px; width: 685px;"&gt;
Un Plan Maestro de Drenajes Pluviales para evitar que Cartagena se inunde, como ocurre todos los inviernos (en la foto la inundación del barrio Policarpa), es el negocio de mayor monta que está por entregarse en la ciudad. Foto: Cortesía Luis Eduardo Herrán Álvarez - El Universal.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
Ahora que Campo Elías Terán, a través de su abogado Abelardo de la Espriella,&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.elmeridianodecordoba.com.co/index.php?option=com_k2&amp;amp;view=item&amp;amp;id=29198:alcalde-de-cartagena,-campo-el%C3%ADas-ter%C3%A1n,-renunci%C3%B3-a-su-cargo&amp;amp;Itemid=117" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;anunció&lt;/a&gt;&amp;nbsp;su renuncia como Alcalde de Cartagena para los próximos días debido a complicaciones en la enfermedad que padece, se abre oficialmente&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/sin-definirse-la-suerte-del-alcalde-teran-arranca-la-pelea-por-la-alcaldia-de-cartagena-408" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;&amp;nbsp;la carrera&amp;nbsp;&lt;/a&gt;para los interesados en manejar los destinos de Cartagena. Una ciudad que ratifica su condición de botín para políticos y contratistas con varios macroproyectos y obras millonarias que deben entregarse en el actual periodo de gobierno.&lt;br /&gt;
En concreto, ¿cuáles son los proyectos millonarios que tendrá que entregar o, al menos, estructurar el nuevo mandatario? La Silla Vacía indagó al respecto y encontró las siguientes iniciativas. Con una curiosidad: en varias de ellas se repite con insistencia un apellido entre los interesados: el de los García.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div id="subtitulo" style="background-color: #ff6600; clear: both; color: white; font-size: 17px; font-weight: bold; height: 30px; margin: 10px 0px; width: 712px;"&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
La joya de la corona vale 3 billones de pesos&amp;nbsp;&lt;br class="Apple-interchange-newline" /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="izquierd" style="float: left; height: auto; margin: 5px 20px 20px 0px; width: 334px;"&gt;
&lt;div id="gris" style="background-color: #cccccc; height: auto; width: 334px;"&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8234/8471775497_5e7f75e753_o.jpg" style="border: 0px; height: 224px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;Campo Elías Terán deja la Alcaldía por su enfermedad y no por presiones, según dijo su abogado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8531/8471775473_e4af21f09a_o.jpg" style="border: 0px; height: 258px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;Carlos Otero es cercano a los García y actualmente el alcalde encargado de Cartagena.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
Un periodista, un veedor, un concejal y un exconcejal de Cartagena coincidieron en decirle a La Silla que el macroproyecto más importante que se juega la ciudad por estos días es la implementación del Plan Maestro de Drenajes Pluviales, que a través de varias obras pretende evitar que la ciudad se inunde como pasa en todos los inviernos.&lt;br /&gt;
La iniciativa en total asciende a unos 3 billones de pesos y su primera etapa vale 300 mil millones de pesos. Quien se la gane deberá diseñar, construir, operar y mantener durante 30 años el sistema de alcantarillado pluvial de Cartagena, que se le cobrará a algunos ciudadanos (dependiendo del estrato) en sus facturas de servicios públicos.&lt;br /&gt;
Un jugoso negocio que la Alcaldía de Carlos Otero Gerdts (alcalde encargado por orden del presidente Juan Manuel Santos) decidió entregar vía Alianza Público Privada (APP). Hace una semana, la directora de Valorización Distrital, Clara Calderón,&lt;a href="http://www.eluniversal.com.co/cartagena/local/proponen-alianza-publico-privada-para-ejecutar-el-plan-maestro-de-drenaje-pluvial-11" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;anunció&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que el Distrito había recibido la propuesta de unos privados para hacer una APP y que ya a éstos se les habían aprobado los estudios de prefactibilidad. Y además ya se han entregado algunas&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.revistaelmetro.com/metroweb/comunicado_valo3.html" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;obras complementarias.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
El concejal Andrés Betancourt le dijo a La Silla que la firma que ya cuenta con ese aval se llama Consorcio Pluvial Cartagena de Indias y que de todas maneras habrá que esperar si resultan o no ganadores del proyecto.&lt;br /&gt;
Sin embargo, desde ya muchas lupas están puestas sobre esta iniciativa, mucho más después de&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/exsenador-juan-j-garcia-orientaria-contrataciones-en-oficina-de-valorizacion-de-cartagena/20130204/nota/1835936.aspx" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;las denuncias&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que ha venido haciendo el contratista William Murra, representante gremial en Bolívar de la Asociación Colombiana de Ingenieros. Murra ha asegurado a varios medios que la directora de Valorización, Clara Calderón, se reunió en diciembre pasado con el exsenador Juan José García (patriarca del clan García Romero y esposo de la procesada senadora Piedad Zuccardi) para “orientar” el proyecto.&lt;br /&gt;
La Silla consultó a Murra y él detalló que se enteró de la supuesta reunión en enero pasado en el apartamento que tiene en Bogotá el alcalde Campo Elías Terán: “En enero fui a visitar a Campo Elías a su apartamento y estando allá escuché que su esposa (Nereida de Terán) recibió una llamada de Clara Calderón en la que ésta le decía que se había reunido con Juan José García para hablar del Plan Maestro de Drenajes Pluviajes”.&lt;br /&gt;
Intentamos comunicarnos con Calderón a su celular y, vía mensaje de texto, ella respondió que nos devolvería la llamada pero al momento de publicar esta historia no lo ha hecho.&lt;br /&gt;
Esta funcionaria fue nombrada por Terán y en&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.kienyke.com/historias/piedad-zuccardi-la-duena-de-la-alcaldia-de-cartagena/" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;varios medios&lt;/a&gt;&amp;nbsp;se ha dicho que es muy cercana al clan García. Fue candidata al Concejo por la ASI debido a que los cupos en La U (donde militan los García) ya estaban llenos, pero en la ciudad es vóx pópuli que la apoyó Piedad Zuccardi. Luego de perder al Concejo, fue nombrada en la administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div id="subtitulo" style="background-color: #ff6600; clear: both; color: white; font-size: 17px; font-weight: bold; height: 30px; margin: 10px 0px; width: 712px;"&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
Los otros proyectos millonarios&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="izquierd" style="float: left; height: auto; margin: 5px 20px 20px 0px; width: 334px;"&gt;
&lt;div id="gris" style="background-color: #cccccc; height: auto; width: 334px;"&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;div class="snap rtecenter" style="clear: both; height: auto; padding: 5px; text-align: center;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8238/8362782457_a6dea77910_o.jpg" style="border: 0px; height: 246px; width: 318px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;Como lo contó La Silla este año, aún sin definirse la suerte de Campo Elías varios candidatos a la Alcaldía arrancaron sus campañas. Entre ellos, María del Socorro Bustamante.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8183/8363849010_dd5fc4b57c_o.jpg" style="border: 0px; height: 236px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;Jorge Mendoza Diago es otro de los interesados en la Alcaldía. Se dice que los García lo podrían apoyar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8255/8632454638_660e2235b0_o.jpg" style="border: 0px; height: 265px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;El exsenador Juan José García y su clan político es mencionado insistentemente por los conocedores de las políticas cartageneras, como interesado en varios proyectos millonarios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
La operación y compra de buses del sistema Transcaribe (en lo que se comprometerían recursos por cerca de medio billón de pesos), el traslado del mercado de Bazurto (que vale unos 60 mil millones de pesos), la concesión de las basuras cuyos contratos vencen en marzo del año entrante (negocio de 150 mil millones de pesos), la ampliación de la concesión del corredor de carga y los macroproyectos inmobiliarios son las otras iniciativas que están en juego en Cartagena por esta época de incertidumbre administrativa.&lt;br /&gt;
El exconcejal del movimiento Por una Sola Cartagena (el de Judith Pinedo), Jorge Cárcamo, le dijo a La Silla que se está rumorando que muchos proyectos se quieren hacer vía APP y como ese hay muchos rumores más, que poco a poco se van despejando.&lt;br /&gt;
Por ejemplo,&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.revistaelmetro.com/metroweb/matos_otero.html" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;la revista Metro de Cartagena&lt;/a&gt;&amp;nbsp;reveló hoy que el alcalde Carlos Otero y el empresario Carlos Mattos visitaron juntos el pasado viernes la zona de Chambacú en la que Mattos quiere construir un macroproyecto urbanístico que comprende varios hoteles cinco estrellas, un moderno multicentro y un puente vehicular, una iniciativa del empresario que había sido rechazada por la alcaldesa Judith Pinedo y que en su momento fue&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/la-candidatura-de-campo-elias-teran-la-ultima-inversion-de-carlos-mattos-en-cartagena-25659" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;revelada por La Silla Vacía.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
Según la revista Metro, horas antes de esa visita, Mattos y Otero habían viajado desde Bogotá en el avión privado de Mattos, lo que demuestra la buena relación que tienen empresario y mandatario.&lt;br /&gt;
Sobre Transcaribe, basuras y el corredor de carga, un conocedor de la política cartagenera le dijo a La Silla que éstos son tres temas que siempre les han interesado a los García Romero.&lt;br /&gt;
Por ejemplo,&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/hijo-exparapolitico-nuevo-gerente-transcaribe/256668-3" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;se sabe&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que en abril del año pasado este clan promovió el nombre de Carlos Otero (antes de ser encargado por el presidente Santos en la Alcaldía) como gerente de Transcaribe, pero su nombramiento se embolató porque los medios locales reaccionaron en su contra recordando los líos por supuestos&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/por-supuestos-malos-manejos--suspenden-millonarios-giros-al-dri/20020225/nota/105581.aspx" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;malos manejos&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que tuvo que enfrentar como director del Fondo de Cofinanciación para la Inversión Rural (DRI), al que -según la revista Semana- llegó con apoyo del exsenador Vicente Blel.&lt;br /&gt;
La gerencia de Transcaribe quedó finalmente en manos de José López Amarís, hijo del exrepresentante a la Cámara y condenado parapolítico Alfonso López Cossio, cercano a los García.&lt;br /&gt;
La concesión de las basuras, por otro lado, está en manos de las empresas Pacaribe y Urbaser, la primera de ellas del empresario Gerardo Rumié,&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/la-tenaza-garcia-romero/329344-3" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;socio histórico&lt;/a&gt;&amp;nbsp;de los García. El negocio de las basuras fue objeto de unos polémicos&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.eluniversal.com.co/cartagena/politica/polemica-por-firma-de-otrosi-contrato-de-aseo-90442" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;otrosíes&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que pretendían prorrogarlo por tres años más sin licitación, pero varios veedores salieron a denunciar y la funcionaria que los firmó fue suspendida de su cargo.&lt;br /&gt;
Ahora, el nuevo alcalde deberá estructurar y entregar la licitación que vence en marzo de 2014.&lt;br /&gt;
En cuanto a la concesión del corredor de carga, se trata de otra iniciativa en manos del clan García Romero, pues en ella aparece el nombre de&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/la-tenaza-garcia-romero/329344-3" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;Iván García Romero,&amp;nbsp;&lt;/a&gt;a través de la empresa Proyectos S.A.. Se trata de la primera vía del país dentro de una ciudad que se paga con peajes y cuya ampliación tendrá que definirse en los próximos meses.&lt;br /&gt;
Todo deberá resolverlo el reemplazo de Terán, que llegará en cuanto se realicen las elecciones que serán convocadas por el Ministerio del Interior una vez el presidente Santos decrete la vacancia absoluta en la Alcaldía de Cartagena. Obviamente, primero Santos deberá esperar la renuncia oficial de Campo Elías.&lt;br /&gt;
Por lo anterior se estima que Carlos Otero -a quien señalan de ser muy cercano a los García Romero- se quede de encargado por lo menos hasta agosto. Y muchas iniciativas podrían ir adelantándose de aquí a allá. Amanecerá y veremos en manos de quién o quiénes se quedan estos negocios.&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="add-comment-link" style="float: left; font-family: 'Conv_Trebuchet MS', sans-serif; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; width: 712px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>segundo especial: elecciones atípicas: Cartagena un tren descarrilado por la corrupción y los contratistas</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/07/segundo-especial-elecciones-atipicas.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Tue, 9 Jul 2013 19:08:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-3736793075705317846</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="article-info" style="background-color: #e7f5f6; float: left; min-height: 50px; padding-bottom: 10px; position: relative; width: 712px;"&gt;
&lt;div class="article-title" style="color: #138086; float: left; font-size: 24px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 15px; width: 640.796875px;"&gt;
Los ruidos en las tres principales candidaturas a la Alcaldía de Cartagena&lt;/div&gt;
&lt;div class="author-submitted" style="float: left; font-size: 12px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 10px; width: auto;"&gt;
Por:&amp;nbsp;&lt;span class="username"&gt;LaSillaVacia.com&lt;/span&gt;, Jue, 2013-05-02 11:00&lt;/div&gt;
&lt;div class="author-other" style="float: left; font-size: 13px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 10px; width: 498.390625px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="content clearfix"&gt;
&lt;div class="article-content" style="float: left; font-family: 'Conv_Trebuchet MS', sans-serif; font-size: 15px; height: auto; line-height: 1.6em; margin-top: 5px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"&gt;
&lt;div class="field-items"&gt;
&lt;div class="field-item even"&gt;
&lt;div&gt;
Hoy el Ministerio del Interior ratificó al mandatario encargado de Cartagena Carlos Otero y se prevé que las elecciones atípicas para elegir el nuevo Alcalde sean el próximo 7 de julio. La Registraduría aún no ha confirmado la fecha pero los aspirantes están ya en la línea de partida esperando a que comience oficialmente la carrera.&amp;nbsp; Y detrás de ellos se van ubicando sus respectivos apoyos o padrinos políticos, que abiertamente o a la sombra evidencian el talante de sus candidaturas y hacen preguntarse si Cartagena volverá a escoger a la clase política tradicional (como pasó con Campo Elías, quien llegó a gobernar apoyado por casi todos los partidos y por el clan García Zuccardi), o si se irá por una opción independiente si es que esta opción existe.&lt;br /&gt;
&lt;div id="izquierd" style="float: left; height: auto; margin: 5px 20px 20px 0px; width: 334px;"&gt;
&lt;div id="gris" style="background-color: #cccccc; height: auto; width: 334px;"&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8400/8695775185_5801cc5aab_o.jpg" style="border: 0px; height: 215px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;La de Miguel Navas es otra aspiración que suena en Cartagena.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8405/8696896230_5c4bfd95b3_o.jpg" style="border: 0px; height: 233px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;La senadora Daira Galvis apoya a María del Socorro Bustamante.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8261/8695775205_caba4da14e_o.jpg" style="border: 0px; height: 215px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;Según ha dicho el Polo, Wilson Borja será su candidato a la Alcaldía de Cartagena.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;img alt="" src="http://farm9.staticflickr.com/8401/8695775267_009702185c_o.jpg" style="border: 0px; height: 221px; width: 324px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="snap" style="clear: both; height: auto; padding: 5px;"&gt;
&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;El concejal Vicente Blel jr es el heredero político de su padre.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
La esperanza no es mucha si se tiene en cuenta lo siguiente: con sólo un aval otorgado oficialmente (el de la exconcejal María del Socorro Bustamante, avalada por Cambio Radical), se barajan unas 10 candidaturas aunque por ahora fuertes se vislumbran tres y en las tres se cuentan respaldos que generan ruidos.&lt;br /&gt;
Se trata de las candidaturas de María del Socorro Bustamante, la del exgobernador Jorge Mendoza y la del empresario Dionisio Vélez.&lt;br /&gt;
A Bustamante la avaló Cambio Radical y su madrina política es la senadora y ex abogada de Enilse López ‘la Gata’, Daira Galvis. En las elecciones pasadas a la Alcaldía recibió apoyo de concejales del PIN y fue un&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/la-sombra-de-la-gata-sigue-rondando-la-politica-de-bolivar-26497" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;rumor sin confirmar&lt;/a&gt;&amp;nbsp;durante toda la campaña que también la respaldó ‘La Gata’, aunque eso mismo se dijo de Campo Elías Terán. Por eso ella es vista como una aspirante en representación de la clase política que emergió en los últimos 20 años.&lt;br /&gt;
Igual que Jorge Mendoza Diago, de quien en la ciudad dicen que es el candidato del clan de los García, como se lo dijeron a La Silla tres fuentes. Él lo niega, pero La Silla supo de una reunión el viernes pasado en el hotel Cartagena Estelar en la que estuvieron Juan José García Zuccardi (hijo del exsenador Juan José García, condenado por corrupción, y la senadora Piedad Zuccardi, detenida por presunta parapolítica) y seis concejales de tres partidos que ofrecieron su apoyo a la candidatura de Mendoza Diago.&lt;br /&gt;
Mendoza Diago, que es hermano del exFiscal General encargado Guillermo Mendoza Diago y del subdirector del diario El Universal, llegó cuando ya habían servido la comida y la reunión avanzaba, y fue el único candidato a la Alcaldía que estuvo presente. Él negó ser el candidato de los García, pero esta reunión con el hijo del exsenador García evidencia otra cosa.&lt;br /&gt;
Mendoza Diago le dijo a La Silla: “No soy el candidato de los García, creo que ellos ni siquiera están participando en esta elección, y en esa reunión, que creo que fue ofrecida fue por César Pión (concejal de La U), ni siquiera vi al hijo de los García”. Pero un concejal presente, quien pidió reserva de su nombre, nos contó que Mendoza y Juan José García jr sí se encontraron. En las elecciones pasadas, a Mendoza Diago lo respaldó el sector del parapolítico Javier Cáceres, pero el candidato dice que ese sector hoy está con María del Socorro Bustamante.&lt;br /&gt;
Y por último está la candidatura de Dionisio Vélez Trujillo, quien fue la revelación de las elecciones pasadas cuando obtuvo el tercer lugar sin apoyo de la maquinaria, avalado por firmas. Vélez es un empresario del sector educativo -dueño de la Universidad llamada Tecnar- que nunca ha ocupado un cargo público y que esta vez está buscando aval en los partidos liberal y verde.&lt;br /&gt;
Los ruidos a su alrededor se han suscitado porque entre sus respaldos están los concejales Vicente Blel jr (hijo y heredero del parapolítico Vicente Blel) y Rafael Meza, concejal cercano al también parapolítico William Montes.&lt;br /&gt;
Incluso hay quienes aseguran que a la sombra de su candidatura está el propio Vicente Blel: “A Dionisio Vélez lo apoya Vicente Blel padre, otra cosa es que lo quiera negar”, afirma Jorge Mendoza Diago.&lt;/div&gt;
Efectivamente, Vélez le negó a La Silla que Vicente Blel lo esté respaldando. Incluso dijo que ni conocía a Blel ni a William Montes. Pero sí reconoció que los concejales Meza y Blel hijo simpatizan con su proyecto electoral, aunque advirtió que se tendrán que regir a lo que digan sus partidos.&lt;br /&gt;
“No quiero ser alcalde al costo que sea y me comprometo 100 por ciento con la ciudad a que nunca aceptaría el apoyo de los García ni de Blel o Montes, pues no los conozco y no se cómo es su ideología”, agregó el candidato que seguramente será avalado por el Partido Liberal entre esta semana y la otra.&lt;br /&gt;
En el panorama electoral cartagenero también se mueven candidaturas más pequeñas, por ahora, como las de Miguel Navas, Mercedes Maturana, el exalcalde Carlos Díaz y Wilson Borja, candidato por el Polo Democrático. Pero la suerte parece estar echada alrededor de Bustamante, Mendoza Diago y Vélez Trujillo. Sobre todo entre los dos primeros, como lo revela una&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.eltiempo.com/colombia/cartagena/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12743542.html" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;encuesta&lt;/a&gt;&amp;nbsp;de El Tiempo.&lt;br /&gt;
Las cargas las podrían terminar de ajustar los congresistas de la región, que son los más interesados pues están a punto de comenzar campaña para su reelección. Los de Cambio Radical ya están con María del Socorro y a Dionisio lo apoyarían el liberal Lidio García, mientras que Sandra Villadiego y Elías Raad (de La U) y Pedrito Pereira (conservador) aún lo están pensando.&lt;br /&gt;
La ciudad está pesimista y en crisis, dice el exconcejal del grupo de Judith Pinedo, Jorge Cárcamo. Y evidencia de esa crisis es que no hay ningún candidato que provenga de los dos últimos alcaldes: ni de Pinedo ni de Campo Elías Téran porque no fueron proyectos políticos que heredaran sus banderas.&lt;br /&gt;
Por redes sociales, algunos grupos escasos hablan de apoyar el voto en blanco, pero no parece haber ambiente ni tiempo para que esa iniciativa crezca.&lt;br /&gt;
De todas maneras, aún faltan cosas por ver en la carrera por el poder en Cartagena, en la que los ciudadanos se juegan&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/lo-que-se-juega-cartagena-en-medio-de-su-crisis-43576" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;muchos&lt;/a&gt;&amp;nbsp;de sus recursos.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="related-content" style="background-color: #e5e5e5; color: #878787; float: left; font-family: 'Conv_Trebuchet MS', sans-serif; height: auto; padding: 10px; width: 690.625px;"&gt;
&lt;div class="field field-name-field-related-content field-type-entityreference field-label-above"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ESPECIAL elecciones atipicas: los fantasmas detras de las elecciones de cartagena 2013.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/07/especial-elecciones-atipicas-los.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Tue, 9 Jul 2013 19:03:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-3169032897709142752</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="article-info" style="background-color: #e7f5f6; float: left; font-family: 'Conv_Trebuchet MS', sans-serif; min-height: 50px; padding-bottom: 10px; position: relative; width: 712px;"&gt;
&lt;div class="article-title" style="color: #138086; float: left; font-size: 24px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 15px; width: 640.796875px;"&gt;
Así ronda el fantasma de Juan Carlos Martínez en las elecciones de Cartagena&lt;/div&gt;
&lt;div class="author-submitted" style="float: left; font-size: 12px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 10px; width: auto;"&gt;
Por:&amp;nbsp;&lt;span class="username"&gt;LaSillaVacia.com&lt;/span&gt;, Mar, 2013-07-09 17:20&lt;/div&gt;
&lt;div class="author-other" style="float: left; font-size: 13px; height: auto; margin-left: 15px; margin-top: 10px; width: 498.390625px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="content clearfix" style="font-family: 'Conv_Trebuchet MS', sans-serif;"&gt;
&lt;div class="article-content" style="float: left; font-size: 15px; height: auto; line-height: 1.6em; margin-top: 5px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"&gt;
&lt;div class="field-items"&gt;
&lt;div class="field-item even"&gt;
En octubre de 2011, luego de las elecciones a alcaldías y gobernaciones, la investigadora de la ‘parapolítica’ Claudia López&amp;nbsp;&lt;a href="https://twitter.com/CLOPEZanalista/status/130803409296166912" style="color: #299297; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;denunció&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que el condenado ‘parapolítico’ Juan Carlos Martínez Sinisterra se había quedado con las gobernaciones de Valle, Sucre, Magdalena y Casanare. Fue de las primeras veces que relacionaban al polémico excongresista, cuyo fortín es en el Valle, con una administración en la Costa. Hoy, a cinco días de la elección atípica a la Alcaldía de Cartagena, su fantasma en la región sigue vigente.&lt;br /&gt;
&lt;span style="line-height: 1.6em;"&gt;El&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/el-hombre-maneja-medio-pais-desde-carcel/246553-3" style="color: #299297; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;hombre&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que ha buscado tener influencia en medio país desde la cárcel tiene vínculos, así sea indirectos, con tres campañas: en una tiene a dos de sus grandes amigos políticos y electores en la Costa. En otra, uno de sus pupilos en el Valle fue quien dio el aval a una de las aspirantes. Y en la tercera, su partido, el MIO, puso el candidato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="line-height: 1.6em;"&gt;No es la primera vez que el nombre de Martínez suena alrededor de unas elecciones en Cartagena, la ciudad en la que hasta ahora las malas compañías en las candidaturas casi siempre tenían que ver con la empresaria del chance Enilce López ‘La Gata’,&amp;nbsp;&lt;a href="http://verdadabierta.com/component/content/article/158-captura-de-rentas-publicas/4405-la-gata-condenada-a-40-anos-de-carcel" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;condenada&lt;/a&gt;&amp;nbsp;por nexos con paramilitares y homicidio. Dos fuentes que estuvieron dentro de la campaña del fallecido alcalde Campo Elías Terán le dijeron por separado a La Silla que tenían conocimiento de que Martínez había aportado dinero a esa candidatura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="line-height: 1.6em;"&gt;“Tuve conocimiento de que durante la campaña de Campo, Juan Carlos (Martínez) estaba muy interesado en la empresa Edurbe y en los proyectos de dragado de caños, lagos y lagunas. El aporte fue de 400 millones de pesos”, dijo una de las fuentes, quien por temor a Martínez prefirió que se omitiera su nombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="line-height: 1.6em;"&gt;La enfermedad sacó a Terán de la Alcaldía antes de que cumpliera el primer año de mandato y pudiera pagar cualquier favor. Pero el alcalde que llegue ahora no sólo tendrá en sus manos un presupuesto anual jugoso de 1,3 billones de pesos, sino&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/lo-que-se-juega-cartagena-en-medio-de-su-crisis-43576" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;proyectos como&lt;/a&gt;&amp;nbsp;el Plan Maestro de Drenajes Pluviales que vale 3 billones de pesos. Sin contar con que el nuevo mandatario será definitivo en las elecciones de marzo a Congreso y de mayo a Presidencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div id="squares-all" style="float: left; font-family: Arial, Helvetica; height: auto; margin: 0px; min-width: 705px; padding: 0px; width: 705px;"&gt;
&lt;div class="square" style="background-color: black; float: left; font-size: 1.3em; height: 240px; margin: 1px; text-align: center; width: 232px;"&gt;
&lt;a class="square-link" href="http://www.lasillavacia.com/historia/asi-ronda-el-fantasma-de-juan-carlos-martinez-en-las-elecciones-de-cartagena-45171#text1" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;&lt;img alt="" src="http://farm6.staticflickr.com/5517/9248750971_fec645a82d_o.jpg" style="border: 0px; float: left; height: 140px; margin: 0px; width: 232px;" /&gt;En la campaña de Dionisio&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="square" style="background-color: black; float: left; font-size: 1.3em; height: 240px; margin: 1px; text-align: center; width: 232px;"&gt;
&lt;a class="square-link" href="http://www.lasillavacia.com/historia/asi-ronda-el-fantasma-de-juan-carlos-martinez-en-las-elecciones-de-cartagena-45171#text2" style="color: #24bbc3; text-decoration: none;"&gt;&lt;img alt="" src="http://farm6.staticflickr.com/5464/9249454153_4a62afde5b_o.jpg" style="border: 0px; float: left; height: 140px; margin: 0px; width: 232px;" /&gt;El aval de Afrovides&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="square" style="background-color: black; float: left; font-size: 1.3em; height: 240px; margin: 1px; text-align: center; width: 232px;"&gt;
&lt;a class="square-link" href="http://www.lasillavacia.com/historia/asi-ronda-el-fantasma-de-juan-carlos-martinez-en-las-elecciones-de-cartagena-45171#text3" style="color: #299297; text-decoration: none;"&gt;&lt;img alt="" src="http://farm6.staticflickr.com/5493/9252235940_0c1f5da9bf_o.jpg" style="border: 0px; float: left; height: 140px; margin: 0px; width: 232px;" /&gt;La candidatura del MIO que no fue&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="sharethis-buttons"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="related-content" style="background-color: #e5e5e5; color: #878787; float: left; height: auto; padding: 10px; width: 690.625px;"&gt;
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&lt;div class="field-label" style="color: #777777; font-size: 13px; margin-bottom: 10px;"&gt;
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&lt;div class="field-items"&gt;
&lt;div class="field-item even"&gt;
&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/el-mio-la-reencarnacion-del-adn-de-juan-carlos-martinez-24242" style="color: #137f85; font-size: 12px; text-decoration: none;"&gt;El MIO, la reencarnación del ADN de Juan Carlos Martínez&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="field-item odd"&gt;
&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/node/43907" style="color: #137f85; font-size: 12px; text-decoration: none;"&gt;Los ruidos en las tres principales candidaturas a la Alcaldía de Cartagena&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="field-item even"&gt;
&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/lo-que-se-juega-cartagena-en-medio-de-su-crisis-43576" style="color: #137f85; font-size: 12px; text-decoration: none;"&gt;Lo que se juega Cartagena en medio de su crisis&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="field-item odd"&gt;
&lt;a href="http://www.lasillavacia.com/historia/la-ambicion-electoral-de-juan-carlos-martinez-28809" style="color: #137f85; font-size: 12px; text-decoration: none;"&gt;La ambición electoral de Juan Carlos Martínez&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Es Tiempo de descubrir a los asesinos de profesores y empleados de las universidades publicas</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/07/es-tiempo-de-descubrir-los-asesinos-de.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Mon, 8 Jul 2013 18:50:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-1496445281186958070</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div class="foto" style="border: 0px none; float: left; margin: 0px 0px 15px; padding: 0px; position: relative; vertical-align: baseline; width: 630px;"&gt;
&lt;h2 class="titulo_detalle" style="border: 0px none; color: #555555; font-family: 'Open Sans', 'Trebuchet MS', Helvetica, Jamrul, sans-serif; font-size: 26px; letter-spacing: -1.6px; line-height: 26px; margin: 0px 0px 10px; padding: 0px; vertical-align: baseline; width: 630px;"&gt;
Capturan a exparamilitar sindicado de asesinar a profesor de Uniatlántico&lt;/h2&gt;
&lt;img alt="" class="imagecache imagecache-detalle_articulo imagecache-default imagecache-detalle_articulo_default" height="320" src="http://static.elheraldo.co/sites/default/files/imagecache/detalle_articulo/2013/07/08/story/116712-Lisandro%20Vargas%20Zapata.jpg" style="border: none; margin: 0px; outline: none; padding: 0px; vertical-align: baseline;" title="Archivo" width="630" /&gt;&lt;h2 class="credito_articulo" style="background-attachment: scroll; background-image: url(http://static.elheraldo.co/sites/default/themes/elheraldo/images/bg_trans.png); background-position: 0px 0px; background-repeat: repeat repeat; border: 0px none; color: white; float: right; font-size: 12px; line-height: 18px; margin: 0px; padding: 4px 10px; position: relative; text-transform: capitalize; top: -31px; vertical-align: baseline;"&gt;
Archivo&lt;/h2&gt;
&lt;div class="desc_foto" style="border: 0px none; color: #888888; font-size: 12px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline; width: 630px;"&gt;
Lisandro Vargas Zapata, profesor de la Universidad del Atlántico, fue asesinado en el 2001.&lt;/div&gt;
&lt;div class="compartir_detalle" style="background-image: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-color: rgb(217, 217, 217); border-style: solid none; border-top-color: rgb(217, 217, 217); border-width: 0px; color: #666666; height: 30px; left: 0px; line-height: 40px; margin: 10px 0px; padding: 0px; position: relative; top: 0px; vertical-align: baseline; width: 630px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="node_story nodes" id="node-116712" style="border: 0px none; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline; width: 636px;"&gt;
&lt;div class="content" style="border: 0px none; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;div class="story_body" style="border: 0px none; color: #737373; font-size: 16px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.5;"&gt;
La Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, con el apoyo de la Interpol, capturó en Bogotá al ex suboficial del Ejército, Alberto Joaquín Silgado Arévalo, hombre de confianza de Salvatore Mancuso y Jorge 40, sindicado del homicidio del profesor de la Universidad del Atlántico, Lisandro Vargas Zapata.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.5;"&gt;
El homicidio del educador, que entonces tenía 58 años, se produjo el viernes 23 de febrero de 2001 a las 10:45 de la noche, cuando al salir de su residencia en el barrio Las Estrellas en Barranquilla, fue interceptado por un hombre, que se cubría la cabeza con una gorra de beisbolista, y quien le disparó en repetidas ocasiones.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.5;"&gt;
Silgado Arévalo, cabo primero del Ejército hasta 1996, fecha en la que pidió la baja y se unió a las Autodefensas, tras conocer a Salvatore Mancuso en Córdoba, se convirtió posteriormente en el comandante militar del Bloque Norte, que lideraban Mancuso y Jorge 40.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.5;"&gt;
De acuerdo con las declaraciones de varios desmovilizados, Silgado Arévalo, conocido con el alias de Cabo Yair, fue remitido a Barranquilla como comandante de frente, donde conformó el ala Urbana de las autodefensas, para apoyar a Jorge 40 en la comisión de varios delitos como extorsiones y homicidios. Huyó después de esa organización con una fuerte suma de dinero de sus jefes, por lo que fue declarado objetivo militar.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.5;"&gt;
Las mismas versiones de los desmovilizados señalaron a alias el Cabo Yair de haber ordenado el homicidio del profesor Vargas Zapata, cuando se desempeñó como jefe del frente José Pablo Díaz.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.5;"&gt;
En contra de Silgado Arévalo pesa una medida de aseguramiento como coautor del homicidio del catedrático, que presidió la Asociación de Profesores de la Universidad del Atlántico, y se convirtió en el tercer educador asesinado en Barranquilla entre diciembre de 2000 y febrero de 2001.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.5;"&gt;
Vargas Zapata tenía más de 30 años de estar trabajando con la Universidad del Atlántico. Allí asumió los cargos de Vicerrector de Extensión Universitaria y Vicerrector Académico.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="coments" id="comentarios" style="background-color: white; border: 0px none; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: 24px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Diatribas LITERARIAS</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/07/diatribas-literarias.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Mon, 8 Jul 2013 11:18:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-459013415822463242</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h1 style="font-size: 28px; font-weight: normal; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 20px; padding-left: 10px; padding-right: 10px; padding-top: 20px;"&gt;
&lt;a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/" style="color: #222222; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-decoration: none;"&gt;Algún día en alguna parte&lt;/a&gt;&lt;/h1&gt;
&lt;div id="content" style="float: left; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 10px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; width: 720px;"&gt;
&lt;div class="post-19518 post type-post status-publish format-standard hentry category-articulos tag-articulos tag-diatribas-literarias tag-insultos tag-literatura tag-patricio-pron" style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;h2 id="post-19518" style="background-color: white; color: #222222; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 22px; font-weight: normal; margin-bottom: 15px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: -webkit-auto;"&gt;
Diatribas&amp;nbsp;literarias.&lt;/h2&gt;
&lt;div class="meta" style="background-color: #333333; color: #eeeeee; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 4px; padding-left: 6px; padding-right: 6px; padding-top: 4px; text-align: -webkit-auto;"&gt;
Publicado en&amp;nbsp;&lt;a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/category/articulos/" rel="category tag" style="color: #eeeeee; font-weight: bold; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-decoration: none;" title="Ver todas las entradas en Artículos"&gt;Artículos&lt;/a&gt;&amp;nbsp;por Alguien en 9 marzo 2012&lt;/div&gt;
&lt;div class="main" style="background-color: white; color: #222222; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 14px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: -webkit-auto;"&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;img alt="" class="alignleft" height="213" src="http://farm8.staticflickr.com/7050/6965456227_4f62615ed2_n.jpg" style="border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; display: inline; float: left; margin-bottom: 2px; margin-left: 0px; margin-right: 7px; margin-top: 0px; padding-bottom: 4px; padding-left: 4px; padding-right: 4px; padding-top: 4px;" title="El primer beso – WILLIAM ADOLPHE BOUGUEREAU" width="320" /&gt;El escritor inglés&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/H._G._Wells" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;H. G. Wells&lt;/a&gt;&amp;nbsp;definió alguna vez a su colega&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/George_Bernard_Shaw" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;George Bernard Shaw&lt;/a&gt;&amp;nbsp;como «un niño idiota gritando en un hospital». Algún tiempo después, el estadounidense&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/1949/faulkner-bio.html" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;William Faulkner&lt;/a&gt;&amp;nbsp;dijo de&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.ernest.hemingway.com/" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Ernest Hemingway&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que no había sido «nunca conocido por usar una palabra que remitiese al lector a un diccionario»; el autor de París era una fiesta respondió: «&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Pobre Faulkner, ¿de verdad cree que las grandes emociones las provocan las grandes palabras?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;» (Por cierto, en su afirmación no hay ninguna palabra que sea necesario buscar en el diccionario, así que es posible que Faulkner tuviera razón.)&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.josephconradsociety.org/" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Joseph Conrad&lt;/a&gt;&amp;nbsp;escribió sobre&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.dh-lawrence.org/biography.html" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;D. H. Lawrence&lt;/a&gt;: «Mugre, nada más que obscenidades», pero también recibió golpes, de&amp;nbsp;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Vladimir_Nabokov" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Vladimir Nabokov&lt;/a&gt;en su caso, quien dijo: «No puedo soportar ese estilo de Conrad como de tienda de suvenires y sus clichés románticos de barcos en botellas y collares de conchas». El escritor ruso nunca se caracterizó por la ecuanimidad de sus juicios sobre sus colegas (de hecho, sobre Hemingway opinó que era «un escritor de campanas, cojones y toros» y de&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=_lLJBvYttho&amp;amp;noredirect=1" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Fiódor Dostoievski&lt;/a&gt;afirmó que «su falta de buen gusto, sus monótonos tratos con personas que sufren de complejos prefreudianos y la manera que tiene de revolcarse en las desgracias trágicas de la dignidad humana, todo eso es difícil de admirar»), pero apenas puede rivalizar con los grandes maestros del insulto literario en inglés: Dorothy Parker (quien opinó alguna vez que «esta no es una novela para dejarla a un lado con ligereza: hay que tirarla con mucha fuerza» y dijo, sobre&amp;nbsp;&lt;em style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;The Autobiography of Margot Asquith&lt;/em&gt;, «la historia de amor entre Margot Asquith y Margot Asquith vivirá para siempre en las páginas de la literatura romántica»);&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gore_Vidal" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Gore Vidal&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(autor de las siguientes opiniones: «Truman Capote ha convertido la novela en una forma de arte, una forma de arte menor» y «Las tres palabras más desalentadoras en el idioma inglés son: ‘Joyce Carol Oates’» y que, al ser golpeado por&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Norman_Mailer" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Norman Mailer&lt;/a&gt;&amp;nbsp;en una fiesta, le dijo antes de desmayarse: «Veo que las palabras te han fallado una vez más, Norman»);&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ezra_Pound" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Ezra Pound&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oscar_Wilde" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Oscar Wilde&lt;/a&gt;: el primero dijo sobre&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Wordsworth" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;William Wordsworth&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que era «&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;un hombre estúpido que hasta ahora no ha arruinado la moral de nadie, excepto, quizá, la de aquellas personas susceptibles a las que haya conducido al crimen en la mismísima furia de su aburrimiento&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;». Oscar Wilde opinó sobre&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alexander_Pope" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Alexander Pope&lt;/a&gt;: «Hay dos maneras de sentir aversión hacia la poesía; la primera es tener aversión hacia ella, la segunda es leer a Pope». Ninguno de ellos fue dejado sin castigo, sin embargo:&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Conrad_Aiken" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Conrad Aiken&lt;/a&gt;&amp;nbsp;afirmó sobre el primero que «en cuanto a estilo o forma, es difícil imaginar algo mucho peor que la prosa del señor Pound. Se trata de la fealdad y la torpeza encarnadas» y&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gertrude_Stein" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Gertrude Stein&lt;/a&gt;&amp;nbsp;lo describió sardónicamente como «alguien que describía un pueblo. Excelente si eras un pueblo, pero si no lo eras, no».&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/No%C3%ABl_Coward" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Noel Coward&lt;/a&gt;, a su vez, definió a Wilde como un «cabrón pesado y afectado».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Estos y otros ejemplos son parte de ese género tan denostado (y tan popular, sin embargo) que es&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;el insulto en literatura&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;. Surgido en los comienzos mismos de esta como actividad social (véanse, por ejemplo, los epigramas de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marco_Valerio_Marcial" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Marco Valerio Marcial&amp;nbsp;&lt;/a&gt;y de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gayo_Valerio_Catulo" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Catulo&lt;/a&gt;),&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;el insulto en literatura (ya fuese como apotegma, como juicio irónico o franco o como diatriba) ha existido siempre como parte esencial de la economía de la literatura&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, dando cuenta de las preferencias y de los rechazos de sus autores, pero también manteniendo a raya a los eventuales competidores, redistribuyendo el capital simbólico, trazando las líneas de trinchera de movimientos y tendencias, atrayendo la atención pública hacia quien insulta y quien es insultado y contribuyendo a la renovación de la escena literaria; también (y desafortunadamente)&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;ha sido utilizado durante siglos para desestimar la aportación de las mujeres escritoras a una escena dominada por hombres&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;: sobre&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jane_Austen" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Jane Austen&lt;/a&gt;, por ejemplo,&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ralph_Waldo_Emerson" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Ralph Waldo Emerson&lt;/a&gt;&amp;nbsp;dijo que sus novelas eran «vulgares en su tono, estériles en invención artística, prisioneras de las despreciables convenciones de la sociedad inglesa, sin genio, mordacidad ni conocimiento del mundo» y&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mark_Twain" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Mark Twain&lt;/a&gt;&amp;nbsp;afirmó que «la sola omisión de los libros de Jane Austen convertiría en bastante buena a una biblioteca sin un solo libro» y agregó que «&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;cada vez que leo Orgullo y prejuicio desearía desenterrarla y pegarle en el cráneo con su propia espinilla&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;» (por cierto, Twain reunió tantos argumentos en contra de la obra de cierto colega que le dedicó un ensayo, «Los delitos literarios de Fenimore Cooper», y recibió a su vez el rapapolvo de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Faulkner" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;William Faulkner&lt;/a&gt;, quien lo definió como «un escritorzuelo que no habría sido considerado de cuarta categoría en Europa, que engañó a algunos de los viejos esqueletos literarios a prueba de balas con suficiente color local para intrigar al superficial y al vago».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;2&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Al igual que en el último ejemplo, una de las razones para establecer la importancia de la diatriba para la historia de la literatura puede hallarse en el hecho de que&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;el insulto manifiesta el estado de cosas del momento en que es formulado y señala los límites de lo que puede ser dicho (y de quiénes pueden hacerlo) en literatur&lt;/strong&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;a&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;; en ese sentido, no sorprende que uno de los autores más despreciados por sus colegas en la historia de la literatura haya sido&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/James_Joyce" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;James Joyce&lt;/a&gt;, del mismo modo que tampoco sorprende que esos insultos hayan provenido en su mayoría de los autores que monopolizaban la escena literaria de su época y, por lo tanto, veían la radical novedad de&amp;nbsp;&lt;em style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Ulises&lt;/em&gt;&amp;nbsp;como una provocación y una amenaza. Así,&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/D._H._Lawrence" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;D. H. Lawrence&lt;/a&gt;&amp;nbsp;exclamó: «¡Dios mío, qué torpe olla podrida es James Joyce! Nada más que colillas viejas y los pedazos de col de citas de la Biblia y lo demás estofado en el jugo de la deliberada obscenidad periodística»;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/George_Bernard_Shaw" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;George Bernard Shaw&lt;/a&gt;&amp;nbsp;llamó a Ulises «un registro repugnante de una fase desagradable de la civilización», y&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Virginia_Woolf" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Virginia Woolf&lt;/a&gt;fue incluso más explícita: «&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Ulises es el esfuerzo de un estudiante asqueroso reventándose los granos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;¿Por qué nos gustan los insultos literarios?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Una respuesta parcialmente incompleta es que nos gustan por su economía y por su calidad, que resulta de la familiaridad que los escritores tienen con el uso del lenguaje por la naturaleza misma de su trabajo. Una diatriba como la que&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mary_McCarthy" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Mary McCarthy&lt;/a&gt;&amp;nbsp;le dedicó a&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lillian_Hellman" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Lillian Hellman&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(«Cada palabra que escribe es una mentira, incluyendo los ‘y’ y los ‘el’ y ‘la’»), la opinión de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Louis-Ferdinand_C%C3%A9line" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Louis-Ferdinand Céline&lt;/a&gt;&amp;nbsp;sobre&amp;nbsp;&lt;em style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;El amante de Lady Chatterley&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/D._H._Lawrence" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;D. H. Lawrence&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(«seiscientas páginas por la polla de un guardabosque son demasiadas páginas») o&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;la forma en que H. G. Wells describió a Henry James&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;(«Un hipopótamo tratando de coger un guisante») nos parecen tan perfectos que tendemos a aceptarlos y a disfrutar de ellos incluso aunque no estemos de acuerdo con su contenido. Pero también (y especialmente)&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;disfrutamos de los insultos literarios por el hecho de que nos demuestran que incluso los grandes escritores pueden estar equivocados&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;:&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Baudelaire" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Charles Baudelaire&lt;/a&gt;&amp;nbsp;definiendo a Voltaire como «el rey de los zoquetes, el príncipe de lo superficial, el antiartista, el vocero de las porteras»,&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Evelyn_Waugh" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Evelyn Waugh&lt;/a&gt;&amp;nbsp;comentando su primera lectura de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marcel_Proust" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Marcel Proust&lt;/a&gt;(«un material muy pobre: pienso que Proust tenía algún defecto mental»), Gore Vidal diciendo que&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Truman_Capote" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Truman Capote&lt;/a&gt;&amp;nbsp;era «un ama de casa de Kansas hecha y derecha y con todos su prejuicios» (por cierto, también opinó sobre su muerte que era «un excelente giro a su carrera») y Capote opinando que la escritura de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jack_Kerouac" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Jack Kerouac&lt;/a&gt;&amp;nbsp;no era «escritura, sino mecanografía», demuestran que las opiniones literarias y la formación del gusto participan y resultan de batallas que siempre dejan el campo sembrado de cadáveres: de inocentes, principalmente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Aun cuando podría parecer lo contrario,&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;el entusiasmo por el tipo de insulto literario del que escribimos aquí parece haberse agotado&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;en algún momento de las últimas décadas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, cuando la multiplicación de los medios de comunicación a disposición (incluyendo los digitales) y la consiguiente generalización de la opinión asociada a la concesión a esta de una importancia desusada han agotado la fuente de que solía fluir el insulto literario; nuestra memoria solo retiene una invectiva reciente de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Harold_Bloom" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Harold Bloom&lt;/a&gt;&amp;nbsp;sobre la creadora de Harry Potter («Si no puedes ser persuadido de leer algo mejor, pues entonces lee a [J. K.] Rowling»),&amp;nbsp;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;un ataque&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/David_Foster_Wallace" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;David Foster Wallace&lt;/a&gt;&amp;nbsp;a&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bret_Easton_Ellis" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Bret Easton Ellis&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y una cierta cantidad de reseñas de&amp;nbsp;&lt;em style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Satanás&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Mendoza" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Mario Mendoza&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(Premio Biblioteca Breve de 2002) cuya contundencia las aproximaba al género: «interminables diálogos de teleserie y una prosa casi escolar» (Ignacio Echevarría,&amp;nbsp;&lt;em style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;a href="http://elpais.com/diario/2004/05/01/babelia/1083369025_850215.html" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Babelia&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;), «mínima complejidad estructural, adjetivación de anuncio televisivo, diálogos ociosos, personajes de cartón piedra apenas concebidos, escenitas de sexo dibujadas con la maestría de un grafiti en un lavabo público; lectura epidérmica de Stevenson, irrisorio amago de crítica social» (Carlos Guzmán Moncada, Lateral), «una falta de expresividad que se hace sonrojante cuando el autor se aventura en descripciones de tipo erótico, pobladas de lugares comunes» (Elena Hevia,&amp;nbsp;&lt;em style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;El Periódico&lt;/em&gt;), «una profundidad de Reader’s Digest» (Milo J. Krmpoti´c,&amp;nbsp;&lt;em style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Qué Leer)&lt;/em&gt;, entre otras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;5&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Quizás&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;una de las razones que explican la paulatina desaparición del insulto como género literario&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;(y su práctica inexistencia en el ámbito hispanohablante, donde apenas pueden mencionarse las pullas entre&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Quevedo" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Francisco de Quevedo&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y Luis de Góngora durante el Siglo de Oro, artículos de Francisco Umbral y&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Camilo_Jos%C3%A9_Cela" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Camilo José Cela&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y las magníficas y brutales ironías de Jorge Luis Borges y&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Adolfo_Bioy_Casares" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Adolfo Bioy Casares&lt;/a&gt;)&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;d&lt;/strong&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;eba buscarse precisamente en esa multiplicación de la posibilidad de opinar y la facilidad con que la opinión es emitida en los últimos tiempos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;; también, en el hecho de que el insulto literario se ha trasladado del ámbito de las obras al de las preferencias sexuales y políticas de sus autores, un tipo de desplazamiento que tiene su antecedente en el período previo (T. S. Eliot informando que era posible que&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Browning" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Robert Browning&lt;/a&gt;«no fuera muy bueno en la cama. Probablemente su mujer no le prestaba mucha atención, así que él roncaba y tenía fantasías con niñas de doce años»; Hemingway diciendo sobre Wyndham Lewis que tenía «los ojos de un violador sin éxito», etcétera), pero ha alcanzado una nueva dimensión en nuestros días con la aparición de portales específicamente destinados a dar cabida al insulto del lector anónimo decepcionado con un autor y con su obra, al del escritor descontento con su posición y la de un colega o (y esto parece lo más frecuente) a la del lector que nunca ha leído nada de un escritor específico, ni lo hará, pero rechaza su forma de vestirse o de hablar o sus simpatías sexuales o políticas, aspectos estos que (como puede imaginarse) tienen poco que ver con lo específicamente literario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;La recurrencia al anonimato o a heterónimos y avatares&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;para vehicular esas opiniones constituye un tipo de prueba para el insulto literario que este no parece en condiciones de superar, y esto por varias razones, la primera y más importante de las cuales es que ese anonimato devalúa las opiniones emitidas poniéndolas al nivel de la mera rabieta insustancial para la formación del gusto literario por no estar basada en juicios literarios, sino puramente morales. También, porque sustrae al insulto literario su principal atractivo: cuando leemos ese intercambio de insultos y denostaciones que fueron las relaciones no solo personales&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;entre Gore Vidal y Norman Mailer&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;y&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;entre Tom Wolfe y John Irving&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;(o cuando leemos a V. S. Naipaul despreciando a todo el mundo y particularmente a las mujeres), la razón por la que esos insultos nos interesan (además de su calidad literaria, si la tienen) es que han sido pronunciados por Gore Vidal y Norman Mailer y Tom Wolfe y John Irving y V. S. Naipaul, no por alguien anónimo o carente de autoridad en el tema:&amp;nbsp;&lt;span style="color: #333333; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;el valor del insulto literario depende tanto de quién lo realiza y de su validez como de la del sujeto insultado&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;. Aun aquellos que carecemos de todo tipo de nostalgia no podemos dejar de pensar que algo parece haberse torcido entre los tiempos en que&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Louis_Mencken" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;H. L. Mencken&lt;/a&gt;&amp;nbsp;escribía sobre&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gertrude_Stein" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Gertrude Stein&lt;/a&gt;&amp;nbsp;que «un gran logro de la señora Stein es haber hecho el idioma inglés más fácil de escribir y más difícil de leer», o&amp;nbsp;&lt;a href="http://ebooks.adelaide.edu.au/meta/authors.html" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;D. H. Lawrence&amp;nbsp;&lt;/a&gt;afirmaba: «Nadie puede ser más grosero, más torpe y sentenciosamente de mal gusto que Herman Melville, incluso en un gran libro como Moby Dick […]. Uno se cansa de tanta gran sérieux: hay algo falso en ello, y eso es Melville. Dios mío, cuando el asno solemne rebuzna, ¡rebuzna y rebuzna!», y los actuales, en los que (independientemente del hecho de que exista una Gertrude Stein y un&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Herman_Melville" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Herman Melville&lt;/a&gt;contemporáneos o no, lo que puede discutirse) las diatribas contra un escritor están dirigidas a la elección de una camisa o su acento. Que el tipo de insulto literario (si es que aún puede denominárselo literario) esté orientado en estos días a la difusión del rumor infundado y la denuncia carente de evidencia (ya que, al parecer, los vicios y pecados de los escritores son tan grandes que su obra está contaminada de ellos y no merece ser leída) da buena cuenta de un cierto estado de los asuntos literarios que se caracteriza por la supuesta importancia de los autores por delante de los libros; es decir, de una literatura que ya no importa a nadie, excepto quizás a quienes la observan (decir que la leen sería erróneo en muchos casos) con la virulencia y la supuesta superioridad moral que otorgan la ignorancia y el anonimato y también la posición marginal en el sistema literario que detenta deliberada o involuntariamente quien insulta. No creo que en ese contexto pueda subestimarse la importancia del anonimato en la Red, uno de esos errores que se producen en el uso social de toda nueva tecnología, y a la propia dinámica de los intercambios en ese marco: en la medida en que la identidad se articula en la Red en torno a la atención que se consiga atraer (para lo que se requiere generar simpatía o rechazo), el insulto, y particularmente el insulto literario, resultan herramientas eficaces porque producen ambas cosas con cierta facilidad y sin necesidad de argumentos muy elaborados (por el contrario, un argumento demasiado elaborado sería sujeto de discusión y pondría a prueba la competencia intelectual de quien insulta, mientras que las emociones requieren una competencia menor y pueden ser mejor manipuladas).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;6&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Aun cuando sean principalmente los autores emergentes quienes parecen utilizar más sistemáticamente la diatriba como forma de penetración en la escena literaria y para atraer la atención sobre sí mismos, el problema del insulto literario (y probablemente la razón por la que una vez que empiezas con ellos ya no puedes parar) es que, a diferencia de otras formas de intervención literaria, esta no genera ningún tipo de rédito, ya que, ¿cómo podría construirse una carrera literaria a partir de la ridiculización de los colegas? Más aún, el problema del insulto literario es que, bien se articula en torno a una idea moral de lo que la literatura debería ser (y, por cierto, no parece haber sido nunca), bien apunta a un cuestionamiento de los valores dominantes que determinan qué autor recibe atención por parte de los lectores y cuál no: en el primero, no puede hacerse nada con la atención pública obtenida por el insulto debido a que un cambio en el «estatus de quien insulta (por ejemplo, su incorporación al catálogo de una editorial de esas que otorgan premios de forma heterodoxa) lo convertiría en sujeto de su propia agresividad; en el segundo caso, porque existe una obvia contradicción entre el rechazo de los valores dominantes y el deseo de ingresar en una escena literaria presidida por esos valores. Cuando&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dylan_Thomas" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Dylan Thomas&lt;/a&gt;&amp;nbsp;escribía que «El señor [Rudyard] Kipling defiende todo aquello que yo desearía que fuera de otra manera en este mundo podrido» lo hacía como resultado de una discusión más amplia sobre la función del exotismo en literatura (y el imperialismo marítimo británico que lo hacía materialmente posible) y la impulsaba hacia adelante; cuando lo que se discute es si X pone los cuernos a su mujer (cosa que posiblemente haga), no hay posibilidad de avance alguno: por el contrario, el retroceso es evidente y la miseria de la literatura, más obvia aun.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Otras veinticinco diatribas literarias&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Gustave Flaubert sobre George Sand&lt;/span&gt;: «Una gran vaca rellena de tinta».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;C. S. Lewis leyendo la obra de J. R. R. Tolkien&lt;/span&gt;: «¡Oh, no! ¡No otro elfo de mierda!».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Lawrence Durrell sobre Henry James&lt;/span&gt;: «Si tuviera que elegir entre leer a Henry James y que apretaran mi cabeza entre dos piedras, elegiría lo segundo».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;James Dickey sobre Robert Frost&lt;/span&gt;: «Si alguien dijera que alguna cosa que escribí se había visto influida por Robert Frost, cogería esa obra mía, la trituraría y la tiraría por el inodoro con la esperanza de no obstruir las tuberías».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;James Gould Cozzens sobre John Steinbeck&lt;/span&gt;: «No puedo leer diez páginas de Steinbeck sin vomitar».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;La obra magna de Miguel de Cervantes vista por Martin Amis&lt;/span&gt;: «La lectura de El Quijote puede compararse con la visita por tiempo indefinido del más inaguantable de tus parientes viejos, con sus bromas, sus sucios hábitos, sus reminiscencias imparables y sus espantosos amigotes».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Edgar Allan Poe según Henry James&lt;/span&gt;: «El entusiasmo por Poe es la marca de un estadio decididamente primitivo de reflexión».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Nathaniel Hawthorne sobre Edward Bulwer-Lytton&lt;/span&gt;: «Bulwer me produce asco: es el grano mismo de las patrañas de la época. No hay esperanza para el público en tanto que siga teniendo un admirador, un lector o un editor».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;El vicario de Wakefield, de Oliver Goldsmith, según Mark Twain&lt;/span&gt;: «Un extraño batiburrillo de hipócritas complacientes e idiotas, de héroes y heroínas de teatro barato que siempre están alardeando, de malas personas que no son interesantes y de buena gente que provoca cansancio».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Samuel Taylor Coleridge sobre el historiador Edward Gibbon&lt;/span&gt;: «Su estilo es detestable, pero no es lo peor de él».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Émile Zola según Oscar Wilde&lt;/span&gt;: «Monsieur Zola está decidido a mostrar que, si carece de genio, al menos puede ser aburrido».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Evelyn Waugh sobre Stephen Spender&lt;/span&gt;: «Verlo haciendo malabares con nuestro rico y delicado lenguaje es experimentar el mismo horror que ver un jarrón de Sèvres en manos de un chimpancé».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Lev Tolstói a Antón Chéjov&lt;/span&gt;: «Ya sabes que no puedo soportar las obras de [William] Shakespeare, pero las tuyas son aún peores».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Edward Abbey sobre Tom Wolfe&lt;/span&gt;: «Un pretencioso cazador de tendencias. La chica del pompón de las letras estadounidenses».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;El crítico literario John Churton Collins según Alfred, Lord Tennyson&lt;/span&gt;: «Un piojo en los rizos de la literatura».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;George Bernard Shaw visto por Roger Scruton&lt;/span&gt;: «Ni siquiera el accidente poco relevante de la completa ignorancia lo disuadiría de redactar una opinión definitiva sobre cualquier tema».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Oscar Wilde sobre George Bernard Shaw&lt;/span&gt;: «No tiene ningún enemigo en este mundo, y ninguno de sus amigos lo quiere».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Robert Yelverton Tyrrell sobre una traducción de Robert Browning&lt;/span&gt;: «El original griego es de gran utilidad para desentrañar la traducción de Browning».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Samuel Butler sobre Johann Wolfgang von Goethe&lt;/span&gt;: «He estado leyendo una traducción de Wilhelm Meister. ¿Es bueno? A mí me parece posiblemente el peor libro que he leído. Ningún inglés podría haber escrito un libro así. No puedo recordar ni una sola página o idea… ¿Es todo una broma? Si lo que realmente he estado leyendo es Wilhelm Meister de Goethe, me alegro de no haberme tomado nunca la molestia de aprender alemán».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Gertrude Stein, en opinión de Wyndham Lewis&lt;/span&gt;: «La prosa de Gertrude Stein es un budín de sebo negro y frío. Podemos representarla como un frío rollito de sebo de longitud increíblemente reptiliana. Si lo cortas en cualquier lugar, es siempre lo mismo: la misma masa pesada, pegajosa y opaca, a lo largo y a lo ancho».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Anatole France sobre Émile Zola&lt;/span&gt;: «Su trabajo es malo, y él es uno de esos seres infelices de los que puede decirse que sería mejor si no hubieran nacido nunca».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;J. D. Salinger valorado por Mary McCarthy&lt;/span&gt;: «No me gusta Salinger, en absoluto. Lo último que ha escrito ni siquiera es una novela, sea lo que sea. No me gusta, en absoluto. Sufre de esa especie de sentimentalismo metropolitano terrible y es tan narcisista. Y para mí, también, parece tan falso, tan calculado: combinar al hombre sencillo con el egoísmo megalómano. Simplemente no puedo soportarlo».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Lord Byron sobre John Keats&lt;/span&gt;: «Aquí está la poesía de pis en la cama de Keats y tres novelas de dios sabe quién. No más Keats, se lo ruego: desóllenlo vivo, y si alguno de ustedes no lo hace, lo haré yo mismo: no es necesario aguantar el idiotismo babeante de la Humanidad».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Elizabeth Bishop sobre J. D. Salinger&lt;/span&gt;: «Odié [El guardián entre el centeno]. Me llevó días abrirme paso a través de él, cautelosamente, una página cada vez y él ruborizándome de vergüenza ajena con cada frase ridícula que me encontraba en el camino. ¿Cómo pudieron dejarle hacer eso?».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Jane Austen según juicio de Charlotte Brontë&lt;/span&gt;: «No altera al lector con nada vehemente ni lo molesta con nada profundo: las pasiones le son perfectamente desconocidas».&lt;br style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" /&gt;&lt;span style="color: #993366; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Walt Whitman según Henry David Thoreau&lt;/span&gt;: «No solo estaba ansioso por hablar sobre sí mismo, sino que también era reacio a que la conversación se apartase de ese tema durante demasiado rato».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Tahoma; font-size: 8pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Texto:&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.revistadelibros.com/articulos/los-frutos-amargos-de-la-dulce-ira" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Los frutos amargos de la dulce ira&lt;/a&gt;. Patricio Pron. Publicado en Revista de Libros. nº 180 diciembre 2011.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-bottom: 9.75pt; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Arial; font-size: 10pt; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;En Alguna Parte:&amp;nbsp;&lt;a href="http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&amp;amp;id=718" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;" target="_blank"&gt;Literatura y veneno&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(Claudio Magris)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="sharedaddy sd-like-enabled" id="jp-post-flair" style="border-bottom-left-radius: 0px !important; border-bottom-right-radius: 0px !important; border-top-left-radius: 0px !important; border-top-right-radius: 0px !important; clear: both; font-family: 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 12px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; zoom: 1;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="tags" style="background-color: white; clear: both; color: #222222; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 14px; margin-bottom: 20px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: -webkit-auto;"&gt;
Etiquetado con:&lt;a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/tag/articulos/" rel="tag" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Artículos&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/tag/diatribas-literarias/" rel="tag" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Diatribas literarias&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/tag/insultos/" rel="tag" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;insultos&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/tag/literatura/" rel="tag" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;literatura&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/tag/patricio-pron/" rel="tag" style="color: #004276; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Patricio Pron&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="comments" style="background-color: white; clear: both; color: #222222; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 12px; margin-bottom: 40px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: -webkit-auto;"&gt;
&lt;br class="Apple-interchange-newline" /&gt;&lt;/div&gt;
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</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>KALIMAN</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/06/kaliman.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Sun, 16 Jun 2013 09:59:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-6202689947771518607</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 17px;"&gt;Microrelatos: Kaliman.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; line-height: 17px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
A mi papá le gustaban los gallos. Al final del día los visitaba en aquel cambuche que les construyó para su vivir en la parte de atrás de la casa. En especial había un gallo que papá amaba y lo había llamado Kaliman. Le escupía agua en el buche para que el gallo estuviera despierto para ir entrenándolo para la pelea estelar. Yo lo observaba con atención sobre todo cuando le empujaba a la fuerza a Kaliman esas pastillas de terramicina cuando amanecía con el ojo caído o con moquillo. Los acariciaba a todos y a todas, pues había unas gallinas, sin embargo a Kaliman lo mimaba. Hasta hubo días que dormía con él y la abuela regañándolo lo apartaba a empellones hacia el fondo oscuro de la cama. El día de la pelea que tanto había esperado llegó. Pero presentí algo como cuan&lt;span class="text_exposed_show" style="display: inline;"&gt;do uno piensa que no debe salir dela casa porque le va a pasar algo malo en la calle. Después de despertarme busqué a mi abuelo en su cuarto pero allí no estaba, una voz una voz adulta me decía que se lo habían llevado entre cinco vecinos cargado al hospital; pues acababa de sufrir un derrame. Pasó varios días en aquel hospital universitario hasta que dijeron que me debía poner una ropa formal para un funeral pues &lt;i&gt;el viejo se había ido para siempre&lt;/i&gt;. Kaliman duró esos mismos días luchando con una tristeza y porque además en la preocupación de la enfermedad de papá nadie le había dado de comer y mucho menos le escupían agua en el buche para sentirse como un campeón. Lo encontré tieso en medio de un muladar de gusanos y tierra al final de su canasto al que mi abuelo había bautizado “la casa blanca”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Letralia 283.com revista virtual. BORGES Y YO...</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/06/letralia-283com-revista-virtual-borges.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Fri, 14 Jun 2013 10:39:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-528180848347034569</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="titulo" style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 24px; font-weight: bold;"&gt;
Infamias y eternidades: las dos historias de Borges&lt;/div&gt;
&lt;div class="credito" style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 16px; font-weight: bold; margin-bottom: 15px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 15px;"&gt;
&lt;a href="http://www.letralia.com/firmas/jimenezemangabriel.htm" style="color: #c40000; text-decoration: none;"&gt;&lt;img border="0" height="10" src="http://www.letralia.com/imagenes/marca.gif" width="10" /&gt;&amp;nbsp;Gabriel Jiménez Emán&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div class="compartir" style="color: #6b422a; font-family: Arial, Helvetica; font-size: 11px; font-weight: bold; margin-bottom: 15px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: right; vertical-align: middle;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="txt"&gt;
&lt;span style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman';"&gt;&lt;span style="font-size: 12px;"&gt;LA CALLE DE LAS ESFERAS&amp;nbsp;VACÍAS: ROJHY.BLOGSPOT.COM&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Existen interesantes peculiaridades en los dos libros que Jorge Luis Borges escribió, titulándolos con el común nombre de “Historia”, y quizá no es casual que éstos se encuentren publicados sucesivamente. El primero,&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia universal de la infamia,&amp;nbsp;&lt;/em&gt;en 1935, y al año siguiente&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia de la eternidad,&amp;nbsp;&lt;/em&gt;en 1936, creo que con una clara intención de crear contrastes entre ellas. La primera de estas peculiaridades reside en que, aun llamándose ambas “Historias”, no poseen entre ellas similitudes temáticas: las historias a que aluden los textos en&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia universal de la infamia&amp;nbsp;&lt;/em&gt;son ficciones, mientras que en&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia de la eternidad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;se trata de un solo ensayo que da título al libro, donde se revela una voluntad de historiar, cronológicamente, el concepto de eternidad en la tradición filosófica occidental. Los demás trabajos del libro son independientes, y poco tienen que ver con el ensayo principal. La tendencia de Borges a titular los libros con el nombre de un solo cuento se produjo ante todo luego de la publicación de este último; así, tenemos a&amp;nbsp;&lt;em&gt;El Aleph, El libro de arena, El informe de Brodie&amp;nbsp;&lt;/em&gt;y&amp;nbsp;&lt;em&gt;El hacedor,&amp;nbsp;&lt;/em&gt;entre otros. También, en muchos de sus libros de poesía observamos esta inclinación, aunque todo esto no pase de ser una observación puramente formal o secundaria.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Quizá lo resaltante en&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia universal de la infamia&lt;/em&gt;&amp;nbsp;es su unidad de estructura narrativa, rasgo no muy visible en la mayoría de los libros de Borges, caracterizados por reunir trabajos heterogéneos (cuentos, ensayos y poemas), que pueden tomar sus nombres aleatoriamente de alguno de ellos. En el Prólogo a la primera edición (1945), Borges fija que ha escrito los textos que lo componen entre 1933 y 1934, desarrollando luego su peculiar entonación para los prefacios, donde cita lecturas, admite influencias y torpezas y enumera características, casi siempre en tono autocrítico. Resonancias de Chesterton, Stevenson, y aun de las películas de Josef von Sternberg son citadas, ampliado este tinte cinematográfico a su célebre cuento “Hombre de la esquina rosada”, en el que acusa un “propósito visual”. Se halla en este brevísimo prólogo la conocida frase suya: “A veces creo que los buenos lectores son cisnes aun más tenebrosos y singulares que los buenos autores”. Casi veinte años después, Borges llama a estas páginas “el irresponsable juego de un tímido que no se animó a escribir cuentos, y que se distrajo en falsear y tergiversar (sin justificación estética) ajenas historias”, haciendo de paso un duro alegato contra el estilo barroco, lo cual hace notar en el título del volumen. Dice nada menos que “el barroco es aquel estilo que deliberadamente agota sus posibilidades y que linda con su propia caricatura”. De no ser por el adverbio “deliberadamente”, el barroco sería para Borges algo poco menos que execrable, además de constituir esa “etapa final de todo arte, cuando éste exhibe y dilapida sus medios”, es decir, un estilo puramente intelectual. De todo ello se disculpa Borges, especialmente de “la infamia que aturde en el título”, de su apariencia y de su “superficie de imágenes”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Valga todo ello para afirmar que los excesos de este libro no son precisamente barrocos; más bien corresponden al repertorio de historias exageradas de algunos personajes que crean en sí mismos actitudes infames o reprobables: un espantoso seductor, un impostor inverosímil, un asesino desinteresado, un proveedor de iniquidades, un incivil maestro de ceremonias, un tintorero enmascarado y una viuda pirata. En pocos libros suyos, Borges cumple un esquema narrativo tan unitario, al menos en el capítulo así titulado para el conjunto de historias de la primera parte; a saber, fragmentos breves donde se intenta precisar lugares, personajes, fenómenos o hechos para cada tipo o carácter. Valga citar el de uno solo a modo de ejemplo: para “El impostor inverosímil Tom Castro” tenemos los siguientes acápites: “El idolatrado hombre muerto”, “Las virtudes de la disparidad”, “El encuentro”, “El carruaje” y “El espectro”, los cuales sirven de guías a las distintas secuencias del relato, o como diría Borges, “la seducción de la vida entera de un hombre en dos o tres escenas”, donde revela el ya referido propósito visual tan propio del cine. Para los demás personajes, Borges cumple con un parámetro similar. Los citados filmes de Von Sternberg y sus procedimientos expresionistas, bien valdrían un estudio aparte.&lt;sup&gt;1&amp;nbsp;&lt;/sup&gt;Por lo pronto, anotemos que esta peculiaridad es básica en el momento de acercarse a los textos de Borges donde privan las referencias a las técnicas fílmicas, como la ya citada en “Hombre de la esquina rosada”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Borges, al final de su libro, cita todas las fuentes de donde ha extraído estas historias de infames conductas, y ellas son confiables. No puede decirse que respondan a sus ya consabidos juegos apócrifos, donde inventa autores y obras. Entre estas tenemos a&amp;nbsp;&lt;em&gt;La vida en el Mississippi&lt;/em&gt;, de Mark Twain, a la&amp;nbsp;&lt;em&gt;Enciclopedia Británica&lt;/em&gt;y a la&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;de la piratería,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de Phillip Gosse. No es ocioso anotar que, en lo concerniente a personajes cinematográficos, pocos han disfrutado de tanta reputación como “El asesino desinteresado Bill Harrigan”, mejor conocido como Billy The Kid, una de las historias más “redondas” del conjunto, la cual Borges adorna con preciosas metáforas como “noches con olor a niebla quemada”, “la buhardilla de alguna casa jorobada”, “la desaforada pradera, la tierra fundamental cuya cercanía apresura el latir de los corazones como la cercanía del mar”, “ese aire de cachivache que tienen los difuntos”.&lt;/div&gt;
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Por cierto, la versión que hace Borges de la muerte de Billy The Kid no se comparece con la que se observa en varias películas famosas, donde a Billy lo mata Pat Garrett en el interior de una casa, donde precisamente se le había tendido una trampa para acorralarlo, sin darle tiempo a defenderse. En cambio Borges sitúa a Garrett disparándole a Billy desde una hamaca, mientras lo veía venir galopando por la calle principal —y única— del pueblo de Fort Summer.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Las otras historias no son menos fascinantes, y a todas ellas Borges ha tenido el cuidado de extraerlas de tradiciones muy distintas; así tenemos a Lazarus Morell y sus canalladas, ocurridas en Mississippi durante el siglo XIX; el impostor Tom Castro —o Arthur Orton— ejerce su infamia en Londres o Australia, o el tintorero enmascarado Hákim de Merv en los desiertos de Turquestán. Cumple Borges aquí, como en ningún otro de sus libros, con un diseño preconcebido hasta en el momento de titular los relatos: artículo, adjetivo y sustantivo (o a la inversa) y el nombre del personaje. Son siete en total.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
A éstos le sigue “Hombre de la esquina rosada”, uno de los textos más polémicos de Borges, narrado desde la oralidad, desde el habla del compadrito de Buenos Aires, un lunfardo que narra su anécdota de enfrentamientos de puñal, una lucha a cuchillo entre dos hombres, Rosendo Juárez y Francisco Real, salpimentada del mejor lenguaje de arrabal, entre acordes de tangos y milongas. Sólo al final de la historia nos enteramos de que Borges ha estado haciendo el papel de interlocutor mudo, en este caso de una especie de reportero, cuando advertimos que quien narra la historia en primera persona le tutea y le dice: “Entonces, Borges, volví a sacar el cuchillo corto y filoso que yo sabía cargar aquí, en el chaleco”. A tal punto llega Borges en su “transcripción”, que puede darse el lujo de escribir muchas palabras como éstas suenan, aun cuando estén erróneamente escritas, en aras de la expresividad y fuerza del relato.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
La sección titulada “Etcétera” fue aumentada por Borges con tres relatos nuevos en la edición de 1954. Ésta consta de ocho piezas (suponemos que las tres últimas son las agregadas), y la verdad, tanto “Hombre de la esquina rosada” como los ocho cuentos de “Etcétera” hacen honor a su nombre dentro del conjunto, pues rompen con la estructura de la&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;universal...&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y han sido posiblemente añadidos para imprimir mayor densidad cuantitativa al libro, que de no ser así hubiese resultado un tanto enjuto de páginas. De cualquier modo, las piezas son igualmente magistrales. Están dedicadas a Néstor Ibarra, traductor de algunas obras de Borges al francés; en ellas está presente una vez más la pericia de nuestro escritor para el relato brevísimo: la más extensa de ellas sólo tiene cinco páginas; la más corta quince líneas.&lt;sup&gt;2&amp;nbsp;&lt;/sup&gt;Tengo para mí que “Un teólogo en la muerte”, “Historia de los dos que soñaron” y “Un doble de Mahoma” son obras maestras. Finalmente quiero anotar, sin exageraciones, que “El rigor de la ciencia” es uno de los cuentos breves más perfectos y profundos que he leído jamás. Algo que me fascina de él es precisamente que su imagen central, tan vasta, esté resuelta en un espacio tan corto. Por si fuera poco, Borges se da otro de sus lujos para acompañar este cierre con broche de oro, al incluir un poema, supuestamente escrito por Muirchertahc, rey de Dublín, dirigido a Magnus Barford en 1102, cuando éste último emprendió la conquista de los reinos de Irlanda. Se trata de una venganza literaria por anticipado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Por su parte,&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia de la eternidad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;parece haber sido un reto para Borges, quiero decir, un reto como&amp;nbsp;&lt;em&gt;scholar.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Hay allí una voluntad de exhaustividad, de coherencia discursiva apegada a cierta lógica no ficcional, de rastreo bibliográfico o erudito donde no prevalece el humor lúdico borgeano, sino más bien la búsqueda de un sentido filosófico, antes que literario. Sin embargo, no se exime de usar giros elegantes y sus austeras metáforas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Al inicio del capítulo III, Borges nos dice: “Hasta aquí, en su orden cronológico, la historia general de la eternidad. De las eternidades, mejor...”, y prosigue con sus párrafos donde queda muy mal parado el realismo. Finalmente, en la cuarta parte, Borges se atreve a señalar su “teoría personal” de la eternidad. “Es una pobre eternidad ya sin Dios”, dice, “y aun sin otro poseedor y sin arquetipos”. Ya en adelante tenemos al Borges de cuerpo entero, dado a la tarea de citar de su propio libro&amp;nbsp;&lt;em&gt;El idioma de los argentinos&amp;nbsp;&lt;/em&gt;(1928) una página titulada “Sentirse en la muerte”. En ella Borges se permite varias de sus mejores licencias para jugar con el tiempo, abrumado frente a la visión nocturna y sencilla de una calle de Buenos Aires. Escribe, entre otras cosas, una joya como ésta: “La vida es demasiado pobre para no ser también inmortal”. Remata su ensayo arguyendo lo siguiente en una nota a pie de página: “El propósito de dar interés dramático a esta biografía de la eternidad me ha obligado a ciertas deformaciones: verbigracia, a resumir en cinco o seis nombres una gestación secular. He trabajado al azar de mi biblioteca. Entre las obras que más serviciales me fueron, debo mencionar las siguientes”, y cita a continuación diez libros de autores alemanes, ingleses y españoles.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Los restantes textos de&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia de la eternidad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;son más conocidos: “Las kenningar”, “La metáfora”, “La doctrina de los ciclos”, “El tiempo circular”, “Los traductores de las 1.001 noches” (Burton, Madrus, Littmann), y finalmente “Dos notas”: “El acercamiento a Almotásim” y “Arte de injuriar”. No voy a detenerme aquí en interpretaciones, ni siquiera en descripciones, sino sencillamente a acotar que se trata de relatos literarios por excelencia; en casi todos se juega con los libros y los autores; son, por decirlo así, relatos para literatos, que se confunden más con el discurso del ensayo que con el de la ficción. De hecho, estas piezas se diferencian notablemente de las de&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia universal de la infamia,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;tejido éste de vidas mundanas e infames, de aventuras y de un lenguaje común o popular, entreveradas de algunos etcéteras geniales, mientras que en&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia de la eternidad&lt;/em&gt;abundan los libros y la cultura, donde un Borges erudito nos pasea por la filosofía y los conceptos. Este alto contraste nos revela a un autor dueño de ambos mundos, enseñoreado en una de sus mejores épocas creadoras. El irónico título de “Historia” en ambas obras resalta quizá el sentido maravilloso que Borges tenía de la Historia. Sin embargo, esa maravilla no deja de hechizarnos en el pleno ejercicio de la razón, de una precisión deductiva vuelta estilo, donde puede imbricar las ideas filosóficas con las estéticas, y configurar un orbe literario propio.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
Estos ocho textos de la sección “Etcétera” de&amp;nbsp;&lt;em&gt;Historia universal de la infamia&lt;/em&gt;&amp;nbsp;están dominados por el tema religioso: la fe, la caridad, los libros sagrados, Dios, autoridades de la iglesia, Mahoma, hechiceros y brujos circulan por estas breves páginas. Es curioso observar cómo Borges ventila los motivos religiosos, con cuánta sobriedad se acerca a los diferentes universos mágicos de las doctrinas sagradas, merced a personajes de diferentes tradiciones, como la cristiana y la mahometana: ángeles, papas, reyes o dioses conviven con personajes corrientes, creando atmósferas muy nítidas. En el fondo, el motivo central de “Etcétera” parece ser la justicia divina, en cuanto se pone en contacto con la justicia humana: el perdón, la piedad, la misericordia, mantienen un diálogo con la crueldad, la mentira, la venganza o la ambición de riqueza. Los anhelos terrenales se minimizan en cuanto Borges los coteja con ciertos designios superiores; parece darnos una cierta lección de humildad, al indagar con tal lucidez en los aconteceres de estos personajes, algunos de los cuales fueron extraídos de libros de Emanuel Swedenborg, Richard Francis Burton, el Infante Don Juan Manuel y&amp;nbsp;&lt;em&gt;Las 1.001 noches,&amp;nbsp;&lt;/em&gt;recreados luego por la imaginación borgeana.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="intertituloanexo" style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 15px; font-weight: bold;"&gt;
Notas&lt;/div&gt;
&lt;ol style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
&lt;li class="bibliografia" style="font-size: 11px; text-align: left;"&gt;En mi ensayo “Borges y el cine” he rozado algunos puntos de la relación del autor con el mundo cinematográfico, a partir de un trabajo titulado “Films”, que éste incluyó en su libro&lt;em&gt;Discusión&lt;/em&gt;&amp;nbsp;(1932). Mi trabajo puede leerse en el libro&amp;nbsp;&lt;em&gt;Espectros del cine;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Cinemateca Nacional, Caracas, 1999.&lt;/li&gt;
&lt;li class="bibliografia" style="font-size: 11px; text-align: left;"&gt;Manejo la edición de Alianza Editorial, Madrid, 1971.&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="___plusone_0" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; display: inline-block; float: none; font-size: 1px; height: 15px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; width: 70px;"&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;div style="color: #6b422a; font-family: Georgia, 'Times New Roman'; font-size: 12px;"&gt;
&lt;iframe allowtransparency="true" class="twitter-share-button twitter-count-horizontal" data-twttr-rendered="true" frameborder="0" scrolling="no" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.1371073904.html#_=1371231339061&amp;amp;count=horizontal&amp;amp;id=twitter-widget-0&amp;amp;lang=es&amp;amp;original_referer=http%3A%2F%2Fwww.letralia.com%2F283%2Farticulo02.htm&amp;amp;related=jorgeletralia%3AJorge%20G%C3%B3mez%20Jim%C3%A9nez%2C%20editor%20de%20Letralia&amp;amp;size=m&amp;amp;text=Letralia%20283%20%7C%20Art%C3%ADculos%20y%20reportajes%20%7C%20Infamias%20y%20eternidades%3A%20las%20dos%20historias%20de%20Borges%20%7C%20Gabriel%20Jim%C3%A9nez%20Em%C3%A1n&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fwww.letralia.com%2F283%2Farticulo02.htm&amp;amp;via=letralia" style="height: 20px; width: 121px;" title="Twitter Tweet Button"&gt;&lt;/iframe&gt;clubdelecturaudec.facebook.com&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Edicion especial de la Revista virtual MACONDO: CONCURSOS, ENSAYOS.</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/06/edicion-espaecial-de-la-revista-virtual.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Tue, 11 Jun 2013 10:48:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-687852912562975740</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h2 class="date-header" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 11px; margin-bottom: 1em; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; min-height: 0px; position: relative;"&gt;
&lt;span style="background-color: white; color: #666666; letter-spacing: 3px; margin: inherit; padding-bottom: 0.4em; padding-left: 0.4em; padding-right: 0.4em; padding-top: 0.4em;"&gt;lunes, 3 de junio de 2013&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;div class="date-posts"&gt;
&lt;div class="post-outer"&gt;
&lt;div class="post hentry" itemprop="blogPost" itemscope="itemscope" itemtype="http://schema.org/BlogPosting" style="margin-bottom: 45px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; min-height: 0px; position: relative;"&gt;
&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=7621563484182816327" name="240794291357091501"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;h3 class="post-title entry-title" itemprop="name" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 22px; font-weight: normal; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.75em; position: relative;"&gt;
Inscripciones abiertas 4° Laboratorio de Creación Literaria Bogotá 2013&lt;/h3&gt;
&lt;div class="post-header" style="font-size: 11px; line-height: 1.6; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;
&lt;div class="post-header-line-1"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="post-body entry-content" id="post-body-240794291357091501" itemprop="description articleBody" style="font-size: 13px; line-height: 1.4; position: relative; width: 456px;"&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidBZScygaP4Y-hHs_ccyWnVNWdG_UaDvlrWLu-g65Vzj-mtInexeWWtA9LyV5Oky5unog-V4VtAicfRpEIH6UsMGMHaB-PP67sbEX08zFHnrkIl0i-bOVTCClUoFGE8y_UbQMmahSc85yq/s1600/4laboratorio1.png" imageanchor="1" style="clear: left; color: black; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-decoration: none;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidBZScygaP4Y-hHs_ccyWnVNWdG_UaDvlrWLu-g65Vzj-mtInexeWWtA9LyV5Oky5unog-V4VtAicfRpEIH6UsMGMHaB-PP67sbEX08zFHnrkIl0i-bOVTCClUoFGE8y_UbQMmahSc85yq/s320/4laboratorio1.png" style="-webkit-box-shadow: rgba(0, 0, 0, 0.0976563) 1px 1px 5px; background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-color: rgb(238, 238, 238); border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; border-color: initial; border-image: initial; border-left-color: rgb(238, 238, 238); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; border-right-color: rgb(238, 238, 238); border-right-style: solid; border-right-width: 1px; border-top-color: rgb(238, 238, 238); border-top-style: solid; border-top-width: 1px; border-width: initial; box-shadow: rgba(0, 0, 0, 0.0976563) 1px 1px 5px; padding-bottom: 5px; padding-left: 5px; padding-right: 5px; padding-top: 5px; position: relative;" width="236" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El&amp;nbsp;&lt;i&gt;Festival de Literatura de Bogotá&lt;/i&gt;, la&amp;nbsp;&lt;i&gt;Fundación Fahrenheit 451&lt;/i&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;i&gt;Casa Rústica&lt;/i&gt;&amp;nbsp;invitan al&amp;nbsp;&lt;b&gt;4° Laboratorio de Creación Literaria&lt;/b&gt;, a iniciarse los próximos 24 y 27 de julio de 2013. Este laboratorio hace parte del proyecto Los iletrados, ganador de la Beca a la Edición de Antologías de Talleres Literarios 2011 del Ministerio de Cultura de Colombia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;SOBRE EL LABORATORIO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El Laboratorio de Creación Literaria es un espacio para el desarrollo de las habilidades narrativas de sus participantes, y para el conocimiento de técnicas y herramientas para la creación literaria. El taller busca ante todo la escritura de textos literarios originales y de calidad; ya sean cuentos, minificciones o una novela. Para lograr este objetivo, se realizará también a lo largo del taller la lectura y análisis de textos de autores como Franz Kafka, Jorge Luis Borges, James Joyce, Haruki Murakami, Julio Cortázar, Edgar Allan Poe, Yasutaka Tsutsui, Charles Bukowski, Ernest Hemingway, Ray Bradbury, Roberto Bolaño y Samuel Beckett entre otros; cuyo trabajo y experimentos literarios han influido la literatura actual.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;DIRIGIDO A&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Personas de cualquier disciplina, nivel académico y edad (16 años en adelante); interesadas en desarrollar sus habilidades narrativas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;DURACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El taller consta de 8 sesiones de 2 horas y media cada una (20 horas en total). Las clases iniciarán el miércoles 24 y el sábado 27 de julio de 2013.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;HORARIOS Y GRUPOS&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Grupo 1: Miércoles de 6:00 p.m. a 8:30 p.m.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Grupo 2: Sábados de 10:00 a.m. a 12:30 m&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;LUGAR&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Casa Rústica (Calle 70 # 9-41, Bogotá)&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;VALOR&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La inscripción del taller tiene un costo de $300.000. Descuento del 10% para inscritos hasta el 29 de junio de 2013.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;PAGO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Se puede realizar directamente en Casa Rústica (Calle 70 # 9-41, Bogotá) o por consignación en la Cuenta de ahorros de Davivienda No 0000 4552 0000 99 14, a nombre de la Fundación Fahrenheit 451. En caso de que hagan la consignación deberán enviarla escaneada con sus datos al correo electrónico de la Fundación ( fund451@gmail.com).&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;PROGRAMA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 1 – Literatura, experimento y error&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 2 – Mitos de la escritura&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 3 – Técnicas de creación y experimentación literaria&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 4 – Cómo escribir una mala historia&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 5 – Narrativas lineales y no lineales&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 6 – El reto del diálogo&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 7 – Juegos del lenguaje y de la imagen&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
SESIÓN 8 – ¿Y qué con el texto terminado?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;TUTORES&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sergio Gama&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Filósofo de la Universidad de Los Andes. Cursó la Maestría en Literatura de la Universidad de Los Andes y la Especialización en Escritura Narrativa de la Universidad Central. Editor y Subdirector de la Fundación Fahrenheit 451. 1er Premio en el Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista 2009. Finalista del Concurso Internacional de Microtextos "Garzón Céspedes" (2008) y Mención de Honor del Concurso de Microrrelato Esperando a Godot (2008). Ha publicado en diferentes blogs especializados, revistas literarias y culturales; y en las antologías "Cenizas en el andén" y "Literatura Comprimida 2008". Ha dictado talleres de creación literaria con jóvenes, niños y población vulnerable con distintas fundaciones. Desde 2009 dicta talleres de creación narrativa en Luziernaga Café Libro. Blog:&lt;a href="http://www.humoenlaventana.blogspot.com/" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;www.humoenlaventana.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Raúl Harper&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Escritor colombiano autor del libro de cuento Vagabundos V.I.P. (2007). Relatos suyos han sido publicados en diversos medios impresos y virtuales de Iberoamérica y en las antologías Cenizas en el andén (2008) y Letras Capitales (2010). Ha realizado estudios de creación narrativa en el seminario “Story” de Robert Mckee, en el Taller de Escritores de la Universidad Central, en el Diplomado de Guión y Dramaturgia Black Maria y en los talleres de cuento y novela de RELATA Bogotá. Ha dictado talleres de escritura creativa con la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá (BibloRed), con Luziernaga Café Libros y en la actualidad con el Festival de Literatura de Bogotá y el Centro de Desarrollo Artístico Compaz. Blog:&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.raulharper.wordpress.com/" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;www.raulharper.wordpress.com&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #e69138;"&gt;MÁS INFORMACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Teléfonos: 8109868, 310-2765813&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
E-mail: fund451@gmail.com&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="clear: both;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="post-footer" style="background-color: #eeeeee; border-bottom-color: rgb(238, 238, 238); border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; color: #666666; font-size: 11px; line-height: 1.6; margin-bottom: 0px; margin-left: -2px; margin-right: -2px; margin-top: 20px; padding-bottom: 5px; padding-left: 10px; padding-right: 10px; padding-top: 5px;"&gt;
&lt;div class="post-footer-line post-footer-line-1"&gt;
&lt;span class="post-comment-link" style="margin-left: 0px; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="post-icons" style="margin-right: 0px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="post-footer-line post-footer-line-2"&gt;
&lt;span class="post-labels" style="margin-left: 0px; margin-right: 0px;"&gt;Etiquetas:&amp;nbsp;&lt;a href="http://macondoliterario.blogspot.com/search/label/Bogot%C3%A1" rel="tag" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Bogotá&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://macondoliterario.blogspot.com/search/label/Escritores%20colombianos" rel="tag" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Escritores colombianos&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://macondoliterario.blogspot.com/search/label/Festival%20de%20Literatura%20de%20Bogot%C3%A1" rel="tag" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Festival de Literatura de Bogotá&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://macondoliterario.blogspot.com/search/label/Fundaci%C3%B3n%20Fahrenheit%20451" rel="tag" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Fundación Fahrenheit 451&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://macondoliterario.blogspot.com/search/label/Literatura%20colombiana" rel="tag" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Literatura colombiana&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://macondoliterario.blogspot.com/search/label/Taller%20de%20escritura" rel="tag" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Taller de escritura&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://macondoliterario.blogspot.com/search/label/Taller%20Literario" rel="tag" style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Taller Literario&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="post-footer-line post-footer-line-3"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="comments" id="comments" style="clear: both; margin-bottom: 0px; margin-top: 10px; min-height: 0px; position: relative;"&gt;
&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=7621563484182816327" name="comments" style="background-color: white; font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 16px; text-align: -webkit-auto;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 16px; text-align: -webkit-auto;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidBZScygaP4Y-hHs_ccyWnVNWdG_UaDvlrWLu-g65Vzj-mtInexeWWtA9LyV5Oky5unog-V4VtAicfRpEIH6UsMGMHaB-PP67sbEX08zFHnrkIl0i-bOVTCClUoFGE8y_UbQMmahSc85yq/s72-c/4laboratorio1.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>recomendado EL FIN DE JORGE LUIS BORGES</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/06/recomendado-el-fin-de-jorge-luis-borges.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Sat, 1 Jun 2013 21:44:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-5987515793811422932</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; font-family: Georgia; text-align: -webkit-center;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;Jorge Luis Borges&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: medium;"&gt;(1899–1986)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-variant: small-caps;"&gt;El fin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: medium;"&gt;(&lt;i&gt;Artificios&lt;/i&gt;, 1944;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Ficciones&lt;/i&gt;, 1944)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="left" class="MsoNormal" style="background-color: white; font-family: Georgia; line-height: 18pt; margin: 3pt 0in 0.0001pt 0.3in; text-indent: 0in;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;span style="font-variant: small-caps;"&gt;Recabarren, tendido, entreabrió&lt;/span&gt;&amp;nbsp;los ojos y vio el oblicuo cielo raso de junco. De la otra pieza le llegaba un rasgueo de guitarra, una suerte de pobrísimo laberinto que se enredaba y desataba infinitamente…&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Recobró poco a poco la realidad, las cosas cotidianas que ya no cambiaría nunca por otras. Miró sin lástima su gran cuerpo inútil, el poncho de lana ordinaria que le envolvía las piernas. Afuera, más allá de los barrotes de la ventana, se dilataban la llanura y la tarde; había dormido, pero aun quedaba mucha luz en el cielo. Con el brazo izquierdo tanteó dar con un cencerro de bronce que había al pie del catre. Una o dos veces lo agitó; del otro lado de la puerta seguían llegándole los modestos acordes. El ejecutor era un negro que había aparecido una noche con pretensiones de cantor y que había desafiado a otro forastero a una larga payada de contrapunto. Vencido, seguía frecuentando la pulpería, como a la espera de alguien. Se pasaba las horas con la guitarra, pero no había vuelto a cantar; acaso la derrota lo había amargado. La gente ya se había acostumbrado a ese hombre inofensivo. Recabarren, patrón de la pulpería, no olvidaría ese contrapunto; al día siguiente, al acomodar unos tercio de yerba, se le había muerto bruscamente el lado derecho y había perdido el habla. A fuerza de apiadarnos de las desdichas de los héroes de la novelas concluímos apiadándonos con exceso de las desdichas propias; no así el sufrido Recabarren, que aceptó la parálisis como antes había aceptado el rigor y las soledades de América. Habituado a vivir en el presente, como los animales, ahora miraba el cielo y pensaba que el cerco rojo de la luna era señal de lluvia.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Un chico de rasgos aindiados (hijo suyo, tal vez) entreabrió la puerta. Recabarren le preguntó con los ojos si había algún parroquiano. El chico, taciturno, le dijo por señas que no; el negro no cantaba. El hombre postrado se quedó solo; su mano izquierda jugó un rato con el cencerro, como si ejerciera un poder.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;La llanura, bajo el último sol, era casi abstracta, como vista en un sueño. Un punto se agitó en el horizonte y creció hasta ser un jinete, que venía, o parecía venir, a la casa. Recabarren vio el chambergo, el largo poncho oscuro, el caballo moro, pero no la cara del hombre, que, por fin, sujetó el galope y vino acercándose al trotecito. A unas doscientas varas dobló. Recabarren no lo vio más, pero lo oyó chistar, apearse, atar el caballo al palenque y entrar con paso firme en la pulpería.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Sin alzar los ojos del instrumento, donde parecía buscar algo, el negro dijo con dulzura:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Ya sabía yo, señor, que podía contar con usted.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El otro, con voz áspera, replicó:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Y yo con vos, moreno. Una porción de días te hice esperar, pero aquí he venido.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Hubo un silencio. Al fin, el negro respondió:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Me estoy acostumbrando a esperar. He esperado siete años.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El otro explicó sin apuro:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Más de siete años pasé yo sin ver a mis hijos.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Los encontré ese día y no quise mostrarme como un hombre que anda a las puñaladas.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Ya me hice cargo —dijo el negro—. Espero que los dejó con salud.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El forastero, que se había sentado en el mostrador, se rió de buena gana. Pidió una caña y la paladeó sin concluirla.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Les di buenos consejos —declaró—, que nunca están de más y no cuestan nada. Les dije, entre otras cosas, que el hombre no debe derramar la sangre del hombre.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Un lento acorde precedió la respuesta de negro:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Hizo bien. Así no se parecerán a nosotros.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Por lo menos a mí —dijo el forastero y añadió como si pensara en voz alta—: Mi destino ha querido que yo matara y ahora, otra vez, me pone el cuchillo en la mano.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El negro, como si no lo oyera, observó:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Con el otoño se van acortando los días.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Con la luz que queda me basta —replicó el otro, poniéndose de pie.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Se cuadró ante el negro y le dijo como cansado:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Dejá en paz la guitarra, que hoy te espera otra clase de contrapunto.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Los dos se encaminaron a la puerta. El negro, al salir, murmuró:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Tal vez en éste me vaya tan mal como en el primero.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;El otro contestó con seriedad:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—En el primero no te fue mal. Lo que pasó es que andabas ganoso de llegar al segundo.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Se alejaron un trecho de las casas, caminando a la par. Un lugar de la llanura era igual a otro y la luna resplandecía. De pronto se miraron, se detuvieron y el forastero se quitó las espuelas. Ya estaban con el poncho en el antebrazo, cuando el negro dijo:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Una cosa quiero pedirle antes que nos trabemos. Que en este encuentro ponga todo su coraje y toda su maña, como en aquel otro de hace siete años, cuando mató a mi hermano.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Acaso por primera vez en su diálogo, Martín Fierro oyó el odio. Su sangre lo sintió como un acicate. Se entreveraron y el acero filoso rayó y marcó la cara del negro.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música… Desde su catre, Recabarren vio el fin. Una embestida y el negro reculó, perdió pie, amagó un hachazo a la cara y se tendió en una puñalada profunda, que penetró en el vientre. Después vino otra que el pulpero no alcanzó a precisar y Fierro no se levantó. Inmóvil, el negro parecía vigilar su agonía laboriosa. Limpió el facón ensangrentado en el pasto y volvió a las casas con lentitud, sin mirar para atrás. Cumplida su tarea de justiciero, ahora era nadie. Mejor dicho era el otro: no tenía destino sobre la tierra y había matado a un hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; font-family: Georgia; text-align: -webkit-center;"&gt;
&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, Arial; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;Literatura&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="color: red; font-family: Verdana, Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;.us&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>LA MISMA FANNY DE SIEMPRE SOLO QUE MAS LOCA Y SOÑADORA (dedicado a los litiosos)</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/05/la-misma-fanny-de-siempre-solo-que-mas.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Tue, 21 May 2013 21:22:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-6292191015644998032</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="spacecontainer11" id="Espacio_11" style="background-color: white; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;
&lt;div id="texto" style="float: left; padding-top: 0px; width: 620px;"&gt;
&lt;h1 style="font-size: 30px; letter-spacing: -0.02em; line-height: 1.1em; margin: 0px; padding: 0pc;"&gt;
Fanny Kertzman: “Soy la loca del paseo”&lt;/h1&gt;
&lt;div id="ctl11_alianza_cont_alianza"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-size: 16px; padding: 0pc;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;h2 style="font-size: 17px; line-height: 1.2em; margin: 0px 0px 10px; padding: 0pc;"&gt;
La exdirectora de la Dian, famosa por haber sido “la cuchilla de los contrabandistas”, ha vuelto a sonar por sus provocadoras columnas en el portal Kienyke donde revela que fue alcohólica, que tiene una enfermedad mental y sus aventuras sexuales. Quienes la conocieron cuando era directora de la revista Dinero, creen que está mamando gallo porque sus escritos tienen ingenio y buen humor. Pero ella asegura que todo lo que dice es verdad y lo va a contar en un libro que está próxima a publicar.&lt;/h2&gt;
&lt;div&gt;
&lt;a href="http://www.jetset.com.co/que-pasa-con-noticias-chismes-del-jetset-nacional-e-internacional/articulo/fanny-kertzman-soy-loca-del-paseo/40934"&gt;http://www.jetset.com.co/que-pasa-con-noticias-chismes-del-jetset-nacional-e-internacional/articulo/fanny-kertzman-soy-loca-del-paseo/40934&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;img alt="Fanny Kertzman: “Soy la loca del paseo”. Fanny dice que los comentarios que le dejan sus lectores en Kienyke no le afectan y que, por el contrario, la divierten. A algunos les cuesta creer que estas columnas sean de la misma mujer que fue directora de la Dian entre 1998 y el 2000. Foto: Cámara Lúcida/11." class="foto" src="http://www.jetset.com.co/upload/images/2011/12/22/40935_16818_1.jpg" style="border: 0px none; padding-right: 5px;" title="Fanny Kertzman: “Soy la loca del paseo”. Fanny dice que los comentarios que le dejan sus lectores en Kienyke no le afectan y que, por el contrario, la divierten. A algunos les cuesta creer que estas columnas sean de la misma mujer que fue directora de la Dian entre 1998 y el 2000. Foto: Cámara Lúcida/11." /&gt;&lt;h6 style="color: #666666; font-size: 11px; font-weight: normal; line-height: 1.2em; margin: 0px 0px 10px; padding: 0pc;"&gt;
Fanny dice que los comentarios que le dejan sus lectores en Kienyke no le afectan y que, por el contrario, la divierten. A algunos les cuesta creer que estas columnas sean de la misma mujer que fue directora de la Dian entre 1998 y el 2000. Foto: Cámara Lúcida/11.&lt;/h6&gt;
&lt;div style="font-size: 16px; padding: 0pc;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="discusion" style="border-top-color: rgb(204, 204, 204); border-top-style: solid; border-top-width: 1px; float: left; font-size: 13px; margin-bottom: 10px; position: relative; width: 620px; z-index: 9999;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding: 0pc;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="spacecontainer11" id="Espacio_11" style="background-color: white; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;
&lt;div id="textoC"&gt;
&lt;div style="float: left; padding-right: 20px; width: 210px;"&gt;
&lt;/div&gt;
“Los que lean esto van a pensar que estoy loca, por eso, antes de empezar, quiero decirles que desde el 2008 no me tomo ni un trago ni me fumo un cacho. Lo que cuento en Kienyke pasó antes de esta fecha. Ahora estoy totalmente regenerada”, dice Fanny Kertzman, quien se toma 13 pastillas al día para mantenerse cuerda y saludable. En el 2007 un siquiatra en Nueva York la diagnóstico como bipolar II, una enfermedad maniacodepresiva, precisamente por las características que tiene de pasar de estados de ánimo de energía exuberante y rumba continua a profundos pozos de depresión.&lt;br /&gt;&lt;div class="pauta_sky" style="border: 0px; float: left; margin-right: 10px; max-width: 240px; padding: 20px 20px 20px 0px; width: 210px;"&gt;
&lt;div id="ctl11_PauteFacil1" style="float: left;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="textoC"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;Sus primeros episodios de manía comenzaron cuando entró a dirigir la revista Dinero. “Mientras construíamos la revista, tomé las riendas y escribía cerca de cinco temas por ejemplar, editaba todos los artículos, revisaba el lay-out y manejaba la ubicación de la pauta publicitaria. Trabajaba hasta las doce de la noche, tomaba píldoras para dormir y empecé a consumir alcohol. Perdí cerca de 15 kilos. Esta vez, con una buena siquiatra, prozac y litio salí de la depresión para entrar nuevamente en la locura de la dirección de la Dian”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fanny tenía 39 años cuando asumió uno de los puestos más peligrosos de Colombia, al que llegó en 1998 recomendada por Juan Camilo Restrepo, ministro de Hacienda de la administración Pastrana. Allí se ganó el apodo de ‘La Cuchilla’ por sus peleas con los contrabandistas. En esa época tenía nueve escoltas en una caravana de tres carros y una moto. En el 2000, las amenazas y el hastío por la incapacidad del Congreso, la hicieron renunciar e irse como Embajadora de Colombia en Canadá. “De haberme quedado en el país estaría en la cárcel o en el cementerio, con más probabilidades en la primera. Estaría tejiendo sacos para bebé en el Buen Pastor. Hubiera sido el chivo expiatorio del escándalo del momento, dado que no tengo padrinos políticos”, dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, a sus 52 años, vive en un sótano en Portland, Oregon, con su gata Cata; trabaja como intérprete para dos agencias internacionales; gana muy poco dinero, pero aun así, dice que no quiere regresar al país: “No puedo con los baños públicos de Colombia, esa es una obsesión que tengo. En Estados Unidos nunca me ha tocado un baño sucio o que no tenga papel higiénico. Además, si vuelvo tendría que trabajar con el Gobierno y no quiero. Estoy segura de que en el sector privado nadie me contrataría por mi reputación de peliona”. Dice que gracias a que vive en Estados Unidos, y no en Colombia, es que ha podido contar en Kienyke su vida de una manera tan descarnada y sin filtros. “Todo lo que cuento allí es verdad, no hay nada de ficción. Son fragmentos de un libro que estoy escribiendo que espero publicar en dos años”, y que tiene como título tentativo La loca del paseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus columnas, Fanny ha llegado a revelar que tuvo dos abortos. Su primer embarazo fue de mellizos que murieron a los cinco meses de concepción. “El médico, al darse cuenta de la situación, tenía que provocarme un aborto. Cuando llegué a la Clínica del Rosario en Medellín, manejada por monjas, se negaron en un principio a hacer el procedimiento, arriesgando mi vida ante una septicemia, pero finalmente les tocó”. El segundo embarazo fue aun más dramático. Sin saber que estaba encinta y con un retraso de diez días, le salió un sarpullido por todo el cuerpo. Le diagnosticaron rubéola. Tenía que abortar de nuevo porque el bebé podía nacer sordo, ciego o con retraso mental. “En la pacata Medellín de los años 80 no había cómo hacer el procedimiento, por lo que viaje a Bogotá a hacerme un aborto en una clínica clandestina. Me aspiraron el útero sin anestesia y de una manera tan burda que en Medellín me empecé a desangrar y tuvieron que hacerme un legrado. Según el rezandero del procurador, Alejandro Ordóñez, eso me hace una pecadora irredenta y una oveja descarriada”, dice Kertzman, quien se profesa atea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente tuvo a sus dos hijos. Perla, de 28 años, quien vive en Portland; y Pedro, de 27, con el que perdió comunicación hace más de un año. “Le escribo e-mails, pero no me contesta. Siento que él no ha podido superar la muerte de su padre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Kacew murió el 3 de abril del 2004 a causa de un cáncer en el cerebro. Él y Fanny se conocieron como estudiantes del colegio Teodoro Herzl, pero se enamoraron, años después, cuando los papás de Fanny, Abraham Kertzman y Raquel Yankelevitch, dos inmigrantes rumanos que llegaron a Colombia a comienzos de los años 30, enviaron a su hija a Israel con la excusa de que hiciera un posgrado, pero con la verdadera intención de que encontrara un marido judío como lo obligaba su fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fanny y Enrique se casaron en Medellín el 8 de diciembre de 1980, el mismo día que asesinaron a John Lennon, y asistió toda la colonia judía entre otros colombianos. El menú corrió por cuenta de doña Raica, la mamá de Fanny. “Ella quería servir pavo, pero en Medellín no había. Enrique y yo viajamos desde Bogotá con la tarea de traer cuatro pavos congelados. Nos cancelaron el vuelo y se quedó el equipaje, con pavos incluidos, en los hangares de Avianca. Finalmente llegaron con nosotros al otro día a Medellín y todo el mundo comió pavo en la fiesta, menos Enrique y yo”, narra Fanny en su libro Soltaron los perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quince días después de la muerte de su esposo, Fanny se ennovió con Jeff, su odontólogo. El romance duró poco. “Él me botó porque estaba loca y mis hijos lo odiaban. Ellos no querían un reemplazo para su papá y les parecía un idiota”. Fanny lloró tres días seguidos y entró en estado catatónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero su verdadero infierno empezó cuando se mudó a Nueva York y le ofrecieron un puesto en el Departamento de Asuntos Corporativos de la Philip Morris. “Ahí sí me volví loca de remate. Tomaba bastante alcohol, me hice echar del trabajo por una pelea con mi jefe y me suscribí a Jdate, un website judío para buscar novio por Internet”. Salía con toda clase de desconocidos, algunos casados o menores, otros adictos al sexo y unos más locos que ella. Morrie, por ejemplo, sufría de una enfermedad llamada Desorden de la Personalidad Fronteriza. “A pesar de que él me golpeaba, yo estaba enamorada y decidida a irme a vivir con él. Un día cualquiera llegué a su apartamento con todas mis cosas y como él no estaba contraté un cerrajero para que me abriera la puerta. Él llegó a las dos de la mañana y cuando me vio ahí me dijo: ‘Fanny, le juro que voy a llamar a la policía’. Cuando me desperté estaba rodeada de cuatro uniformados, que me esposaron para llevarme a una unidad siquiátrica del peor hospital de Atlanta. Estuve interna durante tres días, los peores de mi vida, hasta que finalmente pude convencer al médico de que no estaba tan loca y me dejaron salir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora no está saliendo con nadie, pero no pierde la esperanza de encontrar un marido rico que le ponga fin a sus problemas económicos. “Tengo claro que si me vuelvo a casar es por dinero, lo que pasa es que cuando uno se casa por plata le toca trabajar 24 horas, siete días por semana y eso es no es tan bueno”, dice.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>UN TEXTO DE JHON JUNIELES: LO QUE NADIE SABE</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/05/un-texto-de-jhon-junieles-lo-que-nadie.html</link><category>bibliotecas</category><category>caribe</category><category>colombiano</category><category>poesia</category><category>relatos</category><category>Universidad de Cartagena</category><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Sat, 11 May 2013 22:33:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-8058197860833648806</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
LO QUE NADIE SABE&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi madre aseguraba que una taza de ruibarbo&amp;nbsp;podía&amp;nbsp;curarlo todo, hasta los males del amor.&lt;br /&gt;
Mi padre pensaba que un poco de dinero era mejor que el ruibarbo y el amor (ademas podía comprar mucho mas que eso).&lt;br /&gt;
Cuando yo tenía fiebre o estaba triste, ella me daba ruibarbo; mi padre me dejaba algunas monedas.&lt;br /&gt;
Cuando ella murió , él se metió en el cuarto, apagó la luz y&amp;nbsp;sentí&amp;nbsp;que lloraba bajito. Jamas lo vi hacer esas cosas y el aire empezó a faltarme. Toqué la puerta y cuando me abrió deje en su mano una moneda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
( del libro: TODOS LOS LOCOS HABLAN SOLO 2011. Ediciones Ppluma de mompox)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>EL VIEJO ANHELO DE LA CLASE ARISTOCRÁTICA BOGOTANA</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/05/el-viejo-anhelo-de-la-clase.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Sat, 11 May 2013 11:25:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-3592571581413917094</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h5 class="uiStreamMessage userContentWrapper" data-ft="{&amp;quot;type&amp;quot;:1,&amp;quot;tn&amp;quot;:&amp;quot;K&amp;quot;}" style="background-color: white; margin: 0px 0px 5px; padding: 0px; word-break: break-word; word-wrap: break-word;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="color: #333333; font-family: lucida grande, tahoma, verdana, arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal; line-height: 1.38;"&gt;La obra cien años de soledad sigue contradiciendo a los grandes sociólogos del caribe colombiano y la nación colombiana, puesto que en sus paginas podemos ver la obsesión de muchos por santificar todo hasta los calderos o los objetos inimaginados, la tenacidad de Melquiades y la obsesión de Fernanda por ser santificada como la reina&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal; line-height: 17px;"&gt;maría&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal; line-height: 1.38;"&gt;&amp;nbsp;de todos los cielos recuerda lo que pasa con la santidad de la madre laura hoy en el vaticano, un anhelo de la vieja aristocracia bogotana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="messageBody" data-ft="{&amp;quot;type&amp;quot;:3}" style="color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: normal; line-height: 1.38;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 1.38;"&gt;Fernanda del Carpio [editar]Wkipedia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="line-height: 1.38;"&gt;Fernanda es la cachaca de la historia. De carácter oscuro, triste, afectado y caprichoso, con ínfulas de grandeza y de pertenecer a la realeza. Es muy religiosa, rayana en el fanatismo, hizo del simple acto de comer en la cocina una "misa mayor" en el comedor principal. Conserva el hablar "viciado" y "anacrónico" de los habitantes de las zonas montañosas del interior de Colombia. Nació muy lejos de Macondo (ubicado en el norte del país,&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.38;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="text_exposed_show" style="display: inline; line-height: 1.38;"&gt;en la Costa Caribe), en el páramo (en el interior de Colombia, en la región andina), hija de una familia noble pero empobrecida. Su infancia y su adolescencia las dedicó a estudiar en un convento, donde fue preparada para ser reina. Cuando terminó sus estudios, su madre ya había muerto y en adelante siguió viviendo silenciosamente con su padre, Fernando del Carpio, hasta que Aureliano Segundo llegó a buscarla para casarse con ella luego de que ella y su caravana irrumpieran en los carnavales de Macondo, donde la reina era Remedios, la bella, y la caravana llegó anunciando a Fernanda del Carpio como la mujer más bella en todo el mundo. Se casa con Aureliano Segundo a pesar de que éste sigue viviendo con su concubina. Su llegada a la casa de los Buendía marca el principio de la decadencia de Macondo. Su carácter es además dominante, neurótico y perfeccionista, con el que logró imponer su voluntad en la casa de los Buendía, (aunque nunca se metió con el coronel Aureliano Buendía por temor). Hace todo lo posible para ocultar al mundo sus defectos, porque no soporta ser imperfecta. Al descubrir los amores de su hija Meme con Mauricio Babilonia, hace que este sea baleado por la autoridad, a raíz de lo cual queda inválido y tenido para siempre por ladrón de gallinas. Demostrando su lado desalmado, destierra a su hija a un convento del interior del país, donde Meme decide no volver a decir una sola palabra y termina su vida en completa soledad, en un tenebroso hospital de Cracovia. En sus últimos días vive sola en la casa con Aureliano Babilonia, su nieto a quien nunca quiso ni reconoció. Muere cuatro meses antes de que su hijo José Arcadio volviera de Roma.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;
&lt;div class="mvm uiStreamAttachments fbMainStreamAttachment" data-ft="{&amp;quot;type&amp;quot;:10,&amp;quot;tn&amp;quot;:&amp;quot;H&amp;quot;}" style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 14px; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;
&lt;div class="clearfix photoRedesign" style="width: 398px; zoom: 1;"&gt;
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Fernanda del Carpio [editar]Wkipedia.
Fernanda es la cachaca de la historia. De carácter oscuro, triste, afectado y caprichoso, con ínfulas de grandeza y de pertenecer a la realeza. Es muy religiosa, rayana en el fanatismo, hizo del simple acto de comer en la cocina una &amp;quot;misa mayor&amp;quot; en el comedor principal. Conserva el hablar &amp;quot;viciado&amp;quot; y &amp;quot;anacrónico&amp;quot; de los habitantes de las zonas montañosas del interior de Colombia. Nació muy lejos de Macondo (ubicado en el norte del país, en la Costa Caribe), en el páramo (en el interior de Colombia, en la región andina), hija de una familia noble pero empobrecida. Su infancia y su adolescencia las dedicó a estudiar en un convento, donde fue preparada para ser reina. Cuando terminó sus estudios, su madre ya había muerto y en adelante siguió viviendo silenciosamente con su padre, Fernando del Carpio, hasta que Aureliano Segundo llegó a buscarla para casarse con ella luego de que ella y su caravana irrumpieran en los carnavales de Macondo, donde la reina era Remedios, la bella, y la caravana llegó anunciando a Fernanda del Carpio como la mujer más bella en todo el mundo. Se casa con Aureliano Segundo a pesar de que éste sigue viviendo con su concubina. Su llegada a la casa de los Buendía marca el principio de la decadencia de Macondo. Su carácter es además dominante, neurótico y perfeccionista, con el que logró imponer su voluntad en la casa de los Buendía, (aunque nunca se metió con el coronel Aureliano Buendía por temor). Hace todo lo posible para ocultar al mundo sus defectos, porque no soporta ser imperfecta. Al descubrir los amores de su hija Meme con Mauricio Babilonia, hace que este sea baleado por la autoridad, a raíz de lo cual queda inválido y tenido para siempre por ladrón de gallinas. Demostrando su lado desalmado, destierra a su hija a un convento del interior del país, donde Meme decide no volver a decir una sola palabra y termina su vida en completa soledad, en un tenebroso hospital de Cracovia. En sus últimos días vive sola en la casa con Aureliano Babilonia, su nieto a quien nunca quiso ni reconoció. Muere cuatro meses antes de que su hijo José Arcadio volviera de Roma." class="img" height="265" src="https://fbcdn-sphotos-a-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash4/s480x480/393131_10200785838904941_543979091_n.jpg" style="border: 0px; display: block; margin: 0px; max-width: none;" width="398" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;form action="https://www.facebook.com/ajax/ufi/modify.php" class="live_10200785838904941_316526391751760 commentable_item collapsed_comments autoexpand_mode" data-live="{&amp;quot;seq&amp;quot;:0}" id="u_bz_6" method="post" rel="async" style="background-color: white; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 14px; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;span class="uiStreamFooter" style="color: #999999; display: table-cell; width: 10000px;"&gt;&lt;span class="UIActionLinks UIActionLinks_bottom" data-ft="{&amp;quot;tn&amp;quot;:&amp;quot;=&amp;quot;,&amp;quot;type&amp;quot;:20}"&gt;&lt;a aria-live="polite" class="UFILikeLink" data-ft="{&amp;quot;tn&amp;quot;:&amp;quot;&amp;gt;&amp;quot;}" href="https://www.facebook.com/#" id=".reactRoot[1091]" role="button" style="color: #6d84b4; cursor: pointer; text-decoration: none;" title="Les gusta esto"&gt;Me gusta&lt;/a&gt;&amp;nbsp;·&amp;nbsp;&lt;label class="uiLinkButton comment_link" style="color: #666666; cursor: pointer; font-weight: bold; vertical-align: middle;" title="Dejar un comentario"&gt;&lt;input data-ft="{&amp;quot;type&amp;quot;:24,&amp;quot;tn&amp;quot;:&amp;quot;S&amp;quot;}" style="background-image: none; border: none; color: #6d84b4; cursor: pointer; font-weight: normal; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: top;" type="button" value="Comentar" /&gt;&lt;/label&gt;&amp;nbsp;·&amp;nbsp;&lt;a class="share_action_link" data-ft="{&amp;quot;tn&amp;quot;:&amp;quot;J&amp;quot;,&amp;quot;type&amp;quot;:25}" href="https://www.facebook.com/ajax/sharer/?s=2&amp;amp;appid=2305272732&amp;amp;p%5B0%5D=1131991159&amp;amp;p%5B1%5D=4583751&amp;amp;profile_id=1131991159&amp;amp;share_source_type=unknown" rel="dialog" role="button" style="color: #6d84b4; cursor: pointer; text-decoration: none;" title="Envíalo a amigos o publícalo en tu biografía."&gt;Compartir&lt;/a&gt;&amp;nbsp;·&amp;nbsp;&lt;span class="boostActionLink10200785838904941"&gt;&lt;a ajaxify="/fbml/ajax/dialog?app_id=122214254528646&amp;amp;_path=pay&amp;amp;method=pay&amp;amp;display=async&amp;amp;receiver=1131991159&amp;amp;action=boosts&amp;amp;dev_purchase_params=%7B%22oscif%22%3Atrue%7D&amp;amp;order_info=%7B%22story_id%22%3A10200785838904941%2C%22publish_time%22%3A1368296446%2C%22share_id%22%3Anull%2C%22boost_type%22%3A1%7D&amp;amp;product=1131991159%3A1131991159%3A10200785838904941" href="https://www.facebook.com/#" rel="dialog" role="button" style="color: #6d84b4; cursor: pointer; text-decoration: none;" title="Dile a tus amigos que esta publicación es importante"&gt;Promocionar&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;·&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="uiStreamSource" data-ft="{&amp;quot;type&amp;quot;:26,&amp;quot;tn&amp;quot;:&amp;quot;N&amp;quot;}"&gt;&lt;a href="https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10200785838904941&amp;amp;set=a.1277549055460.44061.1131991159&amp;amp;type=1" style="color: #999999; cursor: pointer; text-decoration: none;"&gt;Hace un minuto aproximadamente&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;·&amp;nbsp;&lt;div class="uiSelector inlineBlock audienceSelector onlyMeDesignSelector audienceSelectorNoTruncate dynamicIconSelector uiSelectorRight uiSelectorNormal uiSelectorDynamicTooltip" style="display: inline-block; max-width: 200px; vertical-align: top; zoom: 1;"&gt;
&lt;div class="wrap" style="margin-top: -3px; position: relative;"&gt;
&lt;a ajaxify="/ajax/privacy/privacy_menu.php?oid=10200785838904941&amp;amp;iconsize=small" aria-expanded="false" aria-haspopup="1" aria-label="Público" class="uiSelectorButton uiButton uiButtonSuppressed uiButtonNoText" data-hover="tooltip" data-label="" data-length="30" data-oid="10200785838904941" data-tooltip-alignh="right" data-tooltip="Público" href="https://www.facebook.com/#" rel="toggle" role="button" style="-webkit-box-shadow: none; background-color: transparent; background-image: none; background-position: 100% -398px; background-repeat: no-repeat no-repeat; background-size: auto; border: 1px solid transparent; color: #3b5998; cursor: pointer; display: inline-block; font-weight: bold; line-height: 13px; max-width: 169px; padding: 1px 18px 1px 6px; text-align: center; text-decoration: none; vertical-align: middle; white-space: nowrap;"&gt;&lt;i class="mrs defaultIcon customimg img sp_8noqk7 sx_a97e3e" style="background-image: url(https://fbstatic-a.akamaihd.net/rsrc.php/v2/ya/r/VWd1sxuTjP3.png); background-position: -138px -532px; background-repeat: no-repeat no-repeat; background-size: auto; display: inline-block; height: 12px; margin-left: -2px; margin-right: 0px; margin-top: 1px; overflow: hidden; vertical-align: top; width: 12px;"&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/form&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>A PROPOSITO DE LA FILOSOFIA Y LOS NIÑOS DE CARTAGENA EVOQUEMOS A LIPMAN</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/05/a-proposito-de-la-filosofia-y-los-ninos.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Sun, 5 May 2013 12:19:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-960441156868010380</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;h1 class="firstHeading" id="firstHeading" lang="es" style="background-image: none; border-bottom-color: rgb(170, 170, 170); border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; font-size: 1.6em; font-weight: normal; line-height: 1.2em; margin: 0px 0px 0.1em; overflow: hidden; padding-bottom: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span dir="auto"&gt;Matthew Lipman&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;
&lt;div id="bodyContent" style="line-height: 1.5em; position: relative; width: 1124px;"&gt;
&lt;div id="contentSub" style="color: #7d7d7d; font-size: 11px; line-height: 1.2em; margin: 0px 0px 1.4em 1em; width: auto;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="mw-jump" id="jump-to-nav" style="font-size: 0.8em; height: 0px; margin-bottom: 1.4em; margin-top: -1.4em; overflow: hidden; zoom: 1;"&gt;
&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Matthew_Lipman#mw-navigation" style="background-image: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #0b0080; text-decoration: none;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Matthew_Lipman#p-search" style="background-image: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #0b0080; text-decoration: none;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="mw-content-ltr" dir="ltr" id="mw-content-text" lang="es" style="direction: ltr;"&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;Matthew Lipman&lt;/b&gt;&amp;nbsp;(24 de agosto 1922 - 26 de diciembre 2010) fue un&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fil%C3%B3sofo" style="background-image: none; color: #0b0080; text-decoration: none;" title="Filósofo"&gt;filósofo&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Educador" style="background-image: none; color: #0b0080; text-decoration: none;" title="Educador"&gt;educador&lt;/a&gt;, lógico&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
e investigador sobre pedagogía estadounidense.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Lipman fue el iniciador, el teórico y el líder en el desarrollo de la&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_para_ni%C3%B1os" style="background-image: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #0b0080; text-decoration: none;" title="Filosofía para niños"&gt;filosofía para niños&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Su trabajo tuvo como objetivo promover la enseñanza generalizada de la&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa" style="background-image: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #0b0080; text-decoration: none;" title="Filosofía"&gt;filosofía&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
y una adaptación del concepto de la capacidad de pensar por sí mismo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Lipman desarrolló una teoría y práctica, inspirada en el trabajo de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Dewey" style="background-image: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #0b0080; text-decoration: none;" title="John Dewey"&gt;John Dewey&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
que se convierte en totalmente innovadora: creación de un pensamiento racional&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
y talleres creativos a través de una discusión filosófica (para niños o adultos).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El conjunto se apoya en las novelas filosóficas ("narrativa manual") y libros ("guías didácticas").&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Su primera novela filosófica,&amp;nbsp;&lt;i&gt;El descubrimiento de Harry Stottlemeyer&lt;/i&gt;, para niños de 10 años,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
muestra las etapas de los niños para llegar a la lógica formal.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Mucho más que permitir a los niños y a los jóvenes científicos&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
un aumento de las habilidades académicas, la atención y el ideal de Lipman,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
a través de su método, es el desarrollar el pensamiento crítico,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
o la razón, a cada individuo ("razón" se entiende aquí en el sentido humanista de la&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ilustraci%C3%B3n" style="background-image: none; color: #0b0080; text-decoration: none;" title="Ilustración"&gt;Ilustración&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
como la facultad del sentido común que se opone a las pasiones y el oscurantismo).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esta razón o el pensamiento reflexivo, garantiza la libertad de pensamiento (considerado en sí mismo)&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp;y por tanto las libertades civiles que se expresan a través de la democracia&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
(donde el bien común se realiza mediante el intercambio de ideas, el respeto y la escucha).&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="line-height: 1.5em; margin-bottom: 0.5em; margin-top: 0.4em; text-align: left;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
FUENTE: wikipedia.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-size: 0.8em;"&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>ACTUALMENTE SE REGISTRA EL AIRE MÁS CONTAMINADO DE LA HISTORIA</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/05/actualmente-se-registra-el-aire-mas.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Wed, 1 May 2013 11:46:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-2957214856787144798</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="header_nota" style="background-color: white; font-size: 10px; margin: 10px 0px 20px; padding: 0px 10px;"&gt;
&lt;h1 style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 36px !important; font-weight: normal; letter-spacing: -1px; line-height: 38px; margin: 0px 0px 10px; padding: 0px;"&gt;
Actualmente se registra el aire más contaminado de la historia&lt;/h1&gt;
&lt;div class="sumario" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px; margin: 0px; padding: 0px !important;"&gt;
&lt;h3 style="color: #333333; font-size: 16px !important; font-style: oblique !important; font-weight: normal !important; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
Los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera han llegado a límites históricos. Si la tendencia continúa es poco probable evitar que el planeta continúe calentándose.&lt;/h3&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="nuevo-despliegue-autor" id="ee-nuevo-despliegue-autor" style="border-bottom-color: rgb(79, 79, 79); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; border-top-color: rgb(79, 79, 79); border-top-style: dotted; border-top-width: 1px; height: 24px; margin: 17px 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;h5 style="color: #666666; float: left; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 24px; margin: 0px 0px 5px; padding: 0px;"&gt;
Por: Santiago La Rotta&lt;/h5&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="medio_ambiente" style="background-color: white; font-size: 10px; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="nota" style="float: right; margin: 0px; padding: 0px; width: 560px;"&gt;
&lt;a href="" name="TOP" style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="content_nota" style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div class="imagen_asociada" style="border-bottom-color: rgb(229, 229, 229); border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; margin: 0px 0px 20px; padding: 0px 0px 10px; text-align: center;"&gt;
&lt;img alt="Observatorio Mauna Loa, en Hawái. / Cortesía" class="imagecache imagecache-560x373" height="373" src="http://cdn.elespectador.co/files/imagecache/560x373/img_ipad/f57c3cc5a82cbeb008db5c341740675d.jpg" style="border: 0px; margin: 0px auto; max-height: 373px; padding: 0px;" title="Observatorio Mauna Loa, en Hawái. / Cortesía" width="560" /&gt;&lt;em style="display: block; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; font-style: normal; line-height: 18px; margin: 0px auto; padding: 0px; text-align: left; width: 560px;"&gt;Observatorio Mauna Loa, en Hawái. / Cortesía&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Las&amp;nbsp;&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;mediciones del observatorio Mauna Loa, en Hawái&lt;/strong&gt;, aseguran que entre esta semana y la siguiente los&amp;nbsp;&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;niveles de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzarán un récord histórico&lt;/strong&gt;, una marca que no se rompía desde hace, aproximadamente, 4,5 millones de años.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
El camino del no retorno. Se parece un poco a eso, puesto que el dióxido de carbono es uno de los gases responsables de fenómenos como el efecto invernadero, que a su vez es uno de los factores que acelera el calentamiento global, la gran pesadilla ambiental que no sólo amenaza el modo de vida del hombre sino el&amp;nbsp;&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;equilibrio climático de todo el planeta.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Los datos del observatorio, que hace mediciones diarias de la atmósfera, señalan que la c&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;oncentración de dióxido de carbono&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;superará las 440 partes por millón (ppm), el umbral que ha sido trazado para intentar mantener estable la temperatura de un planeta que se calienta; las últimas mediciones mostraban que el promedio de la semana pasada, por ejemplo, fue de 398,5 ppm.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
El umbral por sí solo no dice mucho. Lo que significa, sin embargo, puede resultar aterrador, si se quiere. Los cálculos de la comunidad científica estipulan que un aumento de apenas dos grados centígrados en la temperatura global puede desencadenar una especie de efecto dominó en los patrones climáticos del planeta, además de afectar la supervivencia de diferentes especies, comenzando por los corales, parte fundamental del equilibrio ecológico de los océanos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Para evitar subir dos grados centígrados más de temperatura&lt;/strong&gt;, las emisiones de dióxido de carbono deben reducirse en un 15% en todo el mundo, hasta ubicarse por debajo de 350 ppm. El límite propuesto para alcanzar esta meta, algo así como el tiempo de gracia que aún le queda al planeta, es 2020.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Este plazo, es obra de otra comunidad, la diplomática. Y&amp;nbsp;&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;es en este punto en el que la historia se torna más truculenta,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;pues las discusiones acerca de los caminos para alcanzar las metas climáticas del planeta son una serie de pulsos políticos entre las grandes economías y las emergentes: entre los países que necesitan de vastas cantidades de energía para mantener la “p” mayúscula en la palabra progreso y los otros, aquellos que se ven abocados a deforestar y entregar sus recursos naturales para tratar de alcanzar a los primeros.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Esta semana comenzaron en Bonn, Alemania, una nueva serie de discusiones para intentar encontrar un camino hacia un tratado mundial, un documento con metas y obligaciones claras que ponga en cintura el consumo de energía y las emisiones de dióxido de carbono. Los objetivos son claros, el mensaje de urgencia está más que dado. Lo que falta, como siempre, es voluntad, voluntad política.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Los pronósticos de entidades como el&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;&amp;nbsp;Banco Mundial&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;y el programa para el&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;medio ambiente de la ONU&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;estiman que, para finales de este siglo, el planeta podría calentarse hasta cuatro grados más, o sea dos más de lo inviolable.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;¿Cómo llegamos a esto?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Varios factores, cientos incluso. El crecimiento demográfico, por nombrar uno. Hace menos de dos años&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;&amp;nbsp;la humanidad superó los siete mil millones de habitantes,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;un factor que pone una enorme presión en el consumo de recursos, entre estos la energía. Como casi todo lo relacionado con el hombre, la distribución energética es un asunto desigual: apenas el 5% de la población mundial consume más del 20% de la energía generada en el planeta.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Energía es uno de los alimentos preferidos de la bestia del progreso, una criatura que ha permitido que, por ejemplo, los ciudadanos de Beijing registren la entrada de más de 20 mil automóviles a sus calles cada mes o que más de 20 ciudades chinas se encuentren expandiendo sus sistemas de transporte férreo, bien sean metros o trenes de alta velocidad; el promedio de los habitantes de Shanghai puede comprar hoy dos dispositivos de aire acondicionado y, al menos estadísticamente hablando, 1,5 computadores.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Buena parte de estos milagros económicos, necesarios para mantener el descontento a raya en países con un único partido político, se logra a través del carbón, una fuente de energía que ya ha sido ampliamente probada y que, en el marco más general de las cosas, resulta barata.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
S&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;e calcula que la reserva de carbón de Colombia es la sexta más grande del mundo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;y una de las más grandes de Latinoamérica (sino la más grande). Este sector representa buena parte de la inversión extranjera directa en el país (algunas cifras hablan de una participación de 46%). Casi toda la extracción de este recurso se realiza para exportación, pues más de la mitad de la energía que consume el país proviene de hidroeléctricas, una modalidad considerada en buena parte como limpia, aunque con el pasivo ambiental derivado de la inundación de vastas extensiones de tierra.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Con estas cifras no resulta extraño que la investigación en energías limpias en el país sea casi nula o que el aprovechamiento de fuentes alternativas, como la energía solar (al menos para fines térmicos, como calentar agua), sea un asunto marginal, casi contracultural.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
De acuerdo con&amp;nbsp;&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Desertec, una fundación cuya meta es cubrir una porción de los desiertos del mundo con celdas y captadores solares&lt;/strong&gt;, la energía que reciben estos ecosistemas durante seis horas excede las necesidades de la humanidad durante un año.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Pero este nivel de desarrollo e investigación requiere de dinero y, de nuevo, de voluntad política, una moneda que resulta escasa por estos días.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Para finales del siglo XVIII, en los comienzos de la Revolución Industrial, los niveles de dióxido de carbono eran de apenas 280 ppm. La advertencia de los científicos es que, si el ritmo de emisiones continúa igual que en la última década, la cantidad de este gas en la atmósfera será de 450 ppm para 2040.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Cualquier persona que haya respirado un aire con menos de 330 ppm de concentración de dióxido de carbono tiene más de 100 años hoy. Un dato triste, por decir lo menos.&lt;/div&gt;
&lt;div class="clear" style="clear: both; color: white; font-size: 1px; height: 0px; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="nuevo-despliegue-autor_inferior" id="ee-nuevo-despliegue-autor_inferior" style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;h5 style="color: #666666; display: inline-block; font-size: 14px; font-weight: normal; margin: 0px 22px 0px 0px; padding: 0px;"&gt;
Por: Santiago La Rotta&lt;/h5&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</description><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>HECTOR ABAD FACIOLINCE: DE QUE COMEN LOS POETAS</title><link>http://rojhy.blogspot.com/2013/04/hector-abad-faciolince-de-que-comen-los.html</link><author>noreply@blogger.com (Rojhy)</author><pubDate>Thu, 18 Apr 2013 20:23:00 -0700</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-7621563484182816327.post-650571581799651237</guid><description>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="header_nota" style="background-color: white; font-size: 10px; margin: 10px 0px 20px; padding: 0px 10px;"&gt;
&lt;h1 style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 36px !important; font-weight: normal; letter-spacing: -1px; line-height: 38px; margin: 0px 0px 10px; padding: 0px;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/h1&gt;
&lt;h5 class="columnista_nombre" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; margin: 0px 0px 5px; padding: 0px;"&gt;
Por: Héctor Abad Faciolince&lt;/h5&gt;
&lt;div class="clear" style="clear: both; color: white; font-size: 1px; height: 0px; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="sumario" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px; margin: 0px; padding: 0px !important;"&gt;
&lt;h3 style="color: #333333; font-size: 16px !important; font-style: oblique !important; font-weight: normal !important; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/h3&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="hector_abad_faciolince" style="background-color: white; font-size: 10px; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div id="scrollcontainer" style="height: 256px; left: auto; margin: 0px; padding: 0px; position: absolute; right: auto; top: 659px; width: 72px;"&gt;
&lt;div class="nuevo-despliegue-redes-sociales" id="ee-nuevo-despliegue-redes-sociales" style="float: left; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; left: auto; margin: 0px; padding: 0px; position: fixed; right: auto; top: 15px; width: 72px;"&gt;
&lt;ul style="list-style: none; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;li style="height: 45px; margin: 0px; padding: 0px; width: 72px;"&gt;&lt;div class="compartido_facebook" style="height: 24px; margin: 0px 0px 24px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div class="compartido_icono" id="compartido_icono_facebook" style="float: left; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;a class="facebook_sidebar" href="http://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=http://tinyurl.com/c7npryg&amp;amp;src=sp\" style="background-image: url(http://static.elespectador.co/sites/elespectador.com/themes/elespectador/images/nuevo_despliegue/redes_despliegue.png); background-position: 0px 0px; background-repeat: no-repeat no-repeat; display: block; height: 24px; margin: 0px; padding: 0px; text-decoration: none; text-indent: -9999em; width: 24px;" target="popup"&gt;FaceBook&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li style="height: 45px; margin: 0px; padding: 0px; width: 72px;"&gt;&lt;div class="compartido_google" style="height: 24px; margin: 0px 0px 24px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div class="compartido_icono" id="compartido_icono_google" style="float: left; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;a class="google_sidebar" href="https://plus.google.com/share?url=http://tinyurl.com/c7npryg" style="background-image: url(http://static.elespectador.co/sites/elespectador.com/themes/elespectador/images/nuevo_despliegue/redes_despliegue.png); background-position: 0px -45px; background-repeat: no-repeat no-repeat; display: block; height: 24px; margin: 0px; padding: 0px; text-decoration: none; text-indent: -9999em; width: 24px;" target="popup"&gt;Google&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li style="height: 45px; margin: 0px; padding: 0px; width: 72px;"&gt;&lt;div class="compartido_opiniones" style="height: 24px; margin: 0px 0px 24px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div class="compartido_icono" id="compartido_icono_opiniones" style="background-image: url(http://static.elespectador.co/sites/elespectador.com/themes/elespectador/images/nuevo_despliegue/redes_despliegue.png); background-position: 0px -134px; background-repeat: no-repeat no-repeat; float: left; height: 24px; margin: 0px; padding: 0px; text-indent: -9999em; width: 24px;"&gt;
opiniones&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="nota" style="float: right; margin: 0px; padding: 0px; width: 560px;"&gt;
&lt;a href="" name="TOP" style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="content_nota" style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
ELESPECTADOR.COM&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Era un reporte de ventas entre los meses de junio y diciembre del año pasado (uno de poesía, tres novelas, dos de ensayo, uno de cuentos, otro de género incierto). A los escritores nos corresponde entre el 5% y el 12% del precio público de cada libro vendido. Pues bien, sumando los honorarios por todos esos títulos, el valor a pagar por la editorial era de $1’809.000 (un millón ochocientos nueve mil pesos). Dividan esa suma por seis meses: da 300 mil pesos al mes: un poco menos de medio salario mínimo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Cuidado: no me estoy quejando de pobreza ni estoy diciendo que mis editores me engañen ni le voy a pedir a nadie que me preste plata. Gracias a El olvido que seremos, a anticipos por libros que todavía no he escrito y sobre todo gracias a trabajos periodísticos, puedo vivir muy bien de la escritura. Como los escritores no se jubilan, incluso ahorro para la vejez. Pero si no fuera por ese libro exitoso y por el periodismo, ¿tendría cómo ganarme la vida? La respuesta es no. Tendría que buscarme otro destino.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
El jueves pasado, en un agradable festival literario al que asisto en Bilbao, la sutil escritora canadiense Margaret Atwood decía que hay cinco maneras para que un escritor pueda ganarse la vida: 1. Ser un rico heredero. 2. Casarse con una rica heredera. 3. Tener un mecenas. 4. Tener un trabajo diurno lucrativo y ser escritor nocturno o de fin de semana. O, por último, 5. Entrar a ofrecer lo que escribe en el mercado de los libros. Las tres primeras condiciones son bastante improbables; la cuarta hace que uno sea tan solo un escritor ocasional, y el cansancio se nota. La última no garantiza nada, pues uno puede no vender nada con libros muy buenos o vender mucho con libros muy malos, y viceversa.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
A la salida de la charla de Atwood me puse a comentar el asunto con otro escritor canadiense, Alberto Manguel, y él me contó que cada vez que le llegan liquidaciones por menos de 20 dólares (tiene casos de 12, de 15, de tres dólares), lo que él hace es enmarcar los cheques y ponerlos en una sección especial de su biblioteca: sale más caro cobrarlos que guardarlos. Y me contó también una anécdota de Balzac, quién sabe si real o imaginaria: una vez un editor parisino decidió encargarle una nueva novela y lo fue a visitar. Estaba dispuesto a pagarle dos mil francos de la época. Al darse cuenta de que vivía en un barrio de tercera categoría, resolvió que le ofrecería tan solo mil francos. Cuando llegó al edificio donde vivía, al verlo tan maltrecho, pensó que 500 francos serían suficientes. Cuando empezó a subir y notó que vivía en la buhardilla, decidió que le pagaría solamente 300, y cuando Balzac le abrió y vio su aspecto y su “torpe aliño indumentario” le dijo: “Señor Balzac, he venido a ofrecerle 200 francos por su próximo libro”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
Creo que alguna vez ofendí a varios poetas al decir que con su profesión, en general, uno vivía al borde de la miseria. Lo cual, si son dignos y honrados, no tiene nada de malo. Pero soñar que uno puede vivir, y vivir bien, de los versos, o aun de la prosa, es una ilusión muy ingenua, incluso en esta época en que todavía se reconocen derechos de autor y no todos los libros están pirateados o pueden descargarse gratis en la red. Pero si alguien tiene la esperanza de que se va a volver rico escribiendo libros de literatura —salvo golpes de suerte rarísimos—, lo mejor es que lo piense dos veces y se consiga un mecenas o una esposa rica. También lo puede pensar de otra manera: ser rico por dentro y no hablar nunca de plata, de regalías o de anticipos. En cuanto a ganarse la vida como periodista y escribir en el tiempo libre, la opción menos mala, creo que también ésta está a punto de terminar: ya casi nadie compra los periódicos y estos se mantienen gracias al mecenazgo o al amarillismo. ¿Cómo come un poeta puro? No me lo explico.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; line-height: 24px; margin-top: 20px; padding: 0px;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="clear" style="clear: both; color: white; font-size: 1px; height: 0px; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="paginacion" style="border-bottom-color: rgb(229, 229, 229); border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; border-top-color: rgb(229, 229, 229); border-top-style: solid; border-top-width: 1px; height: 15px; margin: 20px 0px 0px; padding: 10px 0px;"&gt;
&lt;ul style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 18px; list-style: none; margin: 0px; padding: 0px;"&gt;
&lt;li style="display: inline; float: left; font-size: 12px; line-height: normal; list-style: none; margin: 0px 2px 0px 0px; padding: 0px;"&gt;&lt;h4 style="font-weight: normal; margin: 0px; padding: 0px; width: 480px;"&gt;
&lt;strong style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Héctor Abad&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;| Elespectador.com&lt;/h4&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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