<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La Cárcel de Papel</title>
	<atom:link href="http://www.lacarceldepapel.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.lacarceldepapel.com</link>
	<description>Diario de un lector de tebeos</description>
	<lastBuildDate>Fri, 02 Jan 2026 21:13:27 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9</generator>
	<item>
		<title>Repaso al 2025: Lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2026/01/02/repaso-al-2025-lo-mejor/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2026/01/02/repaso-al-2025-lo-mejor/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alvaro Noelia]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 Jan 2026 21:12:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22329</guid>

					<description><![CDATA[por Álvaro Pons y Noelia Ibarra Esto del ejercicio de listar puede compararse a una adicción,caracterizada en este caso, por <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2026/01/02/repaso-al-2025-lo-mejor/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>por Álvaro Pons y Noelia Ibarra</em></p>



<p>Esto del ejercicio de listar puede compararse a una adicción,caracterizada en este caso, por la dificultad de abandonarla, una vez uno se ha adentrado por sus vericuetos. Por mucho que sepamos que su función es cuestionable y está marcada por tantos sesgos que toda selección debería ir marcada con anuncios de precaución, cual cajetilla de tabaco, es imposible evadirse de su atracción, tanto para consumirlas como para realizarlas. Más si se tiene ya una tradición que se va a los casi 25 años, que hay que recordar que esta web, pese a que los últimos años solo sirva para esto, sigue viva y en apenas un par de años cumplirá los cinco lustros. La verdad es que veo los años pasados y es imposible no ver cómo ha evolucionado mi gusto, supongo que de forma natural por aquello de hacerse viejo, pero también por las buenas influencias, como la que en los últimos años supone el trabajar en equipo para contubernios comiqueros con Noelia Ibarra, más conocida en redes por <a href="https://www.instagram.com/AspirinaWoolf">@AspirinaWoolf</a>. Veo la lista y la verdad es que, tras ya varios años de discusión, debate y comentario de las novedades para reseñas, considero ya esta selección como una tarea del equipo que hemos formado. Así que lo más lógico ha sido invitarla a ella a preparar la selección y redactar conjuntamente esta entrada, por lo que esta lista de La Cárcel de Papel de 2025 está hecha por servidor y Noelia Ibarra. Por aquello de que si se va a criticar, pues repartir las culpas…</p>



<p>Por lo demás, siempre las mismas prevenciones. Aunque la locura de las novedades parece que decae (siempre hay que seguir las <a href="https://www.tebeosfera.com/tebeograficas/">Tebeográficas</a> de Tebeosfera), es absolutamente imposible haber leído las más de 4000 novedades que han aparecido, y seguro que más de uno echará muchos títulos a faltar o le sobrarán otros. No hay orden establecido, aunque más o menos los 10 primeros son un subconjunto en sí mismo de “los mejores de los mejores”, pero con espíritu de cambiar cada diez minutos.<br />Cojan esta lista como quieran: como un punto de partida para una debate sobre los mejores tebeos con las amistades en una terracita con un café, como un listado de esenciales o como una nómina de tebeos con los que no se tiene por qué coincidir (los gustos, libres siempre).<br />O, simplemente, como lo que es: una invitación a descubrir nuevas lecturas de temáticas diversas y diferentes propuestas gráficas.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>En vela</strong>, de Ana Penyas (Salamandra)</li>



<li><strong>Encías quemadas</strong>, de Natalia Velarde (Reservoir Books)</li>



<li><strong>Hotel Abuel</strong>, de Marta Altieri (Reservoir Books)</li>



<li><strong>La nueva Frontera</strong>, de Blutch (Sapristi)</li>



<li><strong>Bruma</strong>, de Martín López Lam (Aristas)</li>



<li><strong>Días sin escuela</strong>, Sento y Elena Uriel (Astiberri)</li>



<li><strong>Brunilda en la plata</strong>, de Genis Rigol (apa Apa)</li>



<li><strong>Margarita contra los Vampiros</strong>, de Raquel Gú y Javier Pérez Andújar (Finestres/Liana)</li>



<li><strong>El diario de la señorita Litgi</strong>, de Kim (Norma)</li>



<li><strong>Consumida</strong>, de Alison Bechdel (Reservoir Books)</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-10.jpeg"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="800" height="800" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-10.jpeg" alt="" class="wp-image-22334" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-10.jpeg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-10-300x300.jpeg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-10-150x150.jpeg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-10-768x768.jpeg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-10-144x144.jpeg 144w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></figure>



<p>Impresionante lo que ha hecho Ana Penyas con su última obra, <strong>En vela</strong>, demostrando que es una de las autoras más importantes que tenemos, no solo por la solidez artística de sus propuestas, sino también por la inteligencia con la que despliega sus argumentos, consiguiendo obras de una brutal carga de profundidad. También espectacular el despliegue de talento visual de Natalia Velarde en su obra de debut, <strong>Encías Quemadas</strong>, que arrasa con cualquier concepto previo para demostrar que el cómic no sigue normas establecidas, sino que las crea a cada paso rompiendo moldes y consiguiendo una obra abrumadora, cuyo despliegue gráfico obliga a releer cada página. Y qué decir del estreno en la narración larga de Marta Altieri con <strong>Hotel Abuel</strong>, que consigue transformar su webcómic Joselito en precuela de una sorprendente reflexión sobre nuestro presente a través de un futuro tan cercano como cotidiano. Una representación de la tercera edad diferente que aborda en profundidad temas como la soledad o los lazos que formamos sin renunciar a provocar una sonrisa en el lector.<br />Blutch sigue siendo un autor inalcanzable en su capacidad mutante, que nos regala en <strong>La nueva frontera</strong> una de las más bellas reflexiones sobre el amor, pura poesía que derrumba cualquier norma sobre la narración gráfica para encontrar su camino personal. <strong>Bruma</strong>, lo nuevo de Martín López Lam no es sorpresa: este autor es una piedra filosofal que transmuta en oro todo lo que toca, como este relato de ciencia ficción apocalíptica que deviene en vitriólica crítica de nuestro hoy. Otros que no dan lugar a la sorpresa son Sento y Elena Uriel, que firman en <strong>Días sin escuela</strong> una obra tan emotiva en su fondo como demoledora en su lectura, un alegato brutal contra la guerra, por desgracia, más necesario que nunca, en el que la mirada infantil ocupa un lugar protagonista y la familia se define más allá de los lazos sanguíneos. Siguiendo con la categoría de “Sorpresa”, sin duda el premio máximo se lo lleva Genis Rigol con <strong>Brunilda en la Plata,</strong> una obra tan diferente como magnética, un metarelato fascinante sobre la creación donde todo es posible, con claros ecos a Ionesco y Beckett. Y donde desde luego todo es posible en <strong>Margarita contra los vampiros</strong>, ese glorioso road cómic que Javier Pérez Andújar y Raquel Gú han firmado, puro delirio brugueresco que sustituye a Kerouac por Azcona para crear un catálogo del imaginario colectivo nostálgico de los 70 y 80 en forma de tebeo protagonizado por entrañables personajes que nos recuerdan la relevancia de la amista para emprender cualquier viaje. Ejercicio también brillante el de Kim en <strong>El diario de la señorita Litgi</strong>, que transforma unas cartas encontradas en un vibrante y sólido relato del empoderamiento femenino durante la posguerra. Y se agradece la vuelta de Bechdel en <strong>Consumida </strong>a su universo particular tras su periplo autobiográfico, plena de mala leche y autocrítica bien enfocada a la realidad que vivimos.&nbsp;</p>



<ol start="11" class="wp-block-list">
<li><strong>Lista para Morder</strong>, de Keiler Roberts (Alpha Decay)</li>



<li><strong>La caja de Pandora</strong>, de Ángel de la Calle (Garbuix)</li>



<li><strong>Palindrotiras</strong>, de Jose Pablo Garcia (Autsaider)</li>



<li><strong>El rey medusa 1</strong>, de Brecth Evens (Astiberri)</li>



<li><strong>Las tres reinas</strong>, de Magali Le Huche (Garbuix)</li>



<li><strong>Todo va a estar bien</strong>, de Power Paola (Apa Apa)</li>



<li><strong>No sé, pero creo que moriré</strong>, de Lorenzo Montatore (Astiberri)</li>



<li><strong>Las locuritas de Úrsula</strong>, de Sergi Puyol (apa Apa)</li>



<li><strong>Todo abruma</strong>, de Dash Shaw (Apa APa)</li>



<li><strong>Charles loves Josefa</strong>, de Fermín Solís (Salamandra)</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-8.jpeg"><img decoding="async" width="800" height="800" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-8.jpeg" alt="" class="wp-image-22331" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-8.jpeg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-8-300x300.jpeg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-8-150x150.jpeg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-8-768x768.jpeg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-8-144x144.jpeg 144w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></figure>



<p>Keiler Roberts sigue fiel a su cita como esa vieja amiga con la que tenemos contacto de tanto en tanto pero necesitamos saber de ella y de su disección de la realidad a través de sus viñetas.. De la Calle cierra su particular Trilogía de Ángel con una necesaria lectura de la transición que es, también, un acercamiento al proceso creativo y un homenaje irredento al papel de los tebeos en nuestra vida. Boquiabierto se queda uno con el trabajo de José Pablo García con esos juegos de palabras capicúas que él lleva a repaso a la historia mundial del cómic. El personalísimo, luminoso y colorido estilo de Evens nos ha acostumbrado a esconder lo más oscuro del ser humano en estas páginas que miran qué pasa alrededor de la vida de un conspiranoico, plasmado desde la óptica de la infancia para obligar al lector a componer su interpretación, muy lejos del ambiente festivo y alegre, pero poderosamente reivindicativo del relato de Magali Le Huche frente al acoso, la discriminación y el racismo. Por su parte, Power Paola tiene esa capacidad única de transmitir sinceridad y honestidad en su trazo, que lleva su relato autobiográfico a una confesión íntima con la que sentimos cercanía y empatía. Lo de Montatore necesita de espacio aparte, porque desde su respeto y pasión desbocada por el tebeo de humor más clásico, consigue construir un discurso de una profundidad que nos causa vértigo en su personal abordaje de la muerte. Por su parte, la Úrsula de Puyol es una gozosa inmersión en la extrañeza de lo cotidiano, mientras que lo nuevo de Dash Shaw invita a dejarse atrapar por esa maraña de relaciones que es la vida real, ese efecto mariposa que nos arrastra sin que nunca podamos saber que ha existido y el papel que ha desempeñado..&nbsp;</p>



<ol start="21" class="wp-block-list">
<li><strong>Comfortless</strong>, de Miguel Vila (la Cúpula)</li>



<li><strong>Dibujo del natural</strong>, de Jaime Hernández (la Cúpula)</li>



<li><strong>Será todo para mí</strong>, de Zerocalcalre (Reservoir Books)</li>



<li><strong>Física para gatos</strong>, de Tom Gaulkd (Salamandra Graphic)</li>



<li><strong>La invasión de los hongos del espacio</strong>, de Marina Shirakawi (Díabolo)</li>



<li><strong>Elmer</strong>, de Gerry Alanguilan (La Cúpula)</li>



<li><strong>Alimentar a los fantasmas</strong>, de Tessa Hulls (Reservoir Books)</li>



<li><strong>El disturbio eterno</strong>, de Joe Sacco (Reservoir Books)</li>



<li><strong>Después de medianoche</strong>, de Gaelle Geniller (La Cúpula)</li>



<li><strong>Archivos Expiatorios</strong>, de Flavita Banana (Astiberri)</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-7.jpeg"><img decoding="async" width="800" height="800" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-7.jpeg" alt="" class="wp-image-22332" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-7.jpeg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-7-300x300.jpeg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-7-150x150.jpeg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-7-768x768.jpeg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-7-144x144.jpeg 144w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></figure>



<p>Miguel Vila ya nos tiene acostumbrados a ese contraste entre su estilo de realismo orgánico y su increíble capacidad para retorcer la realidad en busca de esos caminos que quedan olvidados entre historias, y en <strong>Comfortless </strong>lo borda. De Jaime Hernández no vale la pena hablar: es un genio, un contador de historias magistral que incluso consigue que la historia más sencilla se convierta en acontecimiento. El italiano Zerocalcare es uno de los más brillantes notarios de nuestro presente, ya desde la mirada personal y autobiográfica o desde el reportaje, pero es un indispensable. Y Tom Gauld ha conseguido la alquimia suprema: mezclar física con gatos, entenderán que para un físico aficionado a los tebeos y amante de los gatos es como abrirle las puertas de Xanadú. El manga siempre esconde obras maestras como esta de Shirakawi, puro género con una fuerza incontenible. Elmer es una particularísima reinvención de Orwell que no deja indiferente, mientras que la premiada obra de Hulls es un poderoso relato de tres generaciones de mujeres que habla de empoderamiento, pero también de tradiciones y cambios. Sacco se traslada a la lejana frontera entre Pakistan y la India para recordarnos que los conflictos no nacen entre banderas, sino entre pobres y ricos. Geniller vuelve a demostrar su sensibilidad para crear relatos donde la fábula se acompaña de un trazo preciosista para lograr imágenes que se fijan en nuestra memoria. Y de Flavita Banana solo se puede glosar su capacidad para relatar nuestro día a día desde un humor gráfico que no admite rehenes.&nbsp;</p>



<ol start="31" class="wp-block-list">
<li><strong>Aquí donde estoy</strong>, de María Castro y Tyto Alba (Astiberri)</li>



<li><strong>La conserje de los grandes almacenes</strong>, de Tsuchika Nishimura (Salamandra)</li>



<li><strong>Anna</strong>, de Mía Oberlander (Salamandra Graphic)</li>



<li><strong>La estación, </strong>de Raphaél Geffray (Andana)</li>



<li><strong>Mal olor</strong>, de Nadia Hafid (Finestres/Apa Apa)</li>



<li><strong>Calva</strong>, de Tereza Drahoňovská y Štěpánka Jislová (Andana)</li>



<li><strong>Fibi</strong>, de Jeróme Moureau (Finestres)</li>



<li><strong>La muerte</strong>, de Irene Márquez (autsaider)</li>



<li><strong>La trilogía de Nueva York</strong>, de Karasik (Planeta)</li>



<li><strong>Pataslargas</strong>, de Matthias Picard (Fulgencio Pimentel)</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-11.jpeg"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="800" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-11.jpeg" alt="" class="wp-image-22335" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-11.jpeg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-11-300x300.jpeg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-11-150x150.jpeg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-11-768x768.jpeg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-11-144x144.jpeg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></figure>



<p>El relato de Alba y Castro es una potente denuncia del horror de la guerra que da un paso más allá al romper la barrera generacional para reivindicar este mensaje como universal no solo en el espacio, sino en el tiempo. Nishimura construye en esos grandes almacenes de rica diversidad antropomorfa una particular fábula de la histeria de un capitalismo que fagocita todo lo que toca. En <strong>Anna, </strong>Oberlander desarrolla todo un ejercicio de simbolismo gráfico para reflexionar sobre la percepción del cuerpo y la identidad. <strong>La estación</strong> es una sugerente metáfora de la celeridad con la que vivimos desde un entorno cerrado que deviene en surrealista, casi como la opresiva realidad laboral que vive la protagonista de la nueva obra de Nadia Hafid o el constante miedo a la imagen que devuelve el espejo de las personas que padecen alopecia, como relatan Tereza Drahoňovská y Štěpánka Jislová en <strong>Calva</strong>. En <strong>Fibi</strong>, Moureau compone una fábula moderna que termina siendo un profunda reflexión sobre el sentido de la vida. Y también de vida habla <strong>La muerte</strong>, donde Irene Márquez retrata sus incongruencias desde el final con su brutal humor negro, un puñetazo directo a cualquier tradición que hayamos asumido. Karasik amplía la adaptación de la trilogía de Auster con dos aportaciones, la suya y de la de Mattotti, consiguiendo con la de Mazzucchelli no solo una brillante traslación, sino una increíble demostración del poder del noveno arte. Y un cómic como el de Matthias Picard, que rompe la barrera de las dos dimensiones para encontrar en la profundidad física un espacio para la fabulación.</p>



<ol start="41" class="wp-block-list">
<li><strong>Creo que no voy a tener</strong>, de Catherine Gauthier (Godall)</li>



<li><strong>Absolute Martian Manhunter</strong>, de Deniz Camp y Javier Rodríguez (Panini)</li>



<li><strong>La muerte en Trieste</strong>, de Jason (Astiberri)</li>



<li><strong>Zumito rico</strong>, de Paw Salces (La Granja)</li>



<li><strong>Caperucita en Manhattan</strong>, de Helena Bonastre y Catalina González Vilar (Lumen)</li>



<li><strong>Cenizas</strong>, de Siu Fung (Planeta)</li>



<li><strong>Mi amigo Kim Jong Un</strong>, de Keum Suk Gendry Kim (Reservoir Books)</li>



<li><strong>Rose en la isla</strong>, de Michael Rabagliatti (Astiberri)</li>



<li><strong>Una ranita en otoño (y mucha más)</strong>, de Linnea Sterte (errata naturae)</li>



<li><strong>Hoy</strong>, de Agustina Guerrero (Lumen)</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-9.jpeg"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="800" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-9.jpeg" alt="" class="wp-image-22333" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-9.jpeg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-9-300x300.jpeg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-9-150x150.jpeg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-9-768x768.jpeg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-9-144x144.jpeg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></figure>



<p>Gauthier reflexiona sobre la maternidad enfrentándose a las convenciones sociales que marcan su necesidad para la realización de la mujer, analizando diferentes escenarios y reivindicando la libertad de elección. Javier Rodríguez despliega en su versión del detective marciano una panoplia de recursos del pop-art que aportan al clásico personaje una psicodelia cromática y visual apabullante. De Jason poco hay que decir ya, de su innata capacidad para el pastiche surrealista que logra que los límites entre arte, literatura y cultura popular desaparezcan buscando su propia versión. Salcés debuta con una potente reflexión sobre las adicciones desde fondo y forma, mientras que Bonastre y González Vilar trasladan el inmortal cuento de Gaite con delicadeza y respeto a la viñeta. Poco llega del cómic hongkonés, pero cuando llega nos hace pedir más: <strong>Cenizas </strong>es una obra sugerente que transforma los miedos en un potente relato de terror. Y Keum Suk Gendry-Kim se atreve con el intocable dictador coreano para aportar claves que interpretan no solo la historia coreana, sino la realidad mundial que vivimos. Rabagliati nos ha estado acompañando con su alter ego Paul desde hace décadas, y parece como si diera el relevo a su hija en su nueva obra, a la vez que aprovecha para experimentar con las formas y recursos de la narración. Sterte compone un cuento delicioso que conecta directamente con los Chōjū-giga japoneses del siglo XI para romper las barreras del tiempo y crear una cronología del noveno arte que se expande sin remedio. Y, para finalizar, la definitiva transformación de la Volátil en Agustina Guerrero, en una obra que habla de la necesidad de pisar el freno y mirar a nuestro alrededor.&nbsp;</p>



<p>Se quedan muchísimas obras fuera que podrían estar dentro, hagan ustedes ejercicio de sustituir cualquiera de las presentes en este listado por las suyas y conseguirán otra lista coherente e interesante, seguro.</p>



<p>Pero es importante acabar haciendo referencia a la imparable ascendencia del cómic infantil y juvenil, que está demostrando una fortaleza tan necesaria como ilusionante. No es solo que obras como <strong>Policán </strong>&nbsp;lideren todas las listas de ventas, es que otros títulos como <strong>La terrible Adèle o</strong> <strong>Superpatata</strong> o creadores como Fortuny y Copons o Telgeimeier se encuentran siempre entre cualquier lista de lo más vendido. Las colecciones Astronave, Mamut, Brúfalo o Astiberri infantil se están llenando de obras apreciables que necesitan llegar a sus lectores naturales, niños y niñas que las disfrutarán, pero que no impide que cualquier adulto pueda pasar un excelente rato con ellas también. Pueden empezar con esa particular reescritura de <strong>Understanding comics </strong>que es <strong>El club de los dibujantes</strong>,de McCloud y Telgeimeir (Maeva), para seguir con la deliciosa <strong>Magda </strong>de Nicolás Wouters (Astiberri). Déjense atrapar por el universo de Kate O’Neill, las adorable <strong>Meigatas </strong>de Paula Cheshire (Fandogamia), la sensacional <strong>La historia real </strong>de Sergio Ruzzier (Liana), la particular fábula de <strong>La Historia del Arte </strong>de Paul Cox (Barret), la divertidísima <strong>Alicia en el país de los monos</strong>, de Keramidas (Nuevo Nueve) o la elegante y comprometida <strong>La Isla Efímera</strong>, de Evergreen Yeh y Li Shang-Chiao (Nuevo&nbsp; Nueve).</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-6.jpeg"><img loading="lazy" decoding="async" width="787" height="281" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-6.jpeg" alt="" class="wp-image-22330" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-6.jpeg 787w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-6-300x107.jpeg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2026/01/image-6-768x274.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px" /></a></figure>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2026/01/02/repaso-al-2025-lo-mejor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2024: Lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2025/01/01/repaso-al-2024-lo-mejor/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2025/01/01/repaso-al-2024-lo-mejor/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Jan 2025 20:27:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22307</guid>

					<description><![CDATA[Tengo la sensación de que este año ha sido menos espectacular en cuanto a novedades que el pasado. Es solo <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2025/01/01/repaso-al-2024-lo-mejor/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Tengo la sensación de que este año ha sido menos espectacular en cuanto a novedades que el pasado. Es solo un pálpito, porque viendo la lista que he hecho de novedades, creo que hay obras sobresalientes, pero en la recámara queda otra entrada sobre las reediciones y recuperación de clásicos que han sido, a mi entender, algo absolutamente espectacular. Quizás también es que, más allá de polémicas, parece evidente que se está contrayendo el mercado. Los datos que avanza <a href="https://www.tebeosfera.com/tebeograficas/">Tebeosfera en sus métricas </a>así lo indican, una importantísima caída de las novedades durante 2024, pero recordemos que el conteo del número de novedades no da de ninguna manera una valoración real del sector. Si las tiradas hubieran aumentado, la cifra de facturación podría ser muy superior con un número más bajo de novedades, por lo que cualquier especulación desde el número de novedades es muy arriesgada. Sí es cierto que hay datos preocupantes, pero son aislados y difíciles de probar y argumentar: librerías que cierran, comentarios generalizados de reducción de facturación, editoriales que desaparecen… Pero son percepciones que pueden ser una simple corrección de la burbuja que, sin datos, es difícil evaluar.<br />
En cualquier caso, voy a lo interesante:<strong> el listado de La Cárcel de Papel de los mejores del año</strong>. Un listado, como siempre, que hay que usar con las debidas precauciones: no deja de ser la expresión de un gusto particular y, por supuesto tan sesgado como limitado. Por mucho que yo lea al año, al final tengo acceso a una selección mínima y esto que veis aquí es, más o menos, desatacar un 10% de las novedades leídas. Que no está mal, por aquello de cumplir escrupulosamente la Ley de Sturgeon, pero ya se sabe que lo que para uno es un deleite y placer intelectual, para otra persona puede ser un mamotreto insoportable. Y oye, con todo el derecho del mundo, y aquí haya paz y después gloria, que nada nos obliga a compartir argumentos, y cada uno tiene sus razones.</p>
<p>A lo que vamos, mi lista de lo mejor del año. Recuerden que, si bien los 10 primeros se podría decir que son los más destacados, el orden es perfectamente intercambiable.</p>
<ol>
<li><strong>Domingo flamenco</strong>, de Olivier Schrauwen (Fulgencio Pimentel)</li>
<li><strong>Una mujer de espaldas</strong>, de Yamada Murasaki (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>El color de las cosas</strong>, de Martín Panchaud (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Mañana será otro día</strong>, de Kem Suk Gendry Kim (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Roco Vargas. Memorias de un futuro que no fue</strong>, de Daniel Torres (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Samuel &amp; Beckett</strong>, de Jorge Carrión y Javier Olivares (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>Nocturnos</strong>, de Laura Pérez (Astiberri)</li>
<li><strong>El miedo</strong>, de María Hesse (Lumen)</li>
<li><strong>La casa de las magnolias</strong>, de Flavia Biondi (La Cúpula)</li>
<li><strong>¡Universo 2!</strong>, de Albert Monteys (Astiberri)</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22304" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>Lo de Schrauwen es simplemente espectacular, no solo es una peculiar relectura de Joyce en términos de desidia dominguera transformada en apología del solipsismo, es que es un catálogo de recursos narrativos sorprendentes que demuestra que lo de “no pasar nada” en una viñeta es un imposible físico. La obra de Murasaki es, por el contrario, el relato de una toma de conciencia que define a la perfección cómo la mujer ha sido olvidada en la historia desde lo íntimo y cotidiano, que nos obliga a reflexionar sobre nuestras actitudes, sobre lo que vemos y aceptamos como normal. <strong>El color de las cosas</strong> es la sorpresa narrativa del año, una propuesta tan radical en su forma como tradicional en su fondo, como si Ken Loach fuese contado desde la abstracción más rabiosa, pero demostrando que el cómic está mucho más allá de lo que pensábamos. La obra de la coreana Kem Suk Gendry Kim es uno de los grandes descubrimientos de los últimos años, cada uno de sus tebeos es una joya, una delicia en la lectura que deja un poso amargo de reflexión, tan acertado como necesario. El que está instalado en el magisterio creativo desde hace años es Daniel Torres: su nueva incursión en el mundo de Roco Vargas es pura efervescencia de posibilidades para contar historias, un recorrido por las bambalinas de la creación desde la propia ficción, una metaficción, si quieren o mejor, una maravilla del noveno arte. Otros que cuentan sus colaboraciones por retos sorprendentes son Carrión y Olivares, que transforman la biografía de Beckett en un objeto poliédrico y fascinador que exprime el potencial de la historieta. También reta y logra mejorar en cada proyecto Laura Pérez, que en <strong>Nocturnos</strong> consigue refinar al máximo su capacidad de sugerencia, de insinuación que deja sensaciones que explotan en todos los sentidos. Maria Hesse me ha impactado en su hábil combinación de registros, usando texto, ilustración y cómic para transmitir ese miedo que nace del maltrato, no necesariamente físico, pero tan devastador en cualquier caso. De la obra de Flavia Biondi me ha impresionado su capacidad para llevarnos no solo por el duelo, sino por aquello que se queda enquistado en interior tras él, ese dolor que no tiene forma pero hace que la propia existencia se tambalee destrozando nuestra autoestima. ¿Qué decir de Monteys y su acercamiento a la ciencia-ficción? Yo personalmente no disfrutaba tanto del género desde <strong>Twilight Zone</strong>, y me parece que el catalán va un paso más allá al jugar con la forma y fondo sin olvidar que el humor es la principal herramienta de la reflexión y la crítica social.</p>
<ol start="11">
<li><strong>Lo que más me gusta son los monstruos 2</strong>, de Emil Ferris (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Los pájaros que al surcar el alba</strong>, Luis Durán (Dolmen)</li>
<li><strong>El designio</strong>, de Laura Pérez y Javier Pérez Andujar (Autsaider Cómics)</li>
<li><strong>Los incorregibles</strong>, de Julia Wertz (errata naturae)</li>
<li><strong>Cartas a Vincent</strong>, Julio César Pérez (Zorro Rojo)</li>
<li><strong>Cosmo en el espacio</strong>, de Javi de Castro (Astiberri)</li>
<li><strong>Furiosa</strong>, de Monde y Burniat (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Deep me</strong>, de Marc Antoine Mathieu (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>Aguagim</strong>, de Marina Sáez (Garvuix/Finestres)</li>
<li><strong>Sibylla</strong>, de Baitinger (Fulgencio Pimentel)</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22303" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-1.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-1.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-1-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-1-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-1-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-1-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-1-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Emil Ferris ha cambiado el registro de su monumental obra y reduce su planteamiento coral a un relato íntimo donde todo cobra sentido y encuentra su lugar, donde comprendemos a Karen y los monstruos y descubrimos que ya forma parte de nosotros. A Luis Durán se le reconocerá, algún día, que es uno de los grandes del cómic en este país. Y no solo del cómic, sino un maestro de las ficciones, de crear obras que nos llevan por los vericuetos de las historias, que nos enseñan los mecanismos de la imaginación. <strong>El designio</strong> es puro goce referencial, una de esas obras que nacen del genio de escritor y autora para encontrar su espacio propio dentro de eso que llamamos cultura popular, transformando la narración y las viñetas en auténticos conectores con nuestra educación sentimental, esa que hicimos en los cines de reestreno y las librerías de segunda mano. Julie Wertz consigue que uno termine de leer su cómic y automáticamente la agreguemos a nuestra lista de amistade más queridas. Porque más allá del relato de lo cotidiano, Wertz nos abre su vida como si fuéramos un amigo más que se sienta en una tarde de invierno a tomar un café en una terraza para hablar de lo humano y lo divino. Julio César Pérez habla en cierta medida de lo cotidiano también, pero metiéndose en la mente del hermano de Van Gogh para comprender los engranajes íntimos de una mente que era inexplicable pero fascinante. Lo de Javi de Castro es de otra galaxia en todos los sentidos: primero porque es el tema, divertido y ameno, de su obra; y lo segundo porque lo que hace en este tebeo es tan difícil como sencillo aparece en las viñetas. Pero no, hacer esta genialidad es ingeniería narrativa y compositiva al alcance de unos pocos. <strong>Furiosa </strong>no es solo una actualización moderna de la trama artúrica, es demostrar que los mitos son eternos y que están hechos para reescribirse continuamente y mantener su esencia pese a que todo parezca cambiar. Marc Antoine Mathieu vuelve a romper todo esquema preconcebido en <strong>Deep me</strong>, un tour de forcé alrededor de una viñeta perenne en negro que resulta ser tan expresiva como el dibujo más alambicado y, si me apuran, más, porque consigue introducirse en las complejidades del yo y, de paso, en la actualidad de las IAs. Marina Sáez ha firmado una obra chispeante y vitalista pese a que sus protagonistas suman siglos de años a sus espaldas, dejando de lado prejuicios y vergüenzas para hablar de la vida con la tranquilidad de quien la ha vivido. Baitinger logra en <strong>Sibylla</strong> dejarnos epatados con la forma mientras va componiendo una historia donde la realidad conforma sus propias reglas hasta atraparnos también por lo que nos cuenta.</p>
<ol start="21">
<li><strong>Se está muy sola en el centro de la tierra</strong>, de Zoe Thorogood (Norma Editorial)</li>
<li><strong>La carretera</strong>, de Manu Larcenet (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Los días felices</strong>, Zuzu (Barbara Fiore)</li>
<li><strong>Un barbero en la guerra</strong>, de María Herreros (Lumen)</li>
<li><strong>Este cocodrilo morirá en 100 días</strong>, de Yuuki Kikuchi (Fandogamia)</li>
<li><strong>La tierra yerma</strong>, de Carla Berrocal (Reservoir Books)</li>
<li><strong>El beso de la sirena</strong>, de Luis Yang y Uxia Larrosa (La Cúpula)</li>
<li><strong>El río</strong>, de Julie Doucet (Fulgencio Pimentel)</li>
<li><strong>Raíces de Ginseng</strong>, de Craig Thompson (Astiberri)</li>
<li><strong>Melodía sentimental,</strong> de Tadao Tsuge (Gallo Nero)</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22302" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-2.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-2.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-2-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-2-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-2-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-2-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-2-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>Sin duda, Thorogood es una de las autoras jóvenes más interesantes del cómic actual, brillante en su forma de acercarse a sus pensamientos. En <strong>La carretera</strong>, Larcenet consigue la mejor adaptación que se ha hecho en cualquier medio de la obra de McCarthy, transformado su trazo en pura visceralidad. Una autora que seguir, Zuzu, que vuelve a demostrar esa particular forma de traducir en el dibujo conceptos complejos desde un simbolismo en apariencia sencillo, pero demoledor. María Herreros consigue con la historia de su abuelo ese equilibrio tan complicado entre lo personal y la Historia, entre la memoria de los hechos y la memoria de los sentimientos, logrando un tebeo excelente. Kikuchi me ha dejado arrebatado con su obra: su relato de lo cotidiano, de una felicidad tan sencilla como frívola, casi, se convierte en un relato asfixiante que, cuando cerramos su última página, recordamos que es el que vivimos cada día de nuestra existencia. En <strong>La tierra yerma</strong> se nota que Berrocal se encuentra a gusto volcando esa mezcla de pasión cinematográfica por el western para romper la obligatoriedad que parece presidir nuestro presente de etiquetar cualquier creación. La única posible en esta obra es “Libertad”. Yan y Larrosa nos recuerdan el poder de las historias, de las leyendas, de los cuentos, de esos relatos que las abuelas cuentan a los niños para entrar en el mundo de los sueños que, quizás, son también el tejido de nuestras identidades.  Julie Doucent abraza en este lleporello un obra-río en su sentido más estricto, un relato continuo desde lo personal para recordarnos que la memoria no es fragmentaria, sino una realidad construida como un fluido en constante movimiento. <strong>Raíces de Ginseng</strong> no llega a dejar atrás los miedos adolescentes de Thompson, pero les da forma y sentido para entroncarlos con la propia construcción de la sociedad de la América profunda, de ese cinturón de óxido que tan ajeno nos resulta. Nos olvidamos del otro Tsuge siempre, pero es un autor que evita la poética de su hermano para ir directamente al puñetazo reflexivo, sin florituras ni adornos. Tadao es algo así como el reverso tenebroso de Yoshiharu, pero no pueden existir el uno sin el otro.</p>
<ol start="31">
<li><strong>El hermano pequeño</strong>, de J.L. Tripp (Norma Editorial)</li>
<li><strong>El buen ciudadano,</strong> de Andrés Magán (Apa Apa Cómic)</li>
<li><strong>Las primaveras</strong>, de Adrien Parlange (fulgencio pimentel)</li>
<li><strong>Lo sabes aunque no te lo he dicho</strong>, de Candela Sierra (Astiberri)</li>
<li><strong>Flight</strong>, de Kuniko Tsurita (Gallo Nero)</li>
<li><strong>La madriguera</strong>, de Femimutancia (Liana)</li>
<li><strong>Fungirl</strong>, de Elizabeth Pich (Fandogamia)</li>
<li><strong>Muera la inteligencia</strong>, de Jorge García y Gustavo Rico (Norma Editorial)</li>
<li><strong>El arte de llorar</strong>, de Pepita Sándwich (Lumen)</li>
<li><strong>Dr Extraño</strong>, <strong>Amanecer de Otoño,</strong> de Tradd Moore y Heather Moore (Panini)</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22306" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-3.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-3.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-3-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-3-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-3-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-3-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-3-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>Tripp es un autor que muchos de nosotros ligamos con una forma de entender la aventura, pero en esta obra nos deja totalmente impactados: el duelo como algo que se extiende por toda la vida hasta llegar a construir al sujeto. Magán es uno de esos autores que nunca hay que dejar pasar: su nueva obra es un desafío que nace del humor absurdo para encontrar lugares propios que dinamitan cualquier principio establecido. <strong>Las primaveras </strong>consigue jugar con el objeto para transmitir el paso del tiempo de una forma íntima y personal de la que es imposible evadirse. Candela Sierra logra una de esas obras que resumen la vida cotidiana y nuestra actualidad desde un humor irreverente y sutil que nos obliga a repensar el concepto de relación personal. Tsurita es una desconocida en nuestro país, una pionera absoluta que rompió moldes no solo en el feminismo, sino en un planteamiento poético de la historieta que se adelanta a genios como Seiichi Hayashi. <strong>La madriguera</strong> es un valiente relato sobre los sentimientos entre una hija y su madre que sabe tejer conexiones con la realidad que las circunda, desde la actualidad a la cultura popular. Lo de <strong>Fungirl</strong> es pura experiencia catártica, una de esas lecturas que te meten el cerebro en una licuadora hasta destrozar cualquier idea que tuvieras sobre la existencia sin dejar de reír. Jorge García y Gustavo Rico no lo tenían fácil, pero acercarse a la figura del fundador de la Legión era un osado ejercicio lleno de filos cortantes del que salen con éxito. Llorar es un arte, y quizás no solo deberíamos llorar más, sino entender porqué lo hacemos: para aquellos que quieran dar ese paso, <strong>El arte de llorar</strong> es su tebeo.  Parecía imposible recuperar esa sensación lisérgica del Dr Extraño de Ditko, pero los Moore consiguen en su acercamiento un acertado matrimonio con la psicodelia que se convierte en un viaje de peyote por una concepción chamánica del superhéroe de Marvel que no puede ser más sugerente.</p>
<ol start="41">
<li><strong>Migas</strong>, de Javier Castañeda (Aristas Martínez)</li>
<li><strong>Los X-celentes</strong>, de Mike Allred y Peter Milligan (Panini)</li>
<li><strong>Si bailáis entenderéis mejor las letras</strong>, de Lorenzo Montatore (Ecc)</li>
<li><strong>Parque Ciudad</strong>, de Carlos G Boy (apa Apa Cómic)</li>
<li><strong>Maleficio</strong>, de George Wylesol (Libros Wal</li>
<li><strong>Los Pizzlys</strong>, de Jérémie Moureau (Norma Editorial/Finestres)</li>
<li><strong>Las personas de los apartamentos dorados</strong>, de Park Kun-woong (Tengu Ediciones)</li>
<li><strong>Etileno</strong>, de Carmen B. Mikelarena (autoedición)</li>
<li><strong>Perpendicular al sol</strong>, Cuny y Le Calle (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>Trufa</strong>, de Glàfira Smith (Pagés Editors)</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22305" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-4.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-4.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-4-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-4-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-4-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-4-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2025/01/Proyecto-nuevo-4-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>Javier Castañeda debuta con una obra tan arriesgada como bien resuelta, un relato de la migración a las ciudades que sabe ligar con los sentimientos y sensaciones del desarraigo. Siempre decimos que el cómic tiene capacidades sinestésicas, pero no siempre es fácil sacarlas adelante con la facilidad con la que Montatore nos trae las melodías de Talking heads y nos obliga a bailarlas mientras leemos. La propuesta de <strong>Parque Ciudad </strong>es tan inclasificable como refrescante, a medio camino entre la reivindicación de los videojuegos de 8 bits y la construcción de universos propios, pero siempre atractiva. Wylesol plantea en Maleficio una subversiva revisión del mito del fantasma desde una perspectiva de experimentación formal con ecos de Vaughan James. Con <strong>Los Pizzlys</strong>, Jérémie Moureau firma una excelente reflexión sobre la necesidad de levantar el pie del acelerador de nuestras vidas, desde una idea tan literal en su argumento como subyugante en lo visual de su propuesta gráfica.  Considerado un clásico, la obra de Park Kun-Woong es una sorprendente aproximación a la historia de su país desde una mirada crítica y comprometida. Carmen B. Mikelarena es un valeroso relato de la búsqueda personal que no evita las aristas, pero apuesta por una mirada esperanzadora. Mike Allred y Peter Milligan siguen haciendo en sus aproximaciones al subgénero mutante una vitriólica disección de nuestra realidad actual. <strong>Perpendicular al sol</strong> es una de esas obras que nunca deja indiferente, por ser un relato que habla de un tabú social, por ser una creación que se atreve a transgredir la norma con propuestas sugerentes. A primera vista, Glàfira Smith firma en su cómic un rendido homenaje a esos seres peludos que nos acompañan y que forman parte de nuestra vida, pero la dibujante sabe dejar de fondo una historia de amor que acaba por apropiarse del relato con una fuerza arrebatadora.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2025/01/01/repaso-al-2024-lo-mejor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2023: Lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2024/01/02/22291/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2024/01/02/22291/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jan 2024 11:47:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lecturas]]></category>
		<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22291</guid>

					<description><![CDATA[Con casi 5000 (o más) novedades publicadas al año, hacer un listado de “lo mejor del año” es una utopía. <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2024/01/02/22291/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Con casi 5000 (o más) novedades publicadas al año, hacer un listado de “lo mejor del año” es una utopía. De normal, no hace falta decirlo, cualquier lista no es más que la expresión de un gusto particular, pero con semejante avalancha de títulos publicados, es tan solo la expresión de una mínima parte de lo que se puede haber leído. Creo que este año puedo haber leído, entre novedades y reediciones (que cuento como lectura, aunque sea de otros tiempos), unos 500 de los títulos publicados. Apenas un 10%, una muestra sin significancia estadística, que dicen los matemáticos. Así que pongamos la tirita antes de la herida: tomen la selección de 50 obras publicadas este año que traigo como lo que es, la expresión de un gusto personal limitado a las lecturas que he podido hacer este año.</p>
<p>Dicho eso, algunas consideraciones: vaya por delante que el mejor cómic publicado este año entra dentro de la sección de clásicos que complementará en breve esta lista. La edición que ha hecho La Cúpula de <strong>Krazy Kat</strong> es la mejor que he visto jamás. Y puedo dar fe de que he visto muchas. El cariño puesto en la restauración de los materiales, en la calidad de la reproducción&#8230; Es absolutamente inalcanzable. A lo que hay que añadir la traducción de Rubén Lardín, que consigue salir con éxito del envenenado regalo de traducir la obra de Herriman, una labor imposible que solo se puede lograr desde el profundo entendimiento de la naturaleza poética que subyace tras <strong>Krazy Kat</strong>.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22292" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Herriman-Krazy-Kat-Forro-definitivo-883x1024.jpg" alt="" width="660" height="765" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Herriman-Krazy-Kat-Forro-definitivo-883x1024.jpg 883w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Herriman-Krazy-Kat-Forro-definitivo-259x300.jpg 259w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Herriman-Krazy-Kat-Forro-definitivo-768x891.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Herriman-Krazy-Kat-Forro-definitivo-640x742.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Segunda consideración: vaya año de obras nacionales. De este listado, la mitad es de autoría patria. Lo nunca visto en los casi 20 años que voy haciendo estas selecciones. Pero no es solo que la cantidad sea elevada, es que la calidad es extraordinaria: obras como <strong>Por culpa de una flor</strong>, <strong>El abismo del olvido</strong>, <strong>Ronson</strong> o <strong>El cielo en la cabeza</strong> entrarán por derecho propio en futuros listados de los mejores tebeos de la historia del cómic español. Al tiempo.<br />
Y sin más, la lista de los 50 tebeos de este año de <em>La Cárcel de Papel</em>. (Recuerden, los 10 primeros más o menos están ordenados, los 40 restantes pueden tener cualquier orden)</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li><strong>Por culpa de una flor</strong>, de María Medem (Apa Apa Cómic)</li>
<li><strong>El abismo del olvido</strong>, de Rodrigo Terrasa y Paco Roca (Astiberri)</li>
<li><strong>Ronson</strong>, de César Sebastián (Autsaider)</li>
<li><strong>El cielo en la cabeza</strong>, de Antonio Altarriba, Sergio García, Lola del Moral (norma Editorial)</li>
<li><strong>Contrition</strong>, de Carlos Portela y Keko  (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Mónica</strong>, de Daniel Clowes (Fulgencio Pimentel, traducción de Alberto García Marcos y César Sánchez)</li>
<li><strong>El pájaro y la serpiente</strong>, de Borja González (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Hecha a sí misma</strong>, de Alicia Marín (Aristas Martínez)</li>
<li><strong>Cornelius</strong>, de Marc Torices (Apa Apa Cómic)</li>
<li><strong>Aquí hay avería</strong>, de Lorenzo Montatore (ECC)</li>
<li><strong>Alison</strong>, de Lizzy Stewart (Errata naturae, traducción de Regina López)</li>
<li><strong> La memoria herida</strong>, de Tito (Cascaborra)</li>
<li><strong>La playa más bonita del Norte</strong>, de Sun Bai y Lucas Burtin (Fulgencio Pimentel, traducción de César Sánchez))</li>
<li><strong>Frankenstein</strong>, de Sandra Hernández (Bang Ediciones)</li>
<li><strong>El cuerpo de Cristo</strong>, de Bea Lema (Astiberri)</li>
<li><strong>Walicho</strong>, de Sole Otero (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>El gran vacío</strong>, de Léa Murawiec (Salamandra Graphic, traducción de Regina López; Ed. Finestres, traducción de Marta Marfany)</li>
<li><strong>Lubianka</strong>, de Felipe Hernández Cava y Pablo Auladell (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Qué</strong>, de Max (Salamandra Graphic, Finestres)</li>
<li><strong>Roaming</strong>, de Jillian y Mariko Tamaki (La Cúpula, traducción de Rubén Lardín)</li>
<li><strong>Planeta</strong>, de Ana Oncina (Planeta)</li>
<li><strong>Patos</strong>, de Kate Beaton (Norma editorial, traducción de Gemma Moraleda)</li>
<li><strong>El Museo</strong>, de Jorge Carrión y Nadar (Norma)</li>
<li><strong>Tokyo día a día</strong>, de Taiyo Matsumoto (ECC)</li>
<li><strong>Querido Callo</strong>, de Aline Kominsky-Crumb (Reservoir Books, traducción de Montse Meneses)</li>
<li><strong>El placer de la renuncia</strong>, de Keiler Roberts (Alpha Decay, traducción de Alberto García Marcos)</li>
<li><strong>La espera</strong>, de Keum Suk-Gendry Kim (Reservoir traducción de Joo Hasun)</li>
<li><strong>El libro de las bestias</strong>, de Pep Brocal (Bang Ediciones)</li>
<li><strong>Tiburón Blanco</strong>, de Genie Espinosa (Sapristi)</li>
<li><strong>Anamnesis</strong>, de Santiago Valenzuela (Astiberri)</li>
<li><strong>Hypericon</strong>, de Manuel Fior (Salamandra, traducción de Regina López)</li>
<li><strong>La Sangre de la virgen</strong>, de Sammy harckahm (Fulgencio Pimentel, traducción de Cesar Sánchez)</li>
<li><strong>Goodbye Eri</strong>, de Tatsuki Fujimoto (Norma Editorial, traducción de Marta Moya)</li>
<li><strong>Elia</strong>, de Fermín Solís (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Ruido</strong>, de Antonio Hitos (Astiberri)</li>
<li><strong>Vulnerable</strong>, de Geneviève Castrée (Astiberri, traducción de Rubén Lardín)</li>
<li><strong>Ideal estandarizado</strong>, de Aude Picault (Garbuix Books, traducción de Montse Terrones)</li>
<li><strong>Neocaos</strong>, de Pere Joan (Autsaider Cómics, Disset)</li>
<li><strong>Mujer, vida y libertad</strong>, de VVAA (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Atraviésame</strong>, de Andrea Ganuza (Autoedición)</li>
<li><strong>María la jabalina</strong>, de Miguel Ángel Giner y Cristina Durán (Astiberri)</li>
<li><strong>X-celentes</strong>, de Peter Milligan y Mike Allred (Panini)</li>
<li><strong>La última cena de los veteranos</strong>, de Carlos Giménez (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Ultrasound</strong>, de Conor Stechschulte (libros Walden, traducción de Manuel Moreno)</li>
<li><strong>El viaje de Shuna</strong>, de Hayao Miyazaki (Salamandra Graphic, traducción de Daruma)</li>
<li><strong>Unboxing Pandora</strong>, Fabio Pia, (Grafito, traducción Yolanda Dib)</li>
<li><strong>Rosas que nacen del Pandemonio</strong>, de Nami Sasou (Fandogamia Editorial, traducción de Luis Alís)</li>
<li><strong>No Sleep Till Shengal</strong>, de Zerocalcare (Reservoir Books)</li>
<li><strong>La balada del norte 4</strong>, de Alfonso Zapico (Astiberri)</li>
<li><strong>¡</strong><strong>Por Tutatis¡</strong>, de Lewis Trondheim (Astiberri, traducción de Rubén Lardín)</li>
</ol>
<p><strong>BONUS: Narrar lo invisible</strong>, de Sergio Arredondo (<a href="https://narrarloinvisible.com/" rel="nofollow">https://narrarloinvisible.com/</a>)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La lectura de <strong>Por culpa de una flor</strong>, de María Medem (Apa Apa Cómic) ha sido, sin duda, una de las más gratificantes de este año. Medem logra trasladar al papel una experiencia sinestésica total: sonidos, música, olores&#8230; Las sensaciones brotan sin parar en cara página de este ejercicio de poesía visual donde trazo, composición y cromatismos se entrecruzan para crear una lectura fascinante. Un cómic que no se acaba nunca y que requiere mil y una lecturas. Igual que <strong>El abismo del olvido</strong>, de Rodrigo Terrasa y Paco Roca (Astiberri), una obra contundente y brutal, una reflexión sobre una sociedad construida sobre el olvido que no admite apelación alguna: reivindicar la memoria de los asesinados es la única forma de cerrar heridas, de poder avanzar como colectivo. También la memoria es el objeto de <strong>Ronson</strong>, de César Sebastián (Autsaider), que nos lleva de la mano de viejas fotografías en blanco y negro a una España rural construida a golpe de recuerdos, quizás reales, o quizás no, porque la memoria es tan solo una forma de estar a gusto con nuestro pasado, aunque sea maquillado convenientemente. También brutal es <strong>El cielo en la cabeza</strong>, de Antonio Altarriba, Sergio García, Lola del Moral (norma Editorial): una historia que duele al leerla, recordándonos a cada página que no miramos donde debemos cuando se habla del drama de la inmigración porque es un problema que también nosotros hemos creado. <strong>Contrition</strong>, de Carlos Portela y Keko  (Norma Editorial) surca un camino similar: obligarnos a ver la podredumbre que escondemos debajo de la alfombra de nuestra sociedad ideal, a reflexionar sobre la hipocresía de una justicia construida sobre la redención sin creer en ella. <strong>Mónica</strong>, de Daniel Clowes (Fulgencio Pimentel, traducción de Alberto García Marcos y César Sánchez) es una compleja introspección en el pasado en la que el autor combina magistralmente la historia del cómic con su propia trayectoria para crear una sorprendente reflexión sobre cómo construimos nuestro pasado. En <strong>El pájaro y la serpiente </strong>(Reservoir Books), Borja González sigue explorando con brillantez esa particular incursión poética en los territorios de lo fantástico desde una mirada actual y moderna subyugante. <strong>Hecha a sí misma</strong>, de Alicia Marín (Aristas Martínez), es una divertidísima y corrosiva mirada a esta sociedad nuestra de hipercapitalismo de carajillo, machista y emperrada en caer en sus mismos errores una y otra vez. <strong>Cornelius</strong>, de Marc Torices (Apa Apa Cómic) es una incursión en un mundo surrealista donde ficción y realidad pierden sus límites para crear un mundo propio imposible de definir, en el que solo es posible dejarse llevar maravillado por la estrañeza. <strong>Aquí hay avería</strong>, de Lorenzo Montatore (ECC) esconde tras su estilo seguidor de los grandes de la Generación del 27 un aterrador descenso a la autodestrucción de la adicción. <strong>Alison</strong>, de Lizzy Stewart (Errata naturae, traducción de Regina López) es una dolorosa inmersión en una relación tóxica, donde la desigualdad se traduce en mecánicas de control.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22293" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por fin se publica en España <strong>Soledad. La memoria herida</strong>, de Tito (Cascaborra), posiblemente una de las mejores aproximaciones a las heridas que dejó la guerra civil española en los pequeños pueblos, en las gentes que se vieron arrastradas a la locura del horror. <strong>La playa más bonita del Norte</strong>, de Sun Bai y Lucas Burtin (Fulgencio Pimentel, traducción de César Sánchez) es una hermosa historia de ciencia-ficción que demuestra la plasticidad de un género donde la melancolía puede mezclarse con una poética delicaadaade trazo. En <strong>Frankenstein </strong>(Bang Ediciones), Sandra Hernández da la vuelta a la fundacional obra de Shelley para aportar nuevas y sugerentes lecturas al mito, que permiten aumentar todavía más su riqueza y grandeza. <strong>El cuerpo de Cristo</strong>, de Bea Lema (Astiberri) habla de la enfermedad mental a corazón abierto, desde una experiencia personal que es mostrada desde una original forma orgánica. <strong>Walicho</strong>, de Sole Otero (Salamandra Graphic) nos devuelve el género de brujería desde una mirada feminista y actual, con humor e inteligente ironía. <strong>El gran vacío</strong>, de Léa Murawiec (Salamandra Graphic, traducción de Regina López; Ed. Finestres, traducción de Marta Marfany) es una brillante reflexión sobre la identidad personal en los tiempos de las redes sociales. Con <strong>Lubianka</strong> (Norma Editorial), Felipe Hernández Cava y Pablo Auladell firman una inapelable denuncia de los totalitarismos, pero también una profunda reflexión sobre el mal anidado en el corazón humano. <strong>Qué</strong>, de Max (Salamandra Graphic, Finestres) es una demolición feroz (y divertidísima) del viaje iniciático, del mito y de lo que se ponga en su camino.  <strong>Roaming</strong>, de Jillian y Mariko Tamaki (La Cúpula, traducción de Rubén Lardín) es una celebración de la amistad y la diversidad desde la libertad. <strong>Planeta</strong>, de Ana Oncina (Planeta) es un relato de ciencia-ficción diferente, que explora las relaciones en un entorno futuro extrañamente actual. <strong>Patos</strong>, de Kate Beaton (Norma editorial, traducción de Gemma Moraleda) aprovecha la reflexión autobiográfica para hacer una denuncia de los problemas medioambientales que genera la industria, pero también los profundos dejes machistas que arrastra. <strong>El Museo</strong>, de Jorge Carrión y Nadar (Norma) es una atractiva aproximación al papel del museo desde la propia indagación sobre las posibilidades del lenguaje del cómic. En <strong>Tokyo día a día</strong> (ECC), Taiyo Matsumoto vuelve a sorprender con su particularísima mirada a las relaciones humanas, esta vez desde el propio mundo del manga.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22294" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-1.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-1.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-1-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-1-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-1-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-1-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-1-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p><strong>Querido Callo</strong>, de Aline Kominsky-Crumb (Reservoir Books, traducción de Montse Meneses) es todo un clásico, un monumento a la irreverencia underground desde el feminismo militante de su autora. <strong>El placer de la renuncia</strong>, de Keiler Roberts (Alpha Decay, traducción de Alberto García Marcos) es una nueva entrega de esta singular trayectoria autobiográfica que pone en valor las pequeñas cosas de cada día, los detalles cotidianos que pasan desapercibidos. <strong>La espera</strong>, de Keum Suk-Gendry Kim (Reservoir traducción de Joo Hasun) es una nueva obra que deja sin palabras al lector ante la sencillez y facilidad con la que la autora se introduce en temas complejos y delicados. <strong>El libro de las bestias</strong>, de Pep Brocal (Bang Ediciones) es una gozosa adaptación del clásico de Llull en la que Brocal actualiza el relato desde una mirada moderna, pero profundamente respetuosa. <strong>Tiburón Blanco</strong>, de Genie Espinosa (Sapristi) presenta una forma diferente de abordar la pérdida desde las tradiciones, con una modernidad gráfica deslumbrante. Era esperada la vuelta de Torrezno: <strong>Anamnesis</strong>, de Santiago Valenzuela (Astiberri) mantiene el interés y calidad de una de las mejores sagas del cómic europeo. En <strong>Hypericon</strong> (Salamandra, traducción de Regina López), la delicada narrativa de Manuel Fior crea una sutil relación entre el amor y la historia del antiguo Egipto. <strong>La Sangre de la virgen</strong>, de Sammy Harkham (Fulgencio Pimentel, traducción de Cesar Sánchez) es un arriesgado trabajo que parte de la realidad del rodaje de una película para explorar las relaciones humanas. <strong>Goodbye Eri</strong>, de Tatsuki Fujimoto (Norma Editorial, traducción de Marta Moya) aporta una sugerente variación a la reflexión sobre las redes sociales y nuestra vida registrada. <strong>Elia</strong>, de Fermín Solís (Reservoir Books) es un canto a la diversidad y la amistad desde esa personal sensibilidad de Solís. <strong>Ruido </strong>(Astiberri) sigue la exploración formal que Antonio Hitos comenzó en sus anteriores obras, planteando cada paso como un reto. <strong>Vulnerable</strong>, de Geneviève Castrée (Astiberri, traducción de Rubén Lardín) es una de esas obras que te deja sin palabras, imposible no empatizar y sentirse arrastrado a la emoción con la que esta autora, trístemente fallecida, abordaba su complicada vida.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22295" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-2.jpg" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-2.jpg 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-2-150x150.jpg 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-2-300x300.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-2-768x768.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-2-640x640.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-2-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p><strong>Ideal estandarizado</strong>, de Aude Picault (Garbuix Books, traducción de Montse Terrones) es una inteligente reflexión sobre las relaciones en una sociedad que ha dejado atrás los prejuicios y moralismos. <strong>Neocaos</strong>, de Pere Joan (Autsaider Cómics, Disset) es un original y diferente ensayo sobre la locura urbanística y sus consecuencias. <strong>Mujer, vida y libertad</strong>, de VVAA (Reservoir Books) no puede lanzar un mensaje más contundente sobre la situación de la mujer en el mundo árabe. <strong>Atraviésame</strong>, de Andrea Ganuza (Autoedición) es puro arrebato, orgánico y visceral, que se mueve entre lo poético y lo reivindicativo. <strong>María la jabalina</strong>, de Miguel Ángel Giner y Cristina Durán (Astiberri) recupera la figura de esta mujer desde un durísimo alegato contra la guerra y el machismo. En <strong>X-celentes</strong> (Panini), Peter Milligan y Mike Allred vuelven a su osado grupo de mutantes para demostrar que el género permite la sátira más ácida del mundo actual. <strong>La última cena de los veteranos</strong>, de Carlos Giménez (Reservoir Books) es la dolorosa conclusión de Los Profesionales, una obra maestra del cómic español. Es imposible quedarse indifirente con el <strong>Ultrasound</strong>, de Conor Stechschulte (libros Walden, traducción de Manuel Moreno), género que va mutando y haciendo imprevisible qué pasará en la siguiente página. De una belleza aplastante, <strong>El viaje de Shuna </strong>(Salamandra Graphic, traducción de Daruma) destila todas las constantes de la obra de Hayao Miyazaki. <strong>Unboxing Pandora</strong>, Fabio Pia, (Grafito, traducción Yolanda Dib) revisa la mitología desde una perspectiva fresca y atractiva, con un trabajo gráfico abrumador. <strong>Rosas que nacen del Pandemonio</strong>, de Nami Sasou (Fandogamia Editorial, traducción de Luis Alís) nos acerca a la realidad cotidiana de la creación del Shojo manga de los años 70. En <strong>No Sleep Till Shengal</strong> (Reservoir Books), Zerocalcare vuelve a demostrar su demoledor pulso a la hora de denunciar las terribles realidades que se viven en este planeta. <strong>La balada del norte 4</strong>, de Alfonso Zapico (Astiberri) es la conclusión de una saga fundamental para entender nuestra historia. <strong>¡</strong><strong>Por Tutatis¡</strong>, de Lewis Trondheim (astiberri, traducción de Rubén Lardín) es, de lejos, la mejor versión de Astérix y Obélix que se ha hecho tras la muerte de sus creadores.</p>
<p>Y un bonus: el sorprendente webcómic <strong>Narrar lo invisible</strong>, de Sergio Arredondo (<a href="https://narrarloinvisible.com/" rel="nofollow">https://narrarloinvisible.com/</a>) , toda una demostración de que todavía es posible experimentar con el lenguaje de la historieta.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22296" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo.png" alt="" width="800" height="800" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo.png 800w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-150x150.png 150w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-300x300.png 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-768x768.png 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-640x640.png 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2024/01/Proyecto-nuevo-144x144.png 144w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2024/01/02/22291/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>100 razones (más) por las que amo los tebeos</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2023/03/17/100-razones-mas-por-las-que-amo-los-tebeos/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2023/03/17/100-razones-mas-por-las-que-amo-los-tebeos/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Mar 2023 07:32:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22287</guid>

					<description><![CDATA[Hoy es Día del Cómic y quería escribiros porqué amo tanto los tebeos, pero es imposible, se me agolpan las razones <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2023/03/17/100-razones-mas-por-las-que-amo-los-tebeos/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy es Día del Cómic y quería escribiros porqué amo tanto los tebeos, pero es imposible, se me agolpan las razones y necesitaría toda una vida para enumerarlas todas. Y recordé un post que hice hace quince años, <a href="https://www.lacarceldepapel.com/2011/11/28/100-razones-por-las-que-amo-los-tebeos/">«100 razones por las que amo los tebeos»</a>, que luego actualicé con<a href="https://www.lacarceldepapel.com/2011/12/09/100-razones-mas/"> 100 más</a>. Y hoy veo que podría poner cientos y cientos más&#8230;</p>
<p>De momento, 100 razones (más) por las que amo los tebeos</p>
<ol>
<li>Porque me gustaría ver un amanecer en Coconino County</li>
<li>Por culpa de una flor que encontré en una viñeta y con la me encantaría hablar</li>
<li>Porque “andes lo que andes, nunca andes por los Andes”</li>
<li>Porque de pequeño siempre quería volverme invisible metiendo los dedos en un enchufe tras leer Zarpa de Acero</li>
<li>Por los dolorosos silencios que dibuja Keum Suk Gendry Kim</li>
<li>Por los ojos de los niños de Paracuellos</li>
<li>Por la potencia orgánica que se sale de la viñeta de Grip</li>
<li>Por el olor dibujado del agua de mar de las antiguas casas de baños de la playa</li>
<li>Por las viejas ancianas que hablan mientras hacen punto en los portales de Soledad</li>
<li>Porque la infinita complejidad de la sencilla línea del Cuttlas</li>
<li>Por ir extendiendo con sorpresa el acordeón de Warburg and Beach</li>
<li>Por la facilidad con la que Catherine Meurisse me arrastra en sus sentimientos</li>
<li>Porque me gustaría hablar de Roco Vargas con Armando Mistral</li>
<li>Por los monstruos que poblaron nuestra infancia de Emil Ferris</li>
<li>Porque descubrí a la Piquer gracias a un tebeo</li>
<li>Por ese momento en que Paco Roca desplegaba ante mis ojos atónitos la primera versión de El dibujado</li>
<li>Por el trazo violento, grueso y orgánico de Edmond Baudoin</li>
<li>Por el día que me quedé fascinado por el mundo superrealista de Bardín</li>
<li>Porque fueron un refugio seguro en el confinamiento</li>
<li>Por permitirme abrir cada día esa ventana a otros mundos y otras vidas que es la viñeta</li>
<li>Porque miro las piedras del río de otro modo pensando en Un hombre sin talento</li>
<li>Por sentir el ritmo íntimo y visual que desprenden las páginas de Begoña García Alén</li>
<li>Por volver a reírme cada vez que leo El sulfato Atómico</li>
<li>Porque Calvin y Hobbes me recuerdan siempre que la infancia solo acaba cuando nosotros queremos</li>
<li>Porque siempre quise tener un hado padrino como Barnaby</li>
<li>Por la lluvia que te empapa en The Spirit</li>
<li>Porque siempre he esperado a ver pasar a Pravda en su moto</li>
<li>Por las líneas rectas que esconden Cadencias</li>
<li>Porque siempre he pensado que los Skorpis estuvieron antes que los Kree</li>
<li>Porque siempre he querido tener el Ojo de Zoltec antes que Margaret Tatcher</li>
<li>Porque he crecido con el amor que dibuja Jaime Hernández</li>
<li>Porque sigo buscando a Palomar en los mapas</li>
<li>Porque me encanta perderme horas y horas siguiendo el minucioso dibujo de Ware</li>
<li>Porque cada vez que veo un cubo pienso en Urbicanda</li>
<li>Por Alan, por su infancia y por Martha</li>
<li>Porque Estela Plateada puede ser un tebeo romántico en manos de Allred</li>
<li>Por la imagen grabada a fuego de unas zapatillas en el alféizar de una ventana</li>
<li>Porque solo Kamimura ha sabido dibujar la nostalgia de un amor pasado</li>
<li>Por las abuelas de Ana Penyas</li>
<li>Por pasar la última página triste sabiendo que se acaba la lectura de ese tebeo</li>
<li>Porque siempre descubriré una obra de Tezuka que no había leído</li>
<li>Por su sonrisa cuando le regalo un tebeo</li>
<li>Por las manos manchadas de polvo rebuscando en una librería de viejo</li>
<li>Por haber podido hablar de tebeos con Micharmut</li>
<li>Porque sigo esperando un barco que vaya a la letra A de Océano Atlántico</li>
<li>Porque las piedras pueden tener ternura cuando las dibuja Marion Fayolle</li>
<li>Por llorar de emoción cuando Cristina y Miguel Ángel dibujan a su hija</li>
<li>Porque si Dios existe, lo dibujará Sfar</li>
<li>Porque cuando leo un verso, ahora lo imagino dibujado por Laura Pérez Vernetti</li>
<li>Porque el mundo de yokais de Kitaro</li>
<li>Porque leer La Casa de Paco Roca es sentir cómo las imágenes de tu hogar de la infancia vuelven a la memoria</li>
<li>Porque McGuire me cambió la forma de ver el tiempo y el espacio en una viñeta</li>
<li>Por la espera para leer ese tebeo que sabes que estás deseando</li>
<li>Por reconocer en Aâma la historia del cómic de ciencia-ficción</li>
<li>Porque no hay espacios en el mundo tan amplios como los que dibujó Moebius</li>
<li>Porque al cuadro de Las meninas en el Prado le faltan ahora las viñetas</li>
<li>Porque cada vez que cojo un tebeo de Alan Moore estoy ansioso de saber cómo me va a sorprender esta vez</li>
<li>Porque cada vez que cojo un tebeo de Alan Moore descubro una sorpresa que no había descubierto en la lectura anterior</li>
<li>Porque con los tebeos no solo se aprende: se enseña</li>
<li>Por el contagioso entusiasmo con que Pedro Cifuentes usa el cómic</li>
<li>Porque solo el humo del opio dibujado por Krigstein te deja adormilado</li>
<li>Porque la viñeta de la muerte de Raven en Terry y Los piratas tiene el mejor plano secuencia de la historia del cine</li>
<li>Por el día que descubrí que la espuma cuántica eran las extrañas dimensiones que dibujaba Steve Ditko</li>
<li>Porque no hay gorila gigante como Mytek</li>
<li>Porque sigo fascinado por Mazinger Z</li>
<li>Porque sigo buscando la tetería del Oso Malayo</li>
<li>Por los personajes sin rostro que subvierten la página en los tebeos de Ruppert y Mulot</li>
<li>Por todas las cosas que ocurren en la trastienda de las viñetas de Muñoz y Sampayo</li>
<li>Porque los colores de Brecth Evens me hipnotizan</li>
<li>Porque sigo queriendo amar como lo hacen los personajes de Cuando el viento sopla</li>
<li>Por abrir el botín del Tenderete cada año</li>
<li>Por la emoción que da ver a miles de personas disfrutando de los tebeos en un Salón del Cómic</li>
<li>Porque es imposible no amar a las fresas después de leer a Clara Tanit</li>
<li>Porque cada día descubro un tebeo nuevo para leer</li>
<li>Porque los tebeos me han acompañado siempre y siempre han sido fieles</li>
<li>Por que nadie dibuja el movimiento como Richard Corben y sus colores de otro mundo</li>
<li>Por ese crujidito que hace el tebeo recién comprado al abrirlo por primera vez</li>
<li>Por las historietas de Titanes Planetarios y Relatos Fabulosos</li>
<li>Porque me entristece que nadie se acuerde de Mort Meskin</li>
<li>Porque Nuria Pompeia me hizo crecer</li>
<li>Porque Nicole Claveloux dibuja manos verdes como nadie</li>
<li>Porque las migrañas infernales de Micharmut viven en el mundo de Coll</li>
<li>Por las historias que cuentan los colores de Miguel Calatayud</li>
<li>Porque cada vez que leo El miserere de Carlos Giménez me sobrecoge la música del órgano</li>
<li>Por Krazy Kat, por Ignatz y por Ofissa Pupp</li>
<li>Porque me gustaría que por la noche le crecieran las patas a mi cama y saliera a pasear por la ciudad con Nemo</li>
<li>Porque la energía solo es energía si la dibuja Jack Kirby</li>
<li>Porque cada vez que miro a mis gatos, pienso en Josep Mª Beà y sus mil caras</li>
<li>Por volver a leer mis antiguas revistas de los 80 y darme cuenta de que las leí tantas veces que sigo recordando cada viñeta</li>
<li>Porque caminar paso de ser una rutina a una aventura cuando descubrí a Taniguchi en El Víbora</li>
<li>Porque todavía recuerdo quedarme parado delante del quiosco a ver los tebeos que habían salido</li>
<li>Por ese momento mágico de quedar los sábados a cambiar tebeos que habíamos comprado esa semana con mi amigo Vicente</li>
<li>Porque cada vez que voy a ver una adaptación al cine de una película no puedo evitar pensar “vale sí, ¡pero el tebeo me gusta más!”</li>
<li>Por ese momento en que descubro miles de relaciones inacabables al pensar en el tebeo que acabo de leer</li>
<li>Por la pila inmensa de lecturas acabadas que hay que ordenar</li>
<li>Por ese momento en que ordenas tebeos y nunca acabas de hacerlo porque siempre descubres uno que te apetece releer</li>
<li>Por los amigos y las amigas que he hecho gracias a los tebeos</li>
<li>Porque seguro que hay razones que no he descubierto todavía para amar a Krazy Kat todavía más</li>
<li>Por ese momento en que te dicen “me ha gustado mucho el tebeo que me recomendaste”</li>
<li>Por las mil razones que podría seguir escribiendo.</li>
</ol>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2023/03/17/100-razones-mas-por-las-que-amo-los-tebeos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2022 (II): Clásicos y reediciones</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2023/01/03/repaso-al-2022-ii-clasicos-y-reediciones/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2023/01/03/repaso-al-2022-ii-clasicos-y-reediciones/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Jan 2023 09:10:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22275</guid>

					<description><![CDATA[Durante el 2023 hay que destacar, sin duda alguna, la importante labor de recuperación de clásicos del cómic que se <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2023/01/03/repaso-al-2022-ii-clasicos-y-reediciones/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Durante el 2023 hay que destacar, sin duda alguna, la importante labor de recuperación de clásicos del cómic que se está dando el mercado español, me atrevería a decir que la más importante que se está haciendo a nivel mundial. Con el referente claro de la colección <em>Sin Fronteras</em> que dirige Rafa Marín para la editorial Dolmen, estas iniciativas no han sido en nuestro país han ido mucho más allá de la simple traducción de títulos publicados fuera de nuestras fronteras, sino que se ha trabajado desde la restauración y mejora de los materiales de reproducción disponibles, con una increíble investigación para encontrar la mejor edición desde donde partir. La colección de Dolmen ha permitido disponer de ediciones exquisitas del <em>Príncipe Valiente</em>, ya completado en su etapa de Harold Foster, del <em>Flash Gordon</em> de Dan Barry o MacRaboy, de <em>Jhonny Hazzard</em> de Frank Robbins, de <em>Terry y los Piratas</em> de Milton Caniff…</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22278" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-2-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-2-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-2-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-2-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-2-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-2.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Y comienzan el año con el <em>Hägar el horrible</em> de Dick Browne y anuncian en breve la edición de <em>Buzz Sawyer</em>, la obra de Roy Crane prácticamente inédita en nuestro país. Una labor increíble en la que destaca el cuidado en la edición, que bajo la guía de Jesús Yugo consigue una calidad de línea nunca vista, con una rotulación exquisitamente fiel a la original.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22279" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-3-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-3-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-3-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-3-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-3-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-3.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Sin duda, una colección que ha marcado una línea en la que hay que incluir ahora otras como Diábolo, que ha desembarcado en la edición de clásicos con una edición también espectacular de los clásicos de la EC, donde se ha coloreado de nuevo la reciente edición americana de Dark Horse para recuperar los colores originales y conseguir la que es, sin duda, la mejor edición de estos cómics. A esta colección hay que añadir la edición de dos obras maestras: <em>Polly and her Pals</em>, de Cliff Sterret, el Melvin Monster de  John Stanley y el largamente ansiado <em>Li’l Abner</em> de Al Capp.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22280" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-4-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-4-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-4-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-4-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-4-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-4.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Respecto a los clásicos americanos, hay que incluir en esta lista necesariamente la reciente edición del <em>Mickey Mouse</em> de Floyd Gottfredson por parte de Planeta Cómic, todo un referente que romperá los prejuicios e imágenes preconcebidas que se tienen sobre este personaje. La misma editorial es responsable de una nueva edición de la siempre necesaria y magistral <em>El Eternauta</em>, de Solano López y Oesterheld. En lo que respecta Disney, hay que sumar también la edición por parte de Panini de <em>La Dinastía de los patos</em> de Martina, Scarpa y Carpi (que traerá muchos recuerdos a los lectores de Don Miki y que, a buen seguro, comenzarán a buscar su colección de monedas) o la recientísima recuperación por la misma editorial de la marca “Biblioteca Marvel” para reeditar en forma casi facsímil los primeros números de series que marcaron el cómic de superhéroes moderno, como <em>Los 4 Fantásticos</em> o <em>Hulk</em>. Hay que incluir en esta línea a Taschen y su espectacular edición a gran tamaño de los primeros números de <em>Spider-Man</em> o <em>Avengers</em>, en una edición en este casi totalmente facsímil desde los comic-books originales salvo en el tamaño gigante.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22282" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-5-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-5-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-5-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-5-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-5-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-5.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /><br />
Otras editoriales, como ECC, han apostado por la recuperación de clásicos indiscutibles, como las obras de Alberto Breccia o las de Richard Corben, pero especialmente acertada ha sido la de autores como Alfonso Font, con su divertidísimo <em>Clarke &amp; Kubrick</em> o la <em>Biblioteca Fernando De Felipe</em>, absolutamente imprescindible. A esta recuperación de autores españoles de los 80 hay que añadir a las editoriales Isla de Nabumbu, que ha publicado la excelente <em>Las mil caras de Jack el Destripador</em>, de José Ortiz y Antonio Segura o Cartem, que ha iniciado su labor con la pictórica <em>Drácula</em> de Fernando Fernández o a Norma editorial, apuntándose una necesaria edición del <em>Trazo de Tiza</em> de Miguelanxo Prado. La editorial Dolmen ha recuperado también referentes fundamentales como <em>El guerrero del antifaz</em> de Gago, o <em>Esther y su mundo</em>, de Purita Campos.</p>
<p>Interesante también el tanto que se apunta Dolmen con la línea Albión y la vuelta de las maravillosas obras de la IPC/Fleetway que tanto nos fascinaron en su día. <em>Zarpa de acero</em>, <em>Mytek</em>, <em>Spider</em> o <em>Kelly Ojo Mágico</em> son puntales para muchos de nuestra formación nostálgica.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22277" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-1-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-1-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-1-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-1-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-1-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2023/01/Proyecto-nuevo-1-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Una línea en la que el manga no podía faltar: a colecciones imprescindibles como la Biblioteca Tezuka de la editorial Planeta se añade la labor de recuperación de clásicos del gekiga al que se han apuntado otras editoriales como Gallo Nero (con autores como Yashuhiro Tsuge o Susumu Katsumata) o Satori (con la obra de Shigeru Mizuki o Kazuo Umezz), pero me parece especialmente destacable la de Arechi manga, que este año nos ha traído la magistral <em>Joe del mañana</em> de Takamori y Chiba, que se une a la reivindicación de las obras de Tsukasa Hojo (<em>Family compo</em> y <em>City Hunter</em>).</p>
<p>Y, den<img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft" src="https://www.ecccomics.com/content/productos/17234/Obras%20incompletas_portada.jpg" alt="Obras incompletas (2015-2022) - ECC Cómics" width="223" height="314" />tro de esta labor de recuperaciones y reediciones, me gustaría destacar el que, a mi entender, es otro de los libros del año: <em>Obras incompletas</em>, de Lorenzo Montatore. Una recopilación de los fanzines de uno de los autores más personales e interesantes que ha dado la última década de nuestro cómic, del que podemos ver su evolución y esa particular forma de tomar referentes de la generación del 27 (desde Tono y Mihura a López Rubio) y la escuela Bruguera (con Conti, Vázquez y Cifré a la cabeza) para crear un universo propio y reconocible.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2023/01/03/repaso-al-2022-ii-clasicos-y-reediciones/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2022 (I): Lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/repaso-al-2022-i-lo-mejor/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/repaso-al-2022-i-lo-mejor/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Dec 2022 11:17:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lecturas]]></category>
		<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22263</guid>

					<description><![CDATA[Este año, sin que sirva de precedente, me adelanto una semana a la fecha habitual en la que suelo publicar <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/repaso-al-2022-i-lo-mejor/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Este año, sin que sirva de precedente, me adelanto una semana a la fecha habitual en la que suelo publicar este resumen, por aquello de celebrar el vigésimo aniversario del blog. Que conste que semejante temeridad puede dejar fuera de la selección a algunas de las últimas obras del año, pero intentaré, como siempre, añadirlas luego si es el caso. Pero en lo que no cambio es en las advertencias: usen este listado bajo su responsabilidad. Es la expresión de un gusto personal hecho sobre la base de muchas lecturas, sí, del orden de 500 o más, pero que hoy en día son solo un ínfimo 10% del total de novedades publicadas. Es decir, una muestra sesgada por los prejuicios personales que uno tiene, que ya peina demasiadas canas y, por mucho que intente estar abierto a todo lo nuevo, no puede evitar caer en las neuras de abuelo Cebolleta. Seguro que me dejo cosas buenísimas fuera porque no las he leído o, peor, no he sabido apreciarlas. En cualquier caso, espero que les sea útil, aunque solo sea para compartir gustos, disgustos, filias y fobias.<br />
Dicho esto, la verdad es que han salido tantas y tantas cosas buenas que esto de las listas se queda en anécdota: láncense sin vergüenza al disfrute pantagruélico, que tebeos hay para todos y todas, da exactamente igual de qué palo cojeen, seguro que hay uno perfecto para cada persona.</p>
<p>Y dicho eso, sin más dilación, mi lista de 45 (dejo 5 por si las moscas…) de la que, recuerden, el orden a partir de los 10 primeros es puramente circunstancial (y, si me apuran, también de la primera decena).</p>
<ol>
<li><strong>Hierba</strong>, de Keum Suk Gendry Kim (Reservoir Books, traducción de Joo Hasun)</li>
<li><strong>Túneles</strong>, de Rutu Modan (Salamandra, traducción de Ayeleth Nirpaz y en catalán por Ed. Finestres, traducción de Eulàlia Sariola)</li>
<li><strong>La cuenta atrás</strong>, de Carlos Portela y Sergi Sanjulián (ECC cómics, en gallego por la misma editorial)</li>
<li><strong>Escucha, hermosa Marcia</strong>, de Marcello Quintanilha (Astiberri, traducción de Mercedes Vaquero))</li>
<li><strong>Dulce de leche</strong>, de Miguel Vila (La Cúpula, traducción de Inés Sánchez)</li>
<li><strong>Paracuellos 9</strong>, de Carlos Giménez (Reservoir Books)</li>
<li><strong> Saturnalia</strong>, de Manuel Gutiérrez y Manuel Romero (Cascaborra)</li>
<li><strong>Canción para hundir flores en el mar</strong>, de Oliver Añón (Bang)</li>
<li><strong>Breve historia del Robo Sapiens</strong>, de Ringo Yoto (Héroes de papel, traducción de Marc Bernabé)</li>
<li><strong>Diez mil elefantes</strong>, de Pere Ortín y Nze Esono (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Nieve Roja</strong>, de Susumu Katsumata (Gallo Nero, traducción de Fernando Cordobés y Yoko Ogihara)</li>
<li><strong>La joven y la mar</strong>, de Catherine Meurisse (Impedimenta, traducción de Rubén Martín, en catalán por Finestres con traducción de Carlos Mayor)</li>
<li><strong>Grip</strong>, de Lale Westvind (Apa Apa cómics)</li>
<li><strong>Soledad</strong>, de Tito (Cascaborra)</li>
<li><strong>Grito nocturno</strong>, de Borja González (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Dragman</strong>, de Steven Appleby (Astiberri, traducción de Rubén Lardín, edición en catalán de Finestres con traducción de Núria Molines)</li>
<li><strong>Chacales</strong>, de Nadia Hafid (Sapristi)</li>
<li><strong>La estirpe fracasada</strong>, de Elisa Riera (Astiberri)</li>
<li><strong> Historia de España</strong>, de Pedro Cifuentes (Despertaferro)</li>
<li><strong>Llévame contigo</strong>, de Anelli Fullmark (Blackie Books, traducción de Alba Pagán)</li>
<li><strong>Jolgorio</strong>, de Bretch Evens (Astiberri, traducción de María Rossich)</li>
<li><strong>Dog biscuits</strong>, de Alex Graham (Fulgencio Pimentel, traducción de César Sanche y Joana Carro)</li>
<li><strong>Todavía estoy vivo</strong>, de Roberto Saviano y Asuf Hanuka (Reservoir, traducción de Carlos Mayor)</li>
<li><strong>The nice house on the lake</strong>, de James Tynion IV, Álvaro Martínez Bueno (ecc, traducción de Bárbara Azagra)</li>
<li><strong>Baños de pleamar</strong>, de Isaac Sánchez (Dolmen)</li>
<li><strong>Melody</strong>, de Sylvie Rancourt (Autsaider)</li>
<li><strong>Flores rojas</strong>, de Yashuhiro Tsuge (Gallo Nero, traducción de Fernando Cordobés y Yoko Ogihara)</li>
<li><strong>Olot</strong>, de Jorge Alderete (Autsaider Cómics, edición en catalán de la misma editorial)</li>
<li><strong>Clase de actuación</strong>, de Nick Drnaso (Salamandra, traducción de Carlos Mayor, en catalán por Finestres con traducción de Montserrat Meneses)</li>
<li><strong>La pequeña genia</strong>, de Álvaro Ortiz (Astiberri, ediciones de la misma editorial en catalán y euskera)</li>
<li><strong>Bautismo</strong>, de Kazuo Umezz (Satori)</li>
<li><strong>El meteorito de Hodges</strong>, de Fabien Roché (Garbuix books, traducción de Montse Terrones)</li>
<li><strong>Un oso en Marruecos</strong>, de Ed y Lluc Silvestre (Andana Graphic, con edición en catalán de la misma editorial)</li>
<li><strong>El fuego</strong>, de David Rubín (Astiberri, edición en gallego por Demo editorial)</li>
<li><strong>Una tarde con Himmler</strong>, de Alfons López (La Cúpula)</li>
<li><strong>Desilvestración</strong>, de Silvestre (Reino de Cordelia)</li>
<li><strong>Morgana</strong>, de Simon Kansara y Stéfane Fert (nuevo nueve)</li>
<li><strong>Blanco Humano</strong>, de Tom King y Greg Smallwood (ecc cómics)</li>
<li><strong>Loba boreal</strong>, de Núria Tamarit (La Cúpula)</li>
<li><strong>El meteorito somos nosotros</strong>, de Darío Adanti (Astiberri)</li>
<li><strong>La sala de los espejos</strong>, de Liv Strömquist (Reservoir Books, traducción de Borja Pagán y Alba Nerea, edición en catalán de Finestres)</li>
<li><strong>Seguir dibujando</strong>, de Coco (Mamut Cómics, traducción de Miguel Sánchez)</li>
<li><strong>La última comedia de Paolo Pinocchio</strong>, de Lucas Varela (La Cúpula)</li>
<li><strong>Los cuatro fantásticos. Círculo completo</strong>, de Alex Ross (Panini)</li>
<li><strong>Passer P. Malta</strong>, de Andrés Magán (Mamut Cómics)</li>
<li><strong>Ojalá siempre así</strong>. La vida de Frog y Dog, de  Niall Breen (Apa Apa Cómics, traducción de Txuso Fernández)</li>
<li><strong>Vive la vida</strong>, de Laura Pérez Vernetti (Reino de Cordelia)</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22264" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-1-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-1-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-1-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-1-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-1-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Sin duda alguna, el tebeo del año es, a mi entender, <strong>Hierba</strong>, de Keum Suk Gendry Kim. Es imposible no sentirse conmocionado por su lectura, por la fuerza de su relato. La autora consigue trasladar un relato desconocido desde la contundencia de un recuerdo que se desvanece ya en la memoria, pero que hiere con solo sacarlo a la luz. Una obra extraordinaria, como lo es el <strong>Túneles</strong>, de Rutu Modan, que sabe abordar el conflicto de Oriente Medio desde una perspectiva que lo entronca con la propia historia de la humanidad a partir de una aventura de espíritu tintiniano. Modan consigue una de esas obras que se leen en un suspiro, pero luego dejan un poso que va haciendo camino. <strong>La cuenta atrás</strong>, de Carlos Portela y Sergi Sanjulián es una obra que ha tardado 20 años en completarse, los mismos que cumple la tragedia del Prestige, pero que no ha perdido un ápice de su fuerza. Su peculiar estructura narrativa, hacia atrás en el tiempo, permite buscar respuestas a un cúmulo de negligencias políticas, pero también a las miserias del ser humano con la naturaleza. <strong>Escucha, hermosa Marcia</strong>, de Marcello Quintanilha, nos lleva a Brasil con una explosión de color que solo hace que resaltar este relato de supervivencia y empoderamiento con la triste realidad de un país corrompido de fondo, pero que deja espacio para la esperanza.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22265" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-2-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-2-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-2-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-2-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-2-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-2.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Una de las grandes sorpresas del año es, sin duda, <strong>Dulce de leche</strong>, de Miguel Vila, que retira los filtros de Instagram para hacer una crónica visceral del enamoramiento que nos recuerda que la realidad humana no tiene nada que ver con lo que venden las canciones románticas. En <strong>Paracuellos 9</strong>, de Carlos Giménez cierra finalmente la que es, sin duda, la mejor obra del cómic español y, posiblemente, una de las mejores del cómic mundial. Y lo hace con contundencia, con un relato que evita la estructura episódica para, por fin, hacer un largo recorrido por todos los personajes de la serie, resumiendo a la perfección una obra magistral. Los autores de <strong>Goya. Saturnalia</strong>, Manuel Gutiérrez y Manuel Romero, son debutantes, pero su obra se cuela por derecho propio en los puestos más altos con una atrevida reflexión sobre la creación a través de la vida del pintor aragonés. <strong>Canción para hundir flores en el mar</strong>, de Oliver Añón es un fascinante poema gráfico que bucea en la memoria desde los recuerdos apenas esbozados.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22266" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-3-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-3-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-3-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-3-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-3-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-3.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Nada más leer <strong>Breve historia del Robo Sapiens</strong>, de Ringo Yoto, me vino a la cabeza esa capacidad de evocación melancólica del futuro que Bradbuty bordó en las <em>Crónicas Marcianas</em>. Sin duda, un relato canónico en lo robótico, pero subyugante en lo reflexivo. <strong>Diez mil elefantes</strong>, de Pere Ortín y Nze Esono es otra de las grandes sorpresas del año, ahondando en un episodio de nuestro pasado histórico que parece querer ser olvidado: el colonialismo español fue una realidad y Ortín y Esono consiguen una reflexión brillantísima. La editorial Gallo Nero sigue con su recuperación de clásicos y toca turno a Susumu Katsumata y su <strong>Nieve Roja</strong>, con historias rurales que se alejan del trasfondo urbano habitual del gekiga para explorar la convivencia entre la supervivencia y las creencias. De nuevo, Catherine Meurisse consigue una brillante exploración del papel del arte en la vida en <strong>La joven y la mar</strong>, tomando ahora el arte oriental como escenario de sus reflexiones.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22267" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-4-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-4-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-4-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-4-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-4-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-4.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Grip</strong>, de Lale Westvind es pura fuerza y vitalidad, una reescritura del mito superheroico que se hace consciente de su naturaleza proletaria y en conexión con la naturaleza. Alucinante. Por fin se edita al completo en España una de las obras claves de nuestra memoria histórica en cómic, <strong>Soledad</strong>, de Tito, que parte de la España vaciada para encontrar cómo la guerra creó sus propias dinámicas subterráneas en la sociedad española. Con <strong>Grito nocturno</strong>, Borja González reinventa las fábulas de brujas desde una poética de la modernidad urbana, mientras que Steven Appleby reescribe por completo el género de superhéroes en <strong>Dragman</strong> como parábola de un género que no necesita esconderse tras un disfraz. <strong>Chacales</strong>, de Nadia Hafid, es la consolidación de esta autora como una de las más importantes e interesantes de nuestro cómic, al igual que <strong>La estirpe fracasada</strong> demuestra que Elisa Riera tiene una voz propia y afilada con una extraordinaria sátira postazconiana de nuestra realidad cotidiana a la que, me temo, se le ha dado poco reconocimiento.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22268" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-5-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-5-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-5-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-5-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-5-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-5.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Ya me hubiera gustado a mí tener un profesor como Pedro Cifuentes y un libro de texto como <strong>Prehistoria de la Península Ibérica. Historia de España</strong>, constatación del valor del cómic en el aula. <strong>Llévame contigo</strong>, de Anelli Fullmark, es una maravillosa aproximación al amor maduro que ha olvidado las pasiones para encontrar otras formas de amar.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22269" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-6-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-6-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-6-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-6-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-6-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-6.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>En <strong>Jolgorio</strong>, Bretch Evens vuelve a demostrar su inmensa capacidad para transmitir sentimientos y sensaciones con un uso único del color y la narrativa, hipnóticos. El mejor relato del confinamiento lo hace, sin duda, Alex Graham en <strong>Dog biscuits</strong>, desde un undergound renovado para los tiempos de las redes sociales. <strong>Todavía estoy vivo</strong>, de Roberto Saviano y Asuf Hanuka es el durísimo relato de la situación en la que vive el periodista italiano perseguido por la mafia, brillantemente adaptada por Hanuka con su peculiar estilo. Sin duda, uno de los tebeos de terror del año es <strong>The nice house on the lake</strong>, de James Tynion IV, Álvaro Martínez Bueno, que a falta de leer su conclusión han conseguido construir un magnético escenario desde la clásica reunión de personajes en un espacio cerrado del que deseas saber más a cada entrega.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22270" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-7-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-7-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-7-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-7-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-7-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/Proyecto-nuevo-7.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Con <strong>Baños de pleamar</strong>, Isaac Sánchez aprovecha sus recuerdos para llevarnos a esa época de playas de verano en familia. Autsaider recupera un clásico del underground, <strong>Melody</strong>, de Sylvie Rancourt, todo un referente, desconocido por estos lares, que recuerda la realidad de una sociedad que no puede aspirar a más que sobrevivir cada día. <strong>Flores rojas</strong>, es una nueva entrega de historias del indispensable Yashuhiro Tsuge, que se aleja de sus temas habituales para buscar acomodo en las leyendas cotidianas de Japón. Por su parte, en <strong>Olot</strong> Jorge Alderete encuentra en un pequeño pueblo de la Garrocha gerundense un lugar precisamente para construir las nuevas leyendas que se nutren de lo esotérico pasado por el tamiz de lo mediático. <strong>Clase de actuación</strong>, es una nueva incursión de Nick Drnaso en el simulacro que es nuestra vida, encontrando en la actuación una metáfora de nuestro comportamiento diario. <strong>La pequeña genia</strong>, es una absoluta genialidad -valga la redundancia- de Álvaro Ortiz, que se mete en el comic infantil con un desparpajo envidiable que te convierte instantáneamente en un lector de 10 años. Por fin se siguen publicando nuevas obras de Kazuo Umezz gracias a Satori, que nos trae la inquietante reflexión sobre la imagen personal y la apariencia de <strong>Bautismo</strong>. <strong>El meteorito de Hodges</strong>, de Fabien Roché, parte de un relato real para desarrollar una contundente reflexión sobre una realidad que se construye desde la representación mediática. También desde la realidad nace <strong>Un oso en Marruecos</strong>, donde Ed pone dibujos al trabajo de Lluc Silvestre en ese país, en un delicioso relato sobre el choque cultural. <strong>El fuego</strong>, nos devuelve a ese David Rubín que es pura fuerza narrativa, pasión desatada desde una mirada catártica e íntima que se esconde tras el apocalipsis. Alfons López vuelve al mundo de Bruguera con la delirante <strong>Una tarde con Himmler</strong>, que mezcla sin problemas a los clásicos de Vázquez, Conti o Cifré con el marxismo más maravillosamente absurdo, el de los hermanos Marx, sin olvidar la crítica feroz al franquismo. En <strong>Desilvestración</strong>, Federico del Barrio vuelve a demostrar su infinita capacidad para deconstruir el lenguaje del cómic y extraer sus elementos esenciales. <strong>Morgana</strong>, de Simon Kansara y Stéfane Fert es una interesante reescritura del mito artúrico que devuelve a los seres humanos su poder. No tengo duda alguna de Tom King es uno de los guionistas más interesantes del mainstream actual: su aproximación a <strong>Blanco Humano</strong> junto a Greg Smallwood lleva a los personajes de la LJI a un clásico de los años 50. Con <strong>Loba boreal</strong>, Núria Tamarit se apropia de London demostrando que su estilo es plástico y adaptable desde una personalidad propia desbordante. Darío Adanti se erige en un Carl Sagan moderno en <strong>El meteorito somos nosotros</strong>, excelente libro de divulgación sobre el terrible problema que supone para la humanidad el cambio climático.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/repaso-al-2022-i-lo-mejor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>20 años encarcelado</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/20-anos-encarcelado/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/20-anos-encarcelado/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Dec 2022 09:26:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22258</guid>

					<description><![CDATA[Yo empecé en esto de internet allá por el 90, aprovechando que desde la universidad teníamos acceso a esa cosa <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/20-anos-encarcelado/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Yo empecé en esto de internet allá por el 90, aprovechando que desde la universidad teníamos acceso a esa cosa misteriosa y críptica llamada “internet” que me descubrió los grupos de news. Gracias a rec.art.comics y sus derivados, me enteraba al instante de las noticias que, tradicionalmente, tardaban meses en llegar a España vía el <em>The Comics Journal</em> que pedíamos a Mile High Comics o que, milagrosamente, aparecían por tienes valencianas como 1984, luego Futurama. Coincidió aquello con que llevaba unos años ya colaborando en fanzines y, en particular, en <em>El Maquinista</em> y <em>EMM</em>, donde introdujimos estas noticias que, muchos, nos acusaron de inventar. Luego vinieron las mailing list y, finalmente la web, con foros míticos como <em>Dreamers</em>. Compaginaba por aquella época con artículos para <em>Cartelera Turia</em> y otras publicaciones, por lo que empecé a hacer pinitos en mi página web de la universidad para ir colgando lo que iba a escribiendo. Pero era pesado y tosco, había que programar en html todo y, la verdad, no tenía tanto tiempo. Allá por el 2001 comenzaron a aparecer gestores de contenidos y un formato que permitía un sistema de creación de página web sencillo, el blog. A modo de diario, el sistema, en aquel momento basado en una aplicación para Windows, permitía subir a una página web las entradas a modo de diario. Más cómodo, sí, pero con muchos problemas. En mayo tenía el primer boceto, pero era muy poco funcional</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-22259" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel1-290x300.jpg" alt="" width="290" height="300" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel1-290x300.jpg 290w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel1.jpg 602w" sizes="auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px" /></p>
<p>Apareció entonces un software abierto, llamado b2, que permitía automatizar bastante el sistema, aunque obligaba a aprender PHP, SQL y varias cosas más. Pero como era joven, ahí que me metí, y no paré hasta dejar más o menos apañado un sistema que permitía crear un blog. Inspirado por una sección de <em>La Codorniz</em> cuyo nombre siempre me había fascinado y por mi absoluta devoción por Krazy Kat, lo llamé <em>La Cárcel de Papel</em>. El 27 de diciembre de 2002 colgaba esto:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-22260" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel2-300x236.jpg" alt="" width="300" height="236" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel2-300x236.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel2-768x604.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel2-1024x805.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel2-640x503.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/12/carcel2.jpg 1342w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Y ahí, sí, empezó todo. Mi idea, ya lo he contado varias veces, era simplemente colgar los artículos que iba haciendo en otros sitios pero, ¡ay!, todo se tergiversó. Apenas unos días después, moría mi padre y rompía esa regla de no hablar de cosas personales (cosa que, todo sea dicho, he mantenido bastante bien), pero es que poco tiempo después empecé a sentir el comezón de bloguear… Y la cosa se desmandó. Durante una década, el blog se convirtió en una obsesión diaria, lo conté por aquí: <a href="https://www.lacarceldepapel.com/2012/12/27/una-decada-encarcelado/">https://www.lacarceldepapel.com/2012/12/27/una-decada-encarcelado/</a>, superando cualquier expectativa: miles de comentarios semanales, cientos de miles de visitas mensuales, servidores colapsados en algunos momentos… Pero en 2012, el décimo aniversario del blog marcaba también mi alejamiento del mismo: la paternidad, el trabajo y más cosas se unieron para que decidiera alejarme del blog. No era tan grave, pensaba: los blogs ya había entrado en decadencia sustituidos por la inmediatez de las redes sociales pero no contaba yo con el comezón que seguía ahí. Creía que el blog desaparecería, pero mire usted por donde, aquí está. Ya no tiene actualización diaria, cierto, sino casi anual, pero no puedo cerrarlo. Y eso que salió incluso un libro recopilando un 1% de las entradas (sí, un 1%, cuando volqué el blog, salieron casi 30.000 páginas de Word!), que podía ser un perfecto broche de oro para cerrarlo, pero…no. La Cárcel sigue siendo un espacio al que puedo volver siempre, aunque sea con noticias tristes como la que me dio Calpurnio, aunque sea solo para hacer esos listados cada vez más y más diminutos frente al total.</p>
<p>Hoy hace 20 años de este camino. Unos 2000 años en tiempo internet. Me gustaría pensar que ha servido para que por lo menos alguien se haya acercado a disfrutar de los tebeos.<br />
Y gracias por leerme.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2022/12/27/20-anos-encarcelado/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>5</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuttlas forever</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/cuttlas-forever/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/cuttlas-forever/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Oct 2022 13:11:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22254</guid>

					<description><![CDATA[Me van a dejar ustedes que opine un poco sobre Cuttlas y la noticia que acabo de publicar. Hace casi <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/cuttlas-forever/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Me van a dejar ustedes que opine un poco sobre Cuttlas y la noticia que acabo de publicar. Hace casi 40 años apareció por primera vez el bueno de Cuttlas. Lo hizo en un fanzine llamado <em>El Japo</em>, de nombre quizás poco adecuado para un personaje que nacía ya imbuido del espíritu del Lejano Oeste Americano, así, en mayúsculas, porque pese a que el fanzine se autodefinía como el genuino expectorante mucolítico, Cuttlas era heredero de John Wayne, de las grandes praderas del Far West, de Ford y Buchanan. Nació con tanta fuerza que el fanzine se le quedó pequeño y galopó con tranquilidad por revistas tan diferentes como <em>Makoki</em>, <em>El Víbora </em>o <em>El País de las Tentaciones. </em>Incluso después se adaptó con tranquilidad a los medios digitales a través de periódicos como <em>20 minutos</em> o <em>Valencia Plaza</em>. Y así durante casi, casi cuarenta años, se dice rápido. Sin dejar de ser nunca un monigote hecho con dos circulitos y unos palotes, la expresión más minimalista que se recuerda del ser humano, frecuentada por nuestros antepasados en las cavernas y  practicada a lo largo de la historia, incluso ya en el cómic como hizo el señor Cruikshank a finales del XIX con sus historias de líneas y puntos. En el Oeste, por cierto. Un dibujo llevado a la síntesis completa, de ese que cuelga el sambenito de que “eso lo hace hasta mi hijo de tres años” o el “eso lo hace cualquiera”, repetido de forma cansina y con retintín de superioridad infinita. Y reconozcámoslo: dibujar al Cuttlas lo dibuja cualquiera, cierto. Pero, ¡ay!, amigos y amigas, dibujar las historias del Cuttlas es otra cosa. Porque tras esa fachada de ingenua sencillez, Calpurnio fue construyendo una de las grandes maravillas del Noveno Arte. Cada historieta de este vaquero y sus amigos fue trotando por los géneros y las ideas sin prejuicios ni vergüenzas: del Gran Cañón americano a galaxias lejanas, del detectivesco al costumbrismo, de la historia a las matemáticas, de la astronomía a la robótica, de la programación informática al romántico, de la abstracción a literatura, de la televisión a la tipografía. Durante estas casi cuatro décadas, no hay tema que no haya tratado el Cuttlas, con la superficialidad más inocente o con la profundidad más filosófica, siempre desde una visión llena de inteligente ironía. Pero, por si esto no fuera poco, la desnudez de su dibujo permitió al creador dedicarse a experimentar con eso que se llama “el arte invisible”, con la esencia pura del lenguaje del cómic, con ese intrincado y esotérico misterio que le confiere al cómic su sentido y forma. En las páginas del Cuttlas cabe todo: experimentos con la composición de página, rupturas radicales de la secuencia, préstamos de todas las artes, sinestesias inesperadas.. Los tebeos de estos monigotes se atrevieron a lo que nadie se había atrevido: a jugar con la poesía concreta o a hacer un cómic sudoku. A crear comic-clips de Kraftwerk o demostrar principios matemáticos, a programar la viñeta como un código informático, a desplegar el tiempo y encontrar dimensiones ignotas que ni la teoría de cuerdas se atreve a aventurar. El Cuttlas es cómic en estado puro, es la Wikipedia de los recursos narrativos de la historieta, lo que hay que estudiar con pasión y reverencia para poder hacer tebeos. Es tan desbordante que llegó a la animación y al teatro con la naturalidad de una idea que se sabe omnipotente en sus posibilidades.<br />
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-large wp-image-22255" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/10/cuttlas-768x1024.jpg" alt="" width="660" height="880" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/10/cuttlas.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/10/cuttlas-225x300.jpg 225w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/10/cuttlas-640x853.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" />Cuarenta años, oigan, ahí es nada. Quizás Cuttlas debería haber durado 42 años, por aquello de encontrarle sentido al Universo (que lo haría, seguro, chúpate esa, Douglas Adams), pero no. Se acabó. El Cuttlas se ha acabado. No habrá más. Se puede pensar que el vaquero ha resultado ser un maleducado por no decir adiós, pero recuerden ustedes que las leyendas no lo hacen nunca. John Wayne cogía el caballo y se alejaba del pueblo mientras festejaban la derrota del villano porque a los mitos no se les recuerda con la tristeza de la despedida y las lágrimas del adiós: su memoria es la de las hazañas que vivieron. Y el Cuttlas, Mabel, Jim, 37, Juan Bala y Jack el malvado las han vivido todas o más. Calpurnio dice que ya no hay más historias que contar, fíjense ustedes que las miles de páginas del vaquero dejan en ridículo a los expertos que decían que solo había seis tipos de historias, repetidas por  el saber popular hasta la saciedad, quizás porque lo monigotes tienen la capacidad de moverse en todas las dimensiones, las dos del papel y las infinitas de la imaginación.<br />
Se podría pensar que como el autor pasa un momento complicado de salud, las fuerzas ya no acompañan para la entrega periódica, pero piensen que, incluso así, Calpurnio se ha lanzado a la inmensa tarea de ilustrar <em>La Odisea</em> y <em>La Iliada</em> con centenares de dibujos. Yo quiero pensar que lo que ha pasado es simplemente que el Cuttlas vaquero ha colgado el sombrero para sorprendernos al descubrir que nunca pudimos reconocer sin él a Ulises, y más sorprendidos si cabe, caemos en que él fue también Aquiles. Que Cuttlas existió desde siempre, desde que la humanidad ha contado historias, protagonizándolas con arrojo, creando épicas, dramas, tragedias y comedias, configurando la realidad de lo que somos, que son nuestras ficciones. Durante casi cuarenta años, Calpurnio se dedicó simplemente a llevar al papel lo que le contaba el inmortal de Cuttlas. Un resumen de la historia de lo que la humanidad ha imaginado durante miles de años. O ha creído imaginar, porque quizás solo somos parte de la imaginación del Cuttlas y de sus ficciones.<br />
Quién sabe.<br />
Lo único seguro es que Cuttlas es eterno. Existió, existe y existirá.<br />
Se acabaron sus viñetas, pero solo se fue de ellas, a seguir viviendo historias a su manera.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/cuttlas-forever/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Adiós a Cuttlas</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/adios-a-cuttlas/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/adios-a-cuttlas/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Oct 2022 13:06:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22251</guid>

					<description><![CDATA[Tras casi 40 años de publicación, el dibujante Calpurnio (Zaragoza, 1959), ha decidido finalizar la publicación de su famosa serie <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/adios-a-cuttlas/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-22252" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/10/cuttlasnota.jpg" alt="" width="428" height="610" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/10/cuttlasnota.jpg 428w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/10/cuttlasnota-210x300.jpg 210w" sizes="auto, (max-width: 428px) 100vw, 428px" />Tras casi 40 años de publicación, el dibujante Calpurnio (Zaragoza, 1959), ha decidido finalizar la publicación de su famosa serie <em>El bueno de Cuttlas</em>. Con un estilo minimalista, esta obra que se inició como una parodia del género del Oeste fue convirtiéndose en un referente de las posibilidades narrativas que el lenguaje de la historieta permitía, pero también en un ejemplo de la evolución del medio en España. Si sus primeros pasos se dieron en los fanzines de los primeros años 80, una expresión contracultural que sirvió de refugio a la experimentación más atrevida y al underground, pronto pasó a las cabeceras de revistas que establecieron el cómic como un medio adulto y respetado, como <em>Makoki</em> o <em>El Víbora</em>, para aprovechar ese nuevo estatus de respetabilidad y dar el salto a la prensa, primero en suplementos como <em>El pequeño País</em>, después en <em>El País de las Tentaciones</em> y luego desde las páginas de diarios como <em>20 minutos</em>. Al igual que sus temáticas fueron adaptándose a los tiempos y dejaron el Far West como una excusa para tratar desde la música a la filosofía o la ciencia, el propio formato de la serie supo adaptarse a la nueva época digital, recalando en los últimos años en publicaciones nacidas ya en internet como <em>ValenciaPlaza (</em>recogidas en papel en la revista <em>Plaza</em>). Recopilados en diferentes integrales (el último publicado por la editorial Reservoir Books en 2017), Cuttlas ha supuesto una influencia evidente para las nuevas generaciones de autores y autoras que han abierto nuevos caminos expresivos desde la experimentación, que llegan a la abstracción formal.<br />
Aunque el dibujante pasa por un delicado momento de salud, las razones del fin de Cuttlas y sus compañeros tiene que ver, en palabras del autor, con que “ya no tengo más historias que contar con él”. Un fin de etapa que se produce en plena efervescencia creativa de Calpurnio que, lejos de disminuir el ritmo creativo, se ha volcado en la titánica tarea de ilustrar <em>La Odisea</em> y<em> La Iliada</em>, ya editadas por Blackie Books, donde miles de sus dibujos muestran las aventuras de Ulises y Aquiles.<br />
Con Cuttlas se cierra la que es, según muchos expertos, una de las obras más importantes del cómic europeo de todos los tiempos.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2022/10/02/adios-a-cuttlas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>4</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2021 (II): Más de lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/05/repaso-al-2021-ii-mas-de-lo-mejor/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/05/repaso-al-2021-ii-mas-de-lo-mejor/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Jan 2022 09:09:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22239</guid>

					<description><![CDATA[Seamos claros: apenas 24h después de cerrar la selección de 45 obras de este 2021 (ya 46), ya me estaba <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/05/repaso-al-2021-ii-mas-de-lo-mejor/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Seamos claros: apenas 24h después de cerrar la selección de 45 obras de este 2021 (ya 46), ya me estaba arrepintiendo de algunas decisiones. Y es que la inundación salvaje de novedades ha traído muchos títulos muy interesantes que podrían haber estado perfectamente en esa selección. Reconozco que no hay criterios claros para poner uno y quitar otro, más allá de un gusto personal voluble que podría cambiar de un instante a otro. Así que va aquí un rápido repaso de otros títulos a los que, en mi opinión, se debería dar atención. Ojo, no son una lista de ”segundas opciones”, sino una lista de obras que me han parecido muy recomendables y que potencialmente podrían estar sin problemas en la lista del otro día…</p>
<p>Por ejemplo, a la excelente adaptación del clásico moderno de Virgina Despentes, <strong>Vernon Subutex</strong> (Salamandra), brillantemente llevado a las viñetas por Luz. Siguiendo con las adaptaciones literarias, igualmente sugerente es <strong>El olvido que seremos</strong>  (Salamandra), donde Tyto Alba traslada la obra de Héctor Abad Faciolince. No son los únicos tebeos de base literaria: ahí está el espléndido <strong>Tito Andrónico</strong>, de Marcos Prior y Gustavo Rico (Astiberri), <strong>El ladrón de libros</strong>, de Alessandro Tota y Pierre Van Hove (El mono libre) o <strong>Saboteando a Shakespeare</strong>, de Max (Salamandra).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22241" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-13-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-13-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-13-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-13-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-13-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-13.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Un género que es fronterizo con el del ensayo gráfico, donde hemos visto obras tan interesantes como <strong>Anis Nin en un mar de mentiras</strong>, de Léonie Bischoff (Garbuix), <strong>Mi vida en Cuba</strong>, de Juan Padrón (Resrevoir Books), <strong>Las tres vidas de Hanna Arendt</strong>, de Ken Krimstein (Salamandra), <strong>Éramos el enemigo</strong>, de George Takei, Justin Eisinger, Steve Scott y Harmony Becker (Planeta), <strong>Refugio</strong>, de José Fonollosa (Grafito) o las obras colectivas sobre la pandemia que vivimos como <strong>Efectos secundarios. 19 historietas del covid</strong> (Astiberri) o <strong>Pandemia</strong> (Flow press). En este mismo ámbito encontramos propuestas tan sugerentes como <strong>Ballena tatuada, historia de la primera vuelta al mundo</strong>, Dario Adanti (Astberri), <strong>Tranquila</strong>, de Santi Selvi y Gol (nuevo Nueve),  <strong>Gamonal. En el eco de un mismo recuerdo</strong>, de Sergio Izquierdo Betete y María de la Fuente (Oveja Roja).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22243" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-14-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-14-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-14-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-14-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-14-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-14.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>En el apartado de tebeos más en el límite ojo a las propuestas de Víctor Dunkel, que ha visto dos ediciones que me han sorprendido mucho: <strong>Phantastykon Satanás</strong> (Autsaider) y <strong>L’Óracle</strong> (Extinció Edicions). En este apartado que busca más la experimentación me han gustado mucho también <strong>Adeu amigos</strong>, de Begoña García-Alén, <strong>Amigo muerto</strong>, de Simon Gärdenfors (Liana Editorial), <strong>Un fantasma</strong>, de Arnau Sanz (Astiberri), <strong>Gourmet</strong>, de Cristian Robles (Reservoir Books), <strong>Internet sublime</strong>, de Miriam Persand (Sapristi), <strong>Cedars</strong>, de María Medem, <strong>Hago lo que puedo</strong>, de Roberta Vázquez o <strong>Fake</strong>, de Leo Quievreux (Belleza infinita). Y si incluimos en este apartado obras que apuestan por un grafismo más moderno, se puede hablar de <strong>Ted un bicho raro</strong>, de Émile Gleason (Astiberri), <strong>Los años de internet</strong>, Damian Bradfield y David Sánchez (Astiberri) y <strong>Para los míos</strong>, de Juanjo Sáez (Reservoir).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22244" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-15-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-15-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-15-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-15-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-15-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-15.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Si este año ha destacado en algo, además del manga, es en el espectacular auge del cómic infantil y juvenil: atentos a obras como <strong>La tribu de la chatarra</strong>, de Fermín Solis (Beascoa), <strong>El tapiz de los dragones de té</strong>, de Kay O’Neill (La Cúpula), <strong>Snapdragon</strong>, de Kat Leyh (Astronave), <strong>Pequeño Vampir y Miguel</strong>, de Joan Sfarr (Fulgencio Pimentel), <strong>El enebro</strong>, de Nuria Tamarit (La Cúpula), <strong>Superman contra el Klan</strong> de Gen Luen Yang Gurihiru (Hidra),<strong> Nimona</strong>, de Noelle Stevenson (Astiberri) y, por supuesto, el catálogo al completo de Mamut Cómic.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22245" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-16-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-16-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-16-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-16-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-16-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-16.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Aunque no soy muy de cómic mainstream y de superhéroes (género que, reconozco, leo más en el apartado de clásicos), las grandes editoriales han apostado por obras que se alejaban ligeramente de la norma y aportaban frescura como <strong>Hay algo matando niños</strong>, de James Tynion IV, Werther Dell&#8217;edera y Miguel Muerto (Planeta), <strong>The nice house in the lake</strong>, de James Tynion IV, Álvaro Martínez Bueno y Jordi Bellaire (Ecc), las dos obras publicadas este año de Daniel Warren Johnson,  <strong>Wonder Woman Tierra Muerta</strong> (ECC) y <strong>Billy Rayos Beta. Estrella Argentea</strong> (Panini), <strong>Jimmy Olsen el amigo de Superman </strong>de Matt Fraction y Steve Lieber (ECC), <strong>Lois Lane enemiga del pueblo</strong> de Greg Rucka y Mike Perkins (ECC) o <strong>Strange Adventures</strong>, de Tom King y Mitch Gerards.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22246" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-17-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-17-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-17-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-17-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-17-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-17.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>El manga triunfa y, con más de mil novedades, resulta complejo poder seguir las novedades fundamentales. Aquí reconozco que me cuesta más seguir la mayoría de títulos dedicados a un público más joven (nada que ver con calidad, pura cuestión de edad y alejamiento generacional) y creo que me estoy perdiendo muchísimo. Aparte de seguir a autores puntuales como Shintaro Kago, del que se han publicado <strong>Anamorfosis</strong> (ECC) y <strong>Demencia 21</strong> (Ponent Mon), Junji Ito (Ecc ha editado <strong>Punzadas de fantasmas</strong>, de Hirokatsu Kihara y  Junji Ito además de reeditar muchos clásicos), Jiro Taniguchi (<strong>Furari,</strong> por Ponent Mon) o Naoki Urasawa <strong>(¡Achis!</strong> o <strong>¡Asadora!</strong>, ambas en Planeta Comic), me han interesado obras como <strong>La librera calavera</strong>, de Honda San (Fandogamia), <strong>Mi padre alcohólico es un monstruo</strong>, de Mariko Kikuchi (Fandogamia), Relatos terroríficos,de Kanako Inuki (Satori), <strong>La Magia Continúa</strong>, de  Kazuo Ogatsu (Hidra),  <strong>Las montañas de la locura</strong>, de Gou Tanabe (Planeta Comic),  <strong>Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad</strong>, de Kabi Nagata (Fandogamia),  El tiempo recobrad, de  Cocoro Hirai, Kei Fujii o <strong>La cantina de la medianoche</strong>, de Yaro Abe (Astiberri).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22247" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-18-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-18-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-18-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-18-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-18-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-18.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Y se me agolpan las lecturas de este año que creo que son también destacables, como la adaptación de <strong>La torre de los 7 jorobados</strong>, de David Lorenzo (Desfiladero), <strong>Just Friends</strong>, de Ana Oncina (La Cúpula), <strong>Atom agency, las joyas de la Begum</strong>, de Yann y Schwartz (Nuevo Nueve), <strong>Mientras el mundo agoniza</strong>, de Carlos Giménez, <strong>El mecanismo</strong>, de Gabi Beltrán y Ángel Trigo (Astiberri), <strong>Tonta</strong>, de Jaime Hernández (La Cúpula), <strong>Kraut</strong>, de Peter Pontiac (Fulgencio Pimentel), <strong>Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad</strong>, de Kabi Nagata (Fandogamia), la antología <strong>Vinyetari</strong> (Norma), <strong>BG Como Dios</strong>, de  Ugo Bienvenu (Ponent Mon), la revista <strong>Tezucomi</strong> (Planeta), <strong>Cuando acaba la fiesta</strong>, de Ramón de España y Montesol (Berenice), <strong>Corto Maltés: Océano Negro</strong>, de Martin Quenehen y Bastien Vivés (Norma), <strong>Villanueva</strong>, de Javi de Castro (Astiberri), <strong>Crónica de juventud</strong>, de Guy Delisle (Astiberri) o <strong>Temporada de melocotones</strong>, de Ángel Abellán y Alba Flores (Andana)</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22248" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-19-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-19-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-19-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-19-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-19-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-19.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/05/repaso-al-2021-ii-mas-de-lo-mejor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2021 (I): Lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/02/repaso-al-2021-i-lo-mejor/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/02/repaso-al-2021-i-lo-mejor/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Jan 2022 18:38:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22220</guid>

					<description><![CDATA[Lo de hacer listas se está convirtiendo en una extraña mescolanza entre capricho y deporte de riesgo. Capricho porque, con <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/02/repaso-al-2021-i-lo-mejor/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Lo de hacer listas se está convirtiendo en una extraña mescolanza entre capricho y deporte de riesgo. Capricho porque, con casi 4000 novedades que seguramente habremos tenido este año, cualquier lista debe interpretarse como una guía de lectura y no como una rimbombante selección canónica. Este año creo que leído sobre los 500 cómics, más o menos, por lo que hacer una selección de “lo mejor” debe entenderse como una selección de “mis mejores lecturas”. Es cierto que cualquier selección, cualquier crítica, no deja de ser la expresión de un criterio subjetivo, pero con la avalancha de novedades, la tarea de seleccionar no solo es todavía más sesgada e incompleta, sino que se deja a una doble subjetividad: la de escoger entre unas lecturas que ya nacen de un apriorismo que, con seguridad, deja fuera obras que son interesantes. Siempre digo que las listas que más me gustan son las que más alejadas están de mi gusto porque me descubren lecturas a las que difícilmente me hubiera acercado motu proprio. Pero resumiendo, lo de siempre: que esto no deja de ser una lista personalísima, casi seguro intransferible, que debe ser usada no como un canon sagrado e incontestable, sino como una simple guía más. ­­­­El orden, como siempre, no es orientativo, puede que las diez primeras me hayan gustado más que las diez últimas,  pero podría cambiar la posición de casi todas las obras presentes en esta lista sin ningún problema (y sí, hay cambios respecto a la de EL PAÍS, por la sencilla razón de que ha pasado casi dos meses desde que escribí aquella y he leído más, he reflexionado más…¡Y que uno es así de voluble, qué le vamos a hacer! Y sí, me falta muchísima lectura de manga, cuya ausencia deja coja la selección).</p>
<p><strong> </strong></p>
<ol>
<li><strong>Warbug and Beach</strong>, de Javier Olivares y Jorge Carrion (Salamandra)</li>
<li><strong>Todo bajo el sol</strong>, de Ana Penyas (Salamandra)</li>
<li><strong>Romeo Muerto</strong>, de Santiago Sequeiros (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Los grandes espacios</strong>, Meurisse (impedimenta)</li>
<li><strong>La isla</strong>, de Mayte Alvarado (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Polen dorado</strong>, de Heiichi Hayashi (Gallo Nero)</li>
<li><strong>Saqueo</strong>, de Peeters (Astiberri)</li>
<li><strong>Piel de hombre</strong>, Hubert y Zanzim (Norma)</li>
<li><strong>El futuro que no fue</strong>, de Daniel Torres (Norma)</li>
<li><strong>El pacto</strong>, de Paco Sordo (Nuevo Nueve)</li>
<li><strong>El secreto de la fuerza sobrehumana</strong>, de Alison Bechdel</li>
<li><strong>Hoops</strong>, de Genie Espinosa (Sapristi)</li>
<li><strong>L’accident de caça</strong>, de Charles L. Carlson y Landis Blair (Finestres)</li>
<li><strong>Giganta</strong>, de Nuria Tamarit (Norma)</li>
<li><strong>Bradley de él</strong>, Vonnor Willumsen (Alpha Cómic)</li>
<li><strong>El fin del gran arte</strong>, de Julio César Pérez (Belleza Infinita)</li>
<li><strong>Ethel y Ernest</strong>, de Raymond Briggs (Blackie Books)</li>
<li><strong>La mentira por delante</strong>, de Lorenzo Montatore (Astiberri)</li>
<li><strong>Nick Carter y André Breton , una pesquisa surrealista</strong>, de David B (impedimenta)</li>
<li><strong>Travesti</strong>, de Edmond Baudoin (Impedimenta)</li>
<li><strong>A la tercera resucitó</strong>, de Abraham Martínez (Bang)</li>
<li><strong>Maganta</strong>, de Lola Lorente (Astiberri)</li>
<li><strong>No siento nada</strong>, de Liv Stromquist</li>
<li><strong>Medea la deriva</strong>, de Fermin Solís (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Doña Concha</strong>, de Carla Berrocal (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Hola, Siri</strong>, de Marta Cartú</li>
<li><strong>Arrabal</strong>, de Laura Pérez Vernetti (reino de Cordelia)</li>
<li><strong>Tótem</strong>, de Laura Pérez (Astiberri)</li>
<li><strong>Fiuuu &amp; Grac</strong>, de Max (La Cúpula)</li>
<li><strong>Vida Rana</strong>, de Roberto Massó (Apa Apa)</li>
<li><strong>La tempestad</strong>, de Alan Moore y Kevin O’Neill (Planeta)</li>
<li><strong>Georgia O’Keefe</strong>, de María Herreros (Astiberri)</li>
<li><strong>Us</strong>, de Sara Soler (Astiberri)</li>
<li><strong>Holms y Piorot</strong>, de Jali (Diábolo)</li>
<li><strong>El dibujado</strong>, de Paco Roca (Astiberri)</li>
<li><strong>Visión</strong>, de Julia Gfrörer (Alpha Cómic)</li>
<li><strong>En la cabeza de Sherlock Holmes</strong>, de Cyril Lieron y Benoit Dahan (Norma)</li>
<li><strong>Garafía</strong>, de Elías Taño (Oveja Roja)</li>
<li><strong>Contrapaso</strong>, de Teresa Valero (Norma)</li>
<li><strong>Monsters</strong>, de Barryu Windor Smith (Dolmen)</li>
<li><strong>Pulp</strong>, de Ed Brubaker y Sean Phillips (Panini)</li>
<li><strong>El hombre que plantaba árboles</strong>, de Sandra Hernández y Jean Giono (Bang)</li>
<li><strong>Rorschach</strong>, de Tom King y Jorge Fornés (ECC)</li>
<li><strong>Los locos del gekiga</strong>, de Masahiko Matsumoto (Satori)</li>
<li><strong>Hambre</strong>, de Martin Ernsten (Nórdica)</li>
<li><strong>Celestia, </strong>de Emmanuel Fior (Salamandra)</li>
</ol>
<p>Bonus:<br />
<strong>&#8211; Forn de Calç </strong>(Extinció edicions)<br />
<strong>&#8211; La cruda negra </strong>(La Cúpula)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tengo claro que una de las grandes lecturas del año ha sido <strong>Warbug and Beach</strong>, de Olivares y Carrion (Salamandra), una obra poliédrica, metalectura si se quiere, en la que se crea un espacio de convivencia de aquellos que idolatramos el libro como parte fundamental de nuestras vidas. Lo nuevo de Ana Penyas, <strong>Todo bajo el sol</strong> (Salamandra) confirma el talento de una autora superlativa, que usa el cómic para reflexionar con lucidez sobre un tema tan actual como la turistificación, pero siendo sincera ante las dificultades que cualquier argumentación bien construida se encuentra. <strong>Romeo Muerto</strong>, de Santiago Sequeiros (Reservoir Books) es una de esas obras sobre la que planeaba con fuerza la sombra de la decepción tras 25 años de espera. Pero lo de este autor es de otro planeta y consigue crear un discurso visceral lleno de sensaciones y sentimientos que se te pegan al alma.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22221" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" />Otra que no falla es Catherine Meurisse, que a diferencia de Sequeiros deja a un lado las emociones con las que se enfrentó a su anterior obra para, precisamente, racionalizar aquellas sensaciones y sentimientos en <strong>Los grandes espacios</strong> (Impedimenta), dando sentido al arte y la cultura como expresión de nuestro ser. <strong>La isla</strong>, de Mayte Alvarado (Reservoir Books) es pura poesía de la ausencia a través de formas y colores, sensaciones a flor de piel como las que consigue Heiichi Hayashi en <strong>Polen dorado</strong> (Gallo Nero), transformando la cultura popular y las leyendas a modo de haikus visuales. Otra obra que podría entrar en ese ámbito de la poesía gráfica es <strong>Saqueo</strong>, de Peeters (Astiberri), un grito salvaje y desagarrado que desde el silencio de las imágenes que atruena en nuestras cabezas denunciando las injusticias de nuestro tiempo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22222" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Piel de hombre</strong>, Hubert y Zanzim (Norma) es una de esas obras que te dejan encantado y maravillado, deliciosa en su lectura, amena y delicada en sus dibujos, pero que deja un poso de reflexiones que van creciendo con fuerza hasta que nos rendimos ante sus realidades. Con <strong>El futuro que no fue </strong> (Norma) Daniel Torres vuelve al mundo de su querido Roco Vargas, pero permitiéndose un gozoso spin-off con el que perderse por sus referentes y claves, pero también reflexionar sobre ellas. <strong>El pacto</strong>, de Paco Sordo (Nuevo Nueve) es una brillante reflexión sobre la creación desde la sátira que no renuncia al homenaje a las leyendas de nuestro tebeo. Tras hablar de su padre y de su madre, Alison Bechdel tenía que enfrentarse necesariamente al reflejo que le devuelve el espejo. Y lo hace con inteligencia y sinceridad en <strong>El secreto de la fuerza sobrehumana</strong>, de Alison Bechdel (Reservoir).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22223" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-2-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-2-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-2-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-2-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-2-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-2.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Hoops</strong>, de Genie Espinosa (Sapristi) es el debut en la narración larga de una autora sorprendente que aprovecha la estructura clásica de Alicia para desarrollar un potente relato de identidad, empoderamiento y amistad. <strong>L’accident de caça</strong>, de  Charles L. Carlson y Landis Blair (Finestres) es tan compleja en sus ambiciones como brillante en su resultado, convirtiendo el espacio de una celda en el escenario de la reivindicación de la cultura como redención y espejo de la vida. Con <strong>Giganta</strong>, de Nuria Tamarit y JC Deveney (Norma) crean una fábula moderna de tanta belleza formal como potencia en su discurso de empoderamiento e igualdad. <strong>Bradley de él</strong>, Connor Willumsen (Alpha Cómic) es uno de esos tebeos que te dejan completamente descolocado con un planteamiento sinuoso que termina siendo un relato hipnótico.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22224" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-3-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-3-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-3-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-3-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-3-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-3.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>El fin del gran arte</strong>, de Julio César Pérez (Belleza Infinita) toma un clásico infantil como Babar para deconstruirlo en misil dirigido contra las preconcepciones del arte y la creación. Pocos autores tienen la capacidad de cargar cada trazo con bombas de emotividad y empatía como Raymond Briggs, que en <strong>Ethel y Ernest</strong> (Blackie Books) recrea la vida de sus padres para dejarnos una hermosísima historia de amor. En <strong>La mentira por delante</strong> (Astiberri) Lorenzo Montatore consigue alejar la biografía del canon para, desde las referencias de los grandes de la generación del cómic del 27 o de la Bruguera de los 50, recrear la vida de Umbral desde sus apariencias con un poso reflexivo inédito. Mezclar la cultura popular con la alta cultura desde la deconstrucción simbólica puede parecer una ambición desmedida, pero David B lo consigue en una obra tan divertida como inabarcable en <strong>Nick Carter y André Breton, una pesquisa surrealista</strong> (Impedimenta).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22225" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-4-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-4-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-4-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-4-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-4-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-4.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Adaptar a Mircea Cărtărescu se nos antoja una empresa imposible, pero Edmon Baudoin lo consigue con nota dialogando con su obra y el autor en <strong>Travesti</strong> (Impedimenta). <strong>A la tercera resucitó</strong>, de Abraham Martínez (Bang) es una bomba de demolición ideológica que expone las incoherencias y peligrosas debilidades de nuestro pensamiento consensuado al recordarnos que es nuestra sociedad la que crea sus demonios. Una década después de su anterior obra Lola Lorente vuelve en <strong>Maganta</strong> (Astiberri) a su personalísimo universo para encontrar que todo ha cambiado, que las ambiciones se trocaron en decepciones y que la vida ha pasado con amargura. Liv Stromquist es una autora especialista en poner sobre la mesa discursos de profunda inteligencia desde la deconstrucción pop del mito y en <strong>No siento nada</strong> (Reservoir Books) apunta a uno de los fundamentos de la utopía de la felicidad, el amor romántico. Carla Berrocal firma una brillante reivindicación de la figura de la cupletista Concha Piquer en <strong>Doña Concha</strong> (Reservoir Books), indispensable para entender la historia de este país.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22226" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-5-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-5-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-5-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-5-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-5-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-5.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Fermín Solis parte de la tragedia de Eurípides para reivindicar la figura femenina en <strong>Medea la deriva</strong> (Reservoir Books), brillante traslación del lenguaje teatral al cómic desde la ósmosis expresiva. <strong>Hola Siri</strong>, de Marta Cartú (Autoedición) es una lúcida reflexión sobre la sociedad hiperconectada que se permite llevar al lenguaje del cómic elementos de la nueva comunicación digital con éxito. <strong>Arrabal</strong> (Reino de Cordelia) es el choque de trenes de dos monstruos, Laura Pérez Vernetti y Fernando Arrabal, una explosión creativa incontenible donde el trazo de la dibujante copula con los versos del poeta en un orgasmo intelectual. Con <strong>Tótem </strong> (Astiberri) Laura Pérez vuelve a explorar esos espacios íntimos donde impera la extrañeza y la otredad. El amor y la amistad como único anclaje de realidad en una realidad que no se distingue de la ficción.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22233" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-6-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-6-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-6-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-6-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-6-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-6.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Fiuuu &amp; Grac</strong>, de Max (La Cúpula) toma el slapstick como base de una espectacular reflexión sobre el lenguaje del cómic y sus posibilidades desde la brillantez gráfica y la ironía incontenible. Cuando el cuento clásico de Grimm se encuentra con la vida moderna nacen obras como <strong>Vida Rana</strong>, de Roberto Massó (Apa Apa), sorprendentes reescrituras de la tradición que obligan a la reflexión. Con <strong>La tempestad </strong>(Planeta), Alan Moore y Kevin O’Neill cierran su etapa de La Liga de los Extraordinarios Caballeros para revelarla como lo que siempre fue: una reflexión sobre las ficciones como fundamento de la existencia de la humanidad. En <strong>Georgia O’Keefe </strong>(Astiberri), María Herreros se acerca ala vida de la famosa artista desde la sinceridad y admiración personal para proponer un relato de descubrimiento personal disfrazado de biografía.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22232" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-7-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-7-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-7-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-7-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-7-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-7.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Us</strong>, de Sara Soler (Astiberri) es pura sinceridad y honestidad en el relato de la transición de su compañera y, como tal, un ejemplo de tolerancia que debería leerse por obligación.<strong> Holms y Piorot</strong>, de Jali (Diábolo) es una delicia que recupera a dos de los grandes de la novela detectivesca para hacer un homenaje y, a la par, un tebeo maravilloso. <strong>El dibujado</strong>, de Paco Roca (Astiberri) lleva al papel la experiencia única de la exposición del IVAM, una proyección en dos dimensiones de un proyecto tridimensional, pero que retiene fuerza suficiente como para ser subversivo. Julia Gfrörer tiene la extraña capacidad de conseguir que sus historias sean desasosegantes desde un planteamiento clásico en lo gráfico, dejando toda la fuerza en los tiempos y silencios, como hace en un inquietante escenario victoriano con <strong>Visión</strong> (Alpha Cómic).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22231" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-8-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-8-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-8-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-8-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-8-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-8.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>En la cabeza de Sherlock Holmes</strong>, de Cyril Lieron y Benoit Dahan (Norma) es un delirio gráfico que aprovecha todas las posibilidades del lenguaje del cómic para convertir las deducciones de Holmes en un reto gráfico. <strong>Garafía</strong>, de Elías Taño (Oveja Roja) es una lectura de la inmigración palmera a América que va más allá del relato histórico para reflexionar sobre las redes rurales que se establecieron para aguantar a las familias. En <strong>Contrapaso </strong>(Norma), Teresa Valero debuta en un relato largo que arriesga a la hora de tratar muchas temáticas con un guion tan bien armado como su dibujo. <strong>Monsters</strong>, de Barry Windsor Smith (Dolmen) es una obra hercúlea en donde el dibujante americano toma mitos fundacionales del género y del propio cómic para reflexionar sobre la realidad social de su país.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22230" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-9-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-9-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-9-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-9-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-9-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-9.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Pulp</strong>, de Ed Brubaker y Sean Phillips (Panini) sigue el estilo detectives que con tan buen tino clavan sus autores, pero en este caso aporta una sugerente reflexión sobre la historia del medio. <strong>El hombre que plantaba árboles </strong>(Bang) es una maravillosa adaptación del cuento de Jean Giono por parte de Sandra Hernández, reflexiva en su fondo, pero con esa frescura que puede llegar a cualquiera. Yo era de los que pensaban que volver al universo Watchmen era un absurdo, pero Tom King demuestra en <strong>Rorschach</strong> (ECC) no solo que es posible, sino que puede aportar reflexiones interesantes, sobre todo si se acompaña a los lápices del espectacular Jorge Fornés. <strong>Los locos del gekiga</strong>, de Masahiko Matsumoto (Satori) nos lleva a ese momento clave en el que el cómic se vuelve adulto en la experiencia pionera del gekiga.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22229" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-10-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-10-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-10-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-10-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-10-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-10.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Una de mis sorpresas personales, porque en  <strong>Hambre</strong> (Nórdica), Martin Ernsten consigue traducir la durísima obra de Hansum a la fuerza del blanco y negro. Y no puedo ser objetivo con <strong>Celestia </strong>(Salamandra) y la capacidad de Emmanuel Fior para crear espacios de emociones privados desde la admiración por el arte. Maravilloso.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-22228" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-11-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-11-300x200.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-11.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Y no me gustaría acabar sin destacar dos iniciativas necesarias en forma de revista: <strong>Forn de calç</strong> (Extinció Edicions), brillante selección de una generación de jóvenes autores y autoras que cambiarán nuestro cómic y <strong>La Cruda Negra</strong> (La Cúpula), nueva encarnación de una revista que rompe los límites de las posibilidades expresivas de la ilustración y el cómic.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-22234" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-12-300x189.jpg" alt="" width="300" height="189" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-12-300x189.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2022/01/Nuevo-proyecto-30-12.jpg 636w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Seguimos en breve con lo mejor de los clásicos y reediciones</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2022/01/02/repaso-al-2021-i-lo-mejor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Conversaciones con Pablito</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2021/02/08/conversaciones-con-pablito/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2021/02/08/conversaciones-con-pablito/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2021 17:31:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22210</guid>

					<description><![CDATA[Hace 20 años, nada más y nada menos que 20 años, entrevisté a Carlos Giménez para el fanzine 9º ARTE <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2021/02/08/conversaciones-con-pablito/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hace 20 años, nada más y nada menos que 20 años, entrevisté a Carlos Giménez para el fanzine 9º ARTE que dirigía Manuel Bartual. Ahí lo conocí y empecé a labrar una amistad que me precio de mantener hoy. Viendo la entrevista de este fin de semana en EL PAÍS Semanal, he creído que estaría bien recuperar aquella entrevista.</p>
<p>Perdonen ustedes los muchos errores, que uno era joven&#8230;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22211" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/02/w-423_ee3k-_7.jpg" alt="" width="423" height="575" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/02/w-423_ee3k-_7.jpg 423w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/02/w-423_ee3k-_7-221x300.jpg 221w" sizes="auto, (max-width: 423px) 100vw, 423px" /></p>
<p><strong>CONVERSACIONES CON PABLITO</strong></p>
<p>Esto de la mitomanía tiene mucho de problema psicológico grave y poco de pasión, a mi entender. Siempre había pensado que semejante patología psiquiátrica era más adecuada a quinceañeras o quinceañeros locos por alguna estrella de la canción que a un avezado y enteradillo experto en tebeos como servidor de ustedes. El caso es que, a medida que avanzaba por la castiza Atocha hacía la casa de Carlos Giménez, cierta congoja digna de la más acérrima seguidora de Ricky Martin me comenzaba a embargar. A fin de cuentas, me iba a encontrar con el mejor autor español de todos los tiempos según mi particular escala de valores y eso, por mucho que está ya curtido en estas lides, no deja de ser un acontecimiento importante. Completamente perdido en mis pensamientos y posiblemente algo afectado por el sofocante Lorenzo madrileño, cuando me quise dar cuenta estaba delante del portal de Don Carlos. Llamo a su puerta y pregunto humilde por Giménez, identificándome. Me abre y subo a uno de esos ascensores casi centenarios de madera con preciosistas artesanías de forja. Quinto piso. Valor y al toro que diría Ibáñez. Carlos abre la puerta y me recibe como un viejo amigo y paso a su estudio. ¡El estudio de Carlos Giménez!&#8230; Dios mío, me estoy comportando como un repugnante friki cualquiera. Pero ser un fan con Carlos es difícil. Rápidamente y como buen anfitrión, comenzamos a charlar mientras prepara unas copas. Lo cierto es que después de estar diez minutos con él, uno se siente como si estuviera con un amigo de toda la vida. Es una de esas personas con las que da gusto charlar, un tertuliano (no confundir con otras subespecies) de bar en el más puro estilo del Café Gijón. Se ha dejado un bigotito, me cuenta,  porque va a hacer un pequeño papel de figurante en la última película de Guillermo del Toro, donde ha colaborado y no puede esconder su nerviosismo de principiante. Llevamos más de media hora hablando de lo humano y lo divino cuando recuerdo que yo venía con el encargo de hacerle una entrevista y la verdad es que de lo que tengo ganas es de seguir hablando con él, más que de una entrevista, pero el deber es el deber y ponemos en marcha la grabadora.  La verdad es que, independientemente de mi admiración, este ha sido el año de Carlos Giménez: ha ganado dos premios del Salón del Cómic de Barcelona, se ha comenzado una espléndida reedición de sus obras. «Es la primera vez que le dan dos premios a un autor y también he ganado el premio del Diario de Avisos, el de Darias&#8230;ya se que es un farde, pero de vez en cuando hay que ponerse plumas, ¿no?», me dice. Y la verdad es que tiene razón, que coño, pero aún así no puedo evitar tener la sensación de que la gente se ha dado cuenta ahora de que hay un autor español que es muy bueno que se llama Carlos Gimenez. «Es que no sólo vale que existas, también tienes que asomarte a la ventana para que te vean y, últimamente, entre que yo había publicado muy poco y lo poco sin que nadie se enterase, como lo de La Torre y algunas otras cosas que se distribuían sólo en librerías de libros y no de cómics y entre que en las publicaciones españolas no publicaba y de lo que salía en Francia el lector español no se enteraba, entonces de pronto el hecho de que se publicara en España y, precisamente, esta colección que busca reeditar toda mi obra, tanto lo nuevo como lo viejo, lo que no está  editado editarlo de nuevo&#8230; Aunque también es verdad que Joan Navarro se ha preocupado de hacer promoción en los diferentes medios, en los fanzines, en las revistas especializadas, comunicárselo, hacer presentación en Madrid&#8230;. y claro, la gente se ha enterado.» No solo eso. Le comento que esa misma semana ha aparecido un artículo sobre él en el suplemento literario Babelia de El País, la primera vez que le dedica un espacio a los tebeos. Me mira con una sonrisa y apuntilla:</p>
<p>&#8211; «También es verdad que es el mes de agosto, cuando no hay gran actividad literaria&#8230; Además otros veranos yo no había publicado nada&#8230;»</p>
<p>Carlos comenzó a trabajar hace ya cuarenta años y la verdad es que resulta difícil imaginar qué es lo que lleva a alguien a dedicarse a los tebeos en aquella época, con un franquismo debatiéndose en uno de sus peores momentos económicos y políticos.</p>
<p>-» Yo de niño era un lector de tebeos, porque en esos colegios era prácticamente lo único que había: no había cine, televisión, radio, ni mucho menos teatro&#8230; Solo llegaba este cine de los niños pobres que eran los tebeos, que eran baratos&#8230; bueno no muy baratos, porque un tebeo costaba lo mismo que una entrada de cine y a mí me parece que por lo menos en aquella época eran caros. Aquellos tebeos baratos, de continuar  y las revistas como <em>Pulgarcito</em>, <em>Florita</em> y <em>El Coyote</em> nos llegaban a aquellos colegios donde yo estaba y vivía, aquellos colegios internos donde no teníamos más referencias que las propias del colegio donde estábamos internos, y los tebeos eran una de ellas. Eran muy importantes en aquellos colegios porque era nuestra moneda de cambio: el que tenía tebeos tenía poder&#8230;» si me aprecias y no me pegas, te dejo tebeos; si me das un trozo de pan te dejo tebeos», era el poder y también era nuestra fuente de juegos. Igual que ahora los niños juegan a cosas que ven en la televisión, solo podíamos imitar los modelos de tebeos&#8230; Había muchos juegos a base de tebeos: las listas de tebeos, nos los sabíamos en orden y había gente que se sabía todos. Era un juego que se hacía partiendo de los tebeos. Para un niño que además le gustaba dibujar los tebeos no eran solamente un juego, eran donde yo aprendía mis lecciones de geografía, de geografía emocional: Maracaibo, las Antillas, la Isla Tortuga, era la aventura, los tebeos de los piratas. Yo me acuerdo que <em>El Guerrero del Antifaz</em> iba a Tanger. A falta de un mejor Félix Rodríguez de la Fuente que nos explicara que un tiburón era un escualo o que un cocodrilo era un reptil, lo aprendíamos en los tebeos. Lo de los barcos, lo de babor estribor, popa y proa lo aprendíamos en los tebeos. No teníamos <em>La Isla del Tesoro</em>, pero teníamos los tebeos de <em>El Cachorro</em>, de <em>El Guerrero del Antifaz</em>. Para un niño que le gustaba dibujar eran además su lámina de dibujo y su proyecto de futuro. «Yo de mayor quiero ser dibujante de tebeos». Si en mi colegio hubiera habido pinturas, a lo mejor hubiera querido ser pintor, o escultor, pero sólo había tebeos . Yo dije «de mayor quiero ser dibujante de tebeos» y de mayor he sido dibujante de tebeos.»</p>
<p>La verdad es que cuando me relata esto, se ve lo mucho que ama este hombre los tebeos. Me ha contado su historia emocionándose, gesticulando, interpretando a ese niño que quería ser dibujante y que al final consiguió lo que a mi entender es casi una utopía en ese momento de problemas y sinsabores. «Hombre, lo que pasa es que era un sueño fácil de cumplir: si hubiera dicho que quería ser corredor de bólidos lo hubiera tenido más jodido. Los tebeos no nos olvidemos que es una profesión en la que la mayoría de los que estamos procedemos de los medios económicamente débil, salvo raras excepciones. Los dibujantes de tebeos somos o éramos gente de medios modestos y  llegábamos a ser dibujantes los que habíamos leído tebeos de pequeños.»</p>
<p>Si nos adentramos en su historia como dibujante, a Carlos Giménez siempre se le identifica con Selecciones Ilustradas (SI), la agencia artística de Toutain en Barcelona. Ya sea por sus trabajos en <em>Gringo</em> o, seguramente, por la imagen del Pablito de <em>Los profesionales</em>, lo cierto es que parece como que la carrera de Gimenez comienza en la Ciudad Condal directamente.</p>
<p>&#8211; «No, yo empiezo a dibujar en Madrid, como ayudante de López Blanco. Esa fue mi primera forma de ganarme la vida dibujando tebeos. Y mi maestro fue López Blanco, al que he tenido mucho cariño, con el que no solamente aprendí las cosas de la profesión, también he aprendido muchas cosas de la vida. He tenido la suerte de tener esta gente de la que he podido aprender, como también José Carlos Gracia. De él yo aprendí a leer a García Lorca y entenderlo, hasta llegar a gente como Victor Mora o Armonía de os que aprendí cosas sobre la concepción del mundo, de la política».</p>
<p>«Sin embargo», le comento, » tus trabajos empiezan a ser conocidos a partir de estar en Selecciones Ilustradas, es donde tus obras comienzan a ser famosas».</p>
<p>-«Sí, coincide con un momento donde los primeros aprendizajes ya los había hecho y comienzo a dibujar mis propias historietas. Hasta ese momento lo que había hecho era de otros».</p>
<p>Es la época que nos narra en Los profesionales, esa serie de tres álbumes dónde Giménez disecciona con sana ironía y ternura el trabajo de esos años, donde básicamente se encargaban de series que aparecerían en Inglaterra, Alemania o los Países Nórdicos. «Una época donde todos los trabajos eran de encargo, ¿no?», le pregunto.</p>
<p>-«Eran trabajos que no se consideraban de encargo,  porque de encargo era cuando era una revista extranjera que te encargaba historietas para esa revista. Esto se llamaba sindicación, que era cuando la agencia decidía producir una historieta y luego la vendía. Yo hacía cosas de sindicación. Era un trabajo que proponía Toutain. Cuando llegue a SI le enseñé una serie de cosas que hacía que eran del oeste y comencé a hacer cosas del oeste «. Me apunto la corrección. En esa época, Carlos dibuja cientos de páginas con guiones ajenos. Con Manolo Medina en <em>Gringo</em>, con Jesús Flores en <em>Delta 99</em> y con Víctor Mora en <em>Dani Futuro</em>. Una época donde Carlos va depurando su estilo, aproximándolo cada vez más al actual, hasta que da el gran paso de dibujar sus propios guiones. Un evolución que ocurre poco a poco, cuando se va viendo obligado a dibujar cosas con las que no estaba de acuerdo.</p>
<p>&#8211; «En <em>Gringo</em> siempre defendía a los mejicanos y había mucho paternalismo. En Delta 99 los malos eran medio hippies y yo, que era medio hippie, me decía «¡Joder!, ¿por qué los los hippies tienen que salir de malos y los que llevan corbata de buenos?» Siempre existían ciertas cosas, incluso con guiones de Víctor, en las que me planteaba «esto lo hubiera hecho de otra forma». O el guionista decía: «vamos a hacer un homenaje a tal» y a mí no me apetecía hacer ese homenaje&#8230; Pero como el guion no lo hago yo&#8230; Yo tenía siempre una actitud ante mis guionistas, no de rebeldía, pero que no me gustaba la situación. Y la única manera de acabar con eso, como tú no puedes llevarle la contraria a tus guionistas porque la historia la está contando él y no te la puedes inventar, era contarla tú mismo. También era la época en la que el franquismo empezaba a terminarse y todos veíamos que, por mucho que durara, iba a durar poco. Y si no se muriera, igual, teníamos ganas de hacer cosas y no esperamos a que se muriera Franco para hacerlas. Esta lucha personal, pensando por ejemplo en <em>Hom</em>, la tenías que hacer tú en solitario porque no le podías decir a tu guionista: «oye tú, quiero que hagas una historieta con unas cosas así o asá, que seguramente no venderemos, que seguramente nadie nos la publicar  y que seguramente ser  gratis». Claro, los guionistas te dirían: «¡pues hazla tú!», que es lo que hice».</p>
<p>Uno se pregunta qué hubiera sido de esas series sindicadas si Carlos hubiese sido el que llevaba no solo los lápices sino la historia. O mejor todavía. que pasaría si retomase esos personajes un par de décadas después.</p>
<p>-«Sí, sí lo he pensado muchas veces», me dice, «porque los personajes no son ni buenos ni malos y estas series nunca se acababan, sino que se terminaban porque dejabas de dibujarla. Siempre he tenido como las ganas de hacer el último episodio de cada serie. No sé, es una idea de hace varios años y a lo mejor ahora no me apetecería.  Por ejemplo, hacer un<em> Gringo</em> con la concepción que yo tengo ahora de las cosas. <em>Gringo</em> era una serie muy blanda, muy de prototipo, incluso los malos no eran muy malos, eran ogros feos, unos malos muy rudimentarios. Muchas veces he pensado en hacer una historia de Gringo fuerte, todo lo contrario a lo que era, un <em>Gringo</em> mayor, de 50 años, con gafas, con problemas y que tiene hijos a los que sus enemigos raptan. Entonces tiene que vérselas con otros niños y para salvarlos tiene que matar a otros niños. El ejemplo más extremo: imagina una situación donde unos niños van a matar a tu hijo y tienes que defenderlo matando otros niños, una situación muy extrema, una cosa muy cruel, con la conciencia muy por un lado y los sentimientos por otra, muy poco ética, muy poco de «oh mira un indio, me va a atacar, toma! Un indio menos». O un <em>Delta 99</em>, a mí me apetecería hacerlo con humor, con tecnología que falla continuamente…O <em>Dani Futuro</em>, un hombre mayor, ya no es un niño&#8230; Igual que los años han pasado para mí, que hayan pasado para los personajes para poderlos enfrentar a otro mundo que no es el que vivieron y hacer así una historieta final. Lo que pasa es que no tiene razón de ser porque nadie va a publicarlo». Esta última frase denota cierta amargura que refleja las dificultades que tiene hoy para publicar cualquier autor español, incluso uno de la talla de Giménez. A una persona que vive los tebeos como Carlos, es evidente que le duele hablar de este tema. Volvemos a hablar de sus guiones. Carlos comenzó a guionizar sus propias obras y adaptar clásicos literarios como las novelas de Jack London. De esa época destacan <em>Koolau el leproso</em>, <em>Hom</em>, historietas sueltas como <em>El Miserere</em> o las que conforman <em>Érase una vez el futuro</em>. Historias con una fuerte vinculación al mundo de la ciencia-ficción, un género que sin duda gusta mucho a Carlos: «Es que dibujar ciencia ficción es un lujo, no tienes que tener documentación&#8230;Dibujar una cosa de la segunda guerra mundial es un coñazo porque tienes que dibujar cada vehículo, cada arma, tiene que ser como es. Pero tu dibujas la guerra en el planeta Katapum y lo puedes hacer como quieras».</p>
<p>-«¿Volverías a dibujar temas de ciencia-ficción?»</p>
<p>-«Volvemos a lo de antes: yo hacía ciencia-ficción cuando había revistas de ciencia-ficción. Cuando desaparecen, no hay ninguna posibilidad de volverlas a hacer. Hace tiempo que estoy haciendo cosas de humor, porque era la revista que lo publica es <em>Fluide Glacial</em>. Si hubiera sido de ciencia-ficción, pues a lo mejor hubiera seguido haciendo cosas fantásticas. El hecho es dónde publicas, y eso no lo escoges tú, te lleva a hacer un determinado tipo de historias. Yo llevo un tiempo haciendo historias de humor, y ya te digo que yo no creo que hago humor, porque son historias críticas, a veces un poco dolorosas donde el dibujo es exagerado, porque la revista donde publico es de humor». Carlos se refiere a las historias englobadas genéricamente en las series <em>Romances de andar por casa</em> e <em>Historias de Sexo y Chapuza</em>, que han sido puntualmente editadas por La Torre y que ahora ha pasado a publicar Glenat. Se puede decir que se le ve ya un poco cansado de estas historias, algo que se ha visto reflejado en la garra de los álbumes, que ha ido decreciendo álbum a álbum.</p>
<p>Pero de toda esa época, llamémosla de inicio de autoría personal, destaca con fuerza <em>España Una, Grande y Libre</em>, una serie de historias cortas de dos páginas que desarrolló para el semanario satírico <em>El Papus</em>. En la época de la transición, las historias de Giménez (con guiones propios y de Ivá) son un duro retrato de la realidad del momento, una crónica de actualidad que supone la primera incursión en lo que podríamos denominar un cómic social y que luego retomaría en Paracuellos.</p>
<p>-«¿Era un momento en el que querías hacer ese tipo de tebeo, cambiar respecto a lo que hacías?»</p>
<p>-«Muchas veces no depende del talante con el que abordas la serie o los trabajos, ni siquiera de lo que te has propuesto hacer. Muchas veces, depende de cosas tan simples como el trabajo que tienes en ese momento. Mucha gente me dice: «Jo, es que tu has contado la transición». Yo no pretendía contar la transición, lo que pasa es que en ese momento colaboraba en una revista que se llamaba <em>El Papus</em>, de humor sobre la actualidad. Cada semana me veía obligado a hacer una historieta de humor, o medio humor y, a fuerza de hacerlo todas las semanas, se han contado los hitos más importantes de la transición».</p>
<p>-» Imagino que la manera de trabajar debe ser completamente diferente&#8230;»</p>
<p>-«En esta profesión nunca se trabaja con tiempo. Cuando trabajas en una revista de actualidad semanal, nada más entregar tienes que empezar a preparar la próxima historieta de la semana siguiente… ¿Sobre qué? Pues sobre lo que está ocurriendo: han matado a uno, hay una huelga, una manifestación. Pero si no estás trabajando en una revista de actualidad, ¡Es igual! Entregas el día 10 una historieta y ya empiezas a trabajar en la siguiente. <em>Koolau</em>, por ejemplo, que se ha dicho tan bien estructurada, en tres partes&#8230; es completamente casual. Yo empecé a dibujar <em>Koolau </em>con la novela de Jack London abierta y con el lápiz marcando. Cuando empecé a dibujar la primera página, ni siquiera sabía cuántas páginas iba a hacer, porque nunca hay tiempo &#8230;”</p>
<p>Giménez comienza a partir de esa época a contar episodios autobiográficos, sigue en una línea de cómic comprometido socialmente, pero cambia su registro para dedicarse a lo que posiblemente sea su obra cumbre, Paracuellos. Pero esta obra tiene una característica que la diferencia fuertemente de la anterior. En Paracuellos se nos narran historias duras, incluso de alta crueldad, pero son contadas a través de la memoria, con el tamiz del recuerdo. Incluso en algún momento me atrevería a decir que tienen un punto de cariño por parte de su autor innegable. «Yo diría que tienen un punto de melancolía», me apostilla, «Paracuellos es más literario que <em>España, Una Grande y Libre</em>, que son historias muy del día, más impactantes».</p>
<p>-«¿Y con cuál de las dos te quedarías?»</p>
<p>-«Si yo te respondo en estos momentos lo haré con arreglo a mi concepto de las cosas de este momento, y ahora estoy más próximo a <em>Paracuellos</em>. Yo creo que, en cada momento, lo que haces te interesa. No te puedo decir que haya hecho con más o menos interés una cosa en una determinada época de mi vida. Recuerdo que he hecho cosas con mucho dolor porque eran cosas que no sabía hacer, como las de romance tradicional, que he hecho muy pocas, pero muy pocas. No me quedaban bien y además yo no lo quería dibujar. En alguna ocasión, muy pocas veces, he tenido que dibujar cosas que no sabía dibujar, o no me apetecía. Incluso cosas como el Gringo, aun no sabiendo, eran muy gratificantes. Siempre lo que he hecho ha sido con mucha dedicación, muchas ganas y lo mejor que podía, cuando yo hacía un trabajo, ese trabajo me parecía muy importante. No te puedo decir que lo hiciera con más o menos interés. Es como lo de los hijos ¿a cuál quieres más? No lo puedes decir, quieres a todos.»</p>
<p>Lo cierto es que después de este tiempo sigue con <em>Paracuellos</em>, o sea que un poquito más de cariño si que habrá , digo yo. Me cuenta que como no está colaborando en ninguna revista específica puede dedicarse a lo que quiere sin problemas de longitud, temática. Me enseña lo que está haciendo y lo primero que destaca es que hay pocas viñetas por página, ha recuperado el espacio entre viñetas, ese espacio que según algunos define el punto donde el lector interviene en el tebeo. Aún así este estajanovista del trabajo todavía me dice: «Me da la sensación de que le estoy robando al lector porque solo hago 16 viñetas por página». Le aseguro que no se preocupe, que comparado con lo que se está haciendo ahora da de sobra y con propina y me sonríe sin creérselo. <em>Paracuellos</em> se ha convertido poco a poco en la historieta de la vida de Giménez y de toda una generación, en la memoria de un país. Sus compañeros le dan anécdotas e historias que se encarga puntualmente de grabar y almacenar (este hombre es un acumulador nato, su estudio es una biblioteca-videoteca-discoteca-comicoteca descomunal, perfectamente ordenadita),</p>
<p>-» Conservo muchos amigos que íbamos a esos colegios, nos volvemos a ver y con frecuencia recordamos esos momentos y me he encargado de pedirles a todos que me contasen cosas e ir grabándolas. Al final me he encontrado después de estos años que tengo un montón de cintas grabadas con muchas anécdotas, con datos, historias que sólo hay que contarlas porque son estupendas. O son anécdotas que me recuerdan a mi otras, que me despiertan los recuerdos, las ideas. Es un material a utilizar de una riqueza tremenda y sería una pena no hacerlo. Además, dibujar <em>Paracuellos</em> para mí es un trabajo sencillo. Es pesado porque hay que repetir muchos dibujos, pero no me da problemas de documentación, ni de dibujo, ni nada&#8230; Son viñetas pequeñas, todas muy parecidas, no disfruto mucho como «gran dibujante» que hace grandes dibujos. Ahí soy el pequeño dibujante que dibuja cosas pequeñitas. Me lo paso bien como guionista que cuenta unas historias que le importan de verdad».</p>
<p>Pese a todo, es evidente que la mirada de Giménez ha ido cambiando con el tiempo. Entre cada álbum de <em>Paracuellos</em> pasan muchos años y eso se traduce en que el planteamiento es diferente en cada álbum. Cada vez que ha contado una historia, busca una nueva vuelta de tuerca y nos sorprende con la siguiente. Si el primero y segundo de los  álbumes están más centrados en la descripción de las anécdotas, de lo que ocurría en el colegio del Auxilio Social, en el tercer álbum de la serie se ha centrado más en el tratamiento de los sentimientos, de lo que sentían esos niños. «Si te fijas me pasa en todos mis trabajos, por ejemplo en Los profesionales. El primero está más dedicado a contar una serie de cosas, la fábrica que llamábamos, en la segunda parte se tocan más cosas políticas del momento que se vivía y en la tercera es en la que hay ternura, la gente de aquellos estudios era gente muy zafia, de bromas pesadas y es en el último donde se ve que también lloran, que se enamoran, que se quieren, que se aprecian. Porque cuando empiezas, lo haces por el principio y, como no está preparada la serie, haces una y luego otra y nunca sabes lo que vas a hacer la siguiente. Es sobre la marcha, cuando llevas mucho trabajo hecho ES cuando te das cuenta de que no has tratado esto o aquello y que deberías haberlo hecho. Y esto me pasó en <em>Paracuellos</em>: en el primer álbum yo tenía mucho interés en contar la institución, todo lo que es la denuncia, el niño, la pobreza, el hambre, los malos tratos, la crueldad. En el segundo como ya ciertas cosas estaban contadas, como las historias eran más largas, me dediqué a contar otras cosas, como la relación entre los niños y entre los profesores. Los castigos ya se habían contado, incluso cuando se castiga a un niño, no se cuenta, se supone que el lector ya lo sabe. Y en este tercer álbum tenía más interés en profundizar en los niños, si tenían madre o no&#8230;»</p>
<p>-«Es un álbum más íntimo, se ve enseguida»</p>
<p>-«Sí, y es mucho más literario. En <em>Paracuellos 4</em>, que es lo que estoy haciendo ahora, la familia tiene mucha importancia. Todos esos niños tenían familia, porque no todos eran huérfanos, y aún así, los que eran huérfanos…¿por qué eran huérfanos?. A medida que vas avanzando, te vas dando cuenta de que hay cosas que no has contado. Por eso los álbumes van saliendo diferentes los unos de los otros. Primero porque vas tocando distintos aspectos y segundo porque entre cada álbum hay casi diez años».</p>
<p>Giménez tiene material hasta el séptimo álbum de la serie. Le pregunto si alguna vez saldrá <em>Paracuellos</em> de los hogares para narrar esa época y me mira con cara de desaprobación: «No, solo tiene sentido a través de los niños. En el álbum 7 se cuentan cosas que no ocurren en el hogar, pero son contadas por los niños, mezcladas con sus juegos. Lo importante es la dimensión que le dan los niños, no es lo que ocurrió, sino lo que cuentan».</p>
<p>Me mantengo firme en mi postura y erre que erre le respondo: «Es una cierta manera de salir, ¿no?», a lo que me responde con una mirada que lo dice todo y que se traduce en un «¡Será cabezón!&#8230;», totalmente acertado.</p>
<p>De momento esto será  lo que veamos de Carlos, aunque como me dice, «el hecho de que tenga escritos tantos álbumes no significa que lo vaya a hacer, lo único que significa es que están escritos». Otras obras quedan en el tintero, algunas ya dibujadas como <em>Jonás</em>, una obra de protagonista infantil que le ha llevado años terminar y que tiene una difícil salida en el mercado. <em>Jonás</em> es una historia de aventuras infantiles que entronca con el espíritu del cuaderno de aventuras de toda la vida, con <em>Cuto</em>, con los niños aventureros&#8230; Pero ¡ay!, a Carlos se le ocurrió que los niños son inteligentes y no quieren que les tomen el pelo y su historia es políticamente incorrecta. Los malos mueren y los buenos pueden matar, algo que no se puede concebir en la generación de los pokemones y los burger kings.</p>
<p>Sin embargo, Carlos trabaja ahora abriendo nuevos campos y está trabajando con Guillermo del Toro en su nueva película rodada en España, <em>El espinazo del diablo</em>. Carlos ya había hecho antes storyboards de alguna película y publicidad, pero no era lo mismo, como él dice. En cualquier caso, se me antoja que trabajar en una película y en el cómic debe ser muy diferente, son medios hermanados pero con recursos diferenciados.</p>
<p>-¿Qué diferencias se encuentra un dibujante de tebeos al hacer una película?</p>
<p>&#8211; «En ese aspecto yo debo decir que los storys que yo he hecho han sido muy dirigidas por Guillermo. Incluso me ha hecho un dibujo de lo que tenía que contar. Ha habido pocas aportaciones en cuanto a la narrativa, de forma que lo entiendan bien los que tienen que hacer los efectos especiales y todo eso. En cambio, en lo que yo si he colaborado mucho, y con agrado, es darle muchos dibujos sobre los decorados, sobre los escenarios, porque un dibujante de historieta sabe muy bien lo que es un escenario. Un dibujante de historieta tiene una ventaja sobre los ilustradores, porque tiene una idea de la tragedia, un concepto de lo trágico, del humor, de la narrativa, y además sabe dibujar. Son dos cosas diferentes, recuerdo que me lo pasé muy bien dibujando una vieja cuadra que estaba preparada para que durmiera un hombre, donde había un camastro, y las cosas que este hombre utilizaba y las que quedaban de la cuadra, se tenían que dibujar muchos trastos, aperos de labranza, monturas y al mismo tiempo la camisa y un perchero y unas escobas. Para un dibujante de historietas no solo es fácil, sino muy divertido. Para un dibujante normal el solo hecho de dibujar una silla de montar es un problema «¿dónde tengo la documentación y cómo es?». Para mí es más fácil, porque mi profesión es dibujarlas de memoria, no me hace falta consultar en libros porque sé como son, y sé dibujarla en la postura adecuada».</p>
<p>Como luego me comenta, una de las ventajas del dibujante de cómics es que no solo crea espacios físicos, sino espacios de vivencias, donde ocurren cosas más allá  del puro diseño de la estancia o el lugar.</p>
<p>Pero pensándolo bien, un autor de historietas puede aportar mucho al cine, el tebeo tiene  una serie de capacidades tremendas: «Para hacer un tebeo bien hecho, el autor tiene que escribir un guion y escribirlo bien, contar una historia en imágenes, tiene que dibujarlo, tiene que hacer unos personajes que corresponden a una edad, a unos temperamentos, este es un viejo, una chica guapa&#8230; Tienes que iluminarlos, tienes que vestirlos: el lord inglés viste así, mientras que la secretaria viste así; tienes que documentarlo: se desarrolla en Inglaterra, tiene unas casas así, un coche de este tipo y está aparcado en la acera en este lugar porque en Londres se conduce al revés. El autor de historietas ha hecho todos los papeles, él solo, que en una película hace todo el equipo. Ha recortado el bigote y el pelo como el peluquero, ha vestido como los modistos, ha decorado como los decoradores, ha sido los actores, ha sido el guionista, el director, ha sido todo. Un autor de tebeos, que haga bien los tebeos, es un autor que en condiciones de normalidad puede trabajar en una película haciendo todos esos papeles. Yo no solo puedo hacer el storyboard, puedo hacer el guion, he diseñado vestuarios e incluso peinados. Una persona como yo en el cine vale para muchas cosas. No tengo el talento para ser director, pero yo o cualquier dibujante haría un buen papel, estoy pensando en Beà, en Enrique Ventura, en Manfredo Sommer, en un montón de dibujantes que conozco».</p>
<p>Le comento que realmente el cómic tiene unas posibilidades indiscutibles que nadie se preocupa de valorar y me parece que ahí le toco la vena sensible. Afirma con la cabeza y me contesta: «Lo que pasa es que los tebeos son baratos y claro, alguien que hace un tebeo y cobra tan poco, pues no puede ser bueno. Porque los tebeos nunca pueden ser noticia, excepto <em>Astérix</em>. La noticia es que <em>Astérix</em> ha vendido 7 millones de ejemplares de su último número y, 7 millones, a 2000 pesetas por álbum&#8230; esa cantidad de millones es noticia. Los tebeos tienen esa cosa. Antes, los tebeos estaban destinados a un público popular, y lo popular es lo contrario de la cultura, ya sabes, la cultura es elitista, solo la entendemos los listos y lo popular, eso es la gente de la plebe&#8230; Siempre ha tenido una mala apreciación y se le ha querido mal, y la gente, cuando ha querido ser culta, siempre le ha dado la espalda a los tebeos». Vuelvo a tener delante a ese gran amante de los tebeos, que realmente se siente dolido por la marginación del medio, no por la de los tebeos que él hace, sino por la de los tebeos que le dieron vida durante su infancia. «En los EEUU, no hay una serie de cómics medianamente importante que no haya sido llevada al cine o a la televisión, y te remito al libro de Coma y Gubern, mientras que en España jamás, jamás nadie ha utilizado un tebeo, bueno sí, recientemente <em>Makinavaja</em>, pero nadie ha cogido un tebeo para hacer una serie. Y eso que España es un país donde el cine anda muy pobre de ideas y hay excelentes tebeos, tan excelentes, que los tebeos de medio mundo los han dibujado los españoles, la mitad de los tebeos americanos estaban dibujados y están por dibujantes españoles. En épocas, la mitad de los tebeos franceses estaban dibujados por dibujantes españoles, casi la totalidad de los tebeos ingleses lo eran por españoles y un gran porcentaje de los alemanes también estaban dibujados por españoles. Pero, mira por dónde, menos en España, en todas partes se aprecian». Poco puedo decir, más que tiene más razón que un santo: aquí nunca se ha apreciado un medio que ha tenido millones de lectores y ese es nuestro problema, ni las bajas cifras de ventas ni la falta de lectores. El problema es que no se aprecia el medio, en contraste con otros países.</p>
<p>&#8211; «Por lo menos en los EE.UU. le dan un valor importante como medio de entretenimiento», comento.</p>
<p>&#8211; «No solo como medio de entretenimiento, sino como algo más. La industria ha llevado al teatro, al musical tantas historietas. La industria del cine ha llevado a la pantalla tantos cómics. La industria de la televisión ha llevado tantas series, de animación o de imagen real que forma parte de la cultura al mismo nivel que un autor teatral, un cineasta o un escritor».</p>
<p>-«Allí no tienen ningún empacho en darle el premio Pulitzer a un cómic».</p>
<p>-«Sí, y tiras como Steve Canyon o autores como Milton Caniff o Al Capp eran tan considerados como cualquier escritor».</p>
<p>-«Y ya no digamos en Francia»</p>
<p>&#8211; «Exacto, donde hay museos de la historieta y donde los autores de tebeo han hecho obras de teatro, películas. Nadie se rasga las vestiduras porque de repente un hombre que ha hecho tebeos haga teatro. ¿Sabes lo que pasas aquí? Que la gente de estos medios, los productores de televisión, del cine, la gente de dinero, no ha leído tebeos. Ahora empieza a haber una generación, la de Almodóvar, Álex de la Iglesia, Santiago Segura, que si ha leído tebeos y son la gente que no va a tener ningún escrúpulo de hacer algo mirando a este medio». Hago un comentario sarcástico sobre lo que pueda hacer Bajo Ulloa con el Capitán Trueno y asiente. Lo cierto es que, como dice Carlos, en este santo país se han hecho intentos de reivindicar cierta cultura popular y uno de los símbolos máximos de la cultura popular española, el tebeo, sigue siendo el gran olvidado. La cultura oficial deja de lado los aspectos populares, «no es fino leer tebeos», como dice Giménez y el resultado es que nos vemos invadidos por los tebeos de fuera que aprovechan la situación del mercado.</p>
<p>&#8211; «Es que incluso a la hora de publicar un tebeo, no sé, coger un tebeo español. Mira los periódicos que tienen suplementos dominicales infantiles: buscan que sea manga o que se parezca al manga y, si es un tebeo, que se parezca a <em>Mortadelo y Filemón</em>. Si no, que sea extranjero. La paradoja es que España ha sido un país que tradicionalmente ha exportado tebeos y ahora parece como si no supiéramos hacer tebeos `¡pero si los españoles hemos hecho los tebeos de casi todos los países! Es un medio del que la gente se avergüenza».</p>
<p>&#8211; «Es una forma más de incultura».</p>
<p>&#8211; «A mí me parece en estos momentos que si tú no te has leído ningún tebeo de <em>Frank Cappa</em> de Manfred Sommer, pues te has perdido algo muy importante, y si tú no sabes quién es Moebius, eres un inculto».</p>
<p>Amén, que es lo que se debe decir cuando alguien deja una conversación cerrada. El resultado de todo esto, le comento, es que estamos perdiendo toda una generación de lectores, los niños, que deberían ser los lectores del futuro.</p>
<p>-«Se ha roto la cadena, no hay editores para este tipo de publicaciones. Las grandes editoriales como TBO, Valenciana, Bruguera o Maga, se hundieron y se ha roto la tradición de lectores, de lectores de editores y de autores. El lector viejo se ha olvidado de que existían y el lector nuevo no sabe que existen, excepto un grupo de aficionados que vive en las catacumbas, que son los que frecuentan las librerías especializadas. Cuando mi editor dice que me promocione, pues pienso que no servir  de nada. Si saliese en la tele y la gente dijera «voy a comprármelo», al salir a la calle no lo encontraría porque en el quiosco no lo venden. Es decir, la promoción no sirve para nada porque las tiradas son tan cortas y se venden por unos caminos tan especiales que solo lo dominan la gente de la catacumba, la gente que es aficionada». Me agrada esa definición de catacumbas, da la idea de un grupúsculo de pocos seguidores que luchan escondidos contra el sistema, no deja de tener su lado romántico.</p>
<p>Las copas están vacías y los ánimos caldeados, por lo que Carlos prepara unas nuevas dosis de sus exquisitos gintonics. Me enseña algunos de los borradores que está haciendo para Paracuellos, sencillamente excelentes y aprovechamos para encarar la parte final de la entrevista alejándonos un poco de la situación del tebeo, y nada mejor que hablar del tema de  moda, la dichosa red de redes y la posibilidad de que el papel sea sustituido por el formato electrónico. Carlos se ríe y me contesta:</p>
<p>-«Yo te voy a llevar la contraria desde el principio: no se ha fabricado, no se ha consumido tanto papel como ahora, el fax, el ordenador… Yo cuando hago cosas con el ordenador, me quedan unos residuos de papel que sirven para borradores que nunca en mi vida he utilizado tanto. Consumo mucho mas papel en el ordenador que antes.»</p>
<p>&#8211; «Sí, pero estas nuevas tecnologías dan nuevos recursos creativos, ¿no?»</p>
<p>-«Lo que pasa con el cómic en internet, que en estos momentos seguro que hay gente ya trabajando, es que al momento de estar en internet dejar  de ser cómic, modificar  el medio. El hecho de que lo modifiquen no es malo, pero lo cierto es que ser  otra cosa. A los cuatro días un cómic hecho para internet no será  un cómic, incluso le pondremos un nombre diferente, «tebeonet». Porque es inevitable que si le puedes poner voz o ponerle animaciones al cuarto día, tendremos un procedimiento narrativo diferente que yo creo que ir  a medio camino entre los cómics y los dibujos animados».</p>
<p>En eso tiene razón, ya que las experiencias que estamos viendo son una extraña mezcla entre cómic y dibujos animados pobres. Sin embargo, hay interesantes propuestas como la de Scott McCloud de cambiar la secuenciación, de jugar con el formato manteniendo el concepto de viñeta.</p>
<p>-«Puede ser interesante, pueden salir productos maravillosos y muy dignos, pero ser  otra cosa, otro momento, otras tecnología y por tanto otro medio. Porque, a fin de cuentas, aquí hace que la historieta sea historieta? Al fin y al cabo son imágenes dibujadas&#8230; ¿Por qué no llamamos historieta a los dibujos de Durero? ¿Porque no tenían textos? Mentira, sí que tenían textos de vez en cuando. ¿Sabes lo que ha hecho que la historieta sea la historieta? El que esté impresa en un periódico. Yo pienso que si hay que definir la historieta como algo, para mí,  lo que entendemos como tebeo es cuando existe la imprenta, cuando existe una difusión popular, masiva, de sacar muchas copias. Un dibujo hecho una sola vez es un cartel de ciego. ¿Por qué no llamamos tebeo a un cartel de ciego? Porque se lo llamamos cuando se empieza a publicar en los periódicos, cuando las tiradas son muy grandes, es barato, se reproduce muchas veces es popular. En el momento que los dibujos, con filacterias o sin filacterias, con bocadillos o sin ellos, dibujados primorosamente como Caran d&#8217;Ache&#8230; Los llamamos cómic cuando se imprimen, sacamos muchas copias a bajo precio en papel. Cuando le quitemos el papel, ser  otra cosa, le pondremos otro nombre el que sea».</p>
<p>Su concepción del tebeo me recuerda a la de Eisner, muy centrada en el tebeo clásico y, en el fondo, yo también estoy de acuerdo. Ese punto fetichista del aficionado que necesita su copia, oler la tinta&#8230; Algo que se pierde en un cómic electrónico.</p>
<p>-«Es que el tebeo tiene también una cosa importante, el objeto. No es lo mismo un álbum de Glenat que sacarme yo las copias. Es más, ¿qué es lo que ha quedado del tebeo? El coleccionismo. Este tebeo no me los saque de la bolsa de plástico porque pierde su valor. Es el objeto y eso es lo primero que perderíamos si sacamos un tebeo por internet».</p>
<p>Me enseña la versión que tiene de la revista <em>MAD</em> en cd-rom, una serie de discos en las que se incluyen todos los números de la revista satírica americana. «Me pongo el disco en el ordenador y me hojeo página por página y cuando llega una, dibujo,  saco una copia, o lo amplio, o simplemente una copia de la página y la calidad es estupenda… Pero si me saco todas las páginas de <em>MAD</em> y las coso con una grapa, no es lo mismo».</p>
<p>Apago la grabadora, que ya va siendo hora y comentamos la experiencia del lector de tebeos al llegar a ese álbum que tanto le gusta, saborear su olor, sentir el ruido de sus páginas nuevas. Carlos es un amante de los tebeos y eso hace que las experiencias, con años de distancia, sean las mismas. Seguimos hablando de Jonás, su obra no publicada, y de las posibilidades de nuevas series, nuevas ideas. Y me confiesa su nerviosismo ante el pequeño papel que le ha dado Guillermo del Toro, al que se refiere con gran cariño. Es difícil aceptar que hay que irse del estudio de Carlos, su cordialidad y jovialidad y su buen hablar hace que la conversación se pueda prolongar durante horas y que parezca que han pasado minutos. No nos despedimos, nos emplazamos a disfrutar de una buena paella un día de estos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2021/02/08/conversaciones-con-pablito/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2020 (III): Revistas y reediciones</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/04/repaso-al-2020-iii-revistas-y-reediciones/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/04/repaso-al-2020-iii-revistas-y-reediciones/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Jan 2021 19:50:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22185</guid>

					<description><![CDATA[Repaso al 2020 (III): Revistas y reediciones Hace 40 años, el formato revista era el imperante en los cómics, pero <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/04/repaso-al-2020-iii-revistas-y-reediciones/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Repaso al 2020 (III): Revistas y reediciones</strong></p>
<p>Hace 40 años, el formato revista era el imperante en los cómics, pero los cambios en los hábitos de consumo, la aparición de nuevas opciones de consumo cultural y la apertura de nuevas posibilidades tecnológicas en el campo de la edición provocaron una revolución editorial. El formato de aparición periódica tendría todavía resistencia durante un par de décadas más en el comic-book, pero la edición en formato de libro, desde el tankoubon del manga a la novela gráfica, pasando por el TPB americano (evolucionado a la “Original Graphic Novel”, comenzó un lento pero imparable aumento que lo ha hecho hoy el formato dominante. Sin embargo, la revista sigue teniendo una capacidad de resiliencia envidiable y sigue ahí, pero reconvertida en dos nichos fundamentales: por un lado, la conexión directa con la actualidad a través de la sátira y el humor, con <strong>El Jueves</strong> como exponente más evidente. Por otro, la exploración de nuevas posibilidades narrativas y creativas, la experimentación y el descubrimiento de nuevos autores, que ha llevado este formato a un limbo de difícil definición, entre el fanzine más combativo y el prozine más exquisito.</p>
<p>Este año hemos visto la aparición de varios interesantes intentos para recuperar este formato. Sin duda, <strong>Lardín</strong> es uno de los proyectos más sugerentes, que reúne tanto a autores y autoras veteranos como Josep María Beà, Gallardo, Vallès, Max, Mariscal, Martí, Onliyú, Isa Feu o Calpurnio con autores y autoras jóvenes como Marc Torices, Flavita Banana, Alexis Nolla o Luci Gutiérrez, por solo citar algunos del más de centenar de autores que han pasado por sus tres primeros números. <strong>Lardín</strong> apuesta por la reflexión y el humor inteligente, por una sátira de aspecto atemporal pero que no es ajena a la realidad y la actualidad, construyendo una propuesta atractiva y necesaria.</p>
<p>Por su parte, el incansable Juanjo El Rápido vuelve a lanzar una exquisita propuesta de revista con <strong>La residencia</strong> (Nuevo Nueve), que prueba esta vez el modelo de suscripción desde una selección autoral extraordinaria. Raquel Alzate, Calo, Del Barrio, Enrique Flores, Fermín Solís, Amelia Navarro, Max, Olivares…  La lista de firmas es apabullante y el resultado, impresionante.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22199" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-29-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-29-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-29-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-29-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-29-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-29.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Otra editorial que se ha subido al carro de este formato es Ominiky, que publica <strong>El Faszine de Ominiky</strong>, una propuesta que puede marcar un camino de recuperación del formato al ofrecer a un precio muy competitivo, en versión impresa y digital, una publicación que actúa como presentación de las obras y autores y autoras de la editorial. Buen ejemplo es el segundo número dedicado por completo a Óscar Martín.</p>
<p>Pero también hay intentos de recuperar las revistas de toda la vida: Isla de Nabumbu ha sacado la revista de terror <strong>KNOX </strong>dentro de un proyecto intermedial que incluye colaboraciones de Juan de Dios Garduño, Víctor Cinde, Tamo Castellano, Fausto Galindo y Claudio Sánchez. La portada de Sanjulián nos retrotrae con efectividad a los recordados tiempos del <strong>Creepy</strong>, evidenciando que el género de terror tiene una serie de claves y recursos (y quizás, suficientes acólitos) que funcionan a la perfección en este formato, como demuestran otras opciones como la revista <strong>CTHLHU</strong> (Diábolo) o <strong>Monster Mash</strong> (Fester), la primera ya totalmente consolidada y la segunda dando buenas vibraciones con ese segundo número.</p>
<p>Otras propuestas tradicionales como <strong>TMEO</strong> o <strong>Amaníaco</strong> siguen con una mala salud de hierro, intentando lidiar con las dificultades pandémicas (especialmente graves en el caso del TMEO, que se financiaba por la venta en bares y pubs, el sector más damnificado en esta pandemia) buscando nuevas opciones de distribución a través de internet. La propuesta de revista manga con autoría patria de Planeta, <strong>Planeta Manga</strong> parece consolidarse con bastante éxito, abriendo no pocas posibilidades para el futuro. En esta línea se puede incluir <a href="https://www.madrid-destino.com/eme21magazine"><strong>eme21mag</strong></a>, que si bien ha perdido la esencia fundacional de <strong>M21</strong>, sigue contando con indudables colaboradores y colaboradoras de excelencia, en algunos casos con entregas de calidad brutal, como las de Santiago Sequeiros.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22198" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-30-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-30-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-30-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-30-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-30-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-30.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Aunque sin duda, lo que más ilusión nos hizo este año en este capítulo fue ver la efímera resurrección de <strong>El Víbora</strong> (La Cúpula). Desde el ciberespacio, la mítica cabecera volvió durante unos meses para acompañar los rigores del confinamiento. ¿Se podría soñar con una vuelta de la publicación, aunque solo fuera en el ámbito digital? ¡Quién sabe!</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-22200" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/el-VÍBORA-para-supervivientes-Portada-782x1024.jpg" alt="" width="257" height="336" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/el-VÍBORA-para-supervivientes-Portada-782x1024.jpg 782w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/el-VÍBORA-para-supervivientes-Portada-229x300.jpg 229w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/el-VÍBORA-para-supervivientes-Portada-768x1006.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/el-VÍBORA-para-supervivientes-Portada-640x838.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/el-VÍBORA-para-supervivientes-Portada.jpg 1240w" sizes="auto, (max-width: 257px) 100vw, 257px" /></p>
<p>En el apartado de reediciones, me van a permitir no se exhaustivo, porque el listado es, simplemente, inmenso. La reedición se hace un hueco en el ámbito editorial español con un espacio propio y, por lo que parece, sólidamente establecido. Es cierto que las dos iniciativas más amplias de reedición se circunscriben al ámbito superheroico: tanto ECC como Panini siguen una política muy potente de reediciones de material clásico de DC y Marvel, respectivamente, que parece tener buena acogida entre los lectores. Así, hemos visto recopilatorios en diferentes formatos, de más o menos lujo, como las obras guionizadas por el siempre interesante Grant Morrison: <strong>La patrulla Condenada, All Star Superman </strong>(ECC) o sus <strong>New X-Men </strong>(Panini). Otros recopilatorios muy recomendables son la revisión en términos de género de terror que hacen Ewing y Bennet <strong>El Inmortal Hulk</strong>, la divertidísima <strong>Hulka</strong> de Slott y Bobillo; la contundente <strong>Ruinas</strong> de Warren Ellis; el <strong>Parábola</strong> de Stan Lee y Moebius o clásicos ya indiscutibles como <strong>La Tumba de Drácula</strong> (todos de Panini) o una nueva edición del <strong>Dark Knight</strong> de Miller. Pero de todas las ediciones de género superheroico, mi preferida ha sido, de lejos, la edición integral del <strong>Estela Plateada</strong> de Dan Slott y Mike Allred (Panini), a mi entender una de las obras más emocionantes y rendidas al género que han dado los superhéroes en la última década.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22197" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-32-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-32-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-32-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-32-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-32-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-32.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Destaca también, obviamente, la labor que está haciendo la editorial Dolmen en la recuperación de clásicos de prensa americanos: a las excelentes ediciones del <strong>Príncipe Valiente</strong>, <strong>El Hombre Enmascarado</strong> o <strong>Flash Gordon</strong> de Raymond, se han sumado indispensables como <strong>Terry y los Piratas</strong>, <strong>Johnny Hazard</strong> o <strong>Dick Tracy</strong>, siempre en cuidadas ediciones que el trabajo de Rafa Marín y Jesús Yugo han convertido en referentes absolutos a nivel mundial. Una línea en la que hay que recordar también la edición en blanco y negro del <strong>Príncipe Valiente</strong> que hace Manuel Caldas, un trabajo amanuense y artesanal de recuperación de la línea original que ha llegado al último volumen de la etapa de Foster, completando una tarea titánica. El portugués seguirá editando obras clásicas como <strong>Casey Rugles</strong> o el <strong>Tarzán</strong> de Russ Maning.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-22202" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Dick-Tracy-1943-1945-Portada.jpg" alt="" width="287" height="219" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Dick-Tracy-1943-1945-Portada.jpg 600w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Dick-Tracy-1943-1945-Portada-300x230.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 287px) 100vw, 287px" /></p>
<p>Pero no se han quedado ahí las recuperaciones. Sin duda, una de las más interesantes es la que está haciendo la editorial ECC de las obras de Alberto Breccia. Uno de los grandes maestros del cómic del que hemos visto recuperadas joyas como <strong>Drácula, Dracul Vlad? Bah!</strong>, <strong>Había otra vez&#8230; El lado oscuro de los cuentos infantiles</strong>, <strong>Buscavidas</strong>, <strong>Sueños pesados</strong> o <strong>Un tal Danieri </strong>(y aquí debo agradecer la oportunidad de prologar la obra de uno de mis autores preferidos, espero que hayan sido una lectura complementaria interesante). La misma editorial es la responsable de la recuperación de la obra de Richard Corben, con obras como <strong>La casa en el confín de la tierra</strong>, la adaptación de Hogdson y, sobre todo, la magistral <strong>Mundo Mutante</strong>, uno de los cómics más importantes de los 80. También de esta editorial ha sido la iniciativa de recuperar uno de los clásicos del cómic infantil, <strong>Anita Diminuta</strong>, de Jesús Blasco.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22196" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-33-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-33-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-33-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-33-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-33-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-33.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>La editorial Norma también se ha apuntado un buen número de reediciones interesantes, como los integrales de <strong>La Mazmorra</strong>, de Sfar y Trondheim; el clásico de la ciencia-ficción <strong>El rompenieves</strong>, de Jacque Loeb y Rochette ;los del divertidísimo <strong>Gastón el Gafe</strong> de Franquin; nuevas y cuidadas ediciones de <strong>Corto Maltés</strong>, de Hugo Pratt; el <strong>Ernie Pike</strong> de Pratt y Oesterheld, una de las grandes obras maestras del género bélico; el riguroso <strong>Érase una vez en Francia</strong>, de Fabien Nury y Sylvain Vallée, y dos obras fundamentales del género negro en el cómic: el <strong>Evaristo</strong> de Carlos Sampayo y Solano López y <strong>Nestor Burma</strong>, Leo Malet y Jaques Tardi.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22195" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-34-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-34-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-34-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-34-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-34-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-34.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Otras recuperaciones destacables han sido la de <strong>Los casos de Perro Nick</strong>, de Gallardo (La Cúpula), todo un clásico del género negro en el irónico Technicolor® de este autor; la extraordinaria y surrealista <strong>Mono de trapo</strong>, de Tony Millionare (Editorial Barrett), posiblemente el mejor seguidor de Herriman junto a Jim Woodring; el vitriólico <strong>Squeak the Mouse</strong> de Mattioli (Flugencio Pimentel); la maravillosa <strong>El almanaque de mi padre</strong>, de Jiro Taniguchi (Planeta); el brillante noir <strong>5 el número perfecto</strong>, de Igor; la sugerente reflexión sobre la autoría de <strong>Es un pájaro</strong>, de Steven T. Seagle y Teddy Kristiansen; la biblioteca de historias de terror de los años 50 que edita Diábolo, que llega a su sexto volumen con <strong>Fantasmas</strong> o el impresionante despliegue visual de Howard Chaykin en <strong>Espadas del cielo, flores del infierno</strong> (Yermo Ediciones).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22194" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-35-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-35-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-35-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-35-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-35-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-35.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /><br />
Eso sí, si me pidieran que me quedara solo con una de las reediciones que se han hecho este año, no lo dudaría: el <strong>Marcelín</strong> de Sempé (Blackie Books). Posiblemente no sea el mejor tebeo de la historia, pero oigan, es el que mejor te deja después de leerlo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-22201" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/marcelin.jpg" alt="" width="176" height="278" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/marcelin.jpg 540w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/marcelin-190x300.jpg 190w" sizes="auto, (max-width: 176px) 100vw, 176px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Seguro que faltan muchos en este listado, no lo duden, ha sido un año excelente en este apartado también.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/04/repaso-al-2020-iii-revistas-y-reediciones/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2020 (II). Lo mejor (Parte 2)</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/03/repaso-al-2020-ii-lo-mejor-parte-2/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/03/repaso-al-2020-ii-lo-mejor-parte-2/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 Jan 2021 17:26:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22159</guid>

					<description><![CDATA[Como decíamos ayer, este 2020 ha sido uno de los más espectaculares en cuanto a calidad de obras. Tendremos que <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/03/repaso-al-2020-ii-lo-mejor-parte-2/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Como decíamos ayer, este 2020 ha sido uno de los más espectaculares en cuanto a calidad de obras. Tendremos que esperar al tradicional informe de Tebeosfera para saber cómo ha afectado la pandemia al número de novedades anuales, en crecimiento desorbitado durante los últimos años y que, es de esperar, haya sufrido una reducción drástica. Quizás esa reducción ha llevado a las editoriales a intentar salvar el balance económico del año con la temporada de navideña, concentrando en el último trimestre no solo el mayor volumen de novedades, sino apostando claramente por unos lanzamientos estrella que, en otras condiciones, habrían encontrado acomodo en Sant Jordi o el Salón del Cómic. No hay más que comprobar que en el listado de los 40 mejores, casi el 50% son novedades de ese periodo.</p>
<p>Pero el listado de este año podría ser inacabable. Tanto, que me veo obligado a continuar la lista de recomendaciones del año con otras tantas obras que, sin ningún problema podrían entrar en el primer listado. La elección de las 40 mejores, como siempre, responde a criterios personales, pero la calidad de las obras es tan alta, que podría sentirme muy cómodo incluyendo en ese listado inicial cualquiera de las siguientes.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22168" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-13-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-13-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-13-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-13-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-13-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-13.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>En <strong>Imbatible 2 </strong>(Base) ya no tenemos la sorpresa, pero Pascal Jousselin sigue exprimiendo las posibilidades del lenguaje del cómic como nadie, logrando que cada página sea un reto compositivo y narrativo original. <strong>El niño que</strong>, de Juan Berrio (Nuevo Nueve) es un perfecto ejemplo de la exquisita sensibilidad de un autor que puede zambullirse en la nostalgia sin quemarse por sus excesos, logrando que el lector se reconozca y entre en la obra. <strong>Manifiestamente anormal</strong> (La Cúpula) es una vuelta al espíritu del fanzine combativo con el que Max hace balance de la pandemia. <strong>Grano de Pus</strong>, de Aroha travé y Rosa Codina (Pus Comix) es uno de los mejores exponentes de que el underground sigue vivo y con una salud de hierro.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22167" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-14-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-14-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-14-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-14-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-14-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-14.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Cuaderno Arcaico Muralis (</strong>Degomagom) es un apasionante experimento formal de Pablo Auladell, que transforma la ilustración en una herramienta narrativa única. <strong>Corredores aéreos</strong>, de Etienne Davodeau (La Cúpula) hace una disección despiadada de la decadencia de los cincuenta. Davodeau nos lanza a la cara la nostalgia para que nos demos cuenta de que es imposible vivir en ella. Ya era hora que tuviéramos otra obra de Gabrielle Bell: <strong>Todo es inflamable</strong> (La Cúpula) es un sugerente relato de la pérdida del pasado a través de un incendio en la casa familiar. La aceptación del propio cuerpo es el tema de dos obras muy distintas pero muy recomendables: <strong>P. Mi adolescencia trans</strong>, de Fumetti Brutti (Continta me tienes) y <strong>Cinzia</strong>, de Leo Ortolani (Nuevo Nueve).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22166" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-15-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-15-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-15-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-15-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-15-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-15.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Por su parte, <strong>Verdad</strong>, de Lorena Canotieri (Iliana Editorial) nos lleva a la guerra civil española para desplegar un ejercicio de virtuosismo visual que se convierte en evocador de sentimientos. Tres formas de entender la ciencia ficción muy diferentes: <strong>No te vayas sin mí</strong>, de Rosemary Valero-O’Conell (Astiberri) es una preciosa historia de amor a través de universos paralelos. <strong>Anunnaki</strong>, de Vicente Montalbá (Bang Ediciones) se apropia de las conspiranoias y leyendas urbanas para crear una obra que usa su socarrón humor para ir mucho más allá.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22165" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-16-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-16-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-16-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-16-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-16-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-16.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>XTC69</strong>, de Jessica Campbell (Astiberri) lleva la lucha feminista al espacio interestelar con humor y una muy recomendable mala leche. <strong>Mi retiro</strong>, de Abraham Martínez (Bang) es historia ficción que se pregunta sobre las muchas teorías de la supervivencia de Adolf Hitler. Con <strong>La ciudad de cristal</strong> (Impedimenta), Isabel Greenberg sigue su indagación incansable de la relación de la humanidad con sus ficciones, esta vez fijándose en el universo literario las hermanas Brontë. <strong>El chico de los ojos de gato </strong>(Satori) recupera al maestro del terror nipón, , Kazuo Umezz, con una obra que genera inquietud en cada página.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22164" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-17-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-17-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-17-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-17-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-17-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-17.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>¿Me estás escuchando?</strong>, de Tillie Walden (La Cúpula) certifica a su autora como una de las voces más sugerentes e interesantes del cómic americano actual y una de las autoras que mejor lleva al papel las relaciones personales. <strong>La soledad del dibujante</strong>, de Adrian Tomine (Sapristi) es un divertido retrato de la vida cotidiana del dibujante, de sus inseguridades, miedos y buenos momentos. Todo lo que hace Tom Gauld es recomendabilísimo, pero siento debilidad por sus tiras que reflexionan sobre la ciencia, recopiladas en <strong>El Departamento de Teorías alucinantes</strong> (Salamandra).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22163" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-18-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-18-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-18-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-18-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-18-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-18.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Alpha Decay se apunta el debut de Keiler Roberts en nuestro país con <strong>Isolada</strong>, una obra de apariencia sencilla sobre la vida cotidiana, pero que lanza al lector retos de reflexión escondidos con un humor tan sutil como efectivo. <strong>El humano</strong>, de Diego Agrimbau y Lucas Varela (La Cúpula) es una eficaz historia de ciencia-ficción que entronca con las enseñanzas de los Humanoides. En <strong>Transparentes. Historias del exilio colombiano</strong> (Astiberri) Javier de Isusi explora al realidad de un exilio impuesto, denunciando desde el compromiso y la honestidad una situación terrible. <strong>Subnormal</strong>, de Fernando Llor y Miguel Porto (Evolution Comics) parte de la experiencia personal de Iñaki Zubizarreta para construir una contundente historia contra el buying en las aulas, una obra necesaria.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22162" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-19-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-19-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-19-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-19-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-19-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-19.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Box</strong>, de Daijiro Morohoshi (Satori) es un sorprendente juego de espejos, un rompecabezas donde los mayores terrores son los que esconde siempre el ser humano. <strong>El dificil mañana</strong>, Eleanor Davis (Astiberri) es una sugerente reflexión sobre el futuro, que se aleja de las distopías habituales para entrar en terrenos más inquietantes, el de un futuro posible.  La tercera parte de <strong>García</strong>, de Santiago García y Luis Bustos (Astiberri) es la mejor de todas hasta ahora: un divertido homenaje a uno de los personajes clásicos del cómic español sirve como acerada herramienta de análisis de la actualidad. <strong>Bowie</strong>, de Steve Horton, Michael Allred y Laura Allred (Norma Ed.) es un festival visual en manos de los Allred, un homenaje irredento al músico disfrutable en cada página. <strong>Catorce de julio</strong>, de Bastién Vivés y Martin Quenehen (Diábolo) aporta una sugerente reflexión sobre el nivel de histeria que vive la sociedad en el temor al otro, al diferente.</p>
<p><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22161" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-20-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-20-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-20-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-20-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-20-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-20.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></strong></p>
<p><strong>Multimillonarios</strong>, de Darryl Cunnignham (Evolution) es un recorrido por las personalidades de las mayores fortunas del mundo y, también, un inquietante paseo por la desigualdad y los modelos que esta sociedad patrocina. <strong>#2</strong>, de José González (Spaceman Project) repite esquema de la anterior entrega y logra lo que busca: un viaje a alas entrañas de la creación que permite ver las bambalinas del autor. <strong>Dementia 21</strong>, de Shintaro Kago (Ponent Mon) puede parecer a simple vista una de las obras más “suaves” del autor, pero la divertidísima sátira que plantea es una bestial crítica de la sociedad actual y de cómo tratamos a nuestros mayores. <strong>Rosie en la jungla</strong>, de Nathan Cowdry (Fulgencio Pimentel) es una de las sorpresas de la temporada, una irónica y perversa revisión de la aventura desde las bases de la cultura popular más ingenua e infantil.</p>
<p><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22160" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-21-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-21-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-21-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-21-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-21-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-21.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></strong></p>
<p><strong>Galdós y la miseria</strong>, de El Torres y Alberto Belmonte (Nuevo Nueve) es una interesante aproximación a la biografía del literato desde la ficción. Por su parte, <strong>Estela Plateada: Negro</strong>, de Tradd Moore y Donny Cates (Panini) parte de un argumento canónico del superhéroe para buscar la experimentación a través de un dibujo que retrotrae a la psicodelia. <strong>Alois Nebel</strong>, de Jaroslav Rudis y Jaromir 99 (Gallo Nero) es una interesante y compleja aproximación a la situación y realidad de las naciones ocupadas por la URSS durante los años 60. En el terreno de los superhéroes, interesante <strong>Regreso del caballero oscuro, El chico dorado</strong>, de Frank Miller y Rafael Granmpá (ECC), que devuelve al personaje por un camino de evolución más lógico e interesante que DKIII. Sin olvidar <strong>La Gran Novela de los 4 Fantásticos</strong>, de Tom Scioli (Panini), que sigue el camino de Piskor con los mutantes novelando la larga tradición del grupo fundador de Marvel al mejor estilo de la <em>Gran novela americana, </em>o la espectacular labor de Javier Rodríguez en <strong>La historia del Universo Marvel, </strong>sobre guiones de Mark Waid<strong> </strong>(Panini).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22176" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-22-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-22-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-22-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-22-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-22-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-22.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>También muy sugerente la reescritura del personaje que plantea Daniel Warren Johnson en <strong>Wonder Woman: Tierra Muerta </strong>(ECC Ediciones), jugando con el origen mitológico y nuevas líneas argumentales postapocalípticas. Y muy, muy refrescante la línea Young Adult de DC que está editando la Editorial Hidra en España, con obras tan divertidas como el <strong>¡Hola, liga de la justicia!</strong>, de Michael Northrop y Gustavo Duarte o la muy interesante <strong>Harley Quin</strong><strong>n. Cristales Rotos</strong>, de Mariko Tamaki y Steve Pugh.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22175" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-23-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-23-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-23-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-23-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-23-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-23.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>La medicina gráfica ha tenido un gran impulso este año en nuestro país con la aparición de la editorial Saludarte, que ha publicado la fundacional <strong>Un mal médico</strong>, de Ian Williams y la emotiva honestidad de <strong>El cáncer de mamá</strong>, de Brian Fies. Una línea en la que bien se podría incluir <strong>La traición de lo real</strong>, de Céline Wagner (Ponent Mon), sobre la esquizofrenia de Unica Zürn.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22174" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-24-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-24-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-24-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-24-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-24-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-24.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>El cómic de temática social también ha tenido un buen año: a los muchos ya citados hay que añador, sin duda, <strong>Habla María</strong>, de Bef (Astiberri), el relato del autor sobre su hija autista; <strong>Todas nosotras</strong>, Elisabeth Casillas e Higia Garay (Astiberri), sobre la lucha contra las leyes antiaborto en EL Salvador;  <strong>Homo Machus</strong>, de Javirroyo (Lumen), una divertídisima y vitriólica reflexión sobre el machismo que todavía inunda nuestra sociedad; <strong>Ofensiva Final</strong>, de Miguel Ángel Giner y Susana Martín (Dolmen) una curiosa aproximación a la realidad de Centroamérica desde una ficción próxima; <strong>Todos nazis</strong>, de Aleix Saló (Reservoir Books), que vuelve a mostrar su lucidez a la hora de analizar el auge de la ultraderecha en Europa; <strong>Memoria de una guitarra</strong>, de Román López Cabrera (Evolution), que analiza la relación de la música con la lucha antifranquista o <strong>La máquina que nunca duerme</strong>, de Ivan Grennberg, Everett Patterson y Joseph Canlas (Flow Press), inquietante ensayo sobre la vigilancia que se ha impuesto en nuestra sociedad. De agradecer es siempre recuperar el excelso barroquismo de Sergio Toppi en <strong>Americania</strong> (Ponent Mon), pura experimentación narrativa. Una experimentación que está en la esencia de <strong>Dúplex</strong>, de VV.AA: (Marmotilla Ediciones), una interesante antología sobre el diálogo entre poesía y cómic; o en el sugerente <strong>Dormir es morir</strong>, de Gabri Molist (Bang Ediciones) que se zambulle en el onirismo desde fondo y forma.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22173" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-25-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-25-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-25-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-25-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-25-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-25.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Bueno es siempre encontrarse con las continuaciones de series estimables como la tercera y última entrega de <strong>Epiphania</strong>, de Ludovic Debeurme (Kraken Cómics), excelente obra de ciencia-ficción, o la segunda de <strong>Pepino Héroe de leyenda. El reino de las olas</strong>, de Gigi DG (La Cúpula), un delicioso tebeo infantil de aventuras. O encontrarse con autores a los que da gusto seguir, como Nadar que se une a Julian Frey en la apasionante <strong>El cineasta</strong> (Astiberri), sobre la vida de Édouard Luntz; Fidel Martínez, que demuestra la potencia y expresividad de su trazo en <strong>Sarajevo Pain</strong> (Norma Ed.); a Miguelanxo Prado en el muy divertido <strong>El Pacto del Letargo </strong>(Norma Editorial); Rayco Pulido en <strong>Ida y vuelta</strong> (Ediciones Idea) o Salva Rubio y Ricard Efa en <strong>Django</strong> (Norma Ed)</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22172" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-26-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-26-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-26-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-26-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-26-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-26.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22171" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-27-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-27-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-27-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-27-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-27-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-27.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>La autoedición también ha sido potente este año: no hay que olvidar obras tan interesantes como la potente <strong>Dios, Patria, Fueros y Altsasu</strong>, de Elias Taño; la sorprendente <strong>Triatlón</strong>, Marta Cartú; el didáctico y no menos divertido <strong>Como hacer un cómic sin puta idea</strong>, de Javier Marquina y Rosa Codina o la deslumbrante La villa luminosa, de maría Ramos, Pepa Prieto Puy y Ana Galvañ.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22180" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-1-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-1-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-1-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-1-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-1-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Y como todo esto deberían comprarlo en una librería, no está de más conocer el mundo interno de las libreras, aunque sean japonesas, con la delirante <strong>La librera calavera</strong>, de Homda-San (Fandogamia).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-22181" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-2.jpg" alt="" width="167" height="231" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-2.jpg 289w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-28-2-217x300.jpg 217w" sizes="auto, (max-width: 167px) 100vw, 167px" /></p>
<p>Mañana, más, con una selección de las espectaculares reediciones que se han hecho este año y de las interesantes revistas que han aparecido.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/03/repaso-al-2020-ii-lo-mejor-parte-2/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2020 (I): Lo mejor (Parte 1)</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/02/repaso-al-2020-i-lo-mejor-parte-1/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/02/repaso-al-2020-i-lo-mejor-parte-1/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 Jan 2021 21:07:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22140</guid>

					<description><![CDATA[No sé cómo recordaremos este año 2020 que ha pasado. ¿”El año de la pandemia”?¿”El año de coronavirus”?¿”El annus horribilis”?¿”El <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/02/repaso-al-2020-i-lo-mejor-parte-1/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>No sé cómo recordaremos este año 2020 que ha pasado. ¿”El año de la pandemia”?¿”El año de coronavirus”?¿”El annus horribilis”?¿”El año del teletrabajo”?&#8230; Cualquiera sabe, la imaginación humana es incansable y los departamentos de mercadotecnia, más, por lo que imagino que todas las secciones de marketing de las grandes multinacionales estarán ya buscando un nombre pegadizo que se quede adherido a nuestras meninges para poder usarlo en sus campañas. Mientras, los de a pie, supongo que todavía estamos intentando entender qué ha pasado. Mientras escribo esto, las cifras de contagios y muertos crecen a ritmo endiablado mientras la esperanza de la vacuna parece ya tocarse con la punta de los dedos, en un paradójico equilibrio entre el apocalipsis y el feliz de THE END de una película a olvidar. Hemos vivido un entrenamiento del fin del mundo extraño, que tira por tierra todas las profecías del género apocalíptico para quitar del centro del desastre la lucha por la supervivencia y poner el foco en el lineal de papel higiénico de los supermercados y la conexión de banda ancha. Supongo que en las próximas películas postapocalípticas veremos un desastre más doméstico y cotidiano, con mensajeros de Amazon moviéndose a placer entre una ciudad en ruinas donde, eso sí, se sigue viendo Netflix y HBO.<br />
La realidad nos ha vuelto a recordar que, en caso de desastre, los héroes llevan uniformes de servicio público y no mallas ajustadas y que, al final, la ciencia será la que salve a la humanidad, sin épica ni fanfarrias. Ni reconocimiento, como es habitual, pero con horas y horas de trabajo.</p>
<p>Mientras, hemos visto como la cultura, la denostada y olvidada cultura, ha dado todo lo que podía de sí para acompañar los momentos más duros. Ha olvidado durante meses que ha sido uno de los sectores más machacados por la pandemia y el confinamiento para compartir con generosidad su creatividad en unas redes sociales que pasaron de estigmatizadas a salvadoras de una sociabilidad impedida. De golpe, nos hemos digitalizado no solo en el trabajo, sino en el consumo de la cultura, cambiando hábitos y costumbres. Veremos cómo afecta al sector del cine, con unas salas tocadas de muerte sustituidas por pantallas de 65” y sofá, pero más complejo será ver cómo afecta a un mundo editorial que lleva una década sin rumbo, perdido entre la llegada de lo digital en todas sus formas, de la distribución al consumo. Resulta difícil saber si estos meses de consumo digital obligado dejarán poso y cambiarán radicalmente nuestra forma de leer, pero lo cierto es que editoriales y librerías han vivido un golpe que puede ser mortal, mientras autores y autoras ven como su perenne situación de debilidad se agudiza.</p>
<p>Complejo panorama industrial que contrasta, paradójicamente, con la calidad de lo editado en este 2020. Llevo varios años hablando de la buena calidad de lo que se edita, pero este 2020 ha sido, sin duda, el mejor año de la década que acaba. Pero, sobre todo, ha sido el mejor año para el cómic español desde hace muchísimo tiempo: jamás se ha concentrado tanta y tan buen nivel en los tebeos producidos en nuestro país. En mis listas, nunca el cómic español había acaparado el 50% de la lista de mejores del año y el 70% de los 10 primeros puestos. Una selección que tengo que aumentar a 40 elegidos y que me obliga a hacer dos entregas de lo mejor, porque hay otros tantos tebeos que creo destacables.</p>
<p>No me enrollo más. Como siempre, el aviso de rigor: esto es una selección de mis mejores lecturas que será, por supuesto, discutible y muy posiblemente intransferible. No es un canon ni lo pretende, solo una guía personal de mi gusto, por supuesto, y en el que estoy convencido que faltarán muchas obras que no he podido leer pese a que ha sido un año récord en lecturas.</p>
<p>Eso sí, me permitirán hacer este año un pequeño bloque extra por lo extraordinario del año. Dicho esto, comienzo mi listado:</p>
<p><strong>Los tebeos del confinamiento</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22141" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-8-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-8-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-8-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-8-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-8-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-8.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-22142 alignleft" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-9.jpg" alt="" width="200" height="187" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-9.jpg 428w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-9-300x280.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /></p>
<p>Los días del confinamiento han sido y serán los más extraños de nuestras vidas. Y, como siempre, el cómic ha sido uno de las artes que más agilidad ha demostrado en plasmar esa extraña vivencia. Primero fue a través de redes sociales, en webcómics, en instazines, que iban produciéndose en tiempo real, y que compartían con todos los lectores los sentimientos y sensaciones de esos días. Las editoriales se han dado prisa en recopilarlos, pero creo que cuatro son especialmente importantes. El primero, <strong>ConVIvienDo 19</strong>, de David Ramírez (Norma Editorial), maravilloso y emocionante relato de un sufrimiento en el que se puede reconocer media humanidad. Ramírez expresa el desconcierto, la inquietud y el miedo por la enfermedad que estaba pasando su marido. Y nos arrastró a todos detrás, llorando con él, alegrándonos con él, descubriendo que lo que se estaba viviendo en muchos hogares era un drama compartido. <strong>Días de alarma</strong>, de Víctor Coyote (Salamandra Graphics) es una reflexión acerada sobre una realidad cambiante y mutable, que no mira la intimidad del hogar sino la reacción de la sociedad, de una política que no supo nunca estar a la altura, con la rabia del dolor por la tragedia. Por su parte, <strong>Algo extraño me pasó de camino de casa</strong>, de Miguel Gallardo (Astiberri) podría ser la fusión de ambas perspectivas. Gallardo sufrió una enfermedad gravísima, un tumor cerebral, en medio del mayor desastre sanitario que ha vivido el planeta en décadas. Y solo él es capaz de contarlo con la lucidez que proporciona el humor, con un sentido común aplastante y conectando con el lector con facilidad aplastante. Por último, <strong>El murciélago se va de birras</strong>, de Álvaro Ortiz (Astiberri) es la expresión de esa generosidad autoral que nos tuvo a todos y todas entretenidos, olvidando durante unos minutos el drama para esperar todos los días, durante casi dos meses, esas cuatro viñetas de genial locura improvisada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Lo mejor del año</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li><strong>Regreso al Edén</strong>, de Paco Roca (Astiberri)</li>
<li><strong>Primavera para Madrid</strong>, de Magius (Autsaider)</li>
<li><strong>Mis cien demonios</strong>, de Lynda Barry (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Orlando y el juego 5: Cheminova</strong>, de Luis Durán (Diábolo)</li>
<li><strong>Yo, Mentiroso</strong>, de Antonio Altarriba y Keko (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Coñodramas</strong>, de Moderna de pueblo (Zenith)</li>
<li><strong>Es hoy</strong>, de Carlos Giménez (reservoir Books)</li>
<li><strong>Matadero cinco</strong>, de Ryan North y Albert Monteys (Astiberri)</li>
<li><strong>A través. El universo de un hombre</strong>, de Tom Haugomat (Pipala)</li>
<li><strong>Barrios, bloques y basura</strong>, de Julie Wertz (Errata Naturae)</li>
<li><strong>Llamarada</strong>, de Jorge González (ECC)</li>
<li><strong>La esperanza pese a todo (II)</strong>, de Émile Bravo (Dibbuks)</li>
<li><strong>Mis queridos difuntos</strong>, de Lorenzo Montatore (Sapristi)</li>
<li><strong>Los sentimientos de Miyoko en Asagaya</strong>, de Shin’ichi Abe (GalloNero)</li>
<li><strong>Este era el lugar</strong>, de Chris Reynolds (Libros Walden)</li>
<li><strong>Las varamillas</strong>, de Camille Jourdy (Astronave)</li>
<li><strong>Un tributo a la tierra</strong>, de Joe Sacco (Planeta)</li>
<li><strong>Siempre tendremos 20 años</strong>, de Jaime Martín (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Pompeio</strong>, de Andrea Pazienza (Fulgencio Pimentel)</li>
<li><strong>Como un verde, libro verde</strong>, de Julia Huete (autoedición)</li>
<li><strong>Cassandra Darke</strong>, de Possy Simmonds (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>La cólera de Baudelaire</strong>, de Laura Pérez Vernetti (Luces de Gálibo)</li>
<li><strong>Myrdin</strong>, de Jorge García y Gustavo Rico (Norma)</li>
<li><strong>Heimat</strong>, de Nora Krug (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Sunny Sunny Ann!</strong>, de Miki Yamamoto (Astiberri)</li>
<li><strong>Cheese</strong>, de Zuzu (Barbara Fiore)</li>
<li><strong>Tierra Muerta</strong>, de Don Rogelio (Autsaider)</li>
<li><strong>La Cólera</strong>, de Santiago García y javier Olivares (Astiberri)</li>
<li><strong>Aspirina</strong>, de Joann Sfar (Fulgencio Pimentel)</li>
<li><strong>El buen padre</strong>, de Nadia Hafid (Sapristi)</li>
<li><strong>Esto no está bien</strong>, de Irene Márquez (Autsaider)</li>
<li><strong>Del Trastévere al Paraíso</strong>, de Felipe Hernández Cava y Antonia Santolaya (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Blueberry: Rencor Apache</strong>, de Joann Sfar y Christophe Blain (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Preferencias del sistema</strong>, de Ugo Bienvennu (Ponent Mon)</li>
<li><strong>Devastación</strong>, de Julia Gförer (Alpha Decay)</li>
<li><strong>Naftalina</strong>, de Sole Otero (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>Historia del arte II</strong>, de Pedro Cifuentes (despertaferro)</li>
<li><strong>Astenia</strong>, de Andrés Tena (Bang Ediciones)</li>
<li><strong>Hey, Kids!</strong>, de Howard Chaykin (Dolmen Editorial)</li>
<li><strong>La espiral</strong>, de Aidan Koch (AIA Editorial)</li>
<li><strong>Tarde en MacBurger&#8217;s</strong>, de Ana Galvañ (Apa Apa Ediciones)</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22143" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>No hay sorpresa posible este 2020. <strong>Regreso al Edén</strong>, de Paco Roca es la mejor obra del año, rotunda, redonda. La reflexión sobre la construcción de la sociedad a través de la memoria individual que propone Roca es fascinante y llena de pequeños caminos por los que perderse. Sin duda, uno de los mejores tebeos de este siglo y uno de los mejores de la historia del tebeo español. Por su parte, en <strong>Primavera para Madrid</strong> Magius hace un ejercicio de sátira perfecto desde lo que podríamos denominar una falsa ficción documental, que supone uno de los relatos más demoledores sobre la corrupción política que nunca haya leído. El magisterio autoral de Lynda Barry se extiende porcada una de las páginas de <strong>Mis cien demonios</strong>, un maravilloso retrato de las pequeñas cosas que componen la personalidad humana, esos recuerdos que pueden ser demoníacos o angélicos, puede que incluso inventados, pero que forman parte de nosotros. Con la quinta entrega de <strong>Orlando y el juego, Cheminova</strong>, Luis Durán cierra una de las sagas más ambiciosas del cómic hispano y, a la vez, una de las más sorprendentes y apasionantes indagaciones sobre cómo la cultura popular nos influye, nos crea y nos define. Para Durán, la cultura popular es la esencia de la humanidad, y su largo camino por estos cinco volúmenes desvela la tupida telaraña que nos envuelve y que nos atrapa con gusto.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22144" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Para el final de la Trilogía del Yo, Antonio Altarriba y Keko deciden centrarse en la mentira. Una cualidad humana que en <strong>Yo, Mentiroso</strong> resulta estar ligada a la política que hemos vivido estos últimos años. Y el resultado, como no podía ser menos, es un puñetazo directo al estómago de una sociedad anestesiada ante una realidad bochornosa. <strong>Coñodramas</strong>, de Moderna de pueblo, es una brillante e inteligente conexión del feminismo con la cultura popular, que sigue la línea de su obra anterior con indudable acierto, combinando la reflexión desde el relato personal, pero apostando esta vez por una compleja apuesta narrativa que entronca esos pensamientos con la plasmación de los estereotipos en la cultura popular, en una atractiva y eficaz mezcla.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22145" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-2-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-2-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-2-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-2-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-2-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-2.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Con <strong>Es hoy</strong>, Carlos Giménez cierra su reflexión sobre el ocaso del autor. La trilogía compuesta por esta obra junto a <em>Crisálida </em>y <em>Canción de Navidad</em> es de una dureza demoledora en la visión que hace de su propia carrera, de su existencia. No hay piedad en esa mirada que lanza desde los 80 años a su pasado, con ese magisterio narrativo que atrapa al lector por las tripas, obligándole a imaginar su propio futuro, a reflexionar sobre la vida y la muerte. Adaptar a Kurt Vonnegut no es tarea fácil, pero atreverse con <strong>Matadero cinco</strong> es una labor casi suicidad que Ryan North y Albert Monteys han conseguido superar no solo con nota, sino consiguiendo hacer suyo el críptico relato original, en el que es sin duda uno de los mejores tebeos de ciencia-ficción de los últimos años. <strong>A través. El universo de un hombre</strong>, de Tom Haugomat es una de las grandes sorpresas del año, un juego narrativo osado, que analiza ese extraño y sutil mecanismo que transforma la realidad en recuerdo. Uno de los tebeos más sugerentes que servidor recuerda. No deja ese espacio de experimentación <strong>Barrios, bloques y basura</strong>, de Julie Wertz, que recorre las calles de Nueva York para hacer protagonistas a los lugares menos conocidos, a las calles, los callejones y los rincones que nunca salen en las fotos, proponiendo una juego temporal insólito que obliga a la reflexión.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22153" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-3-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-3-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-3-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-3-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-3-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-3.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /><br />
<strong>Llamarada</strong> es la confirmación de la genialidad de Jorge González, que investiga su pasado generando sensaciones y sentimientos desde el simbolismo de texturas y colores. <strong>Mis queridos difuntos</strong>, es una brutal sátira de Lorenzo Montatore que transforma la influencia de la escuela clásica de Bruguera en una herramienta demoledora para reflexionar sobre el ser humano. <strong>Los sentimientos de Miyoko en Asagaya</strong>, de Shin’ichi Abe traslada al lector la desesperación de una vida que no encuentra sentido. Todo un acierto recuperar en <strong>Este era el lugar</strong> la arriesgada obra de Chris Reynolds, siempre en el límite de un surrealismo inquietantemente próximo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22152" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-4-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-4-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-4-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-4-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-4-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-4.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Las varamillas</strong>, de Camille Jourdy es una obra deliciosa, un tebeo dedicado a pequeños de 9 a 99 años que quieran recuperar ese espíritu libre de la Alicia de Carroll o la Chihiro de Miyazaki. Con <strong>Un tributo a la tierra</strong>, Joe Sacco explora las complejas y contradictorias realidades de la extracción de petróleo que está afectando a los pueblos indígenas del norte del Canadá. <strong>Siempre tendremos 20 años </strong>cierra la indagación que Jaime Martín hizo sobre su familia y le toca el turno a él mismo, arrastrando a toda mi generación detrás. Pazienza es uno de los grandes autores de todos los tiempos y <strong>Pompeio </strong>es un grito desesperado, una pequeña ventana abierta a una de las personalidades más complejas y fascinantes que ha dado el noveno arte. <strong> </strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22151" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-5-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-5-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-5-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-5-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-5-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-5.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Julia Huete está definiendo una forma de entender el cómic desde la experimentación y la poesía gráfica que se expande y encuentra camino propio en <strong>Como un verde, libro verde</strong>. Qué decir de Possy Simmonds, que con <strong>Cassandra Darke</strong> lanza dardos envenenados al mundo del arte moderno sin perder por un momento la fuerza del mejor thriller. En <strong>La cólera de Baudelaire</strong>, Laura Pérez Vernetti sigue explorando la traslación de la poesía al cómic con uno de los grandes de la poesía francesa. Y mucho de poética tiene <strong>Myrdin</strong>, donde Jorge García y Gustavo Rico reimaginan con pasión la mitología artúrica.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22150" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-6-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-6-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-6-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-6-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-6-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-6.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Heimat</strong>, de Nora Krug es un relato que destaca por la honestidad de su autora a la hora de analizar un pasado tan complejo como el de la Alemania nazi y sus sombras. <strong>Sunny Sunny Ann!</strong>, de Miki Yamamoto es un road comic que supura libertad contagiosa por cada una de sus viñetas. Si antes hablábamos de Pazienca, puede que una de sus grandes herederas sea Zuzu, que firma en Cheese un extraordinario relato generacional. <strong>Tierra Muerta </strong>certifica a Don Rogelio como una de los voces superdotadas del cómic patrio. <strong>La Cólera</strong> demuestra el buen equipo formado por García y Olivares, que realiza un trabajo soberbio en su recreación de La Iliada.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22149" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-7-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-7-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-7-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-7-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-7-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-7.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Y quien no necesita certificación es Joann Sfar, que vuelve en <strong>Aspirina </strong>al delicioso universo del Vampiro Ferdinand. Sólido y sugerente estreno en el relato largo de Nadia Hafid, que con <strong>El buen padre</strong> firma una interesante introspección en la realidad ocultada de la inmigración. <strong>Esto no está bien</strong>, de Irene Márquez machaca correcciones políticas y demás sandeces con la fuerza aplastante del humor bestia y sangriento más irreverente. En <strong>Del Trastévere al Paraíso</strong>, Felipe Hernández Cava reflexiona sobre el terrorismo y sus incoherencias, perfectamente entendido por una brillante Antonia Santolaya.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22148" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-10-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-10-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-10-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-10-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-10-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-10.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Sfar y Blain tuvieron claro que continuar a Giraud era imposible y afrontan en <strong>Blueberry: Rencor Apache</strong> una sensacional reescritura del personaje deudora de Jijé. <strong>Preferencias del sistema </strong>presenta en España a Ugo Bienvennu uno de los autores más sugerentes del nuevo cómic de ciencia-ficción. <strong>Devastación</strong>, de Julia Gförer, lleva a los tiempos de la peste reflexiones que son fácilmente trasladables a los mundo de hoy, mientras que <strong>Naftalina</strong>, de Sole Otero recupera la realidad argentina desde la memoria íntima.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22157" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-11-1-1024x341.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-11-1-1024x341.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-11-1-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-11-1-768x256.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-11-1-640x213.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-11-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>En <strong>Historia del arte II</strong>, Pedro Cifuentes sigue demostrando la validez del cómic como lenguaje didáctico desde el humor y la pasión por enseñar. <strong>Astenia</strong>, de Andrés Tena es uno de los debuts más atractivos de los últimos años, un autor de estilo personalísimo con propuestas muy interesantes.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter  wp-image-22146" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-12.jpg" alt="" width="532" height="239" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-12.jpg 891w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-12-300x135.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-12-768x345.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/Nuevo-proyecto-12-640x287.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 532px) 100vw, 532px" /></p>
<p>Difícil que se pueda hacer una revisión de la historia del cómic americano más vitriólica que la que firma Howard Chaykin en <strong>Hey, Kids!</strong>. <strong>La espiral </strong>supone el estreno en España de Aidan Koch, fascinante exponente de la poesía gráfica más atrevida. En <strong>Tarde en MacBurger&#8217;s</strong>, Ana Galvañ juega con la ciencia ficción para indagar en atrevidas propuestas formales que hacen del color un elemento protagonista y narrativo.</p>
<p>Y estos son los cuarenta más destacados. Mañana, otros tantos no menos interesantes&#8230;</p>
<p><strong>ACTUALIZACIÓN</strong>:<br />
Acabo de incluir una imperdonable falta en este listado: la excepcional segunda entrega de <strong>La esperanza pese a todo</strong>, de Émile Bravo (Dibbuks), que continua su implacable reflexión sobre la guerra y el ser humano a través de los famosos personajes de Rob-Vel.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter  wp-image-22188" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/esperanza.jpg" alt="" width="191" height="256" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/esperanza.jpg 298w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2021/01/esperanza-224x300.jpg 224w" sizes="auto, (max-width: 191px) 100vw, 191px" /></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2021/01/02/repaso-al-2020-i-lo-mejor-parte-1/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2019 (II): Clásicos y reediciones</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/02/lo-mejor-del-2019-ii-clasicos-y-reediciones/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/02/lo-mejor-del-2019-ii-clasicos-y-reediciones/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jan 2020 12:14:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22133</guid>

					<description><![CDATA[Las reediciones siguen siendo un buen termómetro del momento actual del cómic: en una industria cultural mediatizada por la novedad <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/02/lo-mejor-del-2019-ii-clasicos-y-reediciones/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Las reediciones siguen siendo un buen termómetro del momento actual del cómic: en una industria cultural mediatizada por la novedad de consumo rápido a golpe de like como única reflexión, la recuperación de las obras clásicas es una anómala situación que mide en cierta medida el interés de los lectores por los referentes de las lecturas actuales y un nicho de rentabilidad que la industria ha encontrado, lo que podría leerse tanto como indicativo de cierta salud socioeconómica (y cultural), como de rendición al tsunami nostálgico. Ambas posibilidades pueden ser ciertas, y aunque se puedan retroalimentar, creo que estamos más en la línea de la primera con matices de la segunda: muchos lectores y lectoras que habían renunciado a seguir leyendo cómic por sus consideraciones peyorativas, vuelven a él con el arrastre de la nostalgia para descubrir un arte que ya estaba en plenitud hace décadas y del que pueden estar orgullosos.</p>
<p>Sin duda, la industria española ha apostado por la reedición de material de forma abierta y entregada: el ejemplo de editoriales como Panini o ECC, lanzadas a una intensa y sistemática recuperación de las ediciones de Marvel y DC pueden ser un buen ejemplo, ya consolidadas entre los aficionados como una oportunidad excelente para conocer las obras que han apuntalado el género a lo largo del tiempo. Panini, por ejemplo, ha apostado por obras que van desde la esperada reedición de La espada Salvaje de Conan a la colección de Marvel Facsimil pasando por la ya establecida colección Marvel Gold, que este año ha editado nada más y nada menos que <strong>Los nuevos mutantes</strong> de Claremont y Sienkiewickz o <strong>Las historias jamás contadas de la Patrulla X</strong> de Claremont y Bolton, incluyendo nuevas colecciones como la recuperación del <strong>Parábola</strong> de Moebius y Stan Lee. ECC, por su parte, sigue recuperando clásicos de la línea Vértigo como <strong>Preacher</strong>, <strong>Sandman</strong> o <strong>Animal Man</strong>, así como nuevas ediciones de clásicos como <strong>Watchmen</strong> o <strong>V de Vendetta</strong> en ediciones en BN que permiten admirar el dibujo de Gibbons o Lloyd.<br />
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft" src="https://www.universal-comics.com/imagenes/poridentidad?identidad=f2cb6d95-9b78-42da-8c51-1e9880d84903&amp;ancho=900&amp;alto=" alt="Resultado de imagen de mata hari marika vila" width="280" height="369" />Una política editorial que podemos encontrar en casi todas las editoriales, desde Reino de Cordelia, que opta por la recuperación de clásicos modernos del cómic patrio como <strong>Modotti</strong>, de Angel de la Calle a <strong>Brian the Brain</strong>, de Miguel Ángel Martín a nuevas editoriales que apuestan decididamente por la reivindicación de clásicos, como Isla de Nabumbu que ha editado los necesarios <strong>Viaje al infierno</strong> de Auraleón o <strong>Mata Hari</strong> de Marika Vila. Trilita sigue fiel a la edición de la obra de Beà con la magistral <strong>Peter Hipnos</strong>, mientras que Astiberri tampoco ha faltado a esta línea, con recuperaciones de clásicos modernos como <strong>El Silencio de Malka</strong>, de Jorge Zentner y Rubén Pellejero, <strong>En busca del unicornio</strong>, de Emilio Ruiz y Ana Miralles, <strong>Charlie Moon</strong>, de Horacio Altuna, o los integrales de <strong>El Vecino</strong> de Santiago García y Pepo Pérez. El cómic europeo también ha estado presente con recuperaciones de los maravillosos clásicos de Franquin (<strong>Spirou</strong> por Dibbuks y <strong>Gastón el gafe</strong> por Norma), obras como el <strong>Verano Indio</strong> de Pratt y Manara (Norma), <strong>Jonas Fink</strong> de Giardino (Norma), <strong>Corre, Zanardi</strong>, de Andrea Pazienza (Fulgencio Pimentel, que se ha marcado un espectacular catálogo de <strong>Ceesepe</strong>, con recuperación de parte de sus cómics) o el magistral <strong>El joven Alberto</strong>, de Yves Chaland (Dibbuks), sin olvidar la apuesta por la nouvelle BD con los integrales de <strong>La Mazmorra</strong> de Sfar y Trondheim (Norma) e <strong>Isaac el Pirata</strong>, de Blain (Norma) o <strong>la Guerra de Alan</strong> de Guibert y el <strong>Epiléptico</strong> de David B (ambas por Salamandra Graphic). El manga tampoco ha sido ajeno, con espectaculares ediciones de la obra de Tezuka (<strong>Astroboy</strong>, por Planeta) o el <strong>Akira</strong> de Katsuhiro Otomo (Norma).</p>
<p><img decoding="async" src="https://i2.wp.com/dolmeneditorial.com/wp-content/uploads/2019/11/FG-1951-1953-Portada.jpg?fit=2298%2C1748&amp;ssl=1" alt="Resultado de imagen de flash gordon dan barry dolmen" /></p>
<p>Pero, sin duda, una de las mejores noticias ha sido la consolidación y continuidad de la colección Sin Fronteras de la editorial Dolmen. Bajo la dirección de Rafa Marín y el indispensable trabajo técnico de Jesús Yugo, la colección ha incorporado este año obras fundamentales del cómic de prensa como <strong>Terry y los Piratas</strong>, de Milton Caniff, <strong>Johnny Hazard</strong>, de Frank Robbins o el <strong>Flash Gordon</strong> de Dan Barry, continuando las ediciones de <strong>Prince Valiant</strong>, <strong>The Phantom</strong> o <strong>Mandrake</strong>. Extraordinarias que avanzaban un género de aventuras adulto y de calidad ya en los años 50. No es una afirmación baladí: deben leerse no desde la perspectiva de hoy, sino desde la necesaria contextualización temporal, comparando con otros productos culturales de la época. Miren ustedes grandes de la aventura en el cine como <em>La diligencia</em> o <em>Fort Apache</em>, de Ford; <em>Río rojo</em> o <em>El enigma de otro mundo</em>, de Hawks; las películas de Mamoulian, Curtiz, Boetticher o Vidor no se alejan en su visión del género y en la forma de definir y tratar a los personajes de lo que estaba ocurriendo en el cómic de prensa coetáneo. Incluso se puede afirmar sin rubor, como indica Marín -con el que coincido- que la forma de abordar la aventura en el cine a partir de los 70 está muy influenciada por la obra de Barry y Robbins durante los 50 y 60. Tratar estas obras de “infantiles” es un error de apreciación muy común, en el que yo mismo caigo: aunque las pudieran leer niños -yo mismo las leí de niño-, su objetivo era el entretenimiento de cualquier lector de su época, con claros guiños que son propios del lector adulto de los años 30, 40 o 50 (un ejemplo evidente es la correlación con la situación política mundial de <strong>Terry y los piratas</strong>, que se convirtió en el mejor informador de la guerra chino-japonesa). Incluso la ciencia-ficción de Flash Gordon, que en la etapa de Raymond era claramente deudora de la fantasía Pulp, en la singladura de Barry se homogeiniza con la literatura de género de la época, considerada ya definitivamente adulta. ¿Por qué el cómic siguió siendo considerado infantil? Evidentemente porque la cultura seguía ignorando la realidad de un medio que debía enfrentarse todavía a los prejuicios, pero que era totalmente comparable al resto de expresiones culturales de su época y, en algunos casos, se avanzaba.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/02/lo-mejor-del-2019-ii-clasicos-y-reediciones/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2019 (I): Lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/01/repaso-al-2019-i-lo-mejor/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/01/repaso-al-2019-i-lo-mejor/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Jan 2020 20:53:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Lecturas]]></category>
		<category><![CDATA[Resumen del año]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22119</guid>

					<description><![CDATA[ Resulta curioso decir que los tebeos que más me han emocionado en este 2019 no han sido publicados en papel, <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/01/repaso-al-2019-i-lo-mejor/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong> </strong>Resulta curioso decir que los tebeos que más me han emocionado en este 2019 no han sido publicados en papel, pero la realidad es esa: las exposiciones <strong>Viñetas desbordadas</strong>, de Max, Sergio García y Ana Merino y <strong>El dibuixat</strong>, de Paco Roca han sido un punto de inflexión absoluta en mi forma de entender esa trinidad extraña en la que milita el cómic como arte, medio y lenguaje. Me han fascinado rompiendo todo esquema y preconcepción, toda idea que tuviera sobre el noveno arte se ha quedado corta y me han demostrado que el cómic es un lenguaje con unas posibilidades artísticas y mediáticas por explorar, del que apenas vislumbramos la punta del iceberg. Ha dejado atrás cualquiera de las tradiciones y estériles discusiones bizantinas en las que se enquista en mundillo (“novela gráfica”, “esto no es un cómic”…) para centrarnos en las infinitas preguntas que quedan por contestar, muchísimo más apasionantes. Le dedicaré una larga entrada a este tema, aprovechando que tuve la suerte de estar vinculado estrechamente a una de ellas.<br />
Dejemos las posibilidades y vayamos a las realidades de papel, ya sea analógico o virtual. Como ya es habitual en los últimos años, hacer un listado de “lo mejor del año” comienza a ser labor imposible: pese a que creo que he leído más cómics que nunca (creo que he leído entre 450 y 500 tebeos, auténtico récord, muchos más si contamos las infinitas reediciones que ya había leído), tengo la sensación de que apenas es una mínima fracción de lo publicado. Lo que me lleva a pensar que todas estas listas pierden su sentido, ya no son una visión personal y subjetiva de los mejores cómics del año: son un simple listado de prejuicios, los que he tenido al hacer mi selección previa de lecturas. Quizás por eso, tengo la impresión de que la calidad media de las lecturas ha sido muy alta, aunque quizás sin obras que me estremezcan, que me quiten la respiración y me dejen maravillado. Vale, acepto que con la edad se pierde la capacidad de fascinación y nos instalamos en cierto escepticismo existencial, pero siempre ha habido una obra que te rompía esquemas mentales, que te sacaba de los márgenes establecidos para encontrar nuevos caminos. Es verdad que ha habido obras soberbias -ojo a las tres primeras de la lista-, pero incluso el siempre reverenciado Chris Ware, que firma una verdadera joya indiscutible con <strong>Rusty Brown</strong>… no me ha sorprendido. No os equivoquéis: es impresionante lo que hace y, como es habitual en él, encuentra nuevos recursos narrativos en cada página, lo que hace la lectura apasionante…pero tengo cierta sensación de “ya leído” (lo que no deja de ser cierto: llevo siguiendo la edición americana de ACME desde sus inicios, así que casi el 75% del libro lo había leído, pero no es por eso) que me fastidia.  No me malinterpretéis: es una impresión subjetiva y personal, los tebeos que voy a citar en esta lista son en muchos casos, extraordinarios, algunos de ellos, auténticas obras maestras del cómic moderno. Y ha habido sorpresas, por supuesto, obras que rompían esquemas y que abrían camino para la reflexión sobre el lenguaje del cómic (ahí está el <strong>Cadencia</strong> de Massó o el <strong>Imbatible</strong> de Jousselin).</p>
<p>No me hagáis demasiado caso, el turrón niebla mis neuronas. Vamos a la lista de <strong>Lo mejor del año 2019 de La Cárcel de Papel</strong> (con las típicas advertencias: es una lista personal e intransferible y, por tanto, que cada cual la use de acuerdo a sus gustos y apetencias y siempre bajo el seguimiento profesional de su librero/a preferido, que luego vienen las quejas).</p>
<p>Este año, una referencia especial a lecturas que no han sido traducidas al castellano: la sensacional <strong>Nancy</strong>, de Olivia Jaimes (<a href="https://www.gocomics.com/nancy">https://www.gocomics.com/nancy</a>). Una puesta al día de la obra maestra de Bushmiller que sabe ser fiel a ese estilo tan particular, pero desde una perspectiva moderna en sus planteamientos. Brillantísima serie que esperemos se vea por aquí algún día.</p>
<p>Respecto a la lista de tebeos publicados en España, este año me ha costado mucho hacer la selección: como ya he dicho, quizás las tres primeras del listado se encuentran claramente muy por encima de las demás, pero el resto de obras tienen un nivel excelente y homogéneo que hace muy, muy complicado decidir cuál entra o no, en una especie de inmenso ex aequeo de imposible jerarquización.</p>
<ol>
<li><strong>¿Es así como me ves?</strong>, de Jaime Hernández (La Cúpula)</li>
<li><strong>Ventiladores Clyde</strong>, de Seth (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>Rusty Brown</strong>, de Chris Ware (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Vidas paralelas</strong>, de Olivier Schrauwen (Fulgencio Pimentel)</li>
<li><strong>Bezimena</strong>, de Nina Bunjevac (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Mi vida en barco</strong>, de Tadao Tsuge (Gallo Nero)</li>
<li><strong>En un rayo de sol</strong>, de Tillie Walden (la Cúpula)</li>
<li><strong>La esperanza pese a todo</strong>, de Émile Bravo (dibbuks)</li>
<li><strong>La noche que llegué al castillo</strong>, de Emily Carroll (Sapristi)</li>
<li><strong>Gràfica Radiant</strong>, diari ARA</li>
<li><strong>Inframundo</strong>, de Pep Brocal (Astiberri)</li>
<li><strong>Cadencia</strong>, de Roberto Massó (Fosfatina)</li>
<li><strong>Niño prodigio</strong>, de Michael Kupperman (Blackie Books)</li>
<li><strong>Sabrina</strong>, de Nick Drnasso (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>Intisar en el exilio</strong>, de Pedro Riera y Sagar Fornies (Astiberri)</li>
<li><strong>El Buscón en las Indias</strong>, de Guarnido y Ayrolés (Norma Editorial)</li>
<li><strong>El último faraón</strong>, de François Schuiten, Van Dormael, Gunzig y Durieux (Norma)</li>
<li><strong>Tú, una bici y la carretera</strong>, de Eleanor Davies (Astiberri)</li>
<li><strong>En otro lugar, un poco más tarde</strong>, de David Sanchez (Astiberri)</li>
<li><strong>Diario de Italia</strong>, David B (Impedimenta)</li>
<li><strong>Guy, retrato de un santo bebedor</strong>, de Ruppert, Mulot y Olivier Schrauwen (Fulgencio Pimentel)</li>
<li><strong>Mi amigo Luis</strong>, Carlos Giménez (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Palimpsesto</strong>, de Wool-Rim Sjöblom (Barbara Fiore Editora)</li>
<li><strong>Imbatible</strong>, Pascal Jousselin (Editorial Base)</li>
<li><strong>Tomar refugio</strong>, Zeina Abirached y Matthias Enard (Salamandra Graphic)</li>
<li><strong>El cuidado de los pájaros</strong>, de Francisco Sousa Lobo (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Intensa</strong>, de Sole Otero (Astiberri)</li>
<li><strong>Piratas del Multiverso</strong>, de danixove (Instagram)</li>
<li><strong>Ocultos</strong>, Laura Pérez (Astiberri)</li>
<li><strong>La mentira y como la hemos contado</strong>, de Tommi Parrish (Astiberri)</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-22120 size-large" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/uno-1024x293.jpg" alt="" width="660" height="189" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/uno-1024x293.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/uno-300x86.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/uno-768x219.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/uno-640x183.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/uno.jpg 1400w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Las tres primeras son, a mi entender, indiscutibles: en <strong>¿Es así como me ves?</strong>, Jaime Hernández demuestra una magistralidad casi insultante en el desarrollo de esa historia de apariencia tan sencilla y tan contundente en su mensaje, un auténtico canto a la vida y al ejercicio de un recuerdo ajeno a la nostalgia, que reivindica lo vivido y el pasado como parte ineludible de nuestro presente, sin lugar para el remordimiento, el arrepentimiento o el dolor, solo para la celebración de que, pese a todo, estamos aquí. Un planteamiento que está en el extremo opuesto del de Chris Ware en <strong>Rusty Brown</strong>, inmisericorde retrato de la miseria de la vida humana que no da espacio para la esperanza ni la compasión ante la mediocre realidad de nuestra existencia. Entre los dos polos, Seth plantea una situación intermedia en <strong>Ventiladores Clyde</strong>, que acepta ese infinito bucle de repetición en el que se encuentra atrapado el ser humano con una resignación que sabe encontrar resquicios para el equilibrio. <strong>Vidas paralelas</strong>, de Olivier Schrauwen es un divertido delirio que rompe y machaca sin remisión los cánones de la ciencia-ficción para, sin embargo, ser fiel a esos principios del género que llevan siempre a la reflexión sobre nuestra realidad.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-22121 size-large" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/dos-1024x344.jpg" alt="" width="660" height="222" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/dos-1024x344.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/dos-300x101.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/dos-768x258.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/dos-640x215.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/dos.jpg 1192w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Bezimena</strong>, de Nina Bunjevac, sorprende desde ese planteamiento de cuento ilustrado, casi infantil, para sumergir al lector en la dureza del abuso sexual. Sería injusto valorar la obra de Tadao Tsuge a la sombra de su hermano, como bien demuestra <strong>Mi vida en barco</strong>, brillantísimo acercamiento a una vida que toma sentido a partir de los pequeños caprichos que nos permitimos.  Tillie Walden confirma que el prejuicio de la juventud hacia la autoría es tan injusto como absurdo: <strong>En un rayo de sol</strong> es una obra coral vibrante, viva, que recuerda desde su personalidad propia al universo de <strong>Locas</strong> de Jaime Hernández, moviéndose con firmeza en un original escenario de ciencia-ficción para narrar ritos de paso reconocibles con libertad y frescura. De Émile Bravo poco se puede añadir: si su paso por Spirou ya es una de las obras maestras de este siglo XXI, su nueva incursión en la creación de RobVel, <strong>La esperanza pese a todo</strong>, se dirige rauda a superarla, con una primera entrega apasionante y con un nivel de reflexión difícil de encontrar en el cómic mainstream (y no mainstream).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22122" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/tres-1024x356.jpg" alt="" width="660" height="229" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/tres-1024x356.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/tres-300x104.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/tres-768x267.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/tres-640x222.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/tres.jpg 1152w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Sigo embriagado por la potencia gráfica de Emily Carroll en <strong>La noche que llegué al castillo</strong>, una obra de pura visceralidad visual, que arrebata al lector desde su primera página. Y para cerrar la primera decena de obras, un proyecto colectivo: <strong>Gràfica Radiant</strong>, brillante iniciativa del diari ARA que deja a los autores una página del diario con un único reto, romper esquemas, experimentar y descubrir con la página. Y los resultados acompañan, porque los autores y autoras que han pasado por la sección han demostrado de la libertad siempre es respondida.</p>
<p>Sin duda una de las mejores obras nacionales del año ha sido <strong>Inframundo</strong>, de Pep Brocal, original, divertida y apasionante revisión del mito de Dante en términos de cultura popular contemporánea que se disfruta en una primera lectura y luego explota como fuegos artificiales al conectar el universo referencial que maneja. <strong>Cadencia</strong>, de Roberto Massó, es una de esas obras que obligan a sentarse y reflexionar, porque al poco de pasar las primeras páginas de esta obra de radical experimentación formal, es evidente que toda idea que tuviéramos sobre la historieta era equivocada. Es posible que pase desapercibida para el gran público, pero estoy convencido que esta obra generará miles de páginas de reflexiones académicas sobre la historieta, sus límites y potencialidades. Conocía la obra de Michael Kupperman y me encantaba su aproximación al humor absurdo, a un non-sense que no tiene nada que ver con lo que encontraremos en <strong>Niño prodigio</strong>, biografía de su padre que, desde la brillante reflexión sobre el tratamiento de los niños estrella en los mass-media, propone una sugerente catarsis personal sobre la relación con su padre.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22123" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cuatro-1024x342.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cuatro-1024x342.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cuatro-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cuatro-768x257.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cuatro-640x214.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cuatro.jpg 1196w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Llegaba con el prestigio de la nominación al Premio Booker, pero <strong>Sabrina</strong>, la nueva obra de Nick Drnasso, no necesitaba el ruido mediático para destacar: potentísima reflexión sobre el papel de las redes sociales en una sociedad donde el periodismo ha perdido sus ejes éticos para buscar likes a la desperada. <strong>Intisar en el exilio</strong>, de Pedro Riera y Sagar Fornies es un brutal puñetazo en el estómago, que retoma al personaje de <strong>El coche de Intisar</strong> (con Nacho Casanova al dibujo) para lanzar una contundente y demoledora denuncia de la terrible ignorancia que Europa está protagonizando ante el horror de la guerra en Yemen. <strong>El Buscón en las Indias</strong>, de Guarnido y Ayrolés es una sorprendente continuación del clásico de Quevedo que juega con acierto a actualizar la picaresca clásica con el modelo moderno del cine de robos, de <em>Rufufú</em> y <em>El golpe</em> a <em>Ocean’s Eleve. </em>Las continuaciones de Blake y Mortimer se han movido con irregularidad manifiesta entre la excelencia (<em>La maquinación Voronov</em>) y lo olvidable (para qué dar ejemplos…), pero <strong>El último faraón</strong>, de François Schuiten, Van Dormael, Gunzig y Durieux rompe con éxito con la tradición de seguir clónicamente el estilo gráfico y verborreico de Jacobs para introducir a la pareja en un universo paralelo al de las Ciudades Oscuras con acierto y éxito que piden más.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22124" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cinco-1024x342.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cinco-1024x342.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cinco-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cinco-768x257.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cinco-640x214.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/cinco.jpg 1196w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Tú, una bici y la carretera</strong>, de Eleanor Davies es una de esas obras de lectura pausada, donde un simple viaje en bicicleta va desgranando una búsqueda personal que solo intuimos en segundo plano, en esos escenarios que van conformando un discurso propio. Bien distinto es <strong>En otro lugar, un poco más tarde</strong>, de David Sanchez, pero coincide en la importancia de los escenarios como inductores de un sueño lisérgico, tan extraño como hipnótico y subyugante. Sigo con lugares: <strong>Diario de Italia</strong>, de David B es una particular revisión del tradicional Cuaderno de Viajes que parece imbuido del espíritu de Papini, convirtiendo las ciudades en crisoles de historias y mitologías. La unión de Ruppert y Mulot y Olivier Schrauwen permitía cualquier resultado por extraño que pareciera y <strong>Guy, retrato de un santo bebedor</strong> es una de esas infinitas posibilidades que vienen unidas por un nexo común: la búsqueda de nuevos límites para la narración gráfica, en este caso desde la tradición del género de piratas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22125" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/seis-1024x342.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/seis-1024x342.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/seis-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/seis-768x257.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/seis-640x214.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/seis.jpg 1196w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Mi amigo Luis</strong> es una nueva incursión de Carlos Giménez en la memoria de la posguerra, abordando ahora relatos recordados que siguen componiendo un fresco único de nuestra historia, absolutamente imprescindible. <strong>Palimpsesto</strong>, de Wool-Rim Sjöblom es una de las sorpresas de este año: un relato periodístico de la búsqueda de los padres biológicos de la autora que se revela como una categórica denuncia de los procesos de adopción de niños asiáticos. <strong>Imbatible</strong>, de Pascal Jousselin es una de esas obras que te deja boquiabierto y que te demuestra que el lenguaje del cómic permite posibilidades increíbles imposibles para cualquier otro medio, relato de superhéroes canónico basado en el ejercicio metalingüístico del mayor poder que pueda tener un héroe en el cómic: dominar el lenguaje de la historieta. <strong>Tomar refugio</strong>, de Zeina Abirached y Matthias Enard es una brillante reivindicación del papel de la mujer en la construcción histórica desde dos historias de amor imposible, bellamente retratadas por Abirached.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22126" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/siete-1024x342.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/siete-1024x342.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/siete-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/siete-768x257.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/siete-640x214.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/siete.jpg 1196w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>El cuidado de los pájaros</strong>, de Francisco Sousa Lobo es una obra desasosegante que se atreve a meterse en la mente de un pedófilo, atreviéndose a romper tabúes y fronteras no escritas. <strong>Intensa</strong>, de Sole Otero es pura frescura y alegría, una de esas obras que se leen con una sonrisa de oreja a oreja pese a que está retratando el amor humano como la marcianada suprema… Una de las sorpresas del año ha sido, sin duda, la divertida y original <strong>Piratas del Multiverso</strong>, una serie que danixove está desarrollando en Instagram (@danixove) y que se atreve con todo, machacando mitos con alegría desprejuiciada para encontrar su propio discurso.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22127" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/ocho-1024x342.jpg" alt="" width="660" height="220" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/ocho-1024x342.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/ocho-300x100.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/ocho-768x257.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/ocho-640x214.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2020/01/ocho.jpg 1196w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p><strong>Ocultos</strong> es una excelente ocasión para disfrutar de la elegancia narrativa de Laura Pérez, que se zambulle en el misterio de lo paranormal para crear haikus gráficos de una belleza visual mesmerizante. Por su parte, gran descubrimiento el de Tommi Parrish, que con <strong>La mentira y como la hemos contado</strong> compone un desolador retrato de unas relaciones humanas construidas alrededor de mentiras que han pasado a ser casi inconscientes en el tiempo de las redes sociales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esto sería mi selección personal de 30 obras, pero podría haber cambiado casi cualquiera de las últimas veinte por el elegante minimalismo de Stygryt en <strong>Felipe IV</strong> (Coco Press), la poética reivindicación del amor de <strong>Ser amado</strong>, de Javier Lozano (Fulgencio Pimentel) o la dolorosa realidad de <strong>California Rocket Fuel</strong>, de Lorenzo Montatore (Sugoi); la brillante y sorprendente potencia gráfica de <strong>Ser leyenda</strong>, de Del hambre (Banda Aparte editores); la renovación del underground que plantea Aroha Tarve en <strong>Carne de cañón</strong> (La Cúpula) o la potencia del relato personal de <strong>Sucumbir</strong>, de Andrea Ganuza (Gráficas Valiente). Igual fuerza tiene la aproximación a la esquizofrenia de <strong>La batalla de esquizo</strong> (Nuevo Nueve), con un impresionante trabajo gráfico de Manuel Alonso Iglesias o la reflexión sobre la emigración de <strong>El año de la rata</strong>, Martín López Lam (Salamandra Graphic), por no hablar de la brutal denuncia del comercio de operaciones estéticas de <strong>Helter Skelter</strong>, de Kyoko Okazaki (Ponent Mon). Me ha encantado (¡por fin!) el comienzo del nuevo ciclo de Los Pasajeros del Viento de Bourgeon en <strong>La sangre de las cerezas</strong> (Astiberri), igual que que la brillante deconstrucción del género que firma Lisa Hanawalt en <strong>Coyote doggirl</strong> (Astiberri). Hay que destacar el acierto y tino de Ruben Pellejero y Juan Díaz Canales para crear una historia fundacional de Corto Maltés que podría haber sido firmada por el mismísimo Pratt en <strong>El día de Tarowean</strong> (Norma); y me está gustando mucho la particular fantasía de un futuro de mutaciones excluidas que plantea <strong>Epiphania</strong>, de Ludovic Debeurme (Kraken). Maravilloso el descubrimiento de Elisa Macellari y su <strong>Papaya Salad</strong> (Liana Editorial), una aproximación histórica a la cultura thai desde una inspiración gastronómica proustiana. <strong>The eyes</strong>, de Javi de Castro es una espléndida demostración de las posibilidades de los nuevos recursos que aporta la red. <strong>No mires atrás</strong> (La Cúpula) confirma a Anabel Colazo como una autora a seguir gracias a una sugerente aproximación al universo creepypasta. <strong>The inmortal Hulk</strong>, de Al Ewing y Joe Bennet (Panini) es una acertada revisión del mito del gigante verde en clave de terror Warren, un auténtico “revival” setentero al que podríamos sumar en clave ochentera <strong>La gran novela de</strong> <strong>Patrulla X 2 </strong>de Ed Piskor (Panini). <strong>Epílogo</strong>, de Pablo Velarde (Nuevo Nueve) es un sorprendente thriller de lo más recomendable, mientras que <strong>¡Socorro!</strong>, Roberta Vázquez (Apa Apa) es una genialidad que demuestra que el undeground sigue vivo y tiene sentido. Quizás <strong>Los estados divididos de histeria</strong> (Dolmen) no sean la obra maestra de Howard Chaykin, pero mantiene incólumes su mala leche y sardónica mirada a la realidad americana. <strong>Mies</strong>, de Agustín Ferrer (Grafito) es un brillante trabajo biográfico sobre el famoso arquitecto. <strong>El club de las chicas malas</strong>, de Ryan Heshka (Autsaider) es una alocada y deliciosa serie Z que podría haber sido firmada por John Waters. <strong>Paranoia Star</strong>, de Suehiro Maruo (ECC) recupera las claves de este inquietante e inclasificable autor, mientras que <strong>Reiraku</strong>, de Inio Asano (Norma Editorial) es una durísima reflexión sobre la creación en una durísima industria. <strong>La cantina de medianoche 1: Tokyo Stories</strong>, de Yaro Abe (Astiberri) es uno de esos mangas gastronómicos que aprovechan el olor de ramen recién hecho para reflexionar sobre el ser humano con indudable acierto (y gusto). <strong>La sangre extraña</strong>, de Sergi Puyol (Apa Apa) es una obra extraña e inquietante, que se atreve a unir la otredad con la obsesión desde un planteamiento casi onírico. <strong>Noticias de Pintores</strong>, de María Luque (Sigilo) es una curiosísima aproximación a la historia del arte desde la anécdota que plantea una lectura paralela del arte realmente interesante. <strong>Mangy Mutt</strong>, de Óscar Raña (Fosfatina) se encuadra dentro de esas obras que plantean rupturas formales apasionantes y sugerentes de nuevas posibilidades a explorar. <strong>Hicotea</strong>, de Lorena Álvarez (Astiberri) es la demostración de que el cuento está más vivo que nunca, pero necesita ser rescrito y replanteado desde nuevos imaginarios, como el vibrante que plantea Álvarez. Y, para acabar, no podemos olvidar en este listado el divertidísimo y mordaz  <strong>Vivan las vacas</strong>, de  David Prudhomme y Pascal Rabaté  (Norma) y la contundente reflexión sobre el arte de ¿<strong>Arte?, ¿Por qué?</strong>, de Eleanor Davis (Barrett).</p>
<p>(Continuará)</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2020/01/01/repaso-al-2019-i-lo-mejor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>8</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2018 (II): Clásicos y reediciones</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/03/repaso-al-2018-ii-clasicos-y-reediciones/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/03/repaso-al-2018-ii-clasicos-y-reediciones/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 03 Jan 2019 17:29:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22104</guid>

					<description><![CDATA[Se está convirtiendo ya en costumbre el espectacular nivel de la edición de clásicos y reediciones de obras de gran <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/03/repaso-al-2018-ii-clasicos-y-reediciones/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Se está convirtiendo ya en costumbre el espectacular nivel de la edición de clásicos y reediciones de obras de gran calidad. Vaya por delante, sin duda, la labor que está haciendo la Editorial Dolmen con su línea de clásicos de tiras de prensa, que bajo la dirección de Rafa Marín y con Jesús Yugo en la dirección artística está consiguiendo una edición casi canónica de obras maestras del noveno arte como el <strong>Flash Gordon</strong> de Alex Raymond o el <strong>Prince Valiant</strong> de Harold Foster, a los que este año se han sumado la fundamental <strong>Johnny Hazard</strong> de Frank Robbins o referentes del comic-strip como <strong>Phantom</strong>, <strong>Mandrake</strong> y <strong>Agente Secreto X-9</strong>. Una auténtica gozada a la que la editorial suma la recuperación de uno de los mejores tebeos de nuestro país: el imaginativo y maravilloso <strong>Pumby</strong>, de José Sanchis, con el asesoramiento de Antonio Busquets. Una moda de reediciones de clásicos a la que Planeta se ha unido con la edición del primer volumen de <strong>Rip Kirby</strong>, de Alex Raymond. Una excelente noticia que debe consolidarse, para entender la importancia que ha tenido la tira de prensa americana clásica en la definición y evolución del lenguaje del cómic. Clásicos indiscutibles que, como se está haciendo en estos casos, deben editarse con la necesaria contextualización de unas obras que en algunos casos cargan ya sobre sus espaldas con más de 7 décadas, ayudando y guiando al lector en la comprensión de la importancia de unas obras que no pueden ser leídas sin tener en cuenta su momento de creación y la influencia posterior que crearon.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-22108" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/16601831_1542132715798595_2481671126442331564_o-1024x813.jpg" alt="" width="660" height="524" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/16601831_1542132715798595_2481671126442331564_o-1024x813.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/16601831_1542132715798595_2481671126442331564_o-300x238.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/16601831_1542132715798595_2481671126442331564_o-768x610.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/16601831_1542132715798595_2481671126442331564_o-640x508.jpg 640w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/16601831_1542132715798595_2481671126442331564_o.jpg 1088w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></p>
<p>Dentro de esta línea de recuperación de clásicos, hay que hacer especial mención a la labor continuada que está haciendo la editorial Panini reivindicando desde diferentes líneas los clásicos del comic-book de superhéroes de la editorial Marvel. Ediciones de clásicos como <strong>La saga de Fénix Oscura, </strong>de Claremont y Byrne, la colección dedicada a Jim Starlin con algunas de sus obras más recordadas, como <strong>La saga de Thanos</strong> o <strong>El Guantelete del Infinito</strong>; el<strong> Dr. Extraño </strong>de Gene Colan; los <strong>Nuevos Mutantes </strong>de Claremont y McLeod; el <strong>Capitán Britania</strong> de Moore, Delano y Davis o las famosas novelas gráficas de <strong>La muerte del capitán Marvel</strong>, de Jim Starlin; <strong>Dios ama, el hombre mata</strong> de Claremont y Anderson o <strong>Elektra Asesina</strong> de Miller y Sienkiewiccz son solo algunas de las muchas recuperaciones de clásicos del cómic de superhéroes, a las que hay que añadir colecciones míticas de la editorial como <strong>Werewolf by night</strong> o <strong>Sang-Chi</strong>. Junto a estas, hay que añadir la reedición de series tan destacables como <strong>Hulka</strong> de Dan Slott y Bobillo, <strong>La visión</strong> de Tom King y Gabriel Hernández Walta: el <strong>Iron Fist</strong> de Brubaker, Fraction y David Aja o el <strong>Marvels</strong> de Busiek y Ross. En esta línea de recuperación de clásicos del género hay que incluir también a la editorial ECC, que se apunta series como el <strong>Escuadrón Suicida</strong> de Ostrander, <strong>Wonder Woman</strong> de George Pérez; <strong>El cuarto mundo</strong> de Jack Kirby; <strong>Green Lantern/Green Arrow</strong> de O’Neill y Adams o <strong>Astro City</strong> de Busiek. La editorial sigue recuperando todos los clásicos de Vértigo, como el <strong>Sandman </strong>de Gaiman; <strong>Y, el último hombre</strong>, de Brian K Vaughan y Pia Guerra o <strong>La cosa del Pantano</strong> de Moore, a lo que hay que añadir la continua reedición en diferentes versiones de ya clásicos como el <strong>Dark Knigth</strong> de Miller, <strong>La broma asesina</strong> de Moore y Bolland, <strong>V de Vendetta</strong> o <strong>Watchmen</strong>. Junto a estas, reediciones en formato integral de series muy destacables de los últimos tiempos como <strong>El sheriff de Babilonia</strong>, de Tom King y Mitch Gerads o el <strong>Scalped</strong> de Jason Aaron.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-22110" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/shmin058_0-198x300.jpg" alt="" width="198" height="300" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/shmin058_0-198x300.jpg 198w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/shmin058_0.jpg 462w" sizes="auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px" /></p>
<p>Hay que añadir a la labor de estas dos editoriales la de Diábolo, que ha comenzado a editar la colección de clásicos del comic-book de género dirigida por Craig Yoe con el inclasificable (y genial) <strong>Frankenstein</strong> de Dick Briefer.</p>
<p>La recuperación de cómic europeo sigue con fuerza, con dos obras fundamentales a la cabeza: por un lado, la exquisita edición en integrales del <strong>Spirou de Franquin</strong> que está realizando Dibbuks y la de <strong>El teniente Blueberry</strong> de Norma. La editorial Ponent Mon ha seguido con su línea editorial de clásicos europeos con las colecciones de <strong>Barbarroja</strong>, <strong>Tanguy y Laverdure</strong>, <strong>Yoko Tsuno</strong> o <strong>Buddy Longway</strong>, a la que ha añadido otra recordada obra, el <strong>Simon del Río</strong> de Auclair. Y sigue apostando por el fumetti italiano con la poco conocida <strong>Siberia</strong>, de Attilio Michelluzzi.</p>
<p>La editorial ECC ha seguido publicando todo un referente del western, la excelente <strong>Ken Parker</strong>, de Berardi y Milazzo y una de las mejores obras del cómic europeo moderno, <strong>Mr. Jean</strong>, de Dupuy y Berfberian. Astiberri recuperó dos obras magistrales de Lapière y Pellejero: <strong>Un poco de humo azul</strong> y El vals del gulag, mientras que Fulgencio Pimentel se marcó una edición exquisita de <strong>Sócrates</strong>, de Sfar y Blain.</p>
<p>El manga también ha tenido sus clásicos, como la espectacular colección dedicada a Osamu Tezuka que ha editado Planeta, con la recuperación de la magistral <strong>Black Jack, </strong>a lo que hay que añadir la edición de Satori de <strong>Mi vida sexual y otros relatos eróticos, </strong> de Shotaro Ishonomori o el delirante <strong>Lupin III</strong> de Monkey Punch que ha editado Panini.</p>
<p>El cómic español no se ha quedado atrás: este año ha sido el de la decisiva y necesaria edición del <strong>Cuto</strong> de Jesús Blasco (ECC), todo un clásico de nuestro cómic, junto con la edición integral del <strong>Eloy</strong>, de Hernández Palacios (Ponent Mon). Además, se ha reivindicado a dos autores poco recordados, como Rafael Auraleón, del que la Asociación Cultural Tebeosfera ha editado la recopilación de historias cortas <strong>Caos</strong>; y a Leopoldo Sánchez, del que Ponent Mon ha publicado también una selección de historias cortas bajo el título <strong>Tú mismo</strong>. Por último, alabar el buen gusto de Reino de Cordelia al recopilar las historias cortas de Elisa Gálvez y federico del Barrio en <strong>Tiempo que dura esta claridad</strong>.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-22109" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/poridentidad-228x300.jpg" alt="" width="228" height="300" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/poridentidad-228x300.jpg 228w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/poridentidad.jpg 630w" sizes="auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px" /></p>
<p>Y para acabar el repaso, hay que destacar especialmente la espectacular edición remasterizada de una obra maestra absoluta: <strong>El Eternauta</strong> de H. G. Oesterheld y Francisco Solano López (Norma).</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/03/repaso-al-2018-ii-clasicos-y-reediciones/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>5</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Repaso al 2018 (I): Lo mejor</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/02/repaso-al-2018-i-lo-mejor/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/02/repaso-al-2018-i-lo-mejor/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Jan 2019 16:58:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Lecturas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.lacarceldepapel.com/?p=22091</guid>

					<description><![CDATA[Comentaba en el artículo publicado en Babelia lo difícil que ha sido hacer listas este año. Hay razones que comienzan <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/02/repaso-al-2018-i-lo-mejor/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Comentaba en el artículo publicado en Babelia lo difícil que ha sido hacer listas este año. Hay razones que comienzan a ser sistémicas, como el elevadísimo número de novedades, que hace prácticamente imposible hacer una lista de “mejores” más allá de la apreciación de ser los mejores de lecturas personales, que se convierten en una pequeña muestra del total. Sirva como ejemplo que, leyendo entre 300 y 400 tebeos al año, hace 20 años podía leer casi un 30% de la producción de tebeos y, hoy, a duras penas alcanzo el 10%. Una muestra evidentemente poco representativa, en tanto la selección previa no responde a más criterio que intuiciones personales. Posiblemente acertadas, que la edad es un grado y uno ya peina canas en lo que le va o no a gustar, pero que sesga inevitablemente la elección y, con seguridad, deja fuera obras de gran calidad. Otras razones aluden a la indudable calidad media de lo publicado en España: aunque el número de novedades no deja de crecer, solo hay que hacer un rápido repaso a reseñas y medios para comprobar que existe cierta unanimidad en el excelente nivel que han tenido las novedades de este año, independientemente de fobias o filias por géneros o temáticas determinadas. Eso sí, ojito a la producción nacional de este año, porque el nivel medio es extraordinario: ya sea la obra de nuevas generaciones o de veteranos, la producción propia ha sido espectacular.</p>
<p>Dicho todo esto, aquí va la selección habitual de todos los años de “Lo mejor del 2018”, con los avisos pertinentes de rigor: es una selección personal y, seguramente, intransferible, que en modo alguno intenta ser un canon, sino algo tan simple como una selección de mis lecturas. Como siempre, las posiciones son meramente indicativas, quizás los 3 o 4 primeros sí pueden clasificarse como “mis mejores lecturas del año”, pero del resto, sírvanse de adecuar las posiciones como más les apetezca.</p>
<ol>
<li><strong>Lo que más me gusta son los monstruos</strong>, de Emil Ferris (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Martha y Alan</strong>, de Emmanuel Guibert (Salamandra)</li>
<li><strong>Nejishiki</strong>, de Yashuhiro Tsuge (Gallo Nero)</li>
<li><strong>Impertérrito</strong>, de Federico del Barrio (Reino de Cordelia)</li>
<li><strong>¡Universo!</strong>, de Albert Monteys (Astiberri)</li>
<li><strong>Nieve en los bolsillos</strong>, de Kim (Norma Editorial)</li>
<li><strong>Picasso en la guerra civil</strong>, de Daniel Torres (Norma Editorial)</li>
<li><strong>El rey carbón</strong>, de Max (La Cúpula)</li>
<li><strong>La tierra sin mal</strong>, Raúl (Dibbuks)</li>
<li><strong>La tierra de los hijos</strong>, de Gipi (Salamandra)</li>
<li><strong>Poulou y el resto de mi familia</strong>, de Camille Vannier (Sapristi)</li>
<li><strong>Poochytown</strong>, de Jim Woodring (Fulgencio Pimentel)</li>
<li><strong>El tesoro del Cisne Negro</strong>, de Guillermo del Corral y Paco Roca (Astiberri)</li>
<li><strong>Yo, loco</strong>, de Antonio Altarriba y Keko (Norma Editorial)</li>
<li><strong>El día 3</strong>, de Laura Ballester, Miguel A. Giner y Cristina Durán (Astiberri)</li>
<li><strong>Canción de Navidad</strong>, de Carlos Giménez (Reservoir Books)</li>
<li><strong>Orlando y el juego 4</strong>, de Luis Durán (Diábolo)</li>
<li><strong>Cenit</strong>, de María Medem (Apa Apa Cómics)</li>
<li><strong>Pantera</strong>, de Bretch Evens (Astiberri)</li>
<li><strong>El método Gemini</strong>, de Magius (Autsaider)</li>
<li><strong>Nueva mística de Vigo</strong>, de Begoña García Alén y Javiér Fernández Navazas (Autoedición)</li>
<li><strong>Los puentes de Moscú</strong>, de Alfonso Zapico (Astiberri)</li>
<li><strong>Gus 4</strong>, de Blain (Norma)</li>
<li><strong>Berlin libro 3</strong>, de Jason Lutes (Astiberri)</li>
<li><strong>Pulse enter para continuar</strong>, de Ana Galvañ (Apa Apa Comics)</li>
<li><strong>Cuidado, que te asesinas</strong>, de Lorenzo Montatore (La Cúpula)</li>
<li><strong>El caso Alain Lluch</strong>, de Mr. Kern (Autsaider)</li>
<li><strong>Barbara Maravilla</strong>, de Marta Alonso Berná (Astiberri)</li>
<li><strong>El príncipe y la modista</strong>, de Jen Wang (Sapristi)</li>
<li><strong>The black holes</strong>, de Borja González (Reservoir Books)</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-22092 aligncenter" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/fig1.jpg" alt="" width="867" height="400" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/fig1.jpg 867w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/fig1-300x138.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/fig1-768x354.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/fig1-640x295.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 867px) 100vw, 867px" /></p>
<p>La primera posición este año estaba cantada: la obra de Emil Ferris es una creación titánica que obliga a replantear muchas preconcepciones. La autora norteamericana llega al cómic, permítanme la expresión, como elefante por cacharrería, demoliendo cualquier formalismo previo en busca de recursos que le permitan desplegar una obra tan ambiciosa y poliédrica como fascinante. Hila sin rubor historias muy alejadas, temáticas que van de lo personal a la ficción pasando por la denuncia social, jugando con el lenguaje de la historieta desde perspectivas que van de la nostalgia a la reflexión metalingüística, combinando referencias de arte y cultura popular, ilustración tradicional con cómic, experimentación con exquisita tradición. Un cóctel que podría anunciarse como inmiscible, pero que en sus manos encaja como un puzle mágico que va tomando forma ante nuestros ojos. <strong>Lo que más me gusta son los monstruos</strong> es una obra que maravilla en su primera lectura, pero que llama a volver a ella una y otra vez para encontrar pequeñas joyas escondidas en el caleidoscopio de relatos que entrelaza. Sin duda alguna, a mi entender estamos ante una de las obras más importantes de la década, una obra magistral a la que se le dedicarán ríos de tinta y que todavía nos depara una segunda parte que se está haciendo esperar más de lo debido. Aunque de apariencia más clásica, la obra de Emmanuel Guibert , <strong>Martha y Alan</strong>, comparte con la de Ferris un planteamiento rompedor con la tradición narrativa del cómic. Este precioso relato del enamoramiento juvenil se basa en el uso de grandes ilustraciones, que podrían hacer pensar en el lenguaje del libro ilustrado, pero que Guibert define claramente como historieta en el fluir secuencial de la historia, en esos pequeños detalles que conforman la elusiva definición de qué es el cómic. Por último, en este podio de cabeza de nuevo una obra de Tsuge, en este caso una recopilación de cuentos cortos donde destaca especialmente el que da nombre al libro, <strong>Nejishiki</strong>, una hipnótica composición que traslada a la viñeta las sensaciones del sueño como nadie lo ha hecho antes: un tránsito continuo entre lo real y lo irreal, entre el deseo contenido y la liberación de las represiones que deja al lector en un estado de extraña conexión con sus propios sueños.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22093" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura2.jpg" alt="" width="1400" height="400" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura2.jpg 1400w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura2-300x86.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura2-768x219.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura2-1024x293.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura2-640x183.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 1400px) 100vw, 1400px" /></p>
<p>Tras estas, un bloque de obras de producción propia que demuestran el extraordinario nivel que alcanza nuestro cómic. En este primer grupo, obras de veteranos que vuelven al cómic, como Del Barrio o Raúl, o de aquellos que están instalados en un momento de magistralidad absoluta, como Kim, Torres o Max. Comienzo por <strong>Impertérrito</strong>, de Federico del Barrio (Reino de Cordelia), continuación natural de dos obras adelantadas a su tiempo como Relaciones y Simple, dos obras maestras del tebeo que reflexionan sobre el lenguaje del cómic y que en esta nueva entrega sigue desarrollando ese diálogo continuado entre obra y autor para indagar sobre los orígenes de la creación. Sin duda, una obra que se emparenta con la de su compañero en la añorada revista Madriz, Raúl, que con <strong>La tierra sin mal </strong>(Dibbuks) plantea un sugestivo viaje por la imagen, componiendo la narración a través de la fragmentación de imágenes estáticas, consiguiendo un relato que ahonda en el misterio que hay tras una fotografía, en los miles de historias que se esconden fuera de foco. La lectura de esta obra es mágica, obligando al lector a descubrir más allá de ese primer vistazo, a detenerse e imaginar con el autor. En esta línea de reflexión debe incluirse la última creación de Max, <strong>El rey carbón</strong> (La Cúpula), que traza con inteligencia e ironía una cronología del momento en que la humanidad decidió crear a través de la línea, del dibujo. Siguiendo el camino de sus últimas obras, su pesquisa nace en el pasado, en el relato de Plinio el Viejo, para indagar a través de la forma en los nuevos caminos no narrativos que el cómic está explorando, pero integrándolo de forma natural en su narración de minimalista trazo, pero contundente reflexión en la que el humor, siempre, se presenta como la expresión máxima de la inteligencia. El camino de la realidad y la ficción se entrecruza en <strong>Picasso en la guerra civil</strong>, de Daniel Torres (Norma Editorial), auténtico tour de force narrativo en el que el valenciano imagina a un Picasso historietista a través de un tebeo que narra la creación de un cómic que a su vez veremos en la obra. Una matrioshka comiquera absolutamente milimétricamente confeccionada que logra que el lector pierda la noción de ficción y realidad para entrar plenamente a creer esta versión alternativa que podría haber sido. Dos opciones que Kim y Monteys exploran desde versiones bien separadas, pero igualmente brillantes: <strong>¡Universo!</strong>, de Albert Monteys (Astiberri), es una extraordinaria incursión en la ciencia-ficción desde el respeto a los cánones del género, pero sin renunciar al humor socarrón del autor, pero con momentos realmente magistrales, como la historia de los amantes desincronizados, que pasará a los anales del noveno arte. Por su parte, Kim explora una realidad paradójicamente desconocida: la de la emigración española a Alemania en la década de los 60. <strong>Nieve en los bolsillos</strong> (Norma Editorial) es un relato necesario de una historia no solo desconocida, sino tergiversada y manipulada por una verdad oficial que aun hoy se acepta como la única. Kim descubre un escenario que destroza argumentos utilizados de forma habitual hoy en día, contando sus vivencias personales, pero dejando generosamente espacio para aquellos que nunca pudieron contar sus historias.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22094" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura3.jpg" alt="" width="1400" height="400" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura3.jpg 1400w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura3-300x86.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura3-768x219.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura3-1024x293.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura3-640x183.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 1400px) 100vw, 1400px" /></p>
<p>Toda una sorpresa ha sido ver a Gipi en el género postapocalíptico, pero el italiano no solo se adentra sin problemas, sino que compone una historia subyugante en <strong>La tierra de los hijos</strong> (Salamandra). Posiblemente, una de las lecturas más refrescantes de este año ha sido <strong>Poulou y el resto de mi familia</strong>, de Camille Vannier (Sapristi), composición de recuerdos del abuelo de la autora que descubren a un personaje inclasificable, pero que es mostrado con una habilidad narrativa que desmonta cualquier prejuicio y anima a unirse con alegría a la trayectoria vital de Poulou, que nos encandila desde la primera página. Obligado siempre incluir las nuevas entregas del Frank, de Jim Woodring, que en <strong>Poochytown</strong> (Fulgencio Pimentel) consigue crear una pesadilla en continuo crescendo que deja al lector perturbado, atrapado en Unifactor sin posibilidad de escape.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22095" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura4.jpg" alt="" width="1400" height="400" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura4.jpg 1400w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura4-300x86.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura4-768x219.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura4-1024x293.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura4-640x183.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 1400px) 100vw, 1400px" /></p>
<p>Con <strong>El tesoro del Cisne Negro</strong> (Astiberri), Paco Roca abandona la ficción y el espacio personal para entrar en el periodismo gráfico a partir del relato de Guillermo Corral sobre la recuperación del tesoro encontrado por el Odyssey. Pero Roca tiene la innata habilidad de convertir en oro narrativo todo lo que toca y transforma el relato periodístico en una aventura pura con aromas tintinescos, que no renuncia al rigor de la historia (más allá de un preventivo cambio de nombres) ni al sabor de la aventura. Con un planteamiento más ortodoxo en su aproximación periodística, <strong>El día 3</strong>, de Laura Ballester, Miguel A. Giner y Cristina Durán (Astiberri), se erige como una investigación demoledora sobre el terrible accidente de metro que vivió Valencia en 2006. Rigurosidad absoluta para mostrar una realidad escondida por intereses económicos y políticos, que olvidó reivindicar el dolor de las víctimas de este accidente. Una obra necesaria. La “trilogía del Yo” de Keko y Antonio Altarriba sigue avanzando con <strong>Yo, loco</strong> (Norma Editorial), en el que la locura se alza como lugar de estudio y espacio para la denuncia, en este caso una contundente crítica a la labor de las farmacéuticas que no deja títere con cabeza. Envuelto en el cómodo papel de regalo del universal cuento de Dickens, la <strong>Canción de Navidad</strong>, de Carlos Giménez (Reservoir Books) esconde una amarga y durísima reflexión del autor sobre su propia vida. Continuación natural de <strong>Crisálida</strong>, esta nueva entrega juega con un lector que se ve lanzado a una montaña rusa de sentimientos, contrastando la optimista moraleja dickensiana con una realidad desconsoladora, brutal, sin concesión ninguna. Giménez se mira en un espejo que no refleja ninguna esperanza, solo la indefectible certidumbre de una muerte que siente cercana. Y, con su magistralidad habitual, traslada al lector esos sentimientos y sensaciones sin posibilidad de escape, como un mazazo que lo deja completamente desvalido. Durísimo, pero extraordinario. Luis Durán sigue creando con la cuarta entrega de <strong>Orlando y el juego </strong>(Diábolo) un enciclopédico viaje por la cultura popular, que nace de la nostalgia para ir componiendo con inteligencia una teoría del todo que conecta todas las realidades creadas desde la imaginación humana. Esperamos con impaciencia la nueva entrega.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22096" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura5.jpg" alt="" width="1293" height="397" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura5.jpg 1293w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura5-300x92.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura5-768x236.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura5-1024x314.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura5-640x197.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 1293px) 100vw, 1293px" /></p>
<p><strong>Cenit</strong> (Apa Apa Cómics) es la primera obra larga de María Medem, en la que plasma con acierto todas sus inquietudes gráficas, enclavadas dentro de la corriente de “poesía gráfica”, para desarrollar un thriller de la cotidianeidad donde color e imagen se entrecruzan para ir más allá de la apariencia de normalidad para encontrar nuevos caminos expresivos. Ese juego de espejos está también presente en <strong>Pantera</strong>, de Bretch Evens (Astiberri), en apariencia un colorido cuento infantil, pero que poco a poco ira sugiriendo un trasfondo oscuro que deja la decisión final en el lado del lector. Se podría decir que estamos ante una revisión tenebrosa del clásico de Watterson, que consigue realmente inquietar con un planteamiento extraordinariamente sutil, que necesita de la complicidad del lector para leer entre líneas ideas que nunca explicita. ¿Es nuestra imaginación nuestro peor aliado o estamos ante un grito de auxilio escondido? Decide el lector. Donde no hay nada que decidir es en <strong>El método Gemini</strong>, de Magius (Autsaider), sorprendente incursión en el género de gangsters y mafiosos que se codea con desvergüenza con los clásicos del cine. Magius desarrolla una historia canónica excelente, que basa su fuerza en el agresivo uso del color y la milimétrica composición del argumento. La poesía gráfica se consolida como un genero fundamental del cómic con obras como <strong>Nueva mística de Vigo</strong>, de Begoña García Alén y Javier Fernández Navazas (Autoedición), que exploran con acierto las posibilidades expresivas de la historieta más allá de la secuencia y la narración, usando el grafismo como elemento fundamental de una composición rítmica visual que provoca sensaciones y sentimientos.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22097" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura6.jpg" alt="" width="1215" height="400" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura6.jpg 1215w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura6-300x99.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura6-768x253.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura6-1024x337.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura6-640x211.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 1215px) 100vw, 1215px" /></p>
<p>No era fácil traducir una conversación entre Eduardo Madina y Fermín Muguruza al lenguaje de la historieta, pero Alfonso Zapico lo borda en <strong>Los puentes de Moscú</strong> (Astiberri), consiguiendo un cómic fundamental para entender el pasado del País Vasco y, por extensión, de nuestra sociedad actual. La serie de Blain es una de las mejores reescrituras del western moderno, pero en su cuarta entrega, tras ocho años de espera, <strong>Gus </strong>(Norma) alcanza un nivel soberbio. Paradójicamente, deja al protagonista para centrarse en Happy Clem y avanzar en esa inspección del Far West no solo desde el uso de grafismos clásicos como el de Gus Bofa, sino incorporando retazos de realidad como la historia de Phineas Gage, acertadas elecciones para el mejor álbum hasta el momento de la saga. La realidad en toda su extensión es el origen de <strong>Berlin</strong>, de Jason Lutes (Astiberri), que cierra con su largamente esperado tercer volumen el relato de ese momento crítico de la historia europea que fue la República de Weimar. Tres volúmenes que pasan directamente a obra fundamental del cómic moderno. En <strong>Pulse enter para continuar</strong> (Apa Apa Comics), Ana Galvañ encuentra un hilo narrativo común para sus historias cortas, componiendo un retrato de la sociedad 2.0 tan atroz como extrañamente distorsionado, que muestra esquinas imposibles por las que se entrevé una realidad no contada, que se está construyendo mientras el lector lee la obra. Otra obra muy interesante de producción propia ha sido <strong>Cuidado, que te asesinas</strong>, de Lorenzo Montatore (La Cúpula), una fábula desclasada sobre que desde la impotencia de la página en blanco se zambulle en una introspección que adivinamos como personal, pero que resulta paradójicamente colectiva en sus conclusiones, elevando a Centramina y Optalidón, su pareja protagonista, a nuevos representantes de los tipos sociales del siglo XXI que padecemos.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-22098" src="https://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura7.jpg" alt="" width="1400" height="400" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura7.jpg 1400w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura7-300x86.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura7-768x219.jpg 768w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura7-1024x293.jpg 1024w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2019/01/figura7-640x183.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 1400px) 100vw, 1400px" /></p>
<p><strong>El caso Alain Lluch</strong>, de Antoine Pinson Mr. Kern (Autsaider) eleva el concepto de provocación a un nuevo estatus que redefine lo grotesco incrustando en un delirante argumento a personajes de la cultura popular moderna, de Fidel Castro a Susan Boyle, lanzados a una trama lisérgica que consigue reunir todos los defectos del “mundo actual”© sin solución de continuidad. <strong>Bárbara Maravilla</strong>, de Marta Alonso Berná (Astiberri) me ha sorprendido por el agradable descaro con que aborda el género de superhéroes, demostrando que el supuesto canon del género es flexible y amplio, permitiendo mucho más que lo establecido por las grandes editoriales que lo dominan y ampliando su espectro. Jen Wang también demuestra en <strong>El príncipe y la modista</strong> (Sapristi) que el cuento clásico puede reescribirse sin temor, adaptándose a los tiempos que vivimos sin perder ni un ápice de su potencial como transmisor de valores, al contrario, ampliando sus márgenes y amplificando sus posibilidades. Y para acabar con esta selección de treinta obras, <strong>The black holes</strong>, de Borja González (Reservoir Books), que reescribe el cuento clásico como un contenedor de sensaciones visuales, de momentos y silencios construidos con el trazo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Referencia especial a la <a href="https://www.m21radio.es/periodico-m21">revista <strong>M21</strong></a>, que sigue con su excelente nivel gráfico, y a TikTok cómics, que se reconvierte en cuenta de Instagram, <a href="https://www.instagram.com/tris.tras/"><strong>TrisTras</strong></a>, y que está dando a conocer a un listado inmenso de nuevos de autores y autoras (ojo a <a href="https://www.instagram.com/137.rehab/">Marta Altieri </a>).</p>
<p>Pero la lista podría haber sido muy amplia, incluyendo obras como la exquisita dureza de Kamimura en <strong>Una mujer de la era Showa</strong>, junto a Kajiwara (ECC), la elegancia de Juan Berrio en <strong>Siete sitios sin ti</strong> (Dibbuks); la demoledora visión de la realidad laboral de <strong>Esclavos del trabajo</strong>, de Daria Bogdanska (Astiberri); la acertada adaptación del clásico de Zweig <strong>El jugador de ajedrez</strong>, de David Sala (Astiberri); la inquietante ciencia ficción de <strong>Catarsis</strong>, de Moto Hagio (Tomodomo); la sorprendente espectacularidad visual de <strong>Onironiro</strong>, de Ana Sende (Kachinab Ediciones); la contundencia del <strong>Potemkin</strong>, de Pablo Auladell (Libros del Zorro Rojo); la curiosa mezcla de modernidad y clasicismo de <strong>La danza de los muertos</strong>, de Ferrero (La Cúpula); la afilada mirada a la sociedad de  <strong>Los cuadernos de Esther</strong>, de Riad Sattouf (Sapristi); la desvergonzada frescura de <strong>Mi novio caballo</strong>, de Xiomara Correa (Reservoir Books); la brillante puesta al día de Torrezno en <strong>La última curda</strong>, de Santiago Valenzuela (Panini); el vanguardista <strong>Röhner</strong>, de Max Baitinger (Fulgencio Pimentel); la potencia argumental de <strong>Ulna en su torreta</strong>, de Izu Toru (ECC); la cruel belleza del cuento en <strong>Belleza</strong>, de Hubert y Keraskoet (Astiberri); la divertida aproximación autobiográfica de Mamen Moreu en <strong>Desastre</strong> (Astiberri); la hermosa desesperación que esconde <strong>Zenobia</strong>, de Durr (Barbara Fiore); la elegancia con la que Vittorio Giardino concluye el ciclo de <strong>Jonas Fink</strong> (Norma); la sinceridad abrumadora de <strong>Mi experiencia lesbiana con la soledad</strong>, de Kabi Nagata (Fandogamia); la tristeza omnipresente de <strong>Pescadores de medianoche,</strong> de Tatsumi (Gallo Nero); el brillante ajuste de cuentas de <strong>La mujer leopardo: Una aventura de Spirou</strong>, de Yann y Schwartz (dibbuks); la inteligente ironía literaria de Tom Gauld en <strong>En la cocina con Kafka</strong> (Salamandra); el delicioso aroma retro de <strong>Un verano Diabolik</strong>, de Smolderen y Clérisse (Norma Editorial); la naturalidad de <strong>#Unanovelagráfica</strong>, de Manuel Castaño (VialBooks); el despliegue visual de <strong>Andy</strong>, de Typex (Reservoir Books); la elegancia del trazo de Bastien Vivés en <strong>La Blusa</strong> (Diábolo); el retrato doloroso del mundo editorial para el autor de <strong>Línea Editorial</strong>, de Arnau Sanz (AIA); la divertida reinvención de <strong>Los Picapiedra</strong> de Russell y Pugh (ECC) o el riguroso retraso de la lucha por los derechos civiles de <strong>March</strong>, de John Lewis, Andrew Aydin y Nate Powell  (Norma).</p>
<p>(Continuará)</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2019/01/02/repaso-al-2018-i-lo-mejor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Recomendaciones saloneras</title>
		<link>http://www.lacarceldepapel.com/2018/04/11/recomendaciones-saloneras/</link>
					<comments>http://www.lacarceldepapel.com/2018/04/11/recomendaciones-saloneras/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Álvaro Pons]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Apr 2018 21:33:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lecturas]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lacarceldepapel.com/?p=22073</guid>

					<description><![CDATA[¡Cómo han cambiado las cosas! Hace 20 años, estaríamos hablando de la locura editora desatada en el salón, de la <span class="ellipsis">&#8230;</span> <span class="more-link-wrap"><a href="http://www.lacarceldepapel.com/2018/04/11/recomendaciones-saloneras/" class="more-link"><span>Continue Reading &#8594;</span></a></span>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>¡Cómo han cambiado las cosas! Hace 20 años, estaríamos hablando de la locura editora desatada en el salón, de la avalancha de novedades que exprimían los bolsillos de la afición… Y lo hacíamos con razón, porque el salón del cómic llegó a concentrar casi 400 novedades en mes, casi el 25% de todas las novedades anuales. Hoy hemos pasado crisis, han cambiado las editoriales, ha cambiado la forma de consumir el cómic y, sobre todo, ha cambiado la percepción que la sociedad tiene de los tebeos. Las novedades ya no se concentran en el salón, sino que la inclusión del tebeo dentro de las normas comerciales del libro ha hecho que, salvo alguna excepción, la gran mayoría de editoriales no haga un aumento espectacular de títulos durante es mes. Ahora, el número de novedades mensuales depende de criterios comerciales (aunque es una exageración, aquellas cifras que nos parecían alocadas de 300 títulos en un mes son hoy la norma mensual, pero ese es otro tema) y, de hecho, si hay aumento se debe más a citas típicas del libro: Sant Jordi, la Feria del Libro de Madrd, etc. Evidentemente el salón influye, pero no tanto en la cantidad como en la calidad: las editoriales toman estas citas para determinar las fechas de salida de las novedades más potentes, aprovechando también la presencia de los autores o autoras en los eventos.<br />
Haciendo un repaso a la lista de novedades, sorprende que no haya tantas en número, pero ojo a la calidad de las que vienen: en los stands del salón de Barcelona se encontrarán algunas de las mejores obras que saldrán este año.<br />
Centrémonos: siguiendo la tradición, aquí van las recomendaciones saloneras de La Cárcel de Papel, que tienen como siempre el aviso obvio de que atienden a mis gustos personales y de que su seguimiento estricto puede tener efectos devastadores en el bolsillo.<br />
Avisados van ustedes.</p>
<p>Si tuviera que hacer un póker de novedades de este salón, la elección este año es bien sencilla, porque las cuatro obras que siguen son, con seguridad, cuatro de las obras que estarán encabezando, con seguridad, todos los listados de “mejores del 2018”. Ahí van:</p>
<ul>
<li><strong>Lo que más me gusta son los monstruos</strong>, de Emil Ferris (Reservoir Books). No me cansaré de recomendar esta obra. El libro del año y de la década: una historia que reproduce desde la ficción los mecanismos de la memoria, sumergiéndose en el Chicago de los años 60 para a través de la pequeña Karen crear una de las historias más subyugantes que ha dado el cómic.</li>
<li><strong>La tierra de los hijos</strong>, de Gipi (Salamandra Graphic). Toda una sorpresa, un relato postapocalíptico casi canónico en su planteamiento, pero extraordinario en un desarrollo que es capaz de reflexionar sobre la sociedad a través del recuerdo de su existencia.</li>
<li><strong>Martha y Alan</strong>, de Emmanuel Guibert (Salamandra Graphic) es una de las más bellas historias de amor que he leído. Maravillosas ilustraciones a doble página, que hunden raíces en ese Baudoin que en los 80 nos sorprendió a todos, que componen un relato de sensaciones y sentimientos único.</li>
<li><strong>Nieve en los bolsillos</strong>, de Kim (Norma Editorial). Muchos pueden pensar que Kim aprovecha el tirón de las obras hechas con Altarriba para seguir en ese camino, pero que nadie se equivoque: el creador de Martínez el facha es un narrador descomunal, que tiene su propia voz y que aquí firma una obra extraordinaria sobre la emigración española en Alemania en los años 60, que él mismo vivió en primera persona.</li>
</ul>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-22074" src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/1540-1-231x300.jpg" alt="" width="231" height="300" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/1540-1-231x300.jpg 231w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/1540-1.jpg 260w" sizes="auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px" /><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-22075" src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/la-tierra-de-los-hijos-gipi-218x300.jpg" alt="" width="218" height="300" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/la-tierra-de-los-hijos-gipi-218x300.jpg 218w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/la-tierra-de-los-hijos-gipi-300x413.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/la-tierra-de-los-hijos-gipi.jpg 327w" sizes="auto, (max-width: 218px) 100vw, 218px" /><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-22076" src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/image009-205x300.jpg" alt="" width="205" height="300" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/image009-205x300.jpg 205w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/image009-300x439.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/image009.jpg 321w" sizes="auto, (max-width: 205px) 100vw, 205px" /><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-22077" src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/978846793143301_g-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/978846793143301_g-225x300.jpg 225w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/978846793143301_g-300x400.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/978846793143301_g.jpg 450w" sizes="auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px" /></p>
<p>Y si me permiten añadir uno para el repóquer, unan a estas el <strong>¡Universo!</strong>, de Albert Monteys (Astiberri). Posiblemente, una de las mejores obras de ciencia-ficción que se puedan leer hoy. Inteligente, retando al lector y retándose como autor, exprimiendo las posibilidades del género como pocas veces se ha visto.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-22078" src="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/universo-300x229.jpg" alt="" width="300" height="229" srcset="http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/universo-300x229.jpg 300w, http://www.lacarceldepapel.com/images06/2018/04/universo.jpg 400w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Y si pueden con más, sigan que hay más…</p>
<ul>
<li><strong>Colección Jesus Blasco: Cuto 01</strong>, de Jesús Blasco (ECC Ediciones). Una de las obras maestras del cómic español, todo un clásico que era necesario editar en condiciones. Bien por ECC por recuperar esta joya del cómic.</li>
<li><strong>Integral Spirou de Franquin 1950-1952</strong>, editado con excelencia y cariño por Dibbuks, una obra maestra que se edita por fin con la calidad que merece.</li>
<li><strong>El eternauta</strong>, de H.G.Oesterheld y Solano López (Norma Editorial): Seguimos con las obras maestras. Posiblemente, el cómic que inicia el tebeo adulto moderno, todo un clásico del cómic que plantea una de las historias más potentes de la historia. Nieva en Buenos Aires y, con la nieve, comienza una aventura donde no hay héroes, solo víctimas. Magistral.</li>
<li><strong>Black Jack 01</strong>, de Osamu Tezuka (Planeta Cómic)<br />
<strong>Antología Osamu Tezuka</strong>, de Osamu Tezuka (Planeta Cómic). Dos obras maestras del cómic que Planeta comienza a recuperar en edición de lujo. Decir que Tezuka es el dios del cómic no es una metáfora: es una realidad absoluta.</li>
<li><strong>Pink</strong>, de Kyoko Okazaki (Ponent Mon). Toda una sorpresa inesperada, una obra demoledora que no deja títere con cabeza desde un planteamiento de apariencia casi naif, pero que dinamita toda convención social y moral. Obligada lectura.</li>
<li><strong>El caso Alain Lluch</strong>, de Mr. Kern y Antoine Pinson (Autsaider Cómics). Un delirio absoluto que es capaz de derruir el sistema capitalista en un minuto con un perrito caniche. Toneladas de referencias de cultura popular reescritas como un perturbador misil contracultural que no deja neurona en pie.</li>
<li><strong>#Unanovelagráfica</strong>, de Manuel Castaño (VialBooks). Si piensan en Terelu Campos como una musa inspiradora a golpe de mamada reconvertida en guerrera interespacial, se datán cuenta de hasta dónde puede llegar Castaño. Tan divertida como paradójicamente reflexiva.</li>
<li><strong>Mi experiencia lesbiana con la soledad</strong>, de Kabi Nagata (Fandogamia). Un relato sobre la soledad, la identidad sexual y la felicidad, contado con una sinceridad arrebatadora. Recomendabilísimo.</li>
<li><strong>A la aventura</strong>, de Alexis Nolla (Apa Apa Cómics). Debilidad personal: Nolla es un autor que siempre sorprende y más con esta revisión de la propia definición de la aventura construida a partir de la recopilación de sus fanzines.</li>
<li><strong>Pulse para entrar</strong>, de Ana Galvañ (Apa Apa Cómics). Otra joya, que compone un relato desolador de nuestra realidad interconectada, pero con una concepción de la narrativa desbordante en cromatismo. Brillante.</li>
<li><strong>Mickey Craziest Adventures</strong>, de Trondheim y Keramidas (Planeta Cómic)<br />
<strong>Mickey Una misteriosa melodía</strong>, de Cosey (Planeta Cómic). Dos obras que demuestran que cuando se deja libertad al autor, cualquier personaje destaca con un brillo especial. Cosey y Trondheim y Keramidas son capaces de crear historias que, desde el respeto a la creación de Disney, aportan nuevos matices al personaje. Una excelente iniciativa, aunque a un precio en España prohibitivo. Una lástima, porque son excelentes.</li>
<li><strong>Un poco de humo azul</strong>, de Denis Lapière y Rubén Pellejero (Astiberri). Una obra maestra del cómic europeo, una historia de amor viva, orgánica, pintada sobre el fondo del horror de la dictadura, que cuenta cada viñeta y cada texto por genialidades.</li>
<li><strong>The Phantom: El hombre enmascarado 1961-1963</strong>, de Lee Falk y Sy Barry (Dolmen). Todo un clásico de las tiras de prensa, un personaje carismático del cómic del que se selecciona una de sus mejores etapas, la dibujada por Sy Barry.</li>
<li><strong>Un verano Diabolik</strong>, de Smolderen y Clérisse (Norma Editorial). Un tebeo capaz de bucear en la cultura popular de los años 60 para encontrar un discurso propio, de James Bond a Diabolik, Smolderen compone una lectura deliciosa.</li>
<li><strong>Gauss, el príncipe de los matemáticos</strong>, de José Pérez Zarzo y Santi Selvi (Bang Ediciones). Qué bueno es que el cómic sea mecanismo de divulgación de la ciencia. Que Bang, posiblemente la mejor editorial de tebeos infantiles en este momento, dedique una colección a este tema es un notición que debe ser apoyado.</li>
<li><strong>La lotería de Shirley Jackson</strong>, de Myles Hyman (Nordica). Uno de los relatos más perturbadores que recuerdo, llevado al cómic por su nieto con respeto y brillantez, sin perder un ápice de la fuerza del relato original.</li>
<li><strong>Tiempo que dura esta claridad</strong>, de Elisa Gálvez y Federico del Barrio (Reino de Cordelia). Recopilación de las historias de estos dos autores para Madriz y otras publicaciones de los 80. Historias bellísimas, de poética visual sublime, maravillosa. Personalmente, estas obras me hicieron cambiar mi forma de entender el cómic.</li>
<li><strong>Matamoscas</strong>, de Hans Hillman (Libros del Zorro Rojo). Uno de los primeros ejemplos novela gráfica, adaptando a Hammett con ilustraciones a toda página de gran fuerza visual.</li>
</ul>
<p>Pero también hay novedades que, aunque no haya leído, me interesan por los antecendentes y referencias con las que llegan:</p>
<ul>
<li><strong>Todo lo que pudimos</strong>, de Thi Bui (Kraken). Esta historia sobre supervivientes de la guerra del Vietnam viene avalada por críticas extraordinarias y tengo muchas ganas de leerla, uno de los tebeos que más espero.</li>
<li><strong>Tres historias de noche</strong>, de Martín López Lam (Ediciones Valiente). A la espera de la segunda entrega de Sirio, nos quedaremos con esta recopilación de historias de uno de los mejores autores que tenemos en este momento.</li>
<li><strong>Saint Cole</strong>, de Noah Van Sciver (La Cúpula). Un autor que se ha labrado un merecido prestigio con su fanzine Blammo y que me sorprendió muchísimo con <em>The Hypo: The Melancholic Young Lincoln</em>. Espero mucho de esta novela gráfica que todavía no he leído.</li>
<li><strong>Holiday junction, </strong>de Keigo Shinzo (ECC Ediciones). No he leído nada de Shingo, pero etiquetarlo como seguidor de Matsumoto es para mí una referencia suficiente.</li>
<li><strong>Gótico</strong>, de Sagar Fornies y Jordi Carrión (Norma Editorial). tras su excelente primera colaboración en Los vagabundos de la chatarra, tienen por mi parte un cheque en blanco. Ganas locas de leer esta obra.</li>
<li><strong>Jonas Fink 4/El librero de Praga</strong>, de Vittorio Giardino (Norma Editorial). Quince años hemos esperado para esta nueva entrega. Una espera larga, pero seguro que valdrá la pena.</li>
<li><strong>March, una crónica de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos</strong>, de John Lewis; Andrew Aydin y Nate Powell (Norma Editorial). Considerado como uno de los libros más interesantes del cómic americano de los últimos años, un libro que merecerá lectura reposada.</li>
</ul>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.lacarceldepapel.com/2018/04/11/recomendaciones-saloneras/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>6</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
