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     <title>La guerra de Charlie Wilson</title>
     <link>http://www.muevetebasket.es/la-guerra-de-charlie-wilson/blogs/7/</link>
     <language>es-CL</language>	 
     <description>La realidad vista desde un exjugador, entrenador de base y directivo de un modesto club.</description>
  
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<br />
Y es que la suerte es la que creo que de alguna forma u otra te va a dar el éxito en la salud, el amor y el dinero. En una Web murciana nada más entrar hay un comentario de "cuanto más entreno, más suerte tengo", esto es indudable pero siempre está el típico vecino que odiosamente o pensando que no lo merece, parece que el viento siempre le sopla a favor. ¿Realmente no lo merece?. Mi arrogante punto de vista hacia la vida me hace pensar que cualquier halo de suerte que uno tiene es merecido, que las cosas no vienen de casualidad, pero si todos los ponemos a pensar, siempre se nos viene alguna cosa a la cabeza en la que vemos que no llevamos razón.<br />
<br />
Os voy a contar una historia de la que fui protagonista. Érase una vez un primer entrenador, del cual sólo voy a poner las iniciales por respeto, A.J. que fue primer entrenador de un júnior. Este entrenador se hizo cargo de una plantilla de jugadores que desde la misma pretemporada se fue desmembranando y sus más importantes estrellas, créanme eran auténticos buenos jugadores con una mala cabeza, se fueron yendo una a una. Por si esto no fuera poco, tenía un segundo entrenador puñetero que creía que siempre llevaba la razón, aunque todo sea dicho, su primer entrenador no le hacía ni puto caso. Llego la primera jornada de liga, en Lorca, con muchas bajas y un rival que a la postre fue primero de grupo. El partido fue todo el rato con ventajas para el rival de unos diez puntos y justo en el último cuarto nuestro equipo se puso dos arriba. Pero a partir de ese mismo momento dejó de soplarnos la diosa fortuna y perdimos el partido.<br />
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Esto no sirvió nada más que de pretexto para que muchos jugadores más se fueran y para que su entrenador puñetero siguiera ahí, metiéndole el dedo en la llaga. La temporada parece que la marcó esos infortunios del principio y casi fue un desastre ya que una serie de circunstancias del primer entrenador nos privó casi toda la temporada de él.<br />
<br />
Con el tiempo, el segundo entrenador que otra cosa no sé, pero algo más maduro si está, se ha ido dando cuenta que muchas cosas de las que sabe, las aprendió de aquel primer entrenador que era una fuente inagotable de conocimientos teóricos y que si hubiese tenido algo más de suerte aquello no hubiese acabado de aquella forma, ya que a la postre ese entrenador formo a cuatro de los mejores canteranos que ahora tenemos en mi club. Sin duda A.J. era un poeta, que no tuvo la mejor de las suertes.<br />
<br />
Ahora, este año, todo parece distinto. Yo soy el primer entrenador y tengo un segundo entrenador, que hace su papel muy bien y otra cosa no, pero se complementa fantásticamente con su primero. Pero por si fuera poco, la suerte parece que sopla de nuestro lado y el mismo partido que A.J. perdió en la primera jornada, esta vez la suerte quiso que lo ganáramos nosotros. Eso nos ha permitido entrenar mejor y tener un buen ambiente que mejora y ayuda a que todo salga bien.<br />
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De todo esto podemos aprender que la suerte, para la vida es necesaria y que algunas veces es la diferencia para que un mismo proceso acabe de forma totalmente distinta. Si lo dicen nuestros abuelos, dejará de ser cierto<br />
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Antes de terminar con este artículo que incluso a mi me ha sonado un poco a los cuentos del abuelo cebolleta, quesera deciros que el pasado fin de semana tuvimos un "derby de blogueros" de MueveteBasket.es. Pudimos ver un estupendo partido entre dos buenos equipos o por lo menos con buenos mimbres, el partido entre EB Salesianos (el mío) contra AD Marme (el de Pepe García) acabó con victoria para el baloncesto, ya que viendo el espectáculo que vimos, el resultado fue lo de menos. <br />
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Ya para terminar recordar y dar ánimos a un compañero de nuestro club que no está pasando por su mejor momento y del que tengo que decir que he aprendido, además de una jugada de fondo que aún utilizo, casi todo lo que sé de esto y que me enseñó la vocación de maestro que llevaba escondida. Un abrazo.]]></description></item><item><title>Los maravillosos sueños de una noche de verano</title><link>http://www.muevetebasket.es/los-maravillosos-suenos-de-una-noche-de-verano/post/96/</link><pubDate>Sat, 20 Sep 2008 22:44:33 +0100</pubDate><description><![CDATA[Como cada año comienza el curso y no sólo porque lo diga el Corte Inglés, sino porque estas fechas parece que las acompaña una sensación de novedad, de especial.<br />
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Salvando las distancias, considero el 1 de septiembre como mi particular Año Nuevo y al último fin de semana de agosto como mi pequeña Noche Vieja. Para todos los que somos entrenadores o jugadores, septiembre es como el comienzo de lo nuevo, empezar una nueva temporada, curso o año. Todo está lleno de novedades e incognitas que nos pueden provocar nervios y ligeros cosquilleos en la boca del estómago. Si a esto le sumo que soy profesor, para mi septiembre si significa "comienzo" y no enero que más o menos significa "seguir con algo ya empezado".<br />
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En el tema que nos reúne, septiembre significa comienzo porque empieza una nueva temporada en la que tienes muchas incognicas entre las que destaco las de los compañeros y el entrenador.<br />
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Las incognitas son las mismas para jugadores y técnicos. Más o menos podríamos resumirlo en una pregunta "¿Qué voy a encontrarme?". En esa pregunta podríamos englobar a compañeros, técnicos y forma de trabajo. Nadie parece darles mucha importancia pero los comienzos son casi tan importantes como los finales. Un comienzo puede marcar de forma inamovible el resto de la temporada. Algo así como la frase hecha "Nunca tendrás una segunda oportunidad para una primera impresión", esta por cierto es una frase que me enseñó alguien muy especial,  marca la impresión que tendrán el resto de personas de ti y que de alguna forma condicionará tu rendimiento o expectativas.<br />
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El primer contacto con la pista y con tus compañeros marcará tus sensaciones y más importante, la consideracion o respeto inicial que sobre tu juego tengan tus compañeros y por extensión, tu entrenador.<br />
<br />
"Disfruta del vértigo que da el tener toda la vida por delante", esto es un poco lo que nos pasa a todos en estas fechas. Al ser unas fechas de comienzo vienen nervios, a partes iguales también viene el miedo, toda la confianza que puedas tener se transforma en trabajo y horas porque esperas hacer bien lo que el resto piensa que puedes hacer bien. Es una responsabilidad, para los jugadores que desean tener ficha y demostrar que son jugadores, pero para los entrenadores que quieren hacer bien su trabajo para poder justificar su nombramiento. Nos enfrentamos a todo, al descontrol que produce lo nuevo o inesperado, a tener toda la temporada por delante, al saber de donde partimos, pero desconcer dónde o cómo acabaremos.<br />
<br />
Es una especie de matrimonio de cuyo resultado depende el éxito o fracaso. Da vértigo, si, pero la ilusión, las ganas o la idea de saber que tienes que apostar por ti, es la que tiene que darte el valor necesario para caminar mas fuerte que nunca, firme en tus convicciones y en lo que te ha hecho llegar a donde estás, porque es lo que te ha llevado ahí y lo que tiene que tiene que hacerte avanzar.<br />
<br />
En mi caso, es especial, empiezo un año y podría describiros los nervios y la ilusion que particularmente tengo, pero no es algo que desconozcais. Siempre se empieza con las ganas y la motivacion al cien por cien, aunque esta temporada, como ya he dicho, es especial, ya que después de mucho tiempo persiguiendo mi sueño, tengo la posibilidad de demostrar que ha llegado mi momento. Tengo buen equipo, buen equipo técnico y muchas ganas de hacer las cosas bien y eso unido a que tengo la voluntad decidida de hacer todo lo posible espero que me dé la posibilidad de hacer las cosas que se esperan de mi y de mi equipo.<br />
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Con las uvas ya comidas, sólo me queda deciros "prospera temporada nueva".<br />
<br />
PD: De mi éxito depende una cena en el Pincho.]]></description></item><item><title>Mente sana en cuerpo sano
</title><link>http://www.muevetebasket.es/mente-sana-en-cuerpo-sano/post/75/</link><pubDate>Thu, 17 Jul 2008 08:56:04 +0100</pubDate><description><![CDATA[Aunque puede parecer una frase hecha de un popular torero andaluz, creo que no se trata de ninguna tontería.<br />
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"Mens sana in corpore sano" es una frase que forma parte de una plegaria a los dioses que nos enseña el poeta romano Decimus Iunius Iuvenalis, más conocido por los que hemos estudiado griego como Juvenal.  Lo grandioso de esta plegaria es que nos enseña a pedir lo que realmente nos conviene: en vez de rogar por cosas vanas y pasajeras que podrían perjudicarnos, nos instruye para implorar la salud integral de la mente, el cuerpo y el alma. Una mente sana, un cuerpo sano y un alma fuerte.<br />
<br />
Ahora y con toda la razón del mundo os estaréis preguntando ¿y qué leches tiene que ver esto con el baloncesto? Yo creo que mucho.<br />
<br />
Creo que todos nacemos con unas características innatas para hacer mejor ciertas cosas. Algunos miden dos metros, otros tienen un precisión para meter balones por el aro, algunos son verdaderamente grandes atletas, etc. pero ¿y el 60% de los jugadores de las LEB que no tienen ninguna capacidad innata, o por lo menos no nacen con una capacidad innata extraordinaria, para esto del baloncesto?<br />
<br />
Como decía un entrenador que tuve, el "coco" es lo más importante, o como decía los griegos una buena "mente". Hace ya algún tiempo realicé el curso de primer nivel y en el curso tuve el privilegio de compartir pupitre con algunos jugadores profesionales de equipos de mi región. Entre uno de ellos, había algo que me sorprendía. Era un jugador que ha jugado incluso en ACB y ahora, algo más mayor, juega en LEB. Pues bien, a lo que iba, mi sorpresa era que no vi a ese jugador tomar un día una Coca-Cola, bollería, o alguna cosa por el estilo, siempre con fruta, agua y cuidándose.<br />
<br />
No sé si me vais entendiendo.  Yo como entrenador de base, veo infinidad de chicos y chicas con buenas condiciones que ni siquiera estarán ni estuvieron un día en el equipo junior de mi club, y es que por encima de tener esas condiciones hay otras que muchas veces apremian. El compromiso, la entrega, constancia, esfuerzo, el dar un último esfuerzo antes del último esfuerzo o llegar al final del entrenamiento con la sensación de que apenas ha empezado hace cinco minutos. Un gran amigo, me dijo una vez que los que no teníamos un talento fuera de serie, para conseguir nuestras metas sólo teníamos una única salida, trabajar cuando los demás descansan, esa es la diferencia y el modo de reducir las distancias que te puedan sacar.<br />
<br />
Para todo eso hay que tener buen "coco" o como decían los griegos mens sana para seguir trabajando cuando los demás descansan, para no parar ni caer en desanimo, para intentar ser el mejor, para hacer ese último esfuerzo del entrenamiento como si fuese el primero.<br />
<br />
Esa mente sana se encuentra en ese jugador que ha llegado donde ha llegado con mucho esfuerzo y cuidándose mucho, porque eso cuesta, ese que en verano no descansó, esa mente sana es la que no desvanece y te da la fuerza de voluntad suficiente para seguir trabajando, fuerte, más fuerte incluso cuando las cosas no te salen bien para intentar algún día corregirlas, y esos son, desde mi punto de vista los jugadores y jugadoras más valiosos.]]></description></item><item><title>Una bonita historia</title><link>http://www.muevetebasket.es/una-bonita-historia/post/49/</link><pubDate>Fri, 02 May 2008 15:35:17 +0100</pubDate><description><![CDATA[Hay partidos que no se ganan en el marcador, o por lo menos no en parte. Hoy voy a ser egoísta y si lo permitís, voy a contar una bonita historia que le ha pasado a un pequeño club de formación, MI CLUB.<br />
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Como todos los clubes pequeños, o como todos los que conozco de la Región de Murcia, su equipo estandarte es la generación que por arte de magia se junta para dar una racha de éxitos a su club. Eso hace que durante un número indeterminado de años, ese club sea reconocido en toda la región. Esa generación, provoca espontaneas reacciones de lo que denomino "sentimiento de club", que generalmente duran poco tiempo o se limitan a grandes ocasiones como finales, derbys o algún partido vital para el desencadenante de la competición. En mi club, no pasa eso.<br />
<br />
Mi club es un club, más que modesto, pequeño, y más que pequeño, pequeño entre los pequeños. Para empezar, estamos en una región tercermundista en esto del baloncesto, y encima no somos ni el mejor club, ni de momento estamos entre los mejores en cuanto a resultados, aunque hasta el momento no nos ha hecho falta todo eso para tener lo que he llamado antes "sentimiento de club".<br />
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Esto es en parte por el maravilloso grupo humano que desde el nacimiento de mi club, ha tenido la suerte de congregarse alrededor de los jugadores que han querido venir a jugar con nosotros. En este caso el azar, no ha juntado a jugadores en una misma generación, que dicho sea de paso tenemos algunas, sino que ese mismo azar ha juntado a algunas de las mejores personas y más capacitadas, para que cada uno en lo suyo, seamos capaces que construir algo grande, pero es que si no fuese suficiente con esto, a cada año que pasábamos hemos seguido teniendo la grandísima suerte de incorporar a cada día más personas valiosísimas para NUESTRO CLUB.<br />
<br />
Y esto ha provocado el efecto "bola de nieve". Nuestros jugadores y jugadores son los mejores chicos y chicas que un entrenador puede pedir. De alguna forma u otra, nuestros jugadores y jugadores han ido impregnándose de esos valores que tenían esos entrenadores y al revés, nosotros mismos hemos ido creciendo día a día gracias a lo que aprendíamos de nuestros jugadores. Esto ha hecho, que en numerosísimas ocasiones haya florecido ese "sentimiento de club" entre nosotros, por ejemplo se me vienen a la cabeza numerosísimos recuerdos; un ascenso a primera, un partido infantil masculino contra Jesuitinas, un partido júnior contra el Básket Cartagena sin nada en juego, un partido infantil masculino contra el CAB Cartagena, un genial encuentro infantil femenino contra el CAB Cartagena, un alevín masculino contra Sierramar, un alevín contra los Alcázares... partidos que para todo el universo sería catalogados con toda la razón del mundo como chorradas, pero que para nosotros son excelentes situaciones para demostrar porque somos de ESTE CLUB.<br />
<br />
Todos en mi club son respetados y reconocidos, hasta el punto que un jugador del sénior sería capaz de decirte de memoria el desarrollo de cualquier jugador del club o cualquier alevín sería capaz de decirte como fue ese partidazo de aquel júnior o ese triple de cualquiera de nuestros sénior. Hasta la figura de delegado de equipo que en otros clubes sería objeto de mofas, en mi club se valora tanto por parte del benjamín de primero como del sénior más viejo, como por el entrenador más bromista.<br />
<br />
Hoy viene todo esto, a que ayer mi equipo sénior, ya que no tengo un solo equipo sino que tengo 12 (alevín federado, alevín femenino, alevín escolar, prebenjamín...), perdió la serie en su segundo partido de cuartos de final por el ascenso a la Primera División Nacional, pero volvimos a ver ese "sentimiento de club", no sólo en las gradas que fue increíble, sino en los jugadores que al final del partido vimos reflejado en sus caras el desaliento y que durante el partido lo dieron todo, en su cuerpo técnico que reflejaba su rabia y alguna lagrimilla delataba la entrega, el trabajo y todo el esfuerzo del mundo.<br />
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No voy a ser cínico y decir que no me importa no haber ganado ayer, claro que me importa y hoy sin duda, el sol hubiera brillado más y ayer hubiese invitado a mi novia a cenar por ahí, pero mientras sigamos siendo como hasta ahora ha sido MI CLUB, los ascensos y las victorias seguirán valiendo lo mismo que el esfuerzo y la dedicación, aunque no nos alegre lo mismo, y eso es lo que hasta el día de ayer ha hecho ser diferente a MI CLUB y a TODOS los que formamos parte de esta BONITA HISTORIA.]]></description></item><item><title>Las primeras oportunidades</title><link>http://www.muevetebasket.es/las-primeras-oportunidades/post/44/</link><pubDate>Wed, 16 Apr 2008 00:51:13 +0100</pubDate><description><![CDATA[Con la final de la copa ULEB todavía coleando, pensaba, que este Aito es un tío con suerte, o quizás no.<br />
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Siempre es de esos que le salen las cosas bien, o casi siempre, pero vamos como a todos. Algunos dicen de él que es arrogantemente seguro de sí mismo, amigo de sus amigo y firme defensor de lo que tiene, sea lo que sea, y posiblemente sea eso una de sus principales virtudes.<br />
<br />
Con toda esta introducción quería hablar de las primeras oportunidades y de alguna forma quería relacionarla, sé que no tiene mucho por donde cogerla, pero pensad por un momento. Hablar de Aito es hablar de primeras oportunidades, pensar en jugadores como Navarro, Gasol, Ricky si, ya sé, todo el mundo está pensando en esta serie de jugadores que lógicamente hasta el entrenador más negado del mundo les habría puesto de titulares, pero hablemos de otros tantos, o no tantos, por ejemplo... Xavi Fernández. <br />
<br />
Como bien decía mi madre un tío con clase, jamás lo vi despeinarse en un partido con ese flequillo con un mechón al aire, un jugador que no lo parecía, técnicamente era fabuloso, pero físicamente muy justo rozando el insuficiente. Pues, poneros en situación, cuando el entrenador de turno fue un día a ver al equipo júnior o al filial y se cruzó con este jugador, que con justo físico a los 25 años no quiero ni pensar que máquina atlética sería a los 18 o 20 años. ¿Qué le daría la seguridad suficiente para apostar en él?<br />
<br />
Y sin tener mucho relación, creo que me ha quedado una introducción bastante apañada. Las primeras oportunidades son situaciones caprichosas que el destino pone a tu disposición, en ellas se juntan muchos factores; la suerte, la idoneidad, etc. Y alguien que apueste firme por ti o por el don que más valoro, la juventud. La juventud es sinónimo de hambre, de evolución, de crecer, de ganas, muchas ganas. No digo que el talento poco a poco se abra paso, pero ¿Cuánto talento se queda por el camino?<br />
<br />
Pues vamos, esas situaciones caprichosas muchas veces son ceses e entrenadores que dan paso a alguno de la cantera que sorprendentemente lo hace bien, a ese base del filial que da la talla, a ese alero suplente que se convierte en estrella, aquel día donde tuviste tus 40 minutos de gloria, etc. A una primera oportunidad.<br />
<br />
No quiero decir con esto que sin más se tengan que dar esas oportunidades, lógicamente Xavi Fernández, Navarro o el mismo Xavi Pascual o Mariano de Pablos, tenían algo que les hicieron llegar a esas situaciones antes de la primera oportunidad, pero esas situaciones caprichosas de las que hablábamos antes son idóneas para que surja un nuevo talento, casi sin querer, y si no llega a ser por esa primera oportunidad...<br />
<br />
Trasladando todo esto a un pequeño club de formación, las situaciones caprichosas se dan casi a diario. En la mayoría de los clubes como el mío, a mitad de temporada, por distintos motivos y el principal puede ser el que no seamos un club profesional y nuestro personal no vive de esto, suele haber bajas durante la temporada y ya ni cuento los comienzos de año cuando el director deportivo de turno tiene que partirse la cabeza para cuadrar el plantel de entrenadores con el de equipos para toda la temporada. En nuestro tipo de clubes pienso que es donde hay que dar ese punto extra a la juventud, tanto a nivel de entrenadores como a nivel de jugadores, son los que, desde mi modestísimo punto de vista pueden evolucionar más. Desde el comienzo, apostaría por ellos en igualdad de condiciones con otros, o incluso si están en un escalón por debajo, me explico, a ese jugador de primero frente a uno de segundo año, a ese sénior que acaba de llegar de júnior, a ese entrenador que tiene maneras pese a su juventud..porque nadie nace aprendido, y como en  una película escuché, que  para saber si flotas, tienes que tirarte al agua.<br />
<br />
Volviendo al principio, Aito, es un crack, se merece mi más sincera admiración, ya no solo por lo que ha conseguido, sino por ser un creador de oportunidades, no sólo por los que han salido y están ahí, sino a todos aquellos que sin haber llegado a ser grandísimas estrellas, un día tuvieron esa oportunidad, y valoró lo que tuvo, fuera lo que fuera, con o sin situaciones caprichosas de por medio.]]></description></item><item><title>La guerra de Charlie</title><link>http://www.muevetebasket.es/la-guerra-de-charlie/post/37/</link><pubDate>Sat, 05 Apr 2008 10:46:42 +0100</pubDate><description><![CDATA[Aunque con 24 años para 25 he conseguido poco menos que nada en el baloncesto, he tenido la suerte de poder estar vinculado siempre a este deporte, unas veces como he querido y otras como he podido, pero eso sí, siempre en el club y en el colegio que prácticamente me he criado.<br />
<br />
Después de haber sido medio jugador, para simultanearlo con las tareas de entrenador, para posteriormente ser entrenador y en la actualidad ser directivo, tarea que simultaneo con la de entrenador, pienso que estoy preparado de hablar de muchas cosas, aunque no sea directamente de baloncesto, cosas que están relacionadas con la vida diaria de un club y el desempeño de la tarea de dirección de un equipo.<br />
<br />
Los tiempos han cambiado, o quizás soy yo el que ha cambiado un poco, véase el proceso de crecimiento o maduración que toda persona a la fuerza tiene, pero las cosas de equipo ya no se llevan de misma manera que antaño, cuando un adolescente patoso entrenaba entregadamente a las órdenes de su entrenador o de quien viniera a sustituirle.<br />
<br />
Dentro de la pestosa atmosfera de romanticismo que desprende mi punto de vista, el de haber nacido y el de morir en el mismo club que dio la oportunidad hace 25 años a un niño rechoncho y patoso de jugar al baloncesto, voy a hablar de eso mismo, del romanticismo que cada día va desapareciendo de esto del baloncesto.<br />
<br />
Y es que en la actualidad, no sé si es por la nostalgia de ver el baloncesto de manera más despreocupada, observo que cada día se pierde de alguna forma el orgullo de pertenecer a un equipo, el sentimiento de club, ideales, fidelidad, entrega, el querer jugar a toda costa y todos esos cuentos de viejos.<br />
<br />
Yo trataré de hablar en este blog de ese romanticismo, romanticismo que relaciono un poco con la frase del blog de Esther de yo nunca falté a un entrenamiento por un examen, que dicho sea de paso yo tampoco lo hice, y de lo que me llame la atención en mi guerra diaria como entrenador de un equipo cadete femenino y directivo de un modesto club de colegio.]]></description></item>	
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