<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001</id><updated>2024-12-18T19:28:14.693-08:00</updated><title type='text'>Las mujeres huelen bien</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default?redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>19</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-6482356737716899318</id><published>2014-04-25T10:00:00.000-07:00</published><updated>2014-04-25T04:43:23.455-07:00</updated><title type='text'>Un cuarto de siglo de la revista Cuadernos del Matemático</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjUygPV_Km6gD3UT8ofCkzJjgA-Ye-sG_qxGl37RZrb-QPQ7xOdi7JtUA5wXQQCPXAJQGJcyT4CklkuOm3xZ_jhXHL1LqAYJ4205h8JvdR2AYGeP-vKdbusqL-l63cEoCz07MioQWRCtNJk/s1600/cuadernos.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjUygPV_Km6gD3UT8ofCkzJjgA-Ye-sG_qxGl37RZrb-QPQ7xOdi7JtUA5wXQQCPXAJQGJcyT4CklkuOm3xZ_jhXHL1LqAYJ4205h8JvdR2AYGeP-vKdbusqL-l63cEoCz07MioQWRCtNJk/s1600/cuadernos.jpg&quot; height=&quot;320&quot; width=&quot;220&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
En el seno del seminario de Lengua y Literatura del Instituto Matemático Puig Adam de Getafe, en el ocaso de la década de los años ochenta (1988), veía la luz el número 0 de un ‘cuaderno’ peculiar, encabezado con un extraño nombre para una publicación destinada a la difusión de la literatura y el arte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
‘Cuadernos del matemático, revista ilustrada de creación’, no auguraba entonces que su vida iba a ser tan larga, que iba a trascender más allá de los muros del centro que la hacía posible y que llegara a ocupar por méritos propios un lugar tan destacado en el panorama de la literatura de este país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De pretensiones modestas, esta revista en la que los alumnos con vocación de poetas tenían la posibilidad de ver publicados en letra de imprenta sus primeros trabajos literarios, se iría convirtiendo con el tiempo en un inmenso recipiente en el que sus creaciones iban a convivir en armonía con la obra de otros nombres llegados de fuera, muchos de ellos encaramados en las cumbres más altas de las letras, figuras ‘indispensables’ de la Cultura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Han pasado 25 años y 52 números (a los que hay que añadir dos extras, el dedicado a Juan Martínez Corbalán y el que conmemoraba el XXV Aniversario del Puig Adam). Aquel modesto cuaderno de instituto es hoy uno de los referentes en este país en cuanto a publicaciones especializadas dedicadas a la literatura se refiere, veterana revista con más de 1.500 firmas de autores en sus páginas avalando su existencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, ¿a qué se debe el mérito de esta rara longevidad? No cabe duda de quiénes son los responsables: el centro de enseñanza que la acoge y las personas que han creído número a número en la publicación y siempre la han defendido. No sería posible de otra forma. También porque siempre se ha regido por el principio de la fidelidad y el de la convivencia, sin muros que separen a unos y a otros, por muy encumbrados que estén estos o por muy desconocidos que sean aquellos. Pero, sobre todo, porque siempre ha exigido otro concepto fundamental, necesario y como único requisito, el de la calidad de los trabajos publicados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequías Blanco, profesor, poeta, novelista y escritor de relatos cortos, se ha mantenido en su puesto de director durante estos años y, tal vez, él sea el ‘máximo culpable’ de que ‘Cuadernos’ haya hecho saltar por los aires esa tradición relacionada con las revistas literarias, que no es otra -salvo algunas excepciones de cabeceras que han perdurado en el tiempo- que la de solo vivir unos pocos números (algunas no han pasado de tres) para luego morir ‘por méritos propios’ y otras carnalidades de los humanos que las alimentaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
‘Cuadernos del matemático’, con sus dos números editados por año, se ha convertido en ese espacio donde el que más y el que menos ha tenido la ilusión -y, sí, también guiado por la vanidad- de colaborar y dejar un ‘trocito’ de su obra impreso para deleite y riqueza de los lectores. Nadie duda que Cuadernos del Matemático es hoy todo un referente de nuestras letras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llega así en este 2014 la celebración del 25 aniversario con la presentación de un número doble, el 51-52, con 228 páginas protegidas por una cubierta que reproduce en su portada una cabeza infantil obra del reconocido y extraordinario pintor y escultor Antonio López, y cuya fotografía desde la contraportada mira al lector directamente a los ojos con una honda mirada, tal vez de reconocimiento, tal vez de admiración por todo lo que encierran estas páginas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este doble número -que sigue fiel al mismo esquema en su composición que los que le prececen: relato, poesía y ensayo o crítica literaria- son muchos, muchísimos los colaboradores que han participado, desde primeras figuras de las letras castellanas hasta otros autores menos conocidos pero no por ello de menos talento y calidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La revista se complementa con el suplemento ‘Lavarquela’, recogiendo para esta ocasión las opiniones inéditas sobre ‘Cuadernos del Matemático’ de aquellos que han querido sumarse a la conmemoración de este aniversario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a las ilustraciones, corresponden a diferentes artistas que a lo largo de estos 52 números han sido los encargado de ilustrarla, enriqueciendo la cuidada maquetación de los textos. La impresión ha corrido a cargo de Gráficas Xiana, siendo -como siempre- fieles a su trayectoria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;Fiesta de presentación del número 51-52&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;La fiesta de presentación de este número tendrá lugar el 10 de mayo en el teatro Federico Garcia Lorca de Getafe. Intervendrán el alcalde, Juan Soler; la directora del Instituto Puig Adam, Carmen García; los subdirectores de la revista Cristóbal López de la Manzanara y Matías Muñoz, y su director, Ezequías Blanco. Asimismo, se proyectará el documental de Rufo Pajares ‘Solo quiero caminar’ y la actuación de Carmen Linares. A la 22,30 horas, en el restaurante bar Deolvido, se mostrará una exposición de 25 años de Cuadernos del Matemático y la actuación de Susana Ruiz Trío; y se terminará con una Jam Session de poesía (poemas breves, a poder ser, jocosos).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #444444;&quot;&gt;______________________________________&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #444444;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;color: #444444;&quot;&gt;&lt;i&gt;Nota.-&amp;nbsp;Este artículo ha sido&amp;nbsp;publicado en el número 411 de la revista &lt;a href=&quot;https://www.blogger.com/En%20el%20seno%20del%20seminario%20de%20Lengua%20y%20Literatura%20del%20Instituto%20Matem%C3%A1tico%20Puig%20Adam%20de%20Getafe,%20en%20el%20ocaso%20de%20la%20d%C3%A9cada%20de%20los%20a%C3%B1os%20ochenta%20%281988%29,%20ve%C3%ADa%20la%20luz%20el%20n%C3%BAmero%200%20de%20un%20%E2%80%98cuaderno%E2%80%99%20peculiar,%20encabezado%20con%20un%20extra%C3%B1o%20nombre%20para%20una%20publicaci%C3%B3n%20destinada%20a%20la%20difusi%C3%B3n%20de%20la%20literatura%20y%20el%20arte.%20%20%E2%80%98Cuadernos%20del%20matem%C3%A1tico,%20revista%20ilustrada%20de%20creaci%C3%B3n%E2%80%99,%20no%20auguraba%20entonces%20que%20su%20vida%20iba%20a%20ser%20tan%20larga,%20que%20iba%20a%20trascender%20m%C3%A1s%20all%C3%A1%20de%20los%20muros%20del%20centro%20que%20la%20hac%C3%ADa%20posible%20y%20que%20llegara%20a%20ocupar%20por%20m%C3%A9ritos%20propios%20un%20lugar%20tan%20destacado%20en%20el%20panorama%20de%20la%20literatura%20de%20este%20pa%C3%ADs.%20%20De%20pretensiones%20modestas,%20esta%20revista%20en%20la%20que%20los%20alumnos%20con%20vocaci%C3%B3n%20de%20poetas%20ten%C3%ADan%20la%20posibilidad%20de%20ver%20publicados%20en%20letra%20de%20imprenta%20sus%20primeros%20trabajos%20literarios,%20se%20ir%C3%ADa%20convirtiendo%20con%20el%20tiempo%20en%20un%20inmenso%20recipiente%20en%20el%20que%20sus%20creaciones%20iban%20a%20convivir%20en%20armon%C3%ADa%20con%20la%20obra%20de%20otros%20nombres%20llegados%20de%20fuera,%20muchos%20de%20ellos%20encaramados%20en%20las%20cumbres%20m%C3%A1s%20altas%20de%20las%20letras,%20figuras%20%E2%80%98indispensables%E2%80%99%20de%20la%20Cultura.%20%20Han%20pasado%2025%20a%C3%B1os%20y%2052%20n%C3%BAmeros%20%28a%20los%20que%20hay%20que%20a%C3%B1adir%20dos%20extras,%20el%20dedicado%20a%20Juan%20Mart%C3%ADnez%20Corbal%C3%A1n%20y%20el%20que%20conmemoraba%20el%20XXV%20Aniversario%20del%20Puig%20Adam%29.%20Aquel%20modesto%20cuaderno%20de%20instituto%20es%20hoy%20uno%20de%20los%20referentes%20en%20este%20p%C3%A1is%20en%20cuanto%20a%20publicaciones%20especializadas%20dedicadas%20a%20la%20literatura%20se%20refiere,%20veterana%20revista%20con%20m%C3%A1s%20de%201.500%20firmas%20de%20autores%20en%20sus%20p%C3%A1ginas%20avalando%20su%20existencia.%20%20Pero,%20%C2%BFa%20qu%C3%A9%20se%20debe%20el%20m%C3%A9rito%20de%20esta%20rara%20longevidad?%20No%20cabe%20duda%20de%20qui%C3%A9nes%20son%20los%20responsables:%20el%20centro%20de%20ense%C3%B1anza%20que%20la%20acoge%20y%20las%20personas%20que%20han%20cre%C3%ADdo%20n%C3%BAmero%20a%20n%C3%BAmero%20en%20la%20publicaci%C3%B3n%20y%20siempre%20la%20han%20defendido.%20No%20ser%C3%ADa%20posible%20de%20otra%20forma.%20Tambi%C3%A9n%20porque%20siempre%20se%20ha%20regido%20por%20el%20principio%20de%20la%20fidelidad%20y%20el%20de%20la%20convivencia,%20sin%20muros%20que%20separen%20a%20unos%20y%20a%20otros,%20por%20muy%20encumbrados%20que%20est%C3%A9n%20estos%20o%20por%20muy%20desconocidos%20que%20sean%20aquellos.%20Pero,%20sobre%20todo,%20porque%20siempre%20ha%20exigido%20otro%20concepto%20fundamental,%20necesario%20y%20como%20%C3%BAnico%20requisito,%20el%20de%20la%20calidad%20de%20los%20trabajos%20publicados.%20%20%20Ezequ%C3%ADas%20Blanco,%20profesor,%20poeta,%20novelista%20y%20escritor%20de%20relatos%20cortos,%20se%20ha%20mantenido%20en%20su%20puesto%20de%20director%20durante%20estos%20a%C3%B1os%20y,%20tal%20vez,%20%C3%A9l%20sea%20el%20%E2%80%98m%C3%A1ximo%20culpable%E2%80%99%20de%20que%20%E2%80%98Cuadernos%E2%80%99%20haya%20hecho%20saltar%20por%20los%20aires%20esa%20tradici%C3%B3n%20relacionada%20con%20las%20revistas%20literarias,%20que%20no%20es%20otra%20-salvo%20algunas%20excepciones%20de%20cabeceras%20que%20han%20perdurado%20en%20el%20tiempo-%20que%20la%20de%20solo%20vivir%20unos%20pocos%20n%C3%BAmeros%20%28algunas%20no%20han%20pasado%20de%20tres%29%20para%20luego%20morir%20%E2%80%98por%20m%C3%A9ritos%20propios%E2%80%99%20y%20otras%20carnalidades%20de%20los%20humanos%20que%20las%20alimentaron.%20%E2%80%98Cuadernos%20del%20matem%C3%A1tico%E2%80%99,%20con%20sus%20dos%20n%C3%BAmeros%20editados%20por%20a%C3%B1o,%20se%20ha%20convertido%20en%20ese%20espacio%20donde%20el%20que%20m%C3%A1s%20y%20el%20que%20menos%20ha%20tenido%20la%20ilusi%C3%B3n%20-y,%20s%C3%AD,%20tambi%C3%A9n%20guiado%20por%20la%20vanidad-%20de%20colaborar%20y%20dejar%20un%20%E2%80%98trocito%E2%80%99%20de%20su%20obra%20impreso%20para%20deleite%20y%20riqueza%20de%20los%20lectores.%20Nadie%20duda%20que%20Cuadernos%20del%20Matem%C3%A1tico%20es%20hoy%20todo%20un%20referente%20de%20nuestras%20letras.%20Llega%20as%C3%AD%20en%20este%202014%20la%20celebraci%C3%B3n%20del%2025%20aniversario%20con%20la%20presentaci%C3%B3n%20de%20un%20n%C3%BAmero%20doble,%20el%2051-52,%20con%20228%20p%C3%A1ginas%20protegidas%20por%20una%20cubierta%20que%20reproduce%20en%20su%20portada%20una%20cabeza%20infantil%20obra%20del%20reconocido%20y%20extraordinario%20pintor%20y%20escultor%20Antonio%20L%C3%B3pez,%20y%20cuya%20fotograf%C3%ADa%20desde%20la%20contraportada%20mira%20al%20lector%20directamente%20a%20los%20ojos%20c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Sur&lt;/a&gt;,&amp;nbsp;que se distribuye en las ciudades de Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Parla y Pinto.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/6482356737716899318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/6482356737716899318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2014/04/un-cuarto-de-siglo-de-la-revista.html' title='Un cuarto de siglo de la revista Cuadernos del Matemático'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" 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Tomar un gin tonic es fácil: en un vaso echas unos hielos, un chorro de ginebra, una rodaja de limón y un botellín de agua tónica ordinaria. Y listo. Así lo tomabas tú siempre: ibas al bar, al pub, a la discoteca, al restaurante… y pedías con voz alta al camarero, como muy seguro de ti mismo, “¡un gin tonic!”. Y te ponían eso, y ya está… &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no había arte, ni siquiera una buena bebida. Porque tú no eras bebedor de un &quot;buen&quot;&amp;nbsp;gin tonic, -y tomabas más de la cuenta de ese brebaje creyéndote que era tu elixir salvador del tedio y asesino de tu timidez-. Tú lo que hacías era ingerir un líquido incoloro alcoholizado con aromas de quinina y bayas de enebro y nada más. Incluso alardeabas de haber tenido un romance con una camarera de un disco pub que te servía esa cosa muy bien porque te estrujaba los limones y todo mientras te sonreía y te llamaba por tu nombre cuando entrabas al local&amp;nbsp;y&amp;nbsp;te tragabas cinco o seis de esos y medio borracho le decías que la amabas y que ella era la chica que mejor olía de todas en ese “garito” que ya no existe.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
Ese el mejor&amp;nbsp;concepto que tú tenías de esa mezcla de la burbujeante agua amarga con ginebra hasta el día en que en un encuentro con los jóvenes&amp;nbsp;escritores&amp;nbsp;Íñigo Guzmán Gárate, David Hernández de la Fuente, Jorge Cano y Óscar Martínez descubriste el arte de beber un buen gin tonic. Estabais en Del Diego Bar y afuera bullía Madrid al final de una bellísima tarde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos muchachos no solo son buenos con la escritura, son buenos bebiendo arte. Y te lo demostraron y te enseñaron a tomar gin tonic.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Te quedaste deslumbrado de dos o tres estupendas mujeres que cerca de vosotros bebían sus cocteles también, esperanzado de que te lanzaran una mirada por lo menos, a pesar de que dicen que ahí van hombres muy atractivos para ellas, que&amp;nbsp;ha estado hasta&amp;nbsp;George Clooney en persona, y uno a su lado pues... no, claro.., debes convencerte que no hay mujer que se digne a fijarse a ti en este lugar por muchas canas que tú tengas también en la cabeza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Uno de ellos.-&lt;/span&gt; ¿Y si es fea?&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Tú.-&lt;/span&gt; A lo mejor sí… si huele bien.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Óscar Martínez, seguidor y degustador de las mejores ginebras que se venden en Madrid (el otro día estuvisteis en la bodega Santa Cecilia y allí&amp;nbsp;os deslumbraron&amp;nbsp;sus tesoros), se ha encargado de orientarte sobre la preparación de este cóctel, que bien elaborado es una delicia y que -sin abusar (no os bebáis seis o siete seguidos, que os perdéis)- puede hacerte pasar una velada maravillosa junto a aquella o aquellas que para ti mejor huelen. Te aconsejó meterte en la dirección&lt;a href=&quot;http://www.nadaimporta.com/guia-para-hacer-el-gin-tonic-perfecto/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt; http://www.nadaimporta.com/guia-para-hacer-el-gin-tonic-perfecto/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y tomar buena nota (quien esté interesado, puede acceder y se divertirá en esta página al tiempo que aprende a elaborar correctamente esta bebida): &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A continuación, enumeramos muy por encima las pautas a seguir para una buena elaboración del coctel, sin ánimo de plagiar, al tiempo que felicitamos al creador o creadores de &lt;a href=&quot;http://www.nadaimporta.com/guia-para-hacer-el-gin-tonic-perfecto/&quot;&gt;www.nadaimporta.com/guia-para-hacer-el-gin-tonic-perfecto/&lt;/a&gt;&amp;nbsp;y recomendamos a los lectores interesados que se metan a navegar en esta web donde les cuentan mejor que nosotros como se hace un buen gin tonic:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;&lt;b&gt;GIN TONIC&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;1.&lt;/span&gt; Se sirve en copa ancha. &lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;2.&lt;/span&gt; Piel de limón verde. Cáscara. No rodaja. Este punto es crítico. &lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;3.&lt;/span&gt; Hielos. Un buen cocktail se viste por los pies. Cinco cubitos de hielo. (¡Atentos a esta sugerencia!: se trituran 4 g de cardamomo verde y 6 de enebrina, se dejan macerar cada cual en un recipiente con un litro de agua y se guardan una semana a 4º. Magia. A medida que pierde fuerza el carbónico se acentúa la potencia aromática de los cubitos, tres de enebrina y dos de cardamomo).&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;4.&lt;/span&gt; Marcas. Ginebra: la mejor que se encuentre. Tónica: la mejor que se encuentre, pero se recomienda Q Tonic, que no es cara, es difícil de encontrar. &lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;5.&lt;/span&gt; Una parte de ginebra y cuatro de tónica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;A la hora de mezclar los ingredientes es&amp;nbsp;importantísimo&amp;nbsp;no derramar la tónica como si fuera una cascada en pleno temporal, hay que ir vertiéndola&amp;nbsp;sobre la cucharilla larga&amp;nbsp;o varilla de&amp;nbsp;agitar para no romper la burbuja. Y no remover como si se tratara del colacao del desayuno...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;Efectivamente, el gin tonic perfecto existe. Lo hemos saboreado y sí, ¡perfecto! ¡perfecto!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero beberlo en soledad es tan triste…&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El traductor de la la primera versión del siglo XXI de la Iliada de Homero (Alianza Editorial) te comentó en su casa una anécdota sabrosa, que serviría de espoleta para escribir este “textículo”, mientras degustabais vuestros gin tonics, lógicamente en unas copas anchas, joyas&amp;nbsp;de cristal finísimo. Hablando de mujeres te habló del Negroni, que es un coctel también de mucho empaque y que a muchas&amp;nbsp;les entusiasma.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Tú.-&lt;/span&gt; ¿Es bueno?&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Óscar Martínez.-&lt;/span&gt; Es una bomba.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;Al documentaros sobre el tema, descubristeis que “el Negroni es una bebida amarga que toma su color crepuscular del aperitivo Campari. Se cuenta que el cóctel fue bautizado por un barman de los felices años 20 llamado Fosco Scarelli. El conde florentino Camillo Negroni decidió un día innovar su bebida de Campari + vermut (Martini por ejemplo) incorporando una bebida seca como la ginebra. El barman pensó que la nueva mezcla sólo podía llamarse Negroni. La bebida se prepara habitualmente con vermut dulce. Para rebajar el amargor se suele adornar el Negroni con naranja en vez de con limón. Y hay quienes optan por vodka en lugar de ginebra”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;NEGRONI:&amp;nbsp;21 ml de ginebra, 21 ml de Campari, 21 ml de vermut dulce, soda (opcional).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y soñabas con la belleza cuando el autor de “El diablo y los corsarios de Argel” te contó una anécdota ligada al Negroni: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Óscar Martínez.-&lt;/span&gt; Durante el rodaje de la película “Vacaciones en Roma”, el director William Wyler invitaba a la protagonista Audrey Hepburn a un Negroni con el fin de que estuviera encantadora de espíritu y de tez. Y lo conseguía.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Tú.-&lt;/span&gt; ¿Y Gregory Peck la acompañaba?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Óscar Martínez.-&lt;/span&gt; Para las escenas de moto, Gregory Peck contaba con un doble. Ese doble era el padre de mi queridísima amiga genovesa Franca Monzeglio.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Tú.-&lt;/span&gt; ¿Y cómo es Franca Monzeglio?&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;Óscar Martínez.-&lt;/span&gt; Bellísima.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y entonces tú, envidioso, te ves tomando tu gin tonic y ella tomando su negroni. En el crepúsculo, en la madrugada, al amanecer… El olor de una mujer y la felicidad, te relames… Oyes el tintinear de las copas al chocar, un chasquido del hielo al resquebrajarse…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #cc0000;&quot;&gt;____________________________________&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Nota.-&lt;i&gt; Hasta el 27 de abril de 2014&amp;nbsp;se celebra en Getafe la Ruta del Cóctel, con y sin alcohol. Recuperamos esta antigua entrada, dedicada al gin tonic, las mujeres y el&amp;nbsp;negroni para invitar a los navengantes de la red a que disfruten de los cócteles que quieran, además de los mencionados.&amp;nbsp;Consultar ruta en en&amp;nbsp;la revista&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666; font-size: small;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://issuu.com/elbuzon/docs/zona_sur_411&quot;&gt;ZONA SUR&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/1225663523809813839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/1225663523809813839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/06/el-arte-de-beber-un-buen-gin-tonic.html' title='El arte de beber  un buen gin tonic'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-5003780128120696614</id><published>2014-03-15T09:01:00.000-07:00</published><updated>2014-03-18T06:46:26.671-07:00</updated><title type='text'>La navaja barbera de cachas verdes</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
La tradición en la aldea donde yo nací exigía a los mozos que iban a cumplir con el servicio militar visitar unos días&amp;nbsp;antes de su marcha, casa por casa,&amp;nbsp;a los parientes, amigos y demás vecinos para despedirse de ellos y recibir «su bendición» y, en muchos casos, unas monedas «para tabaco» (yo recaudé setenta y tres duros y más de medio, que en aquel inicio de la década de los años&amp;nbsp;80 del siglo XX no era mucho dinero, pero tampoco era&amp;nbsp;para despreciarlo). En vez de&amp;nbsp;gastarlo en&amp;nbsp;cigarrillos, yo guardé esas 368 pesetas en una lata antigua de Cola-Cao ilustrada con la estampa de una sonriente señora que elevaba sobre las cabezas de un niño y una niña, implorantes, una bandeja con el bote amarillo del deseado y nutritivo polvo marrón. Por eso del romanticismo, me ilusioné pensando que&amp;nbsp;ese dinero lo iba a destinar como ayuda, una vez que me hubiera&amp;nbsp;licenciado,&amp;nbsp;para la&amp;nbsp;compra del billete de tren que me llevaría a ver a la que fue mi primera novia, que vivía con sus padres en&amp;nbsp;un pueblo llamado Torrente, provincia de Valencia: era&amp;nbsp;una chica morena, un año más joven que yo, de una hermosa&amp;nbsp;mirada de un profundo color&amp;nbsp;castaño y un cuerpo de 170 centímetros del altura perfectamente proporcionado que despedía un olor como el que yo no he vuelto a oler y que, según ella me confesaba con un&amp;nbsp;orgullo impropio de mujer fatal –y por ello abrasándome con la quemazón de los celos–,&amp;nbsp;volvía la mirada de los hombres en los paseos marítimos de la costa del Azahar.&amp;nbsp;Nos conocimos durante las vacaciones de verano en el salón de&amp;nbsp;baile de su pueblo, lugar que no sobrepasaba&amp;nbsp;los 100 habitantes y que se podía ver desde el mío&amp;nbsp;los días claros&amp;nbsp;si uno ascendía a media falda de la sierra y&amp;nbsp;guiaba&amp;nbsp;su mirada&amp;nbsp;hacia el sur. Era una&amp;nbsp;aldea&amp;nbsp;también de casas blancas de campesinos&amp;nbsp;que&amp;nbsp;se apretujaban en&amp;nbsp;lo más hondo de&amp;nbsp;un valle que mostraba todo el esplendor de su paisaje en lontananza, cruzado por&amp;nbsp;una&amp;nbsp;hilera verde de altísimos chopos que ocultaban la cicatriz del río. En ese lugar del mundo, buscando un rincón para nuestra intimidad&amp;nbsp;descubrimos un claro&amp;nbsp;en un bosquecillo de robles,&amp;nbsp;escondite&amp;nbsp;idílico&amp;nbsp;de nuestra pasión,&amp;nbsp;y fue allí donde&amp;nbsp;ella y yo nos amamos por primera vez&amp;nbsp;abrazados y revolcándonos&amp;nbsp;sobre&amp;nbsp;la mullida&amp;nbsp;alfombra de hierba una tarde de sol y calor,&amp;nbsp;arrullados por el rumor del agua&amp;nbsp;de un&amp;nbsp;arroyuelo que corría ajeno a nosotros, enamorados hasta la obscenidad&amp;nbsp;como premio de&amp;nbsp;nuestra&amp;nbsp;recién estrenada&amp;nbsp;juventud... Al final, la lejanía de nuestras vidas (la de ella junto al mar,&amp;nbsp;la mía&amp;nbsp;en Madrid)&amp;nbsp;y mi infidelidad arrojaron nuestra historia en la cuneta del desamor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recién «tallado», orgulloso por pertenecer al grupo de los «quintos», fui hasta la barbería para decirle adiós a un hombre al que yo quiero mucho, entre otras cosas&amp;nbsp;porque me ha regalado dos cosas importantes en mi vida, su amabilidad y sus caramelos de menta, además de ser el&amp;nbsp;padre de dos de mis amigos de entonces, siendo&amp;nbsp;el más joven de ellos el más íntimo y querido de todos por mí, además de compañero de correrías estivales. Como&amp;nbsp;gesto de despedida, el barbero me metió un paquete de Lucky Strike sin boquilla en el bolsillo de la camisa, me puso un caramelo de menta en la mano y me regaló una navaja de afeitar, de cachas de pasta verde, de la marca Filarmónica doble temple número 14, que según me dijo había comprado en una navajería colindante a la Plaza Mayor, en Madrid, al final de los años cincuenta. Siempre me fascinó ver cómo afeitaba este hombre a sus parroquianos: humanizado hasta lo más profundo de una caricia, deslizaba el filo de esa herramienta fatal por la cara rasurando al cliente en un ras-ras armónico y jabonoso. Le pedí que me afeitara con ella: «Cuando la uses nunca pierdas de vista la hoja», me aconsejó mientras me hacía la primera pasada. «Un hombre afeitado con navaja es un hombre elegante», me dijo mirándome a los ojos. «Lleva siempre los zapatos limpios y la cara bien afeitada y triunfarás con las mujeres», espetó mientras yo le miraba a través del espejo barbero cómo limpiaba&amp;nbsp;el jabón de&amp;nbsp;«mi» navaja en un paño que había&amp;nbsp;colocado sobre mi hombro derecho. La navaja también la guardé en la lata de Cola-Cao, junto con las 368 pesetas,&amp;nbsp;con la intención de comenzar a&amp;nbsp;afeitarme con ella una vez acabado mi servicio militar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No es que yo triunfe mucho con las mujeres pero, como todos los hombres, vivo mis aventuras más o menos tristes o alegres, más o menos interesantes, más o menos vulgares... En&amp;nbsp;esa época, en el cuartel de Infantería de Marina donde me habían destinado contra mi voluntad (y muy incómodo, por muy bonito que fuera el uniforme de gala) tuve la visita de una mujer que también&amp;nbsp;olía muy bien y de la que fui amante durante nueve años. Ella fue la culpable de que no viajara a Torrente, provincia de Valencia,&amp;nbsp;y, nublada mi volutad, las monedas que había guardado en&amp;nbsp;la vieja&amp;nbsp;lata de Cola-Cao&amp;nbsp;fueran despreciadas y terminaran&amp;nbsp;mezcladas un día con el resto de la calderilla de mi bolsillo, una vez ya licenciado, ya en Madrid, cuando merodeaba en las tardes de ocio&amp;nbsp;por la calle Velázquez&amp;nbsp;en&amp;nbsp;espera del encuentro furtivo con esa mujer que me había elegido desde hacía al menos dos años&amp;nbsp;y por la&amp;nbsp;que no tuve reparos en traicionar a aquella primera novia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perdí la navaja barbera de cachas verdes en París, cinco años después. No pudo ser en otro lugar. Aunque siempre me ha quedado la sospecha de que solo la escondió (ella era consciente de la importancia que tenía para mí ese objeto) la mujer de la que era amante y con la que viví allí durante dos meses,&amp;nbsp;una mujer muy vistosa que también hacía volver la mirada a los hombres que se cruzaban en su camino,&amp;nbsp;esa misma que&amp;nbsp;fue a verme al cuartel del Tercio Sur de la Armada y cuya falda suscitó silbidos lujuriosos a los «popeyes» de San Fernando, provincia de Cádiz. Ella tuvo que esconderla –no encuentro otra explicación– aprovechando un descuido mío o como venganza después de una discusión (mi papel de amante mi permitía a veces ser descortés y caprichoso y&amp;nbsp;eso a ella, una mujer&amp;nbsp; unos años mayor que yo, le encrespaba). Ella tuvo que ser,&amp;nbsp;seguramente había guardado la&amp;nbsp;navaja&amp;nbsp;con la intención de devolvérmela algún día, cuando ya no estuviéramos juntos, o al menos no compartiéramos el mismo baño, porque también&amp;nbsp;le horrorizaba (y yo no entendía el porqué)&amp;nbsp;ver cómo me afeitaba con ese instrumento, decía que sentía un escalofrío inevitable cuando me veía la cara enjabonada, muy concentrado, plantado delante del espejo, acariciando mis mejillas esa afiladísima hoja de acero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tuve que sucumbir al final, como en tantas otras ocasiones y debido a las debilidades de mi condición con ella, después de abrumarla&amp;nbsp;preguntando por mi navaja barbera&amp;nbsp;con frases como&amp;nbsp;«tú no sabrás dónde está, ¿verdad?», además de otras muchas&amp;nbsp;plegarias, búsquedas frustradas y enfados. Di por desaparecida a esa&amp;nbsp;navaja una mañana de los últimos días de septiembre en París, poco antes de regresar de nuevo a Madrid,&amp;nbsp;cuando ella bramó, ofuscada por tanta insistencia,&amp;nbsp;con la temida amenaza : «¡O la navaja o yo!». Opté por la mujer, durante cuatro años más…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ha pasado más de un cuarto de siglo. A veces queda suspendido en el aire un olor que me recuerda el color verde de las cachas de esa navaja en París, mezclado con el del jabón de afeitar y la caricia ruda de las manos&amp;nbsp;del barbero campesino que me afeitó por primera vez con ella. El aroma del valle y mi primera novia...</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/5003780128120696614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/5003780128120696614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2014/03/la-navaja-barbera-de-cachas-verdes.html' title='La navaja barbera de cachas verdes'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-3443792802867481053</id><published>2014-01-28T04:11:00.002-08:00</published><updated>2014-01-28T04:12:45.595-08:00</updated><title type='text'>44 Mundos a deshoras</title><content type='html'>&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjaHmhpnVIqXvfINOz1W1mPkTu3zICFTdDJHzt-RPlL-EN02kjNgjmobg34CM00Es4LH6RQUE3xE6qUXQ9tLX6aIYeiYHL0tu3Lu2HcQrco-YXQLBkJb8K171LC0vEs0R9t6GNSnPmfRbr9/s1600/deshoras1.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjaHmhpnVIqXvfINOz1W1mPkTu3zICFTdDJHzt-RPlL-EN02kjNgjmobg34CM00Es4LH6RQUE3xE6qUXQ9tLX6aIYeiYHL0tu3Lu2HcQrco-YXQLBkJb8K171LC0vEs0R9t6GNSnPmfRbr9/s1600/deshoras1.jpg&quot; height=&quot;208&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;El próximo viernes 7 de febrero, a las 19:00 horas, el café El 
Violín&amp;nbsp; es el escenario escogido para presentar en Getafe&amp;nbsp; la antología &lt;em&gt;&lt;strong&gt;“44 mundos a deshoras”&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, publicada por la editorial &lt;em&gt;Adeshoras&lt;/em&gt;
 y en la que participan cuarenta y cuatro autores que han accedido a 
dedicar su singular mirada sobre el nombre de la editorial. Son relatos,
 ilustraciones y poemas con el leitmotiv de &lt;em&gt;Adeshoras&lt;/em&gt;, en el 
que han participado escritores ya consolidados y otros a los que aún no 
les ha llegado la oportunidad de ver publicadas sus obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El resultado ha sido una interesante muestra de mundos poéticos, 
narrativos y gráficos en los que el transcurrir del tiempo es el eje: 
mundos en permanente conflicto con el tiempo, donde las horas 
transcurren veloces o lentas y donde se mezclan los mundos cotidianos 
con otros más rebeldes, imaginarios o transgresores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los autores provienen de facetas artísticas dispares: de la poesía, 
de la narrativa, del teatro, de la música, de la ilustración, de la 
pintura, de la escultura o del grabado. Son artistas inquietos y 
comprometidos con su tiempo, que han confiado en una editorial nueva 
como Adeshoras para publicar sus trabajos.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La antología ha sido coordinada por &lt;strong&gt;Susana Noeda&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Elvira García&lt;/strong&gt; y la cubierta del libro es obra del artista &lt;strong&gt;Fernando Ferro&lt;/strong&gt;. Los derechos de autor de esta antología se cederán a dos ONG’s: Médicos Sin Fronteras y Payasos Sin Fronteras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Autores&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Abilio Estévez, Anamusma (ilustradora), Andrés Portillo, Carlos 
Candel, Carlos G. Algovia, Carlos Lapeña, Carlos Ollero, Clara Obligado,
 Elvira García, Eva Hibernia, Ezequías Blanco, Fermín Peñas, Fernando 
Ferro (ilustrador), Fernando Puente (ilustrador), Francisco Javier 
Guerrero, Javier Alcolea, Javier Fernández Panadero, Jesús Díez, José 
Luis Esparcia, José María Merino, José María Verdú, Juan Seoane, Juan 
Serrano, Laura Freijo, Manu Garpe, María Tena, Mariano García, Marisol 
Torres, Maytekano (ilustradora), Miguel Ángel Martín, Mimi Munné 
(ilustradora), Myriam Vélez (ilustradora), Neus Aguado, Pepe Viyuela , 
Raquel F. Sáez (ilustradora), Rulo Pardo, Sidney Gámez, Silvia Añover, 
Soledad Velasco (ilustradora), Susana Noeda, Teresa Urroz, Xabier López 
López, Yanet Acosta y Zulema Sánchez (ilustradora).</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3443792802867481053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3443792802867481053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2014/01/44-mundos-deshoras.html' title='44 Mundos a deshoras'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjaHmhpnVIqXvfINOz1W1mPkTu3zICFTdDJHzt-RPlL-EN02kjNgjmobg34CM00Es4LH6RQUE3xE6qUXQ9tLX6aIYeiYHL0tu3Lu2HcQrco-YXQLBkJb8K171LC0vEs0R9t6GNSnPmfRbr9/s72-c/deshoras1.jpg" height="72" width="72"/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-4530860851568020427</id><published>2013-12-29T08:26:00.000-08:00</published><updated>2014-02-16T01:08:47.677-08:00</updated><title type='text'>Hotel Dulcinea</title><content type='html'>En el año 1573 se publicó en Barcelona “Los diez libros de Fortuna de Amor”, novela pastoril del militar y poeta sardo Antonio de Lofraso: narra los amores de la hermosa pastora Fortuna con su colega de oficio Frexano:&amp;nbsp;&lt;i&gt;«...desde que Apolo fue Apolo, y las musas musas, y los poetas  poetas, tan gracioso ni tan disparatado libro como ése no se ha  compuesto, y que, por su camino, es el mejor y el más único de cuantos  deste género han salido a la luz del mundo, y el que no le ha leído,  puede hacer cuenta que no ha leído jamás cosa de gusto»&lt;/i&gt;&lt;i&gt;,&lt;/i&gt; dijo Pero Pérez, el que fuera cura en la aldea de Don Quijote y el que, junto al barbero, se encargó de atizar la lumbre que arrasaría con la biblioteca del hidalgo manchego casi en su totalidad; mas Frexano y Fortuna no perecieron en el fuego, indultados tal vez para que sirvieran a la intelectualidad de los siglos venideros como ejemplo de lo sensuales y divertidas que eran aquellas novelas pastoriles, compuestas para deleite y gozo de los lectores soñadores (y masturbadores) de la época.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Inspirado en esa novela, o como elogio burlesco a De Lofraso, Miguel de Cervantes pudo extraer de ella el nombre de la amada de Don Quijote, Dulcinea del Toboso, ya que en el libro VI de la obra aparecen dos pastores, un tal Dulcineo y una tal Dulcina… Sea como fuere, Aldonza Lorenzo, del Toboso, pasó a llamarse para todos Dulcinea, incluidos los que debían ir a rendirle honores (a la “emperatriz de La Mancha”) por orden del loco caballero, y así hasta la inmortalidad… &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #783f04;&quot;&gt;&lt;i&gt;“Preguntéle yo que de qué se reía, y respondióme que de una cosa que tenía aquel libro escrita en el margen por anotación. Díjele que me la dijese; y él, sin dejar la risa, dijo: &lt;br /&gt;
–Está, como he dicho, aquí en el margen escrito esto: &quot;Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha&quot;. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #783f04;&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;La Mancha. Ir a La Mancha es ir a Don Quijote, es ir a Sancho. Mucho me temo que donde no vamos es a la novela pura, al universo maravilloso que Cervantes nos legó; donde vamos es a esos incomparables de la literatura universal que se han salido de su libro, quienes han logrado ese prodigio tal vez gracias al sabio Frestón o a bálsamo encantador, o quizás a una especie de ‘marketing’ apuntado en algún legajo del historiador arábigo Cide Hamete Benengeli, y que se hubiera hallado en una covacha de la Alcaná de Toledo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Don Quijote y Sancho Panza (caballero uno en su Rocinante, a lomos de su rucio el otro) son inmortales y en la inmensa llanura rojiza aparecen aquí y allí presidiéndolo todo: etiquetas de vino, etiquetas de queso, etiquetas de dulces, etiquetas de embutidos, etiquetas de aceite…; posan soberbios en los monumentos esculturales de las plazas de los pueblos, junto a los mojones de las carreteras; se venden convertidos en figuritas de regalo (chapa, madera, porcelana, barro…), dan nombre a establecimientos públicos; se muestran estampados en camisetas, toallas, pegatinas, bolígrafos, llaveros, ceniceros… y… tantas bagatelas nos podemos encontrar en las tiendas de souvenirs que nos da vértigo pensar en ellos, y nos hace dudar incluso de que fueran fruto de la imaginación de un escritor (pero sí lo fueron, vaya que lo fueron…). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como contrariedad personal, estando una vez en un pueblo de La Mancha, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, quise adquirir una edición impresa del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha (para alardear con ella después diciendo que &quot;ésta la he adquirido en uno de los lugares donde vivió una de sus aventuras&quot;) y tuve la osadía de pedirla en una tienda de regalos repleta de objetos relacionados con nuestro protagonista: no tenían ese libro, ni ningún otro (no era tienda de libros, me dijeron) y no fueron capaces ni de indicarme dónde estaba la librería más cercana, para ver si allí sí había algún ejemplar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Todos los lectores dicen que han leído a Don Quijote?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros personajes de la novela de Cervantes no han tenido la suerte de escaparse de su prisión de papel y ahí están en las bibliotecas de sus lectores, esperando ser desempolvados de vez en cuando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Excluyendo el cine (la bellísima Sophía Loren inmortalizó a la del Toboso más aún si cabe&amp;nbsp;en 1972 en “El hombre de La Mancha”, película dirigida por Arthur Hiller), obras de teatro, libros de ensayo, tesis doctorales y otras obras de arte que intentan estudiar y homenajear la obra cervantina, y dejando fuera a Alonso Quijano y Sancho Panza con sus respectivas caballerías, será Dulcinea el único personaje en el que yo he reparado que ha saltado al mundo material de fuera, a la realidad mundana, a la ecúmene de esta latitud de nuestra patria literaria: y hemos descubierto que ese nombre se usa mucho también en cosas ajenas a la novela de Cervantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítasenos mencionar uno de esos casos donde la dama de Don Quijote presta su nombre:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la altura del kilómetro 130 de la carretera de Andalucía (A-4), más o menos, a dos o tres carreras de perro de Puerto Lápice, en la linde de las provincias de Toledo y Ciudad Real, se encuentra el Hotel Dulcinea, mejor dicho el Pub Hotel Dulcinea Pub, solitario edificio (paradoja arquitectónica de estilo orgánico) de dos plantas, de atípicas ventanas redondas en la fachada principal de la planta baja, escandalosamente iluminado por tubos de neón rojo y azul, cuyo resplandor rosáceo ilumina el cielo de las noches a varios kilómetros a la redonda, tan llamativo y seductor como la luz violeta que se enciende en esos artilugios que se cuelgan en las noches de verano para achicharrar mosquitos. &lt;br /&gt;
Con una originalidad inaudita, los artífices de esa luminotecnia enmarcaron los ojos de buey con los susodichos tubos de neón y no escatimaron tampoco en cornisas y tejado y, por supuesto, en los rótulos que identifican y nombran el establecimiento, PUB en las laterales y HOTEL DULCINEA en la fachada principal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mirando desde la velocidad de la autovía, ese edificio tan emperifollado (y que nos llama la atención por la forma tan ostentosa que tiene de hacerse público) nos incita a pensar lo que tal vez puede ser, un club de putas de carretera, un puticlub camuflado en tan llamativo nombre. Hotel Dulcinea, precioso nombre que alberga el lugar donde los hombres hacen un alto para tomarse una copa en el pub u &#39;hospedarse&#39; en el hotel o pagar un coito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Simplemente, y no tenemos nada que objetar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Nota.-&lt;/b&gt; &lt;span style=&quot;color: #990000; font-family: Verdana,sans-serif; font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Dulcinea era una saladora de puercos -según el historiador arábigo Cide Hamete Benengeli-, honesta y digna profesión. En el Hotel Dulcinea no sabemos si allí vive o trabaja una mujer de carne y hueso que tenga ese nombre, tampoco si allí se ejerce ese oficio tan antiguo, la prostitución. Sea como fuere, desde esta página respetamos a todos aquellos seres humanos que, sin más imposición y sin más presión que la de su propia voluntad y libertad, conscientes de sus facultades y capacitados para ello –y por supuesto, con la mayoría de edad necesaria-, y sin estar nunca sometidos a ningún tipo de explotación sexual, esclavitud o trata de personas, deciden ejercer este oficio de forma sana, honesta y responsable&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/4530860851568020427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/4530860851568020427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/02/hotel-dulcinea.html' title='Hotel Dulcinea'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-4786514709897023627</id><published>2013-10-14T23:45:00.001-07:00</published><updated>2014-01-28T04:06:51.486-08:00</updated><title type='text'>&quot;Gotas cosidas en el aire&quot;</title><content type='html'>El&amp;nbsp;último libro de la poeta&amp;nbsp;Marisa Vaquero, &quot;Gotas cosidas en el aire&quot;, publicado por Huerga&amp;amp;Fierro,&amp;nbsp;se presentará el próximo&amp;nbsp;7 de&amp;nbsp;febrero en la La Libre del Barrio de Leganés&amp;nbsp;(C/ Villaverde, 4). La presentación correrá a cargo del filólogo y escritor&amp;nbsp;Óscar Martínez García y la intervención de la autora y&amp;nbsp;los editores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUL6-TG94GkJG_bg2a_3txSvFS43aMx8oAJaUlEOx99b3U8khtRKwFDrJJgTOwopflnMf47u43wQp3wCj4ikHEzBNBPeTQRJvJmj28U0DBWsw3b31JePjci58UvRhpQfOTdvpXHSu5D6G6/s1600/tarjeta+presentacion.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUL6-TG94GkJG_bg2a_3txSvFS43aMx8oAJaUlEOx99b3U8khtRKwFDrJJgTOwopflnMf47u43wQp3wCj4ikHEzBNBPeTQRJvJmj28U0DBWsw3b31JePjci58UvRhpQfOTdvpXHSu5D6G6/s1600/tarjeta+presentacion.jpg&quot; height=&quot;304&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/4786514709897023627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/4786514709897023627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2013/10/blog-post.html' title='&quot;Gotas cosidas en el aire&quot;'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUL6-TG94GkJG_bg2a_3txSvFS43aMx8oAJaUlEOx99b3U8khtRKwFDrJJgTOwopflnMf47u43wQp3wCj4ikHEzBNBPeTQRJvJmj28U0DBWsw3b31JePjci58UvRhpQfOTdvpXHSu5D6G6/s72-c/tarjeta+presentacion.jpg" height="72" width="72"/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-6579033543034621680</id><published>2013-06-08T03:18:00.001-07:00</published><updated>2013-06-08T03:23:34.468-07:00</updated><title type='text'>Los vencedores</title><content type='html'>Ellos, los vencedores &lt;br /&gt;
filántropos falsos,&lt;br /&gt;
de todo lo inalcanzable &lt;br /&gt;
me prometieron:&lt;br /&gt;
desorbitadas cantidades&lt;br /&gt;
de grandiosos días dorados&lt;br /&gt;
junto a los transparentes manantiales&lt;br /&gt;
del paraíso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con aduladoras palabras&lt;br /&gt;
ellos aún hoy me insisten que les compre&lt;br /&gt;
un pedazo tierno de amor,&lt;br /&gt;
¡tal es su hambre!,&lt;br /&gt;
como si de pan se tratara,&lt;br /&gt;
aprovechando la edad de mi última inocencia,&lt;br /&gt;
juventud más bien perdida,&lt;br /&gt;
gastando aquellas monedas refulgentes&lt;br /&gt;
con las que dijeron que me enriquecería&lt;br /&gt;
pero que nunca tuve.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mas llegan tarde,&lt;br /&gt;
sólo soy un hombre simple,&lt;br /&gt;
dormido…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desengañado yo,&lt;br /&gt;
ellos, los que se autoproclaman vencedores&lt;br /&gt;
(ególatras crueles,&lt;br /&gt;
de sonoros nombres unos,&lt;br /&gt;
y tantos otros adláteres &lt;br /&gt;
sin voz y con sombra prestada)&lt;br /&gt;
por todo el ancho mundo repartidos&lt;br /&gt;
me gritan fatuas palabras&lt;br /&gt;
faltos de humildad,&lt;br /&gt;
rebosantes de rencor, obstinados&lt;br /&gt;
sin dios ni patria ni ley,&lt;br /&gt;
sólo con los ropajes del desprecio vestidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ellos, perdidos&lt;br /&gt;
en la cotidianeidad &lt;br /&gt;
de los días urbanos,&lt;br /&gt;
de miedo acalambrados, &lt;br /&gt;
poseedores de falsos oráculos&lt;br /&gt;
persisten con su débil enjundia&lt;br /&gt;
hacer verdad&lt;br /&gt;
las radiantes promesas&lt;br /&gt;
de los años ingenuos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero es tarde,&lt;br /&gt;
ellos lo saben,&lt;br /&gt;
como saben en su más desnuda soledad

&lt;br /&gt;
que nunca fueron vencedores...</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/6579033543034621680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/6579033543034621680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2013/06/los-vencedores.html' title='Los vencedores'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-8963685892413977333</id><published>2012-09-02T05:21:00.003-07:00</published><updated>2012-09-03T01:02:56.580-07:00</updated><title type='text'>Der Prozess</title><content type='html'>El encabezamiento o titular de esta nota, porque lo vamos a dejar en una simple nota, está en alemán y significa El Proceso.&amp;nbsp;Y se refiere a una obra literaria. Según la wikipedia,&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt; «&lt;i&gt;&lt;b&gt;El proceso&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; (título original alemán: &lt;i&gt;Der Prozess&lt;/i&gt;) es una &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Novela&quot; title=&quot;Novela&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;novela&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt; inacabada&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;, publicada de manera póstuma en &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/1925&quot; title=&quot;1925&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;1925&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt; por &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Max_Brod&quot; title=&quot;Max Brod&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;Max Brod&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;, basándose en el manuscrito inconcluso de Kafka. &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;En el relato, Josef K. es arrestado una mañana por una razón que desconoce. Desde este momento, el protagonista se adentra en una pesadilla para defenderse de algo que nunca se sabe qué es y con argumentos aún menos concretos, tan solo para encontrar, una y otra vez, que las más altas instancias a las que pretende apelar no son sino las más humildes y limitadas, creándose así un clima de inaccesibilidad a la &#39;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Justicia&quot; title=&quot;Justicia&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;justicia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;&#39; y a la &#39;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Ley&quot; title=&quot;Ley&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;ley&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;&#39;».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;El escritor checo sólo pudo disfrutar en vida&amp;nbsp;(si es que este hombre podía disfrutar de algo)&amp;nbsp;de ver&amp;nbsp;editadas sólo algunas de su obras (seguimos documentándos de la Wikipedia...). La mayor parte de su creación, incluyendo trabajos incompletos, fue publicada por su amigo &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Max_Brod&quot; title=&quot;Max Brod&quot;&gt;Max Brod&lt;/a&gt;&amp;nbsp;(antes mencionado), quien ignoró los deseos del autor de que los manuscritos fueran destruidos: totalmente y, afortunamente, kafkiano, decimos nosotros, ya que el tal Brod se adueña de alguna manera de una magnífica obra que su autor menosprecia (o no le da importancia). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dicho lo anterior, asegurar&amp;nbsp;que uno es lector acérrimo de literatura&amp;nbsp;desde la infancia es una petulancia, lo sabemos, pero ahí queda el dato: al fin y al cabo, uno está orgulloso&amp;nbsp;de leer mucho y bueno (con mucho esfuerzo&amp;nbsp;los libros&amp;nbsp;escritos por&amp;nbsp;Kafka, y&amp;nbsp;en castellano porque desconocemos el idioma alemán,&amp;nbsp;pero entusiasmados al final), como otros se jactan de haber follado mucho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como lectores, las librerías son nuestros templos; esos objetos magníficos que allí se venden nos invitan a que los palpemos, nos rocían con su fragancia, nos seducen... Y nos pasamos las horas muertas revolviendo títulos, reencontrándonos con viejos conocidos y descubriendo&amp;nbsp;nuevos personajes que se enconden entre las páginas de esos libros que no piden más a cambio que el ser leídos con sinceridad, pero ofreciéndonos todo lo que tienen: el conocimiento, la belleza, la libertad...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las librerías del siglo XXI son&amp;nbsp;tiendas muy bonitas. Suelen ser pequeños establecimientos, pero hay algunas enormes&amp;nbsp;que tienen muchos empleados (afortunadamente) y estos libreros son personas muy singulares, que intentan estar a la altura del&amp;nbsp;lugar al que representan, son el recurso de los indecisos, incluso nos pueden ayudar a encontrar lo que no buscábamos, son amables,&amp;nbsp;también consejeros, informadores de novedades literarias&lt;em&gt; (algunos)...&lt;/em&gt; Y son cultos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Había una empleada ayer,&amp;nbsp;uno de septiembre de 2012,&amp;nbsp;muy guapa, en la sección de&amp;nbsp;novedades de&amp;nbsp;una de estas macro librerías, hablando de literatura con otra empleada (no es anormal oir hablar de literatura en un lugar donde venden libros). Cuando pasábamos junto a ellas se nos ocurrió&amp;nbsp;pensar que en todas las librerías españolas&amp;nbsp;había dos títulos que&amp;nbsp;sobresalen en&amp;nbsp;sus estantes más que otros: el comprador de libros, antes o después, termina chocando con ellos, con &quot;Los renglones torcidos de Dios&quot; y &quot;Los pilares de la Tierra&quot; (que el lector haga el juicio crítico que considere oportunos sobre estos best seller, cada uno es libre de leer lo que le dé la gana): uno no sabe por qué pero ahí están, ensombreciendo un poco a los magníficos títulos que conviven con ellos...&lt;br /&gt;
Y nos estábamos adentrando en una especie de atmósfera&amp;nbsp;kafkiana: &lt;br /&gt;
Nosotros&amp;nbsp;reflexionábamos&amp;nbsp;que &quot;Los renglones torcidos de Dios&quot; y &quot;Los Pilares de la Tierras&quot; (dos&amp;nbsp;novelas que no nos gustan) perturbaban nuestra visita a la librería,&amp;nbsp;mientras que&amp;nbsp;las&amp;nbsp;libreras hablaban de literatura que se vende en español pero, a título personal,&amp;nbsp;preferían ser lectoras en otro idioma (¡quién pudiera conocer tantas lenguas como libros hay publicados en ellas!): &quot;Hay autores que no puedo leer en castellano&quot; &quot;Yo tampoco&quot; &quot;El Proceso &lt;em&gt;(suponemos que es el de Kafka)&lt;/em&gt;&amp;nbsp;soy incapaz&amp;nbsp;en castellano&quot; &quot;Yo tampoco&quot; &quot;Yo y Jean Paul lo hemos leído en francés&quot;&lt;em&gt; (silencio de la otra).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
Por nuestra parte, nos&amp;nbsp;hubiera encantado leer El Proceso en alemán, pero no sabemos alemán:&amp;nbsp;lo leímos en el&amp;nbsp;castellano&amp;nbsp;de una barata edición mexicana cuando éramos adolescentes y nos gustó tanto que buscamos en esa misma editorial &quot;El Castillo&quot;&amp;nbsp;y &quot;Carta al padre&quot; (&quot;La metamorfosis&quot; ya la habíamos leído antes...).&lt;br /&gt;
La conversación de las empleadas de la librería nos hizo sonreir y nuestra &lt;em&gt;&quot;pedantería&quot;&lt;/em&gt; de lectores afloró y nos incitó a ser malvados:&lt;br /&gt;
— Oiga, ¿tienen &quot;Los renglones torcidos de Dios&quot; en alemán?&amp;nbsp;&amp;nbsp;–preguntamos–.&lt;br /&gt;
— ¿Cómo dice? –me pregunta a su vez, una de las dos, mirándome como si yo fuera Gregorio Samsa.&lt;br /&gt;
— Es que no soporto leer a Torcuato Luca de Tena en castellano.</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/8963685892413977333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/8963685892413977333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2012/09/der-prozess.html' title='Der Prozess'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-8606748199893109159</id><published>2012-06-18T03:41:00.000-07:00</published><updated>2012-06-19T08:12:51.009-07:00</updated><title type='text'>manifiesto en minúsculas</title><content type='html'>no desprecie las minúsculas de la cultura.&lt;br /&gt;
¡viva intensamente&amp;nbsp;las minúsculas de su vida!&lt;br /&gt;
lea libros:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
los libros son de papel,&lt;br /&gt;
algunos ilustrados,&lt;br /&gt;
otros no ilustrados,&lt;br /&gt;
si bien&amp;nbsp;ya&amp;nbsp;los hay digitales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
hay libros muy viejos&lt;br /&gt;
y hay libros muy jóvenes.&lt;br /&gt;
unos&amp;nbsp;son novelas,&lt;br /&gt;
otros ensayo,&lt;br /&gt;
otros poesía...&lt;br /&gt;
¡los relatos breves!&lt;br /&gt;
también puede leer teatro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
lea libros, &lt;br /&gt;
aunque a nadie le importe,&lt;br /&gt;
aunque le maten&lt;br /&gt;
los libros...</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/8606748199893109159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/8606748199893109159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2012/06/manifiesto-en-minusculas.html' title='manifiesto en minúsculas'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-3701163071926832517</id><published>2012-04-30T02:26:00.001-07:00</published><updated>2012-05-23T09:57:54.461-07:00</updated><title type='text'>30 de abril de 2012, centenario de la muerte de Silverio Lanza</title><content type='html'>Hoy, 30 de abril, hace 100 años justos, murió Juan Bautista Amorós, de familia de aristócratas y marinos ilustres, escritor que firmaba con el pseudónimo de Silverio Lanza. Tenía 56 años.  Dicen que vivía retirado en Getafe, incomprendido, pero sobre todo desilusionado con una sociedad que había hecho todo lo posible (mucho nos tememos que hoy ocurre exactamente lo mismo) para defraudar a todo aquel que&amp;nbsp;tuviera una pizca de inteligencia, unos gramos de pensamiento crítico… Cercano a la Generación del 98, ha pasado “oficialmente” a la historia de la literatura como un escritor menor, nos atrevemos a decir que como un perfecto desconocido para la mayoría de los lectores de base de la lengua castellana. Nosotros decimos que no es menos importante que otros, no sólo porque algunos de  “ los más grandes de aquella estirpe de pensadores y escritores” –Pio Baroja, Azorín, Ramón Gómez de la Serna, hasta Juan Ramón Jiménez tuvo bellas palabras para elogiar su obra– lo dijeran, sino porque cuando hemos leído en nuestra soledad sus libros hemos descubierto la grandeza del autor, la gran altura literaria de sus relatos y el acertadísimo y fino discurso que de ahí se desprende sobre el mundo que le tocó vivir, sobre esa España decadente, caciquil, frustrante y que tanta desazón le produjo. Silverio Lanza fue un escritor que denunció, recurriendo a la ironía y&amp;nbsp;al sarcasmo,&amp;nbsp;la necedad, la hipocresía, el aborregamiento, los desmanes de políticos interesados y alejados de las gentes,&amp;nbsp;a un Clero egoista &quot;vendido&quot; al poder,&amp;nbsp; nos hizo la crónica literaria del derrumbamiento de un país&amp;nbsp;en declive&amp;nbsp;y viciado; fue un hombre que no comulgaba con los preceptos de unos ni de otros,  fue “investigador”  al que no le tembló el pulso al escarbar con su finísimo bisturí  en la carne de&amp;nbsp;esa sociedad podre que le iba a negar siempre la felicidad. Repetimos, por lo tanto, que de escritor menor nada, sino todo lo contrario. Deberíamos actualizar&amp;nbsp;–como ejercicio purificador de los inconformistas, de los que no se conforman con la “verdad”  ni la “mentira” que otros quieren imponer–&amp;nbsp;el término nihilista para comprender mejor a este autor que decidió retirarse a un pueblo feo, como era Getafe entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Redescubierto por fin en las dos últimas décadas del siglo XX (y &quot;olvidado&quot; por lo más granado de nuestra &quot;cultura&quot;&amp;nbsp;hoy, 30 de abril del año 12 del siglo XXI), el nombre de Silverio Lanza a algunos nos fue siendo familiar, rebuscamos en los polvorientos estantes de las librerías de viejo y rescatamos sus “cuentecitos”, sus novelas, su pensamiento, sus rarezas, su vida. Nos quedamos con su obra y con ese criterio tan especial y tan certero que él  tenía sobre todo lo que le rodeaba. Y, por supuesto, ha habido quien lo ha seguido ignorando, porque el mundo, en la vasija de la mediocridad,&amp;nbsp;sigue rodando igual con Silverio Lanza o sin Juan Bautista Amorós (“¿quién es ese para irrumpir de repente en nuestras obtusas existencias?”, se preguntarán, “como si no hubiera otros más importantes que él”).  Tal vez hay quien se ha aprovechado utilizando su nombre para sacar algún beneficio personal o institucional  (eso ocurre siempre con los vecinos ilustres,  aunque ya estén muertos, moribundos o medio vivos), y hay quien se vanagloria de haberlo tenido como vecino, y hay  a quien le importe un “pito” todo eso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Silverio Lanza se murió en Getafe el día 30 de abril de 1912, hace justo un siglo. Es una fecha redonda, una fecha de celebración. A la hora de redactar este texto, a primera hora de este día&amp;nbsp; desapacible&amp;nbsp;de primavera, no hemos tenido noticia de que se vaya a celebrar algo oficial que conmemore la efeméride en este pueblo donde murió “el raro” de Getafe. La verdad es que no nos importa mucho, y quizás maldita la falta que hace que se celebre el centenario de&amp;nbsp;una&amp;nbsp;muerte (la de él o la&amp;nbsp;de cualquier otro), pero era necesario recordarlo desde nuestra  posición de lectores, simples y anónimos&amp;nbsp;lectores que&amp;nbsp;queremos dedicar un rato de este día a imaginarnos la tristeza de ver pasar la carroza fúnebre, tal vez tirada por hermosos caballos negros tocados con penachos de flores negras que piafan incómodos en las pausas del recorrido, tal vez sabedores de que el ataúd que portan contiene el cuerpo muerto de un hombre de 56 años, hijo de una familia de aristócratas y marinos ilustres, autor,&amp;nbsp;entre otros títulos,&amp;nbsp;de&amp;nbsp;“Ni en la vida ni en la muerte”, “Cuentecitos sin importancia”,  “La rendición de Santiago”, “Mala cuna y mala fosa”, “Los gusanos”, “Artuña”...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora que hace 100 años que la “palmó”  no podemos ver su cortejo fúnebre (ya no hay cortejos fúnebres que recorran las calles; ahora nos llevan a un tanatorio, pulcro e higiénico para mejor lograr la despersonalización absoluta de los finados,  desde nos despachan a nuestro infierno o a nuestro paraíso sin más contemplaciones), no podemos sentir las pisadas del séquito de enlutadas&amp;nbsp;plañideras “oficiales”, amigos y enemigos chismorreando, empingorotados como pavos reales, todos  en procesión  camino del cementerio, con los mirones asomándose a sus puertas y ventanas, tan “píos” todos, tan diciendo todos “qué bueno era”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #0b5394; font-family: Trebuchet MS;&quot;&gt;Más sobre el centenario de la muerte de Silverio Lanza:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #783f04; font-family: Trebuchet MS;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: black;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&quot;Las muertes de Silverio Lanza&quot;,&lt;/strong&gt; de&lt;strong&gt; Juan Manuel Alcalá Perálvarez&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://www.juanmalcala.es/&quot;&gt;http://www.juanmalcala.es/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #783f04; font-family: Trebuchet MS;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #783f04;&quot;&gt;Nota.-&lt;/span&gt; &lt;span style=&quot;color: #783f04;&quot;&gt;Aquellos lectores que quieran leer&amp;nbsp;a Lanza pueden acceder a su obra a través del periódico digital&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elbuzon.es/&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #3d85c6; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;&quot;&gt;www.elbuzon.es&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #783f04; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;&quot;&gt;, pinchando en el enlace de la Biblioteca Silverio Lanza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3701163071926832517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3701163071926832517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2012/04/30-de-abril-de-2012-centenario-de-la.html' title='30 de abril de 2012, centenario de la muerte de Silverio Lanza'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-6860718453276242895</id><published>2012-04-23T00:58:00.000-07:00</published><updated>2012-04-23T08:29:28.302-07:00</updated><title type='text'>Lean literatura, si quieren</title><content type='html'>Lector de literatura: ¿Ha leído la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha? Enhorabuena...&lt;br /&gt;
Si no lo ha hecho, hoy, 23 de abril, es un día tan bueno como otro para comprarse un ejemplar y empezar a disfrutar de una obra tan necesaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A aquellos que&amp;nbsp;sí lo&amp;nbsp;hicieron pero, por alguna razón perfectamente justificable, no acometieron&amp;nbsp;la segunda parte, y el libro se les fue enterrando&amp;nbsp;en el polvo del olvido de su estantería, les sugiero que pinchen el siguiente enlace y se dejen envenenar por alguno o todos los capítulos de la continuación de las aventuras del loco manchego y su escudero, compaginando la lectura&amp;nbsp; digital con la de&amp;nbsp;su libro de papel.&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.aulahispanica.com/files/books/segunda_parte_del_quijote.pdf&quot;&gt;http://www.aulahispanica.com/files/books/segunda_parte_del_quijote.pdf&lt;/a&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/6860718453276242895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/6860718453276242895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2012/04/lean-literatura-si-quieren.html' title='Lean literatura, si quieren'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-3536976887099853055</id><published>2011-12-12T08:51:00.000-08:00</published><updated>2012-02-05T23:54:56.592-08:00</updated><title type='text'>Un detective en Babilonia (1ª parte)</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Richard Brautigan escribió una extraordinaria parodia de novela negra que, en contra de mi voluntad, no he podido releer: “Un detective en Babilonia”. Me prestaron esa&amp;nbsp;obra en un momento extraño de mi vida, mientras convalecía en un hospital militar&amp;nbsp;de las secuelas recibidas por la explosión de una granada. El detective incompetente que me encontré en esas&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;páginas&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;me cautivó tanto que no he podido olvidarlo aunque hayan pasado&amp;nbsp;treinta años de aquello, si bien en un principio no le di la importancia que&amp;nbsp;debía&amp;nbsp;y dejé pasar el tiempo, interesado en otros menesteres mundanos y literarios, tal vez pensando&amp;nbsp;que no sería difícil hacerme con un ejemplar de ese libro en cualquier momento. Pero la editorial que lo publicó en castellano no lo ha reeditado y hoy es difícil hacerse con un ejemplar, aunque no es imposible, como se verá en un textículo de estos, dedicado a las cosas que se tocan y se huelen y se aman, como los libros de papel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Podía haberlo comprado entonces, que por aquellos días se podía conseguir en cualquier librería, pero no lo hice. Podía haber robado el libro al soldado que me lo prestó conmovido por mi desesperación de no tener nada que leer en ese centro sanitario donde me llevaron desde el campo de tiro un viernes por la tarde, vestido con mis mejores galas de faena (preciosos los correajes castrenses), embadurnado de barro de cabeza a pies, manándome un hilillo de sangre por uno de los oídos,&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;con las pesadas botas poniéndolo todo perdido y soportando a enfermeras que me chillaban por mi falta de decoro, además de apesadumbrado por poseer un solo cigarrillo y una única moneda de 25 pesetas que destiné para pegarles por teléfono un gran susto gratuito a mis familiares y, sobre&amp;nbsp; todo,&amp;nbsp;encabronado porque no podría asistir a la cita con la mujer de la que yo era amante entonces, que teníamos concertada para esa misma noche, libre por fin después de tantos días de maniobras militares; pero, no, no se lo robé al soldado porque fue un buen tipo, un gran tipo al que acaban de extirparle las anginas. Se lo devolví después de leerlo, como hacen los lectores honrados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Aquella tarde fue aciaga, tuve que justificar mi existencia a extraños personajes vestidos con batas blancas:&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;perdí las ilusiones intentando convencerles de que yo esa mañana no había sido capaz de adivinar mi futuro por lo que, después del ¡boom”! que no me mató de puro milagro, me había sido imposible preparar mi ingreso en ese hospital provisto de una maletita con una muda de ropa interior limpia, calcetines de hilo, el uniforme de gala para cuando me dieran de alta, los zapatos de paseo, el pijama de rayitas, las pantuflas y las chancletas de baño y un neceser &lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;con lo indispensable: champú y jabón, la navaja y&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;la espuma de afeitar, un peine, la pasta y el cepillo de dientes, cortaúñas, crema hidratante… Y, por supuesto, ni me había acordado del librito para leer a la luz del flexo&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;en espera de la llegada del sueño purificador. Tuve que jurarle a enfermeras y monjas que no había&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;preparado nada de eso porque me había despertado medio atontado en una vieja ambulancia militar y que me habían trasladado desde un campo de tiro a más de cien kilómetros del cuartel, sin tabaco, sin dinero…, con urgencia… tal vez más tocado de lo que aparentaba (“puedes tener algo reventado por dentro”, me animaron los que me transportaban). Aquel anochecer, con un Madrid de principio de fin de semana al fondo, bellísimo,&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;supliqué en el territorio hostil de la planta once de un hospital militar, una vez que “me elevaron el acta de ingreso”,&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;para que me autorizaran a asearme -“¡cuando lo ordene el capitán médico, te podrás duchar, ¿entendido?!”-: sólo permitieron que me lavase un poco, si bien, cómo no, me dejaron con mi camiseta y mis calzoncillos de cargo puestos (que estaban un poco sucios de barro pero limpios de otras impurezas).&amp;nbsp;Cuando ya pensaba que aquel era un hospital sin camas,&amp;nbsp;me asignaron una&amp;nbsp;y me mandaron acostar, calladito y “sin dar guerra”. Me sentía una víctima de las armas bélicas y temblaba de rabia por haber perdido&amp;nbsp;la oportunidad de no estar en esos momentos siendo dichoso con la mujer&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;que justificaba ciertas extravagancias de mi personalidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Me salvó “Un detective en Babilonia”. Apiadado de mí, observando mi aturdimiento desde que llegué a la habitación, con una voz dolorida por su reciente operación de amígdalas, mi compañero de habitación me invitó a relajarme ofreciéndome su libro de lectura, ese que le había llevado su hermana para hacer más llevadera su permanencia allí.&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;“Es bueno”, dijo.&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&lt;/span&gt;Casualidades de la literatura,&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;yo conocía a su hermana, había asistido en alguna ocasión a algún recital suyo y había leído con interés algunos de sus poemas: en esos días ella era una joven poeta muy admirada en los círculos literarios por la calidad de su obra&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;y por su belleza (pasados los años, cuando me zambullía en las extraordinarias novelas escritas por su marido –uno de los grandes autores de nuestra literatura del siglo XX- siempre la recordaría entrando en aquella habitación del hospital, dejando impreso en el aire ese aroma delicioso de diosa: “¡vaya hermana que tienes, compañero!”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Richard Brautigan, como no podía ser de otra manera, me hizo feliz. Su personaje me pareció que era perfecto, la historia que contaba extraordinaria. Pero quedó relegado en un saludo militar, cuando me largué de ese hospital sin haberme atrevido a decirle a la hermana del soldado&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;operado de anginas que era un honor para mí haber estado a su lado tan cerca de una cama.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Se quedó dormida en mí esa novela hasta el día –pasados varios años- en que descubrí una fotografía de la poeta en un suplemento literario, era una mujer&lt;span style=&quot;mso-spacerun: yes;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;ya madura,&amp;nbsp; igual de guapa: se me&amp;nbsp;despertó el voraz deseo de volver a Babilonia con ese detective que soñaba con ser emperador de la ciudad de los maravillosos jardines colgantes… No lo encontré en las librerías. El libro estaba agotado. Pero yo debía encontrarlo, ser dueño de un ejemplar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Los avatares han logrado que aún no haya podido releer esa novela que llegó a mis manos de una forma tan peculiar, hace ya tanto tiempo que casi me recuerdo en blanco y negro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Hubo intentos para conseguirlo, casi lo logramos, pero no…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;margin: 0cm 0cm 10pt;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: Calibri;&quot;&gt;Lo contaremos en un próximo textículo de este cuaderno digital. Gracias por la espera.&lt;u&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3536976887099853055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3536976887099853055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/12/un-detective-en-babilonia-primera-parte.html' title='Un detective en Babilonia (1ª parte)'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-3865605412988153223</id><published>2011-10-18T09:13:00.001-07:00</published><updated>2011-10-18T09:19:02.686-07:00</updated><title type='text'>Poema visual</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQGqZak36WYpxB3Cw0qazKj2boo7DNYc5jXEWn0XN4Ei7hLDXtJGikgZEbWL26qzDp9FyiYR8J3KWYY4J6PemqbXoqXfb9qbjDCCgjJBERnP6gsCAvEdo9MgKnROF3D9NF-dk0WKXIGv_k/s1600/calavera.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;640&quot; oda=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQGqZak36WYpxB3Cw0qazKj2boo7DNYc5jXEWn0XN4Ei7hLDXtJGikgZEbWL26qzDp9FyiYR8J3KWYY4J6PemqbXoqXfb9qbjDCCgjJBERnP6gsCAvEdo9MgKnROF3D9NF-dk0WKXIGv_k/s640/calavera.jpg&quot; width=&quot;452&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3865605412988153223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/3865605412988153223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/10/poema-visual.html' title='Poema visual'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjQGqZak36WYpxB3Cw0qazKj2boo7DNYc5jXEWn0XN4Ei7hLDXtJGikgZEbWL26qzDp9FyiYR8J3KWYY4J6PemqbXoqXfb9qbjDCCgjJBERnP6gsCAvEdo9MgKnROF3D9NF-dk0WKXIGv_k/s72-c/calavera.jpg" height="72" width="72"/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-740253765165344909</id><published>2011-09-26T07:53:00.000-07:00</published><updated>2011-10-03T04:35:59.287-07:00</updated><title type='text'>En el nombre del pájaro</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
Escribindera: Esta palabra no existe&amp;nbsp;en Castellano. Tampoco -es obvio-&amp;nbsp;proviene de&amp;nbsp;un vocablo&amp;nbsp;de un idioma “tan invasor” como el inglés ni&amp;nbsp;ha sido&amp;nbsp;adoptada&amp;nbsp;de una lengua “tan dura” como la alemana y no&amp;nbsp;consideras que –sobre todo por&amp;nbsp;el lugar dónde la usaste-&amp;nbsp;pueda corresponder al habla popular de alguno de los dialectos o lenguas de España. Lo más lógico es pensar que es un humilde localismo. Y, por supuesto, es un término que no existe ni vive en Internet. Pero se te antoja que es una palabra bella, que te hincha un poco el corazón cuando la recitas: piensas que bien podría formar parte de las cien preferidas de un poeta un poco trasnochado y un tanto ingenuo (tanto que aún no ha descubierto twitter y su venenillo metido en frasquitos comunicantes de 140 caracteres, deformadas por cruel mutilación muchas de las palabras de esos mensajes cortos que revolotean de pantalla en pantalla, emperejilados de signos y cosas propias de un nuevo código de escritura ideado sólo para goce de los nuevos modernos –es terrible como al lenguaje tradicional escrito se le puede putear de tal manera, desafiando las normas elementales de la semiología -)… un poeta ingenuo y anticuado, dices, que de vez en cuando y para matar el aburrimiento juega al juego de recordar sus cien palabras más estimadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A “escribindera” tampoco tú la has inventado, pero la has utilizado, desafiante, rebelde y haciéndole un corte de mangas a los diccionarios, pero sin intención de romper el lenguaje, sino de jugar con ella, disfrutar de una palabra aislada en la geografía del Castellano, que oficialmente no es aceptada, pero que sí podría ocupar su espacio aunque sólo fuera con la modestia de un sinónimo (si se admiten las abreviaturas y demás zarandajas en el leguaje digital de las redes sociales… por qué no podría también&amp;nbsp;una inocente palabra que alguien sin pedir permiso se inventó para identificar algo). Porque ésta ya existía como existe el ser al que identifica. Al menos en los días campesinos de tu infancia, en el reducido y apartado mundo de una aldea, cuando el progreso allí sólo se intuía en las estela de humo que un pequeño objeto metálico iba trazando en la pizarra azul del cielo a ocho mil metros de altura o a través de las voces de ese “aparato” en el que, de alguna manera, se habían metido personas que parloteaban sin parar, gentes de otro mundo. Pero en esos ocho primeros años de tu vida esas eran cuestiones que terminaban por diluirse y centrabas más tu atención -entre otras e importantísimas materias, y donde ya empezaba a embrujarte el infinito universo de las palabras escritas por culpa de las primeras lecturas literarias- en descubrir el mundo que tus ojos, tus piernas y tus padres te permitían a ras de tierra, porque realmente lo que existía era lo que tocabas, lo que pisabas y lo que veías: tus correrías de niño campesino eran inocentes, ajenas a la terrible complejidad de ese mundo ancho que en breve empezarías a descubrir. Y ahí estaba la escribindera, que no era un avión ni un aparato de radio y tampoco se refería a un personaje de un libro de cuentos infantiles. Era un pájaro, vivito y coleando, hermosa ave con su larguísima cola, que se desplazaba de aquí a allí con su vuelo de ondas, como si nadara en el aire, ajeno al niño que seguía sus evoluciones: ninguna otra cosa podía ser.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escribindera:&lt;br /&gt;
Esa palabra te mató de nostalgia un día al descubrir una escribindera posada en un&amp;nbsp;solar lleno de latas oxidadas de conservas y cascotes (listo para construir en él otro edificio de viviendas en ese alfoz de aluvión que se había formado a orillas de la gran&amp;nbsp;ciudad), treinta años después de que abandonaras tus montes y ya fueras un “urbanita de lo más adaptado”, habiendo dejado al pájaro en un rincón oscuro de la memoria: ¡coño, una escribindera!, exclamaste y la persona que te acompañaba te miró como si hubieras dicho: ¡coño, un extraterrestre! Te guardaste el secreto de esa palabra, y pensando más tarde en ella no te fue difícil analizar que el que le dio ese nombre &lt;em&gt;(¿fue un pastor, un labriego…, un viajero que recaló por allí?, ¿quién sería realmente, cuántos años o siglos habrán pasado desde entonces?)&lt;/em&gt; buscó la similitud de la cola del pájaro con el progreso de la pluma del escritor antiguo cuando rasgueaba en el papel… , ya que era lo más lógico, casi vulgar y poco imaginativo, pero no falto de elocuencia… &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #0b5394;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #783f04; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;&quot;&gt;Un paréntesis para la publicidad:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #0b5394;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Verdana, sans-serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;(&lt;/span&gt;¿Le gusta la ginebra?: Visite &lt;a href=&quot;http://theginblog.es/&quot;&gt;theginblog.es&lt;/a&gt; y encontrará la mejor&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-large;&quot;&gt;)&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;color: #0b5394;&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Sin inclinarte, pues, por las nuevas formas de comunicación que se van imponiendo a través de las redes sociales, donde predomina el mensaje breve sin cuidar la forma (dicen que la prisa por llegar al receptor lo justifica y tú&amp;nbsp;no tienes más remedio que aceptar que&amp;nbsp;estas historias de pájaros y palabras pueden resultar demasiado monótonas o casposas, alejadas de la información de interés y la comunicación del “presente” ), y “corriendo el riesgo” de que a nadie le motive este cuaderno digital caracterizado por escribir en él lo que a uno le da la gana, consciente de lo pesados y largos que pueden resultar estos “textículos”…, a ti te es apetitoso despacharte aquí con lo que se te ocurre sobre la palabra “escribindera”, una palabra que no aparece en el diccionario ni en Internet. Diremos que la hemos rescatado de esa sombría esquina de la mente por puro gozo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el relato “Yo compré un hombre en Berlín”, la historia arranca así: &lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: #990000;&quot;&gt;“Me han dicho que en Berlín hay una pajarería donde venden una escribindera…”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; ¿Cómo es posible, si esa palabra no está aceptada ni en diccionarios ni en enciclopedias y los procesadores de textos de los ordenadores la subrayan como errónea? Leyendo el cuento, el lector descubrirá que el personaje que conduce la narración encuentra la tienda de pájaros en esa inmensa capital alemana, en el sótano de un oscuro edificio de una callecita de la ciudad antigua, casi llegando al rio Spree: ¿Logrará que le vendan el pájaro, además de comprar un hombre? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si retrocedemos a la infancia, a la aldea donde naciste, inmersos en el ámbito exclusivo de una ensoñación literaria, a lo mejor descubres a ese hombre -el que fue “comprado” en Berlín- cuando aún era un niño que apenas había cumplido cinco años, pero que ya distinguía de los demás a un pájaro que se llamaba escribindera: de ese ave no se olvidará nunca, de su libertad, de su belleza..., le servirá de aliento durante los larguísimos años que tuvo que vivir contra su voluntad en Berlín.</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/740253765165344909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/740253765165344909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/09/en-el-nombre-del-pajaro.html' title='En el nombre del pájaro'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-8379441084518603770</id><published>2011-07-28T00:26:00.000-07:00</published><updated>2011-08-29T10:14:45.351-07:00</updated><title type='text'>Relatos cortos  que pueden matar</title><content type='html'>Los lectores de relatos cortos son muchos, afortunadamente. Homenajearemos aquí a los grandes escritores,&amp;nbsp;españoles y no españoles, que practicaron&amp;nbsp;y practican con grandísimo acierto este género literario. No vamos a publicar ninguna lista ni de&amp;nbsp;autores ni de obras que especialmente nos entusiasmaron&amp;nbsp;en su día&amp;nbsp;(que no sería tan larga, por cierto, y perfectamente sujeta a la subjetividad de nuestras preferencias literarias), para no herir la sensibilidad de los omitidos, si es que alguien se entera de que este cuaderno digital existe. Bueno sí,&amp;nbsp;nombraremos a&amp;nbsp;tres escritores, dos&amp;nbsp;españoles y uno extranjero (los consideramos con toda&amp;nbsp;nuestra modestia&amp;nbsp;como clásicos de las letras universales), los cuales&amp;nbsp;nos apasionan y a los que respetamos tanto que no podemos evitar&amp;nbsp;dejar de leerlos: Ignacio Aldecoa, Merdado Fraile y Anton Chéjov. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bueno.., vaya por esos tres y por todos los demás,&amp;nbsp;por el olor tan especial que nos dejan sus obras inmortales. Porque, además, tenemos que tener en cuenta que&amp;nbsp;algunos relatos cortos también pueden matar...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y, como estamos en el umbral de las vacaciones en estos por fin últimos días de julio, y como uno no tiene&amp;nbsp;más apetencia que estar alegremente tumbado sin hacer nada (es decir, leyendo y... &lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: #666666;&quot;&gt;-también el practicar el acto sexual es muy edificante en los días de estío-&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; tomando de vez en cuando un buen gin tonic, etc.), invitamos a los lectores a que lean, si les da la gana,&amp;nbsp;algo de ficción literaria firmada por Mariano García (animado a hacerlo público por el escritor &lt;a href=&quot;http://www.todostuslibros.com/autor/carrasco-garcia-juan-pedro&quot;&gt;Juan Pedro Carrasco&lt;/a&gt;, con el que comparto veladas de cerveza y literatura junto al boticario y poeta&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://cristoballopezdelamanzanaraescritor.blogspot.com/&quot;&gt;Cristóbal López de la Manzanara&lt;/a&gt;). Por ello, para todos los lectores que se atreven con más de 140 caracteres hemos rescatado este blog de creación literaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pinchen ahí y dejen que la navaja de cachas verdes les haga pasar&amp;nbsp;el rato. &lt;a href=&quot;http://marianogarcia59.wordpress.com/&quot;&gt;Marianogarcia59.wordpress.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Salud!</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/8379441084518603770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/8379441084518603770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/07/leer-relatos-cortos-pueden-matar.html' title='Relatos cortos  que pueden matar'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-7476615664266556113</id><published>2011-05-23T03:20:00.001-07:00</published><updated>2011-05-23T04:36:53.539-07:00</updated><title type='text'>15-M poema visual</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgF5mmZMottLvYu9ErTVS-oItxLmZYJc0lcM4Ld0xTL3osoYN2e9hUr4k4h3NCNhpW19_3HSuqN7kB-dvhxih9RJezZKE7wFlEoIomK-7Q9cAE106LyLhVD-xa6MQPObXGePGXknJbhFK_Q/s1600/silencio.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;640px&quot; j8=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgF5mmZMottLvYu9ErTVS-oItxLmZYJc0lcM4Ld0xTL3osoYN2e9hUr4k4h3NCNhpW19_3HSuqN7kB-dvhxih9RJezZKE7wFlEoIomK-7Q9cAE106LyLhVD-xa6MQPObXGePGXknJbhFK_Q/s640/silencio.jpg&quot; width=&quot;451px&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/7476615664266556113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/7476615664266556113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/05/blog-post.html' title='15-M poema visual'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgF5mmZMottLvYu9ErTVS-oItxLmZYJc0lcM4Ld0xTL3osoYN2e9hUr4k4h3NCNhpW19_3HSuqN7kB-dvhxih9RJezZKE7wFlEoIomK-7Q9cAE106LyLhVD-xa6MQPObXGePGXknJbhFK_Q/s72-c/silencio.jpg" height="72" width="72"/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-1790646705548558373</id><published>2011-02-28T09:35:00.001-08:00</published><updated>2011-03-09T09:57:17.827-08:00</updated><title type='text'>De submarinistas y políticos tímidos</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;En época de elecciones locales suelen aterrizar en los municipios considerados de “interés político” los llamados paracaidistas. Queremos entender con ese apelativo (proferido por sus adversarios de forma peyorativa, pero que tal vez lo terminen adoptando como nombre técnico los politólogos de sus siglas) que son “profesionales” militantes de los partidos con opciones a ganar alcaldías, quienes han sido destinados en misión especial para recuperar o conquistar una ciudad o un pueblo grande, futuribles alcaldes que si no logran su objetivo terminarán, más bien antes que después, regresando a su “cuarteles” de origen y dejando solos a sus subordinados concejales locales para que ellos se las arreglen como mejor puedan, “porque vosotros lo sabéis hacer muy bien en la oposición”. Como buenos paracaidistas que son, toman tierra en caída libre en plena precampaña (tres, cuatro, cinco meses antes…), cuando el cotarro se calienta y esto empieza a convertirse en un “trote pelote” electoral que los ciudadanos más sardónicos contemplan divertidos y no poco preocupados.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;Perfectamente entrenados, sonrientes, pletóricos, &#39;auto-vencedores&#39;, astutos, los paracaidistas pasean su figura por las calles mayores y ofrecen al pueblo su “honradez, su belleza y su buen hacer”, además de mostrarse cándidos pero nunca sin perder el optimismo, leibnizianos en suma, zalameros con el votante intentando convencerle de que “todo sucede para bien”.&lt;br /&gt;
Nada tenemos que decir al respecto: si el pueblo los elige, bienvenidos sean. Total…&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;Estamos seguros que estos políticos, llamados con acierto paracaidistas, son personas perfectamente dotadas para el debate, jamás se arredrarán ante los problemas que se les plateen en los foros (que los resuelvan o no una vez que alcancen el poder es otra cosa), se sienten perfectamente capacitados para administrar su “ciudad”, siempre justos y siempre dispuestos a cantarles el cumpleaños feliz a un anciano centenario… Son hombres o mujeres que nunca pasarán desapercibidos, ni para bien ni para mal, y dejarán su impronta, serán bendecidos por el obispo unos y los otros tocados serán por los dedos índices de sus dioses.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;Y luego aparecen en nómina todos los demás políticos, los que no son paracaidistas porque, entre otras cosas, no lo necesitan ser. Por muy jóvenes que sean, parece que siempre han estado aquí. Por muy viejos que sean, nunca se van. No se les ve casi (procuran pasar más bien desapercibidos), hacen su labor en la sombra, los que les votaron no se acuerdan ya de sus nombres si es que los leyeron en la papeleta; cuando se les ve por la calle, si es que se les ve o no tienen más remedio que se les vea, caminan un par de metros detrás de su líder, que suele ser el alcalde (paracaidista o no). Son políticos de “cámara”. A estos nos vamos a atrever a llamarlos aquí “submarinistas”, porque los imaginamos ahí debajo, “currando” en lo suyo, como entre brumas, haciéndolo bien, ¡sí!, ¿por qué no?, y también haciéndolo mal, ¡sí!, muy mal a veces. Debajo del mar…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;Muchos de ellos se caracterizan por ser tímidos, como algunos poetas. Muchos de ellos son interesados, como algunos novelistas… Otros son tímidos e interesados, como algunos escritores que cultivan tanto el verso como la prosa, el pelo y la pluma.&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&amp;nbsp;“Los políticos tímidos e interesados se preocupan mucho más de la seguridad de sus puestos que de la seguridad de su país”, dijo Thomas Macaulay. &lt;span class=&quot;aut&quot;&gt;Eso manifestó el p&lt;/span&gt;rimer Barón Macaulay, que vivió en la primera mitad del siglo XIX, y eso que era político del partido whig británico, que suena como a muy profundo y misterioso, y que cuando se murió fue enterrado en la Abadía de Westminster, que es una preciosa iglesia gótica, donde se coronan y entierran los monarcas ingleses. &lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/1790646705548558373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/1790646705548558373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/02/de-submarinistas-y-politicos-timidos.html' title='De submarinistas y políticos tímidos'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-514269490354245187</id><published>2011-01-31T09:00:00.000-08:00</published><updated>2011-02-14T03:08:21.688-08:00</updated><title type='text'>Personas guapas que fueron noticia en la primera década del siglo XXI</title><content type='html'>Durante 23 días una mujer guapa y joven fue alcaldesa de Leganés. No es noticia.&amp;nbsp;Lo fue&amp;nbsp;entonces, durante una primavera de hace ya más de mil días. Hoy podría, pero no, no&amp;nbsp;volverá este próximo cuatrienio a estar con nosotros haciendo lo que a ella le gustaba y que no le dejaron, eso que llaman política local. Nadie la espera, a lo mejor sí regresa cuando ya sea más mayor, ¿más madura?, pasado el tiempo futuro del 2015. ¡Cómo pasa el tiempo, lo jóvenes que eran entonces incluso los ya viejos! Hasta Esperanza Aguirre... &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A Guadalupe Bragado Cordero la echaron por la puerta de la censura y ella tuvo que abandonar su anhelado “tronito” de la casa Consistorial (qué feo dicen algunos que es el mural de José Hernández que decora el salón de plenos) sin poder haber inaugurado sus aparcamientos robotizados en esta que es aún una ciudad-pueblo, con sus cosas de pueblo, con sus empingorotamientos de ciudad de provincia, con sus anhelos de urbe culta. No la dejaron modernizar su ciudad. Se tuvo que ir por obligación, tal vez llorando gordas lágrimas que le araban el rostro dejando un surco lastimero de maquillaje “popular”, pero muy guapa y oliendo muy bien, eso es seguro, ¡y tan joven!; se la llevó la “jefaza” y le dio el caramelo de la Dirección General de la Juventud de la Comunidad de Madrid para que se consolase, como premio a su labor, para endulzar la amargura que le habían provocado los que le habían cortado la cabeza &lt;br /&gt;
(¡qué barbaros, no tuvieron ni una pizca de piedad con ella!),&lt;br /&gt;
los que se habían unido a pesar de los pesares&lt;br /&gt;
(cuánta energía perdieron negociándose el gobierno local),&lt;br /&gt;
para machacarla, para que la derecha no ocupara el poder en el pueblo de Leganés, para que se fuera, para que… no hiciera “papel couche” con la revista municipal de Legacom…, ¿para gobernar ellos o…?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay que hacerle una estatua a Guadalupe Bragado. Pero que no sea de acero cortén, que sea de mármol y bastante más grande del tamaño natural y la coloquen sobre una cornisa bien alta de un bonito edificio, que su esbelta figura recorte el cielo pepinero y sus ciudadanos orgullosos digan a los forasteros que pasan de paso “¡mira hacia arriba, mira que estampa tenía la alcaldesa!”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- ¿Y por qué no la plantamos en el Museo de Esculturas al Aire Libre? (permítasenos abreviarlo como MEAL). Ahí sí que luciría bien, entre esas obras de arte.&lt;br /&gt;
- No…, porque a lo mejor a los de izquierdas no les gusta tanta vanguardia junta…&lt;br /&gt;
- ¿Pero no éramos nosotros los progresistas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No la dejaron dirigir el cotarro de la cosa leganense y por eso no podemos decir si habría sido una buena alcaldesa, una gran alcaldesa, una mediocre alcaldesa, una mala alcaldesa... No fueron corteses, no le concedieron ni los cien días esos de confianza que se dan los partidos políticos en las democracias occidentales, sólo 23, sólo tres semanas de sobresaltos y de envejecimiento; y no tuvo otra que aferrarse a las aguerridas faldas que le otorgarían la esperanza de ser una bella “técnica” feliz en su despachito, con sus “belstaffs” cerquita, dirigiendo una juventud madrileña preñada de buenos propósitos pero –mucho nos tememos- juventud desnortada, muchachos y muchachas guapotes y “políticamente correctos” (este término ya está casi en desuso), religiosos, folladores muchos, siguiendo sumisos el son del cencerro de sus mayores. Y los que no somos ellos nos tenemos que conformar con una Guadalupe sentadita en su sillón sin saber qué hacer con los alborotadores, con los insurgentes, con los chicos malos de las callejones que dan la espalda a la calles “Serrano” de la Comunidad de Madrid. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alejada de los focos, de las cámaras, de las grabadoras de los periodistas “metomentodo”, la excaldesa es un recuerdo, es un fogonazo de belleza en el Sur, es una persona que nos gustaría mucho ver pero que no vemos ya.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Si le hacemos estatua a Guadalupe, también tenemos que esculpir las de los otros primeros ediles desde el 75 para acá: José Manuel, Ramón, Fernando, José Luis, Rafael…&lt;br /&gt;
- ¿No les ponemos los apellidos?&lt;br /&gt;
- En la peana de acero cortén sí, ¡cómo no!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;border: medium none; clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7D2FmgCmeo7VyxrCr87Y3sk5WFh64HpDcXrmXKVRwF3sop1ZciQUma61Tgnwkd27VvOpJY5O9i5TvZNOkYdqhX1MbIynPCnHfeL5ASxsZlmxzvP6NA4ncAEqiAI0WALMvhGclJQ9HW9pA/s1600/GUADALUPE.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;480&quot; s5=&quot;true&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7D2FmgCmeo7VyxrCr87Y3sk5WFh64HpDcXrmXKVRwF3sop1ZciQUma61Tgnwkd27VvOpJY5O9i5TvZNOkYdqhX1MbIynPCnHfeL5ASxsZlmxzvP6NA4ncAEqiAI0WALMvhGclJQ9HW9pA/s640/GUADALUPE.jpg&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;border: medium none; clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=&quot;background-color: white; color: orange; font-size: large;&quot;&gt;Pie de foto&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;border: medium none; clear: both; text-align: left;&quot;&gt;&lt;i&gt;Guadalupe Bragado posa durante la campaña electoral en la que ella era la estrella del PP en Leganés. Los colores corporativos de su partido en aquellos&amp;nbsp;comicios eran cálidos, eran naranja. En esa pegada de carteles, ella llevaba una camiseta de ese tono, a juego con el slogan que pregonaba “confianza en el futuro” en blanco sobre fondo naranja.&amp;nbsp;El dedo pulgar de su mano&amp;nbsp;izquierda&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;se apoya en su nombre y el meñique acaricia el pómulo de su rostro, señalándonos lo guapa que está en la foto oficial de estudio que le hicieron en el año 2007 para mostrarla como candidata del Partido Popular a la Alcaldía del pueblo donde residió Jeromín. La melena fosca de la imagen del cartel no le tapa la oreja derecha y se le adivina el mismo pendiente que ella lleva en este acto, si bien aquí va “de faena”. En la otra mano tiene una grapadora.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La instantánea nos muestra una Guadalupe radiante, forzando la sonrisa en una sinceridad que la desborda, se la ve que se sabe líder y por eso empuña la grapadora con fuerza, ¡ay! El hombre que está detrás suyo, ayuda a la hermosa candidata a sujetar el póster en la pared, toca un poquito con su mano el pelo y la frente de la futura alcaldesa, pero se le nota un punto inquieto, tiene la boca cerrada y mira a alguien de los espectadores -como pidiendo su asentimiento- que contemplan la escena a este lado, en el de los que no van a salir, alguien que le podría estar mandando un mensajito telepático: en su pecho lleva una pegatina también en tonos naranja que pone “vota PP, confianza”. Una grabadora se ha metido en el plano, asoma por la derecha de la imagen, sujeta por una mano lánguida; parece que es una mano de periodista varón, es una mano que rompe la armonía del cuadro: se sale de la foto. &lt;br /&gt;
Por lo ceremonioso, podría parecer que ese acto era el arranque de la campaña electoral. &lt;br /&gt;
En Leganés, la lista de una mujer guapa iba a ser la más votada…&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/514269490354245187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/514269490354245187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2011/01/personas-guapas-que-fueron-noticia-en.html' title='Personas guapas que fueron noticia en la primera década del siglo XXI'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7D2FmgCmeo7VyxrCr87Y3sk5WFh64HpDcXrmXKVRwF3sop1ZciQUma61Tgnwkd27VvOpJY5O9i5TvZNOkYdqhX1MbIynPCnHfeL5ASxsZlmxzvP6NA4ncAEqiAI0WALMvhGclJQ9HW9pA/s72-c/GUADALUPE.jpg" height="72" width="72"/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4032765402020987001.post-631544861583183073</id><published>2010-12-29T03:53:00.000-08:00</published><updated>2011-01-26T03:14:53.577-08:00</updated><title type='text'>Nos presentamos</title><content type='html'>Seamos sinceros. No todas las mujeres huelen bien. Hay una inmensidad que huele muy bien... &lt;br /&gt;
Dicen que el olfato es el sentido que mejor guarda el recuerdo: ¿cómo huele la sangre de la madre cuando nos pare? ¿qué aroma se desprende de la primera teta que nos nutre? El olor puro del primer gran Amor queda implícito durante la travesía del hombre junto a otros hombres, como esencia íntima de su existencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero temprano empieza el disimulo, la búsqueda, la destrucción, la caída...: Nos ocultamos envueltos en el olor del día y de la noche, nos construimos con la peste de la mentira y la fragancia de la verdad, peleamos con toda la fuerza de la cólera defendiendo la emanación de nuestros colores, nos hacemos pedazos tapándonos la nariz para no contaminarnos con el tufo de nuestra propia corrupción, nos vamos muriendo con las miasmas de las flores quemadas... &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No seamos pesimistas: &lt;br /&gt;
Las mujeres huelen bien, y los hombres -al menos los que van a aparecer en estos escritos- van huir aquí de filosofías domésticas (mal hemos empezado si nos atenemos al párrafo anterior, atreviéndonos a sentenciar la existencia del Hombre sin estar doctorados -ni licenciados siquiera- en Filosofía: ¡Qué osadía -y qué pedantería- intentar emular a Tales de Mileto, o a Aristóteles, o a Sócrates, o a Platón, o a Santo Tomás, o a Hume, o a Marx, o a Wittgenstein, o a Ortega, o a Luis Martínez de Velasco!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Ah!, Platón, permítenos esta sentencia tuya: &quot;La belleza se puede contemplar dentro del mundo sensible&quot; (El mito de la caverna). Seamos sinceros: las mujeres huelen bien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al Mundo no hay quién lo entienda y, por lo tanto, no recurriremos a Platón nunca, lo que se dice nunca, ni siquiera para congratularnos con él sobre los dos mundos que postuló: &quot;el mundo inteligible (mundo suprasensible) donde se encuentran las ideas, y el mundo visible o perceptible conformado por las cosas y todo aquello que somos capaces de captar por medio de los sentidos&quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero las mujeres que huelen bien son el todo, son esos dos mundos fundidos en uno solo, son el Universo...&lt;br /&gt;
¿Tienen alma las mujeres que huelen bien?&lt;br /&gt;
Nosotros, si gozáramos de ese privilegio, les venderíamos a ellas el alma..., si es que nosotros alma tenemos. &lt;br /&gt;
Aquí, el alma de los hombres (¿hay más de uno?) que protagonizarán estos textos tiene un olor hechizado, es como una venganza, como un placer constante, es una navaja barbera que afila su agudísima hoja en el frágil hilo de nuestra vida: un movimiento impreciso, un tic nervioso y, ¡zas!, el aroma femenino se disipa, se larga, se volatiza, se va a las narices de otros, dejándonos sólo su recuerdo..., la inquietud de no volver a sentirla, la nostalgia del así olía aquella que tanto amé en una estación mientras esperábamos el tren, así me embriagó un atardecer esa que nunca me pidió nada a cambio apoyada en mi hombro... &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las mujeres que huelen bien tienen la culpa de casi todo... Es inevitable. Nacimos así y así moriremos (¡Ay!, si ellas nos captaran como nosotros soñamos que nos huelan, nos percibieran como seres ideales y jamás -y mucho nos tememos que así es siempre y nunca de otra forma- imperfectos ni en forma ni en ideas, ¡Ay!). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No sabemos hasta dónde vamos a llegar contando lo que mejor nos parezca en este cuaderno virtual (por el momento nos autocriticamos, porque esta presentación ya es demasiado larga): vamos a ser caóticos, desordenados, poco disciplinados, mezclaremos palabras malsonantes con términos de una sensibilidad poética que cruzará la frontera de lo cursi (¿ridículo?), pasarán días -tal vez semanas- sin verter nuestras ocurrencias (¿qué haríamos nosotros sin las ocurrencias literarias, que a muchos les parecerán gilipolleces?). Tal vez no pasemos de la vulgaridad o no llamemos la atención y a nadie le interese esto. Pero vamos a procurar ser auténticos o, al menos, nosotros mismos. Iremos paseando sin ostentación por nuestras ciudades, nos refugiaremos en nuestras casas, en nuestras habitaciones, en nuestros bares, subiremos escaleras, cruzaremos vías y canales, nos colgaremos de los hilos invisibles del cielo, navegaremos por mares reales y ficticios, soportaremos galernas, nos abraseremos con el sol, y siempre nos afeitaremos con navaja barbera, y seremos olfateadores incansables de las mujeres que huelen bien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Amantes del papel, hasta este momento hemos sido remisos a la hora de utilizar esta fascinante forma de vida que puede llegar a ser Internet (nuestro más sincero agradecimiento a las personas que nos han animado a construir este blog, a Moix, como autor de la ilustración de cabecera, y a todos los que nos pulsan la tecla que nos actualiza a la realidad cultural de siglo XXI). Sin que nadie nos lo haya pedido, abrimos esta ventana y, por supuesto, nos sorprendemos a nosotros mismos, descubriendo, una vez más, lo único que es evidente, que las mujeres huelen bien.</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/631544861583183073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4032765402020987001/posts/default/631544861583183073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasmujereshuelenbien.blogspot.com/2010/12/me-presento.html' title='Nos presentamos'/><author><name>Mariano G.F.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16833641219447173377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='https://img1.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry></feed>