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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0"><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438</id><updated>2009-10-31T22:20:23.749+01:00</updated><title type="text">Texturas de Luis Artigue blog</title><subtitle type="html">Escritor</subtitle><link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.luisartigue.com/" /><link rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25" /><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/LuisArtigueBlog" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>149</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><link rel="license" type="text/html" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/" /><link rel="self" href="http://feeds.feedburner.com/LuisArtigueBlog" type="application/atom+xml" /><feedburner:emailServiceId>LuisArtigueBlog</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname>http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com" /><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-8453308339663351110</id><published>2009-10-31T22:18:00.002+01:00</published><updated>2009-10-31T22:20:23.762+01:00</updated><title type="text">Pecados capitales de provincia (cuento)</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;A doña Flora,&lt;br /&gt;última maestra de la escuela de Villalobar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Esto antes de pensarlo tienes que sentirlo, asegura ahora con la rotundidad de quien no sabe lo que está diciendo un amigo de la infancia de rostro barbilampiño y heterosexualidad distraída. Llueve. El teléfono móvil parece pesarme en la mano más de lo acostumbrado, y acaso por eso acepto con celeridad.&lt;br /&gt;-De acuerdo, Amlio, quedamos a las doce en Casa Tides y voy contigo, por qué no.&lt;br /&gt;-¡La Tasca de Tides cerró hace más de dos años! ¿Cuánto va que no subes por el pueblo?&lt;br /&gt;-Pues a las doce en las escuelas.&lt;br /&gt;-Eso sí.&lt;br /&gt;Es como un soldado utópico que practica la ética de la resistencia. Amlio, el único de nuestra quinta que continúa viviendo en el pueblo, aprovecha obsesivamente cualquier oportunidad para convocarnos de nuevo en ese lugar fronterizo, supersticioso, surrealista visto desde fuera y como suspendido en el vértice del tiempo. Sin embargo yo, que por mi condición de catedrático de filosofía lucho contra ese sentimiento en retroceso enfrentado a toda visión de conjunto que es la nostalgia, espacio ya mucho mis regresos a Villalobar: lo hago así para que cada nueva visita la crea aún cargada de anotaciones en el margen de lo que soy, de encuentros y de recuerdos-reflejo.&lt;br /&gt;De momento continúo acudiendo a Villalobar como quien retorna al primer mundo.&lt;br /&gt;Amlío siempre está, y ella también.&lt;br /&gt;Impulsado por cierto desasosiego de lo más dinámico acabo de llegar al pueblo dos horas antes de lo convenido, y lo hallo -no sólo los árboles sin hojas dan cuenta de que estamos en otoño- iluminado por un cielo que algo tiene de alumbrado de posguerra. Aparco mi coche en la plaza frente a la iglesia nueva. Salgo. Me siento observado a través de las ventanas sin cortinas por una mujer con modos de policía científica, pero disimulo. Enciendo un entrefino. Vuelvo instintivamente la mirada hacia el reloj del campanario que lleva tantos años parado -bien sé que esto no ha de entenderse como una metáfora sino que es otra muestra de la escasa solvencia de la Junta Vecinal- y, poniendo a prueba mi sobrepeso añejo, avanzo ya a cierta velocidad como quien se dirige a la vez a todos los lados, aunque en verdad a ninguno. Dejo que la realidad me dé clase. Saludo, elevando el mentón, a un conocido con rostro de humorista abstracto cuyas ideas han envejecido más que él. Ahora a esta muchacha hermosa que exhibe sin complejos su heredado gusto por algo que podría definirse como “ropa de moda salvaje”. Y posteriormente a una señora capaz de defender su bolsa de la compra con la vida. Y a un hombre de cuya estela aromática parece deducirse que está enamorado de su establo. Y a este matrimonio casi eterno, casi arquetípico, compuesto por dos ancianos incompatibles pero acostumbrados… Así hasta llegar a cierto edificio igualmente anciano, la fachada de cemento desconchado que deja entrever las paredes de barro, tejas rotas, ventanas desquintadas sin cristales que apenas si ocultan la ruina interior… En mi opinión, y a pesar de lo que Amlio me dijo antes, todo dentro de la normalidad.&lt;br /&gt;Por supuesto la escasez de alumnos, de suficientes niños y niñas nacidos en el pueblo o que permanecieran en él, provocó que cerraran interinamente la escuela hace ya años, pero como nunca ha vuelto a abrirse aseguran por aquí que el edificio ha acabado muriéndose de pena. ¡Qué pena!, se lamenta a veces Amlio recreándose con una irreductible obcecación en el pasado la cual a mí, aunque me cueste confesárselo debido a su bonhomía, me resulta anacrónica, la verdad.&lt;br /&gt;Porque la estructura del inmueble ha comenzado a ceder y el tejado a caerse, el Excelentísimo Ayuntamiento de Ardón ha decretado el derribo, pero tal ordenanza no acaba de cumplirse debido a la oposición de Amlio y otros como él. Por turnos montan guardia y se sitúan delante de la escavadora; protestan no con palabras sino empleando la contundencia de su presencia física. Y, aunque he acudido a causa de que siento por Amlio un afecto que me obliga de memoria, lo cierto es que esta guerra ni me va ni me viene.&lt;br /&gt;Los operarios de la subcontrata de demolición han desistido ya, aunque sólo por el momento.&lt;br /&gt;El edificio de ambiciosa dimensión, que fuera una escuela con dos aulas y un patio interior, ahora es la vieja sombra de la nada, pero, puesto que he llegado pronto, no me resisto a recorrerlo exteriormente por completo. Se trata a pesar de todo de una edificación de funcionalidad racionalista cuya factura parece dar cuenta de su herencia. Y me entretengo con agrado inspeccionando su arquitectura recia y rústica, las hechuras toscas, esos acabados ornamentales de otro tiempo (hoy considero todo un exceso el que ese tiempo una vez fuera el mío)… Al llegar frente al portón de madera vuelvo a sentir cierta inquietud dinámica que me lleva a empujarlo.&lt;br /&gt;¡Y se abre!&lt;br /&gt;El terrazo con motivos grecorromanos de este pasillo que conduce al patio, aunque revestido ahora de cierta penumbra misteriosa, permanece tal y como lo recordaba y yo, que me he pasado la vida tratando de mantener a mis fantasmas bajo control, escucho con pavor ahora decir: pasa.&lt;br /&gt;¡Y paso!&lt;br /&gt;Acabo de acceder a la vieja escuela a la que asistí de niño, y -ya sé que suena raro- doña Flora, cuerpo grande y grávido como el de una matrona buena, sabia, encanecidamente rubia y con los ojos azules igual que el cielo de los cuentos, acaba de aparecer ante mí sin darme tiempo a improvisar cualquier exclamación de sorpresa... Adelante, sólo faltabas tú; vamos a despedirnos de todo esto.&lt;br /&gt;Tuvimos varias maestras sucesivas, tres o cuatro, pero doña Flora, que hubiera querido que fuera mi madre, que llegué a soñarlo inconfesablemente muchas noches, fue entonces tan importante para mí que, cuando crecí y me fui del pueblo, empecé a desconfiar de mi memoria (con el paso de los años, en lugar de olvidarla, había empezado a dudar de su existencia). ¡Venga, pasa!...&lt;br /&gt;Una sucesión orquestada de tics comienzan a desaburrirme el rostro.&lt;br /&gt;Junto a ella, a la vez que trato de acordarme del número de teléfono de mi psicólogo clínico, camino como se transita por los sueños -observándolo todo pero sin tocar nada- dentro de esta edificación desvencijada en la que parece quedar algo de lo que hubo y lo que fuimos. Mira, el patio, aquí aprendiste a jugar sin saber que estabas aprendiendo a apasionarte y a convivir... En verdad al mirarlo ahora, a pesar de la hierba alta con cardos y el cieno –la verdad es que parece un yermo-, este patio se me antoja como una caja de resonancias. Y recuerdo por ejemplo cuando todos y todas jugábamos al fútbol midiendo nuestras naturalezas sin quebrar nuestra ligazón…. Esto era el aula pequeña: aquí aprendiste a leer… Y, como arrobado, me fijo en el armario-biblioteca, vacío y con una puerta desencajada, hasta que me da por pensar que lo sencillo apenas tiene explicación. ¡Por dios, efectivamente necesito volver al psicólogo o volver a beber! De nuevo escucho la voz de doña Flora apostillándolo todo y ahora, mientras ella trata de domarse el pelo con los dedos de una mano, ya no me extraña que la palabra maestra y la palabra madre contengan la misma raíz, pues entiendo que la primera es la versión ilustrada de la segunda… Ésta era el aula grande que una vez estuvo también llena… Y desde esta perspectiva interior, intentando calmarme sin conseguirlo, reparo en los ventanales que aún filtran una luz mortecina que no ha cambiado en nada, para pasar al poco a distraerme recordando el rostro de cada uno de mis compañeros y compañeras de entonces. Sí, la escuela es una Caja de Pandora llena de posibilidades: nosotros. ¿Aún existe la estufa de leña y carbón? Por supuesto, ábrela: aquí, junto a Gali -aquella niña avispada que no quiso ser tu mejor amiga- miraste fijamente el fuego por primera vez, y descubriste la fascinación… ¡Es verdad!&lt;br /&gt;Esto es todo; no te robo más tiempo pues supongo que estarás muy ocupado ahora que eres una persona importante, se excusa realzando su benignidad casi mesiánica, al tiempo que me acompaña nuevamente por el pasillo. Abre el portón con una mano y emplea la otra para apuntar con el dedo índice. Dice: hijo, en aquellos años ése era tu camino de regreso. ¡No te olvides de regresar!...&lt;br /&gt;Apenas puedo apartar la vista de esta carretera, la cual en verdad durante mi infancia aún no estaba asfaltada: era un camino. Y al poco reparo en que por ella viene ya Amlio, tipo sonriente con maneras de estratega seductor. Aquí está. Vuelvo la vista atrás, me cercioro de que dentro de la escuela no hay en realidad nadie, y un acceso de melancolía pasa a incomodarme ante la cálida presencia de mi amigo. Ya me mira como si estuviera presenciando el despertar de un sonámbulo y, de nuevo haciendo gala de una sabiduría que ni él sabe que tiene, dice:&lt;br /&gt;-Finalmente el edificio lo demolerán esta tarde, pero veo que ya has entrado. ¿A ti también te ha pasado?&lt;br /&gt;-Creo que sí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes siquiera de poner en marcha el coche le he llamando a usted para concertar una sesión de emergencia, aunque como comunica y apenas tengo idea de cómo contarle lo ocurrido, he decidido escribírselo y se lo voy a enviar mediante correo postal debido a que odio de veras sus sesiones programadas. Contésteme, si le parece, mediante la misma vía, y mándeme factura, diagnóstico y/o receta.&lt;br /&gt;Mire, diga usted lo que diga yo creo que todo lo imposible nos ocurre por algo… Sé que suena raro pero así es como fue. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-8453308339663351110?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/puq5M3SfwKU" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/8453308339663351110/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=8453308339663351110" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/8453308339663351110" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/8453308339663351110" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/puq5M3SfwKU/pecados-capitales-de-provincia-cuento.html" title="Pecados capitales de provincia (cuento)" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/10/pecados-capitales-de-provincia-cuento.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-3521540978602026860</id><published>2009-10-12T11:36:00.003+02:00</published><updated>2009-10-13T08:36:46.599+02:00</updated><title type="text">OBRAS MAESTRAS DE LA FEMINIDAD</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Para Lorca Artigue Ballesteros&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá yo supiera mirar a la vida con su sonrisa de directora artística…&lt;br /&gt;Ella, segundo cuerpo mío, cerro sagrado que da sombra fresca, me mira porque sabe que te veo. No hay impaciencia en nuestra forma de integrar la lejanía sino sólo una plataforma que más que distancia da perspectiva a la orgía de significados que es la vida.&lt;br /&gt;Ella, como si hubieran añadido un nuevo miembro a su cuerpo, te tomará en sus brazos para dar altura a tu astillada identidad. Volarás despeinado como todas las aves. Percibirás la transmisión de conocimiento afectivo mientras te eleva hasta situarte justamente ante su centro. Te sentirás por un momento vulnerable, pero así intuirás premonitoriamente que en este mundo escasean los puntos de apoyo.&lt;br /&gt;Cuando haga viento las cosas empezarán a volar pero aunaremos la fuerza de los tres para juntos asirnos como plantas al fundamento terrestre...&lt;br /&gt;Ella, que parece vivir atendiendo a alguna ley rítmica de la belleza, sonríe ahora como derramando briznas de luz que se conviertan en las constelaciones que te guíen. No necesita a los burócratas del destino quien empezó a llegar en cuanto inició el viaje...&lt;br /&gt;Por eso cierta sonrisa incipiente pone en mi rostro una expresión colmada.&lt;br /&gt;Por eso deslizo contenido emocional en lo que escribo como el arpista que, entregado, cantara los salmos de otro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-3521540978602026860?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/Mxes9Ts2bdg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/3521540978602026860/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=3521540978602026860" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3521540978602026860" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3521540978602026860" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/Mxes9Ts2bdg/obras-maestras-de-la-feminidad.html" title="OBRAS MAESTRAS DE LA FEMINIDAD" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/10/obras-maestras-de-la-feminidad.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-7230896800469276484</id><published>2009-09-25T13:43:00.003+02:00</published><updated>2009-09-29T08:55:52.806+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="novela" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="11M" /><title type="text">EL MAPA DE LA VIDA de Adolfo García Ortega</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;La ficción, con su mirada global, intimista y subjetiva, nos habla incluso mejor que nuestros propios sentidos sobre aquellos acontecimientos de los que hemos sido testigos. Y es que nada como un argumento que apueste por el individuo para explicarnos la historia; nada como la ficción sin obligaciones realistas para producir memoria histórica regenerativa.&lt;br /&gt;Así lo ha entendido ejemplarmente Don DeLillo en su novela &lt;em&gt;El hombre del salto&lt;/em&gt; –brillante aproximación a ese acontecimiento histórico decisivo que fue y es el 11S, e hito narrativo por su modo de abordar este tema por encima incluso de los nada desdeñables Martin Amis y Joseph O´Neill-. Y, entre nosotros, así parecen haberlo entendido también Luis Mateo Díez que, sobre el 11M, escribió una novela breve, discontinua, alegórica, terapéutica y posmoderna titulada &lt;em&gt;La piedra en el corazón&lt;/em&gt;, y Ricardo Menéndez Salmón, quien concibió su novela &lt;em&gt;El corrector&lt;/em&gt; ahondando en el 11M como si de una errata en el libro de la realidad se tratara. Pero, en mi opinión, el intento más meritorio a la hora de abordar nuestro 11M es ya &lt;strong&gt;El mapa de la vida,&lt;/strong&gt; novela que firma Adolfo García Ortega (Ed. Seix-Barral).&lt;br /&gt;El argumento principal es una historia de amor: Ada, experta en el Renacimiento, y Gabriel, diseñador de montañas rusas, son dos personas mimadas por la vida que no parecían haberse inquietado jamás ante la cercanía de la nada, pero de pronto les toca la china en la rifa de la adversidad: ambos van esa mañana en los señalados trenes. ¡Y los dos sobreviven aunque ninguno del todo! Tras un arranque narrativo con descripciones repletas de finura moral y minimalismo emocional –un arranque que versa sobre el mal, su imprevisibilidad y sus implicaciones- nos adentramos en una historia insólita y magnética en la que, tan importantes como los protagonistas, son todos esos personajes secundarios descritos con abocetada minuciosidad: el autor nos sugiere mediante ellos que cualquiera iba en esos trenes; que todos íbamos un poco.&lt;br /&gt;Ada y Gabriel se conocen tras el magnicidio y se enamoran. Los lectores asistimos entonces a ese amor casi arquetípico en medio de un Madrid desgarrado aunque también elegíaco. Y escuchamos los pensamientos de los recién muertos e incluso imaginamos -de la mano del autor- lo que podrían haber sido sus vidas sin la drástica interrupción de la muerte: todo desde una fascinante perspectiva angélica... De hecho esa perspectiva superior, trascendente, angélica, es la principal aportación de esta novela al tema del 11M: hay quien puede interpretar esto teológicamente, y quienes lo entendemos como una audaz metáfora de todo narrador.&lt;br /&gt;Madrid/Florencia, el Renacimiento/la supervivencia, la montaña rusa/el amor… Estas páginas llenas de paralelismos nos ayudan a captar las interconexiones. Y es que lo que convencionalmente llamamos realidad puede ser un ámbito aterrador, en efecto, pero atreverse a mirar desde otra perspectiva lo clarifica e intensifica mucho todo.&lt;br /&gt;El mapa de la vida, que hoy es una novela detentadora del regusto de las novelas clásicas sobre el ser humano y sus traumas, un día será una novela histórica... Pero por el momento he aquí, escrita con una suerte de fascinación moral por quienes sobreviven al horror improvisando pautas, una narración iluminadora…. No se la pierdan. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-7230896800469276484?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/cv7b6YI9CRI" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/7230896800469276484/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=7230896800469276484" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/7230896800469276484" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/7230896800469276484" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/cv7b6YI9CRI/el-mapa-de-la-vida-de-adolfo-garcia.html" title="EL MAPA DE LA VIDA de Adolfo García Ortega" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/09/el-mapa-de-la-vida-de-adolfo-garcia.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-6878817529871601670</id><published>2009-09-12T10:57:00.006+02:00</published><updated>2009-09-29T09:05:46.281+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Adrienne von Speyr" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Hans Urs von Balthasar" /><title type="text">Carlos Cornejo (retrato al óleo)</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;León, ¿ciudad de la literatura de la Unesco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abstemio de alcohol y borracho de palabras, Carlos Cornejo es un sabio loco y feliz que lee durante cinco horas al día por los bares de León como un ángel de incógnito. Lleva haciéndolo casi veinte años después de una prestigiosa vida de profesor que a él le pareció un preámbulo. Conocerle se parece a recordar que la vida se trata precisamente de descubrir cual es tu camino y empeñarte en avanzar por él… Uff, el nuestro fue un encuentro arquetípico, y así lo narro en mi novela &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Las perlas del loco Ventura&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ha decidido leer porque para él eso equivale a disfrutar, y ha optado asimismo por no escribir porque no lo necesita. ¡Vive para teorizar! Sin embargo cualquiera, en cualquier bar, puede acercarse a su mesa para preguntarle algo a quien ha leído tanto que parece poder relacionarlo casi todo. Atiende. Entiende. Regala respuestas y despierta torrencialmente emociones. Es el amo del tiempo: hasta que le conocí pensaba que la libertad era una alucinación imposible.&lt;br /&gt;Desde la altura que le otorga su compromiso con la felicidad lo mira todo, lo traduce todo a su lenguaje, mientras camina como una conciencia en búsqueda por Ordoño II hasta la calle Ancha para llegar al fin al lugar de esta ciudad en el que nada cambia porque precisamente está basado en la inmutabilidad: el casco antiguo. O para cruzar el río sin el extravío de la prisa, y llegar al Paseo de Salamanca, y entrar cada tarde-noche en un delicioso café literario con grandes cristaleras con vistas a la vida llamado El Arpa… La gente, entre la algarabía, le ve leer como dándose cuenta de que la lectura, más que un acto de soledad, es una conversación repleta de retazos luminosos… Quien le conoce comprende que en ese ciudadano metafísico, en ese ser al margen de la actual degradación de la realidad, la libertad más que posibilidad se ha convertido en naturaleza.&lt;br /&gt;Sí, es un hombre de fe que vive como un asceta; por eso siempre anda preguntándose sobre el sentido último de todo, y por eso vive al margen de la fuerzas titánicas del dinero porque, como su tocayo Carlos Marx, él llama al dinero “la gran ramera universal” (de todos modos su marxismo no procede de Carlos Marx sino de Groucho)... Actualmente su autora favorita es Adrienne von Speyr, y su ascetismo se ha convertido en el estado de ánimo propicio para leer cada tomo de Hans Urs von Balthasar.&lt;br /&gt;Conversa sobre política sin escepticismo pero portando esa capacidad desmitificadora de quien, amparado en su refinada fe católica, no cree que el ser humano pueda explicarse por sí mismo, y en este sentido soy testigo de que, en lo que se refiere a su vida, “el azar” conspira en su favor.&lt;br /&gt;Las mujeres le buscan tratando como de adoptarle, pero él está ya muy curtido en el arte de defender su soledad. Los estudiantes y los bohemios piensan que les inspira. Los locos de la vida aseguran que les alivia. Los camareros, al referirse a él, dicen sin pronunciarla la palabra carisma…&lt;br /&gt;Sí, León debiera ser declarada por la Unesco Ciudad de la Literatura porque vivir en este lugar misterioso, en este emplazamiento urbano a su manera, se parece a aprender a diferenciar a los personajes de las personas.&lt;br /&gt;De hecho en el caso de Carlos incluso a mí su vida me parece ficticia, pero les aseguro que se trata de un proceso real.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-6878817529871601670?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/44iSBxA63oo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/6878817529871601670/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=6878817529871601670" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/6878817529871601670" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/6878817529871601670" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/44iSBxA63oo/ciudad-de-la-literatura.html" title="Carlos Cornejo (retrato al óleo)" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/09/ciudad-de-la-literatura.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-8989977151901657161</id><published>2009-08-13T15:01:00.003+02:00</published><updated>2009-08-14T10:45:07.555+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="edilesa" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Librería Pastor" /><title type="text">A don Jesús Pastor, con unas violetas</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;Apostado al fondo del primer piso de su librería con el nudo de la corbata impecable y el rostro lentamente elaborado, aquel librero con modales de otra época; aquella reencarnación de provincias del bibliotecario de Alejandría.&lt;br /&gt;A su rincón del mundo se iba no tanto para comprar libros como para dejarse aconsejar y guiar, y yo acudía siendo sin ganas adolescente aún para que aquel hombre recto, serio, autodidacta y como prestigiado por la penumbra me recondujera pedagógicamente y me hablara de libros, de autores, de alturas...&lt;br /&gt;Él no lo sabrá ya nunca pero, al chico de pueblo con mucha más realidad que novelas que yo era y seré, aquel anciano venerable le dijo casi antes que nadie que los libros son como las promesas, como los sueños: cosas brillantes y fugaces que ayudan a vivir.&lt;br /&gt;Me hablaba con sosiego, con cordura y quiero creer que envolviendo en su severidad algún grado de afecto, mientras movía la mano derecha, anillada, en el aire. Eran tiempos en los que yo me sentía empezando a inaugurarlo todo, y me sobraban las preguntas pero escaseaban las respuestas.&lt;br /&gt;Hay personas que, sin saberlo, hacen nido en nuestro corazón y se convierten de pronto en personajes.&lt;br /&gt;Hay cosas que suceden para ser recordadas.&lt;br /&gt;Su conversación estaba entonces plagada de opiniones, admoniciones y conceptos -jugaba con lo preciso y lo impreciso- y uno no dejaba de escucharle sabiendo que se encontraba hablando con un pionero. Una especie de sobreviviente que, en los tiempos en los que no había dinero para ediciones caras ni para casi nada, abrió una librería para saberse trabajando en pos de un sueño…&lt;br /&gt;No en vano ese hombre, decano de los libreros leoneses, siguió yendo a su rincón así, etiquetado por la sobriedad, hasta el último día supongo que para dar testimonio de que ese negocio lo había fundado alguien que respetaba y amaba el oficio que había elegido.&lt;br /&gt;Los años seguirán su curso y los ríos su cauce, por supuesto, pues al tiempo nada lo detiene. Y, entre el perfume brillante de las novedades editoriales, volveremos a Pastor sin lograr evitar mirar nunca, al menos de reojo, ese rincón –ya ángulo oscuro, como en el poema de Gustavo Adolfo Bécquer-, y no diremos nada… Pero quizá recordemos entonces que al sentimiento de tristeza vaga que nos embargará, Petrarca lo llamó melancolía.&lt;br /&gt;Siento, creo que ya lo he dicho aquí en alguna ocasión, un respeto profundo por quienes, como mis abuelos, mueren con las botas puestas porque consideran que trabajar es construir. Y por eso, quizá porque pertenezco a una generación inconstante, me conmueve la vida de quienes finalmente dejan tras de si un legado después de haber pasado por mucho, por todo.&lt;br /&gt;Queda una librería, una editorial, muchos amigos y un mundo en crisis.&lt;br /&gt;Don Jesús Pastor se ha ido pero su familia ha recogido el testigo del compromiso con la cultura de ese hombre para hacerlo suyo.&lt;br /&gt;A ellos nuestro abrazo en medio de la pérdida…&lt;br /&gt;A él nuestro agradecimiento y un ramo de violetas para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-8989977151901657161?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/zcGJAgU7rhQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/8989977151901657161/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=8989977151901657161" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/8989977151901657161" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/8989977151901657161" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/zcGJAgU7rhQ/don-jesus-pastor-con-unas-violetas.html" title="A don Jesús Pastor, con unas violetas" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/08/don-jesus-pastor-con-unas-violetas.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-6076358102821917056</id><published>2009-07-19T00:06:00.004+02:00</published><updated>2009-08-20T13:41:37.219+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="bohemia" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Sawa" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Francisco Gutiérrez Carbajo" /><title type="text">DECLARACIÓN DE UN VENCIDO de Alejandro Sawa</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;   Sawa, la referencia imposible&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;GUTIÉRREZ CARBAJO, Francisco (ed.), Alejandro Sawa, Declaración de un vencido, Madrid, Cátedra, Letras Hispánicas, 2009, 250 pp.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Debemos mucho a los vencidos, los raros, los excéntricos, los “locos”; aquellos que vivieron la vida sin hacerlo todo como se supone que debe de hacerse porque, lejos de limitarse a sobrevivir en el sistema de cosas que les tocó en suerte, adivinaron que el mundo podía ser de otra forma.&lt;br /&gt;   Pero, aún más allá, algunos de estos visionarios aprovecharon la creatividad transgresora de su supuesta locura para ir forjando, como quien se quema a lo bonzo, una obra para nosotros aunque a costa de sí mismos.&lt;br /&gt;   En este sentido Alejandro Sawa (Sevilla, 1862- Madrid, 1909), escritor y bohemio, referencia imposible, libertino soñador y  tabernario que inspiró a don Ramón del Valle Inclán su maravilloso personaje Max Estrella, de &lt;em&gt;Luces de bohemia&lt;/em&gt;, es uno de nuestros mejores locos quijotescos.&lt;br /&gt;   Acaba de ser reeditada la novela de Alejandro Sawa, &lt;em&gt;Declaración de un vencido&lt;/em&gt; y leerla ahora, además de una experiencia estimulante, se parece a encender una vela por la revolución que no pudo ser.&lt;br /&gt;   En sus páginas Carlos Alvarado Rodríguez, “enfant terrible”, joven literato de provincias de personalidad quebradiza, viene a Madrid para comerse el mundo  -“¡Ir a Madrid, vivir en Madrid!; no ser un oscuro provinciano embrutecido en la tarea de poner en circulación los chismes de la localidad; pertenecer a la redacción de esos periódicos cuyas afirmaciones y doctrinas constituyen capítulo de fe para los que las leen a veinte kilómetros de distancia; formar parte también de los Ateneos y las Academias que ilustran en todas las cuestiones de opinión de España; hacerme amar de una de esas duquesas cuyos fáciles amores habían sido la comidilla constante de mi imaginación cuando mi imaginación le pedía jugos prestados a la de los novelistas…”-.&lt;br /&gt;   Sin embargo nuestro protagonista, a pesar de tanta fe mundana, acaba chocando contra la prosaica realidad y la incomprensión más absoluta. Insiste. Vive el Madrid reaccionario finisecular, lo disecciona y lo critica: “La clase media española, sobre todo, es el Cristo ensangrentado y coronado que cae tres veces con el madero a cuestas antes de llegar a fenecer en el suplicio… Tiene las miserias materiales de la clase obrera y las aficiones dispendiosas de la clase aristocrática… No hablo de la clase aristocrática, pues esa clase social no necesita sino que se la extienda la partida de defunción para ser enterrada con todos los honores que corresponden a sus infamias y latrocinios  de antaño, y a su sorprendente corrupción de costumbres de hogaño”.&lt;br /&gt;   Pero, a pesar de esa lucidez y un trabajado respeto por lo sublime, Carlos Alvarado fracasa vitalmente de nuevo. Desciende por eso al Madrid de los bajos fondos, el cual le acoge… Se había enamorado previamente de una muchacha de dulzura prerrafaelista que le desdeñó por su escasez económica, y ahora cae en brazos de una joven prostituta. O, por decirlo con palabras del narrador: “De cada esquina, por todas las calles y plazas, le saldrá una mujer semejante a la que duerme a mi lado, incitante y provocativa como todos los abismos, y con una canción de amor en los labios; y si resiste el hombre, no faltará por cierto una mano cualquiera que le alargue una botella de vino para que lleve zumo de locura y ruja entonces de alegría ante la visión de los poderosos placeres con que le brinda la prostituta”… Esta mujer podría haber significado su redención, pero este personaje protagonista, como el propio Sawa, sabemos desde el principio que ha nacido para la tragedia.&lt;br /&gt;   Tiene razón el novelista: nada como la biografía de un fracaso para explicarnos el sinsentido del mundo.&lt;br /&gt;   Como con brillantez erudita se explica en la introducción -tras una pormenorizada teorización crítica sobre la época, la vida, las influencias francesas y la obra prolífica y poco leída de Sawa-, Declaración de un vencido es la novela más lograda del autor.&lt;br /&gt;   Varios aciertos estilísticos hacen de esta obra de influencia romántica, estética decadentista e impregnaciones de las preocupaciones naturalistas, regeneracionistas y noventayochistas del momento, algo singular. El primero es su estructura narrativa –una estructura no lineal sino en forma de pastiche, por decirlo con palabras de la teórica del posmodernismo Linda Hutcheon, que incluye metaliterariamente varios grados de ficción junto a lúcidos análisis sociopolíticos de la España del momento, e interesantes reflexiones sobre el arte, la prostitución, el periodismo político, la vida, la explotación obrera…-. Otro acierto es su prosa suelta, lírica, periodística e inconcebiblemente bella por momentos, aunque traspasada siempre de melancolía pues en estas páginas el contenido desborda la forma: “Pues bien: esa mujer –hay que llamarla de algún modo; la llamo simplemente mujer, aún a riesgo de ser blasfemo: el paganismo la hubiera proclamado diosa-; esa mujer me ha perdido con su amor, más sañudamente todavía que mis enemigos con su odio. Tiene esto su explicación. Por dentro, íntimamente, como ser afectivo, como organismo pensante, no quiero decir que Julia fuera deforme, pero sí diré que estaba deformada”.&lt;br /&gt;   El autor se muestra especialmente dotado para la recreación de ambientes vividos. Y es que, como con prolija erudición se señala también en la introducción, ésta es la novela más autobiográfica de Sawa y por eso oscila este el documento y el autobiografismo… Se nota. He aquí una novela inspirada que, por haberla vivido y sufrido el autor de forma personal, nos ilumina genuinamente.&lt;br /&gt;   El texto narrativo, escrito como con ausencia de plan estricto pero imbuido en cada página de la fuerza reguladora de quien domina la técnica de la escritura, huye del acercamiento a esa perfección que nunca se alcanza. De hecho esa opción formal está plenamente al servicio de la narrada historia de Carlos, este joven excesivo como un pecador cósmico que ejemplifica de modo sublime como al artista decadente, puesto que entiende la libertad ética como una autoconquista, tanto los heroísmos del eros como el gusto por la inestabilidad le van desgastando hasta sumirle en la autodestrucción o la diferenciación, que para algunos poetas es lo mismo. Así lo escribió Antonin Artaud: “me autodestruyo para saber que soy yo y no todos vosotros”.&lt;br /&gt;   De este modo nos muestra elocuentemente Sawa como la bohemia es un territorio a medio camino entre el ascetismo y el hedonismo que incluye cierta dosis de un delirio mesiánico a veces llamado malditismo… La lucidez de la locura... La imprudencia que acostumbra a ser tan fértil en literatura… Carlos Alvarado, como el propio Sawa al final de su vida, acaba advirtiéndonos de los peligros de esas oscilaciones pendulares de la mente derivadas de la soledad y la llamada de la psiquiatría. Pero asimismo, como el Quijote, nos sugiere que la locura creativa no es una periferia sino el verdadero centro.&lt;br /&gt;   Asimismo nos muestra esta obra –como lo revela también la vida de Sawa- la lucha que se libra siempre en el interior de todo escritor bohemio: una pugna dura y lacerante entre la literatura y la vida; entre la acción y la pasión. Y  es que aunque el bohemio se erige desde el principio en obrero de los excesos porque, más allá de la contemplación, entiende que sólo quien se compromete a cabalidad con las cosas tiene derecho a enunciarlas, a la vez sabe que la literatura como praxis es un ejercicio pasivo; un cometido absorbente que resta vida bohemia a quien la practica con dedicación… Esa lucha entre acción y pasión, como vemos de forma progresiva en Carlos Alvarado y de fondo también en Sawa, desdobla la frágil personalidad del creador y le acaba sumiendo en una soledad con frecuencia abrumadora… He aquí una novela autobiográfica que el tiempo ha tornado en universal.&lt;br /&gt;   En efecto Alejandro Sawa, porque no logró tapar sus cicatrices con medallas,  fue un Valle Inclán sin suerte, un Valle Inclán vencido, y al revisarlos a ambos hoy bien parece que donde Valle Inclán vuela, Sawa padece la fiebre; la fiebre de quien vive su genio como una enfermedad…&lt;br /&gt;   Vivimos mirando desde la barrera, como leemos, pero bueno es recordar a veces a esos héroes a los que no podemos seguir.&lt;br /&gt;   Por eso les recomiendo la lectura de este libro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-6076358102821917056?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/Zrl7Wgu5gDo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/6076358102821917056/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=6076358102821917056" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/6076358102821917056" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/6076358102821917056" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/Zrl7Wgu5gDo/declaracion-de-un-vencido-de-alejandro.html" title="DECLARACIÓN DE UN VENCIDO de Alejandro Sawa" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/07/declaracion-de-un-vencido-de-alejandro.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-4154622812813756866</id><published>2009-07-08T16:09:00.004+02:00</published><updated>2009-08-20T13:56:02.521+02:00</updated><title type="text">Guía del León posmoderno</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;Como uno de esos edificios nuevos aunque construido para que parezca desgastado la vieja ciudad de León, tradición y modernidad en sus rincones, atesora algunas rutas selectas para viajeros iniciados en el arte de enriquecerse inmaterialmente con los cinco sentidos. Con los cinco e incluso alguno más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;León –ciudad urbana a su manera, eclecticismo poliédrico, suma de fuerzas, cruce de caminos y de épocas- es un espacio a la vez romano, árabe, judío, actual y vanguardista. Aunque probablemente su singularidad estribe en el curioso modo como conviven y se integran todos esos componentes en sus calles. Uno puede transitar esta ciudad transversalmente, cambiando de zona como quien cambia de emoción o de traje, y descubrir así las superposiciones de la historia de las cuales parecen impregnarse cada uno de sus enclaves y rincones… Por eso ésta es la ciudad de los mil ojos.&lt;br /&gt;Poseedora de importantes edificios monumentales ya muy conocidos como Palat del Rei, la Colegiata de San Isidoro, la Iglesia de San Marcelo, el Palacio de los Guzmanes, la Iglesia del Mercado -sita en medio de esa joya medieval que es por completo la Plaza del Grano-, el Palacio de Botines, el Palacio del Conde Luna, el Hostal de San Marcos y la Catedral, también han puesto en León su talento destacadísimos arquitectos contemporáneos entre los que se cuentan por ejemplo Alejandro de la Sota, autor del Edificio de Correos, y Mansilla&amp;amp;Tuñón que firman el diseño tanto del Auditorio como del MUSAC.&lt;br /&gt;Igualmente acaban de restaurarse los cubos de la muralla romana –al parecer la Legio VII fundó y dio nombre a esta ciudad-, este mismo año León preside la Red de Juderías de España –el León judío puede vislumbrarse en el entorno de Puente Castro y cuenta con un centro de interpretación en construcción- y está muy vivo aquí el legado mozárabe –como ejemplos la Cruz de Peñalba que se encuentra en el Museo de Pallarés, el Cáliz de Doña Urraca y la Biblia del Año 960 en el Museo de San Isidoro, y el Antifonario en el archivo catedralicio-... Ciudad-puzzle... Encrucijada como la identidad y el mundo… Todas sus influencias sucesivas hacen de León una oportunidad para entender lo que todos somos deduciéndolo a partir de lo que hemos sido.&lt;br /&gt;Pero una ciudad no es sólo sus edificios como un ser humano no es su piel. En este sentido más encanto aún que el aspecto urbano de León tiene su personalidad nostálgica, orgullosa de si misma, recelosa ante los cambios y la velocidad del mundo, obsesiva como un tumor en sus fijaciones y siempre instalada en una especie de eterno presente que parece ralentizar el tiempo. La ciudad de León, sólo a este lado del más allá como muestran algunos de sus escritores más imaginativos de la talla de José María Merino, Antonio Pereira y Luis Mateo Diez por ejemplo, es, de forma posible y aparentemente normal, esa máquina del tiempo de la que habla la ciencia ficción.&lt;br /&gt;Y es que realmente en León el tiempo parece enlagunado. En este sentido una de las misiones no escritas del viajero selecto es encontrar a algún filósofo autóctono para hablar con él ante un buen vaso de vino -¿cómo sino puede decirse que se conoce un lugar?-. Así hay quien va al local estrecho, anacrónico e imprescindible llamado La bicha –Barrio Húmedo, Plaza de San Martín- atraído por la morcilla a la plancha, la panceta, el chorizo y el mejor pan frito con ali oli de la ciudad. Pero, se lo recomiendo, no se pierdan al cocinero-camarero del local con patillas de Elvis, ojos como minas de carbón, maneras de legionario y mirada de asesino: es como un personaje salido de la novela El año del francés de Juan Pedro Aparicio. Se percibe con sólo mirarle que jamás ha llevado un chaquet ni jugado al squash pero en verdad es un sabio no erudito si se atiende a esas opiniones radicales, heterodoxas y estimulantes de quien ha sido educado en la universidad de la calle. Como los buenos poemas, ese tipo duro igual que el mango de su macheta no habla si no se le pregunta, pero es capaz de filosofar sobre cualquier cosa sin dejar de cocinar. Les reto: intenten ir a ese local a primera hora de la tarde, único momento en el que no está lleno casi hasta el techo. Y comerán de pie con dignidad de príncipes de pueblo. Y se reirán. Y comprobarán que conocer una ciudad no es atravesarla sino vivirla a través de los que viven en ella. Y conocerán bastante de la personalidad del lugar. Y se acordarán de mí. Y si el “bicho” está estresado quizá también hasta se acordarán de mi padre.&lt;br /&gt;Igualmente hay paladares mucho más sofisticados, o almas más exquisitas, que acuden al Restaurante Amancio (calle Juan Madrazo). Van alentados por la fama de que es el mejor restaurante de la ciudad, y que la cocina de autor del local, a medio camino entre la “nouvelle cuisine” y la cocina de pueblo, rebosa creatividad además de ofrecer unos acabados tan plásticos que uno no sabe si esos platos son obra de un cocinero o de un artista. Todo eso está muy bien, o quizá mejor que bien. Pero, como en el caso de La bicha, no dejen de intentar hablar con Amancio, que es la humildad personificada, manos de pianista, maneras de instructor de vuelo para hedonistas con clase, rostro de trabajador fatigado que aún preserva intacto el amor por su obra. Amancio, hombre de principios hondos aficionado al fútbol y a la vida ordenada, es un maestro del deleite y la observación.&lt;br /&gt;En efecto este tumulto civilizado llamado León, más que una ciudad monumental, ha de entenderse como un compendio emocional y emocionante o un paraíso del arte de vivir bien con poco. Lugar lleno de enclaves para el disfrute y el ocio; sitios bellos, apetecibles, hermosos, santos, raros, golfos, locos…&lt;br /&gt;De hecho uno transita por sus calles y se da cuenta de que en León el ritmo urbano parece muy acorde con los humanos ciclos naturales y mentales; que el desensimismamiento habitual de la ciudadanía hace difícil al viajero el pasar inadvertido o desapercibido; que estar en esta ciudad es formar parte de ella… Que León, en suma, te mira con mil ojos.&lt;br /&gt;Dediquémosle pues a esta vieja ciudad renacida una visita por el tiempo que sea pero sin prisa, y así descubriremos o recordaremos que –todo es la suma integrada de sus partes y algo más, tal como nos enseña el postmodernismo- hay varias ciudades dentro de la suerte de caja china o de matrioska rusa que es esta impagable ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA ESCAPADA AL INTERIOR: EL LEÓN ROMÁNICO&lt;br /&gt;La Avenida Ramón y Cajal debe su señorío de quiero y no puedo a que desemboca en la Plaza de Santo Domingo. Pleno centro. Pero tomada cuesta arriba, amén de sede de una de las mejores aunque menos conocidas pastelerías con obrador propio del lugar, es la puerta de entrada al León Románico.&lt;br /&gt;A mitad de esa avenida, ya peatonalizada, está el acceso en cuesta a esa plaza empedrada con terrazas, restaurante italiano y hostal para hippies con alma de señoritos -que en el fondo somos todos-, tiendas de artesanía, estatuas que dan cuenta de tradiciones antiguas como las Cabezadas y ese prodigio de sobriedad y belleza que es la Real Colegiata de San Isidoro de León. San Isidoro, joya del arte románico hispano, es colegiata por poseer un Cabildo Colegial de canónigos, y en el espacio que ocupan estos admirables, recios muros, se resume la historia de León de la Edad Media cuando era, dicen, el reino más poderoso de la península en consistente lucha contra los musulmanes; cuando sus monarcas se hacían titular Imperator Hispaniarum.&lt;br /&gt;Además del acceso por la Puerta del Cordero, obra maestra que influirá decisivamente en las iglesias románicas del Camino de Santiago, producen fascinación, ya en el interior, las altas bóvedas y los capiteles que coronan las columnas. Y, si la visita no es apresurada, además de la nave mayor y el crucero se ha de reparar en las capillas de Santo Martino –teólogo del Siglo XII-, en el panteón real con frescos originales del siglo XII, la torre del gallo coronado por una veleta del siglo X y, desde luego, el claustro y su museo que cuentan con tesoros dignos de tratar de ser robados en una película de Indiana Jones. ¡Viva la irrealidad!&lt;br /&gt;Visitar San Isidoro, escuchar ese silencio con ecos de música ascética, no es nada si uno no trata de captar además de la belleza esa atmósfera de sobrio recogimiento, de tiempo macerado, de serenidad densa que parece querer sintonizarnos el cuerpo con el alma… Visitar San Isidoro es una huída al interior.&lt;br /&gt;Detrás de la Colegiata y con Dirección al Instituto Legio se prolonga una calle semiescondida llamada Sacramento; una con pubs para jóvenes que tratan con alcohol las contraindicaciones de su adolescencia, librerías de viejo como la imprescindible Camino de Santiago (Felipe, el dueño, erudito al modo de los monjes bibliotecarios del medievo, amigo de gente rara y diversa, gurú de lo imposible cotidiano, es otro de los filósofos aborígenes capaces de hablar con un viajero sobre cualquier cosa, y explicarle así cuanto de esotérico hay en esta ciudad; en este mundo por el que uno camina tratando de distinguir a los personajes que estamos infiltrados entre las personas). En esa misma calle –oh, qué belleza- refinadas, delicadísimas tiendas de arte y artesanía como una que adoro llamada Voces Propias (Macu, la dueña, adorable loca, filántropa, cosmopolita, conversadora valiosa y existencialista alegre y energética, es otro personaje cuyo conocimiento resulta un privilegio, y no digamos ya si uno logra incorporarla al continente existencial de la amistad).&lt;br /&gt;Así llegamos a la Plaza Santo Martino donde, detrás de la San Isidoro, “con el culo pegado a la gloria” por decirlo con palabras de Pedro García Trapiello, se halla una hospedería en la que comer y alojarse es un placer restringido pero espiritual. Se necesita reserva previa, pero tanto el menú como la decoración y ambientación tiene algo de ascesis monacal y otro tanto de minimalismo vanguardista que, se lo aseguro, hacen que el lugar merezca mucho la pena.&lt;br /&gt;También hallamos al lado el Museo Bíblico Oriental, una entidad pedagógica especializada única en Europa, una porción de la ciudad de Jerusalén en León, en cuyo interior además de una biblioteca con piezas singulares para investigadores se imparten clases de acadio, sumerio, egipcio jeroglífico, escritura cuneiforme, latín, griego, historia bíblica y religiones comparadas… ¡Créanme que es verdad: León es así de raro! Actualmente, en su sala de exposiciones, hay una muestra titulada “El itinerario religioso de Alejandro Magno” inaugurada por su majestad la reina. ¡Pasen y vean y flipen!&lt;br /&gt;Mas no sólo de espiritualidad vive el hombre. Por eso, en la Plaza Puerta del Castillo -todo un anacronismo maravilloso y una de esas subversiones del tiempo a las que acostumbra esta ciudad- encontramos el Mongogo… Un lugar tan contradictorio como imposible es el Mongogo… Se trata, aunque no lo parezca a juzgar por su estética, el atuendo de los camareros y camareras y el volumen de la música, de un restaurante de comida tex-mex: ciertamente la carta no podemos decir que sea muy amplia aunque les aseguro que se puede calificar de suculenta en su conjunto.&lt;br /&gt;Pero además es un bareto original y maravilloso de ambientación gótica, música punk, rock and roll y transh, y con un público excéntrico que bebe sexos, fuma flores y cigarrillos de hachís liados dulcemente, y el cual te mira -mientras cenas exquisita, deliciosamente- y a veces sientes miedo a que te vayan a tomar como rehén. Las camareras parecen actrices de un film de terror de serie B... Sí, igual que entrar dentro de un cuadro de Caravaggio y sentarse entre zoombies y arcángeles es visitar, en las noches del martes al domingo, este sitio que parece inventado y como fuera del tiempo… Pero les aseguro que se cena distinto, barato y bien. Eso sí, se ve de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JUNTOS POR EL LADO MELANCÓLICO: EL LEÓN ROMÁNTICO&lt;br /&gt;Como las nubes del cielo cuando uno se tumba para mirarlas fijamente, el Arco de la Cárcel –o Arco de Santa María- es una metáfora de muchas cosas aunque realmente de ninguna. Y para mí ése es el enclave que marca el paso al León romántico, zona repleta de embrujo donde a la gente le gusta no sólo transmitir emociones sino principalmente dialogar. Por eso este lugar está repleto de cafés-tertulia, y restaurantes, y parques, y &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;rincones propicios para compartir la confianza.&lt;br /&gt;León es una escuela de ritmo vital y una universidad de la conversación amigable improvisada… León más que escrito es oral.&lt;br /&gt;Se entiende convencionalmente por centro neurálgico del León romántico el Parque del Cid, lugar para enamorados y niños, para proyectos y esperanzas, y realmente, en verano, parece un resumen del mundo. En ese parque sucede de todo: amores, conciertos, actuaciones improvisadas de artistas callejeros, delitos veniales y lecturas al aire libre en ese refugio de estudiantes que se fuman las clases; de soñadores que se fuman la realidad o la rutina.&lt;br /&gt;Frente a ese parque o mina de sueños a cielo abierto encontramos dos plazas conocidas por el nombre de sus mejores bares de tapas –no olvidemos en ningún momento que aquí las tapas son gratis con cada consumición-: La Plaza del León Antiguo, y la Plaza de la Ruta Jacobea… Lugares acotados en los que juegan los niños y fluye la vida siempre ajena a algún secreto… Cierta escultura bellísima preside una de esas plazas, y su estela se siente en las dos: “El adiós”, del escultor Amancio González. No se la pierdan.&lt;br /&gt;Y es que a veces, mientras pasea por cualquier ciudad actual, uno se pregunta: ¿cuál es exactamente la diferencia entre las farolas y las esculturas urbanas?&lt;br /&gt;Sí, hoy se impone incluso en el arte la utilidad frente a la espiritualidad, el diseño frente al sentimiento, la conveniencia frente a la pasión… Pero al menos uno aún puede pasear al caer la tarde por las calles de León como por las mansiones de los cuentos: viéndolo todo pero sin tocar nada. Puede avanzar y encontrarse, en esa plaza anexa al Parque del Cid, “El Adiós” de Amancio González: esa escultura de bronce en la que se ve al musculoso Gigante de Santo Domingo –otra de las esculturas del autor, ésta sita en la Plaza de Santo Domingo frente a la librería Pastor- sentado y con un pájaro muerto en la mano. Poesía hecha imagen. Detrás de la figura hay una dedicatoria escrita a fuego como todo lo que duele; como todo lo que cura. Dice: "A mi buen amigo José Gutiérrez. 1998".&lt;br /&gt;Ese gigante, ese hombre desnudo frente al mundo, parece un monstruo sensible: grotesca figura modelada que se retuerce sobre sí misma como las espirales celtas. Y sin embargo pasa frecuentemente desapercibida para los transeúntes acaso por su humildad, por su disposición, por no ser protagonista de un espacio –la plaza- sino espectador del mismo. Sí, cuando uno se acerca, toca la obra, lee la leyenda escrita en el lomo, cree descubrir en secreto el sentido del jeroglífico; la explicación de lo inexplicable. Y se imagina entonces un comienzo, una pandilla de barrio, un tiempo de avidez y experimentación, vivencias al unísono, preguntas compartidas, un muchacho amigo del escultor y muerto en plena juventud, en plena primavera...&lt;br /&gt;Uno siente entonces, viendo esa conmovedora obra con mensaje, como fluye en el interior de la misma y en el espectador activo el espíritu humano, la energía, esos valores capitales -como el de la amistad- que hacen girar al mundo sobre su eje, que ayudan a avanzar a la civilización y convierten el arte de la escultura en un idioma de todas partes. La canción de la materia…&lt;br /&gt;La escultura de Amancio González invita a sentir, a vivir, y acaso por eso uno entra con más ganas en el bar León Antiguo… Me lo dice el camarero dicharachero mientras me documento antes de escribir este reportaje: “aquí tenemos vino bueno, pero no le perdemos el respeto a la cerveza”… Aunque, en lo que se refiere a cerveza, el mejor local del León Romántico es La Céltica (calle Cervantes)… El León Romántico, además de un receso para los hombres de provecho, es la opción vespertina de quienes saben elegir.&lt;br /&gt;Este mundo peatonal presidido por cafés concierto como El Gran Café (calle Cervantes), locales de tertulias literarias, artísticas y de todo tipo como Ekole (plaza Torres de Omaña) y restaurantes tranquilos, con buen gusto y razonable relación calidad/precio –les recomiendo ahora dos, El cortijo de Susi y Le Bistró, demás de emplazarles a que conozcan a Jesús, dueño de ambos, tipo aventurero, perspicaz e innovador cuyo espectacular don de gentes puede ser ejemplo de una nueva generación de leoneses que, con preparación, creatividad, nuevas ideas y visión del mundo, está revolucionando de forma constructiva la ciudad-.&lt;br /&gt;Pero aquí cambiar de zona es cambiar de emoción como si cerráramos un libro y abriéramos otro…&lt;br /&gt;Escuché una vez decir a Gabriel García Márquez que para conocer una ciudad no sólo hay que pararse ante sus rincones y monumentos, pasear por las calles, el mercado y mezclarse entre la gente: también debemos observar con perspicacia a sus indigentes porque en las ciudades los mendigos son ángeles infiltrados.&lt;br /&gt;Los ángeles infiltrados que pueda haber en León no son mendigos sino artistas que con frecuencia parecen figurantes en la Calle Ancha.&lt;br /&gt;Bien lo dice el dueño de La bicha: “si a las Ramblas de Barcelona les quitas lo que les sobra, te queda la Calle Ancha”.&lt;br /&gt;Por eso la calle Ancha es mi lugar favorito de León, lugar de siempre donde los acordeonistas se dan la mano con la tranquilidad frente a ese museo de remedios y venenos, esa subversión del tiempo, ese rincón extraño y bellísimo llamado la Farmacia de Merino: no dejen de entrar en dicha máquina del tiempo con aspecto de rebotica milenaria.&lt;br /&gt;La calle Ancha es el río de la vida mientras los transeúntes hechizados van o vuelven de la catedral. Oh, una forma irrepetible de mirar al cielo es esta catedral. Lo escribió una vez Guillermo Díaz Plaja: “los leoneses poseen andares elegantes porque aprenden sobre estética al mirar la catedral”. Por eso conviene fijarse en los andares de los oriundos de esta tierra porque son en si mismos un idioma sin palabras… Avancemos: para eso también sirve andar.&lt;br /&gt;Más allá de de la calle Ancha el León Romántico se expande ni más ni menos que hacia el Barrio Húmedo, ese enclave emborronado con su regusto medieval, su condición de sobredosis vital y su Plaza del Grano –reducto arquitectónico de genio bronco, belleza oxidada y recio tiempo detenido presidido por una fuente, un crucero, un sueño y una Iglesia que llaman del Mercado-….&lt;br /&gt;Hay más bares en el Barrio Húmedo que en toda Noruega, parafraseando a Joaquín Sabina, y tiene uno la sensación de que siempre están llenos y nunca cierran…&lt;br /&gt;El Barrio Húmedo lo inventaron a medias los demócratas, los epicúreos y los cuentistas y por eso, huyendo de la perfección que nunca se alcanza, allí se come imperfectamente, se bebe del mismo modo, se cuenta y se disfruta en medio de un trenzado de plazas empedradas y calles intestinales que de día son históricas y de noche revierten en fantasmagóricas.&lt;br /&gt;Los leoneses conocemos cada bar por la tapa que en él proponen, y no profanaré ahora ese secreto aprendido con paciencia y sin inocencia. Hay muchos y son como la música de Vivaldi: matices hasta el infinito. ¡Ah, las tapas! ¡Los pecados de la línea! Unas más sofisticadas y otras más resultonas pero todas suculentas y gratuitas con cada consumición; todas con el propósito de que bebamos más de lo que esperábamos… Jefe, ponga otra ronda…. Sí, de mañana vinos, de tarde tapas, de noche copas y vuelta a empezar para que siempre gire la rueda de la dicha perseguida... Lo leí en una pintada de retrete del bar Casa Benito: “no sé de dónde coño saca pasta la luna para salir todas las noches”.&lt;br /&gt;Es hermoso el modo ése como, sólo separados por la belleza nostalgiosa y acogedora de la Calle Ancha, en esta zona se unen el romanticismo y el vitalismo… León es saber vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AVANCEMOS SIN RIESGO HACIA LO OSCURO: EL LEÓN GÓTICO&lt;br /&gt;De noche la Catedral de León parece más que nunca el domicilio de un vampiro esteta, pero, como para eliminar tal maldición, le han puesto últimamente una iluminación que más que alumbrarla parece que la va a derretir. Sin embargo a horas intempestivas quitan ya esa sobredosis lumínica como por piedad y, desde dentro, iluminan las vidrieras que se vuelven entonces metáforas de la primavera en medio de la noche como la belleza en medio de este mundo. La catedral de noche es un misterio atávico como la propia luna… De día se impone la procelosa, irradiante, belleza de la piedra.&lt;br /&gt;Pero saber es completar. Por eso les cuento que se construye este soberbio edificio, esta rosa de piedra por decirlo con palabras de Julio Llamazares, sobre una antigua iglesia románica que a su vez ocupaba los solares del Palacio de Ordoño II (aún se conservan bajo el suelo catedralicio unas termas romanas). Comienza su construcción hacia el año 1.205 -estilo gótico radiante- bajo la inspiración de la catedral francesa de Reims pero esta, aunque más pequeña, en mi opinión resulta más inspiradora. Su planta es de tres naves, convirtiéndose en cinco en el crucero, y la nave principal esta cerrada por bóveda de crucería cuatripartita. Los empujes verticales descansan sobre pilares con columnillas, y los empujes exteriores descansan sobre arbotantes. Posee una girola con cinco naves semiexagonales en la cabecera, y en su conjunto es uno de los modos más sublimes que el ser humano ha alcanzado al evocar lo divino.&lt;br /&gt;Pero el gótico, como el sexo, es algo emparentado con lo nocturno. Por eso protagonizan este lugar las sombras de colores. Sin olvidar la Plaza de Nuestra Señora de Regla que es otra de las conocidas joyas de León, y la Escuela de Arte, uno baja las escaleras de piedra milenaria y, tras la catedral, se encuentra con la música. El color de la noche… La parte trasera de la catedral está de hecho salpicada de curiosos bares musicales donde soñar con los pies.&lt;br /&gt;Les recomiendo el Portobello Dean Club, en la calle San Lorenzo, que es un coqueto local de moda con música mod y jazz-mod en el que todo tiene cierto sonido de órgano hammond y de canción de los Who (no hay que olvidar que León es la tierra de Los Flechazos, uno de los grupos españoles clásicos y más imporgtantes en lo que a música mod se refiere, y que aquí se celebra cada año un festival mod de fama nacional, el Purple Weekend).&lt;br /&gt;También me fascina y les fascinará sino por la música, que quizá también, al menos por la cuidada decoración otro local, el Big John´s en la calle los Cubos. Se trata de un sitio de ambientación como de una licorería neoyorkina de los tiempos de la Ley Seca con música swing, cool, be bop y hard bop y una terraza inmejorable por su perspectiva de la catedral y la muralla… Después del bar Plaza -un club en la Plaza Pícara Justina con cuidada decoración compuesta por instrumentos, portadas de discos clásicos y fotografías de coleccionista adicto en el que además sirven excelentes tapas de pan de centeno y queso azul- es el mejor club de jazz de la ciudad.&lt;br /&gt;Hay también un garito reciente y bien cuidado para beatlemaníacos, cafés sosegados como los atardeceres con estas maravillosas vistas y calles estrechas en las que la noche dota a las sombras de un misterio acogedor. Vestir de negro a altas horas en el León nocturno no difiere de ir desnudo… La pureza pecaminosa de la música está en esta zona de la ciudad en la que ser anacrónico se vuelve una ventaja; en la que todo el mundo se libera un poco porque sienten que la locura intermitente y controlada nos hace más divertidos.&lt;br /&gt;Hay una mezcla de libertad y clasicismo en esta zona de la ciudad que hace de sus noches algo raro, surrealista; algo difícil de entender y de olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTA CIUDAD HA CRECIDO TAN DEPRISA QUE SUS PADRES YA NO LA ENTIENDEN: UN TOUR POR EL LEÓN VANGUARDIASTA&lt;br /&gt;Como las cosas pueden girar al menos de dos maneras distintas, un día León decidió no seguir atrapado por la nostalgia y el pasado, y surgió, detrás de esa otra conocida Joya llamada Parador de San Marcos, el barrio de Eras de Renueva. Se trata de una zona residencial, hecha con tiralíneas por los ingenieros del mundo o algo así, con su extravagantemente acristalado edificio de la Delegación Territorial de la Junta, y su metálicamente azul Edificio Europa, otros dos de los destacados hitos de la arquitectura contemporánea en la ciudad.&lt;br /&gt;Pero en Eras de Renueva -bloques de pisos y bloques de pisos porque lo de trincar parece no tener fin- primaba tanto la línea recta, la geometría, la aritmética, las matemáticas y la frialdad que hubo que agitar emocionalmente un poco todo eso, y por eso nacieron el Auditorio y el MUSAC. Se salpimentaron con esculturas las rotondas, se llenaron de bares de tapas las calles y a la velocidad del rayo herido aquello se convirtió en lo que ahora es: el nuevo Barrio Húmedo de León donde la sofisticación y la vanguardia son otra forma de presentar lo de siempre.&lt;br /&gt;Dos macrocentros comerciales le dan a la zona un toque consumista posmoderno: el León Plaza, en el que además de cierta librería –sitio insólito para toparse con una librería- se encuentra Wok, un restaurante oriental bouffete libre de comida fresca y sana que cocinan maravillosamente en el acto; y Espacio Ocio León, otro centro comercial que es el mismo de todas las ciudades repetido, y en cuyas salas de enormes pantallas pasan por las tardes el cine comercialoide del momento... ¿La globalización es uniformidad, propaganda y exhibicionismo?&lt;br /&gt;De los bares de la zona, como en el Barrio Húmedo, muchos están siempre llenos como el Chorco y el Museum pero no les pienso recomendar ninguno en concreto porque el secreto de venir es poder descubrir.&lt;br /&gt;Como las novelas de anticipación científica que nos presentan con frecuencia un futuro que nos pone los pelos como escarpias para que amemos de forma más denodada el presente, no puedo ni imaginar que el futuro se parezca a lo que nos muestra hoy el arte del futuro…&lt;br /&gt;El centro de atención de Eras de Renueva es el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, el MUSAC.&lt;br /&gt;Concebido como lo contrario de un cubata el MUSAC es un museo en el que impresiona mucho más el continente que el contenido, pues dentro casi todo son performances, videoinstalaciones, provocaciones, snobismos y tomaduras de pelo conceptuales que jamás tendrían salida ni sentido si no fuera porque cuentan, y a manos llenas, con el despilfarrado dinero público.&lt;br /&gt;Uno visita ese museo con entrada gratuita y se da cuenta de que eso que llaman el arte contemporáneo parece una lengua culta y muerta en la que el pueblo no se expresa. O algo caro y excéntrico comprado con dinero ajeno que siempre una señora de la limpieza acaba tirando por error a la basura. Va tan deprisa este arte contemporáneo que el público no “superespecializado” hace tiempo que dejó de interesarse. Así las cosas, queda en torno a esa opción una élite vanguardista en la que se incluyen principalmente artistas “supermodernos” y asesores intentando hacer negocio con el dinero institucional para paliar la indiferencia del gran público: al contrario que en la democracia, en el arte mandan las minorías.&lt;br /&gt;Y es que, como quien pone una máquina de café en el polo norte, el MUSAC es un museo de arte recién hecho pues se centran en “lo joven”. Nada de pintura ni de creadores ya canónicos, sólo lo que esté hoy de moda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una coctelera de contrastes, una ruta enfebrecida del pasado al futuro que no distrae del presente ni impide que lo sigamos apurando a conciencia, una multiplicación de procedencias, la ciudad de León se presenta hoy ante ustedes como esa aventura que prolongará sus emociones… Nada mejor ahora que todos queremos vivir a gusto y morir como pasajeros del Titanic, esto es, justo cuando mejor lo estamos pasando. Ya saben que en sus locales los camareros son seres humanos poseedores de algún saber secreto; que en sus calles las rarezas disuelven lo neutro; que bajo su cielo uno se olvida de la existencia de los techos.&lt;br /&gt;Además tengan presente que, aunque dicen que en invierno el frío de León ahuyenta a los exhibicionistas, en verano esta ciudad se abre como una flor y se muestra así repleta de reclamos: el festival de cine histórico, la semana internacional de la trucha, exposiciones como la del escultor Pablo Serrano que actualmente se está visitando en el Museo Pallarés, corridas de toros en las que este año participan figuras de la talla de José Tomás y Enrique Ponce, grandes conciertos como el inminente de Leonard Cohen que se celebrará en el León Arena, la oportunidad de subirse, de martes a viernes en horario de mañana y tarde y con visitas nocturnas los sábados, a una plataforma que han colocado en la catedral para ver las vidrieras, esa apoteosis de creatividad, color y simbología, a una distancia tal que más que observadores nos convierte en privilegiados documentalistas… ¡Se necesita reserva con antelación, ténganlo en cuenta!&lt;br /&gt;La ciudad de León es una experiencia posmoderna que les recomiendo, y por eso este artículo quiere ser cebo, guía, aliciente, salvoconducto y mapa...&lt;br /&gt;Como peregrinos que duermen con la ropa puesta ya están listos para el viaje al interior humano de la ciudad de los mil ojos.&lt;br /&gt;De la separación podrán restablecerse, pero del encuentro apenas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-4154622812813756866?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/UzAXdBBuCPk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/4154622812813756866/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=4154622812813756866" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/4154622812813756866" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/4154622812813756866" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/UzAXdBBuCPk/guia-del-leon-posmoderno.html" title="Guía del León posmoderno" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/07/guia-del-leon-posmoderno.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-1956303877224870324</id><published>2009-06-19T23:48:00.005+02:00</published><updated>2009-06-22T13:46:51.393+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Anna Ajmátova" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Instituto Cervantes de Moscú" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Tatiana Pigariova" /><title type="text">Cómprame un trozo del cielo de Moscú</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;A Tatiana Pigariova&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo en Moscú, las avenidas, las estatuas, los silencios, posee una dimensión más propia de los dioses que de los hombres, pero desde el stalinismo aquí los dioses están en peligro de extinción. Queda, eso sí, la hermosa catedral de San Basilio con su ornamentación bizantina, aunque está tan llena de recovecos que incluso en ella Dios parece escondido; acojonado… La belleza es belicista en el megalómano Moscú.&lt;br /&gt;Sí, he venido aquí aparentemente para leer una conferencia en el Instituto Cervantes de esta ciudad-mundo aunque, en realidad, estoy buscando a Anna Ajmátova (siempre viajo atento porque voy al encuentro de mis mitos). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La he buscado y no está en el aeropuerto, ni en el taxi, ni tampoco en el hotel.&lt;br /&gt;La conmovedora, alentadora, poeta rusa Anna Ajmátova, alta morena y de ojos verdes como un tigre polar, era una mujer portadora de la fuerza de lo femenino y por eso consiguió sublimar el sufrimiento de todo un pueblo. Yo la he leído durante años -he seguido su estela- aunque he tenido que llegar a Moscú para darme cuenta de que, a pesar de lo que me había hecho creer mi benéfico entusiasmo, jamás la había entendido.&lt;br /&gt;Tampoco está en las largas avenidas que llevan al Kremlin, ni en los bares atestados con vodka barato, ni en la calle Arbat donde cierto tipo con ojos de loco y maneras de Dostoyeski me mira como atravesándome mientras dibuja mi retrato; no está bajo el hermoso cielo de piel de leopardo ni en la sala de conferencias, no.&lt;br /&gt;¡Tantas veces la he imaginado transida de dolor! Ella fue denunciada por el poeta Vladimir Maiakovski acusada de apostar por un arte no revolucionario, y por eso cayó oficialmente en desgracia. Fusilaron a su primer marido y más tarde deportaron a su hijo. Amorataron su pureza…&lt;br /&gt;Acabo de salir del hotel con rumbo a la plaza dedicada a ese otro poeta radical y, ante su imponente estatua reesculpida por el viento, he protestado. Sí, he imaginado a Anna Ajmátova visitando, en la cárcel de Leningrado, a su hijo Lev: una larga fila de mujeres tiritando en sus mismas circunstancias; la cola sonriendo de algún modo invisible tras saber que Anna es escritora, que podrá contar todo eso para que ni el recuerdo ni el olvido pasen a ser absolutos.&lt;br /&gt;Anna Ajmátova, como las estatuas de los cementerios, representa hoy cuanto de humanidad hay en el arte, cuanto de consuelo hay en la tristeza con causa, cuanto de trampolín vital hay en el sufrimiento que logra ser rebasado y transformado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Mira! Ella, aparentemente solo una perspicaz guía turística en el inolvidable Museo Maiakovski, me habla ahora de este poeta futurista con tan poco rencor que la reconozco: hola, Anna -dicen los brillos de soldadura de mis ojos-. Hola por fin, Luis...&lt;br /&gt;Así Moscú, ciudad lastrada por los desvaríos utópicos pero la cual aún se mantiene en pie con la dignidad de una mujer capaz de responder a los fusilamientos con poemas; ciudad ya convertida en provincia de mi alma; elogio de los rincones escondidos…&lt;br /&gt;Oh, estoy en el metro entendiendo que una revolución demasiado larga sólo es buena para el arte; estoy en la Plaza Roja confundiendo a Dios con un libro de matemáticas; estoy en el Cementerio Novodieviche sentado en una silla con vistas a una tumba…&lt;br /&gt;Anna, bien me lo avisaste: “de la separación lograrás restablecerte, pero del encuentro apenas”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-1956303877224870324?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/MyIVoH7oHkY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/1956303877224870324/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=1956303877224870324" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1956303877224870324" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1956303877224870324" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/MyIVoH7oHkY/comprame-un-trozo-del-cielo-de-moscu.html" title="Cómprame un trozo del cielo de Moscú" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/06/comprame-un-trozo-del-cielo-de-moscu.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-1121989851069363640</id><published>2009-05-26T13:03:00.006+02:00</published><updated>2009-05-29T12:56:56.785+02:00</updated><title type="text">LOS LUGARES INTACTOS (ED. PRE-TEXTOS)</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;(Texto leído en Alcalá la Real, Jaen, con motivo de la recogida del XXX Premio Arcipreste de Hita por mi libro de poemas LOS LUGARES INTACTOS)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excmo sr Alcalde, autoridades, lectores y lectoras de poesía, amigos y amigas de Alcalá la Real:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo provengo de un pueblo o resumen del mundo en el que todo tiene su momento, su gracia, su misterio y su rito. Un lugar más surrealista que costumbrista en el que los contrastes y las rarezas parecen meros condimentos para la realidad, ese plato cocinado a fuego lento por madres cuya mirada acaricia.&lt;br /&gt;Las prostitutas, como enseñándonos que el mundo es ancho y ajeno, llegaron para quedarse a Villalobar, mi pueblo, una noche, de repente. Abrieron un local trnasfronterizo, oscuro y mágico junto a la carretera. Luego otro, y otro, y otro… Desde entonces para nosotros Pretty Woman es más realidad que metáfora. Desde entonces nuestro corazón es una casa de citas.&lt;br /&gt;Para cuando llegamos a la adolescencia, que fue mucho antes de que la adolescencia llegara a nosotros, había computadas –nunca mejor dicho- en Villalobar más prostitutas que habitantes. De hecho así lo atestiguó un artículo a toda página publicado entonces en el periódico El País, en el que, debajo de una foto de nuestro Toro de Osborne, se decía que este pequeño pueblo era el de mayor ratio de prostitutas por habitante de esta España surrealista y nuestra –siempre me pregunté quién y cómo haría ese censo-.&lt;br /&gt;Un pueblo largo y lento como un blues, uno apegado a sus raíces y sus pequeñas cosas, tuvo de pronto que decidir si cerrarse o abrirse ante la llegada de lo nuevo… Nosotros decidimos abrirnos así, como se deciden estas cosas: sin pretenderlo pero mereciéndolo.&lt;br /&gt;Pero aquello no sólo cambió nuestras noches sino también los días pues pronto descubrimos que las noctámbulas trabajadoras del amor, de día se convierten en vecinas integradas que luchan con denuedo por ganarse esa normalidad que de ordinario se les niega. Las prostitutas, sin maquillaje de guerra, compraban y sonreían. Las prostitutas, sin ropa minimalista, jugaban a la brisca. Las prostitutas, como procesión de almas en pena, iban a misa y lloraban ante la Virgen María Inmaculada en un acto tan contradictorio y emocionante que parecía la verdad misma.&lt;br /&gt;Yo, como digo, crecía entonces cerca de la realidad y el mito en un lugar en el que la hospitalidad era otra religión. Por eso por años que pasen nunca olvidaré las Nocheviejas en casa de mis padres con tostadillo, y música, y ecuatorianos, árabes, empleadas de la pasión efímera, algún indigente llegado cada año a la misma hora, y la abuela, y nosotros… Nosotros ya aprendices de nada y de todo sin darnos cuenta.&lt;br /&gt;Yo crecía pues poéticamente mientras el multiculturalismo y el interculturalismo se adueñaron de nuestra vida diaria con esa naturalidad de lo verdaderamente surreal. Transitaba por las calles y casas mientras éstas se empezaban a llenar de marroquíes vendedores de alfombras y tecnología casera, ecuatorianos aferrados a su musical indigenismo, tratantes, chulos con mascarilla y dignidad de nobles vestidos con traje y corbata y sujetando con la mano izquierda su botella de oxígeno, veraneantes asturianos buscando sol o calor y sobretodo venus negras tiernas y canallas como versos de Baudelaire que ya siempre conformarán el cimiento de todo lo que escriba.&lt;br /&gt;Escuchaba sus historias, procedencias y sueños, y la imaginación me desobedecía. Mis emociones se contradecían. Mi anhelo por viajar y escribir se acrecentaba. Mi inteligencia era espoleada por aquel tiempo a base de hostias y sorpresas cada día, y conocí entonces la amistad, y el amor, y el brillo de lo distinto, y el poder de lo contado y de lo imaginado, y ese lazo imprescindible que une a las familias fundadas por un padre que no sabe dividir. Yo crecía y me formaba… Pero tuve que interrumpir mi formación y crecimiento para ir a la universidad.&lt;br /&gt;Desde entonces siempre he querido escribir un libro sobre los viajes que me invitaron a hacer las prostitutas de mi pueblo sin ellas saberlo; uno para devolverles de algún modo un poco de lo mucho recibido. Y ese libro es éste, Los lugares intactos, que ahora habéis considerado merecedor del XXX Premio Arcipreste de Hita. Por eso, en el nombre de todas las prostitutas foráneas de Villalobar y en el mío propio, gracias de verdad al Ayuntamiento de Alcalá la Real que organiza el premio, gracias al impresionante jurado, gracias a la maravillosa editorial Pre-textos, gracias a todos ustedes, gracias, gracias…&lt;br /&gt;Como digo yo crecí en ese pequeño pueblo de carretera, y supongo que estaba aparentemente destinado a no salir de él. Pero, como Kavafis me enseñó en su emocionalmente instructivo poema titulado La ciudad, nunca pude irme de allí pues nuestro verdadero lugar viaja siempre con nosotros. Sí, llevaba a mi pueblo dentro cuando visitaba Lima, Florencia, Ámsterdam, Toronto, Túnez y el resto de lugares intactos que conforman este libro. Ahora lo comparto, lo publico, gracias a vosotros “para saber de dónde vengo/ además/ de saber ir”, como dice el primer poema de esta serie.&lt;br /&gt;La abuela Margarita acaba de morir restándole sentido a todo, pero a ella dedico el poema Galicia blues –incluido en este libro- para decirla así que siento por ella el amor que se profesa por los clásicos. Asimismo, esté donde esté, termino confirmándola que desde que salí de Villalobar todo ha cambiado en mí, pero ese mundo mío sigue como siempre.&lt;br /&gt;Por supuesto a veces regreso al pueblo –con sus putas, tan entrañable- y siempre veo allí un aleccionador resumen del universo. Y vuelvo atrás la vista para repasar mis viajes. Y entonces recuerdo siempre algo que me dijo una vez mi abuela Margarita: “tú, creciendo aquí, tenías que ser escritor… ¡No te quedó más remedio!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias de todo corazón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-1121989851069363640?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/bIRE60FkjFI" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/1121989851069363640/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=1121989851069363640" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1121989851069363640" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1121989851069363640" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/bIRE60FkjFI/los-lugares-intactos-ed-pre-textos.html" title="LOS LUGARES INTACTOS (ED. PRE-TEXTOS)" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/05/los-lugares-intactos-ed-pre-textos.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-3801919144147426981</id><published>2009-05-20T14:48:00.001+02:00</published><updated>2009-05-20T14:49:44.385+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Alfaguara" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Ángel González" /><title type="text">MAÑANA NO SERÁ LOQUE DIOS QUIERA de Luis García Montero</title><content type="html">En esta sociedad del aquí y el ahora está muy de moda la novedad, la juventud, la pose, la tontería, la falta de alma en cualquier caso, y por eso, especialmente para mi generación, resulta más que nunca conveniente escuchar a aquellos que han vivido mucho y bien. Con esta intención acabo de leer la biografía novelada del poeta Ángel González que firma Luis García Montero y titula &lt;em&gt;Mañana no será lo que Dios quiera&lt;/em&gt; (ed. Alfaguara)… Toda biografía pretende resumir una vida y una forma de entender la vida pero, en este caso, igualmente refleja un conmovedor modo de entender la amistad. Luis García Montero cree que “hay personas de muerte imposible” y al escribir estas páginas nos lo hace saber. Y creer.&lt;br /&gt;   “Los muertos son huéspedes de los vivos”, dice aquí el biógrafo, y por eso lo primero que se nos presenta al hablar del niño Ángel González es la influencia decisiva del abuelo materno y el padre muerto prematuramente. Por eso, como en las novelas río del siglo XIX, esta historia comienza con la biografía bosquejada de ambos junto a la suerte de los hermanos mayores hasta que, de forma tardía, doña María Muñiz se quedó embarazada de Ángel.&lt;br /&gt;   Después, como una sucesión de postales en blanco y negro, toda su infancia y adolescencia, su Oviedo primigenio, su soledad inicial junto a los familiares extraños, el estallido de la guerra civil -con sus cambios de domicilio, sus ciudadanos escondidos y sus muertos por un descuido-, la adolescencia convulsa, los sueños, sus primeros logros, la muerte de su hermano que el propio Ángel tiene que comunicarle a la madre, la admirable doña María a la que Ángel dedica uno de sus más hermosos poemas... Buena parte de esta historia versa sobre la épica cotidiana de esa madre viuda sacando a delante a sus cuatro hijos.&lt;br /&gt;   El argumento prosigue linealmente hasta llegar al reloj Certina que esta meritoria mujer le compró al joven Ángel González -cuando él decidió volar del hogar primigenio e irse a Madrid a buscarse la vida-. Nuestro poeta perdió ese reloj cuando su madre aún lo estaba pagando a plazos. Éste será el determinante último punto de giro de la novela de su vida.&lt;br /&gt;   Así asistimos leyendo estas páginas a la formación de una conciencia y a su evolución; a la destrucción de un país y su no vislumbrada reconstrucción. Por el medio incluso una enfermedad que a Ángel González le trajo hasta León, y siempre referencias al padre muerto, al hermano exiliado, a la madre y la hermana ideológicamente depuradas y al paisaje de un Oviedo que eternizaba su indolencia…. Toda existencia tiene sus coordenadas o, por decirlo con Borges, “toda vida tiene al menos un instante que la salva”. De eso trata este libro, de lo que queda y salva.&lt;br /&gt;   Pero, esta vez, tan interesante como el personaje es el escritor pues uno cree vislumbrar a Luis García Montero grabando conversaciones con Ángel, escuchándole, visitando los lugares que marcaron su vida y reconstruyendo la historia apuntada por los papeles legales que la madre guardaba en una carpeta azul -carpeta que el hijo conservaba-. Este biógrafo, como el arqueólogo que uniera amorosamente los fragmentos de un ánfora, ha reunido esos materiales y rellenado los huecos para acabar conformando un libro testimonial, humanísimo, de prosa brillante más inclinada en esta ocasión a la metafísica y la ternura que al ingenio verbal. Aprovecha además para hablarnos indirectamente de la necesidad que aún tenemos todos de quienes dedican su vida a creer en algo y a defenderlo: ésas, como decía Bertolt Brecht, son las personas imprescindibles, las que nos ayudan a desensimismarnos y contrarrestar esta sociedad del yo, el aquí, y el ahora.   He aquí un libro que es una casa con todas las puertas abiertas, una unión armónica de recuerdos, escenas, conversaciones, fotografías, poemas y sensaciones… Se lo recomiendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-3801919144147426981?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/T0wvrXBiyTE" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/3801919144147426981/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=3801919144147426981" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3801919144147426981" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3801919144147426981" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/T0wvrXBiyTE/manana-no-sera-loque-dios-quiera-de.html" title="MAÑANA NO SERÁ LOQUE DIOS QUIERA de Luis García Montero" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/05/manana-no-sera-loque-dios-quiera-de.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-5110315240606328742</id><published>2009-05-02T11:53:00.002+02:00</published><updated>2009-05-02T11:54:24.180+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Antonio Pereira" /><title type="text">VOLVER A TI</title><content type="html">&lt;em&gt;  Para Antonio Pereira&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Porque pertenecías a la estirpe de la mejor gente, la de corazón bueno, la que sabe reír como quien mira a la vida comprendiéndola, apenas podemos encajar que te hayas sumergido en un sueño no elegido.&lt;br /&gt;   Y es que desaparecida la abuela Margarita y ahora tú, puesto que ya no me queda nadie en lo que a la narrativa oral alrededor de una botella de vino se refiere, nadie capaz de recordarme cada día que por debajo del humor está todo, de pronto el mundo se me ha encogido y es ya tan pequeño que parece de juguete.&lt;br /&gt;   Oh, Antonio, abuelo del mundo, rostro unamuniano, felino y tierno, carne de mi carne, maestro más aún de lo humano que de lo literario: vuelvo triste y en tu honor a Villafranca del Bierzo como quien entra en tu casa, como quien vuelve a ti, y lo hago sin quitarme de la cabeza que no tengo palabras para despedirte, y apenas si sé inventarlas…&lt;br /&gt;   Llorar es ya una forma de viajar. En este sentido escribir hoy no parece distinto de regresar a  esas calles de agua con la curiosidad de quien te busca pero no te encuentra y sólo le queda conformarse con observar la suntuosidad del cielo, con intentar renovarse así emocionalmente, con reparar en la luz de esta primavera de increíble belleza. Pensar en ti con amor es un ejercicio tan moral como literario aquí, en la tierra que repara al peregrino exhausto, en esta ciudad convertida ya en un modo de pronunciar tu nombre… Hay lugares que soñarlos apenas difiere de visitarlos... Hoy vuelvo a ti con la tristeza de quien quiere gritarle a la muerte que la odia. Oh, pero visitar a ese verso costumbrista y surrealista llamado Villafranca y apellidado del Bierzo es una forma hermosa de recordar, recalar, de imaginar… Y por eso, como se vuelve a los clásicos o a los primeros amores, uno regresa sobre sus pasos  al mundo de los abuelos.&lt;br /&gt;   En efecto para mí ya siempre será el mundo de los abuelos y el mundo de los cuentos esta villa inventada y como fuera del tiempo. Por eso creo que se encienden aquí hoy en tu honor las estrellas y los candiles, los momentos, los recuerdos... Te miro en mi memoria ahora desde aquí, desde esta acera en la que estoy escribiendo sentado, y tu rostro vuelve a tener en mis ojos el brillo de lo nuevo: pareces un retrato inmortal de ti mismo en medio de esta calle reciamente empedrada.&lt;br /&gt;   Aún así hay poesía mágica en el Bierzo. La hay en el intimismo colectivo que llena las calles y en este olor que tiene aquí todo a tabaco negro y a asignatura antigua, a madera noble, pan caliente, a vapor de biblioteca y flexo encendido al fondo de cada corazón…&lt;br /&gt;   Villafranca romántica, resaca de todo lo creado, Gil y Carrasco y su hermoso realismo paisajista leído en las piedras y las cosas, cuerpo presente, ojos como manos, sí, abrazo renovado y renovable como un fulgor del cielo atardecido preguntando a mis lágrimas si en realidad un recuerdo es algo que tenemos o algo que hemos perdido.&lt;br /&gt;   Oh, Villafranca interior, canción de Amancio Prada, oración de mi madre, título de nobleza, testamento de un ángel: vuelvo a ti con la tristeza del discípulo que se sabía amado.&lt;br /&gt;   Sí, tiene pensar en ti aquí algo de golpe de efecto y otro tanto de lágrima por la revolución que no pudo ser pero, sobre todo, tiene mucho de abrazo en el que cabe el mundo mientras, alrededor, tiembla la tierra entera. Luz de cruce, salve celta a capela, hombre que se derrumba, de improviso, ciudad que instruye el corazón colocada en nuestro imaginario como una cruz en un mapa, Villafranca del viento enredado en un sueño, Villafranca del alma de cristal de Pereira…&lt;br /&gt;   Te he querido familiar, profundamente, y no pienso dejar de hacerlo sólo porque la muerte haya venido para convertirte definitivamente en un clásico. Pero, como eres una persona de la que siempre se hablará bien, me quedo aquí a solas un momento más emborrachándome con los recuerdos: perteneces a la estirpe de quienes no debería morirse nunca, joder.    ¿Cómo decirlo? ¡Te voy a recordar sin aristas y siempre!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-5110315240606328742?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/-NtGP4MENmQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/5110315240606328742/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=5110315240606328742" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/5110315240606328742" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/5110315240606328742" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/-NtGP4MENmQ/volver-ti.html" title="VOLVER A TI" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/05/volver-ti.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-4436292780641935219</id><published>2009-04-24T13:26:00.004+02:00</published><updated>2009-04-24T13:35:14.060+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="fomento de la lectura" /><title type="text">Un libro y una rosa, amiga</title><content type="html">Un libro es un almacén de sueños, un botín compartido, una guerra contra el tiempo más barata y efectiva que la cirugía estética.&lt;br /&gt;Sí, leer es una forma de descubrir que, cuando a veces estamos hartos de lo posible y lo de siempre, nos queda el recurso de volver soñar.&lt;br /&gt;Pero vivimos en un mundo cada vez más complicado y estúpido. En este sentido leer es también un modo efectivo de aprender, de crecer de verdad, de saber. Y, como le decía su padre al futuro novelista y Premio Nobel Gabriel García Márquez, “cuanto más sepas menos te mandarán”.&lt;br /&gt;Además los espejos están sobrestimados pues son los libros que una persona ha leído los que en verdad le reflejan por completo –por cierto, buen tema éste para un cuento de vampiros; podría suceder en el León nocturno y gótico, titularse “Todos los vampiros son analfabetos” y resultar una alegoría del oficio de político-.&lt;br /&gt;En efecto los espejos están tan sobrestimados como el sexo sin amor, pero la lectura es una de las pocas cosas buenas que conozco que no está sobredimensionada.&lt;br /&gt;Y aunque hoy ocupa tanto de lo que somos nuestra faceta social que cada uno de nosotros sobreactuamos cada vez más, cada día casi todos matamos por lo menos para sobrevivir. Por eso bueno es saber que leer nos hermana con lo humano, y así podemos saber o recordar que no somos tan diferentes, que el ser humano es vulnerable y frágil en todas las partes y todas las épocas.&lt;br /&gt;Sí, leer nos ayuda a convivir.&lt;br /&gt;Además a quien lee se le nota cuando habla, y, ya que cada vez se piensa menos y se repiten más los pensamientos de otros, es necesario, en esta sociedad nuestra, leer para ser un poco original y no pasar desapercibido. De hecho probablemente el hombre invisible del que hablan las novelas de ciencia ficción clásicas era alguien que no leía –buen tema para otro cuento alegórico sobre la televisión de hoy, éste con mucho humor-.&lt;br /&gt;Sí, la televisión está reduciendo el espacio mental sano del mundo, los ingenieros que diseñan la educación quieren igualarnos a todos por abajo, y, tal como vaticina mi amiga Mara, profesora en lucha contra el escépticismo como la mayoría, “esto no es nada: verás cuando empiecen a ser concejales los de la ESO”.&lt;br /&gt;Por eso toda Fería del Libro, todo Día del Libro, todo elogio de la lectura hacen falta para que nos demos cuenta de que no estamos pasando sólo por una crisis económica, no, sino que estamos en crisis como sociedad. Por eso esto es el fin de una era. Agárrese a la primera tabla de salvación ya todo naufrago.&lt;br /&gt;Al menos leer nos mantiene un rato a flote.&lt;br /&gt;De hecho la vida es más fácil, más rica y menos insulsa para quien lee pues leyendo uno tiene más armas para afrontar la adversidad. Así nos lo enseñó por ejemplo el poeta cubano Reinaldo Arenas, gran lector, el cual ni siquiera tuvo miedo cuando le dijeron que iban a meterle en la cárcel por sus ideas. Aseguró: “pueden reducirme el espacio pero no la libertad”.&lt;br /&gt;Y es que todo está en los libros.&lt;br /&gt;Esta semana se conmemora el día del libro, así que aquí tienes un libro y una rosa, amiga…&lt;br /&gt;Sea pues para aprender, para entrenar nuestra capacidad de soñar, para evadirnos y divertirnos, para entender mejor la historia y a los demás habitantes de este enloquecido mundo, bueno es leer. Leer es un modo excitante de estar más formados e informados, y por eso es un modo de poder llegar a más.&lt;br /&gt;De hecho un libro es una ventana: mira, ábrela, respira hondo, piérdete en el paisaje, salta y comprueba así que sabes volar…&lt;br /&gt;Como una incubadora, un libro es una esperanza con algo vivo dentro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-4436292780641935219?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/c93T7TiWE80" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/4436292780641935219/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=4436292780641935219" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/4436292780641935219" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/4436292780641935219" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/c93T7TiWE80/un-libro-y-una-rosa-amiga.html" title="Un libro y una rosa, amiga" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/04/un-libro-y-una-rosa-amiga.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-7722239746583933318</id><published>2009-04-17T09:24:00.001+02:00</published><updated>2009-04-17T09:25:50.729+02:00</updated><title type="text">LA SIMA de José María Merino</title><content type="html">Las novelas sobre la guerra civil son ya un género en España y con frecuencia las leemos como quien escucha un monólogo; una versión emocional, emocionante, de los hechos. Sin embargo uno lee la última novela de José María Merino titulada La sima (Ed. Seix-Barral) y se siente como el espectador que asistiera a una conversación inteligente entre todas las partes... Hay algo pueril en las bipolaridades que la ficción más ambiciosa hoy deconstruye.&lt;br /&gt;   En este sentido Merino ha regresado a las librerías con una novela de ideas acerca de Fidel, historiador que está escribiendo una tesis doctoral sobre la primera guerra carlista, el cual vuelve a su pueblo de la montaña leonesa buscando paz para investigar y redactar: no sabe que, mientras él regresa, también su pueblo está volviendo a él.&lt;br /&gt;   El paisaje nevado, descrito con un exquisito lirismo, incentivará la memoria de Fidel de tal modo que comenzará a elaborar, en lugar de la tesis, una suerte de reconstrucción literaria de sus orígenes biográficos.&lt;br /&gt;   Así en La sima van confluyendo el documentalismo, la reflexión, la narración, la capacidad de captar las interconexiones y cierta irrealidad, sobretodo esto último a partir de que Fidel recuerde la primera vez que vio esa sima de Montiecho en la que arrojaban a los fusilados durante la guerra civil: en el pueblo aún aseguran que, cuando el viento silva, en realidad se trata de los muertos que se quejan porque están mal enterrados… Y además premoniciones, psicofonías… El impacto que produce en el lector el hecho de que una persona instruida –un historiador que escribe su tesis doctoral- sea sensible a lo misterioso que emana de este espacio natural es uno de los aciertos de esta novela. Y es que no sólo el paisaje de La sima nos recuerda en ocasiones a la verde campiña inglesa teñida de sombras de Cumbres borrascosas, sino que incluso se atisba en este espacio un algo de la ambientación de las novelas góticas.&lt;br /&gt;   La sima, de estructura fragmentaria a lo Marguerite Duras –pequeñas secuencias con más adjetivos que verbos contadas en primera persona- va avanzando al contarnos que, tras la muerte de sus padres, el protagonista vivió en casa de sus tíos religiosos: allí descubre que el abuelo falangista mandó matar a muchos de los muertos de la sima. Luego el despertar del amor y el sexo, las polémicas políticas, el odio de su primo José Antonio, el anecdotario de sus sueños, la ciudad de León y el verano irlandés, el primer amigo muerto a causa de la heroína y el intento de José Antonio de matar a Fidel, el vívido viaje a Perú que da para otra novela, la mili, una depresión… Y todo ello entreverado con las noticias de los periódicos que Fidel lee mientras escribe, las cuales hablan sobre los coletazos del 11M, de Pinochet, la ley de memoria histórica y los exhumamientos de cadáveres, Eta, los papeles de Salamanca… Paralelismos constantes.&lt;br /&gt;   De todos modos, aunque continúe con estos recuerdos novelados, él no cesará de pensar en su tesis sobre la guerra carlista estableciendo así más iluminadores paralelismos con la guerra civil, para acabar haciéndonos ver que todas las guerras son la misma repetida, y que el principal cáncer de este país es el odio: “He comprendido que esa fue la primera vez que percibí la vibración del odio, esa sustancia que compone tanta poción de lo que somos los humanos y en especial los españoles… La historia de mi juventud, de mi crecimiento, es ir descubriendo su presencia poco a poco como la flor más abundante del jardín. Los atentados etarras, los delirios nacionalistas, la exaltación antinacionalista, el comportamiento de la oposición, hasta el fútbol está impregnado de odio”.&lt;br /&gt;   He aquí una novela sobre las confrontaciones civiles de este país y nuestras guerras interiores, sobre el conservador y el liberal que cada uno llevamos dentro, sobre el regreso a lo mágico, y principalmente sobre como el pasado nos invita a  eso tan humanizante que es fijarse en los matices…&lt;br /&gt;   No se la pierdan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-7722239746583933318?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/QN_YxwGUsOg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/7722239746583933318/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=7722239746583933318" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/7722239746583933318" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/7722239746583933318" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/QN_YxwGUsOg/la-sima-de-jose-maria-merino.html" title="LA SIMA de José María Merino" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/04/la-sima-de-jose-maria-merino.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-2462952346684600498</id><published>2009-04-09T16:35:00.004+02:00</published><updated>2009-04-10T10:22:28.346+02:00</updated><title type="text">Sylvia Plath</title><content type="html">Ella, la fantasía de Dios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va por la tercera edición y no me extraña pues la publicación en castellano de la Poesía Completa de Sylvia Plath (Bartleby Editores, edición de Ted Hughes, traducción más que meritoria de Xoan Abeleira) es el acontecimiento editorial del año.&lt;br /&gt;Hay libros que contienen a la vez una fuente de conocimiento y un depurativo proceso de identificación o rechazo absoluto –que son lo mismo- y éste es uno de ellos.&lt;br /&gt;Así existen al menos dos lecturas habituales para la poesía completa de Sylvia Plath, todas interesantes. Una es la biogáfico-psicoanalítica, la cual rastrea en cada verso la conflictiva relación con su padre, su feminidad lastrada por las carencias afectivas, los desequilibrios mentales, un aborto traumático y su tormentosa relación con el poeta Ted Hughes –el marido infiel que, así, podríamos verlo como al padre reduplicado-.&lt;br /&gt;Otra lectura frecuente es la que, amparándose en los preceptos teóricos del confesionalismo –movimiento lírico-estético promovido en lengua inglesa por el poeta Robert Lowel, el cual fue seguido de cerca por la imprescindible Anne Sexton-, se fija en el grado de verdad y el de ficción que hay en los versos de esta autora de singular talento. Leyendo así acabaríamos concluyendo que la poesía de Plath -como la de Anne Sexton, de la que acaban de aparecer, publicados por la Editorial Linteo, sus Poemas de Amor hermosamente traducidos por Ben Clark- es un acto de desnudez extrema.&lt;br /&gt;Pero, ya que hoy estamos tan constreñidos por la lógica, la matemática y el orden, no esta mal que de vez en cuando quienes nos guíen sean los locos, los cuerdos de otra manera. Y teniendo en cuenta que Sylvia Plath era una mujer bipolar en tiempos en los que esta afección psíquica apenas tenía tratamiento, que padecía insomnio hasta el punto de ser inmune a las píldoras, que presentaba acusadas tendencias suicidas aunadas con una aguzada inteligencia, una finura psicológica y una imaginación metafórica tan virtuosas que quizá sólo estén al alcance de los “locos”, bien vale ante este libro la cita de Erasmo de Rótterdam en el Elogio de la locura: “Ojalá tuviera yo la llave de la fantasía de un solo loco, para hacerme así sabio”. La poesía de Sylvia Plath, digámoslo así, mal, es la llave de la fantasía arquetípica y poderosa de una mente delirante de la que se pueden aprender muchas cosas… Aunque, muy por encima de lo que podamos aprender, está lo que logremos sentir.&lt;br /&gt;En este sentido la edición publicada por Bartleby coloca los poemas de forma cronológica, y creemos que eso es un rotundo acierto, pues así vemos como la poesía de esta autora, aunque densa y críptica por momentos, es su biografía y su locura, trágicamente atemperadas.&lt;br /&gt;Además así asistimos a la evolución de la conciencia de esta autora, vemos su riqueza de matices emocionales, el rigor verbal que no decae, su imaginación tan fértil para el arte de la metáfora, la obsesión por rescribir y reinventar los modelos arquetípicos –a Freud le encantaría este libro, y seguramente también a André Breton- y advertimos también como Plath, demostrando un insólito miedo a la verdad, va logrando un estilo cada vez más interior, el cual acaba incorporando una ironía que ciertamente nos deja con el corazón helado, por decirlo con Almudena Grandes. Podría terminar diciendo que lo que más impacta de Sylvia Plath es su capacidad para producir sensaciones, las cuales pueden llegar dentro del lector a convertirse casi en algo físico. Así el poema titulado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL AHORCADO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asiéndome del cabello, un dios se adueñó de mí.&lt;br /&gt;Sus descargas azules me achicharraron como a un profeta del desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noches se volvieron invisibles, como el tercer párpado de un lagarto,&lt;br /&gt;un mundo de días blancos y escuetos en una cuenca sin sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hastío rapaz me ató a este árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ese dios fuera yo haría lo que hice.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-2462952346684600498?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/F2JgMw_2wXk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/2462952346684600498/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=2462952346684600498" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/2462952346684600498" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/2462952346684600498" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/F2JgMw_2wXk/sylvia-plath.html" title="Sylvia Plath" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/04/sylvia-plath.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-403322403403157936</id><published>2009-03-22T18:11:00.006+01:00</published><updated>2009-03-27T10:06:44.429+01:00</updated><title type="text">LOS LUGARES INTACTOS</title><content type="html">&lt;strong&gt;Acaban de comunicarme que a mi libro LOS LUGARES INTACTOS le han otorgado el Premio Arcipreste de Hita, y será publicado en mayo por la Editorial Pre-textos. Como adelanto y para compartir con &lt;a href="mailto:vosotr@s"&gt;vosotr@s&lt;/a&gt; la alegría, ahí va alguno de los poemas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALTAR ATÁVICO STONEHENGE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo malteado parece aderezarse para el momento de la contemplación&lt;br /&gt;y, al llegar, hasta el parabrisas del coche aparcado&lt;br /&gt;brilla&lt;br /&gt;como la gabardina de un ángel.&lt;br /&gt;La explanada&lt;br /&gt;en esa hora incierta&lt;br /&gt;añade más misterio a los círculos de piedras megalíticas que se alzan como&lt;br /&gt;dones perennes&lt;br /&gt;en medio de un verano negligente&lt;br /&gt;hecho de colores derretidos y virutas de luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son piedras que laten como corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual que una vela que se ahoga al ser tapada por un vaso&lt;br /&gt;el atardecer se diluye derramando destellos sobre Stonehenge&lt;br /&gt;al tiempo que yo, imbuido por cierta energía mágica, neolítica,&lt;br /&gt;me siento plenamente yo, plenamente sustancia de poema,&lt;br /&gt;cuando toco el monumento&lt;br /&gt;ceremoniosamente&lt;br /&gt;como si nadie pudiera requisarme ya esa paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el sudario de la tarde va perdiendo su color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, al comunicarme con la piedra mediante las palmas de las manos&lt;br /&gt;cierro los ojos&lt;br /&gt;y repaso y renuevo la jerarquía de mis predilecciones&lt;br /&gt;hasta que irrumpe, como la flor del tifus en el pecho de una niña&lt;br /&gt;rubia,&lt;br /&gt;la noche,&lt;br /&gt;azabache,&lt;br /&gt;ágata…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El quinqué de petróleo de la noche estrellada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y yo escribiendo este poema&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;como un animal prehistórico que se resiste a extinguirse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-403322403403157936?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/H7HywWpS5jo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/403322403403157936/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=403322403403157936" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/403322403403157936" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/403322403403157936" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/H7HywWpS5jo/los-lugares-intactos.html" title="LOS LUGARES INTACTOS" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/03/los-lugares-intactos.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-8099648790209596248</id><published>2009-03-04T14:04:00.002+01:00</published><updated>2009-03-27T10:01:38.041+01:00</updated><title type="text">ESE TEMPLO SUSCITÓ DENTRO DE MÍ UN RECUERDO Y UN SÍMBOLO COMO DOS ALMAS DE UN MISMO CUERPO O DOS FAROS DE UN MISMO FORD FIESTA</title><content type="html">En verano,&lt;br /&gt;sentados en el filo de una acera de León&lt;br /&gt;como quien cierra los ojos para adentrarse en el enigma,&lt;br /&gt;fundamos cierto lugar frente a la Catedral&lt;br /&gt;para leer&lt;br /&gt;a Gamoneda.&lt;br /&gt;Verdades primigenias.&lt;br /&gt;El logos hecho mapa de tus besos.&lt;br /&gt;Versos&lt;br /&gt;con los que descubrimos así, a cuatro manos&lt;br /&gt;bajo la luz prohibida de la noche,&lt;br /&gt;que la intuición se adentra en la pulpa del misterio&lt;br /&gt;como pala en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo tenía en tus ojos el brillo de lo nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces&lt;br /&gt;inventamos cócteles, y juramentos, y&lt;br /&gt;entendimos el mundo como ámbito de búsqueda&lt;br /&gt;-igual que el corazón-.&lt;br /&gt;Huimos hacia adentro.&lt;br /&gt;Hasta la caligrafía luminosa de los astros siderales&lt;br /&gt;nos resumía, creímos, el sentido de la vida,&lt;br /&gt;mas debe de ser el tiempo y no su meta&lt;br /&gt;lo que individualiza.&lt;br /&gt;Decolora al lavarlo&lt;br /&gt;el chal hermoso del primer amor.&lt;br /&gt;Puntos y aparte seccionan la existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro ahora la Catedral&lt;br /&gt;sin ti. Ella no me reconoce&lt;br /&gt;pero nos comunicamos:&lt;br /&gt;parece un signo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy sé que los recuerdos&lt;br /&gt;son cuidados paliativos para el obsesivo cáncer&lt;br /&gt;de&lt;br /&gt;las lejanías&lt;br /&gt;pero al menos la progresión del sentimiento&lt;br /&gt;va convirtiendo en rueda&lt;br /&gt;el poema.&lt;br /&gt;Este poema.&lt;br /&gt;La ceremonia inútil de hermanar palabras&lt;br /&gt;como un laico aleluya transferible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo nos reúne para que de pronto todo&lt;br /&gt;no tenga un sentido&lt;br /&gt;en sí mismo:&lt;br /&gt;Gamoneda, su aliento, la eternidad, tu ausencia&lt;br /&gt;ya mineral y extensa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez&lt;br /&gt;la Catedral no ha muerto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-8099648790209596248?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/2NSgAGpLdw0" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/8099648790209596248/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=8099648790209596248" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/8099648790209596248" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/8099648790209596248" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/2NSgAGpLdw0/antonio-gamoneda.html" title="ESE TEMPLO SUSCITÓ DENTRO DE MÍ UN RECUERDO Y UN SÍMBOLO COMO DOS ALMAS DE UN MISMO CUERPO O DOS FAROS DE UN MISMO FORD FIESTA" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/03/antonio-gamoneda.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-3516336104233601151</id><published>2009-01-31T22:43:00.007+01:00</published><updated>2009-02-08T18:22:06.152+01:00</updated><title type="text">ME UNO A TU APLAUSO, ÁMSTERDAM</title><content type="html">&lt;em&gt;A Germán Gullón.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ven,&lt;br /&gt;no tengas miedo&lt;br /&gt;al factor de corrección de los recuerdos&lt;br /&gt;ni a esa exposición absoluta de las chicas de oriente de los escaparates&lt;br /&gt;las cuales lo repiten&lt;br /&gt;como quienes saben curar invisiblemente:&lt;br /&gt;después de la primera concreción impuesta por el deseo ya todo es tránsito.&lt;br /&gt;¡La plenitud sensorial parecía un crimen en tus ojos!&lt;br /&gt;Ven,&lt;br /&gt;-cerciórate de que explorar la noche junto a la ventanilla en un tranvía de&lt;br /&gt;Ámsterdam&lt;br /&gt;implica evocar el tren de la bruja-&lt;br /&gt;y adéntrate en ese hospital homeopático que era la noche en Rembrandtplein&lt;br /&gt;entonces,&lt;br /&gt;tras entrar a meditar por vez primera en un &lt;em&gt;coffee shop&lt;/em&gt; con algo&lt;br /&gt;de templo&lt;br /&gt;budista&lt;br /&gt;anexo a dos locales donde las empleadas del sexo&lt;br /&gt;escindían cada vez más su cuerpo y su alma&lt;br /&gt;(lo dice esta ciudad: la vida, como un viaje en tranvía, consiste&lt;br /&gt;en saber ir emocionado de estación en estación.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No&lt;br /&gt;vuelvas a conformarte con una suerte de bata de fotógrafo de color azafrán&lt;br /&gt;sobre tu cuerpo antes de descalzarte&lt;br /&gt;y cerrar los ojos para ver los orificios de tu mente&lt;br /&gt;por los cuales entran ratas&lt;br /&gt;y luz:&lt;br /&gt;así sabrás&lt;br /&gt;que los dioses&lt;br /&gt;se desvanecen&lt;br /&gt;dentro de ti.&lt;br /&gt;Regresa&lt;br /&gt;a ese momento en el que expandiste tu fe normativa&lt;br /&gt;para poder volver al poco a comparar estigmas con los inmigrantes alcohólicos&lt;br /&gt;que intercambiaban su melancolía en los cafés oscuros atestados de confort&lt;br /&gt;emocional&lt;br /&gt;y música&lt;br /&gt;en directo.&lt;br /&gt;Te mostraré quién eras&lt;br /&gt;y como un humorista abstracto podrás consagrar el paisaje irreconocible&lt;br /&gt;en honor al devenir.&lt;br /&gt;Así sabrás que en tu memoria eres otro.&lt;br /&gt;Así dejarás de intentar que tu pasado te reconduzca&lt;br /&gt;tras comprobar con qué dulzura la libertad toma partido en las almas….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ámsterdam&lt;br /&gt;estaba lleno de objetivos mentales exigiendo ser cazados al vuelo y tú&lt;br /&gt;como un borracho de iniciaciones mirando la luna embotellada del&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barrio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rojo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-3516336104233601151?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/ja8MQ_phNcE" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/3516336104233601151/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=3516336104233601151" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3516336104233601151" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3516336104233601151" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/ja8MQ_phNcE/volvere-amsterdam.html" title="ME UNO A TU APLAUSO, ÁMSTERDAM" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/01/volvere-amsterdam.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-3297007703140848784</id><published>2009-01-09T13:48:00.008+01:00</published><updated>2009-01-09T20:00:15.897+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="poesía" /><title type="text">EXTRAVÍO EN LA LUZ de Antonio Gamoneda</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;En uno de sus escritos autobiográficos &lt;strong&gt;Simone de Beauvoir&lt;/strong&gt;, que coincidió con ella en la Escuela Normal Superior de París, comenta sobre la estremecedora pensadora francesa &lt;strong&gt;Simone Weil:&lt;/strong&gt; “Me intrigaba por su gran reputación de mujer inteligente y audaz. Por ese tiempo, una terrible hambruna había devastado China y me contaron que cuando ella escuchó la noticia lloró. Estas lágrimas motivaron mi respeto mucho más que sus dotes como filósofa: envidiaba un corazón capaz de latir a través del universo entero”... Acaba de salir el libro &lt;em&gt;Extravío en la luz&lt;/em&gt; (Ed. Casariego, preámbulos de &lt;strong&gt;Amelia Gamoneda&lt;/strong&gt;, grabados de &lt;strong&gt;Juan Carlos Mestre&lt;/strong&gt; y poemas de &lt;strong&gt;Antonio Gamoneda&lt;/strong&gt;) acaso para recordarnos lo alentador que es hoy leer poesía como quien estudia un corazón capaz de latir por el universo entero.&lt;br /&gt;Ahora que no está claro si el mundo ha entrado en crisis, o en depresión, o esto por fin es el fin de una era, a algunos leer poesía nos rearma la conciencia, que es un modo de prepararnos para lo que sea. Por eso nos acercamos a lo nuevo de Gamoneda, que es lo antiguo condensado e intensificado, y detectamos en su lírico recordatorio de la finitud humana una invitación a hacer acopio de memoria histórica personal, de coherencia y a no rehuir el encuentro de las conciencias que aspiran a estar alerta. O, por decirlo con palabras de la propia Simone Weil, “los que aman una causa son los que aman la vida que ha de llevarse a fin de servirla”. Y &lt;em&gt;Extravío en la luz&lt;/em&gt; es sin duda un libro escrito por alguien adepto a la causa de la poesía.&lt;br /&gt;En este sentido especialmente iluminadores resultan los dos preámbulos de Amelia Gamoneda en los que la hija del autor nos enseña, al “imbricar el conocimiento de lo íntimo en su lectura de la obra del poeta”, a apreciar que la riqueza metafórica y la densidad críptica de Gamoneda, “aún con su carga de extrañeza, no proceden del desbocamiento de la imaginación, ni surgen de ningún inconsciente surrealista. La realidad es ya en sí misma suficientemente potente, y lo es porque se ve extrañada a otros ámbitos, y por tanto modifica su sentido”. Así, uniendo algunos versos de sus libros a la biografía del autor, Amelia Gamoneda nos hace ver el gran componente experiencial que hay en esta poesía aparentemente hermética, y de ese modo deconstruye con sutileza crítica esa bipolaridad que distingue entre poesía de la experiencia y todo lo demás. Además en estos preámbulos repasa los libros de su padre para hablarnos de la importancia que tienen en ellos el silencio, los símbolos, las emociones elementales vinculadas a la belleza y el viaje a la inexistencia, y finalmente deja de iluminarnos para directamente conmovernos cuando su exégesis aborda el libro titulado &lt;em&gt;Cecilia&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Y luego vienen, simultaneados con grabados que acentúan la belleza y el misterio, los seis poemas en los que nos encontramos a un Gamoneda cada vez más cerca de sí mismo y de su propia esencia, haciendo repaso del paisaje de León, de la postguerra, de las personas pertenecientes a la geografía de sus afectos como su madre y Jorge Pedrero –pintor al que el poeta llama el “vigilante de la nieve” en el Libro del Frío-… Este libro de ahora muy bellamente editado se corona con un poema titulado “Ha de llover” que ya es uno de mis favoritos del autor por la piedad que invoca y que desprende, por la fuerza de sus metáforas y porque, lo confieso, leerlo con mi edad es como ir cada sábado a hablar con amigos que peinan canas porque han vivido mucho y bien.&lt;br /&gt;La guerra civil está muy presente en estos poemas, y uno no puede dejar de pensar tras leerlos en la condición de víctima de guerra de Simone Weil -una condición de la que brotan su pacifismo y su receptividad a cuanto de sagrado hay en la palabra y en la existencia-. Ahora que en Palestina se está gestando nuestra próxima guerra, he aquí un canto lírico y plástico en contra de la guerra como rotundo fracaso. O, por terminar también con una cita de esta autora clave en el mundo de Gamoneda, Simone Weil, “la poesía es una expresión de los dos esfuerzos humanos más nobles: el de construir y el de abstraerse de destruir”…. Sí, leer construye.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-3297007703140848784?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/dj1349NVMrc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/3297007703140848784/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=3297007703140848784" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3297007703140848784" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3297007703140848784" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/dj1349NVMrc/extravo-en-la-luz-de-antonio-gamoneda.html" title="EXTRAVÍO EN LA LUZ de Antonio Gamoneda" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2009/01/extravo-en-la-luz-de-antonio-gamoneda.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-6782750234160493999</id><published>2008-12-04T09:30:00.005+01:00</published><updated>2008-12-04T13:28:52.601+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Alexandra Domínguez" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Silvia Zayas" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Juan Carlos Mestre" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Ana Isabel Conejo" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Guadalupe Grande" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Editorial Calambur" /><title type="text">LA PRISIÓN DELICADA de Beatriz Russo</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;Publicado con su habitual rigor por el sello editorial Calambur, el más reciente libro de poesía de Beatriz Russo (Madrid, 1971) contiene un único poema salmódico: bello texto escrito formalmente con parámetros cercanos a la poesía en prosa del último Juan Carlos Mestre –elaborados versículos libres en los que parece hermetismo lo que en verdad es libertad y desatada imaginación-. Así –los lectores de poesía menos obvia estamos de suerte- logra esta poeta adentrarse en ese camino que también transitan otras poetas muy recomendables del hoy como por ejemplo Ana Isabel Conejo (&lt;em&gt;Atlas&lt;/em&gt;), Julieta Valero (&lt;em&gt;Los heridos graves&lt;/em&gt;) Guadalupe Grande (&lt;em&gt;El libro de Lilit&lt;/em&gt;), Alexandra Domínguez (&lt;em&gt;Poemas para llevar en el bolsillo&lt;/em&gt;) y Silvia Zayas (&lt;em&gt;Somos estacionarios&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;Su poema, largo y lento como un blues femenino, se apoya en un pensamiento de Luis Cernuda para titularse &lt;strong&gt;La prisión delicada&lt;/strong&gt;: “&lt;em&gt;Ésta es mi prisión delicada./ No me salvéis./ Aquí yacerá la que pudo haber sido Ophelia./ Inventadme un epitafio que se oculte bajo el musgo/. Que nadie incinere mi cuerpo. / Tengo algo que evocar.”… &lt;/em&gt;¿Y qué es temáticamente La prisión delicada?&lt;br /&gt;Las creadoras expatriadas y geniales que coincidieron en el París de los locos años 20 –más concretamente en la orilla izquierda del río Sena, la llamada Rive Gauche- se consideraban a sí mismas lo opuesto a esas otras mujeres que aparecen en los cuadros prerrafaelitas (s. XIX). Amaban la belleza exótica de esas beatrices y ofelias, de esas estilizadas mujeres postrománticas de rasgos escandinavos, pero desdeñaban su pasividad, su condición de creadas y contempladas en vez de creadoras y observadoras, y por eso se empeñaron en superar el modelo de mujer prerafaelita. Tomaron pues como modelo alternativo a Safo, la poeta de Lesbos, enfatizando el hecho de que esa primera poeta lírica había rebasado su condición de “décima musa” para ser algo más que musa: se había rebelado. De hecho Safo –decían- frente a la épica, lo masculino, lo colectivo y la tradición helénica había optado revolucionariamente por la lírica, lo femenino, lo íntimo y la tradición asiática y, al hacerlo, había abierto decisivamente las puertas a un nuevo modelo, a una nueva forma de ser mujer.&lt;br /&gt;Las reencarnaciones de Safo que habitaron el París de los años 20 miraban a las hermosas mujeres retratadas por los pintores prerrafaelitas con compasión pues se trataba de musas asépticas y pasivas encerradas en esa prisión delicada que es un cuadro; que es una vida en posición relegada.&lt;br /&gt;En este sentido Beatriz Russo ha tomado como metáfora a las mujeres de los cuadros prerrafaelitas para, emulando a la vida y obra de Djuna Barnes, Thelma Wood, Natalie C. Barney, Jannet Flanner y el resto de mujeres geniales del París de los 20, reivindicarse a sí misma como creadora y como mujer con identidad propia, con cuerpo y con pasión. Se trata por eso el suyo de un libro aguerrido, densamente metafórico, audaz en el tema y tan intimista y universal al mismo tiempo que uno lo lee como imbuido simultáneamente de tradición y modernidad –de hecho en estas páginas conviven la diosa Astarté y los contenedores, Boccaccio y las fotocopiadoras-.&lt;br /&gt;Además en este poema confesional se dan conciliadoramente la mano la imaginación y la metafísica –&lt;em&gt;La madonnima del pianto condenó mis lagrimales. /Se inundaron mis mejillas con la corriente actividad de los malvados./ No hay tiempo para pedirle cuentas a la vida./ El nihilismo es tan improductivo como el porqué&lt;/em&gt;- para acabar conformando un lírico alegato moral que, más allá del feminismo, se erige en una defensa y un elogio de la feminidad con toda su grandeza, su multiplicidad y sus ámbitos propios: “&lt;em&gt;En mi prisión delicada el tiempo no es de los hombres./ Los hombres se suicidaron con las magnolias de la eucaristía./ El vino es el vudú que puso espinas a la rosa./ Y el pan, la duna estéril de un desierto sin agalla&lt;/em&gt;s.”. De hecho uno termina su lectura pensando en que para esta autora la prisión delicada equivale a su mundo, a esa “habitación propia” de la que hablaba Virginia Woolf. Por eso Beatriz Russo demuestra haberse construido un mundo interior propio, rico y delicado al cual no quiere renunciar pero desea compartir para ampliar así las fronteras mentales que con frecuencia nos constriñen.&lt;br /&gt;Y he ahí uno de los grandes hallazgos de este libro: su gran poder de sugerencia. Y es que uno disfruta tanto de lo que estos versos dicen como de lo que sólo sugieren, de lo que nos invitan a intuir. Y es que este poema, mientras nos ayuda a reparar en lo fascinante que resulta el modo como van cambiando y superponiéndose a lo largo de las generaciones los modelos de mujer, igualmente nos enfrenta a la evidencia de lo anquilosado que aún está nuestro actual modelo masculino: un modelo que arrastra cierto desvirtuado sentido de lo heroico, de la protección, de la sobreactuación y de la dominación el cual nos viene de la épica, del amor cortes y del arte prerafaelita...&lt;br /&gt;Beatriz Russo, como Safo, Djuna Barnes y tantas otras mujeres valientes que la han precedido, seguramente cree que ha escrito La prisión delicada en defensa de sí misma, pero, como hombre frágil, yo sé que también lo ha hecho por mí; por nosotros... Gracias.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-6782750234160493999?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/hJWBHnThnGs" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/6782750234160493999/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=6782750234160493999" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/6782750234160493999" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/6782750234160493999" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/hJWBHnThnGs/la-prisin-delicada-de-beatriz-russo.html" title="LA PRISIÓN DELICADA de Beatriz Russo" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2008/12/la-prisin-delicada-de-beatriz-russo.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-3483912798534199253</id><published>2008-11-05T13:36:00.000+01:00</published><updated>2008-11-05T13:37:18.799+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="fotografía" /><title type="text">Alberto García-Alix saca una foto a la bala que le va a quitar la vida</title><content type="html">Moteros, músicos, bohemios posmodernos, habitantes de la noche y travestis con el cuerpo tatuado, estrellas del cine porno, dos yonquis chutándose heroína ante el cadáver de un amigo…&lt;br /&gt;   Se ha inaugurado esta semana en el Museo Reina Sofía una exposición antológica que reúne más de doscientas obras -de diferentes épocas y formatos- del fotógrafo leonés Alberto García-Alix, incluyendo asímismo en la muestra una entrevista-reportaje que lleva el oportuno título de “De donde no se vuelve”.&lt;br /&gt;   Sin embargo, entre tantas fotografías que son la misma repetida como certificando así que la belleza vive a gusto en los matices, destacan especialmente los autorretratos del autor, los cuales realmente constituyen ya obras de referencia de ese desentrañador de lo real llamado Alberto García-Alix.   Uno mira con detenimiento un retrato cualquiera de este Lucian Freud de la fotografía, de este Pier Paolo Pasolini de la instantánea visual, y puede ver no sólo el resumen de una vida y una época, sino también un alegato en favor de la existencia radicalmente al límite a pesar de todas sus consecuencias. Y es que en esas imágenes duras y contundentes, mientras el blanco y negro gradúa y potencia la atmósfera dramática, vemos con un nudo en la garganta como está ahí completa la hoja de servicios de un sobreviviente. Sí, he ahí la poética de quien aún es capaz de tapar las cicatrices con medallas para seguir en pie, pero igualmente encontramos en la belleza amenazante de esas imágenes, descrito con minuciosidad psicológica, el testimonio del pionero, del digno derrotado, del santo con una fe totalmente improvisada...   Ahí está, con todos esos tatuajes que son ya el mapa de un camino sin retorno, posando igual que un místico diabólico que sin palabras confiesa: oh, juro que algunas noches moriría con la única lástima de no poder contarlo después en una fotografía...&lt;br /&gt;   Pero él aún sigue en pie mirándonos desde la ciudad amurallada de su obra como quien en realidad no puede renunciar. Aún sigue en pie y uno lo observa ahora igual que se mira a las ruinas de un imperio. De hecho reparamos en él, ya sea con admiración, con piedad o sin juzgarle, y vemos a un hombre que se adentró desnudo pero armado en la selva de la vida y ha vuelto maltrecho aunque cargado de tesoros… Sí, hay quien figuradamente se quema a lo bonzo, como Nietzsche, por el bien de su obra pero Alberto García-Alix es solamente un vividor radical, y la grandeza de su arte es un efecto secundario de esa audaz opción de vida.   Sin embargo, más allá de los tatuajes, la noche, las motos y demás efectos lo más impactante de sus retratos es la atmósfera, la luz como de cárcel, y esa mirada absorta, inquietante y desorientativa que posee cada personaje en primer plano. La expresiva mirada hace pues de cada fotografía no un espejo sino una denuncia de nuestro decadente conformismo, y también un argumento para quienes, antes de decidirse por la libertad, se fijan primero en los riesgos.   La fotografía como emblema. Unos retratos a los que miras y los cuales además te miran. Obras maestras del documentalismo emocional que te hacen sentir desnudo, frágil, confundido por los destellos como quien se asoma a un pozo lleno de diamantes…&lt;br /&gt;   En efecto la fotografía -como bien nos enseña cada día en este periódico Jesús F. Salvadores, acaso el discípulo más desobediente e impactante de García-Alix- nos inquieta porque nos muestra principalmente lo que no vemos y, así, nos educa la mirada.&lt;br /&gt;   ¡Qué admirable la valentía y el talento de quien es capaz de retratar la bala que le quitará la vida!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-3483912798534199253?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/i_41bhl2zGc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/3483912798534199253/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=3483912798534199253" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3483912798534199253" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3483912798534199253" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/i_41bhl2zGc/alberto-garca-alix-saca-una-foto-la.html" title="Alberto García-Alix saca una foto a la bala que le va a quitar la vida" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2008/11/alberto-garca-alix-saca-una-foto-la.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-1626753860488760374</id><published>2008-10-09T10:20:00.005+02:00</published><updated>2008-11-27T10:19:38.332+01:00</updated><title type="text">Lorca Artigue Ballesteros</title><content type="html">Algún día con la ropa de cortejar maltrecha regresarás&lt;br /&gt;a este poema embalsamado por la eternidad&lt;br /&gt;o el olvido. Pero, ¿qué llevaremos invisiblemente dentro&lt;br /&gt;entonces? ¿Amasaremos aún la ambivalente curiosidad&lt;br /&gt;que nos llevó a mirarnos igual que naturalistas&lt;br /&gt;recién adentrados en la selva?&lt;br /&gt;¿Podré recordar con alfarera nostalgia&lt;br /&gt;o seré como un opulento que mendiga belleza?&lt;br /&gt;¿Tendrás presente&lt;br /&gt;que fuimos a buscarte con lágrimas cristalizadas en las manos&lt;br /&gt;y nuestro arsenal de sonrisas&lt;br /&gt;a una tierra de clima quisquilloso?&lt;br /&gt;¿Sabremos vislumbrar en tus maneras&lt;br /&gt;lo complicado que es nacer dos veces?&lt;br /&gt;¿Podré con las exigencias&lt;br /&gt;de lo real?&lt;br /&gt;¿Tú y yo&lt;br /&gt;habremos conseguido domarnos mutuamente?&lt;br /&gt;Porque sé que estás ya en mí&lt;br /&gt;como el mapa de un tesoro en el bolsillo de alguien con suerte&lt;br /&gt;y algún día regresarás a estas palabras rítmicas con finalidad buscándote&lt;br /&gt;o buscándome&lt;br /&gt;quiero decirte que en honor a tu nombre hice hace años un voto de perseverancia&lt;br /&gt;para emular al cielo del amanecer&lt;br /&gt;que siempre escribe con más inspiración que oficio un poema antes de que empiece todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, procedes del invierno&lt;br /&gt;mas su envés&lt;br /&gt;es la luz también blanca del amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-1626753860488760374?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/b6e7pBocrdo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/1626753860488760374/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=1626753860488760374" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1626753860488760374" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1626753860488760374" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/b6e7pBocrdo/carelia-rusia.html" title="Lorca Artigue Ballesteros" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2008/10/carelia-rusia.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-1720492202465952674</id><published>2008-10-07T09:03:00.001+02:00</published><updated>2008-10-07T09:05:00.257+02:00</updated><title type="text">Antonio Pereira: el abuelo del mundo</title><content type="html">Iban, venían, subían, bajaban pero siempre intentando coincidir. Se comían a miradas, que no a besos, porque entonces besar era un rito privado. Con sus encuentros furtivos forjaron un puente que una vez cruzaron y tuvieron seis hijos. Él era cubero y ella -ahora lo llaman “de profesión: sus labores”- oficiaba como pilar o algo así ya que realmente sujetaba la casa. Trabajaron duro en aquellos años duros y entonces supieron del hambre como motor que va diseminando a las personas por los mapas. Pero sorprendentemente el hambre no les dio resentimiento sino arranque y les dotó asimismo de cierta empatía para con los que sufren, la cual nos inculcaron con la elocuencia del ejemplo y la creatividad autodidacta de la bondad. ¡Aún hay un beso en el centro de los abuelos!&lt;br /&gt;   Él había ido a los frailes, estuvo en la Guerra de África, leía lo que podía, era republicano y quería que sus hijos estudiaran. Ella no estaba tan instruida, creía que ser republicano consistía en no ir a misa, de las guerras sólo pensaba en los muertos, y les quería a todos ellos, y le quería a él. Oh, de los abuelos maternos ahora me ha llegado eso, pedazos de frases a medio coser, mitología y suelo en el que apoyarme.&lt;br /&gt;   Su historia se cuela hoy en mi cuaderno para que no se me olvide que todas las historias pueden ser La Historia. Desde esta biografía a vuelapluma, o a partir de cualquier otra de esa generación, se puede reflexionar sobre el sentido de la literatura actual o sobre la jerarquía de las autoridades y las admiraciones, pero siempre quedará un espacio para la ternura.&lt;br /&gt;   Al final y después de darlo todo ella se durmió en ese sueño no elegido mientras él, con su llanto de inoculado orujo, no dudó en seguirla lo mismo que un sonámbulo poco tiempo después -bello gesto de amor y sobre todo de costumbre-. Recientemente visité su vieja casa, y rejuvenecí mirando el columpio, en el patio. Y el pozo. Las herramientas oxidadas por un olvido lento. Entonces me dio por recordarles como si aún deambularan por allí    -dignos sobrevivientes de si mismos-, como si me escucharan. Al irnos y cerrar el portón de la calle -quién sabe por cuánto tiempo- la noche otoñal de Grulleros nos saludó tan limpia que casi parecía poder leerse el número y el nombre de todas sus estrellas, como dice Neruda en un poema.&lt;br /&gt;   Entonces me propuse escribir su historia porque intuí que me haría falta releerla muchas veces, pero no pude... Lo hago por fin ahora como quien se adentra en esa noche otoñal que es uno mismo con una linterna en la mano, para intentar así estar a salvo de la sobredosis de presente que nos circunda. Y es que ciertamente en esta sociedad urgente y vertiginosa se pondera tanto la juventud, la inexperiencia, la rivalidad, la pose, la tontería, la falta de alma en cualquier caso, que mirar hacia atrás se ha convertido en algo no solamente necesario, sino acaso la única función de la literatura concienciada.&lt;br /&gt;   Me vino este pensamiento en el homenaje que esta semana el mundo de la literatura leonesa ha preparado en honor a Antonio Pereira. Allí nada más verle le di un beso como hacía entonces cada vez que venía el abuelo, y me ha resultado por eso imposible verle en su propio homenaje como un escritor en vez de como un anciano feliz que, precisamente, ha dedicado su vida a una literatura reposada y lenta que nos alivia la actual sobredosis de presente.&lt;br /&gt;   Creo pues que lo mejor que sé decir sobre Antonio Pereira es que cuando lo leo siento siempre algo parecido a cuando recuerdo a mis abuelos, ellos, con su paso lento, sus pequeñas cosas, aquella mirada enlagunada pero acompasada que en realidad no estaba para guerras ni paces...&lt;br /&gt;   Él era cubero y ella pilar de casa.&lt;br /&gt;   A mí me gusta su historia envuelta en papel de estraza porque podría ser la de todo León.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-1720492202465952674?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/yrElZKe6XGc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/1720492202465952674/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=1720492202465952674" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1720492202465952674" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1720492202465952674" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/yrElZKe6XGc/antonio-pereira-el-abuelo-del-mundo.html" title="Antonio Pereira: el abuelo del mundo" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2008/10/antonio-pereira-el-abuelo-del-mundo.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-1950634877754265306</id><published>2008-09-24T13:52:00.001+02:00</published><updated>2008-09-24T13:54:13.535+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="poesía" /><title type="text">LA CASA ROJA de Juan Carlos Mestre</title><content type="html">En lo que se refiere a la poesía no todo es claridad, y exactitud, y lógica, y orden, y tradición única, y academicismo: también hay irracionalismo, e imaginación sin paliativos, y abstracción, desorden estimulante e informalidades prerrevolucionarias... En lo que se refiere a la poesía también hay libros fuera de lo común como el recién publicado &lt;em&gt;La Casa Roja&lt;/em&gt; (Ed. Calambur) que firma la pluma de urogallo de Juan Carlos Mestre.&lt;br /&gt;   Y es que cuando la corriente surrealista surge en el París de las vanguardias como reacción a la cultura francesa cartesiana, propone no sólo una forma heterodoxa e iconoclasta de vivir y ver el mundo; también un nuevo modo de crear pues consideran, por ejemplo, que no se puede seguir escribiendo poesía del mismo modo después de Rimbaud y los descubrimientos de Freud.&lt;br /&gt;   Esta nueva manera visionaria y libertaria de escribir poesía apelando más a la intuición que al entendimiento cala hondo en Hispanoamérica. Simultáneamente llega también a nuestro país sobre todo a través de la Generación del 27, aunque ha proseguido con enorme altura gracias a la obra imprescindible de poetas de la promoción posterior como Antonio Gamoneda, Diego Jesús Jiménez y Carlos Edmundo de Ory (¿no es ya hora de que las altas jerarquías premien la trayectoria de Ory, el mesiánico príncipe de la subversión?).&lt;br /&gt;   Ya en los años ochenta del pasado siglo, y en medio de una supremacía cuantitativa del realismo que aún abunda en la poesía española, surgieron algunos nombres renovadores que, amparados en un lenguaje transgresor cercano a los postulados surrealistas, supusieron un soplo de aire nuevo para nuestra lírica: entre esos nombres destacó luminosamente el del poeta Juan Carlos Mestre.&lt;br /&gt;   Mestre había empezado a sorprender con un libro imaginativo y prolijo en intertextualidad y referencias culturales –&lt;em&gt;La Visita de Safo&lt;/em&gt;-, para pasar a destacar con una conmovedora y original revisión nostálgica de la poesía arraigada –&lt;em&gt;Antífona del Otoño en el Valle del Bierzo&lt;/em&gt;-, a la cual siguió un deslumbrante libro de poemas en prosa –&lt;em&gt;La Poesía ha Caído en Desgracia&lt;/em&gt;-. La línea de la poesía en prosa, tan celebrada por la crítica, llega a una cumbre de hermetismo y lucidez en &lt;em&gt;La Tumba de Keats&lt;/em&gt;, y se ve ahora acrecentada e intensíficada con este libro que acaba de llegar a las librerías diez años después del anterior –buena forma de huir de la indolencia creativa es la calma; ¡quién la tuviera!-.&lt;br /&gt;   &lt;em&gt;La Casa Roja&lt;/em&gt;, en cuyo significativo título están presentes tres de los componentes temáticos más importantes del conjunto –la intimidad, la hospitalidad judaica y la verdadera ideología- es un libro extenso y de largo aliento en el cual aparecen en buena medida las claves que han caracterizado toda su obra poética salvo la ironía, que es el punto de giro sorprendente, desconcertante e iluminador que este nuevo libro aporta a la consolidada voz de Mestre. Pero se trata de una ironía sutil y aguda presente en ciertos poemas -aunque cruza transversalmente el conjunto-, la cual se convierte aquí en acerado instrumento crítico que barandea líricamente nuestras conciencias y posicionamientos sociales.&lt;br /&gt;   De todas formas este toque nuevo en la lírica del autor no hace que su poesía deje de lado los puntos cardinales de su quehacer poético tales como la radiante imaginación, el cosmopolitismo panteísta y su constante y lúcido acercamiento a la tradición vanguardista, al judaísmo y a la revisada y actualizada poesía social.&lt;br /&gt;   Hay algo en la anterior poesía de Mestre que podríamos definir como una suerte de éxtasis lúcido. Además ahora en &lt;em&gt;La Casa Roja&lt;/em&gt; el lector encontrará cierta irreverencia liberadora capaz de desatar nudos mentales...   Oh, porque, como instrumento de control, abunda lo rutinario, lo estructurado, lo homogéneo, Juan Carlos Mestre nos invita a entrar en su libro; en su casa… Venga, pasen… El fuego está encendido e ilumina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-1950634877754265306?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/kOSWFh4Kf8I" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/1950634877754265306/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=1950634877754265306" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1950634877754265306" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/1950634877754265306" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/kOSWFh4Kf8I/la-casa-roja-de-juan-carlos-mestre.html" title="LA CASA ROJA de Juan Carlos Mestre" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2008/09/la-casa-roja-de-juan-carlos-mestre.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-3438061004330412566</id><published>2008-09-15T14:07:00.002+02:00</published><updated>2008-09-16T13:45:01.175+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="novela" /><title type="text">UNA PUTA ALBINA COLGADA DEL BRAZO DE FRANCISCO UMBRAL de Diego Medrano</title><content type="html">Diego Medrano (Oviedo, 1978) vive y escribe a la sombra de Leopoldo María Panero -loco y maldito por antonomasia de nuestra cultura- como Leopoldo María Panero -interesante escritor de enorme talento que ha acabado devorado por su personaje poético- malvive y escribe a la sombra de Antonin Artaud. Y acaso por eso, porque Medrano se ha enfrentado ya con sus demonios interiores y ha visto el abismo peligroso y atractivo como un pozo lleno de diamantes, ahora ha hecho un punto de inflexión en su obra con su más reciente novela titulada &lt;em&gt;Una puta albina colgada del brazo de Francisco Umbral&lt;/em&gt; (Ed. Nowtilus).&lt;br /&gt;Este joven autor en cuya imaginativa prosa hay algo del surrealismo y las vanguardias europeas, mucho de Valle Inclán y Gómez de la Serna, y cuarto y mitad de Baudelaire y Rimbaud, se hizo un hueco definitivo en las librerías al publicar Los Héroes Inútiles, su correspondencia personal con Leopoldo Mª Panero. A este singular libro le siguió otro hito dentro de la variada producción de Medrano –la sorprendente y alocada novela &lt;em&gt;El Clitoris de Camile&lt;/em&gt; (Ed. Seix-Barral) inspirada de algún modo en la vida de Camile Claudel, musa del escultor Rodin- la cual sorprendió a la crítica y acojonó al público por su inventiva verbal, su inconformismo temático y su sentido de la trasgresión.&lt;br /&gt;Y ahora, como reivindicándose a sí mismo con todo derecho, Diego Medrano ha escrito y publicado una novela con la que su nombre se desasociará del de Leopoldo María Panero y quedará unido para siempre al de cuantos, en la tradición española, han escrito novelas con más estilo que argumento en las cuales brilla la prosa, se reinventa el lenguaje, se denuncia la vida, se va y viene de la radicalidad a la ternura y se vive con pasión. El nombre de Diego Medrano, a partir de esta novela hermosa y loca como todo lo imposible, a partir de este homenaje, de este elogio de la literatura vívida y vivida, quedará para siempre unido al de esa metáfora que ahora es Francisco Umbral.&lt;br /&gt;Samuel Lamata, protagonista de esta novela, es un escritor radical, homosexual, marginal y aspirante a maldito perdido en una pensión sórdida de la calle Hortaleza. Se supone que está escribiendo un libro extravagante –La Vida en las Pensiones-, y, desde luego, ha venido a Madrid para conocer a su admirado Umbral.&lt;br /&gt;Deambulando pues como un gato callejero por el Madrid bohemio conocerá a un editor, Enrique Tarazona, el cual promete inicialmente publicar su libro y presentarle a Umbral, y eso acentuará la vocación y el delirio mesiánico de nuestro protagonista. A partir de aquí, y añadiendo al texto un segundo grado de ficción, todo lo que el protagonista vive parece un capítulo del libro que se supone que está escribiendo -todo tiene algo de novela picaresca postmoderna- al tiempo que Tarazona, ya que todos necesitamos un guía que nos ponga en la rampa de salida de la vida, como nos enseño Herman Hesse en Demian, o que nos conduzca a través del infierno, como nos enseñó Dante en La Divina Comedia, se convertirá en el guía de Samuel Lamata. El joven escritor conocerá a Umbral en el Café Gijón y a una especie de hetaira moderna adicta a los medicamentos y las citas literarias -Maruja Lapoint-, y Tarazona iniciará en el acto una colección de ficción en su editorial contratando simultáneamente una novela de Umbral, y una biografía de Maruja Lapoint escrita por Samuel Lamata. Tras ese encuentro y esa oferta Samuel Lamatra cambiará de guía, sustituirá a Tarazona por Umbral, y luego sustituirá a Umbral por Maruja, la cual se nos descubrirá como una sádica visionaria.&lt;br /&gt;Al mismo tiempo prosiguen pues su novela y su vida, su acerada, inquietante, admonitoria e iluminadora educación sentimental. El lector seguirá leyendo con placer -seguirá asistiendo a los descubrimientos vitales del escritor y a las las discusiones entre escritor y editor- para saber si finalmente llegará Samuel a escribir ese libro y, cosa más difícil, si Tarazona llegará a publicarlo, pero sobretodo seguirá leyendo ebrio de prosa torturada. Así es esta novela atípica llena de frases ingeniosas y citas literarias iluminadoras en la que el autor, fiel a sus clásicos, da más importancia a las conversaciones que a los sucesos…&lt;br /&gt;He aquí pues una novela para quien aprecie el talento, para quien sepa degustar el estilo, para quien disfrute con la potencia verbal y emocional de quien escribe desde un límite… Un hallazgo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-3438061004330412566?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/Bn0ii8fAZJs" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/3438061004330412566/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=3438061004330412566" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3438061004330412566" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3438061004330412566" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/Bn0ii8fAZJs/una-puta-albina-colgada-del-brazo-de.html" title="UNA PUTA ALBINA COLGADA DEL BRAZO DE FRANCISCO UMBRAL de Diego Medrano" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2008/09/una-puta-albina-colgada-del-brazo-de.html</feedburner:origLink></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36447438.post-3972263898349816227</id><published>2008-09-04T17:42:00.002+02:00</published><updated>2008-09-04T17:46:19.539+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Leopoldo María Panero" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="poesía" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Editorial Calambur" /><title type="text">ESCRIBIR COMO ESCUPIR de Leopoldo María Panero</title><content type="html">&lt;div align="justify"&gt;   El rostro es el lugar donde lo privado se hace público. En este sentido el rostro de Leopoldo María Panero (Madrid 1.948), poeta loco por antonomasia de las letras españolas, ha evolucionado desde aquella nariz afilada de melenudo avieso, gesto histriónico y rompedor y mirada de actor sobreactuado con el que apareció en la película &lt;em&gt;El Desencanto&lt;/em&gt;, hacia un semblante roto de digno derrotado, enajenado con mirada de perrito apaleado y sonrisa mendicante, piel facial totalmente acorralada por arrugas, delgadez y unas ansias de muerte que parecían no caber un ningún libro. Sí, así apareció en la posterior película &lt;em&gt;Veinte Años Después&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;   El rostro es el lugar donde lo privado se hace público, y eso mismo es el poema. En este sentido el último libro de poemas o retrato o espejo de Leopoldo María Panero acaba de ser publicado por la editorial Calambur, se titula &lt;em&gt;Escribir Como Escupir&lt;/em&gt; y equivale a su rostro. Desde el primer poema -“Ritual Sioux”- hasta el apéndice -“Tres poemas más”- nunca baja la guardia esta poesía maldita sin fingirlo en la que la imaginación radical de la locura se va haciendo metáfora una y otra vez para denunciarlo todo así, como no supieron hacerlo ni la poesía social, ni la poesía de la experiencia ni el realismo sucio.&lt;br /&gt;   Son poemas heridos, imperfectos, crudos, que se asientan rítmicamente en la repetición, y verbalmente en la reiteración. Así &lt;em&gt;Escribir como Escupir&lt;/em&gt; está en la línea coherente de los mejores libros del autor -“Narciso en el acorde último de las flautas”, “Contra España y otros poemas no de amor” y “Poemas del Manicomio de Mondragón”- pues a estas alturas Leopoldo María Panero no pretende ya ampliar su mundo, sino sólo se fija la proeza de intensificarlo.&lt;br /&gt;   Leer pues este poemario es maltratarse a uno mismo: esta poesía parece a veces ininteligible porque la lucidez pura no puede ser comprendida por la mente humana, pero si podemos al menos atisbarla mediante la intuición. Además hay aquí poemas como el titulado “Carta al padre” en los que el autor no sólo ajusta cuentas; también nos hace saber que hacer repaso es humillar al tiempo. Como la perspicacia de Erasmo de Rótterdam nos enseñó, hay sabiduría en la locura.  Como el dolor de Nietzsche nos enseñó, hay clarividencia y una universidad del desengaño en la locura. Como Leopoldo María Panero escribe: “Dolor, maestro de escuela español / que lloras en vano por una vida que no hay… / Soy un apestado de la luz… / El único señor del mundo / es la Reina de Corazones”.&lt;br /&gt;   Leopoldo María Panero se muestra en estas páginas como un poeta muy culto cuya misión es mearse en la cultura para liberarnos de imposturas. Por eso su poesía rezuma un existencialismo no meramente intelectual, como el de Sartre, sino radicalmente vital… Probablemente -lo insinúan estos versos- no los filósofos en sus libros ni los profesores desde sus cátedras sino acaso sólo un loco peligroso tenga autoridad moral para hablarnos de existencialismo.&lt;br /&gt;   La poesía de Leopoldo María Panero, como la de Artaud o Tristan Tzara, como los cuadros de Van Gogh o los crímenes de Jack el Destripador, es siempre la creación de quien se quema a lo bonzo; la de quien llega al límite para hacer una obra única a costa sobre todo de sí mismo.&lt;br /&gt;   Sin embargo nosotros, apóstoles de lo correcto, la lógica, lo normal, lo que cuadra y no molesta, juzgamos su imperfecta poesía, la desdeñamos y apostamos por lo de siempre a la hora de dar loas, fustas y premios, como bien ha denunciado en sus escritos críticos Tua Blesa.&lt;br /&gt;   Se me ocurre una locura: para que recuperemos la fe que nunca hemos tenido en la justicia poética, ¿por qué no presenta alguien &lt;em&gt;Escribir como Escupir&lt;/em&gt; como candidato al Premio Nacional de Poesía?&lt;br /&gt;   Sé que ante tal propuesta dan ganas de morirse de la risa... Escribe Panero: “El indio va disfrazado por la ciudad / con un espejo en la espalda / para que te veas reflejado / si te ríes de él”. En fin.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36447438-3972263898349816227?l=www.luisartigue.com%2Findex.html'/&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LuisArtigueBlog/~4/mYSfA2JONE4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/3972263898349816227/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="https://www.blogger.com/comment.g?blogID=36447438&amp;postID=3972263898349816227" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3972263898349816227" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/36447438/posts/default/3972263898349816227" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LuisArtigueBlog/~3/mYSfA2JONE4/escribir-como-escupir-de-leopoldo-mara.html" title="ESCRIBIR COMO ESCUPIR de Leopoldo María Panero" /><author><name>Luis Artigue</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14758532055172670328</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" name="OpenSocialUserId" value="03572509215763621801" /></author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><feedburner:origLink>http://www.luisartigue.com/2008/09/escribir-como-escupir-de-leopoldo-mara.html</feedburner:origLink></entry></feed>
