<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" version="2.0">

<channel>
	<title>Mundo Libre Digital</title>
	
	<link>http://www.mundolibredigital.com</link>
	<description>"Para que una naciÃ³n ame la libertad basta con que la conozca, y para que sea libre basta con que lo desee." Lafayette</description>
	<lastBuildDate>Sat, 31 Jul 2010 11:55:52 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/MundoLibreDigital" /><feedburner:info xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" uri="mundolibredigital" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><item>
		<title>Â¿SÃ“LO LOS TOROS?, por Pablo Molina</title>
		<link>http://www.mundolibredigital.com/?p=1591</link>
		<comments>http://www.mundolibredigital.com/?p=1591#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Jul 2010 11:54:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesus Nava</dc:creator>
				<category><![CDATA[TRIBUNA LIBRE]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mundolibredigital.com/?p=1591</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;La comunidad autÃ³noma que acaba de prohibir los toros es tambiÃ©n la que cuenta con una clase dirigente declarada en rebeldÃ­a contra el ordenamiento jurÃ­dico espaÃ±ol a cuenta del nuevo estatuto de autonomÃ­a, la misma regiÃ³n que en virtud de esa norma, inconstitucional a todas luces, somete a un vasallaje financiero al resto del paÃ­s, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>&#8220;La comunidad autÃ³noma que acaba de prohibir los toros es tambiÃ©n la que cuenta con una clase dirigente declarada en rebeldÃ­a contra el ordenamiento jurÃ­dico espaÃ±ol a cuenta del nuevo estatuto de autonomÃ­a, la misma regiÃ³n que en virtud de esa norma, inconstitucional a todas luces, somete a un vasallaje financiero al resto del paÃ­s, expolia los recursos comunes a despecho de la solidaridad interterritorial y acaba con la igualdad de todos los espaÃ±oles consagrada en la constituciÃ³n. Todas estas fechorÃ­as no sÃ³lo han sido consentidas, sino saludadas con aplausos por muchos de los que ahora se declaran ofendidÃ­simos ante el hecho de que JosÃ© TomÃ¡s no pueda cortar sus dos rabos habituales en la Monumental de Barcelona, porque la &#8220;EspaÃ±a plural&#8221; exige este catÃ¡logo infame de concesiones para no romper &#8220;el consenso&#8221;. Â¿QuÃ© consenso? Desde luego a mÃ­ no me han preguntado. Que lo hagan. Que convoquen un referÃ©ndum para conocer la opiniÃ³n de los que tenemos que financiar los caprichos del tripartito aguantando resignados y muy consensuadamente todos sus insultos, entre los cuales la prohibiciÃ³n taurina es tal vez el de menor entidad. Que lo convoquen maÃ±ana mismo. Muchos tenemos ya la respuesta preparada.&#8221;</strong></em></p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<p>Ha resultado interesante leer y escuchar las agudas reflexiones de polÃ­ticos, intelectuales y medios de comunicaciÃ³n acerca de la Ãºltima andanada contra la libertad individual lanzada por el tripartito, es decir, por Zapatero, a cuenta de la fiesta de los toros.</p>
<p><a href="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/pablo-molina2-MLDrc.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-1593" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" title="Pablo Molina" src="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/pablo-molina2-MLDrc.jpg" alt="" width="252" height="261" /></a></p>
<p>Los calificativos han sido todo lo recios que permite el CÃ³digo Penal, concluyendo prÃ¡cticamente toda nuestra elite acadÃ©mica, mediÃ¡tica y polÃ­tica en que se trata de una injusticia intolerable que pone en peligro hasta las bases en que se sustenta la ex naciÃ³n espaÃ±ola.</p>
<p>Lo curioso es que toda esta oleada de indignaciÃ³n se haya producido por el hecho de prohibir en CataluÃ±a un espectÃ¡culo en claro declive en aquella regiÃ³n al que sÃ³lo asiste una fracciÃ³n marginal de sus habitantes. Se trata del mismo territorio en que la mitad de los ciudadanos no puede educar a sus hijos en su lengua materna, derecho reconocido hasta por la ONU (que ya es ponerse), en que la lengua comÃºn de todos los espaÃ±oles estÃ¡ proscrita en el Ã¡mbito pÃºblico, en que amenazan con multarte si llevas una bandera espaÃ±ola en el vehÃ­culo con el que trabajas o en el que directamente te multan si no rotulas tu negocio en la lengua vernÃ¡cula.<span id="more-1591"></span></p>
<p>La comunidad autÃ³noma que acaba de prohibir los toros es tambiÃ©n la que cuenta con una clase dirigente declarada en rebeldÃ­a contra el ordenamiento jurÃ­dico espaÃ±ol a cuenta del nuevo estatuto de autonomÃ­a, la misma regiÃ³n que en virtud de esa norma, inconstitucional a todas luces, somete a un vasallaje financiero al resto del paÃ­s, expolia los recursos comunes a despecho de la solidaridad interterritorial y acaba con la igualdad de todos los espaÃ±oles consagrada en la constituciÃ³n.</p>
<p>Es, en fin, el mismo territorio al que un nefasto ex presidente del Gobierno, segÃºn el decadente periodista experto en conspiraciones republicanas &#8220;el mayor estadista espaÃ±ol del siglo XX&#8221;, y la actual ministra de Defensa han calificado de &#8220;naciÃ³n sin Estado&#8221;, sin que hasta el momento nadie (salvo esta casa) haya exigido la dimisiÃ³n de la interfecta o su cese inmediato como ministra del Reino de EspaÃ±a.</p>
<p>Todas estas fechorÃ­as no sÃ³lo han sido consentidas, sino saludadas con aplausos por muchos de los que ahora se declaran ofendidÃ­simos ante el hecho de que JosÃ© TomÃ¡s no pueda cortar sus dos rabos habituales en la Monumental de Barcelona, porque la &#8220;EspaÃ±a plural&#8221; exige este catÃ¡logo infame de concesiones para no romper &#8220;el consenso&#8221;. Â¿QuÃ© consenso? Desde luego a mÃ­ no me han preguntado. Que lo hagan. Que convoquen un referÃ©ndum para conocer la opiniÃ³n de los que tenemos que financiar los caprichos del tripartito aguantando resignados y muy consensuadamente todos sus insultos, entre los cuales la prohibiciÃ³n taurina es tal vez el de menor entidad. Que lo convoquen maÃ±ana mismo. Muchos tenemos ya la respuesta preparada.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<div>
<p><strong>Pablo Molina </strong><em>es miembro del <a href="http://www.juandemariana.org/" target="_blank">Instituto Juan de Mariana</a>.</em></p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mundolibredigital.com/?feed=rss2&amp;p=1591</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LA DELINCUENCIA EDUCADA, por PÃ­o Moa</title>
		<link>http://www.mundolibredigital.com/?p=1579</link>
		<comments>http://www.mundolibredigital.com/?p=1579#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 25 Jul 2010 10:22:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesus Nava</dc:creator>
				<category><![CDATA[TRIBUNA LIBRE]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mundolibredigital.com/?p=1579</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;RodrÃ­guez transformÃ³ arteramente el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo en Pacto con los terroristas contra las libertades, convirtiÃ©ndose en el mayor colaborador que la ETA haya tenido en su historia.Â La clave polÃ­tica era el estatuto de CataluÃ±a, un modelo para las Vascongadas quizÃ¡ con Navarra, que creaba una nueva naciÃ³n y por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>&#8220;RodrÃ­guez transformÃ³ arteramente el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo en Pacto con los terroristas contra las libertades, convirtiÃ©ndose en el mayor colaborador que la ETA haya tenido en su historia.Â La clave polÃ­tica era el estatuto de CataluÃ±a, un modelo para las Vascongadas quizÃ¡ con Navarra, que creaba una nueva naciÃ³n y por tanto una nueva soberanÃ­a, dejaba el estado espaÃ±ol en residual, etc. Esta polÃ­tica la llamÃ³ Ã©l &#8220;diÃ¡logo&#8221; y &#8220;proceso de paz&#8221;, pero, con mÃ¡s realismo, la calificÃ³ de alta traiciÃ³n Cristina Alberdi, y como mÃ­nimo podemos dejarla en &#8220;colaboraciÃ³n con banda armada&#8221;. Otras dos fechorÃ­as fundamentales de RodrÃ­guez: sustituir en la polÃ­tica internacional el acuerdo con las democracias por la colaboraciÃ³n con las dictaduras, a las que, con su tÃ­pica perversiÃ³n del lenguaje, llama &#8220;civilizaciones&#8221;, con las que busca alianza.Â Otro desmÃ¡n decisivo ha sido imponer la ley totalitaria de &#8220;memoria histÃ³rica&#8221;, que falsea la historia y tira de la alfombra bajo los pies de la transiciÃ³n y la democracia.Â Se entiende que el personaje se permita con tanta alegrÃ­a colaborar con la ETA, pues en definitiva comparte con ella el 80 Ã³ 90% de ideologÃ­a.Â Casi todas las acciones y conductas de RodrÃ­guez conculcan las leyes, la ConstituciÃ³n, los derechos y libertades ciudadanos y el interÃ©s nacional de EspaÃ±a. Son hechos delictivos.&#8221;</strong></em></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>* * * * * *</strong></em></p>
<p>En el accidentado debate de hace unos dÃ­as en VEO7, Isabel San SebastiÃ¡n comentÃ³ que la Ãºnica virtud del actual jefe de Gobierno era su buena educaciÃ³n. Yo siempre creÃ­ que las buenas maneras se llaman hipocresÃ­a cuando acompaÃ±an a acciones como las de ese personaje. AsÃ­, cuando me tocÃ³ el turno, hice un pequeÃ±o balance de gobierno.</p>
<p><a href="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/Pio-Moa-MLDr.jpg"><img class="size-full wp-image-1584 alignleft" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" title="PÃ­o Moa" src="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/Pio-Moa-MLDr.jpg" alt="" width="200" height="237" /></a></p>
<p>Ante todo, RodrÃ­guez transformÃ³ arteramente el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo en Pacto con los terroristas contra las libertades, convirtiÃ©ndose en el mayor colaborador que la ETA haya tenido en su historia. Ã‰l se encontrÃ³ con una ETA acosada e infiltrada, que llevaba un aÃ±o y medio fracasando en sus intentos asesinos, y pensÃ³ que podÃ­a aprovechar el trabajo del gobierno anterior para convencer a los etarras de dejar las pistolas a cambio de enormes concesiones. De este modo aparecerÃ­a como &#8220;pacificador&#8221; y, quiÃ©n sabe, hasta ganarÃ­a el premio Nobel, como le sugerÃ­an los propios etarras.</p>
<p>Las concesiones se hacÃ­an, lÃ³gicamente, a costa del estado de derecho, de las normas mÃ¡s elementales de la democracia, de las vÃ­ctimas directas a quienes pretendÃ­a acallar mafiosamente, y de la unidad de EspaÃ±a. AsÃ­, proporcionÃ³ a la ETA legalizaciÃ³n de sus terminales, dinero pÃºblico, proyecciÃ³n internacional, entorpecimiento de la acciÃ³n judicial, chivateo, etc.<span id="more-1579"></span></p>
<p>La clave polÃ­tica era el estatuto de CataluÃ±a, un modelo para las Vascongadas quizÃ¡ con Navarra, que creaba una nueva naciÃ³n y por tanto una nueva soberanÃ­a, dejaba el estado espaÃ±ol en residual, etc. Esta polÃ­tica la llamÃ³ Ã©l &#8220;diÃ¡logo&#8221; y &#8220;proceso de paz&#8221;, pero, con mÃ¡s realismo, la calificÃ³ de alta traiciÃ³n Cristina Alberdi, y como mÃ­nimo podemos dejarla en &#8220;colaboraciÃ³n con banda armada&#8221;. La oposiciÃ³n, lejos de denunciar la inaudita fechorÃ­a por su nombre, terminÃ³ imitando el <em>estatut</em> en Valencia y ayudando a montar una nueva &#8220;realidad nacional&#8221; en AndalucÃ­a.</p>
<p>Afirman algunos que luego RodrÃ­guez ha cambiado. Pero, aparte de no ser asÃ­, porque todas las bases de la colaboraciÃ³n siguen en pie, ese cambio no repara los enormes daÃ±os causados. Es como si un estafador, despuÃ©s de desvalijar a incontables personas, dijese que ya no pensaba estafar mÃ¡s, y ahÃ­ quedara todo.</p>
<p>SeÃ±alÃ© otras dos fechorÃ­as fundamentales de RodrÃ­guez: sustituir en la polÃ­tica internacional el acuerdo con las democracias por la colaboraciÃ³n con las dictaduras, a las que, con su tÃ­pica perversiÃ³n del lenguaje, llama &#8220;civilizaciones&#8221;, con las que busca alianza. Â¿Alianza contra quiÃ©n? No es difÃ­cil verlo.</p>
<p>Otro desmÃ¡n decisivo ha sido imponer la ley totalitaria de &#8220;memoria histÃ³rica&#8221;, que falsea la historia y tira de la alfombra bajo los pies de la transiciÃ³n y la democracia. Porque su objetivo es deslegitimar al franquismo, del cual viene precisamente la democracia, mientras que de los antifranquistas retroactivos vienen todas las amenazas a ella: el terrorismo, las oleadas de corrupciÃ³n, los separatismos, el entierro de Montesquieu, etc. Se entiende que el personaje se permita con tanta alegrÃ­a colaborar con la ETA, pues en definitiva comparte con ella el 80 Ã³ 90% de ideologÃ­a.</p>
<p>Por no extenderme sobre otras muchas tropelÃ­as, como la parodia del matrimonio homosexual, la negativa a tomar a tiempo medidas contra la crisis econÃ³mica, el aborto, el ataque al Valle de los CaÃ­dos, etc.</p>
<p>Casi todas las acciones y conductas de RodrÃ­guez conculcan las leyes, la ConstituciÃ³n, los derechos y libertades ciudadanos y el interÃ©s nacional de EspaÃ±a. Son hechos delictivos.</p>
<p>En VEO7, un periodista formado en la SER dijo no tolerar que al jefe de Gobierno de su paÃ­s se le llamase &#8220;delincuente&#8221;. Como no tiene ni idea de la democracia, no sabe que un jefe de Gobierno debe estar sujeto a la ley y puede delinquir, como ha pasado no pocas veces. Pero Ã©l pretende que el cargo le hace irresponsable. AsÃ­ se estÃ¡ descomponiendo y latinoamericanizando la democracia en EspaÃ±a.</p>
<p>Pero la evidencia no puede ocultarse: tenemos un Gobierno ilegÃ­timo que no respeta la ConstituciÃ³n ni los integridad de EspaÃ±a. Si la democracia se mantiene, sus personajes tendrÃ¡n que dar cuentas algÃºn dÃ­a de sus abusos ante los jueces. Como ya pasÃ³ con unos cuantos altos cargos del felipismo.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>PÃO MOA</strong>, en <strong><a href="http://www.libertaddigital.com/">Libertad Digital</a></strong>, 23/07/2010.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mundolibredigital.com/?feed=rss2&amp;p=1579</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Â¿LIBERTAD DEMOCRÃTICA O DICTADURA DEL PROLETARIADO?, por JesÃºs Nava</title>
		<link>http://www.mundolibredigital.com/?p=201</link>
		<comments>http://www.mundolibredigital.com/?p=201#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 24 Jul 2010 13:49:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesus Nava</dc:creator>
				<category><![CDATA[SANTO Y SEÃ‘A]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.israelnava.com/mundolibre/?p=201</guid>
		<description><![CDATA[â€œUna revoluciÃ³n democrÃ¡tica genuina persigueÂ un cambio radical del sistema, no la destrucciÃ³n violenta del orden. Y tieneÂ entre otros cometidos primordiales, como dijo Jefferson, &#8220;inculcar a las minorÃ­as el deber de aquiescencia a la voluntad de la mayorÃ­a; y a las mayorÃ­as el respeto a los derechos de la minorÃ­aâ€. Que los reaccionarios y los revolucionarios [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>â€œUna revoluciÃ³n democrÃ¡tica genuina persigueÂ un cambio radical del sistema, no la destrucciÃ³n violenta del orden. Y tieneÂ entre otros cometidos primordiales, como dijo Jefferson, &#8220;inculcar a las minorÃ­as el deber de aquiescencia a la voluntad de la mayorÃ­a; y a las mayorÃ­as el respeto a los derechos de la minorÃ­aâ€. Que los reaccionarios y los revolucionarios espaÃ±oles hicieran caso omiso de esta regla esencial del republicanismo, le costÃ³ al pueblo espaÃ±ol una sangrienta y absurda guerra civil, asÃ­ como la extinciÃ³n hasta hoy de todo vestigio de democracia constitucional y representativa. No es el odio de clases, sino el amor a la libertad, la igualdad y la concordia lo que otorga grandeza a un pueblo y legitimidad moral a su lucha por la independencia de cualquier tipo de opresiÃ³n. Toda revoluciÃ³n inspiradaÂ por elÂ odio y el resentimiento podrÃ¡ cambiar de tirano, pero jamÃ¡s conseguirÃ¡ erradicar la tiranÃ­a.â€</strong></em></p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Y</strong></span></span>a he advertido, mÃ¡s de una vez, de que el hecho de publicar un artÃ­culo en <strong><a href="http://www.filosofiadigital.com">FilosofÃ­a Digital</a></strong>, o aquÃ­,Â no implica que estÃ© de acuerdo con todo lo que dicen sus autores. En ocasiones, es sÃ³lo una idea o una frase lo que me interesa, pero, por supuesto, respeto el pensamiento Ã­ntegro del escritor, aunque discrepe. Mi verdadero pensamiento lo expreso a travÃ©s de mis propios artÃ­culos, no de los ajenos.</p>
<p><a title="segunda-republica-fdr.jpg" href="http://israelnava.com/filosofiadigital/wp-content/uploads/2008/06/segunda-republica-fdr.jpg"><img title="RepresentaciÃ³n de la Segunda RepÃºblica EspaÃ±ola (1931-1939)." src="http://israelnava.com/filosofiadigital/wp-content/uploads/2008/06/segunda-republica-fdr.jpg" alt="RepresentaciÃ³n de la Segunda RepÃºblica EspaÃ±ola (1931-1939)." hspace="10" align="left" /></a></p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>N</strong></span></span>o puedo compartir, por ejemplo, como dicen <strong>De Francisco</strong> y <strong>RaventÃ³s</strong> en <strong><a href="http://www.mundolibredigital.com/?p=178" target="_blank">Ã©ste</a></strong>, que si los pobres fueran minorÃ­a, aÃºn asÃ­, democracia serÃ­a el gobierno de esa minorÃ­a. Democracia es, al menos asÃ­ lo entiendo yo, el <em>autogobierno del pueblo</em>, queÂ es la mayorÃ­a natural en cualquier lugar del mundo, y que,Â generalmente, no es rica, sino pobre; pero allÃ­ donde todos los ciudadanos gozaren deÂ prosperidad real e igualdadÂ efectiva de derechos, incluyendo el derecho social de propiedad y aÂ trabajar honradamente para ganarse la vida, democracia seguirÃ­a siendo el gobierno de la mayorÃ­a, aunqueÂ fuera prÃ³spera, y no de una minorÃ­a por paupÃ©rrima que sea.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>U</strong></span></span>na revoluciÃ³n democrÃ¡tica genuina persigue el cambio del sistema, no la destrucciÃ³n violenta del orden. Y tieneÂ entre otros cometidos primordiales, como dijo <strong>Jefferson</strong>, <em>â€œinculcar a las minorÃ­as el deber deÂ aquiescencia a la voluntad de la mayorÃ­a; y a las mayorÃ­as el respeto a los derechos de la minorÃ­aâ€.</em> Que los reaccionarios y los revolucionarios espaÃ±oles hicieran caso omiso de esta <strong><a href="http://www.filosofiadigital.com/?p=1210" target="_blank">regla esencial</a></strong> del republicanismo, le costÃ³ al pueblo espaÃ±ol una sangrienta y absurda guerra civil, asÃ­ como la extinciÃ³n hasta hoy de todo vestigio de democracia real.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>N</strong></span></span>o es el odio de clases, sino el amor a la libertad, la igualdad y la concordia lo que otorga grandeza a un pueblo y legitimidad moral a su lucha por la independencia de cualquier tipo de opresiÃ³n. Toda revoluciÃ³n inspiradaÂ por elÂ odio y el resentimiento podrÃ¡ cambiar de tirano, pero jamÃ¡s conseguirÃ¡ erradicar la tiranÃ­a.Â <span id="more-201"></span></p>
<p>Â¡<span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>C</strong></span></span>uÃ¡n vivo es el contraste entre la soflama delÂ Manifiesto ComunistaÂ exhortando aÂ la uniÃ³n deÂ los proletarios de todos los paÃ­ses,Â tras proclamar <em>â€œabiertamente que sus objetivos sÃ³lo podrÃ¡n conseguirse con el derrocamiento violento de todo el orden social pasadoâ€, </em>y<em>Â </em>el llamamiento deÂ <strong>Jefferson</strong> a la concordia ciudadana,Â una vez que â€œel bando sagradoâ€ de los demÃ³cratas americanos le aupÃ³ a laÂ presidencia de los Estados Unidos! OigÃ¡moslo:</p>
<p><em>â€œ<span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>U</strong></span></span>nÃ¡monos, pues, conciudadanos, en un sÃ³lo corazÃ³n y una sola mente. Devolvamos a la relaciÃ³n social esa armonÃ­a y afecto sin los cuales la libertad yÂ hasta la propia vida son cosas tristes. Y no olvidemos que, tras abolir de nuestra tierra aquella intolerancia religiosa bajo la cual ha sangrado y padecido la humanidad tanto tiempo, poco habremos ganado si se sostiene una intolerancia polÃ­tica tan despÃ³tica, tan perversa y tan capaz de persecuciones amargas y sangrientas.â€</em>Â </p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>P</strong></span></span>or eso, para construir una sociedad armÃ³nica donde no tenga cabida la intolerancia o la violencia, una ConstituciÃ³n democrÃ¡tica tiene que establecer <strong><a href="http://www.filosofiadigital.com/?p=1711" target="_blank">mucho mÃ¡s</a></strong> que la separaciÃ³n de poderes y el sufragio universal, ya que tan importante como prevenir el despotismo legislativo, ejecutivo, judicial o de partido, lo es, en un republicanismo justo y bien entendido, el evitar la explotaciÃ³nÂ u opresiÃ³n del hombre por el hombre, ya sea Ã©sta polÃ­tica, religiosa, econÃ³mica, social o moral. Comparto, pues,Â totalmente el pensamiento de <strong>Robespierre</strong> cuando afirmÃ³ que <em>â€œla primera ley social es la que garantiza a todos los miembros de la sociedad los medios de existirâ€.</em></p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>P</strong></span></span>eroÂ sigue siendoÂ ley sagrada del republicanismo democrÃ¡tico que una mayorÃ­a de un solo voto es tan vÃ¡lida como la de una mayorÃ­a aplastante. Y tambiÃ©n, por supuesto,Â que esa mayorÃ­a tiene que ser justa y razonable para ser legÃ­tima,Â debiendo respetar escrupulosamente los derechos individuales del hombre y los colectivos del ciudadano. AsÃ­ que, dictaduras ni mentarlas; porque, aunque fuere la de los trabajadores asalariados, ninguna tiranÃ­a de una parte de la sociedad sobre el resto es democrÃ¡tica.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>n palabras, otra vez, Â deÂ <strong>Robespierre</strong>, <em>â€œninguna porciÃ³n del pueblo puede ejercer el poder del pueblo enteroâ€</em>, aunque la opiniÃ³n que expresa debe ser respetada como proviniente de una parte del pueblo y por concurrir a la la formaciÃ³n de la voluntad general. Â¿O acaso el demos/pueblo lo constituyen Ãºnicamente los obreros, una secciÃ³n de los trabajadoresÂ o unaÂ facciÃ³n ocasional de votantes?</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>D</strong></span></span>e cualquier modo, una dictadura, incluso del proletariado, ademÃ¡s de un intento baldÃ­o de resolver la lucha de clases, o el conflicto de intereses, mediante el dominio de una de ellas y la aniquilaciÃ³n del resto, es incompatible con la verdadera libertad. Un individuo o un pueblo libre sÃ³lo obedece al derecho natural y a las leyes racionales de las que Ã©l mismo es legislador. Y serÃ¡ esclavo tanto siÂ someteÂ violentamente a otrosÂ individuos o pueblos como si Ã©l mismo es sometido por la fuerza al gobierno de uno, de varios o de muchos.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>N</strong></span></span>o creo, por otra parte, que la tiranÃ­a comunista en la URSS fuera resultado de la â€œtraiciÃ³nâ€ a la idea de <strong>Marx</strong>, sino de su â€œdesarrolloâ€ consecuente. De ahÃ­ mi sospecha de que el cinismo de <strong>Lenin</strong>, al replicar con su <strong><a href="http://israelnava.com/filosofiadigital/?p=290" target="_blank">â€œlibertad, Â¿para quÃ©?â€</a></strong> a las objeciones de ciertos socialistas espaÃ±oles al rÃ©gimen soviÃ©tico,Â fuera plenamente coherente con el marxismo y su â€œdictadura del proletariadoâ€.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>C</strong></span></span>omo dirÃ­a <strong>Montesquieu</strong>, Ãºnicamente hay democracia allÃ­ <em>â€œdonde el pueblo entero es dueÃ±o del poder soberanoâ€</em>. El resultado de una dictadura jamÃ¡s serÃ¡ la libertad democrÃ¡tica; pues cuando el pueblo estÃ¡ sometido al poderÂ tirÃ¡nico de una<em> clase</em>Â o alÂ deÂ una <em>mayorÃ­a</em>, ni es libre ni soberano; ya que una cosa es que el pueblo, como <em>un todo</em>,Â tenga el poder de autogobernarse, y otra, muy distinta, que lo tenga <em>una facciÃ³n</em>. La libertad, tanto individual como colectiva, no consiste en seguir el dictado de las propias pasiones, ni en la capacidad de mandar sobre otros, sino en la sumisiÃ³n voluntariaÂ a la guÃ­a de la razÃ³n natural, supremo Legislador que noÂ aconseja otra cosa que el bien comÃºn de la Humanidad.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Y</strong></span></span>, como es ridÃ­culo soÃ±ar con la racionalidad de las masas o la incorruptibilidad de sus representantes en el gobierno,Â es necesario conjugar sabiamente la voluntad legÃ­tima de la mayorÃ­a con el respeto escrupuloso a los derechos de la minorÃ­a. Para conseguirlo es indispensableÂ que todos los ciudadanos, en el ejercicio de su soberanÃ­a,Â <em>acuerden</em> dotarse, <em>como mÃ­nimo</em>, de una ConstituciÃ³n libre, basada en una democracia municipal,Â regionalÂ y nacional lo mÃ¡s amplia y participativa posible,Â con separaciÃ³n de poderes yÂ gobierno representativo en el Estado, asÃ­ comoÂ de una DeclaraciÃ³n de principios universales eÂ iguales para todos, incluyendo el derecho de propiedad o al trabajo. SÃ³lo mediante un acuerdoÂ social de este tipo, pactado entre los ciudadanos de todas las clases,Â otorgaremos al Estado su virtud fundamental: la seguridad, y podremos alcanzar su codiciado fin Ãºltimo: laÂ libertad.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>n esa sabia combinaciÃ³n de leyes, que constituyen el alma de una naciÃ³n, se basa el arte de ser libres, la salud del cuerpo social y, por supuesto, la felicidad general.</p>
<p><em>MLD, 01/07/2008.</em></p>
<p class="alt">&#8220;Digo el primordial santo y seÃ±a, hago el signo de la democracia. No aceptarÃ© nada que no sea ofrecido a los demÃ¡s en iguales condiciones.&#8221; WALT WHITMAN</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mundolibredigital.com/?feed=rss2&amp;p=201</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>UN JACOBINO A ULTRANZA, por Aira Mauricio</title>
		<link>http://www.mundolibredigital.com/?p=1559</link>
		<comments>http://www.mundolibredigital.com/?p=1559#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 23 Jul 2010 17:27:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesus Nava</dc:creator>
				<category><![CDATA[TRIBUNA LIBRE]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mundolibredigital.com/?p=1559</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Evidente que â€œjacobinoâ€ tiene muchas connotaciones;Â  sobresale el primado de una ideologÃ­a abstracta de la sociedad, la imposiciÃ³n restrictiva de la autonomÃ­a en el ejercicio econÃ³mico y del ciudadano (Estado Padre y Providencia) concesionario de los bienes sociales y sostÃ©n del enriquecimiento de la Ã©lite destinada a mantenerlo en el poder. ApareciÃ³ como logia masÃ³nica, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>&#8220;Evidente que â€œjacobinoâ€ tiene muchas connotaciones;Â  sobresale el primado de una ideologÃ­a abstracta de la sociedad, la imposiciÃ³n restrictiva de la autonomÃ­a en el ejercicio econÃ³mico y del ciudadano (Estado Padre y Providencia) concesionario de los bienes sociales y sostÃ©n del enriquecimiento de la Ã©lite destinada a mantenerlo en el poder. ApareciÃ³ como logia masÃ³nica, Â se convirtiÃ³ en abanderado de ideas revolucionas extremas, â€œdefendÃ­a la democraciaâ€ contra izquierdistas radicales que predicaban la dictadura para imponer â€œsu propia democraciaâ€, es decir, en el caso boliviano es directamente plagiado del original.Â Se sentaban a la izquierda siempre. OfrecÃ­an nuevas formas, nueva polÃ­tica, nueva moral, nueva filosofÃ­a; asÃ­ los pobres querÃ­an ser ricos, los plebeyos nobles, los ignorantes sabios.Â Para ello habÃ­a que renunciar a la aÃ±eja idea de la religiÃ³n y acabar con el clÃ©rigo, con el fraile, con el noble y el hacendado.Â Los â€œfilÃ³sofosâ€ del MAS repiten las mismas promesas â€œpara vivir bienâ€ y estÃ¡n logrando colocar legiones de sus adherentes en cargos pÃºblicos sin importar el grado de preparaciÃ³n ni su rendimiento en el aparato del Estado. La consigna es sustituir a los antiguos funcionarios por los incondicionales, carne de caÃ±Ã³n para toda tarea propagandÃ­stica, de agitaciÃ³n de masas. El Estado va de tumbo en tumbo, no hay gestiÃ³n y las nacionalizaciones estÃ¡n resultados tan caras que costarÃ¡n gran parte de las reservas monetarias para pagar los juicios en contra de Bolivia en tribunales internacionales.&#8221;</strong></em></p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<p>De visita en Lyon y habitando a pocos metros del Teatro de los Celestinos, resultÃ³ adecuado adentrarse en las ideas de jacobinos y celestinos que transformaron el antiguo convento de dominicos en teatro monumental que conserva sus rasgos originales y estÃ¡ preciosamente conservado. Nadie duda de la influencia que los sucesos de 1789 que dieron fin con el absolutismo monÃ¡rquico francÃ©s y que expandieron las ideas libertarias mÃ¡s trascendentales aunque el radicalismo jacobino hubiese influido mÃ¡s que otras entre nosotros.Â </p>
<p><a href="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/Evo-Morales-MLDr.jpg"><img class="size-full wp-image-1564 alignleft" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" title="Evo Morales, Presidente de Bolivia." src="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/Evo-Morales-MLDr.jpg" alt="" width="252" height="322" /></a></p>
<p>Los jacobinos actuaron como fÃ©rreos defensores de la RevoluciÃ³n y enarbolando el pensamiento de Voltaire y Rousseau en los hechos suprimieron la igualdad y la libertad, se autoproclamaron redentores y terminaron matando a sus opositores. Se dice que seis mil jacobinos en Paris y 300 mil en la RepÃºblica, proclamÃ¡ndose â€œla reserva ideolÃ³gica del procesoâ€ dieron de chicotazos a 25 millones de franceses. Los jacobinos guillotinaron decenas de miles, entre ellos a otros jacobinos algo diferentes.Â </p>
<p>Â AsÃ­, cuando el MAS toma el poder en Bolivia el cerebro gris de una falange se autoproclama â€œel Ãºltimo de los jacobinosâ€ y se esmera en demostrar la misma conducta de chicotear a la sociedad boliviana, cegar vidas humanas a los fines de imponer su ideologÃ­a (recordar La Calancha. 11 de enero en Cochabamba, 16 de abril en Santa Cruz, etc.,) y de organizar las purgas internas al mÃ¡s puro estilo trotskista y estaliniano, todo ello a tÃ­tulo de un cambio que no llega. Bolivia sigue estando con HaitÃ­ a la cola del continente y los pobres no han disminuido y â€œel repartoâ€ no alivia las necesidades vitales.Â <span id="more-1559"></span></p>
<p>Evidente que â€œjacobinoâ€ tiene muchas connotaciones;Â  sobresale el primado de una ideologÃ­a abstracta de la sociedad, la imposiciÃ³n restrictiva de la autonomÃ­a en el ejercicio econÃ³mico y del ciudadano (Estado Padre y Providencia) concesionario de los bienes sociales y sostÃ©n del enriquecimiento de la Ã©lite destinada a mantenerlo en el poder. ApareciÃ³ como logia masÃ³nica se convirtiÃ³ en abanderado de ideas revolucionas extremas, â€œdefendÃ­a la democraciaâ€ contra izquierdistas radicales que predicaban la dictadura para imponer â€œsu propia democraciaâ€, es decir, en el caso boliviano es directamente plagiado del original. (AclaraciÃ³n del Espasa: se reunÃ­an en el convento Son Tiago que en latÃ­n es Jacobus en francÃ©s Saint-Jacques).</p>
<p>Contrarios a la monarquÃ­a, pretendÃ­an destrozar al clero, a la nobleza a los adinerados. Se sentaban a la izquierda siempre. OfrecÃ­an nuevas formas, nueva polÃ­tica, nueva moral, nueva filosofÃ­a, asÃ­ los pobres querÃ­an ser ricos, los plebeyos nobles, los ignorantes sabios. Â¿QuÃ© nuevas tierras? A quitÃ¡rselas a sus dueÃ±os, industrias, poder, instituciones a quitÃ¡rselas de las manos de sus poseedores. AsÃ­ todo el proceso de principio a fin, aunque repitiendo los mismos errores del pasado. Para ello habÃ­a que renunciar a la aÃ±eja idea de la religiÃ³n y acabar con el clÃ©rigo, con el fraile, con el noble y el hacendado.Â </p>
<p>Los â€œfilÃ³sofosâ€ del MAS repiten las mismas promesas â€œpara vivir bienâ€ y estÃ¡n logrando colocar legiones de sus adherentes en cargos pÃºblicos sin importar el grado de preparaciÃ³n ni su rendimiento en el aparato del Estado. La consigna es sustituir a los antiguos funcionarios por los incondicionales, carne de caÃ±Ã³n para toda tarea propagandÃ­stica, de agitaciÃ³n de masas. El Estado va de tumbo en tumbo, no hay gestiÃ³n y las nacionalizaciones estÃ¡n resultados tan caras que costarÃ¡n gran parte de las reservas monetarias para pagar los juicios, hasta ahora 7 abiertos en contra de Bolivia en tribunales internacionales.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>El autor es periodista</strong>. Publicado enÂ <a href="http://www.lostiempos.com/"><strong>LosTiempos.com</strong></a>Â (Cochabamba, Bolivia, 23/07/2010).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mundolibredigital.com/?feed=rss2&amp;p=1559</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LA DEMOCRACIA PURA Y UNA REPÃšBLICA LIBRE, por Brutus</title>
		<link>http://www.mundolibredigital.com/?p=657</link>
		<comments>http://www.mundolibredigital.com/?p=657#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Jul 2010 08:39:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesus Nava</dc:creator>
				<category><![CDATA[ABECÃ‰ DE LA DEMOCRACIA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.israelnava.com/mundolibre/?p=657</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;En todo gobierno, la voluntad del soberano es la ley.Â En una democracia pura, el soberano es el pueblo y dicta su voluntad por sÃ­ mismo; para ello, todos sus miembros han de reunirse para deliberar y decidir. Este tipo de gobierno no puede ser ejercido, por tanto, sobre un paÃ­s de extensiÃ³n considerable, sinoÂ que debe [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>&#8220;En todo gobierno, la voluntad del soberano es la ley.Â En una democracia pura, el soberano es el pueblo y dicta su voluntad por sÃ­ mismo; para ello, todos sus miembros han de reunirse para deliberar y decidir. Este tipo de gobierno no puede ser ejercido, por tanto, sobre un paÃ­s de extensiÃ³n considerable, sinoÂ que debe reducirse a una sola ciudad, o al menos contenerse dentro de los lÃ­mites que permitan al pueblo reunirse sin dificultad, debatir, entender la materia que se somete a su consideraciÃ³n yÂ emitir su opiniÃ³n al respecto. En una repÃºblica libre, si bien todas las leyes se derivan del consentimiento del pueblo, Ã©ste no otorga su consentimiento por sÃ­ mismo, personalmente, sino a travÃ©s de representantes que Ã©l elige, a los que se supone conocedores de la opiniÃ³n de sus electores, y con la integridad suficiente para llevarla a efecto. En todo gobierno libre, el pueblo debe prestar su consentimiento a las leyes por las que se rige. Ã‰ste es el verdadero criterio de distinciÃ³n entre un gobierno libre y uno arbitrario. El primero gobierna segÃºn la voluntad del pueblo, expresada conforme al modo que hayan acordado; el segundo se rige por la voluntad de uno solo o de unos pocos. Si el pueblo ha de prestar su consentimiento a las leyes, a travÃ©s de personas elegidas y designadas por Ã©l mismo, la forma de elecciÃ³n y el nÃºmero de representantesÂ deben ser tales que Ã©stos compartan el parecer del pueblo, y estÃ©n dispuestos y, por tanto, capacitadosÂ para expresarlo. Pues si no conocen o no estÃ¡n dispuestos a expresar el sentir del pueblo, no es el pueblo quien gobierna, sino que unos pocos ejercen la soberanÃ­a.&#8221;</strong></em></p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<p><em>A los CIUDADANOS del ESTADOÂ  de NUEVA YORK:</em></p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>C</strong></span></span>uando se convoca al pÃºblico para que estudie y decida una cuestiÃ³n que no sÃ³lo ataÃ±e profundamente a los actuales miembros de la comunidad, sino de la que en gran medida dependen la felicidad o la desdicha de futuras generaciones, el espÃ­ritu benÃ©volo no puede evitar sentirse particularmente interesado en el resultado.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>n esta situaciÃ³n, confÃ­o en que los dÃ©biles esfuerzos de un individuo para conducir a las mentes del pueblo a una decisiÃ³n sabia y prudente resulten aceptables para el sector honesto y desapasionado de la comunidad. Alentado por esta consideraciÃ³n, me he visto inducido a exponer mis ideas acerca de la actual y grave crisis de nuestros asuntos pÃºblicos.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>UNA CONSTITUCIÃ“N JUSTA ESTÃ CONCEBIDA PARAÂ CONSERVAR LOS PRECIOSOS DONES DE LA LIBERTAD, GARANTIZAR LOS INESTIMABLES DERECHOS DE LA HUMANIDAD Y FOMENTAR SU DICHA</strong>Â </p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>T</strong></span></span>al vez nuestro paÃ­s nunca haya presenciado un perÃ­odo tan crÃ­tico en nuestra vida polÃ­tica. Hemos experimentado la debilidad de los vÃ­nculos que mantienen juntos a estos Estados Unidos, y, en ocasiones, la falta de energÃ­a suficiente en nuestra actual confederaciÃ³n para ocuparse de los asuntos generales. Se han propuesto diferentes remedios para solventar estos males, pero ninguno ha prosperado. Finalmente, se ha reunido una ConvenciÃ³n de Estados que ha redactado una ConstituciÃ³n que ahora, probablemente, se someta a la aprobaciÃ³n o rechazo del pueblo, fuente de todo poder y a quien pertenece en exclusiva el derecho de hacer o deshacer constituciones, o formas de gobierno, segÃºn le plazca.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong><a href="http://israelnava.com/filosofiadigital/wp-content/uploads/2009/05/antifederalistas-americanos-fdr.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-5151" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" title="Los artÃ­culos antifederalistas, se publicaron durante el debate sobre la ConstituciÃ³n de los Estados Unidos." src="http://israelnava.com/filosofiadigital/wp-content/uploads/2009/05/antifederalistas-americanos-fdr.jpg" alt="" width="220" height="330" /></a>A</strong></span></span>nte vosotros se halla la mÃ¡s importante cuestiÃ³n jamÃ¡s sometida a vuestra consideraciÃ³n, o a la consideraciÃ³n de pueblo alguno sobre la faz de la tierra, y os corresponde decidir mediante hombres de vuestra elecciÃ³n, especialmente escogidos para este propÃ³sito. Si la ConstituciÃ³n que se os propone es justa, y ha sido concebida para conservar los preciados dones de la libertad, para garantizar los inestimables derechos de la Humanidad y fomentar su dicha, entonces, dÃ¡ndole vuestra aprobaciÃ³n sentarÃ©is las duraderas bases de la felicidad de millones deÂ descendientes y las generaciones futuras se alzarÃ¡n para bendeciros.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>P</strong></span></span>odÃ©is regocijaros ante la perspectiva de que este vasto continente se llene de hombres libres que proclamen la dignidad de la naturaleza humana. PodÃ©is solazaros con la idea de que la sociedad de esta tierra favorecida avance hasta el punto culminante deÂ la perfecciÃ³n; que el espÃ­ritu humano se expanda en conocimiento y virtud, y la edad dorada, en cierta medida, se haga realidad. Pero si, por el contrario, esta forma de gobierno contiene principios que llevarÃ¡n al aplastamiento de la libertad, si su tendencia es la de establecer el despotismo o, lo que es peor, una aristocracia tirÃ¡nica, entonces, si la aprobÃ¡is, ese Ãºltimo refugio de la libertad perecerÃ¡ y la posteridad denigrarÃ¡ vuestra memoria.<span id="more-657"></span></p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>P</strong></span></span>or tanto, la cuestiÃ³n que debÃ©is resolver es trascendental, y todas las razones que debieran influir a una mente noble y virtuosa os instan a examinarla con detenimiento y a tomar una decisiÃ³n sensata. Se insiste, de hecho, en que ha de acogerse esta ConstituciÃ³n, aunque sea tan imperfecta. Si tiene algunos defectos, se dice, podrÃ¡n remediarse mejor cuando se experimenten. Pero recordad que cuando el pueblo se desprende del poder rara vez o nunca puede recuperarlo de nuevo sin recurrir a la fuerza. Pueden mostrarse muchos ejemplos en los que el pueblo ha aumentado voluntariamente los poderes de sus gobernantes, pero pocos, si acaso alguno, en que los dirigentes hayan disminuido su autoridad de buen grado. Esta razÃ³n basta para para impulsaros a ser prudentes a la hora de confiar los poderes del gobierno. [...]</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>L</strong></span></span>a historia no nos muestra ningÃºn ejemplo de repÃºblica libre semejante en extensiÃ³n a los Estados Unidos. Las repÃºblicas griegas eran pequeÃ±as, al igual que la de los romanos. En ambos casos, ciertamente, con el paso del tiempo las conquistas alcanzaron vastas extensiones, y la consecuencia fue que sus gobiernos pasaron ser libres a convertirse en los mÃ¡s tirÃ¡nicos que jamÃ¡s existieron en el mundo.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>N</strong></span></span>o sÃ³lo se oponen a la idea de una repÃºblica extensa la opiniÃ³n de los mÃ¡s grandes hombres y la experiencia de la Humanidad; tambiÃ©n es posible formular argumentos en contra, derivados de la razÃ³n y de la naturaleza de las cosas. En todo gobierno, la voluntad del soberano es la ley.Â En el caso de un gobierno despÃ³tico, puesto que la suprema autoridadÂ  estÃ¡ en manos de un solo individuo, su voluntad es ley y puede aplicarse tanto a un territorio amplio como a uno reducido. En una democracia pura, el soberano es el pueblo y dicta su voluntad por sÃ­ mismo; para ello, todos sus miembros han de reunirse para deliberar y decidir. Este tipo de gobierno no puede ser ejercido, por tanto, sobre un paÃ­s de extensiÃ³n considerable, sinoÂ que debe reducirse a una sola ciudad, o al menos contenerse dentro de los lÃ­mites que permitan al pueblo reunirse sin dificultad, debatir, entender la materia que se somete a su consideraciÃ³n yÂ emitir su opiniÃ³n al respecto.<!--more--></p>
<p style="text-align: center;"><strong>ALLÃ DONDE LOS REPRESENTANTESÂ NO CONOCEN O NO EXPRESAN LA OPINIÃ“N DEL PUEBLO, NO ES ES EL PUEBLO QUIEN GOBIERNA, SINO QUE UNOS POCOS EJERCEN LA SOBERANÃA</strong></p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>n una repÃºblica libre, si bien todas las leyes se derivan del consentimiento del pueblo, Ã©ste no otorga su consentimiento por sÃ­ mismo, personalmente, sino a travÃ©s de representantes que Ã©l elige, a los que se supone conocedores de la opiniÃ³n de sus electores, y con la integridad suficiente para llevarla a efecto.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong><a href="http://israelnava.com/filosofiadigital/wp-content/uploads/2009/05/yates-robert-1738-1801-politician-judge-fdr.jpg"></a><a href="http://israelnava.com/filosofiadigital/wp-content/uploads/2009/05/yates-robert-1738-1801-politician-judge-fdrv.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-5154" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" title="Se cree que Brutus era el seudÃ³nimo de Robert Yates (1738-1801), polÃ­tico y juez antifederalista." src="http://israelnava.com/filosofiadigital/wp-content/uploads/2009/05/yates-robert-1738-1801-politician-judge-fdrv.jpg" alt="" width="250" height="249" /></a>E</strong></span></span>n todo gobierno libre, el pueblo debe prestar su consentimiento a las leyes por las que se rige. Ã‰ste es el verdadero criterio de distinciÃ³n entre un gobierno libre y uno arbitrario. El primero gobierna segÃºn la voluntad del pueblo, expresada conforme al modo que hayan acordado; el segundo se rige por la voluntad de uno solo o de unos pocos. Si el pueblo ha de prestar su consentimiento a las leyes, a travÃ©s de personas elegidas y designadas por Ã©l mismo, la forma de elecciÃ³n y el nÃºmero de representantesÂ deben ser tales que Ã©stos compartan el parecer del pueblo, y estÃ©n dispuestos y, por tanto, capacitadosÂ para expresarlo. Pues si no conocen o no estÃ¡n dispuestos a expresar el sentir del pueblo, no es el pueblo quien gobierna, sino que unos pocos ejercen la soberanÃ­a. Ahora bien, en un paÃ­s extenso es imposible tener una representaciÃ³n que comparta la opiniÃ³n del pueblo y posea la integridad necesaria para expresarla, sin ser tan numerosa e inmanejable como para verse expuesta a los inconvenientes de unÂ gobierno democrÃ¡tico.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>l territorio de los Estados Unidos es de una gran amplitud; en la actualidad cuenta con cerca de tres millones de almas y puede albergar hasta diez veces este nÃºmero. Â¿Es factible que un paÃ­s tan extenso y poblado como pronto lo serÃ¡ Ã©ste elija representantes que expresen sus puntos de vista, sin que su nÃºmero sea tan elevado como para que resulte imposible despachar los asuntos pÃºblicos? Ciertamente no.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>n una repÃºblica, los actos, el sentir y los intereses del pueblo han de ser similares. Si Ã©ste no es el caso, se producirÃ¡ una constante confrontaciÃ³n de opiniones y la representaciÃ³n de una parte se hallarÃ¡ en continua disputa con los de la otra. Esto supondrÃ¡ un lastre para el funcionamiento del gobierno e impedirÃ¡ que se adopten las disposiciones que fomente el bien pÃºblico. Si aplicamos esta observaciÃ³n a las circunstancias de los Estados Unidos, nos convenceremos de que Ã©stas no nos permiten que tengamos un gobierno Ãºnico. Los Estados Unidos comprenden una gran variedad de climas. Las producciones de las diferentes partes de la UniÃ³n son muy diversas, y sus intereses, por tanto, distintos. Sus usos y costumbres difieren tanto como sus climas y producciones, y sus opiniones son en absoluto coincidentes. Las leyes y las costumbres de los diferentes Estados son en bastantes aspectos muy diversas y en algunos casos opuestas. Cada Estado estarÃ­a a favor de sus propios intereses y costumbres y, en consecuencia, un cuerpo legislativo integrado por representantes de las respectivas partes, no sÃ³lo serÃ­a demasiado numeroso para actuar con algÃºn cuidado o determinaciÃ³n, sino que se compondrÃ­a de principios tan heterogÃ©neos y discordantes que constantemente estarÃ­an enfrentados entre sÃ­.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>L</strong></span></span>as leyes no pueden llevarse a efecto con prontitud en una repÃºblica tan extensa como los Estados Unidos.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>P</strong></span></span>ara la aplicaciÃ³n de las leyes, los dirigentes de todo gobierno han de contar con el apoyo de un brazo armado, sostenido a tal efecto con cargo al erario pÃºblico, o bien con el del pueblo, dispuesto a acudir en ayuda del gobernante en caso de resistencia. [...]</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>U</strong></span></span>na repÃºblica libre nunca mantendrÃ¡ un ejÃ©rcito permanente para aplicar sus leyes. Debe depender del apoyo de sus ciudadanos. Pero cuando un gobierno ha de recibir sus apoyos de la ayuda de los ciudadanos, debe estar configurado de tal manera que pueda merecer la confianza, el respeto y la estima del pueblo. Los hombres que, ante la llamada del gobernante, se prestan a ejecutar las leyes, lo hacen por aprecio al gobierno, o bien por miedo. Cuando hay un ejÃ©rcito permanente a mano para castigar a los transgresores, todo hombre actÃºa movido por este Ãºltimo principio y, por tanto, lo que el gobernante disponga, serÃ¡ obedecido. Pero cuando Ã©ste no es el caso, el gobierno debe obtener un respaldo basado en la confianza y en el respeto que el pueblo le conceda a Ã©l y a sus leyes. Si cuenta con la adhesiÃ³n del grueso del pueblo, el gobierno siempre se bastarÃ¡ para sostener y llevar a efecto sus leyes, y para actuar sobre los miedos de cualquier facciÃ³n que se le pueda oponer, de manera que no sÃ³lo se evite la oposiciÃ³n a la aplicaciÃ³n de las propias leyes, sino que se inste a la mayorÃ­a a prestar su apoyo al gobernante.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>LA CONFIANZA QUE EL PUEBLO TIENE EN SUS GOBERNANTES, EN UNA REPÃšBLICA LBRE, BROTA DEL HECHO DE CONOCERLOS, DE QUE RESPONDAN DE SU CONDUCTA Y DE LA CAPACIDAD DE EXPULSARLOS CUANDO SE COMPORTEN INCORRECTAMENTE</strong></p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>P</strong></span></span>ero no es probable que en una repÃºblica tan amplia como los Estados Unidos, el pueblo confÃ­e tanto en sus dirigentes como resulta necesario para estos fines. La confianza que el pueblo tiene en sus gobernantes, en una repÃºblica libre, brota del hecho de conocerlos, de que respondan de su conducta y de la capacidad de expulsarlos cuando se comporten incorrectamente. Pero en una repÃºblica de las dimensiones de este continente, el pueblo en general conocerÃ¡ a muy pocos de sus dirigentes, ignorarÃ¡ sus actos, y resultarÃ¡ extremadamente difÃ­cil cambiarlos. Los pueblos de Georgia y de New Hampshire no conocerÃ­an las opiniones el uno del otro y, por tanto, no podrÃ­an obrar de forma concertada para llevar a cabo un relevo general de representantes. Las diversas partes de un paÃ­s tan extenso no podrÃ­an llegar a conocer la conducta de sus representantes, ni estar informadas de las razones en que seÂ basan las medidas adoptadas. En consecuencia, no confiarÃ¡n en sus respectivos cuerpos legislativos, sospecharÃ¡n de sus ambiciones, verÃ¡n con recelo toda disposiciÃ³n que adopten, y no apoyarÃ¡n las leyes que aprueben. De manera que habrÃ¡ un gobierno exangÃ¼e e ineficiente, y no podrÃ¡ ser de otro modo, salvo que se establezca una fuerza armada para ejecutar las leyes a punta de bayoneta. Y este es, de todos los gobiernos, el mÃ¡s temible.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>n una repÃºblica tan vasta como los Estados Unidos, el cuerpo legislativo no puede atender a todos los intereses y necesidades de sus diversas partes. No puede ser lo suficientemente numeroso como para conocer las circunstancias y carencias locales de sus diferentes distritos, y si pudiera, serÃ­a imposible que tuviera suficiente tiempo para despachar y resolver todos los asuntos de esta naturaleza que continuamente surgirÃ­an.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>n una repÃºblica tan extensa, quienes ocupan los grandes cargos del gobierno pronto se sustraerÃ­an al control del pueblo y abusarÃ­an de su poder para engradecerse a sÃ­ mismos y oprimir a Ã©ste. Las tareas encomendadas a los cargos ejecutivos, en un paÃ­s de la extensiÃ³n de los Estados Unidos, han de ser diversas y muy amplias. El mando de la infanterÃ­a y de la marina de la repÃºblica, la designaciÃ³n de cargos pÃºblicos, la facultad de conceder indultos, la recaudaciÃ³n de todos los ingresos pÃºblicos y el poder de disponer su gasto, asÃ­ como otras competencias, deben confiarse en todo Estado, en manos de unos pocos. Cuando dichas competencias estÃ¡n acompaÃ±adas de grandes honores y retribuciones, como siempre ocurrirÃ¡ en los Estados extensos, de modo que muchos hombres se interesen por obtenerlas y puedan convertirse en el objetivo de individuos ambiciosos e intrigantes, Ã©stos no cejarÃ¡n en su empeÃ±o por conseguirlas. Una vez adquirido el poder, lo usarÃ¡n con el fin de satisfacer su propio interÃ©s y ambiciÃ³n, y es extremadamente difÃ­cil, en una repÃºblica muy grande, hacer que respondan de su mal comportamiento o impedir sus abusos de poder.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Ã‰</strong></span></span>stas son algunas de las razones que demuestran que una repÃºblica libre no puede subsistir en un paÃ­s tan extenso como estos Estados. Por tanto, si la idea que inspira a la nueva ConstituciÃ³n es fusionar todos los Estados en uno, como parece evidente, no deberÃ­a ser aprobada.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>A</strong></span></span>unque opino que establecer un gobierno Ãºnico de toda la UniÃ³n en forma de repÃºblica es ya una razÃ³n suficiente para rechazar el proyecto, aunque cuando se hiciera caso omiso de esta objeciÃ³n seguirÃ­a habiendo en Ã©l defectos tan importantes y fundamentales, que deberÃ­an empujar a todo amigo de la libertad y la felicidad humanas a no adoptarlo. Ruego que mis compatriotas me concedan su atenciÃ³n franca y desapasionada, al exponer estas objeciones: me han acudido a la mente tras una atenta consideraciÃ³n del asunto y sinceramente me parecen bien fundadas.</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><span style="font-size: 14pt;"><strong>E</strong></span></span>xisten muchas objeciones de menor relevancia, a las que no harÃ© referencia, pues no cabe esperar la perfecciÃ³n de ningÃºn producto humano. Pero si no creyera en conciencia que este plan es defectuoso en sus principios fundamentales, sobre cuya base ha de asentarse un gobierno libre e igual, guardarÃ­a silencio.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>BRUTUS</strong>, <em>18 de octubre de 1787</em>. ArtÃ­culos federalistas y antifederalistas &#8211; El debate sobre la ConstituciÃ³n americana. Alianza Editorial, 2002. TraducciÃ³n: Pablo LledÃ³, 2002. [MLD, 12/05/2009]</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mundolibredigital.com/?feed=rss2&amp;p=657</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>HAY QUE SALVAR A SAKINEH MOHAMMADI ASHTIANI, por Bernard Henri-LÃ©vi</title>
		<link>http://www.mundolibredigital.com/?p=1541</link>
		<comments>http://www.mundolibredigital.com/?p=1541#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 17 Jul 2010 14:45:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesus Nava</dc:creator>
				<category><![CDATA[DERECHO Y JUSTICIA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mundolibredigital.com/?p=1541</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Sakineh Mohammadi Ashtiani no serÃ¡ lapidada. Ante la movilizaciÃ³n internacional, las autoridades iranÃ­es han anunciado que no ejecutarÃ¡n la sentencia dictada por los jueces. Pero, atenciÃ³n: Sakineh Mohammadi Ashtiani aÃºn no estÃ¡ a salvo, ya que todavÃ­a pueden aplicarle lo que en IrÃ¡n llaman pÃºdicamente &#8220;pena sustitutoria&#8221;, es decir, la muerte por ahorcamiento, por ejemplo.Â Ahora [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>&#8220;Sakineh Mohammadi Ashtiani no serÃ¡ lapidada. Ante la movilizaciÃ³n internacional, las autoridades iranÃ­es han anunciado que no ejecutarÃ¡n la sentencia dictada por los jueces. Pero, atenciÃ³n: Sakineh Mohammadi Ashtiani aÃºn no estÃ¡ a salvo, ya que todavÃ­a pueden aplicarle lo que en IrÃ¡n llaman pÃºdicamente &#8220;pena sustitutoria&#8221;, es decir, la muerte por ahorcamiento, por ejemplo.Â Ahora bien, Â¿quÃ© crimen cometiÃ³ Sakineh Mohammadi Ashtiani, una madre de familia de 43 aÃ±os? Â¿QuÃ© imprescriptible falta la hizo merecedora, hace cuatro aÃ±os, de 99 latigazos y, mÃ¡s tarde, de una condena que consiste en ser enterrada viva hasta el cuello para que una horda de machotes le destroce la cabeza a pedradas? Su crimen, su Ãºnico crimen, un crimen que, entre parÃ©ntesis, ella niega haber cometido, ese crimen que, en el momento en que escribo, y pese a que tres de los cinco jueces que se pronunciaron sobre el caso expresaron serias dudas sobre su culpabilidad, la abocan a una salvaje ejecuciÃ³n, no es otro que el de haber mantenido relaciones extramatrimoniales con un hombre varios aÃ±os despuÃ©s de&#8230; Â¡la muerte de su marido! La acusaciÃ³n serÃ­a grotesca si sus consecuencias no fuesen tan abominables. SerÃ­a digna de figurar en el extenso repertorio de dislates y locuras de los Estados totalitarios si no fuera porque al menos seis personas (cinco hombres y una mujer) han sido lapidadas desde el aÃ±o 2002, pese a la moratoria decretada entonces sobre este tipo de castigo.&#8221;</strong></em></p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<p>Sakineh Mohammadi Ashtiani no serÃ¡ lapidada. Ante la movilizaciÃ³n internacional, las autoridades iranÃ­es han anunciado que no ejecutarÃ¡n la sentencia dictada por los jueces. Pero, atenciÃ³n: Sakineh Mohammadi Ashtiani aÃºn no estÃ¡ a salvo, ya que todavÃ­a pueden aplicarle lo que en IrÃ¡n llaman pÃºdicamente &#8220;pena sustitutoria&#8221;, es decir, la muerte por ahorcamiento, por ejemplo.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/Sakineh_Mohammadi_Ashtiani_imagen_CNN-MLDr.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1544" title="Sakineh Mohammadi Ashtiani, imagen de CNN." src="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/Sakineh_Mohammadi_Ashtiani_imagen_CNN-MLDr.jpg" alt="" width="400" height="241" /></a></p>
<p>Ahora bien, Â¿quÃ© crimen cometiÃ³ Sakineh Mohammadi Ashtiani, una madre de familia de 43 aÃ±os? Â¿QuÃ© imprescriptible falta la hizo merecedora, hace cuatro aÃ±os, de 99 latigazos y, mÃ¡s tarde, de una condena que consiste en ser enterrada viva hasta el cuello para que una horda de machotes le destroce la cabeza a pedradas? SÃ­, Â¿cuÃ¡l fue ese crimen que pese a que, lo repito, la Embajada de IrÃ¡n en Londres acabe de anunciar la anulaciÃ³n in extremis de la orden de lapidaciÃ³n, la retiene en el corredor de la muerte de la prisiÃ³n de Tabriz a la espera de un castigo que, aunque aparentemente menos bÃ¡rbaro, serÃ¡ igual de atroz? Su crimen, su Ãºnico crimen, un crimen que, entre parÃ©ntesis, ella niega haber cometido, ese crimen que, en el momento en que escribo, y pese a que tres de los cinco jueces que se pronunciaron sobre el caso expresaron serias dudas sobre su culpabilidad, la abocan a una salvaje ejecuciÃ³n, no es otro que el de haber mantenido relaciones extramatrimoniales con un hombre varios aÃ±os despuÃ©s de&#8230; Â¡la muerte de su marido!<span id="more-1541"></span></p>
<p>La acusaciÃ³n serÃ­a grotesca si sus consecuencias no fuesen tan abominables. SerÃ­a digna de figurar en el extenso repertorio de dislates y locuras de los Estados totalitarios si no fuera porque al menos seis personas (cinco hombres y una mujer) han sido lapidadas desde el aÃ±o 2002, pese a la moratoria decretada entonces sobre este tipo de castigo.</p>
<p>He de aÃ±adir que esa misma moratoria, esa moratoria que no impide que las lapidaciones se sigan produciendo, es considerada nula y sin efecto por distintas autoridades religiosas, polÃ­ticas y judiciales iranÃ­es: Â¿acaso Alireza Jamshidi, portavoz del Ministerio de Justicia, no declarÃ³ en enero de 2009 que el concepto de moratoria no tenÃ­a sentido alguno en el derecho iranÃ­? Â¿Acaso el Consejo de Guardias de la RevoluciÃ³n no lucha con uÃ±as y dientes para impedir que la lapidaciÃ³n quede fuera del nuevo CÃ³digo Penal, que algunos reformistas parecen deseosos de retocar?</p>
<p>Por todas estas razones, el de Sakineh Mohammadi Ashtiani es un caso de vital importancia.</p>
<p>Por todas estas razones, tenemos que ser muchos, tenemos que sumarnos masivamente al movimiento de opiniÃ³n originado en CanadÃ¡ (desde el sitio <strong><a href="http://freesakineh.org/">http://freesakineh.org/</a></strong>, impulsado por Heather Reisman, Marie-JosÃ©e Kravis y otros), en el Reino Unido (con el espectacular llamamiento lanzado el viernes 9 de julio desde la primera plana de The Times, y que yo mismo firmÃ©), en Estados Unidos (en torno a personalidades como mi amiga Arianna Huffington) y, hoy, en Brasil (gracias a los esfuerzos del editor de Companhia das Letras, Luis Schwarcz).</p>
<p>Y por estas razones insto a los amigos que vienen apoyÃ¡ndome en Europa desde hace tantos aÃ±os y en tantos combates a que se sumen urgentemente al movimiento: me dirijo a los lectores de mi revista, La RÃ¨gle du Jeu (<strong><a href="http://laregledujeu.org/">laregledujeu.org</a></strong>); me dirijo a los hombres y mujeres de buena voluntad que me leen cada semana, o casi, en Corriere della Sera, EL PAÃS o Frankfurter Allgemeine Zeitung. A todos ellos les pido que se pongan en contacto directamente con las autoridades iranÃ­es a cargo del caso Sakineh Mohammadi Ashtiani para solicitar: a) que suspendan cualquier forma de ejecuciÃ³n; b) que aclaren el estatus legal de la acusada e informen a su abogado a la mayor brevedad; c) que revisen su oposiciÃ³n a la retirada del CÃ³digo Penal de una pena ?la lapidaciÃ³n? que es la vergÃ¼enza de la cultura persa y, como saben los musulmanes ilustrados del mundo entero, pertenece a una Ã©poca remota.</p>
<p>Deben enviar su llamamiento al ayatolÃ¡ Sayed AlÃ­ Jamenei, guÃ­a supremo de la RepÃºblica IslÃ¡mica de IrÃ¡n, cuya direcciÃ³n de correo electrÃ³nico acaba de hacer pÃºblica AmnistÃ­a Internacional (info_leader@leader.ir). TambiÃ©n pueden enviÃ¡rselo a travÃ©s de su pÃ¡gina web: <strong><a href="http://www.leader.ir/langs/%20en/index.php?p=letter">http://www.leader.ir/langs/%20en/index.php?p=letter</a></strong>.</p>
<p>Asimismo, deben enviÃ¡rselo al ministro de Justicia, el ayatolÃ¡ Sadegh LariyanÃ­, a la direcciÃ³n siguiente, igualmente publicada por AmnistÃ­a Internacional, y a travÃ©s de la cual parece que se puede llegar hasta Ã©l: Office of the Head of the Judiciary; Pasteur St. Vali Asr Ave.; south of Serah-e Jomhouri; Tehran 1316814737; Islamic Republic of Iran.</p>
<p>TambiÃ©n pueden enviar una copia al secretario general del Alto Consejo para los Derechos Humanos, Mohamed Javad LariyanÃ­: Pasteur St; Vali Asr Ave.; south of Serah-e Jomhouri; Tehran 1316814737; Islamic Republic of Iran.</p>
<p>Hay que inundar de mensajes los despachos de estos funcionarios.</p>
<p>Todos deben ser conscientes de que el mundo tiene los ojos fijos en ellos y en el destino de Sakineh Mohammadi Ashtiani, asÃ­ como de las otras 11 personas (ocho mujeres y tres hombres) que, en otros corredores de la muerte, esperan para saber si serÃ¡n lapidadas o no.</p>
<p>Hay que recordarles que un gran paÃ­s como el suyo, heredero de tan excelsa cultura, no puede aferrarse a unas prÃ¡cticas punitivas tan atrozmente bÃ¡rbaras y que contravienen tan abiertamente el &#8220;Pacto internacional relativo a los derechos civiles y polÃ­ticos&#8221;, del que IrÃ¡n es signatario.</p>
<p>Deprisa, amigos, os lo suplico: si queremos que Sakineh Mohammadi Ashtiani y sus 11 compaÃ±eros de infortunio y horror salven la vida, no hay un minuto que perder.</p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<p><strong>BERNARD HENRI-LEVI</strong>, en <em><strong><a href="http://www.elpais.com/internacional/">ELPAÃS.COM</a></strong></em>, 17/07/2010. TraducciÃ³n de JosÃ© Luis SÃ¡nchez-Silva.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mundolibredigital.com/?feed=rss2&amp;p=1541</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>EL CORREDOR DE LA LAPIDACIÃ“N, por Elena Horrillo</title>
		<link>http://www.mundolibredigital.com/?p=1527</link>
		<comments>http://www.mundolibredigital.com/?p=1527#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 17 Jul 2010 14:19:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jesus Nava</dc:creator>
				<category><![CDATA[DERECHO Y JUSTICIA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mundolibredigital.com/?p=1527</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;AdemÃ¡s de Ashtiani, un total de siete mujeres y tres hombres podrÃ­an ser lapidados en IrÃ¡n en cualquier momento. SegÃºn el cÃ³digo penal iranÃ­, vigente desde la RevoluciÃ³n iranÃ­ de 1979, el delito ha de probarse por la confesiÃ³n repetida del acusado o el testimonio de cuatro testigos varones (o de tres mujeres y dos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>&#8220;AdemÃ¡s de Ashtiani, un total de siete mujeres y tres hombres podrÃ­an ser lapidados en IrÃ¡n en cualquier momento. SegÃºn el cÃ³digo penal iranÃ­, vigente desde la RevoluciÃ³n iranÃ­ de 1979, el delito ha de probarse por la confesiÃ³n repetida del acusado o el testimonio de cuatro testigos varones (o de tres mujeres y dos hombres). Ante la dificultad de conseguir esto Ãºltimo y en casos de presunto adulterio, el artÃ­culo 105 otorga a los jueces -que en IrÃ¡n son todos hombres- el derecho a condenar a muerte por lapidaciÃ³n basÃ¡ndose exclusivamente en su conocimiento documentado del acto. La lapidaciÃ³n no es una pena aplicable solo a las mujeres en IrÃ¡n. Mohammad Ali Navid Khamami fue declarado culpable de adulterio por lo que fue condenado a la ejecuciÃ³n por lapidaciÃ³n.&#8221;</strong></em></p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<p><strong><a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/paredon/adultera/elpepuint/20100709elpepiint_12/Tes">Sakineh Mohammadi Ashtiani</a></strong> no es la Ãºnica persona en IrÃ¡n a la espera de que se ejecute la pena de muerte a la que ha sido condenada. El caso de esta iranÃ­ de 43 aÃ±os y madre de dos hijos ha saltado a la luz pÃºblica debido a la <strong><a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/Cultura/politica/unen/salvar/Sakineh/elpepuint/20100711elpepuint_3/Tes">intensa campaÃ±a para evitar su lapidaciÃ³n</a></strong> promovida por diversas organizaciones como <strong><a href="http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/iran-lapidacion-mujer/">AmnistÃ­a Internacional</a></strong> o Human Rights Watch. Una web que pide su liberaciÃ³n (<strong><a href="http://freesakineh.org/">http://freesakineh.org/</a></strong>) ha recogido mÃ¡s de 89.000 firmas, entre ellas las del ex presidente brasileÃ±o Fernando Henrique Cardoso, la polÃ­tica colombiana Ingrid Betancourt, el escritor Salman Rushdie o el consejero delegado del grupo PRISA, Juan Luis CebriÃ¡n. Sin embargo, ademÃ¡s de Ashtiani, un total de siete mujeres y tres hombres podrÃ­an ser lapidados en IrÃ¡n en cualquier momento.</p>
<p><a href="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/LapidaciÃ³n-MLDr.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-1536" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px;" title="LapidaciÃ³n, o muerte a pedradas, en IrÃ¡n." src="http://www.mundolibredigital.com/wp-content/uploads/2010/07/LapidaciÃ³n-MLDr.jpg" alt="" width="300" height="292" /></a></p>
<p>Una de estas personas es Iran A, una mujer de la etnia bajtiari -un grupo originario del sur de IrÃ¡n- que fue condenada a cinco aÃ±os de cÃ¡rcel por complicidad en el asesinato de su marido y a la lapidaciÃ³n por adulterio. SegÃºn los informes de los que dispone AmnistÃ­a Internacional, su marido la atacÃ³ con un cuchillo al verla hablando con el hijo de un vecino, dejÃ¡ndola inconsciente. Cuando despertÃ³, su esposo habÃ­a sido asesinado con el mismo cuchillo con el que la habÃ­a atacado, y el presunto autor del crimen era el hijo de su vecino. Al ser interrogada por la policÃ­a, supuestamente Iran confesÃ³ haber cometido adulterio, algo de lo que se retractÃ³ mÃ¡s tarde. En junio de 2007 se anunciÃ³ que la sentencia habÃ­a sido revocada y que se repetirÃ­a el juicio, pero en esta nueva ocasiÃ³n la sentencia ha sido la misma. Iran estÃ¡ recluida en la prisiÃ³n de Sepidar en Ahvaz (al suroeste de IrÃ¡n) y desde febrero de 2009 no se tienen noticias de ella.<span id="more-1527"></span></p>
<p>&#8220;Estoy lista para ir a la horca, pero no deben lapidarme. A una la estrangulan y muere, pero es muy duro soportar los golpes de las piedras en la cabeza&#8221;. Son palabras de Khayrieh V., otra de las mujeres condenadas en IrÃ¡n que espera su lapidaciÃ³n tras ser condenada tambiÃ©n por complicidad en el asesinato de su marido y por adulterio. Khayrieh V. sufrÃ­a violencia de gÃ©nero y comenzÃ³ una relaciÃ³n con un familiar de su marido, que acabÃ³ matÃ¡ndolo. Ella confesÃ³ su adulterio pero negÃ³ cualquier implicaciÃ³n en el asesinato de su esposo. A pesar de ello, la sentencia fue ratificada y se encuentra a la espera de que el presidente de la Magistratura, Ayatollah Shahroudi, dÃ© el visto bueno a su lapidaciÃ³n.</p>
<p>La lapidaciÃ³n de Ashraf Kalhori estuvo a punto de llevarse a cabo en julio de 2006 pero fue suspendida temporalmente por Shahroudi. Sin embargo, el 23 de febrero de 2009, dos periÃ³dicos iranÃ­es informaron de que la comisiÃ³n iranÃ­ de AmnistÃ­a y Clemencia habÃ­a rechazado su apelaciÃ³n, por lo que su lapidaciÃ³n podrÃ­a producirse en cualquier momento. Ashraf Kalhori fue condenada a muerte por adulterio y a 15 aÃ±os de cÃ¡rcel por complicidad en el asesinato de su marido. Ella mantiene que fue una muerte accidental pero la policÃ­a iranÃ­ la acusÃ³ de mantener una relaciÃ³n con un vecino, animando a este a matar a su pareja. Como es habitual, la mujer confesÃ³ el adulterio en un primer interrogatorio, retractÃ¡ndose despuÃ©s.</p>
<p>SegÃºn el cÃ³digo penal iranÃ­, vigente desde la RevoluciÃ³n iranÃ­ de 1979, el delito ha de probarse por la confesiÃ³n repetida del acusado o el testimonio de cuatro testigos varones (o de tres mujeres y dos hombres). Ante la dificultad de conseguir esto Ãºltimo y en casos de presunto adulterio, el artÃ­culo 105 otorga a los jueces -que en IrÃ¡n son todos hombres- el derecho a condenar a muerte por lapidaciÃ³n basÃ¡ndose exclusivamente en su conocimiento documentado del acto.</p>
<p>Kobra Babaei y Rahim Mohammadi tenÃ­an una hija de 12 aÃ±os. SegÃºn las informaciones de las que dispone AmnistÃ­a Internacional, el matrimonio recurriÃ³ a la prostituciÃ³n para mantenerse econÃ³micamente tras meses sin encontrar trabajo alguno, por lo que ambos fueron condenados a la lapidaciÃ³n por cometer adulterio dentro del matrimonio. Rahim, ademÃ¡s, fue declarado culpable por sodomÃ­a, delito que tambiÃ©n acarrea la pena de muerte en IrÃ¡n, aunque el mÃ©todo por el que esta se llevarÃ¡ a cabo ha de decidirlo el juez. En este caso, Rahim fue ahorcado el 5 de octubre de 2009. Su esposa, Kobra Babaei, espera su lapidaciÃ³n tras haber sido ratificada su sentencia.</p>
<p>La lapidaciÃ³n no es una pena aplicable solo a las mujeres en IrÃ¡n. Mohammad Ali Navid Khamami fue declarado culpable de adulterio por lo que fue condenado a la ejecuciÃ³n por lapidaciÃ³n. El temor por su vida aumentÃ³ cuando, en mayo de 2009, un portavoz de la Magistratura iranÃ­, despuÃ©s de confirmar que otro hombre habÃ­a sido lapidado unas semanas antes, evitÃ³ referirse al hecho de que Mohammad Ali Navid Khamami estuviese esperando su muerte en la prisiÃ³n de Rasht.</p>
<p>De la misma manera, Naghi Ahmadi, Bu Ali Juamfashani, Sarimeh Sajjadi, Hashemi Nasab y una mujer identificada solamente como M. Kh esperan tambiÃ©n a que se ejecute su sentencia a muerte por lapidaciÃ³n sin que ninguna organizaciÃ³n haya conseguido datos sobre su detenciÃ³n o su juicio.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>ELENA HORRILLO, </strong><em>Madrid &#8211; </em>14/07/2010. <em><strong><a href="http://www.elpais.com/">ELPAÃS.COM</a></strong></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mundolibredigital.com/?feed=rss2&amp;p=1527</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
