<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462</id><updated>2024-10-03T22:06:08.042+02:00</updated><category term="Cotidianidad"/><category term="Apocalipsis"/><category term="acción"/><category term="apocalypse"/><category term="aventura"/><category term="ciencificción"/><category term="humor"/><category term="sarcasmo"/><category term="thewalkingdead"/><category term="zombi"/><category term="zombie"/><category term="zombieapocalypse"/><category term="zombies"/><category term="zombis"/><category term="Triple P"/><category term="bookcrossing"/><category term="cienciaficción"/><category term="distopía"/><category term="novela"/><category term="relato"/><category term="Bonsai"/><category term="Homo Escéptico"/><title type='text'>Paranoia Street</title><subtitle type='html'>Según el diccionario paranoia es una perturbación mental fijada en una idea o en un orden de ideas.&#xa;&#xa;Y aquí es donde iré exponiendo mis propias paranoias, quizás a modo de catarsis.&#xa;&#xa;Os invito a comentarlas y también a exponer las vuestras.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default?redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>21</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-7291848897147512814</id><published>2018-11-28T12:52:00.002+01:00</published><updated>2018-11-28T12:52:20.390+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="acción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Apocalipsis"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="apocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="aventura"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="ciencificción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="humor"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sarcasmo"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="thewalkingdead"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombi"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombie"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombieapocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombies"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombis"/><title type='text'>El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 5</title><content type='html'>&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;h2 style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
Redecorando. Día 4 a.C. (Antes de la Croqueta)&lt;/h2&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;i&gt;CUARTA PARTE&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;b style=&quot;text-align: start;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&amp;nbsp; T&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style=&quot;text-align: start;&quot;&gt;erminé &lt;/span&gt;de montar el escritorio en la habitación pequeña y aunque todavía haría falta instalar algún que otro mueble más, ahora ya empezaba a tener aspecto de despacho. Satisfecho, decidí relajarme unos minutos y fui a la cocina por una bolsa de patatas fritas que acompañé con una cerveza con limón muy fresquita. A la espera del sofá que tenía que llegar el lunes me acomodé en el puff de piel de vaca y puse la televisión buscando algo interesante para ver. Estuve zapeando un rato sin éxito y entonces recordé la conversación con mi madre. Cambié de canales, alternando emisoras nacionales con alguna local, buscando noticias o avances informativos que comentaran algo sobre el tema, pero no se mencionaba el brote infeccioso por ninguna parte. Solo lo mismo de siempre: cotilleos, fútbol y corrupción política.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Apagué el televisor y volví al despacho. Saqué mi portátil del maletín y ubicándolo sobre el nuevo escritorio lo encendí y al rato estaba buscando información por internet. En los portales de noticias convencionales tampoco se explicaba nada. Pero buscando en twitter enseguida localicé comentarios filtrados sobre sucesos en varios hospitales, no sólo de Barcelona, al parecer también se comentaban entradas de enfermos con síntomas similares en Madrid, Zaragoza y Valencia. En la mayoría de casos eran informaciones de segunda o tercera mano: &lt;i&gt;&quot;tengo un primo que&quot;&lt;/i&gt;; &lt;i&gt;&quot;una amiga me ha explicado que&quot;&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;&quot;un conocido que trabaja en&quot;&lt;/i&gt;. Costaba mucho separar el grano de la paja entre múltiples bromas, comentarios sarcásticos, imágenes que hacían guasa del tema y comentarios conspiranoicos sobre tweets desaparecidos y cuentas canceladas a velocidad vertiginosa. Pero la conclusión final que se extraía era que algo se estaba cociendo y como decía mi padre: &lt;i&gt;&quot;No hay humo sin fuego&quot;&lt;/i&gt;. Pensé que, aunque pudiera parecer grave, pronto las autoridades controlarían el tema, se emitiría un comunicado oficial informando y tranquilizando a la población, y que al final todo quedaría bajo control y como un simple susto. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Terminé la cerveza y al ir a la cocina a guardar el resto de patatas y tirar el botellín, vi todos los cartones del escritorio todavía desperdigados por el suelo del salón. Recordando que había prometido a doña Rosita dejar hoy el portal limpio me puse encima una cazadora vaquera y cargué con los cartones. Bajé a trompicones por las escaleras, ya que el ascensor estaba estropeado desde hacía un par de días: una de esas coincidencias tan graciosas que le pasan a uno justo antes de una mudanza. Recogí el resto de embalajes y cajas que había dejado arrinconados allí y lo agrupé todo formando dos gruesos fajos. Abrí la puerta como pude y salí con ambos bultos a la calle. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Procesioné toda la calle Maria Aurèlia Capmany arrastrando en ruidosa penitencia el cartón fruto de mi pecado consumista. A duras penas podía abarcarlo con los brazos, y varias veces tuve que detenerme a recoger pedazos que perdía por el adoquinado. Eran más de las ocho y fuera ya se había puesto el sol pero, aunque los días todavía eran cortos y técnicamente faltaban dos semanas para la primavera, la temperatura en la ciudad era agradable. El final de la bocacalle se abría a una todavía bulliciosa Rambla del Raval. Me acerqué hasta el contenedor azul y pude ver como en las terrazas, entre las palmeras y los plataneros, se mezclaba la gente que terminaba la jornada laboral con la que empezaba ahora el turno de ocio nocturno, todos refrescándose y tapeando a luz de las farolas. Motos, bicis, peatones y algún que otro coche yendo arriba y abajo de la Rambla. Estaba convencido que iba a gustarme vivir allí. Me parecía un buen barrio, lleno de vida, lejos de todas las habladurías que había escuchado. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; De regreso a mi edificio, coincidí en el portal con una chica joven que también entraba y le cedí el paso caballerosamente. Me lo agradeció y entró. No me dio tiempo a fijarme en detalle pero me pareció que era bastante guapa. Viendo el cartel de &quot;No funciona&quot; pegado al ascensor rápidamente comprendí —soy un hacha para este tipo de cálculos— que como mínimo iba a llevarla delante tres tamos de peldaños hasta el primero A. &lt;i&gt;&quot;¡Qué alegría, qué alboroto, otro perrito piloto!&quot;&lt;/i&gt;. Empezamos a subir y, a fin de poder ejecutar mi deshonroso plan de la forma más apropiada, yo me quedé más o menos un metro por detrás de ella.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Era bastante alta. Iba en bambas, y aun así calculé que debía medir casi metro ochenta. En tacones sería más alta que yo. Delgada y morena, llevaba un corte de pelo muy sexy, muy corto en la nuca y con algunos mechones más largos cayéndole a un lado —pixie creo que le llaman—. Vestía una camiseta rosa de tirantes que dejaba ver parte de su espalda y todo su largo cuello blanco. Rematando el conjunto unos vaqueros azules tipo pitillo muy ceñidos casi no podían contener unos espectaculares glúteos, muy trabajados, que se bamboleaban ante mis ojos hipnotizándome con su continuo vaivén, al punto de hacerme perder la coordinación motriz y tropezar con un escalón. Solo mi mano aferrándose a la barandilla de la escalera como si no hubiera un mañana me salvó de una segura visita al dentista. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Llegados al rellano del primero entretuve mis escasas cinco llaves en la mano unos segundos más, haciendo como que no encontraba la de la puerta, en vano y ridículo intento de dilatar el momento. Ella anduvo los tres metros hasta la puerta B y abriéndola dijo &lt;i&gt;&quot;hasta luego&quot;&lt;/i&gt; sin mirarme y entró al piso, mientras yo carraspeaba, me atragantaba, balbuceaba, y sólo al tercer intento lograba pronunciar un &lt;i&gt;&quot;hasta luego&quot;&lt;/i&gt; que salió traicionero de mi garganta con una ridícula voz de pito. &lt;/div&gt;
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&lt;i&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &quot;Tendré que considerar la oferta de doña Rosita&quot;&lt;/i&gt;, pensé.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Decidí darme una ducha para despejar la mente y templar un poco mi juvenil libido. Mañana sería sábado y quería organizar algo que hacer con los colegas por la noche, por lo que pensé que sería prudente cenar algo ligero y acostarse pronto. Vi un poco la televisión mientras tomaba un tazón de leche con cereales. En las noticias de las nueve no comentaban nada todavía por lo que pensé que todo ese asunto del hospital se quedaría al final en una falsa alarma. Ahora ya era un poco tarde para llamar a mi madre pues con seguridad, a estas horas, ya dormía para empezar mañana su turno a primera hora. Le daría un toque antes de desayunar para comentar de nuevo el asunto y que así se quedase tranquila. Con esta idea me fui a acostar sobre las nueve y media. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Al rato se escuchaba un leve chirriar metálico de colchón al otro lado de la pared, en el piso contiguo. En las escasas dos semanas en el bloque ya había observado que a esta hora acostumbraban a desfilar algunos currantes. Supuse que antes habrían llamado a su casa para avisar que hoy tendrían que quedarse un rato más en &quot;la oficina&quot;, porque era viernes y tenían que hacer inventario del almacén para el cabrón del jefe, o escribir un informe urgente para la reunión de mañana a primera hora, o calcular un balance de situación. Y a tenor del compás de los muelles, la situación hoy se estaba balanceando pero que muy bien. Otros días no le habría prestado siquiera atención, pero el ascenso detrás de la morena de culo perfecto había provocado que hoy, inconscientemente, quisiera imaginar qué pasaba. El poder de la materia sobre la mente, y al revés también, pues ya mi mano iniciaba el viaje sabanas abajo en pos de un bien mayor. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Dibujé en mi imaginación la escena que quizás sucedía. Pero mi cerebro no tardó mucho en conspirar en mi contra y la espectacular morena que me esforzaba en recordar se encogió y transformó en doña Rosita, con la falda levantada y tumbada sobre el colchón, y uno de sus serios y discretos clientes encima, empujando al ritmo del chirriar de los muelles. Y en cada empujón, doña Rosita murmurando mi nombre y guiñándome el ojo a través del tabique. Un desagradable escalofrío recorrió mi cuerpo entero y aparté esa imagen de mi mente no sin esfuerzo. Como prueba de lo efímero de los placeres, tal como vino, se fue el jolgorio al otro lado y el propósito en el mío. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &amp;nbsp; Me concentré entonces en mi rutina nocturna para conciliar el sueño, consistente en repasar los acontecimientos del día, para seguir a continuación con los planes para mañana. Pero entonces recordé la escena en el aparcamiento de ILLEA con el empleado pesado y su extraño comportamiento. Y así, dándole vueltas a ese momento, a lo que había mencionado mi madre sobre mordiscos y balbuceos, y a lo que había leído en twitter, fui apagándome hasta sumirme en el dulce sueño.&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/7291848897147512814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2018/11/el-apocalipsis-albondiga-meatball_28.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/7291848897147512814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/7291848897147512814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2018/11/el-apocalipsis-albondiga-meatball_28.html' title='El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 5'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-6805603868803741025</id><published>2018-11-20T23:05:00.004+01:00</published><updated>2018-11-28T12:57:45.907+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="acción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Apocalipsis"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="apocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="aventura"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="ciencificción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="humor"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sarcasmo"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="thewalkingdead"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombi"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombie"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombieapocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombies"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombis"/><title type='text'>El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 4</title><content type='html'>&lt;h2 style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
Redecorando. Día 4 a.C. (Antes de la Croqueta)&lt;/h2&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;TERCERA PARTE&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; G&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;iré la mirilla de la puerta para poder ver quien llamaba. El dueño de mi apartamento lo había reformado por completo algunos años atrás ─para alquilarlo a mejor precio─, pero conservó algunos elementos antiguos como la puerta de madera maciza con su mirilla de bronce original: Por el exterior dibujaba una celosía barroca, y en la parte interior un disco semicircular oscilaba girando sobre su centro, permitiendo observar con relativa intimidad a quien esperase al otro lado. En su momento pensé que le daba un aire aristócrata a la puerta, y la verdad es que eso me encantaba.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─¿Qué desea? ─interrogué muy formal mientras evaluaba con ojo crítico al sujeto.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Era un mujer mayor ─calculé que sobre los cincuenta y largos─. Pelo castaño cobrizo, bajita y con algunos quilos de más, pero bien conservada todavía aunque excesivamente maquillada y repeinada, como si acabaran de quitarle los rulos en la peluquería.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Hola, ¿me permites unos minutos? Soy tu vecina de enfrente. Todavía no hemos tenido ocasión de conocernos ─dijo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Descorrí el cerrojo y abrí la puerta, parándome en el quicio.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Hola ─repitió─, me llamo Rosita, soy la dueña del piso ─dijo señalando atrás con su mano izquierda la puerta del primero B y tendiéndome luego la derecha.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Encantado, yo me llamo Jacques Casademunt.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Estreché su mano un momento y luego ella empezó a hablar gesticulando mucho, siempre muy sonriente.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─¿Te han comentado a qué me dedico? Bueno, por si nadie te ha informado todavía, que sepas que aquí regento un piso de chicas de lujo. Preciosas todas ellas. Y muy limpias y discretas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Ajá. ─Todo el rellano olía a su perfume.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Es un negocio muy tranquilo, respetable como cualquier otro, y no causamos nunca ruido ni molestia alguna.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Bien. ─Fuerte y especiado, pero excesivo.&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Mis clientes son gente muy formal, seria y discreta. Buenos hombres que necesitan un poco de sana distracción de vez en cuando.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Claro, claro. ─Vestía ropa de domingo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Seguro que tú eres un buen chico y entenderás lo que quiero decir: Ellos también me exigen seriedad y discreción de los vecinos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; ─Por supuesto. Cuente con ello. ─Falda y chaqueta a juego. Color carmesí oscuro brillante. Adecuado.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Pero si en algún momento, por cualquier motivo, alguien te causara alguna molestia, por favor antes que nada avísame a mí primero, y yo lo solucionaré de inmediato.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Sin problema.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Ahora se puso un poco seria, con gesto de institutriz a punto de reprender a un niño travieso.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Bien. Otra cosa. ¿Los cartones del portal son tuyos, verdad? Te pediría por favor que los quites cuanto antes. Para evitar que se nos meta alguien, ¿comprendes?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Sí, desde luego. En un rato los quito.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; ─Y bueno, con lo joven, alto y guapetón que eres no tendrás problemas con las chicas, ¿verdad? Seguro que eres todo un Casanova.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Bueno, no crea... he estado muy centrado en mis estudios hasta hace poco.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; ─Venga, venga, no seas modesto. Tengo buen olfato para los hombres. Seguro que ligas mucho ─dijo, sonriéndome con picardía.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;Sacó sus llaves de un bolso para abrir la puerta de su piso, y ya marchándose añadió:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Pero bueno, si en cualquier momento ves &quot;algo&quot; que te gusta... ─Hizo una pequeña pausa abriendo la puerta y entrando en el piso─ Aquí enfrente... Te puedo hacer un buen descuento. ─Y remató guiñándome un ojo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;De pronto me recordaba a una especie de versión femenina de Antonio Recio¹, pero cambiando el pescado por sables.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Mmmm... Hasta luego... Doña Rosita ─respondí, y cerré mi puerta rápido para tratar de ocultar el rubor en mi rostro.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¹ Antonio Recio es un personaje cómico ficticio de la serie &quot;La que se avecina&quot;, arquetipo de empresario rancio y machista, se dedica al negocio del marisco y se presenta a sí mismo como &quot;mayorista, no limpio pescado&quot;.&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/6805603868803741025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2018/11/el-apocalipsis-albondiga-meatball_20.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6805603868803741025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6805603868803741025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2018/11/el-apocalipsis-albondiga-meatball_20.html' title='El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 4'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-2131877788139133799</id><published>2018-11-20T23:03:00.001+01:00</published><updated>2018-11-28T12:55:42.864+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="acción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Apocalipsis"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="apocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="aventura"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="ciencificción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="humor"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sarcasmo"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="thewalkingdead"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombi"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombie"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombieapocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombies"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombis"/><title type='text'>El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 3</title><content type='html'>&lt;h2 style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
Redecorando. Día 4 a.C. (Antes de la Croqueta)&lt;/h2&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;SEGUNDA PARTE&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; T&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;ras un copioso banquete a base de croquetas caseras, pan de molde y un par de quesitos de &quot;la vaca de que ríe&quot; ─siempre me he preguntado de qué─; todo regado con un buen vaso de lambrusco rosado obtenido en mi reciente botín en el domicilio paterno; empecé por desempaquetar los muebles que, según calibré, tendrían menor dificultad de montaje: Las sillas. Pronto acumulé cartones, plásticos, bolsas con herrajes y varios folletos de instrucciones con un anormalmente risueño señor presentándome a un par de destornilladores. Media hora después tuve las tres sillas blancas perfectamente montadas. ─&quot;Chupado&quot;, pensé─. Monté la pequeña mesita en un periquete y luego la mesa de comedor ─todo era blanco; &quot;así se disimula el polvo&quot;, decía mi madre─. Bajé los cartones al portal y los dejé apoyados contra una pared sin molestar al paso. Más tarde los sacaría al contenedor si es que no desaparecían antes.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; El escritorio ya parecían palabras mayores: dos paquetes gordos con multitud de herrajes y maderas; ya solo el folleto tenía casi el triple de páginas que el de las sillas y estuve varios minutos dándole vueltas, mientras localizaba las piezas necesarias para empezar, e invocaba al espíritu del presidente de LEGO para que me ayudara. Pronto me empezaron a entrar sudores al descubrir que había montado al revés las guías para el cajón; lo desmonté, lo volví a montar y seguí avanzando con cuidado, paso a paso, maldiciendo en todos ellos al sonriente monigote de las instrucciones. Me faltaba solo montar una puerta para terminar cuando sonó el móvil. Era mi madre de nuevo:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Dime, mamá.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Por qué no coges el teléfono? Llevo casi una hora llamándote, estaba ya preocupadísima, a punto de pedirle a tu padre que me acercara a tu piso para ver si estabas bien ─escupió de un tirón, casi sin tomar aire.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Lo siento, tenía el móvil en silencio y no he escuchado nada. ─Coloqué un momento el modo altavoz y revisé las notificaciones: diez llamadas perdidas. Cierto, había activado el modo &quot;no molestar&quot; durante tres horas. Eran casi las siete.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─¿Y por qué lo tenías en silencio?&lt;br /&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Estaba montando los muebles que he comprado esta mañana. ¿Por qué no iba a estar bien? ─Volví a pulsar la tecla altavoz y pegué de nuevo el móvil a mi oreja derecha.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Hijo, he acabado mi turno y desde entonces he intentado llamarte. ¿Has visto las noticias?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─La verdad es que no.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; ─Mira, creo que algo grave está pasando en Barcelona. Han llegado al menos tres personas infectadas con alguna enfermedad rara, no sé, quizás algo tropical o vete tú a saber.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;gt;&amp;gt; A las enfermeras nos cuentan lo mínimo, ya sabes cómo son los médicos, pero nosotras también tenemos nuestros contactos y parece que hay más casos en otros centros de la ciudad. En el hospital nos han avisado que quizás tengamos que doblar turno mañana y ya se rumorea que si elevan el grado de alerta sanitaria puede que impongan algún protocolo de seguridad extra.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─¿Qué síntomas tienen? ¿Fiebre? ¿Sarpullidos? ─pregunté, pensando quizás en el dengue¹.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Nada de eso hasta donde yo sé. Solo me han dicho que intentan morder al personal y no paran de balbucear cosas sin sentido, como si estuvieran completamente idos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; De fondo se escuchaba despotricar a mi padre sobre el gobierno y su incapacidad demostrada para gestionar cualquier crisis.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─¡Oh, cállate un momento Josep! ─gritó su madre─. No te pongas ahora en plan paranoico.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Mi padre debió acercarse al teléfono pues ahora le escuché hablar más claro:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─No me fio del gobierno María, ¡no, me, fio! ─apostilló palabra por palabra─. En este país las alertas siempre llegan tarde y mal. Recuerda cuando lo del SARS². Estuvimos en Túnez ese verano y pese a que el ministro salió en la tele anunciando a bombo y platillo medidas de control en aeropuertos, al volver aquí pasamos dentro del terminal sin que revisarán nada ni a nadie, mientras que a la ida en Túnez nos habían escaneado con una cámara térmica.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Aunque en esa época yo solo era un crío lo recordaba porque era una historia que mi padre no se cansaba de explicar una y otra vez.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Y luego incendios, nevadas, inundaciones... ¡de todo hemos vivido en este país de pandereta! ¡Y siempre tarde y mal gestionado! ─volvió a insistir─. Mejor hacemos las maletas y nos largamos al pueblo a pasar una semana y a ver qué pasa.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Josep, no podemos ausentarnos sin más del trabajo ─intentó protestar mi madre, hablando de forma flemática y cariñosa para tratar de calmar el ímpetu desbocado de mi padre.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─¡Que les den! Ya llamaremos desde allí para decir que nos encontramos mal o cualquier otra excusa, no te preocupes por eso. ─Al final escuchaba su voz más floja. Supuse que mi madre se había alejado un poco de él o viceversa.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Bueno niño, ya ves cómo está el patio por aquí. Ahora voy a tratar de calmarle un poco ─concluyó mi madre, y en tono preocupado y cariñoso añadió─: Tú ándate con mucho cuidado, por favor.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Tranquila, mamá, en principio ni hoy ni mañana pensaba salir a ningún lado.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; En ese momento se escuchó el &quot;ding dong&quot; del timbre de mi puerta.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;─Mamá, han llamado a la puerta al timbre. Tengo que ir a ver. Ya me iré informando en las noticias, ¿vale?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; ─Vale cielo, llámame mañana. Te dejo ya tranquilo... voy a ver que está trasteando tu padre ahora. ¡Ay este hombre, cualquier día de estos me da un disgusto serio!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Colgué, dejé el móvil en mi nueva mesita y fui a abrir la puerta.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
¹ El dengue es una infección causada por un virus. Usted puede infectarse si un mosquito infectado lo pica. El dengue no se transmite de persona a persona. Es común en áreas cálidas y húmedas del mundo. Los brotes pueden ocurrir en las épocas de lluvia. Los síntomas incluyen fiebre alta, dolores de cabeza, dolor en las articulaciones y los músculos, vómitos y sarpullido.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
² El síndrome respiratorio agudo y grave (SARS, por sus siglas en inglés) es una forma seria de neumonía. Es causada por un virus que se identificó por primera vez en el año 2003. La infección con el virus del SARS provoca una molestia respiratoria aguda (dificultad respiratoria intensa) y, algunas veces, la muerte.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/2131877788139133799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2018/11/el-apocalipsis-albondiga-meatball.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/2131877788139133799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/2131877788139133799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2018/11/el-apocalipsis-albondiga-meatball.html' title='El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 3'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-6595741961693454073</id><published>2015-08-03T14:45:00.001+02:00</published><updated>2018-11-18T12:35:33.960+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Héroe - Cotidianidad 12</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Recuerdo perfectamente el origen primario de mi vocación profesional: &quot;Dark Justice&quot;, serie televisiva donde el protagonista era juez de día y justiciero de noche, persiguiendo a aquellos que burlaban la ley dando rodeos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Hoy soy un jurista destacado, y como mi héroe infantil, al regresar a casa me enfundo mi otro uniforme y salgo a la calle, dispuesto a equilibrar la balanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;—¿Puedo repetir? —consulta el niño asomándose al mostrador—. ¿Por favor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Veo los ojos esperanzados de su madre, aguardando silenciosamente tras él, mientras sujeta la bandeja con un plato completamente limpio, atestiguando que no han malgastado ni una miga del sándwich anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;—Desde luego que sí —le respondo al pequeño con mi mejor sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Y con la autoridad que me confiere mi delantal verde de voluntario del comedor social, procedo a untar generosamente otras dos rebanadas de pan de molde en deliciosa crema de cacao.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/6595741961693454073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/08/heroe-cotidianidad-12.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6595741961693454073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6595741961693454073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/08/heroe-cotidianidad-12.html' title='Héroe - Cotidianidad 12'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-6370636527325140358</id><published>2015-07-21T14:16:00.003+02:00</published><updated>2015-07-22T08:54:40.971+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Explorador - Cotidianidad 11</title><content type='html'>Escucho la voz de control de misión por el audio interno:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Atención comandante Rogers, entramos en 3, 2, 1...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algo de estática, uno de mis monitores muestra la imagen de un popular reportero de televisión hablando y dos segundos después empiezo a escuchar su voz:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— ...retransmitiendo en directo desde el centro de control de misión de la &quot;Future&quot;, la primera nave de exploración espacial, que está a escasos minutos de abandonar la atmósfera de nuestro planeta por primera vez. A los mandos de esta joya de nuestra tecnología el comandante Rogers, experto piloto de la fuerza aérea. Comandante, ¿en qué momento exacto de la misión se encuentra?&lt;br /&gt;
— Un saludo para ti y para todos los espectadores, Jack. Ahora mismo estoy terminando de realizar la aproximación a la barrera.&lt;br /&gt;
— Comandante, nuestra audiencia se estará preguntando, ¿cómo va a poder su nave superar la barrera?&lt;br /&gt;
— La &quot;Future&quot; incorpora un láser de última tecnología —explico—. Creemos que nos permitirá abrir una brecha en la barrera. Luego sencillamente nos deslizaremos a través de ella hasta al espacio exterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La imagen de mi monitor cambia para enfocar al Dr. August:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Tenemos con nosotros al director de la misión, el doctor August, eminente científico de la recién creada academia espacial. Doctor, ¿cuáles son los objetivos que se pretenden alcanzar con la misión de la &quot;Future&quot;?&lt;br /&gt;
— Hoy básicamente esperamos sentar las bases para futuras misiones de exploración más allá de nuestro planeta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo al Dr. August sacando un papel del bolsillo interior de su chaqueta, desdoblándolo, y luego añade:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Y si me lo permite Jack...&lt;br /&gt;
— Desde luego doctor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La imagen pasa ahora a un primer plano del Dr. August, que brillando orgullosamente en un verde intenso, carraspea un poco para aclararse la voz e inicia la lectura de su nota.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— La fundación exacta de nuestra colonia se pierde en los anales de la historia, remontándose hasta las leyendas y mitos antiguos que nos hablan de un mundo originario, un paraíso en el que nuestra especie nació y donde prosperó hasta dar lugar a una gran civilización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hace una pausa dramática antes de seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Civilización que finalmente decayó, y en su estertor final, cuando el planeta natal ya estaba casi consumido, algunos de aquellos antiguos genios, emprendieron un titánico esfuerzo para lograr salvar a unos pocos —nuestros antepasados—, enviándolos hasta este nuevo pero inhóspito mundo en el que nuestra raza quedó atrapada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una nueva pausa, ahora para tomar algo de aire.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Pero hemos sobrevivido, adaptándonos al intenso frío durante incontables generaciones. Hemos aprendido a cultivar los infinitos páramos blancos con la escasa y poco frecuente luz que llega hasta nosotros de la inestable estrella de este sistema. Hemos recuperado nuestra ciencia y nuestra tecnología perdida: La matemática, la física, la astronomía, la navegación, la aeronáutica, y la astronáutica... hasta llevarla de nuevo a un nivel que hoy nos permite volver a explorar el espacio exterior y los confines del universo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dobla de nuevo el papel para guardárselo, y cuando la imagen abre de nuevo el plano se escucha la voz de un técnico:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Aproximación finalizada. Comandante, proceda a iniciar la secuencia de disparo del láser.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la &quot;Future&quot;, por el rabillo del ojo, veo en mi monitor mi propia imagen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Recibido control —y pulsando el correspondiente botón añado—: Iniciando secuencia de disparo del láser.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios indicadores naranjas empiezan a parpadear mientras el sistema se prepara para acumular la energía necesaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sigo narrando los pasos del proceso:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Cargando, veinte por ciento —hago una pausa—. Cincuenta por ciento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dos segundos después:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Ochenta por ciento... Cien por cien cargado. Procedo con disparo en 3, 2, 1... —me inclino levemente y pulso el inequívoco botón rojo en el panel añadiendo—. ¡Fuego!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se escucha un potente zumbido y un haz carmesí brota de la nave rasgando la oscuridad exterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— ¡Láser perforando! —grito para que se me pueda escuchar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cinco segundos después se apagan el zumbido y el haz láser.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Fin del disparo —informo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leo en voz alta las lecturas de los paneles de instrumentación. Sabiéndome ahora centro de atención de todo mi mundo intento darle el adecuado tono de gravedad que merece el momento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Control. Los sensores indican que la perforación ha sido un éxito. Procedo con la maniobra final.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muevo con precisión el mando de navegación y los impulsores se encienden. Noto una suave aceleración.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
— Conectando luces y cámara exterior. Control, ¿recibís imagen?&lt;br /&gt;
— &quot;Future&quot;, la imagen se recibe correctamente —responde control.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En control guardan un expectante silencio mientras la nave se aproxima a la brecha en la barrera, se interna en ella y la supera internándose en la fría oscuridad espacial. Acelero para ganar algo de distancia y maniobro para que las luces exteriores iluminen la superficie exterior de la barrera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De repente la estrella fluctúa y se enciende, inundándolo todo con su blanca luz, y la cámara, enfocando la barrera, capta por primera vez una imagen de nuestro mundo desde el espacio exterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[En la húmeda comodidad de sus hogares, millones de desconcertados telespectadores ven en sus pantallas los mismos incomprensibles símbolos inscritos en la superficie de la barrera:&lt;br /&gt;
&quot;Yogur natural&quot; ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/6370636527325140358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/07/explorador-cotidianidad-11.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6370636527325140358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6370636527325140358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/07/explorador-cotidianidad-11.html' title='Explorador - Cotidianidad 11'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-7780179805596112393</id><published>2015-06-24T18:40:00.001+02:00</published><updated>2018-11-28T12:53:28.054+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="acción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Apocalipsis"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="apocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="aventura"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="ciencificción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="humor"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sarcasmo"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="thewalkingdead"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombi"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombie"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombieapocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombies"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombis"/><title type='text'>El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 2</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;h2 style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
Redecorando. Día 4 a.C. (Antes de la Croqueta)&lt;/h2&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;PRIMERA PARTE&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;C&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;rucé la meta volante de la sección familiar en el pelotón principal, con solo tres tápers y un albornoz de penalización sobre el grupo de cabeza. Satisfecho con mi clasificación momentánea aparqué mi carriciclo amarillo y azul para incorporarme a la serpenteante cola del control de avituallamiento. Los rezagados seguirían llegando el resto de la tarde. Algunos abandonarían allí la carrera, exhaustos tras superar el puerto de montaña de los armarios y almacenaje, o bien por serias discrepancias de estrategia con su compañero de tándem. El resto de valientes repondrían fuerzas para afrontar el largo tramo final de etapa en la zona de complementos; donde en cada recodo puedes pinchar en un bache o luchar momentáneamente con una pájara ─en varias posibles acepciones populares del término.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Equipé mi bandeja con los pertrechos necesarios y, mientras estaba decidiendo entre la oferta de albóndigas suecas o el lomo de salmón, sonó en mi teléfono móvil la sintonía asociada a mi principal patrocinador, por lo que me aparté a la cuneta, para que el resto de corredores pudieran rebasarme sin problemas, y descolgué el aparato:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¿Si?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Niño, ¿cómo ha ido?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Todavía sigo en ILLEA.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¿Ya has comido?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─No. Ahora mismo estoy en la cola del restaurante.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¿Y qué vas a comer?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Creo que la oferta del viernes ─respondí, y oteando los múltiples carteles añadí─: Albóndigas en salsa.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¿Comida bazofia de esa? A saber de qué carne están hechas esas albóndigas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─No es bazofia mamá ─dije bajando el tono algo avergonzado.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Qué sabrás tú.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Soy biólogo mamá, algo de eso entiendo.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Biólogo, biólogo ─respondió ella en tono burlón─. ¡Y yo soy la madre que te parió!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Y suavizando el tono añadió:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Anda, pásate luego por casa a por croquetas que hice anoche y no comas allí.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Vale.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Yo no estaré que el turno del hospital termina esta tarde a las 6. Y tu padre... a saber dónde andará.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Vaale.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Te he dejado las croquetas en la nevera. Ya están fritas, solo tendrás que calentarlas un poco en el microondas.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Vaaale.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Puedes llevarte todas si quieres que a tú padre no le convienen. Desde que le cambiaron a la oficina está criando un tripón... La curva de la felicidad dice. ¡Ja!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Vaaaale.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Te quiero... Cuídate y come bien... ¡Ay mi niño, que se me ha ido de casa!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Mamá no seas teatrera por favor. Solo llevo dos semanas en el piso. Es imposible que ya sufras el síndrome del nido vacío.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Cuando seas padre ya verás, ya... Aunque a este paso se acaba el mundo sin que nos hagas abuelos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Por favooor... no volvamos a ese tema. Hablamos luego, ¿vale?&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Te quiero Jacques.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Y yo a ti mamá.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;La expectativa de las deliciosas croquetas de pollo de mi madre me convenció fácilmente y dejé la cola del restaurante para descender a la planta de complementos. Recogí la bolsa amarilla y la coloqué en uno de esos gigantescos carros que ─cual si de agujero negro supermasivo se tratase─, son capaces de tragarse todo a su paso. Comprensión metafísica que uno solo alcanza al pasar por caja, a la vista del kilométrico ticket de compra. Durante el eslalon por las secciones no pude evitar sucumbir a los cantos de sirena: Cargue vasos, platos, cubiertos, velas, un par de marcos para fotos, una lámpara de mesa y otros elementos decorativos. Llegando al almacén me procuré un carro específico para las cajas grandes, y papel en mano con los códigos de lo que necesitaba afronté la parte final de la yincana sueca. Circulaba por los pasillos empujando mi convoy de carros, uno encajado en la trasera del otro, atrayendo incluso alguna que otra mirada. Parecía un sintecho de película estadounidense, trajinando todas sus preciadas posesiones por las aceras de la gran manzana, al tiempo que murmura sobre abducciones extraterrestres y planes gubernamentales secretos. Un escritorio, un puff, una mesa de comedor, una mesita pequeña y tres sillas después estrené mi flamante ILLEA VISA de pago aplazado, gestioné el envío de un sofá y luego tomé uno de los ascensores para bajar el carrito cargado al aparcamiento, que afortunadamente a esta hora estaba muy tranquilo, pues casi todos los clientes seguían en la bacanal sueca low cost con relleno de refresco gratis. Estaba agotado pero empecé a cargar el coche con las cajas que iba a llevarme por mi cuenta. Si la isla de la ninfa Calipso hubiera tenido un ILLEA, Odiseo jamás habría conseguido regresar a Ítaca.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Podría mentir diciendo que, mientras me afanaba en embutir las cajas en el maletero del Land Rover Discovery nuevecito que me había prestado mi padre, mi mente disertaba acerca de independencia y financiación como binomio paradigma de una tesina sobre conceptos indisolubles de la vida moderna. Pero la verdad es que soy mucho más mundano. Pronto, olvidando el cansancio, mi siempre calenturienta imaginación soñaba despierta, visualizando como sería una fiesta privada en mi recién amueblado apartamento, solos yo y una voluptuosa doncella dispuestos a dar fe de la prometida robustez de la carpintería sueca. Vino a interrumpir mi trascendental análisis alguien voceando por el aparcamiento.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¡¿Klapiin?!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Levanté la mirada buscando el origen del sonido. Uno de los minions de ILLEA, uniformado con su característico polo amarillo, venía caminando lentamente hacia mí. Todavía estaba a ocho o nueve coches de distancia así que respondí elevando también la voz:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¡¿Perdón?!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¡¿Klapiiiin?! ─preguntó Bob Esponja segundos después.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─No...¡Miiiilm! ¡Un escritorio! ¡Ya sabe, para el ordenador! ─respondí siguiendo a lo mío.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;i&gt;&quot;¿Qué es esto, estraperlo en el aparcamiento con material robado?&quot;&lt;/i&gt;, elucubré por un momento.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¡¿Klapiiiiiiin?! ─Volvió a piar la Gallina Caponata.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Ya me estaba dando la brasa el tío coñazo. Seguía avanzando a paso de tortuga pero ahora estiró los brazos.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&quot;¿Se ofrece a ayudar en la carga de los muebles para luego tratar de negociar algún chanchullo?&quot;&lt;/i&gt;, pensé siguiendo con el razonamiento anterior, &lt;i&gt;&quot;¡Joder, puta crisis!&quot;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Pero ya casi había terminado de cargar. Empujé la última pieza del Tetris y cerré el portón trasero del coche.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─¡Oiga!, no me interesa ese sofá, ya he comprado uno arriba ─respondí en tono áspero para dejarle clara mi posición final.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
Y empujando en su dirección el carro ya vacío imité el soniquete de una máquina expendedora de tabaco:&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
─Su carrito, gracias.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp; Me apresuré a subir al coche, arranqué y salí girando marcha atrás alejándome de Pikachu, para luego pasar por su lado, haciendo patinar las ruedas en el resbaladizo cemento. Al mirar por el retrovisor vi como el Piolín cabezón me seguía con la mirada, insistiendo con el dichoso sofá a grito pelado.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Enfilé hacia Gran Vía de les Corts Catalanes. En un rato descargaba todo en mi flamante guarida de soltero en el barrio del Raval, devolvía el mastodonte al garaje de mi padre, saqueaba su nevera, y estaba de regreso listo para empezar a desempaquetar y montar todo.&lt;/div&gt;
&lt;div data-p-id=&quot;bfa347dfeb3bf68414ae1bb45c8b1ab6&quot;&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;h2&gt;
&lt;/h2&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/7780179805596112393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/el-apocalipsis-albondiga-meatball_24.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/7780179805596112393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/7780179805596112393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/el-apocalipsis-albondiga-meatball_24.html' title='El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 2'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-3017804184316528438</id><published>2015-06-24T12:58:00.001+02:00</published><updated>2018-11-28T12:53:49.163+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="acción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Apocalipsis"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="apocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="aventura"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="ciencificción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="humor"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="sarcasmo"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="thewalkingdead"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombi"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombie"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombieapocalypse"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombies"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="zombis"/><title type='text'>El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 1</title><content type='html'>&lt;div&gt;
&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgv-d_GD3II-gsJ81MksGf9_3HYRB3tcN-YUPq6uv3-3N9uM3ZhPZyVVW2Dcste-tOd1dNrgHUOzq1YhG5wU95idVuqMd4sSafyjdH3_j27DzTNfRHoTX7I4yqv1Nw65h1RZGmoIllFjwE/s1600/Tapa_TheMeatballApocalypse.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgv-d_GD3II-gsJ81MksGf9_3HYRB3tcN-YUPq6uv3-3N9uM3ZhPZyVVW2Dcste-tOd1dNrgHUOzq1YhG5wU95idVuqMd4sSafyjdH3_j27DzTNfRHoTX7I4yqv1Nw65h1RZGmoIllFjwE/s320/Tapa_TheMeatballApocalypse.jpg&quot; width=&quot;205&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;i&gt;Nota del autor:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;i&gt;Todas las personas y empresas que aparecen en esta historia son inventadas, y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;courier new&amp;quot; , &amp;quot;courier&amp;quot; , monospace;&quot;&gt;Obra registrada en Safe Creative.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h2 style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
Día de la Croqueta. Día 0&lt;/h2&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h4&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;i style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;&quot;Nunca sabremos el valor del agua hasta que el pozo esté seco&quot;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
Thomas Fuller (1608-1661)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/h4&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-size: large;&quot;&gt;E&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;xisten acontecimientos en la historia cuya trascendencia marca el fin de una época y el principio de otra. Las diferencias entre esas épocas, si una fue mejor que otra, o el momento en que se produjo el cambio, son detalles que el tiempo y los historiadores se encargarán de juzgar. Para mí, ese momento exacto del cambio sucederá hoy, martes 10 de marzo de 2020, alrededor de las 10 de la noche. Mañana nada volverá a ser igual. Fuera, tras las ventanas, un manto de respetuoso silencio ha caído hace horas sobre la ciudad, cual cortejo fúnebre de algún gran rey o emperador. La oscuridad se ha ido tragando las calles y los edificios, que bañados por el resplandor de la luna llena lucen ahora cual estelas de mármol de algún antiguo camposanto, dando majestuoso testimonio de muerte donde antaño hubo vida.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Así, con la solemnidad que merece la ocasión, he dispuesto sobre la mesa un práctico mantel individual color hueso, y encima, flanqueado por una simpática servilleta a la izquierda y un elegante tenedor a la derecha, un gran plato cerámico blanco de alegres motivos florales, en cuyo centro, iluminada tan solo por el titileo de dos preciosas velas, aguarda fría y solitaria la última croqueta de pollo que preparó mi madre. Son dos bocados escasos. El primero se disuelve inundando mi boca y dejo que los sabores me transporten hasta recuerdos felices de la infancia: el verano en que aprendí a nadar en las playas de Torredembarra, siempre una hora larga después de comer las deliciosas croquetas; la sonrisa orgullosa de mi madre cada vez que sacaba un excelente, fiel sinónimo de &lt;i&gt;&quot;para cenar, croquetas&quot;&lt;/i&gt;; y el primer beso adolescente, ¿croquetas?, insondables misterios del subconsciente. El segundo bocado discurre por derroteros mucho más nostálgicos, empañando mis ojos: las últimas charlas con la abuela antes de que el cáncer la consumiera por completo, tratando de explicarme el viejo secreto familiar de la masa de croquetas; y los amigos y seres queridos que quizás no vuelva a ver, siempre alrededor de una mesa bien surtida, comiendo y bebiendo de forma desmedida y despreocupada.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;Mi experiencia casi mística finaliza de forma abrupta cuando mi rugiente estómago protesta reclamando más enjundia. A buen seguro mi padre, siempre muy pragmático, aprovecharía para citar el refranero: &lt;i&gt;&quot;Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo&quot;&lt;/i&gt;. De no ser por el páramo desolado en que se ha convertido mi despensa, y la poco halagüeña previsión sobre su posible restitución, incluso lo daría por bueno. Mañana tendré que arriesgarme a salir por comida, o prepararme para explorar los límites del cuerpo humano en un ayuno prolongado. Pero antes, mejor voy a explicar cómo empezó todo.&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/3017804184316528438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/el-apocalipsis-albondiga-meatball.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/3017804184316528438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/3017804184316528438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/el-apocalipsis-albondiga-meatball.html' title='El apocalipsis albóndiga (The meatball apocalypse) - 1'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgv-d_GD3II-gsJ81MksGf9_3HYRB3tcN-YUPq6uv3-3N9uM3ZhPZyVVW2Dcste-tOd1dNrgHUOzq1YhG5wU95idVuqMd4sSafyjdH3_j27DzTNfRHoTX7I4yqv1Nw65h1RZGmoIllFjwE/s72-c/Tapa_TheMeatballApocalypse.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-5400901316582716858</id><published>2015-06-12T12:24:00.000+02:00</published><updated>2015-06-15T10:47:29.336+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Terapia Real - Cotidianidad 10</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Ella enumeraba toda una
larga y vergonzosa lista de defectos físicos mientras el marido permanecía
completamente callado y solo el brillo de la humedad en sus preciosos ojos
verdes daba fe de su pesadumbre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Frente a la infeliz pareja,
la especialista tomaba notas diligentemente al tiempo que asentía como muestra
de circunspección, esperando a que terminara tan desagradable soflama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;– ¿Y bien? ¿Puede hacer algo
para ayudarle? –preguntó finalmente la esposa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;– Desgraciadamente no puedo
hacer nada, querida –respondió la especialista totalmente afligida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;– ¡Esto es totalmente
inadmisible! –chilló reprendiéndola con la severidad que solo otorga el hábito–.
No dude que pronto tendrá noticias de mi padre –Apostilló amenazante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Se levantó como un resorte y
empezó a dirigirse hacia la salida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;– Lo lamento profundamente
–dijo la especialista levantándose a su vez–. Pero la efectividad del conjuro
radicaba en la pasión del beso –Y volviéndose hacia el infortunado engendro que
seguía encogido en su butaca–. Es evidente que en este caso fue muy baja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;– ¡Croá! –gruñó el príncipe por
toda confirmación de los hechos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-bidi-font-size: 11.0pt;&quot;&gt;Y saltando, se dispuso a
seguir los pasos de su princesa y dejar para siempre la consulta del Hada
Madrina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/5400901316582716858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/terapia-real-cotidianidad-10.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/5400901316582716858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/5400901316582716858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/terapia-real-cotidianidad-10.html' title='Terapia Real - Cotidianidad 10'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-6066890386767261510</id><published>2015-06-12T12:22:00.000+02:00</published><updated>2015-06-12T12:23:55.419+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Femme Fatale - Cotidianidad 9</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Llevaba un buen rato observándola desde la distancia,
ocultándome, sin atreverme siquiera a realizar una pequeña aproximación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Ella, completamente inmóvil, permanecía impasible a la
tremenda algarabía que dominaba el lugar debido al continuo ir y venir de
todos. Su piel, bañada bajo una suave luz, lucía un precioso tono oscuro que se
me antojaba irresistible. Era completamente perfecta bajo todas las facetas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Finalmente, haciendo acopio de todo mi valor, decidí abandonar
la seguridad de mi eficaz parapeto y acercarme a conocerla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;A medida que la distancia se reducía entre nosotros mi
corazón pasó del trote al galope, para terminar latiendo completamente
desbocado cuando ya casi podía oler su dulce perfume. Ella se percató de mi
presencia&amp;nbsp; y yo detuve por completo mi
avance.&amp;nbsp; Sus hipnóticos ojos verdes se
centraron en mí y el mundo a mi alrededor pareció congelarse cuando esbozó una
ligera sonrisa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;Instantes después su carnosa lengua ya me había atrapado,
conduciéndome irremediablemente al interior de su húmeda garganta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;&quot;&gt;La película de mi efímera vida finalizó con el recuerdo
de mi madre advirtiéndome sobre lo imposible del amor entre ranas y mosquitos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/6066890386767261510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/femme-fatale-cotidianidad-9.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6066890386767261510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6066890386767261510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/06/femme-fatale-cotidianidad-9.html' title='Femme Fatale - Cotidianidad 9'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-3343365581521989682</id><published>2015-05-21T10:35:00.002+02:00</published><updated>2015-05-21T10:35:55.532+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Con derecho a réplica - Cotidianidad 8</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
El juicio por el &quot;crimen del siglo&quot;, como lo habían bautizado los titulares, estaba llegando a su fin.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observé al reluciente fiscal. Manejaba el sumario como un crupier la baraja: Con milimétrica habilidad. Demostró el móvil, la oportunidad, y por las huellas digitales en el arma &quot;homicida&quot;, mi autoría. Su &quot;carta&quot; maestra conmovió al jurado: Fotos de las brutales &quot;heridas&quot; infligidas a la &quot;víctima&quot;. Toda su terminología fue aceptada por el juez pese a las protestas de mi defensor. La irrefutable lógica con que envolvió su discurso elevó la causa de delito contra la propiedad a crimen pasional, pasando yo de delincuente común a asesino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizó su alegato abrazando a mí ahora exmujer, que lloraba a moco tendido por su amante muerto. Sus inertes ojos horadaron mi alma y esbozó una sonrisa maquiavélica. La misma sonrisa que conservó aquel otro maldito androide mientras yo descargaba hachazos en su metálico cuerpo.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/3343365581521989682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/05/con-derecho-replica-cotidianidad-8.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/3343365581521989682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/3343365581521989682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/05/con-derecho-replica-cotidianidad-8.html' title='Con derecho a réplica - Cotidianidad 8'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-8778415757823041087</id><published>2015-05-04T17:28:00.000+02:00</published><updated>2015-05-04T17:28:07.621+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>TV, or not TV - Cotidianidad 7</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los desvelos hasta intempestivas horas de la madrugada, castigando mi maltrecha vista entre amarillentas páginas de vetustos manuales de abogacía, estaban a punto de dar su fruto. Aquello iba a ser pan comido. Otro informe positivo en mi expediente.&lt;br /&gt;
— Distinguidos colegas, su señoría —mi voz de barítono propició un repentino silencio—. Lo que voy a proponerles nos puede ayudar a todos.&lt;br /&gt;
Y conduje mi alegato en un crescendo digno de las mejores academias, dominando la amplitud de la sala con maestría en el verbo y dignidad en el porte, defendiendo con ardor la idoneidad de mi programa.&lt;br /&gt;
Finalicé y me volví hacía el respetable.&lt;br /&gt;
Ojos vacuos me devolvieron su mirada.&lt;br /&gt;
— ¡Sálvame! —chilló una voz al fondo.&lt;br /&gt;
Pronto otras se unieron a la demanda y escasos segundos después una intensa algarabía se adueñaba de todo.&lt;br /&gt;
El carcelero me sonrió y pulsó el 5 en el mando a distancia.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/8778415757823041087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/05/tv-or-not-tv-cotidianidad-7.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8778415757823041087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8778415757823041087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/05/tv-or-not-tv-cotidianidad-7.html' title='TV, or not TV - Cotidianidad 7'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-8485792106041098886</id><published>2015-04-13T12:33:00.000+02:00</published><updated>2015-04-13T12:35:31.674+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>El alegato - Cotidianidad 6</title><content type='html'>- ... ya para finalizar mi alegato y en previsión de futuras sanciones que pudieran imputarse, &amp;nbsp;me gustaría recordar a su señoría pasados episodios idénticos acontecidos en este mismo lugar de los hechos, cuyos resultados, de irrefutable evidencia científica y sensorial, recordamos todos con sumo desagrado. Por todo ello, y a fin de que no se incurra en una grave suspensión de garantías para mí y mi joven representada -a nuestro entender completamente ilícita y fuera de lugar-, quisiera solicitar encarecidamente el indulto de este primer acto y su conmutación por una segunda opción a&lt;br /&gt;
convenir entre las partes, sin que ello conllevara perjuicio alguno a la gratificación final acordada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Por última vez niño, cuando acabes la carrera de derecho y te independices será lo que quieras, hasta entonces, en esta casa, u os coméis las lentejas que ha cocinado tú madre u os quedáis sin postre.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/8485792106041098886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/04/el-alegato_13.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8485792106041098886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8485792106041098886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/04/el-alegato_13.html' title='El alegato - Cotidianidad 6'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-174088996813830677</id><published>2015-04-13T12:31:00.000+02:00</published><updated>2015-04-13T12:35:23.402+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Justicia 2.0 - Cotidianidad 5</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando aprobaron la nueva Ley, con su propio visto bueno en fase de consulta, comprendió que había malinterpretado la terminología técnica al pensar que se trataba de un sistema telemático que permitiría a los abogados estar presentes virtualmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, ver entrar a las dos partes sin sus respectivos representantes físicos presagiaba otra rocambolesca mañana. Dio las oportunas indicaciones y observó como demandante y acusado consultaban sus respectivos terminales, repasando el &amp;nbsp;amplio baremo ofertado, incluyendo tarifas y completas estadísticas de éxitos en otros casos. Pasados unos minutos dos luces verdes indicaban que todo estaba listo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Golpeó la maza y un pequeño holograma verde tomó forma frente al estrado, empezando su alegato:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Justicia legítimo que ciudadano quiera es…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras el maestro Yoda hacía las delicias de un boquiabierto jurado, en el otro banco, Ally McBeal ajustaba la escasa tela de su minifalda y extraía un pintalabios rojo del bolso.&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/174088996813830677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/03/justicia-20.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/174088996813830677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/174088996813830677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2015/03/justicia-20.html' title='Justicia 2.0 - Cotidianidad 5'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-7416449062103521416</id><published>2012-08-11T00:58:00.000+02:00</published><updated>2012-08-11T00:58:15.187+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Shell - Cotidianidad 4</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
La central de datos se alojaba en una oficina interior de la torre principal de la compañía.&lt;br /&gt;
Una miríada de conexiones llegaban desde todos los rincones, monitorizando permanentemente el estado de todas las operaciones en curso que la compañía tenía desplegadas en cualquier instante por todo el gigantesco orbe.&lt;br /&gt;
En una sala adyacente el consejo de dirección recibía un flujo constante de informes, los evaluaba, y dictaba los despachos con instrucciones para enviar allí donde fuera requerido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Señores por favor, si me prestan atención&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;dijo el presidente acompañando su exhortación al silencio de un leve carraspeo&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;. Gracias. Tienen en sus manos los informes recibidos del laboratorio respecto al último cargamento de material extraído del pozo 1.&lt;br /&gt;
Todos los miembros del consejo abrieron al unísono su respectiva copia del informe y ojearon rápidamente las cifras que se presentaban.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Como verán&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 16px;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;prosiguió el presidente&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;, los análisis indican que la calidad del material ha disminuido notablemente&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;hizo una breve pausa mientras sus asesores asimilaban los datos, y prosiguió&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;. Asimismo, el ingeniero Gordon nos informa que el volumen total extraído también mengua por debajo de los parámetros aceptables&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;otra nueva pausa&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;. En resumen señores, creo que ha llegado el momento de tomar la decisión de cesar cualquier actividad de extracción en el pozo 1 e iniciar las prospecciones en el pozo 2.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Estoy de acuerdo&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;dijo uno de los asesores.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Ciertamente&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;reafirmo otro más.&lt;br /&gt;
Uno a uno el resto de asesores fueron asintiendo con un gesto o verbalizando su conformidad con la decisión.&lt;br /&gt;
El presidente dirigió la mirada a su secretario.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Señor secretario, empiece a tomar nota del siguiente despacho...&lt;br /&gt;
Repentinamente la puerta principal se abrió y el fragor de la actividad de la oficina irrumpió en la sala del consejo.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;¡Señor presidente!&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;apremió a viva voz el recién llegado técnico al tiempo que cerraba la puerta, y acercándose velozmente al presidente le extendió un papel&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;. Lamento la interrupción&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;dijo ya mas calmado&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;. Ha llegado un informe de máxima prioridad.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Déjeme ver&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;y cogiendo el papel empezó a leer ávidamente el documento. Su ceño se frunció y levantando la vista del papel se dirigió al resto del consej&lt;span style=&quot;font-family: Times New Roman, serif;&quot;&gt;o&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;. Señores, este asunto tiene desde ahora preferencia absoluta.&lt;br /&gt;
Los miembros del consejo desplegaron un variopinto arcoíris expresivo en sus caras: Sorpresa, nerviosismo, interrogación, curiosidad, seriedad y circunspección.&lt;br /&gt;
Levantándose de su sillón solemnemente el presidente alzó la voz para decir:&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&amp;nbsp;&lt;/span&gt;¡Protocolo &quot;vergüenza&quot;!&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;y señalando a uno de los consejeros siguió&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;: ¡Ingeniería! Avisen a Gordon. Que suspenda todas las actividades de extracción inmediatamente.&lt;br /&gt;
El consejero señalado se levantó y salió rápidamente de la sala para enviar él mismo el despacho. El dedo del presidente fue señalando consejero a consejero dictando las instrucciones.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&amp;nbsp;&lt;/span&gt;¡Motriz! cabeza al frente. ¡Visión! centrados en el cambio de luz a verde. Necesito que se sincronicen directamente con pie derecho e izquierdo.&lt;br /&gt;
Los consejeros salieron raudos portando los despachos. Toda la oficina bullía intensamente en un frenesí perfectamente coordinado.&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Y señores&amp;nbsp;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;añadió finalmente el presidente&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—&lt;/span&gt;. Desháganse de la última carga. No me importa cómo ni dónde. ¡Vamos!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[En el vehículo de al lado, esperando también el semáforo, la atractiva chica observaba con evidente expresión de asco como se deshacía del moco que acababa de sacarse de la nariz.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/7416449062103521416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2012/08/shell-cotidianidad-4.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/7416449062103521416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/7416449062103521416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2012/08/shell-cotidianidad-4.html' title='Shell - Cotidianidad 4'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-136604455104068519</id><published>2011-01-22T22:04:00.001+01:00</published><updated>2011-01-22T22:05:44.528+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Bonsai"/><title type='text'>Proyecto bonsái Misho</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;Me gustaría haceros partícipes de mi paranoia mas reciente:&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;A pesar del poco tiempo que llevo en el mundo del Bonsai hace un par de meses me atreví a empezar un pequeño proyecto: La creación de un bonsái Misho (a partir de semilla), puesto que eso me permitiría modelar la planta desde el principio, aprendiendo las técnicas necesarias para la creación de un bonsái adulto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjmPZALK8IeVYIoFkUeUZPEpZU2yZYWNuCBvsKUxxfgOt9NZy9tI4mpuW-MxIIZ65EWCHtjjoT01Z615FiGJqE9V7OtXeOEU1ps_PHueTpM8Ay5MTRbY313nxYi798nFz417HHL0m7XA84/s1600/2_retocada.JPG&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjmPZALK8IeVYIoFkUeUZPEpZU2yZYWNuCBvsKUxxfgOt9NZy9tI4mpuW-MxIIZ65EWCHtjjoT01Z615FiGJqE9V7OtXeOEU1ps_PHueTpM8Ay5MTRbY313nxYi798nFz417HHL0m7XA84/s320/2_retocada.JPG&quot; width=&quot;310&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;Después de informarme un poco por internet me hice con semillas de mandarina corriente. Vamos que me comí unas mandarinas y de allí surgió la idea.&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Escarificaci%C3%B3n_(semilla)&quot;&gt;Escarifiqué&lt;/a&gt;&amp;nbsp;una, sembrándola en un recipiente pequeño relleno de algodón hidrófilo humedecido con agua. Regularmente mantuve el nivel adecuado de humedad y “et voilà”, dos semanas después la semilla presentaba una incipiente raicilla (radícula). La planté ahora en un tiesto minúsculo y unas semanas después surgió con fuerza un tallo con dos incipientes hojas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;He colocado una rejilla plástica amarrada con una goma al tiestecito, con la finalidad de limitar el crecimiento vertical de la planta, y así conseguir que el tallo se enrosque de una forma natural en sí mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7GBLRpjJAQeUM6qZx4N0DdKqM3cHySayh2pK0JciB7ifILcwHUIPzOmpQyHDgCmgTVkL3bQbwIBHgNCiSoWVzdjZrd-B4y6FajViMMi74FtQ7uV15t6eoiYcfssHEuVE2q5lS1twJ3WY/s1600/1_comentado.JPG&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj7GBLRpjJAQeUM6qZx4N0DdKqM3cHySayh2pK0JciB7ifILcwHUIPzOmpQyHDgCmgTVkL3bQbwIBHgNCiSoWVzdjZrd-B4y6FajViMMi74FtQ7uV15t6eoiYcfssHEuVE2q5lS1twJ3WY/s320/1_comentado.JPG&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;Contento con el resultado me he decidido a ampliar un poco más el proyecto, añadiendo semillas de ciruela roja (Prunus domestica), de limón (Citrus x limón) y de nuevo un par de semillas más mandarino (Citrus Deliciosa).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;Para romper la cáscara de las semillas de ciruela he usado un cascanueces, y posteriormente he escarificado un poco su &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Episperma&quot;&gt;tegumento&lt;/a&gt;&amp;nbsp;usando unas pinzas de depilación, a fin de permitir una mejor penetración de la humedad. Usando las mismas pinzas he eliminado parcialmente el tegumento de las semillas de limón y mandarino, con cuidado de no malmeter el embrión y lo que será la radícula.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;line-height: 18px;&quot;&gt;Posteriormente las he sembrado todas usando un tarrito de plástico rellenado con algodón humedecido &amp;nbsp;a la espera de su &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Germinaci%C3%B3n&quot;&gt;germinación&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;Veremos que tal.&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: small;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhm1xKQnhBOwsH4JFpZCN3pulvVwsBumY5z6UAi39iR8L4wrfZhGCGuNClcCQinFNkLsl44eUheAI0hbkBrgTqIn-2PtZ7zrBqhyphenhyphenGbakk9ZQCcbQMoIupHP8WriK8xsZbkQVAAG-I1UmOM/s1600/4.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;240&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhm1xKQnhBOwsH4JFpZCN3pulvVwsBumY5z6UAi39iR8L4wrfZhGCGuNClcCQinFNkLsl44eUheAI0hbkBrgTqIn-2PtZ7zrBqhyphenhyphenGbakk9ZQCcbQMoIupHP8WriK8xsZbkQVAAG-I1UmOM/s320/4.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/136604455104068519/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2011/01/proyecto-bonsai-misho.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/136604455104068519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/136604455104068519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2011/01/proyecto-bonsai-misho.html' title='Proyecto bonsái Misho'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjmPZALK8IeVYIoFkUeUZPEpZU2yZYWNuCBvsKUxxfgOt9NZy9tI4mpuW-MxIIZ65EWCHtjjoT01Z615FiGJqE9V7OtXeOEU1ps_PHueTpM8Ay5MTRbY313nxYi798nFz417HHL0m7XA84/s72-c/2_retocada.JPG" height="72" width="72"/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-8855895124339666529</id><published>2011-01-12T18:13:00.004+01:00</published><updated>2011-01-22T21:46:52.273+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Señor Oscuro - Cotidianidad 3</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: inherit; line-height: 115%;&quot;&gt;El Señor Oscuro observaba complacido el avance de sus tropas a través de las llanuras. Desde ese mismo lugar, en lo más profundo y oscuro de sus dominios, &amp;nbsp;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;su padre partió con un gran ejército, mucho tiempo atrás, cuando él era tan solo un retoño. Nunca regresó ni se supo más de él o de sus hombres. Algún temible y desconocido enemigo acechaba al salir de las confortables y seguras tinieblas de Kama’aH.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;El paso del tiempo le había transformado. Nada quedaba ya del joven cachorro. Su cuerpo era ahora una inmensa mole negra &lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;CA&quot; style=&quot;color: black; line-height: 115%;&quot;&gt;─&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;tanto que parecía devorar la misma luz&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;CA&quot; style=&quot;color: black; line-height: 115%;&quot;&gt;─&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;. Sus súbditos se habían multiplicado en gran número, y sus bravos guerreros sometieron todo el reino. De nuevo se hizo necesario conquistar territorios más allá del linde, por lo que oleadas de invasores marcharon por los pasos que salían de su hogar internándose en lo ignoto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: inherit; line-height: 115%;&quot;&gt;El regreso de los primeros exploradores trajo excelentes noticias. Avanzaban de forma constante y sin encontrar apenas resistencia, ocupando una zona tras otra y maravillándose en cada una de ellas con nuevos e increíbles descubrimientos. Se dispusieron los preparativos y el Señor Oscuro y un numeroso séquito partieron hasta la retaguardia de sus tropas, para iniciar desde allí la marcha triunfal y explorar su nuevo imperio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: inherit; line-height: 115%;&quot;&gt;La columna iniciaba ya su pomposo avance cuando un rumor distante acalló la fanfarria. La poderosa visión del Señor Oscuro divisó su fuente en el lejano horizonte: Un plateado objeto de descomunal tamaño que oscilaba a uno y otro lado, avanzando rápida e inexorablemente hacia Kama’aH .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;font-family: inherit; line-height: 115%;&quot;&gt;Pronto su estructura fue discernible: Su cuerpo media más de veinte pies y reflejaba la luz en destellos cegadores. Un solitario y centelleante ojo carmesí&amp;nbsp; en su tez le confería una demoníaca mirada. Pequeños pero veloces brazos atrapaban a sus soldados arrastrándolos bajo su cuerpo donde unas poderosas fauces rugían tragándolo todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;line-height: 115%;&quot;&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: inherit;&quot;&gt;El séquito despavorido abandonó sus puestos en tropel tratando de regresar a la seguridad de Kama&#39;aH. Sólo el Señor Oscuro permaneció impasible desafiando a su verdugo, preparado para reunirse con sus ancestros. Desde la segura profundidad de Kama&#39;aH, su vástago, una joven pelusa todavía, maldecía a los dioses y juraba venganza contra Roomba.&lt;/span&gt;&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: &#39;Times New Roman&#39;, serif; font-size: small;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/8855895124339666529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2011/01/senor-oscuro-cotidianidad-3.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8855895124339666529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8855895124339666529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2011/01/senor-oscuro-cotidianidad-3.html' title='Señor Oscuro - Cotidianidad 3'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-6157656436790139842</id><published>2010-12-16T19:25:00.001+01:00</published><updated>2018-11-28T12:43:27.789+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="bookcrossing"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cienciaficción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="distopía"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="novela"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="relato"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Triple P"/><title type='text'>Triple P - 2</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/triple-p-1.html&quot;&gt;Triple P - Primera parte&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El camino hacia la estación de monorraíl serpenteaba entre calles y callejones infestados de anuncios publicitarios interactivos que trataban de captar la atención por todos los medios legales a su alcance, a fin de endosar una melodía pegadiza o un eslogan publicitario resultón, creando la imperante necesidad de adquirir su novedoso producto. Esos escasos ochocientos metros que separaban su portal de la estación se convertían así en un verdadero slalom olímpico, en el que sólo los más ágiles eran capaces de lograr el equilibro de abstracción mental requerido: Lo suficientemente bajo para evitar pensamientos de pago pero lo necesariamente alto a fin de no tropezar cada pocos pasos.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Marcos torció a la izquierda en el primer cruce y se internó por un pequeño callejón para evitar la avenida principal, en la que una todavía rizada presencia Bisbaliana le esperaba desde un panel gigantesco dispuesto para “AveMariartirizarlo” y “Bulerializarlo” con la enésima reedición de sus grandes éxitos.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Cruzó relajadamente el breve y oscuro tramo para salir finalmente a una calle secundaria. Torció a la derecha y siguió un buen trecho por esta calle, abstrayéndose eficazmente a los intentos de varios refrescos de apagar su sed, para volver finalmente a la avenida principal y esquivar la trayectoria del último premio Cometa.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Destacando ya en la distancia, el gigantesco edificio de la estación y la incesante marea humana cayendo a su interior siempre evocaba en Marcos la imagen de una majestuosa catedral gótica. Y ciertamente era una imagen muy acertada, puesto que en su interior le esperaba el obstáculo final de su periplo matutino: Dos inmensos paneles situados en ambos laterales del espacioso hall de acceso. Desde ellos, son&lt;st1:personname w:st=&quot;on&quot;&gt;rosa&lt;/st1:personname&gt;dos, pulcros y bien alimentados sacerdotes rezaban diversas salmodias recurrentemente, al tiempo que trataban de cazar algún incauto con el que llenar las arcas de la Iglesia. En la zona de los tornos dos uniformados agentes de la policía de La Sociedad ─popularmente asimilados a las siglas SS ─ blandían sus inquietas cachiporras mientras escrutaban ávidamente los rostros de los transeúntes. Marcos avanzaba rítmicamente hacia ellos mecido por el oleaje.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
El flujo de gente que accedía al hall desde su lateral izquierdo le había escorado pelig&lt;st1:personname w:st=&quot;on&quot;&gt;rosa&lt;/st1:personname&gt;mente a la derecha. Moverse contra corriente tratando de ir al centro sería demasiado sospechoso, por lo que se resignó y siguió avanzando. Discretamente, trató de acelerar su ritmo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Los altavoces graznaron su mensaje celestial:&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Marcos C 2435, cordero de Dios, reza un padrenuestro por la salvación de tu alma pecadora.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Un ligero titubeo en la cadencia al andar, cachiporras que detienen su acompasado movimiento, ojos que escudriñan, aguas humanas que se retiran y fluyen esquivas a su alrededor como si de una isla de leprosos recién emergida se tratara.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Se detuvo lentamente y volviéndose hacia el panel que se le había dirigido levantó sumisamente la mirada para enfrentar la sonrisa maliciosa del sacerdote, congelada a la espera de su reacción. Bajó ligeramente la cabeza y sus labios empezaron a moverse, simulando hábilmente el rezo de la oración convenida. El sacerdote ensanchó su sonrisa complacido.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Marcos notaba los ojos de los SS quemándole en el cogote. Atisbó al sacerdote desviando su mirada hacia algún indicador fuera de pantalla. Su sonrisa se esfumó y una mirada enojada se volvió hacia él. Su mano se empezó a mover para iniciar el gesto que sellaría su destino esa mañana. El juego había terminado.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre…&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
La ineludible vibración en su muñeca relajó visiblemente todas las tensiones del sacerdote, y la amenaza de ser cosido a cachiporrazos se desvaneció de su horizonte inmediato.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Marcos continuó con la oración velozmente, enlazando las estrofas con precisión milimétrica y armonía musical, demostrando el fruto de los años de práctica en la preceptiva educación religiosa escolar obligatoria, por merced del Partido, y para mayor gloria y sustento de la Santísima Iglesia Católica, Apostólica y Romana.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Amén.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Tu alma ya está limpia hijo ─sentenció el sacerdote─. Ve con Dios ─apostilló finalmente, rematando la faena con un mecánico movimiento cruciforme de su mano.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Gracias padre ─respondió Marcos humildemente.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Marcos se encaminó cansinamente hacia los ya cercanos tornos de acceso suspirando aliviado; Dejando al diligente pastor en busca de otro cordero descarriado que devolver al redil.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Un repentino escalofrío recorrió su cuerpo al advertir que los SS habían empezado a moverse rápidamente en su dirección. Concentró su mirada en las baldosas y siguió andando, tratando de parecer tranquilo y esperando que aquello no fuera con él.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Al llegar a su altura uno de los SS le empujó bruscamente para apartarle de su trayectoria, haciéndole caer al suelo, y ambos le sobrepasaron en pos de un tembloroso y harapiento anciano que trataba de escabullirse mezclándose entre la multitud.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Maniobra que atajó un certero y fuerte cachiporrazo a la altura de las rodillas, al tiempo que ambos SS evitaban la caída del cuerpo con esa habilidad que sólo da la práctica, sosteniéndolo por las axilas para arrastrarlo a un lugar más conveniente donde aplicarle el tratamiento correctivo de rigor.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ No puedo permitírmelo ─balbuceaba suplicante el anciano─. Vivo de una mísera pensión, entiéndanlo agentes, ¡por el amor de Dios!&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
El sonido de carne golpeada rítmicamente empezó a mezclarse con sus últimas palabras comprensibles, y pronto las cachiporras fueron el instrumento solista de tan tétrica sinfonía.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Entretanto Marcos se había levantado y reincorporado a la marea humana, alejándose rápidamente del lugar y sintiéndose extraña y dolo&lt;st1:personname w:st=&quot;on&quot;&gt;rosa&lt;/st1:personname&gt;mente feliz.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Pasó los tornos y finalmente se detuvo a la espera de la llegada del monorraíl. Momento que aprovecho para relajarse un poco y revisar con resignación su PP.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
El contador de la esfera estaba en 2503, lo que le hizo recordar que recientemente se había aprobado la subida de la tarifa del “padrenuestro” a dos pasos. La conjunción de intereses económicos y poderes en la Santísima Trinidad ─El Partido, La Iglesia y La Sociedad ─ provocó el registro de los derechos de autor de ciertos textos que hubieran debido permanecer siempre como patrimonio público y gratuito de la humanidad. Así, se mercadeó con las oraciones, los evangelios y los textos sagrados de las religiones, y un mecanismo electrónico psicosensible, la pensapulsera, se encargaba ahora de pasar el cepillo de la colecta.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
La jornada arrojaba hasta el momento un incontestable resultado:&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;span class=&quot;Apple-style-span&quot; style=&quot;font-family: &amp;quot;times new roman&amp;quot; , serif; font-size: 16px;&quot;&gt;Dios, 3 – Marcos, 0.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/6157656436790139842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/triple-p-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6157656436790139842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/6157656436790139842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/triple-p-2.html' title='Triple P - 2'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-8710497919988244477</id><published>2010-12-12T01:08:00.008+01:00</published><updated>2018-11-28T12:43:14.942+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="bookcrossing"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="cienciaficción"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="distopía"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="novela"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="relato"/><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Triple P"/><title type='text'>Triple P - 1</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Esa noche había dormido francamente bien, disfrutando de algún sueño que, pese a no lograr recordar con claridad, había sido manifiestamente agradable a juzgar por las evidencias fisiológicas presentes en las sábanas. Pero con la llegada del día era necesario empezar a despejarse la mente.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Vislumbró las 7:45 entre legañas y de un certero manotazo desactivó el radio despertador justo cuando empezaban a sonar las primeras sintonías musicales; últimamente eran demasiado pegadizas, y por mas que lo intentaba no lograba quitárselas de la cabeza durante gran parte la mañana. Saltó de la cama directamente sobre las zapatillas para evitar el contacto frío del suelo. Los meses de invierno siempre eran los más difíciles, pues el ahorro en calefacción era imprescindible en sus ajustadísimas cuentas.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Pasó velozmente junto al escritorio para coger su pensapulsera ─o PP, como ahora las llamaba todo el mundo─, que mostraba ya una inquieta y parpadeante luz naranja de aviso. No quería problemas con La Sociedad, y pese a que la utilización de las PPs no era obligatoria hasta las 8 de la mañana, se la ajustó en la muñeca izquierda y esperó paciente hasta que el mecanismo de la pensapulsera le reconoció. La luz osciló de advertencia naranja a conformidad verde para luego apagarse lentamente. Observó el contador en la esfera digital: 2500 pasos. Llegaría sobradamente a fin de mes. Tomó una rápida ducha con agua ligeramente templada, se afeitó y vistió, y tras un frugal desayuno a base de café y tostadas salió presto de su apartamento.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
La puerta del apartamento contiguo se estaba abriendo en ese mismo instante, y el huraño y misterioso ermitaño que tenía por vecino asomaba al rellano cargado con dos bolsas de plástico, aparentemente pesadas a juzgar por las dificultades que le causaba el acarrearlas.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ ¡Buenos días vecino! ─saludó alegremente Marcos cerrando la puerta.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Ah, es usted, sí claro, buenos días ─balbuceó éste un tanto sobresaltado.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Por un momento se quedó inmóvil, llaves en mano, aferrando fuertemente contra su pecho las bolsas, usando para ello el brazo libre. Parecía estar dudando entre salir o regresar al interior de su cubil.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Tic. Marcos lo observó de reojo con curiosidad mientras giraba su cerrojo. Tac. Se guardó las llaves en el bolsillo interior de su gabardina mientras cubría los escasos pasos que le separaban del ascensor. Tic. Pulsó el botón para llamar al ascensor y empezó a ponerse un guante en la mano izquierda. Tac. Otro guante, y otra mano deslizándose en su interior.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Diiiiing. Las puertas del ascensor empezaron a abrirse ruidosamente.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ ¿Baja? ─invitó Marcos alargando su brazo para sujetar las puertas.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
El extraño vecino aterrizó de quién sabe dónde, se apresuró a cerrar su propia puerta y en pocos segundos estuvo frente a Marcos con una sutil sonrisa destacando en medio de su pelirroja barba. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Gracias ─logró decir mientras cruzaba al interior del ascensor.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Marcos entró detrás y pulsó el botón de planta baja.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Las puertas se cerraron y tras unos pocos chirridos metálicos empezó el lento descenso.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Duodécimo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Undécimo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Parece que hoy hará un buen día, ¿no cree? ─dijo Marcos bajando la vista del parpadeante fluorescente del techo para observar a su vecino.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Décimo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Eso parece ─sonrió de nuevo el barbudo individuo─. Hoy me asomé al balcón para ver amanecer y el horizonte se veía despejado. Ninguna nube. Un sol espléndido.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Cumplidas las convenciones Marcos fijó sus ojos en el indicador digital que indicaba la planta en la que se encontraba el ascensor. Entrecerró los ojos, su cuello se fue doblando lentamente hacia arriba y se relajó tratando de endormiscarse un poco.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Noveno.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Me hace pensar en el Génesis.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Claro ─dijo Marcos esbozando una sonrisa. Su mente empezó a vagar.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;i&gt;Génesis I&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;i&gt;“Dijo Dios: Haya luz. Y hubo luz&lt;/i&gt;…&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Una ligerísima vibración en su muñeca izquierda le truncó la incipiente sonrisa. Sus párpados se abrieron y la intensa luz del fluorescente del ascensor hirió sus pupilas. Un paso más había corrido en su PP.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Octavo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Bajó de nuevo la mirada, levemente airada, hacia su vecino. Este sonreía beatíficamente al infinito, perdido en sus propios pensamientos. Marcos oteó confuso buscando la pensapulsera del individuo en su muñeca izquierda. Sus brazos cruzados sujetando las bolsas le permitían entrever levemente la correa de la PP, pero la manga de su chaqueta bloqueaba y ensombrecía parcialmente la visión de la esfera digital. Parecía que la cifra del contador de pasos no se estaba incrementando, y en las sombras se apuntaban tan solo tres cifras. ¿Estaban a finales de mes y aquel barbudo soñador ni siquiera había consumido mil pasos? ¡Increíble! ¿En qué estaba pensando ahora? ¿Acaso tenía su mente en blanco todo el día? Marcos era muy comedido con sus pasos, tan solo puntualmente se permitía el disfrute de actividades de “pago por pensar” ─Disfrutar una canción, releer alguna de sus novelas favoritas, y sólo muy ocasionalmente, ver una película─: pese a ello, habitualmente alcanzaba los 3000 pasos a finales de mes.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Séptimo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Marcos escudriñó mejor a su acompañante: Vestía decentemente: chaqueta impermeable ligeramente acolchada, jersey de punto, pantalones vaqueros de color azul oscuro, sus ropas no eran de última marca pero estaban limpias y en buen estado de uso. Tendría alrededor de treinta años, su misma edad. Quizás sin barba parecería un poco más joven. Seguía aferrando fuertemente las repletas bolsas de plástico.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;i&gt;¿Repletas de qué?&lt;/i&gt; ─se preguntó Marcos.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Sexto.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ ¿Pesan mucho? ─interrumpió Marcos súbitamente.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ ¿Perdón?&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Las bolsas. ¿Pesan mucho? ─repitió.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Quinto.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ No mucho ─respondió el barbudo, volviendo a perderse en sí mismo ipso facto.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Cuarto.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Ah ─asintió Marcos haciendo como que entendía.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Tercero.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ ¿Cómo se llama usted? ─insistió educadamente Marcos, dispuesto a recuperar en algún modo el coste del paso en su pensapulsera.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Pedro.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Mucho gusto ─dijo, y extendiéndole la mano, añadió─. Yo soy Marcos, el vecino de al lado como ya habrá visto ─y dibujó la mejor de sus sonrisas.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Segundo.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
En el intento de Pedro de ofrecer su mano una de las bolsas se escurrió de entre sus brazos, cayendo al suelo del ascensor y desparramando parte de su contenido. Se afanó en dejar la otra bolsa en el piso del ascensor y ponerse en cuclillas a recoger su preciado cargamento. Marcos desde luego hizo lo propio.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;i&gt;¡Libros!&lt;/i&gt; ─los ojos de Marcos abiertos como platos no daban crédito a lo que veían.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Primero.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Durante los breves segundos que tardaron entre ambos en tener todos los volúmenes de nuevo embolsados Marcos ojeó fugazmente los títulos que pasaron por sus manos. &lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;i&gt;Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, 1984, de George Orwell, Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, Más que Humano, de Theodore Sturgeon, Solaris, de Stanislaw Lem, ...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Planta Baja.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Diiiiing.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ Bueno, muchas gracias ─carraspeó Pedro al tiempo que se apresuraba en salir del ascensor y alejarse velozmente─. Adiós, buenos días.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
─ ¡Hasta luego! ─se despidió Marcos.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Su vecino volvió la cabeza mientras tiraba de la puerta principal para salir y Marcos se sorprendió al ver como dos burlescos ojos parecían estar diciéndole “&lt;i&gt;No lo creo amigo”&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Libros, novelas, relatos, un placer peligroso al alcance de solo unos pocos. No por su tenencia, sino por el riesgo de sucumbir a su sola contemplación expuestos en una estantería ─y recordar sus párrafos, sus palabras, sus personajes─. Riesgo de caer en la tentación final cogiendo meticulosamente un volumen, saboreando lentamente cada sensación que te proporciona: Tocar su lomo, abrirlo, palpar el papel, olerlo, escoger un párrafo cualquiera en una página cualquiera y leer. Uno, dos, tres, cuatro minutos… los pasos se desgranan implacablemente y uno casi puede notar como le quema la muñeca.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
Repasó el contador de pasos de su PP. Seguía marcando 2501. Había logrado contener a su traicionero cerebro ante la contemplación de los volúmenes. Los pocos títulos que había logrado ver eran todos de ediciones antiguas de clásicos de la ciencia ficción. Aunque no era imposible conseguirlos, era difícil, y sus precios los convertían en un auténtico artículo de lujo. Si uno tenía ganas de leer, y bolsillo para permitírselo, no tenía más que acudir a los chicos de La Sociedad, y ellos gustosamente &amp;nbsp;le proporcionarían una preciosa y aséptica edición, recién impresa, de cualquiera de la infinidad de obras secuestradas en sus bases de datos.&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-indent: 14.2pt;&quot;&gt;
El cómo, el por qué y sobre todo el para qué, su vecino del piso trece de un sencillo bloque residencial periférico tenía semejante colección de clásicos en ediciones antiguas, eran preguntas que escapaban de su obnubilada compresión matutina, y si no se apresuraba llegaría tarde al trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/triple-p-2.html&quot;&gt;Triple P - Segunda parte&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/8710497919988244477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/triple-p-1.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8710497919988244477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/8710497919988244477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/triple-p-1.html' title='Triple P - 1'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-4156480275267211017</id><published>2010-12-06T23:43:00.018+01:00</published><updated>2011-04-01T17:05:21.377+02:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Homo Escéptico"/><title type='text'>Homo Escéptico - Génesis 1</title><content type='html'>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;Si el hombre moderno se hace llamar Homo sapiens sapiens (aunque siempre me ha parecido más acertado sustituir el segundo sapiens por &lt;a href=&quot;http://www.frikipedia.es/friki/Homo_stupidus&quot;&gt;stupidus&lt;/a&gt;), ¿cómo se llamaría el siguiente paso evolutivo? ¿Y si ya está entre nosotros? ¿Y si ha estado siempre entre nosotros pero su estirpe ha nacido y se ha extinguido por eones en un ciclo sin fin? ¿Podrían ser conocidos estos seres desarraigados como Homo scepticus (escéptico)?&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;Sería adecuado creer que son personas quemadas, cansadas, que deambulan por nuestra sociedad sin ilusión por nada. ¿Se han producido cambios en su química cerebral para convertirlos en lo que son? ¿Podrían existir incluso diferencias genéticas?&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;Me pareció un tema demasiado profundo para abordarlo con un relato ahora mismo, y tratando de desdramatizarlo me he decidido por una tira cómica que aquí os presento en su entrega inaugural:&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://toonlet.com/render/HomoEsceptico/panelset/51807-G_nesis-sfull.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;168&quot; src=&quot;http://toonlet.com/render/HomoEsceptico/panelset/51807-G_nesis-sfull.png&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: -webkit-auto;&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/4156480275267211017/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/homo-esceptico-genesis-1.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/4156480275267211017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/4156480275267211017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/homo-esceptico-genesis-1.html' title='Homo Escéptico - Génesis 1'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-4499392993292333453</id><published>2010-12-04T10:26:00.001+01:00</published><updated>2010-12-13T17:42:06.791+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>¿A quien más? - Cotidianidad 2</title><content type='html'>El espantoso chillido de uno de mis hermanos me despertó a la realidad de nuestra miserable existencia: Arrancados del hogar, torturados, recluidos, y finalmente, olvidados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, tras la barrera transparente, observaba su quehacer meticuloso: Desnudaba el cuerpo rasgando brutalmente la ropa, para después, delicadamente, deshacerse de la ropa interior. Una vez desnudos, el ensordecedor crujir de los cuerpos al triturarse bajo las mandíbulas apagaba cualquier chillido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente llegó mi turno. Tiempo para un último pensamiento: Qué duro es ser un cacahuete.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/4499392993292333453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/cotidianidad-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/4499392993292333453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/4499392993292333453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/cotidianidad-1.html' title='¿A quien más? - Cotidianidad 2'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8944921223861966462.post-4131233392996060971</id><published>2010-12-02T19:36:00.001+01:00</published><updated>2010-12-13T17:42:49.198+01:00</updated><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cotidianidad"/><title type='text'>Creación - Cotidianidad 1</title><content type='html'>Tensión en sus manos y en sus brazos. Una perla de sudor resbala presta por su frente descolgándose finalmente al suelo desde el extremo de su nariz. Cada nuevo esfuerzo desencadena hormigueos que recorren todo su cuerpo. Frunce el ceño tratando de encontrar un estado de concentración máximo. Cualquier pequeño error puede dar al traste con todo el proceso, frustrando la larga y compleja cadena de pasos que han sido necesarios para conducirlo hasta este mágico momento creativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierra los ojos evocando la imagen final de la obra ya plasmada sobre su particular lienzo. Imagina las texturas, las curvas, la densidad y el color de la obra. Todo cobra vida en su mente, incluso antes de que su cerebro le diga a su cuerpo como mover los músculos precisos para lograr modelar a conveniencia la dúctil materia en bruto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Abre los ojos en una profunda mirada estoica, y en un último y certero movimiento concluye la obra y sella su destino, para el que ya no hay vuelta atrás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya relajado, se incorpora y procede a inspeccionar atentamente su obra. Su certero ojo crítico pronto advierte que esta vez si ha alcanzado la sublime perfección. La textura del material, el color parduzco y su densidad son las adecuadas. La fusión de los elementos es total: no asoman trazas de impurezas identificables en la superficie de la pieza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, extasiado en la contemplación de su magna creación, una sonrisa aflora en sus labios. Extiende el brazo para activar un mecanismo, y su obra, hundiéndose más y más en la violenta espiral líquida desencadenada, se pierde para siempre en las oscuras profundidades del sucio alcantarillado.</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/feeds/4131233392996060971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/creacion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/4131233392996060971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8944921223861966462/posts/default/4131233392996060971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paranoiastreet.blogspot.com/2010/12/creacion.html' title='Creación - Cotidianidad 1'/><author><name>Paranoia Street</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00571640960727706667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='17' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2qNq2TIHaJ24djyHkNkzjFPRPfrrdvv7-2Ziqgg6Yc_YIG1rld_nFJCxLZbgUk5Oi5FmvKhZG-qhLLN3TqGE5yfw8IEnkmM-x0fQiMRgsc95FrCPEyF7weDtL9cpaXuI/s220/profile.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>