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--><rss xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:media="http://www.rssboard.org/media-rss" version="2.0"><channel><title>Portal YO</title><link>https://ricardoelias.com/</link><lastBuildDate>Sat, 06 Jun 2026 11:35:22 +0000</lastBuildDate><language>es-MX</language><generator>Site-Server v@build.version@ (http://www.squarespace.com)</generator><description><![CDATA[<p>Portal YO - Textos de Ricardo Elias</p>]]></description><item><title>Moralización de la crítica</title><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 06 Jun 2026 12:35:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/6/6/moralizacin-de-la-crtica</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6a2405faada08a3c9fc8896a</guid><description><![CDATA[<p class=""><strong><em>Metas pobres, vidas pobres.</em></strong></p><p class="">La retórica de la Cuarta Transformación se ha convertido en un escudo ideológico que desactiva la crítica más básica y congela la posibilidad misma de mejorar.<br><br>Cuando las obras, inversiones y proyectos del gobierno son señalados, sea por su inviabilidad o por su mediocridad conceptual, técnica o estética, la respuesta oficial automática es personalizar y deslegitimar al crítico, etiquetándolo como "racista", "clasista", "neoliberal" o "enemigo del pueblo".<br><br>Criticar o señalar errores de la 4T ha dejado de ser un acto racional y se ha convertido en un examen de lealtad para saber si se está con ellos o contra ellos. En lugar de analizar el mensaje y actuar en consecuencia, atacan al mensajero. Da lo mismo si lo que se critica o compara es un tren o un aeropuerto, una línea aérea o una refinería; una universidad, un banco, una farmacia o unos libros de texto; o los candiles franceses en una estación del Metro, o ferias y espectáculos culturales que mediante la repetición de fórmulas mediocres se presentan como "populares".<br><br>El problema no es que existan opiniones, gustos o sensibilidades diferentes, el problema es la relativización moral que hacen de los datos, razonamientos y referencias que sustentan las críticas, y que la usen como coartada para anular estándares y evadir responsabilidades. "Lo que pides es para una élite", "es válido pensar diferente", "eso es democracia", "el pueblo tiene otros gustos y otros estándares"... son las respuestas que dan a las críticas y que utilizan para presentarse como demócratas defensores de la libertad de expresión y como luchadores sociales contra la desigualdad.<br><br>Lo malo de estas posturas es que en la práctica funcionan como un veto: prohíben comparar, suspenden el juicio técnico y criminalizan la exigencia de calidad. Son diálogos sordos que empobrecen la vida pública, impiden mejorar y mantienen al país siempre en los últimos lugares de cualquier índice de medición.<br><br>Si intentamos comparar lo que el gobierno mexicano hace con estándares internacionales o con buenas prácticas, dicen que la comparación no es válida porque "ese no es nuestro público", como si las necesidades y aspiraciones de los mexicanos fuesen diferentes a las del resto del mundo.<br><br>La 4T ha construido una especie de pedestal moral en torno al "pueblo" que transforma cualquier aspiración de mejora en traición: lo que el pueblo recibe por su conducto es siempre lo adecuado; cuestionarlo implica no respetar su identidad cultural o sus gustos, y nadie más que ellos tiene la autoridad moral para elevar las aspiraciones o la vara educativa, técnica o estética.<br><br>No me malinterpreten: está bien defender la cultura y el gusto popular, lo que no está bien es convertirlo en una excusa para negar estándares mínimos y aspiraciones de excelencia, o para entregar bienes colectivos mediocres, con ánimo asistencialista o criterios de remiendo. Aspirar a poco es decisión política y cultural. Se puede mejorar aún con pocos medios, pero eso exige pensamiento crítico, estándares y referentes claros. Lo que impide salir de la pobreza no son las carencias, sino la complacencia y el conformismo. Exigir calidad no es elitismo, ni es quitarle dignidad o identidad al pueblo, es intentar el logro de mejores condiciones para todos.<br><br>Y unos dirán que la calidad es subjetiva y distinta para unos y otros. Sí, en parte es cierto, pero debe haber estándares mínimos y referencias que marquen ideales por alcanzar. Y no se diga si aspiramos a ser líderes en todo lo que hacemos, y convertirnos en vanguardia y referentes de otros.<br><br>Necesitamos recuperar la posibilidad de criticar, evaluar y comparar sin que la respuesta sea una acusación de pertenecer a una supuesta "élite" privilegiada que conspira. Mejorar requiere además de metas ambiciosas, rigor técnico y cuidado estético, el establecimiento de estándares mínimos y debates en los que la evidencia, la responsabilidad y la búsqueda de la excelencia estén por encima de juicios morales.<br><br>Digo esto porque parece que lo que el oficialismo quiere es que los mexicanos reduzcamos nuestras aspiraciones, nos conformemos con lo que hay y normalicemos la mediocridad.<br>&nbsp;<br>"Metas pobres, vidas pobres".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1780746003682-FNZ1CIGDKP7OULBHPXVJ/4C43B6C6-37E1-4B8C-A55F-6AAB45B43256.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="844"><media:title type="plain">Moralización de la crítica</media:title></media:content></item><item><title>No es arte</title><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 29 May 2026 16:00:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/5/31/no-es-arte</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6a1bcd07b4391578bda279f7</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Seguramente muchos de ustedes ya han escuchado música generada por la Inteligencia Artificial (IA).<br><br>La IA puede componer sinfonías, hacer arreglos musicales y reproducir voces con impresionantes rangos y estilos; puede pintar retratos perfectos y dar instrucciones a robots para esculpir mármol de manera impecable. Sin embargo todas estas obras, por más perfectas que sean, se sienten "huecas".<br><br>El mal llamado "arte" producido por la IA no gusta, no conecta, y no vale. No porque esté mal hecho, sino porque detrás de él no hay nadie, y ese es exactamente el problema.<br><br>Al contemplar, por ejemplo, una escultura de mármol tallada a mano por Miguel Ángel o Sanmartino, podemos mirar cada curva, cada pliegue sutil que parece respirar, y percibir la sensibilidad de quien la creó, las horas de dedicación, los intentos fallidos y la paciencia infinita hasta alcanzar la perfección.<br><br>Y lo mismo con la música. Podemos escuchar una canción ejecutada con precisión absoluta, donde cada nota parece estar en su lugar perfecto y cada matiz cuidadosamente calculado. Sin embargo, en el instante en que descubrimos que ha sido creada por un software generativo, algo pasa que la pieza pierde inmediatamente su valor. Se vuelve nada.<br><br>Da igual si se ve o se oye bien. Da igual si imita perfectamente un estilo. No hay historia, no hay intención, no hay conflicto. Es como admirar una emoción falsa, una simulación de algo que nunca ocurrió. Y eso, para mí, lejos de impresionar, incomoda.<br><br>Incomoda porque el arte no es el resultado, sino lo que lo precede: rastros de vida y procesos llenos de fricción. Y las cosas sin proceso son un truco, ilusiones baratas.<br><br>La música no vale por sus acordes y estrofas, sino por lo que costó escribirlas. Por las noches sin dormir, por las dudas, por las angustias, por lo que el artista se jugó al hacerla. La Inteligencia Artificial elimina todo eso. Produce sin pagar ningún costo, y sin costo no hay valor.<br><br>Una escultura hecha por un robot o una pieza musical creada por un software puede ser técnicamente impecable, pero es profundamente insignificante. No hay autor, no hay manos ni voces temblando, no hay decisiones difíciles, no hay errores convertidos en estilo. No hay sangre, sudor ni lágrimas. Es pura ejecución. Un ejercicio de precisión sin alma. Una mentira bien contada.<br><br>La IA no puede producir arte porque no siente vergüenza al fallar ni orgullo al acertar. No insiste, no se rompe. Solo calcula. Y el cálculo no es creación.<br><br>El arte real implica riesgo. Siempre hay algo que el artista pone en peligro. La IA, en cambio, no puede perder nada. Y si no puede perder, si no tiene nada en juego, nada de lo que haga importa, porque el arte no surge de una base de datos, sino de experiencias y necesidades humanas irrepetibles.<br><br>La IA puede imitar resultados, pero no el origen ni el propósito. Todo lo que hace es copia de la copia, de la copia..., mezclas sin sentido de las ideas y propósitos de otros.<br><br>Por otro lado, decir que una obra generada por la IA tiene el mismo valor que una creada por un ser humano no es progresista, es reductivo. Es aceptar que el arte no necesita humanidad: si todo puede producirse sin esfuerzo, sin historia y sin conciencia, entonces nada importa realmente. Da lo mismo lo que sea, como sea.<br><br>¿Es acaso lo mismo un diamante creado en unas semanas en un laboratorio que uno creado en el manto terrestre durante millones de años? Químicamente pueden ser idénticos, pero su significado es completamente diferente.<br><br>Y ahí está el conflicto: no es el hombre contra la máquina y la IA en términos de capacidad, sino en términos de significado. La IA puede hacer más, más rápido y más barato. Sí, pero no puede hacer algo que duela. No puede hacer algo que nazca de la necesidad. No puede crear desde el límite.<br><br>Para mí, el arte humano, con todas sus imperfecciones, sigue y seguirá siendo el único que tiene algo que perder, y precisamente por eso es el único que tiene algo que decir.<br><br>Y no es una cuestión de nostalgia. No es miedo al progreso.<br><br>La IA puede ser, para la vida cotidiana y el desarrollo económico, incluso más eficiente y precisa que la ejecución humana, pero si de arte se trata, hay que dejar una línea clara: si el arte no es humano, no es arte, ...punto.<br><br>"Es un arte vivir del arte".<br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1780207720665-B0YVVCYX58Z8XBMUNL7Y/6BFD279D-2F97-419D-8FFA-CE61DC3E16A2.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1875"><media:title type="plain">No es arte</media:title></media:content></item><item><title>Educar al educador</title><category>Educación</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Thu, 21 May 2026 16:00:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/5/22/educar-al-educador</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6a10b21bcb4853764b814d1a</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Si la persona a cargo de la educación pública en México no comprende por qué cerrar escuelas y adelantar vacaciones escolares debido a "la ola de calor que afecta al país y a la realización del Mundial de Futbol 2026" son razones insostenibles, creo que lo que procede es educar al educador. Veamos cada uno de sus razonamientos.<br><br>"Por la ola de calor". Para empezar, no es lo mismo el clima en el desierto de Sonora que en la Ciudad de México, y si bien en algunas zonas del país hay escuelas con techos de lámina, poca o nula ventilación en las que las aulas pueden volverse "hornos", no es necesario cerrar todas, y en los casos extremos, ver la posibilidad de mover las clases temporalmente a lugares con mejores condiciones, además de comenzar a ver la solución de fondo: invertir en la construcción de escuelas adecuadas al tipo de clima de su ubicación, en lugar de en inútiles y caprichosas obras, como el Tren Maya, el AIFA, Dos Bocas, etcétera.<br><br>"Por el Mundial". Ningún tipo de entretenimiento, por más importante que sea (para algunos), es razón válida para suspender clases. Para un padre de familia responsable primero están los estudios y luego la diversión, y el Estado debe actuar siempre como "buen padre de familia", no como cómplice de alumnos (y maestros) que se quieren "hacer la pinta", y menos cuando la calidad educativa del país está por los suelos.<br><br>"En junio ya no hacen nada". El poco educado educador del país dijo que después del 15 de junio, las escuelas dejan de cumplir su función real: "Debemos ser honestos, tras la entrega de calificaciones hay una inercia en todo el ecosistema educativo; se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa; la escuela pierde su propósito pedagógico y se convierte en una estancia forzada".<br><br>Si el propio secretario de Educación afirma lo anterior, lo que debería hacer no es quitar el último mes de clases (pues siempre habrá un último mes), sino ver que todos los días del ciclo escolar sean productivos.<br><br>"Las escuelas no son guarderías". Este fue uno de los puntos más polémicos. Delgado dijo que, "en la recta final del calendario oficial, los maestros dejan de enseñar y los padres de familia terminan utilizando los planteles simplemente como guarderías por conveniencia propia".<br><br>Esto es falta de sensibilidad y empatía para con los padres y madres que trabajan. Sí, el tiempo que un niño pasa en la escuela permite a la madre o al padre salir a trabajar sin preocupaciones. Cuando no hay clases la dinámica familiar y económica cambia por completo. Así es la vida y así nos organizamos todos.<br><br>"Falta de flexibilidad laboral". El secretario recriminó a las empresas por su falta de flexibilidad laboral, señalando que el sistema económico presiona a las familias sin ofrecer alternativas mientras el Estado intenta ajustar los tiempos escolares (cómo hacemos sufrir al Estado).<br><br>Según el secretario, las empresas deberían permitir que los empleados con hijos pequeños falten al trabajo para quedarse a cuidarlos cuando no tienen clases. Si así fuera, en los periodos vacacionales el país dejaría de funcionar. El secretario debiera preguntarse más bien ¿por qué el propio AMLO cerró las estancias infantiles y afectó a las madres trabajadoras?, ¿por qué desaparecieron las escuelas de tiempo completo que beneficiaban a millones de niños en zonas marginadas, en las que muchos recibían su única comida caliente del día y contaban con un lugar seguro mientras sus padres salen a trabajar? ¿No que primero los pobres?<br><br>Culpar al sistema económico por la necesidad de contar con guarderías infantiles es parte de la ideología comunistoide y antiempresarial que rodea a la 4T, y con la que en lugar de asumir la responsabilidad que adquirieron de resolver los problemas del país, la evaden, culpando siempre a otros.<br><br>Delgado no solo dijo que "las aulas no deben fungir como espacios de resguardo por conveniencia del mercado", sino que atribuyó la crisis educativa a lo que denominó un "calendario tecnócrata".<br><br>Lo bueno al final es que a pesar de los intentos del secretario por defender lo indefendible, su decisión fue cancelada. Los maestros y alumnos mexicanos que quieran ver el Mundial, lo tendrán que hacer fuera del horario escolar, como siempre debió ser.<br><br>"Cuando la educación entra por la <br>puerta, la pobreza sale por la ventana".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1779570314899-CHAFGQQCNUMUKA1FSPDW/Men%27s+Black+Long-Sleeved+Top.jpg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">Educar al educador</media:title></media:content></item><item><title>Acertijos en redes</title><category>tecnología </category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 15 May 2026 16:00:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/5/22/acertijos-en-redes</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6a10b07c9dd3e96a096fa56b</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">En las redes sociales es común toparnos con publicaciones que nos invitan a resolver todo tipo de acertijos o desafíos, como: "Encuentra el área del recuadro rojo", "90% no encuentra el error", "Descubre las diferencias", etcétera, y cada vez que los veo me pregunto: ¿quién los hace, quién le dedica tiempo a pensarlos, diseñarlos y publicarlos, y para qué?<br><br>Me puse a investigar al respecto, y lo que encontré es que quienes los diseñan y publican no son aficionados casuales o desocupados que no tienen algo que hacer, sino que se trata de cuentas gestionadas por especialistas en marketing digital, agencias de publicidad o "granjas" que producen "contenido" automatizado y generado con herramientas de Inteligencia Artificial.<br><br>Pero, ¿para qué lo hacen?, ¿qué es lo que buscan realmente?<br><br>Su objetivo principal es generar interacción masiva.<br><br>Cada "like", cada comentario, cada respuesta o reenvío, así como el tiempo de permanencia intentando resolver el problema planteado o encontrar la respuesta formulada, cuenta como métrica valiosa para los algoritmos de las plataformas.<br><br>Muchas páginas usan estos juegos para ganar seguidores rápido: primero atrapan con contenido interesante para luego cambiar el contenido o monetizar la audiencia, además por supuesto de recopilar datos. Y no es que el acertijo en sí "robe datos", sino que al interactuar, ayudamos a las plataformas a perfilar intereses, a que "aprendan" el tipo de contenido que nos engancha, y usar esa información para una publicidad más dirigida.<br><br>Un simple acertijo puede disparar el nivel de interacción ("engagement") de la audiencia. Cuando la gente compite, discute soluciones y las reenvía a amigos, multiplica el alcance orgánico. Detrás de esto hay un negocio claro.<br><br>Una cuenta con alto "engagement" atrae patrocinios, anuncios de YouTube o ventas de todo tipo de productos físicos, así como de productos digitales (cursos, dietas, ejercicios...).<br><br>Pero hay otro objetivo más ambicioso detrás de estos acertijos que la simple comercialización de mercancías: el de retener nuestra atención el mayor tiempo posible.<br><br>Plataformas como Meta o TikTok premian el "time on site", y estos juegos son estímulos diseñados para activar la liberación de dopamina en el cerebro que generan adicción o retención.<br><br>Se conocen como "anzuelos dopamina", que activan el cerebro con recompensas rápidas, similares a las de un casino. Un estudio de la Universidad de Stanford reveló que el 70% de los usuarios de las redes sociales pasa más de 30 minutos diarios en este tipo de contenido "ligero".<br><br>Esto no es casual; es estratégico. Generan reenvíos virales, expandiendo la red de exposición. Una vez enganchados, los usuarios estamos expuestos a todo tipo de anuncios. Y peor aún, muchos enlaces llevan a sitios de estafadores ("phishing") para engañar a la audiencia y entonces sí robar contraseñas o información bancaria.<br><br>Veámoslo de otra manera: estos juegos, aparentemente inocentes, no son solo entretenimiento, son tácticas para bombardeos publicitarios personalizados o para todo tipo de estafas.<br><br>¿Qué podemos hacer para no ser utilizados? Para empezar, limitar el tiempo que interactuamos con las redes sociales, y si queremos entretenernos con algún juego o acertijo, hacerlo desconectados de las redes, sin comentar ni compartir, negando así datos al algoritmo.<br><br>Y para no ser víctimas de estafas, hay que aprender a distinguir un sitio real de uno falso. ¿Cómo? Para empezar, desconfiando, pensando en la forma como llegamos a esos sitios, si fue por medio de un enlace o de un correo electrónico y revisando a detalle la dirección del sitio (URL) o del remitente antes de escribir una contraseña, un usuario o proporcionar datos bancarios.<br><br>Hay muchas otras cosas que observar: los sitios legítimos no hablan de "premios" o de "cuentas bloqueadas", no tienen faltas graves de ortografía o letras cambiadas, como "faceb00k" o "instagarm". Todo se reduce a investigar antes de creer.<br><br>No se trata de satanizar la diversión y el entretenimiento, sino de evitar ser víctimas de fraudes y de recuperar el control, para que en el casino de estafas, publicidad y atención monetizada que vivimos, seamos los jugadores y no las fichas.<br><br>"La sospecha es la madre de la supervivencia".<br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1779478789813-TXF2EUJLHE55W0CANE5C/37178D08-541B-4DC5-BC08-62ABFBFB1649.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">Acertijos en redes</media:title></media:content></item><item><title>México merece más</title><category>País</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 09 May 2026 15:36:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/5/9/mxico-merece-ms</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69ff548bc8fac459538dd57f</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La solicitud de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York para la detención provisional con fines de extradición del (hoy con licencia) gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; del senador Enrique Inzunza; del alcalde con licencia de Culiacán y otros funcionarios más, todos del partido Morena y acusados de tener nexos con el Cártel de Sinaloa, debiera ser suficiente por sí sola para que los mexicanos nos demos cuenta en manos de quién estamos, el tamaño de problema que tenemos y reflexionar seriamente sobre el futuro del país.<br><br>Pero desgraciadamente esto se suma a muchas otras cosas más que han metido a México en una profunda crisis de confianza en el gobierno y en sus instituciones.<br><br>La lista de abusos, delitos y barbaridades que la 4T ha hecho es larga, comenzando por el amañado control absoluto del Poder Legislativo con el que Morena y aliados han hecho reformas constitucionales que concentran todo el poder y nos dejan a los ciudadanos indefensos; la controvertida reforma judicial, que impone la elección popular de jueces y magistrados de dudosa capacidad y procedencia y garantiza fallos a modo; el control del INE; la desaparición de organismos autónomos; los monumentales actos de corrupción descubiertos, como el desvío de 15 mil millones de pesos en Segalmex; el Tren Maya, con sobrecostos de 500 mil millones de pesos y contratos directos a empresas sin licitación; el huachicol fiscal estimado en nada menos que en 600 mil millones de daño al erario; el "clan" de los hijos de AMLO, la liberación de Ovidio Guzmán, el cártel de La Barredora en Tabasco, la estúpida cancelación del NAIM y la inútil construcción del AIFA; el desmantelamiento del Sistema de Salud (Insabi); la megafarmacia... etcétera, etcétera, etcétera.<br><br>Ya no sé cómo decirlo, pero México merece más. No un gobierno que enriquece a los suyos mientras grita "primero los pobres" de la boca para afuera, manipulándolos con promesas vacías y programas sociales que con fines electorales perpetúan su pobreza.<br><br>Y todos estos señalamientos, denuncias críticas y legítimas exigencias son calificadas como ataques de una minoría "rapaz" que busca mantener privilegios, argumentando que no hay pruebas contundentes ni de corrupción, ni de ineptitud ni de ligas con el crimen organizado; que los anteriores fueron peores y ellos son la solución, nunca el problema.<br><br>Con la 4T está ocurriendo la ironía de la frase que describe gestiones políticas o económicas cuyas medidas empeoran drásticamente los problemas y que dice: "Estábamos al borde del precipicio, pero hemos dado un paso adelante".<br><br>Frente a precipicios, no hay que dar pasos adelante, ni construir segundos pisos para afianzar la ruina total. Lo que necesitamos es alejarnos del peligro y cambiar el rumbo, lo cual no significa regresar al pasado que nos puso donde estamos con sus propios errores y excesos, y como nos quieren hacerlo ver.<br><br>Cambiar el rumbo significa, más bien, transitar hacia un tipo de gobierno diferente, liderado por políticos-personas distintas, decentes, material e intelectualmente honestas, que respeten las leyes, defiendan el Estado de derecho, la separación de poderes y la rendición de cuentas como pilares intocables.<br><br>No se trata de preservar privilegios, ni de confrontaciones partidistas, sino de reconocer que los mexicanos no merecemos esta clase gobernante.<br><br>Es hora de reflexionar qué clase de país queremos y comenzar a construir nuevos liderazgos políticos, éticos, unificadores, capaces de forjar instituciones fuertes y de generar crecimiento y confianza.<br><br>Tenemos que empezar a pensar desde ya en movimientos ciudadanos y en candidatos viables para las próximas elecciones, y llegado el momento, votar con visión de futuro, no con resentimientos del pasado.<br><br>La innegable crisis de seguridad y confianza por la que atravesamos obliga a unirnos, no como oposición, sino como personas de bien que lo único que queremos es vivir y trabajar en paz, bajo un Estado de derecho y una auténtica democracia, y no bajo un partido hegemónico corrupto e inepto como el actual, y que ha resultado mucho peor que los que le precedieron.<br><br>El futuro de México no pertenece ni a un partido ni a un movimiento ideológico, sino a una nación unida bajo liderazgos capaces, honorables y decentes. Así de simple.<br>&nbsp;<br>"Oposición sin proposición<br>es obstrucción".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1778341260708-26AVSBUZ97EAPYDGU8DO/34C7CBF4-EFC0-4025-92CB-B6E951BA3DBE.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2086"><media:title type="plain">México merece más</media:title></media:content></item><item><title>Titulares engañosos</title><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 01 May 2026 16:00:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/4/30/o5ujmmumj0kwrsfo5xun49bvrh177y</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69f345d058be94648016e259</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Muchas personas no leen las noticias completas. Solo leen encabezados y se forman opinión con base en ellos, lo que abre la puerta a distorsiones de la realidad, sobre todo en esta era de información instantánea, en la que las noticias se consumen de manera superficial: un vistazo al titular basta para formar una opinión.<br><br>Frecuentemente medios de comunicación impresos diseñan encabezados para captar la atención, sacrificando la verdad y la precisión por el impacto sensacionalista. En medios digitales esta práctica conocida como ciberanzuelo ("clickbait") se utiliza para provocar clics masivos mediante la curiosidad o el morbo, generando así tráfico inmediato que maximiza ingresos publicitarios.</p><p class="">Vivimos ya en medio de titulares engañosos, escandalosos o sesgados que deforman la verdad. Unos relacionados a asuntos tontos o irrelevantes como "¿Sabías que esta fruta cambiará tu vida?" o "Haz clic para ver la imagen completa", pero otros abordando temas serios y trascendentes, como política, salud pública o seguridad, utilizando narrativas alarmantes o tendenciosas que desvirtúan o sacan de contexto la información, polarizan, generan desconfianza y miedo, o amplifican mitos que influyen en la opinión pública y en el ánimo y creencias de la sociedad.<br><br>Ejemplos hay muchos: "Se oculta el peligro de las vacunas", titular basado en casos aislados, que alimenta teorías de conspiración y omite evidencia científica abrumadora que demuestra la seguridad estadística y eficacia de las vacunas; "Se perderán 1.6 millones de empleos por los robots", omitiendo decir que el mismo estudio que arrojó ese dato pronostica la creación de más de 2 millones de empleos gracias a la misma tecnología.<br><br>El domingo pasado, el encabezado de una noticia que leí decía: "Pide Netanyahu atacar Hezbolá", cuando el contenido de la nota era exactamente al revés de lo que el encabezado infería: en medio de la tregua, el grupo terrorista y proiraní Hezbolá atacó con cohetes y drones el norte de Israel y a tropas terrestres israelíes en el sur del Líbano. El encabezado sin sesgo debió haber sido algo como: "Hezbolá ataca; Israel responde". Misma información, diferente percepción.<br><br>Los mecanismos de sesgo en las noticias operan en favor o en contra de gobiernos, instituciones, empresas y personas, en unos casos por mera ignorancia o prejuicios de quienes las redactan o difunden, y en los más, por los intereses políticos, ideológicos o económicos que hay detrás de ellos.<br><br>Estas prácticas no se apegan a los códigos de ética periodística que exigen precisión, integridad y búsqueda de la verdad, separando hechos de opiniones.<br><br>Lo que buscan (y logran) es manipular percepciones colectivas dejando a la sociedad (a nosotros) a merced de quien produzca la posverdad más "convincente" o más frecuente.<br><br>Cuando en las actividades periodísticas, y en el marketing político y comercial falta la ética, la sociedad queda reducida a una masa de personas-objeto influenciables a la que se le puede sacar rédito económico, político o ideológico, y mantener engañada en lugar de informada.<br><br>Ya no podemos creer a la primera lo que leemos, y ni siquiera lo que "vemos". Estamos expuestos a millones de "noticias" adulteradas, y de imágenes y videos editados o fabricados con inteligencia artificial.<br><br>Para no ser víctimas de la desinformación y manipulación deliberada, antes de aceptar y dar por cierto lo que el titular de una noticia (o un anuncio comercial) infiere, la recomendación sería: leer el artículo completo para verificar si el contenido respalda el encabezado; consultar fuentes diversas para validar datos o contrastar perspectivas; investigar el origen de la noticia y el historial del medio, y luego, reflexionar y decidir si la información responde a eventos verificables o solo sirve para engañar o difamar, para avivar tensiones sociales o para impulsar agendas políticas o ideológicas.<br><br>Ni modo: la falta de ética y escrúpulos de muchos medios y de muchos políticos y comerciantes nos obliga a dudar y a pensar dos veces antes de creer todo lo que nos dicen. Si la frase bíblica decía "ver para creer", su equivalente actual sería: "Investigar para creer".<br>&nbsp;<br>"Definición de influencer:<br>sustituto de la opinión propia".</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1777551092714-S1RX56K4KYGQUMYF1HUM/64E81658-724C-4DB8-B707-02CCC568F25B.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1875"><media:title type="plain">Titulares engañosos</media:title></media:content></item><item><title>Las niñas son niñas</title><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 25 Apr 2026 20:44:07 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/4/25/las-nias-son-nias</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69ed2797d2401d40d56e2a56</guid><description><![CDATA[<p class="">¡Bravo, Giorgia Meloni!<br><br><br></p><p class="">Hay puntos de no retorno en los avances de la civilización, umbrales éticos y racionales que, una vez cruzados, no admiten retrocesos sin renunciar a lo que nos define como sociedad civilizada que protege la vida y la integridad de todos, que reconoce derechos y libertades individuales y que no admite prácticas que, aunque en otros tiempos hayan sido consideradas normales o aceptadas, hoy resultan inadmisibles, no por capricho o imposición cultural, sino porque hemos construido estándares más altos de dignidad, conocimiento y justicia, conquistas de la humanidad que delimitan lo que ya no puede volver a justificarse, como la esclavitud, los combates a muerte como espectáculo, la ablación, los matrimonios forzados, la negación del derecho al voto de las mujeres, etcétera.<br><br>Lo anterior viene a colación porque hace unas semanas, un imán pakistaní llamado Ali Kashif, radicado en Brescia, Italia, salió en la televisión nacional italiana defendiendo abiertamente, sin vergüenza ni pudor alguno, que "los hombres musulmanes tienen derecho a casarse con niñas de 9 años".<br><br>Dijo textualmente que una niña de 9 años, después de su primera regla, ya puede considerarse "adulta" y por lo tanto es "correcto" casarla.<br><br>Al día siguiente, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ordenó su deportación inmediata y lo enviaron de regreso a Pakistán. ¡Bravo Giorgia!, fue lo primero que me nació decir. Este imbécil y retrógrada individuo justificó el derecho de un hombre a casarse con una niña como la cosa más normal de mundo.<br><br>Algunos sectores del islam justifican el matrimonio infantil basados en ciertos hadices (registros narrativos de dichos y acciones del profeta Mahoma) considerados enseñanzas o aprobaciones tácitas, y que constituyen una segunda fuente de legislación islámica, para aclarar o contextualizar el Corán.<br><br>Uno de estos hadices hace referencia al matrimonio del profeta Mahoma con Aisha, quien habría sido comprometida a una edad muy temprana y cuyo matrimonio se habría consumado cuando aún era menor, lo cual es debatido inclusive dentro del propio mundo islámico, donde numerosos estudiosos y corrientes teológicas cuestionan tanto la lectura literal como su aplicación a contextos contemporáneos.<br><br>El hecho de que en el Siglo 7, en el medioevo o incluso en épocas más recientes ciertas prácticas hayan sido parte de tradiciones, usos y costumbres o creencias religiosas de un pueblo, no hace que hoy sean aceptables.<br><br>El avance de la civilización ha consistido precisamente en cuestionar y superar esas prácticas, reconociendo la dignidad y los derechos de todas las personas.<br><br>Luego de la deportación del imán pakistaní, algunos sectores expresaron "preocupación" por la medida del gobierno italiano, pero su preocupación no es por las niñas que son entregadas en matrimonio a adultos, sino porque, según ellos, la medida representa una amenaza a la libertad de expresión y al debido proceso.<br><br>Creo que quienes critican la deportación de una persona que hace apología del matrimonio infantil dejan que sus fobias y filias políticas o religiosas les nublen el juicio hasta el punto de desdibujar la línea entre lo aceptable y lo inaceptable.<br><br>En su afán por oponerse a posturas o gobiernos, terminan relativizando algo que no admite matices: la protección de las niñas.<br><br>Cuando la crítica política se antepone a principios básicos, el debate deja de ser racional y se pierde de vista lo esencial: valores que no son negociables y cuya defensa no debería depender de afinidades ideológicas.<br><br>Las niñas son niñas, no son mercancía, no pueden ser consideradas esposas en potencia bajo ningún pretexto.<br><br>Por ello, deportar a individuos como este no debe ser materia de debate teológico o político, ni de una discusión cultural sujeta a interpretaciones. Se trata, como dije, de una línea roja civilizatoria, de una frontera moral que no puede cruzarse.<br><br>Para mí, nadie que justifique o promueva el matrimonio infantil -o cualquier forma de abuso disfrazado de costumbre, tradición o creencia religiosa- puede encontrar legitimidad ni espacio en una sociedad civilizada.<br><br>No es censura, es coherencia. No es intolerancia, es claridad moral; es establecer límites y defender un mínimo ético común.<br>&nbsp;<br>"Callar atropellos<br>envalentona abusadores".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1777150083753-VFC0J79V5U6BUSEBRGRF/ADAB7288-F6D2-4A98-85F4-B8B9EE3B56A7.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2000"><media:title type="plain">Las niñas son niñas</media:title></media:content></item><item><title>Volver a La Tierra</title><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 17 Apr 2026 12:00:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/4/17/volver-a-la-tierra</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69e212ee4409870e04125bf2</guid><description><![CDATA[<p class="">Para volver, hay que irse.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Como si fuera una película de ciencia ficción, el viernes pasado seguí, perplejo, el regreso de la nave Artemis II a la Tierra.<br><br>Su entrada a la atmósfera, calculada con una precisión milimétrica, la cápsula envuelta en fuego al atravesar el aire a velocidades inimaginables, el despliegue de los paracaídas y el amerizaje en el punto previsto fue un espectáculo de ingeniería y una demostración asombrosa de lo que la ciencia y la capacidad humana pueden lograr cuando se alinean con rigor y propósito.<br><br>Por la noche vi y escuché con mucha atención la conferencia de prensa que los tripulantes ofrecieron, en la que lo técnico dio paso a reflexiones profundamente humanas sobre lo que significa ir al espacio sideral y... volver, volver, volver a la Tierra otra vez.<br><br>Es difícil dimensionar lo que significa alejarse 400 mil kilómetros de la Tierra, rodear la luna y viajar a una velocidad de 40 mil kilómetros por hora. Para hacer esto un poco más comprensible: la distancia viajada equivale a 10 vueltas completas a la Tierra, o recorrer 10 km diarios durante 100 años sin parar. La velocidad alcanzada equivale a 11 kilómetros por segundo, como cruzar una ciudad de lado a lado cada segundo. Digamos que un segundo estás en tu casa, y al otro segundo estás en el aeropuerto.<br><br>Pero más allá del asombro por la dimensión técnica y científica de la misión, lo más relevante es lo que como humanos podemos extraer de ella y aplicar a nuestra efímera existencia, como la reflexión y analogía que la astronauta Christina Koch hizo al ver la Tierra desde la nave espacial y desde su posición y responsabilidades como tripulante.<br><br>Comenzó hablando de la idea que todos tenemos de lo que es una tripulación (crew, en inglés), y que se refiere al conjunto de personas que se encargan de la operación y conducción de un vehículo tripulado (barco, avión, submarino, etcétera) en el sentido de las responsabilidades, tareas y objetivos compartidos entre ellos y en los que cada decisión, cada acción y cada omisión afecta a todos, lo cual en el caso de una nave espacial adquiere un grado superlativo.<br><br>Luego hizo una significativa analogía: comparando la nave en la que viajaba con la Tierra que veía desde lejos, y diciendo que el concepto de tripulación -tan claro y evidente en una misión espacial- debería aplicarse a los seres humanos, vernos como la tripulación del planeta en el que habitamos y actuar con ese mismo sentido de compromiso compartido y responsabilidad por los demás.<br><br>La analogía es perfecta. Compartimos un mismo sistema, una misma casa, un destino común. No hay un "afuera" al que podamos escapar si algo falla. Y, sin embargo, actuamos muchas veces como si no estuviéramos en la misma nave.<br><br>Nos dividimos, competimos, nos enfrentamos por ideologías, por palabras, o por cosas. Olvidamos que cualquier fractura en el sistema -ambiental, social, político- termina afectándonos a todos.<br><br>Parece que, al salir al espacio, esa conciencia es inmediata; en la Tierra, parece difusa, como si la cercanía y lo mundano nos ofuscara.<br><br>Otro de los comentarios que me llamó la atención en esa conferencia de prensa fue el del astronauta Jeremy Hansen cuando dijo que lo que realmente impacta al ver la Tierra desde el espacio, no es la Tierra en sí, sino el verla suspendida en el vacío negro que la rodea, la inmensidad silenciosa del universo.<br><br>Creo que hablar y pensar en esto es útil. Reconfigura perspectivas y ayuda a darnos cuenta de que, frente a la escala del universo, resulta ridículo y pierde todo sentido el desgastarnos, fragmentarnos y desperdiciar tiempo y energía en conflictos banales e intrascendentes.<br><br>Las misiones espaciales, como Artemis II, no solo sirven para alcanzar hazañas como viajar alrededor de la Luna o para generar datos para nuevos avances científicos y tecnológicos; nos ofrecen también la oportunidad de revisar nuestra conducta como especie y entender que estamos en la misma nave, que dependemos unos de otros y que no existe alternativa fuera de este sistema compartido, sobre todo cuando vemos que el sentimiento y deseo común de los astronautas luego de haber estado tan lejos era solo uno: volver.<br><br>Volver a este pequeño punto azul del universo, a este espacio imperfecto, pero vivo; a esta red de relaciones que llamamos humanidad.<br><br>&nbsp;<br>"Para volver, hay que irse".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1776423806297-5TCHEIZMFSH5UVMXE5B0/937636AD-5464-4679-83B9-07586A7CC332.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1499"><media:title type="plain">Volver a La Tierra</media:title></media:content></item><item><title>Actualizar la historia</title><category>Religión</category><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 10 Apr 2026 16:02:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/4/9/actualizar-la-historia</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69d78c0b80de92706689c86a</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para mí, la historia, y todas las celebraciones y tradiciones tienen valor solo cuando somos capaces de encontrar en ellas lecciones y significados que orientan, cuestionan y enriquecen la manera en que entendemos y vivimos nuestro tiempo. De otro modo, se reducen a ceremonias o rituales repetidos mecánicamente, vaciados de sentido, que se cumplen por inercia o por obligación.<br><br>Hoy que estamos en el periodo de lo que solemos llamar vacaciones de Semana Santa y Pascua, más allá de la práctica religiosa y al margen de cualquier creencia, creo que vale la pena preguntarse qué hay detrás de estas fechas y cómo reinterpretar su sentido y adaptarlo al momento presente.</p><p class="">La Semana Santa cristiana y la Pascua judía (Pésaj) comparten y entrelazan un origen histórico y simbólico común: la liberación. En un caso, la liberación del pecado y la muerte y que culmina en la resurrección, y en otro, la liberación de la esclavitud (el éxodo). No es casualidad, además, que la Última Cena haya sido interpretada como la tradicional cena pascual judía (Seder).<br><br>Las tiranías de hace 2 mil años y las de hoy son distintas en forma, pero iguales en esencia. Entonces el poder absoluto convertía a pueblos enteros en esclavos; hoy, bajo dictaduras militares o regímenes religiosos o antidemocráticos persiste la misma lógica: control, sometimiento y restricción de libertades.<br><br>Con relación a esto, llegó a mis manos un texto escrito por el Dr. Daniel Fainstein, amigo de hace muchos años y Decano de Estudios Judaicos de la Universidad Hebraica de México, en el que habla precisamente de la posibilidad y responsabilidad que tenemos de no ser sólo espectadores de la historia, sino también sus intérpretes, sobre todo hoy que en México y en general en el mundo, nos enfrentamos a diferentes formas de injusticia, manipulación y abusos de poder que se repiten con nuevas caras.<br><br>A continuación, y con su autorización, transcribo unas partes su escrito, titulado "Entre la Ventana y el Seder: Cómo Mirar la Historia sin Perder el Sentido", y que me parece una útil reflexión para el momento actual:<br>&nbsp;<br>"Cuenta George Steiner, el crítico literario y testigo lúcido de la cultura occidental, que cuando era niño, en París, una manifestación estalló frente a su casa. Su madre, alarmada, mandó cerrar todas las ventanas, como si así pudiera mantener a raya el ruido, la tensión, la historia misma. Pero cuando llegó su padre, hizo lo contrario: ordenó abrirlas, lo acercó y le dijo: 'Mira, George, esto es la historia'. Años más tarde, Steiner diría que ese momento pudo haber cambiado su vida. No sólo porque vio una manifestación, sino porque aprendió que la historia no es algo que ocurre lejos, en los libros o en el pasado, sino algo que irrumpe, que interpela, que exige ser mirado.<br><br>"Hoy también estamos frente a ventanas abiertas. Ya no son de madera ni de vidrio: son pantallas. Las redes sociales se han convertido en un umbral constante hacia lo que ocurre en el mundo. Pero lo que entra por esas ventanas es distinto, fragmentado, muchas veces ensordecedor. Oleadas de sinsentido, de antisemitismo, de opiniones rápidas y superficiales de quienes no comprenden, pero igual hablan. Y, al mismo tiempo, el impacto mudo, casi insoportable, de las imágenes: dolor, violencia y angustia condensados en segundos que no dan tiempo a procesar.<br><br>"La guerra (in)necesaria, dependiendo de la mirada, que involucra a Irán, Israel, Estados Unidos y el Medio Oriente, y su impacto de destrucción, cambio e incertidumbre, que se suma a estos años complejos.<br><br>"(...) Hoy, más que nunca, necesitamos abrir las ventanas -como el padre de Steiner- para no vivir ajenos a lo que sucede, pero también saber que mirar no es suficiente. Que hace falta interpretar, narrar, dar forma.<br><br>"Pésaj (la Pascua judía) no nos pide que ignoremos la historia. Nos pide que no quedemos atrapados en ella sin herramientas. Que podamos, incluso en medio de la confusión, preguntarnos: ¿qué estamos viendo?, ¿qué significa?, ¿qué exige de nosotros?<br><br>"(...) Se juega algo esencial: no ser sólo espectadores de la historia, sino también sus intérpretes, los testigos del tiempo que nos tocó vivir y la responsabilidad de actuar para transformarlo".<br><br>A estas reflexiones agregaría una sola cosa: evitar que la historia se repita comienza por no normalizar lo que está mal.<br><br>"Ver una injusticia genera<br>la obligación moral de impedirla".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1775733857638-2ZH0CXERK9G3GX3KI043/42BDB4AA-5163-4518-B2EA-3C1942475897.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2254"><media:title type="plain">Actualizar la historia</media:title></media:content></item><item><title>No pasa nada</title><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 03 Apr 2026 11:18:54 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/4/3/no-pasa-nada</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69cfa21e03a1081ed7f46ec0</guid><description><![CDATA[<p class="">Para que los pobres sean<br>primero, los políticos<br>deben ser los últimos.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Este lunes, abrí el periódico y lo primero que leí fue:<br>&nbsp;<br>"Recibe PT 66 millones de pesos de contratista de la 4T". Qué novedad, me dije, haciendo dos preguntas con la ironía de sus obvias respuestas: ¿por qué razón un contratista daría esa cantidad de dinero a un partido político? R: para obtener contratos cuyas utilidades superen con creces el "donativo"; ¿por qué frente a las evidencias, las autoridades no investigan, aplican la ley y castigan al contratista, al partido político y a sus dirigentes; por qué no pasa nada? R: porque al mismo tiempo son juez, parte y cómplices.<br><br>Los detalles de la nota, basada en una investigación hecha por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (a quien el SAT "casualmente" le revocó la categoría de Donataria Autorizada), confirmaban las sospechas: el contratista que transfirió al menos 65.8 millones a empresas fantasma administradas por César Adrián Gamboa Montejo, operador financiero del PT en Quintana Roo para las campañas de la ahora Gobernadora Mara Lezama y de la actual Presidenta Claudia Sheinbaum, fue Grupo Tecno, empresa que en julio de 2020, durante el gobierno de AMLO, obtuvo un contrato con la Secretaría de Relaciones Exteriores, entonces a cargo de Marcelo Ebrard, para producir los pasaportes en el periodo de 2021 a 2026 por nada menos que 3 mil 800 millones de pesos.<br><br>El reportaje mostraba además fotografías de las oficinas de las supuestas "empresas" que recibieron las millonarias transferencias, tratándose de humildes viviendas de obreros y empleadas cuyas identificaciones fueron usadas para darlos de alta como "socios-accionistas" de esas empresas, y lo que en estos casos nunca falta: fotografías del operador financiero del PT disfrutando la vida en París y Venecia.<br><br>El esquema de corrupción e impunidad que caracteriza a Morena es burdo y ofensivo: empresas "fantasma" creadas al amparo del gobierno, adjudicaciones directas, en muchos casos a compañías sin experiencia y con sobreprecios para poder subcontratar todo; ocultamiento de información bajo el argumento de "seguridad nacional" o de "protección de datos personales"; moches, subvaluaciones, alteración de documentos y hasta reclasificaciones aduanales, como la del famoso "huachicol fiscal", con el que han robado al erario cientos de miles de millones de pesos sin que hasta ahora haya algún detenido de alto perfil.<br><br>Todo ligado siempre a compinches, familiares y amigos del clan de la 4T, un movimiento político que llegó a obtener el gobierno con dos únicos y bien escondidos fines: desviar recursos públicos y mantenerse en el poder para seguir desviando recursos, en un perverso círculo vicioso que difícilmente se podrá romper, toda vez que Morena y sus aliados mañosamente secuestraron la democracia, eliminaron de facto la separación de poderes, cooptaron a todos los organismos autónomos y amenazan la existencia y viabilidad de los partidos de oposición y de las organizaciones de la sociedad civil.<br><br>Ante la obviedad de este círculo de corrupción y poder, resulta difícil entender por qué millones de personas continúan apoyando a Morena, un partido que en los hechos ha demostrado ser lo contrario a su bandera fundacional de honestidad, transparencia y combate frontal a la corrupción.<br><br>Hoy esos argumentos morales que sirvieron para ganar votos frente a los excesos del pasado entran en contradicción con la realidad.<br><br>La información que se difunde de los múltiples actos de corrupción no son rumores aislados ni ataques sin sustento de una oposición que busca "mantener privilegios", como el gobierno en su defensa afirma; son trabajos que presentan documentos, contratos, videos, fotografías, vínculos empresariales y patrones que, cuando menos, deberían detonar investigaciones formales e independientes.<br><br>Sin embargo, a pesar de las evidencias, no pasa nada. La respuesta institucional es la negación. El discurso oficial se limita a descalificar, minimizar o desviar la atención, y le pide a la sociedad civil que "presente pruebas", como si la carga de investigar correspondiera a los ciudadanos y no al Estado.<br><br>No se trata de una discusión ideológica, como la 4T interpreta cualquier señalamiento de corrupción o abuso de poder en sus filas, sino de defender los principios básicos de la democracia, la solidez de las instituciones y la posibilidad real de combatir la corrupción que se prometió erradicar.<br><br>"Para que los pobres seanprimero, los políticosdeben ser los últimos".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1775215399072-X28Z06KQXAOAY1VW9WM4/BDC34031-CE81-411C-81F9-8E42B28C3421.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="846"><media:title type="plain">No pasa nada</media:title></media:content></item><item><title>Parque Revolución</title><category>Ciudad</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 28 Mar 2026 00:11:09 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/27/parque-revolucin</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69c71b34ad9a3b3ddf9989e2</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La reciente remodelación del Parque de la Revolución, conocido popularmente como Parque Rojo, ha generado un debate público que va desde el monto de la inversión y el tiempo que llevó hacer la obra, hasta decisiones específicas de los materiales y colores utilizados.<br><br>Sin embargo, centrar la discusión únicamente en estos elementos, sobre todo cuando no hay nada grave al respecto, para mí, es perder de vista lo esencial.<br><br>Es comprensible que exista pluralidad de enfoques, y la arquitectura, especialmente aquella con valor histórico o simbólico, siempre será objeto de críticas y lecturas diversas.<br><br>Habrá quienes consideren que la intervención al parque no respetó cabalmente el diseño original de los hermanos Barragán, y otros que argumenten que toda obra debe adaptarse a las necesidades contemporáneas, incluso si eso implica una reinterpretación.<br><br>Pero más allá de debatir entre arquitectos y académicos teorías del diseño -un terreno inevitablemente atravesado por la subjetividad- me parece que la conversación debe centrarse más en el propósito último del parque como espacio público, y menos en su materialidad.<br><br>Durante años, el Parque Revolución dejó de ser un punto de encuentro seguro y accesible para la comunidad. La falta de mantenimiento, la inseguridad y la presencia de actividades ilícitas lo alejaron de la vocación original de cualquier parque o plaza pública: ser un lugar de encuentro, de convivencia, de expresión cultural y cohesión social.<br><br>Por ello, la remodelación y reapertura del parque va mucho más allá de la discusión estética. Lo verdaderamente importante es que el espacio vuelve a estar disponible para la gente; que niños, jóvenes, familias y transeúntes puedan apropiarse nuevamente de él, y sobre todo, que haya vida, actividad y presencia constante para que esa ocupación cotidiana convierta el espacio físico en un lugar significativo que inhiba conductas negativas.<br><br>Los cuestionamientos que los ciudadanos debemos hacer no son si el color rojo utilizado debió ser más fiel al original o si el acabado de las bancas y pavimentos debió ser otro, sino ¿qué tipo de actividades va a haber o queremos que ocurran en el parque?, ¿cómo podemos fomentar su uso y de qué manera este rehabilitado espacio puede contribuir al bienestar colectivo?<br><br>Lo digo porque para mí, como persona, como ciudadano y como arquitecto que soy, la arquitectura no existe para sí misma ni para ser contemplada como un objeto aislado: su fin último es servir a las personas y crear condiciones para el pleno desarrollo de la vida humana.<br><br>La arquitectura no son los edificios o los espacios físicos, sino la manera como se resuelven necesidades, se organizan funciones y se protege del clima; son los elementos que diseñamos, usamos o combinamos para facilitar el encuentro, el trabajo, el descanso, la convivencia y la expresión cultural, es decir, dar forma a todo lo que se necesita para que la vida ocurra.<br><br>Si no es así, no estamos hablando de arquitectura, sino de espacios habitables -o inhabitables-, que en unos casos (los menos) pueden llegar a ser considerados más como obras escultóricas que obras de arquitectura, y en otros casos, adefesios, monumentos al ego o simples e irrelevantes negocios hechos con ladrillos.<br><br>Bajo este concepto, la arquitectura y recursos invertidos en la remodelación del Parque Revolución habrán cumplido su propósito en la medida en que más personas lo usen, cuiden y lo sientan suyo. Y si las bancas fueron más o menos rojas de lo que en opinión de algunos debieron ser, habremos de ver el asunto como una consideración secundaria, porque la arquitectura no se legitima únicamente por su forma, su originalidad o su impacto visual, su verdadero valor radica en la capacidad para resolver necesidades, ordenar la vida cotidiana y propiciar relaciones humanas, siempre a la luz del impacto que las decisiones que tomamos tienen para los ecosistemas y las generaciones futuras.<br><br>Cuando estos valores están ausentes, lo que queda son objetos construidos que pueden impresionar, pero que no necesariamente sirven; artefactos vacíos que al no responder ni a los usuarios ni al contexto, terminan siendo una carga para quienes los habitan, los mantienen o los rodean.<br><br>"Hacer arquitectura es resolver<br>la vida con belleza".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1774656690491-T98A0DGXH01VU37OSEJR/D1D04103-EC9F-4877-8F1A-3DB288147DF5.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2258"><media:title type="plain">Parque Revolución</media:title></media:content></item><item><title>Ayuda a Cuba</title><category>Mundo</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Mar 2026 09:30:28 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/20/ayuda-a-cuba</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69bd132c03564e536110fd79</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para que una asociación civil (AC) en México pueda expedir recibos de donativos deducibles de impuestos debe obtener la autorización como Donataria Autorizada ante el SAT. El proceso exige documentación exhaustiva, auditorías rigurosas y cumplimiento impecable de requisitos fiscales, lo que puede demorar años. Cientos de asociaciones civiles que combaten la pobreza, atienden enfermos, niños de la calle, a migrantes o preservan el patrimonio cultural son ignoradas por el gobierno u hostigadas por el SAT.<br><br>Pero esto no es el caso de la recién creada Humanidad con América Latina AC, la cual obtuvo su autorización como donataria en unos cuantos días y ha sido promovida públicamente por el ex presidente López Obrador.<br><br>El objetivo de esta nueva asociación es, principalmente, enviar alimentos, medicinas, petróleo y gasolina (ayuda humanitaria) a Cuba. Llama la atención que el objeto social incluya el envío de petróleo y gasolina.<br><br>El cuestionamiento que hago a esta asociación no es por mezquindad o falta de nobleza y solidaridad con el pueblo cubano. El cuestionamiento es porque no suena lógico que una asociación civil se dedique a comprar petróleo y gasolina para enviarlo a otro país.<br><br>Eso cuesta cientos o miles de millones de dólares al año que nunca llegarán a juntarse de donativos del pueblo, y requiere una logística y presupuestos operativos fuera del alcance de una simple agrupación de personas de buena voluntad.<br><br>Es imposible que una AC recién formada cuente con la organización, voluntariado, experiencia y controles necesarios para organizar las compras, el acopio, el envío y llevar a cabo la entrega de todos esos bienes a los beneficiarios finales, de manera eficiente y sin corrupción.<br><br>Además, resulta sospechoso, por decir lo menos, que AMLO y la presidenta Sheinbaum pidan a los mexicanos hacer donativos a esta nueva AC, cuando el propio gobierno ya usó nuestro dinero, el que pagamos de impuestos, para enviar barcos completos cargados con alimentos y petróleo (que la propia Presidenta etiquetó como "ayuda humanitaria") y sin tener un reporte detallado del uso y destino de esa ayuda.<br><br>Los mexicanos ya cooperamos: se estima que de 2023 a la fecha México ha enviado a Cuba más de 4 mil millones de dólares en petróleo y combustibles bajo mecanismos de "regalo" o subsidio; ha pagado 105 millones de dólares para la contratación de médicos cubanos (cuyos sueldos se entregan no a los médicos directamente, sino al gobierno de Cuba); en febrero y marzo de este año, se han enviado al menos tres embarcaciones con más de 3 mil toneladas de alimentos básicos y productos de higiene. ¿Para qué crear y apoyar una AC que intentará hacer lo mismo que ya hace el gobierno? Suena más bien a un juego de geopolítica barata o a tapadera para lavado de dinero y corrupción.<br><br>La Presidenta califica de "mezquina" a la oposición por no apoyar la ayuda a Cuba. Pero lo que se cuestiona no es la ayuda, sino la forma como se ayuda. Lo que se critica es la opacidad y la ausencia de mecanismos independientes para verificar que la ayuda llegue realmente a los cubanos de a pie, no a las élites del gobierno y sea distribuida gratuitamente.<br><br>Me parece bien donar dinero para ayuda humanitaria a quien la necesite. Pero este tipo de ayudas internacionales, por más buena voluntad que se tenga, no se deben hacer a través de una improvisada asociación civil, sino por medio de organismos internacionales, como el World Food Programme (WFP),UNICEF, o la OMS y tantas otras que cuentan con la capacidad económica, de logística, supervisión y transparencia para asegurar que la ayuda llegue a su destino: el pueblo cubano.<br><br>Y esto último lo digo porque para mí Cuba tiene tres caras: la de los turistas en Varadero, que funciona como una "burbuja" de lujo diseñada para la entrada de divisas; la del gobierno, con funcionarios que viajan en jets y comen langosta, y la de los cubanos, que viven en la escasez y el racionamiento de comida y medicinas.<br><br>Sí, la ayuda humanitaria de emergencia es necesaria y puede mitigar temporalmente las carencias del pueblo cubano, pero si queremos ayudarlos para siempre, la manera de hacerlo es otra: exigiendo democracia, elecciones libres y el fin de la dictadura que los sumió en la miseria, en lugar de subsidiar su perpetuación.<br><br>Si vamos a ayudar, hagámoslo bien... y de una vez por todas.</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1773999034770-0S3AXCY27GQ6721HRB20/A9E5D1DE-6BF4-4FF4-9700-D1DED2FE21AF.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">Ayuda a Cuba</media:title></media:content></item><item><title>¿Iconoclasia?</title><category>Leyes</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 13 Mar 2026 16:00:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/12/iconoclasia</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69b382c0e4d185088d35f121</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Nuevamente tengo que volver a decir que los propósitos del Día Internacional de la Mujer, de reflexionar y reclamar igualdad de derechos, de denunciar la violencia contra ellas y mantener presentes las demandas de justicia y equidad, se han distorsionado. El 8 de marzo se ha convertido en un día de agresión y vandalismo que nada tienen que ver con la causa original.<br><br>Entiendo que es necesario hacer visible lo que durante décadas se mantuvo invisible, pero el derecho a protestar no incluye el derecho a destruir. Las libertades en una democracia siempre conviven con responsabilidades.</p><p class="">Cualquier persona debe poder marchar, gritar consignas, exigir justicia o denunciar agravios. Pero ninguna causa -por justa que sea- otorga licencia para dañar bienes que pertenecen a todos o para afectar el patrimonio de terceros que nada tienen que ver con el motivo de la protesta.<br><br>Esto va a parar cuando las autoridades hagan algo muy simple: aplicar la ley y sancionar el vandalismo cuando ocurra.<br><br>Manifestarse es un derecho; destruir propiedad pública o privada es un delito. No se trata de impedir las marchas ni de silenciar demandas legítimas, sino de dejar claro que la destrucción de bienes públicos y privados tendrá consecuencias.<br><br>Hablar de vandalismo contra bienes públicos, es hablar de iconoclasia -del griego "eikón" (imagen) y "klastés" (romper)- término que se refiere a la acción de destruir o intervenir imágenes, monumentos o símbolos que representan una autoridad, una narrativa histórica cuestionada, una ideología o un orden social que se considera injusto u opresivo.<br><br>La idea de iconoclasia se ha invocado para amparar y dejar impunes intervenciones o daños a monumentos que se consideran símbolos de un orden social patriarcal o de una historia que invisibilizó a las mujeres. Desde esa perspectiva, vandalizar una estatua o un edificio público puede verse como un acto simbólico de protesta contra estructuras de poder. Sin embargo, una cosa es cuestionar o reinterpretar símbolos históricos -algo que forma parte normal de las sociedades democráticas- y otra muy distinta es el vandalismo generalizado, destrozar por destrozar. Romper vidrios, vandalizar comercios o dañar mobiliario urbano nada tiene que ver con la idea original de iconoclasia. En esos casos ya no se trata de un acto simbólico dirigido a un emblema específico, sino de daño material que afecta a terceros y al patrimonio colectivo.<br><br>El derecho a manifestarse es fundamental y debe protegerse, pero tolerar la destrucción como parte normal de una manifestación no solo debilita la causa sino genera rechazo social y abre la puerta a la impunidad y a la escalada de violencia.<br><br>No debemos confundir conceptos. Castigar a quienes causan destrozos no es represión, es proteger a la comunidad y preservar el orden público.<br><br>Reprimir es impedir que la gente se exprese, perseguir opiniones o limitar arbitrariamente el derecho a protestar.<br><br>Las marchas y las demandas pueden y deben expresarse. Pero destruir la Ciudad no es una forma legítima de protesta. Quien destruya propiedad pública o privada debe asumir las consecuencias de sus actos.<br><br>Repito lo que cada año he venido diciendo en este espacio, luego del vandalismo asociado a las marchas feministas de cada 8 de marzo:<br>&nbsp;<br>Hay que diferenciar el válido, justo y necesario movimiento feminista original, que postula el "principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre", de este "pseudofeminismo" violento que cuando se manifiesta, embiste y destruye todo a su paso y obliga a autoridades y particulares a poner barreras para protegerse de sus arremetes.<br><br>Si lo que busca el movimiento feminista es que ningún ser humano sea privado de bien o derecho alguno a causa de su sexo, poner fin a los estereotipos y roles sexuales, que las mujeres tengan iguales libertades que los hombres y eliminar la violencia contra la mujer, me declaro feminista.<br><br>Pero si para conmemorar estos principios queman edificios, rompen vidrios, vandalizan comercios y destruyen mobiliario urbano, me declaro defensor del derecho ajeno y abogo por la aplicación de sanciones, no porque esté en contra de la causa, sino porque creo que la defensa de los derechos de unos puede y debe convivir con el respeto al derecho de los demás, a la ley y a los bienes que nos pertenecen a todos.<br><br>"Las leyes defienden personas, cuando <br>las personas defienden las leyes".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1773373043831-7SNCL3QK29DQHYPVZ5XD/4F101025-AE7F-4F34-8EFB-8157E30DB14D.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2201"><media:title type="plain">¿Iconoclasia?</media:title></media:content></item><item><title>Diminutivos</title><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 06 Mar 2026 11:13:36 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/5/diminutivos</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69a975197d2541300efe73b0</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para aunque sea solo por un rato dejar de hablar de política, de inseguridad o de guerras -asuntos, sin duda, importantes, pero sobre los cuales los ciudadanos comunes poco podemos hacer más allá de manifestar de distintas maneras nuestra opinión-, decidí abordar un tema aparentemente trivial: me refiero al uso de los diminutivos en las conversaciones y su papel en la forma en que asumimos, o más bien, eludimos responsabilidades.<br><br>En México, el diminutivo no es solo un recurso lingüístico afectivo; es una especie de estrategia social. Decimos chilito (que hace la comida sabrosa) en lugar de chile (que la hace enchilosa); favorcito, en lugar de favor; azulito en lugar de azul..., todo para, en apariencia, suavizar el tono y hacer la conversación más amable y cercana, pero muchas veces para, simplemente, no comprometernos a nada.</p><p class="">Tomemos el caso clásico del "ahorita". En teoría significa en este momento, ahora mismo, pero en la práctica puede ser dentro de cinco minutos, en una hora, mañana, o nunca. Esa elasticidad semántica es cómoda: permite no quedar mal del todo si no cumplimos, porque nunca se fijó un momento preciso.<br><br>Lo mismo cuando al hablar de costos y tiempos de entrega de un producto o servicio, en lugar de ofrecernos un determinado descuento nos dicen que harán un ajustito al precio, y nosotros lo aceptamos con la condición de que lo hagan rapidito. ¿Cuánto es un ajustito, cuándo o qué tan rápido es rapidito?<br><br>Este lenguaje genera malentendidos, retrasos y frustración.<br><br>Los diminutivos, como los eufemismos, funcionan como amortiguadores emocionales. En lugar de decir no, decimos está medio complicado, déjame checarlo tantito, lo veo al ratito. Son formas de evitar el rechazo frontal, de no incomodar al otro. Preferimos dejar la puerta entreabierta antes que cerrarla con firmeza. El problema es que esa cortesía diluida muchas veces termina siendo deshonesta, pues quien la escucha interpreta posibilidad donde quizá solo había intención de evadir.<br><br>En ámbitos empresariales y profesionales, los diminutivos tienen otro tipo de usos y consecuencias.<br><br>Cuando alguien propone hacer un cambiecito o una modificacioncita a un contrato, lo que busca con ese lenguaje es minimizar el impacto real del asunto. Un cambio pequeñito puede afectar cadenas de producción, alterar costos y asumir o evadir responsabilidades. El diminutivo suaviza, pero también disfraza.<br><br>El lenguaje evasivo o ambigüedad intencional (uso calculado de términos imprecisos para no comprometerse) es un recurso que, al igual que los diminutivos, evitan la claridad. Tal vez el mejor ejemplo de lenguaje evasivo es cuando al final de negociaciones complejas se pregunta a la contraparte: ¿están entonces de acuerdo, vamos para adelante?, y en lugar de responder con un sí o un no, nos dicen: en principio, sí. ¿Qué significa eso?<br><br>Decir que en principio se está de acuerdo con algo, es lo mismo que decir tal vez, a lo mejor o quién sabe. Es un sí tentativo que deja abierta la posibilidad para retractarse, para retirarse de un compromiso, o para "rajarse" como coloquialmente se dice.<br><br>Los diminutivos y eufemismos que emanan de la reducción verbal parecen reducir la gravedad moral o legal de las cosas. Sin embargo, el tamaño de un sufijo no cambia la dimensión de un hecho. Una mentirita sigue siendo una mentira; un pequeño error no deja de ser error; en principio sí, es no. Las palabras no disminuyen ni cambian la realidad.<br><br>La sociedad mexicana valora la cordialidad, la armonía y busca siempre evitar el conflicto directo. Piensa que ser asertivo, decir las cosas de manera frontal puede percibirse como grosería. Pero si bien los diminutivos hacen por un lado más amable la convivencia, por otro lado, restan claridad y diluyen responsabilidad.<br><br>Ser asertivos no implica ser agresivos. Decir ahora, en lugar de "ahorita"; o no es posible, en lugar de ahí vemos, fortalece la confianza. La precisión genera certeza y credibilidad.<br><br>Es mejor hablar claro que aparentar estar de acuerdo con algo y dar esperanzas sobre algo que sabemos no ocurrirá.<br><br>Nos conviene a todos llamar las cosas por su nombre y tamaño verdadero, y acostumbrarnos a no dar ni aceptar falsas esperanzas. Las palabras importan, afectan e influyen en cómo entendemos los acuerdos, las intenciones y hasta la verdad de los hechos.<br><br>"Las falsas esperanzas<br>son verdaderas mentiras".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1772795622732-0VTXQ7LLNKGKZ2JSO6N8/3B26DAD2-BFD4-4434-9523-EA9FA3CFAFD4.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">Diminutivos</media:title></media:content></item><item><title>¿Fin de los abrazos?</title><category>Seguridad</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 27 Feb 2026 12:54:26 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/26/fin-de-los-abrazos</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69a04bd5152b237249dc8ccc</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Luego del operativo que abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con apoyo de fuerzas especiales del Ejército, aeronaves de la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional y tras meses de inteligencia coordinada entre autoridades federales, estatales e incluso de EU, la pregunta que todos nos estamos haciendo ahora es si este hecho significa el fin de la política de "abrazos, no balazos" y el comienzo de un nuevo o diferente tipo de guerra contra el narco.<br><br>Responder esta pregunta me parece fundamental porque pone en evidencia las contradicciones inherentes a esa política iniciada por López Obrador, quien ordenó una contención casi absoluta de confrontaciones directas con capos y cárteles, propiciando un crecimiento exponencial del crimen organizado. Todo bajo la idea falaz de que los programas sociales atacarían el origen, "las causas" de la violencia.</p><p class="">Es innegable que la estrategia de abrazos resultó en un repunte brutal de la violencia y de delitos de alto impacto, que al compararlos con los de la llamada "guerra de Calderón" (etiquetada por la 4T como la peor tragedia) aplicaría el dicho que dice "estábamos mejor cuando estábamos peor".<br><br>Los datos no mienten. El sexenio de AMLO es considerado el más violento en la historia moderna de México: en el periodo de AMLO hubo más de 190 mil homicidios dolosos; las extorsiones alcanzaron máximos históricos; los decomisos de drogas se redujeron; los desvíos de recursos públicos y el llamado "huachicol fiscal" llegaron a niveles sin precedentes; la corrupción, las complicidades institucionales y la interferencia electoral del narco se volvieron más evidentes que nunca.<br><br>Con el operativo que abatió a El Mencho pareciera que la nueva estrategia de seguridad en México es distinta, no sé si por convicción propia o por presión externa. Se ve ahora pragmática, de "balazos selectivos" y operaciones quirúrgicas de alto impacto, evitando guerras totales y reduciendo la impunidad que hasta hoy venían gozando los delincuentes. Habrá que ver si la nueva estrategia tocará a la clase política, los protegen o fue solo un espectacular y aislado operativo militar.<br><br>El abatimiento de El Mencho por sí solo no arregla nada. Si bien representa un importante golpe simbólico y moral al CJNG y un quiebre con la política anterior de "abrazos, no balazos", su impacto será efímero si no se acompaña de una estrategia integral y sostenida de acciones concretas, que incluyan capturas de capos de otros cárteles, operativos inteligentes de fuerza pública contra las múltiples células y redes criminales que existen en el país, así como la investigación y enjuiciamiento de funcionarios públicos coludidos en todos los niveles de gobierno.<br><br>De no ser así, el vacío dejado por El Mencho será rápidamente llenado, perpetuando y tal vez hasta agravando el ciclo de violencia y extorsión que asfixia al país.<br><br>No soy experto en seguridad o inteligencia militar, pero como ciudadano común me parece acertada una estrategia que utilice sin titubeos la fuerza pública y las leyes para proteger a la población de actividades criminales, desarticular redes de protección política y reducir la impunidad.<br><br>Pienso que una estrategia híbrida de fuerza inteligente, justicia ciega y depuración política podría estabilizar al país sin desatar baños de sangre, y enviaría el mensaje a los mexicanos y al mundo entero que el combate frontal al crimen organizado y a la corrupción en México va en serio.<br><br>Lo único que los ciudadanos anhelamos y esperamos del gobierno es la certeza de un Estado de derecho que nos protege a todos.<br><br>Pero esto solo es posible si contamos con fiscalías realmente autónomas y se lleva a cabo una depuración profunda de las instituciones para erradicar la corrupción que alimenta la comisión de delitos.<br><br>El golpe dado al CJNG podría inaugurar el Estado de derecho en México, marcar el principio del fin a la impunidad, a la corrupción y a la protección de narcopolíticos que enriquecidos y protegidos por sus fueros viven libres, mientras los ciudadanos vivimos encerrados en el miedo.<br>&nbsp;<br>"Impunidad selectiva<br>es crimen organizado".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1772113078818-N0PLLIV25Z88IY68CMSJ/0402A45A-31F2-43D7-B19A-8BD33E31C9E4.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">¿Fin de los abrazos?</media:title></media:content></item><item><title>'Nueva' Escuela Mexicana</title><category>educación </category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 14:03:42 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/20/nueva-escuela-mexicana</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6998692730629e25d3e11eae</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La reciente destitución de Marx Arriaga como director de Materiales Educativos de la SEP vuelve a poner sobre la mesa el debate del importantísimo y no sé por qué ya casi olvidado asunto de la calidad de la educación pública en México y, en particular, de los desacreditados libros de texto gratuitos de la llamada Nueva Escuela Mexicana (NEM), que fueron diseñados por este personaje, quien ha sido un abierto promotor de la "lucha de clases", afín a movimientos de izquierdas radicales, habiendo inclusive invitado a participar en el rediseño de los materiales educativos a ex colaboradores de Nicolás Maduro.<br><br>Para darse cuenta de la enorme carga ideológica que el ahora ex director trae consigo, basta ver lo que dijo en julio de 2021: "Leer por goce es un acto de consumo capitalista", afirmando que, "quienes leen por diversión son personas 'automatizadas' por el mercado, y que la lectura debe ser, ante todo, una acción emancipadora".<br><br>Los libros de texto han recibido severas críticas no solo por la presencia de errores ortográficos, datos históricos incorrectos, imprecisiones y una marcada reducción de contenido matemático, sino por contenidos calificados como retrógradas y de adoctrinamiento y propaganda política de izquierdas radicales.<br><br>Los libros incorporan explícitamente la llamada "pedagogía del oprimido" de Paulo Freire, con preguntas como "¿soy opresor u oprimido?, ¿existen clases sociales que dividen a la sociedad en dominadores y dominados?".<br><br>Además ponen los "saberes ancestrales" indígenas por encima del método científico, lo cual obviamente es considerado retrógrado, ya que estos "saberes" (transmitidos oralmente) se basan en cosmovisiones culturales y observaciones intuitivas, sin pruebas estadísticas, experimentación controlada ni análisis cuantitativo, a diferencia del método científico, que se basa en evidencias y experimentación controlada.<br><br>En suma, se trata de un material educativo anclado en el pasado y que propone una visión maniquea del mundo: opresores capitalistas contra héroes revolucionarios.<br><br>Quisiera pensar que la decisión de destituir a Arriaga, y la designación de la nueva directora de Materiales Educativos de la SEP, Nadia López García -cuyas credenciales académicas y profesionales muestran una capacidad e idoneidad para ocupar el cargo- se deben a la intención de corregir y modificar los libros de texto, incluyendo las partes que la propia SEP ha calificado como no pertinentes, no claras, sin sentido, no didácticas, no representativas, confusas, incompletas, repetitivas, etcétera.<br><br>Quisiera pensar también que la nueva directora, con sus conocimientos pedagógicos, priorizará contenidos educativos que fomenten el pensamiento crítico y la innovación, sobre lealtades e intereses de un movimiento político y que podrían derivar en la ideologización de las futuras generaciones.<br><br>Pero parece que no será así. A pesar de las críticas, la presidenta Sheinbaum dijo que "los libros de texto no van a cambiar, porque la Nueva Escuela Mexicana es parte de la Transformación que estamos viviendo", y que solo le van a agregar algo: las mujeres en la historia. Y está bien que las agreguen, pero el problema no es esa omisión, sino la visión general, el contenido y enfoque de la educación pública de cara al siglo 21.<br><br>Al final, lo que importa es qué les enseñarán a los niños en las escuelas públicas: un compendio de ideologías comunistoides y saberes ancestrales que los dejará rezagados, o un programa sólido que prepare a las futuras generaciones para enfrentar y competir en el mundo moderno y globalizado.<br><br>Espero equivocarme, pero todo parece indicar que será lo primero y, si nada cambia, lo único que producirá la "Nueva" Escuela Mexicana (que de nueva solo tiene a su recién nombrada directora) será una masa de resentidos sociales incapaces de pensar y salir adelante por sí mismos, y su rezago y pobreza sistémica seguirán siendo culpa de los ricos, de los empresarios y de la ciencia y tecnología que solo sirve a intereses neoliberales.<br><br>Ojalá y detrás de la destitución de Arriaga haya una intención real de mejora a la calidad de la educación pública y que el gobierno de la 4T no vea a la niñez mexicana como botín electoral futuro, sino como piedra angular del progreso nacional. Ojalá.<br><br>"El populismo es un placebo para la enfermedad de la ignorancia".<br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1771596202361-BXCAG3IXGB7VJRVEOTT5/08626175-A1F5-4766-8762-9ADA6C81AC66.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1661"><media:title type="plain">'Nueva' Escuela Mexicana</media:title></media:content></item><item><title>Good Bunny</title><category>Entretenimiento</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 13 Feb 2026 12:43:20 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/12/good-bunny</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:698ea084d5db2151c4158484</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para hablar del controvertido espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl 60 es necesario separar la música de la política.<br><br>Por ello comenzaré diciendo que no me gusta su mal llamada "música". Pienso que los ritmos repetitivos, la mala dicción y las letras sexualmente explícitas, cargadas de vulgaridades, representan un retroceso cultural y normalizan la degradación de la intimidad humana.</p><p class="">Millones de mujeres cantan y corean contenido lírico, que hasta pena me da escribir aquí ("Tres deo' en el toto, en el culo el Pinky... Le doy por donde hace pipí y por donde hace popó..."), sin darse cuenta que al hacerlo se colocan ellas mismas como objetos sexuales de otro tanto de millones de machos que también las cantan, ya sea porque riman y se acompañan de un ritmo pegajoso, "sabroso", o porque lo soez, lo bajo y ordinario los hace sentir a todos más "liberales".<br><br>Aclaro que no soy un puritano de moral rígida, que se escandaliza con palabras obscenas, desnudeces o los placeres mundanos, simplemente creo que les conviene más a las personas y la sociedad expresiones artísticas que elevan el espíritu y provocan emociones más sofisticadas y duraderas, que emociones inmediatas y efímeras o que, sin una razón de fondo ni un objetivo constructivo, solo sirven para llamar la atención, desafiar o irritar, o simplemente por el gusto de provocar por provocar.<br><br>Pero eso es solo mi opinión y mi apreciación musical y artística, lo cual serviría para otro debate.<br><br>A pesar de lo anterior, dos cosas aplaudo del show de Bad Bunny:<br>&nbsp;<br>Primero, la creatividad e ingenio logístico para montar y desmontar, en unos cuantos minutos, una compleja escenografía que llenó media cancha del estadio y que incluía campos de caña y vegetación formados con "plantas humanas", postes eléctricos (para "El Apagón"), puestos callejeros, la "casita rosa" con una fiesta adentro, abuelos jugando dominó, etcétera, evocando la vida cotidiana boricua.<br><br>Segundo, aplaudo el fuerte mensaje y simbolismo político detrás de cada uno de los componentes de la escenografía, que mostraron la vida cotidiana, la identidad y valores familiares de los latinoamericanos comunes y corrientes: trabajadores, migrantes, vendedores, electricistas y albañiles que, pese a la pobreza y la precariedad, siguen siendo gente honesta, feliz, divertida y soñadora, confrontando los estereotipos racistas que con fines políticos los reducen a narcotraficantes, violadores y criminales.<br><br>Dos contundentes frases proyectadas en las pantallas del estadio, y que fueron vistas por una audiencia récord de más de 135 millones de espectadores, convirtieron el mensaje en un manifiesto de unidad latina y resistencia amorosa: "Lo Único más Poderoso que el Odio es el Amor" (The Only Thing More Powerful than Hate is Love), proyectada como cierre épico, respondiendo directamente al clima de polarización y redadas migratorias y priorizando la convivencia sobre la confrontación.<br><br>Y la otra, igualmente impactante, fue cómo a partir de la famosa frase "God Bless America" -que los presidentes de Estados Unidos, especialmente republicanos, usan para cerrar discursos patrióticos, como un ritual que invoca bendición divina sobre la nación- se expandió a la frase "Juntos Somos América" (Together We Are America) escrita nada menos que en un balón de futbol "americano", al tiempo que nombraba uno a uno los países del continente, desde Argentina hasta Canadá, haciéndoles ver a los "americanos" que América es un continente compartido con países latinoamericanos y no solo Estados Unidos.<br><br>Lo importante del espectáculo de Bad Bunny, y que lo convirtió en Good Bunny, no fue su música, la cual al final es un simple asunto de gustos, lo importante y trascendente fue haberles hecho ver a los estadounidenses, en el evento más "americano" de todos, que América no es Estados Unidos, y más importante aún, el mensaje de unidad y solidaridad panamericana enviado, y que en mi opinión ayudará a contener el auge de nacionalismos excluyentes y discriminatorios y a priorizar la integración cultural y los valores de respeto y prosperidad colectiva.<br><br>Por último (y para ser congruentes) diría que luego de este Super Bowl los latinoamericanos deberemos llamar al futbol americano futbol yanqui, o simplemente futbol gringo.<br>&nbsp;<br>"Los americanos siempre hacen<br>lo correcto... después de haber<br>tratado todo lo demás".<br><br>Winston Churchill</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1770986607661-B57AM7CSJ4SI6WILHI36/F949D515-5A88-4964-9DB0-CED96E59E319.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1816"><media:title type="plain">Good Bunny</media:title></media:content></item><item><title>Soberanía relativa</title><category>Mundo</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 06 Feb 2026 12:50:17 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/5/soberana-relativa</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69848460be6d431916b2d439</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La cantaleta de la soberanía de México que la presidenta Claudia Sheinbaum repite cada vez que surge alguna controversia con el gobierno de Estados Unidos, enfatizando que "México no es piñata de nadie", "no se subordina a nadie" y es un "país libre, independiente y soberano", me llevó a cuestionar si en un mundo globalizado en el que las cadenas de suministro cruzan continentes, ¿puede un país ser realmente soberano?<br><br>Para mí, la soberanía constitucional -el derecho del pueblo a decidir su destino- es hoy un mito romántico, una retórica vacía.</p><p class="">La soberanía en México se define como el poder supremo y la capacidad del pueblo mexicano para autodeterminarse, tomando decisiones políticas, económicas y sociales libres de injerencia extranjera, es decir, la facultad inalienable para ser dueño de su destino.<br><br>Sin embargo, en la práctica ningún país, por más poderoso que sea, es realmente soberano.<br><br>Todos de alguna manera dependen de otros. Ninguno tiene la capacidad para resolver todos sus problemas y satisfacer todas sus necesidades con recursos propios.<br><br>¿Puede México decir que es un país soberano cuando su sostenimiento depende de la importación de alimentos básicos, de medicinas, de gasolina y gas, de materiales, maquinaria, tecnología, etcétera?<br><br>¿Puede Estados Unidos, el país más poderoso del mundo, decir que es soberano cuando su economía y desarrollo dependen de importaciones de petróleo, automóviles, computadoras, teléfonos, y hasta minerales críticos (las llamadas tierras raras) indispensables para la fabricación de baterías, semiconductores, sistemas de defensa (o de guerra) etcétera?<br><br>Como la verdad es que todos los países, en mayor o menor grado, ceden soberanía a cambio de seguridad y prosperidad, no es necesario rasgarnos vestiduras ni sacar la bandera nacional cada vez que alguien utiliza la fuerza o la diplomacia para exigir o negociar intereses y necesidades particulares, y mucho menos gritar que somos soberanos, dueños de nuestro destino, cuando la realidad de nuestras vulnerabilidades salta a la vista.<br><br>Los acuerdos o tratados internacionales, que imponen obligaciones vinculantes y limitan la capacidad para decidir de manera autónoma e independiente políticas públicas que afectan la vida y el desarrollo de un país, revelan la obsolescencia de la soberanía como tal.<br><br>El T-MEC, por ejemplo, obliga a México a someter disputas comerciales a paneles arbitrales supranacionales, cediendo control-soberanía sobre políticas arancelarias, laborales y ambientales; la Unión Europea requiere que sus miembros armonicen leyes fiscales, monetarias y regulatorias bajo la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, transfiriendo competencias legislativas a instituciones extranjeras; el Acuerdo de París sobre cambio climático hace que las políticas energéticas estén sujetas a revisión internacional; la Carta de la ONU prevé que el Consejo de Seguridad pueda autorizar intervenciones que suspenden soberanía temporalmente por amenazas a la paz; tratados de derechos humanos como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos permiten recursos ante la ONU o la Corte IDH, anulando fallos nacionales si violan estándares globales, etcétera.<br><br>La soberanía moderna es relativa, es más bien un equilibrio entre independencia formal y cooperación pragmática.<br><br>Cuestionarla no implica renunciar al control ni a la dignidad nacional, sino reconocer que la verdadera fortaleza radica en alianzas estratégicas, en la capacidad de negociar desde posiciones muchas veces desequilibradas, diversificando riesgos en lugar de negar realidades.<br><br>La soberanía, además de ser relativa, no se sostiene ya de manera individual, sino grupal, lo cual obliga a negociar y a resolver diferencias mediante concesiones recíprocas. ¿Cómo? Participando en las negociaciones de poder para no terminar siendo el objeto de las decisiones de otros, tal y como lo dijo Mark Carney, primer ministro de Canadá, en Davos 2026: "Si no estás en la mesa, estás en el menú".<br><br>Pero sentarse a la mesa a negociar implica estar dispuesto a aceptar que al final nadie tendrá soberanía absoluta.<br>&nbsp;<br>"Dime qué vulnerabilidades tienes<br>y te diré cuán soberano eres".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1770382221991-PTIPV0NVXP4MAIH8T32W/C94ECF2E-BE1B-4DF8-9EC9-EDA124F9EB33.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="891"><media:title type="plain">Soberanía relativa</media:title></media:content></item><item><title>La nueva Minerva</title><category>Ciudad</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 31 Jan 2026 16:11:39 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/1/31/la-nueva-minerva</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:697e294952efe312d5bbbe5f</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Comienzo diciendo que, en términos generales, me pareció un acierto el proyecto de remodelación de la Glorieta Minerva, uno de los símbolos icónicos de la Ciudad de Guadalajara y punto central de celebraciones deportivas, eventos y manifestaciones cívicas.<br><br>Sin entrar en detalles menores que toda obra siempre tiene (maldito perfeccionismo), me parece justo reconocer los aspectos positivos y verdaderamente importantes de esta remodelación y su contribución a la vida de la Ciudad.<br><br>El primero y más importante es el cambio de uso. Antes era solo una glorieta vehicular, inaccesible y sin posibilidad de interacción, que solo se podía ver y fotografiar de lejos o desde un vehículo durante el tiempo que duraba un semáforo en rojo.<br><br>Hoy, tras la remodelación, y al margen de gustos y algunas consideraciones estéticas que adelante menciono, la Glorieta Minerva es una nueva y vibrante plaza pública circular, segura y accesible que invita a caminar, sentarse a su alrededor y convivir. Esta nueva configuración la hace útil y fotografiable en todos sus ángulos, con la estatua como protagonista central, y fomenta la apropiación colectiva de la ciudad.<br><br>Haber convertido la Glorieta Minerva en una plaza circular pública con accesos peatonales, corrige el error que tenía en común con los monumentales Arcos del Milenio, que al haberse construido en la intersección de grandes avenidas y pasos a desnivel, solo es posible verlos por instantes desde vehículos en movimiento.<br><br>Hacer accesible la Glorieta Minerva a los peatones resultó fácil. Bastó un par de cruces peatonales. Hacer algo similar para interactuar con los Arcos del Milenio sería prácticamente imposible.<br><br>Otro acierto son las fuentes y la iluminación que hacen que esta plaza circular sea algo más que un mero espacio contemplativo. Los chorros y juegos de agua iluminados y coreografiados crean un espectáculo hipnótico y dinámico que hacen de la Minerva un nuevo atractivo turístico y un escenario vivo al que todos podemos asistir, fomentando el sentido de pertenencia, reduciendo el aislamiento urbano y permitiendo eventos espontáneos inclusive nocturnos.<br><br>Ahora bien, dicho lo anterior, y que es lo fundamental, tengo una sola crítica y recomendación que hacer que me parece importante para la imagen de esta icónica glorieta y en consecuencia de la ciudad. Y la hago entendiendo además que muchas cosas son cuestiones de gusto. Pero a eso me dedico.<br><br>Mi crítica es a la jardinería general, y en especial a la del perímetro exterior, que es la primera impresión y la vista principal de la glorieta, el cual es un talud de piedra volcánica rojiza con agaves, que en mi opinión hacen que todo el ambiente se sienta, árido, seco e inhóspito.<br><br>Para mí, la colocación de agaves en espacios públicos es un recurso paisajístico trillado que se utiliza más por su valor simbólico (tierra del tequila) y por su bajo o nulo mantenimiento, que por su belleza y contribución ambiental en la jardinería cercana, la cual normalmente se hace con plantas ornamentales accesibles al tacto, flores, arbustos y aromas para un disfrute más íntimo y próximo como es el de una plaza, un parque o un andador peatonal. El valor estético, la belleza, impacto visual y efectos panorámicos que los agaves tienen es en grandes extensiones del paisaje distante, como el del llamado Paisaje Agavero (Patrimonio Mundial reconocido por la UNESCO) en el que más de 34 mil hectáreas plantadas con agave forman un increíble y hermoso manto azul.<br><br>Como toda crítica debe acompañarse siempre de una propuesta ("Oposición sin proposición es obstrucción", dice una frase de Yo), lo que propongo es que el perímetro exterior de la glorieta sea un jardín circular de flores y plantas ornamentales, que den un ambiente de verdor fresco y alegre. Y si de simbolismos se trata, que el jardín sea de rosas, recuperando la fama que Guadalajara alguna vez tuvo de ser la "Ciudad de las Rosas", cuando estas flores se plantaron masivamente en plazas y camellones de la Ciudad. Así era el camellón de la propia Avenida Vallarta que remata precisamente con la Glorieta Minerva.<br><br>Ojalá y me hagan caso. Estoy seguro de que será mucho más agradable ver, estar y caminar en medio de un jardín de rosas que huela a "tierra mojada" que un ambiente de piedras árido y seco como el que rodea los agaves.<br><br>"La crítica es una ayuda, no un obstáculo".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1769875906859-J2Y8240SP6RKPC4RJ05O/D2920972-BB0C-4897-9C3C-6040EBDECB1E.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">La nueva Minerva</media:title></media:content></item><item><title>¿Ayuda humanitaria?</title><category>Gobierno</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 23 Jan 2026 11:23:27 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/1/22/ayuda-humanitaria</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69722fa04f4d3517120fcd0f</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción reveló que los envíos de petróleo de México a Cuba aumentaron en 2025, superando los 3 mil millones de dólares, muy por encima de los 400 millones reportados oficialmente por Pemex en ese periodo y el triple de lo que AMLO envió entre julio de 2023 y septiembre de 2024.<br><br>Pemex reporta una cantidad mucho menor a la real porque el diferencial se mandó a Cuba por medio de una empresa "privada" denominada Gasolinas del Bienestar S.A de C.V., cuyo dueño es el propio Pemex. Se trata entonces no de una empresa privada en el sentido comercial estricto, sino de una empresa pública (filial de una paraestatal), pero extrañamente constituida bajo el derecho privado. Todo huele mal alrededor de este asunto.</p><p class="">¿Por qué decidieron hacer una empresa privada en lugar de una empresa pública?<br><br>La respuesta es obvia: evitar revelar información clave relacionada principalmente con los aspectos financieros y contractuales de estas operaciones y (piensa mal y acertarás) hacer negocios corruptos e inescrutables.<br><br>Una empresa pública (paraestatal) está sujeta a una serie de obligaciones y requisitos que las empresas privadas no tienen, como: publicar información de sus operaciones sin que nadie lo solicite; obligación de revelar su estructura orgánica, sus contrataciones, sus remuneraciones, etcétera.<br><br>En cambio, una empresa privada no tiene ese tipo de obligaciones. Su información no se revela al público general y está limitada a sus accionistas y al SAT.<br><br>Con la artimaña de que Gasolinas del Bienestar es una empresa "privada", el gobierno opera en total opacidad. Argumentando que se trata de "asuntos privados" Pemex se ha negado a mostrar comprobantes de pago de los envíos a Cuba; ha evitado dar cifras reales de los volúmenes y de detalles contractuales como precios de venta, plazos de pago, etcétera, con lo que se podría determinar si en estas operaciones hay utilidades o pérdidas financieras para México.<br><br>Además, al operar a través de esta "filial privada", no solo evita la supervisión y la rendición de cuentas de estas operaciones (y de quién sabe cuántas cosas más) sino que elude en buena medida las críticas y consecuencias políticas asociadas al apoyo de una dictadura.<br><br>La presidenta Claudia Sheinbaum defiende el envío de petróleo a Cuba argumentando que se trata de "ayuda humanitaria" sustentada en decisiones soberanas del Estado mexicano bajo criterios de cooperación internacional y solidaridad regional.<br><br>Esta manera de ayudar al pueblo cubano -empobrecido por un régimen autoritario- no es congruente con las políticas y criterios establecidos por la propia 4T para la distribución de ayuda social a los mexicanos más pobres.<br><br>Desde el inicio de su administración han sostenido que los apoyos sociales se deben entregar directamente a los beneficiarios, sin intermediarios para así, según ellos, eliminar la corrupción y asegurar que los recursos lleguen directamente a quienes los necesitan, lo cual, de pasada, fortalece su base política.<br><br>Si la Presidenta quiere realmente ayudar a los cubanos, ¿por qué no hacerlo de la misma manera? ¿Acá sí hay riesgo de corrupción oficial y en Cuba no? ¿No sería mejor entregar el dinero directamente al pueblo cubano en lugar de dárselo al gobierno de la isla? Les doy las cuentas para que vean a qué me refiero.<br><br>La población de Cuba es de alrededor de 10 millones de personas, lo que equivale aproximadamente a 3 millones de familias. El salario de una familia en Cuba oscila entre 40 y 50 dólares mensuales (500-600 dólares anuales). Si los 3 mil millones de dólares al año de ayuda humanitaria enviados en forma de petróleo se entregaran directamente a la población, a cada familia le tocaría mil dólares al año, es decir el doble de su salario. Eso sí es una mejora sustantiva y tangible.<br><br>Si los mexicanos (que no la 4T) vamos a destinar miles de millones de dólares de nuestros impuestos para ayuda humanitaria a Cuba, está bien. Solo hagámoslo igual que acá, no por medio del gobierno de la isla, sino con remesas directas a la población, sin intermediarios, con auditorías y rendición de cuentas, pues como se hace ahora nunca sabremos si la ayuda sirvió para sostener una dictadura y hacer negocios corruptos o para realmente mejorar las condiciones de vida de los cubanos.<br><br>"Nada más vil que lucrar<br>con donativos".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1769132064946-OSTKIZNQT5BIX6NTUY2X/B4FBB71F-6556-4BAB-AAB1-DCBA3F8BAB90.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">¿Ayuda humanitaria?</media:title></media:content></item></channel></rss>