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--><rss xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:media="http://www.rssboard.org/media-rss" version="2.0"><channel><title>Portal YO</title><link>https://ricardoelias.com/</link><lastBuildDate>Thu, 09 Apr 2026 11:22:51 +0000</lastBuildDate><language>es-MX</language><generator>Site-Server v@build.version@ (http://www.squarespace.com)</generator><description><![CDATA[<p>Portal YO - Textos de Ricardo Elias</p>]]></description><item><title>Actualizar la historia</title><category>Religión</category><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 10 Apr 2026 16:02:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/4/9/actualizar-la-historia</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69d78c0b80de92706689c86a</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para mí, la historia, y todas las celebraciones y tradiciones tienen valor solo cuando somos capaces de encontrar en ellas lecciones y significados que orientan, cuestionan y enriquecen la manera en que entendemos y vivimos nuestro tiempo. De otro modo, se reducen a ceremonias o rituales repetidos mecánicamente, vaciados de sentido, que se cumplen por inercia o por obligación.<br><br>Hoy que estamos en el periodo de lo que solemos llamar vacaciones de Semana Santa y Pascua, más allá de la práctica religiosa y al margen de cualquier creencia, creo que vale la pena preguntarse qué hay detrás de estas fechas y cómo reinterpretar su sentido y adaptarlo al momento presente.</p><p class="">La Semana Santa cristiana y la Pascua judía (Pésaj) comparten y entrelazan un origen histórico y simbólico común: la liberación. En un caso, la liberación del pecado y la muerte y que culmina en la resurrección, y en otro, la liberación de la esclavitud (el éxodo). No es casualidad, además, que la Última Cena haya sido interpretada como la tradicional cena pascual judía (Seder).<br><br>Las tiranías de hace 2 mil años y las de hoy son distintas en forma, pero iguales en esencia. Entonces el poder absoluto convertía a pueblos enteros en esclavos; hoy, bajo dictaduras militares o regímenes religiosos o antidemocráticos persiste la misma lógica: control, sometimiento y restricción de libertades.<br><br>Con relación a esto, llegó a mis manos un texto escrito por el Dr. Daniel Fainstein, amigo de hace muchos años y Decano de Estudios Judaicos de la Universidad Hebraica de México, en el que habla precisamente de la posibilidad y responsabilidad que tenemos de no ser sólo espectadores de la historia, sino también sus intérpretes, sobre todo hoy que en México y en general en el mundo, nos enfrentamos a diferentes formas de injusticia, manipulación y abusos de poder que se repiten con nuevas caras.<br><br>A continuación, y con su autorización, transcribo unas partes su escrito, titulado "Entre la Ventana y el Seder: Cómo Mirar la Historia sin Perder el Sentido", y que me parece una útil reflexión para el momento actual:<br>&nbsp;<br>"Cuenta George Steiner, el crítico literario y testigo lúcido de la cultura occidental, que cuando era niño, en París, una manifestación estalló frente a su casa. Su madre, alarmada, mandó cerrar todas las ventanas, como si así pudiera mantener a raya el ruido, la tensión, la historia misma. Pero cuando llegó su padre, hizo lo contrario: ordenó abrirlas, lo acercó y le dijo: 'Mira, George, esto es la historia'. Años más tarde, Steiner diría que ese momento pudo haber cambiado su vida. No sólo porque vio una manifestación, sino porque aprendió que la historia no es algo que ocurre lejos, en los libros o en el pasado, sino algo que irrumpe, que interpela, que exige ser mirado.<br><br>"Hoy también estamos frente a ventanas abiertas. Ya no son de madera ni de vidrio: son pantallas. Las redes sociales se han convertido en un umbral constante hacia lo que ocurre en el mundo. Pero lo que entra por esas ventanas es distinto, fragmentado, muchas veces ensordecedor. Oleadas de sinsentido, de antisemitismo, de opiniones rápidas y superficiales de quienes no comprenden, pero igual hablan. Y, al mismo tiempo, el impacto mudo, casi insoportable, de las imágenes: dolor, violencia y angustia condensados en segundos que no dan tiempo a procesar.<br><br>"La guerra (in)necesaria, dependiendo de la mirada, que involucra a Irán, Israel, Estados Unidos y el Medio Oriente, y su impacto de destrucción, cambio e incertidumbre, que se suma a estos años complejos.<br><br>"(...) Hoy, más que nunca, necesitamos abrir las ventanas -como el padre de Steiner- para no vivir ajenos a lo que sucede, pero también saber que mirar no es suficiente. Que hace falta interpretar, narrar, dar forma.<br><br>"Pésaj (la Pascua judía) no nos pide que ignoremos la historia. Nos pide que no quedemos atrapados en ella sin herramientas. Que podamos, incluso en medio de la confusión, preguntarnos: ¿qué estamos viendo?, ¿qué significa?, ¿qué exige de nosotros?<br><br>"(...) Se juega algo esencial: no ser sólo espectadores de la historia, sino también sus intérpretes, los testigos del tiempo que nos tocó vivir y la responsabilidad de actuar para transformarlo".<br><br>A estas reflexiones agregaría una sola cosa: evitar que la historia se repita comienza por no normalizar lo que está mal.<br><br>"Ver una injusticia genera<br>la obligación moral de impedirla".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1775733857638-2ZH0CXERK9G3GX3KI043/42BDB4AA-5163-4518-B2EA-3C1942475897.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2254"><media:title type="plain">Actualizar la historia</media:title></media:content></item><item><title>No pasa nada</title><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 03 Apr 2026 11:18:54 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/4/3/no-pasa-nada</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69cfa21e03a1081ed7f46ec0</guid><description><![CDATA[<p class="">Para que los pobres sean<br>primero, los políticos<br>deben ser los últimos.</p><p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Este lunes, abrí el periódico y lo primero que leí fue:<br>&nbsp;<br>"Recibe PT 66 millones de pesos de contratista de la 4T". Qué novedad, me dije, haciendo dos preguntas con la ironía de sus obvias respuestas: ¿por qué razón un contratista daría esa cantidad de dinero a un partido político? R: para obtener contratos cuyas utilidades superen con creces el "donativo"; ¿por qué frente a las evidencias, las autoridades no investigan, aplican la ley y castigan al contratista, al partido político y a sus dirigentes; por qué no pasa nada? R: porque al mismo tiempo son juez, parte y cómplices.<br><br>Los detalles de la nota, basada en una investigación hecha por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (a quien el SAT "casualmente" le revocó la categoría de Donataria Autorizada), confirmaban las sospechas: el contratista que transfirió al menos 65.8 millones a empresas fantasma administradas por César Adrián Gamboa Montejo, operador financiero del PT en Quintana Roo para las campañas de la ahora Gobernadora Mara Lezama y de la actual Presidenta Claudia Sheinbaum, fue Grupo Tecno, empresa que en julio de 2020, durante el gobierno de AMLO, obtuvo un contrato con la Secretaría de Relaciones Exteriores, entonces a cargo de Marcelo Ebrard, para producir los pasaportes en el periodo de 2021 a 2026 por nada menos que 3 mil 800 millones de pesos.<br><br>El reportaje mostraba además fotografías de las oficinas de las supuestas "empresas" que recibieron las millonarias transferencias, tratándose de humildes viviendas de obreros y empleadas cuyas identificaciones fueron usadas para darlos de alta como "socios-accionistas" de esas empresas, y lo que en estos casos nunca falta: fotografías del operador financiero del PT disfrutando la vida en París y Venecia.<br><br>El esquema de corrupción e impunidad que caracteriza a Morena es burdo y ofensivo: empresas "fantasma" creadas al amparo del gobierno, adjudicaciones directas, en muchos casos a compañías sin experiencia y con sobreprecios para poder subcontratar todo; ocultamiento de información bajo el argumento de "seguridad nacional" o de "protección de datos personales"; moches, subvaluaciones, alteración de documentos y hasta reclasificaciones aduanales, como la del famoso "huachicol fiscal", con el que han robado al erario cientos de miles de millones de pesos sin que hasta ahora haya algún detenido de alto perfil.<br><br>Todo ligado siempre a compinches, familiares y amigos del clan de la 4T, un movimiento político que llegó a obtener el gobierno con dos únicos y bien escondidos fines: desviar recursos públicos y mantenerse en el poder para seguir desviando recursos, en un perverso círculo vicioso que difícilmente se podrá romper, toda vez que Morena y sus aliados mañosamente secuestraron la democracia, eliminaron de facto la separación de poderes, cooptaron a todos los organismos autónomos y amenazan la existencia y viabilidad de los partidos de oposición y de las organizaciones de la sociedad civil.<br><br>Ante la obviedad de este círculo de corrupción y poder, resulta difícil entender por qué millones de personas continúan apoyando a Morena, un partido que en los hechos ha demostrado ser lo contrario a su bandera fundacional de honestidad, transparencia y combate frontal a la corrupción.<br><br>Hoy esos argumentos morales que sirvieron para ganar votos frente a los excesos del pasado entran en contradicción con la realidad.<br><br>La información que se difunde de los múltiples actos de corrupción no son rumores aislados ni ataques sin sustento de una oposición que busca "mantener privilegios", como el gobierno en su defensa afirma; son trabajos que presentan documentos, contratos, videos, fotografías, vínculos empresariales y patrones que, cuando menos, deberían detonar investigaciones formales e independientes.<br><br>Sin embargo, a pesar de las evidencias, no pasa nada. La respuesta institucional es la negación. El discurso oficial se limita a descalificar, minimizar o desviar la atención, y le pide a la sociedad civil que "presente pruebas", como si la carga de investigar correspondiera a los ciudadanos y no al Estado.<br><br>No se trata de una discusión ideológica, como la 4T interpreta cualquier señalamiento de corrupción o abuso de poder en sus filas, sino de defender los principios básicos de la democracia, la solidez de las instituciones y la posibilidad real de combatir la corrupción que se prometió erradicar.<br><br>"Para que los pobres seanprimero, los políticosdeben ser los últimos".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1775215399072-X28Z06KQXAOAY1VW9WM4/BDC34031-CE81-411C-81F9-8E42B28C3421.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="846"><media:title type="plain">No pasa nada</media:title></media:content></item><item><title>Parque Revolución</title><category>Ciudad</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 28 Mar 2026 00:11:09 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/27/parque-revolucin</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69c71b34ad9a3b3ddf9989e2</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La reciente remodelación del Parque de la Revolución, conocido popularmente como Parque Rojo, ha generado un debate público que va desde el monto de la inversión y el tiempo que llevó hacer la obra, hasta decisiones específicas de los materiales y colores utilizados.<br><br>Sin embargo, centrar la discusión únicamente en estos elementos, sobre todo cuando no hay nada grave al respecto, para mí, es perder de vista lo esencial.<br><br>Es comprensible que exista pluralidad de enfoques, y la arquitectura, especialmente aquella con valor histórico o simbólico, siempre será objeto de críticas y lecturas diversas.<br><br>Habrá quienes consideren que la intervención al parque no respetó cabalmente el diseño original de los hermanos Barragán, y otros que argumenten que toda obra debe adaptarse a las necesidades contemporáneas, incluso si eso implica una reinterpretación.<br><br>Pero más allá de debatir entre arquitectos y académicos teorías del diseño -un terreno inevitablemente atravesado por la subjetividad- me parece que la conversación debe centrarse más en el propósito último del parque como espacio público, y menos en su materialidad.<br><br>Durante años, el Parque Revolución dejó de ser un punto de encuentro seguro y accesible para la comunidad. La falta de mantenimiento, la inseguridad y la presencia de actividades ilícitas lo alejaron de la vocación original de cualquier parque o plaza pública: ser un lugar de encuentro, de convivencia, de expresión cultural y cohesión social.<br><br>Por ello, la remodelación y reapertura del parque va mucho más allá de la discusión estética. Lo verdaderamente importante es que el espacio vuelve a estar disponible para la gente; que niños, jóvenes, familias y transeúntes puedan apropiarse nuevamente de él, y sobre todo, que haya vida, actividad y presencia constante para que esa ocupación cotidiana convierta el espacio físico en un lugar significativo que inhiba conductas negativas.<br><br>Los cuestionamientos que los ciudadanos debemos hacer no son si el color rojo utilizado debió ser más fiel al original o si el acabado de las bancas y pavimentos debió ser otro, sino ¿qué tipo de actividades va a haber o queremos que ocurran en el parque?, ¿cómo podemos fomentar su uso y de qué manera este rehabilitado espacio puede contribuir al bienestar colectivo?<br><br>Lo digo porque para mí, como persona, como ciudadano y como arquitecto que soy, la arquitectura no existe para sí misma ni para ser contemplada como un objeto aislado: su fin último es servir a las personas y crear condiciones para el pleno desarrollo de la vida humana.<br><br>La arquitectura no son los edificios o los espacios físicos, sino la manera como se resuelven necesidades, se organizan funciones y se protege del clima; son los elementos que diseñamos, usamos o combinamos para facilitar el encuentro, el trabajo, el descanso, la convivencia y la expresión cultural, es decir, dar forma a todo lo que se necesita para que la vida ocurra.<br><br>Si no es así, no estamos hablando de arquitectura, sino de espacios habitables -o inhabitables-, que en unos casos (los menos) pueden llegar a ser considerados más como obras escultóricas que obras de arquitectura, y en otros casos, adefesios, monumentos al ego o simples e irrelevantes negocios hechos con ladrillos.<br><br>Bajo este concepto, la arquitectura y recursos invertidos en la remodelación del Parque Revolución habrán cumplido su propósito en la medida en que más personas lo usen, cuiden y lo sientan suyo. Y si las bancas fueron más o menos rojas de lo que en opinión de algunos debieron ser, habremos de ver el asunto como una consideración secundaria, porque la arquitectura no se legitima únicamente por su forma, su originalidad o su impacto visual, su verdadero valor radica en la capacidad para resolver necesidades, ordenar la vida cotidiana y propiciar relaciones humanas, siempre a la luz del impacto que las decisiones que tomamos tienen para los ecosistemas y las generaciones futuras.<br><br>Cuando estos valores están ausentes, lo que queda son objetos construidos que pueden impresionar, pero que no necesariamente sirven; artefactos vacíos que al no responder ni a los usuarios ni al contexto, terminan siendo una carga para quienes los habitan, los mantienen o los rodean.<br><br>"Hacer arquitectura es resolver<br>la vida con belleza".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1774656690491-T98A0DGXH01VU37OSEJR/D1D04103-EC9F-4877-8F1A-3DB288147DF5.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2258"><media:title type="plain">Parque Revolución</media:title></media:content></item><item><title>Ayuda a Cuba</title><category>Mundo</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Mar 2026 09:30:28 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/20/ayuda-a-cuba</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69bd132c03564e536110fd79</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para que una asociación civil (AC) en México pueda expedir recibos de donativos deducibles de impuestos debe obtener la autorización como Donataria Autorizada ante el SAT. El proceso exige documentación exhaustiva, auditorías rigurosas y cumplimiento impecable de requisitos fiscales, lo que puede demorar años. Cientos de asociaciones civiles que combaten la pobreza, atienden enfermos, niños de la calle, a migrantes o preservan el patrimonio cultural son ignoradas por el gobierno u hostigadas por el SAT.<br><br>Pero esto no es el caso de la recién creada Humanidad con América Latina AC, la cual obtuvo su autorización como donataria en unos cuantos días y ha sido promovida públicamente por el ex presidente López Obrador.<br><br>El objetivo de esta nueva asociación es, principalmente, enviar alimentos, medicinas, petróleo y gasolina (ayuda humanitaria) a Cuba. Llama la atención que el objeto social incluya el envío de petróleo y gasolina.<br><br>El cuestionamiento que hago a esta asociación no es por mezquindad o falta de nobleza y solidaridad con el pueblo cubano. El cuestionamiento es porque no suena lógico que una asociación civil se dedique a comprar petróleo y gasolina para enviarlo a otro país.<br><br>Eso cuesta cientos o miles de millones de dólares al año que nunca llegarán a juntarse de donativos del pueblo, y requiere una logística y presupuestos operativos fuera del alcance de una simple agrupación de personas de buena voluntad.<br><br>Es imposible que una AC recién formada cuente con la organización, voluntariado, experiencia y controles necesarios para organizar las compras, el acopio, el envío y llevar a cabo la entrega de todos esos bienes a los beneficiarios finales, de manera eficiente y sin corrupción.<br><br>Además, resulta sospechoso, por decir lo menos, que AMLO y la presidenta Sheinbaum pidan a los mexicanos hacer donativos a esta nueva AC, cuando el propio gobierno ya usó nuestro dinero, el que pagamos de impuestos, para enviar barcos completos cargados con alimentos y petróleo (que la propia Presidenta etiquetó como "ayuda humanitaria") y sin tener un reporte detallado del uso y destino de esa ayuda.<br><br>Los mexicanos ya cooperamos: se estima que de 2023 a la fecha México ha enviado a Cuba más de 4 mil millones de dólares en petróleo y combustibles bajo mecanismos de "regalo" o subsidio; ha pagado 105 millones de dólares para la contratación de médicos cubanos (cuyos sueldos se entregan no a los médicos directamente, sino al gobierno de Cuba); en febrero y marzo de este año, se han enviado al menos tres embarcaciones con más de 3 mil toneladas de alimentos básicos y productos de higiene. ¿Para qué crear y apoyar una AC que intentará hacer lo mismo que ya hace el gobierno? Suena más bien a un juego de geopolítica barata o a tapadera para lavado de dinero y corrupción.<br><br>La Presidenta califica de "mezquina" a la oposición por no apoyar la ayuda a Cuba. Pero lo que se cuestiona no es la ayuda, sino la forma como se ayuda. Lo que se critica es la opacidad y la ausencia de mecanismos independientes para verificar que la ayuda llegue realmente a los cubanos de a pie, no a las élites del gobierno y sea distribuida gratuitamente.<br><br>Me parece bien donar dinero para ayuda humanitaria a quien la necesite. Pero este tipo de ayudas internacionales, por más buena voluntad que se tenga, no se deben hacer a través de una improvisada asociación civil, sino por medio de organismos internacionales, como el World Food Programme (WFP),UNICEF, o la OMS y tantas otras que cuentan con la capacidad económica, de logística, supervisión y transparencia para asegurar que la ayuda llegue a su destino: el pueblo cubano.<br><br>Y esto último lo digo porque para mí Cuba tiene tres caras: la de los turistas en Varadero, que funciona como una "burbuja" de lujo diseñada para la entrada de divisas; la del gobierno, con funcionarios que viajan en jets y comen langosta, y la de los cubanos, que viven en la escasez y el racionamiento de comida y medicinas.<br><br>Sí, la ayuda humanitaria de emergencia es necesaria y puede mitigar temporalmente las carencias del pueblo cubano, pero si queremos ayudarlos para siempre, la manera de hacerlo es otra: exigiendo democracia, elecciones libres y el fin de la dictadura que los sumió en la miseria, en lugar de subsidiar su perpetuación.<br><br>Si vamos a ayudar, hagámoslo bien... y de una vez por todas.</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1773999034770-0S3AXCY27GQ6721HRB20/A9E5D1DE-6BF4-4FF4-9700-D1DED2FE21AF.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">Ayuda a Cuba</media:title></media:content></item><item><title>¿Iconoclasia?</title><category>Leyes</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 13 Mar 2026 16:00:00 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/12/iconoclasia</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69b382c0e4d185088d35f121</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Nuevamente tengo que volver a decir que los propósitos del Día Internacional de la Mujer, de reflexionar y reclamar igualdad de derechos, de denunciar la violencia contra ellas y mantener presentes las demandas de justicia y equidad, se han distorsionado. El 8 de marzo se ha convertido en un día de agresión y vandalismo que nada tienen que ver con la causa original.<br><br>Entiendo que es necesario hacer visible lo que durante décadas se mantuvo invisible, pero el derecho a protestar no incluye el derecho a destruir. Las libertades en una democracia siempre conviven con responsabilidades.</p><p class="">Cualquier persona debe poder marchar, gritar consignas, exigir justicia o denunciar agravios. Pero ninguna causa -por justa que sea- otorga licencia para dañar bienes que pertenecen a todos o para afectar el patrimonio de terceros que nada tienen que ver con el motivo de la protesta.<br><br>Esto va a parar cuando las autoridades hagan algo muy simple: aplicar la ley y sancionar el vandalismo cuando ocurra.<br><br>Manifestarse es un derecho; destruir propiedad pública o privada es un delito. No se trata de impedir las marchas ni de silenciar demandas legítimas, sino de dejar claro que la destrucción de bienes públicos y privados tendrá consecuencias.<br><br>Hablar de vandalismo contra bienes públicos, es hablar de iconoclasia -del griego "eikón" (imagen) y "klastés" (romper)- término que se refiere a la acción de destruir o intervenir imágenes, monumentos o símbolos que representan una autoridad, una narrativa histórica cuestionada, una ideología o un orden social que se considera injusto u opresivo.<br><br>La idea de iconoclasia se ha invocado para amparar y dejar impunes intervenciones o daños a monumentos que se consideran símbolos de un orden social patriarcal o de una historia que invisibilizó a las mujeres. Desde esa perspectiva, vandalizar una estatua o un edificio público puede verse como un acto simbólico de protesta contra estructuras de poder. Sin embargo, una cosa es cuestionar o reinterpretar símbolos históricos -algo que forma parte normal de las sociedades democráticas- y otra muy distinta es el vandalismo generalizado, destrozar por destrozar. Romper vidrios, vandalizar comercios o dañar mobiliario urbano nada tiene que ver con la idea original de iconoclasia. En esos casos ya no se trata de un acto simbólico dirigido a un emblema específico, sino de daño material que afecta a terceros y al patrimonio colectivo.<br><br>El derecho a manifestarse es fundamental y debe protegerse, pero tolerar la destrucción como parte normal de una manifestación no solo debilita la causa sino genera rechazo social y abre la puerta a la impunidad y a la escalada de violencia.<br><br>No debemos confundir conceptos. Castigar a quienes causan destrozos no es represión, es proteger a la comunidad y preservar el orden público.<br><br>Reprimir es impedir que la gente se exprese, perseguir opiniones o limitar arbitrariamente el derecho a protestar.<br><br>Las marchas y las demandas pueden y deben expresarse. Pero destruir la Ciudad no es una forma legítima de protesta. Quien destruya propiedad pública o privada debe asumir las consecuencias de sus actos.<br><br>Repito lo que cada año he venido diciendo en este espacio, luego del vandalismo asociado a las marchas feministas de cada 8 de marzo:<br>&nbsp;<br>Hay que diferenciar el válido, justo y necesario movimiento feminista original, que postula el "principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre", de este "pseudofeminismo" violento que cuando se manifiesta, embiste y destruye todo a su paso y obliga a autoridades y particulares a poner barreras para protegerse de sus arremetes.<br><br>Si lo que busca el movimiento feminista es que ningún ser humano sea privado de bien o derecho alguno a causa de su sexo, poner fin a los estereotipos y roles sexuales, que las mujeres tengan iguales libertades que los hombres y eliminar la violencia contra la mujer, me declaro feminista.<br><br>Pero si para conmemorar estos principios queman edificios, rompen vidrios, vandalizan comercios y destruyen mobiliario urbano, me declaro defensor del derecho ajeno y abogo por la aplicación de sanciones, no porque esté en contra de la causa, sino porque creo que la defensa de los derechos de unos puede y debe convivir con el respeto al derecho de los demás, a la ley y a los bienes que nos pertenecen a todos.<br><br>"Las leyes defienden personas, cuando <br>las personas defienden las leyes".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1773373043831-7SNCL3QK29DQHYPVZ5XD/4F101025-AE7F-4F34-8EFB-8157E30DB14D.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2201"><media:title type="plain">¿Iconoclasia?</media:title></media:content></item><item><title>Diminutivos</title><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 06 Mar 2026 11:13:36 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/3/5/diminutivos</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69a975197d2541300efe73b0</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para aunque sea solo por un rato dejar de hablar de política, de inseguridad o de guerras -asuntos, sin duda, importantes, pero sobre los cuales los ciudadanos comunes poco podemos hacer más allá de manifestar de distintas maneras nuestra opinión-, decidí abordar un tema aparentemente trivial: me refiero al uso de los diminutivos en las conversaciones y su papel en la forma en que asumimos, o más bien, eludimos responsabilidades.<br><br>En México, el diminutivo no es solo un recurso lingüístico afectivo; es una especie de estrategia social. Decimos chilito (que hace la comida sabrosa) en lugar de chile (que la hace enchilosa); favorcito, en lugar de favor; azulito en lugar de azul..., todo para, en apariencia, suavizar el tono y hacer la conversación más amable y cercana, pero muchas veces para, simplemente, no comprometernos a nada.</p><p class="">Tomemos el caso clásico del "ahorita". En teoría significa en este momento, ahora mismo, pero en la práctica puede ser dentro de cinco minutos, en una hora, mañana, o nunca. Esa elasticidad semántica es cómoda: permite no quedar mal del todo si no cumplimos, porque nunca se fijó un momento preciso.<br><br>Lo mismo cuando al hablar de costos y tiempos de entrega de un producto o servicio, en lugar de ofrecernos un determinado descuento nos dicen que harán un ajustito al precio, y nosotros lo aceptamos con la condición de que lo hagan rapidito. ¿Cuánto es un ajustito, cuándo o qué tan rápido es rapidito?<br><br>Este lenguaje genera malentendidos, retrasos y frustración.<br><br>Los diminutivos, como los eufemismos, funcionan como amortiguadores emocionales. En lugar de decir no, decimos está medio complicado, déjame checarlo tantito, lo veo al ratito. Son formas de evitar el rechazo frontal, de no incomodar al otro. Preferimos dejar la puerta entreabierta antes que cerrarla con firmeza. El problema es que esa cortesía diluida muchas veces termina siendo deshonesta, pues quien la escucha interpreta posibilidad donde quizá solo había intención de evadir.<br><br>En ámbitos empresariales y profesionales, los diminutivos tienen otro tipo de usos y consecuencias.<br><br>Cuando alguien propone hacer un cambiecito o una modificacioncita a un contrato, lo que busca con ese lenguaje es minimizar el impacto real del asunto. Un cambio pequeñito puede afectar cadenas de producción, alterar costos y asumir o evadir responsabilidades. El diminutivo suaviza, pero también disfraza.<br><br>El lenguaje evasivo o ambigüedad intencional (uso calculado de términos imprecisos para no comprometerse) es un recurso que, al igual que los diminutivos, evitan la claridad. Tal vez el mejor ejemplo de lenguaje evasivo es cuando al final de negociaciones complejas se pregunta a la contraparte: ¿están entonces de acuerdo, vamos para adelante?, y en lugar de responder con un sí o un no, nos dicen: en principio, sí. ¿Qué significa eso?<br><br>Decir que en principio se está de acuerdo con algo, es lo mismo que decir tal vez, a lo mejor o quién sabe. Es un sí tentativo que deja abierta la posibilidad para retractarse, para retirarse de un compromiso, o para "rajarse" como coloquialmente se dice.<br><br>Los diminutivos y eufemismos que emanan de la reducción verbal parecen reducir la gravedad moral o legal de las cosas. Sin embargo, el tamaño de un sufijo no cambia la dimensión de un hecho. Una mentirita sigue siendo una mentira; un pequeño error no deja de ser error; en principio sí, es no. Las palabras no disminuyen ni cambian la realidad.<br><br>La sociedad mexicana valora la cordialidad, la armonía y busca siempre evitar el conflicto directo. Piensa que ser asertivo, decir las cosas de manera frontal puede percibirse como grosería. Pero si bien los diminutivos hacen por un lado más amable la convivencia, por otro lado, restan claridad y diluyen responsabilidad.<br><br>Ser asertivos no implica ser agresivos. Decir ahora, en lugar de "ahorita"; o no es posible, en lugar de ahí vemos, fortalece la confianza. La precisión genera certeza y credibilidad.<br><br>Es mejor hablar claro que aparentar estar de acuerdo con algo y dar esperanzas sobre algo que sabemos no ocurrirá.<br><br>Nos conviene a todos llamar las cosas por su nombre y tamaño verdadero, y acostumbrarnos a no dar ni aceptar falsas esperanzas. Las palabras importan, afectan e influyen en cómo entendemos los acuerdos, las intenciones y hasta la verdad de los hechos.<br><br>"Las falsas esperanzas<br>son verdaderas mentiras".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1772795622732-0VTXQ7LLNKGKZ2JSO6N8/3B26DAD2-BFD4-4434-9523-EA9FA3CFAFD4.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">Diminutivos</media:title></media:content></item><item><title>¿Fin de los abrazos?</title><category>Seguridad</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 27 Feb 2026 12:54:26 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/26/fin-de-los-abrazos</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69a04bd5152b237249dc8ccc</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Luego del operativo que abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con apoyo de fuerzas especiales del Ejército, aeronaves de la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional y tras meses de inteligencia coordinada entre autoridades federales, estatales e incluso de EU, la pregunta que todos nos estamos haciendo ahora es si este hecho significa el fin de la política de "abrazos, no balazos" y el comienzo de un nuevo o diferente tipo de guerra contra el narco.<br><br>Responder esta pregunta me parece fundamental porque pone en evidencia las contradicciones inherentes a esa política iniciada por López Obrador, quien ordenó una contención casi absoluta de confrontaciones directas con capos y cárteles, propiciando un crecimiento exponencial del crimen organizado. Todo bajo la idea falaz de que los programas sociales atacarían el origen, "las causas" de la violencia.</p><p class="">Es innegable que la estrategia de abrazos resultó en un repunte brutal de la violencia y de delitos de alto impacto, que al compararlos con los de la llamada "guerra de Calderón" (etiquetada por la 4T como la peor tragedia) aplicaría el dicho que dice "estábamos mejor cuando estábamos peor".<br><br>Los datos no mienten. El sexenio de AMLO es considerado el más violento en la historia moderna de México: en el periodo de AMLO hubo más de 190 mil homicidios dolosos; las extorsiones alcanzaron máximos históricos; los decomisos de drogas se redujeron; los desvíos de recursos públicos y el llamado "huachicol fiscal" llegaron a niveles sin precedentes; la corrupción, las complicidades institucionales y la interferencia electoral del narco se volvieron más evidentes que nunca.<br><br>Con el operativo que abatió a El Mencho pareciera que la nueva estrategia de seguridad en México es distinta, no sé si por convicción propia o por presión externa. Se ve ahora pragmática, de "balazos selectivos" y operaciones quirúrgicas de alto impacto, evitando guerras totales y reduciendo la impunidad que hasta hoy venían gozando los delincuentes. Habrá que ver si la nueva estrategia tocará a la clase política, los protegen o fue solo un espectacular y aislado operativo militar.<br><br>El abatimiento de El Mencho por sí solo no arregla nada. Si bien representa un importante golpe simbólico y moral al CJNG y un quiebre con la política anterior de "abrazos, no balazos", su impacto será efímero si no se acompaña de una estrategia integral y sostenida de acciones concretas, que incluyan capturas de capos de otros cárteles, operativos inteligentes de fuerza pública contra las múltiples células y redes criminales que existen en el país, así como la investigación y enjuiciamiento de funcionarios públicos coludidos en todos los niveles de gobierno.<br><br>De no ser así, el vacío dejado por El Mencho será rápidamente llenado, perpetuando y tal vez hasta agravando el ciclo de violencia y extorsión que asfixia al país.<br><br>No soy experto en seguridad o inteligencia militar, pero como ciudadano común me parece acertada una estrategia que utilice sin titubeos la fuerza pública y las leyes para proteger a la población de actividades criminales, desarticular redes de protección política y reducir la impunidad.<br><br>Pienso que una estrategia híbrida de fuerza inteligente, justicia ciega y depuración política podría estabilizar al país sin desatar baños de sangre, y enviaría el mensaje a los mexicanos y al mundo entero que el combate frontal al crimen organizado y a la corrupción en México va en serio.<br><br>Lo único que los ciudadanos anhelamos y esperamos del gobierno es la certeza de un Estado de derecho que nos protege a todos.<br><br>Pero esto solo es posible si contamos con fiscalías realmente autónomas y se lleva a cabo una depuración profunda de las instituciones para erradicar la corrupción que alimenta la comisión de delitos.<br><br>El golpe dado al CJNG podría inaugurar el Estado de derecho en México, marcar el principio del fin a la impunidad, a la corrupción y a la protección de narcopolíticos que enriquecidos y protegidos por sus fueros viven libres, mientras los ciudadanos vivimos encerrados en el miedo.<br>&nbsp;<br>"Impunidad selectiva<br>es crimen organizado".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1772113078818-N0PLLIV25Z88IY68CMSJ/0402A45A-31F2-43D7-B19A-8BD33E31C9E4.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1000"><media:title type="plain">¿Fin de los abrazos?</media:title></media:content></item><item><title>'Nueva' Escuela Mexicana</title><category>educación </category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 14:03:42 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/20/nueva-escuela-mexicana</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6998692730629e25d3e11eae</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La reciente destitución de Marx Arriaga como director de Materiales Educativos de la SEP vuelve a poner sobre la mesa el debate del importantísimo y no sé por qué ya casi olvidado asunto de la calidad de la educación pública en México y, en particular, de los desacreditados libros de texto gratuitos de la llamada Nueva Escuela Mexicana (NEM), que fueron diseñados por este personaje, quien ha sido un abierto promotor de la "lucha de clases", afín a movimientos de izquierdas radicales, habiendo inclusive invitado a participar en el rediseño de los materiales educativos a ex colaboradores de Nicolás Maduro.<br><br>Para darse cuenta de la enorme carga ideológica que el ahora ex director trae consigo, basta ver lo que dijo en julio de 2021: "Leer por goce es un acto de consumo capitalista", afirmando que, "quienes leen por diversión son personas 'automatizadas' por el mercado, y que la lectura debe ser, ante todo, una acción emancipadora".<br><br>Los libros de texto han recibido severas críticas no solo por la presencia de errores ortográficos, datos históricos incorrectos, imprecisiones y una marcada reducción de contenido matemático, sino por contenidos calificados como retrógradas y de adoctrinamiento y propaganda política de izquierdas radicales.<br><br>Los libros incorporan explícitamente la llamada "pedagogía del oprimido" de Paulo Freire, con preguntas como "¿soy opresor u oprimido?, ¿existen clases sociales que dividen a la sociedad en dominadores y dominados?".<br><br>Además ponen los "saberes ancestrales" indígenas por encima del método científico, lo cual obviamente es considerado retrógrado, ya que estos "saberes" (transmitidos oralmente) se basan en cosmovisiones culturales y observaciones intuitivas, sin pruebas estadísticas, experimentación controlada ni análisis cuantitativo, a diferencia del método científico, que se basa en evidencias y experimentación controlada.<br><br>En suma, se trata de un material educativo anclado en el pasado y que propone una visión maniquea del mundo: opresores capitalistas contra héroes revolucionarios.<br><br>Quisiera pensar que la decisión de destituir a Arriaga, y la designación de la nueva directora de Materiales Educativos de la SEP, Nadia López García -cuyas credenciales académicas y profesionales muestran una capacidad e idoneidad para ocupar el cargo- se deben a la intención de corregir y modificar los libros de texto, incluyendo las partes que la propia SEP ha calificado como no pertinentes, no claras, sin sentido, no didácticas, no representativas, confusas, incompletas, repetitivas, etcétera.<br><br>Quisiera pensar también que la nueva directora, con sus conocimientos pedagógicos, priorizará contenidos educativos que fomenten el pensamiento crítico y la innovación, sobre lealtades e intereses de un movimiento político y que podrían derivar en la ideologización de las futuras generaciones.<br><br>Pero parece que no será así. A pesar de las críticas, la presidenta Sheinbaum dijo que "los libros de texto no van a cambiar, porque la Nueva Escuela Mexicana es parte de la Transformación que estamos viviendo", y que solo le van a agregar algo: las mujeres en la historia. Y está bien que las agreguen, pero el problema no es esa omisión, sino la visión general, el contenido y enfoque de la educación pública de cara al siglo 21.<br><br>Al final, lo que importa es qué les enseñarán a los niños en las escuelas públicas: un compendio de ideologías comunistoides y saberes ancestrales que los dejará rezagados, o un programa sólido que prepare a las futuras generaciones para enfrentar y competir en el mundo moderno y globalizado.<br><br>Espero equivocarme, pero todo parece indicar que será lo primero y, si nada cambia, lo único que producirá la "Nueva" Escuela Mexicana (que de nueva solo tiene a su recién nombrada directora) será una masa de resentidos sociales incapaces de pensar y salir adelante por sí mismos, y su rezago y pobreza sistémica seguirán siendo culpa de los ricos, de los empresarios y de la ciencia y tecnología que solo sirve a intereses neoliberales.<br><br>Ojalá y detrás de la destitución de Arriaga haya una intención real de mejora a la calidad de la educación pública y que el gobierno de la 4T no vea a la niñez mexicana como botín electoral futuro, sino como piedra angular del progreso nacional. Ojalá.<br><br>"El populismo es un placebo para la enfermedad de la ignorancia".<br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1771596202361-BXCAG3IXGB7VJRVEOTT5/08626175-A1F5-4766-8762-9ADA6C81AC66.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1661"><media:title type="plain">'Nueva' Escuela Mexicana</media:title></media:content></item><item><title>Good Bunny</title><category>Entretenimiento</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 13 Feb 2026 12:43:20 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/12/good-bunny</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:698ea084d5db2151c4158484</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Para hablar del controvertido espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl 60 es necesario separar la música de la política.<br><br>Por ello comenzaré diciendo que no me gusta su mal llamada "música". Pienso que los ritmos repetitivos, la mala dicción y las letras sexualmente explícitas, cargadas de vulgaridades, representan un retroceso cultural y normalizan la degradación de la intimidad humana.</p><p class="">Millones de mujeres cantan y corean contenido lírico, que hasta pena me da escribir aquí ("Tres deo' en el toto, en el culo el Pinky... Le doy por donde hace pipí y por donde hace popó..."), sin darse cuenta que al hacerlo se colocan ellas mismas como objetos sexuales de otro tanto de millones de machos que también las cantan, ya sea porque riman y se acompañan de un ritmo pegajoso, "sabroso", o porque lo soez, lo bajo y ordinario los hace sentir a todos más "liberales".<br><br>Aclaro que no soy un puritano de moral rígida, que se escandaliza con palabras obscenas, desnudeces o los placeres mundanos, simplemente creo que les conviene más a las personas y la sociedad expresiones artísticas que elevan el espíritu y provocan emociones más sofisticadas y duraderas, que emociones inmediatas y efímeras o que, sin una razón de fondo ni un objetivo constructivo, solo sirven para llamar la atención, desafiar o irritar, o simplemente por el gusto de provocar por provocar.<br><br>Pero eso es solo mi opinión y mi apreciación musical y artística, lo cual serviría para otro debate.<br><br>A pesar de lo anterior, dos cosas aplaudo del show de Bad Bunny:<br>&nbsp;<br>Primero, la creatividad e ingenio logístico para montar y desmontar, en unos cuantos minutos, una compleja escenografía que llenó media cancha del estadio y que incluía campos de caña y vegetación formados con "plantas humanas", postes eléctricos (para "El Apagón"), puestos callejeros, la "casita rosa" con una fiesta adentro, abuelos jugando dominó, etcétera, evocando la vida cotidiana boricua.<br><br>Segundo, aplaudo el fuerte mensaje y simbolismo político detrás de cada uno de los componentes de la escenografía, que mostraron la vida cotidiana, la identidad y valores familiares de los latinoamericanos comunes y corrientes: trabajadores, migrantes, vendedores, electricistas y albañiles que, pese a la pobreza y la precariedad, siguen siendo gente honesta, feliz, divertida y soñadora, confrontando los estereotipos racistas que con fines políticos los reducen a narcotraficantes, violadores y criminales.<br><br>Dos contundentes frases proyectadas en las pantallas del estadio, y que fueron vistas por una audiencia récord de más de 135 millones de espectadores, convirtieron el mensaje en un manifiesto de unidad latina y resistencia amorosa: "Lo Único más Poderoso que el Odio es el Amor" (The Only Thing More Powerful than Hate is Love), proyectada como cierre épico, respondiendo directamente al clima de polarización y redadas migratorias y priorizando la convivencia sobre la confrontación.<br><br>Y la otra, igualmente impactante, fue cómo a partir de la famosa frase "God Bless America" -que los presidentes de Estados Unidos, especialmente republicanos, usan para cerrar discursos patrióticos, como un ritual que invoca bendición divina sobre la nación- se expandió a la frase "Juntos Somos América" (Together We Are America) escrita nada menos que en un balón de futbol "americano", al tiempo que nombraba uno a uno los países del continente, desde Argentina hasta Canadá, haciéndoles ver a los "americanos" que América es un continente compartido con países latinoamericanos y no solo Estados Unidos.<br><br>Lo importante del espectáculo de Bad Bunny, y que lo convirtió en Good Bunny, no fue su música, la cual al final es un simple asunto de gustos, lo importante y trascendente fue haberles hecho ver a los estadounidenses, en el evento más "americano" de todos, que América no es Estados Unidos, y más importante aún, el mensaje de unidad y solidaridad panamericana enviado, y que en mi opinión ayudará a contener el auge de nacionalismos excluyentes y discriminatorios y a priorizar la integración cultural y los valores de respeto y prosperidad colectiva.<br><br>Por último (y para ser congruentes) diría que luego de este Super Bowl los latinoamericanos deberemos llamar al futbol americano futbol yanqui, o simplemente futbol gringo.<br>&nbsp;<br>"Los americanos siempre hacen<br>lo correcto... después de haber<br>tratado todo lo demás".<br><br>Winston Churchill</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1770986607661-B57AM7CSJ4SI6WILHI36/F949D515-5A88-4964-9DB0-CED96E59E319.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1816"><media:title type="plain">Good Bunny</media:title></media:content></item><item><title>Soberanía relativa</title><category>Mundo</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 06 Feb 2026 12:50:17 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/2/5/soberana-relativa</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69848460be6d431916b2d439</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La cantaleta de la soberanía de México que la presidenta Claudia Sheinbaum repite cada vez que surge alguna controversia con el gobierno de Estados Unidos, enfatizando que "México no es piñata de nadie", "no se subordina a nadie" y es un "país libre, independiente y soberano", me llevó a cuestionar si en un mundo globalizado en el que las cadenas de suministro cruzan continentes, ¿puede un país ser realmente soberano?<br><br>Para mí, la soberanía constitucional -el derecho del pueblo a decidir su destino- es hoy un mito romántico, una retórica vacía.</p><p class="">La soberanía en México se define como el poder supremo y la capacidad del pueblo mexicano para autodeterminarse, tomando decisiones políticas, económicas y sociales libres de injerencia extranjera, es decir, la facultad inalienable para ser dueño de su destino.<br><br>Sin embargo, en la práctica ningún país, por más poderoso que sea, es realmente soberano.<br><br>Todos de alguna manera dependen de otros. Ninguno tiene la capacidad para resolver todos sus problemas y satisfacer todas sus necesidades con recursos propios.<br><br>¿Puede México decir que es un país soberano cuando su sostenimiento depende de la importación de alimentos básicos, de medicinas, de gasolina y gas, de materiales, maquinaria, tecnología, etcétera?<br><br>¿Puede Estados Unidos, el país más poderoso del mundo, decir que es soberano cuando su economía y desarrollo dependen de importaciones de petróleo, automóviles, computadoras, teléfonos, y hasta minerales críticos (las llamadas tierras raras) indispensables para la fabricación de baterías, semiconductores, sistemas de defensa (o de guerra) etcétera?<br><br>Como la verdad es que todos los países, en mayor o menor grado, ceden soberanía a cambio de seguridad y prosperidad, no es necesario rasgarnos vestiduras ni sacar la bandera nacional cada vez que alguien utiliza la fuerza o la diplomacia para exigir o negociar intereses y necesidades particulares, y mucho menos gritar que somos soberanos, dueños de nuestro destino, cuando la realidad de nuestras vulnerabilidades salta a la vista.<br><br>Los acuerdos o tratados internacionales, que imponen obligaciones vinculantes y limitan la capacidad para decidir de manera autónoma e independiente políticas públicas que afectan la vida y el desarrollo de un país, revelan la obsolescencia de la soberanía como tal.<br><br>El T-MEC, por ejemplo, obliga a México a someter disputas comerciales a paneles arbitrales supranacionales, cediendo control-soberanía sobre políticas arancelarias, laborales y ambientales; la Unión Europea requiere que sus miembros armonicen leyes fiscales, monetarias y regulatorias bajo la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, transfiriendo competencias legislativas a instituciones extranjeras; el Acuerdo de París sobre cambio climático hace que las políticas energéticas estén sujetas a revisión internacional; la Carta de la ONU prevé que el Consejo de Seguridad pueda autorizar intervenciones que suspenden soberanía temporalmente por amenazas a la paz; tratados de derechos humanos como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos permiten recursos ante la ONU o la Corte IDH, anulando fallos nacionales si violan estándares globales, etcétera.<br><br>La soberanía moderna es relativa, es más bien un equilibrio entre independencia formal y cooperación pragmática.<br><br>Cuestionarla no implica renunciar al control ni a la dignidad nacional, sino reconocer que la verdadera fortaleza radica en alianzas estratégicas, en la capacidad de negociar desde posiciones muchas veces desequilibradas, diversificando riesgos en lugar de negar realidades.<br><br>La soberanía, además de ser relativa, no se sostiene ya de manera individual, sino grupal, lo cual obliga a negociar y a resolver diferencias mediante concesiones recíprocas. ¿Cómo? Participando en las negociaciones de poder para no terminar siendo el objeto de las decisiones de otros, tal y como lo dijo Mark Carney, primer ministro de Canadá, en Davos 2026: "Si no estás en la mesa, estás en el menú".<br><br>Pero sentarse a la mesa a negociar implica estar dispuesto a aceptar que al final nadie tendrá soberanía absoluta.<br>&nbsp;<br>"Dime qué vulnerabilidades tienes<br>y te diré cuán soberano eres".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1770382221991-PTIPV0NVXP4MAIH8T32W/C94ECF2E-BE1B-4DF8-9EC9-EDA124F9EB33.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="891"><media:title type="plain">Soberanía relativa</media:title></media:content></item><item><title>La nueva Minerva</title><category>Ciudad</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 31 Jan 2026 16:11:39 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/1/31/la-nueva-minerva</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:697e294952efe312d5bbbe5f</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Comienzo diciendo que, en términos generales, me pareció un acierto el proyecto de remodelación de la Glorieta Minerva, uno de los símbolos icónicos de la Ciudad de Guadalajara y punto central de celebraciones deportivas, eventos y manifestaciones cívicas.<br><br>Sin entrar en detalles menores que toda obra siempre tiene (maldito perfeccionismo), me parece justo reconocer los aspectos positivos y verdaderamente importantes de esta remodelación y su contribución a la vida de la Ciudad.<br><br>El primero y más importante es el cambio de uso. Antes era solo una glorieta vehicular, inaccesible y sin posibilidad de interacción, que solo se podía ver y fotografiar de lejos o desde un vehículo durante el tiempo que duraba un semáforo en rojo.<br><br>Hoy, tras la remodelación, y al margen de gustos y algunas consideraciones estéticas que adelante menciono, la Glorieta Minerva es una nueva y vibrante plaza pública circular, segura y accesible que invita a caminar, sentarse a su alrededor y convivir. Esta nueva configuración la hace útil y fotografiable en todos sus ángulos, con la estatua como protagonista central, y fomenta la apropiación colectiva de la ciudad.<br><br>Haber convertido la Glorieta Minerva en una plaza circular pública con accesos peatonales, corrige el error que tenía en común con los monumentales Arcos del Milenio, que al haberse construido en la intersección de grandes avenidas y pasos a desnivel, solo es posible verlos por instantes desde vehículos en movimiento.<br><br>Hacer accesible la Glorieta Minerva a los peatones resultó fácil. Bastó un par de cruces peatonales. Hacer algo similar para interactuar con los Arcos del Milenio sería prácticamente imposible.<br><br>Otro acierto son las fuentes y la iluminación que hacen que esta plaza circular sea algo más que un mero espacio contemplativo. Los chorros y juegos de agua iluminados y coreografiados crean un espectáculo hipnótico y dinámico que hacen de la Minerva un nuevo atractivo turístico y un escenario vivo al que todos podemos asistir, fomentando el sentido de pertenencia, reduciendo el aislamiento urbano y permitiendo eventos espontáneos inclusive nocturnos.<br><br>Ahora bien, dicho lo anterior, y que es lo fundamental, tengo una sola crítica y recomendación que hacer que me parece importante para la imagen de esta icónica glorieta y en consecuencia de la ciudad. Y la hago entendiendo además que muchas cosas son cuestiones de gusto. Pero a eso me dedico.<br><br>Mi crítica es a la jardinería general, y en especial a la del perímetro exterior, que es la primera impresión y la vista principal de la glorieta, el cual es un talud de piedra volcánica rojiza con agaves, que en mi opinión hacen que todo el ambiente se sienta, árido, seco e inhóspito.<br><br>Para mí, la colocación de agaves en espacios públicos es un recurso paisajístico trillado que se utiliza más por su valor simbólico (tierra del tequila) y por su bajo o nulo mantenimiento, que por su belleza y contribución ambiental en la jardinería cercana, la cual normalmente se hace con plantas ornamentales accesibles al tacto, flores, arbustos y aromas para un disfrute más íntimo y próximo como es el de una plaza, un parque o un andador peatonal. El valor estético, la belleza, impacto visual y efectos panorámicos que los agaves tienen es en grandes extensiones del paisaje distante, como el del llamado Paisaje Agavero (Patrimonio Mundial reconocido por la UNESCO) en el que más de 34 mil hectáreas plantadas con agave forman un increíble y hermoso manto azul.<br><br>Como toda crítica debe acompañarse siempre de una propuesta ("Oposición sin proposición es obstrucción", dice una frase de Yo), lo que propongo es que el perímetro exterior de la glorieta sea un jardín circular de flores y plantas ornamentales, que den un ambiente de verdor fresco y alegre. Y si de simbolismos se trata, que el jardín sea de rosas, recuperando la fama que Guadalajara alguna vez tuvo de ser la "Ciudad de las Rosas", cuando estas flores se plantaron masivamente en plazas y camellones de la Ciudad. Así era el camellón de la propia Avenida Vallarta que remata precisamente con la Glorieta Minerva.<br><br>Ojalá y me hagan caso. Estoy seguro de que será mucho más agradable ver, estar y caminar en medio de un jardín de rosas que huela a "tierra mojada" que un ambiente de piedras árido y seco como el que rodea los agaves.<br><br>"La crítica es una ayuda, no un obstáculo".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1769875906859-J2Y8240SP6RKPC4RJ05O/D2920972-BB0C-4897-9C3C-6040EBDECB1E.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">La nueva Minerva</media:title></media:content></item><item><title>¿Ayuda humanitaria?</title><category>Gobierno</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 23 Jan 2026 11:23:27 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/1/22/ayuda-humanitaria</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69722fa04f4d3517120fcd0f</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción reveló que los envíos de petróleo de México a Cuba aumentaron en 2025, superando los 3 mil millones de dólares, muy por encima de los 400 millones reportados oficialmente por Pemex en ese periodo y el triple de lo que AMLO envió entre julio de 2023 y septiembre de 2024.<br><br>Pemex reporta una cantidad mucho menor a la real porque el diferencial se mandó a Cuba por medio de una empresa "privada" denominada Gasolinas del Bienestar S.A de C.V., cuyo dueño es el propio Pemex. Se trata entonces no de una empresa privada en el sentido comercial estricto, sino de una empresa pública (filial de una paraestatal), pero extrañamente constituida bajo el derecho privado. Todo huele mal alrededor de este asunto.</p><p class="">¿Por qué decidieron hacer una empresa privada en lugar de una empresa pública?<br><br>La respuesta es obvia: evitar revelar información clave relacionada principalmente con los aspectos financieros y contractuales de estas operaciones y (piensa mal y acertarás) hacer negocios corruptos e inescrutables.<br><br>Una empresa pública (paraestatal) está sujeta a una serie de obligaciones y requisitos que las empresas privadas no tienen, como: publicar información de sus operaciones sin que nadie lo solicite; obligación de revelar su estructura orgánica, sus contrataciones, sus remuneraciones, etcétera.<br><br>En cambio, una empresa privada no tiene ese tipo de obligaciones. Su información no se revela al público general y está limitada a sus accionistas y al SAT.<br><br>Con la artimaña de que Gasolinas del Bienestar es una empresa "privada", el gobierno opera en total opacidad. Argumentando que se trata de "asuntos privados" Pemex se ha negado a mostrar comprobantes de pago de los envíos a Cuba; ha evitado dar cifras reales de los volúmenes y de detalles contractuales como precios de venta, plazos de pago, etcétera, con lo que se podría determinar si en estas operaciones hay utilidades o pérdidas financieras para México.<br><br>Además, al operar a través de esta "filial privada", no solo evita la supervisión y la rendición de cuentas de estas operaciones (y de quién sabe cuántas cosas más) sino que elude en buena medida las críticas y consecuencias políticas asociadas al apoyo de una dictadura.<br><br>La presidenta Claudia Sheinbaum defiende el envío de petróleo a Cuba argumentando que se trata de "ayuda humanitaria" sustentada en decisiones soberanas del Estado mexicano bajo criterios de cooperación internacional y solidaridad regional.<br><br>Esta manera de ayudar al pueblo cubano -empobrecido por un régimen autoritario- no es congruente con las políticas y criterios establecidos por la propia 4T para la distribución de ayuda social a los mexicanos más pobres.<br><br>Desde el inicio de su administración han sostenido que los apoyos sociales se deben entregar directamente a los beneficiarios, sin intermediarios para así, según ellos, eliminar la corrupción y asegurar que los recursos lleguen directamente a quienes los necesitan, lo cual, de pasada, fortalece su base política.<br><br>Si la Presidenta quiere realmente ayudar a los cubanos, ¿por qué no hacerlo de la misma manera? ¿Acá sí hay riesgo de corrupción oficial y en Cuba no? ¿No sería mejor entregar el dinero directamente al pueblo cubano en lugar de dárselo al gobierno de la isla? Les doy las cuentas para que vean a qué me refiero.<br><br>La población de Cuba es de alrededor de 10 millones de personas, lo que equivale aproximadamente a 3 millones de familias. El salario de una familia en Cuba oscila entre 40 y 50 dólares mensuales (500-600 dólares anuales). Si los 3 mil millones de dólares al año de ayuda humanitaria enviados en forma de petróleo se entregaran directamente a la población, a cada familia le tocaría mil dólares al año, es decir el doble de su salario. Eso sí es una mejora sustantiva y tangible.<br><br>Si los mexicanos (que no la 4T) vamos a destinar miles de millones de dólares de nuestros impuestos para ayuda humanitaria a Cuba, está bien. Solo hagámoslo igual que acá, no por medio del gobierno de la isla, sino con remesas directas a la población, sin intermediarios, con auditorías y rendición de cuentas, pues como se hace ahora nunca sabremos si la ayuda sirvió para sostener una dictadura y hacer negocios corruptos o para realmente mejorar las condiciones de vida de los cubanos.<br><br>"Nada más vil que lucrar<br>con donativos".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1769132064946-OSTKIZNQT5BIX6NTUY2X/B4FBB71F-6556-4BAB-AAB1-DCBA3F8BAB90.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">¿Ayuda humanitaria?</media:title></media:content></item><item><title>Los accidentes no existen</title><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 16 Jan 2026 11:39:02 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/1/15/los-accidentes-no-existen</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6968ccc49362b07d333cbd16</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Poco se habla del mal llamado "accidente" del Tren Interoceánico ocurrido el pasado 28 de diciembre (irónicamente, llamado Día de los Inocentes-pasajeros) en el que murieron 14 personas y hubo 117 heridos, luego de que éste se descarriló con 241 pasajeros y 9 tripulantes a bordo, y uno de los vagones cayó a un barranco de más de 6 metros de profundidad.<br><br>Como siempre, se inició una "carpeta de investigación" para conocer las causas del descarrilamiento y determinar responsabilidades.</p><p class="">Este incidente, al igual que la caída de la Línea 12 del Metro de la CDMX, y tantos otros incendios, explosiones, derrumbes, choques, fracturas, etcétera, que a diario vemos y sufrimos, no solo en los espacios, infraestructura e instalaciones públicas, sino también en las privadas, no son simples accidentes, son tragedias evitables.<br><br>Los accidentes, sea el de una pistola que "se dispara" o un resbalón en una escalera, no ocurren "porque sí". Son siempre el resultado de errores humanos, técnicos u organizacionales; de conductas negligentes (no hacer lo que debía hacerse); de imprudencias, descuidos o excesos de confianza; de errores de juicio, de cálculo o de procedimiento; de falta de supervisión, de capacitación o de mantenimiento; de uso indebido de equipos, de fatigas del cuerpo o de materiales; de defectos de diseño, de fabricación o de instalación, etcétera. Por ello digo que los accidentes no existen.<br><br>Para entender mejor esto, veamos primero el significado del término "accidente" en diferentes contextos.<br><br>La definición general dice que un accidente es un "suceso imprevisto que ocurre sin intención, y causa consecuencias negativas".<br><br>En contextos jurídicos se define como un "hecho fortuito o evento no deseado que no deriva de la voluntad deliberada de causar daño, pero que genera responsabilidad si hubo negligencia o imprudencia".<br><br>En contextos técnicos y de previsión de riesgos, se define como un "evento no planificado que interrumpe un proceso normal y ocasiona daños humanos, materiales o ambientales". Y filosóficamente hablando, se entiende como un "acontecimiento contingente que irrumpe en el orden previsto de la realidad".<br><br>Para mí la definición más precisa, que engloba todo e incluye un concepto adicional clave es la que dice que un accidente es un "acontecimiento inesperado, no intencional y generalmente evitable, que produce daño, lesión, pérdida o interrupción del curso normal de los hechos".<br><br>El concepto clave y por el cual digo que los accidentes no existen, es el de "generalmente evitable".<br><br>Salvo por las llamadas causas de fuerza mayor, es decir, hechos extraordinarios externos a la voluntad humana e imprevisibles, todo es evitable. Todo lo malo (y lo bueno) que ocurre, de alguna manera es previsible, eludible o dependiente del control de alguien.<br><br>En otras palabras, detrás de un accidente siempre hay una o varias personas a quien culpar.<br><br>Dependiendo del tipo de incidente, los responsables podemos haber sido nosotros mismos o un tercero; pudo haber sido un constructor, un calculista o subcontratista inepto; pudo ser un inversionista tacaño o un funcionario público corrupto; un director o un jefe de mantenimiento negligente o un fabricante de productos y materiales defectuosos. No importa el tipo de accidente, siempre habrá alguien que cometió un error, las más de las veces inconsciente e involuntario, otras veces de manera consciente, irresponsable y criminal.<br><br>Desgraciadamente en la mayoría de los casos, particularmente en los más graves, la cadena de responsabilidades se rompe por el eslabón más débil y los verdaderos culpables quedan impunes.<br><br>Las omisiones de alto nivel y los errores sistémicos son protegidos por el poder y la opacidad, quedan ocultos en inescrutables carpetas de investigación, y la culpa termina depositándose en funcionarios de bajo rango o en trabajadores visibles que acaban "pagando el pato" por fallas que nunca estuvo en sus manos evitar.<br><br>Tragedias como la del Tren Interoceánico y tantas otras más nos deben enseñar que las normas técnicas importan y mucho, y que la independencia de las investigaciones de los accidentes es condición esencial para que las responsabilidades no se diluyan, la verdad no quede sepultada bajo versiones convenientes y sentar las bases para que los "accidentes" no se repitan.<br>&nbsp;<br>"No hay accidentes, solo hay errores<br>y descuidos".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1768476180322-BM7XSB1CABBLLTL3GZE6/13434B56-89A8-44CE-B9DE-F0EE5282E3C5.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1998"><media:title type="plain">Los accidentes no existen</media:title></media:content></item><item><title>Optimismo lúcido</title><category>Mundo</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sun, 11 Jan 2026 13:47:22 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2026/1/11/optimismo-lcido</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6963a94987c4ec37460411b3</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Empezar un año nuevo suele despertar una mezcla de deseos, promesas y un anhelo universal de que "ahora sí" las cosas serán mejores.</p><p class="">Sin embargo, entre el entusiasmo de las resoluciones y mensajes motivacionales, por un lado, y los golpes de la realidad por el otro, conviene distinguir la diferencia entre el optimismo y las ilusiones vacías.</p><p class="">El optimismo lúcido no cierra los ojos ante la adversidad, ni repite mantras vacíos para convencernos de que todo saldrá bien sin hacer nada. Es más bien una esperanza de mejora consciente y comprometida con la posibilidad de mejorar la realidad, lo cual implica reconocer lo que no funciona, aceptar las dificultades y a pesar de ello, elegir actuar.</p><p class="">En cambio, las falsas ilusiones son una forma de evasión emocional aferrada a la idea de que "todo saldrá bien" sin tomar decisiones concretas ni aceptar los límites de lo posible, o esperando la aparición de soluciones mágicas, divinas o fortuitas que lo único que logran es cultivar el autoengaño, el cual dura hasta el momento en que la realidad desmiente la fantasía.</p><p class="">Sin embargo, hoy más que nunca el logro de objetivos no depende únicamente de la capacidad y fuerza de voluntad propias. Hay asuntos colectivos externos, tanto locales como globales que influyen para bien o para mal en nuestras vidas o emprendimientos y que, dependiendo de circunstancias particulares y de la óptica intelectual que tengamos frente a ellos, nos hacen pesimistas u optimistas, o estar a favor o en contra.</p><p class="">Por ejemplo, unos pueden ver la llegada de la 4T y sus reformas constitucionales como un avance positivo en favor de la justicia social y el combate a la corrupción, y "apostarle" todo a México, y otros verlas como una amenaza a la democracia y al desarrollo social y económico del país, y según el tamaño de la desconfianza, frenar inversiones o "no poner todos los huevos en una sola canasta".</p><p class="">No obstante, pese a los diferentes puntos de vista y a las tensiones políticas el mundo avanza en muchas direcciones y son fuente de esperanza fundada: la pobreza extrema mundial (México incluido) sigue disminuyendo; la ciencia médica celebra avances significativos en variados campos; movimientos sociales y ciudadanos comienzan a impulsar economías circulares... y muchos avances más que nos permiten afirmar, con datos duros, que en muchos aspectos el mundo está mejor que antes.</p><p class="">El problema es que las personas no comemos datos, ni pagamos deudas con estadísticas, ni nos curamos con índices de crecimiento.</p><p class="">¿De qué sirve la mejora al salario mínimo o los avances de la ciencia médica si a la hora de necesitar una medicina para remediar un mal inmediato, simplemente no existe?; ¿de qué sirve una reforma judicial si las extorsiones, la inseguridad, la corrupción y la impunidad van en aumento o si la aplicación de la ley depende de afinidades políticas?</p><p class="">Mientras escribo esto, leo diversas opiniones que se manifiestan en contra de la incursión de Estados Unidos en Venezuela para la captura de Nicolás Maduro, y de igual manera me pregunto: ¿de qué le sirve a una persona (en este caso a un venezolano) que en aras del respeto al derecho internacional su vida diaria siga devastada y sus derechos humanos básicos sigan siendo violados por un dictador?</p><p class="">Así como la reducción de la pobreza extrema genera optimismo, igual o más optimismo debiera generar la captura de un dictador, pues -al margen de intereses económicos que sin duda hay detrás, pero que frente a la ruina de un pueblo son secundarios- les avisa a todos los gobiernos totalitarios, radicales y corruptos del mundo, que si secuestran la democracia y usan sus reglas para beneficio propio y mantenerse en el poder, siempre habrá un agente interno o externo que haga valer el espíritu, propósito y razón de ser de las leyes y que es: impedir la arbitrariedad del poder y proteger la libertad, seguridad y derechos básicos de todas las personas.</p><p class="">A este respecto lo mejor que he leído es un texto del abogado Héctor Becerra Orefice en el que les dice una verdad incómoda a los que hablan de violaciones a la soberanía de Venezuela: "La idea de que un gobernante que destruye libertades y hambrea a su pueblo deba estar protegido indefinidamente por formalismos legales es una perversión del derecho, no su defensa".</p><p class="">"Te digo, Juan,</p><p class="">&nbsp;para que oigas, Pedro".</p><p class="">Dicho popular</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1768139248671-JN4GIJ2G0RCI7G7P80VX/20DFCE68-64B6-4C18-A060-B78788BB628D.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2126"><media:title type="plain">Optimismo lúcido</media:title></media:content></item><item><title>La tierra prometida</title><category>Gobierno</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sun, 21 Dec 2025 13:13:24 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2025/12/20/la-tierra-prometida</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:6946400dcaa3d45c8eaad3a5</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">El triunfo de la ultraderecha chilena en las recientes elecciones de aquel país se dio no por ideologías políticas, sino por mero pragmatismo de los ciudadanos que vieron afectados sus intereses debido, principalmente, a una crisis de seguridad reflejada en aumento de la delincuencia y violencia urbana, y por el fracaso económico de un gobierno de izquierda radical, cuyas políticas generaron inflación y desempleo.<br><br>Cuando se le preguntó a la presidenta Claudia Sheinbaum su opinión al respecto, dijo que ella no creía que esto (que la derecha gane elecciones) se vaya a dar en México, porque hay "mucho apoyo popular", porque "estamos cumpliendo" y porque "no hemos traicionado lo que nos comprometimos", dijo.<br><br>Concuerdo en que la pretenciosamente llamada 4T, si bien se ha reducido, todavía tiene mucho apoyo popular, pero en cuanto a que están cumpliendo y no han traicionado lo que prometieron, no creo que sea así.<br><br>Basta releer el discurso pronunciado por López Obrador al tomar posesión como Presidente el 1 de diciembre del 2018 para darnos cuenta de que la promesa de un México sin corrupción, con salud, seguridad, educación, desarrollo y justicia para todos no solo no se ha cumplido, sino que en muchas áreas hemos retrocedido, e infinidad de hechos contradicen los principios que sustentaban esos ideales.<br><br>La promesa de crear un "oasis" de bienestar a un pueblo oprimido por desigualdades históricas se ha ido desvaneciendo poco a poco.<br><br>AMLO y sus discípulos crearon un espejismo seductor en el que México se ve como la "tierra prometida" bíblica en medio de un desierto de necesidades y expectativas.<br><br>Pero la verdad es implacable. La visión etérea de un paraíso mexicano fértil del que fluirían ríos de leche y miel y en el que el pueblo hallaría descanso y prosperidad se esfuma al primer roce con la realidad.<br><br>Menciono a continuación algunas de las promesas e ideales representativos del idílico discurso de toma de posesión de AMLO. Al leerlas, cada uno medite si luego de enfrentar durante 7 años los golpes de la realidad, nos hemos acercado y vamos rumbo a la "tierra prometida" o no: "Se acabará con la corrupción y con la impunidad; quien utilice recursos públicos o privados para comprar votos y traficar con la pobreza de la gente, o el que utilice el presupuesto para favorecer a candidatos o partidos, irá a la cárcel; no aumentarán los precios de los combustibles más allá de la inflación; tampoco vamos a endeudar al país; ya no habrá más corrupción ni influyentismo en negociaciones con empresas particulares; habrá Estado de Derecho, reglas claras, crecimiento económico y habrá confianza; mantendremos buenas relaciones con todos los pueblos y gobiernos del mundo...".<br><br>Por razones de espacio, no puedo mencionar todo lo prometido, ni muchas de las cosas que si bien se hicieron, unas fueron un fracaso rotundo (como el sistema de salud y abasto de medicamentos, o el Tren Maya, o la refinería Dos Bocas, o el AIFA...), otras sin duda han sido exitosas, como el incremento al salario mínimo y la temporal reducción de la pobreza (los métodos utilizados y endeudamiento requerido no es sustentable en el tiempo) y otras más que fueron un engaño total, como la estrategia de seguridad de "abrazos, no balazos", que lo único que logró fue aumentar el número de muertos y el poder del crimen organizado.<br><br>Pero lo que en mi opinión más nos aleja de la "tierra prometida" son las reformas constitucionales llevadas a cabo de una manera traicionera y que socavan los cimientos de la democracia, como la Reforma Judicial que debilitó la independencia del Poder Judicial; la de la Guardia Nacional, que militarizó el orden público, y la que eliminó los órganos autónomos, erosionando los contrapesos que protegen libertades y obligan a la rendición de cuentas.<br><br>Todo esto hará que tarde o temprano, le guste o no a la Presidenta, el pueblo de México se dé cuenta que los gobiernos radicales de izquierda al final lo único que producen es pobreza, y opten por apoyar personas y partidos mucho más moderados y democráticos. El péndulo ideológico puede estar inclinado a cualquier lado, a la derecha o a la izquierda. Lo importante, en mi opinión, es que nunca toque los extremos, que la tierra prometida está en medio. </p><p class="">Hasta enero. Felices vacaciones.</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1766212957358-AGAPTAVSBMAGUUJ7GUMJ/ABC94C7B-E9F7-43A4-807A-7B34B323E26F.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">La tierra prometida</media:title></media:content></item><item><title>Querer querer</title><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 12 Dec 2025 12:59:27 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2025/12/12/querer-querer</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:693c10aca484db7e14850a91</guid><description><![CDATA[<p class="">Para Cecilia.<br><br><br></p><p class="">En unos días más, mi matrimonio habrá llegado al aniversario número 50. Decidí escribir al respecto, no para recibir felicitaciones de nadie, y menos si éstas parten de la equivocada idea de que un matrimonio que dura muchos años es un acto estoico que implica sufrimiento y resiliencia emocional y no una decisión voluntaria y consciente de la que emanan estabilidad y plenitud, como es mi caso.<br><br>Permanecer casado, uno, dos o 50 años, no debe ser para nadie un suplicio cuyo "aguante" merezca celebrarse.<br><br>Escribo para responder la pregunta que la mayoría de las personas hacen cuando se topan con una pareja que lleva medio siglo casada en un mundo con tasas de divorcio cada vez mayores: ¿Cómo le hacen, cuál es el secreto o la receta, cuál es la fórmula?<br><br>La pregunta por sí sola reconoce el cúmulo de problemas y conflictos que hay detrás de todos los matrimonios y en los que cada uno sabe por qué siguen juntos.<br><br>No quiero sonar como esos libros de autoayuda que yo ridiculizo llamándolos "libros de Vips" (porque es el tipo de libros que veía, y no sé si siguen vendiendo, en las cajas de estos restaurantes), pero la mayoría de los investigadores y consejeros "expertos" en relaciones matrimoniales hablan de ciertos factores clave que hacen que un matrimonio perdure, como: comunicación abierta y honesta, compatibilidad emocional, compromiso mutuo, compartir valores y metas similares, y la capacidad de resolver conflictos con respeto, entre otros.<br><br>Y sí, todo lo anterior sin duda ayuda a mantener el solemne y cursi llamado "pacto conyugal", pero para mí -luego de 50 años de experiencia directa, que me dan cierta autoridad en la materia-, hay dos elementos cruciales adicionales que sin ellos los matrimonios o acaban pronto, o hacen que la vida en ellos sea un infierno:<br>&nbsp;<br>El primero, es una sencilla "fórmula aritmética" que dice que el matrimonio es ½ + ½. Esto significa que las partes deben estar siempre dispuestas a ceder cada una la mitad de sí mismas, pero nunca todo, lo cual es clave. Cuando alguien cede todo (contra su voluntad) la fórmula se modifica a 1+0, es decir que, una parte nulifica por completo a la otra, no solo destruyendo su dignidad, orgullo y autoestima, sino además generando odios y resentimientos que permanecen latentes y afloran de distintas maneras en todas las discusiones. Para mí, los matrimonios regidos por la fórmula 1+0 no debieran existir. Nadie debe vivir sometido a la voluntad y caprichos de otro. Quienes así viven, lo hacen ya sea porque son víctimas de amenazas, abusos y violencia en diferentes formas; por presiones familiares y sociales; por creencias religiosas; por una estúpida y mediocre comodidad; o por dependencia económica.<br><br>La fórmula tampoco es 1+1, como muchas parejas hoy creen que es la mejor manera de vivir y realizarse, cada uno por su lado haciendo lo que mejor le parezca, lo cual en mi opinión no es un matrimonio, sino una relación sexual-afectiva superficial, cómoda, convenenciera y endeble, que cuando termina, en lugar de sentir pérdida se siente alivio.<br><br>El segundo elemento crucial es la amalgama que une a las dos mitades, el signo "+" de la fórmula. Lo explico de esta manera: la amalgama, lo que mantiene a dos personas unidas son las ganas de estar juntos, "querer querer" al otro. En otras palabras: el matrimonio no es "hasta que la muerte los separe", sino "hasta que las ganas duren".<br><br>No se necesita ninguna investigación para entender que cuando una mitad ya no quiere estar, ya no "quiere querer" al otro, no hay nada que hacer, y cualquier pretexto para separarse es válido, desde justificar la falta de ganas con argumentos existenciales, como ir a "encontrarse a sí mismo" (como si no supieran dónde están), hasta interpretar cualquier error o descuido (arruinar una prenda, olvidar un encargo, etcétera) como desinterés por la vida y bienestar del otro.<br><br>En resumen diría que, para que la fórmula matrimonial de ½ + ½ funcione se necesitan dos cosas: primero tener ganas de estar juntos (querer querer), y segundo, entender y aceptar que ninguna mitad vale más o es superior a la otra, que las responsabilidades y la búsqueda de felicidad (wareverdatmins) son compartidas, y que al final, seamos hombres o mujeres, ricos o pobres, todos lloramos y reímos por las mismas cosas.<br><br>"Para amar, basta querer".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1765544336457-YWDUPZBMUZ61T4RWZPXS/5FAA919A-E8F7-4276-8300-10830A4C2284.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">Querer querer</media:title></media:content></item><item><title>SIAPA o SIATA</title><category>Gobierno</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Sat, 06 Dec 2025 11:20:34 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2025/12/6/siapa-o-siata</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69340fe5eb3e8b4b22b9f812</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Hasta que escuché a un experto hablar del problema del agua en las ciudades y en el campo, y de la nueva Ley de Aguas que se ha comenzado a discutir, me di cuenta del grado de complejidad, de las innumerables aristas y consideraciones técnicas, económicas y sociales que tiene.<br><br>Si bien coincido en que es urgente legislar al respecto, espero que el proyecto de ley no se someta a votación sino hasta que todas las recomendaciones de los expertos hayan sido no solo escuchadas, sino incluidas. Lo digo porque de nada sirve escucharlos, si al final no los toman en cuenta y terminamos con una ley que como remedio resultará peor que la enfermedad.<br><br>Según han dicho las autoridades, los principales objetivos de esta ley son: ordenar la gestión del agua, regular concesiones para evitar el acaparamiento y garantizar el acceso como derecho humano. Pero detrás de estos válidos y necesarios propósitos, está el antidemocrático, nada noble y permanente objetivo de la 4T: controlarlo todo. Y qué más control y poder puede haber que tener la capacidad para decidir a quién darle agua y a quién no.<br><br>Estoy de acuerdo con lo que conceptualmente dijo la Presidenta, que el agua no debe ser "una mercancía transmisible y vendible entre privados" y que se requiere una ley que evite acaparamientos que benefician a pocos y perjudican a muchos, pero como dicen, el diablo está en los detalles.<br><br>El agua se concesiona para diversos usos, cada uno con diferentes procedimientos de abastecimiento y distribución, con diferentes lógicas de consumo, desecho y reutilización y con diferentes costos y posibilidades de cobro. Es obvio, no es lo mismo una concesión de agua para uso agrícola o industrial, que para la generación de energía, que para el desarrollo urbano, o para fabricar refrescos y vender agua embotellada.<br><br>Conocedores de la materia advierten varios problemas en el proyecto de ley planteado. Uno de ellos es que si el gobierno federal, con su conocida ineficiencia, corrupción y sesgos ideológicos, será el que decida a quién se le otorgan concesiones de agua, a quiénes se les renuevan y a quién no, por qué cantidades, por cuánto tiempo, etcétera, se generará una incertidumbre para la operación de miles de empresas cuya operación y viabilidad dependen de ello, será un freno para la inversión nueva y se creará un monstruo con enorme capacidad de extorsión oficial, sobre todo hoy que han desaparecido los organismos autónomos que podrían regular el agua atendiendo a criterios técnicos.<br><br>Otro problema es el conflicto que surgirá entre el gobierno federal y los municipios que tienen hoy no solo la facultad sino la obligación constitucional de prestar los servicios públicos de agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de aguas residuales, lo cual por lo general ejercen a través de organismos operadores de agua locales conocidos como Sistemas de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPAs), y que en muchas ciudades están a punto del colapso debido a una serie de factores, que van desde la necesidad de cambiar redes de tuberías envejecidas, corroídas y contaminadas con aguas residuales, hasta procesos de tratamiento que eliminen parásitos, plomo, metales, etcétera. Si así lo hicieran, si la mal llamada "agua potable" fuese apta para consumo humano directo (como lo es en países como Dinamarca, donde el agua del grifo es bebible) los ciudadanos no tendríamos que pagar dos veces para tener el agua que necesitamos: la de "la llave" que usamos solo para fines domésticos, y la embotellada que compramos para beber.<br><br>Mientras el agua que provee el SIAPA no sea realmente potable, este organismo debería cambiar su nombre a SIATA (Sistema de Agua Tratada y Alcantarillado) porque lo de potable hasta hoy es solo es un decir.<br><br>Si el gobierno federal quiere darle al agua la categoría de derecho humano -lo cual no significa que deba ser gratis (debe ser asequible, mas no gratis)-, debe establecer presupuestos y mecanismos eficientes para garantizar que ese derecho se pueda ejercer primero en su forma más básica: proveyendo agua apta para consumo humano, y luego para todo lo demás. Esta ley va a funcionar solo si dejan las decisiones en manos de expertos independientes, y si ponen el dinero donde ponen la boca.<br><br>"Un cargo público es temporal, un cargo de conciencia es para siempre".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1765020042778-E3FULWMNX9YQIK3GSS83/FE0F4A30-A72E-419F-B56F-96A005E338F9.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">SIAPA o SIATA</media:title></media:content></item><item><title>Mujer Universo</title><category>Vida cotidiana</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 28 Nov 2025 06:22:36 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2025/11/27/mujer-universo</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69285e0b439f3c47b7daa187</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">Hace varios años escribí en este mismo espacio un artículo acerca de los concursos de belleza, concretamente de Miss Universo.<br><br>Decía entonces, y lo sigo pensando, que para mí la desaparición de estos concursos es la "crónica de una muerte anunciada": no es si desaparecerán o no, sino cuándo.</p><p class="">Y nada tiene que ver esta opinión con la polémica surgida en el concurso Miss Universo 2025, debido a un presunto "arreglo" en el proceso de selección de la ganadora, la mexicana Fátima Bosch, cuando uno de los (ex) jueces, Omar Harfouch, denunció que Raúl Rocha Cantú, presidente y copropietario de Miss Universo, le pidió votar a favor de la mexicana porque beneficiaría los negocios que tiene con su padre (Bernardo Bosch), quien además de ser un alto directivo de Pemex, está fuertemente ligado al partido de Morena.<br><br>Obviamente Rocha -sobre quien se giró una orden de aprehensión por presuntos delitos de narcotráfico, tráfico de armas y de combustible (huachicol) y ahora será testigo colaborador de la FGR- ha negado cualquier manipulación y ha defendido la transparencia del concurso, sin embargo, el prestigio, la credibilidad del certamen y la legitimidad del título de Fátima están ya seriamente afectados.<br><br>Pero a lo que hoy nuevamente me quiero referir no es a esta trama de corrupción, sino a la pertinencia de que sigan existiendo este tipo de concursos que, en mi opinión, "cosifican" a las mujeres.<br><br>A partir de 2023, en un intento por incorporar a los criterios de selección de ganadoras valores de empoderamiento, inteligencia y compromiso social, es decir, su "valía integral", los requisitos para participar en Miss Universo cambiaron, eliminando algunos requerimientos sexistas y retrógradas.<br><br>Antes las candidatas debían tener una edad de entre 18 y 27 años, hoy no hay edad máxima; antes debían ser solteras y sin hijos; hoy pueden participar mujeres casadas, divorciadas, viudas e incluso con hijos o embarazadas. Y en cuanto a los requisitos físicos que antes había y que se basaban en estereotipos que buscaban figuras con proporciones consideradas "perfectas", típicamente 90-60-90 para pecho, cintura y cadera, y una estatura mínima de 1.73 metros, hoy no hay medidas específicas obligatorias en cuanto a estatura o peso, pero se valoran características completamente subjetivas, como "belleza facial armónica", "figura saludable y buena presencia", a juicio, supongo, de los jueces y organizadores del certamen.<br><br>Suena terrible lo que voy a decir, pero estos criterios de selección son parecidos a las características morfológicas y de temperamento utilizadas para definir la raza de los animales y ganar concursos de... caballos.<br><br>La "valía integral" de una mujer no se mide haciéndola desfilar en traje de baño, ni respondiendo bajo presión, en unos cuantos segundos, preguntas acerca de temas controvertidos, envueltas además en atuendos estrafalarios que intentan mostrar todas las tradiciones y parafernalia de su lugar de origen.<br><br>Por más que se intente reconocer la inteligencia, habilidades comunicativas y "carisma" de las concursantes, al tratarse de un concurso de belleza, es obvio que la principal medida de éxito será siempre el aspecto físico, y no sus cualidades como personas y agentes plenos de su destino y capacidades.<br><br>Repito lo que antes escribí al respecto: si lo que se busca es reconocer y premiar la valía de una mujer, lo primero que tendrían que hacer es cambiar el nombre del certamen a Mujer Universo y resignificarlo para que no sea una pasarela de cuerpos, sino de historias ejemplares de liderazgo, de responsabilidad y ética, de impacto social y empoderamiento, como muchos otros premios que existen y que celebran a mujeres que inspiran, iluminan al mundo y generan cambios significativos en distintos ámbitos.<br><br>Si así fuera, la próxima Mujer Universo bien podría ser una de las tantas mujeres que logran salir adelante luego de una vida de abusos con las que tal vez pierden su sonrisa y "armonía facial", pero se ganan la armonía del alma.<br>&nbsp;<br><em>APOSTILLA</em><br>&nbsp;<br>Al margen de todo, le reconozco a Fátima Bosch la valentía mostrada al enfrentar al directivo de Miss Universo que la vapuleó. No sé si eso sea suficiente para ser considerada "Mujer Universo", pero sin duda la prueba de dignidad y empoderamiento la pasó con honores.<br>&nbsp;<br>"El valor de una persona es lo que queda luego de quitarle todo su dinero, atributos físicos y adornos".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1764265486451-FKCJFOJLJIXZW2H9ATRU/46FCF420-2C52-44D4-A12C-2689C3D6D9BE.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2251"><media:title type="plain">Mujer Universo</media:title></media:content></item><item><title>Enoja</title><category>Gobierno</category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Thu, 20 Nov 2025 22:48:37 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2025/11/20/enoja</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:691efde2eda0c41e2935487d</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La marcha del 15 de noviembre en protesta contra la violencia y el gobierno de la 4T no sólo fue una manifestación más de inconformidad, sino el reflejo de una sociedad, que si bien en muchos sentidos puede estar fragmentada, lo que la une y vuelve monolítica es el hartazgo y preocupación por la violencia e inseguridad que se vive en México.<br><br>Esta preocupación y legítimo reclamo cobra mayor relevancia cuando proviene de los jóvenes, es decir del futuro inmediato del país, la llamada Generación Z.</p><p class="">Para los que no lo sepan, la Generación Z, llamados también "centennials" o "zoomers", se refiere a personas nacidas entre 1997 y 2012, que al haber crecido rodeados de tecnología, internet y dispositivos móviles, cuentan con una gran habilidad para utilizar herramientas digitales de manera natural.<br><br>Este grupo etario tiene una perspectiva global de la vida realmente diferente: es diversa, empática y no conformista; cuestiona el "statu quo" y es sumamente crítica frente a posturas inflexibles; no sólo consume contenidos, sino que también crea y participa en movimientos sociales, políticos y culturales con un alto grado de conciencia social.<br><br>Las preocupaciones de esta generación no se limitan únicamente a las condiciones económicas, sino que involucran temas como la violencia, la democracia, la corrupción y los derechos humanos, aspectos que han transformado negativamente la vida cotidiana de todos los mexicanos y motivaron la marcha, convirtiéndola en un espacio de crítica al gobierno federal, cuestionando sus estrategias, capacidades y resultados.<br><br>Los ciudadanos y, en particular, los jóvenes mexicanos hicieron lo único que pueden, que les toca y tienen derecho a hacer: manifestar sus preocupaciones y descontentos. Quienes no hicieron lo que les toca y tienen obligación de hacer, fue la presidenta Sheinbaum y sus voceros, quienes en lugar de escuchar y atender las preocupaciones expuestas, prefirieron descalificar el evento, burlarse y desacreditar a los manifestantes y amurallar Palacio Nacional y su cerebro. Estas actitudes lo único que producen es enojo.<br><br>Enoja que el gobierno se lave las manos por la violencia y la inseguridad existentes, que su discurso se reduzca a culpar a gobiernos anteriores, sin reparar que entre ellos se encuentra el de López Obrador y que al gobierno en turno le corresponde solucionar los problemas del país, sean estos viejos o nuevos.<br><br>Enoja que en lugar de escuchar y responder a reclamos legítimos, los minimicen y acusen a los manifestantes de ser manipulados por grupos de oposición o de ser financiados desde el extranjero; enoja que la jefa de Gobierno de la Ciudad de México diga que el objetivo de la marcha no es lograr cambios en materia de seguridad, sino "golpear políticamente a la 4T"; enoja que el patán mayor, el senador Fernández Noroña, se refiera a la marcha como un "fracaso absoluto" y afirme que la movilización "no tiene fuerza ni apoyo popular", como si se tratara de una competencia de acarreados; enoja que el secretario de Educación Pública diga que el objetivo es "manipular la opinión pública y tratar de regresar a los privilegios y la corrupción"; enoja que la narrativa gubernamental se enfoque en quién organiza una marcha, y no en lo que se demanda, sobre todo cuando las exigencias vienen principalmente de jóvenes sin filiación partidista, pero con un profundo descontento social.<br><br>Y no solo enoja, sino que además ofende, que todo aquel que se queje y responsabilice al gobierno por la inocultable violencia e inseguridad en que vivimos, sea etiquetado como golpista, privilegiado, corrupto e insensible a las condiciones de pobreza de millones de mexicanos.<br><br>Escuchar a los ciudadanos inconformes no es un acto de cortesía, es parte fundamental de la democracia y la oportunidad para corregir el rumbo.<br><br>Los ciudadanos no tenemos la responsabilidad de gobernar; nuestro papel se reduce a cumplir la ley, a ejercer derechos y a exigir resultados, y desde nuestra trinchera apoyar y mostrar empatía con los más desfavorecidos. Y cuando nos dirigimos al gobierno, lo hacemos en calidad de mandantes, no de súbditos.<br><br>Apostilla. Por más legítimos que sean los reclamos e indignación, quienes a la hora de manifestarlos agreden personas y vandalizan bienes públicos o privados deben ser detenidos y sancionados conforme a la ley.<br><br>"El que más grita, menos piensa".<br><br>Yo</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1763639088967-583WTN94BN9VGXCBU7T2/852A1391-722B-4ECC-96DF-3F399E12E80C.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="1903"><media:title type="plain">Enoja</media:title></media:content></item><item><title>¿Y el Plan México?</title><category>seguridad </category><dc:creator>Ricardo Elias</dc:creator><pubDate>Fri, 14 Nov 2025 11:11:20 +0000</pubDate><link>https://ricardoelias.com/blog/2025/11/14/y-el-plan-mxico</link><guid isPermaLink="false">5a36ba000100272fc50b298e:5a36bfb9f29efebeab224351:69170d9521aa55685d04990b</guid><description><![CDATA[<p data-rte-preserve-empty="true" class=""></p><p class="">La muerte del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue la gota que derramó el vaso en la crisis de seguridad que padece Michoacán, y refleja la gravedad de la situación no solo en ese estado, sino en todo México.<br><br>Antes ya habían sido asesinados otros alcaldes, lo que evidencia un patrón de violencia sistemática contra las autoridades que no colaboran de alguna manera con las organizaciones criminales.<br><br>La muerte de Manzo indignó a la sociedad y generó una fuerte presión para que el gobierno federal reaccionara y tomara medidas, en este caso con la implementación del llamado Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.<br><br>Este plan –a diferencia de otros que se reducen meramente al envío de tropas a las zonas de conflicto y que sirven solo de presencia "disuasiva"– supuestamente abordará el problema de una manera integral, combinando acciones para el desarrollo económico y social con estrategias militares de inteligencia e investigación que incluyen el uso de tecnología avanzada, de unidades especializadas en combate a distintos tipos de delitos y grupos criminales, y operativos coordinados entre la Guardia Nacional, la Marina, la Sedena y fuerzas estatales, para reforzar la seguridad, contener la violencia e impedir la movilidad de criminales dentro y fuera del estado.<br><br>Todo suena muy bien, y como sacado de una narcoserie de televisión. Sin embargo, lo importante será que este plan no quede en un mero acto simbólico para apaciguar a la opinión pública, y que en la realidad se garantice la protección a la población y se restablezca el Estado de Derecho.<br><br>Pero mientras esperamos a ver resultados, y dado que la violencia y la inseguridad no son un problema exclusivo de Michoacán, la pregunta obligada es: ¿dónde están los planes de seguridad para el resto del país?, o mejor dicho, ¿cuál es el Plan México por la Paz y la Justicia? ¿Existe un diseño estratégico de seguridad nacional para otras regiones clave del país, donde los ciudadanos vivimos bajo la sombra cotidiana del miedo y la impunidad de distintas maneras? <br><br>Si el asesinato de Manzo fue la gota que derramó el vaso en Michoacán, ¿cuántas gotas más debe haber en el país?, ¿cuántos alcaldes, agricultores, empresarios o ciudadanos más deben morir?, ¿cuántos negocios quemados o cerrados?, ¿cuántas huertas taladas o minadas?, ¿cuántas carreteras tomadas, terrenos invadidos, extorsiones pagadas más debe haber para que el gobierno federal reaccione, deje de culpar al pasado e implemente un plan de seguridad para todo México? <br><br>Una cosa es cierta: el vaso está lleno en todo el país. Está lleno de corrupción, de violencia y delitos impunes, y a punto de derramarse.<br><br>Para mí, lo más valioso del Plan Michoacán es el enfoque multidimensional del problema, que al mismo tiempo persigue y combate frontalmente a los criminales (sin abrazos, con inteligencia y balazos necesarios) y crea las condiciones para un desarrollo social y económico duradero que por sí solos disminuyan en el tiempo la violencia.<br><br>El gobierno de la 4T ha insistido una y otra vez en atacar "las causas" de la violencia, infiriendo que la pobreza y marginación son el origen de la inserción de jóvenes a las filas del crimen organizado, y que por lo tanto una ayuda económica mensual los alejará del delito. Difiero de este enfoque.<br><br>Si bien la vulnerabilidad económica contribuye en alguna medida al problema, yo creo que en la decisión de convertirse en delincuente pesa mucho más la vulnerabilidad social, en la cual concurren factores de distinta índole, como entornos familiares disfuncionales, infiernos de drogas, alcohol y violencia doméstica, y especialmente la influencia directa de personas cercanas involucradas en actividades criminales que los reclutan ofreciendo dinero fácil, armas, poder y estatus social.<br><br>Y si aunamos a lo anterior la normalización del delito y el alto índice de impunidad, decirle no al mundo del crimen organizado es casi una tontería.<br><br>Por ello, coincido con la visión detrás del Plan Michoacán, en la que por un lado se atacará de manera frontal a los criminales, y por otro se incluirán acciones concretas para el desarrollo social y económico.<br><br>Espero que este plan tenga éxito, que pueda replicarse en el resto del país y no se trate de una faramalla de esas que aparentan hacer mucho para que al final todo siga igual.</p>]]></description><media:content type="image/jpeg" url="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5a36ba000100272fc50b298e/1763118919468-48D2F4ZJCVY1DAJLSEB7/2AE0BEA2-0EC9-48A3-AA81-4BF49897A38C.jpeg?format=1500w" medium="image" isDefault="true" width="1500" height="2292"><media:title type="plain">¿Y el Plan México?</media:title></media:content></item></channel></rss>