<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521</atom:id><lastBuildDate>Sun, 29 Jan 2012 15:57:18 +0000</lastBuildDate><category>Mihura</category><category>Raro</category><category>Fútbol</category><category>Pereza</category><category>jueves en Madrid</category><category>Patti Smith</category><category>Angel Gonzalez</category><category>benjam</category><category>Imagen</category><category>No solo el fuego</category><category>Poesía</category><category>Nicanor Parra</category><category>opinión</category><category>jueve</category><category>Varga Llosa</category><category>No me cuentes tu vida</category><category>Editorial</category><category>Cuadernos Hispanoamericanos</category><category>colaboración</category><category>Conferencia</category><category>Aquí y entonces</category><category>video</category><category>Premio</category><category>Benjamin Prado</category><category>A la sombra del Angel</category><category>Facebook</category><category>Coque Malla</category><category>deporte</category><category>Ayala</category><category>Ben</category><category>Luis García Montero</category><category>Crítica</category><category>Ya no es tarde</category><category>Radio</category><category>Rafael Alberti</category><category>Poema</category><category>Operación Gladio</category><category>Benjamín Prado</category><category>Babelia</category><category>Entrevista</category><category>Feria del libro</category><category>Joaquín Sabina</category><category>En primera persona</category><category>Presentacion Libro</category><category>Prólogo</category><category>Poncela</category><category>Teatro</category><category>Relato</category><category>Musica</category><category>inédito</category><category>Bob Dylan</category><category>La Nieve está vacía</category><title>Benjamín Prado - Prados Urbanos</title><description>El primer blog dedicado en exclusiva a Benjamín Prado.</description><link>http://benjaminprado.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Meadow)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>584</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="http://feeds.feedburner.com/PradosUrbanos-BenjaminPrado" /><feedburner:info uri="pradosurbanos-benjaminprado" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-2067714100459200709</guid><pubDate>Sun, 29 Jan 2012 15:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-29T16:57:18.803+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Crítica</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poesía</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><title>Justo después de Yeats</title><description>Babelia empieza a convertirse en lugar de encuentro obligatorio para quienes seguimos los textos de Benjamín. Ayer nos volvió a dejar una crítica a un poeta, en esta ocasión a Heaney. Y logra lo que busca, abrir el apetito describiendo el manjar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dos poetas llamados Seamus Heaney&lt;br /&gt;
Por Benjamín Prado, en Babelia El País&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Poesía. Se escribe para avisar a otros de que algo sucede, y uno de los versos de este nuevo libro de Seamus Heaney lo da a entender con toda la claridad que una poesía oscura como la suya desea permitirse: "La palabra misma es como una campana". O se escribe para recordar lo que ha pasado, y eso también ocurre a menudo en la obra del premio Nobel irlandés, donde la memoria y la Historia pelean por hacerse con el centro de cada libro: "Todo mi trabajo es un pulso entre lo lírico y lo cívico", ha declarado en más de una ocasión, y esas mismas fuerzas combaten en Cadena humana, un título ciento por ciento Heaney donde a veces la voz que habla es la de un niño que recuerda hechos y personajes de la infancia, como los pescadores de anguilas que veía a la orilla del río Foyle o los camioneros que llevaban carbón a las casas "en días que la vida iba preparando / para los días de lluvia"; y otras veces es la voz de un adulto que rememora el ambiente trágico que le tocó vivir en el Ulster, con los enfrentamientos entre protestantes y católicos, y que dejó en una marca roja y un firme deseo de luchar contra el olvido: "Lentamente / los muertos avanzan / hacia el futuro", dice. El mejor Seamus Heaney es ése, el que en el pasado ha visto tanta sangre derramada, que ahora, al ver las luces de freno de un coche piensa en "linternas rojas al alba en manos de patrulleros / del RUC andando por los caminos previos a la violencia", y que a continuación se pregunta para qué sirvió aquella guerra: "¿Y qué quedaría por enterrar, al fin y al cabo, / del Sr. Lavery, que voló en pedazos su propio pub / por llevar un arma cargada / (...) o del pobre Louis O'Neill / por estar aquel miércoles en el sitio erróneo / cuando sepultaron a los trece de Derry?". El autor de Viendo cosas se refiere a los sucesos del famoso Bloody Sunday, producidos en esa ciudad de Irlanda del Norte en enero de 1972, cuando los soldados británicos abrieron fuego contra 15.000 manifestantes que protestaban contra una ley que propiciaba el encarcelamiento sin juicio de cualquiera que fuese sospechoso de pertenecer al IRA. Al día siguiente, la Embajada británica en Dublín fue incendiada, el IRA hizo estallar varias bombas en Belfast y una diputada independentista abofeteó ante las cámaras al ministro del Interior británico, mientras le llamaba "hipócrita asesino". Ese ambiente pasa como un oscuro río subterráneo bajo los poemas más sobresalientes de Cadena humana. En el libro, donde resulta muy discutible la versión rimada de algunas canciones que ha hecho la traductora, porque a veces lleva los versos al borde del ripio, también está el otro Seamus Heaney, entregado a la nostalgia de un mundo idílico que tal vez no existió pero es seguro que no va a volver: "Entre el brezo y la caléndula, / entre el musgo y el botón de oro, / entre el diente de león y la aulaga, / entre el nomeolvides y la madreselva, / como entre el azul pálido y la nube / o entre el roble y los tejados / existí, allí estuve / yo en el lugar y el lugar en mí. / (...) Pero dónde volver a encontrar / ese mundo en otra parte, más allá (...)". En cualquier caso, un gran poeta encuentra grandes versos incluso en sus textos menos brillantes, y Heaney tiene la mirada de los maestros, sabe reconocer la emoción y el drama allí donde estén: "Cuando las campanas fúnebres redoblan, / la hierba se pone a temblar. / Pero sólo entonces, / no cada vez que cualquier vieja campana / suena". Saber inventar y saber reconocer: dos de las grandes virtudes que debe tener un poeta de su categoría, cuyo apellido, en Irlanda, se escribe justo después del de Yeats.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-2067714100459200709?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/aMGiV1bqjNs/justo-despues-de-yeats.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2012/01/justo-despues-de-yeats.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-6268382000331067766</guid><pubDate>Sat, 21 Jan 2012 11:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-21T12:46:12.591+01:00</atom:updated><title>Bejamín y Juan, no Urbano, Palomo</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Benjamín vuelve a El País con Juan... sería un titular que a todos nos gustaría leer. Sería una gran noticia que Juan Urbano volviera a sus páginas. Pero no, parece que esa noticia no es ni siquiera rumor. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Mientras tanto hoy podemos leer en la sección de Sociedad, un reportaje de Benjamín sobre el "hágalo usted mismo" de los artistas, el way of life de los artistas en esta época en la que "las monedas ruedan hacia atrás". No es Juan Urbano, es Palomo, el protagonista de hoy. Pero sigue siendo Benjamín Prado y su particular manera de escribir y de ver las cosas. También nos gusta.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
﻿&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Los creadores sucumben al modelo Juan Palomo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/creadores/sucumben/modelo/Juan/Palomo/elpepisoc/20120121elpepisoc_1/Tes" target="_blank"&gt;en El País&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hay dos maneras de afrontar la crisis: echar el freno o correr en dirección 
contraria al abismo. Y una tercera que consiste en hacer las otras dos a la vez, 
para reducir gastos mientras se multiplican las alternativas, y que no es otra 
que el clásico &lt;i&gt;Do it yourself&lt;/i&gt;! de los norteamericanos, nuestro ¡hágalo 
usted mismo!, una doctrina que empezó como fórmula de ahorro y acabó en 
tendencia cultural, porque lo que se había inventado para solucionar problemas 
domésticos con unas lecciones de mecánica, electricidad o bricolaje, terminó por 
ser uno de los principios del movimiento punk.&lt;!-- google_ad_section_end() --&gt;&lt;!-- ***** Fin de Entradilla ***** --&gt;&lt;!-- ***** Estatico de noticia ***** --&gt;&lt;!-- ***** Estatico de noticia ***** --&gt;&lt;!-- ***** Info complementaria ***** --&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="info_complementa" style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div class="separador_info" style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La estética que pusieron de moda bandas como Ramones, The Clash o el grupo de 
Patti Smith consistía en usar ropa de segunda mano y decorarla uno mismo, 
cortarse el pelo con unas tijeras de cocina y tocar instrumentos de ocasión 
reparados en el garaje de casa. Aunque a veces se llegaba al escenario por 
caminos más oscuros: los Sex Pistols grabaron su primer elepé con un equipo que 
le habían robado a Bob Marley en Londres; y su guitarrista, Steve Jones, 
alardeaba de no haber comprado ninguna de sus famosas Gibson Les Paul, porque de 
las cuatro que tuvo, tres se las llevó de los camerinos de Rod Stewart, Keith 
Richards y Brian Ferry, y la otra se la quitó de su coche a Mark Robson, después 
de un concierto de David Bowie y haciéndose pasar por policía.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Ahora que las monedas han empezado a rodar hacia atrás, vuelve la filosofía 
de la autogestión, que en sus inicios fue, entre otras cosas, un movimiento 
anticonsumista, y el mundo de la cultura es otra vez un buen ejemplo de la 
fuerza con que hemos regresado al mito de Juan Palomo, aquel Robin Hood andaluz 
que le hacía la guerra por su cuenta a las tropas de Napoleón. "Hombre, 
imagínate, si hoy en día al que te compra un disco le haces la ola, le subes las 
bolsas del supermercado a casa y le barres el cuarto de estar, cómo no vas a 
guisártelo y comértelo tú mismo, con lo poco que hay para repartir", dicen los 
hermanos David y José Manuel Muñoz, del dúo Estopa, que lo han hecho casi todo 
en su último disco, &lt;i&gt;Estopa 2.0&lt;/i&gt;, desde componer, cantar y tocar hasta 
producir, y han logrado un éxito que, sin embargo, simboliza a la perfección el 
declive de la industria: de su primer trabajo, se vendieron 1.400.000 copias; 
del segundo, &lt;i&gt;Destrangis&lt;/i&gt;, 800.000; de &lt;i&gt;¿La calle es tuya?&lt;/i&gt;, 700.000; 
de &lt;i&gt;Voces de ultratumba&lt;/i&gt;, 560.000; de &lt;i&gt;Allenrok&lt;/i&gt;, 260.000; y de éste 
último, por ahora y a pesar de haber llegado al número uno de las listas, tan 
solo 40.000. No parece un inventario, sino una cuenta atrás.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"El trabajo de un músico en estos momentos es muy fácil de resumir", dice 
Rebeca Jiménez, en plena promoción de su segundo disco, &lt;i&gt;Valiente&lt;/i&gt;. "Te 
subes al coche por la mañana, conduces 300 kilómetros, llegas al garito en el 
que vas a actuar esa noche, montas, pruebas sonido, tocas, vendes cedés y 
camisetas y te vuelves a poner al volante cuando amanece, para regresar a casa. 
Y al día siguiente, otra vez a buscar una sala, a llamar diciendo quién eres, 
cuando ya te conocen, o si no, como suelo hacer yo, fingiendo ser tu secretaria, 
para que ella, que se llama Ana, negocie si te vas a llevar un porcentaje de la 
taquilla y te pagan el hotel o te alquilan el local y te dan la recaudación". La 
autora de &lt;i&gt;Todo llegará&lt;/i&gt; no comparte en absoluto la idea de que la 
necesidad afila el ingenio: "Es peor salir al escenario con la cabeza llena de 
números que llena de canciones y sola que con tu grupo, porque eso significa que 
no vas a poder mostrar nada más que una parte del disco que has hecho. Pero 
ahora mismo no hay elección: o eso o nada. Y siempre es mejor moverse mucho para 
avanzar muy poco que quedarse parados".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los hermanos Muñoz andan "tan indignados como casi todo el mundo con esa 
gente que nos ha llenado la vida de charcos en los que ellos no van a meter 
nunca el pie", pero sí que le ven ventajas a la autogestión, y están contentos 
de haber prescindido, como tantos otros compositores en los últimos tiempos, de 
la figura del productor para hacer su disco: "Un día vimos un cartel de se vende 
en la sucursal de La Caixa que había en los bajos de la casa de mi padre, en el 
centro de Sant Feliú, y no lo pensamos dos veces. Nos tiramos a la piscina, lo 
compramos y lo convertimos en un estudio para hacer allí el disco, a nuestra 
manera. No nos arrepentimos, porque hemos hecho exactamente lo que nos apetecía, 
hemos discutido nada más que entre nosotros y hemos sido nuestros únicos jefes, 
como cuando componemos, cada uno en un sofá y enfrente del otro, igual que 
cuando éramos niños y dormíamos en el mismo cuarto. Igual se trataba de hacer de 
la necesidad virtud, como suele decirse, pero como el resultado es un disco cien 
por cien nuestro, desde el hueso hasta la cáscara, pues ha merecido la 
pena".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Si quien les tuviese que responder fuera su colega David Bustamante, lo haría 
para no estar muy de acuerdo: "No tengo nada claro que con menos gente al lado 
uno sea más libre. Para mí, por ejemplo, un productor es tan importante que en 
&lt;i&gt;Mio&lt;/i&gt; he buscado a dos, para que me dieran cosas distintas; a un lado, 
Mauri Stern, que quiere un sonido más limpio, más moderno, y al otro Christian 
Leuzzi, que es más orquestado, más romántico. ¿Y sabes por qué? Pues al final, 
para ser más yo mismo, porque en muchas ocasiones tú puedes saber qué quieres 
pero no cómo llegar a ello, y necesitas que alguien te lleve. Para eso existen 
los profesionales. Por poner un ejemplo: hay una canción en &lt;i&gt;Mío&lt;/i&gt; que se 
llama &lt;i&gt;Como tú ninguna,&lt;/i&gt; que al principio era muy latina y a mí no me 
acababa de convencer, porque me gustaba por dentro pero no por fuera. Mauri la 
oyó y me dijo: 'Oye, ¿y si le damos completamente la vuelta y la transformamos 
en una balada rock?'. El resultado es que se convirtió justo en la canción que 
yo soñaba. Pero, por supuesto, eso lo haces si te lo puedes permitir; y si no, 
haces la mitad. La crisis está por todas partes, y yo la veo con mis propios 
ojos, porque en esta promoción ha desaparecido un tercio de las personas que 
andaban a mi alrededor en otras, y eso es muy, muy triste".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Con casi cinco millones de parados en España, hay muchas personas que tienen 
que asumir tareas que antes hacían otros, como ocurre en el mundo de la 
educación, donde los profesores se multiplican para combatir la falta de 
personal, ocupándose de la biblioteca de sus institutos o de las actividades 
extraescolares en su tiempo libre. Y lo mismo pasa en cientos de empresas y 
pequeños negocios, donde la mitad de empleados tiene que hacer el doble de cosas 
y a cambio de un sueldo menor, para intentar sobrevivir. Con este panorama, y 
regresando al ejemplo de la cultura, los medios de comunicación jalean a los 
artistas que se hacen famosos por su cuenta, siguiendo otra estela muy 
norteamericana, la del &lt;i&gt;self made man,&lt;/i&gt; el ciudadano que se hace a sí 
mismo, y ponen ejemplos que parecen cuentos de hadas, como el del cantautor 
Pablo Alborán, que pasó en solo 10 meses de tocar en bares de cincuenta metros 
cuadrados a llenar polideportivos, a ocupar 15 semanas el número uno de las 
listas de éxitos y a ganar cinco discos de platino. Los vídeos que había colgado 
en YouTube registraron millones de visitas y sus conciertos a agotar las 
entradas. "Lo cual quiere decir que cuando decimos eso de que hacemos algo 
solos, no es verdad, dice, porque eso es imposible. Sin la ayuda de la gente que 
cree en ti, no irías a ningún lado. Yo he tenido mucha suerte y a muchas 
personas que se han portado muy bien conmigo, por ejemplo Diana Navarro y 
Estrella Morente, y eso es tan importante como el talento que uno pueda tener. 
Hacer las cosas a tu manera y con tus propias manos es fabuloso, pero si no hay 
ayuda, no hay oportunidades".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Internet, el espacio virtual donde se gestó el milagro de Alborán, es un 
territorio en el que siempre se ha fomentado la autosuficiencia y se ha 
combatido a los intermediarios, y está lleno de promesas de futuro para los 
emprendedores, una palabra de moda y, por lo tanto, codiciada por los 
embaucadores: monte su propia floristería; cree su propia empresa en diez pasos; 
consiga una franquicia; cómo montar una pyme; deje de buscar empleo y hágase 
empresario; o, entre otras muchas, publique un libro y conviértase en escritor. 
Algunos editores virtuales se ofrecen a albergar los originales que les envíen y 
a imprimir los volúmenes bajo pedido. "Nosotros eliminamos las barreras 
tradicionales -anuncian- y te permitimos vender tu trabajo directamente al 
público. Podrás acceder a un mercado global, ser visible en las redes sociales y 
estar presente en las listas de Amazon y Barnes &amp;amp; Noble. Ya nunca más 
tendrás que ir de un sitio para otro buscando a un editor que quiera publicar tu 
obra". Naturalmente, también hay atajos al paraíso del espectáculo: "Si compones 
tus propias canciones y quieres escucharlas no solo con tu guitarra y tu voz 
sino con arreglos, batería, bajo, guitarras, teclados e instrumentos de viento, 
envíanos tu música grabada en el móvil u otro dispositivo y por solo 60 euros 
transformaremos tu canción en una grabación profesional, para que puedas 
promocionarte en Internet o por las casas discográficas. Si nos envías tres 
canciones tuyas o más, cada una te saldrá por 50 euros".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En la Red también se dan consejos para filmar una película, como es lógico, 
pero la directora Icíar Bollaín, que estos días presenta &lt;i&gt;Katmandú, un espejo 
en el cielo&lt;/i&gt; no cree que en el cine sea tan relativamente fácil hacer una 
obra artesanal: "Puedes ser Bob Dylan solo con una guitarra, pero no Orson 
Welles con un móvil. Y mucho menos para hacer un largometraje. En el mundo del 
documental y de los cortos, sí que se hace un cine de guerrilla, que yo también 
hice cuando empezaba, y que ahora, en esta época digital, es más accesible a 
cualquiera y tiene más posibilidades. Antes se trataba de hacer un corto de 35 
milímetros y ahora puedes rodar una película con un teléfono, colgarla en 
Internet, donde siempre hay mucha hojarasca, y lograr que la vea cualquiera. 
Pero la intención es la misma, intentar que alguien repare en ti y mostrar no 
algo hecho, sino un indicio de lo que podrías hacer si tuvieras la oportunidad y 
los medios necesarios. Porque sin ellos, no se puede hacer cine, en esta 
profesión hacen falta productores y un equipo, cámaras, actrices y actores, 
extras, presupuestos para viajes, hoteles, etcétera. Sin todo eso no puedes irte 
a Nepal para rodar &lt;i&gt;Katmandú, una historia del cielo &lt;/i&gt;o a Bolivia para 
hacer &lt;i&gt;También la lluvia&lt;/i&gt;, que han salido adelante con el mínimo dinero 
posible, pero que habrían sido inviables con un euro menos".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El capitalismo se tambalea por falta de liquidez, pero sobre todo por falta 
de respuestas. "Es que nos han engañado, apunta la actriz Natalia Dicenta, aún 
de gira con la obra &lt;i&gt;Al final del arco iris&lt;/i&gt;, donde interpreta a Judy 
Garland, y a punto de sacar su disco de jazz &lt;i&gt;Colours&lt;/i&gt;. "Nadie nos contó 
que tendríamos que ser emprendedores, que si queríamos salir a flote deberíamos 
aprender márketing, producción... Nos han abandonado en mitad del camino. En el 
teatro, la situación es dramática. Muchas compañías, en el mejor de los casos, 
consiguen estrenar, pero después no les salen funciones, porque ni en los 
ayuntamientos ni en las empresas privadas hay dinero para pagar giras; de modo 
que la cadena se va deteniendo. Los productores empiezan a debernos dinero de lo 
que ya habíamos firmado y a ofrecer, como mucho, compartir los gastos en los 
proyectos que tuviéramos en perspectiva. Así que, efectivamente, hay que empezar 
a montárselo solos y con unas tijeras en la mano. En la música, en lugar de una 
banda, llevas a un pianista; y en el teatro, haces monólogos. Hay que aceptar 
que la época en que podías quedarte en casa y esperar que viniesen a llamarte, 
ha pasado a la historia. "Casi lo que decían los Ramones, en su disco &lt;i&gt;Rocket 
to Russia&lt;/i&gt;: "Los tiempos han cambiado / ahora son mejores / y alguien va a 
tener que pagar lo que eso cuesta". Si sustituyes "mejores" por su contrario, 
esa canción vuelve a contar la verdad.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Finalmente, el miedo nos hace conservadores, y otro de los peligros de la 
crisis es que solo se apueste por lo que parece seguro, en lugar de por lo que 
merece la pena ser descubierto. "En el teatro", concluye Natalia Dicenta, "hoy 
en día todo es más difícil para la mayor parte de los actores y las actrices, 
porque por lo general los productores solo quieren a famosos de las series de 
televisión, para atraer al público. Y eso es una catástrofe, porque lo contrario 
de lo conocido no es lo desconocido, sino lo diferente, o lo nuevo, y si eso no 
tiene su espacio, estamos perdidos".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Son los riesgos de la autogestión, del ¡hágalo usted mismo!, tan contrarios 
al mundo de especialistas en el que vivíamos hasta que el espejismo se derrumbó.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-6268382000331067766?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/Hbwuir6eHfI/bejamin-y-juan-no-urbano-palomo.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2012/01/bejamin-y-juan-no-urbano-palomo.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-2660712757507446337</guid><pubDate>Fri, 20 Jan 2012 19:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-26T08:08:17.536+01:00</atom:updated><title>Pura lógica, a la imprenta de naranja</title><description>Lo adelantó el propio Benjamín en Facebook.&lt;br /&gt;
Solo queda esperar que las máquinas impriman más de 500 mentiras de las suyas, de las nuestras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por cierto, el lector habló y el maesto escuchó, en una vuelta de tornas 2.0.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Naranja la portada. Muchísimas gracias a todos por vuestros votos. Así da gusto.&lt;div class="separator"style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-56c2yuR78yg/TyD73zHHZgI/AAAAAAAABEk/GvGwTinHZOc/s640/blogger-image-1282457082.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://lh3.googleusercontent.com/-56c2yuR78yg/TyD73zHHZgI/AAAAAAAABEk/GvGwTinHZOc/s640/blogger-image-1282457082.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-2660712757507446337?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/NMf3BNk6e8w/pura-logica-la-imprenta-de-naranja.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lh3.googleusercontent.com/-56c2yuR78yg/TyD73zHHZgI/AAAAAAAABEk/GvGwTinHZOc/s72-c/blogger-image-1282457082.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2012/01/pura-logica-la-imprenta-de-naranja.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-3537191128937388601</guid><pubDate>Thu, 19 Jan 2012 23:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-20T00:36:41.295+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuadernos Hispanoamericanos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamin Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Editorial</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Nicanor Parra</category><title>El valor de lo diferente: Nicanor Parra</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Para Cuadernos Hispanoamericanos, la Revista Cultural, e imprescindible, que dirige Benjamín Prado le ha costa salir de 2011 casi tanto como poco arrancar el nuevo año. Los número de diciembre y enero han llegado casi a la par, y lo que fue una desazón por la tardanza del primero se ha compensado con la alegría de tener 2 regalos en periodo inesperado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Cada página de los Cuadernos tiene mucho más que textos, tienen literatura. Y para que me creáis empiezo por el principio, por el Editorial de Benjamín Prado... si el comienzo es así, cómo será el final.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BS2boFen3Cg/Txin0ljjHZI/AAAAAAAABEU/1PQ9sdJfICI/s1600/Cuadernos+738+Nicanor.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-BS2boFen3Cg/Txin0ljjHZI/AAAAAAAABEU/1PQ9sdJfICI/s320/Cuadernos+738+Nicanor.JPG" width="239" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Nicanor Parra y algo más&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado, en Cuadernos Hispanoamericanos 738, diciembre 2011&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El que no se rinde puede ser derrotado, pero no puede ser vencido, y eso es lo que ocurre con la poesía del último Premio Cervantes, el chileno Nicanor Parra, cuya fidelidad a los principios que alentaron desde los años treinta hasta ahora su escritura se ha mantenido a lo largo de los años y de los libros, a veces en las condiciones más adversas y sobreponiéndose siempre a modas, dictaduras, prohibiciones y olvidos. Los dos tomos de sus Obras completas que ha sacado Galaxia Gutenberg, uno en 2006 y otro este 2011 que ahora termina, son una apabullante demostración de dos mil doscientas páginas del modo en que ha mantenido en pie sus convicciones, a lo largo de siete décadas, el autor de Poemas y antipoemas, Canciones rusas o Sermones y prédicas del Cristo del Elquí o de la antología Chistes para desorientar a la &lt;strike&gt;policía&lt;/strike&gt; poesía, un título en el que la palabra tachada dice tantas cosas como su sustituta. Parra tiene noventa y siete años pero aún es demasiado joven para quienes no pueden comprender ni su ironía, ni su perpetua subversión, ni su carácter "profundamente democrático, liberal y ecologista desde mucho antes de que se pusiera de moda serlo y esquivo a cualquier militancia", como lo define el director de la revista The clinic, que se llama así porque salió a la calle en el momento en que el general Pinochet estaba detenido en un hospital de Londres y que en un momento dedicó un importante monográfico al poeta.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Parra nunca dejó de ser el innovador que quiso "construir una montaña rusa dentro de la poesía", pero tampoco el transgresor que decoraba las calles de Santiago de Chile, en los años cincuenta y junto a Enrique Lihn y Alejandro Jodorowsky, con los combativos murales quebrantahuesos, que eran una suma de recortes de periódico que al mezclarse dejaban ver la parte invisible de la realidad, que siempre le ha interesado por encima de todo a este indagador: "Responde sol oscuro / ilumina un instante / aunque después te apagues para siempre". La poesía de Nicanor Parra es contestataria, es politica y es sobre todo, como podrá comprobar cualquiera que la atraviese de lado a lado, una lucha feroz contra todas las limitaciones del ser humano, las espirituales, las intelectuales y las biológicas: "Qué es el hombre / Nada / si se le compara con el todo / Todo / si se compara con la nada: / Nacimiento más muerte: / Ruido multiplicado por silencio". Su receta teórica es breve, pero lo abarca todo, como podemos ver en uno de sus Discursos de sobremesa: "1% de inspiración / 2 de transpiración / &amp;amp; el resto... / suerte".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Al publicar, en 1972, sus Artefactos, que son poemas visuales, Parra pensó que su famosa antipoesía había llegado al límite; pero el golpe de Estado de los militares le puso en otro camino, que es el que emprendió en dirección contraria a Góngora, es decir, no "entre espinas crepúsculos pisando" sino justo al revés, y de ese descenso a la realidad más oscura, salen su Sermones y prédicas del Cristo de Elqui, donde reconocía que "a pesar de que vengo preparado / realmente no sé por dónde empezar", pero advertía también, de manera más que simbólica: "pronto me podrán ver / nuevamente vestido de civil". Un camino similar al que siguieron sus Discursos de sobremesa. Lo admirable de Parra es que incluso en esas circunstancias siguió inventando, metiéndose a los rincones de cada cosa, sin acomodarse y sin caer en la repetición: en todo el diccionario no hay una palabra que resuma mejor su poesía infatigable que el sustantivo búsqueda.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En un país de poetas superlativos como es Chile, nadie duda que el nombre de Nicanor Parra va en la misma estantería que los de Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, del que en Also Sprathc Altazor dice haberlo aprendido "prácticamente todo (...) / incluidas algunas malas costumbres"; y Pablo Neruda, de quien se considera "algo + que parientes lejanos / pero bastante menos que hermanos siameses". En cualquier caso, de ellos heredó la seguridad en el poder de la poesía y un punto de arrogancia: "Escribo, / luego tú existes".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Sus obras completas &amp;amp; algo +, que es el título general que le ha puesto a los dos tomos de Galaxia Gutenberg, no se llaman así por casualidad: el extra que anuncia, por supuesto, se refiere a los objetos, las fotos y los collages que reúne su trabajo, dentro del cual la sola escritura no es suficiente; pero al mismo tiempo sugiere que la poesía que él inventó una y otra vez, es algo al margen, distinto, heterodoxo, original. Ese añadido, esa ampliación de los territorios de la literatura también ha sido galardonado por el Cervantes, que esta vez reconoce el valor de lo diferente. Nincanor Parra escribió un hermoso poema a su hermana Violeta que está lleno de versos que sirven para definirlos a los dos. ¿O acaso no es él también un "árbol lleno de pájaros cantores", alguien que escribe "como quien bebe una copa de vino" y a quien se podría decir, sin temor a equivocarse: "basta que tú los llames por sus nombres / para que los colores y las formas / se levanten y anden como Lázaro"? Qué gran noticia, que a Nicanor Parra se le haya metido el Cervantes en el apellido.﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-3537191128937388601?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/N9msLaUzbto/el-valor-de-lo-diferente-nicanor-parra.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/-BS2boFen3Cg/Txin0ljjHZI/AAAAAAAABEU/1PQ9sdJfICI/s72-c/Cuadernos+738+Nicanor.JPG" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2012/01/el-valor-de-lo-diferente-nicanor-parra.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-2325455251379050612</guid><pubDate>Tue, 10 Jan 2012 18:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-10T19:47:00.777+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poema</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><title>Indicios</title><description>&lt;a href="http://www.benjaminprado.blogspot.com/2012/01/indizi-del-nuevo-ano.html" target="_blank"&gt;El sábado lo publiqué en italiano&lt;/a&gt;, hoy en castellano, el poema lo merece&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Indicios&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
En el rosal asoman las uñas del leopardo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las hojas caídas &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
se oye volar aún a las palomas muertas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El reloj cava un pozo en el hombre dormido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso es lo que aprendí &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
aquella noche, al observar mi casa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vi la ceniza, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
el musgo, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
vi el cuchillo oxidado; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
vi el cuerpo que se borra al alisar la sábana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
y la flor que se hunde en las islas del moho &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
y la gota de sangre que crece en la cereza. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso es lo que aprendí &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
aquella noche: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
vi que el color rojo &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
esperaba los dedos de la mujer herida; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
vi la estrella de mar &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
enterrada en la palma de la mano; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
vi el reptil repartido entre las uvas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue entonces, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
cuando el viento &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
sopló desde el jardín su cáncer verde; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
cuando en la taza rota habían pasado cien años; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
cuando mi piel fue un río de la luna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquella noche, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
al observar mi casa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquella noche en que busqué respuestas &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
como el silencio busca hombres dormidos &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
donde ensayar la muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-2325455251379050612?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/1vifskP52mQ/indicios.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2012/01/indicios.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-1329214636472042734</guid><pubDate>Sat, 07 Jan 2012 18:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-07T19:53:01.005+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poema</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamin Prado</category><title>Indizi del nuevo año</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-PKhwPV9wrlE/TwiUXibqBjI/AAAAAAAABEM/X564YhbcHwU/s1600/Indizi.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" rea="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-PKhwPV9wrlE/TwiUXibqBjI/AAAAAAAABEM/X564YhbcHwU/s320/Indizi.JPG" width="237" /&gt;&lt;/a&gt;Empezamos el año bloguero y vamos a celebrarlo a nivel internacional. Los Reyes me han traído un regalo en forma de pequeño y muy valioso libro, de 2.000 ejemplares numerados,&amp;nbsp;que fue publicado por la editorial Via del Vento en el año 2001. &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
De él extraigo un poema que, en ese libro, aparece como "inediti" junto a "L'uguale e il contrario". No lo entiendo del todo, pero me emociona, y creo que esa puede ser una buena definición de poesía que me gustaría compartir con quienes, un año más, seguís leyendo esta página y siguiendo a Benjamín.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Indizi&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado&lt;/div&gt;
Nel roseto s'affaciano le unghie del leopardo.&lt;br /&gt;
Sulle foglie cadute&lt;br /&gt;
si sentono volare anoca i colombi morti.&lt;br /&gt;
L'orologio scava un pozzo nell'uomo addormentato.&lt;br /&gt;
Questo è ciò ho conosciuto&lt;br /&gt;
quella notte, nell'osservare casa mia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ho visto la cenere,&lt;br /&gt;
il muschio.&lt;br /&gt;
Ho visto il coltello ossidato.&lt;br /&gt;
Il corpo che si cancella nel lisciare il lenzuolo&lt;br /&gt;
il fiore che sprofonda nelle isole della muffa&lt;br /&gt;
la goccia di sangue che cresce nella ciliegia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Questo è ciò che ho imparato&lt;br /&gt;
quella notte:&lt;br /&gt;
ho visto che il colore rosso&lt;br /&gt;
aspettava le dita di una dona ferita;&lt;br /&gt;
ho visto la stella di mare&lt;br /&gt;
sotterrata sul palmo di una mano;&lt;br /&gt;
il rettile sulle uve.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
È stato allora,&lt;br /&gt;
quando il vento&lt;br /&gt;
soffiò dal giardino il suo cancro verde;&lt;br /&gt;
quando nella tazza rotta erano passati cento anni;&lt;br /&gt;
quando la mia pelle è stata un fiume della luna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quella notte, &lt;br /&gt;
nell'osservare casa mia.&lt;br /&gt;
Quella notte in cui cercai risposte&lt;br /&gt;
come il silenzio cerca uomini addoramentati&lt;br /&gt;
dove provare la morte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-1329214636472042734?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/aT_tWOlC7tA/indizi-del-nuevo-ano.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-PKhwPV9wrlE/TwiUXibqBjI/AAAAAAAABEM/X564YhbcHwU/s72-c/Indizi.JPG" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2012/01/indizi-del-nuevo-ano.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-6361502409313488065</guid><pubDate>Sat, 24 Dec 2011 11:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-24T12:15:26.051+01:00</atom:updated><title>En estas fechas, de regalo...</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El año, al final, casi, tiene una buena noticia, y es la cuasiconfirmación del Benjamín Prado más periodista, el que se vio obligado a dejar a Juan Urbano sin la página del jueves en la sección local de Madrid para reconvertirse en un periodista de la sección Vida y Artes, de esas que nos dan un reportaje a doble página. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hoy lo ha vuelto a repetir, y la verdad, es una gozada, un regalo, vaya, y una oportunidad única para asomarme al blog en estas fechas y deciros muy alto, FELICES FIESTAS. Y dejaros, como siempre, en la mejor compañía, y, esperemos, con los mejores regalos.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Dime qué te regalan y te diré quién creen que eres&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Dime/regalan/dire/quien/creen/eres/elpepisoc/20111224elpepisoc_1/Tes" target="_blank"&gt;en El País&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 0px; -webkit-border-vertical-spacing: 0px; -webkit-text-decorations-in-effect: none; -webkit-text-size-adjust: auto; -webkit-text-stroke-width: 0px; border-collapse: separate; color: black; letter-spacing: normal; orphans: 2; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 2; word-spacing: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 0px; -webkit-border-vertical-spacing: 0px; -webkit-text-decorations-in-effect: none; -webkit-text-size-adjust: auto; -webkit-text-stroke-width: 0px; border-collapse: separate; color: black; letter-spacing: normal; orphans: 2; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 2; word-spacing: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
¿Quién hizo el primer regalo y para qué? ¿Quién lo recibió y qué dio a cambio? Esas son dos preguntas para la historia, pero hay otras para la sociología: ¿Un regalo es un espejo en el que se ve con más claridad a quien lo hace o a quien lo recibe? ¿Lo que le regalamos a una persona resume lo que pensamos de ella? Algunos regalos, por ejemplo, un buen libro, son un elogio porque demuestran que consideramos personas cultivadas a quienes los reciben; otros son un acto de incomprensión que hace pensar a sus destinatarios: ¡pero cómo ha podido creer alguien que yo me pondría esta ropa, oiría este disco o voy a echarme esta colonia! Y algunos más son solo una cuestión de negocios o una simple estrategia, aunque esos no suelen despertar la gratitud de quien los obtiene, sino su desconfianza: "Repartía regalos / como quien pone un cebo en un anzuelo, / y ¿qué pez puede amar al pescador?", dice el poeta hispanorromano Marcial.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Llega la Navidad, se encienden las luces, se acercan la Nochebuena y el día de Reyes y puede haber dudas sobre si estas fiestas son una celebración religiosa o un asunto comercial -"Consumismo / serpiente que se traga su propia cola", escribe en sus&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Ecopoemas&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;el último premio Cervantes de Literatura, Nicanor Parra-, pero parece indiscutible que del 24 de diciembre al 6 de enero todo gira alrededor de tres palabras: familia, banquete y regalo, las dos últimas, al menos, hasta donde lo permita la crisis.&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Hay muchas teorías sobre el origen de los regalos, que muy probablemente no son hijos de la amistad, sino del miedo, porque las tribus y los pueblos conquistados se los ofrecían a los invasores como símbolo de sumisión. Pero las civilizaciones dominantes también los hacían. Los fenicios entregaban telas, alhajas y objetos de vidrio o marfil a aquellos con quienes querían comerciar, para ganarse su confianza. Los griegos ya tenían la costumbre de regalar joyas, amuletos y flores a los niños, para celebrar sus cumpleaños. En Roma, la tradición de agasajar el primer día de enero al emperador, obsequiándole ramas de laurel y pasteles, pronto se extendió a los parientes y amigos, a quienes se les entregaban unas monedas de latón que servían para desearles prosperidad. Y los persas agasajaban con diversas mercancías a quienes controlaban las rutas a Oriente, para convencerlos de que hicieran tratos con ellos. Pero la apoteosis del regalo es propia de nuestra época, que de hecho ha ido multiplicando los días marcados en rojo: primero los Reyes Magos, luego la Nochebuena, San Valentín, el Día de la Madre, el del Padre... Así que regalamos mucho, pero ¿lo hacemos bien? ¿Cuántas veces sentimos alegría al rasgar el papel de colores y cuántas veces decepción?&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
"A mí eso me estuvo pasando toda la vida, mientras fui niño -recuerda el novelista Juan Marsé-, gracias a una vecina que cada año me regalaba lo mismo por Reyes: un juego de bolos de madera sin pulir, con un círculo rojo dibujado encima, seguramente porque era muy barato. Al verme la cara de desilusión, mi madre me decía: 'lo que tienes que hacer es darle las gracias y decir que es justo lo que esperabas'. Pero el caso es que yo esperaba otra cosa, un uniforme del Atlético de Aviación, que era el equipo que me gustaba porque, con ese nombre, creía que los jugadores llegaban a los partidos y se iban de ellos pilotando sus propios aviones. Cuando pasó a llamarse Atlético de Madrid, dejó de interesarme y ya solo fui del Barcelona. Así que nunca tuve aquel uniforme, que era lo que más deseaba. O sea, que los regalos son un poco como los trenes de las canciones: o los coges cuando tocan o pasan de largo y no vuelven".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Regalar es una mezcla de arte y ciencia, y para hacerlo bien hay que conocer al otro y también adivinarlo: porque si sabes exactamente cómo es, qué cosas tiene y cuáles le faltan, es más fácil acertar. "Lo fundamental cuando vas a comprarle algo a otro es olvidarte completamente de ti y de tus gustos", dice la escritora Almudena Grandes. "Muchos regalos fracasan porque nos olvidamos de la persona a la que se los vamos a hacer, como si de lo que se tratase fuera de disfrazarla de nosotros. Y lo que hay que intentar es lo contrario, entender que lo que importa no es lo que tú comprarías, sino lo que ellos quieren. De hecho, hay ocasiones en las cuales el hecho de que algo te parezca horrible es una garantía de éxito: y si no, que me lo digan a mí, ahora que mi hija se ha hecho punki...".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Y cuando llega esa hora, la de dejarse a uno mismo al margen y ponerse en el lugar del otro, ¿quiénes regalan mejor? ¿Los hombres o las mujeres? "Las mujeres, que supuestamente somos mucho más predecibles y más fáciles de descifrar en ese terreno", continúa la autora de&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Inés y la alegría,&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;"cargamos más con cosas que no nos apetecen, porque hay una serie de regalos tipo, como los perfumes, que a mí por ejemplo no me gustan, y que según las leyes de la publicidad se supone que son infalibles. A lo mejor es que como a los hombres, por lo general, les gusta menos ir de compras, lo que les ocurre es que al final van más a tiro hecho, son más convencionales y siguen más los modelos".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Si algo resulta indiscutible es que regalar es tratar de conocer, algo que siempre oscila entre lo complicado y lo casi imposible. La artista Sophie Calle fotografió todos los regalos de cumpleaños que le hicieron entre 1980 y 1993, y luego los metió en una serie de vitrinas que, al ser expuestas, ofrecían un retrato incongruente. ¿De verdad esos objetos tan distintos entre sí estaban destinados a la misma persona? "Yo tengo muy claro que alguien me conoce lo suficiente cuando me regala una botella de buen vino", dice el narrador y poeta José Manuel Caballero Bonald. "Porque de pequeño lo que más me agradaba era que me comprasen una bicicleta cada dos o tres años, un poco más grande según iba yo creciendo; pero ahora lo que me gusta es que me regalen vino de calidad, y regalarlo yo también. O sea, que si una persona me regala un vino vulgar, ya tengo claras dos cosas: que ella no sabe quién soy yo y que yo me arrepiento de conocerla".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Seguro que cualquiera que eche la vista atrás o mire su armario se dará cuenta de que la incompatibilidad de caracteres entre nosotros y lo que nos regalan se produce demasiado a menudo, en unas ocasiones porque nos dan algo por puro compromiso, o comprado en el último momento, y en otras porque hay gente que nos desconoce de toda la vida. "Es cierto que a veces abres un regalo", admite la actriz Ana Duato, en un descanso del rodaje de la serie&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Cuéntame cómo pasó,&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;"y en lugar de dar las gracias te dan ganas de decir: pero ¿quién te has creído que soy yo? Los que sí lo saben no ignoran que lo que más me gusta son los objetos familiares, cosas que no tienen un gran valor económico, pero tienen recuerdos dentro. En cuanto a mí, lo tengo clarísimo: yo regalo para triunfar, para que el otro tenga algo que le vuelve loco o algo que necesita de verdad. Y como los regalos tienen dos caras, también algo que, a ser posible, sea como un resumen o una maqueta de lo mucho que lo quieres, de lo bien que le conoces. Lo que sí he aprendido es que a veces para conseguirlo hay que saber esperar hasta que ese regalo aparece, sin dejar que las fechas te metan prisa. Precipitarse y acertar no suelen ser cosas compatibles".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
El cantante Miguel Ríos coincide en parte con ella a la hora de presentarle resistencia a los días establecidos por el calendario para intercambiarse obsequios, y confiesa: "Yo soy de poco regalar o que me regalen, y muy especialmente en eso que se llaman&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;fechas señaladas.&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Pero es cierto que, en general, la gente que me hace regalos parece conocerme bien, al menos la que está en mi círculo próximo, de manera que suelen darme lo que para mí son cosas prácticas, es decir, libros, discos, jamones, vinos o surtidos de aceites; y, en menor medida, guantes, bufandas...".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
¿Quién señala esas fechas a las que se refiere Miguel Ríos? A veces, una iglesia y a veces unos grandes almacenes o una marca comercial. La popularización de Santa Claus se produjo en 1931, cuando Coca-Cola incorporó su figura a su campaña publicitaria de Navidad y el artista Haddon Sundblom dio con la imagen de Papá Noel que se ha convertido en su estereotipo, con su gorro rojo y su barba blanca. Sus orígenes, sin embargo, están en un personaje real, el obispo san Nicolás de Myra, del siglo IV, que al saber que el padre de tres doncellas que no tenían dinero para casarse iba a vender a una como esclava, para financiar la boda de las otras dos, fue a su casa una noche y echó por una ventana abierta tres bolsas de oro. El mito, por lo tanto, ya tenía una leyenda y una tradición literaria cuando le pusieron una&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;coca-cola&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;en la mano, porque en 1808 el escritor norteamericano Washington Irving, autor de los célebres&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Cuentos de la Alhambra,&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;había publicado&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;La historia de Nueva York según Diedrich Knickerbocker,&lt;/i&gt;donde presentó a un san Nicolás que volaba en un vagón tirado por caballos y dejaba caer sus regalos por las chimeneas. Y en 1822, el poeta Clement Clarke Moore escribió otro texto que se hizo muy famoso,&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;La noche antes de Navidad,&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;en el que el vagón y los caballos se convierten en un trineo y unos renos y donde ya aparecen algunos rasgos decisivos del personaje, como su famosa risa. El caso es que la quimera de Santa Claus le ha ganado la batalla a la parábola de los Reyes Magos, que es mucho más local pero más culta y ha inspirado cuadros maravillosos de Leonardo da Vinci, Velázquez, Botticelli, Giotto, Rubens, Durero y El Bosco, o poemas como este de Rubén Darío que va mucho más allá del oro, el incienso y la mirra: "Allí había oro en cajas reales, / perfumes en frascos de hechura oriental, / incienso en copas de finos metales, / y quesos, y flores, y miel de panal".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Finalmente, ¿cuál es el regalo más raro que han recibido? A José Manuel Caballero Bonald le quisieron agasajar llevándole a casa un jabalí vivo. "Yo conocía bastante a unos guardas del Coto de Doñana y como allí, de vez en cuando, hay que abrir la veda de esos animales porque se reproducen muy deprisa y cuando hay demasiados, destruyen el ecosistema, pues cazaron un jabato y me lo quisieron dar. Les dije que no pensaba meter eso en mi casa, pero que si lo asaban, nos lo comíamos allí mismo. Y eso es lo que hicimos".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
"A mí el regalo más raro que me han hecho lo es hasta tal punto que no sé ni cómo se llama", cuenta Ana Duato. "Me lo regaló Imanol Arias y lo tengo en la cocina. Es un aparato que sirve para mantener el vino, una vez abierto, a la temperatura correcta y para succionar el aire que le pueda entrar. Tiene unos depósitos con gas y no sé cuál es su nombre. ¿Guardador? ¿Recorchador? Está en mi cocina y es estupendo, sea lo que sea".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Miguel Ríos recibió su regalo más raro en vivo y en directo: "Fue al final de una larga entrevista en un&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;late show&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;de la televisión mexicana: al acabar el programa, la presentadora me regaló un aparatoso servicio de té metálico, con su gran bandeja, sus tacitas, platillos, cucharitas y tetera. Todo labrado y envuelto en celofán rosado, con el expreso deseo de que lo disfrutara en mi casa de Madrid. Habría que haberme visto, sujetando eso ante las cámaras...".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Al novelista Ignacio Martínez de Pisón, un lector que había leído su novela&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin: 0px; padding: 0px;"&gt;Carreteras secundarias&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;le regaló "un Citroën Tiburón hecho con latas recicladas", que es en el que van a todos sitios los protagonistas de la obra, pero hubo un regalo aún más insólito: "Un amigo me compró, vete a saber por qué, un artilugio que tenías que ponerte no sé si en el tobillo o en la muñeca y que servía para calcular los kilómetros que caminas cada día. Cosa que, como puede comprenderse, no tengo el menor interés en averiguar".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
En cuanto a Almudena Grandes, la sorpresa la esperaba en su propia casa: "El regalo más extraño me lo hizo por Reyes mi hija Elisa, cuando tenía 13 años: una pluma preciosa, elegantísima, que me gustó mucho. Cuando acabé de alabársela, me dijo que la había encargado en una papelería en la que teníamos una cuenta abierta para que pudiese ir a por folios, lápices y esas cosas que necesitaba para el colegio".&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #333333; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, Times, serif; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: 140%; margin: 0px 0px 13px; padding: 0px; text-align: justify;"&gt;
Todo un mundo el de los regalos. Rompes el envoltorio y nunca se sabe qué vas a encontrar dentro. ¿Será verdad que nadie conoce a nadie?&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-6361502409313488065?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/VJd7shVC5Xk/en-estas-fechas-de-regalo.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/12/en-estas-fechas-de-regalo.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-4825835948423526727</guid><pubDate>Tue, 20 Dec 2011 08:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-20T09:00:13.215+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuadernos Hispanoamericanos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamin Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Mihura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poncela</category><title>La ideología del humor</title><description>Los Cuadernos Hispanoamericanos de noviembre llegaron en diciembre, pero bien cargados. Artículos de Justo Navarro, Jorge Boccanera, Abilio Estévez, Rodrigo Fresán, poemas de Lêdo Ivo, Isabel García Mellado o la entrevista con Antonio Orejudo... son algunos de los textos de este número magenta que busca sacarnos una sonrisa. Otra, quiero decir, además de la que surge de tus labios al ver el ejemplar en el buzón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;El humor no tiene ideología&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Por Benjamín Prado. Cuadernos Hispanoamericanos, nº 737&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-nTqKrJ_um2g/Tuz-WK8mhAI/AAAAAAAABEE/YoG1Rjo1aeM/s1600/IMG_2571.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://4.bp.blogspot.com/-nTqKrJ_um2g/Tuz-WK8mhAI/AAAAAAAABEE/YoG1Rjo1aeM/s320/IMG_2571.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;¿El humor no tiene ideología? ¿La alegría no tiene prestigio literario? ¿Una comedia no se puede tomar en serio? En la entrevista que publicamos en este número de Cuadernos Hispanoamericanos, el escritor Antonio Orejudo sostiene que uno de los misterios sin resolver de la literatura española actual es que sea tan solemne, cuando se basa en obras tan joviales como El libro de buen amor, La Celestina, el Lazarillo de Tormes o El Quijote, y se pregunta si el problema se debe a que "alguien, en algún momento, hizo circular la consigna de que reírse con los libros era de derechas o era una frivolidad, y ahí seguimos." Es una teoría interesante. Y, desde luego, es un hecho, porque la verdad es que en España y, por extensión, en toda Latinoamérica se publican muy pocos libros de humor, y menos aún que sean capaces de combinar humor y calidad, algo efectivamente incomprensible en el país de la novela picaresca, Cervantes o el Quevedo más satírico. ¿Tendrá también la culpa de eso la Guerra Civil? Tal vez en parte, si atendemos a la apreciación global que tenemos de autores como Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura o Edgar Neville, todos ellos partidarios, en principio, de los sublevados de 1936, lo mismo que Ramón Gómez de la Serna. "A Jardiel y Mihura, que son unos genios, les colgaron en su momento el cartelito de fascistas y ésa ha sido su desgracia. En otros países habrían sido canonizados", sentencia Orejudo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mihura logró hacerse un clásico con Tres sombreros de copa, y tiene en sus solapas títulos tan notables como El caso de la señora estupenda, Maribel y la extraña familia, Ninette y un señor de Murcia, A media luz los tres y otras piezas teatrales que mezclan sátira, costumbrismo y absurdo con soltura y sentido de la anticipación y que no hacen nada extraño que colaborara con Luis García Berlanga y Rafael Azcona en el guión de Bienvenido, Mister Marshall. Pero tal vez es Jardiel Poncela el más sobresaliente de los autores de eso que se ha llamado "la otra Generación del 27", precisamente la del humor. Sus comedias y novelas son magníficas, siempre rayando lo inverosimil, y con ellas dinamitó hasta tal punto el naturalismo que gobernaba la escena española, que la crítica de la época lo atacó sin piedad, aunque no lograron vencerle ni vivo ni muerto. Mientras aún estuvo &amp;nbsp;de este lado del más allá, fue capaz de presentarse una tarde en el teatro donde por la noche se iba a estrenar una de sus obras y hacer que desclavasen del suelo la butaca en la que iba a sentarse el periodista más temido de la época, para clavarla al revés, es decir, mirando en dirección contraria al escenario, argumentando que, como de todas formas no se iba a enterar de nada, le daría igual estar de frente que de espaldas. Cuando falleció por no hacerle caso a uno de sus títulos, Morirse es un error, aún muy joven, a los cincuenta años, y, entonces sí, ya un poco olvidado y en la ruina, lo hizo sólo como repliegue estratégico, para tomar impulso hacia la posteridad, que es donde continúa: a los espectadores les sigue hipnotizando su mezcla de intriga, surrealismo y diversión, y es imposible una temporada que no tenga en la cartelera Eloísa está debajo de un almendro, Angelina o el honor de un brigadier, Los ladrones somos gente honrada, Un marido de ida y vuelta o, entre todas muchas posibles, Los habitantes de la casa deshabitada. Pero es cierto que, como dice Antonio Orejudo, la política y los abismos abiertos por el golpe de Estado que él suscribió, aunque fuese a su manera un tanto inconsciente y de un modo similar al de Ramón Gómez de la Serna, tuvieron algún peso en su decadencia, porque cuando en 1944 emprendió una gira por Latinoamérica que debía de haber sido su confirmación y en la que había invertido todo lo que tenía, los republicanos exiliados lo sabotearon y quedó en bancarrota. Atacado tanto por sus correliginonarios como por sus enemigos, se fue viniendo abajo y no mucho después, la enfermedad, un violento cáncer de laringe, se ocupó del resto. En su sepultura, ordenó poner una frase que explica hasta qué punto se le puso amargo el humor: "Si queréis los mayores elogios, moríos".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por suerte, hoy en día nadie le mira a Jardiel la bandera para ir al teatro a ver una de sus obras o cuando lee cualquiera de sus novelas, Amor se escribe sin hache, Espérame en Siberia, vida mía, o Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, y ése es un síntoma de la normalidad democrática en la que vivimos. Buena cosa, porque reírse es terapeútico y el sentido del humor es uno de los ingredientes básicos de la inteligencia. Por eso, que autores como Antonio Orejudo o Felipe Benítez Reyes sean seguidos cada vez por más lectores es una gran noticias. Y que otros como Jardiel Poncela o Mihura no caigan en el olvido, también.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-4825835948423526727?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/sQrLw8hSYSw/la-ideologia-del-humor.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-nTqKrJ_um2g/Tuz-WK8mhAI/AAAAAAAABEE/YoG1Rjo1aeM/s72-c/IMG_2571.JPG" height="72" width="72" /><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/12/la-ideologia-del-humor.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-3639540288811955819</guid><pubDate>Sat, 17 Dec 2011 15:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-17T21:33:08.661+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamin Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Rafael Alberti</category><title>Un oscuro laberinto</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Benjamín Prado nos muestra, en la &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/Revista/sabado/Quien/esconde/tesoro/Alberti/elpepirsa/20111217elpepirsa_4/Tes" target="_blank"&gt;edición de hoy de El País&lt;/a&gt;, su faceta más periodística. En la que también destaca. Publica un reportaje sobre uno de los temas que más conoce, tanto por sobrada documentación, como por experiencia en primera persona. Rafael Alberti y él fueron grandes amigos, desde que Benjamín se encontró con el escritor, un día por casualidad, en un bar de Las Rozas, donde vivía el aún joven Prado. Desde entonces hasta siempre, la relación entre Benjamín y Prado ha sido muy estrecha. Benjamín escribió sobre sus 13 años con el escritor el libro "A la sombra del ángel", y&lt;a href="http://www.benjaminprado.blogspot.com/search?q=Rafael+alberti" target="_blank"&gt; posteriormente en muchas charlas, artículos, tribunas y opiniones&lt;/a&gt; ha hablado sobre la codicia y la usura que rodea la herencia de la obra de Alberti. Hoy nos entrega otro capítulo de una historia que se está gestando, y que no parece tener fin. "Las cosas que han pasado cambian continuamente", dice Benjamín PRado en su mentira nº11 en el libro Ecuador. Y así parece ser con la vida del gran Alberti, que no deja de cambiar, ni siquiera 109 años después de su nacimiento. &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;¿Quíén esconde el tesoro de Alberti?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado en &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/Revista/sabado/Quien/esconde/tesoro/Alberti/elpepirsa/20111217elpepirsa_4/Tes" target="_blank"&gt;El País&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="border: currentColor; text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/--NrZ9KzYHYQ/Tuy6XJFYxmI/AAAAAAAABD8/OOk5AcvXxcs/s1600/BP+Alberti.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" oda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/--NrZ9KzYHYQ/Tuy6XJFYxmI/AAAAAAAABD8/OOk5AcvXxcs/s1600/BP+Alberti.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Trece de julio de 1990. Roma y El Puerto de Santa María. Mientras en la capital de Italia un camión atraviesa la ciudad lleno de cuadros, dibujos y serigrafías de Picasso, Miró o Tàpies y de cartas y libros firmados por Neruda o Pasolini, en el hermoso municipio de la bahía de Cádiz un coche nupcial empieza a rodar lentamente hacia los juzgados. El primero ha salido del número 88 de la Via Garibaldi, en el barrio del Trastevere, un antiguo convento de color naranja convertido en casa de vecinos, y el segundo de una casa llamada Ora Marítima, construida muy cerca del océano, en la urbanización Las Viñas. Las dos viviendas tienen en común al poeta Rafael Alberti y se diferencian en que una la compartió con quien fue su mujer durante casi 60 años, la escritora María Teresa León, y en la otra va a instalarse con la que está a punto de ser su nueva esposa, una profesora 44 años más joven que él, llamada María Asunción Mateo. Aunque, en realidad, hay otra diferencia importante: la casa junto al río Tíber donde pasó los últimos 14 años de su exilio, era suya y de León; pero la que está en su localidad natal pertenece al Ayuntamiento, que se la ha cedido para que pueda cerrar allí, tranquilamente, el formidable círculo de su vida.&lt;/div&gt;
&lt;div style="border: currentColor; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="border: currentColor; text-align: justify;"&gt;
Hoy, 21 años más tarde y a los 12 de haber fallecido Alberti, el chalet Ora Marítima sigue en manos de su viuda; la mayoría de las obras de arte y manuscritos que salieron de Roma para ser conservados y expuestos en una fundación que iba a abrirse en Cádiz se trasladó en medio de un enorme escándalo a El Puerto de Santa María y al final fue disuelta, por falta de fondos, en 2010, han desaparecido; y el piso de Via Garibaldi, donde continúa viviendo su novia de los años setenta, la bióloga catalana Beatriz Amposta, con la que inició una relación cuando María Teresa ya estaba enferma de alzheimer, arrastra una deuda de más de 60.000 euros que los administradores de la finca se disponen a cobrar exigiendo que los herederos se hagan cargo de ella o que la propiedad sea embargada y se subaste.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Dos despachos de abogados de Madrid están a punto de emprender una batalla legal en la que se verán implicados la hija del poeta, Aitana Alberti León; los descendientes de sus dos hermanos por parte de madre, Gonzalo y Enrique de Sebastián; su viuda y su antigua compañera sentimental e inquilina del inmueble, Beatriz Amposta, a la que el autor de Roma, peligro para caminantes escribió un libro titulado Amor en vilo que, hasta el día de hoy, continúa inédito. Rafael Alberti solía repetir que él escribía para dejar una estela; pero como se ve, lo que ha dejado es un oscuro laberinto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La casa de Via Garibaldi era, efectivamente, el hogar donde Rafael Alberti y María Teresa León habían pasado gran parte de su destierro en Italia, un país al que llegaron después de vivir 24 años en Buenos Aires, tras el golpe de Estado de 1936; y era también una especie de santuario por lo civil al que peregrinaban escritores y políticos antifranquistas ansiosos de conocer a aquella pareja mítica que simbolizaba tantas cosas: la Generación del 27, la República, la Guerra Civil, el éxodo de los derrotados, el Partido Comunista… Por añadidura, no era raro que quienes franqueaban aquella puerta se encontrasen en el interior con Pasolini, Fellini, Vittorio Gassman o cualquiera de los españoles que se dejaban caer por esa ciudad a la que, según sostenía el mismo Alberti, sus compatriotas solo iban por dos motivos: a ver al Papa o a verlo a él.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En Italia, los Alberti habían vivido en Milán y en otra casa en Roma, pero cuando el poeta recibió el Premio Lenin de la Paz, en 1965, utilizaron el dinero del galardón para comprar el piso de Via Garibaldi, que todos los que conocieron definen como un auténtico museo: "Las habitaciones estaban repletas de cuadros de Picasso, Miró, Guinovart, Quatrucci…", contaba en 1976 el pintor y crítico Francisco Arniz Sanz en el libro Aproximación a Rafael Alberti y María Teresa León. Y no solo eso, porque también había muchísimas obras propias, como recuerda la sobrina del escritor, Teresa Sánchez Alberti, que fue la encargada, junto con el director del Patronato de Cultura de la Diputación de Cádiz, el vicepresidente de la Fundación Rafael Alberti y la abogada Cristina Almeida, de ir a retirar los materiales de la casa del Trastevere para que fueran llevados a Cádiz: "Había infinidad de cosas, por ejemplo, muchísimas litografías de mi tío, a veces tiradas enteras, que en algunos casos, al parecer, se vendieron más tarde a la propia Fundación al triple de lo que valían; y cosas inéditas por todas partes, apuntes, esbozos, cuadernos escritos de puño y letra por él y por María Teresa…".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Tras quince días de trabajo, el legado quedó embalado en 386 cajas de cartón. Y cuando el tesoro llegó a la capital andaluza y empezó a hacerse su inventario en un almacén de la calle del Rosario, se pudo comprobar que, sobre todo, esas cajas estaban llenas de problemas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El lunes 16 de julio, tres días después de su boda con María Asunción, ese legado, que fue tasado por los especialistas en unos dos mil millones de pesetas, fue presentado por el autor de Marinero en tierra y su nueva mujer a la prensa. Fue la última vez que se les vio sonreír, porque a partir de ese instante todo fueron conflictos, malas noticias y sorpresas desagradables.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Nada más casarse, Alberti se alejó de muchas de las personas a las que quería. Sus memorias, La arboleda perdida, fueron censuradas, como puede comprobarse comparando las primeras ediciones de su segundo tomo y las últimas, y desaparecieron de sus páginas sus amigos más cercanos y en ocasiones hasta su hija Aitana y su sobrina Teresa, que era quien lo había cuidado desde su retorno a España, quien se ocupaba de casi todos sus asuntos domésticos y en cuya casa vivió mientras se recuperaba del accidente de coche que tuvo en 1987. "La boda la organizaron mientras yo estaba en Italia ocupándome de su patrimonio", asegura Teresa. "Yo me enteré de que se había casado por los periódicos. Nada más regresar a mi casa, lo telefoneé y me dijo: 'No quiero que vengas'. Y al día siguiente, llamaron a mi puerta y cuando abrí era un notario que venía a exigirme que le devolviese los poderes que me había dado mi tío para que me ocupase de sus asuntos".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Alberti y su esposa, María Asunción Mateo, que no ha querido participar en este reportaje, empezaron a presentar una queja tras otra en la Diputación de Cádiz, un día porque las tareas de clasificación iban despacio; otro porque el almacén de la calle del Rosario no reunía las condiciones necesarias; o porque se habían mezclado obras de arte con objetos personales que no tenían por qué estar incluidos en la donación. El resultado fue que los políticos que gobernaban la institución accedieron a disolver la Fundación Rafael Alberti y poner en manos de la pareja todo aquello que había llegado a Cádiz por deseo del autor de Cal y canto y pagado con dinero público. El matrimonio anunció entonces que se abriría una nueva Fundación en El Puerto de Santa María, en una casa en la que el escritor vivió de niño, y que en ella, como aún puede leerse en su página web oficial, estarían "depositados no solo los recuerdos de la infancia del universal poeta, sino también la donación que junto a su primera esposa, María Teresa León, hizo en 1978 a su ciudad natal". Eso nunca fue cierto, porque la gran mayoría de las obras que fueron sacadas de Via Garibaldi nunca han vuelto a salir a la luz y, desde luego, jamás han sido vistas en las salas de ese centro al que el escritor José Manuel Caballero Bonald, falseando una vocal, solía referirse como "la fundición."&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
A partir de entonces, Alberti no volvió a publicar más libros de poemas. Sí redactó, en cambio, varios testamentos: firmó uno el 9 de mayo de 1991; otro, 24 horas después; uno más al año siguiente, el 10 de octubre; otros dos el 11 de junio de 1993 y el 25 de mayo de 1995; y finalmente, tres más, el 27 de febrero, el 3 de abril y el 10 de diciembre de 1996. En el definitivo no le dejaba prácticamente nada a su hija Aitana, mientras que a su viuda le otorgaba "todo el contenido de las casas donde han residido" y "el ejercicio de los derechos de explotación de toda su obra, tanto literaria como pictórica, en toda la amplitud prevista por la Ley de Propiedad Intelectual"; y a los dos hijos de esta, los derechos de autor de sus libros más señalados, para él Marinero en tierra, Ora marítima, Baladas y canciones del Paraná y Los ocho nombres de Picasso y para ella La arboleda perdida, Sobre los ángeles, A la pintura y Retornos de lo vivo lejano. De la casa de Via Garibaldi no se decía nada, pero ese silencio tiene una explicación: Alberti no quería dejar desamparada a Beatriz Amposta, y aunque primero le ofreció, como recuerda Teresa Sánchez, vender ese inmueble y comprarle un apartamento, más tarde le mandó un documento en el que la autorizaba a vivir en la casa del Trastevere y la nombraba propietaria del libro que había escrito para ella, Amor en vilo. Todo ello parece combinar mal con las acusaciones a Amposta de tener ocupada su casa, no permitirle entrar en ella y haberle robado un cuadro de Motherwell y una cerámica de Picasso, que están publicadas en un dudoso tercer tomo de La arboleda perdida del que su editor, Mario Muchnik, afirma tener mil pruebas que demuestran, como mínimo, que Alberti no fue su único autor.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Rafael y yo mantuvimos una amistad muy intensa tras romper nuestra relación sentimental, que acabó en 1981, tras regresar de un viaje a Nueva York en el que, por cierto, escribió un poema en el que vaticina el derrumbe de las Torres Gemelas", dice Beatriz Amposta; "él me telefoneaba prácticamente todos los días, hasta que hubo una última conversación en la que me dijo: 'No puedo llamarte más, me lo han prohibido'. Cuando se contó que había venido a Roma y que yo no le había dejado entrar en su casa, ¡resulta que estábamos juntos en el Hotel d'Inghilterra! Si yo dejé mi casa en piazza Santa María y me vine a vivir a Via Garibaldi fue porque él me lo pidió, me dijo que le estaban expoliando y me suplicó que me encargara de cuidar sus cosas. Así lo hice, hasta que él mandó a su sobrina Tere a buscarlas. Después, su viuda me llamó para amenazarme, para decirme que me iban a desahuciar y que me preparase, porque la apoyaban Felipe González y el Rey… He estado quince años luchando en los tribunales, que me han dado la razón uno tras otro, porque yo estoy aquí legalmente y tengo mis derechos. Y en cuanto a los famosos 60.000 euros, en Roma como en todas partes las derramas las tienen que pagar los propietarios, no los inquilinos. Si Rafael me hubiera pedido que me marchara, yo le habría dicho: dame tres meses para buscar otro lugar. Pero él no hizo nada de eso, sino todo lo contrario. Y finalmente, en cuanto a la comunidad de vecinos de esta casa, resumo quiénes son recordando que cuando yo le propuse al Ayuntamiento de Roma que se pusiera en la fachada una placa que recordase que aquí había vivido Rafael Alberti, se opusieron".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Aitana Alberti, que vive desde hace décadas en Cuba, cree que la situación no puede tardar en resolverse: "Han pasado 11 años desde su muerte, y es el momento de que se liquide de una vez por todas la sociedad de bienes gananciales que unía el patrimonio común de mis padres. Y esa casa tendrá que pasar a manos de sus herederos. A mí, en cualquier caso, lo que me gustaría es que en Via Garibaldi se abriera alguna clase de centro de estudios del exilio. Esa casa fue un punto de encuentro de todos los antifranquistas, una especie de isla a salvo de la dictadura terrible que había en España, y por ella pasaron los intelectuales más importantes del siglo XX. Creo que son dos razones de peso para ser conservada".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Las palabras destino y sentido son la misma con las letras en un orden diferente. Ahora, dos bufetes de Madrid, Écija Abogados y el Estudio Legal Pérez-Alhama, tratan de volverlas a convertir en una sola para que la casa de Rafael Alberti y María Teresa León no llegue en ruinas al futuro. No será fácil. El abogado Juan José Pérez Calvo, del Estudio Legal Pérez-Alhama, a quien los administradores de Via Garibaldi han pedido que localice a los herederos del inmueble, del cual en el registro solo constan como propietarios el poeta y su esposa, fallecidos, respectivamente, en 1999 y 1988, y que les reclame la deuda, dice que esta se debe "a que no se ha pagado ninguna de las cuotas mensuales desde 1990, ni tampoco el tanto por ciento que le corresponde a ese piso por las reparaciones y restauraciones que se han llevado a cabo en estos años, muchas de ellas impuestas por el Ayuntamiento de Roma. Y si nadie paga, el embargo se pondrá en marcha".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Otro despacho de Madrid, Écija Abogados, representa a Aitana Alberti y también trata de solucionar el asunto de la casa del Trastevere: "Nosotros pusimos una demanda en Cádiz, donde murió Alberti, y cuando la jueza que la tramitaba se inhibió de ella porque, según dijo, 'el caso le venía grande', pusimos otra en Majadahonda (Madrid), donde falleció María Teresa León, para solicitar que se haga un inventario de los bienes del matrimonio y que se liquide la sociedad de gananciales. En lo que respecta a Via Garibaldi, 88, al ser un bien tangible, las cuentas están muy claras: a Aitana Alberti le corresponde un 66% de la propiedad; a los descendientes de los otros dos hijos de su madre, que viven una en París y el otro en Burgos, un 12% a cada uno; y a la viuda de Alberti, un 10%. Eso es inamovible. En cuanto a Beatriz Amposta, reside allí porque Alberti la autorizó a ello". ¿Entonces? "Bueno, pues entonces habrá que llegar a un acuerdo económico entre las partes", dice Juan José Pérez Calvo, "y si no se alcanza, emprender un litigio. Y en cualquier caso, alguien va a tener que pagar la deuda, o al final la casa será subastada". El horizonte se está poniendo negro sobre la casa de color naranja, cuyo precio de mercado ronda el millón doscientos mil euros. En 1988, a Alberti le pagaron por sus obras completas poco más de seis mil.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="border: currentColor; text-align: justify;"&gt;
Hay demasiadas manos tendidas y una sola llave. El poema sobre las Torres Gemelas al que se refería Beatriz Amposta se publicó en el libro Versos sueltos de cada día y dice, entre otras cosas: "Aquí no baja el viento, / se queda aquí en las torres, / en las largas alturas, / que un día caerán, / batidas, arrasadas de su propia ufanía". Ojalá que esos versos sean menos clarividentes que su autor, que este 16 de diciembre hubiera cumplido 109 años, y no adivinen hoy el futuro de su casa de Roma como él adivinó entonces el de los rascacielos de Nueva York.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-3639540288811955819?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/S2EZ-dMiXYY/un-oscuro-laberinto.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/--NrZ9KzYHYQ/Tuy6XJFYxmI/AAAAAAAABD8/OOk5AcvXxcs/s72-c/BP+Alberti.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/12/un-oscuro-laberinto.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-6341215953637055520</guid><pubDate>Sun, 11 Dec 2011 16:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-11T17:13:55.558+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poema</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamin Prado</category><title>Un domingo, Roto</title><description>Hace mucho que la poesía no se acerca por el blog, y quería aprovechar este triste domingo de diciembre para arrojar un poco de cera azul a las nubes grises.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;Roto&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado. En &lt;i&gt;No me cuentes tu vida&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 13px; font-style: normal;"&gt;Solo, en medio de todo;&lt;br /&gt;estar tan solo&lt;br /&gt;como es posible,&lt;br /&gt;mientras ellos vienen&lt;br /&gt;muy despacio,&lt;br /&gt;se agrupan,&lt;br /&gt;ponen su campamento,&lt;br /&gt;invaden,&lt;br /&gt;talan,&lt;br /&gt;hunden,&lt;br /&gt;derriban las palabras&lt;br /&gt;una a una,&lt;br /&gt;se reparten mi vida,&lt;br /&gt;poco a poco,&lt;br /&gt;levantan su pared&lt;br /&gt;golpe a golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después se van;&lt;br /&gt;se marchan&lt;br /&gt;lentamente,&lt;br /&gt;pensando:&lt;br /&gt;-Nunca podrás huir de todo lo que has perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez tengan razón.&lt;br /&gt;Tal vez es cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero llega otro día,&lt;br /&gt;el cielo quema&lt;br /&gt;su cera azul encima de las casas;&lt;br /&gt;yo regreso de todo lo que han roto,&lt;br /&gt;busco entre lo que tiene&lt;br /&gt;su propia luz,&lt;br /&gt;encuentro&lt;br /&gt;la mirada del hombre que ha soplado unas velas,&lt;br /&gt;el limón que jamás es parte de la noche;&lt;br /&gt;ato,&lt;br /&gt;pongo de pie,&lt;br /&gt;reúno los fragmentos,&lt;br /&gt;me convierto en su suma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo vuelve&lt;br /&gt;otra vez;&lt;br /&gt;las palabras&lt;br /&gt;llegan donde yo estoy;&lt;br /&gt;son las palabras&lt;br /&gt;perfectas,&lt;br /&gt;las que tienen&lt;br /&gt;mi propia forma,&lt;br /&gt;ocupan cada hueco&lt;br /&gt;y cierran cada herida.&lt;br /&gt;Las palabras que valen para hacer estos versos&lt;br /&gt;y sentarse a esperar que regresen los bárbaros.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-6341215953637055520?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/ITsM611iONQ/un-domingo-roto.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>3</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/12/un-domingo-roto.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-1325611382345495445</guid><pubDate>Thu, 08 Dec 2011 10:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-08T11:35:01.244+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">jueves en Madrid</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamin Prado</category><title>Un hogar sin hache</title><description>Esta semana celebramos en España el aniversario de nuestra constitución, el 6 de diciembre, para ser más exactos, y por eso, para que no la olvidemos y para que recordemos que lo que tiene dentro es más que una sucesión de artículos, he querido rescatar un texto de Juan Urbano. Además, hoy es jueves, ¿os acordáis cuándo los jueves Juan Urbano se asomaba a las páginas de El País para hacernos pensar? ¡Qué tiempos aquellos en los que pensábamos!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Una vivienda constitucional&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/vivienda/constitucional/elpepiespmad/20070111elpmad_7/Tes" target="_blank"&gt;en El País&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
﻿&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Al acabar la Guerra Civil española, Pablo Neruda y Rafael Alberti fueron a París a llorar por su República y a recuperarse del hambre que habían pasado, sobre todo el segundo, durante el asedio de Madrid. Lo hicieron con tanto fervor que muy pronto empezaron a engordar y, según cuenta el poeta gaditano en su autobiografía, &lt;i&gt;La arboleda perdida,&lt;/i&gt; solían ir de vez en cuando a una librería en cuyo escaparate estaban expuestas las obras de Victor Hugo, para medirse con ellas. "Tranquilo, camarada", decía cualquiera de los dos, "aún llegamos sólo hasta el tomo quince, de manera que podemos seguir comiendo".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;!-- ************* Fin Destacados **************** --&gt;&lt;!-- ************* El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Las claves **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Las claves **************** --&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Juan Urbano pensó que Neruda y Alberti tal vez no habrían cabido en el 17,49% de las viviendas de Madrid capital, que son las que, según un informe del Instituto de Estadística, tienen una superficie menor a 51 metros cuadrados, sobre todo si uno de ellos estuviera leyendo &lt;i&gt;Los miserables&lt;/i&gt; y el otro &lt;i&gt;Nuestra Señora de París.&lt;/i&gt; "Imagínate", se dijo, "si es que en ese espacio, antes de entrar en tu casa a leer el periódico, tienes que dejar fuera el suplemento del día, porque entero no cabe".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La verdad es que la cosa no es tan graciosa para los miles de personas que tienen que vivir en un lugar donde no les cabe la vida, y Juan se tomó a sí mismo como ejemplo. "Vamos, que es que mi hogar es tan pequeño que habría que escribirlo sin hache", bromeó, acordándose de la cantidad de territorio que había tenido que ir ganándole a la nada, a base de imaginación y muebles diminutos, plegables o multiusos: tenía puertas correderas, un aseo del tamaño de una cabina de teléfonos, un sofá-cama, una mesa de cocina abatible y, entre otras cosas, un armario con ruedas; y estaba muy contento porque un par de días antes había encontrado en un todo a cien una tabla de planchar-escalera. Bueno, por eso y porque, al lado de tantos jóvenes que no pueden salir del domicilio familiar porque no les da el sueldo para independizarse, todavía se consideraba un privilegiado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Como París no es sólo el lugar al que van a refugiarse los exiliados como Alberti, sino también el sitio donde comienzan las revoluciones, parece ser que en Francia los tribunales van a empezar a aceptar denuncias de quienes consideran que no poder acceder a una vivienda digna es ser privados de un derecho constitucional.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y como resulta que la Constitución española también recoge en su artículo 47 que "todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada", y asegura que "los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación", Juan tuvo la esperanza de que el ejemplo francés se propagase a nuestro país al leer la primera parte de ese Artículo 47, y al leer la segunda, un ataque de risa.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"O sea", exclamó entre carcajadas, "que si la especulación inmobiliaria es anticonstitucional, ya ves lo que de verdad les importa la Constitución a todos esos políticos que tanto la defienden y van por ahí dando discursos con la boca llena de ces mayúsculas".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y como hacía un frío de mil demonios, se metió en un bar a tomarse un café y a pensar en lo raro que es este país, donde en ocasiones la ley parece estar supeditada al dinero y en el que ocurren paradojas y agravios comparativos tan extraños como el que supone que a los que invocan ciertos artículos de la Constitución se les llame patriotas y a los que exigen que se cumplan otros se les llame alborotadores, como suele ocurrir con los colectivos de jóvenes que, de un tiempo a esta parte, se manifiestan en Madrid y en el resto de las ciudades de España para pedir que alguien les dé lo que les corresponde. "Es que lo mismo que hay gente que te roba lo que les pensabas regalar", pensó Juan Urbano, "hay otros que te piden casi todo lo que tienes a cambio de darte lo que legítimamente ya es, o debería ser, tuyo".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Acabó el café y, según se alejaba calle de Atocha arriba, se dijo: "Ojalá los colectivos por una vivienda digna no dejen de manifestarse. Ojalá a todos los que no tienen ninguna casa se les unan los que tienen una de la que no pueda decirse que sea digna y adecuada. Ojalá lleguen a los tribunales y los jueces les den la razón. Ojalá lo que sea, cualquier cosa menos este derecho vulnerado".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-1325611382345495445?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/wjuoGFqqAbg/un-hogar-sin-hache.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/12/un-hogar-sin-hache.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-5421884398988134399</guid><pubDate>Sat, 03 Dec 2011 10:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-12-03T12:02:48.855+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Poema</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamin Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Babelia</category><title>El Barry Gifford poeta</title><description>Pese a que El País nos privó de Juan Urbano, parece que no están tan ciegos como para prescindir de Benjamín Prado. El &lt;a href="http://www.benjaminprado.blogspot.com/2011/11/lena-al-arbol.html" target="_blank"&gt;lunes pudimos leer una doble página, imprescindible, en la sección&amp;nbsp;Arte&amp;amp;Vida&lt;/a&gt;, y hoy leemos en Babelia una crítica sobre el poeta Barry Gifford.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Que la muerte contenga tus fantasmas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/muerte/contenga/fantasmas/elpepuculbab/20111203elpbabpor_21/Tes" target="_blank"&gt;Babelia, El País&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Aunque sea más conocido por novelas como &lt;i&gt;Corazón salvaje&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Perdita Durango&lt;/i&gt; y por las adaptaciones al cine que han hecho de ellas los directores David Lynch y Álex de la Iglesia, Barry Gifford es también un poeta muy interesante, que escribe a menudo con la nostalgia de quien hubiese preferido ser otro y vivir en una época distinta. Ambas cosas las demuestra este libro, &lt;i&gt;Back in America,&lt;/i&gt; donde el autor de &lt;i&gt;La vida desenfrenada de Sailor y Lula&lt;/i&gt; reúne una serie de poemas magníficos entre los que destacan poderosamente aquellos en los que se presenta como un discípulo de la Generación Beat, en cuyas filas le hubiese gustado militar.&lt;/div&gt;
&lt;!-- google_ad_section_end() --&gt;&lt;!-- ***** Fin de Entradilla ***** --&gt;&lt;!-- ***** Estatico de noticia ***** --&gt;&lt;!-- ***** Estatico de noticia ***** --&gt;&lt;!-- ***** Info complementaria ***** --&gt;&lt;!-- ***** Despiece ***** --&gt;&lt;div class="listado_despiece"&gt;
&lt;!-- ***** Otros webs ***** --&gt;&lt;!-- ***** Fin Info Complementaria ***** --&gt;&lt;!-- ***** Cuerpo ***** --&gt;&lt;!-- google_ad_section_start() --&gt;&lt;!-- Info complementaria --&gt;&lt;!-- ************* Tabla **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Tabla **************** --&gt;&lt;!-- ************* Destacados **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Destacados **************** --&gt;&lt;!-- ************* El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Las claves **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Las claves **************** --&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por supuesto que en &lt;i&gt;Back in America&lt;/i&gt; hay poemas muy notables que hablan de otras cosas, como 'Eurídice en Rumanía', donde nos recuerda cómo se puede echar de menos lo que nunca has tenido, al observar a una desconocida que pasea por Bucarest e imaginarse cuánto va a "odiar no volver a verla jamás"; o algunos de los más sentimentales, como 'Amor verdadero' y 'Recuerdo', protagonizados por una mujer parecida a "una flor / caída / perfecta". Pero los más impactantes son aquellos en los que cuenta cómo ve expuesto en un bar el manuscrito de &lt;i&gt;En el camino,&lt;/i&gt; según él escrito por Jack Kerouac "desde el ardiente corazón egipcio de América"; o habla de Allen Ginsberg; o de uno de los músicos que le marcó con su piano el ritmo a la prosa &lt;i&gt;beat,&lt;/i&gt; Thelonious Monk, cuyo sonido calcan él y su magnífica traductora, Blanca Tortajada, en este alejandrino &lt;i&gt;bebop:&lt;/i&gt; "La música de Monk se ha robado a los sueños"; o le hace un sentido homenaje a Gregory Corso, enterrado en Roma, muy cerca de Shelley, y al que recuerda envidiando al propio Kerouac por saber morir tan joven y despide de esta forma: "Oh, Gregory, ojalá te lleves la eternidad / igual que capturaste / el tiempo en la tierra, sabiendo desde el principio / que en realidad no había nada que perder. / Apártate, Capitán Poesía, / dile al viejo Percy lo que hay".&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La capacidad de Gifford para escribir relatos dentro de sus poemas, queda clara en 'El día que murió Allen Ginsberg', que recuerda en su comienzo la famosa elegía de Auden a Yeats: "Me levanté temprano / miré por la ventana / las mercancías que cruzaban / por el Hudson / el sol saliendo / reacio, un día más frío / del esperado. / Había escuchado la noche anterior / que Allen estaba enfermo y se moría (...) / y era extraño encontrarme / en Nueva York, su ciudad (...) / El periódico decía / que hacía poco había terminado / un nuevo libro (...) / Muerte y fama". Gifford imagina al autor de &lt;i&gt;Aullido&lt;/i&gt; encontrándose con Kerouac "en un cielo budista", y decide no asistir a su funeral, pero a la hora en la que el sepelio debía de estarse celebrando, alguien llama al timbre de su casa y él está seguro de que cuando vaya a abrir se encontrará a Ginsberg, "de pie, junto a la puerta / diciendo: no me he muerto, / pero no quería perdérmelo". Y acaba contando cómo ese genio &lt;i&gt;beat&lt;/i&gt; que le había ordenado a su propio miedo, en alguna ocasión, "que la muerte contenga sus fantasmas", había sido, junto con Kerouac, su mayor inspiración cuando empezó a escribir: "Me dieron la esperanza / de que se podían hallar / la belleza y el sentido / en mitad del caos. / Se lo dije / una vez / y Allen dijo: / ¡Mantén la esperanza!".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
Hay dos buenas razones para leer &lt;i&gt;Back in America:&lt;/i&gt; descubrir a Barry Gifford como poeta y recordar los buenos que fueron el Kerouac de &lt;i&gt;Mexico City blues&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Big Sur,&lt;/i&gt; el Ginsberg de &lt;i&gt;La caída de América&lt;/i&gt; o el Gregory Corso de &lt;i&gt;Gasolina.&lt;/i&gt; Releer es un modo de lograr que a la muerte se le escapen algunos de sus fantasmas. -﻿&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-5421884398988134399?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/kBCjMrz0aSw/el-barry-gifford-poeta.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/12/el-barry-gifford-poeta.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-277037947656481714</guid><pubDate>Mon, 28 Nov 2011 18:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-28T19:50:34.117+01:00</atom:updated><title>Leña al árbol</title><description>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-cWIcfr4fST0/TtPXs6zGAXI/AAAAAAAABD0/zcy80ohtpTc/s1600/le%25C3%25B1a+del+arbolv2.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="248" src="http://2.bp.blogspot.com/-cWIcfr4fST0/TtPXs6zGAXI/AAAAAAAABD0/zcy80ohtpTc/s320/le%25C3%25B1a+del+arbolv2.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Algún lunes tenía que ser. Una buena noticia en el periódico. Un gran artículo, por extensión y por calidad. A la que nos tiene acostumbrados Benjamín, hoy en página doble. Reflexión sobre la felicidad desde la infelicidad. Aquí queda:&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Hacer leña del árbol caído, ¿El deporte nacional?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado en El País&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Al final de un combate siempre hay tres tipos de espectadores posibles: los que aplauden al ganador, los que se apiadan del vencido y los que celebran su derrota. En un mundo tan veloz como el nuestro, donde la continua necesidad de cambios y novedades vuelve provisional cualquier prestigio, hace mucho tiempo que esa parte del público, la que prefiere festejar la caída de los ídolos a su ascenso, es la más numerosa. Para comprobarlo, sólo hay que ver los índices de audiencia de todos esos programas de televisión que hablan de carreras echadas a perder, estrellas venidas a menos, matrimonios rotos o fortunas dilapidadas. La exhibición del fracaso, sin embargo, es un buen negocio para la prensa rosa o amarilla y un mal camino para nosotros, porque nos convierte en coleccionistas de naufragios, en oscuros visitantes de las ruinas. ¿Por qué despierta tanta curiosidad la ceremonia de la decadencia? ¿En el siglo XXI asistimos al declive de las celebridades y a la comercialización de sus problemas como en el XIX se iba a los circos a ver al Hombre Elefante, a la Mujer Liliputiense o a la caravana de personas insólitas que protagonizaron la película La parada de los monstruos, de Tod Browning, el Esqueleto Humano, las Niñas Siamesas, el Torso Viviente o el Hermafrodita? Da la impresión, al menos, de que consideramos a la mayor parte de los que triunfan unos impostores y, en consecuencia, nos gusta que se los desenmascare y humille en público, tal vez porque creemos que su castigo, de alguna forma, nos purifica y nos iguala a todos. Luego, sólo hay que mezclar a Albert Camus con Oscar Wilde para estar de acuerdo con el primero en que "es más fácil lograr la fama que merecerla" y con el segundo en que "un tonto nunca se repone de un éxito". No hay perdón para quienes no saben estar a la altura de las cimas a las que han llegado.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Creo que el motor de todo esto es el resentimiento", dice el filósofo Gustavo Bueno, que es autor, entre otros muchos libros, del ensayo Telebasura y democracia. "En España el éxito se admira, pero no se perdona, probablemente porque somos muy orgullosos y como en la admiración hay casi siempre un punto de acatamiento, sentirla por alguien nos llena de rencor hacia él. No hay más que ver con qué ferocidad tratamos a los expresidentes del Gobierno, que sólo se diferencian de Luis XIV en que a ellos no les cortamos la cabeza".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿Es entonces nuestro país especialmente cruel con sus compatriotas más sobresalientes? La escritora Elvira Lindo también cree que sí: "Los españoles tenemos un problema con el éxito. Aceptamos mal no ya el dinero ajeno, sino casi diría que el bienestar ajeno. Es algo cultural y supongo que tiene raíces religiosas. Aquí cuando se tiene algo es mejor no enseñarlo ni hacer ostentación de ello. Le tenemos miedo a la envidia y a que esa envidia nos estropee los buenos momentos. Por eso veneramos a los ídolos caídos. Cuando una persona está en lo alto ayudamos a derrumbarla, y hay una cierta propensión al linchamiento. Eso sí, cuando esa persona está totalmente caída, nos vuelve a caer bien, le perdonamos los errores pasados y la comprendemos".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Resulta inquietante darse cuenta del modo en que le da la razón el epitafio que hizo poner en su tumba el dramaturgo Enrique Jardiel Poncela: "Si queréis los mayores elogios, moríos".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El director de cine Agustín Díaz Yanes comparte con preocupación esas teorías: "La verdad es que si sumamos las opiniones de Gustavo Bueno y Elvira Lindo, sale un retrato bastante siniestro, que viene a decir que vapuleamos a todos los expresidentes menos a Adolfo Suárez, porque de él ya se ocupa el alzhéimer. Por eso, antes le llovían las críticas a derecha e izquierda y ahora se ha ganado el respeto general. Como modelo de comportamiento da pánico: significa que las únicas estatuas que nos interesan son las que terminan arrancadas de sus pedestales y pateadas por el pueblo, como la de Sadam Hussein en Bagdad. Sólo que en nuestro caso no se hace para celebrar la caída de un dictador, sino para que paguen nuestros platos rotos personas cuyos dos únicos delitos, en muchos casos, son o haber dejado de tener éxito o tener demasiado".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por suerte, nada de eso ocurre sólo en España. En Estados Unidos, por ejemplo, la policía acostumbra a utilizar a los personajes populares para hacerse publicidad, difundiendo sus fotos en comisaría cuando los detienen y son fichados. Algunas de esas imágenes, en las que se ve a David Bowie, Jim Morrison, Frank Sinatra o Jimi Hendrix bajo arresto, son legendarias, como la de Jane Fonda levantando el puño ante la cámara, tras ser acusada de tráfico de drogas y resistencia a la autoridad, sin duda para asustarla y que dejase de encabezar manifestaciones contra la guerra de Vietnam. Y la tradición sigue ahora con los actores Keanu Reeves, Carmen Electra, Robert Downey, Hugh Grant o, entre otros muchos, Lindsay Lohan, a quién los jueces sentenciaron a pasar su libertad condicional trabajando en un tanatorio de Los Ángeles, donde pronto tocaron a tres paparazzis por cada coche fúnebre.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En el deporte, donde tanto los medios de comunicación como los aficionados tienden a exaltar los triunfos y dramatizar las derrotas, la muchedumbre parece rugir de placer viendo a Diego Armando Maradona caer desde su mito al lodo; o escuchando al boxeador Myke Tyson decir que está sin blanca, cuando antes gastaba miles de dólares en alimentar a los dos tigres que tenía como mascotas; o contando los torneos que ya no gana y los patrocinadores que abandonan al golfista Tiger Woods, tras acusarle su esposa de un kilómetro de infidelidades. En España, la sombra de la sospecha también se alimenta de oscuros titulares cuando campeones del nivel del ciclista Alberto Contador o la atleta Marta Domínguez son acusados de dopaje. Los dos se han quejado de ser víctimas de uno de esos linchamientos a los que se refería Elvira Lindo. "Me pongo a pensar y me parece increíble que se me haya hecho un juicio público de esa clase, lleno de comentarios gratuitos y malintencionados por parte de personas que parecían querer que me sancionaran y acabasen con mi carrera para poderlo contar", ha dicho el ganador del Tour de Francia, el Giro de Italia y la Vuelta a España, cuyo juicio en Lausana, a cargo de la Unión Ciclista Internacional y la Agencia Mundial Antidopaje, se ha seguido como si fuera la escena final de una película de suspense.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y la corredora, persuadida de que tal vez es precisamente el peso de las muchas medallas que ha ganado lo que tira de ella hacia abajo, considera que se ha visto "obligada a sufrir la pena del telediario", porque hasta que fue exculpada de la acusación de traficar con sustancias prohibidas en la llamada Operación Galgo, "la prensa me trató como a lo peor, mientras que la justicia, en la que confío al cien por cien, me ha declarado inocente".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿En eso se han convertido los periódicos, las emisoras de radio y, sobre todo, las cadenas de televisión, inundadas de programas donde los colaboradores opinan a gritos y los invitados no se sabe si van a vender su dignidad o a intentar rehacer su castillo con las piedras que le arrojan sus entrevistadores? Más de uno preferiría, tal vez, parecerse a estos versos grandilocuentes de Francisco Villaespesa: "Ni la derrota en mi valor rehúyo... / Mas, antes de rendirme fatigado, / me encerraré en la torre de mi orgullo, / y en sus escombros moriré aplastado". Pero fuera de los poemas las cosas no son tan sencillas.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El cantante Antonio Orozco cree que "el público en general es limpio, es inteligente y es muy generoso, pero parece que en determinadas franjas horarias el deporte nacional no sea el fútbol, sino hacer leña del árbol caído. Y esa gente siempre receta lo mismo, que es la medicina de la desgracia ajena, y lanza un mensaje idéntico: no se preocupen, por mal que les vaya a ustedes, a estos otros les va aún peor. Y a muchos eso les reconforta y les anima. Y otros se aprovechan de ello". No hemos debido de avanzar mucho, a juzgar por lo que se parece eso a lo que cuenta Nietzsche de la Grecia del siglo V antes de Cristo, en su obra El ocaso de los ídolos: "La influencia de Sócrates se basó en su astucia, porque adivinó que su fealdad, sus limitaciones y su decadencia moral hipnotizarían a una sociedad que en todas partes estaba a un paso de la depravación; así que se presentó como un caso extremo de la miseria colectiva, y lo pusieron en un altar". No por mucho tiempo, porque como se sabe, al final lo condenaron a morir envenenándose con cicuta, tras culparlo de cuestionar a los dioses y de corromper a la juventud ateniense. ¿Qué índice de audiencia habría tenido hoy la retransmisión en directo de su suicidio, que desde el siglo XVIII nos hemos tenido que conformar con ver en el cuadro de Jacques-Louis David expuesto en el Museo Metropolitano de Nueva York? ¿Hubiera tenido tantas visitas en Internet como el ahorcamiento de Sadam Husein en Irak?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Porque parece que eso, la cuota de pantalla, lo justifica todo. La pregunta es si la telebasura y sus alrededores manipulan a los espectadores o los obedecen, como cree Gustavo Bueno: "La gente le exige a sus televisores que sean espejos además de pantallas, y que en ellos se representen sus propias frustraciones. Es una ecuación que sirve de terapia: si esos personajes que fueron conocidos y respetados tienen unas vidas tan complicadas y las nuestras no son ni la mitad de difíciles, es que en el fondo no nos va tan mal. Y además podemos desahogarnos con ellos". Queda claro que en este mundo no hay nada más fácil que pasar de aplaudidos a abofeteados.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El presentador Jaime Cantizano cree que "los famosos siempre se han consumido deprisa, y más ahora, que hay muchos más canales de televisión, todos ellos en busca de una exclusiva, y por añadidura también hay una cámara en cada rincón del mundo, en cada teléfono móvil, lo que hace que todo esté a la vista continuamente, con lo cual es muy difícil mantener el misterio. ¿Cómo iba a haberlo, si todo va a Facebook o a Twitter a los cinco minutos de haber ocurrido, a veces porque lo cuelga la gente y a veces porque lo cuelgan los mismos interesados, que a menudo tienen la obsesión de reinventarse, para seguir en la brecha? Ahora, sí que es verdad que en España eso resulta complicado, porque aquí, primero, olvidamos con rapidez y, segundo, tenemos la costumbre de desechar al que tropieza de un modo en que nunca lo harían en EE UU, Inglaterra o Alemania".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Tengo la impresión", dice el actor Santiago Segura, "de que esa frase nuestra tan célebre de 'virgencita, virgencita, que me quede como estoy', tiene una parte oculta, que es 'y que los demás empeoren'. Es igual que cuando nos reímos al ver a alguien caerse en la calle, o dar un tropezón. ¿Por qué lo hacemos? A lo mejor es porque ver tambalearse a otros nos da sensación de estabilidad. Y con respecto a la tele, es probable que nos cueste poco pasar de las ganas de saber a la simple curiosidad y de ahí al morbo, pero todo se puede hacer bien o mal. Manuel Summers, por ejemplo, hizo un documental buenísimo que se titula Juguetes rotos, donde se cuenta qué pasó con el futbolista Guillermo Gorostiza, el boxeador Paulino Uzcudum o el torero Nicanor Villalta. Y lo hizo como homenaje, no como burla, ni para conseguir que los espectadores se comparasen con los protagonistas y fuesen felices porque salían ganando".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En su reciente libro Historia cultural del dolor, el profesor Javier Moscoso estudia el modo en que la Iglesia y los Estados usaron siempre el arte con fines propagandísticos e intimidatorios, para que los cuadros en los que se representaban tormentos o ejecuciones fuesen instaurando entre la población una "economía del sufrimiento", un "teatro de la crueldad" y un "museo del horror" en los que "el cuerpo, ya fuera el del criminal o el del mártir, estuvo llamado a convertirse en ejemplo".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La exposición de los cadáveres de Gadafi y su hijo en el congelador de una carnicería de Trípoli, reproducida hasta la náusea en todos los monitores del planeta y celebrada por tantos con júbilo, alivio o indiferencia, nos hace pensar que no se equivoca Moscoso cuando dice que "hemos cambiado las sábanas, pero dormimos en camas ajenas nuestros sueños de violencia".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Recién celebradas las elecciones generales, resueltas con la mayoría absoluta del Partido Popular y la deblacle del PSOE, las palabras ganador y perdedor, éxito y fracaso, victoria y derrota están por todos lados, y dada la situación, parece que, esta vez más que nunca, muchos votos han sido menos una apuesta política que un ajuste de cuentas. Algo normal, por otra parte, en el proceso democrático.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La pregunta es cuántas personas van a brindar por el éxito de los que han reconquistado el poder y cuántas por la capitulación, la deshonra o el siniestro total de quienes han tenido que entregarlo, cuyos apellidos se han vuelto sinónimos de hundimiento, catástrofe, decadencia... ¿Miraremos ese proceso con los mismos ojos con los que muchos contemplan los programas de televisión donde los contertulios, que con frecuencia actúan como una especie de Santa Inquisición por lo civil o Tribunal Supremo de andar por casa, se ensañan con los personajes de los que hablan, siempre con la moral cargada de cuchillos y en busca de lo vergonzoso, lo obsceno, lo inconfesable?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En uno de ellos, la entrevista a la madre de uno de los imputados por el asesinato de la joven Marta del Castillo ha provocado una reacción tan indignada de los ciudadanos y de los familiares de la víctima, que varias empresas han decidido retirar su publicidad del espacio. Pero también es cierto que esas declaraciones, por las que al parecer se pagaron diez mil euros, fueron seguidas por casi dos millones de espectadores.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Vivir es ver volver", dijo Azorín. Es una gran frase, llena de inteligencia y melancolía, pero muy fácil de envenenar: sólo hace falta sustituir volver por perder para que se transforme en un pensamiento siniestro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-277037947656481714?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/Vl9sTVO3zlw/lena-al-arbol.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-cWIcfr4fST0/TtPXs6zGAXI/AAAAAAAABD0/zcy80ohtpTc/s72-c/le%25C3%25B1a+del+arbolv2.JPG" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/lena-al-arbol.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-6068786943481605351</guid><pubDate>Sat, 26 Nov 2011 09:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-26T10:51:10.313+01:00</atom:updated><title>Noche de fútbol en Madrid</title><description>Benjamín Prado es madridista por devoción. Una característica que no será motivo de loa para todos, pero que agradecemos porque eso quiere decir que el fútbol es una de sus preocupaciones, y por lo tanto uno de sus temas para sus artículos. Hubo un tiempo que escribía crónicas sobre fútbol, y&amp;nbsp;desde que abrimos el blog, allá por el 2008 &lt;a href="http://benjaminprado.blogspot.com/search/label/F%C3%BAtbol" target="_blank"&gt;nos ha dejado interesantes textos sobre este deporte&lt;/a&gt;. Por eso, hoy, que el Real Madrid y el Atlético de Madrid, los dos mejores equipos de la ciudad, se enfrentan en el llamado derbi, he desempolvado un texto del año 2003 en el que Benjamín habla de fútbol, y aprovecha para, independientemente del diseño de la camiseta, sacarle los colores a todos los equipos, que apoyan a los violentos que acuden al fútbol a amedrentar y a mostrar su violencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que en este tema sí se ha avanzado algo en estos 7 años. Creo que cada vez hay menos y que algunos equipos han dejado de mirar para otro lado. Pero aún quedan energúmenos. Benjamín los denunciaba así:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Madrid - Atlético&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/Madrid-Atletico/elpepiespmad/20030116elpmad_5/Tes" target="_blank"&gt;El País. 16/01/2003&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Puedes impedirle a alguien que robe, pero no que sea un ladrón, dice en uno de sus libros el escritor austriaco Arthur Schnitzler, y por desgracia uno puede confirmar la veracidad de esa frase dos o tres veces por día, sólo hace falta cambiar ladrón por canalla, mentiroso, idiota o criminal y el aforismo vuelve a ser cierto. Sin embargo, no hay por qué quedarse nada más que con la segunda parte de la sentencia, con su mitad desesperanzada, y olvidar la primera, porque en ese cincuenta por ciento de lo que dice el autor de &lt;i&gt;El teniente Gustl &lt;/i&gt;están contenidos los principios de la ley y el orden, que no tienen nada que ver con lo que piensan de ellos los reaccionarios, quienes entienden la justicia únicamente como una máquina de represión, un ajuste de cuentas. ¿Qué es más importante, castigar un delito o evitarlo? Sería una pregunta sencilla, si no fuera por la cantidad de presidentes del Gobierno y ministros del Interior que la contestan al revés y por los escasos esfuerzos que suelen dedicarle a la prevención los defensores de la represión. Suenan parecidas esas dos palabras, represión y prevención, pero son una lo contrario de la otra, sobre todo para las víctimas.&lt;/div&gt;
&lt;!-- ***** Otros webs ***** --&gt;&lt;!-- ***** Fin Info Complementaria ***** --&gt;&lt;!-- ***** Cuerpo ***** --&gt;&lt;!-- google_ad_section_start() --&gt;&lt;!-- Info complementaria --&gt;&lt;div class="info_complementa" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;!-- ************* Tabla **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Tabla **************** --&gt;&lt;!-- ************* Destacados **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Destacados **************** --&gt;&lt;!-- ************* El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Las claves **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Las claves **************** --&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Ya que estamos en la semana del derbi Real Madrid-Atlético de Madrid, que la ciudad entera tiene la cabeza y la boca abarrotadas de Raúl, Fernando Torres y etcétera; ya que éste será un hermoso domingo de Cibeles o Neptuno, la Castellana o el Manzanares; ya que todo eso, llevemos la frase de Arthur Schnitzler al Santiago Bernabéu y cambiemos ladrón por vándalo, salvaje o cualquier cosa que prefieran y signifique lo mismo. Estamos de acuerdo en la parte negativa: nadie puede evitar que los ultras violentos dejen de ser lo que son -pongan ustedes el adjetivo-. En lo que no parece que haya tanta seguridad es en el otro cincuenta por ciento de la cuestión: es posible evitar que alguien haga el salvaje, que importune, agreda, insulte, cohíba o amenace a los demás. ¿Es posible? La respuesta es sí. ¿Se hace? La respuesta es no.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El ministro de Justicia acaba de anunciar una medida para evitar que los hinchas violentos vuelvan a entrar en los estadios: colocarles una pulsera electrónica que permitirá a la policía saber dónde están exactamente en cada momento y comprobar que a la hora del partido no entran al campo. La idea, que está en proceso de pruebas pero ya se ha aplicado a algunos violadores y otros presos en libertad condicional, es interesante y sustituye al método clásico que siguen en Gran Bretaña y que consiste en recluir a los forofos en las comisarías, a la hora del encuentro. No sé si, además, será práctica, pero ¿por qué no probarla y ver qué ocurre? Lo que está claro es que lo que no hagan las autoridades no lo van a hacer los clubes de fútbol, que son, a partes iguales, cómplices y rehenes de los ultras. El Real Madrid y el Atlético de Madrid, como todos los equipos, no sólo toleran a los radicales, sino que los ayudan y los ensalzan. Los neonazis, o lo que sean, llegan a tener sus propias oficinas dentro de los estadios, reciben entradas gratuitas y acompañan al equipo en los desplazamientos; la mayor parte de los jugadores les ríe las gracias, se deja entrevistar por ellos para sus &lt;i&gt;fanzines,&lt;/i&gt; jamás los censura y los considera, igual que los directivos, la parte más activa de la afición, ignorando que el otro noventa por ciento de esa misma afición los odia, se avergüenza de compartir sus colores con ellos y suele combatirlos con claridad en el propio estadio, cuando montan alguno de sus numeritos o exhiben alguna de sus pancartas fascistas. El último martes se oyó cantar en el Bernabéu a los ultras contra su propio jugador Tote, por su supuesto interés en ser fichado por el Atlético de Madrid, y el resto de los aficionados les contestó coreando a pleno pulmón el nombre del muchacho, un jugador estupendo ninguneado por el entrenador Del Bosque, tan ecuánime en otras cosas y tan injusto en este caso.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Ojalá la pulsera electrónica de la policía entre pronto en vigor y aleje del fútbol a los que sólo saben convertir los estadios en tabernas, la rivalidad deportiva en una pelea de matones y las fiestas, en funerales. Cuando eso ocurra, un derbi como el Real Madrid-Atlético del domingo será exclusivamente lo que tiene que ser: pura diversión, ni más ni menos. Todo lo demás, sobra.﻿&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-6068786943481605351?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/ZhlN6jRzMJw/noche-de-futbol-en-madrid.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>19</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/noche-de-futbol-en-madrid.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-1606727092308827167</guid><pubDate>Mon, 21 Nov 2011 21:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-21T22:26:01.950+01:00</atom:updated><title>La nueva portada del nuevo libro, que puedes ganar dedicado</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El otro día Benjamín Prado nos hizo partícipes de la decisión de elegir la&amp;nbsp;portada de su nuevo libro "Pura Lógica" (aún puedes hacerlo, votando en la encuesta que está activa a la derecha de este blog). Hoy Benjamín nos propone otro juego con motivo de la próxima salida de la nueva edición de Iceberg. Una edición esperada, y renovada. Así nos lo propone él...&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Te mando la portada de la nueva edición de Iceberg, que tiene seis cambios, aparte de la cubierta y la contra. ¿Jugamos con los amigos del blog a descubrir esos cambios? A ver quién acierta el juego de las seis diferencias, unas más fáciles que otras. Hay poemas nuevos, desaparecidos, versos que han cambiado de sitio, citas que no estaban y un nombre que se ha convertido en otro... Al primero que lo descubra todo, le envío un libro dedicado". &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Podéis usar los comentarios del blog para dejar vuestras respuestas así sabremos, realmente, quién es el primero. &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Por cierto, ¿de qué me suena a mi el dibujo de la portada :-)? ¿Sabéis quién lo dibujó? (Esta pregunta no entra en el concurso).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-cqe6JhO65Ow/TsrBEOxPySI/AAAAAAAABDU/MF4RBRbOgxw/s1600/Nueva+portada+de+Iceberg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://3.bp.blogspot.com/-cqe6JhO65Ow/TsrBEOxPySI/AAAAAAAABDU/MF4RBRbOgxw/s640/Nueva+portada+de+Iceberg.jpg" width="404" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-1606727092308827167?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/vVmrUae9Zgo/la-nueva-portada-del-nuevo-libro-que.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-cqe6JhO65Ow/TsrBEOxPySI/AAAAAAAABDU/MF4RBRbOgxw/s72-c/Nueva+portada+de+Iceberg.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>10</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/la-nueva-portada-del-nuevo-libro-que.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-4555849293079345213</guid><pubDate>Thu, 17 Nov 2011 18:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-17T19:13:59.321+01:00</atom:updated><title>De cara, qué cruz</title><description>No, lo siento, no he podido desmarcarme del ambiente preelectoral que nos invade. Pero ya que no puedo salir, por lo menos me lo tomaré con humor y si de es un humor muy inteligente y algo ácido, pues mejor. Pues eso, que siguiendo con la tradición se seguir recordando a Juan&amp;nbsp;Urbano,&amp;nbsp;os dejo con un artículo (hoy sí, en jueves)&amp;nbsp;que publicó Benjamín Prado en el año 2004 en &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/cara/tienes/elpepiespmad/20040219elpmad_7/Tes" target="_blank"&gt;El País&lt;/a&gt;. Aquel año las elecciones fueron en marzo y el carnaval estaba cerca. Estas las veremos con las navidades a la vuelta de la esquina. A ver si va a resultar que los Reyes Magos que nos prometen los regalos en cada mitín van a ser un invento...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Qué cara tienes&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado. 19/02/2004&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Todas las caras tienen su cara y su cruz, pero la primera carece de importancia y la segunda es, en el fondo, lo único que importa: la cruz, el contenido, la pura verdad. A los políticos, por ejemplo, les gusta buscar caras famosas para apoyar sus candidaturas, y a veces esas caras se convierten en un problema. Por ejemplo, entrevistan a la actriz Brooke Shields para que dé su opinión en una campaña antitabaco y ella declara: "El fumar mata y si te mueres, has perdido una parte muy importante de tu vida". O sale la cantante Mariah Carey apoyando un programa de ayuda alimentaria al continente africano y dice: "Siempre que pongo la tele y veo esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas". O sea, que ya ven.&lt;/div&gt;
&lt;!-- ***** Otros webs ***** --&gt;&lt;!-- ***** Fin Info Complementaria ***** --&gt;&lt;!-- ***** Cuerpo ***** --&gt;&lt;!-- google_ad_section_start() --&gt;&lt;!-- Info complementaria --&gt;&lt;div class="info_complementa" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;!-- ************* Tabla **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Tabla **************** --&gt;&lt;!-- ************* Destacados **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Destacados **************** --&gt;&lt;!-- ************* El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin El dato **************** --&gt;&lt;!-- ************* La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La cifra **************** --&gt;&lt;!-- ************* La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin La frase **************** --&gt;&lt;!-- ************* Las claves **************** --&gt;&lt;!-- ************* Fin Las claves **************** --&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Ahora que se acercan las elecciones generales de marzo, la ciudad se llenará, como siempre, con los carteles publicitarios que ponen los partidos en los muros y las farolas, y las caras de los aspirantes a presidente del Gobierno, más retocadas para la ocasión que el moño de una cantante folclórica, se multiplicarán por mil, transformándolos a cada uno de ellos en un auténtico ejército, en una criatura poliédrica de miles de ojos, poseedora del don de la ubicuidad y en algunos casos, gracias a la incongruencia de sus promesas, capacitada para moverse, igual que el ángel de un relato de Jorge Luis Borges, a la vez hacia el Norte y el Sur, hacia Oriente y Occidente.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Fíjense en esas caras que nos llaman, nos observan y nos silban música celestial, estemos donde estemos. Fíjense en lo que intentan transmitir: sinceridad, astucia, honradez, confianza. Y decidan qué parte es el hombre y qué parte es el disfraz. Hagan memoria de sus donde dije digo, digo Diego y sus de este agua no beberé, y decidan.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
No deja de ser curioso, de cualquier forma, que el inicio de la carrera electoral coincida casi con la llegada de los carnavales, que empiezan en Madrid mañana y acabarán el día 25, Miércoles de Ceniza, con el clásico entierro de la sardina.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por cierto, que lo de la sardina también es un disfraz, porque lo que se enterraba originalmente el primer día de Cuaresma, como símbolo de los ayunos de carne que se avecinaban, era una loncha de tocino a la que la gente, al parecer, llamaba "sardina". O sea, que el cerdo se transformó en pescado; lo cual, como metáfora de la política, tampoco está nada mal, tal vez, con perdón.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Se me ocurre que, ya que los carnavales y las elecciones van a juntarse, pensemos en las segundas si fuesen los primeros. No es ningún disparate, dados los precedentes, taparse los oídos para no oír los dircursos y hacerse unas cuantas preguntas: ¿Qué hay debajo de las caras de esos hombres que salen en los carteles promocionales? ¿Qué pasará cuando uno de ellos, alterando apenas un par de letras, pase de pretendiente a presidente? ¿Todos ellos son ellos mismos o alguno es otro, como se dice, sólo que con otra cara? Y ese otro, ¿es otro o es el mismo de antes? Señor, qué zozobra.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por cierto, un cirujano francés llamado Laurent Lantieri acaba de asegurar en París que está preparado para efectuar el primer trasplante de cara de la historia y que, si le dejan, le colocará a un paciente desfigurado el rostro de un muerto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los periodistas le preguntaron a Lantieri qué ocurriría con el cadáver al que se le quitase la cara para ponérsela al otro: "Cubriré al difunto", aseguró, "con una máscara de látex que reproduzca su semblante. Así se podrá celebrar sin problemas el funeral". No me digan que no da todo un poco de miedo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Estamos en febrero, la ciudad se va a llenar a la vez de carteles y de máscaras. Los bailarines bailarán y los políticos dirán cosas que, de un modo u otro, se parecerán a lo que la modelo Claudia Schiffer dijo hace no mucho de la modelo Naomi Campbell: "Esa rastrera sinvergüenza merece ser asesinada a coces por un asno.... y yo soy justo la indicada para hacerlo...". Que disfruten. Madrid será una fiesta. Está a punto de empezar el carnaval.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-4555849293079345213?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/XA7VVHjlnpQ/de-cara-que-cruz.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/de-cara-que-cruz.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-9029890307095026541</guid><pubDate>Tue, 15 Nov 2011 22:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-15T23:51:02.774+01:00</atom:updated><title>Acróbatas en un escenario de rock y poesía</title><description>&lt;div style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-LptqmFg_pCw/TsLrbQTCpTI/AAAAAAAABC0/yPTJ7dgbqX0/s1600/tn_all.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="215" src="http://3.bp.blogspot.com/-LptqmFg_pCw/TsLrbQTCpTI/AAAAAAAABC0/yPTJ7dgbqX0/s320/tn_all.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;El pasado domingo los vecinos de l'Hospitalet, y allegados, disfrutaron, en el &lt;a href="http://www.festivalacrobatas.com/index2011.html" target="_blank"&gt;marco del Festival Acróbatas&lt;/a&gt;. de un concierto que aunque no fue único, sí fue especial.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-LptqmFg_pCw/TsLrbQTCpTI/AAAAAAAABC0/yPTJ7dgbqX0/s1600/tn_all.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-nPifl2h4O8I/TsLrmEdMXsI/AAAAAAAABC8/pLPTlOuutxg/s1600/tn_Benjam%25C3%25ADn.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="134" src="http://4.bp.blogspot.com/-nPifl2h4O8I/TsLrmEdMXsI/AAAAAAAABC8/pLPTlOuutxg/s200/tn_Benjam%25C3%25ADn.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-0gAtRs7pF4M/TsLr6py5x8I/AAAAAAAABDM/-GrmB4v0S5o/s1600/tn_Ruben.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="134" src="http://1.bp.blogspot.com/-0gAtRs7pF4M/TsLr6py5x8I/AAAAAAAABDM/-GrmB4v0S5o/s200/tn_Ruben.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;No fue único porque &lt;a href="http://benjaminprado.blogspot.com/search/label/Pereza" target="_blank"&gt;no es la&amp;nbsp;primera vez que Pereza y Benjamín Prado se juntan, son ya varios los&amp;nbsp;conciertos&lt;/a&gt; con el&amp;nbsp;que&amp;nbsp;este trío ha deleitado a los amantes de la música y la poesía porque eso fue lo que hubo el pasado domingo sobre el escenario.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pero sí fue especial porque según ha publicado Benjamín en su twitter: &lt;/div&gt;
&lt;div class="tweet-row" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-dhO6oOgeDQU/TsLrwgIvTOI/AAAAAAAABDE/5iYbEPZnYTY/s1600/tn_Leiva.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/-dhO6oOgeDQU/TsLrwgIvTOI/AAAAAAAABDE/5iYbEPZnYTY/s200/tn_Leiva.JPG" width="134" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="tweet-user-name"&gt;@&lt;a class="tweet-screen-name user-profile-link js-action-profile-name" data-user-id="370712872" href="https://twitter.com/#!/pradobenjamin" title="Benjamín Prado"&gt;pradobenjamin&lt;/a&gt;&lt;span class="tweet-full-name"&gt;: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Fue genial lo de L`Hospitalet, y los 3, Rubén, Leiva y yo, pensamos lo mismo: nos divertimos siempre, pero éste es que más nos ha gustado.&lt;/div&gt;
&lt;div class="tweet-row" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="tweet-row" style="text-align: justify;"&gt;
Nosotros no estuvimos, y no por falta de ganas. Pero queremos dar las gracias a debit que con un "todavía alucinado" nos remitió un email con algunas fotos de ese día. Y gracias, también a &lt;a href="http://www.youtube.com/user/verines82" target="_blank"&gt;verines82&lt;/a&gt;, que ha subido a Youtube alguno de los vídeos que he tomado prestados para este post, al igual que a &lt;a href="http://www.youtube.com/user/mraktaeb" target="_blank"&gt;mraktaeb&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="tweet-row"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="tweet-row" style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;
Así podemos disfrutarlo "casi" como si hubiéramos estado allí:&lt;/div&gt;
&lt;div class="tweet-row" style="text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/BLoDCxr7Fgk" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;

&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/cEXYOg-5aNw" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;

&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/CEePA2fWEQk" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-9029890307095026541?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/8OlCocVMFhg/acrobatas-en-un-escenario-de-rock-y.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/-LptqmFg_pCw/TsLrbQTCpTI/AAAAAAAABC0/yPTJ7dgbqX0/s72-c/tn_all.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/acrobatas-en-un-escenario-de-rock-y.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-1074381801717362403</guid><pubDate>Sat, 12 Nov 2011 17:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-12T18:49:05.804+01:00</atom:updated><title>Pura Lógica, portada democrática</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Esta mañana Benjamín Prado me enviaba las dos propuestas de portada&amp;nbsp;(desplegadas)&amp;nbsp;para su nuevo&amp;nbsp;libro de Aforismos&amp;nbsp;que finalmente se llamará&amp;nbsp;"Pura Lógica". &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Te envío dos posibles portadas y decidimos democráticamente", decía Benjamín. Pues eso, expresemos nuestra opinión. Clicad en la encuesta situada a la derecha del blog,&amp;nbsp;y votad, verde o naranja.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-hMVit935vug/Tr6wS18Ld5I/AAAAAAAABCc/JFoiS8kN7DM/s1600/Pura+Logica+Naranja.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="177" src="http://1.bp.blogspot.com/-hMVit935vug/Tr6wS18Ld5I/AAAAAAAABCc/JFoiS8kN7DM/s400/Pura+Logica+Naranja.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-fgkHlEz4rVc/Tr6wV1H3YJI/AAAAAAAABCk/TaaggNaHpN4/s1600/Pura+L%25C3%25B3gica+Verde.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="178" src="http://4.bp.blogspot.com/-fgkHlEz4rVc/Tr6wV1H3YJI/AAAAAAAABCk/TaaggNaHpN4/s400/Pura+L%25C3%25B3gica+Verde.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-1074381801717362403?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/7SglJjlAb0A/pura-logica-portada-democratica.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/-hMVit935vug/Tr6wS18Ld5I/AAAAAAAABCc/JFoiS8kN7DM/s72-c/Pura+Logica+Naranja.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>11</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/pura-logica-portada-democratica.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-7350404323087411853</guid><pubDate>Sat, 12 Nov 2011 09:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-12T11:01:05.926+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Crítica</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><title>Crítica en breve</title><description>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Afortunadamente, pese a que se está cargando las mejores colaboraciones (como la de Benjamín los jueves), El País mantiene Babelia, un imprescindible análisis cultural que cada sábado nos informa de la actualidad de los mejores libros y en la que se cuelan críticas y opiniones como las de Benjamín Prado, que en esta ocasión nos habla de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Un crimen en Calcuta&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-6nX6eLchbl0/Tr5DRyUO9iI/AAAAAAAABCU/ubKO-jNU6Tk/s1600/portada-un-crimen-calcuta_grande.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Por Benjamín Prado en&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/crimen/Calcuta/elpepuculbab/20111112elpbabpor_21/Tes" target="_blank"&gt; El País, en Babelia.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-6nX6eLchbl0/Tr5DRyUO9iI/AAAAAAAABCU/ubKO-jNU6Tk/s1600/portada-un-crimen-calcuta_grande.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-6nX6eLchbl0/Tr5DRyUO9iI/AAAAAAAABCU/ubKO-jNU6Tk/s320/portada-un-crimen-calcuta_grande.jpg" width="193" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; line-height: 22px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Narrativa. Cada vez que Jerry Delfont se mira al espejo ve un mentiroso: todo el mundo cree que es novelista, pero sólo es un reportero, y piensa que viaja en busca de aventuras cuando en realidad sólo le interesa hacer turismo y ganarse unos miles de dólares. Al comienzo de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Un crimen en Calcuta&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;lo encontramos en India, donde ha ido a dar unas conferencias y a reconocer que es "un escritor con la mano muerta" y la mente en blanco; pero todo eso cambia cuando se cruza en su camino la señora Unger, una extraña viuda dedicada a la caridad, el misticismo y los masajes tántricos que lo seduce hasta apoderarse por completo de su voluntad y en quien él ve "exactamente la clase de persona inimaginable que un escritor sueña encontrar", es decir, un camino de salvación que en realidad, y aunque él no lo sepa, conduce a un abismo. Los dos escritores que es Paul Theroux, a un lado el novelista genial de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Milroy,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;el mago&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;o&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;La calle de la media luna&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;y al otro el autor de libros de viaje como&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;El safari de la estrella negra&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;o&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;El viejo expreso de la Patagonia,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;se reúnen en&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Un crimen en Calcuta&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;igual que antes lo habían hecho en los relatos de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Elefanta suite,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;y construyen una novela policiaca en la que mientras el lector se hace preguntas sobre el crimen con que empieza la historia, obtiene respuestas sobre India, la desconfianza entre las civilizaciones y los peligros que conlleva dejarse fascinar por lo exótico y pretender formar parte de un mundo que te ve como un buen negocio pero también como a un invasor. Theroux, que hace de sí mismo una descripción muy poco favorecedora cuando el narrador se encuentra con él en un hotel de Calcuta, en un episodio que recuerda al J. M. Coetzee de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Verano,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;logra que&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Un crimen en Calcuta&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&amp;nbsp;se parezca al río hipnótico y siniestro, una mezcla de santidad y estancamiento, que él ve en el Ganges, y además de entretenernos con una trama llena de interés, plasticidad e intriga, nos alerta sobre el doble fondo que pueden tener misioneros como la señora Unger, que a veces esconden tras el brillo de sus limosnas oscuras fábricas donde se propicia la explotación infantil y se ganan montañas de dinero manchado de sangre. Cervantes dijo que todo el mundo es como Dios lo hizo y, por añadidura, mucho peor que eso, y si Paul Theroux hubiera puesto esa frase como cita de esta habilidosa novela sobre la mentira, el colonialismo económico y la impunidad, a nadie le habría extrañado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-7350404323087411853?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/PxSqmKzwA7c/critica-en-breve.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/-6nX6eLchbl0/Tr5DRyUO9iI/AAAAAAAABCU/ubKO-jNU6Tk/s72-c/portada-un-crimen-calcuta_grande.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/critica-en-breve.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-5668963629822494001</guid><pubDate>Fri, 11 Nov 2011 07:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-11T09:03:48.805+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">jueves en Madrid</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>Tal día como hoy</title><description>El jueves 11 de noviembre, pero del año 2004, Benjamín Prado escribía en su columna semanal de la edición impresa de El País, en la sección de Madrid, un artículo que quizá pudiera ser el germen del libro que el propio Benjamín escribiría 6 años después. O sino el germen, que eso solo lo sabe el autor, sí el principio del comienzo, que eso lo sabemos todos los que hemos leído Operación Gladio. Sea como fuere, y para no perder la constumbre del artículo semanal de Benjamín, aquí rescatamos esta opinión:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Franco, váyase&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/Franco/vayase/elpepiespmad/20041111elpmad_9/Tes"&gt;Por Benjamín Prado, en El País, 11/11/2004&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En pleno siglo XXI, a 65 años del final de la Guerra Civil española y a casi 30 de la muerte del Funeralísimo, como siempre lo llamaba Rafael Alberti, no sólo da la impresión de que en España no hubo jamás franquistas, por lo que el general sedicioso debió gobernar 36 años el país en completa soledad y combatido por todos, sino que también se ha llegado a un punto en el que nadie quiere hacerse cargo de su sombra envenenada, al menos a cara descubierta. No hay más que ver el caso de la estatua ecuestre del golpista que aún cabalga sobre la dignidad de todo Madrid en la plaza de San Juan de la Cruz, ¡vaya por Dios!, justo el poeta que supo profetizar la desesperación de tantos españoles de la posguerra cuando dijo: "¿Qué muerte habrá que se iguale / a mi vivir lastimero, / pues si más vivo más muero?".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El Congreso acaba de aprobar, por fin, con la oscura abstención de la derecha, una iniciativa que exige la retirada de todos los símbolos fascistas -y, por lo tanto, anticonstitucionales- que aún ennegrecen los edificios públicos y las calles de nuestro país. El Caudillo a caballo de la plaza de San Juan de la Cruz galopa también en los patios de la Academia Militar de Zaragoza, la Capitanía General de Valencia, la Academia de Infantería de Toledo, sigue en la plaza del Ayuntamiento de Santander, en Melilla, en Guadalajara... Si las estatuas significan cosas -y debe ser así cuando, por ejemplo, la imagen de la invasión de Bagdad que dio la vuelta al mundo fue la de la estatua de Sadam Husein derribada por los soldados norteamericanos-, entonces debemos preguntarnos qué significa que Franco aún esté en las calles de nuestras ciudades: ¿Significa que algunos de los pactos a los que se llegó para lograr la transición política a la democracia aún son inconfesables? ¿Significa que todavía estamos en peligro? No lo creo. En cualquier caso, a veces la prudencia está mucho más lejos de la sensatez que de la cobardía, o es la virtud del perezoso, o la coartada del neutral, o un afluente del cinismo. En cualquier caso, nada sano.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
A Franco no queda hoy quien lo defienda, pero sí hay quienes no lo condenan claramente, o lo hacen de modo tan matizado, tan tímido y tan respetuoso, que su condena parece más hija de la necesidad, la hipocresía o el miedo que de la convicción. ¿Quién va a quitar esa tumba en forma de jinete de la plaza de San Juan de la Cruz? El Ayuntamiento de la ciudad, pese a que la obra del escultor José Capuz, tallada en 1956, aparece en el Catálogo de Elementos Singulares de la Concejalía de Urbanismo de la capital, asegura que la estatua está bajo la jurisdicción del Ministerio de Fomento y éste dice que, en todo caso, si no le pertenece al municipio, sería responsabilidad del Ministerio de Economía y Hacienda, al que pertenece la Dirección de Patrimonio Nacional. Parece muy fácil resolver el problema: ¿No es de ustedes? Entonces, es nuestra: la quitamos y asunto resuelto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hay quien opina que las estatuas de Franco no deben moverse de sitio, porque así siempre habrá un lugar donde ir a indignarse y soltar adrenalina. El problema es que a lo que se va allí todos los años, cada 20 de noviembre, es a honrar su memoria y a deshonrar la de todos los que murieron en su guerra. A nadie se le ha ocurrido permitir semejante disparate en Alemania o Italia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El pretexto artístico o histórico, al que han recurrido muchos para barrer los símbolos franquistas, no tiene justificación: con el mismo argumento con que el ex alcalde popular de Madrid, Álvarez del Manzano, se negó a quitar la estatua de Nuevos Ministerios, "la Historia es la Historia", se le podría hacer otra estatua a los etarras que volaron a Carrero Blanco o se podría levantar, junto al monumento a los abogados laboralistas de la calle de Atocha, otro a sus asesinos. La Historia no es sólo la Historia, sino la suma de ella, de la verdad y de la justicia. Y lo que hace la gente como Francisco Franco no es escribir la Historia, sino pervertirla.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Por cierto, no estaría nada mal que en el hueco que deje la estatua del dictador se pusiera otra de Manuel Azaña, el presidente legítimo al que el militar sublevado echó a tiros del lugar en el que le habían puesto, con sus votos, los ciudadanos. Es sólo una idea, naturalmente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-5668963629822494001?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/fbmWrdsZGS4/tal-dia-como-hoy.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/tal-dia-como-hoy.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-3291897533415826112</guid><pubDate>Wed, 09 Nov 2011 10:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-09T11:46:14.998+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cuadernos Hispanoamericanos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>De tesoros recién desenterrados</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Mx5ds5tusvU/TrpYzIzEFLI/AAAAAAAABB8/2-t4Bj0oV00/s1600/Cuadernos+Hispanoamericanos+736.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-Mx5ds5tusvU/TrpYzIzEFLI/AAAAAAAABB8/2-t4Bj0oV00/s320/Cuadernos+Hispanoamericanos+736.JPG" width="239" /&gt;&lt;/a&gt;Noviembre empieza como el mes de los muertos y en el número 736 de Cuadernos Hispanoamericanos, pese a que es del mes de Octubre, Benjamín Prado escribe sobre ellos, y sobre literatura, por supuesto. Un detalle de calidad en unos cuadernos de muchos kilates, que en esta edición cuentan con Santiago Roncagliolo, Reina María Rodríguez, Hugo Mujica, Ada Salas, poemas de Leopoldo María Panero, o Irene Zoé Alameda, entrevistas a Olga Lucas, José Luis Sampedro, puntos de vista de Juan carlos Abril, Julio Neira, Ramón Acín... así como una extensa "Biblioteca". &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Yo os dejo con &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Algunos muertos tienen mucho que escribir&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Por Benjamín Prado en Cuadernos Hispanoamericanos nº736, Octubre 2011&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este mundo obsesionado hasta la extenuación por el futuro, el progreso y las novedades, es difícil encontrar un minuto para mirar atrás, y por eso el porvenir vive mejores tiempos que el pasado. Nos movemos en la superficie y a la carrera, olvidando, o no queriendo saber, que para que el tiempo sea de verdad oro hay que detenerse y cavar, y no queriendo o pudiendo entender en muchas ocasiones que renunciar a la historia es quedarse sin la mitad de la vida, que está compuesta por&amp;nbsp;"un adelante, la acción; y un atrás: el recuerdo", como dice el psiquiatra y escritor Carlos Castilla del&amp;nbsp;Pino en uno de sus Aflorismos, publicados ahora, a los dos años de su muerte, y en los que se reúnen sus pensamientos más espontáneos&amp;nbsp;pero también más certeros, casi un millar de anotaciones que se amparan en una cita de Samuel Johnson&amp;nbsp;elegida para explicar que el brillo y la profundidad son antagónicos pero no incompatibles y que&amp;nbsp;la concisión es una victoria por lo que ahorra y una&amp;nbsp;renuncia por lo que evita: "Tal vez un día el hombre, cansado de preparar, explicar, convencer, llegue a escribir sólo aforísticamente".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De momento, lo que sí sabemos es lo que&amp;nbsp;ya ha pasado y ya se ha escrito, pero nunca del todo, porque libros como el de Castilla del&amp;nbsp;Pino, preparado y prologado por Celia Fernández, logran que los autores desaparecidos puedan seguir manteniéndose en contacto con nosotros a rtavés de sus inéditos, a veces, como en este caso, porque dejaron lista alguna obra para su publicación, y en otras, como ha ocurrido últimamente con el Diario anónimo de José&amp;nbsp;Ángel&amp;nbsp;Valente y con la Correspondencia entre los novelistas Carmen Martín Gaite y Juan Benet, ambos aparecidos en Galaxia Gutenberg; o con el Epistolario inédito sobre Miguel Hernández, 1961-1971,&amp;nbsp;que ha sacado la editorial Renacimiento y en el que se recogen las cartas cruzadas ente el crítico Darío Puccini y Josefina Manresa, la viuda del autor de Viento del pueblo. Leer todos esos libros no sólo nos permite conocer más acerca de esos escritores admirables, sino también conocerlos desde otro sitio, en este caso desde la intimidad, porque lo que ahora nos llega a los ojos no estaba hecho para la luz pública, sino para ser leído de puertas para adentro. Uno vulnera esa intimidad y aunque por una parte se sienta un extraño que partidipa de una fiesta a la que no había sido invitado, también tiene una sensación de privilegio y un sentimiento de cercanía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
Es una suerte que, a pesar de todo, aún estemos dispuestos unos a invertir su esfuerzo y su dinero en rescatar del olvido textos de esta naturaleza y otros a disfrutar de ellos como lo que son: un tesoro recién desenterrado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-3291897533415826112?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/PK57gcAJoxA/de-tesoros-recien-desenterrados.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-Mx5ds5tusvU/TrpYzIzEFLI/AAAAAAAABB8/2-t4Bj0oV00/s72-c/Cuadernos+Hispanoamericanos+736.JPG" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/de-tesoros-recien-desenterrados.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-3036925706035495589</guid><pubDate>Fri, 04 Nov 2011 14:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-04T15:46:11.608+01:00</atom:updated><title>Menudo rostro</title><description>Los jueves teníamos a Juan Urbano, que nos traía su visión filosófica a pie de calle para bajarnos los temas más elevados a la tierra. En su honor, y recuerdo, cada semana rescatamos una de sus opiniones. Como este texto del pasado 2003 publicado en edición local para hablar de la presente campaña electoral que anoche arrancó en toda España. Entonces Benjamín jugó con el título de un libro de Javier Marías y, como la buena literatura, ni el libro del uno ni la opinión del otro han quedado desfasadas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tu rostro hoy&lt;br /&gt;
Por Benjamín Prado en El País 27/02/2003&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quién es la gente; qué quieren decir en realidad las cosas que se dicen y qué encubre o silencia cada palabra; qué esconde cada persona tras el camuflaje de sí misma y de qué hechos trascendentes pueden ser una pista o un aviso los hechos que en apariencia son más anodinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas esas preguntas están en el fondo de la última novela del escritor Javier Marías, Tu rostro mañana, un libro sobre delatores, espías, falsas apariencias y verdades que lo fueron pero ya no lo son, pero sobre todo un libro sobre lo invisible, sobre la incapacidad de los seres humanos para ver la verdadera naturaleza de sus semejantes, para prever la traición, la envidia o la calumnia que arden en el corazón de algunos de los que nos rodean, los que en el futuro van a vendernos o a conspirar contra nosotros en busca de nuestra destrucción. Las apariencias son un puente que cada uno tiende entre él y los demás y que en cualquier momento se puede romper, entregándonos al vacío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En nuestros días, estos tiempos globales y centristas en que todo se quiere parecer tanto a todo que uno no termina de saber dónde empieza la derecha y acaba la izquierda o al revés, uno de los grandes defectos de la política es, precisamente, el que cada vez se base menos en las ideas y más en las apariencias, en las campañas de publicidad que intentan vender rostros en lugar de conceptos, hasta tal punto que los presuntos votantes se ven obligados, en demasiadas ocasiones, a confiar solo en lo que nunca se puede confiar: en lo que se ve, no en lo que se sabe o debería saberse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los peores casos, como la candidata o el candidato en campaña no tiene la más mínima intención de cumplir lo que promete, resulta que parte de su trabajo promocional consiste en volver a decir lo que ya han dicho sus rivales, sólo que agrandándolo: voy a construir más casas protegidas que el otro y a llevar el metro mucho más lejos; haré hospitales, centros de acogida, ambulatorios y escuelas; acabaré con la especulación inmobiliaria, los problemas del tráfico, el abuso de los alquileres, la contaminación, la desigualdad, la violencia doméstica y el crimen organizado; créanme, no tienen más que mirarme a los ojos para saber que no les miento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En algunos casos la cosa llega tan lejos que el mismo aspirante que no hizo nada o lo hizo casi todo mal mientras tuvo el poder, nos reclama que confiemos en el futuro, pero no en el pasado: no se fían de lo que he hecho, solo tengan fe en lo que podría hacer a partir de mañana, si me eligen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi rostro de mañana, eso es en lo único que deben pensar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que hay millones de ciudadanos que cuando viven, como lo hacemos ahora en Madrid, una campaña electoral, piensan que sería estupendo que pasara una de estas dos cosas, o mejor aún ambas: en primer lugar, que cada candidato diese por escrito y firmadas sus promesas, junto con su compromiso notarial de dimitir en caso de incumplirlas, en un documento del dominio público -¿se atreverían a hacer algo tan simple?-; en segundo lugar, que las campañás, al menos en su inicio, fuesen anónimas, de forma que el partido en cuestión, y no su candidato, hiciera ofertas concretas y nosotros no tuviésemos que fiarmos de una cara, de un tono de voz o de una oratoria más o menos convincente, sino sólo de un programa, de una serie de planes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿No se han dado cuenta de que cuánto más visible es alguien menos se ve lo que dice? Pues, de este modo, se solucionaría la cuestión y quizá dejásemos de tener más madera que carcoma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras tanto, tendremos que intentar leer en esos rostros de hoy que nos prometen un paraíso, sus rostros de mañana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Adivinar qué hay detrás de esas mujeres y hombres que nos dicen: confía en mí porque soy yo, olvidando que, como dice Javier Marías en su novela, "yo" no es nunca nadie.&lt;br /&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-3036925706035495589?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/gV6kQW4DSUw/menudo-rostro.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/menudo-rostro.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-2226986790639893386</guid><pubDate>Wed, 02 Nov 2011 15:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-02T16:40:58.491+01:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Benjamín Prado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">opinión</category><title>Reflexión tecnológica, imprescindible</title><description>Casi por sorpresa, en Ciberpaís, el suplemento digital de El País, el pasado 27 de Octubre Benjamín nos regalaba este texto, esta reflexión, esta verdad. Disfrutadlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Lo probamos todo... ¿Sin comprender nada?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
Por Benjamín Prado, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/probamos/todo/comprender/nada/elpepisoc/20111027elpepisoc_1/Tes"&gt;en el Ciberpaís&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿Cuánto vale lo que no nos cuesta nada? ¿Qué importancia le damos a las cosas que logramos sin ningún esfuerzo? En estos tiempos líquidos en los que si tienes 10 minutos y un ordenador puedes conseguir casi cualquier cosa sin ir a buscarla a ninguna parte, porque basta con pulsar dos teclas para que Internet te ponga en la mano el disco, la noticia o la imagen que estuvieras buscando, parece que es más fácil desear las cosas que quererlas y que a fuerza de acumular titulares, citas y resúmenes nos arriesgamos a sustituir el conocimiento por la simple curiosidad, que es un buen punto de partida, pero un mal destino. Importa más probar que elegir y estar al tanto de lo que sucede que tener una opinión sobre ello, lo cual en muchos casos nos vuelve a la vez insustanciales e insaciables. ¿Se puede considerar informada una persona que lee los teletipos que le van llegando a su teléfono móvil? ¿Oír dos canciones de cada CD que se edita te convierte en melómano? ¿Coleccionar frases célebres te vuelve un amante de la filosofía?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hace poco, el novelista Manuel Vicent publicó una biografía del anterior duque de Alba, titulada Aguirre, el magnífico, que fue criticada por su viuda en un artículo enviado a este periódico. A los pocos días, otro diario sacó una página entera en la que se reproducían "los 10 párrafos más polémicos de la obra que ha irritado a la duquesa". Después de eso, ¿ya no hace falta leer el texto completo para poder decir que uno sabe lo que se cuenta en él?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Algunas personas creerán que lo fragmentario es la única opción en este mundo en el que ya no ganan los más fuertes, sino solo los más rápidos y la paciencia ha sido sustituida por la velocidad; otras verán en ello la negación de la propia cultura, que no consiste en tantear la superficie de las cosas, sino en profundizar en ellas, y su suplantación por una poscultura que, como escribe el profesor Javier Gomá en su obra Ingenuidad aprendida, es el último recurso de unas sociedades en decadencia "cuya única identidad reside, tras el ocaso de Occidente, el eclipse de las ideologías, la muerte de Dios y el fin de la historia, en ser posterior a lo anterior: cultura posmoderna, posindustrial, poshistórica...". No parece gran cosa, porque una secuela no puede ser un buen punto de partida.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Es cierto que en Internet ya no se navega, solo se surfea", dice el director de cine Fernando León de Aranoa, "porque el usuario se ha vuelto promiscuo: al menor indicio de decepción, cambia de ola. Hay menos compromiso, menos fidelidad y por añadidura una mayor pasividad, porque ahora son los contenidos los que salen en tu busca, y no al revés. Eso lo cambia todo, empezando por el periodismo, porque como la volubilidad es una amenaza continua, los titulares de los periódicos se vuelven promesas, ganchos, son un ejercicio de seducción que busca más atraer al lector que enunciar la noticia. ¿Afectará esto también a la música, al cine? ¿Se convertirán los primeros actos de las películas en imanes que garanticen la descarga completa del producto? ¿Empezarán un día las canciones por el estribillo? No sé, pero, de momento, los estímulos e impresiones han reemplazado a la reflexión y el análisis. Supongo que quienes logren articular la información, que parece tan inabarcable, serán los gurús del futuro".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
El mundo de la música es, por ahora, la mayor víctima cultural de la Red, y sus consumidores, habitantes de un mundo en el que vivimos de una parte "sitiados por la abundancia", como dice el ensayista Marek Sobczyk en su libro recién publicado De la fatiga de lo visible, y de otra hipnotizados por la piratería, que al ponerle el cartel de gratis a los productos culturales les quita todo su valor, son los que más han cambiado, normalmente, para entregarse a la voracidad, porque las descargas legales y, sobre todo, ilegales hacen que casi todo el mundo tenga en su ordenador o su mp3 100 veces más canciones de las que podrá escuchar en un día, un mes o incluso un año.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La cultura del picoteo, del querer meter la cuchara en todos los platos del restaurante para hacerse una idea de su sabor, tiene aquí su máxima expresión y ha transformado por completo a los aficionados, que si antes seguían a un artista en particular o un género específico, ahora lo degustan todo, para hacerse una idea y porque, al fin y al cabo, no hay que pagarlo. "Es evidente", dice Rubén Pozo, la mitad del grupo Pereza, que en estos días prepara su primer disco en solitario, "que ha aparecido una patología que podría denominarse algo así como síndrome de Diógenes 2.0 y que consiste en la acumulación excesiva y compulsiva de contenidos y descargas. Si yo fuera escritor, tampoco permitiría un resumen de una obra mía. Y estoy seguro de que a un auténtico amante de la literatura no le interesaría leerla. Me aventuro a decir que la gente que no duda en leerse la síntesis de una novela en Internet es la misma que invierte un montón de tiempo en saberse al dedillo la vida y milagros de Belén Esteban. Que tampoco pasa nada, por otro lado".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Su compañero Leiva, que también prepara su debut como solista, va más o menos por el mismo camino y alerta de los riesgos de la trivialidad: "En esto de la cultura del picoteo, creo que hay algo de querer gustar a todas y no irte con ninguna. De figurar pero no estar. Hay demasiada prisa, gente que parece creer que corriendo en muchas direcciones llegará a estar a la vez en varios sitios, o incluso en todas partes. Creo que harían falta cuatro vidas para escuchar los miles y miles de canciones que acumula la mayor parte de la gente en su ordenador. Peor para ellos, a mí no me interesa saltar de una cosa a la otra, sino oír un disco, por ejemplo, de arriba abajo, tal y como se hizo, y ese es mi sistema de medida: para mí, de Madrid a Bilbao no hay 395 kilómetros, ni tampoco, 70 canciones, sino cuatro discos y medio".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Los extremos de la cuestión parecen claros: a un lado, la posibilidad de obtener respuestas inmediatas y al otro la falta de tiempo y espacio para reflexionar sobre ellas. De una parte, las ganas de saber y de otra tan solo la de estar enterados o, al menos, fingirlo, como sugiere el actor Juan Diego Botto: "Internet es un atajo que lo acerca todo, pero también puede ser una máscara, un laboratorio donde construirse una falsa identidad. Siempre me han dejado perplejo esas personas que acumulan recortes de información o sentencias o anécdotas, para luego soltarlas en el momento que consideran más oportuno y dar la impresión de que saben mucho más de lo que dejan ver. Admiro tanto a la gente que sabe como a la que quiere saber, pero no me gusta la que finge que sabe lo que, en realidad, solo ha ido a buscar a Internet, que es un lugar en donde también el que no quiera aprender nada lo tiene todo a su disposición, resumido y clasificado".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Al actor esa palabra, clasificado, le parece peligrosa. "Tengo la impresión que en ese gusto por las listas y los inventarios que tanto abundan en Internet está una parte importante del problema: ahí están desde las mejores y las peores frases del presidente del Gobierno o sus ministros, por ejemplo, hasta las 10 canciones del mes, y, naturalmente, las escenas más célebres, más espectaculares o más polémicas, por la razón que sea, de tal actor o tal actriz. En el cine es difícil valorar un trabajo por dos secuencias, pero seguro que ya hay quien busca y encuentra los 10 mejores planos de una película, mira cuántas estrellas le han puesto los críticos y ya se atreve a opinar acerca de ella. Y, por lo demás, Internet es una maravilla. Todo depende de quién lo use y para qué".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En eso coincide casi todo el mundo: un cuchillo es un cubierto, una herramienta o un arma dependiendo de la mano en la que acabe. El músico Iván Ferreiro, en plena promoción de su disco Confesiones de un artista de mierda, lo dice en línea recta: "Es lo de siempre, hay gente que tiene una esponja en el cerebro y gente que lo tiene envuelto en plástico, unos se empapan de todo y a otros les resbala. Muchos confunden tener algo en el disco duro con saber lo que es y luego hay personas que adquieren una cultura impresionante en la Red, encuentran huellas que seguir, artistas en los que profundizar. Unos aprovechan que existe Internet para robar los libros o leerlos abreviados y otros lo usan como un pasadizo a las librerías. Los que tienen cabeza y saben para qué usarla, aprovechan la facilidad de tenerlo todo a un intro de distancia. Los otros apilan cosas y les da igual, porque la montaña cada vez es más alta, pero ellos no cambian de tamaño".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Eva Amaral y Juan Aguirre, ya ensayando la gira de su nuevo disco, Hacia lo salvaje, admiten que la información suministrada en píldoras produce sobredosis, pero también atrae a lectores nuevos y seguro que algunos de ellos sí querrán profundizar en lo que les llega, da igual si es la página entera de un periódico o su abreviatura en la pantalla del móvil. "Todo depende del uso que le des a cada cosa: nosotros no usamos Twitter, por ejemplo, como un canal de promoción, sino de comunicación con nuestros seguidores, o con cualquier persona interesada en nuestro trabajo. Y en Internet vemos los peligros que ve cualquiera, pero también muchas ventajas. La música es un mundo en el que la revolución digital ha logrado, para empezar, que cayeran las fronteras temporales, porque al lado de este disco de Amaral hay uno de Serge Gainsbourg y puedes comprarlos y bajártelos uno a continuación del otro".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Spotify, donde puedes escuchar miles de discos, nos lanza un reto que debería cambiar nuestra mentalidad y enseñarnos que no hay que poseer para disfrutar. "Es cierto que gran parte de los beneficios que el mundo del arte y la cultura podrían obtener de Internet se pierden a causa de la piratería, y que ese es un precio muy alto. Pero también es una lección que debería de haber servido para algo y nos tememos que no haya sido así. No sé qué pasará con los libros, pero nos da la impresión de que el mundo editorial no ha aprendido nada de lo ocurrido en el de la música. Por ejemplo, estamos seguros de que el lector del último libro de Paul Preston, que es el que ahora tenemos entre manos, habría agradecido que al comprarlo en una librería le hubiesen dado con él un código de descarga para tener a su disposición también la versión digital y poderlo leer en un iPad cuando vaya de viaje. A veces, por querer venderte la misma cosa dos veces, al final se quedan sin nada", añaden los músicos.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"Mejor el picoteo que la ignorancia total", dice el director de cine y escritor David Trueba. "Creo que una buena metáfora de todo esto que ocurre la tenemos en los restaurantes más prestigiosos, que ya no son los que te dan dos grandes platos, sino 11 pequeños, y que de ninguna forma son peores. Por supuesto que vivimos tiempos de confusión, en los que todo parece aún por definir, porque no es fácil querer saberlo todo y estar orientado, de manera que muy a menudo perdemos la oportunidad de disfrutar de las cosas por completo y olvidamos, por seguir con el mismo ejemplo de la comida, que siempre es mejor consumir despacio y lo justo a engullir e indigestarse. Nada va a ser como era, pero eso no debe asustarnos: simplemente, habrá que experimentar otras cosas y atreverse a mezclar lo que nunca había estado junto, como los cocineros".&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Tiempos líquidos, como los ha llamado el premio Príncipe de Asturias Zygmunt Bauman, en los que sin duda tenemos que construirnos "una identidad flexible que haga frente a los cambios continuos de la realidad" y siga el ritmo de los avances tecnológicos, pero en los que también corremos el riesgo de no ahondar en nada a base de catarlo todo, sin darnos cuenta de que dar un paso en cada dirección es una manera de no moverse.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-2226986790639893386?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/vF0Pm4ziSD8/reflexion-tecnologica-imprescindible.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/reflexion-tecnologica-imprescindible.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-8222678478420797680</guid><pubDate>Tue, 01 Nov 2011 10:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-11-01T11:25:38.774+01:00</atom:updated><title>Hay que contarlo</title><description>&lt;br /&gt;
&lt;div style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em; text-align: justify;"&gt;
El pasado 24 de octubre, el protagonista fue Benjamín Prado, en una conferencia titulada "Si no quieren que lo cuentes es que es una buena historia". Nosotros no pudimos asistir, pero los diarios regionales dieron buena cuenta de ello en sus ediciones on line, y gracias a ellos pudimos saber cómo fue, y gracias a ellos podemos rescatar algunas de las ideas que nos dejó el autor, y que reproducimos a continuación. Aunque para verlos en su fuente original, leedlo en &lt;a href="http://www.diariodeavila.es/noticia.cfm/Local/20111025/periodismo/es/ultima/opcion/tenemos/saber/verdad/2F28AFBD-E40E-B780-D7C773CBF9D38023"&gt;El diario de Ávila&lt;/a&gt;, o en &lt;a href="http://www.aviladigital.com/hemeroteca/benjamin-prado-o-la-importancia-civil-de-la-literatura-119172.aspx"&gt;Ávila Digital&lt;/a&gt;. Si, además, alguien asistió y nos lo quiere contar y ayudarnos en esta labor de "apilar", aquí estamos.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-l4maeDFxsZc/Tq_ImVScjaI/AAAAAAAABB0/MxmYgklmDP0/s1600/Lunes+literarios+2011.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-l4maeDFxsZc/Tq_ImVScjaI/AAAAAAAABB0/MxmYgklmDP0/s320/Lunes+literarios+2011.jpg" width="164" /&gt;&lt;/a&gt;La semana pasada Benjamín Prado fue el encargado de abrir &lt;a href="http://www.obrasocialcajadeavila.org/area_cultural/actividades/actividad2878.html"&gt;"Los lunes literarios",&lt;/a&gt; un ciclo cultural que se celebra en Ávila y que cuenta con escritores que, cada lunes, cuentan cómo ven ellos el oficio de escribir o hablan de lo que consideran interesante para el público y/o lector.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;strong&gt;Píldoras de Los Lunes literarios&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Benjamín Prado, novelista y poeta que se considera «un hombre libre porque estoy preso sólo en las cosas que me gustan». &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
"La literatura es un acto de fe, una pasión, además de una aventura creativa capaz de conseguir algo más que entretener, que también, para «alcanzar alguna importancia civil», utilidades a las que luego él ha añadido las de «ser capaz de ir más allá» y «ofrecer algún grado de belleza o de originalidad que fascine al lector». &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
«Lo que se les escapa a los historiadores es precisamente lo que podemos contar los novelistas, la historia emocional de la gente, cómo los grandes sucesos afectan a las pequeñas personas».&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;«Aprendo más de la famosa crisis en el autobús o en un bar que escuchando a los grandes gurús de la economía».&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Benjamín Prado afirmó estar convencido de que «el periodismo es la última oportunidad que tenemos de saber la verdad de lo que pasa, porque ésa no nos la cuenta ningún diputado», y un buen ejemplo de ello es la labor que desarrolla la protagonista de su última novela, Alicia Durán, una profesional capaz de «escuchar no lo que le dicen, sino lo que le ocultan». En reconocimiento a esa gran labor social, que tiene el riesgo de «que decir la verdad a veces tiene un precio terrible». &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
“Si no quieren que lo cuentes, hay que contarlo”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Prado aseguró que algunos periodistas «se merecen una estatua, igual que esos profesores que consiguen que los jóvenes lean... a pesar de todo».&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
«Escribo siempre a partir de una idea que creo que merece la pena y que siempre me viene a la cabeza con el género elegido, como si cada sombrero viniese con su sombrerero».&amp;nbsp;«Lo que más me gusta es la poesía, por su capacidad de vulnerar las leyes del espacio para que lo más grande cabe en lo más pequeño», una forma de alcanzar el alma de las cosas que «también puede estar en una novela, en un cuadro, en una película o en el fútbol».&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Benjamín Prado trabaja actualmente en su próxima publicación, un libro de aforismos que llevará por título &lt;em&gt;Pura lógica&lt;/em&gt;, además de en una nueva novela y un libro de poemas, una variedad de géneros en la que reconoció sentirse cómodo, ya que -apuntó- “escribo desde una idea que me viene con el género en el que irá".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-8222678478420797680?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/BIEVJrctKM8/hay-que-contarlo.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/-l4maeDFxsZc/Tq_ImVScjaI/AAAAAAAABB0/MxmYgklmDP0/s72-c/Lunes+literarios+2011.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/11/hay-que-contarlo.html</feedburner:origLink></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3319456457514464521.post-8183803371496677646</guid><pubDate>Fri, 28 Oct 2011 05:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-10-28T08:58:47.490+02:00</atom:updated><title>Una de vida</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Juan Urbano era más puntual que yo, lo reconozco. Él llegaba, cada jueves, a su cita y yo, en un intento de emularlo y homenajearlo llego, tarde,&amp;nbsp;cada viernes. En esta ocasión, el texto que he escogido es más reciente y más terreno, más de los que más me gustan a mi, más ley de vida que ley de leyes, más nosotros y menos política, más filosofía y menos ellos. Y pese a todo encaja perfectamente a un mes de las elecciones. Creo que ya ocupó lugar en el blog, pero con él no me importa repetir. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Se prohíbe hacer lo que ya está hecho.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Por Benjamín Prado. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/prohibe/hacer/hecho/elpepiespmad/20081030elpmad_8/Tes#%3Fctn%3DvotosC%26aP%3Dmodulo%253DEVN%2526params%253Did%25253D20081030elpmad_8.Tes%252526fp%25253D20081030%252526to%25253Dnoticia%252526te%25253D%252526a%25253D5%252526ov%25253D3"&gt;El País&lt;/a&gt;&amp;nbsp;30/10/08&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Y quién no", se dijo Juan Urbano después de leer el titular de una entrevista en la que un físico que ha dedicado su carrera a estudiar la materia oscura del universo decía: "Llevo toda la vida buscando algo que no se ve". Tiene razón, porque la mayoría de las personas somos así, y a menudo pensamos que lo posible vale menos que lo probable, le damos la espalda a lo que tenemos para luchar por lo que no quiere ser nuestro y, muchas veces, a base de ser generosos nos convertimos en esclavos de los egoístas, cuyo viaje consiste en ir saltando de tonto en tonto hasta quedarse solos, porque ya se sabe que no se puede engañar todo el tiempo a todo el mundo.&lt;/div&gt; &lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero Juan Urbano pasó pronto esa página del periódico y se interesó por otra que demostraba que si empeñarse en lo irrealizable es bastante común, lo raro es lo contrario: prohibir que se haga lo que ya está hecho. Por eso era tan extraña, aunque fuese tan frecuente, la noticia de que un juzgado de Madrid había anulado la obra de la M-30, como si con esa orden los túneles y el asfalto sobre el que ruedan los coches fueran a desaparecer. No se alarmen: que algo sea a la vez extraño y frecuente es normal, y no tienen nada más que pensar en ustedes mismos y en la forma en que a veces se engañan o se confunden; o en mí, que en alguna ocasión también he creído desenterrar un tesoro mientras en realidad cavaba una tumba; o en la propia ciudad de Madrid, donde lo que ahora sucede con la M-30 ocurrió antes con el cierre de la colonia Marconi, la imposición de la tasa de vados, la ampliación de Mercamadrid, la ampliación del Plan General de Ordenación Urbana y la ampliación del Servicio de Estacionamiento Regulado, todas ellas disposiciones que también fueron anuladas por un juez cuando ya estaban hechas. Ya lo ven, la diferencia entre el teatro y la política es que aquí Romeo y Julieta primero se suicidan y después se enamoran.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como tenía un día creativo, porque acababa de despertar de una pesadilla y tenía ganas de empezar a vivir de nuevo, o de recuperar su vida a fuerza de aplicarle ese método que consiste en correr hacia delante para recuperar todo lo que se había dejado olvidado atrás, cosas como la ilusión, el orgullo o la seguridad en sí mismo, Juan Urbano cerró los ojos y se puso a imaginar una sociedad en la que los juzgados tenían una máquina del tiempo que realmente podía corregir los errores y los delitos arrastrando el presente hasta el pasado, para resolver allí sus equivocaciones adelantándose a ellas. De pronto, cuadrillas de obreros municipales llenaron la ciudad y empezaron a demoler edificios y replantar parques, comenzaron a tirar bloques espantosos y a reconstruir casas históricas, y, en general, como sabían lo que iba a ocurrir en el futuro, ellos y los legisladores que los dirigían iban evitando los problemas, las injusticias y las equivocaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero Juan también sabe que la realidad siempre gana, y que ese sueño hermoso que él forzaba en aquel instante por el puro placer de hacerlo, es el mismo que todos tenemos cada vez que nos damos cuenta de que hemos hecho algo mal y nos hemos metido en un callejón sin salida: nos gustaría volver atrás, no hacer lo que hicimos sino otra cosa y, de ese modo, fabricarnos un ahora mejor, más feliz, menos lleno de arrepentimientos, fallos y derrotas. No, las M-30 de la vida van a seguir ahí, porque lo hecho se puede deshacer, pero no eliminar; y las carreteras de verdad también, porque no hay juzgado en este mundo capaz de parar los relojes y conseguir que no se haga lo que ya está hecho. La ley es una ficción y, en ocasiones, parece que es una burla, o un montaje de cara a la galería.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Juan abrió los ojos y, por algún motivo, tuvo la impresión de que lo hacía por primera vez en años. Empezó a andar, alejándose de la plaza de Ópera, y de pronto sintió que, según caminaba, la energía regresaba a él; tanto que en un momento determinado, sin ninguna razón aparente, empezó a correr, y una sonrisa triste, pero al fin y al cabo una sonrisa, asomó en sus labios, y se sintió muy feliz al ver lo deprisa que avanzaba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3319456457514464521-8183803371496677646?l=benjaminprado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://feedproxy.google.com/~r/PradosUrbanos-BenjaminPrado/~3/vLEVa_bv8sY/una-de-vida.html</link><author>noreply@blogger.com (Meadow)</author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://benjaminprado.blogspot.com/2011/10/una-de-vida.html</feedburner:origLink></item></channel></rss>

