<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0"><channel><title>RedgedapS</title><description>Blog de RedGDPS / Blog de Mateu con resúmenes de estudios en diabetes de máximo impacto. Una manera rápida de estar actualizado en el manejo de la diabetes mellitus </description><managingEditor>noreply@blogger.com (Bruno)</managingEditor><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1752</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">25</openSearch:itemsPerPage><link>http://redgedaps.blogspot.com/</link><language>en-us</language><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>Blog de RedGDPS / Blog de Mateu con resúmenes de estudios en diabetes de máximo impacto. Una manera rápida de estar actualizado en el manejo de la diabetes mellitus </itunes:subtitle><itunes:category text="Science &amp; Medicine"><itunes:category text="Medicine"/></itunes:category><itunes:category text="Health"><itunes:category text="Fitness &amp; Nutrition"/></itunes:category><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><item><title>ADA 2026.- De la pluma a la pastilla, que llega Orforglipron</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-de-la-pluma-la-pastilla-que.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>Orforglipron</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-8800085739294350643</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhrerEia6L_cQxza0FfpZ3G9yKcUJ9pNKiMvNaEUaGnT1FQrmhxjtNxIzTclpAHN3twk2cC4YArII7ITXebW1vOnVWOg_xwP7AF4Yh5pCAcAlmXOYjjnYHxlvxhkoe99TSsSAuvz8RM0jPxLEsyMs36iJFfrdq46A9Mpm8UFfTHTgDiLY9N1VVK8odaFA/s1672/ChatGPT%20Image%2019%20jun%202026,%2022_40_47.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhrerEia6L_cQxza0FfpZ3G9yKcUJ9pNKiMvNaEUaGnT1FQrmhxjtNxIzTclpAHN3twk2cC4YArII7ITXebW1vOnVWOg_xwP7AF4Yh5pCAcAlmXOYjjnYHxlvxhkoe99TSsSAuvz8RM0jPxLEsyMs36iJFfrdq46A9Mpm8UFfTHTgDiLY9N1VVK8odaFA/w400-h225/ChatGPT%20Image%2019%20jun%202026,%2022_40_47.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Carlos Hernández Teixidó (@carlos_teixi)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La llegada de los arGLP-1 ha supuesto un mejor control para las personas con DM2, mejorando el control glucémico y reduciendo el riesgo cardiorrenal. La mayoría de estos arGLP-1 tiene una base peptídica que hace que se requiera su administración subcutánea en la mayoría de los casos. Por el contrario, &lt;b&gt;ORFO es un arGLP-1 oral y no peptídico de pequeño tamaño que no está sujeto a la degradación gástrica y mantiene así más del 77% de biodisponibilidad. La llegada de ORFO supone que podamos administrar el arGLP-1 de forma oral sin restricciones en la ingesta.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Desde hace varios meses, estamos trayendo a este blog publicaciones en relación con ORFO y su uso como fármaco en DM2 y/o en obesidad. Sin embargo, en este Congreso de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) se ha querido hacer una &lt;b&gt;mesa resumen de todo el programa ACHIEVE (programa específico para DM2) y hemos considerado interesante comentarlo. A día de hoy, ORFO tiene estudios aprobados para obesidad en adultos y está bajo revisión regulatoria (llegará en pocos meses) para su uso en DM2. Sin embargo, la paleta de estudios que define a ORFO es más extensa. Tiene estudios en desarrollo en relación con la osteoartritis, la apnea del sueño, la hipertensión, la enfermedad arterial periférica, la incontinencia urinaria por estrés y, por supuesto, el estudio de beneficio cardiovascular (ATTAIN-CVOT). &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-de-la-pluma-la-pastilla-que.html"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En lo relativo a DM2, ORFO tiene &lt;b&gt;cinco ensayos ACHIEVE en fase 3. El 1 frente a placebo en monoterapia, el 2 frente a DAPA en combinación con MET, el 3 frente a SEMA oral en combinación con MET, el 4 de seguridad CV frente a insulina (INS) glargina y el 5 frente a placebo en combinación con INS.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El ensayo &lt;b&gt;ACHIEVE-2 (vs. DAPA)&lt;/b&gt; tuvo como objetivo el control glucémico en adultos con DM2 con HbA1c entre 7% y 10,5%. El paciente tipo fue un varón de 56 años con 8 años de evolución de la DM2 y una HbA1c del 8,1%. Su IMC medio fue de 32,6 kg/m².&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Tras 40 semanas, &lt;b&gt;ORFO consiguió una reducción de la HbA1c de 1,7% para sus dosis de 9 mg y de 17,2 mg, y de 1,3% para su dosis más baja (2,5 mg). Por el contrario, DAPA obtuvo una reducción de 0,8% en cuanto a HbA1c se refiere.&lt;/b&gt; Es interesante destacar que en las dos dosis más altas de ORFO, los pacientes acabaron con una HbA1c del 6,4%. El 80% de los pacientes con ORFO en altas dosis alcanzaron una HbA1c por debajo del 7%, y el 67% alcanzó el 6,5%. &lt;b&gt;Además, como objetivo secundario se estudió la variación de peso, donde se alcanzaron pérdidas del -7,3% para la dosis más alta de ORFO. Es interesante destacar que a las 40 semanas no se había alcanzado la meseta.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Este ensayo clínico ACHIEVE-5 evaluó la eficacia y seguridad de ORFO, añadido a INS glargina en 546 pacientes con DM2 insuficientemente controlada.&lt;/b&gt; Es decir, todos tenían glargina y a una parte se les añadió ORFO y a otra placebo. &lt;b&gt;Tras 40 semanas de tratamiento, los pacientes que recibieron ORFO lograron reducciones significativamente mayores de la HbA1c que los tratados con placebo: entre −1,58% y −1,88% según la dosis, frente a −0,79% con placebo. Además, entre el 57% y el 70% de los participantes alcanzaron una HbA1c &amp;lt;7%, comparado con el 25% del grupo placebo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;ORFO también produjo una pérdida de peso relevante (−2,6% a −5,4% frente a +0,2% con placebo) y permitió alcanzar un mejor control glucémico sin aumentar el riesgo de hipoglucemia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Por último, hubo &lt;b&gt;una cuarta ponencia de la Dra. Cheng sobre dónde iban a estar posicionados los arGLP-1 no peptídicos en los algoritmos. Comenzaba preguntándose cuál es el último objetivo a tener en cuenta con las personas con DM2. Bromeaba diciendo que, en última instancia, es que el paciente sea feliz y, a la vez, debe estar sano y ponérselo fácil.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Posicionándolo dentro del consenso ADA/EASD, la ponente se refería a la facilidad de la que hablaba antes como fácil de tomar, fácil de tolerar, fácil de prescribir y de fácil acceso. &lt;b&gt;Habló primero de SEMA oral, que en sus dosis de DM2 cumple con los cuatro pilares del consenso (control glucémico, control de peso, control de FRCV y protección cardiorrenal). Sin embargo, indicaba que no era sencillo de tomar, no era sencillo de tolerar (discontinuaciones del 4% al 15%) y no tenía un fácil acceso; pero sí era fácil de prescribir.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Así, introdujo el ACHIEVE-3 que comparaba ORFO con SEMA oral añadido a MET. En él, se demostró que ORFO conseguía reducciones de HbA1c del 2,2% para sus dosis más altas frente al 1,4% para SEMA 14 mg. En cuanto al peso, redujo un 9,2% del peso en dosis de ORFO más altas frente al 5,3% con SEMA 14 mg. Además, trajo datos del ACHIEVE-3 en los que se presentaba una mejora en las cifras de PA y de no-HDL muy similares o mayores que el grupo comparador. Con respecto a la parte CV, el ACHIEVE-4 demostró seguridad CV; sin embargo, aún no tenemos datos de superioridad CV, que llegarán con ECA posteriores.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la facilidad de toma, lo resumió en una frase: &lt;b&gt;«Es más fácil de tomar».&lt;/b&gt; Para ser justos, hizo un repaso a las interacciones conocidas para ORFO sobre el CYP3A4. Veremos qué acaba incluyéndose en la ficha técnica. La tolerancia en el ACHIEVE-3 fue peor para el grupo de ORFO que para SEMA, mostrando más discontinuación en el grupo del estudio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Acabó la ponencia con una diapo que dejaba poco a la imaginación. Traduzco literalmente: &lt;i&gt;&lt;b&gt;«Tratamiento antihiperglucemiante oral más eficaz para la reducción de glucosa y peso, con una seguridad comparable y una tolerabilidad similar o peor que otras terapias basadas en GLP-1, y sin restricciones de comida ni agua. Seguridad cardiovascular demostrada, aunque sigue en marcha un gran estudio de resultados cardiovasculares».&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;Y, acabando con la pregunta que se hacía al principio, ¿dónde se posicionará en las GPC? No lo sabemos, pero la Dra. Cheng le augura una buena posición en el tratamiento temprano y prevé que aumentará el uso de arGLP-1 en las personas con DM2&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Mucho por venir....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuídense.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrJS5Senivi0-7LN9CHz1KyIz9lJCshJMZrdp8A0g8RE8kgJY5LpWu-Ou7bdJEm9onWelh_z2bDe4Z0T_-GAG0z2dI_aRVwBw-VmOoHPDZM6-4TJAs25lwSu36Jdzyjxve0ge37Hx50wTbIEI59-ox7-Ry7NhjvW9jfYUvXB91cuW3_2BDNoSK2uraKRY/s2752/Orforglipron_para_Diabetes_Tipo_2.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrJS5Senivi0-7LN9CHz1KyIz9lJCshJMZrdp8A0g8RE8kgJY5LpWu-Ou7bdJEm9onWelh_z2bDe4Z0T_-GAG0z2dI_aRVwBw-VmOoHPDZM6-4TJAs25lwSu36Jdzyjxve0ge37Hx50wTbIEI59-ox7-Ry7NhjvW9jfYUvXB91cuW3_2BDNoSK2uraKRY/w640-h358/Orforglipron_para_Diabetes_Tipo_2.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42259339/" target="_blank"&gt;Welch M, Forst T, Jia W, et al. Orforglipron compared with dapagliflozin in adults with type 2 diabetes and inadequate glycaemic control with metformin (ACHIEVE-2): a multicentre, randomised, non-inferiority, open-label, phase 3 trial. Lancet. 2026;0.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42251769/" target="_blank"&gt;Giorgino F, D'Souza S, Ludwig L, Kiyosue A, Ibriga H, Rha H, Denning M, Wu WS, Fernández Landó L, Tobian J. Orforglipron Added to Titrated Insulin Glargine in Type 2 Diabetes: The ACHIEVE-5 Randomized Clinical Trial. JAMA. 2026;e269512. doi:10.1001/jama.2026.9512&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42251769/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41765029/" target="_blank"&gt;Rosenstock J, Yabe D, Cox D, et al. Efficacy and safety of once-daily oral orforglipron compared with oral semaglutide in adults with type 2 diabetes (ACHIEVE-3): a multinational, multicentre, non-inferiority, open-label, randomised, phase 3 trial. Lancet. 2026;407:1147-1160.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhrerEia6L_cQxza0FfpZ3G9yKcUJ9pNKiMvNaEUaGnT1FQrmhxjtNxIzTclpAHN3twk2cC4YArII7ITXebW1vOnVWOg_xwP7AF4Yh5pCAcAlmXOYjjnYHxlvxhkoe99TSsSAuvz8RM0jPxLEsyMs36iJFfrdq46A9Mpm8UFfTHTgDiLY9N1VVK8odaFA/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2019%20jun%202026,%2022_40_47.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Preservación de masa magra durante el uso de terapias basadas en GLP1</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-preservacion-de-masa-magra.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>análogos GLP-1</category><category>sarcopenia</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-4678537904880444896</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgqPROTisM2BbjBRqJG8STFcLwdcnxZlB7i16NPSBWsk9ekHQnEcEO-J83dD9P2Yx5d4ibJy1iSIkcB0MwGWAsIKsWwwKiNm_lz_xnzMcLRUu7dPdfyPln6ov3ZngnLv-R-CS3mhLjUrIr_1oAHC4i2VcrXRpNq9zdzJt_dmtPDv0rJq_elpEPLuRxLmVc/s1672/ChatGPT%20Image%2017%20jun%202026,%2021_50_37.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgqPROTisM2BbjBRqJG8STFcLwdcnxZlB7i16NPSBWsk9ekHQnEcEO-J83dD9P2Yx5d4ibJy1iSIkcB0MwGWAsIKsWwwKiNm_lz_xnzMcLRUu7dPdfyPln6ov3ZngnLv-R-CS3mhLjUrIr_1oAHC4i2VcrXRpNq9zdzJt_dmtPDv0rJq_elpEPLuRxLmVc/w400-h225/ChatGPT%20Image%2017%20jun%202026,%2021_50_37.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Se trata de una presentación de Ian J. Neeland (el mismo autor del primer artículo), titulada “Preserving Lean Body Mass while on GLP-1-Based Therapies”, fechada el 8 de junio de 2026.&amp;nbsp;&lt;b&gt;El uso de arGLP-1 y de agonistas duales como tirzepatida (TIRZE) está creciendo rápidamente, y gran parte de su seguimiento corresponde a Atención Primaria&lt;/b&gt;. Una de las principales preocupaciones es la&lt;b&gt; calidad de la pérdida de peso conseguida, especialmente el posible impacto sobre la masa muscular.&lt;/b&gt; La conferencia del Dr. Neeland sintetiza la evidencia disponible y traza una hoja de ruta clínica que encaja perfectamente con el papel preventivo y educativo de la Atención Primaria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La evidencia disponible muestra que &lt;b&gt;toda pérdida de peso, ya sea inducida por dieta, fármacos, cirugía o enfermedad, se acompaña de cierta pérdida de masa magra.&lt;/b&gt; Tradicionalmente se ha estimado que aproximadamente un 25% del peso perdido corresponde a masa libre de grasa, aunque esta proporción es muy variable según las características del paciente, el tratamiento utilizado y las intervenciones sobre el estilo de vida. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-preservacion-de-masa-magra.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La preservación de la masa muscular tiene relevancia clínica y metabólica. Cada kilogramo de músculo perdido reduce el gasto energético basal en unas 13 kcal/día, mientras que cada kilogramo de grasa supone aproximadamente 4 kcal/día. Mantener la masa muscular favorece, por tanto, la pérdida de peso sostenida y ayuda a prevenir la recuperación ponderal.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Un aspecto importante es que la masa magra medida mediante DXA no equivale exclusivamente a músculo, ya que también incluye órganos, hueso y agua corporal. &lt;b&gt;Por ello, una reducción de la masa magra observada en los estudios no implica necesariamente una pérdida significativa de tejido muscular.&lt;/b&gt; Las técnicas más precisas, como la resonancia magnética (RM), permiten valorar directamente el volumen muscular y su calidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los estudios con RM de liraglutida (subanálisis de Neeland/Pandey) y de TIRZE (SURPASS-3 MRI) muestran que la reducción de volumen muscular es esperable para el grado de pérdida de peso alcanzado y que ambas terapias reducen la infiltración grasa del músculo (mejor calidad muscular), justo lo contrario del aumento de grasa intramuscular que ocurre con el envejecimiento.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Esto importa porque la «composición muscular adversa» (poco volumen muscular + mucha grasa infiltrada) se asocia a mayor mortalidad y comorbilidad cardiometabólica. &lt;b&gt;La mejoría de la calidad muscular reduce la probabilidad de pérdida de fuerza y función&lt;/b&gt;, reforzando la idea de un proceso adaptativo más que perjudicial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Las estrategias no farmacológicas —especialmente ejercicio de fuerza y adecuada ingesta proteica— son clave para optimizar el tratamiento con arGLP-1.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En condiciones generales se recomiendan 0,8 g/kg/día de proteína, &lt;b&gt;pero en déficit energético moderado pueden requerirse hasta 1,6 g/kg/día para preservar masa magra.&lt;/b&gt; Este efecto se reduce con déficits muy elevados (&amp;gt;40%), donde los aminoácidos se utilizan como energía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La suplementación proteica es especialmente eficaz combinada con entrenamiento de fuerza (estudio de Mertz et al.: la proteína de suero con entrenamiento intenso mejoró el área de sección del cuádriceps y la fuerza).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Relevante con arGLP-1: puede producirse un desplazamiento de las preferencias alimentarias hacia una menor ingesta de proteína de calidad, por lo que conviene reforzar este punto en la consulta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Con la evidencia actual, el balance de los arGLP-1 sobre el músculo es tranquilizador: la pérdida de masa magra es, en su mayor parte, proporcional al peso perdido y se acompaña de una mejor calidad muscular. La tarea de la Atención Primaria es anticiparse: identificar a los pacientes vulnerables a la sarcopenia, recomendar de forma proactiva ejercicio de fuerza y aporte proteico adecuado, y vigilar la función más que el peso de la báscula. El futuro próximo, con combinaciones farmacológicas que preserven o aumenten el músculo, promete hacer aún más sostenible y saludable la pérdida de peso.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Antes de iniciar el tratamiento es recomendable valorar los hábitos alimentarios y el nivel de actividad física, descartar posibles trastornos de la conducta alimentaria (SCOFF o ESP: ≥2, derivar), evaluar la salud mental y estimar el riesgo de sarcopenia u osteopenia, especialmente en personas mayores.&lt;/b&gt; También es importante identificar barreras sociales o económicas que puedan dificultar la adherencia y establecer objetivos realistas y consensuados con el paciente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Qué hacer con la dieta&lt;/b&gt; durante el tratamiento:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;ul style="text-align: left;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Priorizar la densidad nutricional sobre las calorías.&lt;/b&gt; Fomentar frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, lácteos, proteína magra, frutos secos y aceites saludables. Minimizar carbohidratos refinados, azúcares, bebidas azucaradas, carnes procesadas, ultraprocesados y alcohol.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Proteína suficiente. &lt;/b&gt;Durante la fase de pérdida: 1,2-1,5 g/kg/día (o ~25-30% de la energía en una dieta de 1600 kcal, u 80-120 g/día). En mantenimiento: ≥0,8 g/kg/día, algo más en mayores. Consumir la proteína primero en la comida si hay poco apetito.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La proteína sola no basta: &lt;b&gt;debe acompañarse de entrenamiento de fuerza &lt;/b&gt;(≥2-3 sesiones/semana) más ≥150 min/semana de actividad aeróbica para preservar músculo y hueso.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Comidas pequeñas y frecuentes&lt;/b&gt;, a horas regulares, evitando ayunos prolongados que favorecen la reganancia de hambre y los antojos de azúcar y refinados.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Hidratación adecuada &lt;/b&gt;(2-4 L/día) y fibra (≥25 g en mujeres, ≥30 g en hombres, ≥35 g en diabetes).&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Considerar suplementos (vitamina D, calcio, vitamina B12 o multivitamínico) si la ingesta es muy baja (&amp;lt;1200 kcal en mujeres, &amp;lt;1800 kcal en hombres).&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;Los efectos digestivos son frecuentes, especialmente al inicio del tratamiento. Las náuseas suelen mejorar con comidas pequeñas y frecuentes y evitando alimentos grasos; el estreñimiento responde habitualmente al aumento de fibra, líquidos y actividad física; y la diarrea puede controlarse limitando las comidas copiosas o ricas en grasas. &lt;b&gt;En todos los casos es importante vigilar el riesgo de deshidratación.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Tras la suspensión del tratamiento, mantener los hábitos dietéticos y de actividad física adquiridos es esencial para reducir la recuperación ponderal.&lt;/b&gt; El apoyo conductual continuado y, cuando sea posible, la colaboración con dietistas-nutricionistas pueden contribuir de forma significativa a consolidar los resultados obtenidos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En definitiva, los GLP-1 son un excelente adyuvante para el tratamiento de la obesidad, pero no sustituyen los pilares fundamentales del manejo a largo plazo: una alimentación saludable, el ejercicio —especialmente el entrenamiento de fuerza— y un seguimiento continuado e individualizado desde Atención Primaria.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgI9H1NMcYzp01_Ml85pMISS68k_2gvz-6QciCOQy4RADjjPRgKksO9gTZ5KKMNC0STukWlYFctnjvmLQVWP0TUPjJ6o-gu3QXWzl82C9X6gTF8rzySnFvumg3_Y0A5kM-0wTnVkjb3-afBrYjo2WdeSbSl2H-H2CfBmwZDX4a6wPkMDoBjD0lxJ8_Hias/s2190/Captura%20de%20pantalla%202026-06-17%20a%20las%2021.43.44.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1228" data-original-width="2190" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgI9H1NMcYzp01_Ml85pMISS68k_2gvz-6QciCOQy4RADjjPRgKksO9gTZ5KKMNC0STukWlYFctnjvmLQVWP0TUPjJ6o-gu3QXWzl82C9X6gTF8rzySnFvumg3_Y0A5kM-0wTnVkjb3-afBrYjo2WdeSbSl2H-H2CfBmwZDX4a6wPkMDoBjD0lxJ8_Hias/w640-h358/Captura%20de%20pantalla%202026-06-17%20a%20las%2021.43.44.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKt1sO16K4179AbJXcPjzGb0WgdArXuiacyP4h5teuN5h7qgfML96Rz2h4BwXt1flZgdnKlQbzJ9cltbcch_qIFAzS4E7lAab7iIuwiliTbZ1teo_mfcv2pIxDoQYIlDXRNjQzMyiMSxudRg-BgwoeKYzAKTKlkTCsSrBPViP3J-8afClVsxgQ0dsaM8k/s1952/Captura%20de%20pantalla%202026-06-17%20a%20las%2021.44.08.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1850" data-original-width="1952" height="606" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKt1sO16K4179AbJXcPjzGb0WgdArXuiacyP4h5teuN5h7qgfML96Rz2h4BwXt1flZgdnKlQbzJ9cltbcch_qIFAzS4E7lAab7iIuwiliTbZ1teo_mfcv2pIxDoQYIlDXRNjQzMyiMSxudRg-BgwoeKYzAKTKlkTCsSrBPViP3J-8afClVsxgQ0dsaM8k/w640-h606/Captura%20de%20pantalla%202026-06-17%20a%20las%2021.44.08.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38937282/" target="_blank"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38937282/" target="_blank"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38937282/" target="_blank"&gt;Neeland IJ, Linge J, Birkenfeld AL. Changes in lean body mass with glucagon-like peptide-1-based therapies and mitigation strategies. Diabetes Obes Metab. 2024;26(Supl. 4):16-27. doi:10.1111/dom.15614.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38990027/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40658429/" target="_blank"&gt;Mehrtash F, Dushay J, Manson JE. I am taking a GLP-1 weight-loss medication—what should I know? JAMA Intern Med. 2025;185(9):1180. doi:10.1001/jamainternmed.2025.2086.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40445127/" target="_blank"&gt;&lt;br /&gt;Mozaffarian D, Agarwal M, Aggarwal M, et al. Nutritional priorities to support GLP-1 therapy for obesity: A joint advisory from the American College of Lifestyle Medicine, the American Society for Nutrition, the Obesity Medicine Association, and The Obesity Society. Obesity (Silver Spring). 2025;33(8):1475-1503. doi:10.1002/oby.24249.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40421897/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41502845/" target="_blank"&gt;Sievenpiper JL, Ard J, Blüher M, Chen W, Dixon JB, Fitch A, et al. Nutritional and lifestyle supportive care recommendations for management of obesity with GLP-1-based therapies: An expert consensus statement using a modified Delphi approach. Obes Pillars. 2025;17:100228. doi:10.1016/j.obpill.2025.100228.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgqPROTisM2BbjBRqJG8STFcLwdcnxZlB7i16NPSBWsk9ekHQnEcEO-J83dD9P2Yx5d4ibJy1iSIkcB0MwGWAsIKsWwwKiNm_lz_xnzMcLRUu7dPdfyPln6ov3ZngnLv-R-CS3mhLjUrIr_1oAHC4i2VcrXRpNq9zdzJt_dmtPDv0rJq_elpEPLuRxLmVc/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2017%20jun%202026,%2021_50_37.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- La amilina reclama protagonismo: la nueva frontera en el tratamiento de la diabetes y la obesidad</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-la-amilina-reclama.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>análogo de amilina</category><category>obesidad</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 18 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-4414421230387127902</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgXGkVV5vq_RCQrHFwyU2qUs8XoR0wHWMLwypcariZGnDf79dd9D6bwYCSCRs0AsCqSJA3QanURk3iHmOH8UxBSXW7j7Phl8DckfKhBXeElIObu8qwaDwVnGeBbe9OZmaAwm46AOsi1EKOBGd1xP3gpvNGaU8S9cfSnPLbrcXXDiTMUpjizBRpu5EBgpDw/s1672/La%20amilina%20reclama%20protagonismo..png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgXGkVV5vq_RCQrHFwyU2qUs8XoR0wHWMLwypcariZGnDf79dd9D6bwYCSCRs0AsCqSJA3QanURk3iHmOH8UxBSXW7j7Phl8DckfKhBXeElIObu8qwaDwVnGeBbe9OZmaAwm46AOsi1EKOBGd1xP3gpvNGaU8S9cfSnPLbrcXXDiTMUpjizBRpu5EBgpDw/w400-h225/La%20amilina%20reclama%20protagonismo..png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Enrique Carretero Anibarro (@Enriq_Carretero)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los últimos años, el tratamiento de la obesidad se ha centrado en los arGLP1 y las terapias incretínicas combinadas. Sin embargo, en los últimos tiempos ha emergido una nueva vía terapéutica: &lt;b&gt;la amilina, que podría convertirse en un componente clave de la próxima generación de tratamientos para la DM2 y la obesidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La amilina es una hormona peptídica producida por las células beta pancreáticas y secretada conjuntamente con la insulina (INS) en respuesta a la ingesta de alimentos&lt;/b&gt;. Su papel fisiológico es complementar la acción de la INS mediante varios mecanismos: ralentiza el vaciamiento gástrico, disminuye la secreción posprandial de glucagón y actúa sobre centros cerebrales implicados en la regulación del apetito y la saciedad. &lt;b&gt;En condiciones normales, contribuye al control de la glucemia y a la regulación del balance energético. Sin embargo, en pacientes con DM1 y en estadios avanzados de DM2 existe un déficit relativo o absoluto de amilina, lo que favorece alteraciones del control glucémico y del comportamiento alimentario. &lt;/b&gt;Además, parece asociarse a una menor incidencia de náuseas y vómitos que algunos arGLP-1, lo que podría traducirse en una mejor tolerabilidad para determinados pacientes. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-la-amilina-reclama.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La primera formulación clínica de esta vía fue la pramlintida, un análogo de amilina aprobado hace años como tratamiento complementario a la INS. Aunque demostró beneficios en el control glucémico y produjo reducciones modestas del peso corporal, su utilización fue limitada debido a la necesidad de múltiples inyecciones y a la baja adherencia terapéutica. No obstante, &lt;b&gt;la experiencia acumulada con pramlintida confirmó que la activación del receptor de amilina constituye una estrategia eficaz para mejorar parámetros metabólicos relevantes&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Insistiendo en este camino, se han conseguido desarrollar nuevos agonistas de acción prolongada capaces de superar muchas de las limitaciones previas. Estos nuevos fármacos muestran perfiles farmacocinéticos más favorables, administraciones semanales y generan una activación sostenida de las vías centrales de saciedad. Diversos estudios están evaluando estos compuestos tanto en monoterapia como en combinación con agonistas de otros receptores metabólicos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Además, la evidencia actual demuestra que los efectos de la amilina y los de los arGLP-1 son complementarios más que redundantes. Ambas hormonas participan en la señalización de la saciedad, pero actúan mediante circuitos fisiológicos parcialmente diferentes&lt;/b&gt;. Esta complementariedad ha impulsado el desarrollo de estrategias combinadas capaces de potenciar la pérdida de peso y mejorar simultáneamente el control glucémico. &lt;b&gt;Los datos procedentes del programa REDEFINE sugieren que la adición de un agonista amilínico a semaglutida permite obtener reducciones de peso superiores a las alcanzadas con GLP-1 en monoterapia sin incrementar significativamente los efectos adversos gastrointestinales.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Entre estos nuevos agonistas duales que combinan en una única molécula actividad sobre los receptores de GLP-1 y amilina destaca &lt;b&gt;amycretin,&lt;/b&gt; también denominado zenagamtide. &lt;b&gt;Los resultados clínicos indican reducciones de peso muy importantes, junto con mejorías significativas del control glucémico en personas con DM2.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;También es destacable la importancia de la amilina en el contexto de la medicina personalizada, ya que sabemos que no todos los pacientes responden de igual manera a los tratamientos incretínicos. &lt;b&gt;La disponibilidad futura de agonistas amilínicos en monoterapia o en combinación podría ampliar las opciones terapéuticas y permitir una selección más individualizada &lt;/b&gt;según las características clínicas, el perfil metabólico y la tolerabilidad de cada persona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Pero no es oro todo lo que reluce; &lt;b&gt;aún quedan interrogantes por resolver. Será necesario definir el papel exacto de los agonistas amilínicos frente a los arGLP-1, los agonistas duales GIP/GLP-1 y los futuros agonistas múltiples. También será importante evaluar su seguridad a largo plazo, su impacto cardiovascular, renal y hepático, así como su coste-efectividad en la práctica clínica real. Sin embargo, el consenso general parece ser que la amilina ha dejado de ser una vía terapéutica secundaria para convertirse en uno de los pilares más prometedores del desarrollo farmacológico en obesidad y DM.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Nos quedamos con un mensaje claro: la próxima revolución en el tratamiento de la obesidad y la DM podría no depender exclusivamente de las incretinas. La amilina, una hormona conocida desde hace décadas, pero relativamente infrautilizada, está resurgiendo como una herramienta terapéutica de gran interés. Los nuevos agonistas de acción prolongada y las moléculas duales GLP-1/amilina podrían ampliar significativamente las opciones disponibles en los próximos años y contribuir a una atención más eficaz y personalizada de los pacientes con enfermedad metabólica.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEif3FdY02BEuTTqVJFEF0BA6RIhVCxZwaK0OC5iFs3pi7bvY7fWM9RwH_ham4tPqE4asOGOxVQPyRT-FDekZPnfxr-G-oqs7_f3x79kfp0E5FAhumefWSzI3lklX5jruBm9o1P8HfLXvzqFVQbYaR0d26rtBTvcxwOH7TXDZL6PnXi3UI-1N91QzDzE8Tc/s2752/Amilina_contra_Diabetes_y_Obesidad.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEif3FdY02BEuTTqVJFEF0BA6RIhVCxZwaK0OC5iFs3pi7bvY7fWM9RwH_ham4tPqE4asOGOxVQPyRT-FDekZPnfxr-G-oqs7_f3x79kfp0E5FAhumefWSzI3lklX5jruBm9o1P8HfLXvzqFVQbYaR0d26rtBTvcxwOH7TXDZL6PnXi3UI-1N91QzDzE8Tc/w640-h358/Amilina_contra_Diabetes_y_Obesidad.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40544432/" target="_blank"&gt;Davies MJ, Bajaj HS, Broholm C, et al. Cagrilintide-semaglutide in adults with overweight or obesity and type 2 diabetes. N Engl J Med. 2025. doi:10.1056/NEJMoa2502082.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgXGkVV5vq_RCQrHFwyU2qUs8XoR0wHWMLwypcariZGnDf79dd9D6bwYCSCRs0AsCqSJA3QanURk3iHmOH8UxBSXW7j7Phl8DckfKhBXeElIObu8qwaDwVnGeBbe9OZmaAwm46AOsi1EKOBGd1xP3gpvNGaU8S9cfSnPLbrcXXDiTMUpjizBRpu5EBgpDw/s72-w400-h225-c/La%20amilina%20reclama%20protagonismo..png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Consecuencias metabólicas de los tratamientos de cáncer</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-consecuencias-metabolicas-de.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>cáncer</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Wed, 17 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-5274875258941753422</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHFMtm1qfT4qPbJBKCksFOSbRrzMVDmGHbeRMtg1f6hAl3mHhbEwES5ndFRUbJbUKy_2IUEfDtTDIjAAlPh41nQ9R9y12T-7w9EdYPhAO5MdxG6KVWHLzcKC9qeZnLn_y_qZez1E-9awZwMI2RPeVS2C_LQMjj7_W7e-gslFZRgujQTruv9GCO-0PbYfE/s1672/ChatGPT%20Image%2015%20jun%202026,%2022_23_32.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHFMtm1qfT4qPbJBKCksFOSbRrzMVDmGHbeRMtg1f6hAl3mHhbEwES5ndFRUbJbUKy_2IUEfDtTDIjAAlPh41nQ9R9y12T-7w9EdYPhAO5MdxG6KVWHLzcKC9qeZnLn_y_qZez1E-9awZwMI2RPeVS2C_LQMjj7_W7e-gslFZRgujQTruv9GCO-0PbYfE/w400-h225/ChatGPT%20Image%2015%20jun%202026,%2022_23_32.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Manuel Ruiz Quintero (@maruizquintero)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La ponencia de la Dra. Sonali Toshani, profesora asociada del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, comenzó recordando que &lt;b&gt;obesidad, inflamación crónica y resistencia a la insulina (INS) constituyen mecanismos patogénicos comunes a ambas enfermedades&lt;/b&gt;. La &lt;b&gt;hiperinsulinemia y la hiperglucemia generan un entorno metabólico que favorece el crecimiento tumoral, mientras que el propio cáncer y sus tratamientos pueden desencadenar alteraciones metabólicas significativas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Hasta el 50% de quienes reciben tratamiento sistémico contra el cáncer desarrollan hiperglucemia, situación que puede comprometer la continuidad del tratamiento oncológico, obligar a reducir dosis e incrementar el riesgo de infecciones, sepsis, hospitalizaciones no programadas o emergencias hiperglucémicas&lt;/b&gt;. Además, la enfermedad cardiovascular constituye la principal causa de muerte en pacientes con diabetes y cáncer, lo que añade complejidad al manejo clínico.&lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-consecuencias-metabolicas-de.html" target="_blank"&gt; (Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Los datos epidemiológicos refuerzan esta relación bidireccional. Un estudio coreano con cerca de 500.000 participantes demostró que &lt;b&gt;los pacientes con cáncer presentaban un riesgo significativamente mayor de desarrollar diabetes durante el seguimiento&lt;/b&gt;. Otros trabajos mostraron que el diagnóstico de &lt;b&gt;diabetes se multiplicaba por 2,5 durante el primer año tras el diagnóstico oncológico.&lt;/b&gt; Además, en una cohorte de 7.300 pacientes sin diabetes previa, el 23% desarrolló diabetes o prediabetes tras el diagnóstico de cáncer, circunstancia que se asoció con una peor supervivencia global.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La resistencia a la INS parece desempeñar un papel central. &lt;/b&gt;Un metaanálisis danés que incluyó 15 estudios con pinzamiento euglucémico demostró que la captación media de glucosa estimulada por INS era de 7,5 mg/kg/min en sujetos sanos, frente a 4,7 mg/kg/min en pacientes con cáncer sin diabetes, una resistencia a la INS comparable o incluso superior a la observada en personas con DM2.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Recordó que el tratamiento quirúrgico del cáncer puede condicionar alteraciones endocrino-metabólicas relevantes. Así, la pancreatectomía parcial o total puede desarrollar una deficiencia parcial o completa de INS, acompañada de insuficiencia exocrina pancreática. La nefrectomía (carcinoma renal) incrementa el riesgo de enfermedad renal crónica, una situación estrechamente relacionada con la resistencia a la INS. La gastrectomía total (cáncer gástrico) puede presentar hipoglucemias posprandiales similares a las descritas tras algunas técnicas de cirugía bariátrica.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El mensaje más relevante fue comprender que muchas de estas complicaciones metabólicas son consecuencia directa de los tratamientos oncológicos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los corticoides, ampliamente utilizados en oncología, inducen hiperglucemia al disminuir la sensibilidad a la INS, aumentar la gluconeogénesis hepática e inhibir la secreción pancreática de INS.&lt;/b&gt; Hasta el 56-86% de los pacientes hospitalizados que reciben corticoides presentan elevaciones glucémicas, incluso sin antecedentes previos de diabetes. Las guías recomiendan monitorizar estrechamente la glucosa, especialmente en pacientes con diabetes conocida o cuando se emplean dosis equivalentes a más de 20 mg de prednisona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los inhibidores de puntos de control inmunitario: &lt;/b&gt;la diabetes inducida por estos tratamientos es poco frecuente (incidencia del 0,5-1,4%), pero reviste una gran gravedad. El 90% de los pacientes debuta con cetoacidosis diabética (CAD) y más de la mitad presenta autoanticuerpos pancreáticos, especialmente GAD-65. &lt;b&gt;La destrucción de las células beta es irreversible y obliga a instaurar insulinoterapia de por vida.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Los &lt;b&gt;análogos de somatostatina&lt;/b&gt;: la hiperglucemia suele aparecer durante los primeros meses de tratamiento y puede afectar hasta al 73% de los pacientes, por un potente efecto inhibidor sobre GLP-1 y GIP.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Los &lt;b&gt;inhibidores de PI3 quinasa:&lt;/b&gt; hasta el 60% de los pacientes desarrolla hiperglucemia, mientras que un 36% presenta hiperglucemia grave, con glucemias en ayunas entre 250 y 500 mg/dL. La mediana de aparición es de apenas 13 días y estos tratamientos se asocian con una odds ratio de 9,8 para desarrollar CAD.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Los &lt;b&gt;inhibidores de mTOR&lt;/b&gt;: hasta el 71% de los pacientes desarrolla hipertrigliceridemia y el 76% hipercolesterolemia, aumentando el riesgo de pancreatitis potencialmente mortal. Afortunadamente, &lt;b&gt;estas alteraciones suelen revertir tras la suspensión del tratamiento.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Los nuevos &lt;b&gt;inhibidores de AKT&lt;/b&gt; se asocian con hiperglucemia en hasta el 16,3% de los pacientes, y aproximadamente el 0,6% desarrolla CAD potencialmente mortal. &lt;b&gt;Algunos pacientes llegan a requerir dosis extraordinariamente elevadas de INS intravenosa, superiores a 130 unidades por hora, debido a una resistencia extrema a la INS.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Pero incluso después de finalizar el tratamiento oncológico, el riesgo persiste. &lt;b&gt;Hasta el 39% de los supervivientes expuestos a quimioterapia y radioterapia, y entre el 31 y el 53% de quienes reciben trasplante de progenitores hematopoyéticos, desarrollan síndrome metabólico. &lt;/b&gt;En esta población, la dislipidemia puede alcanzar el 80%, mientras que el riesgo de eventos cardiovasculares aumenta casi cuatro veces (OR 3,69). En pacientes que han recibido irradiación corporal total observamos obesidad sarcopénica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Pasó a revisar la &lt;b&gt;caquexia asociada al cáncer&lt;/b&gt;, que se caracteriza por una pérdida importante de peso, desgaste muscular y pérdida del apetito. La progresión de la caquexia está impulsada por la inflamación y por alteraciones metabólicas profundas, como son un aumento del gasto energético, un incremento del catabolismo y un empeoramiento de la resistencia a la INS, existiendo un aumento de la gluconeogénesis hepática. Es una condición muy compleja de tratar y requiere un abordaje multimodal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La Dra. Sonali Toshani destacó que, &lt;b&gt;por primera vez, los Estándares de Atención de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) 2026 incorporan una sección específica dedicada a la diabetes inducida por terapias oncológicas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La ponencia concluyó con tres mensajes que considero fundamentales:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;ol style="text-align: left;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;El cribado de las complicaciones metabólicas debe ser proactivo y adaptado al tipo de tratamiento recibido.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;El manejo de la hiperglucemia debe individualizarse según el mecanismo fisiopatológico responsable.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Endocrinólogos, oncólogos y (opinión personal) médicos de atención primaria debemos trabajar de manera coordinada para ofrecer una atención verdaderamente integral.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;b&gt;Después de escuchar esta revisión, me quedó una idea muy clara: el éxito del tratamiento oncológico no depende únicamente del control del tumor. Identificar precozmente las complicaciones metabólicas y abordarlas adecuadamente puede marcar la diferencia en la calidad de vida, la supervivencia y el pronóstico cardiovascular de nuestros pacientes.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuídense y cuiden a los que quieren.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHsdLGkeYdwacmJriaHkYoFLUhEbVX2gwJ3p-kaQwvoyLlpgsUvmS3_agzRwqjD1x4A1UR-YEoOzRAWFnQJ-iMyvnJOu7DX42VvZiXVNyHxI9gWGU3tJiIfEfIQdd1nPjp1bw5_EMmIS4l8ImfDo5kB3zNzyLyWcoweaEEP0p1-R_agv4DcibAVaphIl0/s1536/Unknown.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="1536" height="426" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHsdLGkeYdwacmJriaHkYoFLUhEbVX2gwJ3p-kaQwvoyLlpgsUvmS3_agzRwqjD1x4A1UR-YEoOzRAWFnQJ-iMyvnJOu7DX42VvZiXVNyHxI9gWGU3tJiIfEfIQdd1nPjp1bw5_EMmIS4l8ImfDo5kB3zNzyLyWcoweaEEP0p1-R_agv4DcibAVaphIl0/w640-h426/Unknown.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;Ponencia de la Dra. Sonali Thosani. Managing diabetes across the cancer continuum: From treatment to survivorship. 86.ª Sesiones Científicas de la Asociación Americana de Diabetes (ADA), 8 de junio de 2026.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHFMtm1qfT4qPbJBKCksFOSbRrzMVDmGHbeRMtg1f6hAl3mHhbEwES5ndFRUbJbUKy_2IUEfDtTDIjAAlPh41nQ9R9y12T-7w9EdYPhAO5MdxG6KVWHLzcKC9qeZnLn_y_qZez1E-9awZwMI2RPeVS2C_LQMjj7_W7e-gslFZRgujQTruv9GCO-0PbYfE/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2015%20jun%202026,%2022_23_32.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Retatrutida, el triple agonista que conecta diabetes y obesidad</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-retatrutida-el-triple-agonista.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>obesidad</category><category>Retatrutide</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Tue, 16 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-7145160498435135478</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqB_hYnnOm_LXUN12YEcSSvLUXyIq4igAlPo1i2M4Awj05rEhT4KdkmRoqyRvdrshKTwRNaUPSPLk6qug1yE2HfElfUnFRJnpndiPYf58_EfibWF-EymKoKyR9_9725gRjSl0VMoMsCeD0y52OYoC4TQRmSUZF8VBdlSYQHYxS7UV1Inbir_dKvxCfNOc/s1672/ChatGPT%20Image%2015%20jun%202026,%2021_57_48.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqB_hYnnOm_LXUN12YEcSSvLUXyIq4igAlPo1i2M4Awj05rEhT4KdkmRoqyRvdrshKTwRNaUPSPLk6qug1yE2HfElfUnFRJnpndiPYf58_EfibWF-EymKoKyR9_9725gRjSl0VMoMsCeD0y52OYoC4TQRmSUZF8VBdlSYQHYxS7UV1Inbir_dKvxCfNOc/w400-h225/ChatGPT%20Image%2015%20jun%202026,%2021_57_48.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La ADA 2026 ha situado a la retatrutida como una de las moléculas más llamativas de la nueva generación incretínica.&lt;/b&gt; Su interés no procede solo de la &lt;b&gt;intensidad de la pérdida ponderal, sino de la posibilidad de unir en una misma estrategia terapéutica el control glucémico, el abordaje del peso y la mejora de factores de riesgo cardiometabólico&lt;/b&gt;. Los datos del programa TRANSCEND-T2D-1, en DM2 precoz, y de TRIUMPH-1, en obesidad o sobrepeso sin diabetes, permiten leer la misma idea desde dos escenarios clínicos distintos: &lt;b&gt;el agonismo triple GIP, GLP-1 y glucagón podría redefinir qué esperamos de los tratamientos metabólicos en los próximos años.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando observo el panorama terapéutico actual de la DM2, tengo la sensación de haber entrado en una etapa distinta. La retatrutida es un agonista triple sobre los receptores de GIP, GLP-1 y glucagón. La incorporación de un ácido graso diácido C-20 favorece la unión a la albúmina y prolonga su semivida hasta unos seis días, lo que permite su administración por vía subcutánea una vez por semana. &lt;b&gt;La novedad conceptual reside en la incorporación del componente glucagón: a la mejora glucémica y la reducción ponderal propias de los incretínicos se le suma un efecto sobre el apetito, el metabolismo hepático y el gasto energético. Era una pieza que faltaba, porque en las personas con diabetes la pérdida de peso que conseguimos con los fármacos disponibles suele ser menor que en quienes no la padecen. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-retatrutida-el-triple-agonista.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El &lt;b&gt;TRANSCEND-T2D-1&lt;/b&gt; es un ensayo fase 3, doble ciego, de 40 semanas, realizado en 537 (55% mujeres) adultos con una DM2 de unos 2,5 años de evolución, no controlada con dieta y ejercicio y sin tratamiento farmacológico previo. Se aleatorizaron a placebo o a r&lt;b&gt;etatrutida 4, 9 o 12 mg semanales. Los resultados me parecen contundentes. La HbA1c descendió hasta cerca de 1,9%, partiendo de 7,9% de base, situándose entre el 5,9% y el 6,2%, frente al ~7,2% del placebo&lt;/b&gt;. Hasta el 85% de los tratados alcanzó una HbA1c ≤6,5% y un 46% entró en rango de normoglucemia (&amp;lt;5,7%). &lt;b&gt;En peso, la reducción media llegó al 16,8% —alrededor de 16,6 kg—, sin meseta a las 40 semanas. Y, lo que clínicamente más interesa: hasta el 64% logró de forma simultánea una HbA1c ≤6,5% y una pérdida ponderal ≥10%.&lt;/b&gt; A ello se sumaron mejoras en perímetro de cintura, presión arterial (hasta 12,3 mmHg) y perfil lipídico (reducciones de TG del 41% y del colesterol no-HDL del 24%).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la seguridad, los efectos adversos fueron mayoritariamente gastrointestinales —náuseas, diarrea y vómitos—, leves o moderados y concentrados en la fase de escalado de dosis, en consonancia con otras terapias basadas en incretinas. No se registraron hipoglucemias graves. Los autores concluyen que, de aprobarse, la retatrutida podría plantearse como monoterapia de primera línea en la DM2 precoz, ofreciendo control glucémico, pérdida de peso clínicamente relevante y mejoría de los factores de riesgo cardiovascular sin hipoglucemias graves. &lt;b&gt;Quedará por confirmar la durabilidad de estos hallazgos a más largo plazo y en poblaciones más amplias, pero el mensaje es esperanzador: controlar la glucemia y el peso han dejado de ser objetivos separados.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;La retatrutida actúa como agonista triple de los receptores de GIP, GLP-1 y glucagón, con un agonismo especialmente potente sobre el receptor de GIP -unas 8,9 veces el del ligando nativo- y una actividad más equilibrada sobre los de GLP-1 y glucagón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;TRIUMPH-1&lt;/b&gt; es un ensayo fase 3, multicéntrico (13 países), doble ciego y controlado con placebo, que incluyó a 2.339 adultos con obesidad o sobrepeso sin DM2, tratados durante 80 semanas, con una extensión preespecificada hasta las 104 semanas en quienes partían de un IMC ≥35 kg/m². &lt;b&gt;Según los resultados preliminares («topline») comunicados por el promotor, con la dosis de 12 mg la pérdida de peso media fue del 28,3% (-31,9 kg) frente a un 2,2% con placebo; la dosis de 4 mg, alcanzada con un único escalado, ya logró un 19% (-21,4 kg), y la extensión a 104 semanas alcanzó hasta el 30,3% (-38,5 kg)&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Hasta el 45,3% de los tratados con 12 mg consiguió una pérdida ≥30% (magnitud habitualmente asociada a la cirugía bariátrica), y el 65,3% bajó de un IMC de 30 kg/m², saliendo del rango de obesidad&lt;/b&gt;. Se describieron además mejorías en colesterol no-HDL, triglicéridos y presión arterial sistólica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Incluye subestudios de apnea obstructiva del sueño moderada-grave (OSA) y artrosis de rodilla (OA). En cuanto a la seguridad, los efectos adversos fueron mayoritariamente gastrointestinales (náuseas, diarrea, estreñimiento y vómitos), en consonancia con la clase.&lt;b&gt; Las tasas de discontinuación por efectos adversos oscilaron entre el 4,1% y el 11,3% según la dosis, frente al 4,9% del placebo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;Creo que estos datos sitúan a la retatrutida en un nivel de eficacia sobre el peso difícil de igualar con las opciones farmacológicas actuales. Conviene, no obstante, una cautela importante: las cifras de eficacia proceden de una nota de prensa y no de una publicación revisada por pares; la referencia de Diabetes, Obesity and Metabolism corresponde al diseño del ensayo. Cuando se publiquen los resultados completos habrá que actualizar las cifras y la cita, y quedará por confirmar la durabilidad del efecto y los desenlaces cardiovasculares a largo plazo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEine4IwkYRiyhyN7_60t5N3-B71rg0As4gtl4UISooPCPhydc0N8QZs7XiyEkC6G5x_Chf9l4BUwBKApH0ErKZfub9oqf1tayzcx2fjU-jUWcwQvr5ssjTDqjQl9_e_izhYpHss4okOfs0knzjGKZOgaIvL18QNOmMWSzEGJ1vmHLLZhBGpJFdgOdFSy1M/s2212/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.37.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEine4IwkYRiyhyN7_60t5N3-B71rg0As4gtl4UISooPCPhydc0N8QZs7XiyEkC6G5x_Chf9l4BUwBKApH0ErKZfub9oqf1tayzcx2fjU-jUWcwQvr5ssjTDqjQl9_e_izhYpHss4okOfs0knzjGKZOgaIvL18QNOmMWSzEGJ1vmHLLZhBGpJFdgOdFSy1M/s2212/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.37.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizoC1z0vBUtG7dLPXo1LtyqiWZY5J3fb1q4efT-2jtugPMxliXWt_FcDdzW9dPZezGHtXSlNz2oaPSPTSObVeOsm3kh9g6kKd0qPq_4j0R15rJqS3JoVXF0R9apE0j51oIOcTbJ5WrolIiUiv2pTEgE8VIH7tQ4H_ROpPtHToqtqJFlKXBkuDambTDmPs/s2216/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.28.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizoC1z0vBUtG7dLPXo1LtyqiWZY5J3fb1q4efT-2jtugPMxliXWt_FcDdzW9dPZezGHtXSlNz2oaPSPTSObVeOsm3kh9g6kKd0qPq_4j0R15rJqS3JoVXF0R9apE0j51oIOcTbJ5WrolIiUiv2pTEgE8VIH7tQ4H_ROpPtHToqtqJFlKXBkuDambTDmPs/s2216/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.28.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_vJ8xBgXhAOZZNqgAyuY41d6TQKm2VdqGl-0q90gSAa0JAqyb-JA05BQ1q3IC6CFtXjCjslTo1JXwgUOEEVRvCIPN-NLSffZ7JIn3GX5WKPALJxKoT_56IC966OsB5VPhiUWEeZjpc7PRBSpThI6zxitMaKecR-oDLFQYKK0Ly9OoietEixiFc3hCO8Y/s2212/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.19.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1246" data-original-width="2212" height="360" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_vJ8xBgXhAOZZNqgAyuY41d6TQKm2VdqGl-0q90gSAa0JAqyb-JA05BQ1q3IC6CFtXjCjslTo1JXwgUOEEVRvCIPN-NLSffZ7JIn3GX5WKPALJxKoT_56IC966OsB5VPhiUWEeZjpc7PRBSpThI6zxitMaKecR-oDLFQYKK0Ly9OoietEixiFc3hCO8Y/w640-h360/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.19.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1248" data-original-width="2216" height="360" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizoC1z0vBUtG7dLPXo1LtyqiWZY5J3fb1q4efT-2jtugPMxliXWt_FcDdzW9dPZezGHtXSlNz2oaPSPTSObVeOsm3kh9g6kKd0qPq_4j0R15rJqS3JoVXF0R9apE0j51oIOcTbJ5WrolIiUiv2pTEgE8VIH7tQ4H_ROpPtHToqtqJFlKXBkuDambTDmPs/w640-h360/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.28.png" width="640" /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgHL6olYG6Il5oTNdzF7HZR7JXbD9EztzuoohnIuKSB95lbDO2KwSRHO-xP3yrz82b-376e83vf3Mlkpm2GDozjOIvQbVQ-Vp0QLeg92llyo4ADhxysIP5bJO475fhCv0CpA_VUNICstqdJb_JQm5DP1pRz7QjArVKFyFyi-tMz7zUnYR0CcxCEIi4yhyY/s2214/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.44.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1244" data-original-width="2212" height="360" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEine4IwkYRiyhyN7_60t5N3-B71rg0As4gtl4UISooPCPhydc0N8QZs7XiyEkC6G5x_Chf9l4BUwBKApH0ErKZfub9oqf1tayzcx2fjU-jUWcwQvr5ssjTDqjQl9_e_izhYpHss4okOfs0knzjGKZOgaIvL18QNOmMWSzEGJ1vmHLLZhBGpJFdgOdFSy1M/w640-h360/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.37.png" width="640" /&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1246" data-original-width="2214" height="360" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgHL6olYG6Il5oTNdzF7HZR7JXbD9EztzuoohnIuKSB95lbDO2KwSRHO-xP3yrz82b-376e83vf3Mlkpm2GDozjOIvQbVQ-Vp0QLeg92llyo4ADhxysIP5bJO475fhCv0CpA_VUNICstqdJb_JQm5DP1pRz7QjArVKFyFyi-tMz7zUnYR0CcxCEIi4yhyY/w640-h360/Captura%20de%20pantalla%202026-06-15%20a%20las%2021.47.44.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=" https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42250575/" target="_blank"&gt;Bajaj HS, Welch M, Shah P, Luna E, Jaouimaa FZ, Liu B, et al. Efficacy and safety of retatrutide, a GIP, GLP-1, and glucagon receptor agonist, in people with type 2 diabetes and inadequate glycemic control with diet and exercise (TRANSCEND-T2D-1): a double-blind, randomised, phase 3 trial. Lancet. 2026;407(10546):2402-2413. doi:10.1016/S0140-6736(26)00967-0.&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42250575/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36997003/" target="_blank"&gt;Novikoff A, Müller TD. The molecular pharmacology of glucagon agonists in diabetes and obesity. Peptides. 2023;165:171003. doi:10.1016/j.peptides.2023.171003.&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35370987/" target="_blank"&gt;Conceição-Furber E, Coskun T, Sloop KW, Samms RJ. Is glucagon receptor activation the thermogenic solution for treating obesity? Front Endocrinol (Lausanne). 2022;13:868037. doi:10.3389/fendo.2022.868037.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35370987/"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=" https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36007534/" target="_blank"&gt;Coskun T, Sloop KW, Loghin C, et al. LY3437943, a novel triple glucagon, GIP, and GLP-1 receptor agonist for glycemic control and weight loss: from discovery to clinical proof of concept. Cell Metab. 2022;34(9):1234-1247.e9. doi:10.1016/j.cmet.2022.08.005.&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36403407/" target="_blank"&gt;Urva S, Coskun T, Loh MT, et al. LY3437943, a novel triple GIP, GLP-1, and glucagon receptor agonist in people with type 2 diabetes: a phase 1b, multicentre, double-blind, placebo-controlled, randomised, multiple-ascending dose trial. Lancet. 2022;400(10366):1869-1881. doi:10.1016/S0140-6736(22)02033-5.&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36403407/"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;Giblin K, et al. TRIUMPH-1 trial design. Diabetes Obes Metab. 2026;28(1):83-93. No he podido verificar esta referencia en PubMed con los datos aportados.&lt;br /&gt;Eli Lilly and Company. Lilly’s triple agonist, retatrutide, delivered powerful weight loss in pivotal Phase 3 obesity trial [nota de prensa]. 21 de mayo de 2026. Disponible en: &lt;a href="https://investor.lilly.com/"&gt;https://investor.lilly.com&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqB_hYnnOm_LXUN12YEcSSvLUXyIq4igAlPo1i2M4Awj05rEhT4KdkmRoqyRvdrshKTwRNaUPSPLk6qug1yE2HfElfUnFRJnpndiPYf58_EfibWF-EymKoKyR9_9725gRjSl0VMoMsCeD0y52OYoC4TQRmSUZF8VBdlSYQHYxS7UV1Inbir_dKvxCfNOc/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2015%20jun%202026,%2021_57_48.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- ¿Sigue siendo válido el IMC para diagnosticar la obesidad?</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-sigue-siendo-valido-el-imc.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>IMC</category><category>obesidad</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Mon, 15 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-3698622614790892102</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-size: x-large; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxTVhojMbCa9FiOkoqF8O1qasKybb5tIQ8TzBDNcnZ2mjbIVGtB9r25NyONhbv8oM35NMPS5p6zh9TkxpH-qyeAWMLq5Lj750BRsWHFZQDn8AXeQ_EuAQYzU7irssoziSMIGxvGgCpKDnHCC_4vG1P7NRXe0kNbyn6ahTFYtJKKhhblZzvl87Vc0u-VYk/s1672/dcf0165e-20dc-4208-839c-60b36f66afc3.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxTVhojMbCa9FiOkoqF8O1qasKybb5tIQ8TzBDNcnZ2mjbIVGtB9r25NyONhbv8oM35NMPS5p6zh9TkxpH-qyeAWMLq5Lj750BRsWHFZQDn8AXeQ_EuAQYzU7irssoziSMIGxvGgCpKDnHCC_4vG1P7NRXe0kNbyn6ahTFYtJKKhhblZzvl87Vc0u-VYk/w400-h225/dcf0165e-20dc-4208-839c-60b36f66afc3.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Comentario del Dr. Enrique Carretero Anibarro (@Enriq_Carretero)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;Nunca hemos sabido tanto sobre la obesidad ni hemos contado con herramientas terapéuticas tan eficaces para tratarla. &lt;b&gt;Sin embargo, seguimos basando su definición en el IMC, una medida concebida hace casi 200 años&lt;/b&gt;. En una era de medicina de precisión y conocimiento profundo de la composición corporal, cabe preguntarse si ha llegado el momento de superar el IMC y &lt;b&gt;redefinir qué entendemos realmente por obesidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El IMC ha perdurado como medida de referencia para clasificar el sobrepeso y la obesidad debido a su sencillez, reproductibilidad y utilidad epidemiológica. Sin embargo, presenta muchas carencias y se trata de una medida indirecta de la adiposidad. &lt;b&gt;El IMC únicamente relaciona el peso con la talla, pero no proporciona información sobre la cantidad real de grasa corporal ni sobre su distribución. &lt;/b&gt;Este es uno de los argumentos centrales en contra del IMC: no distingue entre masa grasa y masa muscular. Esto puede llevar a clasificar erróneamente como obesas a personas con una elevada masa muscular, mientras que algunos individuos con un IMC considerado normal pueden presentar un exceso significativo de grasa corporal y un riesgo cardiometabólico elevado. &lt;b&gt;Otro aspecto a tener en cuenta es que la interpretación del IMC varía según la edad, el sexo y el origen étnico, lo que limita su precisión como herramienta diagnóstica universal. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-sigue-siendo-valido-el-imc.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cada vez estamos más convencidos de que la distribución de la grasa corporal es un determinante mucho más importante del riesgo metabólico que el peso corporal total. &lt;b&gt;En particular, la grasa visceral y la acumulación de tejido adiposo abdominal se asocian estrechamente con resistencia a la insulina, DM2, enfermedad cardiovascular, esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica y mortalidad prematura.&lt;/b&gt; Por ello, una persona con un IMC moderadamente elevado, pero con escasa grasa visceral, puede tener un riesgo cardiovascular inferior al de otra con un IMC normal y una marcada adiposidad abdominal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En esta línea se ha abierto un interesante debate sobre la redefinición de la obesidad. &lt;b&gt;La Comisión de la revista The Lancet ha realizado recientemente una propuesta que plantea diferenciar entre obesidad preclínica y obesidad clínica. La obesidad preclínica se definiría como la presencia de exceso de adiposidad sin evidencia actual de daño orgánico o limitación funcional. En cambio, la obesidad clínica se definiría por la existencia de alteraciones fisiopatológicas, síntomas, limitaciones funcionales o enfermedades atribuibles al exceso de grasa corporal.&lt;/b&gt; Este enfoque pretende considerar la obesidad no solo como una característica antropométrica, sino como una enfermedad cuya relevancia depende también de sus consecuencias biológicas y clínicas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En el momento actual, la mayoría de los expertos no proponen abandonar completamente el IMC. Más bien, plantean utilizarlo como una herramienta inicial de cribado dentro de una evaluación más completa. &lt;b&gt;Entre las medidas complementarias que reciben mayor apoyo destacan el perímetro de cintura, la relación cintura-talla y otros métodos de valoración de la composición corporal, como la bioimpedancia o la absorciometría dual de rayos X (DEXA), cuando están disponibles.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, el perímetro de cintura destaca como una de las herramientas más útiles para definir la obesidad y el sobrepeso. Es sencilla, económica, fácilmente reproducible y proporciona información relevante sobre la adiposidad central. Desde varios grupos de expertos y varias sociedades científicas se defiende que su medición debería incorporarse de forma rutinaria a la valoración de pacientes con sobrepeso, obesidad o riesgo cardiometabólico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En la sesión que comentamos se incidió en el enfoque de la obesidad en pacientes con DM2. La obesidad continúa siendo uno de los principales factores causales de DM2 y una de las dianas terapéuticas más importantes. Sin embargo, el riesgo de desarrollar DM2 no depende exclusivamente del IMC. Algunos pacientes con valores inferiores a los umbrales clásicos de obesidad presentan una elevada acumulación de grasa visceral y desarrollan DM2, mientras que otros con IMC superiores pueden mostrar un perfil metabólico relativamente favorable.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Otro aspecto destacado fue &lt;b&gt;el impacto que una redefinición de la obesidad podría tener sobre el acceso a los tratamientos&lt;/b&gt;. La aparición de nuevos fármacos para la obesidad, especialmente los arGLP-1 y los agonistas duales GIP/GLP-1, ha modificado profundamente el abordaje terapéutico de esta enfermedad. &lt;b&gt;Si la obesidad se define en función de la adiposidad y de sus consecuencias clínicas, algunos pacientes actualmente excluidos por no alcanzar determinados puntos de corte de IMC podrían beneficiarse de tratamientos intensivos.&lt;/b&gt; Del mismo modo, podría evitarse la medicalización innecesaria de personas con IMC elevado, pero sin evidencia significativa de enfermedad relacionada con la adiposidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Para nosotros, desde una perspectiva de atención primaria, &lt;b&gt;el principal mensaje práctico fue que el IMC sigue siendo útil, pero ya no debería interpretarse de forma aislada. La valoración integral del paciente debe incluir la distribución de la grasa corporal, la presencia de comorbilidades, la función física, la calidad de vida y el impacto clínico del exceso de adiposidad.&lt;/b&gt; En este sentido, la obesidad se entiende cada vez más como una enfermedad heterogénea y compleja, que requiere una evaluación individualizada más allá de una simple cifra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En conclusión, se está produciendo un cambio conceptual importante respecto a la obesidad. El IMC continúa siendo una herramienta práctica para el cribado poblacional y la clasificación inicial, pero existe un consenso creciente en que no es suficiente para definir por sí solo la obesidad. La tendencia futura apunta hacia modelos diagnósticos que integren medidas directas o indirectas de adiposidad, distribución de la grasa y repercusión clínica, con el objetivo de identificar mejor a los pacientes con mayor riesgo y optimizar las decisiones terapéuticas en la práctica diaria.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj11n7qbuns_K6noD82gpwrbcicRTOzk3EZXkN1vCgzBLjFKup7QsyOjc2Li6NyW-UFFYDKKa9RJmHkBTGtux0Kddc4M6grLFCUM8Wjmcn3ZN3jX6raoUiMKczGOacbLQRfigoM43TKk4cikFH30UqzBQ6vd3V8irxnNVod1dxefRlOGq1z5I6ln-zw8OE/s2752/Redefiniendo_el_diagno%CC%81stico_de_obesidad.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj11n7qbuns_K6noD82gpwrbcicRTOzk3EZXkN1vCgzBLjFKup7QsyOjc2Li6NyW-UFFYDKKa9RJmHkBTGtux0Kddc4M6grLFCUM8Wjmcn3ZN3jX6raoUiMKczGOacbLQRfigoM43TKk4cikFH30UqzBQ6vd3V8irxnNVod1dxefRlOGq1z5I6ln-zw8OE/w640-h358/Redefiniendo_el_diagno%CC%81stico_de_obesidad.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39824205/" target="_blank"&gt;Rubino F, Cummings DE, Eckel RH, Cohen RV, Wilding JPH, Brown WA, et al. Definition and diagnostic criteria of clinical obesity. Lancet Diabetes Endocrinol. 2025;13(3):221-262. doi:10.1016/S2213-8587(24)00316-4.&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhxTVhojMbCa9FiOkoqF8O1qasKybb5tIQ8TzBDNcnZ2mjbIVGtB9r25NyONhbv8oM35NMPS5p6zh9TkxpH-qyeAWMLq5Lj750BRsWHFZQDn8AXeQ_EuAQYzU7irssoziSMIGxvGgCpKDnHCC_4vG1P7NRXe0kNbyn6ahTFYtJKKhhblZzvl87Vc0u-VYk/s72-w400-h225-c/dcf0165e-20dc-4208-839c-60b36f66afc3.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Complicaciones No Clásicas de la diabetes</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-complicaciones-no-clasicas-de.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>complicaciones DM</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sun, 14 Jun 2026 11:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-4480780180527211439</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-size: large; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvGfwP2nB2lb0SHnk70RGCwagq91BLgb8eYV-41LkWstEeKMGIaXIlgoE89HeZt5ZXiaTCqS1pH8kceyS7xFXFhX7PKQRchD4V9ygR54s1tV_YhNEhhuXdIoTZ4G-ftmPWOFDKSa11F4uKHuvv_qrqpAYAh3QPnuI-K9dPrGNWGr0-cTSyMBLMDetwRP8/s1672/ChatGPT%20Image%2013%20jun%202026,%2011_09_14.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvGfwP2nB2lb0SHnk70RGCwagq91BLgb8eYV-41LkWstEeKMGIaXIlgoE89HeZt5ZXiaTCqS1pH8kceyS7xFXFhX7PKQRchD4V9ygR54s1tV_YhNEhhuXdIoTZ4G-ftmPWOFDKSa11F4uKHuvv_qrqpAYAh3QPnuI-K9dPrGNWGr0-cTSyMBLMDetwRP8/w400-h225/ChatGPT%20Image%2013%20jun%202026,%2011_09_14.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Comentario del Dr. Manuel Ruiz Quintero (@maruizquintero)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Más allá de las manifestaciones micro y macrovasculares clásicas, &lt;b&gt;la diabetes constituye una enfermedad sistémica capaz de afectar al hígado, el corazón, el sistema inmunitario y el riesgo oncológico. Muchas de estas complicaciones comparten mecanismos fisiopatológicos comunes y requieren una aproximación cada vez más multidisciplinar.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;El primer ponente fue el Dr. Norbert Stefan, de la Universidad de Tübingen, quien abordó la &lt;b&gt;relación entre diabetes y enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD)&lt;/b&gt;. Para ilustrar las consecuencias de la enfermedad, aportó los siguientes datos: &lt;b&gt;una mujer de sesenta y tantos años con diabetes recién diagnosticada pierde aproximadamente cuatro años de vida. Si padece diabetes durante 10 años, pierde unos siete años. Si la diabetes está presente durante 20 años, pierde 11 años, y si está presente durante 30 años, pierde 14 años de vida.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;El Dr. Stefan destacó que la prevalencia mundial de MASLD se sitúa actualmente en torno al 38% de la población adulta, frente al 25-30% descrito hace apenas unas décadas. Incluso entre personas con peso normal y prediabetes, un 11% presenta ya enfermedad hepática esteatósica, una frecuencia tres veces superior a la observada en individuos normopeso sin alteraciones glucémicas. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-complicaciones-no-clasicas-de.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En los pacientes con DM2, la magnitud del problema es aún mayor: entre el 55% y el 70% presentan MASLD, entre el 30% y el 40% desarrollan esteatohepatitis, y entre el 12% y el 20% presentan fibrosis avanzada&lt;/b&gt;. Además, la coexistencia de diabetes incrementa notablemente el riesgo de progresión hepática. En comparación con personas con MASLD sin diabetes, quienes presentan ambas patologías tienen un riesgo tres veces superior de descompensación hepática y un riesgo siete u ocho veces mayor de carcinoma hepatocelular, incluso tras ajustar por el grado de fibrosis. Estos hallazgos sugieren que el entorno metabólico diabético favorece el daño hepático y la carcinogénesis desde fases precoces.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;La segunda ponencia correspondió al Dr. John Ussher, de la Universidad de Alberta, quien revisó el concepto de &lt;b&gt;miocardiopatía diabética&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Tradicionalmente definida como la presencia de disfunción ventricular en ausencia de enfermedad coronaria o hipertensión, el ponente defendió la necesidad de actualizar esta definición a la luz del conocimiento actual.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Los mecanismos implicados incluyen alteraciones del metabolismo energético cardíaco, inflamación, fibrosis miocárdica, remodelado extracelular, disfunción microvascular y trastornos en el manejo intracelular del calcio, todos ellos capaces de conducir a disfunción diastólica. Diversos estudios muestran que personas con &lt;b&gt;DM2 sin enfermedad cardiovascular establecida presentan ya alteraciones compatibles con este fenotipo&lt;/b&gt;. De hecho, la prevalencia de disfunción diastólica oscila entre el 45% y el 80% en las series publicadas. Incluso en individuos diagnosticados antes de los 40 años y con una duración media de diabetes de tan solo 3,1 años, se han detectado anomalías ecocardiográficas sugestivas de disfunción diastólica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;El interrogante que planteó el Dr. Ussher resulta especialmente atractivo desde el punto de vista clínico: &lt;b&gt;si identificamos precozmente estas alteraciones, ¿podríamos prevenir la evolución hacia insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada? Aunque todavía faltan estudios longitudinales que lo confirmen, las implicaciones potenciales serían enormes&lt;/b&gt;. (&lt;i&gt;En el apartado de preguntas, el Dr. Javier Escalada hizo una pregunta sobre la utilidad del biomarcador NT-proBNP para esta identificación, contestando el ponente negativamente a esta posibilidad).&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;La tercera intervención, a cargo de la Dra. Julia Critchley, del St. George's University Hospitals de Londres, se centró en las &lt;b&gt;infecciones como complicación emergente de la diabetes&lt;/b&gt;. Utilizando datos del Clinical Practice Research Datalink británico, analizaron más de 30.000 personas con DM1, más de 500.000 con DM2 y más de 270.000 con prediabetes, comparándolas con más de un millón de controles sin diabetes.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Los resultados mostraron un incremento significativo del riesgo infeccioso a lo largo de todo el espectro de alteración glucémica. &lt;b&gt;El riesgo de infecciones tratadas en atención primaria fue 1,8 veces mayor en DM1, 1,5 veces mayor en DM2 y 1,35 veces superior en prediabetes. En cuanto a las infecciones que requirieron hospitalización, el riesgo fue más de tres veces superior en diabetes tipo 1, casi dos veces superior en DM2 y 1,3 veces mayor en prediabetes.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;Quizá el dato más sorprendente fue comprobar que &lt;b&gt;las infecciones constituyen actualmente la tercera causa de muerte en personas con DM2,&lt;/b&gt; &lt;b&gt;con un cociente de riesgos de 1,82, muy próximo al observado para enfermedad cardiovascular (2,0)&lt;/b&gt;. La neumonía fue la principal causa infecciosa de mortalidad en términos absolutos, mientras que las infecciones osteoarticulares mostraron el mayor incremento relativo del riesgo. &lt;b&gt;Asimismo, la variabilidad de la HbA1c emergió como un factor independiente asociado a mayor susceptibilidad infecciosa, especialmente en DM2.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La sesión concluyó con la ponencia de la Dra. Lorraine Lipscombe, de la Universidad de Toronto, dedicada a la &lt;b&gt;relación entre diabetes y cáncer&lt;/b&gt;. Gracias a la reducción progresiva de la mortalidad cardiovascular, el cáncer se ha convertido en la principal causa de muerte en las personas con diabetes. &lt;b&gt;Los datos epidemiológicos confirman asociaciones especialmente sólidas entre DM2 y cáncer colorrectal, pancreático, hepatocelular, endometrial y de mama.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Además de una mayor incidencia, la diabetes condiciona un peor pronóstico oncológico&lt;/b&gt;. Un metaanálisis de 97 estudios prospectivos mostró un 25% de exceso de mortalidad específica por cáncer en pacientes con diabetes, mientras que otros análisis describieron aproximadamente un 40% más de mortalidad global en comparación con pacientes oncológicos sin diabetes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Revisó los posibles mecanismos implicados, entre ellos la hiperglucemia, la hiperinsulinemia secundaria a la resistencia a la insulina y la adiposidad visceral. Aunque parte de estas asociaciones puede explicarse por factores de riesgo compartidos o por sesgos epidemiológicos, existe una creciente evidencia de que las alteraciones metabólicas propias de la diabetes participan activamente en la promoción tumoral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En conclusión, la&amp;nbsp;diabetes debe entenderse como una enfermedad sistémica cuyas repercusiones trascienden ampliamente el control glucémico. La identificación precoz del daño hepático, la detección de alteraciones cardíacas subclínicas, la prevención de infecciones y la adecuada vigilancia oncológica representan nuevos retos asistenciales que, probablemente, definirán la diabetología de los próximos años.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Cuídense y cuiden a los que quieren.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEie17nPX4W5-am8jXWigyRzeiCRaZ7gpPbt6EY5AjuuRbdsQtNf18aoVamwyRen81tMqmhjkqBD1Kp86Jona9q4f6pwpSHaxqqV14JQAxP9uy2pkL0gYi07koUZ1-Z0ONW4orWX4ggP19pxSVMpTdCEP90sMERQ9U9sckVS3CMGsf3TF_jQB88CrwNXAh8/s2752/Complicaciones_no_cla%CC%81sicas_de_diabetes.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEie17nPX4W5-am8jXWigyRzeiCRaZ7gpPbt6EY5AjuuRbdsQtNf18aoVamwyRen81tMqmhjkqBD1Kp86Jona9q4f6pwpSHaxqqV14JQAxP9uy2pkL0gYi07koUZ1-Z0ONW4orWX4ggP19pxSVMpTdCEP90sMERQ9U9sckVS3CMGsf3TF_jQB88CrwNXAh8/w640-h358/Complicaciones_no_cla%CC%81sicas_de_diabetes.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Davis DB. Non-Classical Complications of Diabetes—Epidemiology, Mechanism, Treatment. ADA Diabetes Journal Symposium; 2026 Jun 6; New Orleans, LA. Sessions, from June 10–August 10.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvGfwP2nB2lb0SHnk70RGCwagq91BLgb8eYV-41LkWstEeKMGIaXIlgoE89HeZt5ZXiaTCqS1pH8kceyS7xFXFhX7PKQRchD4V9ygR54s1tV_YhNEhhuXdIoTZ4G-ftmPWOFDKSa11F4uKHuvv_qrqpAYAh3QPnuI-K9dPrGNWGr0-cTSyMBLMDetwRP8/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2013%20jun%202026,%2011_09_14.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Nuevo Consenso ADA/EASD 2026. Definitivamente más allá de la glucemia</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-nuevo-consenso-adaeasd-2026.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>Consensos</category><category>EASD</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sat, 13 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-3769674790274504622</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-size: large; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlqg9VMoF33CUuxmPxvH5FseC5pRDZOZ71v63Sdb_Z-L4ptXW-7N5HyoROwMu7Mf0PD5MCJWWIAqO5YlUtzHe4Zd6cgtu9Afy99jsmrgcXlT3rpcV04sgwnrb7WC-PsUTepuYpPFt9ytZsSYd_svvu-WN606GEXeVmfz4b3vHKP0PHghBtiaRfE-HKmrU/s1672/ChatGPT%20Image%2013%20jun%202026,%2010_49_32.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlqg9VMoF33CUuxmPxvH5FseC5pRDZOZ71v63Sdb_Z-L4ptXW-7N5HyoROwMu7Mf0PD5MCJWWIAqO5YlUtzHe4Zd6cgtu9Afy99jsmrgcXlT3rpcV04sgwnrb7WC-PsUTepuYpPFt9ytZsSYd_svvu-WN606GEXeVmfz4b3vHKP0PHghBtiaRfE-HKmrU/w400-h225/ChatGPT%20Image%2013%20jun%202026,%2010_49_32.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Comentario del Dr. Carlos Hernández Teixidó (@carlos_teixi)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El Congreso ADA 2026 ha servido como escenario para presentar la nueva propuesta de consenso ADA/EASD sobre el manejo de la DM2, bajo el título completo de la sesión: &lt;b&gt;“ADA EASD Consensus Statement on Management of Type 2 Diabetes: Management of Hyperglycemia in Type 2 Diabetes”. La sesión fue presidida por John B. Buse y Melanie J. Davies&lt;/b&gt;. &lt;i&gt;Por alguna razón, la sesión no está disponible grabada en el congreso online, pero la repercusión ha sido tal que pensábamos que era importante comentarla en el Blog.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Conviene empezar con una advertencia: no estamos todavía ante el documento definitivo.&lt;/b&gt; Su versión final se presentará en el congreso de la EASD en Milán en octubre de 2026. La propia presentación insiste en que se trata de una propuesta en revisión. Es el mismo proceso que ocurrió en 2021, cuando se presentó el boceto del actual consenso ADA/EASD de 2022. Dicho esto, el mensaje general parece claro: &lt;b&gt;el consenso ADA/EASD 2026 profundiza una línea ya iniciada en 2022, pero con un giro aún más explícito hacia una atención anticipatoria, integrada, centrada en la persona y orientada a complicaciones y condiciones crónicas asociadas. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-nuevo-consenso-adaeasd-2026.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La DM2 deja de presentarse como una enfermedad cuyo eje principal sea únicamente la HbA1c. &lt;b&gt;El nuevo consenso amplía el foco desde el “manejo de la hiperglucemia” hacia el manejo holístico de la DM2 y del riesgo de múltiples comorbilidades asociadas. Los objetivos de cuidado deben ir más allá del control glucémico e incluir protección cardiorrenal, manejo del peso, función física, bienestar y calidad de vida. Este enfoque no supone abandonar la glucemia, sino recolocarla.&lt;/b&gt; La HbA1c sigue siendo importante, pero ya no parece suficiente como brújula única para decidir el tratamiento. En la práctica, esto significa que el clínico debe preguntarse desde el inicio: ¿qué riesgo cardiovascular tiene esta persona?, ¿hay enfermedad renal?, ¿insuficiencia cardiaca?, ¿obesidad?, ¿MASLD/MASH?, ¿apnea del sueño?, ¿fragilidad?, ¿riesgo de hipoglucemia?, ¿qué barreras sociales o personales condicionan la adherencia y la implementación?.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Uno de los puntos más relevantes de la propuesta es la &lt;b&gt;defensa de un uso más temprano de los iSGLT2 y/o de las terapias basadas en GLP-1, potencialmente desde el diagnóstico, con el objetivo de modificar el riesgo de enfermedad y complicaciones a largo plazo&lt;/b&gt;. Este punto tiene implicaciones muy importantes. Como todos saben, durante años, la metformina ocupó el papel casi automático de primer escalón farmacológico. &lt;b&gt;El consenso ADA/EASD 2022 ya había relativizado ese dogma en pacientes con enfermedad CV, IC o ERC. La propuesta de 2026 parece ir un paso más allá: no se trata solo de “añadir” estos fármacos cuando aparece la complicación, sino de pensar antes en protección de órgano, riesgo absoluto y el futuro del paciente&lt;/b&gt;. Además, la combinación de ambas familias podría considerarse en pacientes de alto riesgo o con enfermedad cardiovascular o renal establecida, incluso independientemente de los niveles de HbA1c.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La propuesta refuerza el lugar de los iSGLT2 como base de protección en insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica. En personas con ERC, las diapositivas recomiendan iniciar un iSGLT2 con beneficio demostrado para mejorar resultados renales, insuficiencia cardiaca y eventos cardiovasculares, y mantenerlo hasta que esté indicada la terapia renal sustitutiva. También se destaca el papel de las terapias basadas en GLP-1 con beneficio demostrado, incluyendo semaglutida para reducir el riesgo de progresión de ERC, y la posibilidad de añadir finerenona en ERC albuminúrica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;En insuficiencia cardiaca, los iSGLT2 continúan siendo prioritarios para mejorar resultados de insuficiencia cardiaca y renales. Pero aparece también un mensaje muy actual: en personas con obesidad e insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada, semaglutida o tirzepatida deberían utilizarse para mejorar síntomas y resultados. Este punto ilustra bien cómo el documento conecta diabetes, obesidad, insuficiencia cardiaca y calidad de vida, no&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&amp;nbsp;como compartimentos aislados, sino como partes de una misma trayectoria clínica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;Otra novedad relevante es la incorporación más explícita de condiciones asociadas a la obesidad y a la DM2, como la &lt;b&gt;MASLD/MASH y la apnea obstructiva del sueño&lt;/b&gt;. En &lt;b&gt;MASLD, el documento sitúa la pérdida de peso como objetivo terapéutico principal&lt;/b&gt; y mantiene el estilo de vida como base. En personas con obesidad, DM2 y MASLD, &lt;b&gt;se prioriza una terapia basada en GLP-1 con beneficio demostrado. En MASH confirmada por biopsia, se prefiere una terapia basada en GLP-1 con beneficio demostrado (semaglutida),&lt;/b&gt; mientras que pioglitazona o tirzepatida podrían considerarse. También se menciona la derivación a hepatología en fibrosis moderada o avanzada para valorar tratamientos específicos. &lt;b&gt;En apnea obstructiva del sueño, la propuesta sugiere priorizar tirzepatida&lt;/b&gt; o un agonista del receptor GLP-1 con beneficio demostrado en personas con obesidad, DM2 y OSA. En cambio, en deterioro cognitivo, el mensaje es prudente: no existe todavía evidencia suficiente para preferir ningún fármaco hipoglucemiante por resultados cognitivos, por lo que deben priorizarse la seguridad y la simplicidad terapéutica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Como en 2022, este consenso no se limita a fármacos. &lt;b&gt;Una de las partes más interesantes es la recomendación de las llamadas 5S&lt;/b&gt;: aumentar el tiempo de estar de pie (&lt;b&gt;Standing&lt;/b&gt;), aumentar los pasos (&lt;b&gt;Stepping&lt;/b&gt;), incorporar actividad aeróbica que haga “sudar” (&lt;b&gt;Sweating&lt;/b&gt;), añadir ejercicio de fuerza (&lt;b&gt;Strengthening&lt;/b&gt;) y cuidar el sueño (&lt;b&gt;Sleep&lt;/b&gt;). La recomendación mantiene el clásico objetivo de al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada-vigorosa, o 75 minutos vigorosa, repartidos en al menos tres días por semana, junto con ejercicio de resistencia 2-3 veces por semana. Pero el mensaje práctico es más amplio: no basta con “mandar caminar”,&amp;nbsp;&lt;b&gt;hay que reducir el sedentarismo&lt;/b&gt;, aumentar el movimiento diario, incorporar fuerza y cuidar el sueño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Una idea clave de Melanie Davies fue que, aunque ahora hay más evidencia sobre fármacos, protección de órgano, autocuidado y comportamientos físicos de 24 horas, &lt;b&gt;el reto es integrarlo todo de una forma significativa para las personas que viven con diabetes&lt;/b&gt;. Esta quizá sea la parte más importante para Atención Primaria. El consenso no solo nos dice qué fármacos usar, sino que obliga a reorganizar la mirada clínica: &lt;b&gt;detectar mejor, estratificar antes, revisar comorbilidades, consensuar objetivos, reevaluar periódicamente y trabajar con equipo&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En conjunto, la propuesta de consenso ADA/EASD 2026 parece consolidar una evolución histórica: de la diabetes como enfermedad de la glucemia, a la diabetes como enfermedad cardiovascular, metabólica y social. El control glucémico sigue importando, pero ya no basta. El tratamiento de la DM2 se adelanta, se combina, se personaliza y se orienta a prevenir complicaciones a largo plazo. Queda por conocer el texto final, las matizaciones tras el proceso de revisión y cómo se trasladará todo esto a sistemas sanitarios con diferentes recursos, financiación y acceso farmacológico. Pero el mensaje de fondo ya está sobre la mesa: la DM2 debe abordarse antes, de forma más integrada y con objetivos que vayan mucho más allá de la HbA1c.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuídense.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh0m_WIhX8zE99lx_Kxp8ukA8nPgyLws6x1_7TutXoMpTfpkh9snKV8ZQQ8SfexwDrIAjmRnrh5zH8m-nvyt4JN0gwttUitTBzP7RORSguGxEGS__JblIyVJsoAw03pz2T9EJIK19x8HVunXMSl7JjMnuBAKgnmfW2037hKCrtIIOK3SpMjLdOBX_Pf3iM/s2752/Consenso_Manejo_Diabetes_Tipo_2.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh0m_WIhX8zE99lx_Kxp8ukA8nPgyLws6x1_7TutXoMpTfpkh9snKV8ZQQ8SfexwDrIAjmRnrh5zH8m-nvyt4JN0gwttUitTBzP7RORSguGxEGS__JblIyVJsoAw03pz2T9EJIK19x8HVunXMSl7JjMnuBAKgnmfW2037hKCrtIIOK3SpMjLdOBX_Pf3iM/w640-h358/Consenso_Manejo_Diabetes_Tipo_2.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Toda la información de este post ha sido obtenida de las diapositivas de la sesión, de la propuesta de consenso y de ADA Meeting News. No se ha podido valorar la sesión online al no estar disponible on demand.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlqg9VMoF33CUuxmPxvH5FseC5pRDZOZ71v63Sdb_Z-L4ptXW-7N5HyoROwMu7Mf0PD5MCJWWIAqO5YlUtzHe4Zd6cgtu9Afy99jsmrgcXlT3rpcV04sgwnrb7WC-PsUTepuYpPFt9ytZsSYd_svvu-WN606GEXeVmfz4b3vHKP0PHghBtiaRfE-HKmrU/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2013%20jun%202026,%2010_49_32.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Survodutide, llega el nuevo dual GLP1/Glucagón. Perspectivas de los estudios SYNCHRONIZE.</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-survodutide-llega-el-nuevo.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>análogos GLP-1</category><category>glucagón</category><category>survodutida</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Fri, 12 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-8709195104716582258</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;strong data-end="250" data-start="83" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-size: large; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjxUAyGW2vzcE6TP7yma02GD-KScNwB4_e9rMGGC0ST5Z0wgt25m0J3_OUaUfWe4Sj4Dgm1pUH0PloOWpRIB0KDgKJJ7vzOeRFuJyr1HEIXkrvNQElXzA_Q5YcWrj7tDfsSkc5qzw5z6HkBFmyvb5q1KT3T9w8ChbXVXGgR61wog3cdz8Lt6CnYuv3utIE/s1672/ChatGPT%20Image%2011%20jun%202026,%2020_41_31.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjxUAyGW2vzcE6TP7yma02GD-KScNwB4_e9rMGGC0ST5Z0wgt25m0J3_OUaUfWe4Sj4Dgm1pUH0PloOWpRIB0KDgKJJ7vzOeRFuJyr1HEIXkrvNQElXzA_Q5YcWrj7tDfsSkc5qzw5z6HkBFmyvb5q1KT3T9w8ChbXVXGgR61wog3cdz8Lt6CnYuv3utIE/w400-h225/ChatGPT%20Image%2011%20jun%202026,%2020_41_31.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Comentario del Dr. Manuel Ruiz Quintero (@maruizquintero)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Pocas veces tenemos la oportunidad de seguir el recorrido completo de una innovación terapéutica, desde la investigación básica hasta la evidencia clínica de fase III. Las ponencias dedicadas a &lt;b&gt;Survodutida y al programa SYNCHRONIZE mostraron cómo una hipótesis fisiopatológica desarrollada durante más de dos décadas comienza a traducirse en beneficios clínicos reales para las personas con obesidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;La sesión comenzó con la intervención del profesor Matthias Tschöp, quien repasó el trabajo desarrollado en el campo de los poliagonistas intestinales. Durante años, &lt;b&gt;el glucagón fue considerado exclusivamente una hormona hiperglucemiante; sin embargo, también incrementa el gasto energético, favorece la termogénesis, estimula la lipólisis y contribuye a la regulación de la saciedad. La idea de combinar estos efectos con la acción anorexígena del GLP-1 dio origen a los agonistas duales glucagón/GLP-1.&lt;/b&gt; Los estudios preclínicos demostraron que cuanto mayor era el componente glucagonérgico de estas moléculas, mayor era la pérdida de peso obtenida, sin deteriorar el control glucémico. Este recorrido culminó con el desarrollo de survodutida, un agonista dual GLP-1/glucagón actualmente en fase III de investigación clínica. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-survodutide-llega-el-nuevo.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;A continuación, la profesora Ania Jastreboff presentó el programa de fase III SYNCHRONIZE, recordándonos que &lt;b&gt;el objetivo del tratamiento de la obesidad no es únicamente reducir el peso corporal, sino mejorar la salud global del paciente y prevenir las más de 200 complicaciones asociadas a esta enfermedad&lt;/b&gt;. El programa incluye más de 7.000 personas distribuidas en diferentes escenarios clínicos: obesidad sin DM2 (SYNCHRONIZE-1), obesidad con DM2 (SYNCHRONIZE-2), obesidad asociada a enfermedad hepática metabólica (SYNCHRONIZE-MASLD) y obesidad con elevado riesgo cardiovascular o renal (SYNCHRONIZE-CVOT).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;Los resultados de &lt;b&gt;SYNCHRONIZE-1&lt;/b&gt;, desarrollados posteriormente por el profesor Carel le Roux, aportan evidencia sólida sobre la eficacia de survodutida en personas con obesidad sin diabetes. Este ensayo incluyó 725 adultos, con una edad media de 47 años, un IMC basal de 37,9 kg/m² y un peso medio de 108,8 kg.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Aproximadamente el 40,6% eran hombres, una proporción superior a la observada en otros estudios de obesidad. &lt;b&gt;Tras 76 semanas de tratamiento, la pérdida media de peso fue del 12,2% con survodutida 3,6 mg y del 13,0% con la dosis de 6 mg, frente al 5,4% observado con placebo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;Más allá de la pérdida ponderal media, resulta especialmente útil analizar cuántos pacientes alcanzan objetivos clínicamente significativos. En este estudio, &lt;b&gt;el 72,6% de los pacientes tratados con 3,6 mg y el 71,9% de quienes recibieron 6 mg lograron perder al menos un 5% de su peso inicial&lt;/b&gt;, frente al 46,3% del grupo placebo. Asimismo, &lt;b&gt;más de la mitad de los pacientes tratados alcanzaron pérdidas superiores al 10%, mientras que las reducciones iguales o superiores al 20% se observaron en el 24,9% y el 28,5% de los pacientes tratados con survodutida, frente al 6,6% del grupo placebo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El estudio también mostró &lt;b&gt;mejoras en diversos parámetros cardiometabólicos,&lt;/b&gt; incluyendo reducciones de la circunferencia abdominal, la glucemia en ayunas, la insulina plasmática y determinados parámetros lipídicos. En el subestudio de composición corporal, la dosis de 6 mg consiguió disminuir un 27,8% la grasa corporal total, un 34,0% la grasa visceral y un 63,1% la grasa hepática. Estos datos sugieren que los beneficios podrían extenderse más allá del simple descenso ponderal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La siguiente ponencia, presentada por el profesor Lee Kaplan, profundizó precisamente en este aspecto mediante los &lt;b&gt;resultados del ensayo SYNCHRONIZE-MASLD&lt;/b&gt;. Este estudio incluyó 216 pacientes con obesidad y enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica con riesgo de progresión. Tras 48 semanas de tratamiento con &lt;b&gt;survodutida 6 mg, el 84,2% de los pacientes consiguió reducir al menos un 30% el contenido graso hepático, frente al 24,3% del grupo placebo. Además, el 61,0% normalizó el contenido graso hepático por debajo del 5%, frente al 5,7% de los pacientes tratados con placebo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;La pérdida media de peso alcanzó el 12,2%, comparada con el 1,0% del placebo. Asimismo, se observaron mejoras en otros indicadores relevantes: reducción del volumen hepático, disminución del 28,7% en la rigidez hepática evaluada mediante elastografía transitoria, descenso de ALT y AST, reducción de 11,1 cm en la circunferencia abdominal y una disminución de la presión arterial sistólica de 7,4 mmHg respecto a placebo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Respecto a la seguridad, el perfil observado fue consistente con el descrito para otros tratamientos basados en GLP-1. Los efectos adversos más frecuentes fueron las náuseas, los vómitos, la diarrea y el estreñimiento, predominantemente leves o moderados y concentrados durante el periodo de escalada de dosis. No se identificaron nuevas señales de seguridad relevantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, el Dr. Jamie Almandoz, profesor de Medicina de la Universidad de Texas Southwestern, aportó una valiosa visión independiente sobre el significado clínico de estos hallazgos. Su reflexión me pareció especialmente pertinente: &lt;b&gt;estamos avanzando hacia una medicina más personalizada en obesidad, en la que la elección del tratamiento deberá considerar no solo la magnitud de la pérdida de peso, sino también el perfil metabólico, hepático y cardiovascular de cada paciente.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Hemos pasado de discutir si la obesidad debía tratarse farmacológicamente a preguntarnos cuál es el tratamiento más adecuado para cada persona. Survodutida representa un ejemplo de cómo la comprensión de los mecanismos fisiopatológicos puede traducirse en nuevas opciones terapéuticas capaces de abordar simultáneamente el exceso de adiposidad y algunas de sus complicaciones más relevantes. Queda camino por recorrer, pero los datos actuales invitan a un optimismo prudente y, sobre todo, a seguir avanzando hacia una atención cada vez más integral y personalizada de nuestros pacientes con obesidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuídense y cuiden a los que quieren.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1Rbw-YSinRj3FTs5CsaOCFfs9QwLTupXhckk5mE52ccWhtS-NQ2ydrIJQHKDmFZg4cKngJBnS7VP2ChHWnwhNMkl7tdcM_NJWm0UPKZUTNWAHNbhWxrLWDvx7ErAASnCFUFd1ocWCuimch9PxaUb3eZ01Zvr2-9AIPxT932hwHEE6nZTOOmZL-2RTnTI/s2752/Survodutida__Tratamiento_contra_la_obesidad.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh1Rbw-YSinRj3FTs5CsaOCFfs9QwLTupXhckk5mE52ccWhtS-NQ2ydrIJQHKDmFZg4cKngJBnS7VP2ChHWnwhNMkl7tdcM_NJWm0UPKZUTNWAHNbhWxrLWDvx7ErAASnCFUFd1ocWCuimch9PxaUb3eZ01Zvr2-9AIPxT932hwHEE6nZTOOmZL-2RTnTI/w640-h358/Survodutida__Tratamiento_contra_la_obesidad.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGWEcSyJV3_oyTpXjOPqexugvxqt613-DuTtJYer3o0oXZtn5IusqLRhjZZ78VnjNfZd9vhUzj_0b6QID2b1Nc18AT2G5fl8iXIcRBVPdIwKadMcUVrlaqIYZKmFoifTAZoNehGJqIyq3CJ7kngiIkooC5sirGhMqRiXbXeNpvDr-Mon4_bh2m8d2o8bM/s2752/Survodutida_contra_obesidad_e_hi%CC%81gado.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGWEcSyJV3_oyTpXjOPqexugvxqt613-DuTtJYer3o0oXZtn5IusqLRhjZZ78VnjNfZd9vhUzj_0b6QID2b1Nc18AT2G5fl8iXIcRBVPdIwKadMcUVrlaqIYZKmFoifTAZoNehGJqIyq3CJ7kngiIkooC5sirGhMqRiXbXeNpvDr-Mon4_bh2m8d2o8bM/w640-h358/Survodutida_contra_obesidad_e_hi%CC%81gado.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42253238/" target="_blank"&gt;Le Roux CW, Wharton S, Startseva E, Kloer IM, Hussain SA, Unseld A, et al.; SYNCHRONIZE-1 Investigators. Survodutide Once Weekly for the Treatment of Adults with Obesity. N Engl J Med. 2026; doi:10.1056/NEJMoa2600751. PMID: 42253238.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a class="decorated-link cursor-pointer" data-end="6661" data-start="6620" rel="noopener" target="_new"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42252333/" target="_blank"&gt;Kaplan LM, Startseva E, le Roux CW, Wharton S, Bozkurt B, Mazo DF, et al.; SYNCHRONIZE-MASLD Investigators. Survodutide in adults with obesity and metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease: SYNCHRONIZE-MASLD, a randomized, double-blind, placebo-controlled phase 3 trial. Nat Med. 2026; doi:10.1038/s41591-026-04479-3. PMID: 42252333.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a class="decorated-link" data-end="7066" data-start="7025" href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42252333/" rel="noopener" target="_new"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39453356/" target="_blank"&gt;Kosiborod MN, Platz E, Wharton S, le Roux CW, Brueckmann M, Hussain SA, et al.; SYNCHRONIZE-CVOT Trial Committees and Investigators. Survodutide for the Treatment of Obesity: Rationale and Design of the SYNCHRONIZE Cardiovascular Outcomes Trial. JACC Heart Fail. 2024;12(12):2101-2109. doi:10.1016/j.jchf.2024.09.004.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjxUAyGW2vzcE6TP7yma02GD-KScNwB4_e9rMGGC0ST5Z0wgt25m0J3_OUaUfWe4Sj4Dgm1pUH0PloOWpRIB0KDgKJJ7vzOeRFuJyr1HEIXkrvNQElXzA_Q5YcWrj7tDfsSkc5qzw5z6HkBFmyvb5q1KT3T9w8ChbXVXGgR61wog3cdz8Lt6CnYuv3utIE/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2011%20jun%202026,%2020_41_31.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title> ADA 2026.- Más allá del GLP-1: la nueva generación incretínica</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-mas-alla-del-glp-1-la-nueva.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><category>análogos GLP-1</category><category>Incretinas</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-4706291678913906423</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtZkxowBO0X_KUYftTEGWfA5VUnMTJhtJYij5nwVXWbwQgj8RYe79VHgSZfFKweb1yQGAsNRHa0jSUIHjPJY_6SRcVVyaxC0r7NzYDCtVh_Rk0hoy_xLosuiy33HgP6HIp5NyymFv-wsw-0Ykj1o5Z5ln085mQeJVorroEMEZNZ8BPbNbFDCyoKOZUk7Y/s1672/ChatGPT%20Image%2010%20jun%202026,%2022_02_25.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtZkxowBO0X_KUYftTEGWfA5VUnMTJhtJYij5nwVXWbwQgj8RYe79VHgSZfFKweb1yQGAsNRHa0jSUIHjPJY_6SRcVVyaxC0r7NzYDCtVh_Rk0hoy_xLosuiy33HgP6HIp5NyymFv-wsw-0Ykj1o5Z5ln085mQeJVorroEMEZNZ8BPbNbFDCyoKOZUk7Y/w400-h225/ChatGPT%20Image%2010%20jun%202026,%2022_02_25.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El ADA 2026 de Nueva Orleans confirmó &lt;b&gt;un cambio de paradigma: las incretinas ya no persiguen solo el control glucémico, sino también el peso, el hígado graso y el riesgo cardiometabólico&lt;/b&gt;. Los ocho ensayos de fase 3 presentados lo ilustran a lo largo de todo el espectro de la DM2 y la obesidad.&lt;b&gt; El triagonista retatrutida (TRANSCEND-T2D-1) demostró en monoterapia una potencia notable, con un descenso de HbA1c cercano a 2 puntos (−1,94%) y una pérdida de peso superior al 15%, situando el triple agonismo GIP/GLP-1/glucagón como la opción más ambiciosa.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El dual glucagón/GLP-1 survodutida aportó dos lecturas complementarias: control del peso y de la grasa visceral en obesidad sin diabetes (SYNCHRONIZE-1) y, sobre todo, reducción de la grasa hepática&lt;/b&gt; (con un 84% de pacientes que bajaron ≥30%) en MASLD (SYNCHRONIZE-MASLD), abriendo la puerta a una indicación hepática. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-mas-alla-del-glp-1-la-nueva.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La combinación amilina + GLP-1 CagriSema cubrió tres escenarios&lt;/b&gt; habituales en la consulta [&lt;b&gt;inicio de tratamiento&lt;/b&gt;&amp;nbsp;(REIMAGINE 1), &lt;b&gt;comparación frente a sus componentes&lt;/b&gt;&amp;nbsp;(REIMAGINE 2) y &lt;b&gt;add-on a insulina basal&lt;/b&gt; sin hipoglucemias graves (REIMAGINE 3)], con &lt;b&gt;descensos de HbA1c de hasta 2,33 puntos y pérdidas de peso del 10-14%. Y orforglipron, primer GLP-1 oral no peptídico en completar la fase 3, mostró eficacia superior a dapagliflozina (ACHIEVE-2) y un buen comportamiento sobre insulina glargina (ACHIEVE-5), con la comodidad de una pauta oral diaria.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Más allá de la fase 3&lt;/b&gt;, tres novedades en fase 2b anticipan lo que llegará a la consulta en los próximos años. &lt;strong&gt;ELECOGLIPRON&lt;/strong&gt; (AstraZeneca) &lt;b&gt;es un GLP-1 oral de molécula pequeña que,&lt;/b&gt; en el programa VISTA/SOLSTICE, logró una &lt;b&gt;pérdida media de peso del 10,5%&lt;/b&gt; a las 26 semanas (que siguió aumentando hasta el 11,8% a las 36 semanas, sin meseta) y &lt;b&gt;reducciones de HbA1c comparables a semaglutida,&lt;/b&gt; con la mayoría de pacientes alcanzando los objetivos glucémicos; a diferencia de la semaglutida oral peptídica, no exige ayuno ni restricción de agua, lo que simplifica la toma diaria, y ya avanza a fase 3. &lt;strong&gt;BEROBENATIDE&lt;/strong&gt; (Pfizer), evaluado en los ensayos VESPER, perfila el primer &lt;b&gt;GLP-1 de administración mensual: tras la transición de pauta semanal a mensual, mantuvo hasta un 12,3% de pérdida de peso ajustada por placebo a las 28 semanas con la dosis de 4,8 mg, y entra en un amplio programa de 10 estudios de fase 3&lt;/b&gt;. Por último, &lt;strong&gt;MARITIDE&lt;/strong&gt; (maridebart cafraglutida, Amgen), un &lt;b&gt;conjugado péptido-anticuerpo agonista GLP-1/antagonista GIP de administración mensual, alcanzó alrededor de un 20% de pérdida de peso a las 52 semanas, sin meseta&lt;/b&gt;, reforzando la apuesta por las pautas de dosificación espaciada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Para Atención Primaria, el mensaje es doble: opciones orales y de dosificación mensual que podrían mejorar el acceso y la adherencia. Algunos de los ensayos clínicos más relevantes serán analizados y comentados en profundidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbqsXzpspSX4zJXx9dRM7dDNqXznWwCTvZlzspmxF6Q9_Xv1nXxCAgnzF_nDKsVFFSIiRDwYjDOjWPr4ubxODWnmYAO6WuQ4_895Jd4vwcvA1UZ9mTAIdydg0e8K2s5jjPk_ECC0NCNtbvOfBKzNzVl8j2ThEESqeuqwcUBK-eqcIqmOolFWHW2f_Jgrs/s2118/Captura%20de%20pantalla%202026-06-10%20a%20las%2022.04.16.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1194" data-original-width="2118" height="360" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbqsXzpspSX4zJXx9dRM7dDNqXznWwCTvZlzspmxF6Q9_Xv1nXxCAgnzF_nDKsVFFSIiRDwYjDOjWPr4ubxODWnmYAO6WuQ4_895Jd4vwcvA1UZ9mTAIdydg0e8K2s5jjPk_ECC0NCNtbvOfBKzNzVl8j2ThEESqeuqwcUBK-eqcIqmOolFWHW2f_Jgrs/w640-h360/Captura%20de%20pantalla%202026-06-10%20a%20las%2022.04.16.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtZkxowBO0X_KUYftTEGWfA5VUnMTJhtJYij5nwVXWbwQgj8RYe79VHgSZfFKweb1yQGAsNRHa0jSUIHjPJY_6SRcVVyaxC0r7NzYDCtVh_Rk0hoy_xLosuiy33HgP6HIp5NyymFv-wsw-0Ykj1o5Z5ln085mQeJVorroEMEZNZ8BPbNbFDCyoKOZUk7Y/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2010%20jun%202026,%2022_02_25.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Cuando la ciencia de la diabetes se cruza con la política sanitaria</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-cuando-la-ciencia-de-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sun, 7 Jun 2026 11:30:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-8612210321752582577</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg8b1iqx8woykwf0tdge53AmJchkBLRtB9tTHgJrgyDoPbKFqPuxNKsWxUzDhApjO0E-KYSKh4hHjw1rznbm28TvOB6uvTXBEqModBXAPflDC0-QMTobTrRPy7KJEz09NV5qn3TFQnf7rQUnfucnJYiRBHbFqlq6lLnUozbtIWKZ3WN2sWNmhI2PqGNR5Q/s1672/ChatGPT%20Image%207%20jun%202026,%2009_35_46.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg8b1iqx8woykwf0tdge53AmJchkBLRtB9tTHgJrgyDoPbKFqPuxNKsWxUzDhApjO0E-KYSKh4hHjw1rznbm28TvOB6uvTXBEqModBXAPflDC0-QMTobTrRPy7KJEz09NV5qn3TFQnf7rQUnfucnJYiRBHbFqlq6lLnUozbtIWKZ3WN2sWNmhI2PqGNR5Q/w400-h225/ChatGPT%20Image%207%20jun%202026,%2009_35_46.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario de Carlos Hernández Teixidó (@carlos_teixi)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: arial;"&gt;edición de 2026 de las Scientific Sessions de la American Diabetes Association (ADA), celebrada en Nueva Orleans, llegaba con un programa científicamente muy potente:&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; nuevas terapias incretínicas, obesidad, enfermedad renal diabética, tecnología, inteligencia artificial, MASH, prevención, diabetes tipo 1, complicaciones microvasculares y actualización de estándares. &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: arial;"&gt;Sin embargo, el inicio del congreso ha estado marcado por una polémica que trasciende el contenido estrictamente clínico y obliga a mirar a la diabetes desde una perspectiva más amplia: la de la financiación pública de la investigación, la independencia académica y el papel de las sociedades científicas ante las presiones políticas.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El programa oficial anunciaba como conferencia inaugural la intervención de Jay Bhattacharya, director de los National Institutes of Health (NIH), dentro de la sesión de bienvenida del viernes 5 de junio. No era un detalle menor. La presencia del máximo responsable del NIH en el mayor congreso mundial sobre diabetes tenía una evidente carga simbólica, especialmente en un momento de fuerte debate en Estados Unidos&lt;/b&gt; sobre el futuro de la investigación biomédica, la financiación pública, la reorganización de agencias sanitarias y el impacto de las decisiones políticas sobre la ciencia. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-cuando-la-ciencia-de-la.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Finalmente, Bhattacharya no acudió y fue sustituido por Richard Woychik, asesor sénior del NIH vinculado a la estrategia Make America Healthy Again&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;El cambio de ponente se produjo en un contexto especialmente sensible, con parte de la comunidad científica estadounidense preocupada por los recortes, los cambios administrativos y la orientación política de la investigación biomédica bajo la administración Trump. Lo que podría haber sido una sesión institucional relativamente previsible terminó convirtiéndose en uno de los focos informativos del congreso.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La controversia se intensificó aún más cuando varios investigadores fueron expulsados del recinto tras distribuir copias de un editorial publicado en Diabetes Care. Entre ellos se encontraba Steven E. Kahn, editor jefe de la revista y primer firmante del texto.&lt;/b&gt; El editorial, titulado “&lt;i&gt;&lt;a href="https://diabetesjournals.org/care/article/49/6/901/164764/Misguided-Brushes-of-a-Pen-Continue-to-Dismantle" target="_blank"&gt;Misguided Brushes of a Pen Continue to Dismantle and Destroy Biomedical Research in the United States: We Can No Longer Afford Complacency and Fear. We Must All Act Now!&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;”, constituye una crítica muy dura a las políticas de la administración Trump en materia de investigación biomédica y financiación del NIH.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El texto de Kahn y colaboradores no se limita a una crítica genérica&lt;/b&gt;. Señala que, aunque el Congreso rechazó una propuesta inicial de reducción cercana a los 18.000 millones de dólares para el NIH en el año fiscal 2026, la administración habría continuado impulsando nuevas reducciones presupuestarias y cambios internos con capacidad de alterar profundamente la infraestructura científica estadounidense. Los autores describen recortes de personal, retrasos en los consejos asesores, disminución de oportunidades de financiación, menor capacidad para lanzar convocatorias específicas de investigación y cambios en la forma de financiar proyectos plurianuales. &lt;b&gt;Su preocupación de fondo es clara: no se trataría solo de gastar menos, sino de modificar el modo en que se decide qué ciencia se financia, quién la evalúa y con qué prioridades.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La diabetes aparece en el editorial como un ejemplo particularmente relevante de lo que puede perderse cuando se debilita la investigación pública. Los autores recuerdan el papel histórico del NIDDK y del NIH en estudios que han cambiado la práctica clínica: DCCT/EDIC en diabetes tipo 1, DPP/DPPOS en prevención de diabetes tipo 2, TrialNet en prevención y retraso de la diabetes tipo 1, así como redes de investigación sobre islotes pancreáticos, biología de la célula beta, obesidad, nutrición y centros de investigación traslacional. &lt;b&gt;No hablamos, por tanto, de una discusión abstracta sobre presupuestos: hablamos de la estructura que ha permitido generar muchas de las evidencias que hoy consideramos pilares de la diabetología moderna.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La expulsión de investigadores por distribuir un editorial crítico añade otra capa al problema.&lt;/b&gt; Una sociedad científica &lt;b&gt;debe garantizar el respeto, la seguridad y el cumplimiento de normas dentro de un congreso, pero también debe proteger el debate científico, especialmente cuando lo que se discute afecta directamente a la investigación, la salud pública y los pacientes. El equilibrio no siempre es sencillo, pero la imagen de científicos expulsados por compartir un texto publicado en una revista de referencia resulta difícil de encajar en un espacio que debería favorecer precisamente la discusión crítica.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Nada de esto resta valor al contenido científico de la ADA 2026. Al contrario: lo contextualiza.&lt;/b&gt; Sin financiación estable, sin instituciones independientes y sin una cultura científica que tolere el desacuerdo, la innovación se vuelve más frágil. Como dice nuestro querido Dr. Josep Franch, "&lt;i&gt;En la casa de la ciencia se investiga con las puertas abiertas&lt;/i&gt;".&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Quizá esta sea la gran lección del inicio de la ADA 2026. La diabetes no es solo una enfermedad metabólica. Es también una enfermedad atravesada por la política sanitaria: precio de los medicamentos, acceso a tecnología, cobertura de tratamientos para la obesidad, financiación de ensayos clínicos, investigación en prevención, equidad, determinantes sociales y prioridades de salud pública. Cuando se debilita la investigación biomédica, no pierde solo la academia; pierden los pacientes actuales y los futuros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La ADA 2026 seguirá ofreciendo ciencia de primer nivel. Pero esta edición ya ha dejado una pregunta que va más allá de cualquier sesión concreta: ¿cómo proteger el progreso científico en diabetes cuando la evidencia, la financiación y la libertad académica entran en tensión con la política? La respuesta no puede limitarse a los laboratorios ni a las salas de congresos. También exige una defensa activa de las instituciones que hacen posible que la ciencia avance.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;La sombra de algunos políticos es alargada.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Cuídense.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://diabetesjournals.org/care/article/49/6/901/164764/Misguided-Brushes-of-a-Pen-Continue-to-Dismantle" target="_blank"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Steven E. Kahn&lt;/span&gt;&lt;span class="al-author-delim" style="background-color: white; border: 0px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Cheryl A.M. Anderson&lt;/span&gt;&lt;span class="al-author-delim" style="background-color: white; border: 0px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;John B. Buse&lt;/span&gt;&lt;span class="al-author-delim" style="background-color: white; border: 0px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Elizabeth Selvin; Misguided Brushes of a Pen Continue to Dismantle and Destroy Biomedical Research in the United States: We Can No Longer Afford Complacency and Fear. We Must All Act Now!.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="background-color: white; border: 0px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;em style="border: 0px; margin: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Diabetes Care&lt;/em&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;&amp;nbsp;20 May 2026; 49 (6): 901–905.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://www.washingtonpost.com/health/2026/06/05/diabetes-researchers-ousted-conference-after-criticizing-trump/"&gt;https://www.washingtonpost.com/health/2026/06/05/diabetes-researchers-ousted-conference-after-criticizing-trump/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg8b1iqx8woykwf0tdge53AmJchkBLRtB9tTHgJrgyDoPbKFqPuxNKsWxUzDhApjO0E-KYSKh4hHjw1rznbm28TvOB6uvTXBEqModBXAPflDC0-QMTobTrRPy7KJEz09NV5qn3TFQnf7rQUnfucnJYiRBHbFqlq6lLnUozbtIWKZ3WN2sWNmhI2PqGNR5Q/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%207%20jun%202026,%2009_35_46.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ADA 2026.- Comienza el Congreso ADA 2026</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-comienza-el-congreso-ada-2026.html</link><category>ADA</category><category>ADA 2026</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sun, 7 Jun 2026 11:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-2907455657492229890</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgwNCoY9l9VjbCMF6Qximi112lMxuEg0RuuVRupoLai1H8IENht7ZvTuRODiFdbB7_XBv6TPrQGe16kPf_xWMFqgRN7F2ybXV47uSIzZT0Ah1N66WWOpRDsvmixMY8pPiGStmTGPUMh1HSn_LMUKMdK_q-wlxiJiXsHjUi6bqmFTWDAcROxcr9q2IdXTKo/s1672/Portada.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgwNCoY9l9VjbCMF6Qximi112lMxuEg0RuuVRupoLai1H8IENht7ZvTuRODiFdbB7_XBv6TPrQGe16kPf_xWMFqgRN7F2ybXV47uSIzZT0Ah1N66WWOpRDsvmixMY8pPiGStmTGPUMh1HSn_LMUKMdK_q-wlxiJiXsHjUi6bqmFTWDAcROxcr9q2IdXTKo/w400-h225/Portada.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Del &lt;strong data-end="333" data-start="306"&gt;5 al 8 de junio de 2026&lt;/strong&gt;, Nueva Orleans acoge una nueva edición de las &lt;strong data-end="439" data-start="380"&gt;Scientific Sessions de la American Diabetes Association (ADA)&lt;/strong&gt;, &lt;b&gt;probablemente el congreso más influyente del mundo en diabetes, obesidad y metabolismo&lt;/b&gt;. La propia ADA lo presenta como el mayor encuentro internacional dedicado a la diabetes, con profesionales procedentes de más de 115 países y con el objetivo de acelerar el progreso en la prevención, el tratamiento y, en última instancia, la cura de la enfermedad.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt; El programa de este año vuelve a mostrar hasta qué punto la diabetes ha dejado de ser una disciplina centrada exclusivamente en el control glucémico. La agenda se organiza alrededor de &lt;b&gt;múltiples áreas&lt;/b&gt;: complicaciones agudas y crónicas, nutrición, ejercicio, educación terapéutica, diabetes clínica, epidemiología, genética, inmunología, reemplazo de células beta, metabolismo, obesidad, fisiología integrada y desarrollo profesional. Además, el propio programa destaca tres ejes transversales especialmente relevantes: &lt;strong data-end="1372" data-start="1351"&gt;acceso a la salud&lt;/strong&gt;, &lt;strong data-end="1386" data-start="1374"&gt;obesidad&lt;/strong&gt; e &lt;strong data-end="1415" data-start="1389"&gt;innovación tecnológica&lt;/strong&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Entre los contenidos más atractivos destacan las sesiones dedicadas a las &lt;/span&gt;&lt;strong data-end="1562" data-start="1530" style="font-family: arial;"&gt;nuevas terapias incretínicas&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, &lt;b&gt;la obesidad y el abordaje cardiometabólico. El programa incluye simposios sobre agonistas del receptor GLP-1, retatrutida, survodutida, CagriSema, amilina y nuevas estrategias para el tratamiento de la obesidad y la DM2&lt;/b&gt;. También aparecen debates muy actuales, como si el IMC debe seguir definiendo la obesidad, si la pérdida de masa muscular asociada a los GLP-1 es una preocupación real o exagerada, y cómo garantizar el acceso a los tratamientos de obesidad. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/ada-2026-comienza-el-congreso-ada-2026.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La &lt;/span&gt;&lt;strong data-end="2665" data-start="2651" style="font-family: arial;"&gt;tecnología&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; ocupa también un lugar central. El programa incluye sesiones sobre sistemas de monitorización continua de glucosa, sistemas de administración de insulina, inteligencia artificial aplicada a la tecnología en diabetes, algoritmos, automatización en el hospital y expansión del acceso a dispositivos. No es solo una cuestión de innovación técnica, sino de implementación real: cómo llevar estas herramientas a más pacientes, cómo evitar que aumenten las desigualdades y cómo integrarlas en Atención Primaria, endocrinología, enfermería y educación terapéutica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Y como cada año, el Blog de Mateu le ofrecerá resúmenes de las principales mesas de primera mano. Este año, aunque el Congreso ADA comenzó el día 5 de junio, no podremos tener post al respecto hasta el día 10 de junio, que será cuando se puedan ver online. Este decalaje entre la mesa y la posibilidad de verla online viene traído por las condiciones de inscripción online que hace la ADA. Sentimos que tengamos que esperar un poco para la ciencia...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Estad atentos porque, como han podido leer, viene cargado de muchas novedades.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Cuídense.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;










&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgwNCoY9l9VjbCMF6Qximi112lMxuEg0RuuVRupoLai1H8IENht7ZvTuRODiFdbB7_XBv6TPrQGe16kPf_xWMFqgRN7F2ybXV47uSIzZT0Ah1N66WWOpRDsvmixMY8pPiGStmTGPUMh1HSn_LMUKMdK_q-wlxiJiXsHjUi6bqmFTWDAcROxcr9q2IdXTKo/s72-w400-h225-c/Portada.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>ArGLP-1 y trastornos de la conducta alimentaria: una nueva incertidumbre</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/06/arglp-1-y-trastornos-de-la-conducta.html</link><category>análogos GLP-1</category><category>obesidad</category><category>trastornos de la conducta alimentaria</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 4 Jun 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-5269435785522240885</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggax-FaZ4N6IcNrp0k5-COg5rAAP1olWnHOLoSj6L-kgYLbzd3Ki1YvNBnRq3l1UIYoueHFipV4YxKEP6u6xBj8pR6cmx7vywnxRZpuiSDQ_jLRzOidx8pV8MSCjQKfV-edtNF5UV5PG5zBXCdKBUTOeUSJEkPfJXTd4j0Lp8GDKuWz5SVpwT1ij66zgY/s1672/ChatGPT%20Image%203%20jun%202026,%2017_39_13.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggax-FaZ4N6IcNrp0k5-COg5rAAP1olWnHOLoSj6L-kgYLbzd3Ki1YvNBnRq3l1UIYoueHFipV4YxKEP6u6xBj8pR6cmx7vywnxRZpuiSDQ_jLRzOidx8pV8MSCjQKfV-edtNF5UV5PG5zBXCdKBUTOeUSJEkPfJXTd4j0Lp8GDKuWz5SVpwT1ij66zgY/w400-h225/ChatGPT%20Image%203%20jun%202026,%2017_39_13.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Enrique Carretero Anibarro (@Enriq_Carretero)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Recientemente &lt;b&gt;se ha publicado un editorial en &lt;em data-end="232" data-start="195"&gt;The New England Journal of Medicine&lt;/em&gt; que reflexiona sobre la rápida expansión de los arGLP-1 más allá de sus indicaciones tradicionales en DM2 y obesidad&lt;/b&gt;. Son indudables los beneficios metabólicos y cardiovasculares de este grupo terapéutico; sin embargo, &lt;b&gt;también resulta pertinente considerar la posibilidad de que, en determinados pacientes vulnerables, pueda producirse un incremento de trastornos de la conducta alimentaria, especialmente formas restrictivas compatibles con anorexia nerviosa&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Conviene situar el debate más allá de la mera pérdida ponderal e incorporar la dimensión psicológica y social del paciente&lt;/b&gt;. En todos los ámbitos de la medicina, nuestras intervenciones se desarrollan inevitablemente sobre un trasfondo emocional, conductual y sociocultural. &lt;b&gt;Ignorar esta realidad puede dificultar la detección precoz de complicaciones psicológicas asociadas al tratamiento, entre ellas los trastornos alimentarios&lt;/b&gt;. En la práctica clínica cotidiana, obesidad, ansiedad, baja autoestima y presión estética suelen coexistir y retroalimentarse. Los arGLP-1 han demostrado una notable eficacia para reducir peso y mejorar el control metabólico, &lt;b&gt;pero en una sociedad cada vez más orientada hacia la delgadez pueden actuar, involuntariamente, como refuerzo de conductas restrictivas, especialmente en jóvenes y mujeres. Además, la anorexia nerviosa puede pasar desapercibida incluso en personas con índice de masa corporal normal o elevado, un aspecto particularmente relevante en la práctica médica, donde con frecuencia el éxito terapéutico continúa valorándose casi exclusivamente en términos de kilos perdidos&lt;/b&gt;. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/06/arglp-1-y-trastornos-de-la-conducta.html" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La &lt;b&gt;realidad actual refleja, además, una cierta radicalización de la terapia antiobesidad y una medicalización acelerada de la pérdida de peso&lt;/b&gt;. La expansión comercial de los arGLP-1, impulsada por redes sociales y plataformas digitales, ha favorecido accesos rápidos y escasamente supervisados, incluyendo su utilización en personas sin obesidad o estrategias de “microdosificación”. &lt;b&gt;El objetivo parece ser la inmediatez: alcanzar resultados rápidos y aparentemente sencillos, evitando el esfuerzo sostenido que requieren las modificaciones en los estilos de vida. Esta tendencia debería suscitar preocupación en cualquier profesional sanitario&lt;/b&gt;, ya que toda intervención terapéutica debería sustentarse en una valoración integral, prudente y longitudinal del paciente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Y es precisamente aquí donde emerge uno de los &lt;b&gt;grandes retos clínicos&lt;/b&gt;. En muchos pacientes con obesidad severa, la reducción marcada del apetito y del peso constituye exactamente el objetivo terapéutico deseado. La dificultad para los profesionales sanitarios consistirá en diferenciar una respuesta clínica adecuada de la aparición de conductas alimentarias patológicas.&lt;b&gt; Este desafío exige seguimiento longitudinal, tiempo asistencial y formación específica, recursos que no siempre están disponibles en la práctica clínica habitual.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Como profesionales, también deberíamos plantearnos una reflexión de mayor alcance: existe el riesgo de fomentar una cultura de la delgadez “a cualquier precio”. Durante décadas, la medicina ha priorizado cambios graduales, sostenibles y basados en hábitos de vida saludables. El auge de los arGLP-1 no debería desplazar el papel esencial de la alimentación equilibrada, la actividad física y el acompañamiento conductual&lt;/b&gt;. Estos fármacos representan un avance terapéutico extraordinario, pero difícilmente pueden sustituir la complejidad de las intervenciones integrales sobre estilos de vida y determinantes sociales de la salud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, esta perspectiva permite extraer enseñanzas prácticas relevantes. Antes de iniciar tratamiento con arGLP-1 parece razonable explorar antecedentes de trastornos alimentarios, conductas restrictivas o sufrimiento psicológico relacionado con la imagen corporal. Asimismo, conviene monitorizar no solo la evolución ponderal, sino también posibles signos de malnutrición, pérdida excesiva de masa muscular, aislamiento social en torno a la comida o conductas alimentarias desadaptativas. &lt;b&gt;Del mismo modo, resulta importante evitar mensajes centrados exclusivamente en adelgazar y reforzar objetivos terapéuticos más amplios, como la mejoría funcional, el control glucémico, la salud cardiovascular y la calidad de vida.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En conjunto, se trata de una reflexión prudente y necesaria. Los arGLP-1 representan probablemente uno de los avances terapéuticos más relevantes de las últimas décadas en diabetes y obesidad, pero su expansión masiva exige mantener una vigilancia clínica crítica, especialmente desde Atención Primaria, donde las consecuencias psicológicas, sociales y culturales de las intervenciones médicas suelen hacerse visibles antes que en otros ámbitos asistenciales. Esta reflexión obliga, en definitiva, a equilibrar el entusiasmo terapéutico con una prudencia clínica razonable.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjphCmUAqTUnbpAdFGcTB-EQQbpBI3jDGEtyFdcmeecKvcwi-wzj6nx_zGSMx6qxSEDn75oc3ETyHNsQQZEBlb4rR-z_j-V6bMnCUjnVEFSXpzCI10QwGywFDqJBIksrJwiOLuQekEQ53iArsuKS0-axdCSkYt1ppdoUyQOls-NrsMDxHkpRdBqZ09oxA/s2752/Agonistas%20GLP-1%20y%20trastornos%20de%20la%20conducta%20alimentaria%20una%20nueva%20incertidumbre.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgjphCmUAqTUnbpAdFGcTB-EQQbpBI3jDGEtyFdcmeecKvcwi-wzj6nx_zGSMx6qxSEDn75oc3ETyHNsQQZEBlb4rR-z_j-V6bMnCUjnVEFSXpzCI10QwGywFDqJBIksrJwiOLuQekEQ53iArsuKS0-axdCSkYt1ppdoUyQOls-NrsMDxHkpRdBqZ09oxA/w640-h358/Agonistas%20GLP-1%20y%20trastornos%20de%20la%20conducta%20alimentaria%20una%20nueva%20incertidumbre.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42041223/" target="_blank"&gt;Banks A. GLP-1 receptor agonists and eating disorders: cause for concern. N Engl J Med. 2026;394(17):1665-1667. doi:10.1056/NEJMp2600300.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;











&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggax-FaZ4N6IcNrp0k5-COg5rAAP1olWnHOLoSj6L-kgYLbzd3Ki1YvNBnRq3l1UIYoueHFipV4YxKEP6u6xBj8pR6cmx7vywnxRZpuiSDQ_jLRzOidx8pV8MSCjQKfV-edtNF5UV5PG5zBXCdKBUTOeUSJEkPfJXTd4j0Lp8GDKuWz5SVpwT1ij66zgY/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%203%20jun%202026,%2017_39_13.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Recuperación de peso tras la interrupción de los arGLP1: una revisión sistemática y metarregresión no lineal</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/05/recuperacion-de-peso-tras-la.html</link><category>análogos GLP-1</category><category>obesidad</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 28 May 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-5494787757388070549</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjO_JkhxgchwaEOp3-ExdESVOryWtpb0fkT3Zi4z0M7gC2vPUrkb77q5DBjX7FwQ8Jbt7uCzv2B-rf859WPLyTqoBAvmmcJ3fYWqo57OBGwSUDXuzN6kA3kydUqoy3GVOcIig2mtpWq0pAxkxyZ6QEEqxzez9WnJ4TJ8Ji_0WRdz0BaDgbyiD47c_rx63c/s1672/ChatGPT%20Image%2027%20may%202026,%2018_59_49.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjO_JkhxgchwaEOp3-ExdESVOryWtpb0fkT3Zi4z0M7gC2vPUrkb77q5DBjX7FwQ8Jbt7uCzv2B-rf859WPLyTqoBAvmmcJ3fYWqo57OBGwSUDXuzN6kA3kydUqoy3GVOcIig2mtpWq0pAxkxyZ6QEEqxzez9WnJ4TJ8Ji_0WRdz0BaDgbyiD47c_rx63c/w400-h225/ChatGPT%20Image%2027%20may%202026,%2018_59_49.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Manuel Ruiz Quintero (@maruizquintero)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En esta revisión sistemática y metarregresión sobre la &lt;b&gt;recuperación de peso tras la interrupción de los arGLP-1, tuvo como objetivo sintetizar la evidencia existente y caracterizar la trayectoria prevista de recuperación de peso tras la suspensión del tratamiento con arGLP-1&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Metodológicamente, &lt;b&gt;el estudio está bien estructurado&lt;/b&gt;. Los autores analizaron 48 estudios de alta calidad (que comprendían 36 ensayos clínicos aleatorizados y 12 estudios no aleatorizados) que informaban exhaustivamente sobre los datos de peso posteriores a la interrupción del tratamiento. Con 6 de esos estudios (STEP 1, 4 y 10 con semaglutida; SURMOUNT 1 y 4 con tirzepatida; y SCALE Obesity con liraglutida), &lt;b&gt;desarrollaron un modelo matemático: una metarregresión no lineal basada en modelos exponenciales para describir la trayectoria de recuperación ponderal. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/05/recuperacion-de-peso-tras-la.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;El hallazgo principal fue que, &lt;b&gt;tras interrumpir el tratamiento&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;a las 52 semanas los pacientes recuperan aproximadamente el 60% del peso perdido durante el primer año, siendo posteriormente una recuperación máxima cercana al 75% del peso inicialmente perdido&lt;/b&gt;. Esto significa que la eficacia del tratamiento disminuye de forma importante una vez suspendido, conservándose únicamente alrededor del 25% del beneficio inicial a largo plazo. Esta pérdida de eficacia clínica cuestiona la sostenibilidad de los resultados cuando el tratamiento no se mantiene en el tiempo, lo cual es especialmente relevante dado que aproximadamente la mitad de los pacientes lo interrumpen durante el primer año.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La recuperación de peso no es lineal; hay una fase inicial rápida seguida de una estabilización progresiva.&lt;/b&gt; Este comportamiento reproduce adecuadamente la fisiología del balance energético y representa una fortaleza metodológica del estudio.&lt;br /&gt;No obstante, considero que existen limitaciones importantes que obligan a interpretar los resultados con cautela. En primer lugar, solo seis estudios fueron incluidos en la metarregresión final, lo que limita la capacidad de extrapolar los resultados a toda la población con obesidad. Además, &lt;b&gt;la mayoría de los ensayos no fueron diseñados específicamente para estudiar la recuperación de peso tras la suspensión, sino que evaluaban principalmente la eficacia durante el tratamiento&lt;/b&gt;. Esto genera heterogeneidad en el seguimiento y en la calidad de los datos disponibles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, los datos recogidos y analizados son hasta 52 semanas después de la interrupción, &lt;b&gt;siendo la estimación de que la recuperación máxima se estabiliza en torno al 75% una extrapolación estadística más que una observación directa&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;En mi opinión, hacen falta estudios longitudinales más prolongados para confirmar si realmente existe una estabilización definitiva o si la recuperación continúa aumentando con el tiempo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;También me parece relevante la discusión sobre las&lt;b&gt; diferencias individuales&lt;/b&gt;; el estudio reconoce que &lt;b&gt;algunos pacientes podrían mantener parte de la pérdida ponderal mediante cambios conductuales sostenidos o estrategias de reducción gradual de dosis.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Esto sugiere que &lt;b&gt;la pérdida de eficacia no depende únicamente del fármaco, sino también del acompañamiento terapéutico y de los cambios conductuales sostenidos.&lt;/b&gt; Sin embargo, el estudio no logra identificar claramente qué intervenciones son más eficaces para evitar el rebote ponderal, debido a la falta de datos homogéneos, siendo esta una línea prioritaria de investigación futura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El estudio evidencia una contradicción relevante entre la naturaleza crónica de la obesidad y las políticas actuales de limitación temporal del tratamiento con los arGLP-1, como sugiere el National Institute for Health and Care Excellence (NICE) (recomienda que la semaglutida se prescriba para la pérdida de peso durante un máximo de 2 años). En este sentido, coincido con los autores en que la obesidad debería manejarse como una enfermedad crónica que probablemente requiera tratamientos prolongados con esquemas individualizados de mantenimiento.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, este estudio aporta evidencia sólida sobre la importante pérdida de eficacia de los arGLP-1 tras su interrupción, desapareciendo gran parte del beneficio terapéutico tras suspender el tratamiento. A pesar de sus limitaciones, el trabajo refuerza la necesidad de estrategias individualizadas y posiblemente tratamientos prolongados para mantener resultados sostenibles en el manejo de la obesidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuídense y cuiden a los que quieren.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhlUJlWi0IEBH-ixyoaNehiEXH4iqT0dHJc7CNtA_RDaYOBd1Z5E9mYs1iZyb7fuoLQelWg1bBQJMegPqz88T253TrOOoRVzZD5LlSCht0-WgrBGNuJIrreKMEo2Uma9ObYoET_s2yeTchxSKxaBy02phhcVsulReCkNvAW2TDf2ENghxE_bj7aKWt0Vcg/s1536/info%20mes%20mayo%202026.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="1536" height="426" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhlUJlWi0IEBH-ixyoaNehiEXH4iqT0dHJc7CNtA_RDaYOBd1Z5E9mYs1iZyb7fuoLQelWg1bBQJMegPqz88T253TrOOoRVzZD5LlSCht0-WgrBGNuJIrreKMEo2Uma9ObYoET_s2yeTchxSKxaBy02phhcVsulReCkNvAW2TDf2ENghxE_bj7aKWt0Vcg/w640-h426/info%20mes%20mayo%202026.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41938838/" target="_blank"&gt;Budini B, Luo S, Tam M, Stead I, Lee A, Akrami A, Vidal-Puig A, Park A. Trajectory of weight regain after cessation of GLP-1 receptor agonists: a systematic review and nonlinear meta-regression. EClinicalMedicine. 2026;93:103796. doi:10.1016/j.eclinm.2026.103796.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="" data-is-intersecting="true" data-turn-id-container="e5887bc0-efce-41b8-9809-e8897166bec0"&gt;&lt;section class="text-token-text-primary w-full focus:outline-none has-data-writing-block:pointer-events-none [&amp;amp;:has([data-writing-block])&amp;gt;*]:pointer-events-auto R6Vx5W_threadScrollVars scroll-mb-[calc(var(--scroll-root-safe-area-inset-bottom,0px)+var(--thread-response-height))] scroll-mt-(--header-height)" data-scroll-anchor="false" data-testid="conversation-turn-1" data-turn-id-container="e5887bc0-efce-41b8-9809-e8897166bec0" data-turn-id="e5887bc0-efce-41b8-9809-e8897166bec0" data-turn="user" dir="auto"&gt;&lt;/section&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="" data-is-intersecting="true" data-turn-id-container="e5fa8d90-11f6-400c-91e4-970313b27dc5"&gt;&lt;section class="text-token-text-primary w-full focus:outline-none has-data-writing-block:pointer-events-none [&amp;amp;:has([data-writing-block])&amp;gt;*]:pointer-events-auto R6Vx5W_threadScrollVars scroll-mb-[calc(var(--scroll-root-safe-area-inset-bottom,0px)+var(--thread-response-height))] scroll-mt-[calc(var(--header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))]" data-scroll-anchor="false" data-testid="conversation-turn-2" data-turn-id-container="e5fa8d90-11f6-400c-91e4-970313b27dc5" data-turn-id="e5fa8d90-11f6-400c-91e4-970313b27dc5" data-turn="assistant" dir="auto"&gt;&lt;div class="text-base my-auto mx-auto pb-10 [--thread-content-margin:var(--thread-content-margin-xs,calc(var(--spacing)*4))] @w-sm/main:[--thread-content-margin:var(--thread-content-margin-sm,calc(var(--spacing)*6))] @w-lg/main:[--thread-content-margin:var(--thread-content-margin-lg,calc(var(--spacing)*16))] px-(--thread-content-margin)"&gt;&lt;div class="[--thread-content-max-width:40rem] @w-lg/main:[--thread-content-max-width:48rem] mx-auto max-w-(--thread-content-max-width) flex-1 group/turn-messages focus-visible:outline-hidden relative flex w-full min-w-0 flex-col agent-turn"&gt;&lt;div class="flex max-w-full flex-col gap-4 grow"&gt;&lt;p class="first:mt-0 my-1.5 h-8 flex items-center ltr:me-auto rtl:ms-auto empty:hidden text-token-text-secondary"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/section&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjO_JkhxgchwaEOp3-ExdESVOryWtpb0fkT3Zi4z0M7gC2vPUrkb77q5DBjX7FwQ8Jbt7uCzv2B-rf859WPLyTqoBAvmmcJ3fYWqo57OBGwSUDXuzN6kA3kydUqoy3GVOcIig2mtpWq0pAxkxyZ6QEEqxzez9WnJ4TJ8Ji_0WRdz0BaDgbyiD47c_rx63c/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2027%20may%202026,%2018_59_49.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>arGLP-1 y nuevas incretinas: revolución metabólica cardiorrenal</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/05/arglp-1-y-nuevas-incretinas-revolucion.html</link><category>análogo de amilina</category><category>análogos GLP-1</category><category>glucagón</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sun, 24 May 2026 11:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-6275003264814544013</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong data-end="75" data-start="0" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-size: large; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjX4i40-Fj5yhF8oHcIhrRA8kWfoBbZpfsvlxgJf2S6GdKpIIoi18-nyk5D_ljlvOAMOv3edu-ZtfdZCTAvWY3k3UtWI9e37Dn_5ivTCF8CWpkYkI5N_9yDcJCFoYO6yluXlkpo7ZOb1zBf0wLL4GdDrafPFj7-d9lN6nUGCoT0yIAguoZ_LCHhK4UX42E/s1672/ChatGPT%20Image%2024%20may%202026,%2009_29_43.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjX4i40-Fj5yhF8oHcIhrRA8kWfoBbZpfsvlxgJf2S6GdKpIIoi18-nyk5D_ljlvOAMOv3edu-ZtfdZCTAvWY3k3UtWI9e37Dn_5ivTCF8CWpkYkI5N_9yDcJCFoYO6yluXlkpo7ZOb1zBf0wLL4GdDrafPFj7-d9lN6nUGCoT0yIAguoZ_LCHhK4UX42E/w400-h225/ChatGPT%20Image%2024%20may%202026,%2009_29_43.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Desarrollados inicialmente para la DM2, los arGLP-1 han transformado el manejo de la enfermedad metabólica al ir más allá del control glucémico &lt;/b&gt;y consolidarse como terapias con efectos multiorgánicos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La llegada de liraglutida, semaglutida y, especialmente, tirzepatida (TIRZE) ha supuesto &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: arial;"&gt;un cambio conceptual en la obesidad, consolidándola como una enfermedad crónica tratable farmacológicamente.&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; Estos fármacos logran una reducción significativa de HbA1c y del peso corporal, con bajo riesgo de hipoglucemia frente a insulina (INS) o sulfonilureas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los ensayos de seguridad cardiovascular (CVOTs) han demostrado reducciones de eventos cardiovasculares mayores (MACE) del 12–27%, incluyendo infarto de miocardio, ictus, mortalidad cardiovascular y hospitalización por insuficiencia cardiaca.&lt;/b&gt; El ensayo SELECT amplió estos beneficios a personas con obesidad o sobrepeso sin diabetes, mostrando que semaglutida redujo un 20% los MACE, lo que apoya mecanismos de beneficio más allá del control glucémico. Estos efectos parecen relacionados con una &lt;b&gt;acción multifactorial: pérdida de peso, mejor control metabólico, reducción de presión arterial, mejoría lipídica, disminución de la inflamación y efectos antiateroscleróticos directos. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/05/arglp-1-y-nuevas-incretinas-revolucion.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En el ámbito renal, los arGLP-1 y TIRZE reducen la albuminuria y ralentizan la progresión de la enfermedad renal crónica. El ensayo FLOW consolidó a semaglutida como terapia con beneficio renal relevante, reduciendo un 24% los eventos renales mayores en pacientes con DM2 y ERC.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;También se han descrito &lt;b&gt;beneficios en insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada, MASLD/MASH, fibrosis hepática, apnea obstructiva del sueño y artrosis de rodilla&lt;/b&gt;, situando el tratamiento de la obesidad dentro de una estrategia global de reducción del riesgo cardio-reno-metabólico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En paralelo, se desarrolla una &lt;b&gt;nueva generación de terapias incretínicas más eficaces y cómodas&lt;/b&gt;, incluyendo agonistas orales de pequeña molécula como orforglipron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La siguiente frontera terapéutica son los agonistas duales y triples:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul style="text-align: left;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Co-agonistas duales GIP/GLP-1&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Tirzepatida&lt;/b&gt;: único agonista dual aprobado para DM2 y obesidad. Superior a semaglutida en control glucémico y pérdida de peso, combinando la acción de GIP y GLP-1 para aumentar la saciedad.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Co-agonistas glucagón/GLP-1.&lt;/b&gt; Combinan reducción del apetito (GLP-1) con aumento del gasto energético y lipólisis (glucagón).&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Survodutida&lt;/b&gt;: en fase 3 (SYNCHRONIZE) para obesidad y en estudio para MASLD/MASH. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/05/estudios-synchronize-que-sabemos-hasta.html" target="_blank"&gt;Comentado en el blog hace escasas semanas.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Mazdutida&lt;/b&gt;: reducciones de peso de hasta el 14% a 48 semanas en población china, superiores a dulaglutida.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Co-agonistas amilina/GLP-1.&lt;/b&gt; Potencian la saciedad y retrasan el vaciamiento gástrico.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;CagriSema &lt;/b&gt;(cagrilintida + semaglutida): pérdida de peso de hasta el 17,3%, superior a cada fármaco por separado.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Amycretina:&lt;/b&gt; co-agonista unimolecular oral y subcutáneo; reducción de peso del 23,2% a 36 semanas en fases iniciales.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Agonistas triples (GIP/GLP-1/glucagón)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Retatrutida:&lt;/b&gt; en fase 2 alcanzó reducciones medias de peso del 24,2% a 48 semanas.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Agonista GLP-1 + antagonista GIP&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Maridebart cafraglutida&lt;/b&gt;: combina antagonismo GIP con agonismo GLP-1; logró reducciones de peso del 16,2% a 52 semanas.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Más allá del metabolismo, &lt;b&gt;los arGLP-1 exploran nuevas aplicaciones&lt;/b&gt; en neurodegeneración, adicciones y medicina metabólica avanzada, aunque la evidencia clínica aún es preliminar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Su principal limitación continúa siendo la tolerancia gastrointestinal (náuseas, vómitos, diarrea), lo que requiere titulación progresiva y selección individualizada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En conjunto, las terapias incretínicas han dejado de ser únicamente fármacos hipoglucemiantes para convertirse en pilares de la medicina cardio-reno-metabólica moderna.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrjTzFzcuwMVsKVw7nvIwrdf16aiURTkaClQxF-eS706eZixJVDOJZF0WU8qPxWmQb9nCYPSgdX9gitArS7m8Bi8pUBHtH2fWXLFkpnf1CNLXUJlZpg2CqKJKVA7s191Wa2UNS5NvkFLdjRBasMe9UKvNs_6RkIb3BXonscBOE8T8kmYiMVpWUwFwPny0/s2086/Captura%20de%20pantalla%202026-05-24%20a%20las%209.30.11.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1166" data-original-width="2086" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrjTzFzcuwMVsKVw7nvIwrdf16aiURTkaClQxF-eS706eZixJVDOJZF0WU8qPxWmQb9nCYPSgdX9gitArS7m8Bi8pUBHtH2fWXLFkpnf1CNLXUJlZpg2CqKJKVA7s191Wa2UNS5NvkFLdjRBasMe9UKvNs_6RkIb3BXonscBOE8T8kmYiMVpWUwFwPny0/w640-h358/Captura%20de%20pantalla%202026-05-24%20a%20las%209.30.11.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br data-end="4031" data-start="4028" /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41547366/" target="_blank"&gt;Nauck MA, Tuttle KR, Tschöp MH, Blüher M. Glucagon-like receptor agonists and next-generation incretin-based medications: metabolic, cardiovascular, and renal benefits. Lancet. 2026;407(10531):892-908.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;












&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjX4i40-Fj5yhF8oHcIhrRA8kWfoBbZpfsvlxgJf2S6GdKpIIoi18-nyk5D_ljlvOAMOv3edu-ZtfdZCTAvWY3k3UtWI9e37Dn_5ivTCF8CWpkYkI5N_9yDcJCFoYO6yluXlkpo7ZOb1zBf0wLL4GdDrafPFj7-d9lN6nUGCoT0yIAguoZ_LCHhK4UX42E/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2024%20may%202026,%2009_29_43.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Los 9 puntos de la Asociación Americana del Corazón (AHA) para promover la salud cardiovascular. Los patrones dietéticos por encima de los nutrientes. </title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/05/los-9-puntos-de-la-asociacion-americana.html</link><category>alimentación</category><category>dieta</category><category>Riesgo Cardiovascular</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 21 May 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-4361758661759353933</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrNIhBVgqTEZsFhzvNcgWQEOFNFku0gEQvR3RazqokayzPoWL9CSn_5Ti69ZdgfR091hlZ2njy1aW3N1sSROCaSAK3oVnUriYybJFIPCdaxH3wsm-6jRIZSwTBkP23Gb_7YLwa7jGhi3cbVijZdpe6xmuim5qvgEwVGpGtIEYeu6iCgvi_F1C4e4pKh2w/s1672/ChatGPT%20Image%2020%20may%202026,%2016_19_54.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrNIhBVgqTEZsFhzvNcgWQEOFNFku0gEQvR3RazqokayzPoWL9CSn_5Ti69ZdgfR091hlZ2njy1aW3N1sSROCaSAK3oVnUriYybJFIPCdaxH3wsm-6jRIZSwTBkP23Gb_7YLwa7jGhi3cbVijZdpe6xmuim5qvgEwVGpGtIEYeu6iCgvi_F1C4e4pKh2w/w400-h225/ChatGPT%20Image%2020%20may%202026,%2016_19_54.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Javier Díez Espino (@DiezEspino)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;La Asociación Americana del Corazón (AHA) actualiza sus recomendaciones para fomentar la salud cardiovascular y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Estas recomendaciones se dirigen tanto a población general como a personas con enfermedad cardiovascular establecida.&lt;/b&gt; Se suma a las asociaciones científicas que viran desde la cuantificación de nutrientes o alimentos hacia el valor de proponer patrones de alimentación, como pueda ser la dieta mediterránea, y en buena medida se contraponen con las recomendaciones nutricionales del America Health Again comentadas en otros posts de este blog.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El documento &lt;b&gt;resalta la importancia de adoptar hábitos saludables desde la infancia y mantenerlos durante toda la vida para reducir el riesgo de enfermedades crónicas, teniendo en cuenta el contexto social, la equidad en salud y la sostenibilidad.&lt;/b&gt; El objetivo no es solo reducir riesgos, sino mejorar la adherencia y la aplicabilidad real de las recomendaciones. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/05/los-9-puntos-de-la-asociacion-americana.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El documento organiza sus recomendaciones en &lt;b&gt;9 puntos fundamentales&lt;/b&gt; para promover un patrón alimentario saludable para el corazón:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="border: none; margin: 0px 0px 0px 40px; padding: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· &lt;b&gt;Ajustar el equilibrio energético&lt;/b&gt;: equilibrar la ingesta de calorías con la actividad física para mantener un peso saludable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· &lt;b&gt;Frutas y verduras&lt;/b&gt;: mantener un &lt;b&gt;consumo elevado&lt;/b&gt; y con una amplia variedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· &lt;b&gt;Cereales&lt;/b&gt;: elegir alimentos elaborados principalmente con cereales &lt;b&gt;integrales&lt;/b&gt; en lugar de refinados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· Consumir fuentes de&lt;b&gt; proteínas saludables&lt;/b&gt;: priorizar &lt;b&gt;legumbres, frutos secos, pescados y lácteos&lt;/b&gt; bajos en grasa; evitar carnes rojas y, si se consumen, que sea ocasionalmente, preferentemente cortes magros; evitar carnes procesadas y limitar la cantidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· &lt;b&gt;Grasas insaturadas&lt;/b&gt;: sustituir las grasas saturadas (animales y aceites tropicales) por aceites líquidos no tropicales (oliva, colza, soja).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· Alimentos procesados: &lt;b&gt;elegir alimentos no o mínimamente procesados &lt;/b&gt;en vez de ultraprocesados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· &lt;b&gt;Azúcares añadidos: minimizar su consumo&lt;/b&gt; tanto en bebidas como en alimentos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· &lt;b&gt;Sodio: elegir alimentos bajos en sodio &lt;/b&gt;y preparar los alimentos con un mínimo o sin sal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;· &lt;b&gt;Alcohol: si no se consume, no empezar; si se consume, limitar&lt;/b&gt; su ingesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;Por otra parte, busca no solo controlar el peso, sino también mejorar factores críticos como la presión arterial y los niveles de lípidos en la sangre. &lt;b&gt;También subraya que estos beneficios nutricionales son compatibles con la prevención de otras patologías, promoviendo una mejor calidad de vida a largo plazo&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En definitiva, hay que dar la bienvenida a este documento elaborado por una asociación científica con un importante peso internacional en el seguimiento de sus recomendaciones. Es un nuevo conjunto global de recomendaciones nutricionales que busca no solo la salud en su ámbito de conocimiento, el cardiovascular, sino que busca la SALUD, así, con mayúsculas y de forma integral, desde la infancia y la adolescencia hasta la edad adulta y la vejez.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipkJM6UFkqi9G6MgH1OxQLiJtcfVRLUNpjmuQ3Gcqij737eutOeeei8bxLbAmBtKVsKUau23sJjW4nnxdYZ57OaqH_jSur0z38I13ayKtBCsmOQ5r8xDq_c5dUqF2Ry4QXB9n7we5maANHQ430kBMxFgyRPIgEYBjjidGnozzuX6H8zQ3UR3OJEMGaDyc/s2752/AHA%20recomendaciones%20nutricionales.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipkJM6UFkqi9G6MgH1OxQLiJtcfVRLUNpjmuQ3Gcqij737eutOeeei8bxLbAmBtKVsKUau23sJjW4nnxdYZ57OaqH_jSur0z38I13ayKtBCsmOQ5r8xDq_c5dUqF2Ry4QXB9n7we5maANHQ430kBMxFgyRPIgEYBjjidGnozzuX6H8zQ3UR3OJEMGaDyc/w640-h358/AHA%20recomendaciones%20nutricionales.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41914202/" target="_blank"&gt;Lichtenstein AH, Khera A, Anderson CAM, Appel LJ, DeSilva DM, Gardner C, Hu FB, Jones DW, Petersen KS; American Heart Association. 2026 Dietary Guidance to Improve Cardiovascular Health: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. 2026; doi:10.1161/CIR.0000000000001435.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrNIhBVgqTEZsFhzvNcgWQEOFNFku0gEQvR3RazqokayzPoWL9CSn_5Ti69ZdgfR091hlZ2njy1aW3N1sSROCaSAK3oVnUriYybJFIPCdaxH3wsm-6jRIZSwTBkP23Gb_7YLwa7jGhi3cbVijZdpe6xmuim5qvgEwVGpGtIEYeu6iCgvi_F1C4e4pKh2w/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2020%20may%202026,%2016_19_54.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Nuevo algoritmo AACE 2026: Evolución más que revolución</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/05/nuevo-algoritmo-aace-2026-evolucion-mas.html</link><category>AACE</category><category>algoritmo</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sun, 17 May 2026 11:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-3717741951171248006</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg7r3j0_GJkiLtLSHFMBLwM17H2XPvMvzkDb0ZyhnDnxzB0EhaLvspRtkceIL-u2DKp4YOR9v5AKJNzQ-SBUgETKm53URTPBBqaCvhoNgL1xRL-slMQw92Vdjp40byZglbdI4m3ToFWCzjXB1gf_JyKhnNxNWMtvHiQyKQL0LnUgaCt32PHp2j3m9xYrtk/s1672/ChatGPT%20Image%2016%20may%202026,%2020_00_40.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg7r3j0_GJkiLtLSHFMBLwM17H2XPvMvzkDb0ZyhnDnxzB0EhaLvspRtkceIL-u2DKp4YOR9v5AKJNzQ-SBUgETKm53URTPBBqaCvhoNgL1xRL-slMQw92Vdjp40byZglbdI4m3ToFWCzjXB1gf_JyKhnNxNWMtvHiQyKQL0LnUgaCt32PHp2j3m9xYrtk/w400-h225/ChatGPT%20Image%2016%20may%202026,%2020_00_40.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Carlos Hernández Teixidó (@carlos_teixi)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Durante años, los algoritmos terapéuticos en DM2 seguían una secuencia escalable y conocida: evaluar la HbA1c, intensificar el tratamiento e ir añadiendo fármacos si las cifras seguían alejadas del objetivo&lt;/b&gt;. Era un modelo útil en una época con escasas herramientas y si el objetivo principal era reducir las glucemias, &lt;b&gt;pero la diabetes en 2026 ya no se parece a la de hace 15 años.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La &lt;b&gt;actualización del algoritmo de la Asociación Americana de Endocrinología Clínica (AACE)&lt;/b&gt; refleja muy bien este cambio de paradigma. &lt;b&gt;La diabetes ya no puede entenderse meramente desde el azúcar; es una enfermedad cardiovascular y, como tal, hay que tratarla en conjunto&lt;/b&gt;. Esto se insiste de manera reiterada durante todo el documento mediante un enfoque centrado en las comorbilidades y complicaciones. &lt;b&gt;A través de 11 algoritmos ofrece información resumida &lt;i&gt;(entre comillas)&lt;/i&gt; sobre la prediabetes, el diagnóstico, la insulinización, la obesidad, la vacunación…&lt;/b&gt; Sin duda merece la pena hacer un comentario al respecto. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/05/nuevo-algoritmo-aace-2026-evolucion-mas.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo…)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La versión previa de 2023 introdujo un enfoque centrado en las comorbilidades, alejándose del modelo basado únicamente en la HbA1c. &lt;b&gt;La actualización de 2026 no rompe con ello, sino que lo consolida.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente uno de los cambios más originales sea la incorporación de un nuevo &lt;b&gt;algoritmo específico sobre la clasificación diagnóstica&lt;/b&gt;. Puede parecer un detalle menor, pero no lo es. &lt;b&gt;En un momento en el que los fenotipos de DM2 están tan en boga, no anima a romper con lo tradicional y acercarnos a Ahlqvist, sino a asegurarnos del diagnóstico correcto para poder tratar correctamente&lt;/b&gt;. Si el paciente presenta fenotipos atípicos o ausencia de insulinorresistencia, el consenso invita a considerar causas menos frecuentes (diabetes monogénica, pancreática, farmacológica, mitocondrial) y plantea la derivación a Endocrinología para evitar errores diagnósticos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Además, en 2026 &lt;b&gt;ponen claramente la obesidad como actor principal&lt;/b&gt;. La inclusión de resultados de estudios como SURMOUNT, SELECT, FLOW o los nuevos datos en MASLD incluye claramente esta orientación. &lt;b&gt;La pérdida de peso deja de ser un parámetro meramente deseable para convertirse en un objetivo terapéutico primario&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La actualización incorpora con más fuerza datos sobre MASLD, apnea del sueño, manejo de lípidos, hipertensión y vacunación, &lt;b&gt;en la línea de lo comentado previamente en el blog y en nuestro algoritmo&lt;/b&gt;. No ahondaremos mucho en ello, pero querría hacer ciertos comentarios sobre puntos que me han gustado. Otro de los cambios&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El primero es incluir como &lt;b&gt;comorbilidad específica el ictus (ACV), donde recomiendan el tratamiento con arGLP-1 o con pioglitazona, y la inclusión del MASLD&lt;/b&gt; (&lt;i&gt;como ya hemos hecho previamente desde la RedGDPS&lt;/i&gt;), &lt;b&gt;proponiendo el manejo con arGLP-1, tirzepatida (TIRZE) o pioglitazona. Otro de los cambios que propone es que el coeficiente de variación de la glucemia medida mediante la MCG tenga su límite de estabilidad en el 33% en vez del 36%. Los autores indican que valores inferiores se asocian a un menor riesgo de hipoglucemia y por tanto esto es especialmente interesante en personas con insulina.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;También son interesantes las tablas 9 y 10 sobre los perfiles farmacológicos para diabetes y para obesidad. La tabla 9, centrada en los perfiles de DM2, resume de forma práctica los beneficios y limitaciones de cada familia, &lt;b&gt;y la tabla 10 extiende este mismo enfoque, pero para el tratamiento de la obesidad. En esta última aporta varios mensajes clave. La máxima eficacia a la hora de perder peso está en TIRZE 15 mg y en semaglutida 2,4 mg; la elección del fármaco debe depender siempre de las comorbilidades; mantiene opciones clásicas como la naltrexona/bupropión o el orlistat; e incluye los dispositivos como los balones intragástricos o la cirugía metabólica como parte del arsenal para el manejo de la obesidad&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En conjunto, &lt;b&gt;los endocrinos americanos han aunado la evidencia actual y han evolucionado su algoritmo, pero no nos engañemos: nada ha cambiado con respecto a lo que ya sabíamos o empleábamos&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Si hace unos días comentábamos que la National Institute for Health and Care Excellence (NICE) presentaba cambios pragmáticos como la inclusión de un primer paso con dos fármacos (metformina de liberación prolongada e iSGLT2), esta vez pocos cambios pragmáticos podemos comentar. Su actualización, aunque necesaria porque su último documento era de 2023, aporta poco o nada a lo que ya conocíamos por otras sociedades&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuídense.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOTPIhWmfm8xNSgww9nAvCMYnZAzVD3kNTah5hVXEKrnjqX5KmNB7HRVr-QMoOVq0EEXqwKsUFnFm5L8-aYTXIWoC3XsX3Ddi6AO4b1r30Im6KVfFwmzYgfJjfQml4kJBMMVLo_BwGZrfh8P7YFg9uazE35FMRXcq29JF9IbawlOyxo3_WrWSMZ8C1opg/s2752/unnamed.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOTPIhWmfm8xNSgww9nAvCMYnZAzVD3kNTah5hVXEKrnjqX5KmNB7HRVr-QMoOVq0EEXqwKsUFnFm5L8-aYTXIWoC3XsX3Ddi6AO4b1r30Im6KVfFwmzYgfJjfQml4kJBMMVLo_BwGZrfh8P7YFg9uazE35FMRXcq29JF9IbawlOyxo3_WrWSMZ8C1opg/w640-h358/unnamed.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41842862/" target="_blank"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41842862/" target="_blank"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41842862/" target="_blank"&gt;Samson SL, Vellanki P, Blonde L, Hirsch IB, Hoang TD, Isaacs SD, et al. American Association of Clinical Endocrinology Consensus Statement: Algorithm for Management of Adults With Type 2 Diabetes—2026 Update. &lt;em data-end="330" data-start="316"&gt;Endocr Pract&lt;/em&gt;. 2026;[Epub ahead of print]. doi:10.1016/j.eprac.2026.01.006.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg7r3j0_GJkiLtLSHFMBLwM17H2XPvMvzkDb0ZyhnDnxzB0EhaLvspRtkceIL-u2DKp4YOR9v5AKJNzQ-SBUgETKm53URTPBBqaCvhoNgL1xRL-slMQw92Vdjp40byZglbdI4m3ToFWCzjXB1gf_JyKhnNxNWMtvHiQyKQL0LnUgaCt32PHp2j3m9xYrtk/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2016%20may%202026,%2020_00_40.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Estudios SYNCHRONIZE. ¿Qué sabemos hasta ahora de Survodutida?</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/05/estudios-synchronize-que-sabemos-hasta.html</link><category>análogos GLP-1</category><category>glucagón</category><category>MASLD</category><category>obesidad</category><category>survodutida</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 14 May 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-2203185536350386128</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhnzArdKdNoPHjCkz87o_WqCI9P76nYa-_wiJFtPNN1OgPj2JPS8IUb-zhR2Swnm7IGWlzWjIB_pduysv80S3nlMMAoeqr8HJ5xerNVYhKYY0x1vmnKnQcJVmiAaiaWLtjqHyI-a8thDDKS76SZfo9SPxioh8SjGR8ysYz6DMIlnXJ8f1PP3ttBxCNKshs/s1672/ChatGPT%20Image%2013%20may%202026,%2022_13_19.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhnzArdKdNoPHjCkz87o_WqCI9P76nYa-_wiJFtPNN1OgPj2JPS8IUb-zhR2Swnm7IGWlzWjIB_pduysv80S3nlMMAoeqr8HJ5xerNVYhKYY0x1vmnKnQcJVmiAaiaWLtjqHyI-a8thDDKS76SZfo9SPxioh8SjGR8ysYz6DMIlnXJ8f1PP3ttBxCNKshs/w400-h225/ChatGPT%20Image%2013%20may%202026,%2022_13_19.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Boehringer Ingelheim ha comunicado (28 de abril de 2026) &lt;b&gt;resultados positivos preliminares del ensayo fase III SYNCHRONIZE-1, que evaluó survodutida, un agonista dual de los receptores glucagón/GLP-1, en adultos con obesidad o sobrepeso sin DM2&lt;/b&gt;. Los datos completos del ensayo serán presentados en las Scientific Sessions 2026 de la American Diabetes Association (ADA) en junio. &lt;i&gt;No duden ustedes que serán comentados en este blog en la retransmisión anual que hacemos del congreso ADA.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Survodutida induce una pérdida de peso significativa (hasta ~16,6%) y una reducción metabólicamente favorable, especialmente de la grasa visceral, lo que sugiere un impacto más allá del peso corporal hacia la mejora global del perfil metabólico y de la enfermedad hepática metabólica (MASLD/MASH).&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Se trata del &lt;b&gt;primer agonista dual de los receptores de glucagón GCG/GLP-1&lt;/b&gt;, con un mecanismo de acción innovador centrado en el hígado. Combina la reducción del apetito mediada por GLP-1 con el aumento del gasto energético y la estimulación de la lipólisis hepática vía glucagón, optimizando el balance energético. &lt;b&gt;Este perfil confiere un potencial terapéutico relevante en obesidad y sobrepeso, con beneficios que trascienden la pérdida ponderal. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/05/estudios-synchronize-que-sabemos-hasta.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;El programa clínico &lt;b&gt;SYNCHRONIZE evalúa la eficacia y seguridad de la survodutida en tres ensayos clínicos de fase III con poblaciones amplias y representativas. SYNCHRONIZE-1 incluye adultos con obesidad sin DM2&lt;/b&gt; (n = 725; edad media 47 años; 595 mujeres; IMC 37,9 kg/m²), &lt;b&gt;mientras que SYNCHRONIZE-2 se centra en pacientes con obesidad y DM2&lt;/b&gt; (n = 752; edad media 55,7 años; 595 mujeres; HbA1c media 7,4%; IMC 36,5 kg/m²). En ambos estudios, el objetivo primario es el &lt;b&gt;cambio porcentual de peso &lt;/b&gt;y la proporción de pacientes con pérdida ≥5% a las 76 semanas, comparando survodutida (3,6 mg y 6,0 mg) frente a placebo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;SYNCHRONIZE-CVOT evalúa la seguridad cardiovascular&lt;/b&gt; en 5.508 pacientes con alto riesgo cardiovascular y/o enfermedad renal crónica (edad media 60,8 años; IMC 36,5 kg/m²), incluyendo una subcohorte con insuficiencia cardíaca (n = 596; IMC 39,4 kg/m²; NT-proBNP 426 pg/ml). &lt;b&gt;El objetivo primario es el tiempo hasta el primer evento MACE de 5 componentes.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Entre las consideraciones clínicas fundamentales, destaca la gestión de la tolerabilidad gastrointestinal, similar a otros fármacos incretínicos. Los protocolos emplean una escalada de dosis flexible y progresiva (hasta 3,6 o 6,0 mg semanales) para mitigar efectos secundarios y minimizar las interrupciones del tratamiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El estudio SYNCHRONIZE-MASLD se trata de un ensayo fase III, multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, con una duración de 48 semanas, que evalúa la mejora de la enfermedad hepática grasa metabólica, así como la eficacia y seguridad de survodutida administrada por vía subcutánea en personas con sobrepeso u obesidad y MASLD/NASH&lt;/b&gt; (esteatohepatitis no alcohólica) presunta o confirmada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En resumen, &lt;b&gt;la survodutida no solo estará indicada para la pérdida de peso, sino que busca cerrar la brecha metabólica mediante la reducción directa de la grasa hepática, ofreciendo una solución potencial para una patología (MASLD/MASH) que suele estar infradiagnosticada en la población con obesidad y diabetes.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Moraleja: en metabolismo, como en la vida, no todo se arregla “perdiendo kilos”; a veces la clave está en entender lo que pasa por dentro… aunque el hígado no siempre avise, la ciencia sí se empeña en ponerlo en evidencia.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b style="font-size: large;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWejEWfiqsBTUo989jtIxc0bH69NmSkg9AbwWNH23IURt-v_bJs-Ov3jLc9jJjFu0Jqo_f39TWLgVy_Ipj6WZ5dBIG0nS4DBzHfZfvmnHXYa1TewYZz9dGF98ensjeKEo28ET9yrENpZWe7U9KFHEczqkdJZprmOU6plTx2u_SpT3x8To-dHqI_BIw0ME/s2166/Captura%20de%20pantalla%202026-05-13%20a%20las%2021.58.03.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1318" data-original-width="2166" height="390" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgWejEWfiqsBTUo989jtIxc0bH69NmSkg9AbwWNH23IURt-v_bJs-Ov3jLc9jJjFu0Jqo_f39TWLgVy_Ipj6WZ5dBIG0nS4DBzHfZfvmnHXYa1TewYZz9dGF98ensjeKEo28ET9yrENpZWe7U9KFHEczqkdJZprmOU6plTx2u_SpT3x8To-dHqI_BIw0ME/w640-h390/Captura%20de%20pantalla%202026-05-13%20a%20las%2021.58.03.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41187967/" target="_blank"&gt;le Roux CW, Wharton S, Bozkurt B, Platz E, Bleckert G, Ajaz Hussain S, et al. Survodutide for treatment of obesity: Baseline characteristics of participants in a randomized, double-blind, placebo-controlled, phase 3 trial (SYNCHRONIZE-1). Diabetes Obes Metab. 2026;28(1):337-346.&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41216778/" target="_blank"&gt;&lt;br /&gt;Wharton S, le Roux CW, Bozkurt B, Platz E, Bleckert G, Ajaz Hussain S, et al. Baseline characteristics in the SYNCHRONIZE-2 randomized phase 3 trial of survodutide, a glucagon receptor/GLP-1 receptor dual agonist, for obesity in people with type 2 diabetes. Diabetes Obes Metab. 2026;28(2):1490-1498.&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41329105/" target="_blank"&gt;Platz E, Kaplan LM, le Roux CW, Wharton S, Burger S, Hussain SA, et al. Survodutide for the Treatment of Obesity: Baseline Characteristics of the SYNCHRONIZE Cardiovascular Outcomes Trial. JACC Heart Fail. 2025:102780.&lt;span class="Apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="p3" style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px 0px 2px; min-height: 19px; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhnzArdKdNoPHjCkz87o_WqCI9P76nYa-_wiJFtPNN1OgPj2JPS8IUb-zhR2Swnm7IGWlzWjIB_pduysv80S3nlMMAoeqr8HJ5xerNVYhKYY0x1vmnKnQcJVmiAaiaWLtjqHyI-a8thDDKS76SZfo9SPxioh8SjGR8ysYz6DMIlnXJ8f1PP3ttBxCNKshs/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2013%20may%202026,%2022_13_19.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Alimentación y diabetes: mucha evidencia, poco cambio real</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/05/alimentacion-y-diabetes-mucha-evidencia.html</link><category>alimentación</category><category>cardiopatía isquémica</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 7 May 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-2386348011844375364</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEFAclkpgc5PpwDlj0N3gBq_Du8LuS-TcYH7gC_SLRsLFP2psIIvsEiNk2xrnXeHLz8RYvlqv3YxdrRGZxwx1jJ5IHJ89yXp6sTsyIsVHIIkus3E2uA0zWRUS-Jz1OL9ZL1gOiuJiaFkSW9H2IwV5mT6j3tnp0x6sopLzXkzzVS69ulqV-q1mfURKgqU8/s1672/ChatGPT%20Image%206%20may%202026,%2020_07_34.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEFAclkpgc5PpwDlj0N3gBq_Du8LuS-TcYH7gC_SLRsLFP2psIIvsEiNk2xrnXeHLz8RYvlqv3YxdrRGZxwx1jJ5IHJ89yXp6sTsyIsVHIIkus3E2uA0zWRUS-Jz1OL9ZL1gOiuJiaFkSW9H2IwV5mT6j3tnp0x6sopLzXkzzVS69ulqV-q1mfURKgqU8/w400-h225/ChatGPT%20Image%206%20may%202026,%2020_07_34.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Enrique Carretero Anibarro (@Enriq_Carretero)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Este artículo analiza el impacto global de los factores dietéticos en la enfermedad cardiovascular, especialmente la cardiopatía isquémica, utilizando datos del estudio Global Burden of Disease (GBD) 2023. Aunque no se centra exclusivamente en DM2, sus conclusiones tienen una enorme relevancia, ya que la alimentación es uno de los pilares fundamentales en el desarrollo y control tanto de la DM2 como del riesgo cardiovascular. El estudio incluye datos de más de 200 países recogidos entre 1990 y 2023. Se utilizan modelos epidemiológicos complejos que estiman el impacto de distintos factores dietéticos sobre eventos como infarto de miocardio y mortalidad cardiovascular, ajustados por edad, sexo y contexto socioeconómico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Uno de los mensajes más claros del artículo es que la alimentación sigue siendo uno de los principales factores de riesgo modificables de enfermedad cardiovascular a nivel global, incluso por encima de otros factores clásicos en determinadas regiones. En concreto, se identifican como especialmente relevantes el bajo consumo de alimentos saludables (fruta, verdura, legumbres y frutos secos) y el alto consumo de productos perjudiciales, como carnes procesadas, grasas trans y exceso de sal.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: arial; font-size: large;"&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/05/alimentacion-y-diabetes-mucha-evidencia.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En términos de impacto, se estima que una proporción muy significativa de los eventos de cardiopatía isquémica podría prevenirse con mejoras en la alimentación. Aunque las cifras varían según la región, el mensaje es claro: una parte importante del riesgo cardiovascular que vemos en consulta no es inevitable, sino potencialmente modificable.&amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Este trabajo introduce el &lt;b&gt;concepto de riesgo atribuible poblacional, que básicamente es el porcentaje de enfermedad que podría evitarse eliminando un determinado factor de riesgo. En el caso de la alimentación, este porcentaje es especialmente alto, lo que refuerza la idea de que intervenir sobre hábitos alimentarios puede tener un impacto poblacional enorme, mucho mayor que el de muchos tratamientos farmacológicos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Otro aspecto interesante es que el impacto de la alimentación no es homogéneo: depende del contexto socioeconómico. En países con menor nivel de desarrollo, el problema puede ser la falta de acceso a alimentos saludables, mientras que en países como el nuestro el problema es más bien el cambio de hábitos hacia una alimentación de peor calidad. Esto tiene implicaciones importantes para la consulta: no todos los pacientes parten del mismo punto ni tienen las mismas posibilidades de cambio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Desde el punto de vista de la diabetes, el artículo refuerza algo que ya sabemos, pero a veces olvidamos: el control de la DM2 no es solo farmacológico. Una dieta inadecuada no solo empeora el control glucémico, sino que multiplica el riesgo cardiovascular, que sigue siendo la principal causa de muerte en estos pacientes.&lt;/b&gt; Además, el estudio sugiere que algunos factores dietéticos tienen una relación no lineal con el riesgo, lo que significa que no todo es blanco o negro. Por ejemplo, ciertos alimentos pueden tener efectos protectores hasta cierto punto, pero perder ese beneficio o incluso volverse perjudiciales si se consumen en exceso. Esto refuerza la necesidad de mensajes equilibrados y realistas en consulta, alejados de recomendaciones extremas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En la práctica diaria, el artículo nos recuerda que intervenir sobre la dieta sigue siendo una de las herramientas más potentes que tenemos en atención primaria, aunque también una de las más difíciles de aplicar. Cambiar hábitos es mucho más complejo que prescribir un fármaco y requiere tiempo, motivación y un abordaje continuo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Este tipo de estudios son interesantes por su magnitud y rigor metodológico, pero también corren el riesgo de quedarse en el plano teórico si no aterrizan en la realidad de la consulta. Decir que la dieta es un factor clave en la enfermedad cardiovascular y la DM2 es algo que todos sabemos desde hace décadas. El problema no es la falta de evidencia, sino la incapacidad del sistema sanitario para intervenir de forma efectiva sobre los hábitos de vida. En atención primaria, con consultas de 5-7 minutos, resulta poco realista pensar que vamos a modificar patrones dietéticos profundamente arraigados. Además, el artículo pone mucho énfasis en el impacto poblacional, pero menos en las barreras reales: nivel socioeconómico, educación, entorno alimentario, industria de ultraprocesados o falta de políticas de salud pública contundentes. &lt;b&gt;En España, por ejemplo, seguimos teniendo un acceso muy fácil y barato a alimentos poco saludables, mientras que comer bien no siempre es lo más sencillo ni lo más asequible para todos. También existe un cierto riesgo de trasladar la responsabilidad exclusivamente al paciente.&lt;/b&gt; Decirle que coma mejor sin modificar el entorno es, en muchos casos, poco efectivo. Necesitamos intervenciones estructurales, no solo recomendaciones individuales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En definitiva, el artículo refuerza una verdad incuestionable: la alimentación importa, pero la gran pregunta sigue sin resolverse: ¿cómo conseguimos cambiarla de verdad en la vida real? Sin responder a eso, corremos el riesgo de acumular evidencia sin impacto real en la salud de nuestros pacientes.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjzvYRQxF1MjW0AFVa8EAGU3-1m9cVLCN20nFpeqvFTzTZuOj0HkwYl-wouYCBIHKFF8xsv4heuxQoWV-X3f1klDS__jRiTFrg8i3lRJsb0u4ivwtkUKFghJn56xehIGPdAe4oaoLuPnM9k242ShbJipY5iCkIxIj9IDqsvXXtyJA0QfJRLslURn8Qx07c/s2752/Alimentacio%CC%81n%20y%20prevencio%CC%81n%20cardiovascular.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjzvYRQxF1MjW0AFVa8EAGU3-1m9cVLCN20nFpeqvFTzTZuOj0HkwYl-wouYCBIHKFF8xsv4heuxQoWV-X3f1klDS__jRiTFrg8i3lRJsb0u4ivwtkUKFghJn56xehIGPdAe4oaoLuPnM9k242ShbJipY5iCkIxIj9IDqsvXXtyJA0QfJRLslURn8Qx07c/w640-h358/Alimentacio%CC%81n%20y%20prevencio%CC%81n%20cardiovascular.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41912805/" target="_blank"&gt;GBD 2023 IHD &amp;amp; Dietary Risk Factors Collaborators. Global, regional and national burden of ischemic heart disease attributable to suboptimal diet, 1990-2023: a Global Burden of Disease study. Nat Med. 2026 Mar 30. doi: 10.1038/s41591-026-04250-8. PMID: 41912805.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEFAclkpgc5PpwDlj0N3gBq_Du8LuS-TcYH7gC_SLRsLFP2psIIvsEiNk2xrnXeHLz8RYvlqv3YxdrRGZxwx1jJ5IHJ89yXp6sTsyIsVHIIkus3E2uA0zWRUS-Jz1OL9ZL1gOiuJiaFkSW9H2IwV5mT6j3tnp0x6sopLzXkzzVS69ulqV-q1mfURKgqU8/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%206%20may%202026,%2020_07_34.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Eficacia y seguridad de orforglipron comparado con semaglutida oral en adultos con DM2 (ACHIEVE-3)</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/04/eficacia-y-seguridad-de-orforglipron.html</link><category>análogos GLP-1</category><category>Orforglipron</category><category>semaglutide</category><category>Tratamiento oral</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-982799310301164608</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-size: large; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivf8xIxhIk25MJ45FPu6nTnCeGLnjtewoRE_Zd1dyTMVsmw4_8WAogpXaGgXnlNjOSBWtoNB2t_FPdS0CRE2W72ed8o6srk3JqdSp8DdX2EmY6j__cIddMm8ip5MKz-ZNSiuZGKyXGuY8XJ_XYIBV4ibYz-lNVFsRm0HVQvOQw7RfzSuINx3qVZn3SaQw/s1672/ChatGPT%20Image%2029%20abr%202026,%2011_33_16.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivf8xIxhIk25MJ45FPu6nTnCeGLnjtewoRE_Zd1dyTMVsmw4_8WAogpXaGgXnlNjOSBWtoNB2t_FPdS0CRE2W72ed8o6srk3JqdSp8DdX2EmY6j__cIddMm8ip5MKz-ZNSiuZGKyXGuY8XJ_XYIBV4ibYz-lNVFsRm0HVQvOQw7RfzSuINx3qVZn3SaQw/w400-h225/ChatGPT%20Image%2029%20abr%202026,%2011_33_16.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Comentario del Dr. Manuel Ruiz Quintero (@maruizquintero)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El estudio ACHIEVE-3 tuvo como objetivo comparar la eficacia y la seguridad de orforglipron, un agonista parcial del receptor GLP-1 no peptídico &lt;/b&gt;(pequeña molécula), con características farmacocinéticas favorables para administración oral una vez al día sin restricciones dietéticas, &lt;b&gt;con SEMA oral en personas con DM2 insuficientemente controlada con metformina&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Hasta ahora no existían ensayos controlados aleatorizados publicados que comparasen directamente arGLP-1 orales entre sí.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;Se trata de un ensayo fase 3, aleatorizado, abierto, con control activo, multicéntrico y multinacional, que incluye adultos con DM2 insuficientemente controlada con metformina (≥1500 mg/día), HbA1c entre 7,0% y 10,5% e índice de masa corporal &amp;gt;25 kg/m2. Se seleccionaron &lt;b&gt;2.604 participantes&lt;/b&gt;, de los cuales 1.698 fueron asignados aleatoriamente (1:1:1:1) a recibir &lt;b&gt;orforglipron (12 mg o 36 mg) o SEMA (7 mg o 14 mg)&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;El objetivo primario del estudio fue evaluar la no inferioridad de orforglipron 36 mg frente a SEMA 14 mg y de orforglipron 12 mg frente a SEMA 7 mg en el cambio medio de HbA1c desde el inicio hasta la semana 52.&lt;/b&gt;&amp;nbsp; Tras demostrarse la no inferioridad, se preespecificó un análisis jerárquico de superioridad. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/04/eficacia-y-seguridad-de-orforglipron.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En la Tabla 1 se presentan los cambios en HbA1c y los eventos adversos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjkHSM_td46QRHFp9iVJoM7CuyNkYooHHCaQzic1NsnmBH58FFomtK97XizDE5YcTThJ6VASq0Gi7qfFZUzpUcaRiVM9TP5gu6s661OEcXgXAYBHoXwV0MeV1DMBTIKr5TG3AI5rLteJ4-zX-ywnEqn7VUmd_APHxQWAwkDQoU0C2gTdIv4ukLCaeZQHeU/s1978/Captura%20de%20pantalla%202026-04-29%20a%20las%2011.45.59.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="844" data-original-width="1978" height="274" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjkHSM_td46QRHFp9iVJoM7CuyNkYooHHCaQzic1NsnmBH58FFomtK97XizDE5YcTThJ6VASq0Gi7qfFZUzpUcaRiVM9TP5gu6s661OEcXgXAYBHoXwV0MeV1DMBTIKr5TG3AI5rLteJ4-zX-ywnEqn7VUmd_APHxQWAwkDQoU0C2gTdIv4ukLCaeZQHeU/w640-h274/Captura%20de%20pantalla%202026-04-29%20a%20las%2011.45.59.png" width="640" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;En la Tabla 2 y 3, se muestran valores donde orforglipron alcanza mejores objetivos glucémicos y de peso. Destacar que un mayor porcentaje de pacientes logra HbA1c &amp;lt;7% y ≤6,5%, así como reducciones de peso más significativas, incluyendo pérdida ≥10%, lo cual puede tener implicaciones clínicas importantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjAZswO_shVlzuNus__wDAkJoq5a-ryf3WRRXczp_X9RyAQJRXkOEhNnw2NregGmwed0LdZVGSOHiNUQvAMgxYmg2_8r9dNaJgX6utqVp_WNyL-pru8HAI8087gFCix8uhvz0KSDl4vIeTs7wbVwvxmjZGa-IvSFO2jymppOtSnDo7rqwGmpsksMog_TE/s1974/Captura%20de%20pantalla%202026-04-29%20a%20las%2011.47.32.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="564" data-original-width="1974" height="182" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjjAZswO_shVlzuNus__wDAkJoq5a-ryf3WRRXczp_X9RyAQJRXkOEhNnw2NregGmwed0LdZVGSOHiNUQvAMgxYmg2_8r9dNaJgX6utqVp_WNyL-pru8HAI8087gFCix8uhvz0KSDl4vIeTs7wbVwvxmjZGa-IvSFO2jymppOtSnDo7rqwGmpsksMog_TE/w640-h182/Captura%20de%20pantalla%202026-04-29%20a%20las%2011.47.32.png" width="640" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgH3RGdqBjChKvIgYuafaWhiEiemEH_fZ5Qn5RaBsfjwCFdFK_fc2SNT9mO7LtifFysRS4a6wUSrpsuCItA0Zde0bmTTQwNvVvNu9Gr680kTvz-DP_Rj3ePQRx0r-ycsHUM5ixchYF8K8lAFqYTo_cGM6B0pS7aK286rbQMDEAqG2nianFLiZIIBs9rLJI/s1500/Captura%20de%20pantalla%202026-04-29%20a%20las%2011.49.26.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="550" data-original-width="1500" height="234" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgH3RGdqBjChKvIgYuafaWhiEiemEH_fZ5Qn5RaBsfjwCFdFK_fc2SNT9mO7LtifFysRS4a6wUSrpsuCItA0Zde0bmTTQwNvVvNu9Gr680kTvz-DP_Rj3ePQRx0r-ycsHUM5ixchYF8K8lAFqYTo_cGM6B0pS7aK286rbQMDEAqG2nianFLiZIIBs9rLJI/w640-h234/Captura%20de%20pantalla%202026-04-29%20a%20las%2011.49.26.png" width="640" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En conjunto, podemos concluir que orforglipron no solo cumple con el criterio de no inferioridad, sino que demuestra superioridad frente a SEMA en control glucémico y pérdida de peso. No obstante, en mi análisis también considero importante su perfil de seguridad, ya que presenta mayor incidencia de eventos gastrointestinales y aumento de la frecuencia cardíaca.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Estos resultados sugieren que &lt;b&gt;orforglipron podría representar un avance importante en el tratamiento oral de la DM2 para el control de glucemia y peso corporal, especialmente para pacientes que prefieren evitar inyecciones y restricciones estrictas de administración&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;En este mes de abril, la FDA ha autorizado, a raíz de los estudios ATTAIN, Foundayo (orforglipron) para ayudar a adultos con obesidad, o adultos con sobrepeso y problemas médicos relacionados con este, para reducir el exceso de peso corporal y mantener dicha reducción a largo plazo&lt;/b&gt;, junto con una dieta baja en calorías y más actividad física. La dosis inicial recomendada es de 0,8 mg una vez al día; tras al menos 30 días, debe aumentarse a 2,5 mg una vez al día y, después de al menos otros 30 días, a 5,5 mg una vez al día. Posteriormente, la dosis puede incrementarse a 9 mg, 14,5 mg o 17,2 mg una vez al día, dejando al menos 30 días en cada nivel, en función de la respuesta clínica y la tolerabilidad; &lt;b&gt;estas dosis no son las utilizadas en el estudio ACHIEVE 3, por ello hay que interpretar los resultados con cautela.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br style="font-family: arial;" /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;A priori, ACHIEVE 3 parece una comparación directa entre orforglipron y SEMA, pero en realidad no estamos comparando exactamente lo mismo en términos de optimización de dosis.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br style="font-family: arial;" /&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;En el ensayo, orforglipron se evalúa en dosis “nominales” propias de fase de desarrollo de las moléculas, mientras que SEMA se utiliza en dosis ya comercializadas, es decir, ajustadas tras años de evidencia clínica y optimización farmacocinética. Esto, en mi opinión, &lt;b&gt;introduce una asimetría importante.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br style="font-family: arial;" /&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Yo no diría que el estudio pierda validez —los resultados son sólidos desde el punto de vista metodológico—, pero sí creo que limita la interpretación directa&lt;/b&gt;. En otras palabras, los datos reflejan lo que ocurre con determinadas exposiciones de orforglipron frente a una dosis ya optimizada de SEMA, pero no necesariamente una comparación “justa” entre ambas moléculas en su versión clínica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br style="font-family: arial;" /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Personalmente, interpreto ACHIEVE-3 más como una prueba del potencial terapéutico de orforglipron que como un estudio definitivo de superioridad o no inferioridad frente a SEMA.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Para trasladar estos resultados a la práctica real, creo que es imprescindible apoyarse en modelos de exposición-respuesta y en los datos ya ajustados a las dosis comerciales finales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;En resumen, me quedo con que orforglipron apunta maneras dentro de los agonistas GLP-1 orales, pero todavía necesitamos integrar mejor la equivalencia de exposición antes de sacar conclusiones comparativas firmes.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br style="font-family: arial;" /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Cuídense y cuiden a los que quieren&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiylXYx5m6SAm1QhtjjygYrKGLHX8DH8upwiAvLCRZj1nfInglOH1On_zRROzwRy5ogQletHAkp1wkPLPciC8sga-lWIOFGbBdqJZ-VdRqWDNzGuJroFtfGbnC4ayqc01yjNyqclpzAL0AgsBb9JASd4MBu0GiKeTlLSbdTl3eF-4jQEO4YVapdz_JilbQ/s2752/infografia%20ACHIEVE3%20.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiylXYx5m6SAm1QhtjjygYrKGLHX8DH8upwiAvLCRZj1nfInglOH1On_zRROzwRy5ogQletHAkp1wkPLPciC8sga-lWIOFGbBdqJZ-VdRqWDNzGuJroFtfGbnC4ayqc01yjNyqclpzAL0AgsBb9JASd4MBu0GiKeTlLSbdTl3eF-4jQEO4YVapdz_JilbQ/w640-h358/infografia%20ACHIEVE3%20.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41765029/" target="_blank"&gt;Rosenstock J, Yabe D, Cox D, Li J, Denning M, Wu WS, Liu R, Zhao Y; ACHIEVE-3 Investigators. Efficacy and safety of once-daily oral orforglipron compared with oral semaglutide in adults with type 2 diabetes (ACHIEVE-3): a multinational, multicentre, non-inferiority, open-label, randomised, phase 3 trial. Lancet. 2026;407(10534):1147-1160. doi: 10.1016/S0140-6736(26)00202-3.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41765029/" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEivf8xIxhIk25MJ45FPu6nTnCeGLnjtewoRE_Zd1dyTMVsmw4_8WAogpXaGgXnlNjOSBWtoNB2t_FPdS0CRE2W72ed8o6srk3JqdSp8DdX2EmY6j__cIddMm8ip5MKz-ZNSiuZGKyXGuY8XJ_XYIBV4ibYz-lNVFsRm0HVQvOQw7RfzSuINx3qVZn3SaQw/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2029%20abr%202026,%2011_33_16.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">1</thr:total></item><item><title>Sustituir las bebidas edulcoradas por agua no parece rendir beneficios en el control glucémico y de peso en personas con DM2</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/04/sustituir-las-bebidas-edulcoradas-por.html</link><category>alimentación</category><category>bebidas</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 23 Apr 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-1201129166663046519</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi5QLKoqsSVqzqLriLRebucbvmXWzkz3iIgp8dmQ2KEKUnRFHihbI6wHamsYxfjs_oJnKJip6XxQzC6KcrBRMYQ-1ZbaDn2lk2feT4B4mSFPGtlnHXtyx25YQs2qkbfh-lg14QpUuQcwYHcLqnYmAUqS8MB1lk4oBU8RZdTNKMjK56-LUUGYsmwl8A2a0c/s1672/ChatGPT%20Image%2022%20abr%202026,%2020_30_09.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="941" data-original-width="1672" height="225" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi5QLKoqsSVqzqLriLRebucbvmXWzkz3iIgp8dmQ2KEKUnRFHihbI6wHamsYxfjs_oJnKJip6XxQzC6KcrBRMYQ-1ZbaDn2lk2feT4B4mSFPGtlnHXtyx25YQs2qkbfh-lg14QpUuQcwYHcLqnYmAUqS8MB1lk4oBU8RZdTNKMjK56-LUUGYsmwl8A2a0c/w400-h225/ChatGPT%20Image%2022%20abr%202026,%2020_30_09.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Javier Díez Espino (@DiezEspino)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El consumo de bebidas edulcoradas artificialmente (BEA) en sustitución de bebidas azucaradas (BA), y, por tanto, calóricas, se encuentra muy generalizado entre las personas con DM2.&lt;/b&gt; El consumo de ambas, en sucesivos metaanálisis, se ha relacionado con un incremento del riesgo de padecer DM, determinados tipos de cáncer en personas con DM, hipertensión, enfermedad cardiovascular o muerte; si bien los resultados deberían tomarse con precaución y no alarmar a la población, al tratarse de estudios basados en cohortes, sin que dispongamos, hasta el momento, de estudios de intervención. &lt;b&gt;Hay poca evidencia sobre la influencia de las BEA sobre el control glucémico en personas con DM. De hecho, la American Diabetes Association (ADA) no recomienda el consumo de BEA; tan solo lo contempla como sustituto temporal a las BA. El consumo de agua como bebida saludable es lo recomendado.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, cambiar el consumo habitual de una BA calórica por otra acalórica ya rinde un beneficio por la reducción del consumo de hidratos de carbono de absorción rápida y, por tanto, en el consumo total de calorías y en el control glucémico, pero el consumo de edulcorantes no está exento de problemas&lt;/b&gt;, y no es el menor la alteración de la microbiota, posibles efectos hormonales o el del mantenimiento de la adicción al dulce. &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/04/sustituir-las-bebidas-edulcoradas-por.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El presente estudio, denominado SODAS (&lt;i&gt;Study of Drinks with Artificial Sweeteners)&lt;/i&gt;, evaluó el efecto de sustituir el consumo de BEA por agua en el control de la HbA1c y del peso en personas con DM2&lt;/b&gt;. Se realizó en los EE. UU. e incluyó a 182 adultos con niveles de HbA1c entre 6,5% y 8,5% y consumo habitual de BEA. Se aleatorizaron a &lt;b&gt;dos grupos paralelos: uno de control, al que se le proporcionaron 24 onzas de BEA (equivalente a unos 710 cc), y otro de intervención, al que se le proporcionó cantidad equivalente de agua o agua con gas embotellada. El objetivo primario fue el cambio en el nivel de HbA1c &lt;/b&gt;y, como objetivos secundarios, el nivel de fructosamina, insulina y glucosa en ayunas, el peso corporal y métricas de monitorización continua de glucosa (MCG).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Tras 24 semanas, la HbA1c disminuyó ligeramente en el grupo BEA (7,19% a 7,14%) y aumentó en el grupo agua (7,20% a 7,44%), con una diferencia media en el cambio de +0,29% (error estándar 0,12; p = 0,013) a favor del grupo BEA&lt;/b&gt;. No se observaron diferencias estadísticamente significativas en fructosamina, glucosa o insulina en ayunas, aunque la dirección de los cambios fue consistente con el resultado principal. &lt;b&gt;El peso corporal se redujo modestamente en el grupo BEA y permaneció estable en el grupo agua, con una diferencia media de 1,11 kg (p = 0,045), considerada no clínicamente significativa&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;En las métricas de MCG, el tiempo en rango (70–180 mg/dL) disminuyó en ambos grupos&lt;/b&gt;, con una reducción mayor —aunque no significativa— en el grupo agua (−3,6%; p = 0,29).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los autores concluyen que, en personas con DM2 que consumen habitualmente BEA y presentan un control glucémico relativamente estable, sustituir estas bebidas por agua durante 24 semanas no mejora el control glucémico ni el peso, y podría asociarse a un ligero empeoramiento de la HbA1c en comparación con mantener el consumo habitual de ASB, aunque este resultado debería tomarse con precaución&lt;/b&gt;. A falta de estudios que contradigan estos resultados, los autores no ven razón para que las personas con DM2 que consumen habitualmente BEA las abandonen y tomen agua buscando un mejor control glucémico y de peso, a la vez que pueden contribuir al mantenimiento del mismo cuando sustituyen a las BA.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, se trata de un ensayo aleatorizado con bebidas de uso habitual y con el empleo complementario de MCG, y el tamaño de la muestra parece adecuado. Como puntos débiles, está la &lt;b&gt;duración limitada&lt;/b&gt;, como también lo es la validez externa con las características de la muestra; &lt;b&gt;no es un ensayo ciego&lt;/b&gt;, la adherencia se basa en autoinforme, &lt;b&gt;no se evaluaron los efectos diferenciales entre los diversos tipos de edulcorantes y las cantidades de los mismos ingerida&lt;/b&gt;s, o las pautas de consumo con o sin alimentos, y &lt;b&gt;no se exploraron los posibles mecanismos biológicos como la metabolómica o la microbiota.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Con los conocimientos de los que disponemos actualmente, el consumo de edulcorantes artificiales no está exento de posibles riesgos para la salud, como se ha comentado más arriba. El consumo de BEA en sustitución o en la reducción del de las BA ciertamente ayuda a la mejora del control metabólico y del peso en personas con DM2; puede ser un puente en la mejora de los hábitos nutricionales y, aunque no sería lo deseable, una alternativa en el caso de personas que no puedan abandonar el consumo de BA, pero no aporta nada al consumo de agua como bebida saludable.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEisQdozcNx5RxOiiWc5uzfZv0MeasGFYUW3TIch_4ERQ8gL23_mF2uk3hSRGJgycPExa7wOVBtwD_plYoluFfyKomOQYPA03M_7ru6LBfCfBi9dUtg0Wj-_dY9rtxE0jcHCnWxPWfWmERX9-zekA6WdzVtmkRz4HOrRw9nV8jPi-zpCDs4oCHfaVjeEbqA/s1285/ce05d8b9-324f-41a2-b33b-68af40ba3fe9.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="1285" height="510" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEisQdozcNx5RxOiiWc5uzfZv0MeasGFYUW3TIch_4ERQ8gL23_mF2uk3hSRGJgycPExa7wOVBtwD_plYoluFfyKomOQYPA03M_7ru6LBfCfBi9dUtg0Wj-_dY9rtxE0jcHCnWxPWfWmERX9-zekA6WdzVtmkRz4HOrRw9nV8jPi-zpCDs4oCHfaVjeEbqA/w640-h510/ce05d8b9-324f-41a2-b33b-68af40ba3fe9.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41369640/" target="_blank"&gt;Odegaard AO, Chang J, Jiang L, Rashid S, Rydell S, Mitchell NR, Bantle AE, Seaquist E, Reikes A, Pereira MA. The Effect of Substituting Water for Artificially Sweetened Beverages on Glycemic and Weight Measures in People With Type 2 Diabetes: The Study of Drinks With Artificial Sweeteners (SODAS), a Randomized Trial. Diabetes Care. 2026;49(2):239-246. doi:10.2337/dc25-1516.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41358898/" target="_blank"&gt;American Diabetes Association Professional Practice Committee. Facilitating positive health behaviors and well-being to improve health outcomes: Standards of Care in Diabetes 2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl 1):S89-S131. doi:10.2337/dc26-S005.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41358898/"&gt;&lt;span class="s1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/?term=10.1002%2Fijc.34577" target="_blank"&gt;Palomar-Cros A, Straif K, Romaguera D, Aragonés N, et al. Consumption of aspartame and other artificial sweeteners and risk of cancer in the Spanish multicase-control study (MCC-Spain). Int J Cancer. 2023;153(5):979-993. doi:10.1002/ijc.34577.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34444794/" target="_blank"&gt;Meng Y, Li S, Khan J, Dai Z, Li C, Hu X, Shen Q, Xue Y. Sugar- and artificially sweetened beverages consumption linked to type 2 diabetes, cardiovascular diseases, and all-cause mortality: a systematic review and dose-response meta-analysis of prospective cohort studies. Nutrients. 2021;13(8):2636. doi:10.3390/nu13082636.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi5QLKoqsSVqzqLriLRebucbvmXWzkz3iIgp8dmQ2KEKUnRFHihbI6wHamsYxfjs_oJnKJip6XxQzC6KcrBRMYQ-1ZbaDn2lk2feT4B4mSFPGtlnHXtyx25YQs2qkbfh-lg14QpUuQcwYHcLqnYmAUqS8MB1lk4oBU8RZdTNKMjK56-LUUGYsmwl8A2a0c/s72-w400-h225-c/ChatGPT%20Image%2022%20abr%202026,%2020_30_09.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title> Glucosuria: un marcador sencillo de adherencia a los iSGLT2</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/04/glucosuria-un-marcador-sencillo-de.html</link><category>adherencia terapéutica</category><category>inhibidores de SGLT2</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Sun, 19 Apr 2026 11:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-3698258539404282597</guid><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjtUjWtfpt6ScKhl63jcnXWQLJUDhl9rzAjbL7Zb_Ungq5vygNgoRaF7vQYIp5mZUZeY3qri70S6Qp2FJzM59U-dob10fBCxG4OwEHL2MgXD-78TCO2SGDTbh6c48UMwoBelD1Sltg9l4-4yishNAAHGyix6sOUU6DQc8ZCPBZ3gkcqs6GJEcf_p0ier64/s1536/ChatGPT%20Image%2018%20abr%202026,%2020_21_44.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="1536" height="266" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjtUjWtfpt6ScKhl63jcnXWQLJUDhl9rzAjbL7Zb_Ungq5vygNgoRaF7vQYIp5mZUZeY3qri70S6Qp2FJzM59U-dob10fBCxG4OwEHL2MgXD-78TCO2SGDTbh6c48UMwoBelD1Sltg9l4-4yishNAAHGyix6sOUU6DQc8ZCPBZ3gkcqs6GJEcf_p0ier64/w400-h266/ChatGPT%20Image%2018%20abr%202026,%2020_21_44.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Carlos Hernández Teixidó (@carlos_teixi)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Los medicamentos no funcionan en pacientes que no los toman&lt;/b&gt;. Esta máxima es una de las principales limitantes a la hora de evaluar la efectividad de un fármaco. La mayoría de las veces, preguntamos al paciente; otras, valoramos la dispensación en farmacias y, en la mayoría de los casos, no valoramos la adherencia. &lt;b&gt;Pese a que los iSGLT2 son fármacos con una buena tolerancia y escasos efectos secundarios, en ocasiones es el paciente el que no desea tomar el fármaco por alguna razón. El test de Haynes-Shakett es una forma rápida de valorar la adherencia y casi podría resumirse en la última pregunta. "&lt;i&gt;Algunos pacientes tienen problemas para tomar su medicación, ¿por qué no me comenta cómo le va a usted?&lt;/i&gt;"&lt;/b&gt;. Pero qué pasa con aquellos pacientes que nos responden a la pregunta de una forma muy alejada de la realidad. Debemos poder tener una forma de valorar la adherencia de forma fiel y realista.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;El estudio que hoy comentamos en el Blog de Mateu es un &lt;b&gt;análisis del uso de glucosuria como biomarcador de adherencia en pacientes con DM2 que tenían pautado un iSGLT2&lt;/b&gt;. Para ello, se realizó un &lt;b&gt;estudio observacional en pacientes de más de 45 años de Cádiz, analizando los datos de laboratorio y la dispensación farmacológica. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/04/glucosuria-un-marcador-sencillo-de.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="p1" style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;Los autores analizaron más de 28.000 determinaciones de glucosuria en más de 21.000 pacientes. &lt;b&gt;La glucosuria evidente (&amp;gt;1000 mg/dL) apareció en el 9,2% de las muestras y, de estas, el 87,5% correspondía a pacientes tratados con un iSGLT2. En este grupo, la glucosuria fue mayoritariamente evidente, aunque en un pequeño porcentaje (9%) no se encontró glucosuria, lo que sugiere posibles problemas de adherencia&lt;/b&gt;. -&lt;i&gt;Supongo que, aunque dispensen el fármaco en farmacias, no lo tomarán y valorar la adherencia es complejo-&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Se encontró una asociación significativa entre la ausencia de glucosuria y una menor adherencia&lt;/b&gt;. Si la adherencia era buena, la glucosuria estaba ausente en el 4,5%. Sin embargo, si la adherencia era mala, la glucosuria estaba ausente en el 38,5% (p &amp;gt; 0,001). &lt;b&gt;Además, la ausencia de glucosuria se asoció a ser mujer y a peor función renal. Hay que entender que en pacientes con ERC avanzada la glucosuria desciende notablemente, lo que limita el uso de la glucosuria como marcador.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;Esta asociación entre el uso de un biomarcador y la valoración de la adherencia es un hallazgo clínicamente interesante en DM2. Aunque el uso de marcadores para esto es empleado en otros campos de la medicina, su uso en diabetes es, hasta donde conoce este redactor, novedoso y viene a solventar un problema relevante en diabetes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Los autores concluyen que la ausencia de glucosuria podría ser un marcador sencillo y accesible de mala adherencia en la práctica clínica, aunque su interpretación debe ser cautelosa en pacientes con enfermedad renal.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Cuídense.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhzScZC8tKHTvttagWsyhjXkyYqHDO824VvKli1NSeYUufGJoUc0r8SrqA4xU5CUqQMMT5FthhCWGCN_Fe4t8se6IHN7Akb1C7_lV8mxql_RVlSCU0j5Sx77RJhkyqv-E3x-92dUrz_UK8o1OFLgB9jD46RmXiZpQHB207v8riOq9x9v91eGRJKTUK6JdE/s2752/unnamed.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhzScZC8tKHTvttagWsyhjXkyYqHDO824VvKli1NSeYUufGJoUc0r8SrqA4xU5CUqQMMT5FthhCWGCN_Fe4t8se6IHN7Akb1C7_lV8mxql_RVlSCU0j5Sx77RJhkyqv-E3x-92dUrz_UK8o1OFLgB9jD46RmXiZpQHB207v8riOq9x9v91eGRJKTUK6JdE/w640-h358/unnamed.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41737147/" target="_blank"&gt;Escribano-Serrano J, Jiménez-Varo E, Escribano-Cobalea M, et al. Glucosuria as a biomarker of adherence to sodium-glucose co-transporter protein type 2 inhibitors. Patient Prefer Adherence. 2026;20:576212. doi:10.2147/PPA.S576212&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjtUjWtfpt6ScKhl63jcnXWQLJUDhl9rzAjbL7Zb_Ungq5vygNgoRaF7vQYIp5mZUZeY3qri70S6Qp2FJzM59U-dob10fBCxG4OwEHL2MgXD-78TCO2SGDTbh6c48UMwoBelD1Sltg9l4-4yishNAAHGyix6sOUU6DQc8ZCPBZ3gkcqs6GJEcf_p0ier64/s72-w400-h266-c/ChatGPT%20Image%2018%20abr%202026,%2020_21_44.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Manejo inicial de la diabetes tipo 2 según NICE 2026.</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/04/manejo-inicial-de-la-diabetes-tipo-2.html</link><category>NICE</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-5095876961629877802</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglzDi7geZLSY0Rl53E54kbYdBaGi7nFZQOBAYa5kUOfEv3y1CbYrBVzbJFsvsdk-kQKOGsRj7Sib0Bbdjfe8qsRX250Py8KcxdBpN9fYs8Axq2q_a2z9055_sKAJJy1uuijkgrfriUPhwaIHRBs5tq3endDaoO9m2i7of0bXNICbXDAq591U4WPoaR-t4/s1536/ChatGPT%20Image%2014%20abr%202026,%2017_16_49.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="1536" height="266" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglzDi7geZLSY0Rl53E54kbYdBaGi7nFZQOBAYa5kUOfEv3y1CbYrBVzbJFsvsdk-kQKOGsRj7Sib0Bbdjfe8qsRX250Py8KcxdBpN9fYs8Axq2q_a2z9055_sKAJJy1uuijkgrfriUPhwaIHRBs5tq3endDaoO9m2i7of0bXNICbXDAq591U4WPoaR-t4/w400-h266/ChatGPT%20Image%2014%20abr%202026,%2017_16_49.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El algoritmo de tratamiento de la DM2 en adultos, según NICE 2026, propone una individualización estricta basada en comorbilidades y toma de decisiones compartida.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;Sin embargo&lt;/b&gt;, en la práctica, a pesar de esta apariencia de personalización, la estrategia resulta muy homogénea: los fármacos se inician de forma secuencial, alcanzando la dosis máxima antes de avanzar, lo que conduce a que &lt;b&gt;muchos pacientes sigan esquemas muy similares, con poca variación real entre perfiles clínicos&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El manejo de la DM2 debe ser integral, priorizando la protección cardiovascular (CV) y renal más allá de la HbA1c, y adaptándose a distintos perfiles: sin comorbilidad, alto riesgo CV, enfermedad cardiovascular (ECV), insuficiencia cardiaca (IC), enfermedad renal crónica (ERC), inicio precoz u obesidad.&lt;/b&gt; Se recomienda monitorizar la HbA1c cada 3-6 meses hasta el control y, luego, cada 6 meses, individualizando objetivos (6,5% sin riesgo de hipoglucemia y 7% si existe riesgo), flexibilizando metas en personas mayores, frágiles o con comorbilidades. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/04/manejo-inicial-de-la-diabetes-tipo-2.html" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El autocontrol capilar no es rutinario&lt;/b&gt;, salvo con insulina (INS), riesgo de hipoglucemia, embarazo, conducción o situaciones transitorias (corticoides); la monitorización continua de glucosa (MCG) se reserva a pacientes con INS y alto riesgo de hipoglucemia, con beneficio moderado y coste-efectivo en subgrupos seleccionados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La combinación de metformina e iSGLT-2 se posiciona como tratamiento inicial en la mayoría de pacientes con DM2, al demostrar reducción de HbA1c, peso y eventos CV (MACE, IC), así como beneficios renales.&lt;/b&gt; Aunque puede asociarse a infecciones genitales y deshidratación, los efectos adversos graves son poco frecuentes y manejables. En conjunto, el balance beneficio-riesgo es claramente favorable, consolidándose como opción estándar incluso en ausencia de comorbilidades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Se recomienda priorizar la metformina de liberación modificada por su mejor tolerancia gastrointestinal y mayor adherencia, reservando la formulación estándar para casos de disfagia, donde puede triturarse o administrarse en forma líquida. En pacientes con intolerancia o contraindicación a metformina, se aconseja el uso de iSGLT-2 en monoterapia para preservar los beneficios CV y renales.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los arGLP-1 y tirzepatida no se recomiendan como tratamiento inicial en pacientes sin comorbilidades. Pueden añadirse a metformina + iSGLT2 en casos de ECV o diabetes de inicio precoz si la terapia base no es suficiente o no se tolera.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Reducen la HbA1c, peso y eventos CV aunque requieren coste, seguimiento y posibles efectos adversos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En grupos específicos, la diabetes de inicio temprano se asocia a un alto riesgo CV y renal, por lo que justifica una intensificación precoz del tratamiento para prevenir complicaciones a largo plazo. &lt;b&gt;En personas con obesidad se mantienen las mismas recomendaciones, con beneficio adicional de los iSGLT2 sobre el peso y el riesgo CV. Asimismo, dado su mayor impacto en poblaciones desfavorecidas, es prioritario garantizar un acceso equitativo a estos tratamientos. Las recomendaciones pueden aumentar la prescripción de iSGLT-2 y arGLP-1, y el número de citas iniciales para optimizar la terapia.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Las &lt;b&gt;recomendaciones de NICE 2026&lt;/b&gt; para la DM2 son como una receta universal: &lt;b&gt;metformina + iSGLT2 para casi todos&lt;/b&gt;, con un toque opcional de arGLP-1 si te portas bien o tienes riesgo CV.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Debo manifestar cierta decepción, ya que, aunque se enfatiza la individualización y el abordaje holístico, en la práctica las estrategias resultan muy homogéneas y poco diferenciadas entre perfiles clínicos, limitando la verdadera personalización del tratamiento. Y otra: seguir al pie de la letra el algoritmo puede retrasar la intensificación… porque primero hay que exprimir cada escalón, aunque el paciente lleve años esperando.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEijmbiUYDgGuQJ-vclcSN-5IHN5Y2Rxpa9z0zej9wkOLn5xW-tQ_FwpJxAz42dJWvw0PHFakFQaiU88ai4mHA9isCPjMTprp4ZAExfGBsaD9xBZWyQ-OvxaHBZpu_CTY9sP1wiEGmyuwKCL4zUqI_ak7NvBiBbRpyL20xHwD1PmdrdUHr4JL0YcDJbSf4s/s2732/Captura%20de%20pantalla%202026-04-15%20a%20las%2016.46.20.png" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2732" height="360" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEijmbiUYDgGuQJ-vclcSN-5IHN5Y2Rxpa9z0zej9wkOLn5xW-tQ_FwpJxAz42dJWvw0PHFakFQaiU88ai4mHA9isCPjMTprp4ZAExfGBsaD9xBZWyQ-OvxaHBZpu_CTY9sP1wiEGmyuwKCL4zUqI_ak7NvBiBbRpyL20xHwD1PmdrdUHr4JL0YcDJbSf4s/w640-h360/Captura%20de%20pantalla%202026-04-15%20a%20las%2016.46.20.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;a href="https://www.nice.org.uk/guidance/ng28" target="_blank"&gt;National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Type 2 diabetes in adults: management (NG28). London: NICE; 2015 [updated 2026 Feb 18].&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglzDi7geZLSY0Rl53E54kbYdBaGi7nFZQOBAYa5kUOfEv3y1CbYrBVzbJFsvsdk-kQKOGsRj7Sib0Bbdjfe8qsRX250Py8KcxdBpN9fYs8Axq2q_a2z9055_sKAJJy1uuijkgrfriUPhwaIHRBs5tq3endDaoO9m2i7of0bXNICbXDAq591U4WPoaR-t4/s72-w400-h266-c/ChatGPT%20Image%2014%20abr%202026,%2017_16_49.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Hipoglucemias graves en diabetes: las víctimas silenciosas</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/04/hipoglucemias-graves-en-diabetes-las.html</link><category>Educación Sanitaria</category><category>hipoglucemia</category><category>Insulina</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 9 Apr 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-4633502236269656917</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimtFXpGHKcn0N0QpJXF3MYI-fnWhpBUhd3Bw1AgKLq0IE3I5M1-6z62XjsrobnMuD1tgUa-lkTu3XSLS7rwi22IOWPz19iMW7oqnKzcCJoOztSvaeNIH9sahPOvQr9yck04AW4LdU27SYC4vXaCe44ShgbEmofi8N8OUcBdclzi1pLZOOXkqWP5Es7sBQ/s1536/ChatGPT%20Image%208%20abr%202026,%2018_00_19.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="1536" height="266" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimtFXpGHKcn0N0QpJXF3MYI-fnWhpBUhd3Bw1AgKLq0IE3I5M1-6z62XjsrobnMuD1tgUa-lkTu3XSLS7rwi22IOWPz19iMW7oqnKzcCJoOztSvaeNIH9sahPOvQr9yck04AW4LdU27SYC4vXaCe44ShgbEmofi8N8OUcBdclzi1pLZOOXkqWP5Es7sBQ/w400-h266/ChatGPT%20Image%208%20abr%202026,%2018_00_19.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Enrique Carretero Anibarro (@Enriq_Carretero)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La hipoglucemia severa en la DM2 no es un fantasma del pasado: sigue ahí, lista para sorprendernos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;La bibliografía es clara al respecto. En los ensayos clínicos, &lt;b&gt;la incidencia de hipoglucemia severa varía entre 0,7 y 12 eventos por cada 100 pacientes-año, y en la práctica real las hospitalizaciones por hipoglucemia alcanzan de 0,2 a 2,0 por cada 100 pacientes-año en quienes usan insulina o fármacos secretagogos.&lt;/b&gt; Más aún, cuando preguntamos a los pacientes que utilizan insulina, hasta un 37–64% experimenta algún episodio de hipoglucemia sintomática, y entre un 4 y un 17% ha necesitado asistencia médica por una hipoglucemia en el último año. A pesar de ello, el riesgo sigue infravalorándose. Y eso que no se trata solo de cifras: estos episodios suponen dolores de cabeza, accidentes, caídas, hospitalizaciones y hasta muertes evitables, situaciones que contrastan con la imagen aparentemente tranquilizadora de una HbA1c baja, que en ocasiones interpretamos como “buen control” en la consulta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Actualmente, el manejo clínico de la DM se centra principalmente en el control de la hiperglucemia y las comorbilidades (retinopatía, nefropatía o pie diabético), pero &lt;b&gt;con frecuencia descuidamos la formación del paciente en la prevención y el tratamiento de las hipoglucemias&lt;/b&gt;. En este sentido, la educación diabetológica es una de nuestras asignaturas pendientes. Las cifras resultan preocupantes: durante el primer año tras el diagnóstico, apenas un 6,8% de los pacientes reciben algún programa de educación. Otro dato: en ese periodo crítico, la utilización de programas estructurados de educación terapéutica no alcanza siquiera el 10%. En la práctica, eso significa que &lt;b&gt;la mayoría de nuestros pacientes no ha recibido un entrenamiento adecuado para manejar su tratamiento: desconocen cómo ajustar las dosis, no identifican con claridad los síntomas de hipoglucemia y, en definitiva, no saben cómo reaccionar ante una situación potencialmente grave. El fallo educativo es mayúsculo: no basta recetar fármacos, hay que explicar cómo usarlos.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;&lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/04/hipoglucemias-graves-en-diabetes-las.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Tampoco resulta prudente confiar ciegamente en la tecnología. Las bombas de insulina y los sistemas de monitorización continua de glucosa (MCG) prometen detectar descensos glucémicos mediante alarmas, pero su eficacia es limitada si el paciente no sabe interpretar ni responder adecuadamente a esas alertas. De hecho, &lt;b&gt;estudios recientes muestran que incluso en personas con DM1 bien formadas y que utilizan MCG o bomba de insulina, aproximadamente un 25% experimentó al menos un episodio de hipoglucemia grave en un periodo de seis meses&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;En DM2, los datos apuntan en la misma dirección:&lt;/b&gt; aunque las guías recomiendan el uso de MCG en los pacientes insulinizados para mejorar el control y prevenir hipoglucemias, en la vida real su adopción es limitada y desigual. Muchos pacientes ni siquiera tienen acceso a estos sistemas o no reciben la formación necesaria para interpretar los datos que proporcionan. En otras palabras, &lt;b&gt;la tecnología puede ayudarnos a detectar hipoglucemias tempranamente, pero no resuelve por sí sola el desconocimiento del paciente. Creer que con un algoritmo o un dispositivo ya está todo resuelto es un exceso de confianza que puede costar caro.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Cómo prevenir, entonces, estas situaciones? La respuesta sigue siendo la buena praxis clínica rigurosa e individualizada.&lt;/b&gt; Debemos abandonar la idea de un único objetivo glucémico válido para todos y ajustar un plan terapéutico personalizado a cada paciente. &lt;b&gt;En pacientes mayores, frágiles o con DM de larga evolución, los objetivos excesivamente estrictos pueden resultar contraproducentes: una HbA1c demasiado baja rara vez aporta beneficios adicionales y, en cambio, incrementa el riesgo de hipoglucemias graves. &lt;/b&gt;Las recomendaciones actuales insisten en la individualización de objetivos; en pacientes ancianos o con esperanza de vida limitada, un control menos intensivo puede ser más seguro. Asimismo, &lt;b&gt;siempre que sea posible conviene seleccionar fármacos con bajo riesgo de hipoglucemia y revisar periódicamente las dosis, especialmente ante cambios en la dieta, la actividad física, la función renal o la situación clínica general.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En este contexto, resulta imprescindible reforzar el papel de la educación sanitaria. No basta con entregar un folleto informativo: &lt;b&gt;se requieren programas estructurados centrados específicamente en la hipoglucemia, que enseñen a reconocerla y a manejarla adecuadamente. Queda todavía mucho por hacer, empezando por corregir creencias peligrosas como “si no noto nada, estoy bien” o “es mejor tener el azúcar bajo que alto”, actitudes que se han relacionado con un mayor riesgo de hipoglucemias graves.&lt;/b&gt; En la práctica diaria debemos enseñar a nuestros pacientes la importancia del autocontrol: identificar síntomas como sudoración, palpitaciones o confusión, y actuar con rapidez mediante la ingesta de hidratos de carbono adecuados. Y, además, aunque suene raro, cada fracaso es una oportunidad. Cada hipoglucemia severa es una ocasión de oro para educar: si un paciente ingresa o acude a urgencias por una hipoglucemia, no podemos permitir que al alta se vaya sin recibir una educación sobre cómo evitar que se repita este episodio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El mensaje es claro: nos tenemos que esforzar en educar. No sirve solo prescribir y delegar todo el control en la tecnología. Indicar un tratamiento con insulina sin educar e informar al paciente de sus consecuencias es una barbaridad. Debemos valorar si la situación clínica del paciente necesita un control intensivo y reforzar su educación de modo personalizado. Solo así evitaremos que las hipoglucemias severas sigan cobrándose víctimas silenciosas. En definitiva, no basta con seguir el guion de moda “insulina + app = éxito”; conviene recordar el elemento esencial de la práctica médica: el factor humano. Cada paciente es distinto y necesita nuestra atención y juicio clínico para que no acabe en urgencias por un episodio que podría haberse prevenido.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYTjpmDmcT8nLzL8Ttev8HsR9P4fK-mw-SOt-KJcg4ehVfBiS556PafH3XcwgvgsiH2BF9zfZXlNCF4VwNL7HNoFz34Lpbj3BN95C9FxgMBV02rqUjE2AVEGGWtWbO1Gh3DKPkltWkJIbZrhYVuH7uZcoZ57NNNDCrNID9CkBNOxHpADPCflsFAMGzSEo/s2752/Unknown%20copia.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1536" data-original-width="2752" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYTjpmDmcT8nLzL8Ttev8HsR9P4fK-mw-SOt-KJcg4ehVfBiS556PafH3XcwgvgsiH2BF9zfZXlNCF4VwNL7HNoFz34Lpbj3BN95C9FxgMBV02rqUjE2AVEGGWtWbO1Gh3DKPkltWkJIbZrhYVuH7uZcoZ57NNNDCrNID9CkBNOxHpADPCflsFAMGzSEo/w640-h358/Unknown%20copia.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41557997/" target="_blank"&gt;Bilal A, Osorio S, Casu A. Severe hypoglycemia in insulin-treated type 2 diabetes: a call to revisit diabetes education. Diabetes Care. 2026;49(2):236-238. doi:10.2337/dci25-0117.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEimtFXpGHKcn0N0QpJXF3MYI-fnWhpBUhd3Bw1AgKLq0IE3I5M1-6z62XjsrobnMuD1tgUa-lkTu3XSLS7rwi22IOWPz19iMW7oqnKzcCJoOztSvaeNIH9sahPOvQr9yck04AW4LdU27SYC4vXaCe44ShgbEmofi8N8OUcBdclzi1pLZOOXkqWP5Es7sBQ/s72-w400-h266-c/ChatGPT%20Image%208%20abr%202026,%2018_00_19.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item><item><title>Hipoglucemia en adultos mayores con diabetes mellitus tipo 2. Prevalencia y factores de riesgo asociados: revisión sistemática y metaanálisis</title><link>http://redgedaps.blogspot.com/2026/04/hipoglucemia-en-adultos-mayores-con.html</link><category>Anciano</category><category>Fragilidad</category><category>hipoglucemia</category><author>noreply@blogger.com (Carlos Hdez Teixidó)</author><pubDate>Thu, 2 Apr 2026 12:00:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-3522833644506239270.post-6183452995889961126</guid><description>&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGqzFPFGMgL6Cnvj44-ATGMAy5Nq3TfdkfoxrnzzEuw6Ct_HCTp_dC8qqyKyjz4ONI4H0K-ArYnqt_rMhO4bni8ycsmJroX-wTmBoMwGWnH6MZ41q2-P3pC5bHTCzbQeuXxlkIqVtDfTTjI6LIgX5GvRj4WtWbXAtknSfqifD468yDOX4OVjs56xObh8A/s1536/d13b8db4-5c41-437f-8786-9573f14f33c0.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="1536" height="266" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGqzFPFGMgL6Cnvj44-ATGMAy5Nq3TfdkfoxrnzzEuw6Ct_HCTp_dC8qqyKyjz4ONI4H0K-ArYnqt_rMhO4bni8ycsmJroX-wTmBoMwGWnH6MZ41q2-P3pC5bHTCzbQeuXxlkIqVtDfTTjI6LIgX5GvRj4WtWbXAtknSfqifD468yDOX4OVjs56xObh8A/w400-h266/d13b8db4-5c41-437f-8786-9573f14f33c0.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comentario del Dr. Manuel Antonio Ruiz Quintero (@maruizquintero)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En esta revisión sistemática con metaanálisis &lt;b&gt;se analiza de forma exhaustiva la prevalencia de la hipoglucemia en adultos mayores con DM2&lt;/b&gt;&amp;nbsp;y los principales factores asociados, problema clínico de gran relevancia y todavía insuficientemente abordado en la práctica asistencial. El estudio integra datos de 37 investigaciones observacionales, con una población acumulada de &lt;b&gt;327.333 pacientes ≥60 años, lo que le confiere un peso estadístico considerable y una base sólida para la interpretación de los resultados.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El hallazgo central es que la prevalencia global de hipoglucemia alcanza el 21% &lt;/b&gt;(IC 95%: 20–23%), &lt;b&gt;lo que implica que uno de cada cinco adultos mayores con DM2 experimenta episodios hipoglucémicos; no es, pues, un evento ocasional o secundario.&lt;/b&gt; Pero existe una amplia variabilidad observada entre estudios (prevalencias entre el 3% y el 74%), con una heterogeneidad estadística muy elevada (I² = 99,5%), lo que refleja la &lt;b&gt;complejidad del fenómeno y su fuerte dependencia del contexto clínico, terapéutico y poblacional. &lt;a href="https://redgedaps.blogspot.com/2026/04/hipoglucemia-en-adultos-mayores-con.html" target="_blank"&gt;(Sigue leyendo...)&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Desde una perspectiva de género, el análisis estratificado muestra diferencias modestas pero consistentes, del 19% en varones, frente al 18% en mujeres. Aunque la diferencia absoluta es pequeña, considero relevante que el patrón se mantenga de forma sistemática. Esta observación sugiere posibles diferencias biológicas y conductuales, como una mayor sensibilidad neuroendocrina a la hipoglucemia en varones o una peor adherencia terapéutica. Aspectos que deberían explorarse con mayor profundidad en estudios futuros y tenerse en cuenta en intervenciones educativas individualizadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;El análisis por tipo de población nos aporta información especialmente útil desde el punto de vista asistencial; así, &lt;b&gt;los pacientes que viven en la comunidad presentan la mayor prevalencia de hipoglucemia (30%), seguidos de los pacientes ambulatorios (28%) y los hospitalizados (26%), mientras que las poblaciones procedentes de bases de datos muestran una prevalencia claramente inferior (8%). &lt;/b&gt;A mi entender, este gradiente sugiere que la &lt;b&gt;hipoglucemia está probablemente infraestimada en entornos menos monitorizados y que los pacientes mayores que viven de forma independiente pueden estar particularmente expuestos por una menor educación diabetológica, menor supervisión clínica y mayor complejidad terapéutica.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Desde el punto de vista geográfico, la prevalencia fue significativamente mayor en Asia (26%), en comparación con Europa (17%) y América (11%). Aunque esta diferencia puede explicarse en parte por factores fisiológicos —como menor IMC y mayor sensibilidad a la insulina en poblaciones asiáticas—, también considero que refleja desigualdades en los sistemas sanitarios, en los patrones de prescripción y en la intensidad del control glucémico. No obstante, la concentración de estudios asiáticos limita la generalización global de los resultados, una limitación que debe reconocerse explícitamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a los &lt;b&gt;factores de riesgo&lt;/b&gt;, el metaanálisis identifica de forma consistente varios determinantes clínicos; &lt;b&gt;la edad avanzada (OR 1,70) y la mayor duración de la diabetes (OR 1,69) se asocian a un incremento significativo del riesgo, lo que concuerda con el deterioro progresivo de los mecanismos contrarreguladores. Sin embargo, el factor más relevante es el tratamiento con insulina, que casi triplica el riesgo de hipoglucemia (OR 2,72).&lt;/b&gt; Desde mi punto de vista, este hallazgo refuerza la necesidad de extremar la prudencia en la intensificación terapéutica en pacientes mayores, especialmente en aquellos con fragilidad o pluripatología.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Otros factores clínicamente relevantes incluyen la hipertensión arterial (OR 1,67), los tumores malignos (OR 1,36) y, de forma muy marcada, &lt;b&gt;la insuficiencia renal (OR 2,01). La asociación con el deterioro renal resulta especialmente preocupante, dado que esta comorbilidad es frecuente en la DM2 avanzada y condiciona tanto el metabolismo de los fármacos como la respuesta a la hipoglucemia. &lt;/b&gt;Asimismo, la disfunción cognitiva emerge como un factor de riesgo independiente (OR 1,23), lo que pone de relieve la estrecha relación bidireccional entre hipoglucemia y deterioro cognitivo en el adulto mayor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, la HbA1c, que se comporta como factor protector (OR 0,76). Este resultado es una evidencia a favor de objetivos glucémicos menos estrictos en la población anciana; rangos de HbA1c del 7–8% aportan seguridad. En este contexto, la hipoglucemia puede considerarse no solo una complicación, sino también un marcador indirecto de sobretratamiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En conclusión, este metaanálisis aporta evidencia robusta de que la hipoglucemia es frecuente, clínicamente relevante y multifactorial en los adultos mayores con DM2. Desde una perspectiva crítica, considero que sus resultados refuerzan la necesidad de un cambio de enfoque: priorizar la seguridad, individualizar objetivos terapéuticos y valorar de forma sistemática factores como el sexo, la función renal y el estado cognitivo. Ignorar estas dimensiones supone asumir un riesgo evitable en una población especialmente vulnerable.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;Cuídense y cuiden a los que quieren&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhC4YTH5sAFVUPpRKEbBM08I4qOufuyNAH0Ssa8ETv3XxdRDcx9HoZ9POb4nvx8QcMcPaaaXkKIvspJmdr0KPuYm-nFZ3LMFVoZrTsQpK0wpu2BR9m_oKQAdb75jsjMnuFWfXAxKtOX6otDQedN5iXYUFkBkZaGymTvD06ynTFKr1lGFTmL6pWRlEFQWMg/s1280/notebookLM%20esta%20me%20gusta.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="714" data-original-width="1280" height="358" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhC4YTH5sAFVUPpRKEbBM08I4qOufuyNAH0Ssa8ETv3XxdRDcx9HoZ9POb4nvx8QcMcPaaaXkKIvspJmdr0KPuYm-nFZ3LMFVoZrTsQpK0wpu2BR9m_oKQAdb75jsjMnuFWfXAxKtOX6otDQedN5iXYUFkBkZaGymTvD06ynTFKr1lGFTmL6pWRlEFQWMg/w640-h358/notebookLM%20esta%20me%20gusta.png" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://www.elsevier.es/es-revista-endocrinologia-diabetes-nutricion-13-articulo-hypoglycemia-in-older-adults-with-S2530016425004963?newsletter=true" target="_blank"&gt;Wang Y, Jiang Y, Li L, et al. Hypoglycemia in older adults with type 2 diabetes mellitus: prevalence and associated risk factor: a systematic review and meta-analysis. Endocrinol Diabetes Nutr. 2025. doi:10.1016/j.endinu.2025.501759&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-feature-settings: normal; font-kerning: auto; font-language-override: normal; font-optical-sizing: auto; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-variant-alternates: normal; font-variant-east-asian: normal; font-variant-emoji: normal; font-variant-numeric: normal; font-variant-position: normal; font-variation-settings: normal; line-height: normal; margin: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGqzFPFGMgL6Cnvj44-ATGMAy5Nq3TfdkfoxrnzzEuw6Ct_HCTp_dC8qqyKyjz4ONI4H0K-ArYnqt_rMhO4bni8ycsmJroX-wTmBoMwGWnH6MZ41q2-P3pC5bHTCzbQeuXxlkIqVtDfTTjI6LIgX5GvRj4WtWbXAtknSfqifD468yDOX4OVjs56xObh8A/s72-w400-h266-c/d13b8db4-5c41-437f-8786-9573f14f33c0.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total></item></channel></rss>