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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" gd:etag="W/&quot;DEYGQX8yeyp7ImA9WhRUFUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577</id><updated>2012-01-26T09:22:00.193+01:00</updated><title>Relatos Cortos...(O No)</title><subtitle type="html">Colección de Relatos cortos (o no).
Tú también puedes participar enviando un correo con tu relato a &lt;a href="mailto:relatoscortos@gmail.com"&gt;relatoscortos@gmail.com&lt;/a&gt; indicando también nombre o seudónimo &lt;br&gt;
A leer se ha dicho....</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false&amp;v=2" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>45</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/RelatosCortosoNo" /><feedburner:info uri="relatoscortosono" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><entry gd:etag="W/&quot;DEYGQXw-eyp7ImA9WhRUFUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-8800546850486188231</id><published>2012-01-26T09:22:00.000+01:00</published><updated>2012-01-26T09:22:00.253+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-26T09:22:00.253+01:00</app:edited><title>'Lenta agonía' de Dorfles</title><content type="html">&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;b id="internal-source-marker_0.4054121249355376"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;--Usted la conoció desde que eran niños y se enamoró de ella inmediatamente. Vivían en casas una enfrente de la otra, se veían en todo momento. Se criaron y jugaron juntos, compartían los mismos amigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;         --Sí, así fue siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;--Usted creyó que no era necesario decirle que la amaba pero lo hacía y para halagarla. El tiempo pasó, los dos crecieron, y el amor que sentía fue aumentando con los años. Cuando usted comenzó a estudiar su carrera ella, como todas las mujeres decentes de su pueblo, se quedó en casa a prepararse para ser una buena esposa, un ama de casa sabia y eficiente, una madre responsable y cariñosa, en fin todo lo necesario para el manejo de un hogar como debiera de ser. Por eso, en cuanto usted terminó sus estudios y se estableció la pidió en casamiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;--Sí, y fui el hombre más dichoso sobre la tierra cuando sus padres y ella misma me dieron el sí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;--Entonces se casaron y se fueron a vivir a una casita que los padres de usted les regalaron, como era costumbre en esos tiempos, y ahí comenzaron su envidiable vida matrimonial. Tuvieron un hijo, luego una niña y finalmente otro hijo. La felicidad y satisfacción de usted no tenía límites.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;--Yo era el ser más dichoso sobre la tierra, se lo confirmo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;--Poco después usted se dio cuenta que en su matrimonio ejemplar algo había y de lo cual no se había querido percatar. Su esposa a menudo lo humillaba delante de sus amigos pero usted lo tomaba como una broma, hasta que una vez, en una fiesta, ella se quitó un zapato y se lo aventó en el rostro. Igual que siempre, no hizo el menor caso pero un amigo que estaba junto a usted le hizo ver que eso era un insulto, una humillación, un mensaje de insatisfacción por parte de ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;--Yo la quería tanto, la amaba con locura, que jamás me ponía a pensar nada negativo que de ella viniera. Mi risa se apagó cuando ese amigo me hizo ver la realidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;--A partir de entonces fue analizando cada uno de sus comportamientos, cada una de sus palabras y se dio cuenta que no sólo lo humillaba en público sino a solas en su hogar. Además de hacerlo sentir que lo asfixiaba con sus atenciones fingidas de excelente ama de casa. Desde ese momento usted no dejó de criticarla para sus adentros, de fisgonear cada paso que ella daba, de analizar cuanto le dijera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --Así me recomendó mi amigo que hiciera, para descorrer el velo que opacaba mis ojos, y la viera tal como era.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;--Fue así que en su mente empezó a gestarse una sola idea, una idea firme que le hacía arder las venas. Hacerla desaparecer, quitarla de su camino, matarla. Estudió la manera en que pudiera hacerlo sin dejar huella, sin que apareciera usted como el culpable. Después de planearla por mucho tiempo decidió matarla de un balazo. Compró todo lo necesario, creó el ambiente propicio para la escena pero al último momento erró en su puntería, ella se movió y usted tuvo que esconder de inmediato el arma antes que se diera cuenta. Esto le sirvió para pensarlo mejor. De asesinarla su sufrimiento sería instantáneo y eso no era lo que usted quería. Su interés era hacerla sufrir lentamente, que su agonía fuera tortuosa y se diera cuenta del porqué lo había hecho usted.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;--Medité mejor otro plan y lo consideré el más adecuado. Abandonarla a su suerte, alejarla de mí que era tan dependiente en todo, humillarla ante la sociedad etiquetándola como una mujer abandonada, despreciada por su marido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;--Con el paso del tiempo supo que ella agonizaba en su soledad pero usted no se condolió, jamás fue a verla. Los hijos se habían casado y radicaban en otra ciudad, felices de haberse alejado de su protección que también los aniquilaba. Cuando supo que había muerto pronunciando su nombre y la palabra perdón, ¿qué hizo usted entonces?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;--Reí satisfecho. Me sentí reivindicado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Relato enviado por Dorfles&amp;nbsp;&lt;br style="text-align: -webkit-auto;" /&gt;Gracias Dorfles&amp;nbsp;por enviar tu relato ;)
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-8800546850486188231?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/gstK5Sxu6Eo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/8800546850486188231/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=8800546850486188231" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/8800546850486188231?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/8800546850486188231?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/gstK5Sxu6Eo/lenta-agonia-de-dorfles.html" title="'Lenta agonía' de Dorfles" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2012/01/lenta-agonia-de-dorfles.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0cGQXc6eCp7ImA9WhRVGUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-6672665166413896971</id><published>2012-01-19T09:17:00.000+01:00</published><updated>2012-01-19T09:17:00.910+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-19T09:17:00.910+01:00</app:edited><title>'¡Qué vueltas da la vida, profesor Márquez!' de Jon C.</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
12 de Agosto de 2002&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
El profesor Márquez se esmeraba en los últimos retoques. La causa de sus desvelos se presentaba ante él por fin, lista para deshacer el mal, presta para traerle el descanso. Ese ingenioso artefacto iba a permitir al profesor pasear por el tiempo con la placidez de quien lo hace sobre hierba fresca. Pasear hacia delante para descubrir… Descubrir en el futuro lo que el género humano daría de si en aspectos tecnológicos, sociológicos, políticos… Pero la intención inicial del profesor no era mirar hacia delante precisamente. Si el futuro le permitía ver, el pasado le ponía en bandeja evitar.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
La vida de Márquez giraba en torno a ese verbo desde hacía 40 años. Desde que amaneció en su privilegiado cerebro la idea de construir una maquina del tiempo, hasta que ajustó el último tornillo de su cromada carrocería, el único objetivo en la vida del profesor se convirtió en evitar la muerte de un hombre.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Cuarenta años antes de dar a sus sueños forma de máquina, un joven recién doctorado profesor Márquez experimentaba junto a sus compañeros de facultad los efectos de la ingesta masiva de bebidas alcohólicas junto a la inhalación de opiáceos, durante la fiesta de fin de carrera. Pero el destino a menudo se presenta como un pésimo jugador de ajedrez, que entrega su rey en un movimiento nefasto teniendo la victoria en la palma de la mano. Así fue como perdió Márquez. La prometedora carrera de un brillante ingeniero al que se le abrían las puertas del éxito, quedó en el camino como el pellejo seco que muda una serpiente.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Al regresar a casa tras la fiesta en aquella noche lluviosa, dando bandazos con su furgoneta, no llegó a ver a tiempo a aquel viejo, desmadejado en medio de la carretera con la sombra de la muerte asomando por sus ojos. Márquez nunca llegaría a olvidar la expresión de aquella mirada; pues donde debió haber miedo, solo había desconcierto…. duda.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Después solo un ruido ensordecedor, y un cuerpo roto.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Márquez no pensó en bajar del vehículo ni un solo momento. Todo le parecía un mal sueño. El miedo le hizo vomitar dentro de la furgoneta hasta llenar sus ojos de lagrimas calientes y espesas, pero apostó por su propio futuro frente al de aquel viejo. Abandonó el cuerpo bajo el aguacero, arrancó el vehículo, condujo hasta su casa, se asestó una dosis brutal de tranquilizante y se acostó. Al dia siguiente, cuando abrió los ojos la luz le hirió como una daga en lo mas profundo de su cabeza. Durante la noche había vomitado y toda la habitación olía a destiladero.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
El joven profesor no recordó nada hasta que empezó a sorber el café. El recuerdo vago pero certero de lo que había sucedido la noche anterior pasó del fondo de su subconsciente a la superficie de su consciencia como un mazazo. No reaccionó durante todo el día, ni siquiera cuando el informativo se hizo eco de la noticia.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
El remordimiento se posó en él desde aquel día como un cuervo negro, infecto y maloliente, hundiendo el pico continuamente en su conciencia:&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
-Asesino&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Sentía desgarrarse su cordura a cada picotazo:&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
-Asesino&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Día y noche, mes tras mes, año tras año:&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
-Asesino…&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Desde la locura Márquez descubrió que la única manera de acallar al cuervo, era privándole del argumento que lo hizo nacer. Tenía que dejar de ser un asesino. Para dejar de serlo debía salvar a un hombre muerto 40 años atrás. De un modo u otro Márquez no pararía hasta lograrlo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Y aquí estaba ahora, abriendo la escotilla a punto de iniciar su viaje. Muerte al cuervo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
1 de Abril de 1962&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
El profesor apareció de la nada a bordo de su máquina humeante. Le dolía insufriblemente el cuerpo y se sentía desorientado. Pensó que estaba a unos pocos metros de él mismo 40 años mas joven y acudieron a su cabeza cientos de paradojas temporales sobre como afectaría a su futuro el hecho de salvar a ese hombre. ¿Qué coño estaba haciendo, pensándolo bien?&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
Márquez cayó en la cuenta de que estaba perdiendo un tiempo precioso y reaccionó. Tiró con brusquedad de la rueda que abría la escotilla, y en un momento sus cuatro pelos estaban chorreando a causa del intenso chaparrón. En cuanto sus pies se posaron en el suelo, comenzó a correr en dirección al lugar en el que ¿Se convirtió? ¿Iba a convertirse? En asesino. Prácticamente estaba alcanzando el terraplén que precedía la porción de asfalto que estaba a punto de teñirse de sangre cuando su pie derecho tropezó con la raíz de un roble. Todo fue muy rápido. Márquez aterrizó sobre la hierba mojada y bajó por el terraplén dando tumbos y quebrándose algunos huesos. En la última voltereta dio con la cara en el asfalto mordiéndose la lengua. Una explosión blanca de dolor hizo retumbar su cabeza.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #333333; font-family: verdana, tahoma, arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.6em; margin-bottom: 0.7em; margin-top: 0.7em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
El profesor tuvo el tiempo justo para incorporase un poco y quedar deslumbrado por los faros de una furgoneta que estaba a punto de atropellarle. Unos faros sobre una matrícula que el conocía muy bien. Allí no había mas viejo que él mismo. Márquez solo tuvo una décima de segundo para llenarla de un sentimiento. ¿Miedo? No. Mas bien desconcierto….. Duda&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Relato enviado por Jon C&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Gracias Jon por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-6672665166413896971?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/euptWnz6DBg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/6672665166413896971/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=6672665166413896971" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/6672665166413896971?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/6672665166413896971?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/euptWnz6DBg/que-vueltas-da-la-vida-profesor-marquez.html" title="'¡Qué vueltas da la vida, profesor Márquez!' de Jon C." /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2012/01/que-vueltas-da-la-vida-profesor-marquez.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0AEQXw6fCp7ImA9WhRVEks.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-641862980362945200</id><published>2012-01-11T09:15:00.000+01:00</published><updated>2012-01-11T09:15:00.214+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-11T09:15:00.214+01:00</app:edited><title>"La física y la economía" de Antonio Rodríguez Plaza</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span id="internal-source-marker_0.7039163822773844"&gt;&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;El regato atravesaba la carretera describiendo graciosas curvas sobre el asfalto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;La ladera que traía el agua de las cumbres, arrancaba de mas arriba, donde un sol primaveral, derretía poco a poco los últimos hielos del invierno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;El ambiente era limpio, plácido y casi sin ruido. Un pájaro carpintero lanzaba su “toctoc” rítmico desde las entrañas del bosque y el aire, frío todavía, acariciaba las agujas de los pinos &amp;nbsp;moviendo las ramas con suavidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;La carretera ascendente o descendente, según se mire, serpenteaba &amp;nbsp;superando de manera ingeniosa una empinada cuesta camino del famoso chiringuito cervecero “El Motero Feliz”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Alejandro Perez de profesión &amp;nbsp;operador de “call center” tenia algunas pasiones en su vida que no dejaban de ser &amp;nbsp;poco originales. No rozaba la vulgaridad pero estaba muy lejos de lo excéntrico. Además era un poco tacaño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Cuando acometió la &amp;nbsp;curva &amp;nbsp;que se cerraba justamente en la umbría, el paso brusco del&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;sol a la sombra lo dejó momentáneamente sin ver nada. Era una sensación conocida y no dejaban de ser unas décimas sin importancia. Por lo tanto siguió apretando el puño de la Daelim coreana mientras sus ojos se acostumbraban a la semioscuridad bajo la pantalla &amp;nbsp;transparente del casco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;La rueda delantera rompió el regato dejando una mancha horizontal de agua en el asfalto y unas &amp;nbsp;gotitas laterales, pero al &amp;nbsp;pisar con la trasera y ante un líquido extraño, ésta &amp;nbsp;se negó a seguir la misma trayectoria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Alejandro Perez había estudiado con &amp;nbsp;encono y final frustrado &amp;nbsp;dos años de Físicas y actualmente un módulo de Economía Empresarial que llevaba a trompicones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Rápidamente y por el &amp;nbsp;conocimiento de las leyes &amp;nbsp;que mueven los cuerpos en la atmósfera, se dio cuenta &amp;nbsp;ante el brusco cambio, de que &amp;nbsp;el equilibrio de fuerzas, en un segundo había &amp;nbsp;cambiado &amp;nbsp;totalmente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Hubo un ligero chirrido y de acuerdo con Newton y otros sabios irrefutables, &amp;nbsp;la moto emprendió una carrera loca &amp;nbsp;adelantándole por la derecha todavía en plan zigzagueante. Pesaba más y el motor todavía tiraba con ganas, ante el aligeramiento repentino del piloto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Él en cambio, tras un pequeño vuelo &amp;nbsp;aterrizó en el &amp;nbsp;asfalto sobre la espalda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;La carretera por producto de la técnica, descendía a la salida de la curva, por lo cual era previsible una cierta aceleración en los cuerpos que se desplazaban en aquel &amp;nbsp;momento de manera incontrolada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Cuando compró aquel mono de falso cuero, un vendedor, raramente profesional, le hizo la observación &amp;nbsp;de que si bien &amp;nbsp;protegía perfectamente contra el viento, no era el adecuado para el &amp;nbsp;caso de un accidente. Lo insuficientemente grueso del tejido se Empezó a &amp;nbsp;notar con rapidez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Recordó los principios del rozamiento y el calor que se generaba cuando dos objetos se frotan entre sí. En este caso la reacción fue &amp;nbsp;fulminante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;La culera y los guantes (regalo incluido en el pack de aquel &amp;nbsp;pantalón maldito) ,al roce con el &amp;nbsp;asfalto iban &amp;nbsp;elevando los grados de sus posaderas y las yemas de los dedos &amp;nbsp;a &amp;nbsp;temperaturas insoportables.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Había ahorrado en el mono, porque con &amp;nbsp;la diferencia &amp;nbsp;de precio podía ponerle unos cromados a la máquina, de esos que a las woman moteras les resultaban insoportablemente atractivos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;De haber aceptado la &amp;nbsp;chupa y los pantalones que le ofrecía &amp;nbsp;aquel dependiente soberbio (con el fin de engañarle), ahora no &amp;nbsp;se vería por 100 malditos euros de diferencia, viviendo en directo la entrada de un meteorito en la atmósfera &amp;nbsp;terrestre con forma de su propio culo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Mientras tanto, la Daelim coreana &amp;nbsp;ya había llegado a donde la carretera empezaba a bajar, por lo que con un gracioso saltito cayó con estrépito de costado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Alex, empezó a adelantar en el arrastre y &amp;nbsp;por razones de su superior peso, a un montón de cromados que se desprendían de la maquina entre una nube de chispas azules y rojas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Atrás iban quedando también &amp;nbsp;la maneta del freno, el pedal de las marchas y la mitad del guardabarros delantero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Ante su sorpresa &amp;nbsp;y en una décima de segundo en que pudo enderezarse, &amp;nbsp;observó que el neumático trasero aún dando vueltas &amp;nbsp;presentaba un agujero considerable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Aquel maldito vendedor le había dicho “Mire Vd. las gomas duras no se las aconsejo. No tienen ninguna adherencia, en mojado incluso resultan peligrosas. Valen 130 € menos que las &amp;nbsp;semiblandas pero es la opción mas razonable. Si un día tropieza Vd. con un charco…”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Si bien todo esto sucedía a la velocidad que suceden más o menos estos &amp;nbsp;siniestros, a &amp;nbsp;Alex se le pasó por la cabeza que sin ser Keynes o Paul Krugman era fácil deducir que la baratura en el equipamiento era directamente proporcional al tamaño del &amp;nbsp;accidente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Un dato más vino a corroborar su reflexión:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Plantado al borde la cuneta, altivo e indiferente, aquel pino piñonero estaba empeñado en no moverse ante lo que se le venía encima. Siguiendo las leyes del crecimiento y &amp;nbsp;mientras seguía patinando dolorosamente sobre la espalda, Alejandro Pérez le &amp;nbsp;calculó una altura de 16 Mts &amp;nbsp;y lo más preocupante, un tronco tan negro como la umbría, que no bajaba de 90 centímetros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Sin saber porqué, sus alocados pensamientos pasaron &amp;nbsp;de nuevo de la Economía a la Física .Una formula le golpeaba el cerebro: Energía =Masa por Velocidad de la Luz al cuadrado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;La Daelim llegó primero al árbol que para eso llevaba ventaja. Con un estrépito que hizo volar todos los pájaros del bosque &amp;nbsp;al primer toque pareció &amp;nbsp;querer &amp;nbsp;darle un abrazo de muerte a aquel tocón duro como una piedra. Éste se estremeció ligeramente y como el golpe fue algo lateral, los restos de la maquina salieron despedidos &amp;nbsp;desapareciendo por el talud de la cuneta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Talud?. –Pensó Alex-.!!Hay un talud!!!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Los acontecimientos se precipitaban y la distancia entre aquel monstruo de madera &amp;nbsp;y &amp;nbsp;nuestro protagonista disminuían según su apreciación, a poco menos que la velocidad de la luz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;En aquellos momentos el calentamiento se hacía ya insoportable en las posaderas y en los dedos era casi fuego. En la alternativa de parar contra el pino (rozamiento “0”) ,la fuerza de desaceleración “G” podía ser &amp;nbsp;sencillamente mortal, visto el impacto de la moto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;En la &amp;nbsp;segunda opción (desviarse ligeramente y caer por el talud), entraba de lleno &amp;nbsp;la constante de Newton sobre la gravedad, con el morbo de no saber las características del vuelo cuando sobrepasara la cuneta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;En un puro reflejo clavó el tacón de la bota derecha en el asfalto eligiendo la &amp;nbsp;emoción del &amp;nbsp;espacio aéreo incontrolado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;El cuerpo giró sobre si mismo, dejó el árbol a la derecha, y empezó a &amp;nbsp;volar naturalmente hacia abajo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Un grito&amp;nbsp;agónico con dos palabras se escapó de su garganta:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;¡!Mamaaaa!!!! ¡!!!!Pititaaaa!!!!.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Mama lógicamente era la madre que tenemos todos y a la que instintivamente mentamos cuando hay peligro de retornar involuntariamente al mundo del más allá.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Es posible que si la Sra. Mercedes viera en ese momento a Alex, hubiera sido ella &amp;nbsp;la que a través de un soberano infarto hubiera traspasado la barrera definitiva..&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Pitita era otro asunto. Pitita era alta, delgaducha con melena negra &amp;nbsp;y una sonrisa Profidén que pasmaba a cualquiera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Sus atributos naturales pasaban por una pechera moderada y un trasero realmente espectacular por forma, tamaño y exhibición en los andares.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Cuando se sentaba en la moto, aquel culo se expandía eróticamente conduciendo &amp;nbsp;a través de una espalda recta como una vela, hacia un pelo azabache en coleta, que a Alex le volvía loco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Esa rectitud &amp;nbsp;lumbar &amp;nbsp;acentuaba &amp;nbsp;la pretensión de Pitita de exhibir mas &amp;nbsp;tetas de las que poseía. Complementaba la pose antes de salir andando, con una cazadora sin abrochar por donde un suéter rosa de cremallera escandalosamente &amp;nbsp;abierta, dejaba entrever &amp;nbsp;los dos atributos &amp;nbsp;hasta el límite deseado por todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Se la quitó a un gordito con Honda Goldwin en una reunión cervecera hacia dos años. Era peluquera &amp;nbsp;y un poco facilona , por lo que Alex vivía bastante atormentado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Apenas había iniciado la curva descendente con la “a” de Pititaaa alargándose &amp;nbsp;en la garganta, cuando la trayectoria se volvió totalmente &amp;nbsp;vertical. La resistencia en el aire por efecto del pataleo &amp;nbsp;desatado ante en vacío, no tuvo el mas mínimo efecto. Dada la incapacidad de planeo de aquellos dos miembros que en nada se parecían a los alerones de un Jumbo, Alex entró en barrena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Encogió los hombros, cerró los ojos &amp;nbsp;y en posición &amp;nbsp;de espaldas vio como el verde del &amp;nbsp;pino se sustituía rápidamente por el azul del cielo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Penetró por un aliso rompiendo ramas con estruendo &amp;nbsp;y con un &amp;nbsp;¡! Dios, que me mato!! &amp;nbsp;esperó sin respirar &amp;nbsp;a que se lo tragase el suelo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;No sonó &amp;nbsp;“catacrac” como era de esperar, sino un “Choff” profundo &amp;nbsp;cuando la columna de agua se levantó para dejar paso a su cuerpo. Había &amp;nbsp;caído en &amp;nbsp;el río.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Todos los fenómenos físicos se suavizaron a la vez. La desaceleración fue comedida y el nivel de rozamiento dio paso a &amp;nbsp;un regusto inimaginable cuando el líquido elemento le invadió las posaderas y los agujeros de los guantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Desde que Pitita, en algunas salidas a la playa de Gandia &amp;nbsp;se quitaba el bikini en una carrera loca hasta &amp;nbsp;las olas con el agua todavía por las rodillas, se había convertido en un experto nadador. La bronca de las &amp;nbsp;señoras mayores &amp;nbsp;y madres con niños que llamaban guarra y desvergonzada a la morena que les pasaba embalada por delante y en pelotas, le obligaba a correr detrás de ella recogiendo de paso aquellos dos cachos de trapo &amp;nbsp;en forma de bañador.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;De dos brazadas y medio ahogado por el casco que todavía conservaba subió a la superficie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Como la refrigeración dado que estábamos a final del invierno era excesiva, con otros dos enérgicos golpes &amp;nbsp;de braza se plantó en la orilla completamente congelado. Una pequeña sonrisa empezaba a cubrir la boca de Alex. Estaba salvado. Agarrado a unos juncos intentó salir del agua cuando con un grito desgarrador levantó la pierna derecha.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;La suela de la bota, por efecto del frotamiento &amp;nbsp;en el esquive del pino, había desaparecido y en su lugar un trozo del piloto trasero de la Daelim estaba clavado &amp;nbsp;con saña.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;.-¡!Me caguen mi figura y las puñeteras botas!!.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Mientras cojeaba volvió de nuevo a la economía. Aquel &amp;nbsp;vendedor engreído &amp;nbsp;le dijo con sorna “Llévese estas que son &amp;nbsp;chinas, son baratas y no parecen malas”.Según las acercaba a la caja, percibió también &amp;nbsp;una cierta risita de cachondeo que movía la espalda de aquel despreciable sujeto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;El frío arreciaba con saña y después de un par de intentos de salir a la pata coja, &amp;nbsp;consiguió dejar el arroyo como una rana enferma, es decir sin saltitos, reptando &amp;nbsp;y croando de dolor por aquel plástico incrustado en su talón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Otro grito retumbó en el bosque .En la cirugía &amp;nbsp;improvisada &amp;nbsp;de &amp;nbsp;extraer el piloto con la mano Alex obvió &amp;nbsp;las cinco ampollas que coronaban los respectivos dedos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;.-¡!Mierda de guantes!!.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Como es normal en la conducta humana, una vez &amp;nbsp;constatada la supervivencia, empezó un repaso a los daños colaterales: Se había quedado sin moto (5 &amp;nbsp;plazos sin pagar), sin traje (trescientos euros pendientes) y el seguro que tenía contratado con Singapur a través de Internet, era &amp;nbsp;tan restrictivo en el pago &amp;nbsp;de indemnizaciones, que como no se lo llevara por delante un camión saltándose un Stop delante de la Guardia Civil no cobraba ni un puñetero euro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Había quedado con Pitita a las cinco en la peluquería para que le repasara el tupé a lo Elvis que tanto le gustaba a ella. A las cinco y media, por ley de probabilidades, Pitita se iría con el primer &amp;nbsp;mensajero de moto gorda que pasara a su lado llamándola maciza, tía buena o algo equivalente... La conocía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Alex empezó a hundirse moralmente a la misma velocidad que penetró en el rio. Se dio cuenta de &amp;nbsp;que en la precipitación &amp;nbsp;había salido por la orilla contraria con respecto a &amp;nbsp;la carretera, por lo que para recuperar &amp;nbsp;la posición normal de pedir socorro, tenia que tirarse al agua, cruzar y &amp;nbsp;superar el talud escalándolo .Misión poco menos que de boina verde.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Alex seguía hundiéndose moralmente y el frío apretando. Buscó el móvil para &amp;nbsp;marcar un SOS. Por un proceso bastante razonable &amp;nbsp;de inundación en los &amp;nbsp;circuitos, el Nokia dijo que pasaba &amp;nbsp;de encenderse. Le dio una risa tonta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Registró la cazadora en el movimiento instintivo que todos hacemos de vez en cuando, para comprobar que la cartera &amp;nbsp;con la pasta y la tarjetas siguen en su sitio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Y aquí llegó el summun: La cartera no estaba…. Pero algo se movía en el &amp;nbsp;centro del rio: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Dice Stephen Hawking en su teoría de los agujeros negros &amp;nbsp;que uno de estos fenómenos &amp;nbsp;cósmicos es capaz de absorber &amp;nbsp;hasta la luz y por supuesto cualquier objeto &amp;nbsp;que caiga bajo su atracción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;En una copia de &amp;nbsp;maqueta, aquel gracioso remolino tenia atrapada &amp;nbsp;la &amp;nbsp;cartera. Para no darle la razón al reputado sabio, ésta desaparecía bajo las aguas y a los veinte segundos volvía a la superficie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;En la primera desaparición iba cerrada y volvió abierta. A Alex de momento le dio otra vez la risa tonta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;En &amp;nbsp;el segundo hundimiento apareció con un billete de 50 euros a su lado nadando, que &amp;nbsp;después de tres o cuatro circulitos&amp;nbsp;naufragó definitivamente hacia el fondo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Al tercero un segundo billete esta vez el único de 100 € &amp;nbsp;siguió por el mismo camino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;.-“Cono,coño”.- Dijo Alex ya &amp;nbsp;con mirada de loco.-.” Mis estudios me persiguen. El punto de unión entre el Hawking y la economía a mi alcance”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Empezó a correr por la orilla a la pata coja&amp;nbsp;cantando de manera incoherente “El submarino amarillo”&amp;nbsp;de los Beatles. Su &amp;nbsp;mente ya no podía más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Lo encontraron a las cuatro de la madrugada dos guardias civiles de montaña, el 112 con ambulancia y un motero desconocido que acompañaba a Pitita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Mucho les costó convencerle de que se tumbara en la camilla mientras con los dedos sangrantes escribía fórmulas supuestamente &amp;nbsp;matemáticas. Estaba &amp;nbsp;recostado contra un árbol en plena oscuridad..&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;“Espere señor, espere un momento que ya casi lo tengo”.Le dijo a un 0112 temblando como un pajarito y aferrándose a los apuntes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;“Ande, ande, túmbese en la camilla que tenemos que pasar el rio por la tirolina”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Cuando lo metieron en la ambulancia &amp;nbsp;seguía riendo como un loco. Un cuervo asustado arrancó de la arboleda graznando como si se &amp;nbsp;solidarizara &amp;nbsp;con sus pensamientos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div dir="ltr" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Relato enviado por&amp;nbsp;&lt;b id="internal-source-marker_0.7039163822773844"&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="display: inline !important; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;b id="internal-source-marker_0.7039163822773844"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Antonio Rodríguez Plaza&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Gracias&amp;nbsp;&lt;b id="internal-source-marker_0.7039163822773844"&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div dir="ltr" style="display: inline !important; margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: justify;"&gt;
&lt;b id="internal-source-marker_0.7039163822773844"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Antonio &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&amp;nbsp;por enviar tu relato ;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-641862980362945200?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/T8QePplpU58" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/641862980362945200/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=641862980362945200" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/641862980362945200?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/641862980362945200?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/T8QePplpU58/la-fisica-y-la-economia-de-antonio.html" title="&quot;La física y la economía&quot; de Antonio Rodríguez Plaza" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2012/01/la-fisica-y-la-economia-de-antonio.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUYCQXo-cCp7ImA9WhRWFks.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-4491572271588222964</id><published>2012-01-04T08:46:00.000+01:00</published><updated>2012-01-04T08:46:00.458+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-01-04T08:46:00.458+01:00</app:edited><title>"Será en los sueños" de Umu.</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span id="internal-source-marker_0.5017226170748472"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;¿&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: bold; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Será en los sueños donde reside la felicidad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;“Aunque ya sólo en el recuerdo de mis sueños puedo sentir la felicidad , me consuela saber donde puedo encontrarla” .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Quizás suene ridículo , pero da igual los logros que uno pueda conseguir o de lo poderoso y rico que una persona pueda ser con todos los sacrificios inimaginables que ello conlleve , porque lo único que hará disfrutar cada segundo de tu vida será lo feliz que seas en ese mismo instante ; independientemente de lo poderoso, rico &amp;nbsp;o desahuciado que estés en tu vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Ahora más que nunca valemos lo que tenemos y nuestros nombres bailan como números en un balance de una gran empresa . Sólo somos cifras .&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;        Contaré mi experiencia personal , donde mis sueños y expectativas creo que desbordaron mi capacidad de logro. Alguien dijo que de no haber imaginado la rueda nadie la hubiera desarrollado , por lo que parece que la base del éxito de un logro es imaginar que puedes conseguirlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;No hace mucho tiempo imaginaba mi vida a día de hoy al lado de una mujer que me amase, unos hijos que me quisieran y yo entregándoles a una vida en plena naturaleza disfrutando de la compañía y compresión de mascotas donde el respeto imperase, aprendiendo a dar importancia a todo lo que nos rodea sin necesidad de falsas necesidades.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Es curioso porque desde muy pequeño brotó en mi la vocación de pastor de ovejas y aún hoy recuerdo el momento justo en el que volviendo en coche de un fin de semana en la finca donde pase mi niñez, pude ver a un pastor sentado a la sombra de un olivo dando cuenta de su almuerzo, observando el pastar de sus ovejas mientras su perro sentado a su vera disfrutaba del atardecer en compañía de su amo. Todos sabemos de las calamidades de la gente que trabaja por y para el campo, de todos los sacrificios que ello requiere y de la gran fuerza de voluntad que ello demanda, pero estoy seguro que a día de hoy un porcentaje alto de personas en el transcurrir diario en busca de trabajo para pagar los recibos cualesquiera que sean o todos aquellos que aún teniendo trabajo ven en cada amanecer un ultimátum en su carrera profesional por no conseguir las cifras establecidas, cualquiera de ellas se cambiaría por disfrutar de la sombra del olivo, la fiel compañía del perro y el almuerzo a dar cuenta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Es por ello que quizás en un día como hoy, cuando las cosas no funcionan como deberían, me consuelo sabiendo donde está la felicidad y me traslado a ella.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;El refugio del Olivo, la compañía de mi perro y el bocado deseado de mi almuerzo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 16px; font-weight: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Relato enviado por&amp;nbsp;&lt;span id="internal-source-marker_0.5017226170748472"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Umu&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Gracias&amp;nbsp;&lt;span id="internal-source-marker_0.5017226170748472"&gt;&lt;span style="font-size: 16px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Umu &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-4491572271588222964?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/mlZF92WzW-8" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/4491572271588222964/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=4491572271588222964" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/4491572271588222964?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/4491572271588222964?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/mlZF92WzW-8/sera-en-los-suenos-de-umu.html" title="&quot;Será en los sueños&quot; de Umu." /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2012/01/sera-en-los-suenos-de-umu.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkMDRXw7eCp7ImA9WhRWEUk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-2971556632145332117</id><published>2011-12-29T08:39:00.002+01:00</published><updated>2011-12-29T08:41:14.200+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-29T08:41:14.200+01:00</app:edited><title>"El Puñales" de Marta López</title><content type="html">&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;
"Ocúpate de ti misma y no de lo que hagan los demás".&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;
Durante la mayor parte de mi vida pensé que esta frase la habíamos oído todos en nuestra infancia, en unos casos por pretender llegar a casa más tarde, como hacía nuestra mejor amiga, otras veces por tomar cuantos helados nos apeteciera, poniendo de ejemplo a alguno de nuestros compañeros de aventuras... Pues no.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;
Existe gente que nunca escuchó o asimiló esta frase. Gente que para soportar su vacía existencia busca entrometerse e interactuar en la vida de los&amp;nbsp;que cree más débiles hasta&amp;nbsp;límites insospechados.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;
Y no se debe echar la culpa a su infancia, con educación castrense y deseos de ser el más popular a toda costa (¿quizá porque era lo contrario?), ni a su enfermizo matrimonio con un "buen partido" en el que a cambio, le tocan todos los cuidados de los hijos además de reproches en público.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;
&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: left;"&gt;Cuando le conocí creí que tenía presbicia al llevar siempre la barbilla lo más alto posible,&amp;nbsp;ya he comprobado que su enfermedad no es ésa sino su propia vida, en la que sólo puede disfrutar (porque disfruta) de buenos ratos escuchando las comunicaciones privadas de los demás. Puñales, le llaman.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Relato enviado por&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; text-align: left; white-space: nowrap;"&gt;Marta López&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&amp;nbsp;Gracias&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; text-align: left; white-space: nowrap;"&gt;Marta&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; text-align: left; white-space: nowrap;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-2971556632145332117?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/3XxAy05EfEA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/2971556632145332117/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=2971556632145332117" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/2971556632145332117?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/2971556632145332117?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/3XxAy05EfEA/el-punales-de-marta-lopez.html" title="&quot;El Puñales&quot; de Marta López" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/12/el-punales-de-marta-lopez.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkcFRX8yeCp7ImA9WhRXFEg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-4814855532005182565</id><published>2011-12-21T10:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-21T10:00:14.190+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-21T10:00:14.190+01:00</app:edited><title>'EL CAMINO EQUIVOCADO' de Tahis</title><content type="html">&lt;br /&gt;
EL CAMINO EQUIVOCADO&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suena el despertador. Un día más. Un puñetero día más de la triste vida de Lucía. Lucía era una chica extravagante y complicada, no había nadie en el mundo más antipática que ella. Pero un día, un día que pintaba ser tan aburrido y gris como todos los demás, conoció a Martín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Martín-Tintín, como ella lo llamaba por ser rubio de ojos claros y tener una especie de tupé en la cabeza, era un chico encantador. Era buen estudiante, de familia adinerada y con un futuro prometedor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El día en el que estas dos personas se cruzaron, algo muy gordo pasó. Martín acabó en la cárcel y Lucía en el hospital. Y todo por culpa de Alex, un chico muy parecido a Lucía en cuanto a carácter. Alex estaba metido en el mundo de las drogas y había metido a Lucía, la cual se dejó manejar como un títere por su querido novio. Esa noche había una fiesta en la ciudad y Alex estaba allí con Lucía comprando algo de droga a un grupo de chicos y chicas menores de edad. Lucía se había hartado y aburrida se separó del grupo y comenzó a caminar. Iba tan borracha que no vio al pobre Martín que se cruzó en su camino ajeno a lo que estaba a punto de pasar. Alex vio a su novia a lo lejos hablando con Martín y el grupo de chicos que le vendía drogas se esfumó pensando que la chica se había ido de la lengua y que Martín era de la secreta.&lt;br /&gt;
Me acabas de joder el negocio, zorra - dijo Alex mientras miraba con odio a su “querida” chica.&lt;br /&gt;
Menudo negocio ese y yo no hice nada, solo me fui de allí porque no me gustaba esa gente – dijo Lucía mientras se miraba los pies y dejaba que su cuerpo se moviera de un lado a otro por los efectos del alcohol.&lt;br /&gt;
¿Y tú donde vas? – le dijo Alex a Martín que comenzaba a alejarse con disimulo.&lt;br /&gt;
A mi casa – contestó asustado Martín.&lt;br /&gt;
Anda, con que el niño rico se va a casa, ¿eh? – dijo en tono amenazante Alex – Pues eso será sin un duro en los bolsillos. ¡Vamos! Me jodiste el negocio, ahora quiero una recompensa…&lt;br /&gt;
No tengo nada encima – concluyó Martín antes de salir corriendo de allí al ver la navaja que Alex acababa de sacar.&lt;br /&gt;
Tranquilo, que este regalo no es para ti – dijo Alex mientras clavaba la navaja en el vientre de Lucía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alex se fue corriendo sin mirar atrás y Martín volvió para ayudar a Lucía. Ella estaba bocabajo y un charco de sangre iba creciendo poco a poco bajo su cuerpo. Gritó ayuda desesperado y Alex rió a lo lejos al escucharlo. Lucía pudo abrir los ojos y solo dijo: “Siento haberte metido en esto” y luego se desmayó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ambulancia tardó unos 10 minutos en llegar, puesto que no estaba muy lejos de allí atendiendo a un chico que se había roto una pierna al correr borracho. Se la llevaron a Urgencias y Martín decidió acompañarla, pues se sentía responsable de Lucía, ya que si él hubiera ido más pendiente en la calle no hubiera tropezado con ella y ella no hubiera tenido que disculparse, Alex no se hubiera enfadado y ahora estarían los dos drogándose en cualquier baño y él… él ya hubiera llegado a casa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la ambulancia Lucía despertó y alguien le preguntó quién la había apuñalado. Lucía, sin quererlo señaló al pobre Martín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ella lo que quería era que Martín se acercara para disculparse de nuevo con él, pero no inculparle. Al llegar a Urgencias, un agente de la policía se llevó detenido a Martín, y Lucía fue operada hasta bien entrada la madrugada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La familia de Lucía ya estaba acostumbrada a ir a visitarla al hospital, pero siempre por temas de drogas y alcohol, nunca por algo así. Se asustaron mucho y enseguida culparon a Alex, porque sabían que era el novio de Lucía y porque sabían que él estaba metido en problemas con gente que no es de fiar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al mediodía Lucía despertó con mucha hambre. Buen síntoma. Comió y se durmió para volverse a despertar pidiendo más comida. Su familia la pudo visitar por la tarde y la Policía que esperaba ansiosa preguntarle todo lo ocurrido a Lucía, entró en la habitación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Preguntas y más preguntas después Lucía terminó de aclarar el malentendido que hubo en la ambulancia. Martín estuvo libre al fin, pero recibió una llamada del hospital. Era Lucía, quería verle. Había conseguido su número gracias a la Policía y ellos mismos, después de disculparse ante la familia de Martín, decidieron acompañarlo a visitar a Lucía.&lt;br /&gt;
Lo siento. En la ambulancia te señalé porque quería hablar contigo, no quise culparte.&lt;br /&gt;
Bueno, ya da igual. Me alegro de que estés bien. Se te ve mucho mejor.&lt;br /&gt;
Me imagino que ahora pesaré dos kilos más que anoche, con todo lo que he comido.&lt;br /&gt;
Eso es bueno.&lt;br /&gt;
Lo sé, pero de nuevo me gustaría disculparme contigo.&lt;br /&gt;
Tranquila, en serio. Estoy bien. Si necesitas algo, ya sabes…&lt;br /&gt;
En realidad sí.&lt;br /&gt;
¿Qué?&lt;br /&gt;
Quiero cambiar.&lt;br /&gt;
¿A qué te refieres?&lt;br /&gt;
Quiero dejar las drogas y la mala vida. Necesito a alguien a mi lado que me ayude, mi familia ya está cansada, llevo diciendo esto mucho tiempo.&lt;br /&gt;
Y no creerán que esta vez sea verdad.&lt;br /&gt;
Exacto.&lt;br /&gt;
Te ayudaré.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente, la familia de Lucía no creyó en ella, pero Martín sí. Poco a poco su amistad comenzó a ser más fuerte y las visitas eran diarias. Meses más tarde, Lucía salió del centro de desintoxicación y Martín decidió declararse. Una bonita amistad que surgió de una horrible noche y un noviazgo dulce que convirtió a una drogadicta rebelde y sin futuro en una chica dulce y brillante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día, Martín decidió presentar a Lucía como su novia delante de toda su familia. La madre de Martín, Pilar, no aceptó a esta chica como nuera y le recordaba a cada momento su pasado como drogadicta y la noche en el calabozo que su hijo pasó por su culpa. El padre, Armando, tampoco aprobaba la relación, decía que años de sudor y lágrimas trabajando para procurarle a Martín un buen futuro no había dado sus frutos, pues él se había ido con la primera que encontró. Por el contrario, Cata, la hermana de Martín, era un encanto con Lucía y era la única que la trataba bien.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lucía estaba cansada de sus suegros y prefirió no visitar a Martín en su casa nunca más. Pero esa medida no fue suficiente, a su casa llegaban cartas que le decían a Lucía que se alejara de Martín por el bien de todos. Una familia rica emparentada con una chica de barrio, sin estudios, ex drogadicta y con un novio que intentó asesinarla. Debían tomar más medidas contra Lucía si querían separarla de Martín. Y Lucía cansada de la situación y lejos de querer dejar a su salvador, a su Martín-Tintín, se presentó en casa de Pilar y habló con ella. Intentó convencerla de que había cambiado, pero nada funcionó, se rieron de ella y tuvo que irse de allí con el cuerpo temblando de la rabia contenida que tenía. Al marcharse, Lucía pudo escuchar como Cata la criticaba con su madre y se reía de ella. Nadie la quería en esa casa, pensó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No hacía ni un mes que había comenzado a ser novia de Martín y ya recibía amenazas serias por parte de su “familia” política. Lucía estaba sola, no quería contárselo a Martín y menos a su familia que pensaría que hasta para conseguir novio era una fracasada. Así que se lo calló y sin nadie que la aconsejara nunca supo que esas amenazas eran denunciables y lo único que hizo fue destruirlas y seguir con su vida… y con Martín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parecía una buena familia, de fiar, pensó Lucía el día en el que se encontró cara a cara con Pilar, Armando y Cata en su propia casa. Estaba cansada de todo y de todos y Martín, su querido Martín encontraría fácilmente a otra chica más adecuada para él si ella le dejaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así fue, llegó el día y Lucía se decidió a dejar a Martín. Las amenazas cesaron y pudo rehacer su vida de nuevo, pero se sentía vacía, triste y sola. Salió de casa a tomar aire y allí estaba él, Alex.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pelearon, discutieron, hubo mucho ruido, pero nadie la ayudó ni llamó a la Policía. Y Alex armado de nuevo con su navaja se acercó a Lucía con intención de matarla. Pero lo que no sabía ninguno de los dos era que Martín, despechado y dolido seguía visitando los alrededores de la casa de Lucía esperando que ella saliese para hablar. Esta vez pudo intervenir antes de que Alex clavara su navaja en ella. Lucía aprovechó el despiste de Alex y se metió en casa para llamar a la Policía. Pero Alex había ido a matar y no se iba a quedar con las ganas y Martín por mucho que corrió no logró escapar a alguien que llevaba muchos años corriendo para no ser pillado por la Policía en sus “fiestas”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Lucía, después de llamar a la Policía y de coger el cuchillo más grande que encontró en la cocina, salió de su casa para matar, o al menos, asustar, a Alex y se encontró con Martín desangrado en una esquina. Esta vez, Alex se había asegurado de matar a su víctima y Martín ya no respiraba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llorando y gritando, la pobre Lucía dejó caer el cuchillo al lado de Martín, el cual se llenó de la sangre que formaba un charco a su alrededor. La Policía y la ambulancia llegaron y las cosas fueron como el primer día que Martín y ella se conocieron, solo que esta vez Lucía acabó presa y Martín en el cementerio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cuchillo de Lucía no coincidió con las puñaladas que tenía Martín, pero para la familia de él, la culpable de todo había sido Lucía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dos días más tarde del entierro de Martín y cumpliendo su amenaza Pilar cogió la vieja escopeta de caza de Armando y le disparó a Lucía en la cabeza que cayó al suelo, ya muerta. Nadie sospechó de ella, la misma Lucía había eliminado las únicas pruebas: las cartas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Relato enviado por&amp;nbsp;Tahis&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Gracias&amp;nbsp;Tahis&amp;nbsp;por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
Blog de&amp;nbsp;Tahis : http://www.loca-entre-cuerdos.blogspot.com&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-4814855532005182565?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/GyR4tqxLMAc" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/4814855532005182565/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=4814855532005182565" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/4814855532005182565?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/4814855532005182565?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/GyR4tqxLMAc/el-camino-equivocado-de-tahis.html" title="'EL CAMINO EQUIVOCADO' de Tahis" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/12/el-camino-equivocado-de-tahis.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0ACQH4-eCp7ImA9WhRQGEg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-3258556350824860200</id><published>2011-12-14T09:36:00.000+01:00</published><updated>2011-12-14T09:36:01.050+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-14T09:36:01.050+01:00</app:edited><title>'Ya no quedan hombres orquesta' de Guillermo céspedes</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Ya no quedan hombres orquesta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;El resplandor azulado, tranquilizador, inundó la habitación de golpe. Sin previo aviso, la luz ganó la batalla. La televisión estaba encendida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;La rápida sucesión de colores desconcertó al principio a los cuadros del salón, que se dedicaron a devolver los destellos uno por uno, sin poner nada de su parte, como había sido habitual hasta entonces.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Tras un rato, el sofá se decidió a crujir, lo que llenó de regocijo al aparador, haciendo que todos sus trofeos, vajilla y ornamentos variados tintineasen placenteramente. Unos tonos ocres, manchados de vez en cuando por algún verde y azul imbuyeron una sensación de calma generalizada, permitiendo que las sillas, enfrentadas como siempre, firmaran un armisticio.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Las cortinas, siempre dispuestas a colaborar, decidieron hincharse y deshincharse de forma acompasada y rítmica, meciéndose con la inexistente brisa que nunca llegaba a ellas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Entonces ocurrió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;El ronquido sordo de Julián detuvo a las cortinas, disgustó a las sillas, colocándolas de nuevo, firmemente, en posturas antagonistas, provocó un zumbido en la vajilla, duramente reprendida por un enfurecido aparador y obligando finalmente al televisor a desconectarse. Volvió la oscuridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Julián despertó aterido, la manta se había deslizado junto al almohadón y reposaba acurrucada plácidamente. Ofreció sus más sinceras disculpas al trozo de tela, la cogió estirándola y se cubrió con ella al levantarse. Le entró una gran melancolía al ver el desastre generalizado que había a su alrededor. Desde que Greta se marchase, una auténtica cinturón negro del Feng-Shui, las cosas no estaban bien por allí.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Se asomó a la ventana y sonrió al comprobar que la calle seguía igual. Era una constante en su caótica vida. Disfrutaba más mirándola que paseando. lo que se ve desde un lugar elevado es mucho más bonito que a nivel de suelo. Las pequeñas cosas no son tan perfectas como las grandes, era una cuestión de escala y discriminación visual. Las porquerías que dejan un perro y su dueño no se ven desde el piso octavo. Mantenía los ojos abiertos, con miedo a cerrarlos por si cambiaba algo al parpadear.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Su primer acto de rebeldía en años consistió en comprar dos láminas enmarcadas en aluminio con cristal mate de Rothko y colocarlas encima del sofá. Quedaban realmente bien, pensaba Julián mientras Greta abandonaba siete años de sus vidas con un portazo. Ni siquiera le dio la opción de enmendar su error, no hubo preguntas ni reproches. No hubo discusión ni despedida. Se fue con su bolso, tal como había llegado del trabajo y no volvió.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;No le cogió las infinitas llamadas que le hizo, no contestó a ninguno de sus desesperados mensajes y en el trabajo no sabían nada de ella desde ese día en el que salió, como había sido habitual, tarde, despidiéndose, como tenía por costumbre con un 'hasta mañana gente'. Greta no mantenía lazos familiares, eso era algo que a Julián siempre le desconcertó de ella, una hermana que vivía en Escocia y con la que nunca habló estando él presente y un tío Bávaro al que mandaba una felicitación escrita en alemán una vez al año.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Sólo le haré una pregunta más, señor Gurrea ¿Dónde está el cuerpo de Greta Cadirer? -Dijo el Inspector García mirándole a los ojos. Dejaba bastante clara la postura oficial de la Policía respecto al caso. Él era el principal sospechoso de... ¿asesinar a Greta? Comenzó a marearse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-¿Nervioso? ¿Le incomodo, quizás? -El tono de voz y la mirada de García incomodarían a una piedra de Jerusalén, pensó Julián. Si le hubiese preguntado cómo quedó el partido del día anterior, también se hubiese puesto a temblar como un flan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Un martes salió de casa para el paseo habitual. Panadería, Mercadona, casa. Pero escuchó una música delante suyo, en un coche azul que giraba la esquina y desaparecía en ese mismo momento, que le recordó la reseña leída un par de días atrás sobre ese grupo de nombre impronunciable. Vino a su cabeza el recuerdo de cuando todavía conocía los nombres de los grupos que salían en las revistas musicales y decidió cambiar su habitual paseo de intendencia por el consumo de música en formato físico. Actualizaría su fonoteca con discos posteriores a la irrupción de Greta en su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Subió al bus después de esperar un buen rato, incómodo por el sin techo que no hacía más que mirarle desde el otro extremo de la calle, se sentó y se imaginó a sí mismo delante de un joven dependiente de la tienda, preguntándole qué había salido en los últimos siete años que mereciera la pena y se derrumbó. Sería patético, además de no confiar en el criterio de un dependiente al que no le gustaría lo mismo que a él. Cambió de planes de nuevo. Una barra de pan, café y productos de limpieza daban menos dolores de cabeza e implicaban menos posibilidades de hacer el ridículo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;No se imaginaba a la malcarada dependienta del súper criticándole por su falta de criterio al escoger productos de gama blanca. Pulsó el botón de solicitar parada y bajó. Toda su energía se había vuelto a desvanecer. Comenzó a deshacer el camino, lamentándose de lo que pensarían los usuarios de ese bus al verle bajar dos paradas no más allá de su incorporación. Vio a una pareja de jóvenes que andaban delante suyo y se fijó en la cadencia de sus pasos. Eran rítmicos. Tenían fuerza. Irradiaban seguridad. Un leve balanceo de la cadera y de los hombros.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;No, no era eso.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Eran las zancadas, ni muy largas y por supuesto nada cortas. Se fijó en sus vacilantes y torpes pasos, parecía un niño pisando charcos, alguien con pocas ganas de llegar a ningún sitio, o todo lo contrario, el extraño en un lugar hostil, buscando la seguridad del hogar. Daba igual, andaba como un pato. Dejó que la pareja se alejara mientras él curioseaba con mal disimulado interés un escaparate de un comercio a todas luces abandonado. En el reflejo de la luna se vio y no le gustó su aspecto.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Un cuarentón sin ningún tipo de atractivo especial, calvo y sin afeitar. No protagonizaría una película, desde luego. Ni siquiera un anuncio de píldoras contra la impotencia. Los que la sufrían no estaban tan contentos como aquellos que la farmacéutica usaba como modelos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;Su ropa no estaba bien, no era que fuese antigua, ni estaba sucia, sólo era anodina. La ropa de un funcionario de prisiones al salir del tajo, y había algo más. Detrás suyo había un coche azul. Se volvió y el coche ya giraba la esquina. la sensación de desasosiego volvió y se acentuó más cuando notó algo en el contenedor de enfrente. Se acercó a ver el objeto tirado en el suelo, junto a los dos contenedores verdes. Era una guitarra. Una Fender Stratocaster, americana y de color chocolate partida por la mitad. Las astillas del mástil estaban justo ahí. La habían tirado en perfecto estado y luego roto en el mismo suelo junto a los contenedores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;No pudo más, se agachó junto a la guitarra y se rompió también él. Lloró durante minutos sintiéndose completamente incapaz de parar. Recogió el instrumento defenestrado y volvió a su casa, dándose cuenta de que estaba a sólo dos calles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Hay un cargo en la tarjeta de crédito de su novia, señor Gurrea. -Dijo García.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-¿Sí? ¿Dónde? Dígamelo, por favor. tengo que encontrarla y aclarar todo este asunto. -Añadió suplicando Julián.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-No se lo podemos decir, el juez ha decidido decretar el secreto del sumario hasta nueva orden. -Sonrió García sabiendo el desagradable efecto que producía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Pero si me acaba de decir algo increíble... ¡hay esperanza de localizarla! -Bramó Julián.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Se lo hemos dicho por si sabía usted algo al respecto ¿Ha usado la tarjeta de su novia últimamente?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-No. nunca, que yo recuerde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-¿Quiere decir eso que pudo haberlo hecho y no recordarlo? -La sonrisa del Inspector seguía presente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-¿Qué? -Julián se rindió. No podía hacer nada para que ese policía confiase en él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-O quizás es que no quiere acordarse, ya sabe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-No, no lo sé. Por favor, ayúdeme a encontrarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Le seré sincero. El perfil de la señorita Cadirer es muy peculiar. Treinta y cinco años, ejecutiva de una multinacional con grandes ingresos y una educación de lo más exclusiva. No es el tipo de persona que deja su trabajo y su vida por una riña sobre unos cuadros...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Ya se lo he explicado, no fue una discusión. Simplemente se fue al ver las láminas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Láminas dice ¿no? El caso es muy curioso. Usted no denunció la desaparición de la señorita Cadirer hasta hace dos semanas. Cuando ya habían pasado veintidós días desde que la vio por última vez ¿no?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Sí. Al principio pensé que quería darme una lección...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Interesante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-¿El qué?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Lo de dar lecciones, siga, por favor, señor Gurrea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Le llamé, mandé mensajes, intenté contactar con su trabajo, sus amigos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Sí. Su trabajo. Amigos, dice ¿no?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Solía salir con los compañeros del trabajo. Una gente muy aburrida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-¿Aburrida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Eso me parecieron, salí un par de veces con ellos y sólo hablaban y hacían bromas relacionadas con el despacho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;-Ya. Eso se llama complicidad entre colegas ¿Se sintió usted desplazado? ¿Celoso, quizás? Quiso darle una lección ¿no?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Llegó a casa justo cuando la silenciosa e inmóvil guerra de las sillas había parado. El Estado Mayor de ambos bandos decidió decretar el fin de las hostilidades por ese día. Julián, ajeno a las intrigas de la mesita del recibidor y el perchero, dejó las llaves y colgó su abrigo en los dos conspiradores, respectivamente, se descalzó y llevó la defenestrada guitarra hasta el sofá&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;¿Por qué? Se preguntaba desde que la vio ¿Por qué la tiraron? ¿Por qué la rompieron? ¿Fue la misma persona? ¿Por qué le afectaba tanto? Las seis cuerdas seguían puestas, seguramente afinadas todavía, conjeturó Julián.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Pasó la palma de la mano por el cuerpo, palpando entre los botones y el puente, el vibratto y las pastillas. No eran las originales, pero no eran malas. Su acabado anguloso no le disgustó. Justo al contrario que al mando a distancia, los celos fundieron dos resistencias de doscientos veinte ohmnios e incomodaron a varios transistores. La guitarra había sido usada con asiduidad, eso estaba claro.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Era como una piedra de río, redonda y pulida. Debía encontrar al dueño ¿Por qué pensaba siempre en un hombre tocándola?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;Y preguntarle por qué la tiró y si la rompió él. Se convertiría en el detective del barrio. Por primera vez en años tenía algo parecido a un objetivo y una especie de plan para lograrlo. Se acostó en el sofá, acurrucado para no molestar a la guitarra y durmió hasta la hora de comer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Comenzó por su propio edificio. Se dio cuenta de que sus vecinos puerta con puerta eran tan desconocidos para él como cualquier habitante de Singapur. Resultaron ser unos ancianos bastante activos. Formaban parte de la Asociación de Vecinos y no le costó mucho el que le insistieran en unirse a ella. Formó parte activa en el día a día del barrio, ayudaba a las viejecitas con sus enormes carros de la compra, encargaba brioches en la panadería, aunque no le gustaban, y se los daba a Pedro, el personaje alucinado que vivía al margen de todo entre ruinas y deshechos, en el descampado del número sesenta y tres. Pedro era mago. -Uno de verdad -Apostillaba siempre. -La magia existe, pero nos hemos acostumbrado a ella tanto que la tildamos de suerte, fatalidad o simple casualidad, según sea el caso -Decía. -Por ejemplo, el diez pasa con una falta de regularidad ejemplar ¿no? Si vas a coger el autobús y no viene, en vez de desesperarte, enciéndete un cigarrillo con calma, con ganas de saborearlo. Tras cuatro caladas, aparecerá. Eso es un acto mágico, estás haciendo un sacrificio, el tuyo, para acortar una espera incierta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Se acostumbró a la compañía de Pedro, y Pedro a la suya. Lo llevaba al bar de Juan y Amparo y le convidaba hasta que salían dando tumbos, jurándose amistad eterna. A veces se juntaban con Laura, la ex encargada del súper. Les aventajaba a los dos en edad y resentimiento contra el mundo. Más de una vez quedaban en el piso de ella para apurar la última, momento en el que Laura abría su cajita negra y servía unas generosas dosis de quitasueños, según ella, o polvos mágicos, según Pedro. Julián se despedía, deseándoles una buena noche e imaginando qué harían un mago indigente y una politoxicómana sexagenaria al quedarse solos. Indefectiblemente después de sus visitas al piso de Laura y ante la imposibilidad manifiesta de dormirse, Julián vagaba por el barrio, saludando a la civilización noctámbula que lo poblaba.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Ayudó a unos jóvenes okupas a adecentar un edificio abandonado. Llevó a su casa, varias veces a rastras, al Jaume, el marido de la Puri, pues no encontraba ni sus propias pisadas después de gastarse la mitad de su exigua paga en anises. Sacó unas cuantas veces a Débora de un apuro con la policía y consiguió que la pandilla del Tomás, los Feroces, dejaran de amargarle la vida a Gimena, la mulata, antes de que su novio Yuri, un ex combatiente Georgiano tomara cartas en el asunto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;En su casa todo seguía igual. No movió ni cambió nada, al principio por miedo y más tarde por prescripción mágica. Se acostumbró a dormir en el sofá, junto a la guitarra, que cada día parecía más recuperada del fatal incidente, y en el despacho de Greta, encima de los papeles que dejó, llevaba sus anotaciones sobre los posibles destructores de instrumentos musicales. La lista pasó de una página en blanco a cientos de nombres garabateados en más de veinte hojas. Tachados en su mayoría y con distintas anotaciones marginales o letras capitales, a lo largo de los meses quedaron sólo dos nombres sin emborronar: Greta Cadirer y Julián Gurrea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Me incorporo en el sofá y acciono el mando a distancia del televisor. No ocurre nada. Vuelvo a apretarlo, esta vez con más fuerza, apuntando cuidadosamente hacia la ventanita negra brillante. Sigue todo igual. Abro el compartimento de las pilas y las saco, las vuelvo a meter y las manoseo un poco. Cierro la pestañita y oprimo el botón de encender. No ocurre nada a pesar de la firme colaboración de las baterías, cargadas en un ochenta por cien y de muy buen humor por las caricias recibidas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Seguramente no harían nada interesante, me consuelo para dejar el mando en el sofá y levantarme arropado por la manta hasta la ventana. Las cortinas se estremecen al ser apartadas, como un perro acostumbrado a las palizas de su dueño y la ventana me deja ver el exterior.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;En el suelo, junto al contenedor de basura yacen dos láminas rajadas por la mitad, enmarcadas en aluminio con el cristal hecho añicos y una guitarra Fender Stratocaster rota en tres desiguales partes. Un coche azul se detiene en mitad de la desierta calle, baja una persona de él y recoge los tres desahuciados objetos, trasladándolos al maletero.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Cierra la portezuela, enciende el motor y desaparece por la esquina tan rápido como apareció. Como por arte de magia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Relato enviado por &amp;nbsp;Guillermo céspedes&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Gracias &amp;nbsp;Guillermo &amp;nbsp;por enviar tu relato ;)&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-3258556350824860200?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/CqgK0C8wsWs" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/3258556350824860200/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=3258556350824860200" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3258556350824860200?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3258556350824860200?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/CqgK0C8wsWs/ya-no-quedan-hombres-orquesta-de.html" title="'Ya no quedan hombres orquesta' de Guillermo céspedes" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/12/ya-no-quedan-hombres-orquesta-de.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0UFQHg5eip7ImA9WhRQEkg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-5524079187241611879</id><published>2011-12-07T13:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-07T13:00:11.622+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-12-07T13:00:11.622+01:00</app:edited><title>'LAS VUELTAS QUE DA LA VIDA' de Guillermo Borrás</title><content type="html">&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span id="internal-source-marker_0.6763790033292025" style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;LAS VUELTAS QUE DA LA VIDA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Me llamo John, pero en mi país de origen prefieren llamarme Juan desde el día en que un señor vestido para la ocasión, copón en mano, vertió cierta cantidad de agua residual en mi cogotera acunándome tan bíblico nombre para el resto de mis días.

Puedo comer, tengo techo y pago mis impuestos, siempre que puedo, gracias a un trabajo en el que acabé por unos motivos que no viene a cuento narrar y del que he hecho un modo de vida a pesar de ser la causa de tres divorcios, tres pensiones y un alcoholismo crónico disimulado con dignidad de cara al vecindario; o eso creo.

Sí, soy como imagináis…un tipo rudo, algo hastiado de la vida, barba de cuatro noches y dos grandes bolsas lilas bajo unos ojos melancólicos como el jazz que ahora mismo suena en mi grisáceo despacho destartalado vagamente iluminado por una anodina lámpara barata, a mi izquierda una botella medio vacía (no medio llena…) de Rack Paniels.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;A mi derecha un papagayo azul disecado, restos de Kleenex petrificados debajo de la silla y un ventilador oxidado en huelga perpetua colgado del techo del que pende una cuerda siempre socorrida llegado un mal momento…visto pantalón bombacho, camisa de rayas old fashion, tirantes monocolor y un sombrero estilo gánster colgado ahora en un perchero marrón ébano cortesía de la última mujer que compartió el asiento de atrás de mi Cadillac en una noche más de efímero amor carnal en lo alto de una colina con vistas a una gran ciudad cuadriculada iluminada de neones pastel, metáfora visual de esta vida cuadrada sin sentido, una rata apestosa acaba de pasar por encima de mis zapatos de piel pero me da igual porque estoy medio ebrio y por una vez que me decido a escribir, a sacar la mierda que acumulo dentro, no lo voy a interrumpir por culpa de un nimio mamífero roedor compañero de habitación al fin y al cabo…agh…ahora acabo de escupir hacia más a la derecha en mi escupidera de mármol negro obsequio de un diplomático ruso al que salvé el culo tras ser acusado de prevaricación y tráfico de influencias en la costa sur donde sus amiguitos snobs de los ayuntamientos, rellenos de botox hasta las nalgas y de dudable moral, especulan y montan orgías amenizadas por famosos cantantes pop que cobran lo que un fontanero en un mes de trabajo…es un esputo verde síntoma evidente de la corrosión alveolar con la que me autodestruyo compulsivamente porque esta vida es como un pastel de cartón, parece bonito y apetecible pero cuando le hincas el diente te das cuenta de que no te vas a comer nada…agh…. dice mi psicóloga (que ya ha probado el asiento de atrás) que debo expresar mi resentimiento vital, que me refugio en el trabajo y en ambientes sórdidos proyectando en este comportamiento noctámbulo una introspección originada en la infancia a causa de un trauma enquistado en el pozo oscuro de las emociones, por culpa de unos padres periféricos y ausentes que se mataron a trabajar para tirar adelante un humilde hogar de inmigrados del campo y que no entendían de pedagogías correctas o sostenibles…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Fumo tabaco negro compulsivamente y en realidad soy un corderito con piel de lobo, sí, exactamente como lo habíais imaginado, como en las películas donde actores de buena facha hacen el papelón, pero esos tipos posan y se van, dicen cuatro frases y vuelven a ser ellos mismos, yo en cambio, soy lo que escribo, un detective, un aventurero decodificador de enigmas, mercenario de la investigación al mejor postor, me pagan y callo o hablo según el grosor del fajo de billetes con el que compran mi ética; antes trabajaba en la policía, pero sí, lo habéis adivinado, me echaron por nervioso, métodos demasiado ortodoxos y tendencias autolíticas decía el informe burócrata de asuntos internos; lo sé, disparar a un gato no es la mejor manera de hacerlo bajar de un árbol, a veces no controlo mis impulsos (¿será el trauma infantil, coqueta psicóloga?).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Soy un tipo de acción, me va la marcha y me salto la ley si ésta encubre al ladrón, si ésta justifica lo injustificable…no quiero medallas, sólo otro trago de mi antídoto a la vida…y pensaréis que soy un fantasma si os describo cómo planté cara a una cuadrilla de hooligans británicos drogados hasta las cejas que quemaban contenedores y cantaban canciones de la tuna bastándome tan sólo de mi pragnum 9 cms traída de la última guerra en la que trabajé, porque sí, os habéis anticipado, después de que me echaran del cuerpo policial me alisté en una empresa de seguridad privada especializada en complementación logística y apoyo en combate de tropas occidentales en naciones orientales, el trabajo sucio, vamos; era por dinero, no creo en patrias gobernadas por acomodados fumadores de puros y organizadores de orgías pop, creo en el dinero y en obtener una retirada generosa en alguna isla del caribe donde beberme cuatro batidos con ron cada mañana, ir a pescar por la tarde y piropear a las nativas. Un jubilado con estilo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;A mí, esta ciudad de muertos vivientes no me entierra, estas calles son el puticlub del que hay que pagarse el rescate para ser libres, sí…soy un idealista, y esa es mi norma de vida…como el jazz que suena, sí Charlie…tú sí que la soplabas bien no como esos mafiosos que vienen aquí a ofrecerme protección, panda de ignorantes.

Cuando voy pedo la música penetra por mis oídos como una cascada de tonos multicolor, floto, nado, buceo entre notas policromadas, esencias que me llevan a otros mundos, aterciopeladas caricias de saxofón, acometidas percutivas, voces sensuales como los jadeos de las afortunadas invitadas a mi asiento de atrás…

Era una tarde gris de un noviembre al uso, llovía, no mucho, lo justo para sacar del cajón mi querida botella de whisky aranés; tres sonoros golpes en la puerta; era James (Jaime) el Tiragujas, no me preguntéis porqué le pusieron ese apodo; el chaval venía nervioso, le temblaban las manos y sudaba a mares.

-John, me envía Lucas Lucano para decirte que si en 24 horas no abandonas la ciudad ya puedes buscar un buen escondite, que te pillará y acabarás flotando como una rata en el puerto…
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;-Vaya con el mafioso este, así que ahora quiere deshacerse de mí el muy canalla…sabía yo que hacer tratos con estos carbonaras no era buena tinta para escribir…

- ¿Tinta para escribir John?

-Déjalo James, no tienes la culpa de no haber tenido acceso a la escuela secundaria y malversar tu post-adolescencia esnifando sustancias prohibidas con los consiguientes daños colaterales que ello ha causado en tu desarrollo cognitivo…quiero decir que esta gentuza nunca son de fiar, ya lo ves chico el palo que gastan…ahora mismo vas a Lucas Lucano y le dices de mi parte que no me da ningún miedo, que me paso sus amenazas por mis partes, que se persone aquí como un caballero para resolver este malentendido…

Nada más salir James del despacho una potente luz verde proyectada desde el cielo lo cegó todo, como un tupido manto luminoso que nada bueno presagiaba…¿qué era eso?, ¿de dónde mandangos procedía?...creo que ya tenía el caso de mi vida,  a ese espagueti reconvertido en chulo de playa ya le podían dar betún…vale, me lo estoy inventando todo…James salió del despacho y me quedé dormido al momento, malditos ansiolíticos.

Me despertó el teléfono, regalo de otro diplomático lamesillas salvado de la hoguera por un servidor; era Tiffany, ¡oh! mi dulce muchachita, mi colibrí de ébano, mi linfocito… Tiffany, la única mujer por la que siento remordimientos cuando son otros labios los que saboreo, por la que el mundo tiene sentido cuando al despertar en una cama de la que no recuerdo la propietaria siento que debería ser ella la que ahí yaciera con un pecho al aire y carmín en la almohada; mi bombón tropical… siento que debería ser ella la que compartiera el zumo de vitaminas anti-resaca, la ducha caliente, el paseo por la playa, las tardes en la bolera,…sí… Tiffany es lo más parecido a un amor imposible.

Hija de un acaudalado constructor y de una cantante de ópera cocainómana, ambos originarios de Samoa Central, nuestra relación no consumada se remonta a los años en los que yo trabajaba para su respetable padre, al que servidor, el mejor repartidor de ladrillos del distrito norte, no caía nada en gracia pues veía en mí un mal pretendiente para su sobreprotegida hija mayor, un paria bien aplicado en el trabajo pero mal encaminado en modales; claro, para una mente burguesa y conservadora es un agravio desposar a cualquiera de sus descendientes, encima la heredera primogénita, con un subproducto de las clases bajas, hijo de la calle. Pero nuestro amor, a todas un Romeo y Julieta en toda regla, un west side story, siempre ha sobrevivido a las injusticias impuestas por la impuesta coyuntura socio-cultural; Tiffany, con apenas veinte años fue entregada en matrimonio a un pijo arrogante de apellido rimbombante que la encerró en una jaula dorada con forma de casa con piscina y servicio, le hacía el amor (si lo había) por cumplimiento y relegaba a una vida social aburrida y tediosa basada en tardes de té y dominó en el club social, fines de semana solitarios por negocios del marido y que para cerciorar con saña el contrato matrimonial dejó preñada en dos ocasiones, fallidos intentos pues el poder de la mente es poderoso y Tiffany, mi lindo clavel dorado, no daría descendencia al engominado picapleitos de nombre pasteloso.

 Sí, es por ella que ahora brindo mi copa bajo esta luz mortecina de papel maché, lámpara Ifea modelo Färmstrong; es por ella que mi corazón da brincos cuando al descolgar el teléfono oigo su voz dulce, su susurro melancólico pronunciando mi nombre con el más sensual de los interrogantes…

- Juan…¿cómo va todo?

…bien, muy bien cariño…para ti siempre estará todo bien aunque me pierda por los callejones oscuros de la vida; te amo desde el primer día en que te vi, ladrillo en mano; llevabas ese vestido de verano estampado en flores; nos fuimos conociendo, primero poco a poco, tímidos los dos, después compartiendo los ratos posibles a escondidas de la vigilancia paterna; tratando que nadie se percatara algunas tardes nos íbamos a las afueras y pasábamos el rato charlando, riendo, jugando, despertando nuestra fresca juventud y nuestros rutilantes corazones; eres tú la única mujer por la que lo dejaría todo, y sé, lo sabemos, sabemos que el otro lo sabe, que lo dejaríamos todo y nos fugaríamos al lugar más recóndito para disfrutar de nuestro amor…pero hay algo, los senderos inescrutables de nuestras vidas, las circunstancias , que nos lo impide; tú dejaste a ese capullo desflorado y el mismo día que lo humillabas, como se lo tenía merecido, te subiste al coche y poseída por un ansia de libertad demasiado tiempo acumulada, desapareciste; deambulaste sin rumbo meses, escapando al galope como un caballo desbocado; de ciudad en ciudad te perdiste en las catacumbas de la civilización, anduviste los lugares más prohibidos, hiciste tu propia bajada a los infiernos con la que exorcizar tantos años de sutil  pero eficiente represión patriarcal, ahogaste el anhelo de la niña que quería ser mujer en nieblas confusas y despertaste mujer entera, dueña de sus riendas, jinete solitario… y yo sin saber de ti temiendo que quizás no volvería a verte, lo dejé todo, fui en tu búsqueda y ahora ya saben los lectores cómo empecé en el oficio, siguiendo tu rastro de antro en antro, de fumadero en vertedero, preguntando, fingiendo ser el más rudo de los proxenetas, el tratante de mujeres con falso acento extranjero interesado en la más codiciada de las musas del placer de pago. Recorrí tugurios, pagué las copas a unas cuantas alimañas dignas del peor basurero, cambié de matrícula varias veces, incluso utilicé pelucas, todo ello para finalmente irrumpir con una recortada en cada mano en esa habitación lúgubre en la que un viejo con el miembro fláccido quería que le recitaras a Homero vestida de torero mientras un periquito teñido de rosa y atado a una mesa silbaba el himno de su equipo preferido de fútbol porque era lo único que se la ponía dura; con lo puesto salimos esquivando las balas de esa panda de matones de gimnasio que habiéndote engañado y retenido bajo amenazas se llevaban la mitad de tus ganancias; arrancamos el Cadillac (recién comprado entonces) que como había visto en las películas siempre hay que dejar aparcado delante del lugar del que habrá que salir con prisas, llave en el contacto claro; sin levantar el acelerador cruzamos el país hasta llegar a nuestra querida ciudad, directos al piso que te había comprado con los ahorros de miles y miles de ladrillos repartidos, situado en el paseo marítimo, primera línea de mar, como tú siempre habías soñado, mi bello rocío del alba…

- Tengo que decirte algo juan…  
- Llámame John…
- Vale John…no puede ser por teléfono…me paso por tu despacho en una hora…
    
Rápidamente fui al lavabo a provocarme el vómito; en una hora Tiffany llamaría a la puerta (sí, lo habéis adivinado, la parte superior de la puerta es un vidrio translúcido con una inscripción en la que se lee: “John Garcia, Detective Privado”, algún gracioso había escrito con rotulador permanente justo debajo: Detective Mamado…jajaja…me parto, como su hueso encefálico el día que lo pille…) y el amor no consumado de mi vida no podía encontrarme espatarrado en la silla babeando de lado a causa de los tres somníferos que me había tomado tres parágrafos arriba.

La melancolía me consume rápido, como un leño seco; soy consciente de estar rozando la obsesión; con lo que cuesta una caja de coñacs podría comprarme un kit entero de pinturas, caballete y pinceles y pasarme las mañanas de resaca plasmando en arte las inquietudes que acechan a este corazón atenazado. Pero no lo hago. Cuando llevas mucho tiempo navegando en los mares etílicos pierdes de vista la costa, los horizontes son iguales mires hacia donde mires y lo único que mueve el barco son los vapores del etanol corriendo por tus venas, inflándolas cual velas curtidas en mil tormentas; soy marinero de alta mar, macerado pirata oceánico sin rumbo entre olas burbujeantes, prisionero de caprichosas sirenas que con sus cantos me engañan no llevándome a ningún puerto…me siento poeta mecido por las olas, funambulista en la cresta que rompe y vuelve a erguirse tenaz tras sortear otro naufragio…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Pasan las horas, vasos vacíos a mi alrededor, un coleóptero preocupado por encontrar restos nutritivos entre mis archivos parece saludarme con sus graciosas antenas…sí…el coleóptero lo ve todo, percibe cada uno de los estímulos, no se le escapa ni una a este ser vivo… eso es lo que es, un ser vivo y nada más, no como muchos de nosotros que somos seres medio vivos, de tanto razonar medio perecemos arrastrándonos por el limbo de la inopia existencial…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="background-color: transparent; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Yo también tengo antenas pero me cuesta trabajo mantenerlas activadas… joder qué pedo llevo, mi cuello dirige arbitrariamente la cabeza que a duras penas sostiene hacia puntos inconcretos de este habitáculo, y, en una reacción en cadena previamente ensayada seguro, los ojos inevitablemente son dirigidos como resultado de este extraño e involuntario proceso mecánico hacia puntos de difícil enfoque visual…pican a la puerta…paso…no me da la gana que me agüen la fiesta…fiesta de los sentidos…marineroo….olassssss….burbujas… cucarachas fisgonas…bueno, no insisten…será algún cliente que previo pago adelantado pretende que le consiga evidencias irrefutables de que su hijo fuma porros o que su socio efectivamente se las ha pirado a alguna isla de bello topónimo con el maletín rebosante de dinero negro…pues te jodes, así son los negocios…

…no sé cuánto rato habrá pasado…mucho, poco, algo, nada,… estoy sin tabaco así que bajo al colmado que llevan unos suecos muy majos a por provisiones; cuando me dispongo a salir veo que alguien ha depositado una nota por debajo de la puerta…

“Juan, unos alienígenas han invadido la tierra, llámame en cuanto puedas.
 Tiffany.”

Vale, me lo he inventado; cuando me disponía a salir, había la siguiente nota:

“Juan, he venido, he picado a la puerta, te he llamado; sé que estás ahí, oía tus resoplidos…. Llámame en cuanto puedas.
  Tiffany”

Vaya, qué desastre… 

Lo primero que pienso es en masturbarme pero decido no hacerlo pues con ello mancillaría a través de una ineludible asociación de hechos-ideas-coyuntura temporal mis sentimientos hacia Tiffany; concluyo que es un mero impulso sexual proveniente de mi ansiedad, antojos del biorritmo, yo qué sé…aplazado el momento onanista, cuando por fin salgo de mi habitáculo me encuentro al otro lado del pasillo al mismo Lucas Lucano; no salgo de mi asombro, el mafioso habiéndolo percibido se dirige hacia mí con una medio sonrisa de soplamierdas total y con paso John Wayne cutreras me invita a entrar a mi despacho a lo que le respondo que soy yo quien le invita a pasar, que arreglaremos cualquier malentendido con unos tragos de Snifford…

-Te tengo aprecio John, lo sabes; confío en ti, John, lo sabes…¿no?
-¿Qué quieres Lucas?
-Olvida lo anterior, lo que te he dicho a través del Tiragujas…
-¿…?
-Tengo una propuesta, te va a interesar…mira, esto queda entre tú y yo, nadie más lo sabe; es digamos… un negocio redondo, totalmente novedoso…
-Cuánto misterio; me estás intrigando…a ver, ¿dónde está la trampa Lucas?
-No, no…no hay trampa ni gato encerado..
-Encerrado Lucas, encerrado…
-Mira, la situación ha cambiado, la situación mundial, internacional, la de todo el planeta John, sí…para siempre…
-No sabía que ahora te metes la mierda que vendes Lucas…
-Jajaja…el sano de John…mira, seré claro y conciso. Supongo que estarás al corriente de lo que viene sucediendo desde hace unas 24 horas en todo el planeta,
-A ver, infórmame…
-¿No te has enterado? ¡Nos han invadido John!, sí, los bichos verdes con antenas jajaja…has estado navegando ¿eh?, marinero borrachín…no te has enterado de una mierda…ovnis, alienígenas…todo se paró, luz verde, naves en cada ciudad, gobierno k.o, militares k.o, todo paralizado, ahora gobiernan seres venidos de otra galaxia…mira es muy fácil: nuestros nuevos dueños han venido a por una cosa: mano de obra, y nosotros tenemos que conseguírsela; negocio redondo. Nos perdonan la vida a cambio de llevarles carne humana, ¿qué te parece?
-Ya…
-Mira fuera de la ventana John, mira y verás lo que te estoy contando.

Era cierto; no sin esfuerzo desbloquee las persianas oxidadas, primero miré hacia arriba y vi el cielo que no era azul, había mutado a verde, un verde pastel; luego miré hacia la calle y efectivamente en medio de la plaza en vez de los habituales personajes, jubilados alimentadores de palomas de día y seres de polémica reputación de noche, ahora se hallaban distribuidos en grupos de dos y separados entre sí por una hilera de personas una especie de vehículos elevados a un metro del suelo de cuyos techos a través de una ranura emergía una horrible criatura semejante a una lombriz provista de armadura, de unos 3 metros de altura, parecía la encargada de distribuir a los enfilados humanos hacia uno u otro vehículo. Me quedé petrificado, el pedo se me pasó al instante. Cada lombriz haciéndose valer de un palo con soga retráctil separaba según género, edad y altura a la persona que coincidía con su criterio y con un rápido ademán la introducía dentro del vehículo… ¡qué fuerte!...las personas enfiladas no emitían ninguna queja, no ofrecían ningún tipo de resistencia, estaban como hipnotizadas, cabizbajas, sumisas, cual borreguitos hacia el matadero; una imagen dantesca digna de cualquier film ambientado en la Alemania nazi.

-¿Dónde hay que firmar?- le dije con cara de pasmo a mi nuevo socio. 

Lo siento esto no va a ser la típica historia en la que a partir de ahora la prioridad del protagonista masculino pasa a ser el rescate de su amor esquivando las más inverosímiles adversidades, recuperando a su media naranja imposible de entre el caos apocalíptico, matando alienígenas en plan machote para acabar con un plano secuencia con beso de tornillo en primer plano y la Tierra arrasada de fondo. No, el relato continúa con que acepté la propuesta de Lucas Lucano, visité la nave nodriza de nuestros nuevos aliados sapoformes y les juré obediencia y fidelidad a cambio de librarme en cuerpo y mente de trabajos forzosos en el planeta Uashipeich para el resto de mi vida a 200.000 años luz, donde las temperaturas nocturnas alcanzan los -180ºC, de día hace un calor asfixiante bajo una atmósfera marrón-glacé casi irrespirable, aunque lo bonito son los cuatro satélites que orbitan uno tras otro y confieren al paisaje cierta lisergia propia de un videoclip de Pink Floyd en su primera época.  

Tras unos meses en cumplimiento del deber en la Tierra como suministrador de mano de obra, conseguí mi licencia para poder establecerme en Uashipeich como un ciudadano terrícola más, emigrante asentado de pleno derecho; he de decir a favor de nuestros huéspedes que siempre he sido muy bien tratado sin percibir por parte de los nativos comportamientos racistas ni comentarios despectivos hacia mi origen, credo o aspecto físico. Mi integración en la sociedad klungui (nombre con el que se autodenominan los habitantes originales del mentado planeta) es casi total; gracias a los beneficios que me reporta mi puesto en la oficina central de la compañía de suministros humanos (C.S.H) como supervisor máximo, he tenido acceso a estudios becados en la universidad central planetaria (U.C.P) pudiendo cursar la carrera de Misterios del Universo en la que aprendo muchas de las claves a las que antaño, en mi vida terráquea, me hubiera sido imposible acceder debido al sometimiento cultural, religioso y social en el que vivíamos. Por poner un ejemplo, comentaros unos hechos que de haberse conocido en su momento hubieran supuesto la desintegración, el derrumbe de los pilares sobre los que se sostenían nuestras creencias, historia y mitos. ¿sabíais que el pueblo klungui anteriormente a la citada invasión ya había realizado incursiones en la Tierra?, sin ir más lejos, bueno un poco sí, el hombre al que los humanos denominábamos Jesucristo no era otro que un enviado klungui que tenía como misión sondear el terreno y enviar informes detallados sobre características tipográficas, flora, fauna y todo tipo de información sobre el planeta; de hecho la palabra Jesucristo viene del klungui Je-Shu-Jrist que significa en dialecto norteño “al ataque”, e INRI significa “volveremos”; no puedo más que sonreír al recordar libros y películas como “El Código da Vinci”, o los discursos del Papa, o las tertulias en programas radiofónicos de misterio, o las webs esotéricas, o las películas de Hollywood,…

En fin, espero que hayáis disfrutado con este relato.

Ahora soy una persona sana, no bebo, no fumo, como tofu (una especie de cuajada vegetal un poco sosa pero muy nutritiva) y sonrío feliz a la vida por las oportunidades que ésta nos brinda, sonrío al destino porque nunca uno sabe hacia dónde se dirige su humilde camino y personalmente me siento afortunado; sonrío al amor que me ha dado dos transklunguis preciosos, han salido clavados a los abuelos, ¡oye!.

Y en los momentos tristes recordad que hay un futuro mejor quién sabe dónde en algún lugar del universo.

¡Saludos!, 

como dicen por aquí:   vutrwhe n gtrwhmn gpuhtewnc &lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Relato enviado por Guillermo Borrás&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Gracias Guillermo por enviar tu relato ;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-5524079187241611879?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/1H4RfDXgPSY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/5524079187241611879/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=5524079187241611879" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5524079187241611879?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5524079187241611879?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/1H4RfDXgPSY/las-vueltas-que-da-la-vida-de-guillermo.html" title="'LAS VUELTAS QUE DA LA VIDA' de Guillermo Borrás" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/12/las-vueltas-que-da-la-vida-de-guillermo.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0MEQH46fip7ImA9WhRRFk0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-5058184596657877565</id><published>2011-11-30T00:30:00.000+01:00</published><updated>2011-11-30T00:30:01.016+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-30T00:30:01.016+01:00</app:edited><title>'¡Aquí no Queda ni Dios!' de Boris Miranda</title><content type="html">&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;¡Aquí no Queda ni Dios!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span id="internal-source-marker_0.5814655041322112" style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;¡No pierda &amp;nbsp;su tiempo leyendo mi puerco relato, no sea imbécil!&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;¿Se sintió ofendido?, ese fue mi principal objetivo. Quería hacerle entender el poder de la escritura, un poder tan fuera de sitio, &amp;nbsp;que &amp;nbsp;lleva al ser humano a sentir un sinnúmero de emociones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Por ejemplo, cuando leí a Don Quijote, pensé que Cervantes no fue parido en este planeta, porque su enorme ingenio causó en mí una sensación tan próxima a la eyaculación.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Sin embargo, en los supermercados he podido ver tapas de revistas que hablan de cosas como: la última moda en los escaparates en Paris, tal burguesito perdió libras o fue encontrado fornicando con la mujer del prójimo, el zapato más ¨del putas¨ en Hollywood, etcétera la verdad que se me vienen dos emociones (palabrita que va de la mano con la escritura) en mi torcida mente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Primera, que se tratan asuntos muy superficiales y de vanidades muy típicas en el humano. Segunda emoción, yo pienso que esas revistillas de pacotilla, son más aburridas que las misas de los domingos. &amp;nbsp;Personalmente me seducen los grafitis, como aquel que vi en las paredes de una iglesia en la andina Latacunga que decía '¡aquí no queda ni Dios!'&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;No me puedo imaginar la reacción del cura o de la monja que lee eso todos los días con cara de asco. Seguro pensará lo que dijo mi padre 'los que hicieron esos, son unos fumados' aunque hay otros escritos de otras índoles.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Por ejemplo, los relacionados a levantamientos populares, anti taurinos, etcétera llegando a la conclusión de que en Ecuador se escribe en las paredes a diestra y siniestra. Indudablemente, los escritos más graciosos los encuentras en los baños públicos en cualquier parte del mundo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Casi todos van de la mano con dibujitos de vaginas, penes de tamaños poco creíbles, y mensajes algo así: Laura es una puta, Pepe es gay, llámame al # 2394944 para practicar sexo oral, etcétera.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Aunque la escritura, con sus grandes representantes, han tenido contradicciones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Por ejemplo, Charles Marx escribía para la clase proletaria, pero sus complejísimas escrituras embarradas de teorías económicas, sociológicas, históricas y filosóficas que las hacían difíciles (y las hacen) de entender para la mayoría de los obreros del mundo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; white-space: pre-wrap;"&gt;¿Dónde quedan los personajes que solamente quieren escribir sin faltas ortográficas cuando quieren captar a una chica o para aplicar a un empleo? &amp;nbsp;¿O los que les da por escribir cuando están bajo los efectos de alguna droga? ¿Y los que escriben con la zurda? De ese tipo de escritores y célebres puedo mencionar a: Mark Twain, Fidel Castro, H.G Wells, Simón Bolívar, Einstein y mi persona (aunque yo no sea ni célebre y peor un gran escritor).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; white-space: pre-wrap;"&gt;El desconocimiento de la escritura le ha arrebatado el pan de millones de infelices, porque el porcentaje de analfabetos en los países más miserables y hambrientos, es para meterse un tiro en la sien.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; white-space: pre-wrap;"&gt;Si tuve que utilizar ejemplos duros y otros bastante suaves y sensatos, fue para demostrarle que la escritura se mueve en todos los ámbitos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; white-space: pre-wrap;"&gt;Incluso, cuando usted fallezca y alguien tenga que escribir su nombre sobre su tumba, ¡amén! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; text-align: left;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Relato enviado por&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;Boris Miranda&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;Gracias&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;Boris &lt;/span&gt;por enviar tu relato ;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-5058184596657877565?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/IW8lQOF-NNY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/5058184596657877565/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=5058184596657877565" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5058184596657877565?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5058184596657877565?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/IW8lQOF-NNY/aqui-no-queda-ni-dios-de-boris-miranda.html" title="'¡Aquí no Queda ni Dios!' de Boris Miranda" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/11/aqui-no-queda-ni-dios-de-boris-miranda.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkEEQXw9eip7ImA9WhRREE0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-3571055202091171648</id><published>2011-11-23T00:30:00.000+01:00</published><updated>2011-11-23T00:30:00.262+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-23T00:30:00.262+01:00</app:edited><title>'El color de mis días' de Piedad</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;El color de mis días&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Desde bien chiquita&amp;nbsp;&amp;nbsp;etiquetaba los días de la semana con colores. Los lunes normalmente eran verdes, comenzaba la vida adormecida por el azul claro de los domingos, lunes&amp;nbsp;seguidos como siempre del rojo intenso de los martes; los miércoles solían ser dorados por la concentración de grandes oportunidades dormidas a la espera de los fluidos jueves, que asomaban lentos, con su profundo tono añil. Que contar de los viernes, asaltaban de pronto en mi vida mostrando todo aquello que anteriormente soñaba durante la colorida semana, su color amarillo intenso irrumpía en mi interior, abriendo las compuertas contenidas, dando paso al majestuoso sábado impregnado de color y aroma; era el único día de la semana que no tenía un color definido, variaba como cambiaba la marea, suave y lentamente siguiendo ritmos invisibles.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;¿Cómo contar lo ocurrido?, cómo expresar la incertidumbre de esos meses en los que el color de mis días, de pronto,&amp;nbsp;&amp;nbsp;cambiaba a merced de algo que nunca había sentido...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Todo comenzó bajo la cálida suavidad del color verde de los lunes, como casi siempre me despertaba con tiempo suficiente para no tener que correr y comenzar la semana estresada, era hermoso despertar en los lunes, mi cuerpo descansado del fin de semana se mostraba ágil y feliz por incorporar de nuevo la disciplina que le permitía sentirse firme y seguro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Ya al despertar algo me&amp;nbsp;&amp;nbsp;hizo sentir extraña, notaba&amp;nbsp;&amp;nbsp;el rojo intenso en mi piel de los martes, pero el calendario me indicaba una y otra vez que estábamos a lunes, mi mente quería traer el verde cálido, pero en su lugar la fuerza juguetona de los martes irrumpía haciéndome sentir inquieta y a la vez intrigada, no sabía a qué se debía ese agradable e inusual cambio en el recién estrenado lunes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;En casa, mientras desayunaba y aseaba mi cuerpo adormecido, podía controlar la fuerza de mi querido rojo martes, pero una vez fuera, en la calle, mientras esperaba al autobús, mis pensamientos volaban a zonas desconocidas y misteriosas, sentía que algo dirigía las secuencias que pasaban por mi mente, me mostraba un rostro sereno y desconocido para mi, con una voz dulce y templada que susurraba mi nombre, acariciaba mi piel y rozaba&amp;nbsp;mis labios haciendo que estos emularan un beso, mi cuerpo respondía a caricias invisibles que me hacían sentir desnuda en plena calle ante la mirada de la gente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Como&amp;nbsp;&amp;nbsp;una autómata&amp;nbsp;&amp;nbsp;iba realizando movimientos rutinarios aprendidos día tras día,&amp;nbsp;&amp;nbsp;nunca antes fui tan consciente de lo robotizados que estamos, de cómo la mayoría de nuestros actos no son sino simples repeticiones que escapan a nuestro verdadero control, como pasamos por las horas inventadas de un reloj que nos marca la agonizante perdida de&amp;nbsp;&amp;nbsp;un tiempo inmortal. Nunca antes fui tan consciente de la gran mentira en la que nos&amp;nbsp;encerramos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;De pronto, la voz dulce y templada se dirigió a mi haciendo unas extrañas preguntas, "¿Acaso no me pediste que viniera?,&amp;nbsp;&amp;nbsp;¿Porqué pones tanta&amp;nbsp;&amp;nbsp;resistencia a sentirme?, ¿Porqué no quieres abrir los ojos y reconocerme?". ¡Estaba&amp;nbsp;&amp;nbsp;despierta!, estaba en la calle, yendo al trabajo, me chocaba como siempre con ciento de personas adormecidas en el metro, con caras serias y grises, ese color por cierto, nunca entro en mis días, nunca le di paso. ¿Cómo que tenía que abrir los ojos, a quien tenía que reconocer?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;La mañana transcurría lenta y a la vez con la sensación de estar precipitándome a una parte de mi misma que durante mucho tiempo ignore de su existencia. El trabajo se realizaba prácticamente solo, mis compañeros no apreciaron nada raro en mí, pero yo si en ellos. Veía sus rostros dormidos, sus voces muertas en un mar de silencio que no transmitía la vida que poseían. ¿Era yo una más de estos seres etiquetados y dormidos que ambulaban día tras día por la ciudad? ¿En qué momento se nos olvido ser felices?&amp;nbsp;&amp;nbsp;¿Donde habíamos aparcado nuestras vidas, donde nuestros sueños?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Volviendo a casa, buscaba dentro de mí el&amp;nbsp;&lt;i&gt;orden&lt;/i&gt;&amp;nbsp;que hasta el día anterior me había servido, no estaba, mí interior era una marea de preguntas sin respuestas, la voz templada que me sustento toda la mañana desapareció a fuerza de negarla, y fue duro sentir que su ausencia abrió un agujero en mi interior que anteriormente no sentí nunca. Anhelaba la calidez de mis lunes, con sus acogedores brazos verde cálido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Una vez en casa, después de una ducha reparadora, me detuve a sentir, me permití de nuevo traer a mí su cálida y templada voz, su angelical rostro. Cerré los ojos y fue cuando pude verlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Se mostraba a mí libre, sin forma, pero podía sentirle como algo definido, sería por su belleza, o por el Amor que transmitía su voz, realmente estaba ante mí&amp;nbsp;&amp;nbsp;lo que tantas veces había pedido. El tiempo no existía, pude ser testigo de la gran inmensidad en la que estamos, de la que formamos parte, de lo que somos. Nos fundimos en un todo que no preciso de nombre, sentimos la unión de todos los seres que día tras día ambulamos sin sentido, sin consciencia de lo que somos realmente y pude ser todo y nada a la vez, no había deseo, no había ausencia, ni culpa, ni pena, ni dolor, solo la gran inmensidad del Amor, de ese sentimiento que confundimos tantas y tantas veces. Me atreví a reconocerle, a reconocerme.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Después de ese momento, de ese breve instante en que la eternidad se mostró ante mí y en mí, el color de mis días se transformaba a merced de un inmenso aroma de paz y calma instalado desde entonces. No me hizo falta etiquetar más los días previamente antes de su llegada, como tampoco etiquetaba o juzgaba lo que acontecía ante mí, me permitía vivir libremente sin dar nombre a lo innombrable, sin analizar todos los actos que protagonizaba, sentía&amp;nbsp;&amp;nbsp;o veía.&amp;nbsp;&amp;nbsp;Respetaba cada situación como la única, no había un podía, debería... todo era, sencillamente ocurría y era aceptado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Relato enviado por Piedad &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Gracias&amp;nbsp;Piedad &amp;nbsp;por enviar tu relato ;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-3571055202091171648?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/-ewsMAyznr4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/3571055202091171648/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=3571055202091171648" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3571055202091171648?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3571055202091171648?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/-ewsMAyznr4/el-color-de-mis-dias-de-piedad.html" title="'El color de mis días' de Piedad" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/11/el-color-de-mis-dias-de-piedad.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C0MEQXc-fSp7ImA9WhRSGUs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-2467799415706896568</id><published>2011-11-22T12:30:00.000+01:00</published><updated>2011-11-22T12:30:00.955+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-22T12:30:00.955+01:00</app:edited><title>Reyes magos y otros misterios navideños</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;div dir="ltr" id="internal-source-marker_0.34569268743507564" style="margin-bottom: 0pt; margin-top: 0pt; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 24px; font-weight: bold; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Reyes magos y otros misterios navideños&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Hola amigos, en estas fechas es normal que nos asalten muchas dudas ante los grandes misterios navideños, porque aunque nos creamos adultos, realmente nos han quedado en el subconsciente preguntas sin resolver.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;-¿Por qué pegamos a un tronco con un palo &amp;nbsp;para que cague turrones? ¿son turrones aglomerados? Es más ¿venderán turrones en el ikea? tendrían &amp;nbsp;tres sabores:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;turrón Bengue de chocolate, t&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: 15px; white-space: pre-wrap;"&gt;urrón macizo con almendras y turrón con tornillos scronjol&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;-Otro misterio es ¿Cómo viste Papa Noel el resto del año? &amp;nbsp;¿le pasa como Espinete que iba desnudo pero se ponía el pijama para dormir?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;-¿Por qué hay que poner una figurita cagando en el belén? ¿tenemos que poner también pastores que vomiten la última bota de vino apoyados en una palmera?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;-¿Por qué los son magos los reyes? Seguro que alguien dirá ‘Porque están en muchos sitios a la vez’. ¿Realmente eso es magia? ¿Eso convierte a Jesus vázquez en Mago? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Además es curioso cómo cambian en matices de un pueblo a otro, la escala cromática de su piel,la longitud de las barbas, bueno es lo que tienen los reyes, ya que no se sabe por qué siguen siendo de la realeza ...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Y este señores y señoras es el autentico misterio de la navidad. Es como preguntarle a Heman dónde ha estudiado para sacarse el máster del universo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Indagando un poco más en el asunto de los Reyes magos &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;¿Tienen descendencia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;¿Existen los príncipes Magos? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;¿Existen las Reinas? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;¿Son magas también? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Conozco a más de uno no le importaría que en medio de la noche una reina maga le fuera a dejar un regalo. &amp;nbsp;Y si por una de esas casualidades, se diera el caso que como quien no quiere la cosa hubiera estado despierto... agazapado en la oscuridad cual felino vigilando a una gacela esperando el momento justo para abalanzarse a la presa...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Y claro una vez destapada la trampa ya es el momento en que &amp;nbsp;la Reina dice... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;'uy!! no no no! este año has sido un niño muy malo....' y ahí empieza a sonar la música... y los gemidos... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Ay perdón, creo que me he confundido con una película... ‘Las reinas majas’ creo que se llamaba... con un giro inesperado al final...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Volviendo al asunto en cuestión, resulta que los reyes magos pueden ir a cualquier sitio del mundo en el mismo instante pero no se sabe la razón, parece ser que están mas presentes los países latinos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;De hecho recuerdo que en una entrevista de Eduardo Punset le preguntaba a un experto en física cuántica americano cual era su teoría sobre la aparición de los Reyes magos en múltiples sitios al mismo tiempo y el experto que no conocía a estos personajes le pregunto más información. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Entonces Punset le explicó que era una tradición de los países hispanohablantes &amp;nbsp;y que son unos reyes que van con su séquito y entran en las casas para dejar paquetede la gente... y entonces el experto dijo …. aaaah of course !! the latin kings!!! y punset le dijo no no no!! the magician kings!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Bueno,¿Cuando sabremos si nos encontramos con un Rey mago? Si os parece vamos a repasar los puntos característicos de los Reyes magos para que no haya dudas:&lt;/span&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Son tres y se llaman: Melchor, Gaspar y Baltasar se desconocen apellidos, linaje, parentesco y reinado....&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Tienen Coronas: como cualquier rey que se precie, menos los Borbones.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Tienen Capa: como los superhéroes: como Superman, como Batman, como Spiderman cuando tiene frío...&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Tienen Barba: a excepción de Baltasar (que por cierto todo el mundo sabe quien es Baltasar pero no los otros... que si melchor es el de la barba rubia....que no es el de la blanca...en este caso concreto y sin que sirva de precedente para identificar a la persona por el nombre podemos decir que Baltasar es un blanco perfecto)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;viajan en Camellos: que tienen que ser camellos con agallas. con muchas agallas vamos. Camellos anfibios para poder &amp;nbsp;atravesar los mares y océanos...&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Tienen Pajes: Que les hacen el trabajo duro. Que por lo que se dice sólo trabajan pajes ‘hombres’, ya que las mujeres se negaron a feminizar el nombre. &lt;br class="kix-line-break" /&gt;Es por esto que Nadie quiere oír: 
‘Eh!! Mirar!! Ya vienen los reyes magos con sus pajas reales!!’ 
no.... imaginaros que lo ponen en su curriculum. un hombre entra en un bar y lanza su caña para ver qué pesca. y suelta la frase: &lt;br class="kix-line-break" /&gt;- ¿estudias o trabajas guapa?. &lt;br class="kix-line-break" /&gt;- Trabajo, soy una paja Real...&lt;br class="kix-line-break" /&gt;- Sí que lo eres, sí...

&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;qué más: traen Regalos: existen tres opciones: el regalo deseado, el sucedáneo o marca blanca y carbón que normalmente es de azúcar. Porque ¿existe el carbón para diabéticos? ¿un Carbón sacaroso...?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; list-style-type: disc; text-decoration: none; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Carrozas: a parte de que lo sean, viajan en ellas y también sus pajes. &lt;br class="kix-line-break" /&gt;Si ves una cabalgata en la que por cierto no hay caballos... verás que las carrozas están fuertemente protegidas por los pajes. parecen niños, inocentes criaturas pero en realidad son militares formados y preparados para la guerra. Dicen que si no has estado en la legión no puedes ser paje, es un requisito de PajesJobs para dejar el currículum.&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-size: 13px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br class="kix-line-break" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Si te acercas a la carroza te tiran caramelos, pero para que te los comas lo hacen a maldad. Tiran a dar. y si es en el ojo premio... &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Una cosa es cierta, con la llegada de Internet &amp;nbsp;a nuestras vidas, ya no sabemos escribir cartas... Bueno... pues estas tradiciones ancladas en el pasado nos llevan a preguntarnos. ¿por qué no se han actualizado los Reyes Magos y se crean por fin una cuenta de correo electrónico en hotmail? que es gratis por si no lo sabían.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Podemos plantear que se monten una línea 902 para atender llamadas, con un buzón de voz del tipo: en estos momentos todos nuestros pajes están ocupados, por favor permanezca a la espera y sea bueno que si no, no habrá regalos.pulse 1 para pedir su regalo, 2 para denunciar el allanamiento de morada del 6 de Enero, para hablar con un paje por favor espere... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;También podrían crearse una cuenta en Facebook o Twitter. así sabríamos &amp;nbsp;que hacen el resto del año. porque trabajar ...lo que se dice trabajar... trabajan menos que el sastre de Tarzán...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Así leeríamos actualizaciones &amp;nbsp;del tipo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Melchor le enviado un Toque a Gaspar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Gaspar le devuelto el Toque a Melchor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Baltasar comentó el estado de Melchor: “Pelea!! &amp;nbsp;Pelea!!”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;A Baltasar le gusta el estado de Gaspar: “Tengo mal el ojo pero tendrías que ver cómo quedó al otro”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;A Baltasar le gusta el Humor negro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;“Melchor ha sido etiquetado en el &amp;nbsp;Burger king“ : Título de la foto ‘Visitando a mi primo”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;“Cansado después de la planificación para este año. Ha sido una dura reunión de pajas”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Pero de entre todas las dudas siempre he tenido una ¿puedo enviarle un Burofax a un Rey mago?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Puede parecer gracioso, pero cuando envías la carta a los reyes no tienes la certeza de que le haya llegado.a veces la confirmación la tienes el día que vienen y te dejan calcetines en lugar de lo escrito en la carta y dices: una de dos o no la han leído o se ha perdido...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Porque eso es otra, con la cantidad de cartas que reciben, que para leerlas tienen que hacer como la guardia civil en la frontera con Andorra parando coches con un claro patrón matemático: el pito pito gorgorito...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;y ¿los buzones cómo tienen que ser? &lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;como para poder recibir todas las cartas del mundo, y eso sin contar cartas de los bancos, propaganda, facturas del móvil, &amp;nbsp;las cartas de los pajes... etc...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Esta claro que todos mantenemos la ilusión de que llegue ese día para dejar nuestros calcetines al lado del árbol de navidad o del belén. Y les ponemos las típicas galletas, la leche... hay gente que les pone licores... y llegados a este punto, creo que les estamos llamando borrachos en su cara. Porque hay casas en las que en vez de ponerles un vaso de leche al lado del microondas para que la puedan calentar y hacerse un cola cao, y poder mojar las galletas, pues no!!, le plantan la botella de anís del mono o wisky 12 años y encima dicen “es que es por si vienen cansados del viaje para que se recuperen” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Pero de qué van a recuperarse, si aún están relamiéndose de la copa de coñac que les han puesto en la casa del vecino. Que llegan a la quinta casa y ya no saben si tienen que dejar regalos o usar el servicio para evacuar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Para finalizar y con esto termino, un consejo muy importante. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Si un día veis un camello de rey mago y os ofrece algo simplemente decid: no. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial; font-size: 15px; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-2467799415706896568?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/GkX8i102Zv4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/2467799415706896568/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=2467799415706896568" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/2467799415706896568?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/2467799415706896568?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/GkX8i102Zv4/reyes-magos-y-otros-misterios-navidenos.html" title="Reyes magos y otros misterios navideños" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/11/reyes-magos-y-otros-misterios-navidenos.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CE4HQHs-fip7ImA9WhRSFk0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-9038646411417117341</id><published>2011-11-18T00:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-18T08:55:31.556+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-18T08:55:31.556+01:00</app:edited><title>'Horóscopo' de Veyron</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Horóscopo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Soy una persona que lee cada dia "La Vanguardia". A salto de mata entre horas y momentos durante el dia, empezando con los titulares y dandole la vuelta y empezar a leerlo de atras hacia adelante. Como todo el mundo hace.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;No voy a negar que cuando llego a las páginas centrales de "Vivir" me paro en la columna de&amp;nbsp;Astrología. Sí,&amp;nbsp;Astrología&amp;nbsp;porque ya no se titula Horóscopo. Parece que&amp;nbsp;Astrología&amp;nbsp;le dá un aire más cientifico.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;La verdad es que siempre me ha dado la impresión de que se inventan las frases en unas cartulinas, las barajan y luego reparten al azar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Esta para Tauroooo, ésta para Géminiiiiis, esta para Sagitariooooo........y al que le toque le ha tocado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;También&amp;nbsp;pienso que si por ejemplo leyendo la noticia de páginas de&amp;nbsp;economía&amp;nbsp;"La prima de riesgo se desploma y supera los 400 puntos". A mi me da por pensar que debe ser algo parecido a lo que le pasó a la prima de Miguel, que se cayó y le dieron 14 puntos de sutura en la cabeza&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Como&amp;nbsp;comprenderán, menos voy a interpretar bien lo que dice el horóscopo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Aún así, incauto de mi, busco mi signo:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;LEO: Mercurio en Leo hasta el 9 de Septiembre alienta su renovación&amp;nbsp;psíquica&amp;nbsp;anual. Pero atención a una relación.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Bueno, en epoca de cambios si estoy, pero vamos, viendo las noticias lo que creo que está cambiando es todo el mundo!.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Londres ardiendo, Obama&amp;nbsp;quedándose&amp;nbsp;blanco....el pelo. ¿Se han fijado qué cantidad de canas?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Lo que no me queda claro del horóscopo es la coletilla final "Pero atención a una relación" ¿Que&amp;nbsp;querrá&amp;nbsp;decir?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Pues señoras y señores la "relación" apareció, bueno, mejor dicho, no apareció porque me plantó con un sms así que por mucha atención que hubiera puesto, el plantón me lo hubiera llevado igualmente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;A todo esto el dueño del restaurante donde tenía mesa reservada para dos, pienso que&amp;nbsp;debía&amp;nbsp;ser&amp;nbsp;Géminis&amp;nbsp;visto lo que dice de este signo:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Géminis:&amp;nbsp;Podría&amp;nbsp;sufrir una pérdida economica repentina, sobre todo relacionada con una&amp;nbsp;técnica&amp;nbsp;vanguardista. Mucha cautela.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Lo de "vanguardista"&amp;nbsp;debía&amp;nbsp;ser por el pastel en forma de corazón que le encargué, con fresas en forma de&amp;nbsp;pétalos&amp;nbsp;alrededor, cubierto de milhojas de chocolate y unas bengalas encendidas para cuando lo trajera a la mesa. Prefiero no saberlo y en todo caso espero y deseo que hubiera&amp;nbsp;leído&amp;nbsp;él su propio horoscopo. Más que nada lo de "Mucha cautela" con segun que encargos con florituras.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Así que hoy, a&amp;nbsp;primera hora&amp;nbsp;de la mañana, abro directamente la página de Astrología y ......&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;LEO: Agudización de problemas recientes. No debe abordarlos, sino resistir con gran prudencia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;¿Pero que puñetas dice? ¿Más? ¿resistir? Si no paro de pensar en qué le voy a escribir en el sms de vuelta que le voy a enviar a la que me dio el desplante !!!. Y yo que me contengo lo justo y necesario.....sms de vuelta:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;"Me tienes harto"&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Y no contesta la puñetera. Van pasando las horas y sigue sin contestar. Me preocupo. Voy a ver que dice su horoscopo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Virgo:&amp;nbsp;Podrían&amp;nbsp;volver algunas dificultades amorosas justo cuando su signo tiende a un tono&amp;nbsp;psíquico&amp;nbsp;algo bajo para afrontarlas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Claro!, la pobre debe estar hecha polvo en un mar de&amp;nbsp;líos&amp;nbsp;e inseguridades.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;La llamo. No me lo coge. Voy a enviarle un sms más conciliador:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;-Llamaba para saber si estás bien......&amp;nbsp;físicamente&amp;nbsp;quiero decir. Emocionalmente ya se que hecha un trapo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Respuesta: Estoy bien. Me marcho unos&amp;nbsp;días&amp;nbsp;y cuando vuelva ya hablaremos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;¿Que quiere decir con "ya hablaremos"?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #222222;"&gt;Qué ganas tengo de llegar mañana al trabajo y me traigan La Vanguardia , leer el horóscopo y despejar esta incognita......o liarla más, como siempre.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="color: #222222; text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black;"&gt;Relato enviado por&amp;nbsp;&lt;/span&gt;VEYRON&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: #222222; text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black;"&gt;Gracias&amp;nbsp;&lt;/span&gt;VEYRON&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black;"&gt;&amp;nbsp;por enviar tu relato ;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-9038646411417117341?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/gXY1VwG3LdY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/9038646411417117341/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=9038646411417117341" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/9038646411417117341?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/9038646411417117341?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/gXY1VwG3LdY/horoscopo-de-veyron.html" title="'Horóscopo' de Veyron" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/11/horoscopo-de-veyron.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;AkcEQX07eCp7ImA9WhRSE0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-120241715345159554</id><published>2011-11-16T00:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-16T00:00:00.300+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-16T00:00:00.300+01:00</app:edited><title>'Última vez' de Karina Olivera</title><content type="html">&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Última vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span id="internal-source-marker_0.45701809762977064" style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Salí a quemarle las ruedas a ese trasto inútil que me llevaba siempre ,bajo las mismas condiciones: limarle la bujía contra el cemento,regarla de nafta y esperar a que haga el chispazo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;No le gustaba a mi vieja, mi novia nunca quiso subirse,decía que le daba miedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Con Ariel ,mi hermano habíamos pensado venderla,aunque mas no fuera ,por sacarle unos pesos .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Unos pibes que conozco del bloque 28 me dieron un dato, un tipo que cobraba un seguro en Avellaneda…, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Estaba todo bien, menos por un detalle: el tipo era cana,retirado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;No quería comerme ese garrón de vuelta, mi vieja había vendido hasta la mesa de planchar la última vez para pagarle al boga…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Me subí a la moto,después del ritual de la bujía y encaré la ruta,se venía una tormenta, mala señal,pensé…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Yo ,que nunca le tuve miedo a nadie, pude ver a alguien, una sombra ,agazapada y esperándome con una cámara.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;la puta madre!, como supo? Alguien me vendió?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Pensé en mi vieja, pensé en mi novia,embarazada,pensé en el flaco del bloque 28 y la re… de su madre…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Ya estaba, había perdido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Más adelante la moto se paró, la bujía dijo basta y yo me salvé de mi estupidez gracias a eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;Hoy cuando acompaño a Leo , mi hijo a terminar la tarea ,me acuerdo de todo eso y me río solo… Nunca vendí la moto y nunca más fuí hasta Corina…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="background-color: transparent; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Relato enviado por Karina Olivera&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Gracias Karina por enviar tu relato ;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Blog de Karina:&amp;nbsp;&lt;a href="http://partedelagua.blogspot.com/" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #1155cc;" target="_blank"&gt;http://partedelagua.blogspot.&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;com/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-120241715345159554?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/vg_hGBWVUdA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/120241715345159554/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=120241715345159554" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/120241715345159554?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/120241715345159554?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/vg_hGBWVUdA/ultima-vez-de-karina-olivera.html" title="'Última vez' de Karina Olivera" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/11/ultima-vez-de-karina-olivera.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C04HRXs-cSp7ImA9WhRSEEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-6171771614241715626</id><published>2011-11-12T08:00:00.001+01:00</published><updated>2011-11-12T08:12:14.559+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-12T08:12:14.559+01:00</app:edited><title>'Buenas noches cariño ' de Yoan Valladares</title><content type="html">&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Buenas noches cariño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Me encontraba caminando más allá de una avenida central, eran las nueve de la noche aunque debido al horario de verano todavía era de día.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Dos mujeres caminaban delante de mí, las reconocí y me fijé en ellas. Las dos se habían puesto tacones feos y más altos de la cuenta, sus vestidos no me parecieron nada especial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¡Buenas tardes chicas!- Dos caras envejecidas y repletas de maquillaje se giraron hacia mí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¡Hola Yoan! ¿Sabes dónde queda el restaurante? Llevamos un rato buscándolo y estamos perdidísimas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Claro que sí, es por aquí.-Me puse al frente y ellas me siguieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Yo no tenía mucha idea de dónde era, lo había buscado en Internet, utilizando el Google maps para meterme por las calles, me acordaba de que era cerca de una farmacia…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Había quedado aquella noche con esas mujeres y unas 20 personas más para cenar, era una cena para celebrar que habíamos terminado el máster. Yo no sé por qué fui, la mayoría de mis compañeros me parecían idiotas; aunque algunos, o más bien algunas, me caían bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Las dos mujeres que me seguían eran del grupo de los idiotas, eran las dos bastante maduras, yo me preguntaba para qué coño querrían un máster, y se habían arreglado en exceso para la ocasión, sin mucho éxito. Una de ellas tenía un trozo de una ramita en el pelo, probablemente le había caído de un árbol, esperé un rato, hice varias teorías sobre por qué la otra no se lo había avisado y luego se lo dije y se la quité amablemente. Estaba a punto de confesarle a mis seguidoras que estábamos perdidos cuando vi la farmacia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Ahora por aquí, ya casi estamos- Doblamos la esquina, avanzamos un poco más y llegamos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Algunos de nuestros compañeros ya habían llegado, todos del grupo de los idiotas, me dieron ganas de irme. Una de las chicas que había llegado era Luisa, una chica de piel blanca, pelo negro, la cara un poco marcada por el acné pasado, y algo rellenita. Había hablado bastante con ella a lo largo del curso, pero realmente no me caía demasiado bien y me parecía fea aunque sospechaba que yo le gustaba a ella. Fue la primera en saludarme y hablar conmigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Tuve unas cuantas conversaciones aburridas y deprimentes, luego llegaron algunas de las que me caían bien, concretamente Sara y Cristina, las dos estaban buenísimas. Sara era delgada, con el pelo castaño claro tenía unos labios preciosos y me encantaba como se ponía roja cuando hablaba con los profesores, durante el curso se sentaba a mi izquierda aunque nuestras mesas estaban separadas. Durante las clases yo me había imaginado muchas veces como sería follármela, y me parecía algo bastante posible. Cristina me parecía incluso más guapa, yo tenía un gusto un poco peculiar para las mujeres y me había dado cuenta de que probablemente muchos discreparían conmigo en cuanto a cual era más guapa, que les follen.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cristina era incluso más guapa, tenía el pelo largo negro y ondulado, muy buenas curvas y una cara peculiar, con la nariz y los ojos grandes, era preciosa. Pero no me transmitía la sensación de que pudiese follármela, incluso me costaba imaginármelo. Durante el curso no había hablado con ellas, solo hola y adiós, esta vez sí hablamos. Tuvimos más conversaciones aburridas y deprimentes y finalmente entramos dentro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El sitio estaba bien aunque no me tocó al lado de ninguna de las que me caía bien, y sí al lado de Luisa. Pedimos la comida y empezamos a beber. Yo me bebí bastante más y más rápido que mis compañeros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Conforme íbamos bebiendo las conversaciones eran más divertidas y agradables. Un rato más tarde crucé la mirada con Xenia y me llamó, yo ya estaba un poco borracho. Xenia era otra de las que me caía bien, era jugadora de volleyball y estaba también buenísima, con sus piernas perfectamente tonificadas y el culito respingón. Tenía las paletas bastante separadas pero eso no la afeaba para nada, que les follen a los que piensen lo contrario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Aquí hay un hueco libre- Me dijo señalando el asiento a su lado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Fui hasta ella con más ansias de las que me hubiera gustado aparentar. Me senté muy cerca de ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¿Qué, como te lo estás pasando?-Me dijo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Muy bien Xenia, gracias por organizar la cena, sin tu esfuerzo esto no hubiera sido posible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Jaja, no seas pelota, anda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Al final –dijo ella- me instaló el Contaplus el informático, me hizo el favor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Quería que le hicieras tú un favor más bien. Joder con el súper esfuerzo que hice para grabártelo y así me lo pagas, ignorándolo completamente… encima escribí un manual especial comprensible para chicas norteñas como tú.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Jaja, gilipollas, no te metas con las norteñas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Seguimos hablando un rato más, yo no paraba de imaginarme besándola, pero al igual que Cristina, no me transmitía sexualidad hacia mí, no tenía posibilidades con ella. Entonces llegó la otra Cristina, casi cuando habíamos terminado de comer. La otra Cristina era guapísima también y lo que más me gustaba de ella eran sus tetas, tenía unas tetas grandes y preciosas. Aunque nunca la había visto con escote. Hiciera el calor que hiciera durante el curso ella nunca se había puesto un escote, yo me preguntaba por qué sería pero aún así sabía que tenía unas tetas grandes y bonitas, se notaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Hoy si se había puesto escote. Me dirigí a mear al baño y me crucé con ella&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Hola Cristina, casi no llegas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Sí jaja, es que se me había olvidado que teníamos cena hoy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No sonó nada convincente. No le miré las tetas, no hacía falta, ya sabía perfectamente como eran.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cuando terminamos de cenar el grupo se reunió en la entrada del bar para pagar y tomar unos chupitos. Sacaron uno para cada uno y&amp;nbsp; estaban bastante buenos, como con un toque a caramelo. Yo me bebí tres. Sara estaba al lado mío y tenía un paquete de cigarrillos en la mano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Ey Sara, vamos fuera a fumar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Casi sin dejarme terminar la frase se encaminó a la puerta sin decirme nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Me dijo Abdul que a finales de mes hay una fiesta de García, ¿vas a ir? –dije yo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Abdul era uno de mis compañeros de piso, y había sido compañero de trabajo de ella, García era el nombre de la empresa. Una empresa de auditoría explotadora, ella había sido lista yéndose, Abdul era demasiado adicto al trabajo como para irse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Sí, me cogieron para que haga un striptease. Es una sorpresa, no se lo digas a Abdul.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Qué atrevida tú, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Qué va, es sólo un simulacro de striptease para reírnos y eso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Ah, que mierda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En seguida salieron el resto de compañeros y nos dirigimos a un bar a seguir con la fiesta. Xenia se ofreció a llevarme en coche aunque no era muy lejos. Acepté. Ella no había probado una copa de alcohol ni un cigarro en su vida, una buena chica. Intenté convencerla a lo largo del recorrido pero no cedió. Una buena chica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Una vez en el bar seguimos bebiendo, yo ya estaba bastante borracho. Cuando me emborrachaba me gustaba hacer preguntas indiscretas, me resultaba bastante divertido, así que empecé con el repertorio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Patri, ¿por qué nunca te pones escote? ¿Tienes miedo a resfriarte?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Jaja, es que tengo mucho que esconder.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;¿Esconder por qué? Me parecía absurdo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¿Esconder? ¿A qué tienes miedo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Jaja, es que tengo mucho que esconder.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ella también estaba un poco borracha. La otra Cristina estaba unos metros más a la izquierda, pegando en el hombro de Sara un tatuaje que le había venido en un paquete de papas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Eso te dará un toque sexy en tu striptease. –dije yo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ambas se rieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Cristina, ¿por qué llegas siempre media hora antes a clase? ¿Tantas ganas tienes de verme?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Jaja, es que si no me cuesta conseguir aparcamiento, prefiero aparcar antes aunque luego tenga que esperar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Ah, qué divertido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Sara, vamos a fumar fuera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Reaccionó igual que la anterior vez. Fuera había bastante gente, debido a la prohibición de fumar dentro de los bares, miré a mi alrededor y vi una chica subiendo calle arriba, llevaba de la mano a lo que parecía una niña de 3 años, pero si te fijabas bien era una mujer adulta enana, medio calva y con una cara horrible. Llevaba un vestidito con un lazo. Al lado mío había otra chica fumando, que cuando vio pasar a la enana dijo “Ooohh qué mona la niña”, luego se fijó un poco más, se quedó parada un segundo y se empezó a descojonar ella sola, se reía y se reía, estuvo a punto de asfixiarse. Sólo yo me había dado cuenta, le lancé una mirada cómplice y le dije “vas a ir al infierno”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cambiamos de bar unas cuantas veces. Hablé bastante con Sara y las dos Cristinas, me caían muy bien, yo aprovechaba para abrazarlas y agarrarlas por la parte baja de la cintura. Empecé a llamar a Sara querida mía y ella me decía marido. Yo estaba bastante cachondo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Finalmente se fueron, Xenia también se fue, una vez más sin probar ni gota. Quedamos yo, unos cuantos idiotas que ya no me parecían tan idiotas, Luisa y Ruth. Ruth era otra compañera del master que por lo visto se apuntó a la fiesta bastante más tarde. Era una de las chicas más flacas que había visto en mi vida, aún así me parecía mona tenía un cierto morbillo. Decidimos ir a un último bar, yo no sé por qué acepté, tenía ganas de irme a dormir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;De camino a este nuevo bar me quedé un poco rezagado, ya empezaba a tambalearme. Luisa se dio cuenta y vino a mi lado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¿Y tu novia? – me preguntó&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¿Qué novia?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¿No tienes novia?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Claro que no.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Me miró con una sonrisa. Era una sonrisa bastante fea, como de chica mala cutre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-La acabas de liar diciendo que no tienes novia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Se acercó y me besó. Me metió con fuerza la lengua, parecía desesperada. Yo dejé que me devorara. Seguimos caminando y cada veinte pasos me volvía a besar, yo le toqué el culo y el conejo por encima de los vaqueros. Cuando llegamos a la puerta del bar oí que Ruth le decía “¡Felicidades Luisa!”. No sé muy bien si en ese momento Ruth perdió o ganó atractivo para mí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Dentro del bar intenté despejarme dando vueltas y alejándome de ella. Una chica rubia grande y un poco gorda le dijo a su amiga, “mira que chico más mono”. No me parecía nada atractiva así que sonreí, le di un beso en la mejilla y seguí dando vueltas. Luisa me seguía, me acorralaba y me volvía a besar. Yo me sentía muy presionado, quería escapar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Si quieres que pase algo vámonos ya a tu piso.- dije&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-No. Espera, todavía no.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Aproveché que estaba cerca de la puerta y me dirigí a la salida para irme. Justo cuando iba a salir, Luisa me agarró del brazo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-¿Dónde vas?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Me voy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-No te vallas todavía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Intenté soltarme, ella me agarraba con una fuerza titánica. Finalmente me concentré, di un tirón y conseguí escapar. Me encaminé hacia mi piso, medio tambaleante. Pensé que era agradable tener el piso cerca de la zona de bares y poder ir caminando, además no hacía mucho frío. Era una noche agradable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cuando llegué meé, me lavé los dientes, me quité la ropa, la tiré en el sillón y entré en mi cuarto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Buenas noches cariño, ¿Se lo pasó bien?- dijo una voz femenina y dulce desde la cama.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;-Más o menos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222; font-size: 13px;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Me metí a la cama y me quedé dormido junto a mi novia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Relato enviado por Yoan Valladares&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;Gracias Yoan por enviar tu relato ;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-6171771614241715626?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/1OmsCcf-CVg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/6171771614241715626/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=6171771614241715626" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/6171771614241715626?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/6171771614241715626?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/1OmsCcf-CVg/buenas-noches-carino-de-yoan-valladares.html" title="'Buenas noches cariño ' de Yoan Valladares" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/11/buenas-noches-carino-de-yoan-valladares.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEYAQ3g8fip7ImA9WhZVF0k.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-8501226367484595798</id><published>2011-05-30T09:01:00.001+02:00</published><updated>2011-05-30T11:02:22.676+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-30T11:02:22.676+02:00</app:edited><title>'El congreso'  de Alexis Cattini</title><content type="html">&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="background:white;mso-fareast-language:ES"&gt;El congreso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="background:white;mso-fareast-language:ES"&gt; En el corazón humano se llevó a cabo un congreso. Era el congreso que reunía a los malos sentimientos y las malas acciones. A dicho evento asistieron todos los malos sentimientos y todas las malas acciones habidas y por haber. Concurrieron el resentimiento, el rencor, el miedo, la corrupción, la violencia, la ira, el egoísmo, la soberbia, la avaricia, la envidia, la infidelidad, la ingratitud, la venganza, la ambición desmedida, entre otros.&lt;br /&gt;El presidente del congreso era el odio, el mayor y más fuerte de los malos sentimientos. Cuando todos los concurrentes ya habían tomado su lugar en sus respectivos asientos, el odio subió al escenario de adelante para comenzar con su discurso. El odio acomodó el micrófono, se acomodó en el atril, miró a sus compañeros y empezó la locución.&lt;br /&gt;El odio dijo: “Queridos hermanos, les doy la bienvenida a este congreso y les agradezco su presencia. Estamos aquí reunidos con el propósito de idear una forma de expulsar del corazón humano al amor. Si, escucharon bien, debemos expulsar al amor definitivamente. El amor es un sentimiento no grato para nosotros, es un sentimiento que estorba nuestros planes y que hagamos lo que hagamos siempre resurge como el ave fénix. A lo largo de los años, las décadas y los siglos nosotros hemos conducido al hombre a guerras, enfrentamientos, contaminación, hambre, explotación de unos a otros y si bien, hemos tenido éxito en algunas cosas, todavía no dominamos al hombre totalmente. ¿Y porque todavía no lo dominamos totalmente?, la respuesta es muy fácil, porque el hombre todavía conserva en su corazón al amor. Y el amor es un enemigo muy difícil de combatir porque se manifiesta de muchas maneras, como por ejemplo: el amor hacia otra persona (pareja, familiar, amigo, compañero, etc.), el amor hacia los animales, el amor hacia las plantas, el amor hacia la naturaleza y el medio ambiente y hasta el amor hacia un bien material.&lt;br /&gt;Por todo esto y más, les pido que entre todos pensemos la manera definitiva de acabar con el amor. Muchas gracias”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="background:white;mso-fareast-language:ES"&gt;Después de emitidas estas palabras por el odio, los concurrentes al congreso aplaudieron fervientemente al unísono durante unos minutos. Todos los integrantes del congreso se tomaron un breve descanso para hablar distendidamente entre ellos para después retomar dicho evento. Después de descansar y distenderse durante unos minutos, todos volvieron a su sitio. El odio volvió a tomar la palabra y les preguntó a los demás si se les ocurría algo para acabar con el amor. Varios hicieron uso de la palabra, pero ninguna exposición le convenció al odio. Hasta que de repente, alguien, sentado en la última fila, levantó la mano. Era un ser oscuro, misterioso y pidió la palabra.&lt;br /&gt;Ese ser tomó el micrófono y dijo: “Señor odio y miembros restantes de este congreso. Los saludo cordialmente y me presento ante ustedes. Yo soy la traición. Yo he destruido personas, familias y hasta naciones enteras. Millones se han peleado por mi culpa durante siglos y siglos… jajaja. Pero no me quiero extender mucho. En concreto, quiero decirles que tengo una gran idea para acabar con el amor. Mi idea consiste en que alguien salga de aquí disfrazado de un sentimiento bueno y convenza al estúpido del amor a que venga aquí, que se llevará a cabo una reunión de buenos sentimientos y buenas acciones. Entonces cuando el amor entre se va a encontrar con todos nosotros y en ese momento lo expulsamos del corazón humano”.&lt;br /&gt;El odio y el resto de los concurrentes quedaron fascinados con la idea de la traición y en seguida pusieron el plan en marcha. El rencor (fiel secuaz del odio) se disfrazó de la sinceridad y salió del congreso en busca del amor. Un rato después, el rencor encontró al amor. Le dijo todo lo que la traición había dictado y el amor, creído que era la sinceridad y que todo era verdad, accedió a acompañar al rencor al congreso. Cuando entraron al recinto, el rencor mostró su verdadera cara y el amor vio a todos los malos sentimientos y las malas acciones reunidas.&lt;br /&gt;De pronto, se presentó el odio y la traición frente al amor y le dijeron que ellos querían expulsarlo del corazón humano. El amor, abucheado por todos los congresistas, miró al odio a los ojos y le dijo: “Antes que me digan su postura, quiero decir algunas palabras, ¿puedo?” y el odio le dijo: “Si, está bien, pero que sea breve… jajaja”.&lt;br /&gt;Entonces el amor &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;span style="background:white"&gt;subió al escenario, tomó el micrófono, se acomodó en el atril y dijo: “Durante siglos, todos ustedes han convivido conmigo en el corazón humano. El hombre guarda en su corazón buenos y malos sentimientos y realiza buenas y malas acciones. Todo hombre posee su lado bueno y de luz y su lado malo y de oscuridad, y cada persona sabe a qué lado escuchar y seguir. Yo no obligo nada a nadie, por eso cada persona es libre de escoger. Yo no soy como ustedes, ustedes siempre están intentando expulsarme mientras que a mí no me interesa expulsarlos. Por mi, pueden seguir conviviendo conmigo en el corazón humano. Y algo más, sepan que ustedes nunca me van a destruir, yo soy eterno y mientras sigan existiendo personas de luz y buenas de corazón y alma, yo siempre viviré”. Después de esto, todos los concurrentes empezaron a irse del congreso sin emitir ni una sola palabra. El único que se quedó fue el odio, que se acercó al amor y le dijo: “Siempre seremos enemigos pero por ahora no intentaré nada contra ti” y el amor le contestó: “Por mí, haz lo que quieras tú y tus súbditos, y claro que siempre seremos enemigos. Además, la lucha entre la luz y la oscuridad continuará en el corazón humano”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Relato enviado por Alexis Cattini&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Gracias Alexis por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-8501226367484595798?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/Z5JX2GYQI_k" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/8501226367484595798/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=8501226367484595798" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/8501226367484595798?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/8501226367484595798?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/Z5JX2GYQI_k/el-congreso-de-alexis-cattini.html" title="'El congreso'  de Alexis Cattini" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/05/el-congreso-de-alexis-cattini.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0AERHoyfip7ImA9WhZWEE8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-6487730095703270677</id><published>2011-05-10T10:00:00.000+02:00</published><updated>2011-05-10T13:08:25.496+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-05-10T13:08:25.496+02:00</app:edited><title>'EL AMOR DEL LIBRO' de Andrés Alcalá</title><content type="html">&lt;span lang="EN"&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;EL AMOR DEL LIBRO&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El amor, ese extraño compañero que nos hace voltear el corazón siempre que puede y muchas veces sin esperarlo. Jamás había pensado en ella, y siempre la veía pasar con su aire seguro, discreto pero desprendiendo gran sosiego y sin reclamar nunca tu atención, se mostraba como un lugar seguro donde acudir.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Mi vida corría tranquila, en la cotidiana quietud de quien, a sus cuarenta y algo ve la vida de otra forma, más pausada y sosegada. Pero en algún momento esa chispa salta, no hay razón que pueda explicarlo, pero ahí está. Ahora la ves pasar pero ya no es de la misma forma, ahora la sigues con la mirada algo más. Pero, no puedes acercarte.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Todos tenemos nuestro sitio y no podemos salirnos del guión que nuestras vidas ya ha marcado. Sin embargo, el ruido de fondo sigue.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Las conversaciones anodinas, de trabajo casi siempre y de la familia (bien, gracias). Nada más. Pero una luz sale a relucir, los libros. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Siempre nos permite las conversaciones. Ese será mi vehículo, mi cadena de transmisión sin delatarme. Pero no sólo la conversación, se precisa además algo material. El libro en sí. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Cuando prestas un libro, es un material, una historia. Pero es ese acto, el prestar, el que transmite algo más. Si sabes que el libro va destinado a esa persona en concreto, recibes o das algo más. Y algo distinto. No sólo lees el libro, lo tocas casi de forma reverencial.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ese cauce de comunicación es solo unilateral, pero es un cauce. Además, si recibes uno también, puede significar un proceso similar al que sientes cuando das. Así, al tema del trabajo y la familia, unimos el de los libros. Gustos más o menos iguales, pero la correa invisible que nos une pervive mientras se prosiga el intercambio.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Eso me obliga a leer de forma compulsiva, a reclamar y a esperar. Es una sutil forma de amor, solo en mí conocida y solo en mi disfrutada. Cuando palpas el libro te imaginas que hay alguna pizca, átomo o restos mínimos de esa otra persona que ha pasado por sus manos. Pero también, que ha pensado lo que tú, que ha sentido lo que tú has sentido.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Siempre llega el tiempo del intercambio. ¿Y ahora qué libro? Es un salto al vacío, es una apuesta a lo desconocido. No existe el sondeo, no hay pruebas, nada. Lo debes ajustar a los gustos que sutilmente han aparecido, que vislumbras levemente y que sospechas, pero nada más.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ahora recibes uno. Te asaltan las mismas dudas, en especial si ha sido el mismo ritual que tú has llevado a cabo, repasas, miras indicios de la más mínima alteración del orden natural del libro, de su ser. Pero claro, nada. Afortunadamente, así el juego continúa.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El círculo que no se cierra, la carrera del depredador y de su presa. Esa es la sensación.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ese el motivo, es una forma de amar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; "&gt;Relato enviado por Andrés Alcalá&lt;br /&gt;Gracias Andrés por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-6487730095703270677?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/mv3uGE09UBo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/6487730095703270677/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=6487730095703270677" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/6487730095703270677?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/6487730095703270677?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/mv3uGE09UBo/el-amor-del-libro-de-andres-alcala.html" title="'EL AMOR DEL LIBRO' de Andrés Alcalá" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2011/05/el-amor-del-libro-de-andres-alcala.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;Dk4DSHw5fyp7ImA9WxJSF00.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-43299644810791391</id><published>2009-05-07T16:01:00.000+02:00</published><updated>2009-05-07T16:02:59.227+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-05-07T16:02:59.227+02:00</app:edited><title>'EL HOMBRE SABIO' de Fermín Vidales</title><content type="html">&lt;span lang="EN"&gt;&lt;p align="justify"&gt;EL HOMBRE SABIO&lt;/p&gt;      &lt;p align="justify"&gt;Dicen que a mediados del siglo veinte vivía en lo más alto del Cerrillo un hombre sabio que se llamaba Feliciano. Salía muy temprano al patio trasero de su casa y se acomodaba debajo de un limonero, con una taza humeante de café entre las manos, para entregarse a la meditación. Cuando su mujer entraba en el patio para barrer el suelo y regar las macetas Feliciano ya tenía desenmarañado gran parte de su mar de dudas diario, y se entregaba a la contemplación de la fila de hormigas que corría por la suave corteza del limonero.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;- Hoy has madrugado, mujer.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Más me vale. Cada vez empiezan a llegar más pronto y no tengo tiempo para nada.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;Feliciano tenía la piel cetrina del campesino malagueño y el gesto hosco de los ateos. Porque Feliciano, a pesar de gastar muchas horas enzarzado en laberintos doctrinales, no creía en dioses ni demiurgos. Un ejemplo de esto son sus reflexiones sobre las bodas de Caná. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;- Un amigo te asegura que todo lo suyo es tuyo. Y pongamos que todo lo tuyo es de él. Así que si yo tengo dos panes, mi amigo tiene dos panes, y de siempre es sabido que dos más dos son cuatro. Ahí tenemos el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, obrado por la mera fórmula alquímica de la amistad. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Al padre Marcelino se le llenaba la boca literalmente de espuma cada vez que le oía decir que el creador del hombre verdadero, si no la casualidad, había sido Lucifer.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Estás jugando con fuego, Feliciano- le advertía mosén Marcelino.- Sólo el demonio te ha podido meter esa barbaridad en la cabeza.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Se equivoca, padre. Esta locura la he sacado de ustedes mismos, que dicen tantas y tantas cosas que luego no saben ni lo que han dicho. El hombre tal y como nosotros lo entendemos, con su vergüenza y su orgullo y su generosidad y demás vicios y virtudes, no empezó hasta después de la manzana. Por tanto la manzana es el fuego de Prometeo. La Iglesia de ustedes ha sido descuidada incluso eligiendo nombres. Fíjese que Lucifer significa el que trae la luz.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;- Mira Feliciano, hace mucho que sé que eres un alma perdida sin remedio. Arderás en el infierno eternamente y parece que ambos lo tenemos asumido. Lo único que te pido es que no infestes a los demás con estas patrañas comunistas.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;- Tranquilo, señor cura, que no le alborotaría el redil aunque quisiera. A cada uno le hablo de lo que le interesa. Estas perlas filosóficas me las guardo para usted.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;Feliciano no mentía. El resto de los villaorugueños no le consultaba acerca de otra cosa que no fueran remedios para la calentura o estímulos para la siembra.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Los asuntos de la política y la religión son como el cigarro puro. Sólo sientan bien después de llenar la tripa.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Yo sólo te digo que te andes con cuidado. Corren malos tiempos para ir dando consejos de lo que sea a la gente.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Lo sé, padre, pero ya me importa poco. Este año habrá poca almendra y alguien buscará culpables.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Dicen que una noche de finales de agosto fueron a buscarle a casa para tomarle declaración.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Espere que le de la chaqueta- pidió su mujer a uno de los guardias.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Tranquila, no tendrá frío.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;- Haz caso, mujer- contestó Feliciano.- ¿No ves que la noche está buena? Y dile al cura que rece por todos los hambrientos.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;A la mañana siguiente las hormigas salieron a trabajar por el tronco del limonero como si nada.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Relato enviado por Fermín Vidales&lt;br /&gt;Gracias Fermín por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-43299644810791391?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/-TtxtaBajqk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/43299644810791391/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=43299644810791391" title="15 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/43299644810791391?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/43299644810791391?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/-TtxtaBajqk/el-hombre-sabio-de-fermin-vidales.html" title="'EL HOMBRE SABIO' de Fermín Vidales" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>15</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2009/05/el-hombre-sabio-de-fermin-vidales.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A04MR308cCp7ImA9WxdTE08.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-3587353644418789020</id><published>2008-05-09T12:40:00.002+02:00</published><updated>2008-05-09T12:46:26.378+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2008-05-09T12:46:26.378+02:00</app:edited><title>'Ya nada es lo que parece' de Andrés López Muñiz</title><content type="html">&lt;div style="margin: 1ex;"&gt;      &lt;div&gt;    &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;&lt;b&gt;Ya nada es lo que parece&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; de Andrés López Muñiz&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Aquella noche no se celebraba  nada especial; no era festivo, nadie había acabado la carrera ni cobrado  su primer sueldo. Salimos de copas sin esperar encontrar a la mujer  de nuestra vida al lado o detrás de las barras de los bares que poco  a poco íbamos cerrando. El sabor amargo del whisky se mezclaba con  las risa y el humo denso de los cigarros, jurando que cada uno que fumásemos  sería el último antes de abandonar el vicio.  Las tres, las cuatro,  las cinco, las seis, las siete... cada giro de muñeca para mirar el  reloj se convertía en un desafío al tiempo que nos quedaba juntos.  Porque nadie de los que estaban allí se podía imaginar que no me volvería  a ver en siete años tras despedirse  a la salida de aquel after  que olía a sudor y cerveza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Ni siquiera yo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;El portero nos obligó a vaciar  nuestras copas calientes en un vaso de plástico; Jaime, como siempre,  se negó, y después de compartir unas palabras nada amistosas, decidió  tragársela de penalti, con su arcada correspondiente. Susana y Pablo  seguían a su rollo; tenían una relación muy peculiar, porque transcurría  en paralelo a las estaciones: caliente en verano, se le caían las hojas  en otoño y se congelaba en invierno; lo que sucedería en primavera  estaba por ver. David, como siempre, había hecho un amigo con el que  discutía del calentamiento global y las energías renovables, un tema  interesantísimo a esas horas de la madrugada. Buscando su abrigo entre  una montaña de chaquetones, chupas y bolsos estaba Gero; era bastante  gracioso ver como acusaba a un grupo de tíos de haberle robado su cazadora.  Antes de buscarnos un problema tonto , lo agarré por el brazo y me  lo llevé a la fuerza convenciéndole de que esa noche había salido  sin nada para resguardarse de la lluvia, aunque la verdad es que lo  hacía para no perderla, como le ocurría cada vez que salía. Media  ciudad estaba vestida con su ropa, sin exagerar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;El amanecer amenazaba. Los  despertadores sonaban; las duchas de agua caliente comenzaban a correr;  el café con leche y galletas; en la radio Iñaki Gabilondo; bajar al  garaje, coger el coche y entrar a trabajar con las caras largas y el  pelo mojado. La rutina. Y yo saliendo de aquel antro, apestando a alcohol,  demacrado y acompañado de los que supuestamente fueron mis amigos durante  cinco años de carrera. Alguien dijo de tomar la última, y su voz sonó  como la nada de la historia interminable. Nos despedimos como tantas  otras veces habíamos hecho, edulcorando la amistad con abrazos y besos,  y nos separamos, cada uno por su camino, por su camino en la vida. Comencé  a andar, notando que no era capaz de mantener una línea recta ni de  sostener la cabeza erguida; al cruzarme con la gente sentía vergüenza  de mi mismo, porque debía tener un aspecto como para darme de comer  aparte, y al mirarme en los reflejos de los escaparates me entraba la  risa floja, porque no me extrañaba que acabase la noche sólo con las  pintas que tenía. Pasé por delante de una panadería, y el olor a  bollos recién hechos hizo que mi estómago suspirase de hambre; metí  las manos en los bolsillos y encontré las sobras del alcohol: un par  de euros que serían los mejor invertidos de la juerga. La dependienta  era una chica de unos treinta años, morena y de ojos claros; la verdad  es que no estaba nada mal, aunque creo que mi balbuceo para pedir una  empanadilla no fue de lo más seductor que he dicho en mi vida. Ni siquiera  me sonrió, y esa es una de las pocas cosas que casi siempre soy capaz  de arrancar de una mujer. Estaba claro que tenía que irme a dormir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Llovía;  de los portales comenzaban a salir niños de uniforme con mochilas que  parecían losas a sus espaldas; los parabrisas de los coches que comenzaban  a circular componían en el pentagrama del asfalto la banda sonora de  la mañana. Semáforos en ámbar. Las ocho y cuarto. Barrenderos mirándome  con cara de asesino mientras recogían botellas rotas del suelo, y algún  universitario con la carpeta brazo dirigiéndose a la biblioteca pensaría  que ya llegaría su turno. El camino que había recorrido tantas veces,  algunas acompañado pero la mayoría sólo, se hacía eterno, y en mi  cabeza empezaba a resonar el eco de una resaca muy madrugadora. Y aquella  canción que no podía apartar de mi cabeza; la había escuchado tantas  veces y ahora no recordaba el autor, por más que lo intentaba. El quiosco  de la esquina ya estaba abierto, y  los periódicos colocados unos  encima de otros. Los observé detenidamente, porque todos tenían algo  en común: Viernes 3 de febrero. Mi cumpleaños había terminado. Y  nadie se había acordado. Ella tampoco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;  Nos conocimos sin conocernos;  coincidimos durante un par de años en unas cuantas clases de la facultad,  pero nunca llegamos a hablar ni a intercambiar frases de circunstancia  en los pasillos. Recuerdo que un día nos cruzamos por la calle; llovía,  como no. Ella llevaba un abrigo rojo que llamaba mucho la atención,  y un paraguas verde claro muy gracioso. Yo caminaba bajo los soportales,  haciendo malabarismos para no empaparme. Nuestras miradas se cruzaron,  y nos saludamos con un hola muy tímido. En ese momento me di cuenta  de que la chica estaba bastante bien. Una hora después entré en una  cafetería a comprar tabaco, y la encontré sentada de frente al lado  de la máquina, hablando con un tío de esos que parecen que desayunan  ocho claras de huevo todos los días. Esta vez nos sonreímos. Al intentar  meter las monedas del cambio en el vaquero, se me cayó una, que fue  rodando hasta llegar a sus pies. Ella se inclinó suavemente para cogerla  y me la dio, acariciándome la mano de una forma muy sensual, mientras  me miraba fijamente con sus grandes ojos marrones. Olía a chocolate.   Creo que nunca nadie consiguió ponerme tan nervioso; de hecho, no fui  capaz de darle las gracias con palabras; sólo con una media sonrisa  tonta y un ligero movimento de labios sin voz tras ellos. Desde aquel  instante supe que algún día dormiría a mi lado. Ocurrió en octubre  del año siguiente; acabábamos de comenzar el curso. Yo había pasado  encerrado en casa casi un mes, y no por estudiar, sino porque una mononucleosis  me había dejado hecho polvo. Así que la primera noche de fiesta tras  la lesión, estaba convencido de que me iba a comer el mundo; por eso  precisamente no ocurrió nada, salvo que acabé vomitando en el fregadero  de mi casa. Una semana después, un jueves cálido de otoño, en un  pub en el que todavía no me conocían los camareros, me volvió a sonreír  a lo lejos; esperé un par de minutos haciéndome el despistado dejándome  llevar por la corriente humana y de pronto nos encontramos cara a cara;  yo le dije hola. Ella me respondió a la mañana siguiente con un beso  bajo las sábanas de mi cama.  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Por  fin había llegado al portal de mi casa; cogí las llaves del bolsillo  derecho de los vaqueros empapados y tras unos segundos eligiendo la  correcta, la puse en la cerradura. Estaba vieja y oxidada, así que  tardé un par de minutos y unos cuantos giros de muñeca en abrir la  puerta. Caminé hasta el ascensor, y comprobé con resignación que  todavía no lo habían arreglado, y eso es una putada cuando no vives  en el primero, así que antes de iniciar el ascenso, me senté tranquilamente  a fumar un cigarro en las escaleras. Miré a los buzones, y me levanté  para abrir el mío. Séptimo B. Publicidad, facturas de luz y agua,  una misiva de una especie de secta, una carta equivocada...y una postal  que me sorprendió como a un niño la mañana de Reyes. Era de un atardecer  en el Bratislava. Sonreí. Habían pasado casi ocho meses desde la última  vez que nos habíamos visto, y desde entonces no volvimos a saber nada  el uno del otro. La leí en la penumbra del rellano:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Hola!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Sabes?  Estar en esta ciudad es un estado de ánimo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Extraño  adivinar lo que piensas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Ven  a verme&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;            &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Besos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;                  &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Lena&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;No  sé cuanto tiempo estuvimos juntos desde aquella noche de octubre, porque  nunca nos comprometimos en serio. Ninguno de los dos estaba dispuesto  a tener una relación de cafeterías, cines y paseos por la tarde. Solíamos  hablar de viajar juntos, de coger de un tren que no nos llevase a ningún  sitio esperado, y de vivir la vida sin preocuparse por lo que dejas  atrás, aunque en el fondo sabíamos que eso nunca ocurriría; es mejor  quedarse con un viaje imaginado que con una realidad típica. Nunca  hasta entonces había conocido a alguien que tuviese los mismos sueños,  las mismas preocupaciones y que completase mis frases inacabadas; cuando  nos encontrábamos en una conversación con más gente, era frecuente  que dijésemos al mismo tiempo nuestra opinión, o un simple comentario  absurdo, pero lo curioso es que coincidían, como una ecuación sin  incógnitas, en tiempo y en espacio. Era tan perfecto que asustaba.   Por eso, cuando una mañana de domingo me desperté sólo en mi habitación,  sin ella a mi lado, no me hice preguntas. Se había marchado el día  anterior, sin despedirse. Seguí mi vida sin darle importancia, porque  cada vez que algo me recordaba a ella no lo podía soportar, y apartando  su imagen de mi cabeza conseguí guardar su cara y su cuerpo en un baúl  anclado en lo más profundo de mis recuerdos. Porque el recuerdo es  el inicio del olvido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Durante  todos estos meses había estado esperando este momento; sabía que algún  día me pediría que me fuese con ella, porque yo no podía estar tan  equivocado en algo tan evidente como que nos completábamos el uno al  otro. Pero es que en estos momentos, a las nueve de la mañana, lo único  que sentía era la última copa de garrafa en mi estómago pidiendo  la libertad a gritos. Siete pisos andando y ganas de vomitar? El resultado  está claro: regalito en el rellano del segundo. Y también en el quinto.  Dicen que lo que te sienta mal es la última copa, y no las nueve mil  que te bebiste antes. En fin...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Abrí  la puerta con sigilo. Mis dos compañeros de piso estarían durmiendo  o follando, una de dos. Eran buenos tíos, lo que pasa es que llevaba  viviendo con ellos demasiado tiempo, y eso al final acaba deteriorando  todo tipo de relación. Hasta la amistad más sincera y profunda se  quema con la convivencia, por eso siempre pensé que tener lejos a las  personas que te importan significa echarlas de menos, y echarlas de  menos significa que te importan. La distancia a veces significa estar  cerca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Caminé  por el pasillo apoyando la mano en la pared, y el sudor frío que recorría  mi cara me indicaba insistentemente mi destino, al fondo. Mientras vomitaba  con la cabeza metida en el váter, me preguntaba si era amor el sabor  amargo que inundaba mi boca, y si todo estos meses convenciéndome de  que ella no existió nunca realmente eran una espera impaciente de volver  a su lado. Conseguir engañarse a uno mismo resulta más sencillo que  a los demás, como cuando te convences de una historia que no has vivido  y poco a poco la vas integrando entre tus recuerdos, hasta el punto  de convertirla en real. Me levanté tras tres intentos fallidos, abrí  el grifo y me eché agua por la cara. Levanté la vista, y el espejo  me desveló que estaba llorando. Me sequé en la única esquina de la  toalla que parecía estar limpia, apagué la luz y entré en mi habitación.  Me fui desvistiendo poco a poco, de la manera menos torpe que mi estado  me permitía, hasta quedarme completamente desnudo. Me metí en la cama  deshecha, y recuerdo quedarme dormido antes de apoyar mi cabeza sobre  la almohada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;El  sonido de una canción brasileña envolvía la casa, mezclándose con  el crujido de las olas del mar que penetraban por dos grandes ventanas,  acompañando a la luz clara y brillante de la mañana. Olía a madera  y a jazmín, y una brisa suave hacía bailar las cortinas. Era una cabaña  de madera clara, con varios cuadros de colores colgados de la pared  y un grabado de una pareja mirándose a los ojos sobre una gran cama  deshecha. En una esquina una planta con flores amarillas trepaba hasta  el techo, dibujando una sinuosa silueta en el rincón.. La puerta estaba  abierta, y tras ella una pequeña terraza con dos asientos de mimbre  desde los que se contemplaba la inmensidad del océano azul. Un libro  de fotografía y un par de copas con un cóctel anaranjado, de los que  sobresalían unas sombrillitas amarillas, reposaban sobre una pequeña  mesa con las patas talladas en cobre. Ella llevaba un vestido blanco  escotado, con una falda de volantes, y un gran collar de perlas marrones  que le llegaba hasta el ombligo; estaba apoyada en la barandilla, y  el viento alborotaba delicadamente su pelo castaño, mientras movía  sus caderas al ritmo del sonido de los tambores tribales y de una voz  portuguesa rasgada e inocente. Yo me acercaba sigilosamente por detrás,  cogía una copa y la abrazaba mientras le besaba el cuello, con la felicidad  por testigo.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Me  desperté aturdido sin saber si estaba, como en otras ocasiones, en  el sofá de una casa ajena o en la cama de una chica  engañada.  Miré el despertador. Las once y media de la mañana. Apenas había  dormido un par de horas, pero algo en mi interior me decía que tenía  que levantarme. El cuerpo dolorido, como si me hubiesen pegado una paliza,  el dolor de cabeza y las náuseas eran las palabras por las que comenzaba  el arrepentimiento de una noche muy extraña. Estaba desnudo, y la ventana  que me había dejado abierta permitía entrar los grados bajo cero del  invierno, además del ruido de coches y trasiego de gente en la calle.  Al incorporarme y sentarme en la cama, comenzaron a girar los objetos  de una forma horrorosa; tras cinco minutos con la cabeza apoyada sobre  mis manos, conseguí levantar la mirada. En el suelo, sobre la selva  de ropa que había dejado tirada se encontraba la postal. La cogí,  y la comencé a leer una vez detrás de otra, intentando encontrar una  explicación a todo lo que me decía, hasta que me di cuenta de que  lo único que verdaderamente tenía sentido era la necesidad de marcharme.  La única constante de mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Estuve  bajo la ducha una media hora, con los ojos cerrados y la mente en blanco,  porque no quería pensar en las consecuencias de mi impulso, y dejarme  llevar de una vez por todas en mi puta vida, olvidando todo aquello  que me había llevado a ser la persona en la que nunca quise convertirme:  alguien precavido, cobarde y arrogante. Me sequé de nuevo con la única  esquina de la toalla que parecía estar limpia y me puse unos vaqueros  viejos y una camiseta negra que tenía What Ever escrito grandes letras  rosas y blancas. Saqué del armario mi vieja mochila verde, y comencé  a llenarla: ropa, un walkman, unas cuantas cintas de música, un neceser,  una libreta de tapas amarillas y un lápiz apenas usado. Con esto tendría  suficiente. Cogí un par de cajas grandes de un armario de la terraza  y coloqué en ellas el resto de mis cosas, que no eran muchas, la verdad.  En la habitación comenzaba a sentirse el eco del vacío. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Me  puse mi gastada chupa de cuero, la mochila al hombro y me deslicé sigilosamente  por el pasillo, porque no quería despertar a mis compañeros; si lo  hacía, tendría que dar explicaciones o inventarme una excusa tonta,  y la verdad es que ya tenía bastantes dudas en lo que estaba haciendo  como para que alguien tuviese que reprochar mi actitud; no necesitaba  otro&lt;i&gt; estás loco&lt;/i&gt; en mi vida. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Dejé  las llaves encima del recibidor, y abrí la puerta; antes de darme cuenta  había atravesado el umbral, y al encontrarme sólo en el silencio del  pasillo supe que no volvería a entrar en esa casa en la que había  pasado momentos de todo tipo, buenos y malos, como la primera vez que  después de una noche de juerga ella vino a dormir, o la cantidad de  gritos y risas que destilé con mis amigos en las largas noches de primavera,  entre cervezas y humo de tabaco. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;La  calle estaba llena de vida; furgonetas aparcadas delante del supermercado  realizando el reparto del día, señoras cogidas del brazo, parejas  tonteando en las esquinas, coches en doble fila...era la ciudad en la  que viví muy buenos momentos, la verdad, pero ahora estaba dispuesto  a largarme a cualquier precio. Este precio me recordó que no tenía  nada en la cartera, y que tendría que sacar dinero, aquel que había  ahorrado los últimos dos años para comprarme una guitarra eléctrica.  No es que supiese tocar, es decir, no tenía ni puta idea, pero de aprender  quería hacerlo a lo grande y no con una española que suena como a  cascabel y mandolina. Cuatrocientos euros de golpe en el bolsillo; jamás  había dispuesto de tal cantidad. Caminé bajo los soportales, porque  aunque no llovía, los restos de la tormenta de la noche goteaban por  las cañerías, empapando la acera y dejando en el ambiento un olor  de polvo mojado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;La  estación de tren no se encontraba muy lejos, a unos cinco minutos en  línea recta desde mi casa. Mientras caminaba, intenté recordar el  sonido de su voz, pero no era capaz de lograrlo; dicen que cuando tratas  de olvidar a una persona, lo primero que se borra es eso; sin embargo  podía reproducir perfectamente su risa; de hecho, desde que se marchó,  revoloteaba todos los días por los lugares más recónditos de mi memoria,  y cada vez que se posaba, era capaz de arrancarme una sonrisa a mi también.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Entré  por la puerta giratoria en la estación: un gran reloj dominaba el hall,  y un panel electrónico indicaba las próximas salidas y llegadas, todas  ellas con retraso. Prácticamente estaba vacía; una mujer con &lt;span id="__firefox-findbar-search-id" style="padding: 0pt; background-color: yellow; display: inline;color:black;" &gt;u&lt;/span&gt;na  niña pequeña sentadas en los bancos azules de la sala de espera, y  un hombre de unos cuarenta años apoyado en una columna con una gran  maleta a sus pies hablando por el móvil y fumando un cigarro eran las  únicas personas que estaban esperando el inicio su viaje, o el regreso  de alguien querido. Se anunció por megafonía la salida del próximo  tren en un par de minutos; me dirigí rápidamente a la taquilla, y  compré un billete. Andén número cuatro, justo el que se encontraba  más lejos. Salí hacia las vías, y corrí por las escaleras y los  pasillos que pasaban por debajo, hasta encontrarme cara a cara con el  inicio de mi viaje. Subí al tren y me senté en un vagón en el que  no había nadie. Las puertas se cerraron. Sonó un silbato muy cercano  y comenzó a moverse. Cogí el walkman y comencé a escuchar la que  un día no muy lejano fue nuestra canción. Miré por la ventana llena  de gotas como poco a poco me iba alejando de mi ciudad, y un escalofrío  recorrió mi cuerpo ante el temor de enfrentarme a lo desconocido, a  una nueva vida...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Ha  pasado mucho tiempo desde aquel día; he vivido cosas que nunca habría  imaginado, llorado, reído y conocido gente de todo tipo. Incluso creo  que me enamoré otra vez. Pero esta vez las cosas me salieron bien.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;      &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;Me  llamo Andrés. Tengo veintinueve años.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;     &lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En  la sociedad cada uno es un pequeño segundo. Varios pequeños segundos  componen un minuto relativo, formando las grandiosas horas que vierten  sus aguas cada veinticuatro sueños. Trescientas sesenta y cinco maneras  de creer amar. Cada cuatro años, surge una nueva y son trescientas  sesenta y seis, Y al final, se esfuman. Porque todo es igual y ya nada  es lo que parece.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;  Relato enviado por Andrés López&lt;br /&gt;Gracias Andrés por enviar tu relato ;)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-3587353644418789020?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/70HvBG7mzfo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/3587353644418789020/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=3587353644418789020" title="7 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3587353644418789020?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3587353644418789020?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/70HvBG7mzfo/ya-nada-es-lo-que-parece-de-andrs-lpez.html" title="'Ya nada es lo que parece' de Andrés López Muñiz" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>7</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2008/05/ya-nada-es-lo-que-parece-de-andrs-lpez.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C08GSX44fip7ImA9WB9UFk8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-5721528315462880054</id><published>2007-12-14T09:37:00.000+01:00</published><updated>2007-12-14T09:43:48.036+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2007-12-14T09:43:48.036+01:00</app:edited><title>'Duelo de Titan-Lux' de Monologo</title><content type="html">'Duelo de Titan-Lux' de Monologo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigos, he deciros que esta semana ha pasado un drama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno todo el mundo sabe que no tengo amigos, pero es una forma de hablar, podría decir: Compañeros, compatriotas o sencillamente acompañantes de amistad que es lo que suelo contratar últimamente para engañar a mi madre y fingir que tiene un hijo normal dentro de lo que cabe, aunque mi abuela sospecha un poco ya que siempre me ha visto con dinero en la mano mientras despido a mis supuestos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de dos o piensa que vendo droga o que las compro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no se que es peor. Temo que algún día me venga a pedir algún ‘estasis’ para calmar los achaques de su edad, y poder volver a codearse con sus tan añorados elefantes rosas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ese, aunque a muchos os interese y queráis mi número de móvil, no es el tema de hoy para eso enviar ‘mañana’ al 5475 XD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os contaba, ha pasado un drama, una tragedia, una hecatombe, una calamidad, un verdadero desastre: mi madre también llamada Dolores, ha acabado en la lista negra de todas las editoriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-“Bueno, eso es perfecto!”. Pensareis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no la llamarán los pesados comerciales a venderle ninguna enciclopedia, ninguna fantástica colección de discos, ninguna increíble colección de dvd’s sobre Heidi y Marco, afirmando que eran mejor los dibujos de antes que los de ahora, que tan violentos se han vuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, es mejor ver pasar las miserias ajenas: una niña maltratada que siempre está en las nubes y un niño abandonado que tiene el mono. Si chiste fácil lo se.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al tema, me he pasado los últimos tres meses, intentando que mi madre compre alguna enciclopedia, llamando a todas las editoriales fingiendo ser una viejecilla necesitada, aunque en ocasiones engañaba a mi abuela diciendo que le llamaban de ‘el diario de patricia’ sólo  para que se pusiera cinco segundos al teléfono y luego fingir autoridad quitándoselo y preguntando con voz viril: “Si, Dígame. Ah perfecto pásese mañana que estará mi mujer…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque últimamente mi abuela sospechaba y creo que llegará a la conclusión de que eran posibles clientes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre es una persona muy lúcida e inteligente, ha salido a su hijo claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio trataba a los comerciales con muy poco tacto, bastaba con un “buenas tardes venimos por lo de la enciclo…” para que recibieran un fuerte portazo en las narices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha situación reflejaba un pasado truculento y tormentoso con alguna mala transacción, llámese Timo, entre cierto vendedor y cierta mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro par de ocasiones incluso llamó a la policía, porque uno de los comerciales había dejado atrancado el pie en la puerta y mi madre trababa con fuerza de cerrarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que me gritaba: “Trae el cuchillo jamonero, Manolo, rápido!!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar la policía se encontró a una mujer empujando una puerta con un zapato suelto casi seccionado por la mitad y como excusa empezó a hablar de rumanos y asaltos a casas: "Que les rocían con un espray mientras duermen, agente!!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día, decidió utilizar una nueva táctica: Tenía pensado crear una galería de los horrores comerciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasillo de la entrada se fue llenando poco a poco con obras dignas del mismísimo MACBA de Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un zapato de ediciones Altalla, la corbata de grupo Vox, una gorra de Pizza Hut, la manga de una chaqueta de Planeta Agostini y un extraño gorro rojo con antenas de la editorial planeta Astraco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los muy tontos se pasean por la calle ataviados con un traje rojo y un gorro con antenas, cuando todo el mundo sabe que si fueran verdes venderían más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno acaso ¿Alguien ha visto un extraterrestre rojo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno mi abuela si, pero eso es otra pastilla..., digo otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es que mi madre se cansó de tal horripilante museo y decidió utilizar otra maquiavélica táctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día cambió el chip y se convirtió en la clienta más amable y detallista que un comercial puede tener, hasta tal punto que salían corriendo despavoridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era tal la pesadez que provocaba que hasta el comercial se sentía incómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno incluso llegó a regalar la enciclopedia si mi madre dejaba de decirle lo delgado que estaba y que comiera algo más de la montaña de pastelitos y galletas que a punto estaba de formar una avalancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dolores contraatacó retando que tal vez se lo pensaba si el comercial era capaz de comerse sólo la mitad del plato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muy condenada había puesto sal, guindilla y unas extrañas pastillas amarillas que dice que encontró en la habitación de la abuela.Con la tiempo que estuve buscándolas en vano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como a todo cerdo le llega su san Martín, que debió de ser un santo muy sanguinario, mi madre se encontró con su antónimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un comercial sumamente orondo y bajito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante mis ojos pude ver un duelo al más puro estilo Western, incluso llegué a oír el silbido de Ennio Morricone acompañando los torpes pasos de tan maño vendedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silbido resultó ser la tetera en el fuego indicando el primer asalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El astuto comercial no sólo llegó a zamparse más de la mitad de las provisiones sino que incluso pidió un poco de pan, para acompañar los polvorones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre entró en cólera. Poco a poco un extraña protuverancia empezó a brotar de su frente. Una gran vena surcaba por el tejido subcutáneo, revitalizando y alisando las arrugas de su tez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era el momento de decirlo, pero mi madre está muy guapa cuando se cabrea. Rejuvenece 10 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maquinaria mental de Dolores comenzó a funcionar a marchas forzadas, tantas horas de sudoku tenían que dar su fruto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creí ver un humillo salir por sus orejas pero resultó ser otra vez la tetera indicando el segundo asalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El esbelto púgil de la esquina roja pidió un relevo en este extraño duelo como si de pressing catch se tratara y ocupando su puesto intenté no pensar en el posible ‘Tortillazo cobra’ que era capaz de realizar mi oponente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi compañera se perdió por el pasillo, momento que aproveché para jugar al famoso maletín o combate amañado ya que mi idea si que era comprar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los reveses del púgil orondo vinieron en forma de relojes Viceroi, un centro de planchado Fagor y un masajeador de pies que recibí con pleno entusiasmo por sólo 180 plazos, de nada más que 30 euros. Una ganga vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso eran sólo cosas materiales, yo quería mi enciclopedia con sus tomos separados, a ser posible con algún añadido de la historia del arte o pintura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento en el que iba a firmar, falsificando la firma como un verdadero experto me percaté de que la tetera llevaba sonando más de media hora y era inminente una explosión, que hubiera acabado con mi plan o firmando en el hospital, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que mientras volvía feliz a mi posición, alguien había ocupado mi sitio y no era mi abuela, que desde la cocina observaba todo el espectáculo sospechando de mis actos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre volvió con arrugas en su rostro, lo cual me desanimó.Indicaba que, cual viky el vikingo había tenido una genial idea, de insuperable efectividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dolores contraatacó con golpes bajos, argumentando el auge de las nuevas tecnologías y el crecimiento de Internet, en el cual hoy en día no tienen cabida las enciclopedias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese agarre mortal hizo retorcerse de dolor a su oponente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los comedores actuales y modernos no albergan la posibilidad de sustentar el peso de ninguna colección”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro púgil contraatacó con que también disponían de versión dvd ‘de fácil acceso y limpio almacenaje’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre argumentó: ‘Oiga, mi hijo es un excelente Jocker’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘no, no. Hacker, mama, Hacker!’ respondí, no siendo consciente de mi acusada situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gota que colmó el vaso salió de la tetera y fue a parar a la copa de nuestro invitado. Una extraña nube de vapor le dió un aire de poción de bruja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente la palabra ‘Wikipedia’ hizo tambalear al malogrado comercial que cual perro asustado salió rodando por las escaleras del rellano con el rabo entre las piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que mi madre superó todas mis expectativas una vez más y decidí rendirme alzando mi pañuelo blanco y sonándome de forma estruendosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mucho que me resistí no pude ante las torturas psicológicas y confesé que todo había sido por mi culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya que había dejado que mi abuela, la pobre, llamará ante mis ojos a todos esos teléfonos para conseguir su tan deseado masajeador de pies y no hice nada para detenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso fingí lágrimas, fue una gran actuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre me soltó “pero tú te piensas que soy boba o qué , tontorrón!” y recibí un revés digno de Rafa Nadal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que terminé haciendo la faena del anhelado artilugio de mi abuela, gratis, durante mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, y ustedes pensarán y ¿Tú para que querías la enciclopedia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues lo cierto es que me pasaba todas las tardes revisando palabra por palabra, investigando, aprendiendo y un día mi querida enciclopedia que recién cumplía diez años, desapareció, dejándome sin mi culto entretenimiento vespertino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lado oscuro de la historia es que ésta, reapareció en un cash converter a cambio de un dinero con el que se pagaron a más acompañantes de amistad que últimamente habían subido el ipc de sus comisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para finalizar decir que igual que el ave Fénix, renací de mis cenizas, como esas que están escondidas bajo la cama, justo al lado de los caramelos de menta,  y he conseguido engañar a mi abuela fingiendo reuma manual transitorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que mi abuela sigue sospechando.&lt;br /&gt;Lo cierto es que siempre sospecha o ¿Quizás es que sencillamente duerme con los ojos entreabiertos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Relato enviado por &lt;a href="http://monologo.obolog.com/p/duelo-titan-lux-8073"&gt;Monologo &lt;/a&gt;(http://monologo.obolog.com)&lt;br /&gt;Gracias Monologo por enviar tu relato ;)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-5721528315462880054?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/q504DaWqNQY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/5721528315462880054/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=5721528315462880054" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5721528315462880054?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5721528315462880054?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/q504DaWqNQY/duelo-de-titan-lux-de-monologo.html" title="'Duelo de Titan-Lux' de Monologo" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2007/12/duelo-de-titan-lux-de-monologo.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0YMQ386eip7ImA9WB9REE8.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-3697944742912778985</id><published>2007-10-10T16:05:00.000+02:00</published><updated>2007-10-10T16:06:22.112+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2007-10-10T16:06:22.112+02:00</app:edited><title>'LA LOCA DE INSURGENTES' de R0B3RTO M4RT1N3Z</title><content type="html">Es un día mas  rumbo a otro aburrido y rutinario día de trabajo, al reluciente edificio de 11 niveles, con espejos y elevadores, en fin, un edificio con muy buena pinta y ni hablar de la zona en la que podemos encontrar las mejores agencias de automóviles lujosos y ver pasar a las personas mas frescas y mejor vestidas de la Ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se preguntaran que hay de singular con esta zona, en todas las ciudades hay una similar.&lt;br /&gt;Un lugar para "ejecutivos", lo que me pone a pensar en este es que justo al cruzar una avenida para entrar al lindo edificio antes mencionado siempre hay una mujer... una mujer de calculo yo... unos 38 años (muy subjetivo porque a mi toda la gente me dice que tengo 26 y una vez me hicieron una encuesta para personas de 30 a 35 años!!).&lt;br /&gt;Siempre con la misma ropa, un pantalón, que al parecer cuando fue nuevo o estuvo limpio era color arena, un lazo estilo Maria Mercedes como cinturón ( que no sirve de mucho por que siempre trae el pantalón a la cadera), una camisa negra, gracias a eso no se ve tanto la mugre y un sweater verde claro para pasar el invierno aunque tiene algunos hoyos por los que lo mas seguro es que se cuele el frío en Diciembre y Enero, el cabello seguramente sin lavar durante mucho pero mucho tiempo y la piel también un poco mas obscurecida por el sol y el polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mujer que a veces esta de pie, sentada en la parada de autobús o a veces acostada durmiendo hecha bolita para tener menos frío, ¿esta mujer estará contenta con su vida? ¿Sabrá en realidad lo que la gente que se llama a si misma o a su estilo de vida "normal", piensa de ella? O simplemente ella viva en su mundo y le importe un pito lo que los demás digamos o pensemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me parece interesante a mi es que si ella estará conciente de que gracias a su estado y a su forma de vida se escapo de muchísimas cosas que hacen a este mundo una porquería, del capitalismo, de la búsqueda de riqueza y poder como objetivo de la mayoría de los seres humanos, de la ignorancia que tenemos todos acerca de nuestras raíces culturales, del consumismo, de la presunción, de la falta de compasión y solidaridad con los otros seres humanos y animales que habitan nuestro planeta, de la contaminación del medio ambiente, de las fronteras, de las religiones, de la discriminación y de muchas cosas mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría un millar de cosas que mencionar de las que ella se salvo, ahora la pregunta es: ¿Ella esta loca o nosotros estamos locos? a mí en lo personal a veces me gustaría estar loco para dejar de pensar en todas las injusticias que todos, incluso yo cometemos a diario...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Relato enviado por R0B3RTO M4RT1N3Z.&lt;br /&gt;Gracias Roberto por enviar tu relato ;)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-3697944742912778985?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/bwfU8m3uKhA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/3697944742912778985/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=3697944742912778985" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3697944742912778985?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/3697944742912778985?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/bwfU8m3uKhA/la-loca-de-insurgentes-de-r0b3rto.html" title="'LA LOCA DE INSURGENTES' de R0B3RTO M4RT1N3Z" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2007/10/la-loca-de-insurgentes-de-r0b3rto.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;C04NQnwzeyp7ImA9WB9TEU0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-949311637319224289</id><published>2007-09-18T09:50:00.000+02:00</published><updated>2007-09-18T09:53:13.283+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2007-09-18T09:53:13.283+02:00</app:edited><title>'NUESTRO MUNDO' de R0B3RTO M4RT1N3Z</title><content type="html">Estoy solo, pensativo y no se me ocurre más que estar en otro lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vine de visita, sabes aunque aun no lo sepas aquí hay un habitante mas.&lt;br /&gt;Es un nuevo inquilino y vive aquí solo en esencia, físicamente no tardara en irse, se que no te molestará porque es un ser al que quiero mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy sentado junto a mi amigo en el patio trasero, tengo un poco de nostalgia por él y por todo lo que pasamos juntos pero al fin y al cabo&lt;br /&gt;así es la vida, a veces estamos juntos.&lt;br /&gt;A veces se podría pensar que nos dejan pero no, los seres a los que queremos y nos quieren, siempre permanecen con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una débil brisa de aire me toca la cara, es un día un poco caluroso pero agradable, el sol brilla en el cielo recordándome que la vida sigue y que la vida es bella. &lt;br /&gt;Al atravesar mi frontera imaginaria y observar los muros, el patio, los baños y el jardín sólo se me vienen a la mente muchos recuerdos,&lt;br /&gt;momentos bellos que he vivido en este lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que estuvimos aquí fue una noche fría, una noche de expectación;&lt;br /&gt;después de cenar en nuestro lugar favorito cerca de aquí, comida típica mexicana y comprar algunas cervezas que tal vez nos ayudaron a tomar un poco de valor,&lt;br /&gt;llegamos a este lugar, por cierto, había un elemento más, un millón de insectos revoloteando en mi estomago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos nerviosos y si mal no recuerdo algo distantes, después de conversar, de preguntar un poco mas acerca de nuestras vidas, recuerdo que con un poco de vergüenza te acercaste a mi cara y me besaste, yo no supe que hacer&lt;br /&gt;pero no puedo describir lo que sentí en ese momento, un momento que había estado esperando durante mucho tiempo.&lt;br /&gt;Sentir tus labios junto a los míos fue como un sueño hecho realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del beso todo sucedió de manera natural, poco a poco nos despojamos de las ropas y de los complejos.&lt;br /&gt;Nos despojamos de las vergüenzas y de todo lo exterior, quedamos desnudos.&lt;br /&gt;Desnudos no sólo de cuerpo, también del alma; unimos nuestros cuerpos, nos hicimos uno solo.&lt;br /&gt;Todo lo exterior desapareció, le empezamos a dar forma a este lugar que se convirtió en nuestra guarida, en testigo mudo.&lt;br /&gt;En un lugar en el que podíamos ser nosotros mismos sin miedo al que dirán, sin miedo a demostrar nuestros sentimientos, hicimos de este lugar “Nuestro Mundo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todo ha sido diversión aquí: hemos discutido, llorado y sufrido, pero es parte de la vida,&lt;br /&gt;que será de nuestra existencia sin sentimientos, sin entregarnos los unos a los otros sin esperar nada a cambio,&lt;br /&gt;se que siempre estarás conmigo y yo contigo, no físicamente pero si como un bello recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Relato enviado por R0B3RTO M4RT1N3Z.&lt;br /&gt;Gracias Roberto por enviar tu relato ;) &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-949311637319224289?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/_KIpy7kxQzQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/949311637319224289/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=949311637319224289" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/949311637319224289?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/949311637319224289?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/_KIpy7kxQzQ/nuestro-mundo-de-r0b3rto-m4rt1n3z.html" title="'NUESTRO MUNDO' de R0B3RTO M4RT1N3Z" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2007/09/nuestro-mundo-de-r0b3rto-m4rt1n3z.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;Ck4DSH08cSp7ImA9WB5bGEQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-1006673881268662976</id><published>2007-09-04T09:23:00.000+02:00</published><updated>2007-09-04T09:29:39.379+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2007-09-04T09:29:39.379+02:00</app:edited><title>'Te puede pasar a ti'  de Bejopa</title><content type="html">&lt;div style="text-align: center;"&gt;Te puede pasar a ti&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; Me desperté sobresaltado, eran las cuatro de la madrugada y frías gotas de sudor bajaban por mi frente, las pastillas para dormir no habían surtido efecto y sabía que no iba a poder volver a dormir, definitivamente no estaba preparado para todo lo que me iba a suceder hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sonó el despertador llevaba varias horas despierto, en la mesa me esperaba ese suculento desayuno que sabía que no iba a poderme comer, un nudo apretaba mi estomago como si una soga atravesara mi vientre, los nervios crecían minuto a minuto y la hora se acercaba, ya no había marcha atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy era mi primer día en Huesca, una pequeña ciudad de provincias que sorprendentemente tenía una gran cantidad de puestos vacantes en los institutos de secundaria. “¿Quién me había mandado presentarme a las oposiciones en una ciudad situada a mil kilómetros de mi casa?”, llevaba menos de 24 horas en la ciudad y ya echaba de menos los paseos por la playa, los buenos días de mi madre, el olor a romero de las calles de mi pueblo, todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxi no tardó en llegar y me subí en él con pocas ganas y mucho miedo, le indiqué la dirección del centro al que me dirigía y el vehículo se adentró en la ciudad, que se despertaba a la vez que yo; las tiendas abrían sus puertas, las madres llevaban a los adormilados niños al colegio, los ejecutivos hablaban por el móvil, de repente me relajé, todo iría bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré en el enorme recibidor del instituto y no se oía un alma, miré el reloj pensando que quizá llegaba tarde y me dirigí a la sala de profesores, allí había media docena de compañeros que me recibieron mejor de lo que esperaba, me dijeron que el primer día los alumnos llegan una hora más tarde y esa primera hora la reservan para los profesores, sin darme pie a decir que no, un hombre de barba prominente y ojos saltones me ofreció un café que sabía a rayos, mientras una mujer que parecía tener ochenta años me obligó a comer un reseco bizcocho que había hecho su nieta, al segundo mordisco empecé a sentirme mal y me desmayé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me desperté todo estaba oscuro, sólo una luz intermitente que señalaba que eran las seis de la tarde iluminaba esa habitación, en ese momento pensé que los chavales habrían estado esperando mucho rato y traté de incorporarme pero fue imposible, algo me retenía en esa gélida estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi sin darme tiempo a reaccionar, unos pasos se oyeron al fondo de la habitación y los fluorescentes se encendieron cegándome  totalmente, cuando empecé a recuperar la visión, la sombra de un hombre se apareció frente a mí, llevaba una bata blanca, unas gafas de pasta, su cabeza estaba totalmente afeitada y sus enormes ojos azules te atravesaban como si de un disparo se tratara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando intenté hablar no me salían las palabras, parecía que tenía la lengua dormida, el siniestro hombre me puso la mano en la frente y susurro: “No se moleste en preguntar, no le voy a decir nada…todavía”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONTINUARÁ&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Relato enviado por BeJoPa&lt;br /&gt;Gracias BeJoPa por enviar tu relato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.bejopa.com/tepuedepasarati.htm#112189554"&gt;http://www.bejopa.com/tepuedepasarati.htm#112189554&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-1006673881268662976?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/j6eOWfi1RrQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/1006673881268662976/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=1006673881268662976" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/1006673881268662976?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/1006673881268662976?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/j6eOWfi1RrQ/te-puede-pasar-ti-de-bejopa.html" title="'Te puede pasar a ti'  de Bejopa" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2007/09/te-puede-pasar-ti-de-bejopa.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0QBRXgzeSp7ImA9WBFTF0k.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-5493607005411967801</id><published>2007-02-12T10:02:00.000+01:00</published><updated>2007-02-06T09:09:14.681+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2007-02-06T09:09:14.681+01:00</app:edited><title>'El sentido de la vida' de Antonia Lamala</title><content type="html">&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;'El sentido de la vida' de Antonia Lamala&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;Debía ser sábado por la noche, aunque ya no recuerdo bien la fecha, tres de mis amigos y yo salíamos de una discoteca del centro de la ciudad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pincho (mi colega), era el que conducía yo iba en el asiento de al lado.&lt;br /&gt;Recuerdo que salimos a la autopista por la primera salida que se encuentra a un par de kilómetros de la discoteca. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pincho había bebido aunque no lo bastante para pensar que no estuviera capacitado para hacerlo, recuerdo... que llovía. Aquella curva, gritos, un golpe sordo... recuerdo que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro los ojos. Una luz cegadora. No veo nada, me tapo la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien se acerca... puedo oír sus pasos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está delante de mi, aunque no puedo verle bien la cara debido al resplandor, puedo ver su ropa... es de color negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Hola!&lt;br /&gt;-¡Hola!... ¿Quién eres?&lt;br /&gt;-Soy -----, pero solo es uno de los nombres por el que la gente me conoce.&lt;br /&gt;-Pero... ¿Dónde estoy?&lt;br /&gt;-Al igual que a mi, a este lugar también lo conocen por diferentes nombres. Pero a mi me gusta llamarlo ______&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;-Yo estaba dentro del coche... la lluvia, aquella curva, y ahora estoy aquí, en este lugar. No comprendo nada. ¿Que es lo que esta pasando?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;-Todavía no te has dado cuenta. Este lugar. Mi presencia ante ti. Soy el que decide si eres lo suficientemente inteligente para poder ofrecerte una segunda oportunidad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No se les concede a todas las personas, solo a aquellos a los que les queda algo&lt;br /&gt;importante por hacer en el mundo de donde tú vienes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;-Entonces, ¿Estoy muerto?&lt;br /&gt;-¿Muerto?. No. Vosotros lo llamáis ‘COMA’.&lt;br /&gt;-¿Coma?. Entonces, ¿puedo volver?. No entiendo nada. Si tú eres el que me puede sacar de aquí, ¡Quiero que lo hagas!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;-Un momento: Si quieres salir de aquí, debes ganártelo. Debes de pasar la prueba.&lt;br /&gt;-¿Que prueba?. ¡Quiero salir de aquí!&lt;br /&gt;-Debes de responder a una pregunta. Pero no te apresures en hacerlo, porque solo tendrás una oportunidad. Algunos tardan años en responder y al final ni siquiera lo hacen correctamente.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa si respondo a esa pregunta y me equivoco?&lt;br /&gt;- Entonces iras al lugar de donde no es posible la vuelta.&lt;br /&gt;- ¿Te refieres a la muerte?&lt;br /&gt;- Tú lo has llamado así. Otros lo hacen de otra manera.&lt;br /&gt;-Esto no puede estar pasando, debe de ser una pesadilla.&lt;br /&gt;-Tenemos todo el tiempo del mundo, cuando estés preparado llámame.&lt;br /&gt;-Un momento. A donde vas?. No quiero quedarme solo en este lugar, de acuerdo. Si esas son las reglas, quiero que me hagas esa pregunta ahora mismo.&lt;br /&gt;-¡Está bien! Presta atención. Esta &lt;st1:personname productid="es la" st="on"&gt;es  la&lt;/st1:PersonName&gt; pregunta:&lt;br /&gt;¿CUAL &lt;st1:personname productid="ES EL" st="on"&gt;ES EL&lt;/st1:PersonName&gt; SENTIDO DE LA VIDA?&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;+++++++ estuvo un rato pensando, pero no lo podía creer. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La pregunta que le sacaría de aquel lugar, de aquella situación fuera una pregunta tan&lt;br /&gt;sencilla… ¿CUAL &lt;st1:personname productid="ES EL" st="on"&gt;ES EL&lt;/st1:PersonName&gt; SENTIDO DE LA VIDA?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero, ¿esto es una broma o que??. ¿Qué clase de pregunta es esa?. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Es esa la pregunta a la que tantas personas no fueron capaces de responder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Crees que sabes la respuesta?&lt;br /&gt;- SI, la se. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Te recuerdo que solo tendrás una oportunidad.&lt;br /&gt;- No me hará falta más que una.&lt;br /&gt;- Bien responde. ¿CUAL &lt;st1:personname productid="ES EL" st="on"&gt;ES EL&lt;/st1:PersonName&gt; SENTIDO DE LA VIDA?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ja,Ja,Ja... el sentido de la vida es...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maquina que controlaba su consciencia emitió un largo y agudo pitido, seguido de múltiples de ellos cada vez mas rápidos y con una frecuencia menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió los ojos. Había vuelto. Estaba vivo de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿CUAL ES PARA TI EL SENTIDO DE LA VIDA?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: right;" class="MsoNormal"&gt;Antonia Lamala 12/02/07&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: right;" class="MsoNormal"&gt;Gracias Antonia por enviar tu relato. ;)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-5493607005411967801?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/qxZMKr2ads8" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/5493607005411967801/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=5493607005411967801" title="4 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5493607005411967801?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/5493607005411967801?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/qxZMKr2ads8/el-sentido-de-la-vida-de-antonia-lamala.html" title="'El sentido de la vida' de Antonia Lamala" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>4</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2007/02/el-sentido-de-la-vida-de-antonia-lamala.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0UER3k-eyp7ImA9WBFTEUk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-819304073612871531</id><published>2007-01-30T09:11:00.000+01:00</published><updated>2007-01-30T09:20:06.753+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2007-01-30T09:20:06.753+01:00</app:edited><title>"¡Cortadle la cabeza!" de Luis Bermer</title><content type="html">&lt;div style="text-align: center;"&gt;¡CORTADLE LA CABEZA!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  La plaza era una turba enajenada, sucia y vociferante, un mar embravecido por corrientes de odio. Y en su centro -como una isla de madera- se levantaba el cadalso. La guillotina ya estaba lista para la siguiente ejecución.&lt;br /&gt;-¡CORTADLE LA CABEZA! ¡CORTADLE LA CABEZA! –se escuchaba como un eco que iba y venía, entre otros de inhumana ferocidad.&lt;br /&gt;    La muchedumbre apenas se abría para dar paso al carro tirado por caballos que se adentraba en la plaza. Con las manos atadas a la espalda y recostado en un lateral, el noble mantenía su mirada en la distancia, indiferente a la ventisca de insultos, frutas y huevos podridos que arreciaba sobre él. Los guardianes empujaban con sus lanzas a los exaltados que se acercaban al carro para escupirle en la cara, aunque muchos lo conseguían. Vio en lo alto al verdugo limpiarse las manos con un trapo, como un carnicero. Tenía el honor de ser el último ejecutado en este día de terror. Por el suplicio ya habían pasado sus cortesanos, sus amigos, sus familiares…a lo largo de las horas previas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Le habían obligado a contemplarlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Lentamente, fue conducido por las escaleras hasta la plataforma de la guillotina. Aquello era un lodazal de sangre y el hedor le produjo arcadas que apenas pudo contener. Desvió la vista del montón de cuerpos amontonados a un lado, donde pronto caería el suyo. La sucia hoja de acero le pareció suspendida a increíble altura. Desde la lejanía se le había antojado más baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La negra capucha del verdugo le preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    -¿Últimas palabras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El noble negó con un fugaz movimiento de cabeza; entonces fue cuando el experimentado verdugo le recostó -sin la menor ceremonia- sobre el tablón, para pasar a ajustar las piezas de la máquina que aprisionaron su cuello. Cerró los ojos y el griterío inundó sus oídos, su oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Una atmósfera de silencio expectante crecía acallando toda voz por encima del rumor. Quedaban segundos, lo sabía. Imaginaba al corpulento verdugo dirigiendo sus ojos invisibles a la masa, a un lado y luego hacia el otro, esperando el respeto de la mínima dignidad para el condenado y su muerte. El fin había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Captó el segundo justo. Un crujido en la madera al accionar el mando. Una  vibración grave y…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Un clamor de júbilo reventó la plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La cabeza había caído en el cesto ensangrentado, junto a las demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Hombres, mujeres y niños mostraban su obscena alegría. Había sido un día grande para ellos y, ahora que todo había acabado, se resistían a abandonar el lugar. Durante horas celebraron la muerte y las futuras muertes que estaban por llegar. De repente, entre la algarabía general, se alzó un coro de gritos aterrorizados que, desde la zona más próxima al cadalso, cruzó la plaza como un cuchillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El bullicio cesó, y la atención se dirigió hacia el arco de plebe temblorosa que se iba formando en torno a la guillotina. Por el borde del cesto de cabezas habían surgido tres descomunales patas de tarántula. Otras dos salieron para agarrarse por el otro extremo; la gente retrocedió chillando y la masa se desplazó como un campo de trigo azotado por el viento. Poco a poco, la cabeza sangrienta del noble emergió, erguida sobre aquellas patas que nacían en su cuello seccionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El terror convulsionó a los presentes de mil maneras, iniciando oleadas de pánico. Muchos corrieron desencajados, implorando al dios misericordioso, otros cayeron desmayados para ser pisoteados por los que huían, mientras algunos quedaron paralizados, movidos sólo por los empujones, observando lívidos como la cabeza descendía sobre la plataforma con un balanceo espasmódico en su cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    -Os espero abajo... –dijo entre espumajos sanguinolentos; su voz era un fuelle rasgado-...todos tenéis vuestro sitio abajo...TODOS...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El caos inundó la plaza, un pozo de locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Nadie recogió aquella cabeza de sonrisa grotesca.&lt;br /&gt;    Y sus ocho patas de tarántula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                          Más relatos en:  &lt;a href="http://www1.webng.com/luisbermer/"&gt;www1.webng.com/luisbermer/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                                          Gracias por enviar tu relato Luis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-819304073612871531?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/ziWK3e6ucdk" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/819304073612871531/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=819304073612871531" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/819304073612871531?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/819304073612871531?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/ziWK3e6ucdk/cortadle-la-cabeza-de-luis-bermer.html" title="&quot;¡Cortadle la cabeza!&quot; de Luis Bermer" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2007/01/cortadle-la-cabeza-de-luis-bermer.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0YEQnw5fip7ImA9WBBXEko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-10764577.post-116427510321841799</id><published>2006-11-23T10:38:00.000+01:00</published><updated>2006-11-23T10:45:03.226+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2006-11-23T10:45:03.226+01:00</app:edited><title>'Viaje a la isla de los placeres' de Joja</title><content type="html">'Viaje a la isla de los placeres' de Joja&lt;br /&gt;Después de haber viajado largo tiempo por el Pacífico, Antón (pescador) y su ayudante Alibeo divisaron desde lejos una isla de azúcar, con montañas de compota, rocas de azúcar y caramelo, y arroyos de jarabe, que fluían por la campiña. Los habitantes, que por cierto, eran muy golosos, siempre tenían la costumbre de lamer los caminos y chuparse los dedos, después de haberlos introducido en las corrientes. Había allí bosques de regaliz y árboles de miel. Para suerte de los viajeros, a diez leguas de allí, existía otra isla con minas de jamón, embutidos y guisados. Se hallaban allí ríos con salsa de cebollino. Los muros de las casas eran de pato. Llovía vino tinto cuando el cielo se cargaba, etc. A ésta segunda isla decidieron ir nuestros personajes. Llegando al puerto, encontráronse con mercaderes que vendían apetito, otros, sin embargo, vendían sueños, los sueños hermosos eran los más caros. Antón y Alibeo compraron los sueños más agradables, y cuando, iban a echarse a dormir, apareció un ruido estremecedor, tenían miedo. Los habitantes los calmaron, era la Tierra que se abría, saliendo del interior ríos de hirviente chocolate y licores helados de todas las clases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas al despertarse, se acercó un mercader a Antón y le preguntó de qué quería tener hambre, finalmente compró doce saquitos, que equivalían a doce banquetes. Quedó tan lleno, que no cenó ni desayunó, sólo se alimentó de buenos olores. A la comida, Alibeo le comentó a su patrón (Antón) que le habían ofrecido un viaje, juntos se embarcaron hacia otra villa. Se montaron en una especie de cesta de madera, donde cuatro grandes aves tiraban de ella por medio de cuerdas de seda. Se encaminaron en un viaje por las montañas, hasta llegar a una ciudad hecha completamente de mármol, todos los habitantes vivían en un enorme palacio con gigantescos patios. Allí no había criados ni gente baja; cada cual se servía a sí mismo. Cuando llegaron, dos espíritus recibieron a nuestros personajes e hicieron que al instante de desear algo lo consiguieran. Al caminar por la ciudad se dieron cuenta de que sus habitantes jamás hablaban entre sí, leían en los ojos de los demás lo que pensaban. Los dos marineros fueron invitados  a un gran salón lleno de perfumes, pues para ellos, eran igual que sonidos. Un conjunto de fragancias dulces y fuertes daban lugar a una armonía. En aquel lugar las mujeres gobernaban por encima de los hombres. Éstos son los que hilan, cosen, bordan. Incluso existían escuelas donde se perfeccionaban a las mujeres mejor dispuestas. &lt;br /&gt;Después de tantos festines y fatigas, Antón y Alibeo deciden alejarse de aquellas tierras, llegando a la conclusión de que los placeres de los sentidos quitan la felicidad de los hombres. Y, de retorno a casa encontraron una villa marinera lejana de placeres y manjares; donde sus gentes realizaban duros trabajos en la mar, y tenían unas costumbres puras. A pesar de sus numerosos viajes, en su concejo no habían desaparecido la amabilidad de sus habitantes, sus fiestas tan folclóricas y sus supersticiones. Llegaron a la conclusión de que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Allí donde hay alguien a quien se quiere muchísimo y donde hay alguien que nos quiere de veras, ése es el lugar más bonito del mundo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Relato de Joja 23-11-06&lt;br /&gt;Gracias Joja por enviar tu Relato. ;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10764577-116427510321841799?l=relatoscortosono.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/RelatosCortosoNo/~4/R5m5E45Gpy8" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://relatoscortosono.blogspot.com/feeds/116427510321841799/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10764577&amp;postID=116427510321841799" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/116427510321841799?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/10764577/posts/default/116427510321841799?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/RelatosCortosoNo/~3/R5m5E45Gpy8/viaje-la-isla-de-los-placeres-de-joja.html" title="'Viaje a la isla de los placeres' de Joja" /><author><name>RobFeb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14999843698460826253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="32" height="31" src="http://static.flickr.com/23/90133802_3cdaef8e0b_o.jpg" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://relatoscortosono.blogspot.com/2006/11/viaje-la-isla-de-los-placeres-de-joja.html</feedburner:origLink></entry></feed>

