<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0">
 
 <title>Research Blogging - Chemistry - Spanish</title>
 <subtitle />
 
 <link href="http://www.researchblogging.org" />
 <updated>2012-05-26T04:00:01Z</updated>
 <author>
   <name>Research Blogging</name>
   <email>noreply@researchblogging.org</email>
 </author>
 <id>http://www.researchblogging.org/feeds/chemistry/spanish.xml</id>
 
  <atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/ResearchBloggingChemistrySpanish" /><feedburner:info uri="researchbloggingchemistryspanish" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><entry>
   <title type="html"><![CDATA[SOPAS: CUARTA Y &Uacute;LTIMA ENTREGA]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/QxtwLg_WEqI/" />
   <id>http://www.lamargaritaseagita.com/blog/2012/05/24/sopas-cuarta-y-ultima-entrega/</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[Orges, La margarita se agita]]></name>
	</author>
   <updated>2012-05-24T04:01:31Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">Termina aquí la miniserie de entradas sobre las sopa (las anteriores, aquí: sopa 1, sopa 2 y sopa 3). En esta la cosa se pone difícil, porque se trata de sintetizar los resultados de 4 trabajos. Tres de ellos comparten &amp;#8230; Sigue leyendo &amp;#8594;...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    M Isabel Cambero, Claudia I Pereira-Lima, Juan A Ordoñez, Gonzalo D García de Fernando. (2000) Beef broth flavour: study of flavour development. Journal of the Science of Food and Agriculture, 80(10), 1510-1518. info:/    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/QxtwLg_WEqI" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://www.lamargaritaseagita.com/blog/2012/05/24/sopas-cuarta-y-ultima-entrega/</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[Bacterias aer&oacute;bicas de 86 millones de a&ntilde;os, comedoras de azufre y mas r&aacute;pidas que los neutrinos]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/KIoZHmNBs9I/" />
   <id>http://elmicrobiologo.com/bacterias-aerobicas-de-86-millones-de-anos-comedoras-de-azufre-y-mas-rapidas-que-los-neutrinos/</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[El Microbiologo, El Microbiologo]]></name>
	</author>
   <updated>2012-05-19T13:14:25Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">Un nuevo súper descubrimiento, bacterias aerobias a 30 metros de profundidad en sedimentos de 86 millones de años, respirando cada una la ridícula cantidad de 0.003 femtomoles por día, lo cual es algo extraño, ya que son 3 órdenes de magnitud menos de lo que lo que respiran las bacterias anaerobias, y el hecho de &amp;#8230; Continue reading &amp;#187;...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Roy, H., Kallmeyer, J., Adhikari, R., Pockalny, R., Jorgensen, B., &amp; D'Hondt, S. (2012) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1126/science.1219424" class="blue"&gt;Aerobic Microbial Respiration in 86-Million-Year-Old Deep-Sea Red Clay&lt;/a&gt;. Science, 336(6083), 922-925. DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1126/science.1219424" class="blue"&gt;10.1126/science.1219424&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1126/science.1219424"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1126/science.1219424"&gt;Aerobic Microbial Respiration in 86-Million-Year-Old Deep-Sea Red Clay&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/KIoZHmNBs9I" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://elmicrobiologo.com/bacterias-aerobicas-de-86-millones-de-anos-comedoras-de-azufre-y-mas-rapidas-que-los-neutrinos/</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[ME HUELE AMARILLO]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/HBdgZaXNIcI/" />
   <id>http://www.lamargaritaseagita.com/blog/2012/05/18/me-huele-amarillo/</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[Orges, La margarita se agita]]></name>
	</author>
   <updated>2012-05-18T05:58:17Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">Me atraen las sinestesias. Y no me refiero aquí a la figura retórica (que también me resulta atractiva). Se trata de la interferencia entre las sensaciones percibidas por diferentes sentidos ; es decir, oír colores, ver sonidos, asignar textura a una forma o sabor a &amp;#8230; Sigue leyendo &amp;#8594;...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Maric, Y., &amp; Jacquot, M. (2012) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.foodqual.2012.05.001" class="blue"&gt;Contribution to understanding odour-colour associations&lt;/a&gt;. Food Quality and Preference. DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.foodqual.2012.05.001" class="blue"&gt;10.1016/j.foodqual.2012.05.001&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1016/j.foodqual.2012.05.001"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1016/j.foodqual.2012.05.001"&gt;Contribution to understanding odour-colour associations&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/HBdgZaXNIcI" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://www.lamargaritaseagita.com/blog/2012/05/18/me-huele-amarillo/</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[La estructura del azar y el i-Phone 5]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/OCQAcgnOzMk/la-estructura-del-azar-y-el-i-phone-5.html" />
   <id>http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/g3JZnWb_zvc/la-estructura-del-azar-y-el-i-phone-5.html</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[César, Experientia docet]]></name>
	</author>
   <updated>2012-05-15T07:08:53Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">Esta entrada tiene dos partes

diferenciadas y autocontenidas; si te interesa el aspecto tecnológico

exclusivamente puedes pasar a la segunda (Estructura

a nanoescala de un vidrio metálico) sin necesidad de leer

la primera, de contenido algo más matemático y especulativo.

Proyección ortográfica de un cubo de 5 dimensiones en 2 dimensiones sobrepuesto al patrón de difracción de un cuasicristal icosaédrico

Los servicios de inteligencia sabían

muy bien en la época de la Segunda Guerra Mundial la importancia que

la verdadera aleatoriedad tenía en los códigos que usaban sus

espías para encriptar sus mensajes. Ya habían descubierto durante

la Primera, de la forma más dolorosa, que una persona no puede

escribir números realmente “al azar” y, por ello, en Bletchly

Park, sede de los servicios de contraespionaje británicos, donde

trabajó Alan Turing y se descifró el código de la máquina Enigma,

había grupos de mujeres arrojando dados con los que construían

cuadernos de un solo uso pseudoaleatorios

para que los usasen los espías en el continente.

Construir secuencias aleatorias puede

parecernos intuitivamente fácil, pero no lo es. No se trata de decir

los números (letras o palabras son reducibles a números) que se nos

ocurran y y ya está. Hemos de tener cuidado de que no dejemos,

inconscientemente, una pauta: tendemos a usar determinadas palabras y

estructuras gramaticales, por ejemplo. Pero, paradójicamente,

intentar no dejar una pauta, ¡es una pauta! Estos es sólo la

manifestación del hecho de que el azar, la pura aleatoriedad,

contraintuitivamente, tiene estructura. Veamos un ejemplo.

Intenta escribir una secuencia de números naturales que tú creas

que es aleatoria. Una vez que lo hayas hecho estudiala como si la

hubiese escrito otra persona y busca pautas; las encontrarás

rápidamente. Así, si nos limitamos a los números naturales entre 1

y 15 podríamos haber escrito:

1, 4, 6, 7, 10, 14

que parecen números al azar. Pero a estos números se le puede

encontrar una pauta:

a, a+n13, b, a+n23,

a+n33, 2(b+1)  donde n

= 1, 2, 3, ...

Dicho de otra manera, 1,4,7 y 10 forman una progresión aritmética

en el que la diferencia entre un término y el siguiente es la misma

(3). Sabiendo esto intentemos elegir los números de forma que no

haya ningún tipo de pauta apreciable entre ellos:

1, 2, 4,

Con estos números ya no podemos elegir el 6 por que tendríamos

2, 4, 6, así que

1, 2, 4, 5,

y ahora no podemos elegir ni el 7 ni el 8...

Y esto es limitándonos a las progresiones aritméticas. Hemos

podido ver que escribir una lista de números al azar no es trivial.

De hecho el teorema de Szemerédi

prueba que es imposible. Y rizando el rizo, ni siquiera usando

números primos te libras del problema, como demuestra el teorema de

Green-Tao. 

Cuando consideramos los sólidos el concepto de aleatoriedad se

asocia a los sólidos amorfos, a los llamados vidrios. En estos se

dice que el empaquetamiento de los átomos, la secuencia en la que se

colocan es aleatoria. Esto podríamos llegar a la conclusión de que

no es cierto gracias a Szemerédi, aunque hay cuestiones puramente

químicas que nos hacen intuir que esto no puede ser estrictamente

así.

Por su estructura interna los sólidos podemos clasificarlos en

cristalinos, cuasicristalinos y amorfos. Como las definiciones

estándar de estas estructuras se pueden encontrar fácilmente en la

red, nosotros vamos a ir un pasito más allá y hablaremos de

hiperdimensiones y de los planteamientos sobre aperiodicidad de

Harald Bohr para unificar matemáticamente la visión de las tres.

Así, una estructura cristalina sería el corte de una función

multidimensional periódica por un hiperplano racional, es

decir, la estructura cristalina tridimensional es realmente el corte

por un hiperplano según un plano de la celda hexadimensional.

Análogamente, en un cuasicristal el corte de la función periódica

es irracional (típicamente el número áureo), esto es, el

hiperplano que corta no coincide ni puede hacerse coincidir con un

plano de la celda hexadimensional.

Vemos que, desde este punto de vista, hemos agotado todas las

posibilidades de corte de una celda hexadimensional con los cristales

(números racionales) y los cuasicristales (irracionales). Por tanto,

podemos conjeturar [lo que no he leído en ningun parte y es original

de un servidor] que en un sólido amorfo, de existir hiperestructura,

ésta tendrá una dimensionalidad superior a 6 pero finita. Y es

finita por el teorema de Szemerédi y porque a corto rango existe

orden en todos los sólidos.

Efectivamente, desde el punto de vista del orden tanto cristales

como cuasicristales lo tienen a corto a medio y a largo. Es

característico de los cuasicristales que existan simetrías

icosaédricas, cosa que para los cristales no está permitida, y el

orden a largo no es tan evidente. En los vidrios no existe orden a

largo (en el sentido habitual del término, hay aleatoriedad), pero

sí existe orden a corto porque químicamente los átomos sólo son

estables o metaestables en determinados entornos. Se alcanzará un

estado estable si la mezcla tiene tiempo y energía como para

ordenarse suficientemente, si no, el estado será metaestable. La

cuestión es ¿cómo es la transición del orden a corto al desorden

a largo? ¿habrá fases cristalinas, cuasicristalinas? ¿Qué ocurre

a medio rango?

Un indicio del aspecto que pueden tener

las respuestas a estas cuestiones lo proporciona un grupo de

investigadores encabezados por Jinwoo Hwang, de la Universidad de

Wisconsin en Madison (EE.UU.), con los resultados que han publicado

en Physical Review Letters sobre un vidrio metálico. 

Estructura a nanoescala de un vidrio

metálico.

Zonas de estructura cúbica (centro) e icosaédrica (bordes) en un vidrio metálico

Los vidrios metálicos (VM) tienen características técnicas muy

interesantes: son metales, son fuertes, y resisten muy bien la

corrosión y el desgaste. Pero pueden romperse de pronto. El

conocimiento que se tiene de su estructura es muy limitado como para

poder explicar estas características. El trabajo de Hwang et al.,

del que damos la referencia más abajo, sugiere que estos materiales

contienen más orden de lo que sugiere su nombre.

Los especialistas en materiales sospechan que los VM tienen algún

tipo de es...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Hwang, J., Melgarejo, Z., Kalay, Y., Kalay, I., Kramer, M., Stone, D., &amp; Voyles, P. (2012) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1103/PhysRevLett.108.195505" class="blue"&gt;Nanoscale Structure and Structural Relaxation in Zr_{50}Cu_{45}Al_{5} Bulk Metallic Glass&lt;/a&gt;. Physical Review Letters, 108(19). DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1103/PhysRevLett.108.195505" class="blue"&gt;10.1103/PhysRevLett.108.195505&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1103/PhysRevLett.108.195505"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1103/PhysRevLett.108.195505"&gt;Nanoscale Structure and Structural Relaxation in Zr_{50}Cu_{45}Al_{5} Bulk Metallic Glass&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/OCQAcgnOzMk" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/g3JZnWb_zvc/la-estructura-del-azar-y-el-i-phone-5.html</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[Epigen&eacute;tica y c&aacute;ncer]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/4F9v63QsiwU/epigenetica-y-cancer.html" />
   <id>http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/IyQ06eZWhmY/epigenetica-y-cancer.html</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[César, Experientia docet]]></name>
	</author>
   <updated>2012-04-23T05:26:03Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">Chomatin Research de Michael Garfield

En última instancia todos los tipos de cáncer tienen un origen

genético. En algunos casos se trata de una predisposición genética

que se pasa de padres a hijos. En otros es el resultado de la

exposición a un agente externo como el humo del tabaco (no hace

falta ser fumador, respirarlo pasivamente tiene el mismo efecto) o la

radiactividad. Y, a veces, es una lotería: un trozo de ADN que se

copia mal durante la mitosis celular.

El que todos los cánceres tienen una base genética se sabe desde

los años ochenta, sin embargo traducir este conocimiento en medicina

es extremadamente difícil. De momento nadie sabe cómo reparar el

ADN directamente. Lo que se trata más bien es de descubrir cuáles

son las consecuencias bioquímicas del daño genético y buscar una

forma de lidiar con éstas. Y a esto se dedican los investigadores

para cada tipo de cáncer específico, salvo que aparezca otro gran

descubrimiento que indique que existe alguna pauta común más allá

de que todos comparten unos genes rotos. Y parece (subrayamos parece)

que esa pauta está emergiendo.

Esa pauta sería que muchos de los genes cuya rotura desemboca en

cáncer están implicados en un tipo de regulación genética llamada

epigenética. La epigenética consiste en la regulación de la

expresión de los genes, una especie de interruptor de

encendido-apagado, mediante la adición de grupos metilo o acetilo

bien al ADN propiamente dicho, bien a las proteínas que dan soporte

al ADN en los cromosomas. La naturaleza de estas reacciones implica

que en los procesos epigenéticos se puede intervenir químicamente

de una forma que no es posible en las mutaciones genéticas. En otras

palabras, se pueden tratar con fármacos.&amp;nbsp;

El pasado 1 de abril tuvo

lugar un interesante simposio de la Asociación Estadounidense para

la Investigación del Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés) en el

que se trató precisamente de la cromatina y el epigenoma como dianas

terapéuticas.

Dashyant Dhanak, de GlaxoSmithKline, presentó el trabajo

de su grupo de investigación sobre el desarrollo de una sustancia

que inhiba la actividad de un enzima llamado EZH2. Este enzima se une

a los grupos metilo de las proteínas llamadas histonas

que son parte del envoltorio cromosómico. Muchos linfomas (cánceres

del sistema inmune) tienen como causa mutaciones que hacen que EZH2

se vuelva hiperactiva. Esta hiperactividad metila las histonas más

de lo que debieran y, por tanto, silencia los genes a los que

envuelven, incluidos los llamados genes supresores de tumores cuya

misión es parar el crecimiento celular incontrolado que causa el

cáncer.

Cuando el grupo de Dhanak trató células de linfoma con un

inhibidor llamado GSK2816126 encontró que la sobremetilación de las

histonas disminuía drásticamente. Y cuando trataron tanto cultivos

de células como animales de laboratorio con GSK2816126 hallaron que

reducía la proliferación de células tumorales a la vez que, y esto

es crítico, no tenía efecto aparente en las células normales

vecinas. 

James Bradner, del Instituto del Cáncer Dana-Farber (EE.UU.),

describió

una segunda aproximación epigenética al tratamiento del cáncer. Su

grupo ha podido demostrar que una sustancia conocida como JQ1, que

inhibe un regulador epigenético llamado BRD4, bloquea la actividad

de un gen conocido como Myc. Myc codifica una proteína que es un

factor de transcripción, esto es, otro componente del sistema de

regulación del ADN. Este factor de transcripción en concreto

participa en la expresión de alrededor del 15% de los genes humanos.

No es de extrañar entonces que cuando no funcione bien se convierta

en una de las causas más comunes de cáncer.

Ha habido muchos intentos de bloquear directamente la actividad de

Myc, ninguno con éxito. El equipo de Bradner ha empleado una

estrategia indirecta: bloquear un colaborador necesario, el BRD4. La

comprobación se realizó con ratones que sufrían mieloma causado

por la disfunción del Myc y que fueron tratados por JQ1. Y funcionó:

JQ1 silenciaba los genes activados por Myc y ralentizaba la

proliferación de las células del mieloma.

Si bien ni GSK2816126 ni JQ1 están listos para ser probados en

humanos, ya existen otros fármacos epigenéticos en el mercado. Loa

agentes demetilantes del ADN, en forma de azacitidina

&amp;nbsp;y decitabina, se usan para tratar los síndromes mielodisplásicos, los

precursores de la leucemia mieloide. También se comercializan inhibidores de la histona deacetilasa

para tratar una enfermedad poco frecuente llamada linfoma de células

T cutáneo.

Recientemente un grupo de investigadores encabezado por Rosalyn

Juergens, de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.), ha demostrado que

una combinación de entinostat, un inhibidor de la histona

deacetilasa, y azacitidina ralentizaba el crecimiento del tumores en

algunas personas con cáncer de pulmón avanzado. Este resultado es

importante por dos razones. En primer lugar, es la primera vez que se

emplean fármacos epigenéticos contra un tumor sólido (masa anormal

de tejido sin quistes ni zonas líquidas), en vez de contra leucemias

o linfomas; los tumores sólidos son más difíciles de tratar porque

el principio activo tiene que penetrarlos. 

Y en segundo, algunos de los participantes en el estudio de

Juergens et al. que no respondieron significativamente a la

prueba en sí después presentaron una reacción muy buena e

inesperada a la quimioterapia estandarizada a la que fueron sometidos

posteriormente. También es cierto que las muestras son muy pequeñas,

y que este estudio es más indiciario que concluyente, como para

poder lanzar las campanas al vuelo. Sin embargo, los autores

especulan con la idea de que los fármacos epigenéticos alteraron

las células tumorales de alguna forma que duró los suficiente como

para que fuesen más sensibles a la quimioterapia estándar.

Y esto es bastante posible. A diferencia de otras formas de

regulación genética (como la que controlan los factores de

transcripción, por ejemplo) los cambios epigenéticos pasan a las

células hijas y nietas durante la división celular hasta que se

borran activamente. Una vez borrados no vuelven a aparecer. Podría

ocurrir entonces que las terapias epigenéticas pudieran realizar

cambios que pararían el crecimiento del cáncer sin tener que matar

sus células.

Este podría ser el caso de GSK2816126. Si fuese así, estaríamos

realmente ante una revolución conceptual, y la epigenética se

pondría a la par que la genética en el análisis y el tratamiento

del cáncer.

Referencia:...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Juergens, R., Wrangle, J., Vendetti, F., Murphy, S., Zhao, M., Coleman, B., Sebree, R., Rodgers, K., Hooker, C., Franco, N.... (2011) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1158/2159-8290.CD-11-0214" class="blue"&gt;Combination Epigenetic Therapy Has Efficacy in Patients with Refractory Advanced Non-Small Cell Lung Cancer&lt;/a&gt;. Cancer Discovery, 1(7), 598-607. DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1158/2159-8290.CD-11-0214" class="blue"&gt;10.1158/2159-8290.CD-11-0214&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1158/2159-8290.CD-11-0214"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1158/2159-8290.CD-11-0214"&gt;Combination Epigenetic Therapy Has Efficacy in Patients with Refractory Advanced Non-Small Cell Lung Cancer&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/4F9v63QsiwU" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/IyQ06eZWhmY/epigenetica-y-cancer.html</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[Una estructura tipo grafeno para el hidr&oacute;geno s&oacute;lido.]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/JaiknvmLOy0/una-estructura-tipo-grafeno-para-el.html" />
   <id>http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/6TYNNk_5R20/una-estructura-tipo-grafeno-para-el.html</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[César, Experientia docet]]></name>
	</author>
   <updated>2012-04-10T05:36:29Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">Diagrama de fases del hidrógeno

Estamos tan acostumbrados a ver la posición del hidrógeno en la

tabla periódica en lo más alto de la columna de metales alcalinos

que no nos paramos a pensar en lo que esto significa: ni más ni

menos que debería ser, en determinadas condiciones, un metal. El

hidrógeno metálico consistiría en protones muy próximos entre sí

(por debajo de la distancia de Bohr) con los electrones compartidos

entre todos; si los protones forman una red cristalina hablamos de

hidrógeno metálico sólido y si no existe esta red, de líquido.

Este estado sólo se alcanzaría a muy altas presiones y se cree que

podría existir en el interior de Júpiter, Saturno y algunos

planetas extrasolares recientemente descubiertos.

La búsqueda del hidrógeno metálico comenzó en el siglo XIX. En

1935 los físicos Eugene Wigner y Hillard Huntington predijeron que

el hidrógeno debería convertirse en un sólido metálico a altas

presiones, aproximadamente de 25 GPa (gigapascales), pero

experimentos posteriores no encontraron trazas de una transición

metálica. Experimentos más recientes han empleado presiones mucho

mayores. Destaca el experimento que en 2011 realizaron Mijail Eremets

e Ivan Troyan del Instituto Max Planck (Alemania) y en el que los

autores afirmaron haber encontrado la presencia del hidrógeno

metálico a 260 GPa; estos resultados, sin embargo, no han sido

confirmados y han sido recibidos, en general, con escepticismo.

El reto de conseguir hidrógeno metálico no sólo tiene interés

desde el punto de vista puramente científico, también desde el

técnico ya que sus aplicaciones potenciales son muy interesantes.

Por ejemplo, se cree que el conocimiento de la estructura y

características de este material podría ayudar a conseguir

superconductores a temperatura ambiente o, dicho más

propagandísticamente, la transmisión de energía eléctrica sin

pérdidas.

En este camino hacia el hidrógeno metálico el grupo de

investigadores encabezado por Ross Howie, de la Universidad de

Edimburgo (Reino Unido), ha descubierto una nueva fase de hidrógeno

sólido. Publican sus resultados en Physical Review Letters.

Se conocen tres fases sólidas del hidrógeno que pueden crearse

superenfriando el gas:

la fase I es una estructura de alto empaquetamiento de

 moléculas de hidrógeno que conservan la capacidad de rotar

 libremente

la fase II es similar a la I pero con menor libertad de

 rotación, lo que describiríamos como ordenación de la orientación

la fase III se caracteriza por un debilitamiento de los

 enlaces H-H por lo que puede considerarse parcialmente atómica, es

 decir, no completamente molecular.

El punto crítico en el que estas tres fases se intersectan está

muy bien definido pero nadie sabe con seguridad qué ocurre más allá

de la fase III, a presiones más altas. Esta zona es la que han

explorado Howie et al.

Los investigadores sometieron muestras de hidrógeno y deuterio a

presiones de hasta 315 GPa en un yunque de diamante a una temperatura

de 300K. Empleando espectroscopia Raman midieron las variaciones en la frecuencia

del vibrón (vibración intramolecular), esto es, determinaron la

fortaleza de los enlaces H-H y, por tanto, hasta qué punto el

hidrógeno seguía siendo molecular. A 220 GPa detectaron que la

frecuencia del vibrón principal disminuía rápidamente a la vez que

aparecía un segundo vibrón que mantenía la frecuencia original.

¿Cómo interpretar estos resultados? Para eso están los teóricos.

Los investigadores encontraron en la teoría de las fases sólidas

del hidrógeno de Chris Pickard y Richard Needs publicada en  2007

una predicción que encajaba bastante bien con los datos

experimentales: capas de hidrógeno formando anillos irregulares con

la estructura del grafeno, lo que explicaría la baja frecuencia del

vibrón principal, salpicadas con moléculas de hidrógeno diatómico sin

enlazar, que corresponderían a la frecuencia original del vibrón

secundario. Según la teoría, a más altas presiones los anillos se

harían simétricos y adquirirían un comportamiento semimetálico.

Estructura propuesta para la fase IV del hidrógeno sólido

Para producir estos resultados los científicos desarrollaron

métodos para impedir la difusión del hidrógeno en los yunques de

diamante realmente novedosos y que serán de gran utilidad en

posteriores investigaciones.

Esta entrada es una participación de Experientia docet en la XIV Edición del Carnaval de Química que organiza Educación química.

Referencia:

Ross T. Howie, Christophe L. Guillaume, Thomas Scheler, Alexander F. Goncharov, &amp;amp; Eugene Gregoryanz (2012). Mixed Molecular and Atomic Phase of Dense Hydrogen Physical Review Letters, 108 (12)...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Ross T. Howie, Christophe L. Guillaume, Thomas Scheler, Alexander F. Goncharov, &amp; Eugene Gregoryanz. (2012) Mixed Molecular and Atomic Phase of Dense Hydrogen. Physical Review Letters, 108(12). info:/    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/JaiknvmLOy0" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://feedproxy.google.com/~r/ExperientiaDocet/~3/6TYNNk_5R20/una-estructura-tipo-grafeno-para-el.html</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[La paradoja del huevo y la gallina evolutivo]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/jxt8XwPeO94/la-paradoja-del-huevo-o-la-gallina.html" />
   <id>http://feedproxy.google.com/~r/feedburner/MEZl/~3/H9Qxvd8fEqQ/la-paradoja-del-huevo-o-la-gallina.html</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[David Castro, BioUnalm]]></name>
	</author>
   <updated>2012-04-04T23:17:02Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">[Artículo publicado originalmente el 23 de Abril del 2010]

¿Quién fue primero, el huevo o la gallina? Una pregunta que ha hecho pensar a muchos, pero no desde el punto de vista literal o filosófico, sino genético y evolutivo. O como diría Richard Dawkins: 'la gallina no es más un invento del huevo para producir más huevos'. 

En lo que concierne al origen de la vida, siempre nos hemos preguntado que se formó primero: la maquinaria capaz de replicar el material genético o el material genético capaz de codificar (crear) esa maquinaria. La respuesta fueron las ribozimas, pequeñas secuencias de ARN con la capacidad de auto-replicarse.

Vamos por partes. Todos los organismos vivos almacenamos nuestro “manual de construcción y funcionamiento” en secuencias de nucleótidos (ADN), y a toda esta información le llamamos genoma, el cual debe es replicado de manera precisa a través una enzima conocida como la ADN polimerasa. La copia de cada nucleótido siempre presenta una oportunidad de error —poner un nucleótido por otro— conocido como tasa de mutación por nucleótido (μ). 

Por ejemplo, digamos que tenemos una pequeña secuencia de ADN de 100 nucleótidos de longitud y una μ del 2%. Entonces, después de replicar nuestra secuencia modelo tendremos dos secuencias: i) una normal (la que sirvió de molde) y ii) la replicada, que presentará dos nucleótidos mutados (diferentes al original). Tal vez dos mutaciones puntuales parezcan poco, pero la información que se transmitirá será errada, y tal vez genere descendientes que no podrán sobrevivir, perdiéndose por completo dicha información. 

De este ejemplo podemos concluir con dos cosas: cuanto más larga es la secuencia o cuando mayor sea la tasa de mutación, más nucleótidos mutados se irán acumulando. Entonces, el tamaño de una secuencia será inversamente proporcional a su tasa de mutación (μ). Si está entendido esto, pasamos al siguiente punto.

En las células modernas, la que todos los organismos tenemos actualmente, existe una maquinaria que repara los nucleótidos mal ubicados (mutados), reduciendo considerablemente esta tasa de mutación a valores que varían entre 10-6 (0,000001) y 10-10 (0,0000000001), lo que permitiría —basándonos en la premisa anterior— a tener secuencias más largas. Sin embargo, los virus existen cerca del límite, ya que tienen secuencias relativamente largas con respecto a su tasa de mutación, la cual es bastante alta.

Pero, en el momento en que se empezó a originar la vida, a través de las primeras secuencias informativas, no habían maquinarias encargadas de replicar y corregir los errores. Además, estudios previos determinaron que la tasa de mutación en una replicación no enzimática —como la que hacen las ribozimas— es cercana al 20%, la cual es bastante alta,&amp;nbsp; y aplicando la relación entre tamaño de secuencias y tasa de mutación, el genoma solo consistiría de cinco nucleótidos. Sin embargo, para formar una ribozima se necesita de al menos una secuencia de 30 nucleótidos de largo. Esta discrepancia genera la paradoja de la aparición de secuencias funcionales: una secuencia funcional será tan larga que acumulará tantas mutaciones, que al final de unos cuantos ciclos de replicación, las secuencias resultantes serán tan diferentes a la original que la secuencia funcional se habrá perdido por completo.

Hubo algunas aproximaciones que intentaron dar salvedad a esto. Por ejemplo, un análisis encontró que una ribozima podía mutar el 25% de sus nucleótidos y aún así no perder su capacidad autoreplicativa. Entonces, el tamaño físico de su genoma excede en un 25% la longitud de su secuencia informativa. De aquí surge un término conocido como umbral de error, que permitiría la emergencia de secuencias tan largas como sean posibles para seguir siendo funcionales. Pero, también vimos que a mayor longitud, más mutaciones se acumularán… Otra paradoja!

Todo esto vamos a explicarlo, de manera más sencilla, con las ecuaciones del modelo de Eigen (1971):

&amp;nbsp;X, es la longitud de la secuencia molde; r, es la aptitud genética (fitness) que debe ser &amp;gt;1; y q, es la probabilidad de replicar X sin ningún error, siendo q=(1-μ)L. De esta manera, si la tasa de mutación es más grande, la probabilidad de replicar sin errores (q) será menor, y si la longitud del genoma es mas grande (L), que también será más chiquito.

a. En la primera ecuación vemos como sería en condiciones óptimas. La secuencia X, con un q de 1 (100% de probabilidad de replicar sin errores) y con un buen fitness, generará más secuencias X idénticas, así que la información se perpetuará.

b. Pero, si la tasa de mutación es mayor veremos que se obtendrán secuencias idénticas (X) y secuencias mutantes (Y), si mayor es la tasa de mutación o más larga la secuencia, Y será mayor (Ecuación 2). Además, Y también se replicará (sin importar su tamaño o tasa de mutación, de todas maneras saldrá mutada, por eso ponemos un valor de 1). Esto provocará que el número de mutantes aumente más rápido que el número de secuencias originales. Las secuencias mutantes consumirán todos los recursos y en una población finita, la secuencia original (X) eventualmente desaparecerá.

La única salvedad es&amp;nbsp;reducir la velocidad en que se producen las secuencias mutantes, de esta manera evitamos que éstas se acumulen y consuman todos los recursos, permitiendo que las secuencias informativas emerjan y persistan a través del tiempo hasta llegar a evolucionar. No estamos tocando ni la tasa de mutación ni el tamaño del genoma, vamos a enfocarnos en la velocidad en que las secuencias mutantes se generan.

Entonces un grupo de investigadores liderados por el Dr. Sudha Rajamani&amp;nbsp;de la Universidad de Harvard demostraron que la replicación de secuencias correctas se da más rápido que la generación de secuencias mutantes usando sistemas de replicación no enzimáticos, bajo las condiciones que se presumen que hubo al originarse la vida. Sin dudas, un hallazgo importante para entender un poco más sobre el posible origen de la vida.

Para hacerlo comprensible para todos —sin entrar a complicadas metodologías— lo que hicieron estos investigadores fue diseñar cuatro secuencias iniciadoras de la replicación (primers), cuatro moldes de ADN para hacer pruebas de incorporación de nucleótidos incorrectos “misincorporation” (para ver como afecta la velocidad de replicación de una secuencia que ha incorporado un nucleótido por otro), y cuatro moldes de ADN para las pruebas de extensión después de un mal emparejamiento “mismatch” (para ver la velocidad de replicación de una secuencia que se ha unido a un primer con un nucleótido incorrecto), recordemos que A se empareja con T, y G con C:

Ej:

Primer: 5’ GG GAT TAA TAC GAC TCA CTG-

misincorporation: 5’ AGT GAT CTA CAG TGA GTC GTA TTA ATC CC

mismatch: 5’&amp;nbsp; AGT GAT CTA TAG TGA GTC GTA TTA ATC CC

Emparejando el primer con cada secuencia molde:

5’ AGT GAT CTA CAG TGA GTC GTA TTA ATC CC

&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; GTC ACT CAG CAT AAT TAG GG 5’&amp;nbsp;&amp;nbsp; 

5’&amp;nbsp; AGT GAT CTA TAG TGA GTC GTA TTA ATC CC

&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;n...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Rajamani, S., Ichida, J., Antal, T., Treco, D., Leu, K., Nowak, M., Szostak, J., &amp; Chen, I. (2010) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1021/ja100780p" class="blue"&gt;Effect of Stalling after Mismatches on the Error Catastrophe in Nonenzymatic Nucleic Acid Replication&lt;/a&gt;. Journal of the American Chemical Society, 132(16), 5880-5885. DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1021/ja100780p" class="blue"&gt;10.1021/ja100780p&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1021/ja100780p"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1021/ja100780p"&gt;Effect of Stalling after Mismatches on the Error Catastrophe in Nonenzymatic Nucleic Acid Replication&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/jxt8XwPeO94" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://feedproxy.google.com/~r/feedburner/MEZl/~3/H9Qxvd8fEqQ/la-paradoja-del-huevo-o-la-gallina.html</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[Microorganismos que s&iacute; querr&iacute;amos encontrar en nuestros cultivos]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/8VFfxzJKouM/" />
   <id>http://amazings.es/2012/03/14/microorganismos-que-si-querriamos-encontrar-en-nuestros-cultivos/</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[Amazings, Amazings.es]]></name>
	</author>
   <updated>2012-03-14T04:30:10Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">El término &amp;#8220;metagenómica&amp;#8221; fue utilizado por Jo Handelsman, Clardy Jon, Robert M. y Goodman, apareciendo por primera vez en 1998. La palabra hace referencia al estudio de una multitud de genomas que provienen de distintos organismos procedentes de un mismo entorno. Estos genomas se estudian como si se tratase de un solo organismo. Otros investigadores [...]

	Entradas relacionadas

	

			

			Bacterias que resucitan hojas

			 Por Amazings | 26/07/2010 @ 20:51 | Enlace Recomendado | 2 Comentarios

		

			

			Salvar la vida con un trasplante de bacterias

			 Por aberron | 13/07/2010 @ 22:27 | Biología | 15 Comentarios

		

			

			Bacterias sobreviven año y medio en el espacio

			 Por maikelnai | 24/08/2010 @ 19:24 | Biología | 3 Comentarios...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Sessitsch A, Hardoim P, Döring J, Weilharter A, Krause A, Woyke T, Mitter B, Hauberg-Lotte L, Friedrich F, Rahalkar M.... (2012) &lt;a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21970692" class="blue"&gt;Functional characteristics of an endophyte community colonizing rice roots as revealed by metagenomic analysis.&lt;/a&gt; Molecular plant-microbe interactions : MPMI, 25(1), 28-36. PMID:&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21970692" class="blue"&gt;21970692&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?pmid=21970692"&gt;&lt;/script&gt; &lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/paper/21970692"&gt;Functional characteristics of an endophyte community colonizing rice roots as revealed by metagenomic analysis.&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/8VFfxzJKouM" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://amazings.es/2012/03/14/microorganismos-que-si-querriamos-encontrar-en-nuestros-cultivos/</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[&iquest;Es la inyecci&oacute;n letal inhumana?]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/91VuOzcl8ek/" />
   <id>http://quimicosonador.wordpress.com/2012/02/29/es-la-inyeccion-letal-inhumana/</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[yerga, Curiosidades de un químico soñador]]></name>
	</author>
   <updated>2012-02-29T16:55:57Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">Sí. La Química se encuentra en cualquier cosa que nos rodea, su utilización en la gran mayoría de las veces hace avanzar a la sociedad, pero otras veces nos hace retroceder a nuestros instintos más básicos, como es su empleo para ejecutar personas mediante la pena de muerte. La pena capital se sigue aplicando en [...]...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    Zimmers TA, Sheldon J, Lubarsky DA, López-Muñoz F, Waterman L, Weisman R, &amp; Koniaris LG. (2007) &lt;a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17455994" class="blue"&gt;Lethal injection for execution: chemical asphyxiation?&lt;/a&gt;. PLoS medicine, 4(4). PMID:&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17455994" class="blue"&gt;17455994&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?pmid=17455994"&gt;&lt;/script&gt; &lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/paper/17455994"&gt;Lethal injection for execution: chemical asphyxiation?&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/91VuOzcl8ek" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://quimicosonador.wordpress.com/2012/02/29/es-la-inyeccion-letal-inhumana/</feedburner:origLink></entry>
  <entry>
   <title type="html"><![CDATA[&iquest;Melatonina como soluci&oacute;n al insomnio?]]></title>
   <link href="http://feedproxy.google.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~3/9JVN6pDqtDQ/" />
   <id>http://quimicosonador.wordpress.com/2012/02/26/melatonina-como-solucion-al-insomnio/</id>
      <category term="Chemistry" />
      <author>
	  <name><![CDATA[yerga, Curiosidades de un químico soñador]]></name>
	</author>
   <updated>2012-02-25T19:01:31Z</updated>
   <!-- 2003-12-13T18:30:02Z -->
   <summary type="html">El siguiente es un artículo un tanto subjetivo ya que hace tres meses que comencé a tomar melatonina antes de dormir. Hacía años que, por lo general, sólo conseguía conciliar el sueño después de estar en la cama durante mucho tiempo (normalmente, entre 1-2 horas, pero algunas veces más). Esto causaba que durmiera muy pocas [...]...&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;div style="background-color: #eee; padding: 6px; font-size: 11px;"&gt;

	    &lt;p&gt;
    PANDIPERUMAL, S., TRAKHT, I., SRINIVASAN, V., SPENCE, D., MAESTRONI, G., ZISAPEL, N., &amp; CARDINALI, D. (2008) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.pneurobio.2008.04.001" class="blue"&gt;Physiological effects of melatonin: Role of melatonin receptors and signal transduction pathways&lt;/a&gt;. Progress in Neurobiology, 85(3), 335-353. DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.pneurobio.2008.04.001" class="blue"&gt;10.1016/j.pneurobio.2008.04.001&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1016/j.pneurobio.2008.04.001"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1016/j.pneurobio.2008.04.001"&gt;Physiological effects of melatonin: Role of melatonin receptors and signal transduction pathways&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;

	    &lt;p&gt;
    TUREK, F., &amp; GILLETTE, M. (2004) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.sleep.2004.07.009" class="blue"&gt;Melatonin, sleep, and circadian rhythms: rationale for development of specific melatonin agonists&lt;/a&gt;. Sleep Medicine, 5(6), 523-532. DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.sleep.2004.07.009" class="blue"&gt;10.1016/j.sleep.2004.07.009&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1016/j.sleep.2004.07.009"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1016/j.sleep.2004.07.009"&gt;Melatonin, sleep, and circadian rhythms: rationale for development of specific melatonin agonists&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;

	    &lt;p&gt;
    Garfinkel, D., Laudon, M., Nof, D., &amp; Zisapel, N. (1995) &lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(95)91382-3" class="blue"&gt;Improvement of sleep quality in elderly people by controlled-release melatonin&lt;/a&gt;. The Lancet, 346(8974), 541-544. DOI:&amp;nbsp;&lt;a href="http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(95)91382-3" class="blue"&gt;10.1016/S0140-6736(95)91382-3&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;script src="http://pubget.com/widgetizer/link_js?doi=10.1016/S0140-6736(95)91382-3"&gt;&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;&lt;a href="http://pubget.com/doi/10.1016/S0140-6736(95)91382-3"&gt;Improvement of sleep quality in elderly people by controlled-release melatonin&lt;/a&gt;&lt;/noscript&gt;    &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/ResearchBloggingChemistrySpanish/~4/9JVN6pDqtDQ" height="1" width="1"/&gt;</summary>
 <feedburner:origLink>http://quimicosonador.wordpress.com/2012/02/26/melatonina-como-solucion-al-insomnio/</feedburner:origLink></entry>
  
</feed>

