<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="no"?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0"><channel><title>Sesión discontinua</title><description>La crítica de cine, en su sitio.</description><managingEditor>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</managingEditor><pubDate>Wed, 25 Mar 2026 03:02:02 +0100</pubDate><generator>Blogger http://www.blogger.com</generator><openSearch:totalResults xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">627</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/">25</openSearch:itemsPerPage><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/</link><language>en-us</language><itunes:explicit>no</itunes:explicit><itunes:subtitle>La crítica de cine, en su sitio.</itunes:subtitle><itunes:owner><itunes:email>noreply@blogger.com</itunes:email></itunes:owner><item><title>Tratado sobre la resistencia y la desmemoria voluntaria (El agente secreto)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2026/03/tratado-sobre-la-resistencia-y-la.html</link><category>cine brasileño</category><category>cine histórico</category><category>cine político</category><category>narración cinematográfica</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 7 Mar 2026 11:17:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-6113409019488650</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiOj9dawJmdTQrthYK181Nf6kGjMh69Q5PISKr0F3-IpZLzmEG1d7wH4l40mQXRpZILwE4ZwF8QRDG5wC6PKi_zJZUFcqB7KVkGtqKX-XSGppBndsezVkIX3D2RSx9pfXWPfr5E-dAJqFmgxi0o6UB9mP7-C1XKQ5UH20Ec2vtcczpnO2TK8wh0aQ/s781/elagentesecreto.png" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="781" data-original-width="521" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiOj9dawJmdTQrthYK181Nf6kGjMh69Q5PISKr0F3-IpZLzmEG1d7wH4l40mQXRpZILwE4ZwF8QRDG5wC6PKi_zJZUFcqB7KVkGtqKX-XSGppBndsezVkIX3D2RSx9pfXWPfr5E-dAJqFmgxi0o6UB9mP7-C1XKQ5UH20Ec2vtcczpnO2TK8wh0aQ/s320/elagentesecreto.png" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando aún no se han apagado los rescoldos de &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/08/cronica-conmovedora-y-valiente-aun.html"&gt;Aún estoy aquí&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2024) del veterano Walter Salles, &lt;b&gt;el cine brasileño vuelve a a la carga con un nuevo filme ambientado en uno de los períodos más tristes y convulsos de su historia&lt;/b&gt;; aunque esta vez --sin duda por la pertenencia de su director, Kleber Mendonça, a una generación más joven-- &lt;b&gt;la crónica tiene más de recuerdo y de recreación que de crítica y de reivindicación&lt;/b&gt;. Salles le habla a la misma generación que le tocó combatir y superar el dolor que aquellos tiempos, mientras que Mendonça lo hace a la juventud brasileña, que seguramente considera aquellos sucesos como algo superado, sin consecuencias en su presente y, sobre todo, ajeno a su realidad (más o menos como a los jóvenes españoles la dictadura franquista). &lt;b&gt;Una diferencia que también se nota en el punto de vista, el formato y los recursos escogidos para contar la historia&lt;/b&gt;. Hay un salto narrativo y artístico en la manera tan diferente de abordar el tema de la violencia y la represión políticas: la injusticia, el sufrimiento, la explicación de los motivos ideológicos o la recreación de hechos históricos no ocupan el primer plano, sino el día a día de la supervivencia, los momentos duros y los ridículos, la solidaridad... Los aspectos políticos, los hitos de la lucha, las motivaciones individuales, quedan completamente fuera de plano, apenas mencionados al vuelo en algún diálogo. Sin duda &lt;i&gt;El agente secreto&lt;/i&gt; (2025) es la película de alguien que escuchó a sus mayores hablar sobre unos tiempos que nunca acabaron de ser testimoniados y analizados en su totalidad (su director tenía nueve años en la época en la que transcurre el filme). El caldo de cultivo ideal para mitificar, distorsionar y, por supuesto, ficcionar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;El agente secreto&lt;/i&gt; incorpora una visión consciente y no del todo lúcida a los sucesos que recrea&lt;/b&gt;, empezando por la leyenda urbana de la pierna peluda que atacaba a noctámbulos, prostitutas y gais por la zona de Recife. Una noticia tan falsa como chusca que se convirtió en una metonimia real de la represión: para la gente, hablar de la pierna peluda era un rodeo que permitía visibilizar (al menos eso) a los colectivos perseguidos por el régimen de Ernesto Geisel. Con la excusa de echar más leña al fuego en una historia que nadie tomaba en serio, colando en el texto palabras prohibidas como gay o prostituta; y eso era suficiente para que todo el mundo recordara que había una persecución contra ellos. Todo el mundo sabía, sin necesidad de explicitarlo, qué significaba la pierna peluda. Mendonça lo incluye en su película de una forma muy cinematográfica, manteniendo el tono surreal y humorístico de la anécdota, como una subtrama de serie B que sirve de contrapunto a la principal. Los jóvenes se divierten y conectan enseguida con ese tono paródico tan de ahora, mientras que los más veteranos valoran la forma tan original de revisarla sin sacrificar su verdadera significación política.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/xHRDGI_SwjI?si=k13RbPAlF2BWBR6f" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Con una escena inicial que encandila, engancha y marca el tono de la narración&lt;/b&gt;, no necesita enfatizar dramáticamente los diálogos o los momentos clave (que es como se hace ahora, rozando casi siempre la obviedad). Basta con unas interpretaciones contenidas que expresan lo suficiente, con verismo y sin paternalismo maniqueo. &lt;b&gt;El desarrollo posterior no se sale de este esquema, aunque sea a costa de sacrificar perspectiva o información mínimamente necesaria para que las audiencias no se pierdan y/o desentiendan&lt;/b&gt;. La inmersión en la vida de Armando/Marcelo se hace sin rótulos introductorios ni una narración en &lt;i&gt;off&lt;/i&gt; que haga el comentario de las escenas a la vez que las explica (otra de las señas de identidad del estilo cinematográfico de estos tiempos, junto con la parodia). &lt;b&gt;A medida que transcurren los minutos, comprendemos de qué va la cosa, y que es parte del atractivo del filme: no todo se tiene que dar mascado ni en el contexto exacto que propone la historia&lt;/b&gt;. Y finalmente el epílogo en la época actual, que se abre paso muy lentamente en medio de las escenas principales, sin desvelar su propósito, hasta que ocupa el primer plano en los últimos minutos para presentar un balance desde un presente desmemoriado por conveniencia, casi por un convencimiento íntimo de que nos va en ello la supervivencia, una especie de desacuerdo íntimo y nunca verbalizado de que no compartimos algunas decisiones y actitudes de nuestros antepasados. &lt;b&gt;Mendonça no aprovecha esa casi obligación de revelación, recapitulación y/o confesión final para proponer una explicación, ni siquiera un posicionamiento&lt;/b&gt;. Que cada cual extraiga los suyos.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;El agente secreto&lt;/i&gt; despista por su título y por un guión que se ciñe a ciertas convenciones del &lt;i&gt;thriller&lt;/i&gt;, concretamente tres: violencia contenida, saltos en el tiempo y suspense&lt;/b&gt;. El resto consiste en una crónica contada con mucho aplomo y una notable aceleración expositiva --excesiva a veces--, sin permitir que la crudeza se transforme en sentimentalismo a granel. &lt;b&gt;Un filme que profundiza en esta edad de plata del cine político, hecho a partes iguales de reinterpretación del pasado y de reconstrucción estética&lt;/b&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiOj9dawJmdTQrthYK181Nf6kGjMh69Q5PISKr0F3-IpZLzmEG1d7wH4l40mQXRpZILwE4ZwF8QRDG5wC6PKi_zJZUFcqB7KVkGtqKX-XSGppBndsezVkIX3D2RSx9pfXWPfr5E-dAJqFmgxi0o6UB9mP7-C1XKQ5UH20Ec2vtcczpnO2TK8wh0aQ/s72-c/elagentesecreto.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3874374 2.1686496</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077203563821158 -32.9876004 69.697671236178849 37.3248996</georss:box></item><item><title>Que toda la vida es Verdi, y los Verdi, cines son... (La vida és Verdi)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2026/02/que-toda-la-vida-es-verdi-y-los-verdi.html</link><category>autobombo</category><category>cine catalán</category><category>cine español</category><category>cine hecho por mujeres</category><category>cine independiente</category><category>documental</category><category>industria del cine</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 21 Feb 2026 10:07:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-3484787168281370182</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj4POkK6MdC3OHQMgKA2CUBFKtjAquLWAUICqXFRrdJtsynw3xkbnlKMmB_9Riv5yV4qbz9f-1G0YJp4hcWYxfsmqju2GwTgboiBYGC8m88xzaOUNLBsbyL3ljM1zSfb76I1p1fLD4lHEzauxIMDw5prtpwtJvJQ0qjQ58gG4FKxoPVZ3GwEIsSiw/s1316/Lavidaesverdi.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1316" data-original-width="933" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj4POkK6MdC3OHQMgKA2CUBFKtjAquLWAUICqXFRrdJtsynw3xkbnlKMmB_9Riv5yV4qbz9f-1G0YJp4hcWYxfsmqju2GwTgboiBYGC8m88xzaOUNLBsbyL3ljM1zSfb76I1p1fLD4lHEzauxIMDw5prtpwtJvJQ0qjQ58gG4FKxoPVZ3GwEIsSiw/s320/Lavidaesverdi.jpg" width="227" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Filme deliberada y conscientemente amateur, tanto por la necesidad de no invertir demasiado en la producción y, a la vez, hacer una película que todavía tenga sentido estrenar en un cine&lt;/b&gt;. Mejor dicho, en un cine muy concreto: &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cines_Verdi" target="_blank"&gt;el Verdi&lt;/a&gt;, una de las muchas almas del &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Villa_de_Gracia" target="_blank"&gt;barrio barcelonés de Gràcia&lt;/a&gt; (para mí, una de las más esenciales). Hablamos de una película que atraiga y guste a la gente que vive cerca de ese cine, pero no porque defiendan y reivindiquen una forma de diversión y de cultura (absolutamente en retroceso y serio riesgo de desaparición), sino por el orgullo de darlo a conocer, &lt;b&gt;una oportunidad de mantener ese utópico y entrañable espíritu de cine popular ya casi extinguido en Barcelona, Cataluña, España, Europa y el mundo&lt;/b&gt;... Quién sabe cuánto más podrá mantener el Verdi su personalidad actual gracias a un público fiel y suficiente; pero lo cierto es que el centenario le pilla en pleno apogeo, con una variopinta comunidad de &lt;a href="https://dle.rae.es/cultureta" target="_blank"&gt;culturetas&lt;/a&gt;, erasmus y &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Expatriado" target="_blank"&gt;expats&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, sin renunciar a conservar ese público --en el que me incluyo-- de proximidad que lo mantiene vinculado a Gràcia. &lt;b&gt;&lt;i&gt;La vida és Verdi&lt;/i&gt; (2026) es un homenaje, pero también un proyecto para mantener con vida un cine que ha sido muy importante para varias generaciones&lt;/b&gt;. Y lo quiere seguir siendo...
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El filme y el momento del preestreno me tocan muy de cerca porque he formado parte de la historia que cuenta&lt;/b&gt; --como habitante del barrio durante más de una década y como espectador anónimo-- desde prácticamente la (re)apertura que abrió la etapa que aún disfrutamos. &lt;b&gt;En 1988 empecé a frecuentarlo, atraído por su cartelera independiente y por la películas que, aún no lo sabía, acabaría englobando bajo la categoría de &lt;i&gt;cine raro&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, una denominación que se ha convertido con los años en la mejor descripción de mi gusto cinematográfico tal como lo experimentan quienes me conocen.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/tfftPgOQD_c?si=G-srlNV-gOoporlx" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Por circunstancias sobrevenidas&lt;/b&gt;, muy pocos años después alquilé un piso (aún se podía hacer algo así en solitario) a menos de cien metros del cine, lo que acabó de determinar y consolidar muchas cosas: &lt;b&gt;una cinefilia solitaria, las películas más inesperadas como complemento para mis muchos y diversos estados de ánimo y, por qué no, un lugar para culminar citas al más puro estilo &lt;i&gt;boomer&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, totalmente a contracorriente de los tiempos. Una amalgama de circunstancias que cristalizaron en una de mis expresiones favoritas para definirme ante los demás: declararme orgullosamente como &lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2023/07/memorias-de-un-animalillo-del-verdi.html"&gt;un animalillo del Verdi&lt;/a&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;No es difícil llenar un filme con cien años de existencia de un cine, porque hay donde elegir&lt;/b&gt;: puedes incluir fragmentos con el estilo documental de los canales temáticos, indagación historiográfica, recreación nostálgica que evoca claramente a &lt;i&gt;Cinema Paradiso&lt;/i&gt; (1988), unas gotas de experimentación formal y narrativa, y una conveniente reivindicación del colectivo gitano, de amplia y dilatada tradición en Gràcia... &lt;b&gt;Cada elección podría dar lugar a una película completa e interesante&lt;/b&gt;, pero Berta García Lacht ha preferido meter un poco de todo, &lt;b&gt;que nada predomine ni quede fuera&lt;/b&gt;: entrevistar a las estrellas internacionales (Richard Gere), aprovechando la celebración del &lt;a href="https://www.bcnfilmfest.com/es" target="_blank"&gt;BCN Film Fest&lt;/a&gt;; y a otras celebridades no menos influyentes que descubrieron el cine en sus salas en algún momento de sus vidas (Isabel Coixet, Albert Serra. J. A. Bayona). También conversar con personas mayores que comparten sus recuerdos del Verdi anterior a 1987... Todo hilvanado en un argumento mínimo, surreal y necesariamente vinculado al cine. Un poco de humor, algo de narración autorreferencial, escenas reconstruidas y testimonios clave... Todo en dosis suficientes para atraer a muchos &lt;i&gt;graciencs&lt;/i&gt;, tantos como para llenar tres salas hasta la bandera el día del prestreno.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
La cosa es que cien años --aunque sea con intermitencias-- dedicados a la exhibición son muchos; y que ese centenario coincida con la plena efervescencia de público demuestra que el negocio y la cultura no son incompatibles, que &lt;b&gt;los cines desaparecen porque la industria lo quiere así, no porque no exista un anhelo colectivo e individual de juntarnos a disfrutar en la oscuridad de tantas y tantas vidas imaginadas&lt;/b&gt;. ¡Felicidades Verdi, que sean cien más!

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&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
La bergmaniana &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2026/01/los-nietos-de-ingmar-bergman-valor.html"&gt;Valor sentimental&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; escarba en las miserias de las familias dedicadas a la creación, una historia que se sacude sin complejos la habitual pedantería temática y de estilo de este microgénero y consigue no dejar indiferentes a las audiencias. Conmoviendo, aunque sin llegar a fascinar. Eso sí, en esto de conmover &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2026/01/shakespeare-on-shakespeare-hamnet.html"&gt;Hamnet&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; de Clhoé Zhao tiene todas las de ganar si realmente la apuesta es por los sentimientos a flor de piel y la humanización de un autor y un texto considerados como paradigmas del teatro filosófico. Y por último el filme que más busca encajar en el prototipo de producto de Hollywood: &lt;i&gt;Marty supreme&lt;/i&gt;: apología de la perseverancia y el olfato para los negocios (otra gran historia de emprendimiento y persecución de un sueño &lt;i&gt;made in America&lt;/i&gt;). Hay donde elegir.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Y luego están esos títulos internacionales que tratan de culminar una carrera comercial o ampliar su visibilidad: empezando por las dos nominaciones de &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/10/el-trance-y-lo-aparentemente.html"&gt;Sirât&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, la devastadora &lt;i&gt;La voz de Hind&lt;/i&gt;, la interesantísima &lt;i&gt;El agente secreto&lt;/i&gt;, la sarcásticamente tierna &lt;i&gt;Blue moon&lt;/i&gt; o la difícilmente clasificable &lt;i&gt;Un simple accidente&lt;/i&gt;. Y por último, esos títulos que compiten en un único apartado pero que valen la pena más de una nominación: &lt;i&gt;Si pudiera, te daría una patada&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/12/tomarse-muy-en-serio-el-entretenimiento.html"&gt;Weapons (La hora de la desaparición)&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #2b00fe;"&gt;
Y bueno, así vamos pasando la vida, señora jueza: que la coyuntura política y sentimental de cada cual no empañen las ganas de disfrutar viendo, criticando, debatiendo y... votando nuestras películas favoritas. En todas las categorías, por diversión o por simples ganas de demostrar olfato para calar a propios y extraños, y también al gremio cinematográfico cuasi-planetario que convoca los premios. Buena suerte a tod@s!!!
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe frameborder="0" height="600" marginheight="0" marginwidth="0" src="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdx4X3tv9euhfSF2_RSIACgucPb_dhG6yD3GB4WqO69pI6b6A/viewform?usp=pp_url" width="600"&gt;Rodando…&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiwjZ2AC-cUTpDz8pKqEICyrpZKL2HnF0HV1tNr4NNZusYG195jRHtfeHJpBvC7bDgRblkgOW2AzOqPpKWzhQf8YhroYaArJy5fbZ47cuHyRHcgBP789Lnh0XGz4QBACN6PoYUm7OB-IOX1AzSu4Wkoa3VKNsfWMXQ8h6IZlhzOrAQ1Fc97Omsn1w/s72-c/oscar2026.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3874374 2.1686496</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077203563821158 -32.9876004 69.697671236178849 37.3248996</georss:box></item><item><title>Shakespeare on Shakespeare (Hamnet)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2026/01/shakespeare-on-shakespeare-hamnet.html</link><category>adaptación cinematográfica</category><category>cine estadounidense</category><category>cine hecho por mujeres</category><category>drama</category><category>industria del cine</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 31 Jan 2026 17:21:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-6008303366833310929</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKe_OqVa5GhQEwHS16a1OKE1fEMOZHhrw6l3lYHBRWoa-_2er2-LaofBUAHAhYowdT66qyiuB5nwXeDesupcq2IFK19wcxQsJiFaFgos1qDLzLJRZUvokZ3u9cmZWgbTCE_Kr6EF30IcVLS-1EnE_6_Tc6QEY7lBrPmQUSf9oopfjZcUkrtnv1Xw/s700/Hamnet.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="700" data-original-width="476" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKe_OqVa5GhQEwHS16a1OKE1fEMOZHhrw6l3lYHBRWoa-_2er2-LaofBUAHAhYowdT66qyiuB5nwXeDesupcq2IFK19wcxQsJiFaFgos1qDLzLJRZUvokZ3u9cmZWgbTCE_Kr6EF30IcVLS-1EnE_6_Tc6QEY7lBrPmQUSf9oopfjZcUkrtnv1Xw/s320/Hamnet.png" width="218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Maggie_O%27Farrell" target=":blank"&gt;Maggie O'Farrell&lt;/a&gt; publicó &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hamnet_(novela)" target="_blank"&gt;Hamnet&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; en 2020,&lt;/b&gt; una inteligente contextualización de la obra de Shakespeare cuyo título evoca tan claramente, escrita alrededor de 1601. &lt;b&gt;Un libro que potencia y encaja con la representación de la sensibilidad ficcionada y  narrada que nos gastamos en estos tiempos&lt;/b&gt;. Combina con naturalidad algo de historia literaria, se las apaña para insertar sin estridencias algunos aspectos contemporáneos del galanteo en pleno barroco patriarcal; &lt;b&gt;pero sobre todo arma un drama contundente e inapelable que Chloé Zhao, en la versión cinematográfica, ha sabido respetar y condensar mediante una cuidada selección de escenas&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;Hamnet&lt;/i&gt; (2025) es un filme que trasciende fácilmente lo puramente cinematográfico por factores conscientes e imprevistos&lt;/b&gt;: una buena adaptación --el guión lo firman la autora del libro y la propia Zhao--, un estilo natural y directo para enganchar a las audiencias, propicia debates no especializados sobre las lagunas que existen acerca de la esposa de Shakespeare (Anne Hathaway), a la que se empodera como precursora de modelos más actuales...; también la elección de &lt;b&gt;dos actores que aportan sendas grandísimas interpretaciones&lt;/b&gt;, con una química que se desparrama en elogios mutuos de intensidad creciente y sonrojante a medida que la película gana premios (oro puro para las redes sociales y para los productores). Todo un cúmulo de factores que podrían convertirla en la triunfadora de los próximos &lt;i&gt;Oscar&lt;/i&gt; a pesar de no ser de las más nominadas. Lo que &lt;b&gt;está claro es que se va a convertir en un nuevo clásico popular&lt;/b&gt;, calcando el recorrido de &lt;i&gt;Shakespeare enamorado&lt;/i&gt; (1998), que logró siete premios y reafirmó una clara predilección del público gracias a la equilibrada combinación de elementos cultos y elitistas con un esquema argumental al servicio del romanticismo cinematográfico: actualización de referentes culturales, humanismo sentimental y --requisito indispensable del medio-- toneladas de &lt;i&gt;glamour&lt;/i&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Podrá gustar o no la intensidad dramática, a veces exagerada; podrá resultar chocante o irreal la expresividad&lt;/b&gt; de unos campesinos que hablan con la misma erudición que los personajes de Shakespeare en sus obras, &lt;b&gt;pero los méritos del filme son incuestionables&lt;/b&gt;: una historia que se centra y no se sale de lo que quiere comunicar, sin apenas contexto ni personajes secundarios; un universo cerrado en el que la mujer simboliza la conexión con la naturaleza y los sentimientos y el hombre la habilidad para destilar una sensibilidad más bien hermética que convierte en literatura. Un esquema que, además, resulta creíble porque no entra en contradicción con el patriarcalismo propio de la época y a la vez es lo suficientemente moderno como para parecer transformador. La relación entre Anne y William no es un romance explosivo y erotizado, se limita más bien a modales, actitudes, momentos y comportamientos compatibles con un romance actual, con indicadores claros de independencia, respeto mutuo e igualdad. Todo contribuye a la identificación del público y hace más llevadero tanto drama. &lt;b&gt;Todo suma para lograr un estado de sentimientos que culmina con la escena final, planificada, rodada e interpretada para proponer un nuevo significado&lt;/b&gt; --íntimo y femenino-- &lt;b&gt;a un texto testosterónicamente clásico&lt;/b&gt;. Intensidad, lenguaje performativo, catarsis, superación, aceptación...
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/L1Lk_F2QiAs?si=2_uRFtxTyTOtQpnc" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Y entonces &lt;b&gt;&lt;i&gt;Hamlet&lt;/i&gt; ya no es &lt;i&gt;Hamlet&lt;/i&gt;; ya no es una tragedia universalmente famosa por su trama ético-filosófica, ese texto es rebajado&lt;/b&gt; --en sintonía con los tiempos actuales-- &lt;b&gt;a la categoría de lamento de un padre por la muerte de su hijo&lt;/b&gt; (por cierto, ¿soy el único que nota el parecido del actor que lo interpreta con un jovencito Orson Welles?). Una ficción al alcance de cualquier público, escrita fundamentalmente para la esposa y madre de ese niño, ante quien se despliega toda la representación como muestra de amor --enrevesada y cautivadora-- que exprese sus sentimientos. De manera que &lt;b&gt;&lt;i&gt;Hamlet&lt;/i&gt; no pertenece ya a los exégetas y expertos, ha sido expropiado para los no iniciados, esas mayorías que sólo se convencen cuando les conmueven&lt;/b&gt;. Y así, esos diálogos eruditos y repletos de conceptos abstractos, convenientemente pulidos por el guión, se transforman en un sentimiento perfectamente reconocible por el contexto de la película, algo íntimo y familiar que devuelve a Shakespeare al pueblo, a ese bardo perspicaz que se inspiró en los sufrimientos y dilemas de las clases populares para armar una obra universal. &lt;b&gt;Y así es como se encandila a las audiencias actuales: a base de calculadas dosis de sentimentalismo&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Pero no, esto no es exactamente así: &lt;b&gt;O'Farrell y Zhao han usado la ficción para hacer lo que todos los creadores hacen siempre: crear más ficción&lt;/b&gt;. Adornándola con una nueva trascendencia, asignando a las palabras más conocidas y (re)citadas un nuevo significado, menos refinado, sí, pero más sinceras, familiares, tiernas. Y funciona, vaya que si funciona, porque es una de las premisas que inspiran el fenómeno &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fanfiction" target="_blank"&gt;fan fiction&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;: rellenar los huecos que dejan sus obras favoritas, añadir una experiencia personal sobrevenida y fuertemente interiorizada; o simplemente hacer realidad lo que la historia original no conoce, completa o menciona (personajes que acaban juntos, motivaciones inéditas, documentar sucesos anteriores, continuar la historia más allá del final oficial...).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Por esto y por otras muchas cosas, &lt;b&gt;&lt;i&gt;Hamnet&lt;/i&gt; es una película inteligente y sensible que conecta con las aspiraciones sentimentales, estéticas y románticas de buena parte de la audiencias&lt;/b&gt;, precisamente la clase de cine que siempre aspira a producir Hollywood, porque garantiza éxito y un taquillazo. Ese cine que idealiza un pasado que, como poco, desconocemos, pero del que nos empeñamos en detectar principios de progreso y/o sensibilidad. Nos hemos persuadido de que así es como contribuimos a legitimarlo (aunque sea parcialmente) y a darle sentido en nuestro presente.
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKe_OqVa5GhQEwHS16a1OKE1fEMOZHhrw6l3lYHBRWoa-_2er2-LaofBUAHAhYowdT66qyiuB5nwXeDesupcq2IFK19wcxQsJiFaFgos1qDLzLJRZUvokZ3u9cmZWgbTCE_Kr6EF30IcVLS-1EnE_6_Tc6QEY7lBrPmQUSf9oopfjZcUkrtnv1Xw/s72-c/Hamnet.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3874374 2.1686496</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077203563821158 -32.9876004 69.697671236178849 37.3248996</georss:box></item><item><title>Catarsis que apenas podríamos utilizar como transformaciones (La chica zurda)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2026/01/catarsis-que-apenas-podriamos-utilizar.html</link><category>capitalismo</category><category>cine estadounidense</category><category>cine hecho por mujeres</category><category>cine independiente</category><category>cine taiwanés</category><category>drama</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sun, 18 Jan 2026 10:19:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-3149679162259020051</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIDVX_8pXRH7pn2jDfLzGPHtKWHA9SlTtZmE1sXm5Mzll8iKT5MQC-Bk0IdnZavCkYFS1roUMuVWrjmClFzj4fRTt5WQccXSLJMwexf4q3rgELMlIeQ_HNEjoikvtKAP2Bhvd35UaBjXVtQfzpkFwjNknuMRn8pvtzNV4kzLUMagLEXLxHJPzj-A/s443/lachicazurda.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="443" data-original-width="314" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIDVX_8pXRH7pn2jDfLzGPHtKWHA9SlTtZmE1sXm5Mzll8iKT5MQC-Bk0IdnZavCkYFS1roUMuVWrjmClFzj4fRTt5WQccXSLJMwexf4q3rgELMlIeQ_HNEjoikvtKAP2Bhvd35UaBjXVtQfzpkFwjNknuMRn8pvtzNV4kzLUMagLEXLxHJPzj-A/s320/lachicazurda.jpg" width="227" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Da igual cómo esté organizada la producción, la supervivencia y/o la procreación, la situación de la mujer es la misma en los países pobres y en los ultrapobres; en las dictaduras y en las democracias más o menos consolidadas; en los lugares donde el capitalismo ha calado hasta en el más mínimo aspecto de la vida&lt;/b&gt;. Gracias a él, la sociedad parece una neoplasia de relaciones humanas en lugar de una comunidad. La evolución de nuestra especie ha convertido &lt;i&gt;Este Planeta&lt;/i&gt; (E mayúscula, P mayúscula) en un lugar difícilmente habitable para la mitad de su población. Y &lt;b&gt;Sean Baker&lt;/b&gt; --&lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2018/06/los-401-golpes-florida-project.html"&gt;The Florida Project&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2017), &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2022/05/cuando-volver-no-es-una-forma-de-llegar.html"&gt;Red Rocket&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2021), &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/01/un-viaje-por-los-vertederos-del.html"&gt;Anora&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2024)-- &lt;b&gt;ha hecho de esta anomalía una inspiración para sus películas&lt;/b&gt;. De momento ahí sigue, escarbando en los vertederos del capitalismo desbocado, con un guión coescrito con Shih-Ching Tsou, una neoyorquina de origen taiwanés que debuta en la dirección en solitario con &lt;i&gt;La chica zurda&lt;/i&gt; (2025).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Una historia que se desparrama sin dirección ni intención conocida ante el espectador, revelando en cada escena las mutaciones letales que provocan la precariedad de la supervivencia y el lastre de unas tradiciones hoy convertidas en vestigios prejuiciosos de un pasado extinto&lt;/b&gt;. Shu-Fen es la madre de dos hijas (I-Ann e I-Jing) que, además de los equilibrios diarios que debe hacer para sobrevivir en Taiwán, carga voluntariamente con la deuda que deja su exmarido moribundo, para indignación e incomprensión de toda su familia. Pero no solo eso: la hija mayor encadena empleos en los que mezcla sin control la indisciplina con favores sexuales a su jefe; y la pequeña es víctima de las absurdas convicciones (totalmente abandonadas pero aún vigentes en el trastero mental de muchas personas) de su abuelo materno. &lt;b&gt;Todo narrado sin momentos definitorios, sin el énfasis que requieren ciertas situaciones para ser percibidas como críticas&lt;/b&gt;; es el simple paso de los días, la acumulación de decepciones y trapicheos, lo que suscita esa impresión de un mundo donde la organización de la producción ya no es capaz de generar --además de los beneficios, que se dan por supuestos-- la supervivencia de las personas.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/BCwx7EINXPk?si=Q3WFjdW7-VadIxU1" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;La chica zurda&lt;/i&gt; recrea con contundencia el mundo del que logró escapar su directora, un filme que, más que un testimonio, ejerce de catarsis para su creadora&lt;/b&gt;. Otros, como Baker, quizá se apuntan para aportar un punto de cohesión crítica y ampliar su proyecto creativo. Y aunque la impresión global no es desfavorable,  la historia &lt;b&gt;más bien parece el esbozo de algo que, de momento, puede servir a algunos para ajustar cuentas con el pasado, pero no como denuncia consciente, sarcasmo nihilista o crónica absurda de un mundo sin sentido ni objetivo&lt;/b&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIDVX_8pXRH7pn2jDfLzGPHtKWHA9SlTtZmE1sXm5Mzll8iKT5MQC-Bk0IdnZavCkYFS1roUMuVWrjmClFzj4fRTt5WQccXSLJMwexf4q3rgELMlIeQ_HNEjoikvtKAP2Bhvd35UaBjXVtQfzpkFwjNknuMRn8pvtzNV4kzLUMagLEXLxHJPzj-A/s72-c/lachicazurda.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3874374 2.1686496</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077203563821158 -32.9876004 69.697671236178849 37.3248996</georss:box></item><item><title>Si no te quedas por mí, quédate al menos por los museos (Valor sentimental)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2026/01/los-nietos-de-ingmar-bergman-valor.html</link><category>Bergman</category><category>cine noruego</category><category>drama</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sun, 4 Jan 2026 11:01:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-1162479220698535854</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhhs906dkXcIzCGRIGVdRzuCqyt4cyGeHQTVQf9Do7SHseKDNeRhid-qpvADMkoYldCLvxqRcNDwsXF6yBIMCfcOUpQVui26Mc_zMnp-pT2ff-kHkAQwm5t3CLLI7e7v0ZgXfcmiE0O3IN9U-mdIKLU3jPlQsjG0-iLlCcKcqxiIeTL_KJCZ8_5PQ/s603/valorsentimental.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="603" data-original-width="413" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhhs906dkXcIzCGRIGVdRzuCqyt4cyGeHQTVQf9Do7SHseKDNeRhid-qpvADMkoYldCLvxqRcNDwsXF6yBIMCfcOUpQVui26Mc_zMnp-pT2ff-kHkAQwm5t3CLLI7e7v0ZgXfcmiE0O3IN9U-mdIKLU3jPlQsjG0-iLlCcKcqxiIeTL_KJCZ8_5PQ/s320/valorsentimental.png" width="219" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Es casi una ley no escrita de la historia de las artes narrativas: cada dos generaciones aparecen discípulos mejorados de grandes artistas, consagrados o no, con fama de pedantes o difíciles&lt;/b&gt;. Son creadores que readaptan un estilo que la generación inmediatamente posterior ignoró, despreció, malinterpretó y/o parodió por representar lo antiguo (fueron los imitadores coetáneos: François Truffaut, Martin Scorsese, Woody Allen, Michael Haneke, Carlos Saura, Lars von Trier, Wong Kar-wai...). La que vino después, en cambio, ha crecido libre de las influencias de una determinada forma de mirar el mundo y convertirlo en cine, &lt;b&gt;redescubre con fascinación un estilo que a sus predecesores les pareció raro, exagerado, demasiado pegado a lo religioso y deliberadamente críptico en la simbología dramatizadora&lt;/b&gt;. Los últimos &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Generaci%C3%B3n_X" target="_blank"&gt;equis&lt;/a&gt; y los &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Milenial" target="_blank"&gt;mileniales&lt;/a&gt; adoptan sin complejos un modo de narrar que pone en primer plano lo vital en lugar de los dilemas sobre la fe de los dramas bergmanianos. Este nuevo estilo ha eliminado los &lt;i&gt;tics&lt;/i&gt; que no encajan con los temas estrella del presente; y de paso aportan nuevos e interesantes matices, relacionados con la identidad (personal y de género), la superación de traumas o los obstáculos en las relaciones amorosas y sexuales. &lt;b&gt;Los nietos de Bergman abordan sus historias sin esa afectación tan alejada de la realidad cotidiana&lt;/b&gt;. Lo que sí mantienen casi intacto son los personajes y los ambientes adinerados y/o culturetas y un modo de interpretación hecho, sobre todo, de intensidad y deseo de quebrar límites (formales, ideológicos, sentimentales). Eso sí, sigue habiendo cineastas que se reivindican como herederos del maestro sueco y hacen de la rareza su seña de identidad: son los Paolo Sorrentino, Céline Sciamma, Alice Rohrwacher, Giórgos Lanthimos, Elena Martín... Los nietos de Bergman, en cambio, han priorizado eliminar todo lo pedante o exagerado y ofrecen unos dramas que, aunque siguen protagonizados por ricos acomodados, parece que aspiran a una existencia auténtica, como la de la (desaparecida) clase media. Estoy hablando de cineastas como Mia Hansen-Løve --&lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2022/01/el-mundo-perfecto-e-inatacable-de-la.html"&gt;Bergman island&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2021), &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2023/04/la-fase-bisagra-de-la-vida-una-bonita.html"&gt;Una bonita mañana&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2022)-- y, cómo no, de Joachim Trier.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/F_KB2fvOSJk?si=_5Eat4lOmn9GcnBa" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Todo esto viene a cuento del deslumbramiento que está provocando entre crítica y audiencias &lt;i&gt;Valor sentimental&lt;/i&gt; (2025), igual que sucedió con &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2022/04/si-resulta-que-eres-lo-peor-todo-lo.html"&gt;La peor persona del mundo&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2021), del mismo Trier y con la misma actriz protagonista. Y no es que estemos ante un nuevo caso de &lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/search/label/cine%20sobrevalorado"&gt;cine sobrevalorado&lt;/a&gt;, al contrario, se trata de un filme bien centrado en su objetivo, que despliega sus escenas sin excursos, recreaciones, provocaciones ni cambios bruscos. &lt;b&gt;&lt;i&gt;Valor sentimental&lt;/i&gt; es un filme valiente, directo y sensible que ahonda en uno de nuestros temas favoritos: la apología del bienestar familiar, con su inabarcable catálogo de conflictos y atrofias, capaz de proporcionar grandes oportunidades a la ficción&lt;/b&gt; (sentimentaliode o no). Un guión en el que resuenan con fuerza los ecos de un ilustre precedente: &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2021/11/ocaso-y-esplendor-de-un-cierto-estilo.html"&gt;Sonata de otoño&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1978), del mismísimo Bergman, con la interpretación (en lugar de la música) como motivo de fricción y el conflicto padre hija como zona cero del drama.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Nada que objetar al desarrollo dramático o a la complejidad verosímil de los personajes&lt;/b&gt;, ni siquiera a la elección final para cerrar la película, con esa casi obligada carga simbólico-paradójica que tanto encandila a los aficionados. &lt;b&gt;Desde mi punto de vista, &lt;i&gt;Valor sentimental&lt;/i&gt; desmenuza un mundo y unas relaciones tóxicas en los que la ficción ya lo ha dicho casi todo&lt;/b&gt;; así que Trier ha optado por rizar el rizo y concluir que, precisamente&amp;nbsp;&lt;b&gt;a pesar de todo el dolor, las decepciones y los fracasos, en esta clase de enfrentamientos, la solución es meter más ficción, la única capaz de curarlo todo y, si no lo hace, al menos genera un campo de protección o recubre todo lo penoso con una capa de dignidad que hasta podría servir como legado&lt;/b&gt;. En corto y claro: si lo nuestro no funciona, no lo hagas por mí, al menos hazlo por la ficción (&lt;i&gt;aka&lt;/i&gt;: &lt;i&gt;si no te quedas por mí, quédate al menos por los museos...&lt;/i&gt;). Qué más da si con ello desvirtúas toda la coherencia dramática con la que has construido la película. La ficción, ay la ficción...</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhhs906dkXcIzCGRIGVdRzuCqyt4cyGeHQTVQf9Do7SHseKDNeRhid-qpvADMkoYldCLvxqRcNDwsXF6yBIMCfcOUpQVui26Mc_zMnp-pT2ff-kHkAQwm5t3CLLI7e7v0ZgXfcmiE0O3IN9U-mdIKLU3jPlQsjG0-iLlCcKcqxiIeTL_KJCZ8_5PQ/s72-c/valorsentimental.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3874374 2.1686496</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077203563821158 -32.9876004 69.697671236178849 37.3248996</georss:box></item><item><title>La vida debería estar hecha, casi exclusivamente, de cine (Jay Kelly)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/12/la-vida-deberia-estar-hecha-casi.html</link><category>cine como arte</category><category>cine dentro del cine</category><category>cine estadounidense</category><category>comedia triste</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 27 Dec 2025 11:19:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-4510927365387236471</guid><description>&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvbJZl-krbBNsYlLSXc7V8yeUkFo2mAbIYZmEdpZp3qA9a1jSVzrhk2yv893gJclDlI3_95-w85zMpJM-kf8HEEeRpg3oSEt78-ZjhtOEDFXkfPXGqrAs1OID2MI6mRflTOkJvTYWMnEbEkFpmEWGySmzD9pORJWviyk-2oYJq_jQgMpBniUqMGw/s320/jaykelly.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="320" data-original-width="216" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvbJZl-krbBNsYlLSXc7V8yeUkFo2mAbIYZmEdpZp3qA9a1jSVzrhk2yv893gJclDlI3_95-w85zMpJM-kf8HEEeRpg3oSEt78-ZjhtOEDFXkfPXGqrAs1OID2MI6mRflTOkJvTYWMnEbEkFpmEWGySmzD9pORJWviyk-2oYJq_jQgMpBniUqMGw/s1600/jaykelly.jpg" width="216" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Jay Kelly&lt;/i&gt; (2025) es un recapitulativo Baumbach sobre la crisis de la madurez de esos hombres que han vivido&lt;/b&gt; --gracias al dinero, la fortuna o el morro-- &lt;b&gt;bajo un eterno &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_placer_y_principio_de_realidad" target="_blank"&gt;principio del placer&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;, atrincherados en su ego, dejando de lado cualquier otra obligación (amistades, relaciones, hijas...). Una historia que ya es casi un subgénero, porque la hemos visto unas cuantas veces en la pantalla con diferentes grados de cinismo, drama y/o humor corrosivo; y también --casi inesperadamente-- de nostalgia y de tristeza por los errores cometidos en el pasado. &lt;b&gt;El problema es que su cine siempre ha mostrado una clara tendencia a lo analítico y la fría exposición de sentimientos&lt;/b&gt; (la única excepción hasta ahora ha sido &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2019/12/el-sindrome-scarlett-johansson-historia.html"&gt;Historia de un matrimonio&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2019), en la que se nota que quiso romper con sus clichés de estilo y apostar por la pasión y la expresividad un tanto pasadas de vuelta), &lt;b&gt;y aunque esta vez el tema requería un enfoque diferente&lt;/b&gt; (para distinguirse de títulos precedentes. para adaptarse  la historia) &lt;b&gt;la cosa es que ha optado por lo eficaz conocido&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Los referentes cinematográficos más evidentes de &lt;i&gt;Jay Kelly&lt;/i&gt; son &lt;i&gt;Fellini 8½&lt;/i&gt; (1963) y &lt;i&gt;Recuerdos de una estrella&lt;/i&gt; (1980), no sólo por la ambientación en el mundillo del cine, sino por las coincidencias en el tratamiento de bloqueo sentimental, la náusea existencial y en corrosivo efecto que provoca el contacto directo con los admiradores&lt;/b&gt;. También encontramos mucha variedad entre los filmes no ambientados en el gremio cinematográfico: &lt;i&gt;&lt;a href="https://drive.google.com/file/d/1N4qjBy1kwcZZgPC9sRxtesWCxM_yKove/view?usp=drive_link" target="_blank"&gt;Lost in translation&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2003), &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2018/02/un-fraude-intimo-y-personal-construido.html"&gt;La gran belleza&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2013), &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2022/06/la-crisis-de-la-madurez-masculina-otra.html"&gt;Sundown&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2021)… &lt;b&gt;El caso es que Baumbach acierta con el tono y la selección de temas y escenas: conflicto de autenticidad por su carrera artística, distanciamiento buscado y nunca admitido con sus hijas, egoísmo incorregible con su equipo de asesores y asistentes, anhelo constante de admiración, pero no a la manera de siempre, sino de otra que se ve incapaz de concretar&lt;/b&gt;. Jay --impecable George Clooney-- es un actor que ha cimentado su carrera en su atractivo y una serie de películas elegidas por los beneficios que le aportaban a su personaje y a su bolsillo, no a su crecimiento profesional y personal. Hasta que de pronto, una escena anodina de una película aún más anodina, le arroja a un torbellino de situaciones contradictorias, absurdas, dolorosas y chuscas a partes iguales de las que, estamos convencidos, su protagonista y las audiencias extraeremos un significado trascendente y sanador.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/pgy0w9wCXDg?si=nvG9nWO2R_SJn6DC" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Una historia así pide a gritos humor, diálogos chispeantes, pasar de la euforia a la bajona en segundos, incluso pequeñas dosis de nostalgia sin caer en lo empalagoso&lt;/b&gt;... Una combinación ciertamente difícil, &lt;b&gt;y aunque Baumbach es un maestro para combinar el drama y la causticidad sin perder de vista la autenticidad&lt;/b&gt;, hay determinadas escenas e hitos en este tipo de relatos que exigen superficialidad y sentimentalismo, y es justo ahí donde se le ven las costuras al director y coguionista (junto con Emily Mortimer); da la sensación de que no ha acabado de encontrar la fórmula que combine todo eso con su mirada distante y su narración cartesiana. &lt;b&gt;Aun así, demuestra que es perfectamente consciente del material que maneja: en la última frase de la última escena deja caer por fin su carga de profundidad, repleta de cinismo y lucidez&lt;/b&gt;. Lástima que el viaje no haya estado a la altura en intensidad y diversión...</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhvbJZl-krbBNsYlLSXc7V8yeUkFo2mAbIYZmEdpZp3qA9a1jSVzrhk2yv893gJclDlI3_95-w85zMpJM-kf8HEEeRpg3oSEt78-ZjhtOEDFXkfPXGqrAs1OID2MI6mRflTOkJvTYWMnEbEkFpmEWGySmzD9pORJWviyk-2oYJq_jQgMpBniUqMGw/s72-c/jaykelly.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3874374 2.1686496</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077203563821158 -32.9876004 69.697671236178849 37.3248996</georss:box></item><item><title>Tomarse muy en serio el entretenimiento (Weapons (La hora de la desaparición))</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/12/tomarse-muy-en-serio-el-entretenimiento.html</link><category>cine comercial</category><category>cine de terror</category><category>cine estadounidense</category><category>cine político</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sun, 14 Dec 2025 11:03:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-725357224637535384</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBU_ivBpzFP1CoPCvayFvh7lJqYPA5Rkh2ynXyuHeh09_CBlHPHVT0P5oyVVtMLcmdmXdqHGC44QNbOexx3yvCY3JQSTLJeXdVyPY7mh_hWKLNfgCX3R4c_TRDayL12rj3CSzJ8eIqN_cUiAEFLCu1-lMH-t3ZNda7Xqf7rm03XaaLi0PH6ZxbiA/s1200/weapons.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1200" data-original-width="809" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBU_ivBpzFP1CoPCvayFvh7lJqYPA5Rkh2ynXyuHeh09_CBlHPHVT0P5oyVVtMLcmdmXdqHGC44QNbOexx3yvCY3JQSTLJeXdVyPY7mh_hWKLNfgCX3R4c_TRDayL12rj3CSzJ8eIqN_cUiAEFLCu1-lMH-t3ZNda7Xqf7rm03XaaLi0PH6ZxbiA/s320/weapons.jpg" width="216" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Zach Cregger&lt;/b&gt;, en su tercer largometraje como director, &lt;b&gt;ahonda en el género en el que más cómodo parece sentirse&lt;/b&gt;: el terror sicológico que no se preocupa por la coherencia argumental, &lt;b&gt;cuya convicción reside en la forma de presentarse y de dosificar no sólo los sustos, sino la información que obliga a las audiencias a recomponer todos los datos que, hasta ese momento, daban por sentados&lt;/b&gt;. Es un género menor en cuanto a contenido y propósito, pero de los más difíciles de fabricar, ya que en cualquier giro del relato todo se va al garete y se convierte en una (auto)parodia que ya nadie se toma en serio. &lt;i&gt;Weapons (La hora de la desaparición)&lt;/i&gt; (2025) sigue la estela de su segundo largometraje --&lt;i&gt;Barbarian&lt;/i&gt; (2022)-- pero ampliando considerablemente el territorio del miedo: de un apartamento Airbnb a una comunidad endógena, biempensante y tradicional; el lugar perfecto para explotar y poner a caldo sus contradicciones, especialmente esa terrible capacidad para pasar en horas de la corrección política a una paranoia conspiranoide absolutamente irracional y letal.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;La historia arranca con un suceso que podría llenar toda la película&lt;/b&gt; (aunque con un desarrollo dramático muy diferente): todos los alumnos de una clase de primaria excepto uno desaparecen sin dejar rastro una noche a la misma hora. A partir de ahí la gente entra en modo monomaníaco señalando sin pruebas a la profesora y dando por hecho que la investigación no avanza porque se está ocultando un horror mayor. &lt;b&gt;Hasta que se produce un primer cambio de punto de vista que, aparte de revelar el esquema narrativo de la película, pone patas arriba todo lo anterior&lt;/b&gt;. Y así hasta el final: Cregger se las apaña para que cada cambio de perspectiva modifique el significado de escenas clave y proponga una vuelta de tuerca cada vez más inquietante. Y sí, también más exagerada y absurda, pero sin echar a perder el tono perturbador e inquietante del comienzo.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/7slpWWzuE3s?si=ujCc29UGjA1kStlF" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Un filme que es pura diversión, pero también de una complejidad incremental que lo hace muy interesante&lt;/b&gt;. De paso, se permite soltar unas cuantas cargas de profundidad contra esa ridícula autocomplacencia de las cada vez más cerradas comunidades blancas de clase media en EE UU, amenazadas por la tontuna patética de la ideología MAGA y &lt;i&gt;antiwoke&lt;/i&gt;, la misma que huye de lo nuevo como de la peste. &lt;b&gt;&lt;i&gt;Weapons (La hora de la desaparición)&lt;/i&gt; combina con habilidad el reto del mejor cine de entretenimiento: tras una superficialidad inocua se las apaña para conectar un terror disparatado con temores bastante más reales&lt;/b&gt;...</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjBU_ivBpzFP1CoPCvayFvh7lJqYPA5Rkh2ynXyuHeh09_CBlHPHVT0P5oyVVtMLcmdmXdqHGC44QNbOexx3yvCY3JQSTLJeXdVyPY7mh_hWKLNfgCX3R4c_TRDayL12rj3CSzJ8eIqN_cUiAEFLCu1-lMH-t3ZNda7Xqf7rm03XaaLi0PH6ZxbiA/s72-c/weapons.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Recolocar las piezas para que no duelan tanto (Sorry, baby)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/11/recolocar-las-piezas-para-que-no-duelan.html</link><category>cine estadounidense</category><category>cine hecho por mujeres</category><category>cine intimista</category><category>feminismo</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 22 Nov 2025 12:12:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-385901386250876316</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPQ_yue6vDXjVVDStbNsLa91H-Cg__c9mxteBgc__wYhoXWUEmJ5IfaeXSz2dairjSGB6eb8DBgp7o2G5Z3ElgoH-Kuwxd66wSiEhpUuVmeMo2eEAuvCLBGJOho1U2kugj2R_wsdeRu2XeBroAQXMstwlXx7Dc5Xa9Ic4Yso5rzTFON5KJ3DF8mg/s726/sorrybaby.png" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="726" data-original-width="456" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPQ_yue6vDXjVVDStbNsLa91H-Cg__c9mxteBgc__wYhoXWUEmJ5IfaeXSz2dairjSGB6eb8DBgp7o2G5Z3ElgoH-Kuwxd66wSiEhpUuVmeMo2eEAuvCLBGJOho1U2kugj2R_wsdeRu2XeBroAQXMstwlXx7Dc5Xa9Ic4Yso5rzTFON5KJ3DF8mg/s320/sorrybaby.png" width="201" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Eva+Victor&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;Eva Victor&lt;/a&gt;&lt;/b&gt; --&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Eva+Victor+actriz+francesa&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;actriz nacida en Francia&lt;/a&gt; que ha vivido prácticamente toda su vida en EE UU-- &lt;b&gt;ha debutado como guionista y directora&lt;/b&gt; (tras una carrera como actriz centrada en la comedia &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Eva+Victor+stand+up+career&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;stand up&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;) &lt;b&gt;con una historia que habla de las mujeres que siguen adelante con sus vidas tras sufrir una agresión sexual y renuncian a denunciarlo&lt;/b&gt;. O como ella misma explica en las entrevistas, «recolocar las piezas». &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Sorry+baby+2025+movie&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;Sorry, baby&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Sorry+baby+2025+movie+release+date&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;2025&lt;/a&gt;) no busca una catarsis de los sentimientos que finalmente afloran, tampoco busca denunciar el completo patriarcal-universitario, ni siquiera empoderar a las víctimas. Porque, para empezar, la víctima, --&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Sorry+baby+Agnes+character&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;Agnes&lt;/a&gt;, interpretada por la propia Victor-- ya es una mujer empoderada, y no deja de serlo en ningún momento de la película. Simplemente, &lt;b&gt;trata de rehacerse tras vivir «algo malo»&lt;/b&gt;&amp;nbsp;(así es como ella misma lo define en la película) &lt;b&gt;y rehacer su vida interior sin dinamitar su mundo y sus relaciones&lt;/b&gt;. Un filme en las antípodas de un género que, por encima de todo, trata de poner en primerísimo plano valores con los que enfrentar el patriarcado y sus injusticias, pero pocas veces el proceso postraumático.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Para empezar, no es un drama, ni soterrado ni exagerado; es más bien &lt;b&gt;un diario en el que el desorden temporal permite acercarse al centro del dolor sin perder de vista los demás personajes y situaciones&lt;/b&gt;. Incluso sin renunciar al humor o al sarcasmo para hablar de lo innombrable (la escena con el médico divierte sin perder un gramo de su carga crítica). Tampoco rehúye el tema de los traumas provocados, de la lenta recuperación del deseo, pero sin escenas exageradas o catarsis calculadamente dramatizadas. En realidad, &lt;b&gt;Agnes va encontrando salidas con el paso de los días&lt;/b&gt;, en la gente que va conociendo, en su amiga más íntima; &lt;b&gt;de forma incluso un poco demasiado afásica y despegada, es verdad&lt;/b&gt;... &lt;b&gt;El filme poco más busca al margen de este propósito&lt;/b&gt;: recrear una historia con muchos elementos biográficos que seguramente a quien más ha servido es a la propia autora. A quién más ayudará, eso queda para el tiempo y el azar.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/KC4CDTQDggc?si=eI1iOMEsh_gXT0Ys" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
En definitiva, no estamos ante un guión al uso sobre superación personal, empoderamiento social, denuncia de una legislación y unas instituciones que no hacen nada por las mujeres que sufren acoso, maltrato o agresiones; tampoco sobre la obtención de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=justicia+reparadora+definition&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;justicia reparadora&lt;/a&gt; para una estudiante (y luego profesora en el mismo puesto que su agresor) en un ambiente altamente patriarcal. &lt;b&gt;&lt;i&gt;Sorry, baby&lt;/i&gt; es, por encima de todo, la crónica cinematográfica de una &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=define+autosanaci%C3%B3n&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=385901386250876316" target="_blank"&gt;autosanación&lt;/a&gt;, de cuya utilidad limitada su directora es muy consciente&lt;/b&gt;. Su mayor acierto es su naturalidad, esa forma de encajar los hitos de su proceso interior en su día a día profesional, de amistades y semidesconocidos cercanos. &lt;b&gt;Un distante aunque certero fragmento de vida de alguien que busca y encuentra, por el simple hecho de seguir con su vida&lt;/b&gt;; sin permitir que un incidente terriblemente doloroso se convierta en el centro de gravedad de su existencia, &lt;b&gt;de permitir una imprevista oportunidad de reconciliación con este mundo imperfecto&lt;/b&gt;, especialmente con los hombres, &lt;b&gt;en una escena final tierna, divertida y sí, esta vez sí, catártica&lt;/b&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjPQ_yue6vDXjVVDStbNsLa91H-Cg__c9mxteBgc__wYhoXWUEmJ5IfaeXSz2dairjSGB6eb8DBgp7o2G5Z3ElgoH-Kuwxd66wSiEhpUuVmeMo2eEAuvCLBGJOho1U2kugj2R_wsdeRu2XeBroAQXMstwlXx7Dc5Xa9Ic4Yso5rzTFON5KJ3DF8mg/s72-c/sorrybaby.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>La soledad de la picker y el nuevo cine político (On falling)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/10/la-soledad-de-la-picker-y-el-nuevo-cine.html</link><category>capitalismo</category><category>cine generacional</category><category>cine hecho por mujeres</category><category>cine político</category><category>cine portugués</category><category>generación Z</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 25 Oct 2025 19:33:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-2770263986494845952</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhfBcy4mt4hSwq1gJYG5YvTvsKIafpYlUib_s3t8d17tRE5365aGPAHX1s7K_QGBgNnLvFlqQp34MdDOyYs7vIl8ho_wL6xImo9yvN6Uk4-h5K0Qzu8zKZRjurkdU2TJqcZLjxwsMyySkWMOLUnFBGJ3ncHXy3-4QgrZ87Jsv_bLog3jcY1F7prgA/s400/onfalling.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="400" data-original-width="270" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhfBcy4mt4hSwq1gJYG5YvTvsKIafpYlUib_s3t8d17tRE5365aGPAHX1s7K_QGBgNnLvFlqQp34MdDOyYs7vIl8ho_wL6xImo9yvN6Uk4-h5K0Qzu8zKZRjurkdU2TJqcZLjxwsMyySkWMOLUnFBGJ3ncHXy3-4QgrZ87Jsv_bLog3jcY1F7prgA/s320/onfalling.jpg" width="216" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Laura Carreira (n. 1994) pertenece a las últimas hornadas de la generación &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Milenial" target="_blank"&gt;milenial&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, la que consolidó las estancias &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Erasmus" target="_blank"&gt;Erasmus&lt;/a&gt;&lt;/b&gt; como quintaesencia de la felicidad juvenil, un anticipo de independencia vital y alicientes de ocio, relaciones, viajes... Y todo con la seguridad que proporcionaba la seguridad económica familiar. Establecerse en otro país (casi siempre occidental en aquellos primeros años) se convirtió de pronto en una buena opción para medir el éxito vital. &lt;b&gt;La gran ironía de esta generación fue descubrir que, si eliminamos todos los comodines que hacen atractivo el plan, sólo quedan trabajos casi siempre precarios&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;On falling&lt;/i&gt; (2024) es, antes que nada, un filme-testimonio inspirado en su propia biografía&lt;/b&gt; (Carreira estuvo trabajando en Escocia más o menos en las mismas condiciones que explica la película), ampliada con un importante trabajo de documentación (entrevistó a otros &lt;i&gt;pickers&lt;/i&gt; como ella, para obtener una mayor perspectiva del tema). &lt;b&gt;De esas experiencias se deriva un posicionamiento político que aflora inevitablemente al primer plano de la historia&lt;/b&gt;. No es una revelación (puesto que estamos sobradamente informados sobre las lamentables condiciones de explotación de los gigantes del comercio electrónico), pero sí &lt;b&gt;una advertencia, una toma de conciencia, casi un signo de los tiempos&lt;/b&gt;. Méritos que hicieron que &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ken_Loach" target="_blank"&gt;Ken Loach&lt;/a&gt; --un veterano y casi último representante del cine político junto con &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Gu%C3%A9diguian" target="_blank"&gt;Guédiguian&lt;/a&gt;-- se fijara en el guión y decidiera producirlo. La diferencia es que &lt;b&gt;esta vez el contenido político no se centra en la reivindicación de un proyecto fracasado y/o derrotado injustamente, ni siquiera un posicionamiento crítico o una llamada a la acción&lt;/b&gt; (Loach era un maestro en trasponer en imágenes todas estas abstracciones ideológicas en un estilo directo, sencillo y humano); &lt;b&gt;en &lt;i&gt;On falling&lt;/i&gt; el ambiente social y laboral en el que se mueven los personajes se convierte, sin necesidad de enfatizarlo ni dramatizarlo, en toda una denuncia política&lt;/b&gt;. Esta es la diferencia fundamental respecto al (escaso) cine político que se hacía hasta ahora: las historias se desarrollan en un mundo marcado por un tardocapitalismo neofeudal que nadie cuestiona ni tratar de derribar, tan sólo encontrar una grieta para escapar o hacerse millonario de la noche a la mañana.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/ElEjzeKyPPQ?si=sjupJjSp8XFmfY4U" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Carreira sumerge su historia en esa explotación laboral sin apenas contestación, centrándose en las consecuencias anímicas y mentales sobre las personas&lt;/b&gt;: la disolución de los vínculos sociales, la soledad forzada (cuya representación canónica es el acto de comer a solas con el cubierto en una mano y el móvil en otra. Uno de los iconos que definen estos tiempos) y la incomunicación que imponen las pantallas. Un panorama desolador donde se pierden las habilidades sociales para abrirse a otras personas. Y más vale intentarlo a pesar de las dificultades y las pocas ganas (como hace la protagonista), porque la alternativa es una soledad afásica. &lt;b&gt;Carreira documenta el proceso con una narración sin apenas contenido&lt;/b&gt; (en el sentido de sucesos, de cosas que hacer) &lt;b&gt;y una acumulación de escenas con apenas variaciones que resultan demoledoras&lt;/b&gt;. Un prometedor debut en el largometraje.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Precisamente hace unos días, &lt;a href="https://elpais.com/ideas/2025-10-20/la-distopia-trumpiana-consigue-que-resurja-el-cine-politico.html" target="_blank"&gt;Jordi Costa hacía un balance de los atributos que caracterizaban el nuevo cine político&lt;/a&gt;. &lt;b&gt;De él extraigo una primera y reveladora seña de identidad: no posee ninguna conexión ideológica con el género cinematográfico que conoció su esplendor en el último tercio del siglo XX&lt;/b&gt;; es más bien una respuesta a las inquietudes de una generación que ha despertado del sueño y se encuentra atrapada en un mundo que ha sido creado para otros. &lt;b&gt;Este nuevo cine político renuncia a intervenir o influir en las condiciones del modo de producción; en su lugar busca nichos donde la presión del rendimiento no sea la norma y se permita la expresión de los deseos&lt;/b&gt;. Más allá de la mezcla de compromiso y acción que propone Hollywood (nueva ironía: es la ola de populismo ignorante, desequilibrado y ridículo que lidera Trump la que la conseguido activarlo), &lt;b&gt;el cine independiente como el de Carreira se esfuerza por ofrecer un mensaje esperanzador que nos mantenga cuerdos y cohesionados como grupo&lt;/b&gt;. Una ironía más y lo dejo ya: fue &lt;a ref="https://en.wikipedia.org/wiki/Franco_Solinas" target="_blank"&gt;Franco Solinas&lt;/a&gt; --coguionista, entre otras, de &lt;i&gt;La batalla de Argel&lt;/i&gt; (1966)-- quien acuñó sin saberlo la que sería la clave que define este nuevo cine político: &lt;i&gt;toda disidencia necesita pactar con el mercado para sobrevivir y comunicar&lt;/i&gt;. Mi generación no admitió esto hasta que no logró poder adquisitivo y estabilidad laboral, en cambio los últimos &lt;i&gt;milenials&lt;/i&gt; y &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Generaci%C3%B3n_Z" target="_blank"&gt;los Z&lt;/a&gt; lo han asumido mucho antes. Espero que el futuro les quite la razón...</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhfBcy4mt4hSwq1gJYG5YvTvsKIafpYlUib_s3t8d17tRE5365aGPAHX1s7K_QGBgNnLvFlqQp34MdDOyYs7vIl8ho_wL6xImo9yvN6Uk4-h5K0Qzu8zKZRjurkdU2TJqcZLjxwsMyySkWMOLUnFBGJ3ncHXy3-4QgrZ87Jsv_bLog3jcY1F7prgA/s72-c/onfalling.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>El trance y lo aparentemente transcendental (Sirât)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/10/el-trance-y-lo-aparentemente.html</link><category>Bergman</category><category>cine español</category><category>cine espeso</category><category>cine francés</category><category>cine sobrevalorado</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sun, 12 Oct 2025 11:33:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-7542417989096497140</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi_XaDHXZ0Z572gmd3wdpCzjLTGukR5Qui5gSxycm_-XMKbavmZiwTAic_qrcbzmLUym1VgaaH6W2TiRHEt4Dl4i2NreUUVzzgQiPDSdnuPCC0jx8G1zxoLCcWMycahPfE8Zxt4leFb9DXiOVYgYP6uZcftopZv-_qu9pHGjuMbxKqdtI_auciNbA/s1200/sirat.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1200" data-original-width="960" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi_XaDHXZ0Z572gmd3wdpCzjLTGukR5Qui5gSxycm_-XMKbavmZiwTAic_qrcbzmLUym1VgaaH6W2TiRHEt4Dl4i2NreUUVzzgQiPDSdnuPCC0jx8G1zxoLCcWMycahPfE8Zxt4leFb9DXiOVYgYP6uZcftopZv-_qu9pHGjuMbxKqdtI_auciNbA/s320/sirat.jpg" width="256" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Igual que sucedió con &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2019/12/los-motivos-ocultos-o-que-arde.html"&gt;O que arde&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2019), &lt;b&gt;Oliver Laxe ha logrado una potente repercusión con su nueva película&lt;/b&gt;. Su fórmula no es un secreto: basta con escoger cuidadosamente el tema y añadir un mínimo --insisto, mínimo-- tratamiento al guión. &lt;b&gt;La cosa es que sus intuiciones&lt;/b&gt; (o sus obsesiones, no sé) &lt;b&gt;consiguen remover a toda clase de audiencias: habituales del cine independiente, del poco comercial o raro, incluso del comercial mayoritario&lt;/b&gt;. Un consenso del que pocos cineastas pueden presumir. &lt;b&gt;A pesar de que la puesta en escena suele flojear ni es la más trabajada, la cuidada estética de sus imágenes provocan una reacción, un debate. Es mucho para estos tiempos de hiperproducción de ficciones&lt;/b&gt;. Esa misma movilización/reacción se constata en unas crónicas sobrepasadas por parte de críticos y expertos: sin salir del mismo diario, podemos elegir entre una &lt;a href="https://elpais.com/quadern/cinema-i-televisio/2025-06-05/sirat-somni-i-metafora.html" target="_blank"&gt;completamente aspiracional&lt;/a&gt; a propósito de su estreno (y el reciente premio del Jurado en Cannes, donde Laxe no es precisamente un desconocido), otra escrita &lt;a blank="" href="https://elpais.com/quadern/cinema-i-televisio/2025-06-19/sirat-on-tu-veus-lo-desert.html" target=""&gt;desde el pedestal de los que creen saber la medida de todas las cosas&lt;/a&gt; y una última &lt;a href="https://elpais.com/ideas/2025-07-25/lo-que-sirat-y-las-raves-nos-ensenaron.html" target="_blank"&gt;completamente absurda que se apunta al carro de la moda que ha despertado la película&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Hasta que no acaba la película, no se ven con claridad las ideas fuerza que propone &lt;i&gt;Sirât&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (2025): 1) puedes interponer todas las barreras --mentales, sensoriales, estéticas y/o racionales-- que quieras, que al final el dolor físico se las apañará para alcanzarte. Es más: no hay atajos para superarlo, ni podrás mitigarlo con trampas cognitivas, drogas o estímulos aparentemente extremos, como los que ofrece la escenografía musical y grupal del &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Trance_(m%C3%BAsica)" target="_blank"&gt;trance&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;; 2) tu sufrimiento, ese que te parece intolerable y único, desde fuera no se distingue del de los demás. La película, en cambio, impacta desde el inicio por la escena de la &lt;i&gt;rave&lt;/i&gt; y su acercamiento a una subcultura escasamente conocida (exceptuando esa idea del exceso sensorial y el fiesteo sin límites). No ayuda el nulo desarrollo de los personajes o la construcción dramática de algunas escenas fundamentales. Todo lo llena la crónica de un itinerario por el desierto en un país que se desmorona y la cuidada fotografía de un paisaje espectacular que homenajea --aunque sólo sea por pura coincidencia-- a títulos clásicos como &lt;i&gt;Vidas rebeldes&lt;/i&gt; (1961) o &lt;i&gt;Lawrence de Arabia&lt;/i&gt; (1962). &lt;b&gt;Laxe, fiel a su estilo, sigue convencido de que con la identificación sensorial es suficiente para comunicar&lt;/b&gt;, y por eso el guión puede limitarse a ser una sucesión de instantes en el tiempo, sin hitos, sin momentos definitorios, sin itinerario moral… &lt;b&gt;Sin duda, las audiencias proclives al emotivismo responden bien a este cine sin apenas contenido&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/MB6SL4gsldc?si=vxNjELSdvvcq9YWX" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;Sirât&lt;/i&gt; reafirma a Laxe como cineasta estético-emotivo antes que narrativo, en la línea de los Kaurismäki, Lanthimos, Sorrentino, Chazelle, que tanto gustan a la crítica espesa. El éxito de este tipo de películas dice mucho sobre las preferencias del público actual&lt;/b&gt; y por dónde van las tendencias temáticas y estilísticas. La gran ironía es que este pendulazo hacia lo sentimental y la expresividad en grado superlativo acerca a estas audiencias (a las que hipnotizó, descolocó o incomodó la segunda parte de la película) al sendero del cine ético, olvidado y superado de directores como Ingmar Bergman. &lt;b&gt;Espero que este sucedáneo de autenticidad que proponen filmes como &lt;i&gt;Sirât&lt;/i&gt;&amp;nbsp;sirva de estímulo para, más adelante, buscar algo más fuerte y sumergirse en historias que no se queden chapoteando en la superficie&lt;/b&gt;. Quien sabe si, tras esta explosión sensorial y anímica, asistamos al resurgir de un cine ético, atormentado y anhelante de profundidad dramática.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi_XaDHXZ0Z572gmd3wdpCzjLTGukR5Qui5gSxycm_-XMKbavmZiwTAic_qrcbzmLUym1VgaaH6W2TiRHEt4Dl4i2NreUUVzzgQiPDSdnuPCC0jx8G1zxoLCcWMycahPfE8Zxt4leFb9DXiOVYgYP6uZcftopZv-_qu9pHGjuMbxKqdtI_auciNbA/s72-c/sirat.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Un nuevo lenguaje cinematográfico. Un cine hecho por mujeres. ¿Un cine capaz de contener y hablar para todas las audiencias? (Manipulación: sexo, cámara, poder)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/09/un-nuevo-lenguaje-cinematografico-un.html</link><category>cine estadounidense</category><category>cine hecho por mujeres</category><category>cine político</category><category>documental</category><category>feminismo</category><category>narración cinematográfica</category><category>vanguardias artísticas</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Thu, 4 Sep 2025 20:27:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-8804244271092144259</guid><description>&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcrzyTZXXCtmAgo7gJtVWD_UOrGU8VDMI_KSUvJmdZE3HclqDmxkGEcNrpAEfdKkMT_E47UqeN-TLN6uyEyrWR8Oy7i0g35JbH5pvq76JB4XbH68rh-zVhvIMIV8mSzQjqC5CuobgpN9lGTiVvZsFc8CW_9ijcC_9SGHdqen4h6kWMmopqxLa-_A/s444/brainwashed.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="444" data-original-width="300" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcrzyTZXXCtmAgo7gJtVWD_UOrGU8VDMI_KSUvJmdZE3HclqDmxkGEcNrpAEfdKkMT_E47UqeN-TLN6uyEyrWR8Oy7i0g35JbH5pvq76JB4XbH68rh-zVhvIMIV8mSzQjqC5CuobgpN9lGTiVvZsFc8CW_9ijcC_9SGHdqen4h6kWMmopqxLa-_A/s320/brainwashed.jpg" width="216" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Vuelvo al tema de las mujeres y el cine&lt;/b&gt;. Ya me acerqué una vez &lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2020/12/decalogos-para-el-cine-este-es-el-camino.html"&gt;a cuenta del decálogo de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA)&lt;/a&gt; desde una perspectiva crítica; esta vez lo hago ampliando el foco &lt;b&gt;tras haber visto &lt;i&gt;Manipulación: sexo, cámara, poder&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (2022) de &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nina_Menkes" target="_blank"&gt;Nina Menkes&lt;/a&gt;, un documental narrado en forma de &lt;i&gt;masterclass&lt;/i&gt; (una audaz manera de obviar la omnisciente y prepotente &lt;i&gt;voz en off&lt;/i&gt; de este formato y mostrar a la narradora --la propia Menkes-- explicando su historia) &lt;b&gt;sobre el sesgo patriarcal que domina el lenguaje del cine y los intentos de acabar con este monopolio por parte de las mujeres cineastas&lt;/b&gt;. El objetivo es doble: proponer películas con nuevos puntos de vista, así como la reivindicación de una nueva posición de fuerza para las artistas y técnicas en una industria tradicionalmente machista.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El documental surge tras la enorme sacudida social que supusieron para el feminismo y, en especial, la industria cinematográfica, el movimiento &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Me_Too_(movimiento)" target="_blank"&gt;#MeToo&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; y el &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Casos_de_abuso_sexual_contra_Harvey_Weinstein" target="_blank"&gt;caso Weinstein&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;, su epítome judicial más conocido. Ambos acontecimientos rompieron definitivamente el muro de silencio que rodeaba a la inmensa mayoría de los casos de explotación, acoso, abuso y violación a mujeres en el ámbito cinematográfico, destapando por fin la verdadera naturaleza de unas relaciones laborales altamente tóxicas, las cuales han sido deliberadamente ocultadas durante décadas por los máximos responsables de la industria. &lt;b&gt;Todo esto es posible gracias al valiente y constante goteo de revelaciones y testimonios de mujeres que se han atrevido a hablar&lt;/b&gt; y, en algunos casos, a denunciar a los culpables; porque &lt;b&gt;de lo contrario, muchos estaríamos todavía atrapados en el tópico de un ambiente creativo que se corresponde a pies juntillas con el reflejo que de sí mismo ha producido el cine en las películas&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
En su argumentación, Menkes sigue el mismo esquema que &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Laura_Mulvey" target="_blank"&gt;Laura Mulvey&lt;/a&gt; estableció en su artículo fundacional del feminismo cinematográfico &lt;i&gt;&lt;a href="https://academic.oup.com/screen/article-abstract/16/3/6/1603296" target="_blank"&gt;Visual Pleasure and Narrative Cinema&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1973): &lt;b&gt;la narrativa del cine&lt;/b&gt; --básicamente el cine clásico occidental en el momento de publicarse el texto-- &lt;b&gt;está fuertemente anclada en la mirada masculina hacia las mujeres&lt;/b&gt; (géneros, personajes, recursos técnico-narrativos), &lt;b&gt;la cual reproduce en las películas la misma subordinación y dominación realmente existentes en la industria que produce esos filmes&lt;/b&gt;. En el cine, mujeres y hombres son mostrados de maneras marcadamente diferentes: ellas siempre como meros receptáculos del deseo y de la atracción de los hombres. &lt;b&gt;Las películas, entre otros muchos sesgos&lt;/b&gt; (el patriarcal no es el único, a pesar de que, tal como lo describe Menkes, parece que constituya el núcleo duro del lenguaje cinematográfico, la verdadera esencia de su naturaleza, cuando no es exactamente así; si acaso es uno de sus varios defectos), establecen una serie de límites para construir los personajes femeninos y unas normas muy estrictas para retratarlos en la pantalla, pero sobre todo (y aquí está lo más grave) es que &lt;b&gt;naturalizan y perpetúan entre las audiencias una percepción de que esta asimetría entre sexos se corresponde con una realidad biológica, cultural y/o social&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;
&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/C0n2NOaVwJQ?si=49-ehVOeyXzFOcBy" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Los temas, las historias, los personajes, las escenas, todo se planifica y rueda de acuerdo con lo que sucede y se establece en un entorno de producción a la medida de la masculinidad&lt;/b&gt;. Durante décadas, esta narrativa ha contribuido &lt;b&gt;a objetualizar y a considerar a las mujeres en términos puramente estéticos y sexualizantes&lt;/b&gt;, facilitando que se imponga una cultura del abuso y de la violación (la que denunció el #MeToo, la misma que esgrimen como crítica principal el feminismo y las cineastas). &lt;b&gt;Sin embargo, hay que decir que esta relación causa-efecto&lt;/b&gt; --sin dejar de ser cierta-- &lt;b&gt;no es exclusiva ni ha sido detectada por primera vez en la historia en el ámbito cinematográfico&lt;/b&gt;, ya que, antes de que el cine se convirtiera en un entretenimiento popular, esa misma mirada y &lt;b&gt;esa misma objetualización ya eran la pauta dominante en el mundo del entretenimiento&lt;/b&gt; (teatro, revistas, ferias...)&lt;b&gt;, alcanzando incluso las refinadas artes burguesas&lt;/b&gt; (pintura, escultura, literatura...). Todos estos colectivos y entornos de producción reproducían el mismo esquema antes que el cine; &lt;b&gt;en todo caso, debido a su impacto, el cine contribuyó a expandirlo a un nivel desconocido hasta ese momento&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Es más, el cine no ha inventado la narrativa patriarcal, tan sólo la del audiovisual&lt;/b&gt;. Se podría extender esa misma responsabilidad, por ejemplo, al complejo industrial de la cosmética y la confección, que determina todavía (aún sin asomo de crítica) el diseño de todos los eventos cinematográficos del mundo (festivales, estrenos, premios, promociones, encuentros, homenajes...) donde son más que evidentes las ostentosas muestras de sexualización de las mujeres en las alfombras rojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
La narrativa del cine no es el único elemento que contribuye a la discriminación de las mujeres; en todo caso es uno de los que con más fuerza lo hace. &lt;b&gt;El verdadero problema&lt;/b&gt; (y ahí es donde se orienta la segunda gran crítica de feministas y cineastas) &lt;b&gt;es que la industria del cine es un ejemplo escandalosamente único en cuando a la tolerancia, negación y ocultación&lt;/b&gt; --¡durante más de ocho décadas!-- &lt;b&gt;de la verdadera naturaleza de las relaciones laborales y criterios de promoción interna para actrices y técnicas&lt;/b&gt;. Una doble moral vergonzosa, injusta y desgarradora que ha determinado la carrera profesional, el prestigio social y la salud mental de muchas mujeres en el cine; y antes en muchos otros ámbitos del entretenimiento.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
En cualquier caso, &lt;b&gt;con independencia de los matices, queda claro el diagnóstico y la consecuencia devastadores que hace Menkes en el documental&lt;/b&gt; y, en general, en toda la teoría cinematográfica hecha por mujeres: &lt;b&gt;la práctica totalidad de las películas desde los orígenes del medio hasta ahora están atravesadas por una mirada patriarcal&lt;/b&gt;&amp;nbsp;(propia de una industria dominada por hombres) &lt;b&gt;sesgada, tóxica y peligrosa hacia las mujeres&lt;/b&gt;. Es así y será necesario mencionarlo obligatoriamente siempre que se hable de estas películas: iluminación, fotografía, encuadres, guiones, diseño de escenas, desigualdades laborales, presiones, desprestigio sistemático, discriminación en puestos de responsabilidad... Todos los recursos financieros, técnicos y artísticos del medio se han orientado unánimemente a este propósito. A partir de ahora, ya no se debe aceptar nada de esto; no es lo normal, es la manifestación de un sesgo ideológico y adoctrinador que hay que combatir en los platós y en las pantallas.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;¿Qué debería sustituir a esa mirada patriarcal omnímoda y omnipresente?&lt;/b&gt; ¿Cómo debería ser una narrativa más equitativa? &lt;b&gt;Pero antes de eso, ¿cómo pueden las mujeres cineastas compensar el silencio al que se han visto forzadas, aportar sus experiencias y puntos de vista, proponer recursos nuevos a un modo de narración gastado y corrompido?&lt;/b&gt; Antes de consensuar y verificar un nuevo lenguaje cinematográfico sin sesgos, y que se convierta en mayoritario en la industria, es preceptivo &lt;b&gt;que ellas equilibren la balanza y visibilicen sus historias, incorporen sus temas&lt;/b&gt; (y hasta géneros); &lt;b&gt;todo ello despreciado y distorsionado por sistema durante este tiempo&lt;/b&gt;. ¿Y por dónde orienta Menkes los elementos de progreso que implican estos colosales proyectos?
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: #2b00fe;"&gt;&lt;b&gt;1. La mirada patriarcal ocupa la práctica totalidad de las pantallas del planeta&lt;/b&gt;, atravesada de arriba a abajo por una objetualización de las mujeres heterosexuales; su presencia en un filme se detecta casi siempre en las mismas escenas y en determinados puntos clave del desarrollo argumental. &lt;b&gt;Esto no elimina ni desmerece otros aciertos artísticos del cine patriarcal; pero es justo mencionar esta deficiencia cada vez que se alaben las virtudes de sus títulos fundamentales&lt;/b&gt;. No es ninguna tontería, sería hacer lo mismo que críticos y exégetas del cine llevan haciendo toda la vida con &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=El+nacimiento+de+una+naci%C3%B3n+film+controversy&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;El nacimiento de una nación&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1915), destacando sus indudables hallazgos técnico-narrativos, pero sin dejar de señalar su deplorable apología del supremacismo blanco esclavista. &lt;b&gt;¿Qué esto significa que hay que incluir una mención sobre la mirada patriarcal en prácticamente todos los análisis de &lt;i&gt;obras maestras&lt;/i&gt;? Pues mire usted, sí&lt;/b&gt;...
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Ahora bien, ¿todas las películas que despliegan su historia recurriendo a este estilo patriarcal tienen como argumento la objetualización de las mujeres? Pues mire usted, no. ¿Es cierto que numerosos filmes cuyo tema principal no es objetualizar a las mujeres incluyen numerosas trazas de discriminación y/o subordinación machista (topicazos, desvalorizaciones, chistes zafios, lugares comunes...)? Pues mire usted, sí. Es importante tener en cuenta esto: &lt;b&gt;ni el tema ni el argumento principal pueden determinar la contundencia de la denuncia sobre el estilo patriarcal de cada filme&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="color: #2b00fe;"&gt;&lt;b&gt;2. Las mujeres que se incorporan a la industria del cine&lt;/b&gt; (con las dificultades añadidas que ello implica), &lt;b&gt;se conjuran hoy para rodar películas con un punto de vista que rehuya y ponga en evidencia las carencias de la narración patriarcal dominante, que resitue a las mujeres en el imaginario de las audiencias, pero también en la &lt;a href="https://dle.rae.es/di%C3%A9gesis" target="_blank"&gt;diégesis&lt;/a&gt; de la película&lt;/b&gt; (personajes, gestos, actos, situaciones). &lt;b&gt;¿Qué estrategias están adoptando para lograrlo?&lt;/b&gt; De momento, se atisban varias tendencias: &lt;i&gt;a)&lt;/i&gt; centrar las historias en aquellos espacios y tiempos que tradicionalmente no han interesado a la mirada masculina (diálogos prohibidos, oficios femeninos con incidencia social, redes de colaboración), &lt;i&gt;b)&lt;/i&gt; filmes que muestran a las mujeres cuando no son objeto de escrutinio sexual ni están sometidas a la opresión masculina, &lt;i&gt;c)&lt;/i&gt; películas y/o personajes femeninos que escapan, subvierten o destruyen los roles y relaciones de poder masculinos, recurriendo a la fantasía o al surrealismo (ambientar la historia en un tiempo en que no existía conciencia feminista, expresar la alienación femenina ante la mirada cosificadora masculina a través de mundos paralelos o mostrar con imágenes de una expresividad desbordada el sufrimiento de las mujeres). Estas aportaciones, además de servir de denuncia y de posicionamiento, representan mejor la diversidad realmente existente y, lo que es más importante, en algunos títulos, su estilo narrativo se postula como alternativa al que sigue siendo mayoritario en las pantallas. &lt;b&gt;Es un contrapeso que, con el tiempo, debe decantar la balanza y acercar al cine&lt;/b&gt; (industria y películas) &lt;b&gt;hacia una mirada más equitativa, no opresora, abierta a otras identidades sexuales. Pero también no occidentalizada, ni colonialista, ni racista, ni discriminatoria&lt;/b&gt;... La lista es larga.
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/PuErOBBz838?si=vsec2GiVZww-TORA" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;
&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #2b00fe;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="color: #2b00fe;"&gt;&lt;b&gt;3. Sin embargo, hay un punto donde no entra al trapo la &lt;i&gt;masterclass&lt;/i&gt; de Menkes: ¿cómo abordan las mujeres cineastas la narrativa del deseo expresado en imágenes?&lt;/b&gt; ¿Qué recursos, qué técnicas, qué personajes mutan o se incorporan en este nuevo modo de narración? Está claro que optan por un esquema que implique a dos (o más) sujetos en igualdad, rechazando explícitamente la denigrante subordinación entre sujeto y objeto. &lt;b&gt;Se trata de&amp;nbsp;un reto inédito: filmar el deseo sin recurrir a la objetualización, demostrar que la mirada masculina no es la única ni la mejor&lt;/b&gt;. De momento, ya podemos disfrutar de las primeras aproximaciones: títulos pioneros --&lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Orlando+film+Sally+Potter&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Orlando&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1992) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Sally+Potter+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Sally Potter&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Orlando+mi+biograf%C3%ADa+pol%C3%ADtica+film&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Orlando, mi biografía política&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2023) de Paul. B. Preciado, donde el texto de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Virginia+Woolf+author&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Virginia Woolf&lt;/a&gt; se convertirá sin duda en un hito para medir la futura evolución de este estilo--; experimentos parciales --&lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=The+assistant+film+Kitty+Green&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;The assistant&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2019) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Kitty+Green+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Kitty Green&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Nunca+casi+nunca+a+veces+siempre+film&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Nunca, casi nunca, a veces, siempre&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2020) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Eliza+Hittman+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Eliza Hittman&lt;/a&gt;--; géneros comerciales testosterónicos a los que se les da la vuelta --&lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Wonder+Woman+film+Patty+Jenkins&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Wonder Woman&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2017) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Patty+Jenkins+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Patty Jenkins&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Superempollonas+film+Olivia+Wilde&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Superempollonas&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2019) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Olivia+Wilde+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Olivia Wilde&lt;/a&gt;--; intuiciones aún por concretar --&lt;i&gt;36 Fillette (Virgin)&lt;/i&gt; (1988) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Catherine+Breillat+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Catherine Breillat&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Lazzaro+feliz+film+Alice+Rohrwacher&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Lazzaro feliz&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2018) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Alice+Rohrwacher+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Alice Rohrwacher&lt;/a&gt;--. De momento, algunos títulos parecen haber encontrado un estilo que se adapta a argumentos más comerciales y son bien recibidos por audiencias no convencidas de antemano: &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2018/03/una-rabona-magistral-cualquier-pasado.html"&gt;Lady Bird&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2017) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Greta+Gerwig+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Greta Gerwig&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;&lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=Retrato+de+una+mujer+en+llamas+film+C%C3%A9line+Sciamma&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Retrato de una mujer en llamas&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2019) de &lt;a data-preview="" href="https://www.google.com/search?ved=1t:260882&amp;amp;q=C%C3%A9line+Sciamma+director&amp;amp;bbid=26606999&amp;amp;bpid=8804244271092144259" target="_blank"&gt;Céline Sciamma&lt;/a&gt;. Lo que está claro es que no basta con invertir los roles (que ellas sean las que objetualicen al hombre, marcando los tiempos y las formas, y ellos quienes se deban hacer merecedores de atención a base de respetuosa sensibilidad y, por supuesto, ser atractivos);&amp;nbsp;&lt;b&gt;el cine ultracomercial orientado a la taquilla&lt;/b&gt; --de pronto repleto de protagonistas femeninas-- &lt;b&gt;está claro que no lo ha entendido: ha decantado el péndulo hacia el lado opuesto, ignorando por completo que sigue quedando en evidencia su incapacidad para renunciar a la mirada patriarcal, aunque sea invirtiendo la ecuación&lt;/b&gt;.
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/ylRjiS94Om8?si=PAar4EADKeuSt0AD" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="color: #2b00fe;"&gt;&lt;b&gt;4. Consolidación de un poderoso movimiento político y social de concienciación/reivindicación de la igualdad laboral en las profesiones cinematográficas&lt;/b&gt; (actrices, directoras, técnicas, auxiliares...). Se impone la convicción de que es necesario denunciar los abusos, discriminaciones y techos de cristal que han marcado el mundo del cine, pero también asaltar los organigramas de las grandes productoras y distribuidoras, cuyas cúpulas dirigentes --saturadas de testosterona-- son las verdaderas responsables de que las relaciones laborales de la industria sean tan tóxicas, y de que determinadas películas y no otras sean las escogidas para que las audiencias las vean, admiren e imiten. &lt;b&gt;Se trata de una impugnación en toda regla a la totalidad del sistema&lt;/b&gt;: ya no se acepta esa obligación de &lt;i&gt;picar piedra&lt;/i&gt; durante los años de formación, aprendizaje y hasta madurez (esto vale para los hombres, pero es aún más duro para las mujeres) y participar por obligación (o falta de alternativas) en películas que no aportan nada, tan sólo mucho dinero para los productores. Para quienes consiguen mantenerse el suficiente tiempo en la profesión les queda un resquicio: escoger las películas gracias al prestigio y al tirón en taquilla acumulados (la variable económica nunca queda despejada del todo). Esta ley no escrita no sólo sigue vigente en el cine, sino para todas las industrias del entretenimiento. &lt;b&gt;Atreverse a cambiar esto equivale a dinamitar las bases mismas del sistema capitalista. Poca broma y suerte en el asalto&lt;/b&gt;.
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
De momento, &lt;b&gt;estas voces femeninas discrepantes permanecen al margen de los grandes circuitos, aunque se han abierto un hueco en muchos festivales para sus películas&lt;/b&gt;. Se trata de un proceso que requiere apoyo político e institucional, ya que un ciclo ultraconservador y &lt;i&gt;antiwoke&lt;/i&gt; puede fracturarlo durante años. &lt;b&gt;Mientras llega la plena normalización de la producción y la distribución, se abren nuevos canales para comercializar y exhibir este cine hecho por mujeres&lt;/b&gt;, al menos se asegura que su punto de vista crítico llega a ciertas audiencias. &lt;b&gt;El riesgo es que ambos canales&lt;/b&gt; --el patriarcal-industrial y el impugnador-femenino-- &lt;b&gt;acaben funcionando en paralelo, que no haya una convergencia narrativa ni estilística y sea imposible acabar con la primacía masculina de la industria&lt;/b&gt;, y que esta mirada femenina acabe asociada (de la misma forma inconsciente que la industria patriarcal) a determinados argumentos reivindicativos, a un cine reivindicativo en lo político y lo social (ya se está consolidando como género en sí mismo), a ciertas narrativas experimentales y poco más. Ya se verá...
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Lo que sigo sin acabar de entender es esa simplificación que establece una relación causa-efecto entre la narrativa patriarcal que consumimos constantemente y la cultura de la violación&lt;/b&gt; (en la sociedad en general y en el mundo del cine en particular). Igual que el decálogo de CIMA, en el ardor de la refriega, &lt;b&gt;quizá sobrestiman la influencia popular y cultural del cine y piensen que, gracias a su posición en este ámbito profesional, podrían tener la capacidad para provocar un cambio social&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Creo que es exactamente al revés: ellas serán en todo caso quienes detecten antes que muchos los cambios en la sociedad y los lleven a las pantallas&lt;/b&gt;. Ellas son una vanguardia cultural, no combatientes en una batalla que se libra en la política, las instituciones y desde los movimientos sociales. La industria del entretenimiento --hoy y siempre-- lo que hace es producir lo que piensa que quieren las audiencias; y dentro de las audiencias, por desgracia, todavía hay muchos que lo que quieren es contemplar mujeres sexualizadas. &lt;b&gt;El cine es sólo uno más de los ámbitos donde se constata el poder que los hombres ejercen sobre las mujeres; no confundamos nuestros deseos con el mundo que retratan filmes producidos por una industria patriarcal, ni con las preferencias de las audiencias mayoritarias, ni olvidemos que estas últimas cambian bastante más rápido que el cine.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjcrzyTZXXCtmAgo7gJtVWD_UOrGU8VDMI_KSUvJmdZE3HclqDmxkGEcNrpAEfdKkMT_E47UqeN-TLN6uyEyrWR8Oy7i0g35JbH5pvq76JB4XbH68rh-zVhvIMIV8mSzQjqC5CuobgpN9lGTiVvZsFc8CW_9ijcC_9SGHdqen4h6kWMmopqxLa-_A/s72-c/brainwashed.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Crónica conmovedora y valiente (Aún estoy aquí)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/08/cronica-conmovedora-y-valiente-aun.html</link><category>cine brasileño</category><category>cine intimista</category><category>cine político</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Mon, 11 Aug 2025 11:51:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-2283719830149643821</guid><description>&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQCw8GE7dCLkE8PbjyNvq8otuXMBxsSIkXsFcHsk3l-jVkN2-_e-T3HEE8xwyiHgJocDIOJnF0h51gRNYMhfNgqiha2UaXSVqF3a6fgP9H-KVNAu_fj7Kq9eE7A6b2WCrmGZ6H0jZgeFDcWUbV0cjeJ-Ff9VJnCp1qCGP1d5kCWsfE6ZYoYQvZiQ/s755/aunestoyaqui.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="755" data-original-width="530" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQCw8GE7dCLkE8PbjyNvq8otuXMBxsSIkXsFcHsk3l-jVkN2-_e-T3HEE8xwyiHgJocDIOJnF0h51gRNYMhfNgqiha2UaXSVqF3a6fgP9H-KVNAu_fj7Kq9eE7A6b2WCrmGZ6H0jZgeFDcWUbV0cjeJ-Ff9VJnCp1qCGP1d5kCWsfE6ZYoYQvZiQ/s320/aunestoyaqui.jpg" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;No es la primera película que trata el tema, ni será la última (por desgracia), pero sí es de las más conmovedoras que he visto&lt;/b&gt;. Ganadora del &lt;i&gt;Oscar&lt;/i&gt; a mejor película internacional, &lt;i&gt;Aún estoy aquí&lt;/i&gt; (2024) supone &lt;b&gt;el largometraje más significativo dirigido por Walter Salles desde la floja &lt;i&gt;En el camino&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (2012), con un argumento sobre el incandescente pasado político de Brasil. Es un filme basado en el libro del mismo título, publicado en 2015 por uno de los hijos del exdiputado laborista Rubens Pavía, cuya familia es la protagonista de la película (especialmente su esposa Eunice, interpretada magníficamente por Fernanda Torres).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Desde 1964, Brasil estaba sometido a una dictadura militar; pero en 1970 --coincidiendo con la toma de posesión como presidente del comandante Garrastazu-- la represión política contra la oposición se intensificó, alcanzando a cualquiera que fuese sospechoso de colaboracionismo con las fuerzas contrarrevolucionarias. Es uno de los períodos más oscuros de la historia reciente del país, una hidra ultraconservadora y violenta que todavía no se puede dar por liquidada. Una de sus últimas cabezas es el cierre judicial del lamentable final de la ya de por sí lamentable presidencia de Bolsonaro (con intento de golpe de estado incluido), de la que, seguramente, en menos de una década estaremos viendo una emotiva crónica cinematográfica.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El referente cinematográfico de &lt;i&gt;Aún estoy aquí&lt;/i&gt; más evidente para el espectador de largo recorrido es la lejana &lt;i&gt;Missing&lt;/i&gt; (1982)&lt;/b&gt; de Costa-Gavras, aunque este drama familiar sobre la desaparición de un joven durante los primeros días del golpe de Pinochet en Chile era un torpedo dirigido directamente contra la administración estadounidense, inductora nada disimulada del derrocamiento violento e ilegítimo de Salvador Allende. &lt;b&gt;Salles, en cambio, prefiere invertir completamente los equilibrios&lt;/b&gt;: dejar que el muro de silencio de la represión política asome imperturbable cuando la familia intenta recabar información sobre el padre de familia desaparecido, con las consecuencias devastadoras que eso implica. No se echa de menos ningún análisis o algo de contexto histórico, ni siquiera mencionar de paso algunos nombres y apellidos; basta con mostrar grupos de hombres mediocres, esbirros de un poder ejercido sin más, aprovechando el simple detalle de ir armados para evidenciar una superioridad completamente arbitraria e injusta. &lt;b&gt;Es suficiente con mantener la historia en el lado de las víctimas para asegurar que la historia dejará al descubierto las vergüenzas de la dictadura&lt;/b&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;
&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/xUGhm86h-Q4?si=h0JjQjR5TwDcOFrp" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
No hay ningún resquicio para la esperanza, tan sólo el día a día de una familia que intenta seguir su vida a pesar de tan tremenda amputación. Hasta que las palabras recuperen su significado cuando, con décadas de retraso, se emitan los certificados oficiales de defunción de los desaparecidos. La prueba definitiva que desmonta por fin la realidad inexistente del discurso oficial de la dictadura. A partir de ese momento, será el turno de las cronologías, reconstrucciones, cuantificaciones, descripciones... &lt;b&gt;Para las familias, en cambio, es el inicio de un duelo negado durante años, la herida abierta que por fin encuentra la manera de empezar a cerrarse&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;A esto se dedica en exclusiva la película, sin exageraciones ni escenas definitorias; es suficiente con el drama de la pobre inocencia de la gente ante el abuso del Estado&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Ya queda lejos la sensibilidad a flor de piel de &lt;i&gt;Estación Central de Brasil&lt;/i&gt; (1998) y el descubrimiento&lt;/b&gt; --pocos años después, aunque esta vez como productor ejecutivo, en la obra maestra que es &lt;i&gt;Ciudad de Dios&lt;/i&gt; (2002)-- &lt;b&gt;de la capacidad de Salles para la narración ágil, su valentía para abordar temas polémicos y desentenderse de las posibles consecuencias de una verdad incómoda&lt;/b&gt;. Llevábamos mucho tiempo sin otro buen filme de Salles, y &lt;b&gt;empezaba a pensar si aquel estilo delicado y a la vez valiente habría sido flor de un filme&lt;/b&gt;, el fruto de unos guiones excepcionales. &lt;b&gt;No ha sido así, &lt;i&gt;Aún estoy aquí&lt;/i&gt; nos devuelve la mejor versión de su director, la que nunca debió dejar de cultivar&lt;/b&gt;; la que debería predominar en una filmografía un tanto ecléctica y, a ratos, desnortada.&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhQCw8GE7dCLkE8PbjyNvq8otuXMBxsSIkXsFcHsk3l-jVkN2-_e-T3HEE8xwyiHgJocDIOJnF0h51gRNYMhfNgqiha2UaXSVqF3a6fgP9H-KVNAu_fj7Kq9eE7A6b2WCrmGZ6H0jZgeFDcWUbV0cjeJ-Ff9VJnCp1qCGP1d5kCWsfE6ZYoYQvZiQ/s72-c/aunestoyaqui.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>El cine que devora la realidad (cuando lo está haciendo la heroína) (Arrebato)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/06/el-cine-que-devora-la-realidad-cuando.html</link><category>cine español</category><category>cine espeso</category><category>cine raro</category><category>narración cinematográfica</category><category>vanguardias artísticas</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 21 Jun 2025 10:11:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-4897519404855387288</guid><description>&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgzhZp2fmg_c5ookXltVUTKwM9OWZkqyObOnjhbaLuLqsacAR-CFDqVmSvTgqdYGM-7B2i-BYYcV5gcNzIU43unj5sj-huD1SQi6fozvbYKC_FS1cU8Yl-4sOJfra2oqZExFA4Ef-LAPVcz0R6rpCHPdqWt0hVOGtdbQrCnYDejQyOyIVXoiVesfw/s565/arrebato.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="565" data-original-width="400" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgzhZp2fmg_c5ookXltVUTKwM9OWZkqyObOnjhbaLuLqsacAR-CFDqVmSvTgqdYGM-7B2i-BYYcV5gcNzIU43unj5sj-huD1SQi6fozvbYKC_FS1cU8Yl-4sOJfra2oqZExFA4Ef-LAPVcz0R6rpCHPdqWt0hVOGtdbQrCnYDejQyOyIVXoiVesfw/s320/arrebato.jpg" width="227" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Arrebato&lt;/i&gt; (1979) es una película convertida desde hace más de dos décadas&lt;/b&gt; (concretamente desde un lanzamiento en DVD que buscaba descaradamente generar un aura de malditismo apenas reconocible) &lt;b&gt;en filme de culto al estilo anglosajón, rareza única e inclasificable y obra maestra incomprendida en su tiempo&lt;/b&gt;. Una operación de mercadotecnia excesivamente ambiciosa (la película apenas cumple uno de los tres requisitos) que sirviera de paso para reivindicar a un cineasta de carrera irregular e incipiente (Iván Zulueta), &lt;b&gt;a la vez que incorporaba elementos complejos y metafísicos a la critica de un argumento que apenas se reconoce a lo largo de la película&lt;/b&gt;. La cosa funcionó, porque desde entonces acapara elogios desmedidos y primeros puestos en listas de mejores títulos del cine español. &lt;a href="https://elpais.com/babelia/2025-05-10/las-50-mejores-peliculas-espanolas-del-ultimo-medio-siglo.html" target="_blank"&gt;La última el mes pasado&lt;/a&gt;, donde todo eran alabanzas formales y declaraciones de vigencia artística y cultural a partes iguales. Rodada en los primeros años de democracia, con el país inmerso en ese aura --en realidad, entonces nadie lo percibía así, es algo que hemos añadido después, en nuestras cada vez más nostálgicas evocaciones-- inefable que creemos percibir nada más despertar de un letargo, trasplantados a una realidad amputada donde, aun así, la mayoría asume que todas las opciones son posibles, las capacidades permanecen intactas y la libertad aún no ha sido corrompida. Los últimos años del franquismo y los primeros de la democracia --especialmente en el relato del cine español-- se han mitificado desde el punto de vista ideológico y artístico; &lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2018/02/un-filme-inclasificable-fruto-de-una.html"&gt;y aunque haya producido algunos títulos fascinantes&lt;/a&gt; que no podemos explicar si no es por la incertidumbre y la esperanza de aquellos años, lo cierto es que hay más de sublimación que de análisis y de calidad fílmica. Eso no quita que muchas películas se hicieran con la convicción de que todo sería nuevo, empezando por el punto de vista, incluso el estilo, que tendrían una frescura inédita, revolucionaria. &lt;b&gt;Las ganas tremendas de hacer algo suplían las carencias y todas las dificultades; no había sitio para la censura o el rechazo moral&lt;/b&gt; (ni de crítica ni de juicio) &lt;b&gt;porque eran unos años de vacío de poder y la creatividad sin complejos llenaba espacios donde casi nunca suele dejarse ver&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Iván Zulueta creció marinado en cine&lt;/b&gt; (su padre fue director del Festival de San Sebastián) y podría haber dado buenas películas si hubiera tenido tiempo de madurar su estilo. Y si no se hubiera cruzado la heroína en su camino. &lt;b&gt;Los dos únicos largometrajes que dirigió&lt;/b&gt; --&lt;i&gt;Un, dos, tres... al escondite inglés&lt;/i&gt; (1970) y &lt;i&gt;Arrebato&lt;/i&gt;-- &lt;b&gt;apuntan unas primeras intuiciones sobre el tiempo cinematográfico que quizá se habrían modulado con mejores guiones&lt;/b&gt;. La cosa es que el cine no acabó de centrar su atención, y prefirió dedicarse al diseño gráfico (es autor de numerosos carteles de películas españolas, incluyendo los primeros títulos de Almodóvar), puesto que, cuando falleció en 2009, hacía treinta años de su último largometraje, y en ese tiempo sólo colaboró en dos series de televisión (y fue a finales de los ochenta y principios de los noventa). Así que &lt;b&gt;no cabe lamentar un genio ahogado por la industria, o un cineasta incomprendido; si acaso lastrado por la falta de oportunidades&lt;/b&gt;. Por los motivos que sea, Zulueta no se dedicó ni a dirigir ni a escribir después de una obra singular e inclasificable que ha sido tasada bastante por encima de su valor real (quizá más por el deseo de alimentar una determinada imagen subversiva y, a la vez, vanguardista, del cine español de la transición, ciertamente no mayoritaria). 
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/THr0r_mHXKU?si=6OBUMe_gkm8vP0hp" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;Arrebato&lt;/i&gt; se inscribe en esa larga lista de filmes protagonizados por cineastas en crisis creativa&lt;/b&gt; (y vital también), &lt;b&gt;individuos controvertidos en los que confluyen la modernidad y la crisis ideológica y existencial de su tiempo&lt;/b&gt;. &lt;i&gt;Fellini 8½&lt;/i&gt; (1963) es quizá su referente más cercano: no por el estilo, pero sí porque ambos títulos abordan el bloqueo artístico desde un esquema narrativo no convencional, un recurso que refuerza el extrañamiento del mundo y que se ha convertido en un binomio recurrente en determinado cine introspectivo. El del cineasta como uno de los más penetrantes analistas de su tiempo, dotado como pocos para balizar el territorio que pisamos, señalar errores y marcar tendencias de futuro. Gente insoportable e insufrible como el Guido Anselmi (Marcello Mastroianni) de Fellini y el José Sirgado (Eusebio Poncela) de Zulueta.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Sin embargo, &lt;b&gt;el guión de Zulueta&lt;/b&gt; --inicialmente concebido como un corto-- &lt;b&gt;no acaba de encontrar un hilo narrativo que ayude al espectador a comprender sus objetivos ni sus métodos&lt;/b&gt;. Los dos primeros tercios son una mera sucesión de escenas donde a los diferentes actores y actrices del reparto se les permite erigirse en el único interés dramático y/o humorístico; &lt;b&gt;los personajes se caracterizan a partir de situaciones límite, comportamientos erráticos que pretenden resultar enigmáticos y un gusto nada atenuado por lo extremo, lo polémico y lo incipientemente terrorífico&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Sólo hacia el final, cuando la narración consigue centrarse que un &lt;i&gt;leitmotiv&lt;/i&gt; hasta entonces apenas concretado, se desarrolla la idea central de un filme sin centro de gravedad&lt;/b&gt;, esta vez sí, incrementalmente dosificado y permitiendo (esta vez también) anticipar sucesos. &lt;b&gt;El hecho de que esa anécdota tenga que ver con el dispositivo técnico del cine ha sido el único asidero de cierta crítica para reivindicar la película como una investigación sobre la ontología fílmica&lt;/b&gt;. Apenas hay un planteamiento que busque encajar esta audaz idea del medio cinematográfico a la manera de una declaración formal, excepto en la escena que cierra el filme: el cine devora --mata-- la realidad. Una sinécdoque que intercambia la heroína por el cine, los dos ejes de la vida de Zulueta por aquel entonces. Porque el verdadero problema de José Sirgado y de Pedro (Will More) es que la droga devora sus vidas (los pinchazos no la hacen más tolerable), su creatividad (no se expande gracias a los estimulantes, como pueden pensar ellos) y, por supuesto, su percepción de la realidad. &lt;b&gt;El misterioso comportamiento de la cámara de Pedro y los extraños signos que se intercalan en el metraje son probablemente las únicas licencias que podrían hacer más interesante una historia que avanza a trompicones, más parecida a un esbozo sin pulir de Serie B que a una película intrigante como &lt;i&gt;La señal (The ring)&lt;/i&gt; (2002)&lt;/b&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgzhZp2fmg_c5ookXltVUTKwM9OWZkqyObOnjhbaLuLqsacAR-CFDqVmSvTgqdYGM-7B2i-BYYcV5gcNzIU43unj5sj-huD1SQi6fozvbYKC_FS1cU8Yl-4sOJfra2oqZExFA4Ef-LAPVcz0R6rpCHPdqWt0hVOGtdbQrCnYDejQyOyIVXoiVesfw/s72-c/arrebato.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Fugacidad. Trascendencia. Insignificancia. Azar (Parthenope)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/05/fugacidad-trascendencia-insignificancia.html</link><category>cine espeso</category><category>cine italiano</category><category>cine religioso</category><category>cine sobrevalorado</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 3 May 2025 11:05:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-16356690617640234</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiy9vJUw7zXpKv_jCUyEmqmEAIlmMK7e8QEorh0xE9AyjT05DqhHcwMIMKdatBwxeokoz3nbgP0UoyQJKHOBbd_XmkG8STWpYe60PcLnJZtypVTS4hJp_hWaJBeqnOQ7EacsbQHtslEbIdioQofeeOOHg5NR-n31u9uL9oTplVbf__ozq7hdPi8Q/s560/parthenope.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="560" data-original-width="398" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiy9vJUw7zXpKv_jCUyEmqmEAIlmMK7e8QEorh0xE9AyjT05DqhHcwMIMKdatBwxeokoz3nbgP0UoyQJKHOBbd_XmkG8STWpYe60PcLnJZtypVTS4hJp_hWaJBeqnOQ7EacsbQHtslEbIdioQofeeOOHg5NR-n31u9uL9oTplVbf__ozq7hdPi8Q/s320/parthenope.png" width="227" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Me declaro culpable: sólo me acerco a la filmografía de Sorrentino cuando trata el tema de la belleza lánguida, soñadora y atravesada por su raro sucedáneo de existencialismo&lt;/b&gt;, algo para lo que admito que su cine está naturalmente dotado. Como también lo está para retratar como nadie los paisajes mediterráneos del sur de Italia, una virtud que determina en buena parte su estilo narrativo. Para todo lo demás: sus películas me provocan distancia, incredulidad e indiferencia. &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2018/02/un-fraude-intimo-y-personal-construido.html"&gt;La gran belleza&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2013) me sigue pareciendo un buen relato inexplicablemente saboteado y convertido en un gran fraude, aunque &lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2019/04/los-demacrados-e-inconstantes-destellos.html"&gt;su final&lt;/a&gt; continúa conmoviéndome en lo más profundo y no puedo dejar de verlo cada cierto tiempo (no más de tres meses). Que compartamos fascinación por un mismo paisaje no significa que conecte con sus alegorías revestidas de  trascendencia, un &lt;i&gt;tic&lt;/i&gt; fabricado a conciencia que trata de enlazar sin apenas disimulo con la prestigiosa tradición del &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Federico_Fellini" target="_blank"&gt;estilo felliniano&lt;/a&gt;. &lt;b&gt;En corto y claro: la mayoría de sus películas&lt;/b&gt; --como me sucede con las de &lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/search/label/cine%20griego"&gt;Lanthimos&lt;/a&gt;-- &lt;b&gt;no me gustan&lt;/b&gt;, pero les reconozco momentos inspirados y admirables, el fruto de una inspiración al azar que ha conseguido eludir las trampas de su retorcida forma de expresarse.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;Parthenope&lt;/i&gt; (2024) es, por encima de todo&lt;/b&gt;, el sentido homenaje de Sorrentino a su ciudad natal, Nápoles. &lt;b&gt;Una ofrenda cinematográfica nostálgica y evocadora, los dos componentes con los que pretende poner al descubierto el núcleo de la identidad napolitana, tan fascinante como llena de contradicciones y, a la vez, motivo de orgullo&lt;/b&gt;. Y en el centro de la historia, una protagonista que sirva de epítome perfecto, un personaje fascinante, atractivo e inasible, especialmente para los no oriundos, y que los nativos --con la debida introspección-- sí están capacitados para detectar y comprender. Porque Parthenope --el nombre de la antigua colonia griega que con el tiempo se convertiría en Nápoles-- es una mujer extremadamente inteligente y bella (perturbadora Celeste dalla Porta) cuya vida y experiencias son &lt;b&gt;una mezcla de recuerdos del director, un compendio&lt;/b&gt; (obviando cualquier exigencia derivada del desarrollo argumental) &lt;b&gt;de momentos definitorios que materializan cualquier cualidad específica de los napolitanos, de simples elaboraciones/exageraciones vinculadas a su cultura&lt;/b&gt;. El temperamento zafio, el sentido de pertenencia, un anhelo de trascendencia siempre acechante aunque nunca completamente colmado que fascina y repele (y que ha acabado por convertirse en un tópico acerca de Nápoles y sus habitantes). &lt;b&gt;Esta definición también se aplica a buena parte de la filmografía de Sorrentino&lt;/b&gt;, y es la que más me remueve interiormente, seguramente por alguna coincidencia vital o geográfica.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/SYk9-Zt0I0A?si=BYok0zekTEv32PlU" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Parthenope es una mujer tan inteligente como bella, aunque ninguna de estas cualidades es exclusiva del carácter napolitano, son solamente dos aspectos del personaje que ayudan a Sorrentino a expandir su guión con temas que ya ha tratado en otras películas, sin apenas cambios respecto a esta de ahora. El de &lt;b&gt;la belleza perturbadora que impide vivir con normalidad a las mujeres, da igual como reaccionen&lt;/b&gt;: si aceptan las constantes proposiciones de los hombres (a cual más descarada, inconveniente y/o humillante) se convierten en objetos de deseo efímero, un cuerpo que poseer, un juguete que encandila hasta que se pierde el brillo de la juventud y la aparición de nuevas bellezas las arrinconan y las condenan a la soledad. En cambio, si, contra todo pronóstico, rechazan las insinuaciones y promesas de lujo, placer y bienestar, esa misma soledad se convierte en su estado natural desde el primer momento. &lt;b&gt;En el caso de Parthenope, la rareza que la distingue de los demás es su preferencia por la antropología y la búsqueda de un compañero que no la valore únicamente por su aspecto&lt;/b&gt;. Creo que este es el verdadero centro de la obra de Sorrentino, y no las alharacas formales, excesos de guión y demás extravagancias que intenta hacer pasar como una marca personal e intransferible.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Intercaladas en esta trama principal, una veces con naturalidad, otras de forma bastante forzada, casi desconectada del resto de la historia, encontramos las escenas cuyo objetivo es mostrar de cierta manera exagerada&lt;/b&gt; (a ser posible escandalosa) &lt;b&gt;la singularidad napolitana&lt;/b&gt;. Un carácter que, si hacemos caso al director, es esencialmente contradictorio, inexplicable y fuertemente dependiente de rituales muy concretos (religiosidad popular, enfrentamientos entre clanes, tendencia a endiosar aquello que provoca felicidad y decepción extremas. En otras palabras: catolicismo, mafia y fútbol. Estas secuencias, ciertamente elaboradas, aportan las necesarias dosis de surrealismo y distanciamiento que uno podría esperar del director. &lt;b&gt;Sin embargo, el hecho de estar prácticamente al margen de la trama que él mismo presenta como principal, funcionan como una ofrenda para sus seguidores, una especie de renovación de la vigencia de su punto de vista deformante de la realidad&lt;/b&gt;, el mismo que parece haberse convertido en lo que más llama la atención de su cine.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Después de unos cuantos títulos insistiendo en el tema de su Campania natal, &lt;b&gt;uno empieza a dudar si el proyecto de Sorrentino consiste en expresar en imágenes la esencia de su entorno biogeográfico y sentimental o más bien una versión conscientemente desfigurada de esa esencia, cortocircuitada por influencias cinematográficas y culturales, que funcionan como una distinción artística&lt;/b&gt;. Al final, &lt;i&gt;Parthenope&lt;/i&gt;, igual que &lt;i&gt;La gran belleza&lt;/i&gt; y demás historias similares, parecen más bien el resultado de una obsesión por cristalizar un estilo reconocible, no tanto el deseo de ofrecer una reflexión duradera sobre un fenómeno tan humano como efímero y fruto del azar; da igual que esté perfectamente localizado en el tiempo y el espacio.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiy9vJUw7zXpKv_jCUyEmqmEAIlmMK7e8QEorh0xE9AyjT05DqhHcwMIMKdatBwxeokoz3nbgP0UoyQJKHOBbd_XmkG8STWpYe60PcLnJZtypVTS4hJp_hWaJBeqnOQ7EacsbQHtslEbIdioQofeeOOHg5NR-n31u9uL9oTplVbf__ozq7hdPi8Q/s72-c/parthenope.png" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">2</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Anatomía de un pendulazo (Regreso a Reims)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/04/anatomia-de-un-pendulazo-regreso-reims.html</link><category>capitalismo</category><category>cine francés</category><category>cine político</category><category>documental</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 12 Apr 2025 19:38:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-4349498491149256187</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgMu0NcNe4XgrLU8jL7lmTCi7-sHYideEg4yIqRDIMUU6ZNUAbKnc4w_sD_7VNj8-M31gJdBH3Y4YKQn1MvJZQ-XllL4EnWUxqMTdUFfnnfUsoWPjpiwEDShdaHNyzyKZd9iCH73A6Txf-ctSIOihcFb181nkI6XMmk6vSnJy_3W6e1xRDMg1wK1Q/s600/reourreims.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="600" data-original-width="424" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgMu0NcNe4XgrLU8jL7lmTCi7-sHYideEg4yIqRDIMUU6ZNUAbKnc4w_sD_7VNj8-M31gJdBH3Y4YKQn1MvJZQ-XllL4EnWUxqMTdUFfnnfUsoWPjpiwEDShdaHNyzyKZd9iCH73A6Txf-ctSIOihcFb181nkI6XMmk6vSnJy_3W6e1xRDMg1wK1Q/s320/reourreims.jpg" width="226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #2b00fe;"&gt;«En círculos populares, la política de la izquierda consistía sobre todo en un rechazo muy pragmático de lo que experimentamos en la vida diaria. Era una protesta y no un proyecto político inspirado en una perspectiva global. Incluso si se repetía a menudo que se necesita una buena revolución, esta expresión, de hecho, estaba más ligada a la dureza de las condiciones de vida y al carácter intolerable de las injusticias que a la perspectiva de establecer un sistema político diferente. Ya que todo lo existente parecía haber sido decidido por un poder oculto, la invocación de la revolución aparecía como el único recurso oponible a esas fuerzas que tantas desgracias causaron en la vida de las personas que no tienen nada.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Es en gran medida la ausencia de movilización o de autopercepción como pertenecientes a un grupo social solidario lo que permite que la división racista suplante a la división de clases. La afirmación de ser legítimos ocupantes de un territorio del que se sienten despojados y expulsados. Una afirmación contra quienes se les niega toda pertenencia legítima a la nación, contra quienes negamos los derechos que tratamos de mantener para nosotros. ¿Cómo se formaron estos discursos que transfiguraron los problemas de barrio en una concepción del mundo y en un sistema de pensamiento político? Tal vez fuera una manera, para quienes pertenecieron a una categoría social a la que se recordaba constantemente su inferioridad, de sentirse superiores a personas aún más desfavorecidas, una forma de construir una imagen positiva de sí mismos a través de la devaluación de los demás. ¿Qué ha pasado para que tanta gente empezara a votar por el Frente Nacional? ¿Qué abrumadora responsabilidad tiene la izquierda oficial en este proceso?»
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Didier Eribon / Jean-Gabriel Périot
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;He demorado durante demasiado tiempo el momento de ponerme a ver &lt;i&gt;Regreso a Reims&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (2021) de Jean-Gabriel Périot, basada en el libro &lt;i&gt;&lt;a href="https://www.laie.es/en/book/retour-a-reims/377405/9782081396005" target="_blank"&gt;Retour à Reims. Une théorie du sujet&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2018) de &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Didier_Eribon" target="_blank"&gt;Didier Eribon&lt;/a&gt;, &lt;b&gt;pero en cuanto me he decidido, he quedado atrapado por el tema y su fascinante desarrollo&lt;/b&gt;. Se trata de una obra surgida a raíz de la muerte del padre de Eribon, con el que estuvo distanciado durante casi toda su vida adulta (en un conflicto donde seguramente tuvo bastante que ver la orientación sexual del hijo). &lt;b&gt;El libro comienza como una rememoración nostálgica de la infancia en Reims, pero poco a poco se transforma en un ajuste de cuentas político-sentimental con su padre y su madre. Sin embargo, es la cuestión política la que se abre paso hasta convertirse en una síntesis histórica de la evolución ideológica del proletariado francés desde los años cuarenta hasta el siglo XXI&lt;/b&gt;. Eribon, tomando como objetos de estudio a sus padres, mediante esa retórica expositiva que caracteriza a la enseñanza en Francia (y que sin duda es la mejor seña de estilo de sus filósofos y científicos sociales), extiende su teoría a la totalidad de la sociedad francesa de la posguerra. &lt;b&gt;El resultado es un relato al que el tiempo y los acontecimientos han dado la razón&lt;/b&gt;: el tránsito de las clases trabajadoras occidentales --un auténtico &lt;i&gt;pendulazo&lt;/i&gt;-- que las ha llevado desde las reivindicaciones laborales, la mejora de las condiciones de vida, la igualdad, la dignidad --incluso la impugnación a la totalidad del sistema-- hasta convertirlas en un combate contra los débiles (los migrantes, los culturalmente diferentes, los que están por debajo). &lt;b&gt;Un desplazamiento que abarca todo el espectro ideológico tradicional y que no es fruto de ninguna ley evolutiva o una teoría de la historia al uso, más bien un modelo de asalto inédito a las democracias que pretende desactivar las aspiraciones de las masas obreras&lt;/b&gt;. Un segundo intento de lo que no se pudo lograr a base de fanatismo y agravios territoriales en los años treinta del siglo XX.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;Regreso a Reims&lt;/i&gt; es la crónica de un &lt;i&gt;pendulazo&lt;/i&gt; inducido por las elites pastosas&lt;/b&gt; con el objetivo de vaciar y/o arrancar el debate sobre las condiciones de vida y la desigualdad y redirigirlo contra quienes, hace apenas unos años, eran considerados aliados en la lucha revolucionaria por parte de los trabajadores (y que ahora los rechazan porque amenazan su forma de vida, su cultura, sus oportunidades laborales). &lt;b&gt;Una gigantesca manipulación que ha salido bien y encima ha conseguido vaciar ideológicamente a la izquierda tradicional. Una izquierda que se quema entrando al trapo de la defensa identitaria que también sirve como excusa para acusarles de &lt;i&gt;wokismo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. El libro y la película ofrecen una triste lección de realismo, un aviso a navegantes, la constatación de que existen unos límites para la práctica política, de las consecuencias que implica traspasarlos. La tentación de seducir con promesas espurias al vulnerable, al desinformado, al ambicioso sin recursos, al injuriado, al derrotado, es una tentación demasiado grande. Las clases subalternas, por el hecho de ser el grupo más numeroso, poseen la llave para el acceso al poder a través de los votos (a los dictadores que prefieren la violencia les basta con la violencia y la represión), y tras el tremendo fracaso que supuso para las elites dar su apoyo a partidos extremistas, han comprendido que mejor convencer a las masas con un sucedáneo del doblepensamiento orwelliano: utilizando las mismas palabras que los demócratas, les aseguran que el bienestar, la decencia y la seguridad de su mundo están en peligro de desaparición. Y el culpable es el de siempre: el recién llegado, el que no tiene nada... el rival más débil, el más fácil de abatir para quienes lo tienen todo. El capital se ha adueñado de la política no para dominar territorios, ni siquiera pueblos; les basta una legión de tontos útiles que voten las leyes que eliminen los obstáculos a la acumulación de riqueza. Lo importante es que la bronca entre los subordinados no acabe nunca, que las escaramuzas parezcan victorias. Para eso hay que alimentar sin descanso el debate público con polémicas ridículas y/o inexistentes. Da igual que sea necesario despertar a la bestia del racismo o de la violencia paramilitar porque todo lo que no sirva para mantener los privilegios se la trae floja.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/Dy9JFHBXR_Q?si=cSttKkCfnJxxgCYZ" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El documental comienza centrado en las formas de la vida cotidiana, los espacios y rituales de socialización obrera en la posguerra francesa&lt;/b&gt;, siempre a partir de situaciones experimentadas por Eribon en su propia familia: las relaciones amorosas, la tolerancia limitada en rituales de acercamiento, los límites implícitos, los momentos en los que se evidencian las diferencias de clase... Un panorama que revela cómo en aquellas democracias victoriosas el ascensor social estaba, si no bloqueado, al menos estrictamente condicionado. &lt;b&gt;Pero llegaron los sesenta, cuando la juventud se plantó exigiendo sus demandas para el futuro&lt;/b&gt;: algunas de ellas políticas, es cierto, pero especialmente relacionadas con liberación de las costumbres y la moral sexual. &lt;b&gt;Ahí se produce la quiebra definitiva con las generaciones que vivieron durante toda la primera mitad del siglo XX&lt;/b&gt;. A partir de ese momento, llegan nuevas conquistas: la cristalización ideológica del feminismo, la libertad sexual, la sensualidad y el ocio como nuevos ejes para el desarrollo de la personalidad... De todas esas aspiraciones se contagió la política, puesto que la juventud comprendió que semejantes cambios sólo podrían sostenerse gracias a partidos progresistas. &lt;b&gt;Comenzó entonces la etapa de la gran ilusión de la izquierda francesa, que culminó con la victoria de Mitterand en las presidenciales de 1982&lt;/b&gt;, y que las clases trabajadoras interpretaron como un triunfo largamente postergado, conseguido finalmente mediante una revolución legal, la materialización de un proceso que había tardado casi un siglo en ver la luz. &lt;b&gt;Por fin, pensaron, habían logrado situar a un líder que iba a legislar para la modificación igualitaria de las reglas de juego capitalista&lt;/b&gt;. Así lo vivió la familia de Eribon, y muchísimas más en toda Francia.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Cuando, con el paso de los meses, se vio claro que el socialismo trataba de hacer reformas pactando con el gran capital, se abrieron las primeras grietas en las esperanzas de los votantes de la izquierda&lt;/b&gt;. Además, la ideología ultraliberal liderada en esos mismos años por Thatcher y Reagan sirvió de inspiración y señuelo para un crecimiento ilimitado a costa de quebrar los consensos sociales tradicionales: desregulación legislativa, eliminación de controles al capital, erosión consciente y sistemática del poder de los sindicatos. &lt;b&gt;Es entonces cuando cristaliza la tremenda decepción que llevó a la decadencia imparable del Partido Comunista&lt;/b&gt; (que aún hoy existe, pero parapetado tras nuevos partidos y coaliciones que oculten sus siglas) &lt;b&gt;y, en general, de toda la izquierda&lt;/b&gt;. Sus votantes quedaron huérfanos de representación, sin proyecto revolucionario, contemplando un futuro en el que se habían desvanecido todas sus aspiraciones. Algunas facciones, convencidas de que sólo la violencia podría acabar con los privilegios y las injusticias, optaron por la radicalización nihilista. &lt;b&gt;El consenso social estaba muerto. Fue entonces cuando comenzó la estrategia de la ultraderecha para atraer a las masas obreras que necesitaban para abandonar la marginalidad, ganar elecciones y alcanzar el poder&lt;/b&gt; (esos mismos obreros a los que habían despreciado durante décadas), &lt;b&gt;fomentando la división&lt;/b&gt; (el desprecio al emigrante, aliado hasta entonces en la lucha anticolonial y revolucionaria) &lt;b&gt;y el individualismo&lt;/b&gt; (mejora del poder adquisitivo, beneficios individuales, aceptar la jerarquía y la ética clasista de la meritocracia). &lt;b&gt;En ese preciso instante comienza &lt;i&gt;El Pendulazo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (ahora sí, e mayúscula, pe mayúscula), &lt;b&gt;una transición ideológica nunca vista en la historia contemporánea y que anuncia un nuevo equilibrio de fuerzas en conflicto, el germen mismo de las sociedades poscapitalistas&lt;/b&gt;. El documental, en este punto, describe la toma de conciencia de familias pobres y desengañadas como la de Eribon, que ven que sus nuevos barrios de vivienda social se llenan de migrantes más pobres que ellos, los cuales, poco a poco, van convirtiéndose en mayoría, viendo cómo los barrios se transforman en suburbios. Es entonces cuando los comunistas veteranos buscan huir, distanciarse de esa misma precariedad de la que un día consiguieron salir, haciendo bueno el discurso de liberalismo, que premia a quienes reniegan de la lucha obrera y aceptan las nuevas reglas de la desigualdad natural del capitalismo. &lt;b&gt;En ese tránsito, los exmilitantes comunistas, como la propia madre de Eribon, comienzan a votar en secreto al Frente Nacional de Le Pen, defensor de la expulsión de migrantes, la autarquía económica y, de paso, el regreso a las formas más patriarcales, gazmoñas y pacatas de la socialización&lt;/b&gt;. Un proceso difícilmente predecible que hemos visto replicarse con idéntico éxito en todo el planeta. &lt;b&gt;Este &lt;i&gt;pendulazo&lt;/i&gt; es una condición suficiente para llevar al poder a los partidos radicales, xenófobos y ultraliberales. Asistiremos a cambios drásticos y traumas de los que acabaremos arrepintiéndonos, incluso quienes lo apoyaron desde abajo, precisamente los primeros en ser sacrificados&lt;/b&gt;.&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKwPUv_fC1bk5EdtieaJbLAYDo6fl1xdNwhR_p187gOA-_HGyuqS3YoOvjGtQ-Frp0pUR22QvU4oYsOSoEukrP-VTcXVIdROvjBzlVaOyOcE0E4pRU79i2f7wWa5qH71D97B9CWPj48i-kRxMHl00A72Lt0ymUAZi-DUwmUGhtrFHbIXmBXESmYQ/s1200/regresoreims2.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="675" data-original-width="1200" height="180" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKwPUv_fC1bk5EdtieaJbLAYDo6fl1xdNwhR_p187gOA-_HGyuqS3YoOvjGtQ-Frp0pUR22QvU4oYsOSoEukrP-VTcXVIdROvjBzlVaOyOcE0E4pRU79i2f7wWa5qH71D97B9CWPj48i-kRxMHl00A72Lt0ymUAZi-DUwmUGhtrFHbIXmBXESmYQ/w320-h180/regresoreims2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La historia que finalmente explica &lt;i&gt;Regreso a Reims&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; va mucho más allá de una evocación nostálgica del pasado familiar, &lt;b&gt;es la descripción de una metamorfosis social alucinante que, irónicamente, ha dejado intactas las desigualdades de los medios de producción&lt;/b&gt;. Quienes aún creemos en un progreso acumulatorio basado en la racionalidad, nos sentimos removidos en lo más hondo de nuestras convicciones. Nos negamos a creer que haya podido producirse semejante cambio de bando tan incongruente, contradictorio y absurdo; tiene que tratarse de una mala interpretación de los síntomas, una manipulación, una distopía concebida para la ficción. Pero la realidad es tozuda: el incremento de votos de la ultraderecha proviene del apoyo de las clases trabajadoras. &lt;b&gt;Estamos convencidos de que se están disparando un tiro en el pie, pero es que no nos damos cuenta de que sus aspiraciones ahora son otras&lt;/b&gt;: reducir la competencia ante unos trabajos escasos y mejorar los sueldos ante la mejor demanda. &lt;b&gt;Es la actitud que mejor se adapta al momento de transición que le conviene al capital: asumir la demanda creciente de trabajadores que son poco a poco reemplazados por tecnología. Los cómplices necesarios perfectos&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Es cierto que el balance social y político del comunismo revolucionario ha sido un fiasco desde el punto de vista histórico&lt;/b&gt;: un ideario bien armado que tiene todas las ventajas y un único inconveniente, existir únicamente en los libros y en las declaraciones de intenciones. &lt;b&gt;Pero lo que ha conseguido diluir definitivamente su fuerza ha sido una alianza antinatural&lt;/b&gt; cuyos devastadores efectos fueron, precisamente, los que en 1945 dieron paso a una sociedad de posguerra que huía del horror y trataba de compatibilizar capital y trabajo digno. &lt;b&gt;Eribon es un investigador sagaz&lt;/b&gt; --y Jean-Gabriel Périot un adaptador competente-- &lt;b&gt;que ha tenido el valor de poner a su familia como arquetipo de este viaje desde la izquierda a la derecha reaccionaria que las clases populares hemos protagonizado poniendo más de una vez cara de circunstancias&lt;/b&gt;. No entro a valorar la legitimidad de este movimiento, &lt;b&gt;lo único que digo es que esta jugada maestra de elites y minorías radicales llevará décadas revertirla&lt;/b&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgMu0NcNe4XgrLU8jL7lmTCi7-sHYideEg4yIqRDIMUU6ZNUAbKnc4w_sD_7VNj8-M31gJdBH3Y4YKQn1MvJZQ-XllL4EnWUxqMTdUFfnnfUsoWPjpiwEDShdaHNyzyKZd9iCH73A6Txf-ctSIOihcFb181nkI6XMmk6vSnJy_3W6e1xRDMg1wK1Q/s72-c/reourreims.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>El abismo entre los sueños y las ilusiones (La luz que imaginamos)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/03/el-abismo-entre-los-suenos-y-las.html</link><category>cine hecho por mujeres</category><category>cine indio</category><category>feminismo</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sun, 30 Mar 2025 10:20:00 +0200</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-8181069946551696415</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhysW9Nud6VlGsyhRIRVUkTeTg_iAezPt5K8SWdOdUa0GUY1AjFNiiM_x9vsnN6pka44Cgt0H5fxhCBWsc5jhNqtujuMiYMNLPb5FQ3-2NUz_qu2QWQftWMpdeFeRlua7737OSmutAkyRosAGTr1Xl_8Kf3DCsGrJQXE90JTEuLjgdVEA4ZBq5adg/s688/luzimaginamos.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="688" data-original-width="461" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhysW9Nud6VlGsyhRIRVUkTeTg_iAezPt5K8SWdOdUa0GUY1AjFNiiM_x9vsnN6pka44Cgt0H5fxhCBWsc5jhNqtujuMiYMNLPb5FQ3-2NUz_qu2QWQftWMpdeFeRlua7737OSmutAkyRosAGTr1Xl_8Kf3DCsGrJQXE90JTEuLjgdVEA4ZBq5adg/s320/luzimaginamos.jpg" width="214" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Segundo largometraje de la directora india Payal Kapadia, &lt;i&gt;La luz que imaginamos&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (2024) se ha proyectado en la mayoría de festivales del planeta, pero es significativo que haya triunfado bastante más en los occidentales que en los asiáticos. &lt;b&gt;Estamos ante un filme que retrata el mundo de las mujeres desde el punto de vista de las mujeres en un mundo de hombres que funciona desde el punto de vista de los hombres&lt;/b&gt;, exactamente como le gusta retratar el Oriente a los occidentales: desde nuestros propios principios de igualdad, cortocircuitando con los atavismos culturales en sociedades atrapadas en la tradición, señalando ciertos principios --dramáticos-- de progreso en las protagonistas. Una endiablada combinación de religión, patriarcado y capitalismo desregulado que ha desembocado en una sociedad tremendamente jerarquizada en lo social donde las mujeres se ven obligadas a posicionarse en disyuntivas imposibles: aceptar un matrimonio impuesto por la familia o encontrar el amor verdadero al estilo occidental (también les sucede a los hombres, pero no suelen protagonizar este tipo de historias). ¿Qué se supone que es mejor? ¿Cumplir con un programa de vida preestablecido por la tradición o apostar por un subempleo que mantenga su esperanza de independencia económica que es poco probable que llegue fuera de un arreglo matrimonial? Ante este panorama, &lt;b&gt;las mujeres indias, en el siglo XXI, siguen buscando grietas que les permitan sobrevivir de acuerdo con sus deseos&lt;/b&gt;. En estos enfrentamientos, la realidad suele ganar la mayoría de las veces; el cine, en cambio, gana casi siempre, se beneficia de un filón dramático que demuestra su vigencia más allá de los ciclos políticos y culturales. 
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El filme narra la historia de tres mujeres atrapadas en unas vidas que acabarán entrelazadas&lt;/b&gt;, mostrada por una cámara que no sale de su día a día, exponiendo en la pantalla las causas de su dolor, su infelicidad, su falta de oportunidades. Nunca se expresan esos motivos mediante escenas definitorias o directas, sino que es el espectador quien debe reconstruirlos a partir de los diálogos y las situaciones (la manera habitual de incorporar la sutileza al estilo). &lt;b&gt;Son tres mujeres que abren sus sentimientos y se ayudan, siempre cuidando de no traspasar los límites que les impone&lt;/b&gt; (y que conocen de sobra) &lt;b&gt;la tradición cultural y la modernidad laboral&lt;/b&gt;, que les permite trabajar pero no decidir sobre sus vidas. Atrapadas en esta pinza letal, intentan encontrar una existencia más allá de la sumisión familiar mientras van sorteando a los hombres que las abordan constantemente para obtener de ellas toda clase de cosas (casi nunca amor sincero e igualdad de trato).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/3RgpwK9H3p8?si=9yoOKnxQTqnpeE6z" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Prabha (Kani Kusruti) es enfermera, y su marido --designado por la familia sin que ella tuviera voz ni voto-- está en Alemania desde hace un año y prácticamente han perdido el contacto; Anu (Divya Prabha), también enfermera, se ha enamorado de un musulmán, y aunque sabe que eso es un obstáculo familiar y social de primer orden, no renuncia a dejar fluir un amor oculto al que no entiende por qué debe renunciar. Por último, Parvaty (Chhaya Kadam) es una viuda amenazada de desahucio después de haber vivido durante décadas en una casa de repente ilegalizada. La película teje lentamente sus existencias en Mumbai; todo lo que sucede y todo lo que vemos está mostrado desde su punto de vista. &lt;b&gt;La mirada femenina llena la pantalla, encerrada por voluntad narrativa en ese universo paralelo que forman las mujeres&lt;/b&gt; (las de la India seguro, las de todas las mujeres del planeta, probablemente) dentro de ese otro mayor que las contiene (el de los hombres) que irrumpen en sus vidas y las atraen hacia ellos para vaciarlas de contenido, casi siempre provocando infelicidad. También, a veces, acercándose con tacto y sensibilidad, pero sin mostrar del todo sus intenciones (como hace el doctor Manoj, que corteja a Prabha aunque está casado).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Mumbai, como dice Prabha en un determinado momento, es la ciudad que les permite ilusionarse con el sucedáneo de vida independiente que proporciona el trabajo; pero no soñar, ya que no hay un futuro en la precariedad que las rodea, nunca se darán las condiciones para alcanzar el estatus que la tradición les reserva&lt;/b&gt;. Aun así, esa misma ciudad que las devora lentamente, supone un alivio respecto a la vida que llevaban en sus poblados de origen. En Mumbai, al menos pueden trabajar, entrar en contacto con los hombres de forma más libre, creer que podrán encontrar un amor no contaminado por el interés, el engaño o la lujuria. &lt;b&gt;Sólo cuando las tres mujeres deciden acompañar a Parvaty a su pueblo sienten que pueden tomarse un respiro, aliviar toda esa presión laboral y sentimental. En definitiva, comenzara a preguntarse qué es lo que quieren&lt;/b&gt;. Regresar con la familia equivale a un fracaso, admitir que necesitan su ayuda para encontrar su lugar en el mundo. Puede que acaben regresando a Mumbai, pero lo harán seguramente desde una convencimiento nuevo, quizá dispuestas a sacudirse de encima el paternalismo masculino desde una posición más firme.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;La luz que imaginamos&lt;/i&gt; se las apaña para revelar con lentitud y un tacto exquisitos el pasado de estas mujeres, envolviéndonos de paso su cotidiana resignación&lt;/b&gt;. Y, una vez completada la inmersión, &lt;b&gt;nos alegramos con sus pequeñas rebeldías, nos ilusionamos con los futuros que aún no han llegado a imaginar&lt;/b&gt;. Una toma de conciencia apenas iniciada, lo justo para saber que algo cambiará. En otros países, hay otras luchas. Las que relata la película, son las que son.
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhysW9Nud6VlGsyhRIRVUkTeTg_iAezPt5K8SWdOdUa0GUY1AjFNiiM_x9vsnN6pka44Cgt0H5fxhCBWsc5jhNqtujuMiYMNLPb5FQ3-2NUz_qu2QWQftWMpdeFeRlua7737OSmutAkyRosAGTr1Xl_8Kf3DCsGrJQXE90JTEuLjgdVEA4ZBq5adg/s72-c/luzimaginamos.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Desde la nostalgia y la didáctica (El 47)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/03/desde-la-nostalgia-y-la-didactica-el-47.html</link><category>cine español</category><category>cine social</category><category>drama</category><category>emigración</category><category>guión</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Fri, 14 Mar 2025 20:55:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-8222950664008298324</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYULOvtvYIJvi8KKb3ctbp14dZHd6C2s8IAH6UFe_8ZSvqo_Lw-USjMQEN7UVgwnyGnHEUWtBuERwAY5XaS-l4rw4oTm6Un39XS4J_1tlqvHYB90K6dWzxiWngW_Tppk4Y26AFT83_hSbQoIUpvag3__tLwothxU9flMy5eMyiH1LhexfxVfw2pA/s566/el47.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="566" data-original-width="400" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYULOvtvYIJvi8KKb3ctbp14dZHd6C2s8IAH6UFe_8ZSvqo_Lw-USjMQEN7UVgwnyGnHEUWtBuERwAY5XaS-l4rw4oTm6Un39XS4J_1tlqvHYB90K6dWzxiWngW_Tppk4Y26AFT83_hSbQoIUpvag3__tLwothxU9flMy5eMyiH1LhexfxVfw2pA/s320/el47.jpg" width="226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Confieso que si hubiera escrito esta crónica en el momento del estreno de &lt;i&gt;El 47&lt;/i&gt; (2024) no habría empezado por situar en un contexto más amplio &lt;b&gt;una película que, en muchos aspectos, es el primer pago de una deuda que el cine español tiene con buena parte de su historia reciente&lt;/b&gt;. Pero resulta que la escribo sabiendo el revuelo popular que ha provocado entre audiencias que hace tiempo que no pisaban un sala de cine y, además, ha generado bastante debate sobre varias realidades olvidadas (la emigración forzosa, la pobreza, la discriminación, el desdén hacia los recién llegados). Y no por conveniencia ni como decisión consciente, sino porque han quedado sepultadas por la mejora del nivel de vida y la llegada de migrantes procedentes de otros países. De manera que muchos podrían pensar que el fenómeno migratorio durante el franquismo y el de ahora son fenómenos completamente diferentes, cuando no lo son.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Y es que somos un país desmemoriado. Disfrutamos recreándonos en los principios de progreso y justicia del pasado&lt;/b&gt; (y más sabiendo de antemano cómo acabó la cosa), &lt;b&gt;pero pasamos de puntillas sobre los episodios vergonzosos, polémicos y/o que refuerzan nuestros estereotipos más negativos&lt;/b&gt;. Con la debida distancia y convencidos de haberlos superado, aceptamos encararlos, incluso blanquearlos de acuerdo con el nuevo espíritu de los tiempos (y, en algún caso concreto, para purgar la conciencia). En general, &lt;b&gt;no nos mueve un deseo de manipular o reescribir nuestro pasado, pero sí de ofrecer a las nuevas generaciones un relato positivo y didáctico&lt;/b&gt; (porque este es el &lt;i&gt;nuevo espíritu de los tiempos&lt;/i&gt;). Así somos, y no parece que hayamos cambiado demasiado en estos años...
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;No es exactamente esto lo que hace &lt;i&gt;El 47&lt;/i&gt;. Como poco, se podría afirmar que filtra interesadamente la anécdota que quiere contar&lt;/b&gt;; sin desvirtuarla en lo esencial, pero &lt;b&gt;cargando el peso del drama en los aspectos que sabe que atraparán mejor al público&lt;/b&gt;. Estamos ante un filme que cumple varios propósitos más allá de la ficción y que se lee de manera muy diferente en función de la edad y la biografía de cada cual. &lt;b&gt;Nos encanta contemplar el pasado tal como necesitamos verlo, desde el punto de vista de nuestro presente&lt;/b&gt;, sabiendo que todo fue comprometido en su justa medida, que todas las luchas fueron legítimas, que no hubo pasos atrás, ni obstáculos ni actitudes fuera de los valores con los que observamos el drama. &lt;b&gt;Estamos ante un  guión bien escrito que desarrolla un suceso verídico, con sinceridad, una mirada compasiva y emotiva, con personajes que son prácticamente arquetipos; un filme quizá demasiado escorado hacia las narraciones autocomplacientes y reconfortantes que se llevan ahora&lt;/b&gt;. Sin disenso político ni mencionar (ni siquiera tangencialmente) la conflictividad social derivada de las desigualdades, señalando la burocracia, la ineptitud y la represión como únicos escollos.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/pfaG5OXWMEc?si=Y9moI1t2Bq1HXU_w" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;El 47&lt;/i&gt; es una película que se sumerge en el pasado desde la nostalgia de unos tiempos muy duros&lt;/b&gt; (los que conocieron nuestros abuelos), sabiendo como sabemos que la cosa acabó bien, &lt;b&gt;y un sentimentalismo que eclipsa cualquier aspecto, no ya ideológico o político, sino ajeno a la trama principal&lt;/b&gt;. Esta es la clave de su éxito de público y de premios: la visión humana y conmovedora de un suceso que simboliza perfectamente el anhelo de integración y de superación, la lucha por mejorar las condiciones vida, el derecho a una vivienda digna. Los descendientes de aquellos migrantes responden perfectamente a lo pasional, lo afectivo, las injusticias, los momentos perfectos, las pequeñas victorias... &lt;b&gt;Un filme más didáctico que histórico, más cívico que ideológico&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Para calibrar mejor &lt;i&gt;El 47&lt;/i&gt;, yo recomiendo contrastarlo con &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_piel_quemada" target="_blank"&gt;La piel quemada&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1967) de Josep Maria Forn&lt;/b&gt;; un filme injustamente olvidado que trata el mismo tema, rodado cuando la llegada de migrantes a Cataluña estaba en pleno apogeo, y que aun así no renuncia a incorporar a la historia las consecuencias de la conflictividad entre recién llegados y autóctonos, sin tener que armar un relato de buenos y malos. &lt;b&gt;Dos títulos que permiten medir el largo camino recorrido por la sociedad española&lt;/b&gt; (y por el cine, por descontado): lo que hemos dejado atrás, lo que hemos incorporado... &lt;b&gt;Fundamentalmente, un radical cambio en la mirada&lt;/b&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYULOvtvYIJvi8KKb3ctbp14dZHd6C2s8IAH6UFe_8ZSvqo_Lw-USjMQEN7UVgwnyGnHEUWtBuERwAY5XaS-l4rw4oTm6Un39XS4J_1tlqvHYB90K6dWzxiWngW_Tppk4Y26AFT83_hSbQoIUpvag3__tLwothxU9flMy5eMyiH1LhexfxVfw2pA/s72-c/el47.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>¿El sueño de un gato negro? (Flow, un mundo que salvar)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/03/el-sueno-de-un-gato-negro-flow-un-mundo.html</link><category>cine de animación</category><category>cine letón</category><category>fotografía</category><category>narración cinematográfica</category><category>Oscars</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Tue, 4 Mar 2025 11:39:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-5056740201218982297</guid><description>&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgIQ18r5T9IdEGd1E6sRVt6rqfv1heP92q6RqiRstNKj8NzAUQrJTZu2HiBPU5Sy2EpB0o3TZJIxMmO0avfR3kdqi9CQ15TZgcBXsr4Zf874I1idr7_vXaBYWil7IuCA3hDdsN1p-mG2lmNDe8BJmhNA4KKrKI2VvKxgk6o3dfYUBpaJfOZki869A/s914/flow.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="914" data-original-width="640" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgIQ18r5T9IdEGd1E6sRVt6rqfv1heP92q6RqiRstNKj8NzAUQrJTZu2HiBPU5Sy2EpB0o3TZJIxMmO0avfR3kdqi9CQ15TZgcBXsr4Zf874I1idr7_vXaBYWil7IuCA3hDdsN1p-mG2lmNDe8BJmhNA4KKrKI2VvKxgk6o3dfYUBpaJfOZki869A/s320/flow.jpg" width="224" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Gints Zilbalodis es un cineasta de animación letón con apenas dos largometrajes, suficiente para revelar un particularísimo estilo narrativo, marcado por la simplicidad argumental, la afasia y unos paisajes entre devastados, evocados y/o imaginados&lt;/b&gt;. El primero --&lt;i&gt;Away&lt;/i&gt; (2019)-- ganó en el Festival de Annecy y con el segundo --&lt;i&gt;Flow, un mundo que salvar&lt;/i&gt; (2024)-- se acaba de llevar el &lt;i&gt;Oscar&lt;/i&gt; a mejor animación con todo merecimiento. &lt;b&gt;Estamos ante un creador que podría provocar un importante giro estético en este tipo de filmes&lt;/b&gt; (cada vez más, realizados pensando en audiencias adultas), resituando el género en el &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Incentro" target="_blank"&gt;incentro&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; donde convergen el cine fantástico, el mensaje ecologista y la introspección personal de unos héroes que no pronuncian una sola palabra (al menos hasta ahora).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Flow, un mundo que salvar&lt;/i&gt; &lt;b&gt;es un filme que se resiste a la clasificación y a revelar abiertamente sus propósitos&lt;/b&gt;. Ambas renuncias dificultan bastante que el espectador entre a fondo en lo que se explica, &lt;b&gt;pero hay un tercer elemento que anula cualquier resistencia inicial&lt;/b&gt; (incluso un cuarto, la banda sonora, en la que colabora el propio Zilbalodis): &lt;b&gt;una estética visual que encandila y corta la respiración desde el primer minuto&lt;/b&gt;. No es solamente la perfección casi analógica en la recreación de paisajes inventados, también está el constante movimiento de cámara, los numerosos objetos y detalles que apuntan un significado, lugares que remiten a un pasado perdido no se sabe por qué. Si acaso, lo único que no está a la altura de tanta perfección es el renderizado de los animales protagonistas, que parecen un poco a medio culminar. Pero lo cierto es que da igual, porque &lt;b&gt;ni siquiera la errática sucesión de escenas sin apenas nexo de la historia consiguen que disminuya la fascinación causada por las imágenes&lt;/b&gt;. Será después cuando comprendas que para mantener ese precario equilibrio es necesario sacrificar los diálogos. Igual es una simple fijación estética del director, pero funciona con la contundencia de una premisa narrativa. Lo único que queda claro en la película es que la acción transcurre en un mundo sin rastros de tecnología moderna donde habitaron seres humanos y ya sólo quedan animales. Los elementos naturales y las ciudades en ruinas evocan una mezcla de culturas y países suficientemente diferentes y/o alejados, quizá para impedir localizar el espacio y el tiempo de la acción, también para dotar de verismo a los paisajes y universalizar un difuso mensaje de advertencia.
&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;
&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/l5zSgSuIDU4?si=9SuASheWLmpISBqf" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left;"&gt;
En definitiva, &lt;b&gt;una película que atrapa utilizando casi exclusivamente el principal fundamento ontológico del medio: la imagen y el movimiento; y de la que cuesta arrancarse&lt;/b&gt; a pesar de que no haya apenas asideros para comprender, empatizar o identificarse con &lt;b&gt;una historia que, como indica su título, simplemente fluye&lt;/b&gt;. Y de qué manera...&lt;/p&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgIQ18r5T9IdEGd1E6sRVt6rqfv1heP92q6RqiRstNKj8NzAUQrJTZu2HiBPU5Sy2EpB0o3TZJIxMmO0avfR3kdqi9CQ15TZgcBXsr4Zf874I1idr7_vXaBYWil7IuCA3hDdsN1p-mG2lmNDe8BJmhNA4KKrKI2VvKxgk6o3dfYUBpaJfOZki869A/s72-c/flow.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>El arte de la adaptación, según Mateo Gil (Pedro Páramo)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/02/el-arte-de-la-adaptacion-segun-mateo.html</link><category>adaptación cinematográfica</category><category>cine estadounidense</category><category>cine mexicano</category><category>guión</category><category>literatura</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sun, 23 Feb 2025 19:13:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-2322644090443714384</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg65-mBQVl-2WOaG95fvk06b8PFL-4SdiDzcCq2BAJiyTiLMZMH9EvHs0DJuRmu7le-xDacwn6NVGfUoNpNzxqhWEqeZrfSgEIA01qfFYUqqjzY0VwcJaHtYN6_YyarghNeJl5yLcnuWK9SxfNpUsldwtT1tnoTorX7z0C3mcwoqVgf1WeKK6Oyww/s828/pedroparamo.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="828" data-original-width="663" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg65-mBQVl-2WOaG95fvk06b8PFL-4SdiDzcCq2BAJiyTiLMZMH9EvHs0DJuRmu7le-xDacwn6NVGfUoNpNzxqhWEqeZrfSgEIA01qfFYUqqjzY0VwcJaHtYN6_YyarghNeJl5yLcnuWK9SxfNpUsldwtT1tnoTorX7z0C3mcwoqVgf1WeKK6Oyww/s320/pedroparamo.jpg" width="256" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No me gustaría que por el título de esta crónica quedara deslucido el gran trabajo del mexicano Rodrigo Prieto, que debuta en el largometraje después de haberse ocupado de la fotografía en algunas de las mejores películas del cine occidental de las últimas dos décadas (Scorsese, Stone, Almodóvar, Iñárritu, Gerwig). Pero es que &lt;b&gt;siento debilidad por los guiones de Mateo Gil&lt;/b&gt;, los cuales, por desgracia, se han prodigado bastante poco más allá de la filmografía de Amenábar. Y aunque no ha consolidado su salto como guionista/director --&lt;i&gt;Proyecto Lázaro&lt;/i&gt; (2016), &lt;i&gt;Las leyes de la termodinámica&lt;/i&gt; (2018)-- &lt;b&gt;sus argumentos poseen un aplomo y un toque de clasicismo que apenas ya nadie exhibe&lt;/b&gt; (al menos en España). Su adaptación de &lt;i&gt;Pedro Páramo&lt;/i&gt; (2024), en cambio, demuestra que mantiene el pulso creativo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Me parece imposible no quedar atrapado&lt;/b&gt; --igual que el protagonista que da título a la novela-- &lt;b&gt;al leer la primera frase de &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_P%C3%A1ramo" target="_blank"&gt;Pedro Páramo&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1955)&lt;/b&gt;: &lt;i&gt;«Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo...»&lt;/i&gt;. &lt;b&gt;Una sola frase basta para establecer el tono, un avance del relato, desvelar quién es el narrador y su relación con la historia&lt;/b&gt;; es la clásica composición que distinguió a la novela latinoamericana a mediados del siglo XX y que arrasó en todo el mundo, incluso en los países anglosajones, tan impermeables ellos a todo lo que no esté escrito en su idioma. A pesar de que la novela no es un relato lineal ni incremental al uso, como los que suelen triunfar en la literatura y el cine populares, son las altas dosis de experimentalismo vanguardista lo que acaban por diluir y eclipsar la anécdota inicial, transformándola en algo fragmentado, desordenado... &lt;b&gt;El texto mantiene intacta su potencia y prestigio literarios, pero quizá esa sea una de las razones por las que ha sido uno de los grandes olvidados para dar el salto al cine&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/ZqtdUc6iev4?si=5JrOx5DatTiUPejG" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Producida por Netflix y estrenada casi a la vez que su otra apuesta del año por el audiovisual en español (la serie para &lt;i&gt;streaming&lt;/i&gt; más cara rodada en este idioma, &lt;i&gt;Cien años de soledad&lt;/i&gt;), &lt;b&gt;&lt;i&gt;Pedro Páramo&lt;/i&gt; logra mantener un meritorio equilibrio entre la fragmentaria reconstrucción que hace Juan Preciado del pasado de su padre y el descubrimiento (a mitad de película) de cómo y por qué la puede llevar a cabo&lt;/b&gt; si todos quienes le conocieron están muertos. &lt;b&gt;Es en esa segunda mitad donde Rodrigo y Gil introducen mayor linealidad narrativa para completar la historia, justo al revés que el original literario&lt;/b&gt;, en el que &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Rulfo" target="_blank"&gt;Rulfo&lt;/a&gt; intercala nuevas tramas secundarias sin apenas marcarlas en el relato, obligando al lector a volver atrás, arriesgándolo a perder el hilo (y el interés). Era algo habitual en aquella época: urdir un entramado de voces y relatos para expresar la imposibilidad de conocer el pasado y/o la naturaleza fragmentaria de nuestra identidad, y para ello nada mejor que narraciones abiertas, no necesariamente coherentes ni lineales como ésta. Sin embargo, &lt;b&gt;el guión de Gil se esfuerza por extraer de ese palimpsesto literario que conforman los diferentes relatos uno que contenga la mayoría de las piezas necesarias dotar de significado completo (o al menos, suficiente) a la historia, sin sacrificar la figura del narrador&lt;/b&gt; (uno de los mejores recursos de la novela).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El resultado es un filme interesante que cumple los requisitos de Netflix como película narrativamente compleja que no deja de ser comercial, no traiciona el original literario y no desmerece el gran trabajo artístico y de adaptación de Prieto y Gil&lt;/b&gt;. Incluso puede que haya quien sienta curiosidad por acercarse a una de las mejores novelas de la literatura mexicana. Ojalá...
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg65-mBQVl-2WOaG95fvk06b8PFL-4SdiDzcCq2BAJiyTiLMZMH9EvHs0DJuRmu7le-xDacwn6NVGfUoNpNzxqhWEqeZrfSgEIA01qfFYUqqjzY0VwcJaHtYN6_YyarghNeJl5yLcnuWK9SxfNpUsldwtT1tnoTorX7z0C3mcwoqVgf1WeKK6Oyww/s72-c/pedroparamo.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>La quiniela de los Oscar 2025 de Sesión discontinua</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/02/la-quiniela-de-los-oscar-2025-de-sesion.html</link><category>autobombo</category><category>Oscars</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 15 Feb 2025 21:56:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-3770985810775355979</guid><description>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGvPDsd0GkVFnUKodxZBlDENOy5m15Flk8Pc8vTLkS-uFvvFOrf6lL9yz_G3wJbbmDi6ISAdbbxSNEnqsopao4Shmr7pXH29dJPtGGDFm15lUrc6trhU4P_1ekjWnAEinvkxJGUoYU0fl9hDi6ed_ASc2-tY0K1ZU6jSRaPVZRQ8Y2GXxrGEdCbw/s1406/Oscar2025.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1406" data-original-width="1125" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGvPDsd0GkVFnUKodxZBlDENOy5m15Flk8Pc8vTLkS-uFvvFOrf6lL9yz_G3wJbbmDi6ISAdbbxSNEnqsopao4Shmr7pXH29dJPtGGDFm15lUrc6trhU4P_1ekjWnAEinvkxJGUoYU0fl9hDi6ed_ASc2-tY0K1ZU6jSRaPVZRQ8Y2GXxrGEdCbw/s320/Oscar2025.jpg" width="256" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace más o menos un año estaba escribiendo una entrada casi calcada a esta: el mismo tema, estilo, tono... lo único que cambia (cada año lo hace) son los títulos y los nombres propios de los nominados. &lt;b&gt;Hace un año &lt;i&gt;Los asesinos de la luna&lt;/i&gt; parecía la cumbre de la reivindicación antirracial, hoy &lt;i&gt;Nickel Boys&lt;/i&gt; nos hace sentir que el nuevo techo está aún más arriba&lt;/b&gt;. Y &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2024/04/la-cristalizacion-de-un-estilo-inefable.html"&gt;Pobres criaturas&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; se consideraba un prodigio visual que marcaría una época, pero &lt;i&gt;The brutalist&lt;/i&gt; ha hecho que la olvidemos como si nada. &lt;b&gt;Un año abarca muchas películas, y la frenética sucesión de estrenos hace difícil que un título deje su impronta más allá de marzo&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Si no fuera por la polémica por los mensajes de Karla Sofía Gascón, quizá las apuestas de la 97 edición especularían sobre si &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2024/12/la-nueva-realidad-artificial-de-la.html"&gt;Emilia Pérez&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; se convertiría en un nuevo &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2019/11/inclasificable-admirable-parasitos.html"&gt;Parásitos&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Espero que nos sea así, porque &lt;b&gt;mi deseo es que sea &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/01/un-viaje-por-los-vertederos-del.html"&gt;Anora&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; la que se lleve las principales categorías&lt;/b&gt;. Sin embargo, un contexto político que mira en exceso por el retrovisor no ayuda y lo más probable es que sea un producto local, con un formato ferozmente clásico como el de &lt;i&gt;The brutalist&lt;/i&gt;, el que arrase, incluso la aún más conservadora &lt;i&gt;Cónclave&lt;/i&gt;. Y ese mismo sesgo haga que &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2024/12/usar-la-camara-como-arma-no-other-land.html"&gt;No other land&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; cotice a la baja y, en cambio, &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/01/una-teoria-domestica-del-despotismo-la.html"&gt;La semilla de la higuera sagrada&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; tenga el camino más despejado.
&lt;b&gt;La cosa es que, si esto es febrero, aquí está la quiniela de los &lt;i&gt;Oscar&lt;/i&gt; de Sesión discontinua&lt;/b&gt;, con su lista completa de nominados, para que cada cual, documentándose al máximo o sin importar lo que marca, revele sus gustos, preferencias, intuición o, simplemente, su buena suerte. ¡¡Nos leemos en &lt;i&gt;Sesión discontinua&lt;/i&gt;!!:
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe frameborder="0" height="400" marginheight="0" marginwidth="0" src="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScUbabHqWrS8EkO7zjgcJ7XP0EU7nJfJ8qQVmLakMFEx-HcRA/viewform?usp=pp_url" width="600"&gt;Rodando…&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjGvPDsd0GkVFnUKodxZBlDENOy5m15Flk8Pc8vTLkS-uFvvFOrf6lL9yz_G3wJbbmDi6ISAdbbxSNEnqsopao4Shmr7pXH29dJPtGGDFm15lUrc6trhU4P_1ekjWnAEinvkxJGUoYU0fl9hDi6ed_ASc2-tY0K1ZU6jSRaPVZRQ8Y2GXxrGEdCbw/s72-c/Oscar2025.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Elogio nostálgico de cierta locura triste (Un dolor real)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/02/elogio-nostalgico-de-cierta-locura.html</link><category>cine didáctico</category><category>cine estadounidense</category><category>comedia triste</category><category>guión</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Thu, 13 Feb 2025 21:13:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-4778575436157630344</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKBL7hFNwRX4MH6h5PdnavL74qetx34vgKAOw76W-k59g0H061V-PhL82X0RISnuubPkDiDpbKD9n6p2blzvuzs6fQnq0kEvEWUIxJClJzm6SqG8HL7ZESir8yr6TPKPYvTnby4_Ii74yDYHhsV1aChSGVmaHcvAgRvHi3ILWwbY2_qxDXXahtUA/s797/undolorreal.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="797" data-original-width="562" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKBL7hFNwRX4MH6h5PdnavL74qetx34vgKAOw76W-k59g0H061V-PhL82X0RISnuubPkDiDpbKD9n6p2blzvuzs6fQnq0kEvEWUIxJClJzm6SqG8HL7ZESir8yr6TPKPYvTnby4_Ii74yDYHhsV1aChSGVmaHcvAgRvHi3ILWwbY2_qxDXXahtUA/s320/undolorreal.jpg" width="226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Para su segundo largometraje como director, Jesse Eisenberg&lt;/b&gt; --conocido entre las audiencias por su interpretación de Mark Zuckerberg en &lt;i&gt;La red social&lt;/i&gt; (2010)-- ha apostado por un formato atractivo y sobradamente conocido, capaz de atraer a quienes todavía se interesan por ese cine humanista y tangencialmente crítico que aspira a premios internacionales. &lt;b&gt;&lt;i&gt;Un dolor real&lt;/i&gt; (2024) es un relato que gusta por su combinación de ironía triste, heterodoxia vital y unos cuantos amagos de momentos definitorios&lt;/b&gt; (que no se suelen concretar por imperativo del relato, no por incapacidad narrativa). &lt;b&gt;En la película encontramos un poco de todo&lt;/b&gt;: la eterna pugna entre el convencionalismo y el anhelo de ser auténtico, reivindicación de la juventud y de los sueños arrinconados y un irrefrenable ansia de recapitulación, de encontrar un hilo que sirva como relato vital y, de paso, dé sentido a un presente que cada vez más se nos antoja ajeno e irreconocible.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
David y Benji son primos hermanos, inseparables durante su adolescencia, hasta que la vida acabó llevándolos por caminos opuestos: David es inteligente pero poco dado a experimentar y salirse fuera del sistema, mientras que Benji es inconformista, impulsivo, tremendamente intuitivo y acaba de pasar por una etapa marcada por el desequilibrio mental (cuyos detalles nunca conoceremos). La perspectiva de reencontrarse en un viaje a la Polonia natal de su abuela es una oportunidad casi obligada de reconectar y resincronizar sus vidas, de bucear en su legado familiar en busca de indicios, curiosidades, anécdotas, instantes fundacionales, cualquier cosa a la que agarrarse como explicación o resignificación... &lt;b&gt;El clásico esquema del viaje físico y el itinerario moral paralelo, un esquema narrativo y dramático tan viejo como el cine que no ha perdido nada de atractivo ni eficacia&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/33D0AYWlke8?si=lQsg3MQ2mzo6egGh" title="Sesión discontinua" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo cierto es que &lt;b&gt;Eisenberg logra un raro equilibrio entre la constante amenaza de desparrame ridículo de la historia, imprevistos brotes de sentimentalismo y fogonazos de sinceridad apenas admitida/esbozada&lt;/b&gt;: desde la socialización acelerada y forzosa de los protagonistas --con el pequeño grupo con el que visitan la Polonia judía-- hasta las dificultades para canalizar la emotividad sin quedar como un raro o un lunático. En esta labor Benji se revela como un auténtico maestro (y probablemente le garantice a Kieran Culkin el &lt;i&gt;Oscar&lt;/i&gt; a mejor secundario masculino): aunque casi siempre se pase de frenada o sea imposible saber de qué está hablando, sus excentricidades acaban rompiendo el muro defensivo que llevamos de serie ante los desconocidos. David, en cambio, se avergüenza de su comportamiento, se siente obligado a disculparse y a ofrecer constantes explicaciones, pero poco a poco comprende que en su vida no ha hecho otra cosa que disculparse, hacer lo que le piden los demás y dejar en segundo plano sus proyectos personales. Y que Benji, aunque actúa a lo bestia, sin método ni medida, al menos busca desesperadamente el contacto humano, sentir que al menos lo ha intentado y que de sus fracasos podría surgir algo positivo (reconectar con su primo David, hablar sin adornos ni medias palabras sobre su pasado y sus sentimientos por primera vez en mucho tiempo...).
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;En esta clase de filmes, la elección de las situaciones y la dosificación de humor y drama son la clave&lt;/b&gt;: los momentos chuscos deben dejar paso a los trascendentales con naturalidad, de manera que al final imponga a las audiencias un estado de sentimientos muy concreto: asistir a la declaración significativa, la confesión, la reconciliación, la verdad revelada... En &lt;i&gt;Un dolor real&lt;/i&gt; ese instante comienza durante la visita al campo de concentración de &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Campo_de_concentraci%C3%B3n_de_Majdanek" target="_blank"&gt;Majdanek&lt;/a&gt; (donde su abuela estuvo prisionera), en una escena resuelta con elegancia y en respetuoso silencio. A partir de ahí, las confidencias de madrugada entre David y Benji compartiendo un porro harán el resto. &lt;b&gt;Hasta culminar en la escena frente a la casa donde vivió su abuela&lt;/b&gt;&amp;nbsp;y se supone que todo lo visto y dicho deben desembocar en algo reconfortante y gratificante. &lt;b&gt;Y Eisenberg la resuelve exactamente como a mí me gusta&lt;/b&gt;: interrumpiendo bruscamente la intensidad que la situación anuncia por todas partes, impidiéndoles disfrutar de algo profundo e intenso. &lt;b&gt;E impidiendo también que el espectador obtenga lo que lleva deseando desde hace rato porque recibe toda clase de señales anticipatorias. Adoro las películas que hacen esto&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;Un dolor real&lt;/i&gt; es un filme que huye de los clichés sobre la trascendencia&lt;/b&gt; a la que nos tiene habituados ese cine que confunde la militancia con el compromiso sentimental. No estamos ante un argumento incremental, sino ante una sucesión de días que se desparraman con resultados inciertos: a veces tristes, otros no tanto... &lt;b&gt;También es una película que plantea una cuestión incómoda: no tratamos bien a quienes tropiezan en nuestras familias&lt;/b&gt;; lo normal es que les dejemos de lado, autoconvenciéndonos de que les estamos dando espacio para resolver sus problemas, cuando en realidad, la mayoría de las veces, necesitan exactamente lo contrario. Luego, cuando regresan a nuestras vidas, encajamos nuestro comportamiento en un relato que no nos deje demasiado mal y fingimos que todo acabó bien y por tanto no hay reproches ni rencores; hasta puede que tiremos de tópicos inspirados en alguna película. Esa película podrá ser &lt;i&gt;Un dolor real&lt;/i&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKBL7hFNwRX4MH6h5PdnavL74qetx34vgKAOw76W-k59g0H061V-PhL82X0RISnuubPkDiDpbKD9n6p2blzvuzs6fQnq0kEvEWUIxJClJzm6SqG8HL7ZESir8yr6TPKPYvTnby4_Ii74yDYHhsV1aChSGVmaHcvAgRvHi3ILWwbY2_qxDXXahtUA/s72-c/undolorreal.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Una teoría doméstica del despotismo (La semilla de la higuera sagrada)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/01/una-teoria-domestica-del-despotismo-la.html</link><category>cine iraní</category><category>cine político</category><category>drama</category><category>mujeres</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 25 Jan 2025 09:42:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-5939816921778687954</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhHRaxCca1zbPf94gA2uww_2n1U9peIqJmdgb2aacPDDa6tWD2g5MCrIovTfarL39DxXgVgbNrH3rP-aGJNfvEgULuioe1tbeP0_n-RC8nSrYfNyDFanVqAM8-Yqj5KUAr8-Fblz9GsKTZNhnaUmL7q0dlE58nAvCgG3QiQigh3ijFJ5P3WurGsHQ/s1200/semillahiguera.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1200" data-original-width="903" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhHRaxCca1zbPf94gA2uww_2n1U9peIqJmdgb2aacPDDa6tWD2g5MCrIovTfarL39DxXgVgbNrH3rP-aGJNfvEgULuioe1tbeP0_n-RC8nSrYfNyDFanVqAM8-Yqj5KUAr8-Fblz9GsKTZNhnaUmL7q0dlE58nAvCgG3QiQigh3ijFJ5P3WurGsHQ/s320/semillahiguera.jpg" width="241" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;¿Por qué, en las revoluciones, siempre acaban aupándose como líderes los individuos y facciones más radicales y crueles?&lt;/b&gt; Podría considerarse una ley de la historia por la de veces que ha sucedido, cuando en realidad &lt;b&gt;es una pauta propia de una especie gregaria como la nuestra&lt;/b&gt;. Cuando en una fase de decadencia o de transición en la que compiten grupos parcialmente enfrentados y aliados, siempre acaba imponiéndose el que se atrinchera tras los principios más ortodoxos y sagrados de la tradición que comparte con el resto de grupos. El temor a enfrentarse a los fundamentos acaba por descolgar o someter a los rivales en la carrera hacia el poder. Es después, una vez instalados en poder, cuando los radicalizados que vencieron gracias a su exhibición de pureza ideológica (cada vez más alejada de la realidad y sin apenas contenido práctico), comprenden que la única manera de mantener la autoridad y contener a la oposición es pautar en extremo toda actividad cotidiana (educación, cultura, ocio, religión), incluso el ámbito familia bajo amenaza de graves sanciones, recurriendo a la violencia si es necesario. Y es que el desgaste de un poder discrecional, al servicio de la misma elite que lo ejerce, y la mala administración, acaban por poner al descubierto su nula capacidad de negociar, ceder y llegar a consensos. Es entonces cuando el miedo se convierte en la única estrategia de supervivencia, arrecian las persecuciones, los cargos y las condenas se basan cada vez más en intereses políticos y personales. La culminación de este proceso es la vigilancia incesante, las purgas, el terror, la eliminación del rival. &lt;b&gt;Ha sido así desde antes de la Revolución Francesa, con &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Maximilien_Robespierre" target="_blank"&gt;Robespierre&lt;/a&gt; y su camarilla de &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jacobinos" target="_blank"&gt;jacobinos&lt;/a&gt; como ejemplo canónico de este tipo de etapas tan breve como convulsas y violentas&lt;/b&gt;. En Afganistán están ya en la fase del terror; en Nicaragua y El Salvador, a punto de llegar a ella. En Irán, como en Corea del Norte, a diferencia de los anteriores, el pánico a la disidencia, el terror y la delación se han hecho fuertes en sus instituciones. Cuando los regímenes de este último tipo consiguen perpetuarse en el poder, sólo un colapso devastador y sangriento como el que les aupó es capaz de sacarlo de ahí.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;La semilla de la higuera sagrada&lt;/i&gt; (2024) de &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mohammad_Rasoulof" target="_blank"&gt;Mohammad Rasoulof&lt;/a&gt; se rodó deprisa porque su director se encontraba bajo amenaza de detención&lt;/b&gt;, y aunque no lo hubiera estado habría acabado igual &lt;b&gt;por culpa del tema incómodo e incandescente de su película&lt;/b&gt;: la ola de protestas en Irán tras la tortura y muerte de la joven &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mahsa_Amini" target="_blank"&gt;Mahsa Amini&lt;/a&gt; a manos de la &lt;i&gt;Policía de la Moral&lt;/i&gt; por llevar el velo mal puesto. Es difícil imaginar un motivo más absurdo e injustificable. La película narra las diferentes reacciones de una familia ante la amenaza de ruptura de la tradición que suponen las protestas de las mujeres más jóvenes. El padre es un recién nombrado investigador judicial que acaba chocando con el posicionamiento de sus dos hijas --estudiantes en el instituto y en la universidad-- mientras la madre intenta mediar entre ambos bandos y realiza su propio itinerario moral. &lt;b&gt;Y aunque la figura paterna parece inicialmente parte de la crítica del filme&lt;/b&gt; (se resiste a firmar sentencias de muerte sin haber estudiado cada caso), &lt;b&gt;en la segunda mitad revela su auténtica naturaleza despótica, peón indispensable en un poder sustentado en el patriarcalismo y sancionado por una tradición religiosa que se utiliza descaradamente para mantener unos privilegios aderezados de doble moral&lt;/b&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/vruPM8EoeWo?si=0NWcNjcmyZ5Jig8n" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El filme hace una crónica diaria del inicio de las revueltas y de la exagerada respuesta del poder, y la culmina con imágenes de la represión subidas a las redes sociales, sustituyendo a las escenas que Rasoulof no podía siquiera plantearse rodar&lt;/b&gt; (como tampoco pudo asistir a buena parte del rodaje en exteriores, para evitar ser reconocido y provocar problemas con las autoridades). Es después, &lt;b&gt;en la segunda parte, con el conflicto enquistado a partir de un incidente menor no relacionado directamente con las protestas, cuando desarrolla la tesis principal del filme&lt;/b&gt;, aquello que considera el germen --esa semilla a la que alude el título y cuyo comportamiento en la naturaleza es idéntico a la forma de actuar de los revolucionarios-- y el sostén de un régimen que impide a las personas hacer su vida y aplasta cualquier forma de disidencia o crítica. &lt;b&gt;El resultado es una sociedad que se pudre por dentro, como la familia protagonista&lt;/b&gt;, por culpa de la intolerancia y la negativa a aceptar otra realidad que no sea la oficial. Hay países --los mencionados más arriba-- que ya están inmersos en esa fase previa de anomia y de disolución de todo vínculo social; EE UU parece haber iniciado ese mismo camino con los &lt;i&gt;tecnobros&lt;/i&gt; que le hacen de palmeros a Trump) y unos cuantos más parecen creer que así les irá mejor. En esta lamentable clasificación, Haití es quizá el país más involucionado del planeta.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Pero &lt;b&gt;la película no acaba de culminar ni su crónica de las revueltas ni su idea sobre los verdaderos culpables del triunfo del régimen&lt;/b&gt; (las clases medias gazmoñas e ingenuas que todavía creen en la pureza): la historia se desparrama hasta el final demorando ese suceso secundario sin retomar el hilo inicial o tratar de ampliar el foco, ni siquiera una recapitulación esperanzadora. &lt;b&gt;Su intención nunca fue retratar directamente los entresijos del poder político de la revolución iraní&lt;/b&gt; (rodar esa habría sido un riesgo y una dificultad extremos), &lt;b&gt;pero sí un poder masculino ejercido sobre y desde todos los ámbitos&lt;/b&gt; que no teme volverse violento en caso necesario. &lt;b&gt;&lt;i&gt;La semilla de la higuera sagrada&lt;/i&gt; podría haber sido un intenso filme político, pero su accidentado rodaje y la represión política han determinado el resultado final&lt;/b&gt;. Bastante han hecho dadas las circunstancias.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhHRaxCca1zbPf94gA2uww_2n1U9peIqJmdgb2aacPDDa6tWD2g5MCrIovTfarL39DxXgVgbNrH3rP-aGJNfvEgULuioe1tbeP0_n-RC8nSrYfNyDFanVqAM8-Yqj5KUAr8-Fblz9GsKTZNhnaUmL7q0dlE58nAvCgG3QiQigh3ijFJ5P3WurGsHQ/s72-c/semillahiguera.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>Un viaje por los vertederos del tardocapitalismo (Anora)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2025/01/un-viaje-por-los-vertederos-del.html</link><category>cine estadounidense</category><category>cine social</category><category>comedia irónica</category><category>guión</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 11 Jan 2025 22:15:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-9156674615495329772</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizlsVq1cSd2_f3uqXPxVvlJk3fmGKZzV-K4nqXQawnqO6O8OGtZUjck3ooGb0es6Qng36qwOgQdDcLQCHeRDx5d0Cl7cfpc5WC3mv29VwwoR1abjmrnyq0l1sy90iw9pEibSiCgiiYoFEDnMz6yS9NCY1rZ8Jd-3Z8wM-GBmxyeEtlI9zvhtuD3A/s1200/anora.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1200" data-original-width="882" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizlsVq1cSd2_f3uqXPxVvlJk3fmGKZzV-K4nqXQawnqO6O8OGtZUjck3ooGb0es6Qng36qwOgQdDcLQCHeRDx5d0Cl7cfpc5WC3mv29VwwoR1abjmrnyq0l1sy90iw9pEibSiCgiiYoFEDnMz6yS9NCY1rZ8Jd-3Z8wM-GBmxyeEtlI9zvhtuD3A/s320/anora.jpg" width="235" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Está claro que Sean Baker sabe dar con el tono y la anécdota adecuados para calar en pantalla a los desheredados, los ingenuos y a toda esa patulea de nuevos ricos&lt;/b&gt; que produce sin descanso un tardocapitalismo sin leyes que lo frenen. Sus tres últimos largometrajes --&lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2018/06/los-401-golpes-florida-project.html"&gt;The Florida Project&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2017), &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2022/05/cuando-volver-no-es-una-forma-de-llegar.html"&gt;Red Rocket&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2021) y este de ahora-- &lt;b&gt;contienen la dosis justa de humor socarrón y drama honesto que no permiten que la historia y los personajes se conviertan en una bufonada&lt;/b&gt;. En realidad, hay momentos en que sí que lo parecen, pero siempre, después de llevarles hasta el límite, un giro de los acontecimientos los devuelve a su realidad, hecha a parte iguales de patetismo y autenticidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
Ani es una escort que se casa con Ivan, un adolescente ruso que vive en Coney Island y que se funde&amp;nbsp;sin criterio ni límite&amp;nbsp;la pasta que ganan sus padres en Rusia. Se casa a la semana de conocerle porque su historia es la materialización del sueño por el que suelen suspirar las de su gremio: dejar el trabajo por amor para sumergirse en una vida de lujo y derroche mantenido. Sin saberlo, se mete de lleno en un mundo de cleptócratas que se mueven al margen de la ley --o la utilizan a su antojo bajo coacción-- para quienes enamorarse sinceramente no es una opción, puesto que el clan familiar sólo existe para perpetuar sus fuentes de ingreso (legales, ilegales y/o alegales). Así que cuando descubren la estupidez que ha cometido su hijo, reaccionan exageradamente y se dedican a lo único que saben hacer: usar el dinero para borrar todo rastro de ese matrimonio y expulsar a Ani de sus vidas. De pronto la ingenua protagonista se ve rodeada de tipos ridículos que no esperan, que necesitan satisfacer sus deseos y órdenes inmediatamente, que se dejan llevar por sus impulsos y, sin embargo, acaban enredados en conversaciones y situaciones disparatadas. Las escenas dan risa, lástima, pero también destilan una lucidez no exenta de realismo.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/-zVFDE4is1g?si=bSEWu0IcxJ98wsI1" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Por momentos, &lt;i&gt;Anora&lt;/i&gt; parece una alocada &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Comedia_screwball" target="_blank"&gt;screwball comedy&lt;/a&gt; ochentera&lt;/i&gt; del estilo &lt;i&gt;¡Jo, qué noche!&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (1985); más adelante, amaga con derivar en un recital de violencia ridícula al estilo hermanos Coen. Pero no, no hay nada de eso; &lt;b&gt;su &lt;i&gt;tempo&lt;/i&gt; lento y las largas escenas de diálogo impiden que se pierda de vista la triste existencia de Ani&lt;/b&gt; (y la de Ivan, por supuesto). De modo que la búsqueda del novio desaparecido y la incertidumbre del desenlace, sin dejar de ser una patochada ridícula, sirve a Baker para dejar claro que la peripecia de Ani puede que no sea algo inédito en el mundo real, más bien al contrario. Y que lo único que Ani sacará de ella es una dolorosa decepción por culpa de su ingenua creencia en un amor imprevisto y desinteresado. Y de paso, conocer el ambiente corrupto e indeseable en el que se mueven sus clientes, esos cuyas vidas apenas comparte brevemente en el club.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Baker mantiene con &lt;i&gt;Anora&lt;/i&gt;&amp;nbsp;su nivel habitual de ironía y drama ácido sin concesiones a las audiencias&lt;/b&gt;, por lo general más acostumbradas a un estilo más didáctico y de final reconfortante. Pero se nota que sus guiones y su estilo iconoclasta no acaban de convencer a la gran industria, aunque sí a los festivales y a la crítica. No importa, &lt;b&gt;nos deja su trilogía de los perdedores inconformistas como testimonio de una sociedad a punto de rendirse por completo al poder del dinero&lt;/b&gt;.</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEizlsVq1cSd2_f3uqXPxVvlJk3fmGKZzV-K4nqXQawnqO6O8OGtZUjck3ooGb0es6Qng36qwOgQdDcLQCHeRDx5d0Cl7cfpc5WC3mv29VwwoR1abjmrnyq0l1sy90iw9pEibSiCgiiYoFEDnMz6yS9NCY1rZ8Jd-3Z8wM-GBmxyeEtlI9zvhtuD3A/s72-c/anora.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item><item><title>La nueva realidad artificial de la ficción musicalizada (Emilia Pérez)</title><link>http://sesiondiscontinua.blogspot.com/2024/12/la-nueva-realidad-artificial-de-la.html</link><category>cine francés</category><category>cine sobrevalorado</category><category>guión</category><category>géneros cinematográficos</category><author>noreply@blogger.com (Sesión discontinua)</author><pubDate>Sat, 28 Dec 2024 13:56:00 +0100</pubDate><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-26606999.post-1822196824907758883</guid><description>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi7W6tN2yG0lDJlU4kK2gub176Xp6udAUtq-CjfL9LJ2Rg2IhJL4q141sUHRkWmC8p2sObuFvLu2JU-ecPozd2HSZxtL7ZovKiccCsRr6I5HRColTbsLdQU143-TgULiBwD994UOgydUSJooWtuEPD6wSIs0GBJAk8DqC68NoBaY7STkijlHFLKgQ/s1024/Emiliaperez.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" data-original-height="1024" data-original-width="755" height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi7W6tN2yG0lDJlU4kK2gub176Xp6udAUtq-CjfL9LJ2Rg2IhJL4q141sUHRkWmC8p2sObuFvLu2JU-ecPozd2HSZxtL7ZovKiccCsRr6I5HRColTbsLdQU143-TgULiBwD994UOgydUSJooWtuEPD6wSIs0GBJAk8DqC68NoBaY7STkijlHFLKgQ/s320/Emiliaperez.jpg" width="236" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;A principios de los ochenta escribí un relato en el que especulaba sobre lo que iba a ser el cine en apenas una década&lt;/b&gt;: modelo de negocio, dispositivo técnico y, por supuesto, mutaciones narrativas. Aparte de atreverme a situar los cambios en apenas una década (así todo parecía inminente y yo quedaba como un certero visionario), la verdad es que, al releerlo ahora, después de ver &lt;i&gt;Emilia Pérez&lt;/i&gt; (2024), me doy cuenta de lo despistadas que iban mis profecías. Excepto en una cosa, un detalle menor que añadí para dar más vistosidad al final: que &lt;b&gt;los géneros tradicionales acabarían entremezclándose sin control&lt;/b&gt;. Se juntarían temas impensables con estilos narrativos tradicionalmente asociados a géneros clásicos que suelen incluir un tipo bastante concreto de argumento (el cine negro, el musical o la ciencia ficción). La innovación (y el atractivo para las audiencias) consistiría precisamente en esa arriesgada combinación, en explicar historias en un formato pensado para otras y ver qué sale; como románticos musicales situados en futuros muy, muy lejanos, o dramas ambientados en el siglo XVIII y con una banda sonora de versiones &lt;i&gt;heavy&lt;/i&gt;. Richard Donner dio un arriesgado paso en esta dirección con &lt;i&gt;Lady halcón&lt;/i&gt; (1985), que fue un fracaso como película, por lo que el curioso contrapunto de la banda sonora de Andrew Powell al estilo &lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alan_Parsons" target="_blank"&gt;Alan Parsons&lt;/a&gt; pasó bastante desapercibido. Tuvieron que pasar más de dos décadas (el doble que en mi «profético» texto) hasta que una fórmula muy parecida produjera un verdadero impacto con &lt;i&gt;Maria Antonieta&lt;/i&gt; (2006) de Sofia Coppola, esta vez con música pop-discotequera.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Cinco años antes se había estrenado &lt;i&gt;Moulin Rouge&lt;/i&gt; (2001), que renovó por completo la diégesis típica del género musical&lt;/b&gt;, y la dejó lista para combinar toda clase de historias con números, espectacularmente coreografiados y cantados, espacial y temporalmente desconectados de la trama. Su director, Baz Luhrmann, &lt;b&gt;en realidad, lo que hizo fue invertir definitivamente la relación de pesos que hasta entonces se repartían los números musicales y la trama argumental, en beneficio de los primeros&lt;/b&gt;. Este esquema lo inventó Bob Fosse en &lt;i&gt;Cabaret&lt;/i&gt; (1972), estableciendo un cambio formal sin vuelta atrás respecto al musical clásico de la época dorada de Hollywood. &lt;b&gt;Luhrmann fue más allá de una mera intercalación de números musicales que (contra)puntúan la trama&lt;/b&gt;, convirtiéndolos es una ensoñación, una expresión de estados de conciencia o deseos que, aunque influyen y/o se conectan con el argumento principal, se intercalan en el espacio y el tiempo de la historia con coherencia. &lt;b&gt;Lo que hizo fue añadir grandes dosis de espectacularidad visual y efectos especiales, pero sobre todo acertó al construir las canciones a base de fragmentos de éxitos ochenteros y noventeros&lt;/b&gt;, convirtiendo la película en el clásico popular que es todavía. Como muchos innovadores formales, Luhrmann quedó estancado en él, reversionándolo en cada nueva película, a cual más aburrida. Pero &lt;b&gt;la idea ha fructificado en otros cineastas, que la están convirtiendo en un microgénero de gran proyección comercial&lt;/b&gt;, probablemente en una seña de identidad generacional. &lt;b&gt;Un hilo rojo clarísimo conecta &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2021/10/lo-banal-irreal-annette.html"&gt;Annette&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2021) de Leos Carax, &lt;i&gt;&lt;a href="https://sesiondiscontinua.blogspot.com/2024/04/la-cristalizacion-de-un-estilo-inefable.html"&gt;Pobres criaturas&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (2023), la penúltima de Lanthimos, con &lt;i&gt;Emilia Pérez&lt;/i&gt; de Jacques Audiard&lt;/b&gt;. Son tres títulos impecables desde el punto de vista del diseño de producción y la espectacularidad visual, pero que flojean estrepitosamente del lado del guión y por el sucedáneo de realidad infantiloide y absurda que proponen. Aun así, estas graves carencias no impiden que obtengan un increíble éxito de público y de crítica fácilmente encandilable.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/cUfc2fnjgq8?si=4aTSuSYEvC4Mptux" title="YouTube video player" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
Si la trama dramática de &lt;i&gt;Emilia Pérez&lt;/i&gt; fuera más contundente, incluso política, estaríamos hablando de una película influyente, un hito en cuanto a hallazgos formales y de estilo. Sin embargo, todo lo eclipsa la valiente reivindicación de la transición de género que incorpora, la visibilidad humana y social de lo &lt;i&gt;trans&lt;/i&gt;, y además por la carga de profundidad contra el sector cinematográfico y su tradicional discriminación de los actores y actrices &lt;i&gt;trans&lt;/i&gt;. La notable y premiada interpretación de Karla Sofía Gascón ha abierto una brecha que no se va a poder cerrar, y ya se ha colado por ella &lt;a href="https://elpais.com/smoda/famosos/2024-12-21/trinidad-gonzalez-si-dicen-que-las-siglas-del-colectivo-son-demasiadas-digo-que-es-porque-somos-muchas-las-personas-incluidas.html" target="_blank"&gt;Trinidad González, la primera protagonista del colectivo en un culebrón televisivo latinoamericano&lt;/a&gt;.
&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El núcleo sentimental y reivindicativo del filme resulta inatacable a pesar de estar representado por un caso extremo, casi inverosímil&lt;/b&gt;, dejando deliberadamente de lado unos cuantos matices sicológicos y sociales (seguramente para no restar fuerza a la emotividad de la situación). &lt;b&gt;Que sí, que la exageración es la mejor manera de visibilizar las injusticias y la fuerza de los deseos, pero no necesariamente a costa de reducir el guión a la mínima expresión&lt;/b&gt;. Y es que una transición de género que se oculta al entorno más cercano, por muy narcotraficante que seas, va en contra de todo sentido común. Es precisamente lo contrario de lo que reivindica el colectivo: renacer a la sociedad desde el orgullo, el reconocimiento y el derecho a la igualdad. Esto es así en la película porque lo importante es mostrar cómo la transición modifica radicalmente a la nueva persona, sirviendo de metáfora perfecta de un completo renacer. De hecho, el personaje no se transforma en alguien diferente, es que, por fin, puede asomar su verdadera naturaleza ahogada (en este caso) por un temible delincuente y su modo de vida. Y la cirugía --igualmente extrema-- es la mejor forma de marcar ese final y ese nuevo comienzo. Eso sí, se lleva todo el dinero que ha conseguido amasar con su actividad delictiva (porque le va a dar un buen uso esta vez). &lt;b&gt;No se puede ser más ingenuo en el planteamiento&lt;/b&gt;.
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Si luego resulta que asoman ciertos comportamientos y &lt;i&gt;tics&lt;/i&gt; de su &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Deadnaming" target="_blank"&gt;deadname&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, no se trata de crueldad o venganza, sino porque lucha por lo que mas quiere (recuperar a sus hijos). Es un esquema argumental impecable, y si parece simplón es secundario, porque las motivaciones y las convicciones que lo guían son auténticas y bienintencionadas. &lt;b&gt;El añadido final de los números musicales&lt;/b&gt; --ciertamente vistosos, perfectamente entrelazados con los fragmentos de realidad-- &lt;b&gt;proporcionan el ingrediente primordial de la película: destilar esa realidad incrementada por sentimientos en estado puro, expresada a través de música y coreografías brillantes&lt;/b&gt;. Es exactamente lo que le faltaría a nuestra triste realidad; y &lt;b&gt;el cine nos lo ofrece como si se tratara de un filme revolucionario, impugnador, reivindicativo, social... envuelto en escapismo, sufrimiento inmerecido y abusivo&lt;/b&gt;. En una palabra: exagerado.
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&lt;b&gt;Quizá por esa capacidad de distorsionar la realidad y hacer de ella algo idealizado y agradable, el musical&lt;/b&gt; --tanto en teatro como en cine-- &lt;b&gt;está experimentando un absoluto &lt;i&gt;boom&lt;/i&gt; creativo&lt;/b&gt;. Quizá por esa misma razón se eligen para convertirlas en musicales novelas mastodónticas o plúmbeas de reconocido prestigio y anécdota contundente como &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_pilares_de_la_Tierra" target="_blank"&gt;Los pilares de la tierra&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_m%C3%A9dico_(novela)" target="_blank"&gt;El médico&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. En lo que se refiere al cine, lo mejor de esta evolución estilística es que se musicalizan argumentos que renuncian al &lt;i&gt;glamour&lt;/i&gt; y/o al romance heterosexual clásico. El veterano Audiard, que lo prueba todo una vez en cada película, se ha lanzado a contar una historia hecha de excesos de guión y de producción. Y &lt;b&gt;&lt;i&gt;Emilia Pérez&lt;/i&gt; (2024) es una apuesta arriesgada que inevitablemente llama la atención de crítica y audiencia; sin embargo, esa mezcla inefable de historias y formatos es apenas su única virtud, porque el resto no se sostiene ni va mucho más allá del culebrón&lt;b&gt;...&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;</description><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" height="72" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi7W6tN2yG0lDJlU4kK2gub176Xp6udAUtq-CjfL9LJ2Rg2IhJL4q141sUHRkWmC8p2sObuFvLu2JU-ecPozd2HSZxtL7ZovKiccCsRr6I5HRColTbsLdQU143-TgULiBwD994UOgydUSJooWtuEPD6wSIs0GBJAk8DqC68NoBaY7STkijlHFLKgQ/s72-c/Emiliaperez.jpg" width="72"/><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">0</thr:total><georss:featurename xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">Barcelona, España</georss:featurename><georss:point xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">41.3873974 2.168568</georss:point><georss:box xmlns:georss="http://www.georss.org/georss">13.077163563821152 -32.987682 69.697631236178836 37.324818</georss:box></item></channel></rss>