<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753</atom:id><lastBuildDate>Fri, 07 Mar 2025 19:11:13 +0000</lastBuildDate><category>#historia: fanfic</category><category>|Baúl del recuerdo</category><category>#comu: crack and roll</category><category>reto</category><category>#Historia: crossover</category><category>Claim: Edward/Winry</category><category>Claim: Ryoma/Sakuno</category><category>Claim: Sasuke/Sakura</category><category>Claim; Naruto/Hinata</category><category>Fandom: Full Metal Alchemist</category><category>Fandom: Naruto</category><category>Fandom: Prince of Tennis</category><category>#historia: original</category><category>Claim: Hiroki/Nina</category><category>Claim: Lavi/Lenalee</category><category>Fandom: D. Gray-Man</category><category>Fandom: Ultra Manic</category><category>claim: mello/sayu</category><category>claim: sebastian/femciel</category><category>fandom: death note</category><category>fandom: kuroshitsuji</category><title>x Love Cherry x</title><description></description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Anonymous)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-8437315974209940306</guid><pubDate>Fri, 07 Feb 2014 01:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-02-06T22:51:08.375-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#historia: fanfic</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Lavi/Lenalee</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: D. Gray-Man</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">|Baúl del recuerdo</category><title>Quien observa, Lavi/Lenalee One Shot </title><description>&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhn9Ob175xFN5zIDPceklqY1FZsM1hWCD1PwBZIZqfwrfJKJeS2dzsdX_56KOfdxqFLcUQ6vXqUIONVtuZHU0zRnbadzWhyphenhyphenqzaEnrEz3q4o2H7XHf9MJ6whbbAiqmRT-pPmu1COFJ5ggkg/s1600/img_title-big.png&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhn9Ob175xFN5zIDPceklqY1FZsM1hWCD1PwBZIZqfwrfJKJeS2dzsdX_56KOfdxqFLcUQ6vXqUIONVtuZHU0zRnbadzWhyphenhyphenqzaEnrEz3q4o2H7XHf9MJ6whbbAiqmRT-pPmu1COFJ5ggkg/s1600/img_title-big.png&quot; height=&quot;320&quot; width=&quot;204&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Titulo&lt;/strong&gt;: Quien observa&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Fandom&lt;/strong&gt;: D.gray-man&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Claim&lt;/strong&gt;: Lavi/Lenalee&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;: Ninguno&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Reto&lt;/strong&gt;: Ninguno&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Clasificación&lt;/strong&gt;: K+&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Estado&lt;/strong&gt;: Completo&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Advertencias&lt;/strong&gt;: Angst, hurt/confort, una pizca de romance&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Palabras&lt;/strong&gt;: 710&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Disclaimer:&lt;/strong&gt; D.gray-man no me pertenece, es de Katsura Hoshino. Hago esto por mera diversión. &amp;nbsp; &lt;strong&gt;Resumen:&lt;/strong&gt; Es solo un observador: no le corresponde ser partícipe de los hecho, ni de su vida...&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Notas Adicionales&lt;/strong&gt;: Un viejo fic dedicado a mi amiga Brune por su cumpleaños. 



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&lt;em&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es  sólo un observador, no le corresponde ser partícipe de los hechos, ni de su  vida. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hay dos clases de  personas en el universo: aquellas que luchan para cambiar el mundo en el que  viven, y otras que esperan sentados a que otros lo cambien por ellos. Él pertenecía  al segundo grupo. &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Como sucesor de Bookman,  su misión en la vida es observar el actuar de los humanos&amp;nbsp; sin jamás inmiscuirse en sus asuntos, a menos  que la situación forzosamente lo requiriera; de otra forma se mantenían estrictamente  al margen de todo, sin interrumpir el curso de los hechos, sin mover un músculo  para ayudar aún cuando las personas sufrieran ante sus ojos. No: él sólo se  limitaba a anotar las acciones de los otros como quien viera en el cine una  película cuyo curso le fuera imposible de cambiar por mucho que gritara que el  asesino está a las espaldas del protagonista. No, tampoco era así: si quisiera  podría entrar a la acción y hacer algo más que observar tranquilo esperando a  que todo acabe, pero no puede, no se le permite. Su destino fue y ha sido  siempre el de ser un observador al que no le corresponde ser partícipe de los  hechos. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En su mente, cual  fotografías apiladas, descansan los hechos en viva imagen de &amp;nbsp;lo que ha vivido hasta ahora. Algo está mal,  lo sabe, pero no quiere admitir el por qué. Las sonrisas de ahora son  diferentes a las de antes, hay algo que las hace más reales, es &lt;em&gt;porque son reales&lt;/em&gt; y no fingidas como las  de ayer. El viejo se muere de rabia en su interior: su nieto ya no finge, ya no  sólo observa como antes y eso le molesta de sobremanera. Y a él no le importa:  es divertido verlo&amp;nbsp; enfadarse aunque sus  aburridos sermones sobre su destino como su sucesor terminen por aburrirlo y un  tic en su cabeza le dice que muy en el fondo el anciano tiene toda la razón.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero ya es tarde, ya no  puede sólo observar. Si se quedara ahí quieto sin hacer nada, ¿Podría verla a  los ojos y decirle que todo estará bien?, ¿Podría siquiera sostenerle la mirada  después de sólo observar y no hacer nada por calmar los sollozos que le  destrozan el alma en pedazos? Las cosas habían cambiado ¿desde cuando le  importaba que alguien sufriera? Había visto el sufrimiento muchas veces en su  niñez, mas había aprendido a ser indolente a ellos para seguir con su trabajo  de observador. Ahora ya no podía, no sólo por ella, sino también por los que  consideraba sus amigos &lt;em&gt;«Los Bookmen no  tienen amigos…»&lt;/em&gt; le recordaba el anciano «&lt;em&gt;…ni siquiera deben crear lazos de simpatía con los humanos. No lo  olvides, mocoso»&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Entonces, ¿qué era su  existencia? ¿Un mero instrumento para recordar la vida de otros? De ser así,  entonces nadie lo recordaría y con el tiempo sería olvidado, contado como &lt;em&gt;“uno más de esos Bookmen que no hizo otra  cosa sino escribir lo que hacían los otros para que no se olvidara jamás. A  cambio, su propia existencia fue olvidada&lt;/em&gt;”. &amp;nbsp;Pero si había dejado atrás hasta su verdadero  nombre, ¿cómo pretendía que le recordaran?&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y estaba ahí, en medio  de todas esas preguntas que no lo conducían a nada más que a un espiral del  destino que se negaba a seguir y a la vez que no podía desplazar cuando,  entonces,&lt;em&gt; ella&lt;/em&gt; pasó delante de él,  con su semblante alegre, con su falda y el movimiento de sus coquetas piernas que  parecían danzar en lugar de caminar; &lt;em&gt;ell&lt;/em&gt;a,  que llevaba un café&amp;nbsp; entre las manos para  su hermano, saludando y sonriendo a todos a su alrededor; &lt;em&gt;ella&lt;/em&gt;, que se detuvo en cuanto lo vio en su camino. Su sonrisa se  ensanchó aún más en su angelical rostro alegre y radiante incluso a pesar del  sufrimiento vívido del presente. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Buenos días, Lavi—le habló con voz de ángel.  Presenciando su sonrisa, no pudo hacer otra cosa más que sonreír.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Buenos días, Lenalee—contestó, aún con la  sonrisa en el rostro.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al ver su sonrisa  sincera y sus ojos que translucían la pureza de su alma, supo que&amp;nbsp; al menos ella siempre lo recordaría.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y eso era lo que en  verdad le importaba.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
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</description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/2014/02/quien-observa-lavilenalee-one-shot.html</link><author>noreply@blogger.com (Anonymous)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhn9Ob175xFN5zIDPceklqY1FZsM1hWCD1PwBZIZqfwrfJKJeS2dzsdX_56KOfdxqFLcUQ6vXqUIONVtuZHU0zRnbadzWhyphenhyphenqzaEnrEz3q4o2H7XHf9MJ6whbbAiqmRT-pPmu1COFJ5ggkg/s72-c/img_title-big.png" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-677378960209626818</guid><pubDate>Mon, 03 Feb 2014 22:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-02-03T19:36:47.126-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#historia: fanfic</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Hiroki/Nina</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: Ultra Manic</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">|Baúl del recuerdo</category><title>Hoy no estás, Ultra Maniac One Shot </title><description>&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhOG3kDaXKJcj5e9hans2ktTBjWYToeUAkZhbOm_SyTXa_fbIk9j2dqIEibYj5F3Zrfa5Emst9zTUrifMDWwzMb861mKI743PptrHyViiYHBorceNJoF_S39uDBOuIXCPhd3WdL4wSebD0/s1600/406811mira.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhOG3kDaXKJcj5e9hans2ktTBjWYToeUAkZhbOm_SyTXa_fbIk9j2dqIEibYj5F3Zrfa5Emst9zTUrifMDWwzMb861mKI743PptrHyViiYHBorceNJoF_S39uDBOuIXCPhd3WdL4wSebD0/s1600/406811mira.jpg&quot; height=&quot;320&quot; width=&quot;190&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Titulo&lt;/strong&gt;: Hoy no estás&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Fandom&lt;/strong&gt;: Ultra Maniac &amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Claim&lt;/strong&gt;: Hiroki/Nina&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;: Ninguno&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Reto&lt;/strong&gt;: Ninguno&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Clasificación&lt;/strong&gt;: K+&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Estado&lt;/strong&gt;: Completo&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Advertencias&lt;/strong&gt;: Spoilers del final del animé&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Palabras&lt;/strong&gt;: 429&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Disclaimer:&lt;/strong&gt; Ultra Maniac no me pertenece, es de Wataru Yoshizumi. Hago esto por mera diversión. &amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Resumen:&lt;/strong&gt; Sentimientos de Tsujiai tras la partida de Nina. Anime spoilers&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Notas Adicionales&lt;/strong&gt;: Fic viejo para estrenar el fandom en mi archivo de fanfics en LJ&lt;br /&gt;
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—Nina…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Susurraste en el silencio de tu habitación, mientras allá afuera se  hacía de noche. Aún no puedes creerte que ella se haya ido de aquí, que no  volverá nunca más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Y que no la recordarás por el resto de tu vida, como si nunca hubiera  existido, como si nunca&amp;nbsp; su inocencia, su  risa y sus ojos pardos los hubieras conocido. No la recordarás más, nunca más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Normal… todo será tan normal desde ahora. Tener magia era fantástico;  que Nina fuera esa brujita torpe de tu vida, era todavía más maravilloso. Ella  era única, especial: jamás conociste&amp;nbsp; a  alguien así. No puede ser que la vayas a olvidar por arte de magia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Porque incluso aunque la magia fuera tan genial, que saliera de la  rutina, de esa aburrida normalidad, tú preferirías mil veces jamás haberla  conocido, con tal de que Nina no tuviera que alejarse nunca de ti, con tal de  que no debieras olvidarla… &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
—Nina…—susurras  otra vez, y cada vez que repites su nombre la sientes tan lejos, tan  inalcanzable: tan fuera de tus manos. Te entristece repetir su nombre en la  soledad y no recibir una respuesta suya. Repites su nombre a cada instante  porque temes de un momento a otro olvidarlo, no recordar&amp;nbsp; que alguna vez existió y que fue el sol de tu  vida, que ayer brilló como el astro más luminoso y que hoy no está en tu  ventana, que ya no te iluminará más.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Nunca más volverás a ver a Nina, nunca más. Y te duele que así sea.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Esta tarde subiste las escaleras de tu casa con tus libros cargados en  los brazos y de uno de ellos—no  recuerdas cuál ahora—cayeron a  los escalones ésa fotografías con Nina que creías haber perdido. No pudiste  evitar en ese instante que tus ojos se volvieran lagrimosos, como cuando te  despediste de ella esta tarde. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Sabías que esa sería la última vez que la verías; aún así, no fuiste  capaz de decirle que la amabas. Lo creíste inútil a esas alturas del juego,  completamente inútil recordarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
—Nina…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Repites una y otra vez en el silencio de tu habitación, mientras allá  afuera la noche se hace oscura. No puedes evitarlo: Tú eres sólo un simple  humano, nada puedes hacer por cambiar algo que, para ti, es imposible. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Porque eres simplemente tú, un simple humano: uno entre muchos otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Nunca más volverás a ver a Nina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Nunca más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Y sabes que aunque pasaran mil años y la olvides, siempre la seguirás  amando hasta el fin de tus días: tu desconocido amor. &lt;/div&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;img src=&quot;http://i133.photobucket.com/albums/q67/biak59/Blog/BiakSongkeyfirma-1.png&quot; style=&quot;background: none transparent scroll repeat 0% 0%; border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/2014/02/hoy-no-estas-ultra-maniac-one-shot.html</link><author>noreply@blogger.com (Anonymous)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhOG3kDaXKJcj5e9hans2ktTBjWYToeUAkZhbOm_SyTXa_fbIk9j2dqIEibYj5F3Zrfa5Emst9zTUrifMDWwzMb861mKI743PptrHyViiYHBorceNJoF_S39uDBOuIXCPhd3WdL4wSebD0/s72-c/406811mira.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-2339941019874245689</guid><pubDate>Sun, 22 Jan 2012 00:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-21T21:57:33.148-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#Historia: crossover</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Edward/Winry</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Ryoma/Sakuno</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Sasuke/Sakura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim; Naruto/Hinata</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: Full Metal Alchemist</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: Naruto</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: Prince of Tennis</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">|Baúl del recuerdo</category><title>Una vez.. allá en diciembre ¡Completo!</title><description>&lt;div class=&quot;pre-spoiler&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;float: left; padding-top: 2px;&quot;&gt;&lt;/span&gt;
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&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipR0VoPkLf3wIRYstpUI7_H4ZjZusirp6vdhZgIueWpjutZ6HQx7vanhubBjidQ8PzCIWj4UX1txtqucpv-tN1-xDoP6_NlEBQuzfJVQGPH47nBDjI6PeMskDa5V8GhORxdca6Ih0TfhA/s1600/UVAEDv01Covercopia.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;476&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipR0VoPkLf3wIRYstpUI7_H4ZjZusirp6vdhZgIueWpjutZ6HQx7vanhubBjidQ8PzCIWj4UX1txtqucpv-tN1-xDoP6_NlEBQuzfJVQGPH47nBDjI6PeMskDa5V8GhORxdca6Ih0TfhA/s640/UVAEDv01Covercopia.jpg&quot; width=&quot;640&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Titulo&lt;/strong&gt;: &amp;nbsp;Una vez... allá en Diciembre&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Fandom&lt;/strong&gt;: Crossover, Full Metal Alchemist, Prince of Tennis, Naruto&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Claim&lt;/strong&gt;: Edward/Winry, Ryoma/Sakuno, Sasuke/Sakura, Naruto/Hinata, Momo/Ann, Roy/Riza&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;: Ninguno&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Reto&lt;/strong&gt;: Ninguno&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Clasificación&lt;/strong&gt;: K&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Estado&lt;/strong&gt;: &amp;nbsp;¡Completo!&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Advertencias&lt;/strong&gt;: AU, Crossover. Fluffy, humor, general.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Palabras&lt;/strong&gt;: 2192&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Disclaimer:&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Prince of Tennis, ©Takeshi Konomi; Full Metal Alchemist, ©Hiromu Arakawa; Naruto, ©Masashi Kishimoto. Hago esto por mera diversión.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Resumen:&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;[&lt;u&gt;&amp;nbsp;Crossover, AU]&lt;/u&gt;&amp;nbsp;No a todos les gusta la navidad.&amp;nbsp;&lt;b&gt;Ryoma&lt;/b&gt;&amp;nbsp;las pasa solo en compañía de nadie.&amp;nbsp;&lt;b&gt;Edward&lt;/b&gt;&amp;nbsp;debe liar con toda un emisora radial.&amp;nbsp;&lt;b&gt;Sakura&lt;/b&gt;&amp;nbsp;debe irse a vivir con el chico más guapo que haya visto:&amp;nbsp;&lt;b&gt;Sasuke Uchiha&lt;/b&gt;;&amp;nbsp;&lt;b&gt;Ann&lt;/b&gt;&amp;nbsp;debe darle clases particulares a&amp;nbsp;&lt;b&gt;Momo&lt;/b&gt;&amp;nbsp;cuyas notas han bajado.. ¿Y&amp;nbsp;&lt;b&gt;Sakuno&lt;/b&gt;? pues probablemente esta será una navidad inolvidable para ella. Y&lt;b&gt;&amp;nbsp;Naruto&lt;/b&gt;&amp;nbsp;tal vez descubra quién realmente le quiere.&lt;/div&gt;
&lt;strong style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;Notas Adicionales&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;: Para el baúl de los recuerdos. Escribí esto hace mucho, le di una repasada y decidí que no quería que se perdiera para siempre algo que por el año 2007 me dio tanta felicidad. &amp;nbsp;Mi estilo ha cambiado mucho desde entonces...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;
&lt;center&gt; &lt;a title=&quot;View Una vez... allá en diciembre on Scribd&quot; href=&quot;http://es.scribd.com/doc/76401263/Una-vez-alla-en-diciembre&quot; style=&quot;margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block; text-decoration: underline;&quot;&gt;Una vez... allá en diciembre&lt;/a&gt;&lt;iframe class=&quot;scribd_iframe_embed&quot; src=&quot;http://www.scribd.com/embeds/76401263/content?start_page=1&amp;view_mode=list&amp;access_key=key-28bp29d4mhcuz2w8fsac&quot; data-auto-height=&quot;false&quot; data-aspect-ratio=&quot;0.772727272727273&quot; scrolling=&quot;no&quot; id=&quot;doc_68551&quot; width=&quot;700&quot; height=&quot;500&quot; frameborder=&quot;0&quot;&gt;&lt;/iframe&gt; &lt;/center&gt;
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&lt;/div&gt;</description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/2012/01/una-vez-alla-en-diciembre-completo.html</link><author>noreply@blogger.com (Anonymous)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEipR0VoPkLf3wIRYstpUI7_H4ZjZusirp6vdhZgIueWpjutZ6HQx7vanhubBjidQ8PzCIWj4UX1txtqucpv-tN1-xDoP6_NlEBQuzfJVQGPH47nBDjI6PeMskDa5V8GhORxdca6Ih0TfhA/s72-c/UVAEDv01Covercopia.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-3288249660816934964</guid><pubDate>Fri, 09 Dec 2011 00:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-01-05T16:29:36.009-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#Historia: crossover</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Edward/Winry</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Ryoma/Sakuno</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim: Sasuke/Sakura</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Claim; Naruto/Hinata</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: Full Metal Alchemist</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: Naruto</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Fandom: Prince of Tennis</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">|Baúl del recuerdo</category><title>Una vez... allá en Diciembre  [1/7]</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgt_L11zC9rer7rEbCHQt8R8VUE-m-W3QMX5kt1MXdcElTnNYQt8I4lkl_ukF-_rCN1YQ26DOuF8tLefxQxs2Uq0raClM052aGcXt3XyyEOebD0M-yxdlNmRsEM16AzNYjOQjt1NlQofks/s1600/Unavez.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; height=&quot;320&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgt_L11zC9rer7rEbCHQt8R8VUE-m-W3QMX5kt1MXdcElTnNYQt8I4lkl_ukF-_rCN1YQ26DOuF8tLefxQxs2Uq0raClM052aGcXt3XyyEOebD0M-yxdlNmRsEM16AzNYjOQjt1NlQofks/s320/Unavez.jpg&quot; width=&quot;320&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;table align=&quot;center&quot; cellpadding=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;0&quot; class=&quot;tr-caption-container&quot; style=&quot;margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;&quot;&gt;&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class=&quot;tr-caption&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;La vieja primera imagen que utilicé en la primera &amp;nbsp;publicación de este &amp;nbsp;fanfic&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;strong&gt;Titulo&lt;/strong&gt;: &amp;nbsp;Una vez... allá en Diciembre&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Claim&lt;/strong&gt;: Edward/Winry, Ryoma/Sakuno, Sasuke/Sakura, Naruto/Hinata, Momo/Ann, Roy/Riza&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;: Ninguno&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Reto&lt;/strong&gt;: Ninguno&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Clasificación&lt;/strong&gt;: K&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Estado&lt;/strong&gt;: &amp;nbsp;1/7&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Advertencias&lt;/strong&gt;: AU, Crossover. Fluffy, humor, general.&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Palabras&lt;/strong&gt;: 2192&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Disclaimer:&lt;/strong&gt; Prince of Tennis, ©Takeshi Konomi; Full Metal Alchemist, ©Hiromu Arakawa; Naruto, ©Masashi Kishimoto. Hago esto por mera diversión.&lt;/div&gt;
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;
&lt;strong&gt;Resumen:&lt;/strong&gt; [&lt;u&gt; Crossover, AU]&lt;/u&gt;  No a todos les gusta la navidad. &lt;b&gt;Ryoma&lt;/b&gt; las pasa solo en compañía de nadie. &lt;b&gt;Edward&lt;/b&gt; debe liar con toda un emisora radial. &lt;b&gt;Sakura&lt;/b&gt; debe irse a vivir con el chico más guapo que haya visto: &lt;b&gt;Sasuke Uchiha&lt;/b&gt;; &lt;b&gt;Ann&lt;/b&gt; debe darle clases particulares a &lt;b&gt;Momo&lt;/b&gt; cuyas notas han bajado.. ¿Y &lt;b&gt;Sakuno&lt;/b&gt;? pues probablemente esta será una navidad inolvidable para ella. Y&lt;b&gt; Naruto&lt;/b&gt; tal vez descubra quién realmente le quiere.&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Notas Adicionales&lt;/strong&gt;: Para el baúl de los recuerdos. Escribí esto hace mucho, le di una repasada y decidí que no quería que se perdiera para siempre algo que por el año 2007 me dio tanta felicidad. &amp;nbsp;Mi estilo ha cambiado mucho desde entonces...&lt;/div&gt;
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&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;1 —. Cambiando la radio de estación&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
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de alegría. La fresca brisa que va acariciando tu rostro. Las vacaciones, Navidad,
fin de año, &amp;nbsp;¿No es una época de lo más
agradable?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;«Te aseguro que
no es así…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Me llamo
Ryoma Echizen, quince años. Estudiante de la escuela privada Seinan, 3º
secundaria, salón B. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y
Diciembre, precisamente, no es una fecha que me agrade.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
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menos, eso pensaba hasta ese día…»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «&lt;i&gt;Que
aburrimiento…»,&lt;/i&gt; &amp;nbsp;bostezó Ryoma
Echizen durante la clase de Historia. Miraba por la ventana. El día comenzaba a
ser helado tal como debe ser en Diciembre. Y aunque lo que realmente debía
hacer era tomar apuntes de lo que el profesor Kakashi leía, parecía en realidad
darle igual lo que hacía. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Entonces…. Bla, bla, bla, bla. —Kakashi-sensei
leía el texto con gran pereza. Le aburría a niveles descomunales, pero no podía
dormirse en plena clase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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faltará para la salida?» &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;Edward Elric, uno de los chicos &amp;nbsp;más adinerados de toda la escuela, jugaba con
uno de sus lápices sobre sus notas de forma impaciente, &amp;nbsp;consultando el reloj de vez en cuando. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «&lt;i&gt;No
entiendo mucho&lt;/i&gt;» Hinata, una tímida muchacha que pasaba normalmente de ser
percibida intentaba tomar apuntes de lo que decía el profesor. Ella no lo
sabía, pero era una de las pocas en esa clase que estaba tomando en serio la
lectura del profesor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «No,
Sakura, no puede quedarte dormida…— &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;La &amp;nbsp;muchacha de cabellera rosa a la que todos
conocían por Sakura miró alrededor de ella: todos los alumnos estaban con la
cabeza oculta entre los brazos y recostados en el pupitre—. &lt;i&gt;Vamos, Sakura, eres la presidenta de la
clase, tienes que dar en ejemplo…— &lt;/i&gt;Pero su mirada se detuvo al pasar por
dos alumnos de su clase que estaban de lo más firmes en sus pupitres tras sus
libros, poniendo atención como ningún otro—.&lt;i&gt;
¿Cómo hace &amp;nbsp;Naruto, que es de los más
holgazanes &amp;nbsp;para estar&amp;nbsp; tan despierto?&lt;/i&gt;» Pero de pronto, mirándolo
más fijamente pudo distinguir el por qué alzaba su libro así, y no era porque
lo estuviera leyendo precisamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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comiendo en clases!!—exclamó levantándose de su puesto para indicarle al
profesor lo que &amp;nbsp;su compañero hacía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Ah…. ¿Qué?—se limitó a decir el
profesor somnoliento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Está comiendo!—repitió Sakura. Su
yo interior pedía a grito que los castigara severamente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Es verdad, Naruto?—el profesor se
acercó hasta él con la mirada atenta de los otros alumnos sobre ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Si, profesor. Es Ramen del puesto
de Ichibaku ¿Quiere un poco?—Como si fuera cualquier cosa, Naruto le ofrecía
una probadita al profesor, tratándolo de igual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — Bueno, si insistes... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —¡¡Profesor,&amp;nbsp; se supone que debe castigarlo!!—se quejó
Sakura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —No te enojes. —Naruto le mostró una
de sus sonrisas—. O te van a salir arrugas antes de tiempo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La clase entera &amp;nbsp;se echó a Reír….&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «Pensar
que tengo que aguantar todo esto todos los días—&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;Ryoma volvió a bostezar y miró otra vez hacia la ventana donde el clima
parecía cada vez más frío—.&lt;i&gt;Odio
Diciembre»&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «Es
Ryoma…—&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;Sakuno Ryusaki, clase C del mismo grado que Ryoma, estuvo
contemplándolo fijamente como si estuviera ante una deidad a la salida de
clases—.&lt;i&gt;Es mucho más guapo desde cerca», &lt;/i&gt;&amp;nbsp;pensó mientras lo veía alejarse entre los
demás estudiantes quedándose a los lejos de él, sin poder alcanzarlo. Así era
como estaban las cosas: para ella, un chico como Ryoma Echizen, un prodigio del
tenis, era un sueño inalcanzable. Solamente podía conformarse con verlo a la
salida de clases y de cuando en vez en algunos recesos, si lo encontraba con
mucha suerte ya que a veces él desaparecía de su vista. Y su propio sentido de
orientación&amp;nbsp; era tan malo que en lugar de
hallarlo terminaba perdiéndose ella misma. En la escuela donde ha estado
estudiando toda su vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Sakuno, estás allí?—Ann agitó su
mano en frente a los ojos se su compañera despistada—. ¿Sakuno?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Ah?—Reaccionó, saliendo de sus
ensoñaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —No tienes remedio—suspiró su amiga—.
Siempre te quedas como hipnotizada cuando ves a Ryoma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿En serio?—Rió, disimulando el
efecto que le causaban esas palabras al darse cuenta de cuán obvia era ella al
hacer sus observaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Olvídalo—le dijo Ann—. Ven, tengo
algo que quiero contarte…—Rió emocionada, tomando a su compañera de la mano y
llevándola hasta la cafetería que estaba cerca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «Estoy
cinco minutos tarde para la reunión—.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;Edward
Elric corría apresuradamente por las calles consultando el reloj cada dos por
tres—. &lt;i&gt;La clase terminó más tarde…—&lt;/i&gt;se
quejó, doblando a una esquina—. &lt;i&gt;Hoy lo
conoceré, hoy me reuniré con él. Cuando esté en nuestro equipo, subiremos la
sintonía del público, definitivamente—&lt;/i&gt;pensó despistado—. &lt;i&gt;Vaya día para que papá me castigara
quitándome la limosina»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sintió de &amp;nbsp;pronto cómo chocaba fuertemente contra alguien
en medio de su carrera contra el reloj. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Hey!, ¡Fíjate por donde andas!—se
quejó la chica rubia contra la que se había estrellado, al ver que su agresor
no le ayudaba a levantarse y continuar como si nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Tengo prisa—murmuró recogiendo sus
libros que habían caído.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Discúlpate al menos! ¡Enano!—se
quejó ella al borde de la furia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al escuchar la palabra “Enano”
Edward sintió como si un volcán en su cabeza estallara. Se giró hacia la
muchacha, con claro disgusto, olvidándose por un momento que llevaba prisa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡A QUIEN LE DICES QUE ES TAN
PEQUEÑO COMO UN RENACUAJO!—le gritó a la chica, sin importarle que los
transeúntes estuvieran viendo el espectáculo y de cierta forma estuviera
exagerando las palabras que ella le había dedicado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Re-contra-hiper-enano. —La muchacha
rubia, de ojos azules, le repitió las palabras en la cara, sin vergüenza alguna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Maldición! ¡Si no llevara tanta
prisa como ahora segaría gritándote!—le espetó, echándose a correr nuevamente.
«&lt;i&gt;Después de todo, debo recibir al DJ
Machine Freak», &amp;nbsp;&lt;/i&gt;pensó mientras se
alejaba velozmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Le darás clases particulares a
Momo, el chico que te gusta?—se impresionó Sakuno tras escuchar las buenas
nuevas de su amiga. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Sí—Ann se sonrojó—. Ha bajado sus
notas y sus padres me han pedido que le ayude, pero, ¿te confieso algo?&amp;nbsp; Le ayudaría aunque éste no fuera un trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Pues ¡Felicidades amiga!—la
felicitó Sakuno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Pero, además necesito pedirte algo,
Sakuno. —Ann la miró fijamente a los ojos—. Necesito que me reemplaces en el
trabajo de la Radio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Qué? ¿Yo?—se impresionó Sakuno.
Ella creía haber escuchado mal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Tienes gran carisma y creo que
podrás animar muy bien el programa—le dijo sonriente—. Ya hablé con Edward y a
él le pareció una estupenda idea. Siempre dijo que deberías haber entrado a la
radio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿De verdad creer que lo haría
bien?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —De no creerlo, ¿Crees que te lo
pediría?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sakuno rió felizmente. Tal vez y
sólo tal vez se subestima&amp;nbsp; a sí misma
como siempre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Esto es realmente aburrido. —Ryoma
cambiaba una y otra vez los canales de televisión que veía con el control
remoto. Tenía la mente totalmente en blanco mientras su pulgar se hacía cargo
de oprimir los botes. Tiempo después, cabreado decidió apagar &lt;st1:personname productid=&quot;la TV&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;la TV&lt;/st1:personname&gt;—.Tengo hambre…—dijo en voz
baja, dirigiéndose hacia la cocina para prepararse algo que lograra saciar su
hambre, que era mucha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El padre de Ryoma era uno de los
tenistas más talentosos de todo el mundo y el &amp;nbsp;número uno de todo Japón. Su esposa y madre de
Ryoma siempre solía acompañarlo cuando viajaba a otros países, como ahora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Lo que Ryoma más le cabreaba era que
siempre los torneos y las giras y cosas por el estilo se realizaran en
Diciembre, por lo que siempre pasaba este mes solo en casa, aunque fuera
Navidad, Año nuevo, aunque estuviera en vacaciones: Siempre había una excusa
para que ellos no estuvieran en casa. &amp;nbsp;Por
eso odiaba la Navidad, el Año nuevo, las vacaciones e incluso, odiaba su propio
cumpleaños. Solo, siempre estaba solo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «Diciembre
es un verdadero Asco—&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;pensó, sentándose
frente a la computadora para vagar por&amp;nbsp;
Internet, ningún lugar para ir, nada que hacer, atrapado en las cuatro
paredes de su hogar—. &lt;i&gt;Seguro papá y &amp;nbsp;mamá se están divirtiendo justo ahora.&lt;/i&gt;»,
se amargó ante la idea. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Bienvenida entonces, Sakuno—Edward
le dirigió una enorme sonrisa a la muchacha cuando llegó hasta él—.Bienvenida a
&lt;st1:personname productid=&quot;la FM&quot; w:st=&quot;on&quot;&gt;la FM&lt;/st1:personname&gt; Alchemist.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Ven, Sakuno, te mostraré la radio—Sakura
tomó a Sakuno de la mano y la llevó a conocer el resto de las instalaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Naruto, ¿Sabes si Mustang llegó con
Machine Freak?—Edward se dirigió hacia el muchacho rubio a su lado en su
oficina que estaba ocupado escribiendo la rutina del programa de hoy, pues era el
co-animará con Sakuno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —No ha llegado al parecer…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Ya veo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;« ¿Y ésta emisora?»&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt; se preguntó Ryoma, cuando se topó entre las páginas de Internet con una
emisora que estaba transmitiendo una de sus canciones favoritas: una que
escuchó un día, cuando era pequeño y toda su familia estaba unida: su hermano
Ryoga jugando tenis con él, su padre regañándole porque su jugadas no eran de
las mejores; su madre y su prima preparando deliciosos jugos de frutas… Aquellos
si eran buenos tiempos.&amp;nbsp; Antes de que se
diera cuenta, una solitaria lágrima quiso salir de uno de sus ojos pero se lo
impidió. Eso fue cuando la canción acabó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Bueno, el tema que acaban de
escuchar era «&lt;i&gt;Flower Power&lt;/i&gt;» —La dulce
voz de la locutora le hizo salir del trance—. Veamos, soy…&amp;nbsp; “Saku”—se presentó Sakuno, siguiendo las
indicaciones que Naruto le escribía en la pizarra para que las leyera—. Este mi
primer día en FM Alchemist—dijo, denotando en su voz algo de timidez. Ryoma
soltó una pequeña risita por la ternura de la voz—. Veamos… qué puedo decir…
¿Que lea las noticias? ¡Glups! ¿Qué no debía decir eso?… —Ryoma rió aún más
ante la torpeza inocente de la locutora—. Bueno… la nieve comienza a caer más
fuertemente…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Señor Edward. —Sakura se dirigió
hasta Ed, que miraba tras el cristal a ver que tal &amp;nbsp;andaba Sakuno en su primer día—. El Señor
Mustang ha llegado, al parecer con Machine Freak—le anunció su compañera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿De verás? ¿Cómo es Machine
Freak?—le preguntó con gran entusiasmo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Pues, verá…—Sakura no hallaba cómo
decírselo para que fuera menos impactante—, bueno…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero antes de que al menos comenzara
&amp;nbsp;su descripción, Ed ya había partido a la
directiva de la radio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Como te prometí, &lt;i&gt;Acero. &lt;/i&gt;—Mustang, sentado en el sofá
comenzó a hablarle a Ed—, te he traído a tu DJ.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Edward asentía a todo lo que decía
Mustang, sin escucharle sinceramente pues estaba &amp;nbsp;ansioso de conocer a su ídolo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Deberías agradecer que soy amigo de
tu padre, de lo contrario, el sello no auspiciaría tu «FM Alchemist» &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Dónde está el DJ?— preguntó
ansioso, sin tomar sus palabras en cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —De acuerdo… ¡hey! Puedes entrar,
Winry…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;« ¿Winry? —&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;pensó extrañado Ed—. &lt;i&gt;Parece nombre de
mujer…»&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La puerta se abrió, y al poco tiempo
Edward quedó boquiabierto &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —
¡Hola!—exclamó alegre Machine Freak—. Me llamo Winry Rockbell, “Machine Freak” —dijo,
extendiendo la mano con una sonrisa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ed
esta aún con la boca abierta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —
¿Demasiado guapa para ti?—se mofó Mustang.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —
¡&lt;b&gt;Eres mujer&lt;/b&gt;!—exclamó Ed apuntándole
con el dedo olvidando completamente sus modales, con la voz bien alta y
alterada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —
¡Pues claro que lo soy! ¿Estás ciego?—le contestó ella de la misma forma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —P-pero…—Edward
estaba en shock—. ¿No se suponía que eras hombre? Me esperaba a un DJ
hombre&amp;nbsp; como Machine Freak.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —
¡Además de Enano eres machista!—exclamó Winry hasta quedar frente a frente con
él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —
¡A quien le dices que es tan pequeño que para verlo necesitas una lupa!—se
quejó viéndola de cerca —. Espera… ¡Tú eres la odiosa chica con la que me topé
antes de llegar a la radio!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —
¡Y tu eres el enano descortés de ésta tarde!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Bruja…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Cretino…&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «Que
bueno que se llevan bien», &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;pensó irónicamente Mustang al verlos pelear &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;XOX&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Esto… hoy es el primer viernes de
Diciembre…—dijo la dulce voz de Sakuno—. Yo odio Diciembre. Es el mes del año
que menos me gusta, para ser sincera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «Igual
que yo»,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt; reflexionó Ryoma con los oídos atentos a la radio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Qué por qué odio Diciembre? Bueno…
es por que una vez, allá en Diciembre yo… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; « ¿Qué
le habrá ocurrido?»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —En Diciembre, yo…—dijo Saku, con la
voz entristecida, ella no deseaba recordar aquellos momentos, bajó la mirada,
luego, con una sonrisa tranquila, retomó su discurso —. Pero eso ni al caso ¿No?,
Mejor los dejo con «Haruka Kanata»—dijo, antes de que comenzara la canción y
sus ojos comenzaran a cristalizarse&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; «Vaya&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;—pensó Ryoma—. &lt;i&gt;¿Qué
habrá ocurrido?—&lt;/i&gt;La voz de aquella joven era tan agradable, tan calida. Transmitía
muchas cosas que él en aquellos instantes necesitaba, su voz emanaba sus
sentimientos, así como los que hace un rato transmitió, y Ryoma pudo darse
cuenta de ello, que la muchacha estaba entristecida. La recordó un instante
cuando ella hablaba con tan ingenuidad, luego sonrió; después de mucho no
hacerlo—. &lt;i&gt;&amp;nbsp;¿Quién será la locutora de FM Alchemist?»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;right&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: right;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot; style=&quot;font-family: &#39;Palatino Linotype&#39;, serif; font-size: 12pt;&quot;&gt;CONTINUARÁ…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;
&lt;img src=&quot;http://i133.photobucket.com/albums/q67/biak59/Blog/BiakSongkeyfirma-1.png&quot; style=&quot;background: none transparent scroll repeat 0% 0%; border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/2011/12/una-vez-alla-en-diciembre-17.html</link><author>noreply@blogger.com (Anonymous)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgt_L11zC9rer7rEbCHQt8R8VUE-m-W3QMX5kt1MXdcElTnNYQt8I4lkl_ukF-_rCN1YQ26DOuF8tLefxQxs2Uq0raClM052aGcXt3XyyEOebD0M-yxdlNmRsEM16AzNYjOQjt1NlQofks/s72-c/Unavez.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-6291436930652234412</guid><pubDate>Mon, 31 Oct 2011 21:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-04-02T13:02:03.088-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#comu: crack and roll</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#historia: original</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">reto</category><title>Respuesta reto &quot;A Halloween Carol&quot;</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhgdnBAqcpGpa3ZB_2eeG4CfHATkM5RMPQMCp2Bj3B6YpT4a4fV6odj6nhNE7WH2O8k5z8CmQ8dIrXqsxZNB_eTm1EKtSofwKmFFmAhOcmZhsSrFw1hqYyqxPOGs9KhKAF2ovoJJ3MZVdw/s1600/halloween-calabaza1-253x300.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhgdnBAqcpGpa3ZB_2eeG4CfHATkM5RMPQMCp2Bj3B6YpT4a4fV6odj6nhNE7WH2O8k5z8CmQ8dIrXqsxZNB_eTm1EKtSofwKmFFmAhOcmZhsSrFw1hqYyqxPOGs9KhKAF2ovoJJ3MZVdw/s1600/halloween-calabaza1-253x300.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Trebuchet MS&#39;;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Trebuchet MS&#39;;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Titulo&lt;/strong&gt;: Diosa, ¿o mangaka?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fandom&lt;/strong&gt;: (Original) A color&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Claim&lt;/strong&gt;: Shinishi/Kamiko&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;: Dotación anual de Crack!&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Reto&lt;/strong&gt;: A Halloween Carol&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Advertencias&lt;/strong&gt;: &amp;nbsp;He de añadir que por la cantidad de palabras es obvio que me emocionó, Crack!, Parodia, Angst, fluffy, Hurt/Confort, romance hétero y shonen-ai, fantasía. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &#39;Trebuchet MS&#39;;&quot;&gt;&lt;strong&gt;Palabras&lt;/strong&gt;: 8611&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Disclaimer:&lt;/strong&gt; Cualquier parecido con la vida real es mera coincidencia (¿Ese era el disclaimer de los originales?)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Resumen:&lt;/strong&gt; Una Mangaka amargada recibe la &quot;agradable&quot; visita de las criaturas que ella misma dibujó en plena noche de brujas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Notas Adicionales&lt;/strong&gt;: Toda la larga nota adicional &lt;a href=&quot;http://biak-songkey.blogspot.com/2010/11/notas-de-la-autora-diosa-o-mangaka.html&quot;&gt;aquí&lt;/a&gt;,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;u&gt;Diosa  ¿o Mangaka?&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Quieres que&amp;nbsp; te cuente un cuento?&amp;nbsp; Te advierto que no sirvo por contar historias  ¿Quieres una historia de Halloween? Eso suena mejor.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Érase una vez…&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Esa no es la forma correcta de contar  una historia como esta. Permíteme&amp;nbsp;  comenzar de nuevo:&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hubo una vez en Japón una joven que  era Mangaka: se hacía llamar a sí misma Kamiko Yamashita. Tenía un genio  terrible y decía odiar a todo el mundo. Era muy bonita, porque tenía un cabello  lacio y negro que le llegaba hasta los hombros en un corte moderno, y unos ojos  pardos que si sonriera más seguido brillarían con ilusión. Pero esta joven no  sonreía. Sólo odiaba y maldecía. Y a pesar de su trabajo, era delgada porque  hacía ejercicio continuamente.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ocurrió entonces que una mañana de  Octubre—y hay que aclarar que esa misma noche se celebraba Halloween para que  se entienda el real desconcierto que le fue provocado esa noche—, esta muchacha  estaba tomando un café con su editor, con el que se reunió ahí para presentarle  el Nombre del siguiente capítulo de su manga.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ella esperó a que él leyera el boceto  para escuchar su opinión con gran impaciencia. Su editor terminó de leer,  ordenó las hojas y luego, con la vista hacia ella, pronunció con voz llorosa:&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Eres cruel—le dijo, con lágrimas a  punto de caerle de los ojos—. ¡Vas a matarlos! De una forma tan vil…&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko sonrió con arrogancia.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —La vida no es color de rosa—declaró—.  Hay que ser realista.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Pero tu manga es de temática  fantástica—objetó su editor—. Un poco menos de realidad no haría gran  diferencia.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ella se enfureció.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Sabes bien que a mi no me gusta  dibujar Mangas fantásticos y que si lo hago es sólo por el contrato que tengo  con la Jump.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El editor la miró con desconcierto.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Hablas como si quisieras acabarlo de  una vez.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Y eso quiero!— gritó ella—. Jamás  hubiera dibujado una historia tan estúpida como los “Cazadores Nocturnos” si no  fuera porque están de moda las criaturas sobrenaturales—confesó con  frustración—. Y yo quería hacerme un hueco en el mundo de los mangas para poder  dibujar lo que realmente quiero: Mangas realistas. Si hubiese sabido que me  vería atrapada dibujando esas estupideces de cosas sobrenaturales, óyeme bien:  jamás, jamás hubiera dibujado “Cazadores Nocturnos”.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Suenas como si odiaras lo paranormal.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Y lo odio—confesó ella sin culpa—.  Odio también&amp;nbsp; a los idiotas que creen en  estas cosas, a los estúpidos fans que adoran esta historia. —En esta parte el  editor le hizo un gesto para que bajara la voz. Era una suerte que nadie  conociera el rostro de Kamiko Yamashita y que nadie se sintiera herido por sus  palabras al no saberlo—. Y odio a Taoshima. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Eso me recuerda—dijo su editor, con  voz alegre e insinuante—, que él te volvió a dedicar el capítulo de su manga.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los ojos de Kamiko se abrieron de la  impresión ¡Qué se creía ese idiota!, pensaba, pero la rabia que sentía le  impedía soltar un insulto más hacia su persona. Y Kamiko casi creyó que iba  estallar de furia cuando su editor le alcanzó la revista en la página de la  dedicatoria.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; “&lt;em&gt;Para  mi querida Kamiko&lt;/em&gt;—rezaba—, &lt;em&gt;con mucho  amor de tu querido rival”, &lt;/em&gt;acompañado de la onomatopeya de un beso&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ella se descolocó tanto que ni  siquiera la dieron ganas de estallar.&amp;nbsp; Se  quedó en blanco y su editor rió.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Tengo que decirte, tristemente—comentó  el editor dejando atrás las risas—, que él ha vuelto a alzarse con el primer  puesto. Tú has quedado segunda.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A Kamiko le dio tanta rabia que deseó  poder&amp;nbsp; echar abajo el café donde estaban.  Se preguntaba qué tenía&amp;nbsp; Shinishi  Taoshima además de un apodo estúpido y una personalidad patética que ella no  tuviese para triunfar de la forma en que él lo hacía.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Deberías&amp;nbsp; darle un final más digno a tus personajes. —Volvió  a comentar su editor—. Ya sabes, una vida más feliz. Shinishi siempre dice&amp;nbsp; que al final siempre queda la esperanza. Y yo  estoy de acuerdo.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero Kamiko no podía estar más en  contra. Era una persona amargada. Imagina como estarías tú en el peor de tus  días cuando no quieres hablar con nadie; así estaba ella siempre.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Son mis personajes. Y con ellos hago  lo que quiero. Vamos—dijo, con total desden y menosprecio—, sólo son  personajes: no es como si sufrieran realmente. Y la historia es lo bastante  estúpida ya con esos vampiros y cazadores de monstruos como para colmo ponerle  uno de esos cursis finales felices.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko se levantó de la mesa  bruscamente, lo fulminó con la mirada y sin decir adiós se marchó.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;
&lt;br /&gt;
  &lt;strong&gt;XOX&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko&amp;nbsp;  no creía&amp;nbsp; en ningún ser  sobrenatural, ni siquiera en Dios, por eso no se molestaba en decirle a sus  asistentes que la llamaran “Kami-sama”. Cuando llegó a su casa,&amp;nbsp; saludó afectuosamente con un abrazo a su gato  Koko, la única criatura en el universo con la que era amable. Kamiko se dirigió  al estudio donde sus asistentes estaban trabajando. La saludaron pero ella los  ignoró, ¡Bah! Gruñía. Trabajaba mejor cuando estaba enojada, así que dibujo:  dibujó y dibujó hasta que una inoportuna llamada por teléfono interrumpió su  trabajo.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Qué alguien conteste!—vociferó, con  un genio horrible. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Pero Kami-sama, estamos trabajando en  el entintado… &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Maldiciendo a los inútiles de sus  asistentes, Kamiko contestó el teléfono:&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿&lt;em&gt;Moshi-moshi&lt;/em&gt;?&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡&lt;em&gt;Hi&lt;/em&gt;!  ¡Yuri-chan! —Al oír su verdadero nombre, Kamiko se molestó aún más. Pensó  ¿quién más en el mundo podía molestarla aún con su nombre real? No era difícil  imaginar pues que fuera alguien que la conociera antes de que usara su apodo:  un ser tan, tan malévolo que supiera quién era ella realmente.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Cállate, Ronald!—exclamó, con gran  disgusto y vergüenza: temiendo que sus asistentes escucharan su nombre real.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Por qué? &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Porque sabes que me molesta que me  llamen por mi verdadero nombre.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Y eso? Tú me llamas Ronald aún. Y  todos me conocen por Shinishi Taoshima. &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Idiota.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Yo también te quiero—contestó él con  voz alegre, como si ella no&amp;nbsp; acabara de  insultarlo. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Por qué llamas? —preguntó ella,  fastidiada. Su tiempo era valioso y lo estaba perdiendo por culpa de él. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Quería invitarte a mi fiesta de  Halloween esta noche. —Kamiko no entendía ¿cómo podía alguien adulto celebrar  esa fiesta tan absurda y de niños? Al oírlo, el poco respeto que sentía hacia  su colega mangaka se fue por los suelos—. Es de disfraces.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Entonces Kamiko estalló:&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡¿Qué te crees?! —Le gritó al  teléfono— ¿Qué puedes ir y llamarme para molestarme con tus locuras? ¿Ah? ¡Idiota!  ¡Cómprate una vida y piérdete! ¿Me oíste? ¡Piérdete!&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los asistentes, que estaban trabajando  arduamente, tuvieron que cubrirse los oídos cuando su jefa comenzó a descargar  su frustración con el pobre receptor del otro lado de la línea. La tinta al  lado del papel se cayó por culpa de la resonancia y desesperadamente trataron  de limpiar la hoja&amp;nbsp; antes de que  Kami-sama se diera cuenta y los regañara con el horrible humor que tenía ese  día.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Eso quiere decir que no vendrás?  —preguntó Ronald del otro lado de la línea con la voz más tranquila e ingenua  del mundo. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko hubiera hecho erupción como un  volcán si eso fuera posible para los seres humanos:&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Imbécil! ¡Reverendo idiota! ¡No, no  y no! ¡No iré!, ¿Me oíste? ¡No iré&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Ok—Y colgó. Kamiko tuvo que respirar  mentalmente contando hasta diez para recuperarse del arrebato de ira que sólo  él podía causarle.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Horrorizados, los tres asistentes&amp;nbsp; no le dijeron nada sobre el accidente con la  tinta y decidieron solucionar solos el problema.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y así, la malvada bruja a la que  llamaban Kami-sama los dejó trabajando hasta tarde, muy tarde en la noche.  Ellos alegaron que querían ir a festejar Halloween, pero ante la mera mención  de esa absurda fiesta, Kamiko se enfureció aún más y les dio más trabajo para  hacer. Sólo los dejó ir cuando vio satisfecha sus propias expectativas pocas  horas antes de la medianoche, y sólo porque uno de ellos le preguntó cómo  celebraría ella Halloween.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Yo no celebro una fiesta tan  absurda como esa!—había dicho—. No lo celebraba, no lo celebro y&amp;nbsp; no lo celebraré nunca.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Así pues los asistentes se quedaron  trabajando con ella hasta que&amp;nbsp; los dejó  ir cuando al fin el sueño la llamó. Eso a una hora de la medianoche. &lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;
&lt;strong&gt;XOX&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;
  &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ocurrió después que Kamiko decidió  encender la televisión, pero al ver las propagandas&amp;nbsp; que llenaban los canales promocionando la  fiesta de Halloween decidió apagarla. Kamiko pensaba que todo ser viviente que  celebrara esa fecha era un idiota que sólo era superado por aquellos que eran  creyentes en esas tonterías. Ella se sentía inteligente por pertenecer al grupo  de personas sensatas que no creía en esas babosadas: ni en brujas, ni en  vampiros, ni en hombres lobos, ni en momias, ni en fantasmas, ni en finales  felices ni en vivieron comiendo perdices.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Había una sola cosa que Kamiko sabía  era verdad, y esa era que la realidad era dura, que si no plantabas los pies  firmemente en la tierra al primer remezón te caerás. Y con su trabajo ya estaba  más que hasta de los seres sobrenaturales que no existían.&amp;nbsp; Lo único que deseaba era conseguir un&amp;nbsp; buen contrato con un manga realista,  histórico o contemporáneo, le daba igual: mientras no hubiera ahí ni una pizca  de magia ella se podía dar por satisfecha. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Como estaba aburrida, comenzó hacer un  Nombre del siguiente capítulo de su manga. Estaba de lo más feliz&amp;nbsp; haciendo los bocetos ¿la razón? Estaba  matando a Amen Ra&amp;nbsp; de una forma dolorosa  y&amp;nbsp; cruel: Amen Ra se encontraba con su  amado, el cazador de monstruos Zaden, quien lo había matado en su otra vida,  pero más que eso, Kamiko había hecho algo mucho más terrible: había hecho que  ambos se intentaran matar mutuamente ¿Dices que es cruel? Por supuesto que lo  era, pero a ella no le importaba ¡No! Esta joven sólo quería descargar su  odio&amp;nbsp; y frustración en&amp;nbsp; sus personajes. Eran suyos después de todo.  ¿Lo eran en verdad?&amp;nbsp; Ella los creo, así  que sí lo eran. Y si no podía dibujar historias más realistas, al menos&amp;nbsp; podía darles un final más pegado a la  realidad: doloroso y triste.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko se acostó en su cama apenas se  hubo puesto el pijama, porque estaba muy cansada para seguir dibujando, por lo  que dejó el Nombre incompleto sobre el escritorio de su estudio. Se echó las  mantas encima y se durmió.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si se dijera en este punto de la  historia que ella durmió y soñó cosas hermosas y que despertó tranquilamente a  la mañana siguiente, entonces no habría historia que contar. Afortunadamente  eso no fue lo que sucedió, por lo que podemos continuar con el relato.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estaba durmiendo placidamente cuando  una voz en el silencio la llamó:&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Yuri…—decía la voz espectral. Kamiko  se cubrió la cabeza con la almohada, porque odiaba escuchar su  nombre—Yuri…—insistía la voz.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko&amp;nbsp;  no creía en fantasmas, ni en criaturas espectrales, por lo que, cuando  se descubrió el rostro tras de la almohada, no dio crédito a lo que sus ojos  veían. Su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt;, el señor Himura,  estaba frente a ella, borroso como una niebla espesa con forma humana.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hay que aclarar en este punto de la  historia que el señor Himura había muerto hace años atrás, y Kamiko lo sabía,  porque había estado con él el día que murió en el hospital y había asistido al  entierro. El señor Himura había sido su mentor en vida y ella había sido su  asistente. De él&amp;nbsp; había aprendido todo  sobre la vida de mangaka y gracias a él era ahora la mangaka que era, porque de  no ser por él, seguramente habría optado por una aburrida profesión como  oficinista.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pensándolo bien, él era el culpable de  que estuviera dibujando cosas absurdas y sin sentido para personas sosas y sin  vida. Comparado con eso, pensaba Kamiko, una vida como oficinista sonaba mucho  mejor para ella.&amp;nbsp; Pero antes de que  pudiera abrir la boca, el fantasma chilló de una forma lamentable.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Mi Yuri! ¡Oh mi dulce Yuri!—se  lamentaba el fantasma, recorriendo la habitación de un lado a otro con falsas  lágrimas de humo—. Mi hermosa Yuri ¿qué le han hecho? &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko abrió la boca, pero se dio  cuenta antes de hablar de lo ridículo que era razonar con una criatura de un  sueño, porque eso era un sueño indudablemente ¿o no? Kamiko ni siquiera podía  concebir la idea de que no lo fuera. Estas cosas solo pasaban en los sueños, se  decía a sí misma.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Mi Yuri—volvió a chillar el fantasma.  Tenía las facciones que poseía el señor Himura antes de morir. Kamiko imaginaba  que si la niebla tuviera color, podría apreciar su cabello castaño claro y sus  ojos verdes. Pero él era una ilusión ¿qué caso tenía escucharlo? —. Mi Yuri ¿Por  qué te has vuelto tan amargada y tirana? ¿Qué pasó con la dulce Yuri que  conocí? ¿Con la dulce Yuri que amaba?&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La dulce Yuri que este espectro amaba  había muerto el mismo día que él lo había hecho, pero por supuesto, Kamiko  nunca le diría a una criatura de sueños una cosa tan personal como esa.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Lárgate—le pidió. Aunque fuera un  sueño, ella no podía ser sólo ruda con una criatura que se asemejaba a su amado  fallecido. Se cubrió con las sábanas y fingió dormir. Se le ocurría que si lo hacía  de esa forma despertaría y podría tomarse algo contra lo que le había provocado  aquel malestar a la hora de dormir. Ella rememoró el helado de chocolate que se  había devorado a media noche, que sería seguramente el causante de aquella  pesadilla. No más helado de chocolate antes de dormir, se juró en ese momento.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Escúchame, Yuri. —Kamiko realmente  odiaba oír su verdadero nombre con la voz de su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt; venir de ese falso fantasma de sueños, pero no le reprochó  nada, pues deseaba oír esa voz tantas veces como le fuera posible, aunque fuera  sólo una ilusión—. No deberías ser tan cruel con tus personajes ¡A ellos les  duele! ¿No fui yo quien te dijo hace años que, sin importar lo que pasara,  siempre hay una esperanza? —Kamiko no pudo estar menos de acuerdo con eso,  puesto que cuando él había muerto, a ella no le había quedado ninguna  esperanza. Sólo tenía el manga, aquello que los había unido—. ¡Oh! ¡Los  lastimas! Un personaje enfadado con su creador es algo todo mangaka debería  tener en cuenta.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  Kamiko no pudo soportar más esa palabrería, así que se quitó las mantas  de encima y encaró a la criatura pese al frío excesivo que sintió su cuerpo  cuando ya las sábanas no la separaban de él. Si sintió miedo—y en verdad lo  sentía— lo disimuló muy bien.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Escúchame, criatura de sueños  resultado de un dolor estomacal. —Señaló ella con el dedo al espectro, poco  importándole si eso era vulgar o no—. Estoy harta de tu palabrería. Primero, no  son reales. Segundo,&amp;nbsp; son míos y hago con  ellos lo que se me vega en gana. Y ahora deja que me acueste para despertar de  este absurdo sueño. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿No crees que soy real?—preguntó el  fantasma, aparentando estar dolido. Kamiko recordó el peculiar sentido del  humor de su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt; y se entristeció. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—Exacto, no creo que seas real—contestó,  cruzándose de brazos y de pie al lado de su cama, justo en frente del fantasma. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Hoy es Halloween, la noche en que la  barrera entre el mundo de los muertos y de los vivos se debilita. —El fantasma  se dio vueltas por la habitación, presumiendo la ligereza de su cuerpo—… y la  de los otros mundos. Deberías respetar más este día, ¿qué harás cuando tus  personajes vengan a visitarte esa noche si les dices que no existen?—Se sorbió  la nariz, como si fuera capaz de llorar—. Esta es una noche mágica, donde  ocurren cosas extrañas e inexplicables.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Y se supone que debo creerte?&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿No me crees?&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Honestamente, no. —Kamiko frunció el  ceño, disgustada—. Así que lárgate o mi mágico e inexplicable zapato golpeará  tu trasero. —Kamiko miró el vaporoso y fantasmal trasero y realmente en ese  momento dudó que pudiera cumplir su palabra. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Oh! ¡Mi linda Yuri!—volvió a  chillar—. Mucho me temo que has de aprender esta lección por las malas. Bien:  dejaré entonces que tus muchachos se presenten esta noche a tu casa, y que sean  ellos mismos quienes te digan lo mucho que han sufrido a causa de tus caprichos  y desquites. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Uy! No puedo esperar a que vengan a  tomar el té—contestó ella con sarcasmo a su amenaza.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El fantasma hizo como que lloraba y  entre la bruma y la niebla se fue, tan mágica y raramente como había aparecido.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko volvió a la cama deseando  volver a dormir, pero, si así hubiera sido, esta historia no sería del todo  interesante.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;
&lt;strong&gt;XOX&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Había pasado alrededor&amp;nbsp; de una hora cuando otro chillido interrumpió  su sueño.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Georgeta! ¡Georgeta! —chillaba la  voz. Kamiko no podía hacer otra cosa que pensar en que otra vez estaba teniendo  un mal sueño, ¡Pero esa voz era tan molestosa! &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Quieres callarte? —gritó Kamiko,  pero recordó entonces que vivía sola, y debía estar despierta, porque ¿cómo podría  dormir con semejante llanto?&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Se dijo a sí misma que debía de tratarse  de algún vecino borracho. No obstante, justo cuando iba a retomar su  interrumpido sueño vio a alguien completamente de negro salir de su cocina.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Georgeta… —se lamentaba. Vio el  florero que Kamiko tenía en su escritorio personal y cogió las flores antes de  seguir su camino por la casa.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo se atrevía&amp;nbsp; a tomar sus hermosas flores? Se preguntaba  Kamiko con rabia, mucha rabia. Se levantó de la cama y lo persiguió,  acusándolo. Pero este tipo no se volteaba a verla: la ignoraba completamente.  De pronto, el sujeto se detuvo, se dio vuelta, la miró y entonces lloró con más  fuerza. Kamiko vio su cabello albino, sus ojos rojos, las capa oscura… y sus  dientes, sobre todo sus dientes ¡pero que colmillos más grandes tenía! Le tomó  un poco de tiempo reconocerlo pero ¡Era Lucian el vampiro de su manga! O eso  hubiera pensado si hubiera sido más crédula, pero como no lo era, lo primero  que pensó Kamiko fue que se trataba de un friki haciendo cosplay de su  personaje.&amp;nbsp; Y que de alguna forma, había  dado con su dirección.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Hey, tú, otaku de pacotilla!  —gritó, con enojo evidente—. ¿Quién te crees para venir a mi casa en plena  noche y tomar mis flores? —Mas él, sin escucharla aún, la tomó de la mano. Ella  se quedó horrorizada ¡la estaba tocando un loco! Y la arrastraba hacia la  estantería donde guardaba sus mangas publicados. Kamiko tenía el presentimiento  de que iban a chocar,&amp;nbsp; porque iban  directo hacia ahí y él no la soltaba ni parecía cambiar el rumbo. Kamiko cerró  los ojos esperando el inevitable golpe, pero misteriosamente este nunca llegó.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al abrir sus ojos, Kamiko se encontró  en un lugar completamente distinto al que había estado hace un momento. Era un  sitio oscuro y lúgubre, como un bosque. Si no fuera una escéptica total, juraría  que había sido transportada a otro sitio, pero como en su mente no había cabida  para la fantasía, no lo creyó. Ese sujeto debió de haberla drogado. Y hablando  de él,&amp;nbsp; ¿dónde estaba Lucian? O quién  fuera ese sujeto. Miró a su alrededor, pero no lo vio. ¿Podía alguien ver en  esa oscuridad? Ella ciertamente no podía ver nada más que la negrura.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Georgeta…—oyó chillar a su espalda.  Ella se volteó&amp;nbsp; y lo vio en el suelo,  llorando frente a una tumba que ponía el nombre de Georgeta. Ella se acercó hasta  quedar tras él para contemplar la tumba, ahora con sus flores puestas.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quien fuera ese sujeto, realmente  había montado una buena escena de su manga, o eso pensaba Kamiko. Recordó la  historia del vampiro Lucian y la cazadora Georgeta en su manga. Que Georgeta  había sido enviada&amp;nbsp; a&amp;nbsp; Transilvania&amp;nbsp;  para una misión, porque supuestamente ahí vivía un vampiro. Y lo había  de hecho. Ella iba a matarlo, pero desde la primera vez que él la mordió, se  dio cuenta de que esta profundamente enamorada de ese vampiro: Lucian, pero su  amor estaba prohibido, porque él era malo, y mordía a la gente del pueblo, y no  lo podía controlar. Y ella tenía que matarlo. Lucharon durante muchas páginas  hasta que Lucian salió victorioso y ella muerta, pero en lugar de estar feliz,  Lucian lamentaba la perdida, tanto que ahora no hacía otra cosa que llorarla en  su tumba.&amp;nbsp; ¡Ah, que tragedia de amor!  Ella había dejado que él se bebiera toda su sangre, porque el mito del vampiro  señalaba que sólo la sangre de la persona amada calmaba la sed del vampiro.  Gracias a eso, Lucian no necesitaría beber más sangre en su vida. ¡Ah, cruel  amor!&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko observó con compasión al  vampiro, porque que ella entendía su dolor. Y esa escena tristemente le  recordaba al primer día que fue a visitar al &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt; en su tumba, tan fría, tan helada, tan no él que era tan  cálido ¡Ah! ¡Cómo le dolía el pecho al recordarlo! Kamiko pensaba que esa clase  de sufrimiento debería estar prohibido, porque nadie merecía padecer el dolor  de perder al ser amado, por muy monstruoso que este o estos fueran.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Te amo, Georgeta—chilló el vampiro y  a Kamiko se le encogió el corazón. Lucian volvió el rostro hasta donde ella  estaba, y llorón aún más fuerte—. ¡Pero ella no quería que viviéramos  amándonos! ¡Ella no me mató a mí también! ¡Yo hubiese preferido morir y estar a  tu lado que permanecer en este mundo sin ti! ¡Bruja malvada la que nos creó!&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En este punto, Kamiko comprendió que  Lucian se parecía mucho a ella: ella era así de ingenua, frágil&amp;nbsp; e inocente al lado de su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt;: era un ser pequeño, pequeñísimo, como una estrella junto a  la luna cuando estaba cerca del señor Himura. Y cuando Georgeta lanzaba fuego  de sus manos&amp;nbsp; para impedir que Lucian se  acercara a ella y la matara, era una alusión a&amp;nbsp;  cuando ella se sentía capaz de atravesar el infierno mismo y las  barreras de la edad&amp;nbsp; para estar al lado  de su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt;. Sin embargo,  reflexionaba Kamiko, eso no había resultado ser suficiente a fin de cuentas,  porque la voluntad a veces no era nada contra el destino.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Lucian el vampiro se levantó de la  tumba, secó de sus lágrimas con la manga de su traje y se encaminó de nuevo.  Kamiko lo siguió como una sombra, preguntándose como sería que saldrían ambos  de ahí. Estaba comenzando a creer que todo podía ser extrañamente real cuando,  al parpadear y abrir los ojos nuevamente, estaba sentada en su cama. Kamiko  levantó la mirada, extrañada, y vio al vampiro&amp;nbsp;  despedirse con un gesto de mano de ella, antes de meterse nuevamente a  la estantería.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko pensó que con eso no podría  dormir otra vez, pero se durmió en cosa de segundos.&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
  &lt;strong&gt;XOX&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko se despertó con el sonido de  una canción alegre, pero que sonaba extrañamente triste al oírla con atención.  Ella reconoció en ella el ritmo vulgar de las canciones de altamar que cantaban  los piratas en las películas.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Ah! ¡Te has despertado! —la voz  dulce de una mujer llegó a sus oídos. Sentada a los pies de su cama, girando la  cadera para mirarla. A juzgar por la lima que llevaba en su mano, Kamiko habría  jurado que ella se estaba limando las uñas.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero no, eso no era posible, porque si  fuera la verdadera Erika, de ojos verdes y cabello negro y corto porque se  había hecho pasar por un muchacho la mayor parte de su vida, la que estaba ahí…  no, se decía a sí misma: no podía ser Erika, la zombi, la pirata, la que  mantiene tiene el tiempo detenido dentro&amp;nbsp;  de&amp;nbsp; su barco a fin de mantener su  tripulación de cadáveres vivos. ¡Imposible que fuera esa Erika!, se decía a sí  misma, pero esa muchacha se parecía mucho a su Erika.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —No me digas, ¿eres Erika? —preguntó  Kamiko, completamente incrédula.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Me reconoces, Kami-sama? —la chica  zombi respondió.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Para ser sincera, no creo en ti.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Si te diera una prueba de que soy yo,  ¿me creería entonces?&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko pensó antes de responder.  ¿Podría alguien como ella creer alguna vez en algo? Tras reflexionar  detenidamente, respondió:&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Sólo si me das una prueba de tu  existencia inhumana&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero en el instante en que había  dejado de hablar, Erika había tomado su ojo y se lo había arrancado. Ahora lo  tenía en la palma de su mano.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Truco—contestó Kamiko, sin ser  convencida.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Erika se colocó&amp;nbsp; nuevamente el ojo. Levantó una pierna al  aire&amp;nbsp; y se la quitó mientras daba  saltitos con su única pierna.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Truco, otra vez…—contestó Kamiko sin  estar del todo segura de sus palabras, pues no se le ocurría la forma en que  una persona de verdad pudiera fingir tan bien haberse arrancado una pierna.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La supuesta zombi suspiró, tanteando  con los dedos su amuleto sobre el cuello. Ella no quería recurrir a eso, porque  la hacía ver muy horripilante, pero Kami-sama no le dejaba otra opción. Se  quitó el amuleto del cuello y tras unos instantes su verdadera forma se mostró:  horrible, putrefacta, con la carne pegada al hueso y la sangre entre la piel.  La sonrisa que formó con sus torcidos dientes y su aire azulino y blanco  espectral hicieron que Kamiko retrocediera por instinto al fondo de su cama.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Y ahora me crees?&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko asintió, sólo porque no hallaba  una explicación lógica para exponerlo, pero la había ¡estaba segura!&amp;nbsp; Erika se colocó mientras tanto&amp;nbsp; nuevamente su amuleto y regresó a ser la  bella joven que era hace muchísimos siglos atrás. Consultó su reloj de  bolsillo, y exclamó en el acto sobresaltada:&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Pero que tarde se nos ha  hecho!—dijo, y tomó a Kamiko&amp;nbsp; de la  mano—Ven, Kami-sama: hay mucho que recorrer y poco tiempo. Tienes que ver tantas  cosas ¡Tantas! —exclamó emocionada. Kamiko no se dio cuenta cuando ella la  llevó hasta la ventana, y menos se dio cuenta cuando apreció ese barco flotante  que veía a través de ella. ¡Un barco tan cerca en el treceavo piso! Alguien  arrojó una cuerda y Erika la agarró a ella&amp;nbsp;  por la cintura antes de tomar la cuerda y subir.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La tripulación de zombis huesudos y  azulino blancos espectrales la saludaron, mientras algunos limpiaban la  cubierta y otros bebían jarras de cerveza que parecían contener sesos.&amp;nbsp; ¡Uno incluso hacía malabares con las piernas  de otro! Con la asquerosa visión a Kamiko se le revolvió el estómago y deseó  vomitar: sólo que si lo hacía no sería en altamar, sino en los rascacielos  ¡Estaban volando!, se aterró. Por suerte Erika estaba a su lado; eso era bueno  ¿no?&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Erika entró en el barco, y ella la  siguió. Estaban en lo que parecía ser la habitación del cartógrafo, donde se  examinaban los mapas y se dejaban otras herramientas para saber la ubicación,  como una brújula polvorienta a una esquina del mapa tan antiguo, como si fuera  de otro siglo&amp;nbsp; ¡incluso había una versión  cuadrada de la Tierra en una esquina de la habitación! Kamiko no podía creerlo,  pero a penas Erika cogió algo del escritorio volvió a salir a la cubierta, y sin  decir nada fue tras ella.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero en lugar de ver a la animada  tripulación de zombis, Kamiko se encontró con el frío de altamar que le calaba  hondo en los huesos, y a pesar de que su pijama tenía mangas largas no le era  suficiente. Pero, más que eso, a Kamiko le impactó la visión que tenía en  frente, y a Erika también: la escena del manga donde Erika moría, tal y como  ella la había imaginado si fuera realidad.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Erika lloraba sobre el cuerpo fornido  de un hombre maduro ensangrentado sobre la cubierta. Ella lloraba.&amp;nbsp; Él se estaba muriendo. A Kamiko se le hizo un  nudo en el estómago al recordar ese momento. El hombre al que Erika le lloraba  era Merrick, uno de los cazadores de monstruos veteranos. Él había oído  historias acerca de un barco maldito que a medianoche embarcaba en los puertos  para que su tripulación de zombis saliera a la ciudad en busca de sesos  frescos. Así, cuando Merrick se adentró en el barco para matar a los zombis que  atacaban la ciudad de turno, Erika se enamoró perdidamente de él, de la forma  en que él mataba a su tripulación. Erika valoraba a los hombres fuertes y  repudiaba a aquellos colegas zombis que se alimentaban de sesos sólo por  placer: a ella no le gustaba porque cada vez que un zombi se comía los  intestinos de un humano este también se volvía zombi a causa de la mordida y  ella estaba al tope con la cantidad de zombis en su barco.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Erika era la capitán, porque fue la  primera en infectarse e infectarlos, pero tan pronto hubo dominado su adicción  dejó de comer entrañas humanas. Erika había querido vengarse de aquellos  piratas que le habían dicho que una mujer no servía para la vida en la mar,  pero aquel deseo se había torcido cuando contrajo aquel virus. Merrick la había  mirado y le había dicho que era hermosa ¡Hermosa! ¡Hace siglos que nadie le  decía así! Ella era la única con forma humana a causa del amuleto que un brujo  le había dado, por eso, no se extrañó cuando Merrick la rescató de uno de sus  tripulantes pensando que ella era humana. Aquel acto no hizo sino otra cosa que  profundizar su amor. &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ella hubiera deseado estar con su  amante mortal durante la eternidad en su barco maldito ¡él incluso le dijo que  la quería después de que le confesó que era un zombi! Erika no cabía en la  felicidad… hasta que su tripulación armó un motín y por defenderse y  defenderla, Merrick había resultado gravemente herido ¡Y la pobre no podía  lograr que dejara de sangrar! Entonces, Erika hizo lo impensable: se quitó su  amuleto y lo colocó en el cuello de su amado. Ella había recibido el amuleto  bajo una condición: si se lo quitaba por más de tres minutos, moriría. Pero el  amuleto tenía la capacidad de restaurar un cuerpo dañado y no sólo crear una  ilusión de él. Así, mientras Merrick se iba recuperando, su horripilante rostro  se iba cayendo a pedazos. Erika intentó tocarlo, pero su mano se deshizo en el  camino a su rostro. Entonces Merrick le dio las gracias, y la llamó hermosa  ¡con su forma de zombi! Erika estaba tan feliz que no se dio cuenta de que su  lágrima era lo único que seguía en el aire, mientras su cuerpo estaba hecho  polvo en el suelo y sus ropas quedaron sin dueño.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Me hubiera gustado permanecer a su  lado, aunque fuera humana, aunque tuviera que cambiar la inmortalidad que tanto  amé por estar con él—comentó Erika a su lado. Kamiko vio las lágrimas que  corrían por su rostro al ver aquel recuerdo, pero no dijo nada.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko entendía su dolor más que  nadie, porque ella también hubiera dado su vida, los años que le quedaban, todo  y cuánto tuviera con tal de que su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt; no se hubiera ido y no la hubiese dejado sola, triste y desolada.&amp;nbsp; Ahora entendía que ese momento era una triste  analogía de su deseo.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Todas y cada una de las noches esta  escena se me repite. Y quiero que así sea. Si lo olvidara no sería yo. Supe que  él murió recientemente—comentó, dirigiéndose a ella—. ¿Fue doloroso? ¿Hubo  alguien que lo sostuviera mientras partía? Lo he buscado por todos los siete  mares, pero no lo he encontrado. Desearía que estuviera muerto para estar con  él, pero sería egoísta de mi parte querer eso. Yo sé que él está vivo… —Erika  tomó las manos de Kamiko y esta vez ella no pudo ignorar su dolor.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Quería pedir perdón por causarle ese  dolor, pero ¿por qué tenía que disculparse con un personaje que ni siquiera  existía?&amp;nbsp; Casi caía en su juego, pero se  dio cuenta a tiempo. Kamiko la observó con sorna.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —No existen los finales  felices—pronunció con total amargura. Erika pareció entender, porque  retrocedió. &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Por un momento pensé que no sería  necesario. —Kamiko sintió como el barco se detenía súbitamente, y alguien le  gritaba a otro que arrojara en ancla—. Pero me temo que tendré que llevarte.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿A dónde? —preguntó, sin estar  verdaderamente interesada. &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —A la fiesta de Taoshima. —Kamiko  abrió los ojos con sorpresa al escuchar eso.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Pero yo...!—Su protesta quedó  inconclusa, porque Erika la jaló consigo bajo el barco.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A Kamiko le extrañó que nadie en la  fiesta de disfraces de Taoshima se moviera, pero luego comprendió que el tiempo  en esa fiesta estaba detenido por obra de Erika y su amuleto. Menos mal,  pensaba, porque no le hubiera gustado que todas esas personas la vieran pasear  por el salón en pijama. Erika subió con ella las escaleras hasta llegar a una  habitación y abrió la puerta. Kamiko supo de inmediato que aquel era el estudio  de Taoshima, porque todo estaba decorado como de cebra, y a él le encantaban  las cebras. ¡Pero cómo le encantan a él las cebras! Tenía una incluso en su  establo contiguo a su hogar, y aquella habitación parecía la de un maniático.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Erika le señaló el escritorio, y de  pie junto a él, mirando ensoñadoramente la noche en la ventana, estaba Taoshima  vestido ridículamente de cebra ¡de una cebra! ¿Qué tenía eso de Halloween?  Erika insistió en que mirara el escritorio, donde estaba enmarcado el retrato  de una familia de tres: un padre, una madre y un niño en medio. No hacía falta  señalar que aquel niño era Taoshima de pequeño y los otros dos eran sus padres.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;—El padre de Ronald era americano. Y  nació el día de Halloween, por lo que siempre amó esta fiesta. Contagió la  alegría de su celebración a su esposa e hijo y organizado en su casa la más  grande fiesta de noche de brujas de todo el barrio en compañía de su familia y  amigos. —Kamiko no quería seguir escuchando lo que Erika decía, pero esta  continuó—. Amaba tanto esta fiesta que incluso después de que muriera en un  accidente de tráfico su esposa japonesa y su hijo de ocho años siguieron  celebrándolo en grande en honor a su memoria. —Kamiko iba a decir algo, pero  calló—. Incluso la siguieron festejando cuando se mudaron aquí en Japón.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si Kamiko tenía algo que decir lo  calló, porque no dijo nada. Ella miró a Taoshima, a Ronald, preguntándose por qué  jamás se le ocurrió pensar que había quedado huérfano siendo tan pequeño. Ella  aún tenía a sus padres aunque no los frecuentaba, pero lo tenía y estaban ahí  para ella.&amp;nbsp; Kamiko pensó que seguramente,  con esa sonrisa y ese aire de esperanza, pocas personas en el mundo podían  pensar que su vida no era tan feliz como él.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —La madre de Ronald era una fanática  del manga y apoyó incondicionalmente a su hijo cuando este decidió ser mangaka.  Ronald se había propuesto ser el número uno para enorgullecer a su madre y  trabajó realmente duro en crear un gran manga para que su madre lo disfrutara y  gozara con él su logro.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Y lo logró—sentenció Kamiko,  recordando todas las veces que él se había alzado en el primer lugar por sobre  ella.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Cuando publicó su primer manga de  éxito, su madre estaba internada en el hospital a causa de un cáncer. El día en  que su editor lo llamó para decirle que había alcanzado el primer lugar en  popularidad él no fue capaz de sentir la felicidad que creería sentiría en esos  momentos.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko interrogó curiosamente, con un  mal presentimiento en su pecho:&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Y eso por…?&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Su madre murió el día anterior. Si  hubiese recibido esa noticia tan sólo un día antes habría podido ser capaz de  compartir esa última alegría con ella.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko sintió el dolor y la rabia  mezclarse en su interior. Él no le había dicho nada, y por la forma en que él  era, estaba segura que no se lo había dicho tampoco a nadie ¿Por qué sonreía  cuando era obvio que la vida lo golpeaba duro? ¿Por qué hablaba una y otra vez  sobre la esperanza cuando él era testigo de que no la había? Kamiko quiso  golpearlo y abrazarlo a la vez: mirar hacia sus ojos azules y acariciar su  cabello rubio, tan americano, tan distinto al suyo, sólo para consolarlo. Sólo  para hacerlo sentir bien. Pero Kamiko sabía que eso no le hacía falta, porque  él era feliz a pesar de todo.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Y la razón de que él sonría siempre y  hable una y otra vez sobre la esperanza es por el manga… y por ti, Kami-sama. —Erika  le señaló una nota en la que leyó un «Desearía que estuvieras aquí, Yuri.  Halloween no es tan divertido sin ti, mi brujita» que normalmente la hubiera  sacado de quicio, pero que esta vez la conmovió.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Tenemos que irnos—le anunció Erika—,  mi amuleto está a punto de perder su efecto; es tarde y todavía falta que  alguien venga a verte.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A estas alturas, Kamiko no sabía en  qué creer ni qué hacer. Se dejó guiar de vuelta hasta el barco y se quedó en  silencio, pensando en todas las cosas que le habían sucedido esa noche, y no  podía evitarse preguntar tampoco por las que sucederían. Ni siquiera se dio  cuenta de que ya había regresado a su casa cuando sintió la mano de Erika  acariciarle el cabello.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Espero que vuelvas a ser feliz,  Kami-sama—le dijo. Cuando Kamiko se dio cuenta, Erika ya se había ido.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;
&lt;strong&gt;XOX&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko estaba frente a un dilema.  ¿Realmente era un sueño? Porque se sentía muy real, quizás demasiado en opinión  de ella. Pero lo de Ronald le parecía muy real: eso explicaría tantas cosas,  pensaba, tantas cosas sobre él, como por ejemplo la razón por la que todos sus  personajes pese a haber sufrido en el pasado mantenían la esperanza en el  presente y buscaban un mejor futuro, y que al final, todos sus esfuerzos  obtenían frutos ¿Era así la vida también? Se preguntaba Kamiko, ya no segura  sobre nada. Ella había creído hasta la fecha que el mundo era de los fuertes, y  que los ideales románticos eran una falsedad.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Ronald…—dijo Kamiko al aire, y de los  ojos comenzaron a brotarle lágrimas.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sucede que esta muchacha tan obstinada  odiaba llorar, por lo que estiró la mano y tomó en ella un pedazo de su pañuelo  desechable&amp;nbsp; para limpiarse la nariz, pero  se arrepintió en seguida ¿Qué idiota había dejado el papel usado cerca de donde  ella dejaba el limpio a un lado de su cama, en su mesa de noche? Se enfureció,  jurando matar al cerdo que le había gastado esa broma. Pero al volver el rostro  se encontró con la horripilante mirada de una momia, su Amen Ra, mirándole de  reojo, con su único ojo sobresaliente tras el vendaje, con su espeluznante  mandíbula de dientes amarillos y podridos&amp;nbsp;  asomándose por una esquina. Hizo un sonido aterrador con su destrozada  garganta y Kamiko supo que debía quitar las manos de su vendaje.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko sabía que no era buena idea  tratar con Amen Ra si esta momia era en verdad Amen Ra, porque Amen Ra estaba  loco. Muy loco y sediento de venganza. Instintivamente Kamiko retrocedió, pero  una huesuda y putrefacta mano cubrió la suya.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —La diosa… venir… conmigo—decía, con  las palabras arrastrándose apenas por su destruida, vieja y corroída faringe  con el tiempo.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko iba a decirle que pensaba que  esa no era una buena idea, pero, justo en ese instante, los vendajes de momia  de Amen Ra la cubrieron y la amarraron de brazos hasta cubrirle el rostro,  dejándole ver por un sólo ojo.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Ella… conmigo… —decía, en su triste  voz. Kamiko podía, casi, casi haber asegurado que vio una lágrima asomándose  por su único ojo visible.&amp;nbsp; Si fuera  posible que un ojo putrefacto y seco pudiera dar un lágrima lo hubiera creído,  pero como no era así, Kamiko pensó que era obra de su imaginación.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Amen Ra caminó dificultosamente con su  cuerpo descompuesto, arrastrando un pie delante del otro hasta llegar al  estudio de Kamiko, más específicamente, a la mesa de dibujo donde estaba la  primera página terminada del siguiente capítulo de los “Cazadores Nocturnos”.  Kamiko se espantó ¿iba a destruir su trabajo? creyendo que esa era la peor  opción, no se le ocurrió pensar lo que aquella horrible criatura tenía pensado  hacer: que ambos entraran en la página.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando Kamiko se sintió dentro de la  página, no pudo creer que en verdad estaba ahí, ya que las sensaciones, los  ángulos, la profundidad y el detalle eran los mismos que percibía en su mundo.  Habría pensado que estaba en su verdadero mundo de no ser por las estructuras  egipcias que&amp;nbsp; la rodeaban. Y ella estaba  antes en Japón. Y ese lugar se parecía demasiado al escenario de su obra. Amen  Ra se veía borroso a su lado, luego avanzó hasta el sarcófago del faraón y como  un espíritu se adentró en él. Kamiko entrecerró los ojos para ver qué ocurría.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Apenas recordaba con todos los sucesos  de esa noche que ella había dibujado el Nombre del capítulo el día anterior,  por lo que debería saber muy bien que quien estaba frente a la tumba del faraón  no era otro que el cazador de piel tostada y ojos profundamente oscuros  acompañados de un cabello marrón que le llegaba hasta los hombros en el cuerpo  de un guerrero feroz, Zaden. Zaden se acercó al sarcófago con duda, pero  sabiendo perfectamente que lo que tanto había buscado por siglos se hallaba  tras ese sepulcro. Cuando se abrió al leve toque de sus dedos en su superficie,  la momia fue liberada. Gritando y agonizando. La momia tenía la rabia grabada  en él profundamente. Miró a su alrededor, preguntando con su voz tortuosa quién  había osado despertarle de su letargo; entonces el polvo dejó paso a la verdad  y Amen Ra, la momia, vio al cazador Zaden. Otra vez Kamiko creyó ver que de su  único ojo visible y de un hermoso y raro color zafiro se asomaba una lágrima,  como si estuviera feliz de ver al cazador. Pero entonces lanzó un grito de  guerra e hizo temblar todo el recinto, porque no odiaba al cazador, sino al  hombre profundamente.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko no entendía porque eso estaba  ocurriendo, pues ella aún no había dibujado esa parte de su manga; pero al ver  el cielo pudo distinguir perfectamente la silueta de un lápiz sobre sus cabezas  y que ambos monstruos parecían ignorar tanto como a ella. ¡Ellos estaban  escribiendo su propia historia! ¡Seguirían el hilo del manga que ella había  dejado inconcluso hasta que uno de los dos sobreviviera! Pensaba ella aterrada,  ya que si Zaden moría, su manga caería con él, pues era uno de los personajes  que el público más quería; pero decir que a ella sólo le preocupaba lo que  sucedería con su manga sería decir una mentira, porque por esa noche, por  primera vez, veía a sus criaturas, sus queridos monstruoso, como seres tan  vivos como ella.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Matar… matar a Zaden…—decía la momia,  arrastrando las palabras para que salieran—. Zaden… maldito…&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko fue testigo visual del dolor  que esas palabras provocaron inconcientemente&amp;nbsp;  a su antiguo compañero Zaden. Este personaje suyo podía ser rudo, pero  tenía corazón y oír aquellas cosas de un viejo camarada era como sentir que le  enterraran cientos y cientos de estacas en el pecho.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Error. Seré yo quien te mate,  monstruo. —Zaden sacó sus dagas, listo para la batalla a muerte—. Eres el único  obstáculo entre yo y mi pasado.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko se sintió culpable y  avergonzada al oírlo, porque para variar, le había dado el mal de la amnesia a  Zaden. El objetivo que tenía Zaden en su historia era recupera sus recuerdos  luego de que fuera literalmente traído de vuelta a la vida para combatir a las  criaturas nocturnas.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¡Lo que Zaden no recordaba era que en  su otra vida él y Amen Ra habían sido amantes! Kamiko se horrorizó al  comprender lo que su egoísmo había causado a sus personajes, provocando que  ahora se estuvieran matando el uno al otro. Cuando ambos estaban vivos, y dicho  así porque a pesar de que Zaden nunca murió del todo pero hubo perdido sus  memorias en el proceso, Amen Ra y Zaden se profesaban un profundo amor, un amor  tan verdadero que poco les importó a ellos que ambos fueran hombres, que Amen  Ran fuera egipcio y Faraón y que Zaden fuera hebreo y esclavo. A ellos no les  importaba nada más que el otro. &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Tú…, los… mataste… ¡maldito!  —vociferaba la momia, con profundo odio.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko sabía que eso no era cierto,  porque en el pasado, ambos habían huido en medio de la noche sobre un carro  cuando su secreto fue descubierto, mientras los guardias del Faraón y el mismo  padre de Amen Ra les pisaban los talones. En el instante en que fueron  capturados, hicieron caer una lluvia de flechas sobre Zaden hasta dejarlo caer  en un charco de sangre. Creyendo que su amante había muerto, Amen Ra convocó al  oscuro demonio con el que había sido maldito al nacer y los mató a todos en un  arrebato de furia y odio.&amp;nbsp; Pero Zaden no  había muerto. Cuando Amen Ra recobró la conciencia, no recordaba haber cometido  tal atrocidad: él sólo vio a Zaden vivo entre todos los cadáveres, y su propio  cuerpo comenzó a sangrar debido a las heridas de los ataques de sus enemigos.  Con dificultad Zaden se había acercado a rastras hasta&amp;nbsp; él para acunarlo mientras agonizaba. Amen Ra  le preguntó por qué los había matado y Zaden no fue capaz de decirle la verdad  al ver que no recordaba nada: sólo le pidió perdón por lo que no había hecho.  Amen Ra había muerto escupiéndole en el rostro y gritándole que lo odiaba.  Zaden supuestamente había muerto ejecutado por&amp;nbsp;  el crimen que no cometió al día siguiente de no haber sido usado por un  extraño experimento que lo trajo de vuelta del más allá.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ante semejante panorama, era normal  que Kamiko se sintiera avergonzada y terriblemente dolida por lo que le había  hecho a ambos personajes. Y su arrepentimiento había crecido aún más en el  momento en que Zaden clavó su daga mística profundamente en el pecho de la  momia y esta gritó de dolor ¡Oh, cruel destino que se empeñaba en hundirla más  en su miseria! Ella les gritó su pasado, pero sólo Amen Ra parecía escucharla.  Miró a Zaden con su único ojo y lloró.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Zaden… —agonizaba la momia.  Dificultosamente con una mano se quitó el vendaje del rostro, enseñándole al  cazador su verdadera forma que aunque deforme y putrefacta, fue suficiente para  que su antiguo amor lo reconociera, y maldijera el destino de ambos. Zaden lo  tomó entre sus brazos, tal como lo había hecho milenios atrás, ahora sin odio  ni rencores entre ambos. Susurrándole dulces palabras al oído—. Te… amo… Zaden&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A Kamiko algo se le rompió en el lugar  de su pecho donde supuestamente debía estar el corazón que dejó marchitar con  odio y amargura. Amen Ra era el único que la podía ver, y en medio de su  deforme rostro, en sus ojos, ella era capaz de leer la misma pregunta que se  había hecho años atrás cuando su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt; se estaba muriendo “¿Por qué debemos sufrir así?” y ante eso, Kamiko retrocedió  por el dolor de un latido en su vacío pecho.&amp;nbsp;  Ellos cerraron los ojos para disfrutar de los últimos instantes juntos,  y ella se recordó a sí misma haciendo lo mismo al sostener la mano de su &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt;, hasta el momento en que sintió  que aflojaba su agarre.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko cerró los ojos, deseando que  todas esas cosas se fueran, pero al abrirlos, no eran Zaden y Amen Ra los  únicos estaba ahí, sino que reflejados atrás de ellos estaban el señor Himura y  ella en la misma posición. Y era ella quien lo sostenía. Su corazón volvió&amp;nbsp; a crecer, crecer y crecer en su pecho y ella  finalmente entendió que nadie, humano o monstruo,&amp;nbsp; merecía sufrir así.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Dónde está la salida? —le preguntó  con urgencia a Amen Ra. Con las pocas fuerzas que le quedaban&amp;nbsp; Amen Ra le indicó un pilar en el fondo. Amen  Ra ya se había resignado a su trágico destino cuando su diosa se fue&amp;nbsp; que cuando ella regresó con papel y lápiz en  mano no hizo otra cosa que el sorprenderlo.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Kamiko tomó su lápiz y junto a ellos  comenzó a dibujar. Dibujó un pequeño escarabajo, símbolo de la inmortalidad  para los egipcios, caminando hacia ambos. El escarabajo, conmovido por el  trágico destino de los amantes, decidió intervenir y se posó sobre el pecho de  Amen Ra y en un destello se transformó en un amuleto. Al instante, Amen Ra se  sintió vivo de nuevo, en todo el sentido de la palabra. Se quitó los vendajes  que le cubrían y en lugar de una piel putrefacta lucía una piel perfectamente  tostada, ojos azules y cabello de color marrón. Zaden estaba tan sorprendido  por el repentino y brusco cambio que tardó en reaccionar, pero cuando lo hizo,  besó a su amante de forma posesiva.&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Su diosa los miró de lejos, contemplando  con una extraña alegría la felicidad ajena ¿era eso a lo que llamaban  satisfacción? Porque le encantaba esa sensación. Amen Ra abrazó a Zaden, y al  hacerlo quedó cara a cara con Kamiko, le susurró un “gracias” tan profundo y  verdadero que ella casi llora de la emoción. No los molestaría más, sabía donde  estaba la salida. Y aún tenía algo importante que hacer y alguien a quien  agradecer.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;
&lt;strong&gt;XOX&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp; Shinishi  —o Ronald para los que lo conocían— abrió la puerta de su casa, extrañado de  recibir a un nuevo invitado a tan altas horas de la madrugada. Y no se le  ocurría quien podía ser hasta que al abrir la puerta vio allí a la última  persona en el mundo que hubiera esperado encontrar.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡&lt;em&gt;Happy  Halloween&lt;/em&gt;! —exclamó con alegría su invitada vestida de bruja, haciendo  alusión al concepto que mucho de los presentes tenían de ella.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Kamiko? —tuvo que preguntar para  comprobar si era ella de verdad o una persona que se había disfrazado muy bien  de la persona que había nombrado. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;— ¡Por supuesto que soy yo, friky de las  cebras! —exclamó ella con alegría, aún más extraño en ella. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡No soy una cebra!—contestó él  fingiendo estar ofendido—. Soy una cebra zombi.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ella rió. Shinishi realmente la estaba  oyendo reír.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Llego tarde? ¿Molesto? —preguntó  ella preocupada. &lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡Para nada! ¡Tú eres la persona que  más deseaba ver esta noche! —A Kamiko le hicieron mucha ilusión las palabras  que él le había dicho. Las personas se portaron amables con ella, obsequió  dulces a los hijos de sus colegas, hizo algunas bromas y rió después de mucho  tiempo por cosas que la noche anterior le habrían molestado, como que le  dijeran que era un bruja en todo el sentido de la palabra.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¡&lt;em&gt;Yeah&lt;/em&gt;!  Lo soy—respondía ella, con el humor más alegre del mundo.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cuando la mayoría de los invitados se  hubieron marchado, Kamiko se acercó a Shinishi, que veía el amanecer desde el  balcón.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Gracias—le dijo, con toda la  sinceridad del mundo.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Gracias por qué? —se extrañó él. &lt;/div&gt;
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&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Por ser tú, por estar aquí, por  dibujar lo que dibujas, por ser lo que eres, por quererme por lo que soy. —Entonces  ella lo abrazó como nunca creyó abrazar a alguien más en su vida y se sintió  enteramente feliz—. Por celebrar la más maravillosa fiesta de Halloween de  todas. Y por mostrarme que siempre, siempre hay esperanza. —Él le correspondió  el abrazo y acarició su cabello lacio con su mano—. Prometo solemnemente que  siempre celebraré el día de Halloween como se merece. —Lo miró y él la miró,  sonrieron y se besaron como dos adolescentes ingenuos.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp; Y  lo haría. Celebraría Halloween siempre para sus personajes.&amp;nbsp; Siempre, por el resto de su vida junto a él.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;strong&gt;FIN&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&amp;nbsp; &lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;
&lt;img src=&quot;http://i133.photobucket.com/albums/q67/biak59/Blog/BiakSongkeyfirma-1.png&quot; style=&quot;background: none transparent scroll repeat 0% 0%; border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/2011/10/diosa-o-mangaka-original-story.html</link><author>noreply@blogger.com (Anonymous)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhgdnBAqcpGpa3ZB_2eeG4CfHATkM5RMPQMCp2Bj3B6YpT4a4fV6odj6nhNE7WH2O8k5z8CmQ8dIrXqsxZNB_eTm1EKtSofwKmFFmAhOcmZhsSrFw1hqYyqxPOGs9KhKAF2ovoJJ3MZVdw/s72-c/halloween-calabaza1-253x300.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-3623167083056296475</guid><pubDate>Sat, 02 Jul 2011 01:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-02-07T02:32:44.073-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#comu: crack and roll</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#historia: fanfic</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">claim: mello/sayu</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fandom: death note</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">reto</category><title>Respuesta reto &quot;Destino&quot;</title><description>&lt;div class=&quot;separator&quot; style=&quot;clear: both; text-align: center;&quot;&gt;
&lt;a href=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhZZ7_82oicg7yhY-OlG72d25-iupmx9fKEBuDO_sX_a8LRxWm6ZxqO00ak8NRnoc-LyNf30J7gEXwBHU5NW_W8B0TLPB_9b88tzcsy3BjlIvDN_nIVrVIoVx2aBlCZ8gqIdQzAYdxPD94/s1600/MelloSayu.jpg&quot; imageanchor=&quot;1&quot; style=&quot;margin-left: 1em; margin-right: 1em;&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhZZ7_82oicg7yhY-OlG72d25-iupmx9fKEBuDO_sX_a8LRxWm6ZxqO00ak8NRnoc-LyNf30J7gEXwBHU5NW_W8B0TLPB_9b88tzcsy3BjlIvDN_nIVrVIoVx2aBlCZ8gqIdQzAYdxPD94/s1600/MelloSayu.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;Titulo&lt;/strong&gt;: Falacia&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Fandom&lt;/strong&gt;: Death Note&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Claim&lt;/strong&gt;: Mello/Sayu&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;: Dotación anual de Crack! &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Reto&lt;/strong&gt;: Destino&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Advertencias&lt;/strong&gt;: Romance hetero y un poquito de variación en el canon para que quedara. &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Palabras&lt;/strong&gt;: 2167&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Disclaimer:&lt;/strong&gt; Death Note no me pertenece, es de Tsugumi Ōba &amp;amp; Takeshi Obata. Hago esto por mera diversión.&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Resumen:&lt;/strong&gt; Era imposible que por primera vez alguien se hubiera fijado en Sayu, sólo en Sayu. Pero  Mello se había fijado en Sayu. &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Notas Adicionales&lt;/strong&gt;: Toda la larga nota adicional  &lt;a href=&quot;http://biak-songkey.blogspot.com/2011/01/notas-de-la-autora-falacia.html&quot;&gt;aquí&lt;/a&gt;, &lt;b&gt;con indicaciones de cómo se rompieron las reglas&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;Falacia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sayu Yagami estaba sentada en la barra
de un bar esperando a alguien. El reloj le decía que ya era tarde. Que no
esperara más. Que él no iba a venir. Pero ella seguiría ahí esperando por quién
sabe quién ni por cuánto más. Comenzó a juguetear con las correas de su bolso
por la impaciencia y daba disimulados vistazos hacia la entrada en busca de
algún chico conocido, o cualquier otro que pareciera estar buscando a su cita a
ciegas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Uno de los camareros se acercó a ella para
preguntarle qué deseaba tomar y en lugar de contestarle que estaba esperando
por alguien ordenó una soda. El camarero no pareció sorprenderse cuando lo
anotó, pero ella se sintió ruborizar de la vergüenza, porque estaba en un bar
después de todo, &amp;nbsp;&amp;nbsp;y nadie ordenaba algo
que no fuera un trago en esos sitios. Y pese a que se moría de las ganas de
probar algo más fuerte desechó esa idea de inmediato. No se suponía que la hija
del jefe de vicedirector del departamento de policía japonés ni la hermana del
prodigioso Light Yagami fuera una borracha desinhibida. Aunque una parte de
ella quizás quería serlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sayu Yagami volvió a mirar el reloj y
con una leve sonrisa llena de tristeza bajó la cabeza, jugueteando con las
correas de su cartera. Seguramente él no vendría. &amp;nbsp;No le interesaba hacerlo. La verdad era que sabía
quién era su cita a ciegas porque se suponía sus amigas la habían ayudado a que
accediera&amp;nbsp; sin saber que era ella. Sayu
sabía que habría sido mucho más fácil que saliera con ella si le hubiera dicho
quién era, o más bien, de quién era hija y hermana. Sin embargo, por una sola
vez aunque fuera, Sayu deseaba obtener algo que quería por su cuenta, sin que
ser la hermana de Light Yagami ni la hija del jefe de policías influyera. Pero
había fracasado horrorosamente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El mesero vino y le trajo su gaseosa. Y
se fue tan rápido como pudo, probablemente presintiendo que ella se pondría a
llorar por haber sido plantada y él no estaba dispuesto a consolarla.&amp;nbsp; Ella odiaba llorar, pero estaba apunto de
hacerlo. Odiaba despertar siendo ella y no alguien más. Quizás fuera lo mismo,
quizás estaba destinada a ser invisible, quizás no era otra cosa sino la sombra
de las personas que la rodeaban. No ella, jamás&amp;nbsp;
ella. Nunca Sayu Yagami. Siempre “la hermana de, la hija de…”&amp;nbsp; ¡En la vida ella! Miró el reloj. Todavía no
era lo suficientemente tarde para irse. Esperaría, sí, pero no por el chico con
el que sus amigas &amp;nbsp;la ayudaron a organizar
esa cita a ciegas, sino por el chico que se la comía con la mirada desde la
otra mesa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Era consiente de que no era una chica
que hacía a los chicos girarse para verla en las calles cuando se cruzaban,
pero también sabía que no pasaba de ser percibida por algunos hombres. Sayu
corrió su cabello hacia atrás, repentinamente acalorada. No estaba acostumbrada
a esa clase de miradas. Se giró un poco, lo más disimuladamente que pudo para
ver si aún la seguía observando. Él seguía ahí, mirándola sin ocultarlo. Su
corazón palpitó como el de un ratón dentro de su pecho. Colocó las manos sobre
su bolso y lo apretó, sin saber qué hacer. Él no parecía tener intención de
venir a acosarla. Y en lugar de sentirse aliviada se sintió culpablemente
decepcionada. Él no vendría a ella. Y ella no debía ir a él. No estaba bien. No
se suponía que una chica como ella hiciera algo así. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Casi se abofeteó por esos pensamientos.
Se quejaba de que la gente la encasillaba por ser quien era, y ella estaba
haciendo lo mismo consigo. No era una niña pequeña, tampoco la hija de papá
como muchos creían. Ella era ella, Sayu Yagami simplemente. Y Sayu Yagami
quería ir con él. Ir con el chico malo y rubio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sonrió levemente antes de&amp;nbsp; levantarse. Se molestó consigo por
encasillarlo como chico malo por su vestimenta de cuero sin siquiera conocerlo.
Odiaba ese tipo de prejuicios y ella los estaba cometiendo. Horas más tarde
sabría que no estaba equivocada. El muchacho la miró. Tenía una melena mediana
y rubia, con el fleco a la altura de unos inquisitivos ojos azules que la
intimidaron. Carraspeó a su pesar, pero se armó del suficiente valor para levantarse,
para ir hacia él —evidentemente sorprendido de que tomara la iniciativa—, tomar
la silla y sentarse en frente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Lo más sensato habría sido que me
quedara donde estaba—dijo con voz nerviosa, acobardándose y casi
arrepintiéndose al instante, casi—, pero dado a que me mirabas de esa forma y
de que estaba tan sola como tú, decidí venir hacia ti para preguntarte directamente
por qué me mirabas de esa manera—Y apenas terminó, Sayu sintió que su cuerpo le
pesaba más y el ambiente se hacía tenso entre ambos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Entonces él rió fuerte. Era una
carcajada. Sayu se enrojeció y se sintió una imbécil por haber ido hacia él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Estás nerviosa—No era una pregunta.
Era una afirmación. Él había dejado de reírse como un maniático para mirarla
directamente a los ojos, intimidándola. Sayu se dio cuenta que de pronto
extrañaba su risa desquiciada—. &amp;nbsp;Pero has
venido después de todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sí, y ella no sabía cómo. Ni por qué
seguía ahí con él. Era obvio que no iba en serio. Era grosero. Y quizás era eso
lo que la mantenía aún ahí. Que fuera honesto, que no la elogiara con piropos
falsos ni palabras salidas de un guión de cine. No, él era descortés. Y eso la
ofendía y gustaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Cómo te llamas?—le preguntó. Sacó
una barra de chocolate y la masticó de una forma dramática sin quitarle los
ojos de encima. Sayu pensó que era contradictorio ver a un chico nada adorable
con esas pintas bebiendo una cerveza con una barra de chocolate.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Sayu…—Dudó si mencionar el apellido u
omitirlo. Optó por lo segundo—. ¿Cuál es el tuyo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Mello—contestó a secas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — Mello ¿qué? —preguntó. Él la miró con
astucia:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Tú tampoco me has dicho tu apellido—Al
ver que ella iba a decírselo la detuvo—. Déjalo así. No estoy interesado en
escuchar la historia de tu vida ni estoy dispuesto a contarte la mía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Al menos me dirás a qué te
dedicas?—Ella había hecho especulaciones, claro,&amp;nbsp; basadas en la primera impresión. Tampoco
creía conveniente preguntarle de dónde venía pues era más que obvio que no era
japonés sino europeo, y no creía que él le fuera a decir más de lo que ella
podía indagar. Con ese atuendo no era difícil imaginarse un montón de cosas
indecentes e ilegales en las que podía estar involucrado. Y ella estaba con una
persona que parecía ser de esa clase. Su padre moriría de un ataque si supiera
que había tan siquiera platicado con alguien como él. Por eso, cuando él le
respondió, no pudo más que impresionarse enormemente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Soy escritor—Tomó otro trozo de chocolate.
Sayu no pudo haber oído mal: era posible claro, pero él no parecía ser escritor.
Era demasiado guapo y seductor como para ser una persona amante de las letras
que vivía entre libros. Pero ella sabía que no podía juzgar un libro por su
portada, pese a que horas después lamentara no haberlo hecho. Le sonrió y no
disimuló su sorpresa porque fingir no se le daba bien. Él agregó—… de novelas policiales—Sayu
creyó entender un poco más el por qué de la actitud. Su mente divagó sobre su
pasado. No parecía una persona especialmente feliz sino todo lo contrario:
parecía irritado. Y saltaba a la vista que tenía una manía por comer chocolate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Vaya…—dijo sorprendida. De pronto se
acordó de que existía el reloj. Lo miró y por primera vez en la noche no le
importó lo tarde que era—. Yo sólo&amp;nbsp; voy a
la Universidad—Creía de igual forma que Mello debía asistir a una,&amp;nbsp;&amp;nbsp; dado a que no parecía ni mayor ni menor a
ella, pero quizás se equivocaba: Probablemente era de esos chicos genios como
su hermano. Pese a que no se comportaba con la formalidad&amp;nbsp; ni la elegancia de Light, algo le decía que
este chico también era brillante y no un vándalo como aparentaba. Sus
deducciones no estaban tan erradas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Tu cita nunca llegó—A Sayu le
sorprendió la rudeza de su tono no tanto por sus palabras sino por la forma en
que las dijo, como si disfrutara de esa afirmación. Sayu sintió que de pronto
el peso de ser plantada le caía encima y todo por su culpa. Sí, había olvidado
que estaba esperando a alguien gracias a este extraño encuentro y no entendía
por qué él se lo sacaba en cara ahora—. Si yo fuera él, no te dejaría esperando
sola en un lugar así. Al menos te avisaría que no podría venir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Él no sabía quién era yo—Trató de
defenderse y excusarlo. Aunque más bien quería defender la poca dignidad que le
quedaba—. Él no sabía que yo era su cita a ciegas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿De verdad piensas que no lo sabía?
¿Qué tal si tus amigas le dijeron que eras tú y para evitar tener problemas con
tu padre simplemente no vino y fingirá cuando lo vuelvas a ver que se dio
cuenta de que no le gustaban las citas a ciegas? —Sayu se quedó de piedra ante
aquel planteamiento. No. No lo había pensado, pero dada la forma en que él
lo&amp;nbsp; ponía… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La realidad le cayó encima como agua
fría. ¿Y si al igual que ella él sabía que era ella? Decir que no le gustaban
estas cosas y no presentarse era la forma más fácil de evadir el tener que
rechazarla. Sayu bajó la mirada, hacia su reloj pulsera. Era tarde, demasiado
tarde. La idea de regresar a casa volvía a ser tentadora. Estaba demasiado
decepcionada como para pensar en cualquier cosa, hasta que Mello le habló:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Si hubiera sido yo, jamás te habría
dejado plantada—Eran palabras demasiado bonitas para venir de alguien tan
repelente como él. Sayu lo observó y él volvía a devorarla con la mirada. Eso o
quizás estaba enfadado con ella. O ambas. Mello se acercó a ella y a Sayu se le
detuvo el corazón. Iba a besarla. Pero en lugar de eso pasó de largo su rostro
y se detuvo cerca de su oreja, para mordisquear levemente su lóbulo derecho.
Sayu se ruborizó. Eso era más vergonzoso que un beso. Y más placentero, y muchas
otras cosas en las que no quería pensar. Mello le dio una ligera lamida a su
lóbulo y sus labios rozaron su oreja. Sayu cerró los ojos, sus mejillas le
ardían. Mello acabó diciéndole al oído—. Tú vienes conmigo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sayu le hubiera dicho que sí, que sí quería
ir con él. Que no le importaba a dónde la llevara ni lo que probablemente iban
a hacer ahí. Que estaba bien. Muy bien. Y que por primera vez no quería ser la
niña buena que todos esperaban fuera. Pero, en ese instante, sintió el metal
frío del cañón del revolver descendiendo por el cuello rozando sus pechos.
Mello la besó en los labios y luego se rió. Y la volvió a besar con lasciva.
Sus manos tocaron sus hombros y bajaban. Y él sonreía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Vamos—le ordenó. Sayu no protestó. No
sería raro que la gente los viera salir juntos tan próximos uno del otro. Pocos
podían imaginar que bajo esas caricias había una pistola apuntándole. Que no
era excitación lo que había en sus ojos sino miedo y vergüenza. Sayu lo pensó
un momento, y también se rió como lo hacía Mello hace unos instantes.&amp;nbsp; Todo era una falacia cruel que había creado
para sí misma. Era imposible que por primera vez alguien se hubiera fijado en
Sayu, sólo en Sayu. Pero &amp;nbsp;Mello se había
fijado en Sayu. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Y dime—Tuvo el valor de decirle antes
de que la metieran al furgón. Mello la observó con seriedad. Los otros dos
tipos estaban impacientándose. Y él también. Pero quería oír lo que tenía que
decir—. Lo de ser escritor no era en serio, ¿verdad? Porque es evidente que no
te dedicas a eso…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Lo soy—contestó, vendándole los ojos
mientras los otros dos la ataban de manos y pies. Sayu supuso que también iban
a amordaza y a cubrirle las orejas—. Escribí una vez una novela sobre alguien a
quien admiro—confesó. De pronto no sabía por qué le estaba contando todas estas
cosas a una extraña o más bien dicho, a la hija del vicedirector del
departamento de policía japonés—. Pero también trabajo para la mafia—Y como si
le pareciera sórdidamente gracioso, añadió—. La paga de un escritor no cubre
todas mis necesidades de chocolate amargo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y Sayu entendía. Entendía todo de una
manera retorcida. Pensar que esta vez creyó que sería diferente. Sólo quería
ser Sayu. Sólo Sayu. No la sombra de nadie. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot; class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;&quot;&gt;FIN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;img src=&quot;http://i133.photobucket.com/albums/q67/biak59/Blog/BiakSongkeyfirma-1.png&quot; style=&quot;background: none transparent scroll repeat 0% 0%; border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;
</description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/2011/07/falacia-death-note-one-shot.html</link><author>noreply@blogger.com (Anonymous)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhZZ7_82oicg7yhY-OlG72d25-iupmx9fKEBuDO_sX_a8LRxWm6ZxqO00ak8NRnoc-LyNf30J7gEXwBHU5NW_W8B0TLPB_9b88tzcsy3BjlIvDN_nIVrVIoVx2aBlCZ8gqIdQzAYdxPD94/s72-c/MelloSayu.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-3054810919549952144</guid><pubDate>Wed, 01 Jun 2011 19:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2014-02-07T02:33:41.002-03:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#comu: crack and roll</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">#historia: fanfic</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">claim: sebastian/femciel</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fandom: kuroshitsuji</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">reto</category><title>Respuesta Reto &quot;Marry You&quot;</title><description>&lt;br /&gt;
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&lt;img src=&quot;https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRb6Xf3kobwtd2lv9a2A3MXokpQVzrWLABiifPS68GCz0Vuz_Vr_KuShe8DNYU_R7vAOchmwdOXg-jrOnqozutAVVJPUJb6yax5t3Tfy5E2zQw8FHWhBqNcXag_F29C7RkE0wHtbH13rQ/s400/tumblr_lqybobIhjI1qklfk7o2_500.jpg&quot; height=&quot;400&quot; style=&quot;border-bottom: 2px; border-left: 2px; border-right: 2px; border-top: 2px;&quot; width=&quot;285&quot; /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;Titulo&lt;/strong&gt;: Ilusiones&lt;br /&gt;
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&lt;strong&gt;Claim&lt;/strong&gt;: Sebastian/fem!Ciel&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;: Dotación anual de Crack! &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Reto&lt;/strong&gt;: Marry you&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Advertencias&lt;/strong&gt;:  Gender bender, romance hétero, angst. Spoilers del final de Kuroshitsuji II&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Palabras&lt;/strong&gt;: 1643&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Disclaimer:&lt;/strong&gt; Kuroshitsuji no me pertenece, es de Yana Toboso. Hago esto por mera diversión.&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Resumen:&lt;/strong&gt; &quot;Incluso  si te comes mi alma eso estaría bien, porque entonces sería parte de ti&quot; pensaba la condesa, mientras se daba cuenta de que la venganza ya no lo era todo para ella. &lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Notas Adicionales&lt;/strong&gt;: Ahora me estoy organizando mejor y lo he hecho con tiempo :9 así que está presentable. Siempre pensé que el final de Kuro me sonaba a parodia de un matrimonio XD he ahí la razón de este fic. Gender bender porque amo a Ciel versión Lady XD y para hacerlo más crack. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;a name=&#39;more&#39;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;Ilusiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La condesa Phantomhive tenía un
segundo nombre. Y ese era venganza. Jamás olvidaría la noche en que su vida y
su inocencia se hicieron añicos, así como nunca dejaría de recordar y maldecir
a las bestias que la humillaron. Ni mucho menos dejaría de lado la razón del
por qué ese demonio estaba ahí junto a ella, sirviéndole a cambio de su alma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero a veces se sorprendía deseando
que fuera por algo más, que ese demonio tuviera otra razón para estar ahí con
ella. A veces, pensaba, le dolía recordar qué tan desamparada se había
quedado.&amp;nbsp; Y pensaba tontamente en que no
quería quedarse sin nadie. Y mientras lo recordaba ahora, se reía, porque
siempre estuvo en realidad sola. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Lloraba a veces al principio, cuando
la voz no le salía y las lágrimas silenciosas caían por sus mejillas, pero no
gritaba &amp;nbsp;como en la jaula. Su mano, esa
porción&amp;nbsp; de piel oscura y de largas uñas
la tocaba cerca del rostro y quitaba sus lágrimas. Y al alejarse, otra vez
usaba el guante blanco que siempre estuvo ahí y que sólo &amp;nbsp;se dejaba ver al final de sus pesadillas
cuando su imagen las ahuyentaba. Ciel pensaba que era irónico que un demonio la
salvara mientras los ángeles prefirieran ignorar sus plegarias. Luego sabría
que un mismo ángel causó sus desdichas. ¿A dónde iban sus plegarias? No al
cielo por supuesto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Terminaba por guardárselo todo,
porque en su vida sólo había espacio para una cosa: venganza. Lo demás, se dijo
ese día, ya no le importaba. Qué equivocada estaba en ese entonces. Qué niña e
inocente era en aquellos días. Hasta que ese demonio la sedujo con su
elegancia, sarcasmo y fastidiosa eficiencia. Y la pervirtió. Porque de pronto
se hallaba deseándolo a su lado y en su cama de princesa, buscando la compañía
de un plebeyo. ¡Qué desfachatez tenía ese mayordomo para encandilarla de esa
forma! ¡Para que lo deseara tanto que hasta le doliera!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero un día, se dijo, todo acabaría.
Y ese día llegó. Sólo que se sorprendió abriendo los ojos cuando se suponía
solo habría oscuridad. Cuando vio el anillo recién puesto en su dedo por&amp;nbsp; su mayordomo, pensó tontamente, que su
maldito anhelo se estaba cumpliendo, que todo lo demás había sido parte de un
mal sueño y que ahora podía al fin darse el tiempo de ser medianamente feliz.
Obviamente se equivocaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Era como si hubiera olvidado algo,
pero que nadie quisiera decírselo.&amp;nbsp; No
importaba, se decía. Mientras pudiera completar su venganza todo carecía de
interés para ella. Otra vez, cuán equivocada estaba.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; — ¿Qué pasará con mi alma cuando la
devores? —se sorprendió preguntándole una tarde mientras su mayordomo le servía
el té. Y él, con su usual sonrisa burlesca le contestó alcanzándole la fina
taza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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pronto que esa conversación la había tenido antes. Pero luego, para su
sorpresa, mientras observaba el ventanal de su despacho le dijo con poca
importancia: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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cuando devoras un alma, eso es todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Algunas almas son inconsistentes y
su sabor apenas me satisface, pero usted… —Ciel volvió la mirada de su único
ojo sano hasta su mayordomo y vislumbró ese brillo carmesí. Era evidente &amp;nbsp;que el sólo hablar de su alma le excitaba—…
usted es un manjar: una de esas raras almas que permanece pura entre la
oscuridad, el alma que todo demonio sueña con probar. —Casi como si hubiera
olvidado su posición, el del ama y su sirviente, &amp;nbsp;tocó su cabello y deslizó la mano por su
rostro hasta bajar al parche que&amp;nbsp; fue
cayendo con su leve tacto. La condesa Phantomhive abrió su ojo y reveló su
marca, sabiendo que eso era lo que su mayordomo quería ver: la prueba de que le
pertenecía a él y nadie más que a él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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le había dado. ¿Cómo osaba ese mayordomo a acercarse tanto a su ama? Era
impropio, era incorrecto y sumamente reprochable, pero no le dijo nada. Su
cuerpo estaba paralizado, ansiando algo que ella no entendía y que su cuerpo le
pedía. Cómo si pudiera mover las piernas que le tiritaban bajo la falda, cómo
si&amp;nbsp; de repente pudiera apartar la cara
para impedir ese beso que bien sabía deseaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero ese beso jamás llegó. Él la
tentó y al final la dejó ansiando. Quería el muy maldito que ella se lo
ordenara, que saliera de su propia boca que lo necesitaba. Le bastaba sólo con
ver esa socarrona sonrisa para saberlo. Cómo odiaba a ese estúpido mayordomo
demonio. &amp;nbsp;Por supuesto que no le dijo que
siguiera. Y le fastidiaba saber que aunque no dijera nada él lo supiera todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Otra vez iba a dormir sola en esa
cama que le quedaba grande. En tanto su mente fantaseaba con su compañía, embriagante
como el alcohol, adictivo como el opio. En su cabeza se dibujaban imágenes
incompletas de un vals de cuyo mero pensamiento era impropio para una joven
como ella. Le avergonzaba extrañamente. Con el tiempo dejó de hacerlo.&amp;nbsp; Es que quizás lo quería tanto que ya poco le
importaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que él no la quería, se decía una y
otra vez cuando lloraba con su almohada, sabiendo que probablemente él sabía
que lloraba y enloquecía por su ser. Pero era un demonio a fin de cuentas ¿no
era eso lo que hacían los demonios? Con razón era pecado. Se sufría demasiado
deseando ser correspondida por un monstruo que sólo la veía como la cena. Que
el amarlo como lo amaba, porque era una mujer tonta como todas las otras&amp;nbsp; que se enfermaban &amp;nbsp;&amp;nbsp;de amor
al final, dolía demasiado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y ahora se encontraba sumergida en
las aguas de un mar que se la llevaba, sin saber si él vendría esta vez por
ella, porque no le convenía incluso si la perdía. No quería moverse, quería que
fuera él que tomara la decisión. Que sufriera como ella, que la locura lo
llevara a tomar la peor elección, que su apetito fuera más fuerte que su razón.
«&lt;i&gt;Sufre&lt;/i&gt;», le deseaba desde su
interior&amp;nbsp; al momento de recogerla. Sus
ojos se abrieron y toda esperanza de ser correspondida se acabó en el momento
en que él la atravesó con su mano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;i&gt;«Demasiado
tarde »&lt;/i&gt; Era el fin y lo sabía. Incluso para sus sueños. Toda ilusión de ser
feliz a su lado se había desvanecido junto con todo vestigio de su humanidad.
Por siempre, se repitió en su mente, Ama y mayordomo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;—Es como si estuviéramos por
casarnos— le comentó antes de subir al carruaje habiéndose despedido de todo lo
que alguna vez pudo hacerla verdaderamente feliz, pero que había dejado hace
mucho motivada por su mayordomo para completar su venganza. Para el beneficio
de ese demonio. Los sirvientes se despedían entre lágrimas&amp;nbsp; y poco a poco se fueron perdiendo de vista a
través de las ventanas. Ciel suspiró. Un demonio que mentía, un demonio que
sólo era capaz de fingir el exterior, la superficie de cualquiera de sus
deseos.&amp;nbsp; No podía sentir pena por él, ya
no. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Que le dijera tan de frente que sólo
le servía porque ansiaba devorar su alma le dolía. La quebraba por dentro.
Podía liberarlo si quería, mas no tenía la intención de hacerlo. Él merecía ese
sufrimiento por haberla hecho tan infeliz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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estoy obligado a servirle aunque no pueda comer su alma—dijo, su marca del
contrato al descubierto, prueba de que era suyo. Sólo por haber dicho sí a esa
orden en aquel jardín de rosas se había condenado para siempre a una eternidad
de sufrimientos sin recompensa alguna. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;— Aquella vez hice el contrato
contigo—rememoró los recuerdos de esa niña desesperada, angustiada y desolada—,
eras la delgada tela de araña a la cuál me aferré. Si no hubieras estado ahí o
si yo hubiera dicho no a tu propuesta, probablemente habría muerto.
Honestamente, no sé si habría elegido que me asesinaran si hubiera sabido lo
que iba a pasar después estando a tu lado. —Él sólo la miró—. Estaba perdida de
todas maneras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En ese campo cubierto de flores
blancas y negras él la tomó en brazos, como un novio que carga a la novia. Sólo
le faltaba el vestido blanco, inmaculado: con una pureza que hace mucho había
perdido. Se aferró a su hombro y se deshizo también de ese sueño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Cuando acepté el contrato, fue como
si hubiera aceptado casarme contigo. Mi cuerpo, mi alma, mi vida… todo te
perteneció a ti desde el momento en que viniste a mí, Sebastian. Yo ya me
habría resignado a que mi alma fuera devorada con tal de pertenecerte y ser parte
de ti. —Lo observó con severidad—. Pero tú&amp;nbsp;
me engañaste y ahora meces sufrir de la misma forma en que me quitaste
toda ilusión de vivir. —Su silencio le dio a entender que, sin ánimos algunos,
aceptaba su condena. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ciel miró las flores desprender sus
pétalos al aire, tan perfecto que todo podría haber sido de la forma en que &amp;nbsp;lo soñó. Miró su vestido negro y de encaje y
se dio cuenta de que no le importaba. Repentinamente, se sentía feliz incluso
sabiendo que al final de todo iría al lugar donde humanos y demonios iban al
final. Algún día, quizás, pensaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —De alguna forma me siento bien—le
comentó a su mayordomo, sintiendo como si fueran a pasar por el umbral de una
puerta. Se aferró a él—. Es como si hubiera despertado de un largo y profundo
sueño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Y yo en cambio siento como si
hubiera ganado una maldición. —Habría sido gracioso si no lo hubiera dicho con
ese semblante tan triste. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Eres mi mayordomo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —Soy su mayordomo, por toda la
eternidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; style=&quot;text-align: justify;&quot;&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —A partir de ahora, sólo me
responderás con estas palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; —&lt;i&gt;Yes,
my lady.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;b&gt;&lt;span style=&quot;font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;&quot;&gt;FIN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
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</description><link>http://xlove-cherryx.blogspot.com/2011/06/respuesta-reto-marry-you.html</link><author>noreply@blogger.com (Anonymous)</author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhRb6Xf3kobwtd2lv9a2A3MXokpQVzrWLABiifPS68GCz0Vuz_Vr_KuShe8DNYU_R7vAOchmwdOXg-jrOnqozutAVVJPUJb6yax5t3Tfy5E2zQw8FHWhBqNcXag_F29C7RkE0wHtbH13rQ/s72-c/tumblr_lqybobIhjI1qklfk7o2_500.jpg" height="72" width="72"/><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-4088483804872341753.post-1624107115704698403</guid><pubDate>Fri, 06 May 2011 05:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-06-06T19:41:03.046-04:00</atom:updated><title>Afiliación</title><description>&lt;div align=&quot;left&quot;&gt;Si quieres afiliarte a mi blog simplemente comenta en esta entrada &lt;u&gt;rellenando el siguiente formulario:&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
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