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	<title>Arquitexto</title>
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	<description>Revista Dominicana de arquitectura</description>
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		<title>Palmas del Caribe: evocación, memoria y símbolo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2026 14:08:08 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>La exposición de acuarelas Palmas del Caribe del artista cubano José Antonio Choy en Quinta Dominica muestra las palmas caribeñas como símbolo cultural y emocional. La obra, atravesada por memoria, identidad y paisaje, trasciende la representación para convertirse en evocación íntima, donde naturaleza, historia y poética visual dialogan desde una mirada arquitectónica y sensible. La [&#8230;]</p>
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<p>La exposición de acuarelas Palmas del Caribe del artista cubano José Antonio Choy en Quinta Dominica muestra las palmas caribeñas como símbolo cultural y emocional. La obra, atravesada por memoria, identidad y paisaje, trasciende la representación para convertirse en evocación íntima, donde naturaleza, historia y poética visual dialogan desde una mirada arquitectónica y sensible.</p>


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<figure class="aligncenter size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="429" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/De-Taishan-a-la-montaña-de-oro-2025-Roystonea-Regia-1024x429.jpg" alt="" class="wp-image-54234" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/De-Taishan-a-la-montaña-de-oro-2025-Roystonea-Regia-1024x429.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/De-Taishan-a-la-montaña-de-oro-2025-Roystonea-Regia-300x126.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/De-Taishan-a-la-montaña-de-oro-2025-Roystonea-Regia-768x322.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/De-Taishan-a-la-montaña-de-oro-2025-Roystonea-Regia-1536x643.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/De-Taishan-a-la-montaña-de-oro-2025-Roystonea-Regia.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">De Taishan a la montaña de oro, 2025 (Roystonea Regia)</figcaption></figure>
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<p>La exposición “Palmas del Caribe”, del arquitecto y acuarelista José Antonio Choy, fue presentada en el Centro Cultural de Quinta Dominica del 11 de marzo al 19 de abril del presente año. Compuesta por veintitrés acuarelas de distinto formato, “Palmas del Caribe” es un estudio artístico de las palmeras del Caribe y los paisajes que las acompañan. Es una inspiración que nace del libro sobre palmeras de Eladio Fernández y de la pasión del artista por el Caribe y su amada Cuba.</p>


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<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" width="1024" height="599" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Al-amanecer-2025-Roystonea-Regia-1024x599.jpg" alt="" class="wp-image-54233" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Al-amanecer-2025-Roystonea-Regia-1024x599.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Al-amanecer-2025-Roystonea-Regia-300x176.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Al-amanecer-2025-Roystonea-Regia-768x450.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Al-amanecer-2025-Roystonea-Regia-1536x899.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Al-amanecer-2025-Roystonea-Regia.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Al amanecer, 2025 (Roystonea Regia)</figcaption></figure>
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<p>Palmas que se convierten en lenguaje, añoranzas y testimonios resilientes de la humanidad, y que, erguidas, representan la esperanza y la eternidad, en imágenes atemporales que evocan nuestra cultura, desde montañas habitadas por pueblos originarios hasta los paisajes que transitamos hoy en día.</p>



<p>José Antonio Choy juega con maestría planos que se superponen, sombras que trascienden, neblinas que nos embargan, mensajes escondidos y memoria oriental, con las palmeras como protagonistas de una historia íntima y personal. En su trayectoria conjuga una impronta cultural de dos orígenes —padre chino y madre cubana—, lo que marca su obra y su vida.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" width="1024" height="690" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/El-sueño-de-mi-padre-2025-Roystonea-Regia-1024x690.jpg" alt="" class="wp-image-54229" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/El-sueño-de-mi-padre-2025-Roystonea-Regia-1024x690.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/El-sueño-de-mi-padre-2025-Roystonea-Regia-300x202.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/El-sueño-de-mi-padre-2025-Roystonea-Regia-768x517.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/El-sueño-de-mi-padre-2025-Roystonea-Regia-1536x1034.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/El-sueño-de-mi-padre-2025-Roystonea-Regia.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El sueño de mi padre, 2025 (Roystonea Regia)</figcaption></figure>
</div>


<p><strong>Una poética del Caribe</strong></p>



<p>En el catálogo de la exposición, Rosa Julián y Emilio Olivo presentan Palmas del Caribe como un homenaje a la riqueza natural del Caribe, donde las palmas —muchas de ellas endémicas— se convierten en eje de una exploración artística inspirada en el libro Palmas de La Española. Destacan la diversidad botánica y su traducción en obra, subrayando cómo Choy reinterpreta especies específicas desde una sensibilidad que vincula naturaleza, identidad y territorio.</p>



<p>Por su parte, Tomás Sánchez define la obra de Choy como una evocación íntima que rehúye la representación literal para situarse en el terreno de la memoria y el sentimiento. Señala que el artista no pinta lo que ve, sino lo que ha interiorizado, construyendo paisajes esenciales donde la palma se convierte en signo y el trazo, deliberadamente contenido, responde a una decisión poética que transforma el paisaje en experiencia interior.</p>


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<figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="744" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Danza-en-el-acantilado-2026-Coccothrinax-Gracilis-1024x744.jpg" alt="" class="wp-image-54227" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Danza-en-el-acantilado-2026-Coccothrinax-Gracilis-1024x744.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Danza-en-el-acantilado-2026-Coccothrinax-Gracilis-300x218.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Danza-en-el-acantilado-2026-Coccothrinax-Gracilis-768x558.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Danza-en-el-acantilado-2026-Coccothrinax-Gracilis-1536x1116.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/Danza-en-el-acantilado-2026-Coccothrinax-Gracilis.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Danza en el acantilado, 2026 (Coccothrinax Gracilis)</figcaption></figure>
</div>


<p>Mientras Eddy Guzmán, aborda la exposición desde su dimensión simbólica y cultural, interpretando las palmas como metáforas de resistencia, espiritualidad y aspiración colectiva. Vincula estas formas naturales con la cosmovisión taína y con las tensiones históricas del Caribe, planteando la obra de Choy como una reflexión sobre la libertad, la identidad y la necesidad de preservar tanto la biodiversidad como las memorias culturales que la acompañan.</p>



<p><strong>José Antonio Choy</strong></p>



<p>(Santiago de Cuba, 1949). Estudió pintura en la Escuela de Artes Plásticas José Joaquín Tejada, en Santiago de Cuba, y luego arquitectura en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de La Habana. Su labor como artista debe concebirse integralmente, donde se conjugan dos culturas y dos procesos creativos: la arquitectura y el dibujo. Sus obras han sido distinguidas con importantes premios, entre los que se destacan el Premio de la Bienal del Caribe, Santo Domingo 1990; el Premio Bienal del Caribe, Camagüey 1996; y su condición de obra finalista en 1998 del Premio Mies van der Rohe para América Latina, entre otros.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="1174" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/JA-Choy.jpg" alt="" class="wp-image-54226" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/JA-Choy.jpg 1920w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/JA-Choy-300x183.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/JA-Choy-1024x626.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/JA-Choy-768x470.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/04/JA-Choy-1536x939.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>
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		<title>Construcción en acero y vanguardia arquitectónica</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Mar 2026 20:19:09 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Infracero impulsa una nueva cultura del acero en la arquitectura dominicana, al combinar vanguardia formal, eficiencia constructiva y sostenibilidad con estrictos estándares internacionales. Desde obras de geometría compleja hasta intervenciones patrimoniales y refuerzos estructurales, las estructuras metálicas demuestran versatilidad, seguridad y precisión como fundamento de una práctica contemporánea responsable. En el imaginario local, la construcción [&#8230;]</p>
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<p>Infracero impulsa una nueva cultura del acero en la arquitectura dominicana, al combinar vanguardia formal, eficiencia constructiva y sostenibilidad con estrictos estándares internacionales. Desde obras de geometría compleja hasta intervenciones patrimoniales y refuerzos estructurales, las estructuras metálicas demuestran versatilidad, seguridad y precisión como fundamento de una práctica contemporánea responsable.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="933" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Soldador-Photo-21-11-25-12-51-38-PM.jpg" alt="" class="wp-image-54193" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Soldador-Photo-21-11-25-12-51-38-PM.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Soldador-Photo-21-11-25-12-51-38-PM-300x175.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Soldador-Photo-21-11-25-12-51-38-PM-1024x597.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Soldador-Photo-21-11-25-12-51-38-PM-768x448.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Soldador-Photo-21-11-25-12-51-38-PM-1536x896.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>En el imaginario local, la construcción en acero ha estado asociada durante décadas a naves industriales, mezanines o soluciones utilitarias de rápida ejecución. Sin embargo, esa percepción comienza a transformarse. Hoy el acero se consolida como un sistema capaz de responder a desafíos arquitectónicos complejos, exigencias normativas más rigurosas y estándares internacionales de calidad. En ese proceso se inscribe Infracero, empresa fundada por el ingeniero Wilfredo Castellanos junto a dos socios con quienes comparte una trayectoria de más de una década en el sector constructivo.</p>



<p>La firma surge formalmente en 2024 con una convicción clara: el acero es una herramienta estratégica para conectar la arquitectura local con lenguajes contemporáneos y sistemas constructivos de alto desempeño. Su trabajo abarca diseño, fabricación y montaje de estructuras metálicas en proyectos comerciales, hoteleros, institucionales y en intervenciones patrimoniales. “Mientras más desarrollado es un país, más acero se ve en su tejido urbano”, afirma Castellanos, aludiendo a una correlación que no es solo técnica, sino cultural.</p>



<p><strong>Responder a la vanguardia</strong></p>



<p>Uno de los mayores aportes del acero es su capacidad de materializar geometrías no convencionales. Castellanos destaca el motor lobby del hotel <strong>W</strong> <strong>Punta Cana</strong> como uno de los proyectos más retadores en los que ha participado. Allí, ninguna columna es completamente recta: los quiebres estructurales y la intención de evocar la forma de un mangle exigieron un trabajo conjunto entre arquitectura e ingeniería desde la etapa conceptual.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/W-Punta-Cana_IMG_7490-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-54194" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/W-Punta-Cana_IMG_7490-1024x768.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/W-Punta-Cana_IMG_7490-300x225.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/W-Punta-Cana_IMG_7490-768x576.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/W-Punta-Cana_IMG_7490-1536x1152.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/W-Punta-Cana_IMG_7490.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Otro caso significativo es el <strong>Centro Cultural Rainieri</strong>, actualmente en ejecución, cuya fachada principal —de más de 2,000 metros cuadrados— integra piezas metálicas con tolerancias de apenas 2 milímetros. El sistema de ensamblaje machihembrado, con diseño variable en cada pieza, exige una precisión absoluta para mantener la continuidad de las líneas verticales y horizontales. En proyectos de esta escala, el acero no solo resuelve cargas estructurales; define la imagen arquitectónica.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="1600" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Cultural-CCR-Photo-9-10-25-1-17-15-PM.jpg" alt="" class="wp-image-54199" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Cultural-CCR-Photo-9-10-25-1-17-15-PM.jpg 1200w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Cultural-CCR-Photo-9-10-25-1-17-15-PM-225x300.jpg 225w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Cultural-CCR-Photo-9-10-25-1-17-15-PM-768x1024.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Cultural-CCR-Photo-9-10-25-1-17-15-PM-1152x1536.jpg 1152w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>
</div>


<p>En el ámbito de la readecuación arquitectónica, Infracero participó en la transformación de <strong>El Estudio Store</strong>, en el ensanche Serrallés. La intervención incluyó reforzamientos estructurales para abrir espacios interiores en una edificación existente, así como la incorporación de un volumen flotante en fachada. Destaca especialmente el vuelo de la entrada, un elemento esbelto de aproximadamente cinco metros que, con ligereza estructural, señala el acceso y otorga continuidad visual al conjunto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1022" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-Slide1.jpg" alt="" class="wp-image-54197" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-Slide1.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-Slide1-300x192.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-Slide1-1024x654.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-Slide1-768x491.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-Slide1-1536x981.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p><strong>Intervenciones patrimoniales</strong></p>



<p>Contrario a la percepción de que el acero es apropiado solo para grandes luces, Infracero ha trabajado en múltiples intervenciones en la Ciudad Colonial de Santo Domingo, incluyendo proyectos recientes como el <strong>edificio de estacionamientos de La Mella</strong>. En solares reducidos y contextos patrimoniales, la ligereza estructural resulta determinante.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="900" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Infraestructura-_-Estacionamiento-Mella.jpg" alt="" class="wp-image-54200" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Infraestructura-_-Estacionamiento-Mella.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Infraestructura-_-Estacionamiento-Mella-300x169.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Infraestructura-_-Estacionamiento-Mella-1024x576.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Infraestructura-_-Estacionamiento-Mella-768x432.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Infraestructura-_-Estacionamiento-Mella-1536x864.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>Secciones más esbeltas y sistemas livianos permiten maximizar el metraje útil sin competir con el patrimonio. La flexibilidad del acero facilita ajustes durante la obra, especialmente en excavaciones donde pueden aparecer vestigios o condicionantes inesperadas. En palabras de Castellanos, “cada proyecto en un entorno patrimonial es una máquina del tiempo”; en estos casos, el sistema constructivo se convierte en aliado de la conservación.</p>



<p><strong>Retrofit y responsabilidad normativa</strong></p>



<p>Otro de los campos donde la construcción metálica adquiere relevancia es el retrofit o reforzamiento estructural, especialmente en edificaciones construidas bajo normativas hoy superadas. Aunque no presenten daños visibles, pueden requerir intervenciones para cumplir con códigos sísmicos actuales. La estructura metálica permite reforzar con precisión, sin demoler ni interrumpir totalmente el uso, asumiendo la actualización como una responsabilidad técnica.</p>



<p><strong>Estándares, trazabilidad y sostenibilidad</strong></p>



<p>Uno de los pilares de la empresa es el cumplimiento de estándares internacionales. Cada elemento estructural fabricado en taller es etiquetado con información específica sobre su composición, resistencia y colada de origen. Esta trazabilidad garantiza que el material cumple con las exigencias normativas correspondientes a su uso y permite un seguimiento industrial desde su producción hasta el montaje. Esta transparencia eleva la confiabilidad del sistema y fortalece la cultura de calidad en obra.</p>



<p>En términos ambientales, el acero destaca por su alto potencial de reciclaje. Los grandes molinos contemporáneos incorporan porcentajes significativos de material reciclado, integrando el sistema a una lógica de economía circular. La sostenibilidad no se limita a la futura reutilización de la estructura; está presente también en su proceso de fabricación.</p>



<p>La industrialización del acero también influye en la eficiencia del cronograma. La posibilidad de fabricar en taller mientras avanzan los permisos o los trabajos preliminares optimiza tiempos y mejora la coordinación. La precisión previa minimiza improvisaciones en campo.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="785" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-slide2.jpg" alt="" class="wp-image-54198" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-slide2.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-slide2-300x147.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-slide2-1024x502.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-slide2-768x377.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/Comparativa-slide2-1536x754.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>Este modelo exige personal calificado. La construcción metálica demanda certificaciones técnicas y procesos de capacitación continua. La especialización eleva el estándar del oficio y mejora las condiciones laborales, aportando profesionalización a un sector tradicionalmente informal.</p>



<p><strong>Hacia una nueva cultura del acero</strong></p>



<p>La evolución de la construcción en acero en la República Dominicana avanza en paralelo al crecimiento de la complejidad arquitectónica. Cada vez más proyectos lo incorporan no solo por rapidez, sino por su capacidad expresiva y su alineación con prácticas internacionales.</p>



<p>Para Infracero, la diferencia entre fabricar piezas metálicas y construir arquitectura con acero radica en la comprensión integral del proyecto. Antes de producir, es necesario entender el detalle arquitectónico, las instalaciones y los acabados previstos. Así, el acero deja de ser un recurso exclusivamente industrial para convertirse en un componente esencial de la arquitectura contemporánea. En esa convergencia entre ingeniería y arquitectura se dibuja una etapa más exigente —y más rigurosa— para el entorno construido dominicano.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="200" height="200" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/infracero_logo.jpeg" alt="" class="wp-image-54191" style="width:128px;height:auto"/></figure>
</div>


<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-c9e4365afce545ef6cefb1f39e5bbb6c" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>INFRACERO</strong><br>Calle Emil Boyrie De Moya No.18 Local 3, Ensanche Quisqueya. Santo Domingo, República Dominicana 10147. Teléfono 809.636.1933, Cel: 829.401.3012 > Email: <a href="mailto:info@infracero.com.do"><a href="mailto:info@infracero.com.do">info@infracero.com.do</a></a> > Instagram: <a href="https://www.instagram.com/infracero/">@infracero</a> > Linkedin: <a href="https://www.linkedin.com/company/infracero/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.linkedin.com/company/infracero/</a> > <a href="https://www.infracero.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">www.infracero.com</a></p>
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		<title>Estructura metálica – Patio Embajada – Codacero</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Mar 2026 19:46:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sistemas]]></category>
		<category><![CDATA[Referencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>CODACERO DESARROLLÓ LA ESTRUCTURA METÁLICA DE LA NAVE PRINCIPAL, Y RESOLVIÓ UNA GEOMETRÍA COMPLEJA MEDIANTE PREFABRICACIÓN INDUSTRIAL, VIGAS CELULARES Y UNA CUBIERTA STANDING SEAM DE ALTO DESEMPEÑO Y DURABILIDAD. La intervención se concentró en una nave industrial a dos aguas, correspondiente al supermercado cuya planta pentagonal —poco habitual en esta tipología— introdujo retos significativos desde [&#8230;]</p>
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<p>CODACERO DESARROLLÓ LA ESTRUCTURA METÁLICA DE LA NAVE PRINCIPAL, Y RESOLVIÓ UNA GEOMETRÍA COMPLEJA MEDIANTE PREFABRICACIÓN INDUSTRIAL, VIGAS CELULARES Y UNA CUBIERTA STANDING SEAM DE ALTO DESEMPEÑO Y DURABILIDAD.</p>



<p>La intervención se concentró en una nave industrial a dos aguas, correspondiente al supermercado cuya planta pentagonal —poco habitual en esta tipología— introdujo retos significativos desde el punto de vista estructural y normativo. La estructura fue resuelta mediante vigas celulares, un sistema estructural aligerado caracterizado por perforaciones circulares en el alma de las vigas. Esto permitió optimizar el uso del acero, reducir el peso total de la estructura y alcanzar luces cercanas a los 20 metros, manteniendo un adecuado comportamiento estructural y niveles controlados de vibración. La solución facilitó además una mayor eficiencia económica, al trabajar con un material que se comercializa por tonelaje.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="787" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/codacero.jpg" alt="" class="wp-image-54178" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/codacero.jpg 1920w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/codacero-300x123.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/codacero-1024x420.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/codacero-768x315.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/codacero-1536x630.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>



<p>Todos los elementos fueron prefabricados en taller y trasladados a obra listos para su montaje, esto redujo los tiempos de ejecución, y garantizó un mejor control de calidad, permitió una obra más limpia, con menos procesos en sitio y una mejor coordinación con el avance de la estructura civil y la incorporación de instalaciones y cerramientos.</p>



<p>La cubierta se resolvió mediante el sistema <em>standing seam</em>, también fabricado por Codacero, seleccionado por su eficiencia frente a filtraciones, su sistema de juntas cosidas sin tornillería expuesta y su bajo requerimiento de mantenimiento. En este caso, se especificó una lámina de mayor espesor (0.64 mm) y un recubrimiento de <em>high durability polyester</em> (HDP), una decisión que responde a las condiciones climáticas altamente agresivas del país, clasificado como ambiente C5, así como a fenómenos locales que afectan frecuentemente las cubiertas metálicas.</p>



<p>El proyecto requirió una estrecha coordinación técnica con el equipo de diseño internacional liderado por luis vidal + arquitectos, el consultor estructural Optimum Engineering Solutions, el equipo local responsable de la adecuación normativa y el contratista general, Imbert Domínguez &amp; Asocs. La adaptación del diseño original a las exigencias del código sísmico dominicano, sin perder la intención arquitectónica inicial, constituyó uno de los principales retos y demandó un trabajo colaborativo riguroso. La experiencia de Codacero en Patio Embajada pone en evidencia el papel estratégico de la estructura metálica prefabricada en proyectos comerciales de gran escala, en los que la precisión técnica, la eficiencia constructiva y la durabilidad resultan determinantes.&nbsp;</p>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-c7698159069ac19d34fceba31299132e" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>CODACERO</strong><br>Parque Industrial Disdo, Avenida de Circunvalación de Santo Domingo, Santo Domingo Oeste. Teléfono 809 379 2001 > Email: <a href="mailto:gerencia@codacero.com">gerencia@codacero.com</a> > Instagram: @codacero_rd </p>



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		<title>Área Infantil – Patio Embajada – Adamcorp</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Mar 2026 18:54:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mobiliario]]></category>
		<category><![CDATA[Referencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>EL ÁREA INFANTIL INSTALADA POR ADAMCORP DOTA A LA PLAZA DE UN ESPACIO DE JUEGO SEGURO Y FUNCIONAL, CON SOLUCIONES DURABLES, DE BAJO MANTENIMIENTO Y ALTO VALOR PARA LA EXPERIENCIA FAMILIAR. Adamcorp realizó la instalación de un área de juegos infantiles en Patio Embajada, concebida como un espacio de recreación seguro, funcional e integrado al [&#8230;]</p>
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<p>EL ÁREA INFANTIL INSTALADA POR ADAMCORP DOTA A LA PLAZA DE UN ESPACIO DE JUEGO SEGURO Y FUNCIONAL, CON SOLUCIONES DURABLES, DE BAJO MANTENIMIENTO Y ALTO VALOR PARA LA EXPERIENCIA FAMILIAR.</p>



<p>Adamcorp realizó la instalación de un área de juegos infantiles en Patio Embajada, concebida como un espacio de recreación seguro, funcional e integrado al conjunto comercial. El proyecto articula un parque infantil de uso intensivo, delimitado mediante verja perimetral que garantiza un entorno controlado que favorece la seguridad y la supervisión, sin generar barreras visuales con el resto de la plaza.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="839" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/adamcorp.jpg" alt="" class="wp-image-54173" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/adamcorp.jpg 1920w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/adamcorp-300x131.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/adamcorp-1024x447.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/adamcorp-768x336.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/adamcorp-1536x671.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>



<p>La instalación incluye un parque infantil de plástico resistente con doble deslizador, piso de césped artificial, verja perimetral colorida y zapatera independiente, elementos que en conjunto contribuyen a la organización, higiene y correcto funcionamiento del área. El césped artificial aporta una superficie confortable, estética y de fácil mantenimiento, ideal para espacios de uso continuo dentro de plazas comerciales.</p>



<p>El diseño del conjunto promueve el juego activo, la coordinación motora y la socialización infantil mediante el uso de colores vivos, materiales durables y una disposición que facilita la supervisión. La verja delimita claramente el área de juego, mientras que la zapatera complementa el espacio como un elemento práctico para el orden y cuidado del entorno.</p>



<p>Este tipo de espacios gratuitos dentro de plazas comerciales aporta un valor añadido tanto para los visitantes como para los comercios, al fomentar la permanencia familiar, mejorar la experiencia del cliente y convertir el área infantil en un punto de encuentro dinámico y acogedor.</p>



<p>Adamcorp es una empresa líder en el suministro e instalación de áreas de juegos infantiles en la República Dominicana. Su portafolio abarca <em>playgrounds</em> terrestres y acuáticos para interiores y exteriores, pisos de goma, césped sintético, revestimientos, equipos biosaludables, y mobiliario escolar y urbano, todos certificados bajo sistemas internacionales de calidad y seguridad. La empresa ofrece asesoría integral en todas las etapas del proyecto —desde el levantamiento de requerimientos y el diseño hasta el suministro e instalación— posicionándose como un aliado estratégico para el desarrollo de espacios recreativos funcionales y seguros.</p>


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<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="178" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/03/adamcorp-logo.png" alt="" class="wp-image-54175"/></figure>
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<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-3e1c0ca7b73f290ad893d963e93c8983" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>ADAMCORP</strong><br>Calle Lina Longo No. 6, Centro Ciudad, La Vega, República Dominicana. Teléfonos: 809 573-4348 / 829-704-0025. Correo: <a href="mailto:servicioalcliente@adamcorprd.com">servicioalcliente@adamcorprd.com</a>. <a href="https://adamcorprd.com/">www.adamcorprd.com</a>. Facebook e Instagram: @adamcorprd</p>



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		<title>La poética de la arquitectura</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Feb 2026 21:24:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Teoría y crítica]]></category>
		<category><![CDATA[José Enrique Delmonte]]></category>
		<category><![CDATA[memoria]]></category>
		<category><![CDATA[poética]]></category>
		<category><![CDATA[habitar]]></category>
		<category><![CDATA[Arquitectura como lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[significado]]></category>
		<category><![CDATA[Academia de Ciencias de la República Dominicana]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En su discurso de ingreso como miembro de número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, José Enrique Delmonte Soñé reflexiona sobre la arquitectura como lenguaje, acto de pensamiento y experiencia poética capaz de vincular espacio, memoria y habitar. Explora sus relaciones con la lingüística, la narrativa y la intemperie, y destaca la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>En su discurso de ingreso como miembro de número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, José Enrique Delmonte Soñé reflexiona sobre la arquitectura como lenguaje, acto de pensamiento y experiencia poética capaz de vincular espacio, memoria y habitar. Explora sus relaciones con la lingüística, la narrativa y la intemperie, y destaca la manera en que el diseño construye significados, identidades y refugios que trascienden lo material para convertirse en imágenes perdurables.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1216" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/catedral-de-lincoln.jpg" alt="" class="wp-image-53936" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/catedral-de-lincoln.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/catedral-de-lincoln-300x228.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/catedral-de-lincoln-1024x778.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/catedral-de-lincoln-768x584.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/catedral-de-lincoln-1536x1167.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>Viene a mi memoria la primera semana de inicio del doctorado en Lingüística y Literatura, en la que estuve rodeado de una veintena de compañeros dispuestos a completar el último ciclo de formación académica de esa primera promoción. Como era de esperarse, el profesor nos invitaba a presentarnos para darnos a conocer y así saber del arco formativo de sus alumnos.</p>



<p>Casi todos los compañeros provenían de escuelas de lengua, especializados en temas relacionados con el ámbito de la lingüística y sus diferentes ramificaciones, excepto dos, ambos arquitectos. Cercanos a la literatura, tanto Marcos Blonda como yo considerábamos idóneo emprender esta formación de alto nivel para ampliar la visión que teníamos sobre el quehacer literario. Pero los compañeros mostraban una inquietud silente por nuestra presencia en un espacio que ellos entendían como suyo, parte de su cotidianidad, de su actividad docente, de su manera de relacionarse con el mundo.</p>



<figure class="wp-block-gallery alignwide has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="1580" data-id="53942" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/capilla-de-ronchamp.jpg" alt="" class="wp-image-53942" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/capilla-de-ronchamp.jpg 1200w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/capilla-de-ronchamp-228x300.jpg 228w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/capilla-de-ronchamp-778x1024.jpg 778w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/capilla-de-ronchamp-768x1011.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/capilla-de-ronchamp-1167x1536.jpg 1167w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1199" height="1580" data-id="53941" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/biblioteca-seatle.jpg" alt="" class="wp-image-53941" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/biblioteca-seatle.jpg 1199w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/biblioteca-seatle-228x300.jpg 228w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/biblioteca-seatle-777x1024.jpg 777w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/biblioteca-seatle-768x1012.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/biblioteca-seatle-1166x1536.jpg 1166w" sizes="(max-width: 1199px) 100vw, 1199px" /></figure>
</figure>



<figure class="wp-block-gallery alignwide has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="1580" data-id="53940" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/iglesia-saint-jaques.jpg" alt="" class="wp-image-53940" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/iglesia-saint-jaques.jpg 1200w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/iglesia-saint-jaques-228x300.jpg 228w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/iglesia-saint-jaques-778x1024.jpg 778w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/iglesia-saint-jaques-768x1011.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/iglesia-saint-jaques-1167x1536.jpg 1167w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="1580" data-id="53939" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aeropuerto-pequin.jpg" alt="" class="wp-image-53939" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aeropuerto-pequin.jpg 1200w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aeropuerto-pequin-228x300.jpg 228w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aeropuerto-pequin-778x1024.jpg 778w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aeropuerto-pequin-768x1011.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aeropuerto-pequin-1167x1536.jpg 1167w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>
</figure>



<p>En uno de los recesos en los que comenzamos a reducir las distancias y comportarnos como grupo, surgió aquella pregunta que resonó en la sala: ¿Qué buscan ustedes en este doctorado si no son profesores de lengua? Alguien dijo —como para suavizar la pregunta— que nosotros estábamos allí “porque ya habíamos emprendido una labor creativa con la literatura y que eso contribuiría a fortalecerla”. Se mantuvo la duda y otro alcanzó a decir que nosotros “estábamos entrenados solo para hacer casas y edificios, y no para los asuntos lingüísticos”. Imaginémonos ese ambiente en el que primaba la risa y las distintas respuestas sobre nuestro interés particular. Éramos, en efecto, los raros.</p>



<p>Entonces me atreví a dar mi opinión, escuchada con atención por todo el grupo: “¡Estamos aquí porque la arquitectura es un lenguaje! Como tal, tiene sus reglas compositivas, su léxico particular, su morfología, su organización expresiva y sus complejidades y contradicciones”. Con su silencio continué más o menos así: “La arquitectura contiene significados, maneja códigos de comunicación y se sostiene en la relación entre lo materializado y lo trascendente. Comienza en lo abstracto, en el pensamiento que se transforma en imágenes y se convierte en objeto. Es un elemento semiótico, un vínculo entre lo físico y lo simbólico, una apuesta a la perdurabilidad”.</p>



<p>Blonda agregó que la teoría de la arquitectura muestra el desarrollo de un oficio que se sostiene en conceptos y criterios estéticos, expresiones, gestos, comprensión del espacio y de sus particularidades, de las dimensiones y el tiempo, del funcionalismo y la plástica, de la belleza y de su capacidad para contener y transformarse. La arquitectura busca, agregaba Blonda, “más allá de su sentido práctico, hablar, decir muchas cosas, completar frases y provocar interpretaciones individuales”. Y concluimos diciendo que, según algunos teóricos, es la poesía del hecho construido. Cuando un edificio ejerce ese poder de expresión a través de su lenguaje, se convierte en un poema. Tengan por seguro que poco a poco dejaron de vernos como los raros y pasamos a integrarnos en igualdad en las exigencias de la academia.</p>



<p>Por supuesto, dicho de esa manera se genera una pregunta ineludible: ¿Es toda la arquitectura eso que se ha dicho? Decididamente no. <em>Como no todo uso del lenguaje es literatura o poesía</em>. El lenguaje y la arquitectura existen porque son imprescindibles en la manera de relacionarnos con los otros, por un lado, y la necesidad de refugio y sentido de lugar, por el otro. Más allá de la necesidad primaria, existe un uso y una búsqueda particular que contiene dificultades que forman parte de la riqueza de ambas disciplinas.</p>



<p><strong>I</strong></p>



<p>En principio, la arquitectura es un artefacto articulado desprovisto de vida. Sin embargo, como lo expresa el filósofo y lingüista Ludwig Wittgenstein, “la arquitectura siempre eterniza y sublima algo. Por eso no puede haber arquitectura donde no hay nada que sublimar”. De ahí se desprende que no toda construcción es arquitectura, sino un mero objeto para albergar y facilitar funciones. Hay una conciencia del quehacer arquitectónico que pocos llegan a comprender, incluso los propios arquitectos cuando no exploran las facetas más densas del hecho arquitectónico.</p>



<p>¡No nos confundamos al ver un edificio novedoso que surge en nuestras ciudades como si se tratara de arquitectura! La mayoría de los edificios son respuestas a necesidades propias de la cotidianidad o piezas dentro del amplio mundo del mercado inmobiliario. Cumplen un rol determinado. La arquitectura es otra cosa: tan compleja en su propia concepción, tan audaz que se adelanta a la posibilidad de construirse, tan táctil que ofrece estimulantes efectos estéticos, tan sutil que permite descubrir sus misterios, tan extraña que nos obliga a guardar silencio ante su poder y consistencia. “La arquitectura es tan dúctil que se presta para muchas sugerencias”, nos dice Charles Jencks. En 1943, Pevsner planteaba las diferencias entre construcción y arquitectura: “Un cobertizo para bicicletas es una construcción; la Catedral de Lincoln es una pieza de arquitectura [&#8230;] el término <em>arquitectura</em> se aplica solo a los edificios con miras al atractivo estético”.</p>



<p>Por siempre se ha tratado de definir la arquitectura, razón para aceptar su maleabilidad conceptual. En la centuria que nos precede se trató de sintetizarla en el <em>espacio</em>, origen y esencia de su razón; más adelante, se concentró en la idea de <em>lugar</em>, de personalización y de identidad; en tiempos recientes, se mezcla en definiciones tripartitas: <em>energía-entorno-ecología</em> (muy acorde con la preocupación ambientalista —recordemos que los edificios son los mayores productores de dióxido de carbono del planeta—) o <em>sintaxis-semántica-escultura</em>.</p>



<p>Mientras Vitrubio en el siglo I hablaba de que la “arquitectura se basa en el orden, la disposición, la eurritmia, la simetría, la propiedad y la economía”, resumida en la tríada <em>firmeza, comodidad </em>y<em> deleite</em>, veinte siglos después Le Corbusier apostaba a la <em>luz</em> como su valor fundacional: “La arquitectura es el juego señorial, atinado y magnífico de <em>masas</em>, ensambladas por <em>la luz</em>”. Zaha Hadid la trató como “expresión de <em>ideas</em> a través del espacio y la forma, de manera dinámica, fluida y abierta”, mientras que Peter Zumthor la considera como “el arte de construir <em>atmósferas </em>y<em> significados</em> a través de espacios que nos emocionan y nos hacen sentir presentes en el mundo”. Rem Koolhaas provoca con lo siguiente: “La arquitectura es una <em>herramienta</em> para sobrevivir a la realidad, no para embellecerla [&#8230;] registra, organiza o incluso amplifica las fuerzas que configuran la ciudad y la sociedad”. Por su parte, Álvaro Siza sostiene que “los arquitectos no inventan nada [sino que] <em>transforman</em> la realidad”. Estas aproximaciones son enunciados para arquitectos. Por eso, Mies van der Rohe les recuerda a ellos con ironía: “Nunca hables con un cliente sobre arquitectura. Háblale de sus hijos. Eso es simplemente buena política. La mayoría de las veces no entenderá lo que tengas que decirle sobre arquitectura”.</p>



<p>Sea cual sea la definición que han ofrecido los arquitectos y los teóricos de la arquitectura a través de la historia, la arquitectura es un <em>acto de pensamiento</em>. Pensar es la razón de ser de la arquitectura: pensar e imaginar, captar y decidir, enfrentar y sugerir, ofrecer y transformar, armar y fluir. Es una manera de leerla, recorrerla, disfrutarla antes del primer trazo. <em>La arquitectura es un acto de futuro</em>. En palabras del finlandés Keijo Petäjä, “es un espacio mental construido”. Al pensar, el arquitecto dialoga consigo mismo, imagina espacios y los recorre, los percibe en lo óptico y en lo háptico, escucha sus ruidos y sus silencios, los arma y los destruye. Es una realización antes de que exista.</p>



<p>En consecuencia, el arquitecto habita mucho antes la arquitectura imaginada y luego la comparte, la traslada hacia un objeto que terminará en forma y contenido, en significados y emociones, en el que la novedad se acopla con la tradición y establece una vinculación individual con los usuarios en el tiempo. Como afirmó el poeta francés Noël Arnaud, “soy el espacio donde estoy”.</p>



<p>Para establecer una simple diferencia entre la arquitectura y la construcción —tantas veces confundidas por una gran mayoría a pesar de que se vinculan en la práctica, en el imaginario arquitectónico, en ese espacio atemporal en que se establecen jerarquías y criterios para concretar una forma—, primero se piensa en el habitar y luego en el construir. De acuerdo con Christian Norberg-Schulz y citando a Heidegger,</p>



[&#8230;] es justamente por esta relación entre el construir, el habitar y el pensar que la arquitectura puede ser poética. [&#8230;] La poesía es lo primero que consigue que el hombre pertenezca a la tierra y así lo introduce el habitar [&#8230;] El hombre habita solo en cuanto es capaz de construir en el sentido de poéticamente tomar-medida. Los edificios auténticos solo existen si existen poetas, estos poetas han de tomar-medidas-para-la-arquitectura, o sea para la estructura de un construir. [&#8230;] [Por consiguiente,] la poesía y el habitar no solamente se excluyen el uno al otro sino que se pertenecen [&#8230;] La poesía —y con ella la arquitectura en cuanto poética— opera con ‘imágenes’ [&#8230;] y será la que sea capaz de convertir el objeto en imagen.</p>



<p>En el poema <em>En la hermosa azulada</em>, Friedrich Hölderlin nos dice: “Poéticamente, el hombre habita”.</p>



<p>La poética en la arquitectura no está supeditada a la capacidad de los diseñadores de articular formas autónomas ni de seguir reglas sintácticas universales, como señala Muntañola, sino en el compromiso de la mímesis arquitectónica como acción, como representación del fin de la arquitectura: establecer la conexión entre el pensamiento y el lenguaje como raíz de la poética que contiene.</p>



<p><strong>II</strong></p>



<p>En los últimos años se han producido avances en la tecnología de la programática y el diseño paramétrico; en el medioambiente y la ecología; en la materialidad avanzada y la fabricación digital; en la<em> inmersividad</em> y en la realidad extendida. También en la arquitectura comunitaria y en metodologías participativas; estudios lingüísticos-discursivos; y narrativa-memoria. Todos forman parte de los distintos escenarios de convergencia y divergencia que interactúan con la estética, la retórica, la sociología, la historia, la comunicación, la economía, la ingeniería y otras disciplinas con la arquitectura. Me limitaré, como es de esperarse y para los fines de este texto, a los dos últimos: estudios lingüísticos-discursivos y narrativa-memoria.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1075" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/memoria-del-holocausto.jpg" alt="" class="wp-image-53938" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/memoria-del-holocausto.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/memoria-del-holocausto-300x202.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/memoria-del-holocausto-1024x688.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/memoria-del-holocausto-768x516.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/memoria-del-holocausto-1536x1032.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p><em>En primer lugar, la confluencia contemporánea entre arquitectura y lingüística</em> articula tres vectores fundamentales: primero, una semiótica posestructuralista y pragmática que desplaza el sentido hacia el acto comunicativo; segundo, una lingüística cognitiva que revela el anclaje corporal y conceptual de la experiencia arquitectónica; y tercero, un análisis crítico y computacional que problematiza la producción y legitimación del discurso proyectual. Podemos verlo brevemente en los siguientes campos de investigación:</p>



<p>&#8211; Lejos de reducir la arquitectura a un simple “lenguaje de formas”, los estudios recientes articulan enfoques semióticos, cognitivos, computacionales y críticos, y revelan la compleja producción de sentido que ancla la forma construida en contextos sociales, culturales y tecnológicos.</p>



<p>&#8211; La transformación comienza con la superación del modelo estructuralista de la arquitectura como sistema cerrado de signos, modelo influido originalmente por Saussure y desarrollado en clave arquitectónica por Roland Barthes (1967) y Umberto Eco (1976). Estos autores pusieron en evidencia que la arquitectura no se limita a representar significados estables, sino que los produce a través de la interacción entre emisores, receptores y códigos compartidos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1030" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/libros.jpg" alt="" class="wp-image-53937" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/libros.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/libros-300x193.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/libros-1024x659.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/libros-768x494.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/libros-1536x989.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>&#8211; Posteriormente, la semiótica posestructuralista y la teoría de la enunciación, tratadas por Benveniste y Ducrot, desplazaron el foco desde la estructura al acto enunciativo, con lo cual se enfatizó el carácter situado, histórico y performativo del espacio: la arquitectura no es solo texto, sino también discurso.</p>



<p>&#8211; Simultáneamente, la lingüística cognitiva aportó un marco para repensar la dimensión conceptual de la experiencia arquitectónica. Lakoff y Johnson demostraron que las metáforas conceptuales no son adornos retóricos, sino estructuras profundas del pensamiento que modelan el diseño y la percepción.</p>



<p>&#8211; Fauconnier y Turner, en su teoría de la integración conceptual, describieron cómo combinamos dominios dispares para construir sentido espacial e iluminar fenómenos como la “ambigüedad programática” tan celebrada por Rem Koolhaas.</p>



<p>&#8211; La crítica posmoderna y deconstruccionista —representada por Derrida y Kristeva— ha destacado la dimensión intertextual del proyecto arquitectónico: cada forma remite a otras formas, cada discurso es un palimpsesto de discursos anteriores. Este enfoque cuestiona la autonomía formal y visibiliza la densidad histórica y cultural inscrita en el espacio.</p>



<p><em>En segundo lugar, la relación entre arquitectura y la narrativa-memoria</em>, que reconoce que los espacios no solo se construyen materialmente, sino también como relatos e inscripciones simbólicas que median la experiencia colectiva. En<em> Tiempo y narración,</em> Paul Ricoeur sostuvo que narrar es la vía privilegiada para dar sentido al tiempo vivido, una perspectiva que, aplicada a la arquitectura, redefine el proyecto como un acto hermenéutico que ordena secuencias espaciales para configurar una “trama” construida.</p>



<p>En este sentido, la arquitectura no solo materializa programas sino que inscribe y actualiza relatos de identidad, trauma o resistencia. Un ejemplo paradigmático es el <em>Monumento del Holocausto</em> de Peter Eisenman, en Berlín, en el que la ausencia de un discurso lineal da paso a una experiencia fragmentaria y perturbadora, lo que evidencia que la memoria arquitectónica se construye más como pregunta que como respuesta.</p>



<p>También Umberto Eco defendió la idea de la “obra abierta”, en la que el sentido se completa a través de la interpretación activa del usuario. En la arquitectura, esta postura desplaza la autoría absoluta del proyectista y permite que el espacio funcione como un texto polisémico, susceptible de múltiples lecturas.</p>



<p><strong>III</strong></p>



<p>Finalmente, quiero adentrarme al espacio más íntimo de la relación de la arquitectura con la poética. Hay aspectos fundamentales para que la arquitectura pase de ser un instrumento de acopio a una oportunidad para generar eventos de memoria y reductos de satisfacciones. El gran empuje para entender el poder de la poética de la arquitectura es —posiblemente— la palabra <em>intemperie</em>. La RAE la define como &#8216;A cielo descubierto, sin techo ni otro reparo alguno&#8217;.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1059" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/museo-ningbo.jpg" alt="" class="wp-image-53935" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/museo-ningbo.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/museo-ningbo-300x199.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/museo-ningbo-1024x678.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/museo-ningbo-768x508.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/museo-ningbo-1536x1017.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>En efecto, cuando estamos sin techo somos vulnerables a muchas amenazas y sensibles a eventos desalentadores. Es la manifestación más tangible del <em>desamparo</em>. La intemperie y el desamparo se convierten en parte de nuestros miedos ancestrales, tan cercanos a la deshumanización. También la poesía manifiesta lo que Joan Margarit llamó la <em>intemperie moral</em>, “ese vacío emocional que no tiene solución técnica, como el que surge de una pérdida o una desilusión”. Para Margarit, la poesía y la arquitectura actúan como refugio “en medio del hielo y la niebla, rodeado por la inclemencia de la intemperie, este amparo siempre nos está esperando”. Frente a ella, la poesía actúa como consuelo y la arquitectura como cobijo.</p>



<p>La configuración de la arquitectura como refugio se materializa en la idea de la casa. Apenas los niños comienzan a entender el mundo, se les pide que dibujen una casa. Intuitivamente trazan un cuadrado con un triángulo arriba para representarla. Si les pedimos que dibujen una iglesia, tomarían la casa y le colocarían una cruz en el techo; si les pedimos que sigan dibujando escuelas, hospitales, oficinas, seguirían usando el núcleo inicial de la casa y le agregarían elementos identitarios que definan esas otras funciones.</p>



<p>Por eso, el arquitecto chino Wang Shu, ganador del premio Pritzker 2012, dice: “Para mí, cualquier tipo de arquitectura, sea cual fuere su función, <em>es una casa</em>. Solo proyecto casas, no arquitectura. Las casas son sencillas. Siempre mantienen una relación interesante con la verdadera existencia, con la vida”. Una casa se apropia de un lugar seleccionado. El lugar sin la casa es multidimensional, es una apuesta al infinito. Con la casa ese lugar se convierte en un “escenario concreto, íntimo y único” y se ejecuta la acción ontológica del ser humano: habitar. Juhani Pallasmaa nos recuerda que el habitar “convierte el espacio insustancial en espacio personal, en el lugar y, en última instancia, en el domicilio propio [&#8230;] es un intercambio y una extensión: por un lado, el habitante se sitúa en el espacio y el espacio se sitúa en la conciencia del habitante y, por otro, ese lugar se convierte en una exteriorización y una extensión de su ser, tanto desde el punto de vista mental como físico”.</p>



<p>Habitar, por tanto, es un intento de domesticar el espacio y de colocarle límites para transmitirle lo que somos y que nos represente. Una casa guarda los eventos de la cotidianidad, los íntimos, los significativos, los exultantes y los tristes. Una casa es una verdad edificada.</p>



<p>En su libro <em>La poética del espacio,</em> Gastón Bachelard nos recuerda que todos tenemos nuestra “casa onírica”, es decir, el imaginario de nuestro hábitat, el mismo comportamiento que tuvimos de niños al usar el cuadrado y el triángulo para visualizar lo potencialmente concreto. Jung nos recuerda la casa como arquetipo, “sin significado específico, sino una tendencia de una imagen a provocar ciertas emociones, reacciones y asociaciones”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="474" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/peliculas-1024x474.jpg" alt="" class="wp-image-53934" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/peliculas-1024x474.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/peliculas-300x139.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/peliculas-768x355.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/peliculas-1536x710.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/peliculas-500x232.jpg 500w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/peliculas.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">CASAS DE LA MEMORIA. Hay arquitecturas que nunca habitamos, pero que sentimos propias. Las conocemos a través del cine, la literatura o las artes. La casa de Psicosis, el hotel de El resplandor o la mansión de Lo que el viento se llevó muestran cómo la arquitectura, mediada por la ficción, se fija en la memoria colectiva y construye una poética del recuerdo</figcaption></figure>



<p>Y hay casas de otros que recordamos o con las cuales establecemos una relación afectiva a través de las novelas, del cine, las artes plásticas o las plataformas digitales. ¿O acaso no recordamos como “nuestra” la casa Wuthering Heights, de <em>Cumbres Borrascosas,</em> de Emily Brontë; el Club de la Serpiente, del Horacio Oliveira de <em>Rayuela,</em> de Julio Cortázar; la Casa Bates de <em>Psicosis</em>, de Alfred Hitchcock; la mansión de <em>El resplandor</em>, de Stanley Kubrick; la Casa Tara de <em>Lo que el viento se llevó,</em> de Víctor Fleming; la Casa Park, de <em>Parásitos,</em> de Bong Joon-ho, o la Casa Tepeji 22, Colonia Roma Sur, de la película <em>Roma,</em> de Alfonso Cuarón? Son tan concretas en nuestra memoria como los íconos Casa de la Cascada, de Frank Lloyd Wright; Villa Savoye, de Le Corbusier; Casa Eames, de Charles y Ray Eames; Casa Fransworth, de Mies van der Rohe; Casa Malaparte, de Curzio Malaparte; Casa Giraldi, de Luis Barragán; Casa Rietveld Schröder, de Gerrit Rietveld; Casa Moebius, de Ben van Berkel, o el cercano Palacio Virreinal de Diego Colón y María Álvarez de Toledo. Porque, como bien recoge Joan Margarit, “Amar es un lugar. Perdura en lo más hondo: es de dónde venimos. Y también el lugar donde queda la vida”.</p>



<p>Cuando tengo la oportunidad de explorar un inmueble histórico como parte de mi condición de conservador de la arquitectura, me detengo a buscar rastros de sus tantos habitantes en el tacto de los muros, en el imaginario de un amueblado que tuvo, en su bullicio intemporal y en esa soledad a la que le ofrezco mi reverencia y respeto. En el silencio, la casa me habla y le digo, de una manera extraña, ¿qué quieres de mí?, ¿cómo volver a pulsar tus latidos para que renazcas en tu esencia? Y, a pesar de mis esfuerzos, siento que al tocarla expulso esa autenticidad que el tiempo acumuló en ella, ese cúmulo de capas tan denso que tiene olores y misterios. Luego, acepto que yo también soy un artífice del tiempo en ese lugar y un instrumento de futuro. Y sé, además, que este inmueble es uno de los tantos que conforman un espacio mayor de la historia de una ciudad tan extraordinaria como Santo Domingo, tan única en su gótico, tan abierta al renacimiento, recipiente del barroco, del neoclásico, del criollo, del historicismo y del moderno. Tan caótica como sensible, tan absurda como esplendente, tan primigenia como disminuida.</p>



<p>Así, de nuevo en palabras de Pallasmaa, “Las ciudades y los edificios antiguos son acogedores y estimulantes, puesto que nos ubican en el <em>continuum</em> del tiempo; se trata de amables museos del tiempo que registran, almacenan y muestran las huellas de un momento diferente a nuestro sentido del tiempo contemporáneo nervioso, apresurado y plano; proyectan un tiempo ‘lento’, ‘grueso’ y ‘táctil’”. Toda esta experiencia sucede porque la arquitectura es un lenguaje en el que dice y calla, propone y sugiere, emula y crea, adopta significados y contiene signos inamovibles. La arquitectura es un <em>verbo</em> y, por tanto, una <em>acción</em> permanente en el espacio tiempo que se detiene en los sustantivos. Es una metáfora y un cuerpo. Para Bachelard, es “un instrumento para afrontar el cosmos”.</p>



<p>Uno de los arquitectos contemporáneos que sigo con interés es Alberto Campo Baeza, quien ha confesado que se auxilia de la poesía cuando diseña. Para él, “la poesía es un género en el que, con menos palabras, somos capaces de decir más cosas. En un poema cambias una palabra de sitio y, de repente, donde antes no decía nada, en la nueva ubicación suena sublime. Igual pasa en la arquitectura”. Esa escasez de palabras con la cual se trabaja la poesía es similar a la arquitectura. Para Octavio Paz, “la poesía debe ser un poco seca para que arda bien, y de este modo iluminarnos y calentarnos. Pues lo mismo sucede con la Arquitectura”.</p>



<p>Si elegí la <em>arquitectura</em> como profesión lo hice por su complejidad y su capacidad de retarme. Cada día la exploro y decodifico su lenguaje, me dejo arrastrar por sus atrevimientos y sus reglas. Y porque atrapa espacios para hacer lugares, para jugar con lo intemporal. Y si elegí la <em>poesía</em> como camino para un mismo viaje, al decir de Robert Frost, es porque hace la diferencia. Sé que es un trayecto solitario, pero ¿no es en la soledad que ardemos y nos sublimamos? Una apuesta que, según Paul Valéry, “vale mil siglos”.</p>



<p>Termino con un pequeño poema del poeta finlandés Bo Carpelan (1926-2011):</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1018" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-de-bastidas.jpg" alt="" class="wp-image-53933" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-de-bastidas.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-de-bastidas-300x191.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-de-bastidas-1024x652.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-de-bastidas-768x489.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-de-bastidas-1536x977.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<figure class="wp-block-table is-style-regular has-small-font-size"><table class="has-white-background-color has-background"><thead><tr><th>Autor</th><th>Título</th><th>Editorial</th><th>Lugar</th><th>Año</th><th>Notas</th></tr></thead><tbody><tr><td>Alexander, Christopher</td><td><em>A Pattern Language</em></td><td>Gustavo Gili</td><td>Barcelona</td><td>1980</td><td>—</td></tr><tr><td>Aristóteles</td><td><em>Poética de Aristóteles</em></td><td>Gredos</td><td>Madrid</td><td>1974</td><td>Trad. Valentín García Yebra</td></tr><tr><td>Arnaud, Noël</td><td><em>L’Illusion réelle ou les apparences de la réalité</em></td><td>La Main à Plume</td><td>Paris</td><td>1942</td><td>Certificado de lectura J.-F. Chabrun; dibujos Aline Gagnaire</td></tr><tr><td>Barthes, Roland</td><td><em>Elementos de semiología</em></td><td>Alberto Corazón Editor</td><td>Madrid</td><td>1971</td><td>Trad. Alberto Méndez</td></tr><tr><td>Benveniste, Émile</td><td><em>Problemas de lingüística general I</em></td><td>Siglo XXI Editores</td><td>Madrid</td><td>2004</td><td>—</td></tr><tr><td>Bohigas, Oriol</td><td><em>Contra una arquitectura adjetivada</em></td><td>Seix i Barral</td><td>Barcelona</td><td>1969</td><td>—</td></tr><tr><td>Campo Baeza, Alberto</td><td><em>Principia Architectonica</em></td><td>Diseño Editorial</td><td>Madrid</td><td>2013</td><td>3.ª edición</td></tr><tr><td>Carpelan, Bo</td><td><em>Homecoming</em></td><td>Carcanet Press</td><td>Manchester</td><td>1993</td><td>—</td></tr><tr><td>Chomsky, Noam</td><td><em>Aspects of the Theory of Syntax</em></td><td>MIT Press</td><td>Cambridge</td><td>1965</td><td>—</td></tr><tr><td>Derrida, Jacques</td><td><em>Teoría literaria y deconstrucción</em></td><td>Arco Libros</td><td>Madrid</td><td>1990</td><td>—</td></tr><tr><td>Ducrot, Oswald; Ascombre, Jean-Claude</td><td><em>La argumentación en la lengua</em></td><td>Gredos</td><td>Alcalá de Henares</td><td>1994</td><td>Trads. J. Sevilla Muñoz y M. Tordesillas</td></tr><tr><td>Eco, Umberto</td><td><em>A Theory of Semiotics</em></td><td>—</td><td>Bloomington, Indiana</td><td>1976</td><td>—</td></tr><tr><td>Fairclough, Norman</td><td><em>Language and Power</em></td><td>Routledge</td><td>Londres</td><td>2014</td><td>—</td></tr><tr><td>Frederick, Matthew</td><td><em>101 cosas que aprendí en la Escuela de Arquitectura</em></td><td>Abada Editores</td><td>Madrid</td><td>2016</td><td>Trad. Joaquín Chamorro Mielke</td></tr><tr><td>Freigang, Christian; Kremeier, Jarl</td><td>“Francia”, en <em>Teoría de la arquitectura</em></td><td>Taschen</td><td>Colonia</td><td>2015</td><td>Textos pioneros desde el Renacimiento</td></tr><tr><td>Gadamer, Hans-Georg</td><td><em>Poemas y diálogo</em></td><td>Editorial Gedisa</td><td>Barcelona</td><td>2022</td><td>—</td></tr><tr><td>Gage, Fred; Kempermann, Gerd; Song, Hongjun (eds.)</td><td><em>Neurogenesis</em></td><td>Cold Spring Harbor Laboratory Press</td><td>Nueva York</td><td>2015</td><td>—</td></tr><tr><td>Galdesonas, Mario; Morton, David</td><td>“La interpretación de la arquitectura”</td><td>Editorial Limusa</td><td>México</td><td>1984</td><td>En <em>El lenguaje de la arquitectura</em></td></tr><tr><td>Graaf, Reinier de</td><td><em>Architect, verb. The New Language of Building</em></td><td>Verso</td><td>Brooklyn</td><td>2023</td><td>—</td></tr><tr><td>Gregotti, Vittorio</td><td><em>Inside Architecture</em></td><td>MIT Press</td><td>Cambridge</td><td>1996</td><td>—</td></tr><tr><td>Halliday, M. A. K.</td><td><em>El lenguaje como semiótica social</em></td><td>Fondo de Cultura Económica</td><td>Madrid</td><td>2014</td><td>—</td></tr><tr><td>Heidegger, Martin</td><td><em>Poetry, Language and Thought</em></td><td>Harper</td><td>Nueva York</td><td>1971</td><td>—</td></tr><tr><td>Heidegger, Martin</td><td><em>¿Qué significa pensar?</em></td><td>Trotta Editorial</td><td>Madrid</td><td>2010</td><td>—</td></tr><tr><td>Jakobson, Roman</td><td><em>Lingüística y poética</em></td><td>Cátedra</td><td>Barcelona</td><td>1988</td><td>—</td></tr><tr><td>Jencks, Charles</td><td>“El signo arquitectónico”</td><td>Editorial Limusa</td><td>México</td><td>1984</td><td>En <em>El lenguaje de la arquitectura</em></td></tr><tr><td>Jencks, Charles</td><td><em>Towards a Symbolic Architecture</em></td><td>Rizzoli / Academy</td><td>NY / Londres</td><td>1985</td><td>—</td></tr><tr><td>Koolhaas, Rem</td><td><em>Estudios sobre (lo que en su momento se llamó) la ciudad</em></td><td>Gustavo Gili</td><td>Barcelona</td><td>2021</td><td>Trad. Jorge Sainz</td></tr><tr><td>Kristeva, Julia</td><td><em>La Révolution du langage poétique</em></td><td>Points Seuil</td><td>Madrid</td><td>2018</td><td>—</td></tr><tr><td>Lakoff, George; Johnson, Mark</td><td><em>Metáforas de la vida cotidiana</em></td><td>Cátedra</td><td>Madrid</td><td>2004</td><td>—</td></tr><tr><td>Margarit, Joan</td><td><em>Amar es dónde</em></td><td>Visor Libros</td><td>Madrid</td><td>2015</td><td>Colección Visor de Poesía</td></tr><tr><td>Margarit, Joan</td><td><em>Todos los poemas (1975–2012)</em></td><td>Editorial Planeta</td><td>Barcelona</td><td>2015</td><td>Pról. José-Carlos Mainer</td></tr><tr><td>Meschonnic, Henri</td><td>“Nuevo concepto del ritmo”</td><td>Comisión Permanente de la Feria del Libro</td><td>Santo Domingo</td><td>2000</td><td>En <em>Crisis del signo</em></td></tr><tr><td>Meschonnic, Henri</td><td><em>Para la poética</em></td><td>Editora de Colores</td><td>Santo Domingo</td><td>1996</td><td>Trad. Diógenes Céspedes</td></tr><tr><td>Muntañola, Josep</td><td><em>Poética y arquitectura</em></td><td>Editorial Anagrama</td><td>Barcelona</td><td>1981</td><td>Pról. Xavier Rubert de Ventós</td></tr><tr><td>Norberg-Schulz, Christian</td><td><em>Existence, Space and Architecture</em></td><td>Praeger</td><td>Nueva York</td><td>1971</td><td>—</td></tr><tr><td>Nora, Pierre (ed.)</td><td><em>Rethinking France: Les Lieux de mémoire</em> Vol. 1</td><td>University of Chicago Press</td><td>Chicago</td><td>1999</td><td>—</td></tr><tr><td>Pallasmaa, Juhani</td><td><em>Habitar</em></td><td>Gustavo Gili</td><td>Barcelona</td><td>2016</td><td>Trad. Àlex Giménez Imirizaldu</td></tr><tr><td>Pevsner, Nikolaus</td><td><em>The Sources of Modern Architecture and Design</em></td><td>Thames and Hudson</td><td>Londres</td><td>2024</td><td>—</td></tr><tr><td>Ricoeur, Paul</td><td><em>Tiempo y narración I</em></td><td>Siglo XXI Editores</td><td>México</td><td>2004</td><td>—</td></tr><tr><td>Saussure, Ferdinand de</td><td><em>Curso de lingüística general</em></td><td>Editorial Akal</td><td>Madrid</td><td>1991</td><td>—</td></tr><tr><td>Silva Arévalo, Eduardo</td><td>“Tiempo y narración de Paul Ricoeur…”</td><td>Revista Persona y Sociedad</td><td>—</td><td>2002</td><td>Vol. XVIII, n.º 3, pp. 109-124</td></tr><tr><td>Stiny, George; Gips, James</td><td>“Gramáticas de forma y lenguaje generativo”</td><td>—</td><td>Ámsterdam</td><td>1972</td><td>En <em>Procesamiento de la información 71</em></td></tr><tr><td>Valéry, Paul</td><td><em>Eupalinos o el arquitecto</em></td><td>COOAT</td><td>Murcia</td><td>1982</td><td>—</td></tr><tr><td>Venturi, Robert</td><td><em>Complejidad y contradicción en arquitectura</em></td><td>Gustavo Gili</td><td>Barcelona</td><td>1974</td><td>—</td></tr><tr><td>Wittgenstein, Ludwig</td><td><em>Aforismos: Cultura y valor</em></td><td>Espasa Calpe</td><td>Madrid</td><td>1995</td><td>Pról. Javier Sádaba</td></tr></tbody></table></figure>



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		<title>Plaza del Inmigrante y Plaza de la Diáspora Dominicana</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Feb 2026 20:49:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciudad]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este artículo presenta dos intervenciones urbanas que dignifican el espacio público dominicano: la Plaza del Inmigrante con el Monumento a los Cocolos en San Pedro de Macorís y la Plaza de la Diáspora Dominicana en Santo Domingo. Ambas obras fueron diseñadas por la Red Caribeña de Urbanismo y Arquitectura (Recua). Integran memoria, identidad y territorio [&#8230;]</p>
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<p>Este artículo presenta dos intervenciones urbanas que dignifican el espacio público dominicano: la Plaza del Inmigrante con el Monumento a los Cocolos en San Pedro de Macorís y la Plaza de la Diáspora Dominicana en Santo Domingo. Ambas obras fueron diseñadas por la Red Caribeña de Urbanismo y Arquitectura (Recua). Integran memoria, identidad y territorio mediante arquitectura conmemorativa que transforma enclaves estratégicos en espacios cívicos significativos.</p>


<div class="article-quote-white"><p class="m">Las intervenciones urbanas en el malecón de San Pedro de Macorís y en la Plaza de la Diáspora Dominicana situada en el cruce de dos importantes vías del Distrito Nacional representan dos aproximaciones complementarias a la dignificación del espacio público contemporáneo.</p></div>



<p>Ambas transforman enclaves urbanos altamente visibles en lugares de memoria, identidad y convivencia, y fortalecen la relación entre ciudadanía, historia y ciudad. En San Pedro, la operación adquiere un carácter paisajístico y conmemorativo vinculado al frente costero, mientras que en Santo Domingo actúa sobre un nodo urbano complejo reorganizando flujos, cualificando la infraestructura peatonal y generando espacios de permanencia con sentido cultural. Ambas obras confirman el valor de la arquitectura pública como instrumento de cohesión social y de lectura crítica del territorio.</p>



<p><strong>Plaza del Inmigrante, San Pedro de Macorís</strong></p>



<p>El Monumento a los Cocolos se desarrolla como una pieza de arquitectura conmemorativa que recupera la memoria de la historia migratoria de San Pedro de Macorís y su estrecha relación con la diáspora afroantillana que arribó a finales del siglo XIX y marcó el desarrollo social, económico y cultural de esa ciudad. Emplazado sobre el malecón, la obra establece un vínculo directo con el paisaje marítimo que marcó la travesía de quienes llegaron desde las islas británicas del Caribe para incorporarse a la naciente industria azucarera dominicana.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/20250701_172036-1-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-53921" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/20250701_172036-1-1024x577.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/20250701_172036-1-300x169.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/20250701_172036-1-768x432.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/20250701_172036-1-1536x865.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/20250701_172036-1.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La propuesta incorpora una intervención artística inspirada en el poema «Los inmigrantes» de Norberto James Rawlings, escritor petromacorisano y descendiente cocolo. El monumento se compone de cuatro monolitos de acero, intencionalmente oxidados, en cuyos planos se graban las estrofas correspondientes a cada una de las cuatro secciones del poema. La incorporación del texto literario añade una capa emocional y cultural que enriquece la lectura del conjunto, un diálogo entre historia, arte y arquitectura.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1499" height="1600" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/cocolos.jpg" alt="" class="wp-image-53918" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/cocolos.jpg 1499w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/cocolos-281x300.jpg 281w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/cocolos-959x1024.jpg 959w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/cocolos-768x820.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/cocolos-1439x1536.jpg 1439w" sizes="(max-width: 1499px) 100vw, 1499px" /></figure>
</div>


<p>Los monolitos se erigen sobre robustas bases de hormigón armado, concebidas para evocar los rompeolas. Esta elección formal y material alude a las tensiones, esfuerzos y resiliencia implícitos en el proceso migratorio. El acabado pulido de los muros reproduce el efecto de desgaste provocado por el mar, incorpora la erosión como un gesto poético que enlaza arquitectura y memoria. Dispuestos a lo largo de 35 metros dentro de la rotonda, los monolitos configuran un recorrido que articula dos espacios conmemorativos fundamentales: uno que representa el Arco Antillano y las naciones de origen de los inmigrantes, y otro que simboliza la ciudad de San Pedro de Macorís.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMG-20250704-WA0008-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-53922" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMG-20250704-WA0008-1024x768.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMG-20250704-WA0008-300x225.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMG-20250704-WA0008-768x576.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMG-20250704-WA0008-1536x1152.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMG-20250704-WA0008.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Como intervención urbana, la pieza opera en dos dimensiones complementarias: por un lado, constituye un hito simbólico que reconoce oficialmente la presencia cocola y su aporte a la identidad dominicana, por otro, se configura como un espacio público de contemplación y encuentro en la franja costera, amplía la oferta cultural del malecón y lo consolida como un corredor patrimonial.</p>



<p>La inauguración fue integrada al programa cultural del Mirex, fortaleció los vínculos con los países del Caribe anglófono y reafirmó la visión de una República Dominicana abierta a su diversidad. La participación de los Guloyas, custodios del teatro Cocolo Danzante reconocido por la Unesco, añadió una dimensión performativa viva y subrayó el carácter culturalmente integrado de la obra.</p>



<p>En síntesis, el Monumento a los Cocolos articula memoria, identidad y territorio. Su diseño sobrio, su narrativa material y su emplazamiento costero lo posicionan como un nuevo referente de arquitectura pública en el Caribe contemporáneo.</p>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-los-cocolos.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Plano de conjunto"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-los-cocolos-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Plano de conjunto</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-2e5ccad981f4a6304374e9c7eea79d78" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>MONUMENTO A LOS COCOLOS (2025)<br></strong>Ubicación <strong>Malecón San Pedro de Macorís</strong>. Superficie <strong>1,341 m<sup>2</sup></strong>. Promotores <strong>Comité de apoyo para la construcción del Monumento a los Cocolos en San Pedro de Macorís, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de la Presidencia y Ayuntamiento de San Pedro de Macorís</strong>. Diseño urbano <strong>Recua, Arq. Marcos Barinas y Arq. Elsa Taveras</strong>. Paisajismo <strong>Arq. Marcos Barinas</strong>. Tótems y bancas <strong>Arq. Andrés Gómez</strong>. Colaboración <strong>Arq. Andrés Rojas y Arq. Isabela Díaz</strong>. Construcción <strong>Ing. Joel Martínez</strong>.</p>



<p><strong>Plaza de la Diáspora Dominicana, Distrito Nacional</strong></p>



<p>La Plaza de la Diáspora Dominicana reconfigura el remanente de una antigua rotonda de los años setenta cuyo trazado quedó fragmentado cuando la avenida Bolívar pasó a tener un solo sentido. Este cambio eliminó los giros hacia el este en la dirección norte-sur y generó dos espacios residuales separados por la vía central. La intervención convierte estos fragmentos urbanos en un conjunto articulado de espacios cívicos que integran memoria, movilidad y paisaje urbano.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1439" height="1600" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Diáspora-0070-6-B.jpg" alt="" class="wp-image-53920" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Diáspora-0070-6-B.jpg 1439w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Diáspora-0070-6-B-270x300.jpg 270w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Diáspora-0070-6-B-921x1024.jpg 921w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Diáspora-0070-6-B-768x854.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Diáspora-0070-6-B-1381x1536.jpg 1381w" sizes="(max-width: 1439px) 100vw, 1439px" /></figure>
</div>


<p>El espacio sureste fue apadrinado por la empresa Vimenca durante más de dos décadas y albergó originalmente la plaza dedicada al prócer venezolano Francisco de Miranda, junto a dos astas de banderas y un busto. Con la nueva intervención, estos elementos se reubican estratégicamente en el triángulo noreste, donde se crea un espacio conmemorativo más adecuado. Allí, un banco de hormigón con la silueta de la costa pacífica sudamericana integra los nombres de los países que alcanzaron su independencia vinculados a la gesta de Miranda. El triángulo sureste se destina a la Plaza de la Diáspora Dominicana, que tiene como punto central y focal el Monumento a la Diáspora Dominicana realizado por Ezequiel Taveras.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="790" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Miranda-1014-5-1024x790.jpg" alt="" class="wp-image-53919" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Miranda-1014-5-1024x790.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Miranda-1014-5-300x232.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Miranda-1014-5-768x593.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Miranda-1014-5-1536x1186.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/P.-Miranda-1014-5.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El monumento está concebido para ofrecer distintas lecturas a públicos de formaciones diversas, y simboliza al dominicano que se desplaza y se integra en el mundo. Sobre la esfera metálica que representa el globo terráqueo, unos aros externos están planteados como vectores en movimiento y sugieren las rutas sobre las cuales se desplazan las figuras que representan a los dominicanos que trabajan y sostienen a sus familias desde la distancia. Las siete figuras encarnan oficios presentes en la diáspora dominicana: doctora, estudiante, obrero de la construcción, modelo, atleta, niñera y trabajador de almacén.</p>



<p>La presencia de la empresa vinculada al envío de remesas se incorpora de manera sutil y subraya que no solo se transportan recursos económicos o cajas de provisiones, también se movilizan afectos, vínculos y la continuidad emocional con los seres queridos. Cada figura sostiene un corazón —modelado en cerámica, un sello característico del artista— que simboliza tanto el compromiso laboral como el lazo afectivo que los conecta con la isla. Las figuras, cuatro mujeres y tres hombres, aluden a las estadísticas que reflejan una mayor presencia femenina en el exterior y un contacto más constante con la familia. Toda la estructura del monumento es de acero inoxidable y fue construida en sitio, mientras que las figuras se hicieron en taller.</p>



<p>Un componente clave de la intervención es el Muro del Reconocimiento, una iniciativa que amplía la idea de homenaje al incluir no solo figuras públicas, sino también a personas comunes de la diáspora, clientes históricos que por décadas han enviado remesas a través de Vimenca. El muro integra además a dominicanos y descendientes en el exterior reconocidos por el Index por sus aportes académicos, profesionales, culturales y cívicos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="694" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/diaspora-1024x694.jpg" alt="" class="wp-image-53916" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/diaspora-1024x694.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/diaspora-300x203.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/diaspora-768x520.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/diaspora-1536x1041.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/diaspora.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La propuesta urbana conserva las palmas reales existentes, integra un flamboyán de valor simbólico y complementa con vegetación endémica de bajo mantenimiento. La topografía se aprovecha como recurso de diseño para generar distintos niveles de intimidad y lectura espacial entre ambas plazas.</p>



<p>El proyecto actualiza integralmente la infraestructura peatonal mediante pavimentos podotáctiles, rampas accesibles, aceras ampliadas, mejora de la ciclovía y nuevos bici-parqueos, junto con obras de drenaje, iluminación urbana, señalización y pavimentación. Se consolida así una intervención que combina memoria, accesibilidad y calidad urbana en un nodo estratégico de la ciudad.</p>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-diaspora.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Plano de conjunto"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-diaspora-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Plano de conjunto</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-7ec0cd88c5547ab4a3699d09d83fb033" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>PLAZA DE LA DIÁSPORA DOMINICANA (2023)</strong><br>Dirección <strong>Av. Bolívar esquina Av. Abraham Lincoln</strong>. Promotor <strong>Grupo Vimenca, Ayuntamiento del Distrito Nacional</strong>. Superficie Plaza de la Diáspora Dominicana <strong>1752 m<sup>2</sup></strong>, Plaza Francisco Miranda <strong>928 m<sup>2</sup></strong>. Diseño urbano <strong>Arq. Marcos Barinas y Arq. Elsa Taveras</strong>. Paisajismo <strong>Arq. Marcos Barinas y Arq. Sheila Arias</strong>. Conceptualización y diseño del Monumento <strong>Ezequiel Taveras</strong>. Bancas <strong>Arq. Andrés Gómez</strong>. Estructura tensil <strong>Eduardo Álvarez</strong>. Colaboradores <strong>Ing. Luis Jiménez y Arq. Santa Manzano</strong>. Diseño eléctrico <strong>Ing. Eduardo Taveras</strong>. Construcción <strong>Recua (Red Caribeña de Urbanismo y Arquitectura).</strong></p>


<p><iframe width="100%" height="600px" src="https://www.youtube.com/embed/H4pseUAvh_s?si=CWoyjz4Iymp_RfT2" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>



<p></p>
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		<title>Punta Bergantín, una segunda oportunidad para la costa norte</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Feb 2026 20:29:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Teoría y crítica]]></category>
		<category><![CDATA[República Dominicana]]></category>
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		<category><![CDATA[destino turístico]]></category>
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		<category><![CDATA[Montellano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En esta entrevista, Andrés Marranzini nos habla de Punta Bergantín, un proyecto turístico y urbano diseñado para revitalizar Puerto Plata como destino turístico. Se basa en una planificación sostenible con espacios públicos de calidad, infraestructura eficiente y participación comunitaria de la comunidad de Montellano. Promueve una arquitectura tropical contemporánea con productos inmobiliarios de alto estándar [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>En esta entrevista, Andrés Marranzini nos habla de Punta Bergantín, un proyecto turístico y urbano diseñado para revitalizar Puerto Plata como destino turístico. Se basa en una planificación sostenible con espacios públicos de calidad, infraestructura eficiente y participación comunitaria de la comunidad de Montellano. Promueve una arquitectura tropical contemporánea con productos inmobiliarios de alto estándar y se sustenta en una sólida alianza público-privada que impulsa su visión regional.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="614" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-DEL-PROYECTO-1024x614.jpg" alt="" class="wp-image-53910" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-DEL-PROYECTO-1024x614.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-DEL-PROYECTO-300x180.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-DEL-PROYECTO-768x461.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-DEL-PROYECTO-1536x922.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-DEL-PROYECTO.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">PLAN MAESTRO. El desarrollo se concibe bajo un modelo ecoamigable que aprovecha las condiciones naturales del emplazamiento y conserva sus recursos ambientales. Los edificios alcanzan hasta siete niveles y aumentan su altura conforme se alejan de la costa para no obstruir las vistas al mar. Se prioriza el uso de materiales locales y de bajo impacto, junto con pavimentos permeables que favorecen la infiltración pluvial y respetan el ciclo hídrico de la región. Como parte de los estudios hidrológicos, un análisis organoléptico confirmó la presencia de agua subterránea de notable calidad, un recurso fundamental para la sostenibilidad</figcaption></figure>


<div class="article-quote-white"><p class="m">Punta Bergantín se concibe como un nuevo destino turístico, urbano y productivo para la región Norte de la República Dominicana.</p></div>



<p> Localizado en la franja costera al oriente de Puerto Plata, dentro del municipio de Villa Montellano, el proyecto abarca un polígono privilegiado de 10 millones de metros cuadrados con 2.89 kilómetros de litoral y 11.56 hectáreas de playa y dunas. Desde su formulación, el plan maestro se plantea como una estrategia integral de desarrollo que articula valores ambientales, innovación tecnológica y habitabilidad contemporánea. Sobre esta visión y el papel que Punta Bergantín desempeña en la revitalización de la costa norte, conversamos con Andrés Marranzini, director del fideicomiso responsable del proyecto, para comprender el alcance territorial, social y estratégico de esta nueva apuesta turística del país.</p>



<p><strong>X: ¿Cómo surge el proyecto Punta Bergantín?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>Punta Bergantín nace en la comunidad de Villa Montellano, entre Sosúa y Puerto Plata. Su fundamento es aportar al reposicionamiento del destino Puerto Plata y consolidarlo como el nuevo destino de playa del Cibao. La estrategia combina la incorporación de habitaciones hoteleras de calidad mundial, la atracción de viajeros aéreos y la integración social de la comunidad.</p>



<p>Lo virtuoso del turismo cuando tiene un enfoque humano es lo que produce dentro de las comunidades. Hemos realizado encuestas y diagnósticos para saber cómo Montellano puede participar del desarrollo, con el apoyo del Mitur, del Siuben, del Infotep y de escuelas vocacionales. Nuestra meta es que Montellano se convierta en el primer municipio de pleno empleo del país. El proyecto generará alrededor de 15,000 empleos directos e indirectos, con una inversión estimada en 400 millones de dólares durante un periodo relativamente corto.</p>



<p>Durante mis años en Asonahores siempre destaqué el aporte del turismo al empleo y a la economía. En Punta Bergantín tendremos la oportunidad de demostrarlo: el gasto promedio es de 134 dólares por turista por día y proyectamos alrededor de 200,000 visitantes con estadías promedio de cinco días. Dar seguimiento a estos indicadores es clave; ese es uno de los principales legados de la gestión de David Collado en el Mitur: la toma de decisiones basada en información precisa, lo que nos permite ajustar el proyecto estratégicamente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="684" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-HOTEL-MELIA-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-53908" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-HOTEL-MELIA-1024x684.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-HOTEL-MELIA-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-HOTEL-MELIA-768x513.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-HOTEL-MELIA-1536x1025.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/IMAGEN-HOTEL-MELIA.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">HOTEL MELIÁ BERGANTÍN BEACH. Álvaro Sans, Meliá Hotels International. El proyecto representa la evolución de la tipología de hoteles de patio y anfiteatro desarrollada por la firma durante las últimas dos décadas. Concebido bajo criterios de eficiencia y respeto ambiental, el hotel, desarrollado por Grupo Puntacana y Meliá Hotels International, contará con 400 habitaciones, una variada oferta gastronómica, club de playa, piscinas, spa, espacios para niños y áreas dedicadas al turismo MICE (reuniones, incentivos, congresos y eventos)</figcaption></figure>



<p><strong>X: ¿En qué consiste el proyecto y cuál es su dimensión?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>Punta Bergantín abarca unos diez millones de metros cuadrados. En la primera etapa se desarrollan aproximadamente 2.5 millones, con la construcción inicial de tres hoteles en los primeros tres años, una inversión que supera los 300 millones de dólares. La infraestructura asociada —eléctrica, agua, planta de tratamiento, vialidad y preparación de terrenos— asciende a unos 150 millones de dólares. Uno de los grandes retos del sitio es integrar los humedales y mangles, que son parte esencial del equilibrio ambiental del proyecto.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1011" height="1024" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/centro-1011x1024.jpg" alt="" class="wp-image-53905" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/centro-1011x1024.jpg 1011w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/centro-296x300.jpg 296w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/centro-768x778.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/centro-1516x1536.jpg 1516w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/centro.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1011px) 100vw, 1011px" /><figcaption class="wp-element-caption">CENTRO DE INNOVACIÓN. Arq. Alejandro Marranzini. Concebido como una plataforma estratégica para el desarrollo académico y tecnológico, el Centro de Innovación sienta las bases de un equipamiento llamado a trascender en el tiempo. Integrado al proyecto Punta Bergantín, se proyecta como “un epicentro de creatividad, talento y progreso, complementando la visión de un destino turístico de clase mundial”</figcaption></figure>



<p><strong>X: ¿Qué es un fideicomiso y cómo se estructuró el de Punta Bergantín?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>El terreno era originalmente del Banco Central, proveniente de la capitalización del CEA. La compañía Tenedora Reservas adquirió el activo y lo aportó a un fideicomiso, separándolo patrimonialmente para el desarrollo, un mecanismo muy utilizado en proyectos inmobiliarios y para protección de activos. Se trata de una alianza público-privada. Para atraer inversión privada diseñamos instrumentos fiscales junto a la Dirección General de Impuestos Internos y el viceministerio técnico del Mitur. Punta Bergantín es el único polo turístico del país totalmente integrado a un pueblo con cultura e historia, Montellano, una ventaja que permite conectar con actividades extracurriculares, turismo de aventura y la oferta complementaria de Puerto Plata.</p>



<p><strong>X: ¿Cuál es el enfoque arquitectónico y urbano?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>No buscamos reproducir la arquitectura victoriana, sino reinterpretar sus elementos con un carácter contemporáneo. El corazón del proyecto es el Pueblito Marino, que será concursado, y debe tener espíritu propio y personalidad. También se convocará a arquitectos dominicanos para proyectos como la casa club del golf y los clubes de playa. Queremos una comunidad caminable, habitable y compacta, donde la vida pública sea protagonista. El plan maestro fue desarrollado por la firma GVA e integra espacios para caminar, andar en bicicleta, parques, miradores y recorridos vinculados a los manglares, que se respetan y se incorporan como parte del paisaje.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0PB-WELCOME-CENTER-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-53907" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0PB-WELCOME-CENTER-1024x576.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0PB-WELCOME-CENTER-300x169.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0PB-WELCOME-CENTER-768x432.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0PB-WELCOME-CENTER-1536x864.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0PB-WELCOME-CENTER.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">WELCOME CENTER Y ENTRADA. DL + A Arquitectos. El proyecto define el acceso principal a Punta Bergantín mediante un conjunto arquitectónico que simboliza la renovación del destino. Concebido como umbral territorial, el diseño articula la experiencia de llegada y acompaña la vocación de Puerto Plata de recuperar y reinventar su protagonismo turístico</figcaption></figure>



<p><strong>X: ¿Qué componentes complementan el desarrollo?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>Además de la oferta hotelera y las áreas residenciales, el proyecto contempla un centro de innovación y estudios de filmación, ambos integrados al programa de desarrollo aunque no forman parte del fideicomiso. El centro de innovación es una estrategia de atracción académica y empresarial para formación técnica y emprendimiento, los estudios de cine requieren un nivel de maduración posterior, pero sus estudios de factibilidad están en proceso.</p>



<p><strong>X: ¿Cómo se articula el proyecto con la visión del Mitur?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>Punta Bergantín surge del diagnóstico del Mitur y del Grupo Reservas. Es la primera vez que un destino turístico se desarrolla con un plan de ordenamiento territorial específico, trabajado junto con el Departamento de Planes y Proyectos del Mitur y el Ministerio de Medio Ambiente, en línea con la nueva Ley de Ordenamiento Territorial. Uno de los grandes aprendizajes de Puerto Plata es cómo gestionar adecuadamente la coexistencia entre el turismo hotelero y el turismo de cruceros, entre un 10 % y un 12 % de los cruceristas regresan al destino como visitantes. La clave es que ningún producto desplace al otro, sino que coexistan estratégicamente.</p>



<p><strong>X: ¿Cuál es el atractivo del proyecto para el turismo inmobiliario?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>Puerto Plata es ideal para el turismo de retiro: servicios médicos, seguridad, accesos y clima. Además, apostamos a la diáspora cibaeña, un público con alto potencial de inversión que busca viviendas de calidad con estándares similares a los que conocen, pero cerca de su cultura y su origen. La ventaja climática de Puerto Plata —poca incidencia de fenómenos atmosféricos y ausencia de sargazo— fortalece aún más su atractivo.</p>



<p><strong>X: ¿Cuáles son los principales retos del turismo hoy?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>El mayor reto es el recurso humano. El país ha incrementado su oferta de habitaciones, pero necesita personal calificado para mantener la calidad del servicio. Otro desafío es garantizar suficientes viajeros aéreos para acompañar el crecimiento hotelero sin erosionar tarifas. Por eso es fundamental mantener la calidad del producto y la remodelación continua de habitaciones existentes. En Punta Bergantín trabajamos con energía renovable, riego con agua reciclada y estrategias de certificación verde. La sostenibilidad no es solo ambiental, sino también económica y operativa. Hoy estamos mejor conectados que nunca y la evolución de las marcas que llegan al país mantiene el destino vigente y competitivo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="356" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-club-1024x356.jpg" alt="" class="wp-image-53904" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-club-1024x356.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-club-300x104.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-club-768x267.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-club-1536x535.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/casa-club.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">CASA CLUB DE GOLF. Sarah García Estudios. El encargo comprende el diseño de la casa club del campo de golf de Punta Bergantín, una pieza clave dentro del conjunto que aspira a marcar un hito en la oferta turística y recreativa de Puerto Plata, y a elevar la calidad arquitectónica y la experiencia del destino</figcaption></figure>



<p><strong>X: ¿Qué innovaciones integra Punta Bergantín?</strong></p>



<p><strong>A.M.: </strong>Queremos que el proyecto sea un destino sostenible, relevante para quienes lo habiten y lo visiten. Además de los componentes ambientales, trabajamos iniciativas como esquemas «de la granja a la mesa», con productores locales que prefieren continuar en la agricultura. Lo esencial es que el desarrollo responda a las preocupaciones reales del consumidor contemporáneo: sostenibilidad, propósito, autenticidad, y conexión con la comunidad.</p>



<p>Andrés Marranzini es abogado especializado en derecho corporativo. Fue por siete años vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de la República Dominicana (Asonahores) y consultor jurídico de varios ministerios. Actualmente dirige el proyecto Punta Bergantín.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-style-default"><img loading="lazy" decoding="async" width="1008" height="1024" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aptos-1008x1024.jpg" alt="" class="wp-image-53903" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aptos-1008x1024.jpg 1008w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aptos-295x300.jpg 295w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aptos-768x780.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aptos-1511x1536.jpg 1511w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/aptos.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1008px) 100vw, 1008px" /><figcaption class="wp-element-caption">APARTAMENTOS BEACH FRONT Y VILLA GOLF HOMES. Ideare Group. La propuesta residencial comprende dos desarrollos iniciales: un conjunto de villas organizado en torno al campo de golf y un proyecto de apartamentos frente al mar. Ambos han sido diseñados para ofrecer altos estándares de calidad de vida, integrándose de manera armónica al paisaje y a la visión urbana de Punta Bergantín</figcaption></figure>



<p><strong>Plan maestro</strong></p>



<p>Punta Bergantín busca configurar una nueva imagen urbana y turística basada en productos inmobiliarios de alto estándar, infraestructuras eficientes y un enfoque integral de sostenibilidad ambiental, social y económica. Para ello se establecen lineamientos clave: una comunidad caminable con traza vial jerárquica y armónica, prioridad al peatón y al espacio público como generador de valor, nodos viales concebidos como remates visuales, sistemas inteligentes de seguridad y gestión, y una oferta inmobiliaria diversificada para mercados nacionales, regionales e internacionales.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="667" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plan-maestro-1-1024x667.jpg" alt="" class="wp-image-53909" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plan-maestro-1-1024x667.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plan-maestro-1-300x195.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plan-maestro-1-768x500.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plan-maestro-1-1536x1001.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plan-maestro-1-2048x1334.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">PLAN MAESTRO. El plan maestro establece la visión general del proyecto y orienta un proceso integral de planificación territorial. A partir del análisis del sitio, se definieron las oportunidades y condicionantes del entorno para estructurar un desarrollo coherente con el paisaje y su vocación urbana. El proyecto propone un campo de golf que aprovecha la topografía natural e incorpora amplias vistas al océano</figcaption></figure>



<p>El gran polígono del plan maestro se organiza a partir de dos vías de acceso: la carretera hacia Puerto Plata y la vía hacia el Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón. Gracias a estas se cuenta con varios accesos controlados hacia vialidades privadas. El borde nororiental concentra los usos turísticos y recreativos vinculados al mar: lotes para hoteles y apartamentos turísticos,clubes de playa y lotes para los fundadores con accesos peatonales a la costa. Se contemplan entre cuatro y seis hoteles de 5 estrellas. Actualmente se está construyendo el primer hotel Meliá Bergantín Beach con 500 habitaciones en asociación con el Grupo Puntacana.</p>



<p>En el acceso norte se ubica el centro de innovación, uno de los ejes estratégicos del proyecto y una de las anclas de negocio para potenciar el desarrollo. Este distrito se estructura alrededor de un gran parque central y de tres áreas diferenciadas que integran usos mixtos para la vida cotidiana y el comercio, zonas residenciales y de servicios destinadas a la comunidad académica, y un conjunto de laboratorios, incubadoras y espacios de investigación. La infraestructura educativa y de capacitación consolida un ecosistema de conocimiento que complementa y fortalece la oferta turística y urbana del desarrollo.</p>



<p>Al norte también se encuentra el Pueblito Marino, un núcleo de uso mixto conformado por un circuito vial y una zona peatonal organizada a través de plazas que culminan en un pequeño malecón y muelle turístico. Cerca del Pueblito Marino se encuentran los estudios de cine, que se integran al modelo de desarrollo como un motor económico vinculado a la industria creativa, lo que refuerza la diversificación productiva del destino.</p>



<p>En el centro del terreno se encuentra un campo de golf de 18 hoyos, cuidadosamente diseñado entre lagos, humedales y zonas de mangle por Beau Welling Design y Love Golf Design, dos firmas de reconocimiento internacional. Concebido en equilibrio entre los desafíos técnicos propios de las prácticas de sostenibilidad del proyecto y una marcada vocación paisajística, ofrecerá amplias vistas panorámicas y senderos perimetrales para caminatas bajo la sombra de árboles nativos. Alrededor se organizan las tipologías residenciales vinculadas al golf —villas, <em>townhouses</em> y apartamentos— que aprovechan las vistas y la topografía suave del terreno.</p>



<p>En la porción sur, donde la topografía es más accidentada, se desarrollan conjuntos residenciales organizados alrededor de un gran lago y un parque central que conecta con el club deportivo, equipado con canchas de tenis, pádel, <em>pickleball</em> y piscinas. Las áreas verdes funcionan como corredor ecológico y como sistema de integración comunitaria.</p>



<p>Por último, el plan maestro incorpora infraestructura de apoyo y servicios esenciales que garantizan la operatividad y sostenibilidad del desarrollo: subestación eléctrica, planta de tratamiento, estación de bomberos y policía, zonas de mantenimiento y otros equipamientos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="709" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/fundadores-1024x709.jpg" alt="" class="wp-image-53902" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/fundadores-1024x709.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/fundadores-300x208.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/fundadores-768x532.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/fundadores-1536x1064.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/fundadores.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">FUNDADORES I y II. Pons Arquitectos. Ubicado en un área privada de más de 15,000 m², el clúster estará conformado por diez viviendas unifamiliares de dos niveles en solares de al menos 700 m². Cada casa se integra al paisaje mediante terrazas, ventilación natural y piscina privada, y se complementa con un área verde común que promueve convivencia y recreación en un ambiente sereno. El proyecto propone un conjunto de villas privadas orientadas para aprovechar vistas hacia áreas verdes, senderos, el campo de golf y un lago central que articula el paisaje. La distribución urbana prioriza bienestar, confort y conexión con la naturaleza mediante tipologías diferenciadas y recorridos peatonales integrados al entorno</figcaption></figure>



<p>La sostenibilidad yresiliencia ambiental constituye uno de los pilares estructurantes del proyecto. Punta Bergantín adopta un modelo de desarrollo que integra medidas de prevención frente a las inundaciones propias de la zona, la protección de la duna costera —ampliando la franja de resguardo a 80 metros desde la línea de pleamar— y la conservación de humedales, manglares y arrecifes como elementos esenciales de la experiencia del lugar. El proyecto convive con la flora nativa a través de jardines y senderos resilientes, protege las cuatro especies de manglares caribeños y desarrolla programas de restauración coralina. Esta visión busca armonizar lujo contemporáneo y ecosistemas frágiles, y garantizar su permanencia para las futuras generaciones.</p>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-8e11db08616273ddff5902240b7aa7a1" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>PUNTA BERGANTÍN<br></strong>Director ejecutivo <strong>Andrés Marranzini</strong>. Masterplan <strong>GVA Arquitectos. Arq. Carlos Aguilar y Beau Welling Design, Beau Welling, Scott Benson, Nathan Logan, Chase Webb.</strong> Campos de golf <strong>Beau Welling Design y Love Golf Design, Beau Welling, Nathan Logan, Chase Webb, David Love III</strong>. Diseño de vías <strong>Hugo Morales</strong>. Diseño hidrosanitario <strong>IACO, Ing. Julio Suero Marranzini</strong>. Diseño de lagos <strong>WaterScapers, Andrew McGuire</strong>. Hotel Hyatt <strong>Arq. Alejandro Alférez</strong>. Hotel Meliá <strong>Arq. Álvaro Sans</strong>. Hoteles GVA <strong>Arquitectos Arq. Carlos Aguilar, Arq. María Isabel Thomen</strong>. Diseño entrada y welcome center <strong>DL+A, Arq. Dante Luna</strong>. Ejecución welcome center <strong>Huberto Pérez Mera Ingenieros, Ing. Guillermo Pérez</strong>. Interiorismo welcome center <strong>Liza Ortega Arquitectos</strong>. Town center <strong>Arq. Antonio Segundo Imbert, Simples Arquitectura</strong>. Casa club <strong>Sarah García Studios</strong>. Centro de innovación <strong>– Arq. Alejandro Marranzini Shearly Investments</strong>. Apartamentos Beach Front y Villas Golf <strong>Homes Ideare Group, Ing. Pantaleón Salcedo</strong>. Fundadores I y II <strong>Pons Arquitectos Imagen Urbana, Arq. Daniel Pons</strong>. Parque acuático <strong>Xeibá  ITM Group</strong>.</p>
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		<title>Centro Cultural Banreservas. Hotel Mercedes</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Feb 2026 18:57:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Teoría y crítica]]></category>
		<category><![CDATA[centro histórico de Santiago]]></category>
		<category><![CDATA[Hotel Mercedes]]></category>
		<category><![CDATA[Museo de Arte de Santiago]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago de los Caballeros]]></category>
		<category><![CDATA[Centro Cultural Banreservas]]></category>
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<p>El rescate del histórico Hotel Mercedes constituye uno de los proyectos más relevantes de conservación y readecuación del patrimonio arquitectónico moderno en el centro histórico de Santiago de los Caballeros. Impulsada por Banreservas y acompañada por la Oficina Nacional de Patrimonio Monumental, la intervención articula una arquitectura contemporánea capaz de armonizar lo nuevo con lo antiguo, y conservar la esencia del inmueble mientras incorpora nuevos programas y tecnologías. La transformación del antiguo hotel en el Centro Cultural Banreservas y sede del Museo de Arte de Santiago implicó integrar las funciones expositivas al edificio existente, y redefinir criterios espaciales, técnicos y museográficos. </p>


<div class="article-quote-white"><p class="m">El resultado es una obra que equilibra rigor patrimonial y arquitectura contemporánea, y revela una nueva capa de significado sin diluir el valor histórico del edificio.</p></div>



<p>El Hotel Mercedes fue construido en 1928 por el ingeniero español Romualdo García Vera e inaugurado el 9 de abril de 1929, y durante décadas fue uno de los principales centros de la vida social de Santiago. Propiedad de los hermanos Gabriel y Francisco Robledo, el inmueble fue arrendado en 1930 a Alfonso Aguayo Silva, quien le dio su nombre en honor a su esposa, Mercedes Ceara. Su arquitectura temprana de hormigón armado es una de las primeras de este material en la ciudad, autoría de Romualdo García Vera, su <em>roof garden</em> y sus salones acogieron eventos históricos, transmisiones radiales, celebraciones y el paso de numerosas personalidades nacionales e internacionales. Fue concebido originalmente con una planta claustral organizada en torno a un hueco circular de triple altura, e integraba elementos ornamentales de notable riqueza: mosaicos hidráulicos, cerámicas y azulejos, un gran salón sostenido por columnas dóricas, balcones con ménsulas talladas, y un sistema de vanos cuya composición variaba en cada nivel. Su antigua torre-esquina —un linternón hexagonal con crestería de madera— acentuaba la perspectiva entre las calles 30 de Marzo y Máximo Gómez, un símbolo urbano. Tras cesar sus operaciones, el edificio quedó en desuso hasta que Banreservas decidió rescatarlo y otorgarle una nueva vocación cultural.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0768-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-53896" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0768-1024x768.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0768-300x225.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0768-768x576.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0768-1536x1152.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0768.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Arquitectura original</strong><br>La fachada del Hotel Mercedes se destaca por el lenguaje expresivo y un manejo ornamental diferente en cada nivel: vanos rectangulares en el nivel de calle, arcos de medio punto en el segundo nivel y arcos poligonales en el tercero, todo unificado por cornisas sobrias y balcones sostenidos por ménsulas finamente elaboradas. En el interior, un amplio salón de doble altura, columnas dóricas, una arcada sobre pedestales casetonados y un zócalo decorativo de 120 centímetros recorrido por losetas hidráulicas revelan el carácter representativo del primer nivel. Los pisos superiores, concebidos para habitaciones con baño, se abren al pasillo claustral mediante balaustradas de pilotillos torneados, mientras las vigas estructurales vistas —con distintos peraltes y acanaladuras decorativas— evidencian la lógica tectónica del hormigón armado, propio del periodo. Esta combinación de estructura moderna y decoración artesanal definió la identidad del inmueble y constituyó la base conceptual sobre la cual se planteó su restauración.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7112-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53895" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7112-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7112-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7112-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7112-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7112.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Intervención arquitectónica</strong><br>La conversión del Hotel Mercedes en el Centro Cultural Banreservas exigió una operación integral en la que restauración, actualización técnica y arquitectura contemporánea debían coexistir en equilibrio. Desde el inicio, dos condiciones marcaron el rumbo del proyecto: la existencia de un reforzamiento estructural previamente diseñado y en ejecución, y la participación permanente de la Oficina Nacional de Patrimonio Monumental, que definió los límites de intervención y los criterios de conservación.</p>



<p>Por ello se estableció que todas las fachadas serían restauradas sin intervenciones contemporáneas, para rescatar cornisas, balcones, vanos y ornamentaciones. El reto mayor fue la cubierta original, un techo de cerchas de madera totalmente deteriorado. Su morfología histórica se restituyó, pero la estructura fue reconstruida íntegramente con acero para garantizar durabilidad y seguridad. También se reconstruyó el linternón desaparecido, gracias al análisis de registros fotográficos y a la supervisión técnica dirigida por el arquitecto César Payamps.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="704" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/entrada-1024x704.jpg" alt="" class="wp-image-53891" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/entrada-1024x704.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/entrada-300x206.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/entrada-768x528.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/entrada-1536x1056.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/entrada.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El nuevo uso cultural necesitaba sistemas y áreas de servicio que el edificio histórico no podía alojar. Para ello se incorporaron dos volúmenes anexos, concebidos con lenguaje contemporáneo que dialoga sin mimetizarse: el anexo hacia la calle Máximo Gómez aloja la entrada principal, los ascensores, escaleras, montacargas y rutas de evacuación, y el anexo técnico en el solar posterior integra generadores, bombas, sistemas contraincendios, datos y seguridad. Estos cuerpos liberan la pieza patrimonial de cargas funcionales incompatibles con su estructura y permiten que el centro cultural funcione con estándares museográficos actuales.</p>



<p>En el volumen que acoge la nueva entrada y la circulación vertical se destaca un portal abocinado de acero autopatinable corten que contrasta con el revestimiento de mármol travertino del cuerpo contemporáneo. Este volumen queda “abrazado” por la cornisa del edificio original, con el que armoniza en proporción y escala, un gesto que enfatiza el respeto al patrimonio y la intención de insertar lo nuevo sin competir con la presencia histórica del inmueble.</p>



<p>Dentro de los trabajos de restauración de las fachadas se conservó la herrería casi centenaria y se intervinieron numerosos elementos ornamentales. Las ménsulas y cornisas solo requirieron resane ya que eran de hormigón y se encontraban en buen estado, mientras que las balaustradas faltantes se reprodujeron siguiendo los modelos existentes. Se rescataron varios mosaicos de cristal aplicados en los muros y se reconstruyeron aquellos que se habían perdido. La ebanistería se repuso respetando el diseño original, incluidos sus vitrales: los medios puntos son originales y los demás se reprodujeron fielmente. Las piezas recuperadas se integraron en las oficinas como forma de conservar la memoria histórica del inmueble.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="979" height="1024" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/hotel-mercedes-2-979x1024.jpg" alt="" class="wp-image-53890" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/hotel-mercedes-2-979x1024.jpg 979w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/hotel-mercedes-2-287x300.jpg 287w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/hotel-mercedes-2-768x803.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/hotel-mercedes-2-1469x1536.jpg 1469w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/hotel-mercedes-2.jpg 1600w" sizes="(max-width: 979px) 100vw, 979px" /></figure>



<p>El plafón del vuelo superior de la cubierta inclinada se reconstruyó conservando la misma apariencia del original, mediante tablas ranuradas de fibrocemento, una solución que garantiza durabilidad y facilita el mantenimiento. También se restauraron las tuberías pluviales y se incorporó un colector oculto tras la cornisa superior. En la acera, el pavimento se reconstruyó reproduciendo el diseño de adoquines con el nombre hotel mercedes, presente históricamente en ambas calles. El diseño de iluminación exterior fue concebido para destacar todos estos detalles y revelar la riqueza del conjunto durante la noche.</p>



<p><strong>Reconfiguración interior: de hotel a museo</strong><br>La intervención interior buscó reinterpretar la tipología hotelera sin borrar su memoria. En el primer nivel se recupera la vocación original del edificio al restablecer el salón social como un espacio de encuentro para la ciudad. Con un modelo de operación comercial, el área será gestionada por una empresa concesionaria, mientras que Banreservas incorpora salones de reunión que dan apoyo a las actividades culturales y eventos vinculados al centro histórico. Este nivel también organiza el ingreso al centro cultural mediante una nueva entrada con área de acreditación, así como una tienda de artesanías y promoción institucional, un vínculo directo entre el edificio y la vida urbana.</p>



<p>El color neutro aplicado en las paredes surge de una cuidadosa lectura de los ambientes originales. Los muros exteriores vieron aumentado su espesor debido al reforzamiento estructural, lo que obligó a ampliar las jambas en numerosos cerramientos. En algunos casos, el refuerzo truncó los arcos existentes; se decidió no reconstruirlos ni reproducir la ornamentación de las columnas intervenidas para hacer explícita la huella contemporánea de la restauración. Los mosaicos hidráulicos originales, en mal estado, fueron quitados, pero se reprodujo el diseño histórico —tanto en patrón como en color— en los espacios donde correspondía. Aquellas piezas que pudieron recuperarse se reutilizaron en oficinas y baños, por su valor material y simbólico.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7034-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53887" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7034-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7034-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7034-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7034-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7034.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Se conservó también un tramo de la escalera original, la que conduce al segundo nivel: se restauró toda la balaustrada de madera, se renovó el granito del piso y se enriqueció el conjunto con un pequeño ámbito de memoria histórica en el que se integraron fotografías y piezas recuperadas durante la intervención, un vínculo entre el edificio y su pasado. En el segundo y tercer nivel se desarrolla el Museo de Arte de Santiago. Las antiguas habitaciones se transformaron en rincones expositivos, y se mantuvo su escala y ritmo. Un recorrido periférico continuo atraviesa estos espacios y crea una secuencia museográfica íntima y variada. En el centro, el protagonista es el óculo que se recuperó y se potenció como elemento de interconexión espacial que proporciona luz natural y articula verticalmente los cuatro niveles. Las balaustradas originales se conservaron y fueron elevadas sobre un muro bajo para garantizar mayor protección y cumplir con los estándares actuales de seguridad.</p>



<p>El cuarto nivel recibió la transformación más contemporánea y significativa: un salón multiusos climatizado bajo la cubierta reconstruida que revela la estructura metálica y crea una especie de candelabro virtual como gesto de actualidad. En ese diálogo se mantiene el carácter de la antigua terraza ajardinada a través de una galería perimetral abierta que conserva la relación visual con Santiago y la percepción histórica del volumen desde el exterior. Un lucernario central completa el gesto contemporáneo: su luz incide sobre el óculo que se convierte en un piso acristalado continuo —un sistema de vidrio templado apoyado en una estructura metálica reforzada— que desciende hasta el primer nivel, conecta todo el edificio y le proporciona luz natural, uno de los recursos más interesantes de la intervención. Para el arquitecto Jael García, “ese gesto, sumado a la continuidad espacial que conecta los distintos niveles del edificio, define el verdadero territorio de la intervención contemporánea. Éramos conscientes del peso del rescate patrimonial, pero también de la necesidad de aportar una nueva capa histórica. Queríamos que el proyecto dejara claro lo que se hace hoy, en armonía con lo que siempre fue”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7350-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53894" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7350-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7350-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7350-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7350-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7350.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El desarrollo del proyecto es el resultado de la colaboración institucional entre el equipo de arquitectos de Jael García y Asociados con Plácido Piña como arquitecto asociado, en estrecha articulación con la Oficina Nacional de Patrimonio Monumental que hizo posible un trabajo meticuloso de restauración y de conservación. La intervención demuestra que es posible actualizar un inmueble histórico con nuevas capacidades técnicas y programáticas sin sacrificar su autenticidad, que la arquitectura conserve su memoria y, al mismo tiempo, incorpore una nueva capa significativa en la historia urbana de Santiago. Como expresa el arquitecto García, “diríamos que no somos una firma especializada en restauración, pero sí contamos con la sensibilidad necesaria y, sobre todo, comprobamos que es posible trabajar de la mano con las instituciones para lograr un resultado de amplio consenso”. El resultado es un edificio que vuelve a ser un punto de encuentro para la ciudad, ahora como espacio cultural, expositivo y comunitario, preparado para recibir nuevas formas de habitar la cultura en el siglo XXI.</p>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/planos-hotel-mercedes.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Plantas arquitectónicas del primer nivel, tipo (segundo y tercer nivel) y cuarto nivel; elevación calle 30 de Marzo y sección"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/planos-hotel-mercedes-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Plantas arquitectónicas del primer nivel, tipo (segundo y tercer nivel) y cuarto nivel; elevación calle 30 de Marzo y sección</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-60ec96d6146d4481df79d58c02f677f2" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>CENTRO CULTURAL BANRESERVAS. HOTEL MERCEDES (2025)</strong><br>Dirección <strong>C. Máximo Gómez, Santiago de los Caballeros</strong>. Construcción original <strong>Ing. Romualdo García Vera (1928-1929).</strong> Propietario <strong>Banco de Reservas de la República Dominicana (Banreservas).</strong> Área total de construcción <strong>3,200 m<sup>2</sup></strong>. Área del lote <strong>2,970 m<sup>2</sup></strong>. Diseño arquitectónico <strong>Arq. Ja’el García, Arq. Plácido Piña, Arq. Elaine Abreu (J. García Martínez y Asocs.).</strong> Conservación y restauración <strong>Arq. César Payamps (Dirección Nacional de Patrimonio Monumental).</strong> Colaboradores <strong>Arq. Paola Figuereo.</strong> Diseño estructural <strong>Ing. Leonardo Reyes Madera</strong>. Diseño eléctrico <strong>Ing. Cándida Díaz</strong>. Diseño sanitario <strong>Ing. Magda Duarte</strong>. Diseño sistemas mecánicos y de a/a <strong>Ing. Carlos Socías</strong>. Diseño interior y decoración <strong>Arq. Omar Rodríguez Cunillera</strong>. Diseño de iluminación <strong>Ing. Cándida Díaz</strong>. Contratista general <strong>Ing. Víctor Fondeur y Asocs</strong>. Supervisión arquitectónica <strong>Vicepresidencia de Ingeniería de Banreservas</strong></p>
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		<title>The St. Regis Cap Cana Resort</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2026 18:09:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Obras]]></category>
		<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[The St. Regis Cap Cana Resort]]></category>
		<category><![CDATA[experiencia sensorial]]></category>
		<category><![CDATA[Arquitectura caribeña]]></category>
		<category><![CDATA[Cap Cana]]></category>
		<category><![CDATA[lujo tropical contemporáneo]]></category>
		<category><![CDATA[tradición dominicana]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>The St. Regis Cap Cana Resort es parte de una de las marcas más exclusivas y reconocidas de la hotelería mundial. Se emplaza en un privilegiado entorno rodeado por el campo de golf Punta Espada y el mar Caribe. Sus interiores ofrecen una experiencia sensorial a través de la calidad espacial, la materialidad y el [&#8230;]</p>
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<p>The St. Regis Cap Cana Resort es parte de una de las marcas más exclusivas y reconocidas de la hotelería mundial. Se emplaza en un privilegiado entorno rodeado por el campo de golf Punta Espada y el mar Caribe. </p>


<div class="article-quote-white"><p class="m">Desde esta ubicación excepcional redefine el lujo tropical contemporáneo. Su arquitectura emerge del paisaje inspirada en las líneas, curvas y niveles del terreno, una geometría en dogleg que define su volumetría.</p></div>



<p>Sus interiores ofrecen una experiencia sensorial a través de la calidad espacial, la materialidad y el paisajismo, donde el paisaje, el arte y la tradición dominicana dialogan con la elegancia de la marca y se apoyan en alianzas estratégicas con proveedores locales. Reconocido con tres premios internacionales a la excelencia en hospitalidad, arquitectura y diseño de experiencias, el conjunto reafirma una identidad elegante y auténticamente caribeña.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1067" height="1600" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DSC05213.jpg" alt="" class="wp-image-53817" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DSC05213.jpg 1067w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DSC05213-200x300.jpg 200w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DSC05213-683x1024.jpg 683w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DSC05213-768x1152.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DSC05213-1024x1536.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1067px) 100vw, 1067px" /></figure>



<p>El destino de Punta Cana cuenta con doscientas nuevas habitaciones de lujo en su oferta hotelera a partir de mayo del 2025, de la mundialmente reconocida marca The St. Regis. Su propuesta de arquitectura tropical crea un conjunto de espacios que exaltan los cinco sentidos e integran la luz caribeña, la textura de los materiales naturales, las vistas hacia el paisaje autóctono, la musicalidad del agua en diferentes formas, y una delicada selección de aromas que acompañan al visitante en sus recorridos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="899" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601075739_0845_D.jpg" alt="" class="wp-image-53821" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601075739_0845_D.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601075739_0845_D-300x169.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601075739_0845_D-1024x575.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601075739_0845_D-768x432.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601075739_0845_D-1536x863.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>La composición irregular del terreno presentó un reto para desarrollar el diseño arquitectónico. La solución integra niveles escalonados, curvas pronunciadas (que dan lugar a una geometría en <em>dogleg</em>)y giros estratégicos con espectaculares vistas al privilegiado entorno: el mar Caribe y sus acantilados, y el campo de golf Punta Espada (diseñado por Jack Nicklaus). Se logra así una arquitectura que se mimetiza con la topografía natural a través de volúmenes curvos aterrazados con techos verdes. Esta volumetría privilegia la horizontalidad y la apertura visual al incorporar jardines interiores, atrios, tragaluces y espejos de agua que adentran al huésped en la naturaleza y el movimiento, y diluyen la frontera entre interior y exterior.</p>



<p>Cada gesto arquitectónico se concibe para captar la luz cambiante del día y enmarcar el paisaje del lugar. La selección de la paleta cromática inspirada en los tonos del mar, la vegetación, el coral, la arena y la madera, crea una continuidad visual con una propuesta estética cálida y contemporánea.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="899" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601072235_0597_D.jpg" alt="" class="wp-image-53820" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601072235_0597_D.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601072235_0597_D-300x169.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601072235_0597_D-1024x575.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601072235_0597_D-768x432.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-DJI_20250601072235_0597_D-1536x863.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>Al adentrarnos en las instalaciones y pasar la recepción, nos recibe un atrio de cinco niveles de altura inspirado en un cenote, con una cascada que comienza en un tragaluz. En el centro se encuentran las «escaleras danzantes», una escalinata escultórica que conecta verticalmente los espacios insignia de la marca. Este espacio, el restaurante de especialidad con vistas únicas al farallón y el spa con terrazas exteriores con vista al mar conforman una narrativa espacial que sorprende con cada transición. Los cambios de nivel permiten configurar miradores constantes y rutas abiertas al clima tropical.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DSC03011-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53818" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DSC03011-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DSC03011-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DSC03011-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DSC03011-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DSC03011.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Alojamientos</strong></p>



<p>El The St. Regis Cap Cana consta de 200 habitaciones de hotel y 70 residencias (162 dormitorios) distribuidas en siete niveles. Las suites con acceso directo al agua constituyen una de las tipologías más distintivas. Concebidas como pabellones privados, estas habitaciones se extienden hacia piscinas espejo entre los jardines. La privacidad se controla mediante jardines perimetrales y pasarelas que garantizan un equilibrio perfecto entre apertura y protección visual. El baño es de gran amplitud y se concibe casi como un spa personal. Los dormitorios son generosos y se abren a un baño de concepto abierto, donde una imponente bañera resulta protagonista. Los azulejos acentuados a medida y la iluminación en capas evocan la rica herencia de la isla y aportan profundidad cultural al ritual del baño. El cabecero dibuja una línea de horizonte, no metafóricamente, sino arquitectónicamente, un sutil homenaje al infinito encuentro del mar y el cielo. Incluso la funcionalidad se cuida con disciplina de diseño: un minibar a medida y un carrito de cócteles están listos para los rituales del atardecer, y combinan funcionalidad con estilo. Tanto por dentro como por fuera, la habitación es un estudio de comodidad: áreas de estar, vistas enmarcadas y materiales que invitan al tacto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1620" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana.jpg" alt="" class="wp-image-53816" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana-296x300.jpg 296w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana-1011x1024.jpg 1011w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana-768x778.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana-1517x1536.jpg 1517w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p><strong>Instalaciones</strong></p>



<p>La firma The St. Regis lleva consigo los <em>Signature Spaces</em> o espacios emblemáticos, y la firma Acebal Canney junto con las interioristas Alexandra Guzmán de AG Interiores y Tatiana Sheveleva de Chapi Design los reinterpretan con elegancia y un lenguaje propio que los trae al ambiente tropical de Cap Cana. Es así como The St. Regis Cap Cana presenta nueve propuestas gastronómicas, cada una concebida no sólo como restaurante sino como espacio arquitectónico con identidad propia. Cada uno de estos espacios combina arquitectura, interiorismo y paisaje para crear experiencias gastronómicas que capturan el espíritu del Caribe.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-STR_PUJXR_serenitypool_0414-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53819" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-STR_PUJXR_serenitypool_0414-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-STR_PUJXR_serenitypool_0414-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-STR_PUJXR_serenitypool_0414-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-STR_PUJXR_serenitypool_0414-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/ST-REGIS-CAP-CANA-STR_PUJXR_serenitypool_0414.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Paisajismo</strong></p>



<p>El paisajismo del The St. Regis Cap Cana merece mención especial por su fidelidad al ecosistema nativo. El paisaje constituye un sistema ecológico integral que protege la biodiversidad y potencia la experiencia del huésped. Entre las especies utilizadas se destacan el <em>Cocos nucífera</em> como planta que unifica el proyecto y el entorno, las palmas <em>Livistona chinensis, Bismarckia y Coccothrinax argentea</em>, y plantas altas como ceibas, arrayanes, uvas de playa, grigrís, almendros y robles que estructuran y escalan el proyecto paisajístico.</p>



<p>Estas plantas están cuidadosamente distribuidas y generan frescura y sombra en senderos y patios interiores. Además, las trinitarias, <em>philodendrons</em>, <em>clusias</em>, mangles, helechos, gingers, lirios de mar, agaves y plantas melíferas acompañan, dan textura y aportan al ambiente tropical. Los espejos de agua, estanques y piscinas serpenteantes contribuyen a refrescar las áreas comunes, reflejan la luz y crean un microclima agradable que conecta con la playa de Punta Majagua, punto focal de todo el proyecto. El paisajismo se integra a la arquitectura mediante patios interiores, jardines privados en las habitaciones y corredores exteriores que funcionan como umbrales vegetales.</p>



<p>Para cumplir con los requerimientos técnicos —dada la apertura del conjunto, resultado de la ausencia de fachadas posteriores y medianeras, así como de la presencia de miradores constantes y recorridos abiertos— se diseñaron corredores subterráneos, patios técnicos ocultos y circulaciones diferenciadas para garantizar una operación impecable y libre de impactos para el huésped.</p>



<p>El The St. Regis Cap Cana se consolida como un referente del lujo contemporáneo en el Caribe, no solo por su arquitectura refinada, sino por su capacidad de transformar los espacios en experiencias sensoriales totales. La integración de materiales nobles, artesanía local, arte dominicano, gastronomía de alto nivel y paisajismo nativo da como resultado un hotel profundamente conectado con su lugar. Es un proyecto en el que la marca internacional se encuentra con la cultura dominicana, no para suavizarla, sino para homenajearla. Y ese encuentro, cuidadoso, elegante, respetuoso, convierte al The St. Regis Cap Cana en una obra arquitectónica que lleva el sello del Caribe al mundo.</p>



<p><strong>Interiorismo</strong></p>



<p>El interiorismo del The St. Regis Cap Cana se concibe como una extensión sensible del paisaje y de la arquitectura, pero también como un territorio propio donde se construyen identidad, atmósfera y memoria. Desde el inicio, el diseño interior se apoya en dos lenguajes claramente definidos: por un lado, referencias directas a la arquitectura vernácula y a la cultura dominicana —materiales, patrones y gestos artesanales— reinterpretadas desde una mirada contemporánea; y, por otro, un lenguaje más depurado y abstracto que organiza los espacios mediante líneas, composiciones geométricas y una paleta cuidadosamente controlada.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1716" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana2.jpg" alt="" class="wp-image-53815" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana2.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana2-280x300.jpg 280w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana2-955x1024.jpg 955w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana2-768x824.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/st-regis-capcana2-1432x1536.jpg 1432w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>Como explica Alexandra Guzmán de AG Interiores, el proyecto se estructuró desde la idea de “crear espacios elegantes, pero nunca rígidos; refinados, pero siempre acogedores”. Esta premisa atraviesa todo el interiorismo y se traduce en ambientes donde el lujo no se expresa desde el exceso, sino desde la calidad del detalle, la precisión de la selección de materiales y la construcción de una experiencia emocional cercana al usuario, en coherencia con aquello que distingue a la cadena The St. Regis: hacer sentir a sus huéspedes como si estuvieran en su propia casa. El objetivo no es impresionar de manera inmediata, sino construir espacios donde se perciba una atmósfera elegante y reposada que acompañe al huésped durante toda su estancia.</p>



<p>Uno de los hilos conductores del proyecto es la relación constante entre interior y exterior. Grandes ventanales, pasarelas abiertas y vistas cruzadas incorporan el paisaje como un componente activo del diseño interior. A partir de una paleta base de tonos claros y armónicos, común a todo el resort, cada espacio adquiere su propia identidad según su función y grado de representatividad, esto evita la repetición sin romper la coherencia general.</p>



<p>Los salones de mayor relevancia están revestidos con materiales más preciados, que aportan notoriedad y elegancia, mientras que los recursos decorativos adquieren una dimensión casi escenográfica, con atmósferas envolventes en las que la imaginación y la fantasía encuentran lugar. En contraste, las áreas más relajadas y en contacto directo con el exterior se abordan con un lenguaje más sereno, con una uniformidad cromática que refuerza la sensación de calma, mientras que en puntos focales se introducen acentos de color que aportan dinamismo.</p>



<p>La materialidad juega un papel central en esta construcción. El proyecto prioriza materiales locales y naturales, seleccionados tanto por su valor estético como por su desempeño frente al clima caribeño y al uso intensivo propio de la tipología hotelera. La piedra coralina está presente en múltiples espacios y aporta solidez, textura y una conexión directa con el Caribe. Las maderas tropicales, trabajadas con precisión en proporciones y tramos específicos, introducen calidez y ritmo y enriquecen los ambientes.</p>



<p>Un elemento transversal en todos los espacios son las alfombras. Sus diseños están inspirados en el movimiento de las olas, incorporan color y dinamismo y, de manera sutil, evocan el ritmo y el folclore dominicano. En ellas se introduce, desde una lectura abstracta, uno de los símbolos culturales más significativos del proyecto: la muñeca dominicana sin rostro. Más allá de su presencia explícita en el mural del The St. Regis Bar, este ícono se integra conceptualmente en patrones, texturas y gestos gráficos que recorren el interiorismo y aluden a temas de identidad, mestizaje y pertenencia.</p>



<p>La dimensión artística del proyecto refuerza esta narrativa. Siguiendo la tradición de la marca The St. Regis de integrar colecciones de arte propias, se desarrolló una curaduría específica para el complejo. El proceso fue iniciado en 2021 e integró a la curadora Paula Gómez Jorge junto con AG Interiores y Chapi Design para la selección de artistas y obras. A partir de una investigación sobre los imaginarios culturales caribeños y un diálogo constante con creadores de distintas generaciones, se construyó una propuesta curatorial sólida y coherente, evaluada y enriquecida posteriormente por el grupo internacional de diseño de The St. Regis. Cada obra revela capas esenciales de nuestra identidad y dialoga con el mestizaje cultural de la isla, lo territorial, la espiritualidad, la materialidad y la complejidad de nuestra historia. De igual manera, el hotel apoya proyectos de moda dominicana, promueve cerámica y tejidos tradicionales, e incorpora elementos que muestran la diversidad creativa del país.</p>



<p>El equilibrio entre vocación de resort y lujo contemporáneo constituye otro de los logros del proyecto. El interiorismo evita caer en una estética excesivamente formal o distante al apostar por un lujo vivido con comodidad y cercanía. “La idea era que los usuarios no solo admiren el diseño, sino que se sientan identificados con lo que los rodea”, señala Guzmán.</p>



<p>Además de exigir una intervención respetuosa del emplazamiento —rodeado por el mar Caribe y el majestuoso campo de golf Punta Espada—, el carácter mixto del desarrollo, que integra hotel y residencias, supuso un desafío adicional. La coexistencia de ambos programas demandó un ejercicio constante de criterio y sensibilidad para cumplir con los estrictos estándares internacionales de la cadena sin renunciar a una identidad dominicana auténtica. El resultado es un interiorismo que no solo acompaña a la arquitectura, sino que amplía su alcance, y consolida al The St. Regis Cap Cana como una propuesta que eleva el estándar del diseño interior hotelero de la República Dominicana y abre nuevas posibilidades para su evolución futura.</p>



<p>Para la interiorista Alexandra Guzmán, el proyecto del The St. Regis Hotel &amp; Residences nació en el atrevimiento y cita una frase de Goethe que define el espíritu del equipo: “Sea lo que sea que puedas hacer, o sueñes que puedas hacer, comienza. El atrevimiento tiene genio, poder y magia”. Con esa premisa asumió un desafío ambicioso, aceptando riesgos conscientes para definir la iniciativa, concebir su desarrollo y llevarla a cabo con coherencia y convicción.</p>



<p>Este proyecto ha recibido tres prestigiosos galardones internacionales que reconocen la excelencia en hospitalidad, arquitectura y diseño de experiencias:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>BLT Built Design Awards 2025: categoría diseño arquitectónico y hospitalidad</li>



<li>International Property Awards 2025: categoría arquitectura de hotel</li>



<li>AHEAD Awards 2025: categoría <em>Event Spaces,</em> reconocida por su innovación en espacios multifuncionales de hotel</li>
</ul>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-st-regis.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Planta de conjunto"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-st-regis-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Planta de conjunto</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-641e1cbe22466229c09a07f9952a1cf6" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>THE ST. REGIS CAP CANA RESORT (2025)</strong><br>Dirección <strong>Punta Espada, Cap Cana</strong>. Área de lote <strong>64,906 m².</strong> Promotor <strong>Campagna Ricart y Asociados y Pioneer Investment Funds</strong>. Diseño arquitectónico <strong>Arq. Alejandro Acebal, Acebal Canney Arquitectos y Asociados</strong>. Colaboradores <strong>Laura Leger, Jessy Tatis, Vicky Pérez Mirambeaux, Stefany Taron, Lourdes Montes de Oca, Vanessa Heredia, Pamela Polanco, Leonor Cordero, María Andreína Pérez, Nathaly Araujo y Silvia Caradonna</strong>. Diseño y arquitectura de interior <strong>Chapi Design y AG Interiores, Alexandra Guzmán</strong>. Colaboradores <strong>María Elena Liriano, Liliana Ortiz, María Laura Báez, Paola Méndez, y Marlene Quiñones</strong>. Paisajismo <strong>Estudio PWP</strong>. Diseño de iluminación <strong>Inverse Lighting</strong>. Diseño gráfico <strong>Grupo Regio</strong>. Estructural <strong>Ing. Reginald García</strong>. Eléctrico <strong>Conelca</strong>. Sanitario <strong>Piarcon</strong>. Sistemas de a/a <strong>Cemca</strong>. Contratista general <strong>Campagna Ricart y Asociados</strong>. Colaboradores Ejecución <strong>Dino Campagna, Julio Bobadilla, Gianmarco Campagna, Ana Almonte, Starling Morel, Asael Muñoz, Aldo Boyá, Pedro Fernández, Laura Pérez, María Elena Liriano y Liliana Ortiz. Supervisión TLDI</strong>.</p>
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		<title>Edificio corporativo Alaver</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2026 18:09:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Obras]]></category>
		<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura republicana]]></category>
		<category><![CDATA[Alaver]]></category>
		<category><![CDATA[fachada patrimonial]]></category>
		<category><![CDATA[paneles traslúcidos]]></category>
		<category><![CDATA[framboyán]]></category>
		<category><![CDATA[La vega]]></category>
		<category><![CDATA[estructura metálica]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El edificio corporativo de Alaver renueva una esquina clave del centro histórico de La Vega mediante la conservación de su fachada patrimonial y la inserción de una estructura metálica contemporánea. En una importante esquina del centro histórico de La Vega, formada por las calles Sánchez y General Juan Rodríguez, el nuevo edificio corporativo de la [&#8230;]</p>
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<p>El edificio corporativo de Alaver renueva una esquina clave del centro histórico de La Vega mediante la conservación de su fachada patrimonial y la inserción de una estructura metálica contemporánea. </p>


<div class="article-quote-white"><p class="m">El proyecto organiza su programa en tres niveles destinados a servicios, oficinas y almacenamiento, mientras una envolvente de paneles traslúcidos microperforados redefine su imagen institucional, y proyecta la silueta de un framboyán y un sistema de iluminación programable. La obra equilibra eficiencia operativa, modernidad y puesta en valor del patrimonio urbano.</p></div>



<p>En una importante esquina del centro histórico de La Vega, formada por las calles Sánchez y General Juan Rodríguez, el nuevo edificio corporativo de la Asociación La Vega Real de Ahorros y Préstamos (Alaver) reinterpreta la arquitectura institucional contemporánea y combina la puesta en valor del patrimonio, la eficiencia operativa y una lectura respetuosa del contexto urbano. El proyecto responde al objetivo de construir un edificio comercial de tres niveles con estructura metálica: un primer nivel destinado a estacionamiento y servicios, un segundo nivel corporativo, que concentra las oficinas y áreas administrativas, y un tercer nivel concebido como un centro cívico, un espacio multiusos para actividades comunitarias que Alaver ofrece como un gesto de apertura y contribución a la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1067" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver2.jpg" alt="" class="wp-image-53846" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver2.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver2-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver2-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver2-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver2-1536x1024.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>La volumetría se organiza en torno a un acceso claramente diferenciado que aprovecha la condición de esquina como punto de articulación urbana. Este vestíbulo está vinculado directamente a la circulación vertical y permite una transición fluida hacia los niveles superiores. En el segundo nivel se concentran las funciones administrativas; se estructura mediante una circulación central que maximiza el aprovechamiento de las oficinas y garantiza un funcionamiento claro y ordenado. El programa se distribuye así: primera planta: estacionamiento general, vestíbulo, almacén, cuartos técnicos y de servicio; segunda planta: vestíbulo, oficinas, sala de reuniones y sala de espera; tercera planta: vestíbulo y un gran salón multiusos. Cada nivel incorpora áreas de apoyo que garantizan una operación continua y eficiente: cuartos técnicos, cocinilla, zonas de descanso para el personal y baños.</p>



<p>El interiorismo responde a un equipamiento contemporáneo. Las particiones de las oficinas se resuelven mediante tabiques modulares que facilitan la reconfiguración de los espacios y garantizan privacidad acústica. La luz natural baña las áreas de trabajo gracias a amplios cerramientos de cristal, desde los cuales se disfruta la ciudad filtrada por los paneles traslúcidos y la silueta de los flamboyanes. Predomina una paleta de colores claros en los elementos espaciales y en el mobiliario, contrastada por piezas puntuales de madera oscura.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1067" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0865.jpg" alt="" class="wp-image-53845" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0865.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0865-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0865-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0865-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0865-1536x1024.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>Especial atención merece el salón multiusos, bautizado en honor a don Giovanni Bloise Guzmán, el único fundador vivo de la institución, hoy con 101 años. El salón tiene capacidad para 560 personas y está equipado con tecnología de vanguardia en sistemas audiovisuales, climatización e iluminación, lo que garantiza un desempeño óptimo para eventos corporativos y comunitarios. Sus divisiones móviles instaladas por Thema permiten subdividirlo en tres salas independientes para actividades simultáneas. Se destaca el diseño del cielo raso, conformado por plafones suspendidos que, en conjunto con la iluminación, generan una atmósfera elegante y controlada. Para mejorar el confort acústico, se incorporaron paneles fonoabsorbentes en las paredes.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0851-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53844" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0851-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0851-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0851-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0851-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/DJI_0851.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Aunque el programa responde a criterios funcionales, es la intervención en fachada la que define el carácter del proyecto. El edificio conserva íntegramente la fachada de mampostería del inmueble original —una pieza de valor patrimonial para la ciudad— y la resignifica como un basamento que sostiene una intervención liviana de acero, donde tradición y contemporaneidad dialogan con claridad. La conservación del ritmo vertical, los marcos perimetrales y la composición simétrica del edificio original permiten que la nueva arquitectura se inserte sin estridencias y aporte una lectura renovada del paisaje urbano.</p>



<p>La operación arquitectónica se articula así en dos niveles conceptuales: la conservación de la estructura histórica y la inserción de una envolvente contemporánea. Detrás de la fachada patrimonial se levanta una estructura compuesta por columnas y vigas de acero y entrepisos de <em>metaldeck</em> sobre una platea de hormigón armado, lo que permitió liberar luces y adaptar la edificación a nuevos requerimientos sin alterar la imagen hacia la calle.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1067" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7877.jpg" alt="" class="wp-image-53842" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7877.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7877-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7877-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7877-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7877-1536x1024.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>La nueva arquitectura se identifica en la fachada mediante paneles traslúcidos y microperforados que envuelven los niveles superiores e interpretan el patrimonio desde un lenguaje actual. Esta piel metálica proyecta la imagen de un framboyán, símbolo profundamente arraigado en la memoria colectiva vegana. Además de otorgar identidad, tamiza la luz natural, genera privacidad y calidez en los interiores y aporta un sello distintivo a la actualización del inmueble. Un detalle novedoso es la incorporación de un sistema de iluminación programable en la fachada, capaz de cambiar de color para expresar el “estado anímico” del edificio, establecer vínculos simbólicos con la comunidad o destacar acontecimientos, campañas institucionales, fechas patrias y días festivos.</p>



<p>Con atención al detalle, las puertas exteriores fueron resueltas con aluminio y cristal con hojas abatibles similares a las originales, sobre las que se aplicó un vinilo adhesivo con textura de madera para recrear la apariencia del inmueble anterior y mantener la coherencia estética. El resultado es un equilibrio entre permanencia y renovación, donde lo histórico y lo contemporáneo conviven sin fricciones.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="1067" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7761.jpg" alt="" class="wp-image-53841" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7761.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7761-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7761-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7761-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/0R2A7761-1536x1024.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>En conjunto, el edificio Alaver constituye un ejercicio ejemplar de cómo la arquitectura contemporánea puede sumar valor en centros urbanos consolidados al tiempo que incorpora sistemas constructivos actuales y articula memoria, eficiencia y presencia institucional. La obra demuestra que la modernización de las infraestructuras financieras también puede ser una oportunidad para reforzar la identidad local y dignificar el entorno construido.</p>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver-plano.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Plantas arquitectónicas niveles  primero, segundo y tercero y secciones"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/alaver-plano-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Plantas arquitectónicas niveles  primero, segundo y tercero y secciones</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-145e788843cdac568cdaee3510f3d6db" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>EDIFICIO CORPORATIVO ALAVER<br></strong>Ubicación <strong>La Vega</strong>. Propietario <strong>Asociación La Vega Real de Ahorros y Préstamos para la Vivienda</strong>. Área total de construcción <strong>628 m<sup>2</sup></strong>. Área del solar <strong>930.65 m<sup>2</sup></strong>. Diseño y supervisión <strong>Arq. Gabriel Acevedo y Arq. Chantal Parra, Arq. Gabriel Acevedo y Asocs</strong>. Restaurador de fachada <strong>José Enrique Delmonte</strong>. Colaboración <strong>Arq. Yolanda Martínez</strong>. Consultores. Estructural <strong>Ing. Leudy Lizardo</strong>. Eléctrico <strong>Ing. Miguel Abreu</strong>. Sanitario <strong>Ing. Enrique Elías</strong>. Mecánica de suelos <strong>Ing. Enrique Veras</strong>. Colaboración en interiorismo <strong>Moré y Wiese. Construcción Arq. Ricardo Abreu, Ing. César Arturo, Abreu y Asociados</strong>. Cabinas sanitarias fenólicas, revestimientos acústicos y tabiques <strong>Thema</strong></p>



<p></p>
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		<title>Patio Embajada</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2026 18:09:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Obras]]></category>
		<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[luis vidal + arquitectos]]></category>
		<category><![CDATA[plaza comercial]]></category>
		<category><![CDATA[Patio Embajada]]></category>
		<category><![CDATA[Reserva Los Robles]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Patio Embajada es el nuevo proyecto insignia de Patio Capital Partners en Santo Domingo y el primer hito comercial del desarrollo urbano Reserva Los Robles, al norte del Distrito Nacional. Concebido y diseñado por luis vidal + arquitectos, bajo el liderazgo de Luis Vidal y Óscar Torrejón, el conjunto replantea la tipología de la plaza [&#8230;]</p>
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<p>Patio Embajada es el nuevo proyecto insignia de Patio Capital Partners en Santo Domingo y el primer hito comercial del desarrollo urbano Reserva Los Robles, al norte del Distrito Nacional. Concebido y diseñado por luis vidal + arquitectos, bajo el liderazgo de Luis Vidal y Óscar Torrejón, el conjunto replantea la tipología de la plaza comercial dominicana situando en el centro la calidad del espacio público, la experiencia peatonal y la relación con la ciudad.</p>


<div class="article-quote-white"><p class="m">La propuesta sintetiza el ADN del estudio: una arquitectura profundamente funcional, orientada al usuario, con vocación urbana y un compromiso verificable con la sostenibilidad.</p></div>



<p>Patio Embajada es el primer hito comercial de Reserva Los Robles, la nueva urbanización de la franja norte del Distrito Nacional. Su implantación estratégica es en un lote trapezoidal de 19,000 metros cuadrados sobre la avenida República de Colombia y adyacente a la Embajada de los Estados Unidos, esto lo posiciona como puerta de entrada al plan maestro y como pieza clave de la articulación con los futuros proyectos residenciales, viales y comunitarios del sector.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-3-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53834" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-3-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-3-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-3-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-3-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-3.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El programa comprende unos 8,500 metros cuadrados de superficie comercial y 264 plazas de estacionamiento. La oferta se estructura en tres componentes: un volumen ancla de aproximadamente 4,250 metros cuadrados; una franja de locales medianos y pequeños dispuestos en L que envuelve la pieza principal; y dos edificios independientes concebidos como volúmenes escultóricos de alta visibilidad hacia la vía de conexión rápida. Más que un centro de compras, Patio Embajada se define como un nodo de encuentro cotidiano para la comunidad de Reserva Los Robles, los residentes de Altos de Arroyo Hondo, el entorno escolar inmediato y la colonia vinculada a la Embajada. Su condición de primer punto comercial del recorrido desde el este por la avenida República de Colombia lo convierte en un referente urbano visible para miles de conductores cada día.</p>



<p>Uno de los ejes del proyecto es la revisión crítica de la relación entre peatón y vehículo en la tipología de plaza comercial. Frente al modelo convencional —grandes explanadas de estacionamiento frente a una banda lineal de locales—, Patio Embajada integra arquitectura, estacionamiento y paisaje para que el desplazamiento desde el automóvil hasta los comercios se convierta en un recorrido cómodo, intuitivo y seguro. Esta aproximación al flujo de personas y vehículos se apoya en la experiencia de luis idal + arquitectos en infraestructuras de alto tránsito —aeropuertos, hospitales y equipamientos complejos— y traslada a la escala comercial la misma atención a la legibilidad, la orientación natural y el confort del usuario.</p>



<p>Todas las edificaciones se desarrollan en un único nivel sobre rasante, ligeramente elevado con respecto a las vías internas, lo que garantiza una accesibilidad universal sin barreras arquitectónicas. Desde la plaza peatonal central se accede a todos los comercios “a nivel”, esto refuerza la idea de un plano continuo donde el usuario no enfrenta escaleras, rampas ni variaciones abruptas de cota. El visitante comprende de inmediato cómo orientarse —dónde estacionarse, por dónde desplazarse y hacia qué puntos dirigirse— gracias a la mirada centrada en el usuario que caracteriza el trabajo del estudio.</p>



<p>La circulación vehicular se organiza mediante un anillo perimetral flexible con accesos y salidas diferenciados desde la vía de conexión rápida y desde la avenida Los Robles, y con circuitos independientes para vehículos privados, operaciones de carga y descarga y personal. Este esquema garantiza un funcionamiento eficiente en distintas fases del desarrollo del proyecto, y al mismo tiempo libera el vértice sur de la parcela para conformar una gran apertura visual hacia el interior del conjunto, un verdadero escaparate urbano del proyecto.</p>



<p>La arquitectura de Patio Embajada se articula a partir de volúmenes horizontales coronados por grandes cubiertas que se pliegan y se elevan en puntos estratégicos: accesos, patio de comidas, volumen ancla y locales orientados hacia la avenida. Estos movimientos volumétricos generan sombra, protegen de la lluvia tropical y funcionan como señales urbanas de larga distancia que facilitan la orientación del visitante.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-4-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53833" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-4-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-4-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-4-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-4-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/patio-embajada-4.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Las cubiertas y fachadas se resuelven mediante bandas horizontales continuas que conducen al peatón hacia los accesos principales. El color se emplea como herramienta de orientación y como seña de identidad: tonalidades cálidas en los voladizos, pavimentos diferenciados en las áreas de estacionamiento y elementos verticales de señalización que organizan recorridos y zonas de estancia, un ambiente reconocible y amable. El resultado es una imagen sobria pero expresiva, contemporánea sin perder cercanía, en plena sintonía con la visión de Luis Vidal y Óscar Torrejón de una arquitectura que comunica sin estridencias.</p>



<p>Los dos locales independientes se conciben como piezas icónicas, ligeramente separadas del volumen principal y vinculadas directamente con la vía de conexión rápida. Su morfología singular y su autonomía de accesos los convierten en focos de atracción que enriquecen la lectura del conjunto, aportan usos con identidad propia —como formatos <em>drive thru</em> o marcas que requieren mayor protagonismo— y suman actividad al proyecto a lo largo de todo el día.</p>



<p>La posición de Patio Embajada dentro del plan maestro de Reserva Los Robles refuerza su rol como nueva centralidad urbana. El proyecto se concibe como una pieza abierta, con fachadas activas orientadas tanto hacia la urbanización en desarrollo como hacia la Embajada y la avenida principal. La implantación se retira de los linderos para incorporar bandas ajardinadas de amortiguación que mejoran la relación con las parcelas residenciales colindantes y atenúan la presencia del estacionamiento hacia el exterior.</p>



<p>El conjunto aspira a constituirse en un punto de encuentro cotidiano para la comunidad: un lugar accesible en vehículo o incluso a pie desde la Embajada o el centro escolar cercano. El diseño exterior procura prolongar la estancia de los usuarios, otorga igual visibilidad a todos los locales y propicia un recorrido comercial continuo. En este enfoque se evidencia otra constante del trabajo de luis vidal + arquitectos: la vocación de “coser ciudad”, asegurándose de que cada edificio contribuya al espacio público en lugar de limitarse a ocupar suelo.</p>



<p>Desde el punto de vista medioambiental, el proyecto integra criterios de eficiencia energética y gestión responsable del agua: fachadas protegidas del asoleamiento directo, cubiertas amplias que mejoran el desempeño de los sistemas de climatización y una selección de materiales durables, preferentemente de tecnología local. La sostenibilidad no se concibe como un complemento, sino como un componente estructural de la lógica del proyecto, alineada con la estrategia global del estudio en sus intervenciones internacionales. La funcionalidad se apoya en una organización clara de los servicios, con muelles de carga, circulaciones técnicas y áreas de apoyo que están fuera de la percepción del usuario.</p>



<p>En suma, Patio Embajada plantea un modelo contemporáneo de arquitectura comercial: accesible, eficiente y centrado en la calidad del espacio público. Más que un conjunto de locales, propone un fragmento de ciudad que activa su contexto, acompaña el crecimiento de Reserva Los Robles y establece un precedente para futuras intervenciones comerciales en la República Dominicana, esto reafirma la apuesta de luis vidal + arquitectos por una arquitectura que mejore la vida de las personas y el tejido urbano al que se incorpora.</p>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/planos-patio-embajada.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Planta de conjunto del primer nivel, elevación frontal y sección trasversal"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/planos-patio-embajada-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Planta de conjunto del primer nivel, elevación frontal y sección trasversal</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-f2255e0a0ac58032f60997d1205e41d2" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>PATIO EMBAJADA (2025)<br></strong>Ubicación <strong>Av. República de Colombia 57, Santo Domingo</strong>. Promotor <strong>Patio Capital Partners</strong>. Área total de construcción <strong>8,350 m<sup>2</sup></strong>. Área del lote <strong>19,068 m<sup>2</sup></strong>. Diseño arquitectónico <strong>luis vidal + arquitectos, Luis Vidal y Óscar Torrejón</strong>. Equipo <strong>Bianca Amerini, Adriana Borja, Juan Bueno, Marina García, Rafael Marmolejos, Diego Miranda, Carlos Peña, Johanna Rodríguez, Cristina Sánchez, Enrique Sánchez, Ana Taboada, Javier Torrecilla, Ana Vela y Marcos Velasco</strong>. Consultores. Estructural <strong>Optimum Engineering Solutions</strong>. MEP <strong>AAS Inica</strong>. Diseño paisajístico <strong>Palo Verde</strong>. Contratista general <strong>Imbert Domínguez &amp; Asocs</strong>. Supervisión <strong>Lexco Tissa</strong>. Estructuras metálicas <strong>Codacero, Ing. Tomás Nieto</strong>. Juegos infantiles <strong>Adamcorp</strong>.</p>
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		<title>Maialino</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2026 18:09:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Obras]]></category>
		<category><![CDATA[Diseño]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la Ciudad Colonial de Santo Domingo, un edificio emblemático restaurado, la Casa Velázquez (Arquitexto 119), sirve como escenario para un restaurante italiano que combina la sensibilidad mediterránea con la elegancia patrimonial del Caribe. Concebido por el arquitecto dominicano Ramón Emilio Jiménez, Maialino se proyecta como una trattoria contemporánea que honra la historia del inmueble [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>En la Ciudad Colonial de Santo Domingo, un edificio emblemático restaurado, la Casa Velázquez (<em>Arquitexto</em> 119), sirve como escenario para un restaurante italiano que combina la sensibilidad mediterránea con la elegancia patrimonial del Caribe. Concebido por el arquitecto dominicano Ramón Emilio Jiménez, Maialino se proyecta como una <em>trattoria</em> contemporánea que honra la historia del inmueble y, al mismo tiempo, introduce una narrativa cálida, íntima y llena de texturas. </p>


<div class="article-quote-white"><p class="m">Las propuestas espacial, material y conceptual de Maialino, impresas en sus acabados, mobiliario, iluminación y accesorios, revelan el potencial del diálogo entre patrimonio arquitectónico y diseño interior contemporáneo.</p></div>



<p>La Casa Velázquez es un edificio de estilo neoclásico que desde los años veinte forma parte del tejido urbano de la Ciudad Colonial. Fue rescatada recientemente (<em>Arquitexto</em> 119) mediante un cuidadoso proceso de restauración, y recupera su dignidad neoclásica con una nueva funcionalidad contemporánea. Todo el piso bajo se dedica a restaurantes, mientras que los demás niveles albergan un uso residencial.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino1-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53856" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino1-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino1-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino1-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino1-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino1.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>En el primer nivel se instala el restaurante italiano Maialino, desde su esquina chanfleada y con acceso desde la calle. El diseño de interiores fue encargado a Ramón Emilio Jiménez. <em>Maialino,</em> &#8216;cerdito&#8217; en italiano, reúne la elegancia patrimonial del edificio con el calor, la autenticidad y la tradición de las <em>trattoria</em> italianas, reinterpretadas con una mirada contemporánea y tropical adecuada al espíritu del Santo Domingo colonial.</p>



<p>La creación de distintos ambientes responde a la creación de diferentes atmósferas que permiten disfrutar de variadas experiencias dentro de un mismo espacio: cena elegante, almuerzo rápido, cócteles o solo postre y café.</p>



<p>Al acceder desde la calle, el vestíbulo marca el tono. Se trata de un reducido espacio de bienvenida sobrio, elegante, discreto, que prepara al comensal para la experiencia que viene. El protagonista es el mueble de madera curvo de piso a techo en el que se colocan elementos que dejan claro el estilo italiano del restaurante. Llaman la atención las singulares lámparas en forma de flores que coronan este pequeño ambiente.</p>



<p>El gran salón es el espacio principal de la experiencia gastronómica. Tiene capacidad para unas setenta personas. El piso combina láminas anchas de cerámica que imita madera con cerámica artesanal en patrón hidráulico, que evoca la rusticidad mediterránea. Las paredes se recubren de ladrillos que combinan distintas formas de colocación. Algunas paredes además combinan cerámicas que acentúan el carácter mediterráneo del lugar. El techo se deja en toda su altura original. Se colocan plafones de madera en lugares estratégicos para bajar la escala y crear acentos de iluminación. Las tuberías se dejan vistas y se pintan de marrón para disimular su presencia. Las cortinas corredizas a mitad de los ventanales hacia la calle nos evocan la tradición italiana, mientras que las tipografías de letras doradas sobre estos cristales aportan contemporaneidad a la vez que reafirman la presencia del restaurante en la calle.</p>



<p>La elección del mobiliario consiste en mesas de mármol con base de hierro trabajado de manera clásica y sillas tapizadas con marrón de estilo contemporáneo. Los apliques de iluminación se colocan sobre las paredes, y unidos a los platos de cerámica acentúan el carácter italiano.</p>



<p>El bar se ubica en el fondo del espacio, como uno de los protagonistas del lugar. Se convierte además en espacio de espera y cócteles <em>after-dinner</em>. La barra mezcla madera oscura con cerámica de color azul claro brillante. Tras ella, las estanterías de madera e hierro forjado exhiben los licores. La iluminación indirecta de las repisas destaca las botellas y, junto con los espejos, genera una sensación de amplitud y festejo a la vez. Las cómodas banquetas altas invitan a la permanencia. La elección de las lámparas colgantes proporciona un carácter informal a este espacio.</p>



<p>En el área trasera se ha colocado un <em>delicatessen</em> o mostrador gourmet. Consiste en un espacio reducido que simula la venta de productos italianos, pastas, embutidos, vinos y aceites, como un guiño a la tradicional <em>bottega</em> italiana.</p>



<p>Los baños fueron diseñados con una materialidad y estética similar al resto del restaurante. El suelo es de cerámica con un patrón a cuadros, las paredes son de cerámica de color blanco perla de gran formato. El lavamanos es una pieza rústica gris que se apoya sobre una consola de mármol. La grifería rústica y dorada añade un toque clásico contemporáneo. Un espejo de marco dorado, detalles de cerámica artesanal y pequeñas plantas completan el cuidado espacio.</p>



<p>En suma, Maialino se concibe como un espacio cálido, íntimo y auténtico, que propone una experiencia gastronómica y arquitectónica a la vez. Un ejemplo de que la Ciudad Colonial puede acoger nuevas narrativas contemporáneas sin desligarse de su raíz histórica.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino3-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-53854" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino3-1024x683.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino3-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino3-768x512.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino3-1536x1024.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/maialino3.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El programa comprende unos 8,500 metros cuadrados de superficie comercial y 264 plazas de estacionamiento. La oferta se estructura en tres componentes: un volumen ancla de aproximadamente 4,250 metros cuadrados; una franja de locales medianos y pequeños dispuestos en L que envuelve la pieza principal; y dos edificios independientes concebidos como volúmenes escultóricos de alta visibilidad hacia la vía de conexión rápida. Más que un centro de compras, Patio Embajada se define como un nodo de encuentro cotidiano para la comunidad de Reserva Los Robles, los residentes de Altos de Arroyo Hondo, el entorno escolar inmediato y la colonia vinculada a la Embajada. Su condición de primer punto comercial del recorrido desde el este por la avenida República de Colombia lo convierte en un referente urbano visible para miles de conductores cada día.</p>



<p>Uno de los ejes del proyecto es la revisión crítica de la relación entre peatón y vehículo en la tipología de plaza comercial. Frente al modelo convencional —grandes explanadas de estacionamiento frente a una banda lineal de locales—, Patio Embajada integra arquitectura, estacionamiento y paisaje para que el desplazamiento desde el automóvil hasta los comercios se convierta en un recorrido cómodo, intuitivo y seguro. Esta aproximación al flujo de personas y vehículos se apoya en la experiencia de luis idal + arquitectos en infraestructuras de alto tránsito —aeropuertos, hospitales y equipamientos complejos— y traslada a la escala comercial la misma atención a la legibilidad, la orientación natural y el confort del usuario.</p>



<p>Todas las edificaciones se desarrollan en un único nivel sobre rasante, ligeramente elevado con respecto a las vías internas, lo que garantiza una accesibilidad universal sin barreras arquitectónicas. Desde la plaza peatonal central se accede a todos los comercios “a nivel”, esto refuerza la idea de un plano continuo donde el usuario no enfrenta escaleras, rampas ni variaciones abruptas de cota. El visitante comprende de inmediato cómo orientarse —dónde estacionarse, por dónde desplazarse y hacia qué puntos dirigirse— gracias a la mirada centrada en el usuario que caracteriza el trabajo del estudio.</p>



<p>La circulación vehicular se organiza mediante un anillo perimetral flexible con accesos y salidas diferenciados desde la vía de conexión rápida y desde la avenida Los Robles, y con circuitos independientes para vehículos privados, operaciones de carga y descarga y personal. Este esquema garantiza un funcionamiento eficiente en distintas fases del desarrollo del proyecto, y al mismo tiempo libera el vértice sur de la parcela para conformar una gran apertura visual hacia el interior del conjunto, un verdadero escaparate urbano del proyecto.</p>



<p>La arquitectura de Patio Embajada se articula a partir de volúmenes horizontales coronados por grandes cubiertas que se pliegan y se elevan en puntos estratégicos: accesos, patio de comidas, volumen ancla y locales orientados hacia la avenida. Estos movimientos volumétricos generan sombra, protegen de la lluvia tropical y funcionan como señales urbanas de larga distancia que facilitan la orientación del visitante.</p>



<p>Las cubiertas y fachadas se resuelven mediante bandas horizontales continuas que conducen al peatón hacia los accesos principales. El color se emplea como herramienta de orientación y como seña de identidad: tonalidades cálidas en los voladizos, pavimentos diferenciados en las áreas de estacionamiento y elementos verticales de señalización que organizan recorridos y zonas de estancia, un ambiente reconocible y amable. El resultado es una imagen sobria pero expresiva, contemporánea sin perder cercanía, en plena sintonía con la visión de Luis Vidal y Óscar Torrejón de una arquitectura que comunica sin estridencias.</p>



<p>Los dos locales independientes se conciben como piezas icónicas, ligeramente separadas del volumen principal y vinculadas directamente con la vía de conexión rápida. Su morfología singular y su autonomía de accesos los convierten en focos de atracción que enriquecen la lectura del conjunto, aportan usos con identidad propia —como formatos <em>drive thru</em> o marcas que requieren mayor protagonismo— y suman actividad al proyecto a lo largo de todo el día.</p>



<p>La posición de Patio Embajada dentro del plan maestro de Reserva Los Robles refuerza su rol como nueva centralidad urbana. El proyecto se concibe como una pieza abierta, con fachadas activas orientadas tanto hacia la urbanización en desarrollo como hacia la Embajada y la avenida principal. La implantación se retira de los linderos para incorporar bandas ajardinadas de amortiguación que mejoran la relación con las parcelas residenciales colindantes y atenúan la presencia del estacionamiento hacia el exterior.</p>



<p>El conjunto aspira a constituirse en un punto de encuentro cotidiano para la comunidad: un lugar accesible en vehículo o incluso a pie desde la Embajada o el centro escolar cercano. El diseño exterior procura prolongar la estancia de los usuarios, otorga igual visibilidad a todos los locales y propicia un recorrido comercial continuo. En este enfoque se evidencia otra constante del trabajo de luis vidal + arquitectos: la vocación de “coser ciudad”, asegurándose de que cada edificio contribuya al espacio público en lugar de limitarse a ocupar suelo.</p>



<p>Desde el punto de vista medioambiental, el proyecto integra criterios de eficiencia energética y gestión responsable del agua: fachadas protegidas del asoleamiento directo, cubiertas amplias que mejoran el desempeño de los sistemas de climatización y una selección de materiales durables, preferentemente de tecnología local. La sostenibilidad no se concibe como un complemento, sino como un componente estructural de la lógica del proyecto, alineada con la estrategia global del estudio en sus intervenciones internacionales. La funcionalidad se apoya en una organización clara de los servicios, con muelles de carga, circulaciones técnicas y áreas de apoyo que están fuera de la percepción del usuario.</p>



<p>En suma, Patio Embajada plantea un modelo contemporáneo de arquitectura comercial: accesible, eficiente y centrado en la calidad del espacio público. Más que un conjunto de locales, propone un fragmento de ciudad que activa su contexto, acompaña el crecimiento de Reserva Los Robles y establece un precedente para futuras intervenciones comerciales en la República Dominicana, esto reafirma la apuesta de luis vidal + arquitectos por una arquitectura que mejore la vida de las personas y el tejido urbano al que se incorpora.</p>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-maialino.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Planta arquitectónica"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-maialino-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Planta arquitectónica</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-13e8f0e97d29728ce9c8c415631d257f" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>MAIALINO (2025)</strong><br>Dirección <strong>Calle Arzobispo Meriño esquina calle Luperón, Ciudad Colonial</strong>. Área de construcción <strong>235 m².</strong> Diseño arquitectónico <strong>Arq. Ramón Emilio Jiménez, Arquimilio</strong>. Colaboradores <strong>Arq. Roger Espinal</strong>. Instalaciones eléctricas <strong>Ing. Leonardo Barias, Serelec</strong>. Instalaciones sanitarias <strong>GESCA</strong>. Sistema de a/a <strong>CJ Socías</strong>. Sonido <strong>CES (Cable And Equipment Supply)</strong>. Diseño paisajístico <strong>Plantas tropicales</strong>. Diseño gráfico <strong>Michelle Lucchetta</strong>. Supervisión <strong>Ing. Yamel Espinal</strong>. Contratista general <strong>GESCA</strong></p>



<p></p>
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		<title>El Estudio Store</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2026 18:09:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Obras]]></category>
		<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[Andrés Aybar]]></category>
		<category><![CDATA[El Estudio Proyectos]]></category>
		<category><![CDATA[El Estudio Store]]></category>
		<category><![CDATA[curaduría]]></category>
		<category><![CDATA[Lissette Polanco]]></category>
		<category><![CDATA[diseño y artesanía]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura comercial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Estudio Store inaugura una nueva sede en el ensanche Serrallés, donde convergen arquitectura, interiorismo, paisajismo y branding en un espacio de 400 metros cuadrados concebido como una experiencia de diseño integral. Con más de diez años de trayectoria curando piezas únicas, esta nueva etapa reafirma el compromiso de sus propietarios, la arquitecta Lissette Polanco [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>El Estudio Store inaugura una nueva sede en el ensanche Serrallés, donde convergen arquitectura, interiorismo, paisajismo y branding en un espacio de 400 metros cuadrados concebido como una experiencia de diseño integral. Con más de diez años de trayectoria curando piezas únicas, esta nueva etapa reafirma el compromiso de sus propietarios, la arquitecta Lissette Polanco y el diseñador Andrés Aybar, con lo artesanal, lo auténtico y lo hecho con alma. </p>


<div class="article-quote-white"><p class="m">El proyecto se destaca por la colaboración de múltiples disciplinas, un espacio que trasciende lo comercial para convertirse en una especie de manifiesto del diseño dominicano contemporáneo.</p></div>



<p>Ubicada en el ensanche Serrallés de Santo Domingo, la nueva sede de El Estudio Store marca un hito en su evolución. Con una superficie de aproximadamente 400 metros cuadrados, el espacio materializa una visión consolidada a lo largo de más de una década de exploración estética, curaduría rigurosa y apuesta por el diseño original. El proyecto fue concebido como una tienda-experiencia e integra arquitectura, interiorismo, paisajismo y <em>branding</em> en una propuesta que trasciende lo comercial para posicionarse como un manifiesto del diseño dominicano contemporáneo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="707" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-3-1024x707.jpg" alt="" class="wp-image-53867" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-3-1024x707.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-3-300x207.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-3-768x530.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-3-1536x1061.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-3.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Desde sus inicios, El Estudio Store se distinguió por ofrecer piezas únicas, cuidadosamente seleccionadas, que aportan carácter y autenticidad a los espacios habitados. Según su fundadora, la arquitecta Lissette Polanco de Séliman, el proyecto nació de manera fortuita, durante un viaje en búsqueda de objetos distintivos para su propio hogar. Aquella necesidad reveló una ausencia del mercado local: una tienda dedicada exclusivamente a accesorios decorativos originales y de autor. Lo que comenzó como una coincidencia se transformó en una travesía que, diez años después, inaugura una nueva etapa con identidad propia. “La misión de El Estudio Store siempre ha sido llevar piezas especiales a los hogares, piezas originales, de conversación”, afirma la arquitecta.</p>



<p>En esta evolución, el interiorista y también propietario Andrés Aybar propone una curaduría renovada que pone en valor lo artesanal, lo hecho con alma. Nuevas marcas y materiales enriquecen la narrativa espacial, en la que predominan elementos naturales como mármol, arcilla, vidrio, metal y madera, seleccionados no solo por su nobleza sino por su capacidad de generar una sinergia con el espacio en el que habitarán, como señala el propio Aybar. El diseño interior y la arquitectura del espacio se plantean como una extensión de la filosofía de la tienda: autenticidad, emoción y atemporalidad.</p>



<p>El desarrollo integral del proyecto fue liderado por el equipo de El Estudio Proyectos, responsable de coordinar al conjunto multidisciplinario que intervino en la obra. Desde el diseño de la fachada hasta los aspectos estructurales, la zonificación, la iluminación y la selección de mobiliario, cada elemento fue concebido con precisión y propósito. Gracias a una colaboración fluida entre especialistas se logró articular un espacio que equilibra armonía, neutralidad y organicidad, que permite que las piezas exhibidas sean las verdaderas protagonistas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="714" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-5-1024x714.jpg" alt="" class="wp-image-53865" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-5-1024x714.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-5-300x209.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-5-768x536.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-5-1536x1071.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-5.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El diseño arquitectónico es de la firma Pérez Morales en colaboración con el arquitecto Javier Pérez Pittaluga; se concibió como una “ventana hacia el diseño”, un gesto arquitectónico que invita al transeúnte a descubrir la riqueza curatorial del interior. Su fachada, sobria pero expresiva, combina texturas y colores que conectan con la identidad del proyecto, con materiales simples pero cargados de significados visuales y estructurales.</p>



<p>Uno de los elementos más distintivos del proyecto es la intervención con baldosas de hormigón diseñadas por el arquitecto Arturo Despradel para Aguayo Tiles. Estas piezas no solo fueron utilizadas como revestimiento exterior, sino que se incorporaron a la identidad visual de la tienda, extendiéndose a elementos gráficos como empaques y tarjetas. Así, la arquitectura se convierte también en lenguaje de marca.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="737" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-7-1024x737.jpg" alt="" class="wp-image-53862" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-7-1024x737.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-7-300x216.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-7-768x552.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-7-1536x1105.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-7-443x320.jpg 443w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/el-estudio-store-7.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El paisajismo fue concebido por la arquitecta Massiel Mejía e introduce una dimensión sensorial esencial al proyecto. Inspirada en el bosque seco dominicano, su propuesta vegetal establece un diálogo entre la materialidad del suelo y la fachada, y los valores de la marca orientados hacia lo natural. Este contraste enriquece la experiencia desde el ingreso, con una atmósfera de serenidad, conexión con la naturaleza y bienestar emocional que acompaña al visitante a lo largo del recorrido.</p>



<p>La ejecución de la obra estuvo a cargo del equipo de Hacpen, liderado por los ingenieros Lucien Haché y Alberty Blanco. Con un cronograma exigente y numerosos retos estructurales, el equipo logró materializar el diseño con precisión, y respetar los altos estándares de acabado que exigía el proyecto. Finalmente, la identidad visual fue reinterpretada por la agencia Canvas Design &amp; Media. A diez años de haber creado la primera versión del <em>branding,</em> la nueva propuesta gráfica apuesta por una estética más madura, orgánica y editorial, en sintonía con la evolución conceptual de la tienda.</p>



<p>El Estudio Store no es solo un espacio de venta: es una narrativa construida desde el diseño, en la que cada disciplina aporta una capa al discurso general. Es un proyecto que celebra la colaboración, la autenticidad y la sensibilidad por los detalles, y reafirma su lugar como referente del diseño contemporáneo en la República Dominicana.</p>


<ul class="post-gallery-container small-block-grid-1 medium-block-grid-1 large-block-grid-2 ">
<li class="alignleft"><a href="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-el-estudio-store.jpg" class="mfp-image magnific-popup" title="Planta arquitectónica amueblada y elevación frontal"><img decoding="async" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/02/plano-el-estudio-store-500x232.jpg" class="size-circini-post border-blue"/></a><span class="post-image-caption">Planta arquitectónica amueblada y elevación frontal</span></li>
</ul>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-d1bf1cb1544bfa346625839ead2893a9" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>EL ESTUDIO STORE (2025)</strong><br>Dirección <strong>Calle Filomena Goméz de Cova 253, ensanche Serrallés</strong>. Propietarios <strong>Andrés Aybar y Lissette Polanco</strong>. Área total de construcción <strong>398.70 m².</strong> Área del solar <strong>698.45 m².</strong> Diseño arquitectónico fachada <strong>Arq. Juan Pérez Morales, Arq. Javier Pérez Pittaluga</strong>. Empresa <strong>Arq. Pérez Morales &amp; Asociados</strong>. Diseño de interior y decoración <strong>El Estudio Proyectos</strong>. Colaboradores <strong>Arq. Cristina Pérez Pitaluga, Arq. María Paula Vittini</strong>. Consultores. Estructural <strong>Ing. Norberto Rojas</strong>. Eléctrico, a/a <strong>JJMS Multiservice</strong>. Diseño de iluminación <strong>PROLUM</strong>. Diseño de sonido <strong>Audio Visual Innovations</strong>. Diseño paisajístico <strong>MMAP</strong>. Diseño gráfico <strong>Canvas</strong>. Contratista general <strong>Hacpen</strong>. Supervisión <strong>Arq. Haderson Terrero</strong>.</p>
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		<title>Centro León</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2026 20:10:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Obras]]></category>
		<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[Centro León]]></category>
		<category><![CDATA[Fundación Eduardo León Jimenes]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro Borrell]]></category>
		<category><![CDATA[centro cultural]]></category>
		<category><![CDATA[arte dominicano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Con motivo del 30 aniversario de la Fundación Eduardo León Jimenes, Arquitexto retoma este artículo publicado en la edición 44 (diciembre de 2003), cuando se inauguraba el Centro León, para reconocer y celebrar una trayectoria ejemplar. A lo largo de tres décadas, la Fundación ha realizado un aporte invaluable al arte dominicano y la cultura [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>Con motivo del 30 aniversario de la Fundación Eduardo León Jimenes, Arquitexto retoma este artículo publicado en la edición 44 (diciembre de 2003), cuando se inauguraba el Centro León, para reconocer y celebrar una trayectoria ejemplar. A lo largo de tres décadas, la Fundación ha realizado un aporte invaluable al arte dominicano y la cultura en general, creando espacios de reflexión, educación y memoria que han marcado de manera profunda el desarrollo cultural del país.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1267" height="1900" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/8.jpg" alt="" class="wp-image-53804" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/8.jpg 1267w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/8-200x300.jpg 200w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/8-683x1024.jpg 683w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/8-768x1152.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/8-1024x1536.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1267px) 100vw, 1267px" /></figure>
</div>


<p>El Centro Cultural Eduardo León Jimenes, hoy conocido como Centro León, se concibe como una plataforma integral para el desarrollo cultural, pensada para acoger actividades creativas, educativas y participativas en un entorno arquitectónico contemporáneo que dialoga con la identidad dominicana. Desde su origen, el edificio fue concebido no solo como un contenedor de exposiciones, sino como un espacio vivo, capaz de comunicar, a través de la arquitectura, la política cultural y social de la institución que lo impulsa.</p>



<p>El proyecto tiene sus raíces en el año 1995, cuando la Fundación Cultural León Jimenes encargó a la firma Arquitectura del Sol, S. A. la elaboración de los estudios preliminares para un edificio que albergaría la colección de obras reunidas a lo largo de décadas mediante concursos de arte, posteriormente convertidos en bienales. Con el tiempo, esta idea inicial de museo evolucionó hacia un centro cultural de vocación amplia, capaz de integrar exposiciones, investigación, educación, documentación y servicios culturales, alineado con la misión de desarrollar la creatividad a través de la investigación, protección, exhibición y difusión del arte, la cultura y la ciencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="834" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/fachada-este-crop.jpg" alt="" class="wp-image-53805" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/fachada-este-crop.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/fachada-este-crop-300x156.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/fachada-este-crop-1024x534.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/fachada-este-crop-768x400.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/fachada-este-crop-1536x801.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>El edificio se emplaza en un terreno de 20,000 m², localizado en el extremo nordeste del conjunto industrial del Grupo León Jimenes, en Santiago de los Caballeros. Esta condición territorial influyó de manera decisiva en su implantación y lenguaje arquitectónico. La propuesta se materializa como un conjunto de pabellones de geometría simple, articulados por patios interiores que permiten la entrada de luz natural, la ventilación y la integración de la vegetación como parte esencial de la experiencia espacial.</p>



<p>La edificación se desarrolla en dos niveles, con una superficie construida aproximada de 9,000 m². El acceso principal se realiza a través de un puente sobre un espejo de agua, que conduce a una plaza frontal enmarcada por palmas reales y un muro-pantalla curvo, perforado por grandes vanos que permiten vistas hacia jardines interiores. Este recorrido inicial establece desde el primer momento una relación fluida entre arquitectura, paisaje y usuario.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1059" height="1600" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/escalera-y-cupula.jpg" alt="" class="wp-image-53806" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/escalera-y-cupula.jpg 1059w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/escalera-y-cupula-199x300.jpg 199w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/escalera-y-cupula-678x1024.jpg 678w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/escalera-y-cupula-768x1160.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/escalera-y-cupula-1017x1536.jpg 1017w" sizes="(max-width: 1059px) 100vw, 1059px" /></figure>



<p>El vestíbulo principal, un espacio de doble altura, se presenta como un gran ámbito de acogida, cerrado con muros cortina de vidrio color bronce y perfiles de aluminio anodizado, que favorecen la transparencia visual y el contacto con el exterior. En este espacio se integran el mostrador de información, áreas de espera informal y la tienda, concebida como un punto de difusión cultural mediante publicaciones y objetos editoriales. Los materiales, como el porcelanato negro de alto tránsito, refuerzan el carácter contemporáneo y funcional del conjunto.</p>



<p>Desde el vestíbulo se accede a diversos espacios programáticos: un salón de usos múltiples para seminarios y talleres; la cafetería, concebida como lugar de encuentro social con acceso a un patio escultórico; el taller creativo y un aula destinada a programas educativos no formales, ambos conectados a terrazas exteriores. Todos estos ambientes convergen en el patio interior techado, considerado el corazón del edificio.</p>



<p>Este patio central se concibe como un gran atrio circular, con palmeras y vegetación, cubierto por un tragaluz cónico que introduce luz natural de manera controlada. Alrededor de este espacio se organizan las circulaciones y accesos a las salas de exhibición y al auditorio. El diseño radial del pavimento y del cielo raso refuerza la centralidad del espacio, mientras que las escaleras mecánicas se convierten en un elemento articulador del recorrido vertical.</p>



<p>El auditorio, con capacidad para 200 personas, está equipado con tecnología multimedia y sistemas de traducción simultánea, lo que lo hace apto para conferencias magistrales, encuentros internacionales y presentaciones artísticas. Su diseño interior prioriza la calidad acústica, lograda mediante revestimientos de madera y la asesoría de un especialista en acústica, integrando técnica y diseño.</p>



<p>Un aspecto fundamental del proyecto es su arquitectura sin barreras, evidente en la ausencia de escalones, la amplitud de los corredores y la accesibilidad universal, lo que reafirma el compromiso social del Centro León con la inclusión.</p>



<p>En el primer nivel se localizan dos salas de exposición. La primera alberga la exposición permanente Signos de Identidad, dedicada a la revalorización de los rasgos culturales de la sociedad dominicana a través de seis ambientes temáticos. La segunda está destinada a exposiciones temporales, inaugurándose con Huella y Memoria, una muestra conmemorativa del centenario de la empresa León Jimenes.</p>



<p>En el segundo nivel, organizado también en torno al patio central, se encuentran la tercera sala de exposición permanente, las oficinas administrativas y la mediateca, además de un área prevista para expansión futura. Esta tercera sala acoge la Colección León Jimenes, Génesis y Trayectoria, integrada por más de 200 obras que recorren distintas etapas de la producción artística nacional.</p>



<p>Las salas de exhibición cuentan con sistemas de seguridad especializados, que permiten su funcionamiento independiente del resto del edificio. La museografía, seleccionada mediante concurso, responde a una corriente contemporánea que prioriza el uso mínimo de elementos, el lenguaje simbólico y la creación de experiencias significativas en recorridos de corta duración.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="720" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/PATIO-CARBEÑO-1.jpg" alt="" class="wp-image-53807" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/PATIO-CARBEÑO-1.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/PATIO-CARBEÑO-1-300x135.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/PATIO-CARBEÑO-1-1024x461.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/PATIO-CARBEÑO-1-768x346.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/PATIO-CARBEÑO-1-1536x691.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>El tratamiento espacial de las salas se concibe como un marco neutral, con grandes plantas libres de entre 630 y 760 m², donde los materiales —porcelanato, alfombra, madera, aluminio— y los sistemas de cielo raso se adaptan a cada propuesta museográfica. La iluminación artificial predomina por razones de conservación, complementada con luz natural filtrada en áreas específicas.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1349" height="899" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Mediateca-Leon-2.jpg" alt="" class="wp-image-53808" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Mediateca-Leon-2.jpg 1349w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Mediateca-Leon-2-300x200.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Mediateca-Leon-2-1024x682.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Mediateca-Leon-2-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 1349px) 100vw, 1349px" /></figure>



<p>La mediateca reúne la colección bibliográfica y documental, ofreciendo áreas de lectura, cabinas de consulta digital y espacios para investigadores. El mobiliario, de diseño contemporáneo, refuerza la funcionalidad y el carácter especializado del espacio.</p>



<p>Las áreas de servicio, ubicadas en la parte posterior, incluyen depósitos, talleres de conservación, áreas técnicas y logísticas que cumplen con estándares internacionales para el manejo de bienes culturales, incluyendo cuartos fríos y laboratorios especializados.</p>



<p>El diseño paisajístico constituye un componente esencial del proyecto. Los jardines, compuestos mayoritariamente por especies nativas, rodean el edificio sin competir con él, reforzando la intención de integrar naturaleza y arquitectura. Palmas, árboles y arbustos fueron cuidadosamente seleccionados y trasplantados, creando un entorno que remite a la riqueza natural del Caribe.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1067" height="1600" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Sala-proy-Leon-3.jpg" alt="" class="wp-image-53809" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Sala-proy-Leon-3.jpg 1067w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Sala-proy-Leon-3-200x300.jpg 200w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Sala-proy-Leon-3-683x1024.jpg 683w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Sala-proy-Leon-3-768x1152.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/Sala-proy-Leon-3-1024x1536.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1067px) 100vw, 1067px" /></figure>



<p>Como complemento, el conjunto incluye la réplica de la fábrica original La Aurora, un edificio republicano de principios del siglo XX que alberga un taller artesanal de cigarros, reforzando la dimensión histórica y patrimonial del Centro León.</p>



<p>En su conjunto, el Centro León se inscribe dentro de una nueva museografía dinámica, donde el tiempo, la tecnología, la distribución espacial y la iluminación se integran para generar experiencias culturales significativas. Su arquitectura trasciende la función expositiva para convertirse en un instrumento activo de educación, identidad y memoria colectiva, consolidándose como una de las instituciones culturales más relevantes del país.</p>



<p><strong>Fundación Eduardo León Jimenes:</strong> <strong>Tres décadas formando desde la cultura</strong></p>



<p>Fundada en 1995, la Fundación Eduardo León Jimenes celebra tres décadas de labor sostenida en favor de la cultura, las artes, la educación y el medio ambiente, guiada por un profundo sentido de servicio y compromiso social. Inspirada en un legado familiar que entiende la cultura como una forma luminosa de amar y de crear, su presidenta, María Amalia León, ha reafirmado que el impacto de la Fundación no se mide solo en cifras, sino en la creación de espacios, programas y experiencias educativas que transforman a las personas y fortalecen la identidad nacional. Bajo la convicción de que “solo en la cultura halla el hombre su expresión más alta”, la Fundación renueva su misión de seguir sembrando, junto a la sociedad dominicana, las raíces de un porvenir más justo, consciente y solidario, donde la educación cultural ocupa un lugar esencial.</p>



<p class="font-family: &apos;OceaniaDisplayRegular&apos;; has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-e73dfaeb604c6c79144729f07bc0da16" style="background-color:#808285;font-size:15px"><strong>CENTRO LEÓN<br>Ubicación</strong> Ave. 27 de Febrero, Villa Progreso, Santiago, R. D. <strong>Propietario</strong> Fundación Cultural Eduardo León Jimenes. <strong>Año inicio</strong>: Noviembre 2000 / <strong>término obra</strong>: Octubre 2003. <strong>Área total de construcción</strong>: 9,000 m<sup>2</sup>. <strong>Diseño arquitectónico y supervisión general</strong> Arq. Pedro J. Borrell B., Arquitectura del Sol, S. A. <strong>Colaboradores</strong> Arqs. Adolfo Pepén y M. Santil. <strong>Diseño estructural</strong> Ing. Reginal García. <strong>Diseño eléctrico</strong> Aldebot &amp; Asociados. <strong>Diseño interior</strong> Arquitectura del Sol, S.A. y Pedro J. Vega V. <strong>Diseño tienda y cafetería</strong> Pedro J. Vega V. <strong>Diseño paisajístico</strong> Arq. Leonel Mera y Charo Decoraciones. <strong>Señalización y letreros</strong> Borrell-Imagen Digital. <strong>Ejecución de la obra</strong> Ing. Francisco Rodríguez. <strong>Colaborador</strong> Ing. Luis Romano. <strong>Contratista obra civil</strong> Ing. Víctor Fondeur &amp; Asociados. <strong>Museografia, producción general</strong> Rafael Emilio Yunén. <strong>Consultores y Asesores Profesionales</strong>, CAP</p>
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		<title>VISO, Colección Jacintas, edición limitada</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Equipo Arquitexto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Jan 2026 14:56:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Objetos]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[intervención]]></category>
		<category><![CDATA[artesanía]]></category>
		<category><![CDATA[Pacinta]]></category>
		<category><![CDATA[color caribeño]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La luminaria Jacinta transforma el jacinto de agua en diseño sostenible, articulando producción artesanal y economía circular. La edición limitada Viso, intervenida por Jorge González, explora combinaciones cromáticas que superponen color y textura para modificar la percepción de la luz y plasmar la identidad caribeña. Diseñada por Michelle Urtecho, la luminaria Jacintanace de una decisión [&#8230;]</p>
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<p>La luminaria Jacinta transforma el jacinto de agua en diseño sostenible, articulando producción artesanal y economía circular. La edición limitada Viso, intervenida por Jorge González, explora combinaciones cromáticas que superponen color y textura para modificar la percepción de la luz y plasmar la identidad caribeña.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="861" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-1.jpg" alt="" class="wp-image-53799" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-1.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-1-300x161.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-1-1024x551.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-1-768x413.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-1-1536x827.jpg 1536w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-1-240x128.jpg 240w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>Diseñada por Michelle Urtecho, la luminaria Jacintanace de una decisión de diseño con propósito: aprovechar los tallos de jacinto de agua que proliferan en ríos contaminados y convertirlos en materia prima para un objeto de luz. Desde su estudio, Michelle articula esta cadena junto con Manos Dominicanas, genera empleo en comunidades artesanas, favorece la economía circular, conserva la biodiversidad y demuestra que la innovación de producto también puede transformar vidas. El resultado es una pieza honesta en su origen y contundente en su propósito: limpiar, dignificar y diseñar mejor.</p>



<p>Invitado por Michelle Urtecho, Jorge González interviene las Jacintas en una edición limitada con un gesto en dos capas. Primero, tiñe con color aplicándolo sobre el tejido existente, respetando los vacíos y silencios del trenzado. Luego añade una nueva textura tejida en superficie, en otro tono, que introduce microrelieves y modifica la forma en que la luz se esparce. La edición se titula Viso y representa el sentido corporal con el que se perciben los colores y las formas. Es el punto de encuentro entre materia y percepción: cómo una pieza originalmente monocromática se activa mediante combinaciones cromáticas que remiten a la gramática popular del Caribe —contrastes atrevidos, armonías inesperadas— y a la arquitectura emocional de nuestras calles.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1600" height="905" src="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-2.jpg" alt="" class="wp-image-53800" srcset="https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-2.jpg 1600w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-2-300x170.jpg 300w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-2-1024x579.jpg 1024w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-2-768x434.jpg 768w, https://arquitexto.com/wp-content/uploads/2026/01/VISO-2-1536x869.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /></figure>



<p>El objetivo no es cubrir, sino superponer y desplazar la mirada: que la lámpara respire color en su estado decorativo y que, al encenderse, revele nuevas ondas de resplandor, una suma que ilumina y que, de paso, narra de dónde venimos.</p>



<p>Sobre el proceso y la colección, Jorge comenta: “Las Jacintas presentan distintos patrones de tejido que varían según el tamaño: algunos más cerrados, otros más abiertos, con espacios en su estructura que resultaba interesante aprovechar como retícula para trabajar sobre ella, agregando una textura adicional, otra capa de color y material. La selección de combinaciones cromáticas tiene su origen en cómo se siente el color en el contexto del Caribe, tanto de manera intencionada como fortuita. A veces, cuando tengo la oportunidad de salir de la ciudad, exploro otras áreas de la isla. Ahí encuentro un mundo que me resulta mucho más interesante que la ciudad: las expresiones de color siempre están muy presentes. Me gusta llevar esa sensación a todo lo que hago. El color es parte esencial de nuestra identidad”.</p>



<p>Esta colección tiene la particularidad de poder confeccionarse de manera personalizada. Hay seis colores de base y cinco colores de cordón para combinar libremente. Tanto el color base como el tejido adicional se aplican de forma intuitiva, esto hace que cada pieza sea única. La serie contempla cinco tamaños: S y M, que solo llevan color base debido a su tipo de tejido, y L, XL y XXL, que incorporan color y textura adicional.</p>



<p><strong>Michelle Urtecho,</strong> diseñadora industrial y arquitecta de interiores, trabaja en proyectos de salud, residenciales, comerciales y en el desarrollo de productos. Crea espacios y objetos que aportan bienestar y fortalecen la industria del diseño dominicano. Su práctica combina artesanía y funcionalidad, transforma materiales y eleva lo cotidiano mediante soluciones innovadoras que buscan conectar, generar valor y mejorar la experiencia humana. <a href="https://www.instagram.com/michelleurtecho/" type="link" id="https://www.instagram.com/michelleurtecho/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@michelleurtecho</a> <a href="https://www.michelleurtecho.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">www.michelleurtecho.com</a> </p>



<p><strong>Jorge González</strong> es diseñador y artista dominicano cuya trayectoria cruza diseño gráfico, mobiliario, objetos y arte visual. Su trabajo investiga la estética caribeña desde la vida cotidiana: ruralidad, arquitectura victoriana y moderna, hierros decorativos, baldosas hidráulicas y bloques calados. Le fascinan las combinaciones de color y las expresiones naïve dominicanas, un archivo visual que nutre su paleta, forma y ritmo. <a href="https://www.instagram.com/labuenafe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@labuenafe</a> <a href="https://www.instagram.com/colectivomodafoca/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@colectivomodafoca</a> <a href="https://www.instagram.com/jorgemodafoca/">@jorgemodafoca</a>. </p>



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