<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822</atom:id><lastBuildDate>Fri, 08 Nov 2024 15:24:43 +0000</lastBuildDate><category>parábolas</category><category>Cristo</category><category>Rosario</category><category>Reino</category><category>Virgen María</category><category>misterios gloriosos</category><category>sufrimiento</category><category>hijos</category><category>pecado</category><category>sabiduría</category><category>Eucaristia</category><category>arrepentimiento</category><category>cruz</category><category>fe</category><category>gracia</category><category>humildad</category><category>oración</category><category>parabolas</category><category>sembrar</category><category>vida espiritual</category><category>Calvario</category><category>Cristo resucitado</category><category>Espiritu Santo</category><category>Jesús</category><category>Pascua</category><category>abuso de poder</category><category>ascension</category><category>asunción</category><category>bienestar</category><category>carne</category><category>comunión</category><category>consumismo</category><category>corrupcion</category><category>deber</category><category>demonio</category><category>educación</category><category>enemigos</category><category>enseñar</category><category>fe transfiguración</category><category>feligreses</category><category>gobierno</category><category>gula</category><category>iglesia</category><category>intercesión</category><category>la palabra</category><category>meditación</category><category>mente</category><category>mundo</category><category>negación de uno mismo</category><category>oracion</category><category>paciencia</category><category>pastor</category><category>paz</category><category>perdón</category><category>pereza</category><category>prejuicio</category><category>resurrección</category><category>resurrecion</category><category>salvacion</category><category>templo</category><category>vigilia</category><category>vocación</category><title>Meditaciones</title><description>Catolicismo desde el punto de vista práctico.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Profesor)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>80</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-7457305475514354851</guid><pubDate>Sat, 26 May 2012 15:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2012-05-26T19:04:49.963-04:00</atom:updated><title>Juan 21:20-25</title><description>&lt;span xmlns=&#39;&#39;&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&#39;font-family:Times New Roman; font-size:12pt&#39;&gt;Este evangelio tiene muchas posibilidades de interpretación. Por un lado, sigue al episodio de cuando  Pedro tiene que decirle tres veces al Maestro que lo ama, para finalmente admitir que Jesús es Dios y que lo sabe todo. Por otro lado, se cuestiona lo que pasará con Juan después de que Jesús se haya ido. De alguna manera, ambos episodios tienen que ver con la autoridad de Pedro. Jesús le ha encomendado a Pedro el cuidado de las ovejas después de haber borrado sus tres negaciones. Pedro ha de velar por las ovejas de Jesús, y actuar como el mismo Maestro lo ha hecho cuando estuvo sobre la tierra: con amor de Padre y Madre; como el mejor modelo posible, el mismo Dios. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&#39;font-family:Times New Roman; font-size:12pt&#39;&gt;No obstante, a la pregunta de Pedro, de qué pasaría con Juan, Jesús responde: &quot;Si yo quiero que permanezca hasta mi vuelta, ¿a ti que te importa?&quot; (v.22). Lo que significa que en última instancia, Pedro no tiene autoridad para decidir el destino de ninguna de ellas (&lt;em&gt;Comentario bíblico internacional&lt;/em&gt;, p. 1368). &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&#39;font-family:Times New Roman; font-size:12pt&#39;&gt;En el versículo 23 se habla de un rumor que se ha corrido de que el discípulo amado no moriría hasta que Jesús  volviera. La voz narrativa aclara que Él no dijo eso, sino que lo pone como una especie de conjetura. Luego se ve que el narrador habla de que quien ha dicho todo en este evangelio es un testigo presencial de los hechos y las palabras de Jesús. Habla en tercera persona, como siempre lo hace en todo el relato, pero esto puede ser una característica estilística cultural. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&#39;font-family:Times New Roman; font-size:12pt&#39;&gt;Es importante notar que en este evangelio se toma muy en cuenta el hecho de que los rumores vuelan y que tornan las verdades en mentiras o medias verdades. También que parecería que es más importante el discípulo que el Maestro, porque ha adquirido la condición de inmortal. Es decir, con un rumor como este, la gente tiende a dar más importancia a la criatura que al Creador. Muchos cultos falsos comienzan de esta manera. Sucede en muchas ocasiones con actores, cantantes y otros íconos de la cultura popular, que al morir se tejen leyendas sobre su paredero. Este ha sido el caso de Elvis Presley, John F. Kennedy, Marilyn Monroe, Jimi Hendrix, Roberto Clemente, Bruce Lee, Michael Jackson. A pesar de que hemos visto sus funerales, sus cuerpos en la morgue en fotos, hay personas que siguen afirmando que viven en alguna parte y que no salen por mantener su privacidad. Pasó incluso semanas después de que muriera la princesa Diana de Gales. En varios rotativos de Inglaterra aparecieron leyendas de que ella no había muerto, que se había escondido para evitar a los paparazzi. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&#39;font-family:Times New Roman; font-size:12pt&#39;&gt;Seguramente Juan escribe esto para desmentir el rumor. Jesús no dijo que él no moriría, solo que Pedro no debía preocuparse por el destino del discípulo amado. Que no debía sacar de contexto lo que pasaba y que debía seguir con su trabajo de pastor de almas. En este mundo, cualquier cosa nos puede distraer de darle a Dios el culto que se merece. Podemos enfocarnos en cuestiones sin importancia, en rituales vacíos, en venerar y adorar personas en lugar de a Dios, en creer que Dios solo oye a algunas personas y a otras no dependiendo de su &quot;importancia.&quot; Aunque muy corto, este evangelio abunda en un aspecto muy concreto del culto a Dios. Pensemos en esto muy profundamente.  &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&#39;font-family:Times New Roman; font-size:12pt&#39;&gt;&lt;br /&gt;    &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2012/05/juan-2120-25.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-6726024129143297321</guid><pubDate>Tue, 22 Mar 2011 15:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-03-23T07:35:47.972-04:00</atom:updated><title>Isaías 1,10.16-20</title><description>La lectura que nos propone hoy la liturgia es esclarecedora de muchos asuntos. Primero, ¿por qué muchas veces tenemos problemas o no sabemos enfrentarlos?  En la apertura de este texto, el profeta nos insta a escuchar la palabra de Dios. Escuchar la palabra de Dios no significa sentarse en un banco de la iglesia y creer que estamos en el cine, o en un discurso. He visto personas en el templo que llevan sus cuadernos y toman apuntes mientras el sacerdote habla. De eso se trata. Una vez que hemos oído la palabra, debemos saber qué dice. En primera instancia, qué significaba para aquella gente lo que el profeta dice. Es el contexto. No nos habla principalmente a nosotros en ese momento. Isaías tenía un público. Si nos damos cuenta, en este texto el profeta se dirige  a los príncipes de Sodoma y al pueblo de Gomorra. ¿Habrá ahí un mensaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si recordamos, Sodoma y Gomorra fueron los pueblos que destruyó Dios por sus iniquidades. Abraham intentó interceder por ellos, pero Dios le hizo saber que no había allí ni siquiera diez justos para salvar a los pueblos. Dos ángeles fueron a sacar a Lot, sobrino del patriarca, y a su familia. También nos viene a la mente que cuando llegaron los ángeles, los sodomitas le pidieron a Lot que se los diera para divertirse con ellos. Lot, sabiendo que aquellos dos seres eran divinos, les ofreció a sus propias hijas, que eran incluso vírgenes. Aquellos hombres no querían saber de sus hijas, querían a los ángeles. Estos le dijeron a Lot que se olvidara. Al siguiente día, salieron de allí y Dios mandó fuego que destruyó la ciudad. Lot perdió a su esposa, porque esta miró hacia atrás a despecho de que los ángeles le habían advertido que no lo hiciera (Génesis 18-19). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces vemos que Isaías no se dirige a esos pueblos. Estos nombres tienen un valor simbólico: se dirige a los practicantes de la iniquidad. En muchos casos nosotros los cristianos pecamos también por no saber de qué se trata la espiritualidad.&lt;br /&gt;Luego, el profeta nos dice que nos limpiemos, que apartemos nuestros pecados de su vista. Este tiempo de cuaresma se presta para eso: la penitencia. Aunque esto es un tema que debemos practicar diariamente, en esta temporada se acrecienta la necesidad de lavarnos, de limpiar nuestros cuerpos y nuestra mente del residuo del pecado. Pensamos que pecar es robar y matar, como si no existieran otras transgresiones, y por esa razón el profeta nos recuerda algunos asuntos que debemos tomar en cuenta. Veamos qué nos propone:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Busquen el derecho. Es la primera observación del profeta. En nuestros países existen leyes para proteger a la gente. No obstante, muchos servidores públicos se olvidan de eso y buscan no el derecho de la gente, sino su propio provecho. Cuando veamos injusticias de este tipo, levantemos nuestras voces, hagamos ruido. Los maestros y maestras deben enseñar a sus estudiantes en qué consiste la justicia, y enseñarlos también a practicarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Enderecen al oprimido. Esta tiene que ver directamente con la otra. Buscar el derecho es sencillamente ayudar a aquella gente que los gobiernos tratan mal. Son los marginados. Jesús tenía particular amor por estos “pobres de Yaveh.” Se incluyen aquí los enfermos, los deambulantes, los que han sido torturados, los que sufren desastres naturales (hoy día Haití y Japón son dos buenos ejemplos), los perseguidos por buscar la justicia (en Puerto Rico los estudiantes de la universidad, que han sido sometidos a toda clase de abusos por parte del gobierno, y hasta han sido criminalizados por exigir lo que es justo). No se trata de creer que el mundo rueda porque las grandes corporaciones dan vida económica a los pueblos, porque dan empleos y traen comercio. Se trata de ver cuánto daño hacen en el camino por darnos esas migajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Defender al huérfano y proteger a la viuda. Se trata en este caso de lo mismo. Ayudar al menesteroso, al que ha quedado desprotegido. Las viudas, en el pueblo de Israel, quedaban sin ayuda de nadie. Es por esto que Jesús le encomienda a Juan a su madre desde la cruz. María no tenía ya a José, quien había muerto antes. Es por eso que Jesús en el camino a Jerusalén resucita al hijo de la viuda de Naím. Ella ha quedado sola, y él le toma misericordia. ¿A cuántos de estos nos encontramos en el camino y no ayudamos? Tenemos que tomar ejemplo del Buen Samaritano. Ayudar aunque no recibamos recompensa. Porque fijémonos en lo que nos dice Dios:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Nuestras almas estarán limpias (aunque sus pecados sean como la grana, los convertiré en nieve); seremos productivos y no sufriremos de hambre (lo sabroso de la tierra comerán). Todo esto, si sabemos obedecer. En cambio, si desobedecemos las leyes del Señor, ¿qué pasará?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) La espada los comerá. En los países en los que la corrupción gubernamental es grande, y no se ayuda al menesteroso, florece la criminalidad. Eso lo estamos viendo en diferentes lugares en el mundo. En Puerto Rico hay un asesinato diario por lo menos, a veces más. La crisis económica, que se agrava cada vez que hay un conflicto armado, surte el efecto de disparar el desempleo y la desigualdad social. Los gobiernos despiden a las personas de sus empleos, las sacan de un bienestar para arrojarlas a la ignominia. Mientras tanto, los comerciales bombardean al público con bienes para comprar, con estatus innecesarios; el sistema agobia al pueblo con impuestos que no se usan para nada sino para enriquecer a los políticos. La espada nos come, por supuesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es imperativo volver a la palabra de Dios. Los problemas surgen por eso. Dios es la fuente de la abundancia, y por esa razón debemos orar para que se abran los cielos y venga la justicia. Como reza el Padrenuestro, “venga a nosotros tu Reino.”</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2011/03/isaias-11016-20_7357.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-7719334676902922690</guid><pubDate>Thu, 17 Mar 2011 12:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-03-23T07:32:54.728-04:00</atom:updated><title>Mateo 7, 7-12</title><description>Este es el evangelio que yo considero uno de los más importantes de toda la Escritura. Primeramente, porque trata de la oración. La oración es el recurso más efectivo que existe para todos los problemas que se nos puedan presentar. Asimismo, es el medio que todos deberíamos utilizar diariamente para conectar nuestras vidas con Dios. ¿Por qué muchas veces abandonamos la práctica de la oración? ¿Por qué solamente oramos en muchas ocasiones porque tenemos problemas? La oración es la conversación que podríamos tener con un amigo. En este caso, el mejor amigo que podemos tener: es rico, misericordioso, paciente, inteligente, astuto, espiritual. ¿Habrá mejor relación que esta? Segundo, porque habla de la misericordia de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente, Cristo en este evangelio nos habla de la oración de petición: “Pidan y se les dará.” ¿Qué pedimos en nuestra oración? Yo suelo pedir de todo: inspiración para escribir, para producir música, para resolver problemas, para tener asertividad. Pido incluso bienes que me pueden ayudar a mejorar mi vida y la de otros, luz para ver mis fallas. Últimamente también he estado pidiendo optimismo, porque dadas las circunstancias en las que vivimos, el temor, que es el mayor de los enemigos de la fe, nos ataca. Así pues, pido al Señor que me quite ese miedo, porque sé que Él es la fuente de toda abundancia, de la salud, del bienestar, de la caridad. Tengo que saber que Dios me protege si estoy con Él. Eso no quiere decir que me veré libre de problemas como si Él fuera Súperman y no deja que nada pase. Dios nos ayuda en capear los problemas, en aprender a cómo manejarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda parte habla en cierto modo del amor de Dios. Jesús lo compara con el de nuestros padres y madres, y dice que aunque nosotros somos imperfectos, buscamos cosas buenas para nuestros hijos e hijas. Dios es mucho mejor que nosotros. Por lo tanto, pensar que Dios no nos dará algo solo por capricho, es pensar desacertadamente. Dios no nos daría algo solo porque no nos conviene. ¿Cuántas veces habremos pedido algo y Dios no nos lo ha concedido? Cuando eso pasa, después tenemos una prueba de que lo que nos ha dado es mucho mejor. Hace tiempo le pedí a Dios un trabajo específico, y no me lo dio. Viví angustiado porque pensaba que aquel lugar era más prestigioso, que la gente me vería como inferior si no trabajaba allí. Me llamaron en tres ocasiones para después negarme la posición con las excusas más triviales que hubiera visto. Me di cuenta de que gente con menos preparación y méritos entraba allí sin ningún problema. No obstante, Dios me había puesto en otro lugar. Al cabo de mucho tiempo, me he dado cuenta de que estoy en el lugar que debía estar. Aquí he encontrado paz en mi trabajo. Donde estoy me celebran mis triunfos, he tenido la oportunidad de hacer lo que no hubiera podido lograr en el otro lugar, por las razones que sea. Dios me puso donde debía estar. Su misericordia no tiene fin. Si le pedimos con fe, Él responderá de una u otra manera. Hagámoslo así, y Él se presentará.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2011/03/mateo-7-7-12.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-1088436379613697270</guid><pubDate>Wed, 02 Mar 2011 12:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2011-03-02T08:10:08.395-04:00</atom:updated><title>Marcos 10:32-45</title><description>En este pasaje, Cristo pone en claro lo que es ser servidor de los demás.  La primera parte de este evangelio se centra en anunciarnos la pasión y la resurrección del Señor, dos misterios clave de nuestras creencias. Como se advierte, a los discípulos les pasa lo de siempre, andan asustados por la actitud del Maestro. “Este está caminando muy rápido,” nos parece oírles decir. Da la impresión de que Cristo tiene prisa por decirles lo que va a suceder.  Quería hacerles saber que tenían que prepararse para lo peor. Los anuncios siempre tienen ese objetivo, decirnos lo que se acerca para que podamos hacer arreglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo, además, pone en perspectiva lo que pasará cuando él se vaya. Los Zebedeos se le acercan para pedirle el favor de que los deje estar a su derecha y a su izquierda. Es curioso cómo estas actitudes no son nada nuevas. Estos dos seres querían el privilegio del poder. En otro evangelio, es su madre quien se lo pide a Jesús (Mateo 20:20ss). Creemos que se trata de estar al lado de quien ostenta el poder. Eso nos dará autoridad, prestigio, concesiones. Resulta una actitud muy humana. Juan y Santiago no sabían lo que pedían, no desde el punto de vista divino, por supuesto. Jesús les habla sobre el cáliz que tiene que beber, y el bautismo que sufrirá. Ellos dicen que lo pueden hacer también. Sentarnos con Jesús implica un sacrificio, un estigma. Sobre todo en el mundo de hoy ser cristiano carga el sambenito de que somos seres supersticiosos, anticuados. En algunos países supone incluso ser objetos de persecución y acoso; hasta tortura. Los seres que no creen en Dios o en Jesucristo piensan que los cristianos somos una plaga porque abogamos por la justicia y la equidad. Se nos acusa de comunistas si denunciamos el capitalismo rampante que causa pobreza e injusticia. También se nos acusa de lo mismo si abogamos por el que no tiene. Los gobiernos se aprovechan de la magnanimidad de los cristianos cuando estos se ponen en camino para ayudar a países que han caído en la desgracia, como Haití  u otros. No nos ayudan, pero saben que nosotros daremos la mano al hermano caído. Algunos alegan que crear espacios para medicina social es de países dictatoriales, y se alían con los grandes intereses como las farmacéuticas, las megatiendas, los desarrolladores y nos endilgan la doctrina de la empresa privada, la propiedad privada. No es malo que la gente más capaz tenga más, nos dicen.  Y uno piensa, ¿qué quiere decir más capaz? Jesús dijo: “Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz para sus asuntos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Zebedeos bebieron el cáliz y se bautizaron como Jesús: Juan fue desterrado a la Isla de Patmos mientras que Santiago fue lanzado a su muerte desde lo alto de un edificio. De alguna manera nos toca sufrir lo mismo a los que seguimos a Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, la máxima de Jesús es la que debemos seguir. Oigamos los que nos dice: &quot;Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar la vida en rescate por todos.&quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El servicio a los demás debe ser nuestra prioridad en el mundo. Dios ayuda a quien ayuda alegremente. Por lo tanto, tenemos que estar alertas. Ahora que se acerca la Cuaresma, el sacrificio natural debe ser fijarnos en las necesidades del prójimo y ayudarlo. Dar al que pide, ofercer asilo a quien lo necesita, vestir al desnudo, alimentar al hambriento. No hay que cuestionar por qué está así nuestro hermano. Cuando le preguntaron a Jesús por qué aquel hombre estaba ciego, si porque había pecado él o sus padres,  Jesús dijo que por ninguno, que estaba así para que la gloria de Dios se manifestara en él. Hagamos que la gloria y el poder de Dios se vea  a través de nosotros por el servicio.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2011/03/marcos-1032-45.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-3336412221314587465</guid><pubDate>Sat, 26 Dec 2009 15:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-12-26T11:22:10.947-04:00</atom:updated><title>Juan 1:1-16</title><description>Este evangelio es uno de los más hermosos que conozco, por muchas razones. Tiene una gran calidad poética, como todo el evangelio de San Juan. También nos introduce en el misterio de la encarnación, al revelarnos la filiación divina de Jesús. Además nos propone entusiastamente cómo nos hacemos hijos de Dios por seguir al Verbo encarnado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hablarnos de la palabra como principio divino, Juan nos está diciendo que Jesús es la forma en que Dios creó al mundo. Nos habla asimismo de cómo debemos entender que la creación se trata en última instancia de ver el mundo de alguna manera y así crearlo. Esto entraña un concepto muy profundo. Siempre se nos ha dicho que los poetas son visionarios, que nos ofrecen percepciones del mundo que rebasan nuesro entendimiento. En este caso, el concepto detrás de decir que Jesús es la palabra implica que nuestras palabras forman nuestro mundo. Por ese motivo nuestras palabras siempre debens er de construcción y no de destrucción. San Pablo amonesta a algunos de sus discípulos y les dice que no utilicen malas palabras para que no ofendan al espíritu de Dios. Lo que esto significa es que cuando nos comunicamos vertemos en el discurso nuestra forma de ver la vida, el orbe. Si nuestras palabras son de pesimismo, de tristeza, de carencia, ése es el mudno que percibiremos. Cuando Dios acaba de hacer algo en la creación siempre el escritor sagrado añade, “y vio Dios que todo era bueno.” En principio, la creación se hace por la palabra: “Por Él todo se hizo y sin Él nada llegó a ser sin Él” (1:3). Así que la calidad de la palabra influye en la calidad de la creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Verbo también acarrea la calidad de la vida, por la luz. La luz se ha encarnado y da vida. Nos separa de las tinieblas. Las tinieblas, en el sentido bíblico, no tienen sólo que ver con la falta de iluminación, sino asimismo con la oscuridad de nuestra alma. Jesús se ha encarnado para que tengamos luz en nuestra vida. Sus palabras y sus hechos son modelos para nuestra existencia. Cada vez que tenemos algun obstáculo en nuestra vida, nos podemos preguntar qué palabras o hechos de Cristo iluminan ese espacio de nuestro devenir, y seguramente encontraremos una avenida de solución para nuestro sendero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los suyos no lo recibieron, dice el evangelista. Ese rechazo se da igualmente en nuestro mundo cada día. Hemos entronizado al consumo y la comodidad. Para nosotros, la fe no tiene espacio, la caridad no tiene espacio. Sólo lo que me conviene a mí es parte de mi creencia. No obstante, si lo seguimos, nos da la virtud e de ser Hijos de Dios, en el Espíritu. Veremos su gloria, compartiremos su reino porque somos igualmente herederos. Hay que meditar en este evangelio para saber qué ha implicado que Jesús, el Hijo de Dios haya bajado al mundo para comunicarnos su gloria y su verdad.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/12/juan-11-16.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-2100571873331174116</guid><pubDate>Thu, 27 Aug 2009 12:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-27T08:21:44.370-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">gula</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pereza</category><title>Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, y el sueño hará vestir andrajos (Proverbios 23:21).</title><description>Esta es otra de las formas en que podemos negarnos a nosotros mismos, dejando de comer y beber en exceso, o mostrarnos diligentes.  La gula está considerada como uno de los pecados capitales. A ella se opone la moderación. Comer y beber en exceso no puede sólo considerarse una libertad personal. Cuando nos aplicamos a eso, simplemente estamos dando rienda suelta a una adicción. Al fin y al cabo se convertirá en perjuicio para nuestra salud. No se diga el efecto que esto tiene en el autocontrol. Hoy día mucha gente se abstiene de comer por distintas razones: religión, dieta, salud. Dios ya nos ha dado una forma de hacer que podamos cumplir con nuestro cuerpo a la vez que fortalece nuestro espíritu: el ayuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia declara unos días para el ayuno: Miércoles de Ceniza y Viernes Santo.  Asimismo recomienda la abstinencia de carne para los viernes de cuaresma. Curiosamente, entendemos que esto es un capricho de la jerarquía. No es así, el ayuno nos permite lograr que nuestro cuerpo baje calorías, y aprendemos a esforzarnos para no comer en exceso. Si lo practicáramos semanalmente en lugar de dos veces al año podríamos rebajar de peso y mantener nuestra salud en orden. Claro, a eso tendría que venir en ayuda el comer saludablemente y mantener asimismo un régimen de ejercicio. Comer y beber en exceso es causa de muchas caídas. He conocido personas con problemas tales como alta presión, diabetes y otras condiciones más graves por no saber controlar el apetito ni la boca. Algunas lo reconocen a tiempo y entonces comienzan a rebajar, hacer ejercicio y controlan todas sus condiciones. Otros que beben demasiado caen en el vicio del alcoholismo y luego no solamente sufren ellos, sino que hacen sufrir a los demás: se convierten en maltratantes, desperdician su dinero, tienen aparatosos accidentes de tránsito y se matan ellos o matan a inocentes,  y también mueren de enfermedades tales como la cirrosis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, este texto habla de la misma manera sobre la pereza, otro de los pecados capitales. Ser perezoso implica querer descansar todo el día. Estar sin hacer nada la mayor parte del tiempo, descuidar las obligaciones de tu puesto o de tu casa, vaguear todo el tiempo. Matar el tiempo es una forma de pereza. Ciertamente tenemos que descansar, porque Dios nos dio el ejemplo cuando descansó el séptimo día de la creación. Nuestro cuerpo necesita dormir diariamente, nuestra mente necesita reposar de todo el estrés diario, pero tampoco lo podemos hacer desmesuradamente, sin concierto, durmiendo en cada esquina que encontremos, en la casa, en el trabajo, en las clases. Efecto: falta de producción, producción mediocre, despidos del trabajo. Solución: la diligencia. Hacer lo que tienes que hacer cuando lo tienes que hacer. “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy,” dijo Benjamín Franklin en su autobiografía. Consejo más práctico no existe en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensemos hoy que Dios nos ha puesto en nuestro trabajo, en nuestra casa para hacer el máximo. Si nos convertimos en adictos a la comida o a la bebida, o si somos perezosos, la vida se hará sal y agua, nos perderemos lo mejor y nos llevaremos enredado a nuestro prójimo con nosotros.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/08/porque-el-bebedor-y-el-comilon.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-3513689326789603663</guid><pubDate>Mon, 20 Jul 2009 15:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-20T11:33:03.019-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">negación de uno mismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">paciencia</category><title>Prefiero el hombre paciente al héroe; más vale el que se domina a sí mismo que un conquistador de ciudades (Proverbios 16:32)</title><description>Siguiendo con la línea de la negación de uno mismo como parte de la espiritualidad, encontramos que una de las grandes virtudes es la paciencia. Nuestra naturaleza pide prisa, para todo. Vemos cómo la gente se desespera en cuanto asunto hay. No somos dados a pensar con calma las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me doy cuenta de que la desesperación, la cualidad opuesta a la paciencia, todo lo descompone. Suelo ser muy impaciente. Y esto me ha costado grandemente. Todavía no aprendo a ser completamente paciente. He tomado decisiones muy desafortunadas por no aprender a esperar. Y creo, como me dijo alguien en alguna ocasión, que madurar es aprender a esperar. Por ser desesperado he tenido pequeños accidentes de tránsito, he hecho el ridículo en algunas situaciones. También he enseñado clases mal diseñadas, todo por no tener la paciencia de hacer las cosas con calma. Santa Teresa decía: &quot;La paciencia todo lo alcanza.&quot; Es una verdad como un templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué cosas prácticas puedo hacer para alcanzar paciencia? Hay muchas. La Biblia tiene muchas sugerencias. He aquí algunas, las cuales comento brevemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) &quot;No te enojes fácilmente, el enojo habita en el corazón del insensato&quot; (Eclesiastés 7:9). Tendemos a darles demasiada importancia a asuntos que en realidad no lo merecen. Viajo todos los días una hora ida y una hora vuelta a mi trabajo. Veo a mucha gente sumamente molesta en los embotellamientos de tránsito. Algunas personas infringen la ley con tal de no estar en la fila de carros. He sabido de gente que arrolla pasajeros en el paseo de la carretera sólo por ahorrarse dos o tres minutos. Aunque me molestan mucho los embotellamientos he aprendido una técnica que me funciona siempre: llevo un libro en el asiento contiguo. Cuando el tránsito se detiene, saco el libro y me pongo a leer. En esto se aplica la Ley de Murphy: tan pronto te interesas en el libro, el tráfico fluye. La mente logra que tu entretenimiento no note el que estés parado. No obstante, si estás solo pendiente a cuánto se mueve, tus venas se hincharán y no podrás con el enojo. Aplica esto a otras áreas de tu vida y verás el resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) &quot;Y los que están en buena tierra son los que reciben la palabra con un corazón noble y generoso, la conservan y producen fruto por ser constantes&quot; (Lucas 8:15). La perseverancia, otra cualidad de la gente paciente. En este caso tenemos que aprender que las cosas no se consiguen de un día para otro. Hay que perseverar en todo. Si quieres dominar algo, debes hacerlo siempre, consistentemente. No puedes esperar que haciéndolo una vez, ya seas un maestro. Siempre recuerdo a un niño amigo mío que quería ser cinta negra en karate en dos semanas. Cuando le dije que se tardaría por lo menos tres años si se empeñaba mucho en hacerlo, se dio por vencido. También leí sobre un muchacho guitarrista que fue con un libro de las canciones de uno de los dioses de la guitarra, Steve Vai, donde un maestro, y quería salir de allí tocando las canciones. Cuando el maestro le dijo que se requería mucha disciplina, aprender las escalas, los modos en la guitarra, se fue apesadumbrado. Es la tentación de la inmediatez. Hoy día la juventud quieres salir de la universidad, y sin tener trabajo pretenden poseer casas de $300 y $400 mil dólares, autos de $65 mil dólares. Todo por creer que la vida se trata de eso. No saben esperar a que todo madure.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) &quot;El amor no guarda rencor&quot; (I Corintios 13: 5). Llevar registro de las cosas malas que nos pasan, también es parte de no ser pacientes. Creo que esto es una carga inmensa. Si cada vez que nos acordamos de algo malo que alguien nos hizo y nos molestamos, nos quitamos años de encima. Además vivimos infelices, porque cualquier ofensa, por pequeña que sea, la imaginamos como algo espectacularmente inmenso. Una práctica para borrar esta sensación puede hacerse con la escritura. Toma la situación que te molesta, escríbela, y luego dale una vuelta. Conviértela en una situación agradable. Ponte en los pies de la otra persona, y mira el problema desde la otra óptica, a ver si habrías hecho lo mismo. Te ayudará saber que no siempre la gente tiene mala intención y que tú habrías hecho lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora estas prácticas nos enseñan a negarnos esa naturaleza apresurada, desesperada. Poco a poco aprenderemos, con la ayuda de la oración y la meditación, que vivir más rápido no significa siempre vivir mejor.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/07/prefiero-el-hombre-paciente-al-heroe.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-2690012955090694102</guid><pubDate>Fri, 10 Jul 2009 19:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-10T15:14:01.844-04:00</atom:updated><title>La paradoja como parte de la espiritualidad</title><description>&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&quot;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga&quot; (Mateo 16: 24)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size:130%;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Todos hemos oído este fragmento del Evangelio en millones de ocasiones. Quizá no le hemos puesto atención, porque pensamos que es sólo una frase feliz del Maestro. Como tantas otras que tiene. No pensamos que sea una máxima de vida. Para la gente del Medio Oriente y del Oriente lejano, la paradoja, o contradicción aparente, es parte del sistema de su espiritualidad. Negarnos a nosotros mismos es hoy día una locura que muchos gurúes del New Age desacreditan. Al contrario, nos dicen, debemos amarnos a nosotros mismos únicamente. Somos dioses (¿no lo dice la Escritura?, pero hay que examinarlo bien) y necesitamos establecernos como tales. El problema es que Dios se ocupa de nosotros los seres humanos todo el tiempo. Los gurúes del New Age nos dicen que nos ocupemos de nosotros y de nadie más.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Pero, ¿que significa negarnos a nosotros mismos? Primero, amarnos a nosotros mismos no es en sí mismo un pecado. Tenemos que amarnos. Pero no podemos amarnos como Narciso: mirarnos al espejo y decirnos lo hermosos que somos, cuánto valemos, y no dejar que nadie nos menosprecie. Ese no es el caso. Amarnos a nosotros mismos implica cuidar nuestra salud, nuestra autoestima sin pensar que somos el centro del universo, aprender a ser optimistas, a tener fe en la providencia de Dios y en su misericordia. Amarnos también significa alejarnos del peligro, de las malas amistades, de las influencias perniciosas. Una vez que sabemos esto, entonces podemos saber cómo amar al prójimo y negarnos, que implica andar en el espíritu.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;En la Biblia hay numerosos ejemplos de negación, como el de Abraham, que prefirió seguir el mandato de Dios de sacrificar a su hijo antes que desobedecerlo; el de la casta Susana, que prefirió que la acusaran de adulterio antes que caer en las manos de dos viejos libidinosos. También en la historia de la Iglesia tenemos ejemplos para seguir: Santa María Goretti, una niña de doce años que murió apuñalada por un muchacho de 21 años porque se negó a fornicar con él, aduciéndole que eso era un pecado y que no lo haría. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;En muchas ocasiones nuestra naturaleza nos pide hacer lo que no debemos hacer y ahí está la máxima. Aunque nos parezca atractivo, negarnos a hacerlo nos traerá paz y alegría a nuestro corazón. Ponemos nuestro corazón, y con eso nuestra voluntad en muchas cosas que no alegran nuestro espíritu: riquezas materiales, sexo, diversión escandalosa, drogas, egoísmo. Es en estas ocasiones cuando Jesús nos dice: niéguense a sí mismos. Nos manda a amar a nuestros enemigos, a dar al que nos pide, a prestar a quien nos lo requiere. Nos insta a ser flexibles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Así, que la obediencia a este mandato nos puede ayudar en las grandes tentaciones, pero asimismo nos puede dirigir en cuestiones más pequeñas. Podemos ayudar a gente que lo necesita, podemos dejar pasar a autos que nos cruzan delante. Podemos incluso empezar a pensar en cuando aparentemente nos ofenden o nos hacen algo que no nos gusta. Podemos aprender a no hostilizar a la gente. Hay mucha gente quejona en nuestros ámbitos: oigámosla como el que oye llover, aunque nos moleste. Esa es la forma de vivir flexiblemente y negándonos a obedecer a nuestra naturaleza respondona, vengativa y hostil.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/07/la-paradoja-como-parte-de-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-7744425485324456286</guid><pubDate>Tue, 05 May 2009 11:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-05T07:45:09.514-04:00</atom:updated><title>Enséñame, ¡oh Dios!, tus caminos, para que ande yo en tu fidelidad y mi corazón únicamente tema tu nombre (Salmos 86: 11)</title><description>A veces miramos al cielo y no vemos a Dios. No obstante, su mano está en todas partes, en la naturaleza, en la mano amiga, en el beso del bebé, en los cantos de los pájaros. No lo vemos, pero sabemos que a través de su obra, nos deja su impronta, su mensaje. Y sabemos que está ahí porque nuestro corazón asimismo nos lo dice. Dios nos ha dejado su palabra para que seamos felices. Si hay infelicidad en el mundo, se lo debemos a que no hemos probado los caminos de Dios, no hemos hecho nuestras sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andar en la fidelidad del señor implica morar en sus atrios (Salmo 84:11), implica igualmente ser piadoso de la misma manera que somos fieles. También hay que buscar la paz, la paz que brota del corazón limpio, alabar a Dios diariamente y confiar en sus milagros. Dios es digno de temor, pero no del temor que significa miedo, sino del temor que supera nuestra capacidad de asombro. El temor que nos impele a adorarlo, a siempre cumplir con sus mandatos. Nuestro corazón debe fidelidad sólo a Él, de esa manera Dios nos ungirá con su óleo y seremos como Jesucristo, “sacerdote, rey y profeta.” Nuestra mente debe estar limpia, ya que el Señor conoce nuestros pensamientos, porque nos creó. Los malos pensamientos engendran malas acciones de la misma forma que los buenos logran que encontremos en el prójimo a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso debemos regocijarnos en las maravillas que hizo el Señor, para darle gloria a su nombre, y vivir por él y para Él eternamente.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/05/ensename-oh-dios-tus-caminos-para-que.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-7682514346216745349</guid><pubDate>Mon, 04 May 2009 11:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-04T07:27:51.103-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">feligreses</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">iglesia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pastor</category><title>El Buen Pastor (Juan 10:1-16)</title><description>Hoy le paso la palabra a uno de los grandes escritores de todos los tiempos: Miguel de Unamuno. Éste, en su novela &lt;em&gt;San Manuel Bueno, mártir&lt;/em&gt;, nos presenta la imagen de un buen pastor. Un hombre, quien nunca pasó de la “noche oscura del alma,” se daba a sus feligreses de una manera total. El fragmento que les incluyo es sólo una muestra de este magnífico personaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un día del más crudo invierno se encontró con un niño, muertito de frío, a quien su padre le enviaba a recoger una res a larga distancia, en el monte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                &amp;shy;―Mira―le dijo al niño―, vuélvete a casa, a calentarte, y dile a tu padre que yo voy a hacer el encargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Y al volver con la res se encontró con el padre, todo confuso, que iba a su encuentro. En el invierno partía leña para los pobres. Cuando se secó aquel magnífico nogal…, a cuya sombra había jugado de niño y con cuyas nueces se había durante tantos años regalado, pidió el tronco, se lo llevó a su casa y después de labrar en él seis tablas, que guardaba al pie de su lecho, hizo del resto leña para calentar a los pobres. Solía hacer también las pelotas para que jugaran los mozos, y no pocos juguetes para los niños…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Y como una vez, por haberse quitado uno la vida, le preguntara el padre del suicida, un forastero, si le daría tierra sagrada, le contestó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                ―Seguramente, pues en el último momento, en el segundo de la agonía, se arrepintió sin duda alguna.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no serán así todos los pastores del mundo?</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/05/el-buen-pastor-juan-101-16.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-9102183261585201437</guid><pubDate>Thu, 30 Apr 2009 11:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-30T07:54:47.884-04:00</atom:updated><title>Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo soy Jesús, a quien tú persigues (Hechos 9:4-5)</title><description>¿Por qué perseguimos al Señor? Nos molesta que nos digan la verdad. Nos molesta que haya paz, porque preferimos el ruido, la violencia, el libertinaje, la opresión, el coloniaje, el terrorismo. Los preferimos porque nos suenan a libertad, nos suenan a que nadie nos tiene que decir qué hacer. Por eso perseguimos a Jesús y a todo aquél que lo represente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestras calles están llenas de contaminación visual, auditiva; están llenas de chatarra en muchas ocasiones, pero el que se queja es un molestoso. Cuando las naciones poderosas cometen desatinos y los cristianos y cristianas se quejan entonces se les llama subversivos. El silencio es inexistente para nosotros. No podemos meditar en silencio, como hacían antes los anacoretas. Muchas veces entramos a una iglesia, y hasta allí hay gente hablando. Hace más de diez años vivíamos en una urbanización y teníamos enfrente una familia que ponía el toca discos tan alto que parecía que lo teníamos en la sala de nuestra casa, pero a todo volumen. Hicimos una carta para protestar, y ningún vecino quiso firmarla porque “son nuestros vecinos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perseguimos a Jesús porque preferimos que el Estado mate a personas, con la pena de muerte. Es mejor el ojo por ojo, que “perdona a tu hermano setenta veces siete.” Entronizamos gobiernos de mano dura, que hacen guerras, que de alguna manera descuartizan a los pueblos económica y moralmente porque así es que hay que proceder. No emulamos a la iglesia primitiva, que ponía “a los pies de los apóstoles todas sus posesiones y haciendas y las distribuían entre todos según la necesidad de cada uno” (Hechos 2: 45). Fomentamos entre la juventud una falsa idea de la libertad, promoviendo convivencias sin matrimonio, sin compromiso. Permitimos a los/as jóvenes una vida sin Dios, so pretexto de no violar sus derechos a la selección, algo que no hacemos cuando les dejamos herencias,  o los forzamos a cuidarnos a pesar de que ya tienen sus propias vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre perseguiremos a Jesús porque se opone a todo lo que nuestra naturaleza exige. Cuando leemos el Sermón de la Montaña dejamos de lado máximas como “perdona a tus enemigos, ora por los que te maldicen.” Siempre escogeremos odiar en vez de amar, vengarnos en vez de perdonar. El cine y la literatura están llenos de películas y novelas en las que los protagonistas ensalzados son personas llenas de odio y de rencor contra la humanidad, contra la gente buena y honesta. Muchas de estas películas colocan como antagonistas a la gente que quiere que el orden prevalezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso perseguimos a Jesús. No obstante, Él siempre nos busca, nos enceguece para luego devolvernos la vista. Nos tira del caballo, y nos obliga a mirar la realidad del hermano y la hermana en necesidad. Nos da su palabra, para que les digamos a los oprimidos y oprimidas que existe un Dios en el cielo que vela por ellos, aunque los gobiernos no lo hagan, que hay esperanza para todos y todas.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/saulo-saulo-por-que-me-persigues-yo-soy.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-6693531877225174215</guid><pubDate>Tue, 28 Apr 2009 12:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-28T08:42:22.810-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Eucaristia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">gracia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vida espiritual</category><title>Yo soy el pan de vida; el que viene a mí, ya no tendrá más hambre, y el que cree en mí, jamás tendrá sed (Juan 6:35)</title><description>Jesús, en este pasaje, se presenta como el alimento de nuestra vida. Para tener fuerza en el camino espiritual debemos saciarnos con el pan del cielo. La imagen del pan tiene mucha fuerza. Ya en el Padrenuestro, Cristo lo iguala al alimento diario, por lo que nos hace pensar lo importante que resulta que lo use como imagen de su propio cuerpo. Esto lo convierte en algo esencial sin lo cual no podemos hacer nada. “Si alguno come de este pan, vivirá para siempre” (Juan 6:51).  “El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo” (Juan 6:51).&lt;br /&gt;Sabemos lo importante que  es la eucaristía para poder lidiar con los obstáculos que nos presenta el mundo. De la misma manera que el alimento diario conserva nuestras fuerza físicas y nos permite movernos en todo momento, el pan espiritual nos permite la comunión con lo divino. Nos mueve en la dirección correcta. Por una parte, para recibirlo, debemos estar en gracia de Dios. Esa directriz nos alienta a mantenernos limpios. Por otra parte, la visita diaria al Santísimo Sacramento del altar energiza nuestros motores para la batalla del día en nuestros trabajos y en nuestra vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No solo hace eso Cristo desde su altar. Nos concede además la salud física. Hace algunos años, un miembro de mi parroquia fue desahuciado por tener el corazón débil. No le daban ningunas esperanzas de vida. Recuerdo que nos contó el párroco que un día este hombre le pidió permiso para entrar a visitar el Santísimo.  Estuvo allí cerca de dos horas. Salió, dijo el sacerdote, con la cara iluminada por la esperanza. Vivió 9 años más. Falleció este año, a los 84 de vida. Por eso sabemos que Cristo es el verdadero pan del cielo, el pan que nunca nos dejará pasar hambre, ni sed.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meditemos en ese beneficio que nos dejó Jesús con su cuerpo y con su sangre. Démosle gracias por cometer la locura de quedarse entre nosotros para darnos su gracia y su eternidad.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/yo-soy-el-pan-de-vida-el-que-viene-mi.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-2944348129252906814</guid><pubDate>Mon, 27 Apr 2009 12:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-27T08:47:22.087-04:00</atom:updated><title>Multiplicación de los panes y los peces (Juan 6:1-15)</title><description>Una vez una estudiante me preguntó: ¿Cómo podemos nosotros multiplicar los panes y los peces? Me pareció una pregunta inteligente que denotaba una persona con conciencia de que los milagros de Cristo son reproducibles en la vida diaria. Es curioso que en la version de Lucas Jesús les dice a los apóstoles: “Denles ustedes de comer” (Lucas 9: 13). Con lo que nos lo está diciendo a nosotros también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para decirle cómo se podía hacer, le conté esta historia verdadera. En 1998 azotó el Caribe el huracán Georges.  Fue terrible para Puerto Rico, Santo Domingo y Haití. Mucha ayuda vino para P.R. y Santo Domingo, pero por alguna razón, se olvidó a Haití. Dos profesoras universitarias, una de las cuales creía mucho en la Providencia de Dios, decidieron que podrían ayudar. Sabían que parte de la dieta básica del haitiano y la haitiana era el arroz.  Le dijeron al estudiantado que todo aquel o aquella que quisiera, les trajera un saquito de arroz.  No ofrecieron puntos en el examen, nada de eso. Todo tenía que salir del corazón.  Las primeras dos semanas pasaron y solo tenían más o menos quince bolsas de arroz. Nada del otro mundo. A una de ellas se le ocurrió enviar un mensaje por correo electrónico, y decirles a los demás profesores y profesoras lo que estaban haciendo. Muchos se unieron y les pidieron lo mismo a los estudiantes. Algunos ofrecieron puntos en la nota de participación y en otras actividades. Al cabo de dos semanas más tenían 1,500 bolsas de arroz.  Ahora el problema era cómo llevarlas hasta allá. Todo esto era en Puerto Rico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La profesora que era religiosa se acordó de que las Hermanas de la Caridad tenían una misión en Haití, y las llamó. Ellas le dijeron que si les hacían llegar el arroz, la congregación se encargaría de que llegara a su destino.  No tenían cómo hacerlo, pero se les ocurrió pedir ayuda a la universidad. Le concedieron una camioneta, y entre ellas y muchos estudiantes colocaron las bolsas de arroz en la misma.  Llegaron a San Juan, y desde allí las llevaron a Haití.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vemos aquí que cuando existe en nuestros corazones la motivación de ayudar al prójimo, Dios mueve todos los obstáculos y la ayuda progresa. Siempre pensemos que Dios está ahí para darnos la mano, y en todo momento veremos cómo cuando miramos hacia Él, el resultado sera: “Comieron, se saciaron todos, y se recogieron de las sobras doce cestos de mendrugos” (Lucas 9:17).</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/multiplicacion-de-los-panes-y-los-peces.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-4787533024380510096</guid><pubDate>Tue, 21 Apr 2009 12:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-21T08:48:13.612-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Cristo resucitado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fe</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">oracion</category><title>Bienaventurados los que sin haber visto han creído (Juan 20:29)</title><description>Este es parte del mensaje del Segundo Domingo de Pascua. Se da en el contexto que tod@s conocemos. Tomás no ha creído que el Maestro ha resucitado. Nos preguntamos por qué le pasaría esto, si vio a Jesús resucitar al Hijo de la viuda de Naím, a la hija de Jairo y finalmente vio el más grandioso milagro, resucitar a Lázaro. Pero, ¿tendríamos nosotr@s la misma fe? ¿Tendríamos la fe como un granito de mostaza de la que habla Cristo mismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lean esta historia. Se la oí al padre Cohen, quien celebraba la misa en EWTN, hace como quince años. No recuerdo los nombres, solo sé que la historia me impactó tanto que nunca la he olvidado. Él dice que la leyó en un libro escrito por un sacerdote de Kansas. En 1929 nace este bebé, en una ciudad de Kansas. La enfermera a cargo de la guardería de niños y niñas en el hospital hace su ronda y les echa unas gotitas en los ojos a los bebés. Cuando regresa una hora después para vigilar que todo esté bien, nota que uno de los bebés tiene los ojos hinchados, rojos y completamente cerrados. Va al botiquín donde guarda las medicinas y se da cuenta de que en lugar de nitrato de plata al 1% les ha echado nitrato de plata al 50%. Sale corriendo a buscar al doctor. Cuando este llega, se agarra la cabeza y dice: “Habrá que criarlo como un no vidente.” Debido al corre-corre que se forma en el hospital, bajan las Hermanas de la Caridad que regenteaban la institución hospitalaria. La Madre Superiora habla con el médico y le pregunta qué se puede hacer. Curiosamente, el médico cambia su planteamiento: “Esperar un milagro, madre.” La madre le contesta: “Si eso es lo que se necesita, eso habrá.” Rápidamente llama a la congregación. Les dice a las religiosas: “Este niñito tiene una condición en los ojos causada por un descuido de la enfermera. Necesita un milagro para curarse. Vamos a la capilla, y no saldremos de allí, de delante del Señor, hasta que se cure.” A la sazón eran las 2:00 de la madrugada. Las monjas estuvieron orando sin parar en el Santísimo. A las 7:30 de la mañana viene una enfermera y le dice a la Madre Superiora: “La inflamación ha cedido, el niño mejorará.” Quien escribe el libro, es el niño ya crecido, hecho sacerdote, porque vio cómo Dios lo mejoró y decidió dedicarle su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es esa la fe nuestra? ¿Pedimos así al Señor? Que el Jesús milagroso aumente nuestra fe en su poder, y que nos conceda ayudar a nuestro prójimo con nuestra oración confiada.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/bienaventurados-los-que-sin-haber-visto.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-4045865794898811377</guid><pubDate>Fri, 17 Apr 2009 19:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-17T15:48:28.936-04:00</atom:updated><title>La manifestación de Jesús a orillas del lago (Juan 21:1-14)</title><description>&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Señor:&lt;/span&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Yo, como tus discípulos, no te puedo reconocer de vez en cuando, cuando te apareces sin decir nada, y luego de algún día de mucho trabajo improductivo. Te apareces silencioso, resucitado, para darme apoyo en lo que hago. Siempre parece que me vas a dar trabajo, como cuando les preguntaste a los apóstoles: &quot;Muchachos, ¿tienen algo de comer?&quot; A veces viene alguien y me pide dinero para comer, y le contesto que no tengo. O se lo doy de mala gana, porque no sé que eres tú. Porque no puedo saber que eres tú. No lo puedo saber porque estoy involucrado en demasiadas actividades, muchas de ellas en la Iglesia, y me olvido que andas por ahí pidiendo asilo, pidiendo atención, pidiendo comida. Siempre lo veo como un trabajo, no como la oportunidad que me das de parecer un verdadero seguidor tuyo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Y después oigo tu voz: &quot;Echen las redes a la derecha y encontrarán pesca.&quot; Pero también ahí me confundo. Pienso que tú no sabes nada de mi trabajo. Como pudieron pensar los apóstoles: el Maestro era carpintero, no pescador. No obstante, no lo pensaron, hicieron lo que Tú les propusiste. ¿Cuántas veces tu voz no me dice lo que tengo que hacer para no fracasar y creo que son mis imaginaciones, creo que son mis propios deseos? Si estoy, como los discípulos, muy apegado a ti, puedo discernir perfectamente que Tú eres el que lo sabe todo, y el que lo puede todo. Cuando dejo que seas Tú quien dirige mi trabajo, todo sale a la perfección, sobresaliente, brillante. Porque no soy yo, eres Tú Señor, el mismo que logró que la red pesara tanto, y que no se rompiera con el peso de tanto pescado. Juan te reconoció y se lo dijo a Pedro. Igual que Pedro, me he sentido desnudo delante de Ti, en los momentos en los que veo tus milagros, tus portentos, Jesús, siento que soy una nada frente a Ti, y que aun así me buscas, como a los apóstoles, y me ofreces de comer en tu cena. Me das el pan, Tú mismo me lo sirves, me lo preparas, tienes la sartén hirviendo lista para seguir en la brega. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Comer contigo es un enorme privilegio, Señor, que te has dado Tú mismo en la eucaristía para mi gracia. Te has quedado en el Santísimo Sacramento para darme la oportunidad de saciarme de la misericordia de tu corazón, de aniquilar mis pecados mientras hago lo que me mandas. Que estas manifestaciones de tu cuerpo resucitado creen en mí conciencia de que siempre estás conmigo, de que te apareces para darme una nueva vida en Tu vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/la-manifestacion-de-jesus-orillas-del.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-6435248171171276034</guid><pubDate>Thu, 16 Apr 2009 14:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-16T10:42:05.723-04:00</atom:updated><title>Jesús se presenta a sus apóstoles (Lucas 24:35-48)</title><description>&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Otra de las apariciones de Cristo a sus apóstoles esta semana. Como estamos en la octava de Pascua, las Escrituras nos muestran las diversas apariciones que Cristo tuvo ante sus apóstoles. Cada una engendra una enseñanza distinta. La de hoy se centra mayormente en decirles a sus discípulos que todo esto tenía que pasar, y enviarlos en una misión. Además muestra un rasgo especial de la resurrección.&lt;/span&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Los discípulos de Emaús se presentan a contar a los demás su experiencia con el Resucitado. Y dice el texto que mientras estaban allí se les presentó Jesús en medio de ellos. Su saludo es el de la paz: &quot;La paz está con ustedes.&quot; Volvemos a lo de ayer. Es el saludo que nos dan en la misa. Cristo nos desea la paz cada vez que compartimos su pan. La paz de Cristo no es la paz que nosotros buscamos para el mundo. Es una paz que emana del interior. Es una paz espiritual. Y en la Escritura, la paz siempre se invoca para calmar a la gente de sus miedos. O se desea para una casa completa (véase Gen. 43:32, Jueces 6:23, 1Samuel 25:6, 1Crónicas 12:18, Gálatas 6:16). El mundo busca la paz que se opone a la violencia, porque muchas veces no conoce nada más. No obstante, buscar la paz que nos da Jesucristo es mucho más importante. Cristo nos da la paz porque nos promete estar siempre con nosotros, no importa en la situación que nos encontremos. Nos da la paz porque provee para nuestras necesidades (la multiplicación de los panes), porque es omnipotente (Mt 28:18). Por eso su paz es distinta. Los apóstoles recibieron la gracia inconfundible de que Él en persona se la comunicó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;A renglón seguido los saca de sus dudas. Les dice que un espíritu no tiene carne y huesos como Él tiene. La resurrección de Cristo fue real. No fue en espíritu, como pretenden decirnos algunas personas confundidas. Para verificar aún más, les pide de comer y come con ellos. ¿Puede comer un espíritu? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Y sigue sacándolos de sus dudas cuando les aclara nuevamente todo lo referente a Él en las escrituras. Dice el texto que les abrió el entendimiento para que comprendieran las profecías. Algo que muchas veces no hacemos es pedir a Dios luz para nuestra mente. No le pedimos que nos abra a la comprensión de sus misterios. El propio Cristo lo hará si se lo pedimos con fe en la oración. Basta ver cómo la gente le pedía fe y Él siempre concedía lo que la gente buscaba. Preguntémonos: ¿Por qué siempre creo que lo sé todo y no busco la ayuda de Dios en mis problemas intelectuales? ¿Pienso que Dios no sabe lo que me preocupa, que no me puede ayudar? Todo problema tiene una solución espiritual, eso lo he comprobado a lo largo de toda mi vida en la Iglesia. Lo importante es reconocerlo y decirle a Dios que nos apoye. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Finalmente les dice que los hace parte de la redención del mundo, por su misión de predicar la Buena Nueva a todas las naciones, para que se les perdonen sus pecados. Nuestra misión, como la de los apóstoles, es dar a conocer a Cristo, su palabra, su obra. Es considerar sagrado lo que él consideró sagrado, el servicio a los demás. Es humillarnos por el Reino de los Cielos, para asegurar nuestro tesoro en lo alto. Leer su palabra cada día y poner en práctica lo que ella nos indica es un paso gigantesco hacia la salvación. Que el Dios que nos trajo la salvación nos conceda la gracia inmensa de su paz y nos sustente a la hora de poner por obra su palabra por amor del prójimo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/jesus-se-presenta-sus-apostoles-lucas.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-468222517938337696</guid><pubDate>Wed, 15 Apr 2009 15:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-15T11:32:34.946-04:00</atom:updated><title>Los discípulos de Emaús (Lucas 24:13-35)</title><description>&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Éste es probablemente uno de mis pasajes favoritos referentes a la resurrección de Jesús. En él encontramos muchos elementos que nos hacen meditar profundamente sobre la relación que llevamos con el Señor. &lt;/span&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Como primer punto de discusión, vemos que los discípulos, a quienes no se les identifica al principio, estaban ya lejos de Jerusalén. Tan pronto las cosas fueron mal, decidieron irse de allí. Mientras Jesús estuvo con ellos, no había ningún problema, todo iba de maravillas. Al caer preso el Maestro, se dispersan. “Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas,” reza la Escritura. No vemos a ninguno de ellos, sólo a Juan, al pie de la cruz. Ya sabemos de la traición de Judas y de la negación de Pedro. Ahora, se han ido lejos de la ciudad donde el Cristo ha sido crucificado. Los Once se habían quedado encerrados en una casa, “por miedo a los judíos.” ¿No es ese el mismo miedo que sentimos de decir las cosas que tenemos que decir, de denunciar las injusticias? Nos alejamos de los lugares donde la situación se pone candente. Estos discípulos se habían alejado de allí, igual que los demás, por un sentido de frustración, por la debilidad de que no pasó lo que ellos esperaban. No obstante, discutían sobre lo que había pasado. Es una experiencia demasiado fuerte como para echarla a un lado. Seguían rumiando su derrota, o su aparente derrota. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;El segundo elemento, es la aparición de Jesús. Es curioso cómo cumple Cristo sus promesas. “Cuando dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Aun cuando los discípulos sólo hablaban de lo que había pasado, el Maestro se pone en medio de ellos, los sigue mientras ellos discuten sobre su desgracia. Esto se debe a que los discípulos tenían una conversación espiritual. Pero no lo&lt;span style=&quot;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;reconocen. Es lo mismo que le sucede a Pedro, mientras estaban pescando. Jesús se aparece y dice el Evangelio: “Pero los discípulos no podían saber que era Él” (Juan 21:4). &lt;span style=&quot;&quot;&gt; &lt;/span&gt;Jesús se encuentra en su cuerpo glorioso, y eso impide que incluso los allegados lo puedan reconocer. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;En el relato de Cleofás, que es el discípulo a quien la Escritura luego identifica, vemos algunos temas muy importantes. Habla de Jesús, de su obra y de su palabra, y de cómo los jefes corruptos de su pueblo lo entregaron a las autoridades. Finalmente relata cómo las mujeres dieron testimonio de que los ángeles les habían dicho que Cristo había resucitado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Cristo entonces los reprende, por no entender las Escrituras y se las explica. Les dice cómo el Mesías tenía que padecer para entrar en su gloria. Esta actitud es muy significativa en nosotros los seres humanos. Se nos explican las cosas y no las entendemos. Vamos domingo tras domingo a la misa y luego si alguien nos pregunta, no sabemos ni de qué se habló ese día. No sabemos los pasajes significativos de la Escritura, no conocemos los personajes bíblicos y por qué son importantes. Es lo mismo que nos pasa con la Historia, y por eso repetimos constantemente los mismos errores. Cristo les explicó todo lo que se refería a Él que estaba en la Escritura; no sólo lo que decían de su pasión y su muerte, sino asimismo lo que se decía de la resurrección. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Finalmente parte el pan con ellos y es entonces cuando se les abren los ojos. Vemos aquí el símbolo de la Eucaristía. Comulgar el cuerpo de Cristo nos abre los ojos espirituales y podemos reconocer a Cristo dondequiera que lo encontremos. El Maestro entonces desaparece de su vista. Los discípulos vuelven a Jerusalén, a testimoniar la resurrección del Señor. Es lo que nos debe pasar cada vez que comemos con el Señor en su mesa. Cada domingo debe ser una nueva epifanía de Cristo en nuestras vidas. Cada domingo debemos salir con el ánimo dispuesto a testificar de su resurrección. Que este mensaje de hoy nos sirva de punto de partida para encontrarnos siempre con Jesucristo, que la misa se convierta en ese reconocimiento de nuestra necesidad de estar con el Maestro y que Él nos hable, y que nuestro corazón “arda con sus palabras” (Lucas 24:32).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/los-discipulos-de-emaus-lucas-2413-35.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-3316401934241476624</guid><pubDate>Sun, 12 Apr 2009 23:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-12T19:47:51.325-04:00</atom:updated><title>Una invitación muy apropiada</title><description>&lt;span style=&quot;font-style: italic;&quot;&gt;Queremos compartir con los lectores y lectoras de Meditaciones esta invitación que nos hace Mundy para unirnos con ellos y ellas en su día. Oremos por estos cristianos y cristianas que quieren permanecer fieles a la Iglesia a pesar de las vicisitudes de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 1º Domingo de Mayo celebraremos el Día internacional de los Separados - Divorciados en Nueva Unión, y aunque quizás no sea un hecho trascendente ni vaya a cambiar el curso de la historia, queremos compartirlo e invitar a que se sumen.&lt;br /&gt;Quienes vivimos disfrutando de la nueva oportunidad que nos dio la vida, a pesar de no tener acceso a la eucaristía nos sentimos indisolublemente ligados a la Iglesia en virtud de nuestro bautismo y cargamos nuestra cruz en la convicción de la eterna misericordia.&lt;br /&gt;Todas las opiniones son respetables, pero nosotros asumimos las limitaciones que la Iglesia nos impone y seguimos adelante con nuestra fe, viviendo la alegría que nos da la resurrección, con esperanza que quizás algún día, nuestra situación pueda ser considerada de un modo algo diferente.&lt;br /&gt;Mundy&lt;br /&gt;labarca@ymail.com&lt;br /&gt;www.labarcaglobal.blogspot.com</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/04/una-invitacion-muy-apropiada.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-2774634030417784441</guid><pubDate>Thu, 15 Jan 2009 12:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-15T12:10:32.315-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">corrupcion</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">gobierno</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">la palabra</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">parabolas</category><title>Parábola de las tinajas rotas (Jeremías 13:12-14)</title><description>Una vez más Dios se comunica con su pueblo a través de la metáfora del vino o de la viña. En este caso con un mensaje bastante controversial. El vino esta vez sirve no para agradar a los invitados, como en las bodas de Caná, sino para emborracharlos y que no sepan lo que hacen: “He aquí que voy a llenar de embriaguez a todos los habitantes de la tierra, a los reyes que se sientan en el trono de David, a los sacerdotes, a los profetas, y a todos los moradores de Jerusalén…” (v. 13).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué se caracteriza la embriaguez? Sabemos que por todo lo malo. Aun cuando el vino es una bebida que se utiliza para acompañar las comidas en muchos países, sobre todo en Europa y el Oriente, Pablo les recomienda a los Efesios que no se emborrachen con él (5:18). La embriaguez es causa de muchos desaciertos. En nuestra sociedad vemos cómo conductores ebrios matan a gente en las carreteras; cómo maridos borrachos asesinan a sus esposas y maltratan a sus hijos. El alcoholismo destruye los hogares, porque no sólo lo sufren los hombres, sino asimismo las mujeres. Es decir, en este contexto, la parábola nos comunica que algo terrible sucederá porque Dios emborrachará a los gobernantes de este mundo. ¿La causa? No se ha escuchado a Dios, no se han puesto en práctica sus mandatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día vemos cómo los que administran nuestros países se corrompen por el dinero y el poder. Se ciegan por tener prebendas, puestos, reconocimiento. Hay un refrán popular que reza: “El poder corrompe.” Nos hemos dado cuenta, y lo hemos aprendido de la manera más dura. Hemos visto cómo algunos funcionarios se roban el dinero del pueblo. En algunos países, los primeros mandatarios se rodean de sicarios que desaparecen a todo aquel que no comulgue con las ideas del gobierno. Otros se benefician del gobierno a base de dietas, teléfonos celulares, escuelas gratis para su prole, mientras el pueblo se muere de hambre o se sume en crisis financieras casi insolubles. Obviamente están actuando como borrachos, no se dan cuenta del mal que hacen. Para este tipo de personas, lo primero es su vientre, como dice la Biblia. Su dios es el vientre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces también tenemos clérigos que se emborrachan y no se dan cuenta. Administran mal las iglesias, tratan descortésmente a la feligresía, se envuelven en escándalos de sexo o de poder. Todo por no saber qué función les corresponde para guiar al pueblo de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros, la feligresía, asimismo nos emborrachamos y no actuamos de acuerdo con los parámetros que Dios nos ha puesto. Así, dejamos de lado nuestra espiritualidad, y la cambiamos por las modas de turno. Ponemos montones de “peros” para ayudar al que lo necesita, le damos la espalda a la Iglesia o la condenamos sin hacer nada para mejorarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la parábola dice que chocarán padres contra hijos, nos vamos dando cuenta de que muchas familias se desunen por motivos fatuos, como la política, incluso por la religión. Vemos cómo se destruyen hermanos y hermanas por herencias; cómo un hermano asesina a su hermano; cómo una madre echa a la basura a su bebé recién nacido porque no quiere tener problemas. Sí, nos hemos emborrachado y Dios no nos saca de ese estado porque ya nos dio su palabra. Incluso vino a nosotros y la rechazamos. Miremos a Cristo, la palabra encarnada, sigamos su ejemplo y sus mandatos y estaremos siempre sobrios.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2009/01/parbola-de-las-tinajas-rotas-jeremas.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>10</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-5156361481304137780</guid><pubDate>Sat, 06 Dec 2008 16:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-06T12:44:10.881-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">enseñar</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">parabolas</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">sabiduría</category><title>Parábola del labrador (Isaías 28:23-29)</title><description>&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Una vez más estamos ante un relato de funciones cotidianas. Antes habíamos visto la del sembrador, la de la perla, la de la oveja perdida, en el Nuevo Testamento. Y hemos estado examinando las que tienen que ver con la tierra también en el Antiguo Testamento. Isaías nos propone una imagen de un asunto consuetudinario para revelarnos una verdad más profunda. En este caso un labrador.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;br /&gt;El asunto general versa sobre que Dios es quien nos enseña todo. Todo viene de Dios, porque Él es el Gran Consejero (Is.9:6) y nadie le ha dado nada, ni sabe cómo Él ha adquirido su sabiduría (Romanos 11:33). Sólo sabemos que nos la da si se la pedimos, y si estamos atentos a su gracia. De la misma manera que Dios nos instruye, hasta internamente de noche, como reza el salmo, nosotros debemos instruir a otros. &lt;/span&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El primer verso nos dice cómo hemos de ser aprendices, y que es lo que hace al buen estudiante: &quot;Estén atentos, y escuchen mi voz; atiendan, y escuchen mi dicho.&quot; Toda la gente que escuchaba a los profetas debía oír esta introducción. Cuando enseñamos a alguien, debemos también decir que estén atentos, que lo que vamos a decir resulta importante. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Luego dice que el que ara para sembrar, ¿arará todo el día? Esto implica que llega el momento de echar la semilla para que dé fruto. Una vez que hemos aprendido bien, nos toca a nosotros pasar hacia delante lo que sabemos. Es ley de vida, y Dios nos insta a hacerlo. Una de las obras de misericordia dice que debemos enseñar al que no sabe. Mucha gente anda necesitada de saber cosas. No sólo del mundo, sino asimismo de Dios. Si nosotros tenemos el conocimiento, ¿por qué no compartirlo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Otra idea que sale de esta parábola es que el labrador usa herramientas especiales para plantar y cosechar las yerbas tiernas, para no destruirlas. Toma en cuenta lo delicadas que son. De la misma manera Dios toma en cuenta nuestras circunstancias y nuestras debilidades. Nos trata de manera sensible. Y de ahí que nosotros podemos tomar de Él ejemplo, como buen maestro que es, y tratar de de esa misma forma a nuestro prójimo. Debemos entender las debilidades del prójimo, que casi siempre resultan ser las mismas de nosotros, y perdonar, y ayudar al que lo necesite. Saber que Dios nos perdona a pesar de que sabe todas nuestras miserias debe ayudarnos a comprender el status de aquellos que nos rodean.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Por lo tanto, enseñemos al que no sabe, y seamos sensibles a las necesidades del prójimo. Y veremos una cosecha abundante y de buenos frutos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2008/12/parbola-del-labrador-isaas-2823-29.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-2261591740483866569</guid><pubDate>Wed, 19 Nov 2008 16:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-11-19T12:57:51.832-04:00</atom:updated><title>Otra parábola de la viña (Isaías 5:1-7)</title><description>&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Esta imagen es muy frecuente en las Escrituras, como hemos visto. Responde al contexto en el que se da. En esa parte del mundo y en aquella época, el vino constituía una parte importante de la vida de la gente. Por lo que, tanto los profetas como Jesús utilizan el sembrado de uvas para el vino como el espacio propicio para que su público comprenda mejor el mensaje (véanse además Isaías 27:2, Jeremías 2:21 y Juan 15 para la explicación de Jesús). &lt;/span&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;La introducción nos deja ver un narrador que presenta a otro: un amigo que canta algo sobre su viña. Algunos exégetas llaman a este pedazo &quot;poema,&quot; mientras que otros lo llaman &quot;cántico.&quot; Supongo que responde bien a ambos géneros. En el caso del poema, responde a ese discurso metafórico. La viña sustituye a la sociedad judía de la época. En el caso del cántico, pues su ritmo poético y su tristeza de fondo la equiparan con ciertos géneros como el &quot;blues&quot;, el tango. La palabra &quot;cántico&quot; también se asocia con la poesía. En este espacio existen poemas que hablan sobre la tristeza del hablante lírico (análogo al narrador), como la cantiga de amigo en el medievo, y la elegía en tiempos más modernos. Una vez visto por qué el profeta elige ese género, veamos sus elementos de contenido. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El amigo es Dios. Y en el verso primero notamos que ha plantado su viña en una loma fértil. La loma es un símbolo constante: el monte Sinaí, donde Moisés vio por primera vez a Dios; el monte Tabor, donde se le comunicó que sólo desde ahí vería la Tierra Prometida, pero que no entraría en ella; el monte Moriah, donde Abraham iba a sacrificar a Isaac, su hijo. En el Nuevo Testamento, Cristo dirige su Carta Magna del Cristianismo en un monte, y se le ha designado &quot;El sermón de la montaña.&quot; Y finalmente termina en la cruz en el Gólgota, asimismo una loma donde crucificaban a los malhechores.&lt;span style=&quot;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;Pero la loma de la que habla el profeta es fértil, por lo que se supone que la viña florezca. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;En el verso segundo, Dios hace de todo para que florezca: la cava, la limpia de piedras. Es decir, va preparando todo. Esto implica cómo Dios dispuso el camino. Primero, la llamada de Abraham; luego la libertad que trajo Moisés; más adelante la predicación de los profetas; y por último, el envío de su propio Hijo al mundo. No obstante, el amigo, Dios, hace más cosas para que su viña sea ideal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Dice que construye una torre y un lagar. La torre se puede equiparar al templo. El templo es el lugar donde velamos por que nuestra vida espiritual no se amontone ni se anquilose. Los profetas abundan, así como los salmos, en alusiones a la &quot;Casa de Dios.&quot; El lugar preferido de los judíos era el templo. Hacían su vida alrededor de él. Hoy día, los cristianos vamos al templo a adorar al Dios de las alturas. Nuestra espiritualidad emana del templo. Y Cristo hizo un paralelo entre el templo y su cuerpo, cuando dijo que destruyeran ese templo, refiriéndose a su cuerpo, y Él lo restauraría en tres días (véase Juan 2:19-21).&lt;span style=&quot;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;De la misma manera, Pablo en la Primera Carta a los Corintios, expresa que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo (6:19).&lt;span style=&quot;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;El lagar, por otra parte, es un pozo. Al igual que lo anterior, el agua tiene también muchos significados. El paso por el Mar Rojo significó la liberación de Israel del yugo de Egipto y es símbolo anticipado&lt;span style=&quot;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;del bautismo, que nos libera del pecado. Algunos de los milagros de Cristo, se dieron en el agua: su caminar en la tormenta, y la pesca milagrosa (Marcos 6:47ss y Juan 21:1ss, respectivamente).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Aun así, los frutos fueron amargos. Implica esto que toda esta preparación, que Dios bordó con tanto cariño y placer, no ha producido los resultados esperados. La humanidad sólo ha logrado desterrar a Dios de su vida. En su lugar ha colocado otras imágenes, como ya hemos analizado en otras columnas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;En el verso tercero, el amigo se pregunta qué no ha hecho por su viña. Vemos que todo esto que ha hecho Dios ha culminado incluso con el sacrificio de su propio Hijo. Y se ha perdido&lt;span style=&quot;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;en algunos casos por el descalabro que ha permitido el mundo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Luego, en los versos cuatro y cinco, el amigo expresa lo que hará con la viña. Quitará la verja&lt;span style=&quot;&quot;&gt;  &lt;/span&gt;y dejará que la pisoteen. Todos los males que podemos ver hoy día: opresión de los pobres por los ricos, las guerras, la hambruna, las enfermedades de todo tipo, son la consecuencia de que los seres humanos no nos hemos enfocado en los valores espirituales. Hemos dejado que el mundo con sus imágenes nos seduzca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;En el verso seis abunda en lo que se convertirá: un lugar devastado, que ni siquiera se podrá limpiar más. Nuestro mundo se ha ido convirtiendo cada día más en un lugar donde la naturaleza ha sido suprimida para construir carreteras, centros comerciales, estacionamientos, yacimientos de petróleo. Hemos contaminado los mares con toda clase de basura y químicos tóxicos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&quot;Crecerán en ella la zarza y el espino.&quot; Aquí lo hemos visto. En la actualidad los países se pelean por los espacios; los desarrolladores llevan pleitos para apoderarse de espacios libres y de libre acceso al pueblo; los explotadores de la tierra abren minas (en las que mueren muchos trabajadores) y cortan los árboles para producir papel o para adquirir corcho. Personas como Chico Mendes han muerto por defender esos espacios. Muchos cazadores y pescadores sin escrúpulos cazan y matan a las especies en peligro de extinción para su propio beneficio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Finalmente, el amigo dice que ordenará a las nubes que no lluevan sobre ella. El agua es la gracia, así que nos privará de ella si no ponemos en orden esa viña que nos ha regalado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;El verso 7 es la explicación. Podemos sacar varias conclusiones prácticas de esta parábola si la reflexionamos con atención:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;1. A Dios hay que colocarlo en el primer lugar de nuestra vida. Es nuestro amigo. Y de ahí, que los valores espirituales son los que nos llevarán a una vida exitosa en Cristo y con nuestro prójimo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;2. Debemos adorar a Dios en el templo y convertir nuestro cuerpo en un templo sagrado para su convivencia en nosotros. Esto se hace frecuentando los sacramentos, y recibiendo la gracia que nos proveen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;3. Debemos asimismo ser solidarios con los pobres, con la naturaleza en general, con todo aquel que tenga problemas y lo podamos ayudar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Sólo así, la viña producirá frutos dulces, y el amo no dejará que la pisoteen los que pasan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2008/11/otra-parbola-de-la-via-isaas-51-7.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-1242050059529659477</guid><pubDate>Mon, 22 Sep 2008 20:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-23T14:40:51.843-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">arrepentimiento</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">gracia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vida espiritual</category><title>Parábola de la viña (Salmos 80:8-16)</title><description>&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Ésta es una parábola que explica por qué parece que Dios nos abandona en medio del camino. El salmista trata, en pocas palabras, de decirnos que el Señor ha plantado todo esto, y ahora deja que los ladrones del camino se lleven toda la cosecha. &lt;/span&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Es muy sencillo entender este relato. Dios, según el narrador, hizo venir una vid de Egipto (v. 8). Aquí se refiere al pueblo de Israel, en cautiverio por los egipcios, después de que José muriera, y los amos los percibieran como peligrosos para su status quo. Se necesitó a un libertador, Moisés, quien se enfrentó al Faraón y sacó a su pueblo de aquella esclavitud. En tiempos más modernos, Dios nos saca de la esclavitud del pecado por medio de la liberación de Jesucristo. También el redentor se enfrenta a un tipo de faraón, el demonio y sus secuaces. Nos libera dándonos una serie de mandatos para que vivamos en comunión con el Padre. Somos el nuevo pueblo de Dios que tiene enfrente la tarea de salvar el mundo para el Señor. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Después dice que Dios limpió sitio delante de la viña e hizo arraigar sus raíces (v. 9). Añade en ese verso que la viña llenó la tierra. Sabemos por la historia que el cristianismo ha sembrado para cosechar en todas partes del mundo. La palabra de Dios ha recorrido el globo gracias a los múltiples misioneros que se han encargado de ir por el mundo a predicar a Jesús como único salvador. Los siguientes versos expanden esa misma idea y luego comienzan las preguntas del narrador. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Se pregunta el hablante por qué Dios ha permitido que la saqueen los viandantes, o los que pasan por el camino. Dice que tumbó sus vallas. En este caso, entendemos que lo que sucede es que el Pueblo Escogido le da la espalda a Dios y al no seguir los mandamientos, su suerte cambia. Finalmente, el hablante le pide a Dios que vuelva, que mire a su viña, la que su diestra plantó, y que se apiade de ella. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Si aplicamos a nuestra vida esta parábola, podemos ver la viña como nuestro cuerpo y nuestra alma. Dios ha sembrado gracia en nuestros corazones desde que somos pequeños. Del bautismo en adelante, cada día está con nosotros en la eucaristía, en los sacramentos. Muchos de nosotros abandonamos las prácticas espirituales porque las consideramos vacías y sin sentido. Le damos más importancia al mundo, a las cosas que no tienen un resultado de gracia de Dios. Si nos gratificamos, pero de lo que no aprovecha, de lo que Jesús dice que se lo come la polilla. Así que de alguna manera esta parábola nos insta al arrepentimiento, a pedirle a Dios que vuelva a nuestra vida porque lo que Él plantó no se puede perder. Hoy debemos pensar en nuestra vida espiritual, y considerar cómo anda, para dejar que el labrador divino recoja los frutos de lo que ha sembrado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2008/09/parbola-de-la-via-salmos-808-16.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-9123421488033818886</guid><pubDate>Wed, 17 Sep 2008 12:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-17T08:09:18.450-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">carne</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">demonio</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">enemigos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">mundo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Reino</category><title>Parábola del cardo del Líbano (2 Reyes 14:9)</title><description>La narración que se da en este fragmento resulta asimismo muy corta. El contexto en el que se produce es el siguiente: Amasías, rey de Judá le pide a Joás, rey de Israel, que se vean cara a cara. Amasías había batido a 10,000 edomitas en el valle de la Sal y parece que se le habían subido los humos a la cabeza por esta victoria. Es entonces cuando Joás le manda a decir este mensaje que se encuentra en la parábola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El significado de este relato se concentra en la planificación, en el conocimiento de tus fortalezas y debilidades. Amasías no parecía conocer la fuerza de Joás y por eso lo reta. El resultado es obvio, Joás lo apresa, saquea el reino y toma rehenes.  La historia nos presenta un punto de reflexión muy encomiable. Jesús, en otra de sus parábolas, habla de que cuando un hombre se va a enfrentar con un enemigo en guerra, debe saber con qué fuerza cuenta el otro, no vaya a ser que sea mucho más poderoso que él y lo derrote. El mismo Cristo aconseja que si el contrincante resulta más fuerte, el hombre mande mensajeros para negociar la paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Conocemos nosotros en materia de la fe cuáles son nuestros enemigos y cómo podemos enfrentarnos a ellos? Si no lo sabemos, nos derrotarán. La Iglesia, en el catecismo nos dice que los enemigos del alma son tres: el demonio, el mundo y la carne. Casi se podría decir que son uno y el mismo. Satanás es dueño del mundo, y nos tienta diariamente de formas sutiles. Formas que no conocemos a veces y por eso caemos. Si miramos las tentaciones de Cristo, nos daremos cuenta por dónde va la cosa. Lo primero que Satanás le dice a Cristo es que si es el Hijo de Dios le diga a las piedras que se conviertan en pan. Lo ataca por el instinto, en este caso el hambre. ¿Estamos atentos a esos reclamos de nuestra naturaleza humana? Los instintos no son racionales, por lo que los seres humanos somos capaces de neutralizarlos si tomamos las medidas necesarias. Para eso está el ayuno, la mortificación, la penitencia. Si sabemos que alguno de nuestros instintos se desboca más que otro, podemos lograr atarlo con esas tres armas que nos ofrece la espiritualidad. Lo segundo que le dice el Tentador al Maestro es que se tire de un abismo para que los ángeles lo tomen en brazos y no caiga. Es la tentación del reconocimiento. Creer que podemos hacer cosas para que los demás nos admiren. Nos pasa incluso hasta en la Iglesia. Nos apropiamos de espacios de reconocimiento para que la gente piense que somos santos, porque se nos han dado responsabilidades que a otros no se les han encomendado. No nos damos cuenta que son responsabilidades, no méritos ni diplomas de honor. La respuesta a esa tentación proviene de humillarnos. Saber que somos siervos inútiles, como dice la Escritura, y sólo hacemos lo que tenemos que hacer. Buscar que nos reconozcan por cada estupidez que se nos ocurra hacer es simplemente buscar la decepción diariamente. Conozco gente que por obtener reconocimiento, hasta inventa cualidades que no tiene, hazañas que no ha hecho y asociaciones amistosas y familiares que no existen. La tercera tentación es la del poder. Satanás le dice a Jesús que le dará los reinos del mundo si lo adora. La contestación de Jesús es la que debemos poner en práctica: “Al Señor tu Dios adorarás y a Él sólo darás culto.” Ya hemos hablado antes de los ídolos que adoramos. Creemos que si tenemos puestos de poder el mundo se nos resolverá. Todos los puestos son perecederos, y nadie es eterno en este mundo físico. Hasta Cristo murió, no fue inmortal hasta que no pasó a la Gloria del Padre. El poder se desvanece, y no depende de nosotros. El verdadero poder reside en nuestro interior: “Busquen el Reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura” (Mateo 6:33).  “El Reino de Dios está dentro de ustedes.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que atañe al mundo y a la carne, pues están cerca de lo que hemos discutido. El mundo nos atrapa con el materialismo, que se puede simbolizar en la carne. Acumular cosas, mantener relaciones vacías, aferrarnos al pasado, todos son nuestros enemigos. Por eso el hombre y la mujer de Dios deben soltar todas esas amarras: simplificar la vida, escoger las amistades y dejar que lo que pasó pasó. Si entendemos esos principios, el ataque puede ser mucho más débil por parte de nuestro enemigo. Es parte de la logística del Evangelio, de la Escritura entera. En el Antiguo Testamento, los guerreros dependían de Dios para las victorias. ¿Qué nos ha pasado? ¿Somos autosuficientes ahora? La ciencia nos ha hecho creer que podemos subsistir solos, que no necesitamos a Dios porque Dios es un mito. Somos invencibles. Nada de eso ha dado resultado. Por un lado, el progreso ha tenido buenos resultados, pero por otro, al sacar a Dios de nuestras vidas con el pretexto de que está anticuado y de que somos seres pensantes, ha logrado que en muchos casos retrocedamos al nivel mas bajo de nuestra animalidad. Sigamos hacia ese Reino dentro de nosotros, para que nunca el Enemigo pueda jactarse de aburrimiento porque se le hace demasiado fácil hacernos caer. Después de todo, somos hijos del Rey más poderoso del mundo y sus ejércitos de ángeles están siempre pendientes de que nada nos toque ni nos dañe. Ya lo dice la Escritura: “A sus ángeles encargará que te tomen en sus manos para que no tropiece tu pie contra una piedra”(Mateo 4:6), palabra de Dios.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2008/09/parbola-del-cardo-del-lbano-2-reyes-149.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-5867940425089748466</guid><pubDate>Tue, 09 Sep 2008 11:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-09T07:51:08.143-04:00</atom:updated><title>Parábola del prisionero de guerra (1 Reyes 20: 39-41)</title><description>El contexto de esta parábola es muy simple: Acab, rey de Israel, ha recibido una amenaza del rey de Siria, Ben Adad, de que le dé su oro, sus mujeres y sus hijos a cambio de no atacarlo. Acab accede, pero los ancianos le dicen que no lo haga. A esto, Acab obedece y le manda a decir a Ben Adad que no lo hará. Después de esto, un profeta de Dios instruye a Acab para que ataque a Ben Adad. En dos o tres batallas, el rey de Israel derrota al rey sirio, pero le perdona la vida, en desobediencia a Dios que lo ha mandado a matarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un profeta le hace esta historia que meditamos hoy, y Acab, como hizo David, se sentencia él mismo. Vemos que este relato trae como punto central la desobediencia a Dios. A mi entender, toda la espiritualidad contenida en la Biblia parte de ese presupuesto de obedecer a Dios. Abraham obedeció a Dios cuando éste le dijo que se moviera de su tierra a otra. También le obedeció cuando en un momento dado, Dios le pide algo que parece absurdo, sacrificarle su único hijo. Moisés obedeció a Dios cuando Éste le pide que vaya donde el faraón y le exija que libere a su pueblo. Lo mismo hizo Cristo, hasta el punto de que al borde de que lo crucificaran, le dice a su Padre que le quite el cáliz, pero que no se haga su voluntad, sino la de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno de estos personajes vio en su vida la bendición del Padre cuando respondieron a su llamada. Fue el mismo caso de la Virgen, cuando le responde al ángel: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.” No obstante, hay muchos casos en la Biblia que parten de la desobediencia, y esto acarrea unas consecuencias funestas. El primer caso es el de Adán y Eva. Las directrices de Dios son muy claras, “no hagan esto ni esto otro.” Ellos, con su libre albedrío, decidieron otra cosa. Ya sabemos las consecuencias. Moisés dudó del Señor en un momento dado, cuando Yahvé lo manda a tocar la piedra una vez para que salga agua. Moisés la toca dos veces. Cada uno de estos actos implica una desconfianza en la sabiduría inmanente y todopoderosa de Dios. Siempre Dios sabe más que nosotros, y debemos oír su voz para no caer en errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces habremos desobedecido a Dios? ¿Hemos hecho algo a sabiendas de que no oímos la voz del Padre? ¿Qué consecuencias ha tenido para nuestra vida? Dios se comunica con nosotros a través de los sueños, de las intuiciones, de mensajes que vemos “casualmente” en los periódicos, o en las noticias. Y la mayoría de las veces no hacemos caso. Pensamos que son eso mismo, casualidades. ¿Cuál es la voluntad de Dios para mí hoy? Pidámosle a Dios que nos dé luz en el camino de la vida, para que nunca desoigamos su voz, para que nuestro sendero sea siempre un sendero de luz, de verdad, de un espíritu claro.</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2008/09/parbola-del-prisionero-de-guerra-1.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-8786765919002736822.post-2166576985499612478</guid><pubDate>Thu, 24 Jul 2008 13:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-07-24T10:01:12.730-04:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">bienestar</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">consumismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">parábolas</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Reino</category><title>Parábola de las vestiduras (1 Reyes 11:30-32)</title><description>&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Ésta es otra parábola que hacen los profetas para denunciar y predecir lo que pasará en el reino. Las figuras importantes de este relato son, por un parte, Salomón, el hijo de David que heredó el reino y que escribió obras tan importantes como los &lt;i style=&quot;&quot;&gt;Proverbios&lt;/i&gt;, y Jeroboam, quien le disputó el reino a causa de lo que hacía Salomón. Por otra parte, está el profeta Ajías, que es quien narra la parábola a Jeroboam. &lt;/span&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Todo esto se da porque Salomón se ha ido despegando de Dios y ha dejado que en el reino se adore a los dioses paganos Astarté, Kemós y Milkom. Al principio, Salomón, quien se casó con mujeres que no compartían su fe, se resistió a que ellas adoraran los dioses, después lo toleró, y permitió que se esparciera esa creencia en los otros dioses, y después lo racionalizó. Dejó que esto sucediera, por no contradecir a sus esposas. Con esta práctica, poco a poco se alejó de Yahvé, hasta el punto que ya el reino entero pertenecía como quien dice a Baal, que era la deidad suprema de aquellos extranjeros que se habían apoderado del entorno. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Dios, entonces, a través de Ajías, le predice a Salomón lo que pasará. Diez de las tribus pasarán a manos de Jeroboam, y a él sólo le quedará una, por amor a David, quien había sido fiel a los estatutos de la ley de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;El alejamiento de Salomón no había sido de un día para otro. Fue algo paulatino. Salomón se hizo de la vista larga en un pecado que no atendió bien. Dejó que se fuera extendiendo esa adoración a un dios extraño y su vida cambió radicalmente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;A nosotros nos pasa eso con frecuencia. No atendemos a pecados que están en nuestra vida, los dejamos pasar pensando que no es nada lo que hacemos. Como Salomón, racionalizamos que no somos gente mala, que no robamos, que no matamos, pero no vemos lo que pasa ante nuestros ojos. Los dioses extraños hoy día no son ésos del Antiguo Testamento. No nos arrodillamos ante imágenes de pájaros, o de vacas, o de becerros. Pero nos arrodillamos ante otras imágenes mucho más peligrosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;La primera imagen es el dinero. &quot;Poderoso caballero es don Dinero,&quot; decía el gran poeta Francisco de Quevedo. ¿Cuánto no hacemos por amor al dinero? La gente mata, se prostituye, engaña, por tener un poco más de dinero. La amistad se troncha a la hora de perder un poco de eso diosecito. Muchos profesionales no rinden sus servicios a gente pobre porque no les pueden pagar. Hacemos guerras con el pretexto de salvar naciones cuando lo que está de por medio es el petróleo, y con ello, la riqueza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Con esta imagen se da otra asimismo: la posesión de bienes materiales. En su alocución en Sydney, Australia, a la juventud, el papa Benedicto XVI decía que ése era uno de los grandes males de estos dos últimos siglos. Hoy día la gente mide su status social por las posesiones: si tienes un auto caro, un celular, un bluetooth, ropa de marca. He visto estudiantes que pagan una mensualidad de un celular pero no quieren pagar por un libro. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;La otra imagen es la comodidad. No queremos salir de ese bienestar en el que estamos. Para nosotros, todo lo que nos saque de nuestro límite de comodidad, es un fastidio. Por eso no queremos predicar, no queremos hacer obras de caridad, porque retan nuestro bienestar físico. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Más allá de todos estos, está el excesivo cuidado de nuestra apariencia personal. La gente no quiere ayunar cuando la Iglesia lo manda, pero llevan dietas incluso hasta peligrosas para la salud, por verse bien. Algunos, ni siquiera para estar saludables, sino para lucir una buena figura. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-PR&quot;&gt;Dios ha ido pasando de moda. El pueblo de Dios ya no es tal, es el pueblo del consumismo, del bienestar, de la libertad, y hasta del libertinaje. Debemos darle a Dios su lugar en nuestro mundo. El primer lugar, como lo exige el mandamiento. Todo lo demás, vendrá, como dice Jesús, por añadidura. Veamos cómo está nuestra alma, qué pecados hay que nos alejan de la majestad divina. Cortemos con eso, y no dejemos que después Dios le reparta a otro diez pedazos de nuestro traje roto, para quedarnos solamente con un paño que no nos da para vivir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://meditacionesjr.blogspot.com/2008/07/parbola-de-las-vestiduras-1-reyes-1130.html</link><author>noreply@blogger.com (Profesor)</author><thr:total>0</thr:total></item></channel></rss>